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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: La voz de España contra todos sus enemigos - -Author: José María Avilés - -Release Date: August 5, 2012 [EBook #40420] - -Language: Spanish - -Character set encoding: ISO-8859-1 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA VOZ DE ESPAÑA *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online -Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This -file was produced from images generously made available -by The Internet Archive/American Libraries.) - - - - - - - - -En esta edición se han mantenido las convenciones ortográficas del -original, incluyendo las variadas normas de acentuación presentes en el -texto. (nota del transcriptor) - - - - - -LA -VOZ DE ESPAÑA -CONTRA -TODOS SUS ENEMIGOS -POR -UN PATRIOTA - -[imagen decorativa] - -SEVILLA - -Imp. de EL MERCANTIL, San Eloy 16. -1899. - - - - -_Á LA MARINA - - Y AL EJÉRCITO ESPAÑOL:_ - - -_Todas las deficiencias y fraudes, errores y debilidades que pueden -acumularse sobre una nación, habían caído sobre España en los últimos -lustros, y el conflicto con los Estados-Unidos no ha hecho más que poner -de relieve tanta miseria y podredumbre._ - -_Ya hasta los ciegos han visto que en nuestra patria existen muchas -instituciones y personalidades inútiles y perniciosas, y otras que es -necesario restablecer y dignificar, si hemos de levantarnos de la -humillante postración en que nos hallamos._ - -_Por menguados sabios y sectarios de la peor estofa se ha hecho creer á -la mayoría del noble pueblo español, que lo pasado era la esclavitud y -la ignominia; lo presente la libertad, la honra y la paz, y lo futuro el -mayor engrandecimiento y la gloria de España; y cuando al monótono -arrullo de esta falsa cantinela política se había dormido la nación -española, la despertó de su engañoso sueño el estampido de los cañones -enemigos._ - -_¿Dónde están nuestras escuadras? ¿Qué ha sido de nuestras ricas y -hermosas colonias? ¿Qué ha hecho el Gobierno de los inmensos tesoros de -que ha dispuesto? ¿Cómo ha sacrificado la sangre de nuestra juventud?_ - -_Nadie contesta satisfactoriamente á estas dolorosas exclamaciones de -tantos españoles afligidos y arruinados._ - -_Los agentes de la Revolución, que por mote especial se llamó la -gloriosa, y sus cómplices después, han enmudecido para no confesar sus -culpas, é impuesto el silencio á la tribuna y á la prensa para que no -les acusen de autores de las pérdidas y de la deshonra que ha sufrido -España._ - -_No obstante los bajos deseos de esos políticos sin fe y sin -patriotismo, se han publicado ya notables opúsculos y artículos sobre la -DEFENSA DE LA MARINA, APUNTES EN DEFENSA DEL HONOR DEL EJÉRCITO, LIJERA -CRÍTICA DE NUESTRAS CAMPAÑAS NAVALES, etc.; y en todos ellos se -demuestra técnicamente que el Ejército y la Marina han cumplido con su -deber hasta de un modo heróico; y que los políticos son los causantes de -nuestros desastres é infortunios._ - -_Nosotros, amantes de las glorias españolas y de nuestro Ejército y -Marina, las defenderemos también en el curso de este trabajo; pero -incompetentes para seguir el mismo método, alegaremos, en primer -término, razones del orden moral, histórico y jurídico, á fin de que se -conozca mejor el origen de todas nuestras terribles calamidades y el -remedio posible y oportuno que nos resta._ - -_Según la práctica del sistema que nos ha conducido á tan espantosa -decadencia, no se puede exigir á los Gobiernos responsables más -responsabilidad que la de su caida ignominiosa; y es necesario que todos -pensemos en lo que ha de sustituir á lo presente._ - -_Los llamados á regenerar á España no han de ser políticos de oficio, ni -volterianos en la fe; y como el Ejército y la Marina no pertenecen á -ningún partido político, y en ocasiones solemnes han hecho sus jefes y -soldados pública manifestación de su fe católica, y por cumplir sus -deberes han perdido sus vidas tantos valientes y otros han sacrificado -hasta sus prestigios personales; por todo esto es lícito considerarlos -como entre los llamados á regenerar á esta nación desventurada._ - -_La disciplina militar, de la que tan brillantes pruebas ha dado el -Ejército y la Marina, aplicada en proporción y forma conveniente á la -futura política, será importante elemento de restauración social._ - -_Esta esperanza patriótica justifica en cierto modo el honor que tenemos -AL DEDICAR AL EJÉRCITO Y Á LA MARINA este humilde trabajo: mas á ella se -une un recuerdo de otros tiempos y una convicción de actualidad._ - -_Entre las proezas históricas del Ejército y de la Marina, leímos en -nuestra juventud LA VINDICACIÓN DE LA ARMADA ESPAÑOLA en el que llamaron -los poetas GLORIOSO DESASTRE DE TRAFALGAR; desde entonces no hemos -olvidado los nombres inmortales de Gravina, Churruca, Galiano, Alcedo, -Moyúa y Castaños, y nunca se ha extinguido nuestra admiración á esos -valientes y el amor á la Marina y al Ejército; por esta causa, al -renovarse parecidos desastres é igual heroismo, queremos vindicar á -nuestra Marina y al Ejército de injustas acusaciones, y dedicarles el -testimonio de nuestra leal consideración._ - -_Cumpliendo este deber de justicia y de patriotismo, nos embarga el -temor de que nuestros esfuerzos no correspondan á la grandeza del fin -propuesto y á lo que exigen las necesidades actuales; y sentimos con -toda ingenuidad que otros más competentes é ilustrados no hayan -acometido este laborioso empeño en el orden preciso, para que resultara -mejor defendida la causa de la verdad, de la justicia y de la patria, -que es la causa de todos los buenos españoles y de lo porvenir de -España._ - -_Llenos de confianza, esperamos que el Ejército y la Marina se dignarán -aceptar esta dedicatoria respetuosa de un español que desea servir á su -patria con la bravura y la fidelidad con que le han defendido y servido -tantos mártires de su deber, en la guerra más inícua y torpe que ha -presenciado nuestro siglo._ - -El Autor. - - - - -ADVERTENCIA - - -La mayor parte de los sombríos y dolorosos cuadros que forman este -pequeño libro, fueron escritos bajo la impresión de los acontecimientos -que en ellos se refieren y comentan. - -Habiendo perdido algunos esa novedad que dan á los sucesos los -accidentes y las convulsiones de la lucha, cuando todavía se oyen los -lamentos de los moribundos y la resonancia de los desastres y de la -victoria, dudamos si sería conveniente su publicación, ó aumentar con -los originales el legajo de los escritos en que solemos guardar los -recuerdos y las observaciones de la experiencia. - -En medio de esta duda nos hemos preguntado. - -Para determinar el origen y las causas inmediatas de tantos males como -aflijen á España, y resolver las graves cuestiones que actualmente la -agitan, ¿hace falta nuestro trabajo? - -Creemos que no: y si fuera útil un nuevo escrito sobre hechos y -problemas tan importantes, no nos consideramos llamados á darlo á luz, -ya por nuestra insuficiencia, ya porque no alcanzaría éxito alguno -favorable. - -Tienen los hombres y las sociedades á la vista la suprema dirección de -la Iglesia Católica; tienen los principios de la moral, de la justicia y -del derecho; tienen abundantes lecciones en la historia contemporánea y -en los sucesos actuales; y si no quieren someterse á las enseñanzas -infalibles de la Iglesia, ni poner en práctica las reglas seguras de la -moral, aplicadas á la justicia, á el derecho y á la política, ni tomar -de lo presente y de lo pasado lecciones para lo porvenir, ¿quién podrá -encausar el torrente de las pasiones humanas, desbordado por la -Revolución? ¿Y quién someterá á el yugo de la verdad y de las leyes -justas á los hombres, que por sistema las rechazan, sin temor á nuevas y -tremendas calamidades? - -Y si no se quiere oir la voz poderosa y autorizada que viene de las -alturas, ¿qué atención se prestará á la débil y privada que se levanta -enmedio de la multitud? - -Estas consideraciones han pesado tanto en nuestro ánimo, que nos -hicieron desistir una vez más de la publicación de estos apuntes. - -Ha sido preciso que, observando un día y otro día el rumbo que lleva en -nuestra patria la política, viéramos claramente, _que no tienen remedio -los males de España_, sino hay en ella un cambio radical en los -principios, en los procedimientos y en la orientación de la política y -de los políticos; para demostrar esta verdad con los hechos pasados que -nos han traído al estado presente, publicamos nuestros juicios á este -fin dirigidos. - -Después de nuestros grandes infortunios, es general el deseo que tienen -manifestado los españoles de que España sea regenerada: hasta los -gobiernos han hecho sus _nuevos programas_ de la regeneración. - -Pero es preciso conocer que ni Silvela, ni Sagasta, ni éste ni el otro -partido, con sus falsos principios, gastados procedimientos y -aspiraciones insensatas, _quieren, ni pueden, regenerar á España_. - -Los causantes de nuestra decadencia manifiestan grande interés en que se -olviden sus culpas y las pérdidas que hemos sufrido y no se depuren las -responsabilidades; y por lo mismo ha de ser mayor nuestro empeño para -presentarlas al público en forma de juicio moral y de defensa de los más -sagrados intereses de la nación. - -Al hacerlo, sin prejuicios ni odio contra las personas y las -instituciones dignas, creemos cumplir un deber de conciencia y de -patriotismo, y _nos hacemos eco de las desgracias y de las necesidades -de nuestra amada España_. - - - - -I - - La voz de España.--Los ideales.--Carácter del pueblo español y su - degeneración.--Idem del americano, deducido de su breve - historia.--Elogios que se han tributado á los Estados-Unidos.--La - venta de Cuba.--La guerra popular y Mac-Kinley conquistador. - - -Ofendida en su honor, menospreciada en su autoridad soberana, en sus -derechos atropellada, calumniada en su ejército y hecha el ludibrio de -las naciones por las fáciles victorias de sus enemigos y el injusto -despojo de sus colonias, la noble y valerosa España, herida, pero no -muerta, se levanta de la postración y del cieno en que la han sumergido -las faltas de sus hijos y la codicia de sus adversarios y eleva su voz -contra todos sus enemigos exteriores é interiores. - -_Voz de indignación_ por las provocaciones, calumnias é injurias de los -Estados-Unidos, que fingiéndole amistad y respeto á su soberanía en las -colonias, se han manifestado después sus mayores enemigos. - -_Voz de dolor_ por la guerra injusta que le declararon cuando se estaba -desangrando en medio de las insurrecciones parricidas por ellos -alentadas; y de mayor dolor por las imprevisiones y torpezas de su -Gobierno en defenderla de sus pérfidos enemigos. - -_Voz de desolación_ por las inmensas pérdidas que ha sufrido en su -honra, en el sacrificio de sus hijos, en sus bienes y en su territorio. - -_Voz de aflicción_ por la ingratitud y los crímenes de tantos españoles -que han sido desleales y por la falta de energía y de abnegación en sus -gobernantes. - -_Voz de queja_ por el abandono en que la han dejado las naciones -civilizadas y por los auxilios prestados á sus enemigos. - -_Voz de justicia_ contra todos los que contribuyeron á su abatimiento -moral y á su material ruína. - -_Voz de esperanza_ por la que abriga en el amor de sus buenos hijos, -deseosos de su regeneración. - -_Voz de temores_ por la falta de patriotismo que ve en muchos de sus -ciudadanos que, ó no sienten sus tribulaciones, ó sacrifican todos los -intereses nacionales para continuar gozando de las ventajas del poder, ó -de una falsa libertad......... - -¿Quién no oye en medio del silencio que han producido los desastres y -las ruínas de la última guerra, estas voces de nuestra afligida patria? - -No basta, empero, oirlas: es ahora un deber sagrado de todos los -españoles el estudiar estas palabras, tan sentidas como elocuentes, tan -dolorosas como llenas de grandes enseñanzas para lo porvenir. - - * * * * * - -Los filósofos proclaman sus ideales, y los políticos que no son -filósofos tienen por un deber aplicar á la sociedad aquellos ideales que -consideran más útiles y prácticos: en el ideal de la belleza inspiran -sus obras los artistas, y en el de la virtud los que desean ser justos, -y todos los hombres persiguen en la vida algún ideal ó con él sueñan. - -Lo ideal es la forma de la inteligencia, la aspiración del corazón -humano, la vida de la razón, la atmósfera superior que envuelve el -universo. - -Pero no todos los ideales son verdaderos: unos representan los delirios -de las pasiones humanas, otros el espejismo de la felicidad, y no faltan -ideales para los más absurdos sistemas. La edad de oro cantada por los -poetas ofrece mentidos ideales á los utopistas, y los progresos de la -civilización y de las ciencias sin Dios dan atrevidas alas á el -pensamiento del hombre y lo elevan hasta las regiones de lo infinito -para precipitarlo después en los abismos de la idea hegeliana ó de lo -absoluto de Schelling. - -El ideal verdadero fué revelado á los hombres desde el principio de los -tiempos: se manifiesta en nuestra conciencia, lo conocemos por la -tradición y por la fe, lo realizan los justos y tiene su más excelente -expresión en las verdades católicas. Fuera de él no hay ideales -sublimes, y los que en el mismo no se concentran no pueden ser bellos, -ni justos, ni laudables. - -Cuando la mente humana contempla ese ideal, sintetizado en el Evangelio, -enseñado por la Iglesia y viviente en el espíritu cristiano, reconoce -que tiene su origen en Dios, principio de toda verdad y de justicia -eterna y fuente de todas las ideas que engrandecen y dignifican á los -hombres. - -Las leyes de la afinidad unen las partes del mundo físico; las de la -gravitación sostienen los globos en el espacio y las del equilibrio -impiden que el orden universal sea perturbado; y todas estas leyes son -manifestaciones de las ideas creadoras existentes en la mente divina. - -Y de un modo semejante, todo lo que hay de necesario, de estable, de -hermoso y de sublime en el orden moral, está encadenado y depende de ese -ideal supremo que contiene la verdadera religión, la autoridad legítima, -sanciona el deber, armoniza la libertad humana con los preceptos divinos -y las leyes naturales y positivas, señala el camino á el progreso y -perfecciona la civilización: y todas las naciones y gentes que no -inspiran en ese admirable ideal su legislación, su derecho y sus -costumbres, ni pueden formar un pueblo equilibrado, ni ser justas, ni en -verdad, libres, ni humanitarias. - - * * * * * - -En toda la redondez de la tierra y en todos los siglos no se ha visto -una nación como España que se haya inspirado mejor en el ideal de la -justicia, del derecho, de la moral y de la religión: por eso sus guerras -fueron justas y legítimas sus conquistas; sus caudillos fueron -religiosos y caballeros, como sus magnates; y sus reyes se llamaron -católicos; y á tanta altura se elevaron las leyes del honor y de la -humanidad entre nuestros antepasados, que los plebeyos parecían -hidalgos, y éstos como los más nobles caballeros. - -Nunca España fué agresora, y cuando fenicios y cartagineses, romanos y -sarracenos invadieron sus comarcas, brotaban de su suelo guerreros -valerosos como Indibil, Viriato y Sartorio, que por su heroismo en -defender sus hogares, infundieron temor á las legiones romanas y -emularon las hecatombes de Sagunto y de Numancia. - -Los bárbaros del Norte no pudieron dominar en España sino haciéndose -españoles; y sepultado su imperio en las funestas aguas del Guadalete, -el indómito valor de los iberos levantó en Covadonga el estandarte de la -reconquista, que al cabo de ocho siglos llegó triunfante á las almenas -de Granada. - -Si las armas victoriosas de España llegan hasta el Oriente, entran en -Orán, vencen en Pavía y San Quintín y combaten en Flandes, siempre la -causa de la religión, de la justicia, del derecho y de la humanidad, es -la que las mueve y las guía. - -España no ha hecho guerras de conquistas para dominar á los pueblos y -enriquecerse con sus tesoros; y sin duda, por la alteza de su espíritu y -de su generosidad, la Providencia le señaló nuevos derroteros en los -mares y la hizo Señora de dos mundos. - -Como apóstoles, más que como guerreros, fueron á América los españoles. - -Isabel I no vendió sus alhajas para conquistar un nuevo mundo, ni Colón -guió sus carabelas por el _Océano tenebroso_ para avasallar á los -indios, sino para descubrir tierras remotas en donde fuera extendido el -reinado de Jesucristo. - -Si luego Hernán Cortés, Francisco Pizarro y Vasco-Núñez de Balboa -conquistan el imperio de los Incas y de los Astecas, fué principalmente -para desterrar de ellos la idolatría y los sacrificios humanos y plantar -el árbol de la cruz allí donde se adoraba al sol. - -Antes de someter por las armas al emperador de Méjico, procuró Hernán -Cortés convertirlo á la verdadera fe y le hablaba de la religión -cristiana como un misionero; y lo mismo hicieron todos los grandes -capitanes donde entraban con sus estandartes: pero más que á ellos se -debió la conquista y la sumisión de América á los religiosos -predicadores del Evangelio que, con su celo y caridad para con los -pobres indios, hicieron amable la dominación española y la religión que -los libraba de su ignorancia y de sus vicios y los protegía y defendía -de todos sus enemigos. - -No se debe inculpar á España el pandillaje y los desmanes que cometieron -en América los aventureros que todo lo explotan en provecho propio: lo -que hay que atribuirle es la gloria de haber civilizado al continente -americano, llevando á él su religión y sus costumbres y el espíritu de -sus sabias leyes, representado en el inmortal Código de las Indias. - -La solicitud de los monarcas españoles por el bien de sus nuevos -súbditos; las limitaciones puestas á los abusos de sus virreyes y -gobernadores mediante los juicios de residencia; los establecimientos de -enseñanza y de caridad que por todas partes se fundaban, y la grande -influencia que los Obispos y misioneros ejercían por su religión y por -sus virtudes entre los indígenas, todo esto contribuyó para que en poco -tiempo las colonias y las muchas ciudades fundadas por los españoles se -igualaran á la Metrópoli, y en ellas floreciera la cultura y la -civilización de España, á la sazón la primera de Europa y del universo. - -Se puede afirmar, que así como ninguna nación ha tenido más colonias que -España, tampoco ninguna las ha regido y gobernado con más justicia y -equidad, llevando á ellas su mismo espíritu, elevación de ideas y -sentimientos por el sistema maternal de la asimilación y no por el de la -explotación mercantil, como lo hacen otras naciones. - - * * * * * - -Mucho se ha hablado en estos últimos tiempos de la decadencia de España -y de las causas que la han producido hasta llegar á la presente ruína y -humillación. - -Cada uno juzga acerca de ella según el criterio de la escuela ó de los -partidos en que, por desgracia, se encuentra dividida nuestra patria. - -Para unos, la decadencia de España se debe á el absolutismo de los -reyes, á la expulsión de los judíos y de los moriscos y á la -intolerancia y al fanatismo: para otros, las causas fueron las guerras -de religión y el empeño en sostener la soberanía en extensos -territorios, gastando la nación en las colonias y en la guerra de los -Países Bajos las fuerzas y los capitales que debió emplear en la -agricultura y en la industria de la península: y para algunos, que se -fijan en otras causas más próximas, han sido los indolentes reinados de -Felipe IV y de Carlos IV y el poder arbitrario de sus favoritos el conde -duque de Olivares y el príncipe de la Paz, juntamente con el atraso -intelectual y comercial en que quedó España el siglo pasado y las -vacilaciones de Fernando VII al principio del actual y la pérdida de -nuestras posesiones en el continente americano. - -Los secuaces de estas opiniones parece que olvidan de propósito el -infausto reinado de Carlos III y la influencia que en él tuvieron los -Grimaldi, Esquilache con el masonizante conde de Aranda, brazo de la -expulsión de los jesuítas, que privó á la juventud de sus mejores -maestros; y olvidan á los Moñinos y Campomanes, que completaron la obra -del famoso Conde, como legulellos enciclopedistas. - -Nadie puede negar que con el llamado absolutismo de algunos de nuestros -reyes, sin judíos y sin moriscos, con la santa Inquisición y reyes -indolentes é ineptos favoritos, sin grande industria, ni comercio, -España no dejó de ser una nación de primer orden, importante y -respetada, hasta contar con ella las demás naciones para humillar al -Coloso de este siglo. - -En la guerra de la Independencia dió España todavía á el mundo pruebas -de su carácter, de su poder y de lo que es capaz un pueblo unido por los -sentimientos de la fe y del patriotismo. - -No tenía un gobierno fuerte y prudente al ser abandonada por su rey -débil, pero entonces existían todavía las clases sociales y el pueblo -español, existían el valor y el carácter nacional y la fe y el -patriotismo de nuestros gloriosos tiempos, y salimos victoriosos de tan -grande empresa. - -Algo nuevo debe haber entrado en España, cuando después de lo que nos -había hecho grandes é invencibles, se ha ido perdiendo todo. - -Últimamente no nos quedaba más que el patrimonio de nuestra legendaria -historia, el valor y el honor proverbiales, que se comprometieron y se -han eclipsado en la última guerra. - -Adornaban el carácter de la nación española, la hidalguía castellana, la -tenacidad de los aragoneses, el ingenio catalán, la constancia -valenciana, el entusiasmo andaluz, la audacia extremeña, la -caballerosidad manchega, la fidelidad de los gallegos, la lealtad de los -asturianos, la nobleza de los vascongados, la fortaleza de los navarros, -es decir, todas las virtudes cívicas elevadas por la fe y por el valor -de todos al heroísmo que había hecho del pueblo español, un pueblo -católico, noble, invencible, porque obedecía á los supremos ideales de -la religión, y á las leyes de la justicia y del honor. - -Con la invasión de las doctrinas revolucionarias é impías ha perdido -España su espíritu nacional; y con la propagación de la secta masónica y -de los errores del liberalismo, se han desterrado la mayor parte de las -virtudes públicas y privadas, que eran nuestra gloria; y el carácter -español ha degenerado tan notablemente en el siglo actual, que ya es -completa nuestra decadencia. - -Cuando teníamos el espíritu, las virtudes y el carácter nacional, nunca -nos faltó la fuerza para vencer á nuestros enemigos. - -Ahora, un pueblo de mercaderes, inícuo y egoista, nos ha envuelto con -su astucia y con su fuerza abrumadora y medios nefandos nos ha vencido. - -España no podía sufrir mayor humillación que la de caer á los pies del -pueblo americano, ni éste, en su codicioso orgullo, ha podido tener -satisfacción más completa que la de despojar á nuestra patria de sus -ricas colonias, injuriar sus blasones y marchitar los laureles de su -historia. - - * * * * * - -Para conocer la verdad de estas aseveraciones, conviene tener á la vista -un resumen de la pequeña historia de los Estados-Unidos, que nos dará -una idea de sus tendencias, de su espíritu y de su carácter nacional. - -Los españoles habían ya prodigado por muchos años su sangre, su valor, -su ilustración y su caridad en América para convertirla á la religión, -civilizarla y someterla á la soberanía de España; cuando llegaron al -Norte los primeros emigrantes de Inglaterra que, como los de otras -naciones, iban en busca de las riquezas del Nuevo Mundo. - -Conocida la fertilidad de aquellos inmensos territorios, Jacobo I, dió -en 1606 en cartas patentes á la Compañía de Londres, la parte meridional -y la septentrional á la de Plymouth: estas Compañías fueron el plantel -de las colonias inglesas, y fué desde el principio la más importante la -formada por los Padres Peregrinos de Nueva Inglaterra, célebres -puritanos que salieron de su patria en el buque _Flor de Mayo_. - -Bien se ve que, á la formación de dichas colonias, presidió el espíritu -de lucro y el de la fanática herejía del puritanismo. - -En su creciente desarrollo, después de siglo y medio, se vieron -detenidas por las colonias francesas del valle de Misisipí; las -combatieron con las armas y se apoderaron de ellas. - -Como Inglaterra había ayudado á sus colonias en la guerra contra las de -Francia, para resarcirse de los gastos hechos, votó en 1764 la ley del -papel sellado, que introducía restricciones en el comercio con las -colonias. La de Virginia se negó á pagar un impuesto que no había -aprobado. Y desde entonces, secundada por las demás colonias, empezó la -lucha con la Metrópoli, _ésta por cobrar y las otras por no pagar_. - -En vano Inglaterra transformó el impuesto poniéndolo sobre el te, el -papel, el cristal y otras mercancías, que importaban sus colonias; éstas -no quisieron admitir los barcos en sus puertos, ó arrojaban al mar las -cajas de te y los demás artículos. - -Con este motivo la guerra de la emancipación se declaró formalmente en -1775 con el combate de Lexington, la batalla de Barken-hille y el asedio -de Quebec, que tuvieron que levantar los americanos por la muerte de -Montgomery. - -Entonces Tomás Payne, con su folleto titulado _El Buen sentido_, reanimó -el espíritu de las colonias para sostener la lucha que, con el auxilio -de los franceses mandados por Lafayet, les dió la emancipación completa -en 1783. - -Washington fué el alma principal en los combates y después en la -organización federal de las colonias emancipadas, á las que dotó de una -Constitución prudente y sólida, que le ha dado más fama que sus -victorias y por la cual hace más de un siglo se rigen los -Estados-Unidos. - -La historia propia de éstos, podemos decir que empieza con la -emancipación de las trece colonias inglesas, que se erigieron en otros -tantos Estados, á los cuales se han unido ó anexionado después otros -treinta, que con los anteriores forman al presente la gran República. - -Muchas de estas agregaciones no se han hecho sin violencia y sin notoria -injusticia. - -Con la guerra de 1813 se extendieron por las posesiones inglesas del -Oriente; y si España les cedió la Luisiana, le fué arrebatada gran parte -de la Florida, cuando el año 1810 invadieron los americanos las ciudades -de San Marcos y Pansacola, quedándose después con toda la península por -el tratado de 1819, que los hizo dueños por el Mediodía hasta el mar de -las Antillas. - -Por el Norte, muchas tribus de los pieles rojas han pagado con su vida -el delito de haber nacido en territorio ambicionado por vecinos -poderosos. - -Y Méjico, ya teniendo que cederles la California, ya sufriendo el -despojo de las provincias de Texas, ha contribuído por el Occidente á el -engrandecimiento de los Estados-Unidos, que dueños al fin del Alaska y -de otros territorios por compras y conquistas, se enseñorean entre los -dos océanos y los hielos de la bahía de Hudson y de las templadas brisas -del golfo mejicano. - -Y no satisfechos con tantas adquisiciones, rapiñas y exterminios de -tribus realizados, se propusieron arrojar á España enteramente de -América, por ella descubierta y en gran parte civilizada. - -Con lo dicho basta para que se comprenda que los Estados-Unidos -conservan su carácter de origen y que forman un pueblo de mercaderes y -negociantes, sin otras aspiraciones que las del vil interés; y aunque -las cubran con la máscara de los sentimientos humanitarios, de la -libertad, de la justicia y de la moral, no son más que impulsos del -engrandecimiento propio, de una codicia insaciable y de la más -desenfrenada ambición. - -En los Estados-Unidos todo se mueve por el resorte del interés: la -misma célebre guerra de secesión no tuvo otro origen; y vencidos los -intereses del Sur por los del Norte con la libertad de los esclavos, el -presidente vencedor Abrahan Lincoln fué asesinado una noche al salir del -teatro. Sus enemigos no le perdonaron el quebranto que les había hecho -sufrir en sus negocios. - -Con una historia de ayer, sin literatura nacional, ni ciencia -especulativa, ni moral verdadera, los amantes de estos estudios, se -dedican á escribir la historia de Europa, como Prescott, de nuestra -literatura, como Thignoc, ó á combatir la moral en la religión, como -Drapper. - -Toda la grandeza de los Estados-Unidos tiene un aspecto material: sus -adelantos son mecánicos y sus ciencias favoritas las naturales; y como -no se nutren de ideas verdaderas, han comenzado á degenerar en medio de -tanta prosperidad, apartándose del espíritu y de la letra de su -Constitución y de los límites que la doctrina de la libertad y del -respeto á la independencia de los pueblos les tenía prescritos. - - * * * * * - -El observador atento é imparcial, que se fija en los verdaderos -intereses de la justicia y de la humanidad, no ve en la breve historia -de los americanos del Norte, hechos notables dignos de alabanza. - -¿Por qué, pues, se han hecho y repetido tantos elogios de los -Estados-Unidos? - -¿Por ventura han descubierto otro Nuevo Mundo, ó traído á la -civilización elementos nuevos, que libren á los hombres de las miserias -de esta vida y los hagan mejores? - -Nada de esto han realizado: y sus inventos, con ser tan prodigiosos, no -pueden compararse con los que ya poseía Europa; y por cierto que no se -les elogia porque hayan perfeccionado algunos ó hecho más útil -aplicación de otros. - -Lo diremos en tres palabras: á los Estados-Unidos se les han tributado -tantas alabanzas, porque nuestro siglo ama al becerro de oro, acepta con -facilidad servil las opiniones corrientes y aborrece la religión -positiva. - -Como poseen inmensos y fértiles territorios, bosques vírgenes, minas -abundantes y rios navegables, no es extraño que con el trabajo, la -industria y el comercio, se hayan enriquecido, y sus grandes capitales -llaman la atención de los pobres del Viejo Mundo. Muchos aman á los -Estados-Unidos por la sola razón de que son riquísimos. - -Otros los admiran porque han oído celebrar la amplia libertad de que -gozan allí los ciudadanos, no sólo en la emisión de sus opiniones, sino -en el ejercicio de su soberanía; y en particular encomian el respeto y -la obediencia que todos tienen á las leyes y á la policía. - -Antes de que mediara el presente siglo, muy pocos conocían en Europa la -vida, las costumbres, la libertad y la legislación de los -Estados-Unidos; pero dos emigrados franceses vivieron allí algunos años, -y no lo pasarían muy mal, cuando al regresar á Francia escribieron sus -obras elogiando al pueblo que habían abandonado. - -M. Renato Laboulaye escribió su _Historia de los Estados americanos_, y -M. Enrique de Tocqueville las suyas de la _Democracia en América_ y del -_Sistema penitenciario de los Estados-Unidos_. - -Si inspiró estas obras el amor á la verdad, ó el deseo de propagar en -Francia la democracia, cuando se avecinaba la Revolución de Julio, no es -fácil averiguarlo; lo cierto es que alabaron los franceses á los -americanos, y esto bastó para que se extendiera la opinión favorable, y -para que nuestros Roque Barcia, Pí y Castelar, pusieran por cima de las -nubes á la gran República, queriéndonos hacer á todos federales y -felices con la democracia. - -Más adelante veremos el valor que tienen esos sistemas practicados por -los americanos. Los hechos son más elocuentes que las palabras, y sobre -todo, los últimos acontecimientos condenan en los Estados-Unidos lo que -hubiera laudable en sus leyes y costumbres. - -España ha tenido mejor sistema penitenciario que los norteamericanos; -era el preventivo que nunca permitía el lynchamiento que ellos -practican. - -Y para acabar estas consideraciones, sólo diremos: que con razón alaban -los impíos, los masones y muchos liberales á los Estados-Unidos, porque -allí, como el Estado no tiene religión, ó se contenta con la natural, se -pueden difundir los errores monstruosos y hacer las mayores -barbaridades, si se guardan las formas, no teniendo la inflexible -censura de la Iglesia, que es la que en todas partes aborrecen hoy los -amigos de la _conciencia libre_. - -Después de que expongamos todo lo que es preciso decir en esta ocasión -de nuestros enemigos, veremos si queda en España un hombre de buen -sentido y de juicio sano, que crea en la justicia de los elogios hechos -á los Estados-Unidos. - -Completaremos este cuadro con algunos datos históricos relacionados con -la guerra que empezó por arrebatarnos la isla de Cuba. - - * * * * * - -Desde 1822 vienen trabajando los estadistas norteamericanos para -conseguir, mediante compra, la anexión de Cuba á los Estados-Unidos. Los -presidentes Adams, Clay y Monroe, ya en aquella fecha habían ponderado -la conveniencia de esa adquisición. - -M. Adams preveía bien la dificultad de la anexión por medios violentos, -y no queriendo malquistarse con Inglaterra y Francia, dispuestas ambas á -impedir que por la fuerza fuera arrebatada Cuba á España, ofreció á -nuestro gobierno un empréstito importante, hipotecando las rentas de la -isla; y cuando se llegara al trance de la quiebra, tener ocasión de -apoderarse de la hipoteca. - -Los cálculos de Adams le salieron fallidos, pero no por esto los -políticos _yanquis_ desistieron de su propósito, sino que esperaron la -oportunidad para con mayor instancia renovar sus ofrecimientos. - -Esta oportunidad la vieron en 1848, cuando la mayor parte de las -naciones de Europa sufrían tremendas convulsiones revolucionarias, y el -embate del huracán azotaba á España, entonces el ministro norteamericano -en Madrid, M. Saunders, recibió el encargo de reiterar las proposiciones -de Adams, ofreciendo 100 millones por la isla de Cuba. - -M. Saunders, que conocía bien la diferencia que hay entre un _yanqui_ y -un español, no se atrevió á cumplir el encargo, y fué preciso que -Buchanan le amenazara con la destitución para insinuarse al general -Narváez, que era presidente del Consejo. - -El duque de Valencia, dice el ilustrado cronista que nos ofrece estos -datos, supo reprimir la impetuosidad de su carácter, y á pretexto de que -él no entendía de estas cosas, envió á M. Saunders al marqués de Pidal, -ministro de Estado. - -En la primera entrevista se mostró muy diplomático, pero en la segunda -creyó que podía arrojar la careta diplomática y contestó al embajador de -los Estados-Unidos: - -«No me es permitido oir hablar de este asunto: ¡húndase Cuba en el -Océano: cúbranla las olas antes de cederla á otra potencia!» - -En 1853 reanudóse la interrumpida gestión por otro ministro del gobierno -americano, M. Soulé, que era un francés naturalizado, y aunque de algún -talento, le faltaba la prudencia, y por esta causa fué muy desairado en -Madrid y advertido por su gobierno, de que no empleara las amenazas -contra los altivos españoles. - -En 25 de Abril de 1854 recibió plenos poderes del presidente para -negociar con el gobierno de S. M. católica la cesión de la isla de Cuba -á los Estados-Unidos, ofreciendo hasta doscientos millones de duros. - -En momento más intempestivo no podían haberse otorgado semejantes -poderes. El desairado embajador creyó llegada la hora de intimidar á -España con tremendas amenazas y dijo, escribiendo al ministro de Estado, -M. Marcy: que era necesario recurrir á la fuerza para obligar al -Gobierno de Madrid á entrar en negociaciones. - -Más cautos y conocedores del carácter español, el presidente y el -ministro de Estado, insistieron en que sólo por el camino de la -moderación y de la prudencia se podría llegar al término apetecido. - -Mucho después, el presidente Jonson, en su mensaje del año 1867, dijo: -«Convengo con nuestros poderosos hombres de Estado, en que las Indias -Occidentales gravitan naturalmente y deben ser absorbidas por los -estados del continente, incluso el nuestro; convengo también con ellos -en que es prudente dejar ese problema al problema natural de la -gravitación política.» - -Y Cleveland, en el mensaje del 96, decía: «Se ha sugerido al gobierno la -idea de que los Estados-Unidos podrían comprar la isla: ésta sería digna -de consideración si se encontrase España dispuesta á discutir este -punto.» - -El sucesor de Cleveland, Mac-Kinley, no debió ver las cosas y los -últimos gobiernos españoles del mismo modo, cuando se volvió á hablar -de nuevas tentativas de compra-venta, hasta que por fin debió pensar con -los suyos: _que era más breve el tomarla de cualquier modo_. - -Cerca de un siglo han estado los norteamericanos ambicionando la isla de -Cuba. De sus costas, y particularmente de Nueva-York, salieron _sesenta -y tres expediciones filibusteras_ para fomentar y sostener las -insurrecciones, tan ruinosas y mortíferas para la isla, como para -España. - -Y últimamente, el Sindicato de la misma ciudad, bajo los auspicios de -Mac-Kinley, hizo los postreros esfuerzos para asegurar por medio de la -guerra sus capitales con la adquisición de la garantía que se les había -ofrecido. - - * * * * * - -España ¿ha sido víctima de una especulación comercial? ¿Era legítima la -constante aspiración de los Estados-Unidos por adquirir la isla de Cuba? -¿Cómo se hace popular una guerra injusta en una nación de 75 millones de -almas? - -Importa mucho estudiar y conocer estos fenómenos de los pueblos libres. - -Sin duda, España ha sido víctima de algo más de lo que supone un negocio -mercantil. - -No ha sabido, ni por último ha podido contrariar la ambición de los -Estados-Unidos: tantas eran sus culpas que el honor nacional no podía ya -cubrir con su gloriosa bandera. - -La guerra llegó á hacerse tan popular en la gran República, que -Mac-Kinley, para llegar á la presidencia y sostenerse en ella, tenía que -desplegar el pendón de la conquista. - -El hombre de negocios, el autor del _bill de Aduanas_, el pacífico -ciudadano, se ha visto en la necesidad de emular las hazañas de -Alejandro, de César y de Napoleón, y sin salir de su casa blanca de -Washington, contraer méritos suficientes para que le llame la historia: -Mac-Kinley el conquistador. - -[imagen decorativa] - - - - -II - - Voz de indignación...--Importancia de la guerra para España y para - los Estados-Unidos.--Causas de la guerra.--El pueblo español y su - gobierno.--Los primeros desaciertos.--Cobardía monumental.--Duelo á - primera sangre.--Ellos y nosotros. - - -Las afrentas y las calumnias, al par que las injusticias y los -atropellos, no causan el mismo efecto cuando se hacen á un pueblo -ignorante y bárbaro, que cuando se dirigen á una nación ilustrada y -noble, que sabe estimar su honra. Por este motivo fué tan grande la -indignación que sintió España al verse insultada y provocada al fin por -la incalificable agresión de la gran República americana. - - * * * * * - -Es preciso recordar algunos antecedentes para conocer en toda su -extensión la importancia que tenía este conflicto, tanto para España, -como para los Estados-Unidos, y por ampliación para las demás naciones á -causa de su aspecto internacional y de la lucha de ideas, sentimientos é -intereses que representaba. - -La mayor parte de este siglo la han empleado los hombres políticos de -España en combatirse, ya con obras, ya con palabras, aceptando unos las -teorías modernas y las instituciones liberales, y defendiendo otros las -tradiciones, la fe y la verdadera libertad del pueblo español; y cuando -los primeros, dueños del gobierno por más de sesenta años, sin haber -tenido la suerte de engrandecer á la nación con sus trabajos políticos, -ni de pacificarla con sus nuevas Constituciones, habían proclamado el -presupuesto de la paz para consagrarse á el fomento de los intereses y á -la prosperidad de la nación, se encontraron con insurrecciones nuevas, -que todas las reformas liberales si no las provocaron, no pudieron -evitarlas. - -Al gobierno liberal, autor de los mayores daños que venían arruinando á -nuestra patria, y heredero de todas las debilidades y corrupciones de -sus antepasados, le quedaba el último recurso á que apelar, y cuando -nuevamente pretendió el poder, después de lanzar á los cuatro vientos su -nuevo programa, lo puso en práctica, repitiendo: _la autonomía es la -paz_. - -Y la autonomía concedida á Cuba y á Puerto Rico, fué la chispa que -aumentó el fuego de la insurrección y el deseo de la independencia en la -isla de Cuba é hizo más difícil la solución del problema, que tenían en -sus manos los Estados-Unidos. - -Á la altura en que se encontraba la cuestión cubana, apoyada -públicamente por nuestros enemigos, el resolverla por medio de un -expediente decoroso, salvando los intereses de España, hubiera sido el -mayor triunfo para el Gobierno y la más grande victoria que hubiese -hecho olvidar todos sus desaciertos y faltas pasadas. - -Con el gobierno liberal quedarían salvados los procedimientos liberales, -las intenciones de sus más ilustres representantes y hasta el régimen en -lo que no tiene de falso y pernicioso; por esta razón entrañaba tanta -importancia la guerra para nosotros: así es, que los gobernantes han -perdido en ella el poco prestigio que les quedaba; y juntamente con el -territorio acabaron de perder el crédito ficticio de sus doctrinas, -dejando por el suelo el sistema que ha traído sobre la nación tantas -calamidades. - -Era para ellos cuestión de honra y de vida, y la vida y la honra la han -perdido deplorablemente. - -Para los Estados-Unidos tenía también la guerra una grande importancia. - -Desde su emancipación han sido vecinales sus luchas; mas ahora, deseosos -de adquirir mayor influencia en el mundo, se propusieron arrebatar á -España sus colonias, entrando en desigual batalla con una nación -europea, sin consideración á su buena amistad, ni á los títulos -legítimos de posesión, ni al derecho internacional. - -Los Estados-Unidos querían poner su civilización á la altura de la -civilización de Europa en lo tocante al derecho de la fuerza, como el -primero de los derechos, según la frase de un célebre estadista: _le -premier droit le force_, y lo han conseguido haciendo sus bárbaras é -injustas conquistas con el consentimiento de las primeras potencias del -mundo; y así han logrado entrar de lleno en el concierto de la -civilización moderna, usando del derecho de la fuerza, contra la fuerza -del derecho. - -Si por un caso raro de la adversa fortuna hubieran fracasado en sus -ambiciosos proyectos, por lo pronto reinaría entre ellos la mayor -confusión, y la culta Europa no contaría con el _leal concurso_ de la -gran República americana, para las célebres conferencias de la paz en La -Haya. - -Por la grande preparación que hicieron para la guerra y los medios que -emplearon tomando por aliados á los mismos insurrectos, hasta celebrar -con ellos convenios oficiales, que por cierto no pensaban cumplir, como -el celebrado con Aguinaldo por el consul americano de Singapoore, y -después con Dewey, se puede comprender la importancia que daban los -Estados-Unidos á la guerra que iban á hacer á España. El gobierno de un -pueblo tan grande no llegaría á infamarse ni á recurrir á cierta clase -de tratos, sino mediando para él intereses de valor extraordinario. - -¿Y cuáles eran estos intereses, que movieron á una nación civilizada á -declarar á otra una guerra injusta, inhumana y hasta cruel, por las -circunstancias en que la última se hallaba? - -El conocimiento de las verdaderas causas de la guerra, nos manifestará -la clase de intereses que perseguían los Estados-Unidos. - - * * * * * - -Es común sentencia de los filósofos, la de que sólo llegan á el -conocimiento verdadero de las cosas, los que estudian y conocen bien sus -causas. - -Vamos, pues, nosotros á exponer las causas de la guerra -hispano-americana y así podremos dar razón de sus lamentables -resultados. - -Á juzgar por los efectos, han debido concurrir motivos poderosos para -que se realizaran sucesos tan notables. - -Pero juzgando por lo que á nuestra consideración se ha presentado, vemos -que no existían esos _casus belli_, que de ordinario promueven las -guerras entre las naciones. - -España nada había pedido, ni nada había negado á los Estados-Unidos, y -éstos la trataban como nación amiga hasta la víspera de intimarle la -evacuación de Cuba. - -¿Dónde se encontraban las causas jurídicas de la guerra? En ninguna -parte, porque no existían. - -Mas como el hecho horroroso se ha verificado, hay que referirlo á otras -causas, que son las causas morales. - -Los sentimientos humanitarios y de amor á la justicia, á la libertad y á -la independencia de los pueblos, que luchan por ser libres, alegados por -los _yanquis_ para declararse primero á favor de los cubanos é -intervenir después para librarlos del dominio de España, se han visto -que no eran más que pretextos y no móviles verdaderos. - -Los Estados-Unidos amaban á Cuba, no á los cubanos. En ese deseo de -poseer la isla, que dejamos consignado en el párrafo de _la venta de -Cuba_, es en donde tenemos que reconocer la causa principal de la pasada -guerra, por parte de los norteamericanos. - -En la historia de las guerras hechas por los anglosajones, se conocen -unas con el nombre de _guerras del te y del algodón_; á las que hay que -añadir ahora _la del azúcar_. - -Tenemos informes y datos suficientes para hacer esta afirmación. - -Los Estados-Unidos no producen más que 900.000 toneladas de azúcar y -necesitan 2.000.000 para su consumo. No querían, ya que son tan -poderosos, ser por más tiempo tributarios de España por los derechos del -azúcar, del tabaco, ni por los del café de Puerto Rico. - -Aunque esto es verdad, no debemos admitirlo como causa exclusiva del -conflicto. Las causas morales son como los fenómenos meteorológicos, en -los cuales entran varios elementos, que se desarrollan y producen -funestos resultados cuando en su marcha no hallan obstáculos -disolventes. - -Si España hubiera podido contrarrestar la acción de los Estados-Unidos, -la guerra no estalla. - -Pero nos veían cada año más débiles y degenerados, y por esto, ciegos -por la ambición y la codicia, se lanzaron como el águila hambrienta -sobre el indefenso cordero. - -Mucho importa á nuestro propósito y nos será fácil demostrar, que las -causas morales de la guerra han sido: _nuestra degeneración, la -degeneración de los Estados-Unidos y la de Europa; tres degeneraciones -que tienen un mismo origen_. - -Al lector que juzga por lo enunciado más que por la demostración de la -verdad, creemos verlo sorprendido ante estas afirmaciones categóricas y -generales. - -Bien puede asegurarse, dirá, que España se encuentra degenerada; pero -decir lo mismo de Europa, y sobre todo, de los Estados-Unidos, si no es -un juicio erróneo, tiene mucho de paradógico ó de intención odiosa. - -Veamos quien está en lo cierto. - -Degenera un hombre, una familia y una nación, cuando se apartan de las -leyes y de la conducta que les dieron el ascendiente que tenían, el -poder y la prosperidad que gozaban, como se debilitan los organismos -vivientes al alimentarse de substancias extrañas. - -Á los principios de la libertad y de la independencia, á las leyes del -trabajo y de la industria, y á las artes pacíficas é inventos útiles, -han debido los norteamericanos su principal crecimiento, el desarrollo -de los capitales y la unión legal que disfrutaban viviendo en la -abundancia y con las grandes comodidades de una civilización y de un -progreso notables, más por lo material que por lo moral y justo. - -Ahora, sin que nadie pretendiera estrechar los límites de sus fronteras, -ni impedir su comercio, ni turbar la paz interior de sus Estados, -construyeron buques, no para su legítima defensa, ni para llevar los -productos de su industria y de sus feraces campiñas á otras regiones, -sino para extender su poderío por todas partes. - -Han querido aumentar sus riquezas monopolizando los productos de otros -países, que han robado á su legítimo dueño: al derecho de la libertad -unen el de la fuerza y el de la conquista: han dedicado sus buques á la -piratería, y sus ciudadanos libres serán en adelante mercenarios del -imperialismo. - -Este es el principio de la degeneración de un pueblo, que pasaba por -modelo de las naciones civilizadas. - -No con razones propias ó inventadas confirmaremos nuestros juicios, sino -con los testimonios de un honorable norteamericano, publicados en el -_Atlante Journal_. - -M. Dupout Guerry, ha juzgado la conducta del gobierno y del pueblo -americano, y empieza por calificar la guerra con España como _el crímen -del siglo_. - -No disculpa las faltas cometidas por los españoles en las colonias, y -dice: «que los Estados-Unidos, con más rápidos y efectivos -procedimientos, han llevado á cabo el robo, el asesinato y el incendio, -en incomparablemente mayor escala.» - -En cuanto á las causas de la guerra, afirma: «que los americanos tenían -interés en que el conflicto no acabara por las vías pacíficas. El mágico -resorte de tan diabólico invento, no era otro que la sed de lucro y el -ansia de dominar. Cuba es rica y fácil presa. Nuestro gobierno que es un -_fragil mandatario_, tenía que proporcionar destino á el ejército de -desocupados, á la carne atrasada, á los patrióticos negociantes y -derramar beneficios en forma de comisiones y grados á toda la caterva de -talentos ignorados, tanto civiles, como militares, que no habiendo -podido entrar en el reparto consiguiente á un cambio de administración, -hacen casi imprescindible una guerra que les ponga en el caso de ofrecer -sus servicios al país y de que el gobierno aproveche sus aptitudes y -salve sus compromisos. - -»Las causas apuntadas, continúa diciendo M. Guerry, no son las únicas -responsables. - -»Para desgracia de la paz, hay cierto eclesiasticismo en este país -distinto del existente en España y en Cuba. Hoy, como en los tiempos de -Adisson, profesamos la religión del odio y no bastante la del amor. La -ocasión presentada al protestantismo para atacar al catolicismo en uno -de sus baluartes, era ciertamente extraordinaria, sino _providencial_, y -por tanto, no debía desperdiciarse. Tentación era ésta demasiado fuerte -para los ministros de las sectas, por lo que unieron sus voces al -universal clamoreo por _la guerra á todo trance_, sin reparar en medios -ni pretextos. - -»Para tan laudable fin se inauguró una política de difamación contra -España, acompañada de las más efusivas expresiones de admiración por los -insurrectos de Cuba, y de amenazas de reconocimiento de beligerancia y -de intervención por parte de los demagogos de ambas Cámaras y de la -prensa _jingo_, todo lo cual encontraba eco fiel en las columnas de la -prensa protestante y en la voz de sus ministros. ¿Qué resultaba de todo -esto? Que España se atemorizaba, la insurrección cobraba nuevos vuelos y -la guerra civil, con toda su secuela de horrores, se prolongaba de -hecho, cuando nó de propósito. - -»Sin impedir el filibusterismo, á pesar de la amplitud de nuestros -medios, antes bien, bajo la máscara de amistosa visita, el gobierno -envía el _Maine_ á la Habana, intimidando así á una parte y animando á -la otra. Acaece la destrucción del acorazado y la pérdida de la mayor -parte de su dotación, y el partido de la guerra echa toda la -responsabilidad de la catástrofe encima (¿cómo no?) de España. La -humanidad se estremece á la noticia del suceso. - -»En vano España, ansiosa de paz y temerosa de las consecuencias de una -ruptura, paralizada de terror por tan malaventurada ocurrencia, propone -una investigación mixta, el arbitraje, cualquier cosa, en fin, que el -interés de la humanidad y la justicia puede sugerir. Pero en los -Estados-Unidos prevalecen otros sentimientos y el partido de la guerra -ve con satisfacción el pretexto que buscaba. Á la proposición de -arbitraje se responde con el nombramiento de una comisión investigadora, -escogida de antemano para que condene, y sin embargo, esa comisión no se -atreve á condenar por falta de pruebas. Gran desencanto y no poco -embarazo causa tal decisión. Pero se impone la guerra, con causa ó sin -ella, y ya que España no se resuelve á declararla, forzoso es que lo -hagamos nosotros mismos, pues la misma ausencia de motivo por nuestra -parte hace la idea de la paz más intolerable. - -»La codicia, la ambición de mando, la hipocresía religiosa, siempre á la -altura de las circunstancias, saben colocarse por encima de las naciones -en el terreno de la humanidad, de la civilización y del Cristianismo, -obligan á una nación á ir contra su voluntad y sin fuerzas para medirse -con tan formidable adversario. Nuestro caballeroso y cristiano -presidente concede á su débil y temerosa hermana la reina regente, como -él cristiana, tres días para evacuar por completo la isla, á pesar de -que bien sabía ser cosa imposible de ejecutar, y por el crímen de dar á -nuestro representante sus pasaportes antes de que empiecen las -hostilidades, para que su retiro de España sea menos peligroso, -precipita la guerra antes del período por él designado. - -»El único y declarado objeto de la guerra era, por nuestra parte, la -pacificación, liberación é independencia de Cuba, «tan cercana á -nuestras playas.» Después de todo, este objeto podía haberse alcanzado -más fácil y prontamente, con más lógica y menos gastos de sangre y de -dinero. El plan era sencillísimo: concentrar en la isla y sus aguas -nuestros ejércitos y escuadras. Pero no. El primer golpe en defensa de -Cuba, de la humanidad, de la civilización y del Cristianismo, hacía -imperiosa la destrucción de la escuadra de Montojo y la matanza de sus -hombres, que no estaban en aguas cubanas ni americanas, sino en Manila, -en los antípodas respecto de Cuba y del centro de nuestro gobierno. -Después de Dewey toca el turno á Sampson, quien, no hallando flotas que -combatir, bombardea á San Juan de Puerto Rico, pues el «entusiasmo por -la humanidad es irresistible». Viene luego la gloriosa conquista de -Guam, cuya guarnición y habitantes no saben que hay guerra en -existencia, y tomando el bombardeo por saludo amistoso, se excusan de no -poder contestar por falta de pólvora. - -»No quedando escuadras que destruir, y en nuestro poder Cuba, Puerto -Rico, Guam, etc., nos disponemos á atacar á España en su terreno. Y -gracias á que pidió la paz, no sin haber nosotros suspendido operaciones -en Cuba para dirigirnos á Puerto Rico á toda prisa, pues no había tiempo -que perder. - -»Y nos glorificamos y damos gracia á la Providencia por haber vencido á -una nación pequeña, pobre en comparación nuestra, cargada ya de -pesadísima deuda; sus ejércitos mal equipados y dispersos, sus buques á -propósito para servir de blanco á los grandes acorazados de la época, -sola y sin amigos en el momento supremo. - -»Mejor haríamos en entregarnos al ayuno y abrir nuestros corazones á la -penitencia, por los espantosos crímenes cometidos y que estamos aún -cometiendo contra Dios y la humanidad. - -»Si Bob Fitzsimons, en un acceso de furiosa embriaguez, descargase su -brazo contra el primer vecino pacífico que encontrase al paso y después -de derribarle le limpiase los bolsillos, tanta ocasión tendría como -nosotros de ponderar su valentía y dar gracias á Dios por haber escapado -milagrosamente del peligro.» - -No hemos querido extractar esta segunda parte del escrito de M. Guerry, -por ser elocuentísimo y dar idea exacta del espíritu de los -Estados-Unidos y de los intereses que han buscado por medio de la más -injusta de las guerras; y aunque la cita resulta extensa, nos ahorra -consideraciones importantes para declarar toda la indignación que -debemos sentir los españoles contra un pueblo tan poderoso como -miserable, tan inhumano como hipócrita. - -Y ya que un ciudadano protestante llama á sus compatriotas _asesinos_, -_incendiarios_ y _ladrones_, bien podemos nosotros, católicos y -españoles, lamentar los excesos de la civilización moderna y sentir que -nuestro riquísimo imperio colonial haya caído, por culpa de nuestros -gobiernos liberales, en las manos groseras de esos vándalos del siglo -XIX y por medio del mayor de los crímenes. - -No cabe, pues, la menor duda, que por parte de los Estados-Unidos, la -única y principal causa de la guerra ha sido la más vulgar, bárbara y -desapoderada ambición; y por nuestra parte, el abatimiento en que nos -hallábamos y la negligencia de los gobiernos. - -España no quería la guerra con la gran República americana, porque -estaba cansada de luchar consigo misma, y sólo deseaba se sofocasen las -insurrecciones coloniales para reponer sus fuerzas y descansar de las -fatigas que le habían proporcionado tantas convulsiones políticas y -contiendas civiles. - -Pero no pueden gobernar bien una nación, ni librarla con sus prudentes -determinaciones de los peligros que la amenazan, aquellos hombres que se -han elevado á las esferas del poder por medio de los pronunciamientos, -de las intrigas políticas y de sus propias ambiciones. - -Es el gobierno del Estado una función de conciencia muy noble y ardua -para que la puedan desempeñar debidamente esos hombres, en los cuales, -la sed de mandar sólo es igual á su audacia, y ésta es superior á sus -talentos por grandes que sean. - -El sistema liberal y el régimen de la opinión, que es su engendro -propio, no considera estas verdades, y así sobre el pavés de todas las -conveniencias y de los intereses sagrados de la patria, de la justicia, -de la moral y hasta de la religión, confiere el poder á los hombres que -serían buenos en sus profesiones, pero que como gobernantes no pueden -ser más calamitosos para los pueblos que tienen que sufrirlos. - -Ni el señor Cánovas del Castillo con sus energías personales, ni con sus -despreocupaciones el señor Sagasta, han hecho otra cosa que debilitar la -nación, hacerla víctima del caciquismo y de la inmoralidad, y exponerla, -primero á las injurias del Norte de América y después á su ambiciosa -rapacidad. - -Esos hombres que nos han empequeñecido, esos estadistas que nos han -arruinado, esos políticos que no han sabido gobernar á España, ni -conducir la nave del Estado por entre los escollos para librarla de un -inminente naufragio, ignoraban, sin duda, aquellas consideraciones -políticas del conde de Mirabeau: decía este revolucionario del siglo -pasado, que constando á un gobierno los malos propósitos de otro, sin -más motivos, lo debía tener como enemigo y como si la guerra se hubiese -declarado. - -Este pensamiento no tiene novedad alguna; es la antigua sentencia que -dice: _si vis pacen, para bellum_. - -Nuestros imprevisores y falsos gobernantes han venido haciendo todo lo -contrario. - -Como si hubieran conquistado al mundo y puesto en paz toda la tierra, y -ceñido sus frentes con el laurel de victorias inmortales, no cuidaban -más que de las cosas de la paz, de dar y de conceder todo lo que no -alterase la paz, como si no tuviéramos enemigos antiguos y ejemplos -recientes de sus malos propósitos; como si todos los hombres se hubieran -convertido en corderos en la península y en las colonias; como si las -malas doctrinas y sectas perversas no fomentaran las insurrecciones, y -como si los Estados-Unidos hubieran desistido de querer la posesión de -Cuba; así no venían pensando nuestros gobiernos en otra cosa sino en -vivir _pacíficamente_ y en hacer la felicidad de España con el turno -_pacífico_ en el poder; con estos mansos propósitos, ordenó el señor -Cánovas allá por el año de 1878, se hiciera el convenio de Zanjón, para -acabar con la insurrección de Cuba, ya casi vencida; pero por dicho -convenio no se extinguieron los gérmenes de las futuras, que quedaron -alentados con el precio y la forma de la pacificación y con los honores -dispensados á los principales jefes. - -Con idénticos propósitos concedió por aquella fecha á los Estados-Unidos -todas las ventajas comerciales, y algunas políticas que le pidieron en -Cuba, y pagó todas las indemnizaciones exigidas. - -Con el mismo fin de conseguir la paz, otorga muchos años después, el -propio señor Cánovas, las reformas que había considerado inconvenientes -para la isla y paga la célebre indemnización Mora: y ya durante la -última insurrección parece que no se propone otra cosa más que evitar -rozamientos con los norteamericanos y no darles el menor pretexto para -una declaración de guerra: por este motivo se siguen atendiendo todas -las reclamaciones que hacen, y á gusto de ellas se resuelven las -cuestiones de la _Alliance_, del _Competitor_ y del _Laureada_: y aunque -el gobierno español sabía que continuaban saliendo de los puertos -americanos nuevas expediciones para Cuba, no presenta reclamación alguna -al gobierno amigo, que las consentía, si no las autorizaba; y en cambio -da severas órdenes á los comandantes de los buques de guerra para que -_sean muy prudentes_ y no se repita el caso del crucero _Conde de -Venadito_. - -Mientras que esto sucede en Cuba, tenemos la suerte de que un valeroso -caudillo apague en Filipinas la hoguera de la insurrección que dejó -encendida el general Blanco; pero como habían de venir para España todas -las desgracias juntas, el afortunado vencedor de los tagalos fué -sustituído por Primo de Rivera, que en vez de acabar de extinguir el -incendio y de aventar las cenizas, las cubrió con el pacto de -_Biagnabató_, para que los traidores, reconocidos en él como jefe, -pudieran en adelante, con más prestigio, encender otra hoguera más -espantosa. - -La paz de Filipinas se celebró oficialmente, sin regocijo público. - -La nación no podía alegrarse con la paz comprada por ir perdiendo toda -la confianza en los gobiernos que no le daban la paz verdadera. - -Por entonces se oyó en Zaragoza una voz anunciando que la autonomía era -la paz. - -El asesinato cometido en Santa Agueda da á esa voz el poder de conceder -la autonomía á Cuba y de proporcionar la paz deseada; y allí se mandó al -general Blanco, y la paz ni se encontraba en la manigua, ni aparecía en -las cumbres de las montañas, ni nadie la veía por los horizontes del -mar. - -Pero, al par de todo, nada había que temer: el marqués de Peña Plata -estaba ya en la Habana; Primo de Rivera en Manila; Sagasta en Madrid, -presidiendo el Consejo de Ministros y Moret era ministro de Ultramar; el -partido liberal manda, la masonería impera, la nación calla, y la -prensa, que había censurado acerbamente al general Blanco, nada dice. - -Es verdad que no teníamos formidables escuadras cuando se van á -necesitar, porque los presupuestos extraordinarios destinados para -ellas, los gastó en parte Beranger en compañía de otros ministros y con -aprobación de Cánovas, y el resto lo hechó al agua. - -Después de todo, estábamos mejor sin acorazados, sin fortificar los -puertos, sin artillar nuestras plazas de guerra y sin preparación -alguna. - -La paz no había de alterarse: así lo decía Moret, lo declara -oficialmente el Gobierno, lo creen los ministros, como Bermejo, aunque -todos los españoles, que no habían perdido el sentido común ni el decoro -nacional, entienden, ven, temen y esperan otra cosa. - -Nos hallábamos en el período más crítico y veíamos que los gobiernos de -España cuidaban mucho de no dar pretexto alguno á los Estados-Unidos; y -contra todo lo que era de esperar del carácter español y de nuestra -historia, sufríamos toda clase de injurias, humillaciones y exigencias -fuera del derecho, de la justicia y de las leyes del honor, llegando -hasta consentir una especie de intervención á favor de los -reconcentrados; y apesar de todo, el gobierno no puede evitar la guerra. - -¿Fué ésta un fenómeno sin causa proporcionada? - -No: que como hemos visto, existían las causas morales de la misma: la -ambición creciente de los norteamericanos por poseer á Cuba y nuestra -debilidad, mayor cada día para poderla defender. - -Entre los Estados-Unidos y España estaba Cuba: los primeros se iban -cansando de no hallar ocasión oportuna para apoderarse de ella; la -segunda la venía defendiendo con tenacidad é inmensos sacrificios; -porque sobre ella era su soberanía legítima y representaba á la vez las -glorias pasadas. Si bajo la bandera española prospera la autonomía y -termina la insurrección, ya se les quitaba á los Estados-Unidos el -pretexto para intervenir y se les hacía más remota la esperanza de -apoderarse de la isla. - -Mas se iban á eclipsar las glorias de España y á derrumbar su imperio -colonial, y sólo restaba una esperanza á los que temían estos grandes -males: la diplomacia podía impedir la injusta agresión que los -Estados-Unidos tenían ya anunciada y dispuesta contra España. - -Tratándose de evitar una cruenta lucha y un robo internacional, nada más -justo y conveniente que la intervención de las grandes potencias por -medio de sus diplomáticos, representantes del derecho, del poder y de la -justicia de las naciones civilizadas. - -En efecto: los diplomáticos se mueven, toman en consideración la -gravedad del asunto, reciben instrucciones de su gobierno y se reunen en -Washington los representantes de las grandes naciones de Europa; y -recibidos con las formalidades republicanas por Mac-Kinley en su -gabinete de la Casa Blanca, todos juntos, como buenos amigos, exponen -sus pareceres y al fin acuerdan: - -Que verían con satisfacción que los Estados-Unidos desistieran de mandar -á España su _ultimatum_, porque no hallaban las razones de justicia ni -de derecho internacional, ni aun de conveniencia, por las cuales se -pudiera despojar á una nación de parte de su territorio, sobre el cual -era legítima su soberanía y que podía conservar en paz, si en el mismo -no se fomentaran las insurrecciones. - -No conformándose con este parecer el representante de la Gran Bretaña, -todos retiraron sus notas y alegatos, manifestando que sus gobiernos se -declararían neutrales y dejaban en libertad al de Washington para que -ejecutara la redención de Cuba, según la _resolución conjunta_ del -Congreso federal. - -¡Qué decepción tan amarga debieron sufrir todos los que habían puesto -alguna esperanza en la diplomacia europea! - -Hace más de dos siglos que ésta no es lo que fué en los pasados; amiga -del derecho, defensora de la justicia y amparo de los débiles contra las -arbitrariedades de los fuertes. - -La diplomacia actual no es lo que fué cuando la Europa formaba la -cristiandad bajo la influencia y la dirección suprema del Romano -Pontífice: ahora no es más que el órgano de los intereses materiales y -de las arbitrarias é injustas aspiraciones de las grandes potencias; en -sus congresos no se respeta la moral, la justicia no se conoce y el -derecho se mide por la fuerza que representa cada nación y por los -intereses que pueden contrariar ó favorecer. - -Ante el imperio de la fuerza, en este siglo de la libertad, del progreso -y de la civilización, los débiles han sido condenados á muerte -ignominiosa; el derecho de conquista reclama sus fueros y la guerra dará -la paz á el mundo cuando las grandes potencias se hayan destrozado ó se -informen del espíritu católico, que ciegamente rechazaron. - -Aunque muy desventurada, hoy más que ayer, es España una nación noble y -generosa; la falta de sus hijos le han causado enormes daños; pero sus -enemigos nada tenían que temer de ella ni ha ofendido á sus adversarios; -y no obstante, es abandonada por las potencias en el más grave -conflicto. - -Y ciertamente, la nación de la fe y del honor ¿qué podía esperar de la -pérfida Albión, del luterano imperio de Alemania, de la cismática Rusia, -de la judaizante Austria, de la Francia masónica y del sacrílego reino -de Italia? - -Á las causas de la guerra que hemos reconocido, hay, por consiguiente, -que agregar la de la culpable indiferencia ó complicidad de Europa; así, -pues, la guerra más inícua de este siglo se ha verificado por la codicia -insaciable de los Estados-Unidos, que no conocen _la justicia_; por la -degeneración de España, que se ha apartado de las vías de _la justicia_; -y por el absurdo egoismo de la culta Europa, que la mueve á obrar contra -_la justicia_. - - * * * * * - -Si un gobierno no es la suma de todas las inteligencias de la nación, y -de todos los sentimientos patrióticos y de todos los intereses -legítimos, y no es moralmente superior á todos los súbditos, entonces es -una _autoridad nominal_ y el mayor enemigo del Estado; porque ocupa un -lugar preeminente que no corresponde á la ignorancia, ni al egoismo, ni -á la ambición, y mucho menos á la impiedad y á las pasiones, que jamás -se encumbran en un pueblo sin atraer sobre él todo género de -perturbaciones y de infortunios. - -Es evidente que el pueblo español tiene más espíritu de sacrificio, más -virtudes y más inteligencia que sus gobernantes; por esta causa es más -honda cada día la separación que existe entre el gobierno y los -gobernados. Éstos conocen el engaño de que son víctimas y dejan vacíos -los comicios. No sienten la derrota de un Ministerio porque saben que -será peor el siguiente. Vieron venir sobre España toda clase de -adversidades y clamaron por el remedio que no se ponía; y cuando se le -han pedido sus bienes y sus hijos los han dado generosamente á la -patria, mientras que á los gobiernos les importa poco que sucumba todo -por continuar en el poder. - -Y no se diga que cada nación tiene el gobierno que se merece; porque -España, ni es digna de los gobiernos liberales que la han pervertido y -arruinado, ni los viene sufriendo, sino como una calamidad impuesta, que -cada año se hace más insoportable. - -Mucho ha degenerado la nación española, pero en gran manera se equivocan -los que la juzgan por sus gobiernos, sus cómplices y amigos políticos. - - * * * * * - -Los peritos en una materia nunca deben equivocarse; y los arquitectos -que han trazado el plano de un edificio, si después no saben darle la -solidez necesaria, dejan á otros la dirección de la obra; lo mismo debió -hacer el gobierno sagastino cuando se equivocó en el asunto tan -importante, como fué el de la paz, y no pudiendo consolidarla, debió al -momento entregar el poder en manos más acertadas. - -No estando preparado para la guerra, jamás debió emprenderla; pues -gobierno desprevenido es siempre vencido: y si la pretensión de los -americanos hizo necesaria la guerra, á la fuerza debió, por lo menos, -oponerse un Ministerio de fuerza, ya que no la dictadura, como las -circunstancias lo exijían: y este fué el segundo desacierto que se -cometió por los políticos, ya fracasados en lo de la autonomía cubana, -dada sin oportunidad y sin necesidad verdadera. - -El tercer desacierto, más graves que los anteriores, fué el aceptar la -guerra, no con ánimo de vencer, pero ni siquiera con el de la defensa -necesaria, sino que como después se ha visto claro, el gobierno fué á la -guerra para llegar á la paz por cualquier camino. En este sentido, -España fué entregada al poder de sus enemigos implacables, y no pudo -hacerse la paz contando siquiera con alguna condición favorable, como la -de la resistencia posible que hubiera quebrantado las fuerzas del -enemigo. - - * * * * * - -Los que atraviesan los mares llevando sus mercancías á países lejanos, -fian sus vidas y sus intereses á la pericia y desvelo de los pilotos; y -éstos, al emprender la navegación, tienen á la vista no sólo las rutas -generales y las cartas marítimas, sino también las predicciones que -desde sus observatorios hacen los sabios naturalistas: y de igual modo -confían los pueblos sus intereses y su seguridad á los gobiernos que -dirigen la nave del Estado: y los gobernantes han de ser tan prácticos y -entendidos en el arte de la política y han de tener tan presente los -dictámenes de la ciencia y las enseñanzas de la historia y de los -hechos, que puedan con seguridad evitar y salvar los escollos que en la -marcha de los negocios públicos se presenten. - -No haciéndolo así, ó son gobernantes torpes, que no han debido aceptar -nunca la responsabilidad del poder, ó son unos vulgares ambiciosos, que -no tienen valor de declarar sus equivocaciones y de sacrificarlo todo al -bien y á la salvación de la patria. - -La nación española, más por las necesidades del momento, que por -expontánea voluntad, tuvo que poner su confianza en el gobierno que le -prometía la paz, evitando la guerra, al resolver el problema de Cuba. - -Mermadas sus fuerzas, consumidos sus capitales y muriendo sus soldados -en lucha insidiosa y fratricida, el pueblo español anhelaba el término -de los sacrificios que estaba haciendo por el honor y la integridad de -la patria, y no quería la guerra con los Estados-Unidos, sino en cuanto -fuera la conclusión de todos los males que venía sufriendo. - -El gobierno, no obstante las injurias, las notas y los mensajes de la -República norteamericana, seguía creyendo en su buena amistad; y -entonces fué cuando de improviso se presentó la guerra como una -tempestad formada por las densas nubes que se veían en los horizontes, -y que impelidas por los vientos huracanados llevan la desolación y la -muerte á las comarcas que invaden. - -No estaba España colocada bajo los pararayos de las alianzas políticas, -ni tenía de su parte la diplomacia europea, ni se hallaba protegida por -los diques de poderosas fortificaciones, ni dispuesta para luchar con -éxito favorable contra un enemigo temible y alteramente preparado para -asegurar sus triunfos: en tan grave situación, un gobierno, por poco -prudente y patriótico que fuera, nunca debió dejarse sorprender, como -fué el nuestro sorprendido, ni aceptar una guerra que él sólo sabía los -grandes desastres que iba á traer sobre nuestra patria. - -En la memoria de todos los españoles quedarán impresos los tristes -recuerdos del más grande de los desastres que ha sufrido nuestra patria, -y la historia imparcial consignará, que muchos de ellos se originaron -por el miedo monumental con que fué á la guerra el Gabinete de la paz, -presidido por el H.·. Paz. - -Tuvo miedo por lo grave del conflicto: temía, como mal padre, á sus -hijos los españoles, y le faltó valor para abandonar el poder: no faltó -al Ministerio más que el miedo suficiente para morirse de vergüenza. - - * * * * * - -Cuando se forme un verdadero juicio de los actos de nuestros últimos -gobiernos, entonces admirarán y espantarán los desaciertos por ellos -cometidos, los tesoros dilapidados, las vidas inútilmente sacrificadas; -entonces se pondrán de manifiesto las previsiones del almirante Cervera, -que en tiempo oportuno advirtió al gobierno las deficiencias que había -en los buques, la necesidad de estar preparados y de llevar un plan si -habían de salir para las Antillas y no exponerse á un desastre -inevitable; entonces se verá cuán grande fué la disciplina de nuestros -marinos y el valor de los Comandantes de los buques, que conociendo que -iban á hacer un sacrificio inútil y á dejar indefensa la península, -cuando se les dió la orden, allá fueron á morir heróicamente; entonces -se ha de conocer mejor lo que dijo el señor Silvela: que por parte del -gobierno la guerra no fué guerra, sino _un duelo á primera sangre_, para -salir del paso y salvar la vida de las instituciones; entonces se verá -cumplida la horrible sentencia de los liberales, que decían: _sálvense -los principios, aunque se pierdan las colonias_. - -En efecto: las colonias se han perdido, pero los principios no se han -salvado; porque el fracaso del liberalismo y de los gobiernos liberales -ha sido completo al dejar á España desmembrada y arruinada. - - * * * * * - -Cuando los americanos limpiaban los fondos de sus cruceros y acorazados -y tenían estacionada en Hong-Kong una fuerte escuadra, y disponían -numerosa flota auxiliar de trasatlánticos y trasportes de todas clases; -cuando alistaban sus regimientos de voluntarios y formaban sus -campamentos cerca de nuestras colonias; cuando tenían bien abastecido -sus depósitos de municiones de guerra y llenos de provisiones de boca -sus almacenes; cuando por medio de sus cónsules y emisarios se habían -informado de todos nuestros escasos medios de defensa y del abandono en -que se hallaban las fortificaciones de nuestras plazas más importantes; -y cuando no sólo de Cuba y de Puerto Rico, sino también de Filipinas -conocían el estado de sus puertos y las débiles escuadras con que -podíamos defenderlos, entonces el seducido y confiado pueblo español se -entregó por espacio de algunos días á los entusiasmos bélicos, y -paseando nuestra bandera al compás de la _Marcha de Cádiz_ y haciendo -gala de sus colores, asistía á las corridas de toros y á toda clase de -espectáculos, que se convirtieron en patrióticos; entonces con esos -derroches de patriotismo liberal y con llamar puercos á los americanos y -extender por todas partes las caricaturas del tío Sam, y con criticar y -burlarse de la organización militar de los Estados-Unidos y de que sus -voluntarios hacían con palos el ejercicio por no tener fusiles; con -todos estos recursos y dosis de buen humor y aventurados juicios, que -hacían hasta los periódicos más serios y de mayor circulación, creyeron -muchos ilusos y algunos cuerdos que íbamos á defendernos de los -_yanquis_ y á darles una tremenda zurra. - -_Preparados y decididos ellos_, como hemos visto, y _nosotros como -estábamos_, con un _gobierno tan pacífico_ y que va á la guerra como el -más cobarde de los reclutas, ¿quién no había de prever interminables -desgracias? Y en verdad, no hubo cordura en parte del pueblo, ni razón, -ni buen sentido, ni energía en el gobierno para elevarse á la altura de -las circunstancias y calcular: que un enemigo tan poderoso y bien -preparado, á pesar de todo lo que se decía para disculpar nuestra -imprevisión y vana confianza, no se puede rechazar ni vencer con música -y pergaminos, ni con barcos de madera, ni con una administración -corrompida, ni con generales masones, ni con ministros inhábiles é -imprudentes. - -España podía haber rechazado á los americanos, si se hubiera dispuesto -para la defensa, levantando fuertes donde era conveniente y construyendo -en tiempo oportuno los buques de combate necesarios; si hubiera ahorcado -á Sagasta cuando fué por sus delitos sentenciado á esta pena; si hubiera -puesto en presidio á Cánovas cuando publicó el manifiesto de -Manzanares, que produjo la sublevación de Vicálvaro; si hubiera -procesado á Moret y á todos sus cómplices en las malas artes de la -política; si hubiera residenciado á los generales, que con sus -negligencias y mala administración dejaron en peligro el orden en las -colonias; si hubiera fusilado en sus días á todos los jefes y oficiales -del ejército que se pronunciaron; si hubiera proscrito la memoria de -Riego y demás traidores, en vez de permitir que se venga celebrando con -un himno que ha sido heraldo de todos los trastornos sociales; por -último, España se hubiera defendido de los _yanquis_ y conservado su -imperio colonial, habiendo ella permanecido fiel á su espíritu -religioso, á sus leyes y á su carácter tradicional, y no habiendo -fomentado en su seno las libertades de perdición, el espíritu liberal y -el traidor masonismo, que por medio de los gobiernos degenerados é -impíos y de sus cómplices venales y ambiciosos políticos, la tenían -privada de todas sus grandezas, de sus nobles energías y de su poder, -hasta ponerla en el peligro de los desastres y de las pérdidas más -espantosas. - -[imagen decorativa] - - - - -III - - Voz de dolor... La guerra y la democracia.--Los bárbaros del - Occidente y sus ideales.--Anarquía gubernamental.--El éxodo de la - escuadra.--Invocación: primeras víctimas.--Ansiedades.--Preparando - la catástrofe.--Santiago... y abajo España. - - -Si existiera en el mundo un pueblo que por el olvido de su historia, -desprecio de su religión, divisiones intestinas, dilapidaciones de sus -tesoros públicos, conculcación de la justicia y desapoderadas -ambiciones, fuera esclavo de todas las concupiscencias y juguete de los -más cínicos y audaces ciudadanos, ese pueblo merecería que sobre él -cayeran toda clase de males, infortunios, guerras y desolaciones, hasta -la más grande humillación, para que recuperara el buen sentido y -reconociera sus culpables extravíos, antes de llegar á ser despreciado -de sus hijos y de las demás naciones, y objeto de la indignación divina. - -Nos causa tristeza reconocer esta verdad; pero ese pueblo existe, y es -el pueblo español, que acaba de ser víctima de las más tremendas -desgracias y de las mayores expiaciones. - -Sólo en parábolas es posible dar á conocer bien las fuentes del dolor -que inundan de amargura el corazón de España. - -Los bandidos de la comarca de Estatopolis, tenían deliberados propósitos -de apoderarse de los bienes que en aquellos lugares poseía un rico noble -llamado D. León Castilla. Mientras éste tuvo amigos poderosos y fieles -servidores, no se atrevieron los ladrones á penetrar en la hacienda de -su vecino; mas cuando por las desgracias de familia fué el gran -propietario perdiendo sus amigos y la fidelidad de sus criados, -entonces, envalentonados los bandidos, se apoderaron de las ricas -propiedades y maltratando al vecino y amigo le arrojaron de ellas como -se despide á un huésped intruso y molesto. No es posible ponderar el -dolor que sufrió el noble propietario al verse desposeído de sus bienes -y tratado de un modo tan inhumano, pues sólo conservó la vida no -resistiendo á los depredadores de sus bienes. - -La democracia, que según sus apóstoles ha venido al mundo para acabar -con la tiranía de los reyes y de sus ambiciones personales y dar la paz -á todos los hombres, reconociéndolos como hermanos, iguales y libres, -esa democracia es la que proclama injustamente la guerra, y su -protagonista ha sido la nación más demócrata del universo: la República -federal del norteamérica. - -Es evidente que un pueblo sin religión y sin moral verdadera no puede -amar á los hombres, ni practicar la justicia, ni respetar la libertad, -ni sentir la igualdad: por esta causa, en ninguna nación son más -desiguales las fortunas, ni hay más esclavos del trabajo, ni menos -caridad cristiana que en los Estados-Unidos. - - * * * * * - -Para anunciar sus misteriosos designios sobre el mundo, envió el Señor -los profetas, y los apóstoles para predicar á los hombres las verdades -del Evangelio: para edificar á los pueblos con el ejemplo de las -virtudes forma los santos, y para castigar las naciones que prevarican, -permite que enemigos poderosos las combatan y humillen. - -Esto vemos en la historia y es la ley de la providencia, con la cual -Dios gobierna á los hombres y á las sociedades. - -La guerra de los Estados-Unidos tiene para nosotros los caracteres de un -gran castigo; se ha presentado como inevitable, desgraciada en todos sus -accidentes y terrible en sus consecuencias. - -El gigante de la América del Norte, armado para la guerra, se levanta, -avanza y extiende sus poderosos brazos, uno por el Pacífico, por el -Atlántico el otro, para ahogar entre ellos los dominios de España en -aquellos mares. - -No va como nuestro inmortal Quijote á enderezar entuertos ni á desfacer -agravios; sus ideales no son los del Caballero de la triste figura. - - * * * * * - -Entretanto todo es apresuramiento y confusión en las esferas -gubernamentales de España. Quieren los Ministros hacer en veinte y -cuatro horas lo que no habían hecho en los veinte años transcurridos -desde la paz del Zanjón. - -Hacen venir del extranjero trenes de municiones, y gastan muchos -millones en comprar barcos para la guerra, y que no podían ir al -combate. - -En vano los bautizan con los nombres de _Patriota_, de _Rápido_ y de -_Meteoro_; porque ni sirven para defender á la patria, ni son rápidos -en la navegación, aunque sean meteoro en las manos de los agentes de -negocios. - -Al fin se hacía algo, y se improvisaban las defensas como los ministros, -y éstos daban señales de actividad, formando nuevas escuadras que habían -de pasar y repasar el canal de Suez, como principio de una repatriación -anticipada. - -Como si la anarquía hubiera tomado asiento al lado del gobierno para -aconsejarle lo que era más pernicioso á la patria, así no se daban -órdenes prudentes ni salvadoras, y todo se dirige por el patrón de las -primeras disposiciones dadas á los marinos del Atlántico. - - * * * * * - -Damos un nombre bíblico á la salida de la escuadra de las islas de Cabo -Verde, porque nos recuerda otra catástrofe en el mar. - -Si el gobierno fué, según las apariencias, sorprendido por la guerra, lo -fué mucho más nuestra marina en su estado de preparación, no en el ánimo -de sus jefes. - -Faltas gravísimas, que aquí no debemos mencionar, habían impedido á la -escuadra su preparación, el abastecimiento y el encontrarse en lugar -oportuno para defenderse, sin muy graves inconvenientes, de las -poderosas escuadras de los Estados-Unidos. - -Además de esta circunstancia tan desfavorables, tenía nuestra marina la -mayor de todas; cual era su gran inferioridad en el número de buques y -en el poder ofensivo y defensivo de los mismos; y no obstante los -informes, representaciones y telegramas dirigidos al gobierno, éste, tan -mal asesorado como peor influído, sin concierto ni plan, ordena la -salida de la escuadra para el mar de las Antillas, donde ya la esperaban -las enemigas. - -Creemos que en la historia de los ejércitos y de la marina, no se ha -ofrecido otra ocasión en la que se pudiera justificar de algún modo la -desobediencia, ó un pronunciamiento. - -El que hizo la marina en Cádiz en Septiembre de 1868, y que dió origen á -la Revolución, nunca se ha justificado; pero el regreso de la escuadra -de Cabo Verde y su desobediencia á las órdenes del gobierno para salvar -los intereses generales que éste comprometía, mandándola á sufrir una -derrota inevitable, hubiera tenido su razón y justificación debida: -primero entre las personas conocedoras del arte de la guerra, y después -ante la nación, cuando los resultados correspondieran á los motivos que -se habían tenido presentes, como los dejó expuestos el inteligente y -prudente general Cervera: mas la marina, por medio de su digno jefe y de -los comandantes de los buques, había prometido obedecer en todo, y -cumplió su palabra, evitando una confusión y un ejemplo funesto para el -porvenir de nuestra patria. - -Si al fin del siglo, tanto el ejército como la marina, hubieran -desobedecido al gobierno, se podría decir ahora, que habíamos acabado de -perder nuestra soberanía en América por la falta de los llamados á -defenderla; y entonces el régimen liberal y la turba de los políticos -habrían quedado impunes y en cierto modo libres de las tremendas -acusaciones, que actualmente pesan sobre ellos, y por las cuales han de -ser sentenciados á perpétuo ostracismo. - -Habiendo, pues, la marina cumplido con exceso sus deberes, toda la -responsabilidad de los desastres y de las pérdidas consiguientes, quedan -á cargo de los que ordenaron tan imprudente salida. - - * * * * * - -Mientras que á la ventura sale nuestra escuadra, singla desde Hong-Kong -la que tenían allí estacionada los americanos, para bombardear á -Manila.... - -Sombras inmortales de Magallanes, de Legazpi y de Simón de Anda, ¿por -qué no salís de vuestros sepulcros á detener esos buques enemigos? ¿No -veis que van á destruir vuestra obra civilizadora? - -Llevan en sus bodegas cajas de fusiles y ametralladoras para renovar la -insurrección fratricida; y sobre las cubiertas, la formidable artillería -que destrozara nuestros barcos y la ciudad de Manila, por vosotros -fundada y recuperada. - -Sus tripulantes son hijos de la América del Norte, donde la perfidia -tiene su asiento, y su trono la ambición y la soberbia; ellos no van á -ese Archipiélago como vosotros fuísteis, para libertar de la idolatría y -de la barbarie á sus habitantes y someterlos á la obediencia de un rey -católico; van á llevar la discordia, la guerra y la libertad del error; -van á establecer el imperio de la masonería y de la indiferencia -religiosa; van á robar á España sus derechos y á explotar las riquezas -del país en beneficio propio. - -Como las aves de rapiña que se preparan para caer de improviso sobre sus -presas, así ellos vienen presurosos desde las costas de la China, donde -estaban esperando el día fatal de una guerra insidiosa y contra todo -derecho premeditada.... - -Y tú, sombra de Monroe, que en este siglo has proclamado desde el -Capitolio de Washington, que Europa no tenía derecho para intervenir en -los negocios de las naciones americanas, ¿por qué permites que tus -ciudadanos intervengan en los de la Occeanía? - -Si tu colega Mac-Kinley y su Congreso ordenan esta invasión contraria á -tu doctrina, vuela, ve y diles: que si América ha de ser para los -americanos y la Occeanía para los occeánicos, que los _yanquees Shoes_, -ó los de los zapatos de madera con clavos, regresen á su país de orígen -y dejen á los pobres indios, que viven y á los _pieles rojas_, que no -han exterminado, y no se entrometan más en querer á su vandálico modo -dominar al mundo. - -Si así no lo haces y no te obedecen, quedará tu doctrina deslucida y tu -pueblo á la altura de los bandidos.... - -No hay obra de iniquidad, ni infamia increíble, ni sangriento crímen que -no se haya cometido en el mundo por la ambición humana. - -Ella llevó á Alejandro al Asia, hizo pasar al César el Rubicón, puso el -alfange en las manos de Mahoma, trastornó la Europa por medio de -Bonaparte y conduce á las Antillas y á Filipinas las flotas americanas. - -La ambición pone el ridículo mandil en el pecho de los hombres, la -mentira en sus bocas y el odio en sus corazones; la ambición fomenta las -insurrecciones de los mambises y de los tagalos, la codicia de los -sindicatos de Nueva York, y el vehemente deseo de riquezas y honores en -los soberbios; y en tanto que exalta por un lado las pasiones -infernales, por el otro hace que se les sacrifiquen todos los deberes. - -Por la ambición de mando se creen los políticos estadistas eminentes, y -por no dejar el poder cuando lo han alcanzado, persisten en sus errores, -y á su ambición sacrifican la conciencia, la dignidad, y el patriotismo. -Por la ambición de algunos españoles se halla España á los burdos pies -de los _yanquis_. - -Desventurada patria mía, que tienes por gobernantes á hombres imperitos -ó sin conciencia: mira como entregan á tus hijos á las crueles manos de -tus enemigos; la obra de tres siglos se ha derrumbado en cuatro horas, -al sepultarse ardiendo tus débiles barcos en la bahía de Manila. - -Las primeras víctimas han muerto heróicamente, pero sus sacrificios no -salvarán tu soberanía en aquellos mares; porque la inmoralidad, la -corrupción, la discordia de las sectas y el mal ejemplo de tus -representantes, habían ya debilitado tu poder y tus derechos soberanos. - - * * * * * - -Después del gran desastre de Cavite, eran extraordinarias las ansiedades -del pueblo español por saber la suerte que esperaba á la escuadra de -Cervera, refugiada en la bahía de Santiago de Cuba, cuya plaza, -bloqueada por mar, empezaba á ser hostilizada por tierra. - -En vano en sentidos y enérgicos telegramas había pedido refuerzos el -general Linares: la escuadra estaba segura en la bahía, y sus -tripulantes ayudaban á defender por tierra la ciudad. - -Los rusos se vieron en Sebastopol en un trance parecido, y aunque tenían -en el puerto ciento dos buques de guerra con más de dos mil cañones, no -intentaron romper el bloqueo: pero las autoridades españolas no ven -siquiera la ayuda que les presta la fiebre amarilla diezmando cada día -el ejército de Sthafer: todo parece que va dirigido á preparar la -catástrofe más horrenda. - -«Cuando se piensa en la situación insostenible del ejército _yanqui_ -ante Santiago de Cuba; cuando se palpa que los infames invasores iban á -sufrir un terrible descalabro, y luego se ve que en los momentos -decisivos llegó la orden de que saliera la escuadra y á esto siguió la -capitulación, etc. etc., no hay más remedio que confesar, que chorrea -sangre todo lo ocurrido y que en ello hay algún misterio, sólo conocido -por determinados personajes. - -No somos nosotros solos los que lo decimos. - -He aquí otra opinión autorizada. - -El capitán de fragata ruso Livene, que estuvo como agregado naval en la -flota americana durante la última guerra contra España, ha dado -recientemente una conferencia en el Círculo de los Ejércitos de mar y -tierra en San Petersburgo, sobre el desembarco efectuado cerca de -Santiago de Cuba por los norteamericanos, á la cual han asistido el -general Kouropatkine, ministro de la Guerra, bastantes generales y más -de cuatrocientos oficiales de la guarnición. - -Lo más saliente de dicha conferencia fué lo que sigue: - -Siendo siempre un desembarco muy peligroso cuando el enemigo tiene -elementos en el mar, aunque sean poco considerables, los americanos -tomaron con razón, como primer objetivo de la campaña, la destrucción de -la flota del almirante Cervera, que se había refugiado en la bahía de -Santiago de Cuba. Pero no pudiendo franquear el estrecho paso de la -entrada, bien defendido por torpedos, ni destruír las baterías -españolas, colocadas demasiado elevadas sobre el nivel del mar para ser -alcanzadas eficazmente por los proyectiles de la flota, tuvieron -lógicamente que recurrir á la acción combinada del ejército de tierra y -de la escuadra. - -Al principio, según el plan propuesto, la acción debía ser convergente, -pero como consecuencia de lo débil de la disciplina, de la carencia de -organización, y, sobre todo, de la falta de unidad en el mando y -dirección, se prescindió del plan primitivo y se vino á esas acciones -divergentes que estuvieron á punto de hacer fracasar lo concebido y -comenzado con tanta fortuna. _Las circunstancias se hicieron de tal modo -difíciles para los americanos, que la cuestión de una retirada honrosa -fué planteada._ - -Les era imposible penetrar en la bahía, no podían apoderarse de las -posiciones españolas del E. de Santiago, y el ejército se hallaba -aislado de la flota, que era su base de operaciones, careciendo de los -objetos de primera necesidad y aniquilándose rápidamente á consecuencia -de las enfermedades. En el momento de la rendición de Santiago existían -11.750 enfermos, de los 16.000 hombres que contaba el ejército -americano. - -En tal momento fué cuando el almirante Cervera, obedeciendo órdenes -categóricas venidas de la Habana, salió de la bahía é intentó abrirse -paso á través del bloqueo enemigo.» - -Cuando un testigo imparcial de los hechos emite juicios tan severos -contra las autoridades de Cuba, bien podemos nosotros sentir todas las -consecuencias de tales desaciertos; pero al sentirlas debemos -expresarlas en la forma propia. - -Sea, pues, el resumen de este párrafo la siguiente: - - -TRAGICOMEDIA - -_Acto I._--Las escenas se suceden con una rapidez asombrosa en el tiempo -y en los distintos lugares. - -En Filipinas, se hallan en Subic los cañones á la altura del gobierno -español, por el suelo: la bahía de Manila y la isla del Corregidor están -casi tan fortificadas como Subic; pero en cambio el almirante Montojo -sale con su escuadra á tomar posiciones y á impedir, _como un -espartano_, la entrada en la bahía _al desequilibrado Dewey_, como le -llamó _El Imparcial_. - -Hay por todas partes gran expectación. - -En Madrid, el primer actor, nada teme: ha mandado.... de paseo á -Woodfford y descansa en su poltrona tranquilamente. - -El público se impacienta porque no adivina el argumento de la -tragicomedia. - -Allá en lontananza, hacia el Oriente, se ven unos barcos pesados y de -poco andar que entran en la gran bahía de Manila y se dirigen á Cavite. -La escena, contra todas las reglas del arte, queda desierta. - -Las sombras de la noche impiden que se vea lo que pasa en el escenario. - -Suenan primero unos cañonazos, y después todo queda en silencio.... - -Cuando con sus arpadas lenguas y alegres trinos empiezan los cantores -pajaritos á saludar la alborada del primer día de Mayo, se oyen -terribles descargas de gruesa artillería, y los rayos del sol, que -despuntan por el Oriente, iluminan una espantosa catástrofe. La escuadra -de Dewey destroza é incendia á mansalva la del contraalmirante Montojo, -que para salvar á lo menos el honor, hunde en el fondo del mar sus -ardientes barcos. - -Los espectadores quedan aterrorizados porque ya han visto el principio -del fin, y oyen los lamentos de los moribundos. - -_Acto II._--El escenario representa los horizontes brumosos del Occéano -Atlántico. - -Todos los asistentes miran y remiran, con extraordinaria fijeza para -descubrir el rumbo de una escuadra que salió de Cabo Verde. - -Ni los del viejo, ni los del nuevo mundo, ven por donde va, ni por -consiguiente á dónde se dirige: unos creen que la han visto hacia el -Oriente por el Cabo de Buena Esperanza; otros la suponen en las costas -meridionales de los Estados-Unidos, y como pasan días sin que nadie la -divise, la llaman _la escuadra fantasma_. - -Entre tanto, aparece en la nueva escena un personaje semigigante y -declara oficialmente: que la escuadra de Cervera ha entrado en la bahía -de Santiago de Cuba. - -Notable sorpresa causa la noticia en todo el público. - -Al momento, aparecen á gran distancia muchos buques americanos que se -dirijen hacia el Oriente de la Isla de Cuba. - -Los espectadores de la derecha comienzan á impacientarse, porque temen -que se reproduzca la escena de Cavite. - -Romero Robledo grita, Moret se esconde, Sagasta se rasca la barba y -atusa el tupé y Blanco se pasea en la Habana tranquilamente; la gran -expectación se generaliza y el temor embarga los ánimos. - -Á lo lejos se oyen estampidos de los cañones y por intervalos, nutridas -descargas de fusilería. - -Va á terminar la jornada: Blanco manda que salga la escuadra de la bahía -de Santiago _á todo evento_: la marina obedece y las nubes del humo de -la artillería impiden que se vea lo que sucede: cae el telón y el -público sabe después que la escuadra de Cervera ha sido totalmente -destruída. - -_Acto III._--En el fondo del escenario se ven las lomas de Santiago y el -horizonte cubierto de nebulosidades. Toral se fija en ellas y no puede -explicarse este fenómeno. - -Una parte de los espectadores empieza á retirarse conmovida y cansada de -ver que la trama de la acción resulta siempre contraria á los españoles. - -Los _yanquis_ avanzan por tierra para sitiar y tomar la plaza de -Santiago. - -El coronel Escario no llega en su auxilio: las tropas de Guantánamo no -se mueven: el general Pareja espera órdenes superiores: el general Pando -ha ido á Méjico y no sale desde la Habana al Oriente con los 30.000 -hombres de que hablaron los telegramas. - -Linares cae herido, y Toral ve que las nebulosidades aumentan á su -alrededor. - -El H.·. Paz, tan compasivo y amante de la humanidad, siente desde Madrid -la sangre que se ha derramado en Caney y en las lomas de San Juan: lo -mismo siente la de los españoles que la de los _yanquis_, y ve á éstos -caer enfermos á millares y que se hallan en una situación apuradísima; y -entonces, ó porque llega al extremo su compasión, ó porque ha llegado la -hora del desenlace, reune á los ministros y piden la paz _á todo -trance_. - -Aunque se había anunciado, no se presenta Mac-Kinley en las aguas de -Cuba con el pendón presidencial que le estaban bordando; pero en cambio, -aparece en la última escena con el _imbroglio_ del protocolo en la mano, -y como lo tiene bien estudiado, lo pasa sin demora á M. Cambon para que -se lo envíe á Sagasta. - -Todos los personajes se ocultan en una traslogia: el telón se rompe y -los espectadores de acá, indignados y llenos de pavor, condenan la -_tragicomedia_. - -[imagen decorativa] - - - - -IV - - Voz de desolación...--Las ruinas de un imperio.--La decadencia de - una nación.--La fatalidad y el progreso. No hay efecto sin - causa.--El fin de la guerra.--Consummatum est. - - - _¿Qué resta de mi ayer? No más que el llanto._ - _Á mi a afligido espíritu conviene._ - -Así, en nombre de España, y á la vista de los estragos que había sufrido -en la guerra de la Independencia, hablaba un poeta nuestro en una -célebre elegía. - -Si hoy viviera, es seguro, que no tomaría en sus manos la triste lira -para entonar endechas con motivo de la mayor desolación que ha visto -nuestra patria. - -Es tan luctuosa, que más que el llanto le conviene el silencio. - - * * * * * - -Más de una vez, no hallando al presente nuestro amor patrio nada que -pueda satisfacerlo, hemos abierto antiguos mapas para ver siquiera en -las cartulinas la grandeza que tuvo el imperio español. - -Los Países Bajos, el Franco Condado, Nápoles, Milán, Sicilia, Portugal, -etc., en Europa; en Africa, Orán y otras plazas fuertes; parte de -Borneo, Filipinas y otros archipiélagos en la Occeanía; y en América -fueron tan extensos nuestros dominios, cual correspondía á la afortunada -nación, que la sacara del fondo de los mares. - -De tan grande imperio, como de un hermoso palacio arrasado por un -ciclón, no quedan ya para España más que las ruínas. - - * * * * * - -Siempre son sensibles para los hombres las pérdidas materiales, pero las -sienten más cuando por sus faltas se ven privados de sus bienes; porque -entonces reconocen su ignorancia ó negligencia para la buena gestión de -sus asuntos; lo cual es signo de decadencia moral. - -Un noble, que ha sido privado de la mayor parte de su patrimonio por un -latrocinio irresistible, no es un degenerado; pero si no hizo la defensa -necesaria, ó sus mayordomos le dilapidaron sus bienes por su incuria, ó -los malgastó en orgías con sus amigos, entonces no sólo es completa su -decadencia, sino que además quedan manchados sus blasones por la falta -de valor, de inteligencia y de sentido moral que manifiesta. - -España es una imagen de ese noble; ella, por los crímenes de los -extraños, por las faltas de sus gobiernos y las de sus hijos, acaba de -perder cuantiosos bienes, y lo que era más estimable, los timbres de su -nobleza y la honrosa fama de su gloriosa historia: por esto yace -sumergida en la más profunda desolación. - - * * * * * - -Para muchos, las vicisitudes por las cuales atraviesan las naciones y -que se ven lo mismo en las familias, hoy opulentas y que mañana vivirán -en la miseria, son inevitables; porque cierta fatalidad acompaña á las -cosas humanas en el mundo. - -Para nosotros no existe la fatalidad, ni entre los turcos, los cuales si -la admiten como consecuencia de su falso sistema religioso, la rechazan -en la práctica, y lo mismo en Constantinopla que en Teheran luchan por -evitar la completa decadencia del imperio otomano. - -Es muy digno de notarse, que los mismos que en las desgracias apelan á -la fatalidad, para considerarlas necesarias y sentirlas menos, son los -que más creen en las leyes del progreso moderno. - -¿Pero qué es? ¿En qué consiste? ¿Cómo no alcanzan todas las naciones que -lo desean ese decantado progreso? - -Nuestra patria, por entrar en las vías de los adelantos del siglo, se -declaró enemiga de sus tradiciones, y al presente, ni posee la grandeza -moral é intelectual de sus antepasados, ni ha conseguido la vida -exuberante que en lo político y en lo material tienen otras naciones. - -Excepcionales é injustas deben ser las leyes del progreso, cuando los -pueblos que gozan de él son moralmente bárbaros é inhumanos; y aquellos -otros que no han obtenido sus privilegios, se hallan, cual moribundos -próximos á la muerte, y expuestos á ver, como España, su ruína y el -engrandecimiento de sus enemigos. - - * * * * * - -Es necesario apelar á los principios de la filosofía y de la razón para -conocer con claridad lo que los hombres confunden por sus pasiones é -intereses. - -No pocos atribuyen la pérdida de nuestras colonias á los frailes y á no -haberles dado en tiempo oportuno todas las reformas políticas que -reclamaban. - -Como no hay efectos sin causas proporcionadas, veamos si esas han sido ó -nó las verdaderas. - -Hablando de Filipinas nuestro patricio, señor Escosura, que estuvo allí -muchos años y conocía bien á los naturales, dice: _ese vasto -archipiélago, cuya importancia es inmensa, sólo lo enlaza, une y asegura -á la Metrópoli el lazo, la fuerza y el vínculo de los frailes_. - -Ayala, siendo ministro de Ultramar, en 1871, dijo: - -«Si por imprevisión é imprudencia y por el culto exajerado que en épocas -dadas alcanzan ciertas ideas, nos trajesen á tanta desventura, que -España amaneciese un día desposeída de sus provincias de Ultramar, -veríais inmediatamente y casi anulada nuestra marina, tristes y -desiertas nuestras costas, sin expansión ni esperanza nuestro comercio, -amenguada nuestra importancia en el mundo, y la nación entera bajo el -peso del abatimiento.» - -«¿Y quién duda, _que todos los principios, que todos los derechos -políticos_, cuya conquista en la Metrópoli hubiera coincidido con esta -inmensa tragedia, quedarían para siempre _marcados con el sello del -infortunio ignominioso_?» - -Notable fué esta predicción, que por desgracia se ha cumplido, y cada -año se notarán más los efectos. - -En este particular, está dicha la última palabra por hombres tan -competentes: los que cortaron _el lazo, la fuerza y el vínculo de los -frailes_, que _enlazaba, unía y aseguraba_ á la Metrópoli el -Archipiélago, esos son los causantes de su pérdida, como los demás que -han aplicado _los principios_ y los _derechos políticos_ que ahora y -para siempre _quedan marcados con el sello del infortunio ignominioso_. - - * * * * * - -¿Qué diría el mismo Ayala, que aunque liberal, conservaba no poco del -carácter español, si hubiera visto que además de los principios y de los -derechos políticos, iban á quedar marcados con el sello de la ignominia -todos sus colegas? - -Como todo tiene término en este mundo, había también de tener su fin la -guerra, que nos hacían los americanos, y, para nuestra mayor desventura, -él fué el que agravó nuestros males. - -El gobierno de Sagasta pidió la paz, sin tener ninguna garantía de la -magnanimidad de los Estados-Unidos, y firma un Protocolo que resultó un -lazo echado al cuello. - -Si por el art. 1.º debía renunciar España á su soberanía en Cuba, por el -art. 2.º cede Puerto Rico á los Estados-Unidos por gastos de guerra; y -por el 3.º sólo se estipula la cesión de una de las islas Marianas y la -ocupación temporal de Manila con el famoso _controle_ sobre el -Archipiélago. - -Las conferencias de París, demostraron la terrible ambición de los -norteamericanos y la degeneración de los delegados españoles, que nunca, -contra el parecer de la nación y de toda Europa, debieron consentir el -injusto despojo, contrario al derecho y á la sinceridad de los tratados. - -Convenir en que los Estados-Unidos adquieran las Filipinas por una -compensación de 20 millones de dollars, fué el colmo de la debilidad, -que los españoles de otros tiempos jamás hubieran tenido. - -Ante la felonía de nuestros enemigos, no quedaba otro recurso que el de -la protesta, interrumpiendo las negociaciones, y que Europa hubiera sido -el árbitro de nuestra causa: todo antes que la deshonra. - -Pero el gobierno lo entendió de otro modo; y como no supo defender el -territorio, tampoco tuvo valor para salvar la honra de España, y dió -ocasión para que le atribuyeran todos los crímenes que se pueden -imputar á los hombres sin abnegación y sin carácter. - - * * * * * - -Los Estados-Unidos no han sido los autores, pero sí han proclamado en -París el moderno derecho internacional: el _vae victis_ de los antiguos. - -Bien merecía el cerebro de Europa presenciar esta afrenta hecha á la -civilización cristiana. - -_El crímen de este siglo_, que empezó por el acto _humanitario_ de la -liberación de Cuba (que no se verá libre del dominio de los _yanquis_) -había de ocasionar á España desgracias imponderables, el sacrificio de -miles de millones, y lo que es más sensible, la muerte de tantos -españoles y el cautiverio infelicísimo de millares de soldados que por -otra guerra criminal, sufren en Filipinas privaciones indecibles: -debiéndose agregar á todo esto el desprestigio y la humillación en que -ha quedado España; cargada, por último, con una deuda espantosa, -impuesta en parte por sus enemigos. - -Al ponerse el sello á esta obra de grande iniquidad, exclamó el Sr. -Montero Rios, según dijeron los telegramas: _consummatum est_; y en -efecto, llegaron á su colmo las desventuras de nuestra patria; se ven -arruinados innumerables españoles, otros que vuelven como esqueletos, y -el mar queda cubierto de cadáveres, y no hay familia que no tenga que -sentir dolor: ya por la desolación, ya por la muerte. - - Lloremos duelo tanto: - ¿Quién calmará ¡oh España! tus pesares? - ¿Quién secará tu llanto? - -[imagen decorativa] - - - - -V - - Voz de aflicción...--Males sin remedio.--Culpas de antaño, - remordimientos de ogaño y notabilidades obscurecidas.--Continuamos - lo mismo.--Todo ha fracasado.--El árbol maldito.--Una esperanza. - - -Tan aflictivas habían de ser para nuestra patria las consecuencias de la -guerra, como fueron sus procedimientos y sus principios. - -Después de una paz leonina, nos hemos quedado sin las Antillas y sin las -mil quinientas islas del Archipiélago magallánico, y al presente, no -sólo estamos conformes con nuestras inmensas desgracias, sino que casi -casi nos alegramos de ellas, aunque nunca imaginamos que serían tan -grandes. - -Nosotros, que hemos amado siempre desde el primer horizonte que al nacer -vimos en nuestra patria, hasta la última isla del remoto Océano, en que -flotaba la bandera española, como fiel testigo de la grandiosa herencia -que nos dejaron nuestros antepasados; y hemos sentido la destrucción de -las escuadras y los reveses del ejército, ahora estamos, si nó alegres, -á lo menos insensibles ante la desmembración y la deshonra de la -patria. - -¿Cómo se ha obrado en nosotros tan notable cambio? - -Se ha realizado, porque nos hemos convencido de que el imperio que se -dió á la lealtad y á la fe, no le podían conservar la incredulidad y la -rebeldía, ni ser patrimonio de la indiferencia, lo que fué rico premio -de la constancia: y hemos visto también, que la pesada mole de un -edificio, creada sobre las espaldas robustas de hombres gigantes, no -podía ser sostenida por miserables pigmeos; y en fin, porque es cierto, -que el honor y la gloria que acompañan á la soberanía legítima sobre las -naciones y los pueblos arrancados á la ignorancia y á la barbarie, y -civilizados por la religión y las leyes justas, no debían brillar en la -frente de los gobernantes que se han degradado por sus bastardas -ambiciones y están manchados por sus delitos. - -El que es Soberano del universo, quita á los servidores inútiles los -talentos que les había dado y los entrega á otros para que negocien con -ellos; y del mismo modo traslada los reinos de la tierra de unos á otros -pueblos; y _el reino, nación ó poder que no le sirva_, PERECERÁ. - - * * * * * - -Ahora sienten muchos que hayamos tenido colonias, porque por ellas nos -han venido tantas calamidades. ¡Como si pudieran quejarse los hijos de -la rica y noble herencia que les dejaron sus padres, porque no han -sabido guardar la una, ni ser fieles á la otra! - -Por más de tres siglos hemos poseído pacíficamente nuestras colonias, y -con más prosperidad y adelantos que las de otras naciones; si las -acabamos de perder con tantos daños de vidas y haciendas y hasta del -honor patrio, no se atribuyan estas desdichas al haber sido España una -nación colonial, sino al régimen funesto que se entronizó en ella en el -segundo tercio de este siglo, y á los gobiernos sectarios é inmorales -que han venido corrompiendo y arruinando la peninsula, á la vez que por -sus representantes llevaban los gérmenes de las divisiones, sectas -impías y malos ejemplos á las colonias, donde siendo, como es natural, -más débiles los vínculos del patriotismo y de la autoridad, se habían de -romper de un modo cruento al violentarlos nuestros enemigos. - -¡Qué grandes responsabilidades han contraído ante Dios y ante la patria, -los que por sus culpas y desaciertos perdieron nuestras colonias! - -¡Qué delito de lesa nación han venido cometiendo las autoridades y los -españoles que llevaron á las colonias la masonería y fomentado en ellas -la inmoralidad y el desprecio de la España católica! - -Si es cierto, como es notorio que algunos generales y gobernadores se -condujeron como masones en Ultramar, y allí, por sí ó por otros, han -favorecido las logias de donde brotaron las insurrecciones ¿qué -tormentos no sufrirán al presente? - -Debieron saber esos infelices, que el fuego de la discordia abrasa más -que el de un horno ardiendo, pues éste no quema sino lo que en él se -arroja, y el otro se extiende hasta consumir los más grandes imperios. - -Á la vergüenza y al dolor presentes, se unirán los anatemas de la -historia para todos los culpables. - -Y por mucho que se esfuercen en acallar los remordimientos de la -conciencia disculpando sus faltas pasadas con las especiosas razones de -los males inevitables, nunca podrán impedir que la historia diga á las -futuras generaciones: que en el siglo del liberalismo llegó España á la -mayor postración y á perder sin verdaderos combates casi la mitad de su -territorio; y que tuvo que repatriar un ejército de 200.000 hombres; y -que sucumbió su marina, puesta al alcance de los enemigos, como la presa -destinada á saciar el hambre de las fieras; y que gastó muchos miles de -millones sin fruto y sin haber siquiera alimentado bien á los que la -defendían; y que todo esto sucedió cuando un gran masón y liberal cínico -era presidente del gobierno de la católica España.... - -Y añadirá: que en esta obra de la desmembración y de la deshonra de -España, le ayudaron otros masones y conspícuos liberales que le -precedieron y acompañaron en la gobernación del Estado. - -Esos hombres funestos para España, fueron, entre otros, Moret y -Beranger, Blanco y Primo de Rivera, Romero Robledo y Montero Ríos, -Castelar y Silvela, Martínez Campos y Cánovas del Castillo; éste -restaurador civil y el otro militar de la dinastía, que presencia el -despojo y la ruína de la nación: y que formaban el ministerio que fué á -la guerra y que pidió la paz _á todo trance_; hombres tan notables como -Gamazo y Correa, Romero Girón y Groizard, Puigcerver y el duque de -Almodóvar, Capdepón y Auñón: y que estas notabilidades consumaron la -obra antipatriótica que había venido preparando el liberalismo auxiliado -de la masonería. - -Así como á los hombres que fundan un imperio, engrandecen su nación ó -con su heroísmo la libran de sus enemigos, se han levantado en todos los -tiempos, trofeos, erigido estátuas ó escrito sus nombres en letras de -oro sobre los mármoles y los bronces, la historia no tendrá más que -páginas amargas y negra tinta para escribir los nombres de aquellos que, -salvando los buenos propósitos de algunos, han contribuído á la ruína de -la rica, noble y fiel España. - -Los nombres de todos los que, durante este siglo han faltado á sus -juramentos de fidelidad, hecho traición á la patria, entregándola -indefensa al poder de sus enemigos, se podrán escribir como epitafio en -el sepulcro de las grandezas españolas. - -¡Cuán triste es la realidad! - -La mayoría de los españoles siguen viviendo como si nada hubiera pasado, -como si la patria no se hallase en la crisis más espantosa, como si -muchos de ellos no resultaran culpables de los tremendos castigos que -hemos experimentado y de la expiación terrible que sobre nosotros pesa. - -Algunos creen que las causas de tantos males sólo tienen ya un interés -histórico; y no falta buen número, que por el estado de perversión y -falta de sentido moral, no se conmueven por las públicas desgracias; -aunque éstas se presentaran á su vista, formando por su magnitud y -variedad una montaña tan elevada como los picos del Himalaya. - -Aquí, ó no se preveían los peligros, ó no existía el patriotismo -suficiente para evitarlos; antes como ahora, no se cuidan los -gobernantes y los que aspiran á serlo, más que de las intrigas y de los -pugilatos para seguir la obra funestísima de la política de los -partidos. - -Por el contrario, no considerando moralmente el proceder de nuestros -enemigos, es preciso reconocer, que han hecho una barbaridad; pero que -la han realizado con admirable astucia y prudencia consumada, según el -espíritu del mundo; así es, que antes de la guerra, durante la misma, y -después, se ha visto España como el león, cogido en un fuerte lazo, del -que no ha podido librarse sino perdiendo hasta su natural fiereza. - - * * * * * - -Dejando aparte la intervención que la masonería haya tenido en nuestras -innumerables desgracias, hay motivos suficientes para atribuir grandes -responsabilidades á los gobiernos, á los políticos, á la prensa, á -muchos particulares y principalmente al régimen parlamentario. - -Á los gobiernos, por sus imprevisiones culpables y notorios desaciertos, -y por venir sacrificando la justicia y los intereses de la nación á sus -miras personales y al favor de sus amigos y partidarios. - -Con frecuencia se venían cometiendo desfalcos é irregularidades en la -administración pública y en los servicios del Estado, y no han puesto -remedio alguno, ni se ha visto el castigo de los prevaricadores. - -Los políticos españoles no han hecho más que parlamentar y enmendarse -unos á otros la plana, sin llegar ninguno á escribirla bien: y lo mismo -ha hecho la prensa de grande y de pequeña circulación; pues si alguna -vez ha clamado contra las inmoralidades y pedido el juicio de residencia -para algunos gobernadores de Ultramar, cesaba en sus campañas -patrióticas, cuando no le producían beneficios ó veía encumbrados á los -personajes que antes consideraba dignos de graves censuras y de penas -graves. - -Mientras que los particulares gozaban de los favores de la política y -del caciquismo, no han visto con malos ojos lo que había de redundar en -daño para la nación; y por esto resultan culpables de complicidad en el -régimen, que ha originado tantos males y ruínas como se revelan en el -estado presente. - -Se puede, por lo tanto, asegurar: que en nuestra patria han fracasado -todos los gobiernos liberales, los políticos y su política, la prensa -callejera y la de los gabinetes, los particulares que defraudan á la -Hacienda, queriendo vivir de ella; y ha fracasado también el régimen de -la opinión y el sistema parlamentario, productores de tanta corrupción y -del abatimiento nacional: aquí ha fracasado todo, menos el espíritu de -España. - - * * * * * - -Por la falta de patriotismo y de amor al bien común, no se ha querido, -ni aún se quiere comprender, que la raíz de todos los males que sufre -España, se encuentra en el abominable empeño de regirla y gobernarla con -los principios y las doctrinas por la Iglesia condenados. - -¿Qué frutos puede dar un árbol maldito? - -El liberalismo, que ha penetrado hasta en las costumbres del pueblo -español, es ese árbol cuyos frutos de perdición nos parecen ahora tan -amargos. - -Hallábase Napoleón I en el apogeo de sus glorias militares, y cuando -puso sus manos conquistadoras en los Estados de la Iglesia, fué -excomulgado por el romano Pontífice; y despreciando la excomunión -prosigue su obra; mas después llegó á conocer que su mayor falta había -sido la de no respetar al Pontífice romano. - -Entre las muchas faltas cometidas por la Nación española, ha sido la más -grave, la de dejarse dominar por los errores del liberalismo, que la han -privado de todas sus grandezas, de sus energías y de sus virtudes -cívicas y religiosas; por esta causa no ha tenido ahora valor más que -para sufrir sus derrotas y le han faltado alientos para sentirlas y -llorarlas. - - * * * * * - -Los que miran las cosas presentes como hijas de lo pasado y creen en la -fecundidad del mal y en la eficacia de la virtud, deben reconocer con -nosotros: que en el estado en que se hallaba España, y dada su marcha -política, (que por desgracia aún no ha variado) no convenía para nuestro -mejor porvenir el triunfo en la pasada guerra. - -Al fijarse en lo que acabamos de aseverar, algunos, sin razón, nos -tacharán de pesimistas ó faltos de patriotismo. - -El primer efecto de la victoria, hubiera sido el consolidar las -instituciones liberales y el hacer perpétuo el turno de los partidos -con todas las consecuencias de la mayor centralización, del despotismo é -imposición de nuevos errores. - -El segundo, el aumento de las ambiciones y de la corrupción que siguen á -la prosperidad en el mal, y entonces era ya inevitable la total ruína de -España; porque el triunfo no nos hubiera dado las fuerzas de los -bárbaros, ni las virtudes históricas, que ya no existen en la -generalidad; en tanto que ahora, abatidos y humillados podremos -levantarnos de nuestra postración, trabajar y hacernos dignos de nuestro -pasado y de la misión que tiene España entre las naciones civilizadas. - -En apoyo de nuestro parecer, vemos lo que ha dicho _The Pall Mall -Gaccettee_: «que si España tiene valor para mirar el porvenir con calma, -su último infortunio será un beneficio en realidad.» - -Y _The Globe_ añade: «que si España deja de existir como potencia -colonial, no por eso ha quedado destruída como potencia europea. Posee -cuantiosos recursos, y si sabe aprovecharse de ellos, sus desdichas -podrán ser un beneficio á pesar de las apariencias.» - - * * * * * - -¿Pero de qué modo podrá salir nuestra patria de la presente crisis y -volver en lo posible á su pasada grandeza? - -Esto es lo que muchos preguntarán, teniendo á la vista las anteriores -consideraciones: y nosotros contestamos diciendo: España puede -levantarse de su actual postración y adquirir el puesto que le -corresponde, _empezando á ser lo que siempre debía haber sido_. - -Hay hombres que parecen destinados para el trabajo y la esclavitud, y -otros que llevan en sus frentes el sello de la inteligencia y del -poderío; y lo mismo sucede con los pueblos; pero estas cualidades no -son permanentes, y cambian ó se modifican con las costumbres y las -ideas, que informan la vida de las naciones: por esta causa, un pueblo -esclavo puede llegar á ser libre, y otro libre, puede caer en la -esclavitud y sufrir la más cruel de las tiranías. - -Las cualidades propias de nuestra raza, se avaloraron con el espíritu -cristiano que las ennobleció y elevó á su mayor grado de virtud y de -perfección. - -La España católica no ha tenido que envidiar á ningún pueblo del -Universo el valor de sus hijos, la hidalguía de sus sentimientos, su -fidelidad á las leyes del honor, el talento de sus gobernantes, el -ingenio de sus letrados, la ciencia de sus sabios y las virtudes -públicas y privadas de sus ciudadanos. - -Tampoco ha podido envidiar el imperio del mundo y las grandezas de la -tierra, porque sus hijos le dieron uno tan dilatado, y las otras tan -extraordinarias, que las hazañas de los navegantes y de los guerreros -españoles y sus conquistas, parecerían fabulosas, si no estuvieran -escritas en la historia. - -Toda la política de nuestros gobernantes, se ha debido cifrar en la -conservación y en la defensa del espíritu, de la religión y el carácter -de nuestra patria, y así hubiera sido permanente la grandeza y el -dominio español y su influencia enmedio de las grandes vicisitudes -porque ha atravesado Europa y pasa el mundo. - -¿Quién hubiera resistido á España, unida en la fe, llena de gloriosas -tradiciones y ejemplos heróicos, con extensos dominios y fortalecida con -todos los adelantos modernos en su marina y en sus ejércitos? - -Si á la unión de los espíritus que teníamos, se hubiera agregado la -fuerza material, siempre necesaria para la defensa de grandes -territorios, del derecho y de la justicia, es seguro que España sería -al presente una de las primeras potencias del Universo. - -Mas en una hora fatal, empezaron á removerse los cimientos de la -nacionalidad española, y desde entonces, los gobernantes, malos -católicos y pésimos políticos, no han cesado en su obra demoledora, -importando todos los errores y novedades de otros pueblos, que han -venido á precipitar nuestra decadencia. - -Y para mayor desgracia, no se ha levantado un hombre superior que -desterrara esa política exótica, y devolviera á la Corona sus -prerrogativas, y al pueblo sus libertades, fueros y franquicias -verdaderas. - -Comprendemos las inmensas dificultades que existen y que se han de -presentar para _la regeneración de España_; pero también sabemos lo que -puede hacer un hombre extraordinario en un pueblo donde el mal y la -corrupción están sólo en una clase, y no se han extendido á las otras, -sino parcialmente. - -Acábese primero con los políticos de oficio, ahóguese después el -espíritu de la revolución en sus instituciones, renazca la libertad -verdadera y foméntense los intereses generales, y entonces el Jorge Monk -español, podrá dar principio á la restauración nacional. - - - - -VI - - Voz de queja...--La Europa salvaje.--El orígen de la - revolución.--Aumento de los ejércitos.--El anarquismo.--Los ciegos - en Roma, guiando á los ciegos.--Nuestro abandono.--El poder que nos - resta. - - -Hace pocos años, que con un realismo verdadero se publicó una obra -titulada _La Europa salvaje_. - -Para justificar el título se fijaba su autor en el espectáculo de la -corrupción y de los crímenes que ofrecen las ciudades populosas, y en el -abandono en que se hallan en todas partes las clases menesterosas, los -trabajadores de las fábricas, el pueblo; y en la explotación que se hace -en los talleres de las jovenes y de los niños, sujetos á un trabajo -superior á veces á sus fuerzas y sin educación moral, ni instrucción -religiosa no pueden menos de caer en la más abyecta inmoralidad. - -Si á esos cuadros horrorosos se unen los que presentan el agiotaje en -los negocios, el soborno de los magistrados y la farsa de las costumbres -políticas, tendremos un fiel retrato de las sociedades cultas que, por -el refinamiento de los vicios, la sed del oro, el olvido de la religión, -de la moral y de la justicia, tienen bastante semejanza con las tribus -salvajes entre las cuales se ven los más brutales egoismos. - -Pero esas tribus, enmedio de sus instintos salvajes, no abandonan á sus -amigas cuando por las contrarias son acometidas; lo cual prueba, que -existe entre ellas algún respeto á lo que pudiéramos llamar su derecho -de gentes. - -La etnografía de la diplomacia europea nos da á conocer que ella misma -se ha colocado detrás de los pueblos más bárbaros, y en este sentido, -podemos decir que es _ultra-salvaje_. - -Europa, en el estado en que se halla, dirán algunos, no podía obrar de -otro modo, ni impedir la cruel agresión de los Estados-Unidos. - -Es verdad, y esto es lo que vamos á demostrar para que se conozca el -valor que tienen las quejas de España. - - * * * * * - -Cuando al amparo de la Iglesia se formaron las naciones europeas, éstas -se inspiraban en los preceptos de la justicia y de la equidad universal; -y entonces nació ese admirable derecho de gentes que rigió á toda la -Cristiandad, y del cual era árbitro y Juez supremo el soberano -Pontífice, que hablando á los reyes y á los pueblos en nombre de Dios, -de la obediencia y de la fidelidad debidas, llevaba la justicia y la paz -á los tronos de los más poderosos monarcas y á los humildes hogares de -las aldeas; pero llegó una época luctuosa en la historia de las naciones -de Europa, y en ella se negó la obediencia al Pontífice, se secularizó -la política, y se habló á los pueblos en nombre de la libertad y del -progreso; y entonces se formaron en el seno de la Europa cristiana esas -tempestades sociales y religiosas que llamamos las revoluciones; -fenómeno singular y nuevo en la historia de la civilización, y contra -el cual es impotente la diplomacia. - -En Grecia se sublevan los ilotas, los plebeyos de Roma se retiran al -Aventino, los Circunceliones en los primeros siglos de nuestra Era y los -pobres de Lyón después, recorren las comarcas y devastan los pueblos; -pero todos esos movimientos sociales no son la Revolución, sino la lucha -del espíritu de rebeldía y de las pasiones que dominan á los hombres: -_la revolución es la negación y el desprecio de toda autoridad legítima -ordenada por Dios_. - -En la revolución entran como partes principales, la herejía, la -injusticia, la ambición y el egoismo humano. - -Antes del protestantismo, las herejías tuvieron carácter particular, -negando unas un dogma, otras otro; pero el libre examen de la reforma se -opuso en primer término á la autoridad de la Iglesia, fundamento de -todos los dogmas; y por esta razón, cuando el libre examen se aplicó á -la sociedad, nacieron esas luchas de los pueblos contra los soberanos, y -de éstos contra sus pueblos; luchas inspiradas por las nuevas doctrinas -y sostenidas por el derecho que cada parte se atribuía para que -prevalecieran sus ideas y el sistema de gobierno que se proponían; y -esto es lo que forma el espíritu de la revolución y sus obras -perturbadoras. - -En Alemania, donde primero se separaron los pueblos de la Iglesia, no -tuvo la Revolución un carácter general por los distintos principados en -que estaba dividida; mas en Inglaterra, el movimiento revolucionario se -generaliza, y se encuentra con un rey y lo decapita; lo mismo hace -después en Francia, donde halla un trono trece veces secular y lo hecha -por tierra, llevando á la guillotina al infortunado Luis XVI; como en -España destierra á Isabel II, rompe la unidad católica y concede la -libertad de blasfemar de Dios. - -En presencia del espíritu revolucionario, los reyes sintieron vacilar -sus tronos, y no teniendo base firme en que apoyarse, transigen con la -Revolución, aceptando algunos de sus principios y pactando con sus -súbditos la clase de libertades que habían de gozar; y entonces se -formaron las constituciones más ó menos liberales y revolucionarias; -pero como ni los reyes separados de la fuente de la justicia podían ser -justos, ni los pueblos leales, continúa la lucha de los reyes contra la -exigencia y rebeldía de los pueblos, y la de éstos contra las -injusticias y el despotismo de los reyes; entonces todos los gobiernos, -para defenderse, empezaron á aumentar sus ejércitos. - -Con la paz armada, no se pueden contentar los hombres; porque por un -lado es insostenible á causa de los gastos que origina, y por el otro, -no sirve para acabar con las ambiciones de los hombres, ni tampoco hace -más justos y benéficos á los gobiernos. - - * * * * * - -Los gritos de la revolución, se han venido acallando con la fuerza y las -concesiones por algún tiempo, pero ya los verdaderos amigos de la -revolución se han cansado de esperar su triunfo completo en todos los -órdenes y para todos los ciudadanos, y no quieren libertades á medias, -ni que unos se sienten á la mesa opípara del presupuesto y otros no -tengan ni migajas que comer; ni tampoco quieren que unos trabajen hasta -ser víctimas de su desgraciada suerte, y otros no tengan más que pensar -en nuevas comodidades y en placeres nuevos; y como no ven en lo humano -razón alguna para esta espantosa desigualdad, y no han aprendido la -resignación cristiana, en el paroxismo de su despecho y amargura han -declarado la guerra á los ricos y á los burgueses, á los gobiernos y á -la sociedad, y levantan, llenos de envidia y de furor, la negra bandera -de la _Anarquía_. - -Siendo el anarquismo un desarrollo procaz de la Revolución, no se puede -combatir con éxito, sino acabando con ella, es decir, dejando de ser -revolucionarios los gobiernos, para que en los pueblos desaparezca la -Revolución. - - * * * * * - -Los representantes de los gobiernos europeos se reunieron en Roma para -tomar acuerdos radicales contra los anarquistas. - -Nos parece bien que se castigue con rigor á todos los criminales de -cualquier clase y condición que sean: pero ¿por qué no se han castigado -antes los delitos políticos y las usurpaciones realizadas en nombre del -derecho nuevo y de la unidad de las naciones? - -Por esta razón, y porque nunca han sido buenos jueces los delincuentes y -usurpadores, no había que esperar de esa asamblea ningún buen resultado. - -La primera grave falta cometida por los gobiernos, fué la de elegir á -Roma para el mencionado congreso. - -Cualquiera otra capital hubiera ofrecido menos inconvenientes; pero la -capital del orbe católico, donde se halla el romano Pontífice despojado -de su poder temporal contra toda justicia, derecho y conveniencia, no es -apropósito para que se condenaran allí los crímenes de los hijos de la -Revolución, en presencia de su víctima soberana. - -Los gobiernos, movidos sólo por el interés de su propia conservación y -por la necesidad de defender á las sociedades del nuevo enemigo, -hicieron todos los esfuerzos imaginables, que no pueden menos de -resultar insuficientes, porque desconocen la raíz del mal y el remedio -oportuno. - -Sin duda, en la ciudad del Lacio, para designar el lugar de la reunión y -su objeto, pondrían este rótulo: - - _Adversum anarquistas conventus._ - -Y también pudo suceder, que otro moderno y atrevido Pasquín, conociendo -á los congresistas y lo que había de resultar de sus acuerdos, lo -rectificara con este otro: - - _Coeci cumt, et duces coecorum._ - -Nosotros, desde lo bajo de nuestra pequeñez é ignorancia, nos hubiéramos -atrevido á decir á esas majestades, altezas y señorías representadas en -Roma; que si en verdad querían matar el anarquismo, sin exterminar á los -anarquistas, practicaran este nuestro consejo: - -Czares, Emperadores, Reyes, Presidentes de las Repúblicas, Príncipes y -Duques, mandad á vuestros representantes que abandonen el lugar del -Congreso, y presididos por el más anciano y respetable de ellos, se -dirijan todos juntos al Vaticano, donde está depositada la luz del -Cielo, y allí, ante el trono más augusto de la tierra, postrados á los -piés del Soberano Pontífice, diga el que preside: - -SANTÍSIMO PADRE: Los soberanos de Europa, á quienes hemos venido á -representar en las conferencias contra el anarquismo, nos han ordenado -oficialmente que nos presentemos á vuestra Santidad declarando: - -Que al fin han comprendido la inutilidad de todos los esfuerzos que -hagan contra los anarquistas sin la guía y cooperación de la Iglesia -Católica, única que en nombre de Dios puede dar la paz á los hombres y á -las Naciones. - -Reconocen también que una Encíclica de vuestra Santidad, aceptada -benévola y fielmente por los gobiernos y los pueblos, puede producir por -las luces de la verdad y el bálsamo de la caridad que brotan de la mente -y del corazón del mejor de los padres, mayores bienes y más felices -resultados que todos los decretos de los reyes más poderosos y -respetables. - -SANTÍSIMO PADRE: Los gobiernos que representamos, me ordenan que haga -confesión de sus culpas ante el sucesor de San Pedro: ellos se -arrepienten de todas las iniquidades que han cometido y de los despojos -inícuos é inmensos latrocinios que han sancionado; y conocen ya -claramente, que toda hostilidad que se hace á la Iglesia de Dios y toda -oposición á sus enseñanzas infalibles, se convierten en guerras entre -los hombres y llenan de tinieblas al mundo. - -La última orden secreta que hemos recibido, la acabamos de cumplir, -intimando en nombre de la Europa cristiana al usurpador de Roma, al rey -excomulgado Humberto I de Saboya, que en breve plazo abandone esta -ciudad y elija otra capital, entre las muchas de Italia, porque nuestros -gobiernos se han persuadido hasta la evidencia, de que _mientras el Hijo -de Victor Manuel esté en Roma, el anarquismo estará en todas las -naciones_.... - - * * * * * - -¡Pobre y desventurada España! Tú que habías puesto el mayor empeño en -asemejarte á esa Europa en la libertad, en el progreso y en la -civilización, ya conoces, por lamentable experiencia, lo que puedes -esperar de ella en tanto no realice ese acto de reparación y de justicia -que hemos imaginado. - -Después de la gran iniquidad y del robo sacrílego, triunfante y -subsistente, cometido contra el Principado civil y la libertad del -Romano Pontífice, ¿no había en toda la redondez de la tierra otros -Estados que pudieran ser objeto de un nuevo latrocinio, más que nuestra -infeliz España? - -¿No hay otras naciones débiles, con ricas posesiones codiciadas por los -fuertes? - -¿No existen imperios infieles, bárbaros y tiránicos que conquistar y -civilizar? - -¿Por qué el humanitarismo de los Estados-Unidos y su poder colosal, -representante del progreso moderno, se ha levantado contra España para -despojarla de sus ricas colonias y hundirla en el mayor abatimiento? - -No busquemos la contestación á estas preguntas en los cálculos humanos, -ni en los secretos de los gabinetes diplomáticos, ni siquiera en los -antros de la masonería cosmopolita. - -Todos los poderes del infierno y todas las potestades de la tierra y -todas las cábalas de la ambición, no hubieran podido arrebatar á España -un islote, ni domeñar por un instante la bravura del león castellano, si -España no se hubiera hecho digna de que Dios la abandonara. - -Antes que ella, otra nación, que también tuvo reyes santos, fué -destrozada por sus enemigos; y España es más culpable que lo fué -Polonia, porque ha recibido mayores beneficios y fué más fuerte que -Cartago, más grande que Roma, más fiel que la Francia de Carlos-Magno, y -fué vencedora de Napoleón; pero ha sido más ingrata y desleal que -Inglaterra y que la misma Italia, porque había salvado su unidad -religiosa de todos los peligros y la sacrificó al imperio de la -Revolución, después de reconocer el sacrílego reino italiano. - -Si el más obligado por los títulos de la justicia, de la piedad y del -honor á defender al inocente le abandona, es más culpable que todos; y -esto ha hecho España, y con razón podemos decir, que por su aquiescencia -ha triunfado en el mundo la Revolución, cuando se entronizó en Roma. - -Ahora España lamenta sus culpas tardíamente al tocar el abandono en que -Europa la ha dejado, semejante al abandono en que ella dejó al Romano -Pontífice. - - * * * * * - -Nadie duda de que es grande el poder de los hombres; ellos perforan las -montañas, allanan los valles, cruzan los mares con la velocidad de los -vientos, encadenan los rayos de las tempestades y hacen que la luz -estampe en las cartulinas las maravillas de la creación; pero no pueden -suspender ni variar las leyes naturales, que son superiores al poder de -todos. - -En el orden moral, los límites del poder humano son más extensos: pueden -los hombres despreciar la religión, conculcar la justicia, desconocer el -derecho, interrumpir la paz, y en el santuario de las leyes proclamar el -imperio de la fuerza bruta, del ateismo y de la Revolución: pero también -tienen potestad para venerar la religión, restablecer la justicia, -constituir el derecho, determinar las leyes, enaltecer la fuerza moral, -vencer la Revolución y condenar el absurdo ateismo; haciendo que reine -en el universo la fraternidad cristiana, la igualdad y la libertad -verdaderas, heraldos de la civilización y de la gloria del Salvador de -los hombres. - - - - -VII - - Voz de justicia...--Causas principales.--Su naturaleza y sus - combates.--Luchas nuevas y problemas antiguos.--El progreso y la - civilización desnudos.--Los sentimientos humanitarios - desenmascarados.--La justicia salvadora. - - -Según las ideas en que se inspiran, las aspiraciones que tienen, los -hechos que realizan, y por ende, los méritos que contraen, reciben las -sociedades, daños ó beneficios, según el orden de la justicia que reina -sobre todos los seres morales. - -Como las naciones no tienen más que la vida presente, en ésta son -premiadas con bienes temporales, ó castigadas, ya cayendo ante la -injusticia de los hombres, ya siendo azotadas por la justicia divina, -como ha sucedido á nuestra patria, por haberse apartado de los senderos -del bien. - -En todo el mundo no existen más que dos causas principales, la causa de -Dios y la causa de los hombres: la primera está representada y defendida -por la Iglesia y por los fieles que le están sumisos, la segunda no -tiene institución propia y la representan los hombres libres con las -asociaciones que forman y la propagan con las fuerzas de su ingenio y de -su efímero poder. - -La primera es inmortal, y transitoria la segunda: pero si la causa de -Dios no puede faltar en el mundo, se debe tener presente que no se halla -vinculada á una ú otra región, á esta ó aquella raza, es la causa de -todo el género humano y puede acabarse en unos pueblos y propagarse en -otros. - -Hasta el presente, por ejemplo, la causa de Dios ha tenido su vida y su -representación propia en nuestras colonias: de aquí en adelante podrá -vivir en ellas la Iglesia católica, pero no como vive la madre entre sus -hijos. - -¿Por qué se ha obrado este cambio, sino porque allí ha triunfado la -causa de los hombres? - -Dios permite el triunfo de la injusticia para castigar á los pueblos que -han dejado de sostener dignamente su causa; y la Iglesia, al sufrir las -consecuencias del poder humano, se prepara para conseguir nuevas -victorias, mientras que la nación culpable es realmente castigada. - -Ya la bandera de España, enarbolada por el genio de Colón, no existe en -el Nuevo Mundo, y los laureles que tremolándola alcanzaron tantos -insignes capitanes, se han marchitado; ya las hermosas bahías de la -Habana, de Puerto Rico y de Manila no reflejan los colores del pabellón -español izado sobre sus fortalezas; ya en los días de los _patronos_ de -España no será saludado con el estampido de los cañones en aquellos -mares; ya la armoniosa lengua de Castilla no dictará leyes á ambos -mundos; ya se han desprendido las mejores perlas de la rica corona de -los reyes católicos, ya la soberanía de España no existe en América ni -en la Occeanía. - - * * * * * - -La indiferencia con que verá el mundo ese cambio de soberanía, no -podemos tenerla nosotros, que vemos interrumpido el destino de España, -vemos las luchas de las razas y el triunfo de la fuerza contra el -derecho, que señala rumbos peligrosos á la civilización. - -Había la cristiandad quitado á las guerras la ferocidad y la barbarie, y -no pudiendo evitarlas enteramente (porque habrá guerras mientras haya -hombres ambiciosos y enemigos de la paz) las había reducido á las justas -y á las de legítima defensa; y para librar á los guerreros de sus deseos -de venganza y del latrocinio, hizo de la milicia una profesión noble y -hasta religiosa. Las órdenes militares fueron en los siglos cristianos -el modelo de los ejércitos civilizados, que servían á la causa de la -justicia. - -Pero ni los hombres ni los pueblos en general, quieren ya servir la -causa de Dios, y tremenda y llena de problemas difíciles se presenta la -causa de humanidad, emancipada de la Iglesia. - -¿Quién obtendrá en el mundo la hegemonía? - -¿Será la raza anglo-sajona, arrebatando á la latina su antigua -preeminencia? - -¿Quién dominará al envejecido Oriente? - -¿Cuál será el porvenir de la raza amarilla y de los pueblos infieles? - -¿En el siglo XX, será el mundo católico ó presa del anarquismo? - -En lo humano, todo lo que haya de suceder parece que está sujeto á la -potencia de los acorazados y al poder de los cañones y de los fusiles de -tiro rápido: pero éstos se pueden caer de las manos de los mercenarios, -los otros derrumbar las murallas de la iniquidad, y aquéllos hundirse en -los mares; y sobre las ruínas del poder de los hombres, irá adelante la -nave de la Iglesia conduciendo todo lo que se salve de la catástrofe de -la iniquidad. - -Un día se oyó en el mundo una palabra que no había salido de las -academias de Grecia, ni de los liceos de Roma, ni de las Sinagogas de -los judíos, ni era el oráculo de los templos paganos, ni la voz de la -ciencia antigua; y esa palabra que oyeron los habitantes de Jerusalem, -los del Ponto y la Galacia, los de Siria y la Bitinia, los que habitaban -la Mesopotamia, los persas, griegos y latinos, hizo que todos los -hombres se reconocieran como hermanos, porque era la palabra de Dios: y -después de diez y nueve siglos, aquellos que se tienen por humanitarios -y civilizados, destruyen en lo posible los efectos de esa palabra divina -y renuevan las guerras de razas y la lucha de los fuertes contra los -débiles. - -En los pueblos antiguos, muchos de los problemas modernos estaban -resueltos por la ignorancia, la esclavitud y la tiranía: pero las -sociedades cristianas no pueden soportar por mucho tiempo el dominio de -la fuerza, ni vivir como esclavas, ni tolerar los absurdos de la -impiedad: por esta causa, en unas latente, en otras manifiesta, existe -en todas las naciones esa lucha de la verdad contra el error, de la -justicia contra la iniquidad, del derecho contra la fuerza, ya proceda -ésta de los reyes, ó de los pueblos por medio de los presidentes de las -Repúblicas. - - * * * * * - -Si los principios y las doctrinas de la civilización moderna fueran -verdaderos, buenos y conformes á la naturaleza y al fin de las -sociedades, es indudable que serían mejores y más perfectas aquellas en -las cuales, su aplicación é imperio no tuvieran límites, ni hallaran -obstáculo alguno: y si son falsos, perjudiciales y opuestos al bien -general, es evidente que llevarán mayor ó menor perturbación y daños á -las sociedades en que sean admitidos y practicados con más ó menos -extensión y sentido lógico. - -No cabe duda de que la corrupción de las costumbres, la iniquidad -triunfante, la fuerza en lugar del derecho, la indiferencia religiosa en -unos hombres, la impiedad sistemática en otros, la oposición de los -gobiernos á la autoridad de la Iglesia, la audacia de los herejes y de -los sectarios, fomentada por la licencia más absurda, las intrigas de la -masonería y todas las pasiones sin freno, son frutos propios de esos -principios deletéreos y de esas falsas doctrinas, que han penetrado en -el espíritu y en la vida de los pueblos separados de Dios. - -Los Estados-Unidos ofrecen un ejemplo notable. - -Constituídos conforme á las doctrinas de la independencia y de la -indiferencia religiosa, de la secularización social y de la libertad en -todas sus manifestaciones, habían de verse allí los efectos naturales -del sistema. - -Allí se han realizado los sueños de la democracia, los deseos de los -republicanos, las aspiraciones de los hombres que no quieren religión -del Estado, ni mandamientos divinos en la vida pública: allí el -pensamiento es libre y la prensa libérrima y los ciudadanos no tienen -más restricciones en sus actos públicos que la de sus faltas y la vara -del polizonte; allí el pueblo manda, la masonería impera y gobierna la -opinión pública; allí el último aventurero que llega, puede después de -algunos años, presidir á setenta y cinco millones de hombres; y -halagando sus pasiones y favoreciendo sus intereses, arrastrarlos á las -empresas más inícuas y descabelladas: allí, donde las riquezas son tan -caudalosas como sus ríos, y son fabulosos sus inventos y sus ciudades -soberbias como Babilonia, allí debían presentarse desnudos el progreso y -la civilización y desenmascarados los sentimientos humanitarios y todas -las mentiras del siglo presente; porque superior á todo lo ingenioso, -útil y naturalmente bueno que tengan los Estados-Unidos, es la -injusticia, el atropello y la barbarie que han cometido con España y -están cometiendo con Filipinas. - - * * * * * - -Siendo Dios tan justo y bueno, no podía permitir sin altísimos fines los -males que vemos y tocamos. - -Entregado el mundo á las locuras de las invenciones humanas, necesitaba -en este fin de siglo una lección ejemplar para que aprendiera, que ni -los hombres, ni los pueblos, pueden ser justos sin la justicia divina. - -Nuestra patria se iba apartando de ella, y los Estados-Unidos han -querido ser algo más que el azote de Dios, y poseídos de loca ambición y -de codicia insaciable, emprenden otra guerra de conquista al imponer su -soberanía á las islas Filipinas, contra la voluntad de sus naturales. - -Se ha dicho que nunca fueron buenas las segundas partes, y así resulta -patente la iniquidad y la traición de los norteamericanos en esa guerra -en que un pueblo libre quiere privar á otro de su independencia. - -Emancipados de España por el triunfo de la insurrección que ellos -favorecieron, tienen los filipinos derecho á su independencia natural; y -toda conquista que se haga por los americanos es injusta y contraria al -derecho de gentes: pero empeñándose los Estados-Unidos en proseguir su -falta, la agravarán cometiendo el crímen de exterminar un pueblo para -dominarlo, y las grandes naciones civilizadas que presencian ese -horrible espectáculo y no lo impiden, se hacen cómplices de la -injusticia y de la inhumanidad de los Estados-Unidos, que demuestran con -los hechos cuán bárbaro es el progreso moderno y qué horrible es la -civilización, que emplea sus fuerzas poderosas en el latrocinio y en el -asesinato. - -Si nuestra patria hubiera expiado todas sus faltas, ninguna ocasión como -la presente para conocer que no puede hallar justicia en las naciones -civilizadas con la civilización moderna; y que el hambre y sed de -justicia que siente para reparar sus desastres y regenerar su vida, sólo -sus hijos pueden satisfacerla, buscando esa justicia salvadora que eleva -á los pueblos, librándolos de las miserias del pecado. - -[imagen decorativa] - - - - -VIII - - Voz de esperanza...--La gran crísis.--Palabras de moda. Todos - conformes.--Programa de regeneración.--Los temores de Silvela.--El - pueblo español, el gobierno y la Iglesia católica. - - _Por la espaciosa esfera de este mundo_ - _En alas de la dulce libertad_ - _Un pueblo á la ventura caminaba._ - _Hasta que llegó á dar en el profundo_ - _Abismo de su loca veleidad,_ - _Que le impide la marcha que llevaba:_ - _Y por temor á la cercana muerte_ - _Párase al fin á deplorar su suerte._ - - -Como expresan una verdad notable y se acomodan á nuestro propósito, -tomamos de un poeta mediocre estos pensamientos. - -Es evidente que nuestra patria venía caminando sin rumbos fijos, -arrebatada por el torbellino de insensatas aspiraciones y de falsos -ideales, que la han traído á una crísis espantosa. - -¿Se agravará más la enfermedad que padece, ó empezará España á mejorarse -hasta recobrar enteramente la salud? - -Esto es lo que ahora hemos de considerar. - - * * * * * - -Hay palabras afortunadas como algunas personas y cosas, que llegan á -estar de moda, cual los últimos figurines venidos de París. - -En el siglo presente, la palabra _libertad_ no ha reconocido fronteras: -en todos los pueblos se ha aclamado y en algunos llegó á la apoteosis. - -Desde el siglo XVI, la palabra _Reforma_ viene resonando por todas -partes: la Iglesia consideró necesaria la Reforma y comenzó á hacerla, -pero sus enemigos tomaron la bandera y por ellos se hizo la _falsa -Reforma_. - -Y desde entonces todo se ha querido _reformar_ en el mundo: las ciencias -y las artes, el derecho y las leyes, las costumbres y la sociedad, y -todo se ha trastornado, como lo fué la religión en las naciones en que -triunfó el protestantismo: los hombres no pueden tocar los principios -sagrados de la religión, de la sociedad y de la familia, sin profanarlos -y destruírlos. - -España, la nación más libre del universo con la libertad de los hijos de -Dios, quiso también, mal aconsejada, tener su _libertad liberal_ y sus -_reformas políticas_, y desde esa fecha su decadencia se precipitó, como -la bola puesta en un plano inclinado. - -La catástrofe que nos aflije, ha hecho olvidar á muchos las palabras -_reforma_ y _libertad_, para recordar á todos la palabra REGENERACIÓN. - -Ésta es la que se oye por todas partes, la que escriben los periodistas, -la que proclaman las asambleas del comercio, la que invocan los -políticos fracasados y la que sirve de bandera á los que ambicionan el -poder. - -Quiera Dios que ya que tan cara nos ha costado la _libertad_, y tan mal -nos han salido todas las _reformas_, que no caigamos en más hondo abismo -al emprender el camino de la _regeneración_ de la patria. - - * * * * * - -Pocas veces se manifiestan en una nación unánimes los pareceres, como -ahora entre nosotros. - -Todos los españoles, ya inocentes, ya culpables, ora blancos, ora rojos, -estamos conformes en dos cosas: en que nuestra patria se halla -necesitada de una urgente y completa _regeneración_, y en que todos los -políticos son culpables de su actual abatimiento: lo primero es verdad -de sentido común, y lo segundo lo han declarado los mismos interesados, -desde Montero Ríos con su cuento de Meco, hasta Canalejas que sigue -siendo político _por expiación_. - -Tan grandes son las calamidades que sobre nosotros pesan, tan terribles -las decepciones que hemos sufrido, tan notorias las faltas y desaciertos -de los políticos, y, por último, tan tremendos los castigos á que Dios -nos ha sometido, que han abierto los ojos á los que no querían ver y á -los insensibles les han dado exquisita sensibilidad; por este motivo y -excepcionalmente es ahora general y verdadera la opinión de los -españoles. - -Mas por desgracia nuestra y porque España tiene, sin duda, que pasar -todavía por muchas amarguras, esta conformidad desaparece apenas se -trata de lo que ha de constituir la regeneración. - - * * * * * - -Se han dado ya á luz muchos programas regeneradores: con uno bueno y -bien practicado nos contentaríamos todos los que queremos se haga el -milagro, sea éste ó aquél santo el salvador de España. - -Quieren unos, que la regeneración sea ó empiece por el orden económico; -otros por el político social, y algunos creen que ha de ser moral y -religiosa. - -Los primeros no piensan más que en el aumento de las riquezas por medio -de la explotación de sus fuentes y del desarrollo de la industria y del -comercio. - -Los segundos, piden reformas políticas y sociales para que las -libertades públicas y las iniciativas de cada uno produzcan todos los -frutos que han impedido los vicios del sistema y las faltas de los -gobiernos. - -Y los que piden la regeneración moral y religiosa desean que se comience -por negar al error, á las sectas y á la impiedad los derechos que no -tienen, y se proclame el respeto y la obediencia á las leyes divinas -antes que á las humanas. - -Los políticos que han pedido y alcanzado el poder después de los grandes -desastres, no podían menos de llevar al gobierno sus programas de -regeneración, que, como es natural, se habían de refundir en el del -presidente del consejo de Ministros. - -Ya nadie se acuerda del programa de Polavieja, ni de las tendencias -regionales de otros Ministros, y para la regeneración de España sólo nos -queda oficialmente el programa de Silvela: mas como este señor, desde -que quiso presidir el gobierno de la nación, ha dado tantos programas, -tenemos que reducirlos á su común esencia, esto es, _á la selección, á -la liquidación y á la moralización_. - -Selección entre las personas, liquidación de las colonias, moralidad en -la administración. - -Ya hemos visto como ha cumplido el Sr. Silvela la primera parte, -recusándose para que entraran en el Congreso los masones y los traidores -de la patria. - -La segunda la ha realizado sin dificultad, firmando la venta á Alemania -de los tres archipiélagos que nos quedaban en la Occeanía; y la última -queda aplazada hasta que el Sr. Villaverde reuna nuevos fondos públicos -que puedan ser bien administrados. - -Estas son las partes positivas del programa regenerador, que á nadie -satisface, ni á los mismos que de él están viviendo políticamente. - -Ahora debemos ocuparnos en la parte negativa, que es, sin duda alguna, -la más interesante. - - * * * * * - -Todos los que conocen al Sr. Silvela ó se fijan en sus declaraciones, -saben muy bien que tiene dos grandes temores: teme á _la reacción_ y á -_la dictadura_; y como no le falta talento, sus razones tendrá para -manifestar estos temores. - -Nosotros sólo podemos juzgar de que iría del brazo del mismo Morayta, -porque no le tengan por reaccionario; y respecto de la dictadura, como -él no puede ejercerla y ella le privaría del poder, por esta causa la -teme. - -Pero estas son razones extrínsecas, y nosotros vamos en busca de las -fundamentales. - -Temen todos los políticos liberales _la reacción_ y _la dictadura_, -porque ellas solas pueden regenerar á España, y ellos, si quieren, no -pueden. - -Por la cabecera de un ilustre enfermo han pasado todas las notabilidades -médicas de la nación; y ya en juntas consultivas, ya particularmente -imponiendo su parecer el médico de cámara, han ensayado con el paciente -toda clase de métodos curativos, agotando la farmacopea y no olvidando -los modernos específicos: en lo que más se han manifestado conformes es -en que el enfermo necesitaba mucha libertad y nada de reposo, ni de -molestas ligaduras, ni cáusticos. - -Y después de muchos años, el enfermo no consigue el menor alivio y va -perdiendo las fuerzas hasta el extremo de que algunos doctores han -declarado, que no sienten ya el pulso indicador de la vida. - -Pero es lo cierto, que todos convienen en que la enfermedad no es -mortal, que el ilustre enfermo puede aliviarse y recobrar la salud -perdida: luego si no mejora, es por la deficiencia de las medicinas ó -por culpa de los médicos, que ignoran las más eficaces ó tienen interés -en que continúe la enfermedad para cobrar sus honorarios. - -¿Quién no ve en ese ilustre enfermo al pueblo español, que no han podido -vigorizar ni engrandecer todos los políticos que con el sistema liberal -se propusieron hacerlo feliz y poderoso? - -Algunos de la familia quieren que se llamen á los curas á ver si con sus -exhortaciones y consejos consiguen mejorarlo. - -Nunca está demás un sacerdote á la cabecera de un enfermo; pero la -misión de la ciencia hay que dejarla á la ciencia misma; y en este caso -con mayor motivo. - -España no se puede reconstituir sin la política y sin los políticos; la -una y los otros son necesarios para gobernar á los hombres en sociedad: -así lo ha ordenado. Él mismo que dispuso fuera su Iglesia dirigida y -gobernada por sus ministros. - -Si una mala política y unos políticos peores han degradado y corrompido -á España, otra política y otros hombres podrán regenerarla. - -Y no hay que juzgar las doctrinas por los hombres, sino á éstos por sus -doctrinas; y como los liberales están ya por ellas juzgados y condenados -hasta en su propio juicio, no es posible que ninguno de ellos, ni sus -partidos puedan regenerar á España. - -Los buenos médicos procuran una reacción en sus enfermos cuando es -necesaria; ¿por qué los políticos, como Silvela, temen á la reacción, si -es indispensable para salvar á nuestra patria de la presente crísis? ¿Y -si esa reacción no puede verificarse más que por una especie de -dictadura, venga mil veces la dictadura franca, antes que una sola vez -la mayor postración de España? - -Hagamos, por lo tanto, los sacrificios necesarios para librar á nuestra -amada patria de todos sus enemigos interiores y después de los -exteriores. - - * * * * * - -Engañan al pueblo y lo seducen criminalmente, todos los que dicen que es -soberano, y luego se burlan de su ignorancia, lo explotan y dominan, -constituyéndose en sus maestros y representantes. - -El pueblo nunca ha sido, ni es, ni será soberano en el sentido que le -dan los liberales: el pueblo debe ser objeto de la solicitud y del amor -del soberano; para el pueblo, Dios ha constituído los poderes públicos; -la Iglesia y el Estado existen para servir, dirigir, enseñar y salvar á -los hijos del pueblo. - -Siempre menor, no tiene el pueblo la inteligencia de las clases -elevadas; pero tiene el sentido común y razón suficiente para conocer á -los gobernantes que se interesan por su bien y le hacen justicia, y -entonces los ama y muere por defenderlos; pero cuando son egoistas ó -injustos, como los gobiernos liberales y no está el pueblo del todo -sugestionado, entonces desprecia á esos gobernantes, no los ama y sólo -quiere el remedio de sus males. - -Sin poder directo para el gobierno de los pueblos en lo temporal, Dios -ha puesto á su Iglesia entre los gobernantes y los gobernados, para -hacer á éstos dóciles con sus doctrinas y preceptos saludables, y á los -otros, justos y benéficos. - -Cuando á título de una independencia mal entendida y de una libertad -falsa se prescinde de la Iglesia, entonces los gobiernos se ven privados -en el cumplimiento de sus deberes de las luces superiores, y los pueblos -no tienen quien los proteja y libre de la ambición de los hombres y del -despotismo de los imperantes; si las potestades públicas yerran y no son -justas y buenas algunas veces, ahí está la Iglesia, que es infalible y -santa, instituída por Dios en el mundo para dirigirlas y salvarlas. - -[imagen decorativa] - - - - -IX - - Voz de temores...--El exceso del mal.--Los odios.--Los políticos de - oficio y la Revolución de arriba.--Nuestra dedicatoria.--El todo - por el todo. - - -Muy fundados son los temores de España ante el gran problema que tienen -que resolver sus hijos con la mayor urgencia. - -Muchos, con infantil candidez, han venido creyendo, que cuando llegaran -las cosas públicas al exceso del mal, entonces vendría el remedio -impuesto por la dura ley de la necesidad. - -Ahora conocerán, que de los males sólo Dios puede tomar ocasión para -superarlos con la abundancia de bienes: el mal, por su naturaleza, -produce el mal, como la corrupción insectos inmundos. - -Mal, muy mal llegó España á encontrarse al principio del siglo; peor -después cuando perdió sus grandes colonias en América, y en la península -adquiere ardor bélico la división de los españoles; y acabadas las -primeras guerras civiles, confiaron muchos en que la paz nos daría -alguna bienandanza; pero una revolución insensata abrió las puertas del -abismo para derramar sobre España innumerables plagas, que han sido, -como los gérmenes de las que ahora lamentamos, sin consuelo ni alivio. - -Todavía, nadie lo dude, podemos estar peor y llegar á ser fácil presa de -nuestros implacables enemigos, si al torrente de las calamidades que nos -arrastra, no oponemos el remedio que está á nuestro arbitrio, cegando -con valor las fuentes del mal con el bien en pro de la nación. - - * * * * * - -Hay males más terribles para un pueblo que la pérdida de sus bienes y de -una parte de su territorio y la muerte de millares de sus hijos, y esos -males son los odios de unos ciudadanos contra otros por las diversas -ideas y sentimientos que dominan en los ánimos y que se manifiestan en -las grandes crísis. - -Hemos visto con inmenso dolor á algunos españoles, formar sectas y -asociaciones que han hecho traición á nuestra patria, y cuando sus -corifeos principales debían, por lo menos, estar avergonzados y -retirados de la vida pública llorando sus crímenes, se presentan audaces -á provocar á las víctimas de su iniquidad, excitando los odios contra -los inocentes. - -Nadie podía creer que los Moraytas y Blasco Ibáñez, pidieran los -decretos de la Revolución en los tiempos de _la Regeneración_. - -¿Cómo no ha de temer España que el odio enconado de sus hijos sea un -impedimento gravísimo para restañar sus heridas? - - * * * * * - -Llamamos políticos de oficio, á todos los que por ambición, deseo de -lucro ó de aura popular, se dedican á la política: éstos son enemigos de -la autoridad que ellos no ejercen, del pueblo que avasallan para -dominarlo, y tienen por contrarios á todos los de su oficio que no los -favorecen ó no reconocen su jefatura ó partido. - -Son, por lo general, excépticos, presuntuosos y tan audaces como lo -requiere la profesión. Para salvar las apariencias, proponen algo y -prometen más, y como todos no pueden á la vez explotar á la nación, han -inventado el turno de los partidos y ese convencionalismo político, que -es la mentira menos dañosa de sus falsos principios y procedimientos -corruptores. - -¿Y creen algunos que esta clase de hombres podrán hacer un cambio -radical en el régimen del Estado, ó una revolución desde arriba? - -Sueñan despiertos todos los que esperan algún eficaz remedio á nuestras -desgracias, procurado por semejantes políticos. - -«El Sr. Silvela, ha dicho un escritor, ve claramente la necesidad de una -revolución, pero no la siente, ni en todo caso acierta á encontrarle la -embocadura.» - -Si esto puede decirse, con verdad, del prohombre de la selección y -regeneración ¿qué se puede esperar de los demás? - -Los liberales jamás echarán por tierra su obra: ellos no confesarán sus -errores, ni renunciarán á la centralización, ni suprimirán esos -organismos, que, como las diputaciones provinciales no sirven más que -para el fraude; ellos continuarán con el sufragio, sabiendo que es -mentira y tendrán caciques, aunque sea una barbaridad. - - * * * * * - -Algunos de nuestros lectores, amigos de la claridad y enemigos de la -confusión, dirían al empezar este libro: ¿por qué lo dedicará su autor á -la Marina y al Ejército? - -¿No es nuestra Marina la que ha perdido tantos buques sin causar apenas -daño á los enemigos? - -Nuestro ejército ¿ha conseguido algunas victorias? - -¿Cómo á una Marina que sumergió sus barcos, y á un Ejército que ha -entregado virgen la plaza más fuerte del Nuevo Mundo, se les hacen -laudables dedicatorias? - -Además, el conde de las Almenas ha dicho: que había que subir al cuello -muchas fajas; y los tribunales de honor han expulsado á algunos como -indignos de llevar el uniforme militar, y sin duda quedan otros que -faltaron á sus deberes, descuidando á los soldados y no defendiendo sus -puestos con la diligencia y el valor necesarios. - -¿Por qué, pues, se dedican obras á los que tan mal parados se hallan, y -no han hecho todo lo posible para salvar á la patria? - -Nosotros no hemos dedicado nuestro trabajo á los culpables, que son una -excepción, sino á la Marina y al Ejército que se han sacrificado en el -cumplimiento de sus deberes y que han sido víctimas de la pésima -dirección de los políticos y de las malas artes de la política. - -Dedicamos nuestro trabajo al Ejército y á la Marina, porque cuando -debieron sublevarse, han dado el ejemplo de la mayor disciplina, con el -cual, y con la expiación sufrida, han reparado las faltas de otros -tiempos; y como clases sujetas á una ley rigurosa, podrán, siendo fieles -á ella y á los intereses de España, contribuir poderosamente á su -regeneración. - -Apesar de todas las teorías de libertad, de progreso y de civilización, -ó más bien por las mismas, la fuerza pública es hoy un elemento -importante en las sociedades, porque ella, bien dirigida y empleada, -tiene el objeto inmediato de conservar el orden y de hacer entrar al -mundo en razón, ya que de la razón prescinde. - -Lo diremos sin rodeos: España no puede regenerarse sin que el Ejército y -la Marina deshagan la obra que con su ayuda se levantó; pues los -políticos de oficio, ni se arrepienten, ni se enmiendan, ni tienen -valor, ni fuerza moral para regenerarnos. - - * * * * * - -Las naciones más civilizadas conservan su preponderancia, no abandonando -sus tradiciones y apoyándose en la fuerza: tienen del pasado el espíritu -nacional, y del presente los adelantos del siglo. - -No se censura á Rusia porque siga en el cisma, ni á Turquía por que no -haya abolido la falsa leyenda del Alcorán, ni Alemania porque siga el -luteranismo, y sus sectas Inglaterra, y á España se le ha hecho por su -fe la guerra más despiadada por propios y extraños. - -Todos los que han combatido nuestra fe con el pretexto de la libertad y -del progreso han sido los primeros enemigos de España, y hoy pueden ver -el fruto de su obra nefanda, y la necesidad que tiene nuestra patria de -salvarse, cueste lo que cueste. - - - - -X - -RESUMEN Y CONCLUSIÓN - - -La luz brilla con un esplendor meridiano y todos los objetos se perciben -con facilidad: el movimiento que las auras imprimen á las plantas y á -las flores, anima de tal suerte la naturaleza, que forma un admirable -concierto con el canto de los pájaros y el murmullo de las fuentes: el -pintor que ante un paisaje semejante no hiciera un hermoso cuadro de -perspectiva, bien puede guardar sus pinceles y borrar de su paleta los -variados colores. - -Guardaremos nuestra tosca pluma, sin emborronar en adelante más papel, -si á juicio de nuestros compatriotas no hemos logrado siquiera imprimir -en las páginas de este librito, algo de lo que todos vemos en la -atmósfera, en las nubes, y en el cielo que envuelven como un sudario el -dolor de España por sus muchas desventuras. - -Hemos querido también consignar lo que la misma siente, y lo que desean -los españoles, y todo lo que hay, palpita y vive en este gran pueblo -español, digno de otra fortuna. - -Por esta causa, en las voces de España hemos expresado todo lo que por -ella sentimos; y en las reflexiones damos á conocer toda la indignación -que abriga nuestro pecho contra sus bárbaros enemigos y los malos -españoles que la han puesto en el presente marasmo. - -Si los cuadros en que hemos dividido nuestro trabajo no resultan tan -interesantes, dolorosos é instructivos como el asunto, es por nuestra -falta de habilidad y de suficiencia, que nunca deploramos más que ahora, -cuando tan grande es el amor patrio que debemos tener y manifestar. - -Que los desaciertos y graves faltas de muchos españoles han traído sobre -España las actuales desgracias, es una verdad tan evidente, que los -mismos culpables lo confiesan: pero de las culpas de los españoles no -son jueces sus enemigos, que pueden ser, como son en realidad, más -culpables que nosotros; y como no sólo se han constituído en jueces, -sino en verdugos nuestros, debemos reconocer que Dios ha permitido tan -grande iniquidad para nuestro castigo; y para que se manifestase en un -gran pueblo toda la hipocresía, mentira y barbarie que encubren con su -espléndido ropaje el progreso y la civilización moderna. - -Sabemos que á estas verdades y á los altos fines de la Providencia -divina, no se dan por muchos la importancia que tienen; pero el mundo -nunca se ha regido ni gobernado en lo que es transcendental, por el -parecer de los hombres, sino por las leyes del orden superior. - -La España oficial, en gran parte, había olvidado estas leyes y quería -ser poderosa y prosperar con los errores y las invenciones humanas; así -ha caído en tan grande abismo. - -¿Reconocerá al presente el orígen de sus desgracias, y se levantará -humilde procurando su remedio? - -Mucho lo dudamos, porque no parece dispuesta á romper los ídolos que se -ha fabricado; y si no interviene la Providencia, todo lo podemos -considerar perdido. - -No negamos que en el fondo del pueblo español hay todavía alientos para -empresas mayores que la de la regeneración de España; pero por una parte -no hay quien los excite y los dirija con éxito, para llegar al fin -necesario; y por la otra se hallan sojuzgados tantos españoles por los -bastardos intereses, por la ambición y las preocupaciones erróneas del -sistema liberal, que se puede desconfiar de su buena voluntad y del -espíritu de sacrificio que se necesita para salvar á España. - -Los hombres y los principios que han arruinado á nuestra nación, no -pueden ciertamente regenerarla. - -Pueden cambiar los hombres, pero no los principios, que son por su -naturaleza inmutables: y con doctrinas erróneas y un sistema corruptor, -y por lo tanto, desacreditado, como el liberal parlamentario, no es -posible que los hombres más hábiles, enérgicos y aun sabios, puedan -reconstituir una nación que lleva en sus entrañas el tósigo mortal. - -La experiencia proclama esta verdad: que un pueblo no se regenera si no -vuelve á los principios y á las leyes que les diera el ser y la vida. - -Hay, por lo tanto, imperiosa necesidad de abandonar mentirosos ideales, -doctrinas y procedimientos falsos y opuestos al carácter de nuestro -pueblo. - -Todos los que hablan de regeneración y la quieren, y no tienen valor -para renunciar al falso sistema que nos ha dividido y desolado, ó -padecen una aberración ó no aman á España. - -La obra es grande; todos los españoles estamos llamados á tomar parte en -ella, poniéndonos debajo de la bandera de aquéllos ó de aquél que estén -elegidos para sacar á nuestra patria del abismo en que se halla. - -Contra el supremo interés de la nación, que no se levanten otros -intereses: estemos todos dispuestos á sacrificarlo todo por la patria. - -Nos parece que desde el fondo de su atribulado espíritu nos dirige este -llamamiento para que la salvemos de los peligros que aún la rodean y -amenazan. - -La voz de España es la que nos llama á la concordia y á la acción -generosa; ella conjura á todos los españoles para que acudamos -presurosos en su auxilio; ella ruega, suplica y pide á sus hijos que se -acuerden de sus grandezas pasadas y de sus males presentes: ella nos -conmina para que entendamos que Dios no ha permitido la gran crísis en -que se encuentra, sino para excitar el amor de sus hijos y levantarlos -de su postración, para que libres de los errores, podamos librarnos de -nuestros enemigos; y recobrando las perdidas energías, el valor -legendario y el heroismo, mostremos á las naciones que España no muere, -que si Dios nos ha castigado, ha sido para salvarnos; y que en tanto que -nuestros _soberbios enemigos_ serán humillados, se levantará el león -español para volver con sus rugidos á llenar al mundo de espanto y de -admiración. - -FIN - - - - -ÍNDICE - - -Capítulos. Páginas - -Dedicatoria. III - -Advertencia. VII - -I =La voz de España.=--Los ideales.--Carácter del -pueblo español y su degeneración.--Idem del -americano, deducido de su breve historia.--Elogios -que se han tributado á los Estados-Unidos.--La -venta de Cuba.--La guerra popular -y Mac-Kinley conquistador. 9 - -II =Voz de indignación...=--Importancia de la guerra -para España y los Estados-Unidos.--Causas -de la guerra.--El pueblo español y su gobierno.--Los -primeros desaciertos.--Cobardía monumental.--Duelo -á primera sangre.--Ellos -y nosotros. 27 - -III =Voz de dolor...=--La guerra y la democracia.--Los -bárbaros del Occidente y sus ideales.--Anarquía -gubernamental.--El éxodo de la escuadra.--Invocación: -primeras víctimas.--Ansiedades.--Preparando -la catástrofe.--Santiago... -y abajo España. 51 - -IV =Voz de desolación...=--Las ruínas de un imperio.--La -decadencia de una nación.--La fatalidad -y el progreso.--No hay efecto sin causa.--El -fin de la guerra.--Consummatum est. 64 - -V =Voz de aflicción...=--Males sin remedio.--Culpas -de antaño, remordimientos de ogaño y notabilidades -oscurecidas.--Continuamos lo mismo.--Todo -ha fracasado.--El árbol maldito.--Una -esperanza. 70 - -VI =Voz de queja...=--La Europa salvaje.--El origen -de la Revolución.--Aumento de los Ejércitos.--El -anarquismo.--Los ciegos en Roma -guiando á los ciegos.--Nuestro abandono.--El -poder que nos resta. 80 - -VII =Voz de justicia...=--Causas principales.--Su naturaleza -y sus combates.--Luchas nuevas y -problemas antiguos.--El progreso y la civilización -desnudos.--Los sentimientos humanitarios -desenmascarados.--La justicia salvadora. 89 - -VIII =Voz de esperanza...=--La gran crísis.--Palabras de -moda.--Todos conformes.--Programa de regeneración.--Los -temores de Silvela.--El -pueblo español, el gobierno y la Iglesia católica. 96 - -IX =Voz de temores...=--El exceso del mal.--Los ódios.--Los -políticos de oficio y la Revolución de -arriba.--Nuestra dedicatoria.--El todo por el -todo. 103 - -X =Resumen y conclusión.= 107 - -[imagen decorativa] - -PRECIO: 50 CÉNTIMOS - -Se vende en la Librería de San José, Francos nº 8--SEVILLA. - - * * * * * - -Errores corregidos - -Todas las deficencias y fraudes=> Todas las deficiencias y fraudes {pág -iii} - -cuando al monotono arrullo=> cuando al monótono arrullo {pág iii} - -leimos en nuestra juventud=> leímos en nuestra juventud {pág v} - -hecha el ludribio de las naciones=> hecha el ludibrio de las naciones -{pág 9} - -Voz de aflixión=> Voz de aflicción {pág 10} - -juntamente son el atraso intelectual=> juntamente son el atraso -intelectual {pág 15} - -Ahora un, pueblo de mercaderes=> Ahora, un pueblo de mercaderes {pág 16} - -el poder y las prosperidad=> el poder y la prosperidad {pág 32} - -M. Adams prevía bien la dificultad de la anexión=> M. Adams preveía bien -la dificultad de la anexión {pág 23} - -le primeire droit le force=>le premier droit le force {pág 29} - -los fenómenos metereológicos=> los fenómenos meteorológicos {pág 31} - -del progreso y de la civilizacion=> del progreso y de la civilización -{pág 43} - -En la memoria de todos los españoles quedaran impresos=> En la memoria -de todos los españoles quedarán impresos {pág 47} - -sálvense los princios=> sálvense los principios {pág 48} - -España desmembrada y arruínada=> España desmembrada y arruinada {pág 48} - -había de preveer interminables desgracias=> había de prever -interminables desgracias {pág 49} - -fuera esclava de todas las concupiscencia=> fuera esclavo de todas las -concupiscencias {pág 51} - -el día fatal de una guerra incidiosa=> el día fatal de una guerra -insidiosa {pág 56} - -la hora del descenlace=> la hora del desenlace {pág 63} - -éste restaurador civi=> éste restaurador civil {pág 73} - -hombres sin agnegación y sin carácter=> hombres sin abnegación y sin -carácter {pág 69} - -porque no han sabido guardar la una, ni ser fieles á la otra=> porque no -han sabido guardar la una, ni ser fieles á la otra! {pág 71} - -la dejarse dominar=> la de dejarse dominar {pág 79} - -Más en una hora fatal=> Mas en una hora fatal {pág 79} - -un hombre superir=> un hombre superior {pág 79} - -la regeración de España=> la regeneración de España {pág 79} - -recorren las comarcas y desvantan los pueblos=> recorren las comarcas y -devastan los pueblos {pág 82} - -Voz de juzticia=> Voz de justicia {pág 90} - -es evidente que llevaran mayor=> es evidente que llevarán mayor {pág 92} - -con las errores=> con las errores {pág 109} - -primeras victimas=> primeras víctimas {pág 111} - - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of La voz de España contra todos su - enemigos, by José María Avilés - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA VOZ DE ESPAÑA *** - -***** This file should be named 40420-8.txt or 40420-8.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/4/0/4/2/40420/ - -Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online -Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This -file was produced from images generously made available -by The Internet Archive/American Libraries.) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. Special rules, -set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to -copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to -protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark. Project -Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you -charge for the eBooks, unless you receive specific permission. If you -do not charge anything for copies of this eBook, complying with the -rules is very easy. You may use this eBook for nearly any purpose -such as creation of derivative works, reports, performances and -research. They may be modified and printed and given away--you may do -practically ANYTHING with public domain eBooks. Redistribution is -subject to the trademark license, especially commercial -redistribution. - - - -*** START: FULL LICENSE *** - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project -Gutenberg-tm License (available with this file or online at -http://gutenberg.org/license). - - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm -electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. 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There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement -and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic -works. See paragraph 1.E below. - -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation" -or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project -Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the -collection are in the public domain in the United States. If an -individual work is in the public domain in the United States and you are -located in the United States, we do not claim a right to prevent you from -copying, distributing, performing, displaying or creating derivative -works based on the work as long as all references to Project Gutenberg -are removed. 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If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived -from the public domain (does not contain a notice indicating that it is -posted with permission of the copyright holder), the work can be copied -and distributed to anyone in the United States without paying any fees -or charges. If you are redistributing or providing access to a work -with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the -work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1 -through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the -Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or -1.E.9. - -1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional -terms imposed by the copyright holder. 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It exists -because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from -people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. -To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 -and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. - - -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive -Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at -http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent -permitted by U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. -Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered -throughout numerous locations. Its business office is located at -809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email -business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact -information can be found at the Foundation's web site and official -page at http://pglaf.org - -For additional contact information: - Dr. Gregory B. Newby - Chief Executive and Director - gbnewby@pglaf.org - - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide -spread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To -SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any -particular state visit http://pglaf.org - -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. - -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. - -Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. -To donate, please visit: http://pglaf.org/donate - - -Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic -works. - -Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm -concept of a library of electronic works that could be freely shared -with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project -Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support. - - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S. -unless a copyright notice is included. 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