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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: Diario de la expedicion de 1822 a los campos del sud de Buenos Aires - Desde Moron hasta la Sierra de la Ventana - -Authors: Pedro Andres Garcia - Jose Maria de los Reyes - -Release Date: January 6, 2013 [EBook #41789] - -Language: Spanish - -Character set encoding: ISO-8859-1 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DIARIO DE LA EXPEDICION DE *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi, Mariano Cecowski and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by the Bibliothèque nationale de France -(BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr) - - - - - -DIARIO - -DE LA - -EXPEDICION DE 1822 A LOS CAMPOS DEL SUD - -DE - -BUENOS-AIRES, - -DESDE - -MORON HASTA LA SIERRA DE LA VENTANA - -AL MANDO DEL CORONEL - -*D. PEDRO ANDRES GARCIA.* - -CON - -LAS OBSERVACIONES, DESCRIPCIONES Y DEMAS TRABAJOS CIENTIFICOS, -EGECUTADOS POR EL OFICIAL DE INGENIEROS - -D. JOSE MARIA DE LOS REYES. - -Primera Edicion. - -BUENOS-AIRES. - -IMPRENTA DEL ESTADO. - -1836. - - - - -DISCURSO PRELIMINAR - -AL DIARIO DE LA - -EXPEDICION A LA SIERRA DE LA VENTANA. - - -Hemos sido generosos en franquear nuestras páginas á los trabajos -inéditos del finado Coronel D. Pedro Andres Garcia, porque en todos -ellos resalta un talento de observacion, fortificado por la experiencia, -y una perseverancia, sostenida por el deseo de ser ùtil al pais que -habia adoptado. Cuanto mas se agolpaban las dificultades, tanto mayor -era su ahinco, y mas acerado el temple de su patriotismo. Penetrado de -la necesidad de ensanchar los límites de esta provincia, se ofreciò á -entrar en relaciones amistosas con los indios, para estudiar su índole, -ponderar sus recursos y adquirir un conocimiento práctico de los parages -que ocupaban. - -Buenos-Aires, cabeza entonces del vasto vireinato de este nombre, yacia -en un rincon de las _pampas_, rodeada de unos pocos fuertes, que -formaban como una línea de circunvalacion à menos de treinta leguas de -sus arrabales; y Chascomus, Lujan y Salto marcaban los límites -territoriales de una ciudad, cuya jurisdiccion se extendia hasta el -Desaguadero. - -Tal era el estado de nuestra frontera en 1768, cuando dejò el mando -Bucareli, hombre activo, pero ocupado exclusivamente en dar cumplimiento -á la cédula de expulsion de los Jesuitas. En los últimos dias de su -administracion, D. Manuel Pinazo, gefe del cuerpo de blandenguez, notò -la inseguridad de la campaña, y aconsejò que se ocupase Camarones, los -Manantiales de Casco y la Laguna del Carpincho: pero los pilotos Pavon, -Eguia y Ruiz, contestando al Virey Ceballos que les habia encargado de -elegir puntos á propósito para fuertes y poblaciones, opinaron que debia -avanzarse hasta las Lagunas de los Huesos, del Trigo y del Bragado -Grande. - -Estos proyectos, que tendian à alejar los salvages de las inmediaciones -del Salado, fueron desechados por Vertiz, que se contentó con añadir á -los fuertes existentes los de la Guardia del Monte y de Rojas, -interpolando entre ellos los fortines de Ranchos, Lobos, Navarro y -Areco. La ineficacia de estos arbitrios se manifestò en la invasion de -1780, en que los indios penetraron por Lujan, sin hacer caso de los -elementos de defensa tan penosamente amontonados al rededor de nuestros -establecimientos. - -Entretanto se celebraban parlamentos con los caciques, para inducirlos à -que dejasen pasar las expediciones que costeaba el Cabildo para cargar -sal en la _Laguna de Salinas_. El Maestre de Campo Pinazo,[1] el mismo -de quien acabamos de hacer mencion, dirigió tres de estas expediciones -en el espacio de pocos años[2];--la última de ellas muy remarcable por -haber proporcionado à D. Pablo Zizur la oportunidad de determinar -astronomicamente varios puntos ignorados. Al mismo tiempo otros -facultativos recorrian la costa patagónica para reconocer sus puertos, y -el Gobierno tomaba medidas eficaces para establecer un camino militar -entre Buenos Aires y el Fuerte del Carmen en el Rio Negro. - -Estos trabajos, que anunciaban el deseo de ensanchar el ámbito de la -provincia, no alteraron el estado de sus fronteras, que en 1796 halló -Azara reducidas à los estrechos limites que les fueron trazados por sus -fundadores. Ni se hubiera ganado mucho con llevar á efecto el plan de -este Oficial, cuya linea de fuertes y poblaciones costeaba timidamente -el Salado, desplegándose por ambos lados del desague del Arroyo de las -Flores; al norte, por las lagunas del Espejo, Palantelen, Tigre Tuerto y -Carpincho, y al sud, por los Manantiales de Lopez, de Porongos, y los -Altos de Troncoso, acabando en la Isla Postrera[3] por el Paso de los -Camarones. Pinazo, que en su edad avanzada tomó parte en la expedicion, -hizo notar la poca amplitud de esta linea: pero se desatendieron sus -consejos, y las cosas quedaron en los términos indicados. - -Entretanto eran perentórias las òrdenes que se recibian de la metrópoli -para abrir comunicaciones interiores con el reino de Chile. La guerra -marítima, en que se hallaba empeñada España por efecto de su alianza con -la Francia, le hacia recelar una interrupcion con las colónias -establecidas del otro lado del Cabo de Hornos; y hombres celosos é -intrépidos se ofrecieron á explorar los puntos mas retirados de la Gran -Cordillera, que abrió sus flancos à Molina, à Cruz, y al mas diligente -de todos, Sourryère de Souillac. - -Estas tentativas, que pertenecen á la última época del gobierno -colonial, multiplicaron los puntos de contacto con los indígenas, cuya -amistad se solicitaba con una templanza que rayaba en humillacion. Los -gefes de estas expediciones científicas, con un corto séquito y un -copioso surtido de chucherias, entraban en conferencias con los caciques -para atraerlos con los presentes, y captarlos con sus palabras. Esta -actitud pacifica, si producia momentaneamente el efecto de amansarlos, -los hacia tambien mas exigentes é intratables, porque estos agasajos les -parecian una prueba de debilidad del poder que los amagaba. Los -acontecimientos del año 10 cambiaron el aspecto de los negocios, y uno -de los primeros cuidados de la Junta que se organizò entonces, fué poner -la campaña al abrigo de las incursiones de los bárbaros: con cuyo objeto -hizo salir una expedicion para Salinas, al mando del Coronel Garcia, con -el encargo de proyectar un plan de defensa, fundado en los datos que le -ministraria la inspeccion ocular del terreno, y la actitud de las tribus -que lo ocupaban. - -En una memoria, con que este oficial acompañó al Gobierno el diario de -su viage[4], insistiò en la necesidad de ocupar las lineas del Colorado -y del Negro, y de establecer un cuartel general en Salinas, para poblar -sucesivamente las sierras de Guamini, de la Ventana y del Volcan; y de -trasladar mas al sud las fronteras de Còrdoba y Cuyo para ampliar la -jurisdiccion de estas provincias. - -Este modo de resolver el problema era el mas lato, y los sucesos -posteriores han probado que era tambien el mas prudente: pero las -circunstancias del momento no se prestaban á la realizacion de este -plan. Su autor, que abrigaba el convencimiento de ser el ùnico que podia -librarnos de la rapacidad de los bàrbaros, volvió à proponerlo en 1814; -y habia logrado que se le autorizase para llevarlo á efecto, cuando la -caida del gobierno lo envolvió en sus ruinas, y de la residencia de -Moron fué arrastrado à los calabozos de la capital. - -Restablecido poco despues en su rango y prerogativas, olvida el agravio -recibido, los perjuicios que se le habian irrogado, y se ofrece à -acometer la empresa, que formaba el objeto de sus anhelos, y que, segun -se expresa, le costaba cuarenta años de meditacion. - -Pero estos deseos fracasaban siempre en la instabilidad de los -gobiernos, y la escasez de recursos que se empezaba ya à sentir en el -erario. Talvez se hubieran olvidado en los trastornos del año 20, sin la -grande invasion de los indios que se verificò poco despues. La mala -direccion que se diò à la campaña que se abrió bajo el mando inmediato -del Gobernador de la provincia, armó á los Pampas, que el Señor Rosas -habia logrado separar de la alianza de los Ranqueles, y que no hubieran -engrosado las filas de nuestros enemigos, si, contra el consejo de este -Gefe, no hubiesen sido sorprendidos y acuchillado, en Chapaleufú. Este -error del General Rodriguez costò à la provincia pérdidas considerables, -y trajo los indios hasta 15 leguas de la capital. - -El año siguiente se ordenó al Coronel Garcia que emprendiese el viage, -cuyo diario publicamos por primera vez. Su objeto debia ser, no solo el -ajustar paces con los indios, sino predisponerlos á favor de las nuevas -poblaciones que se pensaba fomentar en el sud. - -La exiguidad de los recursos que franqueó el Gobierno para una empresa -tan árdua, comprometió su buen éxito, y puso en peligro la vida misma de -los comisionados. El Coronel Garcia salió con una escolta de _catorce -hombres_ y _sesenta caballos_, para ir à tratar con los caciques de tres -naciones belicosas,[5] de las cuales, las dos primeras, en el parlamento -celebrado el dia 28 de Abril, le presentaron una fuerza de 2,520 hombres -de pelea, subdivididos en nueve divisiones; bien armados, bien montados, -y formando _una hermosa y regular línea de parada_.[6] - -La opinion del Coronel Garcia variò notablemente en este viage. Su -primer plan habia sido reforzar el punto de Kakel, construir un fortin -en Nahuel-Rucá, y avanzar las demas guardias en el órden siguiente: 1º. -La de Chascomus à la Laguna del Sermon.--2. La de Ranchos à la de los -Huesos.--3. La de San Miguel del Monte á la del Toro.--4. La de Lobos á -la Laguna Blanca, ó à las Polvaderas.--5. El Fortin de Navarro à la -Laguna del Trigo, ó à la de Gomez.--6. La Guardia de Lujan à la Cañada -de las Saladas; desde donde se inclinaría la línea hácia la Laguna de -los Leones, para juntarse al Fortin de Areco, Salto, Rojas y Mercedes, -que quedaban inmoviles, por no tener poblaciones que cubrir en su -frente. - -Pero no tardò en conocer que la obliquidad y las inflexiones de esta -traza, tan prominente por un lado, y tan retirada por otro, hacian tanto -mas difícil su custodia, cuanto que el Salado, que la cortaba en el -medio, en vez de ser una defensa presentaba un estorbo. - -Redujo pues el problema á un postulado: á saber, que "la mejor lìnea de -defensa es la que, siendo mas corta, abrace y guarde la mayor extension -de terreno posible"; y se decidiò por la ocupacion de las _Sierras_, -aguardando una época mas favorable para avanzar hasta el Colorado y el -Negro. - -Al reasumir sus ideas, preguntaba à sì mismo el Coronel Garcia _¿cuales -no serán los resultados de una combinacion tan acertada, y cual la -gloria del que la lleve á efecto?_--sin preveer que esta gloria estaba -reservada al génio emprendedor y perseverante del Sr. General Rosas. -¡Cual no hubiera sido el júbilo de este respetable anciano al ver -coronados tantos esfuerzos, y realizadas tantas esperanzas!.... Pero la -Parca inexorable truncó el hilo de su existencia, cuando se preparaba à -celebrar los triunfos del que desplegò primero el estandarte de la -Pátria en los desiertos del sud, y que en una sola campaña anonadò para -siempre el poder salvage de los bárbaros. - -El Coronel D. Pedro Andres Garcia falleció en Buenos Aires el dia 21 de -Abril de 1833, en su avanzada edad de 75 años. Naciò en Santillana, -cerca de Santander, donde se educó en un colegio de esculápios, y pasó á -América en la edad de las ilusiones y esperanzas. Adquiriò gran renombre -en las invasiones de los Ingleses, en que con valor heróico peleó al -frente de los _Montañeses_, y cuando el curso de los acontecimientos lo -colocó en una situacion mas azarosa, teniendo que pronunciarse entre una -patria que idolatraba, y los nuevos destinos que se preparaban en las -Colónias, se identificò con los de sus hijos, y obró, no con la -hesitacion de un trásfuga, sino con la firmeza que inspira el recuerdo -de un acto magnánimo. Desde entonces fueron muy pocos los momentos que -pasò en el descanso, acreditando sumo celo é inteligencia en todos los -trabajos que le fueron encomendados. - -A los que hemos mencionado, deben agregarse:--1.º Un plan de -contribuciones, que elevò al Gobierno en 1811, para la manutencion de un -ejército de 6,000 hombres. 2.º Una razon estadística de los partidos de -campaña, con sus respectivos planos, indicando los terrenos baldios y -los poblados. 3.º Un reconocimiento científico del caudal de aguas del -Rio de las Conchas, de la fuerza de su corriente, de la elevacion de sus -barrancas, y de todo cuanto era necesario para establecer una fábrica de -armas en sus inmediaciones. 4.º Un padron general de los habitantes de -los partidos de campaña. 5.º Un mapa topogràfico, desde la provincia del -Tucuman hasta el Desaguadero. 6.º Otro de todas las provincias del -antiguo vireinato de Buenos Aires, hasta el puente de _Apurimac_, en que -se comprendia el reino de Chile, señalando los rios navegables, etc. - -Estos apuntes los hemos sacado de un cuaderno autógrafo, que nos ha sido -franqueado por el Señor Dr. D. Tomas Manuel de Anchorena, à quien los -que se interesan en el buen nombre del Coronel Garcia deben agradecer la -conservacion de estos títulos con que lo presentamos à la estimacion -pública. - - _Buenos Aires, Marzo de_ 1837. - - *PEDRO DE ANGELIS*. - -[Footnote 1: Este valiente oficial fué el alma de todas las empresas de -esta clase que se proyectaron en su tiempo.] - -[Footnote 2: En 1770, 1778 y 1786.] - -[Footnote 3: Le hemos conservado el nombre que le dá el Departamento -Topografico en sus mapas, á pesar de que se lea _Potrera_ en el borrador -original del de Azara, que forma parte de nuestra coleccion.] - -[Footnote 4: Forma parte del III tomo de la presente Coleccion.] - -[Footnote 5: Los Pampas, Huilliches y Ranqueles.] - -[Footnote 6: Son palabras del Diario, pág. 81.] - - - - -EXPEDICION - -A LA - -SIERRA DE LA VENTANA. - - * * * * * - -OFICIO DEL GOBIERNO. - - -Siendo uno de los objetos mas interesantes de este gobierno, la -seguridad y adelanto de las poblaciones y fronteras de la provincia, -teniendo presente la dedicacion de V. S. á este importante ramo, tiene -por conveniente comisionarle al efecto, y espera que á la mayor brevedad -se le presentarà un plan correspondiente en que á su juicio crea el mas -oportuno por ahora á precaver las incursiones del enemigo infiel; sin -perjuicio de ulteriores medidas, y pacificacion y avenimientos, que -sucesivamente prevendrá á V. S. el gobierno para su -cumplimiento.--Buenos Aires, Noviembre 15 de 1821. - - (_Firma del Ministro_.) - - Al Coronel D. Pedro Andres Garcia. - - - - -INFORME. - -EXMO. SEÑOR:-- - - -La Comision, despues de haber reconocido varias piezas que en diversas -épocas se tiraron, con objeto al adelanto de nuestras fronteras y -seguridad de las campañas de la Provincia contra las frecuentes -invasiones con que la han mortificado y afligido los indios Pampas; -despues tambien de haber dedicado la mas diligente y madura meditacion -al desempeño de esta honrosa confianza, tiene el honor de presentar sus -tareas á la atencion de la superioridad de V. E. - -Convertida á tan dificil exámen, ella hubo de proceder en él con gran -circunspeccion, para no aventurar el descubrimiento de la verdad en una -materia en que los errores son de tan general y perniciosa influencia. -Su exposicion aparecerá con el caracter de sencillez y unidad que -distingue la verdad de las opiniones, apoyada en el principio que -presentan las leyes primitivas de la naturaleza y de la sociedad, tan -general y fecundo, que envuelve en sí todas las consecuencias aplicables -á su grande objeto. - -Los extravios de la razon y el celo, admitidos ó tolerados sobre este -particular, acaso han deslumbrado á los gobiernos precedentes, -principalmente desde el año de 1740. Ellos no han podido provenir sino -de supuestos falsos que hicieron lugar á falsas inducciones, ó de hechos -ciertos y constantes á la verdad, pero juzgados siniestra y -equivocadamente. De unos y otros pudieran citarse muchos egemplos, si la -Comision no estuviese tan distante de censurarlos, como de seguirlos, y -si dejase de creer que no son desconocidos á la penetracion de V. E. - -La Comision, Señor Exmo., mas convencida que nadie de lo mucho que falta -á nuestra poblacion, agricultura y ganaderia, para llegar al grado de -prosperidad á que puede ser elevada, que es el distinguido anelo de V. -E., lo está tambien de la decantada decadencia, que á ser cierta, -supondria la caida de nuestro cultivo, desde un estado próspero y -floreciente á otro de atraso y desaliento. Pero, despues de haber hecho -muchas observaciones sobre la história de la Provincia, desde su origen -de civilidad, y buscado en ella el estado progresivo de nuestra -poblacion y agricultura en sus diferentes épocas, puede asegurarse que -en ninguna se ha encontrado tan estendida ni tan animada como en la -presente. - -La política errada de los Españoles en querer sugetar los indios á la -bayoneta, mantuvo al país en guerra abierta mas de doscientos años: los -males que con este motivo sobrevinieron à la provincia, haciéndola -teatro de continuas y sagrientas batallas, bastan para probar que hasta -la paz del año de 1790 ella no pudo gozar el cultivo, la estabilidad, ni -gran fomento, á cuyo tiempo parece debe referirse la primera época de su -felicidad. Es cierto que desde aquel punto la agricultura, protegida -algun tanto por las leyes, y mas perfeccionada por el progreso de las -luces del siglo que ya empezaban á desplegarse, cuenta por primero, y -acaso el único de sus mejores periodos, aquel tiempo. - -Pero, al paso que la necesidad estrechaba á dar ensanches á la poblacion -ganadera y labradora, se cruzaban los obstáculos que paralizaban las mas -interesantes ideas: á la vez se sucedian las mezquinas con las -extremadamente confiadas:--aquellas por lo comun hijas de la -pusilanimidad ó cobardia, y estas de una avanzada intolerante necedad: -unas y otras nacidas de la ignorancia de la posicion geográfica de los -terrenos, número de habitantes indígenas, poder fisico y moral que -podian presentar en caso de atacarlos, como muchas veces se meditó. - -Mientras que los gobiernos fluctuaban, sin poderse decidir en tal -contraste de opiniones, por la medida que deberian adoptar, eran bien -rápidas las irrupciones vándalas que cometian en las poblaciones de -nuestras campañas, cubriéndolas muchas veces de cadáveres, y menguando -considerablemente sus familias: asesinando unas y cautivando otras. - -Estas escenas, con lastimosas lamentaciones del pueblo, alarmaban por -algunos dias á las autoridades que indicaban querer prepararse á -vindicarlas. Pero, ó fuese que los recursos no podian proporcionarse con -la premura que exigia el remedio; ó, lo que parece mas cierto, que la -obscuridad é ineptitud de la medida presentaban justas desconfianzas del -favorable éxito, quedando sin efecto, el mal multiplicaba las -desgracias. - -La Comision cree un deber de su desempeño presentar á V. E. con -respetable libertad su opinion, apoyada en mas de cuarenta años de -observaciones en este particular: y así es, que cuando asienta que se -propone no aventurar el descubrimiento de la verdad, en una materia en -que los errores tienen tan perniciosa influencia, tiende sus miras á -indicar los que á su juicio han retardado demasiadamente las ventajas -que le han arrancado de las manos la apatia é indolencia de aquellas -personas, á cuyo cargo se hallaba la direccion y seguridad de la -Provincia y sus habitantes. - -No hay cosa que mas impida los progresos de una república, que insistir -en yerros antiguos, en especies mal averiguadas, ó vulgaridades indignas -de adoptarse. - -La crítica, y el discernimiento que resulta del exàmen de las cosas sin -preocupacion, es el único norte que nos puede libertar de tales -inconvenientes: parece, pues, que en nada ha de ponerse mayor ahinco que -en no dejarse llevar como los rebaños, desatendiendo el camino que debe -tomarse, por atender ciegamente al que suele seguirse. - -La Comision deja asentado que tiene mas de cuarenta años de -observaciones sobre esta Provincia, y puede añadir que ha reconocido sus -costas, atravesado y cruzado por tierra la parte de los Pampas, objeto -de este informe: ha podido distinguir muy de cerca los muchos indígenas -que la habitan, sus génios, usos y costumbres, y no puede lisongearse -que tenga los conocimientos necesarios para calcular, ni por -aproximacion, las medidas de una fuerza imponente para atacarlos con -suceso feliz, aun cuando se considere justo hacerlo. Porque, viviendo en -pequeñas tribus diseminadas en un mundo desierto, no es facilmente -averiguable su número: pero sí, no cabe duda, que en tratándose de -defensa comun, se reunen, por la amovilidad que tienen, con la velocidad -del rayo, al punto donde les llama su defensa, con tal entusiasmo y -ferocidad, que cargan sobre el cañon en el mas activo fuego, hasta morir -al pié de él: y acaso V. E. mismo ha presenciado alguna vez este -atrevido hecho, con otros no menos respetables, en el manejo de sus -armas y formacion de batalla, bastante á mandar idea de su disposicion -guerrera para defender sus propiedades, de que son tan idólatras como -vengativos; pues nunca perdonan el agravio, cuya venganza reencargan á -sus hijos, cuando ellos no han podido tomarla. - -La agricultura y ganaderia en una nacion puede ser considerada bajo dos -grandes respectos, á saber:--con relacion á la prosperidad pública y á -la felicidad individual. En el primer caso, es innegable que los grandes -estados y señaladamente los que gozan de un fértil y estendido -territorio, deben mirarlo como la primera fuente de su prosperidad, -puesto que la poblacion y la riqueza, primeros apoyos del poder -nacional, penden mas inmediatamente de ella, que de cualquiera de las -demas profesiones lucrativas, y aun mas que de todas juntas. En el -segundo, tampoco se podrá negar que la agricultura sea el medio mas -fácil, mas seguro y entendido de aumentar el número de los individuos -del Estado y la felicidad particular de cada uno: no solo por la inmensa -suma de trabajo que puede emplear en sus varios ramos y objetos, sino -tambien por los que puede proporcionar á las demas profesiones que se -emplean en el beneficio de sus productos. - -Proteger la industria y el comercio, talvez con daño y desaliento de la -agricultura y ganaderia, es tomar el camino al reves, ó buscar la senda -mas larga, mas torcida y mas llena de riesgos y embarazos para llegar al -fin. Si el comercio, la industria y la navegacion son dependientes de la -agricultura y ganaderia, y estas la cuna de los pueblos, la fuerza y la -riqueza de ellos, ¿como puede mirarse con indiferencia su postergacion, -ó casi abandono de las bases primeras del Estado? Todos los ramos á la -vez sufragan, son necesarios y forman el todo de su respetabilidad que -se les tributa á las naciones que las poseen. - -Cuando la defensa del Estado es una pension natural de todos sus -miembros, no puede, es verdad, desconocer la agricultura y ganaderia -esta primitiva y sagrada obligacion, ni en manera alguna libertarse de -ella los cultivadores: entonces corran en hora buena á las armas y -cambien el arado y la azada por el fusil, tratándose de socorrer á la -Patria y defender su causa: pero nunca será justo que, en el mayor -conflicto de sus afanosas tareas, abandonen sus hogares, haciendas y -cultivos para surtir los talleres, los cuarteles y otros semejantes -destinos, y acaso los asilos de la ociosidad, á que por esta causa se -entregan. Parece sumamente necesario que, aclarando cuanto sea dable la -legislacion y la política en este particular, se alejen los sistemas -parciales, los proyectos quiméricos, las opiniones absurdas y las -màximas rateras, que tantas veces han convertido la autoridad pública, -destinada á proteger y edificar, en instrumento de opresion y de ruina. - -La Comision parece en parte haberse extraviado de su principal objeto, -cuando ha discurrido sobre la importancia de esta porcion del Estado mas -interesante, y cuando ha intentado demostrar que ella ha sido abatida y -aun oprimida, hasta el estado de emigar de sus hogares, y acogerse al -último y miserable recurso de la mendicidad para alargar su vida. - -Es verdad que el horroroso azote de la guerra civil de estos últimos -tiempos ha cooperado á la devastacion de nuestra campaña; la -desmoralizacion que ella causa, la ha aumentado, y á su vez los indios, -conducidos de su inclinacion y seducidos de los invasores, han aumentado -grados de ambicion y ferocidad á la que poseian: ellos han traspasado -los limites de sus antiguas correrias, y sobreponiéndose á nuestras -tropas, las han atacado de frente, de una manera desusada por ellos en -sus incursiones, y harto imponente á nuestros labradores y hacendados. - -La atencion repartida del Gobierno à los diferentes puntos de la -Provincia, que imperiosamente llamaban sus cuidados y auxilios por mar y -tierra, no le permitian una contraccion tan asidua y eficaz como -deseaba, y era necesario al reparo de la campaña, hasta que mas -desembarazado, asistió personalmente á ella. - -Este conocimiento, que le presentó la marcha hasta la Sierra, y que le -proporcionó observar la animosidad de los indios, sus depravados -intentos, la fertilidad de sus campos, las posiciones ventajosas para -mantener una guerra devastadora sobre nuestras poblaciones, lo indefenso -de estas, y la absoluta necesidad de repararlas, ha sido precisamente el -primer paso de felicidad, que preságia que la suerte futura de nuestras -fronteras và necesariamente á tomar una marcha la mas lisongera y -ventajosa á la Provincia en el aumento de su poblacion y primeras -riquezas, con la seguridad de personas y propiedades: lo que no podia -suceder jamás sin que el Gobierno, rompiendo enérgicamente aquellas -ataduras que siempre tuvieron ligados á sus antecesores, no hubiese -tocado tan de cerca y practicamente el error que desgraciadamente los -tuvo envueltos por tantos años, cuando en estas materias vivian á merced -de un informante tímido, ó acaso cobarde, y de otro neciamente atrevido, -sin todos los conocimientos de la geografia del país, y demas que se ha -expuesto. - -Así es que, teniéndose por un triunfo el avanzo de terrenos hechos por -los años de 1778 y siguientes, por el cordon de fronteras que se -estableció con las guarniciones del cuerpo de blandengues, compuesto de -700 hombres, se miró en seguridad la Provincia, respecto à su anterior -estado. Y aunque este cuerpo tuvo necesidad de batirse muchas veces -parcialmente en la línea, para contener las irrupciones que repetian los -bárbaros, sin embargo, el aumento de poblacion que recibian las guardias -y sus inmediaciones, ya le imponian y hacian menos osados, pero no -destemidos para impedir sus invasiones: y en una de estas fué que, por -la primera vez en el año de 1790, se trató de establecer paz y permitir -á los caciques venir á la capital, y sus indios á las guardias. - -El trato docilizó á algunos y acomodó á todos, hasta establecer sus -artículos de comercio con peleteria, plumas y otras pequeñeces de su -rústica industria; tomando en cambio diferentes útiles, algunas ropas, -tabaco y yerba, y especialmente bebidas; formando de algunos de estos -artículos una absoluta necesidad, especialmente el tabaco y la yerba del -Paraguay. - -Esta recíproca comunicacion determinó á algunos hacendados á establecer -sus estancias al sud del Salado, á su riesgo, y á merced ó tolerancia de -los mismos indios, sufriendo unas veces sus rudas impertinencias, y -otras sus robos y raterias, dejando nuestra línea de fronteras á -retaguardia mas de sesenta leguas. Sin embargo, algunos indios con este -motivo se mantenian en las labores de campaña de peones en toda clase de -trabajo, y otros en la ciudad y suburbios, prefiriendo la civilidad á la -vida errante y salvaje. Mucho contribuyó el Gobierno mismo, halagando -con gratificaciones efímeras á los que se presentaban con el título de -caciques, que se creian serlo sobre su palabra: porque esto era mas -fácil que averiguarlo, y todo contribuia á mantener una paz aparente, de -la que siempre se reportaba mejor partido. - -El avanzo de nuestras poblaciones á tanta distancia, sin poder ser -observadas de la fuerza militar ni de la jurisdiccion civil, produjo -muchos excesos, dificiles hoy de reparar, y de que la Comision tratará -mas abajo, en órden à su minoracion ó exterminio. - -Por lo expuesto en el artículo antecedente, resultaban casi en toda la -línea de fronteras, inútiles las guardias, por cuanto las poblaciones ya -guardaban las fronteras, subrogándose aquellas à estas, bien que sin -armas ni defensores. - -La atencion sobre la frontera de Portugal puso en la necesidad á este -Gobierno de mandar las tropas de caballeria, casi únicas de la -Provincia, que eran los blandengues, á cubrir aquellas líneas, donde -permanecieron muchos tiempos, y casi acabaron su número en aquel -servicio y en la pérdida de Montevideo: resultando otra mayor, de la -horfandad de sus familias, antes avecindadas en las guardias á que -pertenecian, y sostenidas de los soldados que ordinariamente era cada -uno un padre de familia, de que resultaba la seguridad del soldado en el -servicio y el aumento de la poblacion. - -En el año 10 terminó de todo punto el resto de esta fuerza y armamento -con que cubria sus fuertes, porque pasó integramente á la Banda -Oriental, como necesaria allí. He aquí el último período de vida militar -de las que fueron guardias, y que con dispendiosos gastos fueron -establecidas en los años de 1778 y siguientes. - -Aunque en el desconcierto general del sistema del antiguo gobierno y -subrogacion del nuevo, por virtud de la revolucion para obtener la -independencia, se hicieron indispensables muchos trastornos, y tocar -necesidades extremas en toda línea y órden de cosas; sin embargo, la de -fronteras se miró siempre con el cuidado que demandaba su peligrosa -situacion: pues en el año 10, entre los apuros y escaseses de tropas y -auxilios, se formó una expedicion, que marchó hasta la laguna de -Salinas, mas afianzada en la maña y política, que en las fuerzas y -auxilios que la componian. El éxito, en efecto, correspondió á las -esperanzas, y los indios mismos lo auxiliaron con sus personas y -cabalgaduras en su regreso, hasta la fortaleza de esta plaza. - -Esta primera relacion de amistad estuvo afianzada hasta el año de 15, y -elevada á tal grado de harmonia, que presentándose ante el Gobierno doce -caciques al adelanto de nuestras fronteras, se acordó precederia un -parlamento general de los de su clase con el Comisionado del Gobierno, y -encargado de este negocio que estableciese, no solo los puntos en que -deberian construirse las guardias, sino tambien otros asuntos relativos -á intereses particulares de los mismos caciques, á manera de los que -disfrutan en Chile los Araucanos. - -Aprestáronse los útiles que se creyeron mas necesarios, y muchos fueron -transportados al otro lado del Salado, y estando en marcha el -Comisionado, ocurrió una de las muchas oscilaciones que ha presentado el -curso de nuestra revolucion, y aunque en distancia de los mismos -revolucionarios, se le comprende y aprende, haciéndole volver á la -capital, para sepultarle en un calabozo bien asegurado de grillos, hasta -que se le confina á una guardia, y al año se le repone de oficio á su -empleo, pero no á su comision. - -Los indios estrañaron la falta de cumplimiento al término señalado: -ocurrieron á averiguar el motivo, y se les dió por respuesta razones que -no creyeron y que los preparó á la mayor desconfianza: las que -manifestaron osadamente al Gobierno, cuando pudieron entender, que se -trataba de formar á su frente nuevos establecimientos, á que -abiertamente se opusieron; ya por la desconfianza en que se les habia -puesto, y ya tambien por las funestas ideas que les inspiraban nuestros -transfugos desertores que se habian refugiado á sus toldos, á quienes -conservaban aun con armas, por la direccion que les daba para cometer -robos y asesinatos sobre nuestras estancias. - -Ultimamente, ellos fueron seducidos por Carreras y Ramirez, y -perpetraron horrorosos excesos, que hoy llora nuestra campaña, ya por -sí, ya sirviendo de auxilio à aquellos malvados invasores. Estas -ocurrencias les han dado causa á creer, que pueden hacernos frente, y à -considerarse vencedores de los desarmados, como si lo hubiesen estado, á -estender sus miras mucho mas allá donde alcanza su vista, y finalmente, -á creer que tienen un derecho á devastarnos. - -Las ocurrencias en suma hasta aquí detalladas, referentes á nuestra -poblacion de campaña y fronteras, presentan la nulidad absoluta en que -se hallan, la de no poderlas defender ni mantener, y que es de la mayor -urgencia é interes poner nuestras poblaciones á cubierto del enemigo que -las acecha, vigilante para extinguirlas. - -Los puntos que hayan de formar esta línea, las fuerzas para mantenerla, -los fondos de que subsistan sus guarniciones, son fecunda materia de -opiniones, y divididas segun el modo de ver de cada uno, no parecen -fácilmente combinables: pero el tiempo las insta, y es necesario que el -Gobierno se decida con la posible brevedad, por el riesgo que ofrece la -demora. - -La que cree que contendria al enemigo un ataque, que lo alejase y -pusiese al menos al otro lado de la Sierra, sin duda que no respeta su -número y localidad y que el desaire de verse batidos, si lo fuesen en -sus terrenos natalicios, los empeña á sostener la guerra hasta verse -esterminados: tampoco cuenta con la suerte de la guerra y sus funestas -variedades, que á no corresponder una suerte favorable, era inevitable -la ruina de la Provincia. - -La que discurre sobre formar en la Sierra del Tandil una poblacion de -villa, otra en la Laguna Blanca, y la última en la Cabeza del Buey, toca -aun mas inconvenientes en los ataques, formacion del pueblo y su -conservacion: dejando en flanco los costados al este y oeste de la -primera y última. Y aunque es verdad que las dos opiniones á la vez -tendrán su lugar, este lo ha de graduar el tiempo, y ahora seria empezar -por donde debe acabarse. - -La que propone una línea ò camino militar hasta Patagones, se halla en -el propio caso, aunque mas útil y afianzada sobre la costa del mar: pero -á juicio de la Comision, tampoco debe emprenderse, y solo cree preciso y -absolutamente necesario el establecimiento de una línea sobre las -estancias avanzadas al sud del Salado, cuya línea de longitud -este-oeste, en que corren sus poblaciones hasta aquí toleradas por los -indios, no puede llamarles la atencion de un modo que traten de -resistirlo. - -La guardia de Kakelhuincul debe ser uno de los fuertes mas equipados, -ampliando sus líneas, y el depósito en que provisionalmente se acopien -los útiles de este y sus contiguos, hasta el punto de abrir los -trabajos. - -Esta guardia y poblacion, con las que sigan al sud, deben ser auxiliadas -de las poblaciones de Bruscas, el Tordillo y Montes Grandes, de que -podria encargarse el comandante del mismo fortin, ampliando antes sus -líneas, para que con seguridad pueda recibir mas guarnicion, y en que -con este motivo puedan apoyarse y defenderse en caso necesario la -milicia, vecindario y tropas de línea, en cualquiera accidente de -guerra, invasion ó sorpresa que cometan los indios. - -Al costado izquierdo de esta guardia, y en la laguna Naquelrucà, debe -formarse un fortin, que cubra el flanco que media á la Sierra del -Volcan, distante de este punto diez leguas al sud-este: por manera que -Kakelhuincul distará de este fortin detallado trece leguas, que unidas á -las anteriores de la laguna Rucà, resulta el Volcan veinte y tres -leguas:--puntos los tres los mas avanzados al sud y á la frontera -enemiga, y los mas interesantes para las primeras y mas cuantiosas -haciendas de aquellos destinos. - -No pudiendo guardar rectitud ni proporcion de distancia la línea de -fuertes que al costado derecho de Kakel debe seguirse, sin aventurar un -choque con los indios, pues se acercarian demasiado á los arroyos en que -tienen situados sus toldos y ganados, se forma oblíqua, consultando las -aguadas permanentes como de absoluta necesidad. - -Debe seguir al frente de la guardia de Chascomus, y subrogarse esta en -la laguna del Sermon, ocho leguas de Kakel, y diez y ocho al sud de -Chascomus. Al frente de la guardia de Ranchos debe formarse otra en la -laguna de los Huesos, distante nueve leguas de la del Sermon. - -Por el mismo órden debe salir á su frente la guardia antigua del Monte, -y situarse sobre la laguna del Toro, distante de aquella diez y ocho -leguas, y de los Huesos diez leguas. - -La de Lobos debe avanzar á la Laguna Blanca, ó si se quiere á las -Polvaderas, distante de la antigua guardia diez y ocho leguas, y nueve -de la del Toro. - -El fortin de Navarro sale á la laguna del Trigo, ó laguna de Gomez, -distantes diez leguas de la Blanca, y ocho de las Polvaderas. - -La de Lujan, à la cañada de las Saladas, doce leguas distante de las del -Trigo y Gomez. - -Esta línea, que promedia obliqua la frontera, corre desde el Volcan -hasta el punto de los Leones, ochenta leguas, y el resto hasta Rojas -desde el fortin de Areco, incluso Salto y Pergamino que se encuentran -hoy en frontera efectiva, por cuanto á su frente no hay hacienda alguna, -por haber sido devastadas por los anarquistos y los indios, deben -reponerse á su antigua fuerza en fuertes y guarniciones: así para que -los vecinos que andan errantes vuelvan á sus hogares y puedan vivir -seguros en sus personas y bienes, como para que los hacendados y pueblos -interiores afiancen igualmente su propiedad, y se dediquen con -tranquilidad á sus labranzas y talleres, libres de las zozobras que -hasta aquí han experimentado; pues llegará bien pronto el tiempo en que, -avanzada la guardia del Salto á la laguna de Palantelen, distante -igualmente del Salto que de la guardia de Lujan, veinte y cinco leguas, -cubra con una respetable guarnicion aquellos dos puntos y terrenos -feraces de invernadas, en que ordinariamente eran ocupados: formando -otra mas al oeste, sobre la laguna del Tigre tuerto, que deje á cubierto -el Pergamino y Rojas, por ahora término de nuestra frontera al norte; -hasta que formada una línea de demarcacion que señale la division con -Santa Fé, manifieste si el fortin de Mercedes deba ó no salir á su -frente al sud á la laguna del Milagro, para que deja en total seguridad -la carrera del Perú y Chile. - -La Comision cree, por los conocimientos que tiene de esta línea, por la -que ocupan los indios mas inmediatos, á lo largo, sobre los arroyos que -descienden de la Sierra y su distancia, por el bañado inmenso, de -dificiles pasos que nos divide, como depósito de todas las aguas de la -misma Sierra, cuyo terreno es tan nivelado por la naturaleza que no se -le percibe declive alguno, inutil para todo genero de cultivo y -haciendas; por todo esto, repite la Comision, que cree y le parece, que -esta especie de vallado fija unos límites inequívocos, que dejándolos -sin alteracion á la banda austral de él, no podrán los indios reclamar -nuestras disposiciones como detentadoras de sus posesiones: pues tienen -hasta ahora nuestros hacendados la ocupacion que ellos han tolerado sin -reclamacion; haya sido ó nó con la doble mira de robarles, como lo han -hecho, con repeticion, perfidia y atrozmente. - -La Comision se vé necesitada de circunscribirse, á pesar de sus deseos, -á la propuesta línea de fortificacion, siguiendo la máxima política de -obrar segun el estado y circunstancias de la Provincia en el momento. -Desea ciertamente que ella no esté reducida á tan escasos términos; pero -toca como de bulto las dificultades que han de inutilizar otras medidas, -que deben quedar pendientes para su ejecucion, en seguida de esta. - -El transporte solo de la antigua línea á la que nuevamente se detalla, -ofrece en su egecucion no pocos tropiezos, no obstante á deber hacerse -casi en el centro de nuestros recursos. ¿Cuanto mas dificil seria -establecerse fuera de ellos con las armas en las manos? Los terrenos por -su aridez, falta de montes, y las mas veces de aguadas, son trabajosos -aun á los escoteros, que miden las jornadas para auxiliarse. ¿Como se -presentaria para vencerlos, un ejército que deberia ir provisto, no para -ocho ni quince dias, sino para meses enteros? Era necesario arrastrar -centenares de carruages y miles de caballos, para atacar á un enemigo, -que siempre está en campo volante, y con mas amovilidad y destreza que -los Arabes: ellos burlarian los mejores planes, y pondrian en ridículo á -sus autores, y despues de haber llevado por los desiertos que los -amparan, á un ejército sin vara de virtud que hiriese á las piedras para -que brotasen agua, sin maná para su alimento, y sin nubes que -interpusiesen sus sombras, para que les libertase de los rigores del -sol, tendrian que sucumbir á la sed y al hambre, y finalmente á manos de -sus enemigos. Sr. Exmo., la Comision se persuade que no debe confundirse -un golpe de mano que suele darse para escarmentar á un enemigo, con las -medidas de una ocupacion ó conquista: aquel es una aventura ó albur que -se dá á la suerte; y estas, el resultado de una profunda meditacion, -calculada sobre las fuerzas fisicas y localidades del país, con otras -muchas reflexiones y razones que van á la par para su logro. - -Si solo esta medida, que podrá acaso ser tenida por mezquina de algunos -génios exaltados y celosos del aumento de la Provincia, se pusiese en -toda su evidencia, guarnecida la frontera de las fuerzas que demanda -para su seguridad, y llegando á perfeccionarla, no solo habriamos -alejado para siempre el recelo de otras invasiones, sino que habriamos -dado el paso mas preciso y necesario para la total ocupacion á que -aspiramos, sin pérdida de un hombre, ni menoscabo de hacienda. - -La Comision se atreve á decir que, perfeccionada hasta el punto que -debe, ella solo vá á ser la riqueza y seguridad de la Provincia, y capaz -del mayor aumento de poblacion que necesita, abriendo la mano á recibir -y proteger á cuantos quieran venir á establecerse en ella, bajo la -proteccion del Gobierno. - -Entre la antigua y nueva línea demarcada, se miden mas de 1,400 leguas -cuadradas, terreno no solo feraz, productivo y útil, sino que -proporciona, una vez asegurado, el descubrimiento de otras riquezas -efectivas y abandonadas, que la escasez de poblacion no ha podido dar á -luz ni reconocer con exactitud. Pero antes de esplanar cuales sean, cree -la Comision hacer otras observaciones, para que el Gobierno ajuste sus -resoluciones del modo que estime por conveniente á la salud pública de -la Provincia y sus intereses. - -Atendiendo al orgullo con que se presentan los indios, podran mirar de -mal ojo nuestra nueva línea, y aun tratarla de enervar á viva fuerza, -para cuyo caso es necesario estar prevenidos y alarmados á su repulsa. -Ellos no deben desconocer que la fuerza de nuestras poblaciones los vá á -acercar á la pèrdida de las faldas de la Sierra que ocupan, y este temor -impulsarlos á tomar la medida de incursiones y ataques parciales de que -ordinariamente usan: por lo tanto, dispuestos y armados los partidos, -cuando hayan de dar principio á las obras, parece de necesidad que las -obras se combinen y arreglen de modo, que sean escarmentados en su -primera tentativa. - -Es de absoluta necesidad que nuestras poblaciones se estiendan, y que -esta estension sea correspondiente al objeto á que por ahora -principalmente se dirigen, que es el de la labranza y ganaderia. Para -conservar la que tenemos, y mas á la que aspiramos, debemos buscarla, si -fuera preciso, con las armas en la mano, y mucho mas pronto, si la -solicitud de paces que ellos tienen interpuesta con el gobierno, se -descubre ser llamada falsa, de que usan con frecuencia mientras algun -interes particular no les mueve á ello; bien sea por temor de ser -atacados de otros indios, ó por carecer de comunicaciones que les -faciliten los artículos, de que ya han formado necesidades que no pueden -sobrellevar. Pero es preciso estar ciertos que jamas les anima un -principio de buena fé ni desinteresado. Alguna vez se someten á una -fuerza imponente, y se resignan al castigo si se les aprende en el -delito: y aunque se les perdone, su carácter innoble y desconfiado les -precipita de nuevo á cometer excesos y bajezas horrorosas, sin que se -excepcionen entre sí aun sus propios deudos. Como la vida salvaje los -tiene siempre cubiertos de miserias, estan á toda hora asechando el -momento de robarse mutuamente; y por lo mismo no puede detener sus -pasiones sino un motivo muy poderoso, como el de mirar su existencia en -peligro. - -La incertidumbre en que por el momento debe estar el gobierno acerca de -la conducta ulterior de los indios, respecto á su propuesta de paces, -ciertamente no puede decidirle á tomar medidas de oposicion: pero si en -efecto continua su propósito de conservar la paz, entre otras cosas, -parece que el comisionado del gobierno, despues de asentar la seguridad -de la línea, seria muy conveniente que tratase de exigirles el -acomodamiento de fortificar uno ó dos puntos del camino militar sobre el -frente del Volcan al otro lado de la Sierra, porque con ellos, y los que -puedan formarse sobre el Rio Colorado y á las márgenes de la Bahia -Blanca, quedarian enteramente dominados, y en precision de abandonar las -sierras y retirarse al oeste, ó repasar el Colorado. Esto es -indispensable que suceda; pero será de un modo que los comisionados, ó -gefes de los destinos, lo presenten en mas ó menos tiempo, segun los -grados de su actividad en promoverlo. - -No desconoce la Comision la necesidad que hay de sugetar á nuestras -milicias á sus precisos deberes en los fuertes de fronteras, y de que -han tenido orígen muchas desgracias, sobrevenidas por el mal trato dado -á los indios, cuando en ellas se han presentado con sus miserables -artículos de comercio, procurando robarselos descaradamente y aun darles -de golpes, herirlos, y matar algunos. Estos hechos, que la Comision ha -visto repetir, y aun castigado, han incendiado los ánimos de un modo -terrible, provocándolos á la venganza: muchos y lastímosos hechos -pudiera referir que mas de una vez han comprometido la mejor armonia con -el gobierno; y este desórden puede facilmente remediarse, conviniendo -con los indios en que sus arribos á las guardias sean á determinados -puntos de la misma frontera, reservando solo á los caciques el paso -franco al gobierno, escoltados para su seguridad. - -Nuestra campaña, harto desmoralizada por muchas causas que la han -conducido á tal desgracia, principalmente las escaseses á que la han -reducido las incursiones anárquicas, la multitud de desertores y otros -delincuentes que abriga, presenta un motivo de atencion muy particular -sobre esta clase de hombres que la infestan, á mas de una gran porcion -de familias indigentes que sirven de pesada carga al honrado labrador y -útil hacendado, á quienes se les haria un bien en trasladarlos á -aquellas nuevas poblaciones, dándoles propiedades que cultivasen, y -útiles correspondientes: conduciéndoles, si fuese necesario, por fuerza -á su fortuna, evitando su perdicion y la de sus hijos; y á aquellos -persiguièndolos eficazmente, hasta ponerlos en seguridad, ó esterminio, -segun sus delitos. - -Este exámen puede hacerse prolijo y exacto, formando una razon -estadística de cada partido, cometida al vecino mas proporcionado, y -vicario de él, con responsabilidad en su inexactitud. Como en dicha -razon debe constar todo vecino y habitante, su ejercicio, propiedades y -proporciones de que se mantiene, el número de hijos, criados y peones, -sus sexos y edades, no podria escapar ninguno á su vigilancia, y el -gobierno podria muy en breve tener en su mano, y á un golpe de vista, la -nota de cuantos fueren disponibles, en servicio y aumento de las nuevas -poblaciones. - -La policia de los partidos deberia igualmente ser encargada á vecinos de -las localidades, bajo los reglamentos que el gobierno les prescribiere: -porque tratándose de la seguridad pública é individual, ninguno debe -conocer y celar mejor á los vagos y malos vecinos, que sus propios -convecinos. - -Conducido el vecindario por los principios de liberalidad y en favor de -sus intereses, no puede desconocer las bondades del gobierno y de la ley -que lo protege. - -La Comision es militar, y ha asentado que con respetable libertad dará -su opinion, apoyada en la justicia y en sus conocimientos. Estos le han -suministrado muchos motivos de observacion para entender y persuadirse -que, mientras no esten perfectamente deslindadas las atribuciones de las -respectivas jurisdicciones, política y militar, no podrá hacerse el -servicio, como corresponde á la tranquilidad y adelantamiento de los -pueblos. - -Señor, unas tenebrosas habitudes de despotismo militar han aniquilado el -ánimo del vecindario de campaña, vièndose despejados violentamente de -sus propiedades, ultrajadas sus personas de palabras y obras, y acaso -arrastrados á una cárcel con pérdida total de sus bienes. Estas -impresiones estan aun muy vivas, y se resiente demasiado la provincia de -estos tristes acontecimientos: porque sí algunos elevaron sus quejas, no -merecieron mas que el desprecio, y los demas ahogaron sus sentimientos -para no multiplicar los padecimientos, llorando sus desgracias en el -seno de sus familias. - -Los gobiernos turbulentos que nos han precedido, no podian fijar, es -verdad, un mètodo que nivelase la justicia y conducta de los encargados -que sabian eludir las quejas, y poner en peor condicion al reclamante. -La Comision fué encargada por una vez de inspeccionar las fronteras, y -tuvo la desgracia de no encontrar en toda la línea mas que uno solo que -llenase las intenciones del gobierno: todos los demas eran ciertamente -criminales, pero á ninguno se removió. Esta degradacion de aquellos -militares, propiamente de revolucion, no puede mancillar el honor del -cuerpo en general, á quien se debe, por sus heróicos sacrificios, la -libertad é independencia del país. - -La sabiduria y política del gobierno se persuadirá, que este rasgo solo -tiene por objeto presentarle la necesidad que hay de inspirarle -confianza y seguridad, sin embargo de la promulgacion de las leyes que -las afianzen. - -Tanto mas juzga precisa esta medida, cuanto que vá á gravitar sobre el -vecindario de la campaña todo el peso de esta obra. Cree la Comision -que, sin esta política diestramente manejada, no se dará un paso de -felicidad en la obra gefe de la provincia: porque, como decia un sábio -de nuestro tiempo á un Soberano, con referencia á asunto mas elevado: -_justo es Señor, que el dueño de la casa mande en ella_. Y aunque es -verdad que el gobierno, vigilante en su administracion, no perdona -fatiga, ni se permite descanso, sin embargo, debe partir sus fatigas y -franquear confianzas, para dar vado á las penosas tareas de su -administracion: y ciertamente que ningunos estan mas bien indicados que -los mismos interesados en su felicidad y seguridad, consultando al mismo -tiempo la pública. - -Los puntos que principalmente deben ser reforzados, como cardinales, son -tres, á saber: Laguña de la Naquelrucá, Kakelhuincul, y el Volcan. Los -demas, como fortines auxiliares, deben por lo mismo ser sus dimensiones -proporcionadas, á este respecto, con una doble fuerza y amplitud, y -todas equipadas de armamento, artilleria, municiones respectivamente -bien conservadas, y sus precisos repuestos, de que deben responder los -gefes encargados, y sufrir con frecuencia la inspeccion que delegue la -Superioridad sobre el reconocimiento de todo, y de la tropa misma. - -El adormecimiento y apatia en que ordinariamente quedan sumergidos los -hombres con la pax, aun en las fronteras mas expuestas á rompimientos, -hace y causa el abandono de la disciplina, el de armas y municiones; y -una triste experiencia ha demostrado y hecho tocar funestos resultados, -provenientes acaso de que los gefes militares, mas atentos á sus -negocios particulares que á los deberes de su profesion y carrera, -posponiendo aquellos por esta, no calculan los daños que infieren: punto -que merece estar muy observado del gobierno en precaucion de semejantes -males. - -La fuerza efectiva de cada frontera principal, considera la Comision -debe ser de 100 hombres de caballeria veterana, y algunos auxiliares de -milicias, y los fortines de 50 hombres, por mitad de veteranos y -milicias, y mas, segun las circunstancias lo exijan. - -Si restablecida la caballeria de blandengues, tuviese cada guardia su -dotacion, seria utilísimo que fuesen casados y arraigados en ella, -dándoles el gobierno en propiedad un solar para establecer su casa, -porque entonces creceria la poblacion proporcionalmente, y el soldado -defenderia mas ahincadamente su hogar, muger é hijos, y jamas ó rara vez -se notaria desercion: y á la primera generacion ya la reproduccion del -soldado, por si sola, habria formado un pueblo agricultor y ganadero. -Pero como en la seguridad de los hacendados y labradores de la comarca -respectiva, el traficante que acude, llevando artículos de consumos en -cambio de frutos y numerario, viese un compensatívo de su trabajo, -procuraria tambien avecindarse, y lo mismo los artesanos, é -insensiblemente se verian crecer y prosperar estas guardias con una -rapidez increible, hasta formarse en cada una de ellas poblaciones de la -mayor consideracion. - -El labrador y hacendado sufren, y se han constituido hace muchos años, -al pago del ramo de guerra, con destino á estos importantes -establecimientos: y jamas han resistido otros gravámenes que con miras -de auxiliarlos se han creido necesarios, aun cuando se hayan frustrado -los objetos mismos de su invencion. Ellos, siempre prontos con sus -personas y haberes, han dejado en abandono estos y sus familias, para -correr á las armas en defensa de la patria, hasta sacrificarse en la -guerra; y hoy el gobierno necesita de sus brazos, de sus bienes, y de -toda su concurrencia, para dar á la Provincia toda la estension y -grandeza de que es susceptible: pues si esencialmente ha de gravarse -esta privilegiada porcion de ella, la justicia reclama imperiosamente -que se desvien, cuanto estè al alcance del gobierno, aquellos -calamitosos tiempos, haciendo un lugar distinguido á sus méritos y -servicios, los que es preciso que ahora presten á la importante atencion -de las nuevas poblaciones y á su seguridad. - -La Comision está penetrada del sumo é importante interes que se promueve -en esta medida á favor de la campaña, y que, conducida sabiamente por el -gobierno á sus mayores ventajas y engrandecimiento, vá á presentar el -campo del Lácio, para dar á la provincia, como este dió á Roma, toda la -grandeza y poder que la hizo respetar del orbe conocido entonces, y -proporcionalmente lo será aquella en América. - -Entre los muchos y extraordinarios privilegios con que agració la -naturaleza à esta provincia es su localidad, por desgracia poco conocida -de sus naturales. Por el norte la baña el magestuoso Rio de la Plata, -que se interna á mas de setecientas leguas navegables, por diferentes -provincias que atraviesa en su tránsito; mientras que por el sud la -circuye el mar Oceano, por donde puede extraer todos los cuantiosos -frutos que la produzca su cultivo: y á mas le brinda con inmensas -riquezas de la pesca y peleteria de anfibios, que hoy hacen la fortuna -de las naciones cultas que á nuestra vista se las llevan. - -Son pocos conocidos, y nada frecuentados por nosotros, los puertos que -se encuentran á la vuelta del cabo de San Antonio: como son, el de Tuyú -en el Cabo de Corrientes, la Bahía de San Andres, la Bahía Blanca, la de -San Bias, el Rio Colorado y el Negro. - -Los terrenos bajos que presenta la costa del mar no han permtido, sin -riesgo, hacer el reconocimiento de otros puertos y calas que -necesariamente hay en la confluencia de los rios Sauce Chico y Grande, y -otros de menos caudal de aguas que descienden de las sierras: ademas de -los que naturalmente tenga en su seno el mar, y descubrirán los -frecuentes reconocimientos desde tierra, cuando estén pobladas y -registradas por la caza y pesca de anfibios, que la curiosidad y -especulacion de los pobladores emprenderán tras de un interes á que los -conducirá su codicia. - -Muchos de estos terrenos estan hoy infestados de gentes bandidas, -abrigadas en los montes, que llaman de las Islas del Tordillo y Monte -Grande, desde cuyo asilo hacen sus incursiones á las vecindades, -cometiendo grandes excesos, que deben quedar extinguidos, luego que las -tres mas avanzadas fronteras al sud se hallen establecidas, y con las -fuerzas de sus dotaciones, para atacarlos con suceso feliz. La rigorosa -policía que se establezca en todos los puntos de la campaña, hará que -desaparezcan de ella, hombres y aun familias tan inmorales y vagas, -ponièndolas en sus deberes, ó en las seguridades convenientes. - -Parece necesario fijar el órden de la empresa, y debiendo empezarse por -las mas necesarias, es sin duda de la mayor importancia graduar esta -necesidad, la cual, aunque parezca indicada por la misma naturaleza de -los estorbos, que se oponen á darle vado, no puede dejar de someterse á -otras consideraciones, y principalmente á la mayor ó menor estension de -su provecho: es decir, que entre dos caminos igualmente necesarios, -aquel será digno de preferente atencion, que ofrezca mayor utilidad y -socorra á mayor número de individuos. - -Entre las ventajas de situacion que gozan las naciones, sin duda, -ninguna es comparable con la cercania del mar, unidas por su medio á los -mas remotos continentes del mundo conocido. Al mismo tiempo que su -industria es llamada á proveer una suma inmensa de necesidades, se -estiende la esfera de sus esperanzas á la participacion de todas las -producciones de la tierra: y si se atiende al prodigioso adelantamiento -en que está el arte de la navegacion, parece que solo la ignorancia ó la -pereza pueden privar á los pueblos de tantos y tan preciosos bienes. - -Es verdad que semejante ventaja suele andar compensada con grandes -dificultades; porque si de una parte la furia de aquel elemento amenaza -á todas horas las poblaciones que se le acercan, por otra los altos -precipicios y las playas inclementes que le rodean, y que parecen -destinados por la naturaleza para refrenarle, ó para señalar sus -riesgos, dificultan su comunicacion ó la hacen intratable. ¿Pero quien -no vé que en esta misma dificultad halla un nuevo estímulo el deseo del -hombre, que llamado á proveer á su seguridad, ó á estender la esfera de -su interes, está como forzado continuamente á triunfar de tan poderosos -obstáculos? Ello es, que el engrandecimiento de las naciones, sino -siempre, ha tenido muchas veces su orígen en esta ventaja; y que ninguna -que sepa aprovecharla, dejará de hallar en ella un principio de -opulencia y prosperidad. - -Esta provincia ha sido particularmente favorecida por la naturaleza, -pues á mas de las ventajas de su clima y suelo, tiene la de estar bañada -por el mar y el gran Rio de la Plata la mayor parte de su territorio, -colocado, por decirlo así, sobre el mejor punto del Océano: ella parece, -que por sus puertos está llamada á comunicarse con toda la tierra; y si -á esto se agrega la posesion de sus vastas y fértiles campañas, no -podremos desconocer que una particular Providencia la destinó para un -grande y glorioso objeto. ¿Como es, que en tan feliz situacion podamos -abandonar los medios mas necesarios para llegar á aquel fin, ni -desatender á sus puertos, sin los cuales es de todo vana é inutil -aquella gran ventaja, cuya falta será siempre uno de los principales -estorbos que mas poderosamente retarden la prosperidad de nuestra -agricultura? - -La Comision no necesita recordar que este objeto tan recomendable con -respecto á la industria, navegacion y comercio, lo es mucho mas respecto -al cultivo. La industria sigue naturalmente á los consumidores y se -situa á par de ellos, mientras el cultivo no puede buscar sus ventajas, -sino esperarlas inmobil. Por otra parte, si todas las provincias pueden -ser industriosas, no todas pueden ser cultivadoras, y es preciso que en -unas abunden los frutos que escasean en las otras: es preciso que el -sobrante de la primera acuda á socorrer las segundas; y solo de este -modo el sobrante de todas podrá alimentar aquel comercio activo que es -el objeto de la ambicion de los gobiernos y el fruto de sus meditaciones -económicas y políticas. - -Es últimamente necesario, si aspiramos á obtener todas aquellas -ventajas, dar el último impulso á la agricultura y ganaderia: pues -cuando la circulacion interior produzca la abundancia general, cuando -haya abundado y abaratado las subsistencias, y por consiguiente la -poblacion multiplicados los productos de la tierra y del trabajo, -alimentado y avivado el comercio interior, entonces la misma -superabundancia de frutos y manufacturas, que forzosamente resultará, -nos llamará á hacer un gran comercio esterior, que clamará por este -auxilio, sin el cual no puede ser conseguido. - -Este punto podia dar á la Comision materia para hacer muy estendidas -reflexiones: mas ella solo se contentará con presentar una á la sábia -ilustracion del Gobierno, que le parece sumamente importante, y de la -mayor influencia sobre la mejor poblacion, aumento de la agricultura, -ganaderia y labranza previniendo ya la navegacion, comercio é industria -á un mismo tiempo, que oportunamente iria adelantando, poniéndose en -activa accion el resto de la provincia á su ejemplo. - -La Comision está persuadida de que alguna vez los buenos ejemplos suelen -ser perniciosos. Esto se prueba observando que los Romanos emprendieron -todos los caminos de su vasto imperio, llevándolos desde la plaza de -Antonino en Roma hasta lo interior de Inglaterra, de una parte, y de la -otra hasta la Palestina; tan firmes y magníficos, que sus grandes restos -hasta hoy llenan de admiracion al viagero observader: y las naciones -modernas, queriendo imitarlos sin tener los mismos medios para ello, -afligieron á los pueblos sin poderles comunicar tan grande beneficio. -Sin embargo, esta regla admite excepcion en favor de la provincia, y no -puede haber inconveniente en la empresa, con tal que no se piense en -grandes é inadoptables comunicaciones exteriores, hasta que hayan sido -establecidas las poblaciones, su labranza, y pastoreo, de un modo -suficiente á promover la industria, navegacion y comercio que ha de -formar la marcha unida de sus ventajas y especulaciones, para llegar al -término de su engrandecimiento. - -Afortunadamente el Gobierno empeña sus desvelos en remover los estorbos, -proponiendo leyes, simplificando las administraciones, arreglando la -policía y mala jurisprudencia mercantil; en fin, todo cuanto retarda el -aumento y seguridad de nuestra comun felicidad, destruida y aniquilada -por falta de estos principales elementos; buscando directamente los -medios de arruinar nuestro cultivo y poblacion, ó por mejor decir, -removiendo hasta los estorbos que la naturaleza opone á su prosperidad: -bajo cuyos principios es de esperarse que la opinion misma cederà á la -buena y útil enseñanza, como las tinieblas á la luz; bien que, para -luchar con la naturaleza son necesarios grandes y poderosos esfuerzos, -con extensos recursos, que no siempre estan á la mano. - -Cuando se considera de una parte los crecidos fondos que exigen las -empresas, y de otra, que á las veces una sola es muy superior á la -porcion de rentas públicas que suelen destinarse à ella, parece mas -disculpable el desaliento con que se miran por los gobiernos: y como -estos fondos, en último sentido, deben salir de la fortuna de los -individuos, parece tambien como inevitable la alternativa, ó de -renunciar á la felicidad de muchas generaciones por no hacer infelice á -una sola, ó de oprimir á una sola para hacer felices á las demas. Sin -embargo, es preciso confesar que el atraso muchas veces no proviene -tanto de la insuficiencia de la renta pública, cuanto de la injusta -preferencia que se dá en su inversion á objetos menos enlazados con el -bienestar de los pueblos, ó talvez contrarios á su prosperidad. - -Para demostrar esta proposicion, bastaria considerar que la guerra forma -el primer objeto de los gastos públicos, y aunque ninguna inversion sea -mas justa que la que se consagra á la seguridad y defensa de los -pueblos, la historia acredita, que para una guerra emprendida con este -sublime fin, hay muchas que se empeñan con los innobles motivos de -ambicion y orgullo; y por consiguiente, privan de la abundancia y -prosperidad, de que disfrutarian si hubiesen invertido sus fondos en -adoptar y comprar, si fuese nacesario, un sistema de paz, con -preferencia á malbaratarlos en proyectos de vanidad, destruccion, y -nulos en sus resultados. - -La Comision se ha estraviado otra vez, arrebatada del ardiente celo y -deseo que le anima por el bien de la provincia, discurriendo en su -beneficio, y espresando las reflexiones que le han parecido se acercan -mas á nuestro estado civil y militar. Volviendo sobre sus pasos y al -objeto principal de su encargo, que es la seguridad de fronteras, el -aumento de la poblacion, el cultivo y las haciendas pastoriles, cree -deber añadir:-- - -Que siendo el principal y mas interesante punto el del Volcan, debe -mirarse con preferente atencion, en razon de su fortificacion y fuerza -efectiva; en la de hallarse mas avanzado al enemigo; en la de tener la -mas apreciable localidad de la campaña, por sus hermosos pastos, campos -y aguadas; y finalmente en la de estar vecino al mar, para progresar -extraordinariamente por todas las proporciones que no tienen, ni pueden -tener los otros, como mas mediterraneos ó centrales. - -Entre los extraordinarios recursos que sabiamente ha propuesto el -Gobierno á la Honorable Representacion, se ofrece la ley de retiro, que -transmitida á la posteridad, señalará la época en que fuè dictada, sin -contradiccion alguna, como la mas memorable de nuestra revolucion en -honra de sus autores; de que no nos presentan modelo alguno las -historias, tanto mas digna de elogio al considerar la utilidad y -ventajas públicas que pueden y deben sacarse de los mismos retirados. - -Entre otras altas miras que el gobierno se ha propuesto, es igualmente -loable la fondacion de una ciudad, cuyo título perpetúe la memoria del -benemérito Ciudadano y General de los ejércitos de la Patria, D. Manuel -Belgrano. Ciertamente que ninguno se presenta mas adecuado, mas útil, ni -mas honorífico. No mas adecuado, por la localidad y hermosura de que -disfruta; no mas útil, por las ventajas que le ofrecen la misma -localidad y su feraz terreno; no mas honorífico, porque iban á formar -este precioso monunmento á la fama póstuma de aquel general y de esta -provincia, los mismos guerreros, y sus compañeros de armas, que despues -de haber regado con su sangre el campo de las victorias por salvar la -patria de los enemigos que la oprimian, sellaban su marcha gloriosa con -la fundacion de una ciudad, que pasando á los venideros, perpetuára un -ejemplo, que acaso no se registrará en los anales de las naciones mas -cultas: y cuyas cenizas invitarán desde el sepulcro á sus hijos, á la -continuacion de aquella heroica carrera; al paso que las propiedades y -posesiones que les quedasen en herencia, les recordarian incesantemente -su deber hácia tan nobles objetos. - -Invitados por el gobierno los oficiales reformados á tan noble empresa, -dándoles de merced, como á fundadores, los solares para la fundacion de -sus casas, los terrenos de chacras para su labranza, y los de estancia -para la cria de ganado, con las excepciones y privilegios de libertad de -toda pension y derechos en los frutos de sus cosechas, y aun en los de -consumo, en la forma y tiempo que pareciese conveniente á su mas pronto -y eficaz progreso, sin duda que de esta medida reportaria la provincia -incalculables beneficios, y el gobierno tendria el placer de recibir los -respetos y homenages que le tributarian, aun al través de los siglos, -las generaciones venideras, bendiciendo la mano benéfica y laboriosa por -todo lo que le debian. - -Esta nueva poblacion, que formaba el honor y el mérito de sus -fundadores, á que unia la de capitalistas, empezaba á brillar desde su -cuna, desenrollando á la par de su acrecentamiento un poder y facultades -que no estan concedidas á las demas, por no ser facil reunir en un punto -tales y tan singulares proporciones. - -Ella como mas avanzada iba á imponer á los enemigos, de quienes se haria -tan temible como respetada, y no pudiendo resistir á la fuerza, mal de -su grado habrian de ceder el campo que ocupan, retirarse à mayor -distancia, ó talvez repasar el rio Colorado para refugiarse á las -cordilleras de los Andes, término á que deben venir por un órden regular -en la sucesion de los tiempos. - -Esta disposicion acercará mas pronto la època en que debe formarse el -camino militar arriba indicado, y la trasposicion de los indios al sud -de las sierras; quedando entonces á favor de nuestros hacendados libre -la falda de estas, que es toda la aspiracion á que por ahora anhela -nuestra poblacion. - -La Comision omite detallar el servicio de las guardias, pero no puede -menos de observar, que las partidas descubridoras, que deben estar -siempre en campaña, hagan su servicio de una á otra guardia, hasta el -punto dado en que deban encontrarse ó cambiar las tablillas que lleven, -para acreditar haber llegado á él, y comunicarse reciprocamente las -novedades que ocurran; porque si fuesen avanzados al sud podria suceder -que los indios, puestos en observacion, asechasen el momento de su -retirada, para introducirse en nuestros campos, burlando aquel servicio, -lo que no es tan facil suceda cruzando de una á otra guardia. - -Tampoco parece á la Comision debe ingerirse en los fondos y arbítrios -con que han de emprenderse estas obras porque estando nombrada una junta -de hacendados, y teniendo el gobierno tomado á su cargo estas -dispocisiones, facilmente podrian contrariarse con los conocimientos y -trabajos que ya tengan incoados, cualesquiera que fuesen las -indicaciones de la Comision, que siempre ha sido de dictámen se forme un -ramo con el cual se sufrague esclusivamente el adelanto de fronteras y -poblaciones, asegurado ó custodiado en la Tesoreria General, y -administrado y distribuido en el servicio por òrden del gobierno, á -quien inmediatamente debe estar todo sugeto y dependiente, para evitar -los deservicios que en otra forma se han esperimentado, y de que son -susceptibles. - -La disciplina, subordinacion y respeto en la tropa de línea y milicias, -son la base en que se afianza la defensa y seguridad del Estado. Estas -deben ser observadas, y sus gefes, de comisiones superiores, que -rigorosamente las inspeccionen, y si faltáre esta exactitud, la obra no -podrá llegar á su complemento y perfeccion. - -Las delineaciones de los fuertes y poblaciones requieren no menos -diligencia y actividad, y que sean en todo sentido sin mesquindad, ni -escasez, consultando siempre su salubridad y plantas de la mejor -arquitectura civil y militar: con especialidad en las que, como en el -Volcan, desde luego pueden empezar á hacer edificios de fábrica, por la -proporcion de cal. Las delineaciones deberán preferirse de nord-este á -sud-este, y al menos veinte varas de luz en sus calles, presentando -antes al gobierno el plano respectivo para su aprobacion, si la -mereciese. - -Cuando estuviese encabezado y hecho el libro ó censo de su vecindario, -de modo que trasmitiere á la posteridad sin equivocacion sus fundadores -en un libro maestro firmado de sus primeras autoridades y sellado, -deberia hacerse otro, firmado y sellado como el anterior, en que -constasen las mercedes que se les hacian, y repartos de tierras, con -prohibicion à los poseedores de su enagenacion en el tèrmino de veinte -años, con la precision de poblarlo y cultivarlo. Y para arrancar antes -de nacer el ruinoso semillero de pleitos en las ubicaciones de los -terrenos, deberian estos darse medidos y deslindados, de que deberia -ponerse constancia en el libro de mercedes, y conservar con él un plano -topográfico en el archivo de su custodia, para aclarar todas las dudas -que el transcurso de los tiempos presentan. De estos libros y planos -deberian conservarse cópias fieles en el archivo general de la -provincia, y muy particularmente deberian asentarse los puntos de -arranque, ó mojonera comun, que acaso serian los mas ciertos, las plazas -mayores de cada pueblo: señalando con la mayor exactitud del arte los -rumbos á que corrian, con correccion de la brújula, y espresion puntual -de su variacion, porque esta, está observado, se aumenta, y el -transcurso de años hace tocar inconvenientes notables. - -Los errores en que incidieron nuestros mayores nos marcan la senda que -debemos sequir para evitarlos, y no dejar en herencia á nuestros hijos -pleitos interminables, discordias y odiosidades, que llegan á destruir -de todo punto las familias. - -La Comision, en precaver estos riesgos, se haria molesta, si no temiera -serlo ya en un informe, que por demasiado largo debe terminar. -Cualesquiera que sean sus errores, cree que merecerán indulgencia ante -la respetabilidad de V. E.; porque el ardiente deseo de la felicidad de -la Provincia, á quien tiene el honor de servir y de quien se halla tan -beneficiada, en fuerza de la gratitud que le tributa, le impulsa á -creer, que todo es poco y muy menguado en su obsequio. - -Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires, Noviembre 26 de 1821. - - #Exmo. Señor.# - - *PEDRO ANDRES GARCIA. - JOSE DE LA PEÑA Y ZAZUETA.* - -Exmo. Sr. Capitan General de la Provincia. - - - - -DIARIO. - - -La Comision, destinada á establecer las paces con las tribus de indios -al sud, tiene la honra de presenter á V. E. el diario de su viage, hasta -las faldas de la Sierra de la Ventana, su derrota, observaciones -facultativas, planos y demas que ha puntualizado en cumplimiento de sus -deberes.--Luego que recibió la órden superior y se presentó á su -cumplimiento, advirtió que el cacique Cayupilqui en su invitacion -hablaba con generalidad, sin determinar el número de caciques -concurrentes, ni punto en que deberian reunirse estos, para establecer -los tratados á que aspiraban; sin cuyos prévios requisitos y rehenes -correspondientes, no solo parecia vaga la propuesta, sino tambien inutil -en el caso de no convenir los principales y acordar el punto de reunion, -el cual deberia ser en las primeras sierras ó lagunas de Milla Lauquen: -en inteligencia, que no pasaria mas adelante, por lo avanzado de la -estacion, si, como espresamente pedian al Coronel exponente, querian que -fuese al asentamiento de la paz. El cacique Cayupilqui convino en volver -á los toldos acompañado de un intérprete, que por parte del gobierno -asegurase á los de su clase la aceptacion de S. E. á la propuesta de -paz, y marchar á realizarla en su nombre. Dicho Coronel partió en -efecto: reunió todos los caciques Pampas, Guilliches y Ranqueles; y -estos, á virtud de lisonjeras promesas que les significó aquel, -esperaban el momento de su llegada, cuyo falso supuesto de ofertas, -cuando fué demostrado, puso en el mayor de los compromisos, y muy en -riesgo de ser degollado con toda la comitiva de su cargo, al Coronel, y -tambien de que se separasen los Ranqueles con miras de egecutarlo, como -se demostrará cuando se esprese esta ocurrencia. - -Del mismo modo omitió manifestar que la reunion la habian acordado hacer -en el Sauce Grande, esto es, al pié de la Sierra de la Ventana, sin -exponer á los caciques, que la Comision solo se habia allanado á llegar -á las primeras sierras y no á tan enorme distancia, en estacion tan -avanzada, y sin auxilios correspondientes á tan larga marcha; á mas de -los riesgos que deberia recelar de entrar al centro de sus tolderias, -donde podia ser atacada á toda hora de unos hombres feroces que viven -del robo y matan impunemente al forastero. A su vuelta manifestó -Cayupilqui que todos los caciques estaban prontos á otorgar la paz, -hasta el número de quince que nombró: que à la Comision la esperaban sus -antiguos amigos con impaciencia, y que no se demorase la salida, -quedando él en rehenes hasta la vuelta. El retorno de este cacique fué -en Febrero, y como mas principalmente tenia por objeto esta Comision, -reconocer facultativamente los terrenos, de cuya geografia estabamos -absolutamente ignorantes en la mayor parte, convino en dar un oficial -facultativo, de dos que le fueron pedidos, para levantar el plano y -hacer otros reconocimientos cientificos, si fuese posible, en medio de -los riesgos que ofrecian estas operaciones, si llegasen á ser advertidas -de los indios. Este oficial es D. José Maria Reyes, ajudante mayor de -artillería é ingeniero. - -No habiendo podido facilitar el gobierno mas instrumentos que un -teodolite y un nivel, fué preciso á la Comision proporcionar á su costa -los que principalmente eran necesarios para obrar, demarcar y medir, con -cuanto mas se requiere y demandan semejantes operaciones, de cronómetro, -estadales, planchetas, estuches, &c. En el resto de Febrero se aprestó -una escolta de caballería de catorce hombres, un sargento, y un oficial -que debia mandarla y servir de ayudante; dos carretas, una carretilla y -un coche con algunos víveres; yerba, tabaco y ropa hecha para los quince -caciques; y por todo auxilio, para carruages y soldados, sesenta -caballos de los del servicio de plaza: á que se agregaban dos -intérpretes, que tambien se pidieron al gobierno como indispensables -para entederse con los indios. El cacique Cayupilqui vino acompañado de -catorce indios mas, hijos, deudos y parientes de caciques, (que ellos -llaman _chasquis_) para ratificar al gobierno la adhesion de sus -comitentes á la paz, y al mismo tiempo afirmar la exposicion del -comisionado principal Cayupilqui, y que debian acompañar à la Comision -en el viage hasta los toldos, presididos del caciquillo ó capitan -_cona_, conocido por Antiguan. En efecto, ya dispuesto todo á punto de -marchar, fueron recibidas las últimas órdenes del gobierno que señalan -los documentos respectivos. - - -_Partida de Buenos Aires, Marzo 6 de 1822._ - -En 6 de Marzo salimos á las cinco de la tarde de Buenos Aires, llevando -en nuestra compañia á los catorce indios _chasquis_ y al cacique -Antiguan. A las seis, despues de inescusables demoras ocasionadas del -mal estado de los caminos en las salidas, salvaron los carruages los -muchos pantanos y atolladeros, que llegaron á inutilizar principalmente -la carretilla.--A las siete y media de la noche llegamos al pueblo de -Moron, con el ayudante mayor Reyes, y la comitiva de indios y peones que -se componia de veinte personas; donde hicimos alto para pasar la noche y -reconocer el carruage que se hallaba deteriorado. Reconocido el dia 7 la -carretilla, se vió no estar en estado de continuar el viage, y fué -forzoso remitirla á la ciudad para reponerla con otra, lo que se -verificó el dia 8. - -El 9, partimos de Moron y llegamos à hacer noche en la Cañada de los -Pozos, donde sobrevino un huracan y tempestad de truenos y lluvia, que -nos demoró el viage hasta las 11 de la mañana del 10, y á las 6 de la -tarde arribamos al Pueblo y Guardia de Lobos, punto destinado á reunirse -las carretas, escolta y demas carruages, con los víveres y útiles que -debian servir al viage y cumplimiento de la Comision. El teniente de -húsares y capitan graduado, D. Julian Montes, que debia acompañarnos, ya -se hallaba en aquel punto con la escolta, é igualmente las carretas. Las -autoridades, política y militar, prepararon alojamiento, lo mas cómodo -posible, y franquearon con el vecindario todos los auxilios que estaban -á sus alcances, y era preciso acopiar, pagando sus valores. - -Deseosos de dar principio á una obra gefe, de cuyos resultados se -esperaban grandes ventajas para la provincia, con la nueva adquisicion -de feraces terrenos para su estension, y la principal de estas, mejorar -la geografia de aquellos hermosos campos, habitados hasta hoy de -salvages, por medio de los indicados reconocimientos, cuyas ventajas -refluian en beneficio público, la Comision no pudo detenerse un momento -en hacer presente á las autoridades de aquel partido, le eran necesarios -algunos auxilios de ganados y yeguas, que podrian suministràrsele á -justo precio por aquellos hacendados. En efecto, invitados por el juez -respectivo, no trepidaron en franquearle hasta el número de setenta -reses, que se creyeron suficientes, cien yeguas, algunos caballos, y -ocho bueyes, con cargo de reintegro estos últimos. Las milicias se -prestaron á hacer los apartes, y reunir en un punto estas haciendas, -como lo verificaron en la mayor parte; y en su consecuencia estaba -detallada la marcha de aquel punto para el dia 14. - -En medio de la agitacion con que se trabajaba en estos aprestos, se -recibió en la Comandancia militar una órden circular que comunicaba la -Inspeccion General, dando parte á todos los Comandantes de fronteras -para que vigilasen en la seguridad respectiva de ellas, poniéndose -alerta contra una nueva invasion de los indios, que se sabia debia -verificarse en el presente mes, al mando del cacique ranquel, Pablo, -dirigidos por transfugas, desertores y resto de chilenos de los de -Carreras, que aun existian entre ellos. Ella, á la verdad, no dejó de -sorprendernos, mucho mas cuando estaba de por medio la buena fé tantas -veces manifestada por los caciques en el pedimento reiterado de la -Comision, para hacer una paz sólida y permanente con la provincia: á que -se agregaban otras poderosas razones para no creer semejante movimiento -ofensivo de aquel cacique, que tantas veces habia instado por la quietud -y harmonia á que aspiraba, con los demas de su clase. - -Aunque la Comision no habia recibido comunicaciones oficiales sobre la -materia, y creia inverosimil la especie, sin embargo, no creia deberse -exponer á cargos ulteriores, respecto á la notoriedad de dicha órden -circular, en un caso desgraciado. Por otra parte, la desconfianza de los -vecinos de la campaña crecia, y la emigracion á lo interior ya habia -acobardado á los peones que debian servir en los carruagues, y arreos de -ganado y caballada. Pero, debiendo decidirse en falta de comunicaciones -del gobierno, llamó al cacique Antiguan y á los demas indios de la -comitiva, para imponerles de la novedad, y hacerles cargo de -ella.--Antiguan protestó á la Comision, bajo la buena fé que presidia á -sus buenos servicios prestados á la provincia, que nada habia ni podia -haber contrario á ellos, y estaba pronto á responder con su cabeza: que -cuando mas, podria ser alboroto tramado ó causado por alguna partida de -ladrones, que no faltaban en todas partes, capaces de comprometer los -mejores sentimientos. - -Manifestó el que le ocupaba, con muchas y muy eficaces reflexiones; y -ellas presentaron motivo á la Comision para hacerle entender, que no -podria dar un paso mas en su marcha sin asegurar antes la certeza de -esta novedad, y para ello se hacia necesario que el mismo cacique -Antiguan, con uno de los intérpretes del gobierno, pasase á los toldos, -reuniese los caciques y los hiciese sabedores del caso; previniéndoles -que la Comision esperaba sus resultas en aquel punto.--El cacique se -prestó gustoso á la medida, y salió el dia 14, acompañado de dos indios -y el intérprete, habilitados de caballos, yerba, tabaco y otros -menesteres para el camino; ofreciendo volver á los quince dias de su -salida.--De todo dió cuenta la Comision al Gobierno en el acto -instruidamente, solicitando su aprobacion. A la verdad, parecia no haber -un motivo para temer un movimiento ofensivo en masa de todas las tribus, -ni aun parcial, como se indicaba de parte del cacique Pablo, por haber -asentido y convenido este con los demas en la invitacion á la paz. A mas -de que, los rehenes establecidos por preliminares de ella, las numerosas -partidas de indios de comercio que existian en la capital, y los que -acompañaban á la Comision, eran todas circunstancias que inclinaban á -creer los retragese de emprender una invasion que ponia en riesgo sus -personas é intereses. La Comision adoptó aquella medida que creyó mas -prudente, y esperaba que ella seria aprobada del gobierno, por cuanto al -mismo tiempo conciliaba la tranquilidad de las familias de los -vecindarios de las guardias fronterizas, de los temores y sobresaltos -que las afligian, recelando ser nuevamente víctimas de la ferocidad de -los indios. De este modo se evitaron muchos males y perjuicios, que la -sola emigration causaba á los partidos en el abandono de sus hogares y -haciendas. - -Manifestadas las causas que motivaron la demora, pasaremos á hacer un -relato de los trabajos facultativos que emprendió la Comision como -objeto principal de su encargo, hasta la vuelta del cacique Antiguan. -Cualquiera cosa que ella trabajase en materias científicas, creia que -seria de utilidad á la provincia, aun cuando no se tuviesen todas las -proporciones que demanda aquella clase de operaciones. Se acordó -levantar el plano topográfico del pueblo de San Salvador de Lobos en que -residíamos, y determinar su latitud, aunque por lo pronto no se hiciese -el cálculo de su longitud, pues él demandaba algun tiempo y mas datos de -los que teniamos. Contraidos á lo primero, ayudados de buenos -instrumentos para ejecutarlo, se consiguió concluirlo en el término de -cuatro dias de asiduo trabajo, porque la premura del tiempo no permitia -hacerlo mas despacio, y las comodidades eran escasas para este género de -ocupacion. El método adoptado era seguramente el mas sencillo, pronto, y -mas propio á la situacion de aquel pueblo, y su resultado debia -comprobarlo. En efecto, visto el curso de sus calles, corregida la -aguja, medidos los angulos formados por sus manzanas, determinados -algunos puntos principales, recorridas con la toesa las diferentes -manzanas de que se compone, para ver la poblacion de cada una de ellas y -determinar sus detalles, tomado en cada finca el nombre del propietario; -observado al mismo tiempo el curso de una cañada y lagunas que forma -esta, y pasa inmediata al pueblo, suministrándole agua para su consumo, -con cuanto mas se creyó conveniente:--en toda esta operacion, hecha con -escrupulosidad y exactitud, manifestó la acertada adopcion de su -sencillez; de cuyos resultados nos prometimos sacar ventajas en las -operaciones ulteriores. - -Concluido el primer trabajo, se pasó en el momento á hacer el segundo, -es decir, el de la latitud del lugar. Sabíamos que esta se hallaba, -hacía algun tiempo, observada por un respetable facultativo (D. Pedro -Cerviño) en la expedicion de fronteras mandada por D. Feliz de Azara, -con objeto de hacer observaciones científicas en el curso de ellas. -Entre las muchas que hicieron, fué una la que trataba la Comision de -determinar. No se dudaba de la exactitud de aquella operacion, se -respetaba su autor como sugeto conocido por sus talentos: se creia que -una operacion no complicada como aquella, con mucha mas razon habria -dado un resultado exacto. La Comision no tenia aquel, é ignoraba cual -era la observacion hecha; pero pareciéndole muy propio de su objeto -hacerlo, cuando tenia proporcion para ello, para averiguar tambien si -habia alguna diferencia entre las dos observaciones, especialmente -cuando de los mismos instrumentos que habian servido á aquel -facultativo, franqueados por la viuda del mismo Cerviño--quintante y -horizonte artificial--se iba á hacer uso en la nuestra. Todas estas -circunstancias nos empeñaban á hacerlo con doble cuidado si fuese -posible. - -El dia 21, preparado el horizonte con escrupulosidad, para hacer la -observacion por el planeta Marte, con los datos sacados de las tablas -astronómicas, cuando pasase por el meridiano, dió por resultado, despues -de hechas las correcciones necesarias, 35° 16' 2" de latitud austral. -Parece que ambas operaciones fueron hechas con exactitud: aquella queda -comprobada por la de la Comision, y esta con aquella. La pequeña -diferencia que se nota de 14" no se puede reputar por tal en una -observacion. Mil causas pudieron influir. La Comision cree fué -seguramente un intérvalo muy corto que se demoró en fijar la alidada, -mientras se reconocia si el astro habia llegado al punto _maximum_ de su -altura, y si bajaba sobre el horizonte. Esta pequeña diferencia es claro -que provino de la causa antes manifestada, pero nada de esto influye en -lo exacto de la observacion, ni en su resultado. Es despreciable -cualquiera diferencia que en segundos pueda haber en una operacion de -esta clase. Los que conocen las causas que obran para considerarse como -tal, juzgarán que cualquiera diferencia de esta naturaleza no es error. -Lo es cuando alcanzan á minutos, aunque sea uno solo, y entonces se -reputa como tal; pero cuando versa en segundos, cualquiera que sea su -número, no se para la consideracion, y solo se cuida de anotar con -exactitud la primera y segunda clase. Colocados en órden nuestros -trabajos para su remision al gobierno, no se verificó hasta poder -acompañar algunos mas de igual naturaleza, y sobre la estadística de -diferentes partidos que la Comision trataba de averiguear, porque todos -reunidos presentaban alguna utilidad y ventajas que podria reportar la -provincia con estas obras; y la Comision en vista de ellas poder -satisfacer al gobierno del empeño en su adelantamiento, y los deseos que -la animaban en beneficio y prosperidad del país. Un vasto campo de -operaciones presentaba esta campaña, en la que seguramente interesa -conocer la multitud de hermosos terrenos, que una industria mas activa -sabria aprovechar, y sacar partido de las ventajas que prometen á la -agricultura y mecanismo rural. De aquellas posiciones y puntos -interesantes, se hallan muchos en nuestra provincia no conocidos hasta -ahora, sino superficialmente. El curso del tiempo los descubrirá, y una -agricultura mas adelantada disfrutará de sus ventajas y comodidades, si -antes, como es de esperar, no las saca el gobierno de la obscuridad y -embolismo en que yacen, por medio de planos topográficos y estadísticas, -que señalen sus bondades, para aplicar con conocimiento y fruto los -auxilios y medidas de que son susceptibles, y hacer la felicidad de sus -habitantes, y en general de la provincia. La Comision habría deseado -desempeñar estos objetos tan dignos como benéficos al interes publico; y -por entonces hubo de contraer su atencion y ocuparse de los que mas se -recomendaban. El tiempo era corto: los emisarios debian regresar en -breve, como lo prometieron; pero la Laguna de Lobos se llevaba la -atencion de la Comision con preferencia, para un exacto reconocimiento -de ella y formacion de su plano. A la verdad merecia todo este trabajo, -su hermosura, posicion, calidad de su terreno, magnitud, pastos, -aguadas, &c.--Demora dos leguas al sud del pueblo, y demandaba una -operacion de esta naturaleza.--Dos dias consecutivos sobre sus margenes -preciosos fueron necesarios para concluir aquella trabajosa operacion. -Con suma dificultad se reconoció su fondo por medio de la sonda; y otras -calidades que la adornan, entre estas la abundancia de pescado: teniendo -por último el placer de agregar este trabajo importante á los demas para -su remision al gobierno. - -Situada la laguna en un hermoso terreno desnivelado, y rodeada de -preciosas colinas por el norte y este, siendo el nivel de estas -sobremanera superior al de la laguna; por el sud y oeste se advierte una -gran planicie horizontal que se eleva suavemente sobre su nivel. Esta -bella campaña está cubierta de poblaciones, ganaderia y labranza. Su -terreno en general es fértil y su cultivo laborioso y abundante. Las -colinas que rodean la laguna por el este tuvieron en otro tiempo situado -el Fortin de Lobos, cuyas ruinas aun subsisten. Por esta parte como por -el sud se hallan poblaciones de pingues ganaderias, y varios de estos -establecimientos son bien conocidos por su riqueza, y forman una parte -muy principal de la provincia. - -La laguna provee de agua á las muchas haciendas de aquellos -establecimientos vecinos. Ella es permanente en su caudal, y aquellas -reportan esta ventaja que es sumamente interesante á la agricultura y -ganadería, porque los hacendados no sufren en tiempos de seca las -pérdidas de ganados que son susceptibles, faltándoles aquel elemento -preciso á su sosten. - -Generalmente en toda la circunferencia de la laguna, tiene barrancas -altas, menos por el oeste, por la igualdad de su nivel con el del -terreno ó superficie comun. Sus aguas se estienden y forman un gran -bañado por toda la campaña en tiempo de lluvias, pero cuando no las hay -se reunen como un centro, formando horizonte á la vista del observador, -colocado en un punto cualquiera de su circunferencia. Esta tiene 11,139 -varas, resultado sacado despues de levantado su plano: su profundidad es -generalmente de 30 á 40 varas de la orilla, de una y media á dos varas: -mas adentro de tres, tres y media á cuatro; su fondo de arena; y en su -centro se encuentra alguna loma especial en la mayor profundidad. Esta -ademas tiene una cañada por el sud-este que aumenta sus aguas -considerablemente por su cauce. Ella corre por un encadenamiento de -lagunas y bañados algunas leguas al mismo rumbo, y mas en las cercanias -del Salado. No dá paso generalmente en todo su curso por ser pantanoso, -solamente en su embocadura ó confluencia. En la laguna trafican los -prácticos ó baqueanos por uno que conocen y tienen bien marcado, -bastante ancho y malo, por ser parte de la laguna, es decir, que para -pasarla, se hace necesario atravesar 200 á 220 varas de agua. El piso es -sumamente blando é imposible por ello de acercarse tres á cuatro varas -de su orilla: su profundidad no es constante. Lo reconocido es de una á -tres varas en las partes abordables de su curso: su ancho de seis á -siete varas, y en partes forma el cauce un canal profundo, con una -corriente rápida, y esta es en proporcion al acrecentamiento de sus -aguas. Estas son salobres, y un poco menos las de la laguna; pero para -el ganado útiles en estremo: de ellas se proveen, como se ha dicho, los -establecimientos vecinos. Por el norte aumenta sus aguas del mismo modo -una pequeña cañada, que al fin de catorce á veinte cuadras de curso, -desagua en ella. Esta se forma de un bañado pequeño: sucesivamente va -aumentando su cauce con otros mas que se le reunen. No forma lagunas en -su curso; pero las mismas calidades que constituyen aquella, se -verifican en esta. No dá paso por la calidad de su terreno pantanoso -hasta doce ó catorce cuadras de su embocadura. Un cauce caudaloso de -aguas, con mayor profundidad que la otra, la hace inaccesible, y para -pasarla es preciso costearla hasta su nacimiento, y entonces se presenta -un dilatado bañado bastante penoso por su anchura, pero sin peligro de -mal paso: su ancho es de siete á ocho varas, y su profundidad en -disminucion desde su embocadura hasta su vertiente, y la mayor es de -dos, ó dos y media brazas. El cauce de este bañado es limpio, y se -encuentra en él aquella cantidad de maciegas en su interior, como -generalmente sucede en las cañadas.--Otras varias calidades hacen -recomendable este interesante punto, y es sensible que la industria de -nuestros hacendados, situados en las cercanias de una posicion tan -ventajosa, no progrese como pudiera. - -La Comision creyó podia emprender otros trabajos en puntos no menos -interesantes que aquellos, aunque distantes de su actual posicion; pero -temia no fuesen infructuosos, porque aguardaba por momentos los -emisarios. Para evitarlo se dispuso enviar una partida de soldados con -un intérprete y un baqueano, para que, avanzando hasta el Rio las -Flores, reconociesen el paso de este, bastante dificultoso para -carruages, igualmente el del Salado y Saladillo, y otros embarazos que -presentan los grandes bañados que se interponen; observando al mismo -tiempo cualquiera movimiento del enemigo infiel, y el regreso de la -partida remitida en Comision á los toldos, cuya demora ofrecia tantas -dudas sobre la conducta de los indios; especialmente con los varios -movimientos ofensivos, anunciados con frecuencia por circulares -comunicadas de las mismas guardias fronteras. Todas las circunstancias -inclinaban á creer que la demora procedia de aquellas ocurrencias, y que -debia la Comision prepararse á una defensiva, avanzando partidas con -aquel objeto. Esta medida, que fué tomada de acuerdo con las autoridades -territoriales, que conocian muy bien sus ventajas y la conveniencia -general que resultaba de esta determinacion, hasta que oportunamente se -dictase en caso necesario por la superioridad la que hubiese de asegurar -sus personas y fortunas, fué conciliatoria de la tranquilidad del -vecindario, que, agradecido por el esfuerzo arriesgado de la Comision, y -por el interes que se tomaba en la prosperidad y seguridad de la -provincia, no sabia como manifestar su gratitud, especialmente desde que -vió salir la tropa, municionada completamente de artículos de boca y -guerra. - -Allanado este obstáculo, creyó la Comision que mientras surtia el efecto -á que dirigia sus miras, podia hacer el esfuerzo premeditado sin ser -infructuoso. Consideró que el plano topográfico del Pueblo del Monte y -su laguna podria ser interesante; mayormente cuando no existia un -documento de esta naturaleza, y aquella guardia y poblacion se habian -estendido y adelantado considerablemente, y de su hermosa laguna y otras -adyacentes no se tenia ningun conocimiento particular.--Esto demandaba á -toda costa un reconocimiento con toda la exactitud posible, y al efecto -marchó á aquel destino, distante ocho y media leguas al E de este -pueblo, el facultativo, ayudante mayor D. José Maria Reyes, con los -instrumentos y comitiva necesarios para aquellas operaciones, y con los -recaudos respectivos para las autoridades de la misma guardia y pueblo, -con objeto de que le proporcionasen los auxilios que necesitase para -evacuar con prontitud los trabajos de su encargo: como así lo egecutaron -con puntualidad los sugetos principales, dandole ademas todos los -conocimientos precisos sobre las propiedades y límites del partido, -requisito necesario para la formacion y organizacion del trabajo.--Del -mismo método observado en el trabajo anterior se hizo uso para este. La -laguna demandaba otro distinto, como que la calidad de la operacion era -diferente por su naturaleza. Para ello se adoptó el método general que -en casos iguales se hace necesario. Una base exactamente medida, -proporcional à su extension, grandes miras ó _jalones_, colocados en los -puntos remarcables de su circunferencia, se hacian precisos para -levantar el plano: la mensura de los ángulos, formados por estos -distintos puntos sobre la base, daba por resultado la verdadera posicion -de aquellos, que, junto á un reconocimiento de toda ella, eran -suficientes para la conclusion de la operacion. - -Era ademas indispensable reconocer otra laguna llamada de las Perdices, -unida por un pequeno arroyuelo, facil de egecutar, despues de conocida -la posicion de muchos puntos que tenia en sus inmediaciones. Ellos -servian de base, y las miras colocadas en sus puntos mas remarcables -daban su verdadera figura y extension. Al mismo tiempo se determinaba la -posicion de los establecimientos vecinos á la laguna: muchos de estos se -hallan situados en sus inmediaciones, y algunos de consideracion por su -riqueza en ganaderia. Determinada, pues, la verdadera posicion del -pueblo y laguna en cuatro dias de trabajo consecutivo, y reunidos los -datos para formar una memoria estadística del partido, no hubo detencion -de un momento: especialmente cuando en el mismo dia la partida -observadora avisaba haber encontrado mas allá del Salado á la indios, -remitidos á los toldos, de vuelta de su comision, y que al siguiente -debian regresar unidos al punto de su partida, esto es, al Pueblo de -Lobos. - -Habiendo sido favorables los resultados de los emisarios, y celebrados -con salvas y general regocijo, al ver desmentidos los rumores esparcidos -por toda la campaña, que habian perturbado su tranquilidad, de que se -hablará despues; siendo necesario aprestarse á la marcha, la Comision -trató de reunir sus trabajos, y hacer la remision de ellos al gobierno, -antes de su partida ó al mismo tiempo: entretanto, no puede dispensarse -de hacer una descripcion del pueblo y laguna que dieron motivo á sus -tareas. - -Se hace forzoso considerar:--Primero, la verdadera situacion y -circunstancias que constituyen la laguna, y es fácil en seguida conocer -la del pueblo y establecimientos en varios puntos de su circunferencia; -pues que esta está descripta, y aquellos son relativos á ella, y deben -considerarse así. Describir este punto interesante y calidades que le -constituyen, es sumamente sencillo. Ellas son semejantes á las del otro -anterior, pero sin embargo, tiene otras que le distinguen.--La laguna es -menor que la de Lobos: su circunferencia es de 10,421 varas, 712 varas -menos que aquella. La calidad de sus aguas es potable, aunque algo -salada: su fondo arena en todas partes, barrancosa por toda su -circunferencia, excepto por el O y OSO, donde su nivel tiene muy poca -elevacion sobre sus aguas: por los demas rumbos tienen sus barrancas de -diez á catorce pies de altura sobre el nivel del agua. La gran planicie -de la campaña del este y sud es horizontal, su plano y su nivel elevado -sobre la superficie de la laguna: ella es limpia, y no se encuentra -ninguna maciega en su extension. La campaña del oeste es hermosísima y -pintoresca, pero su nivel diferente de aquella. El terreno de sus campos -es fértil, y su cultivo abundante. Sus pastos fuertes, aunque mesclados -con el cardo, que abunda demasiado. Sus horizontes se ven cubiertos por -todas partes de ganados de todas especies, perteneciente á los -establecimientos limítrofes. Estos terrenos, cuyos límites confinan con -las márgenes de la laguna, en ninguna ocasion son votos por los ganados, -pues encuentran en ellos las ventajas de pastos y aguas; y los muchos -senos que forma la posicion de dicha laguna con la union de la otra (la -de las Perdices) de casi igual magnitud, sirven á los propietarios para -tener como encerradas sus haciendas; y de este modo han prosperado -sobremanera aquellos establecimientos, que ciertamente forman la riqueza -de aquel partido. - -Por el OSO rompe el gran caudal de aguas de esta laguna, por un brazo -encajonado y caudaloso, cuando salen de madre, y de un centro de union -mas elevado. Estas aguas forman, como á treinta varas de la laguna -principal, otra de igual magnitud, pero sin las calidades que -constituyen á aquelia (las Perdices), ó mas propiamente bañado, sin -formar barranca ninguna, que se extiende al S, de que se forman otros -bañados y pequeñas lagunas, y por un encadenamiento sucesivo, ya de -bañados, ya de pequeñas lagunas, desagua en el Salado, cerca de la -Laguna de las Flores. Sus aguas son iguales en salidad á la laguna de -donde toman su orígen. Su interior está lleno de maciegas, junco, -duraznillo, &c., su fondo es lama, su sonda la de un bañado; y -generalmente se observó en su reconocimiento igualdad en ella, esto es, -de cuatro á cinco pies de agua en su centro: en sus orillas de dos á -tres. Sus campiñas, por el S y E, tienen las mismas calidades que las ya -descritas, en fertilidad y pastos. Las poblaciones de ganaderia -disminuyen hacia el S: se hallan, sin embargo algunas de mucha -consideracion, limítrofes al Salado. La gran laguna aumenta sus aguas, y -puede decirse se forma principalmente por las de una gran cañada, -llamada del Totoral, que viene del N y corre al S: su orígen se halla de -doce á trece leguas de su confluencia en la laguna: desde aquel punto -viene recibiendo de varias cañadas un caudal considerable de aguas, que -deposita en una laguna de 500 varas de la principal, con quien pasa á -unirse. Su ancho en la embocadura excede á 400 varas, disminuyendo este -hácia el N. En su curso forma varios bañados, poblados de juncos unos, y -de totoras otros; y en toda ella abundan las maciegas que embarazan el -paso. Su piso es pantanoso, y en las inmediaciones de su confluencia -franquea paso, negándolo en su curso por lo pantanosos que son sus -bañados. Su fondo en su desagüe es de tres á cuatro pies, y su paso, -aunque poblado de juncos, no es expuesto ni dificultoso. La calidad de -los terrenos que riega es igual al descrito: sus pastos fuertes, y sus -tierras vegetales. En su orilla ó inmediaciones se encuentran muchos -establecimientos de ganaderia y labranza, que forman la riqueza del -partido. Ademas recibe la laguna las aguas de una pequeña cañada por el -SE, que toma su orígen á dos millas de aquel rumbo: su cauce es corto, -su ancho tres varas, pantanosa, pero de paso en todo su curso. - -El pueblo ó guardia se halla situado al N sobre las márgenes de la -laguna, en una colina que se extiende al S hasta las barrancas de -aquella, prolongándose en disminucion al E hasta las orillas de la -Cañada del Totoral.--La poblacion se halla situada en esta colina y -fuera de ella. Esta se extiende sobre la costa de aquella y de la laguna -al O: tiene por límite al S la ribera barrancosa de esta, al E las -márgenes de aquella, al N una espaciosa y horizontal campaña, y al O -otra de igual naturaleza, limitada al S por la ribera dicha de la -laguna. La poblacion tiene de extension E á O diez cuadras, de N á S -siete: estas tienen ochenta varas de largo y ocho de ancho. Las calles -corren ENE á OSO, y de NNO á SSE.--El fuerte se halla situado sobre la -ribera de la laguna: su circunferencia es de una cuadra caudrada. Tiene -dos pequeños baluartes ó esplanadas circulares en los ángulos del N y S -del cuadro: en ambos hay una pieza de artilleria de fierro del calibre -de á 4, montada en cureña de costa. Toda esta fortificacion es inutil, -ni puede llamarse tal en cualquier caso de defensa, pues no podria -hacerse uso de las piezas, ó si se hiciese, seria infructuoso. Ninguna -dotacion se halla allí de repuesto para su servicio: tampoco artillero -alguno que las gobierne, y en un estado ruinoso sus montajes, sin -provision de cartuchos, estopines, cuerda mecha, atacadores, &a., &a. - -En este estado miserable aparece hoy esta guardia, y así, y aun mas, -todas las demas en las fronteras, sin foso ni estacada regular en alguno -de estos puntos para defenderse, ó al menos ponerse á cubierto el -vecindario con sus propiedades de un enemigo encarnizado y constante en -sus incursiones, de cuyo resultado aun se lamentan todos. ¿Y de este -modo se podrán contar seguras las propiedades que constituyen la riqueza -del país, y cuyos conatos deben ser, preservarlas de las funestas -lecciones que nos han dado constantemente nuestros invasores? No: -¿Seremos y continuaremos infelices? ¿La desolacion, el terror y la -miseria las habremos de ver siempre pintadas en nuestros campos, y que -las hogueras voraces sostituyan à las pingues poblaciones que hacian la -felicidad de la provincia? Esta inercia y los males que ella puede -originar reclaman pronto remedio. Es ciertamente lamentable la suerte de -nuestros establecimientos en el sud. Algunos se conservan sin haber sido -arrasados de los bárbaros, porque por fortuna sus incursiones las han -hecho sin combinacion, y sobre los establecimientos de las fronteras del -oeste principalmente y con repeticion; siendo este partido, y algunos -otros inmediatos, los que esperimentaron menos desgracias. No obstante, -los establecimientos al otro lado del Salado, cercanos á los montes de -aquella, fueron arrasados sin quedar muestra de haber existido. - -No se encuentra en esta poblacion nada interesante: ranchos de paja, la -mayor parte de ellos cubiertos con los bosques ó montes de durazno, que -en cada finca hay. En cada manzana ó cuadra, comunmente se hallan dos ó -tres poblaciones; y aun en las mas cercanas al centro no todas se hallan -pobladas. Se encuentran muchas propiedades de construccion de material y -techos de paja. Este modo de techar, aunque demanda renovaciones, es -cómodo por su menos costo y por encontrarse en abundancia la paja de -diversas calidades. Los montes, que forman á la vista un bosque de todo -el pueblo, suministran á los propietarios muchas ventajas por ser este -ramo escaso en la campaña. En las calles de su interior no se disfruta -vista agradable por la multitud de árboles que privan la de la campiña y -laguna, y aun de la ribera al sud de la poblacion. No se puede dar una -vista mas deliciosa y pintoresca. Su horizonte, por todas partes de -hermosas praderias, cubiertas de ganados de todas especies, cuyas -imágenes apenas se perciben á la simple vista, entretienen al observador -agradablemente. Un número prodigioso de rebaños de ganadas vacunos, -lanares y caballares, de la pertenencia de los establecimientos vecinos, -presentan una perspectiva risueña. La situacion del pueblo es el punto -mejor que se encuentra en toda su extension, y aunque domina á aquella -campiña, metido entre sus bosques, le privan de la mejor vista. El -monumento mas marcante que le adorna es su capilla, toda hecha de -ladrillo cocido, y el adorno interior, lo mejor que se encuentra en -todos los pueblos de la frontera.--Se omite detallar otros pormenores, -que pueden verse en la pieza núm. 2, relativa á la estadística de aquel -pueblo: ella suministra los conocimientos de su poblacion, producciones, -número de hacendados, labradores, límites, &a., &a. - -Concluido el trabajo, segun queda relacionado, en el partido de la -Guardia de San Miguel del Monte, se reunió la Comision sin pérdida de -instantes en el de Lobos, donde acababan de arribar los indios -emisarios, y duplicada comitiva que les acompañaba en clase de -_chasquis_; y de todas las ocurrencias de su mision, hicieron una exacta -relacion, de que inmediatamente se dió cuenta al gobierno; remitiendo al -intérprete para que la espusiese á viva voz, si se creia necesario: al -mismo tiempo que se recomendaba al cacique Antiguan, por la eficacia de -su diligencia, y cuanto habia trabajado con los demas de su clase por la -paz, esponiendo su vida por haber quedado á pié en la ida, en falta de -caballos. El resultado de su mision hará ver cuan acreedores se hicieron -estos emisarios á una recompensa por sus distinguidos servicios. - -La Comision, apremiada de la estacion para emprender su marcha á las -sierras por una parte, y egecutada por otra de ordenar los trabajos -hechos en la manera y demostracion facultativa que correspondia, -aprovechaba todos los momentos del dia y aun de la noche á este efecto; -sin descuidar la reunion de reses, caballos, bueyes y demas que debian -servir al viage. Pero mientras se realizaban todas estas disposiciones -prèvias á la marcha, la Comision referirá el retazo de los emisarios é -intérprete, con las particulares ocurrencias en su ida, estada y vuelta -de los toldos, y se colegirá de ella, que entre la bárbara desconfianza, -característica en el indio, y la ambicion de poseer lo ageno, zozobra y -se quebranta la buena fè; y esta se hace para ellos insignificante en el -momento que crean convenirles romperla, aun cuando sacrifiquen los -rehenes y personas mas allegadas, y entre ellos de estimacion y opinion -singular. - -El cacique Antiguan con su comitiva é intérprete salió el 14, como se ha -dicho, en activa diligencia de pasar a las tolderias y averiguar -ciertamente la verdad sobre las incursiones parciales que se hacian en -nuestras fronteras del norte. Su empeño le hizo acelerar la marcha; pero -á los cinco dias se les rindieron los caballos, y siguió con ellos -cansados, hasta quedar totalmente á pié.--Siguió así, hasta que -afortunadamente topó con una de las muchas partidas avanzadas que tenian -puestas los indios, temerosos de ser atacados por el gobierno, segun -avisos que se les había dado. Con este motivo fueron auxiliados de todo -lo necesario, hasta ser transportados al mismo toldo de Antiguan, que -llegó bastante enfermo á los nueve dias de viage. Dió aviso á todos los -caciques, y los invitó á tener una entrevista, y conferenciar sobre los -motivos de su mision y resolucion última de todos juntos, para -comunicarla al gobierno, con quien quedaba comprometido de hacerlo: -urgiendo mas esta pronta medida, cuanto que de ella dependia la -existencia del cacique Cayupilqui, que de acuerdo con todos los de su -clase, se hallaba prestado con Antiguan á quedar en rehenes, mientras se -hiciese la paz que ellos habian pedido. - -Reunido un número considerable de caciques Pampas, Guilliches y -Ranqueles en los toldos de Antiguan, este espuso á la reunion el objeto -y causas de su mensage, cuyo interesante motivo le habia impulsado á -emprender tan molesto y desagradable viage, en virtud del irregular -procedimiento de los indios, para desmentirlo si no era cierto: y si -tenia algo de verdad ¿porqué se queria sacrificar á Cayupilqui, á él y á -los muchos indios que se hallaban en Buenos Aires? - -Los caciques Pablo, Calimacú y Ancafilú, con algun otro de los -principales, manifestaron su opinion; y se altercó en ella la mayor -parte de la noche en que se tuvo la sesion. Antiguan les dió en cara con -su proceder; protestó que vengaria la sangre de Cayupilqui y de las -demas víctimas que resultasen de esta felonía, procediendo contra sus -autores. Dijo que el gobierno de Buenos Aires habia creido de buena fé -la paz que se le habia pedido: habia igualmente accedido á la solicitud -hecha para que viniese en su nombre á asentarla el coronel D. Pedro -Andres Garcia, el cual quedaba ya en la frontera, esperando la -confirmacion de esta novedad, para seguir su marcha ó retirarse. -Ultimamente exigió una contestacion categórica, asegurando la mejor -buena fé por parte del gobierno; pero que temiesen los resultados, -porque ya no existian Carreras ni Ramirez que los habian comprometido, -faltándoles á todo lo que les habian ofrecido; y que hoy el gobierno, -libre de aquellos enemigos, aplicaria todas sus fuerzas para -destruirlos, y lo conseguiria bien presto.--Entonces los caciques -disidentes espresaron, que por muchos conductos habian sido informados -de que el gobierno trataba de sorprenderlos y atacarlos: que por lo -tanto creian deberse poner en armas, y que ciertamente lo habrian hecho, -si el no hubiese llegado. Adujo Antiguan otros muchos razonamientos de -conveniencia é interes. Les demostró los males de la guerra; la pérdida -de su comercio; la de muchos artículos de consumo entre ellos, que ya se -habian hecho como de primera necesidad; la inquietud y continua -agitacion en que vivian, huyendo de unos y temiendo de otros. Sin -embargo, uno ú otro de los Ranqueles manifestó su descontento, como -motores de los movimientos anunciados, y cuyas partidas habian invadido -por el norte nuestros campos. Acto continuo tomó la palabra el cacique -Neclueque, conocido por el _Platero_, manifestó razones que creia -poderosas para aceptar la paz, é impuso en tono amenazante á todo aquel -que fuese de contraria opinion. - -El cacique principal y mas antiguo, Lincon, que habia sido mero -espectador de la discusion hasta entonces sostenida, siendo el mas -adicto á la paz propuesta, habló enérgicamente, y dirigiendo su -alocucion á los disidentes, les dijo: "Que el que no estuviese por la -opinion de la paz antes convenida, y pedida al gobierno de Buenos Aires, -se retirase en el instante de aquella reunion con todos los suyos: que -pusiesen en ejecucion sus planes hóstiles contra la provincia, que ellos -tambien pondrian los suyos para escarmentar á la faccion agresora y á -hacer una paz sólida y permanente, que les proporcionase un perpetua -sosiego á sus familias, que hacia algun tiempo no disfrutaban por causa -de los malvados: que en el momento el encargado Antiguan regresaria á -dar cuenta al Gobierno de lo resuelto, y conducir á la Comision que se -mantenia detenida en la Guardia de Lobos." - -A virtud de este último razonamiento accedieron los disidentes, -aparentando entrar todos en la paz, que quedó sancionada: y -determinando, que cualquiera que dijese que el gobierno pretendia -sorprenderlos ó atacarlos, por este mero hecho debia ser muerto coma -perturbador de la paz; y Antiguan deberia marchar inmediatamente con un -enviado de cado cacique principal, que saludase al Coronel comisionado y -le acompañase en su viage, dando de este modo mas fuerza á la seguridad -de su oferta y decision: cuya conferencia habia presenciado el -intérprete del gobierno, que la ha referido de conformidad con el -emisario Antiguan. - -El 19 de Abril estuvo de vuelta á la Guardia, á los diez y nueve dias de -haber salido de ella con catorca indios, parientes é inmediatos deudos -de los caciques á los fines expresados, con otras varias partidas de -comercio que pasaron á esta capital. La Comision, segun deja expuesto, -dió cuenta puntual al gobierno, y no se ocupo de otra cosa que del -arreglo y organizacion de sus trabajos, y de preparar los auxilios de su -marcha por unos desiertos de todo desprovistos, á mas de la penosa -empresa que dificultaba mas, el avance de la estacion de invierno. -Hubiera sido culpable en todo tiempo si se hubiese hecho indiferente á -unos reclamos que por su conducto debian llegar á oidos de la -superioridad. Ellos exigian que tomase una parte activa, para evitar los -males que su negligencia podia haber ocasionado. Cumplia con un deber -que le imponia la humanidad, para cruzar de un solo golpe la avaricia de -algunos hombres, cuyas miras tendian á la destruccion de nuestra -naciente labranza, posponiéndola á sus intereses privados. Grandes males -debian originarse, cuando se paralizaba por algun tiempo el curso de la -agricultura en un país que sin ella jamas progresará. Esta es la que -constituye la verdadera riqueza de las naciones: si se aniquila ó trata -de destruir, decae la industria: sin esta, la ruina de los estados es -inevitable. - -En todos los partidos de la campaña resonaban los clamores de los -infelices labradores y ganaderos. Se habia formado una liga de -propietarios para arrojar á aquellos de sus hogares, con varios -pretestos que daban colorido á la injusticia, y que eran el velo que la -cubria. Estos hombres, ocupados de una escomunal ambicion, procuraban -eludir las mas activas medidas del gobierno; y la ley, que prescribe la -proteccion de las propiedades, la hacian servir á sus intereses, -sobreponiendo estos al celo de aquel, mientras que entregado á sus -meditaciones benéficas, formaba los planes mas útiles de conveniencia -general para la provincia. Pero el interes particular los entorpece, -alejando todo aquello que estaba en oposicion, con perjuicio notable de -la causa comun. - -El número de esta clase perjudicial, por desgracia, se aumenta en -nuestra campaña; y seguramente la destruiria, arrojando de sus -poblaciones á la clase productora, labradora y ganadera, en la que está -refundido este trabajo, prevaliéndose al intento de una ley publicada -con un mas noble fin. - -Cuando el gobierno hizo conocer al país sus verdaderos intereses, y las -riquezas que en ella se encerraban, hemos visto desprenderse de la -capital un enjambre de especuladores y ganaderos, y abarcar con sus -fondos considerable extension de terrenos; la mayor parte de estos, -poblados de antiguo tiempo, y aun defendidos de los indios por sus -poseedores, sin ser propietarios. Y hé aquí que por la codicia de -aquellos se han visto repentinamente hechos sus colonos; y por último, -arrojados de sus hogares con sus familias y haberes, atacados con -combinaciones judiciales las mas fuertes, para ejecutarlos al desalojo. -¡Qué injusticia y qué despotismo! - -No podia la Comision ser insensible al llegar á sus oidos estos -clamores. No podia disimularlo sin dar cuenta al gobierno, prefiriendo -los intereses particulares á la ruina de tantos miserables. No: ella -llenó este sagrado deber, instruyendo sobre el particular y pidiendo un -corto remedio á tan grave mal. En la sencilla exposicion hecha á la -superioridad, la Comision no habló del abuso que se hizo del candor é -ignorancia de los que tenian mejor derecho por su antigua posesion á una -moderada composicion. Tampoco del silencio que generalmente se ha -guardado de este legal impedimento por los denunciantes en sus -adquisiciones, ni de los reclamos desatendidos de muchos en las -posesiones judiciales: solo contrajo su atencion á hacer respetuosamente -presente, se sirviese dispensar la proteccion y amparo á estas familias -y á sus intereses, porque en otra forma iban á ser víctima de la -miseria; perdiendo la provincia los brazos agricultores ya formados, sin -otro recurso que el de la mendicidad, que no podrian soportar con -resignacion, ni dejar de sentir del modo mas vivo la indiferencia con -que se mirasen sus ruinas. Por último, la Comision espuso, que estos -desgraciados tocaban ya la raya de la desesperacion; y no tanto se -empeñaban en permanecer en sus hogares, como en procurar terrenos donde -mudarse, aunque á costa de graves atrasos y quebrantos en sus haciendas -y poblaciones. Que entre estos se contaba gran número de labradores, y -muchos hacendados de mil, dos mil y tres mil cabezas de ganado, y á mas -los tauares, caballares y de cerda. Que era consecuencia necesaria de -este despojo la mengua considerable de nuestras cosechas de granos: pues -los propietarios no podian sostituirlas en muchos años. Que creia -oportuna una medida que acomodase á unos y aquietase á otros, contraida -á prevenir, por medio de una circular á los propietarios, que en el -término de un año no innovasen, ni perturbasen á los situados en sus -terrenos, dentro del cual procuraria el mismo gobierno proporcionarles -otros en que pudiesen retirarse con sus ganados. En comprobacion de lo -espuesto, tambien añadió la Comision, que solo en el terreno llamado la -Cañada del Toro, debian desalojarse mas de ochenta de estos labradores; -siendo muy probable que de los demas destinos, en solo el partido de -Lobos ascendiese y aun excediese el número de ciento cincuenta, y -enteramente imposible que pudiera llenarse este _déficit_ de brazos -labradores. - -La medida propuesta parecia cortar los males, y dejar preparados -pobladores voluntarios para los nuevos destinos que meditaba establecer -el gobierno, como absolutamente necesarios á la extension de la -provincia. Igualmente se persuadia la Comision, que el gobierno no -tendria el pormenor de estas ocurrencias, y que era sumamente -interesante la conservacion de los primeros brazos del estado. Bajo de -estos conceptos es, que creyó oportuno analizarlas á la superioridad, -para que hiciese de ellas el uso que creyese conveniente. A la verdad -podria esta materia estenderse; pero las páginas de este diario no -permiten hacerlo: el se contrae solamente al objeto principal de su -tendencia. Sí se dirá, que el gobierno recibió con agrado las -comunicaciones y trabajos facultativos que se le remitieron, y la parte -activa que habia tomado en favor de los débiles, añadiendo que proveeria -de oportuno remedio, como lo hizo y consta del Registro oficial. Encargó -tambien á la Comision que prosiguiese esta misma marcha, pues en ella -servia al pais y complacia sobremanera à las miras que el gobierno se -proponia; no dudando que continuaria, hasta concluir la obra que habia -emprendido; siendo ciertamente uno de los objetos mas dignos en que -debia ocuparse. - -Despues de reunidos los auxilios, calculados segun el tiempo que -debiamos emplear en el viage, y con respecto á la comitiva, aumentada -doblemente con la de indios, la Comision creyó no deberse detener un -momento. - -Dia 11 de Abril. Se emprendió la marcha, llevando los carruages que van -espresados, con ocho hombres auxiliares para el arreo de ganados y un -baqueano que nos señalase los pasos únicos que franquean de menos riesgo -los rios Salado, Saladillo y Flores. En este dia se cumplieron los -deseos de la Comision. Ansiaba ver el resultado, despreciando el peligro -que por todas partes se le anunciaba: anelaba poner en planta sus -reducidos conocimientos en beneficio del pais, que la honraba con un -encargo de tanta importancia. Los descubrimientos y adelantamientos que -podrian hacerse en el viage en una campaña desierta, fértil y llena de -hermosuras, era la idea constante que nos acupaba: por ella estabamos -prontos á sacrificar nuestra existencia, como se transmitiesen á la luz -los conocimientos que adquiriesemos: el poder ser autores de alguno era -lo que deseabamos, y esto nos compensaria al mérito que se creyese -habiamos contraido: que se adelantase la geografia de este país, -confusamente conocido en su interior, era el objeto mas digno y mas -importante á que se nos destinaba: nuestras facultades y proporciones -eran muy escasas; pero nuestra constancia y aplicacion todo lo vencia: -el riesgo era inminente, pero lo despreciabamos, como se lograse el -objeto que nos proponiamos. - -Rompimos la marcha, pues, descubriendo un horizonte con una hermosa -perspectiva: un verde risueño y agradable le señoreaba, cubierto de -poblaciones de labranza y ganaderia, crecidos rodeos que pastaban al -rededor de ellas, establecimientos de hombres industriosos cargados de -una dilatada familia; esta es la poblacion de todo este partido, y por -esta razon se le considera como el granero de la provincia, y el mas -industrioso y poblado de todos los demas de nuestra campaña. Su suelo -fèrtil procura á sus habitantes grandes cosechas, y la reproduccion es -admirable por su feracidad: en ellos se hallan labradores de crecidas -siembras, y sus establecimientos se hallan á tres y cuatro leguas al sud -del pueblo: los mas australes arriban hasta la costa del Salado, adonde -hizo alto la comitiva para emprender la marcha al dia siguiente. - -El rumbo S 1/4 O fué constante desde nuestra salida, con algunas -pequeñas variaciones, ocasionadas por las tortuosidades del camino, pero -de poca consideracion: se hicieron cuatro y media leguas de jornada -hasta la estancia de un labrador, nombrado Araoz, tres cuartos de legua -antes de llegar al Salado, uno de los principales en el partido. No hubo -entorpecimiento en la marcha, por lo llano del terreno y fácil de -transitarse hasta este punto: él es bastante seco, y en él se encuentran -muy pocas lagunas, pero las que tiene le subministran por su magnitud la -agua suficiente para sus haciendas. Algunos bañados se hallan con poca -agua antes de llegar á aquel establecimiento; pero en la estacion del -invierno la mayor parte de este campo se inunda, no obstante que su -nivel es el mas elevado de todas las campañas vecinas, y superior al de -la poblacion: èl vá disminuyendo naturalmente hacia el Salado, como -centro ó depósito de todas las aguas que bañan la campaña del sud. - -Dia 12. A las 8 de la mañana rompimos la marcha, con un dia claro y -hermoso: brisa suave NO. El rumbo desde la salida fué S 1/4 O con -algunas pequeñas variaciones: los baqueanos nos condujeron al paso del -rio Salado, por un camino seco, sólido, terreno elevado: algunas -pequeñas cañadas se encontraron al salir de la parada, pero de poca -consideracion: al aproximarnos á las márgenes de aquel rio, veiamos todo -el horizonte cubierto de montes, al parecer poblaciones de labranza -solamente, pues ganados no se veian por ninguna parte. Un aspecto -bastante triste presentaba toda esta campiña, aunque por todas -direcciones llena de bosques de durazno de los antiguos -establecimientos. Pero muy poco tardó el desimpresionarnos de nuestra -ilusion. Ah!.. Al acercarnos á ellos no encontramos sino vestigios de -que un dia existieron. Los bárbaros, en sus últimas y sangrientas -incursiones, asolaron todos los situados en esta y la otra parte del -rio, en este partido. Al aproximarnos descubrimos las ruinas de aquellas -pequeñas poblaciones de los labradores que un dia servian de abrigo á su -indigencia, y que el fuego devorador habia consumido: solo existian -tristes y ensangrentados restos de algunos árboles: rastrojos destruidos -ó pequeñas sementeras quemadas, que servian de sustento á las familias -de un labrador honrado que allí moraba. Descubrimos mas: vimos aun sus -cadáveres, cuyos esqueletos servian de alimento á los pájaros y fieras, -al lado de los restos de un arado con el que hacia menos penosa su -existencia. Por otra parte se encontraban huesos de cadáveres asesinados -por el bárbaro, entre los arbustos y lagunas que la sorpresa les hacia -ganar para defenderse: allí perecian, y aun mas, llevando á la tumba el -desconsuelo de ver arrastrada por los asesinos su muger è hijos, los que -se libraban de ser envueltos en las ruinas que el fuego consumia. Este -cuadro, á la verdad lastimoso, no dejaba de conmovernos: formaba en -nuestra imaginacion ideas tristes, que correspondian al espectáculo que -mirábamos: sentiamos la necesidad de que estos males se reparasen, aun -cuando no fuese mas que custodiar los que aun existian expuestos á -sufrir la misma suerte cuando el incursor quisiese hacerlo: sentiamos la -necesidad de que su custodia no se abandonase á manos de milicianos, que -miraban con indolencia la pérdida que ellos mismos sufrian: preferian -una fuga vergonzosa antes que socorrer al labrador anciano que perecia y -á quien cautivaban sus familias, siendo partes ellos mismos en esta -pèrdida, pues era su propia sangre. Muchos sucesos semejantes nos han -dado á conocer la desmoralizacion de la milicia en general de nuestra -campaña, llegando á un estado mas degradante la de la frontera: á la -vista de un bárbaro enemigo despreciable, huyen y abandonan sus hogares, -dejándolos entrar al pillage. Multiplicados sucesos, repetimos, nos han -demostrado el estado miserable de nuestros paisanos en la pelea con unos -constantes desoladores de bienes y familias, y vemos cuan inutiles han -de ser los esfuerzos que se premediten con ellos. Hemos visto emplearse -el castigo que merecia la indolencia y cobardia de estos hombres, sin -que haya producido efecto. Pero el castigo ¿qué efecto puede hacer en -una clase de hombres que no defienden sus hogares, ni precaven la ruina -de sus hijos y mugeres? No hay moralidad ni amor al suelo que los -alimenta, y faltando estas calidades que deben revestir al ciudadano, no -se pueden esperar acciones que los califiquen de amantes á su país. - -Dejando á retaguardia este espectáculo afligente, nos dirigimos al paso -del rio, el que efectuamos á las 9 de la mañana: los carruages pasaron -sin tropiezo ninguno, á pesar que tuvieron que vencer á la entrada un -bañado pantanoso, que acababa en la ribera: tenia muy poco cauce, que no -pasaba de cuatro pies, y su ancho no sobresalia de 32 á 35 pies: su -fondo de barro y lama, pero sin pantano: su curso rápido: su ascenso y -descenso fàcil: sin barrancas en mas de media legua de su curso, siendo -solamente una cañada, que el conjunto de aguas que recibe le hacen -formar mayor cauce en su curso de O 1/4 N á E 1/4 S, no saliendo de la -esfera de ella. El conjunto de arroyos que le entran en su curso al E le -forman un cauce considerable, y en el invierno no dá vado en ninguna -parte. Los vecinos, establecidos en sus riberas, cuidan tener para el -tráfico, una canoa que sirve para los transeuntes; y aun su paso en -esta, en la estacion de las aguas, es peligroso: el ancho del rio en -esta época es constante, hasta que disminuyen aquellas: en todo su curso -pasa de 800 á 900 pies, y su cauce es profundo. Efectuado este, entramos -en una planicie elevada sobremanera á la de la ribera septentrional: un -horizonte, hermoso y nivelado, se presentaba lleno de pequeños -establecimientos de labranza, que nuevamente se habian repoblado, -confiados en la próxima paz que debia efectuarse con los infieles: -algunas sementeras que comenzaban á trabajarse y preparativos para una -siembra considerable se hacian por algunos labradores de fondos. El -terreno favorecia sus empresas, y confiados en su feracidad, se esponian -á ser víctimas, no obstante que con alguna mas seguridad ó confianza, -por las ocurrencias que observaban, de ver establecida una paz duradera -con la Comision que el Gobierno destinaba al efecto. Transitando por -este mismo terreno, dejamos en menos de media hora á retaguardia las -últimas poblaciones: á las dos leguas del paso del rio, con el mismo -rumbo, encontramos una laguna á la izquierda de la marcha, llamada de -Biznagal, distante del camino seis, á seis y media cuadras. Reconocida, -vimos ser de excelente agua, formada de manantiales, al piè de un mèdano -de poca elevacion, situado al NE de su ribera: su circunferencia pasaba -de 2000 pies: límpio su interior: su fondo arena, y cinco á seis pies de -agua en su centro, siendo menos en sus orillas. En esta alegre posicion -parece, segun noticias, hubo un establecimiento, que fué destruido y -abandonado de su poblador por temor de los bárbaros. Continuando nuestra -marcha por el mismo terreno, aun mas elevado desde esta laguna para -adelante que el anterior, desde ella hasta el Salado, arribamos á las -tres de la tarde á la laguna llamada de Espejo, seis leguas del punto de -salida, y del Salado cinco y cuarto, con el objeto de pasar allí la -noche para refrescar las cabalgaduras, y seguir la marcha al dia -siguiente. Desde la Laguna del Biznagal, no se encontró nada particular: -hermosos pastizales de cuatro á cinco pies de altura; terreno seco y -elevado, aunque gredoso en partes, y que generalmente se componia de -tierra negra y vegetal: plantas ningunas: menos cañadas ni aguadas, -hasta esta laguna en donde paramos, la que describiremos. - -Se halla situada al pié de dos mèdanos ó colinas, de mas de 25 pies de -elevacion cada una, formada de un bañado y manantiales que vierten de -estos: su agua regular: los medanos se hallan situados al S. respecto á -la circunferencia de ella, la que pasa de 4000 pies, estendiéndose al -NE, por un bañado del que se forma principalmente: su longitud pasa de -1000 pies, y su latitud de 400: su cauce profundo, y aun en sus orillas -tiene doce á catorce pies: su interior lleno de junco y duraznillo: su -fondo lama y barro: los pastos de su circunferencia fuertes y hermosos: -la posicion de los médanos bastante agradable: desde ellos se descubre -toda la planicie que la rodea, á mas de tres cuartos de legua de -diametro. Algunos otros se déscubrian al NE prolongándose al NNO, pero -de menos elevacion: leña muy escasa, siendo necesario hacer fuego con -estiercol, que se encuentra en abundancia, de las muchas tropas de -hacienda chúcaras que se hallan desparramadas en todo aquel campo, de -las robadas por los bárbaros en la frontera. A las 5 de la tarde tuvimos -una brisa NO que desterró los mosquitos que nos importunaban, y los que -ya empezaban á encontrarse en la campaña. - -Dia 13. Claro y hermoso: calma por la mañana, á la tarde brisa fuerte -del segundo cuadrante ó rumbo SE. A las 6 de la mañana nos pusimos en -marcha con rumbo S directo: los carruages salieron mas temprano para -avanzar todo lo posible: con este rumbo caminamos media legua, al cabo -de la que encontramos con el arroyo Saladillo, cuyo orígen aun no es -bien conocido; el que, segun informes de personas inteligentes, desagua -en el rio Salado, distante del lugar en donde las riberas del de las -Flores desembocan en el mismo 3/4 legua al NO: en su paso, llamado de -las Toscas, observamos corria de NO á SE: su cauce no excedia de tres -pies: su agua salada mas que la del primero en donde vierte: su ancho 7 -á 8 varas, generalmente en mas de media legua de lo reconocido: su fondo -tosca, del mismo modo en la mayor parte de él, y en otras de arena: sin -barrancas en ninguna parte: pastos fuertes en sus inmediaciones: su -corriente rápida, mas veloz que la del Salado,[1] y su ancho constante. -Se halla en él pescado de pequeña magnitud, siendo el bagre negro, de un -pié de largo, el que mas se encuentra: el terreno transitado hasta el -paso de este arroyo, es de la misma naturaleza que el descrito en la -jornada pasada: el nivel del anterior igual: los pastos elevados y -fuertes, tierra negra, con la diferencia de encontrarse algunas flores -silvestres que podrian lucir en un jardin, y variedad de yerbas. - -Efectuado el paso del arroyo sin tropiezo, seguimos la marcha por el -mismo rumbo, pero por terreno enteramente diferente del anterior. A los -3/4 de legua de haber transitado, encontramos con una laguna á la -derecha del camino, distante de este como 40 toesas: su circunferencia -de 100 á 110 toesas; agua buena y mucho junco en su interior. Desde este -punto hasta la laguna llamada de las Polvaderas, distante 2-3/4 leguas, -el terreno es diferente del anterior: en todo el tránsito de esta -distancia se encuentran multitud de médanos y colinas que forman una -perspectiva hermosa, creciendo sin interrupcion hasta las cercanias de -la laguna por la derecha del camino: su nivel es constantemente variado -por estos médanos. El terreno es sólido, y la tierra negra y dura: los -pastos cortos y fuertes en la llanura, y en las faldas y superficies de -aquellos es mucho menos; se halla mezclado con piedras, aunque se -encuentran pocas en las alturas. - -A las 10-1/4 de la mañana arribamos á la Laguna de las Polvaderas, con -rumbo S, distante de la de Espejo 4-1/4 leguas: su posicion merece -describirse. Su dimension es de NO á SE de 550 varas, y de NE á SO de -711 varas: su figura rectangular, su agua esquisita, limpia en su -interior: su fondo arena y tosca, su profundidad constante de 4 á 6 pies -en su centro, disminuyendo alternativamente en sus orillas: barrancosa -en la costa del E y en las demas que forma el rectangulo. Su nivel es -poco menos elevado que el de su superficie, y el de aquella mucho mas -que el de las demas: se encuentra el pescado nombrado _bagre-negro_, de -un pié de largo, en abundancia; sus pastos en los terrenos inmediatos -son elevados y hermosos, y la tierra negra y vegetal. Al O, á distancia -de 1,200 varas, se vén varios médanos de arena que presentan una -agradable perspectiva, de mas de 12 varas de elevacion: en su superficie -se forma un pozo, ó mas bien una pequeña laguna, de 140 varas de -circunferencia, formada de las aguas detenidas en aquella superficie, -rodeada por todos sus lados por los mismos médanos. En ellos no se -encuentra piedra; pero escabrosos en su acceso por hallarse llenos de -variedades de espinas que lo hacen penoso, sin embargo de ser sus faldas -extensas: el agua de la pequeña laguna que contiene en su interior, es -algo salobre y bastante sucia; llena de junco y paja toda ella, -conteniendo muy poca agua. Esta posicion interesante llamó la atencion -de la Comision, y durante su demora en ella, desde las 10 del dia hasta -las 6 de la mañana del dia siguiente, se ocupó en levantar un plano, -haciéndolo de modo que nuestros indios amigos no lo apercibiesen. Esta -operacion fué tanto mas trabajosa, cuanto que el terreno mas aparente -para medir la base estaba á la vista del campamento, y cualquiera -operacion que allí se hiciese debian verla, de modo que fué menester con -sumo trabajo cargar los instrumentos y medirla en un paraje retirado y -oculto, á donde se proporcionase descubrir los principales puntos: cuya -operacion se logró sin dar á sospechar á nuestros cosacos, quienes -celosos de sus terrenos, y maliciosos de lo mismo que egecutábamos, -vigilaban y procuraban descubrirnos, lo que nos hubiera sido bastante -funesto. El indio _cona_, que capitancaba la partida de los guiadores, -tenia sus sospechas que lo tenian sobresaltado, desde el momento que por -descuido nuestro nos observó en la Guardia de Lobos con el quintante en -la mano, tomando una altura, lo que lo asustó, y le hizo afirmar que -llevabamos el _gualicho_. Esto mismo le confirmó lo que en Buenos Aires -le habian dicho, que iba en la Comision, para hacer los tratados, un -oficial, que llevaba un anteojo _con que se veia todo el mundo_: esto le -aumentó sus recelos, y procurábamos no hacerle traslucir ninguna -operacion, cuando él ó algunos de los suyos se hallase presente. - -Dia 14. Nos pusimos en marcha á las 7-1/2 de la mañana, con un -hermosísimo dia: brisa suave del NO, rumbo S cuarta E. Con este rumbo -hicimos alto á las 10-1/2 de la mañana en la costa de un bañado, -distante del punto de salida cuatro y media leguas, cuyo paso costó -demasiado á los carruages: lo que egecutado, se hizo alto en la parte -opuesta para dar descanso á las cabalgaduras y seguir inmediatamente. El -bañado no era extenso: su ancho no pasaba de 200 toesas; la mayor parte -pantanoso, el terreno transitado era bajo y nivelado, su tierra negra y -húmeda, los pastos regulares y todo él abundante de caza, principalmente -de perdices que abundan asombrosamente: leña de cardo se halla tambien -con abundancia. A las 2-1/2 de la tarde, despues de haber descansado -nuestras cabalgaduras, nos pusimos en marcha: el viento cambió al NE, y -hasta las 5 siguió la brisa fuerte, y el tiempo parecia descomponerse y -prepararse una furiosa tormenta. A las 5-1/2 hicimos alto en la costa de -una pequeña laguna, distante del bañado 3-1/4 leguas y 7-3/4 del punto -de salida. El rumbo en esta media jornada fué variable, pero sin salir -del tercer cuadrante, siendo mas general el S y O por las infinitas -sinuosidades que hacia el camino, y tambien por librarnos de los -bañados. El terreno era el mismo y de la misma naturaleza que el -anterior descrito: la circunferencia de la laguna no pasaba de 150 -toesas, la agua regular, y llena de pajonal y junco en su interior. A -las 6 de la tarde calmó el viento del primer cuadrante, y parecia que -una tormenta furiosa iba á descargar sobre nosotros: desde las 8 de la -noche hasta las 6 de la mañana, reinando calma, llovió incesantemente, -quedando nuestras tiendas y nosotros empapados, y en malísima -disposicion para seguir la marcha al dia siguiente. - -Dia 15. Amaneció lloviendo hasta las siete de la mañana, reinando calma. -A esta hora supló una brisa del S, que despejó en algun tanto el -horizonte. A las 7-1/2 nos pusimos en marcha, y á las 12 arribamos á la -costa de una laguna, á la derecha del camino, distante 4-1/2 leguas del -punto de salida, en donde hicimos alto para seguir la marcha despues de -medio dia, refrescado que hubiesen las cabalgaduras. En el rumbo hubo -muchas variaciones, y las mas notables de las cingladuras fueron tres: -la primera, desde la salida, con rumbo SSO, con el cual se hicieron dos -leguas: la segunda al SO, se caminó una, y la tercera al SO 1/4 S, en -una y media leguas, que hacen las cuatro y media avanzadas. La laguna en -donde se hizo alto con este último rumbo SO 1/4 S es de figura circular, -su diàmetro 40 toesas, su agua buena, su ribera casi inabordable, por -formarse toda ella de pantanos, y su interior lleno de lo mismo: su -profundidad no excedia de dos pies, y en su centro llena de duraznillo, -de que se proveen los transeuntes. El terreno es hermosísimo, su -planicie horizontal, su superficie muy elevada, la tierra negra y -vegetal, los pastos altos y hermosos, abundancia de caza de todo él, y -principalmente de perdices, que con ellas se puede mantener un ejército -desprovisto de víveres en estos desiertos: variedad de flores y plantas; -y en fin, un país ó campiña deliciosísima. A las 2-1/2 de la tarde -seguimos la marcha, despues que se hizo medio dia con rumbo S directo, -brisa fuerte NO, y por terreno diferente del descrito, se hizo una y -media legua de jornada, hasta arribar á la costa de un bañado, en donde -se hizo alto, para pasar allí la noche; pues las cabalgaduras no podian -llegar aquella tarde misma al paso del Arroyo de las Flores, por ser -necesario atravesar bañados de alguna distancia y dificultosos. A una -cuadra distante de la parada, sobre la derecha, se halla una laguna de -figura irregular, de mas de 400 varas de circunferencia, formada por un -bañado que la rodea por todas partes, el cual se extiende y forma muchas -mas al O, cuyas aguas vierten en el Rio de las Flores, próximo de este -punto. Desde la salida del mediodia hasta la parada, transitamos por un -terreno, aunque horizontal, pero muy bajo y de un nivel muy inferior al -anterior: los pastos, la tierra y todo lo demas era de un bañado que en -tiempo de lluvia seria inaccesible, y aun entonces se formaba de barros -hasta las inmediaciones del otro en donde paramos. Advertimos que en -esta pequeña distancia se encontraba aun mas caza que en todo lo -transitado: la perdiz y la mulita abundaba con exceso en todo el campo, -y nuestra comitiva se proveyó con profusion, lo mismo que el avestruz, -gama y venado, animal indígena que abunda con extremo. Pasamos la noche -sufriendo una grande helada, y perseguidos por un enjambre de mosquitos -que no nos dejaban descansar. - -Dia 16. Claro y hermoso: viento N, 42° NO. A las 8 de la mañana nos -pusimos en marcha con rumbo SSO 12° O, no verificándolo mas temprano por -haber precedido un reconocimiento que los baqueanos hicieron hasta el -paso del Rio las Flores, con el objeto de vadear los pasos de muchos -bañados que se hallan desde el punto de la parada hasta aquel. Desde -aquella hora hasta las 12, caminamos la major parte del camino por -bañados dificultosos de transitarse con carruage, hasta el otro lado del -rio, en donde hicimos alto: el rumbo SSO 12° O, con que salimos. Se -caminaron 2-1/2 leguas por un bañado formado por dos cañadas; la primera -que nace desde el punto de salida, y corre de NE á SO, la que se -extiende por el camino, hasta unirse por medio del mismo á otra que -corre al rumbo dicho, distante dos leguas de ella. De esta última aun se -esparcen sus aguas mas adelante, como 3/4 de legua, ó menos, desde donde -comienza un grande albardon de buen terreno, hasta el paso de las -Flores, de 1-1/2 leguas de extension al rumbo andado, formando una gran -planicie, hermosa y horizontal por los tres cuadrantes: de buenos -pastos, tierra negra y vegetal, abundante de yerbas medicinales y flores -odoríficas, ciervos, gamos, avestruces, liebres, mulitas, perdices, y -toda clase de aves de caza que allí se encuentra, haciéndose mas -abundante en la ribera del rio: estas aguas, que forman estos bañados, -desembocan en el Arroyo de las Flores, siguiendo el rumbo dicho: su -nivel es superior al resto del camino, y disminuye repentinamente como -4,000 varas del paso, formando una planicie horizontal por donde corre -el rio. A las 12 lo pasamos, no dando mucho trabajo á los carruages, -aunque sus barrancas son elevadas; pero los transeuntes naturales lo han -allanado un poco con su tráfico continuo, en donde puede pasar cualquier -clase de rodado, y al que le dan el nombre de Paso de las Toscas: sus -barrancas pasan en todo su curso de diez á once pies de altura. En su -paso se observa que el rio corre de O 22° S á N 38° E: su paso es de -tosca: su agua colorada, densa y salada, mucho mas que la del nombrado -Salado: su profundidad no excedia de 2-1/2 pies à 3: su velocidad no era -constante, por la diferencia de nivel que se halla en su plan; pero en -varios lugares donde se observó, recorria un cuerpo colocado en su -superficie, un espacio de 50 pies en 28" de tiempo, y en otros parages -mas y menos, pero en lo general la distancia calculada: la tierra de sus -contornos es greda: su ancho es 42 pies generalmente; en él se halla -pescado bagre en abundancia, y su cauce limpio sin maciegas, ni aun en -sus barrancas. Efectuado el paso, se hizo alto en la ribera austral para -descansar las cabalgaduras y despachar á una partida de milicianos que -se nos franqueó por el Coronel del regimiento de campaña residente en -Lobos, para que nos condujesen el ganado y caballada hasta este punto, -desde el cual debian regresar incontinente á nuestra llegada. En efecto, -en el mismo dia se les despachó, gratificándolos la Comision, y con -oficios de agradecimientos á su gefe: al mismo tiempo, el capitan _cona_ -hizo presente á la Comision, que algunos indios que nos acompañaban, -estaban destinados y encargados de sus correspondientes caciques, que en -el momento de nuestro arribo á este punto debian adelantarse á dar -cuenta á ellos del lugar en que nos hallàbamos, y de acuerdo con la -Comision, nuestro compañero determinó que al dia siguiente saldrian dos -chasques, el primero hijo del cacique principal Avouné, y el otro para -el cacique Lincon. A peticion del _cona_, se les proveyó de yerba y -tabaco para su viage hasta los toldos; pidiendo al mismo tiempo se les -obsequiase á los caciques con los mismos artículos, y con especialidad á -su hermano el cacique Huilletrur y demas, quedando preparados los -enviados para marcharse al dia siguiente.[2] - -Dia 17. Amaneció nublado: brisa fuerte S 10° E: parecia que una -tempestad, que se formaba al S, debia descargar muy pronto. A las 8 -calmó la brisa, y en el momento cubrió el horizonte la niebla que -impedia seguir la marcha, porque los baqueanos, con la tormenta y este -inconveniente, temian perderse. A los 8-1/2 despejó en algun tanto, y la -tormenta variaba de rumbo, lo que nos determinó á seguir la marcha, la -que se efectuó á esta misma hora con rumbo S 12° SO, por un terreno -elevado, horizontal y duro: à la hora de jornada siguió el viento -anterior con mayor fuerza, despejando enteramente la niebla, apareciendo -nublado la atmosfera. A las 12 hicimos alto en la márgen de un pequeño -juncal á la izquierda del camino, para descansar y seguir la marcha -despues de mediodia, distante del arroyo 4-1/2 leguas al rumbo dicho. El -juncal, ó pequeña laguna, no excedia de 200 varas de circunferencia: su -agua mala, é inabordable por los pantanos que lo rodean: á las 9-1/2 -elegimos la marcha, siempre con el viento S en cara, el que à las 2 -despejó enteramente el horizonte: á las 6-1/4 de la tarde y á 4-1/2 -leguas de la parada de mediodia, hicimos alto en la márgen de una -hermosa laguna, llamada por los indios de _Nulquiñeu_. Antes de llegar á -ella, como á 35 cuadras de distancia, se encontró un hermoso lago de mas -de 1300 varas de circunferencia: buena agua, bastante profundidad, llena -de junco en su centro, situado en un terreno elevado, abundante de leña -de duraznillo y biznaga en sus márgenes. La de la laguna de Nulquiñeu es -mayor, y sus calidades la hacen mas recomendable: ella pasa de 1400 -varas, de buena agua: llena 2/3 de ella de junco y duraznillo: su -interior barro y casi toda sin barrancas: su profundidad no excede de 3 -á 4 pies: su agua colorada y dulce: abundante de maciegas de pajonal en -sus orillas: una parte de ella, que mira al primer cuadrante, está -cubierta de un monte de hinojo y biznaga, de donde se proveen los -transeuntes á la ida y vuelta con los artículos de su comercio: en ella -ha habido poblaciones ó tolderias, las que se retiraron en el año -pasado, cuando fueron atacados por la expedicion del O. En este espeso -monte, que tiene mas de 300 varas de circunferencia, encontramos -animales feroces, como tigres, leopardos, &c., que se abrigaban dentro -de él: se halla situado en la parte mas elevada de su circunferencia, en -terreno duro y sin pasto, ni yerba alguna. En la jornada se caminaron 9 -leguas, al rumbo S 12° SO que fué constante desde el paso del rio hasta -la parada, efectuada á las 6-1/2 de la tarde: el terreno transitado era -nivelado, y su horizonte se perdia sin diferencia ninguna: sus pastos -fuertes y altos, su tierra negra, abundante de yerbas y flores -silvestres: cubiertos de gamos, ciervos, avestruces, caza, &a., &a. Este -terreno por lo transitado era enteramente diferente del N de las Flores: -su nivel, la calidad de las tierras, los pastos, las yerbas, las flores, -y aun las aguas, lo distinguen de aquel: en las 9 leguas transitadas, no -se encontró una sola vara de bañado. - -Las indios destinados para enviados, marcharon como buenos baqueanos al -rayar el dia, dando siempre fuego al campo sin interrupcion, á poca -distancia que andaban; telégrafo adoptado por todos para comunicarse sus -novedades, y hacer saber el lugar en donde se hallan. Pasamos la noche -sufriendo una fuerte helada, que cayó desde las 7 de ella hasta las 7 -del dia siguiente. - -Dia 18. Claro y frio: brisa suave S: la niebla cubria el horizonte, -haciendo un frio extraordinario. A las 11 vimos el sol, que despejó y -calmó el frio: á esta hora nos pusimos en marcha con rumbo S 4° SSO: á -la 1-1/2 leguas se cambió de rumbo al SSO á las 12-1/4 de la tarde, y se -caminaron con él 3/4 de legua: á las 2 se cambió nuevamente al SO, con -el que se caminaron 1-1/4, á donde se hizo alto en la orilla de una -laguna llena de junco, á la derecha del camino. Estas variaciones -tuvieron efecto á causa de no encontrarse aguada para hacer la parada, -transitando por un terreno seco, duro y elevado, semejante en sus -calidades al descrito en el diario anterior. Su nivel el mismo y sin -interrupciones: sus pastos iguales: abundante de caza, y al mismo tiempo -de mosquitos y tábanos, que con el sol hacian insufrible la marcha, y -fastidiaban á las cabalgaduras. De esta plaga abundan estas campañas -despobladas, y desde nuestra salida hasta este lugar la hemos -encontrado, pero con major abundancia en la parte opuesta de la ribera -de las Flores. Esta plaga se destruye, ó gana los pajonales, en donde se -abrigan, desde las 5 ó menos, de la tarde; cuando la brisa continua del -3.^er cuadrante reina en aquella hora, y sucede la helada ó fuerte -rocio, que obliga á cualquier viagero á arroparse y guarecerse de las -tiendas, para hacer mas llevadero los trabajos de la marcha, por un pais -desabrigado y espuesto á la mas cruda intemperie. Esta operacion nos -veiamos obligados á egecutarla, siendo enteramente imposible proseguir -la jornada con la luna por este inconveniente, al que no resistirian las -mejores cabalgaduras. La laguna en donde se hizo alto, se componia toda -ella de junco, y era pantanosa en sus márgenes: su agua regular, su -circunferencia de mas de 200 varas, y abundante de buenos pastos en mas -de 6 cuadras de radio, tomada como centro de una circunferencia. En ella -pasamos la noche, sufriendo la helada que imposibilitaba que la jornada -del dia siguiente se hiciese temprano, hasta que el sol no tuviese 40° á -45° de elevacion sobre el horizonte. - -Dia 19. Amaneció nublado, amenazando agua, aunque con brisa fuerte O 20° -NO que parecia debe pasar pronto: á las 6-1/4 de la mañana nos pusimos -en marcha con rumbo SSO. A la partida nos advirtió nuestro amigo y -baqueano _cona_, que mas adelante no se encontraria leña, ni tal vez -agua, y que se cargase toda la que se pudiese, por si acaso no se -encontraba: lo que asi se efectuó. Se observó por la mañana, á las 6-1/2 -al rumbo S 10° SO, dos mogotes de la sierra, los que á la simple vista -eran imperceptibles, mezclados con el nublado y cerrazon de la mañana, y -la distancia en que se hallaban de mas de 18 leguas. Informados de los -naturales, nos digeron que era la llamada _Sierra de Curacó_; que los -dos mogotes que se divisaban, pertenecian á esa misma sierra, y que -algunas leguas mas adelante veriamos mas claramente su encadenamiento -con otra, llamada _Sierra Amarilla_, que quedaba mas al S. Seguimos la -marcha con el rumbo dicho, y el dia no aclaraba, calmando la brisa del O -y preparándose para llover, lo que nos impedia cada vez mas que, al -aproximarnos á la sierra, fuesemos descubriendo sus ramificaciones y sus -vistas. A las 10 se hizo alto en la costa de una pequeña laguna llena de -maciegas, á la derecha del camino, distante 3-1/4 leguas del punto de -salida: allí se hizo alto, con objeto de descansar, y caminar despues de -mediodia: el juncal con agua no pasaba en circunferencia de 150 varas, -lleno de barro y mala agua. A la 1^h 10' seguimos la marcha con rumbo S -12° SE, y desde esta misma hora comenzó á llover incesantemente: pero á -pesar de esto, seguimos hasta completar la jornada: á la 1-1/2 leguas de -camino con este rumbo, se cambió al rumbo S 35° SE para encontrar aguada -y pastos regulares para hacer la parada. Con él se caminó 1-1/2 leguas, -en donde se halló una laguna pequeña, como de 50 varas de -circunferencia, con un depósito de agua llovediza y buena, en donde se -hizo alto. La agua seguia á las 4 de la tarde en que se paró, y -permanecia cerrado el horizonte: deseabamos que cuanto antes se -aclarase, para descubrir las vistas de la sierras por donde debiamos -pasar. - -El terreno transitado en esta jornada, era nivelado y horizontal, sin -diferencias ningunas: buenos pastos y elevados; caza abundante; tierra -negra sólida y vegetal; abundante de yerbas y flores campestres, aunque -sin aguadas permanentes mucha parte de su estension. - -Dia 20. Nublado, calma: brisa muy suave del NO; á las 7-1/2 vimos el -sol, y en el momento volvió á nublarse. A las 6 nos pusimos en marcha -con rumbo SSO, descubriendo con bastante claridad las sierras de -Limahuida y Curacó, demorando el mogote de la primera al rumbo S 12° SE, -y la segunda al rumbo SSO. El cerro de la de Curacó era de mayor -elevacion que los que se veian de la otra, no obstante que aun no se -descubrian con claridad por el dia aturbonado, y aguardabamos á la -parada para determinar su perspectiva de un punto fijo, y con mayor -claridad si se despejaba el horizonte. Seguimos la marcha con el rumbo -dicho, guiados por el _cona_, quien á 1/2 legua de distancia á -vanguardia, recorria todos los lugares en donde se encontraba aguada ó -lagunas capaces de hacer la parada; guiando y descubriendo al ingeniero, -uno de los de la Comision, para reconocerlos de un modo que no diese que -sospechar, así se lograba que la Comision averiguase las -particularidades del terreno. A las 10 de la mañana se hizo alto en la -márgen de una laguna pequeña, á la izquierda del camino, llena de -maciegas y buena agua, 4 leguas distante del punto de salida: en el -rumbo hubo variacion: con el de la salida se caminó 1-1/4 leguas: con el -rumbo S 16° SO, 1-3/4 leguas, y con rumbo S 12° SO, 1 legua. Desde este -punto observábamos las sierras con alguna claridad; ellas son hermosas, -aunque de poca elevacion: presentan una perspectiva agradable, formando -las dos ramificaciones un seno ó abra, al que nos dirigimos. Ellas son -ramificaciones de las primeras, Volcan, Tandil, &c ya descubiertas, pero -estas no se encontraban en ninguna carta, y nos sorprendimos cuando con -el rumbo andado encontramos estas sierras, pues creiamos que el -encadenamiento primero de las dichas no continuase al NO como se -descubria, formando con ellas una union subversiva, reunido aquellas su -orígen ó su principio. Al pasar por ellas determinamos observar la -latitud, para de este modo fijar su verdadera posicion y el curso de sus -continuas ramificaciones, que se prolongaban al NO por la de Curacó en -donde concluyan, y en donde se halla el nacimiento del Rio las Flores. -Estas sierras, ó primera cadena, se introducen á las pampas del NO, -comenzando desde el paralelo de los 37°, y concluyendo en el de los 36° -30' en su prolongacion al occidente. Deseabamos acercarnos hasta su -paso, para hacer allí la observacion, de manera de no ser vistos por -nuestros indios que nos espiaban. - -A la 1^h y 8" seguimos la marcha, con rumbo S 8° SO, á una laguna -pequeña que nuestro baqueano nos indicó se hallaria á poca distancia y -muy inmediata á la sierra: en efecto á la 1-3/4 leguas con aquel rumbo -la encontramos, en la que se hizo alto, por hallarse las cabalgaduras -fatigadas, y encontrarse allí leña y agua buena, capaz de proveernos de -ambos artículos, y continuar al dia siguiente el camino; siendo al mismo -tiempo lugar propio para la observacion que tratábamos de hacer. El -punto en que nos hallábamos de parada era el mejor para aquella, situado -en medio del seno formado por las ramificaciones de las sierras de -Curacó y Amarilla. Con cautela se hicieron descargar los baules en donde -venian colocados los instrumentos de observacion, y se dejaron -preparados para la noche, de modo que ni el _cona_, ni sus compañeros lo -trasluciesen. La tarde se hallaba despejada y hermosa, el sol se puso á -las 5^h y 26' de la tarde, y desde el punto de parada se sacó la -perspectiva de las sierras, que se nos presentaban á los rumbos en donde -hemos dicho demoraban. - -La parte de terreno transitado, desde la salida del mediodia, era de la -misma naturaleza que los anteriores descritos: algunas diferencias de -nivel se observaban por su aproximacion á las faldas de la sierra: la -tierra era gredosa y arenisca, y se hallaban algunas piedras en el -tránsito: los pastos cortos, y no tan fuertes como los anteriores; -abundando la caza de ciervos, gamos y liebres, mas que en los campos del -norte. - -El oficial ingeniero de la Comision, á su salida de la capital no perdió -los instantes que se le presentaban para adquirir todos aquellos -conocimientos y datos que sirviesen para hacer mas apreciable de las -ciencias las observaciones que practicase en el curso de su comision, -como se verá mas adelante en sus trabajos. Reunió todos los datos de las -tablas astronómicas y del almanaque nautico, para aprovechar la feliz -oportunidad que se presentaba de determinar por observaciones -cientificas los puntos principales de un terreno desconocido y lleno de -preciosidades, que debian aumentar los conocimientos geográficos de esta -parte interesante de la América meridional, cuyo viage debia reputarse -como necesario y urgente; y al mismo tiempo esperar de él los mejores -conocimientos en el vasto campo que nos presentaba una naturaleza -virgen. - -El oficial ingeniero no perdia la oportunidad que se ofrecia de hacer -las observaciones, ocultándolas á los bárbaros que nos acompañaban, y -que no dejaban burlar su vigilancia, mayormente cuando se hallaban con -prevencion para tenerla. Una operacion delicada como esta no permitia -que se hiciese sin las comodidades que son necesarias, mayormente cuando -se observaba con horizonte artificial. Los inteligentes en estas -operaciones de la geodesia conocerán cuanto es el mérito que se contrae -en hacer una observacion entre gente desconfiada, que á la sola vista -del quintante ó sestante temblaban y concebian supersticiones funestas -para el observador. No solamente veiamos pintado el peligro en nuestro -viage, al ejecutar aquellas operaciones, sino que ni el relox se podia -sacar á luz delante de alguno de ellos: mucho menos la aguja, que era -necesaria para determinar el rumbo de la jornada, sus variaciones, y los -objetos que se descubrian sobre el horizonte. Pero á pesar de esto, la -Comision trabajó sin temor, enganando algunas veces, cuando eramos -vistos, á los indios con dádivas é insinuaciones que aquietasen su ánimo -exaltado. - -Así pues, la noche del dia 20 nuestros indios dormian desde la 6-1/2, -habiendo llegado fatigados de lo penoso por la jornada: con esta -oportunidad, y á tientas, se preparó el horizonte artificial, en una -mesa colocada en un plano nivelado, y el quintante pronto y corregido -para hacer la observacion detras de una de las tiendas de campaña: la -noche estaba serena por fortuna, y el horizonte no sufria ningun -movimiento. Los datos para las observaciones sacados de los almanaques, -eran para hacerlas con el planeta Marte, con el mismo que hemos dicho se -observó en el pueblo de Lobos. Por ellos sabiamos que el dia 20 debia -pasar por el meridiano á las 7^h 53' de la noche[3] y á las 7-1/4 -estuvimos aguardándolo, con el cronómetro arreglado por una altura -meridiana desde nuestra salida: en el curso del viage no fué posible -tomar otra para arreglarlo nuevamente, y así hicimos uso de él en el -estado en que se hallaba cuando salimos. En el momento de pasar por el -meridiano el astro observado, se determinó su altura, y el cronómetro -dió las 7^h y 55', 2' mas que lo que señalaban las tablas, lo que prueba -que el relox habia variado desde el 11 hasta el 20, 2'. La altura -observada fué de 73° 34' 10": hechas las correcciones precisas para las -observaciones con horizonte artificial, dió por resultado 36° 45' 10" de -latitud austral, y por la longitud 54° 13' al occidente del meridiano de -Cadiz, calculada por el estado del cronómetro y la diferencia de -longitud contraida en el viage. Hecha esta importante operacion, -tratamos de completarla, levantando á todo riesgo el plano del paso de -las sierras: punto interesante y que presentaba una hermosa perspectiva. -En efecto, habiéndose cargado con sigilo los instrumentos, se dejaron -prontos los necesarios para hacer la última operacion, y que debian -transportarse á caballo al lugar adonde debia medirse la base, para -determinar los puntos mas remarcables desde ella, midiéndola -primeramente en un lugar oculto. Pasamos la noche, en la que cayó una -fuerte helada, deseando amaneciese para dar principio á la obra -proyectada. - -Dia 21. Hermoso y claro: brisa fuerte SO. A las 5-3/4 seguimos la marcha -con rumbo S 20° SO, llevando consigo la leña y agua que pudo cargarse, -segun advertencia de nuestro baqueano, pues no se encontraria sino á -nueve ó diez leguas. A las 10-1/4 se hizo alto en la orilla de un juncal -con agua, pero mala, y muy poca, que ni las cabalgaduras podian tomarla, -haciéndose uso de la que se habia cargado, y tambien de la leña, por no -hallarla. Este punto se halla a cuatro leguas de la salida: la -circunferencia del juncal no excede de 170 varas, y es muy probable que -en tiempo de aguas esté llena de ella. - -Acordado con el oficial ingeniero el levantamiento del plano del paso de -la sierra, dispuso este que los instrumentos que debian servir[4] para -la operacion, y que al efecto se habian dejado prontos, cargasen con -ellos los soldados de la escolta y lo acompañasen hasta el punto en -donde debia medirse la base. Esta operacion se egecutó cuando habian -marchado con todo el tráfago el capitan _cona_ y los suyos, quedándose -la partida con los instrumentos tapados á retaguardia, hasta dejar que -avanzasen terreno los carruages, traspasasen la sierra y nos dejasen -libre el seno para trabajar sin ser vistos. Se hallan situados dos -senos[5] en la mediania del paso, en cuyas faldas, ó antes de ellas, -debia medirse la base, por hallarse centrales, y poder descubrir con -facilidad todas las elevaciones ó puntos principales de ambas sierras, -que forman la abra ó seno. - -Ayudado de los asistentes, el ingeniero midió la base á distancia de 500 -toesas de las faldas de los cerros, en un terreno elevade, horizontal y -nivelado, desde cuyas extremidades se podian medir los ángulos formados -por ella, con los puntos que debian formar el plano. Medida la base de -1,100 varas al rumbo E 1/4 S, O 1/4 N se logró determinar los diferentes -mogotes de ambas sierras, que daban su verdadera posicion, y la -situacion de unos con respecto á otros. Concluida esta operacion, se -procedió á tomar los detalles particulares, que desde las extremidades -de la base era dificultoso tenerlos. - -Se logró efectuar esta operacion, con sumo trabajo, aunque sin toda la -exactitud que su delicadeza demandaba, y aquel grado de perfeccion de -que es susceptible esta clase de trabajos. Porque, aun cuando los -instrumentos y útiles precisos, hubiesen sido tan exactos como era -necesario, la premura del tiempo el sobresalto en que trabajamos de ser -vistos, la priesa que nos dabamos, y las pocas manos que nos ayudaban, -todo nos impedia de proceder, aunque quisiesemos, con mayor exactitud. -Sin embargo, la Comision puso todos los medios que estaban á sus -alcances, para obtener un resultado satisfactorio, y que sirviese de -base á ulteriores observaciones. - -En los detalles particulares describiremos algunas de importancia, -tomadas en la sierra. Los dos senos que hemos dicho, situados en el -centro de la abra, se hallan de tal modo colocados con relacion á los -demas, que guardados estos, ningun transeunte podria pasar por la abra. -Los dos cerros son dos conos truncados, el primero que se halla al SE -del paso, y mas cercano á la sierra Limahuida, tiene 40 varas[6], y el -segundo situado al NO, próximo á la sierra de Curacó, 32 varas de -altura: sus faldas se unen, formando un arco cóncavo, cuya cuerda tiene -1178 varas, que es la distancia á que se halla uno de otro, hasta sus -cúspides. La meseta del primero, ó corte del cono, tiene de diámetro 196 -varas, la del segundo 228 varas, formando ambas una circunferencia -regular. La circunferencia de la base del primero ó del cono, tiene 1168 -varas, la del segundo, 1,369 varas[7]. Por lo calculado, se vè que la -altura del primero excede la del segundo en 8 varas, y que la -circunferencia de las bases, la segunda excede á la de la primera en 200 -varas: por lo demas sus figuras son semejantes, y su posicion -hermosísima[8]. La meseta del primero es impenetrable, formada toda ella -de piedra pedernal: una sola pequeña abertura al NE sirve para -introducirse. La del segundo es accesible por el NO, siendo lo contrario -por las escabrosidades en los demas rumbos. - -En las sierras se hallan algunos mogotes inaccesibles y elevados. El -principal de la sierra de Limahuida, situado al SE del paso, tiene 65 -varas de elevacion, y sobresalen sus picos á la perspectiva de ella. Las -demas de esta sierra no pudieron medirse por la premura del tiempo: pero -todos los demas que forman la ramificacion, son colinas de 20 á 25 varas -de altura. En la ramificacion de la sierra de Curacó se hallan dos -bastantes elevados, y son los primeros que se aperciben à distancia de -10 á 12 leguas. El primero, situado al N 15° NE, tiene 89 varas de -elevacion: el segundo al mismo rumbo, 74 varas, distante uno de otro mas -de 1500 varas. - -Esta posicion interesante debe mirarse como tal, y ser al mismo tiempo -útiles los conocimientos que sobre ella se hayan adquirido, para -aprovecharla con datos seguros de lo que en ella se encierra, y las -ventajas que de ella se puedan sacar, principalmente para el -establecimiento de una fortificacion ó de un punto militar. Desde el -principio de las sierras en el Volcan, hasta las faldas de la de -Cairú,[9] es decir, desde los 37° hasta los 35° de latitud austral, no -se halla un punto mas interesante ni mas ventajoso para una -fortificacion.[10] Su construccion seria fácil, pronta y poco costosa. -Dos baterias colocadas en los cerros descritos, guardarian la entrada y -salida de este paso, surtidas de un par de piezas de artilleria en cada -una: los materiales allí se encuentran, la piedra, y la cal de -conchilla, fácil de hacerse, ó por tapias, que son mas usuales en -nuestras obras de fortificacion. - -Concluida la operacion, condujimos, sin ser vistos, todos los -instrumentos para acomodarlos en la carretilla que los conducia, la que -al efecto se hizo demorar á doce ó trece cuadras de los cerros al sud, -siguiendo con ella hasta una laguna, cuatro leguas del punto de salida, -al S 15° SO, en donde se hallaba acampada la comitiva, desde las 10-1/4 -de la mañana, aguardándonos para seguir adelante. Luego que llegamos, -fatigados del trabajo, nos propusimos descansar, y al mismo tiempo no -dar á conocer à los indios, en nuestro semblante y acciones, que -acabábamos de efectuar alguna operacion oculta que les causase celos, ó -diese á sospechar, en su modo de juzgar, ò en su barbarie, se hacian -cosas sin que ellos las supiesen. La laguna era un juncal con poca agua, -de 120 varas de circunferencia poligonal, llena de barro y casi toda -ella seca. - -Se observó en esta parada la variacion de la aguja, de 17° 10', para -trabajar con mayor exactitud el plano levantado. - -Despues de mediodia nos pusimos en marcha, á la 1-1/4 de la tarde, con -rumbo S 10° SO, por un campo hermoso, llano y horizontal. Los calores -del sol se dejaban sentir en la llanura: con este rumbo caminamos dos -leguas, y en seguida nuestro baqueano tiró al SSO 15° O, con el que se -caminaron dos leguas mas; y hallándose fatigadas las cabalgaduras, se -determinó hacer alto á las 4-1/2 de la tarde, en la orilla de un juncal, -á la derecha del camino, distante de la salida del mediodia cuatro -leguas, es decir, ocho leguas de jornada, y en línea recta siete y media -por lo calculado. El juncal tiene 200 varas de circunferencia regular: -de agua buena, accesible por todas partes, y llena de junco, biznaga y -duraznillo en su centro: del que nos surtimos de leña, que no se -encontraba desde el principio de la jornada. Las calidades del terreno -transitado son las mejores que, puedan encontrarse en los vastos campos -que habitan estas tribus. Los campos inmediatos, á una y media ó dos -leguas de las primeras sierras al N ó al S, son deliciosísimos, y -apropósito para la labranza y cria de ganados: posiciones ventajosas -para establecimientos, aguas las mejores de los arroyos que descienden -de las sierras; abras, colinas y llanuras para poblaciones, y demas en -esta clase de terreno, que si fuese cultivado, nos daria producciones -exquisitas que de él se podrian sacar con abundancia. Facil es citar -otras comarcas, en donde, semejante la naturaleza, se disfruta de -abundantes cosechas de todos granos en la labranza de la agricultura. -Ventajas incalculables, repetimos, conseguiriamos si fuesemos poseedores -de ellos. En ningunos puntos con mas comodidad y utilidad se podrian -establecer fortines ó reductos, fortificados ellos mismos por la -naturaleza, y guardados por muy corta guarnicion, que con los diferentes -puntos que tenemos allí, en una línea bien concertada de defensa, talvez -ocuparian un lugar en ella. - -Pasamos la noche con comodidad, calmando la brisa del SO á las seis, la -que no cesó en toda la mañana y tarde, recibiendo una lluvia que -descargó fuertemente á la noche. No dejabamos de tener algun pequeño -sobresalto por nuestros compañeros, que maliciosos de nuestra conducta -por la mañana, murmuraban de ella toda la noche, segun informes del -intérprete. A las tres de la tarde vimos una partida de ginetes al NO, -que se dirigia hácia nosotros. El capitan _cona_, y uno de los suyos -picaron y salieron á su encuentro: á media legua de haber avanzado se -reunieron con otros indios paisanos que venian de regreso de la -frontera, y temerosos que fuese alguna partida de cristianos armados, -trataron de reconocerla para dar cuenta; pues, por el recelo de ser -invadidos, reconocian el campo diariamente. Supieron por el _cona_, quo -era la Comision que iba á tratar de paces, y contentos con verla tan -cercana á sus poblaciones, se retiraron à llevar primeros la nueva de -aquel encuentro á sus camaradas, pegando fuego al campo[11], y marcando -su camino para ser visto y seguir sus huellas por el mejor terreno. -Temerosos, como hemos dicho, de ser envadidas todas sus poblaciones -situadas en la sierra pasada, es decir, desde el Volcan hasta el Cairú, -fueron abandonadas por sus dueños; entre ellos el cèlebre cacique -Ancafilú y Pichiloncoy se retiraron á la vista de la segunda sierra de -la Ventana. Las poblaciones las desampararon poco antes del paso de la -Comision por la sierra, pues se encontraban aun claros en donde habian -existido. El cacique Ancafilú fué el primero que abandonó la suya, -situado con su tribu en las márgenes del arroyo Chapaleofú, cerca de las -faldas del Tandil, cuando fué sorprendido y acuchillado en la expedidon -del año 20, (en donde nos hallamos) hasta cerca de la Ventana, adonde -permanece al presente. - -Dia 22. Claro y hermoso: brisa fuerte SE. A las 5-1/2 de la mañana nos -pusimos en marcha antes de salir el sol, con rumbo SSO 10° SO, con un -frio y helada intolerable, que esparcida en los pastos hacia dificultoso -el transitar á caballo por su altura. Se cargó toda la agua y leña que -se pudo, por aviso de los baqueanos, que temerosos de no encontrarla, -hicieron la prevencion. A las 11-1/2 hicimos alto en la márgen de un -juncal seco con leña, 5-3/4 leguas de la salida. En el rumbo hubo -variaciones para buscar el agua con que refrigerar á las cabalgaduras y -hacer la parada. Las dos primeras leguas se hicieron con el rumbo de la -salida, SSO 10° SO; las dos siguientes, con rumbo SSO 15° SO, y el resto -de 1-3/4 leguas, con rumbo SO. La escasez de agua en el juncal hizo que -los peones de la comitiva hiciesen una escavacion para encontrarla, pero -fué en vano: cavaron mas de una toesa cuadrada, y no dieron sino con -duros terrones de piedra arenisca, que inutilizó el trabajo hecho. Este -descubrimiento, y otros muchos, nos confirmaron en que todo el terreno, -desde el paralelo de los 36° 30' de latitud hasta el de los 37° 30' de -latitud austral, es de piedra en su interior, á distancia de 1-1/2 á 2 -pies. Esta observacion fué hecha por Zizur en su viage á Patagones, -abrazando menos terreno en su cálculo. Las escavaciones continuas en -nuestra marcha nos demostraron que su aserto era exacto. Despues de -mediodia, y despues de haber desesperado de encontrar agua para las -cabalgaduras, que en todo el dia no habian tomado, arribó á nuestro -campo el _cona_, de vuelta de buscarla, y que avergonzado, se habia -adelantado á ver si la descubria. Este nos dijo, que á 1-1/4 leguas de -distancia se hallaba una hermosa laguna, en donde teniamos buena parada, -agua y pastos suficientes para los animales. Con este aviso seguimos -adelante á la 1-1/4 de la tarde, con rumbo SSO 10° SO. A las 2-3/4 -arribamos á la laguna, á la izquierda del camino, adonde hicimos alto. -Se dió agua á la caballada y bueyes, y pasamos la noche con comodidad. A -las 8 calmó la brisa SE, que en toda la tarde siguió sin interrupcion. - -En la noche, despues que todos los indios dormian, el oficial ingeniero, -no desperdiciando el momento que se le proporcionaba para trabajar, -empezó á hacer el borrador del plano levantado hacia dos dias, segun el -cuaderno de datos que llevaba. Estando para concluirlo, encerrado en la -tienda de campaña, con un farol, dos instrumentos y el plano sobre una -mesa, abre repentinamente la puerta, y entra el indio _cona_ desnudo. El -bárbaro, sorprendido al ver los instrumentos, la aguja, el plano, las -líneas, &c., preguntó ¿qué era aquello? (por el dibujo) el ingeniero le -contestó, que era una pintura que habia en Buenos Aires. Entonces -repuso, sonriéndose, que era _muy vale_,[12] y se retiró á su rancho. -Esta visita imprevista no dejó de sorprendernos, pero en aquel momento -lo primero que procuramos fué cubrir la aguja de marear con un papel, -para que no pudiese verla y le causase sorpresa, ó creyese que -llevábamos _gualicho_, ó cosa mala. Antes de retirarse, le convidamos á -cenar, lo que aceptó con su semblante grave, pero con agrado. La figura -de este pampa, á pesar de su ceño, es hermosa y severo, sus facciones -toscas y bien hechas, su talla alta, corpulento y bien proporcionado[13]. -Guardado todo para no exponernos á un segundo chasco, vino el indio, y -cenamos con él: se despidió segunda vez, y se fué á dormir. - -Dia 23. Nublado y calma. A las 6 nos pusimos en marcha hácia las -primeras tolderias, que segun el baqueano _cona_ distaban una jornada de -la parada, con rumbo SSO 5° SO. Antes de partir supimos que un peon -habia descubierto una hermosa laguna, habiéndose apartado del camino. El -oficial ingeniero en el momento se puso á caballo, y con el descubridor, -y algunos instrumentos, marchó á reconocerla. A la 1-1/2 leguas de -marcha al O SO encontró con ella, transitando por un terreno bajo, -húmedo y lleno de cuevas de vizcachas, leones, &c.: los pastos elevados, -y la tierra negra y blanda. La laguna era hermosa, llamada por los -naturales de Milli-Lauquen; y el oficial ingeniero, haciendo un -reconocimiento momentaneo y pronto, no tuvo mas lugar que para medir una -pequeña base con una aguja de demarcacion, y determinar su -circunferencia y su figura con toda la exactitud que daba el -instrumento, provisto de dos pinolas. El terreno en donde se hallaba era -sumamente bajo, y en ninguna parte de su circunferencia tenia barrancas. -Su figura era irregular, y su ámbito de 9,227 varas, por lo calculado en -la determinacion de algunos puntos mas remarcables. En la parte que mira -al NE, se halla un juncal ó hinojal, que forma un bosque, y tambien en -otros lugares. En su centro encontramos y determinamos un albardon de -tierra, ó islote, de figura irregular, lleno de maciegas, en donde habia -inmensidad de patos y caza de todas clases: su circunferencia era de 192 -varas: su agua un poco salobre, pero potable. En este parage, segun -noticias, habitaba una numerosa tolderia, la que habia sido abandonada. -En nuestro reconocimiento, aun hallamos algunos parages que demostraban -habian sido habitados. Concluida nuestra operacion, se retiró el oficial -ingeniero á reunirse con la Comision que, desde las 6, habia avanzado -terreno durante este trabajo, cortando el campo al S, para encontrar el -camino que habian llevado. A la 1-1/4 leguas encontró con él, y -siguiendo por la huella de los carruages se reunió. A las 10 despejó el -horizonte, y vimos el sol, con brisa fuerte del SO. - -A esta hora nuestro compañero _cona_ dió parte á la Comision que ocho -indios jóvenes, parientes de otros tantos caciques, y á nombre de ellos, -venian á felicitarla. El lugar del aviso no era propio para recibirlos, -y á media legua mas adelante se hizo alto, para cumplimentarlos, á las -4-1/2 leguas de la salida. Los comisionados, despues de esta ceremonia, -dijeron al Coronel enviado, que los caciques principales Lincon, Avounè -y otros de segunda clase, los enviaban á felicitar á la Comision por su -feliz viage hasta aquel punto: que, suplicaban los caciques que -apresurase sus marchas, pues lo deseaban para entablar la paz que tanto -anhelaban. Que marchase segura que no sufriria ningun daño, ni menos -ultraje alguno de las tribus: añadiendo los comisionados, que el cacique -principal Lincon no tendria el gusto de abrazar á su antiguo amigo el -Coronel comisionado, hasta pasado cuatro dias que eran necesarios para -reunirse y conferenciar con todos los caciques, destinar el lugar en -donde debian ser los tratados, y dia en que debia reunirse para ello: y -que, mientras se tomaba esta determinacion, la Comision podia hacer -alto, y aguardar el aviso en la primera laguna y toldos que se -encontraren, ó á casa del capitan _cona_, quien se hallaba encargado de -hospedarla. - -La Comision dió las gracias á los enviados, por las buenas intenciones -con que procedian los caciques, y la buena fé con que la hospedaban: -dijo, que haria todo lo posible para que los tratados de paz se -celebrasen cuanto antes, para ver de este modo unidos á sus hermanos, y -ver acabada para siempre esa guerra desoladora que los habia destruido y -afligido por tanto tiempo: que aguardaria el resultado de la reunion que -*trataba el cacique Lincon, y que marcharia incontinente á los toldos -del capitan _cona_ á aguardar allí la determinacion que tomasen. Los -comisionados fueron regalados con yerba, tabaco, azucar, &c., y se -marcharon juntos con la Comision, que por no haber allí agua ni leña, -siguió mas adelante para encontrarla, ó si era posible, llegar hasta los -toldos del capitan _cona_, que segun él, poco distaban del lugar de la -conferencia. A las 3-1/4 leguas, con el mismo rumbo SSO 5° SO[14], se -viró al OSO, á encontrar con una laguna en donde podiamos parar, y al -otro dia llegar á las tolderias, porque los bueyes y caballos se -hallaban fatigados é imposibilitados para seguir adelante. La laguna era -pequeña, y mas bien un bañado: su circunferencia no excedia de 200 -varas: su agua buena y leña en abundancia. Pasamos allí la noche, en la -que sufrimos la helada que cayó en toda ella. Nuestro baqueano se marchó -antes de la parada, á su casa, distante 1-1/2 leguas al S, á prepararse -para hospedar la Comision al dia siguiente[15]. - -Dia 24. Nublado, calma: amaneció garuando. A las 8-1/2 salió el sol, con -brisa templada del SE. A esta hora nos pusimos en marcha con rumbo S -cuarta O; y á las diez de la mañana llegamos á una laguna hermosa en -donde hicimos alto, 1-1/2 leguas de la salida. En esta jornada se vió -sobre el horizonte la hermosa y elevada Sierra de la Ventana, demorando -los mogotes que se veian, el primero al SO, y el segundo al OSO. El -primero se elevaba sobre el horizonte mas que el segundo; el mas elevado -pertenecia á la Ventana, y el segundo á otra sierra unida á la primera, -llamada de Guaminí. La cerrazon de la mañana, con la niebla que aun no -se habia despejado, no permitia ver con mas claridad las sierras unidas -á la Ventana, que prolongándose al NO, forman la segunda cadena ó -ramificacion de sierras, todas perpendiculares á la costa del mar. -Aguardábamos con impaciencia se despejase el horizonte para verla con -mas claridad. En la laguna de la parada encontramos situados en su -circunferencia al SO, algunos toldos, pertenecientes al cacique -Huilletrur, y al capitan Antiguan, ó _cona_. La laguna en donde paramos -es de 1,300 pies de circunferencia: agua salada, limpia en su centro, -sin barrancas, situada en un terreno bajo y húmedo; tierra negra blanda -y arenisca, buenos pastos. Los toldos situados en su circunferencia eran -diez: mas al S 10° SE como á 12 cuadras, se halla otra pequeña laguna, -en donde se hallan situados los toldos de Antiguan, que son cuatro. Al E -10° SE, se halla otra pequeña laguna á 6 cuadras de distancia; todas en -un terreno bajo y húmedo, que en tiempo de invierno debe ser -inhabitable, ó transformarse en un bañado. - -Despues de haber parado la Comision, marchó á felicitar al amigo y -compañero Antiguan á sus toldos: llegamos á ellos y encontramos al -_cona_, su muger, hijos y una caterva de indios, chinas y muchachos que -á la novedad se habian reunido. _Madama_ Antiguan nos convidó con -asiento[16], teniendo al efecto preparado una tipa tapada con un -_quillango_ que debia servir de asiento al Sr. Coronel comisionado, y -todos los demas adonde hemos dicho. Al efecto, _madama_ invitó con mate -al Sr. Coronel[17], y en seguida al oficial ingeniero y demas que lo -acompañaban, los que por no desairar á los invitantes, tomaron el que -les tocó por turno. Acabada esta operacion, nos invitaron con un asado -de cordero que tambien habian preparado: este obsequio es para ellos el -mayor que pueden hacer, y la carne que mas aprecian. El asado nos lo -presentaron semi-crudo, que es del modo que ellos lo comen, y nosotros -concluimos tomando unos cuantos bocados, y nos preparamos para -retirarnos. Al efectuarlo, despidièndonos de _madama_, rodeados de -multitud de indios y muchachos, llegaron hácia los toldos algunos -ginetes, y entre ellos el cacique Huilletrur, á cumplimentar á la -Comision: fueron recibidos por el Sr. Coronel con demostraciones de -cariño[18]. El cacique apeandose del caballo y dando la mano al Coronel, -dijo á este por medio del intérprete: que no estrañase que antes no -hubiese salido á recibirlo y felicitarlo: que él, y demas compañeros -caciques, tenian órdenes espresas de los demas principales, de no -apersonarse ninguno á la Comision, hasta que se decidiese á donde debian -hacerse los tratados, y dia en que cada uno debia reunirse con su tribu -para hacer la paz: pero que creia que, hallándose la Comision en su -casa, era un deber suyo hospedarla, hasta que pasase mas adelante, ó al -punto en que se hiciesen los tratados. El comisionado contestó, dándoles -las gracias, y reiteràndole su afecto, con el placer de haberlo conocido -por primera vez: que no podia dejar de ser agradecido a los favores -hechos á la Comision por su hermano el capitan _cona_, y que este motivo -le habia impulsado á llegar á su casa, antes que hacerlo hecho á las -demas de los caciques; pues se hallaba persuadido que seria disimulable -este paso, mayormente cuando sabia que el haberlo hecho con algunos -caciques antes de la reunion, hubiera causado celos y desconfianzas de -los caciques principales y de los demas: y que así se reservaba, para el -dia de la reunion, abrazar á todos sus amigos y hermanos, entablando una -paz solida y permanente. El cacique Huilletrur, y los que lo -acompañaban, se despidieron de la Comision, y se marcharon a sus casas. -Nosotros incontinenti hicimos lo mismo, marchándonos á nuestro campo, en -la orilla de la laguna principal. - -Pasado 1/4 de hora, arribaron á él _Madama_ Antiguan, sus hijos é hijas, -multitud de chinos, chinas y muchachos, á pagarnos la visita: estos -impertinentes no se retiraron hasta las 6 de la tarde, despues de -habernos molido con petulancias continuas: á esta hora se despidieron, -marchándose, bien recompensados de la visita que habian hecho. A esta -misma hora arribó un chasque de los caciques Lincon y Avouné, avisando a -la Comision, que el primero llegaria al dia siguiente de concluir la -suya, de prevenir á todos los caciques para la reunion general, y que lo -felicitaban por su feliz arribo; debiendo ambos dentro de dos dias -arribar á este punto y abrazarlo, en prueba de amistad antigua que le -profesaban. Los chasques comisionados por despedida, presentaron grandes -bolsas de yerba y azucar para que fuesen llenas, pues así lo pedian los -caciques, sus señores; fueron complacidos en su pedimento, añadiendo el -Sr. Coronel que agradecia los recuerdos amistosos de sus hermanos; que -anhelaba por el dia en que se efectuase la reunion, para reiterarles de -nuevo su amor y antigua amistad que les profesaba. Se marcharon -contentos, llevando el presente para sus caciques. - -Dia 25. Claro y despejado, pero muy frio: brisa suave del SE: toda la -noche anterior heló[19]. A las 11 empezaron á reunirse en nuestro campo -todos los indios y chinas de la poblaciones vecinas, que con interes de -las dádivas que su petulancia podia sacar, no quedaba uno solo en sus -toldos; así es que á esta hora teniamos al rededor de nuestras tiendas y -carruajes, mas de 1500 de ambos sexos, que nos aturdian, pidiéndonos por -un lado yerba, tabaco, azucar, por otro jugando á la baraja, por otro al -dado, armando con estos corrillos gran bulla y confusion. A las 12 vimos -se presentaba al frente del campo multitud de ginetes, formando una -línea en ala, de ciento y tantos: aproximándose, descubrimos que se veia -algun personaje que presidia aquella comitiva: el aire de gravedad y de -importancia que se daba en su marcha, nos hacia creer esto mismo. A -cuatro cuadras del campo, hizo alto toda ella, mandando un indio -ayudante intérprete á hablar con el Coronel comisionado. La mision se -reducia á que dicho Sr. saliese á recibirlo á la distancia en que se -hallaba; que tenia que comunicarle asuntos interesantes. El Comisionado -con alguna repugnancia se preparaba á salir, pero el personage y demas -se aproximaban, hasta que á media cuadra de nuestro campo, hizo alto y -allí nos dirigimos[20]. Averiguando el nombre de este cacique, se nos -dijo por el intèrprete se llamaba Ancaliguen. El Coronel comisionado, -despues de haber llegado á la presencia de aquel indio, le dió la mano -con señales de amistad: el bárbaro con tono y aire imponente la dió, y -al mismo tiempo hizo que la diera á otros dos personages al parecer, que -se hallaban formados sobre su derecha[21]. Concluida esta ceremonia, -tomó la palabra el cacique, y dijo por medio del intérprete: que -felicitaba á la Comision por su feliz arribo hasta aquel punto, y por el -objeto que la conducia: que este placer y el de conocer al Comisionado -por primera vez le era muy agradable, porque veia que los habitantes de -aquel pais iban á disfrutar de los placeres de una paz permanente, que -veria realizada muy pronto, y que coadyuvaria con toda su opinion y -respetos á que asi fuese lo mas pronto posible: que su mision á su vista -era con consentimiento y aprobacion de los caciques Lincon y Avouné, y -que su objeto principal era prevenirle de parte de ellos, que este no -era el lugar en donde debian celebrarse los tratados, y sí una laguna -distante 1-1/2 leguas, que al objeto se habia elegido, y á donde debia -dirigirse para la reunion general. - -Toda esta conferencia se tenia ante toda la comitiva del personaje, y la -multitud que se hallaba reunida antes de su llegada á nuestro campo, á -mas de la que se reunió á la novedad, de los establecimientos vecinos, -la que habia formado un círculo á nuestras personas, tan limitado, que -no podiamos darnos vuelta. El cacique hizo apartar á la muchedumbre, y -continuó su discurso, dirigiéndose al Comisionado: añadiendo, que uno de -los encargos especiales que traia en su comision era que, no hallándose -satisfechos algunos caciques é indios de la buena fé que presidia en los -tratados con esta Comision, y desconfiados que bajo la capa de paz se -tramase algun movimiento ofensivo contra ellos, era menester que tomasen -medidas y precauciones para no ser sorprendidos: que se les habia dicho -que la Comision venia escoltada con mucha gente armada, y por -consiguiente era necesario reconocer el número de los que la componian, -para dar cuenta á las tribus, y al mismo tiempo satisfacerse, y -satisfacer á su comitiva y demas. El Coronel comisionado contestó, entre -la bulla de la turba multa que pedia á grandes voces que querian ver á -la gente armada que venia, y que saliesen; repitiendo, _salgan_, -_salgan_, á gritos y algazaras. El cacique impuso silencio y oyó la -contestacion del Comisionado, que se reducia á manifestarle el gusto y -placer que sentia al verlo interesado en la paz que todos deseaban, y -que cuanto antes partiria al lugar que se le destinaba para celebrar la -union que anhelaba, y para concluir unos tratados que asegurarian para -siempre la paz: que esos temores que manifestaban algunos cacique é -indios eran infundados, pues bien pronto se desengañaria él y su -comitiva, que el número de hombres que escoltaba la Comision no era -temible, y mucho menos incapaz de traicionar la buena fé de sus -tratados, y que el Comisionado habia expuesto su existencia, -arriesgándose á emprender una marcha y una comision, con grave daño de -su salud y edad, solamente porque sus hermanos los caciques, lo habian -solicitado con el Gobierno repetidas veces, como el único capaz por su -opinion de entablar los tratados de paz: que esta conducta bien clara y -manifiesta, estaba en contradiccion con los recelos y desconfianzas que -expresaban algunas tribus; y por fin, que verian el número de la -comitiva, y se desengañarian. Al efecto se mandó se formasen en frente -del campo, y delante del cacique, la escolta, peones, &c.; y efectuado -esto, contó el cacique uno por uno, comenzando por el Comisionado hasta -el último peon, el número de treinta y tantos. Concluido este -escrutinio, hecho por la mayor parte de su comitiva, habló el cacique -con tono airado, y dirigiéndose á los suyos, les dijo: que ya veian el -número de los que venian á hacer la paz: que no debian tener ninguna -desconfianza: y en seguida dijo al Comisionado, que no temiese ningun -ultrage de las tribus; que con toda confianza marchase á la laguna -destinada, que todo el mundo lo recibiria con los brazos abiertos, como -á su bienhechor. Concluyó su discurso pidiendo yerba, tabaco, pasas, -&c., de lo mejor que hubiese; lo que al momento se le mandó dar, y al -mismo tiempo á los personages que lo acompañaban[22]. En seguida se -despidieron y se marcharon, dejándonos aun multitud de corrillos y -circos de juego, que nos mortificaban sobremanera, y con tanta -petulancia, que era menester evitar su vista para librarse de ellos. - -Estos corrillos se formaban por todas partes, conforme se llegaban los -aficionados, y se aumentaba la bulla en proporcion de la pérdida ó -ganancia que hacian con las apuestas. - -En unos observamos que jugaban al dado, y en otros á la baraja: en los -primeros manejaban con suma destreza y órden cuatro dados, no -pulidamente construidos ni cuadrados, pero sí con sus caras y señales de -suerte y pierde, marcada con puntos. A ellos jugaban una especie de -moneda adoptada en el juego, (unas pequeñas argollitas amarillas, como -sortijas) que cada una tenia su valor determinado en cierta especie, y -un cierto número de ellas determinaba su valor, y entonces el que las -perdia la entregaba, ya en un caballo, ya un chapeado ó espuelas, -estribos, &a., &a., que antes de empezar el juego apostaban. En los dos -observamos al mismo tiempo, que jugaban con destreza, ya al monte, paro -y otros juegos conocidos, pero con mas generalidad el llamado -_tenderete_, que lo usan mucho y lo prefieren á todos los demas: á èl, -como á los otros, se descamisan y juegan todo lo que tienen, con las -argollas ó equivalentes al valor de una especie. Este sistema lo adoptan -por cómodo, pues cuando se reunen en las ferias no pueden cargar ni -arriar las telas y bestias destinadas al juego, y sí aquella moneda que, -perdida, el acreedor ó ganador ocurre ó vá en persona á recibirse de su -ganancia. Muchas veces algunos se hacian dueños de la escasa fortuna de -un pequeño rodeo de vacas, y las pocas telas que tenia para sustento, -quedándose reducido á la mendicidad, y por consiguiente sin tener como -alimentar á su familia[23]. Es una de las pasiones ó vicios que mas -predomina á estos bárbaros, y lo excesivo de él es lastimoso cuando no -respetan para sacrificarle lo mas sagrado, cual es, la vida de su muger -é hijos; porque faltándoles el sustento ninguno se lo facilita. El -egoismo ha llegado á tal grado que asombra, y por consiguiente dá á -conocer el estado de barbarie en que se hallan sumergidos. Mas adelante -hablaremos de esto, aclarándolo con datos y observaciones, que no dejan -duda ninguna de su miseria. - -A las 5 de la tarde se retiraron todos reunidos á sus casas, quedándose -en nuestro campo á dormir algunos, con objeto de jugar y robar lo que -pudiesen. En esta noche heló, reinando un frio excesivo. - -Por la mañana observamos en medio de la confusion y desórden de los -reunidos, á la hermosa _Sierra la Ventana_, que con la claridad del -horizonte se distinguia toda su ramificacion, y principalmente el mogote -elevado que lleva aquel nombre. Este demoraba de nuestra posicion al -rumbo O 20° SO, y el segundo, ó del _Guaminí_, al rumbo O 5° NO, -prolongándose este por una sucesion de mogotes hasta el NO, en donde se -pierde en colinas en la vasta pampa por donde pasa el camino á Salinas, -que sigue hasta las fronteras de la provincia de Cuyo. Todas estas -sierras son por consiguiente casi perpendiculares á la costa del mar, y -paralela á la primera ramificacion. Deseábamos aproximarnos à ella para -adquirir conocimientos de su verdadera situacion y particularidades, y -al mismo tiempo para reconocer algunos arroyos que de ellas descienden, -y que generalmente oiamos nombrar á los indios. - -Dia 26. Nublado, y calma. A las 8 salió el sol con brisa del SE, la que -despejó el horizonte. Desde esta hora se comenzaron á reunir los mismos -corrillos del dia anterior, con la misma confusion y desórden. Entre -varios indios, que se habian quedado en nuestro campo á dormir, de los -del dia anterior, se presentó uno al Sr. Coronel comisionado, el que, -antes de apersonarse, habia hablado largamente toda la noche con el -intérprete, imponiéndole de su mision, para que este lo hiciese al dia -siguiente con el Comisionado. En efecto, él se presentó acompañado de -este, el que dió cuenta al Sr. Coronel, que por la narracion que le -habia hecho el indio, era enviado por el cacique Neclueque á dar cuenta -á la Comision, que sabia que los caciques Ranqueles no querian hacer la -paz con ella, porque se hallaban imbuidos por la multitud de tasfugas -desertores que ellos abrigan, los que se valian de cuentos para -alucinarlos y discordarlos, y al efecto habian hecho creer á todos ellos -que los presentes que la Comision llevaba para regalarlos despues de -hechas las paces, estaban todos envenenados y cargados del _gualicho_ ó -cosa mala, para hacerlos víctimas de la buena fé con que se prestaban á -tratar, y que así no creyesen en tal Comision enviada con miras -siniestras por el Gobierno de Buenos Aires para engañarlos, mientras -tanto que se preparaban para hacer una expedicion contra ellos; y que lo -que convenia era no hacer la paz, y mantenerse en guerra abierta como -hasta entonces. Concluida la relacion del intérprete, dijo el indio, que -su cacique lo felicitaba, deseando que llegase el dia que se verificase -la reunion general para entablar duraderas relaciones de amistad, que -afianzasen para siempre la paz: y que dicho cacique añadia á su mensage, -que los desertores que se abrigaban entre los disidentes eran -veintisiete, la mayor parte chilenos, restos de la division de Carreras, -capitaneados por un oficial nombrado Curado, tambien chileno. El -Comisionado pidió por último, yerba, tabaco, azucar, &c., para su -cacique, lo que al momento se le satisfizo; y tambien se le contestó al -mensage de su cacique, disuadiéndole de la creencia de semejantes -mentiras, é invitándole á la paz, mediando con sus respetos y opinion, -para que los disidentes, si acaso hubieren, entrasen en tratados, y les -asegurára por su parte la falsedad de los chilenos que les habian -introducido los trasfugas. Se marchó con esta respuesta el enviado, muy -contento, y cargado de regalos para su señor. - -Toda la mañana lo pasamos rodeados de los corrillos de juego, y -recibiendo visitas que nos hacian algunos indios principales, entre -ellos uno quo vimos se llegó á saludarnos, venia muy bien vestido, y con -un excelente apero, adornado con un chapeado completo de plata. Su -figura no era despreciable, y su tez era blanca: no dijo su nombre, ni -los indios concurrentes á quienes preguntamos, tampoco lo sabian, por lo -que creimos quo no fuese principal, ni cacique, sino uno de los muchos -que han robado largamente en las incursiones en la provincia, y vienen á -lucir en sus tierras la presa. A las 12-1/2 del dia arribó un chasque -del cacique Lincon, el que venia acompañado de una multitud -considerable, y entre ellos el capitan _cona_. Este, despues de muchas -ceremonias, antes de entrar á manifestar su embajada, dijo: que su -cacique saludaba á la Comision con todo aquel respeto que le merecia su -carácter: que en aquel mismo dia acababa de llegar de concluir -felizmente la suya: que de ella se esperaban buenos resultados, con -haber reducido á hacer la paz á muchos que no la querian: que un dia -hermoso y lleno de delicias se esperaba, en el que se unirian para -siempre con lazos indisolubles todas las tribus con la provincia de -Buenos Aires, con unos tratados permanentes, que muy pronto y con buen -resultado se harian; y que así esperaba que sin pérdida de instantes se -pusiese en marcha para la laguna que se habia destinado, sirviéndole de -guia el mismo chasque, á la que al dia siguiente se reuniria él y todos -los caciques, con sus tribus, á celebrar los tratados: que deseaba -llegase ese momento para abrazar á su antiguo amigo, y renovar la -amistad que en el año 10 contrajo, en su viage á Salinas: que no se -sorprendiese de las ceremonias y demostraciones, y maniobras que se -harian en la reunion, por las divisiones que debian asistir armadas, -segun el régimen que en estos casos se usa. Concluida la mision del -chasque, contestó el Coronel comisionado, que era grande el placer que -sentia al ver próximo el dia de la union general, en que iba á abrazar á -sus amigos y hermanos: que sentia la necesidad que se efectuase cuanto -antes, pues ni su salud, ni el mal estado de los carruages y -cabalgaduras permitia que la estacion del invierno lo tomase en la -campaña, ni tampoco demorase demasiado. En seguida de esta contestacion, -se mandó cargar los equipages y poner todo pronto para marchar al lugar -destinado. - -A las 4 de la tarde nos pusimos en marcha, llevando un numeroso -acompañamiento de indios, por delante, por detras y por los flancos, -multitud de chinas y muchachos con grande bulla y alboroto, mesclado -entre ellos el fiel Antiguan, haciendo cabeza á los vivas de paz, que á -cada instante se prorrumpian por la muchedumbre. Con rumbo OSO, -inclinándonos por algunas sinuosidades del camino al O 1/4 S, arribamos -á la laguna á las 4-1/2 de la tarde, distante 1-3/4 leguas de la -anterior. En el camino se encontraron dos lagunas pequeñas: la primera á -una legua de la salida, sobre la derecha del camino, de 150 varas de -circunferencia: buena agua, buenos pastos, sin barrancas, en un terreno -sumamente húmedo, y con 4 toldos situados en su circunferencia: la -segunda á 6 cuadras de esta mas adelante, de 55 varas de circunferencia, -ambas regulares, y con las mismas calidades: con diferencia que esta -estaba llena de juncales y duraznillo, y en la misma calidad de terreno. -En la que se hizo alto, encontramos buena proporcion para hacer una -parada con comodidad; en magnitud es de 500 y mas varas de -circunferencia, bastante regular, de rica agua, con bastante leña de -duraznillo en su centro, con buenos pastos en sus cercanias, sin -barrancas y abordable por todas partes, aunque situada en un terreno -demasiado húmedo, que con muy poca diferencia era un bañado. En su -circunferencia se hallan situados mas de ocho toldos de poblacion, y á -mas se encontró pescado bagre en abundancia. En la parte de su -circunferencia que mira al OSO, nos acampamos, formando un pequeño -campo, atrincherado circularmente con los carruages, para impedir que -ninguno pudiera entrar dentro del círculo a caballo ni aun á pié, para -no sufrir el mismo desórden de corrillos de juego, y confusion que -anteriormente. En él pasamos la noche con comodidad, no obstante que con -algun recelo, fuese positiva la noticia dada por el cacique Neclueque, y -que por consiguiente se entorpeciese el éxito de la Comision. - -Dia 27. Nublado, calma: á las 8 vimos el sol, y en seguida tuvimos un -dia claro y despejado, con una pequeña brisa que se levantó á las 10 del -NO. Debièndose celebrar en este dia la reunion general, nos dispusimos -para preservarnos de la confusion y desórden, que con la multitud de -concurrentes habria: atrincheramos al pequeño campo ó circuito en que -estabamos para no ser atropellados, ni esponernos á ningun ultrage de -tanto facineroso, debiendo entrar á èl solamente los caciques, para -tratar y hacerlo con alguna formalidad, como creiamos; pero nos -engañamos. Pasemos á los sucesos de este dia, demasiado tristes y -peligrosos. - -A las 10 de la mañana arribó un chasque del cacique Lincon en que -avisaba que dentro de pocos momentos arribaba con su tribu, y que al -mismo tiempo que él, arribarian los demas con sus gentes; que se -estuviese pronto, y no nos sorprendiesemos de las operaciones que debian -hacer en esta reunion. A las 12 del dia se presentaron al SO de la -laguna, como á 10 cuadras de ella, 200 y mas ginetes, formados en -batalla en ala, algo desordenados, con el cacique Lincon; los que se -aproximaron, conservando esta formacion, paso á paso y con marcha -magestuosa al son de cornetas y bocinas, hasta dos cuadras del campo, en -donde hicieron alto. En seguida de esta ceremonia prorumpieron en grande -alboroto, desordenándose la línea, corriendo ó dando cargas en grupo con -sable en mano y lanza,[24] tirando cortes y lazazos al aire á diestro y -siniestro: dando vueltas á toda carrera circularmente al rededor del -cacique que se hallaba en el medio, presenciando este ensayo guerrero de -su tribu. Algunos de los ginetes que acompañaban al gefe de la division, -se presentaron con los caballos enjaezados, con cuentas, cascabeles y -campanillas; encoletados con una túnica de cuero perfectamente hecha, -como una saya, y con sombrero de cuero, formando un solideo con su -grande ala semejante al de un fraile, de seis á siete cueros de fondo, -lo mismo que los coletos: con la diferencia que estos son tan blandos y -dóciles como una seda, porque lo benefician de tal modo, que los ponen -en este estado, y aquellos tan duros como una piedra, que un sable no -les penetra, ni tampoco á los primeros una bala de fusil á distancia de -media cuadra, por observacion hecha anteriormente con uno semejante, en -la campaña del año 21 al sud. Estos personages ó ayudantes de órdenes, -traian ademas su sable de laton cada uno, sus pistolas aunque inutiles, -las lanzas, bolas y puñales, los que se apersonaron al Comisionado á -saludarlo de parte de su cacique. A las 12-1/2 se presentaron, cubriendo -el horizonte por todas partes, líneas de batalla en ala, que abrazaban -una estension considerable de terreno, y presentaban á la vista del -observador un aspecto imponente y pintoresco. A la 1 llegaron á tres -cuadras del campo, lo cercaron é hicieron alto: su marcha, desde que se -presentaron, fué pausada y magestuosa: al son de cornetas de cuerno y -caña que manejaban algunos indios en cada division, y cada una de ellas -con sus caciques á la cabeza, con mucho órden en la formacion, sin dar -voces. - -Esta uniformidad nos asombraba, y al mismo tiempo el alineamiento y -silencio que guardaban, presentando el aspecto de escuadrones -disciplinados, con sus sables y lanzas en asalto y guardia. Esta primera -perspectiva nos hizo conocer el carácter guerrero y militar á que tiende -directamente el génio de estos bárbaros, y que el mismo los conduce á un -adelantamiento que talvez nos será funesto. Veiamos con dolor á estas -líneas, cargadas con sables de laton, y multitud de armas blancas, y aun -de chispa, que por su barbárie no las sabian aprovechar, y que habian -sido adquiridas en los infinitos combates y guerrillas, en que han -atemorizado á nuestras milicias de campaña, y veiamos aun mas, algunos -uniformes y gorras de nuestros soldados, adquiridos del mismo modo, con -multitud de carabinas y tercerolas inutiles, que por lujo ó insulto las -cargaban á la espalda, para que les viésemos, y hacernos entender, y ver -por nuestros propios ojos, el estado preponderante en que se hallaban, -así en fuerza como en instrumentos de defensa, y maniobras de -caballeria, aunque brutales, dirigidas solamente por su génio, ó por -cosas semejantes que han visto[25]. En esta posicion, las divisiones al -parecer aguardaban órdenes del cacique principal, que se hallaba con su -gente formado del mismo modo; y en efecto, no tardó poco en que vimos -salir de su division dos encoletados, que le servian, como hemos dicho, -de ayudantes. Estos se dirigieron á la division de Avouné, uno de los -caciques principales, y su mision la repitieron dos veces al mismo, -hasta que su division se puso en marcha, que se hallaba al SE de la -laguna, como á dos cuadras de la primera, y de las mas próximas á ella. -La marcha con que rompió fué a gran carrera, con gritos de alegria, y -con las mismas ceremonias que lo hizo la primera; no cesando de dar -estas cargas hasta que dió tres veces vuelta la línea de la primera -division que se hallaba formada, y que se conservaba en este órden -mientras que la otra concluyó su ceremonia, la que en seguida de este -acto, pasó á formar en batalla, á continuacion de la primera, y al mismo -frente. Incontinenti de este acto marcharon los mismos ayudantes a -practicar igual diligencia con la tercera division, que se hallaba -formada al E de la laguna como á dos cuadras, y despues de una larga -parla con el cacique Anepan, que la mandaba, hizo este la misma -evolucion que la anterior. La cuarta division del cacique Pichiloncoy; -la quinta del cacique Ancaliguen y otros; la sesta de los caciques -Llanqueleu, Huilletrur, Antiguan y otros; la septima de los caciques -Chañabilu, Chañapan, Neculpichuy, Trignin; la octava, de los caciques -Cachul, Catriel y otros; la novena, de los caciques Huilliches, -Nigiñile, Quiñifoló, Pichiacurá, y las que se hallaban formadas en la -circunferencia de la laguna, pasaron á formar en batalla, haciendo antes -las mismas evoluciones que las otras, antes de practicar esta última; -hasta que formaron una hermosa y regular línea en órden de parada, y con -el mayor silencio, que hacian guardar los gefes de cada una de las -divisiones, y por consiguiente la alineacion con la primera division que -formaba la cabeza. Concluida la formacion de la línea, los dos caciques -principales, Lincon y Avouné, mandaron formar un círculo a toda ella, lo -que se efectuó sin alboroto, pero desordenadamente, porque á pesar del -silencio y buena disposicion con que lo hacian, no podian ejecutarlo, y -para hacerlo era menester que el desorden presidiese la maniobra. -Formado el círculo, todos los caciques se metieron dentro de él, y -tuvieron una larga parla de mas de dos horas, acerca de los tratados que -se iban á celebrar nuevamente, y al mismo tiempo, acordar con el pueblo -las bases que debian presidir, y si debian celebrarlos por sí solos, sin -la reunion de los Ranqueles, cuando se dudaba de la buena fé de estos, -no obstante que muchos querian tratar. El cacique Lincon dijo en la -reunion, que los tratados no debian efectuarse sin la asistencia de los -Ranqueles, pues que cualesquiera que fuesen los que se hiciesen, serian -efimeros si con aquellos no se contaba: que se aguardase á que se -reuniesen, ya todos ó algunos, que entonces se harian con mas -formalidad, y todos disfrutarian de los presentes que el Gobierno les -hacia por medio de la Comision: y que hacer lo contrario traeria malas -consecuencias á ellos mismos, porque se renovaria el rencor que se -tenian, y á la Comision, que habia dado un paso tan precipitado, -sabiendo que aquellas tribus son las mas fuertes, y con las que -principalmente debia hacerse una liga. La franqueza con que este bravo y -elocuente cacique habló en la reunion, no pudo menos que chocar con el -orgullo y disposicion de sus compañeros, que se manifestaron contrarios -á esta opinion. El interes particular, mas bien que el deseo que -demostraban por la paz, era el que obraba en este caso: los cortos -articulos que la Comision llevaba para obsequiarlos eran tales, que para -los reunidos no alcanzaban, y cada uno de ellos se creia dueño y -poseedor de todo, y no querian que otros disfrutasen: esta liga -premeditada que todos formaron, chocó igualmente al desinteres y buena -fé del cacique Lincon. El sostuvo su opinion hasta el último estremo -contra el cacique Avouné, y demas de los reunidos, que querian -celebrarlas incontinenti, y que despues de cangeados los tratados con -ellos, como una tribu diferente é independiente de los Ranqueles, la -Comision marchase á celebrarlos con los caciques que de esta tribu -quisiesen. El cacique Lincon conocia demasiado por su esperiencia la -codicia ó interes de sus paisanos: el sostenia aquella opinion, porque -la creia conciliatoria con los dos partidos siempre opuestos, y al mismo -tiempo libraba á la Comision de los riesgos que esta medida podia -haberle ocasionado. El sabia que, efectuándose en esta reunion las -conferencias, ibamos poco mas ó menos á ser saqueados, y por -consiguiente cuando se celebrase la segunda con los otros, no podriamos -llenar las miras del Gobierno y de la Comision, y esta se espondria à un -desaire, á una ruina inevitable, si aquellos traslucian que la Comision -habia obsequiado a sus enemigos, con las especies que para todos se -destinaban, para celebrar una paz con la província. Esta opinion -juiciosa del caciqne Lincon, vertida en la reunion, hubo de costarle el -sacrificio de su existencia: su conocido amor al órden, las -consideraciones que habia merecido de las autoridades del país, y su -opinion entre todas las tribus, aumentaban los celos y envidia de los -demas caciques, y principalmente del principal Avouné, joven orgulloso y -aspirante, hermano y sucesor del célebre Carritipay. El pueblo, que se -hallaba reunido y presenciaba su discurso, no pudo menos que seguir la -opinion de los caciques, y lo insultaba á grandes voces é invitaba y -mandaba que ella fuese seguida. El respeto del viejo cacique contenia -estos insultos, reprendiéndolos voz en cuello, y haciendo ver á sus -compañeros que el paso que iban à dar, traeria funestos resultados. -Todos despreciaron sus consejos, excepto algunos viejos caciques -octogenarios y sus tribus pequeñas; pero fueron arrastrados por la -opinion tenaz de la fuerza principal, que ordenó incontinenti, de -acuerdo con Lincon, que el Comisionado se presentase á la reunion, para -conferenciar y comunicarle la medida que se habia sancionado. - -A las 2 de la tarde recibimos la órden de apersonarnos delante de los -caciques, y desde luego marchamos, el Comisionado, el Ingeniero y el -intérprete, hácia ellos, que distaban seis cuadras de nuestro campo al -SE. En seguida á esta órden el cacique Lincon se dirigió a -comunicarnosla, y tras él se desordeno enteramente toda la línea ó -círculo en donde se habia tenido la parla. Este desórden comenzó en -derrota: unos á dar carreras con gritos, bulla y confusion, y otros se -dirigian del mismo modo a nuestro campo: en él se armó una terrible -zambra; todos pedian, todos gritaban, y clamaban por tabaco, yerba &c. -&c. Rompieron por último el pequeño círculo que lo rodeaba, y no quedó -uno de los petulantes, que no fuese satisfecho: indios, chinas y -muchachos, pasaban de 1,500 los que nos rodeaban en él, fuera de la -turba considerable que se hallaba en el campo, en correrias. - -El cacique Lincon, al comunicar la noticia al Comisionado, lo estrechó -fuertamente, á pesar de la incomodidad y disgusto con que venia: él -mismo nos condujo a los reunidos, mezclados entre la multitud de -ginetes, que á la novedad de vernos, lo acompañaban, y nos llevaban con -gran bulla y desórden, todos armados y en guardia como en procesion, al -parecer al sacrificio. Arribamos al lugar en donde se hallaban los -caciques: mandaron ordenar sus gentes, y formar un círculo, y en él -entramos: los caciques se apearon de sus caballos, y formados en tierra, -cada uno nos abrazó y dió la mano, saludándonos cariñosamente. Hicieron -descender á varios ginetes que se hallaban entre la multitud, para que -sirviesen de intérpretes en compañia del nuestro, la mayor parte de -ellos desertores. Uno de ellos, despues de haber hablado el cacique -Avouné, dijo al Sr. Coronel comisionado, que aquel cacique por su parte -y á nombre de los reunidos, felicitaba á la Comision, demostrando la -sensacion que les causaba, el ver próximo el felix instante en que se -unirian para siempre con sus hermanos los cristianos, por medio de unos -tratados que asegurarian la paz, pues que conocian las ventajas de esta, -y la destruccion que la guerra les habia causado por tanto tiempo: que -en aquella reunion habian determinado los caciques, que se celebrarian -los tratados con las tribus, Pampa y Huilliches, y que la Comision -pasaria, concluidos estos, á entablarlos con los Ranqueles, pues que de -este modo se evitaban los celos de aquellos, y no se renovaria el -antiguo rencor que le profesaban: que los tratados se efectuarian al dia -siguiente, para cuyo efecto se reunirian separadamente con el -Comisionado. Dicho Sr. contestó por medio del intérprete, felicitando -del mismo modo á sus hermanos: que solamente por haberlo ellos -solicitado para hacer la paz, podia haberlo hecho, sacrificando su salud -en una estacion peligrosa: que la Comision no creyó haber llegado á un -punto tan avanzado, pues solamente se le dijo que hasta las sierras de -Curacó seria el viage, y allí se reunirian: que el mal estado de los -carruages y cabalgaduras no permitia internarse mas; pero para que -estuviesen convencidos de la disposicion que asistia á la Comision para -entablar la paz, aun con aquellos que la despreciaban, marcharia á -conferenciar con ellos al punto que se le destinase. - -Los caciques oyeron con agrado la relacion de la Comision, no obstante -que ella se opuso fuertemente pasar adelante: pero era menester obedecer -á todos ellos que lo mandaban, y al pueblo que á grandes voces lo pedia. -El cacique Lincon apoyaba la opinion de la Comision, y con demasiada -arrogancia reprendia al cacique Avouné, el mas tenaz de todos, y al -pueblo que lo pedia. En estas parlas todos hablaban, unos reñian, otros -contestaban y reprendian, y nadie se entendia: los parciales del cacique -abogaban por su opinion, y los otros, por la de sus gefes: de modo que -hubo de armarse una gresca á balazos, sable y lanza, que nos hubiéra -costado muy caro. Pero lo que sucedió fué, que el pueblo incomodado -contra Lincon y sus parciales, arremetieron algunos atrevidos contra él -y los suyos: en la confusion el bravo cacique no se turbaba, y á todos -atendia con su espada en mano, y causaba respeto á los desertores, que -eran los que capitaneaban estos insultos, con un objeto diferente: no -directamente contra el cacique, sino para que fuesemos envueltos en sus -contiendas, y disponer francamente de la yerba, tabaco, &c., por que -anhelaban, á mas del odio con que nos miraban. Sus intenciones fueron -conocidas: el círculo que formaba la plebe á caballo era reducido, y en -estas disputas lo redujeron tanto, que apenas cabíamos de pié, -sofocándonos de tal modo en la multitud de 3,000 y mas caballos en -desorden, que nuestras voces no se oian, ni por consiguiente la voz de -los caciques, que trataban de aquietar sus tribus, y evitar la lid -desigual que amenazaba. El lance fué apurado, en él creimos ser -envueltos, y quedar entre las patas de los caballos. - -Contenido el desórden, nos dieron satisfaccion todos los caciques, -reiterando su amistad y buena fé: partimos á nuestro campo, y con -nosotros todos ellos á tomar mates, y conferenciar sobre lo que debia -practicarse al dia siguiente. - -Toda la línea en desórden se vino á nuestro campo con sus caciques. Su -objeto era conocido:--disfrutar de los obsequios que debian hacerse á -sus caciques, y espiar la oportunidad que se les presentase para -adquirir alguna cosa contra la voluntad de su dueño. A los caciques se -les tenia preparados los instrumentos en que debian tomar los mates, y -que cargasen una dosis de yerba que saciase la buena disposicion con que -lo tomaban[26]. Sentados en tierra, formando un gran círculo, se -regocijaban, acomodando los presentes provisionales que se les hacia, en -las mantas, ponchos y bolsas, entablando la parla mezclada con la risa y -algazara, ó mas bien confusion y desórden; porque no hay acto por formal -que sea en donde no mezclen estas dos calidades propias de su génio. En -estas ocupaciones pasaron toda la tarde hasta que anocheció, y se -marcharon todos los caciques á sus campamentos, que habian formado las -divisiones cerca del nuestro en las mismas riberas de la laguna. La -Comision tuvo que ceder todo el poco ganado que habia conducido, para -que pasasen la noche: la cesion fué á impulsos de ver arrebatarlo sin -permiso á los mismos que se hospedaban. El bravo y constante Antiguan -contuvo en esta ocasion los excesos que se cometian por algunos, que no -tenian las mejores intenciones, en nuestras cabalgaduras y comestibles, -que los arrancaban casi forzosamente á nuestros peones. Antiguan, -respetado entre todos por su opinion y valor, castigó á algunos de estos -facinerosos que conducian la presa. El se distinguió en esta ocasion, y -sus servicios fueron muy recomendables, á mas de los que lo habian hecho -acreedor á las consideraciones que la Comision le dispensaba. Se -distinguió igualmente en las conferencias de la reunion, secundando la -opinion del viejo cacique, y sosteniéndola con su espada y arrogancia en -su parla, á los que se dirigia. - -El cacique Lincon, despues de haber tenido una corta conferencia con el -Comisionado, dejó á sus compañeros y se marchó á sus toldos con los -suyos, para tratar cuando se efectuase la segunda conferencia con los -Ranqueles. Este desprecio que hizo de los demas, les hizo conocer el -desaire que les habia hecho, y por consiguiente el poco interes que -tomaba en sus tratados, y en los presentes que se le podia hacer. La -Comision no dudó un momento de la impaciencia, desinteres y buena fé que -caracterizaba á este buen viejo: ella se propuso tratar con él -largamente, despues que se concluyese este primer compromiso, -atrayéndolo con mejor agrado, y hacerle conocer cuan justificada era su -conducta, y el alto aprecio que con ella se habia grangeado en la -Comision, y que seria recomendable ante la autoridad de la provincia. -Mientras tanto, era menester que ella siguiese el torrente de la opinion -de los que componian el mayor número, y tenian la principal fuerza. La -Comision encontraba en el orgullo natural de las tribus Pampas y -Huilliches una razon para que hubiesen dado aquel paso no uniforme. Los -primeros componian una tribu diferente de los Ranqueles y sus constantes -enemigos[27]; y su orgullo no podia sobreponerse á la uniformidad del -pacto, cuando mediaba una enemistad que solamente la desprecian en una -liga general, ya para robar como hemos dicho, ó ya para defender su pais -cuando es invadido. No por esto desconociamos que este acto chocaria -igualmente con los Ranqueles, y al mismo fin que se propuso el cacique -Lincon en llevar adelante su opinion, porque veia presidir en el acto -mas formal que se podia presentar, el interes que obraba con mas fuerza -que ninguna otra cosa, y que habiendo uniformidad, ni aquellos podian -quejarse, ni la Comision padecer ningun desaire, ni mucho menos dejarse -de hacer unos tratados con mejores bases. Ambas razones pesaban en el -concepto de la Comision, pero ella contaba que, aunque fuesen agotadas -las especies que debian repartirse para ambas tribus, en el segundo -pacto con la otra tribu, el cacique Lincon saldria garante del paso que -las otras habian dado, y en este caso, aun cuando no se consiguiese un -feliz resultado en los tratados, se conseguia aumentar é influirles mas -y mas el odio y disposicion, para un choque entre ambas. - -La tribu Huilliches, aun no se habia reunido toda, y se aguardaba un -major número con sus caciques principales, para el dia siguiente. La -division que habia llegado, deseaba del modo que fuese, establecer sus -relaciones con la Comision y marcharse. Esta tribu es respetada de las -demas, por su carácter guerrero; y por la respetabilidad de sus fuerzas; -jamas ha entrado en coalizacion con ninguna para el pillaje: cuando lo -hizo fué sola, sin auxilio de ninguna el año 20, en las costas del Cabo -San Antonio y montes vacinos, destruyendo las poblaciones, y llevándose -cuanto ganado y familias encontraron, y desde entonces han habitado -pacificamente las costas del mar, desde el paralelo de los 37° de -latitud austral, hasta los 41°, es decir: desde la Sierra del Volcan, -hasta el establecimiento del Rio Negro en la costa Patagónica. Los -puntos en donde habitan las mayores poblaciones, son las costas boreal y -austral del Colorado: las costas de los rios Sauce Grande y Chico, -Saladillo, Clarameco y Malepundejo, y riberas de la Bahia Blanca, y su -poblacion se asegura ser la mas considerable de las tribus, y su fuerza -militar respetada. Con ellos no intervienen los Ranqueles ni Pampas, -solo sí para el comercio con el establecimiento del Rio Negro, el que -muy poco visitan, dejándoles á ellos el tráfico esclusivo por su -aproximacion á él. Los caciques Nigiñelé, Quiñifoló y Pichincurá, que -mandaban la division de esta tribu, no se mezclaron en ningunas de las -grescas que se suscitaron en la reunion, y su indiferencia dió á conocer -la buena fé y disposicion con que deseaban entrar en tratados. Ellos -participaron de los obsequios que se hizo á los demas, y se acamparon -cerca de nuestro campo para reunirse al dia siguiente. - -A pesar de la confusion y desórden que reinaba en este dia, la Comision -no perdia un instante en adquirir conocimientos geográficos y -estadísticos del terreno y poblacion. El oficial ingeniero buscaba la -ocasion de hacerlo, evadiéndose de las reuniones, ya calculando el -número de las divisiones, y observando algunas particularidades que se -encontraban en ellas, ó ya recorriendo el campo á 1-1/2 y 2 leguas hácia -todas direcciones, para observar lo que se encontrase en el terreno. En -estas indagaciones, se adelantó todo lo que se pudo en conocimientos. -Daremos el cálculo hecho de las divisiones reunidas en este dia, el -número de las armas de toda clase, y el de sus caciques: el se ha hecho, -ya contando algunas fracciones, ya calculando por aproximacion ó -adquiriendo informes de los desertores, que con sumo cuidado tratabamos -de indagar. Esta fuerza podemos decir es la disponible, y la mayor que -puede poner la tribu de los Pampas en caso de defensa. Para esta reunion -no quedó una de las tolderias que no acudiese á la formacion; y en este -caso menor seria el número que presentasen en aquel, no obstante que -para defender el pais y propiedades hasta las mugeres cierran las -líneas, y las defienden como varones. - - #Hombres.# - - La 1.ª division, del cacique Lincon 200 - La 2.ª idem, del cacique Avouné 180 - La 3.ª idem, del cacique Anepan 260 - La 4.ª idem, del cacique Pichiloncoy 296 - La 5.ª idem, del id. Ancaliguen y otros 300 - La 6.ª idem, del id. Llangueleu, y otros 140 - La 7.ª idem, del id. Chañabilú, y otros 450 - La 8.ª idem, de los id. Cachul, Catriel 364 - La 9.ª idem, de los caciques Huilliches 400 - ----- - Fuerza que componia la linea[28] 2,520 - Chinas, y muchachos de ambos sexos que se hallaban - esparcidos por el campamento 650 - ----- - Total de la reunion 3,240 - ===== - -El número de armas blancas y de chispa es el siguiente.-- - - #Lanzas# #Sables# #Tercerolas# #Bola y Daga.# - - La 1.ª division. 24 36 3 137 - La 2.ª idem. 14 31 5[29] 130 - La 3.ª idem. 19 15 13 214 - La 4.ª idem. 29 10 1 256 - La 5.ª idem. 32 10 " 258 - La 6.ª idem. 15 3 " 122 - La 7.ª idem. 37 17 11 385 - La 8.ª idem. 20 23 3 318 - La 9.ª idem. 56 14 5 325 - --- --- --- ----- - Total del armamento 246 159 41 2,144. - =================================== - -Por lo dicho se vé que solamente una quinta parte de los reunidos, ó de -los que formaban la línea, venian armados de lanza, sable, y algunas -armas de fuego, y el resto de bolas y puñales, que es la arma mas -general, y que no hay uno que no la cargue. El mismo cálculo hicimos en -la campaña del año 20 con la fuerza que se nos presentó, aunque un -tercio menos de la que se vé, segun consta del diario presentado al -gobierno, cuando se le incluyó una carta de la marcha de la expedicion y -descubrimientos que en ella se hicieron. - -Los caciques que se reunieron fueron los siguientes.-- - - / Lincon Neculpichuy \ - | Avouné Pitrí | - | Pichiloncoy Califiau | - | Anepan Ancaliguen | - | Cachul Llangueleu | -_Ulmenes_, ó principales < Epuan Huilletrur > Pampas. - | Chañabilú Catrill | - | Chañapan Trignin | - | Curunaquel Amenaguel[30] | - \ Tacuman / - - / Antiguan - Capitanejos, ó _Conas_ < Catrillan, y diez mas, cuyos nombres - \ nos son desconocidos. - - Huilliches Niguiñilé, Quinifoló, Pichincurá[31]. - -En los reconocimientos que se practicaron en este dia y el anterior, se -encontraron algunas lagunas y poblaciones de indios en ellas. Tan vasto -era el horizonte que por todas partes se nos presentaba para observar, -que no era posible que abrazasemos un trabajo superior á las -proporciones que teniamos. Sabiamos que la Comision debia seguir -adelante, por el rumbo OSO, hasta la sierra de la Ventana, que á la -vista de esta posicion demoraba al mismo rumbo, y por consiguiente -debiamos descubrir todo lo que se encontrase en la ruta. Por el rumbo NO -se nos presentaba una vasta pampa, por donde aun no se habia descubierto -nada, hasta el paralelo del camino de Salinas conocido por varios -viageros. Por el SE se nos presentaba una planicie inmensa, limitada por -las costas del Atlántico: por ella uno solo habia viagado, y de este -viage no tenemos noticias exactas; aun cuando hubiésemos querido -practicar reconocimientos por ambos rumbos, no podiamos separarnos á una -lejana distancia de la Comision: pero creimos que por esta razon, no -dejarian de ser interesantes las observaciones que se hiciesen en las -inmediaciones de nuestras paradas y marchas. Asi recorriendo el campo -del SE, descubrimos la primera laguna 1-1/4 leguas al S 20° SE, en donde -tenia su poblacion el cacique Llangueleu. Su magnitud era de 320 varas -de circunferencia, su agua regular, su profundidad de cuatro á siete -pies, su fondo arena y tosca, límpia en toda su estension, sin barrancas -por ninguna parte y accesible, buenos pastos en sus cercanias. El número -de toldos situados en sus riberas eran 10, y su poblacion se calcula de -200 personas, de las que 50 á 60 hombres capaces de llevar armas. - -La observacion constante que habiamos hecho era, que en cada toldo ó -gruta de salvajes habitaban 20, 22 y hasta 25 personas de todos sexos. -En muchos vimos cuatro y seis matrimonios, todos mezclados con dos y -tres hijos cada uno, fuera de la inmensa cantidad de mugeres y niños -cautivos que se encuentran en las poblaciones, y que sirven de -esclavos[32]. En esta última, se encontraron cuatro mugeres y seis -niños. - -La segunda laguna que se encontró, fuè dos leguas al S 5° SE, en donde -tiene sus tolderias el cacique principal Avouné. Su magnitud es mayor -que la anterior, y pasa de 500 varas de circunferencia: su agua buena, -su profundidad de siete á ocho pies, su fondo tosca y lama, su centro -lleno de junco y paja, hermosos pastos en sus alrededores. Al E de ella, -como á 1-1/2 cuadras de distancia, se hallan dos médanos de 15 á 20 pies -de elevacion: sus faldas se estienden hasta la ribera de la laguna: se -halla alguna piedra en sus cimas. En la ribera de la laguna se hallaban -16 á 20 toldos, y su poblacion pasa de 450 personas, de las que cuentan -150 y tantos hombres capaces de llevar armas. En esta poblacion se -encontraron tres mugeres blancas y 5 niños. - -La tercera laguna se halla al S 10° SSO distante dos leguas: su magnitud -es menor que la anterior, y su circunferencia pasa de 400 varas: su agua -buena, su profundidad de cuatro, tres y dos pies, su fondo barro y lama, -su interior lleno de pajonales, accesible por todas partes y sin -barrancas: los pastos de sus cercanias, fuertes y elevados. En sus -orillas se encuentran 21 toldos, pertenecientes al cacique Ancaliguen, y -su poblacion llega à 500 personas: en ella hay cerca de 180 hombres, y -el número de mugeres y niños cautivos pasa de diez. - -Se nos aseguró que en la pampa, ó llanura del SE, se hallaban algunas -lagunas de magnitud y con poblaciones: nosotros no podiamos separarnos -de la Comision, ni menos internarnos demasiado, y sin baqueanos. El -terreno descubierto, y sus lagunas, deliciosas: la perspectiva que -presenta al SO la vasta planicie al SE de la Ventana, es hermosa; ella -se estiende hasta las riberas del Rio Sauce por el SO; por el O la -sierra, y por SE la costa del Océano. No se encuentra diferencia ninguna -de nivel á la vista sobre su horizonte: en él se observa con mayor -abundancia la caza de gamos, ciervos, avestruces, liebres, mulitas, &c. -y algunos rodeos considerables de ganado de las poblaciones vecinas, la -mayor parte marcado: la tierra es húmeda, negra y dura, y los pastos -fuertes y elevados. - -Por el NO se nos informó no se hallaban lagunas ni poblaciones hasta una -distancia considerable, é inmediatas al camino de las Salinas. Por lo -poco transitado hácia este rumbo, observamos en la campaña que el -terreno era muy blando y húmedo, los pastos variables en su fortaleza y -altura, algunos bañados cortos, ó pequeños juncales, el nivel parecia ir -en disminucion hácia el NO, y las aguas sepultarse en su planicie, en -alguna gran cañada ó lago. Los naturales nos informaron repetidas veces -que se encontraban grandes cañadas y bañados intransitables, y -seguramente debia ser así, porque al mismo rumbo, y á algunas leguas, se -encuentra cerca de la ruta para Salinas, la gran Cañada Larga, llamada -así porque se estiende muchas leguas, y su paso es peligroso á los -transeuntes. - -A las 6 de la tarde de este dia, se levantó una brisa fuerte del ONO, -que parecia amenazante. A las 7 calmó y se nubló la noche con semblante -de llover toda ella. A las 8 tuvimos brisa del O, que despejó la -turbonada. - -Dia 28. Despejado y ventoso: brisa fuerte del tercer cuadrante. Al rayar -el dia nos pusimos en movimiento, para recibir á los que debian reunirse -á hacer los tratados, y disponerles los presentes que debian hacerseles -despues de ellos con mètodo y órden, para no ser envueltos en la -confusion, que sabiamos positivamente debia armarse, aunque reinase el -mayor órden en las reparticiones. A las 8 de la mañana ya estaba el -campo rodeado de toda la turba del dia anterior, redoblando sus -peticiones acostumbradas. A las 10 del dia se empezaron á reunir todos -los caciques que se hallaban dispersos fuera del campo, en donde sus -divisiones se habian alojado, y que temerosos del tiempo se marcharon á -las poblaciones vecinas á pasar la noche con su comodidad. A las 11 se -hallaban todos reunidos, y sus divisiones á la vista: si en el dia -anterior hubo algun órden preliminar en la formacion de una línea de -batalla, en este no hubo cosa que se pareciese, sino un desórden -completo, ocasionado por la misma reunion. Las consecuencias de esto son -bien claras: el robo, el insulto por tantos facinerosos que nadie los -reprendia, y por último el desórden, nos ponian en una posicion -dificultosa, que solamente la paciencia y política con que nos -manejabamos, podia habernos hecho superar aquellos trabajos. - -Los caciques reunidos, presididos por el _ulmen_, ó principal Avouné, -fueron los mismos que el dia anterior. Principiaron los tratados con los -intérpretes correspondientes, y el Comisionado, quien les dirigió un -convincente razonamiento á todos, acerca de las ventajas que la paz les -proporcionaba, y la necesidad que ellos tenian de celebrarla por medio -de un pacto solemne y duradero con la Provincia: que estaba conocido muy -bien que la guerra no llevaba consigo sino la desolacion y la muerte: -que la razon y la justicia clamaban por que cesase este mal desolador, -que les privaba de la sociedad y lazos que debian unirles con sus -hermanos por medio del comercio recíproco: que este cesaba en el momento -que empezaba aquella, y por consiguiente desesperaban con la privacion -de los artículos que han constituido sus primeras necesidades, y que la -habitud se los ha hecho apreciables, y sin los que seria penosa su -existencia, privados de este auxilio en los desiertos: que los tratados, -ó bases de estos, no se quebrantarian del modo que lo habian hecho otras -veces con pactos diferentes: que el Gobierno de la provincia, á -invitacion de todos ellos, habia remitido la Comision que trataba, -conociendo que el estado actual de las circunstancias, no podia -permanecer, pues que era necesario ó entablar la paz, ó que el Gobierno -supiese la opinion de las tribus, para de este modo poner los medios de -ataque y defensa de la frontera, y privar las continuas incursiones que -la desolaban: que las propuestas que el Gobierno les hacia, para -cimentar desde luego la union, la Comision las esplanaria segun la -opinion que sobre lo principal manifestasen los caciques reunidos, y por -último que deseaba oirla, para entrar al objeto principal. - -En esta situacion el pueblo oia la relacion que el intèrprete hacia del -discurso del Comisionado, y á grandes voces pedian la paz, -interrumpiendo continuamente el órden que habia reinado hasta entonces. -Hecho guardar silencio, contestó al Comisionado el cacique principal -Avouné por medio del intérprete, que los deseos de todas las tribus, -Aucas y Tehuelcha, era celebrar la paz con la Provincia, para cuyo -efecto habian suplicado al Gobierno la remision del Comisionado: que sus -intenciones eran bien conocidas, que anhelaban el sosiego y la -tranquilidad, y el comercio legal que les producia grandes ventajas: que -por esta opinion estaban todos: que los tratados se harian bajo ciertas -bases, que propondrian á la Comision, y que si las conseguian, jamas se -quebrantarian: que ellas debian cimentar la union de un modo inmutable, -que jamas ellos lo habian hecho, que los cristianos siempre habian sido -los primeros en romper la guerra, presididos por hombres díscolos y -ambiciosos, que no podian mirarlos con indiferencia posesores de sus -terrenos y haciendas; ó que de nó, se recorriese la historia de la -guerras anteriores, y se verian cuan injustas fueron, sin que ellos -jamas hubiesen hecho otra que defender sus propiedades, y el suelo que -la naturaleza les dió para sustentarlos y habitarlo: que esto era muy -justo, y la razon lo aconsejaba, para no ver á sus familias y -propiedades ser la saña y venganza de los usurpadores: que ellos habian -conocido que jamas podrian vivir tranquilos, porque eran poseedores de -un pais que la ambicion habia de suscitar pretestos para arrancarselos. - -El cacique descendió por último á buscar el orígen de las guerras -pasadas, haciendo uso de la tradicion comunicada por sus mayores, como -un misterio ó costumbre, á que no deben faltar los que gobiernan á sus -presuntos herederos, y estos á las demas generaciones de su famillia. El -cacique, con tono magestuoso y semblante airado, siguió su razonamiento -cansado, echándose á rodar en el vasto océano de la história bélica de -su tribu con los cristianos, desde tiempos muy remotos: concluyendo por -último, que si sus paisanos habian invadido y robado las poblaciones de -la frontera repetidas veces, habia sido en justa represalia de las -usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas de sus propiedades é -intereses: y que el Comisionado y ellos entrarian desde luego á -establecer las bases ó principios de los tratados. - -No habia concluido el orador de la reunion, cuando toda ella se alarmó -al oir las palabras "usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas -de sus propiedades." Entonces cada uno hablaba á voces á la reunion de -sus caciques, haciendo presente las épocas en que habian sufrido aquella -clase de tropelias: en estos recuerdos, tristes para su imaginacion -exaltada, se enfurecian de tal modo, que pedian á grandes voces que se -reparasen aquellos males y pérdidas, castigándose. Un viejo de talla -gigantesca, de los mas elocuentes, que hablaba y sobresalia en sus -quejas á todos los demas, dijo que el habia sido dueño y poseedor de una -parte considerable de terreno en las costas del Salado, en el rincon -llamado del Toro, y que de allí lo habian arrojado los cristianos, con -graves perjuicios de sus intereses, y espuesto á perecer de indigencia -en paises estraños; pidiendo por último que se le devolviese. Otro dijo -al mismo tiempo, que cerca de la guardia de Kakelhuincul habia tenido su -establecimiento, y que habia tenido que emigrar á una larga distancia, -para librarse de las tropelias que sufria de los cristianos. Una -multitud de ellos redobló estas mismas quejas, porque les parecia que -habia llegado el caso de pagarles cuanto habian perdido, y que en los -tratados debia acordarse para su indemnizacion. Los gritos y el desórden -se dejaban entender por todas partes, mezclados con la cólera y venganza -que habian excitado en ellos aquellas memorias tristes: hasta que los -caciques tuvieron que hacer guardar otra vez el silencio para continuar -en el pacto. Se descendió en seguida á articulos y cosas particulares -que debian estipularse, despues que el Comisionado desvaneció toda la -pesada relacion del cacique, sobre el orígen de las guerras pasadas, y -les hizo ver que las circunstancias en que se hallaba la provincia, eran -diferentes de las que habian estado en gobiernos anteriores, y que si se -habian en aquel tiempo precipitado sobre su pais, habia sido á impulsos -de las mismas tropelias que ellos habian cometido sobre nuestros -establecimientos: concluyendo por último, apartàndose de una cuestion -majadera, con maldecir á todos aquellos que habian sido el orígen de las -desgracias que lamentaban, y que desde aquel momento se olvidarian para -siempre tan funestos recuerdos, y entrarian á entablar una union que -jamas se disolveria. Todos al oir estas espresiones prorumpieron -contentos que se entrase á tratar, y se olvidase lo anterior. Admitida -pues esta base, que no fué otorgada sino despues de muchas razones de -convencimiento por lo demostrado anteriormente, se trató de asentar el -libre comercio y seguridad de las tribus de indios contratantes con la -provincia: y aunque se procuró esforzar que el comercio se hiciese por -tres distintos puntos de la frontera, se negaron á ello, replicando que -la amistad acabada de establecer, no podia sufrir las limitaciones -indicadas, y que todas las guardias de frontera debian ser francas. - -Se procuró indicar el avenimiento que el año de 15 habian prestado los -caciques principales para el adelanto de nuestras fronteras, -especialmente para asegurar la comunicacion con el establecimiento de -Patagones, y defender las costas de las invasiones que se recelaban por -el gobierno de otras naciones que intentaban ocupar el pais, atacando -igualmente á ellos como á la provincia, refiriendo muy por menor el -acuerdo que con el Gobierno hicieron á este efecto; y se repuso á la -Comision, que no solo no convenian en eso, sino que espresamente pedian -se retirase la tropa que habia en Patagones, y que ademas en el término -de un año se retirasen todas las estancias y familias situadas al sud -del Salado, terrenos que eran de su particular ocupacion, y de que se -les habia desalojado, avanzando la nueva guardia de Kakelhuincul con -miras de poner otras que no tolerarian. - -Esta reclamacion se esforzó tan acaloradamente, que no dejaron arbítrio -al Comisionado para dar evasion á la solicitud, que el de reponer que el -término de un año era corto: que no estaba en el límite de sus -facultades prestarse llanamente, y que daria cuenta á su gobierno, para -que enterado, resolviese la indicada pretension. Acto continuo, -procuraron exigir les otorgase la Comision á nombre del Gobierno, no -solo la entrada franca, sino tambien los precios á que debian darseles -los efectos de sus permutas, por cuanto observaban una alteracion tan -subida en cotejo con los años anteriores, que parecia dedicarse todos á -sacrificarlos. Creyeron que seria conveniente la variacion de corrales y -corraleros, y tambien pidieron la supresion de unos, y la habilitacion -de otros, y fueron discurriendo tan favorablemente en su beneficio, que -desde la Sierra de la Ventana querian imponer la ley á los comerciantes -con ellos en la capital; reclamando ademas una seguridad de sus personas -é intereses, que mas bien aparecerian sirvientes de ellos los -negociantes, tropas que pretendian de custodia, y el gobierno mismo, que -contratantes libres en este caso. La Comision creyó hallarse en el caso -que le señala el artículo nono de sus instrucciones, acerca de hacerles -entender que entre las partes contratantes continuarian del mismo modo -la amistad y la paz existente, procurando del mejor modo posible -terminar el presente tratado y retirarse: porque no siendo fácil -garantir ninguna proposicion que por ellos se aceptase, y conociendo por -otra parte que procedian con miras dobles, aparentando amistad que no -tenian miras de guardar, y que su íntimo deseo era sacrificar la -Comision, ó al menos detenerla, era forzoso atemperar á las -circunstancias, sacando la única ventaja que se propuso la Comision, y -aun el Gobierno, de reconocer sus intenciones, sus fuerzas fisicas, sus -campañas, la poblacion de las diferentes tribus, la estadística en -general y su industria, con menos dudas y obscuridad que la que hasta -aquí teniamos: convencida la Comision de que una fuerza imponente, ó -medidas correspondientes, podrian hacer que abatiesen el orgullo con que -se creian sobrepuestos á las nuestras. - -Siguió la algazara y alegria en celebracion de lo estipulado, y duró mas -de una hora el desórden, con las petulancias acostumbradas: en el -momento se ordenó se bajase de las carretas la yerba y tabaco que -hubiese, reservando una tercera parte para los que se debian reunir mas -adelante. Se formaron todos los caciques, para que cada uno recibiese su -parte en aquellas especies, como en otros artículos que se les llevaba -al efecto, hacièndose los pequeños lotes para cada uno igualmente, -excepto el principal. El pueblo rodeaba ó formaba barrera á este -espectáculo, agradable á su vista, y ciertamente veiamos que la barrera -era peligrosa, porque eran los primeros que pedian, é impedian que se -hiciese cosa en òrden. Se repartió todo lo que se les llevaba, pero su -petulancia no se contentaba con lo que á cada uno le habia tocado, sino -que codiciaban lo poco que habia quedado de reserva; y estas -aspiraciones con mal tono, queriendo violar el lugar del depósito. Dos -horas se pasaron en estas reparticiones desordenadas, y fuè menester que -el cacique principal aquietase los tumultos que se preparaban para -chocar, ya con sus mismos compañeros que habian participado mas, ó -desigualmente, ya con el repartidor de las especies, ó con el -Comisionado, quien procuraba por su parte quedase todo transado, -recompensando ó añadiendo á los que no habian tomado igual parte, y -despacharlos. A los caciques se les obsequió lo mejor que se pudo, pero -de los muchos que habia, querian que todo se les diese, y no pasase nada -la Comision adelante para sus enemigos. Tanta fué la impudencia de estos -hombres, que fué menester darles la mayor parte de lo reservado, segunda -vez. En seguida, la plebe volvia á segundar sus caciques, y á todos era -menester agradarlos: á estos últimos los capitaneaban los desertores, -que el deseo de hacer mal hacia que molestasen con tanta impertinencia. -Ninguna razon, por formal que fuese, de las muchas que le hacia el -Comisionado, bastaba para calmarlos, hasta que los caciques los hicieron -retirar á sus respectivos campos, quejándose de lo poco que les habia -tocado. - -A las 4 de la tarde, despues que muchas divisiones se habian marchado -con sus caciques á sus toldos, y concluido sus pactos particulares con -la Comision, arribó una de Huilliches, á cuatro cuadras del campo: á -esta distancia hizo alto, y despues de esta ceremonia, formada en -batalla en ala, se desordenó completamente, en correrias al rededor del -cacique que la mandaba, llamado Llampilcó, conocido con el nombre del -_Cacique Negro_. La division hizo alto segunda vez, y sus caciques -arribaron á nuestro campo à felicitar y saludar á la Comision. Esta los -recibió con todo el agrado y demostraciones de cariño que su buena -disposicion y sincera amistad exigia. El principal, ó Llampilcó, despues -de un largo razonamiento, reducido á los tratados que su tribu deseaba -entablar con la Comision, y las relaciones de su comercio recíproco, -dijo que no habia podido arribar á la par de la otra division que se -habia hallado en los tratados y reunion general, porque la distancia en -que se hallaba no se lo habia permitido: que habia sabido las cuestiones -que se habian suscitado acerca de la forma come se debia celebrar la -reunion: que hubiera sentido á la verdad, hallarse en ella, porque su -opinion la hubiese sostenido con su fuerza, y no hubiese permitido se -violentase el dictámen de la Comision y del cacique Lincon, por hombres -cuyo espíritu é interes era conocido: que su tribu jamas se habia unido -con ellos en sus coalizaciones generales, porque conocia su carácter -ambicioso y falso: que el interes era el que obraba en sus tratos, y no -se encontraba ninguno en donde no se conociese este espirítu, y que no -solamente con los extrangeros, sino con los mismos suyos: que á la tribu -Tehuelcha jamas se le imputarian estas calidades degradantes, ni menos -esos robos y tropelias cometidas en la frontera: que lo que deseaban era -un pacto serio, por que se asegurase la tranquilidad y posesion del -comercio, y se acabasen esas épocas tristes que los habian degradado, y -hecho sufrir pérdidas irreparables en sus propiedades y familias: que á -parte de su tribu y á èl se les habia despojado, por un derecho injusto, -de los terrenos que antes habitaban, desde el cabo San Antonio ó rincon -del Tuyú, hasta las faldas del monte Volcan, y principalmente al que -habitaba la laguna de los Camarones, grandes y chicos: que estas -pérdidas las habian sufrido por no mezclarse en cuestiones, que mas les -hubiesen hecho perder que lo que podian haber conseguido, prefiriendo -retirarse á vivir á las riberas del Colorado en paz, sin que nadie -perturbase su tranquilidad, ni menos fuesen violadas sus propiedades: -que desde esta época, una vez sola capitaneó su gente en una correria, -porque no tenian como sustentar á sus familias; pero que nunca se unió -con los incursores continuos, ni menos cometió ninguna atrocidad con las -poblaciones de la costa á donde arribó, y solamente llevó una tropa de -ganado á sus establecimientos: que con toda franqueza confesaba esta -accion, ni tendria porque temer, cuando en ellos se encontraba tal vez -un derecho para hacerlo. Concluyó con que la paz era lo que deseaba -entablar con la Comision, sin poner ningunas condiciones, ni menos -ningun interes en un pacto de donde les provenian ventajas -incalculables: que al dia siguiente se marcharia con su division, -llevando este lauro incomparable, que haria la felicidad de sus familias -y un porvenir tranquilo en el seno de ellas[33]. - -El Sr. Coronel felicitó al cacique Llampilcó, por la sinceridad y -franqueza de su trato, y las buenas disposiciones de su tribu, hácia la -union y felicidad futura que la paz les proporcionaba, y el desinteres -que manifestaban en un pacto tan solemne, y al mismo tiempo la franqueza -con que se ofrecian á socorrer y proteger la Comision en su marcha á los -segundos toldos con los caciques disidentes: que esta conducta seria -recomendada, lo mismo la que habian guardado hasta entonces, y que la -Comision no podia menos de quedar agradecida. En el momento se le hizo -dar algunos regalos á él y sus cuatro compañeros mas que lo acompañaban, -con mas abundancia que en lo repartido á los otros, con lo que se -retiraron á acamparse, para marchar al dia siguiente. - -La fuerza de esta division se componia de 420 hombres todos Huilliches, -de hermosa talla y bien puestos á caballo: el mejor escuadron de -caballeria no presentaba una perspectiva mas respetable que estos bravos -guerreros: de medio cuerpo arriba desnudos, con sus turbantes de cuero ó -sombreros de lo mismo, con plumajes: los rostros pintados de negro y -colorado, y la mayor parte armados de lanza: su talla es ciertamente -respetable, y la historia del descubrimiento de la costa Patagónica por -los españoles pone en los indígenas esta cualidad que los asombró, y les -hizo parecer que eran gigantes como lo dice la historia. Esta misma -tribu es aquella, aunque ha degenerado mucho de los Patagones, en que se -hallan hombres de tallas extraordinarias. El cacique Llampilcó es hombre -de siete pies y mas, y otros muchos bizarros que vimos en la línea, le -sobrepasaban ó igualaban. - - El número de lanzas eran 100, que tenia la línea. - El de sables. 10 - El de armas de chispa. 2 - El resto de bola y puñal. 308 - --- - Total. 420 - === - -Desertores ú hombres blancos no vimos ninguno, ni menos mugeres en la -línea. Los caciques que venian en ella, fueron los siguientes. - - Principal. Llampilcó, ó _Cacique Negro_. - / Canilié. - Caciques < Sebastian. - | Churlaquin. - \ Napoló. - -La primera division de estos, á las órdenes del cacique Nigiñilé, se -marchó á las 12 del dia con otros varios á sus tolderias. El cacique -Avouné se presentó antes de retirarse á sus toldos á comunicar al -Comisionado, que al dia siguiente debia tener una corta conferencia -antes que siguiese mas adelante, para efectuar la segunda reunion, como -antes se habia acordado en los tratados, y que al efecto se habia -dispuesto que los caciques, Pichiloncoy, Llanqueleu, Chañabilu, -Huilletrur, debian acompañarla hasta que aquella reunion se hubiese -efectuado. Se marchó con su gente, quedándose en nuestro campo los -caciques que debian acompañarnos al dia siguiente. - -Observamos en la reunion de los caciques y el pueblo para los tratados -con la Comision, el poder que en estos actos ejerce la voz viva de este -último sobre las decisiones del pacto, y su opinion es seguida y -obedecida de sus caciques, ó de lo contrario se hacen obedecer de un -modo hostil, vengándose en el acto del que no obedece: no valiendo en -estos casos el poder que egercen en el trato doméstico de su gobierno -interior. Este es mixto de democracía y aristocracia. La primera la -ponen en planta en casos de igual naturaleza al anterior, es decir, en -reuniones públicas, en pactos ó tratados, en donde pende ó se espone la -seguridad del pais, el interes ó promocion de una guerra con otra tribu -ó nacion, ó en asuntos de su dogma, ó misterios de su vida ó religion -doméstica: el segundo lo egercen sus caciques en el gobierno interior de -su tribu, en donde mandan despóticamente, y disponen de las personas y -de las cosas como unos sultanes, y son obedecidos como un rey en la -costa de Berberia. En la guerra no sucede esto, ni hay uniformidad en -este respeto ú obediencia. En unos casos, como en funciones públicas, -cuando se presentan con carácter guerrero, obedecen á sus gefes; pero -cuaundo hay que pelear con enemigos, cesa aquella, y la voluntad -particular de cada uno lo conduce ó lo precipita hácia su contrario, -para lucir el primero su valor sin obedecer las voces y órdenes de sus -caciques. Casos de la misma naturaleza hemos visto, en que un gran grupo -de estos bravos debia cargar á una línea, y hacerlo uno solo, primero -que sus compañeros, y pelear contra todos, y perecer por último, siendo -efimero su valor. - -Dia 29. Claro y despejado, muy frio por haber helado fuertemente la -noche anterior: el viento del SO seguia con fuerza. A los 8 de la mañana -se despidieron los caciques Huilliches, Llampilcó y sus compañeros, para -marcharse con su division. El cacique Avouné tuvo una corta conferencia -con el Comisionado, sobre algunos objetos particulares, relativos á la -entrega general que debia hacerse, despues de hechas las paces, de las -cautivas que se hallaban entre las tribus Pampas, y que todos los -caciques que habian entrado en tratados, tenian en sus poblaciones, como -un paso, sin el que todo lo pactado seria efimero, y que el gobierno no -podria mirarlo sino como tal, y nada se habria hecho, si ellos por su -parte no lo acordaban: pues de lo contrario era una conducta que probaba -no existia buena fé ninguna. Que ellos habian visto que todos los suyos, -que se hallaban en Buenos Aires, habian sido entregados por el gobierno -en el momento que los habian reclamado, y que las bases del pacto hecho -debian rolar sobre este principio. El cacique contestó con una frialdad -que hacia conocer la poca gana que él y sus compañeros tenian de -hacerlo, sino á costa de una suma que se les pagase por cada una de -ellas: contestó que hablaria con los demas caciques, y que al retorno de -la Comision daria cuenta de lo acordado. - -Despues de haber desalojado nuestro campo toda la multitud de los -reunidos, y marchádose cada division á sus establecimientos, se mandó -preparar todo como para marchar adelante, á las tolderias del cacique -Lincon, si no habia algun impedimento. A las 9-3/4 nos poniamos en -marcha, cuando arribó el cacique Lincon y mas de cincuenta de su gente, -y un intérprete del cacique principal Neclueque, enviado para tratar -algunos asuntos con la Comision. Nosotros seguimos la marcha á nuestro -destino, y allí se determinó volviesen para conferenciar, tanto con el -intérprete como con el cacique, á cuya casa ibamos á hospedarnos. La -marcha la rompimos con rumbo O, y á las 3-1/2 leguas hicimos alto, en la -márgen austral de la laguna en donde habita el cacique Lincon, á las -12-1/2 del dia. - -El rumbo O con que salimos, no fué constante, por las sinuosidades del -camino y del terreno, en donde se encontraban muchas diferencias de -nivel. Desde la salida empezamos á transitar por un campo desigual, -duro, pastos cortos: multitud de pequeños mèdanos que al O se nos -presentaban, hacian dificultosa la marcha con los carruages: multitud de -piedras en las cuchillas manifestaban la aproximacion á las faldas de la -sierra; y por consiguiente, la solidez del terreno y la calidad de sus -tierras lo daban á conocer. Agua no se encontraba por ninguna direccion: -el terreno presentaba una perspectiva agradable, aunque al O se -presentasen algunas desigualdades: al NO y SO veiamos una planicie -inmensa sin límites, y al frente la hermosa Sierra de la Ventana, cuya -vista atraia al observador á descubrir particularidades, y observarla -con atencion. A su vista no podiamos menos que deponer el peligro que -nuestros deseos llevarian consigo. Anhelabamos aproximarnos para -reconocerla, y arrostrar cualquier riesgo que se nos hubiese presentado, -mientras que el Sr. Coronel comisionado, por una parte, cumplia con los -objetos de su comision: allí mas que en ninguna parte los habia, por el -enjambre de poblaciones que se hallan situadas en toda ella, y arroyos -que descienden, formando una poblacion no interrumpida de -establecimientos de ganaderia de todas clases, como al punto mas lejano, -en donde las creen capaces de preservarlas de cualquiera invasion que se -les haga, y que la temen é insisten en sus desconfianzas; y así es que -todas sus poblaciones se hallan en la vista, y en la segunda cadena de -la sierra habiendo desalojado la primera por temor. - -A dos leguas de marcha, con el rumbo dicho, se encontró una pequeña -laguna sobre la derecha de la ruta, con tres ranchos ó toldos en sus -orillas, que disfrutaban de la buena agua y de los pastizales de sus -cercanias, para sus pequeños rodeos de ganados. Ella no tenia 100 varas -de circunferencia, y su profundidad no excedia de 4 pies: su fondo lama -y barro, y accesible por todas sus partes: llena de junco en su centro, -y abundante de leña de cardo en sus alrededores. - -En la parada encontramos una hermosa laguna, en cuyas márgenes tiene sus -ranchos ó toldos el cacique Lincon. La posicion es interesante, y lo es -mucho mas la risueña perspectiva que, desde una legua antes de arribar á -ella, se descubre de un horizonte pintoresco, y de una campiña -descubierta y adornada, en el que se paseaban grandes rodeos de -haciendas, pertenecientes á los habitantes de ella. El tránsito por esta -campiña lo hicimos, apartando la inmensa cantidad de ganados que de -todas clases se presentaban sobre la marcha, á la novedad de los -objetos, tal vez los primeros que por aquellos campos habian transitado. - -A la entrada á la laguna se descubre una planicie, cuya superficie se -halla en un nivel muy inferior á la transitada, y rodeada de médanos por -todas direcciones, formando en ella una circunferencia de mas de 1-1/4 -leguas, con intérvalos ó abras formados por ellos mismos: sus alturas no -se elevan mas que 36 hasta 60 pies sobre el nivel del terreno y sus -faldas encadenadas, unos con otros cierran enteramente el círculo. En el -centro de estos se halla la laguna formada de la recopilacion de todas -las aguas que vierten, ó descienden desde las alturas: al rumbo O de -ella, los médanos forman una abra de mas de 1,200 varas, originando una -pequeña planicie, en donde se estienden las aguas de la laguna, y sin -formar cauce, un bañado algo pantanoso, que se estiende mas de 300 varas -fuera de la circunferencia de aquellos. Al rumbo NE se forma del mismo -modo una pequeña abra de 100 y mas varas, por donde entramos á las -poblaciones, que se prolongan circularmente sobre las orillas de la -laguna y faldas de los médanos. Al rumbo S se halla un gran mèdano mas -elevado que todos, desde cuya altura se descubre toda la vasta planicie -y la cadena de sierras, desde la Ventana hasta el Guaminí, con mucha -claridad, como que no dista cinco leguas de la primera: su altura no -excedia de 60 pies y sus faldas no son estensas. Al N los médanos forman -una agradable perspectiva: unos y otros se encadenan á una distancia de -200 y mas pies de interrupcion: esta uniformidad y la de sus alturas, -forman unas barreras que desde el NO hasta NE, no se interrumpe, -abrigando las poblaciones ó cabañas de los habitantes de las brisas del -primer y segundo cuadrante, que son insufribles en las llanuras. El frio -excesivo de estas, y de los aires del elevado monte cercano, harian -inhabitables sus cercanias, si la naturaleza no hubiese favorecido este -delicioso pais, formando esas diferencias remarcables en su -superficie--esas desigualdades, y esos elevados pastos y maciegas en -donde se abrigan de las intemperies del invierno y en los rigores del -estío. - -La laguna presenta un horizonte limitado, por las alturas que se -distinguen confusamente desde las riberas opuestas: su circunferencia no -pasa tangente á las faldas de las colinas, pero en la estacion de las -aguas sucede así. En los meses de Abril y Mayo que la observamos, su -circunferencia no excedia de 2250 varas, quedando un espacio -considerable de ella hasta las alturas. Su cauce no era constante: en lo -reconocido hallamos 6, 7 y hasta 9 pies, y en 40 y 50 varas de las -riberas 2, 2-1/2, aumentando al centro progresivamente: su fondo barro y -arena, en su centro se encuentran algunos cortos juncales; sus aguas no -son muy buenas, porque el terreno es salitroso, aunque se forman de la -lluvia: se hallan algunos pescados, bagres en abundancia, pero muy -pequeños. En todo el círculo de esta posicion interesante no hay pastos, -solamente muy cortos, y estos consumidos por el tráfico de las mismas -poblaciones: fuera de él se encuentran elevados y hermosos, en donde se -esparcen los rodeos considerables que hemos visto, mas que en todas las -demas posiciones de estos indígenas, y la mayor parte marcado. En las -alturas, y en todo el campo vecino á ellas fuera del círculo, se -encuentran muchas piedras porosas y areniscas, blancas la mayor parte, -semejantes al yeso y piedras-cal, fáciles de beneficiar. - -Desde el médano principal, al S de la laguna, demoraba el mogote -elevado, llamado de la Ventana, al rumbo SO, prolongándose sus faldas y -encadenamientos sucesivos con otros menores hasta el rumbo OSO, donde se -hallan otros menos elevados que el primero, llamado de Curumualá, -demorando de la misma posicion al rumbo O 16° OSO, y prolongando sus -encadenamientos con otros de la misma altura y menores hasta el O, en -donde empiezan á parecer los de la elevada sierra Guaminí, los que -forman una abra estensa con la de Curumualá. Los mogotes ó puntos mas -elevados de aquella demoran desde el O hasta los rumbos 10° NO, -perdiéndose sus límites en pequeñas colinas, que insensiblemente -disminuyen hasta quedar al mismo nivel de la pampa, ó desierto inmenso -del NO. Las perspectivas de todas ellas fueron sacadas al instante -proporcionalmente á la distancia en que nos hallábamos. Procuramos, -durante este dia de parada, hacer alguna observacion á mediodia, pero -fué en vano, porque la caterva que nos rodeaba lo impedia: procuramos -salir con el quintante, una plancha de madera, y el horizonte -artificial, á una distancia en donde no pudiésemos ser vistos, pero todo -fuè en vano, lo mismo que de noche: esto lo poniamos en practica todas -las noches, pero no se apartaba la multitud de nuestro campo, ya jugando -hasta media noche á los dados y naipes, ó acompañándonos, aunque no -quisiesemos, mientras no dormiamos. - -La poblacion de este punto, en donde se hallaban 25 á 30 toldos, no -pasaba de 500 almas, de las que 150 hombres capaces de tomar armas. -Cautivos encontramos 10, seis varones pequeños, y cuatro mugeres -blancas, fuera de otra poblacion que se nos aseguró estaba al SO, como -media legua, la que determinamos reconocer al dia siguiente. En la -parada, hasta donde nos acompañó el cacique Lincon, los suyos y el -intèrprete cacique Neclueque, nos felicitaron, dicho cacique, todo su -pueblo, _Madama_ Lincon y el cacique Epuan, quien tiene su pequeña -poblacion unida á la del primero, y bajo la direccion y órden de este. A -todos los cumplimentantes se les obsequió. El intérprete felicitó a la -Comision de parte de su cacique, que este se hallaba impuesto de todo lo -acaecido á la Comision desde su salida de la frontera, y sus últimos -sucesos con los caciques Pampas en su reunion: que se hallaba informado -por el cacique Lincon, de todo lo ocurrido, que él estaba pronto á -entrar en tratados, que la Comision debia acercarse hácia sus tolderias -en las faldas de la Ventana, adonde estaban citados los caciques -Ranqueles para reunirse los que quisiesen entrar en tratados, y que -probablemente se reunirian la mayor parte que estaban invitados, no -obstante que entre ellos habian muchos desertores que se oponian al -pacto; pero que mediaria para que los consejos de estos no influyesen en -nada sobre las disposiciones de los caciques: que le suplicaba al -Comisionado que le remitiese al intérprete de la Comision con el -enviado, para tener el gusto de ver á uno de sus antiguos amigos, y -manifestarle el estado de los caciques Ranqueles, para que pudiesen -pasar adelante con mayor seguridad, sin embargo de que podia hacerlo sin -ningun temor. - -La mision fué recibida con agrado por el Sr. Coronel, quien accedió á la -demanda ó remision del intérprete, remitiéndoles algunos regalos que se -le tenian destinados. Se le contestó que por lo que tocaba pasar -adelante, era imposible, por el mal estado de los carruages y -cabalgaduras, y que sus achaques no le daban lugar para internarse mas -en una estacion que le seria dificultoso poder volver en los rigores de -las aguas: que consultaria con el cacique Lincon y resolveria. Se -despidió el intérprete, obsequiado, y el nuestro con otros chasques que -el mismo cacique habia hecho á otros de la misma clase, para la reunion -que debia celebrarse. - -Pasamos sosegados todo el dia. El gobierno interior de esta pequeña -tribu y su organizacion son enteramente diferentes de las demas: no se -alborotó en toda el dia, ni hubo el mas pequeño desórden en nuestro -campo. La voz del viejo cacique, era allí respetada como un oráculo, y -su conducta con esta poblacion, era la de un padre de familia que se -desvelaba en la educacion y felicidad de sus hijos, hacienda una -recíproca union y enlace de unos con otros. Toda la poblacion es una -misma familia, y sus bienes comunes á todos. - -Dia 30. Despejado y muy ventoso[34]: brisa fuerte del tercer cuadrante ó -SO: amaneció el horizonte cubierto de helada: nuestras tiendas de -campaña no resistieron, á pesar de ser fuertes: se pasó toda la nieve al -lado interior, y por consiguiente el terreno circunscripto en su -circunferencia, apareció lo mismo que el resto del campo. Seguramente no -hemos visto ni sufrido una helada mayor, ni una noche mas cruel, pero no -dejamos de sorprendernos al observar á los habitantes de esta pequeña -poblacion, principalmente al sexo femenino, que al rayar el dia saliesen -de sus habitaciones á bañarse á las riberas de la laguna. La madre de -familia, mas diligente que el varon, salia con todos sus hijos y criados -á este ejercicio, que generalmente se practica todos los dias, aun en -los mas crueles del invierno: no habia pasado media hora, cuando ya -veiamos sobre la laguna á todas las gentes de la poblacion en el baño, y -los esposos y la juventud, aun recreándose en la ociosidad y holgazania -en sus inmundas habitaciones. Nos sorprendió igualmente que á la par de -las indígenas, en quienes no era estraño esta costumbre, lo hiciesen -algunas jóvenes cautivas que servian de esclavas. Este acto á la verdad -lo presenciamos, y observamos que no lo egecutaban forzosamente, sino -que en fuerza de la costumbre, encontraban en él un rato de placer; no -obstante que en una jóven bien parecida que sufria esta suerte, le era -insoportable este duro trance que forzosamente se lo hacian egecutar. -Ella, al parecer, como otras que la acompañaban en su desgracia, eran de -buena cuna, y educadas ciertamente en una vida bien diferente. ¡Cuan -sensible, cuan lastimoso nos era ser frios espectadores de la desgracia -de estas infelices, víctimas de la miseria, sin poder correr á su -socorro! Ellas lo imploraron varias veces, para que legalmente -propendiésemos, por medio del pacto con los caciques sus amos, á -sustraerlas de esta dura esclavitud; pero á pesar de los repetidos -esfuerzos que hizo la Comision, para practicar esta diligencia, su -resultado fué ninguno ó insignificante. Cada amo de una de estas -víctimas se creia tener en ellas un tesoro, que ciertamente contaba con -él, afianzando su tenacidad en no ceder á ningun trato que no fuese una -suma, ó especies equivalentes que pidiesen: los caciques en esta parte -no podian determinar nada, porque hasta la violacion de la propiedad de -sus súbditos no llega su poder: mucho menos cuando ellos eran -interesados, y ponian todos los medios de su génio, para sustraerse de -entrar en tratados sobre una materia que era contraria á sus intereses, -y que de su generosidad nada iban á conseguir, sino perder sus tesoros -infructuosamente, consiguiendo de este modo aparentar una paz mas ó -menos éfimera, porque no podria llamarse tal, sino accedian á un -sinnúmero de ilegalidades que se reclamaban por la Comision, para -conseguir un resultado que, si no era el mas firme, era por entonces el -que se deseaba; y de lo contrario dar cuenta de lo acaecido, y hacer ver -que la voz de paz aislada, sin entrar en pactos por ambas partes, era un -acto ilegal, é insignificante, que no haria mas que aumentar la mala fé, -y que su resultado seria una quiebra inevitable. - -Mientras tanto, ¡qué dolor! Si los parientes y deudos inmediatos de -estas desgraciadas no podian disponer de la suma necesaria para su -rescate, debian permanecer en la miseria: muchas de ellas no los tenian, -porque habian perecido á manos de sus opresores: otras, aunque los -tuviesen, eran por su estado ó egercicio unos aldeanos ó labradores que -jamas en el resto de su existencia podian adquirir una suma tal. Se -veian por último desamparadas de todo auxilio; violado su pudor con el -trato mas bárbaro que en sociedad de hordas puede presentarse, y -sufriendo la vida mas cruel que la naturaleza puede ofrecer. - -Nuestra sensibilidad, al presenciar este cuadro lastimoso y aflictivo, -no podia menos que pagar el justo tributo á la naturaleza: nos convencia -al mismo tiempo de la necesidad de una medida capaz de cortar este mal, -que nos aniquilará, si pronto no acudimos al remedio: nuestra poblacion -fronteriza dentro de poco desaparecerá, lo mismo que nuestras -poblaciones de industria, y servirán para aumentar la suya, como lo -hemos visto, y privarnos de los brazos industriosos que forman la -riqueza de nuestro pais. Las guardias del Salto, Rojas, Pergamino, -Areco, Lujan, Navarro, &c., &c., hasta las costas del mar del sud, las -hemos visto en otro tiempo encerrar establecimientos pingues, y una -poblacion correspondiente à su industria: y ahora ¿qué vemos? Vemos la -primera arruinada y desolada, por tierra sus edificios, muertos sus -habitantes á manos de sus enemigos ó infieles, y cautivas sus familias y -sus bienes: la segunda y tercera han corrido la misma suerte repetidas -veces, quedando sus campos y poblaciones desoladas, sostituidas por -nuevos pobladores: las demas las hemos visto, que á las que no han -sorprendido y arrasado, han robado y cautivado las familias de su -campaña, quedando toda la línea de frontera, excepto la Guardia del -Monte, en un estado deplorable: atrasada considerablemente la poblacion, -perdida la industria, y aumentada la de los indios, acrecentando su -poder y su espirítu militar para repetir estas escenas. - -Estas observaciones deben suministrar al Gobierno los conocimientos -precisos para tomar una medida acertada, ó al menos darle á conocer el -carácter de las tribus vecinas, para incitarle á poner todos los medios -que le aconseje la prudencia, para que aquel enjambre de víctimas vuelva -á disfrutar de la educacion que recibieron de sus padres, en su suelo -natal, y bendiga á la mano bienhechora que las libertó del cautiverio. -¡Cuan dulce y placentera deberá ser la sensacion que cause á la -autoridad que cumpla con este sagrado deber como padre de su pueblo, y -como el único en donde se hallan los recursos que este le ha confiado! -Estos males no se ignoran, y creemos que el Gobierno, que tan sabiamente -ha dado impulso á nuestra civilizacion y prosperidad, no descuidará este -objeto interesante, y afiance de este modo el engrandecimiento de -nuestro pais y su futura felicidad. - -Pasemos á lo ocurrido en este dia. El cacique Lincon, nuestro hospedario -y amigo, que así se habia declarado, interesándose por nuestro feliz -éxito, no perdia un momento para comunicarnos las noticias ó medidas que -se debian tomar. Por la mañana se llegó á nuestro campo, y despues de -saludar á la Comision, hizo presente que parte de los chasques que habia -enviado el cacique Neclueque no habian marchado, y que habian tomado la -determinacion de comunicarle que hiciese todo el esfuerzo posible para -que la Comision no pasase mas adelante de este destino, pues que el Sr. -Coronel se hallaba enfermo, los carruages en mal estado, y las -cabalgaduras del mismo modo: y que así invitase á los que debian -reunirse, que lo hiciesen en esto punto, que no habia diferencia ninguna -en que así lo efectuasen, evitando de este modo algunos malos pasos é -incomodidades á la Comision. El viejo cacique exhortó é impuso del mismo -modo á todos los caciques, para que lo hiciesen con los demas caciques -de la reunion: su diligencia y buena disposicion nos hacia creer que de -su hombria de bien no habia que dudar, y que teniamos en todo trance un -defensor constante, que pondria todos los recursos de su fuerza y -opinion para no faltar á los principios de su conducta con la Comision. -A pesar de los recuerdos que el cacique Neclueque habia hecho por medio -de sus chasques á la Comision, no estábamos enteramente persuadidos cual -era su opinion ni su caracter, ni su posicion, ni influencia con los -caciques Ranqueles, ni con las tribus Aucases y Huilliches; y por -consiguiente, aun cuando manifestase buenos deseos en sus embajadas de -hacer paces, esto no era suficiente, si no influia en su opinion y -respetos para que los disidentes entrasen en liga. Por su posicion -veiamos que podia ser interesante entrar en amistad con él, porque -vulgarmente oiamos nombrarle con respeto y confianza entre todos. Desde -nuestra salida de la frontera, por las noticias y anécdotas que habiamos -oido de este cacique, habiamos formado de él algun concepto. Pero -estabamos persuadidos de que no seria un paso infructuoso entrar en -tratados, aunque insignificantes, para esplorar su carácter, y entrar en -relaciones mas íntimas. Al mismo tiempo, aunque habia algunos obstáculos -en pasar adelante, por no saber el punto adonde debiamos dirigirnos, -creiamos que era ya mucho llegar á reconocer el terreno y la hermosa -Sierra de la Ventana, que demoraba muy próxima á nuestra situacion, y -que buscando las ocasiones el oficial ingeniero de internarse, como lo -deseaba con anhelo, pudiésemos agregar todos esos reconocimientos à -nueutras cartas, y á la geografia de este pais, principalmente el de un -punto que nunca habia sido observado científicamente. - -Estos deseos nos hacian sentir la necesidad de avanzar, aunque -sufriésemos algunos trabajos, prefiriendo el adelantamiento de los -conocimientos topográficos á todo otro atraso que pudiese ocasionarnos. -El cacique Lincon nos habia prometido que, en caso de seguir adelante, -no nos abandonaria, ni menos los caciques Aucases, aunque se hallaban -destinados para acompañarnos, y representar su tribu durante los pactos -celebrados con sus vecinos los Ranqueles. El cacique Neclueque no -pertenecia, segun las indagaciones que haciamos, ni á los Aucases, ni -Ranqueles, mucho menos á los Huilliches, porque habita en puntos muy -distantes, en donde se nos aseguró tenia su residencia. No pertenecia á -los primeros, porque ocupaba el terreno de los segundos, ni pertenecia á -estos, porque sus antiguos predecesores eran de la primera tribu, hasta -el último nombrado Callmegue, hermano suyo, que murió en una de las -incursiones en la frontera de Navarro, y á quien sucedió como el mayor -de los hermanos de los que existen. Sus relaciones con ambas son -continuas, y en los pactos, incursiones ó tratados, es consultado por -las dos, sin pertenecer á ninguna. - -Por la mañana, mientras el cacique Lincon visitó nuestro campo, se -procedió al reconocimiento de una laguna, que se nos informó habia á una -ó dos millas de esta posicion, al SO. En efecto à 16 cuadras por este -rumbo la encontramos, con un baqueano que nos condujo á ella. Su -magnitud no excedia de 400 varas de circunferencia: su profundidad diez -y doce pies en su centro, disminuyendo hasta 4-1/2 y 5 progresivamente -en sus orillas: buena agua, fondo de arena y tosca, límpia en todo su -interior, algunas pequeñas barrancas de dos y tres pies de altura; -situada en un terreno sólido y elevado à la planicie descrita, con -pastos abundantes, en un terreno desigual, y tierra negra y muy seca. - -En la circunferencia de la laguna se hallan algunos ranchos ó toldos de -algunos indios, pertenecientes á la misma jurisdiccion del cacique -Lincon. El número de habitaciones eran seis, y su poblacion de 100 y mas -personas: entre ellas tres mugeres jóvenes cautivas, de 16 á 18 años, y -un jovencito de seis años. El número de la poblacion no pasa de 600, en -los que se cuentan 200 hombres capaces de llevar armas. El de cautivas -ya lo hemos espresado, y seguramente se nos aseguró que se habia -ocultado mucho à la noticia de nuestra llegada á sus poblaciones. Las -demas divisiones que se reunieron y tenian sus poblaciones á 10, 12 y 14 -leguas, no conducian á ninguno de estos desgraciados; y su número, ó -total en esta tribu no se pudo calcular. El cacique Ancafilú sabiamos -qne tenia en sus toldos algunos mas, y tambien de los demas caciques. La -tribu de los Ranqueles sabiamos positivamente era en donde existia el -mayor número, como los que habian asolado la frontera del O y concluido -con su poblacion: los que en el comercio interno de una tribu con otra, -habian procurado cangear á sus vecinos los Pampas sus cautivos Chilenos -ó Araucanos por sus cautivos de la provincia de Buenos Aires: y en -efecto, este comercio se habia hecho tan activamente, que los esclavos -que generalmente tenian, eran Araucanos, quedándoles algun número de -prisioneros para hacer su comercio con mas lucro. Muchos habian entrado -por el cange, porque su vecindad con la frontera, y las proporciones que -podrian tener para fugarse, como estaba sucediendo, les hacia perder en -el momento su presa: otros no solamente por esta razon, sino porque con -la llegada de la Comision temian que se los hiciesen entregar -forzosamente, despues de concluidas las paces. Los Ranqueles, que -generalmente estaban en guerra con sus vecinos los Araucanos, tenian -cautivos ó prisioneros de estos, ó ya esclavos comprados á los mismos en -su comercio con los Andes, que provenian de las guerras interiores de -las tribus Araucanas, y los prisioneros pasaban á manos distintas en -cambio de especies con las que hacian su comercio los primeros. Estos, -temerosos, por la misma razon que tenian los otros, de la fuga de sus -esclavos á su pais, proponian y efectuaban el cange por nuestras -cautivas; las que no podian escaparse de su poder por la distancia en -que se hallaban, y para hacerlo, tenian que arrostrar grandes peligros. -Ellos sabian que distaban de entrar en pactos con la provincia, para -tener que entregarlas, y aun cuando así lo efectuasen, jamas entregarian -su presas como lo hacian los Pampas, segun lo hemos dicho mas arriba. - -Dia 1.º de Mayo[35]. Despejado y hermoso: viento fuerte del NO, fresco: -por la mañana, aun no habia parecido el sol sobre el horizonte, y ya se -hallaban sobre el lago las familias de los indígenas, recreándose en el -baño. La mañana era muy fria: la helada aun existia sobre el campo, la -agua de la laguna estaba escarchada: pero la naturaleza de estos -vivientes, acostumbrada á esta operacion diaria, vencia estos obstáculos -de la estacion, que nos parecian intolerables. Nos ocupamos por la -mañana hasta mediodia, en reconocer la campaña vecina, y nada -encontramos de particular, sino las calidades descritas. - -Permanecimos en este punto, aguardando los chasques enviados al cacique -Neclueque el dia anterior, y cuya contestacion debia determinar nuestra -marcha al punto de reunion que se indicase. El dia siguiente de su -salida, se nos aseguró volverian con la contestacion, porque no distaban -mucho las poblaciones de dicho cacique, 7-1/2 leguas al OSO, habiendo -que atravesar algunos arrojos y malos pasos, hasta llegar á ella. - -La mañana estaba hermosa, y despejado el horizonte, lo que nos -facilitaba distinguir con mas claridad el hermoso monte vecino. A la -vista el mogote principal parecia ser muy elevado: sobrepasaba à otro de -alguna elevacion en mucha altura: antes de ver sus faldas, se descubrian -otros que impedian observar sus cimas ó mogotes, sino á una altura algo -elevada. Este se mostraba á una distancia de 25 á 30 leguas: su figura -es semejante á la del mogote principal del Tandil, pero mas elevado que -este: se distingue á 18 ó 20 leguas sobre el horizonte, estando -despejado: su vista no está impedida por ningun otro objeto: su -perspectiva es magestuosa, y por su aislamiento en un campo tan -dilatado, parece mucho mayor de lo que es realmente[36]. - -Tal es el efecto admirable de estas obras de la naturaleza, en medio de -una pampa al parecer sin limites, y tal es la sorpresa que causa al -observador, cuando son vistas á una lejana distancia por primera vez en -un pais desierto: semejante á un oceano, en donde vaga como un bajel, -sin mas auxilio que los que le proporciona la casualidad! La casualidad -ciertamente es la que conduce al viajero á encontrar un pequeño lago en -donde refrigerarse de la pesada jornada y de los calores del sol, y es -igualmente la que lo ampara en estas soledades, cuyo cielo es benigno, y -que por las variaciones de la atmósfera no deja de ser delicioso en -ciertas épocas, y digno de ser habitado. Que nuestra poblacion é -industria se pongan al frente de los obstáculos que presenta este vasto -desierto, y su naturaleza virgen dará á este país una nueva existencia -en América. - -Aguardando la contestacion en nuestro campo de los chasques enviados, -corrió á las 4 de la tarde una noticia vaga, que no dejó de -sorprendernos, poniendonos en largas cavilaciones: ella era que el -intérprete, enviado á peticion del cacique Neclueque, habia sido -asesinado por este, estando borracho él y su gente. Estas voces eran -solamente las que se esparcieron y llegaron á nuestros oidos. A las 5 -salimos de esta nueva con la llegada de unos de los chasques enviados el -dia anterior por el cacique Lincon: este, despues de haber recibido el -mensaje que le traian, vino á nuestro campo á dar cuenta al Sr. Coronel -comisionado de lo ocurrido. Dijo que la noticia que poco antes habia -corrido era incierta, pues era obra de hombres conocidos por sus malas -intenciones, que rodeaban á la Comision por sus fines particulares, y -que no debiamos prestar oidos á sus insinuaciones, ni consejos: que por -desgracia esta clase de gente se habia introducido y tolerado en su -pais, cuya felicidad y tranquilidad turbaban continuamente: que eran los -principales motores de los movimientos é incursiones que se habian -hecho, y que procuraban se hiciesen, porque no tenian nada que perder. -Que el cacique Neclueque no era capaz de cometer un crimen de esta -naturaleza: que era verdad que se habian embriagado en sus tolderias, y -que en este caso no era estraño que se cometiese un crímen tal, pues que -se habian visto casos semejantes: que el intérprete debia llegar esa -misma tarde ó al dia siguiente: que el cacique Neclueque habia recibido -con placer los recuerdos de la Comision, y se habia impuesto de todo lo -ocurrido, que repetia á la Comision, que el interes general exigia que -ella avanzase an dia mas de camino hácia sus tolderias, para concluir -con mas brevedad los tratados, y aproximarse a las principales tribus -ranqueles, porque esto en nada podia influir en perjuicio, ni menos en -atraso de ella. El cacique Lincon, en vista del mensage, invitó á la -Comision á seguir un dia mas de camino adelante, y que él la acompañaria -con alguna gente y los caciques destinados para el efecto. Que á cinco ó -seis leguas para la sierra se encontraban algunos arroyos y buenas -paradas, y que allí podia hacerse alto: que él y su gente no la dejarian -hasta su vuelta de los Patos, no permitiendo que se le llegase á inferir -ningun ultrage. El Sr. Coronel adhirió incontinenti á marchar el dia -siguiente, hasta el punto que se habia acordado.[37] - -Dia 2. Claro y despejado, brisa suave y fresca del NO. Por la mañana nos -preparamos para marchar al punto dicho: aguardamos al cacique Lincon -para partir: este, á las 11-1/2 de la mañana nos invito á hacerlo. En -efecto, á esta hora lo ejecutamos, llevando un lucido acompañamiento de -toda la poblacion, hasta las mugeres, que seguian á su cacique, el que -despidió á poca distancia toda la multitud á sus habitaciones, siguiendo -solamente él, los cuatro caciques Pampas y algunos sirvientes. La marcha -la rompimos con rumbo O, 20° grados SO; y á 1/3 de legua encontramos la -misma laguna reconocida el dia 30. En ella encontramos lo mismo que se -describió, con la diferencia que se habian aumentado dos toldos ó -ranchos en la orilla de la laguna, cuyos dueños, escasos de agua, se -habian venido á alojar á ella. Esto es muy general, y continuamente se -secan los lagos, y sus habitantes tienen que cargar sus viviendas, y -arrear sus tropas de ganado, hasta encontrar otro, en donde vuelven á -domiciliarse: de modo, que sus poblaciones no son constantes en un mismo -punto. En la estacion del estío tienen que abandonar todas sus campañas, -y abrigarse en las faldas de la Sierra de la Ventana, en donde se hallan -buenas aguadas; y en la siguiente se retornan á sus terrenos ó -posesiones, aunque todo el país es comun á sus indígenas para habitarlo, -y solo guardan algun respeto á las fronteras ó límites de las tribus -vecinas; porque de lo contrario, sucederian largas contiendas, que -acabarian por una guerra, como ha sucedido muchas veces. - -Con el rumbo dicho seguimos la marcha, hasta las 5-1/4 de la tarde, por -un campo delicioso, elevado, y lleno de sinuosidades, semejante al resto -de la campaña ya descrita. En esta sus calidades eran diferentes, los -pastos mas cortos, la tierra seca, negra y dura, el terreno lleno de -diferencias de nivel, y muy seco, algunas colinas de poca elevacion, y -muchas piedras en todo el tránsito, por la aproximacion á la sierra. A -esta hora, y á 4-1/2 leguas del punto de salida, comenzó á aumentar de -bellezas, la perspectiva risueña y agradable de la campaña: la mañana -estaba fresca, serena y despejada, el campo iba variando sucesivamente, -y á los pastizales y dureza de la tierra, sostituia una verde campiña, y -una tierra mas blanda y vegetal, con diversidad de plantas, yerbas y -flores deliciosas, que aumentaban la belleza del pais. En él paseaban -cuantiosos rodeos de ganado vacuno, caballar y lanar, y el horizonte -aparecia al rumbo O 10° SO, cubierto de estas especies, envueltas -confusamente en una corta niebla que por ese mismo rumbo se habia -levantado: á poca distancia que caminamos, distinguimos poblaciones en -una vasta llanura de un nivel muy inferior á la que habiamos cruzado, -mezcladas en la perspectiva con inmensos rodeos que á sus cercanias -pastoreaban. A las 5-1/4 de la tarde, cuando el sol llegaba á su ocaso, -arribamos á la ribera de un arroyuelo, en cuyas orillas se encontraban -muchas poblaciones de indígenas, que à la noticia salian de sus casas á -recibirnos, y cercaban nuestro coche con saludos y vivas de alegria. En -la ribera hicimos alto, entre las poblaciones que á derecha é izquierda -se prolongaban sobre el curso de ella, y lo mismo los hermosos rodeos, -descansando al lado de las habitacioncs de sus dueños. Tuyimos en esto -momento unos instantes deleitosos al ver la mansedumbre y humildad de -las mugeres y juventud indígena, que á nuestra arribada nos recibian con -demostraciones de cariño y de paz, è igualmente al presenciar los -atractivos de la naturaleza que á nuestra vista se presentaban por todas -partes. El monte vecino demoraba al rumbo S 10° SO dos y media leguas, y -podiamos desde luego admirar su perspectiva. Suspendimos por entonces -nuestras observaciones, deseando descansar de nuestra pesada jornada, -para comenzar al dia siguiente á hacer algunos reconocimientos, y á dar -algunas descripciones particulares de este pais encantador. - -El cacique Lincon y sus compañeros, despues de haber hecho alto, dejaron -á la Comision en aquel punto, que era hasta donde la conducian, porque -de allí no pasarian mas adelante: y aun cuando quisiesen obligarla, -ellos no lo permitirian. La Comision aprobó su dictámen, y se resolvió á -que se avisase al cacique Neclueque el punto á donde se determinaba la -reunion. - -El arroyo en donde hicimos alto se llama en el idioma Auca, -_Quetro-eique_, ó arroyo cortado. Informándonos de sus vertientes y su -curso, se nos aseguró que nacia en la Sierra de la Ventana y desaguaba -al NO, perdiéndose en bañados y médanos de arena que se encuentran por -donde hace su curso, ocultando su cauce en ciertos parajes. Corre de SO -á NE, serpenteando mucho para buscar el nivel del terreno, que es -sumamente quebrado, formando muchas sinuosidades particulares, por entre -lomadas y médanos: su cauce no excede en todo su curso de cinco á ocho -pies: su latitud es siempre de 20 á 24 pies: su fondo lama y zarca, -siendo casi imposible vadearle por el tegido de berros que se forma bajo -de su superficie. Su agua es un nectar: dorados y bagres se encuentran -en abundancia, de 1-1/2 á dos pies de largo. - -En sus riberas tiene constantemente barrancas de siete, cinco á cuatro -pies de altura, cubiertas de maciegas y pajonales elevados; su -superficie es límpia, pero su paso dificultoso, por la razon indicada. -Un punto solamente de su lecho es conocido para el tráfico de los -habitantes, y este se efectua casi á nado: el fondo barro, y su latitud, -mayor que en todas partes. La velocidad del curso de sus aguas fué -calculada del mismo modo que la de los rios de las Floras, Salado y -Saladillo: el resultado de la operacion fué, que en 10" de tiempo -recorrió un espacio de 16 pies del pais, ó en 1' de tiempo 96 pies, ó 32 -varas, lo que equivale á 5760 pies ó 1920 varas en una hora: de donde -resulta, que la velocidad de sus aguas está en una razon inferior á la -del Salado, Saladillo y las Flores, en donde se ha hecho el mismo -cálculo: es decir, en razon de ocho á siete, á seis, y á cinco -comparativamente. - -Estas cortas noticias que procuramos adquirir sin ser vistos, no bastan -á dar un conocimiento, ya de su orígen, ya de su desague, y variaciones -sucesivas que forme su cauce, ni menos de las poblaciones que se hallen -en su costa. Se nos aseguró igualmente, que á una y dos leguas se -encontraban algunos otros arroyos, que corrian casi paralelamente al -descubierto, y descendian de la misma sierra: igualmente, que el -nacimiento ó vertientes del rio Sauce Grande y Sauce Chico no se -hallaban muy distantes de nuestra posicion, siendo la sierra orígen de -muchos arroyos; con otras particularidades no descubiertas por ningun -facultativo. El único que ha transitado[38] este pais, y dado algunas -noticias de él, nada ha dicho del arroyo _Quetro-eique_, cuyo -conocimiento es debido á nuestra Comision, ni menos de otros que corren -mas al O de este. En ninguna carta, de las pocas que conocemos de este -pais, se encuentran estos puntos remarcables, ni tampoco se halla -determinada la verdadera posicion de la sierra. Su curso y -ramificaciones así como las vertientes y desagues de los rios Sauces, -fueron fijados arbitrariamente por otro piloto que viajó á Patagones. -Los desagues de estos rios, en la costa del mar del S, y algunos otros -de la planicie del SE antes de arribar al monte cercano, son trazados -por un reconocimiento hecho recientemente de la Bahia Blanca en donde -desembocan. - -Estos rios, así como sus orígenes, se hallan determinados con mas -exactitud en algunos reconocimientos particulares, que en ninguna carta -formal del país. Las desembocaduras, descubiertas en el reconocimiento -de la Bahia, han sido determinadas por algunos marineros ingleses, y sus -nacimientos, en algunos derroteros poco exactos de viages terrestres: -aunque no queda duda ninguna qne se forman de las aguas de la sierra; -pero esto no basta. Nosotros nos ocupamos, desde que arribamos á este -destino, de dar principio á reconocimientos que aclarasen y quitasen el -velo que tanto tiempo habia encubierto la geografía de este pais, con el -objeto de perfeccionar la carta que nos proponiamos formar, reuniendo -los mejores trabajos científicos. - -Dia 3. Nublado y calma, brisa fuerte del SE. A las 12 del dia vimos el -sol, la niebla y cerrazon de la mañana lo habian impedido hasta -entonces: en el momento volvió a toldarse, amenazando lluvia, -impidiéndonos de este modo el ver la sierra y el hacer algunos -reconocimientos, no obstante que la niebla nos hubiera favorecido para -que no fuésemos vistos cuando los practicásemos; siendo indispensable -internarnos por entre las mismas poblaciones de indios, solos y sin -baqueano, guiándonos solamente con la aguja, para no perdernos á la -vuelta con la densidad de la niebla. El objeto principal que nos -conducia, era averiguar los orígenes de los arroyos, y reconocerlos -hasta donde fuese posible, y despues de esta dificil operacion, observar -las alturas y detalles particulares de la sierra, avanzando hasta donde -las circunstancias nos permitiesen, para trabajar con mejor éxito. Por -la mañana dispusimos todo para emprender el viage, llevando tres ó -cuatro soldados, que cargasen ocultamente los instrumentos que pudiesen -ser necesarios para la práctica de las operaciones en el terreno. - -Aguardábamos antes de partir algun resultado del cacique Neclueque, en -contestacion à los chasques que se le habian enviado, y al intèrprete -mismo, que aun no habia llegado; para saber de este modo la ùltima -resolucion de la invitacion ultimamente hecha por dicho cacique á todos -los Ranqueles de la misma clase, porque nuestros trabajos no se podian -efectuar si habia algun movimiento, ó miras siniestras qne descubriesen -los disidentes contra la Comision: mayormente cuando el cacique Lincon -por la mañana, al saludar à la Comision, le participó que sabia -extraordinariamente que los caciques Ranqueles manifestaban ideas -hostiles contra la Provincia y Comision, que no querian reunirse à -tratados, y sì continuar la guerra. Que opinaba se aguardase -sosegadamente al intèrprete, y con la contestacion del cacique y la -narracion de este, determinar lo que debia hacerse. En efecto, á las 12 -del dia llegó el intèrprete, y hablò al Coronel comisionado, dándole -cuenta de lo ocurrido, diciendo: que habia tenido una conferencia -favorable con el cacique: que la Comision no dudase un momento de su -sinceridad y buena fé: que era el primero que gustoso se presentaria à -entablar una negociacion, sosteniendo otros principios que los que se -habian puesto en planta en la primera reunion por hombres que presidian -estas tribus, y que habian sido talvez los que ocasionaban la morosa ò -dificultosa transacion con la tribu Ranquel; porque tan solamente los -intereses particulares se habian dejado entreveer, desatendiendo la -felicidad de su pais, y los intereses generales de su pueblo. Que el -cacique le habia suplicado hiciese todo esto presente á la Comision, y -que le participase igualmente los hechos que habia presenciado èl mismo, -y su conducta con los caciques disidentes. El intèrprete añadiò, que -durante su morada, habia sido testigo de varios chasques que habia -enviado à todos los caciques, principalmente a los _ulmenes_, ó -principales, Pablo, Calimacuy, Joaquin, Antenau, Grenamon, &c, para que -se reuniesen al pacto en el punto donde la Comision habia hecho alto: -que habia sido desairado otras tantas veces en sus invitaciones, -contestando con razones vagas é inconducentes que alegaban para no -asistir, y que en los preliminares para el pacto en cuestion se habian -recordado ciertos ofrecimientos que el Gobierno les habia hecho. Que el -uno era una promesa, que por conducto del capitanejo en rehenes se les -habia comunicado, sentándose como un principio que jamas se -quebrantaria, y como base de lo que debia practicarse: el era que el -Gobierno debia remitir, como presente, por la Comision, 50 aperos -completos con espuelas, estribos y demas avios de plata, à mas de otros -tantos sombreros finos, casacas y espadas con guarniciones de lo mismo; -y que sabian lo contrario: es decir, que la Comision decia, que no -llevaba semejantes especies, ni menos cosas equivalentes. Que por esta -razon, y por otras infinitas que ocultaban, no queriàn hacer pacto -alguuo, pues que la conducta que el Gobierno les presentaba, eran lazos -y trampas, que al fin si se mostraban incautos, se enredarian en ellos, -y el resultado seria manifiesto. Mayormente cuando sabian por sugetos de -Buenos Aires, que à eso tendian las miras del Gobierno, y que su -conducta lo manifestaba claramente. A mas de que, ¿porquè la Comision -habia observado esa conducta desfavorable hàcia ellos en los primeros -pactos con sus vecinos los Pampas, distribuyendo los artìculos y -especies diferentes de los tratado anteriormente, que habia remitido el -Gobierno para obsequiar á todos igualmente, cuando se realizase la -reunion? Y porquè tampoco los caciques Pampas la observaron, y -avaramente se repartieron à manos llenas lo que á todos pertenecia? ¿Y -porquè al mismo tiempo la Comision no los hizo responsables de su -conducta, y de los resultados que practicamente producia, y las -desavenencias que ulteriormente podria ocasionar? Concluyó el intérprete -por último, diciendo, que estas eran las contestaciones que repetidas -veces habian dado; añadièndole al cacique invitante, que los caciques -Ranqueles no querian hacer un papel triste, ni menos recibir los restos -despreciables que sus enemigos les enviaban, y que la Comision conducia -para entablar una negociacion: que ellos se decidian à no admitirla, -poniendo en planta los recursos que de su negativa eran consiguientes, -es decir, una guerra interminable. Añadiò, que el cacique Neclueque se -hallaba sumamente disgustado con la conducta que observaban los -desidentes, y la poca justicia con que calumniaban al Gobierno, y los -procedimientos íntegros y justificados de la Comision, durante los -negocios que habian tenido lugar en los sucesos con la primera tribu. Su -opinion estaba cimentada en otros principios, y que haciendo justicia al -Gobierno y á ella, se presentaria al dia siguiente con los caciques sus -compañeros y sus gentes á felicitarla, y à entablar los mejores y mas -duraderos principios de una paz, que sellaria su felicidad futura, y -haria honor à la Comision, despreciando esos viles pretestos, tan -injustos como siniestros y cavilosos que se alegaban para no entrar en -tratados. - -Con esta contestacion y estos principios, fàcil era tomar una -resolucion: pero la oferta del caciqne era menester que fuese -correspondida del mismo modo y con la misma franqueza que su -corresponsal lo hacia, y al efecto se hacia preciso demorarnos en aquel -destino, hasta aguardar la reunion de este y demas que quisiesen -hacerlo. Mientras tanto el oficial ingeniero de la Comision, que escuchó -esta narracion hasta llegar à su resultado, aprovechando la oportunidad, -marchó[39] sin pèrdida de instantes al objeto que se proponia, con los -cuatro soldados armados y municionados, por lo que podia ofrecerse en el -curso de sus operaciones, internandose á campos incógnitos y llenos de -enemigos por cualquiera parte que se echase la vista. - -Analizaremos sucintamente los principios vertidos por los disidentes, en -justificacion de su conducta, ò como argumentos y razones poderosas que -daban para persistir en sus planes. Mirados bajo el punto de vista en -que deben analizarse, estaban de acuerdo con sus ulteriores miras, las -que han manifestado desde el principio del siglo pasado: es decir, que -siempre han fundado su conveniencia, su prosperidad y su incremento, en -principios que ciertamente harian nuestra ruina y desgracia. Jamas se -han acomodado à otros que no han sido el robo y el pillaje, egercidos -constantemente sobre nuestras poblaciones fronterizas, y que les han -proporcionado fortunas, y procurado, à costa de los pobladores de -aquella parte de la campaña, su engrandecimiento y un considerable -aumento en sus ganados de toda clase, en especies, en cautivas ò -esclavas: sin que les costase mas que presentarse à nuestros paisanos, -enmascarados, las caras pintadas, y armados con una caña y piedras: -agregàndose á esta pantomima un poco de valor caracterìstico y -emprendedor, calidad conocida en todo indìgena, y principalmente en esta -tribu, que tiene un génio mas guerrero que las demas limìtrofes. - -Esta conducta, ventajosa para ellos, los ha enriquecido á costa nuestra, -desde tiempos atras: así, si la abandonasen serian unos incautos, porque -¿qué males han experimentado en sus incursiones á nuestra frontera? ¿Qué -pérdidas, qué escarmientos, qué matanzas ó carnicerias se han hecho con -ellos en las distintas épocas en que han desplegado sus miserables -líneas a la vista de nuestros milicianos? ¿Qué detrimento, qué -cautiverio han sufrido sus bienes y sus familias, en las empresas, que -nuestros milicianos ó tropas que han custodiado la frontera han -intentado sobre sus campos y poblaciones? ¿Cuantas veces han invadido y -se han retirado sin presas, haciendo conocer à los dueños de ellas, lo -necesario, que es guardarlas mejor, y los medios que deben ponerse en -planta para librarse de las funestas y continuas lecciones que les ha -dado la esperiencia? ¿Cuantas veces?--Pero para que recordar tristes -memories, que echarian una luz sombria sobre los trabajos mencionados en -esta memoria. Bastan estas indicaciones para hacer conocer cual es el -objeto y el fin que se proponen nuestros rivales. Ellos conocen bien que -geográficamente, por su situacion, se hallan garantidos de todo lo -funesto ò desgraciado que puede sobrevenirles: ellos no ignoran la -imposibilidad de nuestros recursos, para poner en ejecucion la empresa -de buscarlos en sus mismas guaridas, é indemnizarnos de lo mucho que nos -han arrebatado, y rescatar los esclavos que han usurpado á nuestra -poblacion industriosa. Lo conocen, no hay duda, pero llegarà tiempo en -que nuestros recursos prosperen: entonces sentirán el peso de nuestra -venganza, y empezarà una època diferente de aquella en donde encontraron -tanto placer en asaltarnos impunemente. Llegará época, en que tengan que -ir à mendigar el sustento y acampar sus tristes chozas en las faldas de -los altos Andes, y llorando la suerte de sus mugeres è hijos, maldigan -la conducta que por tanto tiempo observaron contra el pais que les hizo -mas dulce su existencia, y les proporcionò los medios y los artìculos -mas preciosos para hacerla mas llevadera con la reciprocidad del trato. -No hacemos estas reflexiones con la esperanza de retraerlos de sus -designios, sino para dar una idea del caràcter de estos hombres, y de -los principios que reglan su conducta. - -Los pretestos que alegaron para no entrar en tratados con la Comision, -no merecen la pena de rebatirlos, porque ellos mismos se impugnan. Los -pretestos ó razones.... Pero ¿qué razones? La primera, la oferta del -Gobierno es falsa, y nunca ha existido, ni menos pudo ser hecha al -capitanejo en rehenes, como este mismo lo asegurò á nuestro retorno. La -segunda, que la conducta del Gobierno hàcia ellos los impulsaba á no -adherir à ninguna invitacion ó pacto. ¿Qué conducta? ¿Adonde estan las -tropelias, los insultos, asesinatos, y robos, autorizados por la -autoridad, para tildarle? Se dirà que se han cometido algunos en la -campaña, principalmente en la frontera, por sus jueces ó comandantes de -ellas, cuando pacìficamente han traficado: pero esta no es razon para -culpar à la autoridad, y clasificar de pérfida è inconsecuente su -conducta. - -No entraremos à analizar los hechos que motivaron esos insultos, que -sabemos han sufrido por el paisanage ó comandantes, no por autorizacion -del Gobierno, sino por un espìritu de venganza; cuando, despues de una -invasion, en donde habian cometido hechos horrorosos, aparecian con -mucha frescura à comerciar precisamente al mismo punto en donde -impunemente perpetraron esas atrocidades; en donde aun humeaba la sangre -de las víctimas que habian inmolado, y en donde existian las ruinas de -las habitaciones que el fuego habia consumido. Si entonces un deudo, ó -un infeliz labrador ó hacendado, á quien habian dejado en la miseria, à -mas de haberle muerto un hermano ò hijo, y haberle cautivado su familia, -cometió un hecho tal, ¡como se le puede reconvenir! En este caso, si mil -tropelias, de cualquier naturaleza que fuesen, se hubiesen cometido con -estos asesinos, debian tolerarse; porque los ultrages que pueden haber -sufrido, han debido ser inferiores à los que nos han prodigado. - -La tercera, es la conducta de la Comision observada con las tribus -Pampas, perjudicàndolos en el reparto de los intereses, ó especies -comunes à todos. Bastan los hechos que hemos relatado para comprobar -nuestra conducta en los tratados, y desvanecer este cargo. - -La cuarta y quinta son resultados de la anterior: rebatida aquella, -quedan impugnadas estas, porque los pasos que dió la Comision fueron à -consecuencia de la ratera conducta de ellos, como se hace manifiesto en -los diarios de aquellos dias, y en las reuniones que se celebraron. -Queda, pues, demostrado que sus cargos eran infundados, y que ocultan -miras siniestras, y un objeto depravado y falaz, que solo sirven para -dar á conocer mas á fondo el caràcter de estos traidores, y el modo como -deben ser tratados. Pasaremos à lo reconocido. - -El oficial ingeniero, desde las 12 del dia hasta las 5 de la tarde en -que volvió al campo, hizo las observaciones siguientes:--Habiendo -penetrado al interior de la sierra, hasta las faldas del mogote de la -Ventana, siguiendo el curso de la ribera horizontal del arroyo -_Quetro-eique_ hasta su orígen, lo efectuò al cabo de 3-1/2 leguas que -caminó por el rumbo S 8° SO. Las vertientes se encontraron en las faldas -del mogote de la Ventana, entre una pequeña abra que tiene otros, para -entrar en una pequeña planicie en donde se elevaba el monte principal, -confundiendo sus cúspides con la cerrazon de la mañana. Antes de subir -sus faldas era necesario atravesar dos pequeñas cañadas ó fuentes, que -por el NO y S 12° SE se unian al entrar por la pequeña abra, y formaban -ambos el cauce del arroyo, que no excedia de 1-1/2 varas, engrosàndose -progresivamente con las vertientes de otros pequeños cerros que formaban -la entrada de la planicie, en donde señoreaba aisladamente el de la -Ventana. El cauce del arroyuelo se ensanchaba hasta ocho à nueve varas, -disminuyendo al mismo tiempo su velocidad, hasta llegar al punto de -nuestra parada, en donde se calculó la que allí llevaba. Marcado -exactamente el rumbo y las distancias, pasó el ingeniero à reconocer -todo aquel seno, rodeado de cerros menos elevados que el principal, al -rededor del cual formaban una figura circular, cuyo centro comun era el -cerro. Puso en planta la mensura de una base para levantar el plano de -toda aquella superficie interesante, pero la densidad de la niebla no -permitia descubrir los puntos principales que debian cerrar el area, à -pesar de haberla reconocido. Toda ella forma una abra, de donde nace el -arroyo descubierto, de 500 pies de ancho: de allí al NO sigue un -encadenamiento de colinas y cerros, de 300 y 350 pies de elevacion, que -cambiando de direccion en su curso á 2,000 pies, siguen al O, -disminuyendo sus alturas, hasta perderse à 1,000 y tantos pies en -pequeñas colinas, formando una abra considerable de mas de 1,500 pies. -Siguiendo al SE se vuelven á encontrar algunos cerros unidos por sus -faldas al principal, de la misma altura, y aun mayores, de 900 pies, que -corren circularmente hasta la abra, en donde se origina el arroyo. -Recorrido este círculo, no distinguiamos por la parte septentrional de -su lìmite la sierra de Curumualá, unida à ella por medio de una abra, -que forman algunas colinas, y la separan de la principal. Sus diferentes -mogotes elevados no se apercibian desde aquella posicion, mucho menos -los del Guaminí que se une al Curumualá por un encadenamiento sucesivo. - -Al recorrer el terreno que hemos descrito, no encontramos otros arroyos, -como se nos decia, que corren paralelamente al descubierto: nos -figuramos entonces que sus vertientes tenian orìgen en el Curumualá, que -se prolongaba mas de una legua al NO, hasta unirse con la ùltima -ramificacion que se pierde en la llanura--el Guaminí: Se nos aseguró -igualmente por los mismos indígenas, que en la Sierra de la Ventana se -hallaban las vertientes de los rios Sauces: estas no las encontramos, -pero se nos dijo por los desertores è indios, que se hallaban en la -parte austral del cerro de la Ventana, y de allì corrian hasta las -costas de la Bahia Blanca, en donde desagua. Mucho menos encontramos las -del Sauce Chico, que se hallan en el Curumualá. Ambos arroyos pasó un -facultativo en su viaje à Patagones, es decir, hácia la parte meridional -de la sierra, dejando el curso á la derecha, como lo describe en su -diario, y dando como positivo el punto que indicamos por su orìgen. - -A las 2 de la tarde, cuando parecia que despejaba el horizonte, y se -descubrian las cimas del monte principal, nos dispusimos à medir su -altura trigonómetricamente. Ella resultò, despues de haber hecho el -càlculo por logaritmos, y resuelto los triangulos, de 2,500 pies sobre -el nivel general del terreno. Su altura es imponente, su perspectiva -magestuosa, y lúgubre todo el terreno que domina su elevacion, y en -donde se halla situado: el es totalmente desnivelado y lleno de piedras, -y de una magnitud excesiva en las faldas y cimas de los cerros. La parte -medida era accesible hasta 150 varas, pero á una mayor elevacion forma -despeñaderos de piedra, elevándose perpendicularmente hasta completar su -altura, y formando algunos mogotes en su misma cima; pero de menor -altura que el superior, el cual es perpendicular sobre su base, formada -sobre la cúspide de los inferiores. Antes de arribar à la parte -inaccesible, se forma una gran meseta de mas de 190 pies de -circunferencia, con aguadas de las lluvias, que forman un depósito en un -pequeño pozo. En toda la superficie del cerro, no se encuentran pastos, -sino piedra pedernal y comun, y aun algunos minerales, como se asegura -que lo es el armazon del cerro. - -No sería estraño que esta cadena ò ramificacion de los Andes encerrase -estos metales, siendo una masa homogenea á aquellos que los producen. -Cuando se nos presentaban aquellas particularidades á nuestra vista, -anhelabamos tener un caudal mayor de conocimientos, principalmente en la -química, para poder analizar con mas propiedad, y dar una descripcion -mas exacta de las bellezas de aquel suelo. Bàstenos indicarlas, aunque -no las analizemos: llegurá otra época en que génios mas felices que el -nuestro, sepan aprovecharse de estas indicaciones, y corran á -descubrirlas, para llenar el vacio de los que, teniendo proporcion, no -lo hicieron. Pero los motivos que nos impidieron de llenar todos los -objetos de nuestra Comision, no fueron solamente los que hemos alegado, -aunque nuestra capacidad era bien limitada, por las circunstancias -aflictivas que nos rodeaban, y los peligros á que nos esponiamos. - -Siguiendo nuestra descripcion, se verà cuan interesante hubiese sido -haber hecho una observacion astronómica en la falda de aquel monte, y -reconocer el lugar que ocupaba en el continente americano: pero -desgraciadamente no vimos el sol en todo el dia que tuvimos proporcion -de egecutarla sin ser vistos, reservándonos hacerlo en la costa del -arroyo, si se nos ofrecia la oportunidad. Hasta las 3 de la tarde no -despejò la niebla, y à esta hora apareció el horizonte cerrado y -nublado, amenazando una fuerte turbonada. Entonces nos resolvimos -retirarnos, costeando si era posible la sierra, hasta el Curumualá, para -descubrir el orígen de dos arroyos que se nos informò de allí nacian. A -3/4 de legua que anduvimos, encontramos, entre la abra de la Ventana y -el Curumualà, las de uno, llamado _Ingles-mahuida_, ó arroyo del Inglès, -por haber sido asesinado un extrangero en tiempos atras por los -Ranqueles. Su orígen era una pequeña cañada, que corria por medio de la -abra, recibiendo algunas aguas de unos cerros, de los boreales del -círculo de la sierra desierta. Siguiendo mas adelante, como á 1/3 de -legua, encontramos el de otro, formado en la misma abra, y recibiendo -las aguas de algunos cerros poco elevados, que rodeaban el -encadenamiento del Curumualà, distante al O 1-2/3 leguas, cuyas aguas -formaban un pequeño cauce de 2-1/4 varas. El prímero lo reconocimos -hasta 1-1/2 leguas en su curso, casi al mismo rumbo SO à NE que el -anterior _Quetro-eique_: su cauce se aumentaba considerablemente hasta 7 -á 8 varas, y sus calidades eran las mismas, sin ninguna diferencia de -las descubiertas en el primero. La velocidad de sus aguas estaba en una -razon de 6 à 5: es decir, que su velocidad era mayor que el anterior, y -en 1' de tiempo recorria 110 pies, ó 6,600 pies, ó 2,200 varas en 1^h -cuando en el mismo tiempo el otro no recorria sino 1,920 pies. El -tercero, nombrado _Malloleufú_, (_arroyo blanco_) lo reconocimos -igualmente hasta 1/3 de legua, y parecia apartarse considerablemente del -segundo: es decir, de rumbo SO à rumbo NE 18° N. En lo poco reconocido -encontramos precisamente las mismas calidades que los otros dos, pero en -la velocidad diferian. Este recorria en 1' de tiempo 102 pies, ó 6,120, -pies ò 2,040 varas en 1^h: es decir, que sus velocidades se hallaban en -la proporcion de 5 la del primero, 6 la del segundo, y 5-1/2 la del -tercero. - -Este último no lo reconocimos mas estensamente, porque en sus riberas -divisamos un enjambre de poblaciones pertenecientes al cacique -Neclueque: el segundo lo hicimos hasta donde encontramos otra multitud -de toldos pertenecientes al cacique Necul, hermano del anterior, y -sentiamos sobre todo no reconocerlos todo lo que fuese posible, para -averiguar sus desagues, ó el depósito de sus cauces, al parecer -consíderable, hacia el rumbo á que todos se dirigian: no quedando duda -que seria en algun gran lago ó en algun bañado, que era lo mas probable, -y lo que se nos aseguró. Las calidades del terreno eran buenos -pastizales poco elevados, tierra dura, negra y vegetal, diversidad de -flores y de yerbas, caza abundante, y de toda especie. - -En la sierra[40] se encontraron grandes tropas de guanacos, liebres, -gamos, avestruces, &c., y para la caza de los primeros los naturales -usan bolas, en que ponen su lujo particular, preparándolas de un modo -industrioso. Entre los arroyos y las poblaciones se descubrieron -inmensos rodeos de ganado de todas especies, no pudiendo hacerse su -cálculo por no haberlos visto sino á distancia de algunas cuadras; -cubrian el horizonte, y pastoreaban al rededor de las poblaciones. Nos -reservamos reconocerlos en la reunion que debia realizarse al dia -siguiente, conforme lo ofrecieron. - -Mientras tanto nos lisogeamos haber agregado este conjunto de noticias á -las existentes para aumentar los datos de la geografia de este pais, y -perfeccionar la carta general que nos propusimos trabajar[41]: dando á -conocer al mismo tiempo que cualquier trabajo de esta naturaleza que se -emprendiese, debe ser interesante, porque se hace en un pais, del que se -tienen ideas vagas manifestándolo los mapas que hasta ahora hemos visto, -en que se encuentran errores notables. - -En todas las cartas se echan menos esas posiciones interesantes, es -decir, la primera cadena de los pequeños Andes, formada desde el Volcan -hasta el cerro del Cairú en donde concluye; dejándose ver en su lugar -una vasta pampa en vez de una serrania que la atraviesa. Lo que hemos -encontrado representado en su verdadera posicion son el Volcan y el -Tandil, pero no la continuacion del encadenamiento de sierras que -atraviesa el desierto, corriendo mas de 30 leguas al NO. En otras ni aun -se hallan indicadas, y solo se encuentran encadenadas las dos primeras, -corriendo á rumbo diferente de lo que es realmente, y sin formar entre -ambas esa abra inmensa de 12 á 14 leguas. Estas, podemos decir sin -vanidad, quedaron determinadas en la expedicion que hicimos el año 21, -aumentando con nuestros reconocimientos la parte geográfica de aquellos -parages. La segunda cadena de los Andes (la Ventana) se halla igualmente -mal representada, corriendo á un rumbo diferente del que sigue: ni -tampoco estan determinados otros puntos de ella, como el Curumualá, el -Guaminí y los arroyos que de ellos descienden, contentàndose con anotar -la posicion del primero vagamente, como lo han hecho con el Tandil. - -La única carta en donde se hallan representados los dos puntos -principales de ambas cordilleras, es la de la provincia que construyeron -los marinos españoles, Bausá y Espinosa, por órden de uno de los -vireyes. En ella se encuentra el mejor monumento de los trabajos -científicos de nuestros antepasados: pero es incompleta toda la parte de -este pais, porque hasta entonces muy pocos, ó ningunos habian viajado -por él: siéndolo sí la parte interior de la provincia, rectificada -ultimamente por los trabajos científicos de Cerviño en la expedicion de -Azara, y por reconocimientos que despues se han hecho. Esta carta la -conservamos como una obra preciosa, y nos hemos propuesto sacar -ventajas, aprovechando sus datos para formar una obra completa del -interior de nuestra provincia y pampas del sud, hasta el establecimiento -del Rio Negro, aunque no se estiende sino hasta el cabo Corrientes, -prolongándose por el meridiano de los 38° de latitud hasta la Ventana y -Guaminí. Pero un acopio de los mejores trabajos de la costa Patagónica, -los viages terrestres, y los nuestros, nos darán por resultado una obra -completa, que si no llega al grado de exactitud que estos trabajos -demandan, al menos hará conocer el pais que habitamos, y lo que él -encierra. - -De nuestra provincia no tenemos mas carta que esta, es decir, del -terreno comprendido entre la ribera del Salado, el Arroyo del Medio, el -Paraná y las costas del Rio de la Plata: y aunque en el año 20 se -practicó un reconocimiento, esto no pasó de la esfera de un ensayo, pues -se hizo á la ligera, con la aguja y las noticias vulgares de las -distancias que dieron los paisanos ó vecinos. Sin embargo se juntó un -caudal de detalles y de circunstancias que no dejan de ser útil, pero -con la condicion de no darles mas confianza que la de un simple -reconocimiento, no obstante que fué egecutado por un ingeniero que -trabajó en aquel año, y dirigió un pequeño departamento que se -estableció á sus órdenes en esta ciudad. - -Seguiremos los sucesos de la Comision y sus trabajos. La tarde continuó -nublada, y á las 5 comenzó á llover, no cesando hasta las 10, en que -sopló una brisa fuerte del SO, y calmó. No se vió en toda la noche el -planeta Marte, que habia servido de base á nuestras observaciones. - -Dia 4. Claro y despejado, brisa fuerte del SO. A las 10 comenzó á -nublarse, y permeneció de este modo hasta las 3 de la tarde, en que -despejó, soplando una brisa del primer cuadrante ó NO. Por la mañana -aguardábamos el resultado de la oferta que el cacique Neclueque habia -hecho, de venir á nuestro campo con su pequeña tribu á tener una corta -conferencia. - -A las 2 llegó un indio ó chasque, avisando al Sr. Coronel Garcia que no -estrañase si en aquel dia no llegase á una hora competente para tratar, -porque talvez arribaria de noche, por lo dificultoso de reunir su gente, -y de que otros caciques amigos lo hiciesen, porque demoraban algo -retirados de su poblacion, adonde les habia dado órden que se reuniesen. -A las 12 arribaron otros chasques, avisando que se ponia en marcha. A -las 4 de la tarde presentó una línea como de 400 hombres, á cuatro -cuadras de la ribera opuesta del arroyo, formados en ala, y armados -mucha parte de ellos, de lanza. Con alguna confusion, y su griteria -acostumbrada, atravesaron el arroyo, y se acamparon á una cuadra á la -izquierda de nuestro campo, y allí se dispusieron á pasar la noche. El -cacique avisó al Sr. Coronel que hasta el dia no daria principio á sus -conferencias, por ser ya tarde para efectuarlo. A su aproximacion se le -hizo una salva por la escolta, á peticion del cacique Lincon, ceremonia -de mucho aprecio para ellos. Al momento de efectuarse se repitió la -griteria por mas de 150 indios que se hallaban á caballo en nuestro -campo, y que habian llegado antes que el cacique á los toldos cercanos, -y establecido sus corrillos de juego de dado, semejante á los que -habiamos presenciado en la primera reunion. No dudábamos, por el aspecto -que presentaba esta, sufririamos las mismas incomodidades, y talvez -mayores, porque habiamos observado muchos hombres blancos entres sus -líneas, la mayor parte compuestas de Ranqueles, que se habian unido con -algunos caciques de segunda clase á las gentes de Neclueque, y que -habian venido, con la capa de tratar solamente por ver el partido que -sacaban de la reunion: y ademas, como no los distinguiamos por el color, -no sabiamos si eran de la tribu amiga de Neclueque, ó de los Ranqueles -enemigos. La turba de este cacique es compuesta de estos y de Pampas: -pero en este caso, los mismos disidentes que se habian negado á tratar, -enviaban sus gentes á observar y lucrar si podian, á todo trance, lo que -la proporcion les presentase. - -El número de los reunidos se aumentaba considerablemente, conforme iban -acudiendo de sus toldos, y al dia siguiente nos esperaba un rato pesado, -porque pronosticamos su resultado con la primera experiencia. Los -caciques pampas, Lincon, Pichiloncoy, &c., &c., que nos acompañaban, -vieron precisamente que no era la pequeña tribu del cacique Neclueque la -que se habia reunido, y que la que se presentaba era de disidentes, cuya -reunion la efectuaban con siniestra intencion. Mas nos dijeron, que -estando ellos presentes, nada debia temer la Comision: que ellos harian -que la respetasen, y que esperaban igualmente que el cacique Neclueque -no faltaria á sus principios y á los buenos sentimientos que habia -desplegado en sus mensages á la Comision. En los sucesos de la reunion -del dia siguiente se verá la conducta de este, en nada diferente de la -de los disidentes y de los de la primera entrevista. - -La cadena de los Andes se veia claramente desde nuestra posicion, y su -perspectiva era agradable. El cerro de la Ventana demoraba al S 18° SO, -prolongando sus ramificaciones hasta los 40° SO. El Curumualá demoraba -al rumbo S 60° O, extendiéndose hasta los 80°: el Guaminí se prolongaba -hasta los 30° al rumbo O 10° NO. La segunda sierra, ó las cimas del -Curumualá, forman un seno en la Ventana y Guaminí, es decir, que se -hallan mas al occidente que las otras dos, y así lo demuestra su -perspectiva, apareciendo las elevaciones del primero y el último sobre -el horizonte, y ocultándose confusamente en el centro las cimas elevadas -del segundo. Toda la cadena corre de NNO á SSE, y es un error -notabilísimo representarla en las cartas de E á O, lo mismo que el -Tandil. - -Logramos en este dia tomar la latitud de la posicion en que nos -hallabamos, por nuestro planeta, y al mismo tiempo averiguar la -variacion de la aguja. El método de que nos valimos fué el mas sencillo, -adoptado por las circunstancias: un pequeño tratado náutico de Cedillo -lo indica sucintamente. Las sombras de los hilos que se hallan sobre la -rosa de la aguja de demarcacion, son los que dan el resultado, tomando -dos alturas correspondientes por la mañana y la tarde. Si las sombras -que marca el punto de interseccion de ellas, y que señala los grados en -la roseta, son ambas de distinta especie, esto es, por la mañana señala -un cierto número de grados al NO, y por la tarde al NE sobre una misma -altura, réstese una de otra, del residuo sáquese la mitad, y esta será -la variacion de la aguja de la parte de la cantidad menor: pero si -dichas cantidades fuesen iguales, no habrá variacion alguna. Es decir, -si el punto de interseccion de los hilos de la roseta señala por la -mañana, sobre una misma altura, 30° NE, y á la tarde, otros 30', la -diferencia será cero, y la variacion ninguna. Asi por este método -encontramos la que nos propusimos, y dió 18° 30' por variacion. - -Ella nos parecia excesiva, pero egecutada la operacion distintas veces, -y aun rectificada por una meridiana que construimos, dió repetidas veces -los mismos grados con diferencia de minutos, cuyo término medio de todos -los resultados, son los que se indican. Al principio creimos que tuviese -parte ó influyese directamente en el exceso la atraccion magnética de -las partes metálicas del monte cercano: pero á pocos dias la repetimos 8 -leguas mas distante y dió el mismo resultado. La variacion que habiamos -observado en las primeras sierras fué 17° 10', y en otra, en la Laguna -de las Polvaredas, 16° 30', y el incremento hasta 18° 30' nos hacia -notar que era mayor, mientras mas nos internábamos y aumentábamos de -latitud: esta razon no es constante, y en otras observaciones que hemos -hecho, nos ha dado resultados diferentes, como lo espresaremos con los -que obtuvimos á nuestra vuelta. En Buenos Aires se han observado en -distintas èpocas las variaciones de la aguja, por los agrimensores en -sus mensuras de terrenos, y siempre se han encontrado diferentes -resultados. - -En 1813 fué observado ser de 12-1/2° E, y en 1708, de 16° 45' E: de -donde resulta que en 105 años se ha acercado la aguja al meridiano 2' -30" al año. Otras observaciones se han hecho, y de su comparacion -resulta el mismo aumento progresivo: así las variaciones no son -constantes en todos los paises. - -El pequeño censo de las poblaciones que se hallan situadas en los -arroyos y faldas de las sierras, lo daremos mas adelante, lo mismo que -la latitud observada, es decir; en el diario siguiente. - -La noche calmó, y heló fuertemente. En toda ella tuvimos grandes -alborotos de la familia que teniamos acampada cerca de nuestro campo: -una pequeña partida que habia arribado de esta ciudad, los habia -provisto de aguardiente, y á poco rato ya estaban borrachos, con -síntomas que no son de despreciar, y que se anuncian bajo los mas -alarmantes auspicios. El efecto que los licores causan en la naturaleza -y máquina de estos hombres, lo analizaremos en la memoria sobre sus -costumbres, en donde indicaremos los resultados y hechos particulares á -que los precipita el frenesí que los causa. - -El cacique, gefe do los reunidos, impedia que su gente nos incomodase: -él por esta vez no habia querido acompañarlos en sus festines, por -consideraciones, y por no desmerecer en el concepto de la Comision -mientras tratase con ella: pero se engañó miserablemente: la perdió muy -pronto, y no pudo menos de descubrir su interes y avaricia, y la ratera -conducta que manifestó en el reparto: ó mas bien violacion que hizo de -las especies que se distribuyeron, obligando á la Comision á -sacrificarse por contentarlo, y á hacer demostraciones que nunca debió -haber hecho, con un ambicioso usurpador y lleno de perversas -intenciones, cubiertas artificiosamente con la capa de moderacion y -buenos sentimientos que habia manifestado para engañarla. Su reunion no -era tan solo con el objeto de hacer paces, sino para apoderarse de lo -que pudiese, y obligar á la Comision á desnudarse para saciar su codicia -infernal, y la de la turba de ladrones que lo acompañaban con iguales ó -peores intenciones que las de su gefe. - -Dia 5. Claro y despejado: viento fuerte del SO: la helada desapareció á -las 9-1/2 del horizonte que lo cubria: los aires saludables que corrian -de la sierra, hacian deliciosa nuestra posicion, aumentada con la -riqueza de las aguas, ó nectares de sus arroyos. Por la mañana se armó -nuevamente el desórden de la gente acampada, y de la demas turba que se -habia reunido en nuestro campo, para pedir de todo lo que veian, gritar -y armar confusion; para buscar las conveniencias ó resultados que podia -hallar, como objeto principal de su reunion. - -A las 9-1/2 hizo el cacique reunir toda su gente á caballo, desalojando -nuestra posicion, la que rodeaban con petuluncia y desórden, robando lo -que podian. Establecida la línea á dos cuadras del campo, se formó un -círculo desordenado: á esta ceremonia se les hizo una descarga con la -escolta á peticion del cacique Lincon, y despues de ella se -desórdenaron, prorumpiendo en griteria, con cargas á sable en mano, y -lanzando cortes al aire para asesinar al _gualicho_ que se habia -interpolado en sus líneas, huyendo de la descarga que le habian hecho. -El _gualicho_ es un ser imaginario ó genio del mal, que creen que los -persigue y causa todos los males que les sobrevienen: enfermedades, -muertes, robos y desgracias; para evitar que se cumplan, cuando sienten -síntomas de una próxima desgracia, ó de un enfermo que está en peligro, -se arman todos los parientes de él, con todas las armas á cuestas que -tienen, montados en sus mejores caballos, llenos de cascabeles, cuentas -y cascajos que metan ruido, y pintadas las caras, lo mismo que los -ginetes, encoletados y con todas las insignias de guerra, prorumpen en -griteria y cargas, cortando á diestro y siniestro, hasta que concluyen -dar vuelta á todo el toldo, ó rancho que habita el enfermo. Cuando este -les dice de adentro que ha sentido alguna mejoria, entonces es cuando -creen que su operacion de perseguir al génio maligno, orígen de todo -aquel daño, ha surtido efecto, es decir que ha huido; y en este caso el -enfermo deja de sentir la influencia de su aproximacion: esta operacion -la repiten cuantas veces se empeora, ó dice que se ha acercado de nuevo -el gualicho ó _hucasbe_, y vuelto á sentir los mismos síntomas. En el -momento de la descarga, el _gualicho_ que perseguian era el estruendo -que los asustó, y hasta que aquel cesó de causar en sus sentidos el -efecto comun, no cesaron de correrlo, y entonces creyeron que habia -desaparecido, porque calmó la impresion. En general, _gualicho_ llaman -al génio del mal que origina las desgracias, y un fusil, cañon ó arma -cualquiera, dicen que trae el gualicho, porque causan un efecto -semejante, y que ningun otro génio produce. - -Formado, como hemos dicho, el círculo de los reunidos con todos sus -caciques, llegó un division de 150 hombres Huilliches con sus ceremonias -acostumbradas, y antes de entrar á la reunion, se incorporaron á los -demas: estos no se habian podido juntar en la primera conferencia con -los suyos, porque habitaban las riberas mas occidentales del Colorado. -Los caciques, nuestros compañeros, se incorporaron en la reunion y -conferenciaron mas de una hora sobre los objetos de que se habia ocupado -la Comision al paso por sus tribus, y las reconvenciones por los sucesos -de entonces, que les hacia el cacique Neclueque, no en favor de la -Comision, sino en su conveniencia, diciéndoles que los habian -perjudicado con haberse repartido mas de lo que les correspondia. Los -caciques contestaron, defendiendo su opinion, la del cacique Lincon y la -de la Comision, rebatiendo con energia los sentimientos que expresaba el -cacique, no semejantes á los que antes habia manifestado. Concluida la -parla, dieron órden para que el Coronel comisionado marchase á la -reunion, y al momento lo egecutó en coche con el oficial ingeniero. -Llegado que hubimos, hicimos alto, y tardamos mas de una hora en -descender, mientras concluyeron sus parlas. Entramos en el círculo, -donde se hallaban 20 y mas caciques y capitanejos, presididos por el -indio cacique principal, quien cumplimentó á la Comision, y esta á todos -abrazó y les dió la mano en señal de amistad. El cacique manifestó al -Coronel comisionado el vivo placer que sentia al conocerlo y respetarlo, -como un hombre de opinion, tributada por su difunto hermano el cacique -Calhueque y sus antepasados: siendo un deber suyo tributarsela, lo mismo -que á su gobierno. - -El Comisionado satisfizo por su parte á los cumplimientos hipócritas de -este jóven perspicaz, astuto, y lleno de una fogosidad, característica -de su juventud y su génio. El volvió á tomar la palabra, é hizo un -elocuente razonamiento, que descubria su viveza y disposicion: manifestó -de un modo imponente el orígen de sus calamidades, las guerras pasadas y -sus motores, las muertes ó incursiones ocasionadas por la conducta de -los gobiernos, la pérdida de su hermano, el cacique Calhueque, en -Navarro; las tropelias y vejaciones que continuamente sufrian los indios -transeuntes; la conducta que se observaba, que tendia siempre á -esclavizarlos y subyugarlos; los cuentos y enredos que les habian -introducido, y que los habian impulsado muchas veces á cometer actos -violentos. Que se hallaban recelosos de la fuerza que se habia mandado á -Patagones: pues ¿cual era su objeto?, sino el de procurar invadirlos con -una fuerza considerable, como la que se habia remitido á aquel punto. -Que en la reunion estaban algunos de su tribu que habian sido robados y -ultrajados por el comandante de Navarro, y acababan de arribar á pié, -habiendo salvado de los que los perseguian para asesinarlos: que se -observase aquel acto, y se veria si era digno que ellos hiciesen lo -mismo, y ejecutasen las incursiones: que de esto tenian la culpa los -cristianos, así como de las resultas que su conducta ocasionaba. - -Interrumpieron la palabra del cacique los mismos indios que acababan de -arribar del suceso referido, pidiendo venganza, clamando por sus -intereses que habian perdido, que se les remunerasen, ó ellos tomarian -su partido. El Comisionado trató de aquietar los ánimos exaltados de los -exponentes, porque pronosticábamos por sus semblantes cual seria el fin -de aquella fiesta: calmándolos, y ofreciéndoles castigar al delincuente, -y remunerarles todo lo perdido. Contestó á todos los cargos del cacique, -á mas de los que repitió en consonancia de principios con los -disidentes, sobre la plata, y especies importantes de aperos, &c., &c., -que hemos dicho. A esto se hacian fuertes cargos á la Comision, hasta -dudar de su buena fé, y añadiendo que sabian lo contrario, pues que -encubrian en los carruages encajonadas aquellas especies: que se les -diese todo al momento, pues que no eran menos que los primeros, que -recibieron con mas generosidad de la Comision la mayor parte de lo -mismo. Fueron desvanecidas todas estas imposturas, calmando á todos con -la promesa de darles lo que habia, desengañándoles de lo que se les -habia insinuado; y que, viendo lo que se llevaba, tributasen mas honor á -la Comision: que jamas se hubiese expuesto á ser desairada, si hubiese -sabido que existia tal oferta: que ella era incierta, y que el mismo -gobierno le desmentiria esta especie[42]. Pidieron el cacique y el -pueblo á grandes voces se les diese lo que habia en las carretas, y en -el acto se les hizo venir la yerba, tabaco, mantas, ponchos, sombreros, -y de todo lo que habia. En este momento se armó el desórden: el cacique -repartia á los suyos todo lo que se habia llevado, y las reparticiones -se concluyeron, tomando cada uno á la fuerza lo que queria, -desobedecièndole, armándose una pelotera y confusion, unos á pié y otros -á caballo, que nadie se entendia; expuestos nosotros allí á que -cualquiera nos hubiese descuartizado para repartirnos tambien. El -cacique calmó y aquietó á su tribu: pidió mas, se le contestó que no -habia: replicó sabia lo contrario, y entonces por temor do una tropelia, -se ordenó á un pobre pulpero que nos acompañaba y que llevaba un poco de -yerba y mantas, las entregase; vinieron, y en el momento no quedó señal -de haber existido tales cosas. Gritaban: _á las carretas_, _á las -carretas_, que allí habia mas, y todos á ellas se dirigian. Entonces -tomamos la determinacion de ampararnos de nuestro campo, y defender allí -hasta el último trance nuestras propiedades: no tanto estas, sino por el -temor que, saqueando las carretas y nuestros equipajes que allí -existian, encontrasen con las cajas de instrumentos de matemáticas que -llevabamos en una carretilla. ¿Y entonces á la vista de estos objetos, -qué ilusion, qué celos, y qué asombro no les hubiese causado? ¿Y cual -hubiera sido la suerte que hubiesemos corrido?--Acudimos prontamente á -poner remedio á nuestra inminente ruina, si así lo egecutaban: la -escolta se puso sobre las armas, cuidando la carretilla y carretas, y -nuestro viejo cacique Lincon y demas que nos acompañaban, á la par de -nosotros, aguardabamos por momentos emprender una lucha nada igual: su -número excedia de 1,500, y nuestra comitiva no pasaba de 40. Algunos -atrevidos dieron principio á sus proyectos, y el primero recibió en -recompensa, del bravo cacique amigo, un estocada que dió con él en -tierra: segundó otra al que seguia al primero, y que huyó herido, y -acometiendo despues á otros que querian efectuarlo, calmó con su -presencia á estos asesinos, que temerosos de la saña y elocuencia del -viejo cacique, desampararon sus puestos, y se retiraron bramando de -cólera contra su vencedor. - -El cacique Neclueque, que habia presenciado esta guerrilla, se determinó -con mucha calma á aquietar y reunir á su gente furiosa. No puso mucho de -su parte en hacerlo, y demostró algunas ganas de que se hubiesen -realizado los planes de sus compañeros de armas, y los principios que -desplegó este avaro, orgulloso y miserable, fueron los mismos ó peores -que los que manifestaron sus corresponsales los Ranqueles. Los demas -caciques ó capitanejos, capitaneaban ó influian en sus camaradas á que -lo hiciesen, porque á todos les tocase parte de presa: pero se engañaban -estos viles; el crímen que cometian no iba recompensado con el botin, y -entonces hubieran visto su temeridad. - -Con estos hechos resta pues algo que añadir. ¿No son suficientes para -probar hasta la evidencia, la falacidad y mala fé de estas hordas de -hombres bárbaros? No hay talvez sino uno solo que tenga sensibilidad, y -aquellas cualidades que constituyen á los seres racionales, y los -distingue de los que no lo son. El buen viejo se acreditó en esta -ocasion, è hizo conocer que habia hombres entre los salvajes, no con los -principios y fiereza que les caracteriza, sino con los de amistad, -fidelidad y buenos sentimientos. No queda pues duda que será efimero -cualquier esfuerzo que se haga para entablar paces y pactos de amistad: -lo que debe convencernos de la necesidad de poner en planta todos -nuestros recursos, para castigar su audacia y refrenar su osadia: de lo -contrario estaremos sufriendo insultos con impunidad, que no haran mas -que aumentar su desenfreno, para incitarlos á cometer mas crímenes, que -nos asolen y aumenten su preponderancia, que dentro de uno ó dos -lustros, todos en masa talvez no seamos capaces de contener, y evitar -que cargen con toda la poblacion. - -La turba se retiró con su cacique á las 5 de la tarde, á acamparse en la -ribera del arroyo, quedándose aun en nuestros campos, algunos corrillos -de los mas pacíficos. - -Prometió el cacique tener una conferencia mas tarde con la Comision, -dejando sosegada su gente, para que nadie pudiese turbarnos, y hablar -sobre lo ocurrido. En efecto, á las 8 de la noche se apareció en nuestra -tienda, manifestó cuanto le habia sido sensible la conducta de su gente -en la reunion: que él no habia podido evitarla. Su semblante demostraba -que no se hallaba convencido todavia, ni menos saciada su codicia, -dirigiendo su entrevista mas bien á que lo satisfaciesen, que á -satisfacer. Fué menester mucha paciencia y política para manejarse en -aquella certa conferencia, en donde descubrió mas su génio y talento -este jóven. El Sr. Coronel comisionado le hizo algunos presentes lucidos -para atraer y desimpresionar á este taimado enemigo: entre ellos fué un -sable de parada, que apreció sobremanera, y su espíritu ambicioso se -tranquilizó por entonces. Se trató en seguida sobre las bases del pacto, -objeto de la reunion celebrada particularmente: no se consiguió se -espresase de un modo terminante sobre las indicaciones que se hicieron -en los primeros tratados, con respecto á cautivas, terrenos, comercio, -&c., &c. Sobre cautivas le habló con calor el Coronel comisionado, -impulsado por algunos paisanos labradores que acompañaban la Comision, y -cuyas hijas y mugeres estaban en poder de los indios: á pesar de haberlo -hecho estos infelices con él anteriormente, ofreciendo condiciones que -cumplirian hasta rescatarlas[43]. Ni la Comision, ni estos infelices -consiguieron una respuesta definitiva de este cacique, que se contentó -con asegurar que al dia siguiente lo haria, consultando á otros -compañeros suyos á quienes pertenecian igualmente. Nada obraron en el -ánimo de este hombre las protestas que el Coronel comisionado le hacia, -saliendo garante del cumplimiento de las ofertas de los interesados, si -ellos no las cumplian en ciertos plazos que se señalasen: nada se -consiguió en favor de esos desgraciados. Queria que en el momento, ó -cuando quisiesen rescatarlos, le llevasen en especies una cantidad de -700 á 800 pesos: pero sin embargo, dijo que contestaria. Se marchó muy -contento á su campo, y mas sosegado con los presentes que se le -hicieron: prosiguió el festin de aguardiente, y el campo fué una -continua griteria toda la noche, con peleas entre ellos, robándose unos -á otros, &c., &c. - -El pequeño cálculo que presentamos del número de los reunidos y de la -poblacion de los arroyos, no inclusa toda la que no observamos en las -faldas del Curumualá, Guaminí y lagunas del NO, se puede decir que de la -primera fuè hecho con alguna exactitud, pero de la segunda talvez nó, -porque las poblaciones se estendian por las costas de los arroyos, y -estos no fueron reconocidos sino à una corta distancia de cada uno: es -decir, lo que se pudo sin que fuesemos vistos. Daremos solamente en esta -parte lo que vimos. - -Por noticias de desertores ó indígenas, sabemos que la poblacion es -inmensa, y no interrumpida por toda la costa ó faldas de la sierra hasta -Salinas, inclusos los rios Guaminís que desaguan en la laguna de San -Lucas, los que se hallan poblados por la tribu Ranquel. - -El número de los reunidos pasaba de 1,300 hombres, segun el total que -formaban las divisiones siguientes. - - #Hombres.# #Sables.# #Lanzas, &c.# - - La del cacique Neclueque. 300 18 100 - La del id. ranquel, Culeclen. 320 19 50 - La del id. id. Salomon. 100 3 25 - La del id. id. Necul. 120 " 32 - La del id. id. Llangretaun. 380 16 54 - La de los Huilliches, cuyo nombre - del cacique no se conoce. 150 " 62 - ----- ----- ----- - 1,370 56 323 - ===== ===== ===== - -En el primer arroyo _Quetro-eique_ se encuentran 24 toldos, y su -poblacion se calcula de 400 almas, hombres capaces de llevar armas 92. -En el segundo Malloleufú se hallaban situados[44] en ambas riberas del -arroyo 28 toldos, y su poblacion se calcula de 560 almas, en las que hay -120 hombres capaces de llevar armas. En el tercero, _Ingles-mahuida_ se -cuentan las tolderias del cacique Neclueque y otros: en ambas riberas se -encuentran 59 toldos, y su poblacion se compone de 1,200 almas, de las -que, 290 hombres en estado de hacer la guerra. El número de ganados es -considerable, ellos se multiplican mas allá de todo cálculo, abandonados -á ellos mismos; porque aun cuando es manso y continuamente en rodeo, sus -amos no los consumen, porque aprecian mas la carne de potro que la de -esta especie. Lo mismo sucede con el caballar y lanar. - -La observacion que se hizo de la latitud en el punto de parada en el -arroyo _Quetro-eique_, dió por resultado, hecho el cálculo de latitud, -37° 50' latitud austral, 56° 20' longitud occidental del meridiano de -Cadiz, ó 16' 10" de diferencia de longitud occidental del meridiano de -Buenos Aires, como punto de partida, y á cuyo meridiano se refieren las -diferencias de latitud y longitud contraidas durante el viage, conforme -se expresan en el estado general al fin de esta obra. - -En algunas cartas hemos visto representada la Sierra de la Ventana en -los 37° 55': pero como nuestra observacion no fué hecha en la falda del -cerro, y sí á 5-1/2 millas mas al oriente, en la costa del arroyo, la -diferencia de 5' es precisamente en lo que influye la distancia en -millas que se ha dicho habia de un punto á otro, y entonces solo -resultan 28" de diferencia: á no ser que la distancia no haya sido bien -calculada, como es probable que así sea. La longitud es la misma, con la -diferencia de 48", de la que se establece en las cartas que estan -construidas con respecto al meridiano de Londres, al que se halla -arreglado el de Buenos Aires que rige las longitudes de los demas puntos -de la Provincia. En lo que solamente se encuentran algunos puntos del -interior del sud, es en la esférica de Espinosa y Bausá, trazada por el -meridiano de Cadiz, que regla la longitud de Buenos Aires[45]. - -Dia 6. Claro, brisa fuerte del SO, frio. Por la mañana volvimos al mismo -alboroto: toda la gente del dia anterior la tuvimos en nuestro campo, -redoblando sus esfuerzos para salir ganando. En este dia descubrieron -mas el velo de su pirateria, dándose cada una de ellos á adquirir lo -ageno contra la voluntad de su dueño: procuraban hacerlo á todas luces; -lo veiamos pero teniamos que hacernos ciegos, porque no eran aquellos -momentos para reclamaciones, ni quiebras de lanzas. Era insufrible la -presencia de esta horda desenfrenada. - -Se invitó al cacique y demas capitanejos á tener una corta conferencia -para concluir algo de lo que habia pendiente, y emprender nuestra -retirada, si podiamos. Reunidos, tuvimos una corta parla con ellos, en -la que se suscitaron largas altercaciones sobre los mismos objetos que -habian tenido lugar el dia anterior, relativo á la plata encajonada que -se les tenia guardada y no se les repartia. Los capitanejos, que -acompañaban al cacique en cuestion, eran los que interrumpian y -renovaban las peticiones sobre la _cócora_ guardada. En estas -altercaciones se pasaron mas de dos horas: se entró en composicion, pero -la composicion era con preliminares de conveniencia para los -contratantes. El cacique, presidente, no se contentaba aun con lo que -habia arrancado, sino que hacia propuestas para lo futuro, y estas las -renovaba cada uno de los que le oian, obligando la Comision á que así lo -cumpliese á su llegada á Buenos Aires. Querian que se les remitiesen, si -posible era, las mismas promesas supuestas, á mas de los infinitos -encargos que cada uno hacia particularmente: de modo que, todas las -entradas de la Provincia de un año, no eran suficientes para remitir lo -que pedian á la vuelta de la Comision, si se habia de cumplir lo que -exigian. - -Entretanto se actuaba en estas cuestiones de pedir de boca, la gente -buscaba la ocasion, ya por las carretas, ya por nuestras tiendas, de -conseguir alguna cosa. Por conclusion volvieron á fijar precios á todos -los artículos de consumo que compraban en la frontera y en la ciudad, -como á la yerba, tabaco, azucar, &c., &c., poniéndolos á su antojo, y -que así se les vendiese en lo sucesivo, como base de la paz: y tambien -sobre las condiciones que debian ponerse á los corraleros, ó casas en -donde paran y depositan sus efectos, para la seguridad de estos y de los -intereses que continuamente perdian en la capital y en la frontera; en -fin los mismos reclamos que en la primera conferencia hicieron los -otros. A todos los caciques y capitanejos se les dió patentes de paz, -para que pudiesen arribar libremente á cualquier punto de la frontera -que quisiesen, con recomendaciones particulares, para evitar cualquiera -hostilidad que se intentase. - -Se dispuso todo para emprender en el momento la retirada á la poblacion -del amigo Lincon. A las 2 de la tarde nos despedimos de todos ellos, y -rompimos la marcha. Toda la reunion se fué igualmente con su cacique, -pero no sin dejar de cometer alguna tropelia para no faltar á sus -principios. No habiamos avanzado 6-1/2 cuadras del arroyo, cuando arribó -desnudo a nuestro alcance un pobre miliciano, que con interes de hablar -con el cacique que iba en retirada, habia pasado el arroyo para -proponerle nuevamente el rescate de un hijo que tenia en su poder. Antes -de arribar á èl, lo abordaron tres de los que se retiraban con su Señor, -lo desnudaron completamente, y escapó, amenazándoles que daria parte al -cacique: contestaron, _que lo hiciese, y entonces perderia mas: que se -retirase, pues le tendria mas cuenta_. El miliciano nos abordó desnudo, -dando parte de lo acaecido, y siguió conformándose por no haber perdido -mas. - -Si con nosotros se contuvieron de algun ultraje personal, fué porque -velaban en nuestra seguridad el viejo cacique Lincon y el cacique -Ranquel Quirusepe, á quien la antigua amistad con el Comisionado le -indujo á abandonar su casa, al O de la sierra, con el objeto de hablarle -y prestarle los auxilios que su sincera amistad le ofrecia, sirviéndole -con sus respetos y crédito para influir en la paz con los disidentes. No -habia acudido con su gente, porque ninguno de su tribu lo habia hecho: -pero su opinion era conocida. Vino acompañado con su muger è hijos, y -estos fueron obsequiados por la Comision del mejor modo posible: desde -el 2 hasta el 6 inclusive nos acompañó, y a nuestra despedida se retiró -con su familia, ofreciendo á la Comision algunos indios de su tribu que -la custodiasen hasta las fronteras. Este hombre singular, y talvez el -mas racional entre todos los que habitan este pais, ha estado infinitas -veces en esta ciudad: su génio, carácter y amabilidad lo hacen -apreciable y digno de habitar en otra sociedad mas ilustrada. Se viste -como cualquier otro hombre; su figura y fisonomia no indican que es -indígena, sino un paisano decente: al mismo tiempe que su ceño es -amable, es tambien respetable; su rango es cacique de los principales -Ranqueles, compañero del célebre Quintileu que fué asesinado por sus -compañeros por haber coadyuvado á las empresas de Carreras, cuando este -se refugió bajo de su proteccion, y demoró algun tiempo en la Sierra de -la Ventana. Este amable sujeto jamas ha invadido, ni menos prestado su -consentimiento y auxilios á sus compañeros, que constantemente lo han -hecho. - -Con rumbo ENE rompimos la marcha, y con él hicimos las 4-1/2 leguas -hasta los toldos del cacique Lincon, en donde hicimos alto á las 7 de la -noche. Nos acampamos en el lugar anterior, y pasamos la noche con -tranquilidad[46]. - -Permanecimos en este punto desde el 6 hasta el 15. Daremos las causas de -esta demora y demas sucesos. - -El 7[47] estuvimos aguardando al intérprete de la Comision, que el -cacique Neclueque se habia llevado consigo para tratar particularmente -con él, antes que emprendiésemos la retirada. La Comision obsequió al -desinteresado viejo hospedario, para afianzar mas su amistad: aunque no -habia necesidad de hacerle presente, porque su opinion era bastante -conocida por la Comision, pues le habia dado pruebas que la confirmaban -en el buen concepto que siempre habia formada de él. - -Repetimos la observacion de la variacion de la aguja y la latitud del -lugar, porque hubo proporcion de hacerla: la primera resultó 18° 55' -25", mayor que la observada en la sierra, y en la latitud, menor: por lo -que repetimos lo que aseguramos anteriormente, que las variaciones de la -aguja no son constantes; que en menos latitud es mayor que cuando esta -se aumenta, y vice-versa: aunque la práctica de otras muchas observadas -nos habia manifestado lo contrario, que, cuanto mas se aumenta de -latitud, tanto mayor es la variacion; pero el caso anterior nos -manifiesta lo contrario, y lo mismo otras observaciones. - -En el establecimiento de Rio Negro la variacion es 17' en la latitud de -41°, y en la Sierra de la Ventana es 18' 30", en los 37° 50', lo que -prueba la razon anterior. - -La latitud resultó[48] de 37° 43' 12" austral, y 15' 1" de longitud -occidental del meridiano de Buenos Aires. - -El dia 8[49] aun no habia llegado el intérprete para marchar. En la -retirada debiamos confereciar con el cacique Aveuné sobre la respuesta -que quedó en dar á la Comision á su vuelta, sobre las cautivas que tenia -en su poder: aunque creiamos que la contestacion seria la mísma que dió -el cacique Neclueque (que fuè ninguna), despues que se ofreció hacerlo -el dia que se trató sobre el particular. Su objeto sabiamos que era -desentenderse de tratar este punto definitivamente, no entregarlas -legítimamente por medio del pacto, sino por su contingente -correspondiente. Tenemos á la vista la razon de las cantidades que han -pedido por el rescato de mugeres é hijos: ellas ascienden á 400 y 600 -pesos (al que mas favor le hicieron), no precisamente en dinero, sino en -varios artìculos que hacen un contingente igual á aquella suma. Estos y -otros infelices aldeanos y labradores de la campaña, que han visto la -precisa condicion que se les pone para conseguir sus familias, han -perdido la esperanza de rescatarlas. - -Los que nos acompañaban, desesperados igualmente de no haber conseguido -sus deudos en la segunda conferencia, en donde creyeron que el cacique -contratante operase de un modo análogo á los principios que habia -manifestado, porque lo creyeron de buena fé, trataban talvez de -sacrificar su existencia, antes que dar vuelta y dejar en poder de los -bárbaros sus caras prendas, objetos de sus afanes, que derramando -arroyos de lágrimas, se despedian de sus esposos, rindiendo sus débiles -brazos á sus cuellos; y pronunciaban el postrer adios, quedando -desmayadas en el suelo: los hijos abrazados de sus padres, era preciso -que sus verdugos los arrancasen de sus brazos, para prolongar su -cautiverio, en donde recibian todo género de vejaciones y mal trato. Era -un cuadro lastimoso el que presentaban estos infelices al darse el -ultimo adios. ¡Cuantas escenas se nos presentaron muchas veces, á las -que no pudimos menos que rendirles el justo tributo que la naturaleza -prescribe á la sensibilidad de los hombres! ¿Cuan aflictivos momentos, -por nuestra desgracia, presenciamos, al ver esclavizada por la poblacion -indígena á la usurpada en la nuestra? Jóvenes hermosas de 15 á 20 años -de edad, mugeres ancianas de 40 á 50, y criaturas de ambos sexos de dos -á ocho años: las primeras arrastrando su hermosura é inocencia en -miserables gergas, que por todo socorro les daban sus opresores, á -quienes servian de esclavas en los serrallos[50]. Las segundas, -despreciadas por su vejez, servian en el interior de las inmundas -habitaciones de sus señores, y eran tratadas con mas rigor. La tercera -clase era tratada del mismo modo: los muy jovencitos olvidaban su idioma -natal, y aprendian el que le enseñaban en su nueva educacion, sirviendo -de esclavos á sus amos, y las jovencitas, á las mugeres de sus señores, -hasta que se hallasen en edad de aumentar el número de aquellas. - -El 9[51] aun no parecia el intérprete: teniamos todo preparado para -marchar, y habiamos desistido de tener entrevista con ningun cacique; -aguardabamos solamente la oportunidad de marchar, evitando toda demora, -pues que no haciamos mas que perder el tiempo inutilmente. Pero parecia -que no solamente se empeñaban en conseguirlo, sino en que recibiesemos -peores ratos aun que los que hasta entonces nos habian mortificado. - -El viejo cacique se presentò á nuestro campo á las 10 de la mañana, con -el semblante alterado, y un chasque que habia llegado del cacique -Neclueque: hizo llamar al intérprete, y dijo á la Comision: que en -consonancia con los principios que habia manifestado, no podia menos que -exaltarse al comunicar la noticia que por media de aquel chasque le -participaba el cacique Neclueque. Que los caciques Ranqueles disidentes, -combinados todos, habian determinado reunir sus fuerzas y formar -divisiones, para hacer una incursion á la frontera y atacar á la -Comision, y vengarse de los procedimientos del Gobierno y de los de ella -misma: que al efecto habian marchado las divisiones cada una á su objeto -particular: que unas se dirigian á las guardias del Salto, Rojas y -Pergamino, y otras á cortar la retirada de la Comision; y que al efecto -se hallaban apostadas en varios puntos del tránsito que debia hacer: que -las quemazones de la campaña, y los humos que al N se veian, -manifestaban como telégrafo, que las divisiones iban pasando de la -sierra para efectuar sus planes. Que la Comision no siguiese mas -adelante por ningun motivo: que hiciese chasques al Gobierno con -oficios, dando cuenta de lo acaecido, y pidiendo auxilio: que mientras -tanto ella permaneciese en su casa: que él y los suyos la defenderian, -si fuese atacada por los disidentes á costa de su existencia; que si los -Ranqueles eran muchos en su número, ellos eran pocos, pero valientes: -que les haria conocer que no eran menos guerreros que sus rivales, y que -el cacique Lincon sabia ser consecuente en su amistad indisoluble con el -Gobierno y la Comision. Que él como cacique principal de las tribus -Pampas, haria convocar á todos sus caciques y les ordenaria que se -preparasen para defendernos con sus fuerzas, demostrando sus principios -y amistad que habian proclamado no hacia mucho tiempo en la reunion -general: que él y su gente velarian desde aquel momento sobre su -seguridad. En efecto, el bravo cacique se puso en precaucion: mandó -chasques á todos los caciques para que al dia siguiente se reuniesen en -su casa, y determinasen lo que debia observarse: es decir, quienes -debian remitirse de chasques, el número de tropa que debia pedirse de -auxilio, y como y hasta donde debia conducirse; y mientras tanto, los -auxilios que debian prestarse por todos, si eran invadidos sus -territorios contra la Comision por los disidentes. Nosotros nos pusimos -en precaucion en nuestro pequeño campo, atrincherándonos con nuestros -carruages. - -Esta noticia, lejos de sorprendernos y causarnos agitacion, la recibimos -con serenidad, á pesar del peligro; porque la pronosticábamos -anteriormente como un resultado de la conducta que habian manifestado, -principalmente con la Comision, y porque veiamos demorar su ejecucion, -esperándolos à la retirada. Ellos no hubiesen surtido efecto, porque era -de esperar que, ignorantes de su movimiento, nos hubiesemos puesto en -marcha sin auxilio ninguno: pero sabiendo lo contrario, nunca creimos -que por venganza hubiesen de abrir una guerra con la tribu aliada, lo -que les hubiese originado muchos males: esperábamos por consiguiente, -que desistirian de su empresa cuando supiesen el amparo y proteccion que -nos dispensaban los caciques adictos á ella. Así la Comision se propuso -dar cuenta al Gobierno de todo lo acaecido, desde su llegada hasta lo -ocurrido en la fecha, como lo efectuó, esperando el resultado de la -reunion del dia siguiente, para dar cuenta igualmente de lo resuelto por -ella en órden á los mismos asuntos, y disposiciones que se diesen para -la forma de remitir los oficios. - -El oficio número 1, que se tenia preparado, en donde se daba cuenta -desde los primeros acontecimientos del 24 de Abril hasta la fecha, -estuvo pronto para remitirlo, y el número 2, que igualmente se -remitiria, debia encerrar las disposiciones de la reunion que se iba á -efectuar. - -El intérprete de la Comision arribó á las 5 de la tarde, y confirmó la -noticia remitida segunda vez por el cacique Neclueque. El cacique Lincon -tuvo su gente toda la noche sobre las armas en número de 300 hombres, y -á cada moment mandaba órdenes á nuestro campo para que hiciesen salvas y -descargas. Estas peticiones extravagantes eran cosa de risa: pero era -menester agradecerlas. - -Las caballadas y ganados de la poblacion y los nuestros se pusieron en -movimiento á la novedad de la explosion: se armó una confusion horrorosa -en toda la poblacion, á la bulla y disparadas de algunos millares de -caballos, yeguas, &c. &c. La nuestra se hubiera perdido toda, si antes -de hacer la descarga no la hubiesen custodiado. Todo el dia, y á cada -instante volvia á repetir sus insinuaciones el cacique. Es imponderable -el placer que sentia al oir un tiro de fusil ó de cañon. - -El 10[52] por la mañana, se reunieron algunos caciques de los -convocados, y el principal, Avouné, para tener la conferencia. Este se -presentó á la Comision, y le manifestó el disgusto que tenia al observar -la mala fé de los Ranqueles, y al ver demorada su retirada: que ellos -iban á tomar una determinacion para que fuesen infructuosos sus -esfuerzos. A las 10 se reunieron los caciques siguientes.-- - -Lincon, Pichiloncoy, Ancaliguen, Chanabilú, Neculpichuí, Pitrí, Avouné, -Huilletrur, Llanqueleu, Chanapan, Epuan, Califiau, y cinco ó seis -capitanejos. - -Presididos por el primero, dió cuenta este á la asamblea de todo lo -acaecido, invitándolos con arrogancia á poner un pronto remedio, y -cumplir con los hechos lo que de palabra se habia asegurado tantas -veces. Acordaron unanimemente que se remitiesen dos chasques al Gobierno -por la Comision, con una relacion circunstanciada de lo ocurrido, -pidiendo auxilio de 200 hombres; que permaneciese mientras tanto en la -posicion en que se hallaba: que los dos caciques partirian el 12, porque -era menester que se proveyesen de víveres para el viage: que el uno -traeria la contestacion del Gobierno con lo resuelto, y el otro -conduciria la fuerza hasta un cierto punto que la Comision eligiese; -hácia el cual marcharia escoltada por un cierto número de hombres que -cada cacique daria, para completar un número imponente á cualquiera -fuerza enemiga que se hallase apostada en el camino. Que previniese la -Comision al Gobierno que se cuidase, de que las partidas que traficaban -en la frontera no fuesen confundidas con las enemigas, y que se -advirtiese al cacique en rehenes, Cayupilquí, que las reconociese, y si -se encontraban algunas enemigas, se ordenase su prision, que ellos -estaban igualmente prontos á la primera señal á prestar sus auxilios. - -Concluida la conferencia arribó un chasque de los caciques Huilliches, -que habian entablado relaciones con la Comision, y consecuentes á ellas, -ofrecian cooperar con sus fuerzas á mantener el órden. La Comision les -agradeció sus recuerdos, dejando la contestacion á la asamblea. Digeron -que estuviesen alerta para acudir á la primera órden que se les -comunicase. La Comision reiteró sus agradecimientos á las buenas -disposiciones y sentimientos que todos los caciques habian desplegado en -esta ocasion. Los oficios quedaron preparados para cuando los chasques -saliesen. - -Al dia siguiente 11[53] el cacique Lincon comunicó á la Comision que iba -á remitir un chasque al cacique Neclueque, dándole cuenta del resultado -de la asamblea, y que, si aprobaba lo resuelto, podia prestar el auxilio -que creyese por su parte ser suficiente: para que, reunido al que él -daria y los demas de su departamento, la Comision marchase bien -escoltada, sin necesidad de pedir auxilio, ni de remitir chasques que -causarian una demora considerable. Que la Comision, guiada por buenos -baqueanos, extraviaria camino por diferente rumbo del que habia traido, -para burlar de este modo la astucia de los enemigos, y salir á otro -punto mas á la costa de la frontera, pues que se repetia que los -enemigos se dirigian á atacar á Navarro, Lobos y Areco, y que -retirándonos á la Guardia del Monte no habria nada que temer. Con el -resultado de la mision que esperamos al dia siguiente, creimos ponernos -en movimiento, aunque no muy fiados en la custodia prometida. - -El dia 12[54] por la mañana llegó aviso del cacique Pichiloncoy, que se -hallaba muy malo de hemorragias de sangre: que esto le impedia poder -acompañar y auxiliar á la Comision; que supiese que era amigo del -Gobierno y de la paz: que tendria la satisfaccion de visitar á la -Comision en Buenos Aires cuando se mejorase. Mandó pedir un remedio para -su mal, y temiendo las funestas consecuencias que de su aplicacion -podian haber resultado, nos abstuvimos de remitirselo. El chasque era un -hermano suyo, y este debia llevar consigo al cacique principal, Lincon, -para presenciar la enfermedad y su muerte, que segun sus pronósticos -estaba cerca, y para que á su vista se le aplicasen los remedios, y se -egecutasen otros misterios que en estos casos acostumbran. El cacique se -marchó á las 10, despidiéndose de la Comision y llevàndose consigo una -escolta de 4 soldados con armas y municiones, para escopetear al -_gualicho_ en casa del enfermo. Prometió volver á la noche, no obstante -que los toldos del cacique enfermo se hallaban 5-1/2 leguas al E, -situados en una hermosa laguna[55]. Lo acompañó nuestro Antiguan, el que -habia permanecido con nosotros desde que supo el movimiento de los -enemigos: en la reunion habló á todos los caciques con energía, à favor -de la Comision; y con el chasque, que se le remitió al cacique -Neclueque, le mando decir, que sabia el mal concepto que habia formado -de la Comision en asunto á las alhajas de plata &c., &c. que le -imputaban se usurpaba, por no entregárselas: que si queria informarse á -fondo hablase con él que le desengañaria, para que otra vez tuviese mas -política, y no fuese tan embustero: que él habia acompañado á la -Comision, y que sabia todos los artículos que se habian embarcado para -la expedicion, y que no habia descubierto jamas esa mina que suponian. - -Tuvimos un gran placer en tener este bravo amigo en nuestra compañia: él -protestó á la Comision, que no la habia acompañado en su viage á los -Ranqueles por la enfermedad de su muger y otros inconvenientes que habia -tenido, pero que su hermano el cacique Huilletrur lo habia hecho en su -defecto. - -A las 4 de la tarde arribó el chasque enviado, con la contestacion del -cacique Neclueque: nuestro protector no estaba por recibirla, pero el -chasque informó á la Comision que el cacique Neclueque aprobaba por su -parte todo lo obrado en la reunion: que se habia hallado sobresaltado en -los sucesos acaecidos, temeroso de la suerte que correria la -Comision:[56] pero que al saber se hallaba hospedada por el cacique -Lincon, se habia calmado. Que no tuviese cuidado ninguno, que sabia -positivamente que las divisiones que habian salido á hacer incursiones, -se dirigian á la frontera: y que la que se habia dirigido á hostilizar á -la Comision, habia mudado de plan, dirigiéndose á la Guardia de Navarro: -que en todo el camino no habia novedad ninguna: que algunas partidas de -su gente arribarian al dia siguiente para acompañarla: que se hallaban -demoradas á causa de lo anunciado, pero que todas irian con sus -artículos de comercio á acompañarla: que el cacique Lincon la auxiliase, -y lo mismo todos los demas, no haciendo demorarla mas tiempo. Otros -avisos justificaron este aserto, que al principio dudàbamos que -encerrase un ápice de verdad: pero nos desengañamos, que por esta vez -habia hablado la verdad, à pesar suyo, este hipócrita; y ciertamente lo -contrario hubiese sido, si sus intereses no le hubiesen impulsado á -hablar de este modo. Las partidas de comercio que prometió mandar, -cargaban precisamente sus efectos, que tenia necesidad de mandar á la -permuta á la frontera. - -El 13[57] arribó á las 11 del dia Lincon: se dió cuenta de lo ocurrido, -y resolvió tomar las medidas de precaucion para efectuar nuestra -retirada en virtud de la respuesta del cacique Neclueque: al efecto, -impartió órdenes de convocatoria para una reunion á todos los caciques, -dando cuenta de lo comunicado por el cacique Neclueque, y que nosotros -nos pondriamos en marcha el 15, hácia la laguna en donde tuvimos los -primeros tratados, y recibir el auxilio que allí reunidos los convocados -acordasen prestar, mandados por sus capitanes ó indios parientes ó -principales; á lo que accedió la Comision de conformidad. - -A las 12 llegó otro chasque del cacique Neclueque, ratificando lo que -anunció en el primero: que los Ranqueles no tenian miras hóstiles contra -la Comision: que su principal objeto era atacar la frontera del -Pergamino y Areco, á donde se dirigian, capitaneados por desertores y -trásfugas de Carreras, á las órdenes de un tal Curado chileno, capitan -de una compañia de la division de este. El cacique remitió al Coronel -comisionado un sable que este le habia hecho presente, porque era de -baina y puño amarillo, puesto que no podian usar nada de oro, si no de -plata, y que en consecuencia le remitiese otro de este metal. Estrañamos -este paso, y mucho mas que luchase el fanatismo y credulidad de estos -hombres contra el interes, que por observaciones constantes habiamos -creido era la pasion mas dominante que los caracterizaba. El sable era -lucido, y despreciarlo por conformarse á los hábitos de sus padres, nos -hacia conocer que eran los mismos hombres de ahora 300 años, que -inmolaban víctimas en las hogueras, cuando faltaban de cumplir los -misterios que todos juntos no forman un dogma: sabemos positivamente que -aun se inmolan las adulteras, los asesinos, &c., &c. A cualquier cosa -dorada ó de oro le atribuyen ciertas supersticiones de un mal agüero que -aquel metal lleva consigo, y le desprecian por esta razon, mirándolo -como el ínfimo de los metales. La plata nó: todos los indígenas la -cargan en los adornos, chapeados y espuelas, en sus caballos: y -cualquiera cosa de este metal es apreciada por ellos. La causa y orígen -de esta distincion no sabemos de donde proviene. Otra particularidad se -nos refirió por uno de los soldados de la escolta que acompañó al -cacique Lincon á los toldos del cacique enfermo Pichiloncoy: que -habiéndose hecho la misma ceremonia que á todos los enfermos se hace, -para espantar al génio del mal ó _gualicho_ que se halla á las -inmediaciones del doliente, como lo hemos esplicado anteriormente, no -surtió efecto por mas que cortaron, lanzaron y corrieron todo el dia; -mucho menos los tiros y descargas que se tiraron por los soldados: y -hallándose malo el enfermo, consultaron al médico _Machis_, ó agorero -(como ellos llaman) á indagar con sus inspiraciones quien habia tenido -la culpa, ó cual era la causa que el _gualicho_ se hubiese acercado á -sus habitaciones, y puesto en aquel estado á su cacique. El agorero -dijo, que los cristianos que habian llegado, eran los que lo habian -traido, y que estos tenian la culpa de su muerte. Nos esplicaremos: la -suma de todo mal es conocido; el motor de esta causa es el que se -ignora, y es el que se trata de averiguar, porque creen que es el que ha -influido en hacer aquel estrago. - -Los sacerdotes, ò _Machis_, son los encargados de descubrir este -misterio, y generalmente son los hombres ó mugeres mas ancianas y de mas -opinion entre el vulgo. A su arbítrio queda decir _Fulano_ ó _Sutano_ -tiene la culpa, y entonces todos los parientes y vasallos se arman, y lo -asesinan ó lo queman, haciendo lo mismo con sus mugeres, hijos, y -ganados ó haciendas que tenga. Si por casualidad hay algun indio mal -visto ó mas pobre, ó algun otro que haya tenido alguna desavenencia con -el difunto, ese es el que padece la pena irremediablemente. Con el -cacique en cuestion habia habido un antecedente que venia á propósito -para el pronóstico del indio _Machí_. Este cacique la noche del 3 habia -tomado una furiosa tranca con los caciques sus compañeros y los indios -del cacique Neclueque: se mojó en seguida, y resultó la enfermedad -mortal. Bastante enfermo se retiró à sus toldos desde esta posicion: la -enfermedad se agravó progresivamente, hasta que lo puso en aquel estado. -El aguardiente era regalo de un pequeño barril de dos frascos que la -Comision habia hecho al cacique Neclueque, y de este era el que habia -recibido el cacique enfermo: con estos antecedents el _Machí_ dijo, que -los cristianos habian traido el _gualicho_, y que ellos todos eran causa -de la muerte, que por instantes se aguardaba. Felizmente el cacique no -murió con la aplicacion de varios remedios que le hicieron los soldados -de la escolta apurados con el dictámen del _Machí_, y temerosos que se -muriese, y se llevase á debido efecto la egecucion de la hoguera, -inventaron cuanto remedio habia para salvarle. Por fortuna nuestra uno -dió con la tecla, que hizo bostezar al cacique en cuestion, porque en -aquel caso cuando se trataba de hoguera, discurrian como unos sábios los -remedios que pudieran ser aplicables á la enfermedad. Se mejoró el -hombre, y nosotros nos libertamos de ser quemados sin remision. ¡Que -bárbaros! Hubiera sido ciertamente un caso particular, y un fin -memorable el de la Comision del sud, al cabo de sus tareas y trabajos, -ser quemados por la inquisicion de las tribus de indios. Se hubiera -llevado á debido efecto la sentencia, si muere el doliente, porque -sabemos de otros casos particulares, en donde han asesinado y quemado á -los que los infernales _Machis_ les ha dado la gana de acriminar. Uno, -ciertamente particular, acaeció el año pasado á la muerte del cacique -Calueque, hermano del célebre Neclueque. Lo esplicaremos en la memoria -sobre las costumbres, religion, &c., &c., que seguirá á esta obra. - -La muger mas antigua del cacique Pichiloncoy debia ser enterrada viva -con su marido, porque es costumbre que los caciques que mueren, lleven -una muger, todos sus bienes, haciendas, armas, alhajas, &c., &c.: la -razon es, porque creen que el hombre que deja de existir en este mundo, -vá á existir á otro imaginario, y para que no lo pase solo, le dan la -muger, y todos sus demas bienes, para que transmigren á otro pais en -donde van á existir segunda vez: creen como uno de los dogmas mas -respetables de su creencia, _la transmigracion de las almas_. - -La china, muger de Pichiloncoy, ya se habia preparado para hacer este -viage con su marido, y acomodado todo su equipage para su marcha. Oh! -costumbres bárbaras, azote de los hombres y de la prosperidad de los -paises! - -Por esta razon la poblacion de estas tribus no se presenta con su -incremento proporcional, que desde la conquista debia haber inundado -esta vasta region, y cuyas consecuencias nos hubieran sido fatales. La -práctica de esas costumbres horrorosas es la causa del descrecimiento de -su poblacion. Por un cálculo prudente, en una poblacion de 10,000 almas -que reproduce 1,500 al año, entre estas hordas mueren mas de 1,200, -quedando solamente 300 de aumento; de donde resulta que al cabo de 38 á -40 años se duplica la poblacion. Esta causa no es el único obstáculo á -su progreso; la guerra los asola entre sí en las contiendas civíles, á -mas de las exteriores, en donde continuamente sufren algunas pérdidas en -sus incursiones. Es verdad que su poblacion la han aumentado con la -nuestra, una duodécima parte mas de la que tienen: pero este aumento les -dura muy poco, la vida diferente y mortificada que sufren los cautivos, -los hace sucumbir bajo el peso de los trabajos, ó fugan, cuando ellos no -los enagenan en el comercio interior de esta clase de esclavos. En el -dia conservan muchos, pero este es un censo casual, y fácil de -desaparecer. - -Si con este lento progreso en su poblacion, sentimos la influencia -funesta de sus insursiones ¿cuales serian los males que -experimentariamos, si su poblacion no fuese interrumpida por aquel mal -devorador, y que por fortuna de la humanidad tiene lugar en sus -sociedades? Las costumbres en todas las tribus son las mismas, y -observándolas con rigor, todas sufren el azote de su preocupacion. El -Ranquel y Huilliche, con génio é idioma de distinta especie, profesan -unas mismas costumbres, y se nos asegura, que entre los segundos hace -mas estragos la observancia de sus prácticas que en las demas, por la -austeridad con que lo hacen, con relacion á su índole y vida doméstica. - -El 14[58] se despachó con el chasque, que aun no habia salido, la -contestacion al cacique Neclueque: que la Comision agradecia la parte é -interes que habia tomado en favor de ella, como una prueba que garantia -su conducta de toda calumnia, y un acto consecuente á lo pactado: que -los disidentes serian castigados por el Gobierno, prohibiéndoles su -tráfico y comercio con la provincia: que estos los habian de obligar á -hacer la paz, y que entonces se la negarian, y que les pesaria aun mas -haber persistido en su tenacidad, poniéndose toda la gente en armas para -castigarlos: que si observaban con él una conducta análoga á sus -sentimientos, los despreciase, y si queria vengarse, pidiese auxilio á -la provincia: que esta se los franquearia, consecuente á la amistad que -reinaba: que ya era tiempo que desplegasen su energia, y pusiesen todos -sus recursos en planta, para vengarse de sus enemigos que habian talado -sus campos repetidas veces, robando impunemente sus haciendas: que -recordasen los motivos que tenian para no ser indulgentes con sus -enemigos, y que obrasen en union; y resolviendo darles un golpe, lo -comunicasen al Gobierno para que les prestase los auxilios que pidiesen. -Se agregó, que se le remitirian todos los encargos que habia hecho -incontinenti á la llegada de la Comision. - -Se dispuso todo para emprender nuestra retirada, defiriendo la reunion á -la laguna, en donde debiamos pasar hasta el 16. - -La pacífica gente de esta poblacion, que nos habia hospedado mejor que -ninguna, no nos incomodó en lo mas mínimo todo el tiempo de nuestra -morada, como lo habian hecho otras bien gobernadas. - -Observamos en nuestras paradas en las poblaciones, que los naturales se -egercitaban en algunos juegos gimnásticos, como la caza á caballo de -ciervos, gamos, &c., la lucha, las carreras, el _pilmatum_, juego -particular, que merece describirse. - -El _pilmatum_ es un juego semejante á la lucha: para presentarse á la -palestra, se desnudan ocho ó diez jóvenes los mas gallardos y mas -aguerridos en ella, forman bandos de cuatro y cinco de parte á parte: -describen una circunferencia de cuatro varas de radio, marcándola con -rayas ó lazos para no traspasarla. En el centro se colocan los -lidiadores, formados ambos partidos á 1/2 vara, cara á cara. Uno de -ellos tiene una pelota en la mano: este la arroja con violencia sobre el -cuerpo de su contrario: este la recibe, y la dirige sobre otro enemigo -distinto de él que se la dirigió primero; este la recibe, y con fuerza -la arroja sobre otro del partido opuesto: así es que este continuo -movimiento para no perder la pelota, lo egecutan de un modo pronto y -agil: cuando recibe uno el golpe en cualquiera parte del cuerpo, -corresponde al mismo ó á otro del partido opuesto con igual tiro: si -alguno no acierta al contrario, pierde cierto número de tantos; y si no -corresponde con la pelota al recibir el golpe, ó la deja caer en tierra, -pierde igualmente cierto número de tantos: si alguno traspasa el límite -descripto, pierde igualmente un número determinado; y un cierto número -de pérdidas completa una partida, á la que juegan intereses de ambas -partes. Si la pelota cae acaso en tierra, lidian luchando para tomarla -primero ambos partidos, porque ganan una corta cantidad de puntos: en -estas luchas arrancan con las uñas, que al propósito se las dejan -crecer, algunos pedazos de carne de los contrarios para conseguir la -pelota. Era ciertamente singular la perspectiva de este juego: la -hermosura de la juventud lidiadora, su agilidad, destreza y viveza, -proporcionaba un rato de diversion. El partido que gana recibe su premio -en especies de plata, telas ú otras cosas que apuestan; y recibe por -conclusion música y festejos de los mirones. La música que gastan son -flautas de cañas, arcos de cerdas con cascabeles, en forma de violines; -y para la pelea, trompas de cuerno, y bocinas de tonos tristes. - -La Comision dió cuenta de lo acaecido por otro oficio al Gobierno, desde -lo resuelto por la junta hasta lo nuevamente acordado, con noticia del -dia de su marcha, y de no haber necesidad del auxilio que en el primero -se pedia. Todos estos oficios los teniamos detenidos hasta tener -oportunidad de remitirlos. - -El 15[59], á las 12 del dia, nos pusimos en marcha á la laguna llamada -de las Tratados, por haber sido allí la primera reunion general. El -cacique Lincon y toda su tolderia nos acompañaron cerca de media legua. -Su cacique y demas se retiraron á sus casas, ofreciendo éste arribar al -dia siguiente á nuestra parada para acordar, con los que se reuniesen, -el auxilio que debia acompañarla, que allí se dispondria de la Comision -por última vez. Mientras tanto, toda la poblacion nos abordaba para -despedirse, y deseándonos un viage feliz se retiraban, llenándonos de -adioses. - -Con rumbo E 1/4 S, caminamos 3-1/2 leguas, hasta las 4 de la tarde, en -que paramos en la misma posicion anterior. En las márgenes de la laguna, -en que antes existian cuatro toldos, á nuestra vuelta encontramos -veintidos. La poblacion del cacique Ancaliguen se habia trasladado de la -posicion que ocupaba, por haberse secado la laguna en cuyas riberas -habitaba. - -Al dia siguiente, 16[60], aguardábamos los caciques que debian reunirse -para determinar nuestra partida. Mientras tanto, teniamos en nuestro -campo toda la turba de indios y mugeres de las poblaciones vecinas, con -sus acostumbradas petulancias. Nuestros víveres ya estaban en mala -situacion para obsequiar: los recursos se habian concluido. - -A las 11 se reunieron en nuestro campo todos los caciques invitados que -asistieron á la reunion anterior, presididos por el cacique Lincon. Hubo -felicitaciones, y en seguida el cacique Avouné habló en nombre de sus -compañeros, sobre algunos puntos particulars que el dia de la reunion no -habian tenido ocasion de considerarlos.--Que no podia menos que repetir -sus solicitudes tantas veces indicadas en las anteriores juntas, sobre -el buen trato que demandaban en la frontera y capital para sus indios. - -Recordó el cacique los robos, insultos, &c., &c. que decia habian -recibido repetidas veces por los comandantes y paisanos. Se remontó al -siglo pasado para comprobar con antecedentes la causa ú orígen de este -mal. Hizo ver con los mismos sucesos el mal estado de la policía de la -frontera, quedándose las partidas de tráfico muchas veces sin tener como -efectuar su retirada, por la pérdida de sus cabalgaduras, y muchas mas -las que tenian que vender sus efectos, no á los precios corrientes, sino -al que la codicia de los comandantes ó corraleros les imponian, -sacrificando de este modo los intereses, cuando no experimentaban -mayores males: que pedian á la Comision hiciese esto presente al -Gobierno, y se estableciese el órden en este ramo, castigando a los -delincuentes. Que exigian igualmente que sus chasques ó enviados no -fuesen detenidos tanto tiempo sin poder hablar al Gobierno cuando -arribasen con embajadas: que este desprecio que hacian de ellos querian -que se reformase, y se les tratase como á amigos; mas que estas demoras -los perjudicaba en sus intereses: que repetian segunda vez, como base de -lo pactado, que todas las estancias y poblaciones que estuvieren -situadas al otro lado del Salado, se retirasen, en el término de un año, -á la parte opuesta, dejando todo el terreno á sus poseedores (la tribu -pampa): que este acto sellaria una paz duradera: que de lo contrario -seria inevitable el rompimiento de la guerra, si no se cumplia lo -pactado en el término prefijado. - -Esto mismo se acordó en los artículos estipulados en la reunion general, -como lo digimos. ¿Puede acaso tener lugar esta peticion?.... Es menester -que nos convenzamos y conozcamos, lo que debemos hacer. - -Convinieron los reunidos en seguida, que auxiliarian, cado uno con una -pequeña partida, ó algunos indios de los parientes de cada cacique, para -que la acompañasen, no siendo necesario mas auxilio, porque no habia -necesidad de él: que el camino estaba bueno, y que debiamos dirigirnos á -la Guardia del Monte, estraviando rutas por precaucion: que los indios -de los otros caciques no se reunirian hasta dos ó tres dias, porque -tenian que prepararse para el viage: que en este intermedio -adelántasemos camino, y que nos alcanzarian. Así se resolvió, y marchar -al dia siguiente á los toldos del capitan _cona_ á aguardarlos, y de -allí partir sin detenernos. - -El cacique Lincon reiteró de nuevo su amistad con sus brazos en el -cuello del Comisionado. Su sensibilidad se dejó ver en este acto: dijo -por último, "que habia completado la obra de proteccion que desde el -principio se habia propuesto: que sentia un placer interno que lo -lisonjeaba, haber servido á un amigo antiguo, y á la provincia con su -amistad: que esta era la causa qoe lo impulsaba á jamas abandonar esta -lisonjera idea." Se despidió el buen viejo, lanzando sus ultimas miradas -sobre los objetos que habian ocupado su atencion, y lo habian desvelado -todo el tiempo que les sirvió de custodia. Los demas caciques se -despidieron con sus gentes y se marcharon. - -En la reunion arribaron dos chasques de los Andes. Estos venian á dar -cuenta en nombre del cacique araucano, Victoriano, á todos los caciques -de estas comarcas, de un triunfo que habia conseguido sobre un partido -rival suyo: que la guerra civil hacia extragos entre los mismos -indígenas, y que dicho cacique estaba victorioso: que habia trabado una -batalla con 4,000 hombres por ambas partes, y que habia salido vencedor; -que habia conseguido entablar el órden, é invitaba á todas estas tribus -á que hiciesen las paces con la provincia. - -En el mismo dia se puso otro oficio, dando cuenta al Gobierno de lo -acordado en la reunion, y del dia que debiamos partir. - -El 17[61] á las 9-1/2 nos pusimos en marcha á la laguna y toldos del -cacique Antiguan, con rumbo E 4° N: hicimos 1-2/3 leguas de jornada é -hicimos alto en los toldos del cacique _cona_. Fuimos bien hospedados. -En el momento de parar, se nos acercó toda la poblacion vecina al -pedimento de sus vicios acostumbrados. - -El capitan _cona_ por despedida fué obsequiado, lo mismo que el cacique -Huilletrur su hermano. Ambos ofrecieron que sus hijos y hermanos -acompañarian á la Comision hasta la capital. El capitan _cona_, -complacido de ver de vuelta á la Comision, por la que habia hecho tantos -esfuerzos, y por cuyo feliz éxito se hallaba interesado por conseguir -afianzar su opinion, y para que sus servicios reputados como tales, le -mereciesen una recompensa, no podia menos en su visita que halagarla, y -corresponder de un modo amistoso á las consideraciones que ella le habia -dispensado. Invitó á la Comision á comer en su toldo. La Comision aceptó -la oferta y pasamos á él: á pocos minutos que allí estuvimos, nos -retiramos. - -El pequeño _ambigú_ era mas bien para no mirarlo que para el objeto á -que se le destinaba: el desaseo y el mal olor de la miserable choza la -hacian mas bien una habitacion de animales feroces que de hombres, por -mas salvages que fueson. La disposicion de los platos y el asado que nos -presentaron eran asquerosos, y la inmundicia en que estábamos no nos -permitia quedarnos allí mas tiempo. Por no desairar á la buena -disposicion y sentimientos del invitante, y de _Madama_ Antiguan, -tomamos lo muy preciso para que no pudiese causarnos una enfermedad. Nos -retiramos, y quedaron contentos. - -En el toldo habia mas de 30 personas que allí habitaban: ocho ó diez -jóvenes en rueda, jugando el dado y naipes, y las mugeres que preparaban -las comidas y los asados para ellos. Es inesplicable la holgazaneria y -repugnancia al trabajo de estos hombres. Las mugeres son las que -desempeñan sus obligaciones, á mas de cumplir con las cargas que una -dilatada familia les impone. - -Las comidas son en estremo asquerosas:[62] estas las disponen para sus -esposos las mugeres: ellas, como lo hemos dicho llevan consigo los -trabajos mas fuertes y dificultosos de su sexo. El varon, holgazan, -acostumbrado á que le ensillen el caballo, le maten el ganado para -comer, le den todo hecho, no piensa en buscar medios de industria para -entretener su familia. Algumos vimos quo se egercitaban en tegidos, y -las mugeres en disponer la lana, teger cosas ordinarias, y siempre -entretenidas con labores. Los Ranqueles no son de la misma especie que -la tribu Pampa. El varon, aunque igual al otro, no reposa en la -holgazaneria: las telas son su principal entretenimiento, con mas finura -y gusto que los demas. Las mugeres hacen lo mismo, y en su vida -doméstica egercitan los pesados trabajos de la otra tribu. Ninguna de -ellas llega al grado de civilizacion é industria de los Araucanos. Sus -telas finas las introducen á estos en cambio de ganados, y aun de las -suyas mismas. El Ranquel parece haberle heredado, (como familia que de -ellos recibe su orígen) el valor y la constancia para la lucha, pero no -sus virtudes, que los hacian recomendables en medio de su estado -salvaje. El Pampa, raza que recibe su orígen, al parecer, del occidente -de los Andes, se halla mas adulterado en sus costumbres que el anterior. -No tienen las virtudes ni el valor extraordinario de los primeros, ni la -constancia de los segundos. Son guerreros por naturaleza, pero no -valientes con orgullo como sus antepasados, y sus vecinos. Amigos del -robo mas que los otros, avaros sin cotejo, audaces y orgullosos en su -suelo, hipòcritas y humildes en el ageno, piratas en el comercio, y -desconfiados sin iguales. Los Ranqueles con muy corta diferencia tienen -las mismas cualidades: mas guerreros y sanguinarios, y de su valor hacen -fé sus acciones; ambiciosos, orgullosos è hipócritas como sus vecinos -los Aucaces: constantes en la pelea y en sus opiniones, hacen alarde de -cometer acciones horrorosas, y en la mezcla se distinguen por su -intrepidez: desafian en la lid mano á mano á sus adversarios, y se -desdeñan batirse con menor número que sus fuerzas, á no ser que sean -batidos. Gallardos y ágiles en el caballo, y de tallas regulares, -desnudos y pintados hasta medio cuerpo, se presentan en las líneas con -sus densos cabellos estendidos, que hace mas imponente y respetable su -figura. - -Los Aucaces no egercen esas acciones particulars de valor, pero son -guerreros, aunque no en igual grado. Se presentan del mismo modo, y aun -podemos asegurar que son mas ágiles y poseen mejor el caballo que todas -las tribus: son mas sanguinarios que los Ranqueles, porque son mas -cobardes: cargan y cubren sus líneas con sus mugeres è hijos en estado -de cargar la lanza. En ellas sufren los contrastes á la par; y la muger -amable y sencilla (cualidad natural de este sexo) es sacrificada á sus -caprichos. Las Ranquelas son amables, y sus esposos no tienen esa -costumbre impropia que es tan comun en los Aucases. Estas dos castas -traen su orígen de los Araucanos: su idioma y costumbres son las mismas, -sin embargo de que el primero se halla algo adulterado. - -Los Huilliches, tribu de distinta especie, son hombres con cualidades -diferentes de las otras dos. Estos no descienden de aquellos, y sí de -los Patagones: su talla es aventajada, su tez mas negra, su figura mas -noble. Habitan el pais que mas atras se ha descrito: son ágiles y bien -hechos, manejan el caballo en igual grado que los Aucases, son guerreros -é infatigables en la lucha, valientes con honor, no cometen esas -acciones degradantes, que afean á los demas: hospitalarios y afables, -constantes en sus amistades, amables en su vida doméstica, hombres de -bien, legales en sus tratos, é industriosos mas que todos. Sobremanera -orgullosos en la lid, pero virtuosos, dan cuartel al rendido: poco -avaros y nada desconfiados, su buena fé la ostentan en todas partes. En -la lucha se presentan del mismo modo que los otros, pero con turbantes -llenos de plumas; cargan las mismas armas, se pintan el rostro, y el -aspecto de sus facciones es el mas imponente. Sus mugeres tienen las -mismas calidades que sus varones. Su idioma es diferente del de las -demas tribus, sin ninguna diferencia de los Patagones: sus costumbres -son idénticas á las de las demas naciones. - -El 18[63] á las 9-1/2 nos pusimos en retirada, despidiéndonos de toda la -multitud que antes de partir nos rodeaba. Nuestro amigo Antiguan se -dispuso á acompañarnos hasta las primeras sierras, y de allí retirarse. -Llevábamos con nosotros una comitiva de 100 personas con los indios -parientes que cada cacique habia reunido, con artículos de comercio, y -que debian ir en nuestra compañia. Un indio baqueano nos guiaba hacia la -Guardia del Monte. Con rumbo E 30° NE rompimos la marcha: á la 1-1/4 -leguas encontramos una laguna, como de 900 varas de circunferencia, -llena de junco, buena agua, y de 5 á 7 pies de profundidad; fondo lama y -barro, su nivel poco menor que el del terreno. Mas al SE de ella, como -una milla, se halla otra pequeña de 300 varas de circunferencia, con las -mismas cualidades que la anterior: ambas estan cubiertas de elevadas -maciegas y pastízales en todos sus alrededores. En la primera contamos -15 á 16 toldos, en la segunda 5, pertenecientes al cacique Neculpichuí y -Chañapan, los que al paso saludaron á la Comision por despedida. - -La poblacion de ambas lagunas se calcula de 300 á 350 personas, de las -que solamente 80 á 90 hombres. Con el mismo rumbo, y á 2-1/4 leguas del -punto de salida, se encontró otra á la derecha del camino, como á media -milla, de 350 varas de circunferencia: buena agua, llena de junco y -sucia, fondo lama y barro, y dos ó tres pies de agua; en sus orillas se -hallan cinco toldos pertenecientes al cacique Catrillan; el nivel de la -laguna es el mismo que el del terreno. La poblacion no pasa de 80 almas, -y de ellas 12 ó 14 hombres. En sus cercanias se hallan algunos médanos, -los mismos que pasamos antes á nuestra arribada. En sus inmediaciones se -encontraban algunos rodeos considerables, y su número puede ser -calculado de 12 á 16,000 cabezas de ganado vacuno. El caballar y lanar -pasa de 8,000, pertenecientes al mismo. - -A esta distancia viramos al rumbo E 48° N, y en esta direccion caminamos -una legua, en donde encontramos una laguna sobre la izquierda del -camino, como de 250 varas de circunferencia: su nivel es el del terreno, -agua salobre, fondo barro y lama, dos á cuatro pies de agua, buenos -pastos á sus alrededores: á 2/3 de legua y con rumbo E 38° N, que -avanzamos de esta laguna, adelante, se encontró otra hermosa: su -magnitud una milla de circunferencia, figura irregular, buena agua, -fondo lama y arena, cuatro á cinco pies de profundidad, límpia y pastos -cortos en sus inmediaciones: el terreno blando tierra negra y húmeda. -Con rumbo E 39° N seguimos la marcha, y á 2-1/4 leguas de esta laguna -hicimos alto á las 6-1/2, en un pequeño monte de cardos sin aguada; pero -advertidos por el indio baqueano, se habia cargado la que se pudo en la -laguna anterior. Desde el momento de la salida hasta la parada llovió: -se hicieron 6-1/4 leguas de jornada, que resultan en línea recta 5-3/4, -desde los toldos del indio Antiguan hasta la parada. - -El terreno transitado en esta jornada era bastante húmedo y horizontal, -sin ninguna diferencia de nivel: la tierra húmeda, negra y vegetal, -abundante de plantas y flores: pastos cortos y buenos, leña de cardo -bastante, la caza de ciervos, gamos, liebres y avestruces se -multiplicaba á nuestra vista sobre el horizonte: la de mulitas, zorros, -conejos, cuises, caranchos, peludos, zorrinos y perdíces, cubrian la -campaña, y el viagero no encuentra otras especies sobre su marcha que -esta prodigiosa multiplicidad, que en los desiertos sirve para el sosten -de los transeuntes y de los indígenas. De los cueros beneficiados de -zorrinos, zorros y liebres, forman grandes mantas, cuyo vello les sirve -para abrigarse de los rigores del pais que habitan; los benefician de -tal modo, que este artículo es apreciable en todas partes, y en los -estrados se sirven de ellos. En su idioma los nominan _quillanqús_, y -todos trabajan en este ramo, ya por su uso, ó ya para acopios que -permutan á la frontera. - -El 19[64] á las 8 de la mañana, rompiendo la belada que cubria el campo, -nos pusimos en marcha: transitando por un campo horizontal y quemado. A -las 3-1/4 leguas del punto de salida, y con rumbo N 25° E, se encontró á -la izquierda del camino como tres cuadras, una laguna de 600 varas de -circunferencia; con barranca, agua regular, fondo barro y lama, dos y -tres pies de profundidad, cubiertas sus riberas de mostaza y duraznillo. -Aqui se cargó agua, porque mas adelante se nos advirtió que no se -encontraria. A las 2-3/4 leguas de este punto con rumbo N 18° NE -encontramos la huella ó camino que llevábamos á la ida. El objeto que se -proponia el baqueano al tomar el antiguo camino, era pasar por el mismo -paso de la sierra, y de allí dirigirnos á la Guardia del Monte. Nuestro -objeto era ciertamente diferente: pasar la sierra por otro punto mas -oriental y reconocerla, porque en este ya lo habiamos hecho. De aquí -hubiesemos perdido mucho camino, si así lo hubiesemos querido efectuar, -y no hubo otro remedio que seguir adelante. Desde el punto en que -encontramos la huella, transitamos por ella 2-1/2 leguas, haciendo alto -á las 5 de la tarde, por el mal estado de las cabalgaduras, fatigadas de -la jornada. - -No se encontró agua en la parada, pero la habiamos cargada. A 2/3 de -legua mas adelante de la parada, se encontraba un pequeño juncal, en -donde la habiamos hecho á la ida, y cavado algunos posos igualmente. -Hicimos de jornada 7-3/4 leguas, que en línea recta resultan 7-1/4. - -El terreno transitado era en partes tierra negra y blanda, y en otras -dura y gredosa, y la mayor parte de esta clase, y quemado recientemente. -Las mismas circunstancias del transitado en el dia anterior se -reproducen en este, respecto á caza y pastos, con la diferencia de ser -mas seco por su aproximacion á la sierra. Esta la vimos desde la parada. -El mogote principal de Limahuida, ó _Sierra Amarilla_ demora de nuestra -posicion al N 65° E. prolongando sus encadenamientos hasta el N 50° E. -Los dos cerros llamados de la Comision del Sud, demoraban al N 35° E. La -sierra del Curaco, al N 15° E, prolongando sus encadenamientos hasta el -N 5° O. - -El 20[65] à las 8-1/4 horas rompimos la marcha por sobre la helada que -cubria el campo: la cerrazon de la niebla impedia ver la sierra próxima. -Partimos con rumbo NE, siguiendo la misma huella transitada: por ella -hicimos 2-1/2 leguas de jornada, y á esta distancia la dejamos, -siguiendo por el mismo rumbo á pasar por la abra de la sierra, á la -derecha de los dos cerros, dejando la huella antes citada á la izquierda -de ellos. A media legua de haberla abandonado, arribamos á una pequeña -laguna llena de junco, la mayor parte seco: tenia alguna agua, la -suficiente para que las cabalgaduras pudiesen refrigerarse, para seguir -adelante y arribar al rio Barrancas, en su nacimiento en la Sierra de -Limahuida, el que no distaba mucho de la laguna. Esta tenia como 700 -varas de circunferencia, y en un nivel igual al del terreno, cubierta de -juncales y maciegas, y sin agua: era un terreno húmedo y tierra negra, -blanda y vegetal: bastante leña de duraznillo y cardo se encontraba en -sus alrededores. - -A las 12 seguimos la marcha con el mismo rumbo, y á las tres leguas -arribamos à la ribera occidental del arroyo Barrancas, el que pasamos, é -hicimos alto en la ribera opuesta para pasar allí la noche. El terreno -transitado en la Jornada ha sido diferente en partes: las 2-1/2 leguas -primeras, hasta la laguna descrita, fueron por un suelo blando, hùmedo, -tierra gredosa y pastos cortos: las tres restantes mas próximas á la -sierra, de calidad diferente, buenos pastos, terreno sòlido, tierra -negra, dura y gredosa arenisca. En la primera distancia el terreno era -horizontal, y en la segunda lleno de sinuosidades y diferencias de -nivel, y muy seco. En el arroyo Barrancas no fueron descritas algunas -observaciones que hemos hecho á nuestra vuelta. - -La premura del tiempo, cuando levantamos el plano de este parage, no nos -permitiò dar algunos detalles particulares de él. En él se espresan sus -vertientes, curso, sinuosidades, &c., &c. que fueron entonces -determinadas. Ahora añadiremos una descripcion mas detallada. - -Nace de la parte occidental de la sierra Lima-huida, ò _Sierra -Amarilla_, allá donde su ramificacion parece que se pierde en el -desierto occidental. Una pequeña fuente es su orìgen, y esta se aumenta -progresivamente hasta formar un cauce de seis á siete varas de ancho: -corre desde su orígen de SO à NE, con corta diferencia, paralelamente à -la ramificacion de la sierra de donde nace, serpenteando por sus faldas, -y formando sinuosidades pintorescas en todo el curso, por un terreno -bastante quebrado, al pié de los montes que forman el seno. Pasa entre -barrancas de cuatro à ocho pies de altura, con algunas maciegas en sus -bordes: su terreno duro, la tierra colorada y gredosa, pastos cortos y -regulares, su agua esquisita, y cubierta de zarzas en su superficie, su -profundidad 4-1/2 à 7 pies; su piso tosca y lama: no da vado en todo su -curso, sino en ciertas partes conocidas por los indígenas transeuntes, y -el punto principal es por donde lo efectuamos: la velocidad de sus aguas -fuè reconocida: en 20" de tiempo recorria un cuerpo el espacio de 32 -pies, en una hora 96 pies; lo que equivale en 1^h à 5,760 pies ó 1920 -varas: su velocidad estaba, con muy corta diferencia, en la misma razon -que las de los arroyos de la Sierra de la Ventana. - -La velocidad de las aguas de este arroyo, reconocida en su desembocadura -al de las Flores, fuè calculada en 2,340 varas en una hora. Resulta, -pues, una diferencia de la observada en su orìgen, de 420 varas menor -que aquella, recorriendo en este punto 1,920 varas en una hora. Esta -diferencia proviene de la mas ò menos diferencia de nivel de la -superficie del terreno que recorre, y del caudal de aguas que se -precipitan. Parecia natural que en su orìgen fuera mayor la velocidad -del cuerpo arrojado en su superficie, pero el resultado demuestra lo -contrario: es decir, que el nivel del terreno que mas abajo recorre, -antes de su desembocadura, es mas elevado y de mas sinuosidad en su -superficie. - -Este arroyo, por informaciones contestes de los baqueanos é indios, es -el que se llama _Tapalquen_, que desagua en el arroyo de las Flores, y -cuya desembocadura fué reconocida à nuestro paso por dicho arroyo, -distante dos leguas al NE de él. La direccion de su curso es aquel mismo -rumbo, y antes de desaguar en aquel arroyo se pierde en cañadas ò -bañados, y en forma de tal desagua, transitando por anegadizos y grandes -cañadas que se le unen, y forman un cauce estenso que aumenta -considerablemente el de las Flores. - -Con estos datos, facil era determinarlo, y tener unas noticias bastante -exactas desde su orígen hasta su desagüe. En la carta general se hallan -determinados ambos estremos y lo reconocido, quedando la parte -intermedia trazada, y que manifiesta no haberlo sido. - -Se nos aseguró que mas adelante se le unia otro arroyo, que nace de la -parte elevada y mas oriental de la Sierra Amarilla, el que debiamos -pasar al dia siguiente de la parada[66]. En la ribera de este arroyo -demoraban los dos cerros llamados de la Comision, al ONO como una milla. -El de la Sierra de Curacó al NO, prolongando sus ramificaciones hasta el -NNO: el mogote, ó cerro principal de la Sierra Amarilla al ESE, -estendiendose al SE y al NE un pequeño mogote, al que llaman los -naturales Pichimauida, ò _Sierra Pequeña_. - -El 21[67] à las 8 nos pusimos en marcha con rumbo NE. La mañana estaba -fria y cerrada. Con este rumbo costeamos el arroyo Barrancas, y -determinamos sus diferentes sinuosidades, y demas detalles de su curso. -A las 3-1/4 leguas que avanzamos, costeando el arroyo, encontramos con -los mogotes de la sierra llamada Pichimahuida: pasamos, dejàndola á la -derecha, como 1/2 cuadra por sus faldas. Los dos pequeños mogotes que la -forman, y á cuyas faldas pasa el arroyo, son de figura irregular, y de -poca elevacion: el primero tiene 115 pies de altura, y el segundo 157: -el primero se halla con el segundo, enfilados ambos al NE: del uno al -otro hay mas de 1,000 varas: ambos se unen por sus faldas, formando un -arco cóncavo: el primero es accesible por todas partes, y tiene en su -pequeña cima algunas piedras de gran magnitud, y por todas sus faldas -esparcidas otras menores: el segundo es accesible por algunos puntos, y -en los demas escabroso, y de un acceso muy dificil. En su cima ó meseta, -como de 50 varas, de figura irregular, se encuentra agua, depósito de -las lluvias que se conservan en una pequeña fuente: en toda su -superficie, se encuentran igualmente piedras de mucha magnitud: en sus -superficies no hay pastos: una sola yerba es la que cubre la de todos -estos montes, asì como el de la Ventana, llamada _yerba de la piedra_, -la que tiene algunas aplicaciones en la medicina. - -Desde las cimas ó alturas de ellos se disfruta una pintoresca -perspectiva de todo el seno, y de las sierras. En el mismo paralelo de -su situacion, se halla un pequeño morro á la ribera opuesta del arroyo, -transitando este por medio de la pequeña sierra y de aquel: tiene de -altura 29 pies, y todo él inaccesible, compuesto de piedra viva, que -forma un torreon cilíndrico: el diametro de su base es casi igual al de -su cùspide: tiene este 14 pies: dista del cauce del rio como 400 varas, -situado en un terreno desnivelado y lleno de sinuosidades, las que -fenecen à muy poca distancia de su plano: lo mismo sucede con -Pichi-mahuida. De la cima del mogote principal de esta, demoraba la -parte mas elevada de la de Lima-huida al SSE: los cerros de la Comision -al OSO: la parte principal de la de Curaco al O. Desde esta altura se -descubriò un mogote al ONO, en seguida de la parte mas boreal de esta -ùltima sierra, bastante confusamente sobre el horizonte, al que los -naturales dan el nombre del Cairù:[68] su elevacion no parecia exceder à -las demas. A su pié se extiende la hermosa Laguna Blanca[69]. - -En la falda de la Sierra Lima-huida se encontraron algunos cadáveres, -medios enterrados, al parecer de indìgenas, y algunas otras sepulturas -que demostraban la existencia de otros muchos. No pudimos averiguar, de -los naturales que nos escoltaban, cual era el motivo de encontrarse allí -aquellos cadáveres. Uno de ellos, bastante racional, nos informò, que -hacia algun tiempo que aquellos cuerpos habian sido sepultados: que -antes de la expedicion del año 21, cuando los naturales habitaban estas -comarcas, era aquel lugar enterratorio de los indios, y que así habia -quedado, habiendo sido abandonado por los poseedores de aquel pais, que -de aquel modo honraban las cenizas de los que morian, preservando sus -cadáveres de ser alimento de las fieras. La informacion no dejó de -hacernos conocer un acto de humanidad, y una costumbre piadosa, á pesar -de encontrarse en ellos varias otras que no debieran oirse sino con -horror. Esta costumbre la conservan desde tiempos atras. En la Sierra de -la Ventana, en una de sus concavidades intransitables, está uno de estos -depósitos ó enterratorios: no lo vimos, ni tampoco sabiamos el lugar. - -Una legua mas adelante de la Sierra Pichima-huida, con el mismo rumbo, -hicimos alto en la ribera del arroyo que costeabamos, á 4-1/4 leguas de -la salida, con objeto de descansar y seguir adelante. - -A las 2-1/2 de la tarde seguimos con el mismo rumbo, y á 1-1/2 leguas -encontramos una cañada, que corriendo de SE á NO, desagua en el arroyo -al cabo de cuatro á cinco cuadras de curso con un cauce pequeño. A 1/2 -legua en seguida se encontrò sobre la costa del arroyo una laguna de -6,000 varas de circunferencia; buena agua, llena de junco, su nivel el -del terreno: accesible por todas partes, y en un terreno húmedo: su -profundidad no excedia de cuatro à seis pies, su fondo lama y barro, -alguna leña en sus alrededores y buenos pastizales. A media legua, en -seguida, se encontró un juncal de las mismas calidades que el anterior, -y de igual magnitud. De este, à media legua adelante, hicimos alto en la -costa del arroyo, y con el mismo rumbo, con objeto de pasar allì la -noche. Se hicieron 7-1/2 leguas de jornada en línea recta. - -Las calidades del terreno transitado han sido diferentes. En la -distancia, desde el punto de salida hasta la Sierra Pichi-mahuida, es de -una calidad semejante al descrito anteriormente: desnivelado y duro, -tierra gredosa y seca, pastos cortos y regulares. En la otra, desde la -pequeña sierra hasta la parada, fuè diferente: pastos cortos y -regulares, tierra negra, blanda y húmeda, terreno horizontal y sin -sinuosidades, húmedo y muy blando. En tiempo de aguas debe ser un bañado -intransitable. El arroyo no forma barrancas, y su nivel es igual al del -terreno. Sus aguas salen de su centro, y se esparcen por la campiña. - -Al fin de la jornada vimos sobre el horizonte, cuando se hallaba mas -despejado, un mogote que demoraba à mucha distancia y mas allá de la -Sierra Lima-huida, en donde se pierde su ramificacion en el oriente, y -parece que se acaba la cadena de sierras, que forman una abra con este -otro monte elevado. Demoraba al S de la parada: los naturales la nombran -Sierra de Huellucalel, y se nos asegura, (á mas de haberla reconocido un -sugeto respetable) que el Arroyo Azul nace de este morro, corriendo -paralelamente al nombrado Torralñelu, Chapaleofù y Tandil, reconocidos -en la expedicion que se efectuó el año 20. - -Todos corren de este modo, hasta sepultarse en el vasto bañado ò estero -que, paralelamente al curso del Salado, se forma al sud, à 16 y 20 -leguas de distancia. - -El 22[70] nos pusimos en marcha à las 9-1/2 de la mañana, à pesar de la -densa niebla que cubria el horizonte. Abrimos la jornada con rumbo NE, -costeando siempre el arroyo Barrancas. A 2-1/2 leguas con este rumbo -encontramos tres lagunas de diferentes magnitudes: la primera de las -tres formaba un triángulo rectàngulo, unidas por un bañado: su agua -salobre, llena de junco, accesible por varias partes: cuatro y cinco -pies de profundidad: su fondo lama y barro: alguna leña de duraznillo en -sus alrededores: situadas en un terreno hùmedo, ó mas bien bañado: -crecidas maciegas las rodean. - -La mayor, que forma el vertice del triàngulo, y que se halla à la -derecha del camino, tiene 450 varas de circunferencia, las otras dos, -situadas à la izquierda, son de 360 á 380 varas. Su nivel es el del -terreno. Distan unas de otras de 1-1/2 á 2 cuadras, encadenadas por -algunas fuentes de buena agua. A la media legua mas adelante se encontró -otra de 400 varas de circunferencia, y con las mismas calidades que las -anteriores, sin ninguna diferencia. A 1/4 de legua mas adelante, y con -el rumbo anterior, apartàndonos mas de dos millas del arroyo que -costeábamos, encontramos otro que parecia unírsele á muy poca distancia. - -Mientras la comitiva de la Comision seguia adelante, nos dirigimos -siguiendo su curso al S, à averiguar si era positivo que sus vertientes -se hallaban en la Sierra Amarilla, en la parte mas oriental de ella. -Reconocimos 3-1/2 leguas, no quedando duda de su orìgen, comprobándose -las noticias que el indio baqueano nos aseguró. Retrocedimos por la -misma ribera al N para reconocer su desagüe. En efecto, 1-1/4 leguas del -paso, siguiendo su curso al N 5° NE, se encontrò en el arroyo, aumentado -considerablemente su cauce. A este arroyo se le dá el nombre de -_Quelro-leufú_, (ó arroyo pantanoso), corre de S 5° SO à N 5° NE, su -agua buena, su nivel el del terreno, serpenteando en forma de cañada, -sin barrancas: la latitud de su cauce ocho á diez varas, su profundidad -cuatro à cinco pies, sus riberas cubiertas de una maciega, su fondo -barro y alguna zarza, en su paso pantanoso y no accesible; por esta -razon en otros puntos la velocidad de su corriente se encontrò menor que -la del anterior: en 20" de tiempo recorriò un cuerpo el espacio de 25 -pies, cuando el otro en igual tiempo recorrió 32 pies, hallàndose sus -velocidades en la razon de 5 à 4 comparativamente. El terreno por donde -corre es mas bien un bañado: à nuestro trànsito, à pesar de la seca que -habia agotado las lagunas de todo el pais, las costas de este arroyo -eran intransitables: terreno hùmedo y blando, tierra negra y pantanosa: -su cauce aumenta el descrito anteriormente: ambos, desde su punto de -union, forman el rio conocido con el nombre de _Tapalquen_, que desagua -en el de las Flores, cuya desembocadura, como hemos dicho, fuè -reconocida al paso por dicho arroyo. - -A dos leguas del paso del arroyo, se hizo en la márgen de una cañada, -con el objeto de pasar allí la noche: desde el arroyo viramos al E 25° -NE: à cuatro cuadras del paso con este rumbo se encontró el camino que -desde aquel comienza para la Guardia del Monte, trillado y frecuentado -por los indígenas en su tràfico à esta guardia y otras mas al sud. Se -hicieron seis leguas de jornada, y en línea recta 5-3/4, por un campo -malísimo desde el punto de salida. La seca de la estacion nos favorecia, -de lo contrario era intransitable este terreno con carruages. La tierra -ó barro (porque todo era con corta diferencia un bañado) negro, á 1/4 de -profundidad se encontraba greda: los pastos cortos y malos; en parte se -encontraban maciegas elevadas, como en las orillas del arroyo, cañadas -&c. En la cañada donde hicimos alto, pasaban los pajonales de dos varas -en sus orillas: tenia siete á nueve varas de ancho, y su cauce, de -cuatro á cinco pies de profundidad, sucio y pantanoso. Su curso de ESE -ONO manifestaba desaguar en el arroyo Tapalquen, y en efecto reconocido, -siguiendo su curso al ONO, encontramos el arroyo y su desembocadura: sus -riberas eran intransitables por los pajonales y pantanos. - -Los indios que los diferentes caciques prometieron, se nos reunieron en -los dias anteriores de marcha, llevando un acompañamiento lucido. El -capitan _cona_ lo hizo hasta la sierra de Lima-huida, y de alli se -retirò à su casa con demostraciones de agradecimiento y cariño hacia la -Comision. - -El 23[71] à las 8 de la mañana nos pusimos en marcha por el camino -encontrado. A dos leguas con rumbo E 25° NE, se abandonò el camino que -habiamos encontrado: la razon que dió el indio baqueano para ello fué, -que por dicha camino se hallaban muy malos pasos para los carruages, y -que daba algunas vueltas, lo que nos haria retardar el viage, y -peligrarian los rodados. Abandonado el camino viramos al E 55° N, y à -1-3/4 leguas de haber cortado el campo por elevados pastizales que -dificultaban abrir la huella, y al mismo tiempo fatigaban à las bestias -de tiro, encontramos una cañada de seis à siete varas de latitud, llena -de agua y con tres à cuatro pies de profundidad, sucia y cubierta de -maciegas en sus bordes: corria E SE à ONO: su origen se hallaba á una -milla al primer rumbo. Formaba de unos juncales ó bañado, que se -estendia por toda la pampa y la hacian intransitable: su desague lo -hallamos á tres millas al 2' rumbo, bañado inaccesible, lleno de -juncales y pajonales, que presentaba la perspectiva de un abismo en -donde se sepultaba todo el que osaba abordarlo. El se esparcia por toda -la campaña, y se comunicaba con el opuesto por la cañada, la que costò -gran trabajo abordarla por sus pantanos. Siguiendo el mismo rumbo y á -1-1/4 leguas encontramos otra de las mismas calidades que la anterior, -corriendo paralelamente á ella: se formaba á cuatro cuadras de su paso, -à la derecha de un pequeño bañado, y entra, à media cuadra del mismo á -la izquierda, en una laguna de seis à siete cuadras de circunferencia; -llena de junco, mala agua, lo mismo que toda la de las cañadas, è -inaccesible por todas partes. Una legua mas adelante, transitando por un -albardon, y con rumbo NE, encontramos una cañada con bastante agua, -corrida paralelamente y al mismo rumbo que las anteriores; su latitud -excedia de siete varas; su origen provenia de un gran bañado, que -costeàbamos, à nuestra derecha, como media legua, y al parecer sin -límites, formando lagunas y cañadas como todas las que hemos pasado, que -desaguan en otro gran bañado que corria paralelamente al de la derecha, -formando un encadenamiento de lagunas y juncales sin interrupcion. El -camino pasaba por un albardon, como una milla de distancia entre ambos. -A tres cuartos de legua, con el mismo rumbo y por el mismo albardon, se -encontró una laguna, á la derecha del camino como una cuadra; su -circunferencia 1000 varas, llena de junco, buena agua, accesible por -todas partes; cinco à seis pies de fondo, con barro y lama; su nivel el -del terreno, alguna leña en su circunferencia: en sus alrededores buenos -pastizales y cortos en partes. - -Aqui se hizo alto á las 5-1/2 de la tarde, á las 7-1/2 leguas de -jornada, 6-3/4 en linea recta, por un campo lleno de agua, ò mas bien mi -bañado, excepto las dos últimas leguas de la jornada, en que se encontrò -el albardon ya indicado. Los pastos cortos y buenos, largos en las -riberas de las cañadas y bañados: tierra ó barro negro: á la media vara -de profundidad gredoso. Este terreno en la estacion de las aguas seria -peligroso transitarlo: en la que no lo era, y aun reinando una seca -general que habia agotado todo el desierto, en esta parte se encontraba -en abundancia: en los diferentes malos pasos que nos presentò, costó -vencer sus obstáculos. - -En esta altura se despacharon todas las comunicaciones pendientes, que -aun no se habian remitido, desde el número 1 hasta el nùmero 5, que era -el de remision y de la posicion en que nos hallabamos en aquella fecha. -Un indio intérprete, que pasaba con una partida de comercio, y un -miliciano de nuestra comitiva, eran los conductores. - -El 24[72] á las 7-1/2 de la mañana nos pusimos en marcha, con rumbo NE -5° E por diferente terreno que el anterior, por el mismo albardon, pero -mas firme y seco. A los tres cuartos de legua de trànsito, se -encontraron à la izquierda del camino como á media cuadra, dos juncales -con buena agua: el primero, mayor de 500 varas de circunferencia, era -accesible: profundidad cuatro à cinco pies, fondo barro y lama, y su -nivel el del terreno; el segundo de 200 varas, de las mismas calidades -que el anterior. A media legua mas adelante se encontró un pozo de -cuatro varas de diàmetro, á una cuadra del camino, con buena agua, y de -una profundidad de cuatro à cinco varas; en sus cercanias se encontraba -leña de duraznillo y cardo. El parecia obra de los transeuntes que paran -en un lugar cualquiera de la marcha, para descansar de las jornadas. - -A una legua mas adelante de este pozo se encontraron dos lagunas, -separadas del camino como dos cuadras, y una de otra 100 á 150 varas: la -primera de 350 varas de circunferencia; la segunda de 220 varas, ambas -pantanosas; la mayor un poco menos que la segunda; las dos de regular -agua, la segunda llena de junco, la primera lìmpia, ambas de cinco à -seis pies de profundidad: fondo lama y barro; y abundantes de leña en la -campaña adyacente, como generalmente se encuentra en toda la planicie en -abundancia. A 1/2 legua adelante hicimos alto, para que refrigerasen las -cabalgaduras, en la màrgen de un juncal á la izquierda del camino como -1/2 cuadra de él: su circunferencia pasaba de 280 varas, sucio, pero de -buena agua, accesible y de un nivel igual al del terreno: de tres à -cuatro pies de agua, fondo lama y barro. A la una de la tarde seguimos -la marcha con el mismo rumbo, y á una milla que avanzamos, encontramos -una laguna á la izquierda del camino, como un 1/4 de cuadra de 900 à 950 -varas de circunferencia: límpia, buena agua, fondo barro y tosca, de -cuatro à seis pies de profundidad, sin maciegas, algunas barrancas de -1-1/2 pies, con elevados pastizales en sus bordes. Avanzando con el -rumbo de la salida, hicimos alto en la ribera de un juncal, tres leguas -de la laguna anterior, à las cinco de la tarde, para pasar allí la -noche. El juncal tenia buena agua, como de 260 varas de circunferencia, -sin barrancas, pantanoso pero accesible y limpio; bastante leña en sus -alrededores y buenos pastizales elevados, y situados en un terrano duro -y seco. Se hicieron 8-1/2 leguas de jornada y 8 solamente segun el -càlculo, por las pequeñas, sinuosidades del camino que encontramos -segunda vez. - -El terreno transitado ha sido mejor que el del dia anterior: desde la -salida, las tres primeras leguas fué por un albardon seco, duro y buenos -pastos, tierra negra y blanda, nivelado y elevado sobre el terreno de -los flancos: á una milla á ambos rumbos se encontraba una planicie de -nivel mas inferior, que se estendia por todo el cuadrante y camino por -el rumbo opuesto: ambos bañados inaccesibles por todas partes. Desde las -primeras lagunas hasta la segunda varió un poco la tierra: negra, humeda -y gredosa, menos firme el piso, blando y algo desnivelado, pastos cortos -y regulares, pocas maciegas, pero elevados pajonales en la ribera de las -lagunas. El resto del campo hasta la parada era de la especie de la -primera parte, pero siempre á nuestros flancos los bañados. Este es el -gran estero que casi paralelamente al Salado corre mas adelante: en él -desaguan todos los arroyos que descienden de la sierra, menos los -últimos descubiertos que lo verifican en las Flores. Este gran bañado se -extiende hasta las costas del mar, formando bañados, cañadas, arroyos, -lagos, &c., á una distancia casi constante del Salado al sud: como se ha -expresado anteriormente, su orígen es desde el arroyo Quetro-leufú, y su -desague en los montes de la costa del sud. - -El 25[73] á las 7 de la mañana, rompimos la marcha disfrutando de su -serenidad. Con rumbo NE abrimos la jornada, y con él á dos leguas que -anduvimos se encontró una laguna de 270 varas de circunferencia: agua -regular, accesible por todas partes, fondo barro y lama, cinco á seis -pies de agua, límpia con bastante leña, y buenos pastos en sus -alrededores. Una y media legua mas adelante se encontró otra á la -derecha del camino, de 290 varas de circunferencia, y de las mismas -calidades que la anterior. Un 1/4 de legua en seguida otra á la derecha -del camino de 200 varas de circunferencia, y de las mismas calidades que -las anteriores. En frente y en la misma latitud, á la izquiera del -camino, se halla otra laguna como de 690 pies de circunferencia, buena -agua, las demas calidades que las descritas: un 1/4 de legua en seguida: -otro juncal á la derecha de 380 varas de circunferencia, sucio é -inaccesible: buena agua y con bastante leña. Todas estas lagunas y -juncales en su nivel igual, y situados en terreno húmedo y blando. -Avanzando una legua, encontramos con el mismo rumbo otra laguna hermosa -y de figura regular, de 700 á 800 varas de circunferencia, rica agua, de -cuatro á cinco pies de cauce: arena y tosca su piso: límpia y sin -maciegas. En la misma latitud y á la derecha del camino, se halla un -juncal casi seco de 400 varas the circunferencia, y en el mismo nivel -que el terreno. - -A una legua mas adelante se hizo alto, en la ribera de otro juncal, para -que refrigerasen las bestias y seguir la marcha, distante 5-1/4 leguas -de la salida: tenia buena agua, límpio, bastante pantanoso: de 300 varas -de circunferencia, y de tres pies de fondo. - -A las 2-1/2 de la tarde seguimos la jornada, y á una legua con rumbo N -38° NE encontramos el arroyo nombrado de Romero, por llamarse así su -descubridor: lo pasamos á cuatro cuadras de sus vertientes, corre de S á -N, y desagua en el rio las Flores siguiendo el segundo rumbo: fueron -reconocidas en el momento sus vertientes: ellas quedaban á la distancia -que hemos dicho: tenian su orígen en el gran bañado que costeábamos: se -formaban de cuatro lagunas que originaba aquel, unidas por el mismo -bañado: cada una tenia 250 á 260 varas de circunferencia. Todas -encierran un espacio de 1,000 y mas varas de circunferencia: -inaccesibles por todas partes: buenas aguas, llenas de juncales y -pajonales: de ellas nacen cuatro fuentes cristalinas que se unen á 50 -varas, y forman el pequeño cauce del arroyo: este se aumenta -progesivamente, y á media legua de su orígen forma uno de 20 varas. En -su paso no excedia de cinco varas; su agua delicada: su piso barro y -concha: su profundidad cinco y nueve pies en todo su curso reconocido. -En su ribera se encuentra una prodigiosa cantidad de caracoles y -conchas, que forman una perspectiva deliciosa: aumentándose su cauce, se -aumenta su latitud; y sus pajonales y maciegas elevadas que le bordean, -lo hacen impracticable. A media legua de su paso, siguiendo su curso al -N, no dá vado, y su tránsito es peligroso por los pajonales, y el cauce -pantanoso y considerable; á mas del enjambre de leopardos y tigres que -habitan sus riberas: corre por un campo, como hemos dicho, húmedo é -inaccesible: no forma barrancas: su agua algo colorada, pero buena. La -velocidad de su corriente se encontró que en 30" de tiempo recorriò un -cuerpo el espacio de 40 pies, y en 1' 80, ó 26 varas y 1/2. En el paso, -al sud reconocimos sus vertientes, como lo hemos explicado: al N -reconocimos dos leguas, á pesar de lo peligroso que era este -reconocimiento. El desague en las Flores á cinco leguas de su orígen, y -à tres leguas de la desembocadura de este en el Salado, siguiendo su -curso al SO. - -A 1/2 legua del paso, con rumbo N 28° NE, encontramos tres juncales, -pasando el camino por medio de ellos; dos á la derecha, y uno á la -izquierda: sus ámbitos eran iguales con corta diferencia: no excedian de -500 varas cada uno: inaccesibles y de buena agua. A 1/2 legua en -seguida, transitando por un bañado, aunque bastante seco, encontramos -con un cañadon pantanoso, formado del gran bañado, á 1/4 de legua del -camino, y que se pierde en el otro á 1/2 milla á la izquierda: algunos -juncales son su orígen, confundidos con el bañado, y otros á la -izquierda son su depósito. El cauce de la cañada era de 4 á 6 varas, -pantanoso, sucio y lleno de maciega, con 2-1/2 á 3 pies de agua. A una -legua de esta se halló otra de las mismas calidades, formada por el -mismo bañado, y que desagua en el opuesto. - -Facilitado el paso con algun trabajo, hicimos alto en la ribera opuesta -á las 5 de la tarde, y á ocho leguas de jornada, ó á 7-1/2 en línea -recta. - -El terreno transitado al principio de la jornada ha sido en partes duro, -y de una tierra negra y sólida con pastos quemados: el resto un bañado -continuo, con algunos cortos retazos de albardon, pastos quemados en -partes, y elevadas maciegas y pastizales en el bañado, lagunas y -cañadas. - -En la parada encontramos un baqueano de la Guardia del Monte, que con -una partida de paisanos habia salido á la caza de nutrias en las -lagunas. El baqueano prometió guiarnos al dia siguiente hasta la -Guardia, porque dijo que se encontraban malos pasos en el resto de la -jornada para arribar á ella. - -El 26[74] à las 7 empezamos á caminar con direccion al Salado, que segun -el baqueano no distaba mucho del punto de salida. Con rumbo N 10° NE -rompimos la marcha, y á 1/2 legua encontramos un bañado ó cañadon que -atravesaba el camino, formado del bañado de la derecha: desaguaba á la -izquierda, ambos distaban una milla ó menos del camino. A 1-3/4 leguas, -con el mismo rumbo, encontramos una laguna á la izquierda del camino, -limpia, de buena agua, y de 400 varas de circunferencia, de 2 á 4 pies -de cauce. A una legua en seguida, entramos en un gran bañado, obra del -principal. Transitamos por agua mas de una legua, á la derecha -encontramos grandes juncales, y á la izquierda lo mismo. En este bañado -se volcó un carruage, y fué menester parar para levantarlo. - -Desde este punto, cuatro leguas hácia el Salado, fué constantemente por -bañados, con mas ó menos aguas y lagunas, que en ambos flancos formaba -el estero principal. Seguimos por agua, y á las 5 de la tarde arribamos -al Salado, despues de fatigas y trabajos que en esta jornada tuvímos. El -paso lo ejecutamos con alguna dificultad, por lo pantanoso de él: tenia -de ancho de 50 á 70 varas; su profundidad de 4 á 5 pies: á nuestra -izquierda del paso formaba la gran laguna, llamada de las Flores. El rio -forma aquí un golfo, y sale en seguida formando un cauce al E. - -Del paso, á media legua á la izquierda, se halla este depósito que se -estiende por toda la campaña: tiene mas de 3-1/2 millas de -circunferencia, y su profundidad y demas cualidades no pudieron -reconocerse por ser ya tarde. En la ribera opuesta hicimos alto para -continuar al dia siguiente hasta la Guardia, cuyas poblaciones ya se -distinguian. - -En efecto el 27[75] nos pusimos en marcha, con rumbo N 5° NE hasta la -Guardia, á la que arribamos con este rumbo, distante cinco leguas del -paso del rio, transitando por diferente terreno que el anterior, y por -entre las poblaciones de ganaderia y labranza, que cubrian la campaña, -cuyos pobladores salian á recibirnos. Las autoridades y demas personas -de la Guardia nos recibieron del mismo modo, y nos hospedaron á medida -de nuestro deseo. - -El 28 se pasó oficio de nuestra llegada al Gobierno, debiendo marchar al -dia siguiente. El oficial ingeniero, durante este dia de parada, tuvo -proporcion de poner en órden sus trabajos, para arribar con todo pronto -á la capital para su presentacion al Gobierno, y para que viese el fruto -de una comision peligrosa, en que si no consiguió entablar una paz como -se deseaba, consiguió llenar su objeto principal, por el que anhelaban -los amantes de las ciencias y de la prosperidad del pais. - -El 29 permanecimos en la misma Guardia. El 30 salimos para la capital, y -el 1.º de Junio arribamos á ella. - -La Comision del sud concluye el cuadro de sus observaciones, habiéndolo -presentado con toda la exactítud que ha estado al alcance de la esfera -limitada de sus conocimientos. Al encargarsele de esta delicada y -peligrosa comision, veia los inconvenientes que en ella habia para -llenar los objetos que la autoridad se habia propuesto. Sin embargo, se -lisonjea de haber cumplido con el deber que se le impuso, dando á -conocer un pais inculto, desierto, y muy poco recorrído por los -víageros; que por su situacion geográfica, y las bellezas de su suelo, -está destinada á formar un apendice importante al territorio de la -provincia. Cuando se desarrollen sus fuerzas, y se llegue á subordinar -las hordas salvages que amagan ahora nuestras poblaciones, entonces -estos campos yermos é incultos, se cubrirán de establecimientos que -ensancharán los límites de nuestra provincia. Un clima benigno, un suelo -feraz y extenso convidarán al hombre industrioso, y le retribuirán con -usura sus sacrificios y trabajos. Talvez no sea distante la época de -este gran paso en la carrera de nuestros adelantos! Solo así conseguirá -el pais afianzar sus propiedades, estableciendo una línea permanente, -que las defienda de los amagos del enemigo infiel. - -La Comision, al emprender sus trabajos, advirtió la falta de -instrumentos para las operaciones fisicas y astronómicas, aunque para -las de geodesia, se les dieron los que pudieron proporcionarse. Uno solo -destinado á la práctica de estas complicadas operaciones, no podia -llenar todos los objetos que se ofrecian á un tiempo. Los -reconocimientos de esta naturaleza se fundan en los observaciones -matemáticas y fisicas, y en sus descripciones debian ligarse ambos -ramos. Mientras que se conseguia efectuar una observacion astronómica, ó -una operacion geodésica, no se ponia atencion á la temperatura, ni se -median las alturas barométricas por falta de instrumentos. Teniamos por -consiguiente que dejar este vacío en el cuadro de las observaciones, y -contraernos á la calidad de las aguas, tierras, pastos y demas -producciones: y á estos detalles importantes sobre la naturaleza del -terreno, procurábamos agregar otros estadísticos, combinando las -noticias é indagaciones con el cálculo: llenando por último la série de -nuestras observaciones, con los actos de la Comision en sus relaciones -con las tribus contratantes. - -La precipitacion con que se procuraron los instrumentos á nuestra -partida, y la ninguna esperanza de hallar los necesarios para las -observaciones en los distintos ramos que abrazaba la esfera de trabajos -que debiamos emprender, nos hizo salir sin este auxilio preciso para -adquirir los conocimientos fisicos de aquel territorio. Los que -conseguimos, fueron proporcionados por el departamento de ciencias -exactas, y apenas bastaban para las operaciones geodésicas. La Comision -se procuró unos cuantos mas para las observaciones -astronómicas:--operaciones indispensables, para determinar la verdadera -situacion de los puntos mas interesantes, que sobre la marcha se -encontraban, y de otros muchos que se reconocieron: principalmente en el -paso de la primera cadena de sierras, y en los trabajos que se -emprendieron en la segunda. Los de geodesía fueron de suma utilidad para -el levantamiento de los planos que merecian la atencion de detallarse, y -para las operaciones ulteriores que se efectuasen. Sirvieron al mismo -tiempo para determinar la altura de los cerros principales de ambas -cadenas. - -Concluida y ordenada la sèrie de nuestros trabajos, cotejamos los viages -que por distintos rumbos habian practicado algunos facultativos, á mas -de los descubrimientos que se hicieron en la expedicion del año 20. Los -viages de la costa Patagónica; las observaciones astronómicas hechas en -el interior de la provincia, en sus poblaciones principales, y en la -costa oriental y occidental del rio de la Plata, y otros muchos -reconocimientos modernos, con los mas exactos de la provincia, fueron -consultados para la formacion de un mapa general, hasta el -establecimiento del Rio Negro en la costa Patagónica, y el interior del -pais del sud habitado por los bárbaros; el que tuvimos el honor de -presentar á la autoridad, como el primer monumento de esta naturaleza -hecho en el pais, y como el fruto de nuestra asidua contraccion, que -podia servir de base á un trabajo mas formal sobre nuestra geografia; -consiguiendo por este medio esparcir la luz sobre los ulteriores -proyectos de invasion en el desierto.--Introducir una luz, digimos, -porque estamos firmemente convencidos de que sin estos preliminares todo -será efimero, y su ejecucion acarreará talvez funestos resultados á la -causa general, si se acometiese una empresa en un territorio no -conocido. Recórrase la carta de aquel país, que hemos presentado, -cotèjese con las que hemos tenido á la vista, búsquense las que existen, -y se verá la notable diferencia entre la primera y las otras. - -La primera cadena de los Andes, que corre mas de 50 leguas al NO desde -el cerro del Volcan, en la costa del Atlántico, atraviesa la vasta -pampa, hasta el paralelo de la Guardia Lujan. La segunda, desde el cerro -de la Ventana, á 22 leguas del Ocèano, en la altura de la Bahia Blanca, -corre paralelamente á la primera, á 60 leguas de distancia, hasta la -vista de la laguna de Salinas, y atraviesa el desierto por mas de 25 -leguas. Ni una ni otra se encuentran en las cartas anteriores; y si se -ignora hasta este grado la geografia de aquel pais, ¿á qué aventurarnos -á grandes operaciones? - -No es estraño que se haya hablado y escrito tanto sobre un proyecto de -línea de defensa permanente: creemos que los que lo han hecho, al abrir -la carta desistirán de las ideas que tenian entonces. Sobre esta materia -existen infinitos dictámenes con opiniones encontradas, que no sirven -mas que para aumentar la confusion. La casualidad nos condujo por la -parte mas importante de reconocer. ¡Feliz casualidad! Ella nos ha -proporcionado determinar con la exactitud posible los límites de -aquellas cadenas en el occidente, sin dejar de reconocer con certeza su -ramificacion al oriente. - -El Gobierno, deseoso de poner una barrera á las continuas incursiones de -los bárbaros, premedita el establecimiento de una línea de defensa -pemanente, establecida bajo la proteccion de un cuerpo respetable, que -opere, mientras se efectuan los trabajos previos de aquellos -establecimientos. Con la carta geográfica en la mano no será dificil -hacerlo con acierto, y eligir la posicion mas ventajosa, llevando por -máxima en la eleccion "que la línea de defensa mas corta abrace y guarde -la mayor estension de terreno posible." Las ventajas que resultan de -esta combinacion no es menester detallarlas. Si á esto se añade la buena -calidad del terreno que se ocupe, no habrá mas que desear en el pais -donde se establesca. Todo proyecto que no lleve por base este principio, -solo originará males y pérdidas. - -Se trata de custodiar las propiedades de nuestra campaña del sud y -oeste, y de dar mayor extension á la provincia, imposibilitando las -invasiones de los bárbaros, sin dejar impune su arrojo. Esto consagra -dos principios: el primero, la buena eleccion de una línea que llene -aquel objeto, y el segundo, la organizacion de una fuerza suficiente. Si -nos contraemos al primero, podemos asegurar que se llena el fin -principal en la empresa que se propone. Si á lo segundo, no podremos -garantir el resultado, porque ignoramos la fuerza veterana con que se -cuenta para la custodia y defensa de la línea. - -Todos los proyectos, repetimos, han sido cimentados en nociones erróneas -del terreno, y con relacion á él vemos trazadas líneas de defensa, que -lejos de defendernos, son incapaces de evitar la ruina de las -poblaciones que se situen á su abrigo. Otros, por su estension y el poco -terreno que avanzan, hacen improductiva esta empresa. - -Ya es tiempo que se obre en grande, y con mayor utilidad era beneficio -del pais: consultar la seguridad de las propiedades, y el -engrandecimiento del territorio, es á lo que se debe propender. Se -pueden proyectar líneas de defensa que concilian ambas cosas; pero es -menester que el esfuerzo que se haga corresponda á los recursos de que -pueda disponer la provincia. Todo lo que salga de esta esfera presentará -graves inconvenientes en su egecucion. - -Las operaciones militares, que se emprendan con este objeto, deben -llevar por base los mismos principios. El establecimiento de la linea de -defensa, es en lo que se ocupa la autoridad, y es la obra por que clama -la campaña, y los que representan la riqueza del pais. El Gobierno -sabemos se prepara para la ejecucion de sus premeditados planes. Estos -no deben ocultarse á los hombres pensadores, y que aman la felicidad de -su suelo. Si fuesen secretos, desmentirian la liberalidad con que el -Gobierno abrió su marcha pública, y la confianza que los ciudadanos -depositaron en sus manos. La Comision, lejos de impugnarlos, hará -conocer la justicia con que hace sus observaciones. Ella no se atreveria -á hacerlo, si un conocimiento práctico del teatro de las operaciones no -le hubieran persuadido de que podia vertir sus opiniones sin contrariar -las miras de la autoridad, y mas bien segundándolas. No hará mas que -indicar el metodo que en su ejecucion debe observarse, conciliando todos -los principios anexos á ella:--es decir, la situacion que debe ocupar la -nueva línea de frontera. Marchando de acuerdo con el proyecto -analizaremos los principios fundamentales en que estriba, para que no se -frustren los esfuerzos de un Gobierno que arrancó al pais del estado -ruinoso á que lo condugeron las pasiones. - -El obgeto principal que se propone el Gobierno, en la abertura de la -próxima, campaña, es la formacion de dos fuertes ó poblaciones -fortificadas: el primero en la Sierra del Volcan, y el segundo en las -faldas del Tandil. Ignoramos cual sea la prolongacion de la linea que -debe servir de base á estos establecimientos. Estas poblaciones son -precisamente los puntos fundamentales mas adecuados, mas útiles y mas -hermosos que se pueden elegir para la formacion de un camino militar, -que abra la comunicacion con el establecimiento en el Rio Negro, y -sirvan de bases á una linea defensira, ó de frontera. - -Establecidos estos fuertes, y el centro de los recursos en ellos para -las operaciones ulteriores, la linea de defensa continuará prolongándose -sucesivamente y sin dificultades. Mas ignoramos cual es el rumbo y el -terreno que ocupe, ó si se reduce solamente á un camino militar. Creemos -que este debería formar un objeto secundario. La Comision está -persuadida de que con los últimos descubrimientos que ha hecho en su -viaje, puede aventurarse á detallar los puntos de la fortificacion -permanente. Desde el cerro del Volcan, origen de la cadena de sierras -que atraviesan la pampa al NO, y corren mas de 50 leguas hasta el -paralelo de la Guardia de Lujan, concluyendo en el cerro llamado Cairú, -el terreno presenta una barrera que, guarnecida con algunas -fortificaciones, aumentaria el territorio de la Provincia con mas de -2000 leguas cuadradas, y custodiaria toda la frontera hasta el paralelo -de aquella guardia, y aun la de Rojas. - -Elegidos en la cadena de estas posiciones interesantes, los mas propios -para el establecimiento de estos fuertes, arribariamos hasta el Cairú, -cerro el mas occidental y límite de la sierra, donde es de indispensable -necesidad la construccion de un gran fuerte. La razon es, porque una -fuerza disponible en este punto, impediria las incursiones continuas que -los Ranqueles hacen á la frontera del O, y cubriria el importante camino -de Salinas, distante siete leguas al NO, por donde transitan los -invasores. - -Las fortificaciones que deben ocupar la cadena de sierras desde el -Volcan, creemos que deberian ser seis. La primera, en donde se piensa -establecer la del Volcan: la segunda en el arroyo Torrolñelú en la -Sierra del Tandil: la tercera en el Arroyo Azul, en la Sierra de la -Tinta: la cuarta en la abra de la Sierra Huellucalel: la quinta en el -Arroyo Barrancas, en la abra de la Sierra Amarilla y Curacó; y la sexta -en la ribera del Rio las Flores, en el cerro Cairú. La primera posicion -es un elevado cerro con algunos encadenamientos, que á poca distancia al -E se pierden en una grande abra, vertiendo á cuatro leguas las aguas en -varios arroyos, que desaguan en la costa del mar. Este punto interesante -tiene las ventajas de un puerto próximo, en donde la caza de peleteria y -de lobos haria aumentar considerablemente la poblacion. La segunda, -distante de la primera 19 leguas, tiene por intermedio con la anterior, -una abra que ambos cerros forman, de 13-1/4 leguas, en donde se levanta -el monte Tandil, prolongándose seis leguas mas hasta el Arroyo Torrol. -De este delicioso monte descienden los arroyos Tandil, Chapaleofú y -Torrol, de ricas aguas, formando senos y diferencias de nivel, que -harian progresar los establecimientos de ganaderia y labranza, y -fomentaria un pueblo el mas hermoso en toda la cadena. La tercera dista -de la segunda seis leguas, teniendo por intermedio una barrera -inaccesible de morros escarpados: encadenamiento que desde el Tandil -sigue al NO, formando arroyos que descienden por terrenos fértiles y -pintorescos. - -De esta sierra, nombrada _la Tinta_ por los naturales, nace el caudaloso -Arroyo Azul, donde debe situarse el pueblo, teniendo á su derecha una -abra, por donde transitan á la frontera las tribus Huilliche y Pampa, en -sus incursiones y comercio. La cuarta, situada en la abra de la Sierra -de Huellucalel, cubrirá igualmente el paso por ella de las mismas -tribus, en un terreno de la misma naturaleza que los demas: dista de la -anterior 6-1/2 leguas, siendo en esta parte la sierra menos elevada, y -sin aguadas permanentes, pero con algunas estacionales. La quinta, -situada en las riberas del Arroyo Barrancas en la Sierra Amarilla, -cubrirá la abra entre esta sierra y la de Curacó, camino frecuentado por -las mismas tribus; dista de la anterior 6-3/4 leguas, en un terreno -delicioso, como se describe en el reconocimiento que efectuamos á su -paso. Este gran seno está guardado por los dos cerros, llamados de la -_Commision_, que harian inaccesible este paso. De esta sierra nacen los -arroyos Quetro-leufú y Barrancas, fertilizan su suelo y aumentan las -delicias de clima. El comercio de las tribus se haria mas directamente, -y su poblacion seria muy frecuentada. La sexta, situada en la ribera del -Rio las Flores, en las faldas del cerro Cairú, seria una poblacion -interesante por su comercio con Salinas, y con las tribus Ranqueles, que -conducirian á ella directamente sus artículos de consumo. Dista de la -anterior 8-1/2 leguas, teniendo intermedia la sierra elevada de Curacó, -con aguadas permanentes, y con la misma calidad de terrenos para los -progresos de la agricultura. Nacen estas aguadas de algunas lagunas, y -entre ellas la principal, llamada _Blanca_, dista 1-1/2 leguas al E del -Rio las Flores. Esta poblacion disfrutará de tantas comodidades y -proporciones para ser un pueblo rico, como la del Volcan, cuando la -industria progrese, y la hidráulica ordene las fuentes que se encuentran -en aquel pais para el transporte de sus producciones, hasta el interior -de la provincia. El Rio las Flores, capaz de ser navegado, conduciria -los frutos al rio Salado, y este al de la Plata y á los pueblos -interiores. - -Las Guardias de Rojas, Salto y Pergamino pueden ser atacadas por una -invasion, aunque con dificultad si se establece un acantonamiento en el -Cairú, por las razones que hemos aducido. Sin embargo, si el proyecto ha -de llevarse al cabo, deberian fortificarse aquellas Guardias, ó -avanzarlas hasta el S del Salado, á las lagunas de Palantelen, Cerro -Colorado, ó á otras posiciones que se crean ventajosas. - -De la remocion de estas tres poblaciones resultarian muchas ventajas: no -precisamente para librarlas de una invasion, porque fortificadas en -donde existen, lo estan, sino porque se abrazaria una extension de -terreno hermoso, y útil para la labranza y los establecimientos de -ganadería; á mas de poder combinar con mas facilidad cualquiera -operacion militar, con el acantonamiento del Cairú, por su aproximacion -en cualquiera posicion donde se situen en la parte austral de aquel rio: -en cuyo caso nada habria que recelar. - -Las poblaciones que deben guardarse y fortificarse con mas anhelo, son -la primera y sexta, siéndolo igualmente la segunda y quinta, porque los -límites de la línea están mas expuestos á ser flanqueados por una -invasion. Entre la primera y la segunda, en la abra que las intermedia, -es de absoluta necesidad la formacion de un reducto ó vigia, capaz de -avisar cualquier movimiento á las guardias colaterales en caso de -invasion. En los demas puntos no los consideramos necesarios, porque -están en menores distancias. - -La línea que hemos proyectado está precisamente sujeta á los principios -anteriores: con seis fortificaciones se guarda perfectamente una -estension considerable de terreno, se cubren las propiedades de once -poblaciones, se evitan las continuas incursiones de los bárbaros, se -abraza la parte mas interesante de su territorio, y por último se -establece con facilidad un camino militar por la costa del Océano hasta -el Rio Negro, empezando desde el Volcan, y asegurando sus mejores -posiciones. - -Establecida esta línea, un segundo esfuerzo, que no costará tanto como -el primero, nos asegurará la posesion de todo el pais que habitan los -salvages, obligándolos á retirarse a las faldas mas occidentales del -Colorado y Negro. El camino militar los rechazará de las costas del -Quequen, Claramelo, Saladillo, Malepundejo, de ambos Sauces, del -Colorado y Negro. Las tribus estacionadas en la Sierra de la Ventana, -cercadas por todas partes, nos abandonarian esa segunda cadena de -montes, para buscar un abrigo en las riberas del Diamante ó del Neuquen, -y talvez en los Andes. Entonces ¿cuales no serian los resultados de una -combinacion tan acertada? ¿Y cual la gloria del que la llevase á efecto? - -No descenderemos á los pormenores de la ejecucion, ni detallaremos la -fuerza que debe obrar. Dos regimientos de caballeria y los esfuerzos de -la milicia nos parecen suficientes para la custodia permanente de la -línea: y para su construccion, los inteligentes formarán los -presupuestos. Nosotros no hemos hecho mas que indicar el camino, -valiéndonos de los conocimientos de aquel pais, y combinando los -principios fundamentales de las obras de esta naturaleza. - -Pero estamos persuadidos de que, antes de practicarse los trabajos al -abrigo de una fuerza imponente, deben hacerse por oficiales geógrafos -reconocimientos parciales de toda la cadena para elegir las posiciones -de los pueblos. - -La Comision concluye, habiendo tenido el honor de espresar su opinion en -consonancia con los principios que la han conducido. El engrandecimiento -y la felicidad del pais han sido su norte. Si sus esfuerzos pueden -cooperar á ellos, será este su premio, y de no, cederá esta gloria á -génios mas felices que llenen con mas acierto esta tarea. - - _Buenos Aires, Febrero 3 de 1823._ - - PEDRO ANDRES GARCIA. - #Jose Maria de los Reyes.# - -[Footnote 1: En el paso del arroyo Saladillo se observó la velocidad de -la corriente de sus aguas, por un cuerpo colocado en su superficie, y -una distancia medida en su ribera en pies del país. El cuerpo arrojado -desde un extremo de ella recorrió en 20" de tiempo 48 pies ó 16 varas, -lo que hace en 1' 48 varas, y en 1^h 2,880 varas. En el Salado recorrió -el cuerpo, en los 20" de tiempo, 42 pies ó 14 varas, en 1' 42 varas, y -en 1^h 2,520, de donde resulta esta razon: que la velocidad del primero -es á la del segundo, como 8 á 7.] - -[Footnote 2: Durante la parada en la ribera austral del rio, se nos -comunicó por el baqueano, que á poca distancia al este se encontraba un -arroyo, nombrado _Tapalken_, que desemboca en el de las Flores, y que se -decia trae su orígen de la Sierra. En el momento, aprovechándonos de -esta noticia interesante, partió el oficial ingeniero á su -reconocimiento. En efecto, á 2-1/4 leguas, siguiendo el curso del rio al -este, encontramos su desembocadura en él. Su cauce era de 10 á 12 pies: -su ancho de 40 á 45 pies; sin barrancas, con la forma de una cañada, y -grandes pajonales en sus orillas: la velocidad de su corriente estaba en -razon con la del rio, de 6 á 9: es decir, que la misma cantidad de 50 -pies fué recorrida en 36" de tiempo, ó en 1' 110 pies, y en 1^h 6,600 -pies ó 2,200 varas. - -El terreno que observamos en parte de su curso, reconocido al SE 20° S, -era muy húmedo, ó mas bien bañado: su nivel casi el mismo de las aguas -del arroyo, y todo el campo es inundado por estas. En los pajonales de -sus riberas se encontró una inmensa tropa de tigres y leopardos.] - -[Footnote 3: Este planeta en defecto de la luna era el único por el que -debia observarse, y el que veiamos en esta parte de América: por el sol -no podia hacerse sin ser vistos. En aquel mes no veiamos la luna, pero -los conocimientos sacados de las tablas nos facilitaban hacerla por el -planeta.] - -[Footnote 4: El teodolite, nivel, toesas, cuerda, jalones, mesas, etc., -etc.] - -[Footnote 5: Los que se describirán mas adelante.] - -[Footnote 6: Medidos trigonométricamente con el teodolite.] - -[Footnote 7: Calculado geométricamente.] - -[Footnote 8: Sus figuras son semejantes á dos tazas volcadas, siendo el -asiento de ellas la figura de las mismas mesetas ó cúspides de los -cerros, ó el corte superior del cono.] - -[Footnote 9: En donde se pierden sus límites, en la pampa del O.] - -[Footnote 10: En la expedicion del año 20, mandada por el Señor -Gobernador, reconocimos en ella todas las sierras, desde el Volcan hasta -la llamada de la Tinta ó de Limahuida; y á la verdad, no hemos hallado -un parage mas ventajoso y agradable. La carta general demuestra la -situacion de él con respecto á aquellas; es decir, aquella misma sierra -que formando una ramificacion corre al NO de la primera, y concluye -perdiéndose en pequeñas colinas, como hemos dicho, en la pampa, en donde -la pasamos: pues dos á tres leguas al NO del paso, allí concluye en la -nombrada _Cairú_.] - -[Footnote 11: Este telégrafo, adoptado entre todas las tribus, es útil -para ellos por la facilidad con que se comunican, y al mismo tiempo para -los campos que continuamente queman. Ademas de disminuir las maciegas -elevadas que cubren el horizonte al observador, aumenta la salubridad de -la tierra y de los pastos, que vuelven á criarse, desparramándose todas -aquellas partículas ó cenizas, llevadas por el viento en toda la campaña -vecina á la quemazon. Ellas aumentan con sus cales la feracidad del -terreno, y el ganado que allí se cria disfruta de esta ventaja -prodigiosamente.] - -[Footnote 12: Señal de aprobacion.] - -[Footnote 13: Su caricatura y de otros fueron sacadas por el ingeniero.] - -[Footnote 14: A esta distancia se encontraron dos médanos bastantes -elevados, de 40 pies de altura, desde donde descubrimos la laguna al -OSO, en donde paramos. Se apercibieron tambien los toldos y otras -poblaciones de indios, cubiertas de ganados de todas clases. La mas -abundante y rica de todas era una, que desde el mismo lugar se descubria -al E, de un indio capitan, llamado Catrillur, que segun noticia posee -mas de 10,000 cabezas da ganado de todas clases.] - -[Footnote 15: Las observaciones sobre el terreno avanzado en esta -jornada son, tierra negra, blanda y arenisca; buenos pastos; el campo -seco y horizontal por todas partes: algunas diferencias de nivel mas -allá de los médanos al SSE, formadas por algunas colinas de poca -elevacion.] - -[Footnote 16: No se crea que silla ó cosa que se paresca, sino en el -suelo, mezclado con la inmundicia. Mas adelante hablaremos de las -habitaciones y costumbres de estos bárbaros.] - -[Footnote 17: El mate que ellos usan es correspondiente á su miseria: un -cuerno de vaca de un pié de largo es en lo que sacian este vicio que los -domina. La asquerosidad de él, y el modo con que lo sirven, es mas bien -para estremecer al que lo mira que para tomarlo. Una holla llena de -inmundicia sirve para calentar el agua: el cuerno sucio y lleno de polvo -de yerba, mezclado con esta agua, es el mate. La bombilla asquerosa -jamas se limpia, y ella sirve hasta que no quedan sino los pedazos. -Concluida el agua, se echa otra vez sobre la yerba misma, y es el -segundo mate: esta operacion se repite tantas veces cuantas sean -necesarias, para que la yerba no tenga jugo ninguno, y entonces lo que -queda se lo mascan. Esta es la operacion de que se sirven: la yerba -gruesa la muelen y tambien los palos, y esto es lo mismo para ellos.] - -[Footnote 18: El capitan _cona_ no cesó de hacer tirar tiros á los -soldados de la escolta, desde nuestra llegada á su casa: del mismo modo -fué recibido su hermano el cacique Huilletrur. Esta ceremonia para ellos -es del mas alto aprecio, y a cada instante la pedian y era menester -contemplarlos. El cacique, su hijo y varios particulares que lo -acompañaban venian en buenos caballos adornados con chapeados, estribos, -espuelas de plata y buenos aperos; pintadas las caras, pies y brazos de -diversos colores: las chinas, chinos y muchachos del mismo modo. Esta -ceremonia la usan en tiempo de guerra ó en un dia de fiesta entre ellos, -ó en las reuniones públicas.] - -[Footnote 19: Por observacion hecha en todo nuestro viage, hemos visto -que en los meses de Marzo y Abril las heladas son diarias y fuertes, y -que el temperamento ha sido constante, aun variando 2 y 3 grados de -latitud austral.] - -[Footnote 20: El Señor Coronel, el Ingeniero y el intérprete.] - -[Footnote 21: Averiguados despues los nombres de estos dos corifeos, -supimos que el uno se llamaba Califiau, hijo del célebre cacique -Carritipay; y el segundo Triguin, ambos caciques de segunda clase. El -último capitaneaba en la accion dada en las faldas del monte Tandil, el -año 20, una division que cargó sobre el centro de la linea, y fué el -primero que montó al elevado cerro Maguita, en donde sorprendió y -degolló á dos milicianos, que hallándose de vigía en su cima, y cansados -con esta centinela, fueron postrados por el sueño.] - -[Footnote 22: En este caso toda la multitud de malvados y asesinos -desertores que la acompañaban, se daban un aire de importancia, y se -desdeñaban hablar, y entrar en conversacion con ninguno de la comitiva: -todos ellos vestidos como bárbaros, y su mayor gala en el caballo: -ninguno de los que vimos dejaba de tener sus espuelas, estrivos y -chapeado de plata. A todos estos transfugas, que hacian alarde de -presentarse é insultar, era menester contemplarlos y regalarlos, porque -de lo contrario hubiera sido muy mala política, y nos hubieramos -expuesto á grandes peligros.] - -[Footnote 23: Hemos sido testigos de casos de igual naturaleza en las -reuniones ó ferias que tuvieron en el tiempo de nuestra comision.] - -[Footnote 24: Los de esta division traian mas de 60 sables, y el resto, -lanza, bolas y un pequeño machete ó daga que todos cargan, y es el arma -mas general entre ellos. La lanza la cargan pocos, porque no es tan -general como vulgarmente se dice. En la division de que hablamos, 24 -solamente las tenian, y en la observacion hecha sobre toda la línea, -diremos su número mas adelante.] - -[Footnote 25: Esta formacion en batalla no era nueva á nuestra vista: de -este mismo modo se presentaron á batirnos en las faldas del monte -Tandíl, el año 20, aunque en mucho menor número del que ahora. Allí -vimos por nuestros ojos capitanear esta formacion á varios trasfugas y -desertores, que con ellos se arrojaron sobre nuestra pequeña línea. - -Ahora no sucedia así: las divisiones las conducian los mismos caciques, -y les hacian guardar aquel mismo órden, sin embargo de que en cada una -de ellas vimos un número considerable de hombres vestidos y acomodados á -sus costumbres. El número de estos lo diremos mas adelante, por el -cálculo de todas las divisiones, hecho en la reunion de este dia.] - -[Footnote 26: Los mates que se les tenia preparados para este caso, eran -algunos cuernos de 1-1/2 pies de largo, y algunos jarros que se habian -llevado de lata, de un tamaño casi igual al de los primeros. En estos -cabia una libra de yerba con su parte de azucar correspondiente, la que, -despues de consumida el agua, se la echaban al cuello, y repetian la -misma dosis cuantas veces se les daba. A todos se les satisfizo con este -obsequio, á mas de las buenas bolsas que al efecto traian preparadas -para proveerlas con diferentes especies. A mas de esto esperaban que en -el reparto de los artículos que ocupaban toda su atencion, les tocase -una parte considerable, que los proveyese por algun tiempo. Sabíamos -positivamente que en ellas nos veríamos apurados, porque se puede -asegurar que no hay bárbaros en lo descubierto en quienes reine mas la -codicia, petulancia é interes, como en estos indígenas.] - -[Footnote 27: La enemistad la conservan mientras no hacen causa comun -para robar en las fronteras. En este caso son amenazados para la -coalizacion por los Ranqueles: ellos acceden, ya por temor, ó ya por la -buena disposicion que les acompaña para el pillage. En estas -coalizaciones al fin de la fiesta salen perdiendo, porque _el lobo -grande se come al chico_. Los Ranqueles, que han cobrado una -superioridad incomparable sobre los Pampas, en la lid, se han hecho -mucho mas temibles, por las continuas cargas que les hacen sobre sus -propiedades, ya en harmonia, ó ya cuando se unen para robar. El número -de estos equilibra el valor y génio mas guerrero de aquellos, de quienes -hablaremos.] - -[Footnote 28: En esta fuerza se hallan incluidos los desertores. Por los -que vimos, en cada division su número total pasa de cincuenta. No era -facil distinguirlos por el color: acostumbrados á la vida salvage, sus -figuras son las mismas que las de los indígenas.] - -[Footnote 29: En las tercerolas se hallaban comprendidas algunas -pistolas y trabucos que se encontraron, pero todos inútiles, excepto -algunas pistolas que cargaban los desertores.] - -[Footnote 30: El cacique Ancafilú, uno de los de esta tribu, y de los -principales por su antiguedad, fuerzas militares y valor acreditado en -sus correrias, no se reunió á los tratados, á pesar de haber sido -invitado por todos los caciques, y repetidas veces por los principales ó -_ulmenes_, á quienes no quiso obedecer. - -La causa de esta conducta nos era desde antes de emprender esta comision -bien conocida: este resultado lo esperábamos por los antecedentes que -teníamos que era uno de los opuestos para hacer la paz, y confabulado -con el cacique ranquel Pablo, que era el mas tenaz, y el principal de -los disidentes. Sabíamos que este se oponia á entrar nuevamente en liga, -y era regular que aquel siguiese su opinion y no adhiriese, hasta que no -entrase este último en relaciones. Ancafilú conservaba, y conserva aun, -un odio irreconciliable contra la Provincia, desde la expedicion del año -20, como uno de los que fueron atacados y sorprendidos en sus tolderias, -en las riberas del arroyo Chapalcofú, y el que hizo la guerra de -intrigas por vengarse de la sorpresa, y habia jurado no cesar en sus -proyectos hasta que así lo consiguiese. Esta conducta conocida hubiera -estado en contradiccion con cualquier paso que hubiese dado en union de -sus compañeros, á quienes trataba de disuadir á que no admitiesen la -Comision, é hiciesen la guerra á la Provincia.] - -[Footnote 31: La division que entró en la reunion habia salido primero -que la fuerza principal.] - -[Footnote 32: Iremos progresivamente dando el número de los infieles -conforme se calcule en las poblaciones que se encuentren, y á mas un -cálculo aproximativo de las noticias que hemos adquirido sobre este -punto.] - -[Footnote 33: Concluyó su parla el cacique, ofreciéndose él y su tribu á -la Comision, para protejerla en su marcha hácia los Ranqueles: que se -hallaba pronto para socorrerla en el momento que supiese se le inferia -un ultraje: que en este caso le mandase un chasque, dandole cuenta de -cualquier evento, para ponerse en marcha.] - -[Footnote 34: Calma á la noche desde las 6 hasta las 10: brisa del O -hasta las 12.] - -[Footnote 35: La noche de este dia la pasamos sosegadamente con nuestros -vecinos: heló fuertemente desde las 7 de la noche, hasta por la mañana -del dia siguiente: por la tarde sopló la brisa del tercer cuadrante, y á -las 9 calmó.] - -[Footnote 36: En la campaña del año 20 lo reconocimos, lo mismo que los -arroyos, que de él descienden: su altura no la medimos, porque la marcha -del ejército en donde ibamos no lo permitia, ni teniamos instrumentos -con qué hacerlo. Pero se demuestran algunas particularidades de él en la -carta de la marcha de la expedicion que se presentó al Gobierno -entonces. En la nuevamente construida de toda la provincia, que -igualmente se ha presentado, se demuestra su perspectiva.] - -[Footnote 37: Pasamos la noche tranquilamente, siguió en todo el dia el -viento fuerte del cuarto cuadrante, heló toda la noche, y desde las 6 -calmó.] - -[Footnote 38: D. Pablo Zizur, en su viage á Patagones, pasó de nuestra -parada ó situacion, como media legua mas al sud, y atravesó el pequeño -Andes, dando solamente algunas descripciones de los rios Sauce Grande y -Chico, y de las calidades de las tierras.] - -[Footnote 39: A las 12-1/2 del dia siempre cerrado.] - -[Footnote 40: En la parte occidental de la sierra se encuentrán montes -de chañar, mistol y algarroba, de cuyos frutos se proveen los naturales, -y consumen en abundancia.] - -[Footnote 41: Esta, como lo hemos dicho, ha sido presentada al Gobierno, -y existe en su poder.] - -[Footnote 42: Se les satisfizo del objeto de la fuerza de Patagones, y -su número, que solamente eran 50 negros, destinados á guardar aquel -punto, pues trataban de invadirlo las naciones estrañas, y entonces -resultábales una ruina inevitable, porque querian, segun se decia, -ponerles guardias en la Sierra de la Ventana. Con este pretesto, que dió -la Comision para salir de aquel apuro, calmó á los oyentes: pero, -permaneciendo en sus desconfianzas, preguntaron en seguida, si el número -era considerable: se les contestó, que solamente 50 negros. A esto de -negros ó _tapangú_, que ellos llaman, prorumpieron en risa al oir el -color, porque los desprecian en alto grado, y los miran como una clase -de hombres inferiores á los demas, y por consiguiente incapaces de -batirse con ellos, y de hacer grandes acciones. Los pocos que tienen, -que han robado de las fronteras, les sirven de esclavos, y los tratan -con rigor.] - -[Footnote 43: Al partir de la frontera en nuestra compañia todos estos -aldeanos y labradores en busca de sus familias, salieron del supuesto -que debian ser entregadas sin interes ninguno, como un acto natural del -mismo pacto que se celebrase. Se engañaron, y se volvieron con la nueva, -de que era menester trabajar todo el resto de su existencia, para -acopiar la suma que por valor de ellos se les exigia.] - -[Footnote 44: En el primero y segundo arroyo se hallan estas -poblaciones, pertenecientes á los caciques hermanos, Neclueque y Necul, -y en el tercero las del primero, y las del cacique Salomon.] - -[Footnote 45: El dia siguiente ventoso y frio. A las 6 de la tarde -calmó, y á las 7 empezó á helar.] - -[Footnote 46: A las 8 se toldó la noche, cambiándosa el viento al -segundo cuadrante. En el momento se preparó para llover, pero á las 10 -cambió al cuarto cuadrante y despejó.] - -[Footnote 47: Claro, calma, heló fuertemente en la noche del 6, á las 10 -sopló una brisa fuerte del SE. A las 2 calmó, y á las 7 de la noche -comenzó á helar copiosamente.] - -[Footnote 48: Observada en la ribera austral de la laguna.] - -[Footnote 49: Claro, ventoso, viento del tercer cuadrante, ó OSO. A las -3 calmó y se nubló: á las 6 despejó, y á las 7 comenzó á helar.] - -[Footnote 50: La poligamia tiene lugar entre estos indígenas. Es -permitido á cada indio tener las mugeres que pueda mantener. Las -cautivas sirven de esclavas, pero entran tambien en el número de sus -mugeres. El adulterio es castigado con la última pena, si se prueba -infraganti.] - -[Footnote 51: Despejado, brisa suave del O. A las 12 viento S, á las 6 -calmó y a las 8 heló.] - -[Footnote 52: Claro y calma, caluroso. A las 3 de la tarde brisa suave -del O, á las 8 calmó y helada.] - -[Footnote 53: Amaneció nublado, calma. A las 8-1/2 comenzó á llover -fuertemente hasta las 4-1/2 de la tarde que calmó: brisa suave del ENE, -á las 7 despejó.] - -[Footnote 54: Claro y hermoso, brisa fria del SE. A las 12-1/2 calmó, y -á las 7 comenzó á helar.] - -[Footnote 55: La laguna tiene de circunferencia 590 pies, su agua -regular, llena de barrancas en toda su circunferencia, su fondo lama y -zarza, y de 5 á 9 pies: abundante de caza, buenos pastos en toda su -circunferencia. En ella se hallan 16 toldos con 320 personas, de las que -solo 100 hombres: se nos aseguró que tenia otra pequeña poblacion hácia -el mismo rumbo, como media legua.] - -[Footnote 56: ¡Cuan diferente es la lógica de este hipócrita á la -distancia, que cara á cara! ¡Malvado!........Prentendia que la Comision -permaneciese en la primera opinion que se habia formado antes de conocer -sus trampas y falacidad. Aunque ahora procediese de buena fé, le -convenia hacerlo así contra sus sentimientos.] - -[Footnote 57: Ventoso y húmedo, viento fresco del SO. A las 4 de la -tarde calmó, y á las 7 heló.] - -[Footnote 58: Despejado y claro, briza fuerte del NO. A las 6 de la -tarde calmó, y á las 7-1/2 empezó á helar.] - -[Footnote 59: Claro y frio, brisa fuerte del NNO. A las 7 de la noche -calmó, y á las 8 comenzó á helar.] - -[Footnote 60: Nublado y ventoso, por la mañana viento fuerto y del E. A -las 4 brisa suave del NO, que despejó la turbonada: á las 8 heló.] - -[Footnote 61: Nublado, calma: la mañana parecia amenazar agua, el dia se -mantuvo cerrado y no llovió. A las 9 de la noche despejó con brisa SO.] - -[Footnote 62: La carne la comen cruda cuando no tienen fuego, porque la -leña es escasa, la sangre la beben como agua en el momento que matan una -res: las presas interiores mas asquerosas y despreciables las comen del -mismo modo.] - -[Footnote 63: Nublado, calma. A las 10 hubo brisa fuerte del NO, y -comenzó á llover hasta las 8, que despejó y heló.] - -[Footnote 64: Nublado y calma: se mantuvo de este modo. A las 10 de la -mañana despejó con brisa fuerte del NO. A las 7 calmó y heló.] - -[Footnote 65: Cerrado y muy frio, la niebla no despejó el horizonte -hasta las 11-1/2 que vimos el sol. A la 3-1/2 brisa fuerte del cuarto -cuadrante.] - -[Footnote 66: Se hizo 5-1/2 leguas de jornada, sin ninguna diferencia de -lo transitado, lo que resulta por el cálculo en línea recta.] - -[Footnote 67: Cerrado, frio y calma. A las 8 despejó, y en el momento -volvió. A las 11 vimos segunda vez el sol. La helada que cubria el campo -no se disipó hasta las 12-1/2. A las 4 brisa fuerte del NO. A las 8 -heló.] - -[Footnote 68: Véase la carta general.] - -[Footnote 69: Hasta este punto arribó la expedicion, que se dirigió á -este rumbo el año 21, mandada por los coroneles Orteguera y Madrid: -desde él retrocedieron hasta la frontera, segun noticias que nos han -dado los indígenas, observadores constantes de sus operaciones.] - -[Footnote 70: Cerrado, frio y calma: la helada y la cerrazon no se -disipó hasta las 11-1/2: á las 3 brisa suave del SE. A las 5 calmó, y á -las 7 comenzó á helar.] - -[Footnote 71: Cerrado y calma, algo frio, no heló la noche anterior, -pero la cerrazon seguia á causa de los bañados y lagunas que elevaban -sus vapores y eclipsaban el horizonte. A las 12 despejó. A las 4 brisa -fuerte del NO, y á las 7 heló.] - -[Footnote 72: Claro y hermoso. La mañana amaneció templada. A las 10 -brisa suave del NE. A las 3 de la tarde cambió al cuadrante opuesto al -NO. A las 7 calmó y heló.] - -[Footnote 73: Despejado y hermoso, calma por la mañana. A las 12 brisa -suave del NE. A las 7 calmó, y á las 8 comenzó á helar.] - -[Footnote 74: Despejado y hermoso, calma: á las 10 brisa suave del NO: á -las 12 calmó segunda vez: á las 3 de la tarde volvió la brisa al mismo -cuadrante, y á las 7 calmó.] - -[Footnote 75: Calma y cerrado. A las 10 brisa suave del NO, y á las 12 -brisa del mismo cuadrante. A las 5 calmó.] - - - - -INDICE - -DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN EL CUARTO TOMO. - - -I. - - _Tratado firmado en Madrid á 13 de Enero de 1750, para determinar - los límites de los estados pertenecientes á las Coronas de España y - Portugal, en Asia y América._ - - _Proemio del editor._ - - -II. - - _Tratado preliminar sobre los límites de los estados pertenecientes - á las Coronas de España y Portugal, en la América meridional, - ajustado y concluido en San Lorenzo, á 11 de Octubre de 1777._ - - _Proemio del editor._ - - -III. - - _Carta de D. Manuel A. de Flores al Marques de Valdelirios, - Comisario General de S. M. C. para la ejecucion del tratado de - límites, celebrado en Madrid en 1750._ - - _Discurso preliminar del editor._ - - -IV. - - _Informe del virey Arredondo á su sucesor Melo de Portugal, sobre - el estado de la cuestion de límites en 1795._ - - _Discurso del editor._ - - -V. - - _Correspondencia oficial sobre la demarcacion de límites, por D. - Felix de Azara._ - - _Discurso del editor._ - - -VI. - - _Apuntes históricos sobre la demarcacion de límites de la Banda - Oriental._ - - _Proemio del editor._ - - -VII. - - _Relacion geográfica é histórica de la provincia de Misiones, del - Brigadier D. Diego de Alvear, Primer Comisario y Astrónomo en gefe - de la segunda division de límites por la corte de España, en - América._ - - _Noticias biográficas del autor._ - - -VIII. - - _Diario de la navegacion y reconocimiento del rio Paraguay, desde - la Asumpcion hasta Albuquerque y Coimbra, por D. Ignacio Pasos._ - - _Proemio del editor._ - - -IX. - - _Reconocimiento del rio Pepirí-guazú, por D. José Maria Cabrer, - Coronel de ingenieros, Segundo Comisario, y Geógrafo de la segunda - partida demarcadora, extractado de su diario inedito._ - - _Proemio del editor._ - - -X. - - _Informe de D. Felix de Azara sobre varios proyectos de colonizar - el Chaco._ - - _Proyectos de colonizacion del Chaco, por D. Antonio Garcia de - Solalinde._ - - _Proemio del editor._ - - -XI. - - _Expedicion al Chaco por el rio Bermejo, por el coronel D. Adrian - Fernandez Cornejo._ - - _Discurso preliminar del editor._ - - -XII. - - _Descubrimiento de un nuevo camino, desde el valle de Centa hasta - la villa de Tarija, por el mismo._ - - _Poemio del editor._ - - -XIII. - - _Diario de la expedicion de 1822 á los campos del sud de Buenos - Aires, desde Moron hasta la Sierra de la Ventana, al mando del - coronel D. Pedro Andres Garcia; con las observaciones, - descripciones y demas trabajos científicos, ejecutados por el - oficial de ingenieros, D. José Maria de los Reyes._ - - _Discurso preliminar del editor._ - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Diario de la expedicion de 1822 a los -campos del sud de Buenos Aires, by Pedro Andres Garcia - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DIARIO DE LA EXPEDICION DE *** - -***** This file should be named 41789-8.txt or 41789-8.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/4/1/7/8/41789/ - -Produced by Adrian Mastronardi, Mariano Cecowski and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by the Bibliothèque nationale de France -(BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. 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