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-The Project Gutenberg EBook of Diario de la expedicion de 1822 a los
-campos del sud de Buenos Aires, by Pedro Andres Garcia
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
-
-
-Title: Diario de la expedicion de 1822 a los campos del sud de Buenos Aires
- Desde Moron hasta la Sierra de la Ventana
-
-Authors: Pedro Andres Garcia
- Jose Maria de los Reyes
-
-Release Date: January 6, 2013 [EBook #41789]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: ISO-8859-1
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DIARIO DE LA EXPEDICION DE ***
-
-
-
-
-Produced by Adrian Mastronardi, Mariano Cecowski and the
-Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
-(This file was produced from images generously made
-available by the Bibliothèque nationale de France
-(BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr)
-
-
-
-
-
-DIARIO
-
-DE LA
-
-EXPEDICION DE 1822 A LOS CAMPOS DEL SUD
-
-DE
-
-BUENOS-AIRES,
-
-DESDE
-
-MORON HASTA LA SIERRA DE LA VENTANA
-
-AL MANDO DEL CORONEL
-
-*D. PEDRO ANDRES GARCIA.*
-
-CON
-
-LAS OBSERVACIONES, DESCRIPCIONES Y DEMAS TRABAJOS CIENTIFICOS,
-EGECUTADOS POR EL OFICIAL DE INGENIEROS
-
-D. JOSE MARIA DE LOS REYES.
-
-Primera Edicion.
-
-BUENOS-AIRES.
-
-IMPRENTA DEL ESTADO.
-
-1836.
-
-
-
-
-DISCURSO PRELIMINAR
-
-AL DIARIO DE LA
-
-EXPEDICION A LA SIERRA DE LA VENTANA.
-
-
-Hemos sido generosos en franquear nuestras páginas á los trabajos
-inéditos del finado Coronel D. Pedro Andres Garcia, porque en todos
-ellos resalta un talento de observacion, fortificado por la experiencia,
-y una perseverancia, sostenida por el deseo de ser ùtil al pais que
-habia adoptado. Cuanto mas se agolpaban las dificultades, tanto mayor
-era su ahinco, y mas acerado el temple de su patriotismo. Penetrado de
-la necesidad de ensanchar los límites de esta provincia, se ofreciò á
-entrar en relaciones amistosas con los indios, para estudiar su índole,
-ponderar sus recursos y adquirir un conocimiento práctico de los parages
-que ocupaban.
-
-Buenos-Aires, cabeza entonces del vasto vireinato de este nombre, yacia
-en un rincon de las _pampas_, rodeada de unos pocos fuertes, que
-formaban como una línea de circunvalacion à menos de treinta leguas de
-sus arrabales; y Chascomus, Lujan y Salto marcaban los límites
-territoriales de una ciudad, cuya jurisdiccion se extendia hasta el
-Desaguadero.
-
-Tal era el estado de nuestra frontera en 1768, cuando dejò el mando
-Bucareli, hombre activo, pero ocupado exclusivamente en dar cumplimiento
-á la cédula de expulsion de los Jesuitas. En los últimos dias de su
-administracion, D. Manuel Pinazo, gefe del cuerpo de blandenguez, notò
-la inseguridad de la campaña, y aconsejò que se ocupase Camarones, los
-Manantiales de Casco y la Laguna del Carpincho: pero los pilotos Pavon,
-Eguia y Ruiz, contestando al Virey Ceballos que les habia encargado de
-elegir puntos á propósito para fuertes y poblaciones, opinaron que debia
-avanzarse hasta las Lagunas de los Huesos, del Trigo y del Bragado
-Grande.
-
-Estos proyectos, que tendian à alejar los salvages de las inmediaciones
-del Salado, fueron desechados por Vertiz, que se contentó con añadir á
-los fuertes existentes los de la Guardia del Monte y de Rojas,
-interpolando entre ellos los fortines de Ranchos, Lobos, Navarro y
-Areco. La ineficacia de estos arbitrios se manifestò en la invasion de
-1780, en que los indios penetraron por Lujan, sin hacer caso de los
-elementos de defensa tan penosamente amontonados al rededor de nuestros
-establecimientos.
-
-Entretanto se celebraban parlamentos con los caciques, para inducirlos à
-que dejasen pasar las expediciones que costeaba el Cabildo para cargar
-sal en la _Laguna de Salinas_. El Maestre de Campo Pinazo,[1] el mismo
-de quien acabamos de hacer mencion, dirigió tres de estas expediciones
-en el espacio de pocos años[2];--la última de ellas muy remarcable por
-haber proporcionado à D. Pablo Zizur la oportunidad de determinar
-astronomicamente varios puntos ignorados. Al mismo tiempo otros
-facultativos recorrian la costa patagónica para reconocer sus puertos, y
-el Gobierno tomaba medidas eficaces para establecer un camino militar
-entre Buenos Aires y el Fuerte del Carmen en el Rio Negro.
-
-Estos trabajos, que anunciaban el deseo de ensanchar el ámbito de la
-provincia, no alteraron el estado de sus fronteras, que en 1796 halló
-Azara reducidas à los estrechos limites que les fueron trazados por sus
-fundadores. Ni se hubiera ganado mucho con llevar á efecto el plan de
-este Oficial, cuya linea de fuertes y poblaciones costeaba timidamente
-el Salado, desplegándose por ambos lados del desague del Arroyo de las
-Flores; al norte, por las lagunas del Espejo, Palantelen, Tigre Tuerto y
-Carpincho, y al sud, por los Manantiales de Lopez, de Porongos, y los
-Altos de Troncoso, acabando en la Isla Postrera[3] por el Paso de los
-Camarones. Pinazo, que en su edad avanzada tomó parte en la expedicion,
-hizo notar la poca amplitud de esta linea: pero se desatendieron sus
-consejos, y las cosas quedaron en los términos indicados.
-
-Entretanto eran perentórias las òrdenes que se recibian de la metrópoli
-para abrir comunicaciones interiores con el reino de Chile. La guerra
-marítima, en que se hallaba empeñada España por efecto de su alianza con
-la Francia, le hacia recelar una interrupcion con las colónias
-establecidas del otro lado del Cabo de Hornos; y hombres celosos é
-intrépidos se ofrecieron á explorar los puntos mas retirados de la Gran
-Cordillera, que abrió sus flancos à Molina, à Cruz, y al mas diligente
-de todos, Sourryère de Souillac.
-
-Estas tentativas, que pertenecen á la última época del gobierno
-colonial, multiplicaron los puntos de contacto con los indígenas, cuya
-amistad se solicitaba con una templanza que rayaba en humillacion. Los
-gefes de estas expediciones científicas, con un corto séquito y un
-copioso surtido de chucherias, entraban en conferencias con los caciques
-para atraerlos con los presentes, y captarlos con sus palabras. Esta
-actitud pacifica, si producia momentaneamente el efecto de amansarlos,
-los hacia tambien mas exigentes é intratables, porque estos agasajos les
-parecian una prueba de debilidad del poder que los amagaba. Los
-acontecimientos del año 10 cambiaron el aspecto de los negocios, y uno
-de los primeros cuidados de la Junta que se organizò entonces, fué poner
-la campaña al abrigo de las incursiones de los bárbaros: con cuyo objeto
-hizo salir una expedicion para Salinas, al mando del Coronel Garcia, con
-el encargo de proyectar un plan de defensa, fundado en los datos que le
-ministraria la inspeccion ocular del terreno, y la actitud de las tribus
-que lo ocupaban.
-
-En una memoria, con que este oficial acompañó al Gobierno el diario de
-su viage[4], insistiò en la necesidad de ocupar las lineas del Colorado
-y del Negro, y de establecer un cuartel general en Salinas, para poblar
-sucesivamente las sierras de Guamini, de la Ventana y del Volcan; y de
-trasladar mas al sud las fronteras de Còrdoba y Cuyo para ampliar la
-jurisdiccion de estas provincias.
-
-Este modo de resolver el problema era el mas lato, y los sucesos
-posteriores han probado que era tambien el mas prudente: pero las
-circunstancias del momento no se prestaban á la realizacion de este
-plan. Su autor, que abrigaba el convencimiento de ser el ùnico que podia
-librarnos de la rapacidad de los bàrbaros, volvió à proponerlo en 1814;
-y habia logrado que se le autorizase para llevarlo á efecto, cuando la
-caida del gobierno lo envolvió en sus ruinas, y de la residencia de
-Moron fué arrastrado à los calabozos de la capital.
-
-Restablecido poco despues en su rango y prerogativas, olvida el agravio
-recibido, los perjuicios que se le habian irrogado, y se ofrece à
-acometer la empresa, que formaba el objeto de sus anhelos, y que, segun
-se expresa, le costaba cuarenta años de meditacion.
-
-Pero estos deseos fracasaban siempre en la instabilidad de los
-gobiernos, y la escasez de recursos que se empezaba ya à sentir en el
-erario. Talvez se hubieran olvidado en los trastornos del año 20, sin la
-grande invasion de los indios que se verificò poco despues. La mala
-direccion que se diò à la campaña que se abrió bajo el mando inmediato
-del Gobernador de la provincia, armó á los Pampas, que el Señor Rosas
-habia logrado separar de la alianza de los Ranqueles, y que no hubieran
-engrosado las filas de nuestros enemigos, si, contra el consejo de este
-Gefe, no hubiesen sido sorprendidos y acuchillado, en Chapaleufú. Este
-error del General Rodriguez costò à la provincia pérdidas considerables,
-y trajo los indios hasta 15 leguas de la capital.
-
-El año siguiente se ordenó al Coronel Garcia que emprendiese el viage,
-cuyo diario publicamos por primera vez. Su objeto debia ser, no solo el
-ajustar paces con los indios, sino predisponerlos á favor de las nuevas
-poblaciones que se pensaba fomentar en el sud.
-
-La exiguidad de los recursos que franqueó el Gobierno para una empresa
-tan árdua, comprometió su buen éxito, y puso en peligro la vida misma de
-los comisionados. El Coronel Garcia salió con una escolta de _catorce
-hombres_ y _sesenta caballos_, para ir à tratar con los caciques de tres
-naciones belicosas,[5] de las cuales, las dos primeras, en el parlamento
-celebrado el dia 28 de Abril, le presentaron una fuerza de 2,520 hombres
-de pelea, subdivididos en nueve divisiones; bien armados, bien montados,
-y formando _una hermosa y regular línea de parada_.[6]
-
-La opinion del Coronel Garcia variò notablemente en este viage. Su
-primer plan habia sido reforzar el punto de Kakel, construir un fortin
-en Nahuel-Rucá, y avanzar las demas guardias en el órden siguiente: 1º.
-La de Chascomus à la Laguna del Sermon.--2. La de Ranchos à la de los
-Huesos.--3. La de San Miguel del Monte á la del Toro.--4. La de Lobos á
-la Laguna Blanca, ó à las Polvaderas.--5. El Fortin de Navarro à la
-Laguna del Trigo, ó à la de Gomez.--6. La Guardia de Lujan à la Cañada
-de las Saladas; desde donde se inclinaría la línea hácia la Laguna de
-los Leones, para juntarse al Fortin de Areco, Salto, Rojas y Mercedes,
-que quedaban inmoviles, por no tener poblaciones que cubrir en su
-frente.
-
-Pero no tardò en conocer que la obliquidad y las inflexiones de esta
-traza, tan prominente por un lado, y tan retirada por otro, hacian tanto
-mas difícil su custodia, cuanto que el Salado, que la cortaba en el
-medio, en vez de ser una defensa presentaba un estorbo.
-
-Redujo pues el problema á un postulado: á saber, que "la mejor lìnea de
-defensa es la que, siendo mas corta, abrace y guarde la mayor extension
-de terreno posible"; y se decidiò por la ocupacion de las _Sierras_,
-aguardando una época mas favorable para avanzar hasta el Colorado y el
-Negro.
-
-Al reasumir sus ideas, preguntaba à sì mismo el Coronel Garcia _¿cuales
-no serán los resultados de una combinacion tan acertada, y cual la
-gloria del que la lleve á efecto?_--sin preveer que esta gloria estaba
-reservada al génio emprendedor y perseverante del Sr. General Rosas.
-¡Cual no hubiera sido el júbilo de este respetable anciano al ver
-coronados tantos esfuerzos, y realizadas tantas esperanzas!.... Pero la
-Parca inexorable truncó el hilo de su existencia, cuando se preparaba à
-celebrar los triunfos del que desplegò primero el estandarte de la
-Pátria en los desiertos del sud, y que en una sola campaña anonadò para
-siempre el poder salvage de los bárbaros.
-
-El Coronel D. Pedro Andres Garcia falleció en Buenos Aires el dia 21 de
-Abril de 1833, en su avanzada edad de 75 años. Naciò en Santillana,
-cerca de Santander, donde se educó en un colegio de esculápios, y pasó á
-América en la edad de las ilusiones y esperanzas. Adquiriò gran renombre
-en las invasiones de los Ingleses, en que con valor heróico peleó al
-frente de los _Montañeses_, y cuando el curso de los acontecimientos lo
-colocó en una situacion mas azarosa, teniendo que pronunciarse entre una
-patria que idolatraba, y los nuevos destinos que se preparaban en las
-Colónias, se identificò con los de sus hijos, y obró, no con la
-hesitacion de un trásfuga, sino con la firmeza que inspira el recuerdo
-de un acto magnánimo. Desde entonces fueron muy pocos los momentos que
-pasò en el descanso, acreditando sumo celo é inteligencia en todos los
-trabajos que le fueron encomendados.
-
-A los que hemos mencionado, deben agregarse:--1.º Un plan de
-contribuciones, que elevò al Gobierno en 1811, para la manutencion de un
-ejército de 6,000 hombres. 2.º Una razon estadística de los partidos de
-campaña, con sus respectivos planos, indicando los terrenos baldios y
-los poblados. 3.º Un reconocimiento científico del caudal de aguas del
-Rio de las Conchas, de la fuerza de su corriente, de la elevacion de sus
-barrancas, y de todo cuanto era necesario para establecer una fábrica de
-armas en sus inmediaciones. 4.º Un padron general de los habitantes de
-los partidos de campaña. 5.º Un mapa topogràfico, desde la provincia del
-Tucuman hasta el Desaguadero. 6.º Otro de todas las provincias del
-antiguo vireinato de Buenos Aires, hasta el puente de _Apurimac_, en que
-se comprendia el reino de Chile, señalando los rios navegables, etc.
-
-Estos apuntes los hemos sacado de un cuaderno autógrafo, que nos ha sido
-franqueado por el Señor Dr. D. Tomas Manuel de Anchorena, à quien los
-que se interesan en el buen nombre del Coronel Garcia deben agradecer la
-conservacion de estos títulos con que lo presentamos à la estimacion
-pública.
-
- _Buenos Aires, Marzo de_ 1837.
-
- *PEDRO DE ANGELIS*.
-
-[Footnote 1: Este valiente oficial fué el alma de todas las empresas de
-esta clase que se proyectaron en su tiempo.]
-
-[Footnote 2: En 1770, 1778 y 1786.]
-
-[Footnote 3: Le hemos conservado el nombre que le dá el Departamento
-Topografico en sus mapas, á pesar de que se lea _Potrera_ en el borrador
-original del de Azara, que forma parte de nuestra coleccion.]
-
-[Footnote 4: Forma parte del III tomo de la presente Coleccion.]
-
-[Footnote 5: Los Pampas, Huilliches y Ranqueles.]
-
-[Footnote 6: Son palabras del Diario, pág. 81.]
-
-
-
-
-EXPEDICION
-
-A LA
-
-SIERRA DE LA VENTANA.
-
- * * * * *
-
-OFICIO DEL GOBIERNO.
-
-
-Siendo uno de los objetos mas interesantes de este gobierno, la
-seguridad y adelanto de las poblaciones y fronteras de la provincia,
-teniendo presente la dedicacion de V. S. á este importante ramo, tiene
-por conveniente comisionarle al efecto, y espera que á la mayor brevedad
-se le presentarà un plan correspondiente en que á su juicio crea el mas
-oportuno por ahora á precaver las incursiones del enemigo infiel; sin
-perjuicio de ulteriores medidas, y pacificacion y avenimientos, que
-sucesivamente prevendrá á V. S. el gobierno para su
-cumplimiento.--Buenos Aires, Noviembre 15 de 1821.
-
- (_Firma del Ministro_.)
-
- Al Coronel D. Pedro Andres Garcia.
-
-
-
-
-INFORME.
-
-EXMO. SEÑOR:--
-
-
-La Comision, despues de haber reconocido varias piezas que en diversas
-épocas se tiraron, con objeto al adelanto de nuestras fronteras y
-seguridad de las campañas de la Provincia contra las frecuentes
-invasiones con que la han mortificado y afligido los indios Pampas;
-despues tambien de haber dedicado la mas diligente y madura meditacion
-al desempeño de esta honrosa confianza, tiene el honor de presentar sus
-tareas á la atencion de la superioridad de V. E.
-
-Convertida á tan dificil exámen, ella hubo de proceder en él con gran
-circunspeccion, para no aventurar el descubrimiento de la verdad en una
-materia en que los errores son de tan general y perniciosa influencia.
-Su exposicion aparecerá con el caracter de sencillez y unidad que
-distingue la verdad de las opiniones, apoyada en el principio que
-presentan las leyes primitivas de la naturaleza y de la sociedad, tan
-general y fecundo, que envuelve en sí todas las consecuencias aplicables
-á su grande objeto.
-
-Los extravios de la razon y el celo, admitidos ó tolerados sobre este
-particular, acaso han deslumbrado á los gobiernos precedentes,
-principalmente desde el año de 1740. Ellos no han podido provenir sino
-de supuestos falsos que hicieron lugar á falsas inducciones, ó de hechos
-ciertos y constantes á la verdad, pero juzgados siniestra y
-equivocadamente. De unos y otros pudieran citarse muchos egemplos, si la
-Comision no estuviese tan distante de censurarlos, como de seguirlos, y
-si dejase de creer que no son desconocidos á la penetracion de V. E.
-
-La Comision, Señor Exmo., mas convencida que nadie de lo mucho que falta
-á nuestra poblacion, agricultura y ganaderia, para llegar al grado de
-prosperidad á que puede ser elevada, que es el distinguido anelo de V.
-E., lo está tambien de la decantada decadencia, que á ser cierta,
-supondria la caida de nuestro cultivo, desde un estado próspero y
-floreciente á otro de atraso y desaliento. Pero, despues de haber hecho
-muchas observaciones sobre la história de la Provincia, desde su origen
-de civilidad, y buscado en ella el estado progresivo de nuestra
-poblacion y agricultura en sus diferentes épocas, puede asegurarse que
-en ninguna se ha encontrado tan estendida ni tan animada como en la
-presente.
-
-La política errada de los Españoles en querer sugetar los indios á la
-bayoneta, mantuvo al país en guerra abierta mas de doscientos años: los
-males que con este motivo sobrevinieron à la provincia, haciéndola
-teatro de continuas y sagrientas batallas, bastan para probar que hasta
-la paz del año de 1790 ella no pudo gozar el cultivo, la estabilidad, ni
-gran fomento, á cuyo tiempo parece debe referirse la primera época de su
-felicidad. Es cierto que desde aquel punto la agricultura, protegida
-algun tanto por las leyes, y mas perfeccionada por el progreso de las
-luces del siglo que ya empezaban á desplegarse, cuenta por primero, y
-acaso el único de sus mejores periodos, aquel tiempo.
-
-Pero, al paso que la necesidad estrechaba á dar ensanches á la poblacion
-ganadera y labradora, se cruzaban los obstáculos que paralizaban las mas
-interesantes ideas: á la vez se sucedian las mezquinas con las
-extremadamente confiadas:--aquellas por lo comun hijas de la
-pusilanimidad ó cobardia, y estas de una avanzada intolerante necedad:
-unas y otras nacidas de la ignorancia de la posicion geográfica de los
-terrenos, número de habitantes indígenas, poder fisico y moral que
-podian presentar en caso de atacarlos, como muchas veces se meditó.
-
-Mientras que los gobiernos fluctuaban, sin poderse decidir en tal
-contraste de opiniones, por la medida que deberian adoptar, eran bien
-rápidas las irrupciones vándalas que cometian en las poblaciones de
-nuestras campañas, cubriéndolas muchas veces de cadáveres, y menguando
-considerablemente sus familias: asesinando unas y cautivando otras.
-
-Estas escenas, con lastimosas lamentaciones del pueblo, alarmaban por
-algunos dias á las autoridades que indicaban querer prepararse á
-vindicarlas. Pero, ó fuese que los recursos no podian proporcionarse con
-la premura que exigia el remedio; ó, lo que parece mas cierto, que la
-obscuridad é ineptitud de la medida presentaban justas desconfianzas del
-favorable éxito, quedando sin efecto, el mal multiplicaba las
-desgracias.
-
-La Comision cree un deber de su desempeño presentar á V. E. con
-respetable libertad su opinion, apoyada en mas de cuarenta años de
-observaciones en este particular: y así es, que cuando asienta que se
-propone no aventurar el descubrimiento de la verdad, en una materia en
-que los errores tienen tan perniciosa influencia, tiende sus miras á
-indicar los que á su juicio han retardado demasiadamente las ventajas
-que le han arrancado de las manos la apatia é indolencia de aquellas
-personas, á cuyo cargo se hallaba la direccion y seguridad de la
-Provincia y sus habitantes.
-
-No hay cosa que mas impida los progresos de una república, que insistir
-en yerros antiguos, en especies mal averiguadas, ó vulgaridades indignas
-de adoptarse.
-
-La crítica, y el discernimiento que resulta del exàmen de las cosas sin
-preocupacion, es el único norte que nos puede libertar de tales
-inconvenientes: parece, pues, que en nada ha de ponerse mayor ahinco que
-en no dejarse llevar como los rebaños, desatendiendo el camino que debe
-tomarse, por atender ciegamente al que suele seguirse.
-
-La Comision deja asentado que tiene mas de cuarenta años de
-observaciones sobre esta Provincia, y puede añadir que ha reconocido sus
-costas, atravesado y cruzado por tierra la parte de los Pampas, objeto
-de este informe: ha podido distinguir muy de cerca los muchos indígenas
-que la habitan, sus génios, usos y costumbres, y no puede lisongearse
-que tenga los conocimientos necesarios para calcular, ni por
-aproximacion, las medidas de una fuerza imponente para atacarlos con
-suceso feliz, aun cuando se considere justo hacerlo. Porque, viviendo en
-pequeñas tribus diseminadas en un mundo desierto, no es facilmente
-averiguable su número: pero sí, no cabe duda, que en tratándose de
-defensa comun, se reunen, por la amovilidad que tienen, con la velocidad
-del rayo, al punto donde les llama su defensa, con tal entusiasmo y
-ferocidad, que cargan sobre el cañon en el mas activo fuego, hasta morir
-al pié de él: y acaso V. E. mismo ha presenciado alguna vez este
-atrevido hecho, con otros no menos respetables, en el manejo de sus
-armas y formacion de batalla, bastante á mandar idea de su disposicion
-guerrera para defender sus propiedades, de que son tan idólatras como
-vengativos; pues nunca perdonan el agravio, cuya venganza reencargan á
-sus hijos, cuando ellos no han podido tomarla.
-
-La agricultura y ganaderia en una nacion puede ser considerada bajo dos
-grandes respectos, á saber:--con relacion á la prosperidad pública y á
-la felicidad individual. En el primer caso, es innegable que los grandes
-estados y señaladamente los que gozan de un fértil y estendido
-territorio, deben mirarlo como la primera fuente de su prosperidad,
-puesto que la poblacion y la riqueza, primeros apoyos del poder
-nacional, penden mas inmediatamente de ella, que de cualquiera de las
-demas profesiones lucrativas, y aun mas que de todas juntas. En el
-segundo, tampoco se podrá negar que la agricultura sea el medio mas
-fácil, mas seguro y entendido de aumentar el número de los individuos
-del Estado y la felicidad particular de cada uno: no solo por la inmensa
-suma de trabajo que puede emplear en sus varios ramos y objetos, sino
-tambien por los que puede proporcionar á las demas profesiones que se
-emplean en el beneficio de sus productos.
-
-Proteger la industria y el comercio, talvez con daño y desaliento de la
-agricultura y ganaderia, es tomar el camino al reves, ó buscar la senda
-mas larga, mas torcida y mas llena de riesgos y embarazos para llegar al
-fin. Si el comercio, la industria y la navegacion son dependientes de la
-agricultura y ganaderia, y estas la cuna de los pueblos, la fuerza y la
-riqueza de ellos, ¿como puede mirarse con indiferencia su postergacion,
-ó casi abandono de las bases primeras del Estado? Todos los ramos á la
-vez sufragan, son necesarios y forman el todo de su respetabilidad que
-se les tributa á las naciones que las poseen.
-
-Cuando la defensa del Estado es una pension natural de todos sus
-miembros, no puede, es verdad, desconocer la agricultura y ganaderia
-esta primitiva y sagrada obligacion, ni en manera alguna libertarse de
-ella los cultivadores: entonces corran en hora buena á las armas y
-cambien el arado y la azada por el fusil, tratándose de socorrer á la
-Patria y defender su causa: pero nunca será justo que, en el mayor
-conflicto de sus afanosas tareas, abandonen sus hogares, haciendas y
-cultivos para surtir los talleres, los cuarteles y otros semejantes
-destinos, y acaso los asilos de la ociosidad, á que por esta causa se
-entregan. Parece sumamente necesario que, aclarando cuanto sea dable la
-legislacion y la política en este particular, se alejen los sistemas
-parciales, los proyectos quiméricos, las opiniones absurdas y las
-màximas rateras, que tantas veces han convertido la autoridad pública,
-destinada á proteger y edificar, en instrumento de opresion y de ruina.
-
-La Comision parece en parte haberse extraviado de su principal objeto,
-cuando ha discurrido sobre la importancia de esta porcion del Estado mas
-interesante, y cuando ha intentado demostrar que ella ha sido abatida y
-aun oprimida, hasta el estado de emigar de sus hogares, y acogerse al
-último y miserable recurso de la mendicidad para alargar su vida.
-
-Es verdad que el horroroso azote de la guerra civil de estos últimos
-tiempos ha cooperado á la devastacion de nuestra campaña; la
-desmoralizacion que ella causa, la ha aumentado, y á su vez los indios,
-conducidos de su inclinacion y seducidos de los invasores, han aumentado
-grados de ambicion y ferocidad á la que poseian: ellos han traspasado
-los limites de sus antiguas correrias, y sobreponiéndose á nuestras
-tropas, las han atacado de frente, de una manera desusada por ellos en
-sus incursiones, y harto imponente á nuestros labradores y hacendados.
-
-La atencion repartida del Gobierno à los diferentes puntos de la
-Provincia, que imperiosamente llamaban sus cuidados y auxilios por mar y
-tierra, no le permitian una contraccion tan asidua y eficaz como
-deseaba, y era necesario al reparo de la campaña, hasta que mas
-desembarazado, asistió personalmente á ella.
-
-Este conocimiento, que le presentó la marcha hasta la Sierra, y que le
-proporcionó observar la animosidad de los indios, sus depravados
-intentos, la fertilidad de sus campos, las posiciones ventajosas para
-mantener una guerra devastadora sobre nuestras poblaciones, lo indefenso
-de estas, y la absoluta necesidad de repararlas, ha sido precisamente el
-primer paso de felicidad, que preságia que la suerte futura de nuestras
-fronteras và necesariamente á tomar una marcha la mas lisongera y
-ventajosa á la Provincia en el aumento de su poblacion y primeras
-riquezas, con la seguridad de personas y propiedades: lo que no podia
-suceder jamás sin que el Gobierno, rompiendo enérgicamente aquellas
-ataduras que siempre tuvieron ligados á sus antecesores, no hubiese
-tocado tan de cerca y practicamente el error que desgraciadamente los
-tuvo envueltos por tantos años, cuando en estas materias vivian á merced
-de un informante tímido, ó acaso cobarde, y de otro neciamente atrevido,
-sin todos los conocimientos de la geografia del país, y demas que se ha
-expuesto.
-
-Así es que, teniéndose por un triunfo el avanzo de terrenos hechos por
-los años de 1778 y siguientes, por el cordon de fronteras que se
-estableció con las guarniciones del cuerpo de blandengues, compuesto de
-700 hombres, se miró en seguridad la Provincia, respecto à su anterior
-estado. Y aunque este cuerpo tuvo necesidad de batirse muchas veces
-parcialmente en la línea, para contener las irrupciones que repetian los
-bárbaros, sin embargo, el aumento de poblacion que recibian las guardias
-y sus inmediaciones, ya le imponian y hacian menos osados, pero no
-destemidos para impedir sus invasiones: y en una de estas fué que, por
-la primera vez en el año de 1790, se trató de establecer paz y permitir
-á los caciques venir á la capital, y sus indios á las guardias.
-
-El trato docilizó á algunos y acomodó á todos, hasta establecer sus
-artículos de comercio con peleteria, plumas y otras pequeñeces de su
-rústica industria; tomando en cambio diferentes útiles, algunas ropas,
-tabaco y yerba, y especialmente bebidas; formando de algunos de estos
-artículos una absoluta necesidad, especialmente el tabaco y la yerba del
-Paraguay.
-
-Esta recíproca comunicacion determinó á algunos hacendados á establecer
-sus estancias al sud del Salado, á su riesgo, y á merced ó tolerancia de
-los mismos indios, sufriendo unas veces sus rudas impertinencias, y
-otras sus robos y raterias, dejando nuestra línea de fronteras á
-retaguardia mas de sesenta leguas. Sin embargo, algunos indios con este
-motivo se mantenian en las labores de campaña de peones en toda clase de
-trabajo, y otros en la ciudad y suburbios, prefiriendo la civilidad á la
-vida errante y salvaje. Mucho contribuyó el Gobierno mismo, halagando
-con gratificaciones efímeras á los que se presentaban con el título de
-caciques, que se creian serlo sobre su palabra: porque esto era mas
-fácil que averiguarlo, y todo contribuia á mantener una paz aparente, de
-la que siempre se reportaba mejor partido.
-
-El avanzo de nuestras poblaciones á tanta distancia, sin poder ser
-observadas de la fuerza militar ni de la jurisdiccion civil, produjo
-muchos excesos, dificiles hoy de reparar, y de que la Comision tratará
-mas abajo, en órden à su minoracion ó exterminio.
-
-Por lo expuesto en el artículo antecedente, resultaban casi en toda la
-línea de fronteras, inútiles las guardias, por cuanto las poblaciones ya
-guardaban las fronteras, subrogándose aquellas à estas, bien que sin
-armas ni defensores.
-
-La atencion sobre la frontera de Portugal puso en la necesidad á este
-Gobierno de mandar las tropas de caballeria, casi únicas de la
-Provincia, que eran los blandengues, á cubrir aquellas líneas, donde
-permanecieron muchos tiempos, y casi acabaron su número en aquel
-servicio y en la pérdida de Montevideo: resultando otra mayor, de la
-horfandad de sus familias, antes avecindadas en las guardias á que
-pertenecian, y sostenidas de los soldados que ordinariamente era cada
-uno un padre de familia, de que resultaba la seguridad del soldado en el
-servicio y el aumento de la poblacion.
-
-En el año 10 terminó de todo punto el resto de esta fuerza y armamento
-con que cubria sus fuertes, porque pasó integramente á la Banda
-Oriental, como necesaria allí. He aquí el último período de vida militar
-de las que fueron guardias, y que con dispendiosos gastos fueron
-establecidas en los años de 1778 y siguientes.
-
-Aunque en el desconcierto general del sistema del antiguo gobierno y
-subrogacion del nuevo, por virtud de la revolucion para obtener la
-independencia, se hicieron indispensables muchos trastornos, y tocar
-necesidades extremas en toda línea y órden de cosas; sin embargo, la de
-fronteras se miró siempre con el cuidado que demandaba su peligrosa
-situacion: pues en el año 10, entre los apuros y escaseses de tropas y
-auxilios, se formó una expedicion, que marchó hasta la laguna de
-Salinas, mas afianzada en la maña y política, que en las fuerzas y
-auxilios que la componian. El éxito, en efecto, correspondió á las
-esperanzas, y los indios mismos lo auxiliaron con sus personas y
-cabalgaduras en su regreso, hasta la fortaleza de esta plaza.
-
-Esta primera relacion de amistad estuvo afianzada hasta el año de 15, y
-elevada á tal grado de harmonia, que presentándose ante el Gobierno doce
-caciques al adelanto de nuestras fronteras, se acordó precederia un
-parlamento general de los de su clase con el Comisionado del Gobierno, y
-encargado de este negocio que estableciese, no solo los puntos en que
-deberian construirse las guardias, sino tambien otros asuntos relativos
-á intereses particulares de los mismos caciques, á manera de los que
-disfrutan en Chile los Araucanos.
-
-Aprestáronse los útiles que se creyeron mas necesarios, y muchos fueron
-transportados al otro lado del Salado, y estando en marcha el
-Comisionado, ocurrió una de las muchas oscilaciones que ha presentado el
-curso de nuestra revolucion, y aunque en distancia de los mismos
-revolucionarios, se le comprende y aprende, haciéndole volver á la
-capital, para sepultarle en un calabozo bien asegurado de grillos, hasta
-que se le confina á una guardia, y al año se le repone de oficio á su
-empleo, pero no á su comision.
-
-Los indios estrañaron la falta de cumplimiento al término señalado:
-ocurrieron á averiguar el motivo, y se les dió por respuesta razones que
-no creyeron y que los preparó á la mayor desconfianza: las que
-manifestaron osadamente al Gobierno, cuando pudieron entender, que se
-trataba de formar á su frente nuevos establecimientos, á que
-abiertamente se opusieron; ya por la desconfianza en que se les habia
-puesto, y ya tambien por las funestas ideas que les inspiraban nuestros
-transfugos desertores que se habian refugiado á sus toldos, á quienes
-conservaban aun con armas, por la direccion que les daba para cometer
-robos y asesinatos sobre nuestras estancias.
-
-Ultimamente, ellos fueron seducidos por Carreras y Ramirez, y
-perpetraron horrorosos excesos, que hoy llora nuestra campaña, ya por
-sí, ya sirviendo de auxilio à aquellos malvados invasores. Estas
-ocurrencias les han dado causa á creer, que pueden hacernos frente, y à
-considerarse vencedores de los desarmados, como si lo hubiesen estado, á
-estender sus miras mucho mas allá donde alcanza su vista, y finalmente,
-á creer que tienen un derecho á devastarnos.
-
-Las ocurrencias en suma hasta aquí detalladas, referentes á nuestra
-poblacion de campaña y fronteras, presentan la nulidad absoluta en que
-se hallan, la de no poderlas defender ni mantener, y que es de la mayor
-urgencia é interes poner nuestras poblaciones á cubierto del enemigo que
-las acecha, vigilante para extinguirlas.
-
-Los puntos que hayan de formar esta línea, las fuerzas para mantenerla,
-los fondos de que subsistan sus guarniciones, son fecunda materia de
-opiniones, y divididas segun el modo de ver de cada uno, no parecen
-fácilmente combinables: pero el tiempo las insta, y es necesario que el
-Gobierno se decida con la posible brevedad, por el riesgo que ofrece la
-demora.
-
-La que cree que contendria al enemigo un ataque, que lo alejase y
-pusiese al menos al otro lado de la Sierra, sin duda que no respeta su
-número y localidad y que el desaire de verse batidos, si lo fuesen en
-sus terrenos natalicios, los empeña á sostener la guerra hasta verse
-esterminados: tampoco cuenta con la suerte de la guerra y sus funestas
-variedades, que á no corresponder una suerte favorable, era inevitable
-la ruina de la Provincia.
-
-La que discurre sobre formar en la Sierra del Tandil una poblacion de
-villa, otra en la Laguna Blanca, y la última en la Cabeza del Buey, toca
-aun mas inconvenientes en los ataques, formacion del pueblo y su
-conservacion: dejando en flanco los costados al este y oeste de la
-primera y última. Y aunque es verdad que las dos opiniones á la vez
-tendrán su lugar, este lo ha de graduar el tiempo, y ahora seria empezar
-por donde debe acabarse.
-
-La que propone una línea ò camino militar hasta Patagones, se halla en
-el propio caso, aunque mas útil y afianzada sobre la costa del mar: pero
-á juicio de la Comision, tampoco debe emprenderse, y solo cree preciso y
-absolutamente necesario el establecimiento de una línea sobre las
-estancias avanzadas al sud del Salado, cuya línea de longitud
-este-oeste, en que corren sus poblaciones hasta aquí toleradas por los
-indios, no puede llamarles la atencion de un modo que traten de
-resistirlo.
-
-La guardia de Kakelhuincul debe ser uno de los fuertes mas equipados,
-ampliando sus líneas, y el depósito en que provisionalmente se acopien
-los útiles de este y sus contiguos, hasta el punto de abrir los
-trabajos.
-
-Esta guardia y poblacion, con las que sigan al sud, deben ser auxiliadas
-de las poblaciones de Bruscas, el Tordillo y Montes Grandes, de que
-podria encargarse el comandante del mismo fortin, ampliando antes sus
-líneas, para que con seguridad pueda recibir mas guarnicion, y en que
-con este motivo puedan apoyarse y defenderse en caso necesario la
-milicia, vecindario y tropas de línea, en cualquiera accidente de
-guerra, invasion ó sorpresa que cometan los indios.
-
-Al costado izquierdo de esta guardia, y en la laguna Naquelrucà, debe
-formarse un fortin, que cubra el flanco que media á la Sierra del
-Volcan, distante de este punto diez leguas al sud-este: por manera que
-Kakelhuincul distará de este fortin detallado trece leguas, que unidas á
-las anteriores de la laguna Rucà, resulta el Volcan veinte y tres
-leguas:--puntos los tres los mas avanzados al sud y á la frontera
-enemiga, y los mas interesantes para las primeras y mas cuantiosas
-haciendas de aquellos destinos.
-
-No pudiendo guardar rectitud ni proporcion de distancia la línea de
-fuertes que al costado derecho de Kakel debe seguirse, sin aventurar un
-choque con los indios, pues se acercarian demasiado á los arroyos en que
-tienen situados sus toldos y ganados, se forma oblíqua, consultando las
-aguadas permanentes como de absoluta necesidad.
-
-Debe seguir al frente de la guardia de Chascomus, y subrogarse esta en
-la laguna del Sermon, ocho leguas de Kakel, y diez y ocho al sud de
-Chascomus. Al frente de la guardia de Ranchos debe formarse otra en la
-laguna de los Huesos, distante nueve leguas de la del Sermon.
-
-Por el mismo órden debe salir á su frente la guardia antigua del Monte,
-y situarse sobre la laguna del Toro, distante de aquella diez y ocho
-leguas, y de los Huesos diez leguas.
-
-La de Lobos debe avanzar á la Laguna Blanca, ó si se quiere á las
-Polvaderas, distante de la antigua guardia diez y ocho leguas, y nueve
-de la del Toro.
-
-El fortin de Navarro sale á la laguna del Trigo, ó laguna de Gomez,
-distantes diez leguas de la Blanca, y ocho de las Polvaderas.
-
-La de Lujan, à la cañada de las Saladas, doce leguas distante de las del
-Trigo y Gomez.
-
-Esta línea, que promedia obliqua la frontera, corre desde el Volcan
-hasta el punto de los Leones, ochenta leguas, y el resto hasta Rojas
-desde el fortin de Areco, incluso Salto y Pergamino que se encuentran
-hoy en frontera efectiva, por cuanto á su frente no hay hacienda alguna,
-por haber sido devastadas por los anarquistos y los indios, deben
-reponerse á su antigua fuerza en fuertes y guarniciones: así para que
-los vecinos que andan errantes vuelvan á sus hogares y puedan vivir
-seguros en sus personas y bienes, como para que los hacendados y pueblos
-interiores afiancen igualmente su propiedad, y se dediquen con
-tranquilidad á sus labranzas y talleres, libres de las zozobras que
-hasta aquí han experimentado; pues llegará bien pronto el tiempo en que,
-avanzada la guardia del Salto á la laguna de Palantelen, distante
-igualmente del Salto que de la guardia de Lujan, veinte y cinco leguas,
-cubra con una respetable guarnicion aquellos dos puntos y terrenos
-feraces de invernadas, en que ordinariamente eran ocupados: formando
-otra mas al oeste, sobre la laguna del Tigre tuerto, que deje á cubierto
-el Pergamino y Rojas, por ahora término de nuestra frontera al norte;
-hasta que formada una línea de demarcacion que señale la division con
-Santa Fé, manifieste si el fortin de Mercedes deba ó no salir á su
-frente al sud á la laguna del Milagro, para que deja en total seguridad
-la carrera del Perú y Chile.
-
-La Comision cree, por los conocimientos que tiene de esta línea, por la
-que ocupan los indios mas inmediatos, á lo largo, sobre los arroyos que
-descienden de la Sierra y su distancia, por el bañado inmenso, de
-dificiles pasos que nos divide, como depósito de todas las aguas de la
-misma Sierra, cuyo terreno es tan nivelado por la naturaleza que no se
-le percibe declive alguno, inutil para todo genero de cultivo y
-haciendas; por todo esto, repite la Comision, que cree y le parece, que
-esta especie de vallado fija unos límites inequívocos, que dejándolos
-sin alteracion á la banda austral de él, no podrán los indios reclamar
-nuestras disposiciones como detentadoras de sus posesiones: pues tienen
-hasta ahora nuestros hacendados la ocupacion que ellos han tolerado sin
-reclamacion; haya sido ó nó con la doble mira de robarles, como lo han
-hecho, con repeticion, perfidia y atrozmente.
-
-La Comision se vé necesitada de circunscribirse, á pesar de sus deseos,
-á la propuesta línea de fortificacion, siguiendo la máxima política de
-obrar segun el estado y circunstancias de la Provincia en el momento.
-Desea ciertamente que ella no esté reducida á tan escasos términos; pero
-toca como de bulto las dificultades que han de inutilizar otras medidas,
-que deben quedar pendientes para su ejecucion, en seguida de esta.
-
-El transporte solo de la antigua línea á la que nuevamente se detalla,
-ofrece en su egecucion no pocos tropiezos, no obstante á deber hacerse
-casi en el centro de nuestros recursos. ¿Cuanto mas dificil seria
-establecerse fuera de ellos con las armas en las manos? Los terrenos por
-su aridez, falta de montes, y las mas veces de aguadas, son trabajosos
-aun á los escoteros, que miden las jornadas para auxiliarse. ¿Como se
-presentaria para vencerlos, un ejército que deberia ir provisto, no para
-ocho ni quince dias, sino para meses enteros? Era necesario arrastrar
-centenares de carruages y miles de caballos, para atacar á un enemigo,
-que siempre está en campo volante, y con mas amovilidad y destreza que
-los Arabes: ellos burlarian los mejores planes, y pondrian en ridículo á
-sus autores, y despues de haber llevado por los desiertos que los
-amparan, á un ejército sin vara de virtud que hiriese á las piedras para
-que brotasen agua, sin maná para su alimento, y sin nubes que
-interpusiesen sus sombras, para que les libertase de los rigores del
-sol, tendrian que sucumbir á la sed y al hambre, y finalmente á manos de
-sus enemigos. Sr. Exmo., la Comision se persuade que no debe confundirse
-un golpe de mano que suele darse para escarmentar á un enemigo, con las
-medidas de una ocupacion ó conquista: aquel es una aventura ó albur que
-se dá á la suerte; y estas, el resultado de una profunda meditacion,
-calculada sobre las fuerzas fisicas y localidades del país, con otras
-muchas reflexiones y razones que van á la par para su logro.
-
-Si solo esta medida, que podrá acaso ser tenida por mezquina de algunos
-génios exaltados y celosos del aumento de la Provincia, se pusiese en
-toda su evidencia, guarnecida la frontera de las fuerzas que demanda
-para su seguridad, y llegando á perfeccionarla, no solo habriamos
-alejado para siempre el recelo de otras invasiones, sino que habriamos
-dado el paso mas preciso y necesario para la total ocupacion á que
-aspiramos, sin pérdida de un hombre, ni menoscabo de hacienda.
-
-La Comision se atreve á decir que, perfeccionada hasta el punto que
-debe, ella solo vá á ser la riqueza y seguridad de la Provincia, y capaz
-del mayor aumento de poblacion que necesita, abriendo la mano á recibir
-y proteger á cuantos quieran venir á establecerse en ella, bajo la
-proteccion del Gobierno.
-
-Entre la antigua y nueva línea demarcada, se miden mas de 1,400 leguas
-cuadradas, terreno no solo feraz, productivo y útil, sino que
-proporciona, una vez asegurado, el descubrimiento de otras riquezas
-efectivas y abandonadas, que la escasez de poblacion no ha podido dar á
-luz ni reconocer con exactitud. Pero antes de esplanar cuales sean, cree
-la Comision hacer otras observaciones, para que el Gobierno ajuste sus
-resoluciones del modo que estime por conveniente á la salud pública de
-la Provincia y sus intereses.
-
-Atendiendo al orgullo con que se presentan los indios, podran mirar de
-mal ojo nuestra nueva línea, y aun tratarla de enervar á viva fuerza,
-para cuyo caso es necesario estar prevenidos y alarmados á su repulsa.
-Ellos no deben desconocer que la fuerza de nuestras poblaciones los vá á
-acercar á la pèrdida de las faldas de la Sierra que ocupan, y este temor
-impulsarlos á tomar la medida de incursiones y ataques parciales de que
-ordinariamente usan: por lo tanto, dispuestos y armados los partidos,
-cuando hayan de dar principio á las obras, parece de necesidad que las
-obras se combinen y arreglen de modo, que sean escarmentados en su
-primera tentativa.
-
-Es de absoluta necesidad que nuestras poblaciones se estiendan, y que
-esta estension sea correspondiente al objeto á que por ahora
-principalmente se dirigen, que es el de la labranza y ganaderia. Para
-conservar la que tenemos, y mas á la que aspiramos, debemos buscarla, si
-fuera preciso, con las armas en la mano, y mucho mas pronto, si la
-solicitud de paces que ellos tienen interpuesta con el gobierno, se
-descubre ser llamada falsa, de que usan con frecuencia mientras algun
-interes particular no les mueve á ello; bien sea por temor de ser
-atacados de otros indios, ó por carecer de comunicaciones que les
-faciliten los artículos, de que ya han formado necesidades que no pueden
-sobrellevar. Pero es preciso estar ciertos que jamas les anima un
-principio de buena fé ni desinteresado. Alguna vez se someten á una
-fuerza imponente, y se resignan al castigo si se les aprende en el
-delito: y aunque se les perdone, su carácter innoble y desconfiado les
-precipita de nuevo á cometer excesos y bajezas horrorosas, sin que se
-excepcionen entre sí aun sus propios deudos. Como la vida salvaje los
-tiene siempre cubiertos de miserias, estan á toda hora asechando el
-momento de robarse mutuamente; y por lo mismo no puede detener sus
-pasiones sino un motivo muy poderoso, como el de mirar su existencia en
-peligro.
-
-La incertidumbre en que por el momento debe estar el gobierno acerca de
-la conducta ulterior de los indios, respecto á su propuesta de paces,
-ciertamente no puede decidirle á tomar medidas de oposicion: pero si en
-efecto continua su propósito de conservar la paz, entre otras cosas,
-parece que el comisionado del gobierno, despues de asentar la seguridad
-de la línea, seria muy conveniente que tratase de exigirles el
-acomodamiento de fortificar uno ó dos puntos del camino militar sobre el
-frente del Volcan al otro lado de la Sierra, porque con ellos, y los que
-puedan formarse sobre el Rio Colorado y á las márgenes de la Bahia
-Blanca, quedarian enteramente dominados, y en precision de abandonar las
-sierras y retirarse al oeste, ó repasar el Colorado. Esto es
-indispensable que suceda; pero será de un modo que los comisionados, ó
-gefes de los destinos, lo presenten en mas ó menos tiempo, segun los
-grados de su actividad en promoverlo.
-
-No desconoce la Comision la necesidad que hay de sugetar á nuestras
-milicias á sus precisos deberes en los fuertes de fronteras, y de que
-han tenido orígen muchas desgracias, sobrevenidas por el mal trato dado
-á los indios, cuando en ellas se han presentado con sus miserables
-artículos de comercio, procurando robarselos descaradamente y aun darles
-de golpes, herirlos, y matar algunos. Estos hechos, que la Comision ha
-visto repetir, y aun castigado, han incendiado los ánimos de un modo
-terrible, provocándolos á la venganza: muchos y lastímosos hechos
-pudiera referir que mas de una vez han comprometido la mejor armonia con
-el gobierno; y este desórden puede facilmente remediarse, conviniendo
-con los indios en que sus arribos á las guardias sean á determinados
-puntos de la misma frontera, reservando solo á los caciques el paso
-franco al gobierno, escoltados para su seguridad.
-
-Nuestra campaña, harto desmoralizada por muchas causas que la han
-conducido á tal desgracia, principalmente las escaseses á que la han
-reducido las incursiones anárquicas, la multitud de desertores y otros
-delincuentes que abriga, presenta un motivo de atencion muy particular
-sobre esta clase de hombres que la infestan, á mas de una gran porcion
-de familias indigentes que sirven de pesada carga al honrado labrador y
-útil hacendado, á quienes se les haria un bien en trasladarlos á
-aquellas nuevas poblaciones, dándoles propiedades que cultivasen, y
-útiles correspondientes: conduciéndoles, si fuese necesario, por fuerza
-á su fortuna, evitando su perdicion y la de sus hijos; y á aquellos
-persiguièndolos eficazmente, hasta ponerlos en seguridad, ó esterminio,
-segun sus delitos.
-
-Este exámen puede hacerse prolijo y exacto, formando una razon
-estadística de cada partido, cometida al vecino mas proporcionado, y
-vicario de él, con responsabilidad en su inexactitud. Como en dicha
-razon debe constar todo vecino y habitante, su ejercicio, propiedades y
-proporciones de que se mantiene, el número de hijos, criados y peones,
-sus sexos y edades, no podria escapar ninguno á su vigilancia, y el
-gobierno podria muy en breve tener en su mano, y á un golpe de vista, la
-nota de cuantos fueren disponibles, en servicio y aumento de las nuevas
-poblaciones.
-
-La policia de los partidos deberia igualmente ser encargada á vecinos de
-las localidades, bajo los reglamentos que el gobierno les prescribiere:
-porque tratándose de la seguridad pública é individual, ninguno debe
-conocer y celar mejor á los vagos y malos vecinos, que sus propios
-convecinos.
-
-Conducido el vecindario por los principios de liberalidad y en favor de
-sus intereses, no puede desconocer las bondades del gobierno y de la ley
-que lo protege.
-
-La Comision es militar, y ha asentado que con respetable libertad dará
-su opinion, apoyada en la justicia y en sus conocimientos. Estos le han
-suministrado muchos motivos de observacion para entender y persuadirse
-que, mientras no esten perfectamente deslindadas las atribuciones de las
-respectivas jurisdicciones, política y militar, no podrá hacerse el
-servicio, como corresponde á la tranquilidad y adelantamiento de los
-pueblos.
-
-Señor, unas tenebrosas habitudes de despotismo militar han aniquilado el
-ánimo del vecindario de campaña, vièndose despejados violentamente de
-sus propiedades, ultrajadas sus personas de palabras y obras, y acaso
-arrastrados á una cárcel con pérdida total de sus bienes. Estas
-impresiones estan aun muy vivas, y se resiente demasiado la provincia de
-estos tristes acontecimientos: porque sí algunos elevaron sus quejas, no
-merecieron mas que el desprecio, y los demas ahogaron sus sentimientos
-para no multiplicar los padecimientos, llorando sus desgracias en el
-seno de sus familias.
-
-Los gobiernos turbulentos que nos han precedido, no podian fijar, es
-verdad, un mètodo que nivelase la justicia y conducta de los encargados
-que sabian eludir las quejas, y poner en peor condicion al reclamante.
-La Comision fué encargada por una vez de inspeccionar las fronteras, y
-tuvo la desgracia de no encontrar en toda la línea mas que uno solo que
-llenase las intenciones del gobierno: todos los demas eran ciertamente
-criminales, pero á ninguno se removió. Esta degradacion de aquellos
-militares, propiamente de revolucion, no puede mancillar el honor del
-cuerpo en general, á quien se debe, por sus heróicos sacrificios, la
-libertad é independencia del país.
-
-La sabiduria y política del gobierno se persuadirá, que este rasgo solo
-tiene por objeto presentarle la necesidad que hay de inspirarle
-confianza y seguridad, sin embargo de la promulgacion de las leyes que
-las afianzen.
-
-Tanto mas juzga precisa esta medida, cuanto que vá á gravitar sobre el
-vecindario de la campaña todo el peso de esta obra. Cree la Comision
-que, sin esta política diestramente manejada, no se dará un paso de
-felicidad en la obra gefe de la provincia: porque, como decia un sábio
-de nuestro tiempo á un Soberano, con referencia á asunto mas elevado:
-_justo es Señor, que el dueño de la casa mande en ella_. Y aunque es
-verdad que el gobierno, vigilante en su administracion, no perdona
-fatiga, ni se permite descanso, sin embargo, debe partir sus fatigas y
-franquear confianzas, para dar vado á las penosas tareas de su
-administracion: y ciertamente que ningunos estan mas bien indicados que
-los mismos interesados en su felicidad y seguridad, consultando al mismo
-tiempo la pública.
-
-Los puntos que principalmente deben ser reforzados, como cardinales, son
-tres, á saber: Laguña de la Naquelrucá, Kakelhuincul, y el Volcan. Los
-demas, como fortines auxiliares, deben por lo mismo ser sus dimensiones
-proporcionadas, á este respecto, con una doble fuerza y amplitud, y
-todas equipadas de armamento, artilleria, municiones respectivamente
-bien conservadas, y sus precisos repuestos, de que deben responder los
-gefes encargados, y sufrir con frecuencia la inspeccion que delegue la
-Superioridad sobre el reconocimiento de todo, y de la tropa misma.
-
-El adormecimiento y apatia en que ordinariamente quedan sumergidos los
-hombres con la pax, aun en las fronteras mas expuestas á rompimientos,
-hace y causa el abandono de la disciplina, el de armas y municiones; y
-una triste experiencia ha demostrado y hecho tocar funestos resultados,
-provenientes acaso de que los gefes militares, mas atentos á sus
-negocios particulares que á los deberes de su profesion y carrera,
-posponiendo aquellos por esta, no calculan los daños que infieren: punto
-que merece estar muy observado del gobierno en precaucion de semejantes
-males.
-
-La fuerza efectiva de cada frontera principal, considera la Comision
-debe ser de 100 hombres de caballeria veterana, y algunos auxiliares de
-milicias, y los fortines de 50 hombres, por mitad de veteranos y
-milicias, y mas, segun las circunstancias lo exijan.
-
-Si restablecida la caballeria de blandengues, tuviese cada guardia su
-dotacion, seria utilísimo que fuesen casados y arraigados en ella,
-dándoles el gobierno en propiedad un solar para establecer su casa,
-porque entonces creceria la poblacion proporcionalmente, y el soldado
-defenderia mas ahincadamente su hogar, muger é hijos, y jamas ó rara vez
-se notaria desercion: y á la primera generacion ya la reproduccion del
-soldado, por si sola, habria formado un pueblo agricultor y ganadero.
-Pero como en la seguridad de los hacendados y labradores de la comarca
-respectiva, el traficante que acude, llevando artículos de consumos en
-cambio de frutos y numerario, viese un compensatívo de su trabajo,
-procuraria tambien avecindarse, y lo mismo los artesanos, é
-insensiblemente se verian crecer y prosperar estas guardias con una
-rapidez increible, hasta formarse en cada una de ellas poblaciones de la
-mayor consideracion.
-
-El labrador y hacendado sufren, y se han constituido hace muchos años,
-al pago del ramo de guerra, con destino á estos importantes
-establecimientos: y jamas han resistido otros gravámenes que con miras
-de auxiliarlos se han creido necesarios, aun cuando se hayan frustrado
-los objetos mismos de su invencion. Ellos, siempre prontos con sus
-personas y haberes, han dejado en abandono estos y sus familias, para
-correr á las armas en defensa de la patria, hasta sacrificarse en la
-guerra; y hoy el gobierno necesita de sus brazos, de sus bienes, y de
-toda su concurrencia, para dar á la Provincia toda la estension y
-grandeza de que es susceptible: pues si esencialmente ha de gravarse
-esta privilegiada porcion de ella, la justicia reclama imperiosamente
-que se desvien, cuanto estè al alcance del gobierno, aquellos
-calamitosos tiempos, haciendo un lugar distinguido á sus méritos y
-servicios, los que es preciso que ahora presten á la importante atencion
-de las nuevas poblaciones y á su seguridad.
-
-La Comision está penetrada del sumo é importante interes que se promueve
-en esta medida á favor de la campaña, y que, conducida sabiamente por el
-gobierno á sus mayores ventajas y engrandecimiento, vá á presentar el
-campo del Lácio, para dar á la provincia, como este dió á Roma, toda la
-grandeza y poder que la hizo respetar del orbe conocido entonces, y
-proporcionalmente lo será aquella en América.
-
-Entre los muchos y extraordinarios privilegios con que agració la
-naturaleza à esta provincia es su localidad, por desgracia poco conocida
-de sus naturales. Por el norte la baña el magestuoso Rio de la Plata,
-que se interna á mas de setecientas leguas navegables, por diferentes
-provincias que atraviesa en su tránsito; mientras que por el sud la
-circuye el mar Oceano, por donde puede extraer todos los cuantiosos
-frutos que la produzca su cultivo: y á mas le brinda con inmensas
-riquezas de la pesca y peleteria de anfibios, que hoy hacen la fortuna
-de las naciones cultas que á nuestra vista se las llevan.
-
-Son pocos conocidos, y nada frecuentados por nosotros, los puertos que
-se encuentran á la vuelta del cabo de San Antonio: como son, el de Tuyú
-en el Cabo de Corrientes, la Bahía de San Andres, la Bahía Blanca, la de
-San Bias, el Rio Colorado y el Negro.
-
-Los terrenos bajos que presenta la costa del mar no han permtido, sin
-riesgo, hacer el reconocimiento de otros puertos y calas que
-necesariamente hay en la confluencia de los rios Sauce Chico y Grande, y
-otros de menos caudal de aguas que descienden de las sierras: ademas de
-los que naturalmente tenga en su seno el mar, y descubrirán los
-frecuentes reconocimientos desde tierra, cuando estén pobladas y
-registradas por la caza y pesca de anfibios, que la curiosidad y
-especulacion de los pobladores emprenderán tras de un interes á que los
-conducirá su codicia.
-
-Muchos de estos terrenos estan hoy infestados de gentes bandidas,
-abrigadas en los montes, que llaman de las Islas del Tordillo y Monte
-Grande, desde cuyo asilo hacen sus incursiones á las vecindades,
-cometiendo grandes excesos, que deben quedar extinguidos, luego que las
-tres mas avanzadas fronteras al sud se hallen establecidas, y con las
-fuerzas de sus dotaciones, para atacarlos con suceso feliz. La rigorosa
-policía que se establezca en todos los puntos de la campaña, hará que
-desaparezcan de ella, hombres y aun familias tan inmorales y vagas,
-ponièndolas en sus deberes, ó en las seguridades convenientes.
-
-Parece necesario fijar el órden de la empresa, y debiendo empezarse por
-las mas necesarias, es sin duda de la mayor importancia graduar esta
-necesidad, la cual, aunque parezca indicada por la misma naturaleza de
-los estorbos, que se oponen á darle vado, no puede dejar de someterse á
-otras consideraciones, y principalmente á la mayor ó menor estension de
-su provecho: es decir, que entre dos caminos igualmente necesarios,
-aquel será digno de preferente atencion, que ofrezca mayor utilidad y
-socorra á mayor número de individuos.
-
-Entre las ventajas de situacion que gozan las naciones, sin duda,
-ninguna es comparable con la cercania del mar, unidas por su medio á los
-mas remotos continentes del mundo conocido. Al mismo tiempo que su
-industria es llamada á proveer una suma inmensa de necesidades, se
-estiende la esfera de sus esperanzas á la participacion de todas las
-producciones de la tierra: y si se atiende al prodigioso adelantamiento
-en que está el arte de la navegacion, parece que solo la ignorancia ó la
-pereza pueden privar á los pueblos de tantos y tan preciosos bienes.
-
-Es verdad que semejante ventaja suele andar compensada con grandes
-dificultades; porque si de una parte la furia de aquel elemento amenaza
-á todas horas las poblaciones que se le acercan, por otra los altos
-precipicios y las playas inclementes que le rodean, y que parecen
-destinados por la naturaleza para refrenarle, ó para señalar sus
-riesgos, dificultan su comunicacion ó la hacen intratable. ¿Pero quien
-no vé que en esta misma dificultad halla un nuevo estímulo el deseo del
-hombre, que llamado á proveer á su seguridad, ó á estender la esfera de
-su interes, está como forzado continuamente á triunfar de tan poderosos
-obstáculos? Ello es, que el engrandecimiento de las naciones, sino
-siempre, ha tenido muchas veces su orígen en esta ventaja; y que ninguna
-que sepa aprovecharla, dejará de hallar en ella un principio de
-opulencia y prosperidad.
-
-Esta provincia ha sido particularmente favorecida por la naturaleza,
-pues á mas de las ventajas de su clima y suelo, tiene la de estar bañada
-por el mar y el gran Rio de la Plata la mayor parte de su territorio,
-colocado, por decirlo así, sobre el mejor punto del Océano: ella parece,
-que por sus puertos está llamada á comunicarse con toda la tierra; y si
-á esto se agrega la posesion de sus vastas y fértiles campañas, no
-podremos desconocer que una particular Providencia la destinó para un
-grande y glorioso objeto. ¿Como es, que en tan feliz situacion podamos
-abandonar los medios mas necesarios para llegar á aquel fin, ni
-desatender á sus puertos, sin los cuales es de todo vana é inutil
-aquella gran ventaja, cuya falta será siempre uno de los principales
-estorbos que mas poderosamente retarden la prosperidad de nuestra
-agricultura?
-
-La Comision no necesita recordar que este objeto tan recomendable con
-respecto á la industria, navegacion y comercio, lo es mucho mas respecto
-al cultivo. La industria sigue naturalmente á los consumidores y se
-situa á par de ellos, mientras el cultivo no puede buscar sus ventajas,
-sino esperarlas inmobil. Por otra parte, si todas las provincias pueden
-ser industriosas, no todas pueden ser cultivadoras, y es preciso que en
-unas abunden los frutos que escasean en las otras: es preciso que el
-sobrante de la primera acuda á socorrer las segundas; y solo de este
-modo el sobrante de todas podrá alimentar aquel comercio activo que es
-el objeto de la ambicion de los gobiernos y el fruto de sus meditaciones
-económicas y políticas.
-
-Es últimamente necesario, si aspiramos á obtener todas aquellas
-ventajas, dar el último impulso á la agricultura y ganaderia: pues
-cuando la circulacion interior produzca la abundancia general, cuando
-haya abundado y abaratado las subsistencias, y por consiguiente la
-poblacion multiplicados los productos de la tierra y del trabajo,
-alimentado y avivado el comercio interior, entonces la misma
-superabundancia de frutos y manufacturas, que forzosamente resultará,
-nos llamará á hacer un gran comercio esterior, que clamará por este
-auxilio, sin el cual no puede ser conseguido.
-
-Este punto podia dar á la Comision materia para hacer muy estendidas
-reflexiones: mas ella solo se contentará con presentar una á la sábia
-ilustracion del Gobierno, que le parece sumamente importante, y de la
-mayor influencia sobre la mejor poblacion, aumento de la agricultura,
-ganaderia y labranza previniendo ya la navegacion, comercio é industria
-á un mismo tiempo, que oportunamente iria adelantando, poniéndose en
-activa accion el resto de la provincia á su ejemplo.
-
-La Comision está persuadida de que alguna vez los buenos ejemplos suelen
-ser perniciosos. Esto se prueba observando que los Romanos emprendieron
-todos los caminos de su vasto imperio, llevándolos desde la plaza de
-Antonino en Roma hasta lo interior de Inglaterra, de una parte, y de la
-otra hasta la Palestina; tan firmes y magníficos, que sus grandes restos
-hasta hoy llenan de admiracion al viagero observader: y las naciones
-modernas, queriendo imitarlos sin tener los mismos medios para ello,
-afligieron á los pueblos sin poderles comunicar tan grande beneficio.
-Sin embargo, esta regla admite excepcion en favor de la provincia, y no
-puede haber inconveniente en la empresa, con tal que no se piense en
-grandes é inadoptables comunicaciones exteriores, hasta que hayan sido
-establecidas las poblaciones, su labranza, y pastoreo, de un modo
-suficiente á promover la industria, navegacion y comercio que ha de
-formar la marcha unida de sus ventajas y especulaciones, para llegar al
-término de su engrandecimiento.
-
-Afortunadamente el Gobierno empeña sus desvelos en remover los estorbos,
-proponiendo leyes, simplificando las administraciones, arreglando la
-policía y mala jurisprudencia mercantil; en fin, todo cuanto retarda el
-aumento y seguridad de nuestra comun felicidad, destruida y aniquilada
-por falta de estos principales elementos; buscando directamente los
-medios de arruinar nuestro cultivo y poblacion, ó por mejor decir,
-removiendo hasta los estorbos que la naturaleza opone á su prosperidad:
-bajo cuyos principios es de esperarse que la opinion misma cederà á la
-buena y útil enseñanza, como las tinieblas á la luz; bien que, para
-luchar con la naturaleza son necesarios grandes y poderosos esfuerzos,
-con extensos recursos, que no siempre estan á la mano.
-
-Cuando se considera de una parte los crecidos fondos que exigen las
-empresas, y de otra, que á las veces una sola es muy superior á la
-porcion de rentas públicas que suelen destinarse à ella, parece mas
-disculpable el desaliento con que se miran por los gobiernos: y como
-estos fondos, en último sentido, deben salir de la fortuna de los
-individuos, parece tambien como inevitable la alternativa, ó de
-renunciar á la felicidad de muchas generaciones por no hacer infelice á
-una sola, ó de oprimir á una sola para hacer felices á las demas. Sin
-embargo, es preciso confesar que el atraso muchas veces no proviene
-tanto de la insuficiencia de la renta pública, cuanto de la injusta
-preferencia que se dá en su inversion á objetos menos enlazados con el
-bienestar de los pueblos, ó talvez contrarios á su prosperidad.
-
-Para demostrar esta proposicion, bastaria considerar que la guerra forma
-el primer objeto de los gastos públicos, y aunque ninguna inversion sea
-mas justa que la que se consagra á la seguridad y defensa de los
-pueblos, la historia acredita, que para una guerra emprendida con este
-sublime fin, hay muchas que se empeñan con los innobles motivos de
-ambicion y orgullo; y por consiguiente, privan de la abundancia y
-prosperidad, de que disfrutarian si hubiesen invertido sus fondos en
-adoptar y comprar, si fuese nacesario, un sistema de paz, con
-preferencia á malbaratarlos en proyectos de vanidad, destruccion, y
-nulos en sus resultados.
-
-La Comision se ha estraviado otra vez, arrebatada del ardiente celo y
-deseo que le anima por el bien de la provincia, discurriendo en su
-beneficio, y espresando las reflexiones que le han parecido se acercan
-mas á nuestro estado civil y militar. Volviendo sobre sus pasos y al
-objeto principal de su encargo, que es la seguridad de fronteras, el
-aumento de la poblacion, el cultivo y las haciendas pastoriles, cree
-deber añadir:--
-
-Que siendo el principal y mas interesante punto el del Volcan, debe
-mirarse con preferente atencion, en razon de su fortificacion y fuerza
-efectiva; en la de hallarse mas avanzado al enemigo; en la de tener la
-mas apreciable localidad de la campaña, por sus hermosos pastos, campos
-y aguadas; y finalmente en la de estar vecino al mar, para progresar
-extraordinariamente por todas las proporciones que no tienen, ni pueden
-tener los otros, como mas mediterraneos ó centrales.
-
-Entre los extraordinarios recursos que sabiamente ha propuesto el
-Gobierno á la Honorable Representacion, se ofrece la ley de retiro, que
-transmitida á la posteridad, señalará la época en que fuè dictada, sin
-contradiccion alguna, como la mas memorable de nuestra revolucion en
-honra de sus autores; de que no nos presentan modelo alguno las
-historias, tanto mas digna de elogio al considerar la utilidad y
-ventajas públicas que pueden y deben sacarse de los mismos retirados.
-
-Entre otras altas miras que el gobierno se ha propuesto, es igualmente
-loable la fondacion de una ciudad, cuyo título perpetúe la memoria del
-benemérito Ciudadano y General de los ejércitos de la Patria, D. Manuel
-Belgrano. Ciertamente que ninguno se presenta mas adecuado, mas útil, ni
-mas honorífico. No mas adecuado, por la localidad y hermosura de que
-disfruta; no mas útil, por las ventajas que le ofrecen la misma
-localidad y su feraz terreno; no mas honorífico, porque iban á formar
-este precioso monunmento á la fama póstuma de aquel general y de esta
-provincia, los mismos guerreros, y sus compañeros de armas, que despues
-de haber regado con su sangre el campo de las victorias por salvar la
-patria de los enemigos que la oprimian, sellaban su marcha gloriosa con
-la fundacion de una ciudad, que pasando á los venideros, perpetuára un
-ejemplo, que acaso no se registrará en los anales de las naciones mas
-cultas: y cuyas cenizas invitarán desde el sepulcro á sus hijos, á la
-continuacion de aquella heroica carrera; al paso que las propiedades y
-posesiones que les quedasen en herencia, les recordarian incesantemente
-su deber hácia tan nobles objetos.
-
-Invitados por el gobierno los oficiales reformados á tan noble empresa,
-dándoles de merced, como á fundadores, los solares para la fundacion de
-sus casas, los terrenos de chacras para su labranza, y los de estancia
-para la cria de ganado, con las excepciones y privilegios de libertad de
-toda pension y derechos en los frutos de sus cosechas, y aun en los de
-consumo, en la forma y tiempo que pareciese conveniente á su mas pronto
-y eficaz progreso, sin duda que de esta medida reportaria la provincia
-incalculables beneficios, y el gobierno tendria el placer de recibir los
-respetos y homenages que le tributarian, aun al través de los siglos,
-las generaciones venideras, bendiciendo la mano benéfica y laboriosa por
-todo lo que le debian.
-
-Esta nueva poblacion, que formaba el honor y el mérito de sus
-fundadores, á que unia la de capitalistas, empezaba á brillar desde su
-cuna, desenrollando á la par de su acrecentamiento un poder y facultades
-que no estan concedidas á las demas, por no ser facil reunir en un punto
-tales y tan singulares proporciones.
-
-Ella como mas avanzada iba á imponer á los enemigos, de quienes se haria
-tan temible como respetada, y no pudiendo resistir á la fuerza, mal de
-su grado habrian de ceder el campo que ocupan, retirarse à mayor
-distancia, ó talvez repasar el rio Colorado para refugiarse á las
-cordilleras de los Andes, término á que deben venir por un órden regular
-en la sucesion de los tiempos.
-
-Esta disposicion acercará mas pronto la època en que debe formarse el
-camino militar arriba indicado, y la trasposicion de los indios al sud
-de las sierras; quedando entonces á favor de nuestros hacendados libre
-la falda de estas, que es toda la aspiracion á que por ahora anhela
-nuestra poblacion.
-
-La Comision omite detallar el servicio de las guardias, pero no puede
-menos de observar, que las partidas descubridoras, que deben estar
-siempre en campaña, hagan su servicio de una á otra guardia, hasta el
-punto dado en que deban encontrarse ó cambiar las tablillas que lleven,
-para acreditar haber llegado á él, y comunicarse reciprocamente las
-novedades que ocurran; porque si fuesen avanzados al sud podria suceder
-que los indios, puestos en observacion, asechasen el momento de su
-retirada, para introducirse en nuestros campos, burlando aquel servicio,
-lo que no es tan facil suceda cruzando de una á otra guardia.
-
-Tampoco parece á la Comision debe ingerirse en los fondos y arbítrios
-con que han de emprenderse estas obras porque estando nombrada una junta
-de hacendados, y teniendo el gobierno tomado á su cargo estas
-dispocisiones, facilmente podrian contrariarse con los conocimientos y
-trabajos que ya tengan incoados, cualesquiera que fuesen las
-indicaciones de la Comision, que siempre ha sido de dictámen se forme un
-ramo con el cual se sufrague esclusivamente el adelanto de fronteras y
-poblaciones, asegurado ó custodiado en la Tesoreria General, y
-administrado y distribuido en el servicio por òrden del gobierno, á
-quien inmediatamente debe estar todo sugeto y dependiente, para evitar
-los deservicios que en otra forma se han esperimentado, y de que son
-susceptibles.
-
-La disciplina, subordinacion y respeto en la tropa de línea y milicias,
-son la base en que se afianza la defensa y seguridad del Estado. Estas
-deben ser observadas, y sus gefes, de comisiones superiores, que
-rigorosamente las inspeccionen, y si faltáre esta exactitud, la obra no
-podrá llegar á su complemento y perfeccion.
-
-Las delineaciones de los fuertes y poblaciones requieren no menos
-diligencia y actividad, y que sean en todo sentido sin mesquindad, ni
-escasez, consultando siempre su salubridad y plantas de la mejor
-arquitectura civil y militar: con especialidad en las que, como en el
-Volcan, desde luego pueden empezar á hacer edificios de fábrica, por la
-proporcion de cal. Las delineaciones deberán preferirse de nord-este á
-sud-este, y al menos veinte varas de luz en sus calles, presentando
-antes al gobierno el plano respectivo para su aprobacion, si la
-mereciese.
-
-Cuando estuviese encabezado y hecho el libro ó censo de su vecindario,
-de modo que trasmitiere á la posteridad sin equivocacion sus fundadores
-en un libro maestro firmado de sus primeras autoridades y sellado,
-deberia hacerse otro, firmado y sellado como el anterior, en que
-constasen las mercedes que se les hacian, y repartos de tierras, con
-prohibicion à los poseedores de su enagenacion en el tèrmino de veinte
-años, con la precision de poblarlo y cultivarlo. Y para arrancar antes
-de nacer el ruinoso semillero de pleitos en las ubicaciones de los
-terrenos, deberian estos darse medidos y deslindados, de que deberia
-ponerse constancia en el libro de mercedes, y conservar con él un plano
-topográfico en el archivo de su custodia, para aclarar todas las dudas
-que el transcurso de los tiempos presentan. De estos libros y planos
-deberian conservarse cópias fieles en el archivo general de la
-provincia, y muy particularmente deberian asentarse los puntos de
-arranque, ó mojonera comun, que acaso serian los mas ciertos, las plazas
-mayores de cada pueblo: señalando con la mayor exactitud del arte los
-rumbos á que corrian, con correccion de la brújula, y espresion puntual
-de su variacion, porque esta, está observado, se aumenta, y el
-transcurso de años hace tocar inconvenientes notables.
-
-Los errores en que incidieron nuestros mayores nos marcan la senda que
-debemos sequir para evitarlos, y no dejar en herencia á nuestros hijos
-pleitos interminables, discordias y odiosidades, que llegan á destruir
-de todo punto las familias.
-
-La Comision, en precaver estos riesgos, se haria molesta, si no temiera
-serlo ya en un informe, que por demasiado largo debe terminar.
-Cualesquiera que sean sus errores, cree que merecerán indulgencia ante
-la respetabilidad de V. E.; porque el ardiente deseo de la felicidad de
-la Provincia, á quien tiene el honor de servir y de quien se halla tan
-beneficiada, en fuerza de la gratitud que le tributa, le impulsa á
-creer, que todo es poco y muy menguado en su obsequio.
-
-Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires, Noviembre 26 de 1821.
-
- #Exmo. Señor.#
-
- *PEDRO ANDRES GARCIA.
- JOSE DE LA PEÑA Y ZAZUETA.*
-
-Exmo. Sr. Capitan General de la Provincia.
-
-
-
-
-DIARIO.
-
-
-La Comision, destinada á establecer las paces con las tribus de indios
-al sud, tiene la honra de presenter á V. E. el diario de su viage, hasta
-las faldas de la Sierra de la Ventana, su derrota, observaciones
-facultativas, planos y demas que ha puntualizado en cumplimiento de sus
-deberes.--Luego que recibió la órden superior y se presentó á su
-cumplimiento, advirtió que el cacique Cayupilqui en su invitacion
-hablaba con generalidad, sin determinar el número de caciques
-concurrentes, ni punto en que deberian reunirse estos, para establecer
-los tratados á que aspiraban; sin cuyos prévios requisitos y rehenes
-correspondientes, no solo parecia vaga la propuesta, sino tambien inutil
-en el caso de no convenir los principales y acordar el punto de reunion,
-el cual deberia ser en las primeras sierras ó lagunas de Milla Lauquen:
-en inteligencia, que no pasaria mas adelante, por lo avanzado de la
-estacion, si, como espresamente pedian al Coronel exponente, querian que
-fuese al asentamiento de la paz. El cacique Cayupilqui convino en volver
-á los toldos acompañado de un intérprete, que por parte del gobierno
-asegurase á los de su clase la aceptacion de S. E. á la propuesta de
-paz, y marchar á realizarla en su nombre. Dicho Coronel partió en
-efecto: reunió todos los caciques Pampas, Guilliches y Ranqueles; y
-estos, á virtud de lisonjeras promesas que les significó aquel,
-esperaban el momento de su llegada, cuyo falso supuesto de ofertas,
-cuando fué demostrado, puso en el mayor de los compromisos, y muy en
-riesgo de ser degollado con toda la comitiva de su cargo, al Coronel, y
-tambien de que se separasen los Ranqueles con miras de egecutarlo, como
-se demostrará cuando se esprese esta ocurrencia.
-
-Del mismo modo omitió manifestar que la reunion la habian acordado hacer
-en el Sauce Grande, esto es, al pié de la Sierra de la Ventana, sin
-exponer á los caciques, que la Comision solo se habia allanado á llegar
-á las primeras sierras y no á tan enorme distancia, en estacion tan
-avanzada, y sin auxilios correspondientes á tan larga marcha; á mas de
-los riesgos que deberia recelar de entrar al centro de sus tolderias,
-donde podia ser atacada á toda hora de unos hombres feroces que viven
-del robo y matan impunemente al forastero. A su vuelta manifestó
-Cayupilqui que todos los caciques estaban prontos á otorgar la paz,
-hasta el número de quince que nombró: que à la Comision la esperaban sus
-antiguos amigos con impaciencia, y que no se demorase la salida,
-quedando él en rehenes hasta la vuelta. El retorno de este cacique fué
-en Febrero, y como mas principalmente tenia por objeto esta Comision,
-reconocer facultativamente los terrenos, de cuya geografia estabamos
-absolutamente ignorantes en la mayor parte, convino en dar un oficial
-facultativo, de dos que le fueron pedidos, para levantar el plano y
-hacer otros reconocimientos cientificos, si fuese posible, en medio de
-los riesgos que ofrecian estas operaciones, si llegasen á ser advertidas
-de los indios. Este oficial es D. José Maria Reyes, ajudante mayor de
-artillería é ingeniero.
-
-No habiendo podido facilitar el gobierno mas instrumentos que un
-teodolite y un nivel, fué preciso á la Comision proporcionar á su costa
-los que principalmente eran necesarios para obrar, demarcar y medir, con
-cuanto mas se requiere y demandan semejantes operaciones, de cronómetro,
-estadales, planchetas, estuches, &c. En el resto de Febrero se aprestó
-una escolta de caballería de catorce hombres, un sargento, y un oficial
-que debia mandarla y servir de ayudante; dos carretas, una carretilla y
-un coche con algunos víveres; yerba, tabaco y ropa hecha para los quince
-caciques; y por todo auxilio, para carruages y soldados, sesenta
-caballos de los del servicio de plaza: á que se agregaban dos
-intérpretes, que tambien se pidieron al gobierno como indispensables
-para entederse con los indios. El cacique Cayupilqui vino acompañado de
-catorce indios mas, hijos, deudos y parientes de caciques, (que ellos
-llaman _chasquis_) para ratificar al gobierno la adhesion de sus
-comitentes á la paz, y al mismo tiempo afirmar la exposicion del
-comisionado principal Cayupilqui, y que debian acompañar à la Comision
-en el viage hasta los toldos, presididos del caciquillo ó capitan
-_cona_, conocido por Antiguan. En efecto, ya dispuesto todo á punto de
-marchar, fueron recibidas las últimas órdenes del gobierno que señalan
-los documentos respectivos.
-
-
-_Partida de Buenos Aires, Marzo 6 de 1822._
-
-En 6 de Marzo salimos á las cinco de la tarde de Buenos Aires, llevando
-en nuestra compañia á los catorce indios _chasquis_ y al cacique
-Antiguan. A las seis, despues de inescusables demoras ocasionadas del
-mal estado de los caminos en las salidas, salvaron los carruages los
-muchos pantanos y atolladeros, que llegaron á inutilizar principalmente
-la carretilla.--A las siete y media de la noche llegamos al pueblo de
-Moron, con el ayudante mayor Reyes, y la comitiva de indios y peones que
-se componia de veinte personas; donde hicimos alto para pasar la noche y
-reconocer el carruage que se hallaba deteriorado. Reconocido el dia 7 la
-carretilla, se vió no estar en estado de continuar el viage, y fué
-forzoso remitirla á la ciudad para reponerla con otra, lo que se
-verificó el dia 8.
-
-El 9, partimos de Moron y llegamos à hacer noche en la Cañada de los
-Pozos, donde sobrevino un huracan y tempestad de truenos y lluvia, que
-nos demoró el viage hasta las 11 de la mañana del 10, y á las 6 de la
-tarde arribamos al Pueblo y Guardia de Lobos, punto destinado á reunirse
-las carretas, escolta y demas carruages, con los víveres y útiles que
-debian servir al viage y cumplimiento de la Comision. El teniente de
-húsares y capitan graduado, D. Julian Montes, que debia acompañarnos, ya
-se hallaba en aquel punto con la escolta, é igualmente las carretas. Las
-autoridades, política y militar, prepararon alojamiento, lo mas cómodo
-posible, y franquearon con el vecindario todos los auxilios que estaban
-á sus alcances, y era preciso acopiar, pagando sus valores.
-
-Deseosos de dar principio á una obra gefe, de cuyos resultados se
-esperaban grandes ventajas para la provincia, con la nueva adquisicion
-de feraces terrenos para su estension, y la principal de estas, mejorar
-la geografia de aquellos hermosos campos, habitados hasta hoy de
-salvages, por medio de los indicados reconocimientos, cuyas ventajas
-refluian en beneficio público, la Comision no pudo detenerse un momento
-en hacer presente á las autoridades de aquel partido, le eran necesarios
-algunos auxilios de ganados y yeguas, que podrian suministràrsele á
-justo precio por aquellos hacendados. En efecto, invitados por el juez
-respectivo, no trepidaron en franquearle hasta el número de setenta
-reses, que se creyeron suficientes, cien yeguas, algunos caballos, y
-ocho bueyes, con cargo de reintegro estos últimos. Las milicias se
-prestaron á hacer los apartes, y reunir en un punto estas haciendas,
-como lo verificaron en la mayor parte; y en su consecuencia estaba
-detallada la marcha de aquel punto para el dia 14.
-
-En medio de la agitacion con que se trabajaba en estos aprestos, se
-recibió en la Comandancia militar una órden circular que comunicaba la
-Inspeccion General, dando parte á todos los Comandantes de fronteras
-para que vigilasen en la seguridad respectiva de ellas, poniéndose
-alerta contra una nueva invasion de los indios, que se sabia debia
-verificarse en el presente mes, al mando del cacique ranquel, Pablo,
-dirigidos por transfugas, desertores y resto de chilenos de los de
-Carreras, que aun existian entre ellos. Ella, á la verdad, no dejó de
-sorprendernos, mucho mas cuando estaba de por medio la buena fé tantas
-veces manifestada por los caciques en el pedimento reiterado de la
-Comision, para hacer una paz sólida y permanente con la provincia: á que
-se agregaban otras poderosas razones para no creer semejante movimiento
-ofensivo de aquel cacique, que tantas veces habia instado por la quietud
-y harmonia á que aspiraba, con los demas de su clase.
-
-Aunque la Comision no habia recibido comunicaciones oficiales sobre la
-materia, y creia inverosimil la especie, sin embargo, no creia deberse
-exponer á cargos ulteriores, respecto á la notoriedad de dicha órden
-circular, en un caso desgraciado. Por otra parte, la desconfianza de los
-vecinos de la campaña crecia, y la emigracion á lo interior ya habia
-acobardado á los peones que debian servir en los carruagues, y arreos de
-ganado y caballada. Pero, debiendo decidirse en falta de comunicaciones
-del gobierno, llamó al cacique Antiguan y á los demas indios de la
-comitiva, para imponerles de la novedad, y hacerles cargo de
-ella.--Antiguan protestó á la Comision, bajo la buena fé que presidia á
-sus buenos servicios prestados á la provincia, que nada habia ni podia
-haber contrario á ellos, y estaba pronto á responder con su cabeza: que
-cuando mas, podria ser alboroto tramado ó causado por alguna partida de
-ladrones, que no faltaban en todas partes, capaces de comprometer los
-mejores sentimientos.
-
-Manifestó el que le ocupaba, con muchas y muy eficaces reflexiones; y
-ellas presentaron motivo á la Comision para hacerle entender, que no
-podria dar un paso mas en su marcha sin asegurar antes la certeza de
-esta novedad, y para ello se hacia necesario que el mismo cacique
-Antiguan, con uno de los intérpretes del gobierno, pasase á los toldos,
-reuniese los caciques y los hiciese sabedores del caso; previniéndoles
-que la Comision esperaba sus resultas en aquel punto.--El cacique se
-prestó gustoso á la medida, y salió el dia 14, acompañado de dos indios
-y el intérprete, habilitados de caballos, yerba, tabaco y otros
-menesteres para el camino; ofreciendo volver á los quince dias de su
-salida.--De todo dió cuenta la Comision al Gobierno en el acto
-instruidamente, solicitando su aprobacion. A la verdad, parecia no haber
-un motivo para temer un movimiento ofensivo en masa de todas las tribus,
-ni aun parcial, como se indicaba de parte del cacique Pablo, por haber
-asentido y convenido este con los demas en la invitacion á la paz. A mas
-de que, los rehenes establecidos por preliminares de ella, las numerosas
-partidas de indios de comercio que existian en la capital, y los que
-acompañaban á la Comision, eran todas circunstancias que inclinaban á
-creer los retragese de emprender una invasion que ponia en riesgo sus
-personas é intereses. La Comision adoptó aquella medida que creyó mas
-prudente, y esperaba que ella seria aprobada del gobierno, por cuanto al
-mismo tiempo conciliaba la tranquilidad de las familias de los
-vecindarios de las guardias fronterizas, de los temores y sobresaltos
-que las afligian, recelando ser nuevamente víctimas de la ferocidad de
-los indios. De este modo se evitaron muchos males y perjuicios, que la
-sola emigration causaba á los partidos en el abandono de sus hogares y
-haciendas.
-
-Manifestadas las causas que motivaron la demora, pasaremos á hacer un
-relato de los trabajos facultativos que emprendió la Comision como
-objeto principal de su encargo, hasta la vuelta del cacique Antiguan.
-Cualquiera cosa que ella trabajase en materias científicas, creia que
-seria de utilidad á la provincia, aun cuando no se tuviesen todas las
-proporciones que demanda aquella clase de operaciones. Se acordó
-levantar el plano topográfico del pueblo de San Salvador de Lobos en que
-residíamos, y determinar su latitud, aunque por lo pronto no se hiciese
-el cálculo de su longitud, pues él demandaba algun tiempo y mas datos de
-los que teniamos. Contraidos á lo primero, ayudados de buenos
-instrumentos para ejecutarlo, se consiguió concluirlo en el término de
-cuatro dias de asiduo trabajo, porque la premura del tiempo no permitia
-hacerlo mas despacio, y las comodidades eran escasas para este género de
-ocupacion. El método adoptado era seguramente el mas sencillo, pronto, y
-mas propio á la situacion de aquel pueblo, y su resultado debia
-comprobarlo. En efecto, visto el curso de sus calles, corregida la
-aguja, medidos los angulos formados por sus manzanas, determinados
-algunos puntos principales, recorridas con la toesa las diferentes
-manzanas de que se compone, para ver la poblacion de cada una de ellas y
-determinar sus detalles, tomado en cada finca el nombre del propietario;
-observado al mismo tiempo el curso de una cañada y lagunas que forma
-esta, y pasa inmediata al pueblo, suministrándole agua para su consumo,
-con cuanto mas se creyó conveniente:--en toda esta operacion, hecha con
-escrupulosidad y exactitud, manifestó la acertada adopcion de su
-sencillez; de cuyos resultados nos prometimos sacar ventajas en las
-operaciones ulteriores.
-
-Concluido el primer trabajo, se pasó en el momento á hacer el segundo,
-es decir, el de la latitud del lugar. Sabíamos que esta se hallaba,
-hacía algun tiempo, observada por un respetable facultativo (D. Pedro
-Cerviño) en la expedicion de fronteras mandada por D. Feliz de Azara,
-con objeto de hacer observaciones científicas en el curso de ellas.
-Entre las muchas que hicieron, fué una la que trataba la Comision de
-determinar. No se dudaba de la exactitud de aquella operacion, se
-respetaba su autor como sugeto conocido por sus talentos: se creia que
-una operacion no complicada como aquella, con mucha mas razon habria
-dado un resultado exacto. La Comision no tenia aquel, é ignoraba cual
-era la observacion hecha; pero pareciéndole muy propio de su objeto
-hacerlo, cuando tenia proporcion para ello, para averiguar tambien si
-habia alguna diferencia entre las dos observaciones, especialmente
-cuando de los mismos instrumentos que habian servido á aquel
-facultativo, franqueados por la viuda del mismo Cerviño--quintante y
-horizonte artificial--se iba á hacer uso en la nuestra. Todas estas
-circunstancias nos empeñaban á hacerlo con doble cuidado si fuese
-posible.
-
-El dia 21, preparado el horizonte con escrupulosidad, para hacer la
-observacion por el planeta Marte, con los datos sacados de las tablas
-astronómicas, cuando pasase por el meridiano, dió por resultado, despues
-de hechas las correcciones necesarias, 35° 16' 2" de latitud austral.
-Parece que ambas operaciones fueron hechas con exactitud: aquella queda
-comprobada por la de la Comision, y esta con aquella. La pequeña
-diferencia que se nota de 14" no se puede reputar por tal en una
-observacion. Mil causas pudieron influir. La Comision cree fué
-seguramente un intérvalo muy corto que se demoró en fijar la alidada,
-mientras se reconocia si el astro habia llegado al punto _maximum_ de su
-altura, y si bajaba sobre el horizonte. Esta pequeña diferencia es claro
-que provino de la causa antes manifestada, pero nada de esto influye en
-lo exacto de la observacion, ni en su resultado. Es despreciable
-cualquiera diferencia que en segundos pueda haber en una operacion de
-esta clase. Los que conocen las causas que obran para considerarse como
-tal, juzgarán que cualquiera diferencia de esta naturaleza no es error.
-Lo es cuando alcanzan á minutos, aunque sea uno solo, y entonces se
-reputa como tal; pero cuando versa en segundos, cualquiera que sea su
-número, no se para la consideracion, y solo se cuida de anotar con
-exactitud la primera y segunda clase. Colocados en órden nuestros
-trabajos para su remision al gobierno, no se verificó hasta poder
-acompañar algunos mas de igual naturaleza, y sobre la estadística de
-diferentes partidos que la Comision trataba de averiguear, porque todos
-reunidos presentaban alguna utilidad y ventajas que podria reportar la
-provincia con estas obras; y la Comision en vista de ellas poder
-satisfacer al gobierno del empeño en su adelantamiento, y los deseos que
-la animaban en beneficio y prosperidad del país. Un vasto campo de
-operaciones presentaba esta campaña, en la que seguramente interesa
-conocer la multitud de hermosos terrenos, que una industria mas activa
-sabria aprovechar, y sacar partido de las ventajas que prometen á la
-agricultura y mecanismo rural. De aquellas posiciones y puntos
-interesantes, se hallan muchos en nuestra provincia no conocidos hasta
-ahora, sino superficialmente. El curso del tiempo los descubrirá, y una
-agricultura mas adelantada disfrutará de sus ventajas y comodidades, si
-antes, como es de esperar, no las saca el gobierno de la obscuridad y
-embolismo en que yacen, por medio de planos topográficos y estadísticas,
-que señalen sus bondades, para aplicar con conocimiento y fruto los
-auxilios y medidas de que son susceptibles, y hacer la felicidad de sus
-habitantes, y en general de la provincia. La Comision habría deseado
-desempeñar estos objetos tan dignos como benéficos al interes publico; y
-por entonces hubo de contraer su atencion y ocuparse de los que mas se
-recomendaban. El tiempo era corto: los emisarios debian regresar en
-breve, como lo prometieron; pero la Laguna de Lobos se llevaba la
-atencion de la Comision con preferencia, para un exacto reconocimiento
-de ella y formacion de su plano. A la verdad merecia todo este trabajo,
-su hermosura, posicion, calidad de su terreno, magnitud, pastos,
-aguadas, &c.--Demora dos leguas al sud del pueblo, y demandaba una
-operacion de esta naturaleza.--Dos dias consecutivos sobre sus margenes
-preciosos fueron necesarios para concluir aquella trabajosa operacion.
-Con suma dificultad se reconoció su fondo por medio de la sonda; y otras
-calidades que la adornan, entre estas la abundancia de pescado: teniendo
-por último el placer de agregar este trabajo importante á los demas para
-su remision al gobierno.
-
-Situada la laguna en un hermoso terreno desnivelado, y rodeada de
-preciosas colinas por el norte y este, siendo el nivel de estas
-sobremanera superior al de la laguna; por el sud y oeste se advierte una
-gran planicie horizontal que se eleva suavemente sobre su nivel. Esta
-bella campaña está cubierta de poblaciones, ganaderia y labranza. Su
-terreno en general es fértil y su cultivo laborioso y abundante. Las
-colinas que rodean la laguna por el este tuvieron en otro tiempo situado
-el Fortin de Lobos, cuyas ruinas aun subsisten. Por esta parte como por
-el sud se hallan poblaciones de pingues ganaderias, y varios de estos
-establecimientos son bien conocidos por su riqueza, y forman una parte
-muy principal de la provincia.
-
-La laguna provee de agua á las muchas haciendas de aquellos
-establecimientos vecinos. Ella es permanente en su caudal, y aquellas
-reportan esta ventaja que es sumamente interesante á la agricultura y
-ganadería, porque los hacendados no sufren en tiempos de seca las
-pérdidas de ganados que son susceptibles, faltándoles aquel elemento
-preciso á su sosten.
-
-Generalmente en toda la circunferencia de la laguna, tiene barrancas
-altas, menos por el oeste, por la igualdad de su nivel con el del
-terreno ó superficie comun. Sus aguas se estienden y forman un gran
-bañado por toda la campaña en tiempo de lluvias, pero cuando no las hay
-se reunen como un centro, formando horizonte á la vista del observador,
-colocado en un punto cualquiera de su circunferencia. Esta tiene 11,139
-varas, resultado sacado despues de levantado su plano: su profundidad es
-generalmente de 30 á 40 varas de la orilla, de una y media á dos varas:
-mas adentro de tres, tres y media á cuatro; su fondo de arena; y en su
-centro se encuentra alguna loma especial en la mayor profundidad. Esta
-ademas tiene una cañada por el sud-este que aumenta sus aguas
-considerablemente por su cauce. Ella corre por un encadenamiento de
-lagunas y bañados algunas leguas al mismo rumbo, y mas en las cercanias
-del Salado. No dá paso generalmente en todo su curso por ser pantanoso,
-solamente en su embocadura ó confluencia. En la laguna trafican los
-prácticos ó baqueanos por uno que conocen y tienen bien marcado,
-bastante ancho y malo, por ser parte de la laguna, es decir, que para
-pasarla, se hace necesario atravesar 200 á 220 varas de agua. El piso es
-sumamente blando é imposible por ello de acercarse tres á cuatro varas
-de su orilla: su profundidad no es constante. Lo reconocido es de una á
-tres varas en las partes abordables de su curso: su ancho de seis á
-siete varas, y en partes forma el cauce un canal profundo, con una
-corriente rápida, y esta es en proporcion al acrecentamiento de sus
-aguas. Estas son salobres, y un poco menos las de la laguna; pero para
-el ganado útiles en estremo: de ellas se proveen, como se ha dicho, los
-establecimientos vecinos. Por el norte aumenta sus aguas del mismo modo
-una pequeña cañada, que al fin de catorce á veinte cuadras de curso,
-desagua en ella. Esta se forma de un bañado pequeño: sucesivamente va
-aumentando su cauce con otros mas que se le reunen. No forma lagunas en
-su curso; pero las mismas calidades que constituyen aquella, se
-verifican en esta. No dá paso por la calidad de su terreno pantanoso
-hasta doce ó catorce cuadras de su embocadura. Un cauce caudaloso de
-aguas, con mayor profundidad que la otra, la hace inaccesible, y para
-pasarla es preciso costearla hasta su nacimiento, y entonces se presenta
-un dilatado bañado bastante penoso por su anchura, pero sin peligro de
-mal paso: su ancho es de siete á ocho varas, y su profundidad en
-disminucion desde su embocadura hasta su vertiente, y la mayor es de
-dos, ó dos y media brazas. El cauce de este bañado es limpio, y se
-encuentra en él aquella cantidad de maciegas en su interior, como
-generalmente sucede en las cañadas.--Otras varias calidades hacen
-recomendable este interesante punto, y es sensible que la industria de
-nuestros hacendados, situados en las cercanias de una posicion tan
-ventajosa, no progrese como pudiera.
-
-La Comision creyó podia emprender otros trabajos en puntos no menos
-interesantes que aquellos, aunque distantes de su actual posicion; pero
-temia no fuesen infructuosos, porque aguardaba por momentos los
-emisarios. Para evitarlo se dispuso enviar una partida de soldados con
-un intérprete y un baqueano, para que, avanzando hasta el Rio las
-Flores, reconociesen el paso de este, bastante dificultoso para
-carruages, igualmente el del Salado y Saladillo, y otros embarazos que
-presentan los grandes bañados que se interponen; observando al mismo
-tiempo cualquiera movimiento del enemigo infiel, y el regreso de la
-partida remitida en Comision á los toldos, cuya demora ofrecia tantas
-dudas sobre la conducta de los indios; especialmente con los varios
-movimientos ofensivos, anunciados con frecuencia por circulares
-comunicadas de las mismas guardias fronteras. Todas las circunstancias
-inclinaban á creer que la demora procedia de aquellas ocurrencias, y que
-debia la Comision prepararse á una defensiva, avanzando partidas con
-aquel objeto. Esta medida, que fué tomada de acuerdo con las autoridades
-territoriales, que conocian muy bien sus ventajas y la conveniencia
-general que resultaba de esta determinacion, hasta que oportunamente se
-dictase en caso necesario por la superioridad la que hubiese de asegurar
-sus personas y fortunas, fué conciliatoria de la tranquilidad del
-vecindario, que, agradecido por el esfuerzo arriesgado de la Comision, y
-por el interes que se tomaba en la prosperidad y seguridad de la
-provincia, no sabia como manifestar su gratitud, especialmente desde que
-vió salir la tropa, municionada completamente de artículos de boca y
-guerra.
-
-Allanado este obstáculo, creyó la Comision que mientras surtia el efecto
-á que dirigia sus miras, podia hacer el esfuerzo premeditado sin ser
-infructuoso. Consideró que el plano topográfico del Pueblo del Monte y
-su laguna podria ser interesante; mayormente cuando no existia un
-documento de esta naturaleza, y aquella guardia y poblacion se habian
-estendido y adelantado considerablemente, y de su hermosa laguna y otras
-adyacentes no se tenia ningun conocimiento particular.--Esto demandaba á
-toda costa un reconocimiento con toda la exactitud posible, y al efecto
-marchó á aquel destino, distante ocho y media leguas al E de este
-pueblo, el facultativo, ayudante mayor D. José Maria Reyes, con los
-instrumentos y comitiva necesarios para aquellas operaciones, y con los
-recaudos respectivos para las autoridades de la misma guardia y pueblo,
-con objeto de que le proporcionasen los auxilios que necesitase para
-evacuar con prontitud los trabajos de su encargo: como así lo egecutaron
-con puntualidad los sugetos principales, dandole ademas todos los
-conocimientos precisos sobre las propiedades y límites del partido,
-requisito necesario para la formacion y organizacion del trabajo.--Del
-mismo método observado en el trabajo anterior se hizo uso para este. La
-laguna demandaba otro distinto, como que la calidad de la operacion era
-diferente por su naturaleza. Para ello se adoptó el método general que
-en casos iguales se hace necesario. Una base exactamente medida,
-proporcional à su extension, grandes miras ó _jalones_, colocados en los
-puntos remarcables de su circunferencia, se hacian precisos para
-levantar el plano: la mensura de los ángulos, formados por estos
-distintos puntos sobre la base, daba por resultado la verdadera posicion
-de aquellos, que, junto á un reconocimiento de toda ella, eran
-suficientes para la conclusion de la operacion.
-
-Era ademas indispensable reconocer otra laguna llamada de las Perdices,
-unida por un pequeno arroyuelo, facil de egecutar, despues de conocida
-la posicion de muchos puntos que tenia en sus inmediaciones. Ellos
-servian de base, y las miras colocadas en sus puntos mas remarcables
-daban su verdadera figura y extension. Al mismo tiempo se determinaba la
-posicion de los establecimientos vecinos á la laguna: muchos de estos se
-hallan situados en sus inmediaciones, y algunos de consideracion por su
-riqueza en ganaderia. Determinada, pues, la verdadera posicion del
-pueblo y laguna en cuatro dias de trabajo consecutivo, y reunidos los
-datos para formar una memoria estadística del partido, no hubo detencion
-de un momento: especialmente cuando en el mismo dia la partida
-observadora avisaba haber encontrado mas allá del Salado á la indios,
-remitidos á los toldos, de vuelta de su comision, y que al siguiente
-debian regresar unidos al punto de su partida, esto es, al Pueblo de
-Lobos.
-
-Habiendo sido favorables los resultados de los emisarios, y celebrados
-con salvas y general regocijo, al ver desmentidos los rumores esparcidos
-por toda la campaña, que habian perturbado su tranquilidad, de que se
-hablará despues; siendo necesario aprestarse á la marcha, la Comision
-trató de reunir sus trabajos, y hacer la remision de ellos al gobierno,
-antes de su partida ó al mismo tiempo: entretanto, no puede dispensarse
-de hacer una descripcion del pueblo y laguna que dieron motivo á sus
-tareas.
-
-Se hace forzoso considerar:--Primero, la verdadera situacion y
-circunstancias que constituyen la laguna, y es fácil en seguida conocer
-la del pueblo y establecimientos en varios puntos de su circunferencia;
-pues que esta está descripta, y aquellos son relativos á ella, y deben
-considerarse así. Describir este punto interesante y calidades que le
-constituyen, es sumamente sencillo. Ellas son semejantes á las del otro
-anterior, pero sin embargo, tiene otras que le distinguen.--La laguna es
-menor que la de Lobos: su circunferencia es de 10,421 varas, 712 varas
-menos que aquella. La calidad de sus aguas es potable, aunque algo
-salada: su fondo arena en todas partes, barrancosa por toda su
-circunferencia, excepto por el O y OSO, donde su nivel tiene muy poca
-elevacion sobre sus aguas: por los demas rumbos tienen sus barrancas de
-diez á catorce pies de altura sobre el nivel del agua. La gran planicie
-de la campaña del este y sud es horizontal, su plano y su nivel elevado
-sobre la superficie de la laguna: ella es limpia, y no se encuentra
-ninguna maciega en su extension. La campaña del oeste es hermosísima y
-pintoresca, pero su nivel diferente de aquella. El terreno de sus campos
-es fértil, y su cultivo abundante. Sus pastos fuertes, aunque mesclados
-con el cardo, que abunda demasiado. Sus horizontes se ven cubiertos por
-todas partes de ganados de todas especies, perteneciente á los
-establecimientos limítrofes. Estos terrenos, cuyos límites confinan con
-las márgenes de la laguna, en ninguna ocasion son votos por los ganados,
-pues encuentran en ellos las ventajas de pastos y aguas; y los muchos
-senos que forma la posicion de dicha laguna con la union de la otra (la
-de las Perdices) de casi igual magnitud, sirven á los propietarios para
-tener como encerradas sus haciendas; y de este modo han prosperado
-sobremanera aquellos establecimientos, que ciertamente forman la riqueza
-de aquel partido.
-
-Por el OSO rompe el gran caudal de aguas de esta laguna, por un brazo
-encajonado y caudaloso, cuando salen de madre, y de un centro de union
-mas elevado. Estas aguas forman, como á treinta varas de la laguna
-principal, otra de igual magnitud, pero sin las calidades que
-constituyen á aquelia (las Perdices), ó mas propiamente bañado, sin
-formar barranca ninguna, que se extiende al S, de que se forman otros
-bañados y pequeñas lagunas, y por un encadenamiento sucesivo, ya de
-bañados, ya de pequeñas lagunas, desagua en el Salado, cerca de la
-Laguna de las Flores. Sus aguas son iguales en salidad á la laguna de
-donde toman su orígen. Su interior está lleno de maciegas, junco,
-duraznillo, &c., su fondo es lama, su sonda la de un bañado; y
-generalmente se observó en su reconocimiento igualdad en ella, esto es,
-de cuatro á cinco pies de agua en su centro: en sus orillas de dos á
-tres. Sus campiñas, por el S y E, tienen las mismas calidades que las ya
-descritas, en fertilidad y pastos. Las poblaciones de ganaderia
-disminuyen hacia el S: se hallan, sin embargo algunas de mucha
-consideracion, limítrofes al Salado. La gran laguna aumenta sus aguas, y
-puede decirse se forma principalmente por las de una gran cañada,
-llamada del Totoral, que viene del N y corre al S: su orígen se halla de
-doce á trece leguas de su confluencia en la laguna: desde aquel punto
-viene recibiendo de varias cañadas un caudal considerable de aguas, que
-deposita en una laguna de 500 varas de la principal, con quien pasa á
-unirse. Su ancho en la embocadura excede á 400 varas, disminuyendo este
-hácia el N. En su curso forma varios bañados, poblados de juncos unos, y
-de totoras otros; y en toda ella abundan las maciegas que embarazan el
-paso. Su piso es pantanoso, y en las inmediaciones de su confluencia
-franquea paso, negándolo en su curso por lo pantanosos que son sus
-bañados. Su fondo en su desagüe es de tres á cuatro pies, y su paso,
-aunque poblado de juncos, no es expuesto ni dificultoso. La calidad de
-los terrenos que riega es igual al descrito: sus pastos fuertes, y sus
-tierras vegetales. En su orilla ó inmediaciones se encuentran muchos
-establecimientos de ganaderia y labranza, que forman la riqueza del
-partido. Ademas recibe la laguna las aguas de una pequeña cañada por el
-SE, que toma su orígen á dos millas de aquel rumbo: su cauce es corto,
-su ancho tres varas, pantanosa, pero de paso en todo su curso.
-
-El pueblo ó guardia se halla situado al N sobre las márgenes de la
-laguna, en una colina que se extiende al S hasta las barrancas de
-aquella, prolongándose en disminucion al E hasta las orillas de la
-Cañada del Totoral.--La poblacion se halla situada en esta colina y
-fuera de ella. Esta se extiende sobre la costa de aquella y de la laguna
-al O: tiene por límite al S la ribera barrancosa de esta, al E las
-márgenes de aquella, al N una espaciosa y horizontal campaña, y al O
-otra de igual naturaleza, limitada al S por la ribera dicha de la
-laguna. La poblacion tiene de extension E á O diez cuadras, de N á S
-siete: estas tienen ochenta varas de largo y ocho de ancho. Las calles
-corren ENE á OSO, y de NNO á SSE.--El fuerte se halla situado sobre la
-ribera de la laguna: su circunferencia es de una cuadra caudrada. Tiene
-dos pequeños baluartes ó esplanadas circulares en los ángulos del N y S
-del cuadro: en ambos hay una pieza de artilleria de fierro del calibre
-de á 4, montada en cureña de costa. Toda esta fortificacion es inutil,
-ni puede llamarse tal en cualquier caso de defensa, pues no podria
-hacerse uso de las piezas, ó si se hiciese, seria infructuoso. Ninguna
-dotacion se halla allí de repuesto para su servicio: tampoco artillero
-alguno que las gobierne, y en un estado ruinoso sus montajes, sin
-provision de cartuchos, estopines, cuerda mecha, atacadores, &a., &a.
-
-En este estado miserable aparece hoy esta guardia, y así, y aun mas,
-todas las demas en las fronteras, sin foso ni estacada regular en alguno
-de estos puntos para defenderse, ó al menos ponerse á cubierto el
-vecindario con sus propiedades de un enemigo encarnizado y constante en
-sus incursiones, de cuyo resultado aun se lamentan todos. ¿Y de este
-modo se podrán contar seguras las propiedades que constituyen la riqueza
-del país, y cuyos conatos deben ser, preservarlas de las funestas
-lecciones que nos han dado constantemente nuestros invasores? No:
-¿Seremos y continuaremos infelices? ¿La desolacion, el terror y la
-miseria las habremos de ver siempre pintadas en nuestros campos, y que
-las hogueras voraces sostituyan à las pingues poblaciones que hacian la
-felicidad de la provincia? Esta inercia y los males que ella puede
-originar reclaman pronto remedio. Es ciertamente lamentable la suerte de
-nuestros establecimientos en el sud. Algunos se conservan sin haber sido
-arrasados de los bárbaros, porque por fortuna sus incursiones las han
-hecho sin combinacion, y sobre los establecimientos de las fronteras del
-oeste principalmente y con repeticion; siendo este partido, y algunos
-otros inmediatos, los que esperimentaron menos desgracias. No obstante,
-los establecimientos al otro lado del Salado, cercanos á los montes de
-aquella, fueron arrasados sin quedar muestra de haber existido.
-
-No se encuentra en esta poblacion nada interesante: ranchos de paja, la
-mayor parte de ellos cubiertos con los bosques ó montes de durazno, que
-en cada finca hay. En cada manzana ó cuadra, comunmente se hallan dos ó
-tres poblaciones; y aun en las mas cercanas al centro no todas se hallan
-pobladas. Se encuentran muchas propiedades de construccion de material y
-techos de paja. Este modo de techar, aunque demanda renovaciones, es
-cómodo por su menos costo y por encontrarse en abundancia la paja de
-diversas calidades. Los montes, que forman á la vista un bosque de todo
-el pueblo, suministran á los propietarios muchas ventajas por ser este
-ramo escaso en la campaña. En las calles de su interior no se disfruta
-vista agradable por la multitud de árboles que privan la de la campiña y
-laguna, y aun de la ribera al sud de la poblacion. No se puede dar una
-vista mas deliciosa y pintoresca. Su horizonte, por todas partes de
-hermosas praderias, cubiertas de ganados de todas especies, cuyas
-imágenes apenas se perciben á la simple vista, entretienen al observador
-agradablemente. Un número prodigioso de rebaños de ganadas vacunos,
-lanares y caballares, de la pertenencia de los establecimientos vecinos,
-presentan una perspectiva risueña. La situacion del pueblo es el punto
-mejor que se encuentra en toda su extension, y aunque domina á aquella
-campiña, metido entre sus bosques, le privan de la mejor vista. El
-monumento mas marcante que le adorna es su capilla, toda hecha de
-ladrillo cocido, y el adorno interior, lo mejor que se encuentra en
-todos los pueblos de la frontera.--Se omite detallar otros pormenores,
-que pueden verse en la pieza núm. 2, relativa á la estadística de aquel
-pueblo: ella suministra los conocimientos de su poblacion, producciones,
-número de hacendados, labradores, límites, &a., &a.
-
-Concluido el trabajo, segun queda relacionado, en el partido de la
-Guardia de San Miguel del Monte, se reunió la Comision sin pérdida de
-instantes en el de Lobos, donde acababan de arribar los indios
-emisarios, y duplicada comitiva que les acompañaba en clase de
-_chasquis_; y de todas las ocurrencias de su mision, hicieron una exacta
-relacion, de que inmediatamente se dió cuenta al gobierno; remitiendo al
-intérprete para que la espusiese á viva voz, si se creia necesario: al
-mismo tiempo que se recomendaba al cacique Antiguan, por la eficacia de
-su diligencia, y cuanto habia trabajado con los demas de su clase por la
-paz, esponiendo su vida por haber quedado á pié en la ida, en falta de
-caballos. El resultado de su mision hará ver cuan acreedores se hicieron
-estos emisarios á una recompensa por sus distinguidos servicios.
-
-La Comision, apremiada de la estacion para emprender su marcha á las
-sierras por una parte, y egecutada por otra de ordenar los trabajos
-hechos en la manera y demostracion facultativa que correspondia,
-aprovechaba todos los momentos del dia y aun de la noche á este efecto;
-sin descuidar la reunion de reses, caballos, bueyes y demas que debian
-servir al viage. Pero mientras se realizaban todas estas disposiciones
-prèvias á la marcha, la Comision referirá el retazo de los emisarios é
-intérprete, con las particulares ocurrencias en su ida, estada y vuelta
-de los toldos, y se colegirá de ella, que entre la bárbara desconfianza,
-característica en el indio, y la ambicion de poseer lo ageno, zozobra y
-se quebranta la buena fè; y esta se hace para ellos insignificante en el
-momento que crean convenirles romperla, aun cuando sacrifiquen los
-rehenes y personas mas allegadas, y entre ellos de estimacion y opinion
-singular.
-
-El cacique Antiguan con su comitiva é intérprete salió el 14, como se ha
-dicho, en activa diligencia de pasar a las tolderias y averiguar
-ciertamente la verdad sobre las incursiones parciales que se hacian en
-nuestras fronteras del norte. Su empeño le hizo acelerar la marcha; pero
-á los cinco dias se les rindieron los caballos, y siguió con ellos
-cansados, hasta quedar totalmente á pié.--Siguió así, hasta que
-afortunadamente topó con una de las muchas partidas avanzadas que tenian
-puestas los indios, temerosos de ser atacados por el gobierno, segun
-avisos que se les había dado. Con este motivo fueron auxiliados de todo
-lo necesario, hasta ser transportados al mismo toldo de Antiguan, que
-llegó bastante enfermo á los nueve dias de viage. Dió aviso á todos los
-caciques, y los invitó á tener una entrevista, y conferenciar sobre los
-motivos de su mision y resolucion última de todos juntos, para
-comunicarla al gobierno, con quien quedaba comprometido de hacerlo:
-urgiendo mas esta pronta medida, cuanto que de ella dependia la
-existencia del cacique Cayupilqui, que de acuerdo con todos los de su
-clase, se hallaba prestado con Antiguan á quedar en rehenes, mientras se
-hiciese la paz que ellos habian pedido.
-
-Reunido un número considerable de caciques Pampas, Guilliches y
-Ranqueles en los toldos de Antiguan, este espuso á la reunion el objeto
-y causas de su mensage, cuyo interesante motivo le habia impulsado á
-emprender tan molesto y desagradable viage, en virtud del irregular
-procedimiento de los indios, para desmentirlo si no era cierto: y si
-tenia algo de verdad ¿porqué se queria sacrificar á Cayupilqui, á él y á
-los muchos indios que se hallaban en Buenos Aires?
-
-Los caciques Pablo, Calimacú y Ancafilú, con algun otro de los
-principales, manifestaron su opinion; y se altercó en ella la mayor
-parte de la noche en que se tuvo la sesion. Antiguan les dió en cara con
-su proceder; protestó que vengaria la sangre de Cayupilqui y de las
-demas víctimas que resultasen de esta felonía, procediendo contra sus
-autores. Dijo que el gobierno de Buenos Aires habia creido de buena fé
-la paz que se le habia pedido: habia igualmente accedido á la solicitud
-hecha para que viniese en su nombre á asentarla el coronel D. Pedro
-Andres Garcia, el cual quedaba ya en la frontera, esperando la
-confirmacion de esta novedad, para seguir su marcha ó retirarse.
-Ultimamente exigió una contestacion categórica, asegurando la mejor
-buena fé por parte del gobierno; pero que temiesen los resultados,
-porque ya no existian Carreras ni Ramirez que los habian comprometido,
-faltándoles á todo lo que les habian ofrecido; y que hoy el gobierno,
-libre de aquellos enemigos, aplicaria todas sus fuerzas para
-destruirlos, y lo conseguiria bien presto.--Entonces los caciques
-disidentes espresaron, que por muchos conductos habian sido informados
-de que el gobierno trataba de sorprenderlos y atacarlos: que por lo
-tanto creian deberse poner en armas, y que ciertamente lo habrian hecho,
-si el no hubiese llegado. Adujo Antiguan otros muchos razonamientos de
-conveniencia é interes. Les demostró los males de la guerra; la pérdida
-de su comercio; la de muchos artículos de consumo entre ellos, que ya se
-habian hecho como de primera necesidad; la inquietud y continua
-agitacion en que vivian, huyendo de unos y temiendo de otros. Sin
-embargo, uno ú otro de los Ranqueles manifestó su descontento, como
-motores de los movimientos anunciados, y cuyas partidas habian invadido
-por el norte nuestros campos. Acto continuo tomó la palabra el cacique
-Neclueque, conocido por el _Platero_, manifestó razones que creia
-poderosas para aceptar la paz, é impuso en tono amenazante á todo aquel
-que fuese de contraria opinion.
-
-El cacique principal y mas antiguo, Lincon, que habia sido mero
-espectador de la discusion hasta entonces sostenida, siendo el mas
-adicto á la paz propuesta, habló enérgicamente, y dirigiendo su
-alocucion á los disidentes, les dijo: "Que el que no estuviese por la
-opinion de la paz antes convenida, y pedida al gobierno de Buenos Aires,
-se retirase en el instante de aquella reunion con todos los suyos: que
-pusiesen en ejecucion sus planes hóstiles contra la provincia, que ellos
-tambien pondrian los suyos para escarmentar á la faccion agresora y á
-hacer una paz sólida y permanente, que les proporcionase un perpetua
-sosiego á sus familias, que hacia algun tiempo no disfrutaban por causa
-de los malvados: que en el momento el encargado Antiguan regresaria á
-dar cuenta al Gobierno de lo resuelto, y conducir á la Comision que se
-mantenia detenida en la Guardia de Lobos."
-
-A virtud de este último razonamiento accedieron los disidentes,
-aparentando entrar todos en la paz, que quedó sancionada: y
-determinando, que cualquiera que dijese que el gobierno pretendia
-sorprenderlos ó atacarlos, por este mero hecho debia ser muerto coma
-perturbador de la paz; y Antiguan deberia marchar inmediatamente con un
-enviado de cado cacique principal, que saludase al Coronel comisionado y
-le acompañase en su viage, dando de este modo mas fuerza á la seguridad
-de su oferta y decision: cuya conferencia habia presenciado el
-intérprete del gobierno, que la ha referido de conformidad con el
-emisario Antiguan.
-
-El 19 de Abril estuvo de vuelta á la Guardia, á los diez y nueve dias de
-haber salido de ella con catorca indios, parientes é inmediatos deudos
-de los caciques á los fines expresados, con otras varias partidas de
-comercio que pasaron á esta capital. La Comision, segun deja expuesto,
-dió cuenta puntual al gobierno, y no se ocupo de otra cosa que del
-arreglo y organizacion de sus trabajos, y de preparar los auxilios de su
-marcha por unos desiertos de todo desprovistos, á mas de la penosa
-empresa que dificultaba mas, el avance de la estacion de invierno.
-Hubiera sido culpable en todo tiempo si se hubiese hecho indiferente á
-unos reclamos que por su conducto debian llegar á oidos de la
-superioridad. Ellos exigian que tomase una parte activa, para evitar los
-males que su negligencia podia haber ocasionado. Cumplia con un deber
-que le imponia la humanidad, para cruzar de un solo golpe la avaricia de
-algunos hombres, cuyas miras tendian á la destruccion de nuestra
-naciente labranza, posponiéndola á sus intereses privados. Grandes males
-debian originarse, cuando se paralizaba por algun tiempo el curso de la
-agricultura en un país que sin ella jamas progresará. Esta es la que
-constituye la verdadera riqueza de las naciones: si se aniquila ó trata
-de destruir, decae la industria: sin esta, la ruina de los estados es
-inevitable.
-
-En todos los partidos de la campaña resonaban los clamores de los
-infelices labradores y ganaderos. Se habia formado una liga de
-propietarios para arrojar á aquellos de sus hogares, con varios
-pretestos que daban colorido á la injusticia, y que eran el velo que la
-cubria. Estos hombres, ocupados de una escomunal ambicion, procuraban
-eludir las mas activas medidas del gobierno; y la ley, que prescribe la
-proteccion de las propiedades, la hacian servir á sus intereses,
-sobreponiendo estos al celo de aquel, mientras que entregado á sus
-meditaciones benéficas, formaba los planes mas útiles de conveniencia
-general para la provincia. Pero el interes particular los entorpece,
-alejando todo aquello que estaba en oposicion, con perjuicio notable de
-la causa comun.
-
-El número de esta clase perjudicial, por desgracia, se aumenta en
-nuestra campaña; y seguramente la destruiria, arrojando de sus
-poblaciones á la clase productora, labradora y ganadera, en la que está
-refundido este trabajo, prevaliéndose al intento de una ley publicada
-con un mas noble fin.
-
-Cuando el gobierno hizo conocer al país sus verdaderos intereses, y las
-riquezas que en ella se encerraban, hemos visto desprenderse de la
-capital un enjambre de especuladores y ganaderos, y abarcar con sus
-fondos considerable extension de terrenos; la mayor parte de estos,
-poblados de antiguo tiempo, y aun defendidos de los indios por sus
-poseedores, sin ser propietarios. Y hé aquí que por la codicia de
-aquellos se han visto repentinamente hechos sus colonos; y por último,
-arrojados de sus hogares con sus familias y haberes, atacados con
-combinaciones judiciales las mas fuertes, para ejecutarlos al desalojo.
-¡Qué injusticia y qué despotismo!
-
-No podia la Comision ser insensible al llegar á sus oidos estos
-clamores. No podia disimularlo sin dar cuenta al gobierno, prefiriendo
-los intereses particulares á la ruina de tantos miserables. No: ella
-llenó este sagrado deber, instruyendo sobre el particular y pidiendo un
-corto remedio á tan grave mal. En la sencilla exposicion hecha á la
-superioridad, la Comision no habló del abuso que se hizo del candor é
-ignorancia de los que tenian mejor derecho por su antigua posesion á una
-moderada composicion. Tampoco del silencio que generalmente se ha
-guardado de este legal impedimento por los denunciantes en sus
-adquisiciones, ni de los reclamos desatendidos de muchos en las
-posesiones judiciales: solo contrajo su atencion á hacer respetuosamente
-presente, se sirviese dispensar la proteccion y amparo á estas familias
-y á sus intereses, porque en otra forma iban á ser víctima de la
-miseria; perdiendo la provincia los brazos agricultores ya formados, sin
-otro recurso que el de la mendicidad, que no podrian soportar con
-resignacion, ni dejar de sentir del modo mas vivo la indiferencia con
-que se mirasen sus ruinas. Por último, la Comision espuso, que estos
-desgraciados tocaban ya la raya de la desesperacion; y no tanto se
-empeñaban en permanecer en sus hogares, como en procurar terrenos donde
-mudarse, aunque á costa de graves atrasos y quebrantos en sus haciendas
-y poblaciones. Que entre estos se contaba gran número de labradores, y
-muchos hacendados de mil, dos mil y tres mil cabezas de ganado, y á mas
-los tauares, caballares y de cerda. Que era consecuencia necesaria de
-este despojo la mengua considerable de nuestras cosechas de granos: pues
-los propietarios no podian sostituirlas en muchos años. Que creia
-oportuna una medida que acomodase á unos y aquietase á otros, contraida
-á prevenir, por medio de una circular á los propietarios, que en el
-término de un año no innovasen, ni perturbasen á los situados en sus
-terrenos, dentro del cual procuraria el mismo gobierno proporcionarles
-otros en que pudiesen retirarse con sus ganados. En comprobacion de lo
-espuesto, tambien añadió la Comision, que solo en el terreno llamado la
-Cañada del Toro, debian desalojarse mas de ochenta de estos labradores;
-siendo muy probable que de los demas destinos, en solo el partido de
-Lobos ascendiese y aun excediese el número de ciento cincuenta, y
-enteramente imposible que pudiera llenarse este _déficit_ de brazos
-labradores.
-
-La medida propuesta parecia cortar los males, y dejar preparados
-pobladores voluntarios para los nuevos destinos que meditaba establecer
-el gobierno, como absolutamente necesarios á la extension de la
-provincia. Igualmente se persuadia la Comision, que el gobierno no
-tendria el pormenor de estas ocurrencias, y que era sumamente
-interesante la conservacion de los primeros brazos del estado. Bajo de
-estos conceptos es, que creyó oportuno analizarlas á la superioridad,
-para que hiciese de ellas el uso que creyese conveniente. A la verdad
-podria esta materia estenderse; pero las páginas de este diario no
-permiten hacerlo: el se contrae solamente al objeto principal de su
-tendencia. Sí se dirá, que el gobierno recibió con agrado las
-comunicaciones y trabajos facultativos que se le remitieron, y la parte
-activa que habia tomado en favor de los débiles, añadiendo que proveeria
-de oportuno remedio, como lo hizo y consta del Registro oficial. Encargó
-tambien á la Comision que prosiguiese esta misma marcha, pues en ella
-servia al pais y complacia sobremanera à las miras que el gobierno se
-proponia; no dudando que continuaria, hasta concluir la obra que habia
-emprendido; siendo ciertamente uno de los objetos mas dignos en que
-debia ocuparse.
-
-Despues de reunidos los auxilios, calculados segun el tiempo que
-debiamos emplear en el viage, y con respecto á la comitiva, aumentada
-doblemente con la de indios, la Comision creyó no deberse detener un
-momento.
-
-Dia 11 de Abril. Se emprendió la marcha, llevando los carruages que van
-espresados, con ocho hombres auxiliares para el arreo de ganados y un
-baqueano que nos señalase los pasos únicos que franquean de menos riesgo
-los rios Salado, Saladillo y Flores. En este dia se cumplieron los
-deseos de la Comision. Ansiaba ver el resultado, despreciando el peligro
-que por todas partes se le anunciaba: anelaba poner en planta sus
-reducidos conocimientos en beneficio del pais, que la honraba con un
-encargo de tanta importancia. Los descubrimientos y adelantamientos que
-podrian hacerse en el viage en una campaña desierta, fértil y llena de
-hermosuras, era la idea constante que nos acupaba: por ella estabamos
-prontos á sacrificar nuestra existencia, como se transmitiesen á la luz
-los conocimientos que adquiriesemos: el poder ser autores de alguno era
-lo que deseabamos, y esto nos compensaria al mérito que se creyese
-habiamos contraido: que se adelantase la geografia de este país,
-confusamente conocido en su interior, era el objeto mas digno y mas
-importante á que se nos destinaba: nuestras facultades y proporciones
-eran muy escasas; pero nuestra constancia y aplicacion todo lo vencia:
-el riesgo era inminente, pero lo despreciabamos, como se lograse el
-objeto que nos proponiamos.
-
-Rompimos la marcha, pues, descubriendo un horizonte con una hermosa
-perspectiva: un verde risueño y agradable le señoreaba, cubierto de
-poblaciones de labranza y ganaderia, crecidos rodeos que pastaban al
-rededor de ellas, establecimientos de hombres industriosos cargados de
-una dilatada familia; esta es la poblacion de todo este partido, y por
-esta razon se le considera como el granero de la provincia, y el mas
-industrioso y poblado de todos los demas de nuestra campaña. Su suelo
-fèrtil procura á sus habitantes grandes cosechas, y la reproduccion es
-admirable por su feracidad: en ellos se hallan labradores de crecidas
-siembras, y sus establecimientos se hallan á tres y cuatro leguas al sud
-del pueblo: los mas australes arriban hasta la costa del Salado, adonde
-hizo alto la comitiva para emprender la marcha al dia siguiente.
-
-El rumbo S 1/4 O fué constante desde nuestra salida, con algunas
-pequeñas variaciones, ocasionadas por las tortuosidades del camino, pero
-de poca consideracion: se hicieron cuatro y media leguas de jornada
-hasta la estancia de un labrador, nombrado Araoz, tres cuartos de legua
-antes de llegar al Salado, uno de los principales en el partido. No hubo
-entorpecimiento en la marcha, por lo llano del terreno y fácil de
-transitarse hasta este punto: él es bastante seco, y en él se encuentran
-muy pocas lagunas, pero las que tiene le subministran por su magnitud la
-agua suficiente para sus haciendas. Algunos bañados se hallan con poca
-agua antes de llegar á aquel establecimiento; pero en la estacion del
-invierno la mayor parte de este campo se inunda, no obstante que su
-nivel es el mas elevado de todas las campañas vecinas, y superior al de
-la poblacion: èl vá disminuyendo naturalmente hacia el Salado, como
-centro ó depósito de todas las aguas que bañan la campaña del sud.
-
-Dia 12. A las 8 de la mañana rompimos la marcha, con un dia claro y
-hermoso: brisa suave NO. El rumbo desde la salida fué S 1/4 O con
-algunas pequeñas variaciones: los baqueanos nos condujeron al paso del
-rio Salado, por un camino seco, sólido, terreno elevado: algunas
-pequeñas cañadas se encontraron al salir de la parada, pero de poca
-consideracion: al aproximarnos á las márgenes de aquel rio, veiamos todo
-el horizonte cubierto de montes, al parecer poblaciones de labranza
-solamente, pues ganados no se veian por ninguna parte. Un aspecto
-bastante triste presentaba toda esta campiña, aunque por todas
-direcciones llena de bosques de durazno de los antiguos
-establecimientos. Pero muy poco tardó el desimpresionarnos de nuestra
-ilusion. Ah!.. Al acercarnos á ellos no encontramos sino vestigios de
-que un dia existieron. Los bárbaros, en sus últimas y sangrientas
-incursiones, asolaron todos los situados en esta y la otra parte del
-rio, en este partido. Al aproximarnos descubrimos las ruinas de aquellas
-pequeñas poblaciones de los labradores que un dia servian de abrigo á su
-indigencia, y que el fuego devorador habia consumido: solo existian
-tristes y ensangrentados restos de algunos árboles: rastrojos destruidos
-ó pequeñas sementeras quemadas, que servian de sustento á las familias
-de un labrador honrado que allí moraba. Descubrimos mas: vimos aun sus
-cadáveres, cuyos esqueletos servian de alimento á los pájaros y fieras,
-al lado de los restos de un arado con el que hacia menos penosa su
-existencia. Por otra parte se encontraban huesos de cadáveres asesinados
-por el bárbaro, entre los arbustos y lagunas que la sorpresa les hacia
-ganar para defenderse: allí perecian, y aun mas, llevando á la tumba el
-desconsuelo de ver arrastrada por los asesinos su muger è hijos, los que
-se libraban de ser envueltos en las ruinas que el fuego consumia. Este
-cuadro, á la verdad lastimoso, no dejaba de conmovernos: formaba en
-nuestra imaginacion ideas tristes, que correspondian al espectáculo que
-mirábamos: sentiamos la necesidad de que estos males se reparasen, aun
-cuando no fuese mas que custodiar los que aun existian expuestos á
-sufrir la misma suerte cuando el incursor quisiese hacerlo: sentiamos la
-necesidad de que su custodia no se abandonase á manos de milicianos, que
-miraban con indolencia la pérdida que ellos mismos sufrian: preferian
-una fuga vergonzosa antes que socorrer al labrador anciano que perecia y
-á quien cautivaban sus familias, siendo partes ellos mismos en esta
-pèrdida, pues era su propia sangre. Muchos sucesos semejantes nos han
-dado á conocer la desmoralizacion de la milicia en general de nuestra
-campaña, llegando á un estado mas degradante la de la frontera: á la
-vista de un bárbaro enemigo despreciable, huyen y abandonan sus hogares,
-dejándolos entrar al pillage. Multiplicados sucesos, repetimos, nos han
-demostrado el estado miserable de nuestros paisanos en la pelea con unos
-constantes desoladores de bienes y familias, y vemos cuan inutiles han
-de ser los esfuerzos que se premediten con ellos. Hemos visto emplearse
-el castigo que merecia la indolencia y cobardia de estos hombres, sin
-que haya producido efecto. Pero el castigo ¿qué efecto puede hacer en
-una clase de hombres que no defienden sus hogares, ni precaven la ruina
-de sus hijos y mugeres? No hay moralidad ni amor al suelo que los
-alimenta, y faltando estas calidades que deben revestir al ciudadano, no
-se pueden esperar acciones que los califiquen de amantes á su país.
-
-Dejando á retaguardia este espectáculo afligente, nos dirigimos al paso
-del rio, el que efectuamos á las 9 de la mañana: los carruages pasaron
-sin tropiezo ninguno, á pesar que tuvieron que vencer á la entrada un
-bañado pantanoso, que acababa en la ribera: tenia muy poco cauce, que no
-pasaba de cuatro pies, y su ancho no sobresalia de 32 á 35 pies: su
-fondo de barro y lama, pero sin pantano: su curso rápido: su ascenso y
-descenso fàcil: sin barrancas en mas de media legua de su curso, siendo
-solamente una cañada, que el conjunto de aguas que recibe le hacen
-formar mayor cauce en su curso de O 1/4 N á E 1/4 S, no saliendo de la
-esfera de ella. El conjunto de arroyos que le entran en su curso al E le
-forman un cauce considerable, y en el invierno no dá vado en ninguna
-parte. Los vecinos, establecidos en sus riberas, cuidan tener para el
-tráfico, una canoa que sirve para los transeuntes; y aun su paso en
-esta, en la estacion de las aguas, es peligroso: el ancho del rio en
-esta época es constante, hasta que disminuyen aquellas: en todo su curso
-pasa de 800 á 900 pies, y su cauce es profundo. Efectuado este, entramos
-en una planicie elevada sobremanera á la de la ribera septentrional: un
-horizonte, hermoso y nivelado, se presentaba lleno de pequeños
-establecimientos de labranza, que nuevamente se habian repoblado,
-confiados en la próxima paz que debia efectuarse con los infieles:
-algunas sementeras que comenzaban á trabajarse y preparativos para una
-siembra considerable se hacian por algunos labradores de fondos. El
-terreno favorecia sus empresas, y confiados en su feracidad, se esponian
-á ser víctimas, no obstante que con alguna mas seguridad ó confianza,
-por las ocurrencias que observaban, de ver establecida una paz duradera
-con la Comision que el Gobierno destinaba al efecto. Transitando por
-este mismo terreno, dejamos en menos de media hora á retaguardia las
-últimas poblaciones: á las dos leguas del paso del rio, con el mismo
-rumbo, encontramos una laguna á la izquierda de la marcha, llamada de
-Biznagal, distante del camino seis, á seis y media cuadras. Reconocida,
-vimos ser de excelente agua, formada de manantiales, al piè de un mèdano
-de poca elevacion, situado al NE de su ribera: su circunferencia pasaba
-de 2000 pies: límpio su interior: su fondo arena, y cinco á seis pies de
-agua en su centro, siendo menos en sus orillas. En esta alegre posicion
-parece, segun noticias, hubo un establecimiento, que fué destruido y
-abandonado de su poblador por temor de los bárbaros. Continuando nuestra
-marcha por el mismo terreno, aun mas elevado desde esta laguna para
-adelante que el anterior, desde ella hasta el Salado, arribamos á las
-tres de la tarde á la laguna llamada de Espejo, seis leguas del punto de
-salida, y del Salado cinco y cuarto, con el objeto de pasar allí la
-noche para refrescar las cabalgaduras, y seguir la marcha al dia
-siguiente. Desde la Laguna del Biznagal, no se encontró nada particular:
-hermosos pastizales de cuatro á cinco pies de altura; terreno seco y
-elevado, aunque gredoso en partes, y que generalmente se componia de
-tierra negra y vegetal: plantas ningunas: menos cañadas ni aguadas,
-hasta esta laguna en donde paramos, la que describiremos.
-
-Se halla situada al pié de dos mèdanos ó colinas, de mas de 25 pies de
-elevacion cada una, formada de un bañado y manantiales que vierten de
-estos: su agua regular: los medanos se hallan situados al S. respecto á
-la circunferencia de ella, la que pasa de 4000 pies, estendiéndose al
-NE, por un bañado del que se forma principalmente: su longitud pasa de
-1000 pies, y su latitud de 400: su cauce profundo, y aun en sus orillas
-tiene doce á catorce pies: su interior lleno de junco y duraznillo: su
-fondo lama y barro: los pastos de su circunferencia fuertes y hermosos:
-la posicion de los médanos bastante agradable: desde ellos se descubre
-toda la planicie que la rodea, á mas de tres cuartos de legua de
-diametro. Algunos otros se déscubrian al NE prolongándose al NNO, pero
-de menos elevacion: leña muy escasa, siendo necesario hacer fuego con
-estiercol, que se encuentra en abundancia, de las muchas tropas de
-hacienda chúcaras que se hallan desparramadas en todo aquel campo, de
-las robadas por los bárbaros en la frontera. A las 5 de la tarde tuvimos
-una brisa NO que desterró los mosquitos que nos importunaban, y los que
-ya empezaban á encontrarse en la campaña.
-
-Dia 13. Claro y hermoso: calma por la mañana, á la tarde brisa fuerte
-del segundo cuadrante ó rumbo SE. A las 6 de la mañana nos pusimos en
-marcha con rumbo S directo: los carruages salieron mas temprano para
-avanzar todo lo posible: con este rumbo caminamos media legua, al cabo
-de la que encontramos con el arroyo Saladillo, cuyo orígen aun no es
-bien conocido; el que, segun informes de personas inteligentes, desagua
-en el rio Salado, distante del lugar en donde las riberas del de las
-Flores desembocan en el mismo 3/4 legua al NO: en su paso, llamado de
-las Toscas, observamos corria de NO á SE: su cauce no excedia de tres
-pies: su agua salada mas que la del primero en donde vierte: su ancho 7
-á 8 varas, generalmente en mas de media legua de lo reconocido: su fondo
-tosca, del mismo modo en la mayor parte de él, y en otras de arena: sin
-barrancas en ninguna parte: pastos fuertes en sus inmediaciones: su
-corriente rápida, mas veloz que la del Salado,[1] y su ancho constante.
-Se halla en él pescado de pequeña magnitud, siendo el bagre negro, de un
-pié de largo, el que mas se encuentra: el terreno transitado hasta el
-paso de este arroyo, es de la misma naturaleza que el descrito en la
-jornada pasada: el nivel del anterior igual: los pastos elevados y
-fuertes, tierra negra, con la diferencia de encontrarse algunas flores
-silvestres que podrian lucir en un jardin, y variedad de yerbas.
-
-Efectuado el paso del arroyo sin tropiezo, seguimos la marcha por el
-mismo rumbo, pero por terreno enteramente diferente del anterior. A los
-3/4 de legua de haber transitado, encontramos con una laguna á la
-derecha del camino, distante de este como 40 toesas: su circunferencia
-de 100 á 110 toesas; agua buena y mucho junco en su interior. Desde este
-punto hasta la laguna llamada de las Polvaderas, distante 2-3/4 leguas,
-el terreno es diferente del anterior: en todo el tránsito de esta
-distancia se encuentran multitud de médanos y colinas que forman una
-perspectiva hermosa, creciendo sin interrupcion hasta las cercanias de
-la laguna por la derecha del camino: su nivel es constantemente variado
-por estos médanos. El terreno es sólido, y la tierra negra y dura: los
-pastos cortos y fuertes en la llanura, y en las faldas y superficies de
-aquellos es mucho menos; se halla mezclado con piedras, aunque se
-encuentran pocas en las alturas.
-
-A las 10-1/4 de la mañana arribamos á la Laguna de las Polvaderas, con
-rumbo S, distante de la de Espejo 4-1/4 leguas: su posicion merece
-describirse. Su dimension es de NO á SE de 550 varas, y de NE á SO de
-711 varas: su figura rectangular, su agua esquisita, limpia en su
-interior: su fondo arena y tosca, su profundidad constante de 4 á 6 pies
-en su centro, disminuyendo alternativamente en sus orillas: barrancosa
-en la costa del E y en las demas que forma el rectangulo. Su nivel es
-poco menos elevado que el de su superficie, y el de aquella mucho mas
-que el de las demas: se encuentra el pescado nombrado _bagre-negro_, de
-un pié de largo, en abundancia; sus pastos en los terrenos inmediatos
-son elevados y hermosos, y la tierra negra y vegetal. Al O, á distancia
-de 1,200 varas, se vén varios médanos de arena que presentan una
-agradable perspectiva, de mas de 12 varas de elevacion: en su superficie
-se forma un pozo, ó mas bien una pequeña laguna, de 140 varas de
-circunferencia, formada de las aguas detenidas en aquella superficie,
-rodeada por todos sus lados por los mismos médanos. En ellos no se
-encuentra piedra; pero escabrosos en su acceso por hallarse llenos de
-variedades de espinas que lo hacen penoso, sin embargo de ser sus faldas
-extensas: el agua de la pequeña laguna que contiene en su interior, es
-algo salobre y bastante sucia; llena de junco y paja toda ella,
-conteniendo muy poca agua. Esta posicion interesante llamó la atencion
-de la Comision, y durante su demora en ella, desde las 10 del dia hasta
-las 6 de la mañana del dia siguiente, se ocupó en levantar un plano,
-haciéndolo de modo que nuestros indios amigos no lo apercibiesen. Esta
-operacion fué tanto mas trabajosa, cuanto que el terreno mas aparente
-para medir la base estaba á la vista del campamento, y cualquiera
-operacion que allí se hiciese debian verla, de modo que fué menester con
-sumo trabajo cargar los instrumentos y medirla en un paraje retirado y
-oculto, á donde se proporcionase descubrir los principales puntos: cuya
-operacion se logró sin dar á sospechar á nuestros cosacos, quienes
-celosos de sus terrenos, y maliciosos de lo mismo que egecutábamos,
-vigilaban y procuraban descubrirnos, lo que nos hubiera sido bastante
-funesto. El indio _cona_, que capitancaba la partida de los guiadores,
-tenia sus sospechas que lo tenian sobresaltado, desde el momento que por
-descuido nuestro nos observó en la Guardia de Lobos con el quintante en
-la mano, tomando una altura, lo que lo asustó, y le hizo afirmar que
-llevabamos el _gualicho_. Esto mismo le confirmó lo que en Buenos Aires
-le habian dicho, que iba en la Comision, para hacer los tratados, un
-oficial, que llevaba un anteojo _con que se veia todo el mundo_: esto le
-aumentó sus recelos, y procurábamos no hacerle traslucir ninguna
-operacion, cuando él ó algunos de los suyos se hallase presente.
-
-Dia 14. Nos pusimos en marcha á las 7-1/2 de la mañana, con un
-hermosísimo dia: brisa suave del NO, rumbo S cuarta E. Con este rumbo
-hicimos alto á las 10-1/2 de la mañana en la costa de un bañado,
-distante del punto de salida cuatro y media leguas, cuyo paso costó
-demasiado á los carruages: lo que egecutado, se hizo alto en la parte
-opuesta para dar descanso á las cabalgaduras y seguir inmediatamente. El
-bañado no era extenso: su ancho no pasaba de 200 toesas; la mayor parte
-pantanoso, el terreno transitado era bajo y nivelado, su tierra negra y
-húmeda, los pastos regulares y todo él abundante de caza, principalmente
-de perdices que abundan asombrosamente: leña de cardo se halla tambien
-con abundancia. A las 2-1/2 de la tarde, despues de haber descansado
-nuestras cabalgaduras, nos pusimos en marcha: el viento cambió al NE, y
-hasta las 5 siguió la brisa fuerte, y el tiempo parecia descomponerse y
-prepararse una furiosa tormenta. A las 5-1/2 hicimos alto en la costa de
-una pequeña laguna, distante del bañado 3-1/4 leguas y 7-3/4 del punto
-de salida. El rumbo en esta media jornada fué variable, pero sin salir
-del tercer cuadrante, siendo mas general el S y O por las infinitas
-sinuosidades que hacia el camino, y tambien por librarnos de los
-bañados. El terreno era el mismo y de la misma naturaleza que el
-anterior descrito: la circunferencia de la laguna no pasaba de 150
-toesas, la agua regular, y llena de pajonal y junco en su interior. A
-las 6 de la tarde calmó el viento del primer cuadrante, y parecia que
-una tormenta furiosa iba á descargar sobre nosotros: desde las 8 de la
-noche hasta las 6 de la mañana, reinando calma, llovió incesantemente,
-quedando nuestras tiendas y nosotros empapados, y en malísima
-disposicion para seguir la marcha al dia siguiente.
-
-Dia 15. Amaneció lloviendo hasta las siete de la mañana, reinando calma.
-A esta hora supló una brisa del S, que despejó en algun tanto el
-horizonte. A las 7-1/2 nos pusimos en marcha, y á las 12 arribamos á la
-costa de una laguna, á la derecha del camino, distante 4-1/2 leguas del
-punto de salida, en donde hicimos alto para seguir la marcha despues de
-medio dia, refrescado que hubiesen las cabalgaduras. En el rumbo hubo
-muchas variaciones, y las mas notables de las cingladuras fueron tres:
-la primera, desde la salida, con rumbo SSO, con el cual se hicieron dos
-leguas: la segunda al SO, se caminó una, y la tercera al SO 1/4 S, en
-una y media leguas, que hacen las cuatro y media avanzadas. La laguna en
-donde se hizo alto con este último rumbo SO 1/4 S es de figura circular,
-su diàmetro 40 toesas, su agua buena, su ribera casi inabordable, por
-formarse toda ella de pantanos, y su interior lleno de lo mismo: su
-profundidad no excedia de dos pies, y en su centro llena de duraznillo,
-de que se proveen los transeuntes. El terreno es hermosísimo, su
-planicie horizontal, su superficie muy elevada, la tierra negra y
-vegetal, los pastos altos y hermosos, abundancia de caza de todo él, y
-principalmente de perdices, que con ellas se puede mantener un ejército
-desprovisto de víveres en estos desiertos: variedad de flores y plantas;
-y en fin, un país ó campiña deliciosísima. A las 2-1/2 de la tarde
-seguimos la marcha, despues que se hizo medio dia con rumbo S directo,
-brisa fuerte NO, y por terreno diferente del descrito, se hizo una y
-media legua de jornada, hasta arribar á la costa de un bañado, en donde
-se hizo alto, para pasar allí la noche; pues las cabalgaduras no podian
-llegar aquella tarde misma al paso del Arroyo de las Flores, por ser
-necesario atravesar bañados de alguna distancia y dificultosos. A una
-cuadra distante de la parada, sobre la derecha, se halla una laguna de
-figura irregular, de mas de 400 varas de circunferencia, formada por un
-bañado que la rodea por todas partes, el cual se extiende y forma muchas
-mas al O, cuyas aguas vierten en el Rio de las Flores, próximo de este
-punto. Desde la salida del mediodia hasta la parada, transitamos por un
-terreno, aunque horizontal, pero muy bajo y de un nivel muy inferior al
-anterior: los pastos, la tierra y todo lo demas era de un bañado que en
-tiempo de lluvia seria inaccesible, y aun entonces se formaba de barros
-hasta las inmediaciones del otro en donde paramos. Advertimos que en
-esta pequeña distancia se encontraba aun mas caza que en todo lo
-transitado: la perdiz y la mulita abundaba con exceso en todo el campo,
-y nuestra comitiva se proveyó con profusion, lo mismo que el avestruz,
-gama y venado, animal indígena que abunda con extremo. Pasamos la noche
-sufriendo una grande helada, y perseguidos por un enjambre de mosquitos
-que no nos dejaban descansar.
-
-Dia 16. Claro y hermoso: viento N, 42° NO. A las 8 de la mañana nos
-pusimos en marcha con rumbo SSO 12° O, no verificándolo mas temprano por
-haber precedido un reconocimiento que los baqueanos hicieron hasta el
-paso del Rio las Flores, con el objeto de vadear los pasos de muchos
-bañados que se hallan desde el punto de la parada hasta aquel. Desde
-aquella hora hasta las 12, caminamos la major parte del camino por
-bañados dificultosos de transitarse con carruage, hasta el otro lado del
-rio, en donde hicimos alto: el rumbo SSO 12° O, con que salimos. Se
-caminaron 2-1/2 leguas por un bañado formado por dos cañadas; la primera
-que nace desde el punto de salida, y corre de NE á SO, la que se
-extiende por el camino, hasta unirse por medio del mismo á otra que
-corre al rumbo dicho, distante dos leguas de ella. De esta última aun se
-esparcen sus aguas mas adelante, como 3/4 de legua, ó menos, desde donde
-comienza un grande albardon de buen terreno, hasta el paso de las
-Flores, de 1-1/2 leguas de extension al rumbo andado, formando una gran
-planicie, hermosa y horizontal por los tres cuadrantes: de buenos
-pastos, tierra negra y vegetal, abundante de yerbas medicinales y flores
-odoríficas, ciervos, gamos, avestruces, liebres, mulitas, perdices, y
-toda clase de aves de caza que allí se encuentra, haciéndose mas
-abundante en la ribera del rio: estas aguas, que forman estos bañados,
-desembocan en el Arroyo de las Flores, siguiendo el rumbo dicho: su
-nivel es superior al resto del camino, y disminuye repentinamente como
-4,000 varas del paso, formando una planicie horizontal por donde corre
-el rio. A las 12 lo pasamos, no dando mucho trabajo á los carruages,
-aunque sus barrancas son elevadas; pero los transeuntes naturales lo han
-allanado un poco con su tráfico continuo, en donde puede pasar cualquier
-clase de rodado, y al que le dan el nombre de Paso de las Toscas: sus
-barrancas pasan en todo su curso de diez á once pies de altura. En su
-paso se observa que el rio corre de O 22° S á N 38° E: su paso es de
-tosca: su agua colorada, densa y salada, mucho mas que la del nombrado
-Salado: su profundidad no excedia de 2-1/2 pies à 3: su velocidad no era
-constante, por la diferencia de nivel que se halla en su plan; pero en
-varios lugares donde se observó, recorria un cuerpo colocado en su
-superficie, un espacio de 50 pies en 28" de tiempo, y en otros parages
-mas y menos, pero en lo general la distancia calculada: la tierra de sus
-contornos es greda: su ancho es 42 pies generalmente; en él se halla
-pescado bagre en abundancia, y su cauce limpio sin maciegas, ni aun en
-sus barrancas. Efectuado el paso, se hizo alto en la ribera austral para
-descansar las cabalgaduras y despachar á una partida de milicianos que
-se nos franqueó por el Coronel del regimiento de campaña residente en
-Lobos, para que nos condujesen el ganado y caballada hasta este punto,
-desde el cual debian regresar incontinente á nuestra llegada. En efecto,
-en el mismo dia se les despachó, gratificándolos la Comision, y con
-oficios de agradecimientos á su gefe: al mismo tiempo, el capitan _cona_
-hizo presente á la Comision, que algunos indios que nos acompañaban,
-estaban destinados y encargados de sus correspondientes caciques, que en
-el momento de nuestro arribo á este punto debian adelantarse á dar
-cuenta á ellos del lugar en que nos hallàbamos, y de acuerdo con la
-Comision, nuestro compañero determinó que al dia siguiente saldrian dos
-chasques, el primero hijo del cacique principal Avouné, y el otro para
-el cacique Lincon. A peticion del _cona_, se les proveyó de yerba y
-tabaco para su viage hasta los toldos; pidiendo al mismo tiempo se les
-obsequiase á los caciques con los mismos artículos, y con especialidad á
-su hermano el cacique Huilletrur y demas, quedando preparados los
-enviados para marcharse al dia siguiente.[2]
-
-Dia 17. Amaneció nublado: brisa fuerte S 10° E: parecia que una
-tempestad, que se formaba al S, debia descargar muy pronto. A las 8
-calmó la brisa, y en el momento cubrió el horizonte la niebla que
-impedia seguir la marcha, porque los baqueanos, con la tormenta y este
-inconveniente, temian perderse. A los 8-1/2 despejó en algun tanto, y la
-tormenta variaba de rumbo, lo que nos determinó á seguir la marcha, la
-que se efectuó á esta misma hora con rumbo S 12° SO, por un terreno
-elevado, horizontal y duro: à la hora de jornada siguió el viento
-anterior con mayor fuerza, despejando enteramente la niebla, apareciendo
-nublado la atmosfera. A las 12 hicimos alto en la márgen de un pequeño
-juncal á la izquierda del camino, para descansar y seguir la marcha
-despues de mediodia, distante del arroyo 4-1/2 leguas al rumbo dicho. El
-juncal, ó pequeña laguna, no excedia de 200 varas de circunferencia: su
-agua mala, é inabordable por los pantanos que lo rodean: á las 9-1/2
-elegimos la marcha, siempre con el viento S en cara, el que à las 2
-despejó enteramente el horizonte: á las 6-1/4 de la tarde y á 4-1/2
-leguas de la parada de mediodia, hicimos alto en la márgen de una
-hermosa laguna, llamada por los indios de _Nulquiñeu_. Antes de llegar á
-ella, como á 35 cuadras de distancia, se encontró un hermoso lago de mas
-de 1300 varas de circunferencia: buena agua, bastante profundidad, llena
-de junco en su centro, situado en un terreno elevado, abundante de leña
-de duraznillo y biznaga en sus márgenes. La de la laguna de Nulquiñeu es
-mayor, y sus calidades la hacen mas recomendable: ella pasa de 1400
-varas, de buena agua: llena 2/3 de ella de junco y duraznillo: su
-interior barro y casi toda sin barrancas: su profundidad no excede de 3
-á 4 pies: su agua colorada y dulce: abundante de maciegas de pajonal en
-sus orillas: una parte de ella, que mira al primer cuadrante, está
-cubierta de un monte de hinojo y biznaga, de donde se proveen los
-transeuntes á la ida y vuelta con los artículos de su comercio: en ella
-ha habido poblaciones ó tolderias, las que se retiraron en el año
-pasado, cuando fueron atacados por la expedicion del O. En este espeso
-monte, que tiene mas de 300 varas de circunferencia, encontramos
-animales feroces, como tigres, leopardos, &c., que se abrigaban dentro
-de él: se halla situado en la parte mas elevada de su circunferencia, en
-terreno duro y sin pasto, ni yerba alguna. En la jornada se caminaron 9
-leguas, al rumbo S 12° SO que fué constante desde el paso del rio hasta
-la parada, efectuada á las 6-1/2 de la tarde: el terreno transitado era
-nivelado, y su horizonte se perdia sin diferencia ninguna: sus pastos
-fuertes y altos, su tierra negra, abundante de yerbas y flores
-silvestres: cubiertos de gamos, ciervos, avestruces, caza, &a., &a. Este
-terreno por lo transitado era enteramente diferente del N de las Flores:
-su nivel, la calidad de las tierras, los pastos, las yerbas, las flores,
-y aun las aguas, lo distinguen de aquel: en las 9 leguas transitadas, no
-se encontró una sola vara de bañado.
-
-Las indios destinados para enviados, marcharon como buenos baqueanos al
-rayar el dia, dando siempre fuego al campo sin interrupcion, á poca
-distancia que andaban; telégrafo adoptado por todos para comunicarse sus
-novedades, y hacer saber el lugar en donde se hallan. Pasamos la noche
-sufriendo una fuerte helada, que cayó desde las 7 de ella hasta las 7
-del dia siguiente.
-
-Dia 18. Claro y frio: brisa suave S: la niebla cubria el horizonte,
-haciendo un frio extraordinario. A las 11 vimos el sol, que despejó y
-calmó el frio: á esta hora nos pusimos en marcha con rumbo S 4° SSO: á
-la 1-1/2 leguas se cambió de rumbo al SSO á las 12-1/4 de la tarde, y se
-caminaron con él 3/4 de legua: á las 2 se cambió nuevamente al SO, con
-el que se caminaron 1-1/4, á donde se hizo alto en la orilla de una
-laguna llena de junco, á la derecha del camino. Estas variaciones
-tuvieron efecto á causa de no encontrarse aguada para hacer la parada,
-transitando por un terreno seco, duro y elevado, semejante en sus
-calidades al descrito en el diario anterior. Su nivel el mismo y sin
-interrupciones: sus pastos iguales: abundante de caza, y al mismo tiempo
-de mosquitos y tábanos, que con el sol hacian insufrible la marcha, y
-fastidiaban á las cabalgaduras. De esta plaga abundan estas campañas
-despobladas, y desde nuestra salida hasta este lugar la hemos
-encontrado, pero con major abundancia en la parte opuesta de la ribera
-de las Flores. Esta plaga se destruye, ó gana los pajonales, en donde se
-abrigan, desde las 5 ó menos, de la tarde; cuando la brisa continua del
-3.^er cuadrante reina en aquella hora, y sucede la helada ó fuerte
-rocio, que obliga á cualquier viagero á arroparse y guarecerse de las
-tiendas, para hacer mas llevadero los trabajos de la marcha, por un pais
-desabrigado y espuesto á la mas cruda intemperie. Esta operacion nos
-veiamos obligados á egecutarla, siendo enteramente imposible proseguir
-la jornada con la luna por este inconveniente, al que no resistirian las
-mejores cabalgaduras. La laguna en donde se hizo alto, se componia toda
-ella de junco, y era pantanosa en sus márgenes: su agua regular, su
-circunferencia de mas de 200 varas, y abundante de buenos pastos en mas
-de 6 cuadras de radio, tomada como centro de una circunferencia. En ella
-pasamos la noche, sufriendo la helada que imposibilitaba que la jornada
-del dia siguiente se hiciese temprano, hasta que el sol no tuviese 40° á
-45° de elevacion sobre el horizonte.
-
-Dia 19. Amaneció nublado, amenazando agua, aunque con brisa fuerte O 20°
-NO que parecia debe pasar pronto: á las 6-1/4 de la mañana nos pusimos
-en marcha con rumbo SSO. A la partida nos advirtió nuestro amigo y
-baqueano _cona_, que mas adelante no se encontraria leña, ni tal vez
-agua, y que se cargase toda la que se pudiese, por si acaso no se
-encontraba: lo que asi se efectuó. Se observó por la mañana, á las 6-1/2
-al rumbo S 10° SO, dos mogotes de la sierra, los que á la simple vista
-eran imperceptibles, mezclados con el nublado y cerrazon de la mañana, y
-la distancia en que se hallaban de mas de 18 leguas. Informados de los
-naturales, nos digeron que era la llamada _Sierra de Curacó_; que los
-dos mogotes que se divisaban, pertenecian á esa misma sierra, y que
-algunas leguas mas adelante veriamos mas claramente su encadenamiento
-con otra, llamada _Sierra Amarilla_, que quedaba mas al S. Seguimos la
-marcha con el rumbo dicho, y el dia no aclaraba, calmando la brisa del O
-y preparándose para llover, lo que nos impedia cada vez mas que, al
-aproximarnos á la sierra, fuesemos descubriendo sus ramificaciones y sus
-vistas. A las 10 se hizo alto en la costa de una pequeña laguna llena de
-maciegas, á la derecha del camino, distante 3-1/4 leguas del punto de
-salida: allí se hizo alto, con objeto de descansar, y caminar despues de
-mediodia: el juncal con agua no pasaba en circunferencia de 150 varas,
-lleno de barro y mala agua. A la 1^h 10' seguimos la marcha con rumbo S
-12° SE, y desde esta misma hora comenzó á llover incesantemente: pero á
-pesar de esto, seguimos hasta completar la jornada: á la 1-1/2 leguas de
-camino con este rumbo, se cambió al rumbo S 35° SE para encontrar aguada
-y pastos regulares para hacer la parada. Con él se caminó 1-1/2 leguas,
-en donde se halló una laguna pequeña, como de 50 varas de
-circunferencia, con un depósito de agua llovediza y buena, en donde se
-hizo alto. La agua seguia á las 4 de la tarde en que se paró, y
-permanecia cerrado el horizonte: deseabamos que cuanto antes se
-aclarase, para descubrir las vistas de la sierras por donde debiamos
-pasar.
-
-El terreno transitado en esta jornada, era nivelado y horizontal, sin
-diferencias ningunas: buenos pastos y elevados; caza abundante; tierra
-negra sólida y vegetal; abundante de yerbas y flores campestres, aunque
-sin aguadas permanentes mucha parte de su estension.
-
-Dia 20. Nublado, calma: brisa muy suave del NO; á las 7-1/2 vimos el
-sol, y en el momento volvió á nublarse. A las 6 nos pusimos en marcha
-con rumbo SSO, descubriendo con bastante claridad las sierras de
-Limahuida y Curacó, demorando el mogote de la primera al rumbo S 12° SE,
-y la segunda al rumbo SSO. El cerro de la de Curacó era de mayor
-elevacion que los que se veian de la otra, no obstante que aun no se
-descubrian con claridad por el dia aturbonado, y aguardabamos á la
-parada para determinar su perspectiva de un punto fijo, y con mayor
-claridad si se despejaba el horizonte. Seguimos la marcha con el rumbo
-dicho, guiados por el _cona_, quien á 1/2 legua de distancia á
-vanguardia, recorria todos los lugares en donde se encontraba aguada ó
-lagunas capaces de hacer la parada; guiando y descubriendo al ingeniero,
-uno de los de la Comision, para reconocerlos de un modo que no diese que
-sospechar, así se lograba que la Comision averiguase las
-particularidades del terreno. A las 10 de la mañana se hizo alto en la
-márgen de una laguna pequeña, á la izquierda del camino, llena de
-maciegas y buena agua, 4 leguas distante del punto de salida: en el
-rumbo hubo variacion: con el de la salida se caminó 1-1/4 leguas: con el
-rumbo S 16° SO, 1-3/4 leguas, y con rumbo S 12° SO, 1 legua. Desde este
-punto observábamos las sierras con alguna claridad; ellas son hermosas,
-aunque de poca elevacion: presentan una perspectiva agradable, formando
-las dos ramificaciones un seno ó abra, al que nos dirigimos. Ellas son
-ramificaciones de las primeras, Volcan, Tandil, &c ya descubiertas, pero
-estas no se encontraban en ninguna carta, y nos sorprendimos cuando con
-el rumbo andado encontramos estas sierras, pues creiamos que el
-encadenamiento primero de las dichas no continuase al NO como se
-descubria, formando con ellas una union subversiva, reunido aquellas su
-orígen ó su principio. Al pasar por ellas determinamos observar la
-latitud, para de este modo fijar su verdadera posicion y el curso de sus
-continuas ramificaciones, que se prolongaban al NO por la de Curacó en
-donde concluyan, y en donde se halla el nacimiento del Rio las Flores.
-Estas sierras, ó primera cadena, se introducen á las pampas del NO,
-comenzando desde el paralelo de los 37°, y concluyendo en el de los 36°
-30' en su prolongacion al occidente. Deseabamos acercarnos hasta su
-paso, para hacer allí la observacion, de manera de no ser vistos por
-nuestros indios que nos espiaban.
-
-A la 1^h y 8" seguimos la marcha, con rumbo S 8° SO, á una laguna
-pequeña que nuestro baqueano nos indicó se hallaria á poca distancia y
-muy inmediata á la sierra: en efecto á la 1-3/4 leguas con aquel rumbo
-la encontramos, en la que se hizo alto, por hallarse las cabalgaduras
-fatigadas, y encontrarse allí leña y agua buena, capaz de proveernos de
-ambos artículos, y continuar al dia siguiente el camino; siendo al mismo
-tiempo lugar propio para la observacion que tratábamos de hacer. El
-punto en que nos hallábamos de parada era el mejor para aquella, situado
-en medio del seno formado por las ramificaciones de las sierras de
-Curacó y Amarilla. Con cautela se hicieron descargar los baules en donde
-venian colocados los instrumentos de observacion, y se dejaron
-preparados para la noche, de modo que ni el _cona_, ni sus compañeros lo
-trasluciesen. La tarde se hallaba despejada y hermosa, el sol se puso á
-las 5^h y 26' de la tarde, y desde el punto de parada se sacó la
-perspectiva de las sierras, que se nos presentaban á los rumbos en donde
-hemos dicho demoraban.
-
-La parte de terreno transitado, desde la salida del mediodia, era de la
-misma naturaleza que los anteriores descritos: algunas diferencias de
-nivel se observaban por su aproximacion á las faldas de la sierra: la
-tierra era gredosa y arenisca, y se hallaban algunas piedras en el
-tránsito: los pastos cortos, y no tan fuertes como los anteriores;
-abundando la caza de ciervos, gamos y liebres, mas que en los campos del
-norte.
-
-El oficial ingeniero de la Comision, á su salida de la capital no perdió
-los instantes que se le presentaban para adquirir todos aquellos
-conocimientos y datos que sirviesen para hacer mas apreciable de las
-ciencias las observaciones que practicase en el curso de su comision,
-como se verá mas adelante en sus trabajos. Reunió todos los datos de las
-tablas astronómicas y del almanaque nautico, para aprovechar la feliz
-oportunidad que se presentaba de determinar por observaciones
-cientificas los puntos principales de un terreno desconocido y lleno de
-preciosidades, que debian aumentar los conocimientos geográficos de esta
-parte interesante de la América meridional, cuyo viage debia reputarse
-como necesario y urgente; y al mismo tiempo esperar de él los mejores
-conocimientos en el vasto campo que nos presentaba una naturaleza
-virgen.
-
-El oficial ingeniero no perdia la oportunidad que se ofrecia de hacer
-las observaciones, ocultándolas á los bárbaros que nos acompañaban, y
-que no dejaban burlar su vigilancia, mayormente cuando se hallaban con
-prevencion para tenerla. Una operacion delicada como esta no permitia
-que se hiciese sin las comodidades que son necesarias, mayormente cuando
-se observaba con horizonte artificial. Los inteligentes en estas
-operaciones de la geodesia conocerán cuanto es el mérito que se contrae
-en hacer una observacion entre gente desconfiada, que á la sola vista
-del quintante ó sestante temblaban y concebian supersticiones funestas
-para el observador. No solamente veiamos pintado el peligro en nuestro
-viage, al ejecutar aquellas operaciones, sino que ni el relox se podia
-sacar á luz delante de alguno de ellos: mucho menos la aguja, que era
-necesaria para determinar el rumbo de la jornada, sus variaciones, y los
-objetos que se descubrian sobre el horizonte. Pero á pesar de esto, la
-Comision trabajó sin temor, enganando algunas veces, cuando eramos
-vistos, á los indios con dádivas é insinuaciones que aquietasen su ánimo
-exaltado.
-
-Así pues, la noche del dia 20 nuestros indios dormian desde la 6-1/2,
-habiendo llegado fatigados de lo penoso por la jornada: con esta
-oportunidad, y á tientas, se preparó el horizonte artificial, en una
-mesa colocada en un plano nivelado, y el quintante pronto y corregido
-para hacer la observacion detras de una de las tiendas de campaña: la
-noche estaba serena por fortuna, y el horizonte no sufria ningun
-movimiento. Los datos para las observaciones sacados de los almanaques,
-eran para hacerlas con el planeta Marte, con el mismo que hemos dicho se
-observó en el pueblo de Lobos. Por ellos sabiamos que el dia 20 debia
-pasar por el meridiano á las 7^h 53' de la noche[3] y á las 7-1/4
-estuvimos aguardándolo, con el cronómetro arreglado por una altura
-meridiana desde nuestra salida: en el curso del viage no fué posible
-tomar otra para arreglarlo nuevamente, y así hicimos uso de él en el
-estado en que se hallaba cuando salimos. En el momento de pasar por el
-meridiano el astro observado, se determinó su altura, y el cronómetro
-dió las 7^h y 55', 2' mas que lo que señalaban las tablas, lo que prueba
-que el relox habia variado desde el 11 hasta el 20, 2'. La altura
-observada fué de 73° 34' 10": hechas las correcciones precisas para las
-observaciones con horizonte artificial, dió por resultado 36° 45' 10" de
-latitud austral, y por la longitud 54° 13' al occidente del meridiano de
-Cadiz, calculada por el estado del cronómetro y la diferencia de
-longitud contraida en el viage. Hecha esta importante operacion,
-tratamos de completarla, levantando á todo riesgo el plano del paso de
-las sierras: punto interesante y que presentaba una hermosa perspectiva.
-En efecto, habiéndose cargado con sigilo los instrumentos, se dejaron
-prontos los necesarios para hacer la última operacion, y que debian
-transportarse á caballo al lugar adonde debia medirse la base, para
-determinar los puntos mas remarcables desde ella, midiéndola
-primeramente en un lugar oculto. Pasamos la noche, en la que cayó una
-fuerte helada, deseando amaneciese para dar principio á la obra
-proyectada.
-
-Dia 21. Hermoso y claro: brisa fuerte SO. A las 5-3/4 seguimos la marcha
-con rumbo S 20° SO, llevando consigo la leña y agua que pudo cargarse,
-segun advertencia de nuestro baqueano, pues no se encontraria sino á
-nueve ó diez leguas. A las 10-1/4 se hizo alto en la orilla de un juncal
-con agua, pero mala, y muy poca, que ni las cabalgaduras podian tomarla,
-haciéndose uso de la que se habia cargado, y tambien de la leña, por no
-hallarla. Este punto se halla a cuatro leguas de la salida: la
-circunferencia del juncal no excede de 170 varas, y es muy probable que
-en tiempo de aguas esté llena de ella.
-
-Acordado con el oficial ingeniero el levantamiento del plano del paso de
-la sierra, dispuso este que los instrumentos que debian servir[4] para
-la operacion, y que al efecto se habian dejado prontos, cargasen con
-ellos los soldados de la escolta y lo acompañasen hasta el punto en
-donde debia medirse la base. Esta operacion se egecutó cuando habian
-marchado con todo el tráfago el capitan _cona_ y los suyos, quedándose
-la partida con los instrumentos tapados á retaguardia, hasta dejar que
-avanzasen terreno los carruages, traspasasen la sierra y nos dejasen
-libre el seno para trabajar sin ser vistos. Se hallan situados dos
-senos[5] en la mediania del paso, en cuyas faldas, ó antes de ellas,
-debia medirse la base, por hallarse centrales, y poder descubrir con
-facilidad todas las elevaciones ó puntos principales de ambas sierras,
-que forman la abra ó seno.
-
-Ayudado de los asistentes, el ingeniero midió la base á distancia de 500
-toesas de las faldas de los cerros, en un terreno elevade, horizontal y
-nivelado, desde cuyas extremidades se podian medir los ángulos formados
-por ella, con los puntos que debian formar el plano. Medida la base de
-1,100 varas al rumbo E 1/4 S, O 1/4 N se logró determinar los diferentes
-mogotes de ambas sierras, que daban su verdadera posicion, y la
-situacion de unos con respecto á otros. Concluida esta operacion, se
-procedió á tomar los detalles particulares, que desde las extremidades
-de la base era dificultoso tenerlos.
-
-Se logró efectuar esta operacion, con sumo trabajo, aunque sin toda la
-exactitud que su delicadeza demandaba, y aquel grado de perfeccion de
-que es susceptible esta clase de trabajos. Porque, aun cuando los
-instrumentos y útiles precisos, hubiesen sido tan exactos como era
-necesario, la premura del tiempo el sobresalto en que trabajamos de ser
-vistos, la priesa que nos dabamos, y las pocas manos que nos ayudaban,
-todo nos impedia de proceder, aunque quisiesemos, con mayor exactitud.
-Sin embargo, la Comision puso todos los medios que estaban á sus
-alcances, para obtener un resultado satisfactorio, y que sirviese de
-base á ulteriores observaciones.
-
-En los detalles particulares describiremos algunas de importancia,
-tomadas en la sierra. Los dos senos que hemos dicho, situados en el
-centro de la abra, se hallan de tal modo colocados con relacion á los
-demas, que guardados estos, ningun transeunte podria pasar por la abra.
-Los dos cerros son dos conos truncados, el primero que se halla al SE
-del paso, y mas cercano á la sierra Limahuida, tiene 40 varas[6], y el
-segundo situado al NO, próximo á la sierra de Curacó, 32 varas de
-altura: sus faldas se unen, formando un arco cóncavo, cuya cuerda tiene
-1178 varas, que es la distancia á que se halla uno de otro, hasta sus
-cúspides. La meseta del primero, ó corte del cono, tiene de diámetro 196
-varas, la del segundo 228 varas, formando ambas una circunferencia
-regular. La circunferencia de la base del primero ó del cono, tiene 1168
-varas, la del segundo, 1,369 varas[7]. Por lo calculado, se vè que la
-altura del primero excede la del segundo en 8 varas, y que la
-circunferencia de las bases, la segunda excede á la de la primera en 200
-varas: por lo demas sus figuras son semejantes, y su posicion
-hermosísima[8]. La meseta del primero es impenetrable, formada toda ella
-de piedra pedernal: una sola pequeña abertura al NE sirve para
-introducirse. La del segundo es accesible por el NO, siendo lo contrario
-por las escabrosidades en los demas rumbos.
-
-En las sierras se hallan algunos mogotes inaccesibles y elevados. El
-principal de la sierra de Limahuida, situado al SE del paso, tiene 65
-varas de elevacion, y sobresalen sus picos á la perspectiva de ella. Las
-demas de esta sierra no pudieron medirse por la premura del tiempo: pero
-todos los demas que forman la ramificacion, son colinas de 20 á 25 varas
-de altura. En la ramificacion de la sierra de Curacó se hallan dos
-bastantes elevados, y son los primeros que se aperciben à distancia de
-10 á 12 leguas. El primero, situado al N 15° NE, tiene 89 varas de
-elevacion: el segundo al mismo rumbo, 74 varas, distante uno de otro mas
-de 1500 varas.
-
-Esta posicion interesante debe mirarse como tal, y ser al mismo tiempo
-útiles los conocimientos que sobre ella se hayan adquirido, para
-aprovecharla con datos seguros de lo que en ella se encierra, y las
-ventajas que de ella se puedan sacar, principalmente para el
-establecimiento de una fortificacion ó de un punto militar. Desde el
-principio de las sierras en el Volcan, hasta las faldas de la de
-Cairú,[9] es decir, desde los 37° hasta los 35° de latitud austral, no
-se halla un punto mas interesante ni mas ventajoso para una
-fortificacion.[10] Su construccion seria fácil, pronta y poco costosa.
-Dos baterias colocadas en los cerros descritos, guardarian la entrada y
-salida de este paso, surtidas de un par de piezas de artilleria en cada
-una: los materiales allí se encuentran, la piedra, y la cal de
-conchilla, fácil de hacerse, ó por tapias, que son mas usuales en
-nuestras obras de fortificacion.
-
-Concluida la operacion, condujimos, sin ser vistos, todos los
-instrumentos para acomodarlos en la carretilla que los conducia, la que
-al efecto se hizo demorar á doce ó trece cuadras de los cerros al sud,
-siguiendo con ella hasta una laguna, cuatro leguas del punto de salida,
-al S 15° SO, en donde se hallaba acampada la comitiva, desde las 10-1/4
-de la mañana, aguardándonos para seguir adelante. Luego que llegamos,
-fatigados del trabajo, nos propusimos descansar, y al mismo tiempo no
-dar á conocer à los indios, en nuestro semblante y acciones, que
-acabábamos de efectuar alguna operacion oculta que les causase celos, ó
-diese á sospechar, en su modo de juzgar, ò en su barbarie, se hacian
-cosas sin que ellos las supiesen. La laguna era un juncal con poca agua,
-de 120 varas de circunferencia poligonal, llena de barro y casi toda
-ella seca.
-
-Se observó en esta parada la variacion de la aguja, de 17° 10', para
-trabajar con mayor exactitud el plano levantado.
-
-Despues de mediodia nos pusimos en marcha, á la 1-1/4 de la tarde, con
-rumbo S 10° SO, por un campo hermoso, llano y horizontal. Los calores
-del sol se dejaban sentir en la llanura: con este rumbo caminamos dos
-leguas, y en seguida nuestro baqueano tiró al SSO 15° O, con el que se
-caminaron dos leguas mas; y hallándose fatigadas las cabalgaduras, se
-determinó hacer alto á las 4-1/2 de la tarde, en la orilla de un juncal,
-á la derecha del camino, distante de la salida del mediodia cuatro
-leguas, es decir, ocho leguas de jornada, y en línea recta siete y media
-por lo calculado. El juncal tiene 200 varas de circunferencia regular:
-de agua buena, accesible por todas partes, y llena de junco, biznaga y
-duraznillo en su centro: del que nos surtimos de leña, que no se
-encontraba desde el principio de la jornada. Las calidades del terreno
-transitado son las mejores que, puedan encontrarse en los vastos campos
-que habitan estas tribus. Los campos inmediatos, á una y media ó dos
-leguas de las primeras sierras al N ó al S, son deliciosísimos, y
-apropósito para la labranza y cria de ganados: posiciones ventajosas
-para establecimientos, aguas las mejores de los arroyos que descienden
-de las sierras; abras, colinas y llanuras para poblaciones, y demas en
-esta clase de terreno, que si fuese cultivado, nos daria producciones
-exquisitas que de él se podrian sacar con abundancia. Facil es citar
-otras comarcas, en donde, semejante la naturaleza, se disfruta de
-abundantes cosechas de todos granos en la labranza de la agricultura.
-Ventajas incalculables, repetimos, conseguiriamos si fuesemos poseedores
-de ellos. En ningunos puntos con mas comodidad y utilidad se podrian
-establecer fortines ó reductos, fortificados ellos mismos por la
-naturaleza, y guardados por muy corta guarnicion, que con los diferentes
-puntos que tenemos allí, en una línea bien concertada de defensa, talvez
-ocuparian un lugar en ella.
-
-Pasamos la noche con comodidad, calmando la brisa del SO á las seis, la
-que no cesó en toda la mañana y tarde, recibiendo una lluvia que
-descargó fuertemente á la noche. No dejabamos de tener algun pequeño
-sobresalto por nuestros compañeros, que maliciosos de nuestra conducta
-por la mañana, murmuraban de ella toda la noche, segun informes del
-intérprete. A las tres de la tarde vimos una partida de ginetes al NO,
-que se dirigia hácia nosotros. El capitan _cona_, y uno de los suyos
-picaron y salieron á su encuentro: á media legua de haber avanzado se
-reunieron con otros indios paisanos que venian de regreso de la
-frontera, y temerosos que fuese alguna partida de cristianos armados,
-trataron de reconocerla para dar cuenta; pues, por el recelo de ser
-invadidos, reconocian el campo diariamente. Supieron por el _cona_, quo
-era la Comision que iba á tratar de paces, y contentos con verla tan
-cercana á sus poblaciones, se retiraron à llevar primeros la nueva de
-aquel encuentro á sus camaradas, pegando fuego al campo[11], y marcando
-su camino para ser visto y seguir sus huellas por el mejor terreno.
-Temerosos, como hemos dicho, de ser envadidas todas sus poblaciones
-situadas en la sierra pasada, es decir, desde el Volcan hasta el Cairú,
-fueron abandonadas por sus dueños; entre ellos el cèlebre cacique
-Ancafilú y Pichiloncoy se retiraron á la vista de la segunda sierra de
-la Ventana. Las poblaciones las desampararon poco antes del paso de la
-Comision por la sierra, pues se encontraban aun claros en donde habian
-existido. El cacique Ancafilú fué el primero que abandonó la suya,
-situado con su tribu en las márgenes del arroyo Chapaleofú, cerca de las
-faldas del Tandil, cuando fué sorprendido y acuchillado en la expedidon
-del año 20, (en donde nos hallamos) hasta cerca de la Ventana, adonde
-permanece al presente.
-
-Dia 22. Claro y hermoso: brisa fuerte SE. A las 5-1/2 de la mañana nos
-pusimos en marcha antes de salir el sol, con rumbo SSO 10° SO, con un
-frio y helada intolerable, que esparcida en los pastos hacia dificultoso
-el transitar á caballo por su altura. Se cargó toda la agua y leña que
-se pudo, por aviso de los baqueanos, que temerosos de no encontrarla,
-hicieron la prevencion. A las 11-1/2 hicimos alto en la márgen de un
-juncal seco con leña, 5-3/4 leguas de la salida. En el rumbo hubo
-variaciones para buscar el agua con que refrigerar á las cabalgaduras y
-hacer la parada. Las dos primeras leguas se hicieron con el rumbo de la
-salida, SSO 10° SO; las dos siguientes, con rumbo SSO 15° SO, y el resto
-de 1-3/4 leguas, con rumbo SO. La escasez de agua en el juncal hizo que
-los peones de la comitiva hiciesen una escavacion para encontrarla, pero
-fué en vano: cavaron mas de una toesa cuadrada, y no dieron sino con
-duros terrones de piedra arenisca, que inutilizó el trabajo hecho. Este
-descubrimiento, y otros muchos, nos confirmaron en que todo el terreno,
-desde el paralelo de los 36° 30' de latitud hasta el de los 37° 30' de
-latitud austral, es de piedra en su interior, á distancia de 1-1/2 á 2
-pies. Esta observacion fué hecha por Zizur en su viage á Patagones,
-abrazando menos terreno en su cálculo. Las escavaciones continuas en
-nuestra marcha nos demostraron que su aserto era exacto. Despues de
-mediodia, y despues de haber desesperado de encontrar agua para las
-cabalgaduras, que en todo el dia no habian tomado, arribó á nuestro
-campo el _cona_, de vuelta de buscarla, y que avergonzado, se habia
-adelantado á ver si la descubria. Este nos dijo, que á 1-1/4 leguas de
-distancia se hallaba una hermosa laguna, en donde teniamos buena parada,
-agua y pastos suficientes para los animales. Con este aviso seguimos
-adelante á la 1-1/4 de la tarde, con rumbo SSO 10° SO. A las 2-3/4
-arribamos á la laguna, á la izquierda del camino, adonde hicimos alto.
-Se dió agua á la caballada y bueyes, y pasamos la noche con comodidad. A
-las 8 calmó la brisa SE, que en toda la tarde siguió sin interrupcion.
-
-En la noche, despues que todos los indios dormian, el oficial ingeniero,
-no desperdiciando el momento que se le proporcionaba para trabajar,
-empezó á hacer el borrador del plano levantado hacia dos dias, segun el
-cuaderno de datos que llevaba. Estando para concluirlo, encerrado en la
-tienda de campaña, con un farol, dos instrumentos y el plano sobre una
-mesa, abre repentinamente la puerta, y entra el indio _cona_ desnudo. El
-bárbaro, sorprendido al ver los instrumentos, la aguja, el plano, las
-líneas, &c., preguntó ¿qué era aquello? (por el dibujo) el ingeniero le
-contestó, que era una pintura que habia en Buenos Aires. Entonces
-repuso, sonriéndose, que era _muy vale_,[12] y se retiró á su rancho.
-Esta visita imprevista no dejó de sorprendernos, pero en aquel momento
-lo primero que procuramos fué cubrir la aguja de marear con un papel,
-para que no pudiese verla y le causase sorpresa, ó creyese que
-llevábamos _gualicho_, ó cosa mala. Antes de retirarse, le convidamos á
-cenar, lo que aceptó con su semblante grave, pero con agrado. La figura
-de este pampa, á pesar de su ceño, es hermosa y severo, sus facciones
-toscas y bien hechas, su talla alta, corpulento y bien proporcionado[13].
-Guardado todo para no exponernos á un segundo chasco, vino el indio, y
-cenamos con él: se despidió segunda vez, y se fué á dormir.
-
-Dia 23. Nublado y calma. A las 6 nos pusimos en marcha hácia las
-primeras tolderias, que segun el baqueano _cona_ distaban una jornada de
-la parada, con rumbo SSO 5° SO. Antes de partir supimos que un peon
-habia descubierto una hermosa laguna, habiéndose apartado del camino. El
-oficial ingeniero en el momento se puso á caballo, y con el descubridor,
-y algunos instrumentos, marchó á reconocerla. A la 1-1/2 leguas de
-marcha al O SO encontró con ella, transitando por un terreno bajo,
-húmedo y lleno de cuevas de vizcachas, leones, &c.: los pastos elevados,
-y la tierra negra y blanda. La laguna era hermosa, llamada por los
-naturales de Milli-Lauquen; y el oficial ingeniero, haciendo un
-reconocimiento momentaneo y pronto, no tuvo mas lugar que para medir una
-pequeña base con una aguja de demarcacion, y determinar su
-circunferencia y su figura con toda la exactitud que daba el
-instrumento, provisto de dos pinolas. El terreno en donde se hallaba era
-sumamente bajo, y en ninguna parte de su circunferencia tenia barrancas.
-Su figura era irregular, y su ámbito de 9,227 varas, por lo calculado en
-la determinacion de algunos puntos mas remarcables. En la parte que mira
-al NE, se halla un juncal ó hinojal, que forma un bosque, y tambien en
-otros lugares. En su centro encontramos y determinamos un albardon de
-tierra, ó islote, de figura irregular, lleno de maciegas, en donde habia
-inmensidad de patos y caza de todas clases: su circunferencia era de 192
-varas: su agua un poco salobre, pero potable. En este parage, segun
-noticias, habitaba una numerosa tolderia, la que habia sido abandonada.
-En nuestro reconocimiento, aun hallamos algunos parages que demostraban
-habian sido habitados. Concluida nuestra operacion, se retiró el oficial
-ingeniero á reunirse con la Comision que, desde las 6, habia avanzado
-terreno durante este trabajo, cortando el campo al S, para encontrar el
-camino que habian llevado. A la 1-1/4 leguas encontró con él, y
-siguiendo por la huella de los carruages se reunió. A las 10 despejó el
-horizonte, y vimos el sol, con brisa fuerte del SO.
-
-A esta hora nuestro compañero _cona_ dió parte á la Comision que ocho
-indios jóvenes, parientes de otros tantos caciques, y á nombre de ellos,
-venian á felicitarla. El lugar del aviso no era propio para recibirlos,
-y á media legua mas adelante se hizo alto, para cumplimentarlos, á las
-4-1/2 leguas de la salida. Los comisionados, despues de esta ceremonia,
-dijeron al Coronel enviado, que los caciques principales Lincon, Avounè
-y otros de segunda clase, los enviaban á felicitar á la Comision por su
-feliz viage hasta aquel punto: que, suplicaban los caciques que
-apresurase sus marchas, pues lo deseaban para entablar la paz que tanto
-anhelaban. Que marchase segura que no sufriria ningun daño, ni menos
-ultraje alguno de las tribus: añadiendo los comisionados, que el cacique
-principal Lincon no tendria el gusto de abrazar á su antiguo amigo el
-Coronel comisionado, hasta pasado cuatro dias que eran necesarios para
-reunirse y conferenciar con todos los caciques, destinar el lugar en
-donde debian ser los tratados, y dia en que debia reunirse para ello: y
-que, mientras se tomaba esta determinacion, la Comision podia hacer
-alto, y aguardar el aviso en la primera laguna y toldos que se
-encontraren, ó á casa del capitan _cona_, quien se hallaba encargado de
-hospedarla.
-
-La Comision dió las gracias á los enviados, por las buenas intenciones
-con que procedian los caciques, y la buena fé con que la hospedaban:
-dijo, que haria todo lo posible para que los tratados de paz se
-celebrasen cuanto antes, para ver de este modo unidos á sus hermanos, y
-ver acabada para siempre esa guerra desoladora que los habia destruido y
-afligido por tanto tiempo: que aguardaria el resultado de la reunion que
-*trataba el cacique Lincon, y que marcharia incontinente á los toldos
-del capitan _cona_ á aguardar allí la determinacion que tomasen. Los
-comisionados fueron regalados con yerba, tabaco, azucar, &c., y se
-marcharon juntos con la Comision, que por no haber allí agua ni leña,
-siguió mas adelante para encontrarla, ó si era posible, llegar hasta los
-toldos del capitan _cona_, que segun él, poco distaban del lugar de la
-conferencia. A las 3-1/4 leguas, con el mismo rumbo SSO 5° SO[14], se
-viró al OSO, á encontrar con una laguna en donde podiamos parar, y al
-otro dia llegar á las tolderias, porque los bueyes y caballos se
-hallaban fatigados é imposibilitados para seguir adelante. La laguna era
-pequeña, y mas bien un bañado: su circunferencia no excedia de 200
-varas: su agua buena y leña en abundancia. Pasamos allí la noche, en la
-que sufrimos la helada que cayó en toda ella. Nuestro baqueano se marchó
-antes de la parada, á su casa, distante 1-1/2 leguas al S, á prepararse
-para hospedar la Comision al dia siguiente[15].
-
-Dia 24. Nublado, calma: amaneció garuando. A las 8-1/2 salió el sol, con
-brisa templada del SE. A esta hora nos pusimos en marcha con rumbo S
-cuarta O; y á las diez de la mañana llegamos á una laguna hermosa en
-donde hicimos alto, 1-1/2 leguas de la salida. En esta jornada se vió
-sobre el horizonte la hermosa y elevada Sierra de la Ventana, demorando
-los mogotes que se veian, el primero al SO, y el segundo al OSO. El
-primero se elevaba sobre el horizonte mas que el segundo; el mas elevado
-pertenecia á la Ventana, y el segundo á otra sierra unida á la primera,
-llamada de Guaminí. La cerrazon de la mañana, con la niebla que aun no
-se habia despejado, no permitia ver con mas claridad las sierras unidas
-á la Ventana, que prolongándose al NO, forman la segunda cadena ó
-ramificacion de sierras, todas perpendiculares á la costa del mar.
-Aguardábamos con impaciencia se despejase el horizonte para verla con
-mas claridad. En la laguna de la parada encontramos situados en su
-circunferencia al SO, algunos toldos, pertenecientes al cacique
-Huilletrur, y al capitan Antiguan, ó _cona_. La laguna en donde paramos
-es de 1,300 pies de circunferencia: agua salada, limpia en su centro,
-sin barrancas, situada en un terreno bajo y húmedo; tierra negra blanda
-y arenisca, buenos pastos. Los toldos situados en su circunferencia eran
-diez: mas al S 10° SE como á 12 cuadras, se halla otra pequeña laguna,
-en donde se hallan situados los toldos de Antiguan, que son cuatro. Al E
-10° SE, se halla otra pequeña laguna á 6 cuadras de distancia; todas en
-un terreno bajo y húmedo, que en tiempo de invierno debe ser
-inhabitable, ó transformarse en un bañado.
-
-Despues de haber parado la Comision, marchó á felicitar al amigo y
-compañero Antiguan á sus toldos: llegamos á ellos y encontramos al
-_cona_, su muger, hijos y una caterva de indios, chinas y muchachos que
-á la novedad se habian reunido. _Madama_ Antiguan nos convidó con
-asiento[16], teniendo al efecto preparado una tipa tapada con un
-_quillango_ que debia servir de asiento al Sr. Coronel comisionado, y
-todos los demas adonde hemos dicho. Al efecto, _madama_ invitó con mate
-al Sr. Coronel[17], y en seguida al oficial ingeniero y demas que lo
-acompañaban, los que por no desairar á los invitantes, tomaron el que
-les tocó por turno. Acabada esta operacion, nos invitaron con un asado
-de cordero que tambien habian preparado: este obsequio es para ellos el
-mayor que pueden hacer, y la carne que mas aprecian. El asado nos lo
-presentaron semi-crudo, que es del modo que ellos lo comen, y nosotros
-concluimos tomando unos cuantos bocados, y nos preparamos para
-retirarnos. Al efectuarlo, despidièndonos de _madama_, rodeados de
-multitud de indios y muchachos, llegaron hácia los toldos algunos
-ginetes, y entre ellos el cacique Huilletrur, á cumplimentar á la
-Comision: fueron recibidos por el Sr. Coronel con demostraciones de
-cariño[18]. El cacique apeandose del caballo y dando la mano al Coronel,
-dijo á este por medio del intérprete: que no estrañase que antes no
-hubiese salido á recibirlo y felicitarlo: que él, y demas compañeros
-caciques, tenian órdenes espresas de los demas principales, de no
-apersonarse ninguno á la Comision, hasta que se decidiese á donde debian
-hacerse los tratados, y dia en que cada uno debia reunirse con su tribu
-para hacer la paz: pero que creia que, hallándose la Comision en su
-casa, era un deber suyo hospedarla, hasta que pasase mas adelante, ó al
-punto en que se hiciesen los tratados. El comisionado contestó, dándoles
-las gracias, y reiteràndole su afecto, con el placer de haberlo conocido
-por primera vez: que no podia dejar de ser agradecido a los favores
-hechos á la Comision por su hermano el capitan _cona_, y que este motivo
-le habia impulsado á llegar á su casa, antes que hacerlo hecho á las
-demas de los caciques; pues se hallaba persuadido que seria disimulable
-este paso, mayormente cuando sabia que el haberlo hecho con algunos
-caciques antes de la reunion, hubiera causado celos y desconfianzas de
-los caciques principales y de los demas: y que así se reservaba, para el
-dia de la reunion, abrazar á todos sus amigos y hermanos, entablando una
-paz solida y permanente. El cacique Huilletrur, y los que lo
-acompañaban, se despidieron de la Comision, y se marcharon a sus casas.
-Nosotros incontinenti hicimos lo mismo, marchándonos á nuestro campo, en
-la orilla de la laguna principal.
-
-Pasado 1/4 de hora, arribaron á él _Madama_ Antiguan, sus hijos é hijas,
-multitud de chinos, chinas y muchachos, á pagarnos la visita: estos
-impertinentes no se retiraron hasta las 6 de la tarde, despues de
-habernos molido con petulancias continuas: á esta hora se despidieron,
-marchándose, bien recompensados de la visita que habian hecho. A esta
-misma hora arribó un chasque de los caciques Lincon y Avouné, avisando a
-la Comision, que el primero llegaria al dia siguiente de concluir la
-suya, de prevenir á todos los caciques para la reunion general, y que lo
-felicitaban por su feliz arribo; debiendo ambos dentro de dos dias
-arribar á este punto y abrazarlo, en prueba de amistad antigua que le
-profesaban. Los chasques comisionados por despedida, presentaron grandes
-bolsas de yerba y azucar para que fuesen llenas, pues así lo pedian los
-caciques, sus señores; fueron complacidos en su pedimento, añadiendo el
-Sr. Coronel que agradecia los recuerdos amistosos de sus hermanos; que
-anhelaba por el dia en que se efectuase la reunion, para reiterarles de
-nuevo su amor y antigua amistad que les profesaba. Se marcharon
-contentos, llevando el presente para sus caciques.
-
-Dia 25. Claro y despejado, pero muy frio: brisa suave del SE: toda la
-noche anterior heló[19]. A las 11 empezaron á reunirse en nuestro campo
-todos los indios y chinas de la poblaciones vecinas, que con interes de
-las dádivas que su petulancia podia sacar, no quedaba uno solo en sus
-toldos; así es que á esta hora teniamos al rededor de nuestras tiendas y
-carruajes, mas de 1500 de ambos sexos, que nos aturdian, pidiéndonos por
-un lado yerba, tabaco, azucar, por otro jugando á la baraja, por otro al
-dado, armando con estos corrillos gran bulla y confusion. A las 12 vimos
-se presentaba al frente del campo multitud de ginetes, formando una
-línea en ala, de ciento y tantos: aproximándose, descubrimos que se veia
-algun personaje que presidia aquella comitiva: el aire de gravedad y de
-importancia que se daba en su marcha, nos hacia creer esto mismo. A
-cuatro cuadras del campo, hizo alto toda ella, mandando un indio
-ayudante intérprete á hablar con el Coronel comisionado. La mision se
-reducia á que dicho Sr. saliese á recibirlo á la distancia en que se
-hallaba; que tenia que comunicarle asuntos interesantes. El Comisionado
-con alguna repugnancia se preparaba á salir, pero el personage y demas
-se aproximaban, hasta que á media cuadra de nuestro campo, hizo alto y
-allí nos dirigimos[20]. Averiguando el nombre de este cacique, se nos
-dijo por el intèrprete se llamaba Ancaliguen. El Coronel comisionado,
-despues de haber llegado á la presencia de aquel indio, le dió la mano
-con señales de amistad: el bárbaro con tono y aire imponente la dió, y
-al mismo tiempo hizo que la diera á otros dos personages al parecer, que
-se hallaban formados sobre su derecha[21]. Concluida esta ceremonia,
-tomó la palabra el cacique, y dijo por medio del intérprete: que
-felicitaba á la Comision por su feliz arribo hasta aquel punto, y por el
-objeto que la conducia: que este placer y el de conocer al Comisionado
-por primera vez le era muy agradable, porque veia que los habitantes de
-aquel pais iban á disfrutar de los placeres de una paz permanente, que
-veria realizada muy pronto, y que coadyuvaria con toda su opinion y
-respetos á que asi fuese lo mas pronto posible: que su mision á su vista
-era con consentimiento y aprobacion de los caciques Lincon y Avouné, y
-que su objeto principal era prevenirle de parte de ellos, que este no
-era el lugar en donde debian celebrarse los tratados, y sí una laguna
-distante 1-1/2 leguas, que al objeto se habia elegido, y á donde debia
-dirigirse para la reunion general.
-
-Toda esta conferencia se tenia ante toda la comitiva del personaje, y la
-multitud que se hallaba reunida antes de su llegada á nuestro campo, á
-mas de la que se reunió á la novedad, de los establecimientos vecinos,
-la que habia formado un círculo á nuestras personas, tan limitado, que
-no podiamos darnos vuelta. El cacique hizo apartar á la muchedumbre, y
-continuó su discurso, dirigiéndose al Comisionado: añadiendo, que uno de
-los encargos especiales que traia en su comision era que, no hallándose
-satisfechos algunos caciques é indios de la buena fé que presidia en los
-tratados con esta Comision, y desconfiados que bajo la capa de paz se
-tramase algun movimiento ofensivo contra ellos, era menester que tomasen
-medidas y precauciones para no ser sorprendidos: que se les habia dicho
-que la Comision venia escoltada con mucha gente armada, y por
-consiguiente era necesario reconocer el número de los que la componian,
-para dar cuenta á las tribus, y al mismo tiempo satisfacerse, y
-satisfacer á su comitiva y demas. El Coronel comisionado contestó, entre
-la bulla de la turba multa que pedia á grandes voces que querian ver á
-la gente armada que venia, y que saliesen; repitiendo, _salgan_,
-_salgan_, á gritos y algazaras. El cacique impuso silencio y oyó la
-contestacion del Comisionado, que se reducia á manifestarle el gusto y
-placer que sentia al verlo interesado en la paz que todos deseaban, y
-que cuanto antes partiria al lugar que se le destinaba para celebrar la
-union que anhelaba, y para concluir unos tratados que asegurarian para
-siempre la paz: que esos temores que manifestaban algunos cacique é
-indios eran infundados, pues bien pronto se desengañaria él y su
-comitiva, que el número de hombres que escoltaba la Comision no era
-temible, y mucho menos incapaz de traicionar la buena fé de sus
-tratados, y que el Comisionado habia expuesto su existencia,
-arriesgándose á emprender una marcha y una comision, con grave daño de
-su salud y edad, solamente porque sus hermanos los caciques, lo habian
-solicitado con el Gobierno repetidas veces, como el único capaz por su
-opinion de entablar los tratados de paz: que esta conducta bien clara y
-manifiesta, estaba en contradiccion con los recelos y desconfianzas que
-expresaban algunas tribus; y por fin, que verian el número de la
-comitiva, y se desengañarian. Al efecto se mandó se formasen en frente
-del campo, y delante del cacique, la escolta, peones, &c.; y efectuado
-esto, contó el cacique uno por uno, comenzando por el Comisionado hasta
-el último peon, el número de treinta y tantos. Concluido este
-escrutinio, hecho por la mayor parte de su comitiva, habló el cacique
-con tono airado, y dirigiéndose á los suyos, les dijo: que ya veian el
-número de los que venian á hacer la paz: que no debian tener ninguna
-desconfianza: y en seguida dijo al Comisionado, que no temiese ningun
-ultrage de las tribus; que con toda confianza marchase á la laguna
-destinada, que todo el mundo lo recibiria con los brazos abiertos, como
-á su bienhechor. Concluyó su discurso pidiendo yerba, tabaco, pasas,
-&c., de lo mejor que hubiese; lo que al momento se le mandó dar, y al
-mismo tiempo á los personages que lo acompañaban[22]. En seguida se
-despidieron y se marcharon, dejándonos aun multitud de corrillos y
-circos de juego, que nos mortificaban sobremanera, y con tanta
-petulancia, que era menester evitar su vista para librarse de ellos.
-
-Estos corrillos se formaban por todas partes, conforme se llegaban los
-aficionados, y se aumentaba la bulla en proporcion de la pérdida ó
-ganancia que hacian con las apuestas.
-
-En unos observamos que jugaban al dado, y en otros á la baraja: en los
-primeros manejaban con suma destreza y órden cuatro dados, no
-pulidamente construidos ni cuadrados, pero sí con sus caras y señales de
-suerte y pierde, marcada con puntos. A ellos jugaban una especie de
-moneda adoptada en el juego, (unas pequeñas argollitas amarillas, como
-sortijas) que cada una tenia su valor determinado en cierta especie, y
-un cierto número de ellas determinaba su valor, y entonces el que las
-perdia la entregaba, ya en un caballo, ya un chapeado ó espuelas,
-estribos, &a., &a., que antes de empezar el juego apostaban. En los dos
-observamos al mismo tiempo, que jugaban con destreza, ya al monte, paro
-y otros juegos conocidos, pero con mas generalidad el llamado
-_tenderete_, que lo usan mucho y lo prefieren á todos los demas: á èl,
-como á los otros, se descamisan y juegan todo lo que tienen, con las
-argollas ó equivalentes al valor de una especie. Este sistema lo adoptan
-por cómodo, pues cuando se reunen en las ferias no pueden cargar ni
-arriar las telas y bestias destinadas al juego, y sí aquella moneda que,
-perdida, el acreedor ó ganador ocurre ó vá en persona á recibirse de su
-ganancia. Muchas veces algunos se hacian dueños de la escasa fortuna de
-un pequeño rodeo de vacas, y las pocas telas que tenia para sustento,
-quedándose reducido á la mendicidad, y por consiguiente sin tener como
-alimentar á su familia[23]. Es una de las pasiones ó vicios que mas
-predomina á estos bárbaros, y lo excesivo de él es lastimoso cuando no
-respetan para sacrificarle lo mas sagrado, cual es, la vida de su muger
-é hijos; porque faltándoles el sustento ninguno se lo facilita. El
-egoismo ha llegado á tal grado que asombra, y por consiguiente dá á
-conocer el estado de barbarie en que se hallan sumergidos. Mas adelante
-hablaremos de esto, aclarándolo con datos y observaciones, que no dejan
-duda ninguna de su miseria.
-
-A las 5 de la tarde se retiraron todos reunidos á sus casas, quedándose
-en nuestro campo á dormir algunos, con objeto de jugar y robar lo que
-pudiesen. En esta noche heló, reinando un frio excesivo.
-
-Por la mañana observamos en medio de la confusion y desórden de los
-reunidos, á la hermosa _Sierra la Ventana_, que con la claridad del
-horizonte se distinguia toda su ramificacion, y principalmente el mogote
-elevado que lleva aquel nombre. Este demoraba de nuestra posicion al
-rumbo O 20° SO, y el segundo, ó del _Guaminí_, al rumbo O 5° NO,
-prolongándose este por una sucesion de mogotes hasta el NO, en donde se
-pierde en colinas en la vasta pampa por donde pasa el camino á Salinas,
-que sigue hasta las fronteras de la provincia de Cuyo. Todas estas
-sierras son por consiguiente casi perpendiculares á la costa del mar, y
-paralela á la primera ramificacion. Deseábamos aproximarnos à ella para
-adquirir conocimientos de su verdadera situacion y particularidades, y
-al mismo tiempo para reconocer algunos arroyos que de ellas descienden,
-y que generalmente oiamos nombrar á los indios.
-
-Dia 26. Nublado, y calma. A las 8 salió el sol con brisa del SE, la que
-despejó el horizonte. Desde esta hora se comenzaron á reunir los mismos
-corrillos del dia anterior, con la misma confusion y desórden. Entre
-varios indios, que se habian quedado en nuestro campo á dormir, de los
-del dia anterior, se presentó uno al Sr. Coronel comisionado, el que,
-antes de apersonarse, habia hablado largamente toda la noche con el
-intérprete, imponiéndole de su mision, para que este lo hiciese al dia
-siguiente con el Comisionado. En efecto, él se presentó acompañado de
-este, el que dió cuenta al Sr. Coronel, que por la narracion que le
-habia hecho el indio, era enviado por el cacique Neclueque á dar cuenta
-á la Comision, que sabia que los caciques Ranqueles no querian hacer la
-paz con ella, porque se hallaban imbuidos por la multitud de tasfugas
-desertores que ellos abrigan, los que se valian de cuentos para
-alucinarlos y discordarlos, y al efecto habian hecho creer á todos ellos
-que los presentes que la Comision llevaba para regalarlos despues de
-hechas las paces, estaban todos envenenados y cargados del _gualicho_ ó
-cosa mala, para hacerlos víctimas de la buena fé con que se prestaban á
-tratar, y que así no creyesen en tal Comision enviada con miras
-siniestras por el Gobierno de Buenos Aires para engañarlos, mientras
-tanto que se preparaban para hacer una expedicion contra ellos; y que lo
-que convenia era no hacer la paz, y mantenerse en guerra abierta como
-hasta entonces. Concluida la relacion del intérprete, dijo el indio, que
-su cacique lo felicitaba, deseando que llegase el dia que se verificase
-la reunion general para entablar duraderas relaciones de amistad, que
-afianzasen para siempre la paz: y que dicho cacique añadia á su mensage,
-que los desertores que se abrigaban entre los disidentes eran
-veintisiete, la mayor parte chilenos, restos de la division de Carreras,
-capitaneados por un oficial nombrado Curado, tambien chileno. El
-Comisionado pidió por último, yerba, tabaco, azucar, &c., para su
-cacique, lo que al momento se le satisfizo; y tambien se le contestó al
-mensage de su cacique, disuadiéndole de la creencia de semejantes
-mentiras, é invitándole á la paz, mediando con sus respetos y opinion,
-para que los disidentes, si acaso hubieren, entrasen en tratados, y les
-asegurára por su parte la falsedad de los chilenos que les habian
-introducido los trasfugas. Se marchó con esta respuesta el enviado, muy
-contento, y cargado de regalos para su señor.
-
-Toda la mañana lo pasamos rodeados de los corrillos de juego, y
-recibiendo visitas que nos hacian algunos indios principales, entre
-ellos uno quo vimos se llegó á saludarnos, venia muy bien vestido, y con
-un excelente apero, adornado con un chapeado completo de plata. Su
-figura no era despreciable, y su tez era blanca: no dijo su nombre, ni
-los indios concurrentes á quienes preguntamos, tampoco lo sabian, por lo
-que creimos quo no fuese principal, ni cacique, sino uno de los muchos
-que han robado largamente en las incursiones en la provincia, y vienen á
-lucir en sus tierras la presa. A las 12-1/2 del dia arribó un chasque
-del cacique Lincon, el que venia acompañado de una multitud
-considerable, y entre ellos el capitan _cona_. Este, despues de muchas
-ceremonias, antes de entrar á manifestar su embajada, dijo: que su
-cacique saludaba á la Comision con todo aquel respeto que le merecia su
-carácter: que en aquel mismo dia acababa de llegar de concluir
-felizmente la suya: que de ella se esperaban buenos resultados, con
-haber reducido á hacer la paz á muchos que no la querian: que un dia
-hermoso y lleno de delicias se esperaba, en el que se unirian para
-siempre con lazos indisolubles todas las tribus con la provincia de
-Buenos Aires, con unos tratados permanentes, que muy pronto y con buen
-resultado se harian; y que así esperaba que sin pérdida de instantes se
-pusiese en marcha para la laguna que se habia destinado, sirviéndole de
-guia el mismo chasque, á la que al dia siguiente se reuniria él y todos
-los caciques, con sus tribus, á celebrar los tratados: que deseaba
-llegase ese momento para abrazar á su antiguo amigo, y renovar la
-amistad que en el año 10 contrajo, en su viage á Salinas: que no se
-sorprendiese de las ceremonias y demostraciones, y maniobras que se
-harian en la reunion, por las divisiones que debian asistir armadas,
-segun el régimen que en estos casos se usa. Concluida la mision del
-chasque, contestó el Coronel comisionado, que era grande el placer que
-sentia al ver próximo el dia de la union general, en que iba á abrazar á
-sus amigos y hermanos: que sentia la necesidad que se efectuase cuanto
-antes, pues ni su salud, ni el mal estado de los carruages y
-cabalgaduras permitia que la estacion del invierno lo tomase en la
-campaña, ni tampoco demorase demasiado. En seguida de esta contestacion,
-se mandó cargar los equipages y poner todo pronto para marchar al lugar
-destinado.
-
-A las 4 de la tarde nos pusimos en marcha, llevando un numeroso
-acompañamiento de indios, por delante, por detras y por los flancos,
-multitud de chinas y muchachos con grande bulla y alboroto, mesclado
-entre ellos el fiel Antiguan, haciendo cabeza á los vivas de paz, que á
-cada instante se prorrumpian por la muchedumbre. Con rumbo OSO,
-inclinándonos por algunas sinuosidades del camino al O 1/4 S, arribamos
-á la laguna á las 4-1/2 de la tarde, distante 1-3/4 leguas de la
-anterior. En el camino se encontraron dos lagunas pequeñas: la primera á
-una legua de la salida, sobre la derecha del camino, de 150 varas de
-circunferencia: buena agua, buenos pastos, sin barrancas, en un terreno
-sumamente húmedo, y con 4 toldos situados en su circunferencia: la
-segunda á 6 cuadras de esta mas adelante, de 55 varas de circunferencia,
-ambas regulares, y con las mismas calidades: con diferencia que esta
-estaba llena de juncales y duraznillo, y en la misma calidad de terreno.
-En la que se hizo alto, encontramos buena proporcion para hacer una
-parada con comodidad; en magnitud es de 500 y mas varas de
-circunferencia, bastante regular, de rica agua, con bastante leña de
-duraznillo en su centro, con buenos pastos en sus cercanias, sin
-barrancas y abordable por todas partes, aunque situada en un terreno
-demasiado húmedo, que con muy poca diferencia era un bañado. En su
-circunferencia se hallan situados mas de ocho toldos de poblacion, y á
-mas se encontró pescado bagre en abundancia. En la parte de su
-circunferencia que mira al OSO, nos acampamos, formando un pequeño
-campo, atrincherado circularmente con los carruages, para impedir que
-ninguno pudiera entrar dentro del círculo a caballo ni aun á pié, para
-no sufrir el mismo desórden de corrillos de juego, y confusion que
-anteriormente. En él pasamos la noche con comodidad, no obstante que con
-algun recelo, fuese positiva la noticia dada por el cacique Neclueque, y
-que por consiguiente se entorpeciese el éxito de la Comision.
-
-Dia 27. Nublado, calma: á las 8 vimos el sol, y en seguida tuvimos un
-dia claro y despejado, con una pequeña brisa que se levantó á las 10 del
-NO. Debièndose celebrar en este dia la reunion general, nos dispusimos
-para preservarnos de la confusion y desórden, que con la multitud de
-concurrentes habria: atrincheramos al pequeño campo ó circuito en que
-estabamos para no ser atropellados, ni esponernos á ningun ultrage de
-tanto facineroso, debiendo entrar á èl solamente los caciques, para
-tratar y hacerlo con alguna formalidad, como creiamos; pero nos
-engañamos. Pasemos á los sucesos de este dia, demasiado tristes y
-peligrosos.
-
-A las 10 de la mañana arribó un chasque del cacique Lincon en que
-avisaba que dentro de pocos momentos arribaba con su tribu, y que al
-mismo tiempo que él, arribarian los demas con sus gentes; que se
-estuviese pronto, y no nos sorprendiesemos de las operaciones que debian
-hacer en esta reunion. A las 12 del dia se presentaron al SO de la
-laguna, como á 10 cuadras de ella, 200 y mas ginetes, formados en
-batalla en ala, algo desordenados, con el cacique Lincon; los que se
-aproximaron, conservando esta formacion, paso á paso y con marcha
-magestuosa al son de cornetas y bocinas, hasta dos cuadras del campo, en
-donde hicieron alto. En seguida de esta ceremonia prorumpieron en grande
-alboroto, desordenándose la línea, corriendo ó dando cargas en grupo con
-sable en mano y lanza,[24] tirando cortes y lazazos al aire á diestro y
-siniestro: dando vueltas á toda carrera circularmente al rededor del
-cacique que se hallaba en el medio, presenciando este ensayo guerrero de
-su tribu. Algunos de los ginetes que acompañaban al gefe de la division,
-se presentaron con los caballos enjaezados, con cuentas, cascabeles y
-campanillas; encoletados con una túnica de cuero perfectamente hecha,
-como una saya, y con sombrero de cuero, formando un solideo con su
-grande ala semejante al de un fraile, de seis á siete cueros de fondo,
-lo mismo que los coletos: con la diferencia que estos son tan blandos y
-dóciles como una seda, porque lo benefician de tal modo, que los ponen
-en este estado, y aquellos tan duros como una piedra, que un sable no
-les penetra, ni tampoco á los primeros una bala de fusil á distancia de
-media cuadra, por observacion hecha anteriormente con uno semejante, en
-la campaña del año 21 al sud. Estos personages ó ayudantes de órdenes,
-traian ademas su sable de laton cada uno, sus pistolas aunque inutiles,
-las lanzas, bolas y puñales, los que se apersonaron al Comisionado á
-saludarlo de parte de su cacique. A las 12-1/2 se presentaron, cubriendo
-el horizonte por todas partes, líneas de batalla en ala, que abrazaban
-una estension considerable de terreno, y presentaban á la vista del
-observador un aspecto imponente y pintoresco. A la 1 llegaron á tres
-cuadras del campo, lo cercaron é hicieron alto: su marcha, desde que se
-presentaron, fué pausada y magestuosa: al son de cornetas de cuerno y
-caña que manejaban algunos indios en cada division, y cada una de ellas
-con sus caciques á la cabeza, con mucho órden en la formacion, sin dar
-voces.
-
-Esta uniformidad nos asombraba, y al mismo tiempo el alineamiento y
-silencio que guardaban, presentando el aspecto de escuadrones
-disciplinados, con sus sables y lanzas en asalto y guardia. Esta primera
-perspectiva nos hizo conocer el carácter guerrero y militar á que tiende
-directamente el génio de estos bárbaros, y que el mismo los conduce á un
-adelantamiento que talvez nos será funesto. Veiamos con dolor á estas
-líneas, cargadas con sables de laton, y multitud de armas blancas, y aun
-de chispa, que por su barbárie no las sabian aprovechar, y que habian
-sido adquiridas en los infinitos combates y guerrillas, en que han
-atemorizado á nuestras milicias de campaña, y veiamos aun mas, algunos
-uniformes y gorras de nuestros soldados, adquiridos del mismo modo, con
-multitud de carabinas y tercerolas inutiles, que por lujo ó insulto las
-cargaban á la espalda, para que les viésemos, y hacernos entender, y ver
-por nuestros propios ojos, el estado preponderante en que se hallaban,
-así en fuerza como en instrumentos de defensa, y maniobras de
-caballeria, aunque brutales, dirigidas solamente por su génio, ó por
-cosas semejantes que han visto[25]. En esta posicion, las divisiones al
-parecer aguardaban órdenes del cacique principal, que se hallaba con su
-gente formado del mismo modo; y en efecto, no tardó poco en que vimos
-salir de su division dos encoletados, que le servian, como hemos dicho,
-de ayudantes. Estos se dirigieron á la division de Avouné, uno de los
-caciques principales, y su mision la repitieron dos veces al mismo,
-hasta que su division se puso en marcha, que se hallaba al SE de la
-laguna, como á dos cuadras de la primera, y de las mas próximas á ella.
-La marcha con que rompió fué a gran carrera, con gritos de alegria, y
-con las mismas ceremonias que lo hizo la primera; no cesando de dar
-estas cargas hasta que dió tres veces vuelta la línea de la primera
-division que se hallaba formada, y que se conservaba en este órden
-mientras que la otra concluyó su ceremonia, la que en seguida de este
-acto, pasó á formar en batalla, á continuacion de la primera, y al mismo
-frente. Incontinenti de este acto marcharon los mismos ayudantes a
-practicar igual diligencia con la tercera division, que se hallaba
-formada al E de la laguna como á dos cuadras, y despues de una larga
-parla con el cacique Anepan, que la mandaba, hizo este la misma
-evolucion que la anterior. La cuarta division del cacique Pichiloncoy;
-la quinta del cacique Ancaliguen y otros; la sesta de los caciques
-Llanqueleu, Huilletrur, Antiguan y otros; la septima de los caciques
-Chañabilu, Chañapan, Neculpichuy, Trignin; la octava, de los caciques
-Cachul, Catriel y otros; la novena, de los caciques Huilliches,
-Nigiñile, Quiñifoló, Pichiacurá, y las que se hallaban formadas en la
-circunferencia de la laguna, pasaron á formar en batalla, haciendo antes
-las mismas evoluciones que las otras, antes de practicar esta última;
-hasta que formaron una hermosa y regular línea en órden de parada, y con
-el mayor silencio, que hacian guardar los gefes de cada una de las
-divisiones, y por consiguiente la alineacion con la primera division que
-formaba la cabeza. Concluida la formacion de la línea, los dos caciques
-principales, Lincon y Avouné, mandaron formar un círculo a toda ella, lo
-que se efectuó sin alboroto, pero desordenadamente, porque á pesar del
-silencio y buena disposicion con que lo hacian, no podian ejecutarlo, y
-para hacerlo era menester que el desorden presidiese la maniobra.
-Formado el círculo, todos los caciques se metieron dentro de él, y
-tuvieron una larga parla de mas de dos horas, acerca de los tratados que
-se iban á celebrar nuevamente, y al mismo tiempo, acordar con el pueblo
-las bases que debian presidir, y si debian celebrarlos por sí solos, sin
-la reunion de los Ranqueles, cuando se dudaba de la buena fé de estos,
-no obstante que muchos querian tratar. El cacique Lincon dijo en la
-reunion, que los tratados no debian efectuarse sin la asistencia de los
-Ranqueles, pues que cualesquiera que fuesen los que se hiciesen, serian
-efimeros si con aquellos no se contaba: que se aguardase á que se
-reuniesen, ya todos ó algunos, que entonces se harian con mas
-formalidad, y todos disfrutarian de los presentes que el Gobierno les
-hacia por medio de la Comision: y que hacer lo contrario traeria malas
-consecuencias á ellos mismos, porque se renovaria el rencor que se
-tenian, y á la Comision, que habia dado un paso tan precipitado,
-sabiendo que aquellas tribus son las mas fuertes, y con las que
-principalmente debia hacerse una liga. La franqueza con que este bravo y
-elocuente cacique habló en la reunion, no pudo menos que chocar con el
-orgullo y disposicion de sus compañeros, que se manifestaron contrarios
-á esta opinion. El interes particular, mas bien que el deseo que
-demostraban por la paz, era el que obraba en este caso: los cortos
-articulos que la Comision llevaba para obsequiarlos eran tales, que para
-los reunidos no alcanzaban, y cada uno de ellos se creia dueño y
-poseedor de todo, y no querian que otros disfrutasen: esta liga
-premeditada que todos formaron, chocó igualmente al desinteres y buena
-fé del cacique Lincon. El sostuvo su opinion hasta el último estremo
-contra el cacique Avouné, y demas de los reunidos, que querian
-celebrarlas incontinenti, y que despues de cangeados los tratados con
-ellos, como una tribu diferente é independiente de los Ranqueles, la
-Comision marchase á celebrarlos con los caciques que de esta tribu
-quisiesen. El cacique Lincon conocia demasiado por su esperiencia la
-codicia ó interes de sus paisanos: el sostenia aquella opinion, porque
-la creia conciliatoria con los dos partidos siempre opuestos, y al mismo
-tiempo libraba á la Comision de los riesgos que esta medida podia
-haberle ocasionado. El sabia que, efectuándose en esta reunion las
-conferencias, ibamos poco mas ó menos á ser saqueados, y por
-consiguiente cuando se celebrase la segunda con los otros, no podriamos
-llenar las miras del Gobierno y de la Comision, y esta se espondria à un
-desaire, á una ruina inevitable, si aquellos traslucian que la Comision
-habia obsequiado a sus enemigos, con las especies que para todos se
-destinaban, para celebrar una paz con la província. Esta opinion
-juiciosa del caciqne Lincon, vertida en la reunion, hubo de costarle el
-sacrificio de su existencia: su conocido amor al órden, las
-consideraciones que habia merecido de las autoridades del país, y su
-opinion entre todas las tribus, aumentaban los celos y envidia de los
-demas caciques, y principalmente del principal Avouné, joven orgulloso y
-aspirante, hermano y sucesor del célebre Carritipay. El pueblo, que se
-hallaba reunido y presenciaba su discurso, no pudo menos que seguir la
-opinion de los caciques, y lo insultaba á grandes voces é invitaba y
-mandaba que ella fuese seguida. El respeto del viejo cacique contenia
-estos insultos, reprendiéndolos voz en cuello, y haciendo ver á sus
-compañeros que el paso que iban à dar, traeria funestos resultados.
-Todos despreciaron sus consejos, excepto algunos viejos caciques
-octogenarios y sus tribus pequeñas; pero fueron arrastrados por la
-opinion tenaz de la fuerza principal, que ordenó incontinenti, de
-acuerdo con Lincon, que el Comisionado se presentase á la reunion, para
-conferenciar y comunicarle la medida que se habia sancionado.
-
-A las 2 de la tarde recibimos la órden de apersonarnos delante de los
-caciques, y desde luego marchamos, el Comisionado, el Ingeniero y el
-intérprete, hácia ellos, que distaban seis cuadras de nuestro campo al
-SE. En seguida á esta órden el cacique Lincon se dirigió a
-comunicarnosla, y tras él se desordeno enteramente toda la línea ó
-círculo en donde se habia tenido la parla. Este desórden comenzó en
-derrota: unos á dar carreras con gritos, bulla y confusion, y otros se
-dirigian del mismo modo a nuestro campo: en él se armó una terrible
-zambra; todos pedian, todos gritaban, y clamaban por tabaco, yerba &c.
-&c. Rompieron por último el pequeño círculo que lo rodeaba, y no quedó
-uno de los petulantes, que no fuese satisfecho: indios, chinas y
-muchachos, pasaban de 1,500 los que nos rodeaban en él, fuera de la
-turba considerable que se hallaba en el campo, en correrias.
-
-El cacique Lincon, al comunicar la noticia al Comisionado, lo estrechó
-fuertamente, á pesar de la incomodidad y disgusto con que venia: él
-mismo nos condujo a los reunidos, mezclados entre la multitud de
-ginetes, que á la novedad de vernos, lo acompañaban, y nos llevaban con
-gran bulla y desórden, todos armados y en guardia como en procesion, al
-parecer al sacrificio. Arribamos al lugar en donde se hallaban los
-caciques: mandaron ordenar sus gentes, y formar un círculo, y en él
-entramos: los caciques se apearon de sus caballos, y formados en tierra,
-cada uno nos abrazó y dió la mano, saludándonos cariñosamente. Hicieron
-descender á varios ginetes que se hallaban entre la multitud, para que
-sirviesen de intérpretes en compañia del nuestro, la mayor parte de
-ellos desertores. Uno de ellos, despues de haber hablado el cacique
-Avouné, dijo al Sr. Coronel comisionado, que aquel cacique por su parte
-y á nombre de los reunidos, felicitaba á la Comision, demostrando la
-sensacion que les causaba, el ver próximo el felix instante en que se
-unirian para siempre con sus hermanos los cristianos, por medio de unos
-tratados que asegurarian la paz, pues que conocian las ventajas de esta,
-y la destruccion que la guerra les habia causado por tanto tiempo: que
-en aquella reunion habian determinado los caciques, que se celebrarian
-los tratados con las tribus, Pampa y Huilliches, y que la Comision
-pasaria, concluidos estos, á entablarlos con los Ranqueles, pues que de
-este modo se evitaban los celos de aquellos, y no se renovaria el
-antiguo rencor que le profesaban: que los tratados se efectuarian al dia
-siguiente, para cuyo efecto se reunirian separadamente con el
-Comisionado. Dicho Sr. contestó por medio del intérprete, felicitando
-del mismo modo á sus hermanos: que solamente por haberlo ellos
-solicitado para hacer la paz, podia haberlo hecho, sacrificando su salud
-en una estacion peligrosa: que la Comision no creyó haber llegado á un
-punto tan avanzado, pues solamente se le dijo que hasta las sierras de
-Curacó seria el viage, y allí se reunirian: que el mal estado de los
-carruages y cabalgaduras no permitia internarse mas; pero para que
-estuviesen convencidos de la disposicion que asistia á la Comision para
-entablar la paz, aun con aquellos que la despreciaban, marcharia á
-conferenciar con ellos al punto que se le destinase.
-
-Los caciques oyeron con agrado la relacion de la Comision, no obstante
-que ella se opuso fuertemente pasar adelante: pero era menester obedecer
-á todos ellos que lo mandaban, y al pueblo que á grandes voces lo pedia.
-El cacique Lincon apoyaba la opinion de la Comision, y con demasiada
-arrogancia reprendia al cacique Avouné, el mas tenaz de todos, y al
-pueblo que lo pedia. En estas parlas todos hablaban, unos reñian, otros
-contestaban y reprendian, y nadie se entendia: los parciales del cacique
-abogaban por su opinion, y los otros, por la de sus gefes: de modo que
-hubo de armarse una gresca á balazos, sable y lanza, que nos hubiéra
-costado muy caro. Pero lo que sucedió fué, que el pueblo incomodado
-contra Lincon y sus parciales, arremetieron algunos atrevidos contra él
-y los suyos: en la confusion el bravo cacique no se turbaba, y á todos
-atendia con su espada en mano, y causaba respeto á los desertores, que
-eran los que capitaneaban estos insultos, con un objeto diferente: no
-directamente contra el cacique, sino para que fuesemos envueltos en sus
-contiendas, y disponer francamente de la yerba, tabaco, &c., por que
-anhelaban, á mas del odio con que nos miraban. Sus intenciones fueron
-conocidas: el círculo que formaba la plebe á caballo era reducido, y en
-estas disputas lo redujeron tanto, que apenas cabíamos de pié,
-sofocándonos de tal modo en la multitud de 3,000 y mas caballos en
-desorden, que nuestras voces no se oian, ni por consiguiente la voz de
-los caciques, que trataban de aquietar sus tribus, y evitar la lid
-desigual que amenazaba. El lance fué apurado, en él creimos ser
-envueltos, y quedar entre las patas de los caballos.
-
-Contenido el desórden, nos dieron satisfaccion todos los caciques,
-reiterando su amistad y buena fé: partimos á nuestro campo, y con
-nosotros todos ellos á tomar mates, y conferenciar sobre lo que debia
-practicarse al dia siguiente.
-
-Toda la línea en desórden se vino á nuestro campo con sus caciques. Su
-objeto era conocido:--disfrutar de los obsequios que debian hacerse á
-sus caciques, y espiar la oportunidad que se les presentase para
-adquirir alguna cosa contra la voluntad de su dueño. A los caciques se
-les tenia preparados los instrumentos en que debian tomar los mates, y
-que cargasen una dosis de yerba que saciase la buena disposicion con que
-lo tomaban[26]. Sentados en tierra, formando un gran círculo, se
-regocijaban, acomodando los presentes provisionales que se les hacia, en
-las mantas, ponchos y bolsas, entablando la parla mezclada con la risa y
-algazara, ó mas bien confusion y desórden; porque no hay acto por formal
-que sea en donde no mezclen estas dos calidades propias de su génio. En
-estas ocupaciones pasaron toda la tarde hasta que anocheció, y se
-marcharon todos los caciques á sus campamentos, que habian formado las
-divisiones cerca del nuestro en las mismas riberas de la laguna. La
-Comision tuvo que ceder todo el poco ganado que habia conducido, para
-que pasasen la noche: la cesion fué á impulsos de ver arrebatarlo sin
-permiso á los mismos que se hospedaban. El bravo y constante Antiguan
-contuvo en esta ocasion los excesos que se cometian por algunos, que no
-tenian las mejores intenciones, en nuestras cabalgaduras y comestibles,
-que los arrancaban casi forzosamente á nuestros peones. Antiguan,
-respetado entre todos por su opinion y valor, castigó á algunos de estos
-facinerosos que conducian la presa. El se distinguió en esta ocasion, y
-sus servicios fueron muy recomendables, á mas de los que lo habian hecho
-acreedor á las consideraciones que la Comision le dispensaba. Se
-distinguió igualmente en las conferencias de la reunion, secundando la
-opinion del viejo cacique, y sosteniéndola con su espada y arrogancia en
-su parla, á los que se dirigia.
-
-El cacique Lincon, despues de haber tenido una corta conferencia con el
-Comisionado, dejó á sus compañeros y se marchó á sus toldos con los
-suyos, para tratar cuando se efectuase la segunda conferencia con los
-Ranqueles. Este desprecio que hizo de los demas, les hizo conocer el
-desaire que les habia hecho, y por consiguiente el poco interes que
-tomaba en sus tratados, y en los presentes que se le podia hacer. La
-Comision no dudó un momento de la impaciencia, desinteres y buena fé que
-caracterizaba á este buen viejo: ella se propuso tratar con él
-largamente, despues que se concluyese este primer compromiso,
-atrayéndolo con mejor agrado, y hacerle conocer cuan justificada era su
-conducta, y el alto aprecio que con ella se habia grangeado en la
-Comision, y que seria recomendable ante la autoridad de la provincia.
-Mientras tanto, era menester que ella siguiese el torrente de la opinion
-de los que componian el mayor número, y tenian la principal fuerza. La
-Comision encontraba en el orgullo natural de las tribus Pampas y
-Huilliches una razon para que hubiesen dado aquel paso no uniforme. Los
-primeros componian una tribu diferente de los Ranqueles y sus constantes
-enemigos[27]; y su orgullo no podia sobreponerse á la uniformidad del
-pacto, cuando mediaba una enemistad que solamente la desprecian en una
-liga general, ya para robar como hemos dicho, ó ya para defender su pais
-cuando es invadido. No por esto desconociamos que este acto chocaria
-igualmente con los Ranqueles, y al mismo fin que se propuso el cacique
-Lincon en llevar adelante su opinion, porque veia presidir en el acto
-mas formal que se podia presentar, el interes que obraba con mas fuerza
-que ninguna otra cosa, y que habiendo uniformidad, ni aquellos podian
-quejarse, ni la Comision padecer ningun desaire, ni mucho menos dejarse
-de hacer unos tratados con mejores bases. Ambas razones pesaban en el
-concepto de la Comision, pero ella contaba que, aunque fuesen agotadas
-las especies que debian repartirse para ambas tribus, en el segundo
-pacto con la otra tribu, el cacique Lincon saldria garante del paso que
-las otras habian dado, y en este caso, aun cuando no se consiguiese un
-feliz resultado en los tratados, se conseguia aumentar é influirles mas
-y mas el odio y disposicion, para un choque entre ambas.
-
-La tribu Huilliches, aun no se habia reunido toda, y se aguardaba un
-major número con sus caciques principales, para el dia siguiente. La
-division que habia llegado, deseaba del modo que fuese, establecer sus
-relaciones con la Comision y marcharse. Esta tribu es respetada de las
-demas, por su carácter guerrero; y por la respetabilidad de sus fuerzas;
-jamas ha entrado en coalizacion con ninguna para el pillaje: cuando lo
-hizo fué sola, sin auxilio de ninguna el año 20, en las costas del Cabo
-San Antonio y montes vacinos, destruyendo las poblaciones, y llevándose
-cuanto ganado y familias encontraron, y desde entonces han habitado
-pacificamente las costas del mar, desde el paralelo de los 37° de
-latitud austral, hasta los 41°, es decir: desde la Sierra del Volcan,
-hasta el establecimiento del Rio Negro en la costa Patagónica. Los
-puntos en donde habitan las mayores poblaciones, son las costas boreal y
-austral del Colorado: las costas de los rios Sauce Grande y Chico,
-Saladillo, Clarameco y Malepundejo, y riberas de la Bahia Blanca, y su
-poblacion se asegura ser la mas considerable de las tribus, y su fuerza
-militar respetada. Con ellos no intervienen los Ranqueles ni Pampas,
-solo sí para el comercio con el establecimiento del Rio Negro, el que
-muy poco visitan, dejándoles á ellos el tráfico esclusivo por su
-aproximacion á él. Los caciques Nigiñelé, Quiñifoló y Pichincurá, que
-mandaban la division de esta tribu, no se mezclaron en ningunas de las
-grescas que se suscitaron en la reunion, y su indiferencia dió á conocer
-la buena fé y disposicion con que deseaban entrar en tratados. Ellos
-participaron de los obsequios que se hizo á los demas, y se acamparon
-cerca de nuestro campo para reunirse al dia siguiente.
-
-A pesar de la confusion y desórden que reinaba en este dia, la Comision
-no perdia un instante en adquirir conocimientos geográficos y
-estadísticos del terreno y poblacion. El oficial ingeniero buscaba la
-ocasion de hacerlo, evadiéndose de las reuniones, ya calculando el
-número de las divisiones, y observando algunas particularidades que se
-encontraban en ellas, ó ya recorriendo el campo á 1-1/2 y 2 leguas hácia
-todas direcciones, para observar lo que se encontrase en el terreno. En
-estas indagaciones, se adelantó todo lo que se pudo en conocimientos.
-Daremos el cálculo hecho de las divisiones reunidas en este dia, el
-número de las armas de toda clase, y el de sus caciques: el se ha hecho,
-ya contando algunas fracciones, ya calculando por aproximacion ó
-adquiriendo informes de los desertores, que con sumo cuidado tratabamos
-de indagar. Esta fuerza podemos decir es la disponible, y la mayor que
-puede poner la tribu de los Pampas en caso de defensa. Para esta reunion
-no quedó una de las tolderias que no acudiese á la formacion; y en este
-caso menor seria el número que presentasen en aquel, no obstante que
-para defender el pais y propiedades hasta las mugeres cierran las
-líneas, y las defienden como varones.
-
- #Hombres.#
-
- La 1.ª division, del cacique Lincon 200
- La 2.ª idem, del cacique Avouné 180
- La 3.ª idem, del cacique Anepan 260
- La 4.ª idem, del cacique Pichiloncoy 296
- La 5.ª idem, del id. Ancaliguen y otros 300
- La 6.ª idem, del id. Llangueleu, y otros 140
- La 7.ª idem, del id. Chañabilú, y otros 450
- La 8.ª idem, de los id. Cachul, Catriel 364
- La 9.ª idem, de los caciques Huilliches 400
- -----
- Fuerza que componia la linea[28] 2,520
- Chinas, y muchachos de ambos sexos que se hallaban
- esparcidos por el campamento 650
- -----
- Total de la reunion 3,240
- =====
-
-El número de armas blancas y de chispa es el siguiente.--
-
- #Lanzas# #Sables# #Tercerolas# #Bola y Daga.#
-
- La 1.ª division. 24 36 3 137
- La 2.ª idem. 14 31 5[29] 130
- La 3.ª idem. 19 15 13 214
- La 4.ª idem. 29 10 1 256
- La 5.ª idem. 32 10 " 258
- La 6.ª idem. 15 3 " 122
- La 7.ª idem. 37 17 11 385
- La 8.ª idem. 20 23 3 318
- La 9.ª idem. 56 14 5 325
- --- --- --- -----
- Total del armamento 246 159 41 2,144.
- ===================================
-
-Por lo dicho se vé que solamente una quinta parte de los reunidos, ó de
-los que formaban la línea, venian armados de lanza, sable, y algunas
-armas de fuego, y el resto de bolas y puñales, que es la arma mas
-general, y que no hay uno que no la cargue. El mismo cálculo hicimos en
-la campaña del año 20 con la fuerza que se nos presentó, aunque un
-tercio menos de la que se vé, segun consta del diario presentado al
-gobierno, cuando se le incluyó una carta de la marcha de la expedicion y
-descubrimientos que en ella se hicieron.
-
-Los caciques que se reunieron fueron los siguientes.--
-
- / Lincon Neculpichuy \
- | Avouné Pitrí |
- | Pichiloncoy Califiau |
- | Anepan Ancaliguen |
- | Cachul Llangueleu |
-_Ulmenes_, ó principales < Epuan Huilletrur > Pampas.
- | Chañabilú Catrill |
- | Chañapan Trignin |
- | Curunaquel Amenaguel[30] |
- \ Tacuman /
-
- / Antiguan
- Capitanejos, ó _Conas_ < Catrillan, y diez mas, cuyos nombres
- \ nos son desconocidos.
-
- Huilliches Niguiñilé, Quinifoló, Pichincurá[31].
-
-En los reconocimientos que se practicaron en este dia y el anterior, se
-encontraron algunas lagunas y poblaciones de indios en ellas. Tan vasto
-era el horizonte que por todas partes se nos presentaba para observar,
-que no era posible que abrazasemos un trabajo superior á las
-proporciones que teniamos. Sabiamos que la Comision debia seguir
-adelante, por el rumbo OSO, hasta la sierra de la Ventana, que á la
-vista de esta posicion demoraba al mismo rumbo, y por consiguiente
-debiamos descubrir todo lo que se encontrase en la ruta. Por el rumbo NO
-se nos presentaba una vasta pampa, por donde aun no se habia descubierto
-nada, hasta el paralelo del camino de Salinas conocido por varios
-viageros. Por el SE se nos presentaba una planicie inmensa, limitada por
-las costas del Atlántico: por ella uno solo habia viagado, y de este
-viage no tenemos noticias exactas; aun cuando hubiésemos querido
-practicar reconocimientos por ambos rumbos, no podiamos separarnos á una
-lejana distancia de la Comision: pero creimos que por esta razon, no
-dejarian de ser interesantes las observaciones que se hiciesen en las
-inmediaciones de nuestras paradas y marchas. Asi recorriendo el campo
-del SE, descubrimos la primera laguna 1-1/4 leguas al S 20° SE, en donde
-tenia su poblacion el cacique Llangueleu. Su magnitud era de 320 varas
-de circunferencia, su agua regular, su profundidad de cuatro á siete
-pies, su fondo arena y tosca, límpia en toda su estension, sin barrancas
-por ninguna parte y accesible, buenos pastos en sus cercanias. El número
-de toldos situados en sus riberas eran 10, y su poblacion se calcula de
-200 personas, de las que 50 á 60 hombres capaces de llevar armas.
-
-La observacion constante que habiamos hecho era, que en cada toldo ó
-gruta de salvajes habitaban 20, 22 y hasta 25 personas de todos sexos.
-En muchos vimos cuatro y seis matrimonios, todos mezclados con dos y
-tres hijos cada uno, fuera de la inmensa cantidad de mugeres y niños
-cautivos que se encuentran en las poblaciones, y que sirven de
-esclavos[32]. En esta última, se encontraron cuatro mugeres y seis
-niños.
-
-La segunda laguna que se encontró, fuè dos leguas al S 5° SE, en donde
-tiene sus tolderias el cacique principal Avouné. Su magnitud es mayor
-que la anterior, y pasa de 500 varas de circunferencia: su agua buena,
-su profundidad de siete á ocho pies, su fondo tosca y lama, su centro
-lleno de junco y paja, hermosos pastos en sus alrededores. Al E de ella,
-como á 1-1/2 cuadras de distancia, se hallan dos médanos de 15 á 20 pies
-de elevacion: sus faldas se estienden hasta la ribera de la laguna: se
-halla alguna piedra en sus cimas. En la ribera de la laguna se hallaban
-16 á 20 toldos, y su poblacion pasa de 450 personas, de las que cuentan
-150 y tantos hombres capaces de llevar armas. En esta poblacion se
-encontraron tres mugeres blancas y 5 niños.
-
-La tercera laguna se halla al S 10° SSO distante dos leguas: su magnitud
-es menor que la anterior, y su circunferencia pasa de 400 varas: su agua
-buena, su profundidad de cuatro, tres y dos pies, su fondo barro y lama,
-su interior lleno de pajonales, accesible por todas partes y sin
-barrancas: los pastos de sus cercanias, fuertes y elevados. En sus
-orillas se encuentran 21 toldos, pertenecientes al cacique Ancaliguen, y
-su poblacion llega à 500 personas: en ella hay cerca de 180 hombres, y
-el número de mugeres y niños cautivos pasa de diez.
-
-Se nos aseguró que en la pampa, ó llanura del SE, se hallaban algunas
-lagunas de magnitud y con poblaciones: nosotros no podiamos separarnos
-de la Comision, ni menos internarnos demasiado, y sin baqueanos. El
-terreno descubierto, y sus lagunas, deliciosas: la perspectiva que
-presenta al SO la vasta planicie al SE de la Ventana, es hermosa; ella
-se estiende hasta las riberas del Rio Sauce por el SO; por el O la
-sierra, y por SE la costa del Océano. No se encuentra diferencia ninguna
-de nivel á la vista sobre su horizonte: en él se observa con mayor
-abundancia la caza de gamos, ciervos, avestruces, liebres, mulitas, &c.
-y algunos rodeos considerables de ganado de las poblaciones vecinas, la
-mayor parte marcado: la tierra es húmeda, negra y dura, y los pastos
-fuertes y elevados.
-
-Por el NO se nos informó no se hallaban lagunas ni poblaciones hasta una
-distancia considerable, é inmediatas al camino de las Salinas. Por lo
-poco transitado hácia este rumbo, observamos en la campaña que el
-terreno era muy blando y húmedo, los pastos variables en su fortaleza y
-altura, algunos bañados cortos, ó pequeños juncales, el nivel parecia ir
-en disminucion hácia el NO, y las aguas sepultarse en su planicie, en
-alguna gran cañada ó lago. Los naturales nos informaron repetidas veces
-que se encontraban grandes cañadas y bañados intransitables, y
-seguramente debia ser así, porque al mismo rumbo, y á algunas leguas, se
-encuentra cerca de la ruta para Salinas, la gran Cañada Larga, llamada
-así porque se estiende muchas leguas, y su paso es peligroso á los
-transeuntes.
-
-A las 6 de la tarde de este dia, se levantó una brisa fuerte del ONO,
-que parecia amenazante. A las 7 calmó y se nubló la noche con semblante
-de llover toda ella. A las 8 tuvimos brisa del O, que despejó la
-turbonada.
-
-Dia 28. Despejado y ventoso: brisa fuerte del tercer cuadrante. Al rayar
-el dia nos pusimos en movimiento, para recibir á los que debian reunirse
-á hacer los tratados, y disponerles los presentes que debian hacerseles
-despues de ellos con mètodo y órden, para no ser envueltos en la
-confusion, que sabiamos positivamente debia armarse, aunque reinase el
-mayor órden en las reparticiones. A las 8 de la mañana ya estaba el
-campo rodeado de toda la turba del dia anterior, redoblando sus
-peticiones acostumbradas. A las 10 del dia se empezaron á reunir todos
-los caciques que se hallaban dispersos fuera del campo, en donde sus
-divisiones se habian alojado, y que temerosos del tiempo se marcharon á
-las poblaciones vecinas á pasar la noche con su comodidad. A las 11 se
-hallaban todos reunidos, y sus divisiones á la vista: si en el dia
-anterior hubo algun órden preliminar en la formacion de una línea de
-batalla, en este no hubo cosa que se pareciese, sino un desórden
-completo, ocasionado por la misma reunion. Las consecuencias de esto son
-bien claras: el robo, el insulto por tantos facinerosos que nadie los
-reprendia, y por último el desórden, nos ponian en una posicion
-dificultosa, que solamente la paciencia y política con que nos
-manejabamos, podia habernos hecho superar aquellos trabajos.
-
-Los caciques reunidos, presididos por el _ulmen_, ó principal Avouné,
-fueron los mismos que el dia anterior. Principiaron los tratados con los
-intérpretes correspondientes, y el Comisionado, quien les dirigió un
-convincente razonamiento á todos, acerca de las ventajas que la paz les
-proporcionaba, y la necesidad que ellos tenian de celebrarla por medio
-de un pacto solemne y duradero con la Provincia: que estaba conocido muy
-bien que la guerra no llevaba consigo sino la desolacion y la muerte:
-que la razon y la justicia clamaban por que cesase este mal desolador,
-que les privaba de la sociedad y lazos que debian unirles con sus
-hermanos por medio del comercio recíproco: que este cesaba en el momento
-que empezaba aquella, y por consiguiente desesperaban con la privacion
-de los artículos que han constituido sus primeras necesidades, y que la
-habitud se los ha hecho apreciables, y sin los que seria penosa su
-existencia, privados de este auxilio en los desiertos: que los tratados,
-ó bases de estos, no se quebrantarian del modo que lo habian hecho otras
-veces con pactos diferentes: que el Gobierno de la provincia, á
-invitacion de todos ellos, habia remitido la Comision que trataba,
-conociendo que el estado actual de las circunstancias, no podia
-permanecer, pues que era necesario ó entablar la paz, ó que el Gobierno
-supiese la opinion de las tribus, para de este modo poner los medios de
-ataque y defensa de la frontera, y privar las continuas incursiones que
-la desolaban: que las propuestas que el Gobierno les hacia, para
-cimentar desde luego la union, la Comision las esplanaria segun la
-opinion que sobre lo principal manifestasen los caciques reunidos, y por
-último que deseaba oirla, para entrar al objeto principal.
-
-En esta situacion el pueblo oia la relacion que el intèrprete hacia del
-discurso del Comisionado, y á grandes voces pedian la paz,
-interrumpiendo continuamente el órden que habia reinado hasta entonces.
-Hecho guardar silencio, contestó al Comisionado el cacique principal
-Avouné por medio del intérprete, que los deseos de todas las tribus,
-Aucas y Tehuelcha, era celebrar la paz con la Provincia, para cuyo
-efecto habian suplicado al Gobierno la remision del Comisionado: que sus
-intenciones eran bien conocidas, que anhelaban el sosiego y la
-tranquilidad, y el comercio legal que les producia grandes ventajas: que
-por esta opinion estaban todos: que los tratados se harian bajo ciertas
-bases, que propondrian á la Comision, y que si las conseguian, jamas se
-quebrantarian: que ellas debian cimentar la union de un modo inmutable,
-que jamas ellos lo habian hecho, que los cristianos siempre habian sido
-los primeros en romper la guerra, presididos por hombres díscolos y
-ambiciosos, que no podian mirarlos con indiferencia posesores de sus
-terrenos y haciendas; ó que de nó, se recorriese la historia de la
-guerras anteriores, y se verian cuan injustas fueron, sin que ellos
-jamas hubiesen hecho otra que defender sus propiedades, y el suelo que
-la naturaleza les dió para sustentarlos y habitarlo: que esto era muy
-justo, y la razon lo aconsejaba, para no ver á sus familias y
-propiedades ser la saña y venganza de los usurpadores: que ellos habian
-conocido que jamas podrian vivir tranquilos, porque eran poseedores de
-un pais que la ambicion habia de suscitar pretestos para arrancarselos.
-
-El cacique descendió por último á buscar el orígen de las guerras
-pasadas, haciendo uso de la tradicion comunicada por sus mayores, como
-un misterio ó costumbre, á que no deben faltar los que gobiernan á sus
-presuntos herederos, y estos á las demas generaciones de su famillia. El
-cacique, con tono magestuoso y semblante airado, siguió su razonamiento
-cansado, echándose á rodar en el vasto océano de la história bélica de
-su tribu con los cristianos, desde tiempos muy remotos: concluyendo por
-último, que si sus paisanos habian invadido y robado las poblaciones de
-la frontera repetidas veces, habia sido en justa represalia de las
-usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas de sus propiedades é
-intereses: y que el Comisionado y ellos entrarian desde luego á
-establecer las bases ó principios de los tratados.
-
-No habia concluido el orador de la reunion, cuando toda ella se alarmó
-al oir las palabras "usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas
-de sus propiedades." Entonces cada uno hablaba á voces á la reunion de
-sus caciques, haciendo presente las épocas en que habian sufrido aquella
-clase de tropelias: en estos recuerdos, tristes para su imaginacion
-exaltada, se enfurecian de tal modo, que pedian á grandes voces que se
-reparasen aquellos males y pérdidas, castigándose. Un viejo de talla
-gigantesca, de los mas elocuentes, que hablaba y sobresalia en sus
-quejas á todos los demas, dijo que el habia sido dueño y poseedor de una
-parte considerable de terreno en las costas del Salado, en el rincon
-llamado del Toro, y que de allí lo habian arrojado los cristianos, con
-graves perjuicios de sus intereses, y espuesto á perecer de indigencia
-en paises estraños; pidiendo por último que se le devolviese. Otro dijo
-al mismo tiempo, que cerca de la guardia de Kakelhuincul habia tenido su
-establecimiento, y que habia tenido que emigrar á una larga distancia,
-para librarse de las tropelias que sufria de los cristianos. Una
-multitud de ellos redobló estas mismas quejas, porque les parecia que
-habia llegado el caso de pagarles cuanto habian perdido, y que en los
-tratados debia acordarse para su indemnizacion. Los gritos y el desórden
-se dejaban entender por todas partes, mezclados con la cólera y venganza
-que habian excitado en ellos aquellas memorias tristes: hasta que los
-caciques tuvieron que hacer guardar otra vez el silencio para continuar
-en el pacto. Se descendió en seguida á articulos y cosas particulares
-que debian estipularse, despues que el Comisionado desvaneció toda la
-pesada relacion del cacique, sobre el orígen de las guerras pasadas, y
-les hizo ver que las circunstancias en que se hallaba la provincia, eran
-diferentes de las que habian estado en gobiernos anteriores, y que si se
-habian en aquel tiempo precipitado sobre su pais, habia sido á impulsos
-de las mismas tropelias que ellos habian cometido sobre nuestros
-establecimientos: concluyendo por último, apartàndose de una cuestion
-majadera, con maldecir á todos aquellos que habian sido el orígen de las
-desgracias que lamentaban, y que desde aquel momento se olvidarian para
-siempre tan funestos recuerdos, y entrarian á entablar una union que
-jamas se disolveria. Todos al oir estas espresiones prorumpieron
-contentos que se entrase á tratar, y se olvidase lo anterior. Admitida
-pues esta base, que no fué otorgada sino despues de muchas razones de
-convencimiento por lo demostrado anteriormente, se trató de asentar el
-libre comercio y seguridad de las tribus de indios contratantes con la
-provincia: y aunque se procuró esforzar que el comercio se hiciese por
-tres distintos puntos de la frontera, se negaron á ello, replicando que
-la amistad acabada de establecer, no podia sufrir las limitaciones
-indicadas, y que todas las guardias de frontera debian ser francas.
-
-Se procuró indicar el avenimiento que el año de 15 habian prestado los
-caciques principales para el adelanto de nuestras fronteras,
-especialmente para asegurar la comunicacion con el establecimiento de
-Patagones, y defender las costas de las invasiones que se recelaban por
-el gobierno de otras naciones que intentaban ocupar el pais, atacando
-igualmente á ellos como á la provincia, refiriendo muy por menor el
-acuerdo que con el Gobierno hicieron á este efecto; y se repuso á la
-Comision, que no solo no convenian en eso, sino que espresamente pedian
-se retirase la tropa que habia en Patagones, y que ademas en el término
-de un año se retirasen todas las estancias y familias situadas al sud
-del Salado, terrenos que eran de su particular ocupacion, y de que se
-les habia desalojado, avanzando la nueva guardia de Kakelhuincul con
-miras de poner otras que no tolerarian.
-
-Esta reclamacion se esforzó tan acaloradamente, que no dejaron arbítrio
-al Comisionado para dar evasion á la solicitud, que el de reponer que el
-término de un año era corto: que no estaba en el límite de sus
-facultades prestarse llanamente, y que daria cuenta á su gobierno, para
-que enterado, resolviese la indicada pretension. Acto continuo,
-procuraron exigir les otorgase la Comision á nombre del Gobierno, no
-solo la entrada franca, sino tambien los precios á que debian darseles
-los efectos de sus permutas, por cuanto observaban una alteracion tan
-subida en cotejo con los años anteriores, que parecia dedicarse todos á
-sacrificarlos. Creyeron que seria conveniente la variacion de corrales y
-corraleros, y tambien pidieron la supresion de unos, y la habilitacion
-de otros, y fueron discurriendo tan favorablemente en su beneficio, que
-desde la Sierra de la Ventana querian imponer la ley á los comerciantes
-con ellos en la capital; reclamando ademas una seguridad de sus personas
-é intereses, que mas bien aparecerian sirvientes de ellos los
-negociantes, tropas que pretendian de custodia, y el gobierno mismo, que
-contratantes libres en este caso. La Comision creyó hallarse en el caso
-que le señala el artículo nono de sus instrucciones, acerca de hacerles
-entender que entre las partes contratantes continuarian del mismo modo
-la amistad y la paz existente, procurando del mejor modo posible
-terminar el presente tratado y retirarse: porque no siendo fácil
-garantir ninguna proposicion que por ellos se aceptase, y conociendo por
-otra parte que procedian con miras dobles, aparentando amistad que no
-tenian miras de guardar, y que su íntimo deseo era sacrificar la
-Comision, ó al menos detenerla, era forzoso atemperar á las
-circunstancias, sacando la única ventaja que se propuso la Comision, y
-aun el Gobierno, de reconocer sus intenciones, sus fuerzas fisicas, sus
-campañas, la poblacion de las diferentes tribus, la estadística en
-general y su industria, con menos dudas y obscuridad que la que hasta
-aquí teniamos: convencida la Comision de que una fuerza imponente, ó
-medidas correspondientes, podrian hacer que abatiesen el orgullo con que
-se creian sobrepuestos á las nuestras.
-
-Siguió la algazara y alegria en celebracion de lo estipulado, y duró mas
-de una hora el desórden, con las petulancias acostumbradas: en el
-momento se ordenó se bajase de las carretas la yerba y tabaco que
-hubiese, reservando una tercera parte para los que se debian reunir mas
-adelante. Se formaron todos los caciques, para que cada uno recibiese su
-parte en aquellas especies, como en otros artículos que se les llevaba
-al efecto, hacièndose los pequeños lotes para cada uno igualmente,
-excepto el principal. El pueblo rodeaba ó formaba barrera á este
-espectáculo, agradable á su vista, y ciertamente veiamos que la barrera
-era peligrosa, porque eran los primeros que pedian, é impedian que se
-hiciese cosa en òrden. Se repartió todo lo que se les llevaba, pero su
-petulancia no se contentaba con lo que á cada uno le habia tocado, sino
-que codiciaban lo poco que habia quedado de reserva; y estas
-aspiraciones con mal tono, queriendo violar el lugar del depósito. Dos
-horas se pasaron en estas reparticiones desordenadas, y fuè menester que
-el cacique principal aquietase los tumultos que se preparaban para
-chocar, ya con sus mismos compañeros que habian participado mas, ó
-desigualmente, ya con el repartidor de las especies, ó con el
-Comisionado, quien procuraba por su parte quedase todo transado,
-recompensando ó añadiendo á los que no habian tomado igual parte, y
-despacharlos. A los caciques se les obsequió lo mejor que se pudo, pero
-de los muchos que habia, querian que todo se les diese, y no pasase nada
-la Comision adelante para sus enemigos. Tanta fué la impudencia de estos
-hombres, que fué menester darles la mayor parte de lo reservado, segunda
-vez. En seguida, la plebe volvia á segundar sus caciques, y á todos era
-menester agradarlos: á estos últimos los capitaneaban los desertores,
-que el deseo de hacer mal hacia que molestasen con tanta impertinencia.
-Ninguna razon, por formal que fuese, de las muchas que le hacia el
-Comisionado, bastaba para calmarlos, hasta que los caciques los hicieron
-retirar á sus respectivos campos, quejándose de lo poco que les habia
-tocado.
-
-A las 4 de la tarde, despues que muchas divisiones se habian marchado
-con sus caciques á sus toldos, y concluido sus pactos particulares con
-la Comision, arribó una de Huilliches, á cuatro cuadras del campo: á
-esta distancia hizo alto, y despues de esta ceremonia, formada en
-batalla en ala, se desordenó completamente, en correrias al rededor del
-cacique que la mandaba, llamado Llampilcó, conocido con el nombre del
-_Cacique Negro_. La division hizo alto segunda vez, y sus caciques
-arribaron á nuestro campo à felicitar y saludar á la Comision. Esta los
-recibió con todo el agrado y demostraciones de cariño que su buena
-disposicion y sincera amistad exigia. El principal, ó Llampilcó, despues
-de un largo razonamiento, reducido á los tratados que su tribu deseaba
-entablar con la Comision, y las relaciones de su comercio recíproco,
-dijo que no habia podido arribar á la par de la otra division que se
-habia hallado en los tratados y reunion general, porque la distancia en
-que se hallaba no se lo habia permitido: que habia sabido las cuestiones
-que se habian suscitado acerca de la forma come se debia celebrar la
-reunion: que hubiera sentido á la verdad, hallarse en ella, porque su
-opinion la hubiese sostenido con su fuerza, y no hubiese permitido se
-violentase el dictámen de la Comision y del cacique Lincon, por hombres
-cuyo espíritu é interes era conocido: que su tribu jamas se habia unido
-con ellos en sus coalizaciones generales, porque conocia su carácter
-ambicioso y falso: que el interes era el que obraba en sus tratos, y no
-se encontraba ninguno en donde no se conociese este espirítu, y que no
-solamente con los extrangeros, sino con los mismos suyos: que á la tribu
-Tehuelcha jamas se le imputarian estas calidades degradantes, ni menos
-esos robos y tropelias cometidas en la frontera: que lo que deseaban era
-un pacto serio, por que se asegurase la tranquilidad y posesion del
-comercio, y se acabasen esas épocas tristes que los habian degradado, y
-hecho sufrir pérdidas irreparables en sus propiedades y familias: que á
-parte de su tribu y á èl se les habia despojado, por un derecho injusto,
-de los terrenos que antes habitaban, desde el cabo San Antonio ó rincon
-del Tuyú, hasta las faldas del monte Volcan, y principalmente al que
-habitaba la laguna de los Camarones, grandes y chicos: que estas
-pérdidas las habian sufrido por no mezclarse en cuestiones, que mas les
-hubiesen hecho perder que lo que podian haber conseguido, prefiriendo
-retirarse á vivir á las riberas del Colorado en paz, sin que nadie
-perturbase su tranquilidad, ni menos fuesen violadas sus propiedades:
-que desde esta época, una vez sola capitaneó su gente en una correria,
-porque no tenian como sustentar á sus familias; pero que nunca se unió
-con los incursores continuos, ni menos cometió ninguna atrocidad con las
-poblaciones de la costa á donde arribó, y solamente llevó una tropa de
-ganado á sus establecimientos: que con toda franqueza confesaba esta
-accion, ni tendria porque temer, cuando en ellos se encontraba tal vez
-un derecho para hacerlo. Concluyó con que la paz era lo que deseaba
-entablar con la Comision, sin poner ningunas condiciones, ni menos
-ningun interes en un pacto de donde les provenian ventajas
-incalculables: que al dia siguiente se marcharia con su division,
-llevando este lauro incomparable, que haria la felicidad de sus familias
-y un porvenir tranquilo en el seno de ellas[33].
-
-El Sr. Coronel felicitó al cacique Llampilcó, por la sinceridad y
-franqueza de su trato, y las buenas disposiciones de su tribu, hácia la
-union y felicidad futura que la paz les proporcionaba, y el desinteres
-que manifestaban en un pacto tan solemne, y al mismo tiempo la franqueza
-con que se ofrecian á socorrer y proteger la Comision en su marcha á los
-segundos toldos con los caciques disidentes: que esta conducta seria
-recomendada, lo mismo la que habian guardado hasta entonces, y que la
-Comision no podia menos de quedar agradecida. En el momento se le hizo
-dar algunos regalos á él y sus cuatro compañeros mas que lo acompañaban,
-con mas abundancia que en lo repartido á los otros, con lo que se
-retiraron á acamparse, para marchar al dia siguiente.
-
-La fuerza de esta division se componia de 420 hombres todos Huilliches,
-de hermosa talla y bien puestos á caballo: el mejor escuadron de
-caballeria no presentaba una perspectiva mas respetable que estos bravos
-guerreros: de medio cuerpo arriba desnudos, con sus turbantes de cuero ó
-sombreros de lo mismo, con plumajes: los rostros pintados de negro y
-colorado, y la mayor parte armados de lanza: su talla es ciertamente
-respetable, y la historia del descubrimiento de la costa Patagónica por
-los españoles pone en los indígenas esta cualidad que los asombró, y les
-hizo parecer que eran gigantes como lo dice la historia. Esta misma
-tribu es aquella, aunque ha degenerado mucho de los Patagones, en que se
-hallan hombres de tallas extraordinarias. El cacique Llampilcó es hombre
-de siete pies y mas, y otros muchos bizarros que vimos en la línea, le
-sobrepasaban ó igualaban.
-
- El número de lanzas eran 100, que tenia la línea.
- El de sables. 10
- El de armas de chispa. 2
- El resto de bola y puñal. 308
- ---
- Total. 420
- ===
-
-Desertores ú hombres blancos no vimos ninguno, ni menos mugeres en la
-línea. Los caciques que venian en ella, fueron los siguientes.
-
- Principal. Llampilcó, ó _Cacique Negro_.
- / Canilié.
- Caciques < Sebastian.
- | Churlaquin.
- \ Napoló.
-
-La primera division de estos, á las órdenes del cacique Nigiñilé, se
-marchó á las 12 del dia con otros varios á sus tolderias. El cacique
-Avouné se presentó antes de retirarse á sus toldos á comunicar al
-Comisionado, que al dia siguiente debia tener una corta conferencia
-antes que siguiese mas adelante, para efectuar la segunda reunion, como
-antes se habia acordado en los tratados, y que al efecto se habia
-dispuesto que los caciques, Pichiloncoy, Llanqueleu, Chañabilu,
-Huilletrur, debian acompañarla hasta que aquella reunion se hubiese
-efectuado. Se marchó con su gente, quedándose en nuestro campo los
-caciques que debian acompañarnos al dia siguiente.
-
-Observamos en la reunion de los caciques y el pueblo para los tratados
-con la Comision, el poder que en estos actos ejerce la voz viva de este
-último sobre las decisiones del pacto, y su opinion es seguida y
-obedecida de sus caciques, ó de lo contrario se hacen obedecer de un
-modo hostil, vengándose en el acto del que no obedece: no valiendo en
-estos casos el poder que egercen en el trato doméstico de su gobierno
-interior. Este es mixto de democracía y aristocracia. La primera la
-ponen en planta en casos de igual naturaleza al anterior, es decir, en
-reuniones públicas, en pactos ó tratados, en donde pende ó se espone la
-seguridad del pais, el interes ó promocion de una guerra con otra tribu
-ó nacion, ó en asuntos de su dogma, ó misterios de su vida ó religion
-doméstica: el segundo lo egercen sus caciques en el gobierno interior de
-su tribu, en donde mandan despóticamente, y disponen de las personas y
-de las cosas como unos sultanes, y son obedecidos como un rey en la
-costa de Berberia. En la guerra no sucede esto, ni hay uniformidad en
-este respeto ú obediencia. En unos casos, como en funciones públicas,
-cuando se presentan con carácter guerrero, obedecen á sus gefes; pero
-cuaundo hay que pelear con enemigos, cesa aquella, y la voluntad
-particular de cada uno lo conduce ó lo precipita hácia su contrario,
-para lucir el primero su valor sin obedecer las voces y órdenes de sus
-caciques. Casos de la misma naturaleza hemos visto, en que un gran grupo
-de estos bravos debia cargar á una línea, y hacerlo uno solo, primero
-que sus compañeros, y pelear contra todos, y perecer por último, siendo
-efimero su valor.
-
-Dia 29. Claro y despejado, muy frio por haber helado fuertemente la
-noche anterior: el viento del SO seguia con fuerza. A los 8 de la mañana
-se despidieron los caciques Huilliches, Llampilcó y sus compañeros, para
-marcharse con su division. El cacique Avouné tuvo una corta conferencia
-con el Comisionado, sobre algunos objetos particulares, relativos á la
-entrega general que debia hacerse, despues de hechas las paces, de las
-cautivas que se hallaban entre las tribus Pampas, y que todos los
-caciques que habian entrado en tratados, tenian en sus poblaciones, como
-un paso, sin el que todo lo pactado seria efimero, y que el gobierno no
-podria mirarlo sino como tal, y nada se habria hecho, si ellos por su
-parte no lo acordaban: pues de lo contrario era una conducta que probaba
-no existia buena fé ninguna. Que ellos habian visto que todos los suyos,
-que se hallaban en Buenos Aires, habian sido entregados por el gobierno
-en el momento que los habian reclamado, y que las bases del pacto hecho
-debian rolar sobre este principio. El cacique contestó con una frialdad
-que hacia conocer la poca gana que él y sus compañeros tenian de
-hacerlo, sino á costa de una suma que se les pagase por cada una de
-ellas: contestó que hablaria con los demas caciques, y que al retorno de
-la Comision daria cuenta de lo acordado.
-
-Despues de haber desalojado nuestro campo toda la multitud de los
-reunidos, y marchádose cada division á sus establecimientos, se mandó
-preparar todo como para marchar adelante, á las tolderias del cacique
-Lincon, si no habia algun impedimento. A las 9-3/4 nos poniamos en
-marcha, cuando arribó el cacique Lincon y mas de cincuenta de su gente,
-y un intérprete del cacique principal Neclueque, enviado para tratar
-algunos asuntos con la Comision. Nosotros seguimos la marcha á nuestro
-destino, y allí se determinó volviesen para conferenciar, tanto con el
-intérprete como con el cacique, á cuya casa ibamos á hospedarnos. La
-marcha la rompimos con rumbo O, y á las 3-1/2 leguas hicimos alto, en la
-márgen austral de la laguna en donde habita el cacique Lincon, á las
-12-1/2 del dia.
-
-El rumbo O con que salimos, no fué constante, por las sinuosidades del
-camino y del terreno, en donde se encontraban muchas diferencias de
-nivel. Desde la salida empezamos á transitar por un campo desigual,
-duro, pastos cortos: multitud de pequeños mèdanos que al O se nos
-presentaban, hacian dificultosa la marcha con los carruages: multitud de
-piedras en las cuchillas manifestaban la aproximacion á las faldas de la
-sierra; y por consiguiente, la solidez del terreno y la calidad de sus
-tierras lo daban á conocer. Agua no se encontraba por ninguna direccion:
-el terreno presentaba una perspectiva agradable, aunque al O se
-presentasen algunas desigualdades: al NO y SO veiamos una planicie
-inmensa sin límites, y al frente la hermosa Sierra de la Ventana, cuya
-vista atraia al observador á descubrir particularidades, y observarla
-con atencion. A su vista no podiamos menos que deponer el peligro que
-nuestros deseos llevarian consigo. Anhelabamos aproximarnos para
-reconocerla, y arrostrar cualquier riesgo que se nos hubiese presentado,
-mientras que el Sr. Coronel comisionado, por una parte, cumplia con los
-objetos de su comision: allí mas que en ninguna parte los habia, por el
-enjambre de poblaciones que se hallan situadas en toda ella, y arroyos
-que descienden, formando una poblacion no interrumpida de
-establecimientos de ganaderia de todas clases, como al punto mas lejano,
-en donde las creen capaces de preservarlas de cualquiera invasion que se
-les haga, y que la temen é insisten en sus desconfianzas; y así es que
-todas sus poblaciones se hallan en la vista, y en la segunda cadena de
-la sierra habiendo desalojado la primera por temor.
-
-A dos leguas de marcha, con el rumbo dicho, se encontró una pequeña
-laguna sobre la derecha de la ruta, con tres ranchos ó toldos en sus
-orillas, que disfrutaban de la buena agua y de los pastizales de sus
-cercanias, para sus pequeños rodeos de ganados. Ella no tenia 100 varas
-de circunferencia, y su profundidad no excedia de 4 pies: su fondo lama
-y barro, y accesible por todas sus partes: llena de junco en su centro,
-y abundante de leña de cardo en sus alrededores.
-
-En la parada encontramos una hermosa laguna, en cuyas márgenes tiene sus
-ranchos ó toldos el cacique Lincon. La posicion es interesante, y lo es
-mucho mas la risueña perspectiva que, desde una legua antes de arribar á
-ella, se descubre de un horizonte pintoresco, y de una campiña
-descubierta y adornada, en el que se paseaban grandes rodeos de
-haciendas, pertenecientes á los habitantes de ella. El tránsito por esta
-campiña lo hicimos, apartando la inmensa cantidad de ganados que de
-todas clases se presentaban sobre la marcha, á la novedad de los
-objetos, tal vez los primeros que por aquellos campos habian transitado.
-
-A la entrada á la laguna se descubre una planicie, cuya superficie se
-halla en un nivel muy inferior á la transitada, y rodeada de médanos por
-todas direcciones, formando en ella una circunferencia de mas de 1-1/4
-leguas, con intérvalos ó abras formados por ellos mismos: sus alturas no
-se elevan mas que 36 hasta 60 pies sobre el nivel del terreno y sus
-faldas encadenadas, unos con otros cierran enteramente el círculo. En el
-centro de estos se halla la laguna formada de la recopilacion de todas
-las aguas que vierten, ó descienden desde las alturas: al rumbo O de
-ella, los médanos forman una abra de mas de 1,200 varas, originando una
-pequeña planicie, en donde se estienden las aguas de la laguna, y sin
-formar cauce, un bañado algo pantanoso, que se estiende mas de 300 varas
-fuera de la circunferencia de aquellos. Al rumbo NE se forma del mismo
-modo una pequeña abra de 100 y mas varas, por donde entramos á las
-poblaciones, que se prolongan circularmente sobre las orillas de la
-laguna y faldas de los médanos. Al rumbo S se halla un gran mèdano mas
-elevado que todos, desde cuya altura se descubre toda la vasta planicie
-y la cadena de sierras, desde la Ventana hasta el Guaminí, con mucha
-claridad, como que no dista cinco leguas de la primera: su altura no
-excedia de 60 pies y sus faldas no son estensas. Al N los médanos forman
-una agradable perspectiva: unos y otros se encadenan á una distancia de
-200 y mas pies de interrupcion: esta uniformidad y la de sus alturas,
-forman unas barreras que desde el NO hasta NE, no se interrumpe,
-abrigando las poblaciones ó cabañas de los habitantes de las brisas del
-primer y segundo cuadrante, que son insufribles en las llanuras. El frio
-excesivo de estas, y de los aires del elevado monte cercano, harian
-inhabitables sus cercanias, si la naturaleza no hubiese favorecido este
-delicioso pais, formando esas diferencias remarcables en su
-superficie--esas desigualdades, y esos elevados pastos y maciegas en
-donde se abrigan de las intemperies del invierno y en los rigores del
-estío.
-
-La laguna presenta un horizonte limitado, por las alturas que se
-distinguen confusamente desde las riberas opuestas: su circunferencia no
-pasa tangente á las faldas de las colinas, pero en la estacion de las
-aguas sucede así. En los meses de Abril y Mayo que la observamos, su
-circunferencia no excedia de 2250 varas, quedando un espacio
-considerable de ella hasta las alturas. Su cauce no era constante: en lo
-reconocido hallamos 6, 7 y hasta 9 pies, y en 40 y 50 varas de las
-riberas 2, 2-1/2, aumentando al centro progresivamente: su fondo barro y
-arena, en su centro se encuentran algunos cortos juncales; sus aguas no
-son muy buenas, porque el terreno es salitroso, aunque se forman de la
-lluvia: se hallan algunos pescados, bagres en abundancia, pero muy
-pequeños. En todo el círculo de esta posicion interesante no hay pastos,
-solamente muy cortos, y estos consumidos por el tráfico de las mismas
-poblaciones: fuera de él se encuentran elevados y hermosos, en donde se
-esparcen los rodeos considerables que hemos visto, mas que en todas las
-demas posiciones de estos indígenas, y la mayor parte marcado. En las
-alturas, y en todo el campo vecino á ellas fuera del círculo, se
-encuentran muchas piedras porosas y areniscas, blancas la mayor parte,
-semejantes al yeso y piedras-cal, fáciles de beneficiar.
-
-Desde el médano principal, al S de la laguna, demoraba el mogote
-elevado, llamado de la Ventana, al rumbo SO, prolongándose sus faldas y
-encadenamientos sucesivos con otros menores hasta el rumbo OSO, donde se
-hallan otros menos elevados que el primero, llamado de Curumualá,
-demorando de la misma posicion al rumbo O 16° OSO, y prolongando sus
-encadenamientos con otros de la misma altura y menores hasta el O, en
-donde empiezan á parecer los de la elevada sierra Guaminí, los que
-forman una abra estensa con la de Curumualá. Los mogotes ó puntos mas
-elevados de aquella demoran desde el O hasta los rumbos 10° NO,
-perdiéndose sus límites en pequeñas colinas, que insensiblemente
-disminuyen hasta quedar al mismo nivel de la pampa, ó desierto inmenso
-del NO. Las perspectivas de todas ellas fueron sacadas al instante
-proporcionalmente á la distancia en que nos hallábamos. Procuramos,
-durante este dia de parada, hacer alguna observacion á mediodia, pero
-fué en vano, porque la caterva que nos rodeaba lo impedia: procuramos
-salir con el quintante, una plancha de madera, y el horizonte
-artificial, á una distancia en donde no pudiésemos ser vistos, pero todo
-fuè en vano, lo mismo que de noche: esto lo poniamos en practica todas
-las noches, pero no se apartaba la multitud de nuestro campo, ya jugando
-hasta media noche á los dados y naipes, ó acompañándonos, aunque no
-quisiesemos, mientras no dormiamos.
-
-La poblacion de este punto, en donde se hallaban 25 á 30 toldos, no
-pasaba de 500 almas, de las que 150 hombres capaces de tomar armas.
-Cautivos encontramos 10, seis varones pequeños, y cuatro mugeres
-blancas, fuera de otra poblacion que se nos aseguró estaba al SO, como
-media legua, la que determinamos reconocer al dia siguiente. En la
-parada, hasta donde nos acompañó el cacique Lincon, los suyos y el
-intèrprete cacique Neclueque, nos felicitaron, dicho cacique, todo su
-pueblo, _Madama_ Lincon y el cacique Epuan, quien tiene su pequeña
-poblacion unida á la del primero, y bajo la direccion y órden de este. A
-todos los cumplimentantes se les obsequió. El intérprete felicitó a la
-Comision de parte de su cacique, que este se hallaba impuesto de todo lo
-acaecido á la Comision desde su salida de la frontera, y sus últimos
-sucesos con los caciques Pampas en su reunion: que se hallaba informado
-por el cacique Lincon, de todo lo ocurrido, que él estaba pronto á
-entrar en tratados, que la Comision debia acercarse hácia sus tolderias
-en las faldas de la Ventana, adonde estaban citados los caciques
-Ranqueles para reunirse los que quisiesen entrar en tratados, y que
-probablemente se reunirian la mayor parte que estaban invitados, no
-obstante que entre ellos habian muchos desertores que se oponian al
-pacto; pero que mediaria para que los consejos de estos no influyesen en
-nada sobre las disposiciones de los caciques: que le suplicaba al
-Comisionado que le remitiese al intérprete de la Comision con el
-enviado, para tener el gusto de ver á uno de sus antiguos amigos, y
-manifestarle el estado de los caciques Ranqueles, para que pudiesen
-pasar adelante con mayor seguridad, sin embargo de que podia hacerlo sin
-ningun temor.
-
-La mision fué recibida con agrado por el Sr. Coronel, quien accedió á la
-demanda ó remision del intérprete, remitiéndoles algunos regalos que se
-le tenian destinados. Se le contestó que por lo que tocaba pasar
-adelante, era imposible, por el mal estado de los carruages y
-cabalgaduras, y que sus achaques no le daban lugar para internarse mas
-en una estacion que le seria dificultoso poder volver en los rigores de
-las aguas: que consultaria con el cacique Lincon y resolveria. Se
-despidió el intérprete, obsequiado, y el nuestro con otros chasques que
-el mismo cacique habia hecho á otros de la misma clase, para la reunion
-que debia celebrarse.
-
-Pasamos sosegados todo el dia. El gobierno interior de esta pequeña
-tribu y su organizacion son enteramente diferentes de las demas: no se
-alborotó en toda el dia, ni hubo el mas pequeño desórden en nuestro
-campo. La voz del viejo cacique, era allí respetada como un oráculo, y
-su conducta con esta poblacion, era la de un padre de familia que se
-desvelaba en la educacion y felicidad de sus hijos, hacienda una
-recíproca union y enlace de unos con otros. Toda la poblacion es una
-misma familia, y sus bienes comunes á todos.
-
-Dia 30. Despejado y muy ventoso[34]: brisa fuerte del tercer cuadrante ó
-SO: amaneció el horizonte cubierto de helada: nuestras tiendas de
-campaña no resistieron, á pesar de ser fuertes: se pasó toda la nieve al
-lado interior, y por consiguiente el terreno circunscripto en su
-circunferencia, apareció lo mismo que el resto del campo. Seguramente no
-hemos visto ni sufrido una helada mayor, ni una noche mas cruel, pero no
-dejamos de sorprendernos al observar á los habitantes de esta pequeña
-poblacion, principalmente al sexo femenino, que al rayar el dia saliesen
-de sus habitaciones á bañarse á las riberas de la laguna. La madre de
-familia, mas diligente que el varon, salia con todos sus hijos y criados
-á este ejercicio, que generalmente se practica todos los dias, aun en
-los mas crueles del invierno: no habia pasado media hora, cuando ya
-veiamos sobre la laguna á todas las gentes de la poblacion en el baño, y
-los esposos y la juventud, aun recreándose en la ociosidad y holgazania
-en sus inmundas habitaciones. Nos sorprendió igualmente que á la par de
-las indígenas, en quienes no era estraño esta costumbre, lo hiciesen
-algunas jóvenes cautivas que servian de esclavas. Este acto á la verdad
-lo presenciamos, y observamos que no lo egecutaban forzosamente, sino
-que en fuerza de la costumbre, encontraban en él un rato de placer; no
-obstante que en una jóven bien parecida que sufria esta suerte, le era
-insoportable este duro trance que forzosamente se lo hacian egecutar.
-Ella, al parecer, como otras que la acompañaban en su desgracia, eran de
-buena cuna, y educadas ciertamente en una vida bien diferente. ¡Cuan
-sensible, cuan lastimoso nos era ser frios espectadores de la desgracia
-de estas infelices, víctimas de la miseria, sin poder correr á su
-socorro! Ellas lo imploraron varias veces, para que legalmente
-propendiésemos, por medio del pacto con los caciques sus amos, á
-sustraerlas de esta dura esclavitud; pero á pesar de los repetidos
-esfuerzos que hizo la Comision, para practicar esta diligencia, su
-resultado fué ninguno ó insignificante. Cada amo de una de estas
-víctimas se creia tener en ellas un tesoro, que ciertamente contaba con
-él, afianzando su tenacidad en no ceder á ningun trato que no fuese una
-suma, ó especies equivalentes que pidiesen: los caciques en esta parte
-no podian determinar nada, porque hasta la violacion de la propiedad de
-sus súbditos no llega su poder: mucho menos cuando ellos eran
-interesados, y ponian todos los medios de su génio, para sustraerse de
-entrar en tratados sobre una materia que era contraria á sus intereses,
-y que de su generosidad nada iban á conseguir, sino perder sus tesoros
-infructuosamente, consiguiendo de este modo aparentar una paz mas ó
-menos éfimera, porque no podria llamarse tal, sino accedian á un
-sinnúmero de ilegalidades que se reclamaban por la Comision, para
-conseguir un resultado que, si no era el mas firme, era por entonces el
-que se deseaba; y de lo contrario dar cuenta de lo acaecido, y hacer ver
-que la voz de paz aislada, sin entrar en pactos por ambas partes, era un
-acto ilegal, é insignificante, que no haria mas que aumentar la mala fé,
-y que su resultado seria una quiebra inevitable.
-
-Mientras tanto, ¡qué dolor! Si los parientes y deudos inmediatos de
-estas desgraciadas no podian disponer de la suma necesaria para su
-rescate, debian permanecer en la miseria: muchas de ellas no los tenian,
-porque habian perecido á manos de sus opresores: otras, aunque los
-tuviesen, eran por su estado ó egercicio unos aldeanos ó labradores que
-jamas en el resto de su existencia podian adquirir una suma tal. Se
-veian por último desamparadas de todo auxilio; violado su pudor con el
-trato mas bárbaro que en sociedad de hordas puede presentarse, y
-sufriendo la vida mas cruel que la naturaleza puede ofrecer.
-
-Nuestra sensibilidad, al presenciar este cuadro lastimoso y aflictivo,
-no podia menos que pagar el justo tributo á la naturaleza: nos convencia
-al mismo tiempo de la necesidad de una medida capaz de cortar este mal,
-que nos aniquilará, si pronto no acudimos al remedio: nuestra poblacion
-fronteriza dentro de poco desaparecerá, lo mismo que nuestras
-poblaciones de industria, y servirán para aumentar la suya, como lo
-hemos visto, y privarnos de los brazos industriosos que forman la
-riqueza de nuestro pais. Las guardias del Salto, Rojas, Pergamino,
-Areco, Lujan, Navarro, &c., &c., hasta las costas del mar del sud, las
-hemos visto en otro tiempo encerrar establecimientos pingues, y una
-poblacion correspondiente à su industria: y ahora ¿qué vemos? Vemos la
-primera arruinada y desolada, por tierra sus edificios, muertos sus
-habitantes á manos de sus enemigos ó infieles, y cautivas sus familias y
-sus bienes: la segunda y tercera han corrido la misma suerte repetidas
-veces, quedando sus campos y poblaciones desoladas, sostituidas por
-nuevos pobladores: las demas las hemos visto, que á las que no han
-sorprendido y arrasado, han robado y cautivado las familias de su
-campaña, quedando toda la línea de frontera, excepto la Guardia del
-Monte, en un estado deplorable: atrasada considerablemente la poblacion,
-perdida la industria, y aumentada la de los indios, acrecentando su
-poder y su espirítu militar para repetir estas escenas.
-
-Estas observaciones deben suministrar al Gobierno los conocimientos
-precisos para tomar una medida acertada, ó al menos darle á conocer el
-carácter de las tribus vecinas, para incitarle á poner todos los medios
-que le aconseje la prudencia, para que aquel enjambre de víctimas vuelva
-á disfrutar de la educacion que recibieron de sus padres, en su suelo
-natal, y bendiga á la mano bienhechora que las libertó del cautiverio.
-¡Cuan dulce y placentera deberá ser la sensacion que cause á la
-autoridad que cumpla con este sagrado deber como padre de su pueblo, y
-como el único en donde se hallan los recursos que este le ha confiado!
-Estos males no se ignoran, y creemos que el Gobierno, que tan sabiamente
-ha dado impulso á nuestra civilizacion y prosperidad, no descuidará este
-objeto interesante, y afiance de este modo el engrandecimiento de
-nuestro pais y su futura felicidad.
-
-Pasemos á lo ocurrido en este dia. El cacique Lincon, nuestro hospedario
-y amigo, que así se habia declarado, interesándose por nuestro feliz
-éxito, no perdia un momento para comunicarnos las noticias ó medidas que
-se debian tomar. Por la mañana se llegó á nuestro campo, y despues de
-saludar á la Comision, hizo presente que parte de los chasques que habia
-enviado el cacique Neclueque no habian marchado, y que habian tomado la
-determinacion de comunicarle que hiciese todo el esfuerzo posible para
-que la Comision no pasase mas adelante de este destino, pues que el Sr.
-Coronel se hallaba enfermo, los carruages en mal estado, y las
-cabalgaduras del mismo modo: y que así invitase á los que debian
-reunirse, que lo hiciesen en esto punto, que no habia diferencia ninguna
-en que así lo efectuasen, evitando de este modo algunos malos pasos é
-incomodidades á la Comision. El viejo cacique exhortó é impuso del mismo
-modo á todos los caciques, para que lo hiciesen con los demas caciques
-de la reunion: su diligencia y buena disposicion nos hacia creer que de
-su hombria de bien no habia que dudar, y que teniamos en todo trance un
-defensor constante, que pondria todos los recursos de su fuerza y
-opinion para no faltar á los principios de su conducta con la Comision.
-A pesar de los recuerdos que el cacique Neclueque habia hecho por medio
-de sus chasques á la Comision, no estábamos enteramente persuadidos cual
-era su opinion ni su caracter, ni su posicion, ni influencia con los
-caciques Ranqueles, ni con las tribus Aucases y Huilliches; y por
-consiguiente, aun cuando manifestase buenos deseos en sus embajadas de
-hacer paces, esto no era suficiente, si no influia en su opinion y
-respetos para que los disidentes entrasen en liga. Por su posicion
-veiamos que podia ser interesante entrar en amistad con él, porque
-vulgarmente oiamos nombrarle con respeto y confianza entre todos. Desde
-nuestra salida de la frontera, por las noticias y anécdotas que habiamos
-oido de este cacique, habiamos formado de él algun concepto. Pero
-estabamos persuadidos de que no seria un paso infructuoso entrar en
-tratados, aunque insignificantes, para esplorar su carácter, y entrar en
-relaciones mas íntimas. Al mismo tiempo, aunque habia algunos obstáculos
-en pasar adelante, por no saber el punto adonde debiamos dirigirnos,
-creiamos que era ya mucho llegar á reconocer el terreno y la hermosa
-Sierra de la Ventana, que demoraba muy próxima á nuestra situacion, y
-que buscando las ocasiones el oficial ingeniero de internarse, como lo
-deseaba con anhelo, pudiésemos agregar todos esos reconocimientos à
-nueutras cartas, y á la geografia de este pais, principalmente el de un
-punto que nunca habia sido observado científicamente.
-
-Estos deseos nos hacian sentir la necesidad de avanzar, aunque
-sufriésemos algunos trabajos, prefiriendo el adelantamiento de los
-conocimientos topográficos á todo otro atraso que pudiese ocasionarnos.
-El cacique Lincon nos habia prometido que, en caso de seguir adelante,
-no nos abandonaria, ni menos los caciques Aucases, aunque se hallaban
-destinados para acompañarnos, y representar su tribu durante los pactos
-celebrados con sus vecinos los Ranqueles. El cacique Neclueque no
-pertenecia, segun las indagaciones que haciamos, ni á los Aucases, ni
-Ranqueles, mucho menos á los Huilliches, porque habita en puntos muy
-distantes, en donde se nos aseguró tenia su residencia. No pertenecia á
-los primeros, porque ocupaba el terreno de los segundos, ni pertenecia á
-estos, porque sus antiguos predecesores eran de la primera tribu, hasta
-el último nombrado Callmegue, hermano suyo, que murió en una de las
-incursiones en la frontera de Navarro, y á quien sucedió como el mayor
-de los hermanos de los que existen. Sus relaciones con ambas son
-continuas, y en los pactos, incursiones ó tratados, es consultado por
-las dos, sin pertenecer á ninguna.
-
-Por la mañana, mientras el cacique Lincon visitó nuestro campo, se
-procedió al reconocimiento de una laguna, que se nos informó habia á una
-ó dos millas de esta posicion, al SO. En efecto à 16 cuadras por este
-rumbo la encontramos, con un baqueano que nos condujo á ella. Su
-magnitud no excedia de 400 varas de circunferencia: su profundidad diez
-y doce pies en su centro, disminuyendo hasta 4-1/2 y 5 progresivamente
-en sus orillas: buena agua, fondo de arena y tosca, límpia en todo su
-interior, algunas pequeñas barrancas de dos y tres pies de altura;
-situada en un terreno sólido y elevado à la planicie descrita, con
-pastos abundantes, en un terreno desigual, y tierra negra y muy seca.
-
-En la circunferencia de la laguna se hallan algunos ranchos ó toldos de
-algunos indios, pertenecientes á la misma jurisdiccion del cacique
-Lincon. El número de habitaciones eran seis, y su poblacion de 100 y mas
-personas: entre ellas tres mugeres jóvenes cautivas, de 16 á 18 años, y
-un jovencito de seis años. El número de la poblacion no pasa de 600, en
-los que se cuentan 200 hombres capaces de llevar armas. El de cautivas
-ya lo hemos espresado, y seguramente se nos aseguró que se habia
-ocultado mucho à la noticia de nuestra llegada á sus poblaciones. Las
-demas divisiones que se reunieron y tenian sus poblaciones á 10, 12 y 14
-leguas, no conducian á ninguno de estos desgraciados; y su número, ó
-total en esta tribu no se pudo calcular. El cacique Ancafilú sabiamos
-qne tenia en sus toldos algunos mas, y tambien de los demas caciques. La
-tribu de los Ranqueles sabiamos positivamente era en donde existia el
-mayor número, como los que habian asolado la frontera del O y concluido
-con su poblacion: los que en el comercio interno de una tribu con otra,
-habian procurado cangear á sus vecinos los Pampas sus cautivos Chilenos
-ó Araucanos por sus cautivos de la provincia de Buenos Aires: y en
-efecto, este comercio se habia hecho tan activamente, que los esclavos
-que generalmente tenian, eran Araucanos, quedándoles algun número de
-prisioneros para hacer su comercio con mas lucro. Muchos habian entrado
-por el cange, porque su vecindad con la frontera, y las proporciones que
-podrian tener para fugarse, como estaba sucediendo, les hacia perder en
-el momento su presa: otros no solamente por esta razon, sino porque con
-la llegada de la Comision temian que se los hiciesen entregar
-forzosamente, despues de concluidas las paces. Los Ranqueles, que
-generalmente estaban en guerra con sus vecinos los Araucanos, tenian
-cautivos ó prisioneros de estos, ó ya esclavos comprados á los mismos en
-su comercio con los Andes, que provenian de las guerras interiores de
-las tribus Araucanas, y los prisioneros pasaban á manos distintas en
-cambio de especies con las que hacian su comercio los primeros. Estos,
-temerosos, por la misma razon que tenian los otros, de la fuga de sus
-esclavos á su pais, proponian y efectuaban el cange por nuestras
-cautivas; las que no podian escaparse de su poder por la distancia en
-que se hallaban, y para hacerlo, tenian que arrostrar grandes peligros.
-Ellos sabian que distaban de entrar en pactos con la provincia, para
-tener que entregarlas, y aun cuando así lo efectuasen, jamas entregarian
-su presas como lo hacian los Pampas, segun lo hemos dicho mas arriba.
-
-Dia 1.º de Mayo[35]. Despejado y hermoso: viento fuerte del NO, fresco:
-por la mañana, aun no habia parecido el sol sobre el horizonte, y ya se
-hallaban sobre el lago las familias de los indígenas, recreándose en el
-baño. La mañana era muy fria: la helada aun existia sobre el campo, la
-agua de la laguna estaba escarchada: pero la naturaleza de estos
-vivientes, acostumbrada á esta operacion diaria, vencia estos obstáculos
-de la estacion, que nos parecian intolerables. Nos ocupamos por la
-mañana hasta mediodia, en reconocer la campaña vecina, y nada
-encontramos de particular, sino las calidades descritas.
-
-Permanecimos en este punto, aguardando los chasques enviados al cacique
-Neclueque el dia anterior, y cuya contestacion debia determinar nuestra
-marcha al punto de reunion que se indicase. El dia siguiente de su
-salida, se nos aseguró volverian con la contestacion, porque no distaban
-mucho las poblaciones de dicho cacique, 7-1/2 leguas al OSO, habiendo
-que atravesar algunos arrojos y malos pasos, hasta llegar á ella.
-
-La mañana estaba hermosa, y despejado el horizonte, lo que nos
-facilitaba distinguir con mas claridad el hermoso monte vecino. A la
-vista el mogote principal parecia ser muy elevado: sobrepasaba à otro de
-alguna elevacion en mucha altura: antes de ver sus faldas, se descubrian
-otros que impedian observar sus cimas ó mogotes, sino á una altura algo
-elevada. Este se mostraba á una distancia de 25 á 30 leguas: su figura
-es semejante á la del mogote principal del Tandil, pero mas elevado que
-este: se distingue á 18 ó 20 leguas sobre el horizonte, estando
-despejado: su vista no está impedida por ningun otro objeto: su
-perspectiva es magestuosa, y por su aislamiento en un campo tan
-dilatado, parece mucho mayor de lo que es realmente[36].
-
-Tal es el efecto admirable de estas obras de la naturaleza, en medio de
-una pampa al parecer sin limites, y tal es la sorpresa que causa al
-observador, cuando son vistas á una lejana distancia por primera vez en
-un pais desierto: semejante á un oceano, en donde vaga como un bajel,
-sin mas auxilio que los que le proporciona la casualidad! La casualidad
-ciertamente es la que conduce al viajero á encontrar un pequeño lago en
-donde refrigerarse de la pesada jornada y de los calores del sol, y es
-igualmente la que lo ampara en estas soledades, cuyo cielo es benigno, y
-que por las variaciones de la atmósfera no deja de ser delicioso en
-ciertas épocas, y digno de ser habitado. Que nuestra poblacion é
-industria se pongan al frente de los obstáculos que presenta este vasto
-desierto, y su naturaleza virgen dará á este país una nueva existencia
-en América.
-
-Aguardando la contestacion en nuestro campo de los chasques enviados,
-corrió á las 4 de la tarde una noticia vaga, que no dejó de
-sorprendernos, poniendonos en largas cavilaciones: ella era que el
-intérprete, enviado á peticion del cacique Neclueque, habia sido
-asesinado por este, estando borracho él y su gente. Estas voces eran
-solamente las que se esparcieron y llegaron á nuestros oidos. A las 5
-salimos de esta nueva con la llegada de unos de los chasques enviados el
-dia anterior por el cacique Lincon: este, despues de haber recibido el
-mensaje que le traian, vino á nuestro campo á dar cuenta al Sr. Coronel
-comisionado de lo ocurrido. Dijo que la noticia que poco antes habia
-corrido era incierta, pues era obra de hombres conocidos por sus malas
-intenciones, que rodeaban á la Comision por sus fines particulares, y
-que no debiamos prestar oidos á sus insinuaciones, ni consejos: que por
-desgracia esta clase de gente se habia introducido y tolerado en su
-pais, cuya felicidad y tranquilidad turbaban continuamente: que eran los
-principales motores de los movimientos é incursiones que se habian
-hecho, y que procuraban se hiciesen, porque no tenian nada que perder.
-Que el cacique Neclueque no era capaz de cometer un crimen de esta
-naturaleza: que era verdad que se habian embriagado en sus tolderias, y
-que en este caso no era estraño que se cometiese un crímen tal, pues que
-se habian visto casos semejantes: que el intérprete debia llegar esa
-misma tarde ó al dia siguiente: que el cacique Neclueque habia recibido
-con placer los recuerdos de la Comision, y se habia impuesto de todo lo
-ocurrido, que repetia á la Comision, que el interes general exigia que
-ella avanzase an dia mas de camino hácia sus tolderias, para concluir
-con mas brevedad los tratados, y aproximarse a las principales tribus
-ranqueles, porque esto en nada podia influir en perjuicio, ni menos en
-atraso de ella. El cacique Lincon, en vista del mensage, invitó á la
-Comision á seguir un dia mas de camino adelante, y que él la acompañaria
-con alguna gente y los caciques destinados para el efecto. Que á cinco ó
-seis leguas para la sierra se encontraban algunos arroyos y buenas
-paradas, y que allí podia hacerse alto: que él y su gente no la dejarian
-hasta su vuelta de los Patos, no permitiendo que se le llegase á inferir
-ningun ultrage. El Sr. Coronel adhirió incontinenti á marchar el dia
-siguiente, hasta el punto que se habia acordado.[37]
-
-Dia 2. Claro y despejado, brisa suave y fresca del NO. Por la mañana nos
-preparamos para marchar al punto dicho: aguardamos al cacique Lincon
-para partir: este, á las 11-1/2 de la mañana nos invito á hacerlo. En
-efecto, á esta hora lo ejecutamos, llevando un lucido acompañamiento de
-toda la poblacion, hasta las mugeres, que seguian á su cacique, el que
-despidió á poca distancia toda la multitud á sus habitaciones, siguiendo
-solamente él, los cuatro caciques Pampas y algunos sirvientes. La marcha
-la rompimos con rumbo O, 20° grados SO; y á 1/3 de legua encontramos la
-misma laguna reconocida el dia 30. En ella encontramos lo mismo que se
-describió, con la diferencia que se habian aumentado dos toldos ó
-ranchos en la orilla de la laguna, cuyos dueños, escasos de agua, se
-habian venido á alojar á ella. Esto es muy general, y continuamente se
-secan los lagos, y sus habitantes tienen que cargar sus viviendas, y
-arrear sus tropas de ganado, hasta encontrar otro, en donde vuelven á
-domiciliarse: de modo, que sus poblaciones no son constantes en un mismo
-punto. En la estacion del estío tienen que abandonar todas sus campañas,
-y abrigarse en las faldas de la Sierra de la Ventana, en donde se hallan
-buenas aguadas; y en la siguiente se retornan á sus terrenos ó
-posesiones, aunque todo el país es comun á sus indígenas para habitarlo,
-y solo guardan algun respeto á las fronteras ó límites de las tribus
-vecinas; porque de lo contrario, sucederian largas contiendas, que
-acabarian por una guerra, como ha sucedido muchas veces.
-
-Con el rumbo dicho seguimos la marcha, hasta las 5-1/4 de la tarde, por
-un campo delicioso, elevado, y lleno de sinuosidades, semejante al resto
-de la campaña ya descrita. En esta sus calidades eran diferentes, los
-pastos mas cortos, la tierra seca, negra y dura, el terreno lleno de
-diferencias de nivel, y muy seco, algunas colinas de poca elevacion, y
-muchas piedras en todo el tránsito, por la aproximacion á la sierra. A
-esta hora, y á 4-1/2 leguas del punto de salida, comenzó á aumentar de
-bellezas, la perspectiva risueña y agradable de la campaña: la mañana
-estaba fresca, serena y despejada, el campo iba variando sucesivamente,
-y á los pastizales y dureza de la tierra, sostituia una verde campiña, y
-una tierra mas blanda y vegetal, con diversidad de plantas, yerbas y
-flores deliciosas, que aumentaban la belleza del pais. En él paseaban
-cuantiosos rodeos de ganado vacuno, caballar y lanar, y el horizonte
-aparecia al rumbo O 10° SO, cubierto de estas especies, envueltas
-confusamente en una corta niebla que por ese mismo rumbo se habia
-levantado: á poca distancia que caminamos, distinguimos poblaciones en
-una vasta llanura de un nivel muy inferior á la que habiamos cruzado,
-mezcladas en la perspectiva con inmensos rodeos que á sus cercanias
-pastoreaban. A las 5-1/4 de la tarde, cuando el sol llegaba á su ocaso,
-arribamos á la ribera de un arroyuelo, en cuyas orillas se encontraban
-muchas poblaciones de indígenas, que à la noticia salian de sus casas á
-recibirnos, y cercaban nuestro coche con saludos y vivas de alegria. En
-la ribera hicimos alto, entre las poblaciones que á derecha é izquierda
-se prolongaban sobre el curso de ella, y lo mismo los hermosos rodeos,
-descansando al lado de las habitacioncs de sus dueños. Tuyimos en esto
-momento unos instantes deleitosos al ver la mansedumbre y humildad de
-las mugeres y juventud indígena, que á nuestra arribada nos recibian con
-demostraciones de cariño y de paz, è igualmente al presenciar los
-atractivos de la naturaleza que á nuestra vista se presentaban por todas
-partes. El monte vecino demoraba al rumbo S 10° SO dos y media leguas, y
-podiamos desde luego admirar su perspectiva. Suspendimos por entonces
-nuestras observaciones, deseando descansar de nuestra pesada jornada,
-para comenzar al dia siguiente á hacer algunos reconocimientos, y á dar
-algunas descripciones particulares de este pais encantador.
-
-El cacique Lincon y sus compañeros, despues de haber hecho alto, dejaron
-á la Comision en aquel punto, que era hasta donde la conducian, porque
-de allí no pasarian mas adelante: y aun cuando quisiesen obligarla,
-ellos no lo permitirian. La Comision aprobó su dictámen, y se resolvió á
-que se avisase al cacique Neclueque el punto á donde se determinaba la
-reunion.
-
-El arroyo en donde hicimos alto se llama en el idioma Auca,
-_Quetro-eique_, ó arroyo cortado. Informándonos de sus vertientes y su
-curso, se nos aseguró que nacia en la Sierra de la Ventana y desaguaba
-al NO, perdiéndose en bañados y médanos de arena que se encuentran por
-donde hace su curso, ocultando su cauce en ciertos parajes. Corre de SO
-á NE, serpenteando mucho para buscar el nivel del terreno, que es
-sumamente quebrado, formando muchas sinuosidades particulares, por entre
-lomadas y médanos: su cauce no excede en todo su curso de cinco á ocho
-pies: su latitud es siempre de 20 á 24 pies: su fondo lama y zarca,
-siendo casi imposible vadearle por el tegido de berros que se forma bajo
-de su superficie. Su agua es un nectar: dorados y bagres se encuentran
-en abundancia, de 1-1/2 á dos pies de largo.
-
-En sus riberas tiene constantemente barrancas de siete, cinco á cuatro
-pies de altura, cubiertas de maciegas y pajonales elevados; su
-superficie es límpia, pero su paso dificultoso, por la razon indicada.
-Un punto solamente de su lecho es conocido para el tráfico de los
-habitantes, y este se efectua casi á nado: el fondo barro, y su latitud,
-mayor que en todas partes. La velocidad del curso de sus aguas fué
-calculada del mismo modo que la de los rios de las Floras, Salado y
-Saladillo: el resultado de la operacion fué, que en 10" de tiempo
-recorrió un espacio de 16 pies del pais, ó en 1' de tiempo 96 pies, ó 32
-varas, lo que equivale á 5760 pies ó 1920 varas en una hora: de donde
-resulta, que la velocidad de sus aguas está en una razon inferior á la
-del Salado, Saladillo y las Flores, en donde se ha hecho el mismo
-cálculo: es decir, en razon de ocho á siete, á seis, y á cinco
-comparativamente.
-
-Estas cortas noticias que procuramos adquirir sin ser vistos, no bastan
-á dar un conocimiento, ya de su orígen, ya de su desague, y variaciones
-sucesivas que forme su cauce, ni menos de las poblaciones que se hallen
-en su costa. Se nos aseguró igualmente, que á una y dos leguas se
-encontraban algunos otros arroyos, que corrian casi paralelamente al
-descubierto, y descendian de la misma sierra: igualmente, que el
-nacimiento ó vertientes del rio Sauce Grande y Sauce Chico no se
-hallaban muy distantes de nuestra posicion, siendo la sierra orígen de
-muchos arroyos; con otras particularidades no descubiertas por ningun
-facultativo. El único que ha transitado[38] este pais, y dado algunas
-noticias de él, nada ha dicho del arroyo _Quetro-eique_, cuyo
-conocimiento es debido á nuestra Comision, ni menos de otros que corren
-mas al O de este. En ninguna carta, de las pocas que conocemos de este
-pais, se encuentran estos puntos remarcables, ni tampoco se halla
-determinada la verdadera posicion de la sierra. Su curso y
-ramificaciones así como las vertientes y desagues de los rios Sauces,
-fueron fijados arbitrariamente por otro piloto que viajó á Patagones.
-Los desagues de estos rios, en la costa del mar del S, y algunos otros
-de la planicie del SE antes de arribar al monte cercano, son trazados
-por un reconocimiento hecho recientemente de la Bahia Blanca en donde
-desembocan.
-
-Estos rios, así como sus orígenes, se hallan determinados con mas
-exactitud en algunos reconocimientos particulares, que en ninguna carta
-formal del país. Las desembocaduras, descubiertas en el reconocimiento
-de la Bahia, han sido determinadas por algunos marineros ingleses, y sus
-nacimientos, en algunos derroteros poco exactos de viages terrestres:
-aunque no queda duda ninguna qne se forman de las aguas de la sierra;
-pero esto no basta. Nosotros nos ocupamos, desde que arribamos á este
-destino, de dar principio á reconocimientos que aclarasen y quitasen el
-velo que tanto tiempo habia encubierto la geografía de este pais, con el
-objeto de perfeccionar la carta que nos proponiamos formar, reuniendo
-los mejores trabajos científicos.
-
-Dia 3. Nublado y calma, brisa fuerte del SE. A las 12 del dia vimos el
-sol, la niebla y cerrazon de la mañana lo habian impedido hasta
-entonces: en el momento volvió a toldarse, amenazando lluvia,
-impidiéndonos de este modo el ver la sierra y el hacer algunos
-reconocimientos, no obstante que la niebla nos hubiera favorecido para
-que no fuésemos vistos cuando los practicásemos; siendo indispensable
-internarnos por entre las mismas poblaciones de indios, solos y sin
-baqueano, guiándonos solamente con la aguja, para no perdernos á la
-vuelta con la densidad de la niebla. El objeto principal que nos
-conducia, era averiguar los orígenes de los arroyos, y reconocerlos
-hasta donde fuese posible, y despues de esta dificil operacion, observar
-las alturas y detalles particulares de la sierra, avanzando hasta donde
-las circunstancias nos permitiesen, para trabajar con mejor éxito. Por
-la mañana dispusimos todo para emprender el viage, llevando tres ó
-cuatro soldados, que cargasen ocultamente los instrumentos que pudiesen
-ser necesarios para la práctica de las operaciones en el terreno.
-
-Aguardábamos antes de partir algun resultado del cacique Neclueque, en
-contestacion à los chasques que se le habian enviado, y al intèrprete
-mismo, que aun no habia llegado; para saber de este modo la ùltima
-resolucion de la invitacion ultimamente hecha por dicho cacique á todos
-los Ranqueles de la misma clase, porque nuestros trabajos no se podian
-efectuar si habia algun movimiento, ó miras siniestras qne descubriesen
-los disidentes contra la Comision: mayormente cuando el cacique Lincon
-por la mañana, al saludar à la Comision, le participó que sabia
-extraordinariamente que los caciques Ranqueles manifestaban ideas
-hostiles contra la Provincia y Comision, que no querian reunirse à
-tratados, y sì continuar la guerra. Que opinaba se aguardase
-sosegadamente al intèrprete, y con la contestacion del cacique y la
-narracion de este, determinar lo que debia hacerse. En efecto, á las 12
-del dia llegó el intèrprete, y hablò al Coronel comisionado, dándole
-cuenta de lo ocurrido, diciendo: que habia tenido una conferencia
-favorable con el cacique: que la Comision no dudase un momento de su
-sinceridad y buena fé: que era el primero que gustoso se presentaria à
-entablar una negociacion, sosteniendo otros principios que los que se
-habian puesto en planta en la primera reunion por hombres que presidian
-estas tribus, y que habian sido talvez los que ocasionaban la morosa ò
-dificultosa transacion con la tribu Ranquel; porque tan solamente los
-intereses particulares se habian dejado entreveer, desatendiendo la
-felicidad de su pais, y los intereses generales de su pueblo. Que el
-cacique le habia suplicado hiciese todo esto presente á la Comision, y
-que le participase igualmente los hechos que habia presenciado èl mismo,
-y su conducta con los caciques disidentes. El intèrprete añadiò, que
-durante su morada, habia sido testigo de varios chasques que habia
-enviado à todos los caciques, principalmente a los _ulmenes_, ó
-principales, Pablo, Calimacuy, Joaquin, Antenau, Grenamon, &c, para que
-se reuniesen al pacto en el punto donde la Comision habia hecho alto:
-que habia sido desairado otras tantas veces en sus invitaciones,
-contestando con razones vagas é inconducentes que alegaban para no
-asistir, y que en los preliminares para el pacto en cuestion se habian
-recordado ciertos ofrecimientos que el Gobierno les habia hecho. Que el
-uno era una promesa, que por conducto del capitanejo en rehenes se les
-habia comunicado, sentándose como un principio que jamas se
-quebrantaria, y como base de lo que debia practicarse: el era que el
-Gobierno debia remitir, como presente, por la Comision, 50 aperos
-completos con espuelas, estribos y demas avios de plata, à mas de otros
-tantos sombreros finos, casacas y espadas con guarniciones de lo mismo;
-y que sabian lo contrario: es decir, que la Comision decia, que no
-llevaba semejantes especies, ni menos cosas equivalentes. Que por esta
-razon, y por otras infinitas que ocultaban, no queriàn hacer pacto
-alguuo, pues que la conducta que el Gobierno les presentaba, eran lazos
-y trampas, que al fin si se mostraban incautos, se enredarian en ellos,
-y el resultado seria manifiesto. Mayormente cuando sabian por sugetos de
-Buenos Aires, que à eso tendian las miras del Gobierno, y que su
-conducta lo manifestaba claramente. A mas de que, ¿porquè la Comision
-habia observado esa conducta desfavorable hàcia ellos en los primeros
-pactos con sus vecinos los Pampas, distribuyendo los artìculos y
-especies diferentes de los tratado anteriormente, que habia remitido el
-Gobierno para obsequiar á todos igualmente, cuando se realizase la
-reunion? Y porquè tampoco los caciques Pampas la observaron, y
-avaramente se repartieron à manos llenas lo que á todos pertenecia? ¿Y
-porquè al mismo tiempo la Comision no los hizo responsables de su
-conducta, y de los resultados que practicamente producia, y las
-desavenencias que ulteriormente podria ocasionar? Concluyó el intérprete
-por último, diciendo, que estas eran las contestaciones que repetidas
-veces habian dado; añadièndole al cacique invitante, que los caciques
-Ranqueles no querian hacer un papel triste, ni menos recibir los restos
-despreciables que sus enemigos les enviaban, y que la Comision conducia
-para entablar una negociacion: que ellos se decidian à no admitirla,
-poniendo en planta los recursos que de su negativa eran consiguientes,
-es decir, una guerra interminable. Añadiò, que el cacique Neclueque se
-hallaba sumamente disgustado con la conducta que observaban los
-desidentes, y la poca justicia con que calumniaban al Gobierno, y los
-procedimientos íntegros y justificados de la Comision, durante los
-negocios que habian tenido lugar en los sucesos con la primera tribu. Su
-opinion estaba cimentada en otros principios, y que haciendo justicia al
-Gobierno y á ella, se presentaria al dia siguiente con los caciques sus
-compañeros y sus gentes á felicitarla, y à entablar los mejores y mas
-duraderos principios de una paz, que sellaria su felicidad futura, y
-haria honor à la Comision, despreciando esos viles pretestos, tan
-injustos como siniestros y cavilosos que se alegaban para no entrar en
-tratados.
-
-Con esta contestacion y estos principios, fàcil era tomar una
-resolucion: pero la oferta del caciqne era menester que fuese
-correspondida del mismo modo y con la misma franqueza que su
-corresponsal lo hacia, y al efecto se hacia preciso demorarnos en aquel
-destino, hasta aguardar la reunion de este y demas que quisiesen
-hacerlo. Mientras tanto el oficial ingeniero de la Comision, que escuchó
-esta narracion hasta llegar à su resultado, aprovechando la oportunidad,
-marchó[39] sin pèrdida de instantes al objeto que se proponia, con los
-cuatro soldados armados y municionados, por lo que podia ofrecerse en el
-curso de sus operaciones, internandose á campos incógnitos y llenos de
-enemigos por cualquiera parte que se echase la vista.
-
-Analizaremos sucintamente los principios vertidos por los disidentes, en
-justificacion de su conducta, ò como argumentos y razones poderosas que
-daban para persistir en sus planes. Mirados bajo el punto de vista en
-que deben analizarse, estaban de acuerdo con sus ulteriores miras, las
-que han manifestado desde el principio del siglo pasado: es decir, que
-siempre han fundado su conveniencia, su prosperidad y su incremento, en
-principios que ciertamente harian nuestra ruina y desgracia. Jamas se
-han acomodado à otros que no han sido el robo y el pillaje, egercidos
-constantemente sobre nuestras poblaciones fronterizas, y que les han
-proporcionado fortunas, y procurado, à costa de los pobladores de
-aquella parte de la campaña, su engrandecimiento y un considerable
-aumento en sus ganados de toda clase, en especies, en cautivas ò
-esclavas: sin que les costase mas que presentarse à nuestros paisanos,
-enmascarados, las caras pintadas, y armados con una caña y piedras:
-agregàndose á esta pantomima un poco de valor caracterìstico y
-emprendedor, calidad conocida en todo indìgena, y principalmente en esta
-tribu, que tiene un génio mas guerrero que las demas limìtrofes.
-
-Esta conducta, ventajosa para ellos, los ha enriquecido á costa nuestra,
-desde tiempos atras: así, si la abandonasen serian unos incautos, porque
-¿qué males han experimentado en sus incursiones á nuestra frontera? ¿Qué
-pérdidas, qué escarmientos, qué matanzas ó carnicerias se han hecho con
-ellos en las distintas épocas en que han desplegado sus miserables
-líneas a la vista de nuestros milicianos? ¿Qué detrimento, qué
-cautiverio han sufrido sus bienes y sus familias, en las empresas, que
-nuestros milicianos ó tropas que han custodiado la frontera han
-intentado sobre sus campos y poblaciones? ¿Cuantas veces han invadido y
-se han retirado sin presas, haciendo conocer à los dueños de ellas, lo
-necesario, que es guardarlas mejor, y los medios que deben ponerse en
-planta para librarse de las funestas y continuas lecciones que les ha
-dado la esperiencia? ¿Cuantas veces?--Pero para que recordar tristes
-memories, que echarian una luz sombria sobre los trabajos mencionados en
-esta memoria. Bastan estas indicaciones para hacer conocer cual es el
-objeto y el fin que se proponen nuestros rivales. Ellos conocen bien que
-geográficamente, por su situacion, se hallan garantidos de todo lo
-funesto ò desgraciado que puede sobrevenirles: ellos no ignoran la
-imposibilidad de nuestros recursos, para poner en ejecucion la empresa
-de buscarlos en sus mismas guaridas, é indemnizarnos de lo mucho que nos
-han arrebatado, y rescatar los esclavos que han usurpado á nuestra
-poblacion industriosa. Lo conocen, no hay duda, pero llegarà tiempo en
-que nuestros recursos prosperen: entonces sentirán el peso de nuestra
-venganza, y empezarà una època diferente de aquella en donde encontraron
-tanto placer en asaltarnos impunemente. Llegará época, en que tengan que
-ir à mendigar el sustento y acampar sus tristes chozas en las faldas de
-los altos Andes, y llorando la suerte de sus mugeres è hijos, maldigan
-la conducta que por tanto tiempo observaron contra el pais que les hizo
-mas dulce su existencia, y les proporcionò los medios y los artìculos
-mas preciosos para hacerla mas llevadera con la reciprocidad del trato.
-No hacemos estas reflexiones con la esperanza de retraerlos de sus
-designios, sino para dar una idea del caràcter de estos hombres, y de
-los principios que reglan su conducta.
-
-Los pretestos que alegaron para no entrar en tratados con la Comision,
-no merecen la pena de rebatirlos, porque ellos mismos se impugnan. Los
-pretestos ó razones.... Pero ¿qué razones? La primera, la oferta del
-Gobierno es falsa, y nunca ha existido, ni menos pudo ser hecha al
-capitanejo en rehenes, como este mismo lo asegurò á nuestro retorno. La
-segunda, que la conducta del Gobierno hàcia ellos los impulsaba á no
-adherir à ninguna invitacion ó pacto. ¿Qué conducta? ¿Adonde estan las
-tropelias, los insultos, asesinatos, y robos, autorizados por la
-autoridad, para tildarle? Se dirà que se han cometido algunos en la
-campaña, principalmente en la frontera, por sus jueces ó comandantes de
-ellas, cuando pacìficamente han traficado: pero esta no es razon para
-culpar à la autoridad, y clasificar de pérfida è inconsecuente su
-conducta.
-
-No entraremos à analizar los hechos que motivaron esos insultos, que
-sabemos han sufrido por el paisanage ó comandantes, no por autorizacion
-del Gobierno, sino por un espìritu de venganza; cuando, despues de una
-invasion, en donde habian cometido hechos horrorosos, aparecian con
-mucha frescura à comerciar precisamente al mismo punto en donde
-impunemente perpetraron esas atrocidades; en donde aun humeaba la sangre
-de las víctimas que habian inmolado, y en donde existian las ruinas de
-las habitaciones que el fuego habia consumido. Si entonces un deudo, ó
-un infeliz labrador ó hacendado, á quien habian dejado en la miseria, à
-mas de haberle muerto un hermano ò hijo, y haberle cautivado su familia,
-cometió un hecho tal, ¡como se le puede reconvenir! En este caso, si mil
-tropelias, de cualquier naturaleza que fuesen, se hubiesen cometido con
-estos asesinos, debian tolerarse; porque los ultrages que pueden haber
-sufrido, han debido ser inferiores à los que nos han prodigado.
-
-La tercera, es la conducta de la Comision observada con las tribus
-Pampas, perjudicàndolos en el reparto de los intereses, ó especies
-comunes à todos. Bastan los hechos que hemos relatado para comprobar
-nuestra conducta en los tratados, y desvanecer este cargo.
-
-La cuarta y quinta son resultados de la anterior: rebatida aquella,
-quedan impugnadas estas, porque los pasos que dió la Comision fueron à
-consecuencia de la ratera conducta de ellos, como se hace manifiesto en
-los diarios de aquellos dias, y en las reuniones que se celebraron.
-Queda, pues, demostrado que sus cargos eran infundados, y que ocultan
-miras siniestras, y un objeto depravado y falaz, que solo sirven para
-dar á conocer mas á fondo el caràcter de estos traidores, y el modo como
-deben ser tratados. Pasaremos à lo reconocido.
-
-El oficial ingeniero, desde las 12 del dia hasta las 5 de la tarde en
-que volvió al campo, hizo las observaciones siguientes:--Habiendo
-penetrado al interior de la sierra, hasta las faldas del mogote de la
-Ventana, siguiendo el curso de la ribera horizontal del arroyo
-_Quetro-eique_ hasta su orígen, lo efectuò al cabo de 3-1/2 leguas que
-caminó por el rumbo S 8° SO. Las vertientes se encontraron en las faldas
-del mogote de la Ventana, entre una pequeña abra que tiene otros, para
-entrar en una pequeña planicie en donde se elevaba el monte principal,
-confundiendo sus cúspides con la cerrazon de la mañana. Antes de subir
-sus faldas era necesario atravesar dos pequeñas cañadas ó fuentes, que
-por el NO y S 12° SE se unian al entrar por la pequeña abra, y formaban
-ambos el cauce del arroyo, que no excedia de 1-1/2 varas, engrosàndose
-progresivamente con las vertientes de otros pequeños cerros que formaban
-la entrada de la planicie, en donde señoreaba aisladamente el de la
-Ventana. El cauce del arroyuelo se ensanchaba hasta ocho à nueve varas,
-disminuyendo al mismo tiempo su velocidad, hasta llegar al punto de
-nuestra parada, en donde se calculó la que allí llevaba. Marcado
-exactamente el rumbo y las distancias, pasó el ingeniero à reconocer
-todo aquel seno, rodeado de cerros menos elevados que el principal, al
-rededor del cual formaban una figura circular, cuyo centro comun era el
-cerro. Puso en planta la mensura de una base para levantar el plano de
-toda aquella superficie interesante, pero la densidad de la niebla no
-permitia descubrir los puntos principales que debian cerrar el area, à
-pesar de haberla reconocido. Toda ella forma una abra, de donde nace el
-arroyo descubierto, de 500 pies de ancho: de allí al NO sigue un
-encadenamiento de colinas y cerros, de 300 y 350 pies de elevacion, que
-cambiando de direccion en su curso á 2,000 pies, siguen al O,
-disminuyendo sus alturas, hasta perderse à 1,000 y tantos pies en
-pequeñas colinas, formando una abra considerable de mas de 1,500 pies.
-Siguiendo al SE se vuelven á encontrar algunos cerros unidos por sus
-faldas al principal, de la misma altura, y aun mayores, de 900 pies, que
-corren circularmente hasta la abra, en donde se origina el arroyo.
-Recorrido este círculo, no distinguiamos por la parte septentrional de
-su lìmite la sierra de Curumualá, unida à ella por medio de una abra,
-que forman algunas colinas, y la separan de la principal. Sus diferentes
-mogotes elevados no se apercibian desde aquella posicion, mucho menos
-los del Guaminí que se une al Curumualá por un encadenamiento sucesivo.
-
-Al recorrer el terreno que hemos descrito, no encontramos otros arroyos,
-como se nos decia, que corren paralelamente al descubierto: nos
-figuramos entonces que sus vertientes tenian orìgen en el Curumualá, que
-se prolongaba mas de una legua al NO, hasta unirse con la ùltima
-ramificacion que se pierde en la llanura--el Guaminí: Se nos aseguró
-igualmente por los mismos indígenas, que en la Sierra de la Ventana se
-hallaban las vertientes de los rios Sauces: estas no las encontramos,
-pero se nos dijo por los desertores è indios, que se hallaban en la
-parte austral del cerro de la Ventana, y de allì corrian hasta las
-costas de la Bahia Blanca, en donde desagua. Mucho menos encontramos las
-del Sauce Chico, que se hallan en el Curumualá. Ambos arroyos pasó un
-facultativo en su viaje à Patagones, es decir, hácia la parte meridional
-de la sierra, dejando el curso á la derecha, como lo describe en su
-diario, y dando como positivo el punto que indicamos por su orìgen.
-
-A las 2 de la tarde, cuando parecia que despejaba el horizonte, y se
-descubrian las cimas del monte principal, nos dispusimos à medir su
-altura trigonómetricamente. Ella resultò, despues de haber hecho el
-càlculo por logaritmos, y resuelto los triangulos, de 2,500 pies sobre
-el nivel general del terreno. Su altura es imponente, su perspectiva
-magestuosa, y lúgubre todo el terreno que domina su elevacion, y en
-donde se halla situado: el es totalmente desnivelado y lleno de piedras,
-y de una magnitud excesiva en las faldas y cimas de los cerros. La parte
-medida era accesible hasta 150 varas, pero á una mayor elevacion forma
-despeñaderos de piedra, elevándose perpendicularmente hasta completar su
-altura, y formando algunos mogotes en su misma cima; pero de menor
-altura que el superior, el cual es perpendicular sobre su base, formada
-sobre la cúspide de los inferiores. Antes de arribar à la parte
-inaccesible, se forma una gran meseta de mas de 190 pies de
-circunferencia, con aguadas de las lluvias, que forman un depósito en un
-pequeño pozo. En toda la superficie del cerro, no se encuentran pastos,
-sino piedra pedernal y comun, y aun algunos minerales, como se asegura
-que lo es el armazon del cerro.
-
-No sería estraño que esta cadena ò ramificacion de los Andes encerrase
-estos metales, siendo una masa homogenea á aquellos que los producen.
-Cuando se nos presentaban aquellas particularidades á nuestra vista,
-anhelabamos tener un caudal mayor de conocimientos, principalmente en la
-química, para poder analizar con mas propiedad, y dar una descripcion
-mas exacta de las bellezas de aquel suelo. Bàstenos indicarlas, aunque
-no las analizemos: llegurá otra época en que génios mas felices que el
-nuestro, sepan aprovecharse de estas indicaciones, y corran á
-descubrirlas, para llenar el vacio de los que, teniendo proporcion, no
-lo hicieron. Pero los motivos que nos impidieron de llenar todos los
-objetos de nuestra Comision, no fueron solamente los que hemos alegado,
-aunque nuestra capacidad era bien limitada, por las circunstancias
-aflictivas que nos rodeaban, y los peligros á que nos esponiamos.
-
-Siguiendo nuestra descripcion, se verà cuan interesante hubiese sido
-haber hecho una observacion astronómica en la falda de aquel monte, y
-reconocer el lugar que ocupaba en el continente americano: pero
-desgraciadamente no vimos el sol en todo el dia que tuvimos proporcion
-de egecutarla sin ser vistos, reservándonos hacerlo en la costa del
-arroyo, si se nos ofrecia la oportunidad. Hasta las 3 de la tarde no
-despejò la niebla, y à esta hora apareció el horizonte cerrado y
-nublado, amenazando una fuerte turbonada. Entonces nos resolvimos
-retirarnos, costeando si era posible la sierra, hasta el Curumualá, para
-descubrir el orígen de dos arroyos que se nos informò de allí nacian. A
-3/4 de legua que anduvimos, encontramos, entre la abra de la Ventana y
-el Curumualà, las de uno, llamado _Ingles-mahuida_, ó arroyo del Inglès,
-por haber sido asesinado un extrangero en tiempos atras por los
-Ranqueles. Su orígen era una pequeña cañada, que corria por medio de la
-abra, recibiendo algunas aguas de unos cerros, de los boreales del
-círculo de la sierra desierta. Siguiendo mas adelante, como á 1/3 de
-legua, encontramos el de otro, formado en la misma abra, y recibiendo
-las aguas de algunos cerros poco elevados, que rodeaban el
-encadenamiento del Curumualà, distante al O 1-2/3 leguas, cuyas aguas
-formaban un pequeño cauce de 2-1/4 varas. El prímero lo reconocimos
-hasta 1-1/2 leguas en su curso, casi al mismo rumbo SO à NE que el
-anterior _Quetro-eique_: su cauce se aumentaba considerablemente hasta 7
-á 8 varas, y sus calidades eran las mismas, sin ninguna diferencia de
-las descubiertas en el primero. La velocidad de sus aguas estaba en una
-razon de 6 à 5: es decir, que su velocidad era mayor que el anterior, y
-en 1' de tiempo recorria 110 pies, ó 6,600 pies, ó 2,200 varas en 1^h
-cuando en el mismo tiempo el otro no recorria sino 1,920 pies. El
-tercero, nombrado _Malloleufú_, (_arroyo blanco_) lo reconocimos
-igualmente hasta 1/3 de legua, y parecia apartarse considerablemente del
-segundo: es decir, de rumbo SO à rumbo NE 18° N. En lo poco reconocido
-encontramos precisamente las mismas calidades que los otros dos, pero en
-la velocidad diferian. Este recorria en 1' de tiempo 102 pies, ó 6,120,
-pies ò 2,040 varas en 1^h: es decir, que sus velocidades se hallaban en
-la proporcion de 5 la del primero, 6 la del segundo, y 5-1/2 la del
-tercero.
-
-Este último no lo reconocimos mas estensamente, porque en sus riberas
-divisamos un enjambre de poblaciones pertenecientes al cacique
-Neclueque: el segundo lo hicimos hasta donde encontramos otra multitud
-de toldos pertenecientes al cacique Necul, hermano del anterior, y
-sentiamos sobre todo no reconocerlos todo lo que fuese posible, para
-averiguar sus desagues, ó el depósito de sus cauces, al parecer
-consíderable, hacia el rumbo á que todos se dirigian: no quedando duda
-que seria en algun gran lago ó en algun bañado, que era lo mas probable,
-y lo que se nos aseguró. Las calidades del terreno eran buenos
-pastizales poco elevados, tierra dura, negra y vegetal, diversidad de
-flores y de yerbas, caza abundante, y de toda especie.
-
-En la sierra[40] se encontraron grandes tropas de guanacos, liebres,
-gamos, avestruces, &c., y para la caza de los primeros los naturales
-usan bolas, en que ponen su lujo particular, preparándolas de un modo
-industrioso. Entre los arroyos y las poblaciones se descubrieron
-inmensos rodeos de ganado de todas especies, no pudiendo hacerse su
-cálculo por no haberlos visto sino á distancia de algunas cuadras;
-cubrian el horizonte, y pastoreaban al rededor de las poblaciones. Nos
-reservamos reconocerlos en la reunion que debia realizarse al dia
-siguiente, conforme lo ofrecieron.
-
-Mientras tanto nos lisogeamos haber agregado este conjunto de noticias á
-las existentes para aumentar los datos de la geografia de este pais, y
-perfeccionar la carta general que nos propusimos trabajar[41]: dando á
-conocer al mismo tiempo que cualquier trabajo de esta naturaleza que se
-emprendiese, debe ser interesante, porque se hace en un pais, del que se
-tienen ideas vagas manifestándolo los mapas que hasta ahora hemos visto,
-en que se encuentran errores notables.
-
-En todas las cartas se echan menos esas posiciones interesantes, es
-decir, la primera cadena de los pequeños Andes, formada desde el Volcan
-hasta el cerro del Cairú en donde concluye; dejándose ver en su lugar
-una vasta pampa en vez de una serrania que la atraviesa. Lo que hemos
-encontrado representado en su verdadera posicion son el Volcan y el
-Tandil, pero no la continuacion del encadenamiento de sierras que
-atraviesa el desierto, corriendo mas de 30 leguas al NO. En otras ni aun
-se hallan indicadas, y solo se encuentran encadenadas las dos primeras,
-corriendo á rumbo diferente de lo que es realmente, y sin formar entre
-ambas esa abra inmensa de 12 á 14 leguas. Estas, podemos decir sin
-vanidad, quedaron determinadas en la expedicion que hicimos el año 21,
-aumentando con nuestros reconocimientos la parte geográfica de aquellos
-parages. La segunda cadena de los Andes (la Ventana) se halla igualmente
-mal representada, corriendo á un rumbo diferente del que sigue: ni
-tampoco estan determinados otros puntos de ella, como el Curumualá, el
-Guaminí y los arroyos que de ellos descienden, contentàndose con anotar
-la posicion del primero vagamente, como lo han hecho con el Tandil.
-
-La única carta en donde se hallan representados los dos puntos
-principales de ambas cordilleras, es la de la provincia que construyeron
-los marinos españoles, Bausá y Espinosa, por órden de uno de los
-vireyes. En ella se encuentra el mejor monumento de los trabajos
-científicos de nuestros antepasados: pero es incompleta toda la parte de
-este pais, porque hasta entonces muy pocos, ó ningunos habian viajado
-por él: siéndolo sí la parte interior de la provincia, rectificada
-ultimamente por los trabajos científicos de Cerviño en la expedicion de
-Azara, y por reconocimientos que despues se han hecho. Esta carta la
-conservamos como una obra preciosa, y nos hemos propuesto sacar
-ventajas, aprovechando sus datos para formar una obra completa del
-interior de nuestra provincia y pampas del sud, hasta el establecimiento
-del Rio Negro, aunque no se estiende sino hasta el cabo Corrientes,
-prolongándose por el meridiano de los 38° de latitud hasta la Ventana y
-Guaminí. Pero un acopio de los mejores trabajos de la costa Patagónica,
-los viages terrestres, y los nuestros, nos darán por resultado una obra
-completa, que si no llega al grado de exactitud que estos trabajos
-demandan, al menos hará conocer el pais que habitamos, y lo que él
-encierra.
-
-De nuestra provincia no tenemos mas carta que esta, es decir, del
-terreno comprendido entre la ribera del Salado, el Arroyo del Medio, el
-Paraná y las costas del Rio de la Plata: y aunque en el año 20 se
-practicó un reconocimiento, esto no pasó de la esfera de un ensayo, pues
-se hizo á la ligera, con la aguja y las noticias vulgares de las
-distancias que dieron los paisanos ó vecinos. Sin embargo se juntó un
-caudal de detalles y de circunstancias que no dejan de ser útil, pero
-con la condicion de no darles mas confianza que la de un simple
-reconocimiento, no obstante que fué egecutado por un ingeniero que
-trabajó en aquel año, y dirigió un pequeño departamento que se
-estableció á sus órdenes en esta ciudad.
-
-Seguiremos los sucesos de la Comision y sus trabajos. La tarde continuó
-nublada, y á las 5 comenzó á llover, no cesando hasta las 10, en que
-sopló una brisa fuerte del SO, y calmó. No se vió en toda la noche el
-planeta Marte, que habia servido de base á nuestras observaciones.
-
-Dia 4. Claro y despejado, brisa fuerte del SO. A las 10 comenzó á
-nublarse, y permeneció de este modo hasta las 3 de la tarde, en que
-despejó, soplando una brisa del primer cuadrante ó NO. Por la mañana
-aguardábamos el resultado de la oferta que el cacique Neclueque habia
-hecho, de venir á nuestro campo con su pequeña tribu á tener una corta
-conferencia.
-
-A las 2 llegó un indio ó chasque, avisando al Sr. Coronel Garcia que no
-estrañase si en aquel dia no llegase á una hora competente para tratar,
-porque talvez arribaria de noche, por lo dificultoso de reunir su gente,
-y de que otros caciques amigos lo hiciesen, porque demoraban algo
-retirados de su poblacion, adonde les habia dado órden que se reuniesen.
-A las 12 arribaron otros chasques, avisando que se ponia en marcha. A
-las 4 de la tarde presentó una línea como de 400 hombres, á cuatro
-cuadras de la ribera opuesta del arroyo, formados en ala, y armados
-mucha parte de ellos, de lanza. Con alguna confusion, y su griteria
-acostumbrada, atravesaron el arroyo, y se acamparon á una cuadra á la
-izquierda de nuestro campo, y allí se dispusieron á pasar la noche. El
-cacique avisó al Sr. Coronel que hasta el dia no daria principio á sus
-conferencias, por ser ya tarde para efectuarlo. A su aproximacion se le
-hizo una salva por la escolta, á peticion del cacique Lincon, ceremonia
-de mucho aprecio para ellos. Al momento de efectuarse se repitió la
-griteria por mas de 150 indios que se hallaban á caballo en nuestro
-campo, y que habian llegado antes que el cacique á los toldos cercanos,
-y establecido sus corrillos de juego de dado, semejante á los que
-habiamos presenciado en la primera reunion. No dudábamos, por el aspecto
-que presentaba esta, sufririamos las mismas incomodidades, y talvez
-mayores, porque habiamos observado muchos hombres blancos entres sus
-líneas, la mayor parte compuestas de Ranqueles, que se habian unido con
-algunos caciques de segunda clase á las gentes de Neclueque, y que
-habian venido, con la capa de tratar solamente por ver el partido que
-sacaban de la reunion: y ademas, como no los distinguiamos por el color,
-no sabiamos si eran de la tribu amiga de Neclueque, ó de los Ranqueles
-enemigos. La turba de este cacique es compuesta de estos y de Pampas:
-pero en este caso, los mismos disidentes que se habian negado á tratar,
-enviaban sus gentes á observar y lucrar si podian, á todo trance, lo que
-la proporcion les presentase.
-
-El número de los reunidos se aumentaba considerablemente, conforme iban
-acudiendo de sus toldos, y al dia siguiente nos esperaba un rato pesado,
-porque pronosticamos su resultado con la primera experiencia. Los
-caciques pampas, Lincon, Pichiloncoy, &c., &c., que nos acompañaban,
-vieron precisamente que no era la pequeña tribu del cacique Neclueque la
-que se habia reunido, y que la que se presentaba era de disidentes, cuya
-reunion la efectuaban con siniestra intencion. Mas nos dijeron, que
-estando ellos presentes, nada debia temer la Comision: que ellos harian
-que la respetasen, y que esperaban igualmente que el cacique Neclueque
-no faltaria á sus principios y á los buenos sentimientos que habia
-desplegado en sus mensages á la Comision. En los sucesos de la reunion
-del dia siguiente se verá la conducta de este, en nada diferente de la
-de los disidentes y de los de la primera entrevista.
-
-La cadena de los Andes se veia claramente desde nuestra posicion, y su
-perspectiva era agradable. El cerro de la Ventana demoraba al S 18° SO,
-prolongando sus ramificaciones hasta los 40° SO. El Curumualá demoraba
-al rumbo S 60° O, extendiéndose hasta los 80°: el Guaminí se prolongaba
-hasta los 30° al rumbo O 10° NO. La segunda sierra, ó las cimas del
-Curumualá, forman un seno en la Ventana y Guaminí, es decir, que se
-hallan mas al occidente que las otras dos, y así lo demuestra su
-perspectiva, apareciendo las elevaciones del primero y el último sobre
-el horizonte, y ocultándose confusamente en el centro las cimas elevadas
-del segundo. Toda la cadena corre de NNO á SSE, y es un error
-notabilísimo representarla en las cartas de E á O, lo mismo que el
-Tandil.
-
-Logramos en este dia tomar la latitud de la posicion en que nos
-hallabamos, por nuestro planeta, y al mismo tiempo averiguar la
-variacion de la aguja. El método de que nos valimos fué el mas sencillo,
-adoptado por las circunstancias: un pequeño tratado náutico de Cedillo
-lo indica sucintamente. Las sombras de los hilos que se hallan sobre la
-rosa de la aguja de demarcacion, son los que dan el resultado, tomando
-dos alturas correspondientes por la mañana y la tarde. Si las sombras
-que marca el punto de interseccion de ellas, y que señala los grados en
-la roseta, son ambas de distinta especie, esto es, por la mañana señala
-un cierto número de grados al NO, y por la tarde al NE sobre una misma
-altura, réstese una de otra, del residuo sáquese la mitad, y esta será
-la variacion de la aguja de la parte de la cantidad menor: pero si
-dichas cantidades fuesen iguales, no habrá variacion alguna. Es decir,
-si el punto de interseccion de los hilos de la roseta señala por la
-mañana, sobre una misma altura, 30° NE, y á la tarde, otros 30', la
-diferencia será cero, y la variacion ninguna. Asi por este método
-encontramos la que nos propusimos, y dió 18° 30' por variacion.
-
-Ella nos parecia excesiva, pero egecutada la operacion distintas veces,
-y aun rectificada por una meridiana que construimos, dió repetidas veces
-los mismos grados con diferencia de minutos, cuyo término medio de todos
-los resultados, son los que se indican. Al principio creimos que tuviese
-parte ó influyese directamente en el exceso la atraccion magnética de
-las partes metálicas del monte cercano: pero á pocos dias la repetimos 8
-leguas mas distante y dió el mismo resultado. La variacion que habiamos
-observado en las primeras sierras fué 17° 10', y en otra, en la Laguna
-de las Polvaredas, 16° 30', y el incremento hasta 18° 30' nos hacia
-notar que era mayor, mientras mas nos internábamos y aumentábamos de
-latitud: esta razon no es constante, y en otras observaciones que hemos
-hecho, nos ha dado resultados diferentes, como lo espresaremos con los
-que obtuvimos á nuestra vuelta. En Buenos Aires se han observado en
-distintas èpocas las variaciones de la aguja, por los agrimensores en
-sus mensuras de terrenos, y siempre se han encontrado diferentes
-resultados.
-
-En 1813 fué observado ser de 12-1/2° E, y en 1708, de 16° 45' E: de
-donde resulta que en 105 años se ha acercado la aguja al meridiano 2'
-30" al año. Otras observaciones se han hecho, y de su comparacion
-resulta el mismo aumento progresivo: así las variaciones no son
-constantes en todos los paises.
-
-El pequeño censo de las poblaciones que se hallan situadas en los
-arroyos y faldas de las sierras, lo daremos mas adelante, lo mismo que
-la latitud observada, es decir; en el diario siguiente.
-
-La noche calmó, y heló fuertemente. En toda ella tuvimos grandes
-alborotos de la familia que teniamos acampada cerca de nuestro campo:
-una pequeña partida que habia arribado de esta ciudad, los habia
-provisto de aguardiente, y á poco rato ya estaban borrachos, con
-síntomas que no son de despreciar, y que se anuncian bajo los mas
-alarmantes auspicios. El efecto que los licores causan en la naturaleza
-y máquina de estos hombres, lo analizaremos en la memoria sobre sus
-costumbres, en donde indicaremos los resultados y hechos particulares á
-que los precipita el frenesí que los causa.
-
-El cacique, gefe do los reunidos, impedia que su gente nos incomodase:
-él por esta vez no habia querido acompañarlos en sus festines, por
-consideraciones, y por no desmerecer en el concepto de la Comision
-mientras tratase con ella: pero se engañó miserablemente: la perdió muy
-pronto, y no pudo menos de descubrir su interes y avaricia, y la ratera
-conducta que manifestó en el reparto: ó mas bien violacion que hizo de
-las especies que se distribuyeron, obligando á la Comision á
-sacrificarse por contentarlo, y á hacer demostraciones que nunca debió
-haber hecho, con un ambicioso usurpador y lleno de perversas
-intenciones, cubiertas artificiosamente con la capa de moderacion y
-buenos sentimientos que habia manifestado para engañarla. Su reunion no
-era tan solo con el objeto de hacer paces, sino para apoderarse de lo
-que pudiese, y obligar á la Comision á desnudarse para saciar su codicia
-infernal, y la de la turba de ladrones que lo acompañaban con iguales ó
-peores intenciones que las de su gefe.
-
-Dia 5. Claro y despejado: viento fuerte del SO: la helada desapareció á
-las 9-1/2 del horizonte que lo cubria: los aires saludables que corrian
-de la sierra, hacian deliciosa nuestra posicion, aumentada con la
-riqueza de las aguas, ó nectares de sus arroyos. Por la mañana se armó
-nuevamente el desórden de la gente acampada, y de la demas turba que se
-habia reunido en nuestro campo, para pedir de todo lo que veian, gritar
-y armar confusion; para buscar las conveniencias ó resultados que podia
-hallar, como objeto principal de su reunion.
-
-A las 9-1/2 hizo el cacique reunir toda su gente á caballo, desalojando
-nuestra posicion, la que rodeaban con petuluncia y desórden, robando lo
-que podian. Establecida la línea á dos cuadras del campo, se formó un
-círculo desordenado: á esta ceremonia se les hizo una descarga con la
-escolta á peticion del cacique Lincon, y despues de ella se
-desórdenaron, prorumpiendo en griteria, con cargas á sable en mano, y
-lanzando cortes al aire para asesinar al _gualicho_ que se habia
-interpolado en sus líneas, huyendo de la descarga que le habian hecho.
-El _gualicho_ es un ser imaginario ó genio del mal, que creen que los
-persigue y causa todos los males que les sobrevienen: enfermedades,
-muertes, robos y desgracias; para evitar que se cumplan, cuando sienten
-síntomas de una próxima desgracia, ó de un enfermo que está en peligro,
-se arman todos los parientes de él, con todas las armas á cuestas que
-tienen, montados en sus mejores caballos, llenos de cascabeles, cuentas
-y cascajos que metan ruido, y pintadas las caras, lo mismo que los
-ginetes, encoletados y con todas las insignias de guerra, prorumpen en
-griteria y cargas, cortando á diestro y siniestro, hasta que concluyen
-dar vuelta á todo el toldo, ó rancho que habita el enfermo. Cuando este
-les dice de adentro que ha sentido alguna mejoria, entonces es cuando
-creen que su operacion de perseguir al génio maligno, orígen de todo
-aquel daño, ha surtido efecto, es decir que ha huido; y en este caso el
-enfermo deja de sentir la influencia de su aproximacion: esta operacion
-la repiten cuantas veces se empeora, ó dice que se ha acercado de nuevo
-el gualicho ó _hucasbe_, y vuelto á sentir los mismos síntomas. En el
-momento de la descarga, el _gualicho_ que perseguian era el estruendo
-que los asustó, y hasta que aquel cesó de causar en sus sentidos el
-efecto comun, no cesaron de correrlo, y entonces creyeron que habia
-desaparecido, porque calmó la impresion. En general, _gualicho_ llaman
-al génio del mal que origina las desgracias, y un fusil, cañon ó arma
-cualquiera, dicen que trae el gualicho, porque causan un efecto
-semejante, y que ningun otro génio produce.
-
-Formado, como hemos dicho, el círculo de los reunidos con todos sus
-caciques, llegó un division de 150 hombres Huilliches con sus ceremonias
-acostumbradas, y antes de entrar á la reunion, se incorporaron á los
-demas: estos no se habian podido juntar en la primera conferencia con
-los suyos, porque habitaban las riberas mas occidentales del Colorado.
-Los caciques, nuestros compañeros, se incorporaron en la reunion y
-conferenciaron mas de una hora sobre los objetos de que se habia ocupado
-la Comision al paso por sus tribus, y las reconvenciones por los sucesos
-de entonces, que les hacia el cacique Neclueque, no en favor de la
-Comision, sino en su conveniencia, diciéndoles que los habian
-perjudicado con haberse repartido mas de lo que les correspondia. Los
-caciques contestaron, defendiendo su opinion, la del cacique Lincon y la
-de la Comision, rebatiendo con energia los sentimientos que expresaba el
-cacique, no semejantes á los que antes habia manifestado. Concluida la
-parla, dieron órden para que el Coronel comisionado marchase á la
-reunion, y al momento lo egecutó en coche con el oficial ingeniero.
-Llegado que hubimos, hicimos alto, y tardamos mas de una hora en
-descender, mientras concluyeron sus parlas. Entramos en el círculo,
-donde se hallaban 20 y mas caciques y capitanejos, presididos por el
-indio cacique principal, quien cumplimentó á la Comision, y esta á todos
-abrazó y les dió la mano en señal de amistad. El cacique manifestó al
-Coronel comisionado el vivo placer que sentia al conocerlo y respetarlo,
-como un hombre de opinion, tributada por su difunto hermano el cacique
-Calhueque y sus antepasados: siendo un deber suyo tributarsela, lo mismo
-que á su gobierno.
-
-El Comisionado satisfizo por su parte á los cumplimientos hipócritas de
-este jóven perspicaz, astuto, y lleno de una fogosidad, característica
-de su juventud y su génio. El volvió á tomar la palabra, é hizo un
-elocuente razonamiento, que descubria su viveza y disposicion: manifestó
-de un modo imponente el orígen de sus calamidades, las guerras pasadas y
-sus motores, las muertes ó incursiones ocasionadas por la conducta de
-los gobiernos, la pérdida de su hermano, el cacique Calhueque, en
-Navarro; las tropelias y vejaciones que continuamente sufrian los indios
-transeuntes; la conducta que se observaba, que tendia siempre á
-esclavizarlos y subyugarlos; los cuentos y enredos que les habian
-introducido, y que los habian impulsado muchas veces á cometer actos
-violentos. Que se hallaban recelosos de la fuerza que se habia mandado á
-Patagones: pues ¿cual era su objeto?, sino el de procurar invadirlos con
-una fuerza considerable, como la que se habia remitido á aquel punto.
-Que en la reunion estaban algunos de su tribu que habian sido robados y
-ultrajados por el comandante de Navarro, y acababan de arribar á pié,
-habiendo salvado de los que los perseguian para asesinarlos: que se
-observase aquel acto, y se veria si era digno que ellos hiciesen lo
-mismo, y ejecutasen las incursiones: que de esto tenian la culpa los
-cristianos, así como de las resultas que su conducta ocasionaba.
-
-Interrumpieron la palabra del cacique los mismos indios que acababan de
-arribar del suceso referido, pidiendo venganza, clamando por sus
-intereses que habian perdido, que se les remunerasen, ó ellos tomarian
-su partido. El Comisionado trató de aquietar los ánimos exaltados de los
-exponentes, porque pronosticábamos por sus semblantes cual seria el fin
-de aquella fiesta: calmándolos, y ofreciéndoles castigar al delincuente,
-y remunerarles todo lo perdido. Contestó á todos los cargos del cacique,
-á mas de los que repitió en consonancia de principios con los
-disidentes, sobre la plata, y especies importantes de aperos, &c., &c.,
-que hemos dicho. A esto se hacian fuertes cargos á la Comision, hasta
-dudar de su buena fé, y añadiendo que sabian lo contrario, pues que
-encubrian en los carruages encajonadas aquellas especies: que se les
-diese todo al momento, pues que no eran menos que los primeros, que
-recibieron con mas generosidad de la Comision la mayor parte de lo
-mismo. Fueron desvanecidas todas estas imposturas, calmando á todos con
-la promesa de darles lo que habia, desengañándoles de lo que se les
-habia insinuado; y que, viendo lo que se llevaba, tributasen mas honor á
-la Comision: que jamas se hubiese expuesto á ser desairada, si hubiese
-sabido que existia tal oferta: que ella era incierta, y que el mismo
-gobierno le desmentiria esta especie[42]. Pidieron el cacique y el
-pueblo á grandes voces se les diese lo que habia en las carretas, y en
-el acto se les hizo venir la yerba, tabaco, mantas, ponchos, sombreros,
-y de todo lo que habia. En este momento se armó el desórden: el cacique
-repartia á los suyos todo lo que se habia llevado, y las reparticiones
-se concluyeron, tomando cada uno á la fuerza lo que queria,
-desobedecièndole, armándose una pelotera y confusion, unos á pié y otros
-á caballo, que nadie se entendia; expuestos nosotros allí á que
-cualquiera nos hubiese descuartizado para repartirnos tambien. El
-cacique calmó y aquietó á su tribu: pidió mas, se le contestó que no
-habia: replicó sabia lo contrario, y entonces por temor do una tropelia,
-se ordenó á un pobre pulpero que nos acompañaba y que llevaba un poco de
-yerba y mantas, las entregase; vinieron, y en el momento no quedó señal
-de haber existido tales cosas. Gritaban: _á las carretas_, _á las
-carretas_, que allí habia mas, y todos á ellas se dirigian. Entonces
-tomamos la determinacion de ampararnos de nuestro campo, y defender allí
-hasta el último trance nuestras propiedades: no tanto estas, sino por el
-temor que, saqueando las carretas y nuestros equipajes que allí
-existian, encontrasen con las cajas de instrumentos de matemáticas que
-llevabamos en una carretilla. ¿Y entonces á la vista de estos objetos,
-qué ilusion, qué celos, y qué asombro no les hubiese causado? ¿Y cual
-hubiera sido la suerte que hubiesemos corrido?--Acudimos prontamente á
-poner remedio á nuestra inminente ruina, si así lo egecutaban: la
-escolta se puso sobre las armas, cuidando la carretilla y carretas, y
-nuestro viejo cacique Lincon y demas que nos acompañaban, á la par de
-nosotros, aguardabamos por momentos emprender una lucha nada igual: su
-número excedia de 1,500, y nuestra comitiva no pasaba de 40. Algunos
-atrevidos dieron principio á sus proyectos, y el primero recibió en
-recompensa, del bravo cacique amigo, un estocada que dió con él en
-tierra: segundó otra al que seguia al primero, y que huyó herido, y
-acometiendo despues á otros que querian efectuarlo, calmó con su
-presencia á estos asesinos, que temerosos de la saña y elocuencia del
-viejo cacique, desampararon sus puestos, y se retiraron bramando de
-cólera contra su vencedor.
-
-El cacique Neclueque, que habia presenciado esta guerrilla, se determinó
-con mucha calma á aquietar y reunir á su gente furiosa. No puso mucho de
-su parte en hacerlo, y demostró algunas ganas de que se hubiesen
-realizado los planes de sus compañeros de armas, y los principios que
-desplegó este avaro, orgulloso y miserable, fueron los mismos ó peores
-que los que manifestaron sus corresponsales los Ranqueles. Los demas
-caciques ó capitanejos, capitaneaban ó influian en sus camaradas á que
-lo hiciesen, porque á todos les tocase parte de presa: pero se engañaban
-estos viles; el crímen que cometian no iba recompensado con el botin, y
-entonces hubieran visto su temeridad.
-
-Con estos hechos resta pues algo que añadir. ¿No son suficientes para
-probar hasta la evidencia, la falacidad y mala fé de estas hordas de
-hombres bárbaros? No hay talvez sino uno solo que tenga sensibilidad, y
-aquellas cualidades que constituyen á los seres racionales, y los
-distingue de los que no lo son. El buen viejo se acreditó en esta
-ocasion, è hizo conocer que habia hombres entre los salvajes, no con los
-principios y fiereza que les caracteriza, sino con los de amistad,
-fidelidad y buenos sentimientos. No queda pues duda que será efimero
-cualquier esfuerzo que se haga para entablar paces y pactos de amistad:
-lo que debe convencernos de la necesidad de poner en planta todos
-nuestros recursos, para castigar su audacia y refrenar su osadia: de lo
-contrario estaremos sufriendo insultos con impunidad, que no haran mas
-que aumentar su desenfreno, para incitarlos á cometer mas crímenes, que
-nos asolen y aumenten su preponderancia, que dentro de uno ó dos
-lustros, todos en masa talvez no seamos capaces de contener, y evitar
-que cargen con toda la poblacion.
-
-La turba se retiró con su cacique á las 5 de la tarde, á acamparse en la
-ribera del arroyo, quedándose aun en nuestros campos, algunos corrillos
-de los mas pacíficos.
-
-Prometió el cacique tener una conferencia mas tarde con la Comision,
-dejando sosegada su gente, para que nadie pudiese turbarnos, y hablar
-sobre lo ocurrido. En efecto, á las 8 de la noche se apareció en nuestra
-tienda, manifestó cuanto le habia sido sensible la conducta de su gente
-en la reunion: que él no habia podido evitarla. Su semblante demostraba
-que no se hallaba convencido todavia, ni menos saciada su codicia,
-dirigiendo su entrevista mas bien á que lo satisfaciesen, que á
-satisfacer. Fué menester mucha paciencia y política para manejarse en
-aquella certa conferencia, en donde descubrió mas su génio y talento
-este jóven. El Sr. Coronel comisionado le hizo algunos presentes lucidos
-para atraer y desimpresionar á este taimado enemigo: entre ellos fué un
-sable de parada, que apreció sobremanera, y su espíritu ambicioso se
-tranquilizó por entonces. Se trató en seguida sobre las bases del pacto,
-objeto de la reunion celebrada particularmente: no se consiguió se
-espresase de un modo terminante sobre las indicaciones que se hicieron
-en los primeros tratados, con respecto á cautivas, terrenos, comercio,
-&c., &c. Sobre cautivas le habló con calor el Coronel comisionado,
-impulsado por algunos paisanos labradores que acompañaban la Comision, y
-cuyas hijas y mugeres estaban en poder de los indios: á pesar de haberlo
-hecho estos infelices con él anteriormente, ofreciendo condiciones que
-cumplirian hasta rescatarlas[43]. Ni la Comision, ni estos infelices
-consiguieron una respuesta definitiva de este cacique, que se contentó
-con asegurar que al dia siguiente lo haria, consultando á otros
-compañeros suyos á quienes pertenecian igualmente. Nada obraron en el
-ánimo de este hombre las protestas que el Coronel comisionado le hacia,
-saliendo garante del cumplimiento de las ofertas de los interesados, si
-ellos no las cumplian en ciertos plazos que se señalasen: nada se
-consiguió en favor de esos desgraciados. Queria que en el momento, ó
-cuando quisiesen rescatarlos, le llevasen en especies una cantidad de
-700 á 800 pesos: pero sin embargo, dijo que contestaria. Se marchó muy
-contento á su campo, y mas sosegado con los presentes que se le
-hicieron: prosiguió el festin de aguardiente, y el campo fué una
-continua griteria toda la noche, con peleas entre ellos, robándose unos
-á otros, &c., &c.
-
-El pequeño cálculo que presentamos del número de los reunidos y de la
-poblacion de los arroyos, no inclusa toda la que no observamos en las
-faldas del Curumualá, Guaminí y lagunas del NO, se puede decir que de la
-primera fuè hecho con alguna exactitud, pero de la segunda talvez nó,
-porque las poblaciones se estendian por las costas de los arroyos, y
-estos no fueron reconocidos sino à una corta distancia de cada uno: es
-decir, lo que se pudo sin que fuesemos vistos. Daremos solamente en esta
-parte lo que vimos.
-
-Por noticias de desertores ó indígenas, sabemos que la poblacion es
-inmensa, y no interrumpida por toda la costa ó faldas de la sierra hasta
-Salinas, inclusos los rios Guaminís que desaguan en la laguna de San
-Lucas, los que se hallan poblados por la tribu Ranquel.
-
-El número de los reunidos pasaba de 1,300 hombres, segun el total que
-formaban las divisiones siguientes.
-
- #Hombres.# #Sables.# #Lanzas, &c.#
-
- La del cacique Neclueque. 300 18 100
- La del id. ranquel, Culeclen. 320 19 50
- La del id. id. Salomon. 100 3 25
- La del id. id. Necul. 120 " 32
- La del id. id. Llangretaun. 380 16 54
- La de los Huilliches, cuyo nombre
- del cacique no se conoce. 150 " 62
- ----- ----- -----
- 1,370 56 323
- ===== ===== =====
-
-En el primer arroyo _Quetro-eique_ se encuentran 24 toldos, y su
-poblacion se calcula de 400 almas, hombres capaces de llevar armas 92.
-En el segundo Malloleufú se hallaban situados[44] en ambas riberas del
-arroyo 28 toldos, y su poblacion se calcula de 560 almas, en las que hay
-120 hombres capaces de llevar armas. En el tercero, _Ingles-mahuida_ se
-cuentan las tolderias del cacique Neclueque y otros: en ambas riberas se
-encuentran 59 toldos, y su poblacion se compone de 1,200 almas, de las
-que, 290 hombres en estado de hacer la guerra. El número de ganados es
-considerable, ellos se multiplican mas allá de todo cálculo, abandonados
-á ellos mismos; porque aun cuando es manso y continuamente en rodeo, sus
-amos no los consumen, porque aprecian mas la carne de potro que la de
-esta especie. Lo mismo sucede con el caballar y lanar.
-
-La observacion que se hizo de la latitud en el punto de parada en el
-arroyo _Quetro-eique_, dió por resultado, hecho el cálculo de latitud,
-37° 50' latitud austral, 56° 20' longitud occidental del meridiano de
-Cadiz, ó 16' 10" de diferencia de longitud occidental del meridiano de
-Buenos Aires, como punto de partida, y á cuyo meridiano se refieren las
-diferencias de latitud y longitud contraidas durante el viage, conforme
-se expresan en el estado general al fin de esta obra.
-
-En algunas cartas hemos visto representada la Sierra de la Ventana en
-los 37° 55': pero como nuestra observacion no fué hecha en la falda del
-cerro, y sí á 5-1/2 millas mas al oriente, en la costa del arroyo, la
-diferencia de 5' es precisamente en lo que influye la distancia en
-millas que se ha dicho habia de un punto á otro, y entonces solo
-resultan 28" de diferencia: á no ser que la distancia no haya sido bien
-calculada, como es probable que así sea. La longitud es la misma, con la
-diferencia de 48", de la que se establece en las cartas que estan
-construidas con respecto al meridiano de Londres, al que se halla
-arreglado el de Buenos Aires que rige las longitudes de los demas puntos
-de la Provincia. En lo que solamente se encuentran algunos puntos del
-interior del sud, es en la esférica de Espinosa y Bausá, trazada por el
-meridiano de Cadiz, que regla la longitud de Buenos Aires[45].
-
-Dia 6. Claro, brisa fuerte del SO, frio. Por la mañana volvimos al mismo
-alboroto: toda la gente del dia anterior la tuvimos en nuestro campo,
-redoblando sus esfuerzos para salir ganando. En este dia descubrieron
-mas el velo de su pirateria, dándose cada una de ellos á adquirir lo
-ageno contra la voluntad de su dueño: procuraban hacerlo á todas luces;
-lo veiamos pero teniamos que hacernos ciegos, porque no eran aquellos
-momentos para reclamaciones, ni quiebras de lanzas. Era insufrible la
-presencia de esta horda desenfrenada.
-
-Se invitó al cacique y demas capitanejos á tener una corta conferencia
-para concluir algo de lo que habia pendiente, y emprender nuestra
-retirada, si podiamos. Reunidos, tuvimos una corta parla con ellos, en
-la que se suscitaron largas altercaciones sobre los mismos objetos que
-habian tenido lugar el dia anterior, relativo á la plata encajonada que
-se les tenia guardada y no se les repartia. Los capitanejos, que
-acompañaban al cacique en cuestion, eran los que interrumpian y
-renovaban las peticiones sobre la _cócora_ guardada. En estas
-altercaciones se pasaron mas de dos horas: se entró en composicion, pero
-la composicion era con preliminares de conveniencia para los
-contratantes. El cacique, presidente, no se contentaba aun con lo que
-habia arrancado, sino que hacia propuestas para lo futuro, y estas las
-renovaba cada uno de los que le oian, obligando la Comision á que así lo
-cumpliese á su llegada á Buenos Aires. Querian que se les remitiesen, si
-posible era, las mismas promesas supuestas, á mas de los infinitos
-encargos que cada uno hacia particularmente: de modo que, todas las
-entradas de la Provincia de un año, no eran suficientes para remitir lo
-que pedian á la vuelta de la Comision, si se habia de cumplir lo que
-exigian.
-
-Entretanto se actuaba en estas cuestiones de pedir de boca, la gente
-buscaba la ocasion, ya por las carretas, ya por nuestras tiendas, de
-conseguir alguna cosa. Por conclusion volvieron á fijar precios á todos
-los artículos de consumo que compraban en la frontera y en la ciudad,
-como á la yerba, tabaco, azucar, &c., &c., poniéndolos á su antojo, y
-que así se les vendiese en lo sucesivo, como base de la paz: y tambien
-sobre las condiciones que debian ponerse á los corraleros, ó casas en
-donde paran y depositan sus efectos, para la seguridad de estos y de los
-intereses que continuamente perdian en la capital y en la frontera; en
-fin los mismos reclamos que en la primera conferencia hicieron los
-otros. A todos los caciques y capitanejos se les dió patentes de paz,
-para que pudiesen arribar libremente á cualquier punto de la frontera
-que quisiesen, con recomendaciones particulares, para evitar cualquiera
-hostilidad que se intentase.
-
-Se dispuso todo para emprender en el momento la retirada á la poblacion
-del amigo Lincon. A las 2 de la tarde nos despedimos de todos ellos, y
-rompimos la marcha. Toda la reunion se fué igualmente con su cacique,
-pero no sin dejar de cometer alguna tropelia para no faltar á sus
-principios. No habiamos avanzado 6-1/2 cuadras del arroyo, cuando arribó
-desnudo a nuestro alcance un pobre miliciano, que con interes de hablar
-con el cacique que iba en retirada, habia pasado el arroyo para
-proponerle nuevamente el rescate de un hijo que tenia en su poder. Antes
-de arribar á èl, lo abordaron tres de los que se retiraban con su Señor,
-lo desnudaron completamente, y escapó, amenazándoles que daria parte al
-cacique: contestaron, _que lo hiciese, y entonces perderia mas: que se
-retirase, pues le tendria mas cuenta_. El miliciano nos abordó desnudo,
-dando parte de lo acaecido, y siguió conformándose por no haber perdido
-mas.
-
-Si con nosotros se contuvieron de algun ultraje personal, fué porque
-velaban en nuestra seguridad el viejo cacique Lincon y el cacique
-Ranquel Quirusepe, á quien la antigua amistad con el Comisionado le
-indujo á abandonar su casa, al O de la sierra, con el objeto de hablarle
-y prestarle los auxilios que su sincera amistad le ofrecia, sirviéndole
-con sus respetos y crédito para influir en la paz con los disidentes. No
-habia acudido con su gente, porque ninguno de su tribu lo habia hecho:
-pero su opinion era conocida. Vino acompañado con su muger è hijos, y
-estos fueron obsequiados por la Comision del mejor modo posible: desde
-el 2 hasta el 6 inclusive nos acompañó, y a nuestra despedida se retiró
-con su familia, ofreciendo á la Comision algunos indios de su tribu que
-la custodiasen hasta las fronteras. Este hombre singular, y talvez el
-mas racional entre todos los que habitan este pais, ha estado infinitas
-veces en esta ciudad: su génio, carácter y amabilidad lo hacen
-apreciable y digno de habitar en otra sociedad mas ilustrada. Se viste
-como cualquier otro hombre; su figura y fisonomia no indican que es
-indígena, sino un paisano decente: al mismo tiempe que su ceño es
-amable, es tambien respetable; su rango es cacique de los principales
-Ranqueles, compañero del célebre Quintileu que fué asesinado por sus
-compañeros por haber coadyuvado á las empresas de Carreras, cuando este
-se refugió bajo de su proteccion, y demoró algun tiempo en la Sierra de
-la Ventana. Este amable sujeto jamas ha invadido, ni menos prestado su
-consentimiento y auxilios á sus compañeros, que constantemente lo han
-hecho.
-
-Con rumbo ENE rompimos la marcha, y con él hicimos las 4-1/2 leguas
-hasta los toldos del cacique Lincon, en donde hicimos alto á las 7 de la
-noche. Nos acampamos en el lugar anterior, y pasamos la noche con
-tranquilidad[46].
-
-Permanecimos en este punto desde el 6 hasta el 15. Daremos las causas de
-esta demora y demas sucesos.
-
-El 7[47] estuvimos aguardando al intérprete de la Comision, que el
-cacique Neclueque se habia llevado consigo para tratar particularmente
-con él, antes que emprendiésemos la retirada. La Comision obsequió al
-desinteresado viejo hospedario, para afianzar mas su amistad: aunque no
-habia necesidad de hacerle presente, porque su opinion era bastante
-conocida por la Comision, pues le habia dado pruebas que la confirmaban
-en el buen concepto que siempre habia formada de él.
-
-Repetimos la observacion de la variacion de la aguja y la latitud del
-lugar, porque hubo proporcion de hacerla: la primera resultó 18° 55'
-25", mayor que la observada en la sierra, y en la latitud, menor: por lo
-que repetimos lo que aseguramos anteriormente, que las variaciones de la
-aguja no son constantes; que en menos latitud es mayor que cuando esta
-se aumenta, y vice-versa: aunque la práctica de otras muchas observadas
-nos habia manifestado lo contrario, que, cuanto mas se aumenta de
-latitud, tanto mayor es la variacion; pero el caso anterior nos
-manifiesta lo contrario, y lo mismo otras observaciones.
-
-En el establecimiento de Rio Negro la variacion es 17' en la latitud de
-41°, y en la Sierra de la Ventana es 18' 30", en los 37° 50', lo que
-prueba la razon anterior.
-
-La latitud resultó[48] de 37° 43' 12" austral, y 15' 1" de longitud
-occidental del meridiano de Buenos Aires.
-
-El dia 8[49] aun no habia llegado el intérprete para marchar. En la
-retirada debiamos confereciar con el cacique Aveuné sobre la respuesta
-que quedó en dar á la Comision á su vuelta, sobre las cautivas que tenia
-en su poder: aunque creiamos que la contestacion seria la mísma que dió
-el cacique Neclueque (que fuè ninguna), despues que se ofreció hacerlo
-el dia que se trató sobre el particular. Su objeto sabiamos que era
-desentenderse de tratar este punto definitivamente, no entregarlas
-legítimamente por medio del pacto, sino por su contingente
-correspondiente. Tenemos á la vista la razon de las cantidades que han
-pedido por el rescato de mugeres é hijos: ellas ascienden á 400 y 600
-pesos (al que mas favor le hicieron), no precisamente en dinero, sino en
-varios artìculos que hacen un contingente igual á aquella suma. Estos y
-otros infelices aldeanos y labradores de la campaña, que han visto la
-precisa condicion que se les pone para conseguir sus familias, han
-perdido la esperanza de rescatarlas.
-
-Los que nos acompañaban, desesperados igualmente de no haber conseguido
-sus deudos en la segunda conferencia, en donde creyeron que el cacique
-contratante operase de un modo análogo á los principios que habia
-manifestado, porque lo creyeron de buena fé, trataban talvez de
-sacrificar su existencia, antes que dar vuelta y dejar en poder de los
-bárbaros sus caras prendas, objetos de sus afanes, que derramando
-arroyos de lágrimas, se despedian de sus esposos, rindiendo sus débiles
-brazos á sus cuellos; y pronunciaban el postrer adios, quedando
-desmayadas en el suelo: los hijos abrazados de sus padres, era preciso
-que sus verdugos los arrancasen de sus brazos, para prolongar su
-cautiverio, en donde recibian todo género de vejaciones y mal trato. Era
-un cuadro lastimoso el que presentaban estos infelices al darse el
-ultimo adios. ¡Cuantas escenas se nos presentaron muchas veces, á las
-que no pudimos menos que rendirles el justo tributo que la naturaleza
-prescribe á la sensibilidad de los hombres! ¿Cuan aflictivos momentos,
-por nuestra desgracia, presenciamos, al ver esclavizada por la poblacion
-indígena á la usurpada en la nuestra? Jóvenes hermosas de 15 á 20 años
-de edad, mugeres ancianas de 40 á 50, y criaturas de ambos sexos de dos
-á ocho años: las primeras arrastrando su hermosura é inocencia en
-miserables gergas, que por todo socorro les daban sus opresores, á
-quienes servian de esclavas en los serrallos[50]. Las segundas,
-despreciadas por su vejez, servian en el interior de las inmundas
-habitaciones de sus señores, y eran tratadas con mas rigor. La tercera
-clase era tratada del mismo modo: los muy jovencitos olvidaban su idioma
-natal, y aprendian el que le enseñaban en su nueva educacion, sirviendo
-de esclavos á sus amos, y las jovencitas, á las mugeres de sus señores,
-hasta que se hallasen en edad de aumentar el número de aquellas.
-
-El 9[51] aun no parecia el intérprete: teniamos todo preparado para
-marchar, y habiamos desistido de tener entrevista con ningun cacique;
-aguardabamos solamente la oportunidad de marchar, evitando toda demora,
-pues que no haciamos mas que perder el tiempo inutilmente. Pero parecia
-que no solamente se empeñaban en conseguirlo, sino en que recibiesemos
-peores ratos aun que los que hasta entonces nos habian mortificado.
-
-El viejo cacique se presentò á nuestro campo á las 10 de la mañana, con
-el semblante alterado, y un chasque que habia llegado del cacique
-Neclueque: hizo llamar al intérprete, y dijo á la Comision: que en
-consonancia con los principios que habia manifestado, no podia menos que
-exaltarse al comunicar la noticia que por media de aquel chasque le
-participaba el cacique Neclueque. Que los caciques Ranqueles disidentes,
-combinados todos, habian determinado reunir sus fuerzas y formar
-divisiones, para hacer una incursion á la frontera y atacar á la
-Comision, y vengarse de los procedimientos del Gobierno y de los de ella
-misma: que al efecto habian marchado las divisiones cada una á su objeto
-particular: que unas se dirigian á las guardias del Salto, Rojas y
-Pergamino, y otras á cortar la retirada de la Comision; y que al efecto
-se hallaban apostadas en varios puntos del tránsito que debia hacer: que
-las quemazones de la campaña, y los humos que al N se veian,
-manifestaban como telégrafo, que las divisiones iban pasando de la
-sierra para efectuar sus planes. Que la Comision no siguiese mas
-adelante por ningun motivo: que hiciese chasques al Gobierno con
-oficios, dando cuenta de lo acaecido, y pidiendo auxilio: que mientras
-tanto ella permaneciese en su casa: que él y los suyos la defenderian,
-si fuese atacada por los disidentes á costa de su existencia; que si los
-Ranqueles eran muchos en su número, ellos eran pocos, pero valientes:
-que les haria conocer que no eran menos guerreros que sus rivales, y que
-el cacique Lincon sabia ser consecuente en su amistad indisoluble con el
-Gobierno y la Comision. Que él como cacique principal de las tribus
-Pampas, haria convocar á todos sus caciques y les ordenaria que se
-preparasen para defendernos con sus fuerzas, demostrando sus principios
-y amistad que habian proclamado no hacia mucho tiempo en la reunion
-general: que él y su gente velarian desde aquel momento sobre su
-seguridad. En efecto, el bravo cacique se puso en precaucion: mandó
-chasques á todos los caciques para que al dia siguiente se reuniesen en
-su casa, y determinasen lo que debia observarse: es decir, quienes
-debian remitirse de chasques, el número de tropa que debia pedirse de
-auxilio, y como y hasta donde debia conducirse; y mientras tanto, los
-auxilios que debian prestarse por todos, si eran invadidos sus
-territorios contra la Comision por los disidentes. Nosotros nos pusimos
-en precaucion en nuestro pequeño campo, atrincherándonos con nuestros
-carruages.
-
-Esta noticia, lejos de sorprendernos y causarnos agitacion, la recibimos
-con serenidad, á pesar del peligro; porque la pronosticábamos
-anteriormente como un resultado de la conducta que habian manifestado,
-principalmente con la Comision, y porque veiamos demorar su ejecucion,
-esperándolos à la retirada. Ellos no hubiesen surtido efecto, porque era
-de esperar que, ignorantes de su movimiento, nos hubiesemos puesto en
-marcha sin auxilio ninguno: pero sabiendo lo contrario, nunca creimos
-que por venganza hubiesen de abrir una guerra con la tribu aliada, lo
-que les hubiese originado muchos males: esperábamos por consiguiente,
-que desistirian de su empresa cuando supiesen el amparo y proteccion que
-nos dispensaban los caciques adictos á ella. Así la Comision se propuso
-dar cuenta al Gobierno de todo lo acaecido, desde su llegada hasta lo
-ocurrido en la fecha, como lo efectuó, esperando el resultado de la
-reunion del dia siguiente, para dar cuenta igualmente de lo resuelto por
-ella en órden á los mismos asuntos, y disposiciones que se diesen para
-la forma de remitir los oficios.
-
-El oficio número 1, que se tenia preparado, en donde se daba cuenta
-desde los primeros acontecimientos del 24 de Abril hasta la fecha,
-estuvo pronto para remitirlo, y el número 2, que igualmente se
-remitiria, debia encerrar las disposiciones de la reunion que se iba á
-efectuar.
-
-El intérprete de la Comision arribó á las 5 de la tarde, y confirmó la
-noticia remitida segunda vez por el cacique Neclueque. El cacique Lincon
-tuvo su gente toda la noche sobre las armas en número de 300 hombres, y
-á cada moment mandaba órdenes á nuestro campo para que hiciesen salvas y
-descargas. Estas peticiones extravagantes eran cosa de risa: pero era
-menester agradecerlas.
-
-Las caballadas y ganados de la poblacion y los nuestros se pusieron en
-movimiento á la novedad de la explosion: se armó una confusion horrorosa
-en toda la poblacion, á la bulla y disparadas de algunos millares de
-caballos, yeguas, &c. &c. La nuestra se hubiera perdido toda, si antes
-de hacer la descarga no la hubiesen custodiado. Todo el dia, y á cada
-instante volvia á repetir sus insinuaciones el cacique. Es imponderable
-el placer que sentia al oir un tiro de fusil ó de cañon.
-
-El 10[52] por la mañana, se reunieron algunos caciques de los
-convocados, y el principal, Avouné, para tener la conferencia. Este se
-presentó á la Comision, y le manifestó el disgusto que tenia al observar
-la mala fé de los Ranqueles, y al ver demorada su retirada: que ellos
-iban á tomar una determinacion para que fuesen infructuosos sus
-esfuerzos. A las 10 se reunieron los caciques siguientes.--
-
-Lincon, Pichiloncoy, Ancaliguen, Chanabilú, Neculpichuí, Pitrí, Avouné,
-Huilletrur, Llanqueleu, Chanapan, Epuan, Califiau, y cinco ó seis
-capitanejos.
-
-Presididos por el primero, dió cuenta este á la asamblea de todo lo
-acaecido, invitándolos con arrogancia á poner un pronto remedio, y
-cumplir con los hechos lo que de palabra se habia asegurado tantas
-veces. Acordaron unanimemente que se remitiesen dos chasques al Gobierno
-por la Comision, con una relacion circunstanciada de lo ocurrido,
-pidiendo auxilio de 200 hombres; que permaneciese mientras tanto en la
-posicion en que se hallaba: que los dos caciques partirian el 12, porque
-era menester que se proveyesen de víveres para el viage: que el uno
-traeria la contestacion del Gobierno con lo resuelto, y el otro
-conduciria la fuerza hasta un cierto punto que la Comision eligiese;
-hácia el cual marcharia escoltada por un cierto número de hombres que
-cada cacique daria, para completar un número imponente á cualquiera
-fuerza enemiga que se hallase apostada en el camino. Que previniese la
-Comision al Gobierno que se cuidase, de que las partidas que traficaban
-en la frontera no fuesen confundidas con las enemigas, y que se
-advirtiese al cacique en rehenes, Cayupilquí, que las reconociese, y si
-se encontraban algunas enemigas, se ordenase su prision, que ellos
-estaban igualmente prontos á la primera señal á prestar sus auxilios.
-
-Concluida la conferencia arribó un chasque de los caciques Huilliches,
-que habian entablado relaciones con la Comision, y consecuentes á ellas,
-ofrecian cooperar con sus fuerzas á mantener el órden. La Comision les
-agradeció sus recuerdos, dejando la contestacion á la asamblea. Digeron
-que estuviesen alerta para acudir á la primera órden que se les
-comunicase. La Comision reiteró sus agradecimientos á las buenas
-disposiciones y sentimientos que todos los caciques habian desplegado en
-esta ocasion. Los oficios quedaron preparados para cuando los chasques
-saliesen.
-
-Al dia siguiente 11[53] el cacique Lincon comunicó á la Comision que iba
-á remitir un chasque al cacique Neclueque, dándole cuenta del resultado
-de la asamblea, y que, si aprobaba lo resuelto, podia prestar el auxilio
-que creyese por su parte ser suficiente: para que, reunido al que él
-daria y los demas de su departamento, la Comision marchase bien
-escoltada, sin necesidad de pedir auxilio, ni de remitir chasques que
-causarian una demora considerable. Que la Comision, guiada por buenos
-baqueanos, extraviaria camino por diferente rumbo del que habia traido,
-para burlar de este modo la astucia de los enemigos, y salir á otro
-punto mas á la costa de la frontera, pues que se repetia que los
-enemigos se dirigian á atacar á Navarro, Lobos y Areco, y que
-retirándonos á la Guardia del Monte no habria nada que temer. Con el
-resultado de la mision que esperamos al dia siguiente, creimos ponernos
-en movimiento, aunque no muy fiados en la custodia prometida.
-
-El dia 12[54] por la mañana llegó aviso del cacique Pichiloncoy, que se
-hallaba muy malo de hemorragias de sangre: que esto le impedia poder
-acompañar y auxiliar á la Comision; que supiese que era amigo del
-Gobierno y de la paz: que tendria la satisfaccion de visitar á la
-Comision en Buenos Aires cuando se mejorase. Mandó pedir un remedio para
-su mal, y temiendo las funestas consecuencias que de su aplicacion
-podian haber resultado, nos abstuvimos de remitirselo. El chasque era un
-hermano suyo, y este debia llevar consigo al cacique principal, Lincon,
-para presenciar la enfermedad y su muerte, que segun sus pronósticos
-estaba cerca, y para que á su vista se le aplicasen los remedios, y se
-egecutasen otros misterios que en estos casos acostumbran. El cacique se
-marchó á las 10, despidiéndose de la Comision y llevàndose consigo una
-escolta de 4 soldados con armas y municiones, para escopetear al
-_gualicho_ en casa del enfermo. Prometió volver á la noche, no obstante
-que los toldos del cacique enfermo se hallaban 5-1/2 leguas al E,
-situados en una hermosa laguna[55]. Lo acompañó nuestro Antiguan, el que
-habia permanecido con nosotros desde que supo el movimiento de los
-enemigos: en la reunion habló á todos los caciques con energía, à favor
-de la Comision; y con el chasque, que se le remitió al cacique
-Neclueque, le mando decir, que sabia el mal concepto que habia formado
-de la Comision en asunto á las alhajas de plata &c., &c. que le
-imputaban se usurpaba, por no entregárselas: que si queria informarse á
-fondo hablase con él que le desengañaria, para que otra vez tuviese mas
-política, y no fuese tan embustero: que él habia acompañado á la
-Comision, y que sabia todos los artículos que se habian embarcado para
-la expedicion, y que no habia descubierto jamas esa mina que suponian.
-
-Tuvimos un gran placer en tener este bravo amigo en nuestra compañia: él
-protestó á la Comision, que no la habia acompañado en su viage á los
-Ranqueles por la enfermedad de su muger y otros inconvenientes que habia
-tenido, pero que su hermano el cacique Huilletrur lo habia hecho en su
-defecto.
-
-A las 4 de la tarde arribó el chasque enviado, con la contestacion del
-cacique Neclueque: nuestro protector no estaba por recibirla, pero el
-chasque informó á la Comision que el cacique Neclueque aprobaba por su
-parte todo lo obrado en la reunion: que se habia hallado sobresaltado en
-los sucesos acaecidos, temeroso de la suerte que correria la
-Comision:[56] pero que al saber se hallaba hospedada por el cacique
-Lincon, se habia calmado. Que no tuviese cuidado ninguno, que sabia
-positivamente que las divisiones que habian salido á hacer incursiones,
-se dirigian á la frontera: y que la que se habia dirigido á hostilizar á
-la Comision, habia mudado de plan, dirigiéndose á la Guardia de Navarro:
-que en todo el camino no habia novedad ninguna: que algunas partidas de
-su gente arribarian al dia siguiente para acompañarla: que se hallaban
-demoradas á causa de lo anunciado, pero que todas irian con sus
-artículos de comercio á acompañarla: que el cacique Lincon la auxiliase,
-y lo mismo todos los demas, no haciendo demorarla mas tiempo. Otros
-avisos justificaron este aserto, que al principio dudàbamos que
-encerrase un ápice de verdad: pero nos desengañamos, que por esta vez
-habia hablado la verdad, à pesar suyo, este hipócrita; y ciertamente lo
-contrario hubiese sido, si sus intereses no le hubiesen impulsado á
-hablar de este modo. Las partidas de comercio que prometió mandar,
-cargaban precisamente sus efectos, que tenia necesidad de mandar á la
-permuta á la frontera.
-
-El 13[57] arribó á las 11 del dia Lincon: se dió cuenta de lo ocurrido,
-y resolvió tomar las medidas de precaucion para efectuar nuestra
-retirada en virtud de la respuesta del cacique Neclueque: al efecto,
-impartió órdenes de convocatoria para una reunion á todos los caciques,
-dando cuenta de lo comunicado por el cacique Neclueque, y que nosotros
-nos pondriamos en marcha el 15, hácia la laguna en donde tuvimos los
-primeros tratados, y recibir el auxilio que allí reunidos los convocados
-acordasen prestar, mandados por sus capitanes ó indios parientes ó
-principales; á lo que accedió la Comision de conformidad.
-
-A las 12 llegó otro chasque del cacique Neclueque, ratificando lo que
-anunció en el primero: que los Ranqueles no tenian miras hóstiles contra
-la Comision: que su principal objeto era atacar la frontera del
-Pergamino y Areco, á donde se dirigian, capitaneados por desertores y
-trásfugas de Carreras, á las órdenes de un tal Curado chileno, capitan
-de una compañia de la division de este. El cacique remitió al Coronel
-comisionado un sable que este le habia hecho presente, porque era de
-baina y puño amarillo, puesto que no podian usar nada de oro, si no de
-plata, y que en consecuencia le remitiese otro de este metal. Estrañamos
-este paso, y mucho mas que luchase el fanatismo y credulidad de estos
-hombres contra el interes, que por observaciones constantes habiamos
-creido era la pasion mas dominante que los caracterizaba. El sable era
-lucido, y despreciarlo por conformarse á los hábitos de sus padres, nos
-hacia conocer que eran los mismos hombres de ahora 300 años, que
-inmolaban víctimas en las hogueras, cuando faltaban de cumplir los
-misterios que todos juntos no forman un dogma: sabemos positivamente que
-aun se inmolan las adulteras, los asesinos, &c., &c. A cualquier cosa
-dorada ó de oro le atribuyen ciertas supersticiones de un mal agüero que
-aquel metal lleva consigo, y le desprecian por esta razon, mirándolo
-como el ínfimo de los metales. La plata nó: todos los indígenas la
-cargan en los adornos, chapeados y espuelas, en sus caballos: y
-cualquiera cosa de este metal es apreciada por ellos. La causa y orígen
-de esta distincion no sabemos de donde proviene. Otra particularidad se
-nos refirió por uno de los soldados de la escolta que acompañó al
-cacique Lincon á los toldos del cacique enfermo Pichiloncoy: que
-habiéndose hecho la misma ceremonia que á todos los enfermos se hace,
-para espantar al génio del mal ó _gualicho_ que se halla á las
-inmediaciones del doliente, como lo hemos esplicado anteriormente, no
-surtió efecto por mas que cortaron, lanzaron y corrieron todo el dia;
-mucho menos los tiros y descargas que se tiraron por los soldados: y
-hallándose malo el enfermo, consultaron al médico _Machis_, ó agorero
-(como ellos llaman) á indagar con sus inspiraciones quien habia tenido
-la culpa, ó cual era la causa que el _gualicho_ se hubiese acercado á
-sus habitaciones, y puesto en aquel estado á su cacique. El agorero
-dijo, que los cristianos que habian llegado, eran los que lo habian
-traido, y que estos tenian la culpa de su muerte. Nos esplicaremos: la
-suma de todo mal es conocido; el motor de esta causa es el que se
-ignora, y es el que se trata de averiguar, porque creen que es el que ha
-influido en hacer aquel estrago.
-
-Los sacerdotes, ò _Machis_, son los encargados de descubrir este
-misterio, y generalmente son los hombres ó mugeres mas ancianas y de mas
-opinion entre el vulgo. A su arbítrio queda decir _Fulano_ ó _Sutano_
-tiene la culpa, y entonces todos los parientes y vasallos se arman, y lo
-asesinan ó lo queman, haciendo lo mismo con sus mugeres, hijos, y
-ganados ó haciendas que tenga. Si por casualidad hay algun indio mal
-visto ó mas pobre, ó algun otro que haya tenido alguna desavenencia con
-el difunto, ese es el que padece la pena irremediablemente. Con el
-cacique en cuestion habia habido un antecedente que venia á propósito
-para el pronóstico del indio _Machí_. Este cacique la noche del 3 habia
-tomado una furiosa tranca con los caciques sus compañeros y los indios
-del cacique Neclueque: se mojó en seguida, y resultó la enfermedad
-mortal. Bastante enfermo se retiró à sus toldos desde esta posicion: la
-enfermedad se agravó progresivamente, hasta que lo puso en aquel estado.
-El aguardiente era regalo de un pequeño barril de dos frascos que la
-Comision habia hecho al cacique Neclueque, y de este era el que habia
-recibido el cacique enfermo: con estos antecedents el _Machí_ dijo, que
-los cristianos habian traido el _gualicho_, y que ellos todos eran causa
-de la muerte, que por instantes se aguardaba. Felizmente el cacique no
-murió con la aplicacion de varios remedios que le hicieron los soldados
-de la escolta apurados con el dictámen del _Machí_, y temerosos que se
-muriese, y se llevase á debido efecto la egecucion de la hoguera,
-inventaron cuanto remedio habia para salvarle. Por fortuna nuestra uno
-dió con la tecla, que hizo bostezar al cacique en cuestion, porque en
-aquel caso cuando se trataba de hoguera, discurrian como unos sábios los
-remedios que pudieran ser aplicables á la enfermedad. Se mejoró el
-hombre, y nosotros nos libertamos de ser quemados sin remision. ¡Que
-bárbaros! Hubiera sido ciertamente un caso particular, y un fin
-memorable el de la Comision del sud, al cabo de sus tareas y trabajos,
-ser quemados por la inquisicion de las tribus de indios. Se hubiera
-llevado á debido efecto la sentencia, si muere el doliente, porque
-sabemos de otros casos particulares, en donde han asesinado y quemado á
-los que los infernales _Machis_ les ha dado la gana de acriminar. Uno,
-ciertamente particular, acaeció el año pasado á la muerte del cacique
-Calueque, hermano del célebre Neclueque. Lo esplicaremos en la memoria
-sobre las costumbres, religion, &c., &c., que seguirá á esta obra.
-
-La muger mas antigua del cacique Pichiloncoy debia ser enterrada viva
-con su marido, porque es costumbre que los caciques que mueren, lleven
-una muger, todos sus bienes, haciendas, armas, alhajas, &c., &c.: la
-razon es, porque creen que el hombre que deja de existir en este mundo,
-vá á existir á otro imaginario, y para que no lo pase solo, le dan la
-muger, y todos sus demas bienes, para que transmigren á otro pais en
-donde van á existir segunda vez: creen como uno de los dogmas mas
-respetables de su creencia, _la transmigracion de las almas_.
-
-La china, muger de Pichiloncoy, ya se habia preparado para hacer este
-viage con su marido, y acomodado todo su equipage para su marcha. Oh!
-costumbres bárbaras, azote de los hombres y de la prosperidad de los
-paises!
-
-Por esta razon la poblacion de estas tribus no se presenta con su
-incremento proporcional, que desde la conquista debia haber inundado
-esta vasta region, y cuyas consecuencias nos hubieran sido fatales. La
-práctica de esas costumbres horrorosas es la causa del descrecimiento de
-su poblacion. Por un cálculo prudente, en una poblacion de 10,000 almas
-que reproduce 1,500 al año, entre estas hordas mueren mas de 1,200,
-quedando solamente 300 de aumento; de donde resulta que al cabo de 38 á
-40 años se duplica la poblacion. Esta causa no es el único obstáculo á
-su progreso; la guerra los asola entre sí en las contiendas civíles, á
-mas de las exteriores, en donde continuamente sufren algunas pérdidas en
-sus incursiones. Es verdad que su poblacion la han aumentado con la
-nuestra, una duodécima parte mas de la que tienen: pero este aumento les
-dura muy poco, la vida diferente y mortificada que sufren los cautivos,
-los hace sucumbir bajo el peso de los trabajos, ó fugan, cuando ellos no
-los enagenan en el comercio interior de esta clase de esclavos. En el
-dia conservan muchos, pero este es un censo casual, y fácil de
-desaparecer.
-
-Si con este lento progreso en su poblacion, sentimos la influencia
-funesta de sus insursiones ¿cuales serian los males que
-experimentariamos, si su poblacion no fuese interrumpida por aquel mal
-devorador, y que por fortuna de la humanidad tiene lugar en sus
-sociedades? Las costumbres en todas las tribus son las mismas, y
-observándolas con rigor, todas sufren el azote de su preocupacion. El
-Ranquel y Huilliche, con génio é idioma de distinta especie, profesan
-unas mismas costumbres, y se nos asegura, que entre los segundos hace
-mas estragos la observancia de sus prácticas que en las demas, por la
-austeridad con que lo hacen, con relacion á su índole y vida doméstica.
-
-El 14[58] se despachó con el chasque, que aun no habia salido, la
-contestacion al cacique Neclueque: que la Comision agradecia la parte é
-interes que habia tomado en favor de ella, como una prueba que garantia
-su conducta de toda calumnia, y un acto consecuente á lo pactado: que
-los disidentes serian castigados por el Gobierno, prohibiéndoles su
-tráfico y comercio con la provincia: que estos los habian de obligar á
-hacer la paz, y que entonces se la negarian, y que les pesaria aun mas
-haber persistido en su tenacidad, poniéndose toda la gente en armas para
-castigarlos: que si observaban con él una conducta análoga á sus
-sentimientos, los despreciase, y si queria vengarse, pidiese auxilio á
-la provincia: que esta se los franquearia, consecuente á la amistad que
-reinaba: que ya era tiempo que desplegasen su energia, y pusiesen todos
-sus recursos en planta, para vengarse de sus enemigos que habian talado
-sus campos repetidas veces, robando impunemente sus haciendas: que
-recordasen los motivos que tenian para no ser indulgentes con sus
-enemigos, y que obrasen en union; y resolviendo darles un golpe, lo
-comunicasen al Gobierno para que les prestase los auxilios que pidiesen.
-Se agregó, que se le remitirian todos los encargos que habia hecho
-incontinenti á la llegada de la Comision.
-
-Se dispuso todo para emprender nuestra retirada, defiriendo la reunion á
-la laguna, en donde debiamos pasar hasta el 16.
-
-La pacífica gente de esta poblacion, que nos habia hospedado mejor que
-ninguna, no nos incomodó en lo mas mínimo todo el tiempo de nuestra
-morada, como lo habian hecho otras bien gobernadas.
-
-Observamos en nuestras paradas en las poblaciones, que los naturales se
-egercitaban en algunos juegos gimnásticos, como la caza á caballo de
-ciervos, gamos, &c., la lucha, las carreras, el _pilmatum_, juego
-particular, que merece describirse.
-
-El _pilmatum_ es un juego semejante á la lucha: para presentarse á la
-palestra, se desnudan ocho ó diez jóvenes los mas gallardos y mas
-aguerridos en ella, forman bandos de cuatro y cinco de parte á parte:
-describen una circunferencia de cuatro varas de radio, marcándola con
-rayas ó lazos para no traspasarla. En el centro se colocan los
-lidiadores, formados ambos partidos á 1/2 vara, cara á cara. Uno de
-ellos tiene una pelota en la mano: este la arroja con violencia sobre el
-cuerpo de su contrario: este la recibe, y la dirige sobre otro enemigo
-distinto de él que se la dirigió primero; este la recibe, y con fuerza
-la arroja sobre otro del partido opuesto: así es que este continuo
-movimiento para no perder la pelota, lo egecutan de un modo pronto y
-agil: cuando recibe uno el golpe en cualquiera parte del cuerpo,
-corresponde al mismo ó á otro del partido opuesto con igual tiro: si
-alguno no acierta al contrario, pierde cierto número de tantos; y si no
-corresponde con la pelota al recibir el golpe, ó la deja caer en tierra,
-pierde igualmente cierto número de tantos: si alguno traspasa el límite
-descripto, pierde igualmente un número determinado; y un cierto número
-de pérdidas completa una partida, á la que juegan intereses de ambas
-partes. Si la pelota cae acaso en tierra, lidian luchando para tomarla
-primero ambos partidos, porque ganan una corta cantidad de puntos: en
-estas luchas arrancan con las uñas, que al propósito se las dejan
-crecer, algunos pedazos de carne de los contrarios para conseguir la
-pelota. Era ciertamente singular la perspectiva de este juego: la
-hermosura de la juventud lidiadora, su agilidad, destreza y viveza,
-proporcionaba un rato de diversion. El partido que gana recibe su premio
-en especies de plata, telas ú otras cosas que apuestan; y recibe por
-conclusion música y festejos de los mirones. La música que gastan son
-flautas de cañas, arcos de cerdas con cascabeles, en forma de violines;
-y para la pelea, trompas de cuerno, y bocinas de tonos tristes.
-
-La Comision dió cuenta de lo acaecido por otro oficio al Gobierno, desde
-lo resuelto por la junta hasta lo nuevamente acordado, con noticia del
-dia de su marcha, y de no haber necesidad del auxilio que en el primero
-se pedia. Todos estos oficios los teniamos detenidos hasta tener
-oportunidad de remitirlos.
-
-El 15[59], á las 12 del dia, nos pusimos en marcha á la laguna llamada
-de las Tratados, por haber sido allí la primera reunion general. El
-cacique Lincon y toda su tolderia nos acompañaron cerca de media legua.
-Su cacique y demas se retiraron á sus casas, ofreciendo éste arribar al
-dia siguiente á nuestra parada para acordar, con los que se reuniesen,
-el auxilio que debia acompañarla, que allí se dispondria de la Comision
-por última vez. Mientras tanto, toda la poblacion nos abordaba para
-despedirse, y deseándonos un viage feliz se retiraban, llenándonos de
-adioses.
-
-Con rumbo E 1/4 S, caminamos 3-1/2 leguas, hasta las 4 de la tarde, en
-que paramos en la misma posicion anterior. En las márgenes de la laguna,
-en que antes existian cuatro toldos, á nuestra vuelta encontramos
-veintidos. La poblacion del cacique Ancaliguen se habia trasladado de la
-posicion que ocupaba, por haberse secado la laguna en cuyas riberas
-habitaba.
-
-Al dia siguiente, 16[60], aguardábamos los caciques que debian reunirse
-para determinar nuestra partida. Mientras tanto, teniamos en nuestro
-campo toda la turba de indios y mugeres de las poblaciones vecinas, con
-sus acostumbradas petulancias. Nuestros víveres ya estaban en mala
-situacion para obsequiar: los recursos se habian concluido.
-
-A las 11 se reunieron en nuestro campo todos los caciques invitados que
-asistieron á la reunion anterior, presididos por el cacique Lincon. Hubo
-felicitaciones, y en seguida el cacique Avouné habló en nombre de sus
-compañeros, sobre algunos puntos particulars que el dia de la reunion no
-habian tenido ocasion de considerarlos.--Que no podia menos que repetir
-sus solicitudes tantas veces indicadas en las anteriores juntas, sobre
-el buen trato que demandaban en la frontera y capital para sus indios.
-
-Recordó el cacique los robos, insultos, &c., &c. que decia habian
-recibido repetidas veces por los comandantes y paisanos. Se remontó al
-siglo pasado para comprobar con antecedentes la causa ú orígen de este
-mal. Hizo ver con los mismos sucesos el mal estado de la policía de la
-frontera, quedándose las partidas de tráfico muchas veces sin tener como
-efectuar su retirada, por la pérdida de sus cabalgaduras, y muchas mas
-las que tenian que vender sus efectos, no á los precios corrientes, sino
-al que la codicia de los comandantes ó corraleros les imponian,
-sacrificando de este modo los intereses, cuando no experimentaban
-mayores males: que pedian á la Comision hiciese esto presente al
-Gobierno, y se estableciese el órden en este ramo, castigando a los
-delincuentes. Que exigian igualmente que sus chasques ó enviados no
-fuesen detenidos tanto tiempo sin poder hablar al Gobierno cuando
-arribasen con embajadas: que este desprecio que hacian de ellos querian
-que se reformase, y se les tratase como á amigos; mas que estas demoras
-los perjudicaba en sus intereses: que repetian segunda vez, como base de
-lo pactado, que todas las estancias y poblaciones que estuvieren
-situadas al otro lado del Salado, se retirasen, en el término de un año,
-á la parte opuesta, dejando todo el terreno á sus poseedores (la tribu
-pampa): que este acto sellaria una paz duradera: que de lo contrario
-seria inevitable el rompimiento de la guerra, si no se cumplia lo
-pactado en el término prefijado.
-
-Esto mismo se acordó en los artículos estipulados en la reunion general,
-como lo digimos. ¿Puede acaso tener lugar esta peticion?.... Es menester
-que nos convenzamos y conozcamos, lo que debemos hacer.
-
-Convinieron los reunidos en seguida, que auxiliarian, cado uno con una
-pequeña partida, ó algunos indios de los parientes de cada cacique, para
-que la acompañasen, no siendo necesario mas auxilio, porque no habia
-necesidad de él: que el camino estaba bueno, y que debiamos dirigirnos á
-la Guardia del Monte, estraviando rutas por precaucion: que los indios
-de los otros caciques no se reunirian hasta dos ó tres dias, porque
-tenian que prepararse para el viage: que en este intermedio
-adelántasemos camino, y que nos alcanzarian. Así se resolvió, y marchar
-al dia siguiente á los toldos del capitan _cona_ á aguardarlos, y de
-allí partir sin detenernos.
-
-El cacique Lincon reiteró de nuevo su amistad con sus brazos en el
-cuello del Comisionado. Su sensibilidad se dejó ver en este acto: dijo
-por último, "que habia completado la obra de proteccion que desde el
-principio se habia propuesto: que sentia un placer interno que lo
-lisonjeaba, haber servido á un amigo antiguo, y á la provincia con su
-amistad: que esta era la causa qoe lo impulsaba á jamas abandonar esta
-lisonjera idea." Se despidió el buen viejo, lanzando sus ultimas miradas
-sobre los objetos que habian ocupado su atencion, y lo habian desvelado
-todo el tiempo que les sirvió de custodia. Los demas caciques se
-despidieron con sus gentes y se marcharon.
-
-En la reunion arribaron dos chasques de los Andes. Estos venian á dar
-cuenta en nombre del cacique araucano, Victoriano, á todos los caciques
-de estas comarcas, de un triunfo que habia conseguido sobre un partido
-rival suyo: que la guerra civil hacia extragos entre los mismos
-indígenas, y que dicho cacique estaba victorioso: que habia trabado una
-batalla con 4,000 hombres por ambas partes, y que habia salido vencedor;
-que habia conseguido entablar el órden, é invitaba á todas estas tribus
-á que hiciesen las paces con la provincia.
-
-En el mismo dia se puso otro oficio, dando cuenta al Gobierno de lo
-acordado en la reunion, y del dia que debiamos partir.
-
-El 17[61] á las 9-1/2 nos pusimos en marcha á la laguna y toldos del
-cacique Antiguan, con rumbo E 4° N: hicimos 1-2/3 leguas de jornada é
-hicimos alto en los toldos del cacique _cona_. Fuimos bien hospedados.
-En el momento de parar, se nos acercó toda la poblacion vecina al
-pedimento de sus vicios acostumbrados.
-
-El capitan _cona_ por despedida fué obsequiado, lo mismo que el cacique
-Huilletrur su hermano. Ambos ofrecieron que sus hijos y hermanos
-acompañarian á la Comision hasta la capital. El capitan _cona_,
-complacido de ver de vuelta á la Comision, por la que habia hecho tantos
-esfuerzos, y por cuyo feliz éxito se hallaba interesado por conseguir
-afianzar su opinion, y para que sus servicios reputados como tales, le
-mereciesen una recompensa, no podia menos en su visita que halagarla, y
-corresponder de un modo amistoso á las consideraciones que ella le habia
-dispensado. Invitó á la Comision á comer en su toldo. La Comision aceptó
-la oferta y pasamos á él: á pocos minutos que allí estuvimos, nos
-retiramos.
-
-El pequeño _ambigú_ era mas bien para no mirarlo que para el objeto á
-que se le destinaba: el desaseo y el mal olor de la miserable choza la
-hacian mas bien una habitacion de animales feroces que de hombres, por
-mas salvages que fueson. La disposicion de los platos y el asado que nos
-presentaron eran asquerosos, y la inmundicia en que estábamos no nos
-permitia quedarnos allí mas tiempo. Por no desairar á la buena
-disposicion y sentimientos del invitante, y de _Madama_ Antiguan,
-tomamos lo muy preciso para que no pudiese causarnos una enfermedad. Nos
-retiramos, y quedaron contentos.
-
-En el toldo habia mas de 30 personas que allí habitaban: ocho ó diez
-jóvenes en rueda, jugando el dado y naipes, y las mugeres que preparaban
-las comidas y los asados para ellos. Es inesplicable la holgazaneria y
-repugnancia al trabajo de estos hombres. Las mugeres son las que
-desempeñan sus obligaciones, á mas de cumplir con las cargas que una
-dilatada familia les impone.
-
-Las comidas son en estremo asquerosas:[62] estas las disponen para sus
-esposos las mugeres: ellas, como lo hemos dicho llevan consigo los
-trabajos mas fuertes y dificultosos de su sexo. El varon, holgazan,
-acostumbrado á que le ensillen el caballo, le maten el ganado para
-comer, le den todo hecho, no piensa en buscar medios de industria para
-entretener su familia. Algumos vimos quo se egercitaban en tegidos, y
-las mugeres en disponer la lana, teger cosas ordinarias, y siempre
-entretenidas con labores. Los Ranqueles no son de la misma especie que
-la tribu Pampa. El varon, aunque igual al otro, no reposa en la
-holgazaneria: las telas son su principal entretenimiento, con mas finura
-y gusto que los demas. Las mugeres hacen lo mismo, y en su vida
-doméstica egercitan los pesados trabajos de la otra tribu. Ninguna de
-ellas llega al grado de civilizacion é industria de los Araucanos. Sus
-telas finas las introducen á estos en cambio de ganados, y aun de las
-suyas mismas. El Ranquel parece haberle heredado, (como familia que de
-ellos recibe su orígen) el valor y la constancia para la lucha, pero no
-sus virtudes, que los hacian recomendables en medio de su estado
-salvaje. El Pampa, raza que recibe su orígen, al parecer, del occidente
-de los Andes, se halla mas adulterado en sus costumbres que el anterior.
-No tienen las virtudes ni el valor extraordinario de los primeros, ni la
-constancia de los segundos. Son guerreros por naturaleza, pero no
-valientes con orgullo como sus antepasados, y sus vecinos. Amigos del
-robo mas que los otros, avaros sin cotejo, audaces y orgullosos en su
-suelo, hipòcritas y humildes en el ageno, piratas en el comercio, y
-desconfiados sin iguales. Los Ranqueles con muy corta diferencia tienen
-las mismas cualidades: mas guerreros y sanguinarios, y de su valor hacen
-fé sus acciones; ambiciosos, orgullosos è hipócritas como sus vecinos
-los Aucaces: constantes en la pelea y en sus opiniones, hacen alarde de
-cometer acciones horrorosas, y en la mezcla se distinguen por su
-intrepidez: desafian en la lid mano á mano á sus adversarios, y se
-desdeñan batirse con menor número que sus fuerzas, á no ser que sean
-batidos. Gallardos y ágiles en el caballo, y de tallas regulares,
-desnudos y pintados hasta medio cuerpo, se presentan en las líneas con
-sus densos cabellos estendidos, que hace mas imponente y respetable su
-figura.
-
-Los Aucaces no egercen esas acciones particulars de valor, pero son
-guerreros, aunque no en igual grado. Se presentan del mismo modo, y aun
-podemos asegurar que son mas ágiles y poseen mejor el caballo que todas
-las tribus: son mas sanguinarios que los Ranqueles, porque son mas
-cobardes: cargan y cubren sus líneas con sus mugeres è hijos en estado
-de cargar la lanza. En ellas sufren los contrastes á la par; y la muger
-amable y sencilla (cualidad natural de este sexo) es sacrificada á sus
-caprichos. Las Ranquelas son amables, y sus esposos no tienen esa
-costumbre impropia que es tan comun en los Aucases. Estas dos castas
-traen su orígen de los Araucanos: su idioma y costumbres son las mismas,
-sin embargo de que el primero se halla algo adulterado.
-
-Los Huilliches, tribu de distinta especie, son hombres con cualidades
-diferentes de las otras dos. Estos no descienden de aquellos, y sí de
-los Patagones: su talla es aventajada, su tez mas negra, su figura mas
-noble. Habitan el pais que mas atras se ha descrito: son ágiles y bien
-hechos, manejan el caballo en igual grado que los Aucases, son guerreros
-é infatigables en la lucha, valientes con honor, no cometen esas
-acciones degradantes, que afean á los demas: hospitalarios y afables,
-constantes en sus amistades, amables en su vida doméstica, hombres de
-bien, legales en sus tratos, é industriosos mas que todos. Sobremanera
-orgullosos en la lid, pero virtuosos, dan cuartel al rendido: poco
-avaros y nada desconfiados, su buena fé la ostentan en todas partes. En
-la lucha se presentan del mismo modo que los otros, pero con turbantes
-llenos de plumas; cargan las mismas armas, se pintan el rostro, y el
-aspecto de sus facciones es el mas imponente. Sus mugeres tienen las
-mismas calidades que sus varones. Su idioma es diferente del de las
-demas tribus, sin ninguna diferencia de los Patagones: sus costumbres
-son idénticas á las de las demas naciones.
-
-El 18[63] á las 9-1/2 nos pusimos en retirada, despidiéndonos de toda la
-multitud que antes de partir nos rodeaba. Nuestro amigo Antiguan se
-dispuso á acompañarnos hasta las primeras sierras, y de allí retirarse.
-Llevábamos con nosotros una comitiva de 100 personas con los indios
-parientes que cada cacique habia reunido, con artículos de comercio, y
-que debian ir en nuestra compañia. Un indio baqueano nos guiaba hacia la
-Guardia del Monte. Con rumbo E 30° NE rompimos la marcha: á la 1-1/4
-leguas encontramos una laguna, como de 900 varas de circunferencia,
-llena de junco, buena agua, y de 5 á 7 pies de profundidad; fondo lama y
-barro, su nivel poco menor que el del terreno. Mas al SE de ella, como
-una milla, se halla otra pequeña de 300 varas de circunferencia, con las
-mismas cualidades que la anterior: ambas estan cubiertas de elevadas
-maciegas y pastízales en todos sus alrededores. En la primera contamos
-15 á 16 toldos, en la segunda 5, pertenecientes al cacique Neculpichuí y
-Chañapan, los que al paso saludaron á la Comision por despedida.
-
-La poblacion de ambas lagunas se calcula de 300 á 350 personas, de las
-que solamente 80 á 90 hombres. Con el mismo rumbo, y á 2-1/4 leguas del
-punto de salida, se encontró otra á la derecha del camino, como á media
-milla, de 350 varas de circunferencia: buena agua, llena de junco y
-sucia, fondo lama y barro, y dos ó tres pies de agua; en sus orillas se
-hallan cinco toldos pertenecientes al cacique Catrillan; el nivel de la
-laguna es el mismo que el del terreno. La poblacion no pasa de 80 almas,
-y de ellas 12 ó 14 hombres. En sus cercanias se hallan algunos médanos,
-los mismos que pasamos antes á nuestra arribada. En sus inmediaciones se
-encontraban algunos rodeos considerables, y su número puede ser
-calculado de 12 á 16,000 cabezas de ganado vacuno. El caballar y lanar
-pasa de 8,000, pertenecientes al mismo.
-
-A esta distancia viramos al rumbo E 48° N, y en esta direccion caminamos
-una legua, en donde encontramos una laguna sobre la izquierda del
-camino, como de 250 varas de circunferencia: su nivel es el del terreno,
-agua salobre, fondo barro y lama, dos á cuatro pies de agua, buenos
-pastos á sus alrededores: á 2/3 de legua y con rumbo E 38° N, que
-avanzamos de esta laguna, adelante, se encontró otra hermosa: su
-magnitud una milla de circunferencia, figura irregular, buena agua,
-fondo lama y arena, cuatro á cinco pies de profundidad, límpia y pastos
-cortos en sus inmediaciones: el terreno blando tierra negra y húmeda.
-Con rumbo E 39° N seguimos la marcha, y á 2-1/4 leguas de esta laguna
-hicimos alto á las 6-1/2, en un pequeño monte de cardos sin aguada; pero
-advertidos por el indio baqueano, se habia cargado la que se pudo en la
-laguna anterior. Desde el momento de la salida hasta la parada llovió:
-se hicieron 6-1/4 leguas de jornada, que resultan en línea recta 5-3/4,
-desde los toldos del indio Antiguan hasta la parada.
-
-El terreno transitado en esta jornada era bastante húmedo y horizontal,
-sin ninguna diferencia de nivel: la tierra húmeda, negra y vegetal,
-abundante de plantas y flores: pastos cortos y buenos, leña de cardo
-bastante, la caza de ciervos, gamos, liebres y avestruces se
-multiplicaba á nuestra vista sobre el horizonte: la de mulitas, zorros,
-conejos, cuises, caranchos, peludos, zorrinos y perdíces, cubrian la
-campaña, y el viagero no encuentra otras especies sobre su marcha que
-esta prodigiosa multiplicidad, que en los desiertos sirve para el sosten
-de los transeuntes y de los indígenas. De los cueros beneficiados de
-zorrinos, zorros y liebres, forman grandes mantas, cuyo vello les sirve
-para abrigarse de los rigores del pais que habitan; los benefician de
-tal modo, que este artículo es apreciable en todas partes, y en los
-estrados se sirven de ellos. En su idioma los nominan _quillanqús_, y
-todos trabajan en este ramo, ya por su uso, ó ya para acopios que
-permutan á la frontera.
-
-El 19[64] á las 8 de la mañana, rompiendo la belada que cubria el campo,
-nos pusimos en marcha: transitando por un campo horizontal y quemado. A
-las 3-1/4 leguas del punto de salida, y con rumbo N 25° E, se encontró á
-la izquierda del camino como tres cuadras, una laguna de 600 varas de
-circunferencia; con barranca, agua regular, fondo barro y lama, dos y
-tres pies de profundidad, cubiertas sus riberas de mostaza y duraznillo.
-Aqui se cargó agua, porque mas adelante se nos advirtió que no se
-encontraria. A las 2-3/4 leguas de este punto con rumbo N 18° NE
-encontramos la huella ó camino que llevábamos á la ida. El objeto que se
-proponia el baqueano al tomar el antiguo camino, era pasar por el mismo
-paso de la sierra, y de allí dirigirnos á la Guardia del Monte. Nuestro
-objeto era ciertamente diferente: pasar la sierra por otro punto mas
-oriental y reconocerla, porque en este ya lo habiamos hecho. De aquí
-hubiesemos perdido mucho camino, si así lo hubiesemos querido efectuar,
-y no hubo otro remedio que seguir adelante. Desde el punto en que
-encontramos la huella, transitamos por ella 2-1/2 leguas, haciendo alto
-á las 5 de la tarde, por el mal estado de las cabalgaduras, fatigadas de
-la jornada.
-
-No se encontró agua en la parada, pero la habiamos cargada. A 2/3 de
-legua mas adelante de la parada, se encontraba un pequeño juncal, en
-donde la habiamos hecho á la ida, y cavado algunos posos igualmente.
-Hicimos de jornada 7-3/4 leguas, que en línea recta resultan 7-1/4.
-
-El terreno transitado era en partes tierra negra y blanda, y en otras
-dura y gredosa, y la mayor parte de esta clase, y quemado recientemente.
-Las mismas circunstancias del transitado en el dia anterior se
-reproducen en este, respecto á caza y pastos, con la diferencia de ser
-mas seco por su aproximacion á la sierra. Esta la vimos desde la parada.
-El mogote principal de Limahuida, ó _Sierra Amarilla_ demora de nuestra
-posicion al N 65° E. prolongando sus encadenamientos hasta el N 50° E.
-Los dos cerros llamados de la Comision del Sud, demoraban al N 35° E. La
-sierra del Curaco, al N 15° E, prolongando sus encadenamientos hasta el
-N 5° O.
-
-El 20[65] à las 8-1/4 horas rompimos la marcha por sobre la helada que
-cubria el campo: la cerrazon de la niebla impedia ver la sierra próxima.
-Partimos con rumbo NE, siguiendo la misma huella transitada: por ella
-hicimos 2-1/2 leguas de jornada, y á esta distancia la dejamos,
-siguiendo por el mismo rumbo á pasar por la abra de la sierra, á la
-derecha de los dos cerros, dejando la huella antes citada á la izquierda
-de ellos. A media legua de haberla abandonado, arribamos á una pequeña
-laguna llena de junco, la mayor parte seco: tenia alguna agua, la
-suficiente para que las cabalgaduras pudiesen refrigerarse, para seguir
-adelante y arribar al rio Barrancas, en su nacimiento en la Sierra de
-Limahuida, el que no distaba mucho de la laguna. Esta tenia como 700
-varas de circunferencia, y en un nivel igual al del terreno, cubierta de
-juncales y maciegas, y sin agua: era un terreno húmedo y tierra negra,
-blanda y vegetal: bastante leña de duraznillo y cardo se encontraba en
-sus alrededores.
-
-A las 12 seguimos la marcha con el mismo rumbo, y á las tres leguas
-arribamos à la ribera occidental del arroyo Barrancas, el que pasamos, é
-hicimos alto en la ribera opuesta para pasar allí la noche. El terreno
-transitado en la Jornada ha sido diferente en partes: las 2-1/2 leguas
-primeras, hasta la laguna descrita, fueron por un suelo blando, hùmedo,
-tierra gredosa y pastos cortos: las tres restantes mas próximas á la
-sierra, de calidad diferente, buenos pastos, terreno sòlido, tierra
-negra, dura y gredosa arenisca. En la primera distancia el terreno era
-horizontal, y en la segunda lleno de sinuosidades y diferencias de
-nivel, y muy seco. En el arroyo Barrancas no fueron descritas algunas
-observaciones que hemos hecho á nuestra vuelta.
-
-La premura del tiempo, cuando levantamos el plano de este parage, no nos
-permitiò dar algunos detalles particulares de él. En él se espresan sus
-vertientes, curso, sinuosidades, &c., &c. que fueron entonces
-determinadas. Ahora añadiremos una descripcion mas detallada.
-
-Nace de la parte occidental de la sierra Lima-huida, ò _Sierra
-Amarilla_, allá donde su ramificacion parece que se pierde en el
-desierto occidental. Una pequeña fuente es su orìgen, y esta se aumenta
-progresivamente hasta formar un cauce de seis á siete varas de ancho:
-corre desde su orígen de SO à NE, con corta diferencia, paralelamente à
-la ramificacion de la sierra de donde nace, serpenteando por sus faldas,
-y formando sinuosidades pintorescas en todo el curso, por un terreno
-bastante quebrado, al pié de los montes que forman el seno. Pasa entre
-barrancas de cuatro à ocho pies de altura, con algunas maciegas en sus
-bordes: su terreno duro, la tierra colorada y gredosa, pastos cortos y
-regulares, su agua esquisita, y cubierta de zarzas en su superficie, su
-profundidad 4-1/2 à 7 pies; su piso tosca y lama: no da vado en todo su
-curso, sino en ciertas partes conocidas por los indígenas transeuntes, y
-el punto principal es por donde lo efectuamos: la velocidad de sus aguas
-fuè reconocida: en 20" de tiempo recorria un cuerpo el espacio de 32
-pies, en una hora 96 pies; lo que equivale en 1^h à 5,760 pies ó 1920
-varas: su velocidad estaba, con muy corta diferencia, en la misma razon
-que las de los arroyos de la Sierra de la Ventana.
-
-La velocidad de las aguas de este arroyo, reconocida en su desembocadura
-al de las Flores, fuè calculada en 2,340 varas en una hora. Resulta,
-pues, una diferencia de la observada en su orìgen, de 420 varas menor
-que aquella, recorriendo en este punto 1,920 varas en una hora. Esta
-diferencia proviene de la mas ò menos diferencia de nivel de la
-superficie del terreno que recorre, y del caudal de aguas que se
-precipitan. Parecia natural que en su orìgen fuera mayor la velocidad
-del cuerpo arrojado en su superficie, pero el resultado demuestra lo
-contrario: es decir, que el nivel del terreno que mas abajo recorre,
-antes de su desembocadura, es mas elevado y de mas sinuosidad en su
-superficie.
-
-Este arroyo, por informaciones contestes de los baqueanos é indios, es
-el que se llama _Tapalquen_, que desagua en el arroyo de las Flores, y
-cuya desembocadura fué reconocida à nuestro paso por dicho arroyo,
-distante dos leguas al NE de él. La direccion de su curso es aquel mismo
-rumbo, y antes de desaguar en aquel arroyo se pierde en cañadas ò
-bañados, y en forma de tal desagua, transitando por anegadizos y grandes
-cañadas que se le unen, y forman un cauce estenso que aumenta
-considerablemente el de las Flores.
-
-Con estos datos, facil era determinarlo, y tener unas noticias bastante
-exactas desde su orígen hasta su desagüe. En la carta general se hallan
-determinados ambos estremos y lo reconocido, quedando la parte
-intermedia trazada, y que manifiesta no haberlo sido.
-
-Se nos aseguró que mas adelante se le unia otro arroyo, que nace de la
-parte elevada y mas oriental de la Sierra Amarilla, el que debiamos
-pasar al dia siguiente de la parada[66]. En la ribera de este arroyo
-demoraban los dos cerros llamados de la Comision, al ONO como una milla.
-El de la Sierra de Curacó al NO, prolongando sus ramificaciones hasta el
-NNO: el mogote, ó cerro principal de la Sierra Amarilla al ESE,
-estendiendose al SE y al NE un pequeño mogote, al que llaman los
-naturales Pichimauida, ò _Sierra Pequeña_.
-
-El 21[67] à las 8 nos pusimos en marcha con rumbo NE. La mañana estaba
-fria y cerrada. Con este rumbo costeamos el arroyo Barrancas, y
-determinamos sus diferentes sinuosidades, y demas detalles de su curso.
-A las 3-1/4 leguas que avanzamos, costeando el arroyo, encontramos con
-los mogotes de la sierra llamada Pichimahuida: pasamos, dejàndola á la
-derecha, como 1/2 cuadra por sus faldas. Los dos pequeños mogotes que la
-forman, y á cuyas faldas pasa el arroyo, son de figura irregular, y de
-poca elevacion: el primero tiene 115 pies de altura, y el segundo 157:
-el primero se halla con el segundo, enfilados ambos al NE: del uno al
-otro hay mas de 1,000 varas: ambos se unen por sus faldas, formando un
-arco cóncavo: el primero es accesible por todas partes, y tiene en su
-pequeña cima algunas piedras de gran magnitud, y por todas sus faldas
-esparcidas otras menores: el segundo es accesible por algunos puntos, y
-en los demas escabroso, y de un acceso muy dificil. En su cima ó meseta,
-como de 50 varas, de figura irregular, se encuentra agua, depósito de
-las lluvias que se conservan en una pequeña fuente: en toda su
-superficie, se encuentran igualmente piedras de mucha magnitud: en sus
-superficies no hay pastos: una sola yerba es la que cubre la de todos
-estos montes, asì como el de la Ventana, llamada _yerba de la piedra_,
-la que tiene algunas aplicaciones en la medicina.
-
-Desde las cimas ó alturas de ellos se disfruta una pintoresca
-perspectiva de todo el seno, y de las sierras. En el mismo paralelo de
-su situacion, se halla un pequeño morro á la ribera opuesta del arroyo,
-transitando este por medio de la pequeña sierra y de aquel: tiene de
-altura 29 pies, y todo él inaccesible, compuesto de piedra viva, que
-forma un torreon cilíndrico: el diametro de su base es casi igual al de
-su cùspide: tiene este 14 pies: dista del cauce del rio como 400 varas,
-situado en un terreno desnivelado y lleno de sinuosidades, las que
-fenecen à muy poca distancia de su plano: lo mismo sucede con
-Pichi-mahuida. De la cima del mogote principal de esta, demoraba la
-parte mas elevada de la de Lima-huida al SSE: los cerros de la Comision
-al OSO: la parte principal de la de Curaco al O. Desde esta altura se
-descubriò un mogote al ONO, en seguida de la parte mas boreal de esta
-ùltima sierra, bastante confusamente sobre el horizonte, al que los
-naturales dan el nombre del Cairù:[68] su elevacion no parecia exceder à
-las demas. A su pié se extiende la hermosa Laguna Blanca[69].
-
-En la falda de la Sierra Lima-huida se encontraron algunos cadáveres,
-medios enterrados, al parecer de indìgenas, y algunas otras sepulturas
-que demostraban la existencia de otros muchos. No pudimos averiguar, de
-los naturales que nos escoltaban, cual era el motivo de encontrarse allí
-aquellos cadáveres. Uno de ellos, bastante racional, nos informò, que
-hacia algun tiempo que aquellos cuerpos habian sido sepultados: que
-antes de la expedicion del año 21, cuando los naturales habitaban estas
-comarcas, era aquel lugar enterratorio de los indios, y que así habia
-quedado, habiendo sido abandonado por los poseedores de aquel pais, que
-de aquel modo honraban las cenizas de los que morian, preservando sus
-cadáveres de ser alimento de las fieras. La informacion no dejó de
-hacernos conocer un acto de humanidad, y una costumbre piadosa, á pesar
-de encontrarse en ellos varias otras que no debieran oirse sino con
-horror. Esta costumbre la conservan desde tiempos atras. En la Sierra de
-la Ventana, en una de sus concavidades intransitables, está uno de estos
-depósitos ó enterratorios: no lo vimos, ni tampoco sabiamos el lugar.
-
-Una legua mas adelante de la Sierra Pichima-huida, con el mismo rumbo,
-hicimos alto en la ribera del arroyo que costeabamos, á 4-1/4 leguas de
-la salida, con objeto de descansar y seguir adelante.
-
-A las 2-1/2 de la tarde seguimos con el mismo rumbo, y á 1-1/2 leguas
-encontramos una cañada, que corriendo de SE á NO, desagua en el arroyo
-al cabo de cuatro á cinco cuadras de curso con un cauce pequeño. A 1/2
-legua en seguida se encontrò sobre la costa del arroyo una laguna de
-6,000 varas de circunferencia; buena agua, llena de junco, su nivel el
-del terreno: accesible por todas partes, y en un terreno húmedo: su
-profundidad no excedia de cuatro à seis pies, su fondo lama y barro,
-alguna leña en sus alrededores y buenos pastizales. A media legua, en
-seguida, se encontró un juncal de las mismas calidades que el anterior,
-y de igual magnitud. De este, à media legua adelante, hicimos alto en la
-costa del arroyo, y con el mismo rumbo, con objeto de pasar allì la
-noche. Se hicieron 7-1/2 leguas de jornada en línea recta.
-
-Las calidades del terreno transitado han sido diferentes. En la
-distancia, desde el punto de salida hasta la Sierra Pichi-mahuida, es de
-una calidad semejante al descrito anteriormente: desnivelado y duro,
-tierra gredosa y seca, pastos cortos y regulares. En la otra, desde la
-pequeña sierra hasta la parada, fuè diferente: pastos cortos y
-regulares, tierra negra, blanda y húmeda, terreno horizontal y sin
-sinuosidades, húmedo y muy blando. En tiempo de aguas debe ser un bañado
-intransitable. El arroyo no forma barrancas, y su nivel es igual al del
-terreno. Sus aguas salen de su centro, y se esparcen por la campiña.
-
-Al fin de la jornada vimos sobre el horizonte, cuando se hallaba mas
-despejado, un mogote que demoraba à mucha distancia y mas allá de la
-Sierra Lima-huida, en donde se pierde su ramificacion en el oriente, y
-parece que se acaba la cadena de sierras, que forman una abra con este
-otro monte elevado. Demoraba al S de la parada: los naturales la nombran
-Sierra de Huellucalel, y se nos asegura, (á mas de haberla reconocido un
-sugeto respetable) que el Arroyo Azul nace de este morro, corriendo
-paralelamente al nombrado Torralñelu, Chapaleofù y Tandil, reconocidos
-en la expedicion que se efectuó el año 20.
-
-Todos corren de este modo, hasta sepultarse en el vasto bañado ò estero
-que, paralelamente al curso del Salado, se forma al sud, à 16 y 20
-leguas de distancia.
-
-El 22[70] nos pusimos en marcha à las 9-1/2 de la mañana, à pesar de la
-densa niebla que cubria el horizonte. Abrimos la jornada con rumbo NE,
-costeando siempre el arroyo Barrancas. A 2-1/2 leguas con este rumbo
-encontramos tres lagunas de diferentes magnitudes: la primera de las
-tres formaba un triángulo rectàngulo, unidas por un bañado: su agua
-salobre, llena de junco, accesible por varias partes: cuatro y cinco
-pies de profundidad: su fondo lama y barro: alguna leña de duraznillo en
-sus alrededores: situadas en un terreno hùmedo, ó mas bien bañado:
-crecidas maciegas las rodean.
-
-La mayor, que forma el vertice del triàngulo, y que se halla à la
-derecha del camino, tiene 450 varas de circunferencia, las otras dos,
-situadas à la izquierda, son de 360 á 380 varas. Su nivel es el del
-terreno. Distan unas de otras de 1-1/2 á 2 cuadras, encadenadas por
-algunas fuentes de buena agua. A la media legua mas adelante se encontró
-otra de 400 varas de circunferencia, y con las mismas calidades que las
-anteriores, sin ninguna diferencia. A 1/4 de legua mas adelante, y con
-el rumbo anterior, apartàndonos mas de dos millas del arroyo que
-costeábamos, encontramos otro que parecia unírsele á muy poca distancia.
-
-Mientras la comitiva de la Comision seguia adelante, nos dirigimos
-siguiendo su curso al S, à averiguar si era positivo que sus vertientes
-se hallaban en la Sierra Amarilla, en la parte mas oriental de ella.
-Reconocimos 3-1/2 leguas, no quedando duda de su orìgen, comprobándose
-las noticias que el indio baqueano nos aseguró. Retrocedimos por la
-misma ribera al N para reconocer su desagüe. En efecto, 1-1/4 leguas del
-paso, siguiendo su curso al N 5° NE, se encontrò en el arroyo, aumentado
-considerablemente su cauce. A este arroyo se le dá el nombre de
-_Quelro-leufú_, (ó arroyo pantanoso), corre de S 5° SO à N 5° NE, su
-agua buena, su nivel el del terreno, serpenteando en forma de cañada,
-sin barrancas: la latitud de su cauce ocho á diez varas, su profundidad
-cuatro à cinco pies, sus riberas cubiertas de una maciega, su fondo
-barro y alguna zarza, en su paso pantanoso y no accesible; por esta
-razon en otros puntos la velocidad de su corriente se encontrò menor que
-la del anterior: en 20" de tiempo recorriò un cuerpo el espacio de 25
-pies, cuando el otro en igual tiempo recorrió 32 pies, hallàndose sus
-velocidades en la razon de 5 à 4 comparativamente. El terreno por donde
-corre es mas bien un bañado: à nuestro trànsito, à pesar de la seca que
-habia agotado las lagunas de todo el pais, las costas de este arroyo
-eran intransitables: terreno hùmedo y blando, tierra negra y pantanosa:
-su cauce aumenta el descrito anteriormente: ambos, desde su punto de
-union, forman el rio conocido con el nombre de _Tapalquen_, que desagua
-en el de las Flores, cuya desembocadura, como hemos dicho, fuè
-reconocida al paso por dicho arroyo.
-
-A dos leguas del paso del arroyo, se hizo en la márgen de una cañada,
-con el objeto de pasar allí la noche: desde el arroyo viramos al E 25°
-NE: à cuatro cuadras del paso con este rumbo se encontró el camino que
-desde aquel comienza para la Guardia del Monte, trillado y frecuentado
-por los indígenas en su tràfico à esta guardia y otras mas al sud. Se
-hicieron seis leguas de jornada, y en línea recta 5-3/4, por un campo
-malísimo desde el punto de salida. La seca de la estacion nos favorecia,
-de lo contrario era intransitable este terreno con carruages. La tierra
-ó barro (porque todo era con corta diferencia un bañado) negro, á 1/4 de
-profundidad se encontraba greda: los pastos cortos y malos; en parte se
-encontraban maciegas elevadas, como en las orillas del arroyo, cañadas
-&c. En la cañada donde hicimos alto, pasaban los pajonales de dos varas
-en sus orillas: tenia siete á nueve varas de ancho, y su cauce, de
-cuatro á cinco pies de profundidad, sucio y pantanoso. Su curso de ESE
-ONO manifestaba desaguar en el arroyo Tapalquen, y en efecto reconocido,
-siguiendo su curso al ONO, encontramos el arroyo y su desembocadura: sus
-riberas eran intransitables por los pajonales y pantanos.
-
-Los indios que los diferentes caciques prometieron, se nos reunieron en
-los dias anteriores de marcha, llevando un acompañamiento lucido. El
-capitan _cona_ lo hizo hasta la sierra de Lima-huida, y de alli se
-retirò à su casa con demostraciones de agradecimiento y cariño hacia la
-Comision.
-
-El 23[71] à las 8 de la mañana nos pusimos en marcha por el camino
-encontrado. A dos leguas con rumbo E 25° NE, se abandonò el camino que
-habiamos encontrado: la razon que dió el indio baqueano para ello fué,
-que por dicha camino se hallaban muy malos pasos para los carruages, y
-que daba algunas vueltas, lo que nos haria retardar el viage, y
-peligrarian los rodados. Abandonado el camino viramos al E 55° N, y à
-1-3/4 leguas de haber cortado el campo por elevados pastizales que
-dificultaban abrir la huella, y al mismo tiempo fatigaban à las bestias
-de tiro, encontramos una cañada de seis à siete varas de latitud, llena
-de agua y con tres à cuatro pies de profundidad, sucia y cubierta de
-maciegas en sus bordes: corria E SE à ONO: su origen se hallaba á una
-milla al primer rumbo. Formaba de unos juncales ó bañado, que se
-estendia por toda la pampa y la hacian intransitable: su desague lo
-hallamos á tres millas al 2' rumbo, bañado inaccesible, lleno de
-juncales y pajonales, que presentaba la perspectiva de un abismo en
-donde se sepultaba todo el que osaba abordarlo. El se esparcia por toda
-la campaña, y se comunicaba con el opuesto por la cañada, la que costò
-gran trabajo abordarla por sus pantanos. Siguiendo el mismo rumbo y á
-1-1/4 leguas encontramos otra de las mismas calidades que la anterior,
-corriendo paralelamente á ella: se formaba á cuatro cuadras de su paso,
-à la derecha de un pequeño bañado, y entra, à media cuadra del mismo á
-la izquierda, en una laguna de seis à siete cuadras de circunferencia;
-llena de junco, mala agua, lo mismo que toda la de las cañadas, è
-inaccesible por todas partes. Una legua mas adelante, transitando por un
-albardon, y con rumbo NE, encontramos una cañada con bastante agua,
-corrida paralelamente y al mismo rumbo que las anteriores; su latitud
-excedia de siete varas; su origen provenia de un gran bañado, que
-costeàbamos, à nuestra derecha, como media legua, y al parecer sin
-límites, formando lagunas y cañadas como todas las que hemos pasado, que
-desaguan en otro gran bañado que corria paralelamente al de la derecha,
-formando un encadenamiento de lagunas y juncales sin interrupcion. El
-camino pasaba por un albardon, como una milla de distancia entre ambos.
-A tres cuartos de legua, con el mismo rumbo y por el mismo albardon, se
-encontró una laguna, á la derecha del camino como una cuadra; su
-circunferencia 1000 varas, llena de junco, buena agua, accesible por
-todas partes; cinco à seis pies de fondo, con barro y lama; su nivel el
-del terreno, alguna leña en su circunferencia: en sus alrededores buenos
-pastizales y cortos en partes.
-
-Aqui se hizo alto á las 5-1/2 de la tarde, á las 7-1/2 leguas de
-jornada, 6-3/4 en linea recta, por un campo lleno de agua, ò mas bien mi
-bañado, excepto las dos últimas leguas de la jornada, en que se encontrò
-el albardon ya indicado. Los pastos cortos y buenos, largos en las
-riberas de las cañadas y bañados: tierra ó barro negro: á la media vara
-de profundidad gredoso. Este terreno en la estacion de las aguas seria
-peligroso transitarlo: en la que no lo era, y aun reinando una seca
-general que habia agotado todo el desierto, en esta parte se encontraba
-en abundancia: en los diferentes malos pasos que nos presentò, costó
-vencer sus obstáculos.
-
-En esta altura se despacharon todas las comunicaciones pendientes, que
-aun no se habian remitido, desde el número 1 hasta el nùmero 5, que era
-el de remision y de la posicion en que nos hallabamos en aquella fecha.
-Un indio intérprete, que pasaba con una partida de comercio, y un
-miliciano de nuestra comitiva, eran los conductores.
-
-El 24[72] á las 7-1/2 de la mañana nos pusimos en marcha, con rumbo NE
-5° E por diferente terreno que el anterior, por el mismo albardon, pero
-mas firme y seco. A los tres cuartos de legua de trànsito, se
-encontraron à la izquierda del camino como á media cuadra, dos juncales
-con buena agua: el primero, mayor de 500 varas de circunferencia, era
-accesible: profundidad cuatro à cinco pies, fondo barro y lama, y su
-nivel el del terreno; el segundo de 200 varas, de las mismas calidades
-que el anterior. A media legua mas adelante se encontró un pozo de
-cuatro varas de diàmetro, á una cuadra del camino, con buena agua, y de
-una profundidad de cuatro à cinco varas; en sus cercanias se encontraba
-leña de duraznillo y cardo. El parecia obra de los transeuntes que paran
-en un lugar cualquiera de la marcha, para descansar de las jornadas.
-
-A una legua mas adelante de este pozo se encontraron dos lagunas,
-separadas del camino como dos cuadras, y una de otra 100 á 150 varas: la
-primera de 350 varas de circunferencia; la segunda de 220 varas, ambas
-pantanosas; la mayor un poco menos que la segunda; las dos de regular
-agua, la segunda llena de junco, la primera lìmpia, ambas de cinco à
-seis pies de profundidad: fondo lama y barro; y abundantes de leña en la
-campaña adyacente, como generalmente se encuentra en toda la planicie en
-abundancia. A 1/2 legua adelante hicimos alto, para que refrigerasen las
-cabalgaduras, en la màrgen de un juncal á la izquierda del camino como
-1/2 cuadra de él: su circunferencia pasaba de 280 varas, sucio, pero de
-buena agua, accesible y de un nivel igual al del terreno: de tres à
-cuatro pies de agua, fondo lama y barro. A la una de la tarde seguimos
-la marcha con el mismo rumbo, y á una milla que avanzamos, encontramos
-una laguna á la izquierda del camino, como un 1/4 de cuadra de 900 à 950
-varas de circunferencia: límpia, buena agua, fondo barro y tosca, de
-cuatro à seis pies de profundidad, sin maciegas, algunas barrancas de
-1-1/2 pies, con elevados pastizales en sus bordes. Avanzando con el
-rumbo de la salida, hicimos alto en la ribera de un juncal, tres leguas
-de la laguna anterior, à las cinco de la tarde, para pasar allí la
-noche. El juncal tenia buena agua, como de 260 varas de circunferencia,
-sin barrancas, pantanoso pero accesible y limpio; bastante leña en sus
-alrededores y buenos pastizales elevados, y situados en un terrano duro
-y seco. Se hicieron 8-1/2 leguas de jornada y 8 solamente segun el
-càlculo, por las pequeñas, sinuosidades del camino que encontramos
-segunda vez.
-
-El terreno transitado ha sido mejor que el del dia anterior: desde la
-salida, las tres primeras leguas fué por un albardon seco, duro y buenos
-pastos, tierra negra y blanda, nivelado y elevado sobre el terreno de
-los flancos: á una milla á ambos rumbos se encontraba una planicie de
-nivel mas inferior, que se estendia por todo el cuadrante y camino por
-el rumbo opuesto: ambos bañados inaccesibles por todas partes. Desde las
-primeras lagunas hasta la segunda varió un poco la tierra: negra, humeda
-y gredosa, menos firme el piso, blando y algo desnivelado, pastos cortos
-y regulares, pocas maciegas, pero elevados pajonales en la ribera de las
-lagunas. El resto del campo hasta la parada era de la especie de la
-primera parte, pero siempre á nuestros flancos los bañados. Este es el
-gran estero que casi paralelamente al Salado corre mas adelante: en él
-desaguan todos los arroyos que descienden de la sierra, menos los
-últimos descubiertos que lo verifican en las Flores. Este gran bañado se
-extiende hasta las costas del mar, formando bañados, cañadas, arroyos,
-lagos, &c., á una distancia casi constante del Salado al sud: como se ha
-expresado anteriormente, su orígen es desde el arroyo Quetro-leufú, y su
-desague en los montes de la costa del sud.
-
-El 25[73] á las 7 de la mañana, rompimos la marcha disfrutando de su
-serenidad. Con rumbo NE abrimos la jornada, y con él á dos leguas que
-anduvimos se encontró una laguna de 270 varas de circunferencia: agua
-regular, accesible por todas partes, fondo barro y lama, cinco á seis
-pies de agua, límpia con bastante leña, y buenos pastos en sus
-alrededores. Una y media legua mas adelante se encontró otra á la
-derecha del camino, de 290 varas de circunferencia, y de las mismas
-calidades que la anterior. Un 1/4 de legua en seguida otra á la derecha
-del camino de 200 varas de circunferencia, y de las mismas calidades que
-las anteriores. En frente y en la misma latitud, á la izquiera del
-camino, se halla otra laguna como de 690 pies de circunferencia, buena
-agua, las demas calidades que las descritas: un 1/4 de legua en seguida:
-otro juncal á la derecha de 380 varas de circunferencia, sucio é
-inaccesible: buena agua y con bastante leña. Todas estas lagunas y
-juncales en su nivel igual, y situados en terreno húmedo y blando.
-Avanzando una legua, encontramos con el mismo rumbo otra laguna hermosa
-y de figura regular, de 700 á 800 varas de circunferencia, rica agua, de
-cuatro á cinco pies de cauce: arena y tosca su piso: límpia y sin
-maciegas. En la misma latitud y á la derecha del camino, se halla un
-juncal casi seco de 400 varas the circunferencia, y en el mismo nivel
-que el terreno.
-
-A una legua mas adelante se hizo alto, en la ribera de otro juncal, para
-que refrigerasen las bestias y seguir la marcha, distante 5-1/4 leguas
-de la salida: tenia buena agua, límpio, bastante pantanoso: de 300 varas
-de circunferencia, y de tres pies de fondo.
-
-A las 2-1/2 de la tarde seguimos la jornada, y á una legua con rumbo N
-38° NE encontramos el arroyo nombrado de Romero, por llamarse así su
-descubridor: lo pasamos á cuatro cuadras de sus vertientes, corre de S á
-N, y desagua en el rio las Flores siguiendo el segundo rumbo: fueron
-reconocidas en el momento sus vertientes: ellas quedaban á la distancia
-que hemos dicho: tenian su orígen en el gran bañado que costeábamos: se
-formaban de cuatro lagunas que originaba aquel, unidas por el mismo
-bañado: cada una tenia 250 á 260 varas de circunferencia. Todas
-encierran un espacio de 1,000 y mas varas de circunferencia:
-inaccesibles por todas partes: buenas aguas, llenas de juncales y
-pajonales: de ellas nacen cuatro fuentes cristalinas que se unen á 50
-varas, y forman el pequeño cauce del arroyo: este se aumenta
-progesivamente, y á media legua de su orígen forma uno de 20 varas. En
-su paso no excedia de cinco varas; su agua delicada: su piso barro y
-concha: su profundidad cinco y nueve pies en todo su curso reconocido.
-En su ribera se encuentra una prodigiosa cantidad de caracoles y
-conchas, que forman una perspectiva deliciosa: aumentándose su cauce, se
-aumenta su latitud; y sus pajonales y maciegas elevadas que le bordean,
-lo hacen impracticable. A media legua de su paso, siguiendo su curso al
-N, no dá vado, y su tránsito es peligroso por los pajonales, y el cauce
-pantanoso y considerable; á mas del enjambre de leopardos y tigres que
-habitan sus riberas: corre por un campo, como hemos dicho, húmedo é
-inaccesible: no forma barrancas: su agua algo colorada, pero buena. La
-velocidad de su corriente se encontró que en 30" de tiempo recorriò un
-cuerpo el espacio de 40 pies, y en 1' 80, ó 26 varas y 1/2. En el paso,
-al sud reconocimos sus vertientes, como lo hemos explicado: al N
-reconocimos dos leguas, á pesar de lo peligroso que era este
-reconocimiento. El desague en las Flores á cinco leguas de su orígen, y
-à tres leguas de la desembocadura de este en el Salado, siguiendo su
-curso al SO.
-
-A 1/2 legua del paso, con rumbo N 28° NE, encontramos tres juncales,
-pasando el camino por medio de ellos; dos á la derecha, y uno á la
-izquierda: sus ámbitos eran iguales con corta diferencia: no excedian de
-500 varas cada uno: inaccesibles y de buena agua. A 1/2 legua en
-seguida, transitando por un bañado, aunque bastante seco, encontramos
-con un cañadon pantanoso, formado del gran bañado, á 1/4 de legua del
-camino, y que se pierde en el otro á 1/2 milla á la izquierda: algunos
-juncales son su orígen, confundidos con el bañado, y otros á la
-izquierda son su depósito. El cauce de la cañada era de 4 á 6 varas,
-pantanoso, sucio y lleno de maciega, con 2-1/2 á 3 pies de agua. A una
-legua de esta se halló otra de las mismas calidades, formada por el
-mismo bañado, y que desagua en el opuesto.
-
-Facilitado el paso con algun trabajo, hicimos alto en la ribera opuesta
-á las 5 de la tarde, y á ocho leguas de jornada, ó á 7-1/2 en línea
-recta.
-
-El terreno transitado al principio de la jornada ha sido en partes duro,
-y de una tierra negra y sólida con pastos quemados: el resto un bañado
-continuo, con algunos cortos retazos de albardon, pastos quemados en
-partes, y elevadas maciegas y pastizales en el bañado, lagunas y
-cañadas.
-
-En la parada encontramos un baqueano de la Guardia del Monte, que con
-una partida de paisanos habia salido á la caza de nutrias en las
-lagunas. El baqueano prometió guiarnos al dia siguiente hasta la
-Guardia, porque dijo que se encontraban malos pasos en el resto de la
-jornada para arribar á ella.
-
-El 26[74] à las 7 empezamos á caminar con direccion al Salado, que segun
-el baqueano no distaba mucho del punto de salida. Con rumbo N 10° NE
-rompimos la marcha, y á 1/2 legua encontramos un bañado ó cañadon que
-atravesaba el camino, formado del bañado de la derecha: desaguaba á la
-izquierda, ambos distaban una milla ó menos del camino. A 1-3/4 leguas,
-con el mismo rumbo, encontramos una laguna á la izquierda del camino,
-limpia, de buena agua, y de 400 varas de circunferencia, de 2 á 4 pies
-de cauce. A una legua en seguida, entramos en un gran bañado, obra del
-principal. Transitamos por agua mas de una legua, á la derecha
-encontramos grandes juncales, y á la izquierda lo mismo. En este bañado
-se volcó un carruage, y fué menester parar para levantarlo.
-
-Desde este punto, cuatro leguas hácia el Salado, fué constantemente por
-bañados, con mas ó menos aguas y lagunas, que en ambos flancos formaba
-el estero principal. Seguimos por agua, y á las 5 de la tarde arribamos
-al Salado, despues de fatigas y trabajos que en esta jornada tuvímos. El
-paso lo ejecutamos con alguna dificultad, por lo pantanoso de él: tenia
-de ancho de 50 á 70 varas; su profundidad de 4 á 5 pies: á nuestra
-izquierda del paso formaba la gran laguna, llamada de las Flores. El rio
-forma aquí un golfo, y sale en seguida formando un cauce al E.
-
-Del paso, á media legua á la izquierda, se halla este depósito que se
-estiende por toda la campaña: tiene mas de 3-1/2 millas de
-circunferencia, y su profundidad y demas cualidades no pudieron
-reconocerse por ser ya tarde. En la ribera opuesta hicimos alto para
-continuar al dia siguiente hasta la Guardia, cuyas poblaciones ya se
-distinguian.
-
-En efecto el 27[75] nos pusimos en marcha, con rumbo N 5° NE hasta la
-Guardia, á la que arribamos con este rumbo, distante cinco leguas del
-paso del rio, transitando por diferente terreno que el anterior, y por
-entre las poblaciones de ganaderia y labranza, que cubrian la campaña,
-cuyos pobladores salian á recibirnos. Las autoridades y demas personas
-de la Guardia nos recibieron del mismo modo, y nos hospedaron á medida
-de nuestro deseo.
-
-El 28 se pasó oficio de nuestra llegada al Gobierno, debiendo marchar al
-dia siguiente. El oficial ingeniero, durante este dia de parada, tuvo
-proporcion de poner en órden sus trabajos, para arribar con todo pronto
-á la capital para su presentacion al Gobierno, y para que viese el fruto
-de una comision peligrosa, en que si no consiguió entablar una paz como
-se deseaba, consiguió llenar su objeto principal, por el que anhelaban
-los amantes de las ciencias y de la prosperidad del pais.
-
-El 29 permanecimos en la misma Guardia. El 30 salimos para la capital, y
-el 1.º de Junio arribamos á ella.
-
-La Comision del sud concluye el cuadro de sus observaciones, habiéndolo
-presentado con toda la exactítud que ha estado al alcance de la esfera
-limitada de sus conocimientos. Al encargarsele de esta delicada y
-peligrosa comision, veia los inconvenientes que en ella habia para
-llenar los objetos que la autoridad se habia propuesto. Sin embargo, se
-lisonjea de haber cumplido con el deber que se le impuso, dando á
-conocer un pais inculto, desierto, y muy poco recorrído por los
-víageros; que por su situacion geográfica, y las bellezas de su suelo,
-está destinada á formar un apendice importante al territorio de la
-provincia. Cuando se desarrollen sus fuerzas, y se llegue á subordinar
-las hordas salvages que amagan ahora nuestras poblaciones, entonces
-estos campos yermos é incultos, se cubrirán de establecimientos que
-ensancharán los límites de nuestra provincia. Un clima benigno, un suelo
-feraz y extenso convidarán al hombre industrioso, y le retribuirán con
-usura sus sacrificios y trabajos. Talvez no sea distante la época de
-este gran paso en la carrera de nuestros adelantos! Solo así conseguirá
-el pais afianzar sus propiedades, estableciendo una línea permanente,
-que las defienda de los amagos del enemigo infiel.
-
-La Comision, al emprender sus trabajos, advirtió la falta de
-instrumentos para las operaciones fisicas y astronómicas, aunque para
-las de geodesia, se les dieron los que pudieron proporcionarse. Uno solo
-destinado á la práctica de estas complicadas operaciones, no podia
-llenar todos los objetos que se ofrecian á un tiempo. Los
-reconocimientos de esta naturaleza se fundan en los observaciones
-matemáticas y fisicas, y en sus descripciones debian ligarse ambos
-ramos. Mientras que se conseguia efectuar una observacion astronómica, ó
-una operacion geodésica, no se ponia atencion á la temperatura, ni se
-median las alturas barométricas por falta de instrumentos. Teniamos por
-consiguiente que dejar este vacío en el cuadro de las observaciones, y
-contraernos á la calidad de las aguas, tierras, pastos y demas
-producciones: y á estos detalles importantes sobre la naturaleza del
-terreno, procurábamos agregar otros estadísticos, combinando las
-noticias é indagaciones con el cálculo: llenando por último la série de
-nuestras observaciones, con los actos de la Comision en sus relaciones
-con las tribus contratantes.
-
-La precipitacion con que se procuraron los instrumentos á nuestra
-partida, y la ninguna esperanza de hallar los necesarios para las
-observaciones en los distintos ramos que abrazaba la esfera de trabajos
-que debiamos emprender, nos hizo salir sin este auxilio preciso para
-adquirir los conocimientos fisicos de aquel territorio. Los que
-conseguimos, fueron proporcionados por el departamento de ciencias
-exactas, y apenas bastaban para las operaciones geodésicas. La Comision
-se procuró unos cuantos mas para las observaciones
-astronómicas:--operaciones indispensables, para determinar la verdadera
-situacion de los puntos mas interesantes, que sobre la marcha se
-encontraban, y de otros muchos que se reconocieron: principalmente en el
-paso de la primera cadena de sierras, y en los trabajos que se
-emprendieron en la segunda. Los de geodesía fueron de suma utilidad para
-el levantamiento de los planos que merecian la atencion de detallarse, y
-para las operaciones ulteriores que se efectuasen. Sirvieron al mismo
-tiempo para determinar la altura de los cerros principales de ambas
-cadenas.
-
-Concluida y ordenada la sèrie de nuestros trabajos, cotejamos los viages
-que por distintos rumbos habian practicado algunos facultativos, á mas
-de los descubrimientos que se hicieron en la expedicion del año 20. Los
-viages de la costa Patagónica; las observaciones astronómicas hechas en
-el interior de la provincia, en sus poblaciones principales, y en la
-costa oriental y occidental del rio de la Plata, y otros muchos
-reconocimientos modernos, con los mas exactos de la provincia, fueron
-consultados para la formacion de un mapa general, hasta el
-establecimiento del Rio Negro en la costa Patagónica, y el interior del
-pais del sud habitado por los bárbaros; el que tuvimos el honor de
-presentar á la autoridad, como el primer monumento de esta naturaleza
-hecho en el pais, y como el fruto de nuestra asidua contraccion, que
-podia servir de base á un trabajo mas formal sobre nuestra geografia;
-consiguiendo por este medio esparcir la luz sobre los ulteriores
-proyectos de invasion en el desierto.--Introducir una luz, digimos,
-porque estamos firmemente convencidos de que sin estos preliminares todo
-será efimero, y su ejecucion acarreará talvez funestos resultados á la
-causa general, si se acometiese una empresa en un territorio no
-conocido. Recórrase la carta de aquel país, que hemos presentado,
-cotèjese con las que hemos tenido á la vista, búsquense las que existen,
-y se verá la notable diferencia entre la primera y las otras.
-
-La primera cadena de los Andes, que corre mas de 50 leguas al NO desde
-el cerro del Volcan, en la costa del Atlántico, atraviesa la vasta
-pampa, hasta el paralelo de la Guardia Lujan. La segunda, desde el cerro
-de la Ventana, á 22 leguas del Ocèano, en la altura de la Bahia Blanca,
-corre paralelamente á la primera, á 60 leguas de distancia, hasta la
-vista de la laguna de Salinas, y atraviesa el desierto por mas de 25
-leguas. Ni una ni otra se encuentran en las cartas anteriores; y si se
-ignora hasta este grado la geografia de aquel pais, ¿á qué aventurarnos
-á grandes operaciones?
-
-No es estraño que se haya hablado y escrito tanto sobre un proyecto de
-línea de defensa permanente: creemos que los que lo han hecho, al abrir
-la carta desistirán de las ideas que tenian entonces. Sobre esta materia
-existen infinitos dictámenes con opiniones encontradas, que no sirven
-mas que para aumentar la confusion. La casualidad nos condujo por la
-parte mas importante de reconocer. ¡Feliz casualidad! Ella nos ha
-proporcionado determinar con la exactitud posible los límites de
-aquellas cadenas en el occidente, sin dejar de reconocer con certeza su
-ramificacion al oriente.
-
-El Gobierno, deseoso de poner una barrera á las continuas incursiones de
-los bárbaros, premedita el establecimiento de una línea de defensa
-pemanente, establecida bajo la proteccion de un cuerpo respetable, que
-opere, mientras se efectuan los trabajos previos de aquellos
-establecimientos. Con la carta geográfica en la mano no será dificil
-hacerlo con acierto, y eligir la posicion mas ventajosa, llevando por
-máxima en la eleccion "que la línea de defensa mas corta abrace y guarde
-la mayor estension de terreno posible." Las ventajas que resultan de
-esta combinacion no es menester detallarlas. Si á esto se añade la buena
-calidad del terreno que se ocupe, no habrá mas que desear en el pais
-donde se establesca. Todo proyecto que no lleve por base este principio,
-solo originará males y pérdidas.
-
-Se trata de custodiar las propiedades de nuestra campaña del sud y
-oeste, y de dar mayor extension á la provincia, imposibilitando las
-invasiones de los bárbaros, sin dejar impune su arrojo. Esto consagra
-dos principios: el primero, la buena eleccion de una línea que llene
-aquel objeto, y el segundo, la organizacion de una fuerza suficiente. Si
-nos contraemos al primero, podemos asegurar que se llena el fin
-principal en la empresa que se propone. Si á lo segundo, no podremos
-garantir el resultado, porque ignoramos la fuerza veterana con que se
-cuenta para la custodia y defensa de la línea.
-
-Todos los proyectos, repetimos, han sido cimentados en nociones erróneas
-del terreno, y con relacion á él vemos trazadas líneas de defensa, que
-lejos de defendernos, son incapaces de evitar la ruina de las
-poblaciones que se situen á su abrigo. Otros, por su estension y el poco
-terreno que avanzan, hacen improductiva esta empresa.
-
-Ya es tiempo que se obre en grande, y con mayor utilidad era beneficio
-del pais: consultar la seguridad de las propiedades, y el
-engrandecimiento del territorio, es á lo que se debe propender. Se
-pueden proyectar líneas de defensa que concilian ambas cosas; pero es
-menester que el esfuerzo que se haga corresponda á los recursos de que
-pueda disponer la provincia. Todo lo que salga de esta esfera presentará
-graves inconvenientes en su egecucion.
-
-Las operaciones militares, que se emprendan con este objeto, deben
-llevar por base los mismos principios. El establecimiento de la linea de
-defensa, es en lo que se ocupa la autoridad, y es la obra por que clama
-la campaña, y los que representan la riqueza del pais. El Gobierno
-sabemos se prepara para la ejecucion de sus premeditados planes. Estos
-no deben ocultarse á los hombres pensadores, y que aman la felicidad de
-su suelo. Si fuesen secretos, desmentirian la liberalidad con que el
-Gobierno abrió su marcha pública, y la confianza que los ciudadanos
-depositaron en sus manos. La Comision, lejos de impugnarlos, hará
-conocer la justicia con que hace sus observaciones. Ella no se atreveria
-á hacerlo, si un conocimiento práctico del teatro de las operaciones no
-le hubieran persuadido de que podia vertir sus opiniones sin contrariar
-las miras de la autoridad, y mas bien segundándolas. No hará mas que
-indicar el metodo que en su ejecucion debe observarse, conciliando todos
-los principios anexos á ella:--es decir, la situacion que debe ocupar la
-nueva línea de frontera. Marchando de acuerdo con el proyecto
-analizaremos los principios fundamentales en que estriba, para que no se
-frustren los esfuerzos de un Gobierno que arrancó al pais del estado
-ruinoso á que lo condugeron las pasiones.
-
-El obgeto principal que se propone el Gobierno, en la abertura de la
-próxima, campaña, es la formacion de dos fuertes ó poblaciones
-fortificadas: el primero en la Sierra del Volcan, y el segundo en las
-faldas del Tandil. Ignoramos cual sea la prolongacion de la linea que
-debe servir de base á estos establecimientos. Estas poblaciones son
-precisamente los puntos fundamentales mas adecuados, mas útiles y mas
-hermosos que se pueden elegir para la formacion de un camino militar,
-que abra la comunicacion con el establecimiento en el Rio Negro, y
-sirvan de bases á una linea defensira, ó de frontera.
-
-Establecidos estos fuertes, y el centro de los recursos en ellos para
-las operaciones ulteriores, la linea de defensa continuará prolongándose
-sucesivamente y sin dificultades. Mas ignoramos cual es el rumbo y el
-terreno que ocupe, ó si se reduce solamente á un camino militar. Creemos
-que este debería formar un objeto secundario. La Comision está
-persuadida de que con los últimos descubrimientos que ha hecho en su
-viaje, puede aventurarse á detallar los puntos de la fortificacion
-permanente. Desde el cerro del Volcan, origen de la cadena de sierras
-que atraviesan la pampa al NO, y corren mas de 50 leguas hasta el
-paralelo de la Guardia de Lujan, concluyendo en el cerro llamado Cairú,
-el terreno presenta una barrera que, guarnecida con algunas
-fortificaciones, aumentaria el territorio de la Provincia con mas de
-2000 leguas cuadradas, y custodiaria toda la frontera hasta el paralelo
-de aquella guardia, y aun la de Rojas.
-
-Elegidos en la cadena de estas posiciones interesantes, los mas propios
-para el establecimiento de estos fuertes, arribariamos hasta el Cairú,
-cerro el mas occidental y límite de la sierra, donde es de indispensable
-necesidad la construccion de un gran fuerte. La razon es, porque una
-fuerza disponible en este punto, impediria las incursiones continuas que
-los Ranqueles hacen á la frontera del O, y cubriria el importante camino
-de Salinas, distante siete leguas al NO, por donde transitan los
-invasores.
-
-Las fortificaciones que deben ocupar la cadena de sierras desde el
-Volcan, creemos que deberian ser seis. La primera, en donde se piensa
-establecer la del Volcan: la segunda en el arroyo Torrolñelú en la
-Sierra del Tandil: la tercera en el Arroyo Azul, en la Sierra de la
-Tinta: la cuarta en la abra de la Sierra Huellucalel: la quinta en el
-Arroyo Barrancas, en la abra de la Sierra Amarilla y Curacó; y la sexta
-en la ribera del Rio las Flores, en el cerro Cairú. La primera posicion
-es un elevado cerro con algunos encadenamientos, que á poca distancia al
-E se pierden en una grande abra, vertiendo á cuatro leguas las aguas en
-varios arroyos, que desaguan en la costa del mar. Este punto interesante
-tiene las ventajas de un puerto próximo, en donde la caza de peleteria y
-de lobos haria aumentar considerablemente la poblacion. La segunda,
-distante de la primera 19 leguas, tiene por intermedio con la anterior,
-una abra que ambos cerros forman, de 13-1/4 leguas, en donde se levanta
-el monte Tandil, prolongándose seis leguas mas hasta el Arroyo Torrol.
-De este delicioso monte descienden los arroyos Tandil, Chapaleofú y
-Torrol, de ricas aguas, formando senos y diferencias de nivel, que
-harian progresar los establecimientos de ganaderia y labranza, y
-fomentaria un pueblo el mas hermoso en toda la cadena. La tercera dista
-de la segunda seis leguas, teniendo por intermedio una barrera
-inaccesible de morros escarpados: encadenamiento que desde el Tandil
-sigue al NO, formando arroyos que descienden por terrenos fértiles y
-pintorescos.
-
-De esta sierra, nombrada _la Tinta_ por los naturales, nace el caudaloso
-Arroyo Azul, donde debe situarse el pueblo, teniendo á su derecha una
-abra, por donde transitan á la frontera las tribus Huilliche y Pampa, en
-sus incursiones y comercio. La cuarta, situada en la abra de la Sierra
-de Huellucalel, cubrirá igualmente el paso por ella de las mismas
-tribus, en un terreno de la misma naturaleza que los demas: dista de la
-anterior 6-1/2 leguas, siendo en esta parte la sierra menos elevada, y
-sin aguadas permanentes, pero con algunas estacionales. La quinta,
-situada en las riberas del Arroyo Barrancas en la Sierra Amarilla,
-cubrirá la abra entre esta sierra y la de Curacó, camino frecuentado por
-las mismas tribus; dista de la anterior 6-3/4 leguas, en un terreno
-delicioso, como se describe en el reconocimiento que efectuamos á su
-paso. Este gran seno está guardado por los dos cerros, llamados de la
-_Commision_, que harian inaccesible este paso. De esta sierra nacen los
-arroyos Quetro-leufú y Barrancas, fertilizan su suelo y aumentan las
-delicias de clima. El comercio de las tribus se haria mas directamente,
-y su poblacion seria muy frecuentada. La sexta, situada en la ribera del
-Rio las Flores, en las faldas del cerro Cairú, seria una poblacion
-interesante por su comercio con Salinas, y con las tribus Ranqueles, que
-conducirian á ella directamente sus artículos de consumo. Dista de la
-anterior 8-1/2 leguas, teniendo intermedia la sierra elevada de Curacó,
-con aguadas permanentes, y con la misma calidad de terrenos para los
-progresos de la agricultura. Nacen estas aguadas de algunas lagunas, y
-entre ellas la principal, llamada _Blanca_, dista 1-1/2 leguas al E del
-Rio las Flores. Esta poblacion disfrutará de tantas comodidades y
-proporciones para ser un pueblo rico, como la del Volcan, cuando la
-industria progrese, y la hidráulica ordene las fuentes que se encuentran
-en aquel pais para el transporte de sus producciones, hasta el interior
-de la provincia. El Rio las Flores, capaz de ser navegado, conduciria
-los frutos al rio Salado, y este al de la Plata y á los pueblos
-interiores.
-
-Las Guardias de Rojas, Salto y Pergamino pueden ser atacadas por una
-invasion, aunque con dificultad si se establece un acantonamiento en el
-Cairú, por las razones que hemos aducido. Sin embargo, si el proyecto ha
-de llevarse al cabo, deberian fortificarse aquellas Guardias, ó
-avanzarlas hasta el S del Salado, á las lagunas de Palantelen, Cerro
-Colorado, ó á otras posiciones que se crean ventajosas.
-
-De la remocion de estas tres poblaciones resultarian muchas ventajas: no
-precisamente para librarlas de una invasion, porque fortificadas en
-donde existen, lo estan, sino porque se abrazaria una extension de
-terreno hermoso, y útil para la labranza y los establecimientos de
-ganadería; á mas de poder combinar con mas facilidad cualquiera
-operacion militar, con el acantonamiento del Cairú, por su aproximacion
-en cualquiera posicion donde se situen en la parte austral de aquel rio:
-en cuyo caso nada habria que recelar.
-
-Las poblaciones que deben guardarse y fortificarse con mas anhelo, son
-la primera y sexta, siéndolo igualmente la segunda y quinta, porque los
-límites de la línea están mas expuestos á ser flanqueados por una
-invasion. Entre la primera y la segunda, en la abra que las intermedia,
-es de absoluta necesidad la formacion de un reducto ó vigia, capaz de
-avisar cualquier movimiento á las guardias colaterales en caso de
-invasion. En los demas puntos no los consideramos necesarios, porque
-están en menores distancias.
-
-La línea que hemos proyectado está precisamente sujeta á los principios
-anteriores: con seis fortificaciones se guarda perfectamente una
-estension considerable de terreno, se cubren las propiedades de once
-poblaciones, se evitan las continuas incursiones de los bárbaros, se
-abraza la parte mas interesante de su territorio, y por último se
-establece con facilidad un camino militar por la costa del Océano hasta
-el Rio Negro, empezando desde el Volcan, y asegurando sus mejores
-posiciones.
-
-Establecida esta línea, un segundo esfuerzo, que no costará tanto como
-el primero, nos asegurará la posesion de todo el pais que habitan los
-salvages, obligándolos á retirarse a las faldas mas occidentales del
-Colorado y Negro. El camino militar los rechazará de las costas del
-Quequen, Claramelo, Saladillo, Malepundejo, de ambos Sauces, del
-Colorado y Negro. Las tribus estacionadas en la Sierra de la Ventana,
-cercadas por todas partes, nos abandonarian esa segunda cadena de
-montes, para buscar un abrigo en las riberas del Diamante ó del Neuquen,
-y talvez en los Andes. Entonces ¿cuales no serian los resultados de una
-combinacion tan acertada? ¿Y cual la gloria del que la llevase á efecto?
-
-No descenderemos á los pormenores de la ejecucion, ni detallaremos la
-fuerza que debe obrar. Dos regimientos de caballeria y los esfuerzos de
-la milicia nos parecen suficientes para la custodia permanente de la
-línea: y para su construccion, los inteligentes formarán los
-presupuestos. Nosotros no hemos hecho mas que indicar el camino,
-valiéndonos de los conocimientos de aquel pais, y combinando los
-principios fundamentales de las obras de esta naturaleza.
-
-Pero estamos persuadidos de que, antes de practicarse los trabajos al
-abrigo de una fuerza imponente, deben hacerse por oficiales geógrafos
-reconocimientos parciales de toda la cadena para elegir las posiciones
-de los pueblos.
-
-La Comision concluye, habiendo tenido el honor de espresar su opinion en
-consonancia con los principios que la han conducido. El engrandecimiento
-y la felicidad del pais han sido su norte. Si sus esfuerzos pueden
-cooperar á ellos, será este su premio, y de no, cederá esta gloria á
-génios mas felices que llenen con mas acierto esta tarea.
-
- _Buenos Aires, Febrero 3 de 1823._
-
- PEDRO ANDRES GARCIA.
- #Jose Maria de los Reyes.#
-
-[Footnote 1: En el paso del arroyo Saladillo se observó la velocidad de
-la corriente de sus aguas, por un cuerpo colocado en su superficie, y
-una distancia medida en su ribera en pies del país. El cuerpo arrojado
-desde un extremo de ella recorrió en 20" de tiempo 48 pies ó 16 varas,
-lo que hace en 1' 48 varas, y en 1^h 2,880 varas. En el Salado recorrió
-el cuerpo, en los 20" de tiempo, 42 pies ó 14 varas, en 1' 42 varas, y
-en 1^h 2,520, de donde resulta esta razon: que la velocidad del primero
-es á la del segundo, como 8 á 7.]
-
-[Footnote 2: Durante la parada en la ribera austral del rio, se nos
-comunicó por el baqueano, que á poca distancia al este se encontraba un
-arroyo, nombrado _Tapalken_, que desemboca en el de las Flores, y que se
-decia trae su orígen de la Sierra. En el momento, aprovechándonos de
-esta noticia interesante, partió el oficial ingeniero á su
-reconocimiento. En efecto, á 2-1/4 leguas, siguiendo el curso del rio al
-este, encontramos su desembocadura en él. Su cauce era de 10 á 12 pies:
-su ancho de 40 á 45 pies; sin barrancas, con la forma de una cañada, y
-grandes pajonales en sus orillas: la velocidad de su corriente estaba en
-razon con la del rio, de 6 á 9: es decir, que la misma cantidad de 50
-pies fué recorrida en 36" de tiempo, ó en 1' 110 pies, y en 1^h 6,600
-pies ó 2,200 varas.
-
-El terreno que observamos en parte de su curso, reconocido al SE 20° S,
-era muy húmedo, ó mas bien bañado: su nivel casi el mismo de las aguas
-del arroyo, y todo el campo es inundado por estas. En los pajonales de
-sus riberas se encontró una inmensa tropa de tigres y leopardos.]
-
-[Footnote 3: Este planeta en defecto de la luna era el único por el que
-debia observarse, y el que veiamos en esta parte de América: por el sol
-no podia hacerse sin ser vistos. En aquel mes no veiamos la luna, pero
-los conocimientos sacados de las tablas nos facilitaban hacerla por el
-planeta.]
-
-[Footnote 4: El teodolite, nivel, toesas, cuerda, jalones, mesas, etc.,
-etc.]
-
-[Footnote 5: Los que se describirán mas adelante.]
-
-[Footnote 6: Medidos trigonométricamente con el teodolite.]
-
-[Footnote 7: Calculado geométricamente.]
-
-[Footnote 8: Sus figuras son semejantes á dos tazas volcadas, siendo el
-asiento de ellas la figura de las mismas mesetas ó cúspides de los
-cerros, ó el corte superior del cono.]
-
-[Footnote 9: En donde se pierden sus límites, en la pampa del O.]
-
-[Footnote 10: En la expedicion del año 20, mandada por el Señor
-Gobernador, reconocimos en ella todas las sierras, desde el Volcan hasta
-la llamada de la Tinta ó de Limahuida; y á la verdad, no hemos hallado
-un parage mas ventajoso y agradable. La carta general demuestra la
-situacion de él con respecto á aquellas; es decir, aquella misma sierra
-que formando una ramificacion corre al NO de la primera, y concluye
-perdiéndose en pequeñas colinas, como hemos dicho, en la pampa, en donde
-la pasamos: pues dos á tres leguas al NO del paso, allí concluye en la
-nombrada _Cairú_.]
-
-[Footnote 11: Este telégrafo, adoptado entre todas las tribus, es útil
-para ellos por la facilidad con que se comunican, y al mismo tiempo para
-los campos que continuamente queman. Ademas de disminuir las maciegas
-elevadas que cubren el horizonte al observador, aumenta la salubridad de
-la tierra y de los pastos, que vuelven á criarse, desparramándose todas
-aquellas partículas ó cenizas, llevadas por el viento en toda la campaña
-vecina á la quemazon. Ellas aumentan con sus cales la feracidad del
-terreno, y el ganado que allí se cria disfruta de esta ventaja
-prodigiosamente.]
-
-[Footnote 12: Señal de aprobacion.]
-
-[Footnote 13: Su caricatura y de otros fueron sacadas por el ingeniero.]
-
-[Footnote 14: A esta distancia se encontraron dos médanos bastantes
-elevados, de 40 pies de altura, desde donde descubrimos la laguna al
-OSO, en donde paramos. Se apercibieron tambien los toldos y otras
-poblaciones de indios, cubiertas de ganados de todas clases. La mas
-abundante y rica de todas era una, que desde el mismo lugar se descubria
-al E, de un indio capitan, llamado Catrillur, que segun noticia posee
-mas de 10,000 cabezas da ganado de todas clases.]
-
-[Footnote 15: Las observaciones sobre el terreno avanzado en esta
-jornada son, tierra negra, blanda y arenisca; buenos pastos; el campo
-seco y horizontal por todas partes: algunas diferencias de nivel mas
-allá de los médanos al SSE, formadas por algunas colinas de poca
-elevacion.]
-
-[Footnote 16: No se crea que silla ó cosa que se paresca, sino en el
-suelo, mezclado con la inmundicia. Mas adelante hablaremos de las
-habitaciones y costumbres de estos bárbaros.]
-
-[Footnote 17: El mate que ellos usan es correspondiente á su miseria: un
-cuerno de vaca de un pié de largo es en lo que sacian este vicio que los
-domina. La asquerosidad de él, y el modo con que lo sirven, es mas bien
-para estremecer al que lo mira que para tomarlo. Una holla llena de
-inmundicia sirve para calentar el agua: el cuerno sucio y lleno de polvo
-de yerba, mezclado con esta agua, es el mate. La bombilla asquerosa
-jamas se limpia, y ella sirve hasta que no quedan sino los pedazos.
-Concluida el agua, se echa otra vez sobre la yerba misma, y es el
-segundo mate: esta operacion se repite tantas veces cuantas sean
-necesarias, para que la yerba no tenga jugo ninguno, y entonces lo que
-queda se lo mascan. Esta es la operacion de que se sirven: la yerba
-gruesa la muelen y tambien los palos, y esto es lo mismo para ellos.]
-
-[Footnote 18: El capitan _cona_ no cesó de hacer tirar tiros á los
-soldados de la escolta, desde nuestra llegada á su casa: del mismo modo
-fué recibido su hermano el cacique Huilletrur. Esta ceremonia para ellos
-es del mas alto aprecio, y a cada instante la pedian y era menester
-contemplarlos. El cacique, su hijo y varios particulares que lo
-acompañaban venian en buenos caballos adornados con chapeados, estribos,
-espuelas de plata y buenos aperos; pintadas las caras, pies y brazos de
-diversos colores: las chinas, chinos y muchachos del mismo modo. Esta
-ceremonia la usan en tiempo de guerra ó en un dia de fiesta entre ellos,
-ó en las reuniones públicas.]
-
-[Footnote 19: Por observacion hecha en todo nuestro viage, hemos visto
-que en los meses de Marzo y Abril las heladas son diarias y fuertes, y
-que el temperamento ha sido constante, aun variando 2 y 3 grados de
-latitud austral.]
-
-[Footnote 20: El Señor Coronel, el Ingeniero y el intérprete.]
-
-[Footnote 21: Averiguados despues los nombres de estos dos corifeos,
-supimos que el uno se llamaba Califiau, hijo del célebre cacique
-Carritipay; y el segundo Triguin, ambos caciques de segunda clase. El
-último capitaneaba en la accion dada en las faldas del monte Tandil, el
-año 20, una division que cargó sobre el centro de la linea, y fué el
-primero que montó al elevado cerro Maguita, en donde sorprendió y
-degolló á dos milicianos, que hallándose de vigía en su cima, y cansados
-con esta centinela, fueron postrados por el sueño.]
-
-[Footnote 22: En este caso toda la multitud de malvados y asesinos
-desertores que la acompañaban, se daban un aire de importancia, y se
-desdeñaban hablar, y entrar en conversacion con ninguno de la comitiva:
-todos ellos vestidos como bárbaros, y su mayor gala en el caballo:
-ninguno de los que vimos dejaba de tener sus espuelas, estrivos y
-chapeado de plata. A todos estos transfugas, que hacian alarde de
-presentarse é insultar, era menester contemplarlos y regalarlos, porque
-de lo contrario hubiera sido muy mala política, y nos hubieramos
-expuesto á grandes peligros.]
-
-[Footnote 23: Hemos sido testigos de casos de igual naturaleza en las
-reuniones ó ferias que tuvieron en el tiempo de nuestra comision.]
-
-[Footnote 24: Los de esta division traian mas de 60 sables, y el resto,
-lanza, bolas y un pequeño machete ó daga que todos cargan, y es el arma
-mas general entre ellos. La lanza la cargan pocos, porque no es tan
-general como vulgarmente se dice. En la division de que hablamos, 24
-solamente las tenian, y en la observacion hecha sobre toda la línea,
-diremos su número mas adelante.]
-
-[Footnote 25: Esta formacion en batalla no era nueva á nuestra vista: de
-este mismo modo se presentaron á batirnos en las faldas del monte
-Tandíl, el año 20, aunque en mucho menor número del que ahora. Allí
-vimos por nuestros ojos capitanear esta formacion á varios trasfugas y
-desertores, que con ellos se arrojaron sobre nuestra pequeña línea.
-
-Ahora no sucedia así: las divisiones las conducian los mismos caciques,
-y les hacian guardar aquel mismo órden, sin embargo de que en cada una
-de ellas vimos un número considerable de hombres vestidos y acomodados á
-sus costumbres. El número de estos lo diremos mas adelante, por el
-cálculo de todas las divisiones, hecho en la reunion de este dia.]
-
-[Footnote 26: Los mates que se les tenia preparados para este caso, eran
-algunos cuernos de 1-1/2 pies de largo, y algunos jarros que se habian
-llevado de lata, de un tamaño casi igual al de los primeros. En estos
-cabia una libra de yerba con su parte de azucar correspondiente, la que,
-despues de consumida el agua, se la echaban al cuello, y repetian la
-misma dosis cuantas veces se les daba. A todos se les satisfizo con este
-obsequio, á mas de las buenas bolsas que al efecto traian preparadas
-para proveerlas con diferentes especies. A mas de esto esperaban que en
-el reparto de los artículos que ocupaban toda su atencion, les tocase
-una parte considerable, que los proveyese por algun tiempo. Sabíamos
-positivamente que en ellas nos veríamos apurados, porque se puede
-asegurar que no hay bárbaros en lo descubierto en quienes reine mas la
-codicia, petulancia é interes, como en estos indígenas.]
-
-[Footnote 27: La enemistad la conservan mientras no hacen causa comun
-para robar en las fronteras. En este caso son amenazados para la
-coalizacion por los Ranqueles: ellos acceden, ya por temor, ó ya por la
-buena disposicion que les acompaña para el pillage. En estas
-coalizaciones al fin de la fiesta salen perdiendo, porque _el lobo
-grande se come al chico_. Los Ranqueles, que han cobrado una
-superioridad incomparable sobre los Pampas, en la lid, se han hecho
-mucho mas temibles, por las continuas cargas que les hacen sobre sus
-propiedades, ya en harmonia, ó ya cuando se unen para robar. El número
-de estos equilibra el valor y génio mas guerrero de aquellos, de quienes
-hablaremos.]
-
-[Footnote 28: En esta fuerza se hallan incluidos los desertores. Por los
-que vimos, en cada division su número total pasa de cincuenta. No era
-facil distinguirlos por el color: acostumbrados á la vida salvage, sus
-figuras son las mismas que las de los indígenas.]
-
-[Footnote 29: En las tercerolas se hallaban comprendidas algunas
-pistolas y trabucos que se encontraron, pero todos inútiles, excepto
-algunas pistolas que cargaban los desertores.]
-
-[Footnote 30: El cacique Ancafilú, uno de los de esta tribu, y de los
-principales por su antiguedad, fuerzas militares y valor acreditado en
-sus correrias, no se reunió á los tratados, á pesar de haber sido
-invitado por todos los caciques, y repetidas veces por los principales ó
-_ulmenes_, á quienes no quiso obedecer.
-
-La causa de esta conducta nos era desde antes de emprender esta comision
-bien conocida: este resultado lo esperábamos por los antecedentes que
-teníamos que era uno de los opuestos para hacer la paz, y confabulado
-con el cacique ranquel Pablo, que era el mas tenaz, y el principal de
-los disidentes. Sabíamos que este se oponia á entrar nuevamente en liga,
-y era regular que aquel siguiese su opinion y no adhiriese, hasta que no
-entrase este último en relaciones. Ancafilú conservaba, y conserva aun,
-un odio irreconciliable contra la Provincia, desde la expedicion del año
-20, como uno de los que fueron atacados y sorprendidos en sus tolderias,
-en las riberas del arroyo Chapalcofú, y el que hizo la guerra de
-intrigas por vengarse de la sorpresa, y habia jurado no cesar en sus
-proyectos hasta que así lo consiguiese. Esta conducta conocida hubiera
-estado en contradiccion con cualquier paso que hubiese dado en union de
-sus compañeros, á quienes trataba de disuadir á que no admitiesen la
-Comision, é hiciesen la guerra á la Provincia.]
-
-[Footnote 31: La division que entró en la reunion habia salido primero
-que la fuerza principal.]
-
-[Footnote 32: Iremos progresivamente dando el número de los infieles
-conforme se calcule en las poblaciones que se encuentren, y á mas un
-cálculo aproximativo de las noticias que hemos adquirido sobre este
-punto.]
-
-[Footnote 33: Concluyó su parla el cacique, ofreciéndose él y su tribu á
-la Comision, para protejerla en su marcha hácia los Ranqueles: que se
-hallaba pronto para socorrerla en el momento que supiese se le inferia
-un ultraje: que en este caso le mandase un chasque, dandole cuenta de
-cualquier evento, para ponerse en marcha.]
-
-[Footnote 34: Calma á la noche desde las 6 hasta las 10: brisa del O
-hasta las 12.]
-
-[Footnote 35: La noche de este dia la pasamos sosegadamente con nuestros
-vecinos: heló fuertemente desde las 7 de la noche, hasta por la mañana
-del dia siguiente: por la tarde sopló la brisa del tercer cuadrante, y á
-las 9 calmó.]
-
-[Footnote 36: En la campaña del año 20 lo reconocimos, lo mismo que los
-arroyos, que de él descienden: su altura no la medimos, porque la marcha
-del ejército en donde ibamos no lo permitia, ni teniamos instrumentos
-con qué hacerlo. Pero se demuestran algunas particularidades de él en la
-carta de la marcha de la expedicion que se presentó al Gobierno
-entonces. En la nuevamente construida de toda la provincia, que
-igualmente se ha presentado, se demuestra su perspectiva.]
-
-[Footnote 37: Pasamos la noche tranquilamente, siguió en todo el dia el
-viento fuerte del cuarto cuadrante, heló toda la noche, y desde las 6
-calmó.]
-
-[Footnote 38: D. Pablo Zizur, en su viage á Patagones, pasó de nuestra
-parada ó situacion, como media legua mas al sud, y atravesó el pequeño
-Andes, dando solamente algunas descripciones de los rios Sauce Grande y
-Chico, y de las calidades de las tierras.]
-
-[Footnote 39: A las 12-1/2 del dia siempre cerrado.]
-
-[Footnote 40: En la parte occidental de la sierra se encuentrán montes
-de chañar, mistol y algarroba, de cuyos frutos se proveen los naturales,
-y consumen en abundancia.]
-
-[Footnote 41: Esta, como lo hemos dicho, ha sido presentada al Gobierno,
-y existe en su poder.]
-
-[Footnote 42: Se les satisfizo del objeto de la fuerza de Patagones, y
-su número, que solamente eran 50 negros, destinados á guardar aquel
-punto, pues trataban de invadirlo las naciones estrañas, y entonces
-resultábales una ruina inevitable, porque querian, segun se decia,
-ponerles guardias en la Sierra de la Ventana. Con este pretesto, que dió
-la Comision para salir de aquel apuro, calmó á los oyentes: pero,
-permaneciendo en sus desconfianzas, preguntaron en seguida, si el número
-era considerable: se les contestó, que solamente 50 negros. A esto de
-negros ó _tapangú_, que ellos llaman, prorumpieron en risa al oir el
-color, porque los desprecian en alto grado, y los miran como una clase
-de hombres inferiores á los demas, y por consiguiente incapaces de
-batirse con ellos, y de hacer grandes acciones. Los pocos que tienen,
-que han robado de las fronteras, les sirven de esclavos, y los tratan
-con rigor.]
-
-[Footnote 43: Al partir de la frontera en nuestra compañia todos estos
-aldeanos y labradores en busca de sus familias, salieron del supuesto
-que debian ser entregadas sin interes ninguno, como un acto natural del
-mismo pacto que se celebrase. Se engañaron, y se volvieron con la nueva,
-de que era menester trabajar todo el resto de su existencia, para
-acopiar la suma que por valor de ellos se les exigia.]
-
-[Footnote 44: En el primero y segundo arroyo se hallan estas
-poblaciones, pertenecientes á los caciques hermanos, Neclueque y Necul,
-y en el tercero las del primero, y las del cacique Salomon.]
-
-[Footnote 45: El dia siguiente ventoso y frio. A las 6 de la tarde
-calmó, y á las 7 empezó á helar.]
-
-[Footnote 46: A las 8 se toldó la noche, cambiándosa el viento al
-segundo cuadrante. En el momento se preparó para llover, pero á las 10
-cambió al cuarto cuadrante y despejó.]
-
-[Footnote 47: Claro, calma, heló fuertemente en la noche del 6, á las 10
-sopló una brisa fuerte del SE. A las 2 calmó, y á las 7 de la noche
-comenzó á helar copiosamente.]
-
-[Footnote 48: Observada en la ribera austral de la laguna.]
-
-[Footnote 49: Claro, ventoso, viento del tercer cuadrante, ó OSO. A las
-3 calmó y se nubló: á las 6 despejó, y á las 7 comenzó á helar.]
-
-[Footnote 50: La poligamia tiene lugar entre estos indígenas. Es
-permitido á cada indio tener las mugeres que pueda mantener. Las
-cautivas sirven de esclavas, pero entran tambien en el número de sus
-mugeres. El adulterio es castigado con la última pena, si se prueba
-infraganti.]
-
-[Footnote 51: Despejado, brisa suave del O. A las 12 viento S, á las 6
-calmó y a las 8 heló.]
-
-[Footnote 52: Claro y calma, caluroso. A las 3 de la tarde brisa suave
-del O, á las 8 calmó y helada.]
-
-[Footnote 53: Amaneció nublado, calma. A las 8-1/2 comenzó á llover
-fuertemente hasta las 4-1/2 de la tarde que calmó: brisa suave del ENE,
-á las 7 despejó.]
-
-[Footnote 54: Claro y hermoso, brisa fria del SE. A las 12-1/2 calmó, y
-á las 7 comenzó á helar.]
-
-[Footnote 55: La laguna tiene de circunferencia 590 pies, su agua
-regular, llena de barrancas en toda su circunferencia, su fondo lama y
-zarza, y de 5 á 9 pies: abundante de caza, buenos pastos en toda su
-circunferencia. En ella se hallan 16 toldos con 320 personas, de las que
-solo 100 hombres: se nos aseguró que tenia otra pequeña poblacion hácia
-el mismo rumbo, como media legua.]
-
-[Footnote 56: ¡Cuan diferente es la lógica de este hipócrita á la
-distancia, que cara á cara! ¡Malvado!........Prentendia que la Comision
-permaneciese en la primera opinion que se habia formado antes de conocer
-sus trampas y falacidad. Aunque ahora procediese de buena fé, le
-convenia hacerlo así contra sus sentimientos.]
-
-[Footnote 57: Ventoso y húmedo, viento fresco del SO. A las 4 de la
-tarde calmó, y á las 7 heló.]
-
-[Footnote 58: Despejado y claro, briza fuerte del NO. A las 6 de la
-tarde calmó, y á las 7-1/2 empezó á helar.]
-
-[Footnote 59: Claro y frio, brisa fuerte del NNO. A las 7 de la noche
-calmó, y á las 8 comenzó á helar.]
-
-[Footnote 60: Nublado y ventoso, por la mañana viento fuerto y del E. A
-las 4 brisa suave del NO, que despejó la turbonada: á las 8 heló.]
-
-[Footnote 61: Nublado, calma: la mañana parecia amenazar agua, el dia se
-mantuvo cerrado y no llovió. A las 9 de la noche despejó con brisa SO.]
-
-[Footnote 62: La carne la comen cruda cuando no tienen fuego, porque la
-leña es escasa, la sangre la beben como agua en el momento que matan una
-res: las presas interiores mas asquerosas y despreciables las comen del
-mismo modo.]
-
-[Footnote 63: Nublado, calma. A las 10 hubo brisa fuerte del NO, y
-comenzó á llover hasta las 8, que despejó y heló.]
-
-[Footnote 64: Nublado y calma: se mantuvo de este modo. A las 10 de la
-mañana despejó con brisa fuerte del NO. A las 7 calmó y heló.]
-
-[Footnote 65: Cerrado y muy frio, la niebla no despejó el horizonte
-hasta las 11-1/2 que vimos el sol. A la 3-1/2 brisa fuerte del cuarto
-cuadrante.]
-
-[Footnote 66: Se hizo 5-1/2 leguas de jornada, sin ninguna diferencia de
-lo transitado, lo que resulta por el cálculo en línea recta.]
-
-[Footnote 67: Cerrado, frio y calma. A las 8 despejó, y en el momento
-volvió. A las 11 vimos segunda vez el sol. La helada que cubria el campo
-no se disipó hasta las 12-1/2. A las 4 brisa fuerte del NO. A las 8
-heló.]
-
-[Footnote 68: Véase la carta general.]
-
-[Footnote 69: Hasta este punto arribó la expedicion, que se dirigió á
-este rumbo el año 21, mandada por los coroneles Orteguera y Madrid:
-desde él retrocedieron hasta la frontera, segun noticias que nos han
-dado los indígenas, observadores constantes de sus operaciones.]
-
-[Footnote 70: Cerrado, frio y calma: la helada y la cerrazon no se
-disipó hasta las 11-1/2: á las 3 brisa suave del SE. A las 5 calmó, y á
-las 7 comenzó á helar.]
-
-[Footnote 71: Cerrado y calma, algo frio, no heló la noche anterior,
-pero la cerrazon seguia á causa de los bañados y lagunas que elevaban
-sus vapores y eclipsaban el horizonte. A las 12 despejó. A las 4 brisa
-fuerte del NO, y á las 7 heló.]
-
-[Footnote 72: Claro y hermoso. La mañana amaneció templada. A las 10
-brisa suave del NE. A las 3 de la tarde cambió al cuadrante opuesto al
-NO. A las 7 calmó y heló.]
-
-[Footnote 73: Despejado y hermoso, calma por la mañana. A las 12 brisa
-suave del NE. A las 7 calmó, y á las 8 comenzó á helar.]
-
-[Footnote 74: Despejado y hermoso, calma: á las 10 brisa suave del NO: á
-las 12 calmó segunda vez: á las 3 de la tarde volvió la brisa al mismo
-cuadrante, y á las 7 calmó.]
-
-[Footnote 75: Calma y cerrado. A las 10 brisa suave del NO, y á las 12
-brisa del mismo cuadrante. A las 5 calmó.]
-
-
-
-
-INDICE
-
-DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN EL CUARTO TOMO.
-
-
-I.
-
- _Tratado firmado en Madrid á 13 de Enero de 1750, para determinar
- los límites de los estados pertenecientes á las Coronas de España y
- Portugal, en Asia y América._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-II.
-
- _Tratado preliminar sobre los límites de los estados pertenecientes
- á las Coronas de España y Portugal, en la América meridional,
- ajustado y concluido en San Lorenzo, á 11 de Octubre de 1777._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-III.
-
- _Carta de D. Manuel A. de Flores al Marques de Valdelirios,
- Comisario General de S. M. C. para la ejecucion del tratado de
- límites, celebrado en Madrid en 1750._
-
- _Discurso preliminar del editor._
-
-
-IV.
-
- _Informe del virey Arredondo á su sucesor Melo de Portugal, sobre
- el estado de la cuestion de límites en 1795._
-
- _Discurso del editor._
-
-
-V.
-
- _Correspondencia oficial sobre la demarcacion de límites, por D.
- Felix de Azara._
-
- _Discurso del editor._
-
-
-VI.
-
- _Apuntes históricos sobre la demarcacion de límites de la Banda
- Oriental._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-VII.
-
- _Relacion geográfica é histórica de la provincia de Misiones, del
- Brigadier D. Diego de Alvear, Primer Comisario y Astrónomo en gefe
- de la segunda division de límites por la corte de España, en
- América._
-
- _Noticias biográficas del autor._
-
-
-VIII.
-
- _Diario de la navegacion y reconocimiento del rio Paraguay, desde
- la Asumpcion hasta Albuquerque y Coimbra, por D. Ignacio Pasos._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-IX.
-
- _Reconocimiento del rio Pepirí-guazú, por D. José Maria Cabrer,
- Coronel de ingenieros, Segundo Comisario, y Geógrafo de la segunda
- partida demarcadora, extractado de su diario inedito._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-X.
-
- _Informe de D. Felix de Azara sobre varios proyectos de colonizar
- el Chaco._
-
- _Proyectos de colonizacion del Chaco, por D. Antonio Garcia de
- Solalinde._
-
- _Proemio del editor._
-
-
-XI.
-
- _Expedicion al Chaco por el rio Bermejo, por el coronel D. Adrian
- Fernandez Cornejo._
-
- _Discurso preliminar del editor._
-
-
-XII.
-
- _Descubrimiento de un nuevo camino, desde el valle de Centa hasta
- la villa de Tarija, por el mismo._
-
- _Poemio del editor._
-
-
-XIII.
-
- _Diario de la expedicion de 1822 á los campos del sud de Buenos
- Aires, desde Moron hasta la Sierra de la Ventana, al mando del
- coronel D. Pedro Andres Garcia; con las observaciones,
- descripciones y demas trabajos científicos, ejecutados por el
- oficial de ingenieros, D. José Maria de los Reyes._
-
- _Discurso preliminar del editor._
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Diario de la expedicion de 1822 a los
-campos del sud de Buenos Aires, by Pedro Andres Garcia
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-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DIARIO DE LA EXPEDICION DE ***
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-business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
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