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+The Project Gutenberg EBook of Relacion historial de las misiones de
+indios chiquitos que en el Paraguay tienen los padres de la Compañía de Jesús, by Juan Patricio Fernández
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Relacion historial de las misiones de indios chiquitos que en el Paraguay tienen los padres de la Compañía de Jesús
+
+Author: Juan Patricio Fernández
+
+Release Date: June 7, 2009 [EBook #29061]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LAS MISIONES DE INDIOS CHIQUITOS ***
+
+
+
+
+Produced by Julia Miller, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by The Internet Archive/American Libraries.)
+
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+
+[Nota del transcriptor: La ortografía de las dos partes, aquí
+presentadas en un solo libro electronico, fue conservada.]
+
+
+
+
+COLECCIÓN DE LIBROS
+
+RAROS Ó CURIOSOS
+
+QUE
+
+TRATAN DE AMÉRICA
+
+TOMO DUODÉCIMO
+
+Imp. de T. Minuesa de los Ríos, Juanelo, núm. 19.
+
+
+
+
+RELACIÓN HISTORIAL
+DE LAS MISIONES
+DE INDIOS
+CHIQUITOS
+QUE EN EL PARAGUAY TIENEN LOS PADRES
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
+
+ESCRITA POR
+EL P. J. PATRICIO FERNÁNDEZ. S. J.
+
+REIMPRESA FIELMENTE SEGÚN LA PRIMERA EDICIÓN
+QUE SACÓ A LUZ EL P. G. HERRÁN, EN 1726
+
+MADRID
+LIBRERÍA DE VICTORIANO SUÁREZ, EDITOR
+Preciados, núm. 48
+1895
+
+INDICE
+DE MATERIAS CONTENIDAS EN LOS
+TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS QUE
+TRATAN DE AMÉRICA.
+
+INDICE
+POR ORDEN ALFABÉTICO DE LAS COSAS
+NOTABLES CONTENIDAS
+EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS
+QUE TRATAN DE AMÉRICA.
+
+
+
+
+ADVERTENCIA PRELIMINAR
+
+DEL EDITOR
+
+
+Ya los PP. Backer y Carayón han trazado, aunque no con la debida
+extensión, las biografías del autor de este libro y del P. Jerónimo
+Herrán que lo sacó por primera vez á luz, por lo que creemos excusado
+repetir lo que de todos los americanistas y personas á quienes pudiera
+interesar, es tan sabido.
+
+Si las vidas de los dos insignes Misioneros son bien conocidas, no
+sucede lo mismo con la obra que sacamos nuevamente á luz, pues ha
+llegado á hacerse tan rara, que es punto menos que imposible el hallar
+un ejemplar de la edición príncipe.
+
+Poco hay que decir respecto al valor histórico que este libro encierra,
+después de lo que han dicho las respetables autoridades que se han
+ocupado de él; sólo se ha de añadir que el P. Fernández, en las
+descripciones, pintura, detalles de la vida íntima, supersticiones, usos
+y costumbres de los indios Chiquitos, encuéntrase, por el vigoroso
+relato que nos da y el colorido exacto con que pinta las escenas, á la
+altura de los más graves historiadores. Inapreciables y de indiscutible
+mérito descriptivo son los retratos que nos hace de los principales
+caciques de los Guaraníes, Zamucos, Manacicas, Morotocos y Chiriguanás.
+Bajo este punto de vista y como manantial inagotable de datos
+biográficos, creemos que es obra de sumo interés; en los encuentros que
+unas tribus de indígenas tienen con otras, en el relato de las terribles
+y grandiosas luchas que entre sí sostienen los caciques, así como el de
+las solemnes, lucidas y pintorescas fiestas de aquellos idólatras, á
+nuestro humilde juicio hay poquísimos escritores de su mismo género,
+que, tratando asuntos análogos, le aventajen.
+
+Este libro es más leído en el extranjero que en la nación en cuya lengua
+se escribió, pues corren varias ediciones, en alemán, latín, italiano,
+etc., que se imprimieron poco después de su aparición en Madrid.
+
+Véase el título de la edición publicada en alemán: _Erbauliche und
+angenehme Geschichten derer Chiquitos, und anderer von denen Patribus
+der Gesellschafft Jesu in Paraquaria neube kehrten Volker... Wienn, P.
+Straub, 1729_. Volúmen en 8.º con frontis grabado, seis hojas
+preliminares sin numerar, 744 páginas y siete hojas de índice. A esta
+traducción alemana, que fué hecha por un Padre de la Compañía de Jesús,
+acompaña la obra del P. Acuña, _Nuevo descubrimiento del gran río de las
+Amazonas_, que ya publicamos y forma el tomo II de esta Colección.
+
+Título de la edición italiana: _Relazione istorica della Nuova
+cristianitá degl'Indiani detti Cichiti_.... Tradotta in italiano da Gio.
+Bat. Memmi, della Compagnia di Gesú. _Roma. Ant. de'Rosi, 1729_. En 4.º
+
+He aquí el título de la edición latina: _Historica relatio de
+Apostolicis missionibus patrum soc. Jes. apud Chiquitos, Paraquaria
+populos... hodie in linguam latinam translata ab alio ejusdem soc. Jes.
+sacerdote. Aug. Vindelicorum, M. Wolff 1733_. Es en 4.º mayor y consta
+de 19 hojas preliminares sin numerar, 276 páginas y 49 para el índice.
+
+El elocuente hecho de haber sido trasladada á estos idiomas, aun cuando
+no tuviese las innumerables bellezas que en ella se hallan, bastaba, á
+nuestro parecer, para ser merecedora del honor de la reimpresión. En
+cuanto á ésta, hemos tratado que salga de nuevo en absoluto igual
+(salvo la ortografía, que se ha modernizado) á la príncipe, que apareció
+en Madrid en sendo volumen en 4.º, por el impresor Manuel Fernández, en
+1726.
+
+En general son raras las obras referentes á América anteriores á 1750;
+mas las relativas al Paraguay no ceden, en punto á escasez, á ninguno de
+los libros que tratan de las demás regiones del continente americano.
+
+Madrid 8 de Abril de 1895.
+
+
+
+
+RELACIÓN
+HISTORIAL
+DE LAS MISSIONES DE LOS
+Indios, que llaman Chiquitos, que
+están á cargo de los Padres de la
+Compañía de Jesvs de la Provincia
+del Paraguay.
+
+ESCRITA
+_Por el Padre Juan Patricio Fernández,
+de la misma Compañía_.
+
+SACADA A LUZ
+_Por el Padre Geronimo Herrán, Procurador
+General de la misma Provincia_.
+
+_QUIEN LA DEDICA_
+Al Serenissimo Señor Don Fernando,
+Príncipe de Asturias.
+
+Año 1726.
+
+CON LICENCIA
+
+En Madrid: Por Manuel Fernández, Impressor
+de Libros, vive en la Calle del
+Almendro.
+
+
+
+
+AL SERENÍSIMO
+
+SEÑOR DON FERNANDO
+
+PRÍNCIPE DE ASTURIAS
+
+
+SEÑOR:
+
+La pequeñez del don desalienta mucho á quien ofrece; esto es común; pero
+en quien ofrece (como yo) á aquel respeto, de cuya magnitud nada queda
+capaz de llamarse grande, falta desde luego este motivo al temor
+reverente y se excitan todos los que hay para el cariño respetoso. Entre
+los astros, unos nos parecen grandes y otros pequeños, cuando
+precisamente ponemos en ellos los ojos; lo mismo sucede entre los
+montes; y entre éstos, algunos, por su agigantada elevación, se han
+grangeado sin disputa el título de altísimos; pero en dejándose ver la
+luciente majestad del sol, y en poniendo la atención en la desmedida
+altura del cielo, los astros todos son pequeños y los montes dejan de
+ser gigantes. El sol, sólo en la Escritura Sagrada, tiene el renombre de
+grande, _luminaré mains_ y sólo el cielo es alto, entre los que saben
+que respecto de él todo el orbe de la tierra se debe considerar como un
+punto.
+
+¿Quién puede dudar que hay estimables preciosidades en la naturaleza,
+curiosas máquinas en el arte, sutilísimas invenciones del ingenio,
+eruditas y profundas operaciones de la ciencia, y hermosas y floridas
+composiciones de la retórica y de la poesía? Entre todas estas cosas, se
+hallarían muchas muy grandes, consideradas en sí; pero al elegir entre
+ellas alguna que ofrecer á V. A., nada se hallaría, no sólo grande, pero
+ni aún digno de emplear vuestro Real ánimo, mayor que todo. Entonces lo
+más precioso parecería despreciable, la curiosidad, desaliño, la
+sutileza, tosquedad y barbaridad la erudición. Se hallaría la ciencia
+ruda é ignorante, muda la retórica y la poesía balbuciente. Tanto minora
+siempre, aun á lo más excelso, la comparación con lo sumo.
+
+Y no obstante la innegable verdad de este principio, yo me atrevo,
+señor, á llamar grande lo que os ofrezco. Hoy pongo yo en vuestra alta
+comprehensión los trabajos de los Jesuitas, en la espiritual conquista
+de las desconocidas, incultas y bárbaras provincias del Paraguay, en el
+país que llaman de los _Chiquitos_. Ved aquí ya, señor, lo que con toda
+verdad puede llamarse grande, aun puesto á los Reales piés de V. A. y á
+vuestra vista; para lo que les bastaba al saberse mantener con el nombre
+de trabajos y fatigas, contra todo el golpe de la dicha, que les
+ocasiona el haber llegado á vuestra noticia y merecer vuestra atención
+piadosa. Prueba es esta que no necesitaba de otra alguna, y más cuando
+en nombre de los demás Jesuitas puedo confiadamente decir yo que fuera
+de la gloria de Dios, que debe ser en ellos (como hijos de Ignacio), el
+primer timbre de sus empresas, esta sola felicidad los hace y los hará
+arrojarse gustosos al casi inevitable tropel de los riesgos, y á la
+fatiga inmensa de tan continuados afanes. Mucho padecen, señor, como en
+esa sucinta relación se puede ver brevemente; pero les llena de un gozo
+indencible y de un consuelo inexplicable, el ver á costa de sus sudores,
+hijos de Dios, los que eran esclavos del demonio, y felices vasallos de
+un Príncipe como V. A. los que padecían una miserable libertad en la
+indómita servidumbre de su desdicha. Ya son deliciosos jardines del Rey
+del cielo, las enmarañadas selvas de la idolatría, y ya delicadas flores
+y tiernas plantas que produce y adelanta el riego evangélico, se
+atreven á recrear divertidamente vuestros primeros años, si antes
+pudieran asustar y asustaban temerosamente los años más endurecidos.
+
+No habrá quien niegue (si ha tenido alguna vez la dicha de veros) que
+les quita lo más de la realidad á los afanes y fatigas la fortuna
+apetecible de llegar á vuestra presencia, que aunque por lo común son
+descorteses los males y poco atentos los trabajos, hay dichas de tan
+superior esfera, á quien no se atreve su osadía, y se deja vencer,
+aunque precisada su obstinación, de su grandeza. En la realidad, ya
+desde hoy, somos los Jesuitas del Paraguay dichosos, aunque en esa
+relación que os presento, fuesen todavía como fatigados. Y no ellos
+solos, que también los que al nacer hijos de la predicación evangélica,
+se cuentan al mismo tiempo hijos vuestros, por sujetos á vuestro
+apetecible imperio, ni les queda más á que aspirar, ni harán nueva
+felicidad que apetecer. Por las puertas de la gracia de Dios verdadero
+entraron dichosamente á la del Príncipe más poderoso y más amable (que
+de otro modo no fuera posible) y ya que no tuvieron la dicha de nacer
+españoles para nacer vasallos de tanto Príncipe, tuvieron la inestimable
+fortuna de que los españoles Jesuitas (que creo que lo son dos veces)
+los hiciesen renacer para hacerlos lograr en una muchas felicidades.
+
+Vuelvo á decir, señor, que es grande lo que os ofrezco, aun ofrecido á
+V. A., á cuya vista sólo los trabajos, afanes y fatigas de los Jesuitas
+en cualquiera línea, pueden ser grandes, y en esta, del mayor aprecio de
+vuestra alta estimación. Y vuelvo á decir que basta esta sola prueba
+para desempeño de mi proposición que en otro sentido debiera con razón
+juzgarse osadía. Pero además de esta, tengo otra, no menor, que dar en
+el sublime juicio del generoso padre de V. A., nuestro amabilísimo
+Monarca. También su elevado dictamen ha juzgado grandes los afanes de
+los Jesuitas, y los frutos de ellos han merecido su aprobación, su
+patrocinio, sus influjos y sus liberalidades, y no puede ser pequeño lo
+que ha podido merecer tanto. Así lo publica nuestro reconocido
+agradecimiento, pues aunque en su católico celo nada hay en esta
+especie, que su generosidad lo juzgue exceso, verdaderamente que los
+favores y expresiones hechas á los Jesuitas del Paraguay, pudieran
+parecer exceso en otro amor y en otro Rey.
+
+Esto hace, señor, que V. A. haya de mirar como estimables efectos de la
+generosa piedad de vuestro padre, lo que se os ofrece como á tan amado y
+tan amante hijo, y este título lo hace crecer tanto, que fué en mí lo
+que últimamente resolvió mi respetuosa timidez, para ofrecer á un
+Fernando, Príncipe de Asturias, aquello que se dignó mirar como suyo un
+Philipo, Rey de las Españas. Confiadamente me atrevo ya á suplicaros que
+prosiga vuestra dignación los favores de vuestro gran padre, para lo que
+nos basta sólo que admitais benigno esta breve noticia de nuestras
+fatigas; que bien se yo y sabemos todos los Jesuitas, que la sombra sólo
+de vuestro augusto nombre, templará nuestros afanes, enjugará nuestros
+sudores y hará que respetuosa aun la envidia de tanta fortuna, pronuncie
+y para como aplausos y alabanzas, aun lo que aprenda y conciba como
+dicterios y calumnias. Y asegurados los Jesuitas (no digo envanecidos,
+aunque lícitamente pudiera), asegurados digo, en tanto patrocinio, no
+nos quedará más que desear, sino es el que aquel Dios, para cuya gloria
+y servicio contribuye vuestra feliz vida tanto, dilate por siglos
+vuestros años, os colme de felicidades y de triunfos, hasta que se vea
+la España envidiada de todas las demás naciones, sólo por la dicha de
+lograr en vuestra alteza tan singular Príncipe.
+
+Muy rendido vasallo de V. A.,
+
+JERÓNIMO HERRÁN.
+
+
+
+
+APROBACIÓN
+
+DEL
+
+PADRE ALBERTO PUEYO
+
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
+
+Calificador
+de la Suprema general Inquisición de España, etc.
+
+
+De orden de V. A. he visto con gusto la _Relación historial de los
+indios que llaman Chiquitos_, etc., y me persuado que el ministro
+evangélico que fuere menos fervoroso, la leerá con sentimiento y rubor,
+comparando el apostólico celo de aquellos incomparables misioneros con
+su tibieza, y sólo sentirá alivio en su dolor pidiendo á Dios que por su
+infinita piedad se compadezca de los años que ha mal empleado en
+ociosidad. Me sirve también de singular consuelo el ver, que por medio
+del fuego de la mayor gloria de Dios que arde en los corazones de mis
+hermanos los Jesuitas, misioneros de la provincia del Paraguay obra Dios
+los milagros que obraba en la primitiva Iglesia, porque cumplen estos á
+la letra lo que Cristo manda á los que profesan la vida apostólica,
+discurriendo por las inmensas campañas de aquella parte de América,
+trepando inaccesibles selvas y bosques venciendo la fragosidad de los
+montes, arrestados siempre á perder mil vidas, sólo por darla á
+infinitos bárbaros, que ciegos con las tinieblas de la gentilidad, viven
+más como fieras que como racionales. Y al mismo tiempo corresponde
+Cristo nuestro dueño, como infalible que es en sus promesas, con lo que
+nos dice por San Marcos, consolando y premiando abundantemente en esta
+vida las gloriosas tareas de sus siervos, comunicándoles el don de
+nuevas lenguas, que son infinitas como las naciones, que los nuestros
+aprenden casi milagrosamente para que prediquen el Evangelio, y es
+maravilla ver cómo aquellos bárbaros, á pocas razones de los misioneros,
+y viendo enarbolado el inestimable madero de la Cruz y la imagen de
+María Santísima, pasan á ser, casi de repente, no sólo cristianos en el
+deseo, sino misioneros fervorosos, apostados á perder la vida,
+derramando la sangre por la ley Evangélica, y al heroico creer, así de
+misioneros como de recién convertidos, se sigue lo que nos dice Cristo
+en el Evangelio, que es echar los misioneros, á vista de todos, los
+demonios de las Rancherías, que son sus pueblos, de que han estado en
+pacífica posesión por muchos siglos, con sólo decir aquellos fervosos
+Jesuitas el Evangelio ó poner las manos sobre los enfermos, se
+desvanecen los contagios frecuentes en aquellos países, obrando otras
+milagrosas curaciones; ni los venenos, ni la comida casi corrompida y
+muchas veces tan escasa, que se reduce á alguna frutilla silvestre,
+ocasiona el menor daño á la más delicada salud del misionero. El blanco,
+pues, que tienen estos Jesuitas en sus fatigas, es sólo convertir almas
+para Dios, y al mismo tiempo aumentar vasallos á nuestro gran Monarca,
+agregando nuevas provincias á su Corona, cumpliendo con la obligación de
+Jesuitas y de vasallos, en señal de la justa gratitud que debemos á este
+gran Príncipe que se ha dignado y digna tanto en favorecer á la
+Compañía, expendiendo al mismo tiempo su Real piedad muchos caudales,
+con que se ha fundado en tiempo de su reinado, mantenido y aumentado más
+y más aquella numerosa y nueva cristiandad de los Chiquitos. Aunque los
+Jesuitas, que se ocupan en estas gloriosas tareas son muchos, como es
+abundantísima la mies, son pocos los obreros: _Messi multa operarii
+autem pauci_. Quiera Dios, que es el dueño de la mies, mover los
+corazones de muchos, para que multiplicándose los operarios, sea muchas
+veces más copioso el precioso fruto, que tan felizmente se coje. Sobre
+todo, me parece que en ningún tiempo mejor que en este se pueden decir,
+pero con lágrimas en los ojos, aquellas divinas palabras de Cristo:
+_Parvuli petierunt panem, et non erat qui frangeret eis_, porque en la
+misiones, que llaman de los Chiquitos, ó de los Parvulillos, hay muchos,
+por no decir innumerables indios, que claman por Padres, y como ellos se
+explican, que les enseñen la verdadera ley. Pero, ¡oh lástima! No hay
+bastantes operarios que les repartan el inestimable y necesario Pan del
+Evangelio, que con tanta ansia desean: _Et non erat, qui frangeret eis_.
+¿Qué Jesuita habrá á quien tan justos como lastimosos clamores no hieran
+el corazón ó no le saquen lágrimas á los ojos? ¿Y á quién no encenderá
+en vivos deseos de socorrer necesidad tan extrema? Pudiera dilatarme
+mucho más en ponderar las fatigas gloriosas de los Jesuitas: pero acabo,
+por no ser cansado, diciendo: que no habiendo hallado en este libro cosa
+que se oponga á las regalías de S. M. ni á nuestra Santa fe católica, ni
+á las buenas costumbres, juzgo que se debe dar al autor la licencia que
+pide. Y quizás Dios moverá los corazones á muchos de los que leyeren
+esta historia, para que afervorizados, pongan los más eficaces medios
+para ir á ayudar á la salvación de aquellos infelices indios, que por
+falta de quien les comunique la luz del Evangelio, miserablemente
+perecen. Este es mi sentir. De este Colegio Imperial de Madrid, á veinte
+y cuatro de Agosto de 1726.
+
+ALBERTO PUEYO.
+
+
+
+
+APROBACIÓN
+
+DEL
+
+PADRE JOSEPH DE SILVA
+
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
+
+Predicador de S. M. y del Colegio Imperial.
+
+
+De orden de V. S. he visto y leído con gran gusto la _Relación historial
+de las misiones de los indios que llaman Chiquitos, que están á cargo de
+la Compañía de Jesús, en la provincia del Paraguay_; y si las
+quisiésemos cotejar con las conquistas Evangélicas del Oriente, que
+fueron el glorioso empleo de San Francisco Xavier, por las cuales
+mereció el título de Apóstol de la India, tendríamos muy poco que hacer
+para igualarlas; ya se miren las naciones bárbaras, que en tan dilatado
+campo de la idolatría han reconocido á Jesucristo y á su Santa ley, ya
+la diversidad de genios y costumbres de estas gentes, más propias de
+brutos que de racionales, cultivadas por nuestros misioneros con tanto
+afán y fatiga en estos tiempos, al parecer más reñidos con los cuidados
+de salvación agena; me parece que ha renovado Dios en su iglesia, por
+medio de estos operarios suyos, las señales de la primitiva, confirmando
+la predicación del Evangelio con los milagros que dijo San Marcos[I.]
+que acreditaban la predicación de los Apóstoles en la conquista del
+mundo. Toda la relación está llena de esta verdad, y confirmada con la
+sangre de muchos misioneros, muertos cruelmente á manos de los bárbaros,
+por conservar y mantener en su pureza la fe de Jesucristo.
+
+Puedo decir sin violencia, que atendidos sus trabajos y su celo en
+adelantar las conquistas, como se pueden ver en las innumerables
+reducciones ó pueblos que han hecho de los convertidos á la fe, que
+bastarían sin duda para enjugar las lágrimas de aquel siglo, en que San
+Gregorio lloraba la falta de operarios en la Iglesia, siendo tan
+abundante la mies en las naciones: _Ad messem multam operarij sunt
+pauci, quod non fine noerore et lachrymis loqui possumus_[II.]. Para
+estos obreros evangélicos reservó Dios sin duda gran parte de aquella
+gloria, que señaló al Apóstol de las gentes en su vocación, y destinó á
+la promulgación de la ley de Gracia, marcándole en la elección para que
+llevase su nombre á tantas y tan diversas naciones:[III.] _Ut porlet
+nomen meum coram gentibus et regibus et filijs Israel_. Y á la verdad,
+en esta _Relación historial_ se verá que han introducido la fe de
+Jesucristo los misioneros Jesuitas en la otra parte del mundo, que
+confina con la Tierra Austral incógnita, tocando en la que los
+cosmógrafos dicen que aún no está descubierta, y la llaman Tierra del
+Fuego. Dignos por cierto de aquél premio, que tiene Dios destinado para
+los que á costa de afanes, fatigas y sudores, hicieron adorar su nombre
+en los últimos términos del mundo, como lo dejó escrito Isaías y lo
+explicó San Pablo, que fué el mas fiel testigo de la predicación del
+Evangelio. Dejo para menos apasionadas plumas la confirmación de este
+dictamen mío, que podrá parecer sospechoso por interesado, y pongo por
+conclusión de la censura la que se merece una obra toda de la gloria de
+Dios, para que en la luz pública logren todos ejemplos de la virtud más
+heroica y del más apostólico celo. Este es mi dictamen, salvo, etc. En
+este Colegio Imperial de la Compañía de Jesús de Madrid y Agosto 21 de
+1726.
+
+JOSEPH DE SYLVA.
+
+
+
+
+_Michael Angelus Tamburinus, praepositum generalis Societatis Jesu._
+
+
+_Cum relationem Missionum á Patribus nostrae Societatis apud Chiquitos,
+in Paraquria, á Patre, Joanne Patritio Fernández, Societatis
+conscriptam, aliquot eiusdem Societatis Theologi recognoverint et in
+lucem edi posse probaverint; facultatem facimus, ut typis mandetur; fi
+ijs, ad quos pertinet ita videbitur; cuius rei gratia, has litteras manu
+nostra subscriptas, et Sigillo nostro munitas, dedimus Romae 16 Aprilis
+1726._
+
+MICHAEL ANGELUS TAMBURINUS.
+
+
+
+
+LICENCIA DEL ORDINARIO
+
+
+Nos el Dr. D. Cristóbal Damasio, canónigo de la insigne Iglesia colegial
+del Sacro Monte Ilipulitano Valparaiso, extramuros de la ciudad de
+Granada, inquisidor ordinario y Vicario de esta villa de Madrid y su
+partido, etc. Por la presente, y por lo que á Nos toca, damos licencia
+para que se pueda imprimir é imprima la _Relación historial de las
+misiones de los Chiquitos_, que están á cargo de los Padres de la
+Compañía de Jesús de la provincia del Paraguay, escrita por el Padre
+Juan Patricio Fernández, de la misma Compañía; por cuanto habiéndose
+reconocido, parece no tiene cosa que se oponga á nuestra santa fe
+católica y buenas costumbres. Dada en Madrid á 13 días del mes de Agosto
+año 1726.
+
+DOCTOR DAMASIO.
+
+Por su mandado,
+
+LORENZO DE SAN MIGUEL.
+
+
+
+
+LICENCIA DEL CONSEJO
+
+
+D. Baltasar de San Pedro Acevedo, escribano de Cámara del Rey nuestro
+señor y del Gobierno del Consejo, certifico que por los señores de él se
+ha concedido licencia por una vez al P. Juan Patricio Fernández, de la
+Compañía de Jesús, para que por una vez pueda imprimir y vender un libro
+que ha compuesto, intitulado: _Relación historial de las Misiones de los
+indios que llaman Chiquitos en la provincia del Paraguay_, con tal que
+la dicha impresión se haga por el original que va rubricado y firmado al
+fin, de mi mano; y que antes que se venda se traiga al Consejo con
+certificación del corrector de estar conforme á él, para que se tase al
+precio á que se ha de vender, guardando en la impresión lo dispuesto por
+las leyes de estos reinos. Y para que conste, doy la presente en Madrid
+á 12 de Agosto de mil setecientos veintiséis.
+
+DON BALTASAR DE SAN PEDRO.
+
+
+
+
+SUMA DE LA TASA
+
+
+Tasaron los señores del Consejo Real este libro intitulado: _Relación
+historial de los indios que llaman Chiquitos en la provincia del
+Paraguay_, á seis maravedís cada pliego como más largamente consta de su
+original, despachado en el oficio de D. Baltasar de San Pedro Acevedo,
+escribano de Cámara del Rey nuestro señor y del Gobierno de su Consejo,
+en Madrid á nueve de Septiembre de mil setecientos veintiséis años.
+
+DON BALTASAR DE SAN PEDRO.
+
+
+
+
+PRÓLOGO PARA ESTA OBRA
+
+
+En una breve relación de tan dilatadas y gloriosas empresas de los
+Misioneros Jesuitas que trabajan incesantemente en predicar la fe de
+Jesucristo á tan innumerables é incultas naciones del Paraguay y sus
+provincias, no es fácil poder escribir, como era razón, las vidas de
+muchos apostólicos obreros que han padecido martirio á manos de los
+infieles, y así me es preciso referir muy sucintamente parte de sus
+heroicas virtudes, dejando para mejor ocasión el sacarlas á luz con más
+extensión. En este supuesto, y en el de no ser historia con las
+formalidades que piden sus reglas, como de esta provincia la escribió el
+erudito P. Nicolás del Techo en lengua latina, sólo refiero las regiones
+en donde se han formado los pueblos de los nuevamente convertidos, y al
+mismo tiempo se describen sus situaciones, sus genios y sus diversos
+idiomas, para que se pueda comprender con menos dificultad el asunto de
+esta pequeña obra; que si se lograse con ella el encender en el corazón
+de los que ó tienen por instituto la conversión de las almas, ó por
+fervor cristiano la salvación de los infieles, un celo de dilatar la
+gloria de Dios en las conquistas del Evangelio, se dará por bien
+empleado el trabajo de sacarla á la luz pública, sin cuidado de que ó la
+censura ó la malicia le imponga aquellas acostumbradas notas que en el
+juicio prudente y cristiano sólo pueden servir para el desprecio y nunca
+para la atención; ojalá tenga yo muy frecuentes las noticias de estas
+apostólicas tareas para emplear con nuevo gusto el trabajo de
+publicarlas para mayor gloria de Dios, que es el fin principal de las
+Misiones de los Jesuitas.
+
+
+
+
+PROTESTA DEL AUTOR
+
+
+Siendo preciso tocar en esta _Relación historial_, aunque de paso, las
+Memorias de algunos varones apostólicos que murieron á manos de los
+infieles por la fe que predicaban, dejando en su muerte aquel olor de
+santidad que correspondía á sus heroicas virtudes, así como se refieren
+otros sucesos milagrosos que en confirmación de la fe parece que los
+hacía Dios por medio de sus siervos para alentarlos á los trabajos de su
+mayor gloria; no es mi ánimo en estos puntos y en otros semejantes que
+contiene esta _Relación_ el que se les dé más que aquella fe humana que
+se merecen los fundamentos que se refieren para escribirlos; y así estoy
+muy lejos de prevenir en la relación de ellos el juicio de la Iglesia;
+antes bien, protesto, el que los sujeto á la corrección de la Santa
+Sede, obedeciendo á los decretos de los Sumos Pontífices y de la
+Iglesia.
+
+
+
+
+CAPÍTULO PRIMERO
+
+Su principio, fundación y progresos.
+
+
+No es mi intento por ahora escribir la historia de la provincia del
+Paraguay de la Compañía de Jesús, la cual comprende cinco Gobiernos y
+otros tantos Obispados, en la longitud de cerca de seiscientas leguas.
+El que quisiere saber más por extenso lo que en esta dilatada provincia
+han trabajado gloriosamente los PP. de la Compañía de Jesús y padecido
+por la conversión de los gentiles, podrá leer la _Historia_ que de esta
+provincia escribió el P. Nicolás del Techo; advirtiendo que al tiempo, y
+cuando escribió dicha _Historia_, sólo se habían fundado veinte y cuatro
+Reducciones de indios á las riberas de los ríos Paranná y Uruguay, que
+componen el caudaloso y celebrado río de La Plata. Hoy llegan á treinta
+y una las reducciones de sólo los indios Guaranys, mucho más numerosas
+que las antecedentes, pues en el año de 1717 se contaban en dichas
+reducciones ciento y veintiún mil ciento sesenta y ocho almas,
+bautizadas únicamente por los PP. Misioneros de la Compañía de Jesús de
+dicha provincia. Los nombres de las reducciones ó pueblos de esta nueva
+cristiandad, son el pueblo de los Santos Apóstoles, el de la Concepción,
+el de los Santos Mártires del Japón, el de Santa María la Mayor, el de
+San Francisco Xavier, el de San Nicolás, el de San Luis Gonzaga, el de
+San Lorenzo, el de San Juan Bautista, el de San Miguel, el del Ángel de
+la Guarda, el de Santo Tomás Apóstol, el de San Francisco de Borja, el
+de Jesús María, el de Santa Cruz y el de los Santos Reyes. Estos á las
+riberas del gran río Uruguay. Los que se han fundado á la ribera del
+gran río Paranná, son el pueblo de San Ignacio, que llaman el Mayor, el
+de Nuestra Señora de la Fé, el de Santiago Apóstol, el de Santa Rosa, el
+de la Anunciación, el de la Purificación, el de San Cosme y San Damián,
+el de San Joseph, el de Santa Ana, el de Nuestra Señora de Loreto, el de
+San Ignacio, que llaman el menor, el del Corpus, el de Jesús, el de San
+Carlos y el de la Trinidad, aumentándose cada día más el número de
+convertidos y floreciendo en todos el primitivo fervor de la fe, que
+recibieron en el bautismo.
+
+El fin, pues, de esta Relación, se reduce á dar noticia de las nuevas
+misiones que esta apostólica provincia tiene al presente en la nación de
+indios, que llaman Chiquitos.
+
+Por donde la provincia de Tucumán confina por el Occidente con los
+reinos del Perú, se descubre un espacio de tierra que desde Santa Cruz
+de la Sierra, donde remata, y desde Tarija, donde empieza, tiene
+trescientas leguas de largo. Por el lado de Levante tiene aquella parte
+del Chaco, que va á hacer punta en el Tucumán; por el Poniente el
+Marañón, ó por mejor decir, á Santa Cruz de la Sierra, con quien más se
+afronta; por el Mediodía la provincia de las Charcas, y por la
+Tramontana mira de lejos á la provincia de los Itatines. Corre por medio
+de ella, de Septentrión al Austro, una cadena de montes, que empezando
+desde el Potosí llega hasta las vastísimas provincias del Guayrá. En
+ellos tienen su nacimiento tres grandes ríos, el Bermejo, el Pilcomayo y
+el Guapay, que bañan las campañas que están sitas á la falda, por una y
+otra parte de ambos montes, y de allí, atravesando un casi inmenso
+espacio de tierra, desembocan en el río Paraguay. Escogieron los
+Chiriguanás para su habitación este país, habrá como cosa de dos siglos,
+abandonando el nativo del Guayrá, y me parece no será fuera de propósito
+referir aquí la causa de esta mudanza. Al tiempo que las dos Coronas de
+Castilla y Portugal procuraban dilatar su imperio en estas Indias
+Occidentales, Alejo García, alentadísimo portugués, deseoso de servir al
+rey D. Juan el II, su amo, con las conquistas de nuevas provincias,
+tomando en el Brasil tres compañeros de su mismo ánimo y valor, después
+de haber caminado por tierra trescientas leguas hasta llegar á las
+costas del Paraguay, alistó por soldados dos mil indios: y habiendo
+caminado con ellos otras quinientas leguas por aquel río, aportó á los
+confines del imperio del Inga, donde, habiendo recogido mucho oro y
+plata, se volvió al Brasil; pero los bárbaros le quitaron á traición la
+vida.
+
+Temerosos éstos, ó de que viniesen sobre ellos las armas portuguesas á
+vengar la muerte de los suyos, ó llevados del interés, se pasaron y
+vinieron á vivir en el país ya dicho; y aunque pocos entonces, pues
+apenas pasaban de cuatro mil, ahora están muy numerosos, pues pasan de
+veinte mil, viviendo sin forma de pueblo, en tropas, y dándose á correr
+y robar las tierras circunvecinas; y por el deseo de carne humana, de
+que gustaban mucho, hacían á muchos de ellos cautivos; y cebados por
+muchos días, como se hace en Europa con los animales de cerda,
+celebraban banquetes de cruelísima alegría, con lo cual se hicieron
+formidables á los confinantes; y sólo con la venida de los españoles
+olvidaron la inhumana costumbre de comer carne humana, pero no la
+crueldad; de suerte que se dice haber destruído y aniquilado hasta el
+presente más de ciento y cincuenta mil indios.
+
+A reducir á estos bárbaros á vida política y cristiana, encaminaron sus
+designios, desde los principios del siglo pasado, los apostólicos Padres
+Manuel de Ortega, Martín del Campo, Diego Martínez, y sucesivamente
+otros; pero por más industrias de que se valió su ardiente celo, jamás
+pudieron ablandar la dureza de corazones tan obstinados, ni domesticar
+la ferocidad de ánimos tan salvajes, causa porque los abandonaron, como
+tierra en que se ha derramado inútilmente el grano Evangélico, para
+emplear sus fatigas en país que correspondiese á su cultura, con fruto
+más digno de sus trabajos; hasta que el año de 1686, habiendo ido dos
+Misioneros de esta provincia á ejercitar los ministerios de nuestra
+Apostólica Vocación á Tierra de Tarija, hicieron eco en aquellos
+desiertos las maravillas que obraba la divina palabra en las costumbres
+bien rotas y perdidas de aquella tierra.
+
+Entraron, pues, en acuerdo algunos caciques, y de común consentimiento
+enviaron mensajeros á los Padres, suplicándoles con eficacísimos ruegos
+se moviesen á compasión de sus almas, poniéndolas en el camino de la
+salvación; pero no tuvieron por entonces otra respuesta, sino que no
+podían asistirles hasta dar aviso á su Provincial, que á la sazón era el
+Padre Gregorio de Orozco, natural de Almagro, en la Mancha, sujeto de
+mucho celo y fervor, quien no pudo tan presto condescender con tan
+justas súplicas hasta abrir colegio, como lo hizo en la villa de Tarija.
+En escoger entre todos los sujetos que habían de dar principio á aquella
+Misión, tuvo el buen Provincial no poco que hacer para aquietar los
+deseos, súplicas y lágrimas de tantos como se le ofrecieron á esta ardua
+empresa; pero no había quien con más ardor lo desease, ni á quien con
+más razón se debiese hacer esta gracia, como el V. P. Joseph de Arce,
+natural de las islas Canarias, hombre de gran corazón y de igual celo,
+premiado de Nuestro Señor con una muerte gloriosa, de que daremos
+noticia adelante. Parece que San Francisco Xavier, antes que los
+Superiores, le destinó para esta empresa, pues viéndole éstos dotado de
+gran talento y feliz ingenio para las cátedras, aunque con increíble
+dolor del buen Padre, le habían aplicado á ellas; pero no tardó mucho en
+que se vieron precisados á mudar de parecer, porque siéndole al
+humildísimo Padre de intolerable peso esta lustrosa ocupación, no podía
+recabar con súplicas y lágrimas le aliviasen de ella, con que recurrió
+al asilo de San Francisco Xavier, suplicándole con muchas lágrimas el
+cumplimiento de sus deseos. Tuvo feliz despacho con tan poderoso
+intercesor su súplica, porque cayendo luego enfermo, le dieron, por
+descuido del enfermero, un remedio recetado para otros, el cual le
+redujo á los últimos períodos de la vida. Viéndose en este lance, pidió
+licencia al P. Provincial Tomás Baeza para hacer voto á su grande
+Abogado San Francisco Xavier, de que si alcanzaba la vida, la emplearía
+en la conversión de los infieles. El P. Provincial, reconociéndole ya
+desahuciado, le dió grata licencia para hacer su voto; y luego que le
+hizo, le aceptó el Santo desde el cielo, pues remitiendo de su fuerza el
+mal, en breves días quedó sano del todo.
+
+Y como en aquel tiempo se trataba con gran calor de la conversión á
+nuestra Santa Fé de las naciones que están hacia el estrecho de
+Magallanes, que descubiertas pocos años antes por el V. P. Nicolás
+Mascardi, italiano, sujeto de la provincia de Chile y mártir del Señor,
+pedían predicadores de nuestra Santa Ley, y por orden de nuestro
+piadosísimo Monarca Carlos II, estaban ya á punto algunos fervorosos
+misioneros para entrar en las tierras de los Patagones, fué también
+señalado el P. Arce. Pero á lo mejor de la obra se atravesó el infierno
+por medio de algunos Ministros del Rey, que atendiendo más á sus
+particulares intereses que al servicio de Dios y de la Monarquía,
+pretendieron sujetarlos con armas para hacerlos después esclavos suyos.
+
+Desvanecida, pues, esta misión con incomparable dolor de todos los
+buenos, fué destinado á llevar la luz del Evangelio á los Chiraguanás, y
+abrir camino en otras provincias á tantos hermanos suyos, que conducidos
+de su mismo espíritu y celo habían de seguirle, para sembrar en ellas la
+semilla de la predicación evangélica, los cuales, para hacerla más
+fecunda, la habían de regar, no sólo con sus sudores, sino también con
+su sangre. Pero antes de emprender esta obra, procuró armarse y
+fortalecerse con aquellas virtudes que reconocía necesarias para tan
+ardua y difícil empresa, porque le adivinaba presagioso su corazón que
+el común enemigo se había de poner en armas para no perder la tiránica
+posesión y señorío de una gente, que hasta entonces, con injuria de Dios
+Nuestro Señor, había estado siempre á su devoción.
+
+En el ínterin, pues, que el Padre estaba con todo su espíritu recogido
+en Dios tratando este negocio, vino del Pilcomayo un cacique con seis
+vasallos suyos, pidiéndole no difiriese un punto de ir á darles noticia
+de Dios Nuestro Señor; y luego manifestaron las veras con lo que decían
+las obras, oyendo con gusto y atención la explicación de la Doctrina
+Cristiana, y estando siempre obedientes á su voluntad.
+
+Las muestras que dieron de sí estos pocos, le encendió en su corazón un
+ardiente deseo de poner luego manos á la obra, pareciéndole estas
+disposiciones muy á propósito para introducir la fé en gente tan bien
+inclinada. Y á la verdad podía bien esperar esto de los Chiriguanás, que
+viven á la orilla del río Pilcomayo, pero no de los del río Bermejo,
+pues antes éstos, renovando las antiguas canciones, porque otras veces
+habían echado á los misioneros porque queríamos hacerlos esclavos de los
+españoles y obligarlos al servicio personal y otras mil mentiras de este
+jaez, le miraban con malos ojos y le decían que si pusiese el pie en sus
+tierras se había de salir luego, ó que para quitarle de una vez de sus
+ojos, le habían de quemar vivo.
+
+Por eso, antes de pasar más adelante, me es preciso pintar aquí á lo
+vivo el genio y natural de esta gente, para reconocerle siempre el
+mismo, porque se transforman en tan diversos y contrarios semblantes,
+que de otra suerte sería imposible el conocerlos. Son de genio
+inconstante, más de lo que se puede creer, mudables á todo viento, no
+guardan la palabra que dan, hoy parecen hombres y cristianos y mañana
+apóstatas y animales, amigos de todos, aun de los españoles, cuando les
+está á cuento para sus intereses, pero por la más leve causa rompen la
+amistad. Y con todo eso, no es ese el mayor contraste que tienen para
+introducir en ellos el conocimiento de los misterios y observancia de la
+ley de Dios. El más fuerte impedimento es el mal ejemplo de los
+cristianos viejos, gente ruda como los indios; no entiende otro lenguaje
+mejor que el del ejemplo, y de la vida de los fieles infiere las
+calidades de nuestra Santa Fé, y muchas veces les echan en la cara los
+Misioneros que son demasiado duros con ellos en no permitirlos el uso de
+muchas mujeres, cuando ven que los europeos tienen á su gusto cuantas se
+les antoja; y por más que se les procura responder, nunca se les dice
+tanto que baste á aquietarlos. Por lo cual, con sapientísimo y
+prudentísimo acuerdo, los primeros operarios de esta provincia se
+procuraron apartar lejos de las ciudades, buscando para sembrar el
+Evangelio provincias remotas, si no del comercio, á lo menos de la
+habitación de los forasteros, para que éstos no deshiciesen con su mal
+ejemplo lo que ellos hacían con su predicación.
+
+Y se practica esto hasta el día de hoy con tanto rigor, mediante la
+piedad de nuestros Católicos Reyes, que á ningún europeo ó español de la
+tierra, si no es de paso, se le permite poner el pie en las Reducciones
+de los Guaraníes, excepto á los Gobernadores y Prelados eclesiásticos, á
+quien por su oficio les incumbe el visitarlos. Ahora, pues, este
+impedimento en los Chiriguanás, es gravísimo. Comercian continuamente
+con las ciudades confinantes, y como más fácilmente se pegan los vicios
+de los malos á los buenos que las virtudes de los buenos á los malos y
+viciosos, al ver á unos ocupados en sacar el dinero de los paisanos, á
+otros darse sin freno á los deleites de la carne, y en algunos, aunque
+pocos, tan muerta la fé que no hacen escrúpulo de faltar á los Divinos
+preceptos, y en mostrar menos reverencia á los misterios de la Iglesia,
+no es fácil decir cuánto crédito gana con ellos lo malo, y cuánto odio y
+desprecio cobran, así á las personas como á la religión que profesan.
+
+Y aunque la innata piedad de los españoles resplandezca aquí tanto como
+en cualquiera otra parte, que en ella se pierde la malicia toda de
+algunos, con todo eso, como dije, en los corazones de estos bárbaros se
+imprimen más fácilmente los vicios y maldades que las virtudes y
+devoción. Y si tal vez, al oir la explicación de la doctrina cristiana,
+ó alguna de aquellas incontrastables verdades que tienen fuerza de hacer
+volver en sí á quien de sí vive olvidado, despierta en ellos algún buen
+pensamiento, apenas nace cuando le sofoca su inconstantísimo genio, y el
+mal ejemplo de los forasteros, como muchas veces lo vemos y tocamos con
+las manos. Esto supuesto, volvamos ya á nuestra narración.
+
+Habiendo el P. Arce probado y experimentado por muchos días el fervor de
+este cacique y sus vasallos, le pareció fundar aquí Reducción con
+esperanza de feliz suceso. Con este fin los remitió á su tierra,
+acompañados de cuatro indios Guaranís que llevaba consigo, dándoles
+orden á éstos de que explorasen la voluntad del pueblo y corriesen las
+Rancherías situadas en la orilla del Pilcomayo, que en breve les
+seguiría, junto con D. Diego Porcel, piísimo caballero, y muy amado de
+los infieles, por su afabilidad y buen trato, para que le ayudase en
+aquel negocio, y con su autoridad tuviese refrenados á los caciques del
+río Bermejo; pero Dios no quiso de éste más que la buena voluntad, para
+premiarla eternamente en el cielo; porque siendo ya muy viejo y de edad
+decrépita, á pocas leguas de camino, sorprendido de un accidente, le fué
+preciso volver atrás; pero en su lugar sustituyó á un hijo suyo, con
+quien poniéndose en camino el P. Joseph por el mes de Mayo de 1690,
+después de algunas jornadas, llegó á ciertas rancherías que estaban á
+orillas del Pilcomayo, donde fué recibido con singular afecto de los
+paisanos, que actualmente estaban llorando la muerte de algunos de los
+suyos, por causa de las discordias que había entre Cambaripa y
+Tataberiy. Eran estos los dos Caciques de mayor nombre y poder de la
+tierra; y para dar principio á la nueva cristiandad, era necesario
+concordarlos entre sí, y apagada toda malevolencia, volverlos á hacer
+amigos.
+
+A este fin quería el santo varón ir en persona á meterse de por medio y
+hacer las paces, y hubiéralo hecho á no ver que era manifiestamente
+echarse á morir entre las armas de los Tobas, confederados con
+Tataberiy, que infestaban los caminos.
+
+En esta coyuntura vino un mensajero de Cambaripa, pidiéndole le diese de
+su parte, si pudiese hallar algún pronto y eficaz remedio á su ruina, y
+á la de aquellos sus vasallos, porque no tenía tiempo para detener ó
+resistir á un mismo tiempo á tantos enemigos ni de buscar escape á su
+vida con la fuga, por estar mal herido de los contrarios.
+
+Atravesó esta nueva el corazón del P. Arce; y para repararle aquel
+fracaso al país, volvió luego atrás á fin de recoger de la piedad de los
+españoles algún socorro de armas; y á la vuelta templó Dios con
+alternados consuelos el dolor de aquel accidente, porque los Chiriguanás
+del río Bermejo, que antes se habían mostrado tan adversos y duros,
+ablandados ya sus corazones con las influencias del Espíritu Santo, le
+salieron al encuentro, y Cambichuri, el cacique más poderoso, le mostró
+grandes finezas de amor, convidándole á que fuese á predicar á sus
+vasallos y que haría de él cuanto el Padre gustase.
+
+Llegó á Tarija, y alcanzando de los Regidores una compañía de soldados,
+se volvió lo más presto que pudo, llevando por su compañero al P. Juan
+Bautista de Zea; y aunque el camino era áspero y peligroso y la poca
+comodidad con que trataban su cuerpo estos Evangélicos operarios les
+hacía más trabajoso el caminar, con todo eso estaban insensibles á toda
+molestia y trabajo por la abundante copia de delicias celestiales de que
+gozaban, bautizando en aquellas soledades gran número de niños y no
+pocos adultos que viéndose ya cercanos á la muerte, cambiaban de buena
+gana la vida con esperar la eterna bienaventuranza. Finalmente, á 26 de
+Septiembre, entraron en las rancherías de Tataberiy, donde se había de
+tratar la paz.
+
+Salió éste á cumplimentarle, acompañado de cuarenta de los suyos, y
+hospedóle en la casa más acomodada del pueblo, y empezando desde luego á
+tratar del negocio de la paz, supo darse tan buena maña el P. Arce, que
+redujo á los dos caciques á que se prometiesen mútuamente la paz y
+renovasen entre sí su antigua amistad; y fuera de eso concluyó, se
+hiciesen también las amistades entre los parientes de los muertos y los
+matadores, que fué lo más difícil de alcanzar.
+
+Celebró el pueblo estas paces con solemnidad y alegría incomparable;
+pero sobre todos, quien dió mayores muestras de contento fué Cambaripa;
+y Tataberiy se aficionó increíblemente á los misioneros, y por medio de
+ellos á la Santa ley de Cristo; pidióles que se quedasen allí para
+enseñarles los Divinos Preceptos, prometiendo alistarse cuanto antes en
+el número de los fieles; y en prendas de eso le dió para que bautizase
+un hijo único que tenía. Pero los Padres, antes de hacer pie firme en
+algún lugar, querían correr toda la provincia; por lo cual, dándoles
+buenas esperanzas, se partieron, asistidos siempre del hijo de aquel
+buen caballero, que jamás quiso apartarse de su lado en aquella
+peregrinación; y pasando luego á las riberas del río Parapití y,
+pobladas de muchas rancherías, fueron recibidos de todos con señas de
+grande afecto y tratados lo mejor que la pobreza y penuria del país
+permitían.
+
+De aquí tiraron hacia las montañas del Charaguay á cuyas faldas viven la
+mayor parte de los Chanés y muchos Chiriguanás. Tuvieron aquí no poco
+que hacer en componer á los paisanos con los vasallos de Taquiremboti;
+pero puestos éstos en acuerdo, prosiguieron su viaje, no encontrando
+otra cosa que rancherías destruídas, habiéndose retirado á otras partes
+la gente, por no padecer los infortunios y desventuras que trae consigo
+la guerra.
+
+Finalmente, padecidos no pocos ni ligeros peligros de perecer, llegaron
+al río Guapay, donde fueron recibidos de sus moradores con increíbles
+finezas, y los Caciques Manguta y Fayo les suplicaron vivamente se
+quedasen en aquel paraje para instruirlos en los misterios de nuestra
+Santa Fe y enseñarles el camino del cielo.
+
+El P. Arce, que por entonces tenía otros designios, les prometió que en
+otra ocasión les cumpliría sus deseos, con que administrando el Santo
+bautismo á cuatro que estaban en peligro de muerte, se prevenía ya para
+la partida.
+
+A este tiempo vino una india, hermana del cacique Tambacurá, y se echó á
+sus piés muy afligida y desconsolada porque el gobernador de Santa Cruz
+de la Sierra enviaba á prender á su hermano para castigarle; y
+manifestando su dolor le dijo tantas razones y le enseñó tales ruegos y
+súplicas el amor á la sangre, para que le librasen de aquel golpe que,
+como decía, le habían maquinado por rencor y envidia sus enemigos, que
+hubieron de condescender los Padres á sus peticiones para que tocasen
+con las manos y viesen aquellas gentes que ellos no miraban sino á su
+utilidad y que en las ocasiones eran su escudo y refugio, para
+aficionarlos por este camino á nuestra santa ley. Este fué su designio é
+intento, pero no el de Dios, que muchas veces se vale de los intereses
+humanos para llevar á su fin las disposiciones de su eterna providencia.
+Y tal fué la ida de estos misioneros á Santa Cruz de la Sierra, porque
+yendo solamente á impetrar la vida temporal de un indio, los llevaba
+Dios para que fuera de toda esperanza rescatasen á innumerables pueblos
+de la esclavitud del demonio. Partieron, pues, del Guapay con Tambacurá
+á Santa Cruz, donde recibidos con mucha cortesanía del gobernador don
+Agustín de Arce piísimo caballero, alcanzaron por merced y gracia la
+vida de aquel pobre hombre, que de otra manera lo hubiera pasado muy
+mal.
+
+Estas demostraciones de estima y afecto obligaron á nuestros Padres á
+que con confianza le manifestasen su designio de convertir á la fé á los
+Chiriguanás y á que se dignase interponer su autoridad contra cualquiera
+que osase oponerse á esta empresa. Parecióle al sabio gobernador que era
+gastar inútilmente el tiempo y el trabajo con aquellos indios, por lo
+cual les empezó á persuadir con sólidas razones enderezasen á otra parte
+sus pensamientos y apostólico celo, porque eran gente obstinada en la
+idolatría, salvaje en las costumbres, y sobremanera adversos á las leyes
+y pureza de la vida cristiana, é inconstantes en lo que emprenden; que
+ya en otras ocasiones habían probado á reducirles fervorosísimos
+Misioneros, y después de grandes trabajos y fatigas no habían sacado
+otro fruto de sus sudores sino escarnios, oprobios y malos
+tratamientos.
+
+Vivía entonces muy fresca la memoria del fervorosísimo P. Martín del
+Campo, de la provincia del Perú, que después de haber gastado con ellos
+algunos meses, vista su obstinación, se vió precisado á irse á otra
+parte á emplear sus fervores. Por tanto les aconsejaba pusiesen la mira
+en otros países donde no se perdiesen á sí mismos, y ganasen felizmente
+á los otros.
+
+Confinaban con aquella ciudad los indios Chiquitos que poco antes habían
+hecho paces con los españoles y pedían predicadores del Evangelio, que
+les enseñasen la ley divina. No podía el buen gobernador darles gusto,
+enviando misioneros de la provincia del Perú por estar estos empleados
+en cultivar las naciones de los Moxos, por lo cual ofreció á nuestros
+misioneros la copiosa mies de esta gentilidad, donde su fervor hallaría
+en qué satisfacerse á su gusto, y su celo campo donde acrecentar la
+gloria divina, que aquí no serían mayores los trabajos que el fruto, ni
+derramarían gota de sudor en esta tierra, que no fuese semilla de que
+cogiesen la conversión de muchas almas. Y que para que emprendiesen con
+más calor esta misión, escribiría de su mano cartas muy eficaces al
+Provincial de esta provincia, á nuestro Padre general Tirso González, su
+íntimo amigo.
+
+Este razonamiento del buen gobernador despertó en el corazón de
+aquellos varones apostólicos un júbilo incomparable, viendo se les
+descubría otro campo en que padecer otro tanto en servicio de Dios: por
+lo cual, en cuanto á ellos tocaba, se ofrecieron al bien de aquella
+nación, sin hacer caso de su vida ni temer á los trabajos y fatigas que
+les pudiese costar aquella nueva empresa, sólo con que la insinuación de
+los superiores les destinase á ella; y así dijeron, que obtenida
+licencia de sus superiores, correrían allá gustosos para domesticar
+aquellos bárbaros y reducirlos al conocimiento del verdadero Dios y á la
+obediencia de la Majestad Católica. Y con esto, despedidos del
+gobernador dieron la vuelta.
+
+Al pasar el río Guapay, de vuelta para Tarija, les cercaron una gran
+multitud de infieles, rogándoles fundasen una Reducción en aquel paraje
+para cuidar y atender al bien de sus almas, que les daban palabra que en
+breve abrazarían todos la ley de Cristo.
+
+No les pareció bien á los Misioneros dejarlos descontentos, por lo cual,
+levantando en aquel sitio un Rancho, celebraron, á vista del pueblo, el
+Santo sacrificio de la Misa; y por ser aquel día consagrado á la
+Presentación en el templo de la Virgen Nuestra Señora la pusieron debajo
+de su patrocinio; y esto con tanto aplauso y contento de los naturales,
+que corriendo la voz de lo sucedido por las otras Rancherías, se
+ofrecieron muchos caciques á fundar allí Ranchos con todos sus vasallos.
+
+Partiéronse de aquí los Padres para disponer en Tarija lo necesario para
+llevar adelante aquella empresa, y Dios Nuestro Señor, para premiar los
+trabajos pasados en su servicio y animarlos en las fatigas que habían de
+padecer en adelante, les concedió luego un fruto de bendición, que
+apenas nació cuando se trasplantó en los jardines celestiales, este fué
+un niño que apenas fué lavado de mancha de la culpa original con las
+aguas del Santo Bautismo, cuando incontinenti voló á gozar eternamente
+de Dios.
+
+Incomparable fué el consuelo de estos santos varones con tan noble
+ganancia, pero no menor la rabia del demonio que de tan buenos
+principios adivinaba el gran menoscabo que se había de seguir á sus
+intereses, y que si la fé cristiana fuese ganando crédito y seguidores,
+perdería en poco tiempo el dominio del país; y como su mal y daño estaba
+á los principios y le podía reparar, procuró, con todo su esfuerzo
+arrancar de raíz aquellos buenos principios, para lo cual tenía allí de
+su bando ciertos apóstatas muy poderosos, tanto peores que los otros en
+su vida, cuanto es ordinario que sea más perdido en sus costumbres
+quien abandona la fé que quien jamás la profesó en su vida.
+
+Entre estos había dos caciques llamados Urbano Garnica y Pedro de Santa
+María, que teniendo para su placer muchas concubinas, llevaban muy mal
+tomase campo en aquella tierra Cristo Nuestro Señor y su ley santísima,
+con lo cual ellos se habían de ver precisados á desamparar el país ó á
+salir del cieno de la deshonestidad. Por tanto, conmovidos estos del
+enemigo infernal, y mucho más del amor á la carne, empezaron á esparcir
+por el vulgo mil calumnias contra los misioneros, y mucho más aquellas
+que mejor les estaba creyese el pueblo; decían que eran espías de los
+enemigos, que no pretendían otra cosa que sujetarlos á los españoles, y
+con pretexto de reducirlos á la fé católica, privarlos de su antigua
+libertad, que en breve se verían hambrientos y deseosos de aquellos
+placeres de que ahora á su gusto se saciaban; verían sus carnes flacas,
+sus espaldas acardenaladas de los golpes de los nuevos señores, cuyo
+yugo cargaban sobre sus cuellos, junto con el de Cristo; y en prueba de
+eso, tenían ellos aún en el cuerpo las cicatrices de los cruelísimos
+azotes que llevaron cuando cristianos, por más que trabajaban de día y
+de noche sin ninguna compasión, para llenar á su costa las bolsas de
+sus amos, y semejantes á estas decían otras innumerables mentiras, como
+les venía á cuento el fingirlas para su intento. No se dijeron al aire,
+porque ahora el deseo que tenían los bárbaros de hacerse cristianos
+estaba en sus primeros fervores, no hicieron en ellos mucha mella estos
+dichos; no obstante, resfriándose de allí á poco aquel primer fervor,
+consiguieron los apóstatas su intento de alborotar el país y enfurecer
+el pueblo para que echasen á los Padres y los remitiesen á donde habían
+venido.
+
+Entrado ya el año de 1691, partieron los PP. Juan Bautista de Zea y
+Diego Centeno por el río Guapay, á cultivar el nuevo pueblo de la
+Presentación, y el P. Arce al valle de las Salinas, á donde acudió gran
+número de infieles, de los cuales muchos se le mostraban aficionados y
+otros le mostraban mal rostro, señal de lo que maquinaban en su corazón,
+que era darle muerte, como lo hubieran ejecutado á no haberles disuadido
+de tan malvado intento los indios de Tariquea.
+
+Procuraba aquí el apostólico Padre poner forma á las cosas de la
+reciente iglesia; pero el demonio, que soplaba en el corazón de los
+apóstatas, cuanto el buen Padre trabajaba en muchas semanas, lo deshacía
+en pocas horas; y por apéndice de estos desastres, tuvo noticia de que
+los Tobas, cruelísimos enemigos de Dios y de los españoles, vistos sus
+intentos, se habían puesto en armas, y en gran número venían destruyendo
+el país; con lo cual, esperando de hora en hora sus furias, se
+esforzaban á recibir con gran ánimo la muerte si fuese voluntad de Dios
+Nuestro Señor, imitando á sus súbditos, de quien corría fama que habían
+caído en las manos de aquellos malvados y sido muertos con crueldad
+igual á su fiereza.
+
+Pero como Nuestro Señor, con estas desgracias, no quería de su siervo
+otra cosa sino las primeras pruebas y noviciado de una vida apostólica,
+hizo desvanecer en breve aquellos temores y hubo luego aviso de que los
+PP. Zea y Centeno habían llegado á salvamento en el pueblo de la
+Presentación, y de que los Tobas se habían retirado á sus tierras, con
+lo cual pudo seguramente pasar á Tariquea para disponer más apriesa los
+ánimos de la gente para abrazar la santa fé.
+
+Aquí fué recibido y hospedado con mucho amor y benevolencia del señor
+del lugar, quien entendida la causa de su ida, mandó luego echar bando
+por todas las Rancherías del contorno, que se juntasen día señalado
+todos los caciques á Concejo, para resolver el negocio de su conversión;
+y se ejecutó así el día último de Julio, consagrado á nuestro gran
+Padre y Patriarca San Ignacio.
+
+Y porque será del gusto de los lectores saber las ceremonias y modo de
+que usaron en su Asamblea, daré de ellos una breve y sucinta noticia.
+
+Entrados á parlamento en lo más oscuro de la noche, dieron principio á
+la función con una sinfonía de flautas y pífanos, y cantando y bailando
+al son de ellos discurrían sobre el negocio, concluyendo cada baile que
+duraba tres ó cuatro credos con brindis.
+
+Al rayar el alba, aunque hacía viento muy frío que helaba, por ser aquí
+este mes el corazón del invierno, se fueron todos á bañar al río; y para
+hacer más alegre la fiesta, adornaron sus cabezas con hermosos penachos
+afeitándose el rostro con colores muy feos, imaginando crecían en
+belleza y hermosura, cuando parecían otros tantos diablos.
+
+Habiendo ya esclarecido el día, tomaron un desayuno para cobrar aliento
+y brío para proseguir su acuerdo en la forma que antes. ¿Quién creía, ó
+por mejor decir, quién se atrevía á esperar resolución nada favorable en
+un Concejo semejante? Pero no obstante eso, determinaron de común
+consentimiento admitir en sus tierras á Cristo y á su ley santísima, y
+enviaron á dar aviso de su resolución al P. Arce, quien debajo de una
+enramada estaba encomendando á Nuestro Señor con fervor este negocio;
+pero le pusieron tres condiciones: La primera, que la Reducción se
+fundase en aquel paraje. La segunda, que no fuesen obligados á
+desterrarse de sus tierras los que quisieren vivir en el gentilismo, ó
+mantener muchas mujeres para su uso; y la tercera finalmente, que sus
+hijos no fuesen destinados al servicio de la Iglesia.
+
+Aceptó el santo varón el partido, esperando que el tiempo, y mucho más
+la sangre de Jesucristo les ablandaría los corazones y darían aquellos
+frutos de bendición que su celo y sus fatigas les prometían; ni eran mal
+fundadas sus esperanzas porque Taricú, principalísimo, en nombre de
+todos, le dió las gracias de querer emplearse en provecho de sus almas;
+y las dió también á Nuestro Señor porque se había dignado de enviarles
+quien sin ningún interés suyo les enseñase el camino del cielo. Y porque
+todo esto sucedió, como dije, en el día consagrado á N. P. S. Ignacio,
+puso el P. Arce la Reducción debajo de su patrocinio.
+
+Mientras que las cosas corren aquí con algún viento favorable, me es
+preciso dar una sucinta relación de la provincia de los Chiquitos, en
+que al mismo tiempo se fundó, aunque con fin más feliz, una nueva
+cristiandad, y será el blanco principal de esta mi Relación.
+
+
+
+
+CAPÍTULO II.
+
+Situación de la provincia de Chiquitos, costumbres y
+calidades de los naturales.
+
+
+La provincia, á quien vulgarmente llamamos de los Chiquitos, es un
+espacio de tierra de doscientas leguas de largo y ciento de ancho; por
+el Poniente mira á Santa Cruz de la Sierra, y algo más lejos á las
+misiones de los Moxos, que pertenecen á nuestra provincia del Perú. Por
+Levante baja hasta el famoso lago de los Xarayes, á quien con razón
+llamaron el mar Dulce los primeros conquistadores, por su amplitud y
+grandeza. Por la Tramontana la cierra una gran cadena de montes bien
+larga, que corriendo de la parte de Levante á Poniente, remata en este
+lago. Por el Mediodía mira al Chaco y á un gran lago, ó por mejor decir,
+golfo del río Paraguay, que forma aquí una bellísima ensenada, cuyas
+riberas están pobladas de gran multitud de árboles y se llamó desde sus
+principios este seno ó ensenada el puerto de los Itatines.
+
+Bañan á esta provincia de Chiquitos dos ríos: uno el Guapay, que
+naciendo en las montañas de Chuquisaca baja por una llanura abierta por
+junto á un pueblo de los Chiriguanás llamado Abapó, y corriendo hacia
+Oriente, ciñe á lo largo en forma de media luna, á Santa Cruz de la
+Sierra; y tirando de aquí entre Septentrión y Poniente, riega y baña las
+llanuras que están á la falda por ambas partes; y finalmente desagua en
+la laguna Mamoré, en cuya costa están fundados algunos pueblos, ya
+cristianos, de los Moxos. El otro, el Aperé ó San Miguel, que nace en
+los Alpes del Perú, y atravesando por los Chiriguanás (en cuyas tierras
+muda su nombre en el de Parapity), se pierde finalmente en unos bosques
+muy espesos, por las muchas vueltas que da hasta cerca de Santa Cruz la
+Vieja, donde los años pasados se fundó la Reducción de San Joseph, y
+girando entre Septentrión y Poniente, baña las Reducciones de San
+Francisco Xavier y de la Concepción, desde donde tira derechamente á
+Mediodía; y recibiendo en su madre muchos arroyos del contorno, pasa
+por las Reducciones de Baurés, que pertenecen á las misiones de los
+Moxos, y de aquí va á desaguar en el Mamoré, y este en el gran río
+Marañón ó de las Amazonas.
+
+El país, por la mayor parte es montuoso y poblado de espesísimos
+bosques, muy abundantes de miel y de cera por la gran multitud de abejas
+de varias especies, entre las cuales hay una casta que llaman _Opemús_,
+la más semejante á las de Europa, cuya miel es odorífera y fragante, y
+blanquísima su cera, aunque algo blanda. Abundan también de muchos
+monos, gallos, tortugas, antas, ciervos, cabras monteses y también de
+culebras y víboras de extraños venenos, porque hay algunas que luego que
+muerden se hinchan los cuerpos de los pacientes y destilan sangre por
+todos sus miembros, ojos, oídos, boca, narices y aun de las uñas; pero
+el doliente, como echa por tantas partes aquel pestilente humor, no
+muere. Otras hay cuyo veneno (aunque hayan mordido en la punta del pie)
+se sube al punto á la cabeza, quitando las fuerzas y privando del
+juicio, y de aquí extendiéndose por dentro de las venas mata
+irremediablemente, causando delirio, y hasta ahora no se les ha podido
+encontrar eficaz remedio.
+
+El terruño de suyo es seco, pero en tiempo de lluvias, que duran desde
+Diciembre hasta Mayo, se anega tan disformemente la campaña, que se
+cierra el comercio y se forman muchos ríos y grandes lagunas, que
+abundan de muchos géneros de pescado, los cuales pescan con cierta pasta
+amarga con que atontados salen á la superficie del agua.
+
+Pasado el invierno se secan luego los llanos y para sembrar es menester
+desmontar con gran trabajo los bosques y cultivar las colinas y cumbres
+de los montes que rinden muy bien el maíz ó trigo de las Indias, arroz,
+algodón, azúcar, tabaco y otros frutos propios del país, como plátanos,
+piñas, maní, zapallos (que es una especie de calabazas, mejores y más
+sabrosas que las de Europa); el grano, empero, y la vita, no se puede
+coger en estas tierras.
+
+El clima es cálido y destemplado, causa de muchos accidentes apopléticos
+y frecuentes contagios que suelen hacer gran riza en los naturales,
+porque estos bárbaros no saben aplicar sino dos remedios. El primero es
+chupar los cuerpos enfermos, oficio propio de sus caciques y capitanes,
+que en su idioma llaman Iriabós, los cuales con este oficio se hacen
+mucho lugar entre los naturales, con harta ganancia, porque en vez de
+guisar la gallina y las otras viandas más exquisitas para el enfermo, se
+lo come todo el chupador, y al enfermo no le dan sino la ordinaria
+vianda de un puñado de maíz bien mal cocido; y si no lo quieren comer,
+no les da mucho cuidado, contentos con la respuesta del enfermo: _¿cómo
+he de comer si no tengo gana?_ Por lo cual tengo para mí que los más
+mueren de necesidad más que de enfermedades, de la cual no dan otra
+relación al sobredicho médico que mostrarle la parte dolorida y decirle
+por dónde han andado los días antecedentes: de aquí pasa este á examinar
+si el enfermo ha derramado la chicha (bebida algo semejante á la
+cerveza) si ha echado á los perros algún pedazo de carne de tortuga,
+ciervo ó de otro viviente; y si le halla reo de este delito, dice que el
+alma de estos animales, para vengar su injuria se le ha entrado en el
+cuerpo, y le atormenta á medida de su afrenta. De donde es, que para
+darle algún alivio le chupan la parte lesa, ó también dan en el suelo
+grandes golpes con la macana alrededor del enfermo para espantar aquella
+alma y ahuyentarla. Con esto se queda el doliente como antes, si no es
+que por ventura sucede tal vez que sanan naturalmente.
+
+Hase observado en estos médicos que después de recibido el Santo
+Bautismo, por mucho que hacen no pueden vomitar una materia sucia y
+hedionda como antes lo hacían todas las veces que chupaban algún
+miembro del enfermo, dándose el demonio por desobligado de mantener el
+pacto implícito que con ellos tenía, porque explícito y cierto no tenían
+ninguno.
+
+El otro remedio es bien cruel y propio de bárbaros, y era matar á las
+mujeres que se persuadían eran causa de la enfermedad (puede ser que sus
+mayores tuviesen alguna luz de que por una mujer había entrado en el
+mundo la muerte) y echándolas de este mundo, creían quedar ellos libres
+del tributo de la muerte. Por eso importunaban al médico les dijese qué
+mujer les había puesto en su cuerpo aquella enfermedad, y éste decía que
+era esta ó aquella que primero se le ofrecía ó con quien tenía algún
+enojo, ó con su marido ó parentela y cogiendo sola á la miserable la
+quitaban á golpes y palos la vida. Y no acababan de caer en la cuenta
+del engaño, aun viendo por experiencia que no aprovechaba nada para
+escaparse de la muerte esta receta. Proviene esto de una necia
+imaginación que tienen de que las enfermedades provienen de causa
+extrínseca y no de la interior alteración de los humores, porque no son
+capaces de llegar á penetrar con el entendimiento á donde no alcanza la
+grosería de los sentidos corporales (propiedad de todos los indios
+occidentales), bien que por otra parte son hábiles y despiertos para
+los demás. Y viendo que los Misioneros curaban con purgas y sales, no
+acababan de persuadirse que la sangre y los otros humores de que se
+alimenta la parte inferior del hombre podía corromperse y causar
+malignos efectos y malas impresiones aun en el alma; por esto, por la
+más leve indisposición se querían sangrar, y pidiéndoles el brazo,
+respondían que no en él, sino en la parte que les dolía, había de ser la
+sangría; y experimentando con estos remedios mejoría, dieron de mano á
+los antiguos médicos burlándose de sus fraudes y engaños y execrando la
+crueldad que habían usado contra las mujeres.
+
+Son de temperamento ígneo y vivaz más que lo ordinario de estas
+naciones, de buen entendimiento, amantes de lo bueno, nada inconstantes
+ni inclinados á lo malo, y por esto muy ajustados á los dictámenes de la
+razón natural, ni se hallan entre ellos aquellos vicios é inmundicias
+sensuales de la carne que á cada paso se ven y se lloran en otros países
+de gentiles ya convertidos. Su estatura es por lo ordinario más que
+mediana; las facciones del rostro no desemejantes de las nuestras,
+aunque el color es de aceituna, con que fácilmente se distinguen de los
+europeos; en pasando de veinte años se dejan crecer el cabello, y quien
+le tiene mejor y más grande, tiene sobre los otros una cierta hermosura
+señoril; no crian barba, sino tarde y poca. Cuanto al vestir, los
+hombres andan totalmente desnudos; las mujeres traen una camiseta de
+algodón que llaman _Tipoy_, con mangas largas hasta el codo y lo demás
+del brazo desnudo; los caciques y los principales usan también de este
+vestido, aunque un poco más corto. Adornan el cuello y las piernas con
+muchas sartas de ciertas bolillas que parecen á la vista esmeraldas y
+rubíes de que también usan para hacer sartas de cascabeles en los días
+más festivos. Horádanse las orejas y el labio inferior, del cual cuelgan
+plumas de muchos colores, y de éste traen pendiente un pedazo de estaño;
+llevan también en la cintura una bellísima faja de plumas muy vistosas
+por la diversidad y proporción de los colores. Son de ánimo valeroso,
+guerrero y bien dispuestos en lo personal para el manejo de las armas,
+una de las cuales es la flecha, en que son muy valientes y diestros; y
+para prueba y señal de su destreza, traen colgadas muchas colas de
+animales y plumas de pájaros que han cazado: otra de sus armas es la
+macana ó maza, que es de una madera muy dura y pesada en forma de palas,
+con que se juega en Europa á la pelota, solo que es más larga, en el
+medio es gruesa y por los lados aguda como la espada para poder pelear
+de cerca.
+
+No tienen gobierno ni vida civil, aunque para sus resoluciones oyen y
+siguen el parecer de los más viejos. La dignidad de cacique no se dá por
+sucesión, sino por merecimientos y valor en las guerras y en hacer
+prisioneros á sus enemigos á quien asaltan sin otro motivo más que por
+quitarles algún pedazo de hierro ó por alcanzar fama y nombre de
+valerosos en la guerra.
+
+De genio totalmente contrario, son las naciones vecinas que viven
+pacíficas y quietas en sus confines y por eso les es de terror y espanto
+la milicia de los Chiquitos, los cuales, después de hacerles esclavos de
+guerra como si fueren sus parientes en sangre, ó muy amigos, los casan
+muchísimas veces con sus mismas hijas, aunque su matrimonio no se puede
+llamar tal porque no es indisoluble; los particulares no se pueden casar
+sino con una sola mujer, bien que pueden echarla de casa cuando se les
+antoja y tomar otra. Solamente los caciques toman dos y tres mujeres, y
+éstas, aunque sean hermanas, las cuales no tienen otro empleo que cocer
+la chicha, corriendo por cuenta de los maridos el recibir y hospedar á
+los forasteros y servirles con esta bebida que hacen de maíz, mandioca y
+otras frutas; en el color se da algún aire al chocolate y en los
+efectos es muy semejante al vino.
+
+La ceremonia que usan en sus casamientos es como sigue: Ningún padre
+dará su hija á marido, si éste no ha hecho antes alguna proeza; por eso,
+el que se quiere casar, sale antes á caza, y muertos cuantos animales
+puede, da la vuelta con un centenar de liebres, y sin hablar palabra las
+pone á la puerta de la mujer de quien está enamorado, y por la calidad y
+cantidad de la caza, juzgan los parientes si la merece por esposa.
+
+La educación de sus hijos es en todo conforme á su tosquedad bárbara,
+dejándolos vivir sin temor ni respeto de los parientes, hechos señores
+de sí mismos, soltándoles las riendas para que corran á donde la
+disolución y fervor juvenil de los años los arrastra.
+
+Viven pocos juntos como república sin cabeza, que cada uno es señor de
+sí mismo, y por cualquier ligero disgusto se apartan unos de otros.
+
+Las casas no son más que unas cabañas de paja dentro de los bosques, una
+junto á otra sin algún orden ó distinción; y la puerta es tan baja que
+sólo se puede entrar á gatas, causa porque los españoles les dieran el
+nombre de Chiquitos; y ellos no dan otra razón de tener así las casas
+sino que lo hacen por librarse del enfado y molestia que les causan las
+moscas y mosquitos, de que abunda extrañamente el país en tiempo de
+lluvias, y también porque sus enemigos no tengan por donde flecharlos de
+noche, lo cual sería inevitable si fuese grande la puerta; fuera de
+ésta, no tienen otro ajuar que una estera bien débil que al más leve
+soplo del aire se cae.
+
+Los libres y solteros, que después de los catorce años ya no viven más
+con sus padres, viven todos juntos en una casa, que no es otra cosa sino
+una enramada descubierta por todos lados, la cual sirve también, en
+tiempo de sus visitas y cumplimientos, para recibir y alojar á los
+forasteros que vienen de otras partes, á los cuales regalan con lo mejor
+del país y con aquella su apreciada bebida, y acude todo el pueblo para
+festejar y participar, junto con los forasteros, del refresco; pero
+antes conjuran al demonio para que no venga á perturbar la alegría del
+festín; la ceremonia es salir algunos de ellos de la choza y, con
+grandes exclamaciones, dar en el suelo con las macanas.
+
+Sus festines y banquetes suelen durar dos ó tres días y noches enteras,
+poniendo su mayor magnificencia y explendor en la copia y fortaleza de
+aquel su vino, cuyos humos al punto se les suben á la cabeza y los
+privan de aquel poco juicio y sexo que antes tenían, por lo cual sus
+fiestas y alegrías acaban en riñas, heridas y muertes, porque los
+rencores y odios guardados y encubiertos ó disimulados mucho tiempo en
+lo más secreto del corazón por cobardía y temor, brotan y salen fuera en
+estas ocasiones y vienen á las manos con furia.
+
+Después los forasteros, en agradecimiento, los convidan y llevan á sus
+rancherías, correspondiendo con el mismo trato, cumplimientos y bárbara
+cortesanía, y éstas son todas sus andanzas y peregrinaciones. Bien que
+aunque no tengan forasteros á quien festejar y banquetear, son entre sí
+muy frecuentes los convites á beber la chicha; y este ha sido el único y
+no leve impedimento que se ha hallado en la vida política, y reducidos
+por medio del santo bautismo al gremio de la Iglesia, siendo cosa muy
+cierta y verdadera que _fustra docentur in fide, nisi ab eis removeatur
+ebrietas_, que de ellos y de las otras naciones de estas Indias escribió
+el doctísimo y sapientísimo obispo el ilustrísimo señor don Alonso de la
+Peña Montenegro[IV.].
+
+Por eso nuestros Misioneros pusieron todo esfuerzo desde los principios
+en exterminar y arrancar este vicio, y juntamente aquellos festines y
+banquetes; usaron de muchos medios, ya suaves, ya severos, de romper los
+cántaros, reprenderlos, derramarles la chicha y deshacer sus brutales
+juntas, cosa que les provocaba á cólera y á venganza á aquellos
+bárbaros, que se enfurecían y exasperaban tanto, que muchas veces
+echaron furiosamente mano á las macanas y á las flechas para matarlos.
+
+Quiso Nuestro Señor, finalmente, premiar sus industrias y santo celo,
+desterrando y arrancando del corazón de aquellos bárbaros vicio tan
+arraigado, mediante los sudores y virtud (como es constante opinión
+entre nosotros) del P. Antonio Fideli, italiano, que fué el primero que
+murió en esta apostólica empresa, por Marzo de 1702, consumido de las
+fatigas y trabajos que padeció en cultivar esta nueva viña del Señor.
+
+Después de su muerte dejaron del todo estos pueblos la embriaguez y las
+demás bárbaras costumbres, mudanza por cierto de la mano del Altísimo,
+pues aun entre cristianos más cultivados se ve todos los días que los
+dados á la embriaguez, es necesario un milagro de la gracia divina para
+que le dejen; pues ¿cuánto más sería necesario para estos bárbaros que
+le habían mamado con la leche?
+
+Su distribución y repartimiento del tiempo es el siguiente: Al rayar el
+alba se desayunan, y juntamente tocan ciertos instrumentos de su música,
+semejantes á las flautas, hasta que se seca el rocío, de que se guardan
+como nocivo á la salud; de aquí van á trabajar, cultivando la tierra con
+palos de madera, tan dura, que suple la carestía de arados ó azadones de
+acero; trabajan hasta el medio día, y entonces se vuelven á comer. Lo
+restante del día gastan en paseos, visitas y cumplimientos y en brindis
+y meriendas, en señal de amor y amistad; anda alrededor un jarro ó vaso
+de chicha, de que todos toman un sorbo, y también se ejercitan en muchos
+juegos deleitables y caballeros. Uno, entre otros, es semejante al de
+la pelota de Europa. Júntanse muchos en la plaza con buen orden, echan
+al aire una pelota, y luego, no con las manos, sino con la cabeza, la
+rebaten con maravillosa destreza, arrojándose aún en tierra para
+cogerla.
+
+El mismo ceremonial de visitas practican entre sí las mujeres, que
+tienen tiempo para hacer esto y mucho más, porque las haciendas
+domésticas se reducen á solo proveer la casa de agua y leña, y guisar
+con sólo agua un puñado de maíz, legumbres, zapallos ó alguna otra cosa
+que han encontrado en el bosque, y sólo suelen hilar cuanto les basta
+para hacerse el _Tipoy_ ó á lo más para tejer una camiseta y una red ó
+amaca en que dormir con sus maridos; pero les cuesta mucho el labrar por
+no tener aptos instrumentos.
+
+No duermen sino en el suelo sin otra cama que una estera, y á lo más
+unos palos toscos y desiguales, juntos entre sí, y á no tener hechos
+callos que les defienden de lo áspero de su cama, les sería de no leve
+mortificación.
+
+Al ponerse el sol tienden su mesa para cenar, y poco después se retiran
+á dormir. Sólo los libres ó solteros se juntan de noche á bailar entre
+sí y á tocar junto á su Rancho, y de aquí van continuando la danza por
+los caminos de esta manera: hacen una gran rueda y en medio ponen á dos
+que tocan las flautas á cuyo compás canta y da vueltas toda la rueda sin
+mudanza alguna; detrás de los hombres hacen otro semejante baile las
+mujeres, y estos bailes duran dos ó tres horas, hasta que cansados se
+echan á dormir.
+
+El tiempo de caza y pesca es después de haber hecho la cosecha del maíz
+y del arroz. Repartidos en muchas cuadrillas van á los bosques por dos y
+tres meses y cazan jabalíes, monos, tortugas, osos, hormigueros,
+ciervos, cabras monteses; y para que no se corrompa la carne, usan
+chamuscarla de manera que se pone dura como un palo; y se tiene por
+dichoso quien trae su cesta ó canasta (á que llaman panaquíes) muy
+llena, porque todos le dan el parabién y le aclaman de esforzado y
+valiente. Por el mes de Agosto ya están todos de vuelta, porque es el
+tiempo de la sementera.
+
+En materia de religión son brutales totalmente y se diferencian de los
+otros bárbaros, pues no hay nación por inculta y bárbara que sea, que no
+reconozca y adore alguna deidad; pero éstos no dan culto á cosa ninguna
+visible ni invisible, ni aun al demonio, aunque le temen. Bien es verdad
+que creen son las almas inmortales y á sus difuntos los entierran
+poniéndoles en la sepultura algunas viandas y sus arcos y flechas para
+que en la otra busquen á costa del trabajo de sus manos, con qué poder
+vivir, y de esta manera quedan persuadidos que no les precisará el
+hambre á querer volver á este mundo. Aquí paran, sin pasar adelante, á
+investigar á dónde van á morar, ni quién es el artífice de tan bellas
+criaturas que les dió el ser y le sacó de la nada, ni saben dar razón de
+esto.
+
+A sola la luna honran con título de madre pero sin darla culto, y cuando
+se eclipsa, salen con grandes gritos y aspavientos disparando al aire
+una gran tempestad de flechas para defenderla contra los perros que
+dicen que allá en el cielo andan tras ella y la muerden hasta que la
+hacen derramar sangre de todo el cuerpo, que á su juicio es la causa del
+eclipse; y todo el tiempo que éste dura, permanecen ellos en esta
+función hasta que vuelve á su resplandor y estado antiguo.
+
+Cuando truena y caen rayos creen que algún difunto que vive allá con las
+estrellas, está enojado con ellos, y aunque muchas veces caen rayos y
+centellas, no hay memoria de que hayan hecho daño ni muerto á ninguno.
+
+No tienen, pues, ni adoran otro Dios que á su vientre, ni entienden en
+otra cosa que en pasar buena vida, la mejor que pueden, viviendo en
+todo como brutos animales. Aborrecen mucho á los hechiceros, y á los
+otros familiares del demonio como á capitales enemigos del género
+humano, y los años pasados hicieron en ellos un cruel estrago,
+quitándoles las vidas; y ahora, con una ligera sospecha de que alguno
+ejercita este oficio, al punto le despedazan á grandes golpes de sus
+macanas. Son muy supersticiosos en inquirir los sucesos futuros por
+creer firmemente que todas las cosas suceden bien ó mal, según las
+buenas ó malas impresiones que influyen las estrellas; por esto, para
+conocer los puntos de sus aventuras, observan, no ya el curso de los
+cielos ó los aspectos benéficos de los planetas, que á tanto no
+alcanzan, sino algunos agüeros que toman de los cantos de los pájaros,
+de los animales y de los árboles y otros innumerables de este género; y
+si sus pronósticos son infaustos, de enfermedades, contagios, ó de que
+han de venir á sus tierras á hacer correrías los Mamalucos, para
+maloquear, que es lo mismo que hacerlos esclavos, tiemblan y se ponen
+pálidos como si se les cayese el cielo encima ó les hubiese de tragar la
+tierra; y esto sólo basta para que abandonen su nativo suelo y que se
+embosquen en las selvas y montes, dividiéndose y apartándose los padres
+de los hijos, las mujeres de los maridos, y los parientes y amigos,
+unos de otros, con tal división, como si nunca entre ellos hubiese
+habido ninguna unión de sangre, de patria ó de afectos. Por esto les
+parece menos insoportable el venderse los unos á los otros: el padre á
+la hija, el marido á la mujer, el hermano á la hermana; y esto por
+codicia de solo un cuchillo ó una hacha, ó de otra cosa de poca monta,
+aunque los compradores sean sus mortales enemigos, que hayan de hacer de
+ellos lo que su odio, pasión ó enemistad les dictare. Lo cual ha dado no
+poco que entender á los ministros del Evangelio para reducirlos á que
+vivan juntos en un paraje y en unas mismas casas donde se porten como
+racionales y puedan ser instruídos en los misterios de la santa fe para
+creerlos, y en los preceptos de nuestra santa ley para observarlos.
+
+Con todo eso y el no conocer ni venerar deidad alguna ni hacer estima
+del demonio, era muy buena disposición para introducir en ellos el
+conocimiento del verdadero Dios, tanto más que no permitían viviesen
+entre ellos los que tuviesen trato familiar con el demonio, gravísimo y
+antiguo impedimento para conducir á la ciega gentilidad al gremio de la
+Santa Iglesia, con que estaban como una materia primera, indiferente y
+capaz de cualquiera forma, por singular providencia del cielo, que no
+permitiese se adelantase á tomar posesión de sus almas antes que la ley
+de Dios, secta ninguna ó idolatría de las muchas que tenían las naciones
+confinantes, con ser así que decían mucho con su genio y bárbaras
+costumbres.
+
+Lo que toca á su idioma y lenguaje es tan difícil, que para saberla y
+aprenderla no basta muchos años. No quiero hablar en este punto, sino
+que se oiga á un misionero que escribiendo los años pasados desde
+aquellas misiones á un confidente suyo, se lamenta mucho de que por más
+conato que puso, no pudo aprenderla. «Cada Ranchería (dice) usa lenguaje
+diferentísimo y difícil, y mucho más que todos, el de los Chiquitos, lo
+cual me causa grande pena y desconsuelo y me falta poco para persuadirme
+que no podré emplear mis sudores y fatigas en provecho de esta nueva
+cristiandad por falta de lengua. Hasta ahora no se ha acabado el
+Vocabulario, y estando aún en la C, hay ya veinticinco cuadernos. La
+Gramática es dificilísima y el artificio y definición de los verbos es
+increíble. No hay paciencia para haber de decir con diferentes verbos y
+conjugaciones: yo amo; yo amo á Pedro; yo lo amo; yo me amo; yo la amo;
+yo le amo; por esto amo; con tal inconsecuencia en las conjugaciones,
+que aprovecha poco saber conjugar un verbo para poder hacer lo mismo con
+otro. En cinco meses que ha que estoy aquí, apenas he aprendido cuatro
+conjugaciones, habiendo sudado y trabajado de noche y de día. Juzgo que
+los que deben venir acá han de ser mozos santos y hábiles, porque de
+otra suerte, nunca harán nada. Los gentiles de otras naciones no pueden
+aprenderla sino cuando niños. El P. Pablo Restivo, que con un mes de
+estudio en la lengua Guarany pudo ejercitar nuestros misterios en todo
+el tiempo que ha estado aquí, nunca se ha atrevido á predicar. El P.
+Juan Bautista Xandra, por haber venido adulto, entiende poquísimo. De
+los Padres más antiguos que cuentan veinticinco y más años de Misioneros
+en estas Reducciones, ninguno hay que lo sepa con perfección y dicen que
+á veces los indios no se entienden entre sí. ¿Qué diré de la
+pronunciación? De cuatro en cuatro echan de la boca las palabras y nada
+se entiende, como si no pronunciasen nada. Pondré aquí el alabado y la
+forma de persignarse, como le cantan todos los días, no como le
+pronuncian, porque si uno lo lleva escrito en la mano, no los podrá
+entender una palabra, y no sé como se pueden entender entre sí.»
+
+Alabado sea el Santísimo Sacramento que está
+ _Anauscia_ _Santisime Sacramento_ _naqui_ _ane_
+
+en el Altar, y también la Virgen Santa María
+ _ycu_ _Altar_, _inta yto_ _Virgen Santa Maria_
+
+desde su origen está libre y pura cuando
+ _ninnemooco_ _oximanane_ _quichetenna_ _onumo_
+
+tuvo principio el Ser del primer pecado
+ _ayboyi_ _yy_ _tnicocinitanna_ _ninihaiti_
+
+antiguo.
+_ticanni_.
+
+La fórmula de hacerse la señal de la santa cruz es de la manera que se
+sigue:
+
+Por la señal de la Santa Cruz defiende á nosotros
+_Oi naucipi_ _Santa Crucis_ _oquimay_ _zoychacu_
+
+Dios nuestro de aquellos que aborrecen
+ _Zoichupa_ _mo_ _anama_ _po_ _chineneco_
+
+à nosotros en el nombre del Padre
+_zumanene_ _au_ _niri_ _naqui_ _Yaytotik_
+
+y del Hijo y del
+_ta_ _naqui_ _Aytotik_ _ta_ _naqui_
+
+Espíritu Santo.
+_Espiritu Santo_.
+
+«¿Qué le parece á V. R.? ¡Extraña cosa por cierto! He escrito aquí estas
+palabras para que V. R. me tenga compasión y ruegue á Nuestro Señor me
+conceda alguna cosa del don de lenguas. Es verdad que tiene una cosa de
+bueno esta gente, que aunque uno pronuncie mal y hable peor, luego al
+punto le entienden.»
+
+Esta es la carta de aquel misionero y esta es la dificultad más ardua,
+pero la más necesaria de vencer en quien emprende el oficio de la
+predicación apostólica de esta provincia.
+
+Y á la verdad, lo que más espanta y detiene el celo de operarios muy
+fervorosos, es tanta diversidad de lenguas, pues á cada paso se
+encuentran en estos pueblos una ranchería de cien familias, á lo más,
+que tiene lenguaje muy diverso de los otros del contorno, causa de que
+sean tantas las lenguas, que parece increíble. Más de ciento cincuenta
+lenguas y más diferentes entre sí que la española y la francesa,
+hallaron los PP. Cristóbal de Acuña y Andrés de Artieda en las naciones
+que pueblan las riberas del Marañón, cuando por orden de Felipe IV
+entraron á reconocer aquellas provincias; en quince lenguas, si mal no
+me acuerdo, se habla en las misiones de los Moxos, siendo así que no
+llegan los convertidos á treinta mil; y en estas nuestras Reducciones de
+Chiquitos hay neófitos de tres y cuatro lenguas. Con todo esto, para
+quitar este impedimento á la santa fe, se ha procurado que todos los
+indios aprendan la lengua de los Chiquitos, lo cual no se podrá hacer en
+adelante, porque si las naciones en cuya conversión se trabaja ahora,
+pasan del número de tres ó cuatro mil almas, será necesario hacer otra
+nueva Reducción y nos veremos obligados á acomodarnos á su lengua, para
+lo cual habrán los Misioneros de estudiar precisamente la lengua de los
+Mototocos, que usan los Zamucos, y la de los Guarayos que hablan en
+Guarany, fuera de la lengua de los Chiquitos.
+
+
+
+
+CAPÍTULO III
+
+Descubren los españoles la nación de los Chiquitos y
+destrúyenla, así ellos como los Mamalucos, de quienes
+se da una sucinta relación.
+
+
+Nuflo de Chaves, el año de 1557, navegó por orden de Domingo Martínez,
+gobernador del Paraguay, hacia el origen del río que da nombre á toda la
+provincia, acompañado de trescientos soldados, con el fin de fabricar un
+castillo en una isla que estaba junto al afamado lago de los Xarayes,
+con pretexto de avecindarse más al Perú.
+
+Entróse tierra adentro del país de los Chiquitos, y caminando cosa de
+setenta leguas hacia el Poniente, fabricó á la falda de una montaña una
+población, á quien puso por nombre Santa Cruz de la Sierra. Pero
+disgustados muchos de los suyos con Nuflo de Chaves por esta causa, se
+volvieron á su tierra.
+
+Los que se quedaron en Santa Cruz, con su afabilidad y buen trato
+ganaron la voluntad y afecto de los paisanos, y dividiéndolos en
+encomiendas les obligaron á que cada año diesen á los encomenderos algún
+poco de algodón y algunas vituallas en señal de vasallaje. Mas como el
+interés no tiene freno, ni gobierno, ni leyes con que regularse, algunos
+que tenían una insaciable codicia de enriquecer, empezaron á cargar de
+modo á los nuevos súbditos, que eran insufribles á su pobreza; y no
+satisfechos con eso, les quitaban los hijos á las madres para servirse
+de ellos; por lo cual, amotinándose algunos indios, se rescataron y
+libraron de aquellos maltratamientos, con muerte de sus señores; y de
+allí á poco fué común el motín en todos los indios, hasta que por orden
+del virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, se mudaron á otra parte los
+españoles, fabricando la ciudad de San Lorenzo, cabeza de la provincia
+de Santa Cruz, cincuenta leguas más al Occidente.
+
+Los pueblos Penoquís y otros confinantes no quisieron desamparar el
+nativo suelo, y con la antigua libertad se volvieron á los ritos
+bárbaros y gentílicos. No obstante el mandato del Rey, no fué obedecido
+de todos los españoles, porque algunos se fueron entre los Moxos,
+doscientas leguas distante de San Lorenzo, y embarcándose en una pequeña
+embarcación en el río Mamoré, entraron por la boca del río Marañón en el
+Oceano, y con no poca ventura, llegaron á Europa; otros se quedaron en
+los Chiquitos, y al pie de una montaña fabricaron un pueblecillo á quien
+llamaron San Francisco, junto al cual está hoy fundada la Reducción de
+San Francisco Xavier.
+
+El tiempo que aquí vivieron fundaron algunas encomiendas de Quicmes
+Paraníes y de Suberecas, las cuales se vieron precisados á dejar, cuando
+abandonado también aquel lugar, se retiraron á tomar casa en San
+Lorenzo. Sólo algunos Quicmes y Paraníes se fueron con ellos y fundaron
+en Cotocá, tierra poco distante de aquella ciudad, y hoy están debajo
+del cuidado y gobierno espiritual de nuestra provincia del Perú.
+
+Poco después de esta mudanza, deseosos los bárbaros de tener algunas
+herramientas, pasando el Guapay se ponían en celada escondidos en las
+matas, y aguardando la ocasión de la noche, asaltaban los villajes á los
+españoles, robando cuantos más cuchillos, hachas, azadones y otros
+pedazos de hierro podían, sin causar otro daño; pero como creciendo la
+codicia en los bárbaros creciese también la audacia, se atrevieron á
+coger á los campesinos, y matarlos á su salvo.
+
+Espiaron los vecinos quiénes eran los que hacían el daño, y advirtiendo
+que eran los Chiquitos, quisieron volver sobre ellos los daños
+recibidos, pero muy á su costa, porque dos veces volvieron con la peor
+parte y se vieron constreñidos á retirarse, perdiendo el crédito y la
+honra.
+
+Heridos altamente los españoles en lo más vivo de la reputación,
+sentidos de que osasen los bárbaros manchar la gloria y nombre que á
+costa de tantos sudores y tanta sangre habían ganado entre todas las
+naciones, no haciendo ya caso del daño recibido en sus haciendas, sino
+sólo de la pérdida de la honra, poniendo en armas un trozo de gente, más
+respetable por su valor que por su número, presentaron batalla á los
+enemigos, los cuales divididos unos de otros, á los primeros mosquetazos
+fueron desbaratados, quedando muchos de ellos prisioneros de guerra.
+
+Perdieron con este género de armas su nativo coraje los Chiquitos; y
+para defenderse en lo venidero del enojo armado de los vencedores,
+derramados y divididos, se huyeron á las selvas, apartándose á lo más
+retirado y espeso de los bosques; con todo eso, aun aquí les dieron caza
+los españoles muchas veces para vengar su afrenta, que tenían muy fija
+en el corazón, haciendo esclavos para su uso muchas cuadrillas de
+ellos; hasta que abatida con tantos golpes la altivez de los Chiquitos,
+vinieron el año de 1690 mensajeros de parte de los Pacarás, Zumiquies,
+Cozos y Piñocas á San Lorenzo, en nombre de sus caciques, á pedir merced
+y paz á D. Agustín de Arce, Gobernador en la ocasión de Santa Cruz, con
+que cesaron las hostilidades de los españoles, pero no se pudieron ver
+libres de los gravísimos daños y pérdida de gente originada, así de las
+guerras pasadas como de los frecuentes contagios y por otros desastres
+que echo de buena gana en olvido, por no atribuir á culpa común de
+todos, lo que ha sido sólo malicia particular de algunos pocos.
+
+Ha sido también causa de su disminución las contínuas correrías ó
+malocas (como llamamos acá) de los Mamalucos del Brasil, que pasando el
+río Paraguay y haciendo grandes presas en estos miserables, han reducido
+á poco menos que nada estos pueblos. Y ya que muchas veces habré de
+escribir las maldades de esta gente, no será fuera del intento de dar de
+ellos aquí una breve noticia.
+
+Había la valerosísima nación portuguesa fundado muchas colonias en las
+partes Mediterráneas del Brasil, una de ellas era Piratininnga, ó como
+otros dicen, San Pablo. Sus moradores, por falta de mujeres europeas,
+mezclaron su noble sangre con la vilísima de los bárbaros, mejor dijera
+que le mancharon, porque los hijos, saliendo más semejantes á las madres
+que á los padres, degeneraron en breve de manera que avergonzadas y
+corridas las ciudades vecinas, renunciaron su amistad; y porque la
+vileza de éstos no empañare ni aun levemente los candores de la
+generosidad del nombre lusitano en el mundo, los llamaron Mamalucos.
+Mantuviéronse éstos mucho en la devoción á Dios y á su príncipe por el
+celo del admirable P. Joseph Ancheta y sus compañeros, que fundaron allí
+Colegio; hasta que cansados de vivir ajustados á los dictámenes de la
+conciencia, y perdiendo el temor á las leyes, echaron á nuestros Padres
+y sacudieron el yugo de ambas majestades, divina y humana de tal manera,
+que obedeciesen al Rey de Portugal cuando les estuviese bien, y á Dios,
+cuando la necesidad fuese extrema.
+
+A éstos se juntaron gran número de hombres perdidos, italianos,
+españoles, holandeses y la hez de todas las naciones, que para librarse
+de las penas merecidas por sus delitos, ó para vivir dando rienda á todo
+género de vicios y deshonestidades, y también corrompido de las feas y
+malignas impresiones de los herejes modernos, acrecentar el número y el
+orgullo de los habitadores y moradores de San Pablo.
+
+Y á la verdad, el sitio de la ciudad, el clima de la tierra, todo era
+muy á propósito para su genio depravado y vida brutal. Está fundada unas
+trece leguas del Oceano sobre unos peñascos que por todas partes
+alrededor forman precipicios que hacen inaccesible la entrada, si no es
+por una angosta senda, que pueden impedir bien pocos hombres; á la falda
+de la montaña hay algunas aldeas para el servicio del Gobernador, de los
+forasteros y de los mercaderes, á quienes no se permite pasar más
+adelante; el clima es templadísimo por estar en veinticuatro grados
+entre las dos zonas tórrida y templada, y el aire tan puro y saludable
+que le hace uno de los más amenos y deliciosos países de estas Indias
+Occidentales.
+
+La tierra, ya por beneficio de la Naturaleza, ya por industria del arte,
+produce todo lo necesario para pasar la vida con comodidad,
+abundantísima de trigo, ganado, azúcar y otros aromas de que puede
+proveer á las tierras vecinas con abundancia, ni les faltan tampoco
+ricos minerales de oro y otros metales. Libres, pues, de toda ley los
+naturales de esta ciudad, se dieron á discurrir por el contorno,
+haciendo esclavos á los indios en gran multitud, robándoles su
+hacienda; y viendo que no ha hecho algún castigo en ellos, sino
+publicado solamente algunas prohibiciones y edictos que no han sido
+obedecidos, han proseguido por espacio de ciento treinta años en sus
+infames latrocinios, que fuera de dos millones de almas que se sabe han
+destruído ó reducido á miserable esclavitud, han hecho despoblar algunas
+ciudades de españoles y más de mil leguas en tierra hacia el Marañón,
+experimentando esta nuestra provincia las primeras furias de su arrojo
+en la destrucción de catorce Reducciones que se habían fundado con
+increíbles trabajos y sudores en la nación de los Guaraníes, que en
+número de cerca de quinientos mil se había reducido al gremio de nuestra
+santa fe.
+
+Verdad es que en tantas presas no gozan de cien partes la una, porque la
+mayor parte, consumida de los trabajos é incomodidades del camino hasta
+San Pablo, fallece antes de llegar, y los otros empleados en la labor de
+las minas ó en el cultivo de los campos, con poco sustento y muchos
+azotes y malos tratamientos, no estando por otra parte acostumbrados al
+trabajo, en poco tiempo se consumen y aniquilan; y sé por cédula real
+que he visto, que de trescientos mil indios cautivados en espacio de
+cinco años, no llegaron á salvamento al Brasil más que veinte mil. Ni
+ha sido éste sólo el daño que nos han causado estos crueles hombres; lo
+peor es el habernos hecho aborrecibles y abominables á todas las
+naciones, usando de las mismas trazas é industrias de que usan y se
+valen nuestros Misioneros para reducir los gentiles al conocimiento del
+verdadero Dios y á la observancia de su santa ley. Fingen, pues, los
+dichos Mamalucos que son jesuitas, usando el nombre de Padre, nombre
+venerable y que estima mucho á toda la gente, aun á los infieles; hácese
+uno súbdito, otro superior, y aun Provincial; y en la rota que
+padecieron los españoles el año 1696 fué hecho prisionero uno, llamado
+Juan Rodríguez, á que añadía el título de Payguazú, que en Guaraní es lo
+mismo que Padre Grande.
+
+Después, enarbolando cruces y mostrándoles retratos de Cristo Nuestro
+Señor y su Santísima Madre, entran en las tierras, acariciando la gente
+con regalos y brujerías, persuadiéndoles dejen su nativo suelo y sus
+pobres Ranchos para fundar una numerosa Reducción, junto con otros
+pueblos; y cuando ya los tienen asegurados, meten en prisiones á los
+caciques y principales y se llevan por delante la chusma.
+
+Esta infernal astucia nos ha hecho totalmente sospechosos á estas
+naciones, y muchas veces corremos riesgos de la vida y se nos malogran
+las empresas, como nos ha sucedido en los viajes por el río Paraguay, en
+que ningún infiel se quiere fiar de nosotros.
+
+Pero no deja Nuestro Señor sin castigo, aun en esta vida, maldad tan
+enorme, porque los más tienen malas muertes, y lo peor es que raro es el
+que de ellos se arrepiente y pide perdón de sus culpas y maldades,
+porque se dejan arrastrar de la desesperación y se van al infierno; y
+hay sujeto de los nuestros, testigo de vista, que dice que en la rota
+sobredicha el año de 1696, ninguno de los que murieron en el campo ó se
+ahogaron en el río, pidió confesión ni dió señal alguna de
+arrepentimiento.
+
+Pero no obstante que dichos Mamalucos, ya con engaños, ya con bocas de
+fuego, han hecho tan horrendo estrago en estas naciones, incapaces de
+resistirles con sus débiles y flacas armas, algunas veces, en no pocos
+reencuentros, han vuelto con las manos en la cabeza, y ha sido sujetado
+su orgullo por los indios; porque éstos, arrestados de una vez á morir ó
+vencer, se han portado con tal valor y esfuerzo, que ya en emboscadas,
+ya en campaña abierta, cara á cara han vencido el orgullo enemigo,
+quedando prisioneros los que querían echar en prisiones á los indios.
+
+
+
+
+CAPÍTULO IV
+
+Da principio el P. Joseph de Arce á la nueva Iglesia
+de los Chiquitos, vencidas muchas dificultades.
+
+
+Entrado, pues, ya el año de 1691 pasó el Padre Provincial de esta
+provincia, Gregorio de Orozco, á visitar el Colegio de Tarija para
+entrar por allí á las tierras de los Chiriguanás y probar á lo menos por
+algún poco de tiempo las incomodidades que sus súbditos habían de
+tolerar después años enteros y hallarse en alguno de tantos peligros en
+que después ellos habían de vivir continuamente. Aquí recibió las cartas
+del gobernador de Santa Cruz de la Sierra y las súplicas del P. Arce,
+que desde Tariquea había venido para meter fuego más de cerca á negocio
+de tanto servicio de Dios y bien de las almas, con esperanza de que
+algún día tendría la fortuna de regar con sus sudores aquel nuevo campo
+y de derramar en él, por último, su sangre, predicando la fe.
+
+Hallóse perplejo el Provincial en la resolución que tomaría, porque el
+celo de la salud de las almas le persuadía abrazase á un mismo tiempo
+muchas empresas y diese principio, cuanto le fuese posible, á nuevas
+obras para la dilatación de la fe; por otra parte, veía la grande
+carestía de operarios que había y que apenas se podían mantener las
+Misiones antiguas, cuanto más emprender otras nuevas.
+
+Pesando, pues, atenta y maduramente estos motivos, le pareció que el
+primero no solo contrapesaba, sino prevalecía al segundo, esperando en
+Dios que le proveería de Misioneros, como de hecho sucedió, pues
+llegaron aquel mismo año á Buenos Aires cuarenta y cuatro sujetos de la
+Compañía, que darán mucha materia á la historia de esta provincia, y los
+despachaba de España el P. Procurador de esta provincia, Diego Francisco
+de Altamirano, á cargo del P. Antonio Parra, que venía por superior de
+todos.
+
+Con esto el P. Orozco ordenó al P. Arce que fuese en busca del origen
+del río Paraguay explorando en el ínterin las voluntades de los
+Chiquitos y de las otras naciones que hallase dispuestas á recibir el
+Santo Bautismo, y que á lo largo de la costa de aquel río esperase á los
+Padres Constantino Díaz, natural de Ruinas, en Cerdeña; Juan María
+Pompeyo, de Benevento, en el reino de Nápoles, Diego Claret, de Namur,
+en la Galo-Bélgica; Juan Bautista Neuman, de Viena, en Austria; Enrique
+Cordule, de Praga, en Bohemia; Felipe Suárez, de Almagro, en la Mancha,
+y Pedro Lascamburu, superior de todos, de Irún, en Guipúzcoa; todos los
+cuales, saliendo de las Misiones de los Guaraníes, emprendían por agua
+el camino hacia el lago de los Xarayes para ser sus compañeros en la
+conversión de aquellos pueblos.
+
+Alegre el santo varón con la posesión de tanta dicha, como verse digno
+de una señalada Misión, sin perder punto de tiempo, se partió de Tarija
+con el hermano Antonio Rivas, y llegando á Santa Cruz de la Sierra, se
+aparejaba ya para pasar adelante en su derrota, cuando el infierno, que
+interesaba tanto en que se embarazasen sus designios, levantó contra él
+un torbellino de persecución tan fiero, que si no hubiera encontrado con
+un corazón y celo tan apostólico, hubiera bastado á contrastarle
+totalmente: porque habiendo sucedido otro Gobernador, á D. Agustín de
+Arce, mudaron las cosas de semblante y tomaron otro color, y sabiendo
+sus intentos, procuraron apartarle de su propósito con cuantas más
+razones y autoridad pudieron, diciéndole era aquella una empresa que no
+saldría felizmente por más fatigas que padeciese por conseguirla; que
+siendo los Chiquitos, como decían, muy bárbaros y bestiales, ¿cómo había
+de poder sujetarlos de grado al yugo de Cristo y refrenar sus depravadas
+costumbres con la estrechez de la ley Evangélica, cuando ellos jamás
+habían querido aplicarse á ninguna de tantas idolatrías de los
+confinantes con ser muy conformes con la disolución de sus procederes?
+¿Cómo había de introducir el amor de Dios y del prójimo en corazones
+faltos, aun de lo que la naturaleza dicta á las fieras más crueles y
+salvajes? Que era mucha su animosidad, si ya no era temeridad revestida
+de celo, en querer arrojarse á morir, cuando menos mal le fuese, á ser
+vendido bárbaramente; que no se fiase de la voluntad que aquéllos
+salvajes habían mostrado de ser cristianos, pues todo lo hacían á fin de
+dejar descuidar á los españoles, y cogiéndolos de improviso, robarles
+las haciendas con insultos. Y que cuando aquéllas razones no les
+conveciesen para desistir de la empresa, advirtiese y supiese que el
+clima era sobremanera nocivo á la complexión de los extraños, y que
+padeciendo casi todos los años contagio aquellos pueblos, no le
+perdonarían á él. Que por tanto enderezase sus designios á otra mies y
+escogiese otro campo que correspondiese el cultivo con fruto más digno
+de sus fatigas.
+
+Con estos y otros argumentos de este jaez procuraban muchos caballeros
+(mejor diré el mismo infierno) apagar la encendida caridad que ardía en
+el pecho del P. Joseph, pero viendo que nada aprovechaba, intentó otra
+máquina más formidable. Esta fué el interés, único contagio de las cosas
+hechas, ó que se han de hacer por Dios.
+
+Habíase formado tiempo antes una Compañía (llamémosla así) de mercaderes
+europeos que hacían feria de los indios, y los compraban tan baratos,
+que una mujer con su hijo, valía tanto como entre nosotros vale una
+oveja con su cordero.
+
+Entraban éstos en las tierras de los indios circunvecinos y en breve
+tiempo hacían gran presa de esclavos; y cuando no tenían bastantes, so
+color de vengar alguna injuria recibida, daban de improviso sobre las
+Rancherías y pasada á cuchillo la gente que podía tomar armas, ó si no
+abrasada viva dentro de sus casas, llevaban cautiva la chusma, y vendían
+en el Perú estas mercancías muy caras, con que al año montaba la
+ganancia muchos millares de escudos.
+
+Llevaba muy mal la piedad de los españoles que la codicia destruyese y
+acabase aquellos pueblos é infamase el buen nombre de la nación, y no
+menos se sentía la fe de que tales maldades de los suyos la
+desacreditasen ó hiciesen sumamente abominable con todas aquellas
+naciones; pero por no romper á las claras con aquellos mercaderes y
+alborotar la provincia, no se atrevían los Regidores á reclamar en
+Tribunal Supremo; hasta que los años pasados, estimulados de nuestros
+misioneros, de los Moxos y de los Chiquitos, se quejaron gravemente en
+la Real Audiencia de Chuquisaca, pero por haber ido á defender
+mercancías tan inícuas en la Audiencia cierta persona de mucha autoridad
+y juntamente muy rica y poderosa, aquel sapientísimo Senado, temeroso de
+alguna revolución en la provincia, tuvo por consejo más acertado remitir
+toda la causa al Príncipe de Santo Bonol Virey y Capitán general de
+estos Reinos de Perú, quien con cristiana piedad despachó rigurosas
+provisiones, so pena de perdimiento de bienes y destierro del país, á
+cualquiera que osase comprar y vender á los indios: y al Gobernador que
+lo permitiese, condenó en privavación de oficio y multó en doce mil
+pesos para el Fisco Real.
+
+De esta manera, con incomparable gozo y júbilo de los españoles, se
+desterró y exterminó totalmente de toda aquella provincia de Santa Cruz
+de la Sierra esta infame mercancía, que apoyada de la codicia se había
+mantenido allí de pie firme, con gran dolor de los celosos.
+
+He querido referir aquí todo lo dicho, atendiendo más al enlace de los
+infieles que á las circunstancias de los tiempos en que sucedieron.
+Prosigamos ahora nuestra historia.
+
+Habiendo, pues, llegado el P. Joseph á Santa Cruz, halló entablada tan
+de asiento esta mercancía, y tan apoyada con la autoridad de gente de
+mucha suposición, que á pecho menos constante y firme que el suyo, á
+quien nunca asustó el miedo, ni respeto humano, hubiera sido imposible
+resistir á la fuerza de tantos contrastes; por lo cual es inexplicable
+lo que padeció y trabajó para desarraigar trato tan inícuo; porque
+echando de ver los interesados que de poner los nuestros el pie en
+aquellas naciones se les había de seguir menoscabo cierto de sus
+intereses y aun acabárseles del todo, se le opusieron con todo el
+esfuerzo posible, previendo de antemano lo que no mucho tiempo después
+sucedió, que nuestros católicos reyes, por instancias de los nuestros,
+harían aquellos pueblos vasallos suyos, y libres é independientes y los
+encabezarían en su Real Corona, de que les resultaría ruina irreparable
+de su grangería.
+
+Pero fueron vanas todas las baterías que asestaron contra su designio,
+porque cuando este santo varón conocía era voluntad de Dios lo que
+emprendía, no había respeto humano, miedo de peligro, ni fuerza de
+embarazos poderosa á hacerle dar un paso atrás, ni desistir de lo
+comenzado.
+
+Interpuso ruegos y súplicas muy eficaces y supo hablar con tanta energía
+de espíritu, que aquellos mercaderes, teniendo la nota de impíos y
+crueles, se dieron por vencidos, mejor diré y con más verdad,
+persuadidos á que, ó consumido de los muchos trabajos que era preciso
+padecer, ó muerto á manos de los bárbaros, acabaría en breve la vida, le
+dieron paso franco para que desahogase su santo celo.
+
+Sólo faltaba ya quien le sirviese de guía en su viaje, porque sin ella
+era imposible entrar y penetrar las tierras de los Chiquitos; y me
+persuado que el no hallar por entonces algún práctico en los caminos,
+fué astucia y traza del demonio, que preveía la ruina que había de
+causar á su partido el celoso Misionero. Pero era éste incansable y no
+dejaba piedra por mover para conseguir su condución á aquellas
+provincias; con que á costa de bastantes trabajos halló, finalmente,
+dos hombres de aguante, con quienes se concertó para que le guiasen y
+llevasen hasta las primeras Rancherías de los Piñocas.
+
+Triunfante, pues, de esta manera de todo el infierno, que contra él se
+había conjurado, se puso en camino á los nueve de Diciembre; y sabiendo
+que el contagio hacía por aquel tiempo gran riza en aquella gente, cada
+momento le parecía un siglo por llegar cuanto antes y poder remediar, ya
+que no los cuerpos, á lo menos las almas de aquellos miserables.
+
+Por eso le parecía poco arrojarse por los despeñaderos, subir sierras
+muy altas, vadear ríos muy peligrosos, meterse por pantanos muy
+cenagosos y profundos y pasar otros grandes riesgos de la vida; antes en
+todos éstos se hallaba una suavidad indecible, llevando siempre muy fijo
+el corazón y la mente en el extremo abandono en que se hallaban aquellos
+pobres gentiles; no tenía reposo ni quietud viendo la pérdida de tantos;
+y lo que más le llegaba al alma, que ellos mismos, de grado, pedían ser
+lavados en las saludables aguas del santo bautismo.
+
+Por fin, á los últimos de Diciembre, llegó más muerto que vivo por los
+muchos trabajos, fatigas y molestias que sufrió, á las tierras tan
+deseadas de los Piñocas.
+
+Inexplicable fué el consuelo que recibió el buen Padre de ver
+satisfechos plenamente sus ardientes deseos; pero templaban su júbilo
+las graves miserias y aflicciones de sus amados Chiquitos; sacábale
+muchas lágrimas á los ojos el ver aquellos desdichados tendidos y
+arrojados por los suelos: unos en descampado, sin abrigo alguno, otros
+con sólo el reparo de una choza cubierta sólo de algunas hojas de
+árboles, y otros luchando con la muerte, y muchos muertos en su
+infidelidad; traspasábale el corazón oir á algunos lamentarse
+inconsolablemente por haber muerto sus parientes sin haber tenido la
+dicha de ser (decían) hijos de Dios, como ellos con grande instancia lo
+habían pedido. Pero en medio de tanta calamidad fué de grande consuelo y
+alegría á aquellos bárbaros ver en sus países un ministro de nuestra
+santa fe.
+
+Recibiéronle y tratáronle con tierno afecto, dándole de buena gana parte
+de su pobreza y regalándole con algunas frutas silvestres, que eran las
+delicias de más precio que tenían en aquellas miserias. Suplicáronle se
+quedase con ellos y no los abandonase en medio de tanta aflicción,
+prometiendo levantarle iglesia y casa y proveerle de lo necesario para
+su sustento. Condujéronle desde aquí á un paraje poco distante,
+diciéndole que escogiese allí sitio acomodado y que luego se pasarían
+todos juntos á fundar una Reducción.
+
+Viendo, pues, y considerando el P. Arce la buena disposición de la
+gente, y que si se ausentaba de ellos los dejaba en un total desamparo,
+se resolvió á quedarse; y estando ya próximo el tiempo de las lluvias
+que inundan las campañas y cierran los caminos para ir á encontrar en
+las riberas del río Paraguay á sus conmisioneros, que venían de las
+Reducciones de los Guaraníes, le pareció más conforme á las órdenes que
+llevaba de su Provincial hacer aquí alto y dar principio á aquella nueva
+cristiandad que daba tan buenas esperanzas de que correspondería en
+adelante con la multitud y fervor de los fieles al cultivo y celo de los
+obreros evangélicos.
+
+No es fácil decir el contento y júbilo que de esta resolución recibieron
+los indios, rebosándoles á los ojos la alegría del corazón en tiernas
+lágrimas de consuelo que derramaban, y festejando con ademanes y
+ceremonias propias suyas aquella determinación; y por estar tan flacos
+que apenas se podían tener en pie por el reciente contagio, pusieron
+luego por obra lo que habían prometido, y el último día del año
+escogieron sitio para fabricar iglesia, donde enarbolando una gran cruz
+y estando todos arrodillados en tierra, entonó el Padre las letanías de
+Nuestra Señora, consagrando de esta manera aquella provincia que había
+de ser tan fiel á Dios Nuestro Señor y tan devota de su Santísima Madre.
+
+Y yendo aquel día todos juntos á cortar madera al bosque para la
+fábrica, trabajaron con tanto fervor y brío, que en menos de dos semanas
+se acabó y perfeccionó la iglesia, pobre y tosca en lo material, pero
+preciosa por la piedad de los artífices, que á competencia se esmeraban
+en trabajar en la obra.
+
+Dedicóse al glorioso apóstol de las Indias San Francisco Xavier, para
+que desde el cielo mirase propicio con ojos de piedad aquella viña
+inculta de gentilidad, y la convirtiese con celestiales bendiciones en
+Jardín del Paraíso.
+
+No le salieron al Padre fallidas sus esperanzas. Todos, así por la
+mañana como por la tarde, se juntaban aquí á oir la explicación de la
+doctrina cristiana, y por el ardiente deseo que tenían de ser cuanto
+antes contados y escritos en el número de los hijos de Dios, no le
+dejaban tiempo para tomar el sueño preciso, ni para comer ó rezar el
+Oficio Divino, preguntándole aquello que, ó no habían entendido bien, ó
+de que se habían olvidado, con lo cual en breve se hicieron dignos de
+la gracia; pero con muy acertado consejo determinó diferírsela por algún
+tiempo á los adultos para que el deseo de ser cristianos los estimulase
+á desarraigar cuanto antes su innata barbarie y olvidar sus brutales
+costumbres, que aprendiéndose desde la cuna y creciendo en ellas con los
+años y convirtiéndolas casi en naturaleza con el uso, se olvidan
+difícilmente y no se dejan sin gran trabajo.
+
+Bautizóse solamente como cosa de cien niños, algunos de los cuales antes
+de perder la inocencia bautismal fueron á gozar de Dios, siendo
+primicias de aquella nueva Viña del Señor.
+
+Era indecible el gozo y consuelo del ferviente Misionero, viendo crecer,
+por medio de la gracia del Espíritu Santo, á aquellas plantas noveles,
+no sólo en la piedad, sino en el número; porque corriendo la voz de que
+había en el país un predicador de la ley santa, los indios Penoquís, que
+estaban más adelante, hacia Santa Cruz la Vieja, le despacharon una
+embajada pidiéndole les hiciese una gracia y se dignase visitarlos,
+porque querían hacerse también ellos cristianos, y que si no iba, ellos,
+con su buena licencia, vendrían á verse con él. Respondióles el santo
+Padre que viniesen muy enhorabuena que los recibiría á todos con los
+brazos abiertos.
+
+Vinieron, pues, y con ellos creció tanto el número de los Catecúmenos,
+que ya la iglesia, aunque muy grande, no era capaz de tanto concurso, y
+fueron tantos los trabajos del santo varón, que sin tomar descanso,
+sudaba de día y de noche en cultivar aquellas almas, que aunque el vigor
+de la caridad le daba espíritu y aliento para sufrir los trabajos, con
+todo eso cayó enfermo de pura flaqueza del cuerpo que se rindió
+debilitado al grande peso de las fatigas y contínuas incomodidades en
+que vivía, y asaltándole una ardientísima fiebre que no le dejaba tener
+en pie, se vió precisado á postrarse en el duro suelo debajo de una
+choza descubierta por todos lados, en la cual, falto de todo conorte y
+destituído de todo remedio humano, en pocos días le consumió y trabajó
+tanto, que se vió reducido poco menos que á los últimos períodos de su
+vida.
+
+Pero Dios Nuestro Señor, con las dulzuras y remedios del cielo, de que
+en lances tales suele ser liberalísimo con sus siervos, le confortó de
+tal manera, que en brevísimo tiempo pudo levantarse y volver á las
+tareas primeras. Pero apenas se había recobrado, cuando con gran dolor
+de su corazón se vió precisado á volver á Tarija, á fin de entender la
+voluntad del nuevo Provincial de esta provincia, P. Lauro Núñez.
+
+Despidióse, pues, de sus neófitos con mutuo sentimiento y dolor por el
+amor que el P. Joseph les tenía, y con que ellos le correspondían, dando
+antes orden de que mudasen la Reducción á lugar más cómodo y más abierto
+en las riberas del río de San Miguel, y pasando de aquí á los
+Chiriguanás encomendó el pueblo de la Presentación al cuidado del P.
+Juan Bautista de Zea y el de San Ignacio á los PP. José Tolú y Felipe
+Suárez.
+
+Dispuestas así las cosas de aquella cristiandad, pasó á Tarija, donde el
+nuevo Provincial ordenó que el P. Juan Bautista de Zea le sucediese en
+el oficio de Superior, y él se quedase en la Presentación, y los PP.
+Diego Zenteno y Francisco Hervás pasasen á los Chiquitos.
+
+Cuánto trabajaron y sudaron estos varones Apostólicos en fundar,
+conservar y acrecentar aquesta nueva iglesia, lo diremos en otro lugar
+difusamente.
+
+
+
+
+CAPÍTULO V
+
+Los Mamalucos intentan la destrucción de estos pueblos;
+pero sus intentos salieron frustrados.
+
+
+Mientras de esta cristiandad navegaban viento en popa, aumentándose cada
+día más el número de los convertidos á nuestra santa fe, y si bien el
+demonio veía se le frustraban sus diabólicas trazas, no perdía el ánimo;
+antes bien, procuró con todo el esfuerzo posible cortar de un golpe la
+felicidad presente y las esperanzas futuras, atizando ó instigando á los
+Mamalucos del Brasil para que viniesen á quitar las vidas á los neófitos
+y destruir el país á sangre y fuego; y le hubiera salido como esperaba,
+si Dios, á quien tocaba defender á sus fieles de aquel infortunio, no
+hubiera frustrado sus designios, disponiendo recayesen sobre la cabeza
+de sus aliados los que había maquinado para total ruina de los
+cristianos.
+
+Habían dichos Mamalucos entrado en aquella provincia los años pasados
+para hacer sus robos acostumbrados, y asaltando de improviso algunas
+Rancherías de Chiquitos, hacer á muchos esclavos.
+
+Cobraron con este lance ánimos y atrevimiento para dar en tierra de los
+Penoquís, con esperanza de lograr en ellos un rico botín. Presintieron
+éstos la venida de los enemigos, y viéndose sin fuerzas ni armas para
+salirles a encuentro y hacerles resistencia en campaña abierta,
+determinaron repararse con la industria, ya que no podían defenderse con
+las armas.
+
+En orden á esto hicieron que se escondiesen algunos junto al camino
+estrecho de una selva por donde habían de pasar los enemigos, y aquí
+escondidos esperaron hasta que entraron ya por esta senda estrecha,
+contra quienes luego que fueron descubiertos por entre los árboles,
+jugaron á su salvo sus flechas envenenadas con ponzoña tan activa, que
+de recibir la herida á caerse muertos era muy poco lo que pasaba.
+
+Los que quedaron con vida exploraron por todas partes de dónde venía
+aquella tempestad, y después de algún tiempo cayeron en el engaño; pero
+no pudiendo por entonces vengar de otra manera aquella injuria ni la
+muerte de los compañeros, que con guardar en sus pechos la venganza para
+otra ocasión, mal de su grado, hubieron de volver atrás.
+
+Por tanto, á principios del año siguiente se embarcó un cuerpo de ellos
+en el río Paraguay, y entrados en la laguna Mamoré aportaron y
+desembarcaron en el puerto de los Itatines. De aquí prosiguieron su
+derrota por entre Oriente y Mediodía; y atravesando unas veces selvas
+muy espesas, otras subiendo montañas muy fragosas (cuánto puede la
+codicia), llegando á las Rancherías de los Taus, y hecha de ellos buena
+presa, pasaron á ejecutar su venganza en los Penoquíes, que de muy
+confiados se perdieron, porque aunque de Ranchería en Ranchería se
+corrió la voz hasta el pueblo de San Francisco Xavier de que venía el
+enemigo, ellos no dieron paso para prevenir alguna defensa, ó á lo menos
+para retirarse y guarecerse en aquella Reducción; y porque pudiendo no
+quisieron, después, cuando quisieron, no pudieron escapar las vidas,
+porque aquellos malvados, caminando con industria por librarse de sus
+envenenadas saetas, dieron sobre ellos de improviso.
+
+No obstante esto, tuvieron ánimo los Penoquíes para exponerse á la
+defensa lo mejor que pudieron y resistir el primer encuentro; pero los
+enemigos, astutos y sagaces, los detuvieron un tanto fingiendo se
+disponían á pelear, pero era sólo para hacer tiempo á que los compañeros
+de la retaguardia se hiciesen dueños de la tierra por otro lado y
+cogiesen la chusma de las mujeres y niños.
+
+Advirtieron los indios esto cuando ya los enemigos habían logrado su
+intento, y viéndose burlados con la pérdida de prendas tan amadas, por
+cuya defensa habían tomado las armas, se desanimaron totalmente, con que
+vueltas las espaldas como mejor pudieron, se retiraran á los bosques sin
+resistencia de los vencedores, que juzgaban que el amor á su sangre los
+traería esclavos voluntarios, como de hecho sucedió; por cuyo motivo los
+vencedores no los pusieron en prisiones sino que los trataron con
+afabilidad y cortesía, y vistieron á los caciques de trajes y aderezos
+vistosos, prometiéndoles mil dichas y felicidades en San Pablo y de esta
+manera engañarlos y tomarlos por guía para otras tierras y para llegar á
+la Reducción de San Francisco Xavier, que ya se había mudado,
+transportándola á la otra banda del río San Miguel.
+
+Llegó la noticia de esta desgracia hasta los pueblos de los Chiriguanás
+de que fué inexplicable la aflicción que tuvo el P. Arce, viendo que
+los enemigos como un torbellino salido del abismo, arrasaban aquel su
+Paraíso, que tanto le había costado el plantarle y al punto fué desalado
+á repararle y defender la vida de sus neófitos.
+
+A este fin, no sin grande riesgo suyo, quiso registrar el país para
+observar más de cerca los pasos del enemigo; y pasando por las
+Rancherías de los Boxos, Tabiquas y Taus, fué recibido de ellos con
+mucho agrado.
+
+Aquí los que se habían escapado le noticiaron de los designios de los
+Mamalucos, y tomando ocasión de la tempestad que les amenazaba, les
+persuadió se juntasen en un cuerpo y fundasen un Reducción en sitio
+ventajoso para defenderse de las correrías de aquellas fieras infernales
+y lo que antes no había podido recabar con ruegos, poniéndoles por
+motivo su eterna salvación, lo obtuvo ahora el deseo de salvar sus
+vidas.
+
+Juntáronse, pues, todos en una llanura que baña el río Jacopó, en que
+poco antes se había dado principio á la Reducción de San Rafael, bien
+acomodada para defenderse por causa de una espesísima selva, en que
+tenían puestas todas sus esperanzas, y retiradas allí sus pocas
+alhajuelas, no se atrevieron á menearse de aquel puesto hasta que se
+serenó aquella borrasca, con que el Apostólico Padre, que se detuvo
+allí algunos días á fin de penetrar los designios del enemigo, tuvo
+ocasión cómoda para bautizar á los niños é instruir en los misterios de
+nuestra santa fe á los grandes, á quienes el temor de la esclavitud de
+los Mamalucos hizo abrir los ojos para que saliesen de la del demonio;
+pero el Padre, advertido, no quiso bautizarlos por entonces, reservando
+para mejor ocasión satisfacer sus deseos; y animándolos á la
+perseverancia, dió la vuelta á la Reducción de San Francisco Xavier; y
+de aquí, con toda presteza, pasó á Santa Cruz de la Sierra, para dar
+cuenta al Gobernador de los movimientos del enemigo, y juntatamente á
+animar á la gente de armas á salir en campaña á pelear con él y ponerle
+en fuga, en que no tuvo mucho que hacer para mover la piedad tan innata
+de los españoles que en todas partes resplandece igualmente que el valor
+haciéndoles que tomasen por suyas las ofensas de los indios Chiquitos y
+defendiesen con su propia sangre aquella nueva iglesia, principalmente
+que se podía con razón temer que el orgullo de los Mamalucos osase
+también invadir la ciudad si ellos no le saliesen al encuentro para
+atajarle ó cortarle los pasos.
+
+Alistáronse, pues, en pocas horas ciento y treinta soldados bien
+pertrechados de armas y municiones y lo principal de valor, y porque el
+tiempo no daba mucho lugar, marcharon á largas jornadas hacia el pueblo
+de San Francisco Xavier, donde recogiendo cerca de trescientos indios
+muy diestros en jugar el arco y flecha, fueron en busca de los enemigos
+á las tierras de los Penoquís creyendo que allí los hallarían
+acuartelados, cuando por medio de los espías supieron que habían entrado
+en el pueblo de San Francisco Xavier, que ellos habían desamparado y
+abandonado poco antes, en donde como los Mamalucos no hubiesen hallado
+nada que robar se disponían para ir á sorprender la ciudad de Santa
+Cruz.
+
+Con esta nueva fué inexplicable la alegría que mostraron los españoles
+esperando en su valor poder dar su merecido á aquellos infames, lo cual
+debía de temer ó pronosticárselo su corazón presagioso al capitán de los
+enemigos, pues vistas en San Francisco Xavier tantas pisadas de
+caballos, sospechó que estaban prevenidos los españoles y quería
+volverse atrás, lo cual hubiera ejecutado á no haberle dicho algunos
+indios del país que poco antes había pasado por allí el ganado de la
+Reducción de San Francisco Xavier.
+
+Enderezó, pues, su marcha nuestro ejército hacia donde estaban acampados
+los enemigos, y al entrar la noche llegaron cerca de donde estaban y
+determinaron aguardar á la mañana del día siguiente, que era el del
+glorioso mártir español San Lorenzo, principal abogado y patrón de
+aquella provincia, para presentarles la batalla.
+
+Con esto los soldados tuvieron algún tiempo para reposar, y como no se
+creía que la batalla había de ser muy sangrienta de ambas partes por
+haberse de pelear con gente tan diestra en manejar las armas, quisieron
+los más ajustar con Dios las partidas de su conciencia, para lo cual les
+oyeron de confesión seis Padres que á este fin habían venido de allí.
+
+En esto se gastó buena parte de la noche, y habiendo tomado un poco de
+sueño, al despuntar el alba se tocó á marcha, mandando los oficiales que
+puestos en orden los soldados, y con el fusil en punto, avanzasen á
+vista de los enemigos y si no rindiesen las armas, los atacasen.
+
+Pero Dios Nuestro Señor que había tomado á su cuenta el castigo de las
+maldades de aquellos malvados, quiso que pagasen ahora la pena, y
+singularmente los capitanes, que aquí quedaron muertos, pagando
+juntamente de una vez todas las deudas de las iniquidades que habían
+cometido en la destrucción de los pueblos de Villarica del Espíritu
+Santo en la gobernación del Paraguay, disponiendo fuese la victoria, no
+á costa de mucha sangre de ambas partes como se pensaba, sino á costa de
+los nuestros y á mucha de los enemigos; porque mientras un indio
+intimaba el orden á los enemigos, adelantándose ciertos soldados para
+recibir las armas de los capitanes, un criado de éstos les detuvo
+disparándoles un fusilazo, matando á uno de ellos.
+
+No pudo sufrir esto Andrés Florián, valerosísimo caballero español, y
+respondió luego con otro tiro semejante, de que derribó en tierra á
+Antonio Ferraez de Araujo, y sacando su puñal arremetió á Manuel Frías y
+le mató á puñaladas, quedando al primer paso muertos los dos capitanes
+enemigos. Quedando con esto los Mamalucos sin caudillos, sin gobierno y
+sin alientos, se turbaron del todo, y tirando sus armas se arrojaron al
+río que les recibió, no para librarles como esperaban, sino para
+sepultarles en sus corrientes, de que ya cansados, por más esfuerzos que
+hicieron, no pudieron librarse.
+
+Viendo los españoles y nuestros neófitos que Dios manifiestamente estaba
+de su parte, fueron con grande ánimo en su alcance, y con una tempestad
+de saetas y mosquetazos que les dispararon, hicieron en ellos sangriento
+estrago. También nuestros Misioneros quisieron entrar á la parte de
+hecho tan estupendo, asistiendo con el Crucifijo en las manos, y sin
+hacer caso de la vida iban delante con sus armas espirituales, no sólo
+en ayuda de los vencedores, sino también de los vencidos, á quienes
+procuraban ayudar.
+
+De los enemigos sólo seis escaparon con vida, de los cuales tres,
+malamente heridos, quedaron prisioneros. Nuestros heridos no fueron
+muchos, y los muertos ocho solamente, dos indios y seis españoles.
+
+Fué increíble la fiesta y regocijo de los españoles y de nuestros indios
+por tan señalada victoria obtenida tan á poca costa; y fué sentimiento
+común que Dios había peleado con ellos contra sus enemigos en defensa de
+su honra y de aquella nueva cristiandad. Por lo cual los soldados dieron
+á S. M. solemnemente las gracias al uso militar, con repetidos tiros de
+fusil y mosquetes, y los indios con torneos y juegos á su usanza,
+concluyeron la alegría de aquel día.
+
+Pero no fué cumplido el contento, porque mientras se trataba de
+exterminar lo restante de los enemigos que habían quedado en las tierras
+de los Penoquís en guardia de la presa que montaban más de mil
+quinientas almas y de limpiar totalmente el país, nacieron, no sé de
+qué origen, algunas disensiones entre los cabos, con que se tuvo por
+mejor consejo levantar el campo y volver á la ciudad de San Lorenzo, de
+donde saliéronlos á recibir el gobernador, alcaldes y regidores con toda
+la ciudad; fueron recibidos con festivos repiques de las campanas de
+todas las iglesias y con muchos tiros de artillería que disparó el
+castillo, y por muchos días se celebró con gran magnificencia aquella
+poco menos que milagrosa victoria.
+
+Los tres Mamalucos que escaparon, caminaron con la presteza posible
+siguiendo su fuga y llevaron tan infausta nueva á sus compañeros,
+quienes habiendo entendido contra toda su esperanza la última
+destrucción de los suyos, quedaron yertos de miedo, y como si ya viesen
+cerca de sí á los vencedores, se retiraron á toda prisa, llevándose los
+más esclavos que pudieron, y embarcados en el río Paraguay navegaron á
+boga y remo camino de San Pablo, cuando encontrándose con una compañía
+de sus mismos paisanos que iban al mismo fin de apresar piezas (como acá
+llamamos) ó indios, les contaron el suceso referido; pero los que venían
+de San Pablo, oída la causa de aquella vuelta tan desacostumbrada que
+daban á su tierra tan perdidos de ánimo, los empezaron á burlar de que
+por tales encuentros se desanimasen tanto; con que ya de vergüenza, ya
+con esperanza de rehacerse de la pérdida pasada, mudaron de parecer y se
+aunaron con ellos, y todos juntos dieron sobre algunas Rancherías de
+indios, de los cuales fueron rechazados con braveza y valor; por lo
+cual, mal de su grado, con las manos poco menos que vacías, se vieron
+precisados á volverse á San Pablo.
+
+Mientras éstos atravesaban la laguna Mamoré, ciertos Guarayos que por
+gran tiempo habían militado á su sueldo, abiertos los ojos y volviendo
+sobre sí mismos para ponderar el poco bien y mucho mal que se les hacía,
+y que al fin no podían esperar de aquel azaroso oficio más que una
+muerte desgraciada por término de una vida infeliz, resolvieron desertar
+y buscar lugar donde vivir con seguridad y reposo, y valiéndose de la
+obscuridad de la noche se retiraron hacia Poniente á una campaña, dos
+jornadas más adelante de aquel lago, y por hallarse sin mujeres hicieron
+las amistades con los Curacanes, sus confinantes por el lado del
+Septentrión. Estos, pues, no mucho después, deseando salir de la
+gentilidad y hacerse cristianos, se vinieron á vivir y hacer sus casas
+en nuestra Reducción de San Juan Bautista.
+
+De mucho provecho fué esta victoria, porque después acá no se han
+arriesgado más los Mamalucos á poner el pie en los contornos de
+aquellas Reducciones, y solamente en el año 1718 plantaron un fuerte en
+las riberas del río Paragua, ochenta leguas distante del pueblo de San
+Rafael, con que se espera que convertidas en breve con el favor de Dios
+cincuenta ó sesenta mil almas, como nos prometen las esperanzas, se les
+impedirá también el hacer corso por aquel río, porque los neófitos por
+singular privilegio de nuestros católicos reyes, pueden usar armas de
+fuego con que fácilmente podrán quebrantar el orgullo de estos
+corsarios, como sucedió en las misiones de Guaranís, á quienes no
+cesaron de molestar hasta que aquellos pueblos dieron una grande rota á
+cinco mil Mamalucos que habían pasado al último exterminio de aquella
+cristiandad.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VI
+
+Con los sucesos pasados se entibia algo la santa fe:
+muere el P. Antonio Fideli y se habla largamente de
+los trabajos de los Misioneros.
+
+
+Aunque la fortuna de esta tempestad no deshizo esta nueva cristiandad,
+no obstante, la conmovió no levemente y cortó al mejor tiempo el curso
+próspero de nuevos aumentos, porque agostó las floridas esperanzas de
+acrecentar con buen número de almas la Reducción de San Francisco
+Xavier, y aun de fundar otras en los Penoquís, Xamarós y Quicmes, que
+estaban bien dispuestos para alistarse en el número de los fieles; antes
+bien de este accidente provino la destrucción de las dos Reducciones de
+Chiriguanás, aunque tan distantes y remotas del peligro.
+
+No habló al aire aquel sabio caballero don Agustín de Arce, cuando dijo
+se perdía inútilmente el tiempo y el trabajo con aquella gente, y ahora
+lo tocaron con las manos los Misioneros, á los cuales amaban aquellos
+bárbaros solo por lo que sacaban de su pobreza.
+
+Por más que hacían los Padres no querían acudir á los Divinos Oficios ni
+oir la doctrina cristiana, que al entrar la noche se explicaba, ni aun
+quisieron darles un muchacho que les ayudase en las haciendas de casa y
+sirviese en la iglesia y cultivase un pequeño huertecillo.
+
+Con todo eso perseveraban los Misioneros sufriendo grandes incomodidades
+y trabajos que les hacía fáciles de tolerar la esperanza de coger algún
+fruto de paciencia, hasta que enfadados los bárbaros de tantos sermones
+y pláticas que les hacían se determinaron echarles del país con pretexto
+de que eran enviados por los Mamalucos para juntarlos y entregarlos á
+todos en sus manos como lo habían (según decían ellos) hecho con los
+Chiquitos, bien que había entre ellos muchos que de esta mentira eran
+testigos de vista por haber ido sirviendo á los españoles en la guerra
+referida.
+
+Divulgóse esta voz por el pueblo, y fuese por malicia de ellos ó por
+ardid diabólico del demonio, que perdía mucho en la conversión de
+aquellos bárbaros, comenzó la chusma á hacer muchos maltratamientos al
+venerable P. Lucas Caballero y al P. Felipe Suárez, antes que con
+detestable atrevimiento pusiesen fuego á la iglesia, de donde por este
+insulto se vieron obligados á salir y pasarse á un rancho ó choza poco
+distante; pero ni aun aquí pudieron parar, porque los bárbaros les
+buscaron por todas partes armados con sus arcos y macanas, y hubiéranlos
+hecho pedazos si no hubiera sido porque esperaban á sus caciques que
+estaban no muy lejos de allí.
+
+Viendo los nuestros que las cosas estaban de tan mal semblante,
+resolvieron en la oscuridad de la noche retirarse hacia Santa Cruz de la
+Sierra y de aquí pasar á Pari, donde se había mudado la Reducción de San
+Francisco Xavier.
+
+Llegada la noticia de este suceso al P. Superior Joseph Pablo de
+Castañeda, sospechó prudentemente que lo mismo ó peor sucedería á la
+Reducción de San Ignacio, y así ordenó á los Padres que allí residían,
+se retirasen procurando escapar de las garras de aquellas fieras lo
+mejor que pudiesen, encaminándose á los Chiquitos, donde Dios Nuestro
+Señor quiso consolar á sus siervos con mejor logro de sus fatigas y
+sudores.
+
+Por causa de las revoluciones pasadas y por lo que en adelante se podía
+temer, se mudó la Reducción de San Francisco Xavier desde el río de San
+Miguel á una llanura llamada Pari, ocho leguas distante de Santa Cruz de
+la Sierra, donde también se repararon algunos Piñocas y Xamarós que
+escaparon de las manos de los Mamalucos, con que se fabricó una
+Reducción bien numerosa.
+
+Pero no obstante esta mudanza que ahora hicieron, se vieron precisados á
+retirarse de las cercanías de aquella ciudad por causa del gradísimo
+daño que suele causar á los recién convertidos á nuestra santa fe el mal
+ejemplo de los cristianos viejos que han nacido y vivido en ella, los
+cuales hacen abominable nuestra ley santa con sus escandalosos
+procederes; y si la profesan con las palabras la niegan con las obras,
+viviendo más con la libertad de infieles, que arreglados á los
+dictámenes cristianos de nuestra religión santísima.
+
+Llegábase á esto el vil interés de tal cual, que degenerando de la
+innata piedad de sus mayores, no hacía escrúpulo de apresar ya á este,
+ya al otro de aquellos pobres indios cristianos y reducirlos á miserable
+esclavitud.
+
+Por estos motivos, pues, hubieron los nuestros de trasplantar aquellas
+tiernas plantas á lugar más retirado, encomendando este negocio al
+cuidado del venerable P. Lucas Caballero; y aunque en tales mudanzas
+perecieron muchos por las incomodidades y enfermedades que les
+sobrevinieron, de que participaron también nuestros misioneros, no
+obstante, poco después volvió la Reducción á su antiguo esplendor,
+porque vinieron luego otros infieles que se incorporaron en ella.
+
+La segunda Reducción que se fabricó fué la de San Rafael, distante de la
+otra diez y ocho días de camino hacia el Oriente, escogiendo y señalando
+el sitio para ella los PP. Juan Bautista de Zea y Francisco Hervás, á
+fines de Diciembre del año de 1696 y trayendo á ella algunos Tabicas y
+Taus y otros que habían ya prometido al P. Arce que abrazarían nuestra
+santa ley, llegaban á mil las almas, aunque la peste que hubo luego se
+llevó gran parte de ellos; con que á instancia de los mismos indios se
+volvió esta Reducción á su antiguo sitio, que era muy á propósito para
+el intento de los nuestros, que deseaban establecer el comercio de estas
+Reducciones con las de los Guaranís por el río Paraguay.
+
+Fundaron, pues, sus casas y se poblaron á las orillas del río Guabys,
+que se cree desemboca en el río Paraguay.
+
+La tercera Reducción se puso debajo del patrocinio del señor San Joseph,
+á instancias del piadosísimo señor marqués de Toxo, D. Juan Joseph
+Campero, insigne bienhechor de esta cristiandad, y se fabricó sobre un
+monte, por cuya falda corre un riachuelo que fecunda un gran espacio de
+tierra llana; fundáronla los Padres Felipe Suárez y Dionisio de Avila,
+que por gran tiempo fueron inseparables compañeros en sus trabajos y
+sudores, no teniendo muchas veces con qué acallar el hambre y reparar el
+cuerpo en tantas y tan largas fatigas; y así, para que oprimidos de las
+incomodidades no diesen con la carga en tierra, les vino no mucho
+después á ayudar el P. Antonio Fideli. Pero les duró poco tiempo este
+consuelo, porque en breve quedó postrado de tan insufribles trabajos;
+pues por más remedios que según la pobreza de aquellas tierras se le
+procuraron aplicar, nunca se pudo recobrar.
+
+Dicho P. Fideli, como era recién venido de Europa, y hallando campo tan
+grande á su celo, no paraba de día ni de noche en domesticar aquellos
+salvajes; y mientras sus compañeros iban en busca de gentiles, él se
+ocupaba en limpiar á aquellos nuevos cristianos de los resabios de su
+vida brutal, con que se podía quizás manchar la pureza de su fe y la
+inocencia de nuestra religión cristiana; era su tarea cuotidiana juntar
+de día á los niños toda la mañana, y al entrar la noche á los adultos;
+para hablarles de las cosas que debían creer y obrar; acudir á todos
+tiempos á sus necesidades sin negarse á nada; cuidar de las almas y de
+los cuerpos de los enfermos, velándolos de día y de noche y dándoles
+sepultura después de muertos; y en tantos trabajos no tenía otra cosa
+con qué mantener sus fuerzas para llevar tan gran peso, que un poco de
+pan muy desabrido que allí se hace de unas raíces que llaman mandioca,
+la cual, hecha harina, se amasa y hace un pan bien malo, el cual solía
+acompañar con un pedazo de carne de algún animal del monte, asada, como
+la comen los indios, dura y desabrida, y por gran regalo alguna fruta
+silvestre.
+
+Pero en medio de tan mal tratamiento, nunca daba treguas al trabajo, y
+esto con tal alegría de su espíritu, como si el cuerpo se mantuviese con
+el pasto espiritual del alma, hasta que postrada totalmente la
+naturaleza, no pudo volver en sí, por más medicamentos que según la
+posibilidad del país le procuraron aplicar sus compañeros, que le amaban
+tiernamente; con que no bien cumplidos dos años en estas Misiones, pasó
+al eterno descanso para recibir el galardón de sus apostólicas fatigas,
+en el mismo pueblo de San Joseph, el día 1.º de Marzo de 1702.
+
+Pero lo que no pudo hacer en la tierra en provecho de aquella nueva
+cristiandad, lo hizo bien presto y más eficazmente con sus oraciones
+desde el cielo, porque aquellos neófitos dejaron luego la embriaguez y
+otros vicios que trae consigo esta bestial costumbre, cosa que hasta
+entonces había costado mucho trabajo sin fruto. Sintieron los indios
+inconsolablemente la pérdida de su amantísimo Misionero á quien ellos
+llamaban Padre cariñosísimo de su alma.
+
+Fué el P. Fideli natural de Ciudad de Regio, en Calabria, hijo de padres
+de la primera nobleza de ella, bien que por su humildad y desprecio del
+mundo jamás dió la menor noticia de su calidad.
+
+Los primeros años de su juventud los pasó aprendiendo buenas letras en
+el Seminario de San Francisco Xavier de Nápoles, donde le enviaron á
+estudiar sus padres.
+
+Aquí, en la flor de su edad, le llamó Dios á la Compañía, donde luego
+que entró en ella se dió de veras al estudio de la virtud en que salió
+aventajado, y se mantuvo con vida ejemplar en la larga carrera de sus
+estudios, con igual aprobación, así de los Superiores como de los
+compañeros, de los cuales era á un mismo tiempo amado por la dulzura de
+su trato afable y caritativo y venerado por la solidez de sus virtudes
+siempre igual á sí mismo, y manteniendo un tenor de alegría
+inalterable, afabilísimo con todos, y liberal y pronto á servir á sus
+hermanos aun en las cosas más difíciles.
+
+Parecióle poco lo que obraba en bien de las almas y servicio de Dios en
+su provincia de Nápoles, por cuya causa pidió con instancia de nuestro
+Padre general, le concediese licencia de pasar á Indias, y conociendo su
+fervor, le dió su paternidad grata licencia, asignándole para que pasase
+á esta provincia en la Misión que conducía á ella su procurador general,
+P. Ignacio Frías.
+
+Despacháronle, pues, á Cádiz el año 1696 para embarcarse á esta
+provincia; pero por no haber oportunidad de embarcación le fué preciso
+esperar dos años en Sevilla, donde en la casa profesa dió muestra de su
+espíritu con singular edificación de los nuestros, trabajando de día y
+de noche en los ministerios propios de la Compañía.
+
+Su tarea casi cotidiana era gastar siete y ocho horas en oir
+confesiones, porque acudían todo género de personas nobles y plebeyas,
+que le amaban como padre y veneraban como santo, y él les correspondía
+con afecto de fina caridad.
+
+Ocupado en estos ejercicios, se llegó el tiempo de embarcarse, y pasando
+de Sevilla á Cádiz, se dió á la vela para Buenos Aires el año de 1698
+en compañía de otros cuarenta y cinco Jesuitas repartidos en tres naves,
+con viaje se puede decir afortunado; porque después de grandes
+infortunios que padecieron en veintidós meses de navegación, plugo á
+Dios Nuestro Señor traerlos salvos al puerto de Buenos Aires.
+
+Hubo varias causas de esta larga tardanza, y la principal fué el
+apartarse y dividirse las naves pocos días después de la partida de
+Cádiz, y perderse de vista la una de la otra, que encontrando
+rapidísimas corrientes que la desviaban, furiosísimos vientos que la
+maltrataban, disformes tempestades que la echaron á las costas de
+Guineos, se vió precisada la almiranta, en que le cupo venir á nuestro
+P. Antonio, á aferrar en la isla de Santiago, una de las islas
+Hespérides, que llamamos ahora Cabo Verde.
+
+Aquí fueron recibidos de los religiosísimos Padres de la venerable Orden
+de San Francisco que quisieron hospedarlos en su convento para que no
+sintiesen algún maligno efecto de aquel clima, sumamente nocivo á los
+forasteros, causa porque llaman á este promontorio sepulcro de los
+europeos, como lo experimentaron los demás pasajeros, de quienes la
+mayor parte cayeron enfermos, y más de ciento perdieron allí la vida y
+las esperanzas de enriquecer que los conducía á las Indias. _Pero de
+los nuestros ninguno murió por la grande caridad que con ellos usaron
+los religiosos, que con indecible amor cuidaban de su salud,
+advirtiéndoles lo que debían hacer y de lo que se debían guardar para
+conservarla._
+
+En el tiempo que aquí se detuvieron, el Superior de los nuestros P.
+Joseph Ortega, nuestro P. Antonio y P. Pedro Carena, asistieron á los
+enfermos del navío con increíble trabajo y no menor fruto y consuelo de
+los que morían en sus manos. _Hubiéronse finalmente de partir de aquella
+isla, en cuya despedida fué indecible el consuelo que por verlos partir
+á todos sanos sin haber muerto ninguno, mostraron los religiosos, y con
+especialidad el Padre guardián del convento, quien llorando de gozo les
+dijo no podía contener las lágrimas viendo que no sólo salían los mismos
+Jesuitas que habían entrado, sino uno más (aludiendo á un pretendiente
+que allí había recibido en la Compañía, con licencia que para ello
+llevaba el Padre Superior) pues cuando los vió entrar se había
+entristecido notablemente, juzgando, llevado de la experiencia, serían
+pocos los que escapasen con vida. Pero el haber librado todos bien se
+debió, como dije, á la mucha caridad de los religiosos y del mismo Padre
+guardián._ De quien despedidos, por fin se embarcaron, pero les
+sobrevinieron tales accidentes, que se vieron obligados nuevamente á
+arribar al Brasil, donde reparada nuevamente la nave, y habiendo
+experimentado la caridad grande que en todas partes usan con los
+huéspedes, los Padres portugueses se dieron tercera vez á la vela y
+llegaron á salvamento en el puerto de Buenos Aires para gastar la vida y
+sudor en provecho de los pobres indios; bien que si en el mar hubiera
+perdido la vida, hubiera tenido una muerte coronada con el mérito de
+grandes fatigas padecidas por acudir al bien de la gente de su nave por
+todo el espacio de tiempo que duró esta trabajosísima navegación, que
+fué casi de dos años, al fin de los cuales pasó con sus compañeros el
+año de 1700 desde Buenos Aires á este Colegio de Córdoba, donde se
+consagró á Dios más estrechamente por la profesión de cuatro votos, é
+inmediatamente pasó á la Misión de los Chiquitos, donde _consummatus in
+brevi explebir tempora multa_ (Sap. 4.)
+
+Pero volviendo al hilo de la historia, digo que esta Reducción de San
+Joseph, de indios Boxos, Taotos, Penotos y algunas familias de Xamarós y
+Piñocas, es felicísima á la suerte de los Misioneros que allí asisten,
+por ser este pueblo la puerta por donde se entra á otras muchas
+naciones, por lo cual ofrece comodidad, así para reducir muchas almas á
+nuestra santa fe, como para ganarse muchas coronas de premios en la
+gloria.
+
+La cuarta Reducción es la de San Juan Bautista, poblada de indios de
+nación Xamarós; fundáronla los PP. Juan Bautista de Zea y Juan Patricio
+Fernández, por el mes de Junio del año de 1699, de los cuales, el
+primero, después de haber acabado con los indios Tanipuicas, Curicas y
+Pequiquas, que le diesen palabra de reducirse cuanto antes al rebaño de
+Cristo, se partió de allí con extremo dolor suyo por orden de los
+Superiores para ir á gobernar nuestras Misiones del Uruguay, recayendo
+todo el peso de esta reducción sobre el P. Juan Patricio, á quien las
+enfermedades contínuas, la extrema pobreza y las graves fatigas,
+sirvieron de rémora los primeros tres años, para que no saliese en busca
+de gentiles, á quienes el ejemplo de sus confinantes había encendido el
+corazón en deseos de vivir como racionales en vida política, y hacerse
+juntamente cristianos; pero finalmente, sus sudores y trabajos ganaron
+para Cristo á los Suberecas, Petas, y á ciertos Piñocas, quienes parece
+no fueron á otra cosa á esta Reducción, que para renacer á Dios por las
+aguas del santo bautismo, para pasar luego á la celestial Jerusalem,
+rindiendo las vidas á la fuerza del contagio que por toda aquella
+comarca hacía en toda suerte de personas grande riza y estrago.
+
+El consuelo de ver sazonados tan presto para el cielo aquellos poco
+antes silvestres frutos, endulzaba los trabajos y fatigas de aquel varón
+apostólico y le animaba á emprender otras santas correrías; pero se
+frustraban sus santos intentos, mientras no mudaba su pueblo á mejor
+temple y á aires más saludables, porque aquellos bárbaros no querían
+reducirse al gremio de la santa Iglesia por temor de la peste, que mucho
+tiempo antes parece se había arraigado en aquel sitio, por cuya causa se
+mudó la Reducción á otro paraje más cómodo y menos nocivo.
+
+Mas ya que hemos insinuado alguna cosa de los trabajos de nuestros
+operarios en estas Misiones, juzgo esta ocasión cómoda y oportuna para
+referir más por extenso el modo de vivir de los Jesuitas que cultivaron
+y cultivan esta viña del Señor, regándola con sus sudores y aun con su
+sangre, por no quitar su debida estimación á la virtud, y defraudarnos á
+nosotros de los ejemplos que podemos imitar. Y el primer lugar se debe
+dar al modo de hacer misiones, diré mejor, de salir á caza de bárbaros
+que habitan como fieras en las cavernas de los montes ó en las espesuras
+de los bosques.
+
+Cogían, pues, y cogen al presente su breviario debajo del brazo, y con
+una cruz en la mano se ponían y ponen en camino sin otra prevención ó
+mataloje que la esperanza en la Providencia Divina, porque allí no había
+otra cosa; llevan en su compañía veinte y cinco ó treinta cristianos
+nuevos que á los Padres servían y sirven de guías é intérpretes, y con
+los paisanos hacían oficio de Predicadores y Apóstoles y caminan ya las
+treinta, ya las cuarenta leguas, siempre con una hacha en la mano para
+desmontar y abrir camino por la espesura de los bosques; otras veces
+encontraban lagunas y pantanos que pasaban á pie con el agua á la boca,
+y para dar ánimos á los neófitos eran los primeros en vadear los ríos ó
+en arrojarse por los despeñaderos más difíciles, ó en entrar en las
+grutas y cuevas con sobresalto y susto de estar allí escondidas las
+fieras ú hombres; y después de tantas fatigas y trabajos no hallaban á
+la noche para repararse otro regalo que algunas raíces silvestres con
+qué romper el ayuno, y algunos días no tenían con qué apagar la sed,
+sino un poco de rocío que quedaba entre las hojas de los árboles, y por
+cama la tierra dura, sin otro reparo contra los rigores de la noche, que
+la sombra de un árbol ó una estera sostenida de cuatro palos; y
+últimamente en continuo temor y riesgo de la vida, porque los bárbaros,
+asombrados con el temor, juzgaban que eran sus enemigos los Mamalucos
+del Brasil, vestidos de Jesuitas y por eso están siempre con la macana
+en la mano ó con las flechas á punto, ó si no en emboscadas para
+quitarles la vida sin que los defiendan los neófitos.
+
+Y porque estos no parezcan encarnizamientos de mi pluma, insinuaré aquí
+lo que de los Zamucos escribió años pasados el Padre Misionero, que
+entendía en la conversión de aquella gente al P. Juan Patricio
+Fernández, al presente Rector del Colegio de Santiago del Estero, que
+con las veces del P. Provincial de esta provincia visitaba aquellas
+Misiones:
+
+«Por no alargarme (dice) no escribo cómo llegué á este pueblo de los
+Zamucos, contra el parecer de los prácticos del país, y á más el caminar
+muchas leguas con el agua hasta la cintura; atribuí el feliz suceso al
+dedo de Dios, pues que fuerzas humanas no podían vencer los obstáculos
+insuperables que se me interpusieron, mereciéndolo los sudores y
+trabajos, hambre y sed de su primer apóstol el Padre Juan Bautista de
+Zea.»
+
+Hasta aquí el dicho Misionero. Pero aunque caminaban por su extrema
+pobreza, desprevenidos de toda provisión, no por eso Dios Nuestro
+Señor, por cuya cuenta corría la vida de sus siervos, los abandonaba en
+tales trabajos, emprendidos por sólo su amor y por el provecho de las
+almas; antes, cuando era necesario, obraba en su favor milagros, ya
+librándoles de las furias y saetas de los bárbaros, como muchas veces
+sucedió al venerable P. Lucas Caballero, ya proveyéndoles de sustento y
+dándoles vigor y aliento á la naturaleza, en prueba de lo cual escribió
+el P. Miguel de Yegros al P. Lauro Núñez, provincial á la sazón de esta
+provincia, cuando él, con el P. Francisco Hervás, fueron el año 1702 á
+descubrir el río Paraguay.
+
+«Partimos (dice) por el mes de Mayo acompañados de cuarenta neófitos,
+con sola la confianza en Dios por estar recién fundada la Reducción de
+San Rafael, emprendiendo el viaje los buenos cristianos puesta la
+esperanza en la Santísima Virgen, que nos socorrió por el camino como de
+milagro, viniéndosenos á las manos la caza y la pesca cuando nos
+hallábamos en grandes angustias, pasando gran trabajo y venciendo
+gravísimas dificultades en los montes y en las llanuras anegadas del
+agua, por dos meses enteros que tardamos en llegar á las riberas del río
+Paraguay, con riesgo y temor continuo de los bárbaros.»
+
+Y este puntualmente era y es el modo que todavía observan los Misioneros
+en estas correrías. Pero con ser tan grandes las fatigas y tan pesadas
+las aflicciones que padecen, no obstante eso, es mucho mayor sin
+comparación el consuelo que tienen cuando vuelven con las manos llenas
+de cuatrocientas ó quinientas almas; y si á veces no tantas, á lo menos
+con la esperanza de ganarlas al año siguiente, porque los más de los
+bárbaros quieren antes certificarse si aquel celo que les muestran es de
+sus almas para darles el Paraíso ó por el interés de llevarlos para
+ponerlos en esclavitud, y por eso acostumbran despachar alguno de los
+suyos para explorar el país, la gente y los Misioneros de la nueva
+Reducción.
+
+Después de esto, cuanto hayan trabajado nuestros Misioneros en criar y
+mantener estas tiernas plantas, no se puede explicar mejor que
+refiriendo sinceramente, sin añadir nada de mío, algún hecho particular
+y parte de carta verídica, como lo haré, donde quiera que halle
+coyuntura, trasladando fielmente los originales con que esta historia
+quedará más fidedigna y el gusto de los lectores más satisfecho.
+
+Dice, pues, el hermano Juan de Avila, compañero que fué del P. Visitador
+de esta provincia, Antonio Garriga y del P. Provincial Luis de la Roca,
+cuando como adelante diré, visitó aquellas Doctrinas sujeto de mucho
+juicio y capacidad en una carta que desde allí escribió:
+
+«Así como para fundar las Misiones del Paraguay padecieron increíbles
+trabajos aquellos primeros varones apostólicos, sacando á los indios de
+las selvas y entablando en ellos vida cristiana y política hasta
+ponerlos en el estado en que hoy día se mantienen, divididos en treinta
+Reducciones, así también no han sido menores los trabajos y sudores de
+estos primeros que han fundado la cristiandad de los Chiquitos. No es
+fácil de decir lo que al descubierto les han dado que sufrir los
+enemigos y ocultamente los amigos, la carestía de todo lo necesario para
+la vida humana, los profundos pantanos, inaccesibles montañas, bosques
+impenetrables, fieras, climas destemplados, sed, hambre, extrema
+desnudez, total abandono de todas las cosas y jurada guerra de todo el
+infierno. Pudiera descender á casos particulares que he visto y oído si
+no fueran bien sabidos y me son materia contínua de rubor y confusión.
+No traer sobre sí sino un vestidillo de tela baladí, hecho pedazos, y no
+pocas veces vestirse de pieles de animales; no traer otros zapatos que
+un pedazo de cuero crudo atado con otro cordel de cuero por las plantas
+de los piés, y en la cabeza, para reparo del sol ardientísimo que allí
+hace, uno como sombrero, pero también de cuero, la cama sin ningún
+alivio, la vianda ordinaria, un puñado de maíz, y éste tan escaso, que
+apenas era bastante para mantenerles las fuerzas, vivir gran tiempo sin
+el consuelo siquiera de ver á alguno de sus compañeros, y estando
+afligidos de largas y penosas enfermedades, no tener á dónde volver los
+ojos.»
+
+Así el dicho hermano; y yo en prueba de todo lo que él dice, quiero
+apuntar algunos casos en particular.
+
+Díjome, no ha mucho, un Padre qué fué Superior de aquellas Reducciones,
+que por muchos meses no tuvo otra cosa de qué sustentarse, sino raíces
+de yerbas, y faltándole éstas también, acosado de la hambre, se vió
+precisado á andar en busca de frutas silvestres.
+
+Cuando el P. Gregorio Cabral fué en nombre del P. Simón de León,
+Provincial de esta provincia, á visitar aquellas Misiones, le cogió el
+invierno (que allí no se mide por el frío, que no hace, sino por el
+romper de las lluvias) le cogió debajo de una enramada, donde con siete
+Misioneros pasó largo tiempo sin otro sustento que una fruta silvestre á
+que llaman _Motaquí_, con alguna cosa de leche; y el día de Pascua, por
+gran regalo, les dieron los neófitos una mazorca ó espiga de maíz. Pero
+no tuvo otro tanto el mismo día el P. Zea, que presentándole por gran
+regalo ciertos panecillos bien pequeños, no pudo probar bocado de ellos
+por ser amargos como la hiel.
+
+No me ha parecido supérfluo contar estas menudencias, para que quien en
+los hombres apostólicos no mira otra cosa que conversiones de infieles,
+adviertan también cuánto les cuestan y considere si tiene necesidad de
+una generosísima caridad quien se emplea en buscar la gloria de Dios y
+en mirar por la eterna salvación de las almas. Y ciertamente el no
+acobardarse con los peligros, el no volver las espaldas á tantos
+trabajos, el no retirarse y no dejar una vida en que á cada paso se
+encuentra con la muerte, pereciendo aquí de hambre, perdiéndose allí por
+los bosques, ahora andando entre flechas y macanas, ahora enmedio de
+pueblos furiosos, es virtud difícil de hallarse, y con todo eso esta
+virtud es necesaria siempre á quien emprende en países remotos y entre
+gente bárbara el oficio de la predicación Apostólica.
+
+Pero lo que me llena de estupor y maravilla, es que en medio de tantos
+trabajos é incomodidades, no hayan hasta ahora muerto entre tantos
+operarios más que tres ó cuatro, siendo así que hay quien ha trabajado
+veinticinco y treinta años; pero es singular providencia del Altísimo,
+que quien ningún caso ha hecho de su vida por su servicio, se conserve
+más sano y mejor que si hubiera vivido en las comodidades de un colegio,
+como yo ví, con grande estupor, en el P. Juan Bautista de Zea, que en
+edad de sesenta y cinco años parecía joven de poco más de treinta en el
+aliento y valor.
+
+Verdad es que hoy día se han aligerado en gran parte tantos trabajos,
+porque introducida en aquella gente, con la santa fe la vida civil y
+política, lo pasan un poco mejor los Misioneros, y la piedad de muchos
+caballeros les provee de algunas cosas con que ocurrir á las necesidades
+domésticas.
+
+Y ahora entiendo con cuánta razón claman los Superiores de esta
+provincia á nuestros Padres generales, diciendo que no es esta vocación
+de cualquiera, sino de hombres solamente de virtud muy grande y bien
+probada. Y á la verdad, uno entre otros engaños en que vivía cuando en
+Europa ardía en deseos encendidos de venir á Indias, era persuadirme que
+para un Misionero Apostólico de estas partes, bastaba tener un gran celo
+de las almas; pero quien leyere esta relación, hallará que son más las
+ocasiones de ejercitar la interna abnegación del ánimo, la paciencia,
+la humildad y la mortificación en sí mismo, que el celo de las almas con
+los otros, cuando yo refiero aquí poco más que trabajos corporales, que
+son la menor parte de los que se ofrecen que sufrir.
+
+Por tanto, quiero poner aquí una carta que me escribió un compañero mío,
+á quien lloro y reverencio á un tiempo, el cual, con otros cuarenta y
+tres de la Compañía que conducía á la provincia de Quito, su procurador
+general Padre Nicolás de la Puente, por impenetrables consejos de Dios,
+se ahogó en el navío _Caballo Marino_ que se fué á pique el año de 1717.
+Dice, pues así:
+
+«La circunstancia de que quizás no nos volveremos á ver más en Europa,
+me anima á escribir ésta á mi hermano, que espero le hallará en Cádiz, á
+fin de darle el último vale, y con el corazón un humilde abrazo,
+alegrándome, juntamente con el más vivo de mis afectos, por su ya
+próxima suerte de dejar este mundo engañoso de acá y de ir en busca de
+otro mejor, ó para mejorarlo. Conozcamos, hermano mío carísimo, nuestra
+fortuna, la cual estoy por decir que es la mayor de cuantas Dios puede
+conceder á sus escogidos. ¿Y qué? ¿Por ventura es cosa de poca monta
+vivir desconocido, y si tengo de decir la verdad, despreciado de todos,
+ó á lo menos poco estimado? ¡Oh, afortunados nosotros, si de cosa tan
+grande fuéramos participantes! ¡Ánimo, hermano mío muy amado! ¡aliento,
+vamos, vamos! mas ¿dónde? á las Indias, esto es, al Calvario. ¿A qué
+fin? A coronarnos, sí, pero de espinas; á descansar, sí, pero sobre una
+cruz. Aquí acabo, porque desde aquí deben comenzar los deseos de un
+Jesuita indiano. Pidamos á Dios y á su Madre Santísima que destierre de
+nuestro corazón todo otro afecto y no deje en él sino el ardientísimo
+deseo de padecer por amor de quien nos amó hasta dar por nosotros la
+vida.»
+
+
+
+
+CAPÍTULO VII
+
+Fervor y virtud de la nueva cristiandad, premiada de
+Dios Nuestro Señor con muchos sucesos milagrosos.
+
+
+Eran verdaderamente grandes, como hemos visto, los trabajos y fatigas de
+los Padres en domesticar este inculto campo de la gentilidad; pero no
+obstante eso, les parecía nada, aunque hubieran sido sin comparación
+mucho mayores, viendo cuán bien prendía y se lograba la semilla de la
+predicación evangélica, y cuán presto se sazonaba en frutos dignos del
+Paraíso; mas en esto no quiero yo poner nada de mío, sino sólo hacer
+hablar á los mismos sembradores de esta semilla, que se maravillan de
+ello y se dan el parabién con júbilos de incomparable consolación.
+
+«En el conocimiento de Dios (dice uno de ellos) y en la observancia de
+la ley divina, se puede con toda verdad, sin rastro de encarecimiento,
+afirmar que esta selva de bestias y de vicios es ahora un retrato de la
+primitiva Iglesia. Bendigo infinitamente las santas llagas del Redentor
+(dice otro) que comparada la vida pasada y presente de esta gente, son
+ahora tan diferentes de sí mismos, cuando eran idólatras, que parecen en
+cierta manera reengendrados en la inocencia original.»
+
+Añade el P. Sebastián de Samartín, Superior que fué de aquellas
+Reducciones:
+
+«Todo se puede sufrir por ellos, por el afecto que tienen á la fe, á la
+devolución y á lo que es Dios ó de Dios.»
+
+Pero más por extenso habla el Padre Misionero de la Reducción de San
+Joseph de la piedad de su pueblo, en la Cuaresma del año de 1705.
+
+«No es fácil de decir el fervor que estos santos días mostraron los
+nuevos cristianos en las cosas de Dios; oían la paladra de Dios con gran
+gusto y no con menor fruto y compunción, de suerte que me parecía estar
+entre españoles muy piadosos. El acto de contricción que se usa al fin
+de los sermones, le hacían con tanto sentimiento, que lloraban
+muchísimo. El cual mostraron también en la disciplina larga
+verdaderamente no poco, pero no tanto que satisfaciese á su fervor, por
+lo cual costaba mucho el hacerles cesar, pidiendo á gritos misericordia
+á Nuestro Señor, y repitiendo fervorosísimos actos de contricción y
+propósitos de no ofender más á su Divina Majestad, principalmente en su
+innato vicio de la embriaguez, del cual, con el favor de Dios, se han
+olvidado totalmente, pero donde se conocía más claramente su piedad y el
+verdadero dolor y arrepentimiento de sus culpas, era en el acto de la
+confesión sacramental á que se llegaban llorando tan amargamente que me
+sacaban lágrimas á los ojos y me llenaban de increíble consuelo, dando
+gracias á la Divina Misericordia que obra en gente de suyo tan bárbara y
+nueva en la fe tan prodigiosos efectos.»
+
+Así aquel Misionero que prosigue diciendo otras mil cosas de bondad y
+devoción de sus cristianos, que sirven de no pequeña confusión y rubor á
+quien ha nacido y vivido en el gremio de la Santa Iglesia.
+
+Bien que por lo que toca á la pureza de su conciencia dan otros
+Misioneros relación más distinta, diciendo que hacen mucho escrúpulo de
+retener cosa ajena por pequeña que sea, que muchas veces apenas se les
+halla materia suficiente para la absolución; que luego que sienten el
+menor remordimiento de cualquiera culpa, por ligera que sea, y sólo en
+apariencia á veces, corren volando á llorarla delante de Dios y pedir
+remedio á sus ministros, aunque estén actualmente ocupados en las
+labores del campo, ó de noche reposando, y singularmente se refiere de
+una buena mujer que pareciéndole aún esto poca parte para mantenerse
+inocente, importunó tanto al cielo con sus plegarias para que la pusiese
+donde estuviese más segura de manchar su alma, que al fin logró feliz
+despacho de sus súplicas, porque el día solemne de la Ascensión,
+asaltada de un accidente casi repentino, recibidos todos los
+Sacramentos, fué por la muerte á gozar la gracia que deseaba.
+
+Ni esta inocencia es solamente de algunos á quien Dios Nuestro Señor
+mira con ojos más piadosos, y cuyas almas fortalece con mayor copia de
+bendiciones celestiales, sino que es común en todas las Reducciones, á
+lo menos en lo exterior, porque algunos de los regidores del pueblo
+tienen por oficio sindicar las costumbres de los demás, y cuando tal vez
+alguno, por sugestiones de la carne se rinde al vicio sensual,
+vistiéndole primero de penitente, le hacen confesar su culpa y pedir
+perdón á Dios en medio de la iglesia, de donde llevado á la plaza, le
+azotan ásperamente delante de todos.
+
+Pero no me causa tanta maravilla la penitencia que estos culpados hacen,
+siendo descubiertos por ajenas diligencias, cuanto la sincera confesión
+de un Cathecúmeno y de una india. Supo aquél que un cristiano había sido
+castigado con el rigor que he dicho, y parecióle tan bien esta justicia,
+que instantáneamente suplicó se usase con él de semejante castigo,
+porque yo, dijo, soy reo del mismo pecado; y la india, habiendo caído
+secretísimamente en una fragilidad, no paró hasta que con gran
+sentimiento manifestó su culpa á los Regidores, pidiéndoles con muchos
+ruegos y súplicas se ejecutase en ella el público castigo, afirmando que
+le movía á hacer esto la ofensa cometida contra Dios, y el no haber
+seguido los ejemplos de tantos que habían resistido al incentivo de la
+carne con la consideración de la presencia de Dios que en todas partes
+asiste, con la memoria de las penas eternas del infierno y con los otros
+medios que les han enseñado los Padres.
+
+Y lo que es más en unos bárbaros hechos á vivir en su libertad sin
+frenos de castigos y penas, que ninguno de ellos se siente de esta
+severidad que se usa para corregir sus deslices. Mas lo que parece
+milagro es que los Chiquitos de tal suerte han depuesto las enemistades
+con los confinantes, mamadas con la leche, fomentadas del genio,
+defendidas con las armas y hechas implacables con la sangre derramada,
+que cuando antes no podían sufrir ni aun ver á sus enemigos en el mundo,
+ahora están con ellos en una misma Reducción, viven en una misma casa y
+comen á una mesa, convirtiendo los odios y rencores en otro tanto amor
+de unos con otros, como si no tuvieran otro padre que á Dios y todos
+fueran una familia de Jesucristo.
+
+Esto pudiera parecer lo sumo de la virtud en unos cristianos nuevos si
+no hubieran pasado adelante á dejarse despedazar á gusto de los
+gentiles, por no faltar, como á ellos les parecía en un punto, á la
+santa ley de Dios. Oyeron ellos que Dios mandaba no se volviese mal por
+mal, y que á los ultrajes é injurias, aun en la vida, no se respondiese
+sino con mansedumbre y sufrimiento.
+
+A poco tiempo fueron algunos neófitos (como adelante diremos) á buscar
+infieles para reducirlos al conocimiento de Dios, y encontrándose de
+improviso con una Ranchería, los paisanos dieron sobre ellos con sus
+macanas y flechas; pero los cristianos, aunque muy animosos y bien
+pertrechados de armas con que fácilmente se hubieran podido defender, no
+obstante, por no hacerles mal alguno, se dejaron quitar las vidas.
+
+Otros, habiendo salido á otra empresa semejante, ni aun quisieron llevar
+armas consigo, y entrando en una tierra enarbolaron en ella la imagen de
+Nuestra Señora, exhortando á la gente la hiciese reverencia; pero la
+respuesta que tuvieron fué ver caer sobre sí una tempestad de saetas, de
+que muchos quedaron allí muertos. Supieron esto los Misioneros y
+lloraron de consuelo pareciéndoles un prodigio de la gracia en una
+nación tan soberbia y vengativa.
+
+Y á la verdad, afecto tan tierno á las cosas de Dios, horror tan grande
+al pecado y á todo lo que huele á vicio, se debe atribuir á la santa
+vida que observan y á los contínuos ejercicios de piedad que todos,
+indiferentemente, sin distinción de sexo ni condición, practican.
+
+Tres veces al día, al romper del alba, á medio día y á la noche, juntos
+los niños y las niñas cantan á coros distintos gran número de oraciones
+y decoran de memoria lo que el Misionero les ha explicado del Catecismo.
+
+Todos los días de fiesta se junta el pueblo á oir algún punto de la
+doctrina cristiana ó sermón, después de haber cantado solemnemente la
+misa. Al levantarse y acostarse se encomiendan á Dios, á la Reina de los
+Ángeles y al Santo Ángel de la Guarda, con devotas oraciones que en
+bautizándose aprenden; de otras usan al entrar en la Iglesia y cuando el
+Sacerdote eleva la Sagrada Hostia ó el Cáliz. Antes de sentarse á comer
+echan en pie la bendición, y fuera de eso no comen ninguna vianda fuera
+de la mesa sin que primero la bendigan con la santa cruz. Cuando son
+admitidos á la participación de los divinos misterios, no es fácil de
+explicar con cuánta devoción y tiernos coloquios se llegan á comulgar y
+cuánto después procuran mantener su corazón puro y limpio de toda mancha
+de pecado.
+
+Pudiera traer muchos ejemplos en confirmación de esto, pero por no
+causar fastidio á los lectores, me contentaré con referir uno sólo.
+Deseaban ciertos mozos recibir el Pan de los Ángeles; mas el Padre les
+dió á entender que no se lo concedería jamás si primero no corregían y
+enmendaban cierta libertad que tenía algún resabio de gentilismo; ellos,
+sin otra diligencia, obedecieron luego; y aunque les costaba no poco, se
+enmendaron totalmente de la dicha costumbre. Preguntóles después si
+habían vuelto á recaer y admirándose mucho, respondieron que cómo era
+posible ofender á su Señor después de haberle dado acogida en su
+corazón.
+
+Pero cuando estas Reducciones parecen un paraíso (dice un sujeto que las
+ha visto), es por la noche, cuando todos cantan las cosas de nuestra
+Santa fe, puestas en cierto modo de música muy llano, lo cual hacen los
+niños y niñas en las calles públicas al pie de las cruces, y los hombres
+en sus casas y en lugar separado de las mujeres; después rezan el
+rosario y concluyen esta devota función con cánticos en alabanza de
+Cristo Señor Nuestro, y de su Santísima Madre Nuestra Señora la Virgen
+María, á quien profesan afecto tiernísimo, no llamándola con otro título
+que de Madre; todos los sábados y las vísperas de las festividades
+consagradas á su nombre, cantan la misa á son de instrumentos músicos,
+cuales se usan entre ellos, y jamás van á trabajar al campo ó vuelven de
+su labor sin que primero entren en la iglesia á hacer oración delante de
+su imagen.
+
+Lo mejor de sus pobres haberes emplean en servicio de esta Señora, y
+quieren antes ser pobres que faltar un punto en su culto; y una vez que
+un Padre quería que vendiesen la cera de las abejas llamadas _Opemús_,
+que es blanquísima, y la mejor, le respondieron resueltamente: «No
+quiera Dios que se expenda en provecho nuestro lo que hemos ofrecido á
+su Madre Santísima, pues si nosotros nos privamos de esta cera por amor
+suyo, á ella le tocará socorrer nuestra pobreza.»
+
+Finalmente, para última prueba de la devoción de estos nuevos
+cristianos, daré noticia de ciertas precesiones públicas suyas, las
+cuales, si á algunos parecieren menudencias de que no se debe hacer
+caso, digo que en otros pudiera parecer así pero no en gente para quien
+fué necesario un oráculo del Vaticano para creer que eran capaces de la
+ley de Dios: «Pues los primeros descubridores de las Indias juzgaron
+falsa y temerariamente que no eran racionales sino brutos, incapaces de
+razón; y fundados en este error los españoles de la isla de Santo
+Domingo y las demás, teniéndolos por animales, los cargaban tres y
+cuatro arrobas acuestas, los sacaban y llevaban muchas leguas y esta
+opinión se entendió después con harto daño de los naturales, de suerte
+que en Nueva España, juzgándoles imprudentemente por bestias con forma
+humana, los trataban como si lo fueran, negando, por el consiguiente,
+ser capaces de la Bienaventuranza y de los Santos Sacramentos, y llegó á
+tanto esto, que obligó á D. Fr. Juan Garcés, primer Obispo de Haxcala,
+Dominico, año 1636[V.] á escribir una carta llena de piedad y erudición,
+informando la verdad al Sumo Pontífice Paulo III, quien con Breve y
+Bula especial, definió y declaró á los indios por hombres racionales y
+capaces de la fe católica, como todas las demás naciones de la Europa y
+de todo el mundo: _Indos ipsos utpoté veros homines, non solúm
+christianæ, fidei capaces existere decernimus et declaramus,
+etcétera_.[VI.] Siendo, pues, tales los indios, que ha habido quien los
+haga irracionales, aun á los menos bárbaros, y siendo estos Chiquitos
+unos de los de la clase de los más bárbaros (_P. Acosta in Prooem. ad
+lib. de Procur. Indor, salute_, según lo que enseña el P. Joseph Acosta,
+D. Juan Solorzano, _Lib. de Politic. Indian._ capítulo 9, pág. 41, y el
+ilustrísimo señor Obispo de Quito D. Alonso de la Peña Montenegro, libro
+2 del _Itinerario in Prologo_, página 141 y otros muchos autores) nadie
+tendrá por cosa de menos monta estas señales exteriores de devoción que
+ya refiero.»
+
+La noche, pues, del Jueves Santo, después de haber oído un fervorosísimo
+sermón de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, se visten un hábito
+acomodado á la tristeza de aquel santo tiempo; y para imitar al Redentor
+penando, llevan algunos á cuestas cruces muy pesadas; otros se ciñen de
+agudas espinas la cabeza; quién atadas atrás la manos, va arrastrado por
+tierra; quién derecho con los brazos extendidos en forma de cruz, los
+más se azotan ásperamente con terribles disciplinas; cierra la procesión
+una tropa de niños que de dos en dos llevan los instrumentos de la
+Pasión del Señor.
+
+Después, al pie de un devoto Crucifijo puesto delante del santo
+sepulcro, todos por su orden, con lágrimas de tiernísimos sentimientos
+en los ojos, le ofrecen los frutos de sus sementeras, «llenándose entre
+tanto (dice un Misionero) de consuelo nuestros corazones al ver
+postradas estas almas delante del Divino Cordero que las rescató con su
+sangre; las cuales poco antes andaban como fieras descarriadas y
+perdidas por las selvas.»
+
+La otra procesión hacen el día del _Corpus_, á la cual convidan las
+naciones confinantes de los gentiles; componen, pues, las calles lo más
+ricamente que á su pobreza es posible, y en lugar de tapices recamados
+de oro ó de colgaduras de damasco, adornan con ingenioso artificio las
+fachadas de las casas de ramos de palma, hermosamente enlazados unos con
+otros; á las cabeceras de las calles levantan arcos triunfales que
+visten de cuanto hermoso y florido hay en sus huertas y bosques; lo
+mejor de los aderezos y bordaduras labradas hermosa y delicadísimamente
+de plumas, lo pone cada uno delante de su casa; y á fin de que todas las
+criaturas, aun irracionales, rindan homenaje y tributo de reverencia al
+común Señor de todas, salen días antes á caza de pájaros y de fieras,
+aunque sean tigres y leones, y bien atados los ponen en el camino por
+donde ha de pasar el Santísimo Sacramento, y juntamente arrojan por el
+suelo el maíz y las demás semillas de que han de hacer sus sementeras
+para que sea bendito de Dios y las haga multiplicar á la medida de su
+necesidad; pero lo mejor de esta devotísima fiesta es la tiernísima
+devoción y fervor con que acompañan aquel trabajo á gloria de su
+Criador.
+
+Y no piense nadie que Dios Nuestro Señor se deja (á modo de decir)
+vencer de la piedad de estos sus nuevos fieles, antes bien parece, por
+decirlo así, que ha andado con ellos á competencia, de suerte que,
+cuanto ellos más se emplean en su servicio, tanto más les retorna y
+recompensa con beneficios, porque como por experiencia sabemos, suele
+ser sobremanera amoroso y benéfico en la primera formación de aquellos,
+que escoge para cimientos de alguna nueva Iglesia entre infieles y usa
+más largamente en provecho suyo de sus bendiciones, no sólo en las
+necesidades espirituales, sino también en las corporales.
+
+Perdíanse una vez los sembrados por falta de agua, y apenas la pidieron
+los neófitos, cuando rompió en abundantísimas lluvias.
+
+Hacía gran estrago en la gente del pueblo de San Rafael una pestilencia;
+corrió luego el pueblo á la iglesia á pedir á Dios misericordia, y al
+punto cesó el contagio, de suerte que ninguno de los tocados de él murió
+en adelante, ni de los sanos enfermó alguno.
+
+Había también aquí gran carestía de víveres, por cuya causa algunas
+buenas mujeres representaron á Dios su necesidad, diciéndole la una:
+«Señor y Dios Nuestro Jesucristo, dadnos qué comer, porque si no nos
+morimos.» Y otra: «Señor ¿queréis que me muera? Mirad que me estoy
+cayendo de hambre», y aquel año fueron abundantísimas las cosechas.
+
+Habían de ir al monte los cristianos del pueblo de San Juan Bautista á
+hacer provisión de carne, pero por no haberse concluído la fábrica de la
+iglesia se quedaron trabajando por acabarla de fabricar con toda
+perfección, fiándose de Dios que los proveería como de hecho sucedió,
+porque de allí á poco salieron del bosque muchos jabalíes en tropas; y
+para que claramente se conociese que era cosa de Dios, se pararon junto
+á la Reducción, para que la gente pudiese á su salvo matar los que eran
+suficientes para socorrer á su necesidad.
+
+Pero sería nunca acabar si quisiésemos referir una por una las finezas
+que Dios Nuestro Señor ha usado con ellos. Sea solamente última prueba
+de ellas que estiman más estos neófitos un rosario que cualquiera otra
+cosa, por hermosa y preciosa que sea, y con razón, porque le sirve de un
+seguro reparo y escudo en las desgracias y peligros que encuentran en
+sus caminos; y los nombres santísimos de Jesús y de María, los han
+librado muchas veces de evidentes riesgos de ser hechos pedazos de las
+fieras. Referiré un solo caso, digno entre los otros de particular
+memoria.
+
+Andaba á caza por un bosque cierto cristiano llamado Diego, digno de ser
+nombrado por la santa vida que observaba, cuando de improviso vió venir
+hacia sí una tigre que andaba también por allí á caza, y no se podía
+escapar el indio sin que ella le despedazase; antes le acometió con tan
+gran furia para despedazarlo, que no le dió lugar más que á invocar los
+poderosos nombres de Jesús y de María, á cuya invocación la fiera, que
+ya le tenía entre sus garras, le soltó y se volvió hacia atrás sin
+hacerle otro daño que unos rasguños bien ligeros en la cara y en los
+brazos para memoria del milagro y del beneficio de haber recibido
+segunda vez la vida de mano de la Santísima Virgen; porque habiendo
+enfermado poco antes y no podido sanar por más medicinas que, según la
+posibilidad, se le habían aplicado, sólo se afligía por no poder ayudar
+á la fábrica de la Iglesia; volvióse, por tanto, á la Madre de
+misericordia, pidiéndola con instancia la salud, y al día siguiente,
+libre de toda enfermedad, se fué á trabajar á la obra, predicando con
+las palabras y mucho más con el ejemplo, la devoción con la reina del
+cielo.
+
+Esta merced fué en provecho de uno solo; pero otra fué hecha á un pueblo
+entero en señal de agradecimiento. Retirábanse una noche, acabado de
+rezar el rosario, á sus casas, cuando de repente descendió del cielo un
+globo de luz que esparció por el contorno sus rayos y llenó á un mismo
+tiempo sus corazones de júbilo y reverencia; y que esto fuese cosa más
+que natural lo demostraron los efectos causados en aquella santa
+cristiandad.
+
+Verdad es que, como siempre sucede, entre tantos buenos no faltaban
+algunos malos y perversos que hacían más aprecio del cuerpo que del
+alma; pero Dios Nuestro Señor usó con ellos del poder de su brazo
+omnipotente, ya ablandando durísimos pecadores con modos
+extraordinarios y singulares, ya castigando tal vez con los azotes de su
+justicia á los obstinados que á buenas no se rendían, haciendo con eso
+que otros que lo veían abrazasen la ley de Dios.
+
+Referiré aquí algunos pocos sucesos de estos más dignos de memoria. Y
+sea el primero un cierto indio llamado Santiago Quiara, el cual,
+llevando mal el apartamiento de una concubina suya que había dejado en
+el bautismo, volvió á admitirla en su casa. Pero luego le fué Dios á la
+mano con una enfermedad que, privándole de la luz del cuerpo, desterró
+de su alma las tinieblas del pecado. Hiciéronsele, pues, dos nubes en
+los ojos que creciendo poco á poco le privaron totalmente del uso de
+ellos; y por más que la caridad de los Padres se fatigó en aplicarle
+remedio, no pudo aprovecharle de nada. Con esto entró dentro de sí el
+doliente, y adivinando que la causa de esta desventura no era otra cosa
+que sus pecados, se volvió con mejor consejo al médico divino,
+suplicándole vivamente le diese remedio, no tanto á él, que no lo
+merecía, cuanto á su familia, que alrededor de él lloraba sin tener un
+bocado de pan que llevar á la boca. Estando una noche en su casa
+examinando sus pecados y pensando en las miserias de su vida,
+prorrumpió en esta fervorosísima súplica á Cristo, Señor Nuestro, y á su
+beatísima Madre.
+
+«Oh, Jesús mío, tened misericordia de mí (así puntualmente lo refirió él
+á todo el pueblo, á quien por orden de los Padres manifestó su milagrosa
+curación). Oh, Jesús mío: aunque no lo merezco, perdonadme mis pecados,
+y restituidme el uso de mis ojos; reconozco, Señor, y confieso que este
+trabajo es justísimo castigo de mis culpas; pésame en el alma de
+haberlas cometido, y propongo de nunca jamás volver á caer en ellas.
+Virgen María Madre de Dios y mía, aplacad la indignación de vuestro
+Santísimo Hijo y alcanzad á mi alma el perdón de mis pecados y á mi
+cuerpo la vista perdida. ¡Oh, Dios y Padre mío! movéos á misericordia y
+pues podéis tan fácilmente, concededme la gracia que os pido, que yo
+prometo de jamás ofenderos en adelante, y de observar perfectamente, con
+la diligencia que me fuere posible, vuestra ley santa.»
+
+Mientras así estaba llorando delante de Dios, oyó una voz, como de quien
+estaba enojado, que hablaba con él y le decía:
+
+«Por tu amancebamiento y por las confesiones mal hechas, te ha
+sobrevenido esta desgracia.»
+
+Al oir estas palabras, que le penetraron hasta el alma, salió como fuera
+de sí, y en aquel punto se vió cercado de una luz tan bella, que la del
+sol, en su comparación, era muy tenue y despedía una fragancia tan suave
+é incomparable con ninguna cosa odorífera de la tierra, que
+manifiestamente se conocía que era don del cielo; sus carnes se le
+pusieron tan delicadas como de un niño recién nacido, y se movía con
+tanta agilidad como si estuviera despojado de la pesada carga del
+cuerpo.
+
+Respondió entonces el hombre, deshaciéndose en lágrimas de consuelo y
+juntamente de dolor:
+
+«Confieso, Padre y Señor mío, mis pecados, que dejé mi legítima mujer y
+me volví á mi antigua amistad, de que fuertemente me pesa. Así es (oyó
+que le replicaban) confiésate y haz penitencia de tus culpas.»
+
+Desapareció la visión; y vuelto en sus sentidos, se halló perfectamente
+sano.
+
+Pero mirando la fealdad de su cuerpo y la vileza de este mundo comparada
+con lo que había visto y gozado, deseaba haberse verdaderamente muerto,
+y no sólo en apariencia, sino en realidad para continuar en el gozo de
+tanto bien, y se ponía las manos sobre los ojos, que bellos y claros
+había recobrado, para que no fijasen la vista en las miserias de acá
+abajo; y hasta hoy día, cuando se pone á pensar en este su éxtasis ú
+otro alguno se le trae á la memoria, no puede contener las lágrimas y
+sollozos.
+
+Fué notable el fruto que causó este milagroso suceso; apenas quedó
+hombre de conciencia que no ajustase de nuevo todas las partidas con
+Dios con una confesión general; pero quien experimentó mayores los
+efectos fueron los dos pueblos de San Joseph y de San Francisco Xavier,
+que muchas veces le habían consolado y servido en aquella enfermedad.
+
+La mudanza de vida que hizo este afortunadísimo neófito, fué la que se
+podía esperar de la gracia del Espíritu Santo, que le había tan
+abundantemente entrado en su corazón.
+
+No fué menor el efecto (aunque sí diverso el modo) de convertir á un
+hechicero y gran familiar del demonio. Este, pues, sacado del monte
+donde vivía como bruto por el infatigable celo del P. Lucas Caballero,
+apenas había puesto el pie en la reducción de San Joseph, cuando cayó
+enfermo; é imaginando que aquellos dolores eran otros lamentos y
+súplicas de su alma, hambrienta de los placeres y deleites pasados, se
+condenó á sí mismo de demasiado ligero, y poco á poco se volvió á sus
+pensamientos antiguos, y en sus deseos se volvió infiel en su corazón, ó
+por mejor decir, bestia.
+
+Una noche, pues, ardiendo más en tales deseos, que con la fiebre que
+interiormente le abrasaba, sintió que se acercaba una como multitud de
+gente que hacía gran estruendo y ruido, y era una cuadrilla de demonios
+que huía de la iglesia maldiciendo aquel santo lugar y á los neófitos
+que en él se estaban disciplinando, y llegándose á su choza le dijeron:
+
+«Mira, mira cómo se azotan los indios; ¿no ves con cuánta razón te
+predicamos que no te dejes engañar de las patrañas de estos malvados?
+(decíanlo por los Padres); líbrate tú de esto volviéndote á tu bosque,
+porque sino descargaremos sobre tus espaldas los mismos azotes.»
+
+El indio enfermo no vió á los demonios, sino sólo una sombra espantosa
+de donde salía tan perversa admonición. Pero erraron esta vez, como
+otras muchas veces, sus tiros los demonios porque en lugar de salir con
+sus intentos, perdieron la presa; llenóse el miserable todo de pavor, y
+miedo, porque el corazón le decía que esta era cosa del infierno, y no
+sabía cómo echarlos de sí; había oído decir que los dulcísimos nombres
+de Jesús y de María tenían poder contra esta canalla, pero no se
+ofrecían á la memoria, hasta que después de mucho trabajo se le
+ofrecieron y los pronunció: entonces los demonios, como si se viniese
+abajo toda la casa, huyeron con gran furia, y él, curado en el alma de
+sus liviandades, entró por el camino de la salvación, con más firmes
+propósitos y más seso que antes; y con tal mudanza y arrepentimiento de
+sus yerros, que estando aún con la fiebre se levantó de la cama y fué
+corriendo á echarse á los piés del P. Caballero, y con más lágrimas que
+palabras le pidió el santo bautismo.
+
+Estos dos casos que he referido no fueron más que visiones, una de
+consuelo y otra de terror, para mejorar el alma á los dos á quienes se
+mostraron. Más caro les costó á los dos siguientes el obstinarse contra
+las saludables admoniciones de los Misioneros:
+
+El primero, cristiano recién bautizado, enfadado de vivir como hombre y
+en la ley de Cristo, en el pueblo de San Rafael, se huyó entre los
+infieles, y como es tan violento el vivir sin ningún gusto, no gustando
+él ya más de Dios, le fué fácil al demonio inducirle á tomar otro
+deleite, y le ofreció al punto ocasión cómoda y oportuna en una mujer de
+mala vida, con quien había estado mal amistado en su gentilidad.
+
+El Misionero de aquella Reducción, que con sus sudores había ganado
+aquella alma para Dios, envió al punto tras él á algunos fervorosos
+cristianos, que habiéndole alcanzado en una Ranchería de infieles, le
+reconvinieron con la promesa que había hecho á Dios en el bautismo y
+con la palabra que había dado á los Padres de quedarse en el pueblo de
+San Rafael. Él, disimulado, los recibió con una falsa alegría en el
+semblante y con palabras fingidas, que ya tenía premeditadas; y, ó
+porque esperase apartarlos de la fe y hacerles renegar ó porque pensó
+por entonces contemporizar con ellos, les quiso prevenir un expléndido
+banquete; para eso se fué á caza, y habiendo muerto un animal, mientras
+alegre y contento pensaba cómo llevar al cabo su designio, oyó hacer
+gran ruido detrás de sí, como de quien quería embestir á otro; helósele
+la sangre con el susto al miserable, y tenía razón, porque era una
+víbora de desmedida grandeza que venía á dar sobre él y matarle; vuelto
+en sí y cobrando aliento, levantó la macana y la detuvo con un golpe.
+Irritada de esto la víbora, procuró con más furia agarrarle por el
+pescuezo; retiróse él hacia atrás queriendo evadir el salto con otro
+golpe; mas por su desgracia se le cayó de la mano la macana y con ella
+aquel poco de ánimo que en tan peligroso lance le alentaba; pero como el
+amor de la vida es muy ingenioso en hallar trazas y valerse de todo para
+mantenerla, echando mano al arco y al carcax de las flechas que traía
+atados á la cintura, se reparaba lo mejor que podía de la furia de la
+bestia; sudaba mucho entretanto, daba altísimos gritos y pedía socorro,
+pero en vano, porque no había nadie que pudiese ayudarle; por lo cual
+desesperado de poder escapar con la vida de tan obstinada contienda, no
+teniendo más fuerzas para resistir, quería ya rendirse á discreción del
+enemigo, á no haber sucedido con gran ventura del miserable, que tirando
+la víbora á cogerle por la garganta, dió con la suya sobre la punta de
+una saeta y se hirió malamente, con que acobardada y cansada se paró
+algún tanto y dió tiempo al apóstata para salvarse huyendo; el cual,
+casi fuera de sí, llegó á la Ranchería, y referido el suceso, los
+infieles le interpretaron como les hacía más al caso; pero los
+cristianos, más advertidos, adivinaron sabiamente que esto le había
+sucedido, no tanto para peligro del cuerpo, cuanto para aviso del alma,
+según su necesidad; porque llamado y admitido de Dios á ser su hijo por
+el santo bautismo le había después feamente dejado, volviéndose á vivir
+entre gentiles.
+
+Cuadró á todos la interpretación, pero singularmente al apóstata, á
+quien el remordimiento de la conciencia le decía lo mismo á su corazón
+con más eficacia; por lo cual, sin detenerse, fué con todos los infieles
+que allí había derechamente á San Rafael; éstos para alistarse en el
+número de los Cathecúmenos y aquél para enmendar y satisfacer con la
+penitencia su pecado, como lo hizo, viviendo de allí en adelante en
+temor de Dios y con honestidad ejemplar.
+
+Más terrible aún fué el modo con que otro entró en juicio y cobró
+aprecio de las cosas de su alma: Habíase reducido á nuestra Santa fe en
+el pueblo de San Joseph un gentil, y en el bautismo había dejado una
+amiga, con quien antes había vivido en el cieno de muchas
+deshonestidades; pero duróle poco tiempo este buen propósito y este
+retiro y resistencia á los placeres y gustos de la carne, porque
+habiéndose encontrado con la amiga antigua, su vista le abrasó otra vez
+el corazón y le encendió los deseos primeros; después, para que ninguno
+le fuese á la mano en sus deshonestidades, tramó secretamente la fuga
+con otras tres mujeres de sus mismos intentos y se escondió en un
+bosque; de suerte que por mucho que otros indios de mejor conciencia los
+buscaron, por orden de los Padres, jamás le pudieron encontrar.
+
+Entonces uno de los Padres Misioneros echó de ver que aquel no era mal
+que se había de curar sino con el remedio de algún extraordinario
+auxilio de la Divina Misericordia. Por esto empezó á llorar amargamente
+por aquel ciego miserable, y tantas súplicas hizo á la beatísima
+Trinidad, y á la Reina del cielo y á las santas almas del purgatorio,
+que se le cumplió su deseo con modo bien singular, porque mientras él
+festejaba sus brutales deshonestidades, estando el cielo serenísimo, sin
+la menor señal de tempestad, estalló un terrible trueno en medio del
+aire, y tras él se despidió un rayo que vino á dar á sus piés; y el
+indio, ó por furia del rayo ó por el miedo que tenía, cayó en tierra
+como muerto. De aquí vuelto en sí, después de gran rato y abriendo los
+oídos á aquel llamamiento de Dios, lleno de susto y pavor de que no le
+sucediese cosa peor, se dió á llorar amargamente su pecado; tomó en las
+manos el rosario que traía al cuello, empezó á pedir piedad y
+misericordia á Dios prometiendo ser totalmente otro en adelante,
+constante y leal en su servicio, y al punto puso en ejecución su
+propósito, retirándose al pueblo de San Francisco Xavier, porque no tuvo
+ánimo de volver á San Joseph y porque la vista de su amiga no le
+despertase el apetito. Dios se la quitó de delante con una enfermedad,
+en que arrepentida de sus culpas y deshaciéndose en lágrimas de
+contricción y arrepentimiento, sin permitir que jamás entrase su galán
+en su Rancho, pasó con grande esperanza de su salvación á la otra vida;
+con que ella difunta, volvió él á su Reducción, donde comenzó nuevas
+obras y entabló nueva vida, que prosiguió con tanto contento y gozo de
+su espíritu, que jamás en adelante volvió á los torpes y brutales gustos
+de la carne.
+
+Pasemos ahora á referir otros, á quien Dios Nuestro Señor, con doblado é
+irremisible castigo, puso por ejemplo y terror de los demás, quitándoles
+la vida temporal y la comodidad de conseguir la eterna.
+
+Tocó en primer lugar esta infeliz suerte á un mancebo, de nación Peta,
+que estaba de mala gana en el pueblo de San Juan Bautista, en quien, por
+más que la caridad de los nuestros y sus saludables amonestaciones y
+consejos procuraron ablandar la dureza de su corazón, no aprovecharon
+nada para que se quedase allí; antes, por no ser detenido, se huyó
+secretamente cuando el pueblo asistía en la iglesia á los divinos
+oficios. Mas no tardó mucho en venir sobre él la divina justicia que le
+esperaba en un desierto solo, sin que hubiese á quien volver los ojos;
+allí, pues, se le hinchó disformemente una rodilla y se le empezó á
+podrir, criando materia y gusanos y echando una hediondez intolerable,
+con que rabiando de dolor murió sin tener quien le diese aun la
+sepultura de las bestias, ya que había ido como una de ellas; y
+claramente conocieron todos que esto le había sucedido en pena á su
+obstinación, porque por más á prisa que fueron algunos neófitos á
+socorrerle, no llegaron á tiempo y sirvió su desgraciada muerte para que
+ninguno en adelante sacase el pie de la Reducción sin haber ajustado
+antes con Dios las partidas de su conciencia y pedido la bendición á la
+Santísima Virgen.
+
+Aún peor le sucedió á un hechicero, gran ministro del demonio, en el
+pueblo de San Francisco Xavier, pues los mismos cristianos le mataron á
+palos porque con sus mentiras y patrañas no dejaba de molestar al
+sencillo pueblo, y desacreditar y vituperar la santa é inocente vida de
+los Misioneros; ni le valió la autoridad de los Padres, que le sufrían
+con paciencia y le habían librado dos veces de la furia del pueblo,
+porque mientras un día, montado en cólera, vendía por misterios las
+fantasías y por verdades los sueños de su mala cabeza á ciertos nuevos
+cristianos, y desfogaba su cólera contra los Padres con palabras
+injuriosas y de escarnio, decía cosas tan indignas, que á un cacique
+principal, cristiano de muchos años, no le pareció que se podían ya
+sufrir; por lo cual, poniéndose delante de él, le quitó la gana de
+predicar más y de vivir, quebrándole los dientes en la boca y los sesos
+en la cabeza con un palo.
+
+Acabaré esta funesta narración con un espantoso suceso que por mucho
+tiempo quedó en la memoria para terror y ejemplo de toda aquella nueva
+cristiandad.
+
+Felipe Motoré, Tabica de nación, vencido en las contínuas sugestiones
+del demonio y de la carne, volvió públicamente en casa de una amiga
+dejando á su mujer, sin reparar ni hacer escrúpulo de tenerla
+públicamente como si fuese su propia mujer.
+
+Desagradó esto indeciblemente á todos, singularmente á los Padres, que
+veían con tal ejemplo abierta la puerta para que otros hiciesen lo
+mismo, y que por más que hubiesen trabajado y sudado en desarraigar tal
+abuso y establecer el nudo indisoluble del matrimonio, se destruiría en
+breve; y como sucede entre bárbaros que el pueblo indómito se va en pos
+de quien tiene entre ellos alguna soberanía y preeminencia, le seguirían
+todos.
+
+Pero Dios Nuestro Señor tomó por su cuenta el remediar este escándalo, y
+no tardó mucho en darle su merecido, quitándole de allí á poco la vida y
+arrojándole al abismo, reparando juntamente los daños que pudiera haber
+causado y causaría en adelante.
+
+Mientras que alegre y contento saltaba de placer y hacía fiesta por este
+su perniciosísimo escándalo, le empezó á correr por las venas un humor
+pestilente y se le encendió una fiebre ardientísima, que en pocos días
+le condujo á las puertas de la muerte.
+
+Acudieron los nuestros á visitarle, persuadidos á que también á éste
+como á otros la tribulación le habría abierto los ojos para arrepentirse
+de su pecado; pero sorprendido de un accidente y sintiendo que se le
+acababa la vida, llamó á sus parientes y amigos y les dijo:
+
+«Verdaderamente, hermanos míos, que soy desgraciado é infeliz, pues por
+mis delitos pasados estoy condenado á arder para siempre en las penas
+eternas del infierno. Mirad á los demonios que vienen á llevarme
+arrastrando, para que sea su compañero en las penas, como lo fuí en los
+pecados. El no haber dado crédito á los sabios consejos de los
+Misioneros y el admitir de nuevo públicamente la amiga, son la causa de
+esta mi sempiterna desventura, oid vosotros de buena gana la santa
+doctrina y poned en ejecución cuanto en bien de vuestras almas se os
+enseña, para que no vengais conmigo á llorar inconsolablemente en el
+infierno aquellas culpas y yerros que para borrarlos no me será bastante
+una eternidad de suplicios.»
+
+Afligidísimos quedaron los circunstantes; y aquellos á quienes la
+deshonestidad y la disolución les decían en el corazón que eran dignos
+de semejante fin, se helaron de pavor y susto. Otros creyeron que con la
+enfermedad maligna que tenía había delirado de aquella suerte, y por
+esto le llevaron á la iglesia, en donde, celebradas las exequias, le
+enterraron. Pero Dios Nuestro Señor dió bien presto á conocer que
+aquellas palabras no habían sido delirios de una cabeza desvanecida,
+sino una sincera confesión de la justa venganza del cielo. Porque á
+pocos días vieron salir de la iglesia en grandes nublados un humo negro
+y denso, que parecía se abrasaba toda ella. Acudió luego toda la gente á
+apagar aquel que creían incendio; y registrando de dónde salía aquel
+humo, vieron que le arrojaba la tierra que estaba sobre el cuerpo de
+aquel desdichado; por lo cual echaron sobre él agua en grande
+abundancia, pero ¿qué sucedería? Comenzó á bullir la tierra y á
+levantarse, arrojando fuera una espesa y espantosa niebla que parecía se
+abrasaba todo el lugar y que allí estaba escondido y oculto un gran
+volcán de llamas.
+
+Por tanto, abierta la sepultura, se halló el cuerpo sin la menor
+corrupción, como si aquella tierra bendita rehusase mezclarse con
+aquellos miembros, cuya alma era un tizón del infierno; pero exhalaba el
+cuerpo un espantoso y hediondo humo, con que se veía bien claro que era
+cosa más que natural. Por lo cual, sacado fuera el cadáver le arrojaron
+en una laguna, la cual también comenzó luego á moverse y bullir, como si
+allí se abrasase algún hierro ardiendo.
+
+Aterróse no poco el pueblo con tan funestos accidentes, y por mucho
+tiempo no se habló sino del infeliz Felipe Motoré, ni les fué necesario
+á los Padres cansarse mucho en predicar la honestidad y perseverancia en
+los matrimonios.
+
+Curiosos después los indios de saber á dónde había ido á parar el
+cuerpo, le buscaron dentro del agua; pero por más que registraron toda
+la laguna, nunca jamás le pudieron encontrar, dando con esto motivo para
+conjeturar prudentemente que fué sepultado en los abismos para hacer
+compañía en las penas al alma, ya que la había incitado y hecho
+participante de las brutales torpezas de la carne.
+
+Pasemos ya de materia tan funesta y describamos por último una visión
+que tuvo un neófito, por la cual mejoraron increíblemente las cosas de
+esta cristiandad y fué más gustosa que todo cuanto he dicho hasta ahora.
+Para lo cual me será preciso interrumpir á ratos brevemente la narración
+para inteligencia de las cosas que en ella se insinúan, y la referiré
+por extenso, como puntualmente la escribieron á su Provincial los PP.
+Lucas Caballero y Felipe Suárez.
+
+Un cristiano llamado Lucas Xarupá, asaltado de una fiebre maligna, le
+redujo en pocos días á los últimos períodos de la vida; á este tiempo le
+sobrevino un fortísimo parasismo que le privó totalmente del uso de los
+sentidos, sino es ya que (como él afirmó) murió verdaderamente.
+
+Salida el alma del cuerpo, le salieron al encuentro dos, con semblantes
+de hombre, que le convidaban á que fuese con ellos á otro país.
+
+Paróse un poco temiendo no fuesen demonios; pero observando las
+facciones de sus rostros, la belleza de los vestidos y de las cruces que
+traían en las manos, y la afabilidad de sus palabras, creyó que era cosa
+del cielo; por lo cual, perdido el miedo, se fué tras ellos por una
+cuesta empinada, por la cual se montaba á unas altas cumbres; la senda
+era estrecha, difícil y sembrada toda de abrojos y espinas tejidas entre
+sí á manera de cruces; por lo cual era menester caminar con tiento paso
+á paso para no maltratarse; y hubiera desfallecido por la pena y dolor
+que sentía en pisar las espinas si sus guías no le hubiesen alentado y
+confortado con la amabilidad de su vista y con la luz que echaban de
+sí; llegó entre tanto á donde por la mano izquierda había un camino
+real, ancho y llano y bellísimo á la vista por su verdor, hermosamente
+esmaltado de todo género de flores. Quiso seguir este camino, mas sus
+conductores le advirtieron que mirase dónde iba á parar aquella
+hermosura, y vió que iba á rematar en ciertas profundidades y altísimos
+precipicios, de donde salían disonantísimos gritos y vocinglería, de
+suerte que se persuadió estaban celebrando allí sus paisanos algún
+solemne banquete; pero bien presto le sacó del engaño una cuadrilla de
+demonios feísimos con terribles semblantes y descompasados movimientos
+del cuerpo; unos con cara de tigres, otros de dragones y cocodrilos y
+algunos con apariencias de tan monstruosas y terribles formas, que no
+sufría el ánimo mirarlos; echaban todos por la boca y por las otras
+partes del cuerpo llamas de color negro y espantoso, y gritando y
+discurriendo de una parte á otra remedaban las danzas y bailes de los
+indios, hasta que agarrándose del pobre neófito, que estaba todo
+temblando creyendo que aquella fiesta era por él, hicieron gran fiesta
+gritando:
+
+«El, él es, Xarupá nuestro amigo, que antiguamente era nuestro devoto y
+usaba de los hechizos maléficos que enseñamos á sus abuelos.»
+
+A tales cortesías, se le recrecía el susto de que no le asiesen y
+echasen mano de él, para llevárselo al infierno. Pero los ángeles le
+aseguraron, de que no osarían moverse ni menearse contra él. Entonces
+saltó fuera de enmedio de aquella canalla un cruelísimo verdugo,
+arrastrando un condenado como á un vilísimo jumento, atadas las manos y
+los piés con cadenas de acero ardiendo; traía á la garganta un collar
+ancho de hierro que le forzaba, mal de su grado, á tener derecha la
+cabeza para su mayor confusión y vergüenza: daba en tierra á cada paso
+por la violencia con que el inhumano verdugo le tiraba; pero los
+demonios que venían detrás, con una tempestad de azotes que llovían
+sobre su cuerpo y con otras cruelísimas befas, le obligaban á caminar.
+Daba entratanto el miserable horrendos gemidos y suspiros maldiciendo su
+desventura y lamentándose desesperadamente. Ardía todo en vivas llamas
+como también el demonio que le tiraba, el cual traía á la cintura, en
+señal del oficio, un grande haz de víboras, que le despedazasen; y
+vuelto á Lucas, con fiereza propia del infierno, le dijo:
+
+«También tú alguna vez te entendías conmigo y eras de mi servicio,
+siento mucho que me hayas dejado, vinieras ahora á cortejarme si estos
+Padres no hubieran venido á tu Ranchería á predicar la ley de Cristo: no
+lo puedo sufrir; no hacen otra cosa, más que hablar mal de mí y de mis
+cosas. Pero no, no todos los paisanos han de ir al cielo; muchos aún
+duran en mal estado, y obstinados en sus costumbres gentílicas. Me
+atraviesa el corazón verme forzado á venir aquí, para que tú veas
+nuestras miserias, y de qué suerte es el galardón que damos á los que
+siguen nuestro partido, y tú vayas después á contarlo, porque en
+adelante perderemos el crédito, y los tuyos dejando los vicios y
+supersticiones abrazarán la nueva fe; y si tú á esta hora no hubieras
+tomado esta resolución, fueras ahora compañero de este que tengo aquí en
+mi poder. Mírale, mírale, ¿le conoces?»
+
+Tenía tan demudado el semblante, feo y hecho un tizón de fuego, que mal
+le podía conocer; pero, finalmente, después de fijar muchas veces en él
+la vista, reconoció quién era. Este es (le dijeron los ángeles) Antonio
+Tapochí, que ni aun en la hora de su muerte se quiso arrepentir, y por
+más que los suyos le exhortaron á que mirase por su alma y se dispusiese
+á bien morir, nunca quiso darles oídos y echaba de sí con enojo y
+despecho á quien le animaba á que pidiese perdón á Dios y llorase y
+confesase sus culpas. Entonces el desgraciado Antonio, dando un profundo
+suspiro y volviéndose á Lucas, le habló de esta manera.
+
+«¡Ay, desdichado de mí, que no quise creer á los Padres! ¡Qué penas, qué
+dolores, qué grandes é insufribles tormentos padezco por haber ofendido
+á Dios, sin hacer caso de su doctrina y de sus ministros que la
+predicaban! ¿Estos suplicios no han de tener jamás fin? ¡He de padecer y
+llorar eternamente, sin esperanza de alivio! ¡Felices mil veces vosotros
+que podéis esperar la eterna bienaventuranza, y libraros de este
+infinito piélago de amarguras y de las manos de los verdugos, peores que
+las mismas penas!»
+
+Esto que ves del desventurado fin de este desdichado (le dijeron los
+ángeles) refiérelo á tus paisanos, y diles que también está en el
+infierno el cacique Miguel Matoquí (era éste de nación Piñoca y de los
+primeros que sujetaron la cerviz al yugo de Cristo; pero enfadado de
+vivir con las reglas y leyes del cristiano, se huyó entre los gentiles,
+llevando consigo sus hijos y su mujer; la cual, no pudiendo hacer por
+entonces otra cosa, le siguió, volvióle de nuevo á San Francisco Xavier
+el P. Caballero, pero siempre perseveró él en sus primeros
+pensamientos, y en el corazón era gentil, aunque en la apariencia se
+mostraba hombre cristiano.) En la última enfermedad recibió los Santos
+Sacramentos por no dar qué decir; pero en la agonía mostró que, así como
+había vivido como bestia, también como tal quería morir; también se
+condenó el malvado hechicero Poó, el cual está en lo más profundo del
+infierno, atormentado horriblemente por dos demonios, que fueron sus
+inseparables compañeros mientras vivió, y por instigación suya pretendió
+desacreditar la buena fama de los Padres y vituperar la santa ley de
+Dios, incitando á los más neófitos que podía á apostatar y volver á sus
+antiguos vicios.
+
+Da también noticia á los tuyos (prosiguieron los ángeles) de aquéllos
+que se han salvado y gozan ahora de la eterna bienaventuranza en el
+Paraíso. Salvóse Andrés Zurubi, que después de tres días de Purgatorio
+voló al cielo (vivió este neófito una vida ejemplarísima; en las
+privadas disciplinas de los viernes y en las públicas, que en ciertos
+días del año en las principales solemnidades se hacen por las calles,
+era el primero en la frecuencia de los Sacramentos, en las oraciones, en
+la iglesia y al pie de las cruces contínuo; lloraba tan amargamente sus
+pecados, que no pocas veces sacaba lágrimas á los ojos de los
+misioneros; llevó la última enfermedad con grandísima paciencia,
+mostrando en ella grandes y encendidos deseos de morir para ver á Cristo
+Nuestro Señor, sabiendo el buen trueque que muriendo hacía cambiando
+esta breve y miserable vida por la eterna y bienaventurada. Estando á
+los últimos, le envió un Padre la imagen de San Francisco Xavier para
+que le pidiese la salud; pero él, en lugar de pedirle la vida, le
+suplicó que si aún no se le había llegado su hora, le alcanzase luego de
+Dios se le llegase; y en efecto, fué al punto oído, porque mientras
+explicaba al glorioso apóstol sus deseos, plácidamente espiró; y
+preguntando al niño que le había llevado la santa imagen cómo estaba el
+enfermo, respondió llorando que ya había muerto; y con un modillo, á
+manera de quien estaba enojado, añadió: «¿Y cómo no había de morir, si
+pidió él ir á ver á Jesucristo y Su Madre Santísima?»
+
+Vive también (le añadieron sus guías) en la celestial Jerusalén con
+nosotros Agustín Zurubi y su buena mujer, por medio de los grandes y
+ardientes deseos que tuvo siempre de ver á Dios (era el Agustín
+cristiano de buen corazón, devoto, humilde, obediente y de conciencia
+delicada; asaltado de la última enfermedad, gastaba el tiempo
+solemnemente en rezar el rosario, y en tiernos coloquios con Dios y con
+la Reina del cielo; y en la hora de su muerte vió algunos espíritus
+bienaventurados que le convidaban al Paraíso, de lo cual dió aviso él á
+un compañero suyo, y con los nombres de Jesús y María en la boca entregó
+el alma á su criador. La mujer, desde que recibió el santo bautismo,
+vivió como un ángel, y el confesor no hallaba en ella materia de qué
+absolverla).
+
+Exhorta á sus paisanos (prosiguieron los ángeles) que tengan gran
+respeto y reverencia á los Misioneros, ministros de Dios, y á que,
+depuestas y olvidadas las discordias y rencores, se amen como buenos
+cristianos.
+
+Explica al pueblo la terribilidad de los suplicios eternos, porque no
+pocos perseveran todavía, obstinados en sus vicios, y se hacen sordos á
+los avisos de los Padres y al llamamiento de Dios.
+
+Dí que se mude cuanto antes la Reducción á paraje más vecino y cercano á
+los infieles, porque Jesucristo, por la desobediencia de los tuyos ha
+enviado aquí la peste y nunca cesará hasta que os rindais de buena gana
+á su voluntad, pues es cosa fuera de razón que los obreros Evangélicos
+pierdan el tiempo en cultivar pocas almas, mientras se pierden tantos
+millares por falta de quien les enseñe el camino de salvación.
+
+Dí á los cristianos que fueron á anunciar el Nombre de Dios á los
+infieles, que su misión agradó mucho á Jesucristo, y que por los
+trabajos é incomodidades que en ella sufrieron, les tiene prevenido en
+el cielo un premio incomparable; que no teman nada las saetas, las
+macanas y la muerte á manos de los gentiles, porque recibirán de Dios
+gloria y galardón correspondiente; y para que se te dé crédito y fe,
+verás ahora alguna cosa de la eterna bienaventuranza.
+
+Entonces, en un momento, desapareció el condenado y aquella
+terribilísima representación del infierno, y luego le pusieron los
+ángeles á las puertas de la Celestial Jerusalén, de tal riqueza y
+hermosura, cual las pinta el apóstol San Juan en su Apocalypsi.
+
+Apenas había metido dentro el pie, cuando le salieron al encuentro dos
+bellísimos jóvenes, trayendo en las manos cruces resplandecientes, los
+cuales le introdujeron en un ameno jardín, donde por la fragancia de las
+flores, que no se puede comparar con ninguna de acá, y con la belleza de
+lo que veía, estaba como en extásis admirado; y siendóle presentada una
+fruta semejante á la granada, con sólo llegarla á sus labios, se le
+inundó el corazón de tanto gozo y consuelo, que creía que en él estaba
+lo mejor y aun el todo del don de los ciudadanos del cielo; pero le fué
+dicho al oído, que estaba muy lejos el piélago de la bienaventuranza, en
+que engolfándose los Bienaventurados, se hallan plenamente hartos,
+satisfechos y contentos; y que lo que tenía delante, no era otra cosa
+más que un asomo, una muestra de lo que quedaba que gozar, bueno y sólo
+para hacer bienaventurados los sentidos, y la inferior porción del
+hombre, incapaz de los deleites que trae consigo al entendimiento el
+conocimiento y la vista clara de la divina esencia.
+
+No acababa el buen Lucas de echar los ojos por todas partes, donde veía
+nuevas delicias y bellezas; y hubiera querido detenerse algún tanto aquí
+ó pasar adelante, pero le atajó sus designios y embarazó su gusto un
+escuadrón de espirítus bienaventurados; y el más autorizado entre ellos
+que en el aire del semblante, en la majestad de sus pasos y en la cruz
+resplandeciente que traía, creyó era príncipe de la milicia celestial;
+el cual, volviéndose á mirar á Lucas, le dijo con palabras algo severas:
+
+¿Y tú? ¿Cómo estás aquí? ¿Te has confesado? Respondió que sí, á que
+añadió: ¿Y estos tres pecados? y nombróselos.
+
+Enmudeció el pobre, porque decía era verdad, que no había hecho caso de
+ellos en la confesión, por ignorancia suya.
+
+Entonces le dijo el ángel: Estos afean mucho tu alma, y la impiden el
+venir á gozar cara á cara de la vista de Dios. Dí á la gente, que no hay
+otro modo de venir al cielo, sino manifestando sinceramente las culpas
+en la confesión, como os lo dicen los Padres; las cuales palabras
+pronunció con tanta fuerza y eficacia, que como un gran trueno le
+hicieron temblar todo.
+
+Con esto dió la vuelta con sus compañeros y hubiera querido el neófito
+detenerlos para ver más de cerca las cosas tan grandes que había oído
+decir de Dios y de su gloria, y ver aquel inefable prodigio de cómo las
+almas son bienaventuradas, no menos porque se ven en Dios que porque ven
+á Dios en sí mismo; pero aquel príncipe le hizo entender que ninguno que
+está feo con la culpa podía mirarse como en un espejo en Dios, ni hacer
+de sí mismo espejo en que se mire Dios; antes que saliese de allí y
+volviese acá para borrar con la penitencia y confesión aquellas culpas.
+
+Despidióse, pues, el pobre hombre de aquel dichosísimo lugar, mas cuando
+empezaba á entrar por el primer camino, vió que le salía al encuentro la
+Reina del cielo, servida de gran multitud de santos, que despedía de su
+rostro tantos rayos y resplandores, que quedó pasmado de la belleza y
+atónito de la majestad de su semblante; y saludándole su Majestad á él
+en su lengua, con aire de enojada le preguntó qué llevaba colgado al
+cuello. Este rosario no es tuyo, sino de mi hijo (y nombró al mancebo á
+quien Lucas se lo había quitado por fuerza), el cual, en premio de haber
+acertado con la saeta al blanco, quiso más mi rosario que otras cosas
+que se le ofrecían; vuelvéselo cuanto antes, porque con esta tu
+violencia le causaste gran pesar; y al decir esto desapareció, y sus
+conductores ó guías le volvieron al mundo, y encontrando á cada paso
+tropas de espíritus infernales que andaban discurriendo y ahullando á
+manera de lebreles que andan en busca de las fieras, se llenó todo de
+espanto y horror.
+
+Llegado junto á su cuerpo, que poco antes había dejado, no le pareció
+más que una disforme masa de barro y se maravillaba consigo mismo y no
+acababa de creer que aquél era en quien poco antes ejercitaba todas las
+operaciones y facultades naturales, y no cesaba de lamentarse y quejarse
+con sus compañeros, sino que éstos, sonriéndose, le dijeron:
+
+Aquí conocerás qué cosa eres tú, cargado de esta vil y hendionda
+materia.
+
+Con lo cual al punto se desaparecieron de sus ojos, se acabó la visión y
+Lucas Xarupá, ó por mejor decir, su alma, volviendo á entrar en su
+cuerpo como si despertase de un profundo sueño, ó como él decía, como si
+resucitase, su primera diligencia fué hacer llamar al dueño del rosario,
+y pidiéndole perdón de la injuria, luego en aquel punto se vió libre de
+la fiebre que aún duraba.
+
+Quedaron atónitos los circunstantes de que con tan leve remedio se
+hubiese librado de aquella penosa enfermedad; mas cuando oyeron lo que
+por orden de Dios les refirió, fué increíble la conmoción, las lágrimas
+y el fruto; ni se quedó aquí solo, sino que en donde quiera que llegó la
+voz de este suceso se vieron los mismos efectos; y quien era bueno se
+alentó á perseverar, y quien malo, con la memoria de aquellos suplicios,
+corrigió el humor pecante que en él predominaba. Y el resucitado comenzó
+una vida tanto mejor, que si antes era bueno, después era un santo.
+
+Quédame ahora, por fin y remate, que decir algo del celo de estos buenos
+cristianos en anunciar la ley divina y llevar la luz del Evangelio á los
+que aún duran en las tinieblas y vicios del gentilismo; parece que no
+viven contentos en la nueva vida que han empezado á profesar si no traen
+á otros á gozar del mismo bien.
+
+Para prueba de lo cual, daré el primer lugar á los Misioneros, que, como
+testigos de vista y de experiencia, no acaban de hablar de este
+particular.
+
+«En este caso, y con otros milagrosos sucesos (así concluye una carta
+suya un Misionero de la Reducción de San Francisco Xavier, después de
+haber escrito la visión que poco ha referí), se ha encedido en este
+pueblo un gran fuego de caridad y de celo, para llevar el nombre de Dios
+á los infieles sin hacer caso de os trabajos y fatigas y de la muerte,
+con que han de encontrarse á cada paso.»
+
+«La fe, á Dios gracias, va cada día en aumento (dice otro) y desean
+muchísimos, sin hacer caso ninguno de su vida, introducirla en los
+gentiles circunvecinos.
+
+«Estoy esperando (escribe el P. Caballero) á ciertos neófitos que el año
+pasado recibieron el santo bautismo, los cuales, movidos á compasión de
+sus paisanos se ofrecieron á ir allá para reducirlos al rebaño de
+Cristo, para que sean participantes del bien de que ellos gozan.»
+
+Así cuentan de un tal indio llamado Ignacio que no sabe vivir sin andar
+en busca de infieles y ganando almas á Cristo; y el P. Juan Bautista de
+Zea, en su ida á los Zamucos, le escogió por capitán de los demás, y á
+él singularmente fiaba los negocios más graves del bien de aquella
+gente.
+
+Otro tanto escribe el P. Agustín Castañares de otro indio del pueblo de
+San Rafael, llamado Antonio, que procuraba librar cuantas almas podía de
+las garras de los Mamalucos y ponerlas en cobro en su Reducción.
+
+Apenas se serena el cielo, después del tiempo de las lluvias, cuando
+luego se previenen para sus misiones, y se tiene por dichoso quien más
+padece y quien más almas trae al conocimiento de Dios, y gastan en esta
+empresa tres y cuatro meses, hasta que encuentran paraje donde poder
+hacer cosecha de almas.
+
+Después es cosa de ver las fiestas y alegrías que hace el pueblo al
+tiempo de su vuelta, y la caridad y amor con que reciben á sus nuevos
+huéspedes, aunque sean antiguos, implacables enemigos suyos, mueven á
+devoción y á lágrimas á los Padres.
+
+Dánles parte de su pobreza, admítenlos en su casa y quisieran meterlos
+también en su corazón, de suerte que presto se olvidan los bárbaros de
+su nativo suelo y se enamoran de la santa ley divina, de la cual ven en
+sus huéspedes ingerida tan bella virtud entre hombres tan salvajes como
+ellos, pues es un gran milagro que aun en las necesidades extremas usen,
+cuando son gentiles, de piedad unos con otros, aun aquellos á quien la
+Naturaleza ha estrechado con los fuertes lazos de la sangre.
+
+Y á la verdad, esta nueva cristiandad se debe á sí misma gran parte de
+su esplendor y aumento; pues se extiende á tanto su ardiente celo que,
+sin reparar en peligros evidentes de la vida, se entran por las selvas,
+ya solos, ya con los Padres Misioneros, á solicitar la conversión de los
+infieles, siendo ya más de ciento los que han derramado su sangre y
+ofrecido gustosos sus vidas por dilatar los reinos de Jesucristo entre
+aquellas bárbaras naciones. Como lo verá claramente quien atentamente
+leyere esta relación.
+
+Y ayuda Nuestro Señor á estos sus siervos muchas veces, aun con
+milagros, á fin de confirmarlos más en la fe y de que viéndolos los
+infieles corran á pedir el bautismo.
+
+Contaré dos solos por no alargarme ni cansar á los lectores.
+
+El primero es de ciertos neófitos que habiendo salido á llevar el nombre
+de Dios á una Ranchería de indios Penoquís, mientras que con fervor de
+espíritu exhortaban á aquellos bárbaros á dejar su patria, abandonar el
+gentilismo y entrar en el rebaño de Cristo, vinieron algunas mujeres
+espantadas, gritando: «Desgracia, desgracia, que el agua de una laguna
+cercana que servía para el abasto del pueblo había tomado forma y color
+de sangre», pronóstico para ellos de mala ventura.
+
+Empezaron luego los paisanos á discurrir sobre el caso haciendo diversas
+interpretaciones, según la pasión de cada uno; mas los cristianos al
+punto les descifraron el caso, diciendo que aquella era fraude y traza
+del demonio para apartarlos de que abrazasen la ley del verdadero Dios,
+y en señal de eso fueron allá todos juntos, y vista la extraña mutación,
+tomando los cristianos con gran fe el rosario en la mano, bendijeron el
+agua y le metieron dentro de ella; al punto, desvanecida aquella
+apariencia, volvió el agua á su antiguo color y sabor que antes tenía.
+
+Aún es más maravilloso otro caso que sucedió á estos mismos, los cuales,
+repartidos por muchas Rancherías distantes unas de otras cosa de una
+legua, juntaban gente para reducirla á la santa fe y conducirla á la
+Reducción.
+
+Vieron que allí cerca se levantaba en alto gran nublado de humo y grande
+fuego, sin saber de dónde venía ni quién le hubiese encendido (y por
+ventura también esta fué astucia del enemigo infernal), y que venía á
+dar sobre ellos; y porque hacía gran viento se podía mal asegurar la
+vida y la hacienda con la fuga; y más que las llamas prendían ya en la
+primera Ranchería.
+
+Entonces los paisanos, todos juntos, recurrieron á algunos neófitos,
+rogándoles con lágrimas en los ojos que si eran verdaderas las cosas que
+les predicaban de Cristo y de su Santísima Madre, los llamasen ahora en
+su ayuda en lance tan peligroso; y puestos todos de rodillas pidieron á
+Dios favor y misericordia, prometiendo los infieles recibir el bautismo
+y su santa ley.
+
+¡Oh, caso milagroso! El fuego pasó adelante sin hacer el menor daño en
+la casa donde se habían recogido, y ellos lo tuvieron induvitablemente
+por milagro, porque la dicha casa estaba en el centro del lugar y todas
+las otras se redujeron á ceniza. Ni paró aquí el prodigio, porque
+acercándose el fuego á la segunda Ranchería puso á sus moradores en gran
+espanto; mas los cristianos echaron luego mano del remedio. Hallábase
+aquí el capitán de todos, quien llevaba la imagen de la reina del cielo;
+á éste, pues, ordenaron que saliese á encontrar el incendio y le pusiese
+para defensa la santa imagen delante de su furia.
+
+¡Cosa maravillosa! Partiéronse por medio las llamas sin hacer allí el
+más mínimo daño, siendo así que todas las casas eran de paja. Y para
+prueba más manifiesta del milagro se llegaron las llamas á una casa y
+formaron sobre ella un arco, pero sin lesión alguna.
+
+Con esto se confirmaron los cristianos en la fe y en la devoción á la
+Madre de Dios, y los bárbaros, vencidos más del prodigio que de su
+promesa, se alistaron en el número de los fieles.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VIII
+
+Preténdese descubrir el río Paraguay para comunicarse
+estas Misiones con las Reducciones de los Guaraníes.
+
+
+Desde los primeros años en que se dió principio á la Conversión de los
+Chiriguanás y Chiquitos, con intento de penetrar al Chaco para reducir á
+nuestra santa fe las naciones que viven en el vastísimo espacio de
+tierra que hay entre Torija y el Paraguay, se juzgó siempre llevar al
+fin pretendido, el abrir camino por aquel río y hacer escala á las
+Misiones del Paraguay ó Guaraníes, á fin de que fuesen más fácilmente
+proveídas estas Reducciones de los Chiquitos, y los nuestros tuviesen
+comodidad de conferir á boca con el Padre Provincial y recibir los
+socorros más oportunos á su necesidad, fuera de que no sería menor el
+consuelo de los Provinciales en ver las fatigas y sudores de sus
+súbditos en la conversión de los gentiles, y acabar en poco menos de un
+año la visita de esta tan vasta provincia; pues cuando ahora es
+necesario caminar dos mil y quinientas leguas para visitarla toda,
+descubierto este camino por el río Paraguay, sólo se andarían mil y
+quinientas leguas en visitar Misiones y provincia.
+
+Consideradas estas utilidades, han puesto por obra los medios más
+concernientes al fin pretendido, aunque por secretos juicios de Dios
+nunca se pudieron llevar á cabo, sino después de mucho tiempo, y eso sin
+fruto.
+
+Pero no por eso debo pasar en silencio las fatigas y trabajos que en
+esta empresa padecieron y sufrieron nuestros Misioneros, por no
+privarlos de aquella gloria, que aun acá en la tierra se debe á quien
+todo se ocupa en promover la gloria Divina.
+
+Dije ya arriba que el principal motivo de fundar la Reducción de San
+Rafael junto al río Guabys fué por la vecindad con el río Paraguay, á
+cuyo descubrimiento partieron por el mes de Mayo del año de 1702 los PP.
+Francisco Hervás y Miguel de Yegros, llevando por guías, ó como aquí
+decimos por vaqueanos, cuarenta indios, sin otra provisión que la
+confianza en Dios y fiados en la protección de la Reina del cielo y de
+los Arcángeles San Miguel y San Rafael.
+
+Ni les salieron fallidas sus esperanzas, porque en todo el viaje se
+hallaron provistos de montería y de pesca con tal providencia, que en
+las mayores angustias era más abundante y de mejor cualidad el socorro.
+
+Llevaban consigo un Cathecúmeno, de cierta nación, que los años pasados
+había sido impedimento para descubrir este río; procuró éste con grande
+eficacia que sus paisanos recibiesen la ley divina, y que los Misioneros
+fuesen recibidos y bien tratados en tres Rancherías, de Curuminas,
+Batasiz y Xarayes, donde se quedó, por estar mal proveído de ropa y por
+habérsele clavado una espina en un pie, y después de pocos días pasó á
+la otra vida sin recibir el Santo Bautismo, siendo así que se había
+empleado con fervor en que otros lo recibiesen.
+
+Vencidas, pues, muchas dificultades y pasadas no pocas incomodidades que
+se hicieron precisas por haber de caminar por espesos bosques y agrias
+montañas, y pasar pantanos y lagunas, á más del contínuo susto y temor
+de caer en manos de enemigos, llegaron á plantar una cruz en las riberas
+de un río, que juzgaron era el del Paraguay, ó á lo menos un brazo de él
+(en lo cual padecieron grande engaño, porque no era río, sino un gran
+lago que iba á rematar en un espesísimo bosque de palmas).
+
+En este ínterin maquinaron ciertos indios dar la muerte á su salvo á los
+Padres cuando diesen la vuelta por sus tierras; pero disuadidos de esta
+traición por otros de mejor conciencia, les salieron al encuentro y se
+fueron con toda la gente de aquellas Rancherías en compañía de los
+Padres al pueblo de San Rafael, donde tomaron casa.
+
+Con la noticia de este descubrimiento, determinó el P. Joseph de Tolú,
+Superior á la sazón de estas Reducciones, que veniese á la provincia el
+P. Francisco Hervás á dar esta noticia al Padre Provincial Lauro Núñez,
+que ya segunda vez la gobernaba.
+
+No se puede creer el júbilo y gozo que éste tuvo con semejante aviso; y
+con toda presteza escogió cinco Misioneros antiguos de los Guaranís, con
+un hermano coadjutor, para que por la banda del Paraguay descubriesen el
+camino que ya juzgaban se había descubierto por la banda de los
+Chiquitos. Estos fueron el P. Bartolomé Ximénez (que habiendo ido
+Procurador á Roma de vuelta á esta provincia, voló, cargado de años y
+merecimientos al cielo, el día 22 de Julio de 1717 en el puerto de
+Buenos Aires), los PP. Juan Bautista de Zea, Joseph de Arce, Juan
+Bautista Neuman, Francisco Hervás y el hermano Silvestre González.
+
+Y porque á alguno no le desagradará leer los sucesos de este viaje,
+tomaré el trabajo de transladar fielmente una relación diaria de todo lo
+que hizo uno de los sujetos que iban, la cual, después de mucha
+diligencia que puse en hallarla, llegó finalmente á mis manos y es como
+sigue:
+
+«Salimos (dice) á 10 de Mayo del año 1703, del puerto de nuestra
+Reducción de la Candelaria, para dar fondo en el de Atinguí; y de allí á
+27 del mismo mes, tomamos tierra en el Itatí, donde nos recibió con
+singular afecto el P. Fray Gervasio, de la venerable orden de San
+Francisco, cura que era del aquel pueblo.
+
+De aquí, tiramos hacia el río Paraminí, por donde en el río Paraná
+desemboca el río Paraguay, y montamos aquel cabo, no sin gran dificultad
+por la furia de los vientos que nos dieron que hacer muchos días.
+
+Finalmente á 22 de Junio, aferramos en el puerto de la Asunción, donde
+nos recibieron con la acostumbrada caridad que usa la Compañía, los
+Padres de aquel colegio, y después de cuatro días partimos de allí,
+llevando una barca grande, cuatro balsas, dos piraguas y una canoa.
+
+Habiendo caminado las balsas cuarenta leguas, descubrieron á lo lejos
+algunas canoas de indios Payaguás, que se creyó eran espías de esta
+nación.
+
+Deseamos hablarles y dárnosles á conocer para quitarles todo miedo y
+sospecha y exhortarles á que ya de una vez ajustasen paces con los
+españoles y quisiesen hacerse cristianos.
+
+Entróse para este fin, en una canoa el P. Neuman con el hermano
+Silvestre González y llegando cerca de ellos quería eficazmente entablar
+con ellos tratados de acuerdo. Pero no surtió efecto el deseo de que
+ellos quiesen llegarse, gritando en alta voz: _Pée pemomba ore camarada
+Buenos-Ayres viarupi_, que en castellano quiere decir, que temían de
+nuestra gente, quienes habían destruído á sus paisanos en los confines
+de Buenos Aires.
+
+Por lo cual, desconfiando el P. Neuman de poderlos reducir, dió la
+vuelta, dejando colgados de un árbol de la playa, algunos abalorios y
+otras cosillas.
+
+Viendo, pues, aquellos bárbaros que las caricias de los nuestros no se
+quedaban en solas palabras, fueron luego corriendo á coger aquellas
+chucherías y con más ánimo y seguridad, se llegaron cuatro de ellos al
+pie de una balsa, donde dejaron algunas esteras labradas con lindo arte
+y tejidas delicadísimamente: prosiguióse muchos días este tratado,
+siendo el faraute Aniceto Guarie, fervorosísimo cristiano,
+vice-corregidor de la Reducción de San Cosme; el cual, deseoso de la
+reducción de aquellos infieles, procuraba, con modo muy afable y cortés,
+entrar con ellos para salir con la suya.
+
+Es la nación de los Payaguás, de vilísima condición, cobarde, pérfida y
+pronta á maquinar traiciones y en breve manifestaron estas malas
+cualidades; porque habiéndose acercado nuestro Aniceto el día 12 de
+Julio á ciertos Payaguás, con algunas bujerías que ellos estiman, para
+exhortarlos y reducirlos á recibir el santo bautismo, salió de una
+ensenada poco distante una manga de estos traidores, dividida en dos
+canoas y dando sobre él á traición le mataron á él y á otros compañeros
+con fieros golpes de macana; y ejecutadas estas bárbaras muertes,
+echaron á huir desesperadamente para librarse de nuestros cristianos,
+los cuales advirtieron bien tarde la fatalidad; é ídos al lugar del
+insulto, hallaron los cuerpos de los compañeros, sin poder dar con el de
+Aniceto; y al siguiente día celebramos las exequias por sus almas; con
+que se puede piadosamente creer habrá Dios usado misericordia con ellos
+por el celo con que se ofrecieron á tratar con estos pérfidos gentiles.
+
+Viendo los Payaguás que nuestra gente no hacía ninguna demostración de
+sentimiento por este suceso, tomando atrevimiento, resolvieron
+desalojarnos el día siguiente de donde estábamos, dejándose ver una
+multitud de canoas divididas en dos escuadras, de las cuales, llegándose
+una á tierra desembarcó alguna gente y la otra discurría por el río,
+pero no se atrevieron á ponerse á tiro; antes, poco después se
+retiraron, no dejándose después ver más, sino á lo lejos, á fin de
+espiar nuestros pasos: una sóla vez, en la oscuridad de la noche, osaron
+molestar por tierra las balsas, tirando contra ellas piedras y flechas;
+mas nuestros cristianos, con poca diligencia, los pusieron en fuga.
+
+Este fué el único encuentro que tuvimos con estos enemigos, con quienes,
+si se hubieran coligado los Guaycurús, gente infiel, pero valerosa y
+enemicísima de la fe católica, difícilmente hubiéramos podido escapar y
+librarnos de sus asechanzas y celadas en un río poblado por todas partes
+de islas y de ensenadas.
+
+A siete de Agosto llegamos á la boca del río Xexui, por donde antes que
+los Mamalucos destruyesen los pueblos de Maracayá, Terecaní y la
+Candelaria, se conducía todos los años á la Asunción gran cantidad de la
+célebre yerba del Paraguay; el día 19, caminando á lo largo de la
+ribera, vimos una tierra de Payaguás, cuyos moradores se habían poco
+antes retirado á una grande isla que estaba frente á nosotros.
+
+Apenas dimos allí fondo cuando saltaron en tierra nuestros indios, y
+sentidos de la muerte de sus compañeros la robaron y saquearon toda; era
+esta tierra del cacique Jacayrá, donde él mantiene algunos vasallos para
+la fábrica de las canoas.
+
+El día 21 encontramos un fortín con empalizada y sobre ella tres grandes
+cruces, y sospechando nosotros que los Mamalucos habrían hecho allí
+alguna de sus misiones, supimos después que esto había sido traza é
+invención de los Payaguás para que Dios los librase de una grande
+multitud de tigres que infestaban extrañamente el país.
+
+Vimos poco después andar en la playa doce bárbaros, pero sin darnos
+molestia; no obstante, lo que más nos maravilló fué que hasta el día 30
+de Agosto no se vieron sino dos canoas de Guachicos antes de llegar al
+Tepotii.
+
+La boca de este río dista como cosa de treinta leguas de la del río
+Piray. Más adelante hay una hilera de escollos por entre los cuales pasa
+una furiosa corriente que de ordinario los encubre. Pero cuando allí
+cerca lleva el río poca agua, se ven en la cima de una de aquellas
+piedras ciertas huellas de hombre, que dicen los naturales son del
+apóstol Santo Thomé.
+
+Poco más adelante, enfrente, se ven doce altísimas rocas, alegres á la
+vista, excediendo naturaleza á la hermosura del arte. Aquí empezaron
+los Guaycurús á encender fuegos y hacer humaredas, que son los correos
+volantes para avisar á los pueblos circunvecinos de que andan por allí
+enemigos.
+
+Siete leguas después de estos montes corre su río, junto al cual está
+situada la laguna Neugetures, en que entra un río que baja de las
+tierras de los Guamas. A lo largo de esta laguna viven lo más del año
+estos bárbaros, y allí crían muchas manadas de caballos y mulas,
+sirviéndose de los Guamas como de esclavos, para cultivar la tierra y
+sembrar el tabaco que se dá aquí en gran abundancia.
+
+Otras naciones confinan con estas, entre las cuales había una llamada
+_Lenguas_, cuyo idioma es semejante al de los Chiquitos.
+
+Dos leguas más adelante de esta laguna desemboca el Mboimboi, junto al
+cual antiguamente hubo una Reducción en que trabajaban en provecho de
+los naturales los PP. Cristóbal de Arenas y Alonso Arias.
+
+Sucedió que el segundo, llamado á las tierras de los indios Guatos para
+administrarles el Santo Sacramento del bautismo, se encontró con una
+cuadrilla de Mamalucos, los cuales le mataron á mosquetazos; y el otro,
+cayendo poco después en las mismas manos, salió tan maltratado, que en
+breve acabó de vivir y padecer.
+
+De aquí hasta los Xarayes en dilatadísimas campañas por beneficio de la
+naturaleza, sin ninguna industria del arte, se cría inmensa cantidad de
+arroz, de que todos los años hacen provisión los Payaguás, Guatos,
+Nanuiquas, Caracarás, Guacamás, Guaresis y otros pueblos confinantes.
+
+A 22 de Septiembre pasamos las montañas de Cuñayegua, que tienen en
+frente de sí en la otra banda las del Ito, donde viven los Sinemacas.
+
+Aquí fueron á predicar la santa ley de Cristo los PP. Justo Mansilla,
+Flamenco, y Pedro Romero, español, el cual fué muerto con el hermano
+Mateo Fernández por los indios Chiriguanás, porque les persuadía que por
+ser cristianos no podían tener más que una mujer.
+
+En una isla, cinco leguas más adelante, se habían retirado dos caciques,
+Jarechacu y Arapichigua, con todos sus vasallos Payaguás, que al vernos
+despacharon luego siete canoas á la grande isla de los Orejones, para
+dar aviso á aquellas gentes, como lo suelen hacer en tales ocasiones, y
+por eso se veían de cerca y de lejos muchos humos en el aire, por lo
+cual en todo aquel contorno son los Payaguás tenidos en grande
+estimación, que les es de mucho provecho, por lo que les dan de tabaco,
+cueros, telas y vituallas, de que están abastecidos con grande
+abundancia.
+
+Desde el Tobatí pasamos junto á las montañas del Taraguipitá, de donde
+cuatro Misioneros enviados por el P. Antonio Ruiz se esparcieron por
+esta dilatada gentilidad á predicar el Evangelio. Estos fueron los PP.
+Ignacio Martínez, español, Nicolás Hernat, francés, Diego Ferrer y Justo
+Mansilla, flamencos. El primero fué llamado al Perú á la misión de los
+Chiriguanás; los otros dos, oprimidos de las fatigas y trabajos en un
+total desamparo de todo humano consuelo, con una muerte semejante á la
+del grande apóstol del Oriente San Francisco Xavier, pasaron al eterno
+descanso; el último, que quedó sólo, cansado de los muchos trabajos,
+falleció también en breve tiempo.
+
+Ocho leguas sobre el Tobatí, desemboca por dos partes el río Mbotetei,
+por donde bajan al Paraguay á hacer sus correrías los Mamalucos.
+
+Enfrente de estas dos bocas del río Mbotetei, por la otra banda
+desemboca el Mandiy, que baña las faldas de los montes Taraguipiti que,
+encadenándose con los del Tambayci y Garaguy, se extienden á lo largo de
+las costas del Paraguay, hasta cerca de la célebre isla de los
+Orejones.
+
+Desde el río Mbotetei hasta los Xarayes, se extiende el país en vastas
+campañas, habitadas antiguamente de los Guaycharapos é Itatines; pero
+molestados de los Mamalucos los abandonaron, internándose en espesos y
+grandes bosques, que desde la laguna Jaragui, por cincuenta leguas,
+tiran hasta Santa Cruz la Vieja.
+
+Finalmente, á 29 de Septiembre, montadas las dos bocas del Mbotetei,
+llegamos á donde el Paraguay, dividido en dos brazos, forma á lo largo
+una isla de veinte leguas.
+
+Por estar ya en tierra de los Chiquitos se comenzaron á hacer muchas
+diligencias para hallar la cruz que el año pasado levantaron los PP.
+Francisco Hervás y Miguel de Yegros, reconociendo muchos lagos y
+ensenadas.
+
+A 12 de Octubre, habiendo dado fondo en el Paroguamini, encontramos con
+unos Payaguás, los cuales, aunque temían á nuestros indios, se llegaron
+no obstante á nosotros y nos presentaron biétole y otras frutas de la
+tierra, á que correspondimos cortesmente con otros regalos.
+
+A 17 dimos fondo á vista de la laguna Jaragui que se oculta por gran
+trecho entre bosques y montes hasta cerca de la de los Orejones. Aquí
+una parte del Paraguay está hoy día habitada de gran número de
+infieles; pero el lado izquierdo es el más poblado, porque se pueden
+defender más fácilmente de las inopinadas invasiones de los Mamalucos, á
+causa de que estando rodeados de grandes lagunas y pantanos, se hace muy
+difícil y casi imposible el paso á aquellos malvados.
+
+Señalaré aquí algunas naciones de una y otra banda. A mano derecha están
+los Guarás, Lenguas, Chibapucus, Ecanaquis, Napiyuchus, Guarayos,
+Tapyminis, Ayguas, Cunicanis, Arianes, Curubinas, Coes, Guaresis,
+Jarayes, Caraberes, Urutues, Guahones, Mboyaras, Paresis, Tapaquis. De
+la otra banda izquierda están los Payaguás, Guachicos, Itatines, Aginis,
+Sinemacas, Abiais, Abaties, Guitihis, Cubieches, Chicaocas, Coroyas,
+Trequis, Gucamas, Guatus, Mbiritis, Eleves, Cuchiais, Tarayus, Jasintes,
+Guatoguaguazus, Zurucuas, Ayuceres, Quichiquichis, Xaimes, Guañanis,
+Curuaras, Cuchipones, Aripones, Arapares, Cutuares, Itapares, Cutaguas,
+Arabiras, Cubies, Guannaguazus, Imbues, Nambiquas.
+
+Verdad es, que estas naciones las más se reducen á dos ó tres
+Rancherías, otras á poco más de trescientas ó cuatrocientas almas y
+otras también en mayor número, y se distinguen por la diferencia de las
+lenguas, porque todas tienen distinto idioma, ni se entienden entre sí,
+aunque vecinas y confinantes, porque ó son enemigas, ó no tienen
+comercio unas con otras.
+
+El día 18, dejando á la mano derecha la laguna Tuquis, montamos la boca
+del río Paraiguazú, que venía colorado con una creciente furiosa de
+agua.
+
+De allí á poco encontramos una canoa con sólo un indio, mozo bien
+dispuesto y de fuerzas, de nación Mbiritiy, que sin ningún temor se
+llegó á la barca; hicímosle mil caricias, y aunque ni él entendía
+nuestra lengua ni nosotros la suya, con todo eso, con señas y ademanes
+nos dió á entender que su Ranchería distaba de allí dos ó tres jornadas
+de camino.
+
+Poco después le despedimos; pero habiendo experimentado él tanto amor y
+afecto en nosotros, sentía mucho dejarnos, por lo cual, diciéndole por
+señas si quería entrar en la barca, él sin reparo alguno se entró dentro
+con sus armas y con su cama, que era una estera de linda hechura, y
+regaló á nuestros indios con un grande Capivará (son estos unos puercos
+del agua, en todo semejantes á los de tierra), que poco antes había
+muerto.
+
+De allí á tres días, viendo que nosotros tirábamos á lo largo de la
+costa por no empeñarnos en medio en las islas, se despidió
+prometiéndonos que volvería presto, y nosotros, por medio de él,
+enviamos al cacique y principales de la nación varias cosillas que
+estiman estos bárbaros.
+
+Cumplió su palabra, y después de poco tiempo estuvo de vuelta; pero
+pretendiendo atravesar un gran brazo de río en tiempo que hacía gran
+viento, naufragó á nuestra vista, y apenas pudo salvar su persona, que
+cayó, por nuestra desgracia, en manos de los Payaguás, que le remitieron
+á los suyos.
+
+Finalmente, á 31 de Octubre, entramos en el famoso lago de los Xarayes,
+en donde entran muchos ríos navegables, y de dicho lago (con unánime
+consentimiento de los geógrafos) nace el gran río Paraguay.
+
+A la boca de este lago está situada la célebre isla de los Orejones,
+poblada en algún tiempo de muchísima gente y asolada y destruída ahora
+por los Mamalucos. El clima de esta isla es saludable y templado, aunque
+está en diecisiete grados y pocos minutos de altura. Tiene de longitud
+cuarenta leguas y diez de ancho, aunque otros la hacen doblado mayor; el
+terreno es muy fértil y abundante, aunque en parte sobresale en montañas
+llenas de árboles muy á propósito para labrarlos. Los primeros
+descubridores la llamaron el Paraíso; nosotros, empero, no observamos
+en ella cosa de más monta que el clima.
+
+Hiciéronse aquí increíbles diligencias para hallar la cruz tan deseada;
+pero por más que hicimos, así por tierra como por agua, no pudimos
+descubrir la más mínima señal de hacia qué parte cayesen las Reducciones
+de los Chiquitos.
+
+Los PP. José de Arce, Juan Bautista de Zea y Francisco Hervás,
+suplicaron al P. Superior Bartolomé Ximénez que pasasen adelante á las
+Rancherías de los infieles á tomar lengua; pero siendo éste de contrario
+parecer, fué necesario rendirse; antes bien, conociendo que menguaba la
+corriente más cada día y corría peligro el barco de hacerse pedazos en
+los escollos ciegos si se parasen allí algún tiempo más, determinó dar
+la vuelta después de haber gastado mes y medio en andar en busca del
+camino.
+
+Fué increíble el sentimiento de los mismos Padres al ver que se
+frustraban sus esperanzas y tantas fatigas y trabajos como habían
+sufrido; por lo cual, postrándose de rodillas delante del P. Superior,
+le pidieron vivamente les diese licencia de quedarse en aquella grande
+isla de los Orejones, donde se entretendrían, hasta que creciendo las
+aguas y hecha amistad con los infieles, se informasen del camino, y
+pasado el invierno se irían á las Reducciones de los Chiquitos.
+
+Admiró el P. Superior su fervor; mas temiendo no fuese que este
+apostólico celo los empeñase, con gravísimo riesgo de sus vidas, en
+empresas que no pudiesen salir sino con grandísima dificultad, juzgó no
+podía condescender con sus instancias.
+
+Por tanto, á 12 de Octubre, nos dispusimos para salir de aquel lago ó
+mar dulce; y aunque siempre estábamos con temor de algún escollo
+encubierto debajo de agua, con todo esto, mediante el favor de Dios,
+caminamos á voga y remo sin ningún riesgo, sólo que los vientos, que
+siempre soplaron por la proa, nos retardaron para que nos adelantásemos.
+
+Después de haber caminado cien leguas descubrimos tres canoas con cuatro
+hombres que, vogando á toda fuerza de remos, se nos acercaron insinuando
+que querían hablarnos; el uno era Payaguá y los otros Guaranís,
+cristianos antiguos, que saltando ligeramente en nuestra barca, dijeron
+resueltamente que se querían quedar con nosotros, aunque les pesase á
+sus caciques.
+
+Viendo nosotros su buena voluntad, determinamos que nuestros indios los
+defendiesen en caso que sus caciques intentasen cobrarlos á fuerza de
+armas; pero ellos les dieron de buena gana licencia, creciendo en ellos
+la estimación de nosotros, pues los Guaranís dejaban su hacienda y
+parientes sólo por venir á nuestras Reducciones y vivir en la
+observancia de la ley divina. Por lo cual nos cobraron tanto afecto, que
+como si fuesen amigos antiguos, entraron los dos caciques con toda
+seguridad y confianza en nuestro barco y se pusieron al lado del P.
+Superior.
+
+Hallada tan buena coyuntura, se les habló con toda eficacia del bien de
+sus almas y cuánto interesaban en que nosotros los tomásemos á nuestro
+cargo, pues fuera de conseguir la salvación eterna y vivir como hombres
+é hijos de Dios, pasarían una vida quieta y libre de todo peligro,
+obligándose todos los pueblos de los Guaranís á defenderlos de los
+Mamalucos y Guyacurús, que cada año tanto les molestan.
+
+Ofreciéronse de buena gana los dos caciques con todos sus vasallos á
+recibir el santo bautismo, y que exhortarían á hacer lo mismo á los
+Guatos y Guacharapos, para que unidos todos en un cuerpo, fundasen una
+Reducción.
+
+Para asegurarnos más de este su buen daseo, les pedimos algunos infieles
+que ellos en años pasados habían hecho esclavos, para que instruídos en
+los misterios de nuestra santa fe, sirviesen después de intérpretes á
+los Misioneros, ofreciéndoles en contracambio ciertos platos de estaño,
+cuchillos, anzuelos, avalorios y otras cosas de este jaez.
+
+De buena gana nos entregaron seis niños; dos de los cuales eran
+Penoquís, uno Sinemaca, otro Erebé, otro Curubina y el último Guarayo,
+los cuales á la vuelta, encomendamos al P. Jerónimo Herrán, para que en
+su Reducción los impusiese en los preceptos de la ley divina.
+
+Entablada con esto la amistad de entrambas partes, se despidieron de
+nosotros los caciques, contentos y alegres con la esperanza de tener
+dentro de poco tiempo Misioneros, y ordenaron á algunos de sus vasallos
+que nos sirviesen con sus canoas, proveyéndonos de pescado por espacio
+de ciento y ciencuenta leguas de camino, que no fué pequeño socorro por
+la carestía de vituallas, de que ya padecía mucho nuestra gente y los
+PP. apenas tenían con qué sustentarse, por haberse corrompido ya el
+vizcocho y echado á perder el maíz; y el cuotidiano mantenimiento del P.
+Superior, por espacio de cuatro meses, fué sólo una simple escudilla de
+habas.
+
+Finalmente, como mejor se pudo, tiramos adelante hasta tocar en las
+riberas donde vivían los Payaguás, matadores del buen Aniceto y sus
+compañeros; deseamos ganarlos y reducirlos al gremio de la Santa
+Iglesia; y para eso por medio de los Payaguás amigos, les enviamos una
+embajada asegurándoles de nuestro buen ánimo para con ellos y que les
+perdonábamos la traición pasada, que más por temor de alguna trama de
+sus enemigos, que por malicia, habían maquinado; que tomasen el partido
+de compañeros nuestros y fabricasen una Reducción, porque de otra
+manera, habiendo nosotros de frecuentar aquel camino, nuestros indios
+sujetarían su orgullo; y que para satisfacción de lo pasado, nos
+restituyesen los esclavos españoles que tenían.
+
+Supieron los mensajeros tratar con tanta destreza el negocio, que poco
+después nos salieron ellos al encuentro, trayendo en una gran canoa á un
+español llamado Juan García, y se excusaron buenamente de la traición
+pasada; mas aún ahora se mostraron pérfidos y mentirosos, porque
+preguntados si tenían más esclavos respondieron que no, y supimos
+después en la Asunción que tenían otros tres.
+
+Después de haber renovado la amistad se nos mostró la mayor parte sobre
+veinte canoas puestas á la fila, y uno á uno entraron en la barca para
+recibir algún regalo.
+
+El día siguiente vinieron los caciques llamados ambos Jacayrá,
+presentándonos gran cantidad de fruta de la tierra. Después nos
+significaron el deseo que tenían ellos también de hacerse cristianos y
+fundar una Reducción en que los nuestros los instruyesen en los
+misterios de la santa ley de Dios.
+
+Tenían canoas de bella hechura, y viendo la gana que teníamos, nos
+ofrecieron una bellísima, que nos trajeron al día siguiente.
+
+En este estado dejamos el negocio de su conversión; pero hay poco que
+esperar de ella, porque aunque hayan hecho tan largas ofertas no hay
+mucho que fiarse de ellos porque son pérfidos, revoltosos, inconstantes,
+y que en tanto mantienen su palabra en cuanto les está á cuento.
+
+Al presente están divididos en dos facciones, la una discurre hacia el
+lago de los Xarayes, por espacio de doscientas leguas; la otra hacia la
+ciudad de la Asunción, cautivando gente y robando las haciendas y cuanto
+les viene á las manos, y muchas veces se coligan con los Guaycurús en
+daño de los españoles.
+
+Pero lo que causa admiración es que tengan tanto orgullo, siendo así que
+apenas cuentan trescientos ó cuatrocientos hombres de tomar armas,
+porque cada año procuran diezmarlos los Mamalucos, y muchas veces rompen
+también con los Guaycurús y se destruyen.
+
+Otro no pequeño motivo les retrae de ser cristianos, y es que esta
+nación es vagabunda, no estando jamás firme muchos días en un lugar, hoy
+están en tierra firme y mañana en alguna isla, ni pueden de otra suerte
+vivir, porque sustentándose con caza y pesca, no se puede hallar siempre
+ésta en un mismo lugar, y como los Guaycurús, Charruas, Jarós y Pampas
+no tienen firmeza en tierra, así los Payaguás en este río, y les
+sucedería á ellos lo que á los Jarós, que dos veces pidieron Misioneros
+y fundaron Reducción, y ambas á dos, enfadados de vivir debajo de un
+mismo cielo, volviéndose á su antigua costumbre de vagabundos se
+huyeron, por lo cual es necesario que estos Payaguás se junten con los
+Guatos y Guaciarapos, pueblos estables y permanentes: pero el hacer esta
+unión costaría más sangre y más sudores de lo que montase el buen éxito
+del negocio.
+
+Con todo eso, los dos fervorosos Misioneros Joseph de Arce y Juan
+Bautista de Zea, deseaban se pusiese por obra este intento, allanando
+con su celo las dificultades tan grandes que se ofrecían. Pero el P.
+Superior fué de contrario parecer, no queriendo arriesgar las vidas de
+estos dos apostólicos operarios, con que sin otro efecto proseguimos
+nuestro viaje, cuando á 2 de Diciembre corrió dos veces peligro de
+hacerse pedazos la barca en que íbamos. El primero fué por la mañana,
+quedando encallado en unos arenales, y entró tan profundamente la
+quilla, que muy trabajosamente, con el ayuda de las otras embarcaciones,
+se pudo desencallar y sacar fuera de la arena. En este lance suplicamos
+con grande afecto á la Santísima Virgen, y con su favor, cuando creíamos
+entrase el agua por muchas partes, se halló que no había padecido nada.
+
+Pero mayor fué el peligro y el susto al entrar la noche, porque soplando
+muy recio el viento y alterado el río, y caminando el barco á todo
+riesgo, dió de golpe en un escollo ciego y la furia del agua y del
+viento la estrelló de escollo en escollo hasta arrojarla sobre la
+ribera.
+
+Aquí nos sorprendió á todos el susto y ya esperábamos que se había de
+hacer pedazos y correr peligro nuestra vida; pero la piadosísima Señora
+quiso hacernos cumplida la gracia, saliendo, así nosotros como la barca,
+sanos y salvos de aquel riesgo.
+
+A 4 de Enero ordenó el P. Superior que adelantándose tres barcos á vela
+y remo procurasen cuanto antes entrar en el puerto de la Asunción para
+llevar al P. Juan Bautista Neuman, que afligido sobremanera de la
+disentería estaba poco menos que reducido á los últimos períodos de la
+vida.
+
+Por fin, el día 7, dimos todos fondo en aquel puerto, donde al
+desembarcar nos salió á recibir el Gobernador, la nobleza y el pueblo en
+gran multitud, que quisieron en todo caso, por más que nosotros lo
+rehusamos, conducirnos hasta el colegio, donde tuvimos la triste nueva
+del fallecimiento de aquel buen Padre. Venía tan maltratado y tan
+acabado de fuerzas por los trabajos del viaje, fuera de que en muchas
+semanas no se le pudo dar á comer otra cosa que un triste puñado de maíz
+corrompido, que una hora después de haber entrado en nuestro colegio
+pasó á recibir en la Jerusalén celestial el galardón de tantos trabajos.
+
+A sus exequias asistieron el Cabildo eclesiástico y secular y todas las
+religiones que quisieron honrar, como ellos decían, el cadáver de un
+santo mártir, pues que las fatigas y trabajos sufridos por la gloria de
+Dios y bien de las almas le habían acabado.
+
+A 9 del mismo mes salimos de la Asunción para volver á los Guaranís,
+donde últimamente, á 4 de Febrero, dimos fin á tan larga navegación.
+
+Nueve meses hemos gastado en este viaje; hannos faltado dieciséis indios
+por la escasez de los víveres y por la disentería que á casi todos nos
+afligió, y á habernos tardado un poco más hubieran muerto otros
+Misioneros con grave perjuicio de tantas almas, á cuya conversión
+estaban destinados.» Hasta aquí la relación de este viaje.
+
+Notable fué el sentimiento del P. Provincial viendo desvanecidos medios
+tan eficaces para el intento; mas no por eso desistió abandonando la
+empresa, y así, pasado el año siguiente á la visita del colegio de
+Tarija, ordenó al Padre Juan Patricio Fernández que fabricase algunas
+canoas en las riberas que se creía eran del río Paraguay, enviase por
+allí al P. Miguel de Yegros, con el hermano Enrique Adamo, á la
+Asunción, acompañándoles los Xarayes prácticos del río y valientes
+vogadores.
+
+Partió al punto el P. Juan Patricio con los dos compañeros y cien indios
+del pueblo de San Rafael por el mes de Octubre de aquel año, para ver si
+aquel río, junto al cual el P. Francisco Hervás había levantado la cruz,
+era el Paraguay; pero á tres jornadas de camino halló que se perdía en
+aquel que parecía río en unos palmares, sin saber dónde era su término;
+con todo eso pasó ochenta leguas más adelante para reconocer dónde
+estaba la cruz; pero llegando allí vió que no era este el río Paraguay
+ni ramo suyo, sino un gran lago que en el tiempo de las lluvias se
+extendía por aquellos valles.
+
+Descubríanse desde aquí montañas muy altas entre Oriente y Mediodía, y
+creyendo que á la falta de ellas correría el deseadísimo río, determinó
+ir allá, como lo hizo; el viaje era incómodo y trabajoso, porque todo él
+había de ser por la cumbre de la montaña; pasó por cierta Ranchería de
+Guarayos destruídos por los Mamalucos, encontró muchas lagunas, registró
+la más grande y profunda para ver si desaguaba en el río Paraguay, pero
+todo sin provecho.
+
+Ya era la mitad de Diciembre y amenazaba el cielo inundar las campañas
+con las lluvias, que cerraban el camino para la vuelta; pero con todo
+eso, porque tantos trabajos no quedasen frustrados, quiso gastar otros
+ocho días en aquella empresa que tantos, y no más, parecían necesarios
+para llegar á las costas del Paraguay, como lo afirmaban algunos indios
+viejos, quienes por unas montañas fragosas que tenían delante, se
+acordaban del país, por donde cuando mozos anduvieron con sus paisanos
+para mover guerra á los Guarayos que viven á la ribera del río Paraguay.
+
+Llegaron allá después de ocho días, habiendo gastado los tres en abrir
+camino por un espeso bosque, sin hallar con qué apagar la sed sino
+exprimiendo ciertas raíces que llaman Bocurús.
+
+Poco más adelante descubrieron una laguna muy grande cercada de una
+corona de montes que hacia el Oriente abrían boca, por donde la laguna
+descargaba sus aguas, y por el Poniente la ceñía un bosque espesísimo.
+Preguntóles el P. Juan Patricio Fernández si esta laguna iba á
+desembocar en el río Paraguay, á que respondieron que no sabían, mas un
+Penoquí de aquellos que se escaparon de las manos de los Mamalucos,
+añadió que por aquella laguna habían entrado los enemigos á discurrir y
+registrar el país, y por la banda del Oriente se descubría un arenal,
+donde desembarcando dichos Mamalucos habían dejado las canoas y tomando
+camino por tierra, habían ido á caza á los indios Taus.
+
+Oído esto, mandó al momento fabricasen una canoa, pero no hallando
+madero á propósito, y estando ya en el corazón del invierno, le fué
+forzoso volver atrás y dejar la empresa para mejor tiempo.
+
+Repartiendo, pues, á la gente las vituallas que había reservado para su
+viaje á la Asunción, la envió á reconocer aquel arenal y camino de los
+Mamalucos.
+
+A dos jornadas de camino dió dicha gente en una pequeña Ranchería de
+Guarayos de sesenta almas, que condujeron consigo al pueblo de San Juan
+Bautista, á donde llegaron sanos y salvos el Sábado Santo del mismo año.
+
+El P. Juan Patricio y sus compañeros gastaron veinticinco días para
+entrar en San Rafael, por estar, á causa de las lluvias innundada toda
+la campaña, por cuya causa se veían obligados á caminar descalzos, todos
+calados de agua, y era gran fortuna topar á la noche con algún
+montecillo, aunque pantanoso, donde hacer alto, aunque no para tomar
+algún reposo y aliento en el sueño, por no permitirlo la infinita
+multitud de mosquitos y tábanos que produce la humedad.
+
+Tantas fatigas, maltratamientos y trabajos causaron en estos Misioneros
+graves enfermedades y por gran fortuna pudieron ellos convalecer; mas no
+así el hermano Enrique Adamo, que consumido y deshecho de los excesivos
+trabajos y no teniendo fuerzas para recobrarse, pasó el día 27 de Julio
+de 1705 á la bienaventuranza, para recibir el galardón de sus fatigas.
+
+Era este hermano enfermero en la Casa Profesa de Roma, cuando llegando á
+aquella corte el P. Ignacio de Frías, procurador general de esta
+provincia, obtuvo licencia de nuestro Padre general Tirso González para
+venir por su compañero y pasar á las Misiones de los Guaranís, de donde
+fué á ejercitar el mismo oficio de enfermero á este colegio de Córdoba,
+y de aquí fué á las Misiones de los Chiquitos, á que siempre tuvo grande
+afecto y con su celo é industria procuró los progresos de ellas, hasta
+perder la vida en la demanda.
+
+De los Guarayos que se avecindaron en San Juan Bautista había algunos
+que entendían la lengua castellana, con lo cual pudo el P. Juan Patricio
+Fernández informarse del Paraguay y del puerto donde los Mamalucos daban
+fondo para tomar noticias de la tierra de los Chiquitos y aun ellos se
+ofrecieron á ir con él allá.
+
+Por tanto, despachó algunos indios á abrir camino en los bosques de los
+Taus, los cuales llegando á la última Ranchería de estos, situada á la
+falda de las sierras de Santa Cruz la Vieja, descubrieron á los Paisanos
+el intento de su ida, los cuales se lo disuadieron diciéndoles que no
+podrían tenerse en pie las caballerías por aquellas cuestas tan fragosas
+y les señalaron un camino no tan difícil, aunque todo de bosque pero
+todo lleno de arroyos y en algunos lugares se dilataba en fértiles
+campañas.
+
+Al principio de Agosto partió en su seguimiento el P. Fernández con el
+P. Juan Bautista Xandra y dos Guarayos, paróse en las tierras de los
+Guarayos, donde halló á ciertos cristianos que habían venido de la
+Reducción de San Joseph para exhortar á aquella gente á alistarse debajo
+de las banderas de Cristo, y consiguieron su pretensión porque
+abandonando todos su nativo suelo, se redujeron á vivir en nuestras
+Reducciones.
+
+Detuviéronse aquí los Padres tres días esperando á los neófitos que
+habían despachado á reconocer el nuevo camino; de aquí prosiguieron su
+viaje, aunque bañados de sudor, siendo necesario abrir camino con hachas
+y picos por una espesísima selva, hasta que entraron en una campaña de
+bellísima vista, enfrente de la cual estaba la laguna Mamoré, á donde se
+encaminaban.
+
+Llegaron, finalmente, á la playa donde solían desembarcar los Mamalucos,
+en donde halló el P. Superior cinco largas cadenas que habían enterrado
+allí aquellos crueles hombres.
+
+Esta playa es un brazo de tierra, algunas millas dentro de la laguna, y
+corre hacia Oriente y divide aquella laguna en dos ensenadas, una de las
+cuales se extiende al Septentrión y la otra al Mediodía; y así por lo
+que veía como por lo que sabía por relaciones ajenas, se certificó que
+dicha laguna desembocaba en el río Paraguay.
+
+Quiso el Padre adelantarse y pasar adelante, para lo cual mandó á los
+indios que buscando un grueso leño fabricasen de él una canoa; y ellos,
+no muy lejos de allí, hallaron un árbol bien á propósito para el caso,
+el cual, dispuesto en forma de canoa y echado al agua, apenas los
+Chiquitos que entraron dentro habían aprestado los remos para vogar,
+cuando se volcó y aquellos pobres cayeron al agua, de donde con gran
+trabajo salieron diciendo: «Esto no es para nosotros.»
+
+Estando, pues, por aquel lado muy alterada la laguna por el viento que
+soplaba, les ordenó el P. Fernández pasasen la canoa á la otra ensenada;
+mas sondando los indios el fondo del agua no se quisieron arriesgar á
+ponerse otra vez en peligro; pidióles el Padre que á lo menos le pasasen
+á la otra banda, lo cual también rehusaron por ser manifiesto el peligro
+de que la impetuosa corriente del agua volcase la canoa y él se hundiese
+sin poder ser socorrido: parecía azar y siniestro accidente que no
+sufriesen el efecto pretendido tantas diligencias y trabajos sufridos
+por descubrir el puerto tan deseado del Paraguay; pero no fué sino
+providencia singularísima del Altísimo, que no menos cuidaba de su
+gloria que de la vida de sus siervos, porque si nuestros Misioneros de
+las Reducciones de los Chiquitos bajaban á la de los Guaranís, caían en
+manos de los Payaguás, que habían jurado vengar la muerte de sus
+paisanos con la muerte y estrago de cualquier español que encontrasen,
+como poco después lo escribió el P. Provincial, ordenando que ninguno de
+los nuestros bajase por allí á los Guaranís, y que si alguno estuviese
+ya en camino, diese la vuelta luego á los Chiquitos.
+
+La causa del rompimiento fué que cuando aquellos cinco Misioneros de
+quien poco antes hablé, llevaron consigo á la ciudad de la Asunción los
+más nobles de aquella nación, no fueron éstos recibidos de la ciudad con
+buena cara, temiendo que venían á reconocer la tierra y darles de
+improviso un asalto y saquearla; con todo eso, por respeto de los
+nuestros, los trató cortesmente el Gobernador, y acariciados con mil
+regalos y presentes se volvieron á sus tierras.
+
+Poco después, no sé con qué motivo, discurrían por el río algunos
+españoles, y encontrándose con una escuadra de aquellos bárbaros les
+dieron una carga cerrada de mosquete, y con la muerte de algunos
+pusieron á los demás en fuga.
+
+Con esto se rompió la paz, y jamás los Payaguás se fiarán de los
+nuestros, y mucho menos de los españoles; antes bien, estarán siempre
+alerta para vengarse de la injuria recibida, como lo han ejecutado con
+harto daño de toda aquella gobernación del Paraguay.
+
+
+
+
+CAPÍTULO IX
+
+Múdanse á otro paraje las Reducciones; pasa el Padre
+Superior á Tarija y desastres de los neófitos.
+
+
+Por haberse ocupado el P. Superior en la empresa que acabo de referir,
+no se había puesta en ejecución el orden del P. Visitador de estas
+Reducciones, José Pablo de Castañeda de que se buscase sitio mejor y más
+sano para fabricar de nuevo las Reducciones; por lo cual quiso al
+presente ponerlo por obra, á que no poco ayudaron las enfermedades y el
+contagio.
+
+Considerado pues, el sitio más conforme á la salud de aquellos pueblos,
+y para reducir á la fe las naciones confinantes, determinó con mucho
+gusto de los neófitos, que la Reducción de San Rafael se trasladase y
+plantase sobre un monte poco distante de su primera fundación, donde se
+halla al presente, con gran provecho de los infieles que allí van á
+vivir y tomar casa.
+
+La Reducción de San Juan Bautista se mudó al Zapoco, riachuelo de poca
+agua, pero cómodo, á que también se juntaron otros infieles.
+
+En la Reducción de San Joseph, por no cuadrales á los indios el sitio
+que se escogió para mudarla, se tuvo por mejor trasladarla á Santa Cruz
+la Vieja, en cuya elección, cuan bien adivinasen los neófitos, se
+descubre por el estado próspero en que siempre se ha mantenido, y por
+ser escala á las naciones infieles del Chaco.
+
+No ha dejado, empero, el demonio de hacer de las suyas, para arrancarla
+de aquí viendo cuánto daño se le ha seguido á su partido; pero
+descubiertas sus trazas y marañas, se redujeron todas á humo.
+
+La otra de San Francisco Xavier se pasó trece leguas más adelante hacia
+el Septentrión y siempre ha ido en aumento, de suerte que ha sido
+necesario dividirla en otras Reducciones.
+
+Escogido, pues, el lugar para la nueva fundación, ordenó el P. Superior
+no se emprendiese la fábrica, sin haber hecho primero la sementera y
+tener con qué vivir: mas el pueblo no quiso esperar tanto, por ver
+siempre á sus ojos la muerte en aquel clima inficcionado mucho tiempo
+antes de la peste; por lo cual se vieron los Padres precisados á seguir
+los indios, y el P. Superior, pasando á San Joseph, halló solos á los
+Misioneros, que con su ajuar estaban ya de partida para seguir á los
+neófitos.
+
+De aquí se condujo á la villa de Tarija á tratar los negocios de aquella
+cristiandad con el nuevo Provincial P. Blas de Silva, que desde el día
+16 de Septiembre de 1706 gobernaba esta provincia, llevando consigo los
+Guarayos prácticos del Paraguay.
+
+Llegado, pues, á la dicha villa, refirió las noticias más seguras del
+puerto que había en el río Paraguay y destinó aquellos indios para que
+se despachasen á los Guaranís, á fin de que guiasen con seguridad otros
+Misioneros á los Chiquitos.
+
+De todo esto hizo poco caso el P. Provincial, diciendo serían estos
+indicios como los pasados, de que no se debía tener cuenta ni arriesgar
+á otros Apostólicos operarios que trabajaban en otras partes con igual
+gloria de Dios y provecho de las almas. Que fuesen los Misioneros de los
+Chiquitos los primeros que rompiesen el camino, que por una contingencia
+no quería, á tanta costa, exponer otros sujetos en aquella trabajosa
+empresa. A que no pudiendo replicar el P. Fernández, esperó mejor tiempo
+para lograr sus deseos: y por estar ya á los fines de Diciembre y
+cerrados los caminos con las lluvias, se quedó en Tarija, confirmado en
+el gobierno de aquellas Misiones; y el año siguiente de 1707 volvió á
+ellas con otros dos operarios, el P. Pablo Restivo, siciliano, Misionero
+antiguo de los Guaranís, y el P. Juan Bautista de Zea con el oficio de
+Visitador, en nombre del Provincial, el cual pensaba abrir nuevo camino,
+porque había recibido orden el P. Felipe Suárez que desde el pueblo de
+San Joseph, allanase el camino, costeando el río San Miguel, porque se
+ahorraban muchas jornadas de viaje y se libraban de los vados peligrosos
+del río Guapay y por aquí habían ido antiguamente los Chiriguanás á caza
+de indios Penoquís, aunque les salió mal esta invasión, porque cogidos
+de los Penoquís en una emboscada, los pasaron á todos un palo por las
+entrañas, y así traspasados los levantaron en el aire y los pusieron á
+los lados del camino para muestra de lo que harían con otros si se
+moviesen á cosa semejante.
+
+El P. Suárez, por el mes de Mayo puso por obra la voluntad del P. Zea,
+aunque no pudo llegar hasta las Rancherías de los Chiriguanás por no
+tener con qué sustentar á buen número de indios Chiquitos, que allanaban
+el camino. Con todo eso, teniendo á la vista aquella punta de montes que
+habitan los Chiriguanás, se avanzó con dos indios para ver si descubría
+alguna Ranchería.
+
+A pocos pasos vió que venía hacia sí uno de los Chiriguanás, que
+despavorido á la vista del P. Felipe, como de enemigos, metió las
+espuelas al caballo, y llegando á toda carrera á su Ranchería dió aviso
+que venían Mamalucos, con que se previno para la defensa y puso en armas
+todo el contorno. Por lo cual, no teniendo el Padre quien le guiase y
+viéndose abandonado de sus cristianos, dió la vuelta á San Joseph, y
+aunque no pudo noticiar de lo sucedido al P. Fernández, lo supo éste en
+el valle de las Salinas por aquella voz que se divulgó, de la cual
+conjeturó había sido lo que había intentado el P. Felipe.
+
+A fines de Septiembre se partió el P. Fernández á los Chiquitos, y
+llegando á las tierras de los Chiriguanás, llamadas Palmares, tuvo
+noticias más ciertas del camino que habían abierto los Chiquitos. Por lo
+cual resolvió el P. Visitador Juan Bautista de Zea, dejado el camino
+antiguo, tirar al Oriente hacia el río Parapití á una Ranchería de
+Chiriguanás, llamada Charaguá, por donde pasa aquel río; aquí trató con
+dos caciques para que le guiasen hasta donde había llegado el P. Suárez,
+ofreciéndose éstos al punto, anticipándoles los nuestros una buena paga;
+pero el día antes de la partida, estando bien tomados de la chicha, que
+es su vino, descubrieron cuanto maquinaban en su corazón, y era la
+causa de todo que sus parientes habían montado en cólera porque
+enseñaban á los Padres aquel camino por donde en adelante vendrían á
+robarlos y hacerlos esclavos los Mamalucos, diciéndoles era mejor
+matarlos á macanazos, ó si no á lo menos conducirlos á donde los tigres
+hiciesen estrago en ellos; los caciques, empero, querían mantener la
+palabra sin moverles nada estas razones que alegaban, más por deseo de
+la ganancia que sacaban, que por certidumbre que tuviesen de los
+peligros que les podrían suceder. Por lo cual el día siguiente se
+aprestaron puntualmente para ir sirviendo á los Padres y los acompañaron
+hasta el Parapití.
+
+Pocas millas faltaban para llegar al lugar donde el P. Suárez había
+vuelto atrás, cuando los dos caciques se dejaron salir de la boca estas
+palabras: «Gran lástima tenemos de vosotros, porque os han de robar y
+matar los Tuquís que discurren por este camino». Tuquís llaman á los
+pueblos que no son de su nación.
+
+El P. Visitador hacía que no los entendía y quería pasar adelante, pero
+aconsejándose con sus compañeros, sospechó maquinaban alguna traición
+los Chiriguanás, y que con el pretesto de los Tuquís, querían encubrir
+sus tramas; pues fuera de ellos no había otros en el país que habían
+registrado bien los Chiquitos, por lo cual, so color de que las
+caballerías se habían cansado y que no podrían andar lo que les faltaba
+de camino, se dieron prisa á volver atrás para escapar de las uñas de
+aquellos bárbaros, que por sólo robarles las pobres cosillas que
+llevaban consigo, les querían hacer traición. Y no se engañaron, pues se
+encontraron con muchas cuadrillas de aquellos bárbaros que, preguntados
+á dónde iban, respondieron que á pescar en el Parapití; pero se les
+escaparon de las manos estos peces que iban á buscar.
+
+No se perdió del todo tan largo viaje, ni las fatigas y trabajos que
+padecieron estos fervorosos operarios, disponiéndolos Dios para que las
+almas de dos niños consiguiesen la feliz suerte de su predestinación.
+
+Estaban éstos en el Charaguá ya para expirar, cuando fueron llamados los
+nuestros para que les aplicasen algún remedio corporal; pero viendo
+ellos perdida la esperanza de la vida temporal, les procuraron el
+remedio del alma con el santo bautismo, y apenas le recibieron, cuando
+fueron á gozar de aquella bienaventuranza que, ciegos sus padres, tanto
+aborrecían. Lo cual llenó tanto de júbilo á aquellos varones
+apostólicos, que por ello sólo les parecieron bien empleados tantos
+sudores y fatigas.
+
+A causa de estos embarazos no pudieron llegar á los Chiquitos hasta
+mediado Diciembre, con que les fué preciso hacer alto en la Reducción de
+San Francisco Xavier por las lluvias que ya inundaban el país.
+
+Poca gente halló el P. Visitador Zea en las Reducciones, porque apenas
+los indios habían levantado sus casas, y recogido algunas mieses para su
+manutención, cuando se partieron al punto á reconocer el país y sus
+confines y espiar las Rancherías de los infieles, porque ya que había
+sido costumbre antigua suya hacer guerra á los confinantas y tomarlos
+por esclavos, se valieron de eso los nuestros para dilatar la gloria de
+Dios y en provecho de aquellos infieles que vivían en las tinieblas de
+la muerte y de la infidelidad; persuadiéronles, pues, que fuesen por las
+Rancherías de los circunvecinos, pero sin causarles el menor daño ni en
+las vidas ni en la haciendas; antes bien, que con afabilidad y con otros
+buenos modos, les diesen noticias de Dios y de las cosas del cielo,
+enseñándoles el fin para que habían sido criados y vivían en el mundo,
+la necesidad de abrazar la ley de Cristo para ser eternamente felices,
+y que procurasen ganarse el afecto de alguno de ellos, para que
+sirviese de guía é intéprete á los Misioneros.
+
+Los buenos cristianos empezaron á ejercitar tan puntualmente la lección
+que se les dió, que por no traspasarla aún levemente, se dejaban hacer
+pedazos de los bárbaros, por lo cual fué necesario explicarles lo que
+podían hacer si fuesen acometidos para que no sucediese en adelante lo
+que sucedió á unos indios de la Reducción de San Joseph, que yendo en
+busca de las Salinas dieron en una Ranchería de infieles; entraron en
+ella sin armas, desplegado sólo el estandarte con la imagen de Nuestra
+Señora, y con palabras suaves y corteses procuraron domesticar la
+fiereza de los moradores; pero éstos, mirándolos con malos ojos, dieron
+sobre ellos como tigres é hicieron en ellos tan cruel estrago, que sólo
+un indio con dos muchachos pudo escapar con vida.
+
+Otro tanto, si no ya peor, porque fueron más en número, sucedió á los de
+San Juan Bautista. Internáronse éstos en país enemigo, ochenta y más
+leguas á una tierra de infieles cercada alrededor de profundos fosos de
+agua, junto á los cuales tenían fabricadas sus casas; entraron dentro
+los nuestros y dos solos de sus moradores, porque los demás estaban
+trabajando en el campo, salieron fuera á hacerles frente y á
+amenazarles con sus flechas.
+
+Viendo uno de éstos que los cristianos no desistían de avanzarse, hirió
+con una saeta al que llevaba la imagen de Nuestra Señora, á quien ellos
+no hicieron otro daño que quitarle las armas (cosa maravillosa digna de
+tenerse por milagro aun en los aprovechados en el espíritu, no ya en
+bárbaros, en cuyos corazones reina más la venganza que en el cuerpo el
+alma); pero las mujeres, empuñando las armas, fueron á los sembrados á
+avisar á los hombres, los cuales, dejada la labor, volvieron al punto
+con ánimo de hacer en ellos una gran carnicería; pero viendo el número,
+y habiendo con daño propio probado otras veces el coraje y aliento de
+los Chiquitos, se detuvieron y previnieron la mesa en qué repararse de
+la hambre, hablando más por señas que con palabras por ser de diferentes
+lenguas.
+
+Poco después vino el cacique, que al punto hizo retirar á los suyos y
+ordenó que recogiesen las armas que los nuestros, en señal de paz,
+habían puesto en el suelo.
+
+Llevaban esto de mala gana los Chiquitos; pero su Capitán, fervorosísimo
+en la fe, cuando antes de convertirse parecía una fiera, mandó que se
+las dejasen coger, queriendo con tal bondad y mansedumbre ganarles el
+afecto y la voluntad, y sus almas para Cristo. Pero aprovechó poco,
+porque luego que los vieron desarmados cargaron los bárbaros sobre ellos
+y hubieran hecho en ellos un grande estrago, hasta no dejar ninguno
+vivo, si no se hubieran entrado algunos pocos dentro de los fosos;
+quedaron muchos heridos, y por muchos meses llevaban en el cuerpo las
+señales del fervor y deseo que fomentaban en sus pechos de verter la
+sangre por Cristo.
+
+Fué uno de ellos herido en el vientre, y la punta de la flecha le dañó
+las entrañas; el cual con gran trabajo le condujeron á casa en brazos
+ajenos, y postrado en la cama por mucho tiempo, hasta que no le quedó
+más que la piel sobre los huesos, perdida la esperanza de sanar trató un
+Misionero de disponerle para morir, diciéndole que perdonase á sus
+enemigos y se tuviese por dichoso en dar su vida por llevar á otros la
+luz del Evangelio, que imitase á su buen Redentor que por sus enemigos
+pidió perdón á su Eterno Padre, amándoles con amor infinito, en
+recompensa de las injurias recibidas.
+
+El buen indio lo oyó con gusto, y con lágrimas de tierno afecto, los
+perdonó y ofreció á Dios su vida por la salvación de aquéllos que le
+habían tan gravemente ofendido, y así le administró los Sacramentos y
+esperaba por instantes su feliz tránsito á mejor vida.
+
+El día siguiente preguntó al enfermero en qué estado se hallaba el
+enfermo, á que respondió que estaba fuera de peligro, y que aquel Señor
+que había recibido le había quitado todo el mal.
+
+No acababa el Padre de creerlo; pero hallando que era verdad, preguntó
+al indio, ya sano, qué le había sucedido. A que él satisfizo, diciendo:
+«El Señor, que tú ayer me diste, me ha librado y esta noche arrojé fuera
+todo el mal.»
+
+Valiéndose de este caso, exhortó el Misionero á aquellos nuevos
+cristianos á perseverar en el bien comenzado y á amar á Dios, que con
+tal milagro manifestaba cuánto le agradaban sus fervores.
+
+Empero, no faltó quien tomase venganza de aquella crueldad, porque los
+Piñocas andando también ellos en busca de almas, se encontraron acaso
+con ellos, y reconociéndolos por los rosarios y cruces que llevaban
+colgadas al cuello, despojos de los muertos (estos son los atavíos y
+adornos que tanto aprecian aquellos cristianos); aun con todo eso no los
+hubieran atacado, si el remordimiento de la conciencia no hubiese
+atizado á los infieles; los cuales, mientras se ponían en armas,
+recibieron de los Piñocas tal carga, que muchos de ellos cayeron muertos
+en tierra y entre ellos el cacique, autor de la traición.
+
+Mejor fortuna corrieron otros indios de la misma Reducción de San Juan
+Bautista, que entrados en una Ranchería de Puraxís, lograron reducir á
+la Santa fe cincuenta familias, y con ellos, alegres y contentos, dieron
+la vuelta á su Ranchería.
+
+Siendo informado el P. Visitador del estraño encuentro de los de la
+Reducción de San Joseph, ordenó que cien indios del mismo pueblo,
+pertrechados de armas, volviesen, no para castigar la crueldad de
+aquellos malvados, sino para traer los huesos de los muertos para darles
+honrosa sepultura y que con buenos modos, aunque siempre con las armas
+en la mano, les certificasen sinceramente del fin porque iban á su
+pueblo y del amor que, aun después de cometida aquella bárbara
+atrocidad, les tenían.
+
+Partieron al punto; y aunque á costa de grandes trabajos por la falta de
+agua, de suerte que no tenían para refrigerar la sed sino un poco de
+rocío que recogían en los cardos silvestres al fin llegaron al lugar de
+la matanza, donde sólo hallaron los cuerpos de sus hermanos, pero no á
+los matadores, á quienes obligó el temor del castigo á retirarse á donde
+tan fácilmente no pudiesen ser hallados.
+
+Querían los cristianos ir en su seguimiento, pero no siendo prácticos en
+los caminos defirieron esta empresa para tiempo más oportuno y cargando
+en sus hombros los cadáveres, dieron la vuelta á su Reducción, donde
+tuvieron no poca materia de alegría en los dos pueblos que vieron se
+fundaban de nuevo; el uno con el título de San Ignacio de los Bocas, y
+el otro de la Concepción, donde se juntaron los pueblos de lenguas muy
+diferentes, que en sus correrías hacia el Mediodía había descubierto el
+V. P. Lucas Caballero.
+
+Señaló por Superior de la primera al P. Joseph de la Mata, y él se fué
+por su compañero, con raro ejemplo y edificación de todos en usar del
+oficio para escoger el cultivo del campo más duro y sembrado de espinas
+y de cruces (de que daré abajo pruebas mayores). Mas este su celo le
+hubo de costar presto la vida, porque siendo como era Misionero
+verdaderamente Apostólico, incapaz de reposo y descanso, apenas llegó á
+la nueva Reducción cuando al punto quiso ganar para Cristo á los Auropés
+y Tabacis, siendo preciso para conseguirlo pasar profundos pantanos y
+lagunas, caminando muchas veces bañado, así del agua que caía del cielo
+como del mucho sudor en que se resolvía para vencer no pocos ni ligeros
+embarazos. De aquí se le originó un humor maligno, que corriendo por el
+cuerpo, le ocupó todo en breve con una monstruosa hinchazón, en que
+peligraba ya la vida, á no haberle acudido el P. Mata con algunos
+remedios, que no tanto por su actividad cuanto por voluntad de Dios, le
+repararon algún tanto; y para que se restituyese del todo á su antigua
+salud, fué preciso mudase de aires, pasando á San Rafael, donde tuvo
+dilatado campo para ejercitar su celo, saliendo á caza de bestias
+racionales (que así se pueden llamar aquellos bárbaros) las cuales
+domesticadas redujo al redil de la Iglesia.
+
+Parecía que iba á competencia con el V. Padre Caballero en ganar almas
+para Dios y para sí mismo muchos méritos; y es obligación mía dar aquí
+por extenso noticias de las heroicas virtudes de entrambos: de las del
+primero tendré abajo ocasión oportuna; de las del V. P. Lucas la daré en
+los capítulos siguientes, concluyendo la narración con el felicísimo
+martirio que padeció el año de 1711.
+
+
+
+
+CAPÍTULO X
+
+Nacimiento, entrada en la Compañía y primeros
+fervores del venerable P. Lucas Caballero.
+
+
+Nació el venerable P. Lucas en Villamear, lugar de Castilla la Vieja.
+Sus padres eran de lo principal de él y acomodados en bienes de fortuna.
+Pasó los primeros años de su niñez en casa de un tío suyo, sacerdote de
+ejemplarísimas costumbres, y en quien aprendió una gran madurez de
+juicio y gravedad en las acciones, de suerte que en la niñez nada tenía
+pueril ni mostraba ternura, sino en la piedad, ni gusto sino en los
+ejercicios de devoción, y en todo mostraba una virginal modestia, tan
+delicada, que se ofendía de ver ó de oir acción ó palabra menos
+recatada.
+
+Habiendo pasado aquel santo sacerdote á mejor vida, pasó á vivir á casa
+de otro tío suyo, también sacerdote, pero de diferentes costumbres y
+proceder; no obstante eso, el devoto niño fortalecido con la gracia del
+Espíritu Santo no empañó con el menor defecto el candor de su inocencia,
+aunque para conservarla pura hubo tal vez de desatender la autoridad de
+su tío que era de rotas costumbres, manteniéndose modesto, retirado y
+atendiendo sólo á las cosas de su alma y al servicio de Dios.
+
+Aprendió los primeros rudimentos de la Gramática en nuestro Colegio de
+San Ambrosio en Valladolid, donde con el trato de los nuestros se
+aficionó á la Compañía y pidió con instancias ser admitido en ella; y
+hechos los exámenes y pruebas acostumbradas, pasó al noviciado de
+Villagarcía, grande y religioso Seminario de Varones Apostólicos en
+ambos mundos. Aquí llenó las esperanzas que de él se tenían con el
+fervor de espíritu y con la inocencia de la vida, teniendo todo su gusto
+en Dios.
+
+Tuvo por este tiempo noticias de la llegada á España de los PP.
+Cristóbal de Grijalva y Tomás Domidas, procuradores de esta provincia,
+que venían por operarios evangélicos para cultivar y mantener esta
+dilatada viña del Señor.
+
+Encendióse luego en deseos fervorosos de ser uno de los señalados para
+pasar á Indias, á cuyo fin hizo á Dios Nuestro Señor repetidas súplicas
+para que se dignase su Divina Majestad de escogerle para propagar su
+gloria y llevar la luz de la fe á los que viven en las sombras de la
+gentilidad, ofreciéndose con voluntad pronta á los trabajos y á los
+peligros de la vida hasta derramar su sangre por la fe.
+
+Agradaron al cielo estas ofertas como lo dieron á entender los efectos;
+porque teniéndole los Superiores como hábil para grandes empresas en el
+servicio de Dios, ciertos de lo sólido de sus virtudes le concedieron
+licencia, y poco después, en compañía de otros setenta Misioneros, se
+dió en Cádiz á la vela, y después de una trabajosa navegación en que
+murieron ocho de los nuestros, arribó á Buenos Aires, primer puerto de
+esta provincia, y de allí pasó á Córdoba de Tucumán, donde con crédito
+de ingenioso concluyó sus estudios.
+
+No quiero omitir lo que él por humildad, y para enseñanza nuestra,
+refirió á un confidente suyo, y fué que viéndose en la filosofía
+superior á los otros condiscípulos en las funciones domésticas, se dejó
+llevar de alguna vana complacencia de sí mismo y se descuidó en rezar la
+oración del angélico doctor, que acostumbraba antes de estudiar, pero de
+aquí se le originó oscurecérsele algún tanto el entendimiento, y le fué
+necesario después sudar y trabajar mucha para entender las materias
+teológicas.
+
+Acabados sus estudios y recibidas las sagradas órdenes, empleó su celo
+en las Misiones de la jurisdicción de la ciudad de Córdoba con igual
+gloria de Dios y aprovechamiento de las almas, así de los indios como de
+los españoles, que por su pobreza viven en aquellos desiertos y tierras,
+sin otra doctrina ni instrucción en la ley de Dios que la que les dan
+los nuestros cuando van á sus estancias y ranchos, siendo para ellos
+éste su día de Pascua y el de mayor devoción de todo el año; con lo cual
+recogió abundante cosecha de almas y de trabajos; aquéllas para Cristo y
+éstos para sí, por ser esta misión de las más difíciles y trabajosas que
+tenemos.
+
+De aquí pasó á la conversión de los indios Pampas que confinan con este
+obispado, la cual empresa procuró seguir con todo empeño porque le
+traspasaba el corazón la pérdida de tantas almas metidas en las
+tinieblas de la gentilidad, viviendo, como viven, tan cercanas á los
+resplandores del Evangelio.
+
+No es fácil referir cuánto sudó y trabajó para reducir á estos infieles,
+pero todo en vano, porque rehusaron obstinadamente recibir el santo
+bautismo y reducirse á vida política, con que se vió precisado á
+abandonarlos totalmente por no perder á un tiempo la vida y los deseos
+que ardían en su pecho de campo más dilatado y espacioso donde fuese
+más cierta la cosecha, como menos resistencia del terreno para recibir
+la semilla del Evangelio.
+
+A este tiempo se trataba con más calor de emprender la misión y
+reducción de los Chiriguanás y Chiquitos, por lo cual el Padre pidió y
+obtuvo el ser señalado por uno de los primeros á quien tocase la suerte
+de reducir aquellos pueblos gentiles al conocimiento de su Criador.
+
+Pusiéronle á cuidar de la Reducción de Nuestra Señora del Guapay, donde
+estuvo dos años, logrando más frutos de paciencia, hambre, sed, befas y
+escarnios de los infieles que almas para Cristo, por ser los Chiriguanás
+gente bárbara, sobremanera obstinada, á quien ni amedrentan los castigos
+ni los beneficios domestican, pues habiendo usado Dios Nuestro Señor con
+ellos de ambos medios, ya procurando atraerlos con milagros y con el
+fervor de varones apostólicos, ya asombrándoles con tempestades furiosas
+y rayos del cielo, y con la carestía y pestilencia de la tierra,
+perseveran protervos en su obstinación.
+
+Acostumbrados, pues, estos bárbaros á sacudir el suave yugo del
+Evangelio por estar ya enfadados del celo del V. P. Lucas y sus
+compañeros, fingiendo que sólo habían venido á sus tierras para
+juntarlos y entregarlos á los Mamalucos del Brasil, los echaron del país
+y destruyeron la iglesia que habían fabricado, por cuya causa se retiró
+á los Chiquitos, en el pueblo de San Francisco Xavier, donde hallando el
+terreno más dispuesto al cultivo de la fe, asistía á aquellos nuevos
+fieles con increíble celo y amor; y á la verdad, era bien necesario su
+espíritu y fervor para acudir y socorrer las necesidades de aquella
+iglesia, afligida no menos de la peste que de la carestía de todo lo
+necesario, no dando treguas ni de día ni de noche á las fatigas y
+trabajos que le redujeron con una grave enfermedad al último trance de
+la vida, con extremo dolor de sus compañeros que le veneraban como á
+santo, y de los neófitos, que le amaban como á Padre.
+
+Mas en esta aflicción quiso Dios consolar á todos, dándole en breve
+tiempo entera salud para que regase con su sangre aquella nueva viña del
+Señor (condición al parecer precisa para que la fe arraigue con
+permanencia en los campos donde se planta) que en adelante había de
+rendir copiosos frutos.
+
+De esta Reducción salía frecuentemente el P. Lucas á discurrir por las
+tierras circunvecinas y andaba á caza de almas por los montes y bosques,
+y confiando sólo en la Providencia Divina no cuidaba de sí mismo ni de
+su salud, sucediéndole las más de las veces no tener otra cosa de qué
+alimentarse sino con raíces ó frutas silvestres.
+
+Los trabajos y fatigas, juntas con ardientísimas fiebres, lo postraban
+en el suelo, sin tener más médico que la Providencia Divina, ni más
+remedio que la conformidad con Dios, no hallando ni aun una choza en qué
+recobrarse en tales lances, expuesto á las injurias del tiempo; pero
+entonces Dios le llenaba de consuelos el alma, dándole tal vigor á su
+espíritu que redundaba en el cuerpo, de tal manera que ya ni sentía la
+enfermedad ni le rendían las fatigas; antes, emprendía los viajes más
+incómodos y los mayores peligros para traer almas al rebaño de Cristo.
+
+No son estas solamente expresiones mías, sino testimonio de un Superior
+suyo, quien dice que después de tantos malos tratamientos de su vida, no
+le pagaba con otra cosa que con reprensiones, á fin de que pusiese freno
+á sus fervores que, mirados con los ojos materiales, excedían y pasaban
+los términos de la prudencia; pero siendo él gobernado de espíritu
+superior á toda prudencia humana, sin poder contener su celo corría
+siempre más á donde la cosecha de las almas y de trabajos era mayor.
+
+Llegó una vez á una Ranchería de infieles con el semblante tan
+desfigurado, tan falto de fuerzas y pobre de vestido, que por burla
+preguntaron aquellos infieles á sus compañeros si era el Padre algún
+esclavo fugitivo de los españoles á quien hubiesen tan malparado á
+golpes y azotes. No obstante, les predicó el santo varón la fe de Cristo
+con tanto fervor y espíritu, que si él no pudo luego reducirlos,
+viniendo poco después otro Misionero sacó de ellos fruto muy copioso.
+
+Y aunque el apostólico Padre se hacía tan cruda guerra á sí mismo,
+siempre le parecía todo poco por el ansia de padecer siempre más y más.
+Oíasele muchas veces desahogar su corazón en deseos de más cruces y
+trabajos y quejarse amorosamente al Señor porque andaba S. M. tan escaso
+con él en darle aquellos trabajos y martirios que con tanta liberalidad
+repartía á otros, porque aún no entendía que Dios le difería el
+cumplimiento de sus deseos para que creciesen los méritos y adelantase
+la gloria de su Criador, sufriendo otras muchas cruces que le tenía
+preparadas por llevar su nombre á otros pueblos y naciones.
+
+En el año de 1704 salió en busca de los Puraxís que se habían retirado á
+una espesa selva para defenderse de los asaltos de algunos europeos que
+sin temor á las leyes, sobre el seguro de estar lejos de la vista de
+quien pudiese castigar sus excesos, se tomaban la licencia de hacer
+esclavos á los paisanos y venderlos á su gusto como tales; y llegando á
+donde uno de estos estaba alojado junto á aquellos pueblos, le recibió
+con mal semblante y peores palabras, diciendo al V. P. que aquel no era
+tiempo de hacer misiones, y así que se volviese y metiese en su
+Reducción, porque si no lo hacía por bien, le obligaría, mal de su
+grado, á que lo hiciese.
+
+Eran buenas estas palabras para espantar cobardes ánimos, no para
+entibiar el celo ardiente de un apóstol; y así, respondiéndole el Padre
+afable y cortesmente, prosiguió su viaje, mas no halló indio alguno en
+sus Rancherías, porque todos andaban huídos por los montes y selvas y
+sólo se dejaba ver tal cual, que desde las copas de los árboles
+exploraba los pasos de los españoles.
+
+Esto le obligó á que trepase por los árboles para poder llegar á sus
+albergues y cavernas, donde los recogió y predicó la fe y administró á
+los niños el santo bautismo; y porque con la falta de lluvias se les
+perdían irreparablemente los sembrados, se echó á sus piés aquella pobre
+gente y más con lágrimas que con palabras, le pidieron que si tanto
+podían con el Dios que predicaba sus súplicas, les alcanzase nuevo
+remedio en aquella necesidad.
+
+Enternecióse el buen Padre de sus lágrimas, y haciéndoles poner á todos
+de rodillas delante de una cruz y levantadas las manos al cielo, les
+mandó pidiesen agua á la fuente de todos los bienes, que es Dios.
+
+No se hizo Dios sordo á las súplicas de aquellos nuevos fieles y así les
+concedió su petición con lluvia copiosísima. Rabiaba de pesar el demonio
+al ver que se le escapa de sus garras esta gente de quien hasta entonces
+había estado en pacífica posesión y movió una tempestad terrible contra
+él.
+
+Salió uno de aquellos europeos, de quien poco ha hice mención, hombre
+perdido y cruel y encendido en cólera por ver más que nunca perdidos
+ahora sus intereses, maquinó con el fomento de otros parciales, hacer de
+un golpe dos tiros, que fueron recoger gran número de esclavos y
+malquistar al P. Lucas con aquellos pueblos, de suerte que jamás osase
+ponerse delante de ellos.
+
+Con este designio pasó los Puraxís, y les dijo que no creyesen á aquel
+Padre, porque era un Mamaluco disfrazado en traje de jesuita; y para que
+viesen que decía verdad, á la vuelta (había pasado el V. Padre á
+reducir la nación de Tapacurás) le haría prender, y cargado de prisiones
+le remitiría á Santa Cruz de la Sierra.
+
+No dió la gente á sus palabras todo el crédito que deseaba; pero no
+obstante, combatidos sus ánimos de dos diversos afectos, de temor de que
+en la realidad fuese Mamaluco y del amor que le tenían, estaban tristes
+y melancólicos.
+
+Luego que el santo varón supo este enredo, les descubrió los fraudes del
+enemigo y procuró aquietarlos con buenas razones.
+
+Poco después dió la vuelta con su gente aquel malvado, y afrentando al
+Padre con palabras llenas de oprobios, faltó poco para poner en él las
+manos. Por último, le intimó en nombre de S. M. Católica (que en tales
+empresas fingen estos malvados la autoridad real para abusar de ella
+cuando les está á cuento ó se atraviesan sus intereses) que se retirase
+luego de aquel país y fuese á dar razón al gobierno de Santa Cruz.
+
+Este tan pesado lance no descompuso ni alteró en el P. Lucas aquella
+serenidad de ánimo que siempre mostraba en el semblante, sino atento
+solamente á reparar el daño que de aquí se podía seguir, le respondió
+con aquella intrépida y santa libertad que le daba el espíritu de Dios;
+que sabía bien se enderezaban todos sus designios, no á otro fin, sino á
+hacerle aborrecido de aquella gente para que en adelante jamás le
+admitiesen en aquellas tierras ni le diesen oídos. Que qué diría el
+pueblo de Santa Cruz al ver llevar preso á un pobre religioso porque
+predicaba la fe. Que no se fiase de su poder, pues Dios Nuestro Señor y
+la Majestad Católica del Rey, no tenían lejos las armas, aun de aquellos
+desiertos remotos, para hacerle pagar un atentado tan temerario é
+injusto; y por fin, que no esperase contrastar con sus embustes la
+piedad y celo de aquella piadosa ciudad y sus regidores. Replicóle el
+hombre perdido con furia que obedeciese. Mas el P. Lucas, no haciendo
+caso alguno de lo que le pudiese suceder por los enredos y calumnias de
+aquel hombre descarado, determinó quedarse para deshacer la máquina
+fabricada para daño y ruina de aquella nueva cristiandad.
+
+A este tiempo le trajeron los Paraxís un indio Manacica, que hecho
+esclavo de aquel hombre, había tenido maña para huirse de él, y puesto
+en libertad se acompañó con los neófitos.
+
+Entendía este Manacica alguna cosa del idioma de los Chiquitos, era de
+buen entendimiento, cuanto cabe en un bárbaro; observaba con atención
+las ceremonias sagradas, la forma de bautizar, el ponerse de rodillas
+delante de la santa cruz, el levantar las manos al cielo, las preces
+sagradas que muchas veces al día entonaba el santo varón en voz alta; y
+pareciéndole todo conforme á su genio y á la razón, procuraba hacer lo
+mismo.
+
+Advertido esto muchas veces por el P. Lucas, y coligiendo lo que sería
+toda la nación, por lo que veía en aquel sólo, determinó emprender su
+conversión.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XI
+
+Pasa el venerable P. Lucas á los Manacicas, quieren
+matarle los indios Sibacás y el cielo toma por él venganza.
+
+
+Alegres los indios de que aquel europeo aterrado del ánimo del
+apostólico Padre hubiese desamparado el país sin hacer presa en ellos,
+como les había amenazado, penetraron á lo más enmarañado del bosque, y
+Zuriquios, cacique de aquella Ranchería, le pidió que fuese á los
+Aruporés, que ellos le acompañarían: los hablaremos, dijo el cacique, y
+los entretendremos para que no se pierdan y anden descarnados por temor
+de los enemigos, y todos nosotros los Puraxís y Tubacís nos juntaremos
+con ellos para hacer un pueblo en que tú nos puedas doctrinar y dar el
+santo bautismo; porque de otra suerte nos esparciremos por estos bosques
+de tal manera, que ni tú ni otros nos puedan jamás encontrar.
+
+El santo Padre que no deseaba otra cosa, se puso al punto en camino, y
+llegando allá en pocos días, halló la gente tan bien dispuesta á recibir
+la fe de Cristo, que de una vez bautizó ochenta ó más niños. No quiso
+por entonces bautizar á los adultos, porque la experiencia le había
+enseñado á usar con ellos de lentitud.
+
+De aquí pasó á otra Ranchería, donde falto de fuerzas, sin poder
+sostener tantas fatigas y trabajos, desmayó de pura flaqueza, y asaltado
+de una fiebre ardientísima, se echó debajo de un árbol en un total
+desamparo de todo humano consuelo, abandonado aun de los neófitos
+Piñocas, y persuadiéndose no le restaba mucho tiempo de vida, se iba
+disponiendo para el último trance.
+
+Los indios del país se dolían grandemente de que por haber los enemigos
+asolado la tierra, no tenían con qué socorrerle y reparar su flaqueza;
+pero hallando por gran ventura una gallina, se la ofrecieron, mas el
+santo Padre rehusó aquel alivio y quiso resueltamente se guisase para
+dar de comer á un neófito que junto á él yacía enfermo.
+
+En este estado se hallaba, cuando sintió en su corazón que era voluntad
+de Dios se ofreciese á llevar en Santo Nombre á los Manacicas, que con
+esta oferta se restituiría á sus fuerzas. Al punto prometió, no sólo
+darle á conocer á nuevas gentes, sino derramar su sangre por el bien de
+los prójimos, si fuese esta su voluntad santísima.
+
+Agradó al cielo esta oferta y al momento se recobró el cuerpo de sus
+antiguas fuerzas, y no habiendo podido los días antecedentes atravesar
+bocado, pudo luego comer lo que la piedad de los bárbaros le ofrecían;
+lo cual, aunque mal guisado, fué bastante á recobrarle del todo.
+
+Vino á darle el parabién de su perfecta mejoría Pou, cacique del lugar,
+con algunos de sus vasallos, y el ferventísimo P. Lucas, acordándose de
+la promesa hecha á Dios, trató luego de la empresa, y con cuantas
+razones le dictó el amor de Dios y del prójimo, le exhortó á que fuese
+su compañero en aquella empresa.
+
+Parecióle al cacique que este negocio no tendría éxito feliz, por ser
+los Manacicas en valor terribles y en número muchísimos, y sobremanera
+opuestos á los españoles, pues por la matanza reciente que éstos habían
+hecho, tenían jurado de vengarse, no dejando con vida á cualquiera que
+cayese en sus manos; que ir allá era lo mismo que ir á buscar por sí
+mismo la muerte, y que encontraría en el viaje tantos peligros cuantos
+serían las agudísimas puntas que ellos habían sembrado por todo el
+camino, como él mismo lo había experimentado el año antecedente,
+viéndose precisado á dar la vuelta por no quedar estropeado.
+
+Finalmente, el cacique que le miraba como á padre amoroso y le
+reverenciaba como á Santo por la extremada piedad con que sentía todos
+sus males, le dijo por último para apartarle de su santo propósito:
+
+«Padre, si te acometieran los Manacicas, ¿con qué te defenderás tú
+sólo?»
+
+A lo cual el apostólico Padre, sacando del seno un Santo Cristo, le
+respondió:
+
+«Mira (son palabras suyas), mira aquí el escudo con que repararé sus
+furias; nada temo, porque Cristo me ordena que lleve allá su santa ley;
+no pueden ellos quitarme ni un cabello si él no quiere, y aun cuando yo
+padeciese ésta, que vosotros llamáis desgracia, de ser muerto á sus
+manos, ella sería mi suma felicidad; si vosotros tenéis miedo, podéis
+quedaros antes de llegar á sus pueblos, que yo me iré sólo; y si me
+recibieren con buen semblante, volveré á llamaros, y si no volviere, os
+podéis huir.»
+
+Animados de tan fervorosas palabras aquellos bárbaros, respondieron
+unánimes y conformes:
+
+«Eso no, no huiremos nosotros, y si te matan, por el amor que te
+tenemos, vengaremos tu muerte aunque nos hagan pedazos.»
+
+Y sin más tardanza, tocando al arma el cacique escogió una florida
+escuadra de soldados y se los trajo á la presencia del Padre, en donde
+cada uno con brío extraordinario prometió morir á su lado si los
+Manacicas osasen hacerle algún ultraje.
+
+Pero antes de ponerse en camino le pidió la gente les predicase la ley
+que debían profesar, que bautizase á los niños y pidiese á Dios agua
+porque sus sembrados se perdían por falta de lluvias.
+
+Viendo el Padre Lucas que era justa su demanda y que sus corazones
+estaban tan inclinados á lo bueno, hizo el día siguiente al romper del
+alba enarbolar una grande cruz, aunque mal compuesta de dos leños toscos
+atravesados y rodeado de muchos niños, mujeres y soldados hizo oración
+delante de ella, representando á Dios Nuestro Señor los méritos de la
+muerte de su Hijo Jesucristo que le recordaba aquella cruz, pidiéndole
+por ellos no se negase á su piedad paternal y á la grande necesidad de
+aquellos miserables, enviándoles una lluvia que no le costaría más que
+una insinuación de su voluntad para ganar aquellas almas por las cuales
+su unigénito Hijo había derramado su sangre sobre la tierra.
+
+Aunque tan fervorosa y eficazmente rogaba, no se movió Dios esta vez á
+oir tan presto sus súplicas como lo había hecho en otras Rancherías,
+para que con la dilación del favor se arrepintiese el pueblo y arrojase
+de su corazón el odio y la venganza; por tanto ordenó el Padre que á la
+tarde se volviese á juntar el pueblo al pie de la misma cruz, y con
+aquella energía que comunicaba á la lengua un corazón abrasado del amor
+y celo, les declaró como Dios es juez de nuestras acciones, buenas ó
+malas, y que las castiga en esta ó en la otra vida, con penas á ellas
+proporcionadas; díjoles: Nuestro Señor Jesucristo está justamente airado
+con vosotros, ni quiere oir vuestras súplicas ni socorrer vuestras
+miserias, porque habéis sido causa de gravísimos daños que han padecido
+los Tapacurás y Manacicas; y porque habéis hecho guerras á vuestros
+parientes los Aruporecas, no perdonando á incendios y prisiones y la
+inhumana matanza de tanta gente, pide contra vosotros venganza al cielo.
+Jesucristo manda en su ley que no se cause daño á ninguno, sea amigo ó
+enemigo, sino que se perdone de corazón á cualquiera que nos ofendiere.
+Es verdad que eran vuestros enemigos y que habían maltratado vuestras
+haciendas, pero de un leve daño, no habíais de haber tomado
+satisfacción con tantas crueldades. Por tanto, mientras no os
+arrepintiéreis de lo pasado é hiciereis cordial amistad con vuestros
+enemigos, no proveerá Dios vuestra necesidad.
+
+No fué necesario más para que todos aquellos indios se pusiesen á punto
+de caminar; y Dios, atendiendo á las súplicas de su siervo, apenas
+habían caminado una milla cuando empezó á cubrirse el aire de nubes y
+cayó una copiosísima lluvia que con increíble júbilo de la gente llenó
+los pozos y aseguró las esperanzas de coger abundante cosecha.
+
+Tardaron muchos días en llegar al río Arubaitú, ó como otros le llaman,
+Zuquibuiquí. Aquí dieron algunas señales de temor los Puraxís, porque el
+enemigo infernal, para desbaratar los disignios del Misionero, había
+persuadido á los Manacicas pusiesen escondidas en la tierra gran número
+de puntas de madera durísima; y descubriéndolas los Puraxís, le
+suplicaron al Padre diese la vuelta, porque si no era evidente el riesgo
+de quedar muchos heridos é inhábiles para caminar; y cayeron tanto de
+ánimo, que sólo Dios pudo infundirles valor para pasar adelante.
+
+«Confieso (escribe el mismo Padre Lucas á su Provincial) que aunque es
+grande el valor de los Puraxís, y es también grande el amor y
+reverencia que me tienen, aunque infieles y recién conocidos, con todo
+eso, sólo el brazo de Dios Omnipotente pudo infundirles aliento y vigor
+para proseguir, á fin de mostrar que por medio de instrumentos débiles y
+flacos, quería abrir el camino de la salud eterna á aquellos nuevos
+pueblos y naciones. Y á dos palabras que dije se levantó Pou, el cacique
+y tras él sus vasallos; llegados á una empalizada pusieron á punto los
+arcos y las flechas; de aquí paso á paso, en profundo silencio, por no
+ser descubiertos antes de tiempo, avanzaron por fin.»
+
+Y aquí es donde confiesa el santo varón que representándosele tan
+cercana la muerte, temió de suerte que se le erizaron los cabellos, por
+ventura para que entendiese que toda su virtud era de Dios.
+
+«Confieso (prosigue hablando de sí) que experimenté un natural pavor
+considerando que yo había de ir delante de todos y romper el primero las
+furias de los bárbaros y teñir de mi sangre las saetas envenenadas; pero
+el deseo de ver á Cristo me alentaba en este trance á todo riesgo,
+aunque con razón temía de mí lo que por humildad decía el Apóstol San
+Francisco Xavier de sí mismo que mis pecados serían mi más fuerte
+escudo que me defendiese de la muerte. Pero no me daba menos ánimos y
+esfuerzo mi paje Diego, neófito, que de sólo mirarle me sacaba las
+lágrimas de los ojos y del corazón mil afectos de agradecimiento á las
+llegas del Redentor, que había infundido en su pecho, poco antes
+bárbaro, tanto amor para con su Majestad y su Santa ley, porque
+levantadas al cielo las manos, con un rostro de ángel, estaba ofreciendo
+á Dios su vida para perderla en su servicio y sus sudores para plantar
+la santa fe entre los infieles.»
+
+Pasaron adelante de la empalizada, y entrados en la Ranchería se
+hallaron sin gente, no viendo por todas partes más que incendios,
+ruinas, cadáveres y un desapiadado estrago de hombres.
+
+Quisieron volver atrás los Puraxís, pero asegurados de un paisano, su
+intérprete, llamado Izú, de que no lejos de allí había otras tierras, y
+mucho más animados del Padre que á pie los guiaba, pasaron adelante, y
+descubierta de lejos otra Ranchería se pararon pálidos los Puraxís,
+temerosos de algún infeliz suceso, y el cacique de ellos, Pou, hizo
+señas al Padre para que se adelantase.
+
+Iba delante de todos el santo Misionero disponiéndose á morir con los
+actos más encendidos de caridad; y para que el ímpetu de las flechas no
+le quitase de las manos el Santo Cristo, se le ató á ellas, y quedándose
+atrás los compañeros sólo le seguía el intérprete, el cual, á pocos
+pasos, con semblante compasivo, clavó los ojos en el Padre avisándole
+del riesgo en que se metía y del cual quizás no le podría librar.
+
+Quedaba ya poco de día cuando entró con el intérprete en la Ranchería.
+Apenas le vieron los paisanos cuando con gritos y voces descompasadas
+mandaron á las mujeres y demás chusma que se huyesen, y ellos echaron
+mano á las armas aguardándole con semblante feroz y con ojos que
+despedían llamas.
+
+El intérprete Izú levantó la voz, diciendo no matasen á aquel hombre que
+no era enemigo suyo.
+
+«Soy Misionero (añadió el P. Lucas) que vengo á predicar la santa ley de
+Cristo.»
+
+No hicieron los Manacicas caso de cuanto se les decía, y sin otra
+diligencia se pusieron todos á punto de pelea. A este tiempo se llegó al
+santo Padre el cacique Pou, diciéndole á voces:
+
+«Nos quieren matar á todos y nos van cercando para que ninguno escape
+con vida.»
+
+El P. Lucas, sin turbarse nada, procuraba animarlos, y la naturaleza,
+que poco antes, lejos de los peligros, había sentido algún miedo, ahora
+de nada temió.
+
+«Digo ingenuamente (escribe de sí) que en el mayor riesgo depuse en un
+punto todo temor y oí interiormente una voz que me decía: No morirás
+ahora; y aunque cubierto de un torbellino de flechas y rodeado de gente
+que se me acercaba para hacerme pedazos, estaba en la plaza con el
+Crucifijo en la mano, con tanta serenidad de ánimo y de rostro como si
+me hallase en una iglesia de cristianos.»
+
+Viendo Izú el trance tan peligroso en que estaban las cosas, se puso en
+medio de sus paisanos, y pudo tanto con la eficacia de sus palabras, y
+mucho más con la gracia de Dios, que interiormente labraba en aquellos
+corazones bárbaros é inhumanos, que detuvo sus furias y apagó todo el
+odio; después, aunque muy nuevo en la fe, habló tanto de Dios y predicó
+de su santa ley, que aquellos bárbaros, así como estaban con las manos
+llenas de saetas envenenadas, se fueron llegando uno á uno al P. Lucas,
+y puestos de rodillas, con humilde reverencia, besaron las llagas del
+Santo Cristo. A lo cual ayudó no poco el cacique de los Puraxís, que en
+voz alta decía:
+
+«Venid, amigos, á rendir homenaje á nuestro Criador Jesucristo;
+adoradle y haceos vasallos suyos.»
+
+¡Espectáculo verdaderamente digno de alabar por él á la Divina
+Misericordia! Ver á unos infieles instruídos pocos días antes en las
+cosas de nuestra santa fe, y aún no reengendrados en las santas aguas
+del bautismo ser ya predicadores del Evangelio; y una nación que no
+mucho antes había respiraba sólo fiereza, verla con una mudanza propia
+de la diestra del Altísimo, humillada á los piés de Cristo; de lo cual
+no pudo contenerse el venerable Padre sin prorrumpir en un llanto
+tiernísimo, todo de alegría, y no cesaba de dar mil gracias á Dios con
+tanto mayor fervor cuanto aquel beneficio había sido más fuera de toda
+esperanza.
+
+Después que todos los paisanos se arrodillaron á los piés de Cristo,
+estando la plaza llena de gente, se hicieron paces entre las dos
+naciones; y aunque se entendían muy poco por la diferencia de los
+idiomas, con todo, había algunos que sabiendo algo de la lengua de los
+Chiquitos, sirvieron de intérpretes.
+
+Luego el intérprete Izú, dando calor á sus parientes, hizo componer una
+cruz lo más pulidamente que se pudo y la enarboló el santo Padre con
+indecible alegría en un lugar eminente para que fuese trofeo de la
+victoria que el cielo había conseguido del infierno y señal de la
+posesión que Cristo y su fe tomaban en aquel día de la nación de los
+Manacicas.
+
+Y parece que agradó al cielo esta devota acción, porque los principales
+del pueblo se mostraron luego tan aficionados á lo bueno, que le
+suplicaron al Padre con eficacísimos ruegos se quedase entre ellos para
+enseñarles el camino de la salvación eterna; mas por mucho que el P.
+Lucas deseaba lo mismo, no les pudo dar gusto por entonces, porque ya
+entraba el invierno; pero les dió palabra que á la primavera siguiente
+volvería á vivir de asiento entre ellos.
+
+A otro día, al rayar el alba, vinieron todas las mujeres con niños en
+los brazos para que los bautizase; y habiendo sabido que habían venido
+allí los indios Curucarecás para ajustar paces con los Manacicas, los
+hizo llamar, y congregados al pie de la cruz extinguió todo el odio de
+ambas naciones con una fervorosísima plática y les hizo efectuar con
+juramento mutua paz y amistad; y para colmo de sus júbilos concurrieron
+allí también al mismo tiempo los Zoucas, Sosiacas, Iritucas y Zaacas,
+que la misma noche antecedente tuvieron aviso de su venida; y si se
+hubiese detenido aquí dos días más hubiera visto gente de otras muchas
+Rancherías, porque en aquel contorno, por la parte que tira al gran río
+Marañón, están las tierras muy pobladas; pero sus compañeros, recelando
+que las lluvias no cerrasen los caminos, quisieron volverse luego, con
+que se vió precisado el Santo Padre á retirar la mano de aquella mies
+que ya estaba sazonada para la siega; y despedido de aquel pueblo, que
+sintió mucho su partida tan imprevista, se previno para dar la vuelta, y
+queriendo montar á caballo le cerraron en rueda todos los Manacicas para
+servirle y le quisieron acompañar por largo trecho del camino, con no
+poca admiración del P. Lucas, que jamás había visto tal cortesía en las
+otras bárbaras naciones con quienes había tratado.
+
+Es cosa muy ordinaria en la Divina Providencia que los casos fortuitos
+sean disposiciones suyas cuando no quiere echar mano de los prodigios
+para los altos fines que pretende; y tal fué ahora la súbita resolución
+de los Puraxís.
+
+Si el P. Lucas se hubiera detenido pocas horas más en aquella tierra,
+fuera inevitable la pelea de aquellos bárbaros entre sí, porque aquella
+noche misma, en la Ranchería de los Sibacás, el demonio, á quien adoran
+en la misma forma en que se manifiesta y deja ver, habló á su sacerdote
+(á quien ellos llaman _Mapono_) mandándole diese orden al cacique que
+recogiendo la gente que podía tomar armas fuese á dar muerte á aquel
+Padre que poco antes había llegado á los Igritucas (así se llamaba
+aquella Ranchería de los Manacicas), porque era su grande enemigo, y
+añadió que no entrasen allí, porque no le hallarían, sino que armándole
+una celada en el camino le aguardasen allí.
+
+Obedecieron con toda prontitud por estar acostumbrados á ejecutar muchas
+veces semejantes órdenes. Pero llegados al lugar desde donde habían de
+hacer el tiro, dijo el capitán al Mapono que era bien entrar en aquella
+tierra y tomar noticia de qué Padre era aquel y á qué fin había venido;
+pues no era puesto en razón quitar la vida á quien ni aun de vista
+conocían.
+
+El Mapono se hubo de volver loco de dolor al ver esta determinación tan
+resuelta del capitán, de que no le pudo apartar con toda la fuerza de
+sus palabras diabólicas; habló con grande energía á los soldados para
+que ejecutasen el orden como el demonio quería, porque si no saldrían
+vanas todas sus diligencias y se escaparía de sus manos aquel enemigo
+jurado de su Dios.
+
+Todo, empero, fué en vano, porque aprobando todos unánimes la
+determinación del capitán, le fué preciso al Mapono seguirlos, aunque se
+deshacía de rabia.
+
+Habiendo, pues, llegado á aquella Ranchería, preguntaron que qué Padre
+había venido allí, porque por mandato de su Dios, de quien era enemigo,
+venían á matarlo. No haréis tal cosa, replicó Chabi, el cacique, pues
+para ejecutar esto yo sólo era bastante, ni eran necesarias vuestras
+manos; mas vista la confianza con que aquí se entró y oídas sus palabras
+llenas de amor, no tuve causa para hacerle algún ultraje; presentóme
+este cuchillo con otras cosas, por lo cual le estoy muy obligado y tengo
+con él estrecha amistad. Con los Puraxís, nuestros enemigos antiguos, he
+hecho paces; por tanto, volveos de donde vinísteis, porque no consentiré
+que paséis adelante; y á las palabras añadió las obras, mandando á los
+suyos que puestos en orden apretasen las armas.
+
+Con respuesta tan animosa se amilanaron los Sibacás, y no queriendo
+exponerse á la fortuna de una batalla en que podían llevar la peor
+parte, dieron todos la vuelta.
+
+Quería el Mapono, ya que no se había logrado el designio de coger al
+Padre entre sus garras, desfogar á lo menos su rabia con la santa cruz
+que allí estaba enarbolada, y blandiendo la macana la quiso derribar.
+
+Esto también le estorbó el cacique, afirmando que él tenía de aquel
+madero grande estimación y aprecio porque había visto que el Padre le
+adoraba; con lo cual, maldiciendo el Mapono su fortuna, se volvió á su
+tierra con esperanza de haberlo á las manos el año siguiente y hacer en
+él el estrago que deseaba, lo cual hubiera por ventura ejecutado si Dios
+no hubiera desvanecido sus designios queriendo no quedasen sin venganza
+por más tiempo los intentos dañados de aquel bárbaro apasionado por el
+demonio, y ganando veneración y aprecio el propagador de su santa ley
+con el castigo proporcionado á gente que no estima otra cosa sino lo que
+ve por los ojos ó toca con las manos.
+
+Fué pues, el caso, que se encendió por toda aquella comarca un contagio
+furioso que hizo tal estrago en los hombres, que de los cómplices en
+matar al Padre ninguno quedó con vida; y lo que causaba más maravilla,
+era que apenas les tocaba la peste, cuando desvariando salían fuera de
+sí y se iban por los bosques, donde ya por la enfermedad, ya por la
+hambre, se caían muertos, quedando los cadáveres tan abominables como si
+fueran tizones del infierno.
+
+No pasó así con los niños, lavados con las saludables aguas del santo
+bautismo, cuyos cuerpecitos quedaron blancos y hermosos como si aun á
+ellos se les hubiese comunicado el candor de sus inocentes almas.
+
+El primero que cayó en las manos de la divina justicia, fué aquel
+ministro diabólico, que incitó á los suyos á poner por obra lo que su
+dios le había inspirado. Había éste jurado se había de beber la sangre
+del apostólico Padre, luego que el tiempo le ofreciese comodidad sin
+hacer caso de cualquiera de los suyos que se lo procurase impedir, no
+conociendo, por estar ciego de su pasión, ó no queriendo creer que otro
+Señor más poderoso, de cuyas manos no podía él huir, había de embarazar
+y desvanecer sus intentos. La misma pena llevaron otros que se
+atrevieron á ultrajar la santa cruz que el P. Lucas había hecho levantar
+en los Tapacurás para que en ella tuviese la gente á donde acudir por
+socorro en sus necesidades.
+
+Llegó allí un Mapono con otros de su profesión y á muchos golpes de
+macana la hicieron pedazos, ultrajándola con cuantos escarnios y
+afrentas sabe y puede hacer y decir un celo diabólico; pero fué muy á
+costa de los agresores, porque en breve pagaron con muerte desastrada su
+delito. Los Arupurés, habiendo oído el descarado atrevimiento de
+aquellos malvados, aunque no tenían noticia alguna de los misterios que
+se obraron en aquel Sagrado leño, llevaron mal aquella injuria, y
+aprobaron el castigo que de ellos había tomado el cielo.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XII
+
+Descríbese el país y cualidades de los Manacicas,
+su religión y ritos de ella.
+
+
+Para mayor claridad de lo que me resta por referir de las apostólicas
+Misiones de este fervorosísimo operario, es preciso interrumpir el hilo
+de la historia para dar una breve noticia del país y cualidades de los
+Manacicas, y después de su religión, ritos y ceremonias.
+
+Esta nación, que se divide en veintidós Rancherías, está situada hacia
+el Septentrión, dos jornadas del pueblo de San Francisco Xavier, entre
+espesos y grandes bosques, de suerte que escribe el P. Lucas que por
+mucho tiempo, apenas tuvo alguna vez ocasión de mirar cara á cara al
+sol.
+
+Tiran estos bosques de Oriente á Poniente y rematan en unas soledades
+inundadas la mayor parte del año.
+
+Es abundante el país de frutas silvestres y de fieras, una de las cuales
+es el famacosio; tiene éste la cabeza de tigre, en el cuerpo se parece
+al mastín, bien que no tiene cola; es más feroz y ligero que ninguno de
+los otros animales, de suerte que ninguno se puede escapar de sus
+garras, y si alguno para defenderse de él se sube á algún árbol, se
+juntan muchos en un momento, caban la tierra y arrancan las raíces hasta
+que caiga el tronco.
+
+Para matar á este animal, los indios usan de esta traza: júntanse
+muchos, y levantando una estacada, se meten dentro de ella, desde allí
+hacen gran ruído y estrépito para llamar á aquellos animales, y mientras
+ellos de fuera procuran echar por tierra la empalizada, los indios,
+mirando por las rendijas, los flechan y matan á su salvo.
+
+Hállase allí la vainilla y tutumas, que es una especie de cocos grandes
+á manera de melones, bien que no es fruto de la palma como los cocos,
+sino de un árbol muy grueso que los produce, no en las ramas, sino en el
+tronco porque las ramas no puede sustentar su peso.
+
+Bañan el país algunos ríos muy abundantes de pesca; el terreno es fertil
+y las mieses generalmente son buenas.
+
+La gente es de buena estatura y bien hecha, aunque de color de
+aceituna. Hay no pequeña parte del pueblo que tiene como de herencia un
+género de lepra, que parece que los cuerpos están cubiertos de escamas
+de pescado, pero no les causa molestia ni fastidio.
+
+Son en la guerra tan esforzados y valientes como los Chiquitos, y
+antiguamente eran una misma nación, y por las discordias se dividieron,
+de donde les vino el corromper el idioma Chiquito; y la idolatría, que
+no tienen los Chiquitos, la aprendieron de las naciones confinanters,
+como también el ser caribes ó comedores de carne humana.
+
+Sus Rancherías las forman con algún género de arquitectura, con calles y
+plazas bien proporcionadas; tienen tres ó cuatro casas grandes con
+repartimiento de salas y cámaras en que viven los capitanes y el cacique
+principal. Estas mismas sirven para las funciones públicas de convites y
+banquetes, y son juntamente templo de los dioses.
+
+Las casas de los particulares están también con proporción y en ellas
+reciben á los forasteros que los van á visitar. Y lo que más admira es
+que para fabricarlas no usan de otro instrumento que de una hacha de
+piedra con que cortan maderos muy gruesos, aunque con mucha dificultad.
+
+Las mujeres ponen mucho cuidado en la fábrica de telas y vasos de
+tierra, para los cuales dejan por mucho tiempo podrir el barro y labran
+los vasos tan hermosos y delicados que al sonido parecen de metal.
+
+Sus Rancherías están poco distantes unas de otras, y por eso es
+frecuente entre ellos la comunicación, los convites y la embriaguez.
+
+Cuando los de una Ranchería quieren hacer algún banquete á los de otra,
+el cacique envía á convidarlos con algunos mensajeros y en su casa se
+hacen los bailes y danzas generales.
+
+El orden que tienen en todas las funciones públicas es este: El cacique
+toma el primer lugar, el segundo es de los sacerdotes, el tercero de los
+médicos, el cuarto de los capitanes, y después de ellos se sienta el
+resto de la nobleza.
+
+Al cacique, no solamente dan esta preeminencia, sino que le rinden
+entera obediencia y vasallaje; fabrícanle sus casas, cultívanle los
+campos y le mantienen abundante mesa de todo lo bueno y mejor del país.
+El sólo manda y castiga con gran rigor á los reos quebrándoles los
+huesos con horrendos bastonazos.
+
+Las mujeres rinden también obediencia á la mujer principal del cacique
+(el cual tiene cuantas quiere). Páganle el diezmo de la pesca y de la
+caza, á la cual no salen sin haber primero pedido licencia al cacique.
+
+El Gobierno va por sucesión, y el hijo primogénito del cacique gobierna
+á los jóvenes y se cría con espíritus generosos y señoriles, y cuando
+llega á edad de manejar los negocios públicos, gobierna en lugar de su
+padre, que da al hijo la investidura y posesión del Gobierno con muchas
+ceremonias y ritos; mas no por eso los vasallos pierden el amor y
+respeto al señor pasado; antes, cuando pasa de esta vida, le hacen
+solemnísimas exequias con infinitas supersticiones y llantos, y su
+sepulcro es una bóveda subterránea bien fortificada con palos y con
+piedras para que la humedad no corrompa los huesos y la tierra no le sea
+pesada.
+
+En cuanto al número son muchísimos, repartidos en Rancherías numerosas,
+porque el país de los Manacicas forma una como pirámide que se extiende
+desde el Mediodía al Septentrión, en cuya extremidad viven ellos, y en
+el medio habitan otros pueblos tan discordes en el idioma cuanto
+conformes en su vida bárbara.
+
+Bases de esta pirámide son: la de Levante es de las Quimomecas y de los
+Tapacurás la del Poniente. Después, por la banda del Norte, dejando
+fuera á los Puizocas y Paunacas, la ciñen dos grandes ríos llamados
+Potaquísimo y Zununaca, á los cuales rinden tributo con sus aguas otros
+muchos arroyos ó riachuelos que atraviesan y fecundan el país. Las
+primeras Rancherías de hacia Levante son las de los Eirinucas,
+Mopoficas, Zibacas, Jurucarecas, Quiviquicas, Cozocas, Subarecas,
+Ibocicas, Ozonimaaca, Tunumaaca, Zouca, Quitesuca, Osaaca, Matezupinica,
+Totaica, Quimomeca. Por el Poniente están las de Zounaaca, Quitemuca,
+Ovizibica, Beruca, Obariquica, Obobococa, Monocaraca, Quizemaaca,
+Simomuca, Piquica, Otuquimaaca, Oiutuuca, Bararoca, Quimamaca, Cuzica,
+Pichazica.
+
+Estas Rancherías y quizás muchas más de que aún no se tiene noticia,
+están situadas al pie de esta pirámide; y tirando de aquí hacia la punta
+al Norte, se encuentran Quimiticas, Zouca, Boviruzaica, Sepeseca,
+Otaroso, Tobaicica, Munaisica, Zaruraca, Obisisioca, Baquica,
+Obobizooca, Sosiaca, Otenenema, Otigoca, Barayzipunoca, Zizooca,
+Tobazica. A éstos están confinantes los Zibacas, que hasta ahora no han
+sido jamás acometidos ni robados de los Mamalucos, que han destruído y
+asolado lo restante del país que se extiende hacia el río Paraguay.
+
+Entre Levante y Septentrión, detrás de los Zabicas, habitan, bien que
+distantes muchas leguas, los Parabacas, Quiziacas, Naquicas y los
+Mapasinas, gente valerosa, pero destruída en buena parte de cierto
+género de pájaros llamados peresiucas que viven debajo de tierra, y
+aunque del tamaño ordinario de un pájaro, son de tan extraña fuerza y
+fiereza que en viendo algún indio dan sobre él y le matan.
+
+Enfrente de éstos están los Mnochozuus, los Picozas que andan
+brutalmente desnudos, aun las mujeres, que sólo traen pendiente del
+cuello una faja para acomodar los niños.
+
+La nación de los Tapacurás se extiende entre Poniente y Septentrión y
+viven también á lo animal, totalmente desnudos, y á más de eso comen
+carne humana. Están muy cercados á estos los Boures, Oyures, Sepes,
+Carababas, Payzinones, Toros, Onunaisis, Penoquís, Jovatubes, Zutimus,
+Oyurica, Sibu, Otezoo, Baraisi, Canamasi, Comano, Mochosi, Tesu,
+Pochaquiunape, Mayeo, Omenasisopa, Omemoquisoo, Botaquichoca,
+Ochizirisa, Jobarusica, Zazuquichoco, Tepopechosisos, Sofoaca,
+Zumonocococa y otras muchísimas, de que aun no se ha tenido distinta
+relación.
+
+En cuanto á la religión, ceremonias y ritos de que usan, se puede decir
+que es una de las más supersticiosas que hay entre tantas naciones de
+estas Indias Occidentales. Pero antes de referir lo que toca á su falsa
+religión, diré brevemente lo que tienen de la verdadera, bien que
+mezclados con muchos errores y fabulosas invenciones.
+
+Tienen algunos vislumbres de la predicación del apóstol Santo Thomé, que
+publicó en estas provincias el Evangelio y también tienen alguna confusa
+noticia de la venida del Redentor al mundo.
+
+Creen, por tradición de sus mayores, que en los siglos pasados, una
+bellísima señora, concibió un hermoso niño sin obra de varón. Crecido en
+edad este niño, obró cosas maravillosas, que le ganaron el estupor y
+asombro del mundo, como eran sanar enfermos, resucitar muertos, dar
+vista á ciegos, piés á tullidos y vencer otros imposibles á las fuerzas
+naturales. Finalmente un día dijo, á una numerosísima turba que le
+seguía: Veis que mi naturaleza es diferente de la vuestra; y
+levantándose en el aire á vista de todos, se transformó en este sol que
+ahora vemos.
+
+Los sacerdotes (que como abajo diremos vuelan cuando quieren por el
+aire), dicen al pueblo que es el sol un hombre luminoso, aunque nosotros
+desde la tierra no discernimos sus facciones ni el semblante.
+
+Esto es lo que saben del misterio de la Encarnación, mas no por eso dan
+veneración alguna á aquel personaje, que obró cosas tan extrañas, y sólo
+adoran á los demonios no en figura de piedra, leño ó metal, sino
+monstruosísimos como se dejan ver de estos indios; y de esto están tan
+contentos y jactanciosos, que dan en rostro á los nuevos cristianos con
+su simpleza en honrar en las pinturas y estátuas dioses mudos y ciegos,
+que no ven, ni hablan, ni oyen.
+
+Ni se contenta el demonio con sólo hacerse adorar de esta gente
+usurpando la adoración y culto que se debe al verdadero Dios, sino por
+escarnio é injuria de la Iglesia de Cristo, ha querido en este rincón
+último del mundo remedarla, transformándola en un ser monstruoso,
+convirtiendo los misterios en fábulas, los sacramentos en
+supersticiones, las ceremonias en sacrilegios. Y primeramente les enseñó
+una tal Trinidad de dioses principales (á distinción de otros de menos
+autoridad y crédito) Padre, Hijo y Espíritu, no Santo, colateral de
+aquellos dos: llámase el Padre _Omequeturique_ ó _Uragozoriso_; el Hijo
+_Urasana_ y el Espíritu _Urapo_.
+
+Tienen también otro diablo, remedo de la Santísima Virgen, que fingen es
+madre del Dios _Urasana_ y mujer de su padre Omequeturique. Déjase ver
+esta diosa con rostro resplandeciente; transfigurándose en ángel de luz;
+los dioses aparecen horribles y sucios; la cabeza y el rostro de color
+de sangre, orejas de jumento, la nariz chata, ojos en extremo grandes,
+de que despiden ardientes llamas, los cuerpos de color resplandeciente;
+el vientre le ciñen vívoras y dragones.
+
+El primero que habla es _Omequeturiqui_, y esto con voz alta; el segundo
+es su hijo y habla con las narices, el último habla _Urapo_ y tiene una
+voz semejante á un trueno; el Padre es el dios de la justicia y castiga
+á los malos, ya con un palo, ya con otro instrumento semejante; el Hijo
+y el Espíritu son los abogados, pero mucho más la diosa.
+
+El templo para estas deidades es, como ya dije, el palacio del cacique,
+á donde ellos vienen cuando hay junta general del pueblo ó se hacen
+solemnes exequias.
+
+En estas fiestas ordena el cacique á los suyos que tejan gran número de
+esteras, y hecho de ellas unas grandes cortinas, cubren y cierran una
+parte de la sala y este es el _Santa Sanctorum_ en que entran los
+dioses, á quien con nombre común llaman Tinimaacas que saliendo del
+infierno fingen que bajan del cielo y turbando con ruido descompasado
+todo el aire, tiembla la casa y toda aquella tapicería ó cortinaje de
+esteras.
+
+El pueblo, que está bebiendo ó bailando, le saluda y da la bienvenida
+con gritos descompasados y mucha algazara, diciendo: _¿Tata equice?_
+Padre, ¿ya has venido? á que responde él con el título de _Panitoques_,
+esto es: «¿Hijos qué hacéis? ¿Estáis bebiendo ó comiendo? Bebed y comed,
+que me dáis grande gusto, y tengo de vosotros gran cuidado y
+providencia; yo he criado la caza y la pesca y cuanto bueno hay para
+vosotros.»
+
+Con estos tres dioses vienen, para cortejarlos, una tropa de demonios, y
+en señal de respeto y reverencia están en pie. Los indios creen que
+estas son las ánimas de sus enemigos, con quien tienen guerras y también
+otras gentes extrañas. A este tiempo que hablan los dioses, el pueblo se
+está quieto y en silencio, así para oir sus oráculos, como también
+porque al principio afectan seriedad, hasta que la _chicha_ (que es su
+bebida) les calienta la cabeza; después de lo cual se siguen los bailes,
+las riñas, las heridas y muertes, de que hacen gran fiesta aquella
+maldita canalla de dioses, y cuando ven que se paran procuran atizarlos,
+diciendo: «¿Qué es lo que hacéis fieles míos? Mucho silencio es este,
+¿por qué no bebéis y bailáis?» Y al punto el sacerdote ó Mapono se
+reviste de gravedad, y en nombre de los dioses les manda que beban y
+bailen y llenen de ruído la iglesia para que ninguno se muera de
+tristeza.
+
+También muestran tener sed estos dioses y para refrigerarla piden á los
+indios de beber. Para esta honra se levantan en pie el indio é india más
+ancianos y venerables de todo el pueblo con una taza llena de flores y
+esmaltes hecha sólo para que beba aquella deidad fingida, le dan con la
+mano derecha tres veces á beber, y con la siniestra levantan la estera.
+Saca el demonio una mano muy sucia y con uñas muy largas con que toman
+la taza y beben todos tres por su orden, bien que su modo de beber es
+más propio de brutos que de hombres, y mucho menos de lo que se fingen.
+
+Después Urasana toca dentro del Tabernáculo una sinfonía que se oye bien
+lejos á la cual corresponden con bailes sus devotos. A ninguno es lícito
+mirar al _Santa Sanctorum_, sino sólo al Mapono ó sacerdote que es un
+grande hechicero ú hombre diabólico, y si alguno de los otros hechiceros
+de menos ciencia y menores proezas en el oficio quiere echar la vista
+dentro para verlos, le detiene el Mapono amenazándole que pagará al
+momento su delito con la vida. Sólo el Mapono es el valido y el
+confidente, y es quien obra cosas extrañísimas. En cada Ranchería hay
+uno ó dos, y á veces más. Entra éste á recibir audiencia de los dioses
+y se sienta á la par con ellos. Propóneles sus dudas, oye los oráculos y
+las profecías y tal vez las oye también el pueblo, porque suelen hablar
+en voz muy alta.
+
+Cuando el pueblo está en el mayor fervor de sus bailes y grescas, sale
+de la audiencia el Mapono y declara las respuestas, que las más de las
+veces son de buenas fortunas, de lluvias, de buenas cosechas, de caza,
+de pesca y de todo lo que á ellos más les agrada, aunque las más de
+estas fortunas y dichas les salen vanas y mentirosas, de suerte, que
+algunos más arrestados, al oir tales promesas, responden con risas: los
+dioses han bebido bien; mas si estas palabras llegan á oídos del Mapono,
+sale con furia diabólica del tabernáculo, amenazándoles muertes,
+tempestades y rayos, con que les hace callar.
+
+Muchas veces usa también el demonio provocarlos contra los confinantes,
+ordenándoles que asalten sus Rancherías, hagan estragos en la gente y
+roben y saqueen sus haciendas; con lo cual están siempre en continuas
+revueltas.
+
+Algunos pocos, aun con ser rudos y bárbaros, advierten los fraudes y
+engaños diabólicos; pero los más creen nacer esto de la gran providencia
+y amor que sus dioses les tienen, no obstante que toquen con la
+experiencia que al mejor tiempo son de ellos abandonados y vencidos y
+despojados de sus enemigos.
+
+Acabados los oráculos, se hacen las ofrendas de la pesca y de la caza y
+aquellas diabólicas majestades, en señal de agradecimiento, llevan
+alguna cosa á la boca.
+
+Después vuelan con el Mapono por el aire, temblando á este tiempo tanto
+la iglesia, que parece se viene al suelo. Desaparece por mucho tiempo el
+Mapono, fingiendo que se va con sus dioses al cielo. Vuelve después
+conducido en brazos de la diosa _Quipoci_, en cuyo seno descansa y
+duerme, mientras ella canta; y aunque la oyen no se deja ver de ellos,
+porque se está retirada dentro del tabernáculo.
+
+Hacen todos mucha fiesta en señal de grande alegría por su venida y la
+tratan como Madre de Dios, de la manera que nosotros á la Virgen
+Santísima.
+
+Dánle la bienvenida con mil títulos de afecto y reverencia á que ella
+corresponde llamándolos hijos y diciéndoles que es su verdadera madre,
+que los defiende de la indignación de los dioses, que son crueles y
+sangrientos, molestándoles con enfermedades y desventuras.
+
+Por esto la invocan frecuentemente en sus aflicciones, aprietos y
+calamidades, y ella viene y les consuela y confabula con los otros
+dioses cuando viene en su compañía.
+
+Parece este diablo más humano que los otros, mas al fin es de la misma
+raza y tan cruel como ellos. Cuando está en el tabernáculo canta con
+mucha melodía mientras bailan las mujeres, siguiendo y repitiendo éstas
+el canto de la diosa, cuyo contenido es sus guerras y victorias.
+
+Síguese después la ceremonia del brindis y de las ofrendas, y luego
+vuela por los aires con grande aplauso y fiesta del pueblo. Pero esta
+diosa no se lleva consigo al Mapono como lo hacen los otros dioses;
+antes bien, no siempre que el Mapono baja del cielo, viene en brazos de
+la diosa. Son muchos sus viajes y sus funciones. Baja tal vez en medio
+de la iglesia en la mayor bulla del pueblo, que se asombra y desordena
+por el ruido y estrépito que hace, cortejándole y trayéndole en sus
+manos una gran tropa de demonios, los cuales no pocas veces se suelen
+burlar de él á costa suya, porque de lo más alto del templo le dejan
+caer á plomo en tierra muy maltratado y á pique de morir, como no ha
+mucho tiempo que sucedió en la tierra de los Mopoosicas.
+
+La postura del cuerpo para volar, es en forma de alas y en pie derecho
+cuando vuela hacia arriba; y cabeza abajo cuando baja á la tierra.
+
+Fuera de estos dioses, adoran otra casta de deidades, á quien llaman
+_Isituús_, que quiere decir señores del agua. Su ejercicio es andar por
+los ríos y lagunas, llenándolos de pescados para el mantenimiento de sus
+devotos.
+
+A estos Isituús invoca la gente en las pescas, incensándolos con humo de
+tabaco, de que usan para aturdir los peces, y si logran buena pesca,
+agradecidos al beneficio van al templo y les ofrecen alguna porción de
+pescado con los mismos ritos que á los otros dioses.
+
+Tales deidades y tal religión tienen sacerdotes semejantes. Al principal
+llaman Mapono, y es el maestro, con quien el pueblo consulta las cosas
+de su conciencia y á quien manifiestan sus necesidades, de las cuales
+hace relación en el Consejo de los dioses y les solicita el remedio.
+
+No habla solamente en la iglesia con los demonios, sino que ellos se
+dignan también de visitarle en su casa y tratarlo con toda afabilidad y
+cortesía.
+
+En estas visitas lo pagan las mujeres del Mapono, que se ven obligadas á
+huir por el espanto y terror de aquellas horribles y monstruosas
+visiones.
+
+Por esto, no sólo es respetado, sino también temido de todos, pudiendo á
+su antojo causar daño y matar á quien quiere, y para hacer mayor
+ostentación de su poder, tiene la casa llena de víboras y serpientes, y
+cuando vuelve á casa de sus funciones eclesiásticas, viene acariciando
+en sus brazos semejantes animales.
+
+La forma de consagrarle y las ceremonias de que usan para esta función
+son extrañas y conformes al que ha de servir á tales deidades.
+
+Es el Mapono la persona más venerada del pueblo, y de la misma manera
+que al cacique, se le dan á él los diezmos de la caza y de las cosechas.
+Vive en una casa bien labrada, cuanto cabe en la industria de aquellos
+bárbaros, y á veces, por gozar con más frecuencia de las visitas del
+cielo, se retira solitario al yermo.
+
+Los que quieren entrar en este oficio, antes de tener barba, empiezan á
+aprender las ceremonias y á acostumbrarse á tratar con los dioses. Para
+esto suele el Mapono más venerable coger en brazos al aprendiz, ponerle
+á mirar á la luna cuando está llena, estirarle los dedos mandándole que
+se deje crecer las uñas, llevarle por los aires y ponerle en el seno de
+la diosa _Quipoci_; vuelve el miserable de aquellos éxtasis afligido y
+desmayado, de suerte que apenas, después de muchos días, recobra sus
+fuerzas.
+
+Fuera de esto, observan rigurosísimos ayunos y abstinencia perpetua de
+ciertos animales y frutas, singularmente de la granadilla, que
+vulgarmente llamamos _Flor de la Pasión_, por estar retratados en ella
+los instrumentos de nuestra Redención. Ni se contentan los demonios de
+ser reverenciados de sus sacerdotes con ayunos y penitencias; antes
+bien, mandan hacer rigurosos ayunos á todo el pueblo. Uno, entre los
+otros, es semejante á los nuestros y es el que se guarda en la
+dedicación del templo, en que por espacio de cinco días no se puede
+comer carne; y vestida de luto la Ranchería se prohiben las músicas,
+banquetes y bailes. Guárdase estrecho silencio y no se gasta el tiempo
+en otra cosa que en tejer esteras para el adorno del Tabernáculo. El
+último día se pone en la iglesia mesa franca, abastecida de lo mejor del
+país.
+
+Para dar principio á la fiesta, la vieja más devota y al parecer más
+santa, saludando al cacique con reverente inclinación, baja la cabeza,
+que hiere el cacique ligeramente tres veces con una piedra curiosamente
+labrada; después da vueltas de rodillas á todo el templo con grandes
+suspiros y devoción; luego el Mapono bendice todas las partes del templo
+para santificarle, y con otras ceremonias, que sería largo contar,
+consagra aquel lugar; y por último, se fenece la fiesta con una gran
+comida y celebrando un solemne festín de músicas y bailes.
+
+Acerca del último fin y eterna bienaventuranza, tienen estos ciegos
+idólatras muchos errores. Creen la inmortalidad de las almas, á quien
+llaman _Oquipau_, y que han de vivir y gozarse eternamente en el cielo,
+á donde las llevan sus sacerdotes.
+
+Cuando alguno muere le celebran sus exequias, más ó menos, según su
+esfera. Después la madre y mujer del difunto van al templo con su
+ofrenda, poniéndose cerca del Tabernáculo. Vienen luego los diablos, y
+fingiéndose ser el uno el alma del difunto, consuela á la mujer con
+palabras tiernas y afectuosas, dándole esperanzas de que en breve se
+volverán á ver en el Paraíso; luego el Mapono rocía el alma con agua
+para limpiarla de las manchas de los pecados, como usamos nosotros con
+el agua bendita; y con eso se despide el alma de su madre y mujer. Al
+punto el Mapono se la echa á cuestas y vuela en alto, quedando la mujer
+llorando su desventura hasta que tiene noticia de su marido. Vuelve el
+Mapono, después de largo rato, con alegres nuevas, diciéndola que
+enjugue las lágrimas, deje de llorar y deponga el luto, porque su marido
+queda gozando de la vida beatífica de los dioses y la espera para que la
+haga compañía eternamente en el cielo.
+
+Es cosa digna de saberse la jornada que hace el Mapono con el alma y lo
+que ésta padece hasta llegar al Paraíso.
+
+El país por donde pasa es todo selvas, montañas y valles, por donde
+corren muchos ríos caudalosos, y por los remansos de lagunas y grandes
+pantanos, para cuyo pasaje se gastan muchos días, con gran dificultad se
+llega á una encrucijada de muchos caminos, junto á la cual corre un gran
+río, sobre que hay un puente de madera, en el cual asiste de día y de
+noche un dios llamado _Tatusiso_, cuyo oficio es pasar por aquel puente
+las almas y ponerlas los Maponos en el camino del cielo.
+
+El traje y porte de este Dios es puntualmente aquel en que la fantasía
+loca de los poetas representa á su Caronte, pálido el semblante, la
+frente horrorosa, sin cabellos la cabeza, cubierto de llagas é
+inmundicias el cuerpo, y por vestido un trapo con que cubrirse
+honestamente.
+
+Este dios jamás baja á la iglesia á oir las súplicas de sus devotos,
+porque su oficio nunca le da treguas, pues á todas horas tiene
+viandantes que pasar.
+
+Sucede muchas veces que mientras pasa el Mapono con el alma,
+especialmente si es de algún muchacho, la pide _Tatusiso_ que se pare
+para limpiarle de las inmundicias, y si aquél lo rehusa, lo sufre unas
+veces; pero no pocas, encendido en cólera, coge al alma y la arroja para
+que se anegue en el río. De aquí dicen que se originan mil desgracias en
+el mundo, y para que estos desatinos sean creidos de la gente, se vale
+el demonio de algunos sucesos naturales para que se confirmen aquellos
+miserables en su creencia.
+
+Poco ha que sucedió en la tierra de los Jurucarés, que deshaciéndose el
+cielo en copiosísimas lluvias se perdían los sembrados. Afligida y
+desconsolada la gente, suplicó al Mapono preguntase á sus dioses la
+causa de este infortunio. A que respondieron que ya lo sabían, y era,
+que llevando al cielo el alma de un niño, cuyo padre vivía allí, trató
+con poca reverencia á _Tatusiso_, y no se quiso dejar limpiar, por lo
+cual, enfurecido aquel dios, la echó en el río. Oyendo esto su padre,
+hubo de salir fuera de sí de puro dolor, y se afligía tanto, que causaba
+compasión, porque le amaba como á su misma vida, y ya que no había
+podido gozarle en este mundo, se consolaba á lo menos juzgándole ya
+feliz y bienaventurado en el cielo. Alentóle el Mapono dándole buenas
+esperanzas si le aprestaba una barquilla en que ir á sacarle de lo
+profundo del río.
+
+Aprestó luego el padre una canoa, y el Mapono, cargándosela en sus
+espaldas, voló por los aires y desapareció, poco después se serenó el
+cielo, con lo cual volvió el Mapono con alegres nuevas, pero la canoa
+jamás pareció.
+
+El Paraíso donde descansan las almas es bien pobre de contentos y
+placeres. Fingen que hay en él ciertos árboles muy gruesos que destilan
+un género de goma con que se mantienen las almas, y que hay monos que en
+el aspecto parecen etiopes; que hay también miel y algún poco de
+pescado; da vueltas por todo aquel lugar una grande águila de quien
+fingen muchas fábulas ridículas, dignas de compasivo llanto por la
+ceguedad de esta gente.
+
+Tantos son los dioses cuantas son las mansiones en su Paraíso; pero la
+de la diosa _Quipoci_ hace muchas ventajas á las demás en comodidades y
+riquezas. Los _Isituucas_, ó dioses del agua, tienen abastecido el cielo
+de pescados, plátanos y papagayos, y aquí gozan de su eterna
+bienaventuraza los que mueren ahogados en los ríos, á los cuales por
+esto llaman _Asinerás_; á los que mueren en los bosques y selvas
+_Iriticús_, y á los que mueren en su casa _Posibacas_; poniendo el
+mérito, no ya en las obras, sino en la diversidad de lugares en donde
+los coge la muerte.
+
+Basta haber insinuado esto de la bárbara idolatría de los Manacicas para
+que se pueda hacer algún concepto de los trabajos y fatigas que padeció
+el venerable P. Lucas en ganarlos para Cristo.
+
+
+FIN DEL TOMO PRIMERO
+
+_Acabóse de imprimir el tomo XII de la_
+COLECCIÓN DE LIBROS QUE TRATAN
+DE AMÉRICA, _en Madrid, en
+la imprenta de Tomás
+Minuesa, calle de
+Juanelo, núm. 19,
+á 8 de Abril
+de 1895_.
+
+
+
+
+INDIOS CHIQUITOS
+
+DEL
+
+PARAGUAY
+
+
+
+
+BIBLIOTECA PARAGUAYA
+
+RELACIÓN HISTORIAL
+
+DE LAS MISIONES
+
+DE INDIOS
+
+CHIQUITOS
+
+QUE EN EL PARAGUAY TIENEN LOS PADRES
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
+
+ESCRITA POR
+
+EL P. J. PATRICIO FERNÁNDEZ, S. J.
+
+Reimpresa fielmente según la primera edición
+que sacó á luz el P. J. Herrán, en 1726.
+
+VOLUMEN II
+
+LIBRERÍA Y CASA EDITORA
+
+DE
+
+A. DE URIBE Y COMPAÑIA
+
+_Asunción del Paraguay._
+
+1896
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIII
+
+_Continúa el V. P. Lucas Caballero su
+Misión de los Manacicas._
+
+
+Viendo el fervorosísimo operario un nuevo campo en que sembrar la
+palabra Evangélica para recoger no menos almas para el cielo que
+merecimientos para sí mismo, deseaba poner cuanto antes manos á la obra;
+no obstante, considerando sabiamente que era necesario asistir también á
+tantos Catecúmenos como había en el pueblo de San Francisco Xavier, y
+que era mejor tener pocos y bien doctrinados que muchos é ignorantes,
+que aunque se ganan fácilmente, con la misma facilidad también se
+pierden, se resolvió á gastar la mayor parte de aquel año en este
+ejercicio, usando de todas las industrias de su caridad y de su celo en
+desarraigar de los Xavieristas la barbarie, la lascivia, la embriaguez y
+cuantos males trae consigo la vida brutal, é imprimir en ellos las
+virtudes y buenas costumbres que se requieren para vivir como
+cristianos.
+
+No obstante, en medio de este afán hizo algunas correrías por los países
+descubiertos, fomentando en aquella gente los deseos de recibir el santo
+bautismo, y juntamente tomando noticia de cuántas eran las Rancherías,
+las lenguas y el número de los indios del país; y teniendo distinta
+relación de todo, meditaba emprender el año siguiente con más calor el
+negocio de su conversión, y en serenándose el tiempo penetrar la tierra
+más adentro; pero le frustraron en parte estos designios los achaques
+que le afligieron largo tiempo, y las súplicas de sus neófitos de San
+Xavier, que le rogaron mudase la Reducción á otro lugar, á causa de ser
+el clima que al presente tenían, notablemente nocivo á la salud.
+
+Por este motivo no pudo antes de mediado Octubre, cuando ya el tiempo
+amenazaba con lluvias, salir con algunos de los más fervorosos; los
+cuales, confortados antes en el alma con el pan divino de la Eucaristía,
+habían ofrecido la vida por anunciar el santo nombre de Dios á los que
+vivían en las oscuras tinieblas de la infidelidad.
+
+Iban éstos, empero, tristes y desconsolados por estar persuadidos no
+había de tener buen fin su viaje, ya por las muchas lluvias con que se
+anegaban las campañas, ya por haber hallado el camino sembrado de
+agudísimas puntas clavadas en el suelo con sutil astucia por los
+enemigos de la fe, para retraerlos de pasar adelante.
+
+Presto se desvanecieron estos temores, porque á pocas leguas no hallaron
+ya estas puntas y las tempestades del cielo no pasaban muy adelante,
+antes apenas hallaban agua para beber; y habiendo con gran trabajo
+subido una montaña muy agria, no tuvieron en dos días con qué apagar la
+sed, sino con la humedad del barro, que exprimido, más parecía comida
+que bebida. Mas Dios, Nuestro Señor, que nunca en las necesidades
+desampara á los suyos, acudió á la del P. Lucas con copia de agua clara
+y cristalina, que fuera de toda esperanza, halló en el cóncavo de un
+árbol.
+
+Finalmente, habiendo llegado á las primeras Rancherías, halló aquella
+gente constante en sus primeros intentos, y sólo hubo que hacer en
+allanarles una grande dificultad, y era quitarles las discordias y
+ponerlos en paz; porque entre las otras perversidades á que los
+incitaba el enemigo infernal, era una irritar á unos contra otros y
+sembrar discordias entre ellos para tener ganancia de almas.
+
+Hablóles con grande energía de las utilidades de la paz, descubriendo
+los fraudes y engaños del enemigo que nada deseaba más que tenerlos por
+compañeros de sus maldades en esta vida, y de las eternas penas del
+infierno en la otra.
+
+Convencidos aquellos bárbaros de las razones, y movidos de las súplicas
+del Apostólico Padre, prometieron hacer las amistades con las tierras
+confinantes y luego con las más remotas.
+
+Habiéndose detenido para esto allí dos días, pasó adelante acompañado de
+algunos paisanos. Un día entero gastó en pasar una fragosa montaña, con
+grande trabajo y riesgo, no de los indios acostumbrados á trepar
+fácilmente por las peñas, sino del Padre; y siéndole preciso hacer alto
+á la falda, no halló con qué desayunarse; por lo cual un cristiano, de
+nación Manacica, movido de compasión, quiso componerle unas yerbas que
+eran las delicias de sus dioses, mas por mucho que estuvieron al fuego,
+jamás se pudieron cocer. No obstante, la carestía y la hambre se las
+hizo sabrosas, y sonriéndose, dijo: «Grande hambre y mucho calor tienen
+en el estómago estos dioses, que con tales viandas se alimentan.»
+
+Llevando mal el demonio tanta constancia en el santo Misionero, procuró
+con todo el esfuerzo posible, desvanecer sus designios, ya haciendo que
+los indios perdiesen el camino, ya embarazándole los pasos, ya
+haciéndole rodar del caballo, ya hiriéndole con las ramas de los
+árboles; y en suma, hasta las espinas y abrojos le maltrataron el
+cuerpo, y los tábanos, con sus agudísimos aguijones, le mortificaron de
+suerte que apenas podía tenerse en pie y era necesario que los neófitos
+le desmontasen y subiesen á caballo.
+
+Finalmente, á pesar del infierno, llegó á vista de los Zibicas; pero
+antes de entrar en la Ranchería, envió delante á Numani, cristiano
+fervorosísimo, para que reconociese si estaban dispuestos á recibir la
+fe; no tuvo éste mucho que hacer, porque la muerte desgraciada de los
+que el año antecedente habían osado poner en él las manos, les había
+persuadido que el siervo de Dios era amigo estrecho del demonio, y que
+por tanto se le debía hospedar, no por algún provecho de sus almas, sino
+para que no les causase algún daño corporal.
+
+Viendo el buen P. Lucas que había allí poca esperanza de sembrar la
+semilla evangélica, á causa de la mala opinión que de él tenían, se
+encomendó á sí y al cacique á la suave y poderosa gracia del Espíritu
+Santo; y llamándole aparte, procuró lo primero, con el mejor modo que
+pudo, quitarle de la cabeza aquel error, y después le manifestó el fin
+de su venida, y el bien que recibiría si abrazase la santa ley de
+Jesucristo.
+
+Mientras le hablaba el Padre, penetró Dios el alma de aquel bárbaro con
+un rayo de divina luz; de suerte, que aún no bien enteramente discípulo,
+salió á predicar como maestro en su pueblo, que no necesitaba mucho del
+magisterio de sus palabras cuando le sobraba el ejemplo de su Mapono
+para inducirle á hacer lo mismo. Era este joven hijo de aquél que había
+jurado beberse la sangre del siervo de Dios, si el cielo con la muerte
+no le hubiese atajado los deseos.
+
+Para ganar á éste á la santa fe, se empeñó un cristiano, joven también y
+su paisano, llamado Diego, y á pocos lances le redujo, porque no le
+había aún corrompido el corazón con la malicia; y más por ignorancia del
+entendimiento que por mala disposición de la voluntad, no seguía lo
+bueno, porque no conocía la verdad.
+
+Habiendo ganado aquella noche á dos de los principales, no tardó mucho
+el pueblo en juntarse todo el día siguiente, y después de un largo
+razonamiento de los misterios de nuestra Santa Fe, y de las obligaciones
+para vivir cristianamente, hizo el santo varón levantar una cruz y junto
+á ella armar el altar portátil, con las imágenes de Cristo Nuestro
+Señor, de la Santísima Virgen y de San Miguel Arcángel; y arrodillados
+todos las adoraron profundamente, gritando en alta voz: «Jesucristo,
+Señor nuestro, vos sois nuestro Padre; María Santísima, Vos, señora,
+sois nuestra Madre» y no contentos con esto, repitieron lo mismo con
+gran fiesta y alegría y con danzas, guiadas más de la devoción que del
+arte. Con este espectáculo lloraban de alegría los neófitos, dando mil
+gracias al Redentor, de cuya sangre se veían tan claros y manifiestos
+los efectos en la conversión de esta gente; pero incomparablemente mayor
+era el júbilo del P. Lucas, que inundado el corazón de celestiales
+consuelos, volviéndose á mirar al cielo, exclamaba:
+
+«Conténtome, Dios mío, en paga de mis trabajos y sudores, con ver que
+las criaturas os reconocen por su Criador y Señor. Sólo con que éstas
+os amen y os adoren, no quiero otro galardón.»
+
+Cuánto agradasen á Dios estas sus ofertas, no me es lícito escudriñarlo;
+y por ventura, en premio de acto tan generoso, concedió Su Majestad á
+algunos de estos bárbaros un don tan excelente de fe, que antes de
+recibir el bautismo, la conservaron incorrupta, y quisieron más perder
+con el martirio la vida, que negarla.
+
+Singularmente es digna de eterna memoria la persecución que sufrió del
+común enemigo el Mapono; la cual, haciendo una breve interrupción,
+quiero referir aquí, aunque sucedió años después.
+
+Pesábales mucho á los demonios verse despojados del dominio de aquella
+Ranchería, que por muchos siglos había estado á su devoción; usaron de
+toda su astucia y poder diabólico para reducirla á su antiguo culto y
+adoración; y apareciéndose á aquel fervoroso cristiano, que antes había
+sido su ministro muy querido, le reprehendió ásperamente, porque él, á
+quien tocaba por oficio, no hacía sus partes para que volviese á su
+estado el antiguo culto, sus iglesias y sacrificios. ¿No ves (le
+dijeron) que el cacique Payaizá ha profanado los altares, quebrado los
+vasos sagrados, y execrado los Tabernáculos, y el cacique Potumaní ha
+abandonado la suntuosa fábrica, que tenía destinada para nosotros: se
+han dejado engañar de las necedades y locuras de este traidor maldito,
+que tiene arte de encantamento para trabucar los entendimientos, predica
+fábulas por misterios, y cuantas mentiras le vienen á la imaginación?
+Vuelve, por tanto, en tu acuerdo, y con todo el poder de autoridad y
+razones, restaura las ruinas de la religión, restituye el culto y haz
+recuerdo al pueblo de sus promesas, y al cacique de sus obligaciones,
+porque si no, te juramos de hacer grande estrago en la gente del pueblo,
+que servirá de ejemplo, y memoria de terror por todo el país.
+
+Rióse el fervoroso joven de sus amenazas, y por más que se empeñaron,
+nunca pudieron conseguir que dijese en público una sola palabra en su
+abono.
+
+Ofendida excesivamente la soberbia diabólica de tal desprecio, se
+echaron sobre él, y con una fiera tempestad de muchos y crueles golpes,
+le pisaron, hirieron y maltrataron tanto, que le hicieron arrojar por la
+boca gran copia de sangre; y por más que repitieron los golpes, aunque
+lo redujeron á los últimos peligros de la vida, nunca pudieron
+contrastar su constancia. Tan profundas raíces habían echado en su
+ánimo la fe y la piedad, que el P. Lucas, y por su medio el Espíritu
+Santo, habían plantado en su corazón.
+
+Un amigo, compadecido de sus trabajos, le exhortó, que á lo menos en lo
+exterior, mostrase algún respeto á los demonios y les diese gusto,
+hablando al cacique para que les fabricase su iglesia. Mas él, enojado,
+le echó de sí diciendo quería acabar la vida que le quedaba, antes que
+faltar un ápice á la ley que profesaba á Jesucristo, á quien sólo
+reconocía por Dios y Señor. Tan heroica virtud en un cristiano tan
+nuevo, no pudo dejar de ser premiada de Dios, que le restituyó á su
+antigua salud y fuerzas.
+
+Volviendo ahora al hilo de la historia, bautizados los niños, no sólo de
+aquélla, sino de otras Rancherías, trató el P. Lucas de pasar á los
+Quiriquicas; mas los neófitos, á causa del invierno que amenazaba,
+emprendían de mala gana; aquel dificultoso viaje: empero
+representándoles el P. Lucas el galardón con que Dios premiaría sus
+fatigas en el cielo, los alentó tanto, que se sintieron increíblemente
+confortados á proseguir y durar en él.
+
+Sólo faltaba persuadir al cacique Patozi que viniese con sus vasallos á
+abrir camino por medio de espesos bosques, y juntamente á hacer las
+paces con los Quiriquicas, porque el dicho cacique temía, con grande
+fundamento, le habían de quitar la vida los Quiriquicas, por el
+implacable odio que le tenían; no obstante esta dificultad, venció al
+cacique para emprender el viaje la reverencia y amor que al Padre tenía;
+y tomando una escogida escuadra de soldados bien armados, por si acaso
+fuese necesario, se fué tras el Padre; pero éste le dijo que no usase de
+las armas sino cuando fuese necesario para defender sus vidas de las
+saetas enemigas; que por lo que á sí tocaba, nada se le daba de vivir ó
+morir; y como fuese del agrado de Dios y honra suya, derramaría gustoso
+la sangre por adelantar la gloria divina.
+
+A su imitación los neófitos, dejadas las armas, se ofrecieron á
+acompañarle en el peligro y en poner á riesgo su vida; y para que no
+hubiese alguno que faltase á sus órdenes, puso á la punta de todos á un
+santo indio, llamado Juan Quiara, amado de todos, aun de los gentiles,
+por la bondad de su vida é inocencia de sus costumbres.
+
+Ajustadas las cosas en esta forma, se pusieron en camino, y tuvieron no
+poco qué hacer, primero con un bosque espesísimo en que gastaron
+algunos días para abrirle, después con la hambre, no hallando con qué
+sustentarse, sino una fruta silvestre que sola la carestía de otro
+manjar hacía dulce y sabrosa; conocióse entonces la ternura de afecto y
+la reverencia que tenían los gentiles al P. Lucas, porque viéndole
+descaecido, y que por la suma flaqueza apenas se podía tener en pie, le
+buscaban á costa de gran trabajo, algún poco de miel, y se quitaban la
+comida de la boca para tener con qué mantenerle sus fuerzas.
+
+Estando ya cerca se adelantaron dos cristianos á reconocer la tierra y
+observar los movimientos de los paisanos, queriendo entrar sin ser
+sentidos en la Ranchería, para que no se alborotasen ó pusiesen en
+huida; mas Patozi, el cacique, con sabia advertencia, dijo que era en
+vano esta diligencia, porque los demonios habían avisado ya á los
+Maponos, y por medio de ellos á los capitanes. Y decía la verdad, porque
+pocos días antes, estando junto al pueblo para sus acostumbradas
+devociones, bajó al Tabernáculo el diablo Cozoriso, y con semblante
+triste y melancólico, le avisó de la venida de un enemigo suyo jurado
+que le había desterrado de otros países, trayendo en la mano una cruz,
+que era la ruina de su religión; y diciendo esto, prorumpió en un
+copioso llanto, como compadeciéndose de sí mismo, que ¿á dónde iría en
+partiéndose de allí? ¿Dónde podría con seguridad repararse para no ser
+desalojado? Que por tanto, si le amaban, tomasen luego las armas, y con
+el valor, y con el brazo fuerte, sostuviesen en pie su culto, que de
+otra suerte caería presto por tierra.
+
+Con semejante nueva se conmovió todo el pueblo, y al mismo punto se
+encendió en rabia y furor contra cualquiera que maquinase algo en daño
+de la religión; pero no el Mapono, que argumentando é infiriendo cuán
+grande hombre y mayor que sus dioses debía ser aquél á quien sus dioses
+temían, les respondió con voz y ademán de enojado:
+
+«Si este forastero es vuestro enemigo ¿porqué vosotros le dejáis el paso
+franco? ¿Por qué no le echáis del mundo, ó á lo menos tan lejos de aquí,
+que no se ponga á riesgo vuestra reputación? ¿Es este vuestro poder? Si
+necesitáis de nuestras armas para defenderos, ó no sois lo que mostráis,
+ó mostráis ser lo que no sois.»
+
+Esta conclusión, deducida de los principios de la razón natural, fué
+bastante para que la gracia del Espíritu Santo penetrase de allí á poco
+su corazón, y de un tizón que era del infierno, le convirtiese en un
+ángel del Paraiso.
+
+El cacique y los nobles, juntos en Consejo, determinaron echar el resto
+de sus fuerzas y poder para reparar los daños y ruina de su religión,
+mas no sin temor de salir con sus intentos, cuando aún sus mismos dioses
+temían.
+
+Mientras esta gente estaba en arma y en confusión, se adelantó el Santo
+Misionero con Patozi y dos muchachos muy fervorosos, dejando toda la
+demás gente algo distante.
+
+Apenas los espías los divisaron de lejos, cuando dando gritos muy
+descompasados se huyeron la tierra adentro, y tras ellos, con su cruz en
+la mano, marchó á caballo el P. Lucas, porque las llagas de las piernas
+no le permitían ir á pie.
+
+Los paisanos, puestos en orden, le salieron al encuentro para hacerle
+frente; y partidos en dos alas, le rodearon para que por ninguna parte
+tuviese paso libre por dónde huir.
+
+Estando las cosas en este estado, se le ofreció á un mozo cristiano
+enarbolar una imagen de la Madre de Dios, que llevaba en la mano; y con
+la confianza de que la piadosísima Señora usaría entonces de su poder
+para librarlos de aquel peligro, la levantó en alto, y lo mismo fué
+mirarla los bárbaros, que perder el uso de los brazos, sin poder tirar
+las saetas que ya tenían á punto, y flechados los arcos.
+
+Atónitos y despavoridos de este suceso los bárbaros, recelosos de que no
+les sucediese peor, huyeron precipitadamente retirándose á un bosque no
+muy distante, de donde ninguno se atrevió á salir, quedándose por
+providencia de Dios un solo indio de ellos llamado _Sonema_, que después
+los ayudó mucho para la conversión.
+
+El día siguiente, el Apostólico Padre, aunque no se podía tener en pie,
+no sufriéndole el corazón ver entronizado al demonio en dos templos,
+hizo que le llevasen allá sus compañeros; echó por tierra aquellos
+infames Tabernáculos, hizo pedazos las estátuas y encendiendo en la
+plaza una grande hoguera, quemó en ella todos los arreos y ornamentos de
+la impía idolatría, no sin temor de sus neófitos, que recelaban no
+diesen sobre ellos los bárbaros, ofendidos de aquella afrenta de sus
+dioses, para vengar su agravio.
+
+Pasáronse dos días sin que los Quiriquicas saliesen fuera de las
+tinieblas de aquel bosque; por lo cual, desesperanzado Patozi de poder
+hacer las paces y establecer una mutua amistad, á cuyo fin había venido,
+tuvo por mejor dar la vuelta, y persuadió á esto al P. Lucas con cuantas
+razones y súplicas le dictó su afecto; y sobre todo, ponderando cuanto
+fué posible el manifiesto peligro en que quedaba de que los Quiriquicas
+desahogasen en él sólo la fiereza del odio que contra todos habían
+concebido.
+
+Respondióle el Padre que se volviesen en buen hora él y sus vasallos,
+porque él tenía firme resolución de no volver el pie atrás hasta haber
+anunciado el Santo Nombre de Dios á aquella gente, aunque para esto le
+fuese necesario perder la vida.
+
+Fuéronse, pues, Patozi y los suyos, sin quedar con el P. Lucas más que
+cinco santos mancebos, resueltos á correr la misma fortuna, y dar la
+vida por aprovechar á sus prójimos.
+
+No teniendo, pues, el Padre, más defensa que la confianza en Dios, se
+puso á rezar el Oficio Divino, cuando vió de repente junto á sí al
+cacique de los Quiriquicas, hombre de grande estatura y bien dispuesto;
+el cual, creyendo que en el Breviario estaban los hechizos que á él y
+los suyos impidieron el uso de los brazos, hizo fuerza por quitársele de
+las manos; mas el Padre, con buenas razones y modo propio de una
+caridad Apostólica, procuró disuadirle de su error, y prosiguió hablando
+de Cristo y de su santa ley, descubriéndole la perversidad y los engaños
+de sus _Tinimaacas_.
+
+Al oir estas cosas se contuvo el bárbaro, ó fuese por virtud milagrosa
+de Dios ó por natural genio suyo, y sin responder palabra le volvió las
+espaldas; é ido á su casa, con un buen manojo de flechas se tornó á los
+suyos.
+
+Diéronse entonces por perdidos los neófitos, y al santo varón le saltaba
+de júbilo el corazón en el pecho, esperando llegar finalmente al término
+de sus deseos, regando aquella tierra con su sangre, para que en los
+años siguientes correspondiese con abundante fruto á los trabajos y
+sudores de quien la cultivase y á la verdad por poco se le hubieran
+cumplido sus deseos, porque juntándose en lo más oscuro de la noche los
+más principales para tomar la última resolución, estuvieron gran rato
+dudosos de lo que harían: y sólo aquel milagro de habérseles pasmado los
+brazos cuando le quisieron flechar, obligó á todos al miedo de que no
+les sucediese lo mismo si intentasen matarle; mas no por eso aplacaron
+la ira del cielo, que había tomado á su cuenta la venganza de aquella
+injuria; y así encendió entre ellos una enfermedad pestilencial, que
+quitó la vida á los más culpados.
+
+No ayudó poco á la resolución de que se rindiesen aquel indio _Sonema_,
+que acudiendo á la junta dijo tantas cosas en alabanza del P. Lucas y de
+la Santa Fe, de que ya había oído alguna cosa, que de común
+consentimiento determinaron volver á su ranchería al amanecer y ponerse
+en manos del santo varón.
+
+Saliendo, pues, de aquel bosque, y entrando unos tras otros en la
+Ranchería, se fueron derechos al rancho donde yacía el P. Lucas, quien
+con aquel su modo amabilísimo los recibió con muchísimo agasajo y
+pareció que Nuestro Señor, para dárseles á estimar y respetar, había
+puesto en su semblante un no sé qué más que humano; por lo cual, la
+gente, en ademán de quien le pedía perdón, se postró á sus piés y no
+hubo ninguno de ellos, aun de los más osados, que se atreviese á partir
+de su presencia sin licencia del Padre.
+
+Vino el último de todos el Mapono que con toda su chusma se puso muy
+humilde y modesto delante del apostólico varón, quien recibiéndole con
+los brazos abiertos le sentó á su lado, y empezando á hablar de la
+Religión, mostró cómo sin el conocimiento del verdadero Dios, y sin la
+fe de Jesucristo no era posible salvarse, diciendo también de los
+Tinimaacas y de aquella diabólica Trinidad cuanto le dictó el celo de la
+gloria divina y la santa indignación de verlos triunfar por tantos
+siglos hechos señores de aquella tierra.
+
+Estaba todo el pueblo deseoso de ver el fin de aquel suceso, esperando
+los unos que montando en cólera el Mapono se empeñase en defender, más
+con obras que con palabras, la divinidad de los demonios, y los otros se
+prometían éxito más feliz, en que no se engañaron; porque el Mapono
+quedó asombrado y como aturdido; y siendo, como era, hombre de buen
+natural, de ingenio pronto y de entendimiento agudo, Dios Nuestro Señor,
+compadecido de él, le sacó de sus engaños, le alumbró el entendimiento y
+movió su corazón con tanta eficacia de su gracia, que luego pidió ser
+cristiano; y en prueba de las veras con que lo decía, confesó delante de
+todos que él había estado engañado y había engañado á los demás; y que
+se desdecía y retractaba de cuanto había aprendido y les había enseñado;
+que no había otro Dios que Jesucristo; y que su santa ley, no sólo era
+mejor que la de ellos, sino la única y necesaria para la salvación
+eterna del alma; y que para enmienda de lo pasado, no sólo exhortaba á
+sus paisanos que la abrazasen, sino que iría á los Jurucarés, Cozacas y
+Quimiticas para reducirlos á que hiciesen lo mismo.
+
+Con una tan ilustre confesión, tanto más digna de agradecimiento cuanto
+menos esperada, haciendo increíble fiesta los neófitos y gritando de
+contento, se arrojaron todos á darle muchos abrazos; pero á ninguno cupo
+mayor júbilo que al V. Padre, que con la conversión de éste sólo dió por
+reducido á todo el pueblo al gremio de la Santa Iglesia.
+
+Haciendo, pues, labrar una grande cruz, se fué con ella en procesión á
+la plaza, en donde la colocó en el mejor lugar por trofeo de la
+victoria, y en señal de la posesión que Cristo y su santa ley tomaban
+aquel día de los Quiriquicas; y los cristianos entonaron las letanías á
+dos coros de música, lo que á los bárbaros, que nunca hasta entonces
+habían oído harmonía de buen concierto, les pareció cosa del cielo, y
+estaban como absortos oyéndola. Hecho esto, mandó que trajesen los niños
+para bautizarlos.
+
+«Al punto (son palabras del P. Lucas) me ofrecieron tantos, que gasté un
+día entero en sus bautismos, y cansándose el cuerpo en este ejercicio,
+pero alegrándose el espíritu al ver tanta multitud de niños admitidos á
+la filiación de Dios en las saludables aguas del bautismo y á sus
+padres reducidos de obstinados idólatras á fervorosos cathecúmenos. No
+sabían apartarse de mi lado para aprender lo que les era necesario hacer
+para alcanzar en premio la eterna bienaventuranza.»
+
+Detúvose aquí algunos días para confirmarlos más en la fe, para que
+pudiesen resistir á las sujestiones del común enemigo, y luego se
+dispuso á la partida, la cual, en qué forma la ejecutó, será mejor oirlo
+de la boca del Padre:
+
+«Empezando á moverme (dice) se vino tras mí todo el pueblo llorando y
+lamentándose y diciendo: Padre mío, Padre mío, tú te vas, dejándonos en
+un extremo desamparo; no te olvides de nosotros, volved, por compasión
+de nosotros, el año que viene; y volviéndose á mis compañeros les
+suplicaban que entonces me condujesen acá. De esta manera vinieron tras
+mí por algún trecho del camino, no pudiendo yo responderles palabra por
+las lágrimas que me corrían de los ojos, y por un inexplicable consuelo
+que me ocupaba el corazón, considerando cuán fácil es á la divina
+omnipotencia mudar los corazones y voluntades humanas, pues sólo con
+querer puede en un instante convertir los tizones del infierno en
+piedras resplandecientes del Paraíso; no cesaba de bendecir y besar las
+santas llagas del Redentor, á cuyos méritos reconocía deber el feliz
+éxito de esta Misión. Ofreciéronme muchos niños para que desde luego los
+llevase para servir en la iglesia, y de ellos escogí sólo tres, no
+queriendo cargar de mayor peso y molestia á mis compañeros.»
+
+En tres días se puso en la Ranchería de su aficionadísimo Patozi, de
+quien fué recibido como si volviese de la otra vida; y siendo ya muy
+entradas las aguas que no le permitían detenerse, dió la vuelta á San
+Francisco Xavier, con no poco pesar y dolor de los paisanos á quienes
+dejaba.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIV
+
+_Vuelve el P. Lucas á los Manacicas, visita
+todas sus Rancherías y se restituye
+por otro camino á la Reducción
+de San Francisco Xavier._
+
+
+Aunque el apostólico operario procuraba registrar todas las tierras de
+esta nación, no obstante, así porque era necesario abrir camino á costa
+de sudores y trabajos y por eso gastar mucho tiempo, como por donde
+quiera que entraba quería arrancar de raíz la idolatría y plantar la fe,
+y en esto se le pasaban meses enteros, no pudo los años antecedentes
+visitar y ver todas las Rancherías, para lo cual le fué preciso esperar
+á la primavera del año 1707.
+
+Estando, pues, todo este país, según ya dije, en forma de una pirámide,
+que por ambos lados confina con los Chiquitos, era su ánimo correr todas
+las tierras hasta los Auropés, y así darse las manos por dos caminos
+con los Chiquitos; mas para empresa tan grande era necesario vencer
+grandísimas dificultades y estorbos del camino.
+
+Pero Dios Nuestro Señor, á quien se le recrecía tanta gloria accidental
+en este designio, quiso, no solamente satisfacer sus deseos con el éxito
+feliz, sino mostrar también cuánto le agradaban sus sudores con muchos
+sucesos milagrosos, para darle á él ánimo en tantos trabajos y afanes, y
+á los infieles más claro conocimiento de su fe.
+
+Prevenido, pues, el santo varón de tanta mayor caridad y celo, cuanto
+era necesario para tamaña empresa, y animados algunos de los más
+fervorosos neófitos, no sólo para ser sus compañeros, sino también para
+dar la vida en testimonio de aquella ley que iban á plantar entre los
+bárbaros, se puso en camino á los 4 de Agosto de 1707 y llegando el día
+de la Asunción de la Santísima Virgen á las riberas del río Zununaca, se
+encontró con los Zibacas, de quien fué recibido con muestras de grande
+amor, y _Putumaní_, su cacique, le regaló con mucha pesca y se partió á
+largas jornadas á su tierra, donde dió orden á sus vasallos que le
+allanasen el camino, y desde allí diariamente le proveyó de comida y
+bebida, hasta que entrando el Padre en su Ranchería le salió á recibir
+el pueblo, muchachos, mujeres, y aun las que criaban, con sus niños en
+los brazos; y el cacique le cumplimentó, no ya como bárbaro, sino con
+términos muy corteses, y llegando á la plaza le cercaron todos en rueda,
+y con semblantes y voces de increíble alegría, le daban la bienvenida,
+besándole la mano, y pidiéndole les echase su bendición.
+
+Alegrísimo el siervo de Dios con tan buen principio de su misión, de
+donde infería el logro de sus deseos, se puso luego á tratar las paces
+de aquella gente con los Ziritucas, á quienes por un leve disgusto
+habían jurado dar la muerte; y asegurándose aquellos entre los bosques,
+habían saqueado y robado toda la tierra, y pegado fuego á las casas.
+
+Llamando, pues, aparte al cacique, y á los principales, les dió á
+conocer la gravedad de su delito, y les ordenó enviasen á llamar á los
+Ziritucas y volviesen á entablar con ellos una buena amistad.
+
+Vinieron los Ziritucas, diéronle grandes quejas de los Zibacas, pidiendo
+les obligase á resarcirles los daños, y que les restituyesen las
+haciendas que les habían robado y tenían aún en su poder.
+
+Llamó entonces á los Zibacas, que bajaron la cabeza y no tuvieron que
+responder otra cosa sino es que la cólera y la venganza les había hecho
+pasar los términos de la razón; que arrepentidos de lo hecho, querían ya
+ser sus compañeros y hermanos; mas para no tener obligación de
+restituirles su hacienda, añadieron con sutil astucia, que los habían
+mantenido á su costa por espacio de nueve cosechas.
+
+No vino en esto el P. Lucas, y les mandó, mal de su grado, que
+restituyesen luego las haciendas á sus dueños; y no hubo ninguno, aun de
+los más atrevidos, que osase contradecirle, porque la reverencia que le
+habían cobrado, por el severo castigo con que Dios había vengado las
+injurias que algunos le hicieron en los años pasados, les quitó el
+atrevimiento para resistirse.
+
+El día siguiente juntó el pueblo en la plaza al pie de una cruz, donde
+el santo misionero explicó la ley de Cristo que habían de guardar para
+alcanzar la salvación, descubriendo juntamente todas las maldades de los
+Maponos y de aquellas diabólicas deidades con singular gusto y contento
+de los oyentes que le interrumpían muchas veces, gritando en alta voz y
+diciendo querían á Jesucristo por su Dios y su Padre, y á la reina de
+los Ángeles por su madre y Señora, y detestaban y maldecían de los
+Tinimaacas.
+
+Luego, para que las cosas que habían oído se les quedasen más vivas en
+la memoria, hizo á sus neófitos cantar las excelencias de nuestra fe y
+los vituperios de aquellos dioses, en ciertas canciones que él mismo
+había compuesto en aquel idioma, de lo cual recibió tanto gusto y
+contento aquella buena gente, que las quisieron oir muchas veces para
+aprenderlas, con tanto empeño, que en gran rato no dejaron descansar á
+los cantores.
+
+Tan buena disposición de este pueblo para alistarse en el número de los
+cristianos, no fué tanto obra del P. Caballero, que el año antecedente
+les había predicado la ley de Dios, cuanto de la Virgen Santísima
+Nuestra Señora, que poco antes, con un insigne milagro, había dispuesto
+los corazones de aquellos bárbaros para que prendiese en ellos la
+semilla de la predicación Evangélica y rindiese fruto correspondiente á
+los sudores del sembrador. Esta fué la sanidad que milagrosamente dió la
+madre de Dios á _Zumacaze_, sobrino del cacique, que abrasado por muchas
+semanas continuas de una maligna fiebre, se le habían secado las carnes
+y consumido las fuerzas, de suerte que, como incurable, le habían, á su
+usanza, dejado en un total desamparo.
+
+Viendo _Zumacaze_ el caso desesperado y más pesaroso de perder la
+bienaventuranza sin el bautismo que la vida corporal, volvió su
+confianza toda á la Santísima Virgen, cuyas alabanzas y poder había oído
+muchas veces, y por eso la invocaba con frecuencia, diciendo:
+
+«Señora mía, creo que sois la verdadera Madre de las gentes, y que la
+diosa Quipoci es un diablo engañador; creo en tí y en Jesucristo, y te
+suplico no permitas que yo muera infiel, para que no me condene
+eternamente; quitadme esta fiebre, hasta que recibido el santo bautismo,
+te pueda ir á ver allá en el cielo.»
+
+No podía hacerse sorda la Madre de Misericordia á las plegarias de quien
+era tan devoto suyo, aun antes de ser cristiano; por lo cual, mientras
+él con encendido afecto y esperanza grande repetía esta oración, se le
+apareció de improviso al medio día la Reina del cielo, despidiendo de sí
+tantos resplandores en las manos y rostro, que todo el rancho estaba
+bañado con luces, y con semblante amabilísimo, le dijo:
+
+«Yo soy aquella á quien tú invocas; confía, hijo, que sanarás; cree lo
+que enseña el Padre, y dí en mi nombre á tus paisanos que hagan lo
+mismo.»
+
+Desapareció entonces la Santísima Virgen, y en aquel punto se halló el
+enfermo perfectamente sano. Acudió á verle todo el pueblo, y oída la
+causa de su milagrosa sanidad, se encendieron sus corazones en vivos
+deseos de ser cristianos.
+
+No se acabaron aquí las bendiciones del cielo; antes teniendo aquellos
+bárbaros al P. Lucas un amor de padre, y reverenciándole como á santo,
+trajeron á su presencia todos los enfermos, pidiéndole, que pues era
+ministro de un Dios tan poderoso, intercediese ahora por ellos.
+
+No podía él ya justamente hacerse desentendido á aquellas súplicas, y
+más cuando la gracia no sería menos poderosa que la eficacia de sus
+palabras para su conversión, y para que con la salud del cuerpo
+recibiesen también la del alma; por esto preguntaba á los enfermos si de
+corazón creían en Jesucristo, y querían bautizarse; y respondiendo ellos
+que sí verdaderamente.
+
+«Leído el Evangelio _super ægros_--(son palabras del P. Lucas)--me daba
+Dios ánimo de decir: _fiat vobis ficut credidistis_, y al punto quedaron
+sanos. Corrió la voz de lo sucedido desde esta Ranchería á las otras de
+la tierra; y plugo á Dios darme la milagrosa virtud de las curaciones,
+para traerlos casi contra su voluntad á su conocimiento, porque sanando
+milagrosamente, conocían con claridad cuánta diferencia había entre el
+Dios de los cristianos y los Tinimaacas.» Hasta aquí el venerable Padre.
+
+Bautizados después los niños, le suplicaron el cacique y los principales
+fuese á los Jurucarés, que tenían alborotado todo el contorno, saqueando
+todas los Rancherías y matando á sus moradores.
+
+Condescendió gustoso con sus súplicas, porque teniendo noticia cierta
+que los Jurucarés tenían gran devoción al demonio y á sus ministros, él,
+que tenía encendidos deseos del martirio, esperaba que se le satisfarían
+plenamente.
+
+Apenas se puso en camino, cuando toda la alegría festiva del pueblo se
+convirtió en otra tanta melancolía y tristeza. Fuéronse todos tras él
+con las lágrimas en los ojos, y cogiéndole las manos no acababan de
+besárselas, y fué esto de suerte que movieron á compasión al cacique, á
+cuyos ruegos se partía tan presto; procuró el Padre consolarlos dándoles
+esperanzas de que cuanto antes pudiese volvería á visitarlos, y que si
+no fuese él, sería á lo menos otro de sus compañeros.
+
+Tres días gastó en el camino, afligido sobremanera de la sed, ocasionada
+del sol ardientísimo. Al tercero, á eso del medio día, creyendo estar
+aún muy lejos de los Jurucarés, se halló casi á sus puertas; y no
+pudiendo dejar de ser descubiertos, llamó á sus cristianos y les
+manifestó el riesgo evidente que corrían de perder la vida á mano de
+aquellos bárbaros, enemigos capitales del nombre de Cristo, si Dios no
+los libraba milagrosamente; por lo cual, hecho un fervoroso acto de
+contrición, les dió la absolución general.
+
+Al ver esto, se echó á sus piés un gentil y le pidió con eficacísimas
+instancias le hiciese cristiano, dando palabra al Padre de que viviría
+entre cristianos, lo cual agradó tanto al santo varón, cuanto más
+claramente conoció que sola la gracia del Espíritu Santo le había movido
+á pedir el bautismo.
+
+Mas no les cogió de improviso su venida á los de la Ranchería, porque
+dos días antes, estando todo el pueblo en sus devociones y súplicas,
+les dieron noticia aquellas diabólicas deidades de que venían el Padre y
+sus compañeros, diciendo _Uracozoriso_, con lágrimas en los ojos:
+
+--Ya me veo obligado á buscar en otras partes otros que me adoren,
+porque de ésta mi iglesia me echa un grande enemigo mío, que ya se
+acerca: huíos también vosotros. Trae este hombre en la mano un
+instrumento (decíalo por la cruz) en que no puedo fijar la vista.
+
+Oyó sus llantos y lamentos el pueblo, y procuró consolarle con mil dones
+y ofrendas; mas él, con sus compañeros, les volvieron el rostro,
+haciendo, como de concierto, un doloroso llanto, levantando el grito y
+los aullidos á manera de desesperados.
+
+Causó esto en el pueblo gran confusión y espanto, el cual creció hasta
+que el demonio, en forma de un grande pájaro, despertando al cacique, le
+estimuló y exhortó á la fuga, por lo cual, así el cacique como el Mapono
+más venerable y de más años, y en pos de ellos gran parte de la plebe,
+se huyeron á los bosques, metiéndose en las grutas de las fieras.
+
+Habíanse quedado algunos en el pueblo que estaban ya de partida, cuando
+el V. Padre, á pie, y con la cruz en la mano, acompañado de algunos
+cristianos más fervorosos, entró en la Ranchería, llevando en alto la
+imagen de la Santísima Virgen.
+
+Apenas le divisaron los paisanos, cuando se pusieron en fuga, y de ellos
+detuvieron á algunos los compañeros del Padre, no sin riesgo, porque
+enfurecido un bárbaro, descargó en la cabeza de un muchacho cristiano
+tan fiero golpe, con una hacheta de piedra, que si Dios por su
+misericordia no hubiera permitido que errase el golpe, se la hubiera
+partido por medio.
+
+Procuraron aquietarlos con buenas palabras y quitarles de la cabeza
+aquellas sombras y sospechas con que el enemigo infernal había maquinado
+impedir su conversión.
+
+Luego, llamando el P. Caballero á un mozo de buen aire y bien agestado,
+procuró ganarle para sí con aquellos modos de amor y caridad que enseña
+á los varones apostólicos el celo de la salvación de los prójimos; y
+regalándole con mil cosillas de las que aprecian los bárbaros, le
+despachó á los que se habían huído; y Dios le puso en el corazón tal
+afecto para con el Misionero y en la lengua tal eficacia, que dentro de
+un breve rato volvió con una tropa de paisanos, y poco á poco los
+condujo á todos.
+
+Miraban al Padre asombrados, y le imaginaban ó un monstruo ó cosa de la
+otra vida, pues, tenía tanto poder para desterrar á los Tinimaacas y
+echarlos de sus tierras; mas á sus dulces y suaves palabras se
+recobraron: y aunque ignorantes, reflexionando en aquellos lamentos y
+desesperaciones de sus dioses, infirieron, por evidente conclusión, que
+eran muy flacos y de ningún poder, pues no podían resistir á aquel
+hombre, con lo cual se le aficionaron increíblemente, y desterrado de
+sus corazones todo temor, hospedaron con igual afecto en sus ranchos ó
+chozas al Padre y á sus compañeros.
+
+El día siguiente, juntó todo el pueblo en la plaza al pie de una cruz
+que allí había enarbolado les explicó los misterios que debían creer y
+los preceptos que habían de observar, descubriendo la vanidad de sus
+deidades y perversidad y fraude de los sacerdotes; y públicamente el más
+viejo de todos, que había encanecido en la malicia, no pudiendo negarse
+á las luces de la verdad, con que el Padre le daba en los ojos, se
+rindió vencido, y confesó que había engañado á los demás por tener con
+qué sustentarse.
+
+Oíale la gente con silencio y atención, y aún con aplauso y placer,
+principalmente cuando refirió la creación del mundo, y la caída de los
+ángeles prevaricadores, á quienes habían sido muy devotos y fieles.
+
+Continuó por algunos días la explicación de la doctrina cristiana,
+oyéndole siempre con igual gusto y provecho; y pareciéndole ya tiempo de
+quitarles todas las ocasiones de recaer en la idolatría, ordenó que
+trajesen á la plaza los tabernáculos, las esteras y cuanto servía al
+culto de sus dioses, y pisándolo todo por escarnio y llenándolo de
+inmundicia, lo hizo abrasar, reservando solamente un instrumento
+astronómico de bronce, que representaba al sol y luna con los otros
+signos del Zodiaco; don que muchos siglos antes les habían dado los
+demonios, y después todos juntos se pusieron á bailar y cantar algunas
+canciones al son de los instrumentos que entre ellos se usan.
+
+Ayudaron no poco á la conversión de esta gente los indios Zibacas, cuyo
+cacique, dijo en alabanza de la ley cristiana, tales cosas, que sin duda
+le dictaba las palabras el Espíritu Santo, á quien tenía en el corazón,
+que el mismo P. Caballero quedó no poco maravillado; y no hacían nada
+menos sus vasallos, los cuales, no pudiendo detenerse más tiempo por
+causa de sus labores, se fueron con gran dolor á despedir del V. Padre,
+quien describiendo esta despedida, habla de esta manera:
+
+«Con cuántas lágrimas y suspiros se despidiesen, no puedo expresarlo
+bastantemente; no sabían apartarse de mí, y yo no sentía menos su
+partida; procuré consolarlos, diciendo que el año siguiente, queriendo
+Dios, volvería y les enseñaría más despacio su santa ley.»
+
+Aunque se partieron los Zibacas, tan aficionados y devotos del P. Lucas,
+no por eso se resfriaron en su amor los Jurucarés, ni hubo cosa, aunque
+muy difícil, que no hiciesen por él.
+
+Exhortóles á que depusiesen las armas y ajustasen paces con los
+confinantes, y ninguno hubo que no viniese en ello, y antes ellos
+quisieron ir en persona á pedir la paz á los Pizocas, mostrando que las
+obras correspondían bien á las palabras que le daban.
+
+El cacique de más autoridad, antes de ponerse en camino, le suplicó con
+eficacísimos ruegos le administrase el santo bautismo, porque cargado ya
+de años y lleno de canas, le quedaba poco de vida; y ya que por la
+misericordia de Dios había conocido la verdad, la quería también abrazar
+para que el conocimiento no le sirviese de eterna confusión.
+
+Enternecióse el santo varón con tan justa demanda; mas no pudo darle
+consuelo, porque tenía orden estrecha de los Superiores para no
+bautizar, á ningún adulto antes de fabricar la Reducción; por lo cual se
+excusó con lo mejor que pudo de no poder condescender con su petición,
+aunque lo deseaba sumamente; y que si él daba la palabra y perseveraba
+en aquel sabio y santo propósito, no tardaría mucho, ó en volver él
+mismo, ó si no pudiese, enviaría otro de sus compañeros en su lugar para
+que le pusiese en el camino de la salvación eterna.
+
+Ya que no pudo conseguir esto el buen cathecumeno, quiso que á lo menos
+en prenda de su promesa, le diese una pequeña cruz para traer al cuello
+y para muestra de otras que quería fabricasen sus vasallos, porque
+entendida la virtud de aquel santo Leño, quería ponerla en todas partes,
+para que por su respeto no osase el demonio causarles algún daño en la
+vida ó hacienda. Bautizados, pues, aquí los muchachos, pasó á los
+Quiriquicas, donde el año antecedente la Reina de los Ángeles le había
+defendido de sus flechas.
+
+Saliéronle al encuentro todos, hombres y mujeres, y le hospedaron
+cortesmente en su Ranchería, mas no con aquellas demostraciones de
+afecto que el Padre esperaba; y sin duda fué porque había ya algunos
+días que estaba hecha la Ranchería un hospital de enfermos y moribundos
+por una epidemia pestilente que hacía gran estrago en todos, y lo peor
+era que echaban la culpa al Padre, diciendo que por haber querido
+matarle, había hecho venir de otro lugar la peste para vengar su
+agravio.
+
+Fué luego á visitar los enfermos y con extremo dolor suyo vió morir á su
+vista una mujer, sin tener tiempo para administrarle el santo bautismo;
+leyó sobre todos el Evangelio _Super ægros_; mas Dios quiso diferir
+algún tanto el favor para que la gente tuviese en mayor aprecio y
+veneración su santa ley, y por ella á su ministro, y así fueron
+mejorando poco á poco los apestados; y entonces ordenó el santo varón
+que por las tardes se juntasen todos en la plaza; allí, desde un lugar
+eminente, les explicó la verdadera causa de aquel accidente; que no era
+él la causa por ser hombre flaco y miserable, y de ningún poder como
+ellos, sino sólo Dios del cielo, á quien él servía, que había tomado á
+su cuenta la venganza de la injuria que á él le habían hecho; que por
+tanto se quejasen de sí mismo, que á él le pesaba mucho de aquel mal.
+Interrumpióle el cacique diciendo se habían muerto ya los que le habían
+hecho aquel agravio. A lo cual dijo el P. Caballero: «No soy el autor
+de este estrago, Jesucristo, criador del Universo, lo es: á Su Majestad
+es necesario pedirle que cese, y esperar de él la gracia y
+misericordia.»
+
+Mientras estaba en estas pláticas, le vinieron á avisar que estaba para
+espirar el cacique _Sanucare_. Rompió al punto el discurso para acudir á
+donde le llamaba la extrema necesidad, pero fué en vano, porque el mal,
+que era fuertemente maligno, le había sacado de juicio, y estaba ya
+delirando con frenesí; y por más remedios de que se valió, nunca le pudo
+volver en sí.
+
+Afligidísimo por esta causa, se salió del Rancho del enfermo y postrado
+en tierra, con lágrimas y súplicas muy afectuosas, empezó á pedir á Dios
+que por su piedad y por los merecimientos de su Hijo Santísimo, le
+concediese la gracia de darle á aquella alma, comprada con el precio de
+su sangre, el uso de la razón.
+
+Al punto cesó el delirio y volvió en sí el enfermo, de suerte que el
+Padre tuvo tiempo para instruirle en los divinos misterios y lavarle con
+las santas aguas del bautismo; y sugiriéndole afectos de contrición y
+esperanza en Dios, espiró en breve.
+
+El día siguiente ordenó una devota procesión para obtener para aquella
+pobre gente el remedio de su calamidad. Mas lo que sucedió, será mejor
+oirlo de boca del santo Padre:
+
+«Acompañado (dice) de cristianos y gentiles enarbolé una imagen de la
+madre de Dios, dando vueltas por toda la tierra, llevándola á las casas
+de los enfermos, y lleno de confianza, le decía Nuestro Señor: Mirad,
+Señor, á vuestra misericordia, y no entreguéis al estrago de la peste
+estos nuevos fieles; no diga este pueblo, tierno en la fe y débil en la
+virtud, que sois muy riguroso en los castigos; si para mi defensa
+echasteis mano de los milagros, mostrad ahora vuestro poder en sanarlos,
+para gloria de vuestra ley. Entraba con esta confianza en las casas de
+los enfermos apestados y arrodillados todos, así cristianos como
+gentiles, rezábamos el Ave-María; luego preguntaba al enfermo si creía
+de corazón en Jesucristo y confiaba en su Santísima Madre, y
+respondiéndome que sí, le aplicaba una estampa de San Francisco Xavier
+para que me fuese intercesor con la Reina del cielo, y mis pecados no
+impidiesen su piedad; por último, le tocaba con la imagen de la Virgen
+Nuestra Señora, y de esta manera, en pocos, días cesó la peste y aún los
+de más peligro recobraron la salud.» Así el Venerable Padre.
+
+Consolado con este favor aquel pueblo, se puso luego en camino hacia los
+Cozacas para llegar á los Tapacurás, antes que el tiempo rompiese en
+lluvias y cerrase los caminos. En esta jornada vino Patozi, el cacique
+de los Moposicas, con gran número de sus vasallos, y se le quejó mucho
+porque no iba á sus tierras, usando de cuantas artes y modos de ruegos
+supo para moverle á compasión; con todo eso, aunque el Padre lo deseaba
+mucho, no lo pudo consolar, por no querer torcer su viaje á otras
+Rancherías del Norte ó del Mediodía, sino sólo tirar derechamente á
+Poniente; y reconocida su buena voluntad, le convidó á que le acompañase
+hasta los Cozocas, que ya tenía á la vista.
+
+Luego confortó en el alma con un fervorosísimo razonamiento á sus
+neófitos, y les exhortó á ofrecer su vida á aquel Señor que por el bien
+de las nuestras dió la suya; porque el demonio, que llevaba muy mal
+tantas pérdidas, sin haberlas podido remediar, había hecho el último
+esfuerzo con los Cozocas para que le quitasen la vida; lo mismo deseaba
+el santo Misionero; y hablando con sus cristianos, sólo sentía que la
+rabia del enemigo infernal y de sus secuaces no tuviesen permisión para
+matarlo.
+
+Estábanle mirando los Cozocas desde la plaza de su Ranchería, y apenas
+el Padre se puso á mirarlos con la cruz en la mano, cuando prorumpiendo
+en gritos descompasados, á la usanza de bárbaros, le dispararon una
+tempestad de saetas, que á no repararlas Dios con su mano poderosa,
+hubiera quedado muerto.
+
+Los cristianos y cathecúmenos, viendo las cosas tan contrarias, se
+retiraron atrás. Sólo iba al lado del siervo de Dios un joven
+fervorosísimo, deseoso de dar la vida en testimonio de la fe, que pocos
+meses antes había abrazado. Seguíanle otros cuatro, uno de los cuales
+llevaba en alto la imagen de la Madre de Dios. Procuró el apostólico
+Padre sosegar con su angelical rostro y afables y corteses palabras
+aquellas furias del infierno.
+
+Todo fué en vano, porque envenenados los bárbaros contra Jesucristo y su
+ley, sin hacer caso de nada, le apuntaron y dispararon un gran número de
+saetas á su cabeza, mas nunca pudieron acertar; antes bien veían
+manifiestamente que volvían atrás las flechas, como si una mano
+contraria las tirara; y una disparada con tal ímpetu que le hubiera
+pasado de parte á parte; pero al llegar la detuvo sin duda Dios, é hizo
+caer sin fuerza á los piés del Padre. Con otra hirieron en el vientre á
+un cristiano que llevaba la imagen, y alegrísimo el buen muchacho de su
+dichosa suerte, se retiró aparte para gastar con Dios los últimos
+períodos de su vida, con no menos gloria suya que envidia del P. Lucas,
+que abrazándole estrechamente, se dolía de que en pena de sus pecados no
+merecía acompañarle en la muerte.
+
+Entre tanto, el Mapono atizaba con rabia infernal á los suyos, y cerca
+de una hora estuvieron disparándole saetas sin causarle más daño que
+romperle el vestido; bien que al levantar en alto aquella santa imagen,
+le corrieron por los brazos extraños dolores y le impidieron el uso de
+ellos.
+
+Mientras ellos procuraban valerse de todas las suertes de su crueldad y
+fiereza para darle la muerte, los cathecúmenos desde lejos procuraban
+librarle de ella, amenazando á los Cozocas que vendría sobre ellos la
+ira de Dios y les daría su merecido, como á su costa ellos lo habían
+experimentado; y ó fuese porque el temor les hiciese caer en la cuenta,
+ó porque Dios reprimiese su orgullo, dándoles más acerbos dolores en los
+brazos, se pararon algún rato y dieron tiempo y oportunidad al siervo de
+Dios para acercarse al Mapono, y con modo cortés y afable le dió á
+conocer el poder de Jesucristo, que por más que él y los suyos lo
+intentasen, si no era voluntad de su Divina Majestad, no le podrían
+quitar un cabello; y que sus Tinimaacas, por más que se jactasen de que
+eran señores del cielo y dueños del mundo, al fin no eran otra cosa que
+miserables y flacas criaturas condenadas por su culpa á cárcel perpetua
+en el infierno.
+
+Entre tanto que él hablaba así al Mapono, puso Dios los ojos de su
+piedad sobre aquel bárbaro, y penetrándole lo interior del alma, sosegó
+aquellas furias; con lo cual, cambiado el furor en agrado, le hospedó
+cortesmente en su casa, poniéndole la mesa abastecida de lo mejor del
+país.
+
+Estando en esto se echó á sus piés un gentil, y con lágrimas en los ojos
+le pidió que al punto le bautizase, porque temía mucho no le matasen
+allí á traición por causa de algunos disgustos antiguos, y no quería
+perder con el cuerpo la vida del alma. Dióle gusto el P. Lucas y quiso
+celebrar, como celebró, la sagrada función de aquel bautismo en uno de
+los templos, por más que le pesaba al demonio y á los de su partido.
+
+El mismo día había despachado el Mapono un mensaje á _Abetzaico_,
+cacique de los Subarecas, para que con su milicia viniese á ayudarle á
+exterminar ó desterrar del mundo al enemigo capital de los dioses y á
+sus compañeros; mas desbarató sus designios un ángel, el cual,
+apareciéndole, no sé si en sueños ó despierto, le ordenó que fuese á
+encontrar al Padre y le recibiese en su tierra y oyese su doctrina.
+
+Vino el cacique sin armas, servido de dos de sus vasallos, y noticiado
+del atrevimiento de los Cozocas, se encolerizó sobremanera contra el
+Mapono; y hubiera puesto en él las manos, á no haber venido á buen
+tiempo uno que daba aviso de que dos cristianos heridos estaban ya para
+espirar. El P. Lucas nos dirá mejor con sus palabras lo que entonces
+sucedió:
+
+«Acudí (dice) á donde yacían tendidos sobre la tierra aquellos mis dos
+muchachos; que á la verdad era espectáculo digno de mover á cualquiera á
+compasión, verlos tan malamente heridos que el suelo estaba bañado en su
+sangre, cubiertos de moscas, que parecían cadáveres, sin tener un trapo
+con qué cubrir las llagas, y ser necesario por esto servirse de las
+hojas de los árboles; causábame, empero, grande admiración y asombro su
+paciencia, los tiernos coloquios que hacían á la Santísima Virgen,
+alegrándose de derramar la sangre y morir por aprovechar á sus prójimos,
+y en servicio de su santísimo hijo. Uno de ellos era Manacica de nación,
+bautizado pocos meses antes y me servía de intérprete; tenía atravesado
+el brazo con una flecha, y por eso, heridos los nervios, le causaban
+desmayos y pasmos mortales; al otro, herido en el vientre, se le habían
+salido en gran parte las entrañas. Ordené que los llevasen debajo de una
+enramada, donde queriendo volver á poner en su lugar las entrañas á este
+último, fué necesario cortarle parte de ellas. Encomendose con grande
+confianza á la Reina de los Ángeles, y después de un ligero sueño se
+halló perfectamente sano; el otro se restituyó en breve á su entera
+salud, hallando su brazo libre y expedito, sin otro remedio que el de
+Dios y su Providencia, pues allí no había otro.» Hasta aquí el P. Lucas.
+
+Detúvose allí algunos días para arrancar de raíz la idolatría y
+disponerlos á recibir la santa ley de Cristo; y aunque al principio le
+fué preciso ir ganando tierra poco á poco, venciendo al fin la gracia
+del Espíritu Santo, abrieron los ojos aquellos bárbaros y se ofrecieron
+de buena gana á alistarse en el número de los fieles, presentando en
+prendas de esta verdad á sus hijos para que desde luego fuesen lo que
+ellos de allí á poco habían de ser.
+
+Llevaba mal _Abetzaico_, que se detuviese el Padre tanto con los
+Cozocas; y se lamentaba tanto de esta tardanza, que precisó al siervo de
+Dios á despedirse de aquí é ir á su tierra, donde no hubo bien llegado,
+cuando fueron inexplicables las alegrías y señales de júbilo que
+mostraron los Subarecas, saliéndole á recibir y haciendo fiestas á su
+usanza propias para cuando quieren mostrar extraordinaria alegría.
+
+Cuál fuese la pompa, y lo que más importa, el santo fervor de devoción
+con que desde el primero al último veneraron estos nuevos cathecúmenos
+la Santa Cruz, no es fácil referirlo.
+
+El cacique y los principales quisieron tener la honra de formarla y
+ponerla en la plaza, no permitiendo que otros más inferiores pusiesen la
+mano en esta obra; luego, arrodillados todos al rededor de la cruz, la
+adoraron humildemente, y entre tanto, las mujeres y el resto del pueblo
+estaba bailando y cantando al son de sus instrumentos, y los cantares
+eran alabanzas de la Cruz, de la santa ley de Dios y de la Santísima
+Virgen; ni se acabaron las fiestas aquel día, antes bien las continuaron
+por muchos días, no sabiendo ponderar el consuelo que tenían, por haber
+de ser cuanto antes cristianos, y levantado y adorado en su tierra el
+árbol de nuestra Redención. Y Dios Nuestro Señor, para confirmarlos en
+la fe, y mostrar cuánto se agradaba de aquella devoción y fervor,
+restituyó la salud á todos los enfermos y calenturientos con sólo leer
+el Padre sobre estos el Santo Evangelio.
+
+Qué júbilos de alegría sentía en el corazón y qué lágrimas de consuelo
+le corrían de los ojos al P. Caballero, confiesa él mismo que no lo
+podía explicar, acordándose que aquellos mismos que ahora con tanta
+veneración adoraban la cruz, y en ella á Jesucristo, eran los que poco
+antes adoraban á los demonios feos y abominables.
+
+Mas no por esto se olvidaba del término de su viaje, por cuya causa se
+hubo de despedir de los Subarecas, no sin grandes lamentos y llanto
+universal de aquella buena gente, la cual, viendo que no le podían tener
+más tiempo en tierra por entonces, quiso que la flor de la juventud le
+fuese acompañando para ir allanando el camino y proveyéndole de víveres
+al Padre y á sus compañeros, lo que ejecutaban á competencia con los
+Cozocas.
+
+Ya habían caminado algunas jornadas cuando cayeron enfermos once de sus
+neófitos, con increíble dolor del santo misionero; mas el modo como
+sanaron, lo escribe él mismo por estas palabras á su Provincial.
+
+«Padecía yo (dice el P. Lucas) la enfermedad de todos, y me penetraba el
+corazón el escándalo de los gentiles, los cuales se maravillaban mucho
+que gozando ellos de muy buena salud, enfermasen los cristianos, con lo
+cual parecía querer decir que aquella ley no era tan santa como yo se la
+había pintado, pues sus profesores estaban sujetos á las enfermedades
+sin poder librarse con solas cuatro palabras, como á ellos no pocas
+veces les había sucedido. Quejeme amorosamente á mi Señor Jesucristo y á
+su Santísima Madre, diciendo:
+
+»--Bien conozco, Señor, que mis pecados merecen esto y mucho más; pero,
+mirad, Señor, por vuestra gloria; no digan los infieles que los
+cristianos tienen un Dios que no tiene entrañas de compasión con
+aquellos que le adoran: _Ne dicat gentes ¿ubi est Deus eorum?_ Mirad,
+Señor, que los neófitos tendrán horror á los trabajos y fatigas de la
+Misión, si perseguidos de los infieles bárbaros y afligidos de las
+enfermedades, no acudís presto á socorrerlos y librarlos. ¿Quién me
+acompañará en estos desiertos para abrirme camino y servirme de
+intérprete para declarar vuestra ley? Si obráis milagros para sanar á
+los infieles, ¿por qué no haréis lo mismo con los cristianos?
+
+»No tardó mucho en moverse á piedad el Padre de las misericordias y Dios
+de toda consolación, porque la víspera de los Ángeles Custodios se dejó
+ver muy resplandeciente uno de estos bienaventurados espíritus, de uno
+que estaba con calentura, y le dijo:
+
+»--Esta enfermedad que padecéis os ha venido en lugar de la muerte que
+habíais de llevar de manos de los bárbaros. Confiad en Dios, que cesará
+el mal. Grande será el premio que tendréis allá en el cielo por los
+trabajos y fatigas que padecéis por dar á conocer á Dios á vuestros
+paisanos.
+
+»Con eso creció en todos la confianza; quise yo darles una bebida, no sé
+si purga ó bebida, porque no conocía su fuerza, con lo cual creció el
+mal; y no sufriendo los ardores de las fiebres ardientísimas, y
+haciéndose llevar al río, se arrojaron al agua para templar con lo
+exterior de aquel frío el calor de sus fiebres; y sin otro remedio
+quedaron todos sanos y salvos.» Hasta aquí el V. P. Lucas.
+
+Y á la verdad era necesaria tal enfermedad y tal milagro para que
+perseverasen hasta el fin del viaje; porque atemorizados de tantos
+riesgos y peligros de la muerte que á cada paso encontraban, ya á manos
+de los bárbaros, ya de la sed ó de la hambre, se habían los neófitos
+resfriado no poco en el celo de anunciar el santo nombre de Dios á los
+que vivían en las tinieblas de la infidelidad, y cayendo ahora en la
+cuenta y reconociendo mejor las cosas, postrados todos por tierra
+pidieron al Padre perdón de su temor y flaqueza, y se ofrecieron á Dios
+con corazón valiente y firme para vencer cuantas asperezas y
+dificultades encontrasen, aunque fuese necesario perder la vida en su
+servicio.
+
+Pusiéronse nuevamente en camino con esta resolución por una senda
+estrecha y difícil de un bosque espesísimo, con no pequeño trabajo; y
+después de caminadas pocas leguas, perdieron el rastro de la senda, no
+sabiendo dónde estaban, ni por dónde tomar rumbo, por cuya causa
+anduvieron perdidos por espacio de un mes entero, ya trepando por
+fragosas montañas, ya metiéndose por lo más interior del bosque; sin
+tener otra cosa que comer sino hojas de árboles y raíces silvestres, ni
+en qué descansar y tomar un corto sueño sino una red colgada de un
+árbol, á cielo descubierto.
+
+En este aprieto, al P. Caballero, que era de complexión delicada y de
+suyo enfermizo, y que por los trabajos é incomodidades apenas se podía
+tener en pie, le sobrevino una tan gran flaqueza de estómago, que no
+podía retener manjar ninguno por lijero y de poca substancia que fuese;
+pero no obstante esto, la virtud de su espíritu suplía las fuerzas que
+faltaban al cuerpo, siendo el primero que animaba á los otros á
+arrojarse á los peligros y que con sus mismas manos abría el camino.
+
+Finalmente, con algunas frutas ásperas y desabridas al paladar, se
+recobró á sus fuerzas antiguas, echando Dios su bendición en aquel
+remedio, más á propósito para enfermar á los sanos que para sanar
+enfermos.
+
+Aterrados de tantas dificultades los gentiles se volvieron atrás y lo
+mismo hubieran hecho no pocos de los cristianos, si la Madre de Dios, en
+cuya gloria redundaba el buen suceso de aquella empresa, no se hubiera
+aparecido á uno de los más desanimados, y reprendiéndole ásperamente de
+su poco ánimo y la falta de fidelidad á lo prometido á Dios.
+
+Por último, haciendo el P. Lucas fervorosísima oración al arcángel San
+Rafael y á los ángeles Custodios de aquellas naciones, vino á salir á la
+Ranchería de los Aruporecas, donde los años pasados había hecho una
+Misión y rogado á su cacique que le acompañase con algunos de sus
+vasallos hasta las Rancherías de los Tapacurás, se escusó de hacerlo,
+temeroso de que los Tapacurás se vengasen de los daños que habían
+padecido en una guerra que les había hecho; mas dándole el Padre su
+palabra de que ajustaría la paz, se rindió el cacique á ir acompañando
+al siervo de Dios.
+
+Guiado, pues, de una escuadra de Aruporecas, se puso en pocos días á
+vista de los Tapacurás; pero antes de entrar envió á la Ranchería un
+neófito, de nación Tapacurá para que le recibiesen cortesmente y no
+hiciesen algún desmán contra sus enemigos los Aruporecas.
+
+Sintieron mucho los Tapacurás su venida, mas con todo eso, disimulando
+el disgusto, le salieron á recibir, y hospedándole en una casa
+acomodada, le hicieron muchos presentes de frutas y caza: no obstante,
+cuando quiso dar principio á sus apostólicos ministerios, se hicieron
+sordos y aun le impidieron obstinadamente que pasase á las Rancherías de
+su nación, y solo le querían conducir á tierras de los enemigos. Lo
+mismo respondió _Maymané_, cacique de otro pueblo, que había venido á
+cumplimentar al Padre. Es digna de saberse la causa de todo esto.
+
+Había el santo varón los años pasados enarbolado en esta tierra una
+cruz; vinieron allí unos ministros del demonio, acompañados de una tropa
+de indios Cuzicas, Quimomecas y Pichasicas, y sacándola del hoyo en que
+estaba fijada, la hicieron pedazos con mucha irrisión y escarnio.
+
+No tardó mucho la ira del cielo en vengar el atrevimiento de aquellos
+malvados y desagraviar la Santa Cruz, porque se encendió entre ellos una
+peste que hizo tal estrago que en breve quedaron muertos aun los menos
+culpados en aquel delito, siendo muy pocos los que escaparon de aquella
+parcialidad. Por esta causa temían estos que sucediese lo mismo aquí y
+en los otras lugares de su nación, por lo cual, á fin de prevenir el
+daño propio, le exhortaron á que se fuese á los Paunacas ó á donde más
+gustase, porque ignorantes ó ciegos en sus errores, no conocían que si
+por las injurias hechas á la santa cruz les venían tantas desgracias y
+desastres, la reverencia y devoción que la tuviesen les alcanzaría
+mucho mejor del cielo la bendición.
+
+No por esto desmayó el siervo de Dios, antes tomando materia de este
+mismo temor para predicarles, lo hizo con tanto fervor de espíritu y
+eficacia de palabras, mostrando que no eran menos dignos de muerte los
+que osaban injuriar á la santa cruz que los que impedían su culto; y así
+convencidos, se rindieron á su voluntad, y levantándola en alto en medio
+de la plaza, todos con reverente inclinación la adoraron y se ofrecieron
+á pasar con él á otras tierras.
+
+Bautizados, pues, allí los niños, prosiguió con ellos su viaje, pero
+hallaron desiertas las Rancherías; porque el demonio, que llevaba mal
+tantas ventajas de la gloria divina, había con infernal astucia
+persuadido á la gente que se mudasen á otro lugar donde no les pudiesen
+hallar tan fácilmente; fueron no obstante esto siguiendo el rastro, y al
+salir de una espesa selva dieron en una bellísima campaña, muy amena y
+alegre á la vista; pero por la mayor parte pantanosa, por los muchos
+manantiales de agua que en ella había. Descalzóse el P. Caballero y
+empezó á pasarla, y tras él los indios, y á la verdad lo que padeció en
+aquel paso ninguno lo puede decir mejor que él mismo que lo
+experimentó. Escríbelo así el venerable Misionero:
+
+«Pasábamos el agua á las rodillas, y eran tan profundos los pantanos,
+que apenas podía sacar el pie, cayendo y levantando á cada paso; acabó
+de empaparme en agua una lluvia deshecha que duró muchas horas. Y lo que
+me causó más tormento fué un género de paja que allí había, de dientes
+tan agudos como de sierra, que me desolló los muslos y piernas, de que
+aún tengo ahora las señales, y duró este martirio más de media legua.»
+
+Después de tantos trabajos dió con una Ranchería, cuyos moradores,
+viéndole tan desfigurado, se maravillaron no poco de que quisiese
+padecer tanto solo por el provecho y salvación eterna de sus almas.
+Hubieran mostrado la fineza de su afecto si la pobreza y carestía de lo
+necesario se lo hubiera permitido; con todo eso buscaron alguna cosa, la
+mejor que hallaron, para proveerle de mantenimiento.
+
+Viendo el cacique de los Paunacas tanta miseria y pobreza en aquella
+gente le convidó cortesmente para que fuese á su tierra, donde con más
+comodidad podría repararse y recobrar sus fuerzas. Aceptó el Padre al
+punto la oferta, no tanto por restituirse á su salud, de que no se le
+daba mucho, cuanto por anunciarles el nombre de Dios y ganar fieles á la
+Iglesia.
+
+En compañía, pues, de gran multitud de bárbaros, se partió allá el día
+siguiente y en el camino les cogió una tan furiosa tempestad de agua,
+que por más prisa que se dió se deshicieron sus pobres zapatos; con que
+hasta la vuelta se vió precisado á andar descalzo, caminando por bosques
+y montañas muy agrias y por llanuras sembradas de yerbas muy espinosas.
+
+Saliéronle al encuentro los Paunacas, con señales de grande fiesta y
+amor, á que no pudo corresponder el santo varón sino con un semblante
+alegre y risueño, porque ni ellos entendían su lengua ni el Padre la de
+ellos, ni tenían intérprete por cuyo medio se pudiesen declarar: y así
+fué preciso trabajar más con las manos en obras de caridad, que con la
+lengua en la predicación; no obstante todo eso, por señas, y con tal
+cual palabra que entendieron, les explicó el fin de su venida; pero el
+enemigo infernal, por no llevar también aquí la peor parte, persuadió al
+pueblo despachasen los niños á otro lugar, para que el Padre Lucas no se
+los sacase de sus garras, reengendrándolos al cielo con el santo
+bautismo; por lo cual, con increíble dolor del santo varón, por no poder
+recoger allí el mejor y más seguro fruto de su Misión, quiso vengarse
+levantando una gran cruz delante de un templo del demonio, en lo cual
+trabajó no poco, porque se le opusieron obstinadamente aquellos
+bárbaros, y faltó poco para que no pusiesen en él las manos; pero el
+siervo de Dios, que nada deseaba más que ser muerto por Cristo, no
+desistió de su empeño, antes á su vista hizo pedazos pisó algunas
+figuras y retratos del demonio, con no poco horror de los gentiles,
+temiendo cayese sobre todos una tempestad de rayos y saetas.
+
+Por entrar ya el invierno se vió precisado á salir presto de aquí, y
+volver á pasar de nuevo á pie descalzo aquella campaña pantanosa, con lo
+cual se le abrieron las llagas y apenas podía moverse.
+
+Por esta causa, sus compañeros, movidos por una parte de compasión, y
+por otra viendo que estaban mal aviados y que el viaje que les faltaba
+era de muchas semanas, le pidieron apretadamente se quedase entre los
+Tapacurás hasta la primavera. Mas el Padre, á quien dolían más las
+necesidades comunes de las almas que las del cuerpo, alentándolos, no
+tanto con las palabras cuanto con el ejemplo, pasó adelante, y á pocas
+jornadas le dejaron los Aruporecas por causa de los ríos soberbios, ya
+con las crecientes, y los neófitos pasaron no sin gran riesgo, en una
+pequeña canoa el río Ziresirio «y sin guía ni rumbo, (escribe el mismo
+Padre) caminamos por ríos, lagunas y pantanos sin hallar ni tener algún
+mantenimiento para soportar tantos trabajos, sino hojas de árboles y
+raíces de yerbas; acordeme haber oído que cerca de los Bohocas se
+descubría en alto una montaña; mandé á mis compañeros que subiéndose en
+las copas de los árboles registrasen la tierra; y descubriéndola al fin,
+por gran ventura, caminamos hacia allá, y con el favor de Dios, después
+de tres semanas de camino, con mil trabajos y fatigas, entramos en su
+Ranchería, donde recibidos con gran fiesta y alegría, nos proveyeron de
+cuantos víveres les fué posible para nuestro reparo.» Así el P. Lucas.
+Detúvose aquí algún tiempo para recobrar así él, como sus compañeros,
+las fuerzas con que proseguir el viaje hasta la Reducción de San
+Francisco Xavier y de esta manera tuvo comodidad y tiempo para confirmar
+á los Bohocas en el amor de Cristo y devoción á la santa cruz.
+
+Observó un día que en la choza ó Rancho donde le habían hospedado había
+unas disciplinas con pelotillas de cera, armadas de agudas espina y
+sabiendo que en otras partes había también un gran número de ellas,
+entró en sospechas de que fuese alguna superstición; llamó aparte al
+cacique _Soriocó_, y quiso informarse de él, preguntándole la causa de
+esta novedad, la cual me parece cometería un grande yerro si la
+refiriese con otras palabras que las de aquel bárbaro, según la declaró
+el Padre Caballero:
+
+«--Habían venido aquí (dijo el cacique) á hacer sus Ranchos los
+Borillos, gente de genio altivo y soberbio, que burlándose de nosotros y
+de nuestras costumbres, nos tenían en poco. Enfadados nosotros de este
+desprecio, en lo más oscuro de la noche nos conjuramos contra ellos, y
+matamos á todos los varones, reservando las mujeres para nuestro uso.
+
+»Dentro de breve tiempo vino sobre nosotros un contagio que hizo tal
+estrago, que pensamos perecer todos, y creyendo que era castigo del
+cielo, en pena de aquel delito, nos acordamos de que los cristianos,
+para aplacar la justicia de Dios se disciplinaban hasta derramar sangre
+de las espaldas.
+
+»Por lo cual, levantando en alto aquesta cruz que aquí ves, nos azotamos
+ásperamente muchas veces al pie de ella, pidiendo á Dios misericordia y
+perdón de nuestras culpas: cesó al punto la pestilencia, de suerte que
+desde aquella hora en adelante no murió ninguno de los tocados de la
+peste, y ninguno de los sanos enfermó del contagio; y una noche estando
+presentes muchos del pueblo que lo vieron, bajó del cielo un mancebo
+bellísimo con el rostro muy resplandeciente, y postrado en tierra la
+adoró; desde entonces tenemos nosotros en gran veneración á este santo
+madero, y deseamos abrazar cuanto antes la fe de Jesucristo.» Hasta aquí
+el buen cacique.
+
+No es fácil de explicar cuánto se animó el santo misionero á llevar al
+fin la obra comenzada de juntar en una Reducción aquellos pueblos, para
+instruirlos en los misterios que deben creer, y en los mandamientos que
+deben observar, viendo que agradaban á Dios sus designios, y los
+bendecía desde el cielo con sus influjos.
+
+Despidióse al fin de aquella gente y enderezó su viaje hacia la
+Reducción de San Francisco Xavier, donde por Enero del año 1708, después
+de cinco meses no menos de méritos para sí mismo por los trabajos y
+afanes tolerados, que útiles al cielo, por la conquista de tantas almas,
+llegó deshecho y consumido de las fatigas de sus apostólicos
+ministerios, para recobrarse y tomar aliento, no tanto en el cuerpo, de
+que cuidaba poco, cuanto en el espíritu para poder volver en abriendo el
+tiempo, á fundar una nueva Reducción en los países descubiertos.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XV
+
+_Funda el V. P. Lucas Caballero la Reducción
+de Nuestra Señora de la Concepción,
+y es muerto á manos de los
+infieles Puyzocas._
+
+
+Tenía orden el P. Lucas, como ya he insinuado, del P. Visitador de
+aquellas Reducciones Juan Bautista de Zea, de escoger un sitio cómodo en
+campaña abierta, en medio de aquellas Rancherías, de diferentes lenguas,
+para que en él se pudiesen juntar aquellos pueblos, y ser allí impuestos
+en la vida civil, é instruídos en la ley divina.
+
+Tenía poco en qué escoger, por estar todo el país poblado de espesísimos
+bosques: sólo entre los Tapacurás y Paunacas se descubría un valle, mas
+por la mayor parte estaba lleno de lagunas y pantanos, fuera de haber en
+él infinita multitud de mosquitos y tábanos que de día y de noche
+causaban insufrible molestia.
+
+No obstante, constreñido de la necesidad, puso aquí casa el Venerable
+Padre y dió principio á la Reducción de la Inmaculada Concepción, á
+orillas de una grande laguna donde vivía gente de muchos idiomas y
+diferentes costumbres.
+
+Eran éstos los Paunapas, Unapes y Carababas, pueblos sobremanera
+salvajes, de poco ánimo y cobardes; todos, hombres y mujeres, andan
+bárbaramente desnudos, y aunque de distintas lenguas y costumbres que
+los Manacicas, tienen la misma religión de adorar al demonio en la forma
+que se les manifiesta.
+
+Propúsoles el santo varón, con su acostumbrada energía las
+supersticiones que debían abandonar y los misterios y preceptos que
+habían de creer y guardar para merecer el favor de Dios en esta vida y
+la eterna bienaventuranza en la otra.
+
+Ellos, atraídos de la esperanza del premio, y atemorizados de los
+castigos, si no obedecían á la voluntad de Dios, le dieron palabra,
+unánimes y conformes, de obedecer pronto á su voluntad, con tal que sólo
+les permitiese la _chicha_, bebida ordinaria suya, porque el agua les
+causaba dolores agudos en el estómago.
+
+Es esta gente muy dada al trabajo, porque no tienen otro Dios á quien
+más estimen que sus campos y sembrados, y tienen en poco al demonio, y
+sólo le estiman en cuanto se persuaden les está bien á sus intereses.
+
+No usan ir á cazar á los bosques, ni ir á coger miel y solamente se
+apartan de sus casas aquel espacio de tierra que les puede durar un
+frasco de aquél su vino, que es su única provisión y matalotaje en los
+caminos.
+
+No tuvo el P. Lucas mucha dificultad en permitirles el uso de aquella
+bebida, porque no causaba en ellos embriaguez, único motivo para
+desterrarla de las otras Reducciones.
+
+Tuestan el maíz hasta que se hace carbón, y después bien pisado ó molido
+le ponen á cocer en unas grandes calderas ó paylas de barro, y aquella
+agua negra y sucia que sacan, es toda la composición de la chicha, de
+que ellos gustan tanto que gastan buena parte del día en brindis, no
+durando el trabajo en el campo sino desde la mañana hasta el medio día;
+mas aunque prometieron ellos dejar sus antiguas diabólicas
+supersticiones, no las olvidaron tan fácilmente.
+
+Sospechó el P. Lucas que algunos ocultamente no observaban éste su
+orden, haciendo y celebrando los funerales y exequias con los ritos y
+ceremonias del gentilismo: y para cogerlos _in fraganti_, puso algunos
+que los espiasen.
+
+Dentro de poco murió una mujer y luego determinaron los infieles hacerle
+el entierro á su usanza. Compusieron para eso un galpón ó templo hecho
+de ramas trabadas, con las mejores labores que les fuese posible, y
+levantaron en medio dos palos para trono del demonio, que en forma
+visible viene á recibir las ofrendas, á oir las súplicas y á agradecer
+los sacrificios que hacen por el alma del difunto. Ciñen la enramada de
+una red, dentro de la cual no entran otros que el Mapono y los más
+cercanos parientes del muerto.
+
+Celebraban estas exequias, para que no fuesen descubiertos, en lo más
+oscuro de la noche, y estaban ya en lo mejor y más devoto de la función,
+cuando de repente llegó el Padre Lucas, y fijando la vista dentro de
+aquel infame sagrario, vió en medio de aquellas tinieblas centellear los
+ojos del enemigo infernal, que lleno de majestad y terror estaba sentado
+sobre aquellos dos palos; y aunque al siervo de Dios se le erizaron los
+cabellos y se extremeció de horror, quiso, no obstante eso, arrojarse
+dentro. Lo cual, no pudiendo sufrir el demonio, desapareció en un
+momento, arrebatando en cuerpo y alma á su sacerdote, que jamás pareció,
+gritando que nunca le verían más en aquel lugar, de dónde, mal de su
+grado, era arrojado con deshonra y vergüenza.
+
+Reprendióles el fervoroso Misionero, con celo ardiente, su poca fe, y
+con el ejemplo del Mapono, llevado vivo por el demonio al infierno, les
+hizo conocer claramente que no era otra su intención que hacerles perder
+de una vez el cuerpo y alma.
+
+Tomaron casa en la Reducción los más cercanos pueblos de los Manacicas,
+dejando los más distantes, situados hacia el Oriente, al celo del P.
+Francisco Hervás para que los condujese al pueblo de San Francisco
+Xavier: mas el P. Hervás, con extremo dolor y sentimiento, no encontró
+otra cosa que cadáveres y huesos de muertos, por haber hecho en aquellos
+pobres infieles un estrago fatal el furioso contagio que poco antes
+había infestado aquel país.
+
+Tuvo allí el P. Caballero noticia cierta de otra nación con quien los
+Manacicas andaban siempre en guerras y hostilidades, por lo que se le
+inflamó el corazón en encendidísima caridad y deseo de verlos y
+traerlos al conocimiento de su Criador, especialmente que no eran tan
+rudos y salvajes como los otros pueblos, que á costa de tantos trabajos
+y sudores había reducido al rebaño de Cristo.
+
+Estaban sus Rancherías bien pobladas, con gobierno civil y político; las
+casas, calles y plazas estaban bien ordenadas; fabricaban de plumas
+bellísimos escudos, y las mujeres tejían sus vestidos con grande arte,
+bordándolos con flores en proporción y orden.
+
+Estas noticias le avivaron el deseo de registrar aquel país y conocer á
+sus naturales; y así, no haciendo caso del riesgo de perder la vida,
+animó y exhortó á algunos de sus neófitos á que le acompañasen.
+
+Puesto, pues, en camino, apenas tocó en la primera tierra, pocas millas
+distante, le salió al encuentro una cuadrilla de bárbaros, que le
+recibieron con una tempestad de saetas, no queriendo en ninguna manera
+dar oídos á sus palabras; no por eso perdió el Padre un punto de su
+aliento y valor; antes bien, sin temor alguno, se iba acercando á ellos,
+que viendo tanta generosidad, y que no le podían acertar con ningún
+flechazo, mudaron la nativa fiereza en otra tanta cortesía y respeto.
+
+Recibiéronle con muestras de grande benevolencia, presentándole frutas
+del país y algunos escudos primorosamente adornados de plumas. La casa
+en que le hospedaron caía hacia el templo, con lo cual tuvo comodidad
+para observar los ritos y supersticiones en el entierro de un difunto.
+
+Al entrar la noche trajeron el cadáver en medio de la plaza, donde
+dándole sus amigos y parientes los últimos abrazos, le pusieron sobre un
+haz de leña, dispuesto en forma de pira; luego le pegaron fuego y
+redujeron el cadáver á cenizas, que recogidas con infinitas ceremonias y
+llantos, las depositaron en una urna de barro.
+
+Esta vista y espectáculo causó gran temor y espanto á los neófitos, y
+viendo entre tanto que venían á la plaza muchas cuadrillas de gente que
+andaba rondando y tomando los puestos y boca-calles, bien que quietos y
+en silencio, sospecharon que semejantes exequias se disponían para
+ellos, por lo cual se quisieron luego poner en salvo; causa porque le
+hicieron al siervo de Dios tales instancias, que le fué necesario
+salirse antes de amanecer y volverse, con increíble dolor suyo, porque
+perdía la esperanza de reducir en breve aquella no mal dispuesta nación
+al conocimiento de Cristo, y de lograr en poco tiempo una copiosa
+ganancia de almas para el cielo.
+
+Consolóse, empero, con la esperanza de recoger el año siguiente aquella
+mies, mas aun esta esperanza se le desvaneció también dentro de poco,
+porque una tropa de mercaderes europeos de la profesión que arriba dije,
+dió de improviso sobre tres de sus Rancherías, donde destrozados los
+principales y hecho notable estrago en todos los adultos, hasta llegar á
+quemarlos vivos en sus casas cuando no querían rendirse, las destruyeron
+totalmente, llevando por esclavos á toda la chusma de niños y mujeres,
+de que buena parte pereció en el camino, rendida á los trabajos y malos
+tratamientos de aquellos bárbaros vencedores.
+
+Quiso, con todo eso, el Apostólico Padre pasar adelante, pero halló la
+gente confinante tan envenenada por aquella cruelísima matanza, urdida y
+maquinada á traición, que quería vengar la injuria en las vidas de los
+nuevos cristianos; por lo cual le fué preciso retirarse con presteza
+para que los inocentes no pagasen la pena de los culpados, difiriendo la
+empresa para cuando el tiempo pusiese en olvido el agravio y desahogando
+entre tanto su celo en otras tierras, cuyos moradores iba juntando en
+la nueva Reducción, la cual trasladó á sitio más cómodo para la salud de
+los cathecúmenos, en una llanura que de la banda de Oriente miraba á los
+Puyzocas, por el Norte á los Cozocas y á los Cosiricas por Occidente.
+
+Aquí no daba treguas á las fatigas, imponiendo á los bárbaros, con
+increíble paciencia, en costumbres civiles y políticas, enseñándoles la
+observancia de los preceptos de la ley de Dios é instruyéndolos en los
+Misterios de la fe; siendo ésta la tarea continua de todo tiempo y de
+todas horas, y olvidado de sí mismo, sólo atendía al bien de los
+prójimos, de suerte, que aun el necesario alimento para conservar la
+vida apenas había día que no le repartiese con sus cristianos, gozoso y
+contento con dilatar la gloria de su Señor, y en comprar, á costa de sus
+sudores, la eterna bienaventuranza á aquella miserable gentilidad; y
+cuando cansada la naturaleza de tanto trabajo pedía algún reposo, se
+escondía en la iglesia, y todo absorto en las cosas divinas, se encendía
+en el amor de Dios, tanto, que no sabía apartarse de su amadísimo bien,
+hasta que no pudiendo sufrir más el cuerpo flaco, tomaba aquel corto
+sueño que era necesario para cobrar aliento y vigor, volviendo con más
+brío y denuedo á cultivar aquellas nuevas plantas. Estaba entre tanto
+pensando en las Apostólicas correrías que meditaba hacer á los
+Cosiricas, en abriendo el tiempo, especialmente porque éstos le enviaron
+una embajada para que los fuese á alistar en el número de los
+convertidos, ofreciendo sitio cómodo para fundar en él una Reducción.
+
+Entró en duda de si sería más del servicio de Dios el aceptar la oferta
+de estos Cosiricas ó pasar á los Puyzocas, sobre que no le pareció tomar
+resolución cierta antes de conocer cuál fuese la voluntad de Dios; por
+lo cual, en espacio de muchos meses, en lo más oscuro de la noche se
+recogía á hacer oración (tomando para sí la noche y dando á los prójimos
+el día por no faltar á sus necesidades) pidió á los ángeles Custodios de
+aquellas naciones le alumbrasen el entendimiento con algún rayo de su
+luz, para que pudiese conocer con certeza cuál era en este negocio el
+divino beneplácito: y tuvo revelación ó luz interior de que la voluntad
+y agrado de Dios era que pasase á las tierras de los Puyzocas, y se
+pusiese á todo riesgo, sin hacer caso de su vida; y no sé de qué manera
+(porque las noticias que de aquellas Reducciones han venido no lo
+expresan).
+
+Tuvo también anuncios de que el cielo había ya oído sus súplicas, y
+determinado dar cumplimiento á sus deseos de sacrificar la vida por las
+glorias de su Criador; y de cuáles fuesen los júbilos de su corazón y
+cuáles las alegrías, más fácil es pensarlo que decirlo. Pero no
+obstante, quiso Dios quitarle un poco de aquel exceso de dulzura en que
+estaba su alma felizmente anegada, permitiendo á la parte inferior
+trabajase y diese que hacer á la superior, para que fuese tanto más
+glorioso el triunfo y la palma, cuanto fuese más dificultosa la
+victoria; porque corriéndole por las venas un sudor frío, se puso pálido
+y se le representó tan fiera la vista de la muerte, que le hizo muchas
+veces entrar en duda si debía ejecutar aquella empresa; y cada vez que
+pensaba en ella temblaba todo, y mostraba en lo exterior señales de la
+batalla interior; y no sé si por sus ordinarias enfermedades ó por nueva
+destemplanza de los humores que causaba á todos los miembros aquel
+combate del espíritu y de la carne, le bajó á las piernas un humor
+maligno que le obligó á hacer cama, pretendiendo, al parecer, la
+naturaleza, con aquellos extremos, conservar la vida, á quien tan de
+cerca amenazaba la muerte; y de hecho el V. Padre estaba en gran
+perplegidad y angustia de ánimo, de suerte que no se atrevía á resolver
+por sí mismo, y era espectáculo digno de compasión verlo batallar
+consigo mismo, venciendo una vez más, y quedando otra vencido, siempre
+pensativo y como asombrado con esta lucha.
+
+Al fin volvió Dios los ojos de su piedad al V. Padre, que por tan largo
+tiempo, en hambre, sed, pobreza y tantos trabajos, había sido su
+fidelísimo siervo, y penetrándole lo íntimo del alma con un rayo de luz,
+esclareció aquella densa niebla, que antes le tenía en oscuridad y
+tinieblas, y le infundió tal valor y aliento en el espíritu, que vencida
+del primer lance la carne, dijo con gran denuedo:
+
+«--Que por sentir tanta repugnancia quería, á pesar suyo, poner manos á
+la obra.»
+
+Son palabras suyas; y estando ya de partida, escribió á un comisionero
+suyo, avisándole con confianza de lo sucedido y pidiéndole sus
+oraciones, añadió:
+
+--_Spiritus quidém promptus est, caro autem infirma._
+
+Por último, se puso en camino hacia los Puyzocas, acompañado de treinta
+y seis Manacicas recién bautizados; y llegando á la primera tierra de
+aquella nación, fué recibido con muestras de grande amor y
+benevolencia, presentándole la gente frutas del país en grande
+abundancia y encubriendo de esta manera lo que maquinaban: de allí pasó
+á la segunda Ranchería, pero llevado en brazos ajenos, porque así por la
+flaqueza del cuerpo como por un pantano que había de por medio, no se
+podía tener en pie; aquí también fué recibido con una falsa alegría y
+con alhagüeñas palabras, que los traidores tenían ya premeditadas, y
+habiéndole entretenido el cacique en conversación, encubriendo en su
+pecho sus dañados intentos, ordenó entre tanto á su gente que llevasen á
+los forasteros á sus casas, dividiéndolos de manera que hubiese pocos en
+cada una, para hacer así el tiro con más seguridad.
+
+Apenas los nuevos cristianos se habían sentado á la mesa, ignorantes de
+lo que contra ellos se maquinaba, salieron de repente en tropa muchas
+mujeres desnudas, las cuales tiraron ciertas líneas de color negro en
+sus rostros (ceremonia que usa esta nación con los que quieren matar) de
+la cual los cristianos se maravillaron mucho; y luego dieron sobre ellos
+muchos indios con gran furia y mataron, con poco trabajo, á la mayor
+parte de los cristianos.
+
+Escaparon, por gran ventura, de aquella matanza algunos pocos, los
+cuales fueron al punto á dar aviso al P. Caballero, que habiéndose
+quedado sólo en su Rancho, todo absorto en Dios, rezaba el Oficio
+Divino; y no sufriendo un neófito verle expuesto al estrago de aquellos
+bárbaros, lo puso sobre sus espaldas para librar su vida con la fuga.
+
+Fué esto en vano, porque no queriendo los traidores se les escapase de
+entre las manos aquél á quien tanto aborrecían por la ley santa que les
+predicaba, le siguieron y le clavaron una flecha en las espaldas.
+
+Sintiéndose el Padre mortalmente herido, pidió al neófito que lo dejase
+allí; y clavando luego en tierra una cruz, que llevaba en las manos, se
+puso de rodillas delante de ella ofreciendo la sangre que derramaba por
+sus mismos matadores, é invocando los dulcísimos nombres de Jesús y de
+María, quebrada y deshecha la cabeza á grandes golpes de macana, entregó
+su espíritu en manos de su Criador el día 18 de Septiembre del año 1711.
+
+El mismo fin tuvieron veintiséis de sus compañeros neófitos, que
+lograron la suerte de dar sus vidas en testimonio de aquella fe que poco
+antes habían empezado á profesar. Libróse un muchacho que le servía para
+ayudar á misa, el cual, viendo las cosas de mala data montó á caballo,
+y á rienda suelta se pudo escapar; y entrando en lo espeso del bosque,
+desde donde en compañía de otros neófitos que también se habían huído,
+llegaron muy consumidos á la Reducción de la Inmaculada Concepción,
+donde, de las heridas, murieron cinco en breves días.
+
+Así acabó el V. P. Lucas el curso de su predicación, llena de tantos
+trabajos, afanes y fatigas, con la mayor muestra de amor de Dios y de
+los prójimos, sacrificándose á sí mismo todo, por traer al conocimiento
+de su Criador los que vivían en las tinieblas y sombra de la gentilidad.
+
+Aún no se dió por bien satisfecha la crueldad de los bárbaros, por lo
+cual, poco después, temerosos de que viniesen á castigar su infame
+traición los cristianos de la Concepción, enviaron allá espías que
+observasen los movimientos de los fieles; y encontrando fuera de poblado
+alguna gente, mataron á un indio y apresaron y llevaron dos mujeres, lo
+que causó tal espanto en el pueblo de la Concepción, que todos se iban
+huyendo por los bosques como si estuviesen ya á las puertas los
+enemigos, por lo cual le fué necesario al P. Juan de Benavente suplicar
+al gobierno de Santa Cruz de la Sierra que pusiese freno al
+atrevimiento y ferocidad de los Puyzocas.
+
+Vino luego una compañía de valerosos soldados á domar aquella nación y
+vengar la muerte del P. Caballero, y llevar su santo cadáver á aquella
+Reducción.
+
+Llegaron allá los españoles al ponerse el sol, por lo cual quisieron
+esperar al día siguiente para recoger las sagradas cenizas.
+
+En la mayor oscuridad de la noche vieron, no muy lejos de donde se
+habían acampado, una llama en forma de antorcha, que muchas veces se
+encendía y apagaba. Maravillados de esto, apenas amaneció cuando fueron
+á reconocer aquel lugar, y hallaron que resplandecía aquella antorcha
+sobre el cuerpo del Venerable Padre «que estaba en un pantano en una
+admirable postura, hincada en tierra la rodilla izquierda, extendido el
+pie derecho en un hoyo del pantano, la cabeza reclinada sobre la mano
+siniestra, y delante plantada la cruz, como mirándola.»
+
+Esta vista les acrecentó el asombro y veneración, y más hallándole
+entero, fresco é incorrupto, sin despedir mal olor, que parecía cosa más
+que natural, habiendo pasado tanto tiempo de soles ardientísimos, y por
+otra parte, la humedad del lugar, que como dije, era un pantano; fuera
+de que los cuerpos de sus compañeros estaban ya corrompidos.
+
+«Los soldados de Santa Cruz le quitaron por reliquias las uñas, el
+rosario que llevaba y la cruz que un portugués que se halló en la
+función presentó al Sr. Marqués de Tojo, insigne bienhechor de aquellas
+Misiones, y su señoría la apreció mucho como reliquia de un apóstol, que
+así le llamaba el marqués.
+
+»Estando en este piadoso despojo, recelaron los Santacruzeños no les
+acometiesen en mayor número los infieles; y pesarosos de haber dejado
+sus mulas maneadas muchas leguas de allí para poder entrar por los
+bosques al lugar del martirio, pidieron á Dios, por intercesión del
+Venerable mártir, los socorriese; apenas hicieron esta oración cuando
+oyeron un gran ruido que juzgaron ser de los enemigos que venían sobre
+ellos, por lo cual se pusieron en armas; mas quedaron pasmados cuando
+vieron que eran sus mulas, que sueltas de las maneas, venían desde tan
+lejos corriendo derechas al lugar donde estaban.»
+
+Tomaron con gran veneración el santo cuerpo y le llevaron á la
+Concepción, pidiendo al P. Benavente, en paga de este trabajo, algunos
+pedazos de sus vestidos por reliquia, lo que no se les pudo negar,
+viendo su piedad y afecto; y parece que Dios ha querido honrar los
+merecimientos y celo de su siervo, con muchos milagros que omito por
+ahora.
+
+No pudieron, empero, aquellos piadosos españoles dar su merecido á los
+bárbaros matadores, porque atormentados éstos de la conciencia y de su
+pecado, se huyeron por diversas partes, entrándose por los bosques y
+selvas; mas aunque se libraron de la justa indignación de los españoles,
+no se pudieron librar de las manos de Dios; porque el primero de los
+Puyzocas que se atrevió á echar mano del V. Padre por la sotana, pagó
+dentro de pocos días su temerario atrevimiento con muerte desastrada;
+los otros murieron consumidos de la peste; bien que el mayor castigo que
+contra aquella nación fulminó el cielo fué dejarlos en su infidelidad,
+pues hasta ahora no sabemos que alguno de dicha nación, detestando sus
+errores, se haya reducido al rebaño de Cristo.
+
+Aunque de lo dicho hasta aquí se puede colegir la santidad de este
+Apostólico Misionero, con todo eso, no quiero defraudar á sus
+merecimientos la gloria, y á nosotros el ejemplo de sus heroicas
+virtudes; bien que será con toda brevedad. Fué hombre casi sin igual en
+el celo de ampliar el conocimiento de Dios y reducir almas á la santa
+fe, digno verdaderamente de ser contado entre aquellos que _tradiderunt
+animas suas pro nómine Dómini Iesu Christi_.
+
+Sus conmisioneros hablan de él con singular estima, y no le ponen otra
+falta que de muy intrépido en los peligros y riesgos, cuando había de
+llevar la ley divina entre los bárbaros é infieles; y he oído á un
+Superior suyo que no acababa de maravillarse cómo siendo de complexión
+delicada, y enfermizo, podía tolerar tantas fatigas y tener tanto
+aliento y vigor cuando emprendía algún negocio del servicio de Dios, á
+que se añade que trabajaba en un clima muy destemplado, poco sano á los
+naturales y mucho menos á los forasteros.
+
+Era dotado de castidad tan angélica, que murió con la entereza virginal,
+sin empañarla ni aun con la más leve sombra de mancha; antes viéndose en
+un clima en que domina la lascivia tanto, y entre gente muy disoluta en
+la deshonestidad, alcanzó del cielo que aquellas tentaciones y estímulos
+á que había de estar sujeto, ó por universal pena del pecado ó por
+maligna sugestión del enemigo infernal, se le conmutasen en otra
+materia, de suerte que no fuese tentado de perder esta preciosa joya, y
+entre tanto no le faltasen enemigos domésticos que vencer.
+
+Poseía en grado heroico la virtud de la obediencia y verdaderamente que
+á las grandes pruebas que en ella tuvo, hubiera cedido otra menos
+rendida voluntad: ver delante de sí gran número de infieles que le
+pedían el santo bautismo, y por obediencia contener su ardientísimo celo
+en no administrársele, ser convidado á fundar nuevas Reducciones; de que
+resultaban grande provecho á las almas, y á Dios tanta gloria, y á una
+insinuación del Superior no moverse del lugar que le estaba señalado;
+retirarse de improviso de los lugares en que tenía copiosa mies de
+almas, fueron las ocasiones que tuvo este santo varón en que hacer
+ostentación de su heroica obediencia; sujetando y rindiendo su misma
+voluntad y aun su juicio.
+
+Al que no mira estas cosas sino con los ojos corporales, le parecerá de
+poca virtud tales ejercicios de obediencia; pero en la realidad éste es
+el yugo más grave y más pesado que oprime á los Misioneros.
+
+En estos lances campeaba maravillosamente su virtud. Y una vez (no sé
+por qué causa, porque las relaciones de allá no lo expresan, pero bien
+lo pudiéramos conjeturar, se hizo tanta fuerza para vencerse y sujetar
+su voluntad á las órdenes de los Superiores que cayó gravemente enfermo.
+
+Acompañaba esta obediencia con no menor humildad y bajo concepto de sí
+mismo. No hallaba en sí otra cosa sino materia de abatimiento y
+confusión; y aunque á cualquiera parte de estas trabajosísimas Misiones
+que volviese los ojos, no hallase sino materia de consuelo, así por los
+sudores derramados como por las conversiones de tantos infieles; con
+todo eso lo desestimaba todo, y sólo le parecían grandes sus defectos,
+atribuyendo á ellos el no haber vertido su sangre en testimonio de la
+fe, aunque Dios le libraba de la muerte con manifiestos milagros, y se
+quejaba principalmente de sí mismo.
+
+De este bajo concepto nacía el maltratar tanto á su cuerpo; cuidando tan
+poco de él como si fuese una bestia; con una escudilla de arroz ó maíz
+mal guisado, y con frutas silvestres, pasaba ordinariamente; y cuando
+comía un pez mal cocido, le parecía un gran regalo.
+
+Finalmente, era tan despegado de las cosas de la tierra (son palabras de
+un conmisionero suyo) que parecía carecer de inclinaciones de hombre, y
+que era sólo nacido para dilatar la gloria de Dios y procurar el bien de
+las almas; éstos eran sus deseos, éstas sus ansias y esto todo él mismo.
+
+No es, pues, maravilla, el que quisiese Dios coronar á siervo tan
+adornado de méritos y de virtudes con tan felicísima muerte.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVI
+
+_Conversión de los Morotocos y Quíes,
+y descubrimiento de nuevo camino
+para estas Misiones por el río
+Paraguay._
+
+
+Habiendo el P. Juan Bautista de Zea visitado la Reducción de San Joseph,
+ordenó que se fuese en busca de las Rancherías de los Tapuyquias, por lo
+cual se pusieron luego en camino algunos indios de nación Boxos,
+llevando consigo uno de los Tapuyquias que habían ellos cautivado cuando
+eran aún gentiles.
+
+Después de muchos días llegaron á dar en un camino lleno de huellas de
+hombres, por donde se persuadieron los Boxos que poco antes habían
+pasado por allí los Tapuyquias, cuando impensadamente llegaron á una
+sementera, donde estaba trabajando actualmente un indio anciano con su
+familia.
+
+Perdióse de ánimo éste á la vista de los nuestros, y con palabras y
+ademanes de quien suplicaba, les pidió no le matasen.
+
+Burláronse los Boxos de su súplica, y le quitaron todo el susto,
+presentándole un cuchillo; y guiándolos el viejo, que bailaba de
+contento con aquel presente, fueron recibidos de los paisanos con gran
+benevolencia, á que correspondieron los neófitos dándoles algunas cosas
+de Europa, tenidas en poca estima entre nosotros, pero de ellos muy
+apreciadas.
+
+No se entendían, por ser de diferentes lenguas; pero con todo eso,
+alcanzaron y consiguieron traer consigo dos jóvenes, que aprendida la
+lengua de los Chiquitos, sirviesen después de intérpretes.
+
+No eran estos indios Tapuyquias, como se había pensado, sino Morotocos;
+ó como otros los llaman, Coroinos. Son gente de grande estatura y de
+buenas fuerzas; usan de flechas y lanzas que hacen de una madera
+durísima, y la manejan con gran destreza. Son pocos en número, así por
+las pestes, como por las guerras que traen con los vecinos, y también
+porque contentándose con solos dos hijos matan á los otros, con lo cual
+las mujeres se libran de toda molestia y fastidio, para de esa manera
+poder vivir á su antojo en toda deshonestidad.
+
+Honran á las mujeres con el título de señoras, y verdaderamente lo son,
+porque ellas mandan á sus maridos, y por su capricho se mudan de un
+lugar á otro; jamás ponen mano en las haciendas domésticas, sino que se
+sirven de sus maridos, aun para los ministerios más humildes.
+
+Aunque tienen caciques y capitanes, no por eso tienen ni gobierno ni
+religión, y sólo tienen alguna reverencia á los familiares del diablo.
+
+El país es el más desdichado de aquellas naciones; de terruño estéril y
+silvestre y rodeado todo de montes; y la comida es peor que en otras
+partes, pues la gente apenas se sustenta de otra cosa que de algunas
+raíces de que abundan los bosques.
+
+Para beber tienen unas selvas de palmas, de cuyos troncos sacan el
+meollo grueso y esponjoso, que exprimido suple la falta de agua.
+
+En el invierno hace allí gran frío y también hiela, lo que á los
+paisanos, aunque andan desnudos, no causa molestia, por tener la piel
+con dos dedos de callos, y por eso son robustos, forzudos y de mucho
+aguante, de suerte que hay hombres y mujeres que pasan de los cien años,
+y mueren sin otra enfermedad que la vejez.
+
+A los dos mancebos de esta nación cuadró mucho el modo de vivir de los
+cristianos, y después también á los otros, los cuales, viendo tanta
+abundancia de víveres y tan pingües las cosechas de los campos, daban
+señas con grandes fiestas á su usanza de la extraordinaria alegría que
+sentían, viendo tenían tanto con qué pasar la vida cómodamente y con
+menos trabajos, y quedándose entre los cristianos se prometían salir de
+sus desdichas y miseria de sus tierras.
+
+A los fines de Junio del mismo año se prevenía el P. Felipe Suárez para
+ir á cinco Rancherías de Morotocos, á atraer la gente al conocimiento
+del verdadero Dios; pero se hubo de detener algún tiempo por haber
+recibido carta del P. Visitador y Vice-Provincial Antonio Garriga, en
+que le ordenaba sucediese al P. Juan Patricio Fernández en el oficio de
+Superior de aquellas Misiones; con todo eso, por no perder la ocasión,
+fué allá y trajo felizmente para Dios el pueblo, del cual muchos se
+inquietaron después y quisieron volverse á sus antiguas miserias, por
+ser el clima poco conforme á su salud; mas premiando Dios los trabajos y
+fatigas de su siervo, que verdaderamente fueron grandes, especialmente
+una ardientísima sed de cinco días, sin tener una gota de agua con qué
+refrigerarla, se quietaron, finalmente, y se redujeron todos á ser
+cristianos y tomar casa fija en San Joseph.
+
+Con la venida de éstos se tuvo noticia cierta de otros infieles como
+fueron los Quíes, confinantes con los Morotocos, pero de diferente
+lengua; los Curacates, situados hacia el Norte; los Zamucos, que aunque
+hablan la misma lengua de los Morotocos y usan de sus mismas armas, no
+obstante se distinguen de ellos en que se rapan la cabeza como los Tobas
+y Mocovíes, y en que las mujeres visten con más honestidad, cubriéndose
+desde la cintura hasta las rodillas; los Carerás y Zatienos ó Ibirayas,
+que viven junto á unas salinas, y otras naciones hacia el Mediodía, las
+cuales se extienden hacia las provincias amplísimas del Chaco.
+
+Recibidas estas noticias, se trató luego de ganar á Cristo á los
+Curacates y Quíes; los cuales viven á orillas de un río que desemboca en
+el gran río Paraguay.
+
+Despacharon, pues, allá algunos Boxos y Chiquitos, que en pocos días
+llegaron á las tierras de los Quíes, que aunque no hicieron resistencia,
+no obstante, no se fiaron ni dieron crédito á las caricias y cortesías
+de los nuestros; antes bien les dieron en cara con el estrago que en
+ellos habían hecho con sus armas los años pasados, de que aún
+conservaban muchos las señales y cicatrices; con todo eso, se llevaron
+consigo los neófitos á unos dos muchachos, para que aprendida la lengua
+Chiquita, fuesen después intérpretes. Deseosos sus padres de saber el
+fin que habían tenido estos dos muchachos, vinieron á la Reducción,
+donde fueron recibidos con gran fiesta y alegría, y tratados por los
+cristianos con igual liberalidad, de que quedaron tan prendados, que se
+vinieron luego al punto ellos y después lo restante de la gente á vivir
+en San Joseph y sujetarse al suave yugo de la ley de Dios; y aunque
+algunas familias todavía se querían quedar en sus tierras, sin saber
+desamparar de una vez sus Ranchos, por tirarles el amor de la patria y
+nativo suelo, cedieron, finalmente, al celo del P. Felipe Suárez, cuando
+el año de 715 pasó por allí de camino para ir é encontrar á algunos
+Misioneros que se creía pasaban de las Reducciones de los Guaranís á
+aquellas de los Chiquitos.
+
+Para la Misión á los Curacates no quiso llevar en su compañía el P. Zea
+ningún indio Chiquito, porque no temiesen aquéllos y huyesen; y así se
+fué sólo con algunos Morotocos.
+
+Llegando á la primera Ranchería de los Cucarates halló en ella algunos
+Zamucos, que habían venido á visitarle; hablóles el Padre con toda la
+eficacia de su espíritu, que era grande, por medio de un intérprete,
+haciéndoles un rico presente de cuchillos, cuñas ó destrales y otros
+instrumentos para cultivar la tierra.
+
+No querían éstos admitir el presente, porque los Cucarates se habían
+enojado con ellos, como si hubiesen venido á visitar al Padre movidos
+del interés, y porque cuanto se les daba á los Zamucos tanto menos había
+que dar á los Cucarates.
+
+No obstante eso, el P. Zea les obligó á que le recibiesen, diciendo que
+Dios daría para todos. O fuese por esto, ó porque los Cucarates no se
+quisiesen reducir á la santa fe, echó mano del P. Zea un cacique suyo, y
+se lo llevaba aparte para matarle, diciendo que ¿á qué fin venía á
+engañarlos?
+
+El santo varón, que no deseaba otra cosa, impidió á sus cristianos que
+le defendiesen; mas un valiente Morotoco, no sufriéndole el corazón ver
+matar á su vista á aquel Venerable Misionero, con gran valor y denuedo
+se le quitó de las manos, diciendo al cacique:
+
+--¿Por qué quieres matar á nuestro Padre, siendo tan bueno?
+
+Admirando el P. Zea (no sin dolor suyo de ver perdida la ocasión de la
+corona del martirio, que tenía tan próxima) la acción de aquel bárbaro,
+que siendo poco antes poco menos que un bruto, ahora era defensor de la
+ley divina, y de sus predicadores, no cesaba de dar mil gracias al cielo
+y á las Llagas de Nuestro Redentor, cuya sangre era tan eficaz en los
+corazones bárbaros é inhumanos.
+
+Mas no fué del todo inútil esta ida del Padre Zea, porque algunas
+familias de mejor condición, se redujeron á San Joseph, y después, poco
+á poco, han ido siguiendo su ejemplo las otras.
+
+«También se pudo aquí informar con individualidad de la nación de los
+Zamucos, cuyo cacique le dijo que había en su tierra seis pueblos tan
+grandes como el de San Joseph, que entonces constaba de quinientos
+indios; y otros seis medianos y menores, muy cercanos unos de otros, y
+en todos ellos mucho gentío de la misma nación y lengua; y que no pocos
+estaban poblados á orillas de un río grande que corría de Oriente á
+Poniente; y añadió el cacique traían guerras continuas con los Tobas,
+Caipotourades y otras naciones sus fronterizas, que tenían innumerable
+gente; de donde infería ser el Chaco, donde consta haber mucho número de
+Naciones; y siendo así se abría por allí puerta para la comunicación más
+breve de aquellas Misiones con esta provincia, cosa que siempre se ha
+deseado sumamente, aunque no se ha conseguido hasta ahora.»
+
+Ahora, pues, apartándome un poco de la historia, referiré el viaje, las
+desgracias y la muerte de dos Apostólicos operarios, Joseph de Arce y
+Bartolomé de Blende, que después de una molestísima peregrinación por el
+río Paraguay, arribaron, con no menos envidia de los otros que gloria
+suya, al puerto seguro de la eterna bienaventuranza.
+
+Estos, pues, á los fines de Enero de 1715 salieron del puerto de la
+Asunción acompañados hasta la ribera por el gobernador de aquella
+provincia y de toda la ciudad, la cual hizo exponer públicamente el
+Santísimo en la catedral para que Dios les diese felicísimo viaje.
+
+Contar, por extenso, los peligros de caer en manos de enemigos, no menos
+de Dios que de los españoles, de naufragar en escollos, de encallar en
+la arena, de contrariedad de vientos, de tempestades en el agua y en el
+aire, sería nunca acabar; parecía que todo el infierno había tocado al
+arma y salido del abismo para impedir con todo el esfuerzo posible el
+feliz logro de este viaje; y Dios, cuyos juicios, como dijo David, son
+un abismo insondable, permitió no se lograse una empresa tan deseada de
+tantos pueblos y ciudades.
+
+El primer contraste que tuvieron fué la perfidia de los Payaguás, que
+entreteniéndolos con buenas palabras y con muestras de tener ardientes
+deseos de ser cristianos, intentaron sorprenderlos á traición, quitarles
+las vidas, así á ellos como á los indios cristianos que los conducían, y
+pegando fuego al barco, robar y aprovecharse de la clavazón de hierro;
+mas frustrado su impío designio por aviso secreto de algunos menos
+inhumanos que había entre ellos; y sin embargo, tuvo osadía para salir
+al descubierto contra ellos en sus ligerísimas canoas un cuerpo de
+doscientos indios, que, como más abajo veremos, lograron al fin cogerlos
+desprevenidos y matarlos á traición.
+
+Más adelante, los Guaycurús, gente valerosísima, pero jurados enemigos
+del nombre de Cristo y de los españoles, en todos tiempos y lugares,
+por gran espacio del camino, de día y de noche, les disputaron el paso
+con las armas y estuvieron siempre á la mira para ver si podían dar
+sobre ellos y apresar el barco, y ó prender ó matar á los pasajeros; y
+una vez, á no haberse, por misericordia de Dios, levantado de repente un
+viento que llevó la embarcación á otro paraje, hubieran caído
+infaliblemente en sus manos, dando en una celada de centenares de dichos
+Guaycurús, que, escondidos en el agua hasta la garganta, esperaban para
+dar en ellos, á que el barco se pusiese á la bolina para pasar una
+estrechura, que por haber bajado la creciente, era muy difícil de
+montar.
+
+Al fin se libraron de sus continuos asaltos á costa de un rico presente
+de cuchillos, cuñas de hierro y algunas varas de lienzo, que los pueblos
+de los Guaranís enviaban de limosna á la cristiandad de los Chiquitos.
+
+Finalmente, los vientos, siempre contrarios, les obligaron á caminar á
+fuerza de remo; y unas veces por encallar el barco en la arena, se veían
+obligados, para que desencallase, á alejarlo, transportando la carga á
+la ribera; y otras, dando en los escollos, les hacía andar en continuo
+susto y sobresalto.
+
+A esto se les añadía el cuidado de tomar lengua de los Chiquitos, del
+camino y de á dónde caían aquellas Misiones; y los infieles, de
+industria, les daban mil nuevas felices que venían á parar, por último,
+en burlas y befas; y Dios, cuyos juicios son inescrutables, no permitió
+el que se les ofreciese reconocer la playa hacia el Norte, donde el P.
+Juan Patricio Fernández había dejado algunas señales, por las cuales se
+pudiesen encaminar á la Reducción de San Rafael.
+
+Y así, navegando á todas partes por el río en afán continuo, sin tomar
+reposo ni descanso, gastaron cerca de siete meses hasta mediado Agosto;
+pero no sufriéndole el corazón al celosísimo P. Arce que se frustrase
+aquel viaje y tantas fatigas como habían sucedido los años pasados, tomó
+una resolución que sólo la pudo excusar de temeraria su ardientísimo
+celo de las almas, su confianza en Dios y el amor que tenía á estas
+Misiones, como primer Apóstol de ellas; y fué que dejada la barca y
+escogidos doce indios, los más valientes y fervorosos en la fe,
+emprendió el viaje por tierra con ánimo firme de buscar las Reducciones
+de los Chiquitos, aunque fuese con peligro de caer en manos de los
+bárbaros que le quitasen la vida, ó de morir de hambre y sed por
+aquellos desiertos y tierras incógnitas.
+
+Lo que padeció en aquel camino por espacio de dos meses, cuántas
+fatigas, cuántos trabajos y penalidades, para no decirlo con mis
+palabras, pondré aquí parte de la relación que hicieron cinco indios de
+sus compañeros en aquel viaje. Dicen, pues, así en su relación:
+
+Cogiendo el Padre su cruz se partió del Mamoré por tierra, acompañado de
+cuatro indios, dando orden á los demás que no se partiesen de allí. A
+pocos días recibimos un billete suyo, en que nos decía le siguiésemos
+los otros ocho, y después de algunos días de camino, por una humareda
+que vimos á los lejos, conocimos dónde estaba: y llegados, nos recibió
+con los brazos abiertos, pero en todo aquel día no tuvimos qué llegar á
+la boca.
+
+Viendo las angustias y trabajos del Padre, volvimos cuatro al barco, y
+tomando algunos víveres, volvimos á buscar al Padre con toda presteza;
+hallámosle sólo, porque los demás, no teniendo qué comer, habían ido á
+cercar con fuego un conejito.
+
+Con tantos trabajos y falta de comida y bebida, se había puesto tal, que
+sólo tenía la piel sobre los huesos. Fué increíble el júbilo que tuvo
+cuando nos vió, abrazándonos, bañados sus ojos en lágrimas.
+
+Proseguimos el viaje, caminando un día entero por un bosque espesísimo,
+y era tal la espesura, que no sabíamos por dónde íbamos.
+
+Estando el Padre en estas angustias, sin saber qué hacerse ni á dónde
+volverse, nos dijo:
+
+--Hijos, el que estuviere cansado de los trabajos, vuélvase al barco.
+
+A que respondimos todos unánimes, que estábamos aparejados á seguirle á
+donde quiera que fuese; no tuvimos aquel día otra agua que beber sino de
+un pantano de malísimo olor.
+
+Caminamos hacia la costa del río Paraguay, donde habiendo cazado un
+ciervo, estábamos, afligidos por la falta de agua, mas cavando uno de
+nuestros compañeros un pozo, por gran providencia de Dios, á dos brazas
+descubrió una vena de agua.
+
+Pasamos aquí la noche, y entrando el día siguiente en un bosque muy
+espeso, nos fué preciso abrir camino con gran fatiga y sudor hasta salir
+fuera de él á campaña abierta.
+
+Juzgó entonces el P. Joseph que ya nosotros estábamos consumidos y
+cansados de tantas molestias y penas, por lo cual nos volvió á decir:
+
+--El que quisiere volverse, vuélvase en buen hora, que yo estoy
+determinado á pasar adelante y á cumplir la voluntad de Dios y de mis
+superiores. Uno y más años caminaré por estos bosques si Dios me quiere
+conservar la vida hasta llegar al término deseado. Si encontráremos
+infieles, nos pararemos entre ellos y les enseñaremos la ley de Dios.
+
+Tal brío y tal aliento tenía el P. Joseph, afligido de la hambre, sed,
+cansancio, y también de la desnudez (porque estando durmiendo junto al
+fuego se le quemó su pobre sotana) causándonos no poca maravilla que
+estando tan falto de fuerzas, que apenas se tenía en pie, no dudase
+llevar adelante, á tanta costa suya, un negocio tan difícil y casi
+desesperado.
+
+Animados con su aliento y brío, nos entramos por un espeso bosque, donde
+el santo varón, pasando por las matas y troncos, armados de durísimas
+espinas por todas partes, dejaba aquellos andrajos de su sotana que
+habían escapado del fuego, cayendo á cada paso sin poderse levantar, con
+que era preciso darle la mano.
+
+De esta manera, con gran fatiga, llegamos á un río, donde recobrados con
+algunos peces que pescamos, hicimos alto en donde poco antes había
+estado una tropa de infieles.
+
+Estaba ya tan acabado de fuerzas el P. Joseph, que era muy poco lo que
+podía caminar, y entre tanto se pasaron muchos días sin llegar á la boca
+sino alguna poca de fruta silvestre.
+
+Era admirable su paciencia y serenidad de ánimo en estos lances, sin
+mostrar el menor sentimiento cuando no tenía qué comer, gastando el
+tiempo absorto en Dios; y todas las mañanas, antes de ponerse en camino,
+estaba de rodillas largo espacio.
+
+Hallamos cierta fruta silvestre que sólo nos hacía comer la extrema
+necesidad. Algunos exploradores que iban delante descubrieron á lo lejos
+una humareda, de que tuvimos todos grande alegría.
+
+A primero de Octubre hicimos alto á la orilla de un río, donde nos
+pudimos reparar con pescado y tortugas que hallamos en una laguna.
+Pasamos adelante y nos faltó totalmente la comida y bebida, y no
+teníamos qué dar al Padre sino unos palmitos, que primero nos sirvieron
+de alimento, mas después experimentamos malignos efectos, causando al
+Padre gran dolor de estómago, y una fiera inflamación de las entrañas,
+con ardientísima sed.
+
+En esta enfermedad se le acabaron tanto las fuerzas y se consumió de
+manera que creyendo ser ya llegado el fin de su vida, nos suplicó que
+le condujésemos á orillas de algún río, y que dejándole allí nos
+volviésemos al Paraguay.
+
+Hallámonos en grandes angustias, no sólo por esto que nos decía, cuanto
+porque tenía el semblante más de cadáver que de cuerpo vivo: y queriendo
+consolarnos, no pudo proferir palabra por habérsele inflamado la lengua.
+
+Nosotros, á quienes más dolía la pérdida de la vida del Padre que la
+nuestra, dijimos resueltamente que le queríamos seguir en todos
+trabajos, y aun perder la vida si fuese necesario.
+
+Recobróse algún tanto, y dando aliento á la naturaleza el vigor del
+espíritu, se puso en camino cayendo y levantando á cada paso; y al
+cuarto día, hallando un poco de miel silvestre, se la presentamos al
+Padre para apagar la sed.
+
+Estando uno de nosotros en un árbol, vió una humareda hacia el Poniente,
+que habían hecho los indios cristianos del P. Zea al volver de las
+costas del río Paraguay, como se supo después; y caminando hacia allá,
+quisimos llevar al Padre en una hamaca, porque temíamos mucho que á
+pocos pasos se cayese muerto si iba por su pie; mas él lo rehusó
+diciendo que quería padecer con nosotros hasta el último instante de su
+vida.
+
+El día siguiente, que era viernes, no hallamos qué comer, y el sábado,
+por providencia de Dios, cogimos alguna caza y una tortuga para el
+Padre.
+
+Al fin quiso Dios consolarnos, descubriéndose el camino tan deseado de
+los Chiquitos. Increíble fué el júbilo que tuvo el santo varón, no
+cesando de dar gracias, y exhortándonos con las lágrimas en los ojos á
+que hiciésemos lo mismo, entonó las letanías de Nuestra Señora; y
+llegando poco después al lugar donde el día antecedente había dicho misa
+el P. Juan Bautista de Zea, nos juntó á todos, y más con lágrimas que
+con palabras, nos agradeció tantos trabajos como habíamos pasado por él,
+y que toda su vida se acordaría de nosotros.
+
+Este consuelo se convirtió en pena al reconocer que perdido su santo
+Cristo y buscado por todas partes no se pudo hallar, y en toda aquella
+noche no pegó los ojos por la pérdida de su Señor, que le había dado
+tanto aliento y vigor en aquellas angustias, hasta llegar al término
+deseado.
+
+A otro día tuvimos provisión de agua y pescado, y encontrándonos con
+dos cristianos que llevaban el altar portátil del P. Zea, nos
+encaminaron allá. Cuáles fuesen las salutaciones y alegrías de estos dos
+apostólicos Misioneros al verse juntos, después de tantos trabajos, no
+lo podemos explicar; porque más hablaban con los ojos y con los suspiros
+que con la lengua.
+
+Hasta aquí la relación de los indios.
+
+Apenas llegó el P. Arce á San Rafael, cuando sin tomar algún descanso
+para recobrarse, por consejo del P. Superior, se puso en camino hacia la
+laguna Mamoré, cuyo camino, aunque más corto, era semejante al pasado.
+
+Llegado allá hizo las diligencias posibles para encontrar al P. Blende y
+el barco; pero fué en vano; porque éste, después de haber esperado mucho
+tiempo, se había partido, obligado de la violencia de sus compañeros.
+
+A este tiempo recibió una carta del P. Vice-Provincial en que le avisaba
+que le esperase, porque quería embarcarse.
+
+Respondióle el P. Arce que se detuviese su Reverencia en San Rafael, que
+él en una canoa iría á los Payaguás, de quien por haberse ya ganado su
+ánimo y afecto, se prometía que le conducirían á la Asunción, de donde
+por Abril del año siguiente, volvería para llevarle.
+
+No esperó la respuesta el P. Provincial, sino que se puso luego en
+camino hacia el Mamoré, acompañado del P. Zea, que después de cinco
+meses de trabajosas Misiones en aquellos desiertos, se ofreció á
+servirle de guía; y lo que causa más admiración es que estaba resuelto,
+si no estuviese pronto el barco del P. Arce, á hacer algunas canoas y
+conducir en ellas al P. Vice-Provincial hasta la Asunción, por medio de
+tantos peligros y enemigos.
+
+Mas Dios Nuestro Señor aceptó los deseos del P. Vice-Provincial para
+premiarlos, pero no la ejecución, porque hubiera caído en manos de
+aquellos bárbaros, que á su antojo le hubieran hecho pedazos.
+
+Apenas habían caminado treinta y tres ó treinta y cuatro leguas, cuando
+cargaron tantas lluvias y hallaron tan profundos pantanos, que no
+pudieron pasar adelante, sino con evidente peligro de quedar allí
+anegados, como dijeron algunos Guaranís que traían al P.
+Vice-Provincial.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVII
+
+_Son muertos de los Payaguás los Padres
+Joseph de Arce y Bartolomé Blende
+y se da una sucinta relación
+de sus virtudes._
+
+
+Después que el P. Arce se apartó del Padre Blende para encontrar por
+tierra las Misiones de los Chiquitos, esperó éste dos meses en aquel
+paraje resuelto á no partir de allí hasta tener primero noticia de su
+compañero; pero dos españoles que estaban con el P. Blende, el uno,
+piloto, y el otro capitán de la gente, disgustados mucho antes con el P.
+Arce porque les había prohibido la compra de esclavos, comenzaron á
+enfadarse de tan larga detención, y con verdaderas ó aparentes razones,
+hicieron instancia al P. Blende para que se volviesen.
+
+Al principio se negó resueltamente, exhortándoles á sufrir aquellas
+incomodidades y trabajos por amor de Dios; mas no cesando las palabras,
+los lamentos, las quejas y aun también las amenazas de dejarle sólo á la
+discreción de tantos bárbaros que habitaban á lo largo de la costa, le
+fué necesario condescender con ellos.
+
+Entendida esta resolución por Quatí, cacique de los Payaguás, se fueron
+tras ellos, así él como sus vasallos, con intención de vivir en las
+Reducciones de los Guaranís, y hacerse cristianos; mas reconociendo que
+entre los suyos había aún algunos, cuyo caudillo era un cristiano
+apóstata llamado Ambrosio, que estaban obstinados en vivir á su
+libertad, y eran los familiares del demonio y hechiceros, determinó
+apartarse de ellos é irse adelante con su chusma en sus canoas, que son
+ligerísimas.
+
+Persuadió también á otros de su nación, confinantes con la ciudad de la
+Asunción que siguiesen su resolución, y todos juntos, alegres y
+contentos prosiguieron el viaje.
+
+En este estado se hallaba la conversión de estas almas tan perdidas y
+todos esperaban feliz suceso, si el enemigo común no hubiera malogrado
+los intentos por medio de aquellos pérfidos apóstatas.
+
+Alegre, pues, el santo varón, y contento con la ganancia que le parecía
+haber logrado, dió fondo al ponerse el sol, junto á una barranca,
+llamada Tare, á donde aquellos traidores le vinieron á visitar, dando
+fingidas muestras de amor y arrepentimiento.
+
+El Padre, que no deseaba otra cosa, los recibió con aquel afecto con que
+amaba el bien de sus almas, y procuró, con todas las industrias de un
+celo Apostólico, confirmarlos en aquellos buenos propósitos.
+
+Los Payaguás, para disimular mejor su traición, le suplicaron que
+llevase su chusma en el barco, que ellos le seguirían en sus canoas.
+
+Levantóse un viento fresco, y el barco se adelantó tanto á las canoas,
+de suyo velocísimas, que apenas en tres días le pudieron dar alcance,
+estando continuamente los bárbaros recelosos de que se les desvaneciesen
+sus intentos; y por no exponerse á riesgo de perder el lance, se
+metieron todos en el barco, con pretexto de que el Padre les diese
+alguna comida.
+
+El primero que entró fué un mancebo llamado _Cotaga_, hijo de un grande
+hechicero, al cual tenía el Padre grande afecto, y por ganarle la
+voluntad le sentaba siempre á su lado.
+
+Este, pues, entró y se puso junto al Padre, como solía; otro se puso al
+lado de un español que gobernaba el timón, y echando la vista á una
+hacha ó destral, que estaba allí cerca, se sentó sobre ella disimulado,
+y haciéndose señas el uno al otro, el que escondía la hacha echó mano de
+ella con gran destreza, y tirándole al piloto, de un golpe le cortó la
+cabeza.
+
+Al mismo tiempo _Cotaga_ se echó sobre el Padre para que no tuviese
+lugar de defenderse; y el otro con un recio golpe le partió por medio la
+cabeza, y viéndole aún palpitar, le descargó con más furia el segundo;
+luego los otros traidores acometieron á los neófitos, y en poco tiempo
+les dieron cruel muerte; y á un indio llamado Francisco Guarayo, que
+ayudaba á misa al Padre, le mataron á lanzadas.
+
+Después, saltando de alegría por esta feísima traición, les cortaron á
+todos las cabezas y pusieron tendidos los cadáveres en la orilla de una
+isla que allí hacia el río poniendo en medio de todos al del dichoso P.
+Blende; pegaron fuego al barco para quitarle la clavazón de hierro; y de
+los ornamentos y demás alhajas sagradas destinadas para la nueva iglesia
+de los Chiquitos, después de escarnecerlos y ultrajarlos, las hicieron
+pedazos, tomando cada uno la parte que le cupo de tan impío botín y
+sacrílego despojo.
+
+No quedaron satisfechos estos enemigos de Dios y de su ley con tan
+horrenda traición; antes tomando de ellas más ánimo, instigados del
+demonio y de los hechiceros, se previnieron al último acto de la
+tragedia con la muerte del P. Arce para apartar de sí á quien les
+reprendía sus bestiales costumbres, é impedir juntamente que los de su
+nación no abrazasen la santa fé, por lo cual se pusieron á espiar por
+dónde había de pasar el Padre.
+
+Este, pues, no habiendo podido encontrar el barco, habiendo compuesto lo
+mejor que pudo una pequeña embarcación, se embarcó en ella con trece
+neófitos, sus fidelísimos compañeros en tantos riesgos y peligros, al
+principio de Diciembre.
+
+Caminó prósperamente por muchos días, hasta que llegó á aquella isla en
+cuya playa yacían tendidos los cadáveres, y observando que eran cuerpos
+recién muertos, saltaron en tierra los indios y reconocieron que eran
+sus compañeros.
+
+Qué sentimiento y lágrimas de consuelo causó en el santo varón el ver
+martirizado á su compañero, y por otra parte qué dolor tendría de
+haberle perdido, esto más fácil es discurrirlo que explicarlo; abrazóle,
+bañóle en lágrimas de santa envidia, y le hubiera de buena gana llevado
+consigo, á haber sido capaz de ello la embarcación.
+
+No sabía aún que Dios le quería dar en breve, con semejante corona, el
+galardón de tantos trabajos y fatigas sufridas por acrecentar su gloria
+y el bien de las almas.
+
+Viendo esta carnicería los neófitos, le dijeron:
+
+--Padre, demos la vuelta, porque los Payaguás están enconados con
+nosotros y nos matarán, como lo han hecho con los demás.
+
+--Eso no--respondió el Padre--porque estamos ya muy distantes: Dios será
+con nosotros, pues que por su amor nos hemos puesto en camino.
+
+Querían, á lo menos los indios prevenir las armas, y nuestros Guaranís
+sus mosquetes. Ni aun esto les permitió, diciendo que quería morir por
+Cristo, y les exhortó con palabras ardientes á sacrificar á Dios sus
+vidas, diciéndoles:
+
+--Si nuestros trabajos y sudores no han sido suficientes para conducir
+al fin deseado esta empresa, lo supliremos á lo menos con la sangre; que
+no podían hacer obra más agradable á Dios ni á sí mismos más provechosa,
+que perder la vida en testimonio de aquella fe que profesaban; que no
+perdiesen aquella corona que se les ofrecía y que tantos andaban
+buscando sin tener la suerte de encontrarla; y que se verían en breve
+eternamente felices en el cielo, con sólo ofrecer de buena voluntad sus
+cabezas á las macanas de los Payaguás.
+
+Con este razonamiento se animaron aquellos buenos cristianos á no hacer
+caso de su vida temporal é imitar el ejemplo y valor del santo
+Misionero.
+
+Pasaron un poco adelante, cuando de repente cayeron en las celadas de
+aquellos malvados, los cuales saliendo con presteza al encuentro, al
+primer lance aferraron la embarcación y la llevaron á tierra; el primero
+que entró en ella fué aquel maldito indio Cotaga, que llegándose al P.
+Arce, le sacó á la playa echándole con ímpetu en el suelo y fué menester
+muy poco, porque estaba ya consumido de fuerzas y sólo se tenía en pie
+en cuanto el aliento y fervor de su espíritu le daban ánimo y vigor;
+sacó luego su macana aquel sacrílego infiel, y le dió tan fiero golpe en
+la cabeza que le quitó al punto la vida, sin poder decir otra cosa,
+sino:
+
+--Hijos míos, muy amados, ¿por qué hacéis esto?
+
+A este tiempo en la ciudad de la Asunción el R. P. M. Fr. Joseph de
+Zerza, comendador del convento de Nuestra Señora de la Merced, amigo muy
+íntimo del siervo de Dios, por haber sido su discípulo en la filosofía,
+le vió entrar en su celda y le dijo con tierno afecto:
+
+--Hijo, encomiéndame á Dios, porque me hallo en grandes angustias.
+
+Esto sucedió poco antes que le matasen, según el cómputo que después se
+hizo; por lo cual el día siguiente ordenó á sus súbditos que dijesen la
+misa por su intención; y se vió obligado á descubrirles la causa por el
+semblante pálido y descolorido que tenía.
+
+Después de haber aquellos malvados cometido esta bárbara traición,
+dieron sobre los compañeros del P. Joseph, los cuales, movidos ya, de
+sus palabras, y mucho más de su ejemplo, se dejaron matar sin la menor
+resistencia, haciendo este acto de generosidad y mansedumbre, cuando tan
+fácilmente, aunque tan pocos, se podían defender á sí mismos y al Padre
+con los mosquetes que traían.
+
+Mas no quiso Dios que muriesen todos, para que tuviésemos noticia de la
+felicísima suerte de estos dos operarios Apostólicos; á algunos, pues,
+dejaron con la vida, bien que condenados á esclavitud perpetua.
+
+Los matadores transportaron el cuerpo del P. Arce á la otra banda del
+río, y le entregaron á los Guaycurús, que también habían echado leña al
+fuego, y tenido parte en este cruel delito.
+
+Tomaron éstos el cadáver del santo mártir y se enfurecieron contra él
+con grande inhumanidad, hiriéndole con sus lanzas, y sólo desearon
+ensangrentarse más cuando ya no había qué maltratar y herir.
+
+Aquel apóstata Ambrosio, que había sido la causa principal de esta
+impiedad, despachó luego algunos de sus cómplices á avisar de lo
+sucedido á la gente que iba á Nuestras Misiones de los Guaranís á
+alistarse en el número de los fieles.
+
+Apenas lo supo Quatí, el cacique principal de todos, y el más fervoroso
+en el deseo de recibir el santo bautismo, cuando saliendo de sí de
+dolor, dió la vuelta con todos sus vasallos para vengar las muertes de
+los Padres.
+
+Los delincuentes, viendo que no se podían escapar de la furia de aquel
+valeroso cacique, llamaron en su favor á los Guaycurús; pero con todo
+eso los acometió Quatí con grande valor, y á la primera embestida mató
+á no pocos de los cómplices; los otros, no pudiendo resistirle, se
+entraron huyendo por las selvas, y por mucho tiempo no osaron salir de
+ellas; por lo cual todos los días este cacique daba en rostro á los
+menos malos con tan enorme delito, diciéndoles que ¿á qué fin habían
+quitado la vida á los Padres que tanto bien les hacían y los querían
+tanto? que se fuesen á los Mamalucos y viesen si ellos los trataban
+mejor.
+
+Dejaron los traidores en su fuga los ornamentos del altar y otras
+alhajas sagradas, que, aunque profanadas y hechas pedazos, las recogió
+Quatí para restituirlas, porque todavía mantenía su buen deseo de ser
+cristiano; mas éste al fin se desvaneció por haber algunos caciques de
+su nación, confinantes con la Asunción, roto las paces con los
+españoles.
+
+Ha sido bien particular la providencia que Dios ha tenido para darnos
+noticia de todos estos sucesos.
+
+Había ya poco menos de dos años que no se sabía el fin de estos dos
+Apostólicos operarios, por lo cual estábamos sobre manera afligidos y
+desconsolados.
+
+Creían algunos que, viéndose imposibilitados á volver á la Asunción, se
+habían internado por el país á predicar en él la santa ley de Dios; y
+era fundamento para este juicio el celo insaciable de entrambos, pues á
+donde quiera que se les ofreciese ocasión de predicar, iban aun á costa
+de grandes sudores y trabajos; otros discurrían mejor que habían sido
+muertos por los Payaguás, ó á lo menos hechos esclavos.
+
+Y en carta que he visto escrita de la Asunción de 30 de Abril de 1717,
+escrita después del castigo de muerte que se dió á los Payaguás dichos,
+se decía corría por cierto en aquella ciudad que había muerto sólo el P.
+Arce, y al P. Blende le tenían los mismos Payaguás cautivo con algunos
+de sus indios, y que al piloto español le habían vendido á los
+Guaycurús.
+
+Quiso Dios al fin consolarnos con noticia cierta del felicísimo arribo
+de estos dos Misioneros al puesto de la bienaventuranza, con una muerte
+tan gloriosa.
+
+Fueron, pues, testigos de vista de todo lo sucedido, cuatro cristianos,
+compañeros del P. Arce, cuyos nombres eran: Joseph Mazzabis, Jacinto
+Poquibiqui, Pablo Tubarí y Pedro Melchor Guarayo, que habiendo estado
+esclavos de los Payaguás, fueron rescatados por los Padres en el primer
+viaje, y en este los había llevado consigo el Padre para intérpretes de
+aquella lengua.
+
+Estos ahora también quedaron esclavos segunda vez de los Payaguás.
+
+Los cuatro, pues, con una india, de nación Asionés, también esclava, por
+el mes de Enero de 718, se salieron de entre los Payaguás, con pretexto
+de ir á buscar algunas frutas silvestres, llamadas motaquís, y
+dejándolos descuidar, cogieron dos canoas y se dieron á la vela, vogando
+con la fuerza que les daba el deseo de la libertad y el temor de ser
+alcanzados de sus cruelísimos dueños.
+
+Navegaron cosa de doscientas leguas hacia la laguna Mamoré, donde,
+dejadas las canoas, se metieron por la espesura de los bosques para no
+caer en manos de los Guaycurús; y tomando el camino hacia el pueblo de
+San Rafael de los Chiquitos, consumidos de los trabajos y de la hambre,
+llegaron, con mucha dificultad al dicho pueblo, y dieron las noticias
+que yo aquí he referido.
+
+Ya es tiempo de dar alguna noticia de estos dos celosísimos Misioneros
+para ilustrar esta historia con la relación de su vida y virtudes, bien
+que será con toda concisión.
+
+Nació el P. Joseph de Arce á nueve de Noviembre del año de 1651, en la
+isla de la Palma, una de las Canarias.
+
+Sus padres, no menos ilustres en la sangre que en la piedad, le criaron
+en el santo temor de Dios y devoción á la reina de los Ángeles; y
+descubriendo en él una índole que prometía grandes esperanzas para los
+adelantamientos de su familia, le enviaron en edad tierna á la
+Universidad de Salamanca, donde con la cultura de las ciencias se
+hiciese apto para conseguir alguna dignidad eclesiástica ó secular,
+según el estado que eligiese.
+
+Mas Dios Nuestro Señor que muchísimas veces se vale de los intereses
+humanos, para lograr mejor el fin de su eterna providencia, se sirvió de
+la ida de nuestro Joseph á aquella Universidad para llamarle á la
+Compañía y después al Apostolado en las Indias.
+
+Ponía empeño en el estudio de las letras, con la mira siempre á lo que
+el mundo promete y después no cumple; pero como más por disposición
+ajena que por voluntad propia, había puesto sus esperanzas en las cosas
+caducas y perecederas, tuvo poco que hacer en él el desengaño; pues
+considerando los innumerables que llenos como él de esperanzas se habían
+alistado en las banderas del mundo y no habían alcanzado más premio,
+después de sus trabajos y fatigas, que quedar desvanecidos y burlados
+sus intentos, se persuadió á que lo mismo le sucedería á él, si mal
+aconsejado tomase su partido; pero que si ofreciese sus sudores y
+trabajos á Dios en el camino de la virtud, lograría, por premio, la
+gloria.
+
+Estas y otras reflexiones le alumbraron no poco el entendimiento, y
+encendieron la voluntad en el amor á las cosas del alma, de Dios y de la
+eternidad, hasta que labrando interiormente el Espíritu Santo con su
+gracia en su corazón este desengaño, le trocó totalmente en otro hombre;
+y así, resuelto á ser religioso, se sintió llamar eficazmente á la
+Compañía; y como ya estaba descarnado de las cosas del siglo, fácilmente
+obedeció á las inspiraciones del cielo, y recibido en la Compañía en el
+mismo Colegio de Salamanca, á los 3 de Julio de 1669, pasó luego á tener
+su noviciado en Villagarcía.
+
+Apenas nuestro novicio puso el pie en aquella santa casa, cuando, como
+árbol escogido, trasplantado junto á las corrientes de las aguas de la
+gracia, comenzó á dar frutos de todas las virtudes.
+
+Estaba entonces en los dieciocho años de su edad, y era de natural
+ardiente y vivo; mas sujetó y rindió tanto esta viveza desde los
+primeros meses de noviciado, que no dejó pasión que no domase, regla que
+no observase, virtud que no practicase, ajustándose muy desde luego
+perfectamente al modelo y nivel de nuestras constituciones.
+
+Cumplido tan santamente su noviciado, pasó á los estudios mayores, donde
+juntando el fervor y devoción con las ciencias, concibió ardientes
+deseos de consagrarse á Dios más estrechamente en las Misiones de las
+Indias y seguir más de cerca las pisadas del glorioso apóstol San
+Francisco Xavier.
+
+Para el cumplimiento de sus deseos le ofreció ocasión muy oportuna la
+venida á Europa del P. Cristóbal de Altamirano, Procurador general de la
+provincia del Paraguay, á cuyo cargo estaba llevar sujetos de la
+Compañía que conservasen y dilatasen la fe en aquellas dilatadas
+provincias.
+
+Consultó primero este negocio en la oración con Dios y con su grande
+abogado San Francisco Xavier, y luego manifestó sus deseos á los
+Superiores, pidiéndoles con mucha instancia le diesen licencia para
+pasar al Paraguay.
+
+Nuestro Padre general Juan Pablo de Oliva, sabiendo la santa y loable
+costumbre de las provincias de España, en no retener en Europa los
+sujetos que Dios escoge para predicadores de su santo nombre en el Nuevo
+Mundo, remitió la licencia á arbitrio del P. Provincial de la provincia
+de Castilla, que á la sazón lo era el P. Pedro Jerónimo de Córdoba, á
+quien pareciéndole ser el hermano Arce joven de quien se podía esperar
+mucho fruto en la conversión de los indios, por su modo de vida ajustada
+y conforme al espíritu de la Compañía, sin haber jamás descaecido un
+punto en la carrera de la perfección, aun en el tiempo más peligroso de
+los estudios, le destinó luego prontamente para esta provincia.
+
+Llegó á Buenos Aires el año de 1674, habiéndose portado en toda la
+navegación con grande ejemplo y edificación; y fué tal el que dió de su
+porte religioso en aquel puerto, que he oído á un sujeto, que ahora es
+de la Compañía y entonces era seglar, que no se cansaba de mirarle
+cuando salía fuera del colegio y se iba tras él sin acabar de admirar su
+silencio, recogimiento y compostura exterior y una modesta alegría que
+manifestaba en su rostro el espíritu del Señor, de que estaba lleno su
+corazón.
+
+Cuál fuese después en las Indias, no me parece lo podré declarar mejor
+ni con prueba más cierta y convincente, que con el universal sentir de
+toda esta provincia, que le acomodó aquellas palabras _copiossisime
+Sanctus_, con que San Agustín epilogó las virtudes de su grande amigo
+San Paulino, fundado este concepto tan alto en el grande celo, humildad
+profundísima, ardientísima caridad, trabajos apostólicos, desprecio de
+sí mismo y de su vida y otras heroicas virtudes, que conservó
+invariablemente en el largo espacio de cuarenta y uno ó cuarenta y dos
+años que aquí gastó en servicio de Dios y provecho de las almas.
+
+No repetiré aquí sus fatigas en las provincias de Chiriguanás, de
+Chiquitos y de los Guaranís y en el descubrimiento del río Paraguay, las
+conversiones que allí hizo, las iglesias que fundó, las repetidas veces
+que estuvo en peligro de perder la vida, el trabajo en aprender con
+excelencia tantos bárbaros y diferentes idiomas, Chiquito, Quichuo,
+Guaraní, Chiriguaná y Payaguá; sus continuas tareas en provecho de las
+almas y aun de los cuerpos de los infieles y neófitos, las grandes y
+molestísimas persecuciones que por esta causa padeció, hasta llegar á
+ser mortificado y reprendido públicamente como hombre sin prudencia y
+sin juicio.
+
+Sólo diré algo de otras virtudes suyas; y en primer lugar se ofrece
+luego á la vista aquella admirable concordia que tuvieron en el Padre
+Joseph de Arce los empleos de Marta y María; esto es, la vida activa y
+la contemplativa, las ocupaciones exteriores en servicio y ayuda de los
+prójimos, y la interior y estrecha unión con Dios.
+
+Lloran continuamente los Misioneros y se desconsuelan mucho viendo que
+después de haberse empleado todo el día en provecho de los neófitos, sin
+tener el menor descanso, después, entrada la noche, apenas pueden
+recogerse á solas con Dios un rato.
+
+Mas el P. Arce, después de sus ordinarias ocupaciones en ayuda de los
+prójimos, luego que se ponía en presencia de Dios en la oración, estaba
+tan dentro de sí, que todo lo que no era Dios lo dejaba lejos de sí; y
+sé de persona fidedigna, testigo de vista, que le veía orar delante del
+Santísimo Sacramento, que observaba en el Padre tan devota compostura, y
+tal inmovilidad de cuerpo y de sentidos, que le compungía no poco y
+ayudaba para atender con mayor devoción á este santo ejercicio; bien que
+su orar y estar en la presencia de Dios, no se reducía á horas
+determinadas, sino que jamás perdía de vista aquel infinito bien, de
+suerte que estaba todo en lo que hacía, y todo en aquél por quien lo
+hacía, no solamente obrando por amor sino amando en el mismo obrar; y
+cualquiera que fijaba en él los ojos lo conocía manifiestamente.
+
+Por tanto, no conociendo él en todo el mundo, belleza digna de amar, ni
+bondad á qué aficionar aún el más mínimo de sus deseos, sino mirando en
+sólo Dios, que era siempre para él todo lo amable por su belleza y todo
+lo apetecible por su bondad, se olvidó y perdió de vista todas las cosas
+de la tierra y aun á sí mismo; cátedras, púlpitos y cualquier otro
+oficio honorífico de los que tal vez suelen estimar los menos
+desengañados en el pequeño mundo de la religión, eran para el P. Arce
+cargas insufribles, y por eso, como vimos, no acabó de llorar y de hacer
+instancias á los Superiores, hasta que le descargaron de la ocupación de
+leer las Facultades mayores en la Real Universidad de Córdoba de
+Tucumán.
+
+Y para que más pleno concepto se haga de lo que se despreciaba á sí
+mismo, referiré sólo un caso, digno singularmente de tenerse en eterna
+memoria, y lo he sabido de sujetos de la Compañía, que fueron testigos
+de vista.
+
+Tenía aventajado talento de púlpito el Padre Joseph, y por esto se le
+había encargado predicase sobre las virtudes de su grande apóstol San
+Francisco Xavier á un lucido y numeroso auditorio en la ciudad de
+Córdoba, en el día de la fiesta del santo, que aquí se guarda de
+precepto; mas el Padre, á quien resultaba no poca honra de aquella
+función, la quiso convertir toda en provecho propio; por tanto, subiendo
+al púlpito; se volvió al Ilmo. Sr. Obispo de Tucumán, D. Fr. Nicolás de
+Ulloa, de la esclarecida orden de San Agustín, y excusándose con
+protesta de que no tenía habilidad para componer ni decir cosa buena,
+explicó, con períodos mal formados y peor dichos, algunos puntos de la
+doctrina cristiana; y no paró aquí su propio abatimiento y desprecio,
+pues lo que el Padre empezó de su voluntad, otro lo acabó, sin que él lo
+pensase, con burla; porque cierto mozo, discípulo suyo en la filosofía,
+saliendo pocos días después al teatro público en traje de bufón,
+representó al vivo aquella misma acción del púlpito, glosándola de
+manera que movió á, risa á los circunstantes, con no pequeño desdoro y
+desprecio del P. Arce.
+
+Estuvo éste tan lejos de sentirse de aquel desmán de su discípulo, que
+antes, alegrándose sumamente, le dió muchos abrazos y agradecimientos á
+su injuriador, de lo cual él no poco se compungió, y fué en adelante
+perpetuo panegirista de sus virtudes.
+
+El vestido que usaba era tan vil y despreciable, y la sotana tan pobre y
+remendada, que el mendigo más miserable no pudiera vestir más
+pobremente. Su comida, tan parca y mal guisada, que ni aun los bárbaros,
+que viven como brutos en las selvas, la hubieran podido aguantar tan
+largo tiempo; y pasó por las manos de muchos una calabaza, que le servía
+de olla, escudilla y vaso; de ordinario pasaba con maíz, sin otro
+aderezo que el que de suyo tiene este desabrido manjar, cocido en agua,
+y cuando sus enfermedades le obligaban, añadía un pedacillo de carne mal
+asada.
+
+Concluiré el elogio de este varón Apostólico con un acto que por ventura
+es el más digno de saberse y que él sólo bastaba para contarle entre los
+heroes de esta provincia; para cuya inteligencia me es preciso tomar la
+relación de más lejos.
+
+Habíase roto, no sé por qué causa, la antigua paz y amistad entre los
+indios Guaraníes y la nación de los Guanoás; los ánimos de éstos
+estaban tan exasperados, que habían jurado de no dejar con vida á
+cualquier Guaraní que cayese en sus manos; ni paraba aquí el daño de
+estas enemistades, sino que amenazaban también la total ruina y
+destrucción de la floridísima cristiandad del Uruguay y Paraná; porque
+los Guanoás no permitían que los cristianos, para la manutención de sus
+pueblos, que no usan otra comida que carne, pasasen el Uruguay á hacer
+provisión de vacas, de que solían juntar veinte ó treinta mil cada año
+en las vastísimas campañas que están á orillas del mar Atlántico; por lo
+cual la hambre y carestía afligía muchísimo á la gente de las
+Reducciones.
+
+Nuestros Misioneros habían usado de muchos y eficacísimos medios para
+apagar toda malevolencia y odio entre las dos naciones y reducirlos á su
+antigua amistad, pero todo había sido en vano.
+
+Quisieron, lo primero, probar si podían convertir á la santa fe á los
+Guanoás; pero ellos lo rehusaron obstinadamente, dándoles por respuesta
+la misma razón porque los Jarós eran perdidísimos idólatras; conviene á
+saber, que el Dios de los cristianos sabía tanto, que no le era nada
+oculto, y por ser inmenso estaba en todos lugares mirando lo que en
+ellos se hace; que no querían tener un Dios que tuviese tanta ciencia y
+los ojos tan abiertos; que en sus bosques y cavernas vivían ellos con
+más paz y libertad sin tener un síndico ni juez continuo de sus
+acciones.
+
+No aprovechando este medio, se tomó otro expediente que sólo parecía más
+concerniente al intento y fué comprar la amistad y benevolencia de la
+nobleza Guanoá con algunos presentes de cosas ordinarias entre nosotros,
+mas entre ellos muy apreciadas. Pero ni aún de esta manera se pudo
+reducir su obstinación á tratado de paz y concordia.
+
+Entre tanto crecía la carestía, lloraban los pueblos y se podía temer
+con fundamento que la peste ó la desesperación destruyese aquella
+ilustrísima iglesia. Viendo esto el P. Arce, se ofreció á ir en persona
+á hablar á los principales caciques de los Guanoás y arriesgar su vida
+para rescatar de aquellas miserias las ánimas y los cuerpos de tantos
+millares de cristianos y arrojarse á la furia de la tempestad, para que
+con sola su muerte se serenase del todo.
+
+Y en la realidad se tenía por cierto había de perder la vida, por las
+manifiestas señales del odio que nos tenían los Guanoás; por lo cual los
+nuestros, al darle los últimos abrazos á la despedida, le lloraban como
+si de cierto fuese á morir.
+
+El, con una serenidad de rostro imperturbable, se puso en camino,
+pidiendo á Dios aceptase su vida en sacrificio de placación y paz, ó de
+la manera que más le agradase á su Majestad, y le fué necesario padecer
+semejantes trabajos, á los que toleró en su viaje á las Misiones de los
+Chiquitos.
+
+Los bárbaros, admirando la generosidad y grandeza de su ánimo, ó ya
+fuese por su virtud, de que ellos también hacían grande aprecio, ó por
+la destreza y eficacia de sus agencias, ajustó por fin tan difícil
+negocio, se estableció la antigua y mutua paz entre ellos y se remedió
+la necesidad y hambre de tantos pueblos. Falleció este incomparable
+varón por el mes de Diciembre de 1715 en edad casi de setenta y cinco
+años, cuarenta y seis de religión y veintinueve de profesión de cuatro
+votos que había hecho á los 15 de Agosto de 1686. Fué un trienio Rector
+del colegio de Tarija, en que promovió mucho la observancia y religiosa
+nuestros ministerios.
+
+Dejemos ya á este admirable varón y pasemos á dar alguna noticia de su
+apostólico compañero.
+
+Nació, pues, el P. Bartolomé Blende á 24 de Agosto de 1675 en la ciudad
+de Bruxas, una de las principales del condado de Flandes, de padres
+nobles.
+
+Era dotado de excelente ingenio, y para lograrle, empezó á estudiar en
+su patria las letras humanas y alguna cosa de filosofía; mas llamado de
+Dios á aprender en la Compañía de Jesús la sabiduría del Evangelio, no
+tuvo mucho trabajo en obedecer, pues aun en medio de los peligros del
+mundo, vivía con mucha religión y piedad.
+
+Habiendo vivido en su provincia de Flandes cerca de quince años, alcanzó
+de nuestro Padre general Miguel Ángel Tamburini licencia para pasar á
+las Indias, cosa que por largo tiempo había deseado.
+
+Pasó de Flandes á Madrid, donde en su Colegio imperial esparció en breve
+el olor de su santidad y virtud, y formaron todos universalmente un
+concepto extraordinario de que era varón apostólico y dotado de aquellos
+talentos que son necesarios para las Misiones de las Indias; por lo
+cual, mucho tiempo después de su partida, duró allí fresca la memoria de
+sus virtudes. De Madrid fué á Cádiz, donde se embarcó á 2 de Marzo de
+1710 en los navíos que salían para el puerto de Buenos Aires en
+compañía de otros ochenta y nueve jesuitas de varias naciones, pero
+todos de un mismo espíritu, que los conducía de Europa á la América á
+las fatigas y penalidades de las trabajosas Misiones del Paraguay y
+Chile.
+
+Mientras el día siguiente navegaban viento en popa, se levantó una
+espesa niebla, y cubiertos de ella se acercaron tres navíos holandeses,
+los cuales con grande estrépito y ruido de batalla los arrestaron,
+disparándoles un tiro de artillería y estuvo á pique de haber un combate
+sangriento de ambas partes, defendiendo los unos sus haberes y las
+grandes esperanzas con que se habían embarcado, y los otros, esperando
+hacerse ricos con un cuantioso despojo; mas como los españoles al cargar
+sus navíos de registro, no observen la común medida del peso que á
+proporción del buque se debe cargar, sino que meten más géneros de los
+que caben, añadiéndose á esto la gruesa cantidad de provisiones para
+seis ó siete meses, de ahí nace ir tan hundidos en el agua, que sólo
+llevan fuera lo que es preciso para que se mantengan en ella, quedando
+inútil la más de la artillería para pelear, por ir las andanas dentro
+del agua.
+
+Por esta causa, juzgando cuerdamente los capitanes que era menos mal
+rendirse que pelear, pues rindiéndose tenían esperanza, que por la
+protección de la reina de Inglaterra, de quien tenían pasaporte, se les
+volvería la mayor parte de sus haciendas, echaron banderas; y aunque lo
+contradijeron los marineros y los pasajeros gritasen protestando que se
+ponían á manifiesto peligro sus personas y caudales, se rindieron
+totalmente.
+
+No es fácil de decir con qué algazara y furor entraron los vencedores en
+los navíos, que despojando á los oficiales y pasajeros los trataron con
+un modo muy extraño y cruel, registrando los pechos aun á los mismos
+capitanes con instrumentos sútiles de hierro para ver si por ventura
+habían escondido en el seno algunos pedazos de oro ú otra cosa preciosa.
+Lo que pareció tan mal, aun á los senadores y magistrados de Holanda,
+que llamando á los capitanes holandeses á Amsterdam á dar razón de sí,
+les privaron y depusieron de sus oficios.
+
+Los nuestros, pues, á quienes la sotana de la Compañía hacía dignos de
+peor tratamiento en el juicio de los herejes, fueron de ellos muy
+maltratados, quitándoles á todos su ropa y lo demás, y echándolos en el
+lugar peor y más desacomodado de las naves, con sólo el mantenimiento
+preciso para no morir.
+
+Entre tanto los vencedores banqueteaban y se regalaban muy festivos con
+la provisión que habían hallado en los navíos, mas á costa de los
+vencidos todo; porque tomados del vino y brevajes que hacían, salían tan
+fuera de sí, que á manadas andaban discurriendo por todas partes, de
+popa á proa, tomando por entretenimiento y placer escarnecerlos á todos
+con mofas injuriosas, con visajes ridículos, y tratándolos tan
+infamemente, como si fuesen una vil canalla de turcos.
+
+También los nuestros mantenían á su costa gran parte ó la mayor de esta
+fiesta; porque como echando mano de ellos les registrasen aun los más
+secretos senos, y hallasen en el lugar de joyas cilicios, cadenillas y
+disciplinas, montando en cólera por verse burlados, les sacudían
+reciamente con ellas; otras veces, como queriendo usar con ellos de
+misericordia por verlos pálidos y consumidos de tantos trabajos, les
+ofrecían unos grandes vasos llenos de licores suyos propios; y si por
+modestia ó por otra causa rehusaban llegarlos á los labios, les
+obligaban á ello con la pistola en la mano.
+
+En tantas y tan duras aflicciones, que les duraron desde 26 de Marzo
+hasta 6 de Abril era el P. Blende el consuelo y alivio de todos, y con
+su afabilidad y cortesía se ganó la voluntad del capitán holandés, con
+que pudo alcanzar algún alivio para sus hermanos, hasta que dieron fondo
+en Lisboa el domingo de Lázaro en la tarde.
+
+En aquella ciudad, á donde había llegado la fama de lo sucedido habían
+ya prevenido el insigne colegio de San Antonio y el Noviciado algunas
+lanchas en que salieron á recibir á los nuestros, y con el mayor cariño
+y amor que es imaginable, les procuraron reparar de los trabajos
+pasados, y por todo el tiempo que allí se detuvieron usaron con ellos de
+todas aquellas finezas de caridad que son tan propias y antiguas en
+aquella observantísima provincia de Portugal.
+
+No pudo el P. Bartolomé de Blende gozar de estas caritativas
+demostraciones, porque á las repetidas instancias del ilustrísimo señor
+D. Pedro Levanto, arzobispo de Lima, á quien en Lisboa no quisieron
+dejar los holandeses por ser persona de tanta distinción, fué preciso le
+ordenasen los Superiores fuese acompañando á su ilustrísima hasta
+Holanda; para lo cual, disfrazado en traje de secular porque vestido de
+Jesuita no le permitieron ir los holandeses, pasó á Amsterdam, no sin
+conocido provecho de muchos de los mismos holandeses, ocultos católicos
+á quienes en secreto confesó y exhortó á mantenerse constantes y firmes
+en la fé.
+
+Puesto, finamente, en libertad aquel prelado volvió con él á Sevilla,
+donde á 15 de Agosto de 1711 hizo la profesión de cuatro votos.
+
+De aquí se partió otra vez á Cádiz sin querer recibir ninguno de los
+riquísimos presentes que el ilustrísimo señor Levanto le ofrecía, en
+agradecimiento de lo mucho que había cooperado con los ministros de la
+república de Holanda para que su ilustrísima fuese restituído á su
+libertad.
+
+Sólo admitió unos libritos de devoción, útiles para introducir, aun en
+gentes de poca ó ninguna conciencia, sentimientos de piedad cristiana, y
+para aumentar la estima y reverencia de la reina de los Ángeles, de
+quien era devotísimo.
+
+Hízose á la vela á 27 de Diciembre del año mismo de 711. Y aun en esta
+segunda navegación fué con sus compañeros apresado de los ingleses, que
+disparando una bala de artillería para pedir bandera, dió el golpe muy
+cerca del lugar donde venía el P. Blende, que con los demás se prevenía
+para la muerte, caso que se llegase á rompimiento, para que á toda
+priesa se prevenían las armas; y aun en este caso, en que turbados todos
+con el peligro de muerte, andaban en continuo susto y sobresalto, él,
+con una serenidad de rostro angelical, después de haber echado á todos
+los Jesuitas y otras personas de su posición, hombres y mujeres, que se
+habían refugiado á la Cámara de Santa Bárbara, la absolución general, se
+puso muy despacio á oir las confesiones de algunos que se pudieron
+confesar.
+
+A este tiempo se reconoció ya que los agresores eran ingleses, con que
+viniendo ellos á nuestra capitana, se les hizo demostración del
+pasaporte de la reina Ana que traía, y dejaron pasar libres las naves.
+
+Caminóse después con varia fortuna, y al P. Bartolomé le encargó el P.
+Procurador general, Francisco Burgués, el cuidado de los novicios, como
+lo había hecho el tiempo que estuvieron detenidos en Cádiz, y mostró
+siempre con ellos entrañas y ternura de verdadera madre, no sólo en su
+aprovechamiento espiritual, sino aun en el alivio corporal; de suerte
+que para estar más pronto á socorrerlos en sus necesidades, renunció la
+comodidad de venir en la cámara de popa, y quiso vivir con ellos en la
+de Santa Bárbara, lugar incomodísimo y de que rarísimas veces salió para
+repararse con el viento fresco en la plaza de Armas, contento sólo con
+las delicias y conortes del cielo, que jamás le faltaban, gastando lo
+más del tiempo en contínua y estrecha unión con Dios.
+
+Llegado á Buenos Aires á 8 de Abril del año siguiente de 712 y esperando
+allí algunos pocos meses las embarcaciones de las doctrinas, pasó en
+ellas, con otros cuatro de sus conmisioneros, por orden del P.
+Visitador, Antonio Garriga, á las Misiones de los Guaranís, no sin dolor
+y sentimiento de sus novicios, que deseaban gozarle por más largo tiempo
+y tener á la vista un ejemplar perfecto de Jesuita indiano, para copiar
+en sí aquellas tan grandes y tan excelentes virtudes que son necesarias
+á quien en país tan extraño y entre gente tan bárbara, por naturaleza y
+por los vicios, debe ejercitar el oficio de la predicación Apostólica.
+
+Lo que obró después en servicio de Dios y de las almas en aquellas
+Reducciones no se puede decir fácilmente; pero se puede conjeturar
+bastantemente, de que entre tantos, por otra parte dignísimos, fué
+escogido por compañero del Apostólico P. Arce para ir al descubrimiento
+del puerto de los Itatines, por donde se hiciese escala para la
+comunicación con las Misiones de los Chiquitos, y para observar la
+voluntad de las naciones cincunvecinas á la ley de Cristo, en cuya
+empresa felizmente murió.
+
+Hombre verdaderamente de virtudes y talentos, de que se esperaba mucho
+para la exaltación de la fe, si Dios, que desde el cielo ordena las
+cosas de la tierra, muy al revés de lo que alcanzan nuestros cortos
+juicios, no hubiera privado de él al Paraguay, poco después que se le
+dió y llamádole á recibir el descanso eterno cuando estaba con fuerzas y
+vigor para trabajar por muchos años.
+
+Murió el año de 715; no se sabe el día, pero se cree fué su muerte á los
+últimos de Noviembre, en edad de 40 años y 21 de religión, en que había
+entrado á 1.º de Octubre de 1694.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVIII
+
+_Fúndase una Reducción nueva y el
+P. Juan Bautista de Zea emprende
+la Misión de los
+Zamucos._
+
+
+Ya es tiempo de que volvamos á atar el hilo de la historia, interrumpida
+con esta larga, bien que útil digresión, y en primer lugar á dar una
+vista á la Reducción de San Juan Bautista, para pasar después á hablar
+por extenso de las trabajosísimas Misiones que en estos años emprendió á
+gloria de Dios y bien de las almas, el Apostólico P. Juan Bautista de
+Zea.
+
+Ya dijimos en el capítulo XVI cómo para suplir la falta de sujetos se
+habían extinguido dos pueblos, y el uno de la advocación de San Juan
+Bautista; mas por este tiempo se volvió á fundar otro con la misma
+advocación.
+
+Habíanse, pues, agregado á San Joseph buen número de Morotocos y Quíes,
+y para mantener tanta gente era el terruño algo estéril, y cortas las
+cosechas; por lo cual era necesario dividir aquel pueblo y buscar en
+otra parte lugar para fundar en él otro nuevo.
+
+Trece leguas de San Joseph, hacia Levante, había una campaña llamada el
+Naranjal, estéril, no tanto por infelicidad de la tierra, cuanto por no
+haber quien la cultivase.
+
+De común consentimiento escogieron, entre los otros, este paraje los
+neófitos, y tomó luego habitación en él la gente de cuatro naciones y de
+otros tantos idiomas, Boros, Penotos, Taus y Morotocos, poniendo por
+nombre á aquel pueblo San Juan Bautista; y para esto se atendió tanto á
+que tuviesen cómodamente con qué pasar la vida, cuanto á que en bárbaros
+nuevos en la fe, viniendo muchos en número y envejecidos en los vicios,
+es cosa de increíble trabajo quitarles las malas costumbres, hacerlos
+olvidar las antiguas supersticiones y reducirlos á la estrechez de la
+ley y vida cristiana; y como decía graciosamente un Misionero, son ellos
+tan niños, sin uso de razón que para criarlos con vida de hombres
+racionales, es necesario estar en continuo ejercicio de todas las
+virtudes, en especial de la paciencia, del celo, agrado y de aquella que
+todo lo obra, la caridad, sufriéndoles infinitas impertinencias y
+necedades, acomodándose á su modo y transformándose en cada uno de ellos
+para ganarlos y conducirlos todos á Dios.
+
+Encargóse este nuevo pueblo al P. Juan Bautista Xandra, sardo de nación,
+el cual procuró, con todo el fervor de su espíritu, que la gente
+fabricase sus Ranchos y labrase la tierra, de suerte que volviendo de
+allí á poco el Padre Zea de los Zamucos, con no tan buen suceso como
+esperaba, se consoló no poco con lo que vió en el nuevo pueblo de San
+Juan, y tomó ánimo para arriesgar de nuevo la vida en la empresa de los
+Zamucos.
+
+Esta conversión de Zamucos es aquella obra que emprendo ahora escribir,
+en que por haber sido la última de este obrero evangélico; así como el
+sol en su horizonte, cuanto más precipitado corre al ocaso, tanto se
+muestra más luminoso y bello, así este sol apostólico echó el resto de
+su incomparable caridad cuando más cercano á su muerte; y aunque
+consumido, no menos de los años que de los trabajos, tuvo tantas
+fuerzas y aliento, que pudo llegar á plantar triunfante la bandera de
+Cristo en país inaccesible, no tanto por la barbaridad de sus moradores,
+cuanto por su sitio natural; bien que después, por los inescrutables
+juicios de Dios, cometida á otros aquella grande obra, se frustraron por
+algún tiempo tantas fatigas, y las esperanzas concebidas de penetrar por
+aquí á las vastísimas provincias del Chaco.
+
+Fortalecido, pues, su espíritu con largas oraciones y súplicas á Dios
+Nuestro Señor para la feliz conducta de aquel negocio, se puso en camino
+para los Zamucos por Julio de 1716, acompañado de cien neófitos, y á
+pocas leguas se le opuso el infierno con horribles tempestades en el
+aire, torbellinos de agua y viento, crecientes de ríos y otras mil
+incomodidades; de manera que en andar cosa de catorce leguas, gastó
+diecinueve días, mas no sin algún fruto; porque dando una ligera corrida
+á registrar algunas Rancherías de los Tapuyquias, ya asoladas, halló
+allí treinta almas que perseveraban aún en las tinieblas del gentilismo;
+y ganadas para Cristo, las despachó al pueblo de San Joseph.
+
+Alegre con esta ganancia impensada, pasó adelante, y á pocas leguas
+encontró con un bosque de diez leguas de largo, horrible á la vista, y
+tan difícil de penetrar por él, que nunca le había visto semejante en
+todas sus correrías.
+
+Lo que aquí hizo y padeció, con ningunas palabras lo podré mejor referir
+que con las que el mismo P. Zea se lo escribió al P. Vice-Provincial
+Luis de la Roca:
+
+«Los indios (dice) no obstante que desconfiaban llegar al cabo,
+comenzaron á trabajar y á desmontar la espesura; mas á la mitad de ella
+desmayaron totalmente y se resolvieron á dejarla, y tuve por milagro el
+poder detenerlos; y para animarlos á llevar al cabo lo comenzado, me
+puse yo á la frente con una hacha en la mano, á veces con el azadón y
+otras llevándoles agua para refrigerarlos de los incendios del
+ardientísimo sol que hacía, y de esta manera, con el favor de Dios, en
+diecinueve días de trabajo, se acabó de romper el bosque.
+
+»Mas lo que se hacía insufrible era el no tener de día ni de noche
+treguas de las sangrientas molestias de infinitos mosquitos y tábanos de
+varias especies, molestísimos, cuyos aguijones nos desfiguraron
+sobremanera y nos duraron por mucho tiempo las señales.
+
+»Puse por nombre á este bosque el Purgatorio, para que quien los años
+siguientes viniere á este país en busca de almas, sepa cuánto le han de
+costar.»
+
+Hasta aquí el P. Zea.
+
+Abierto finalmente el camino salieron á campaña rasa, donde no hallaron
+cosa de comer el Padre ni sus compañeros para repararse de los trabajos
+pasados, porque no había en aquel lugar ninguna caza ni laguna de
+pescado, ó alguna colmena, como hay por otras partes.
+
+Sólo había gran copia de agua estantía en las lagunas, y algunas raíces
+duras y tan amargas como la hiel, y de éstas no en mucha abundancia; por
+esta causa perdió las esperanzas de llegar al término de su viaje,
+porque fuera de lo dicho, habían también con los trabajos caído enfermos
+no pocos de los neófitos, y los demás apenas se podían tener por la
+falta de alimento.
+
+Con todo eso pasó adelante, á dos jornadas distante de la última
+Ranchería de los Cucarates, le suplicaron algunos Orerobates y Morotocos
+torciese algún tanto el camino y fuese á tres Rancherías de su nación á
+reducir á aquellos sus paisanos al conocimiento del Dios verdadero.
+
+Condescendió con ellos de buena gana el santo varón, y dando orden al
+resto de su comitiva que le esperasen junto á los Cucarates con solos
+algunos pocos dió la vuelta hacia las dichas Rancherías, y en menos de
+dos días entró en aquellas tierras donde no halló ni aun una sola alma,
+porque la carestía había obligado á los paisanos á esparcirse por los
+bosques en busca de comidas; por tanto, fueron tras ellos los cristianos
+sin perder tiempo; mas los infieles, juzgándolos, ó enemigos ó indios
+Chiquitos, de quien se temen en gran manera, huyeron, hasta que
+desengañados, por haberse dado á conocer los nuestros, se pararon.
+
+Pero fué en vano hablarlos de que se hiciesen cristianos, porque no
+venían bien en abandonar su nativo suelo y tomar casa en otro paraje, y
+de otra manera no podían ser doctrinados en las cosas de la fe y
+admitidos al santo bautismo; por cuya razón, viendo el P. Zea que no era
+aún llegado el tiempo para su conversión, dió la vuelta en busca de sus
+compañeros; mas no le salieron en vano sus fatigas, porque corriendo por
+algunas Rancherías ya desiertas, halló allí poco más de setenta almas
+que redujo con facilidad á la fe, y dejándolas al cuidado de algunos de
+sus neófitos que las guiasen y condujesen hasta San Joseph, alegrísimo
+el siervo de Dios de haber en tres días sacado de las garras del demonio
+tantos infieles, llegó junto á la última Ranchería de los Cucarates,
+donde le esperaban sus compañeros, á los cuales el espíritu maligno
+había puesto en el corazón tal desesperación del éxito feliz de aquella
+empresa, que por más que los animó no pudo jamás conseguir con ellos que
+pasasen adelante; y ¿qué podría hacer él solo si faltaba por romper otro
+bosque semejante al pasado?
+
+Detenerse aquí, y con el ayuda de otros infieles penetrar á los Zamucos
+era imposible, porque todos, al ver á los Chiquitos, se habían retirado
+muy adentro.
+
+Por tanto, con increíble sentimiento y dolor de su corazón, se vió
+obligado á volver atrás y diferir la empresa hasta el año siguiente:
+
+Mas el celo de las almas y de la mayor gloria de Dios, que estimulaban
+al Apostólico Padre á proseguir lo comenzado, no le dejaron esperar á
+que abriese el tiempo, y aunque de las continuas lluvias que caían
+estaban anegadas las campañas, resolvió exponerse segunda vez á los
+riesgos y peligros pasados.
+
+Cuáles y cuántos fuesen, no lo refiere el Padre por extenso, pero sí
+explica lo bastante para comprender el valor y aliento que tenía en los
+negocios del servicio de Dios.
+
+«Lo mismo (dice) era tratar de esta Misión que tocar al arma el infierno
+para deshacerla, romper el aire con furiosas tempestades y mover en la
+tierra persecución aún más terrible; porque unos me persuadían á que era
+temerario atrevimiento esta empresa y que no había de salirme bien con
+los esfuerzos humanos. Otros, con más errado juicio, decían que se
+perdía inútilmente el tiempo y el trabajo en la conversión de pocos
+cuando había cerca tantos países donde á menos costa se ganaría para
+Dios muy grande multitud de almas.»
+
+Así nos pinta, como en bosquejo, los esfuerzos de los hombres y de los
+demonios para apartarle de sus intentos; mas todo se desvaneció, porque
+cuando Dios le llamaba, ni persuasión de razones, ni terror de peligros,
+ni embarazos que se le atravesasen, eran poderosos para apartarle de sus
+intentos.
+
+Llamó, pues, un día á doce de los más fervorosos cristianos, y de igual
+ánimo en los peligros, y con gran copia de razones les exhortó á que
+quisiesen ser sus compañeros en aquella empresa, diciéndoles que en el
+cielo les daría Dios el galardón de lo que por su amor padeciesen; que
+debían procurar el bien de los otros y moverse á compasión de tantas
+almas oprimidas de la tiranía del demonio, de quien ellos, por la
+misericordia divina, habían sacudido el yugo; que no se espantasen de
+los trabajos y riesgos que se les ofrecían porque corría por cuenta del
+cielo el librarlos de ellos; fuera de que él sería el primero en
+exponerse á los peligros y ellos en su seguimiento vendrían pisando sus
+huellas; él tantearía primero los vados de los ríos, se arrojaría por
+los pantanos, echaría mano del hacha, y si osasen acometerlos los
+bárbaros, él se ofrecería á servirles de escudo.
+
+Esto y más les dijo este generosísimo propagador de la ley de Dios, con
+grande energía de espíritu, porque de suyo era elocuentísimo. Y á la
+verdad era necesaria tal eficacia en sus palabras para que sus indios
+perseverasen y pudiesen sufrir tantos trabajos.
+
+Persuadióles lo que quería, y con estos pocos compañeros, en el mayor
+rigor del tiempo, por Febrero del año siguiente, pasó á reconocer el
+bosque que faltaba por abrir para entrar en los Zamucos; y pareciéndole
+cobardía el no poner luego manos á la obra para allanar aquella
+dificultad, cogiendo una hacha y otras á su imitación los neófitos,
+comenzó á hacer el camino.
+
+«Por espacio de quince días (dice él mismo en una carta) desde el
+amanecer hasta puesto el sol, trabajé en desmontar parte de aquella
+selva, las más de las veces con el agua hasta la cintura, á pie descalzo
+por entre aquellos espinares, perdiendo á cada paso el camino, porque la
+violencia del agua nos llevaba de una parte á otra.»
+
+Trabajando con este tesón llegaron hasta la mitad del bosque, donde
+conoció el santo varón que de aquella manera no tanto se habían de
+sufrir trabajos y vencer dificultades, cuando contrastar poco menos que
+un imposible; pues fuera del riesgo que había, de que creciendo un poco
+más el agua quedasen todos anegados, no tenían un palmo de tierra donde
+reposar de noche, y la molestia y enfado de los mosquitos era más
+insufrible que estar debajo del agua; por esto se vió precisado á volver
+atrás hasta que se serenase el tiempo y tomasen nuevo vigor y aliento
+sus compañeros, aunque el Venerable Padre, á quien los consuelos del
+cielo infundían tanto ánimo y valor en tantas angustias, que el celo de
+las almas le hacía casi insensibles todos los trabajos.
+
+Llegaron todos sanos y salvos el Sábado Santo á la Reducción de San
+Juan Bautista, habiendo gastado más de cuarenta días en el viaje.
+
+Al siguiente día de Pascua de Resurrección trató el P. Zea de ajustar
+las paces y reducir al conocimiento de Dios los Carerás, para limpiar de
+esta manera el camino de peligros y encuentros con aquellos caribes, que
+causaban no poco terror á los pasajeros y servían de embarazo á la
+dilatación de la santa fe.
+
+Son estos Carerás de la misma lengua y nación que los Morotocos, con los
+cuales poco antes habían roto la paz por litigios y contiendas que
+tenían entre sí, y se habían seguido, de ambas partes, muchas muertes y
+ruinas, hasta que cansados de pelear y hacer guerra los Carerás enviaron
+mensajeros á los Morotocos para volver á su antigua amistad; pero contra
+todo el derecho de las gentes, dieron éstos inhumanamente la muerte á
+dichos mensajeros.
+
+Irritó tanto esta alevosía á los Carerás, que se conjuraron para
+destruir á los Morotocos, sin dar cuartel á ninguno de ellos; antes
+bien, haciendo pedazos á cualquiera que caía en sus manos, y celebrando
+con sus carnes banquetes de cruelísima alegría.
+
+A domesticar, pues, estas fieras y reducirlas al rebaño de Cristo se
+partieron ciento y sesenta indios cristianos del pueblo de San Joseph, y
+entrando en su Ranchería, procuraron introducir tratados de paz; mas los
+Carerás, sin querer dar oídos á estas pláticas, se pusieron luego en
+arma, y del primer golpe mataron un indio cristiano é hirieron á otros
+dos.
+
+Los neófitos, entonces, ofendidos, dieron sobre ellos, disparándoles una
+tempestad de flechas, de que muchos quedaron muertos: irritados, los que
+pudieron, escaparon, y sólo se recogieron dieciséis de la chusma, que
+traídos á San Joseph, se redujeron á nuestra santa fe.
+
+Los fugitivos, en varias ocasiones, quisieron matar al P. Zea; mas Dios,
+que le guardaba, le libró siempre, de varias maneras, de su furor y
+crueldad.
+
+Mientras sucedía lo referido con los Carerás, se estaba disponiendo el
+infatigable Misionero para llevar al cabo y conseguir el fin glorioso de
+tan trabajosa empresa; para la cual, escogiendo segunda vez algunos
+cristianos de más valor y fuerzas, partió á fines de Mayo de 717, y
+llegando al lugar de sus sudores, se puso luego con mayor brío á cortar
+árboles y á allanar la tierra, facilitando este trabajo y fatiga la
+esperanza de feliz suceso.
+
+Parecía casi imposible quitar aquel embarazo; pero nada le es
+inaccesible, nada duro de vencer, á quien ha ofrecido su espíritu á
+Dios, y á los prójimos su vida en obsequio de la caridad.
+
+Al cabo de veinte días se llegó á abrir del todo aquel impenetrable
+bosque, y á los 12 de Julio llegó á la primera Ranchería de los Zamucos.
+
+Estos, á quienes había llegado antes la fama de su venida, le festejaron
+con demostraciones de extraordinaria alegría; cercáronle todos en rueda,
+y los varones todos, uno por uno, le fueron besando la mano; querían
+hacer lo mismo las mujeres; mas el santo varón que se deshacía todo en
+lágrimas de consuelo, les dió á besar la imagen de la Virgen santísima,
+que traía en la mano.
+
+Cumplimentaron después á los neófitos, abrazándoles en señal de paz y de
+amor, y les alojaron en sus casas, dándoles parte de la pobreza y
+escasez del país.
+
+El día siguiente juntó el pueblo en la plaza, les dió razón y juntamente
+una breve noticia de Dios, de su santa ley, y los preguntó si querían
+que los Misioneros viniesen á predicarles allí la fe de Jesucristo, y
+enseñarles el camino del cielo.
+
+Respondieron ellos que había mucho tiempo que lo deseaban, y el no ser
+ya cristianos era porque no tenían quién les explicase los misterios de
+la fe que habían de creer, ni los mandamientos que debían observar.
+
+--Pues si es así--añadió el Padre, bañado en alegría--es necesario
+levantar primero iglesia á vuestro criador y señor, y que os juntéis
+todos en un pueblo.
+
+A esta propuesta se levantaron dos caciques principales, diciendo que lo
+harían de buena voluntad, mas no allí, sino en mejor sitio, y que
+juntarían luego al punto toda la gente del contorno para fundar una
+reducción numerosa.
+
+Entre tanto hizo el P. Zea enarbolar una cruz en un alto, y puestos
+todos de rodillas delante de ella, la adoraron; y entonadas las letanías
+de la Virgen, puso aquel pueblo debajo del patrocinio y tutela de
+nuestro Padre San Ignacio, cuya advocación le dió.
+
+Hubiérase quedado allí de buena gana para dar calor á la buena voluntad
+de los Zamucos si hubiera llevado consigo los ornamentos sagrados y el
+altar portátil, aunque le fuese forzoso sufrir muchas incomodidades, y
+no tener otra cosa para comer que agua y algunas raíces de yerbas
+silvestres; por esta causa se hubo de despedir de ellos y volverse por
+entonces con igual sentimiento y dolor del que se partía y de los que se
+quedaban.
+
+A la vuelta tuvo ocasión oportuna de ganar para Cristo á cien indios de
+varias naciones Zinotecas, Japorotecas y Cucarates que se trajo consigo
+á la Reducción de San Juan Bautista, en donde mientras se estaba
+disponiendo de nuevo para volver á sus Zamucos, recibió orden de nuestro
+Padre General Miguel Ángel Tamburini, de que tomase á su cargo el
+gobierno de provincia; á que obedeció prontamente, no sin incomparable
+dolor de su corazón.
+
+Y porque con esta ocasión murió al bien público de estas misiones,
+dejando después de dos años poco menos, la vida en el empleo de
+Provincial, haremos aquí una breve relación de los méritos que
+partiéndose de aquí llevó consigo al Paraguay, para ejemplo de los
+súbditos, y después al cielo, para recibir la corona debida á los
+operarios apostólicos.
+
+Fué el P. Juan Bautista de Zea, natural de Goaze, lugar de Castilla la
+Vieja, en donde nació á 18 de Marzo de 1654.
+
+Aquí aprendió los primeros rudimentos de la gramática, aunque por la
+calidad del lugar y de los maestros, aprovechó más en la devoción que en
+las letras, creciendo no menos en la virtud que en los años.
+
+Para estudiar las ciencias mayores pasó á la Universidad de Valladolid,
+donde dió buenas muestras de ingenio en las ciencias especulativas, pero
+mucho más en la de los santos.
+
+Sobresalía en él una modestia virginal, una inocencia de costumbres tan
+cristianas como amables, un desprecio grande de las cosas del mundo, y
+un no gustar de otra cosa que de Dios y de su alma.
+
+Poco era menester para que quien estaba tan despegado de los afectos de
+la carne y sangre se rindiese á la voluntad divina que le llamaba á la
+Compañía, en que á 13 de Agosto de 1671 le recibió el doctísimo P. Diego
+de la Fuente Hurtado, el cual descubriendo con luz soberana, y
+anteviendo los fines á que Dios tenía destinado al nuevo Jesuita,
+pronosticó de él cosas grandes en el servicio de Dios y aumento de la
+santa Iglesia, y de allí adelante le amó siempre y le veneró como á
+santo.
+
+Apenas el hermano Zea se vistió la sotana de la Compañía, cuando
+haciéndose cargo de las nuevas obligaciones que con ella había
+contraído, procuró dar á ellas entero cumplimiento; y como si empezara
+de nuevo el camino de la virtud, se miraba en las virtudes de sus
+connovicios, observando cuanto en ellos era digno de ser imitado para
+copiar en sí mismo la perfección de todos.
+
+Dándosele para leer y considerar nuestras reglas, se las puso delante
+como modelo, á que se arregló perfectamente en lo interior y exterior.
+
+Tuvo muy poco en qué vencerse para entregar del todo su corazón á Dios,
+no queriendo ni amando, ni pensando en otro bien que en Su Majestad; y
+testifica sujeto que le conoció estudiando la filosofía, que habiéndole
+dado los Superiores el cuidado del reloj de casa, se estaba sólo en un
+aposento bien incómodo sin salir de él sino obligado de las funciones
+escolásticas ó domésticas.
+
+Aquí todo el tiempo que le sobraba de las tareas del estudio lo daba á
+Dios, y rarísima vez á los hombres, porque usaba muy poco de su
+conversación, y esto solamente cuando lo pedía la obligación.
+
+Pasó después á estudiar la teología á Salamanca, y á este tiempo corrió
+la noticia por las provincias de España de haber llegado á Cádiz los
+PP. Cristóbal de Grijalva y Tomás Dombidas, procuradores del Paraguay, y
+poniéndose á considerar sobre la conversión de los idólatras y el
+extremo desamparo en que están innumerables pueblos del Occidente,
+dilatado campo en que ofrece copiosísima mies á muchos operarios
+Evangélicos, si hubiese muchos que despreciando las comodidades propias
+atendiesen á la eterna salvación de las almas; se le encendió el corazón
+en deseos de ser uno de los escogidos á quien tocase la suerte de ser
+señalado para la Misión de la dilatadísima provincia del Paraguay; por
+tanto puso luego todo empeño en alcanzar licencia de sus Superiores, los
+cuales sintieron mucho su petición, porque por una parte no querían
+privarse de él, y por otra no querían oponerse á la voluntad de Dios,
+conocida claramente en su vocación, prevaleció finalmente la América, y
+la abandonada gentilidad del Paraguay: por lo cual, nuestro Zea,
+contento y alegrísimo se partió de su provincia de Castilla, á quien
+como hijo profesó siempre tiernísimo afecto; y sus condiscípulos le
+siguieron con el corazón, conservando su dulcísima memoria;
+singularmente se esmeró en esto su maestro en la filosofía el P.
+Baltasar Rubio, confesor que fué de la serenísima reina de España doña
+María Luisa de Saboya; éste le siguió con el afecto; con sus oraciones y
+con sus cartas pues cuando se ofrecía ocasión siempre le escribía, por
+tener del P. Zea subido concepto, como en ellas lo manifestaba.
+
+Ordenóse de sacerdote antes de embarcarse para esta provincia, á que
+pasó el año de 1681 y apenas se dieron á la vela en Cádiz, cuando se le
+ofreció ocasión en qué dar muestras del espíritu y virtudes, de las
+cuales iba abundantemente prevenido para aquel viaje.
+
+Cayeron enfermos casi todos sus compañeros, que llegaban á sesenta,
+porque se marearon con extraordinaria inapetencia y fastidio de la
+comida; á que se siguieron otras enfermedades, de que murieron ocho de
+los Jesuitas, como dije en la vida del P. Caballero, que pasó también á
+Indias en esta ocasión.
+
+El P. Zea era entonces todo para todos, sirviéndoles no solamente de
+enfermero, sino de cocinero, aunque sin experiencia en tales oficios;
+mas la caridad, que es maestra muy ingeniosa, le enseñó estos y otros
+oficios para servir á sus hermanos.
+
+Convalecidos éstos, empleó todos sus pensamientos y celo en la chusma
+de los grumetes del navío, tomando á su cargo el cuidado espiritual de
+ellos con las pláticas, exhortaciones, confesiones y todos los otros
+ejercicios conducentes al aprovechamiento de las almas, no dejando,
+entre tanto, obra ninguna, por vil y repugnante que fuese, que no la
+ejecutase en servicio de ellos, por ganarlos para Dios, y de mejor gana
+y más alegremente hacía aquellas que eran de mayor trabajo y desprecio.
+
+Con este porte tan santo procedió toda la navegación, que duró tres
+meses, con aprovechamiento maravilloso de muchos, á quien redujo á bien
+vivir, ya valiéndose de las verdades eternas, ya poniéndoles á la vista
+tantos peligros y tempestades del mar, que aun á los más perdidos suelen
+obligar á cuidar de la conciencia y del alma, que antes tenían en tal
+olvido ó parecía no tenerla.
+
+Lo que obró después que llegó á las Indias y en qué oficios se empleó en
+el largo curso de su vida, no lo he podido averiguar, por la distancia
+de los lugares donde vivió y trabajó, y por haber muerto muchos de la
+Compañía que le trataron familiarmente. Pero sé que por el aprecio que
+desde el principio hicieron de él los Superiores, poco después que llegó
+de España le hicieron ministro del Colegio Máximo de Córdoba, donde se
+cría la religiosa juventud de toda esta provincia.
+
+Después fué Superior de las Misiones del Uruguay, Visitador de la de los
+Chiquitos, Vice-Rector del Colegio de Córdoba, y estuvo también señalado
+Rector del Colegio de las Corrientes, á que por motivos que tuvo
+propuso; y últimamente fué Provincial de esta provincia, oficio en que
+le cogió la muerte al año y medio de su gobierno.
+
+Ahora sólo diré brevemente alguna cosa de sus virtudes, reservando para
+mejor ocasión el dar por extenso relación completa de sus muchas
+empresas y acciones heroicas. Y en primer lugar diré de su pobreza
+religiosa.
+
+Fué siempre pobrísimo en su vestido, tanto, que por los muchos remiendos
+que tenía, decía con gracia un Misionero, que había en él más accidentes
+que substancia; él mismo lo remendaba por sus manos; jamás mudó otro,
+hasta que el primero, por no poder ya subsistir, se le caía á pedazos.
+
+Al entrar en Buenos Aires, siendo Provincial, le rogó su secretario el
+P. Juan de Alzola, que, á lo menos en aquella ciudad, se dejase ver con
+sotana un poco decente, pues la que llevaba estaba de muy desteñida,
+casi blanca, porque si no le obligaría á él á que se vistiese otra
+semejante.
+
+--Yo le mando á V. R.--respondió el P. Zea--que no haga mudanza ninguna
+en su vestido y deje que yo me goce en esta pobreza, de que hago más
+aprecio que de cuantas púrpuras visten los monarcas y emperadores.
+
+Todos los muebles de su aposento eran una red, ó como aquí llamamos,
+hamaca, para dormir, sin colchón ni almohada, unos cuantos libros
+devotos y un Santo Cristo.
+
+Su breviario era tan viejo y hecho pedazos, que sólo ayudado de la
+memoria podía satisfacer á la obligación de rezar el oficio divino; su
+mayor tesoro eran los instrumentos de penitencia, con que maceraba su
+carne, cilicio, cadenas de hierro, cruces armadas de agudas puntas y
+otros de este jaez, con que redujo su cuerpo á perpetua esclavitud, con
+aquel santo temor con que se armó también contra sí mismo el Apóstol San
+Pablo.
+
+En sus viajes sólo comía un poco de pan y alguna otra vianda, de que
+usan los pobres indios; bien que cuanto al pan ú otro de los manjares
+que usan los europeos, en muchos años no probó bocado; contento sólo con
+un puñado de maíz mal cocido y en muchas ocasiones con raíces ó frutas
+silvestres, pues muchas veces no tenía ni hallaba otra cosa en los
+bosques; y cuando comía con más esplendidez era, ó algún pececillo ó
+unas hierbas cocidas sin algún aderezo; y vivía tan gozoso y alegre en
+esta pobreza y miseria, que en su última enfermedad le eran molestas y
+pesadas las comodidades que usa con sus enfermos la Compañía.
+
+No fué inferior á la pobreza su obediencia, de que dió pruebas
+maravillosas, las cuales, por ventura, alguno que no mira la verdadera
+santidad sino con los ojos del cuerpo, tendrá en poco, pero no quien
+mirando las cosas con los ojos limpios y claros del espíritu, mide la
+perfección de las virtudes, no con lo que muestran en la apariencia,
+sino con lo que en la realidad son en sí mismo.
+
+Era, como después veremos, varón de celo ardientísimo y de natural sobre
+manera ardiente; con todo eso, á una leve insinuación de sus superiores,
+desde las Misiones de los Guaranís, donde trabajaba en grandes obras del
+servicio de Dios y provecho de las almas, se redujo, sin la menor
+propuesta, á las angustias de un aposento en un colegio, con el empleo
+de enseñar á los niños los primeros rudimentos de la gramática. A otra
+insinuación de su Provincial, mientras estaba reduciendo al gremio de la
+iglesia gran número de infieles, dejando al punto aquella grande obra,
+pasó á las Reducciones del Uruguay, como si dijéramos, de un cabo del
+mundo al otro, pues distaban éstas más de mil y doscientas leguas de las
+otras donde estaba; y un viaje de veinticuatro horas, volvió á
+desandarle, por obediencia, en veinticuatro días.
+
+Finalmente, donde esta virtud campeó con admiración de todos, fué cuando
+estando en el fervor de sus conversiones y á lo mejor de la obra de
+reducir á la fe á los Zamucos y fundar aquella nueva cristiandad,
+levantó al punto las manos de la labor, sin esperanza de volver jamás á
+proseguirla, á un orden de nuestro Padre general de que tomase á su
+cargo el gobierno de esta provincia; él mismo confesó con toda
+ingenuidad que le costó la ejecución de este orden increíble dolor y
+sentimiento, y que jamás había sentido tanta repugnancia su natural como
+en este caso de ser Superior; y aunque fácilmente se hubiera podido
+excusar de aquella carga, para él tan pesada, con todo eso, por no dejar
+de obedecer, la aceptó prontamente, y sin dilación se vino á largas
+jornadas al Tucumán, sufriendo por el camino increíbles trabajos é
+incomodidades.
+
+Mas en lo que sobre todo se hizo admirable entre los nuestros fué en el
+celo de las almas y en la conversión de los infieles. El dilatar la fe,
+el predicar á los cristianos, el reducir á los gentiles, no parecía en
+él obra de virtud, sino inclinación y apetito natural; por lo cual no
+sabía vivir de otra suerte ni en otra ocupación recibía gusto, sino en
+esta de conducir almas al conocimiento y amor de Dios, y en este
+ejercicio estaba toda su quietud y descanso y para aliviarle en todas
+enfermedades, no había mejor medio que hablarle de nuevas empresas en
+bien de las almas, de la santa vida de los nuevos cristianos y de nueva
+conversión de infieles á la santa iglesia.
+
+Ojalá pudiera yo trasladar aquí algunas cartas suyas, que tengo en mi
+poder, para que vieran todos que no pudieran los enamorados del mundo y
+de la carne explicar con más vivas expresiones sus contentos y deseos,
+cuanto este obrero Evangélico manifiesta los sentimientos de su corazón
+en los negocios del servicio de Dios; los lamentos y quejas que hace de
+su mayor enemigo el demonio cuando se le atravesaba, ó hacía se le
+desvaneciesen sus designios. Por eso no me causa admiración que con
+ánimo invicto sufriese muchas persecuciones y reparase, aun con la
+pérdida de su reputación, los daños, bien que ligeros, de su
+cristiandad; antes dando cuenta de estas sus borrascas al P. Francisco
+Burgés, Procurador general de esta provincia, en carta de 29 de
+Septiembre de 1705, escrita á Madrid, le dice así:
+
+«Para mí no puede haber mayor gloria que el que me persigan por llevar
+adelante aquella nueva cristiandad de los Chiquitos que tantos trabajos
+y sudores me ha costado desde los principios.»
+
+Y decía la verdad; porque si se habla de solos trabajos que se padecen
+en desvastar é instruir á estos gentiles, que en las facciones son
+hombres, pero en las obras se distinguen poco de los brutos, sufría y
+hacía por ellos cuanto puede hacer un verdadero padre, para provecho
+espiritual y corporal de sus hijos, porque á él la virtud le había dado
+tan tiernas entrañas y amor de verdadero padre, como los padres
+naturales suelen tenerlas por naturaleza con los hijos; de día y de
+noche trabajaba, no sólo para bien de las almas, sino también de los
+cuerpos de sus neófitos, ya proveyendo de víveres en abundancia á los
+hambrientos, ya componiendo recetas y aplicando remedios á los
+enfermos, y aunque se revistiese la naturaleza, tratando y limpiando sus
+llagas con tal desembarazo, como si no sintiese la menor repugnancia y
+asco en sí mismo; el mismo amor le enseñó á ser juez y árbitro en sus
+litigios, gastando mucho tiempo en oirles contar, con paciencia y
+dulzura inexplicable, las diferencias que tenían entre sí, para lograr
+así el mantener y conservar entre ellos la paz porque antes de ser
+cristianos, cada uno por su propia autoridad se hacía justicia y vengaba
+sus agravios con las armas.
+
+Esto y mucho más hacía y sufría por los pobres indios: y aunque otros no
+pudieran tolerar el contínuo peso de vida tan trabajosa y con tan poco
+alivio, con todo eso él duró en ella por muchos años, y cada día se
+hallaba con tanto vigor como si en aquel comenzase; de lo cual, como
+dije en otra parte, no acababa yo de maravillarme; pues cuando oídos sus
+trabajos en la Misión de los Zamucos le consideraba consumido de fuerzas
+y que apenas se podía tener en pie, le ví poco después en Córdoba, con
+alientos y vigor de joven, siendo así que ya contaba sesenta y cuatro
+años de edad.
+
+A tantas fatigas por el bien de aquellos nuevos cristianos, se añadió
+otra trabajosísima, de aprender tantos y tan dificultosos idiomas
+bárbaros, para que al tiempo que ellos en las obras le experimentaban
+padre, no le tuviesen en la lengua por extranjero.
+
+Cosa era esta que á un hombre de su edad le pudiera ser muy enfadosa y
+de mucho empacho; mas el celo de las almas le obligó á volver á la
+condición y simplicidad de niño para aprender uno por uno los vocablos y
+significados de aquellas lenguas, y para expresar las voces con los
+acentos propios de los bárbaros, y no rehusando hacerse discípulo de los
+mismos infieles, los tomaba por intérpretes para traducir en su idioma
+los misterios y preceptos de la ley de Dios, procurando después
+enseñárselos á ellos con trabajo contínuo de meses y años enteros.
+
+Tales entrañas de caridad experimentamos también nosotros cuando le
+gozamos en el oficio de Provincial; era muy liberal, humano y afable con
+sus súbditos, guardando con ellos la gravedad precisamente necesaria
+para ser obedecido; y todos, no solamente le amaban por su agradable
+trato, por el candor de sus inocentes costumbres y por una singular é
+inseparable sinceridad, con que tenía el corazón en los labios, y el
+alma patente en el rostro, mas también le reverenciaban como á Santo; de
+que dieron muy claras muestras, cuando asaltado de una lenta calentura,
+con otras enfermedades poco á poco le condujo al término de sus días.
+
+Avisado del peligro que corría su vida, en vez de espantarse ó temer la
+muerte, parecía que le salía al encuentro con generosidad y fortaleza de
+ánimo, confiado en la misericordia de aquel Señor que le había concedido
+cuarenta y ocho años para servirle en la Compañía, y treinta y ocho en
+las Indias.
+
+Por muchos días hizo este Colegio de Córdoba muchas rogativas y
+penitencias para pedir y suplicar á Nuestro Señor no le quitase tan
+presto un Superior y Padre tan necesario al bien público, y tan amado de
+todos.
+
+Pero al fin quiso Dios llevarle á la gloria, como de su bondad
+esperamos, á darle el premio debido á sus méritos; la víspera de la
+Santísima Trinidad recibió todos los Sacramentos, sin dar la menor señal
+de temer la muerte, y se entretuvo todo aquel día, parte, en dar
+disposiciones con mucha serenidad, acerca del gobierno de la provincia,
+y parte en suavísimos coloquios con su crucificado Redentor, en cuyas
+manos entregó su espíritu, al entrar el día de la Santísima Trinidad, de
+cuya vista iba á gozar en la bienaventuranza.
+
+Fué su muerte á los sesenta y cinco años de su edad, á 4 de Junio de
+1719.
+
+El mismo día se celebró su entierro, á que asistió el Ilustrísimo Sr.
+Obispo de esta diócesis, gran número de religiosos de todas órdenes, el
+cabildo secular, lo principal de la nobleza, y mucho pueblo; los
+nuestros repartieron entre sí sus pobres alhajas, que se reducían á
+instrumentos de penitencia y algunos libritos de votos, para tenerlos
+por reliquias y conservar siempre fresca la memoria del incomparable
+varón que habían perdido, no menos venerable y digno de eterna alabanza
+por la santidad de su vida que por las muchas almas de que enriqueció á
+la iglesia toda.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIX
+
+_Continúa el Padre Miguel de Yegros la
+Misión de los Zamucos, á cuyas
+manos muere el hermano
+Alberto Romero._
+
+
+Habiendo ordenado el nuevo Provincial Padre Juan Bautista de Zea que el
+P. Miguel de Yegros, en pasando las lluvias, fuese con el hermano
+Alberto Romero á fundar la Reducción de nuestro P. San Ignacio, se
+anticipó el P. Yegros algún tiempo, así por escoger con tiempo sitio á
+propósito, como por no exponerse á peligro de no hallar agua qué beber
+en el camino; por tanto, á principios de Abril empezó su viaje; mas
+entrando en el bosque de los Zamucos, se vió obligado á volver atrás por
+tener tanta falta de agua, que ni la gente ni las caballerías tenían
+con qué apagar la sed.
+
+Púsose en camino segunda vez por Septiembre, y llovió tanto, que
+anegadas las campañas de los Cucarates, apenas pudo llegar al término de
+su viaje.
+
+Lo que padeció en este viaje lo referiré con las mismas palabras con que
+él, habiendo vuelto de los Zamucos, se lo escribió en carta de 27 de
+Octubre de aquel año de 1718 al P. Visitador de los Chiquitos, Juan
+Patricio Fernández, desde el pueblo de San Juan.
+
+«Por no alargarme (dice) no describo aquí cómo conseguí el llegar á este
+pueblo, contra el parecer y juicio de todos los prácticos de de estos
+caminos y contra toda disposición del tiempo; y los pocos Morotocos que
+llevé conmigo y se adelantaron á entrar en la montaña hubieron de
+perecer de sed, aunque consiguieron con gran valor el llegar al pueblo;
+y yo, que de ahí á algunos días los seguí, fuí nadando en agua (como
+dicen) por toda la montaña, que ya servía de enfado y de embarazo al que
+iba de posta y de ligera.
+
+»Sólo lo atribuí al dedo de Dios, pues cuando la piedad y misericordia
+divina se inclina á obrar, no hay imposibles, y más cuando precedieron
+los sudores, trabajos, necesidades y hambres de su primer conquistador
+de esta nación nuestro dignísimo P. Provincial Juan Bautista de Zea.»
+
+Despachó, pues, delante el P. Yegros algunos indios cristianos que
+avisasen al cacique principal de los Zamucos de su venida, y que le
+llevasen en su nombre un bastón, hermosamente guarnecido, y una camiseta
+colorada, que son las galas que ellos estiman.
+
+Llegaron los mensajeros y fueron recibidos con grande amor y cortesía, y
+fueron sentados á la mesa del cacique, cuyas viandas se reducían á
+raíces de cardos silvestres, que era todo su mantenimiento, y por gran
+regalo les ofrecieron un vaso de agua, porque había allí tal carestía,
+que cada uno estaba esperando la suerte de poder coger tanta cuanta
+cabía en la palma de mano, de un pequeño manantial que salía de un
+peñasco.
+
+Dos días después se partieron los cristianos, acompañados del cacique
+principal, con otros de los suyos, y encontrándose en el bosque con el
+P. Miguel, dieron la vuelta, y á 5 de Octubre llegaron á donde el P. Zea
+el año antecedente había levantado la cruz.
+
+Increíble fué el júbilo y la fiesta que hizo aquella buena gente,
+manifestando el gusto que tenían de ver en sus países á nuestros
+Misioneros, diciendo en nombre de todos el cacique principal, indio, por
+cierto digno de estimación, que no obstante sus grandes necesidades,
+hambres y pobreza no se había apartado de su pueblo ni permitido que los
+suyos se alejasen por estar en continua esperanza de que habían de ir
+los nuestros, habiendo enviado varias veces, y él mismo ido en persona,
+á registrar los caminos para ver si parecían.
+
+Igual fué también la alegría del P. Miguel que veía ya logrados los
+sudores del P. Zea, que con tantos trabajos había empezado á plantar
+aquella viña, y para su fecundidad le llovía del cielo copiosas
+bendiciones.
+
+Trató luego con aquel cacique y con todos los demás principales, del fin
+de su ida á aquellos pueblos, que era el fundar Reducción en sus tierras
+y quedarse con ellos; á cuyo fin les pidió le diesen paso franco y guías
+para todos los demás pueblos, para escoger en ellos el que fuese más
+acomodado para la fundación, y en particular hacia los que estaban al
+Poniente cercanos á las salinas, donde habían informado al Padre había
+parajes muy buenos para pueblos, aguadas, montañas y palmeras para
+estancias de ganados, interesándose en esto también el irse acercando á
+los demás pueblos de los Chiquitos, con camino más derecho y más breve.
+
+«Oyéndome el cacique (son palabras del Padre Miguel, en la carta para el
+P. Juan Patricio Fernández). Oyéndome el cacique éstas y otras
+conveniencias, dió un grito y suspiró, diciendo:
+
+»--Me tuviera por ingrato y vil, después de tantas finezas y estimación
+que habéis hecho de mí, si en alguna cosa os mintiera y engañara, y
+negando lo que me pedís os desazonara; y aunque no me queráis creer, os
+desengaño, Padre, de que en todas nuestras tierras no hallaréis parajes,
+ni las comodidades que decís para fundar, pues lo mismo que véis y
+reconocéis en este mi pueblo, sucede en todos los demás; y aunque en
+tiempo de lluvias, por causa de las avenidas, corren algunas cañadas con
+abundancia de agua, mas pasados algunos meses no quedan más que las
+madres secas, y sin agua, por lo cual luego nos desparramamos con
+nuestras chusmas á buscar qué comer y qué beber.
+
+»No obstante esta respuesta, le volví á instar con otras razones más
+eficaces que Nuestro Señor me inspiró, que me dejase pasar siquiera á
+visitar al cacique de los pueblos del Poniente, dándome guías y quien me
+abriese alguna senda para poder pasar á la ligera.
+
+»Respondióme á esta petición el cacique:
+
+»--Te aseguro, Padre, por el amor que te tengo, que si vas, tú y todos
+tus compañeros, pereceréis de sed.»
+
+Hasta aquí el P. Miguel, que oyendo esto se retiró aparte para
+encomendar á Nuestro Señor aquel negocio.
+
+Entonces el cacique juntó á todo el pueblo en la plaza y le reprendió
+con palabras muy sentidas el que hubiese alguno de ellos mentido y
+engañado al P. Misionero con decirle que había en sus tierras los
+parajes y comodidades ya dichas para fundación; y les añadió que quedaba
+muy avergonzado de que hubiesen dado ocasión para que el Padre juzgase
+que él le engañaba, negándole lo que ellos mismos tanto deseaban; y por
+fin mandó á todos que obedeciesen en todo á la voluntad del P. Miguel.
+Estaba éste retirado en su Rancho, rogando á Nuestro Señor que no se
+frustrase esta fundación y Reducción de todo el gentío cercano y
+encomendando á Su Majestad la resolución que tomaría en este caso.
+
+Luego supo por medio del intérprete, que había estado oyendo de secreto
+al cacique, todo el razonamiento que éste había hecho á los suyos en la
+plaza.
+
+«Con lo cual (prosigue el Padre en su relación) me determiné á
+proponerles si gustarían de fundar y juntarse para este efecto fuera de
+sus montañas y al remate de las campañas de las Japeras de los
+Cucarates, por ser tierras muy cabales para una fundación, aunque sólo
+de paso vistas y registradas con ánimo (si viniesen en ello) de
+registrarlo mejor á la vuelta, trayendo alguno de ellos conmigo para ver
+los parajes.
+
+»Llamé de allí á un rato al cacique y le propuse todo esto; á que sin
+dejarme pasar adelante, con grande algazara respondió que era grande
+elección, y que ya había estado y visto todas aquellas campañas, y que
+le parecieron muy buenas y á propósito para el fin, y que me siguiera
+luego con toda su gente y todos los demás pueblos vecinos, á no tener
+todos sus zapallares ya en flor y muchos que ya comenzaban á dar, y que
+no sembrarían otra cosa, sino que en acabando los juntaría y convocaría
+toda aquella gente, y se vendría luego al sitio que yo dejase señalado
+para el pueblo, y enviaría conmigo alguno de los principales para que
+registrasen y viesen el puesto para dicho pueblo; y en volviendo á
+darles cuenta de lo visto, tomaría luego el camino para aquel paraje.
+
+»Con esto resolví volverme después de dos días, porque no había agua que
+beber; y en estos dos días que estuve allí, fué forzoso beber de unos
+charquitos que se habían juntado en una cañada, una legua del pueblo, de
+un aguacero que cayó, que más era barro que agua; y de una poca que
+ellos tenían recogida, llovediza, en unos calabazos, nos dieron uno, por
+gran fineza, y vendido por un poco de maíz.
+
+»Poco después que se sosegaron los del pueblo, cerrada ya la noche, vino
+el cacique, acompañado con algunos viejos, á pedirme audiencia junto á
+mi toldo; y dándoles asiento por señal de alegría y albricias, me dijo
+el cacique:
+
+»--Padre, no te aflijas, que después del año en que se haya poblado el
+sitio que nos señalares, iré con la gente de este mi pueblo hacia el
+Sur, en tres días de camino de montaña, á traer y convidar á otra
+provincia de Zamucos (con quienes antiguamente estábamos amigos y
+quebramos con ellos) que son diez pueblos de tanto número como nosotros;
+y de ahí á un día de camino, en que remata la montaña y comienzan las
+campañas, está innumerable gentío que llega hasta á los pueblos que
+llamamos nosotros de los españoles. Estos guerrean siempre con esta otra
+provincia de Zamucos, que se llaman Ugaroñós (de los cuales hay uno en
+este pueblo de San Juan, que antiguamente vino con sus padres á esta
+otra provincia, y de ahí á los Morotocos; y cuando andaba con los
+Padres, llegó á ver todo ese gentío, que es el Chaco, y á un lado
+algunos pueblos de Guarayos.) Agradecíle sumamente las noticias al
+cacique, quien volvió á añadir estaban contentísimos con el paraje que
+les había insinuado, muy á propósito para poder desde ahí con más
+facilidad y brevedad penetrar hasta las naciones dichas, pues desde más
+lejos había venido yo á sus tierras y pueblos; y dándome otras noticias
+de otros gentíos por diversos rumbos, se despidió para irse á
+descansar.»
+
+Así el P. Miguel; el cual, queriendo al otro día despedirse de ellos, se
+levantó una gritería y llanto de toda la gente, á quien el deseo del
+santo bautismo no daba aliento para ver partir al Padre Misionero; mas
+dándoles palabra de que cuanto antes los volvería á ver, se quietaron; y
+levantadas al cielo las manos, pedían á Dios les diese feliz viaje y que
+volviese presto.
+
+Partióse, finalmente, echando mil bendiciones á aquel pueblo, tan
+deseoso de recibir la santa fe, trayéndose en su compañía aquellos
+Zamucos enviados de su cacique; y reconocido el país de los Cucarates,
+pasó á San Juan Bautista, donde los neófitos recibieron y acogieron á
+los dos cathecúmenos con extraordinario afecto, tratándolos con aquellas
+cortesías que el celo del bien de sus almas y el amor á Dios dictan á
+los que son nuevos en la santa fe.
+
+Llegó, pues, de vuelta de los Zamucos al pueblo de San Juan á 26 de
+Octubre de aquel mismo año de 1718 y luego participó las noticias de
+todo lo referido en este capítulo al Padre Visitador de aquellas
+Misiones, Juan Patricio Fernández, quien atribuyendo á singular
+misericordia de Dios y á los méritos y sudores del apostólico P. Zea que
+aquellos bárbaros estuviesen tan deseosos del santo bautismo y tan
+contentos y prontos á dejar sus tierras hizo luego despachar los dos
+Zamucos que trajo el P. Miguel de Yegros, con aviso al cacique de que se
+fuese con todos sus vasallos á las tierras de los Cucarates, porque en
+breve se partiría allá el P. Miguel con el hermano Alberto Romero.
+
+¡Quién creyera que una obra, encaminada con tantos trabajos y sudores y
+con tanta felicidad, de donde resultaría á Dios grande gloria y á la
+iglesia mucho número de fieles, se destruyese en un momento, y de tal
+manera, que hasta ahora no se les ha podido reducir, bien que siempre se
+intenta!
+
+La causa de esta novedad la atribuyen todos á la natural inconstancia é
+inestabilidad de los indios; mas si yo á este común sentir pudiese
+añadir el mío particular, diría que ha tenido más alta causa este
+infeliz suceso; porque siendo la conversión de las almas obra
+principalmente de Dios, deja Su Majestad muchas veces que las industrias
+humanas, y la virtud de los medios que ponemos, no surtan efecto, para
+que desconfiados nosotros de ellos, atribuyamos á sola la virtud de su
+gracia aquellos sucesos que efectuándose prósperamente, sería fácil cosa
+nos los atribuyésemos á nosotros mismos.
+
+Mas sea lo que fuere de esto, salieron por Agosto de 1719 el P. Miguel
+de Yegros y el hermano Alberto, llevando todo recado para celebrar la
+Misa y lo demás necesario para fundar la iglesia de la nueva Reducción
+de San Ignacio Nuestro padre, llegando á la campaña que los Zamucos
+habían escogido para fundarla, no hallaron persona alguna; y enviando
+algunos por todas partes para tomar noticia de esta gente, hallaron su
+pueblo quemado, y supieron que se había retirado algunas jornadas lejos
+de allí, junto á una laguna abundante de pesca, cerrando los pasos por
+donde se les podía seguir.
+
+Resolvió ir en persona el hermano Alberto en su seguimiento á buscarlos,
+como lo hizo, y habiéndolos encontrado, los reconvino con la palabra que
+habían dado á Dios y á los Padres de querer ser cristianos y vivir
+juntos en un pueblo, en el lugar que ellos mismos habían escogido y
+señalado.
+
+Hiciéronle al principio buen semblante los bárbaros y con muestras de
+alegría fingieron querer estar á lo prometido; y en señal de eso, se
+encaminaron con él hacia el sitio señalado, encubriendo entre tanto en
+el corazón su premeditada alevosía, y por muchos días fueron
+entreteniendo con buenas palabras al hermano que procuraba, con todas
+las finezas de su gran caridad, ganarles las voluntades con beneficios.
+Al fin se quitaron la máscara el día 1.º de Octubre, y muertos á
+traición doce cristianos, un infame cacique asió de la garganta al santo
+hermano y con el filo de una pesada macana le partió la cabeza,
+despojóle después bárbaramente, y de miedo de que no viniesen sobre
+ellos á vengar aquella muerte los Chiquitos, se huyeron todos juntos,
+sin saberse dónde.
+
+El P. Miguel, avisado de este suceso por dos cristianos que por gran
+ventura se pudieron escapar del estrago, se volvió con increíble dolor
+de su corazón por no poder hacer más; y divulgada por todos los pueblos
+la nueva de la muerte del santo hermano, le lloraron inconsolablemente
+los indios, los cuales, en recompensa de las buenas obras que de él
+habían recibido, le celebraron solemnes exequias en todos sus pueblos,
+cuanto cupo, y fué posible en su pobreza; y yo, para acabar este
+capítulo, daré aquí una breve noticia de su vida y virtudes, por serle
+muy debida esta memoria.
+
+Fué el hermano Alberto Romero de nación español y natural de Segovia,
+hijo de padres honrados y de profesión mercader, bien acomodado; mas
+deseoso de ver tierras y hacer mayor fortuna, pasó con otros mercaderes
+Perú, esperando hallar aquí fortuna igual á sus deseos.
+
+No le salieron fallidas sus esperanzas, porque adquirió buen caudal y
+fué de todos muy estimado; y así la Real Audiencia como el arzobispo de
+Chuquisaca, le cometieron negocios de mucha monta para bien público; mas
+como sea tan ordinario en las cosas humanas el hacerse y deshacerse en
+un punto, mudando semblante á cada paso la fortuna, sin durar mucho en
+un estado, ya sea próspera, ya adversa, siendo sólo semejante á sí
+misma, en ser siempre inconstante, habiendo estado siempre para nuestro
+Alberto risueña y propicia, experimentó en sí estas mudanzas; porque de
+repente, no sé por qué causa, si ya no fuese para que levantase sus
+deseos á las cosas del cielo, cayó desplomada á tierra la gran máquina
+de su prosperidad.
+
+En poco tiempo perdió todo lo que en muchos años, y á costa de grandes
+fatigas había adquirido, con que quedó reducido á mucha pobreza, mas no
+sin ganancia, porque con este golpe volvió en sí, y viéndose ya anciano,
+sin tener en la tierra riquezas ni méritos para el cielo, se dolió mucho
+de lo mal que había empleado su corazón en ganar y adquirir bienes
+caducos, sin quedarle de tanto tiempo perdido más que un perpetuo
+remordimiento del mal logro de sus años.
+
+Por tanto, resolvió darse todo á Dios, al cuidado de su alma y á las
+cosas de la eternidad, gastando, como más próvido mercader, el resto de
+su vida en el tráfico de bienes no sujetos á mudanzas y reveses de la
+fortuna, en lo cual tuvo mejor logro que cuando en el mundo navegaba su
+prosperidad viento en popa.
+
+Y Dios, que muchas veces se agrada más de los que vienen á trabajar en
+su viña á la última hora, que los que desde la primera hora del día
+echan mano á la labor, se agradó sobremanera de su determinación, y le
+dió luego de contado una plenitud de consuelo en su servicio, por prenda
+de galardón que sobre todos sus méritos le tenía preparado aquí en la
+tierra, y después eternamente en el cielo.
+
+Por aquel tiempo, algunos piadosos españoles, recogiendo de los vecinos
+de Tarija algunas limosnas, enviaban todos los años un copioso socorro á
+la cristiandad de los Chiquitos y á los Misioneros lo necesario para
+celebrar el santo sacrificio de la misa, y hacer con toda la devoción
+posible las funciones sagradas.
+
+Con esta provisión le enviaron una vez nuestros Padres del colegio de
+Tarija, con quienes él trataba familiarmente, y luego le pagó Dios
+aquella caridad muy largamente.
+
+Porque considerando el fervor y santa vida de los nuevos cristianos y
+las apostólicas fatigas de los obreros evangélicos, que con vivir en
+semejantes trabajos, á los que de sí escribe el Apóstol San Pablo,
+estaban siempre alegres y con una boca de risa, se mudó en otro hombre y
+se le inflamó el corazón en vivísimos deseos de unirse más estrechamente
+con Dios, y gastar su vida en servicio de aquella nueva cristiandad, y
+de hecho dió luego muestras de cuán de veras lo decía.
+
+Púsose luego á enseñar á los indios todos los oficios mecánicos, á
+desmontar los bosques, á labrar la tierra y á manejar los arados para
+cultivarla; con los enfermos, viejos y estropeados, tenía entrañas y
+ternura de madre; no había cosa que por ellos no hiciese; con los
+bárbaros que se convertían de nuevo, se deshacía en afectos de caridad,
+no sabía apartarse de su lado, parecía que se los quería meter dentro
+del corazón; y por bárbaros que fuesen, no dejaba de hacer con ellos
+semejantes demostraciones, no mirando en ellos lo que parecían en el
+exterior, sino el valor de sus almas, compradas por el Redentor con el
+precio de toda su sangre.
+
+Ni por trabajar tanto por las almas de sus prójimos se descuidaba de la
+suya propia; recogíase muchas veces á tener oración, en el cual tiempo
+las copiosas lágrimas que derramaba, eran indicios de los consuelos con
+que Dios confortaba su espíritu.
+
+Y á la verdad era bien necesario este consorte celestial para darle
+ánimo y aliento en la dura y continuada batalla con el enemigo infernal,
+que dolorido fuertemente de que un viejo idiota y sin letras corriese
+por el camino de la más alta perfección y se burlase de él quitándole
+tantas almas de sus manos, no le dejaba de perseguir de día ni de noche,
+ya apareciéndole en forma de feísimos animales, ya espantándosele con
+otras visiones abominables.
+
+Duró esta terrible persecución más de tres años; mas nuestro Alberto,
+asistido siempre de Dios y del ángel de su guarda, que si no estaba á su
+lado en forma visible, á lo menos lo estaba con la invisible operación
+en su corazón, jamás se dió por vencido, ni omitió las acostumbradas
+obras de caridad, ni dió un paso atrás en el modo de vivir que había
+emprendido.
+
+Y por ventura, en premio de esta generosa constancia, se le encendió el
+corazón en vivos deseos de entrar en la Compañía, que amaba
+tiernísimamente; mas atendida su mucha edad, era necesaria la licencia
+de nuestro Padre General, la que no se podía tan presto alcanzar; por lo
+cual, para consolar en parte sus plegarias y sus lágrimas, el P. Vice
+Provincial Luis de la Roca, cuando visitó aquellas Misiones, le admitió
+por Donado hasta que viniese de Roma la licencia de recibirle por
+hermano Coadjutor de la Compañía; pero el cielo le firmó más presto esta
+licencia, y la Compañía triunfante le contó en el número de aquellos
+campeones que bordaron la librea de Cristo con su propia sangre, antes
+que acá en la tierra le contase la militante en el número de aquéllos,
+que con los ministerios humildes de su estado la ayudan á la conversión
+de las almas.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XX
+
+_Progresos y aumentos de otras_
+REDUCCIONES _en los años de 1717 y 1718_.
+
+
+Aunque lo que he escrito en estos dos capítulos últimos, ha sucedido en
+muchos años y en este tiempo se han convertido á la fe y ganado para el
+cielo muchos centenares de infieles, todavía, por no confundir los
+sucesos y Misiones de las Reducciones, los quise separar con ánimo de
+referir ahora y dar noticia del fervor y mérito de los neófitos de las
+otras tierras, dignándose Dios Nuestro Señor de premiar sus sudores con
+abundante cosecha de infieles para animarlos á trabajar con mayor
+aliento y fervor en servicio de la iglesia.
+
+Los cristianos, pues, de la Reducción de San Francisco Xavier, hicieron
+Misión por dos partes diversas.
+
+Algunos Zamalos salieron en busca de unos infieles, que habían hallado
+los años pasados y los habían dejado de recoger por falta Guarayos,
+donde fueron bien recibidos; y aunque no se entendían, les hablaron por
+señas y movieron á algunos á seguirlos y á recibir el santo bautismo.
+
+Otros, de nación Piñocas, quisieron ir á los Puyzocas, que mataron al P.
+Lucas Caballero mas apenas lo pudieron conseguir, porque en el camino
+entraron en una Ranchería de los Cozocas, tan de improviso, que sentidos
+de los paisanos, que estaban trabajando en sus sementeras, y creyendo
+ser gente enemiga, se dieron á huir á toda furia por librar la vida; los
+nuestros alcanzaron á algunos, y entrando en la Ranchería la hallaron
+desierta, sin persona viviente.
+
+Vieron en los Ranchos muchos escudos, tejidos de plumas de bellísimos
+colores con mucho arte é industria; con éstos estaban adornadas las
+cámaras donde estaban amontonados muchos huesos de difuntos y pedazos de
+carne fresca, indicios de que eran comedores de carne humana.
+
+Andan todos bien vestidos y tienen las mismas costumbres que los Baures
+y Cosiricas, bien que usan de diferente lengua. Entre grandes y pequeños
+recogieron 36.
+
+Los cristianos del pueblo de la Concepción fueron á predicar la ley de
+Cristo á los Cosiricas, mas no sacaron más logro que los trabajos.
+
+Dos años antes habían ido á su Ranchería y habían traído cuatro para que
+viesen las Reducciones, en donde fueron recibidos con grande amor y
+cortesía.
+
+Estos dos fueron con los neófitos para llevarlos á sus paisanos, de
+quienes no fueron admitidos con mucho afecto, porque el demonio les puso
+en sospecha de que eran Mamalucos ú otros enemigos que habían venido á
+hacerlos esclavos. No obstante, los sentaron á la mesa y les presentaron
+algunos regalos del país; mas concurriendo allí indios de otras tierras,
+los cercaron en forma de media luna, disparándoles una tempestad de
+flechas para hacerlos huir; los neófitos, sin hacer más que reparar los
+golpes, se retiraron con buen orden, y en medio de que muchos hacían
+instancia á los capitanes para responderles con las armas, venció la
+parte de los mejores, que, á imitación del Redentor, no quisieron
+volverles mal por mal; tres quedaron muertos; los otros, maltratados, se
+volvieron á la Reducción.
+
+De San Rafael salieron por dos partes en busca de almas; una tropa de
+Taus ganó á la fe cuatrocientos y ochenta infieles, de nación Bacusones.
+
+La otra, de Tabicas, fué á las riberas del río Paraguay en busca de
+Curucanes.
+
+Apenas llegaron á orillas del río, cuando un Chiquito con algunos otros,
+se adelantó, y descubriendo una canoa que venía hacia ellos, se
+escondieron detrás de algunos matorrales, creyendo ser los infieles que
+buscaban; mas observando que era un negro con dos indios, que andaban
+pescando, gritaron los compañeros del Chiquito: _¡Mamalucos!
+¡Mamalucos!_ y se pusieron en fuga precipitada.
+
+Apenas el negro vió sólo al Chiquito, cuando le apuntó con el arcabuz;
+mas se detuvo en dispararle, porque el indio le gritó en voz alta: No me
+mates, que soy cristiano como tú y no te hago daño; y para que lo
+conociese más claramente, le mostró una imagen de Nuestra Señora con el
+Niño en los brazos, la cual, el negro, dejando el arcabuz, adoró de
+rodillas.
+
+Juntáronse luego allí nuestros neófitos en número de ciento y cincuenta,
+extendidos en buen orden sobre la ribera.
+
+En este ínterin vino el Capitán de los Mamalucos, y llamando á un
+Chiquito que entendía la lengua Guaraní, le preguntó quiénes eran y á
+qué fin andaban por aquellas costas.
+
+Respondió que eran hijos de nuestros Misioneros (esta es la frase que
+usan ellos con los que les han reducido á la fe) y cristianos del pueblo
+de San Rafael, que andaban en busca de infieles para conducirlos al
+gremio de la santa madre iglesia.
+
+--Para el mismo fin los buscamos nosotros,--respondió el capitán
+Mamaluco; y añadió en ademán de enojado:
+
+--¿Y por qué venís aquí si nosotros hemos llevado ya todos los infieles?
+
+Preguntóle después qué Padre le instruía y enseñaba la fe y quién venía
+con ellos.
+
+Dijo que el P. Felipe Suárez, era cura de su pueblo, mas que ellos iban
+solos.
+
+--Y, pues,--replicó el Mamaluco--¿qué capitanes y conductores os
+gobiernan?
+
+Aquellos, con astucia más que de indios, les respondieron que sus
+capitanes eran sesenta. Entonces, vuelto á los suyos, les dijo el
+Mamaluco:
+
+--Mucha gente tienen éstos alistada; y sin hablar más, haciendo tocar á
+retirada, se embarcó con todos los suyos en las canoas, huyendo á todo
+vogar, por no venir á las manos con tanta gente; y quiera el cielo que
+así como los cristianos Guaranís, de mucho tiempo á esta parte son el
+terror de estos crueles enemigos, así lo sean también los Chiquitos
+reducidos á la fe y al gobierno civil. Los neófitos, alegres con el buen
+logro de su astucia, anduvieron mucho trecho por aquella ribera, hasta
+que finalmente dieron con la Ranchería de los Curucanes, donde siendo
+bien recibidos, se pusieron todos en la plaza, de rodillas, á rezar el
+Rosario de Nuestra Señora para que Su Majestad diese á aquellos gentiles
+juicio (frase con que se explican cuando hacen oración por sí ó por
+otros á Nuestro Señor y á la Santísima Virgen) para que todos abrazasen
+la santa ley de Dios.
+
+Mientras que los cristianos rezaban el Rosario, estaban los Curucanes
+llenos de estupor, refugiados en sus Ranchos, sospechando que aquella
+era alguna trama inventada en daño de ellos.
+
+Acabaron los cristianos su santo ejercicio, y viéndose solos, fueron
+siguiendo los pasos de los fugitivos y cogieron diez, los cuales
+vinieron de buena gana á hacerse cristianos. Y éstos, habiendo vuelto el
+año siguiente á aquella tierra, redujeron á la santa fe doscientos y
+once, los cuales dieron noticia de otros muchos pueblos que eran
+confinantes con ellos, como son Merojones, Guijones, Bacusones,
+Betaminis, Aripayres, Zipes, Tades, Guarayos, Subarecas, Paricis y otros
+muchos.
+
+También se debe reputar entre los aumentos de esta Reducción un funesto
+suceso, que para ejemplo de otros sucedió en ella.
+
+Habíase bautizado en San Rafael una doncella de 18 años y se llamaba
+Isabela, la cual, poco después, se había casado; mas el común enemigo,
+pesaroso de que se le escapase de sus manos la que antes había sido toda
+suya, resolvió tentarla cuanto pudo, trayéndola á la memoria su antigua
+brutal vida.
+
+Ella, pues, ya por estar en la flor de su edad y en lo mejor de la
+juventud, ya por las sugestiones del demonio, se rindió, finalmente, á
+sus apetitos, viviendo peor que antes: porque es ordinario que sea más
+malo quien abandona la fe que quien jamás la ha profesado. Perdida,
+pues, la vergüenza y el temor de Dios, se amistó mal con algunos de sus
+iguales; y para que no llegase á oídos del Padre Cura de aquella
+Reducción, se llegaba á los Santos Sacramentos frecuentemente, con
+muestras de tierna devoción y algunas lágrimas en los ojos.
+
+Mas Dios Nuestro Señor que ama tanto á aquella nueva iglesia, no tardó
+mucho en castigar su hipocresía y lascivia, de suerte que quien supiese
+el castigo escarmentase, y juntamente tuviese tiempo la miserable é
+infeliz de pedir á Dios misericordia.
+
+Estando durmiendo una noche en casa de su padre, prorrumpió de repente
+en gritos y ahullidos, que parecía de mentada, y echando los ojos hacia
+el techo, con grande espanto, decía á su padre:
+
+--Mira, mira, que vienen los diablos á llevarme consigo al infierno y
+saltando de la cama, quería huir, mas su padre la detuvo.
+
+Quedó con aquella vista tan consumida de fuerzas y desmayada, que
+parecía habérsele descuadernado todos los miembros. Estando de esta
+manera medio fuera de sí, pero siempre obstinada en sus pecados, fué
+avisado el P. Misionero del grave peligro de la enferma, mas no de la
+causa, y mucho menos de su mal vivir; la primera diligencia del Padre
+fué ajustar las cosas del alma de aquella infeliz; y viendo que estaba
+ya cercana su muerte, le administró los Últimos Sacramentos; y
+llegándose para decirla alguna palabra de Dios, se hacía sorda; y
+fijando los ojos en un lugar, se procuraba descubrir, llamando y
+convidando á los amigos con quienes había vivido mal, y haciendo los
+mismos ademanes y feos movimientos que cuando estaba sana.
+
+Sospechó el Padre que el demonio en forma visible hacía de las suyas con
+la enferma; por lo cual, procuró confesarla con mayor diligencia, mas la
+infeliz nunca quiso vomitar aquellos pecados feos, porque padecía tanto
+en el alma y en el cuerpo.
+
+Pareciéndole al Padre que el mal empezaba á dar algunas treguas, y que
+los demonios, por la intercesión de Nuestro Padre San Ignacio, cuya
+reliquia la aplicó, se habían ausentado de la cámara de la enferma,
+precisado de otra ocupación, se partió de allí, con intento de volver
+cuanto antes.
+
+Apenas se había apartado algunos pasos, cuando la doliente, quitándose
+del cuello la Santa Reliquia, empezó á llamar con palabras amorosas á
+sus galanes y en ademán de quien se abrazaba con alguno, acabó la vida,
+dejando á sus parientes afligidos y desconsolados por muerte tan
+desgraciada.
+
+Hízosele por la tarde su entierro, y luego aquella noche vino á llamar á
+la puerta de la casa de su padre, y llamó á su marido, diciéndole:
+
+--Ábreme, ¿no me conoces? Yo soy Isabel.
+
+Levantóse despavorido y asustado el marido, y abriendo la puerta la vió
+tan monstruosa que se quedó pasmado de asombro y espanto.
+
+Después, yendo á nuestra casa, se manifestó al P. Misionero, el cual,
+con el horror de verla, se desmayó y cayó en tierra medio muerto, y por
+muchos días no pudo recobrarse.
+
+Andúvose luego paseando por el corredor de casa, y dió muchos golpes en
+la campana de la iglesia, mas nadie osó salir fuera, sospechando lo que
+era.
+
+De aquí salió y anduvo todas las calles de la Reducción, y con ahullidos
+y bramidos como de fiera, aterrorizó sobremanera á toda la gente.
+
+El día siguiente se apareció á una hermana suya y á otros, con semblante
+horroroso, queriendo Dios que hubiese muchos testigos del caso, porque
+quien necesitase del temor para vivir bien, no pudiese negar el hecho
+para no temer.
+
+Habiendo fallecido este año un fervorosísimo Misionero en estas
+Reducciones, es razón que le demos aquí lugar á sus méritos, refiriendo
+brevemente sus virtudes y sus apostólicas fatigas en servicio de Dios y
+bien de las almas.
+
+Este fué el P. Joseph Tolú, que á los setenta y cinco años de su edad
+pasó de estos trabajos al eterno descanso en el pueblo de San Rafael, á
+10 de Mayo de 1717.
+
+Nació este santo varón á 22 de Noviembre de 1643 en Potago, lugar de la
+isla Cerdeña; fué en aquella provincia recibido en la Compañía, teniendo
+21 años de edad, á 2 de Mayo de 64 y el año de 74 pasó á esta provincia,
+donde concluídos los estudios que le faltaban y recibidos los sagrados
+órdenes, pasó á las Misiones de los Guaranís, donde vivió algún tiempo
+con mucho fruto de los indios.
+
+Aquí le quiso Dios dar á entender los muchos trabajos que le tenía
+preparados para labrarle la corona de sus merecimientos, y fué de esta
+manera:
+
+Había acabado un día de decir misa, y mientras se retiraba á su
+aposento á dar gracias á Nuestro Señor, se vió como en éxtasis, cercado
+de una tropa de gente desconocida y se vió también á sí mismo cultivando
+la tierra con un azadón en la mano, lleno todo de sudor, sin que alguno
+de los presentes, movido á piedad, se determinase á quitarle de las
+manos aquel rústico instrumento y á ayudarle en aquel oficio.
+
+Quedó el P. Joseph extrañamente maravillado y pensativo, por no entender
+qué se le quería significar con aquella visión, hasta que pasando poco
+después por orden de los Superiores á la conversión de los Chiriguanás
+lo conoció en la Reducción de San Ignacio, donde aunque había gran
+multitud de gente, con todo eso el hablarles de su conversión era
+predicar á las piedras, ó como dicen, en desierto, sin poder reducir ni
+aun uno sólo de aquellos obstinados, ni tener aún un sirviente que le
+asistiese en el altar, por lo cual se vió obligado á cultivar con sus
+manos una huertecilla, y con el sudor de su rostro recoger alguna cosa
+con qué pasar la vida; iba en persona al bosque á traer un haz de leña y
+al río por un cántaro de agua, mirándole entre tanto aquellos bárbaros
+sin moverse á ayudarle.
+
+Acordóse entonces de lo que tanto antes Nuestro Señor le había mostrado,
+y así sufrió con grande valor estas y otras gravísimas molestias de
+aquellos bárbaros tan crueles, que le echaron los caballos á pacer en su
+huerta, para quitarle en un momento el sudor de su rostro y el trabajo
+de sus manos. Y en medio de ser aquella tierra tan difícil de cultivar y
+tan dura á recibir la semilla de la palabra divina, pues aunque
+trabajaba mucho recogía muy poco fruto, con todo eso no levantó las
+manos de la labor hasta que le llamaron los Superiores para ser operario
+en el Colegio de Tarija, donde tuvo campo en qué ejercitar su celo, con
+menos trabajos, pero con más fruto. Aquí le sucedió un caso digno de
+saberse:
+
+Ofreciósele un día hacer una trompetilla por si acaso venía á confesarse
+algún sordo, cuando poco después de venir á su aposento, entró en él un
+hombre doliéndose mucho de que no se podía confesar á gusto por falta de
+oído; consolóle el Padre, diciéndole que tenía un instrumento para oir
+con facilidad.
+
+Confesóse el buen hombre con gran júbilo de su corazón, y dando al Padre
+mil agradecimientos, se despidió diciendo:
+
+--Quédese V. R. con Dios, que yo me voy á comulgar y de allí á morir; y
+sucedió así puntualmente.
+
+Lo mismo sucedió con otro que tenía la misma pena, el cual estando sano
+y robusto se confesó con el Padre y murió de allí á dos días, dejando
+ambos prendas seguras de su eterna bienaventuranza, con la misericordia
+que Dios había usado con ellos.
+
+No pudo conseguir semejantes esperanzas de otro, que exhortado del P.
+Tolú á que ajustase las cuentas de su conciencia con Dios por medio de
+los ejercicios espirituales, luciese confesión general antes de
+emprender un largo viaje le protestó con varios colores aparentes, que
+no podía; mas apenas había caminado pocas leguas, cuando sorprendido de
+una furiosa enfermedad, en pocos días se puso en camino para la otra
+vida, con poco ó ningún aparejo.
+
+Vivió en Tarija el P. Tolú hasta el año de 98 en que pasó con oficio de
+Superior á las Misiones de los Chiquitos con gran júbilo de su corazón,
+por ver puestos en ejecución los ardientes deseos de emplear sus fatigas
+en la conversión de los infieles; y aunque las grandes y frecuentes
+enfermedades le estimulaban á proponer su ningún talento para aquel
+empleo, todavía, después que en una grave enfermedad, el dolor más
+agudo que le traspasaba el corazón en aquellos extremos, fué el haberse
+excusado una vez en ejecutar un orden de sus superiores, arrojándose en
+manos de Dios, vino con aquel oficio á estas Reducciones en que por no
+estar aún las cosas puestas en forma, tuvo ocasión de merecer mucho.
+
+Lo más insufrible para su caridad eran las grandes necesidades y
+trabajos de sus súbditos sin tener con qué socorrerlos y aliviarlos.
+
+Procuró, no obstante esto, con todo el esfuerzo posible, por espacio de
+cuatro años que fué Superior, adelantar aquella recién fundada
+cristiandad, así con la conversión de nuevos infieles como en
+desarraigar las bárbaras costumbres de los catecúmenos, exponiéndose por
+eso muchas veces, con invencible constancia, á riesgos y peligros de la
+vida.
+
+Una de las muchas veces que se vió en estos aprietos fué en cierta
+ocasión, que habiendo visto que un neófito se había teñido el rostro de
+feísimos colores, al uso de su gentilidad, le dijo, llevado de su celo:
+
+--Lindo estás por cierto, pareces un demonio (y así es en la realidad
+cuando se tiñen el rostro).
+
+Oyó el indio con disgusto estas palabras, y flechando su arco, le
+asestó al pecho con una saeta.
+
+Entonces el generoso Padre, desabrochando la sotana y jubón, le dijo:
+
+--Apunta aquí para que no yerres el golpe, y quítame esta vida que tanto
+deseo sacrificar á Dios por amor tuyo.
+
+Quiso, empero, el cielo recibir la oferta y no la ejecución del
+sacrificio, porque aquel bárbaro, atónito y lleno de confusión, al ver
+tanto aliento, no osó pasar más adelante.
+
+Su empleo más continuo é infatigable, fué instruir á algunos mozos más
+despiertos, no sólo en las cosas de nuestra santa fe, más aún en el
+servicio de la iglesia y de las funciones sagradas, enseñándoles el
+canto eclesiástico y las otras sagradas ceremonias, ministerio de
+trabajo y tedio increíble y sólo tolerable de una grande caridad y celo
+ardiente, porque era necesario poco menos que hacerles mudar naturaleza,
+domesticándolos y desvastándolos poco á poco, corrigiéndolos sin
+exasperarlos, y tolerándolos algún tiempo mal acostumbrados y viciosos,
+para hacerlos totalmente otros diversos de los que eran al principio.
+
+Y en este ejercicio duró, sin interrumpirle, hasta lo último de su vida;
+porque la esperanza del bien y frutos que veía se lograban en aquella
+su infatigable tarea, se la hacía no sólo tolerable, sino suave.
+
+En tales obras de apostólica caridad con los prójimos, no se olvidaba de
+sí mismo, pues en medio de ser todas ejercicio de virtudes y aumento de
+méritos, era, no obstante, muy delicado en la observancia regular,
+portándose de suerte en las funciones de operario evangélico, que no se
+descuidaba un punto en la guarda de las santas leyes y constituciones de
+la vida religiosa, antes se retiraba muchas horas del día á vivir más
+perfectamente para sí, para después obrar con más fervor con los
+prójimos.
+
+Era devotísimo de las santas almas del Purgatorio, á quien no solamente
+había hecho en vida liberal donación de todas sus buenas obras sino
+también después de su muerte, de todos los sufragios que por su alma se
+dijesen, reservando sus grandes culpas, como él decía, para pagarlas con
+las penas del Purgatorio.
+
+Mas quiso Dios, por premio de ésta su heroica caridad, darle el
+Purgatorio en esta vida, para que así fuese mayor su corona en la eterna
+bienaventuranza, cargándole de tantas y tan graves enfermedades que le
+inhabilitaron del todo á ejercitar del todo nuestros ministerios con
+los neófitos, único conorte en sus tribulaciones, de suerte que solía él
+decir que de este mundo no tenía sino _labor y dolor_.
+
+Llamóle, finalmente, Nuestro Señor, á darle el galardón de tantos
+trabajos y sudores, con una muerte propia de los santos, después de
+haber estado más de dieciocho años en estas Misiones, á los setenta y
+cuatro de su edad y cincuenta y tres de Compañía, en que había hecho la
+profesión de cuatro votos á 15 de Agosto de 682.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXI
+
+_Breve descripción de la provincia del Chaco;
+costumbres y cualidades naturales de
+sus moradores, y fundación de una
+nueva Reducción en ella._
+
+
+La provincia del Chaco es un vastísimo espacio de tierra de trescientas
+leguas de largo y ciento de ancho, situado entre las provincias del
+Tucumán, de los Charcas, del Río de la Plata, del Paraguay y de Santa
+Cruz de la Sierra, cercado por todas partes de una larguísima cadena de
+montes, que empezando á levantarse desde la ciudad de Córdoba del
+Tucumán, llegan hasta las opulentísimas minas de Lipes y Potosí; luego
+tirando á Santa Cruz de la Sierra, rematan en la gran laguna Mamoré.
+
+Es el terruño en partes maravillosamente abundante y fértil, por causa
+de muchos arroyos ó riachuelos y dos grandes ríos que la bañan, los
+cuales, naciendo de las montañas, atraviesan y riegan el país: y después
+de muchas vueltas y rodeos desembocan en el gran río de la Plata y
+forman en gran parte su desmedida grandeza.
+
+Sus moradores, en tiempos pasados, eran muchísimos en número, de suerte
+que en sólo el contorno de la ciudad de Guadalcazar, que hoy está
+destruída, se contaban más de cuatrocientas Rancherías de diferentes
+naciones y lenguas.
+
+Las naciones más célebres son los Colchaquies, Tonocotes, Belelas,
+Mocobies, Tobas, Malbalaes, Mataguayos, Aguilotes, Chumipies, Amulalaes,
+Callagaes, Abipones, Payaguás, Guaycurús, Churamates, Ayoyas y Lules.
+
+Es el temperamento de estas naciones ígneo y vivaz, la estatura más que
+mediana, las facciones del rostro algo desemejantes de las nuestras, de
+donde fácilmente se distinguen de los españoles y demás europeos; y
+cuando se tiñen de colores, que es muy de ordinario, están sobre manera
+feos, que parecen unos demonios; y sucedió, no mucho ha, en la ciudad
+de Santa Fe, que saliendo á pelear con unos Abipones un capitán que
+había militado en Europa, al verlos tan horribles, se quedó desmayado y
+sin fuerzas.
+
+Cuanto al vestir, los hombres se ciñen por la cintura una faja de que
+cuelgan muchas plumas pendientes alrededor y en el resto desnudos: otros
+se ponen sobre todo eso una corona de plumas en la cabeza; y algunas
+naciones traen una como capa larga de cueros de venado, que llaman
+Queyapi, para defenderse de las inclemencias, y desde el cuello hasta
+abajo cuelgan una cinta emplumada sobre dicha capa.
+
+Las mujeres se cubren algún tanto, lo que basta para no estar del todo
+desnudas.
+
+No tienen gobierno ni guardan vida política.
+
+Sólo en cada tierra hay un cacique á quien ordinariamente tienen algún
+respeto y reverencia.
+
+Viven pocos juntos, porque como carecen de gobierno, y no tienen
+cabezas, por cualquiera ligero disgusto se separan.
+
+Sus casas no son más que un Rancho de paja dentro de los bosques, unos
+en una parte y otros en otra, sin orden ni distinción; y ni aun eso
+tienen los Payaguás, los cuales nunca están fijos en un lugar, y cada
+noche hacen alto en diverso paraje; por lo cual no usan de otra casa que
+una pequeña estera, para repararse del viento, y en lo demás duermen al
+descubierto.
+
+La mayor parte del tiempo gastan en buscar miel por las selvas, para
+hacer su vino con que se embriagan muy frecuentemente. Y luego que se
+les calienta la cabeza, y pierden aquel poco juicio que antes tenían, á
+lo mejor de la embriaguez paran todas sus fiestas en peleas, heridas y
+muertes; porque los rencores y los odios sepultados largo tiempo en sus
+pechos alevosos, por cobardía y temor, salen á fuera en tales ocasiones
+y se procuran vengar con furor increíble; y lo que causa más admiración
+es que los parientes de los muertos no se sienten nada de la injuria
+recibida, cuando vuelven en sí, por más estrecho que sea el parentesco.
+
+En reducir estas naciones á vida racional y á la ley de Cristo emplearon
+desde los primeros años del siglo pasado todo el fervor de su espíritu,
+los Padres Juan Darío, italiano, y Gaspar Osorio Valderrábano, español,
+por orden del P. Nicolás Mastrilli Durán, Provincial de esta provincia,
+y tío del santo mártir Marcelo Mastrilli, pero no correspondiendo á la
+labor la dureza de estos pueblos, con fruto digno de sus fatigas y
+sudores emplearon en otra parte su celo.
+
+La obstinación de estas naciones fué en gran parte originada de los
+españoles, cosa que no se puede traer á la memoria sin dolor y lágrimas,
+y por eso más quiero callarlo que escribirlo; y quien tuviere ánimo para
+leerlo, lo podrá ver en otros historiadores.
+
+Sólo diré que apenas se introdujo allí el conocimiento de la ley
+cristiana, cuando en breve tiempo se hizo maravilloso fruto; y en tanto
+que hubo allí hombres de virtud, fué en aumento la piedad y religión;
+pero después que la codicia de los españoles oprimió con exceso á los
+pobres inocentes indios, se dieron á la desesperación para librarse de
+aquel cautiverio en que los tenían los españoles que los gobernaban, á
+que se oponían los Jesuitas con todo esfuerzo, por ser contra lo que
+repetidas veces tienen ordenado nuestros católicos monarcas.
+
+Llevados, digo, los indios de la desesperación, procuraron buscar un
+cruel remedio para redimir la opresión, y fué disponer secretamente una
+conjuración y matar á los gobernadores como lo hicieron; y ha quedado en
+ellos tal horror á todos los españoles, debajo del cual nombre
+entienden á todos los demás europeos, que el común vocablo con que los
+llaman es _enemigos_.
+
+No obstante, el santo mártir P. Pedro Romero, español, y el infatigable
+Misionero P. Joseph Orighi, hermano del eminentísimo señor Agustín
+Orighi, y tío del eminentísimo Orighi, que vive al presente, quisieron
+volver á promulgar el Evangelio entre los Guaycurús, y sin tener cuenta
+de sus propias vidas, intentaron, con increíbles trabajos y fatigas,
+domesticar su innata fiereza; pero sin hacer más fruto que bautizar
+algunos párvulos, se vieron obligados á retirarse.
+
+El año de 637 entraron por el Tucumán á convertir algunas naciones el P.
+Gaspar Osorio, de quien poco ha hice mención, y el P. Antonio Ripario,
+italiano, los cuales, el mayor fruto que sacaron de su empresa, fué
+perder la vida por Cristo con glorioso martirio, de que tuvo antes bien
+clara noticia el P. Osorio como lo declara en carta escrita á Roma á su
+antiguo confesor nuestro cardenal Juan de Lugo.
+
+Ambos, después de su muerte, se aparecieron vestidos de los ornamentos
+sagrados y cercados de mucha luz á sus bárbaros matadores
+reprendiéndolos su maldad y exhortándoles á que trajesen á su tierra
+nuevos Jesuitas que los instruyesen en la fe de Cristo.
+
+Lo que ellos, obstinados en sus vicios y errores no ejecutaron,
+emprendieron los PP. Ignacio de Medina y Andrés de Luján el año de 1653
+entrando á reducir á la fe aquellas naciones; pero aunque aplicaron su
+fervor más intenso, no lograron sino las almas de algunos niños y
+adultos moribundos, y armándose contra ellos secreta conjuración de los
+bárbaros, hubieron de retirarse.
+
+El año de 1673 entraron con el gobernador D. Ángelo de Peredo los PP.
+Diego Francisco de Altamirano y Bartolomé Díaz, y pudieron fundar una
+reducción de Mocovíes, con nombre de San Francisco Xavier, cuatro leguas
+de la ciudad de Esteco, en que llegó á haber mil y ochocientas almas;
+pero por juzgar el gobernador y sus consejeros convenir se encomendasen
+á los españoles dichos indios repartidos en Encomiendas se deshizo aquel
+pueblo; bien que en aquella entrada lograron los Padres bautizar más de
+mil almas entre adultos y párvulos.
+
+Prosiguióse esta empresa el año 1683 en el gobierno de D. Fernando de
+Mendoza Mate de Luna, para la cual fueron señalados los Padres Juan
+Antonio Solinas, natural de Olinis, en Cerdeña, y Diego Ruiz,
+valenciano; habían ya agregado algunos indios Ojotades y Taños á una
+nueva Reducción, con nombre de San Rafael; pero envidioso el común
+enemigo, y temiendo de aquellos principios nuevos progresos, incitó por
+medio de sus hechiceros á ciento cincuenta Tobas y á cinco tropas de
+Mocovíes que quitasen la vida á los Misioneros: vinieron al lugar donde
+estaban, y hallando sólo al Padre Solinas, por haber ido á Salta por
+bastimentos el P. Ruiz, le dieron la muerte, y también á otro venerable
+sacerdote llamado don Pedro Ortiz de Zárate, á 27 de Octubre de aquel
+mismo año.
+
+Con esta novedad se retiraron los Ojotades y Taños, catecúmenos, y ni
+con la muerte de estos dos mártires, ni de los PP. Osorio y Ripario
+quedaron esperanzas de que su sangre fuese semilla de cristianos en
+aquella provincia, por la proterva obstinación de las más de sus
+naciones, que con las repetidas hostilidades que hicieron á la provincia
+del Tucumán, por su innato odio á la nación española, cerraron las
+puertas á la esperanza de su conversión, hasta que siendo gobernador de
+la provincia de Tucumán el piadoso caballero don Esteban de Urizar y
+Arizpacochaga, brigadier de los reales ejércitos de S. M., reprimido
+primero el orgullo de los Tobas y Mocovíes, quiso se sentase de nuevo la
+empresa y se predicase la ley divina á la nación de los Lules; por lo
+cual el P. Antonio Garriga, que á la sazón era Visitador de esta
+provincia, señaló para esta conversión el año de 1710 al P. Antonio
+Machoni, natural de la villa de Iglesias, en Cerdeña, el cual, habiendo
+pasado de aquella provincia á ésta el año de 1698 y leído Filosofía en
+esta Real Universidad de Córdoba, alcanzó emplearse en la conversión de
+estos bárbaros.
+
+Dió éste principio á la nueva cristiandad fundando una Reducción, á
+quien puso debajo del patrocinio de San Esteban, compuesta de gente de
+cuatro naciones, Lules, Toquistinés, Ixistinés y Oristinés, cuyos
+ascendientes fueron antiguamente cristianos.
+
+Son éstos de color de aceituna, de estatura ordinariamente grande, de
+genio despierto y alegre, ni se entristecen fácilmente, sino es acaso en
+sus desgracias domésticas; son prontos de entendimiento y aprenden
+maravillosamente los oficios mecánicos: pero torpes y duros en creer lo
+que no alcanzan los sentidos materiales.
+
+Conservan por largo tiempo en su pecho la memoria de las injurias
+recibidas, y aunque sientan partírseles el corazón de dolor y rabia, lo
+esconden y encubren disimuladamente con un semblante enteramente alegre,
+esperando coger al enemigo desprevenido para hacer con más seguridad el
+tiro.
+
+En lo que toca á religión, son finísimos ateistas, no dando culto ni
+veneración á deidad alguna, si no es que digamos que su Dios es su
+vientre, porque no entienden de otra cosa, procurando gozar en esta vida
+todo el buen tiempo que pueden, viviendo como animales.
+
+Parece, empero, esto menos tolerable, á causa de no reconocer ni aun las
+leyes naturales, que cualquier hombre, por bárbaro y salvaje que sea,
+con sólo ser hombre, venera y aprecia.
+
+Los hijos, por la mayor parte, no tienen ningún respeto á sus padres;
+antes tienen sobre ellos dominio, haciéndose obedecer de ellos con
+grande descaro; y si les da gusto, osan poner en los padres las manos.
+
+En sus enfermedades no se mueven á compasión, antes los abandonan con
+increíble ingratitud y los dejan en manos de la hambre y enfermedad;
+cosa que ni aun con las bestias usan; y fuera muchas veces entre ellos
+mejor ser perro que hombre, porque de ellos se compadecen y quitan la
+comida de la boca para sustentar una tropa de galgos.
+
+Encontróse acaso el P. Machoni en una ocasión con algunos de estos
+bárbaros que llevaban á enterrar á la madre de uno de ellos difunta, que
+poco antes se había convertido á nuestra santa fe, y con ella querían
+enterrar á un hijito suyo de pocos meses, porque ninguna india, aun sus
+parientas, quería tomar el trabajo de criarle: quitósele luego de las
+manos el Padre y por más que con la paga por delante se lo pidió y
+suplicó, ninguna se movió á compasión; por lo cual se vió obligado
+mientras vivió el niño á mantenerle con leche de cabra ú oveja, no sin
+increíble dolor, viendo entre tanto á muchas madres tener pendientes de
+sus pechos gran número de perritos para que no se muriesen de hambre.
+
+Sus casamientos los celebran de mucha edad (si es que entre ellos
+merecen el nombre de casamientos, pues cansada la mujer del marido, y
+éste de ella, tienen franqueza y libertad de tomar otra ú otro á su
+antojo) no casándose sino cuando ya están cansados de torpezas, no
+experimentando ellos en sí ni el temor ni la vergüenza que la naturaleza
+mezcló sabiamente en los placeres vedados para contener en la raya de lo
+debido el genio de la concupiscencia desenfrenada.
+
+No es fácil de explicar cuanto trabajase el buen P. Misionero con otro
+compañero Jesuita, en instruir en los principios de la ley divina á
+gente que parecía no tener ni aun el primer instinto de la naturaleza,
+ni de qué medios de caridad y de celo se valieron para hacerlos, de
+bestias, racionales, y de racionales, cristianos.
+
+Eran los primeros con el azadón en la mano á romper la tierra, á manejar
+los arados y á hacer todo lo demás que es necesario en la labor de los
+campos para adiestrarlos á hacer lo mismo.
+
+Después visitaban los enfermos y hacían con ellos todos los oficios de
+caridad que haría una amorosa madre, quitándose de la boca la comida y
+el sustento que les tenía señalado la piedad de los españoles por
+remediar sus necesidades.
+
+Sufrían con increíble paciencia sus contínuas impertinencias y
+necedades, con la esperanza del bien que podían sacar de ellos. Pero
+esto era lo menos respecto de lo que trabajaban en provecho de sus
+almas; porque la deshonestidad, la venganza, la embriaguez la barbaridad
+y otros mil vicios heredados con la sangre, crecidos con los años, y con
+la costumbre convertidos en naturaleza, era poco menos que imposible
+desarraigarlos de sus corazones; mas pudo tanto la incontrastable virtud
+del Altísimo y la fineza de un celo apostólico, que poco á poco se
+empezó á ablandar la dureza de corazones tan obstinados y á domesticarse
+la barbaridad de ánimos tan salvajes.
+
+El primer fruto que se sazonó con los sudores y fatigas de estos
+fervorosísimos operarios, fueron muchas almas de niños que apenas
+lavadas en las aguas saludables del santo bautismo, volaron con la
+cándida estola de la inocencia á la eterna bienaventuranza, á tomar
+posesión de aquella gloria, que en adelante gozarían los fieles de su
+nación; después lograron las almas de muchos adultos que asaltados de
+una peste que se encendió entre ellos, cambiaron gustosos la vida con la
+esperanza del eterno descanso en el cielo, por medio del santo bautismo.
+
+Uno, entre los demás, joven de pocos años, que no menos en las llagas de
+su cuerpo, que en la paciencia del ánimo, parecía otro Job, se alistó
+en el número de los hijos de Dios con suma alegría y júbilo de su
+espíritu, y haciendo fervorosísimos actos de fe, esperanza y caridad,
+pasó de esta peregrinación á la patria celestial.
+
+Llevaba muy mal el común enemigo los progresos de la fe en nación tan
+bárbara é inculta; por eso aplicó luego todo su esfuerzo para atajarlos
+y sofocar la semilla del Evangelio, antes que se arraigase en los
+corazones de los bárbaros.
+
+El primer medio de que se valió fué procurar la muerte de los Misioneros
+que le hacían tan cruda guerra, incitando á los infieles á que se la
+diesen.
+
+Intentáronlo ellos muchas veces; y una, entre otras, estuvieron ya
+conjurados á matar al P. Machoni.
+
+Habían estado algo lejos del pueblo haciendo un baile con grande bulla y
+algazara, y poniendo en medio de la rueda un calabazo, que por arte del
+demonio danzaba también con ellos, se convinieron todos en darle aquella
+noche la muerte, para verse libres de una vez de su celo y reprensiones.
+
+Oyóles acaso el Padre, y saliendo de su Rancho á saber la causa de
+aquella novedad intempestiva, encontróse con una india que venía del
+baile, bien que no tan fuera de sí como ellos, que estaban totalmente
+embriagados; preguntóla el Padre por qué sus parientes metían tanto
+ruido y daban tantas voces.
+
+Ella, que sabía muy bien lo que trataban, procuró encubrirlo con una
+falsa risa, respondiendo no sabía la causa.
+
+Temióse el Misionero no fuese alguna borrachera; y para certificarse y
+atajarla, instó á la india descubriese la verdad.
+
+Ella, recelando por esta instancia que ya el P. lo supiese, le descubrió
+toda la conjuración que contra su vida tenían tramada.
+
+Recogióse en su Rancho ofreciendo á Dios su vida en sacrificio por el
+bien de aquellas almas, y estuvo toda aquella noche esperando le
+viniesen á matar; mas Nuestro Señor le libró para otras cosas de su
+servicio, porque avisados los infieles por la dicha india de que el
+Padre Misionero sabía ya sus intentos, no se atrevieron á darle la
+muerte, recelando también no viniesen luego los españoles á vengarla.
+
+Viendo el demonio que se le había desvanecido esta traza, se valió de
+otra, y fué introducir en el pueblo el pernicioso error de que lo mismo
+era echarles á los niños el agua del bautismo en la cabeza que
+despedirse del cuerpo sus almas; y se imprimió tan altamente este engaño
+en sus fantasías, que convirtiéndose el amor á los Padres en odio y
+aversión, los miraban con mal corazón y huían de ellos como enemigos
+jurados de su bien.
+
+Y daba á eso calor el creerse ellos neciamente eternos; y aunque veían
+todos los días quedárseles muertos en sus brazos sus amigos y parientes,
+con todo eso, á la evidencia de los ojos prevalecía el error del
+entendimiento.
+
+Procuraban los nuestros con todas las fuerzas de su celo desvanecer
+aquel engaño y errada persuasión, fomentada del demonio para daño de
+aquella reciente cristiandad, y Dios Nuestro Señor, que suele mirar á
+los nuevos fieles con ojos de mayor piedad, quiso remediar bien presto
+este daño y consolar y animar juntamente la virtud de sus siervos.
+
+Pasó el caso de esta manera:
+
+Iba un día el P. Machoni llevando de Rancho en Rancho una holla de
+comida para darla á los enfermos; encontróse con una india que traía al
+pecho un niño que estaba ya para espirar; no pudo ella huir y esconder
+tan presto su criatura de suerte que el Padre no la viese.
+
+Procuró éste con dulcísimas palabras y mucha afabilidad mitigar el odio
+de la madre y ganarla el ánimo, á fin de poder bautizar al niño; mas
+todo fué en vano, porque el demonio hablando por boca de una mujer en
+todo suya, no menos por la infidelidad que por la lascivia, y vomitando
+contra el Misionero y contra aquel Santo Sacramento tantas injurias y
+blasfemias cuantas diría un dementado en lo más ardiente de sus furias,
+exhortaba á la madre no permitiese lavar á su hijo en las santas aguas
+del bautismo; porque le sucedería lo que á otra madre mal aconsejada,
+que ofreciendo su hijo para ser bautizado, lo mismo fué caer sobre el
+niño el agua santa, que salir de esta vida.
+
+Era la india de buen natural y no se dejaba fácilmente trabucar el
+juicio con las necedades locas de los suyos, y mucho menos de la falsa
+aprensión de que el santo bautismo era tósigo para quitar la vida,
+conociendo á tantos españoles viejos, con canas, que habían sido
+bautizados; por eso de buena gana ofreció el niño al Padre; el cual,
+lleno de una generosa y humilde confianza en Dios, rogó á Su Majestad y
+le suplicó quitase aquel embarazo á la santa fé, pues no le costaría más
+que una insinuación de su voluntad; luego se volvió á San Francisco
+Xavier, pidiéndole que mirase con ojos de misericordia á aquella ciega
+gentilidad; y pues tanto procuraba la honra de Dios alcanzase de Su
+Majestad que aquel santo Sacramento no sólo sirviese para librar el alma
+de aquel inocente de la esclavitud del demonio, sino también para
+librarle de la enfermedad corporal; y ofreció en agradecimiento de aquel
+beneficio, que esperaba recibir, le llamaría Francisco Xavier.
+
+Oyó el cielo los fervorosos ruegos de su siervo, pues luego que fué el
+niño bautizado, quedó sano de su enfermedad.
+
+Lo mismo sucedió á una muchacha, ya casadera, á quien por estar toda
+helada y yerta, la lloraban sus parientes por muerta; mas luego que fué
+bautizada, por las grandes instancias con que lo había pedido, como si
+volviese de un profundo sueño, volvió en sí y á la vida. Con lo cual,
+poco á poco cesó en el pueblo aquel falso temor, y las madres á porfía
+daban sus hijos para que fuesen lavados en las santas y saludables aguas
+del bautismo.
+
+Bramaba de rabia el demonio viendo desvanecidos sus enredos; por eso
+puso todo su esfuerzo en empañar el terso esplendor de los procederes de
+uno de los Misioneros, infamándole con mil calumnias por medio de unos
+apóstatas que estaban muy sentidos de que les impedía poder saciar el
+apetito de la carne, con todos los más torpes y sucios placeres del
+sentido; mas, á pesar suyo, salió triunfante la inocencia de costumbres
+y fervor de vida apostólica de aquel buen Padre y fué obligado el
+demonio por entonces á dejar franco el paso al Santo Evangelio en las
+provincias amplísimas del Chaco, donde no sólo procuran los Jesuitas la
+conversión de los infieles, sino la reforma de los españoles é indios,
+acudiendo á confesar y á predicar los fuertes de españoles que por allí
+hay como San Joseph y Valbuena; y acompañando á los soldados cuando van
+de las ciudades á sujetar á los bárbaros que continuamente invaden
+aquella provincia, los sirven de capellanes, exponiéndose á los mayores
+riesgos y peligros de perder la vida, sin tener cuenta con las suyas; y
+al mismo tiempo procuran reducir á los que apresan los españoles y
+bautizar á los párvulos.
+
+En estas empresas había trabajado gloriosamente nueve años el P.
+Machoni, cuando en el nuevo gobierno de 1719 vino señalado por
+secretario del P. Provincial Joseph de Aguirre, por cuya causa fué
+preciso encargar el cuidado de aquella Reducción al P. Joaquín de
+Yegros, con otros dos compañeros Jesuitas.
+
+El nuevo Provincial y Secretario procuraron fomentar con todo esfuerzo
+la conversión de nuevos infieles, á que cooperó como siempre el señor
+gobernador de la provincia D. Esteban de Urizar.
+
+El año, pues, de 1719, en una entrada que á los infieles hicieron los
+vecinos de la ciudad de San Miguel de Tucumán, descubrieron un nuevo río
+que se juzgó entonces ser el Pilcomayo; á la ribera de este río supieron
+vivía mucha gente blanca, que tuvieron por españoles.
+
+Con esta noticia determinó el señor gobernador que el año siguiente
+fuesen á descubrir totalmente este río los tercios de la provincia de
+Tucumán, pidiendo para capellán á uno de los Padres que estaban en la
+Reducción de San Esteban.
+
+Concediólo luego el P. Provincial, y esperanzado de que de este
+descubrimiento se seguiría á Dios mucha gloria, determinó que por la
+parte del río Paraguay entrasen por el Pilcomayo, que desemboca en aquel
+río, algunos Misioneros de los Guaranís, con orden preciso de que sin
+detenerse á reducir nación ninguna y sólo ganando la voluntad de los
+naturales, penetrasen hasta encontrar con los soldados españoles que
+entraban por la provincia de Tucumán, ó llegasen al paraje de los
+Chiriguanás.
+
+Todo esto era prevención para dos fines: el primero, que descubierta la
+tierra y el río, se pudiese entrar por el Tucumán, Paraguay y Frontera
+de Santa Fé, dándose la mano toda la gente de estas provincias, para
+conquistar todo el Chaco, en que se lograría la conversión de muchas
+almas.
+
+El segundo, abrir por aquí camino más breve para las Misiones de los
+Chiquitos, cosa que siempre sumamente se ha deseado, por evitar la suma
+distancia que hay por el camino de Tarija, porque se presumía que los
+Zamucos se acercaban mucho al Chaco y al Pilcomayo, y por allí también
+entró en esta ocasión un Jesuita para venirse á encontrar con los demás.
+
+Señaló, pues, el P. Provincial para entrar por lo boca del río Pilcomayo
+á los PP. Gabriel Patiño y Lucas Rodríguez, ambos nacidos en la ciudad
+de la Asunción, y á la sazón Misioneros de los Guaranís; y del colegio
+del Paraguay despachó al hermano Bartolomé de Niebla, andaluz, y á un
+donado portugués llamado Faustino Correa, con algunos indios Guaranís,
+para que si fuese necesario defendiesen á los Padres de las invasiones
+de los infieles.
+
+Por los Zamucos entraron con algunos indios Chiquitos los PP. Felipe
+Suárez y Agustín Castañares.
+
+Los de la provincia de Tucumán no pudieron encontrar con Pilcomayo y
+hallaron por fin que el descubierto por los Tucumaneses el año de 1719
+no podía ser aquel río por ser éste pequeño y el Pilcomayo muy grande.
+
+Los Chiquitos, habiendo caminado por los Zamucos, hacia donde se juzga
+caer este río, nunca pudieron dar con él.
+
+Los que entraron por la boca del Pilcomayo iban en un barco y algunos
+botes: caminaron por dicho río, siempre á diversos rumbos, por las
+repetidas vueltas con que corre: al principio hallaron algunos rastros
+de indios, pero no los vieron.
+
+Caminaron así cosa de ochenta leguas, parte por el río, parte por
+lagunas, porque hay muchas á la orilla de este río, las cuales, cuando
+baja el río, quedan divididas de él y hechas lagunas; mas cuando crece,
+queda toda la campaña hecha un mar de agua, porque se incorporan con él.
+
+A estas ochenta leguas reconocieron que la madre del río no era tan
+honda que pudiese navegar por él el barco sin peligro manifiesto de
+encallar; por lo cual determinó el P. Patiño pasar en los botes con el
+hermano Niebla tres españoles y treinta y cuatro indios á registrar lo
+restante hasta conseguir el fin de su empresa, dejando en el ínterin en
+el barco al Padre Lucas Rodríguez, al donado y á la demás gente para que
+aguardasen.
+
+Fueron, pues, navegando los dos botes y caminaron otras trescientas
+leguas, en que en diversas partes vieron indios de varias naciones, que
+ya confinaban con los Chiriguanás.
+
+Llegaron por fin á una nación no conocida, cuyos indios parecían de
+buenos naturales, y eran de hermosos rostros y de buena estatura; las
+indias tan blancas, que parecían españolas; tenían crías de yeguas y
+muchas ovejas, de cuya lana hacen muy buenos tejidos; los caballos eran
+sin número. La tierra fertilísima, en que tienen labranzas de los frutos
+del país.
+
+Saltaron en tierra y dieron á los naturales muchos donecillos que ellos
+aprecian y por esto les mostraron mucho afecto, en que concibieron
+esperanzas de reducirlos después fácilmente.
+
+Mas algunos Tobas y Mocovíes que había entre ellos malograron estas
+esperanzas, porque hablando á aquellos indios, les incitaron contra los
+nuestros, maquinando una alevosa traición contra sus vidas.
+
+Estaban allí de paz unos y otros, tratándose con muchas caricias todo el
+tiempo que fué preciso para descansar, cuando habiendo ido tres de
+nuestros indios á cortar leña, les acometieron los alevosos Tobas y
+Mocovíes con los indios de aquella nación; mataron á los dos á flechazos
+y al otro hirieron malamente, de suerte que murió de allí á algunos
+días.
+
+Los demás se retiraron á los botes que mandó el Padre cubrir de algunos
+cueros de vaca para resistir.
+
+Vinieron siguiendo á los nuestros más de 600 infieles, hasta los bateles
+disparándoles una tempestad tan espesa de saetas, que parecía una manga
+de langostas, pero ninguna les hizo daño, porque hallaban resistencia en
+los cueros, que despedían las flechas; y aun siendo preciso que el P.
+Patiño estuviese por dos veces en la proa descubierto á los tiros,
+aunque por todas partes le caían las flechas, ninguna le tocó. Visto
+esto procuraron retirarse de las furias de aquellos bárbaros, que con su
+traición deshicieron por ahora y frustraron las esperanzas de poder
+penetrar el Chaco, donde se esperaba, como dije, reducir muchas
+naciones.
+
+Volviéronse, pues, sin otro fruto, desandando con mucho trabajo el
+camino de cuatrocientas leguas que hasta allí habían navegado.
+
+Mas volviendo á la Reducción de San Esteban, este mismo año de 1721, se
+contaban en ella muchas familias.
+
+Encendióse por este tiempo una pestecilla de viruelas, de que murieron
+luego dos.
+
+Los demás cobraron tanto miedo á la muerte, que les amenazaban las
+viruelas, que el mismo día que aquellos dos murieron, dejaron descuidar
+á los nuestros y todos se huyeron menos dieciocho adultos y veinte
+muchachos.
+
+Luego que lo advirtieron los PP. Joaquín de Yegros y Lorenzo Fanlo
+montaron á caballo en su seguimiento, y fueron á alcanzarlos por unos
+cerros hacia Salta; mas siendo mucha la espesura de los bosques, y
+fragosidad de las sierras, se desmontaron, y á pie los siguieron, con
+increíble fatiga, porque no huían por vía recta, sino oblícua siempre,
+porque decían que así no les podría seguir la peste, cansada de los
+matorrales y revueltas. Tanta es su barbaridad.
+
+Quedaron los Padres sin fuerzas antes de poderles dar alcance; y
+volviéndose á su pueblo á cuidar de los que habían quedado enfermos,
+despacharon tras los fugitivos á dos indios que llevaban consigo para
+detenerlos, porque de los dieciocho adultos se les murieron los catorce,
+á quienes asistieron con grande caridad, sin recelo del contagio, y
+todos los demás enfermaron.
+
+Los dos indios encontraron de allí á algunas leguas á los huídos, y por
+más que hicieron, sólo les pudieron reducir á que bajasen donde estaban
+los Padres.
+
+Procuraron éstos que volviesen á la Reducción; mas sólo consiguieron por
+entonces esperanzas de que se volverían acabada la peste. Por tanto,
+dejándolos allí se volvieron los Padres al pueblo á cuidar de los que
+habían quedado, enfermos los más, de los cuales murieron presto catorce
+adultos, á quienes asistieron con grande celo y caridad, hasta darles
+sepultura por sus propias manos.
+
+Los fugitivos volvieron después de algún tiempo á su pueblo, por las
+diligencias de los nuestros, que siempre tienen que trabajar aquí
+gloriosamente, por la innata barbarie de todas estas naciones, como se
+conocerá por lo referido.
+
+Al presente se halla este pueblo en sumo peligro de su destrucción,
+porque los Mocovíes y Tovas, que hasta ahora han estado enfrenados por
+el valor del gobernador de la provincia de Tucumán, principal promotor
+de esta Reducción, ahora vuelven á alzar cabeza; y habiendo muerto á los
+soldados del fuerte de San Joseph y tenido atrevimiento para sitiar el
+de Valbuena, se teme que den en este pueblo de San Esteban y le
+destruyan por estar indefenso; bien que no por esto pierden los Jesuitas
+las esperanzas de hacer mucho fruto en el Chaco, cumpliéndose la
+profecía de su primer apóstol San Francisco Solano, que predicó el
+Evangelio á los Lules, y de quien hay tradición en aquella tierra, que
+habiendo profetizado la ruina de la ciudad de Eteco, que ha más de
+treinta años que sucedió, predijo también que se convertirían estos
+indios del Chaco.
+
+Quiera Nuestro Señor se cumpla cuanto antes esta profecía.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXII
+
+_Últimas noticias de las Misiones de Chiquitos y
+Chiriguanás._
+
+
+Habiendo referido la destrucción de los dos pueblos que había entre los
+Chiriguanás, será bien dar ahora razón de cómo volvieron los Jesuitas
+años después á aquella nación.
+
+Hallábase el P. Vice Provincial Luis de la Roca el año de 1715 visitando
+el Colegio de Tarija, de paso para las Misiones de los Chiquitos, cuando
+llegaron á aquella villa mensajeros de algunos pueblos de los
+Chiriguanás pidiendo fuesen Padres á sus tierras á predicarles nuestra
+santa fé y ministrarles el santo bautismo.
+
+Extrañóse esta repentina mudanza, cuando se tenía tan experimentada la
+obstinación de estos indios, y cuán dados estaban siempre á sus
+antiguos vicios, causa por la cual se había alzado más de dieciséis años
+había de su conversión, por no esperar hacer en ellos el menor fruto.
+Mas luego se supo la causa de esta nueva resolución.
+
+Fué, pues, el caso, que un cristiano de la misma nación, habiendo
+apostatado de la fé y religión cristiana, murió, por justos juicios de
+Dios, pertinaz en su apostasía.
+
+Este, por permisión divina, se apareció, á pesar del infierno, á muchos
+Chiriguanás, diciéndoles cómo por haber desamparado la religión
+cristiana, estaba condenado á arder en llamas eternas.
+
+Hizo notable conmoción en los bárbaros esta visión y les movió á que
+fuesen ahora á pedir á Tarija predicadores del Evangelio.
+
+El P. Vice-Provincial, por las repetidas experiencias de la inconstancia
+de estos bárbaros dudaba mucho concedérselos; pero al fin se movió á
+enviarles dos Jesuitas, así por hacer la última prueba de su
+obstinación, como por condescender con la piadosa voluntad del señor
+marqués del Valle de Tojo, que lo pedía encarecidamente.
+
+Señaló, pues, para aquella conversión al P. Pablo Restivo, que á la
+sazón era rector del colegio de Salta, y muy perito en la lengua Guaraní
+que habla aquella nación, y por su compañero al P. Francisco Guevara que
+se hallaba en el colegio de Tarija.
+
+Fueron allá los dos Padres, y á costa de grandes trabajos procuraron
+fundar una Reducción que llamaron de la Inmaculada Concepción, para que
+con el favor y patrocinio de esta poderosa señora, renunciando los
+Chiriguanás al demonio, se alistasen en las banderas de Cristo.
+
+Lográronse algunos párvulos, á quien bautizaron, pero se opuso el
+demonio á estos felices principios con todas sus máquinas y esfuerzo.
+
+Apareciéronseles los ministros infernales en formas horrendas y
+espantosas, á cuya vista caían desmayados en tierra los indios.
+Acudieron por remedio á los Padres. Estos, animándoles á la confianza en
+Dios, les mandaron que luego hiciesen muchas cruces de madera, las
+cuales hicieron poner en sus casas, en las plazas, en las calles y en
+los collados, adorándolas humildemente los bárbaros.
+
+Al ver el infierno señal tan saludable desistió de perseguirlos, y en
+adelante depusieron los indios todo miedo sin experimentar al menor
+peligro.
+
+Viéndose vencido de esta manera el demonio, se valió de otras trazas
+diabólicas para perturbar la obra comenzada, incitando y conmoviendo
+para ese fin á muchos de sus secuaces; pero Dios desvaneció sus intentos
+haciendo de los mismos diabólicos ministros fieles coadjutores de los
+Padres en aquella conversión.
+
+Y para mayor abatimiento del demonio y promover la fe en esta Reducción,
+se dignó Su Majestad de favorecerles con algunos sucesos, al parecer,
+milagrosos. Entre otros, contaré sólo dos.
+
+Estaba una india tan gravemente enferma, que ya sus parientes la
+lloraban por muerta; llegó la enfermedad á término que ya estaba para
+espirar.
+
+En tal aprieto se volvieron á implorar el patrocinio de María Santísima,
+pidiéndola con muchas lágrimas restituyese su salud á la enferma.
+
+Tuvieron buen despacho sus súplicas, porque el mismo día que habían
+hecho aquella oración á Nuestra Señora, al ponerse el sol cesó la
+fiebre, que sobre manera la afligía y al día siguiente se halló
+enteramente sana con admiración y asombro de todo el pueblo.
+
+En otra ocasión padecía toda la comarca de mucha falta de lluvias, por
+lo cual se perdían por instantes las sementeras: imploraron el favor de
+la Virgen, y luego al punto el cielo, que estaba sereno, se entoldó de
+nubes y descargó una copiosa lluvia, que fué el total remedio de su
+necesidad.
+
+Con estos y otros favores del cielo, se espera que al fin se rendirá y
+ablandará del todo la dureza obstinada de los Chiriguanás, entre quienes
+al presente trabajan los Padres, para lograr á lo menos las almas de los
+párvulos, y con esperanzas de que los que nacieren y se criaren con la
+leche de la religión cristiana mantendrán la fe y se podrán lograr en
+toda la nación los sudores y fatigas pasadas de tanto apostólico
+Misionero que en diferentes ocasiones han atendido á la labor de este
+campo.
+
+Ahora, para concluir esta relación, será bien dar breve noticia, así del
+último estado de las Misiones en los Chiquitos, como de algunas
+expediciones, en especial la de los Zamucos, según lo que hasta ahora se
+ha podido saber por la distancia de los lugares.
+
+Habíase tenido noticia en el pueblo de San Francisco Xavier de que
+había algo lejos de allí una parcialidad de Guarayos que hablan la
+lengua Guaraní, y se esperaba hacer en ellos mucho fruto, por lo cual el
+año de 1719 fueron de aquel pueblo indios Chiquitos á hablarles sobre su
+conversión, pero se volvieron sin fruto, porque llegando al paraje de
+dicha nación, donde tenía sus pueblecillos, ya se habían huído, sin
+quedar uno sólo; y aunque les siguieron los rastros por algunos días,
+los perdieron en un río muy caudaloso, en que se embarcaron sin saber
+para dónde.
+
+Este mismo año, á 4 de Mayo, sucedió en San Rafael la fatalidad de
+haberse quemado el pueblo, por lo cual estaban medio alzados los
+gentiles que había en él, y se temían no se volviesen á los bosques,
+porque también se habían quemado los frutos de que se mantenían; pero al
+fin, con el favor de Dios se compuso todo, de suerte que este pueblo se
+pudo empezar á dividir el año de 1721, saliendo de él una colonia, que
+es la Reducción de San Miguel.
+
+Pero en medio de estas desgracias se logró este año el buen suceso de
+abrir nuevo camino, que mucho tiempo se había deseado, por las
+cordilleras de los Chiriguanás, dejando el antiguo de Santa Cruz de la
+Sierra, cuyo descubrimiento feliz se debió al celo incansable del santo
+P. Francisco Hervás, que le abrió como se podía desear, y de suerte que
+el año siguiente pudieron entrar por él dos nuevos Misioneros, que
+fueron el P. Jaime Aguilar, aragonés, que pasaba también á visitar en
+nombre del P. Provincial aquellas doctrinas, y el P. Juan Bautista
+Speth, bávaro, que poco antes había venido de Europa. Y ahora es éste el
+camino común por donde se tragina, abreviando por él muchas leguas.
+
+En todos los pueblos, en los años siguientes, se han hecho sus correrías
+á diversas naciones, pues estando todos ellos deseosos de convertir á
+los muchos gentiles que se descubren cada día se aplican con celo á la
+conversión.
+
+Hacia el Norte, especialmente, es el gentío innumerable; bien que está
+algo lejos: son tierras trabajosísimas y se descubren animales fieros y
+extraordinarios.
+
+Por tanto, es preciso ir con tiento, trayendo la gente en corto número
+para poderla cuidar, porque con la mudanza de tierras, siempre mueren
+muchos, causa de que en estas Reducciones no sea mucha más la gente y
+aun en las Misiones de los Moxos es peor, por ser las tierras más
+trabajosas, y cada día van á menos, si continuamente no reclutan los
+pueblos con nuevos infieles, como lo procuran hacer aquellos fervorosos
+Misioneros; bien que en las de los Chiquitos sabemos se ha logrado esta
+diligencia, pues generalmente se reconoce haber ido en aumento, pues el
+año de 1723 entraron ochenta familias de infieles en el pueblo de San
+Rafael, y en el de San Juan noventa y dos almas, valiéndose Dios de un
+medio bien especial para traer á los infieles que entraron en San
+Rafael.
+
+Fué el caso que habiendo habido una pestecilla en dicho pueblo el año de
+1722, se huyeron de miedo por Agosto de aquel año dos parcialidades de
+gente nueva, no de los Chiquitos, la una no había vuelto tan presto, la
+otra se encontró con una nación de infieles, á quienes persuadieron se
+hiciesen cristianos, lo que lograron felizmente, pues luego se redujeron
+muchos, y volvieron con los fugitivos al pueblo las ochenta familias ya
+dichas, en que había trescientas almas, y entre ellas un indio, que
+hecho cautivo por unos Mamalucos que capitaneaba Hernando de Armenta,
+portugués, se escapó de entre ellos, después de quince años de
+cautiverio, y vino muy contento.
+
+Ni paró aquí el fruto que sacó Dios de esta fuga, sino que dejaron
+apalabrada toda la nación para venir luego en seguimiento de los demás.
+
+Los pueblos que al presente hay, son seis.
+
+Están todos por este orden:
+
+Comenzando del Sur, San Juan está de San Joseph como nueve leguas; de
+San Joseph á San Rafael son treinta; de aquí á San Miguel ocho; de San
+Miguel á San Francisco Xavier cuarenta y dos, y de éste á la Concepción,
+hay veinticuatro; de suerte que San Juan, que es el cabo hacia el Sur,
+está en dieciocho grados y medio; y la Concepción, que es el otro cabo,
+está en quince.
+
+Ahora hay esperanzas de fundar otro, con nombre de Nuestro Padre San
+Ignacio, hacia el Sur, en los Zamucos, que son más de mil doscientas
+almas, é inmediatamente los Ugaranós, que tienen la misma gente.
+
+Dichos Zamucos, ya vimos en el capítulo XIX cómo se alzaron y huyeron
+dando muerte al hermano Alberto Romero y á sus compañeros Chiquitos.
+
+No por eso perdieron nuestros Misioneros las esperanzas de reducirlos;
+antes mientras más oposición hacía el demonio, se azoraban más á quitar
+de sus garras infernales estas almas.
+
+Procuraron luego de dar forma, cómo volver á reducirlos.
+
+Entraron para este efecto los PP. Felipe Suárez y Agustín Castañares y
+habiendo caminado noventa leguas, llegaron á un pueblo de Zamucos, y por
+entonces no se consiguió reducirlos.
+
+El año siguiente entraron los PP. Jaime de Aguilar y Agustín Castañares,
+y habiendo salido á 29 de Abril, caminaron las noventa leguas que los
+del año antecedente y hallaron desierto el pueblo en que estaban antes.
+
+Pasaron veinte leguas más adelante á otro pueblo á donde dirigían la
+derrota. Hallaron en él á sus moradores, que los recibieron de paz.
+
+Sería dicho pueblo, llamado _Cucutades_, de cincuenta familias,
+gobernado por tres principales caciques; uno de los cuales estaba
+ausente. Después de mucha vocinglería de los infieles les propusieron
+los Padres el fin de su ida á aquellas tierras, que era quedarse entre
+ellos y ayudarles como á los Chiquitos.
+
+Agradecieron los infieles la visita, y uno detrás de otro respondieron
+los dos principales que no querían Padres en sus tierras; que aquella
+sola noche durmiesen allí y al otro día se volviesen; porque si se
+querían quedar mudarían ellos á otra parte.
+
+Mucho sintieron los Padres esta no esperada respuesta; mas con todo eso
+esperaban que aquella tarde mudarían de resolución; y á la verdad, ellos
+así lo fingieron, diciendo entonces gustaban ya de que se quedasen entre
+ellos; bien que siempre se remitían al parecer del principal que
+faltaba, y decían venía ya de buen ánimo.
+
+Esperáronle desde el día 27 de Mayo; y en esta demora, para ganar la
+voluntad del pueblo, se les repartieron treinta cuñas á los indios, que
+es lo que más aprecian, y á las indias muchos abalorios, con que todos
+quedaron contentos, así infieles como los Padres y los cristianos
+Chiquitos, bien que entre ellos no faltó quien alcanzase el fingimiento
+de los bárbaros.
+
+Esperaron hasta el sábado, víspera de la Santísima Trinidad, en que vino
+el principal que faltaba, y era chupador y hechicero. Entró dando gritos
+en su pueblo y plaza, diciendo que él era dios de aquellas tierras y
+pueblo y que fuesen los Padres donde él estaba.
+
+Los Padres, viendo que era necesario por entonces usar de gravedad para
+abatir la soberbia de aquel ministro del demonio, le respondieron que no
+habían de ir, sino que él había de venir donde ellos estaban. Al fin se
+hizo así. Vino él donde estaban los Padres; éstos le recibieron
+sentados. Dijo lo que los otros dos principales habían dicho al
+principio, que no quería Padres en sus tierras, porque con los Padres se
+les morirían los hijos y otros disparates semejantes, que aprobó todo el
+pueblo, armándose y tiznándose todos menos uno de los principales que
+habían estado antes y ora quedó medio en duda.
+
+A este tiempo llegó de otro pueblo distante el matador del hermano
+Alberto con otros doce ó trece de los suyos, que con sus persuasiones
+confirmó al pueblo en su resolución.
+
+Viendo los Padres su dureza, se vieron precisados á dar la vuelta, como
+lo hicieron, y llegaron al pueblo de donde habían salido el día 16 de
+Junio, llevando solas diez almas que quisieron de suyo irse con ellos á
+la Reducción para hacerse cristianos, bien que no quedaron los Padres
+sin esperanzas de que después les seguirían los demás, como de hecho
+sucedió, así con estos como con otros. Porque dando en ellos los
+infieles Ugaranós y habiendo habido muertes de una y otra parte, se
+vinieron á San Juan dos parcialidades que hacían veinte familias y
+llegaron á aquel pueblo á 25 de febrero de 1723.
+
+Eran de dos pueblos de Zamucos; del uno llamado _Quiripecodes_, venía el
+cacique _Sofiáde_ con dos hermanos suyos, matadores del hermano Alberto
+y diez familias en que había cincuenta almas.
+
+Del otro, llamado _Cucutades_, vino su capitán _Omate_, que fué el que
+el año pasado había echado á los Padres de todas sus tierras, y traía
+nueve familias de sus vasallos, que eran cuarenta y dos almas.
+
+Los noventa y dos, pues, sin ser llamados ni convidados ahora se
+vinieron huyendo de los Ugaranós que les hacían guerra y dijeron que
+tras ellos vendrían los demás. Pero habiendo enfermado de peste todos,
+se atemorizaron y dijeron que querían Padres en sus tierras, lo cual
+concedido, se volvieron á ellas.
+
+Por esta causa, el día 30 de Junio salió el P. Superior de aquellas
+Misiones Francisco Hervás con el P. Castañares á fundar Reducción entre
+ellos.
+
+Llegaron después de cuarenta días de camino á los pueblos de Zamucos,
+que hallaron totalmente desiertos; en busca de ellos fué solo con los
+indios el P. Castañares, y hasta ahora no se sabe en qué ha parado.
+
+El P. Superior Francisco Hervás llegó á los dichos pueblos tan postrado
+de fuerzas por el cansancio y por sus continuos achaques, que habiendo
+de quedar allí en un sumo desamparo, se vió precisado á volverse; y
+habiendo llegado quince leguas de San Juan, le fué á confesar el P. Juan
+Bautista de Xandra, aplicóle algún remedio, con que se alentó el P.
+Hervás y pudo llegar en hombros de indios á San Juan, donde se le
+administraron los demás Sacramentos y aplicaron algunos otros remedios,
+pero sin efecto, por hallarse muy debilitado y con ardientes fiebres, y
+al fin murió dos días después, á 24 de Agosto de 1723, teniendo 61 años
+de edad, 44 de Compañía y 27 de profesión de cuatro votos. Y aunque sus
+heroicas virtudes y grandes trabajos pedían de justicia se hiciese aquí
+relación de su vida; mas la falta de noticias por la distancia nos
+privan por ahora de este ejemplo y consuelo hasta mejor ocasión. Y esto
+es lo que hasta ahora se ha obrado para reducir á los Zamucos, que
+esperamos se conseguirá felizmente por el celo de los fervorosos
+Misioneros. LAUS DEO.
+
+
+
+
+MEMORIAL DEL PROVINCIAL
+
+P. JOSEPH BARREDA
+
+AL MARQUÉS DE VALDELIRIOS
+
+
+
+
+MEMORIAL
+
+QUE EL P. PROVINCIAL DE LA PROVINCIA
+
+DEL
+
+PARAGUAY
+
+PRESENTÓ AL SEÑOR
+
+MARQUÉS DE VALDELIRIOS
+
+EN QUE LE SUPLICA
+
+SUSPENDA LAS DISPOSICIONES DE GUERRA
+
+CONTRA LOS INDIOS DE LAS MISIONES.
+
+_Córdoba de Tucuman_
+
+_1753._
+
+PUBLÍCASE AHORA POR PRIMERA VEZ
+
+1895
+
+
+
+
+_Memorial que el P. Provincial de la provincia del Paraguay presentó al
+Señor Marqués de Valdelirios, en que le suplica suspenda las
+disposiciones de guerra contra los indios de las Misiones._
+
+
+Señor Comisario Real, Marqués de Valdelirios:
+
+Joseph de Barreda, de la Compañía de Jesús, Prepósito Provincial del
+Paraguay, parece ante V. S. para que en fuerza de su Real Comisión con
+que está entendiendo en los tratados de la línea divisoria de las dos
+Coronas de España y Portugal, se sirva de oir en justicia los clamores
+con que esta provincia desea manifestar la fidelísima lealtad con que
+hasta hora presente ha obedecido á ciegas y con pronto rendimiento las
+cédulas reales y todas las órdenes conducentes á la evacuación de los
+siete pueblos de Misiones que están entre el río Abiquy y las márgenes
+del río Uruguay para que, según el consabido tratado, se entreguen á los
+dominios de Portugal, y saliendo los indios que hoy los habitan á otros
+territorios pertenecientes á la Corona de España, trasladen á ellos sus
+bienes muebles y semovientes y fabricando nuevos pueblos é iglesias,
+labren tierras para mantenerse de sus frutos.
+
+A este fin, ya le consta á V. S. que antes que llegase á Buenos Aires y
+á esta provincia, tenía actuadas todas las diligencias que me permitió
+el tiempo en cumplimiento de los eficaces preceptos que nuestro M. R. P.
+General, quien con igual empeño nos previno que si fuese posible
+tuviésemos evacuados los citados pueblos antes que llegase V. S. y por
+su mano recibiésemos las cédulas en que el Rey nuestro señor nos mandaba
+lo mismo; y con efecto, cuando las recibimos, ya se habían empezado á
+conquistar las voluntades de los indios con las eficaces persuasiones de
+los Padres Misioneros y del que yo había señalado en mi lugar mientras
+pasaba en persona á la ejecución de las Reales órdenes, y habiendo
+convenido en dejar sus pueblos, empezaron á salir de ellos algunos
+exploradores en busca de sitios y tierras competentes para su
+transmigración, lo que consta á V. S. y al P. Luis Altamirano por las
+cartas de las Misiones que en respuesta de las órdenes recibí en aquella
+ciudad, donde también me enviaron Mapa de algunas tierras algo menos
+proporcionadas, bien que todas son apartadas de los siete pueblos, que
+algunas no distaban menos que 200 leguas de ellos para la mudanza el
+cual Mapa mostré y entregué á V. S. en prueba de la pronta obediencia
+con que desde la primera noticia y orden del M. R. P. General se
+empezaron á actuar y se estaban actuando las diligencias más oportunas
+para el deseado intento.
+
+Pero entre las graves dificultades que se ofrecían en tan arduo empeño,
+siempre hice presente á V. S. que la mayor y aún insuperable estaba en
+el limitado tiempo que se concedía para tan vasta transmigración, lo
+que, al juicio de los Padres más experimentados de aquellos países, era
+físicamente imposible en el estrecho espacio de seis meses, razón que
+movió y aún convenció al P. Comisario Luis Altamirano para pedir á V. S.
+concediese á lo menos tres años de término, lo que también representé
+al Rey nuestro señor, haciéndole demostración de que en menos tiempo era
+intentar un imposible y consiguientemente compeler á sus rendidos
+vasallos á que no ejecutasen según fuerzas naturales lo mismo que
+deseaban obedecer.
+
+Mas no habiéndose determinado por V. S. tiempo fijo, sino sólo prevenido
+que fuese con toda brevedad y sí que con título de piedad se disimulase
+alguna culpable omisión, hubo de pasar el P. Comisario Luis de
+Altamirano en persona á dichas Misiones, y puesto en ellas comenzó con
+imponderable empeño, celo y eficacia á actuar su comisión, con tan vivas
+ansias de que se ejecutase luego todo lo prevenido, que no perdonó
+diligencia alguna ni omitió instante en la actuación de sus prudentes
+órdenes y arbitrios á que estuvieron tan prontos los PP. Misioneros para
+obedecer sus mandatos, que en fuerzas de ellos aun los PP. más ancianos
+y enfermos se esforzaron para alentar á los indios, unas veces con
+ruegos y otras con amenazas, haciéndoles presente la obligación que
+tenían de obedecer á su soberano y cuán bien les estaría exponerse á las
+fatigas y aún perder sus bienes para acreditar su antigua lealtad.
+
+Mas como al natural lento y espacioso de los indios cualquiera
+movimiento acelerado era violencia, y en su tarda y escasa inteligencia
+era novedad tan extraña é inteligible la que se les proponía por
+concebirla muy contraria á la pacífica posesión de sus casas, sementeras
+y bienes que tienen muy pegado su corazón, á pocos días de lo que habían
+prometido á los PP., empezaron á llamarse engaño y excusarse, ya con el
+poco tiempo que se les concedía, ya con los muchos trabajos que se les
+prevenían en los caminos en el transporte de sus ganados, bienes y
+familias, y el más arduo de volver á fabricar nuevas iglesias y casas, y
+declarándose resistentes, apelaron: unos, á que sería menos malo
+quedarse bajo el dominio de los portugueses; pero otros, que eran los
+más, decían claramente no podían creer que el Rey nuestro señor, que por
+tantas cédulas les había prometido ampararlos en sus tierras y
+defenderlos de sus enemigos, podía faltar á lo prometido y pasar á
+quitarles lo que con derecho natural habían adquirido y poseído por más
+de 130 años, pues para tan riguroso castigo no hallaban haber cometido
+ninguna culpa contra el Rey, antes, sí, estaban muy satisfechos de los
+repetidos servicios con que habían procurado acreditar su obediencia,
+exponiendo su sangre y sus vidas por defender los dominios de su
+soberano.
+
+Estas y otras razones, que ellos tienen fijas en sus memorias,
+procuraron los PP. desvanecerlas con todas cuantas expresiones les
+dictaba su deseo, y de que los indios podían ser capaces; pero no
+teniendo qué responder á las vivas y eficaces exhortaciones de los
+Padres, hubieran de cerrar del todo los oídos á sus voces; y rompiendo
+el freno de la obediencia, que por tantos años los había sugetado,
+empezaron á quebrantar su respeto, diciendo en voz alta no querían
+mudarse porque esto no podía ser voluntad de su Rey y señor, sino
+invención de los PP. que, secretamente, habían convenido con los
+portugueses por medio del P. Comisario, á quien tienen por tal, y aún
+aseguraban algunos lo habían conocido seglar en el Río Janeiro; pero no
+desistiendo los Padres de su empeño, antes sí, conviniéndose para no
+sólo persuadirlos con razones privadas, sino convertirlos con pública y
+fervorosa predicación, los convocaron á las iglesias, y con un crucifijo
+en las manos, y algunos puestos de rodillas y derramando muchas
+lágrimas, les intimaron los castigos que debían esperar de la mano de
+Dios y de su soberano Rey si no obedecían prontamente su mandato; en
+fuerza de este eficaz asalto se compungieron los indios y, pidiendo
+perdón de su desobediencia, prometieron de nuevo enmendarse, empezando
+los PP. luego, y antes que se enfriase el fervor, á disponer
+cabalgaduras, carros y demás aparatos para emprender el camino, al que
+en la realidad salieron algunos guiados de los PP., que van como
+caudillos para esforzar su lentitud é interior desconsuelo; pero á pocas
+jornadas, con el hastío del camino y amor que les arrastraba á sus
+casas, se fueron volviendo á sus pueblos, dejando á los PP. solos y
+burlados en las campiñas; mas ni por esto desistieron los PP. desta
+empresa, antes, sí, disimulando prudentes su desacato é inconstancia,
+volvieron á buscarlos, reconviniéndolos con lo prometido; pero ellos, ya
+del todo arrepentidos y aun despechados, tomaron por medio, para
+librarse de las instancias de los PP., el amenazarlos con la muerte, la
+que verdaderamente intentaron dar al Padre Cura de San Miguel, y ahora
+Padre compañero suyo que estaba en las estancias, los que sin duda
+hubieran perdido la vida si por orden del P. Comisario, que se informó
+de su peligro, no se hubiesen retirado fugitivos; pues su depravado
+ánimo lo manifestaron en un mozo que acompañó al P. Cura, y volviendo
+poco después al pueblo á sacar unos caballos, lo hicieron pedazos á
+lanzadas.
+
+Este mismo desacato intentaron hacer con el P. Comisario, previniendo
+600 hombres para irlo á buscar en el pueblo donde residía, y habiendo
+sido avisado por cinco voces del eminentísimo peligro de su vida, hubo
+de retirarse prudentemente, entendiendo que su presencia irritaba su
+furor y que con su retiro podría serenarse aquella ciega pasión.
+
+Después que salió el P. Comisario han continuado los PP. Misioneros
+obedeciendo al que quedó en su lugar, sin desmayar un punto en su
+empeño; pero sin más fruto que el de enfurecerse los indios cada día
+más, continuando sus amenazas y desahogando su enojo en los
+corregidores, como ministros de los Padres, de quienes se han valido
+para que, persuadiéndolos á su modo, los alienten con su ejemplo; mas
+también á éstos han intentado matar, y á uno de ellos sólo con la
+aflicción de su peligro, murió á pocos días después que lo acometieron,
+y otros cuatro estaban al presente mal heridos, ya sin valor ni
+esperanza de resistir á los indios que fielmente están persuadidos á
+que es ficción de los PP. y no voluntad de su Rey el quitarles las
+tierras que han poseído por espacio de 130 años, cuyo derecho lo tienen
+confirmado sus soberanos por repetidas cédulas y que en esta buena fe
+han fabricado unos pueblos que no son como se dice aldeas, sino que
+exceden en sus fábricas á las más de las ciudades, etc.
+
+Estas provincias, en sus casas cubiertas de teja y resguardadas de
+corredores de piedra para poder andar por ellos en tiempo de lluvias sin
+mojarse y que sus iglesias son tan magníficas, que la que menos tiene de
+costo con sus alhajas, llegarán á 100.000 pesos fuertes, fuera de la de
+San Miguel en que trabajaron por diez años diariamente ya los 80, ya los
+100 hombres, cuya fábrica toda es de piedra, cuando menos la valuaron en
+200.000 pesos; á esto añaden el tierno recuerdo de sus hierbales
+hortenses, que han criado y gastado en su prolijo trabajo y cultivo más
+de treinta años por ser su fruto la continuada bebida de mañana y tarde,
+y cuyo valor en los 7 pueblos será de 100.000 pesos; también vuelven los
+ojos á sus sementeras de algodón, fruto de que hacen sus hilados y de
+ellos sus tejidos para la ropa interior y exterior de que se visten
+grandes y pequeños, viudas y huérfanas, y cuyo valor en los 7 pueblos no
+es inferior al de los hierbales, y últimamente hacen presente que
+saliendo de sus pueblos dejan en sus estancias más de 100.000 cabezas de
+ganados de ovejas, vacas, caballos y mulas de que se sirven y con que
+mantienen sus vidas y las de sus familias y de casi todos los pueblos de
+Uruguay, y Paraná que de aquí surtían y reemplazaban el ganado de sus
+estancias para que no se les acabasen del todo por no ser éstas por su
+pequeñez y calidad capaces de multiplico, de que necesitan para su
+sustento y servicio, y ven que haber de trasladar este ganado á otras
+tierras es para ellos empresa imposible, así por no encontrarlas propias
+para ellos, como porque aunque las hubiese como se imagina en distancia
+de más de cien leguas, su conducción es para su imaginación otro más
+arduo imposible, y caso que cerrando los ojos á su dificultad la
+quisiesen vencer, esta es función que pide, no tiempo de pocos meses,
+sino de años, con muy dobladas fatigas.
+
+A estos tenaces pensamientos se han opuesto los PP. previniéndoles que
+los ganados que no pudiesen sacar, se los pagaría el Rey nuestro señor
+como lo tenía prevenido; á que responden que ellos no se han de mantener
+ni con las promesas ni con los dineros, sino con las cabezas de sus
+ganados, y que así, aunque se los paguen en doblones de oro, no tendrán
+dónde comprar con ello lo necesario para su sustento y entre tanto
+perecerán de hambre en los desiertos donde los Padres los quieren sacar
+desterrados, y que últimamente claman unas veces con tristes gemidos y
+otras con rabioso furor preguntan á los Padres qué delito han cometido
+contra su Rey y señor para un castigo digno de los más traidores
+vasallos. A este fin hacen muy tierna memoria de la cédula de 28 de
+Diciembre de 1743 en que se dignó el señor Felipe V, de gloriosa
+memoria, darse por grato de sus servicios (como de otras que mandó el
+señor gobernador de Buenos Aires D. Bruno Zavala se las hiciese saber
+por público pregón) y de las que tienen presente las palabras del último
+párrafo, que son las siguientes:
+
+«Y finalmente, reconociéndose de lo que queda referido en los puntos
+expresados y de los demás papeles antiguos y modernos, vistos en mi
+consejo con la reflexión que pide negocio de circunstancias tan graves,
+que con hechos verídicos se justifica no haber en parte alguna de las
+Indias mayor rendimiento á mi dominio y vasallaje y el de estos pueblos,
+ni al Real Patronato y jurisdicción eclesiástica y Real, tan rendidos
+como se verifica por las continuas visitas de Prelados eclesiásticos y
+gobernadores y la ciega obediencia con que están á sus órdenes, en
+especial cuando son llamados para la defensa de las tierras ú otra
+cualquiera empresa; aprontándose 4.000 ó 6.000 hombres armados para
+acudir donde se les manda, etc.»
+
+Ahora, pues, dicen los indios á los Padres, si así hemos obedecido á
+nuestro soberano, como él mismo lo declara, y ha sugetado el rebelión
+del Paraguay con 12.000 hombres armados ya despojando por dos veces á
+los portugueses de la colonia del Sacramento; ya estando la tercera vez
+en el cerco de ella con 6.000 hombres por espacio de cuatro meses, la
+que también hubiéramos ganado si no lo embarazaran los españoles y ya
+últimamente renunciando al Rey nuestro señor más de un millón de pesos
+fuertes que se habían de gastar en estas expediciones en que nos hemos
+mantenido á nuestra costa y la de nuestro sudor y trabajo; volvemos á
+preguntar, Padres, ¿estos son delitos para que nos castigue nuestro Rey
+con perpetuo destierro de nuestros pueblos y casas y universal despojo
+de todos nuestros bienes raíces y muebles? Esto no puede ser sino ardid
+engañoso de los portugueses, y colisión de vosotros con ellos y traición
+que nos estais armando desde el principio de nuestra conversión, como no
+sin fundamento se lo recelaron nuestros antepasados, y en fin, la
+traición que no excusasteis con ellos, porque no pudisteis la queréis
+ejecutar ahora con nosotros ó nuestros pobres hijos.
+
+Si todas estas quejas son verdaderas, ¿por qué no presentais al Rey
+nuestro señor, como sois nuestros Padres y tutores la amargura y trabajo
+á que nos estrechan sus Reales ministros, siendo sobre todas la más
+sensible el que despreciando nuestras representaciones no vengan en
+ninguno de los partidos á que hemos salido? pues hemos propuesto que ya
+que por servir al rey nuestro señor hemos de salir de los pueblos á
+vivir como bárbaros en los desiertos exponiéndonos á perecer de hambre y
+que en la transmigración se mueran nuestras mujeres y pequeños hijos con
+la mudanza de climas y con las fatigas é incomodidades de los caminos de
+cien leguas. Pero que para este sacrificio son menester tres ó cuatro
+años lo que no nos han concedido. También hemos propuesto quedarnos,
+aunque con dolor, bajo el dominio de Portugal, y á esto se nos responde
+que si nos quedamos ha de ser sólo para ser jornaleros y esclavos de los
+portugueses, sin que tengamos dominio en nuestras casas que hemos
+fabricado con nuestro sudor y trabajo y sin que seamos dueños de un
+palmo de tierra para sembrar los granos necesarios para nuestro
+sustento, ni licencia para coger una hoja de los hierbales que hemos
+plantado con nuestras manos y regado con nuestro sudor, y todo esto se
+nos niega al mismo tiempo que á los portugueses que han de dejar la
+colonia se les concede libremente que si quieren se queden bajo del
+dominio de España sin perder la posesión de sus casas y bienes, y si
+quieren salir tienen libertad para venderlas ó donarlas como legítimos
+dueños de ellas.
+
+A vista de esta notable desigualdad, volvemos á preguntar:
+
+--Padres Curas ¿qué delito hemos cometido contra nuestro rey y señor
+para tan desmedido castigo?
+
+Y últimamente, si nuestras razones no son oídas porque no tenemos
+entendimiento para penetrar los justos motivos que para esto tienen los
+soberanos, ya no tenemos ni tendremos otro consuelo que clamar al cielo
+y entregarnos desde luego á la muerte; que en estas circunstancias será
+el único alivio en nuestras penas; pero aún esta puerta que la abrió
+liberal nuestro Redentor que derramó su preciosa sangre por redimir
+nuestras almas se nos vaya cerrando con la cierta amenaza de que si no
+dejamos los pueblos se han de ir nuestros Padres Curas para que ni
+tengamos el consuelo de adorar á nuestro Redentor en el Sacramento del
+Altar, ni el de oir una misa ni el de tener con quien confesarnos para
+morir como cristianos, sino que perezcamos como si fuésemos bárbaros ó
+infieles.
+
+Es muy bueno que por el interés del cielo nos sugetamos á la ley santa
+de Dios, nos recogimos á los pueblos, profesando rendida obediencia á
+nuestros Padres Curas, y después de cristianos nos hicimos
+voluntariamente vasallos del católico Rey de España para que,
+amparándonos, fomentase nuestra devota cristiandad, como lo ha hecho
+piadosamente con tan glorioso fruto (que según vosotros nos habéis
+dicho) nuestro presente Pontífice Benedicto XIV en la Bula del año de
+1741 en que encarga á los obispos del Brasil y en especial al del Río
+de la Plata que con todas las armas de la Iglesia defienda y no permita
+que se saquen de sus tierras y pueblos los indios, aunque sean infieles,
+y mucho menos á los que son cristianos, y con efecto, excomulga Su
+Santidad á los que tal quieren ó para ello diesen consejo, favor ó
+ayuda, sea por el motivo ó pretexto que se fuese; y en otra del año 1743
+nos propone, y á toda nuestra nación por ejemplar de buenos cristianos y
+los más conformes á los de la primitiva Iglesia; nos pone en dicha Bula,
+y ahora, como si no tuviésemos ese carácter, se nos ha de poner un
+entredicho y extracción de todo pasto espiritual, privándonos de los
+Sacramentos con el destierro de nuestros Pastores y Curas, para que por
+necesidad quedemos desmembrados del gremio de la Iglesia, como si
+fuésemos descomulgados, y para que como ovejas errantes salgamos
+perdidos á los montes y huídos con los infieles, apostatemos de la fe y
+de una vez nos sujetemos al tiránico imperio del demonio sin esperanza
+ya de lograr el cielo?
+
+¿Es creíble que dos Monarcas, uno católico como es nuestro Rey de
+España, y otro fidelísimo como lo es el de Portugal, han de querer que
+de un golpe se pierdan cerca de treinta mil almas bautizadas, que hay en
+estos 7 pueblos, y poco después se pierdan también 63.339 que hay en los
+pueblos del Paraná y en el del Uruguay (á todos los cuales menos uno les
+quitan con esta división sus hierbales, y á 5 ó 6 de ellos sus estancias
+y á todos el socorro que tenían de las nuestras y de nuestros
+algodonares para sus vestuarios) para lo que se hace preciso que como
+algunos nos lo tienen ofrecido, todos nos acompañen á la defensa
+consiguientemente, experimentarán el mismo desamparo de los Padres y la
+total ruina de sus almas.
+
+Esto no lo podemos decir aunque nos lo prediquen nuestros Padres, porque
+si los dos Reyes que dicen nos lo mandan estuvieran presentes para oir
+nuestros ruegos, ó á lo menos fueran informados con verdad del estrecho
+lance en que nos han puesto sus ministros, ciertamente que como
+protectores de la cristiandad y piadosos Padres de nuestra pequeñez, no
+permitieran el riesgo en que estamos, pues ya sabemos por boca de
+nuestros Padres Curas que los Sumos Pontífices que dieron permiso á los
+Reyes de España y Portugal para conquistar las Indias Meridionales, no
+tuvieron otro motivo para que nos pudiesen buscar en nuestras tierras
+sino el fin de que lográsemos los bienes eternos de nuestras ánimas,
+aunque nos privásemos de la libertad en que vivíamos para sujetarnos á
+ser vasallos de dos Monarcas que no conocíamos y siendo esto cierto se
+podrá creer que estos mismos soberanos que en nuestra conquista no
+tuvieron otro glorioso fin que el de propagar la fe de Jesucristo y
+extender los dominios de la Santa Iglesia, estos mismos nos han de poner
+en la necesidad de malograr el carácter de cristianos y en peligro de
+que nos arrepintamos de haberlo recibido, por conservarlo nos sujetamos
+á su obediencia y por ésta estamos al presente en el riesgo de perderlo
+todo? Esto, Padres de nuestras almas, no lo hemos de creer por más que
+nos lo esteis predicando, esto sin duda no es la voluntad de nuestro Rey
+y señor, sino engaño de los que sin atender á nuestras almas sólo
+aspiran al interés de los bienes temporales.
+
+Señor Marqués, todas estas razones son las que, no con tanto concierto,
+pero sí con mayor tenacidad, tienen los indios impresas en el corazón y
+así con más viveza la manifiestan en su idioma, porque han sido los
+primeros principios con que se han establecido en la fe promovida en la
+cristiandad, y las que, sin apartarme un punto de la más rendida
+obediencia al Rey nuestro señor y sus mandatos, las hago presente á V.
+S., no para disculpar la resistencia de los indios, la que desde luego
+repruebo una y muchas veces como lo están vituperando sus Padres Curas
+con repetidas amenazas, y la que si cayera en otras capacidades, desde
+luego juzgara dignísima de un pronto y gravísimo castigo, á no
+considerar por una parte el corto alcance de sus entendimientos para
+penetrar las superiores razones y dictámenes políticos de los soberanos,
+y por otra estar faltos de aquella luz que era necesaria aún en los
+hombres más instruídos para sujetarse á un sacrificio tan doloroso como
+inesperado, para que V. S. en fuerza de ellas se haga cargo de los
+motivos eficazmente impulsivos que contra sí tiene la poca advertencia
+de que los pobres, con ciega obstinación los tiene precipitados y
+resueltos á morir antes con el rigor de las armas que dejar
+voluntariamente sus pueblos; resolución bárbara que teniendo atravesados
+nuestros corazones, la están reprendiendo sus curas con la amenaza
+prevenida de que los han de abandonar y salir de los pueblos por ser
+indignos de su protección, siendo inobedientes á su Rey y Soberano; y á
+este fin, ya sabe V. S. que tengo hecha renuncia de los pueblos
+resistentes y de todos los que en adelante se manifestaren inobedientes
+para que el señor gobernador de esta plaza, como Vice-patrón, y el señor
+Obispo como pastor, los provea de párrocos para que del todo no se
+pierdan sus almas.
+
+Pero á esta amenaza resulta otro nuevo peligro, porque á ella responden
+los indios que si les envían otros Curas que no los conocen ni acaso
+saben su idioma, los recibirán con flechas como inútiles para su pasto
+espiritual, y que llegando el caso de querer salir los Padres, sólo lo
+conseguirán después de dejarlos enterrados, porque antes no lo
+permitirán, aunque quisieran, y primero les quitarán la vida que darles
+libertad para la fuga.
+
+Y si en esta demanda se sacrifican los Padres á la muerte, como ya
+recelan con mucho fundamento, no hay duda que con su sangre firmarán un
+claro testimonio de su lealtad que tienen y siempre tendrán impresa en
+sus corazones hasta la muerte.
+
+Mas en estos estrechos términos que nunca se imaginaron posibles por la
+ciega obediencia que hasta aquí han profesado los indios á los Padres,
+pero ya los tocamos ciertos y con peligro de llorarlos sin remedio, no
+puedo dejar de hacer presente á V. S. para descargo de mi conciencia,
+que después de haber obedecido al Rey nuestro señor y atendido su
+respeto con cuantas diligencias y medios ha ofrecido el vivo deseo de
+esta provincia para desempeñar la confianza con que S. M. se ha dignado
+fiar este negocio de nuestra lealtad, hemos llegado ya al último término
+de la ejecución, en que es preciso descubrir el primer blanco de la
+intención de los dos soberanos Monarcas, que es el del divino respeto, y
+el de la sangre de Jesucristo derramada por aquellas pobres almas cuyos
+superiores motivos tienen como diadema, esplendor y esmalte de sus
+coronas los reyes católico y fidelísimo, pues éstos fueron los que
+empeñaron con valiente resolución su cristiano celo para la conquista de
+las Indias Meridionales, como lo expresa el señor Alejandro VI en la
+bula en que señaló los límites de ambas Coronas.
+
+De donde se infiere claramente que habiendo sido el primer blanco y
+principal fin de sus Reales ánimos en tan gloriosa empresa la mayor
+honra de Dios nuestro señor y propagación de nuestra santa fe á que tan
+frecuente y liberalmente han concurrido con sus Reales haberes
+posponiendo la extensión de sus dominios á la de la Santa Iglesia, no
+nos podemos persuadir que cuando firmaron los presentes tratados se
+pudiese imaginar ni á mucha distancia prevenir que pudiese llegar el
+caso doloroso que ya estamos tocando en el peligro de que apostaten de
+la fe treinta mil almas que son las que hay en los siete pueblos, y que
+no sin fundamento temamos próximamente sigan el mismo errado camino
+sesenta y nueve mil trescientas treinta y nueve que están en los pueblos
+del Paraná, por saber están todos alborotados para salir á ayudar á sus
+paisanos en caso de guerra en que también habrán de dejarlos los Padres
+y por consiguiente resultará de la perdición de 100.000 almas cristianas
+un necesario escándalo para todo el mundo y más para los herejes que
+imprimirán en sus mercurios por la afrenta de la cristiandad que los
+ministros de los Reyes que siempre han tenido por timbre de sus Coronas
+estar bajo de las banderas de Jesucristo para defender y propagar su
+iglesia han abandonado la más florida cristiandad de los indios y aun
+obligado por el cumplimiento de sus tratados á la ruina eterna de
+100.000 almas y dado con este destrozo ocasión á que innumerables almas
+de infieles que están ya á las puertas de la iglesia se retiren
+fugitivos y se recelen de los Misioneros confirmándose en el errado
+dictamen que tuvieron los indios Guaraníes en el principio de su
+conversión, creyendo que los Padres querían hacerlos cristianos para
+entregarlos después á los portugueses ó para hacerlos esclavos de los
+españoles, aprensión que no depusieron hasta que vieron que por su
+defensa murió á manos de sus enemigos del golpe de un balazo el V. P.
+Diego Alfaro que entonces era Superior de las Misiones.
+
+Este lamentable daño, que tememos con mucho fundamento, lo debemos mirar
+también como antecedentes de otras fatales consecuencias á que nos
+obliga la experiencia que al presente tenemos en otras provincias, pues
+habiendo tenido en el siglo pasado 300.000 indios de numeración
+repartidos en el servicio de los encomenderos de la ciudades de
+Santiago, Córdoba, Tucumán y Rioja, por las estorsiones que de ellos
+padecían, se levantaron algunos indios rebeldes y fugitivos á los montes
+del Chaco, que han sido y son al presente la ruina de todos estos
+lugares y caminos, en que no se puede dar paso sin peligro de robos y
+muertes por ser innumerables las que han ejecutado en estos próximos
+años en los cristianos, llevándose los párvulos y mujeres cautivas á sus
+montes.
+
+Y si de este modo han oprimido todos estos lugares los infieles del
+Chaco, descendientes de los que apostataron de la fe y del servicio de
+los españoles, sin que después de cien años los hayan podido reducir por
+armas, siendo sólo muy pocos los que después de infatigable trabajo y
+derramamiento de sangre han conquistado los Jesuitas con el Evangelio,
+qué no deberemos temer si todos los pueblos del Paraná y Uruguay y en su
+compañía todos los infieles vecinos de las naciones de Charruas,
+Minoanes Boanes y Guanaos se levantan y amotinados volviesen contra
+todas estas ciudades, siendo las primeras al encuentro las del Río de la
+Plata; ¿qué número de españoles podrá resistir á tan crecido número de
+indios, que sin ponerse en campaña, sólo con asaltos nocturnos no
+dejaran lugar que no talen, ni españoles que no degüellen?
+
+Si todos estos eminentes riesgos, que no son imaginarios sino casi
+ciertos y consiguientes al próximo en que estamos al presente, de que
+apostaten los indios de los 7 pueblos y aún de los 30, se hiciesen
+presentes al Rey nuestro señor y al fidelísimo de Portugal, con la
+ingenuidad y verdad con que ya los estamos tocando, se podrá creer de
+su católico y fidelísimo celo que es su ánimo y voluntad se atropelle la
+gloria de Dios y respeto de la Iglesia por cumplimiento de los tratados
+ya ajustados?
+
+Esto no podemos imaginar sin que nos hagamos reos de lesa majestad con
+el grandísimo agravio con que se herirán sus corazones cristianos y
+Reales con el pensamiento de tan temeraria presunción.
+
+Esto supuesto como cierto é infalible vuelvo ahora á levantar hasta el
+cielo todo el grito con que aquellas pobres almas y los ángeles de su
+guarda están clamando por su remedio, y con ellas puestas á los piés de
+V. S. con el rendimiento debido á su carácter y persona, pido con toda
+esta provincia, se conduela más que la pérdida de todos los bienes
+temporales y aun de las vidas de aquellos pobres neófitos, de la ruina
+eterna de sus almas.
+
+Hago presente á V. S. que por ellas derramó nuestro Redentor Jesucristo
+su preciosa sangre, y por ella y su divino respeto vuelvo á suplicar á
+V. S. en descargo de mi conciencia, y so pena del cargo que se nos ha de
+hacer en el tribunal de Dios nuestro señor, de tan irreparable pérdida,
+se sirva de suspender la guerra que se previene hasta dar parte al Rey
+nuestro señor, á cuyo supremo tribunal apelo en nombre de estos pobres
+desvalidos, protestando violencia y fuerza en cualquier disposición que
+sea en perjuicio de sus almas, pues lo que el Rey nuestro señor nos
+tiene mandado, es que se entreguen los pueblos con paz, y esto mismo me
+tiene ordenado mi R. P. General; y habiendo hasta el presente concurrido
+á esta debida obediencia y estando también prontos para continuarla
+hasta derramar nuestra sangre y perder la vida en prueba de nuestra
+lealtad, debo recordar á V. S. que el Rey nuestro señor no manda, ni
+podemos presumir mande concurramos á que con detrimento de la gloria de
+Dios y contra el católico y fidelísimo ánimo de ambas Coronas, se
+expongan al peligro de subersión 100.000 almas, cuya cristiandad es la
+más florida de las Indias, y por este único motivo, cuando en lo demás
+prontísimo para obedecer á V. S. con toda esta provincia en lo que no se
+opusiera al servicio de Dios nuestro señor.
+
+A V. S. pido y suplico se sirva de proveer esta mi rendida súplica, por
+ser de caridad y justicia, y se digne mandar se me dé testimonio para
+recurrir al Rey nuestro señor á quien será V. S. responsable si antes
+de emprender la guerra no le da parte del peligroso estado en que se ha
+puesto este negocio, que cuando se trató se concluyó muy distante de ser
+en perjuicio de las almas, y por eso debemos suponer que en las
+presentes circunstancias, cualquiera acción que las perjudique, será
+contra la mente del católico Rey nuestro señor (que Dios guarde).
+
+_Córdoba y Julio 19 de 1753._
+
+
+
+
+INDICE
+
+DE MATERIAS CONTENIDAS EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS QUE
+TRATAN DE AMÉRICA.
+
+
+TOMO XII
+
+
+ _Páginas._
+
+Advertencia preliminar del editor V
+
+Al serenísimo señor D. Fernando,
+príncipe de Asturias XI
+
+Aprobación del P. Alberto Pueyo 1
+
+Aprobación del P. Joseph de Silva 6
+
+Michael Angelus Tamburinus 9
+
+Licencia del ordinario 10
+
+Licencia del Consejo 11
+
+Suma de la tasa 12
+
+Prólogo de la obra 13
+
+Protesta del autor 15
+
+CAP. I.--Misiones de Chiquitos.--Su
+principio, fundación y progresos. 17
+
+CAP. II.--Situación de la provincia
+de Chiquitos, costumbres y calidades
+de los naturales 43
+
+CAP. III.--Descubren los españoles
+la nación de los Chiquitos y destrúyenla,
+así ellos como los Mamalucos,
+de quienes se da una sucinta
+relación 67
+
+CAP. IV.--Da principio el P. Joseph
+de Arce á la nueva iglesia de los
+Chiquitos, vencidas muchas dificultades 77
+
+CAP. V.--Los Mamalucos intentan la
+destrucción de estos pueblos, pero
+sus intentos salieron frustrados 92
+
+CAP. VI.--Con los sucesos pasados se
+entibia algo la santa fé; muere el
+P. Fideli y se habla largamente
+de los trabajos de los Misioneros. 105
+
+CAP. VII.--Fervor y virtud de la nueva
+cristiandad, premiada de Dios
+nuestro señor con muchos sucesos
+milagrosos 129
+
+CAP. VIII.--Preténdese descubrir el
+río Paraguay para comunicarse
+estas Misiones con las Reducciones
+de los Guaraníes 180
+
+CAP. IX.--Múdanse á otro paraje las
+Reducciones; pasa el P. Superior
+á Tarija y desastres de los neófitos 214
+
+CAP. X.--Nacimiento, entrada en la
+Compañía y primeros fervores del
+V. P. Lucas Caballero 229
+
+CAP. XI.--Pasa el V. P. Lucas á los
+Manacicas, quieren matarle los indios
+Sibacás y el cielo toma por
+él venganza 242
+
+CAP. XII.--Descríbese el país y cualidades
+de los Manacicas, su religión
+y ritos de ella 260
+
+TOMO XIII
+
+CAP. XIII.--Continúa el P. Lucas
+Caballero su Misión de los Manacicas 5
+
+CAP. XIV.--Vuelva el P. Lucas á los
+Manacicas, visita todas sus Rancherías
+y se restituye por otro
+camino á la Reducción de San
+Francisco Xavier 27
+
+CAP. XV.--Funda el V. P. Lucas Caballero
+la Reducción de Nuestra
+Señora de la Concepción, y es
+muerto á manos de los infieles
+Puyzocas 67
+
+CAP. XVI.--Conversión de los Morotocos
+y Quíes, y descubrimiento
+de nuevo camino para estas Misiones
+por el río Paraguay 87
+
+CAP. XVII.--Son muertos de los Payaguás
+los PP. Joseph de Arce y
+Bartolomé Blende, y se da una sucinta
+relación de sus virtudes 109
+
+CAP. XVIII.--Fúndase una Reducción
+nueva y el P. Juan Bautista
+de Zea emprende la Misión de los
+Zamucos. 142
+
+CAP. XIX.--Continúa el P. Miguel
+de Yegros la misión de los Zamucos,
+á cuyas manos muere el hermano
+Alberto Romero. 173
+
+CAP. XX.--Progresos y aumentos de
+otras Reducciones en los años de
+1717 y 1718. 191
+
+CAP. XXI.--Breve descripción de
+la provincia del Chaco; costumbres
+y cualidades naturales de sus
+moradores, y fundación de una
+nueva Reducción en ella. 209
+
+CAP. XXII.--Últimas noticias de
+las Misiones de Chiquitos y Chiriguanás. 236
+
+Memorial que el Provincial de la Provincia
+del Paraguay presentó al
+señor marqués de Valdelirios, en
+que le suplica suspenda las disposiciones
+de guerra contra los indios
+de las Misiones. 251
+
+
+
+
+INDICE
+
+POR ORDEN ALFABÉTICO DE LAS COSAS
+
+NOTABLES CONTENIDAS
+
+EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS
+
+QUE TRATAN DE AMÉRICA.
+
+
+
+
+INDICE
+
+POR ORDEN ALFABÉTICO DE LAS COSAS
+
+NOTABLES CONTENIDAS
+
+EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS
+
+QUE TRATAN DE AMÉRICA.
+
+
+A
+
+ VOL. PÁGS.
+
+Abren camino por los bosques los
+neófitos para pasar á las tierras
+de los Quiriquicas II 15
+
+Abrese nuevo camino por las cordilleras
+de los Chiriguanás II 241
+
+Admíranse los Misioneros al ver
+los trabajos y abnegación de los
+indios Chiquitos recién convertidos
+al cristianismo I 135
+
+Agresión á los Misioneros por los
+indios Tobas y Mocovíes II 232
+
+Alevosía de los indios Tobas y Mocovíes II 132
+
+Alevosía de los indios Zamucos II 185
+
+Amotínanse los indios Zamucos
+contra los Padres Misioneros II 247
+
+Aparición de la Santísima Virgen
+á un indio llamado Zumacaze II 32
+
+Aprobación del P. Alberto Pueyo,
+calificador de la suprema general
+Inquisición I 1
+
+Aprobación del P. Joseph de Silva I 6
+
+Apuntes sobre la vida y hechos del
+P. Arce II 120
+
+Asombroso milagro en el pueblo de
+San Juan Bautista I 143
+
+Astucia de los indios Chiquitos II 195
+
+Astucia de los indios Guaycurús
+para apoderarse de los Misioneros II 99
+
+Astucia de los indios Manacicas II 7
+
+Astucia de los indios Payaguás I 188
+
+
+B.
+
+Banquetes que celebraban los caribes
+Carerás con las carnes de
+los Morotocos muertos II 153
+
+Bebida llamada chicha, que usan
+los infieles; cómo la fabrican II 69
+
+Breve descripción de la provincia
+del Chaco: costumbres y cualidades
+de sus naturales y fundación
+de una nueva Reducción
+en ella II 208
+
+Breve y Bula del Papa Paulo III
+declarando á los indios racionales
+y capaces para recibir la fe
+católica I 139
+
+Breves noticias de la vida, hechos
+y virtudes del V. P. Lucas
+Caballero II 85
+
+
+C.
+
+Carga de mosquete que dieron los
+españoles á los indios Payaguás. I 212
+
+Caso milagroso ocurrido en las Misiones
+de los Penoquís I 176
+
+Castigos que imponían los corregidores
+á los indios recién convertidos
+á la fe católica I 132
+
+Celo apostólico del P. Arce; molestias,
+persecuciones y peligros
+por que pasó en las provincias
+de Chiriguanás, Chiquitos y
+Guaranís II 125
+
+Celo y servicios que prestan los indios
+de San Rafael á los Misioneros
+en la conversión de infieles I 176
+
+Ceremonias de los indios Puyzocas. II 79
+
+Ceremonias usadas por los indios
+Tapacurás en las exequias de
+sus muertos I 278
+
+Clima, productos, vegetación, etc.
+en las Reducciones de los Chiquitos I 145
+
+Conjuración de los indios de la provincia
+del Chaco contra los españoles II 213
+
+Conjuración de los indios Lules para
+dar muerte al P. Machoni II 222
+
+Convenio de paz celebrado entre los
+indios Ziritucas y Zibacas; mediación
+del P. Caballero II 30
+
+Conversión de los Zamucos II 176
+
+Conversión de las naciones de indios
+Zamucos II 145
+
+Conversión de los indios Chiriguanás;
+causas que influyeron en
+su ánimo para reducirse á la
+santa fe II 237
+
+Conversión de los indios Zibicas II 9
+
+Conversión de los Morotocos y
+Quíes, y descubrimiento de nuevo
+camino para estas Misiones
+por el río Paraguay II 89
+
+Conversión milagrosa de un hechicero
+en la Reducción de San
+Joseph I 148
+
+Conversión de los indios Chanés á
+la fe de Jesucristo I 32
+
+Conversión de los Manacicas I 254
+
+Correrías de los indios Chiquitos
+en busca de infieles que convertir
+á la santa fe II 196
+
+Correrías de los Mamalucos del
+Brasil por las márgenes del río
+Paraguay I 71
+
+Costumbres de los indios Cozocas II 193
+
+Costumbres que tenían los indios
+Chiquitos para curar á sus enfermos;
+mataban á las mujeres,
+que suponían ser causa de las
+enfermedades I 48
+
+Crueldades de los indios Penoquís I 217
+
+Crueldad de los indios Puyzocas II 80
+
+Crueldades de los mercaderes europeos
+con los indios Chiquitos I 81
+
+Cualidades de los indios Payaguás I 186
+
+
+Ch.
+
+Chabi, cacique de los Zibacas, impide
+que sus vasallos den muerte
+al P. Lucas Caballero I 257
+
+
+D.
+
+Decídese el P. Arce á hacer la Misión
+en las naciones de los Guanoás II 131
+
+Dedicatoria al príncipe de Asturias
+D. Fernando I XI
+
+Desastrosa muerte de los neófitos
+de la Reducción de San Juan
+Bautista I 223
+
+Descripción de las naciones de los
+Chiriguanás II 242
+
+Descripción geográfica de las Reducciones
+de los Chiquitos en
+las márgenes del río Paraguay I 44
+
+Descripción de las naciones de la
+provincia del Chaco II 210
+
+Descripción del país y cualidades
+de los Manacicas; su religión y
+ritos de ella I 261
+
+Descripción del viaje que hicieron
+los Padres Misioneros, desde la
+Reducción de la Candelaria en
+el descubrimiento del río Paraguay I 185
+
+Descripción de la isla de los Orejones I 195
+
+Descripción geográfica de las primeras
+Misiones de los Chiquitos I 19
+
+Descubrimiento por los españoles
+de la nación de los Chiquitos I 67
+
+Despedida de los indios Zibacas del
+P. Caballero II 40
+
+Destrucción de los indios Chiquitos
+por los españoles y Mamalucos
+del Brasil I 67
+
+Destruye el P. Lucas Caballero los
+tabernáculos y demás efectos
+que usaban los Jurucarés para
+el culto de sus dioses II 39
+
+Dilatación del imperio de las Coronas
+de Castilla y Portugal en
+las Indias Occidentales I 20
+
+Dioses á quienes rinden culto los
+indios Tapacurás I 269
+
+Discordias entre los caciques Cambaripa
+y Tataberey, y tratados
+de paz por mediación del Padre
+Arce I 31
+
+
+E.
+
+Ediciones publicadas de la Relación
+historial de las Misiones de
+de los Chiquitos I VII
+
+Edificios del pueblo de San Miguel II 263
+
+Efectos milagrosos ocurridos á un
+indio llamado Santiago Quiara
+en el pueblo de San Juan Bautista I 145
+
+El cacique Patozi y los suyos abandonan
+al P. Caballero en su Misión
+á los Quiriquicas II 20
+
+El P. Lucas Caballero se pone en
+camino hacia las tierras de los
+Puyzocas II 78
+
+El P. Lucas Caballero amenazado
+por un mercader europeo; intenta
+éste malquistar á los indios
+con el Padre I 239
+
+Embajada de los indios Penoquís al
+P. Arce; invítanle á que pase á
+sus tierras para abrazar la ley
+de Jesucristo I 89
+
+Embarque de Misioneros para las
+Indias II 132
+
+Emboscadas que preparaban los indios
+para robar á los españoles
+las armas y útiles de labranza I 69
+
+Encuentra el P. Arce los cadáveres
+de sus compañeros II 113
+
+Entrada del P. Yegros en las naciones
+de los indios Zamucos;
+trabajos que hicieron en la expedición II 173
+
+Entrada de los neófitos de San Juan
+Bautista en la Ranchería de los
+Puxarís I 226
+
+Entrada de los PP. Jaime de Aguilar
+y Agustín Castañares en las
+naciones de los Zamucos II 245
+
+Entran ochenta familias de infieles
+en el pueblo de San Rafael II 283
+
+Entrevista de los Misioneros con
+un cacique de los Zamucos; éste
+se niega á reducirse al gremio
+de la Iglesia; ármanse los indios
+para hacer salir de sus tierras
+á los Padres II 247
+
+Envía el gobernador de Santa Cruz
+de la Sierra una Compañía de
+soldados para castigar los desmanes
+de los indios Puizocas II 82
+
+Es apresado por los holandeses el
+navío que conduce los Misioneros
+á las Indias II 134
+
+Es preso por los holandeses el ilustrísimo
+Sr. D. Pedro Levanto,
+arzobispo de Lima II 137
+
+Exhorta el P. Arce á los indios
+neófitos para llevar á cabo la
+conversión de los indios Payaguás II 114
+
+Expedición de los Chiquitos á las
+naciones de los indios Guarayos II 241
+
+Expedición de los Misioneros por el
+río Pilcomayo II 130
+
+Expedición de los Padres Francisco
+Hervás y Agustín Castañares
+á las naciones de los Zamucos II 248
+
+Expedición de una compañía de
+soldados españoles para castigar
+los desmanes de los indios
+Chiquitos I 70
+
+
+F.
+
+Fabrican los indios cruces de madera,
+de orden de los Misioneros,
+para librarse de las persecuciones
+del demonio II 238
+
+Fatigas y trabajos del P. Lucas Caballero
+en la conversión de los
+indios Chiquitos I 135
+
+Fervor y virtud de la nueva cristiandad
+de los Chiquitos, premiada
+de Dios nuestro señor,
+con muchos sucesos milagrosos. I 129
+
+Fidelidad del cacique de los indios
+Zamucos; servicios que presta
+á los Misioneros II 178
+
+Fidelidad de los indios del pueblo
+de San Miguel II 266
+
+Fiestas que hacen los indios recién
+convertidos para celebrar la solemnidad
+del día del Corpus I 141
+
+Funda el V. P. Lucas Caballero la
+Reducción de Nuestra Señora
+de la Concepción, y es muerto á
+manos de los infieles Puyzocas II 67
+
+Fundación del pueblo de San Francisco I 69
+
+Fundación del pueblo llamado de la
+Inmaculada Concepción, en las
+naciones de los Chiriguanás II 238
+
+Fundación del pueblo San Francisco
+Xavier II 15
+
+Fundación de la iglesia de los Chiquitos I 77
+
+Fundación de la nueva cristiandad
+de los Chiriguanás II 244
+
+Fundación de las encomiendas de
+Quicmes, Paraníes y Subarecas. I 69
+
+Fúndase una Reducción nueva y el
+P. Juan Bautista de Zea emprende
+la misión de los Zamucos II 142
+
+
+G.
+
+Grana el P. Lucas Caballero la voluntad
+de los indios Jurucarés;
+son reducidos á la santa fe II 37
+
+Genio, usos y costumbres de los indios
+Chiriguanás I 26
+
+Guerras entre los indios Carerás y
+los Morotocos II 153
+
+Guerras entre los indios Guaraníes
+y Guanoás II 129
+
+Guerras entre los indios Quiriquepodes
+y Cucutades II 248
+
+Guían los indios Guarayos á los Misioneros
+en el viaje al río Paraguay I 216
+
+
+H.
+
+Horrorosa muerte de un indio apóstata;
+efectos de la justicia divina I 155
+
+Hospitalidad y fiestas que celebran
+los indios del pueblo de San Rafael
+en honor á sus huéspedes I 175
+
+Hostilidades de los indios Guaycurús
+á los Misioneros II 99
+
+Hostilidades de los indios Payaguás
+á los Misioneros I 187
+
+Huída de los cristianos que fueron
+hechos esclavos de los indios
+Payaguás II 120
+
+Huída de los indios Chiquitos á los
+bosques y selvas, temerosos de
+la venganza de los soldados españoles
+ I 70
+
+Huyen á los bosques los indios
+Puyzocas, después de haber dado
+muerte al P. Lucas Caballero II 84
+
+Huyen los indios del pueblo de
+San Rafael á causa de haberse
+desarrollado la peste II 243
+
+
+I.
+
+Idioma de los Indios Chiquitos I 64
+
+Idolatrías de los indios Manacicas;
+cómo celebran sus entierros I 280
+
+Idolatrías y supersticiones de los
+indios Tapacurás I 267
+
+Indigno tráfico de los europeos en
+las tierras de los indios Puraxís I 237
+
+Indios rebeldes y fugitivos se ocultan
+en los montes del Chaco; salen
+á los caminos á robar y matar
+á los cristianos II 277
+
+Indios Unapes, Paunapas y Carababas;
+cualidades y costumbres. II 68
+
+Indios Morotocos; usos, costumbres
+y cualidades II 90
+
+Indios Payaguás; condición, usos
+y costumbres I 186
+
+Indios Guaycharapos é Itatines I 192
+
+Indios Manacicas I 244
+
+Infamias de los Mamalucos del Brasil;
+destruyen muchas ciudades
+de indios I 74
+
+Infatigables tareas del P. Zea en la
+conversión de los indios Chiquitos II 170
+
+Intentan los indios Igritucas dar
+muerte al P. Caballero I 256
+
+Intentan los Mamalucos destruir
+las Rancherías de los indios
+Chiquitos; pero sus intentos salieron
+frustrados I 92
+
+Intentan los Misioneros convertir á
+la santa fe á los indios Guanoás II 130
+
+Intentan los indios dar muerte al
+Padre Cura del pueblo de San
+Miguel II 261
+
+Intentan los Misioneros descubrir
+el río Paraguay para comunicarse
+las Misiones de los Chiquitos
+con las Reducciones de
+los Guaranís I 180
+
+Intérnanse los neófitos de San Juan
+Bautista en un país de infieles,
+donde son muertos á traición I 223
+
+
+J.
+
+Justicia que hicieron los nuevos
+cristianos del pueblo de San
+Francisco Xavier con un hechicero
+que vituperaba la ley de
+Cristo I 156
+
+
+L.
+
+Los españoles toman á su cargo la
+defensa de los Chiquitos contra
+los Mamalucos, á petición del
+P. Arce I 99
+
+Los holandeses maltratan á los Padres
+Misioneros II 136
+
+Los indios Cozocas se reducen al
+gremio de la Iglesia II 51
+
+Los indios Zamucos se niegan á recibir
+á los Misioneros en sus tierras II 246
+
+Los indios Quiriquicas son reducidos
+á la santa fe por el P. Lucas
+Caballero II 23
+
+Los indios Penoquís hacen una horrible
+matanza en los Mamalucos,
+de quienes eran perseguidos
+para reducirlos á la esclavitud I 93
+
+Los indios de la Reducción de San
+Joseph convertidos en fervorosos
+cristianos; abnegación de esta
+cristiandad I 130
+
+Los indios Payaguás sorprenden á
+los Misioneros; dan muerte al
+P. Aniceto Neuman y otros
+compañeros I 186
+
+Los indios Cozacas disparan contra
+el P. Caballero una tempestad
+de flechas II 46
+
+Los indios Puizocas entregan el
+cadáver del P. Arce á los Guaycurús II 117
+
+Los indios del pueblo de San Miguel
+amenazan á los corregidores
+por aconsejar á los Padres
+les trasladen á otros pueblos II 262
+
+Los indios Zamucos reciben con
+alegría al P. Zea; fructuosos resultados
+de la predicación Evangélica II 156
+
+Los indios Payaguás huyen á los
+bosques, temerosos de la venganza
+de los cristianos por la
+traición de que éstos fueron víctimas I 187
+
+Los nuevos cristianos son muertos,
+sin hacer resistencia, por los indios
+Puyzocas II 116
+
+Los PP. Misioneros se esfuerzan en
+alentar á los indios para trasladarse
+á otro pueblo II 258
+
+Los soldados de Santa Cruz recogen
+el cadáver del P. Caballero,
+muerto á manos de los indios
+Puyzocas II 83
+
+Luchas entre los indios Carerás y
+los Morotocos II 154
+
+
+Ll.
+
+Llegada del P. Joseph de Arce á
+Buenos Aires II 124
+
+Llegada de los Misioneros á las Riberas
+del río Paraguay I 121
+
+Llegada de los indios Chiquitos á
+la ciudad de Santa Cruz; piden
+al gobernador cesen las hostilidades
+y persecuciones de los españoles I 71
+
+Llegada del P. Lucas Caballero á
+Córdoba de Tucumán I 231
+
+Llegada del P. Fernández á las
+tierras de los Chiriguanás I 218
+
+Llegan á Buenos Aires cuarenta y
+cuatro Misioneros de la Compañía
+de Jesús; empiezan la conversión
+en las naciones de los
+Chiquitos I 78
+
+
+M.
+
+Maquinaciones de los indios para
+dar muerte á los Padres Misioneros I 183
+
+Medios de que se valieron los Misioneros
+para ajustar la paz entre
+los indios Guaraníes y los
+Guanoás II 129
+
+Mensajeros de los Chiriguanás pidiendo
+Misioneros al provincial
+de Tarija II 240
+
+Mensajeros de los Pacarás, Zumiquies,
+Cozos y Piñocas, solicitan
+del Gobernador D. Agustín
+de Arce, el término de
+las hostilidades de los españoles I 71
+
+Mercaderes europeos que hacían feria
+con los indios I 81
+
+Milagroso acontecimiento en el pueblo
+de San Juan Bautista I 143
+
+Milagrosa conversión de un indio
+en el pueblo de San Rafael I 151
+
+Milagroso suceso ocurrido en el
+pueblo de San Rafael II 197
+
+Misión del P. Caballero á los Jurucarés II 35
+
+Misión del P. Zea á la nación de
+los indios Cucarates II 95
+
+Misión de los PP. Aguilar y Speth
+á los Chiriguanás II 242
+
+Misiones en la provincia del Chaco II 212
+
+Mudanza de las naciones de indios
+recién convertidos II 215
+
+Muerte del P. Neuman á manos de
+los indios Payaguás I 186
+
+Muerte de los PP. Solinas y Ruiz
+á mano de los indios Mocovíes
+y Tobas II 216
+
+Muerte del hermano Alberto Romero
+á mano de los indios Zamucos II 185
+
+Muerte del P. Superior Francisco
+Hervás II 249
+
+Muerte del P. Arce á manos de un
+indio Payaguá llamado Cotaga II 115
+
+Muerte del P. Zea II 172
+
+Muerte del P. Joseph Tolú II 201
+
+Muerte del P. Blende á manos de
+los Payaguás II 112
+
+Muerte del P. Lucas Caballero á
+manos de los indios Puyzocas. II 80
+
+Muerte del P. Pedro Romero y
+Hermano Mateo Fernández á
+mano de los indios Chiriguanás I 190
+
+Muerte de los PP. Nicolás Hernat,
+Diego Ferrer y Justo Mansilla. I 191
+
+Muerte del P. Fideli I 111
+
+Muerte del hermano Enrique Adamo I 208
+
+Muerte del P. Bartolomé Ximénez
+en el puerto de Buenos Aires en
+1717 I 183
+
+Muerte del P. Alonso Arias á mano
+de los Mamalucos del Brasil I 189
+
+
+N.
+
+Nacimiento, entrada en la Compañía
+y primeros fervores del Padre
+Caballero I 229
+
+Nacimiento del río Paraguay I 195
+
+Nación de los indios Tapacurás I 266
+
+Naciones de los indios Manacicas I 265
+
+Naciones de infieles en las inmediaciones
+del Chaco II 93
+
+Naciones de infieles situadas en las
+riberas del río Paraguay I 193
+
+Naufragio del navío Caballo Marino
+en 1717 I 127
+
+Navegación por el río Paraguay II 102
+
+Noticias de la vida y virtudes del
+P. Zea II 158
+
+Nueva cristiandad de los Chiquitos
+y pueblos que contenían en los
+principios de las Misiones I 18
+
+Nuevas conversiones del P. Zea en
+las naciones de los Zinotecas,
+Japorotecas y Cucarates II 157
+
+
+O.
+
+Obstáculos que hallaron los Misioneros
+para llegar á las naciones
+de indios Zamucos II 146
+
+Obstinación de los indios Guanoás;
+se ponen en práctica muchos
+medios para su conversión II 131
+
+Ocúltanse en los bosques los indios
+Zamucos, temerosos al ver á los
+Chiquitos II 149
+
+Odio de los indios Payaguás á los
+españoles I 212
+
+Odio que tenían á los cristianos los
+indios Guanoás II 131
+
+Ofrendas de los indios cristianos
+á la Santísima Virgen I 137
+
+Opinión de los primeros descubridores
+de Indias acerca de los
+naturales I 138
+
+Oraciones fervorosas de los indios
+pidiendo á Dios les recompense
+con abundancia de cosechas I 142
+
+Origen de los Mamalucos del Brasil I 72
+
+
+P.
+
+Paces de los indios Curucares con
+los Manacicas I 255
+
+Pasa el V. P. Lucas Caballero á
+los Manacicas, quieren matarle
+los indios Sibacás y el cielo toma
+por él venganza I 242
+
+Peligro que corre el P. Lucas Caballero
+en su misión á los Quiriquicas II 21
+
+Peligro que corren los Misioneros
+en las tierras de los Chiriguanás I 219
+
+Peligros en las Misiones de los indios
+Chiriguanás II 242
+
+Peligros y penalidades sufridas por
+los Misioneros en su expedición
+á los Zamucos II 174
+
+Penalidades y trabajos del P. Arce
+en las tierras de los Chiquitos. I 85
+
+Penitencias de los nuevos cristianos I 133
+
+Penitencias que se imponen voluntariamente
+los nuevos cristianos I 140
+
+Perfidia de los indios Payaguás II 98
+
+Portada de la primera edición de
+esta obra, impresa en Madrid
+en 1726 I IX
+
+Portentoso milagro ocurrido con
+un indio llamado Felipe Motoré;
+efectos de terror que produce
+el suceso en los nuevos cristianos I 160
+
+Predicación del Evangelio en la
+nación de los Lules II 217
+
+Primeras Misiones del P. Lucas
+Caballero I 232
+
+Primeras Misiones del P. Joseph
+de Arce y satisfactorios resultados
+en la conversión de los indios
+Chiriguanás I 25
+
+Principia el P. Caballero las Misiones
+de los Zibacas II 28
+
+Principio, fundación y progresos
+de las Misiones de los PP. de
+la Compañía de Jesús en el Paraguay I 17
+
+Profecías del apóstol San Francisco
+Solano II 235
+
+Progresos de las Misiones de los
+PP. Zea y Centeno en las márgenes
+del río Guapay I 39
+
+Progresos y aumentos de otras reducciones
+en los años de 1717
+y 1718 II 191
+
+
+Q.
+
+Quatí, cacique de los Guaranís,
+toma por su cuenta la venganza
+del P. Arce y sus compañeros II 117
+
+Quedan los compañeros del P. Arce
+esclavos de los indios Payaguás II 120
+
+Quedan absortos los infieles al contemplar
+la imagen de la Santísima
+Virgen II 19
+
+Quejas que dan los indios á los Padres
+Misioneros, porque se les
+obliga á cambiar de Reducción II 267
+
+Quémase el pueblo de San Rafael;
+división de dicho pueblo II 241
+
+
+R.
+
+Rebelión de los indios infieles en la
+provincia del Chaco II 277
+
+Reciben los infieles á los cristianos
+á saetazos; muerte de muchos
+neófitos I 135
+
+Recibimiento que hicieron los indios
+Zibacas al P. Lucas Caballero II 28
+
+Reducción de los indios Quiriquicas II 24
+
+Reducción de los indios Puraxís y
+Tubacís I 242
+
+Reducciones de indios en las riberas
+de los ríos Paraná y Uruguay I 17
+
+Reducciones de indios Guaranís
+y número de almas bautizadas
+por los Misioneros en 1717 I 18
+
+Regreso del P. Yegros de la conversión
+de los indios Zamucos. II 182
+
+Remedios que aplican los Chiquitos
+para curar á los enfermos I 46
+
+Reptiles venenosos que se crían en
+las provincias de los Chiquitos
+y mortíferas causas de sus picaduras I 45
+
+Rescatan los Misioneros varios
+esclavos españoles que tenían
+los indios Payaguás I 200
+
+Resistencia de los indios Zamucos
+á reducirse á la santa fe;
+hacen salir de sus tierras á los
+Misioneros II 247
+
+Resistencia que hicieron los indios
+Tobas á los Misioneros,
+poniéndose en armas para impedir
+la predicación del Evangelio I 41
+
+Revelación que tuvo un hechicero
+en el pueblo de San Joseph;
+arrepentimiento y conversión
+de este bárbaro I 149
+
+Riesgos y peligros de los Misioneros
+en las naciones de los Zamucos II 152
+
+Riquezas del pueblo de San Miguel;
+cultivo, frutos y desarrollo en
+el comercio II 263
+
+Ritos é idolatrías de los indios
+Paunapes, Unapes y Carababas II 70
+
+Ritos y supersticiones de los indios
+Manacicas I 264
+
+Rompen las paces con los españoles
+los indios confinantes con
+la Asunción II 118
+
+Rompimiento de la paz entre los
+españoles é indios Payaguás I 212
+
+
+S.
+
+Salen los indios Chiquitos en busca
+de infieles para convertirles en
+cristianos I 134
+
+Salida de los PP. Francisco Hervás
+y Miguel de Yegros, de la
+Reducción de la Candelaria, al
+descubrimiento del río Paraguay
+en 1702 I 181
+
+Se ensañan los indios Guaycurús
+con el cadáver del P. Arce II 117
+
+Señales que usaban los indios infieles
+para avisar á sus compañeros
+cuando venían los cristianos I 191
+
+Situación de la provincia de Chiquitos,
+costumbres y calidades
+de los naturales I 43
+
+Son muertos de los Payaguás los
+PP. Joseph de Arce y Bartolomé
+Blende, y se da una sucinta
+relación de sus virtudes II 109
+
+Suma de la tasa de esta obra, por
+D. Baltasar de San Pedro, escribano
+del Rey I 14
+
+Suplican los indios Quiriquicas al
+P. Caballero se quede en sus
+tierras á predicarles la ley de
+Jesucristo II 25
+
+Supersticiones é idolatrías de los
+indios I 270
+
+Supersticiones de los indios Lules II 224
+
+
+T.
+
+Temperamento, cualidades, usos,
+costumbres, ritos y supersticiones
+de los indios Chiquitos I 49
+
+Traición que hacen los indios Puyzocas
+á los Manacicas II 79
+
+Traiciones de los indios Payaguás. I 186
+
+Tratado de la línea divisoria de las
+Coronas de España y Portugal. II 256
+
+U.
+
+Últimas noticias de las Misiones
+de Chiquitos y Chiriguanás II 236
+
+Último estado de las Misiones de
+los Chiquitos II 240
+
+Un indio del pueblo de San Rafael
+impedía que los Mamalucos del
+Brasil se apoderasen de sus paisanos I 175
+
+Usos y costumbres de los indios
+de la provincia del Chaco II 211
+
+
+V.
+
+Venganza de los indios Penoquís
+contra los Chiriguanás I 217
+
+Vicios, deshonestidades y corrupción
+de los Mamalucos del Brasil I 72
+
+Victoria de los soldados españoles
+sobre los Mamalucos II 100
+
+Visión que tuvo un neófito llamado
+Lucas Xarupá, asaltado de una
+fiebre I 162
+
+Visita el P. Caballero la nación de
+los indios Tapacurás II 57
+
+Vuelve el P. Lucas Caballero á los
+Manacicas II 27
+
+Vuelven á intentar los Misioneros
+convertir á los indios Zamucos II 245
+
+
+Z.
+
+Zamucos; indios convertidos por el
+P. Juan Bautista de Zea II 146<b
+
+
+NOTAS:
+
+[I.] Marc. 16.
+
+[II.] Gregor. hom. 13 in Mar; 16.
+
+[III.] Actor.
+
+[IV.] La obra del Obispo de Quito, á que alude el Padre Patricio
+Fernández, se titula _Itinerario para Parrochos de Indios, en que se
+tratan las materias más particulares tocantes á ellos para su buena
+administración_. Se imprimió por primera vez, según algunos
+bibliógrafos, en Amberes, por Verdussen, en 1726. Se reimprimió en el
+mismo punto por los hermanos de Tournes en 1754, y volvió á hacerse otra
+edición en Madrid por Pedro Marín en 1771. Las dos ediciones hechas en
+Bélgica son en 4.º y la madrileña en folio.
+
+Fué obra que obtuvo una acogida por los religiosos cual ninguna otra de
+su género. Se llegó á hacer absolutamente necesaria á cuantos Misioneros
+pasaban á Indias.
+
+La mejor edición de la obra del Obispo Peña y Montenegro dicen que es la
+de 1754, porque está _purgada de muchos yerros_.
+
+[V.] Solorzano, tomo I de _Indiarum_, lib. II.
+
+[VI.] Solorzano, lib. II, cap. VIII ex n. 79 etc. lib. III, capítulo
+VII.
+
+
+
+COLECCIÓN DE LIBROS
+
+RAROS Ó CURIOSOS QUE TRATAN DE AMÉRICA
+
+_Publícanse en Madrid desde 1891._
+
+TOMOS PUBLICADOS
+
+
+I.--_Verdadera relación de la conquista del Perú_, por Francisco de
+Xerez, uno de los primeros conquistadores, reimpresa según la primera
+edición hecha en Sevilla en 1534, en Madrid, en la imprenta de Juan
+Cayetano García, 1891. En 8.º rústica, con 174 páginas, 2 pesetas.
+
+
+II.--_Nuevo descubrimiento del gran río de las Amazonas_, por el P.
+Christóval de Acuña, de la Compañía de Jesús. Impreso en Madrid en 1641
+y reimpreso en esta corte en 1891 en la imprenta de Juan Cayetano
+García. En 8.º rústica con XXXI-235 páginas, 4 pesetas.
+
+
+III y IV.--_Tratado único y singular del origen de los indios del Perú,
+México, Santa Fe y Chile_, por el Dr. Diego Andrés Rocha, oidor de la
+Real Audiencia de Lima. Impreso en Lima en 1681 y reimpreso en Madrid,
+en la imprenta de D. Tomás Minuesa, 1891. 2 tomos, 8.º rústica, 6
+pesetas.
+
+
+V y VI.--_Historia del Almirante D. Cristóbal Colón, en la que se da
+particular y verdadera relación de su vida y de sus hechos y del
+descubrimiento de las Indias Occidentales, llamadas Nuevo Mundo_,
+escrita por D. Fernando Colón, su hijo. Madrid. Imprenta de Tomás
+Minuesa, 1891. 2 tomos en 8.º rústica, 6 pesetas.
+
+A esta reimpresión precede un estudio biográfico y bibliográfico, acerca
+de D. Fernando Colón y sus obras. LXIX pág.
+
+
+VII.--_Conversión en Piritú (Colombia) de indios Cumanagotos y
+Palenques, con la práctica que observa en la enseñanza de los naturales
+en lengua cumanagota_, por el P. Fr. Matías Ruiz Blanco, de la Orden de
+San Francisco. En 8.º con 228 páginas, seguido de la _Relación histórica
+de todas Misiones de los PP. Franciscanos en las Indias y proyecto para
+nuevas conversiones en las riberas del afamado río Marañón; Memorial
+dirigido al Rey Carlos III el 28 de Mayo de 1781_ por Fr. Francisco
+Alvarez de Villanueva. Madrid, imprenta de Tomás Minuesa, 1893, 3
+pesetas.
+
+
+VIII y IX.--_Milicia y descripción de las Indias_, escrita por el
+capitán D. Bernardo de Vargas Machuca, caballero castellano, natural de
+la villa de Simancas. Reimpresa según la primera edición hecha en Madrid
+en 1599, imprenta de Tomás Minuesa, 1892, 2 tomos, en 8.º, con el
+retrato del autor, 6 pesetas.
+
+
+X.--_Virtudes del indio_, por D. Juan de Palafox y Mendoza, Obispo de
+Puebla de los Ángeles. Madrid, imprenta de Tomás Minuesa, 1893. En 8.º,
+con CLXXIII-94 páginas, 3 pesetas.
+
+
+XI.--_Tres tratados de América_--1.º Relación histórica, política y
+moral de la ciudad de Cuenca, población y hermosura de su provincia, por
+el Dr. D. Joaquín de Merisalde y Santisteban. Publicado ahora por
+primera vez.--2.º Razón sobre el estado político y militar de la
+jurisdicción de Quito en 1754, por D. Juan Pío de Montufar y Frasco.
+Reimpreso ahora por privez.--3.º Diario de todo lo ocurrido en la
+expugnación en los fuertes de Bocachica y sitio de la ciudad de
+Cartagena de Indias, en 1741, formado de los pliegos remitidos á S. M.
+por el virrey de Santa Fe, D. Sebastián Eslava. Reimpreso ahora por
+primera vez en la imprenta de F. Nozal, 1894, en 8.º con 255 páginas, 3
+pesetas.
+
+
+XII.--Fernández (P. Patricio). Relación de las misiones de los Indios
+Chiquitos en el Paraguay (1726). Tomo I. XVI.-282 páginas y 3 hojas sin
+numerar, 3 pesetas.
+
+
+EN PRENSA
+
+XIII.--Fernández (P. Patricio). Relación de las misiones de los Indios
+Chiquitos en el Paraguay (1726). Tomo II.
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Relacion historial de las misiones de
+indios chiquitos que en el Paraguay tienen los padres de la Compañía de Jesús, by Juan Patricio Fernández
+
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+such as creation of derivative works, reports, performances and
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+Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
+works. See paragraph 1.E below.
+
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+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
+Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the
+collection are in the public domain in the United States. If an
+individual work is in the public domain in the United States and you are
+located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
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+are removed. Of course, we hope that you will support the Project
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+with the permission of the copyright holder, your use and distribution
+must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
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+
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+License terms from this work, or any files containing a part of this
+work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
+
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+electronic work, or any part of this electronic work, without
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+Gutenberg-tm License.
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+compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
+word processing or hypertext form. However, if you provide access to or
+distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
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+posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
+you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
+copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
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+form. Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
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+ you already use to calculate your applicable taxes. The fee is
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+
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+ you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
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+ of receipt of the work.
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+electronic work or group of works on different terms than are set
+forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
+both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
+Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the
+Foundation as set forth in Section 3 below.
+
+1.F.
+
+1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
+effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
+public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
+collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
+works, and the medium on which they may be stored, may contain
+"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
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+of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
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+liability to you for damages, costs and expenses, including legal
+fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
+LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
+PROVIDED IN PARAGRAPH F3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
+TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
+LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
+INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
+DAMAGE.
+
+1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
+defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
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+written explanation to the person you received the work from. If you
+received the work on a physical medium, you must return the medium with
+your written explanation. The person or entity that provided you with
+the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
+refund. If you received the work electronically, the person or entity
+providing it to you may choose to give you a second opportunity to
+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
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+1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
+WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
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+If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
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+interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
+the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
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+trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
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+with this agreement, and any volunteers associated with the production,
+promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
+harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
+that arise directly or indirectly from any of the following which you do
+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
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+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
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+ The Project Gutenberg eBook of
+Relación historial
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+escrita por
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+Title: Relacion historial de las misiones de indios chiquitos que en el Paraguay tienen los padres de la Compañía de Jesús
+
+Author: Juan Patricio Fernández
+
+Release Date: June 7, 2009 [EBook #29061]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
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+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LAS MISIONES DE INDIOS CHIQUITOS ***
+
+
+
+
+Produced by Julia Miller, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by The Internet Archive/American Libraries.)
+
+
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+
+<table summary="note" border="1" cellpadding="10" style="background-color: #ccccff;">
+ <tr>
+ <td valign="top">
+ Nota del transcriptor: La ortografía de las dos partes, aquí
+presentadas en un solo libro electronico, fue conservada.</td>
+ </tr>
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+
+
+<hr class="full" />
+
+
+<p><span class='pagenum'>
+<a name="Page_Ii" id="Page_Ii">V.I&ndash;i</a></span></p>
+
+<p class="c top15">COLECCIÓN DE LIBROS</p>
+
+<p class="c">RAROS Ó CURIOSOS</p>
+
+<p class="c">QUE</p>
+
+<h2>TRATAN DE AMÉRICA</h2>
+
+
+<p class="c">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_Iii"
+id="Page_Iii">V.I&ndash;ii</a></span></p>
+
+<p class="c">TOMO DUODÉCIMO</p>
+
+<p class="c">Imp. de T. Minuesa de los Ríos, Juanelo, núm. 19.</p>
+
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_Iiii"
+id="Page_Iiii">V.I&ndash;iii</a></span></p>
+
+<h3><a name="VOL1" id="VOL1"></a>RELACIÓN HISTORIAL</h3>
+<p class="c smcap">DE LAS MISIONES</p>
+<h2>DE INDIOS</h2>
+<h1>CHIQUITOS</h1>
+<p class="c smcap">QUE EN EL PARAGUAY TIENEN LOS PADRES<br />
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS<br />
+<br />
+ESCRITA POR</p>
+
+<h2>EL P. J. PATRICIO FERNÁNDEZ. S. J.</h2>
+
+<p class="c smcap">REIMPRESA FIELMENTE SEGÚN LA PRIMERA EDICIÓN<br />
+QUE SACÓ A LUZ EL P. G. HERRÁN, EN 1726</p>
+
+<p class="c top15">MADRID<br /><span class="smcap">
+LIBRERÍA DE VICTORIANO SUÁREZ, EDITOR<br /></span>
+Preciados, núm. 48<br />
+1895</p>
+
+<p><span class='pagenum'>
+<a name="Page_Iiv" id="Page_Iiv">V.I&ndash;iv</a></span></p>
+
+
+<div class="box">
+<h2><a href="#INDICEM">INDICE</a></h2>
+
+<p class="c">DE MATERIAS CONTENIDAS EN LOS<br />
+TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS QUE<br />
+TRATAN DE AMÉRICA.</p>
+
+
+<h2 class="top15"><a href="#INDICE">INDICE</a></h2>
+
+<p class="c">POR ORDEN ALFABÉTICO DE LAS COSAS<br />
+NOTABLES CONTENIDAS<br />
+EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS<br />
+QUE TRATAN DE AMÉRICA.</p>
+</div>
+
+<div class="box">
+<h3 class="top5"><a href="#VOL1">VOLUMEN I</a><br /><br />
+<a href="#VOL2">VOLUMEN II</a></h3>
+</div>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_Iv" id="Page_Iv">V.I&ndash;v</a></span></p>
+
+
+<h3>ADVERTENCIA PRELIMINAR</h3>
+
+<p class="c smcap">DEL EDITOR</p>
+
+
+<p>Ya los PP. Backer y Carayón han trazado, aunque no con la debida
+extensión, las biografías del autor de este libro y del P. Jerónimo
+Herrán que lo sacó por primera vez á luz, por lo que creemos excusado
+repetir lo que de todos los americanistas y personas á quienes pudiera
+interesar, es tan sabido.</p>
+
+<p>Si las vidas de los dos insignes Misioneros son bien conocidas, no
+sucede lo mismo con la obra que sacamos nuevamente á luz, pues ha
+llegado á hacerse tan rara, que es punto menos que imposible el hallar
+un ejemplar de la edición príncipe.</p>
+
+<p>Poco hay que decir respecto al valor histórico que este libro encierra,
+después de lo que han dicho las respetables autoridades que se han
+<span class='pagenum'><a name="Page_Ivi" id="Page_Ivi">V.I&ndash;vi</a></span>ocupado de él; sólo se ha de añadir que el P. Fernández, en las
+descripciones, pintura, detalles de la vida íntima, supersticiones, usos
+y costumbres de los indios Chiquitos, encuéntrase, por el vigoroso
+relato que nos da y el colorido exacto con que pinta las escenas, á la
+altura de los más graves historiadores. Inapreciables y de indiscutible
+mérito descriptivo son los retratos que nos hace de los principales
+caciques de los Guaraníes, Zamucos, Manacicas, Morotocos y Chiriguanás.
+Bajo este punto de vista y como manantial inagotable de datos
+biográficos, creemos que es obra de sumo interés; en los encuentros que
+unas tribus de indígenas tienen con otras, en el relato de las terribles
+y grandiosas luchas que entre sí sostienen los caciques, así como el de
+las solemnes, lucidas y pintorescas fiestas de aquellos idólatras, á
+nuestro humilde juicio hay poquísimos escritores de su mismo género,
+que, tratando asuntos análogos, le aventajen.</p>
+
+<p>Este libro es más leído en el extranjero que en la nación en cuya lengua
+se escribió, pues corren varias ediciones, en alemán, latín, italiano,
+etc., que se imprimieron poco después de su aparición en Madrid.</p>
+
+<p>Véase el título de la edición publicada en alemán: <i>Erbauliche und</i>
+<span class='pagenum'>
+<a name="Page_Ivii" id="Page_Ivii">V.I&ndash;vii</a>
+</span><i>angenehme Geschichten derer Chiquitos, und anderer von denen Patribus
+der Gesellschafft Jesu in Paraquaria neube kehrten Volker... Wienn, P.
+Straub, 1729</i>. Volúmen en 8.º con frontis grabado, seis hojas
+preliminares sin numerar, 744 páginas y siete hojas de índice. A esta
+traducción alemana, que fué hecha por un Padre de la Compañía de Jesús,
+acompaña la obra del P. Acuña, <i>Nuevo descubrimiento del gran río de las
+Amazonas</i>, que ya publicamos y forma el tomo II de esta Colección.</p>
+
+<p>Título de la edición italiana: <i>Relazione istorica della Nuova
+cristianitá degl'Indiani detti Cichiti</i>.... Tradotta in italiano da Gio.
+Bat. Memmi, della Compagnia di Gesú. <i>Roma. Ant. de'Rosi, 1729</i>. En 4.º</p>
+
+<p>He aquí el título de la edición latina: <i>Historica relatio de
+Apostolicis missionibus patrum soc. Jes. apud Chiquitos, Paraquaria
+populos... hodie in linguam latinam translata ab alio ejusdem soc. Jes.
+sacerdote. Aug. Vindelicorum, M. Wolff 1733</i>. Es en 4.º mayor y consta
+de 19 hojas preliminares sin numerar, 276 páginas y 49 para el índice.</p>
+
+<p>El elocuente hecho de haber sido trasladada á estos idiomas, aun cuando
+no tuviese las innumerables bellezas que en ella se hallan, bastaba, á
+nuestro parecer, para ser merecedora del honor de la reimpresión. En
+cuanto á ésta, he<span class='pagenum'><a name="Page_Iviii" id="Page_Iviii">V.I&ndash;viii</a></span>mos tratado que salga de nuevo en absoluto igual
+(salvo la ortografía, que se ha modernizado) á la príncipe, que apareció
+en Madrid en sendo volumen en 4.º, por el impresor Manuel Fernández, en
+1726.</p>
+
+<p>En general son raras las obras referentes á América anteriores á 1750;
+mas las relativas al Paraguay no ceden, en punto á escasez, á ninguno de
+los libros que tratan de las demás regiones del continente americano.</p>
+
+<p>Madrid 8 de Abril de 1895.<span class='pagenum'><a name="Page_Iix" id="Page_Iix">V.I&ndash;ix</a></span></p>
+
+
+
+<div class="box">
+
+<h1>RELACIÓN</h1>
+
+<h2>HISTORIAL<br />
+DE LAS MISSIONES DE LOS</h2>
+<p class="c">Indios, que llaman Chiquitos, que<br />
+están á cargo de los Padres de la<br />
+Compañía de Jesvs de la Provincia<br />
+del Paraguay.</p>
+
+<h2>ESCRITA</h2>
+<p class="c"><i>Por el Padre Juan Patricio Fernández,<br />
+de la misma Compañía</i>.</p>
+
+<h2>SACADA A LUZ</h2>
+<p class="c"><i>Por el Padre Geronimo Herrán, Procurador<br />
+General de la misma Provincia</i>.</p>
+
+<h2><i>QUIEN LA DEDICA</i></h2>
+
+<p class="c">Al Serenissimo Señor Don Fernando,<br />
+Príncipe de Asturias.<br />
+<br />
+Año 1726.</p>
+
+<h2>CON LICENCIA</h2>
+
+<p class="c"><span
+style="text-decoration:overline;">En Madrid: Por Manuel Fernández, Impressor<br /></span>
+de Libros, vive en la Calle del<br />
+Almendro.</p>
+</div>
+
+
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_Ix" id="Page_Ix">V.I&ndash;x</a></span>
+</p>
+
+
+
+<p class="c top15">AL SERENÍSIMO
+<span class='pagenum'><a name="Page_Ixi" id="Page_Ixi">V.I&ndash;xi</a></span></p>
+<h3 class="top3">SEÑOR DON FERNANDO</h3>
+
+<p class="c">PRÍNCIPE DE ASTURIAS</p>
+
+
+<p><span class="smcap"><span style="margin-left: 10%;">Señor</span></span>:</p>
+
+<p>La pequeñez del don desalienta mucho á quien ofrece; esto es común; pero
+en quien ofrece (como yo) á aquel respeto, de cuya magnitud nada queda
+capaz de llamarse grande, falta desde luego este motivo al temor
+reverente y se excitan todos los que hay para el cariño respetoso. Entre
+los astros, unos nos parecen grandes y otros pequeños, cuando
+precisamente ponemos en ellos los ojos; lo mismo sucede entre los
+montes; y entre éstos, algunos, por su agigantada elevación, se han
+grangeado sin disputa el título de altísimos; pero en dejándose ver la
+luciente majestad del sol, y en poniendo la atención en la desmedida
+altura del cielo, los<span class='pagenum'><a name="Page_Ixii" id="Page_Ixii">V.I&ndash;xii</a></span> astros todos son pequeños y los montes dejan de
+ser gigantes. El sol, sólo en la Escritura Sagrada, tiene el renombre de
+grande, <i>luminaré mains</i> y sólo el cielo es alto, entre los que saben
+que respecto de él todo el orbe de la tierra se debe considerar como un
+punto.</p>
+
+<p>¿Quién puede dudar que hay estimables preciosidades en la naturaleza,
+curiosas máquinas en el arte, sutilísimas invenciones del ingenio,
+eruditas y profundas operaciones de la ciencia, y hermosas y floridas
+composiciones de la retórica y de la poesía? Entre todas estas cosas, se
+hallarían muchas muy grandes, consideradas en sí; pero al elegir entre
+ellas alguna que ofrecer á V. A., nada se hallaría, no sólo grande, pero
+ni aún digno de emplear vuestro Real ánimo, mayor que todo. Entonces lo
+más precioso parecería despreciable, la curiosidad, desaliño, la
+sutileza, tosquedad y barbaridad la erudición. Se hallaría la ciencia
+ruda é ignorante, muda la retórica y la poesía balbuciente. Tanto minora
+siempre, aun á lo más excelso, la comparación con lo sumo.</p>
+
+<p>Y no obstante la innegable verdad de este principio, yo me atrevo,
+señor, á llamar grande lo que os ofrezco. Hoy pongo yo en vuestra alta
+comprehensión los trabajos de los Jesuitas, en la espiritual conquista
+de las desconocidas, in<span class='pagenum'><a name="Page_Ixiii" id="Page_Ixiii">V.I&ndash;xiii</a></span>cultas y bárbaras provincias del Paraguay, en el
+país que llaman de los <i>Chiquitos</i>. Ved aquí ya, señor, lo que con toda
+verdad puede llamarse grande, aun puesto á los Reales piés de V. A. y á
+vuestra vista; para lo que les bastaba al saberse mantener con el nombre
+de trabajos y fatigas, contra todo el golpe de la dicha, que les
+ocasiona el haber llegado á vuestra noticia y merecer vuestra atención
+piadosa. Prueba es esta que no necesitaba de otra alguna, y más cuando
+en nombre de los demás Jesuitas puedo confiadamente decir yo que fuera
+de la gloria de Dios, que debe ser en ellos (como hijos de Ignacio), el
+primer timbre de sus empresas, esta sola felicidad los hace y los hará
+arrojarse gustosos al casi inevitable tropel de los riesgos, y á la
+fatiga inmensa de tan continuados afanes. Mucho padecen, señor, como en
+esa sucinta relación se puede ver brevemente; pero les llena de un gozo
+indencible y de un consuelo inexplicable, el ver á costa de sus sudores,
+hijos de Dios, los que eran esclavos del demonio, y felices vasallos de
+un Príncipe como V. A. los que padecían una miserable libertad en la
+indómita servidumbre de su desdicha. Ya son deliciosos jardines del Rey
+del cielo, las enmarañadas selvas de la idolatría, y ya delicadas flores
+y tiernas plantas que produce y adelanta el riego evangélico, se
+atre<span class='pagenum'><a name="Page_Ixiv" id="Page_Ixiv">V.I&ndash;xiv</a></span>ven á recrear divertidamente vuestros primeros años, si antes
+pudieran asustar y asustaban temerosamente los años más endurecidos.</p>
+
+<p>No habrá quien niegue (si ha tenido alguna vez la dicha de veros) que
+les quita lo más de la realidad á los afanes y fatigas la fortuna
+apetecible de llegar á vuestra presencia, que aunque por lo común son
+descorteses los males y poco atentos los trabajos, hay dichas de tan
+superior esfera, á quien no se atreve su osadía, y se deja vencer,
+aunque precisada su obstinación, de su grandeza. En la realidad, ya
+desde hoy, somos los Jesuitas del Paraguay dichosos, aunque en esa
+relación que os presento, fuesen todavía como fatigados. Y no ellos
+solos, que también los que al nacer hijos de la predicación evangélica,
+se cuentan al mismo tiempo hijos vuestros, por sujetos á vuestro
+apetecible imperio, ni les queda más á que aspirar, ni harán nueva
+felicidad que apetecer. Por las puertas de la gracia de Dios verdadero
+entraron dichosamente á la del Príncipe más poderoso y más amable (que
+de otro modo no fuera posible) y ya que no tuvieron la dicha de nacer
+españoles para nacer vasallos de tanto Príncipe, tuvieron la inestimable
+fortuna de que los españoles Jesuitas (que creo que lo son dos veces)
+los hiciesen renacer para hacerlos lograr en una muchas felicidades.
+<span class='pagenum'><a name="Page_Ixv" id="Page_Ixv">V.I&ndash;xv</a></span></p>
+
+<p>Vuelvo á decir, señor, que es grande lo que os ofrezco, aun ofrecido á
+V. A., á cuya vista sólo los trabajos, afanes y fatigas de los Jesuitas
+en cualquiera línea, pueden ser grandes, y en esta, del mayor aprecio de
+vuestra alta estimación. Y vuelvo á decir que basta esta sola prueba
+para desempeño de mi proposición que en otro sentido debiera con razón
+juzgarse osadía. Pero además de esta, tengo otra, no menor, que dar en
+el sublime juicio del generoso padre de V. A., nuestro amabilísimo
+Monarca. También su elevado dictamen ha juzgado grandes los afanes de
+los Jesuitas, y los frutos de ellos han merecido su aprobación, su
+patrocinio, sus influjos y sus liberalidades, y no puede ser pequeño lo
+que ha podido merecer tanto. Así lo publica nuestro reconocido
+agradecimiento, pues aunque en su católico celo nada hay en esta
+especie, que su generosidad lo juzgue exceso, verdaderamente que los
+favores y expresiones hechas á los Jesuitas del Paraguay, pudieran
+parecer exceso en otro amor y en otro Rey.</p>
+
+<p>Esto hace, señor, que V. A. haya de mirar como estimables efectos de la
+generosa piedad de vuestro padre, lo que se os ofrece como á tan amado y
+tan amante hijo, y este título lo hace crecer tanto, que fué en mí lo
+que últimamente resolvió mi respetuosa timidez, para ofrecer á<span class='pagenum'>
+<a name="Page_Ixvi" id="Page_Ixvi">V.I&ndash;xvi</a></span> un
+Fernando, Príncipe de Asturias, aquello que se dignó mirar como suyo un
+Philipo, Rey de las Españas. Confiadamente me atrevo ya á suplicaros que
+prosiga vuestra dignación los favores de vuestro gran padre, para lo que
+nos basta sólo que admitais benigno esta breve noticia de nuestras
+fatigas; que bien se yo y sabemos todos los Jesuitas, que la sombra sólo
+de vuestro augusto nombre, templará nuestros afanes, enjugará nuestros
+sudores y hará que respetuosa aun la envidia de tanta fortuna, pronuncie
+y para como aplausos y alabanzas, aun lo que aprenda y conciba como
+dicterios y calumnias. Y asegurados los Jesuitas (no digo envanecidos,
+aunque lícitamente pudiera), asegurados digo, en tanto patrocinio, no
+nos quedará más que desear, sino es el que aquel Dios, para cuya gloria
+y servicio contribuye vuestra feliz vida tanto, dilate por siglos
+vuestros años, os colme de felicidades y de triunfos, hasta que se vea
+la España envidiada de todas las demás naciones, sólo por la dicha de
+lograr en vuestra alteza tan singular Príncipe.</p>
+
+<p>Muy rendido vasallo de V. A.,</p>
+
+<p><span class="smcap"><span style="margin-left: 50%;">Jerónimo Herrán.</span></span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'>
+<a name="Page_I1" id="Page_I1">V.I&ndash;1</a></span></p>
+
+<h3>
+APROBACIÓN<br />
+<br />
+DEL<br />
+<br />
+PADRE ALBERTO PUEYO</h3>
+
+<p class="c">DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS<br />
+<br />
+Calificador<br />
+de la Suprema general Inquisición de España, etc.<br />
+</p>
+
+
+<p>De orden de V. A. he visto con gusto la <i>Relación historial de los
+indios que llaman Chiquitos</i>, etc., y me persuado que el ministro
+evangélico que fuere menos fervoroso, la leerá con sentimiento y rubor,
+comparando el apostólico celo de aquellos incomparables misioneros con
+su tibieza, y sólo sentirá alivio en su dolor pidiendo á Dios que por su
+infinita piedad se compadezca de los años que ha mal empleado en
+ociosidad. Me sirve también de singular consuelo el ver, que por medio
+del fuego de la mayor gloria de Dios que arde en los corazones<span class='pagenum'>
+<a name="Page_I2" id="Page_I2">V.I&ndash;2</a></span> de mis
+hermanos los Jesuitas, misioneros de la provincia del Paraguay obra Dios
+los milagros que obraba en la primitiva Iglesia, porque cumplen estos á
+la letra lo que Cristo manda á los que profesan la vida apostólica,
+discurriendo por las inmensas campañas de aquella parte de América,
+trepando inaccesibles selvas y bosques venciendo la fragosidad de los
+montes, arrestados siempre á perder mil vidas, sólo por darla á
+infinitos bárbaros, que ciegos con las tinieblas de la gentilidad, viven
+más como fieras que como racionales. Y al mismo tiempo corresponde
+Cristo nuestro dueño, como infalible que es en sus promesas, con lo que
+nos dice por San Marcos, consolando y premiando abundantemente en esta
+vida las gloriosas tareas de sus siervos, comunicándoles el don de
+nuevas lenguas, que son infinitas como las naciones, que los nuestros
+aprenden casi milagrosamente para que prediquen el Evangelio, y es
+maravilla ver cómo aquellos bárbaros, á pocas razones de los misioneros,
+y viendo enarbolado el inestimable madero de la Cruz y la imagen de
+María Santísima, pasan á ser, casi de repente, no sólo cristianos en el
+deseo, sino misioneros fervorosos, apostados á perder la vida,
+derramando la sangre por la ley Evangélica, y al heroico creer, así de
+misioneros como de recién conver<span class='pagenum'><a name="Page_I3" id="Page_I3">V.I&ndash;3</a></span>tidos, se sigue lo que nos dice Cristo
+en el Evangelio, que es echar los misioneros, á vista de todos, los
+demonios de las Rancherías, que son sus pueblos, de que han estado en
+pacífica posesión por muchos siglos, con sólo decir aquellos fervosos
+Jesuitas el Evangelio ó poner las manos sobre los enfermos, se
+desvanecen los contagios frecuentes en aquellos países, obrando otras
+milagrosas curaciones; ni los venenos, ni la comida casi corrompida y
+muchas veces tan escasa, que se reduce á alguna frutilla silvestre,
+ocasiona el menor daño á la más delicada salud del misionero. El blanco,
+pues, que tienen estos Jesuitas en sus fatigas, es sólo convertir almas
+para Dios, y al mismo tiempo aumentar vasallos á nuestro gran Monarca,
+agregando nuevas provincias á su Corona, cumpliendo con la obligación de
+Jesuitas y de vasallos, en señal de la justa gratitud que debemos á este
+gran Príncipe que se ha dignado y digna tanto en favorecer á la
+Compañía, expendiendo al mismo tiempo su Real piedad muchos caudales,
+con que se ha fundado en tiempo de su reinado, mantenido y aumentado más
+y más aquella numerosa y nueva cristiandad de los Chiquitos. Aunque los
+Jesuitas, que se ocupan en estas gloriosas tareas son muchos, como es
+abundantísima la mies, son pocos los obreros:<span class='pagenum'><a name="Page_I4" id="Page_I4">V.I&ndash;4</a></span> <i>Messi multa operarii
+autem pauci</i>. Quiera Dios, que es el dueño de la mies, mover los
+corazones de muchos, para que multiplicándose los operarios, sea muchas
+veces más copioso el precioso fruto, que tan felizmente se coje. Sobre
+todo, me parece que en ningún tiempo mejor que en este se pueden decir,
+pero con lágrimas en los ojos, aquellas divinas palabras de Cristo:
+<i>Parvuli petierunt panem, et non erat qui frangeret eis</i>, porque en la
+misiones, que llaman de los Chiquitos, ó de los Parvulillos, hay muchos,
+por no decir innumerables indios, que claman por Padres, y como ellos se
+explican, que les enseñen la verdadera ley. Pero, ¡oh lástima! No hay
+bastantes operarios que les repartan el inestimable y necesario Pan del
+Evangelio, que con tanta ansia desean: <i>Et non erat, qui frangeret eis</i>.
+¿Qué Jesuita habrá á quien tan justos como lastimosos clamores no hieran
+el corazón ó no le saquen lágrimas á los ojos? ¿Y á quién no encenderá
+en vivos deseos de socorrer necesidad tan extrema? Pudiera dilatarme
+mucho más en ponderar las fatigas gloriosas de los Jesuitas: pero acabo,
+por no ser cansado, diciendo: que no habiendo hallado en este libro cosa
+que se oponga á las regalías de S. M. ni á nuestra Santa fe católica, ni
+á las buenas costumbres, juzgo que se debe dar al autor la licencia que
+pide. Y<span class='pagenum'><a name="Page_I5" id="Page_I5">V.I&ndash;5</a></span> quizás Dios moverá los corazones á muchos de los que leyeren
+esta historia, para que afervorizados, pongan los más eficaces medios
+para ir á ayudar á la salvación de aquellos infelices indios, que por
+falta de quien les comunique la luz del Evangelio, miserablemente
+perecen. Este es mi sentir. De este Colegio Imperial de Madrid, á veinte
+y cuatro de Agosto de 1726.</p>
+
+<p><span style="margin-left: 50%;">
+<span class="smcap">Alberto Pueyo.</span></span></p>
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I6" id="Page_I6">V.I&ndash;6</a></span></p>
+
+<h3>APROBACIÓN</h3>
+
+<p class="c smcap">DEL</p>
+
+<p class="c">PADRE JOSEPH DE SILVA</p>
+
+<p class="c smcap">DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS</p>
+
+<p class="c">Predicador de S. M. y del Colegio Imperial.</p>
+
+
+<p>De orden de V. S. he visto y leído con gran gusto la <i>Relación historial
+de las misiones de los indios que llaman Chiquitos, que están á cargo de
+la Compañía de Jesús, en la provincia del Paraguay</i>; y si las
+quisiésemos cotejar con las conquistas Evangélicas del Oriente, que
+fueron el glorioso empleo de San Francisco Xavier, por las cuales
+mereció el título de Apóstol de la India, tendríamos muy poco que hacer
+para igualarlas; ya se miren las naciones bárbaras, que en tan dilatado
+campo de la idolatría han reconocido á Jesucristo y á su Santa ley, ya
+la diversidad de genios y costumbres de estas gentes, más propias de
+brutos que de racionales, cultivadas por nuestros misioneros con tanto
+afán y fatiga en estos tiempos, al parecer más reñidos<span class='pagenum'><a name="Page_I7" id="Page_I7">V.I&ndash;7</a></span> con los cuidados
+de salvación agena; me parece que ha renovado Dios en su iglesia, por
+medio de estos operarios suyos, las señales de la primitiva, confirmando
+la predicación del Evangelio con los milagros que dijo San Marcos<a name="FNanchor_I._1" id="FNanchor_I._1"></a><a href="#Footnote_I._1" class="fnanchor">[I.]</a>
+que acreditaban la predicación de los Apóstoles en la conquista del
+mundo. Toda la relación está llena de esta verdad, y confirmada con la
+sangre de muchos misioneros, muertos cruelmente á manos de los bárbaros,
+por conservar y mantener en su pureza la fe de Jesucristo.</p>
+
+<p>Puedo decir sin violencia, que atendidos sus trabajos y su celo en
+adelantar las conquistas, como se pueden ver en las innumerables
+reducciones ó pueblos que han hecho de los convertidos á la fe, que
+bastarían sin duda para enjugar las lágrimas de aquel siglo, en que San
+Gregorio lloraba la falta de operarios en la Iglesia, siendo tan
+abundante la mies en las naciones: <i>Ad messem multam operarij sunt
+pauci, quod non fine n&oelig;rore et lachrymis loqui possumus</i><a name="FNanchor_II._2" id="FNanchor_II._2"></a><a href="#Footnote_II._2" class="fnanchor">[II.]</a>. Para
+estos obreros evangélicos reservó Dios sin duda gran parte de aquella
+gloria, que señaló al Apóstol de las gentes en su vocación, y destinó á
+la promulgación de la ley de Gracia,<span class='pagenum'><a name="Page_I8" id="Page_I8">V.I&ndash;8</a></span> marcándole en la elección para que
+llevase su nombre á tantas y tan diversas naciones:<a name="FNanchor_III._3" id="FNanchor_III._3"></a><a href="#Footnote_III._3" class="fnanchor">[III.]</a> <i>Ut porlet
+nomen meum coram gentibus et regibus et filijs Israel</i>. Y á la verdad,
+en esta <i>Relación historial</i> se verá que han introducido la fe de
+Jesucristo los misioneros Jesuitas en la otra parte del mundo, que
+confina con la Tierra Austral incógnita, tocando en la que los
+cosmógrafos dicen que aún no está descubierta, y la llaman Tierra del
+Fuego. Dignos por cierto de aquél premio, que tiene Dios destinado para
+los que á costa de afanes, fatigas y sudores, hicieron adorar su nombre
+en los últimos términos del mundo, como lo dejó escrito Isaías y lo
+explicó San Pablo, que fué el mas fiel testigo de la predicación del
+Evangelio. Dejo para menos apasionadas plumas la confirmación de este
+dictamen mío, que podrá parecer sospechoso por interesado, y pongo por
+conclusión de la censura la que se merece una obra toda de la gloria de
+Dios, para que en la luz pública logren todos ejemplos de la virtud más
+heroica y del más apostólico celo. Este es mi dictamen, salvo, etc. En
+este Colegio Imperial de la Compañía de Jesús de Madrid y Agosto 21 de
+1726.</p>
+
+<p><span style="margin-left: 50%;">
+<span class="smcap">Joseph de Sylva.</span></span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I9" id="Page_I9">V.I&ndash;9</a></span></p>
+
+<p class="c top15"><i>Michael Angelus Tamburinus, praepositum generalis Societatis Jesu.</i></p>
+
+<p><i>Cum relationem Missionum á Patribus nostrae Societatis apud Chiquitos,
+in Paraquria, á Patre, Joanne Patritio Fernández, Societatis
+conscriptam, aliquot eiusdem Societatis Theologi recognoverint et in
+lucem edi posse probaverint; facultatem facimus, ut typis mandetur; fi
+ijs, ad quos pertinet ita videbitur; cuius rei gratia, has litteras manu
+nostra subscriptas, et Sigillo nostro munitas, dedimus Romae 16 Aprilis
+1726.</i></p>
+
+<p class="c"><span class="smcap">Michael Angelus Tamburinus.</span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I10" id="Page_I10">V.I&ndash;10</a></span></p>
+
+<p class="c top15">LICENCIA DEL ORDINARIO</p>
+
+
+<p>Nos el Dr. D. Cristóbal Damasio, canónigo de la insigne Iglesia colegial
+del Sacro Monte Ilipulitano Valparaiso, extramuros de la ciudad de
+Granada, inquisidor ordinario y Vicario de esta villa de Madrid y su
+partido, etc. Por la presente, y por lo que á Nos toca, damos licencia
+para que se pueda imprimir é imprima la <i>Relación historial de las
+misiones de los Chiquitos</i>, que están á cargo de los Padres de la
+Compañía de Jesús de la provincia del Paraguay, escrita por el Padre
+Juan Patricio Fernández, de la misma Compañía; por cuanto habiéndose
+reconocido, parece no tiene cosa que se oponga á nuestra santa fe
+católica y buenas costumbres. Dada en Madrid á 13 días del mes de Agosto
+año 1726.</p>
+
+<p>
+<span class="smcap">Doctor Damasio.</span></p>
+
+<p><span style="margin-left: 50%;">Por su mandado,</span></p>
+
+<p><span class="smcap"><span style="margin-left: 30%;">Lorenzo de San Miguel.</span></span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I11" id="Page_I11">V.I&ndash;11</a></span></p>
+
+<p class="c top15">LICENCIA DEL CONSEJO</p>
+
+
+<p>D. Baltasar de San Pedro Acevedo, escribano de Cámara del Rey nuestro
+señor y del Gobierno del Consejo, certifico que por los señores de él se
+ha concedido licencia por una vez al P. Juan Patricio Fernández, de la
+Compañía de Jesús, para que por una vez pueda imprimir y vender un libro
+que ha compuesto, intitulado: <i>Relación historial de las Misiones de los
+indios que llaman Chiquitos en la provincia del Paraguay</i>, con tal que
+la dicha impresión se haga por el original que va rubricado y firmado al
+fin, de mi mano; y que antes que se venda se traiga al Consejo con
+certificación del corrector de estar conforme á él, para que se tase al
+precio á que se ha de vender, guardando en la impresión lo dispuesto por
+las leyes de estos reinos. Y para que conste, doy la presente en Madrid
+á 12 de Agosto de mil setecientos veintiséis.</p>
+
+<p><span style="margin-left: 30%;">
+<span class="smcap">Don Baltasar de San Pedro.</span></span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I12" id="Page_I12">V.I&ndash;12</a></span></p>
+
+<p class="c top15">SUMA DE LA TASA</p>
+
+
+<p>Tasaron los señores del Consejo Real este libro intitulado: <i>Relación
+historial de los indios que llaman Chiquitos en la provincia del
+Paraguay</i>, á seis maravedís cada pliego como más largamente consta de su
+original, despachado en el oficio de D. Baltasar de San Pedro Acevedo,
+escribano de Cámara del Rey nuestro señor y del Gobierno de su Consejo,
+en Madrid á nueve de Septiembre de mil setecientos veintiséis años.</p>
+
+<p><span style="margin-left: 30%;"><span class="smcap">Don Baltasar de San Pedro.</span></span></p>
+
+<hr />
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_I13" id="Page_I13">V.I&ndash;13</a></span></p>
+
+<h3>PRÓLOGO PARA ESTA OBRA</h3>
+
+<p class="c">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+
+<p>En una breve relación de tan dilatadas y gloriosas empresas de los
+Misioneros Jesuitas que trabajan incesantemente en predicar la fe de
+Jesucristo á tan innumerables é incultas naciones del Paraguay y sus
+provincias, no es fácil poder escribir, como era razón, las vidas de
+muchos apostólicos obreros que han padecido martirio á manos de los
+infieles, y así me es preciso referir muy sucintamente parte de sus
+heroicas virtudes, dejando para mejor ocasión el sacarlas á luz con más
+extensión. En este supuesto, y en el de no ser historia con las
+formalidades que piden sus reglas, como de esta provincia la escribió el
+erudito P. Nicolás del Techo en lengua latina, sólo refiero las regiones
+en donde se han formado los pueblos de los nuevamente convertidos, y al
+mismo tiempo se describen sus situaciones, sus genios y sus diversos
+idiomas, para que se pueda comprender con menos<span class='pagenum'><a name="Page_I14" id="Page_I14">V.I&ndash;14</a></span> dificultad el asunto de
+esta pequeña obra; que si se lograse con ella el encender en el corazón
+de los que ó tienen por instituto la conversión de las almas, ó por
+fervor cristiano la salvación de los infieles, un celo de dilatar la
+gloria de Dios en las conquistas del Evangelio, se dará por bien
+empleado el trabajo de sacarla á la luz pública, sin cuidado de que ó la
+censura ó la malicia le imponga aquellas acostumbradas notas que en el
+juicio prudente y cristiano sólo pueden servir para el desprecio y nunca
+para la atención; ojalá tenga yo muy frecuentes las noticias de estas
+apostólicas tareas para emplear con nuevo gusto el trabajo de
+publicarlas para mayor gloria de Dios, que es el fin principal de las
+Misiones de los Jesuitas.</p>
+
+<hr />
+
+
+<p class="c top15">PROTESTA DEL AUTOR<span class='pagenum'><a name="Page_I15" id="Page_I15">V.I&ndash;15</a></span></p>
+
+
+<p>Siendo preciso tocar en esta <i>Relación historial</i>, aunque de paso, las
+Memorias de algunos varones apostólicos que murieron á manos de los
+infieles por la fe que predicaban, dejando en su muerte aquel olor de
+santidad que correspondía á sus heroicas virtudes, así como se refieren
+otros sucesos milagrosos que en confirmación de la fe parece que los
+hacía Dios por medio de sus siervos para alentarlos á los trabajos de su
+mayor gloria; no es mi ánimo en estos puntos y en otros semejantes que
+contiene esta <i>Relación</i> el que se les dé más que aquella fe humana que
+se merecen los fundamentos que se refieren para escribirlos; y así estoy
+muy lejos de prevenir en la relación de ellos el juicio de la Iglesia;
+antes bien, protesto, el que los sujeto á la corrección de la Santa
+Sede, obedeciendo á los decretos de los Sumos Pontífices y de la
+Iglesia.</p>
+
+<hr />
+
+<h3><a name="CAPITULO_I" id="CAPITULO_I"></a>CAPÍTULO PRIMERO<span class='pagenum'><a name="Page_I17" id="Page_I17">V.I&ndash;17</a></span><span class='pagenum'><a name="Page_I16" id="Page_I16">V.I&ndash;16</a></span></h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2">Su principio, fundación y progresos.</p></div>
+
+
+<p>No es mi intento por ahora escribir la historia de la provincia del
+Paraguay de la Compañía de Jesús, la cual comprende cinco Gobiernos y
+otros tantos Obispados, en la longitud de cerca de seiscientas leguas.
+El que quisiere saber más por extenso lo que en esta dilatada provincia
+han trabajado gloriosamente los PP. de la Compañía de Jesús y padecido
+por la conversión de los gentiles, podrá leer la <i>Historia</i> que de esta
+provincia escribió el P. Nicolás del Techo; advirtiendo que al tiempo, y
+cuando escribió dicha <i>Historia</i>, sólo se habían fundado veinte y cuatro
+Reducciones de indios á las riberas de los ríos Paranná y Uruguay, que<span class='pagenum'><a name="Page_I18" id="Page_I18">V.I&ndash;18</a></span>
+componen el caudaloso y celebrado río de La Plata. Hoy llegan á treinta
+y una las reducciones de sólo los indios Guaranys, mucho más numerosas
+que las antecedentes, pues en el año de 1717 se contaban en dichas
+reducciones ciento y veintiún mil ciento sesenta y ocho almas,
+bautizadas únicamente por los PP. Misioneros de la Compañía de Jesús de
+dicha provincia. Los nombres de las reducciones ó pueblos de esta nueva
+cristiandad, son el pueblo de los Santos Apóstoles, el de la Concepción,
+el de los Santos Mártires del Japón, el de Santa María la Mayor, el de
+San Francisco Xavier, el de San Nicolás, el de San Luis Gonzaga, el de
+San Lorenzo, el de San Juan Bautista, el de San Miguel, el del Ángel de
+la Guarda, el de Santo Tomás Apóstol, el de San Francisco de Borja, el
+de Jesús María, el de Santa Cruz y el de los Santos Reyes. Estos á las
+riberas del gran río Uruguay. Los que se han fundado á la ribera del
+gran río Paranná, son el pueblo de San Ignacio, que llaman el Mayor, el
+de Nuestra Señora de la Fé, el de Santiago Apóstol, el de Santa Rosa, el
+de la Anunciación, el de la Purificación, el de San Cosme y San Damián,
+el de San Joseph, el de Santa Ana, el de Nuestra Señora de Loreto, el de
+San Ignacio, que llaman el menor, el del Corpus, el de Jesús, el de San
+Carlos y el de la<span class='pagenum'><a name="Page_I19" id="Page_I19">V.I&ndash;19</a></span> Trinidad, aumentándose cada día más el número de
+convertidos y floreciendo en todos el primitivo fervor de la fe, que
+recibieron en el bautismo.</p>
+
+<p>El fin, pues, de esta Relación, se reduce á dar noticia de las nuevas
+misiones que esta apostólica provincia tiene al presente en la nación de
+indios, que llaman Chiquitos.</p>
+
+<p>Por donde la provincia de Tucumán confina por el Occidente con los
+reinos del Perú, se descubre un espacio de tierra que desde Santa Cruz
+de la Sierra, donde remata, y desde Tarija, donde empieza, tiene
+trescientas leguas de largo. Por el lado de Levante tiene aquella parte
+del Chaco, que va á hacer punta en el Tucumán; por el Poniente el
+Marañón, ó por mejor decir, á Santa Cruz de la Sierra, con quien más se
+afronta; por el Mediodía la provincia de las Charcas, y por la
+Tramontana mira de lejos á la provincia de los Itatines. Corre por medio
+de ella, de Septentrión al Austro, una cadena de montes, que empezando
+desde el Potosí llega hasta las vastísimas provincias del Guayrá. En
+ellos tienen su nacimiento tres grandes ríos, el Bermejo, el Pilcomayo y
+el Guapay, que bañan las campañas que están sitas á la falda, por una y
+otra parte de ambos montes, y de allí, atravesando un casi inmenso
+espacio de tierra, des<span class='pagenum'><a name="Page_I20" id="Page_I20">V.I&ndash;20</a></span>embocan en el río Paraguay. Escogieron los
+Chiriguanás para su habitación este país, habrá como cosa de dos siglos,
+abandonando el nativo del Guayrá, y me parece no será fuera de propósito
+referir aquí la causa de esta mudanza. Al tiempo que las dos Coronas de
+Castilla y Portugal procuraban dilatar su imperio en estas Indias
+Occidentales, Alejo García, alentadísimo portugués, deseoso de servir al
+rey D. Juan el II, su amo, con las conquistas de nuevas provincias,
+tomando en el Brasil tres compañeros de su mismo ánimo y valor, después
+de haber caminado por tierra trescientas leguas hasta llegar á las
+costas del Paraguay, alistó por soldados dos mil indios: y habiendo
+caminado con ellos otras quinientas leguas por aquel río, aportó á los
+confines del imperio del Inga, donde, habiendo recogido mucho oro y
+plata, se volvió al Brasil; pero los bárbaros le quitaron á traición la
+vida.</p>
+
+<p>Temerosos éstos, ó de que viniesen sobre ellos las armas portuguesas á
+vengar la muerte de los suyos, ó llevados del interés, se pasaron y
+vinieron á vivir en el país ya dicho; y aunque pocos entonces, pues
+apenas pasaban de cuatro mil, ahora están muy numerosos, pues pasan de
+veinte mil, viviendo sin forma de pueblo, en tropas, y dándose á correr
+y robar las tierras<span class='pagenum'><a name="Page_I21" id="Page_I21">V.I&ndash;21</a></span> circunvecinas; y por el deseo de carne humana, de
+que gustaban mucho, hacían á muchos de ellos cautivos; y cebados por
+muchos días, como se hace en Europa con los animales de cerda,
+celebraban banquetes de cruelísima alegría, con lo cual se hicieron
+formidables á los confinantes; y sólo con la venida de los españoles
+olvidaron la inhumana costumbre de comer carne humana, pero no la
+crueldad; de suerte que se dice haber destruído y aniquilado hasta el
+presente más de ciento y cincuenta mil indios.</p>
+
+<p>A reducir á estos bárbaros á vida política y cristiana, encaminaron sus
+designios, desde los principios del siglo pasado, los apostólicos Padres
+Manuel de Ortega, Martín del Campo, Diego Martínez, y sucesivamente
+otros; pero por más industrias de que se valió su ardiente celo, jamás
+pudieron ablandar la dureza de corazones tan obstinados, ni domesticar
+la ferocidad de ánimos tan salvajes, causa porque los abandonaron, como
+tierra en que se ha derramado inútilmente el grano Evangélico, para
+emplear sus fatigas en país que correspondiese á su cultura, con fruto
+más digno de sus trabajos; hasta que el año de 1686, habiendo ido dos
+Misioneros de esta provincia á ejercitar los ministerios de nuestra
+Apostólica Vocación á Tierra de Ta<span class='pagenum'><a name="Page_I22" id="Page_I22">V.I&ndash;22</a></span>rija, hicieron eco en aquellos
+desiertos las maravillas que obraba la divina palabra en las costumbres
+bien rotas y perdidas de aquella tierra.</p>
+
+<p>Entraron, pues, en acuerdo algunos caciques, y de común consentimiento
+enviaron mensajeros á los Padres, suplicándoles con eficacísimos ruegos
+se moviesen á compasión de sus almas, poniéndolas en el camino de la
+salvación; pero no tuvieron por entonces otra respuesta, sino que no
+podían asistirles hasta dar aviso á su Provincial, que á la sazón era el
+Padre Gregorio de Orozco, natural de Almagro, en la Mancha, sujeto de
+mucho celo y fervor, quien no pudo tan presto condescender con tan
+justas súplicas hasta abrir colegio, como lo hizo en la villa de Tarija.
+En escoger entre todos los sujetos que habían de dar principio á aquella
+Misión, tuvo el buen Provincial no poco que hacer para aquietar los
+deseos, súplicas y lágrimas de tantos como se le ofrecieron á esta ardua
+empresa; pero no había quien con más ardor lo desease, ni á quien con
+más razón se debiese hacer esta gracia, como el V. P. Joseph de Arce,
+natural de las islas Canarias, hombre de gran corazón y de igual celo,
+premiado de Nuestro Señor con una muerte gloriosa, de que daremos
+noticia adelante. Parece que San Francisco Xavier, antes que los
+Superiores, le desti<span class='pagenum'><a name="Page_I23" id="Page_I23">V.I&ndash;23</a></span>nó para esta empresa, pues viéndole éstos dotado de
+gran talento y feliz ingenio para las cátedras, aunque con increíble
+dolor del buen Padre, le habían aplicado á ellas; pero no tardó mucho en
+que se vieron precisados á mudar de parecer, porque siéndole al
+humildísimo Padre de intolerable peso esta lustrosa ocupación, no podía
+recabar con súplicas y lágrimas le aliviasen de ella, con que recurrió
+al asilo de San Francisco Xavier, suplicándole con muchas lágrimas el
+cumplimiento de sus deseos. Tuvo feliz despacho con tan poderoso
+intercesor su súplica, porque cayendo luego enfermo, le dieron, por
+descuido del enfermero, un remedio recetado para otros, el cual le
+redujo á los últimos períodos de la vida. Viéndose en este lance, pidió
+licencia al P. Provincial Tomás Baeza para hacer voto á su grande
+Abogado San Francisco Xavier, de que si alcanzaba la vida, la emplearía
+en la conversión de los infieles. El P. Provincial, reconociéndole ya
+desahuciado, le dió grata licencia para hacer su voto; y luego que le
+hizo, le aceptó el Santo desde el cielo, pues remitiendo de su fuerza el
+mal, en breves días quedó sano del todo.</p>
+
+<p>Y como en aquel tiempo se trataba con gran calor de la conversión á
+nuestra Santa Fé de las naciones que están hacia el estrecho de<span class='pagenum'><a name="Page_I24" id="Page_I24">V.I&ndash;24</a></span>
+Magallanes, que descubiertas pocos años antes por el V. P. Nicolás
+Mascardi, italiano, sujeto de la provincia de Chile y mártir del Señor,
+pedían predicadores de nuestra Santa Ley, y por orden de nuestro
+piadosísimo Monarca Carlos II, estaban ya á punto algunos fervorosos
+misioneros para entrar en las tierras de los Patagones, fué también
+señalado el P. Arce. Pero á lo mejor de la obra se atravesó el infierno
+por medio de algunos Ministros del Rey, que atendiendo más á sus
+particulares intereses que al servicio de Dios y de la Monarquía,
+pretendieron sujetarlos con armas para hacerlos después esclavos suyos.</p>
+
+<p>Desvanecida, pues, esta misión con incomparable dolor de todos los
+buenos, fué destinado á llevar la luz del Evangelio á los Chiraguanás, y
+abrir camino en otras provincias á tantos hermanos suyos, que conducidos
+de su mismo espíritu y celo habían de seguirle, para sembrar en ellas la
+semilla de la predicación evangélica, los cuales, para hacerla más
+fecunda, la habían de regar, no sólo con sus sudores, sino también con
+su sangre. Pero antes de emprender esta obra, procuró armarse y
+fortalecerse con aquellas virtudes que reconocía necesarias para tan
+ardua y difícil empresa, porque le adivinaba presagioso su corazón que
+el común<span class='pagenum'><a name="Page_I25" id="Page_I25">V.I&ndash;25</a></span> enemigo se había de poner en armas para no perder la tiránica
+posesión y señorío de una gente, que hasta entonces, con injuria de Dios
+Nuestro Señor, había estado siempre á su devoción.</p>
+
+<p>En el ínterin, pues, que el Padre estaba con todo su espíritu recogido
+en Dios tratando este negocio, vino del Pilcomayo un cacique con seis
+vasallos suyos, pidiéndole no difiriese un punto de ir á darles noticia
+de Dios Nuestro Señor; y luego manifestaron las veras con lo que decían
+las obras, oyendo con gusto y atención la explicación de la Doctrina
+Cristiana, y estando siempre obedientes á su voluntad.</p>
+
+<p>Las muestras que dieron de sí estos pocos, le encendió en su corazón un
+ardiente deseo de poner luego manos á la obra, pareciéndole estas
+disposiciones muy á propósito para introducir la fé en gente tan bien
+inclinada. Y á la verdad podía bien esperar esto de los Chiriguanás, que
+viven á la orilla del río Pilcomayo, pero no de los del río Bermejo,
+pues antes éstos, renovando las antiguas canciones, porque otras veces
+habían echado á los misioneros porque queríamos hacerlos esclavos de los
+españoles y obligarlos al servicio personal y otras mil mentiras de este
+jaez, le miraban con malos ojos y le decían que si pusiese el pie en sus
+tierras se<span class='pagenum'><a name="Page_I26" id="Page_I26">V.I&ndash;26</a></span> había de salir luego, ó que para quitarle de una vez de sus
+ojos, le habían de quemar vivo.</p>
+
+<p>Por eso, antes de pasar más adelante, me es preciso pintar aquí á lo
+vivo el genio y natural de esta gente, para reconocerle siempre el
+mismo, porque se transforman en tan diversos y contrarios semblantes,
+que de otra suerte sería imposible el conocerlos. Son de genio
+inconstante, más de lo que se puede creer, mudables á todo viento, no
+guardan la palabra que dan, hoy parecen hombres y cristianos y mañana
+apóstatas y animales, amigos de todos, aun de los españoles, cuando les
+está á cuento para sus intereses, pero por la más leve causa rompen la
+amistad. Y con todo eso, no es ese el mayor contraste que tienen para
+introducir en ellos el conocimiento de los misterios y observancia de la
+ley de Dios. El más fuerte impedimento es el mal ejemplo de los
+cristianos viejos, gente ruda como los indios; no entiende otro lenguaje
+mejor que el del ejemplo, y de la vida de los fieles infiere las
+calidades de nuestra Santa Fé, y muchas veces les echan en la cara los
+Misioneros que son demasiado duros con ellos en no permitirlos el uso de
+muchas mujeres, cuando ven que los europeos tienen á su gusto cuantas se
+les antoja; y por más que se les procura responder, nunca se les dice
+tanto que baste á aquie<span class='pagenum'><a name="Page_I27" id="Page_I27">V.I&ndash;27</a></span>tarlos. Por lo cual, con sapientísimo y
+prudentísimo acuerdo, los primeros operarios de esta provincia se
+procuraron apartar lejos de las ciudades, buscando para sembrar el
+Evangelio provincias remotas, si no del comercio, á lo menos de la
+habitación de los forasteros, para que éstos no deshiciesen con su mal
+ejemplo lo que ellos hacían con su predicación.</p>
+
+<p>Y se practica esto hasta el día de hoy con tanto rigor, mediante la
+piedad de nuestros Católicos Reyes, que á ningún europeo ó español de la
+tierra, si no es de paso, se le permite poner el pie en las Reducciones
+de los Guaraníes, excepto á los Gobernadores y Prelados eclesiásticos, á
+quien por su oficio les incumbe el visitarlos. Ahora, pues, este
+impedimento en los Chiriguanás, es gravísimo. Comercian continuamente
+con las ciudades confinantes, y como más fácilmente se pegan los vicios
+de los malos á los buenos que las virtudes de los buenos á los malos y
+viciosos, al ver á unos ocupados en sacar el dinero de los paisanos, á
+otros darse sin freno á los deleites de la carne, y en algunos, aunque
+pocos, tan muerta la fé que no hacen escrúpulo de faltar á los Divinos
+preceptos, y en mostrar menos reverencia á los misterios de la Iglesia,
+no es fácil decir cuánto crédito gana con ellos lo malo, y cuánto odio y
+despre<span class='pagenum'><a name="Page_I28" id="Page_I28">V.I&ndash;28</a></span>cio cobran, así á las personas como á la religión que profesan.</p>
+
+<p>Y aunque la innata piedad de los españoles resplandezca aquí tanto como
+en cualquiera otra parte, que en ella se pierde la malicia toda de
+algunos, con todo eso, como dije, en los corazones de estos bárbaros se
+imprimen más fácilmente los vicios y maldades que las virtudes y
+devoción. Y si tal vez, al oir la explicación de la doctrina cristiana,
+ó alguna de aquellas incontrastables verdades que tienen fuerza de hacer
+volver en sí á quien de sí vive olvidado, despierta en ellos algún buen
+pensamiento, apenas nace cuando le sofoca su inconstantísimo genio, y el
+mal ejemplo de los forasteros, como muchas veces lo vemos y tocamos con
+las manos. Esto supuesto, volvamos ya á nuestra narración.</p>
+
+<p>Habiendo el P. Arce probado y experimentado por muchos días el fervor de
+este cacique y sus vasallos, le pareció fundar aquí Reducción con
+esperanza de feliz suceso. Con este fin los remitió á su tierra,
+acompañados de cuatro indios Guaranís que llevaba consigo, dándoles
+orden á éstos de que explorasen la voluntad del pueblo y corriesen las
+Rancherías situadas en la orilla del Pilcomayo, que en breve les
+seguiría, junto con D. Diego Porcel, piísimo caballe<span class='pagenum'><a name="Page_I29" id="Page_I29">V.I&ndash;29</a></span>ro, y muy amado de
+los infieles, por su afabilidad y buen trato, para que le ayudase en
+aquel negocio, y con su autoridad tuviese refrenados á los caciques del
+río Bermejo; pero Dios no quiso de éste más que la buena voluntad, para
+premiarla eternamente en el cielo; porque siendo ya muy viejo y de edad
+decrépita, á pocas leguas de camino, sorprendido de un accidente, le fué
+preciso volver atrás; pero en su lugar sustituyó á un hijo suyo, con
+quien poniéndose en camino el P. Joseph por el mes de Mayo de 1690,
+después de algunas jornadas, llegó á ciertas rancherías que estaban á
+orillas del Pilcomayo, donde fué recibido con singular afecto de los
+paisanos, que actualmente estaban llorando la muerte de algunos de los
+suyos, por causa de las discordias que había entre Cambaripa y
+Tataberiy. Eran estos los dos Caciques de mayor nombre y poder de la
+tierra; y para dar principio á la nueva cristiandad, era necesario
+concordarlos entre sí, y apagada toda malevolencia, volverlos á hacer
+amigos.</p>
+
+<p>A este fin quería el santo varón ir en persona á meterse de por medio y
+hacer las paces, y hubiéralo hecho á no ver que era manifiestamente
+echarse á morir entre las armas de los Tobas, confederados con
+Tataberiy, que infestaban los caminos.<span class='pagenum'><a name="Page_I30" id="Page_I30">V.I&ndash;30</a></span></p>
+
+<p>En esta coyuntura vino un mensajero de Cambaripa, pidiéndole le diese de
+su parte, si pudiese hallar algún pronto y eficaz remedio á su ruina, y
+á la de aquellos sus vasallos, porque no tenía tiempo para detener ó
+resistir á un mismo tiempo á tantos enemigos ni de buscar escape á su
+vida con la fuga, por estar mal herido de los contrarios.</p>
+
+<p>Atravesó esta nueva el corazón del P. Arce; y para repararle aquel
+fracaso al país, volvió luego atrás á fin de recoger de la piedad de los
+españoles algún socorro de armas; y á la vuelta templó Dios con
+alternados consuelos el dolor de aquel accidente, porque los Chiriguanás
+del río Bermejo, que antes se habían mostrado tan adversos y duros,
+ablandados ya sus corazones con las influencias del Espíritu Santo, le
+salieron al encuentro, y Cambichuri, el cacique más poderoso, le mostró
+grandes finezas de amor, convidándole á que fuese á predicar á sus
+vasallos y que haría de él cuanto el Padre gustase.</p>
+
+<p>Llegó á Tarija, y alcanzando de los Regidores una compañía de soldados,
+se volvió lo más presto que pudo, llevando por su compañero al P. Juan
+Bautista de Zea; y aunque el camino era áspero y peligroso y la poca
+comodidad con que trataban su cuerpo estos Evangélicos opera<span class='pagenum'><a name="Page_I31" id="Page_I31">V.I&ndash;31</a></span>rios les
+hacía más trabajoso el caminar, con todo eso estaban insensibles á toda
+molestia y trabajo por la abundante copia de delicias celestiales de que
+gozaban, bautizando en aquellas soledades gran número de niños y no
+pocos adultos que viéndose ya cercanos á la muerte, cambiaban de buena
+gana la vida con esperar la eterna bienaventuranza. Finalmente, á 26 de
+Septiembre, entraron en las rancherías de Tataberiy, donde se había de
+tratar la paz.</p>
+
+<p>Salió éste á cumplimentarle, acompañado de cuarenta de los suyos, y
+hospedóle en la casa más acomodada del pueblo, y empezando desde luego á
+tratar del negocio de la paz, supo darse tan buena maña el P. Arce, que
+redujo á los dos caciques á que se prometiesen mútuamente la paz y
+renovasen entre sí su antigua amistad; y fuera de eso concluyó, se
+hiciesen también las amistades entre los parientes de los muertos y los
+matadores, que fué lo más difícil de alcanzar.</p>
+
+<p>Celebró el pueblo estas paces con solemnidad y alegría incomparable;
+pero sobre todos, quien dió mayores muestras de contento fué Cambaripa;
+y Tataberiy se aficionó increíblemente á los misioneros, y por medio de
+ellos á la Santa ley de Cristo; pidióles que se quedasen allí para
+enseñarles los Divinos Preceptos, pro<span class='pagenum'><a name="Page_I32" id="Page_I32">V.I&ndash;32</a></span>metiendo alistarse cuanto antes en
+el número de los fieles; y en prendas de eso le dió para que bautizase
+un hijo único que tenía. Pero los Padres, antes de hacer pie firme en
+algún lugar, querían correr toda la provincia; por lo cual, dándoles
+buenas esperanzas, se partieron, asistidos siempre del hijo de aquel
+buen caballero, que jamás quiso apartarse de su lado en aquella
+peregrinación; y pasando luego á las riberas del río Parapití y,
+pobladas de muchas rancherías, fueron recibidos de todos con señas de
+grande afecto y tratados lo mejor que la pobreza y penuria del país
+permitían.</p>
+
+<p>De aquí tiraron hacia las montañas del Charaguay á cuyas faldas viven la
+mayor parte de los Chanés y muchos Chiriguanás. Tuvieron aquí no poco
+que hacer en componer á los paisanos con los vasallos de Taquiremboti;
+pero puestos éstos en acuerdo, prosiguieron su viaje, no encontrando
+otra cosa que rancherías destruídas, habiéndose retirado á otras partes
+la gente, por no padecer los infortunios y desventuras que trae consigo
+la guerra.</p>
+
+<p>Finalmente, padecidos no pocos ni ligeros peligros de perecer, llegaron
+al río Guapay, donde fueron recibidos de sus moradores con increíbles
+finezas, y los Caciques Manguta y Fayo les suplicaron vivamente se
+quedasen en<span class='pagenum'><a name="Page_I33" id="Page_I33">V.I&ndash;33</a></span> aquel paraje para instruirlos en los misterios de nuestra
+Santa Fe y enseñarles el camino del cielo.</p>
+
+<p>El P. Arce, que por entonces tenía otros designios, les prometió que en
+otra ocasión les cumpliría sus deseos, con que administrando el Santo
+bautismo á cuatro que estaban en peligro de muerte, se prevenía ya para
+la partida.</p>
+
+<p>A este tiempo vino una india, hermana del cacique Tambacurá, y se echó á
+sus piés muy afligida y desconsolada porque el gobernador de Santa Cruz
+de la Sierra enviaba á prender á su hermano para castigarle; y
+manifestando su dolor le dijo tantas razones y le enseñó tales ruegos y
+súplicas el amor á la sangre, para que le librasen de aquel golpe que,
+como decía, le habían maquinado por rencor y envidia sus enemigos, que
+hubieron de condescender los Padres á sus peticiones para que tocasen
+con las manos y viesen aquellas gentes que ellos no miraban sino á su
+utilidad y que en las ocasiones eran su escudo y refugio, para
+aficionarlos por este camino á nuestra santa ley. Este fué su designio é
+intento, pero no el de Dios, que muchas veces se vale de los intereses
+humanos para llevar á su fin las disposiciones de su eterna providencia.
+Y tal fué la ida de estos misioneros á Santa Cruz de la Sierra, porque
+yendo solamente á impetrar la vida temporal de un indio,<span class='pagenum'><a name="Page_I34" id="Page_I34">V.I&ndash;34</a></span> los llevaba
+Dios para que fuera de toda esperanza rescatasen á innumerables pueblos
+de la esclavitud del demonio. Partieron, pues, del Guapay con Tambacurá
+á Santa Cruz, donde recibidos con mucha cortesanía del gobernador don
+Agustín de Arce piísimo caballero, alcanzaron por merced y gracia la
+vida de aquel pobre hombre, que de otra manera lo hubiera pasado muy
+mal.</p>
+
+<p>Estas demostraciones de estima y afecto obligaron á nuestros Padres á
+que con confianza le manifestasen su designio de convertir á la fé á los
+Chiriguanás y á que se dignase interponer su autoridad contra cualquiera
+que osase oponerse á esta empresa. Parecióle al sabio gobernador que era
+gastar inútilmente el tiempo y el trabajo con aquellos indios, por lo
+cual les empezó á persuadir con sólidas razones enderezasen á otra parte
+sus pensamientos y apostólico celo, porque eran gente obstinada en la
+idolatría, salvaje en las costumbres, y sobremanera adversos á las leyes
+y pureza de la vida cristiana, é inconstantes en lo que emprenden; que
+ya en otras ocasiones habían probado á reducirles fervorosísimos
+Misioneros, y después de grandes trabajos y fatigas no habían sacado
+otro fruto de sus sudores sino escarnios, oprobios y malos
+tratamientos.<span class='pagenum'><a name="Page_I35" id="Page_I35">V.I&ndash;35</a></span></p>
+
+<p>Vivía entonces muy fresca la memoria del fervorosísimo P. Martín del
+Campo, de la provincia del Perú, que después de haber gastado con ellos
+algunos meses, vista su obstinación, se vió precisado á irse á otra
+parte á emplear sus fervores. Por tanto les aconsejaba pusiesen la mira
+en otros países donde no se perdiesen á sí mismos, y ganasen felizmente
+á los otros.</p>
+
+<p>Confinaban con aquella ciudad los indios Chiquitos que poco antes habían
+hecho paces con los españoles y pedían predicadores del Evangelio, que
+les enseñasen la ley divina. No podía el buen gobernador darles gusto,
+enviando misioneros de la provincia del Perú por estar estos empleados
+en cultivar las naciones de los Moxos, por lo cual ofreció á nuestros
+misioneros la copiosa mies de esta gentilidad, donde su fervor hallaría
+en qué satisfacerse á su gusto, y su celo campo donde acrecentar la
+gloria divina, que aquí no serían mayores los trabajos que el fruto, ni
+derramarían gota de sudor en esta tierra, que no fuese semilla de que
+cogiesen la conversión de muchas almas. Y que para que emprendiesen con
+más calor esta misión, escribiría de su mano cartas muy eficaces al
+Provincial de esta provincia, á nuestro Padre general Tirso González, su
+íntimo amigo.</p>
+
+<p>Este razonamiento del buen gobernador<span class='pagenum'><a name="Page_I36" id="Page_I36">V.I&ndash;36</a></span> despertó en el corazón de
+aquellos varones apostólicos un júbilo incomparable, viendo se les
+descubría otro campo en que padecer otro tanto en servicio de Dios: por
+lo cual, en cuanto á ellos tocaba, se ofrecieron al bien de aquella
+nación, sin hacer caso de su vida ni temer á los trabajos y fatigas que
+les pudiese costar aquella nueva empresa, sólo con que la insinuación de
+los superiores les destinase á ella; y así dijeron, que obtenida
+licencia de sus superiores, correrían allá gustosos para domesticar
+aquellos bárbaros y reducirlos al conocimiento del verdadero Dios y á la
+obediencia de la Majestad Católica. Y con esto, despedidos del
+gobernador dieron la vuelta.</p>
+
+<p>Al pasar el río Guapay, de vuelta para Tarija, les cercaron una gran
+multitud de infieles, rogándoles fundasen una Reducción en aquel paraje
+para cuidar y atender al bien de sus almas, que les daban palabra que en
+breve abrazarían todos la ley de Cristo.</p>
+
+<p>No les pareció bien á los Misioneros dejarlos descontentos, por lo cual,
+levantando en aquel sitio un Rancho, celebraron, á vista del pueblo, el
+Santo sacrificio de la Misa; y por ser aquel día consagrado á la
+Presentación en el templo de la Virgen Nuestra Señora la pusieron debajo
+de su patrocinio; y esto con tanto aplau<span class='pagenum'><a name="Page_I37" id="Page_I37">V.I&ndash;37</a></span>so y contento de los naturales,
+que corriendo la voz de lo sucedido por las otras Rancherías, se
+ofrecieron muchos caciques á fundar allí Ranchos con todos sus vasallos.</p>
+
+<p>Partiéronse de aquí los Padres para disponer en Tarija lo necesario para
+llevar adelante aquella empresa, y Dios Nuestro Señor, para premiar los
+trabajos pasados en su servicio y animarlos en las fatigas que habían de
+padecer en adelante, les concedió luego un fruto de bendición, que
+apenas nació cuando se trasplantó en los jardines celestiales, este fué
+un niño que apenas fué lavado de mancha de la culpa original con las
+aguas del Santo Bautismo, cuando incontinenti voló á gozar eternamente
+de Dios.</p>
+
+<p>Incomparable fué el consuelo de estos santos varones con tan noble
+ganancia, pero no menor la rabia del demonio que de tan buenos
+principios adivinaba el gran menoscabo que se había de seguir á sus
+intereses, y que si la fé cristiana fuese ganando crédito y seguidores,
+perdería en poco tiempo el dominio del país; y como su mal y daño estaba
+á los principios y le podía reparar, procuró, con todo su esfuerzo
+arrancar de raíz aquellos buenos principios, para lo cual tenía allí de
+su bando ciertos apóstatas muy poderosos, tanto peores que los otros en
+su vida, cuanto es ordinario que sea más per<span class='pagenum'><a name="Page_I38" id="Page_I38">V.I&ndash;38</a></span>dido en sus costumbres
+quien abandona la fé que quien jamás la profesó en su vida.</p>
+
+<p>Entre estos había dos caciques llamados Urbano Garnica y Pedro de Santa
+María, que teniendo para su placer muchas concubinas, llevaban muy mal
+tomase campo en aquella tierra Cristo Nuestro Señor y su ley santísima,
+con lo cual ellos se habían de ver precisados á desamparar el país ó á
+salir del cieno de la deshonestidad. Por tanto, conmovidos estos del
+enemigo infernal, y mucho más del amor á la carne, empezaron á esparcir
+por el vulgo mil calumnias contra los misioneros, y mucho más aquellas
+que mejor les estaba creyese el pueblo; decían que eran espías de los
+enemigos, que no pretendían otra cosa que sujetarlos á los españoles, y
+con pretexto de reducirlos á la fé católica, privarlos de su antigua
+libertad, que en breve se verían hambrientos y deseosos de aquellos
+placeres de que ahora á su gusto se saciaban; verían sus carnes flacas,
+sus espaldas acardenaladas de los golpes de los nuevos señores, cuyo
+yugo cargaban sobre sus cuellos, junto con el de Cristo; y en prueba de
+eso, tenían ellos aún en el cuerpo las cicatrices de los cruelísimos
+azotes que llevaron cuando cristianos, por más que trabajaban de día y
+de noche sin ninguna compasión, para llenar á su costa las bolsas de<span class='pagenum'><a name="Page_I39" id="Page_I39">V.I&ndash;39</a></span>
+sus amos, y semejantes á estas decían otras innumerables mentiras, como
+les venía á cuento el fingirlas para su intento. No se dijeron al aire,
+porque ahora el deseo que tenían los bárbaros de hacerse cristianos
+estaba en sus primeros fervores, no hicieron en ellos mucha mella estos
+dichos; no obstante, resfriándose de allí á poco aquel primer fervor,
+consiguieron los apóstatas su intento de alborotar el país y enfurecer
+el pueblo para que echasen á los Padres y los remitiesen á donde habían
+venido.</p>
+
+<p>Entrado ya el año de 1691, partieron los PP. Juan Bautista de Zea y
+Diego Centeno por el río Guapay, á cultivar el nuevo pueblo de la
+Presentación, y el P. Arce al valle de las Salinas, á donde acudió gran
+número de infieles, de los cuales muchos se le mostraban aficionados y
+otros le mostraban mal rostro, señal de lo que maquinaban en su corazón,
+que era darle muerte, como lo hubieran ejecutado á no haberles disuadido
+de tan malvado intento los indios de Tariquea.</p>
+
+<p>Procuraba aquí el apostólico Padre poner forma á las cosas de la
+reciente iglesia; pero el demonio, que soplaba en el corazón de los
+apóstatas, cuanto el buen Padre trabajaba en muchas semanas, lo deshacía
+en pocas horas; y por apéndice de estos desastres, tuvo noticia de<span class='pagenum'><a name="Page_I40" id="Page_I40">V.I&ndash;40</a></span> que
+los Tobas, cruelísimos enemigos de Dios y de los españoles, vistos sus
+intentos, se habían puesto en armas, y en gran número venían destruyendo
+el país; con lo cual, esperando de hora en hora sus furias, se
+esforzaban á recibir con gran ánimo la muerte si fuese voluntad de Dios
+Nuestro Señor, imitando á sus súbditos, de quien corría fama que habían
+caído en las manos de aquellos malvados y sido muertos con crueldad
+igual á su fiereza.</p>
+
+<p>Pero como Nuestro Señor, con estas desgracias, no quería de su siervo
+otra cosa sino las primeras pruebas y noviciado de una vida apostólica,
+hizo desvanecer en breve aquellos temores y hubo luego aviso de que los
+PP. Zea y Centeno habían llegado á salvamento en el pueblo de la
+Presentación, y de que los Tobas se habían retirado á sus tierras, con
+lo cual pudo seguramente pasar á Tariquea para disponer más apriesa los
+ánimos de la gente para abrazar la santa fé.</p>
+
+<p>Aquí fué recibido y hospedado con mucho amor y benevolencia del señor
+del lugar, quien entendida la causa de su ida, mandó luego echar bando
+por todas las Rancherías del contorno, que se juntasen día señalado
+todos los caciques á Concejo, para resolver el negocio de su conversión;
+y se ejecutó así el día último de Julio,<span class='pagenum'><a name="Page_I41" id="Page_I41">V.I&ndash;41</a></span> consagrado á nuestro gran
+Padre y Patriarca San Ignacio.</p>
+
+<p>Y porque será del gusto de los lectores saber las ceremonias y modo de
+que usaron en su Asamblea, daré de ellos una breve y sucinta noticia.</p>
+
+<p>Entrados á parlamento en lo más oscuro de la noche, dieron principio á
+la función con una sinfonía de flautas y pífanos, y cantando y bailando
+al son de ellos discurrían sobre el negocio, concluyendo cada baile que
+duraba tres ó cuatro credos con brindis.</p>
+
+<p>Al rayar el alba, aunque hacía viento muy frío que helaba, por ser aquí
+este mes el corazón del invierno, se fueron todos á bañar al río; y para
+hacer más alegre la fiesta, adornaron sus cabezas con hermosos penachos
+afeitándose el rostro con colores muy feos, imaginando crecían en
+belleza y hermosura, cuando parecían otros tantos diablos.</p>
+
+<p>Habiendo ya esclarecido el día, tomaron un desayuno para cobrar aliento
+y brío para proseguir su acuerdo en la forma que antes. ¿Quién creía, ó
+por mejor decir, quién se atrevía á esperar resolución nada favorable en
+un Concejo semejante? Pero no obstante eso, determinaron de común
+consentimiento admitir en sus tierras á Cristo y á su ley santísima, y
+enviaron á dar aviso de su resolución al P. Arce, quien debajo<span class='pagenum'><a name="Page_I42" id="Page_I42">V.I&ndash;42</a></span> de una
+enramada estaba encomendando á Nuestro Señor con fervor este negocio;
+pero le pusieron tres condiciones: La primera, que la Reducción se
+fundase en aquel paraje. La segunda, que no fuesen obligados á
+desterrarse de sus tierras los que quisieren vivir en el gentilismo, ó
+mantener muchas mujeres para su uso; y la tercera finalmente, que sus
+hijos no fuesen destinados al servicio de la Iglesia.</p>
+
+<p>Aceptó el santo varón el partido, esperando que el tiempo, y mucho más
+la sangre de Jesucristo les ablandaría los corazones y darían aquellos
+frutos de bendición que su celo y sus fatigas les prometían; ni eran mal
+fundadas sus esperanzas porque Taricú, principalísimo, en nombre de
+todos, le dió las gracias de querer emplearse en provecho de sus almas;
+y las dió también á Nuestro Señor porque se había dignado de enviarles
+quien sin ningún interés suyo les enseñase el camino del cielo. Y porque
+todo esto sucedió, como dije, en el día consagrado á N. P. S. Ignacio,
+puso el P. Arce la Reducción debajo de su patrocinio.</p>
+
+<p>Mientras que las cosas corren aquí con algún viento favorable, me es
+preciso dar una sucinta relación de la provincia de los Chiquitos, en
+que al mismo tiempo se fundó, aunque con fin más feliz, una nueva
+cristiandad, y será el blanco principal de esta mi Relación.<span class='pagenum'><a name="Page_I43" id="Page_I43">V.I&ndash;43</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II"></a>CAPÍTULO II.</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2">Situación de la provincia de Chiquitos, costumbres y
+calidades de los naturales.</p></div>
+
+
+<p>La provincia, á quien vulgarmente llamamos de los Chiquitos, es un
+espacio de tierra de doscientas leguas de largo y ciento de ancho; por
+el Poniente mira á Santa Cruz de la Sierra, y algo más lejos á las
+misiones de los Moxos, que pertenecen á nuestra provincia del Perú. Por
+Levante baja hasta el famoso lago de los Xarayes, á quien con razón
+llamaron el mar Dulce los primeros conquistadores, por su amplitud y
+grandeza. Por la Tramontana la cierra una gran cadena de montes bien
+larga, que corriendo de la parte de Levante á Poniente, remata en este
+lago. Por el Mediodía mira al Chaco y á un gran lago, ó por mejor decir,
+golfo del<span class='pagenum'><a name="Page_I44" id="Page_I44">V.I&ndash;44</a></span> río Paraguay, que forma aquí una bellísima ensenada, cuyas
+riberas están pobladas de gran multitud de árboles y se llamó desde sus
+principios este seno ó ensenada el puerto de los Itatines.</p>
+
+<p>Bañan á esta provincia de Chiquitos dos ríos: uno el Guapay, que
+naciendo en las montañas de Chuquisaca baja por una llanura abierta por
+junto á un pueblo de los Chiriguanás llamado Abapó, y corriendo hacia
+Oriente, ciñe á lo largo en forma de media luna, á Santa Cruz de la
+Sierra; y tirando de aquí entre Septentrión y Poniente, riega y baña las
+llanuras que están á la falda por ambas partes; y finalmente desagua en
+la laguna Mamoré, en cuya costa están fundados algunos pueblos, ya
+cristianos, de los Moxos. El otro, el Aperé ó San Miguel, que nace en
+los Alpes del Perú, y atravesando por los Chiriguanás (en cuyas tierras
+muda su nombre en el de Parapity), se pierde finalmente en unos bosques
+muy espesos, por las muchas vueltas que da hasta cerca de Santa Cruz la
+Vieja, donde los años pasados se fundó la Reducción de San Joseph, y
+girando entre Septentrión y Poniente, baña las Reducciones de San
+Francisco Xavier y de la Concepción, desde donde tira derechamente á
+Mediodía; y recibiendo en su madre muchos arroyos del contorno,<span class='pagenum'><a name="Page_I45" id="Page_I45">V.I&ndash;45</a></span> pasa
+por las Reducciones de Baurés, que pertenecen á las misiones de los
+Moxos, y de aquí va á desaguar en el Mamoré, y este en el gran río
+Marañón ó de las Amazonas.</p>
+
+<p>El país, por la mayor parte es montuoso y poblado de espesísimos
+bosques, muy abundantes de miel y de cera por la gran multitud de abejas
+de varias especies, entre las cuales hay una casta que llaman <i>Opemús</i>,
+la más semejante á las de Europa, cuya miel es odorífera y fragante, y
+blanquísima su cera, aunque algo blanda. Abundan también de muchos
+monos, gallos, tortugas, antas, ciervos, cabras monteses y también de
+culebras y víboras de extraños venenos, porque hay algunas que luego que
+muerden se hinchan los cuerpos de los pacientes y destilan sangre por
+todos sus miembros, ojos, oídos, boca, narices y aun de las uñas; pero
+el doliente, como echa por tantas partes aquel pestilente humor, no
+muere. Otras hay cuyo veneno (aunque hayan mordido en la punta del pie)
+se sube al punto á la cabeza, quitando las fuerzas y privando del
+juicio, y de aquí extendiéndose por dentro de las venas mata
+irremediablemente, causando delirio, y hasta ahora no se les ha podido
+encontrar eficaz remedio.</p>
+
+<p>El terruño de suyo es seco, pero en tiempo<span class='pagenum'><a name="Page_I46" id="Page_I46">V.I&ndash;46</a></span> de lluvias, que duran desde
+Diciembre hasta Mayo, se anega tan disformemente la campaña, que se
+cierra el comercio y se forman muchos ríos y grandes lagunas, que
+abundan de muchos géneros de pescado, los cuales pescan con cierta pasta
+amarga con que atontados salen á la superficie del agua.</p>
+
+<p>Pasado el invierno se secan luego los llanos y para sembrar es menester
+desmontar con gran trabajo los bosques y cultivar las colinas y cumbres
+de los montes que rinden muy bien el maíz ó trigo de las Indias, arroz,
+algodón, azúcar, tabaco y otros frutos propios del país, como plátanos,
+piñas, maní, zapallos (que es una especie de calabazas, mejores y más
+sabrosas que las de Europa); el grano, empero, y la vita, no se puede
+coger en estas tierras.</p>
+
+<p>El clima es cálido y destemplado, causa de muchos accidentes apopléticos
+y frecuentes contagios que suelen hacer gran riza en los naturales,
+porque estos bárbaros no saben aplicar sino dos remedios. El primero es
+chupar los cuerpos enfermos, oficio propio de sus caciques y capitanes,
+que en su idioma llaman Iriabós, los cuales con este oficio se hacen
+mucho lugar entre los naturales, con harta ganancia, porque en vez de
+guisar la gallina y las otras viandas más exquisitas para el enfermo, se
+lo come todo el<span class='pagenum'><a name="Page_I47" id="Page_I47">V.I&ndash;47</a></span> chupador, y al enfermo no le dan sino la ordinaria
+vianda de un puñado de maíz bien mal cocido; y si no lo quieren comer,
+no les da mucho cuidado, contentos con la respuesta del enfermo: <i>¿cómo
+he de comer si no tengo gana?</i> Por lo cual tengo para mí que los más
+mueren de necesidad más que de enfermedades, de la cual no dan otra
+relación al sobredicho médico que mostrarle la parte dolorida y decirle
+por dónde han andado los días antecedentes: de aquí pasa este á examinar
+si el enfermo ha derramado la chicha (bebida algo semejante á la
+cerveza) si ha echado á los perros algún pedazo de carne de tortuga,
+ciervo ó de otro viviente; y si le halla reo de este delito, dice que el
+alma de estos animales, para vengar su injuria se le ha entrado en el
+cuerpo, y le atormenta á medida de su afrenta. De donde es, que para
+darle algún alivio le chupan la parte lesa, ó también dan en el suelo
+grandes golpes con la macana alrededor del enfermo para espantar aquella
+alma y ahuyentarla. Con esto se queda el doliente como antes, si no es
+que por ventura sucede tal vez que sanan naturalmente.</p>
+
+<p>Hase observado en estos médicos que después de recibido el Santo
+Bautismo, por mucho que hacen no pueden vomitar una materia sucia y
+hedionda como antes lo hacían todas las ve<span class='pagenum'><a name="Page_I48" id="Page_I48">V.I&ndash;48</a></span>ces que chupaban algún
+miembro del enfermo, dándose el demonio por desobligado de mantener el
+pacto implícito que con ellos tenía, porque explícito y cierto no tenían
+ninguno.</p>
+
+<p>El otro remedio es bien cruel y propio de bárbaros, y era matar á las
+mujeres que se persuadían eran causa de la enfermedad (puede ser que sus
+mayores tuviesen alguna luz de que por una mujer había entrado en el
+mundo la muerte) y echándolas de este mundo, creían quedar ellos libres
+del tributo de la muerte. Por eso importunaban al médico les dijese qué
+mujer les había puesto en su cuerpo aquella enfermedad, y éste decía que
+era esta ó aquella que primero se le ofrecía ó con quien tenía algún
+enojo, ó con su marido ó parentela y cogiendo sola á la miserable la
+quitaban á golpes y palos la vida. Y no acababan de caer en la cuenta
+del engaño, aun viendo por experiencia que no aprovechaba nada para
+escaparse de la muerte esta receta. Proviene esto de una necia
+imaginación que tienen de que las enfermedades provienen de causa
+extrínseca y no de la interior alteración de los humores, porque no son
+capaces de llegar á penetrar con el entendimiento á donde no alcanza la
+grosería de los sentidos corporales (propiedad de todos los indios
+occidentales), bien que por otra parte son hábiles y despiertos<span class='pagenum'><a name="Page_I49" id="Page_I49">V.I&ndash;49</a></span> para
+los demás. Y viendo que los Misioneros curaban con purgas y sales, no
+acababan de persuadirse que la sangre y los otros humores de que se
+alimenta la parte inferior del hombre podía corromperse y causar
+malignos efectos y malas impresiones aun en el alma; por esto, por la
+más leve indisposición se querían sangrar, y pidiéndoles el brazo,
+respondían que no en él, sino en la parte que les dolía, había de ser la
+sangría; y experimentando con estos remedios mejoría, dieron de mano á
+los antiguos médicos burlándose de sus fraudes y engaños y execrando la
+crueldad que habían usado contra las mujeres.</p>
+
+<p>Son de temperamento ígneo y vivaz más que lo ordinario de estas
+naciones, de buen entendimiento, amantes de lo bueno, nada inconstantes
+ni inclinados á lo malo, y por esto muy ajustados á los dictámenes de la
+razón natural, ni se hallan entre ellos aquellos vicios é inmundicias
+sensuales de la carne que á cada paso se ven y se lloran en otros países
+de gentiles ya convertidos. Su estatura es por lo ordinario más que
+mediana; las facciones del rostro no desemejantes de las nuestras,
+aunque el color es de aceituna, con que fácilmente se distinguen de los
+europeos; en pasando de veinte años se dejan crecer el cabello, y quien
+le tiene mejor y<span class='pagenum'><a name="Page_I50" id="Page_I50">V.I&ndash;50</a></span> más grande, tiene sobre los otros una cierta hermosura
+señoril; no crian barba, sino tarde y poca. Cuanto al vestir, los
+hombres andan totalmente desnudos; las mujeres traen una camiseta de
+algodón que llaman <i>Tipoy</i>, con mangas largas hasta el codo y lo demás
+del brazo desnudo; los caciques y los principales usan también de este
+vestido, aunque un poco más corto. Adornan el cuello y las piernas con
+muchas sartas de ciertas bolillas que parecen á la vista esmeraldas y
+rubíes de que también usan para hacer sartas de cascabeles en los días
+más festivos. Horádanse las orejas y el labio inferior, del cual cuelgan
+plumas de muchos colores, y de éste traen pendiente un pedazo de estaño;
+llevan también en la cintura una bellísima faja de plumas muy vistosas
+por la diversidad y proporción de los colores. Son de ánimo valeroso,
+guerrero y bien dispuestos en lo personal para el manejo de las armas,
+una de las cuales es la flecha, en que son muy valientes y diestros; y
+para prueba y señal de su destreza, traen colgadas muchas colas de
+animales y plumas de pájaros que han cazado: otra de sus armas es la
+macana ó maza, que es de una madera muy dura y pesada en forma de palas,
+con que se juega en Europa á la pelota, solo que es más larga, en el
+medio es gruesa y por los lados aguda<span class='pagenum'><a name="Page_I51" id="Page_I51">V.I&ndash;51</a></span> como la espada para poder pelear
+de cerca.</p>
+
+<p>No tienen gobierno ni vida civil, aunque para sus resoluciones oyen y
+siguen el parecer de los más viejos. La dignidad de cacique no se dá por
+sucesión, sino por merecimientos y valor en las guerras y en hacer
+prisioneros á sus enemigos á quien asaltan sin otro motivo más que por
+quitarles algún pedazo de hierro ó por alcanzar fama y nombre de
+valerosos en la guerra.</p>
+
+<p>De genio totalmente contrario, son las naciones vecinas que viven
+pacíficas y quietas en sus confines y por eso les es de terror y espanto
+la milicia de los Chiquitos, los cuales, después de hacerles esclavos de
+guerra como si fueren sus parientes en sangre, ó muy amigos, los casan
+muchísimas veces con sus mismas hijas, aunque su matrimonio no se puede
+llamar tal porque no es indisoluble; los particulares no se pueden casar
+sino con una sola mujer, bien que pueden echarla de casa cuando se les
+antoja y tomar otra. Solamente los caciques toman dos y tres mujeres, y
+éstas, aunque sean hermanas, las cuales no tienen otro empleo que cocer
+la chicha, corriendo por cuenta de los maridos el recibir y hospedar á
+los forasteros y servirles con esta bebida que hacen de maíz, mandioca y
+otras frutas; en el<span class='pagenum'><a name="Page_I52" id="Page_I52">V.I&ndash;52</a></span> color se da algún aire al chocolate y en los
+efectos es muy semejante al vino.</p>
+
+<p>La ceremonia que usan en sus casamientos es como sigue: Ningún padre
+dará su hija á marido, si éste no ha hecho antes alguna proeza; por eso,
+el que se quiere casar, sale antes á caza, y muertos cuantos animales
+puede, da la vuelta con un centenar de liebres, y sin hablar palabra las
+pone á la puerta de la mujer de quien está enamorado, y por la calidad y
+cantidad de la caza, juzgan los parientes si la merece por esposa.</p>
+
+<p>La educación de sus hijos es en todo conforme á su tosquedad bárbara,
+dejándolos vivir sin temor ni respeto de los parientes, hechos señores
+de sí mismos, soltándoles las riendas para que corran á donde la
+disolución y fervor juvenil de los años los arrastra.</p>
+
+<p>Viven pocos juntos como república sin cabeza, que cada uno es señor de
+sí mismo, y por cualquier ligero disgusto se apartan unos de otros.</p>
+
+<p>Las casas no son más que unas cabañas de paja dentro de los bosques, una
+junto á otra sin algún orden ó distinción; y la puerta es tan baja que
+sólo se puede entrar á gatas, causa porque los españoles les dieran el
+nombre de Chiquitos; y ellos no dan otra razón de tener<span class='pagenum'><a name="Page_I53" id="Page_I53">V.I&ndash;53</a></span> así las casas
+sino que lo hacen por librarse del enfado y molestia que les causan las
+moscas y mosquitos, de que abunda extrañamente el país en tiempo de
+lluvias, y también porque sus enemigos no tengan por donde flecharlos de
+noche, lo cual sería inevitable si fuese grande la puerta; fuera de
+ésta, no tienen otro ajuar que una estera bien débil que al más leve
+soplo del aire se cae.</p>
+
+<p>Los libres y solteros, que después de los catorce años ya no viven más
+con sus padres, viven todos juntos en una casa, que no es otra cosa sino
+una enramada descubierta por todos lados, la cual sirve también, en
+tiempo de sus visitas y cumplimientos, para recibir y alojar á los
+forasteros que vienen de otras partes, á los cuales regalan con lo mejor
+del país y con aquella su apreciada bebida, y acude todo el pueblo para
+festejar y participar, junto con los forasteros, del refresco; pero
+antes conjuran al demonio para que no venga á perturbar la alegría del
+festín; la ceremonia es salir algunos de ellos de la choza y, con
+grandes exclamaciones, dar en el suelo con las macanas.</p>
+
+<p>Sus festines y banquetes suelen durar dos ó tres días y noches enteras,
+poniendo su mayor magnificencia y explendor en la copia y fortaleza de
+aquel su vino, cuyos humos al punto se<span class='pagenum'><a name="Page_I54" id="Page_I54">V.I&ndash;54</a></span> les suben á la cabeza y los
+privan de aquel poco juicio y sexo que antes tenían, por lo cual sus
+fiestas y alegrías acaban en riñas, heridas y muertes, porque los
+rencores y odios guardados y encubiertos ó disimulados mucho tiempo en
+lo más secreto del corazón por cobardía y temor, brotan y salen fuera en
+estas ocasiones y vienen á las manos con furia.</p>
+
+<p>Después los forasteros, en agradecimiento, los convidan y llevan á sus
+rancherías, correspondiendo con el mismo trato, cumplimientos y bárbara
+cortesanía, y éstas son todas sus andanzas y peregrinaciones. Bien que
+aunque no tengan forasteros á quien festejar y banquetear, son entre sí
+muy frecuentes los convites á beber la chicha; y este ha sido el único y
+no leve impedimento que se ha hallado en la vida política, y reducidos
+por medio del santo bautismo al gremio de la Iglesia, siendo cosa muy
+cierta y verdadera que <i>fustra docentur in fide, nisi ab eis removeatur
+ebrietas</i>, que de ellos y de las otras naciones de estas Indias escribió
+el doctísimo y sapientísimo obispo el ilustrísimo señor don Alonso de la
+Peña Montenegro<a name="FNanchor_IV._4" id="FNanchor_IV._4"></a><a href="#Footnote_IV._4" class="fnanchor">[IV.]</a>.<span class='pagenum'><a name="Page_I55" id="Page_I55">V.I&ndash;55</a></span></p>
+
+<p>Por eso nuestros Misioneros pusieron todo esfuerzo desde los principios
+en exterminar y arrancar este vicio, y juntamente aquellos festines y
+banquetes; usaron de muchos medios, ya suaves, ya severos, de romper los
+cántaros, reprenderlos, derramarles la chicha y deshacer sus brutales
+juntas, cosa que les provocaba á cólera y á venganza á aquellos
+bárbaros, que se enfurecían y exasperaban tanto, que muchas veces
+echaron furiosamente mano á las macanas y á las flechas para matarlos.</p>
+
+<p>Quiso Nuestro Señor, finalmente, premiar sus industrias y santo celo,
+desterrando y arrancando del corazón de aquellos bárbaros vicio tan
+arraigado, mediante los sudores y virtud (como es constante opinión
+entre nosotros) del P. Antonio Fideli, italiano, que fué el pri<span class='pagenum'><a name="Page_I56" id="Page_I56">V.I&ndash;56</a></span>mero que
+murió en esta apostólica empresa, por Marzo de 1702, consumido de las
+fatigas y trabajos que padeció en cultivar esta nueva viña del Señor.</p>
+
+<p>Después de su muerte dejaron del todo estos pueblos la embriaguez y las
+demás bárbaras costumbres, mudanza por cierto de la mano del Altísimo,
+pues aun entre cristianos más cultivados se ve todos los días que los
+dados á la embriaguez, es necesario un milagro de la gracia divina para
+que le dejen; pues ¿cuánto más sería necesario para estos bárbaros que
+le habían mamado con la leche?</p>
+
+<p>Su distribución y repartimiento del tiempo es el siguiente: Al rayar el
+alba se desayunan, y juntamente tocan ciertos instrumentos de su música,
+semejantes á las flautas, hasta que se seca el rocío, de que se guardan
+como nocivo á la salud; de aquí van á trabajar, cultivando la tierra con
+palos de madera, tan dura, que suple la carestía de arados ó azadones de
+acero; trabajan hasta el medio día, y entonces se vuelven á comer. Lo
+restante del día gastan en paseos, visitas y cumplimientos y en brindis
+y meriendas, en señal de amor y amistad; anda alrededor un jarro ó vaso
+de chicha, de que todos toman un sorbo, y también se ejercitan en muchos
+juegos deleitables y caballeros. Uno, entre<span class='pagenum'><a name="Page_I57" id="Page_I57">V.I&ndash;57</a></span> otros, es semejante al de
+la pelota de Europa. Júntanse muchos en la plaza con buen orden, echan
+al aire una pelota, y luego, no con las manos, sino con la cabeza, la
+rebaten con maravillosa destreza, arrojándose aún en tierra para
+cogerla.</p>
+
+<p>El mismo ceremonial de visitas practican entre sí las mujeres, que
+tienen tiempo para hacer esto y mucho más, porque las haciendas
+domésticas se reducen á solo proveer la casa de agua y leña, y guisar
+con sólo agua un puñado de maíz, legumbres, zapallos ó alguna otra cosa
+que han encontrado en el bosque, y sólo suelen hilar cuanto les basta
+para hacerse el <i>Tipoy</i> ó á lo más para tejer una camiseta y una red ó
+amaca en que dormir con sus maridos; pero les cuesta mucho el labrar por
+no tener aptos instrumentos.</p>
+
+<p>No duermen sino en el suelo sin otra cama que una estera, y á lo más
+unos palos toscos y desiguales, juntos entre sí, y á no tener hechos
+callos que les defienden de lo áspero de su cama, les sería de no leve
+mortificación.</p>
+
+<p>Al ponerse el sol tienden su mesa para cenar, y poco después se retiran
+á dormir. Sólo los libres ó solteros se juntan de noche á bailar entre
+sí y á tocar junto á su Rancho, y de aquí van continuando la danza por
+los caminos de<span class='pagenum'><a name="Page_I58" id="Page_I58">V.I&ndash;58</a></span> esta manera: hacen una gran rueda y en medio ponen á dos
+que tocan las flautas á cuyo compás canta y da vueltas toda la rueda sin
+mudanza alguna; detrás de los hombres hacen otro semejante baile las
+mujeres, y estos bailes duran dos ó tres horas, hasta que cansados se
+echan á dormir.</p>
+
+<p>El tiempo de caza y pesca es después de haber hecho la cosecha del maíz
+y del arroz. Repartidos en muchas cuadrillas van á los bosques por dos y
+tres meses y cazan jabalíes, monos, tortugas, osos, hormigueros,
+ciervos, cabras monteses; y para que no se corrompa la carne, usan
+chamuscarla de manera que se pone dura como un palo; y se tiene por
+dichoso quien trae su cesta ó canasta (á que llaman panaquíes) muy
+llena, porque todos le dan el parabién y le aclaman de esforzado y
+valiente. Por el mes de Agosto ya están todos de vuelta, porque es el
+tiempo de la sementera.</p>
+
+<p>En materia de religión son brutales totalmente y se diferencian de los
+otros bárbaros, pues no hay nación por inculta y bárbara que sea, que no
+reconozca y adore alguna deidad; pero éstos no dan culto á cosa ninguna
+visible ni invisible, ni aun al demonio, aunque le temen. Bien es verdad
+que creen son las almas inmortales y á sus difuntos los entierran
+po<span class='pagenum'><a name="Page_I59" id="Page_I59">V.I&ndash;59</a></span>niéndoles en la sepultura algunas viandas y sus arcos y flechas para
+que en la otra busquen á costa del trabajo de sus manos, con qué poder
+vivir, y de esta manera quedan persuadidos que no les precisará el
+hambre á querer volver á este mundo. Aquí paran, sin pasar adelante, á
+investigar á dónde van á morar, ni quién es el artífice de tan bellas
+criaturas que les dió el ser y le sacó de la nada, ni saben dar razón de
+esto.</p>
+
+<p>A sola la luna honran con título de madre pero sin darla culto, y cuando
+se eclipsa, salen con grandes gritos y aspavientos disparando al aire
+una gran tempestad de flechas para defenderla contra los perros que
+dicen que allá en el cielo andan tras ella y la muerden hasta que la
+hacen derramar sangre de todo el cuerpo, que á su juicio es la causa del
+eclipse; y todo el tiempo que éste dura, permanecen ellos en esta
+función hasta que vuelve á su resplandor y estado antiguo.</p>
+
+<p>Cuando truena y caen rayos creen que algún difunto que vive allá con las
+estrellas, está enojado con ellos, y aunque muchas veces caen rayos y
+centellas, no hay memoria de que hayan hecho daño ni muerto á ninguno.</p>
+
+<p>No tienen, pues, ni adoran otro Dios que á su vientre, ni entienden en
+otra cosa que en pasar buena vida, la mejor que pueden, viviendo<span class='pagenum'><a name="Page_I60" id="Page_I60">V.I&ndash;60</a></span> en
+todo como brutos animales. Aborrecen mucho á los hechiceros, y á los
+otros familiares del demonio como á capitales enemigos del género
+humano, y los años pasados hicieron en ellos un cruel estrago,
+quitándoles las vidas; y ahora, con una ligera sospecha de que alguno
+ejercita este oficio, al punto le despedazan á grandes golpes de sus
+macanas. Son muy supersticiosos en inquirir los sucesos futuros por
+creer firmemente que todas las cosas suceden bien ó mal, según las
+buenas ó malas impresiones que influyen las estrellas; por esto, para
+conocer los puntos de sus aventuras, observan, no ya el curso de los
+cielos ó los aspectos benéficos de los planetas, que á tanto no
+alcanzan, sino algunos agüeros que toman de los cantos de los pájaros,
+de los animales y de los árboles y otros innumerables de este género; y
+si sus pronósticos son infaustos, de enfermedades, contagios, ó de que
+han de venir á sus tierras á hacer correrías los Mamalucos, para
+maloquear, que es lo mismo que hacerlos esclavos, tiemblan y se ponen
+pálidos como si se les cayese el cielo encima ó les hubiese de tragar la
+tierra; y esto sólo basta para que abandonen su nativo suelo y que se
+embosquen en las selvas y montes, dividiéndose y apartándose los padres
+de los hijos, las mujeres de los mari<span class='pagenum'><a name="Page_I61" id="Page_I61">V.I&ndash;61</a></span>dos, y los parientes y amigos,
+unos de otros, con tal división, como si nunca entre ellos hubiese
+habido ninguna unión de sangre, de patria ó de afectos. Por esto les
+parece menos insoportable el venderse los unos á los otros: el padre á
+la hija, el marido á la mujer, el hermano á la hermana; y esto por
+codicia de solo un cuchillo ó una hacha, ó de otra cosa de poca monta,
+aunque los compradores sean sus mortales enemigos, que hayan de hacer de
+ellos lo que su odio, pasión ó enemistad les dictare. Lo cual ha dado no
+poco que entender á los ministros del Evangelio para reducirlos á que
+vivan juntos en un paraje y en unas mismas casas donde se porten como
+racionales y puedan ser instruídos en los misterios de la santa fe para
+creerlos, y en los preceptos de nuestra santa ley para observarlos.</p>
+
+<p>Con todo eso y el no conocer ni venerar deidad alguna ni hacer estima
+del demonio, era muy buena disposición para introducir en ellos el
+conocimiento del verdadero Dios, tanto más que no permitían viviesen
+entre ellos los que tuviesen trato familiar con el demonio, gravísimo y
+antiguo impedimento para conducir á la ciega gentilidad al gremio de la
+Santa Iglesia, con que estaban como una materia primera, indiferente y
+capaz de cualquiera forma, por sin<span class='pagenum'><a name="Page_I62" id="Page_I62">V.I&ndash;62</a></span>gular providencia del cielo, que no
+permitiese se adelantase á tomar posesión de sus almas antes que la ley
+de Dios, secta ninguna ó idolatría de las muchas que tenían las naciones
+confinantes, con ser así que decían mucho con su genio y bárbaras
+costumbres.</p>
+
+<p>Lo que toca á su idioma y lenguaje es tan difícil, que para saberla y
+aprenderla no basta muchos años. No quiero hablar en este punto, sino
+que se oiga á un misionero que escribiendo los años pasados desde
+aquellas misiones á un confidente suyo, se lamenta mucho de que por más
+conato que puso, no pudo aprenderla. «Cada Ranchería (dice) usa lenguaje
+diferentísimo y difícil, y mucho más que todos, el de los Chiquitos, lo
+cual me causa grande pena y desconsuelo y me falta poco para persuadirme
+que no podré emplear mis sudores y fatigas en provecho de esta nueva
+cristiandad por falta de lengua. Hasta ahora no se ha acabado el
+Vocabulario, y estando aún en la C, hay ya veinticinco cuadernos. La
+Gramática es dificilísima y el artificio y definición de los verbos es
+increíble. No hay paciencia para haber de decir con diferentes verbos y
+conjugaciones: yo amo; yo amo á Pedro; yo lo amo; yo me amo; yo la amo;
+yo le amo; por esto amo; con tal inconsecuencia en las conjuga<span class='pagenum'><a name="Page_I63" id="Page_I63">V.I&ndash;63</a></span>ciones,
+que aprovecha poco saber conjugar un verbo para poder hacer lo mismo con
+otro. En cinco meses que ha que estoy aquí, apenas he aprendido cuatro
+conjugaciones, habiendo sudado y trabajado de noche y de día. Juzgo que
+los que deben venir acá han de ser mozos santos y hábiles, porque de
+otra suerte, nunca harán nada. Los gentiles de otras naciones no pueden
+aprenderla sino cuando niños. El P. Pablo Restivo, que con un mes de
+estudio en la lengua Guarany pudo ejercitar nuestros misterios en todo
+el tiempo que ha estado aquí, nunca se ha atrevido á predicar. El P.
+Juan Bautista Xandra, por haber venido adulto, entiende poquísimo. De
+los Padres más antiguos que cuentan veinticinco y más años de Misioneros
+en estas Reducciones, ninguno hay que lo sepa con perfección y dicen que
+á veces los indios no se entienden entre sí. ¿Qué diré de la
+pronunciación? De cuatro en cuatro echan de la boca las palabras y nada
+se entiende, como si no pronunciasen nada. Pondré aquí el alabado y la
+forma de persignarse, como le cantan todos los días, no como le
+pronuncian, porque si uno lo lleva escrito en la mano, no los podrá
+entender una palabra, y no sé como se pueden entender entre sí.»<span class='pagenum'><a name="Page_I64" id="Page_I64">V.I&ndash;64</a></span></p>
+
+<table summary="indo"
+cellspacing="3"
+cellpadding="2"
+style="text-align:center;">
+
+<tr>
+<td>Alabado sea</td>
+<td>el Santísimo Sacramento</td>
+<td>que</td>
+<td>está</td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td><i>Anauscia</i></td>
+<td><i>Santisime Sacramento</i></td>
+<td><i>naqui</i></td>
+<td><i>ane</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>en el</td>
+<td>Altar,</td>
+<td>y también</td>
+<td>la Virgen Santa María</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>ycu</i></td>
+<td><i>Altar</i>,</td>
+<td><i>inta yto</i></td>
+<td><i>Virgen Santa Maria</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>desde su origen</td>
+<td>está libre</td>
+<td>y pura</td>
+<td>cuando</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>ninnemooco</i></td>
+<td><i>oximanane</i></td>
+<td><i>quichetenna</i></td>
+<td><i>onumo</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>tuvo principio</td>
+<td>el Ser</td>
+<td>del primer</td>
+<td>pecado</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>ayboyi</i></td>
+<td><i>yy</i></td>
+<td><i>tnicocinitanna</i></td>
+<td><i>ninihaiti</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>antiguo.</td>
+<td colspan="3">&nbsp;</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>ticanni</i>.</td>
+<td colspan="3">&nbsp;</td>
+</tr>
+</table>
+
+<p>La fórmula de hacerse la señal de la santa cruz es de la manera que se
+sigue:</p>
+
+<table summary="indo2"
+cellspacing="3"
+cellpadding="2"
+style="text-align:center;">
+
+<tr>
+<td>Por la señal</td>
+<td>de la Santa Cruz</td>
+<td>defiende</td>
+<td>&nbsp;</td>
+<td>á nosotros</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>Oi naucipi</i></td>
+<td><i>Santa Crucis</i></td>
+<td><i>oquimay</i></td>
+<td>&nbsp;</td>
+<td><i>zoychacu</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>Dios nuestro</td>
+<td>de</td>
+<td>aquellos</td>
+<td>que</td>
+<td>aborrecen</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>Zoichupa</i></td>
+<td><i>mo</i></td>
+<td><i>anama</i></td>
+<td><i>po</i></td>
+<td><i>chineneco</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>à nosotros</td>
+<td>en el</td>
+<td>nombre</td>
+<td>del</td>
+<td>Padre</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>zumanene</i></td>
+<td><i>au</i></td>
+<td><i>niri</i></td>
+<td><i>naqui</i></td>
+<td><i>Yaytotik</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>y</td>
+<td>del</td>
+<td>Hijo</td>
+<td>y</td>
+<td>del</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>ta</i></td>
+<td><i>naqui</i></td>
+<td><i>Aytotik</i></td>
+<td><i>ta</i></td>
+<td><i>naqui</i></td>
+</tr>
+
+
+<tr>
+<td>Espíritu Santo.</td>
+<td colspan="4">&nbsp;</td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td><i>Espiritu Santo</i>.</td>
+<td colspan="4">&nbsp;</td>
+</tr>
+</table>
+
+<p>«¿Qué le parece á V. R.? ¡Extraña cosa por cierto! He escrito aquí estas
+palabras para que V. R. me tenga compasión y ruegue á Nuestro Señor me
+conceda alguna cosa del don de lenguas. Es verdad que tiene una cosa de
+bueno esta gente, que aunque uno pronuncie mal y hable peor, luego al
+punto le entienden.»</p>
+
+<p>Esta es la carta de aquel misionero y esta es<span class='pagenum'><a name="Page_I65" id="Page_I65">V.I&ndash;65</a></span> la dificultad más ardua,
+pero la más necesaria de vencer en quien emprende el oficio de la
+predicación apostólica de esta provincia.</p>
+
+<p>Y á la verdad, lo que más espanta y detiene el celo de operarios muy
+fervorosos, es tanta diversidad de lenguas, pues á cada paso se
+encuentran en estos pueblos una ranchería de cien familias, á lo más,
+que tiene lenguaje muy diverso de los otros del contorno, causa de que
+sean tantas las lenguas, que parece increíble. Más de ciento cincuenta
+lenguas y más diferentes entre sí que la española y la francesa,
+hallaron los PP. Cristóbal de Acuña y Andrés de Artieda en las naciones
+que pueblan las riberas del Marañón, cuando por orden de Felipe IV
+entraron á reconocer aquellas provincias; en quince lenguas, si mal no
+me acuerdo, se habla en las misiones de los Moxos, siendo así que no
+llegan los convertidos á treinta mil; y en estas nuestras Reducciones de
+Chiquitos hay neófitos de tres y cuatro lenguas. Con todo esto, para
+quitar este impedimento á la santa fe, se ha procurado que todos los
+indios aprendan la lengua de los Chiquitos, lo cual no se podrá hacer en
+adelante, porque si las naciones en cuya conversión se trabaja ahora,
+pasan del número de tres ó cuatro mil almas, será necesario hacer otra
+nueva Reducción y nos veremos obligados á<span class='pagenum'><a name="Page_I66" id="Page_I66">V.I&ndash;66</a></span> acomodarnos á su lengua, para
+lo cual habrán los Misioneros de estudiar precisamente la lengua de los
+Mototocos, que usan los Zamucos, y la de los Guarayos que hablan en
+Guarany, fuera de la lengua de los Chiquitos.<span class='pagenum'><a name="Page_I67" id="Page_I67">V.I&ndash;67</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III"></a>CAPÍTULO III</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Descubren los españoles la nación de los Chiquitos y
+destrúyenla, así ellos como los Mamalucos, de quienes
+se da una sucinta relación.</p></div>
+
+
+<p>Nuflo de Chaves, el año de 1557, navegó por orden de Domingo Martínez,
+gobernador del Paraguay, hacia el origen del río que da nombre á toda la
+provincia, acompañado de trescientos soldados, con el fin de fabricar un
+castillo en una isla que estaba junto al afamado lago de los Xarayes,
+con pretexto de avecindarse más al Perú.</p>
+
+<p>Entróse tierra adentro del país de los Chiquitos, y caminando cosa de
+setenta leguas hacia el Poniente, fabricó á la falda de una montaña una
+población, á quien puso por nombre Santa Cruz de la Sierra. Pero
+disgustados muchos de<span class='pagenum'><a name="Page_I68" id="Page_I68">V.I&ndash;68</a></span> los suyos con Nuflo de Chaves por esta causa, se
+volvieron á su tierra.</p>
+
+<p>Los que se quedaron en Santa Cruz, con su afabilidad y buen trato
+ganaron la voluntad y afecto de los paisanos, y dividiéndolos en
+encomiendas les obligaron á que cada año diesen á los encomenderos algún
+poco de algodón y algunas vituallas en señal de vasallaje. Mas como el
+interés no tiene freno, ni gobierno, ni leyes con que regularse, algunos
+que tenían una insaciable codicia de enriquecer, empezaron á cargar de
+modo á los nuevos súbditos, que eran insufribles á su pobreza; y no
+satisfechos con eso, les quitaban los hijos á las madres para servirse
+de ellos; por lo cual, amotinándose algunos indios, se rescataron y
+libraron de aquellos maltratamientos, con muerte de sus señores; y de
+allí á poco fué común el motín en todos los indios, hasta que por orden
+del virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, se mudaron á otra parte los
+españoles, fabricando la ciudad de San Lorenzo, cabeza de la provincia
+de Santa Cruz, cincuenta leguas más al Occidente.</p>
+
+<p>Los pueblos Penoquís y otros confinantes no quisieron desamparar el
+nativo suelo, y con la antigua libertad se volvieron á los ritos
+bárbaros y gentílicos. No obstante el mandato del Rey, no fué obedecido
+de todos los españoles,<span class='pagenum'><a name="Page_I69" id="Page_I69">V.I&ndash;69</a></span> porque algunos se fueron entre los Moxos,
+doscientas leguas distante de San Lorenzo, y embarcándose en una pequeña
+embarcación en el río Mamoré, entraron por la boca del río Marañón en el
+Oceano, y con no poca ventura, llegaron á Europa; otros se quedaron en
+los Chiquitos, y al pie de una montaña fabricaron un pueblecillo á quien
+llamaron San Francisco, junto al cual está hoy fundada la Reducción de
+San Francisco Xavier.</p>
+
+<p>El tiempo que aquí vivieron fundaron algunas encomiendas de Quicmes
+Paraníes y de Suberecas, las cuales se vieron precisados á dejar, cuando
+abandonado también aquel lugar, se retiraron á tomar casa en San
+Lorenzo. Sólo algunos Quicmes y Paraníes se fueron con ellos y fundaron
+en Cotocá, tierra poco distante de aquella ciudad, y hoy están debajo
+del cuidado y gobierno espiritual de nuestra provincia del Perú.</p>
+
+<p>Poco después de esta mudanza, deseosos los bárbaros de tener algunas
+herramientas, pasando el Guapay se ponían en celada escondidos en las
+matas, y aguardando la ocasión de la noche, asaltaban los villajes á los
+españoles, robando cuantos más cuchillos, hachas, azadones y otros
+pedazos de hierro podían, sin causar otro daño; pero como creciendo la
+codicia en los bárbaros<span class='pagenum'><a name="Page_I70" id="Page_I70">V.I&ndash;70</a></span> creciese también la audacia, se atrevieron á
+coger á los campesinos, y matarlos á su salvo.</p>
+
+<p>Espiaron los vecinos quiénes eran los que hacían el daño, y advirtiendo
+que eran los Chiquitos, quisieron volver sobre ellos los daños
+recibidos, pero muy á su costa, porque dos veces volvieron con la peor
+parte y se vieron constreñidos á retirarse, perdiendo el crédito y la
+honra.</p>
+
+<p>Heridos altamente los españoles en lo más vivo de la reputación,
+sentidos de que osasen los bárbaros manchar la gloria y nombre que á
+costa de tantos sudores y tanta sangre habían ganado entre todas las
+naciones, no haciendo ya caso del daño recibido en sus haciendas, sino
+sólo de la pérdida de la honra, poniendo en armas un trozo de gente, más
+respetable por su valor que por su número, presentaron batalla á los
+enemigos, los cuales divididos unos de otros, á los primeros mosquetazos
+fueron desbaratados, quedando muchos de ellos prisioneros de guerra.</p>
+
+<p>Perdieron con este género de armas su nativo coraje los Chiquitos; y
+para defenderse en lo venidero del enojo armado de los vencedores,
+derramados y divididos, se huyeron á las selvas, apartándose á lo más
+retirado y espeso de los bosques; con todo eso, aun aquí les dieron caza
+los españoles muchas veces para vengar su afrenta, que tenían muy fija
+en el corazón, ha<span class='pagenum'><a name="Page_I71" id="Page_I71">V.I&ndash;71</a></span>ciendo esclavos para su uso muchas cuadrillas de
+ellos; hasta que abatida con tantos golpes la altivez de los Chiquitos,
+vinieron el año de 1690 mensajeros de parte de los Pacarás, Zumiquies,
+Cozos y Piñocas á San Lorenzo, en nombre de sus caciques, á pedir merced
+y paz á D. Agustín de Arce, Gobernador en la ocasión de Santa Cruz, con
+que cesaron las hostilidades de los españoles, pero no se pudieron ver
+libres de los gravísimos daños y pérdida de gente originada, así de las
+guerras pasadas como de los frecuentes contagios y por otros desastres
+que echo de buena gana en olvido, por no atribuir á culpa común de
+todos, lo que ha sido sólo malicia particular de algunos pocos.</p>
+
+<p>Ha sido también causa de su disminución las contínuas correrías ó
+malocas (como llamamos acá) de los Mamalucos del Brasil, que pasando el
+río Paraguay y haciendo grandes presas en estos miserables, han reducido
+á poco menos que nada estos pueblos. Y ya que muchas veces habré de
+escribir las maldades de esta gente, no será fuera del intento de dar de
+ellos aquí una breve noticia.</p>
+
+<p>Había la valerosísima nación portuguesa fundado muchas colonias en las
+partes Mediterráneas del Brasil, una de ellas era Piratininnga, ó como
+otros dicen, San Pablo. Sus moradores,<span class='pagenum'><a name="Page_I72" id="Page_I72">V.I&ndash;72</a></span> por falta de mujeres europeas,
+mezclaron su noble sangre con la vilísima de los bárbaros, mejor dijera
+que le mancharon, porque los hijos, saliendo más semejantes á las madres
+que á los padres, degeneraron en breve de manera que avergonzadas y
+corridas las ciudades vecinas, renunciaron su amistad; y porque la
+vileza de éstos no empañare ni aun levemente los candores de la
+generosidad del nombre lusitano en el mundo, los llamaron Mamalucos.
+Mantuviéronse éstos mucho en la devoción á Dios y á su príncipe por el
+celo del admirable P. Joseph Ancheta y sus compañeros, que fundaron allí
+Colegio; hasta que cansados de vivir ajustados á los dictámenes de la
+conciencia, y perdiendo el temor á las leyes, echaron á nuestros Padres
+y sacudieron el yugo de ambas majestades, divina y humana de tal manera,
+que obedeciesen al Rey de Portugal cuando les estuviese bien, y á Dios,
+cuando la necesidad fuese extrema.</p>
+
+<p>A éstos se juntaron gran número de hombres perdidos, italianos,
+españoles, holandeses y la hez de todas las naciones, que para librarse
+de las penas merecidas por sus delitos, ó para vivir dando rienda á todo
+género de vicios y deshonestidades, y también corrompido de las feas y
+malignas impresiones de los herejes mo<span class='pagenum'><a name="Page_I73" id="Page_I73">V.I&ndash;73</a></span>dernos, acrecentar el número y el
+orgullo de los habitadores y moradores de San Pablo.</p>
+
+<p>Y á la verdad, el sitio de la ciudad, el clima de la tierra, todo era
+muy á propósito para su genio depravado y vida brutal. Está fundada unas
+trece leguas del Oceano sobre unos peñascos que por todas partes
+alrededor forman precipicios que hacen inaccesible la entrada, si no es
+por una angosta senda, que pueden impedir bien pocos hombres; á la falda
+de la montaña hay algunas aldeas para el servicio del Gobernador, de los
+forasteros y de los mercaderes, á quienes no se permite pasar más
+adelante; el clima es templadísimo por estar en veinticuatro grados
+entre las dos zonas tórrida y templada, y el aire tan puro y saludable
+que le hace uno de los más amenos y deliciosos países de estas Indias
+Occidentales.</p>
+
+<p>La tierra, ya por beneficio de la Naturaleza, ya por industria del arte,
+produce todo lo necesario para pasar la vida con comodidad,
+abundantísima de trigo, ganado, azúcar y otros aromas de que puede
+proveer á las tierras vecinas con abundancia, ni les faltan tampoco
+ricos minerales de oro y otros metales. Libres, pues, de toda ley los
+naturales de esta ciudad, se dieron á discurrir por el contorno,
+haciendo esclavos á los indios en gran multitud, robán<span class='pagenum'><a name="Page_I74" id="Page_I74">V.I&ndash;74</a></span>doles su
+hacienda; y viendo que no ha hecho algún castigo en ellos, sino
+publicado solamente algunas prohibiciones y edictos que no han sido
+obedecidos, han proseguido por espacio de ciento treinta años en sus
+infames latrocinios, que fuera de dos millones de almas que se sabe han
+destruído ó reducido á miserable esclavitud, han hecho despoblar algunas
+ciudades de españoles y más de mil leguas en tierra hacia el Marañón,
+experimentando esta nuestra provincia las primeras furias de su arrojo
+en la destrucción de catorce Reducciones que se habían fundado con
+increíbles trabajos y sudores en la nación de los Guaraníes, que en
+número de cerca de quinientos mil se había reducido al gremio de nuestra
+santa fe.</p>
+
+<p>Verdad es que en tantas presas no gozan de cien partes la una, porque la
+mayor parte, consumida de los trabajos é incomodidades del camino hasta
+San Pablo, fallece antes de llegar, y los otros empleados en la labor de
+las minas ó en el cultivo de los campos, con poco sustento y muchos
+azotes y malos tratamientos, no estando por otra parte acostumbrados al
+trabajo, en poco tiempo se consumen y aniquilan; y sé por cédula real
+que he visto, que de trescientos mil indios cautivados en espacio de
+cinco años, no llegaron á salvamento al Brasil más que<span class='pagenum'><a name="Page_I75" id="Page_I75">V.I&ndash;75</a></span> veinte mil. Ni
+ha sido éste sólo el daño que nos han causado estos crueles hombres; lo
+peor es el habernos hecho aborrecibles y abominables á todas las
+naciones, usando de las mismas trazas é industrias de que usan y se
+valen nuestros Misioneros para reducir los gentiles al conocimiento del
+verdadero Dios y á la observancia de su santa ley. Fingen, pues, los
+dichos Mamalucos que son jesuitas, usando el nombre de Padre, nombre
+venerable y que estima mucho á toda la gente, aun á los infieles; hácese
+uno súbdito, otro superior, y aun Provincial; y en la rota que
+padecieron los españoles el año 1696 fué hecho prisionero uno, llamado
+Juan Rodríguez, á que añadía el título de Payguazú, que en Guaraní es lo
+mismo que Padre Grande.</p>
+
+<p>Después, enarbolando cruces y mostrándoles retratos de Cristo Nuestro
+Señor y su Santísima Madre, entran en las tierras, acariciando la gente
+con regalos y brujerías, persuadiéndoles dejen su nativo suelo y sus
+pobres Ranchos para fundar una numerosa Reducción, junto con otros
+pueblos; y cuando ya los tienen asegurados, meten en prisiones á los
+caciques y principales y se llevan por delante la chusma.</p>
+
+<p>Esta infernal astucia nos ha hecho totalmente sospechosos á estas
+naciones, y muchas veces corremos riesgos de la vida y se nos malo<span class='pagenum'><a name="Page_I76" id="Page_I76">V.I&ndash;76</a></span>gran
+las empresas, como nos ha sucedido en los viajes por el río Paraguay, en
+que ningún infiel se quiere fiar de nosotros.</p>
+
+<p>Pero no deja Nuestro Señor sin castigo, aun en esta vida, maldad tan
+enorme, porque los más tienen malas muertes, y lo peor es que raro es el
+que de ellos se arrepiente y pide perdón de sus culpas y maldades,
+porque se dejan arrastrar de la desesperación y se van al infierno; y
+hay sujeto de los nuestros, testigo de vista, que dice que en la rota
+sobredicha el año de 1696, ninguno de los que murieron en el campo ó se
+ahogaron en el río, pidió confesión ni dió señal alguna de
+arrepentimiento.</p>
+
+<p>Pero no obstante que dichos Mamalucos, ya con engaños, ya con bocas de
+fuego, han hecho tan horrendo estrago en estas naciones, incapaces de
+resistirles con sus débiles y flacas armas, algunas veces, en no pocos
+reencuentros, han vuelto con las manos en la cabeza, y ha sido sujetado
+su orgullo por los indios; porque éstos, arrestados de una vez á morir ó
+vencer, se han portado con tal valor y esfuerzo, que ya en emboscadas,
+ya en campaña abierta, cara á cara han vencido el orgullo enemigo,
+quedando prisioneros los que querían echar en prisiones á los indios.<span class='pagenum'><a name="Page_I77" id="Page_I77">V.I&ndash;77</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV"></a>CAPÍTULO IV</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Da principio el P. Joseph de Arce á la nueva Iglesia
+de los Chiquitos, vencidas muchas dificultades.</p></div>
+
+
+<p>Entrado, pues, ya el año de 1691 pasó el Padre Provincial de esta
+provincia, Gregorio de Orozco, á visitar el Colegio de Tarija para
+entrar por allí á las tierras de los Chiriguanás y probar á lo menos por
+algún poco de tiempo las incomodidades que sus súbditos habían de
+tolerar después años enteros y hallarse en alguno de tantos peligros en
+que después ellos habían de vivir continuamente. Aquí recibió las cartas
+del gobernador de Santa Cruz de la Sierra y las súplicas del P. Arce,
+que desde Tariquea había venido para meter fuego más de cerca á negocio
+de tanto servicio de Dios y bien de las almas, con esperanza de que
+algún<span class='pagenum'><a name="Page_I78" id="Page_I78">V.I&ndash;78</a></span> día tendría la fortuna de regar con sus sudores aquel nuevo campo
+y de derramar en él, por último, su sangre, predicando la fe.</p>
+
+<p>Hallóse perplejo el Provincial en la resolución que tomaría, porque el
+celo de la salud de las almas le persuadía abrazase á un mismo tiempo
+muchas empresas y diese principio, cuanto le fuese posible, á nuevas
+obras para la dilatación de la fe; por otra parte, veía la grande
+carestía de operarios que había y que apenas se podían mantener las
+Misiones antiguas, cuanto más emprender otras nuevas.</p>
+
+<p>Pesando, pues, atenta y maduramente estos motivos, le pareció que el
+primero no solo contrapesaba, sino prevalecía al segundo, esperando en
+Dios que le proveería de Misioneros, como de hecho sucedió, pues
+llegaron aquel mismo año á Buenos Aires cuarenta y cuatro sujetos de la
+Compañía, que darán mucha materia á la historia de esta provincia, y los
+despachaba de España el P. Procurador de esta provincia, Diego Francisco
+de Altamirano, á cargo del P. Antonio Parra, que venía por superior de
+todos.</p>
+
+<p>Con esto el P. Orozco ordenó al P. Arce que fuese en busca del origen
+del río Paraguay explorando en el ínterin las voluntades de los
+Chiquitos y de las otras naciones que hallase<span class='pagenum'><a name="Page_I79" id="Page_I79">V.I&ndash;79</a></span> dispuestas á recibir el
+Santo Bautismo, y que á lo largo de la costa de aquel río esperase á los
+Padres Constantino Díaz, natural de Ruinas, en Cerdeña; Juan María
+Pompeyo, de Benevento, en el reino de Nápoles, Diego Claret, de Namur,
+en la Galo-Bélgica; Juan Bautista Neuman, de Viena, en Austria; Enrique
+Cordule, de Praga, en Bohemia; Felipe Suárez, de Almagro, en la Mancha,
+y Pedro Lascamburu, superior de todos, de Irún, en Guipúzcoa; todos los
+cuales, saliendo de las Misiones de los Guaraníes, emprendían por agua
+el camino hacia el lago de los Xarayes para ser sus compañeros en la
+conversión de aquellos pueblos.</p>
+
+<p>Alegre el santo varón con la posesión de tanta dicha, como verse digno
+de una señalada Misión, sin perder punto de tiempo, se partió de Tarija
+con el hermano Antonio Rivas, y llegando á Santa Cruz de la Sierra, se
+aparejaba ya para pasar adelante en su derrota, cuando el infierno, que
+interesaba tanto en que se embarazasen sus designios, levantó contra él
+un torbellino de persecución tan fiero, que si no hubiera encontrado con
+un corazón y celo tan apostólico, hubiera bastado á contrastarle
+totalmente: porque habiendo sucedido otro Gobernador, á D. Agustín de
+Arce, mudaron las cosas de semblante y tomaron otro color, y sa<span class='pagenum'><a name="Page_I80" id="Page_I80">V.I&ndash;80</a></span>biendo
+sus intentos, procuraron apartarle de su propósito con cuantas más
+razones y autoridad pudieron, diciéndole era aquella una empresa que no
+saldría felizmente por más fatigas que padeciese por conseguirla; que
+siendo los Chiquitos, como decían, muy bárbaros y bestiales, ¿cómo había
+de poder sujetarlos de grado al yugo de Cristo y refrenar sus depravadas
+costumbres con la estrechez de la ley Evangélica, cuando ellos jamás
+habían querido aplicarse á ninguna de tantas idolatrías de los
+confinantes con ser muy conformes con la disolución de sus procederes?
+¿Cómo había de introducir el amor de Dios y del prójimo en corazones
+faltos, aun de lo que la naturaleza dicta á las fieras más crueles y
+salvajes? Que era mucha su animosidad, si ya no era temeridad revestida
+de celo, en querer arrojarse á morir, cuando menos mal le fuese, á ser
+vendido bárbaramente; que no se fiase de la voluntad que aquéllos
+salvajes habían mostrado de ser cristianos, pues todo lo hacían á fin de
+dejar descuidar á los españoles, y cogiéndolos de improviso, robarles
+las haciendas con insultos. Y que cuando aquéllas razones no les
+conveciesen para desistir de la empresa, advirtiese y supiese que el
+clima era sobremanera nocivo á la complexión de los extraños, y que
+padeciendo casi todos los años<span class='pagenum'><a name="Page_I81" id="Page_I81">V.I&ndash;81</a></span> contagio aquellos pueblos, no le
+perdonarían á él. Que por tanto enderezase sus designios á otra mies y
+escogiese otro campo que correspondiese el cultivo con fruto más digno
+de sus fatigas.</p>
+
+<p>Con estos y otros argumentos de este jaez procuraban muchos caballeros
+(mejor diré el mismo infierno) apagar la encendida caridad que ardía en
+el pecho del P. Joseph, pero viendo que nada aprovechaba, intentó otra
+máquina más formidable. Esta fué el interés, único contagio de las cosas
+hechas, ó que se han de hacer por Dios.</p>
+
+<p>Habíase formado tiempo antes una Compañía (llamémosla así) de mercaderes
+europeos que hacían feria de los indios, y los compraban tan baratos,
+que una mujer con su hijo, valía tanto como entre nosotros vale una
+oveja con su cordero.</p>
+
+<p>Entraban éstos en las tierras de los indios circunvecinos y en breve
+tiempo hacían gran presa de esclavos; y cuando no tenían bastantes, so
+color de vengar alguna injuria recibida, daban de improviso sobre las
+Rancherías y pasada á cuchillo la gente que podía tomar armas, ó si no
+abrasada viva dentro de sus casas, llevaban cautiva la chusma, y vendían
+en el Perú estas mercancías muy caras, con que al año monta<span class='pagenum'><a name="Page_I82" id="Page_I82">V.I&ndash;82</a></span>ba la
+ganancia muchos millares de escudos.</p>
+
+<p>Llevaba muy mal la piedad de los españoles que la codicia destruyese y
+acabase aquellos pueblos é infamase el buen nombre de la nación, y no
+menos se sentía la fe de que tales maldades de los suyos la
+desacreditasen ó hiciesen sumamente abominable con todas aquellas
+naciones; pero por no romper á las claras con aquellos mercaderes y
+alborotar la provincia, no se atrevían los Regidores á reclamar en
+Tribunal Supremo; hasta que los años pasados, estimulados de nuestros
+misioneros, de los Moxos y de los Chiquitos, se quejaron gravemente en
+la Real Audiencia de Chuquisaca, pero por haber ido á defender
+mercancías tan inícuas en la Audiencia cierta persona de mucha autoridad
+y juntamente muy rica y poderosa, aquel sapientísimo Senado, temeroso de
+alguna revolución en la provincia, tuvo por consejo más acertado remitir
+toda la causa al Príncipe de Santo Bonol Virey y Capitán general de
+estos Reinos de Perú, quien con cristiana piedad despachó rigurosas
+provisiones, so pena de perdimiento de bienes y destierro del país, á
+cualquiera que osase comprar y vender á los indios: y al Gobernador que
+lo permitiese, condenó en privavación de oficio y multó en doce mil
+pesos para el Fisco Real.<span class='pagenum'><a name="Page_I83" id="Page_I83">V.I&ndash;83</a></span></p>
+
+<p>De esta manera, con incomparable gozo y júbilo de los españoles, se
+desterró y exterminó totalmente de toda aquella provincia de Santa Cruz
+de la Sierra esta infame mercancía, que apoyada de la codicia se había
+mantenido allí de pie firme, con gran dolor de los celosos.</p>
+
+<p>He querido referir aquí todo lo dicho, atendiendo más al enlace de los
+infieles que á las circunstancias de los tiempos en que sucedieron.
+Prosigamos ahora nuestra historia.</p>
+
+<p>Habiendo, pues, llegado el P. Joseph á Santa Cruz, halló entablada tan
+de asiento esta mercancía, y tan apoyada con la autoridad de gente de
+mucha suposición, que á pecho menos constante y firme que el suyo, á
+quien nunca asustó el miedo, ni respeto humano, hubiera sido imposible
+resistir á la fuerza de tantos contrastes; por lo cual es inexplicable
+lo que padeció y trabajó para desarraigar trato tan inícuo; porque
+echando de ver los interesados que de poner los nuestros el pie en
+aquellas naciones se les había de seguir menoscabo cierto de sus
+intereses y aun acabárseles del todo, se le opusieron con todo el
+esfuerzo posible, previendo de antemano lo que no mucho tiempo después
+sucedió, que nuestros católicos reyes, por instancias de los nuestros,
+harían aquellos pueblos vasallos suyos, y libres é independientes y los
+encabezarían<span class='pagenum'><a name="Page_I84" id="Page_I84">V.I&ndash;84</a></span> en su Real Corona, de que les resultaría ruina irreparable
+de su grangería.</p>
+
+<p>Pero fueron vanas todas las baterías que asestaron contra su designio,
+porque cuando este santo varón conocía era voluntad de Dios lo que
+emprendía, no había respeto humano, miedo de peligro, ni fuerza de
+embarazos poderosa á hacerle dar un paso atrás, ni desistir de lo
+comenzado.</p>
+
+<p>Interpuso ruegos y súplicas muy eficaces y supo hablar con tanta energía
+de espíritu, que aquellos mercaderes, teniendo la nota de impíos y
+crueles, se dieron por vencidos, mejor diré y con más verdad,
+persuadidos á que, ó consumido de los muchos trabajos que era preciso
+padecer, ó muerto á manos de los bárbaros, acabaría en breve la vida, le
+dieron paso franco para que desahogase su santo celo.</p>
+
+<p>Sólo faltaba ya quien le sirviese de guía en su viaje, porque sin ella
+era imposible entrar y penetrar las tierras de los Chiquitos; y me
+persuado que el no hallar por entonces algún práctico en los caminos,
+fué astucia y traza del demonio, que preveía la ruina que había de
+causar á su partido el celoso Misionero. Pero era éste incansable y no
+dejaba piedra por mover para conseguir su condución á aquellas
+provincias; con que á costa de bastantes trabajos halló,<span class='pagenum'><a name="Page_I85" id="Page_I85">V.I&ndash;85</a></span> finalmente,
+dos hombres de aguante, con quienes se concertó para que le guiasen y
+llevasen hasta las primeras Rancherías de los Piñocas.</p>
+
+<p>Triunfante, pues, de esta manera de todo el infierno, que contra él se
+había conjurado, se puso en camino á los nueve de Diciembre; y sabiendo
+que el contagio hacía por aquel tiempo gran riza en aquella gente, cada
+momento le parecía un siglo por llegar cuanto antes y poder remediar, ya
+que no los cuerpos, á lo menos las almas de aquellos miserables.</p>
+
+<p>Por eso le parecía poco arrojarse por los despeñaderos, subir sierras
+muy altas, vadear ríos muy peligrosos, meterse por pantanos muy
+cenagosos y profundos y pasar otros grandes riesgos de la vida; antes en
+todos éstos se hallaba una suavidad indecible, llevando siempre muy fijo
+el corazón y la mente en el extremo abandono en que se hallaban aquellos
+pobres gentiles; no tenía reposo ni quietud viendo la pérdida de tantos;
+y lo que más le llegaba al alma, que ellos mismos, de grado, pedían ser
+lavados en las saludables aguas del santo bautismo.</p>
+
+<p>Por fin, á los últimos de Diciembre, llegó más muerto que vivo por los
+muchos trabajos, fatigas y molestias que sufrió, á las tierras tan
+deseadas de los Piñocas.<span class='pagenum'><a name="Page_I86" id="Page_I86">V.I&ndash;86</a></span></p>
+
+<p>Inexplicable fué el consuelo que recibió el buen Padre de ver
+satisfechos plenamente sus ardientes deseos; pero templaban su júbilo
+las graves miserias y aflicciones de sus amados Chiquitos; sacábale
+muchas lágrimas á los ojos el ver aquellos desdichados tendidos y
+arrojados por los suelos: unos en descampado, sin abrigo alguno, otros
+con sólo el reparo de una choza cubierta sólo de algunas hojas de
+árboles, y otros luchando con la muerte, y muchos muertos en su
+infidelidad; traspasábale el corazón oir á algunos lamentarse
+inconsolablemente por haber muerto sus parientes sin haber tenido la
+dicha de ser (decían) hijos de Dios, como ellos con grande instancia lo
+habían pedido. Pero en medio de tanta calamidad fué de grande consuelo y
+alegría á aquellos bárbaros ver en sus países un ministro de nuestra
+santa fe.</p>
+
+<p>Recibiéronle y tratáronle con tierno afecto, dándole de buena gana parte
+de su pobreza y regalándole con algunas frutas silvestres, que eran las
+delicias de más precio que tenían en aquellas miserias. Suplicáronle se
+quedase con ellos y no los abandonase en medio de tanta aflicción,
+prometiendo levantarle iglesia y casa y proveerle de lo necesario para
+su sustento. Condujéronle desde aquí á un paraje poco dis<span class='pagenum'><a name="Page_I87" id="Page_I87">V.I&ndash;87</a></span>tante,
+diciéndole que escogiese allí sitio acomodado y que luego se pasarían
+todos juntos á fundar una Reducción.</p>
+
+<p>Viendo, pues, y considerando el P. Arce la buena disposición de la
+gente, y que si se ausentaba de ellos los dejaba en un total desamparo,
+se resolvió á quedarse; y estando ya próximo el tiempo de las lluvias
+que inundan las campañas y cierran los caminos para ir á encontrar en
+las riberas del río Paraguay á sus conmisioneros, que venían de las
+Reducciones de los Guaraníes, le pareció más conforme á las órdenes que
+llevaba de su Provincial hacer aquí alto y dar principio á aquella nueva
+cristiandad que daba tan buenas esperanzas de que correspondería en
+adelante con la multitud y fervor de los fieles al cultivo y celo de los
+obreros evangélicos.</p>
+
+<p>No es fácil decir el contento y júbilo que de esta resolución recibieron
+los indios, rebosándoles á los ojos la alegría del corazón en tiernas
+lágrimas de consuelo que derramaban, y festejando con ademanes y
+ceremonias propias suyas aquella determinación; y por estar tan flacos
+que apenas se podían tener en pie por el reciente contagio, pusieron
+luego por obra lo que habían prometido, y el último día del año
+escogieron sitio para fabricar iglesia, donde<span class='pagenum'><a name="Page_I88" id="Page_I88">V.I&ndash;88</a></span> enarbolando una gran cruz
+y estando todos arrodillados en tierra, entonó el Padre las letanías de
+Nuestra Señora, consagrando de esta manera aquella provincia que había
+de ser tan fiel á Dios Nuestro Señor y tan devota de su Santísima Madre.</p>
+
+<p>Y yendo aquel día todos juntos á cortar madera al bosque para la
+fábrica, trabajaron con tanto fervor y brío, que en menos de dos semanas
+se acabó y perfeccionó la iglesia, pobre y tosca en lo material, pero
+preciosa por la piedad de los artífices, que á competencia se esmeraban
+en trabajar en la obra.</p>
+
+<p>Dedicóse al glorioso apóstol de las Indias San Francisco Xavier, para
+que desde el cielo mirase propicio con ojos de piedad aquella viña
+inculta de gentilidad, y la convirtiese con celestiales bendiciones en
+Jardín del Paraíso.</p>
+
+<p>No le salieron al Padre fallidas sus esperanzas. Todos, así por la
+mañana como por la tarde, se juntaban aquí á oir la explicación de la
+doctrina cristiana, y por el ardiente deseo que tenían de ser cuanto
+antes contados y escritos en el número de los hijos de Dios, no le
+dejaban tiempo para tomar el sueño preciso, ni para comer ó rezar el
+Oficio Divino, preguntándole aquello que, ó no habían entendido bien, ó
+de que se habían olvidado, con lo cual en breve<span class='pagenum'><a name="Page_I89" id="Page_I89">V.I&ndash;89</a></span> se hicieron dignos de
+la gracia; pero con muy acertado consejo determinó diferírsela por algún
+tiempo á los adultos para que el deseo de ser cristianos los estimulase
+á desarraigar cuanto antes su innata barbarie y olvidar sus brutales
+costumbres, que aprendiéndose desde la cuna y creciendo en ellas con los
+años y convirtiéndolas casi en naturaleza con el uso, se olvidan
+difícilmente y no se dejan sin gran trabajo.</p>
+
+<p>Bautizóse solamente como cosa de cien niños, algunos de los cuales antes
+de perder la inocencia bautismal fueron á gozar de Dios, siendo
+primicias de aquella nueva Viña del Señor.</p>
+
+<p>Era indecible el gozo y consuelo del ferviente Misionero, viendo crecer,
+por medio de la gracia del Espíritu Santo, á aquellas plantas noveles,
+no sólo en la piedad, sino en el número; porque corriendo la voz de que
+había en el país un predicador de la ley santa, los indios Penoquís, que
+estaban más adelante, hacia Santa Cruz la Vieja, le despacharon una
+embajada pidiéndole les hiciese una gracia y se dignase visitarlos,
+porque querían hacerse también ellos cristianos, y que si no iba, ellos,
+con su buena licencia, vendrían á verse con él. Respondióles el santo
+Padre que viniesen muy enhorabuena que los recibiría á todos con los
+brazos abiertos.<span class='pagenum'><a name="Page_I90" id="Page_I90">V.I&ndash;90</a></span></p>
+
+<p>Vinieron, pues, y con ellos creció tanto el número de los Catecúmenos,
+que ya la iglesia, aunque muy grande, no era capaz de tanto concurso, y
+fueron tantos los trabajos del santo varón, que sin tomar descanso,
+sudaba de día y de noche en cultivar aquellas almas, que aunque el vigor
+de la caridad le daba espíritu y aliento para sufrir los trabajos, con
+todo eso cayó enfermo de pura flaqueza del cuerpo que se rindió
+debilitado al grande peso de las fatigas y contínuas incomodidades en
+que vivía, y asaltándole una ardientísima fiebre que no le dejaba tener
+en pie, se vió precisado á postrarse en el duro suelo debajo de una
+choza descubierta por todos lados, en la cual, falto de todo conorte y
+destituído de todo remedio humano, en pocos días le consumió y trabajó
+tanto, que se vió reducido poco menos que á los últimos períodos de su
+vida.</p>
+
+<p>Pero Dios Nuestro Señor, con las dulzuras y remedios del cielo, de que
+en lances tales suele ser liberalísimo con sus siervos, le confortó de
+tal manera, que en brevísimo tiempo pudo levantarse y volver á las
+tareas primeras. Pero apenas se había recobrado, cuando con gran dolor
+de su corazón se vió precisado á volver á Tarija, á fin de entender la
+voluntad del nuevo Provincial de esta provincia, P. Lauro Núñez.<span class='pagenum'><a name="Page_I91" id="Page_I91">V.I&ndash;91</a></span></p>
+
+<p>Despidióse, pues, de sus neófitos con mutuo sentimiento y dolor por el
+amor que el P. Joseph les tenía, y con que ellos le correspondían, dando
+antes orden de que mudasen la Reducción á lugar más cómodo y más abierto
+en las riberas del río de San Miguel, y pasando de aquí á los
+Chiriguanás encomendó el pueblo de la Presentación al cuidado del P.
+Juan Bautista de Zea y el de San Ignacio á los PP. José Tolú y Felipe
+Suárez.</p>
+
+<p>Dispuestas así las cosas de aquella cristiandad, pasó á Tarija, donde el
+nuevo Provincial ordenó que el P. Juan Bautista de Zea le sucediese en
+el oficio de Superior, y él se quedase en la Presentación, y los PP.
+Diego Zenteno y Francisco Hervás pasasen á los Chiquitos.</p>
+
+<p>Cuánto trabajaron y sudaron estos varones Apostólicos en fundar,
+conservar y acrecentar aquesta nueva iglesia, lo diremos en otro lugar
+difusamente.<span class='pagenum'><a name="Page_I92" id="Page_I92">V.I&ndash;92</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V"></a>CAPÍTULO V</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Los Mamalucos intentan la destrucción de estos pueblos;
+pero sus intentos salieron frustrados.</p></div>
+
+
+<p>Mientras de esta cristiandad navegaban viento en popa, aumentándose cada
+día más el número de los convertidos á nuestra santa fe, y si bien el
+demonio veía se le frustraban sus diabólicas trazas, no perdía el ánimo;
+antes bien, procuró con todo el esfuerzo posible cortar de un golpe la
+felicidad presente y las esperanzas futuras, atizando ó instigando á los
+Mamalucos del Brasil para que viniesen á quitar las vidas á los neófitos
+y destruir el país á sangre y fuego; y le hubiera salido como esperaba,
+si Dios, á quien tocaba defender á sus fieles de aquel infortunio, no
+hubiera frustrado sus designios, disponiendo recayesen sobre la cabeza
+de sus aliados los que había maquinado para total ruina de los
+cristianos.<span class='pagenum'><a name="Page_I93" id="Page_I93">V.I&ndash;93</a></span></p>
+
+<p>Habían dichos Mamalucos entrado en aquella provincia los años pasados
+para hacer sus robos acostumbrados, y asaltando de improviso algunas
+Rancherías de Chiquitos, hacer á muchos esclavos.</p>
+
+<p>Cobraron con este lance ánimos y atrevimiento para dar en tierra de los
+Penoquís, con esperanza de lograr en ellos un rico botín. Presintieron
+éstos la venida de los enemigos, y viéndose sin fuerzas ni armas para
+salirles a encuentro y hacerles resistencia en campaña abierta,
+determinaron repararse con la industria, ya que no podían defenderse con
+las armas.</p>
+
+<p>En orden á esto hicieron que se escondiesen algunos junto al camino
+estrecho de una selva por donde habían de pasar los enemigos, y aquí
+escondidos esperaron hasta que entraron ya por esta senda estrecha,
+contra quienes luego que fueron descubiertos por entre los árboles,
+jugaron á su salvo sus flechas envenenadas con ponzoña tan activa, que
+de recibir la herida á caerse muertos era muy poco lo que pasaba.</p>
+
+<p>Los que quedaron con vida exploraron por todas partes de dónde venía
+aquella tempestad, y después de algún tiempo cayeron en el engaño; pero
+no pudiendo por entonces vengar de<span class='pagenum'><a name="Page_I94" id="Page_I94">V.I&ndash;94</a></span> otra manera aquella injuria ni la
+muerte de los compañeros, que con guardar en sus pechos la venganza para
+otra ocasión, mal de su grado, hubieron de volver atrás.</p>
+
+<p>Por tanto, á principios del año siguiente se embarcó un cuerpo de ellos
+en el río Paraguay, y entrados en la laguna Mamoré aportaron y
+desembarcaron en el puerto de los Itatines. De aquí prosiguieron su
+derrota por entre Oriente y Mediodía; y atravesando unas veces selvas
+muy espesas, otras subiendo montañas muy fragosas (cuánto puede la
+codicia), llegando á las Rancherías de los Taus, y hecha de ellos buena
+presa, pasaron á ejecutar su venganza en los Penoquíes, que de muy
+confiados se perdieron, porque aunque de Ranchería en Ranchería se
+corrió la voz hasta el pueblo de San Francisco Xavier de que venía el
+enemigo, ellos no dieron paso para prevenir alguna defensa, ó á lo menos
+para retirarse y guarecerse en aquella Reducción; y porque pudiendo no
+quisieron, después, cuando quisieron, no pudieron escapar las vidas,
+porque aquellos malvados, caminando con industria por librarse de sus
+envenenadas saetas, dieron sobre ellos de improviso.</p>
+
+<p>No obstante esto, tuvieron ánimo los Penoquíes para exponerse á la
+defensa lo mejor que<span class='pagenum'><a name="Page_I95" id="Page_I95">V.I&ndash;95</a></span> pudieron y resistir el primer encuentro; pero los
+enemigos, astutos y sagaces, los detuvieron un tanto fingiendo se
+disponían á pelear, pero era sólo para hacer tiempo á que los compañeros
+de la retaguardia se hiciesen dueños de la tierra por otro lado y
+cogiesen la chusma de las mujeres y niños.</p>
+
+<p>Advirtieron los indios esto cuando ya los enemigos habían logrado su
+intento, y viéndose burlados con la pérdida de prendas tan amadas, por
+cuya defensa habían tomado las armas, se desanimaron totalmente, con que
+vueltas las espaldas como mejor pudieron, se retiraran á los bosques sin
+resistencia de los vencedores, que juzgaban que el amor á su sangre los
+traería esclavos voluntarios, como de hecho sucedió; por cuyo motivo los
+vencedores no los pusieron en prisiones sino que los trataron con
+afabilidad y cortesía, y vistieron á los caciques de trajes y aderezos
+vistosos, prometiéndoles mil dichas y felicidades en San Pablo y de esta
+manera engañarlos y tomarlos por guía para otras tierras y para llegar á
+la Reducción de San Francisco Xavier, que ya se había mudado,
+transportándola á la otra banda del río San Miguel.</p>
+
+<p>Llegó la noticia de esta desgracia hasta los pueblos de los Chiriguanás
+de que fué inexpli<span class='pagenum'><a name="Page_I96" id="Page_I96">V.I&ndash;96</a></span>cable la aflicción que tuvo el P. Arce, viendo que
+los enemigos como un torbellino salido del abismo, arrasaban aquel su
+Paraíso, que tanto le había costado el plantarle y al punto fué desalado
+á repararle y defender la vida de sus neófitos.</p>
+
+<p>A este fin, no sin grande riesgo suyo, quiso registrar el país para
+observar más de cerca los pasos del enemigo; y pasando por las
+Rancherías de los Boxos, Tabiquas y Taus, fué recibido de ellos con
+mucho agrado.</p>
+
+<p>Aquí los que se habían escapado le noticiaron de los designios de los
+Mamalucos, y tomando ocasión de la tempestad que les amenazaba, les
+persuadió se juntasen en un cuerpo y fundasen un Reducción en sitio
+ventajoso para defenderse de las correrías de aquellas fieras infernales
+y lo que antes no había podido recabar con ruegos, poniéndoles por
+motivo su eterna salvación, lo obtuvo ahora el deseo de salvar sus
+vidas.</p>
+
+<p>Juntáronse, pues, todos en una llanura que baña el río Jacopó, en que
+poco antes se había dado principio á la Reducción de San Rafael, bien
+acomodada para defenderse por causa de una espesísima selva, en que
+tenían puestas todas sus esperanzas, y retiradas allí sus pocas
+alhajuelas, no se atrevieron á menearse de aquel puesto hasta que se
+serenó aquella borrasca, con<span class='pagenum'><a name="Page_I97" id="Page_I97">V.I&ndash;97</a></span> que el Apostólico Padre, que se detuvo
+allí algunos días á fin de penetrar los designios del enemigo, tuvo
+ocasión cómoda para bautizar á los niños é instruir en los misterios de
+nuestra santa fe á los grandes, á quienes el temor de la esclavitud de
+los Mamalucos hizo abrir los ojos para que saliesen de la del demonio;
+pero el Padre, advertido, no quiso bautizarlos por entonces, reservando
+para mejor ocasión satisfacer sus deseos; y animándolos á la
+perseverancia, dió la vuelta á la Reducción de San Francisco Xavier; y
+de aquí, con toda presteza, pasó á Santa Cruz de la Sierra, para dar
+cuenta al Gobernador de los movimientos del enemigo, y juntatamente á
+animar á la gente de armas á salir en campaña á pelear con él y ponerle
+en fuga, en que no tuvo mucho que hacer para mover la piedad tan innata
+de los españoles que en todas partes resplandece igualmente que el valor
+haciéndoles que tomasen por suyas las ofensas de los indios Chiquitos y
+defendiesen con su propia sangre aquella nueva iglesia, principalmente
+que se podía con razón temer que el orgullo de los Mamalucos osase
+también invadir la ciudad si ellos no le saliesen al encuentro para
+atajarle ó cortarle los pasos.</p>
+
+<p>Alistáronse, pues, en pocas horas ciento y treinta soldados bien
+pertrechados de armas y<span class='pagenum'><a name="Page_I98" id="Page_I98">V.I&ndash;98</a></span> municiones y lo principal de valor, y porque el
+tiempo no daba mucho lugar, marcharon á largas jornadas hacia el pueblo
+de San Francisco Xavier, donde recogiendo cerca de trescientos indios
+muy diestros en jugar el arco y flecha, fueron en busca de los enemigos
+á las tierras de los Penoquís creyendo que allí los hallarían
+acuartelados, cuando por medio de los espías supieron que habían entrado
+en el pueblo de San Francisco Xavier, que ellos habían desamparado y
+abandonado poco antes, en donde como los Mamalucos no hubiesen hallado
+nada que robar se disponían para ir á sorprender la ciudad de Santa
+Cruz.</p>
+
+<p>Con esta nueva fué inexplicable la alegría que mostraron los españoles
+esperando en su valor poder dar su merecido á aquellos infames, lo cual
+debía de temer ó pronosticárselo su corazón presagioso al capitán de los
+enemigos, pues vistas en San Francisco Xavier tantas pisadas de
+caballos, sospechó que estaban prevenidos los españoles y quería
+volverse atrás, lo cual hubiera ejecutado á no haberle dicho algunos
+indios del país que poco antes había pasado por allí el ganado de la
+Reducción de San Francisco Xavier.</p>
+
+<p>Enderezó, pues, su marcha nuestro ejército hacia donde estaban acampados
+los enemigos,<span class='pagenum'><a name="Page_I99" id="Page_I99">V.I&ndash;99</a></span> y al entrar la noche llegaron cerca de donde estaban y
+determinaron aguardar á la mañana del día siguiente, que era el del
+glorioso mártir español San Lorenzo, principal abogado y patrón de
+aquella provincia, para presentarles la batalla.</p>
+
+<p>Con esto los soldados tuvieron algún tiempo para reposar, y como no se
+creía que la batalla había de ser muy sangrienta de ambas partes por
+haberse de pelear con gente tan diestra en manejar las armas, quisieron
+los más ajustar con Dios las partidas de su conciencia, para lo cual les
+oyeron de confesión seis Padres que á este fin habían venido de allí.</p>
+
+<p>En esto se gastó buena parte de la noche, y habiendo tomado un poco de
+sueño, al despuntar el alba se tocó á marcha, mandando los oficiales que
+puestos en orden los soldados, y con el fusil en punto, avanzasen á
+vista de los enemigos y si no rindiesen las armas, los atacasen.</p>
+
+<p>Pero Dios Nuestro Señor que había tomado á su cuenta el castigo de las
+maldades de aquellos malvados, quiso que pagasen ahora la pena, y
+singularmente los capitanes, que aquí quedaron muertos, pagando
+juntamente de una vez todas las deudas de las iniquidades que habían
+cometido en la destrucción de los pueblos de Villarica del Espíritu
+Santo en la gobernación<span class='pagenum'><a name="Page_I100" id="Page_I100">V.I&ndash;100</a></span> del Paraguay, disponiendo fuese la victoria, no
+á costa de mucha sangre de ambas partes como se pensaba, sino á costa de
+los nuestros y á mucha de los enemigos; porque mientras un indio
+intimaba el orden á los enemigos, adelantándose ciertos soldados para
+recibir las armas de los capitanes, un criado de éstos les detuvo
+disparándoles un fusilazo, matando á uno de ellos.</p>
+
+<p>No pudo sufrir esto Andrés Florián, valerosísimo caballero español, y
+respondió luego con otro tiro semejante, de que derribó en tierra á
+Antonio Ferraez de Araujo, y sacando su puñal arremetió á Manuel Frías y
+le mató á puñaladas, quedando al primer paso muertos los dos capitanes
+enemigos. Quedando con esto los Mamalucos sin caudillos, sin gobierno y
+sin alientos, se turbaron del todo, y tirando sus armas se arrojaron al
+río que les recibió, no para librarles como esperaban, sino para
+sepultarles en sus corrientes, de que ya cansados, por más esfuerzos que
+hicieron, no pudieron librarse.</p>
+
+<p>Viendo los españoles y nuestros neófitos que Dios manifiestamente estaba
+de su parte, fueron con grande ánimo en su alcance, y con una tempestad
+de saetas y mosquetazos que les dispararon, hicieron en ellos sangriento
+estrago. También nuestros Misioneros quisieron entrar<span class='pagenum'><a name="Page_I101" id="Page_I101">V.I&ndash;101</a></span> á la parte de
+hecho tan estupendo, asistiendo con el Crucifijo en las manos, y sin
+hacer caso de la vida iban delante con sus armas espirituales, no sólo
+en ayuda de los vencedores, sino también de los vencidos, á quienes
+procuraban ayudar.</p>
+
+<p>De los enemigos sólo seis escaparon con vida, de los cuales tres,
+malamente heridos, quedaron prisioneros. Nuestros heridos no fueron
+muchos, y los muertos ocho solamente, dos indios y seis españoles.</p>
+
+<p>Fué increíble la fiesta y regocijo de los españoles y de nuestros indios
+por tan señalada victoria obtenida tan á poca costa; y fué sentimiento
+común que Dios había peleado con ellos contra sus enemigos en defensa de
+su honra y de aquella nueva cristiandad. Por lo cual los soldados dieron
+á S. M. solemnemente las gracias al uso militar, con repetidos tiros de
+fusil y mosquetes, y los indios con torneos y juegos á su usanza,
+concluyeron la alegría de aquel día.</p>
+
+<p>Pero no fué cumplido el contento, porque mientras se trataba de
+exterminar lo restante de los enemigos que habían quedado en las tierras
+de los Penoquís en guardia de la presa que montaban más de mil
+quinientas almas y de limpiar totalmente el país, nacieron, no sé de<span class='pagenum'><a name="Page_I102" id="Page_I102">V.I&ndash;102</a></span>
+qué origen, algunas disensiones entre los cabos, con que se tuvo por
+mejor consejo levantar el campo y volver á la ciudad de San Lorenzo, de
+donde saliéronlos á recibir el gobernador, alcaldes y regidores con toda
+la ciudad; fueron recibidos con festivos repiques de las campanas de
+todas las iglesias y con muchos tiros de artillería que disparó el
+castillo, y por muchos días se celebró con gran magnificencia aquella
+poco menos que milagrosa victoria.</p>
+
+<p>Los tres Mamalucos que escaparon, caminaron con la presteza posible
+siguiendo su fuga y llevaron tan infausta nueva á sus compañeros,
+quienes habiendo entendido contra toda su esperanza la última
+destrucción de los suyos, quedaron yertos de miedo, y como si ya viesen
+cerca de sí á los vencedores, se retiraron á toda prisa, llevándose los
+más esclavos que pudieron, y embarcados en el río Paraguay navegaron á
+boga y remo camino de San Pablo, cuando encontrándose con una compañía
+de sus mismos paisanos que iban al mismo fin de apresar piezas (como acá
+llamamos) ó indios, les contaron el suceso referido; pero los que venían
+de San Pablo, oída la causa de aquella vuelta tan desacostumbrada que
+daban á su tierra tan perdidos de ánimo, los empezaron á burlar de que
+por tales encuentros se desani<span class='pagenum'><a name="Page_I103" id="Page_I103">V.I&ndash;103</a></span>masen tanto; con que ya de vergüenza, ya
+con esperanza de rehacerse de la pérdida pasada, mudaron de parecer y se
+aunaron con ellos, y todos juntos dieron sobre algunas Rancherías de
+indios, de los cuales fueron rechazados con braveza y valor; por lo
+cual, mal de su grado, con las manos poco menos que vacías, se vieron
+precisados á volverse á San Pablo.</p>
+
+<p>Mientras éstos atravesaban la laguna Mamoré, ciertos Guarayos que por
+gran tiempo habían militado á su sueldo, abiertos los ojos y volviendo
+sobre sí mismos para ponderar el poco bien y mucho mal que se les hacía,
+y que al fin no podían esperar de aquel azaroso oficio más que una
+muerte desgraciada por término de una vida infeliz, resolvieron desertar
+y buscar lugar donde vivir con seguridad y reposo, y valiéndose de la
+obscuridad de la noche se retiraron hacia Poniente á una campaña, dos
+jornadas más adelante de aquel lago, y por hallarse sin mujeres hicieron
+las amistades con los Curacanes, sus confinantes por el lado del
+Septentrión. Estos, pues, no mucho después, deseando salir de la
+gentilidad y hacerse cristianos, se vinieron á vivir y hacer sus casas
+en nuestra Reducción de San Juan Bautista.</p>
+
+<p>De mucho provecho fué esta victoria, porque después acá no se han
+arriesgado más los<span class='pagenum'><a name="Page_I104" id="Page_I104">V.I&ndash;104</a></span> Mamalucos á poner el pie en los contornos de
+aquellas Reducciones, y solamente en el año 1718 plantaron un fuerte en
+las riberas del río Paragua, ochenta leguas distante del pueblo de San
+Rafael, con que se espera que convertidas en breve con el favor de Dios
+cincuenta ó sesenta mil almas, como nos prometen las esperanzas, se les
+impedirá también el hacer corso por aquel río, porque los neófitos por
+singular privilegio de nuestros católicos reyes, pueden usar armas de
+fuego con que fácilmente podrán quebrantar el orgullo de estos
+corsarios, como sucedió en las misiones de Guaranís, á quienes no
+cesaron de molestar hasta que aquellos pueblos dieron una grande rota á
+cinco mil Mamalucos que habían pasado al último exterminio de aquella
+cristiandad.<span class='pagenum'><a name="Page_I105" id="Page_I105">V.I&ndash;105</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI"></a>CAPÍTULO VI</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Con los sucesos pasados se entibia algo la santa fe:
+muere el P. Antonio Fideli y se habla largamente de
+los trabajos de los Misioneros.</p></div>
+
+
+<p>Aunque la fortuna de esta tempestad no deshizo esta nueva cristiandad,
+no obstante, la conmovió no levemente y cortó al mejor tiempo el curso
+próspero de nuevos aumentos, porque agostó las floridas esperanzas de
+acrecentar con buen número de almas la Reducción de San Francisco
+Xavier, y aun de fundar otras en los Penoquís, Xamarós y Quicmes, que
+estaban bien dispuestos para alistarse en el número de los fieles; antes
+bien de este accidente provino la destrucción de las dos Reducciones de
+Chiriguanás, aunque tan distantes y remotas del peligro.</p>
+
+<p>No habló al aire aquel sabio caballero don Agustín de Arce, cuando dijo
+se perdía inútil<span class='pagenum'><a name="Page_I106" id="Page_I106">V.I&ndash;106</a></span>mente el tiempo y el trabajo con aquella gente, y ahora
+lo tocaron con las manos los Misioneros, á los cuales amaban aquellos
+bárbaros solo por lo que sacaban de su pobreza.</p>
+
+<p>Por más que hacían los Padres no querían acudir á los Divinos Oficios ni
+oir la doctrina cristiana, que al entrar la noche se explicaba, ni aun
+quisieron darles un muchacho que les ayudase en las haciendas de casa y
+sirviese en la iglesia y cultivase un pequeño huertecillo.</p>
+
+<p>Con todo eso perseveraban los Misioneros sufriendo grandes incomodidades
+y trabajos que les hacía fáciles de tolerar la esperanza de coger algún
+fruto de paciencia, hasta que enfadados los bárbaros de tantos sermones
+y pláticas que les hacían se determinaron echarles del país con pretexto
+de que eran enviados por los Mamalucos para juntarlos y entregarlos á
+todos en sus manos como lo habían (según decían ellos) hecho con los
+Chiquitos, bien que había entre ellos muchos que de esta mentira eran
+testigos de vista por haber ido sirviendo á los españoles en la guerra
+referida.</p>
+
+<p>Divulgóse esta voz por el pueblo, y fuese por malicia de ellos ó por
+ardid diabólico del demonio, que perdía mucho en la conversión de
+aquellos bárbaros, comenzó la chusma á hacer muchos maltratamientos al
+venerable P. Lucas<span class='pagenum'><a name="Page_I107" id="Page_I107">V.I&ndash;107</a></span> Caballero y al P. Felipe Suárez, antes que con
+detestable atrevimiento pusiesen fuego á la iglesia, de donde por este
+insulto se vieron obligados á salir y pasarse á un rancho ó choza poco
+distante; pero ni aun aquí pudieron parar, porque los bárbaros les
+buscaron por todas partes armados con sus arcos y macanas, y hubiéranlos
+hecho pedazos si no hubiera sido porque esperaban á sus caciques que
+estaban no muy lejos de allí.</p>
+
+<p>Viendo los nuestros que las cosas estaban de tan mal semblante,
+resolvieron en la oscuridad de la noche retirarse hacia Santa Cruz de la
+Sierra y de aquí pasar á Pari, donde se había mudado la Reducción de San
+Francisco Xavier.</p>
+
+<p>Llegada la noticia de este suceso al P. Superior Joseph Pablo de
+Castañeda, sospechó prudentemente que lo mismo ó peor sucedería á la
+Reducción de San Ignacio, y así ordenó á los Padres que allí residían,
+se retirasen procurando escapar de las garras de aquellas fieras lo
+mejor que pudiesen, encaminándose á los Chiquitos, donde Dios Nuestro
+Señor quiso consolar á sus siervos con mejor logro de sus fatigas y
+sudores.</p>
+
+<p>Por causa de las revoluciones pasadas y por lo que en adelante se podía
+temer, se mudó la<span class='pagenum'><a name="Page_I108" id="Page_I108">V.I&ndash;108</a></span> Reducción de San Francisco Xavier desde el río de San
+Miguel á una llanura llamada Pari, ocho leguas distante de Santa Cruz de
+la Sierra, donde también se repararon algunos Piñocas y Xamarós que
+escaparon de las manos de los Mamalucos, con que se fabricó una
+Reducción bien numerosa.</p>
+
+<p>Pero no obstante esta mudanza que ahora hicieron, se vieron precisados á
+retirarse de las cercanías de aquella ciudad por causa del gradísimo
+daño que suele causar á los recién convertidos á nuestra santa fe el mal
+ejemplo de los cristianos viejos que han nacido y vivido en ella, los
+cuales hacen abominable nuestra ley santa con sus escandalosos
+procederes; y si la profesan con las palabras la niegan con las obras,
+viviendo más con la libertad de infieles, que arreglados á los
+dictámenes cristianos de nuestra religión santísima.</p>
+
+<p>Llegábase á esto el vil interés de tal cual, que degenerando de la
+innata piedad de sus mayores, no hacía escrúpulo de apresar ya á este,
+ya al otro de aquellos pobres indios cristianos y reducirlos á miserable
+esclavitud.</p>
+
+<p>Por estos motivos, pues, hubieron los nuestros de trasplantar aquellas
+tiernas plantas á lugar más retirado, encomendando este negocio al
+cuidado del venerable P. Lucas Caballero; y<span class='pagenum'><a name="Page_I109" id="Page_I109">V.I&ndash;109</a></span> aunque en tales mudanzas
+perecieron muchos por las incomodidades y enfermedades que les
+sobrevinieron, de que participaron también nuestros misioneros, no
+obstante, poco después volvió la Reducción á su antiguo esplendor,
+porque vinieron luego otros infieles que se incorporaron en ella.</p>
+
+<p>La segunda Reducción que se fabricó fué la de San Rafael, distante de la
+otra diez y ocho días de camino hacia el Oriente, escogiendo y señalando
+el sitio para ella los PP. Juan Bautista de Zea y Francisco Hervás, á
+fines de Diciembre del año de 1696 y trayendo á ella algunos Tabicas y
+Taus y otros que habían ya prometido al P. Arce que abrazarían nuestra
+santa ley, llegaban á mil las almas, aunque la peste que hubo luego se
+llevó gran parte de ellos; con que á instancia de los mismos indios se
+volvió esta Reducción á su antiguo sitio, que era muy á propósito para
+el intento de los nuestros, que deseaban establecer el comercio de estas
+Reducciones con las de los Guaranís por el río Paraguay.</p>
+
+<p>Fundaron, pues, sus casas y se poblaron á las orillas del río Guabys,
+que se cree desemboca en el río Paraguay.</p>
+
+<p>La tercera Reducción se puso debajo del patrocinio del señor San Joseph,
+á instancias del piadosísimo señor marqués de Toxo, D. Juan<span class='pagenum'><a name="Page_I110" id="Page_I110">V.I&ndash;110</a></span> Joseph
+Campero, insigne bienhechor de esta cristiandad, y se fabricó sobre un
+monte, por cuya falda corre un riachuelo que fecunda un gran espacio de
+tierra llana; fundáronla los Padres Felipe Suárez y Dionisio de Avila,
+que por gran tiempo fueron inseparables compañeros en sus trabajos y
+sudores, no teniendo muchas veces con qué acallar el hambre y reparar el
+cuerpo en tantas y tan largas fatigas; y así, para que oprimidos de las
+incomodidades no diesen con la carga en tierra, les vino no mucho
+después á ayudar el P. Antonio Fideli. Pero les duró poco tiempo este
+consuelo, porque en breve quedó postrado de tan insufribles trabajos;
+pues por más remedios que según la pobreza de aquellas tierras se le
+procuraron aplicar, nunca se pudo recobrar.</p>
+
+<p>Dicho P. Fideli, como era recién venido de Europa, y hallando campo tan
+grande á su celo, no paraba de día ni de noche en domesticar aquellos
+salvajes; y mientras sus compañeros iban en busca de gentiles, él se
+ocupaba en limpiar á aquellos nuevos cristianos de los resabios de su
+vida brutal, con que se podía quizás manchar la pureza de su fe y la
+inocencia de nuestra religión cristiana; era su tarea cuotidiana juntar
+de día á los niños toda la mañana, y al entrar la noche á los adultos;
+para hablar<span class='pagenum'><a name="Page_I111" id="Page_I111">V.I&ndash;111</a></span>les de las cosas que debían creer y obrar; acudir á todos
+tiempos á sus necesidades sin negarse á nada; cuidar de las almas y de
+los cuerpos de los enfermos, velándolos de día y de noche y dándoles
+sepultura después de muertos; y en tantos trabajos no tenía otra cosa
+con qué mantener sus fuerzas para llevar tan gran peso, que un poco de
+pan muy desabrido que allí se hace de unas raíces que llaman mandioca,
+la cual, hecha harina, se amasa y hace un pan bien malo, el cual solía
+acompañar con un pedazo de carne de algún animal del monte, asada, como
+la comen los indios, dura y desabrida, y por gran regalo alguna fruta
+silvestre.</p>
+
+<p>Pero en medio de tan mal tratamiento, nunca daba treguas al trabajo, y
+esto con tal alegría de su espíritu, como si el cuerpo se mantuviese con
+el pasto espiritual del alma, hasta que postrada totalmente la
+naturaleza, no pudo volver en sí, por más medicamentos que según la
+posibilidad del país le procuraron aplicar sus compañeros, que le amaban
+tiernamente; con que no bien cumplidos dos años en estas Misiones, pasó
+al eterno descanso para recibir el galardón de sus apostólicas fatigas,
+en el mismo pueblo de San Joseph, el día 1.º de Marzo de 1702.</p>
+
+<p>Pero lo que no pudo hacer en la tierra en<span class='pagenum'><a name="Page_I112" id="Page_I112">V.I&ndash;112</a></span> provecho de aquella nueva
+cristiandad, lo hizo bien presto y más eficazmente con sus oraciones
+desde el cielo, porque aquellos neófitos dejaron luego la embriaguez y
+otros vicios que trae consigo esta bestial costumbre, cosa que hasta
+entonces había costado mucho trabajo sin fruto. Sintieron los indios
+inconsolablemente la pérdida de su amantísimo Misionero á quien ellos
+llamaban Padre cariñosísimo de su alma.</p>
+
+<p>Fué el P. Fideli natural de Ciudad de Regio, en Calabria, hijo de padres
+de la primera nobleza de ella, bien que por su humildad y desprecio del
+mundo jamás dió la menor noticia de su calidad.</p>
+
+<p>Los primeros años de su juventud los pasó aprendiendo buenas letras en
+el Seminario de San Francisco Xavier de Nápoles, donde le enviaron á
+estudiar sus padres.</p>
+
+<p>Aquí, en la flor de su edad, le llamó Dios á la Compañía, donde luego
+que entró en ella se dió de veras al estudio de la virtud en que salió
+aventajado, y se mantuvo con vida ejemplar en la larga carrera de sus
+estudios, con igual aprobación, así de los Superiores como de los
+compañeros, de los cuales era á un mismo tiempo amado por la dulzura de
+su trato afable y caritativo y venerado por la solidez de sus virtudes
+siempre igual á sí mismo, y manteniendo un<span class='pagenum'><a name="Page_I113" id="Page_I113">V.I&ndash;113</a></span> tenor de alegría
+inalterable, afabilísimo con todos, y liberal y pronto á servir á sus
+hermanos aun en las cosas más difíciles.</p>
+
+<p>Parecióle poco lo que obraba en bien de las almas y servicio de Dios en
+su provincia de Nápoles, por cuya causa pidió con instancia de nuestro
+Padre general, le concediese licencia de pasar á Indias, y conociendo su
+fervor, le dió su paternidad grata licencia, asignándole para que pasase
+á esta provincia en la Misión que conducía á ella su procurador general,
+P. Ignacio Frías.</p>
+
+<p>Despacháronle, pues, á Cádiz el año 1696 para embarcarse á esta
+provincia; pero por no haber oportunidad de embarcación le fué preciso
+esperar dos años en Sevilla, donde en la casa profesa dió muestra de su
+espíritu con singular edificación de los nuestros, trabajando de día y
+de noche en los ministerios propios de la Compañía.</p>
+
+<p>Su tarea casi cotidiana era gastar siete y ocho horas en oir
+confesiones, porque acudían todo género de personas nobles y plebeyas,
+que le amaban como padre y veneraban como santo, y él les correspondía
+con afecto de fina caridad.</p>
+
+<p>Ocupado en estos ejercicios, se llegó el tiempo de embarcarse, y pasando
+de Sevilla á Cádiz,<span class='pagenum'><a name="Page_I114" id="Page_I114">V.I&ndash;114</a></span> se dió á la vela para Buenos Aires el año de 1698
+en compañía de otros cuarenta y cinco Jesuitas repartidos en tres naves,
+con viaje se puede decir afortunado; porque después de grandes
+infortunios que padecieron en veintidós meses de navegación, plugo á
+Dios Nuestro Señor traerlos salvos al puerto de Buenos Aires.</p>
+
+<p>Hubo varias causas de esta larga tardanza, y la principal fué el
+apartarse y dividirse las naves pocos días después de la partida de
+Cádiz, y perderse de vista la una de la otra, que encontrando
+rapidísimas corrientes que la desviaban, furiosísimos vientos que la
+maltrataban, disformes tempestades que la echaron á las costas de
+Guineos, se vió precisada la almiranta, en que le cupo venir á nuestro
+P. Antonio, á aferrar en la isla de Santiago, una de las islas
+Hespérides, que llamamos ahora Cabo Verde.</p>
+
+<p>Aquí fueron recibidos de los religiosísimos Padres de la venerable Orden
+de San Francisco que quisieron hospedarlos en su convento para que no
+sintiesen algún maligno efecto de aquel clima, sumamente nocivo á los
+forasteros, causa porque llaman á este promontorio sepulcro de los
+europeos, como lo experimentaron los demás pasajeros, de quienes la
+mayor parte cayeron enfermos, y más de ciento perdieron allí la vida y
+las esperanzas de enri<span class='pagenum'><a name="Page_I115" id="Page_I115">V.I&ndash;115</a></span>quecer que los conducía á las Indias. <i>Pero de
+los nuestros ninguno murió por la grande caridad que con ellos usaron
+los religiosos, que con indecible amor cuidaban de su salud,
+advirtiéndoles lo que debían hacer y de lo que se debían guardar para
+conservarla.</i></p>
+
+<p>En el tiempo que aquí se detuvieron, el Superior de los nuestros P.
+Joseph Ortega, nuestro P. Antonio y P. Pedro Carena, asistieron á los
+enfermos del navío con increíble trabajo y no menor fruto y consuelo de
+los que morían en sus manos. <i>Hubiéronse finalmente de partir de aquella
+isla, en cuya despedida fué indecible el consuelo que por verlos partir
+á todos sanos sin haber muerto ninguno, mostraron los religiosos, y con
+especialidad el Padre guardián del convento, quien llorando de gozo les
+dijo no podía contener las lágrimas viendo que no sólo salían los mismos
+Jesuitas que habían entrado, sino uno más (aludiendo á un pretendiente
+que allí había recibido en la Compañía, con licencia que para ello
+llevaba el Padre Superior) pues cuando los vió entrar se había
+entristecido notablemente, juzgando, llevado de la experiencia, serían
+pocos los que escapasen con vida. Pero el haber librado todos bien se
+debió, como dije, á la mucha caridad de los religiosos y del mismo Padre
+guardián.</i> De quien despedidos, por fin se em<span class='pagenum'><a name="Page_I116" id="Page_I116">V.I&ndash;116</a></span>barcaron, pero les
+sobrevinieron tales accidentes, que se vieron obligados nuevamente á
+arribar al Brasil, donde reparada nuevamente la nave, y habiendo
+experimentado la caridad grande que en todas partes usan con los
+huéspedes, los Padres portugueses se dieron tercera vez á la vela y
+llegaron á salvamento en el puerto de Buenos Aires para gastar la vida y
+sudor en provecho de los pobres indios; bien que si en el mar hubiera
+perdido la vida, hubiera tenido una muerte coronada con el mérito de
+grandes fatigas padecidas por acudir al bien de la gente de su nave por
+todo el espacio de tiempo que duró esta trabajosísima navegación, que
+fué casi de dos años, al fin de los cuales pasó con sus compañeros el
+año de 1700 desde Buenos Aires á este Colegio de Córdoba, donde se
+consagró á Dios más estrechamente por la profesión de cuatro votos, é
+inmediatamente pasó á la Misión de los Chiquitos, donde <i>consummatus in
+brevi explebir tempora multa</i> (Sap. 4.)</p>
+
+<p>Pero volviendo al hilo de la historia, digo que esta Reducción de San
+Joseph, de indios Boxos, Taotos, Penotos y algunas familias de Xamarós y
+Piñocas, es felicísima á la suerte de los Misioneros que allí asisten,
+por ser este pueblo la puerta por donde se entra á otras<span class='pagenum'><a name="Page_I117" id="Page_I117">V.I&ndash;117</a></span> muchas
+naciones, por lo cual ofrece comodidad, así para reducir muchas almas á
+nuestra santa fe, como para ganarse muchas coronas de premios en la
+gloria.</p>
+
+<p>La cuarta Reducción es la de San Juan Bautista, poblada de indios de
+nación Xamarós; fundáronla los PP. Juan Bautista de Zea y Juan Patricio
+Fernández, por el mes de Junio del año de 1699, de los cuales, el
+primero, después de haber acabado con los indios Tanipuicas, Curicas y
+Pequiquas, que le diesen palabra de reducirse cuanto antes al rebaño de
+Cristo, se partió de allí con extremo dolor suyo por orden de los
+Superiores para ir á gobernar nuestras Misiones del Uruguay, recayendo
+todo el peso de esta reducción sobre el P. Juan Patricio, á quien las
+enfermedades contínuas, la extrema pobreza y las graves fatigas,
+sirvieron de rémora los primeros tres años, para que no saliese en busca
+de gentiles, á quienes el ejemplo de sus confinantes había encendido el
+corazón en deseos de vivir como racionales en vida política, y hacerse
+juntamente cristianos; pero finalmente, sus sudores y trabajos ganaron
+para Cristo á los Suberecas, Petas, y á ciertos Piñocas, quienes parece
+no fueron á otra cosa á esta Reducción, que para renacer á Dios por las
+aguas del santo bautismo, para pasar luego á la celestial<span class='pagenum'><a name="Page_I118" id="Page_I118">V.I&ndash;118</a></span> Jerusalem,
+rindiendo las vidas á la fuerza del contagio que por toda aquella
+comarca hacía en toda suerte de personas grande riza y estrago.</p>
+
+<p>El consuelo de ver sazonados tan presto para el cielo aquellos poco
+antes silvestres frutos, endulzaba los trabajos y fatigas de aquel varón
+apostólico y le animaba á emprender otras santas correrías; pero se
+frustraban sus santos intentos, mientras no mudaba su pueblo á mejor
+temple y á aires más saludables, porque aquellos bárbaros no querían
+reducirse al gremio de la santa Iglesia por temor de la peste, que mucho
+tiempo antes parece se había arraigado en aquel sitio, por cuya causa se
+mudó la Reducción á otro paraje más cómodo y menos nocivo.</p>
+
+<p>Mas ya que hemos insinuado alguna cosa de los trabajos de nuestros
+operarios en estas Misiones, juzgo esta ocasión cómoda y oportuna para
+referir más por extenso el modo de vivir de los Jesuitas que cultivaron
+y cultivan esta viña del Señor, regándola con sus sudores y aun con su
+sangre, por no quitar su debida estimación á la virtud, y defraudarnos á
+nosotros de los ejemplos que podemos imitar. Y el primer lugar se debe
+dar al modo de hacer misiones, diré mejor, de salir á caza de bárbaros
+que habitan como fieras en las cavernas de los montes ó en las espesuras
+de los bosques.<span class='pagenum'><a name="Page_I119" id="Page_I119">V.I&ndash;119</a></span></p>
+
+<p>Cogían, pues, y cogen al presente su breviario debajo del brazo, y con
+una cruz en la mano se ponían y ponen en camino sin otra prevención ó
+mataloje que la esperanza en la Providencia Divina, porque allí no había
+otra cosa; llevan en su compañía veinte y cinco ó treinta cristianos
+nuevos que á los Padres servían y sirven de guías é intérpretes, y con
+los paisanos hacían oficio de Predicadores y Apóstoles y caminan ya las
+treinta, ya las cuarenta leguas, siempre con una hacha en la mano para
+desmontar y abrir camino por la espesura de los bosques; otras veces
+encontraban lagunas y pantanos que pasaban á pie con el agua á la boca,
+y para dar ánimos á los neófitos eran los primeros en vadear los ríos ó
+en arrojarse por los despeñaderos más difíciles, ó en entrar en las
+grutas y cuevas con sobresalto y susto de estar allí escondidas las
+fieras ú hombres; y después de tantas fatigas y trabajos no hallaban á
+la noche para repararse otro regalo que algunas raíces silvestres con
+qué romper el ayuno, y algunos días no tenían con qué apagar la sed,
+sino un poco de rocío que quedaba entre las hojas de los árboles, y por
+cama la tierra dura, sin otro reparo contra los rigores de la noche, que
+la sombra de un árbol ó una estera sostenida de cuatro palos; y
+últimamente<span class='pagenum'><a name="Page_I120" id="Page_I120">V.I&ndash;120</a></span> en continuo temor y riesgo de la vida, porque los bárbaros,
+asombrados con el temor, juzgaban que eran sus enemigos los Mamalucos
+del Brasil, vestidos de Jesuitas y por eso están siempre con la macana
+en la mano ó con las flechas á punto, ó si no en emboscadas para
+quitarles la vida sin que los defiendan los neófitos.</p>
+
+<p>Y porque estos no parezcan encarnizamientos de mi pluma, insinuaré aquí
+lo que de los Zamucos escribió años pasados el Padre Misionero, que
+entendía en la conversión de aquella gente al P. Juan Patricio
+Fernández, al presente Rector del Colegio de Santiago del Estero, que
+con las veces del P. Provincial de esta provincia visitaba aquellas
+Misiones:</p>
+
+<p>«Por no alargarme (dice) no escribo cómo llegué á este pueblo de los
+Zamucos, contra el parecer de los prácticos del país, y á más el caminar
+muchas leguas con el agua hasta la cintura; atribuí el feliz suceso al
+dedo de Dios, pues que fuerzas humanas no podían vencer los obstáculos
+insuperables que se me interpusieron, mereciéndolo los sudores y
+trabajos, hambre y sed de su primer apóstol el Padre Juan Bautista de
+Zea.»</p>
+
+<p>Hasta aquí el dicho Misionero. Pero aunque caminaban por su extrema
+pobreza, despreveni<span class='pagenum'><a name="Page_I121" id="Page_I121">V.I&ndash;121</a></span>dos de toda provisión, no por eso Dios Nuestro
+Señor, por cuya cuenta corría la vida de sus siervos, los abandonaba en
+tales trabajos, emprendidos por sólo su amor y por el provecho de las
+almas; antes, cuando era necesario, obraba en su favor milagros, ya
+librándoles de las furias y saetas de los bárbaros, como muchas veces
+sucedió al venerable P. Lucas Caballero, ya proveyéndoles de sustento y
+dándoles vigor y aliento á la naturaleza, en prueba de lo cual escribió
+el P. Miguel de Yegros al P. Lauro Núñez, provincial á la sazón de esta
+provincia, cuando él, con el P. Francisco Hervás, fueron el año 1702 á
+descubrir el río Paraguay.</p>
+
+<p>«Partimos (dice) por el mes de Mayo acompañados de cuarenta neófitos,
+con sola la confianza en Dios por estar recién fundada la Reducción de
+San Rafael, emprendiendo el viaje los buenos cristianos puesta la
+esperanza en la Santísima Virgen, que nos socorrió por el camino como de
+milagro, viniéndosenos á las manos la caza y la pesca cuando nos
+hallábamos en grandes angustias, pasando gran trabajo y venciendo
+gravísimas dificultades en los montes y en las llanuras anegadas del
+agua, por dos meses enteros que tardamos en llegar á las riberas del río
+Paraguay, con riesgo y temor continuo de los bárbaros.»<span class='pagenum'><a name="Page_I122" id="Page_I122">V.I&ndash;122</a></span></p>
+
+<p>Y este puntualmente era y es el modo que todavía observan los Misioneros
+en estas correrías. Pero con ser tan grandes las fatigas y tan pesadas
+las aflicciones que padecen, no obstante eso, es mucho mayor sin
+comparación el consuelo que tienen cuando vuelven con las manos llenas
+de cuatrocientas ó quinientas almas; y si á veces no tantas, á lo menos
+con la esperanza de ganarlas al año siguiente, porque los más de los
+bárbaros quieren antes certificarse si aquel celo que les muestran es de
+sus almas para darles el Paraíso ó por el interés de llevarlos para
+ponerlos en esclavitud, y por eso acostumbran despachar alguno de los
+suyos para explorar el país, la gente y los Misioneros de la nueva
+Reducción.</p>
+
+<p>Después de esto, cuanto hayan trabajado nuestros Misioneros en criar y
+mantener estas tiernas plantas, no se puede explicar mejor que
+refiriendo sinceramente, sin añadir nada de mío, algún hecho particular
+y parte de carta verídica, como lo haré, donde quiera que halle
+coyuntura, trasladando fielmente los originales con que esta historia
+quedará más fidedigna y el gusto de los lectores más satisfecho.</p>
+
+<p>Dice, pues, el hermano Juan de Avila, compañero que fué del P. Visitador
+de esta provincia, Antonio Garriga y del P. Provincial Luis<span class='pagenum'><a name="Page_I123" id="Page_I123">V.I&ndash;123</a></span> de la Roca,
+cuando como adelante diré, visitó aquellas Doctrinas sujeto de mucho
+juicio y capacidad en una carta que desde allí escribió:</p>
+
+<p>«Así como para fundar las Misiones del Paraguay padecieron increíbles
+trabajos aquellos primeros varones apostólicos, sacando á los indios de
+las selvas y entablando en ellos vida cristiana y política hasta
+ponerlos en el estado en que hoy día se mantienen, divididos en treinta
+Reducciones, así también no han sido menores los trabajos y sudores de
+estos primeros que han fundado la cristiandad de los Chiquitos. No es
+fácil de decir lo que al descubierto les han dado que sufrir los
+enemigos y ocultamente los amigos, la carestía de todo lo necesario para
+la vida humana, los profundos pantanos, inaccesibles montañas, bosques
+impenetrables, fieras, climas destemplados, sed, hambre, extrema
+desnudez, total abandono de todas las cosas y jurada guerra de todo el
+infierno. Pudiera descender á casos particulares que he visto y oído si
+no fueran bien sabidos y me son materia contínua de rubor y confusión.
+No traer sobre sí sino un vestidillo de tela baladí, hecho pedazos, y no
+pocas veces vestirse de pieles de animales; no traer otros zapatos que
+un pedazo de cuero crudo atado con otro cordel de cuero por las<span class='pagenum'><a name="Page_I124" id="Page_I124">V.I&ndash;124</a></span> plantas
+de los piés, y en la cabeza, para reparo del sol ardientísimo que allí
+hace, uno como sombrero, pero también de cuero, la cama sin ningún
+alivio, la vianda ordinaria, un puñado de maíz, y éste tan escaso, que
+apenas era bastante para mantenerles las fuerzas, vivir gran tiempo sin
+el consuelo siquiera de ver á alguno de sus compañeros, y estando
+afligidos de largas y penosas enfermedades, no tener á dónde volver los
+ojos.»</p>
+
+<p>Así el dicho hermano; y yo en prueba de todo lo que él dice, quiero
+apuntar algunos casos en particular.</p>
+
+<p>Díjome, no ha mucho, un Padre qué fué Superior de aquellas Reducciones,
+que por muchos meses no tuvo otra cosa de qué sustentarse, sino raíces
+de yerbas, y faltándole éstas también, acosado de la hambre, se vió
+precisado á andar en busca de frutas silvestres.</p>
+
+<p>Cuando el P. Gregorio Cabral fué en nombre del P. Simón de León,
+Provincial de esta provincia, á visitar aquellas Misiones, le cogió el
+invierno (que allí no se mide por el frío, que no hace, sino por el
+romper de las lluvias) le cogió debajo de una enramada, donde con siete
+Misioneros pasó largo tiempo sin otro sustento que una fruta silvestre á
+que llaman <i>Motaquí</i>, con alguna cosa de leche; y el día de Pascua, por<span class='pagenum'><a name="Page_I125" id="Page_I125">V.I&ndash;125</a></span>
+gran regalo, les dieron los neófitos una mazorca ó espiga de maíz. Pero
+no tuvo otro tanto el mismo día el P. Zea, que presentándole por gran
+regalo ciertos panecillos bien pequeños, no pudo probar bocado de ellos
+por ser amargos como la hiel.</p>
+
+<p>No me ha parecido supérfluo contar estas menudencias, para que quien en
+los hombres apostólicos no mira otra cosa que conversiones de infieles,
+adviertan también cuánto les cuestan y considere si tiene necesidad de
+una generosísima caridad quien se emplea en buscar la gloria de Dios y
+en mirar por la eterna salvación de las almas. Y ciertamente el no
+acobardarse con los peligros, el no volver las espaldas á tantos
+trabajos, el no retirarse y no dejar una vida en que á cada paso se
+encuentra con la muerte, pereciendo aquí de hambre, perdiéndose allí por
+los bosques, ahora andando entre flechas y macanas, ahora enmedio de
+pueblos furiosos, es virtud difícil de hallarse, y con todo eso esta
+virtud es necesaria siempre á quien emprende en países remotos y entre
+gente bárbara el oficio de la predicación Apostólica.</p>
+
+<p>Pero lo que me llena de estupor y maravilla, es que en medio de tantos
+trabajos é incomodidades, no hayan hasta ahora muerto entre tantos
+operarios más que tres ó cuatro,<span class='pagenum'><a name="Page_I126" id="Page_I126">V.I&ndash;126</a></span> siendo así que hay quien ha trabajado
+veinticinco y treinta años; pero es singular providencia del Altísimo,
+que quien ningún caso ha hecho de su vida por su servicio, se conserve
+más sano y mejor que si hubiera vivido en las comodidades de un colegio,
+como yo ví, con grande estupor, en el P. Juan Bautista de Zea, que en
+edad de sesenta y cinco años parecía joven de poco más de treinta en el
+aliento y valor.</p>
+
+<p>Verdad es que hoy día se han aligerado en gran parte tantos trabajos,
+porque introducida en aquella gente, con la santa fe la vida civil y
+política, lo pasan un poco mejor los Misioneros, y la piedad de muchos
+caballeros les provee de algunas cosas con que ocurrir á las necesidades
+domésticas.</p>
+
+<p>Y ahora entiendo con cuánta razón claman los Superiores de esta
+provincia á nuestros Padres generales, diciendo que no es esta vocación
+de cualquiera, sino de hombres solamente de virtud muy grande y bien
+probada. Y á la verdad, uno entre otros engaños en que vivía cuando en
+Europa ardía en deseos encendidos de venir á Indias, era persuadirme que
+para un Misionero Apostólico de estas partes, bastaba tener un gran celo
+de las almas; pero quien leyere esta relación, hallará que son más las
+ocasiones de ejercitar la interna abnegación<span class='pagenum'><a name="Page_I127" id="Page_I127">V.I&ndash;127</a></span> del ánimo, la paciencia,
+la humildad y la mortificación en sí mismo, que el celo de las almas con
+los otros, cuando yo refiero aquí poco más que trabajos corporales, que
+son la menor parte de los que se ofrecen que sufrir.</p>
+
+<p>Por tanto, quiero poner aquí una carta que me escribió un compañero mío,
+á quien lloro y reverencio á un tiempo, el cual, con otros cuarenta y
+tres de la Compañía que conducía á la provincia de Quito, su procurador
+general Padre Nicolás de la Puente, por impenetrables consejos de Dios,
+se ahogó en el navío <i>Caballo Marino</i> que se fué á pique el año de 1717.
+Dice, pues así:</p>
+
+<p>«La circunstancia de que quizás no nos volveremos á ver más en Europa,
+me anima á escribir ésta á mi hermano, que espero le hallará en Cádiz, á
+fin de darle el último vale, y con el corazón un humilde abrazo,
+alegrándome, juntamente con el más vivo de mis afectos, por su ya
+próxima suerte de dejar este mundo engañoso de acá y de ir en busca de
+otro mejor, ó para mejorarlo. Conozcamos, hermano mío carísimo, nuestra
+fortuna, la cual estoy por decir que es la mayor de cuantas Dios puede
+conceder á sus escogidos. ¿Y qué? ¿Por ventura es cosa de poca monta
+vivir desconocido, y si tengo de decir<span class='pagenum'><a name="Page_I128" id="Page_I128">V.I&ndash;128</a></span> la verdad, despreciado de todos,
+ó á lo menos poco estimado? ¡Oh, afortunados nosotros, si de cosa tan
+grande fuéramos participantes! ¡Ánimo, hermano mío muy amado! ¡aliento,
+vamos, vamos! mas ¿dónde? á las Indias, esto es, al Calvario. ¿A qué
+fin? A coronarnos, sí, pero de espinas; á descansar, sí, pero sobre una
+cruz. Aquí acabo, porque desde aquí deben comenzar los deseos de un
+Jesuita indiano. Pidamos á Dios y á su Madre Santísima que destierre de
+nuestro corazón todo otro afecto y no deje en él sino el ardientísimo
+deseo de padecer por amor de quien nos amó hasta dar por nosotros la
+vida.»<span class='pagenum'><a name="Page_I129" id="Page_I129">V.I&ndash;129</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII"></a>CAPÍTULO VII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Fervor y virtud de la nueva cristiandad, premiada de
+Dios Nuestro Señor con muchos sucesos milagrosos.</p></div>
+
+
+<p>Eran verdaderamente grandes, como hemos visto, los trabajos y fatigas de
+los Padres en domesticar este inculto campo de la gentilidad; pero no
+obstante eso, les parecía nada, aunque hubieran sido sin comparación
+mucho mayores, viendo cuán bien prendía y se lograba la semilla de la
+predicación evangélica, y cuán presto se sazonaba en frutos dignos del
+Paraíso; mas en esto no quiero yo poner nada de mío, sino sólo hacer
+hablar á los mismos sembradores de esta semilla, que se maravillan de
+ello y se dan el parabién con júbilos de incomparable consolación.</p>
+
+<p>«En el conocimiento de Dios (dice uno de ellos) y en la observancia de
+la ley divina, se<span class='pagenum'><a name="Page_I130" id="Page_I130">V.I&ndash;130</a></span> puede con toda verdad, sin rastro de encarecimiento,
+afirmar que esta selva de bestias y de vicios es ahora un retrato de la
+primitiva Iglesia. Bendigo infinitamente las santas llagas del Redentor
+(dice otro) que comparada la vida pasada y presente de esta gente, son
+ahora tan diferentes de sí mismos, cuando eran idólatras, que parecen en
+cierta manera reengendrados en la inocencia original.»</p>
+
+<p>Añade el P. Sebastián de Samartín, Superior que fué de aquellas
+Reducciones:</p>
+
+<p>«Todo se puede sufrir por ellos, por el afecto que tienen á la fe, á la
+devolución y á lo que es Dios ó de Dios.»</p>
+
+<p>Pero más por extenso habla el Padre Misionero de la Reducción de San
+Joseph de la piedad de su pueblo, en la Cuaresma del año de 1705.</p>
+
+<p>«No es fácil de decir el fervor que estos santos días mostraron los
+nuevos cristianos en las cosas de Dios; oían la paladra de Dios con gran
+gusto y no con menor fruto y compunción, de suerte que me parecía estar
+entre españoles muy piadosos. El acto de contricción que se usa al fin
+de los sermones, le hacían con tanto sentimiento, que lloraban
+muchísimo. El cual mostraron también en la disciplina larga
+verdaderamente no poco, pero no<span class='pagenum'><a name="Page_I131" id="Page_I131">V.I&ndash;131</a></span> tanto que satisfaciese á su fervor, por
+lo cual costaba mucho el hacerles cesar, pidiendo á gritos misericordia
+á Nuestro Señor, y repitiendo fervorosísimos actos de contricción y
+propósitos de no ofender más á su Divina Majestad, principalmente en su
+innato vicio de la embriaguez, del cual, con el favor de Dios, se han
+olvidado totalmente, pero donde se conocía más claramente su piedad y el
+verdadero dolor y arrepentimiento de sus culpas, era en el acto de la
+confesión sacramental á que se llegaban llorando tan amargamente que me
+sacaban lágrimas á los ojos y me llenaban de increíble consuelo, dando
+gracias á la Divina Misericordia que obra en gente de suyo tan bárbara y
+nueva en la fe tan prodigiosos efectos.»</p>
+
+<p>Así aquel Misionero que prosigue diciendo otras mil cosas de bondad y
+devoción de sus cristianos, que sirven de no pequeña confusión y rubor á
+quien ha nacido y vivido en el gremio de la Santa Iglesia.</p>
+
+<p>Bien que por lo que toca á la pureza de su conciencia dan otros
+Misioneros relación más distinta, diciendo que hacen mucho escrúpulo de
+retener cosa ajena por pequeña que sea, que muchas veces apenas se les
+halla materia suficiente para la absolución; que luego que sien<span class='pagenum'><a name="Page_I132" id="Page_I132">V.I&ndash;132</a></span>ten el
+menor remordimiento de cualquiera culpa, por ligera que sea, y sólo en
+apariencia á veces, corren volando á llorarla delante de Dios y pedir
+remedio á sus ministros, aunque estén actualmente ocupados en las
+labores del campo, ó de noche reposando, y singularmente se refiere de
+una buena mujer que pareciéndole aún esto poca parte para mantenerse
+inocente, importunó tanto al cielo con sus plegarias para que la pusiese
+donde estuviese más segura de manchar su alma, que al fin logró feliz
+despacho de sus súplicas, porque el día solemne de la Ascensión,
+asaltada de un accidente casi repentino, recibidos todos los
+Sacramentos, fué por la muerte á gozar la gracia que deseaba.</p>
+
+<p>Ni esta inocencia es solamente de algunos á quien Dios Nuestro Señor
+mira con ojos más piadosos, y cuyas almas fortalece con mayor copia de
+bendiciones celestiales, sino que es común en todas las Reducciones, á
+lo menos en lo exterior, porque algunos de los regidores del pueblo
+tienen por oficio sindicar las costumbres de los demás, y cuando tal vez
+alguno, por sugestiones de la carne se rinde al vicio sensual,
+vistiéndole primero de penitente, le hacen confesar su culpa y pedir
+perdón á Dios en medio de la iglesia, de donde llevado á la plaza, le
+azotan ásperamente delante de todos.<span class='pagenum'><a name="Page_I133" id="Page_I133">V.I&ndash;133</a></span></p>
+
+<p>Pero no me causa tanta maravilla la penitencia que estos culpados hacen,
+siendo descubiertos por ajenas diligencias, cuanto la sincera confesión
+de un Cathecúmeno y de una india. Supo aquél que un cristiano había sido
+castigado con el rigor que he dicho, y parecióle tan bien esta justicia,
+que instantáneamente suplicó se usase con él de semejante castigo,
+porque yo, dijo, soy reo del mismo pecado; y la india, habiendo caído
+secretísimamente en una fragilidad, no paró hasta que con gran
+sentimiento manifestó su culpa á los Regidores, pidiéndoles con muchos
+ruegos y súplicas se ejecutase en ella el público castigo, afirmando que
+le movía á hacer esto la ofensa cometida contra Dios, y el no haber
+seguido los ejemplos de tantos que habían resistido al incentivo de la
+carne con la consideración de la presencia de Dios que en todas partes
+asiste, con la memoria de las penas eternas del infierno y con los otros
+medios que les han enseñado los Padres.</p>
+
+<p>Y lo que es más en unos bárbaros hechos á vivir en su libertad sin
+frenos de castigos y penas, que ninguno de ellos se siente de esta
+severidad que se usa para corregir sus deslices. Mas lo que parece
+milagro es que los Chiquitos de tal suerte han depuesto las enemistades
+con los confinantes, mamadas con la leche, fomen<span class='pagenum'><a name="Page_I134" id="Page_I134">V.I&ndash;134</a></span>tadas del genio,
+defendidas con las armas y hechas implacables con la sangre derramada,
+que cuando antes no podían sufrir ni aun ver á sus enemigos en el mundo,
+ahora están con ellos en una misma Reducción, viven en una misma casa y
+comen á una mesa, convirtiendo los odios y rencores en otro tanto amor
+de unos con otros, como si no tuvieran otro padre que á Dios y todos
+fueran una familia de Jesucristo.</p>
+
+<p>Esto pudiera parecer lo sumo de la virtud en unos cristianos nuevos si
+no hubieran pasado adelante á dejarse despedazar á gusto de los
+gentiles, por no faltar, como á ellos les parecía en un punto, á la
+santa ley de Dios. Oyeron ellos que Dios mandaba no se volviese mal por
+mal, y que á los ultrajes é injurias, aun en la vida, no se respondiese
+sino con mansedumbre y sufrimiento.</p>
+
+<p>A poco tiempo fueron algunos neófitos (como adelante diremos) á buscar
+infieles para reducirlos al conocimiento de Dios, y encontrándose de
+improviso con una Ranchería, los paisanos dieron sobre ellos con sus
+macanas y flechas; pero los cristianos, aunque muy animosos y bien
+pertrechados de armas con que fácilmente se hubieran podido defender, no
+obstante, por no hacerles mal alguno, se dejaron quitar las vidas.<span class='pagenum'><a name="Page_I135" id="Page_I135">V.I&ndash;135</a></span></p>
+
+<p>Otros, habiendo salido á otra empresa semejante, ni aun quisieron llevar
+armas consigo, y entrando en una tierra enarbolaron en ella la imagen de
+Nuestra Señora, exhortando á la gente la hiciese reverencia; pero la
+respuesta que tuvieron fué ver caer sobre sí una tempestad de saetas, de
+que muchos quedaron allí muertos. Supieron esto los Misioneros y
+lloraron de consuelo pareciéndoles un prodigio de la gracia en una
+nación tan soberbia y vengativa.</p>
+
+<p>Y á la verdad, afecto tan tierno á las cosas de Dios, horror tan grande
+al pecado y á todo lo que huele á vicio, se debe atribuir á la santa
+vida que observan y á los contínuos ejercicios de piedad que todos,
+indiferentemente, sin distinción de sexo ni condición, practican.</p>
+
+<p>Tres veces al día, al romper del alba, á medio día y á la noche, juntos
+los niños y las niñas cantan á coros distintos gran número de oraciones
+y decoran de memoria lo que el Misionero les ha explicado del Catecismo.</p>
+
+<p>Todos los días de fiesta se junta el pueblo á oir algún punto de la
+doctrina cristiana ó sermón, después de haber cantado solemnemente la
+misa. Al levantarse y acostarse se encomiendan á Dios, á la Reina de los
+Ángeles y al Santo Ángel de la Guarda, con devotas oraciones<span class='pagenum'><a name="Page_I136" id="Page_I136">V.I&ndash;136</a></span> que en
+bautizándose aprenden; de otras usan al entrar en la Iglesia y cuando el
+Sacerdote eleva la Sagrada Hostia ó el Cáliz. Antes de sentarse á comer
+echan en pie la bendición, y fuera de eso no comen ninguna vianda fuera
+de la mesa sin que primero la bendigan con la santa cruz. Cuando son
+admitidos á la participación de los divinos misterios, no es fácil de
+explicar con cuánta devoción y tiernos coloquios se llegan á comulgar y
+cuánto después procuran mantener su corazón puro y limpio de toda mancha
+de pecado.</p>
+
+<p>Pudiera traer muchos ejemplos en confirmación de esto, pero por no
+causar fastidio á los lectores, me contentaré con referir uno sólo.
+Deseaban ciertos mozos recibir el Pan de los Ángeles; mas el Padre les
+dió á entender que no se lo concedería jamás si primero no corregían y
+enmendaban cierta libertad que tenía algún resabio de gentilismo; ellos,
+sin otra diligencia, obedecieron luego; y aunque les costaba no poco, se
+enmendaron totalmente de la dicha costumbre. Preguntóles después si
+habían vuelto á recaer y admirándose mucho, respondieron que cómo era
+posible ofender á su Señor después de haberle dado acogida en su
+corazón.</p>
+
+<p>Pero cuando estas Reducciones parecen un paraíso (dice un sujeto que las
+ha visto), es por<span class='pagenum'><a name="Page_I137" id="Page_I137">V.I&ndash;137</a></span> la noche, cuando todos cantan las cosas de nuestra
+Santa fe, puestas en cierto modo de música muy llano, lo cual hacen los
+niños y niñas en las calles públicas al pie de las cruces, y los hombres
+en sus casas y en lugar separado de las mujeres; después rezan el
+rosario y concluyen esta devota función con cánticos en alabanza de
+Cristo Señor Nuestro, y de su Santísima Madre Nuestra Señora la Virgen
+María, á quien profesan afecto tiernísimo, no llamándola con otro título
+que de Madre; todos los sábados y las vísperas de las festividades
+consagradas á su nombre, cantan la misa á son de instrumentos músicos,
+cuales se usan entre ellos, y jamás van á trabajar al campo ó vuelven de
+su labor sin que primero entren en la iglesia á hacer oración delante de
+su imagen.</p>
+
+<p>Lo mejor de sus pobres haberes emplean en servicio de esta Señora, y
+quieren antes ser pobres que faltar un punto en su culto; y una vez que
+un Padre quería que vendiesen la cera de las abejas llamadas <i>Opemús</i>,
+que es blanquísima, y la mejor, le respondieron resueltamente: «No
+quiera Dios que se expenda en provecho nuestro lo que hemos ofrecido á
+su Madre Santísima, pues si nosotros nos privamos de esta cera por amor
+suyo, á ella le tocará socorrer nuestra pobreza.»<span class='pagenum'><a name="Page_I138" id="Page_I138">V.I&ndash;138</a></span></p>
+
+<p>Finalmente, para última prueba de la devoción de estos nuevos
+cristianos, daré noticia de ciertas precesiones públicas suyas, las
+cuales, si á algunos parecieren menudencias de que no se debe hacer
+caso, digo que en otros pudiera parecer así pero no en gente para quien
+fué necesario un oráculo del Vaticano para creer que eran capaces de la
+ley de Dios: «Pues los primeros descubridores de las Indias juzgaron
+falsa y temerariamente que no eran racionales sino brutos, incapaces de
+razón; y fundados en este error los españoles de la isla de Santo
+Domingo y las demás, teniéndolos por animales, los cargaban tres y
+cuatro arrobas acuestas, los sacaban y llevaban muchas leguas y esta
+opinión se entendió después con harto daño de los naturales, de suerte
+que en Nueva España, juzgándoles imprudentemente por bestias con forma
+humana, los trataban como si lo fueran, negando, por el consiguiente,
+ser capaces de la Bienaventuranza y de los Santos Sacramentos, y llegó á
+tanto esto, que obligó á D. Fr. Juan Garcés, primer Obispo de Haxcala,
+Dominico, año 1636<a name="FNanchor_V._5" id="FNanchor_V._5"></a><a href="#Footnote_V._5" class="fnanchor">[V.]</a> á escribir una carta llena de piedad y erudición,
+informando la verdad al Sumo Pontífice Paulo III, quien<span class='pagenum'><a name="Page_I139" id="Page_I139">V.I&ndash;139</a></span> con Breve y
+Bula especial, definió y declaró á los indios por hombres racionales y
+capaces de la fe católica, como todas las demás naciones de la Europa y
+de todo el mundo: <i>Indos ipsos utpoté veros homines, non solúm
+christianæ, fidei capaces existere decernimus et declaramus,
+etcétera</i>.<a name="FNanchor_VI._6" id="FNanchor_VI._6"></a><a href="#Footnote_VI._6" class="fnanchor">[VI.]</a> Siendo, pues, tales los indios, que ha habido quien los
+haga irracionales, aun á los menos bárbaros, y siendo estos Chiquitos
+unos de los de la clase de los más bárbaros (<i>P. Acosta in Pro&oelig;m. ad
+lib. de Procur. Indor, salute</i>, según lo que enseña el P. Joseph Acosta,
+D. Juan Solorzano, <i>Lib. de Politic. Indian.</i> capítulo 9, pág. 41, y el
+ilustrísimo señor Obispo de Quito D. Alonso de la Peña Montenegro, libro
+2 del <i>Itinerario in Prologo</i>, página 141 y otros muchos autores) nadie
+tendrá por cosa de menos monta estas señales exteriores de devoción que
+ya refiero.»</p>
+
+<p>La noche, pues, del Jueves Santo, después de haber oído un fervorosísimo
+sermón de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, se visten un hábito
+acomodado á la tristeza de aquel santo tiempo; y para imitar al Redentor
+penando, llevan algunos á cuestas cruces muy pesadas;<span class='pagenum'><a name="Page_I140" id="Page_I140">V.I&ndash;140</a></span> otros se ciñen de
+agudas espinas la cabeza; quién atadas atrás la manos, va arrastrado por
+tierra; quién derecho con los brazos extendidos en forma de cruz, los
+más se azotan ásperamente con terribles disciplinas; cierra la procesión
+una tropa de niños que de dos en dos llevan los instrumentos de la
+Pasión del Señor.</p>
+
+<p>Después, al pie de un devoto Crucifijo puesto delante del santo
+sepulcro, todos por su orden, con lágrimas de tiernísimos sentimientos
+en los ojos, le ofrecen los frutos de sus sementeras, «llenándose entre
+tanto (dice un Misionero) de consuelo nuestros corazones al ver
+postradas estas almas delante del Divino Cordero que las rescató con su
+sangre; las cuales poco antes andaban como fieras descarriadas y
+perdidas por las selvas.»</p>
+
+<p>La otra procesión hacen el día del <i>Corpus</i>, á la cual convidan las
+naciones confinantes de los gentiles; componen, pues, las calles lo más
+ricamente que á su pobreza es posible, y en lugar de tapices recamados
+de oro ó de colgaduras de damasco, adornan con ingenioso artificio las
+fachadas de las casas de ramos de palma, hermosamente enlazados unos con
+otros; á las cabeceras de las calles levantan arcos triunfales que
+visten de cuanto hermoso y florido hay en sus huertas y bosques; lo
+mejor de<span class='pagenum'><a name="Page_I141" id="Page_I141">V.I&ndash;141</a></span> los aderezos y bordaduras labradas hermosa y delicadísimamente
+de plumas, lo pone cada uno delante de su casa; y á fin de que todas las
+criaturas, aun irracionales, rindan homenaje y tributo de reverencia al
+común Señor de todas, salen días antes á caza de pájaros y de fieras,
+aunque sean tigres y leones, y bien atados los ponen en el camino por
+donde ha de pasar el Santísimo Sacramento, y juntamente arrojan por el
+suelo el maíz y las demás semillas de que han de hacer sus sementeras
+para que sea bendito de Dios y las haga multiplicar á la medida de su
+necesidad; pero lo mejor de esta devotísima fiesta es la tiernísima
+devoción y fervor con que acompañan aquel trabajo á gloria de su
+Criador.</p>
+
+<p>Y no piense nadie que Dios Nuestro Señor se deja (á modo de decir)
+vencer de la piedad de estos sus nuevos fieles, antes bien parece, por
+decirlo así, que ha andado con ellos á competencia, de suerte que,
+cuanto ellos más se emplean en su servicio, tanto más les retorna y
+recompensa con beneficios, porque como por experiencia sabemos, suele
+ser sobremanera amoroso y benéfico en la primera formación de aquellos,
+que escoge para cimientos de alguna nueva Iglesia entre infieles y usa
+más largamente en provecho suyo de sus bendiciones, no sólo<span class='pagenum'><a name="Page_I142" id="Page_I142">V.I&ndash;142</a></span> en las
+necesidades espirituales, sino también en las corporales.</p>
+
+<p>Perdíanse una vez los sembrados por falta de agua, y apenas la pidieron
+los neófitos, cuando rompió en abundantísimas lluvias.</p>
+
+<p>Hacía gran estrago en la gente del pueblo de San Rafael una pestilencia;
+corrió luego el pueblo á la iglesia á pedir á Dios misericordia, y al
+punto cesó el contagio, de suerte que ninguno de los tocados de él murió
+en adelante, ni de los sanos enfermó alguno.</p>
+
+<p>Había también aquí gran carestía de víveres, por cuya causa algunas
+buenas mujeres representaron á Dios su necesidad, diciéndole la una:
+«Señor y Dios Nuestro Jesucristo, dadnos qué comer, porque si no nos
+morimos.» Y otra: «Señor ¿queréis que me muera? Mirad que me estoy
+cayendo de hambre», y aquel año fueron abundantísimas las cosechas.</p>
+
+<p>Habían de ir al monte los cristianos del pueblo de San Juan Bautista á
+hacer provisión de carne, pero por no haberse concluído la fábrica de la
+iglesia se quedaron trabajando por acabarla de fabricar con toda
+perfección, fiándose de Dios que los proveería como de hecho sucedió,
+porque de allí á poco salieron del bosque muchos jabalíes en tropas; y
+para que claramente se conociese que era cosa de Dios, se pararon<span class='pagenum'><a name="Page_I143" id="Page_I143">V.I&ndash;143</a></span> junto
+á la Reducción, para que la gente pudiese á su salvo matar los que eran
+suficientes para socorrer á su necesidad.</p>
+
+<p>Pero sería nunca acabar si quisiésemos referir una por una las finezas
+que Dios Nuestro Señor ha usado con ellos. Sea solamente última prueba
+de ellas que estiman más estos neófitos un rosario que cualquiera otra
+cosa, por hermosa y preciosa que sea, y con razón, porque le sirve de un
+seguro reparo y escudo en las desgracias y peligros que encuentran en
+sus caminos; y los nombres santísimos de Jesús y de María, los han
+librado muchas veces de evidentes riesgos de ser hechos pedazos de las
+fieras. Referiré un solo caso, digno entre los otros de particular
+memoria.</p>
+
+<p>Andaba á caza por un bosque cierto cristiano llamado Diego, digno de ser
+nombrado por la santa vida que observaba, cuando de improviso vió venir
+hacia sí una tigre que andaba también por allí á caza, y no se podía
+escapar el indio sin que ella le despedazase; antes le acometió con tan
+gran furia para despedazarlo, que no le dió lugar más que á invocar los
+poderosos nombres de Jesús y de María, á cuya invocación la fiera, que
+ya le tenía entre sus garras, le soltó y se volvió hacia atrás sin
+hacerle otro daño que unos rasguños bien ligeros en la<span class='pagenum'><a name="Page_I144" id="Page_I144">V.I&ndash;144</a></span> cara y en los
+brazos para memoria del milagro y del beneficio de haber recibido
+segunda vez la vida de mano de la Santísima Virgen; porque habiendo
+enfermado poco antes y no podido sanar por más medicinas que, según la
+posibilidad, se le habían aplicado, sólo se afligía por no poder ayudar
+á la fábrica de la Iglesia; volvióse, por tanto, á la Madre de
+misericordia, pidiéndola con instancia la salud, y al día siguiente,
+libre de toda enfermedad, se fué á trabajar á la obra, predicando con
+las palabras y mucho más con el ejemplo, la devoción con la reina del
+cielo.</p>
+
+<p>Esta merced fué en provecho de uno solo; pero otra fué hecha á un pueblo
+entero en señal de agradecimiento. Retirábanse una noche, acabado de
+rezar el rosario, á sus casas, cuando de repente descendió del cielo un
+globo de luz que esparció por el contorno sus rayos y llenó á un mismo
+tiempo sus corazones de júbilo y reverencia; y que esto fuese cosa más
+que natural lo demostraron los efectos causados en aquella santa
+cristiandad.</p>
+
+<p>Verdad es que, como siempre sucede, entre tantos buenos no faltaban
+algunos malos y perversos que hacían más aprecio del cuerpo que del
+alma; pero Dios Nuestro Señor usó con ellos del poder de su brazo
+omnipotente, ya<span class='pagenum'><a name="Page_I145" id="Page_I145">V.I&ndash;145</a></span> ablandando durísimos pecadores con modos
+extraordinarios y singulares, ya castigando tal vez con los azotes de su
+justicia á los obstinados que á buenas no se rendían, haciendo con eso
+que otros que lo veían abrazasen la ley de Dios.</p>
+
+<p>Referiré aquí algunos pocos sucesos de estos más dignos de memoria. Y
+sea el primero un cierto indio llamado Santiago Quiara, el cual,
+llevando mal el apartamiento de una concubina suya que había dejado en
+el bautismo, volvió á admitirla en su casa. Pero luego le fué Dios á la
+mano con una enfermedad que, privándole de la luz del cuerpo, desterró
+de su alma las tinieblas del pecado. Hiciéronsele, pues, dos nubes en
+los ojos que creciendo poco á poco le privaron totalmente del uso de
+ellos; y por más que la caridad de los Padres se fatigó en aplicarle
+remedio, no pudo aprovecharle de nada. Con esto entró dentro de sí el
+doliente, y adivinando que la causa de esta desventura no era otra cosa
+que sus pecados, se volvió con mejor consejo al médico divino,
+suplicándole vivamente le diese remedio, no tanto á él, que no lo
+merecía, cuanto á su familia, que alrededor de él lloraba sin tener un
+bocado de pan que llevar á la boca. Estando una noche en su casa
+examinando sus pecados y pensando en<span class='pagenum'><a name="Page_I146" id="Page_I146">V.I&ndash;146</a></span> las miserias de su vida,
+prorrumpió en esta fervorosísima súplica á Cristo, Señor Nuestro, y á su
+beatísima Madre.</p>
+
+<p>«Oh, Jesús mío, tened misericordia de mí (así puntualmente lo refirió él
+á todo el pueblo, á quien por orden de los Padres manifestó su milagrosa
+curación). Oh, Jesús mío: aunque no lo merezco, perdonadme mis pecados,
+y restituidme el uso de mis ojos; reconozco, Señor, y confieso que este
+trabajo es justísimo castigo de mis culpas; pésame en el alma de
+haberlas cometido, y propongo de nunca jamás volver á caer en ellas.
+Virgen María Madre de Dios y mía, aplacad la indignación de vuestro
+Santísimo Hijo y alcanzad á mi alma el perdón de mis pecados y á mi
+cuerpo la vista perdida. ¡Oh, Dios y Padre mío! movéos á misericordia y
+pues podéis tan fácilmente, concededme la gracia que os pido, que yo
+prometo de jamás ofenderos en adelante, y de observar perfectamente, con
+la diligencia que me fuere posible, vuestra ley santa.»</p>
+
+<p>Mientras así estaba llorando delante de Dios, oyó una voz, como de quien
+estaba enojado, que hablaba con él y le decía:</p>
+
+<p>«Por tu amancebamiento y por las confesiones mal hechas, te ha
+sobrevenido esta desgracia.»<span class='pagenum'><a name="Page_I147" id="Page_I147">V.I&ndash;147</a></span></p>
+
+<p>Al oir estas palabras, que le penetraron hasta el alma, salió como fuera
+de sí, y en aquel punto se vió cercado de una luz tan bella, que la del
+sol, en su comparación, era muy tenue y despedía una fragancia tan suave
+é incomparable con ninguna cosa odorífera de la tierra, que
+manifiestamente se conocía que era don del cielo; sus carnes se le
+pusieron tan delicadas como de un niño recién nacido, y se movía con
+tanta agilidad como si estuviera despojado de la pesada carga del
+cuerpo.</p>
+
+<p>Respondió entonces el hombre, deshaciéndose en lágrimas de consuelo y
+juntamente de dolor:</p>
+
+<p>«Confieso, Padre y Señor mío, mis pecados, que dejé mi legítima mujer y
+me volví á mi antigua amistad, de que fuertemente me pesa. Así es (oyó
+que le replicaban) confiésate y haz penitencia de tus culpas.»</p>
+
+<p>Desapareció la visión; y vuelto en sus sentidos, se halló perfectamente
+sano.</p>
+
+<p>Pero mirando la fealdad de su cuerpo y la vileza de este mundo comparada
+con lo que había visto y gozado, deseaba haberse verdaderamente muerto,
+y no sólo en apariencia, sino en realidad para continuar en el gozo de
+tanto bien, y se ponía las manos sobre los ojos, que bellos y claros
+había recobrado, para que no fijasen la vista en las miserias de acá
+abajo; y<span class='pagenum'><a name="Page_I148" id="Page_I148">V.I&ndash;148</a></span> hasta hoy día, cuando se pone á pensar en este su éxtasis ú
+otro alguno se le trae á la memoria, no puede contener las lágrimas y
+sollozos.</p>
+
+<p>Fué notable el fruto que causó este milagroso suceso; apenas quedó
+hombre de conciencia que no ajustase de nuevo todas las partidas con
+Dios con una confesión general; pero quien experimentó mayores los
+efectos fueron los dos pueblos de San Joseph y de San Francisco Xavier,
+que muchas veces le habían consolado y servido en aquella enfermedad.</p>
+
+<p>La mudanza de vida que hizo este afortunadísimo neófito, fué la que se
+podía esperar de la gracia del Espíritu Santo, que le había tan
+abundantemente entrado en su corazón.</p>
+
+<p>No fué menor el efecto (aunque sí diverso el modo) de convertir á un
+hechicero y gran familiar del demonio. Este, pues, sacado del monte
+donde vivía como bruto por el infatigable celo del P. Lucas Caballero,
+apenas había puesto el pie en la reducción de San Joseph, cuando cayó
+enfermo; é imaginando que aquellos dolores eran otros lamentos y
+súplicas de su alma, hambrienta de los placeres y deleites pasados, se
+condenó á sí mismo de demasiado ligero, y poco á poco se volvió á sus
+pensamientos antiguos, y en sus deseos se volvió infiel en su corazón, ó
+por mejor decir, bestia.<span class='pagenum'><a name="Page_I149" id="Page_I149">V.I&ndash;149</a></span></p>
+
+<p>Una noche, pues, ardiendo más en tales deseos, que con la fiebre que
+interiormente le abrasaba, sintió que se acercaba una como multitud de
+gente que hacía gran estruendo y ruido, y era una cuadrilla de demonios
+que huía de la iglesia maldiciendo aquel santo lugar y á los neófitos
+que en él se estaban disciplinando, y llegándose á su choza le dijeron:</p>
+
+<p>«Mira, mira cómo se azotan los indios; ¿no ves con cuánta razón te
+predicamos que no te dejes engañar de las patrañas de estos malvados?
+(decíanlo por los Padres); líbrate tú de esto volviéndote á tu bosque,
+porque sino descargaremos sobre tus espaldas los mismos azotes.»</p>
+
+<p>El indio enfermo no vió á los demonios, sino sólo una sombra espantosa
+de donde salía tan perversa admonición. Pero erraron esta vez, como
+otras muchas veces, sus tiros los demonios porque en lugar de salir con
+sus intentos, perdieron la presa; llenóse el miserable todo de pavor, y
+miedo, porque el corazón le decía que esta era cosa del infierno, y no
+sabía cómo echarlos de sí; había oído decir que los dulcísimos nombres
+de Jesús y de María tenían poder contra esta canalla, pero no se
+ofrecían á la memoria, hasta que después de mucho trabajo se le
+ofrecieron y los pronunció: entonces los demonios, como si se viniese
+abajo toda la casa, huyeron<span class='pagenum'><a name="Page_I150" id="Page_I150">V.I&ndash;150</a></span> con gran furia, y él, curado en el alma de
+sus liviandades, entró por el camino de la salvación, con más firmes
+propósitos y más seso que antes; y con tal mudanza y arrepentimiento de
+sus yerros, que estando aún con la fiebre se levantó de la cama y fué
+corriendo á echarse á los piés del P. Caballero, y con más lágrimas que
+palabras le pidió el santo bautismo.</p>
+
+<p>Estos dos casos que he referido no fueron más que visiones, una de
+consuelo y otra de terror, para mejorar el alma á los dos á quienes se
+mostraron. Más caro les costó á los dos siguientes el obstinarse contra
+las saludables admoniciones de los Misioneros:</p>
+
+<p>El primero, cristiano recién bautizado, enfadado de vivir como hombre y
+en la ley de Cristo, en el pueblo de San Rafael, se huyó entre los
+infieles, y como es tan violento el vivir sin ningún gusto, no gustando
+él ya más de Dios, le fué fácil al demonio inducirle á tomar otro
+deleite, y le ofreció al punto ocasión cómoda y oportuna en una mujer de
+mala vida, con quien había estado mal amistado en su gentilidad.</p>
+
+<p>El Misionero de aquella Reducción, que con sus sudores había ganado
+aquella alma para Dios, envió al punto tras él á algunos fervorosos
+cristianos, que habiéndole alcanzado en una Ranchería de infieles, le
+reconvinieron con<span class='pagenum'><a name="Page_I151" id="Page_I151">V.I&ndash;151</a></span> la promesa que había hecho á Dios en el bautismo y
+con la palabra que había dado á los Padres de quedarse en el pueblo de
+San Rafael. Él, disimulado, los recibió con una falsa alegría en el
+semblante y con palabras fingidas, que ya tenía premeditadas; y, ó
+porque esperase apartarlos de la fe y hacerles renegar ó porque pensó
+por entonces contemporizar con ellos, les quiso prevenir un expléndido
+banquete; para eso se fué á caza, y habiendo muerto un animal, mientras
+alegre y contento pensaba cómo llevar al cabo su designio, oyó hacer
+gran ruido detrás de sí, como de quien quería embestir á otro; helósele
+la sangre con el susto al miserable, y tenía razón, porque era una
+víbora de desmedida grandeza que venía á dar sobre él y matarle; vuelto
+en sí y cobrando aliento, levantó la macana y la detuvo con un golpe.
+Irritada de esto la víbora, procuró con más furia agarrarle por el
+pescuezo; retiróse él hacia atrás queriendo evadir el salto con otro
+golpe; mas por su desgracia se le cayó de la mano la macana y con ella
+aquel poco de ánimo que en tan peligroso lance le alentaba; pero como el
+amor de la vida es muy ingenioso en hallar trazas y valerse de todo para
+mantenerla, echando mano al arco y al carcax de las flechas que traía
+atados á la cintura, se reparaba lo mejor que podía de la<span class='pagenum'><a name="Page_I152" id="Page_I152">V.I&ndash;152</a></span> furia de la
+bestia; sudaba mucho entretanto, daba altísimos gritos y pedía socorro,
+pero en vano, porque no había nadie que pudiese ayudarle; por lo cual
+desesperado de poder escapar con la vida de tan obstinada contienda, no
+teniendo más fuerzas para resistir, quería ya rendirse á discreción del
+enemigo, á no haber sucedido con gran ventura del miserable, que tirando
+la víbora á cogerle por la garganta, dió con la suya sobre la punta de
+una saeta y se hirió malamente, con que acobardada y cansada se paró
+algún tanto y dió tiempo al apóstata para salvarse huyendo; el cual,
+casi fuera de sí, llegó á la Ranchería, y referido el suceso, los
+infieles le interpretaron como les hacía más al caso; pero los
+cristianos, más advertidos, adivinaron sabiamente que esto le había
+sucedido, no tanto para peligro del cuerpo, cuanto para aviso del alma,
+según su necesidad; porque llamado y admitido de Dios á ser su hijo por
+el santo bautismo le había después feamente dejado, volviéndose á vivir
+entre gentiles.</p>
+
+<p>Cuadró á todos la interpretación, pero singularmente al apóstata, á
+quien el remordimiento de la conciencia le decía lo mismo á su corazón
+con más eficacia; por lo cual, sin detenerse, fué con todos los infieles
+que allí había derechamente á San Rafael; éstos para alistarse<span class='pagenum'><a name="Page_I153" id="Page_I153">V.I&ndash;153</a></span> en el
+número de los Cathecúmenos y aquél para enmendar y satisfacer con la
+penitencia su pecado, como lo hizo, viviendo de allí en adelante en
+temor de Dios y con honestidad ejemplar.</p>
+
+<p>Más terrible aún fué el modo con que otro entró en juicio y cobró
+aprecio de las cosas de su alma: Habíase reducido á nuestra Santa fe en
+el pueblo de San Joseph un gentil, y en el bautismo había dejado una
+amiga, con quien antes había vivido en el cieno de muchas
+deshonestidades; pero duróle poco tiempo este buen propósito y este
+retiro y resistencia á los placeres y gustos de la carne, porque
+habiéndose encontrado con la amiga antigua, su vista le abrasó otra vez
+el corazón y le encendió los deseos primeros; después, para que ninguno
+le fuese á la mano en sus deshonestidades, tramó secretamente la fuga
+con otras tres mujeres de sus mismos intentos y se escondió en un
+bosque; de suerte que por mucho que otros indios de mejor conciencia los
+buscaron, por orden de los Padres, jamás le pudieron encontrar.</p>
+
+<p>Entonces uno de los Padres Misioneros echó de ver que aquel no era mal
+que se había de curar sino con el remedio de algún extraordinario
+auxilio de la Divina Misericordia. Por esto empezó á llorar amargamente
+por aquel ciego miserable, y tantas súplicas hizo á la beatísima<span class='pagenum'><a name="Page_I154" id="Page_I154">V.I&ndash;154</a></span>
+Trinidad, y á la Reina del cielo y á las santas almas del purgatorio,
+que se le cumplió su deseo con modo bien singular, porque mientras él
+festejaba sus brutales deshonestidades, estando el cielo serenísimo, sin
+la menor señal de tempestad, estalló un terrible trueno en medio del
+aire, y tras él se despidió un rayo que vino á dar á sus piés; y el
+indio, ó por furia del rayo ó por el miedo que tenía, cayó en tierra
+como muerto. De aquí vuelto en sí, después de gran rato y abriendo los
+oídos á aquel llamamiento de Dios, lleno de susto y pavor de que no le
+sucediese cosa peor, se dió á llorar amargamente su pecado; tomó en las
+manos el rosario que traía al cuello, empezó á pedir piedad y
+misericordia á Dios prometiendo ser totalmente otro en adelante,
+constante y leal en su servicio, y al punto puso en ejecución su
+propósito, retirándose al pueblo de San Francisco Xavier, porque no tuvo
+ánimo de volver á San Joseph y porque la vista de su amiga no le
+despertase el apetito. Dios se la quitó de delante con una enfermedad,
+en que arrepentida de sus culpas y deshaciéndose en lágrimas de
+contricción y arrepentimiento, sin permitir que jamás entrase su galán
+en su Rancho, pasó con grande esperanza de su salvación á la otra vida;
+con que ella difunta, volvió él á su Reducción, donde<span class='pagenum'><a name="Page_I155" id="Page_I155">V.I&ndash;155</a></span> comenzó nuevas
+obras y entabló nueva vida, que prosiguió con tanto contento y gozo de
+su espíritu, que jamás en adelante volvió á los torpes y brutales gustos
+de la carne.</p>
+
+<p>Pasemos ahora á referir otros, á quien Dios Nuestro Señor, con doblado é
+irremisible castigo, puso por ejemplo y terror de los demás, quitándoles
+la vida temporal y la comodidad de conseguir la eterna.</p>
+
+<p>Tocó en primer lugar esta infeliz suerte á un mancebo, de nación Peta,
+que estaba de mala gana en el pueblo de San Juan Bautista, en quien, por
+más que la caridad de los nuestros y sus saludables amonestaciones y
+consejos procuraron ablandar la dureza de su corazón, no aprovecharon
+nada para que se quedase allí; antes, por no ser detenido, se huyó
+secretamente cuando el pueblo asistía en la iglesia á los divinos
+oficios. Mas no tardó mucho en venir sobre él la divina justicia que le
+esperaba en un desierto solo, sin que hubiese á quien volver los ojos;
+allí, pues, se le hinchó disformemente una rodilla y se le empezó á
+podrir, criando materia y gusanos y echando una hediondez intolerable,
+con que rabiando de dolor murió sin tener quien le diese aun la
+sepultura de las bestias, ya que había ido como una de ellas; y
+claramente conocieron todos que esto le había su<span class='pagenum'><a name="Page_I156" id="Page_I156">V.I&ndash;156</a></span>cedido en pena á su
+obstinación, porque por más á prisa que fueron algunos neófitos á
+socorrerle, no llegaron á tiempo y sirvió su desgraciada muerte para que
+ninguno en adelante sacase el pie de la Reducción sin haber ajustado
+antes con Dios las partidas de su conciencia y pedido la bendición á la
+Santísima Virgen.</p>
+
+<p>Aún peor le sucedió á un hechicero, gran ministro del demonio, en el
+pueblo de San Francisco Xavier, pues los mismos cristianos le mataron á
+palos porque con sus mentiras y patrañas no dejaba de molestar al
+sencillo pueblo, y desacreditar y vituperar la santa é inocente vida de
+los Misioneros; ni le valió la autoridad de los Padres, que le sufrían
+con paciencia y le habían librado dos veces de la furia del pueblo,
+porque mientras un día, montado en cólera, vendía por misterios las
+fantasías y por verdades los sueños de su mala cabeza á ciertos nuevos
+cristianos, y desfogaba su cólera contra los Padres con palabras
+injuriosas y de escarnio, decía cosas tan indignas, que á un cacique
+principal, cristiano de muchos años, no le pareció que se podían ya
+sufrir; por lo cual, poniéndose delante de él, le quitó la gana de
+predicar más y de vivir, quebrándole los dientes en la boca y los sesos
+en la cabeza con un palo.</p>
+
+<p>Acabaré esta funesta narración con un es<span class='pagenum'><a name="Page_I157" id="Page_I157">V.I&ndash;157</a></span>pantoso suceso que por mucho
+tiempo quedó en la memoria para terror y ejemplo de toda aquella nueva
+cristiandad.</p>
+
+<p>Felipe Motoré, Tabica de nación, vencido en las contínuas sugestiones
+del demonio y de la carne, volvió públicamente en casa de una amiga
+dejando á su mujer, sin reparar ni hacer escrúpulo de tenerla
+públicamente como si fuese su propia mujer.</p>
+
+<p>Desagradó esto indeciblemente á todos, singularmente á los Padres, que
+veían con tal ejemplo abierta la puerta para que otros hiciesen lo
+mismo, y que por más que hubiesen trabajado y sudado en desarraigar tal
+abuso y establecer el nudo indisoluble del matrimonio, se destruiría en
+breve; y como sucede entre bárbaros que el pueblo indómito se va en pos
+de quien tiene entre ellos alguna soberanía y preeminencia, le seguirían
+todos.</p>
+
+<p>Pero Dios Nuestro Señor tomó por su cuenta el remediar este escándalo, y
+no tardó mucho en darle su merecido, quitándole de allí á poco la vida y
+arrojándole al abismo, reparando juntamente los daños que pudiera haber
+causado y causaría en adelante.</p>
+
+<p>Mientras que alegre y contento saltaba de placer y hacía fiesta por este
+su perniciosísimo escándalo, le empezó á correr por las venas un<span class='pagenum'><a name="Page_I158" id="Page_I158">V.I&ndash;158</a></span> humor
+pestilente y se le encendió una fiebre ardientísima, que en pocos días
+le condujo á las puertas de la muerte.</p>
+
+<p>Acudieron los nuestros á visitarle, persuadidos á que también á éste
+como á otros la tribulación le habría abierto los ojos para arrepentirse
+de su pecado; pero sorprendido de un accidente y sintiendo que se le
+acababa la vida, llamó á sus parientes y amigos y les dijo:</p>
+
+<p>«Verdaderamente, hermanos míos, que soy desgraciado é infeliz, pues por
+mis delitos pasados estoy condenado á arder para siempre en las penas
+eternas del infierno. Mirad á los demonios que vienen á llevarme
+arrastrando, para que sea su compañero en las penas, como lo fuí en los
+pecados. El no haber dado crédito á los sabios consejos de los
+Misioneros y el admitir de nuevo públicamente la amiga, son la causa de
+esta mi sempiterna desventura, oid vosotros de buena gana la santa
+doctrina y poned en ejecución cuanto en bien de vuestras almas se os
+enseña, para que no vengais conmigo á llorar inconsolablemente en el
+infierno aquellas culpas y yerros que para borrarlos no me será bastante
+una eternidad de suplicios.»</p>
+
+<p>Afligidísimos quedaron los circunstantes; y aquellos á quienes la
+deshonestidad y la disolu<span class='pagenum'><a name="Page_I159" id="Page_I159">V.I&ndash;159</a></span>ción les decían en el corazón que eran dignos
+de semejante fin, se helaron de pavor y susto. Otros creyeron que con la
+enfermedad maligna que tenía había delirado de aquella suerte, y por
+esto le llevaron á la iglesia, en donde, celebradas las exequias, le
+enterraron. Pero Dios Nuestro Señor dió bien presto á conocer que
+aquellas palabras no habían sido delirios de una cabeza desvanecida,
+sino una sincera confesión de la justa venganza del cielo. Porque á
+pocos días vieron salir de la iglesia en grandes nublados un humo negro
+y denso, que parecía se abrasaba toda ella. Acudió luego toda la gente á
+apagar aquel que creían incendio; y registrando de dónde salía aquel
+humo, vieron que le arrojaba la tierra que estaba sobre el cuerpo de
+aquel desdichado; por lo cual echaron sobre él agua en grande
+abundancia, pero ¿qué sucedería? Comenzó á bullir la tierra y á
+levantarse, arrojando fuera una espesa y espantosa niebla que parecía se
+abrasaba todo el lugar y que allí estaba escondido y oculto un gran
+volcán de llamas.</p>
+
+<p>Por tanto, abierta la sepultura, se halló el cuerpo sin la menor
+corrupción, como si aquella tierra bendita rehusase mezclarse con
+aquellos miembros, cuya alma era un tizón del infierno; pero exhalaba el
+cuerpo un espantoso y<span class='pagenum'><a name="Page_I160" id="Page_I160">V.I&ndash;160</a></span> hediondo humo, con que se veía bien claro que era
+cosa más que natural. Por lo cual, sacado fuera el cadáver le arrojaron
+en una laguna, la cual también comenzó luego á moverse y bullir, como si
+allí se abrasase algún hierro ardiendo.</p>
+
+<p>Aterróse no poco el pueblo con tan funestos accidentes, y por mucho
+tiempo no se habló sino del infeliz Felipe Motoré, ni les fué necesario
+á los Padres cansarse mucho en predicar la honestidad y perseverancia en
+los matrimonios.</p>
+
+<p>Curiosos después los indios de saber á dónde había ido á parar el
+cuerpo, le buscaron dentro del agua; pero por más que registraron toda
+la laguna, nunca jamás le pudieron encontrar, dando con esto motivo para
+conjeturar prudentemente que fué sepultado en los abismos para hacer
+compañía en las penas al alma, ya que la había incitado y hecho
+participante de las brutales torpezas de la carne.</p>
+
+<p>Pasemos ya de materia tan funesta y describamos por último una visión
+que tuvo un neófito, por la cual mejoraron increíblemente las cosas de
+esta cristiandad y fué más gustosa que todo cuanto he dicho hasta ahora.
+Para lo cual me será preciso interrumpir á ratos brevemente la narración
+para inteligencia de las co<span class='pagenum'><a name="Page_I161" id="Page_I161">V.I&ndash;161</a></span>sas que en ella se insinúan, y la referiré
+por extenso, como puntualmente la escribieron á su Provincial los PP.
+Lucas Caballero y Felipe Suárez.</p>
+
+<p>Un cristiano llamado Lucas Xarupá, asaltado de una fiebre maligna, le
+redujo en pocos días á los últimos períodos de la vida; á este tiempo le
+sobrevino un fortísimo parasismo que le privó totalmente del uso de los
+sentidos, sino es ya que (como él afirmó) murió verdaderamente.</p>
+
+<p>Salida el alma del cuerpo, le salieron al encuentro dos, con semblantes
+de hombre, que le convidaban á que fuese con ellos á otro país.</p>
+
+<p>Paróse un poco temiendo no fuesen demonios; pero observando las
+facciones de sus rostros, la belleza de los vestidos y de las cruces que
+traían en las manos, y la afabilidad de sus palabras, creyó que era cosa
+del cielo; por lo cual, perdido el miedo, se fué tras ellos por una
+cuesta empinada, por la cual se montaba á unas altas cumbres; la senda
+era estrecha, difícil y sembrada toda de abrojos y espinas tejidas entre
+sí á manera de cruces; por lo cual era menester caminar con tiento paso
+á paso para no maltratarse; y hubiera desfallecido por la pena y dolor
+que sentía en pisar las espinas si sus guías no le hubiesen alentado y
+confortado con<span class='pagenum'><a name="Page_I162" id="Page_I162">V.I&ndash;162</a></span> la amabilidad de su vista y con la luz que echaban de
+sí; llegó entre tanto á donde por la mano izquierda había un camino
+real, ancho y llano y bellísimo á la vista por su verdor, hermosamente
+esmaltado de todo género de flores. Quiso seguir este camino, mas sus
+conductores le advirtieron que mirase dónde iba á parar aquella
+hermosura, y vió que iba á rematar en ciertas profundidades y altísimos
+precipicios, de donde salían disonantísimos gritos y vocinglería, de
+suerte que se persuadió estaban celebrando allí sus paisanos algún
+solemne banquete; pero bien presto le sacó del engaño una cuadrilla de
+demonios feísimos con terribles semblantes y descompasados movimientos
+del cuerpo; unos con cara de tigres, otros de dragones y cocodrilos y
+algunos con apariencias de tan monstruosas y terribles formas, que no
+sufría el ánimo mirarlos; echaban todos por la boca y por las otras
+partes del cuerpo llamas de color negro y espantoso, y gritando y
+discurriendo de una parte á otra remedaban las danzas y bailes de los
+indios, hasta que agarrándose del pobre neófito, que estaba todo
+temblando creyendo que aquella fiesta era por él, hicieron gran fiesta
+gritando:</p>
+
+<p>«El, él es, Xarupá nuestro amigo, que antiguamente era nuestro devoto y
+usaba de los<span class='pagenum'><a name="Page_I163" id="Page_I163">V.I&ndash;163</a></span> hechizos maléficos que enseñamos á sus abuelos.»</p>
+
+<p>A tales cortesías, se le recrecía el susto de que no le asiesen y
+echasen mano de él, para llevárselo al infierno. Pero los ángeles le
+aseguraron, de que no osarían moverse ni menearse contra él. Entonces
+saltó fuera de enmedio de aquella canalla un cruelísimo verdugo,
+arrastrando un condenado como á un vilísimo jumento, atadas las manos y
+los piés con cadenas de acero ardiendo; traía á la garganta un collar
+ancho de hierro que le forzaba, mal de su grado, á tener derecha la
+cabeza para su mayor confusión y vergüenza: daba en tierra á cada paso
+por la violencia con que el inhumano verdugo le tiraba; pero los
+demonios que venían detrás, con una tempestad de azotes que llovían
+sobre su cuerpo y con otras cruelísimas befas, le obligaban á caminar.
+Daba entratanto el miserable horrendos gemidos y suspiros maldiciendo su
+desventura y lamentándose desesperadamente. Ardía todo en vivas llamas
+como también el demonio que le tiraba, el cual traía á la cintura, en
+señal del oficio, un grande haz de víboras, que le despedazasen; y
+vuelto á Lucas, con fiereza propia del infierno, le dijo:</p>
+
+<p>«También tú alguna vez te entendías conmigo y eras de mi servicio,
+siento mucho que<span class='pagenum'><a name="Page_I164" id="Page_I164">V.I&ndash;164</a></span> me hayas dejado, vinieras ahora á cortejarme si estos
+Padres no hubieran venido á tu Ranchería á predicar la ley de Cristo: no
+lo puedo sufrir; no hacen otra cosa, más que hablar mal de mí y de mis
+cosas. Pero no, no todos los paisanos han de ir al cielo; muchos aún
+duran en mal estado, y obstinados en sus costumbres gentílicas. Me
+atraviesa el corazón verme forzado á venir aquí, para que tú veas
+nuestras miserias, y de qué suerte es el galardón que damos á los que
+siguen nuestro partido, y tú vayas después á contarlo, porque en
+adelante perderemos el crédito, y los tuyos dejando los vicios y
+supersticiones abrazarán la nueva fe; y si tú á esta hora no hubieras
+tomado esta resolución, fueras ahora compañero de este que tengo aquí en
+mi poder. Mírale, mírale, ¿le conoces?»</p>
+
+<p>Tenía tan demudado el semblante, feo y hecho un tizón de fuego, que mal
+le podía conocer; pero, finalmente, después de fijar muchas veces en él
+la vista, reconoció quién era. Este es (le dijeron los ángeles) Antonio
+Tapochí, que ni aun en la hora de su muerte se quiso arrepentir, y por
+más que los suyos le exhortaron á que mirase por su alma y se dispusiese
+á bien morir, nunca quiso darles oídos y echaba de sí con enojo y
+despecho á quien le animaba<span class='pagenum'><a name="Page_I165" id="Page_I165">V.I&ndash;165</a></span> á que pidiese perdón á Dios y llorase y
+confesase sus culpas. Entonces el desgraciado Antonio, dando un profundo
+suspiro y volviéndose á Lucas, le habló de esta manera.</p>
+
+<p>«¡Ay, desdichado de mí, que no quise creer á los Padres! ¡Qué penas, qué
+dolores, qué grandes é insufribles tormentos padezco por haber ofendido
+á Dios, sin hacer caso de su doctrina y de sus ministros que la
+predicaban! ¿Estos suplicios no han de tener jamás fin? ¡He de padecer y
+llorar eternamente, sin esperanza de alivio! ¡Felices mil veces vosotros
+que podéis esperar la eterna bienaventuranza, y libraros de este
+infinito piélago de amarguras y de las manos de los verdugos, peores que
+las mismas penas!»</p>
+
+<p>Esto que ves del desventurado fin de este desdichado (le dijeron los
+ángeles) refiérelo á tus paisanos, y diles que también está en el
+infierno el cacique Miguel Matoquí (era éste de nación Piñoca y de los
+primeros que sujetaron la cerviz al yugo de Cristo; pero enfadado de
+vivir con las reglas y leyes del cristiano, se huyó entre los gentiles,
+llevando consigo sus hijos y su mujer; la cual, no pudiendo hacer por
+entonces otra cosa, le siguió, volvióle de nuevo á San Francisco Xavier
+el P. Caballero, pero siempre perseveró él en sus primeros
+pen<span class='pagenum'><a name="Page_I166" id="Page_I166">V.I&ndash;166</a></span>samientos, y en el corazón era gentil, aunque en la apariencia se
+mostraba hombre cristiano.) En la última enfermedad recibió los Santos
+Sacramentos por no dar qué decir; pero en la agonía mostró que, así como
+había vivido como bestia, también como tal quería morir; también se
+condenó el malvado hechicero Poó, el cual está en lo más profundo del
+infierno, atormentado horriblemente por dos demonios, que fueron sus
+inseparables compañeros mientras vivió, y por instigación suya pretendió
+desacreditar la buena fama de los Padres y vituperar la santa ley de
+Dios, incitando á los más neófitos que podía á apostatar y volver á sus
+antiguos vicios.</p>
+
+<p>Da también noticia á los tuyos (prosiguieron los ángeles) de aquéllos
+que se han salvado y gozan ahora de la eterna bienaventuranza en el
+Paraíso. Salvóse Andrés Zurubi, que después de tres días de Purgatorio
+voló al cielo (vivió este neófito una vida ejemplarísima; en las
+privadas disciplinas de los viernes y en las públicas, que en ciertos
+días del año en las principales solemnidades se hacen por las calles,
+era el primero en la frecuencia de los Sacramentos, en las oraciones, en
+la iglesia y al pie de las cruces contínuo; lloraba tan amargamente sus
+pecados, que no pocas veces sacaba lágrimas á los ojos de los
+misioneros; llevó la última enferme<span class='pagenum'><a name="Page_I167" id="Page_I167">V.I&ndash;167</a></span>dad con grandísima paciencia,
+mostrando en ella grandes y encendidos deseos de morir para ver á Cristo
+Nuestro Señor, sabiendo el buen trueque que muriendo hacía cambiando
+esta breve y miserable vida por la eterna y bienaventurada. Estando á
+los últimos, le envió un Padre la imagen de San Francisco Xavier para
+que le pidiese la salud; pero él, en lugar de pedirle la vida, le
+suplicó que si aún no se le había llegado su hora, le alcanzase luego de
+Dios se le llegase; y en efecto, fué al punto oído, porque mientras
+explicaba al glorioso apóstol sus deseos, plácidamente espiró; y
+preguntando al niño que le había llevado la santa imagen cómo estaba el
+enfermo, respondió llorando que ya había muerto; y con un modillo, á
+manera de quien estaba enojado, añadió: «¿Y cómo no había de morir, si
+pidió él ir á ver á Jesucristo y Su Madre Santísima?»</p>
+
+<p>Vive también (le añadieron sus guías) en la celestial Jerusalén con
+nosotros Agustín Zurubi y su buena mujer, por medio de los grandes y
+ardientes deseos que tuvo siempre de ver á Dios (era el Agustín
+cristiano de buen corazón, devoto, humilde, obediente y de conciencia
+delicada; asaltado de la última enfermedad, gastaba el tiempo
+solemnemente en rezar el rosario, y en tiernos coloquios con Dios y con
+la<span class='pagenum'><a name="Page_I168" id="Page_I168">V.I&ndash;168</a></span> Reina del cielo; y en la hora de su muerte vió algunos espíritus
+bienaventurados que le convidaban al Paraíso, de lo cual dió aviso él á
+un compañero suyo, y con los nombres de Jesús y María en la boca entregó
+el alma á su criador. La mujer, desde que recibió el santo bautismo,
+vivió como un ángel, y el confesor no hallaba en ella materia de qué
+absolverla).</p>
+
+<p>Exhorta á sus paisanos (prosiguieron los ángeles) que tengan gran
+respeto y reverencia á los Misioneros, ministros de Dios, y á que,
+depuestas y olvidadas las discordias y rencores, se amen como buenos
+cristianos.</p>
+
+<p>Explica al pueblo la terribilidad de los suplicios eternos, porque no
+pocos perseveran todavía, obstinados en sus vicios, y se hacen sordos á
+los avisos de los Padres y al llamamiento de Dios.</p>
+
+<p>Dí que se mude cuanto antes la Reducción á paraje más vecino y cercano á
+los infieles, porque Jesucristo, por la desobediencia de los tuyos ha
+enviado aquí la peste y nunca cesará hasta que os rindais de buena gana
+á su voluntad, pues es cosa fuera de razón que los obreros Evangélicos
+pierdan el tiempo en cultivar pocas almas, mientras se pierden tantos
+millares por falta de quien les enseñe el camino de salvación.<span class='pagenum'><a name="Page_I169" id="Page_I169">V.I&ndash;169</a></span></p>
+
+<p>Dí á los cristianos que fueron á anunciar el Nombre de Dios á los
+infieles, que su misión agradó mucho á Jesucristo, y que por los
+trabajos é incomodidades que en ella sufrieron, les tiene prevenido en
+el cielo un premio incomparable; que no teman nada las saetas, las
+macanas y la muerte á manos de los gentiles, porque recibirán de Dios
+gloria y galardón correspondiente; y para que se te dé crédito y fe,
+verás ahora alguna cosa de la eterna bienaventuranza.</p>
+
+<p>Entonces, en un momento, desapareció el condenado y aquella
+terribilísima representación del infierno, y luego le pusieron los
+ángeles á las puertas de la Celestial Jerusalén, de tal riqueza y
+hermosura, cual las pinta el apóstol San Juan en su Apocalypsi.</p>
+
+<p>Apenas había metido dentro el pie, cuando le salieron al encuentro dos
+bellísimos jóvenes, trayendo en las manos cruces resplandecientes, los
+cuales le introdujeron en un ameno jardín, donde por la fragancia de las
+flores, que no se puede comparar con ninguna de acá, y con la belleza de
+lo que veía, estaba como en extásis admirado; y siendóle presentada una
+fruta semejante á la granada, con sólo llegarla á sus labios, se le
+inundó el corazón de tanto gozo y consuelo, que creía que en él estaba
+lo mejor y aun el todo del don de los ciudadanos del cielo; pero<span class='pagenum'><a name="Page_I170" id="Page_I170">V.I&ndash;170</a></span> le fué
+dicho al oído, que estaba muy lejos el piélago de la bienaventuranza, en
+que engolfándose los Bienaventurados, se hallan plenamente hartos,
+satisfechos y contentos; y que lo que tenía delante, no era otra cosa
+más que un asomo, una muestra de lo que quedaba que gozar, bueno y sólo
+para hacer bienaventurados los sentidos, y la inferior porción del
+hombre, incapaz de los deleites que trae consigo al entendimiento el
+conocimiento y la vista clara de la divina esencia.</p>
+
+<p>No acababa el buen Lucas de echar los ojos por todas partes, donde veía
+nuevas delicias y bellezas; y hubiera querido detenerse algún tanto aquí
+ó pasar adelante, pero le atajó sus designios y embarazó su gusto un
+escuadrón de espirítus bienaventurados; y el más autorizado entre ellos
+que en el aire del semblante, en la majestad de sus pasos y en la cruz
+resplandeciente que traía, creyó era príncipe de la milicia celestial;
+el cual, volviéndose á mirar á Lucas, le dijo con palabras algo severas:</p>
+
+<p>¿Y tú? ¿Cómo estás aquí? ¿Te has confesado? Respondió que sí, á que
+añadió: ¿Y estos tres pecados? y nombróselos.</p>
+
+<p>Enmudeció el pobre, porque decía era verdad, que no había hecho caso de
+ellos en la confesión, por ignorancia suya.</p>
+
+<p>Entonces le dijo el ángel: Estos afean mucho<span class='pagenum'><a name="Page_I171" id="Page_I171">V.I&ndash;171</a></span> tu alma, y la impiden el
+venir á gozar cara á cara de la vista de Dios. Dí á la gente, que no hay
+otro modo de venir al cielo, sino manifestando sinceramente las culpas
+en la confesión, como os lo dicen los Padres; las cuales palabras
+pronunció con tanta fuerza y eficacia, que como un gran trueno le
+hicieron temblar todo.</p>
+
+<p>Con esto dió la vuelta con sus compañeros y hubiera querido el neófito
+detenerlos para ver más de cerca las cosas tan grandes que había oído
+decir de Dios y de su gloria, y ver aquel inefable prodigio de cómo las
+almas son bienaventuradas, no menos porque se ven en Dios que porque ven
+á Dios en sí mismo; pero aquel príncipe le hizo entender que ninguno que
+está feo con la culpa podía mirarse como en un espejo en Dios, ni hacer
+de sí mismo espejo en que se mire Dios; antes que saliese de allí y
+volviese acá para borrar con la penitencia y confesión aquellas culpas.</p>
+
+<p>Despidióse, pues, el pobre hombre de aquel dichosísimo lugar, mas cuando
+empezaba á entrar por el primer camino, vió que le salía al encuentro la
+Reina del cielo, servida de gran multitud de santos, que despedía de su
+rostro tantos rayos y resplandores, que quedó pasmado de la belleza y
+atónito de la majestad de su semblante; y saludándole su Majestad á él
+en su<span class='pagenum'><a name="Page_I172" id="Page_I172">V.I&ndash;172</a></span> lengua, con aire de enojada le preguntó qué llevaba colgado al
+cuello. Este rosario no es tuyo, sino de mi hijo (y nombró al mancebo á
+quien Lucas se lo había quitado por fuerza), el cual, en premio de haber
+acertado con la saeta al blanco, quiso más mi rosario que otras cosas
+que se le ofrecían; vuelvéselo cuanto antes, porque con esta tu
+violencia le causaste gran pesar; y al decir esto desapareció, y sus
+conductores ó guías le volvieron al mundo, y encontrando á cada paso
+tropas de espíritus infernales que andaban discurriendo y ahullando á
+manera de lebreles que andan en busca de las fieras, se llenó todo de
+espanto y horror.</p>
+
+<p>Llegado junto á su cuerpo, que poco antes había dejado, no le pareció
+más que una disforme masa de barro y se maravillaba consigo mismo y no
+acababa de creer que aquél era en quien poco antes ejercitaba todas las
+operaciones y facultades naturales, y no cesaba de lamentarse y quejarse
+con sus compañeros, sino que éstos, sonriéndose, le dijeron:</p>
+
+<p>Aquí conocerás qué cosa eres tú, cargado de esta vil y hendionda
+materia.</p>
+
+<p>Con lo cual al punto se desaparecieron de sus ojos, se acabó la visión y
+Lucas Xarupá, ó por mejor decir, su alma, volviendo á entrar en<span class='pagenum'><a name="Page_I173" id="Page_I173">V.I&ndash;173</a></span> su
+cuerpo como si despertase de un profundo sueño, ó como él decía, como si
+resucitase, su primera diligencia fué hacer llamar al dueño del rosario,
+y pidiéndole perdón de la injuria, luego en aquel punto se vió libre de
+la fiebre que aún duraba.</p>
+
+<p>Quedaron atónitos los circunstantes de que con tan leve remedio se
+hubiese librado de aquella penosa enfermedad; mas cuando oyeron lo que
+por orden de Dios les refirió, fué increíble la conmoción, las lágrimas
+y el fruto; ni se quedó aquí solo, sino que en donde quiera que llegó la
+voz de este suceso se vieron los mismos efectos; y quien era bueno se
+alentó á perseverar, y quien malo, con la memoria de aquellos suplicios,
+corrigió el humor pecante que en él predominaba. Y el resucitado comenzó
+una vida tanto mejor, que si antes era bueno, después era un santo.</p>
+
+<p>Quédame ahora, por fin y remate, que decir algo del celo de estos buenos
+cristianos en anunciar la ley divina y llevar la luz del Evangelio á los
+que aún duran en las tinieblas y vicios del gentilismo; parece que no
+viven contentos en la nueva vida que han empezado á profesar si no traen
+á otros á gozar del mismo bien.</p>
+
+<p>Para prueba de lo cual, daré el primer lugar á los Misioneros, que, como
+testigos de vista y<span class='pagenum'><a name="Page_I174" id="Page_I174">V.I&ndash;174</a></span> de experiencia, no acaban de hablar de este
+particular.</p>
+
+<p>«En este caso, y con otros milagrosos sucesos (así concluye una carta
+suya un Misionero de la Reducción de San Francisco Xavier, después de
+haber escrito la visión que poco ha referí), se ha encedido en este
+pueblo un gran fuego de caridad y de celo, para llevar el nombre de Dios
+á los infieles sin hacer caso de os trabajos y fatigas y de la muerte,
+con que han de encontrarse á cada paso.»</p>
+
+<p>«La fe, á Dios gracias, va cada día en aumento (dice otro) y desean
+muchísimos, sin hacer caso ninguno de su vida, introducirla en los
+gentiles circunvecinos.</p>
+
+<p>«Estoy esperando (escribe el P. Caballero) á ciertos neófitos que el año
+pasado recibieron el santo bautismo, los cuales, movidos á compasión de
+sus paisanos se ofrecieron á ir allá para reducirlos al rebaño de
+Cristo, para que sean participantes del bien de que ellos gozan.»</p>
+
+<p>Así cuentan de un tal indio llamado Ignacio que no sabe vivir sin andar
+en busca de infieles y ganando almas á Cristo; y el P. Juan Bautista de
+Zea, en su ida á los Zamucos, le escogió por capitán de los demás, y á
+él singularmente fiaba los negocios más graves del bien de aquella
+gente.<span class='pagenum'><a name="Page_I175" id="Page_I175">V.I&ndash;175</a></span></p>
+
+<p>Otro tanto escribe el P. Agustín Castañares de otro indio del pueblo de
+San Rafael, llamado Antonio, que procuraba librar cuantas almas podía de
+las garras de los Mamalucos y ponerlas en cobro en su Reducción.</p>
+
+<p>Apenas se serena el cielo, después del tiempo de las lluvias, cuando
+luego se previenen para sus misiones, y se tiene por dichoso quien más
+padece y quien más almas trae al conocimiento de Dios, y gastan en esta
+empresa tres y cuatro meses, hasta que encuentran paraje donde poder
+hacer cosecha de almas.</p>
+
+<p>Después es cosa de ver las fiestas y alegrías que hace el pueblo al
+tiempo de su vuelta, y la caridad y amor con que reciben á sus nuevos
+huéspedes, aunque sean antiguos, implacables enemigos suyos, mueven á
+devoción y á lágrimas á los Padres.</p>
+
+<p>Dánles parte de su pobreza, admítenlos en su casa y quisieran meterlos
+también en su corazón, de suerte que presto se olvidan los bárbaros de
+su nativo suelo y se enamoran de la santa ley divina, de la cual ven en
+sus huéspedes ingerida tan bella virtud entre hombres tan salvajes como
+ellos, pues es un gran milagro que aun en las necesidades extremas usen,
+cuando son gentiles, de piedad unos con otros, aun aquellos á quien la
+Naturaleza ha es<span class='pagenum'><a name="Page_I176" id="Page_I176">V.I&ndash;176</a></span>trechado con los fuertes lazos de la sangre.</p>
+
+<p>Y á la verdad, esta nueva cristiandad se debe á sí misma gran parte de
+su esplendor y aumento; pues se extiende á tanto su ardiente celo que,
+sin reparar en peligros evidentes de la vida, se entran por las selvas,
+ya solos, ya con los Padres Misioneros, á solicitar la conversión de los
+infieles, siendo ya más de ciento los que han derramado su sangre y
+ofrecido gustosos sus vidas por dilatar los reinos de Jesucristo entre
+aquellas bárbaras naciones. Como lo verá claramente quien atentamente
+leyere esta relación.</p>
+
+<p>Y ayuda Nuestro Señor á estos sus siervos muchas veces, aun con
+milagros, á fin de confirmarlos más en la fe y de que viéndolos los
+infieles corran á pedir el bautismo.</p>
+
+<p>Contaré dos solos por no alargarme ni cansar á los lectores.</p>
+
+<p>El primero es de ciertos neófitos que habiendo salido á llevar el nombre
+de Dios á una Ranchería de indios Penoquís, mientras que con fervor de
+espíritu exhortaban á aquellos bárbaros á dejar su patria, abandonar el
+gentilismo y entrar en el rebaño de Cristo, vinieron algunas mujeres
+espantadas, gritando: «Desgracia, desgracia, que el agua de una laguna
+cercana que servía para el abasto del pueblo ha<span class='pagenum'><a name="Page_I177" id="Page_I177">V.I&ndash;177</a></span>bía tomado forma y color
+de sangre», pronóstico para ellos de mala ventura.</p>
+
+<p>Empezaron luego los paisanos á discurrir sobre el caso haciendo diversas
+interpretaciones, según la pasión de cada uno; mas los cristianos al
+punto les descifraron el caso, diciendo que aquella era fraude y traza
+del demonio para apartarlos de que abrazasen la ley del verdadero Dios,
+y en señal de eso fueron allá todos juntos, y vista la extraña mutación,
+tomando los cristianos con gran fe el rosario en la mano, bendijeron el
+agua y le metieron dentro de ella; al punto, desvanecida aquella
+apariencia, volvió el agua á su antiguo color y sabor que antes tenía.</p>
+
+<p>Aún es más maravilloso otro caso que sucedió á estos mismos, los cuales,
+repartidos por muchas Rancherías distantes unas de otras cosa de una
+legua, juntaban gente para reducirla á la santa fe y conducirla á la
+Reducción.</p>
+
+<p>Vieron que allí cerca se levantaba en alto gran nublado de humo y grande
+fuego, sin saber de dónde venía ni quién le hubiese encendido (y por
+ventura también esta fué astucia del enemigo infernal), y que venía á
+dar sobre ellos; y porque hacía gran viento se podía mal asegurar la
+vida y la hacienda con la fuga; y más que las llamas prendían ya en la
+primera Ranchería.<span class='pagenum'><a name="Page_I178" id="Page_I178">V.I&ndash;178</a></span></p>
+
+<p>Entonces los paisanos, todos juntos, recurrieron á algunos neófitos,
+rogándoles con lágrimas en los ojos que si eran verdaderas las cosas que
+les predicaban de Cristo y de su Santísima Madre, los llamasen ahora en
+su ayuda en lance tan peligroso; y puestos todos de rodillas pidieron á
+Dios favor y misericordia, prometiendo los infieles recibir el bautismo
+y su santa ley.</p>
+
+<p>¡Oh, caso milagroso! El fuego pasó adelante sin hacer el menor daño en
+la casa donde se habían recogido, y ellos lo tuvieron induvitablemente
+por milagro, porque la dicha casa estaba en el centro del lugar y todas
+las otras se redujeron á ceniza. Ni paró aquí el prodigio, porque
+acercándose el fuego á la segunda Ranchería puso á sus moradores en gran
+espanto; mas los cristianos echaron luego mano del remedio. Hallábase
+aquí el capitán de todos, quien llevaba la imagen de la reina del cielo;
+á éste, pues, ordenaron que saliese á encontrar el incendio y le pusiese
+para defensa la santa imagen delante de su furia.</p>
+
+<p>¡Cosa maravillosa! Partiéronse por medio las llamas sin hacer allí el
+más mínimo daño, siendo así que todas las casas eran de paja. Y para
+prueba más manifiesta del milagro se llegaron las llamas á una casa y
+formaron sobre ella un arco, pero sin lesión alguna.<span class='pagenum'><a name="Page_I179" id="Page_I179">V.I&ndash;179</a></span></p>
+
+<p>Con esto se confirmaron los cristianos en la fe y en la devoción á la
+Madre de Dios, y los bárbaros, vencidos más del prodigio que de su
+promesa, se alistaron en el número de los fieles.<span class='pagenum'><a name="Page_I180" id="Page_I180">V.I&ndash;180</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII"></a>CAPÍTULO VIII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Preténdese descubrir el río Paraguay para comunicarse
+estas Misiones con las Reducciones de los Guaraníes.</p></div>
+
+
+<p>Desde los primeros años en que se dió principio á la Conversión de los
+Chiriguanás y Chiquitos, con intento de penetrar al Chaco para reducir á
+nuestra santa fe las naciones que viven en el vastísimo espacio de
+tierra que hay entre Torija y el Paraguay, se juzgó siempre llevar al
+fin pretendido, el abrir camino por aquel río y hacer escala á las
+Misiones del Paraguay ó Guaraníes, á fin de que fuesen más fácilmente
+proveídas estas Reducciones de los Chiquitos, y los nuestros tuviesen
+comodidad de conferir á boca con el Padre Provincial y recibir los
+socorros más oportunos á su necesidad, fuera de que no sería menor el
+consuelo de los Provinciales en ver las fatigas y sudores de sus
+súbdi<span class='pagenum'><a name="Page_I181" id="Page_I181">V.I&ndash;181</a></span>tos en la conversión de los gentiles, y acabar en poco menos de un
+año la visita de esta tan vasta provincia; pues cuando ahora es
+necesario caminar dos mil y quinientas leguas para visitarla toda,
+descubierto este camino por el río Paraguay, sólo se andarían mil y
+quinientas leguas en visitar Misiones y provincia.</p>
+
+<p>Consideradas estas utilidades, han puesto por obra los medios más
+concernientes al fin pretendido, aunque por secretos juicios de Dios
+nunca se pudieron llevar á cabo, sino después de mucho tiempo, y eso sin
+fruto.</p>
+
+<p>Pero no por eso debo pasar en silencio las fatigas y trabajos que en
+esta empresa padecieron y sufrieron nuestros Misioneros, por no
+privarlos de aquella gloria, que aun acá en la tierra se debe á quien
+todo se ocupa en promover la gloria Divina.</p>
+
+<p>Dije ya arriba que el principal motivo de fundar la Reducción de San
+Rafael junto al río Guabys fué por la vecindad con el río Paraguay, á
+cuyo descubrimiento partieron por el mes de Mayo del año de 1702 los PP.
+Francisco Hervás y Miguel de Yegros, llevando por guías, ó como aquí
+decimos por vaqueanos, cuarenta indios, sin otra provisión que la
+confianza en Dios y fiados en la protección de la Reina del cielo y de
+los Arcángeles San Miguel y San Rafael.<span class='pagenum'><a name="Page_I182" id="Page_I182">V.I&ndash;182</a></span></p>
+
+<p>Ni les salieron fallidas sus esperanzas, porque en todo el viaje se
+hallaron provistos de montería y de pesca con tal providencia, que en
+las mayores angustias era más abundante y de mejor cualidad el socorro.</p>
+
+<p>Llevaban consigo un Cathecúmeno, de cierta nación, que los años pasados
+había sido impedimento para descubrir este río; procuró éste con grande
+eficacia que sus paisanos recibiesen la ley divina, y que los Misioneros
+fuesen recibidos y bien tratados en tres Rancherías, de Curuminas,
+Batasiz y Xarayes, donde se quedó, por estar mal proveído de ropa y por
+habérsele clavado una espina en un pie, y después de pocos días pasó á
+la otra vida sin recibir el Santo Bautismo, siendo así que se había
+empleado con fervor en que otros lo recibiesen.</p>
+
+<p>Vencidas, pues, muchas dificultades y pasadas no pocas incomodidades que
+se hicieron precisas por haber de caminar por espesos bosques y agrias
+montañas, y pasar pantanos y lagunas, á más del contínuo susto y temor
+de caer en manos de enemigos, llegaron á plantar una cruz en las riberas
+de un río, que juzgaron era el del Paraguay, ó á lo menos un brazo de él
+(en lo cual padecieron grande engaño, porque no era río, sino un gran
+lago que iba á rematar en un espesísimo bosque de palmas).<span class='pagenum'><a name="Page_I183" id="Page_I183">V.I&ndash;183</a></span></p>
+
+<p>En este ínterin maquinaron ciertos indios dar la muerte á su salvo á los
+Padres cuando diesen la vuelta por sus tierras; pero disuadidos de esta
+traición por otros de mejor conciencia, les salieron al encuentro y se
+fueron con toda la gente de aquellas Rancherías en compañía de los
+Padres al pueblo de San Rafael, donde tomaron casa.</p>
+
+<p>Con la noticia de este descubrimiento, determinó el P. Joseph de Tolú,
+Superior á la sazón de estas Reducciones, que veniese á la provincia el
+P. Francisco Hervás á dar esta noticia al Padre Provincial Lauro Núñez,
+que ya segunda vez la gobernaba.</p>
+
+<p>No se puede creer el júbilo y gozo que éste tuvo con semejante aviso; y
+con toda presteza escogió cinco Misioneros antiguos de los Guaranís, con
+un hermano coadjutor, para que por la banda del Paraguay descubriesen el
+camino que ya juzgaban se había descubierto por la banda de los
+Chiquitos. Estos fueron el P. Bartolomé Ximénez (que habiendo ido
+Procurador á Roma de vuelta á esta provincia, voló, cargado de años y
+merecimientos al cielo, el día 22 de Julio de 1717 en el puerto de
+Buenos Aires), los PP. Juan Bautista de Zea, Joseph de Arce, Juan
+Bautista Neuman, Francisco Hervás y el hermano Silvestre González.<span class='pagenum'><a name="Page_I184" id="Page_I184">V.I&ndash;184</a></span></p>
+
+<p>Y porque á alguno no le desagradará leer los sucesos de este viaje,
+tomaré el trabajo de transladar fielmente una relación diaria de todo lo
+que hizo uno de los sujetos que iban, la cual, después de mucha
+diligencia que puse en hallarla, llegó finalmente á mis manos y es como
+sigue:</p>
+
+<p>«Salimos (dice) á 10 de Mayo del año 1703, del puerto de nuestra
+Reducción de la Candelaria, para dar fondo en el de Atinguí; y de allí á
+27 del mismo mes, tomamos tierra en el Itatí, donde nos recibió con
+singular afecto el P. Fray Gervasio, de la venerable orden de San
+Francisco, cura que era del aquel pueblo.</p>
+
+<p>De aquí, tiramos hacia el río Paraminí, por donde en el río Paraná
+desemboca el río Paraguay, y montamos aquel cabo, no sin gran dificultad
+por la furia de los vientos que nos dieron que hacer muchos días.</p>
+
+<p>Finalmente á 22 de Junio, aferramos en el puerto de la Asunción, donde
+nos recibieron con la acostumbrada caridad que usa la Compañía, los
+Padres de aquel colegio, y después de cuatro días partimos de allí,
+llevando una barca grande, cuatro balsas, dos piraguas y una canoa.</p>
+
+<p>Habiendo caminado las balsas cuarenta leguas, descubrieron á lo lejos
+algunas canoas de indios Payaguás, que se creyó eran espías de esta
+nación.<span class='pagenum'><a name="Page_I185" id="Page_I185">V.I&ndash;185</a></span></p>
+
+<p>Deseamos hablarles y dárnosles á conocer para quitarles todo miedo y
+sospecha y exhortarles á que ya de una vez ajustasen paces con los
+españoles y quisiesen hacerse cristianos.</p>
+
+<p>Entróse para este fin, en una canoa el P. Neuman con el hermano
+Silvestre González y llegando cerca de ellos quería eficazmente entablar
+con ellos tratados de acuerdo. Pero no surtió efecto el deseo de que
+ellos quiesen llegarse, gritando en alta voz: <i>Pée pemomba ore camarada
+Buenos-Ayres viarupi</i>, que en castellano quiere decir, que temían de
+nuestra gente, quienes habían destruído á sus paisanos en los confines
+de Buenos Aires.</p>
+
+<p>Por lo cual, desconfiando el P. Neuman de poderlos reducir, dió la
+vuelta, dejando colgados de un árbol de la playa, algunos abalorios y
+otras cosillas.</p>
+
+<p>Viendo, pues, aquellos bárbaros que las caricias de los nuestros no se
+quedaban en solas palabras, fueron luego corriendo á coger aquellas
+chucherías y con más ánimo y seguridad, se llegaron cuatro de ellos al
+pie de una balsa, donde dejaron algunas esteras labradas con lindo arte
+y tejidas delicadísimamente: prosiguióse muchos días este tratado,
+siendo el faraute Aniceto Guarie, fervorosísimo cristiano,
+vice-corregidor de la Reducción de San Cosme;<span class='pagenum'><a name="Page_I186" id="Page_I186">V.I&ndash;186</a></span> el cual, deseoso de la
+reducción de aquellos infieles, procuraba, con modo muy afable y cortés,
+entrar con ellos para salir con la suya.</p>
+
+<p>Es la nación de los Payaguás, de vilísima condición, cobarde, pérfida y
+pronta á maquinar traiciones y en breve manifestaron estas malas
+cualidades; porque habiéndose acercado nuestro Aniceto el día 12 de
+Julio á ciertos Payaguás, con algunas bujerías que ellos estiman, para
+exhortarlos y reducirlos á recibir el santo bautismo, salió de una
+ensenada poco distante una manga de estos traidores, dividida en dos
+canoas y dando sobre él á traición le mataron á él y á otros compañeros
+con fieros golpes de macana; y ejecutadas estas bárbaras muertes,
+echaron á huir desesperadamente para librarse de nuestros cristianos,
+los cuales advirtieron bien tarde la fatalidad; é ídos al lugar del
+insulto, hallaron los cuerpos de los compañeros, sin poder dar con el de
+Aniceto; y al siguiente día celebramos las exequias por sus almas; con
+que se puede piadosamente creer habrá Dios usado misericordia con ellos
+por el celo con que se ofrecieron á tratar con estos pérfidos gentiles.</p>
+
+<p>Viendo los Payaguás que nuestra gente no hacía ninguna demostración de
+sentimiento por este suceso, tomando atrevimiento, resolvieron
+desalojarnos el día siguiente de donde estába<span class='pagenum'><a name="Page_I187" id="Page_I187">V.I&ndash;187</a></span>mos, dejándose ver una
+multitud de canoas divididas en dos escuadras, de las cuales, llegándose
+una á tierra desembarcó alguna gente y la otra discurría por el río,
+pero no se atrevieron á ponerse á tiro; antes, poco después se
+retiraron, no dejándose después ver más, sino á lo lejos, á fin de
+espiar nuestros pasos: una sóla vez, en la oscuridad de la noche, osaron
+molestar por tierra las balsas, tirando contra ellas piedras y flechas;
+mas nuestros cristianos, con poca diligencia, los pusieron en fuga.</p>
+
+<p>Este fué el único encuentro que tuvimos con estos enemigos, con quienes,
+si se hubieran coligado los Guaycurús, gente infiel, pero valerosa y
+enemicísima de la fe católica, difícilmente hubiéramos podido escapar y
+librarnos de sus asechanzas y celadas en un río poblado por todas partes
+de islas y de ensenadas.</p>
+
+<p>A siete de Agosto llegamos á la boca del río Xexui, por donde antes que
+los Mamalucos destruyesen los pueblos de Maracayá, Terecaní y la
+Candelaria, se conducía todos los años á la Asunción gran cantidad de la
+célebre yerba del Paraguay; el día 19, caminando á lo largo de la
+ribera, vimos una tierra de Payaguás, cuyos moradores se habían poco
+antes retirado á una grande isla que estaba frente á nosotros.</p>
+
+<p>Apenas dimos allí fondo cuando saltaron en<span class='pagenum'><a name="Page_I188" id="Page_I188">V.I&ndash;188</a></span> tierra nuestros indios, y
+sentidos de la muerte de sus compañeros la robaron y saquearon toda; era
+esta tierra del cacique Jacayrá, donde él mantiene algunos vasallos para
+la fábrica de las canoas.</p>
+
+<p>El día 21 encontramos un fortín con empalizada y sobre ella tres grandes
+cruces, y sospechando nosotros que los Mamalucos habrían hecho allí
+alguna de sus misiones, supimos después que esto había sido traza é
+invención de los Payaguás para que Dios los librase de una grande
+multitud de tigres que infestaban extrañamente el país.</p>
+
+<p>Vimos poco después andar en la playa doce bárbaros, pero sin darnos
+molestia; no obstante, lo que más nos maravilló fué que hasta el día 30
+de Agosto no se vieron sino dos canoas de Guachicos antes de llegar al
+Tepotii.</p>
+
+<p>La boca de este río dista como cosa de treinta leguas de la del río
+Piray. Más adelante hay una hilera de escollos por entre los cuales pasa
+una furiosa corriente que de ordinario los encubre. Pero cuando allí
+cerca lleva el río poca agua, se ven en la cima de una de aquellas
+piedras ciertas huellas de hombre, que dicen los naturales son del
+apóstol Santo Thomé.</p>
+
+<p>Poco más adelante, enfrente, se ven doce altísimas rocas, alegres á la
+vista, excediendo na<span class='pagenum'><a name="Page_I189" id="Page_I189">V.I&ndash;189</a></span>turaleza á la hermosura del arte. Aquí empezaron
+los Guaycurús á encender fuegos y hacer humaredas, que son los correos
+volantes para avisar á los pueblos circunvecinos de que andan por allí
+enemigos.</p>
+
+<p>Siete leguas después de estos montes corre su río, junto al cual está
+situada la laguna Neugetures, en que entra un río que baja de las
+tierras de los Guamas. A lo largo de esta laguna viven lo más del año
+estos bárbaros, y allí crían muchas manadas de caballos y mulas,
+sirviéndose de los Guamas como de esclavos, para cultivar la tierra y
+sembrar el tabaco que se dá aquí en gran abundancia.</p>
+
+<p>Otras naciones confinan con estas, entre las cuales había una llamada
+<i>Lenguas</i>, cuyo idioma es semejante al de los Chiquitos.</p>
+
+<p>Dos leguas más adelante de esta laguna desemboca el Mboimboi, junto al
+cual antiguamente hubo una Reducción en que trabajaban en provecho de
+los naturales los PP. Cristóbal de Arenas y Alonso Arias.</p>
+
+<p>Sucedió que el segundo, llamado á las tierras de los indios Guatos para
+administrarles el Santo Sacramento del bautismo, se encontró con una
+cuadrilla de Mamalucos, los cuales le mataron á mosquetazos; y el otro,
+cayendo poco después en las mismas manos, salió tan<span class='pagenum'><a name="Page_I190" id="Page_I190">V.I&ndash;190</a></span> maltratado, que en
+breve acabó de vivir y padecer.</p>
+
+<p>De aquí hasta los Xarayes en dilatadísimas campañas por beneficio de la
+naturaleza, sin ninguna industria del arte, se cría inmensa cantidad de
+arroz, de que todos los años hacen provisión los Payaguás, Guatos,
+Nanuiquas, Caracarás, Guacamás, Guaresis y otros pueblos confinantes.</p>
+
+<p>A 22 de Septiembre pasamos las montañas de Cuñayegua, que tienen en
+frente de sí en la otra banda las del Ito, donde viven los Sinemacas.</p>
+
+<p>Aquí fueron á predicar la santa ley de Cristo los PP. Justo Mansilla,
+Flamenco, y Pedro Romero, español, el cual fué muerto con el hermano
+Mateo Fernández por los indios Chiriguanás, porque les persuadía que por
+ser cristianos no podían tener más que una mujer.</p>
+
+<p>En una isla, cinco leguas más adelante, se habían retirado dos caciques,
+Jarechacu y Arapichigua, con todos sus vasallos Payaguás, que al vernos
+despacharon luego siete canoas á la grande isla de los Orejones, para
+dar aviso á aquellas gentes, como lo suelen hacer en tales ocasiones, y
+por eso se veían de cerca y de lejos muchos humos en el aire, por lo
+cual en todo aquel contorno son los Payaguás tenidos en<span class='pagenum'><a name="Page_I191" id="Page_I191">V.I&ndash;191</a></span> grande
+estimación, que les es de mucho provecho, por lo que les dan de tabaco,
+cueros, telas y vituallas, de que están abastecidos con grande
+abundancia.</p>
+
+<p>Desde el Tobatí pasamos junto á las montañas del Taraguipitá, de donde
+cuatro Misioneros enviados por el P. Antonio Ruiz se esparcieron por
+esta dilatada gentilidad á predicar el Evangelio. Estos fueron los PP.
+Ignacio Martínez, español, Nicolás Hernat, francés, Diego Ferrer y Justo
+Mansilla, flamencos. El primero fué llamado al Perú á la misión de los
+Chiriguanás; los otros dos, oprimidos de las fatigas y trabajos en un
+total desamparo de todo humano consuelo, con una muerte semejante á la
+del grande apóstol del Oriente San Francisco Xavier, pasaron al eterno
+descanso; el último, que quedó sólo, cansado de los muchos trabajos,
+falleció también en breve tiempo.</p>
+
+<p>Ocho leguas sobre el Tobatí, desemboca por dos partes el río Mbotetei,
+por donde bajan al Paraguay á hacer sus correrías los Mamalucos.</p>
+
+<p>Enfrente de estas dos bocas del río Mbotetei, por la otra banda
+desemboca el Mandiy, que baña las faldas de los montes Taraguipiti que,
+encadenándose con los del Tambayci y Garaguy, se extienden á lo largo de
+las costas del<span class='pagenum'><a name="Page_I192" id="Page_I192">V.I&ndash;192</a></span> Paraguay, hasta cerca de la célebre isla de los
+Orejones.</p>
+
+<p>Desde el río Mbotetei hasta los Xarayes, se extiende el país en vastas
+campañas, habitadas antiguamente de los Guaycharapos é Itatines; pero
+molestados de los Mamalucos los abandonaron, internándose en espesos y
+grandes bosques, que desde la laguna Jaragui, por cincuenta leguas,
+tiran hasta Santa Cruz la Vieja.</p>
+
+<p>Finalmente, á 29 de Septiembre, montadas las dos bocas del Mbotetei,
+llegamos á donde el Paraguay, dividido en dos brazos, forma á lo largo
+una isla de veinte leguas.</p>
+
+<p>Por estar ya en tierra de los Chiquitos se comenzaron á hacer muchas
+diligencias para hallar la cruz que el año pasado levantaron los PP.
+Francisco Hervás y Miguel de Yegros, reconociendo muchos lagos y
+ensenadas.</p>
+
+<p>A 12 de Octubre, habiendo dado fondo en el Paroguamini, encontramos con
+unos Payaguás, los cuales, aunque temían á nuestros indios, se llegaron
+no obstante á nosotros y nos presentaron biétole y otras frutas de la
+tierra, á que correspondimos cortesmente con otros regalos.</p>
+
+<p>A 17 dimos fondo á vista de la laguna Jaragui que se oculta por gran
+trecho entre bosques y montes hasta cerca de la de los Orejones. Aquí
+una parte del Paraguay está hoy día<span class='pagenum'><a name="Page_I193" id="Page_I193">V.I&ndash;193</a></span> habitada de gran número de
+infieles; pero el lado izquierdo es el más poblado, porque se pueden
+defender más fácilmente de las inopinadas invasiones de los Mamalucos, á
+causa de que estando rodeados de grandes lagunas y pantanos, se hace muy
+difícil y casi imposible el paso á aquellos malvados.</p>
+
+<p>Señalaré aquí algunas naciones de una y otra banda. A mano derecha están
+los Guarás, Lenguas, Chibapucus, Ecanaquis, Napiyuchus, Guarayos,
+Tapyminis, Ayguas, Cunicanis, Arianes, Curubinas, Coes, Guaresis,
+Jarayes, Caraberes, Urutues, Guahones, Mboyaras, Paresis, Tapaquis. De
+la otra banda izquierda están los Payaguás, Guachicos, Itatines, Aginis,
+Sinemacas, Abiais, Abaties, Guitihis, Cubieches, Chicaocas, Coroyas,
+Trequis, Gucamas, Guatus, Mbiritis, Eleves, Cuchiais, Tarayus, Jasintes,
+Guatoguaguazus, Zurucuas, Ayuceres, Quichiquichis, Xaimes, Guañanis,
+Curuaras, Cuchipones, Aripones, Arapares, Cutuares, Itapares, Cutaguas,
+Arabiras, Cubies, Guannaguazus, Imbues, Nambiquas.</p>
+
+<p>Verdad es, que estas naciones las más se reducen á dos ó tres
+Rancherías, otras á poco más de trescientas ó cuatrocientas almas y
+otras también en mayor número, y se distinguen por la diferencia de las
+lenguas, porque todas tienen<span class='pagenum'><a name="Page_I194" id="Page_I194">V.I&ndash;194</a></span> distinto idioma, ni se entienden entre sí,
+aunque vecinas y confinantes, porque ó son enemigas, ó no tienen
+comercio unas con otras.</p>
+
+<p>El día 18, dejando á la mano derecha la laguna Tuquis, montamos la boca
+del río Paraiguazú, que venía colorado con una creciente furiosa de
+agua.</p>
+
+<p>De allí á poco encontramos una canoa con sólo un indio, mozo bien
+dispuesto y de fuerzas, de nación Mbiritiy, que sin ningún temor se
+llegó á la barca; hicímosle mil caricias, y aunque ni él entendía
+nuestra lengua ni nosotros la suya, con todo eso, con señas y ademanes
+nos dió á entender que su Ranchería distaba de allí dos ó tres jornadas
+de camino.</p>
+
+<p>Poco después le despedimos; pero habiendo experimentado él tanto amor y
+afecto en nosotros, sentía mucho dejarnos, por lo cual, diciéndole por
+señas si quería entrar en la barca, él sin reparo alguno se entró dentro
+con sus armas y con su cama, que era una estera de linda hechura, y
+regaló á nuestros indios con un grande Capivará (son estos unos puercos
+del agua, en todo semejantes á los de tierra), que poco antes había
+muerto.</p>
+
+<p>De allí á tres días, viendo que nosotros tirábamos á lo largo de la
+costa por no empeñarnos en medio en las islas, se despidió
+prome<span class='pagenum'><a name="Page_I195" id="Page_I195">V.I&ndash;195</a></span>tiéndonos que volvería presto, y nosotros, por medio de él,
+enviamos al cacique y principales de la nación varias cosillas que
+estiman estos bárbaros.</p>
+
+<p>Cumplió su palabra, y después de poco tiempo estuvo de vuelta; pero
+pretendiendo atravesar un gran brazo de río en tiempo que hacía gran
+viento, naufragó á nuestra vista, y apenas pudo salvar su persona, que
+cayó, por nuestra desgracia, en manos de los Payaguás, que le remitieron
+á los suyos.</p>
+
+<p>Finalmente, á 31 de Octubre, entramos en el famoso lago de los Xarayes,
+en donde entran muchos ríos navegables, y de dicho lago (con unánime
+consentimiento de los geógrafos) nace el gran río Paraguay.</p>
+
+<p>A la boca de este lago está situada la célebre isla de los Orejones,
+poblada en algún tiempo de muchísima gente y asolada y destruída ahora
+por los Mamalucos. El clima de esta isla es saludable y templado, aunque
+está en diecisiete grados y pocos minutos de altura. Tiene de longitud
+cuarenta leguas y diez de ancho, aunque otros la hacen doblado mayor; el
+terreno es muy fértil y abundante, aunque en parte sobresale en montañas
+llenas de árboles muy á propósito para labrarlos. Los primeros
+descubridores la llamaron el Paraíso; nosotros, empero,<span class='pagenum'><a name="Page_I196" id="Page_I196">V.I&ndash;196</a></span> no observamos
+en ella cosa de más monta que el clima.</p>
+
+<p>Hiciéronse aquí increíbles diligencias para hallar la cruz tan deseada;
+pero por más que hicimos, así por tierra como por agua, no pudimos
+descubrir la más mínima señal de hacia qué parte cayesen las Reducciones
+de los Chiquitos.</p>
+
+<p>Los PP. José de Arce, Juan Bautista de Zea y Francisco Hervás,
+suplicaron al P. Superior Bartolomé Ximénez que pasasen adelante á las
+Rancherías de los infieles á tomar lengua; pero siendo éste de contrario
+parecer, fué necesario rendirse; antes bien, conociendo que menguaba la
+corriente más cada día y corría peligro el barco de hacerse pedazos en
+los escollos ciegos si se parasen allí algún tiempo más, determinó dar
+la vuelta después de haber gastado mes y medio en andar en busca del
+camino.</p>
+
+<p>Fué increíble el sentimiento de los mismos Padres al ver que se
+frustraban sus esperanzas y tantas fatigas y trabajos como habían
+sufrido; por lo cual, postrándose de rodillas delante del P. Superior,
+le pidieron vivamente les diese licencia de quedarse en aquella grande
+isla de los Orejones, donde se entretendrían, hasta que creciendo las
+aguas y hecha amistad con los infieles, se informasen del camino, y
+pasado el<span class='pagenum'><a name="Page_I197" id="Page_I197">V.I&ndash;197</a></span> invierno se irían á las Reducciones de los Chiquitos.</p>
+
+<p>Admiró el P. Superior su fervor; mas temiendo no fuese que este
+apostólico celo los empeñase, con gravísimo riesgo de sus vidas, en
+empresas que no pudiesen salir sino con grandísima dificultad, juzgó no
+podía condescender con sus instancias.</p>
+
+<p>Por tanto, á 12 de Octubre, nos dispusimos para salir de aquel lago ó
+mar dulce; y aunque siempre estábamos con temor de algún escollo
+encubierto debajo de agua, con todo esto, mediante el favor de Dios,
+caminamos á voga y remo sin ningún riesgo, sólo que los vientos, que
+siempre soplaron por la proa, nos retardaron para que nos adelantásemos.</p>
+
+<p>Después de haber caminado cien leguas descubrimos tres canoas con cuatro
+hombres que, vogando á toda fuerza de remos, se nos acercaron insinuando
+que querían hablarnos; el uno era Payaguá y los otros Guaranís,
+cristianos antiguos, que saltando ligeramente en nuestra barca, dijeron
+resueltamente que se querían quedar con nosotros, aunque les pesase á
+sus caciques.</p>
+
+<p>Viendo nosotros su buena voluntad, determinamos que nuestros indios los
+defendiesen en caso que sus caciques intentasen cobrarlos á<span class='pagenum'><a name="Page_I198" id="Page_I198">V.I&ndash;198</a></span> fuerza de
+armas; pero ellos les dieron de buena gana licencia, creciendo en ellos
+la estimación de nosotros, pues los Guaranís dejaban su hacienda y
+parientes sólo por venir á nuestras Reducciones y vivir en la
+observancia de la ley divina. Por lo cual nos cobraron tanto afecto, que
+como si fuesen amigos antiguos, entraron los dos caciques con toda
+seguridad y confianza en nuestro barco y se pusieron al lado del P.
+Superior.</p>
+
+<p>Hallada tan buena coyuntura, se les habló con toda eficacia del bien de
+sus almas y cuánto interesaban en que nosotros los tomásemos á nuestro
+cargo, pues fuera de conseguir la salvación eterna y vivir como hombres
+é hijos de Dios, pasarían una vida quieta y libre de todo peligro,
+obligándose todos los pueblos de los Guaranís á defenderlos de los
+Mamalucos y Guyacurús, que cada año tanto les molestan.</p>
+
+<p>Ofreciéronse de buena gana los dos caciques con todos sus vasallos á
+recibir el santo bautismo, y que exhortarían á hacer lo mismo á los
+Guatos y Guacharapos, para que unidos todos en un cuerpo, fundasen una
+Reducción.</p>
+
+<p>Para asegurarnos más de este su buen daseo, les pedimos algunos infieles
+que ellos en años pasados habían hecho esclavos, para que instruídos en
+los misterios de nuestra santa fe, sir<span class='pagenum'><a name="Page_I199" id="Page_I199">V.I&ndash;199</a></span>viesen después de intérpretes á
+los Misioneros, ofreciéndoles en contracambio ciertos platos de estaño,
+cuchillos, anzuelos, avalorios y otras cosas de este jaez.</p>
+
+<p>De buena gana nos entregaron seis niños; dos de los cuales eran
+Penoquís, uno Sinemaca, otro Erebé, otro Curubina y el último Guarayo,
+los cuales á la vuelta, encomendamos al P. Jerónimo Herrán, para que en
+su Reducción los impusiese en los preceptos de la ley divina.</p>
+
+<p>Entablada con esto la amistad de entrambas partes, se despidieron de
+nosotros los caciques, contentos y alegres con la esperanza de tener
+dentro de poco tiempo Misioneros, y ordenaron á algunos de sus vasallos
+que nos sirviesen con sus canoas, proveyéndonos de pescado por espacio
+de ciento y ciencuenta leguas de camino, que no fué pequeño socorro por
+la carestía de vituallas, de que ya padecía mucho nuestra gente y los
+PP. apenas tenían con qué sustentarse, por haberse corrompido ya el
+vizcocho y echado á perder el maíz; y el cuotidiano mantenimiento del P.
+Superior, por espacio de cuatro meses, fué sólo una simple escudilla de
+habas.</p>
+
+<p>Finalmente, como mejor se pudo, tiramos adelante hasta tocar en las
+riberas donde vivían los Payaguás, matadores del buen Aniceto y sus
+compañeros; deseamos ganarlos y reducirlos al<span class='pagenum'><a name="Page_I200" id="Page_I200">V.I&ndash;200</a></span> gremio de la Santa
+Iglesia; y para eso por medio de los Payaguás amigos, les enviamos una
+embajada asegurándoles de nuestro buen ánimo para con ellos y que les
+perdonábamos la traición pasada, que más por temor de alguna trama de
+sus enemigos, que por malicia, habían maquinado; que tomasen el partido
+de compañeros nuestros y fabricasen una Reducción, porque de otra
+manera, habiendo nosotros de frecuentar aquel camino, nuestros indios
+sujetarían su orgullo; y que para satisfacción de lo pasado, nos
+restituyesen los esclavos españoles que tenían.</p>
+
+<p>Supieron los mensajeros tratar con tanta destreza el negocio, que poco
+después nos salieron ellos al encuentro, trayendo en una gran canoa á un
+español llamado Juan García, y se excusaron buenamente de la traición
+pasada; mas aún ahora se mostraron pérfidos y mentirosos, porque
+preguntados si tenían más esclavos respondieron que no, y supimos
+después en la Asunción que tenían otros tres.</p>
+
+<p>Después de haber renovado la amistad se nos mostró la mayor parte sobre
+veinte canoas puestas á la fila, y uno á uno entraron en la barca para
+recibir algún regalo.</p>
+
+<p>El día siguiente vinieron los caciques llamados ambos Jacayrá,
+presentándonos gran canti<span class='pagenum'><a name="Page_I201" id="Page_I201">V.I&ndash;201</a></span>dad de fruta de la tierra. Después nos
+significaron el deseo que tenían ellos también de hacerse cristianos y
+fundar una Reducción en que los nuestros los instruyesen en los
+misterios de la santa ley de Dios.</p>
+
+<p>Tenían canoas de bella hechura, y viendo la gana que teníamos, nos
+ofrecieron una bellísima, que nos trajeron al día siguiente.</p>
+
+<p>En este estado dejamos el negocio de su conversión; pero hay poco que
+esperar de ella, porque aunque hayan hecho tan largas ofertas no hay
+mucho que fiarse de ellos porque son pérfidos, revoltosos, inconstantes,
+y que en tanto mantienen su palabra en cuanto les está á cuento.</p>
+
+<p>Al presente están divididos en dos facciones, la una discurre hacia el
+lago de los Xarayes, por espacio de doscientas leguas; la otra hacia la
+ciudad de la Asunción, cautivando gente y robando las haciendas y cuanto
+les viene á las manos, y muchas veces se coligan con los Guaycurús en
+daño de los españoles.</p>
+
+<p>Pero lo que causa admiración es que tengan tanto orgullo, siendo así que
+apenas cuentan trescientos ó cuatrocientos hombres de tomar armas,
+porque cada año procuran diezmarlos los Mamalucos, y muchas veces rompen
+también con los Guaycurús y se destruyen.<span class='pagenum'><a name="Page_I202" id="Page_I202">V.I&ndash;202</a></span></p>
+
+<p>Otro no pequeño motivo les retrae de ser cristianos, y es que esta
+nación es vagabunda, no estando jamás firme muchos días en un lugar, hoy
+están en tierra firme y mañana en alguna isla, ni pueden de otra suerte
+vivir, porque sustentándose con caza y pesca, no se puede hallar siempre
+ésta en un mismo lugar, y como los Guaycurús, Charruas, Jarós y Pampas
+no tienen firmeza en tierra, así los Payaguás en este río, y les
+sucedería á ellos lo que á los Jarós, que dos veces pidieron Misioneros
+y fundaron Reducción, y ambas á dos, enfadados de vivir debajo de un
+mismo cielo, volviéndose á su antigua costumbre de vagabundos se
+huyeron, por lo cual es necesario que estos Payaguás se junten con los
+Guatos y Guaciarapos, pueblos estables y permanentes: pero el hacer esta
+unión costaría más sangre y más sudores de lo que montase el buen éxito
+del negocio.</p>
+
+<p>Con todo eso, los dos fervorosos Misioneros Joseph de Arce y Juan
+Bautista de Zea, deseaban se pusiese por obra este intento, allanando
+con su celo las dificultades tan grandes que se ofrecían. Pero el P.
+Superior fué de contrario parecer, no queriendo arriesgar las vidas de
+estos dos apostólicos operarios, con que sin otro efecto proseguimos
+nuestro viaje, cuando á 2 de Diciembre corrió dos veces peligro de<span class='pagenum'><a name="Page_I203" id="Page_I203">V.I&ndash;203</a></span>
+hacerse pedazos la barca en que íbamos. El primero fué por la mañana,
+quedando encallado en unos arenales, y entró tan profundamente la
+quilla, que muy trabajosamente, con el ayuda de las otras embarcaciones,
+se pudo desencallar y sacar fuera de la arena. En este lance suplicamos
+con grande afecto á la Santísima Virgen, y con su favor, cuando creíamos
+entrase el agua por muchas partes, se halló que no había padecido nada.</p>
+
+<p>Pero mayor fué el peligro y el susto al entrar la noche, porque soplando
+muy recio el viento y alterado el río, y caminando el barco á todo
+riesgo, dió de golpe en un escollo ciego y la furia del agua y del
+viento la estrelló de escollo en escollo hasta arrojarla sobre la
+ribera.</p>
+
+<p>Aquí nos sorprendió á todos el susto y ya esperábamos que se había de
+hacer pedazos y correr peligro nuestra vida; pero la piadosísima Señora
+quiso hacernos cumplida la gracia, saliendo, así nosotros como la barca,
+sanos y salvos de aquel riesgo.</p>
+
+<p>A 4 de Enero ordenó el P. Superior que adelantándose tres barcos á vela
+y remo procurasen cuanto antes entrar en el puerto de la Asunción para
+llevar al P. Juan Bautista Neuman, que afligido sobremanera de la
+disentería estaba<span class='pagenum'><a name="Page_I204" id="Page_I204">V.I&ndash;204</a></span> poco menos que reducido á los últimos períodos de la
+vida.</p>
+
+<p>Por fin, el día 7, dimos todos fondo en aquel puerto, donde al
+desembarcar nos salió á recibir el Gobernador, la nobleza y el pueblo en
+gran multitud, que quisieron en todo caso, por más que nosotros lo
+rehusamos, conducirnos hasta el colegio, donde tuvimos la triste nueva
+del fallecimiento de aquel buen Padre. Venía tan maltratado y tan
+acabado de fuerzas por los trabajos del viaje, fuera de que en muchas
+semanas no se le pudo dar á comer otra cosa que un triste puñado de maíz
+corrompido, que una hora después de haber entrado en nuestro colegio
+pasó á recibir en la Jerusalén celestial el galardón de tantos trabajos.</p>
+
+<p>A sus exequias asistieron el Cabildo eclesiástico y secular y todas las
+religiones que quisieron honrar, como ellos decían, el cadáver de un
+santo mártir, pues que las fatigas y trabajos sufridos por la gloria de
+Dios y bien de las almas le habían acabado.</p>
+
+<p>A 9 del mismo mes salimos de la Asunción para volver á los Guaranís,
+donde últimamente, á 4 de Febrero, dimos fin á tan larga navegación.</p>
+
+<p>Nueve meses hemos gastado en este viaje; hannos faltado dieciséis indios
+por la escasez<span class='pagenum'><a name="Page_I205" id="Page_I205">V.I&ndash;205</a></span> de los víveres y por la disentería que á casi todos nos
+afligió, y á habernos tardado un poco más hubieran muerto otros
+Misioneros con grave perjuicio de tantas almas, á cuya conversión
+estaban destinados.» Hasta aquí la relación de este viaje.</p>
+
+<p>Notable fué el sentimiento del P. Provincial viendo desvanecidos medios
+tan eficaces para el intento; mas no por eso desistió abandonando la
+empresa, y así, pasado el año siguiente á la visita del colegio de
+Tarija, ordenó al Padre Juan Patricio Fernández que fabricase algunas
+canoas en las riberas que se creía eran del río Paraguay, enviase por
+allí al P. Miguel de Yegros, con el hermano Enrique Adamo, á la
+Asunción, acompañándoles los Xarayes prácticos del río y valientes
+vogadores.</p>
+
+<p>Partió al punto el P. Juan Patricio con los dos compañeros y cien indios
+del pueblo de San Rafael por el mes de Octubre de aquel año, para ver si
+aquel río, junto al cual el P. Francisco Hervás había levantado la cruz,
+era el Paraguay; pero á tres jornadas de camino halló que se perdía en
+aquel que parecía río en unos palmares, sin saber dónde era su término;
+con todo eso pasó ochenta leguas más adelante para reconocer dónde
+estaba la cruz; pero llegando allí vió que no era este el río Paraguay<span class='pagenum'><a name="Page_I206" id="Page_I206">V.I&ndash;206</a></span>
+ni ramo suyo, sino un gran lago que en el tiempo de las lluvias se
+extendía por aquellos valles.</p>
+
+<p>Descubríanse desde aquí montañas muy altas entre Oriente y Mediodía, y
+creyendo que á la falta de ellas correría el deseadísimo río, determinó
+ir allá, como lo hizo; el viaje era incómodo y trabajoso, porque todo él
+había de ser por la cumbre de la montaña; pasó por cierta Ranchería de
+Guarayos destruídos por los Mamalucos, encontró muchas lagunas, registró
+la más grande y profunda para ver si desaguaba en el río Paraguay, pero
+todo sin provecho.</p>
+
+<p>Ya era la mitad de Diciembre y amenazaba el cielo inundar las campañas
+con las lluvias, que cerraban el camino para la vuelta; pero con todo
+eso, porque tantos trabajos no quedasen frustrados, quiso gastar otros
+ocho días en aquella empresa que tantos, y no más, parecían necesarios
+para llegar á las costas del Paraguay, como lo afirmaban algunos indios
+viejos, quienes por unas montañas fragosas que tenían delante, se
+acordaban del país, por donde cuando mozos anduvieron con sus paisanos
+para mover guerra á los Guarayos que viven á la ribera del río Paraguay.</p>
+
+<p>Llegaron allá después de ocho días, habiendo gastado los tres en abrir
+camino por un es<span class='pagenum'><a name="Page_I207" id="Page_I207">V.I&ndash;207</a></span>peso bosque, sin hallar con qué apagar la sed sino
+exprimiendo ciertas raíces que llaman Bocurús.</p>
+
+<p>Poco más adelante descubrieron una laguna muy grande cercada de una
+corona de montes que hacia el Oriente abrían boca, por donde la laguna
+descargaba sus aguas, y por el Poniente la ceñía un bosque espesísimo.
+Preguntóles el P. Juan Patricio Fernández si esta laguna iba á
+desembocar en el río Paraguay, á que respondieron que no sabían, mas un
+Penoquí de aquellos que se escaparon de las manos de los Mamalucos,
+añadió que por aquella laguna habían entrado los enemigos á discurrir y
+registrar el país, y por la banda del Oriente se descubría un arenal,
+donde desembarcando dichos Mamalucos habían dejado las canoas y tomando
+camino por tierra, habían ido á caza á los indios Taus.</p>
+
+<p>Oído esto, mandó al momento fabricasen una canoa, pero no hallando
+madero á propósito, y estando ya en el corazón del invierno, le fué
+forzoso volver atrás y dejar la empresa para mejor tiempo.</p>
+
+<p>Repartiendo, pues, á la gente las vituallas que había reservado para su
+viaje á la Asunción, la envió á reconocer aquel arenal y camino de los
+Mamalucos.<span class='pagenum'><a name="Page_I208" id="Page_I208">V.I&ndash;208</a></span></p>
+
+<p>A dos jornadas de camino dió dicha gente en una pequeña Ranchería de
+Guarayos de sesenta almas, que condujeron consigo al pueblo de San Juan
+Bautista, á donde llegaron sanos y salvos el Sábado Santo del mismo año.</p>
+
+<p>El P. Juan Patricio y sus compañeros gastaron veinticinco días para
+entrar en San Rafael, por estar, á causa de las lluvias innundada toda
+la campaña, por cuya causa se veían obligados á caminar descalzos, todos
+calados de agua, y era gran fortuna topar á la noche con algún
+montecillo, aunque pantanoso, donde hacer alto, aunque no para tomar
+algún reposo y aliento en el sueño, por no permitirlo la infinita
+multitud de mosquitos y tábanos que produce la humedad.</p>
+
+<p>Tantas fatigas, maltratamientos y trabajos causaron en estos Misioneros
+graves enfermedades y por gran fortuna pudieron ellos convalecer; mas no
+así el hermano Enrique Adamo, que consumido y deshecho de los excesivos
+trabajos y no teniendo fuerzas para recobrarse, pasó el día 27 de Julio
+de 1705 á la bienaventuranza, para recibir el galardón de sus fatigas.</p>
+
+<p>Era este hermano enfermero en la Casa Profesa de Roma, cuando llegando á
+aquella corte el P. Ignacio de Frías, procurador general de esta
+provincia, obtuvo licencia de nuestro Padre gene<span class='pagenum'><a name="Page_I209" id="Page_I209">V.I&ndash;209</a></span>ral Tirso González para
+venir por su compañero y pasar á las Misiones de los Guaranís, de donde
+fué á ejercitar el mismo oficio de enfermero á este colegio de Córdoba,
+y de aquí fué á las Misiones de los Chiquitos, á que siempre tuvo grande
+afecto y con su celo é industria procuró los progresos de ellas, hasta
+perder la vida en la demanda.</p>
+
+<p>De los Guarayos que se avecindaron en San Juan Bautista había algunos
+que entendían la lengua castellana, con lo cual pudo el P. Juan Patricio
+Fernández informarse del Paraguay y del puerto donde los Mamalucos daban
+fondo para tomar noticias de la tierra de los Chiquitos y aun ellos se
+ofrecieron á ir con él allá.</p>
+
+<p>Por tanto, despachó algunos indios á abrir camino en los bosques de los
+Taus, los cuales llegando á la última Ranchería de estos, situada á la
+falda de las sierras de Santa Cruz la Vieja, descubrieron á los Paisanos
+el intento de su ida, los cuales se lo disuadieron diciéndoles que no
+podrían tenerse en pie las caballerías por aquellas cuestas tan fragosas
+y les señalaron un camino no tan difícil, aunque todo de bosque pero
+todo lleno de arroyos y en algunos lugares se dilataba en fértiles
+campañas.</p>
+
+<p>Al principio de Agosto partió en su seguimiento el P. Fernández con el
+P. Juan Bautista<span class='pagenum'><a name="Page_I210" id="Page_I210">V.I&ndash;210</a></span> Xandra y dos Guarayos, paróse en las tierras de los
+Guarayos, donde halló á ciertos cristianos que habían venido de la
+Reducción de San Joseph para exhortar á aquella gente á alistarse debajo
+de las banderas de Cristo, y consiguieron su pretensión porque
+abandonando todos su nativo suelo, se redujeron á vivir en nuestras
+Reducciones.</p>
+
+<p>Detuviéronse aquí los Padres tres días esperando á los neófitos que
+habían despachado á reconocer el nuevo camino; de aquí prosiguieron su
+viaje, aunque bañados de sudor, siendo necesario abrir camino con hachas
+y picos por una espesísima selva, hasta que entraron en una campaña de
+bellísima vista, enfrente de la cual estaba la laguna Mamoré, á donde se
+encaminaban.</p>
+
+<p>Llegaron, finalmente, á la playa donde solían desembarcar los Mamalucos,
+en donde halló el P. Superior cinco largas cadenas que habían enterrado
+allí aquellos crueles hombres.</p>
+
+<p>Esta playa es un brazo de tierra, algunas millas dentro de la laguna, y
+corre hacia Oriente y divide aquella laguna en dos ensenadas, una de las
+cuales se extiende al Septentrión y la otra al Mediodía; y así por lo
+que veía como por lo que sabía por relaciones ajenas, se certificó que
+dicha laguna desembocaba en el río Paraguay.<span class='pagenum'><a name="Page_I211" id="Page_I211">V.I&ndash;211</a></span></p>
+
+<p>Quiso el Padre adelantarse y pasar adelante, para lo cual mandó á los
+indios que buscando un grueso leño fabricasen de él una canoa; y ellos,
+no muy lejos de allí, hallaron un árbol bien á propósito para el caso,
+el cual, dispuesto en forma de canoa y echado al agua, apenas los
+Chiquitos que entraron dentro habían aprestado los remos para vogar,
+cuando se volcó y aquellos pobres cayeron al agua, de donde con gran
+trabajo salieron diciendo: «Esto no es para nosotros.»</p>
+
+<p>Estando, pues, por aquel lado muy alterada la laguna por el viento que
+soplaba, les ordenó el P. Fernández pasasen la canoa á la otra ensenada;
+mas sondando los indios el fondo del agua no se quisieron arriesgar á
+ponerse otra vez en peligro; pidióles el Padre que á lo menos le pasasen
+á la otra banda, lo cual también rehusaron por ser manifiesto el peligro
+de que la impetuosa corriente del agua volcase la canoa y él se hundiese
+sin poder ser socorrido: parecía azar y siniestro accidente que no
+sufriesen el efecto pretendido tantas diligencias y trabajos sufridos
+por descubrir el puerto tan deseado del Paraguay; pero no fué sino
+providencia singularísima del Altísimo, que no menos cuidaba de su
+gloria que de la vida de sus siervos, porque si nuestros Misioneros de
+las Re<span class='pagenum'><a name="Page_I212" id="Page_I212">V.I&ndash;212</a></span>ducciones de los Chiquitos bajaban á la de los Guaranís, caían en
+manos de los Payaguás, que habían jurado vengar la muerte de sus
+paisanos con la muerte y estrago de cualquier español que encontrasen,
+como poco después lo escribió el P. Provincial, ordenando que ninguno de
+los nuestros bajase por allí á los Guaranís, y que si alguno estuviese
+ya en camino, diese la vuelta luego á los Chiquitos.</p>
+
+<p>La causa del rompimiento fué que cuando aquellos cinco Misioneros de
+quien poco antes hablé, llevaron consigo á la ciudad de la Asunción los
+más nobles de aquella nación, no fueron éstos recibidos de la ciudad con
+buena cara, temiendo que venían á reconocer la tierra y darles de
+improviso un asalto y saquearla; con todo eso, por respeto de los
+nuestros, los trató cortesmente el Gobernador, y acariciados con mil
+regalos y presentes se volvieron á sus tierras.</p>
+
+<p>Poco después, no sé con qué motivo, discurrían por el río algunos
+españoles, y encontrándose con una escuadra de aquellos bárbaros les
+dieron una carga cerrada de mosquete, y con la muerte de algunos
+pusieron á los demás en fuga.</p>
+
+<p>Con esto se rompió la paz, y jamás los Payaguás se fiarán de los
+nuestros, y mucho me<span class='pagenum'><a name="Page_I213" id="Page_I213">V.I&ndash;213</a></span>nos de los españoles; antes bien, estarán siempre
+alerta para vengarse de la injuria recibida, como lo han ejecutado con
+harto daño de toda aquella gobernación del Paraguay.<span class='pagenum'><a name="Page_I214" id="Page_I214">V.I&ndash;214</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX"></a>CAPÍTULO IX</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Múdanse á otro paraje las Reducciones; pasa el Padre
+Superior á Tarija y desastres de los neófitos.</p></div>
+
+
+<p>Por haberse ocupado el P. Superior en la empresa que acabo de referir,
+no se había puesta en ejecución el orden del P. Visitador de estas
+Reducciones, José Pablo de Castañeda de que se buscase sitio mejor y más
+sano para fabricar de nuevo las Reducciones; por lo cual quiso al
+presente ponerlo por obra, á que no poco ayudaron las enfermedades y el
+contagio.</p>
+
+<p>Considerado pues, el sitio más conforme á la salud de aquellos pueblos,
+y para reducir á la fe las naciones confinantes, determinó con mucho
+gusto de los neófitos, que la Reducción de San Rafael se trasladase y
+plantase sobre un monte poco distante de su primera fundación, donde se
+halla al presente, con gran provecho de los infieles que allí van á
+vivir y tomar casa.<span class='pagenum'><a name="Page_I215" id="Page_I215">V.I&ndash;215</a></span></p>
+
+<p>La Reducción de San Juan Bautista se mudó al Zapoco, riachuelo de poca
+agua, pero cómodo, á que también se juntaron otros infieles.</p>
+
+<p>En la Reducción de San Joseph, por no cuadrales á los indios el sitio
+que se escogió para mudarla, se tuvo por mejor trasladarla á Santa Cruz
+la Vieja, en cuya elección, cuan bien adivinasen los neófitos, se
+descubre por el estado próspero en que siempre se ha mantenido, y por
+ser escala á las naciones infieles del Chaco.</p>
+
+<p>No ha dejado, empero, el demonio de hacer de las suyas, para arrancarla
+de aquí viendo cuánto daño se le ha seguido á su partido; pero
+descubiertas sus trazas y marañas, se redujeron todas á humo.</p>
+
+<p>La otra de San Francisco Xavier se pasó trece leguas más adelante hacia
+el Septentrión y siempre ha ido en aumento, de suerte que ha sido
+necesario dividirla en otras Reducciones.</p>
+
+<p>Escogido, pues, el lugar para la nueva fundación, ordenó el P. Superior
+no se emprendiese la fábrica, sin haber hecho primero la sementera y
+tener con qué vivir: mas el pueblo no quiso esperar tanto, por ver
+siempre á sus ojos la muerte en aquel clima inficcionado mucho tiempo
+antes de la peste; por lo cual se vieron los Padres precisados á seguir
+los indios, y el P. Superior, pasando á San Joseph, halló solos á los
+Misio<span class='pagenum'><a name="Page_I216" id="Page_I216">V.I&ndash;216</a></span>neros, que con su ajuar estaban ya de partida para seguir á los
+neófitos.</p>
+
+<p>De aquí se condujo á la villa de Tarija á tratar los negocios de aquella
+cristiandad con el nuevo Provincial P. Blas de Silva, que desde el día
+16 de Septiembre de 1706 gobernaba esta provincia, llevando consigo los
+Guarayos prácticos del Paraguay.</p>
+
+<p>Llegado, pues, á la dicha villa, refirió las noticias más seguras del
+puerto que había en el río Paraguay y destinó aquellos indios para que
+se despachasen á los Guaranís, á fin de que guiasen con seguridad otros
+Misioneros á los Chiquitos.</p>
+
+<p>De todo esto hizo poco caso el P. Provincial, diciendo serían estos
+indicios como los pasados, de que no se debía tener cuenta ni arriesgar
+á otros Apostólicos operarios que trabajaban en otras partes con igual
+gloria de Dios y provecho de las almas. Que fuesen los Misioneros de los
+Chiquitos los primeros que rompiesen el camino, que por una contingencia
+no quería, á tanta costa, exponer otros sujetos en aquella trabajosa
+empresa. A que no pudiendo replicar el P. Fernández, esperó mejor tiempo
+para lograr sus deseos: y por estar ya á los fines de Diciembre y
+cerrados los caminos con las lluvias, se quedó en Tarija, confirmado en<span class='pagenum'><a name="Page_I217" id="Page_I217">V.I&ndash;217</a></span>
+el gobierno de aquellas Misiones; y el año siguiente de 1707 volvió á
+ellas con otros dos operarios, el P. Pablo Restivo, siciliano, Misionero
+antiguo de los Guaranís, y el P. Juan Bautista de Zea con el oficio de
+Visitador, en nombre del Provincial, el cual pensaba abrir nuevo camino,
+porque había recibido orden el P. Felipe Suárez que desde el pueblo de
+San Joseph, allanase el camino, costeando el río San Miguel, porque se
+ahorraban muchas jornadas de viaje y se libraban de los vados peligrosos
+del río Guapay y por aquí habían ido antiguamente los Chiriguanás á caza
+de indios Penoquís, aunque les salió mal esta invasión, porque cogidos
+de los Penoquís en una emboscada, los pasaron á todos un palo por las
+entrañas, y así traspasados los levantaron en el aire y los pusieron á
+los lados del camino para muestra de lo que harían con otros si se
+moviesen á cosa semejante.</p>
+
+<p>El P. Suárez, por el mes de Mayo puso por obra la voluntad del P. Zea,
+aunque no pudo llegar hasta las Rancherías de los Chiriguanás por no
+tener con qué sustentar á buen número de indios Chiquitos, que allanaban
+el camino. Con todo eso, teniendo á la vista aquella punta de montes que
+habitan los Chiriguanás, se avanzó con dos indios para ver si descubría
+alguna Ranchería.<span class='pagenum'><a name="Page_I218" id="Page_I218">V.I&ndash;218</a></span></p>
+
+<p>A pocos pasos vió que venía hacia sí uno de los Chiriguanás, que
+despavorido á la vista del P. Felipe, como de enemigos, metió las
+espuelas al caballo, y llegando á toda carrera á su Ranchería dió aviso
+que venían Mamalucos, con que se previno para la defensa y puso en armas
+todo el contorno. Por lo cual, no teniendo el Padre quien le guiase y
+viéndose abandonado de sus cristianos, dió la vuelta á San Joseph, y
+aunque no pudo noticiar de lo sucedido al P. Fernández, lo supo éste en
+el valle de las Salinas por aquella voz que se divulgó, de la cual
+conjeturó había sido lo que había intentado el P. Felipe.</p>
+
+<p>A fines de Septiembre se partió el P. Fernández á los Chiquitos, y
+llegando á las tierras de los Chiriguanás, llamadas Palmares, tuvo
+noticias más ciertas del camino que habían abierto los Chiquitos. Por lo
+cual resolvió el P. Visitador Juan Bautista de Zea, dejado el camino
+antiguo, tirar al Oriente hacia el río Parapití á una Ranchería de
+Chiriguanás, llamada Charaguá, por donde pasa aquel río; aquí trató con
+dos caciques para que le guiasen hasta donde había llegado el P. Suárez,
+ofreciéndose éstos al punto, anticipándoles los nuestros una buena paga;
+pero el día antes de la partida, estando bien tomados de la chicha, que
+es su vino, des<span class='pagenum'><a name="Page_I219" id="Page_I219">V.I&ndash;219</a></span>cubrieron cuanto maquinaban en su corazón, y era la
+causa de todo que sus parientes habían montado en cólera porque
+enseñaban á los Padres aquel camino por donde en adelante vendrían á
+robarlos y hacerlos esclavos los Mamalucos, diciéndoles era mejor
+matarlos á macanazos, ó si no á lo menos conducirlos á donde los tigres
+hiciesen estrago en ellos; los caciques, empero, querían mantener la
+palabra sin moverles nada estas razones que alegaban, más por deseo de
+la ganancia que sacaban, que por certidumbre que tuviesen de los
+peligros que les podrían suceder. Por lo cual el día siguiente se
+aprestaron puntualmente para ir sirviendo á los Padres y los acompañaron
+hasta el Parapití.</p>
+
+<p>Pocas millas faltaban para llegar al lugar donde el P. Suárez había
+vuelto atrás, cuando los dos caciques se dejaron salir de la boca estas
+palabras: «Gran lástima tenemos de vosotros, porque os han de robar y
+matar los Tuquís que discurren por este camino». Tuquís llaman á los
+pueblos que no son de su nación.</p>
+
+<p>El P. Visitador hacía que no los entendía y quería pasar adelante, pero
+aconsejándose con sus compañeros, sospechó maquinaban alguna traición
+los Chiriguanás, y que con el pretesto de<span class='pagenum'><a name="Page_I220" id="Page_I220">V.I&ndash;220</a></span> los Tuquís, querían encubrir
+sus tramas; pues fuera de ellos no había otros en el país que habían
+registrado bien los Chiquitos, por lo cual, so color de que las
+caballerías se habían cansado y que no podrían andar lo que les faltaba
+de camino, se dieron prisa á volver atrás para escapar de las uñas de
+aquellos bárbaros, que por sólo robarles las pobres cosillas que
+llevaban consigo, les querían hacer traición. Y no se engañaron, pues se
+encontraron con muchas cuadrillas de aquellos bárbaros que, preguntados
+á dónde iban, respondieron que á pescar en el Parapití; pero se les
+escaparon de las manos estos peces que iban á buscar.</p>
+
+<p>No se perdió del todo tan largo viaje, ni las fatigas y trabajos que
+padecieron estos fervorosos operarios, disponiéndolos Dios para que las
+almas de dos niños consiguiesen la feliz suerte de su predestinación.</p>
+
+<p>Estaban éstos en el Charaguá ya para expirar, cuando fueron llamados los
+nuestros para que les aplicasen algún remedio corporal; pero viendo
+ellos perdida la esperanza de la vida temporal, les procuraron el
+remedio del alma con el santo bautismo, y apenas le recibieron, cuando
+fueron á gozar de aquella bienaventuranza que, ciegos sus padres, tanto
+aborrecían. Lo cual llenó tanto de júbilo á aquellos va<span class='pagenum'><a name="Page_I221" id="Page_I221">V.I&ndash;221</a></span>rones
+apostólicos, que por ello sólo les parecieron bien empleados tantos
+sudores y fatigas.</p>
+
+<p>A causa de estos embarazos no pudieron llegar á los Chiquitos hasta
+mediado Diciembre, con que les fué preciso hacer alto en la Reducción de
+San Francisco Xavier por las lluvias que ya inundaban el país.</p>
+
+<p>Poca gente halló el P. Visitador Zea en las Reducciones, porque apenas
+los indios habían levantado sus casas, y recogido algunas mieses para su
+manutención, cuando se partieron al punto á reconocer el país y sus
+confines y espiar las Rancherías de los infieles, porque ya que había
+sido costumbre antigua suya hacer guerra á los confinantas y tomarlos
+por esclavos, se valieron de eso los nuestros para dilatar la gloria de
+Dios y en provecho de aquellos infieles que vivían en las tinieblas de
+la muerte y de la infidelidad; persuadiéronles, pues, que fuesen por las
+Rancherías de los circunvecinos, pero sin causarles el menor daño ni en
+las vidas ni en la haciendas; antes bien, que con afabilidad y con otros
+buenos modos, les diesen noticias de Dios y de las cosas del cielo,
+enseñándoles el fin para que habían sido criados y vivían en el mundo,
+la necesidad de abrazar la ley de Cristo para ser eternamente felices,
+y<span class='pagenum'><a name="Page_I222" id="Page_I222">V.I&ndash;222</a></span> que procurasen ganarse el afecto de alguno de ellos, para que
+sirviese de guía é intéprete á los Misioneros.</p>
+
+<p>Los buenos cristianos empezaron á ejercitar tan puntualmente la lección
+que se les dió, que por no traspasarla aún levemente, se dejaban hacer
+pedazos de los bárbaros, por lo cual fué necesario explicarles lo que
+podían hacer si fuesen acometidos para que no sucediese en adelante lo
+que sucedió á unos indios de la Reducción de San Joseph, que yendo en
+busca de las Salinas dieron en una Ranchería de infieles; entraron en
+ella sin armas, desplegado sólo el estandarte con la imagen de Nuestra
+Señora, y con palabras suaves y corteses procuraron domesticar la
+fiereza de los moradores; pero éstos, mirándolos con malos ojos, dieron
+sobre ellos como tigres é hicieron en ellos tan cruel estrago, que sólo
+un indio con dos muchachos pudo escapar con vida.</p>
+
+<p>Otro tanto, si no ya peor, porque fueron más en número, sucedió á los de
+San Juan Bautista. Internáronse éstos en país enemigo, ochenta y más
+leguas á una tierra de infieles cercada alrededor de profundos fosos de
+agua, junto á los cuales tenían fabricadas sus casas; entraron dentro
+los nuestros y dos solos de sus moradores, porque los demás estaban
+trabajando en el<span class='pagenum'><a name="Page_I223" id="Page_I223">V.I&ndash;223</a></span> campo, salieron fuera á hacerles frente y á
+amenazarles con sus flechas.</p>
+
+<p>Viendo uno de éstos que los cristianos no desistían de avanzarse, hirió
+con una saeta al que llevaba la imagen de Nuestra Señora, á quien ellos
+no hicieron otro daño que quitarle las armas (cosa maravillosa digna de
+tenerse por milagro aun en los aprovechados en el espíritu, no ya en
+bárbaros, en cuyos corazones reina más la venganza que en el cuerpo el
+alma); pero las mujeres, empuñando las armas, fueron á los sembrados á
+avisar á los hombres, los cuales, dejada la labor, volvieron al punto
+con ánimo de hacer en ellos una gran carnicería; pero viendo el número,
+y habiendo con daño propio probado otras veces el coraje y aliento de
+los Chiquitos, se detuvieron y previnieron la mesa en qué repararse de
+la hambre, hablando más por señas que con palabras por ser de diferentes
+lenguas.</p>
+
+<p>Poco después vino el cacique, que al punto hizo retirar á los suyos y
+ordenó que recogiesen las armas que los nuestros, en señal de paz,
+habían puesto en el suelo.</p>
+
+<p>Llevaban esto de mala gana los Chiquitos; pero su Capitán, fervorosísimo
+en la fe, cuando antes de convertirse parecía una fiera, mandó que se
+las dejasen coger, queriendo con tal bon<span class='pagenum'><a name="Page_I224" id="Page_I224">V.I&ndash;224</a></span>dad y mansedumbre ganarles el
+afecto y la voluntad, y sus almas para Cristo. Pero aprovechó poco,
+porque luego que los vieron desarmados cargaron los bárbaros sobre ellos
+y hubieran hecho en ellos un grande estrago, hasta no dejar ninguno
+vivo, si no se hubieran entrado algunos pocos dentro de los fosos;
+quedaron muchos heridos, y por muchos meses llevaban en el cuerpo las
+señales del fervor y deseo que fomentaban en sus pechos de verter la
+sangre por Cristo.</p>
+
+<p>Fué uno de ellos herido en el vientre, y la punta de la flecha le dañó
+las entrañas; el cual con gran trabajo le condujeron á casa en brazos
+ajenos, y postrado en la cama por mucho tiempo, hasta que no le quedó
+más que la piel sobre los huesos, perdida la esperanza de sanar trató un
+Misionero de disponerle para morir, diciéndole que perdonase á sus
+enemigos y se tuviese por dichoso en dar su vida por llevar á otros la
+luz del Evangelio, que imitase á su buen Redentor que por sus enemigos
+pidió perdón á su Eterno Padre, amándoles con amor infinito, en
+recompensa de las injurias recibidas.</p>
+
+<p>El buen indio lo oyó con gusto, y con lágrimas de tierno afecto, los
+perdonó y ofreció á Dios su vida por la salvación de aquéllos que le
+habían tan gravemente ofendido, y así le ad<span class='pagenum'><a name="Page_I225" id="Page_I225">V.I&ndash;225</a></span>ministró los Sacramentos y
+esperaba por instantes su feliz tránsito á mejor vida.</p>
+
+<p>El día siguiente preguntó al enfermero en qué estado se hallaba el
+enfermo, á que respondió que estaba fuera de peligro, y que aquel Señor
+que había recibido le había quitado todo el mal.</p>
+
+<p>No acababa el Padre de creerlo; pero hallando que era verdad, preguntó
+al indio, ya sano, qué le había sucedido. A que él satisfizo, diciendo:
+«El Señor, que tú ayer me diste, me ha librado y esta noche arrojé fuera
+todo el mal.»</p>
+
+<p>Valiéndose de este caso, exhortó el Misionero á aquellos nuevos
+cristianos á perseverar en el bien comenzado y á amar á Dios, que con
+tal milagro manifestaba cuánto le agradaban sus fervores.</p>
+
+<p>Empero, no faltó quien tomase venganza de aquella crueldad, porque los
+Piñocas andando también ellos en busca de almas, se encontraron acaso
+con ellos, y reconociéndolos por los rosarios y cruces que llevaban
+colgadas al cuello, despojos de los muertos (estos son los atavíos y
+adornos que tanto aprecian aquellos cristianos); aun con todo eso no los
+hubieran atacado, si el remordimiento de la conciencia no hubiese
+atizado á los infieles; los cuales, mientras se ponían en armas,
+recibieron de los Piñocas tal carga, que muchos de ellos cayeron muertos
+en<span class='pagenum'><a name="Page_I226" id="Page_I226">V.I&ndash;226</a></span> tierra y entre ellos el cacique, autor de la traición.</p>
+
+<p>Mejor fortuna corrieron otros indios de la misma Reducción de San Juan
+Bautista, que entrados en una Ranchería de Puraxís, lograron reducir á
+la Santa fe cincuenta familias, y con ellos, alegres y contentos, dieron
+la vuelta á su Ranchería.</p>
+
+<p>Siendo informado el P. Visitador del estraño encuentro de los de la
+Reducción de San Joseph, ordenó que cien indios del mismo pueblo,
+pertrechados de armas, volviesen, no para castigar la crueldad de
+aquellos malvados, sino para traer los huesos de los muertos para darles
+honrosa sepultura y que con buenos modos, aunque siempre con las armas
+en la mano, les certificasen sinceramente del fin porque iban á su
+pueblo y del amor que, aun después de cometida aquella bárbara
+atrocidad, les tenían.</p>
+
+<p>Partieron al punto; y aunque á costa de grandes trabajos por la falta de
+agua, de suerte que no tenían para refrigerar la sed sino un poco de
+rocío que recogían en los cardos silvestres al fin llegaron al lugar de
+la matanza, donde sólo hallaron los cuerpos de sus hermanos, pero no á
+los matadores, á quienes obligó el temor del castigo á retirarse á donde
+tan fácilmente no pudiesen ser hallados.<span class='pagenum'><a name="Page_I227" id="Page_I227">V.I&ndash;227</a></span></p>
+
+<p>Querían los cristianos ir en su seguimiento, pero no siendo prácticos en
+los caminos defirieron esta empresa para tiempo más oportuno y cargando
+en sus hombros los cadáveres, dieron la vuelta á su Reducción, donde
+tuvieron no poca materia de alegría en los dos pueblos que vieron se
+fundaban de nuevo; el uno con el título de San Ignacio de los Bocas, y
+el otro de la Concepción, donde se juntaron los pueblos de lenguas muy
+diferentes, que en sus correrías hacia el Mediodía había descubierto el
+V. P. Lucas Caballero.</p>
+
+<p>Señaló por Superior de la primera al P. Joseph de la Mata, y él se fué
+por su compañero, con raro ejemplo y edificación de todos en usar del
+oficio para escoger el cultivo del campo más duro y sembrado de espinas
+y de cruces (de que daré abajo pruebas mayores). Mas este su celo le
+hubo de costar presto la vida, porque siendo como era Misionero
+verdaderamente Apostólico, incapaz de reposo y descanso, apenas llegó á
+la nueva Reducción cuando al punto quiso ganar para Cristo á los Auropés
+y Tabacis, siendo preciso para conseguirlo pasar profundos pantanos y
+lagunas, caminando muchas veces bañado, así del agua que caía del cielo
+como del mucho sudor en que se resolvía para vencer no pocos ni ligeros
+embarazos. De aquí<span class='pagenum'><a name="Page_I228" id="Page_I228">V.I&ndash;228</a></span> se le originó un humor maligno, que corriendo por el
+cuerpo, le ocupó todo en breve con una monstruosa hinchazón, en que
+peligraba ya la vida, á no haberle acudido el P. Mata con algunos
+remedios, que no tanto por su actividad cuanto por voluntad de Dios, le
+repararon algún tanto; y para que se restituyese del todo á su antigua
+salud, fué preciso mudase de aires, pasando á San Rafael, donde tuvo
+dilatado campo para ejercitar su celo, saliendo á caza de bestias
+racionales (que así se pueden llamar aquellos bárbaros) las cuales
+domesticadas redujo al redil de la Iglesia.</p>
+
+<p>Parecía que iba á competencia con el V. Padre Caballero en ganar almas
+para Dios y para sí mismo muchos méritos; y es obligación mía dar aquí
+por extenso noticias de las heroicas virtudes de entrambos: de las del
+primero tendré abajo ocasión oportuna; de las del V. P. Lucas la daré en
+los capítulos siguientes, concluyendo la narración con el felicísimo
+martirio que padeció el año de 1711.<span class='pagenum'><a name="Page_I229" id="Page_I229">V.I&ndash;229</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X"></a>CAPÍTULO X</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Nacimiento, entrada en la Compañía y primeros
+fervores del venerable P. Lucas Caballero.</p></div>
+
+
+<p>Nació el venerable P. Lucas en Villamear, lugar de Castilla la Vieja.
+Sus padres eran de lo principal de él y acomodados en bienes de fortuna.
+Pasó los primeros años de su niñez en casa de un tío suyo, sacerdote de
+ejemplarísimas costumbres, y en quien aprendió una gran madurez de
+juicio y gravedad en las acciones, de suerte que en la niñez nada tenía
+pueril ni mostraba ternura, sino en la piedad, ni gusto sino en los
+ejercicios de devoción, y en todo mostraba una virginal modestia, tan
+delicada, que se ofendía de ver ó de oir acción ó palabra menos
+recatada.</p>
+
+<p>Habiendo pasado aquel santo sacerdote á mejor vida, pasó á vivir á casa
+de otro tío suyo, también sacerdote, pero de diferentes costum<span class='pagenum'><a name="Page_I230" id="Page_I230">V.I&ndash;230</a></span>bres y
+proceder; no obstante eso, el devoto niño fortalecido con la gracia del
+Espíritu Santo no empañó con el menor defecto el candor de su inocencia,
+aunque para conservarla pura hubo tal vez de desatender la autoridad de
+su tío que era de rotas costumbres, manteniéndose modesto, retirado y
+atendiendo sólo á las cosas de su alma y al servicio de Dios.</p>
+
+<p>Aprendió los primeros rudimentos de la Gramática en nuestro Colegio de
+San Ambrosio en Valladolid, donde con el trato de los nuestros se
+aficionó á la Compañía y pidió con instancias ser admitido en ella; y
+hechos los exámenes y pruebas acostumbradas, pasó al noviciado de
+Villagarcía, grande y religioso Seminario de Varones Apostólicos en
+ambos mundos. Aquí llenó las esperanzas que de él se tenían con el
+fervor de espíritu y con la inocencia de la vida, teniendo todo su gusto
+en Dios.</p>
+
+<p>Tuvo por este tiempo noticias de la llegada á España de los PP.
+Cristóbal de Grijalva y Tomás Domidas, procuradores de esta provincia,
+que venían por operarios evangélicos para cultivar y mantener esta
+dilatada viña del Señor.</p>
+
+<p>Encendióse luego en deseos fervorosos de ser uno de los señalados para
+pasar á Indias, á cuyo fin hizo á Dios Nuestro Señor repetidas súplicas
+para que se dignase su Divina Majestad<span class='pagenum'><a name="Page_I231" id="Page_I231">V.I&ndash;231</a></span> de escogerle para propagar su
+gloria y llevar la luz de la fe á los que viven en las sombras de la
+gentilidad, ofreciéndose con voluntad pronta á los trabajos y á los
+peligros de la vida hasta derramar su sangre por la fe.</p>
+
+<p>Agradaron al cielo estas ofertas como lo dieron á entender los efectos;
+porque teniéndole los Superiores como hábil para grandes empresas en el
+servicio de Dios, ciertos de lo sólido de sus virtudes le concedieron
+licencia, y poco después, en compañía de otros setenta Misioneros, se
+dió en Cádiz á la vela, y después de una trabajosa navegación en que
+murieron ocho de los nuestros, arribó á Buenos Aires, primer puerto de
+esta provincia, y de allí pasó á Córdoba de Tucumán, donde con crédito
+de ingenioso concluyó sus estudios.</p>
+
+<p>No quiero omitir lo que él por humildad, y para enseñanza nuestra,
+refirió á un confidente suyo, y fué que viéndose en la filosofía
+superior á los otros condiscípulos en las funciones domésticas, se dejó
+llevar de alguna vana complacencia de sí mismo y se descuidó en rezar la
+oración del angélico doctor, que acostumbraba antes de estudiar, pero de
+aquí se le originó oscurecérsele algún tanto el entendimiento, y le fué
+necesario después sudar y trabajar mucha para entender las materias
+teológicas.<span class='pagenum'><a name="Page_I232" id="Page_I232">V.I&ndash;232</a></span></p>
+
+<p>Acabados sus estudios y recibidas las sagradas órdenes, empleó su celo
+en las Misiones de la jurisdicción de la ciudad de Córdoba con igual
+gloria de Dios y aprovechamiento de las almas, así de los indios como de
+los españoles, que por su pobreza viven en aquellos desiertos y tierras,
+sin otra doctrina ni instrucción en la ley de Dios que la que les dan
+los nuestros cuando van á sus estancias y ranchos, siendo para ellos
+éste su día de Pascua y el de mayor devoción de todo el año; con lo cual
+recogió abundante cosecha de almas y de trabajos; aquéllas para Cristo y
+éstos para sí, por ser esta misión de las más difíciles y trabajosas que
+tenemos.</p>
+
+<p>De aquí pasó á la conversión de los indios Pampas que confinan con este
+obispado, la cual empresa procuró seguir con todo empeño porque le
+traspasaba el corazón la pérdida de tantas almas metidas en las
+tinieblas de la gentilidad, viviendo, como viven, tan cercanas á los
+resplandores del Evangelio.</p>
+
+<p>No es fácil referir cuánto sudó y trabajó para reducir á estos infieles,
+pero todo en vano, porque rehusaron obstinadamente recibir el santo
+bautismo y reducirse á vida política, con que se vió precisado á
+abandonarlos totalmente por no perder á un tiempo la vida y los deseos
+que<span class='pagenum'><a name="Page_I233" id="Page_I233">V.I&ndash;233</a></span> ardían en su pecho de campo más dilatado y espacioso donde fuese
+más cierta la cosecha, como menos resistencia del terreno para recibir
+la semilla del Evangelio.</p>
+
+<p>A este tiempo se trataba con más calor de emprender la misión y
+reducción de los Chiriguanás y Chiquitos, por lo cual el Padre pidió y
+obtuvo el ser señalado por uno de los primeros á quien tocase la suerte
+de reducir aquellos pueblos gentiles al conocimiento de su Criador.</p>
+
+<p>Pusiéronle á cuidar de la Reducción de Nuestra Señora del Guapay, donde
+estuvo dos años, logrando más frutos de paciencia, hambre, sed, befas y
+escarnios de los infieles que almas para Cristo, por ser los Chiriguanás
+gente bárbara, sobremanera obstinada, á quien ni amedrentan los castigos
+ni los beneficios domestican, pues habiendo usado Dios Nuestro Señor con
+ellos de ambos medios, ya procurando atraerlos con milagros y con el
+fervor de varones apostólicos, ya asombrándoles con tempestades furiosas
+y rayos del cielo, y con la carestía y pestilencia de la tierra,
+perseveran protervos en su obstinación.</p>
+
+<p>Acostumbrados, pues, estos bárbaros á sacudir el suave yugo del
+Evangelio por estar ya enfadados del celo del V. P. Lucas y sus
+compañeros, fingiendo que sólo habían venido á sus<span class='pagenum'><a name="Page_I234" id="Page_I234">V.I&ndash;234</a></span> tierras para
+juntarlos y entregarlos á los Mamalucos del Brasil, los echaron del país
+y destruyeron la iglesia que habían fabricado, por cuya causa se retiró
+á los Chiquitos, en el pueblo de San Francisco Xavier, donde hallando el
+terreno más dispuesto al cultivo de la fe, asistía á aquellos nuevos
+fieles con increíble celo y amor; y á la verdad, era bien necesario su
+espíritu y fervor para acudir y socorrer las necesidades de aquella
+iglesia, afligida no menos de la peste que de la carestía de todo lo
+necesario, no dando treguas ni de día ni de noche á las fatigas y
+trabajos que le redujeron con una grave enfermedad al último trance de
+la vida, con extremo dolor de sus compañeros que le veneraban como á
+santo, y de los neófitos, que le amaban como á Padre.</p>
+
+<p>Mas en esta aflicción quiso Dios consolar á todos, dándole en breve
+tiempo entera salud para que regase con su sangre aquella nueva viña del
+Señor (condición al parecer precisa para que la fe arraigue con
+permanencia en los campos donde se planta) que en adelante había de
+rendir copiosos frutos.</p>
+
+<p>De esta Reducción salía frecuentemente el P. Lucas á discurrir por las
+tierras circunvecinas y andaba á caza de almas por los montes y bosques,
+y confiando sólo en la Providencia<span class='pagenum'><a name="Page_I235" id="Page_I235">V.I&ndash;235</a></span> Divina no cuidaba de sí mismo ni de
+su salud, sucediéndole las más de las veces no tener otra cosa de qué
+alimentarse sino con raíces ó frutas silvestres.</p>
+
+<p>Los trabajos y fatigas, juntas con ardientísimas fiebres, lo postraban
+en el suelo, sin tener más médico que la Providencia Divina, ni más
+remedio que la conformidad con Dios, no hallando ni aun una choza en qué
+recobrarse en tales lances, expuesto á las injurias del tiempo; pero
+entonces Dios le llenaba de consuelos el alma, dándole tal vigor á su
+espíritu que redundaba en el cuerpo, de tal manera que ya ni sentía la
+enfermedad ni le rendían las fatigas; antes, emprendía los viajes más
+incómodos y los mayores peligros para traer almas al rebaño de Cristo.</p>
+
+<p>No son estas solamente expresiones mías, sino testimonio de un Superior
+suyo, quien dice que después de tantos malos tratamientos de su vida, no
+le pagaba con otra cosa que con reprensiones, á fin de que pusiese freno
+á sus fervores que, mirados con los ojos materiales, excedían y pasaban
+los términos de la prudencia; pero siendo él gobernado de espíritu
+superior á toda prudencia humana, sin poder contener su celo corría
+siempre más á donde la cosecha de las almas y de trabajos era mayor.<span class='pagenum'><a name="Page_I236" id="Page_I236">V.I&ndash;236</a></span></p>
+
+<p>Llegó una vez á una Ranchería de infieles con el semblante tan
+desfigurado, tan falto de fuerzas y pobre de vestido, que por burla
+preguntaron aquellos infieles á sus compañeros si era el Padre algún
+esclavo fugitivo de los españoles á quien hubiesen tan malparado á
+golpes y azotes. No obstante, les predicó el santo varón la fe de Cristo
+con tanto fervor y espíritu, que si él no pudo luego reducirlos,
+viniendo poco después otro Misionero sacó de ellos fruto muy copioso.</p>
+
+<p>Y aunque el apostólico Padre se hacía tan cruda guerra á sí mismo,
+siempre le parecía todo poco por el ansia de padecer siempre más y más.
+Oíasele muchas veces desahogar su corazón en deseos de más cruces y
+trabajos y quejarse amorosamente al Señor porque andaba S. M. tan escaso
+con él en darle aquellos trabajos y martirios que con tanta liberalidad
+repartía á otros, porque aún no entendía que Dios le difería el
+cumplimiento de sus deseos para que creciesen los méritos y adelantase
+la gloria de su Criador, sufriendo otras muchas cruces que le tenía
+preparadas por llevar su nombre á otros pueblos y naciones.</p>
+
+<p>En el año de 1704 salió en busca de los Puraxís que se habían retirado á
+una espesa selva para defenderse de los asaltos de algunos euro<span class='pagenum'><a name="Page_I237" id="Page_I237">V.I&ndash;237</a></span>peos que
+sin temor á las leyes, sobre el seguro de estar lejos de la vista de
+quien pudiese castigar sus excesos, se tomaban la licencia de hacer
+esclavos á los paisanos y venderlos á su gusto como tales; y llegando á
+donde uno de estos estaba alojado junto á aquellos pueblos, le recibió
+con mal semblante y peores palabras, diciendo al V. P. que aquel no era
+tiempo de hacer misiones, y así que se volviese y metiese en su
+Reducción, porque si no lo hacía por bien, le obligaría, mal de su
+grado, á que lo hiciese.</p>
+
+<p>Eran buenas estas palabras para espantar cobardes ánimos, no para
+entibiar el celo ardiente de un apóstol; y así, respondiéndole el Padre
+afable y cortesmente, prosiguió su viaje, mas no halló indio alguno en
+sus Rancherías, porque todos andaban huídos por los montes y selvas y
+sólo se dejaba ver tal cual, que desde las copas de los árboles
+exploraba los pasos de los españoles.</p>
+
+<p>Esto le obligó á que trepase por los árboles para poder llegar á sus
+albergues y cavernas, donde los recogió y predicó la fe y administró á
+los niños el santo bautismo; y porque con la falta de lluvias se les
+perdían irreparablemente los sembrados, se echó á sus piés aquella pobre
+gente y más con lágrimas que con palabras, le<span class='pagenum'><a name="Page_I238" id="Page_I238">V.I&ndash;238</a></span> pidieron que si tanto
+podían con el Dios que predicaba sus súplicas, les alcanzase nuevo
+remedio en aquella necesidad.</p>
+
+<p>Enternecióse el buen Padre de sus lágrimas, y haciéndoles poner á todos
+de rodillas delante de una cruz y levantadas las manos al cielo, les
+mandó pidiesen agua á la fuente de todos los bienes, que es Dios.</p>
+
+<p>No se hizo Dios sordo á las súplicas de aquellos nuevos fieles y así les
+concedió su petición con lluvia copiosísima. Rabiaba de pesar el demonio
+al ver que se le escapa de sus garras esta gente de quien hasta entonces
+había estado en pacífica posesión y movió una tempestad terrible contra
+él.</p>
+
+<p>Salió uno de aquellos europeos, de quien poco ha hice mención, hombre
+perdido y cruel y encendido en cólera por ver más que nunca perdidos
+ahora sus intereses, maquinó con el fomento de otros parciales, hacer de
+un golpe dos tiros, que fueron recoger gran número de esclavos y
+malquistar al P. Lucas con aquellos pueblos, de suerte que jamás osase
+ponerse delante de ellos.</p>
+
+<p>Con este designio pasó los Puraxís, y les dijo que no creyesen á aquel
+Padre, porque era un Mamaluco disfrazado en traje de jesuita; y para que
+viesen que decía verdad, á la vuelta (había<span class='pagenum'><a name="Page_I239" id="Page_I239">V.I&ndash;239</a></span> pasado el V. Padre á
+reducir la nación de Tapacurás) le haría prender, y cargado de prisiones
+le remitiría á Santa Cruz de la Sierra.</p>
+
+<p>No dió la gente á sus palabras todo el crédito que deseaba; pero no
+obstante, combatidos sus ánimos de dos diversos afectos, de temor de que
+en la realidad fuese Mamaluco y del amor que le tenían, estaban tristes
+y melancólicos.</p>
+
+<p>Luego que el santo varón supo este enredo, les descubrió los fraudes del
+enemigo y procuró aquietarlos con buenas razones.</p>
+
+<p>Poco después dió la vuelta con su gente aquel malvado, y afrentando al
+Padre con palabras llenas de oprobios, faltó poco para poner en él las
+manos. Por último, le intimó en nombre de S. M. Católica (que en tales
+empresas fingen estos malvados la autoridad real para abusar de ella
+cuando les está á cuento ó se atraviesan sus intereses) que se retirase
+luego de aquel país y fuese á dar razón al gobierno de Santa Cruz.</p>
+
+<p>Este tan pesado lance no descompuso ni alteró en el P. Lucas aquella
+serenidad de ánimo que siempre mostraba en el semblante, sino atento
+solamente á reparar el daño que de aquí se podía seguir, le respondió
+con aquella intrépida y santa libertad que le daba el espíritu de Dios;
+que sabía bien se enderezaban todos sus designios, no á otro fin, sino á
+hacerle aborre<span class='pagenum'><a name="Page_I240" id="Page_I240">V.I&ndash;240</a></span>cido de aquella gente para que en adelante jamás le
+admitiesen en aquellas tierras ni le diesen oídos. Que qué diría el
+pueblo de Santa Cruz al ver llevar preso á un pobre religioso porque
+predicaba la fe. Que no se fiase de su poder, pues Dios Nuestro Señor y
+la Majestad Católica del Rey, no tenían lejos las armas, aun de aquellos
+desiertos remotos, para hacerle pagar un atentado tan temerario é
+injusto; y por fin, que no esperase contrastar con sus embustes la
+piedad y celo de aquella piadosa ciudad y sus regidores. Replicóle el
+hombre perdido con furia que obedeciese. Mas el P. Lucas, no haciendo
+caso alguno de lo que le pudiese suceder por los enredos y calumnias de
+aquel hombre descarado, determinó quedarse para deshacer la máquina
+fabricada para daño y ruina de aquella nueva cristiandad.</p>
+
+<p>A este tiempo le trajeron los Paraxís un indio Manacica, que hecho
+esclavo de aquel hombre, había tenido maña para huirse de él, y puesto
+en libertad se acompañó con los neófitos.</p>
+
+<p>Entendía este Manacica alguna cosa del idioma de los Chiquitos, era de
+buen entendimiento, cuanto cabe en un bárbaro; observaba con atención
+las ceremonias sagradas, la forma de bautizar, el ponerse de rodillas
+delante de la<span class='pagenum'><a name="Page_I241" id="Page_I241">V.I&ndash;241</a></span> santa cruz, el levantar las manos al cielo, las preces
+sagradas que muchas veces al día entonaba el santo varón en voz alta; y
+pareciéndole todo conforme á su genio y á la razón, procuraba hacer lo
+mismo.</p>
+
+<p>Advertido esto muchas veces por el P. Lucas, y coligiendo lo que sería
+toda la nación, por lo que veía en aquel sólo, determinó emprender su
+conversión.<span class='pagenum'><a name="Page_I242" id="Page_I242">V.I&ndash;242</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI"></a>CAPÍTULO XI</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Pasa el venerable P. Lucas á los Manacicas, quieren
+matarle los indios Sibacás y el cielo toma por él venganza.</p></div>
+
+
+<p>Alegres los indios de que aquel europeo aterrado del ánimo del
+apostólico Padre hubiese desamparado el país sin hacer presa en ellos,
+como les había amenazado, penetraron á lo más enmarañado del bosque, y
+Zuriquios, cacique de aquella Ranchería, le pidió que fuese á los
+Aruporés, que ellos le acompañarían: los hablaremos, dijo el cacique, y
+los entretendremos para que no se pierdan y anden descarnados por temor
+de los enemigos, y todos nosotros los Puraxís y Tubacís nos juntaremos
+con ellos para hacer un pueblo en que tú nos puedas doctrinar y dar el
+santo bautismo; porque de otra suerte nos esparciremos por estos bosques
+de tal manera, que ni tú ni otros nos puedan jamás encontrar.<span class='pagenum'><a name="Page_I243" id="Page_I243">V.I&ndash;243</a></span></p>
+
+<p>El santo Padre que no deseaba otra cosa, se puso al punto en camino, y
+llegando allá en pocos días, halló la gente tan bien dispuesta á recibir
+la fe de Cristo, que de una vez bautizó ochenta ó más niños. No quiso
+por entonces bautizar á los adultos, porque la experiencia le había
+enseñado á usar con ellos de lentitud.</p>
+
+<p>De aquí pasó á otra Ranchería, donde falto de fuerzas, sin poder
+sostener tantas fatigas y trabajos, desmayó de pura flaqueza, y asaltado
+de una fiebre ardientísima, se echó debajo de un árbol en un total
+desamparo de todo humano consuelo, abandonado aun de los neófitos
+Piñocas, y persuadiéndose no le restaba mucho tiempo de vida, se iba
+disponiendo para el último trance.</p>
+
+<p>Los indios del país se dolían grandemente de que por haber los enemigos
+asolado la tierra, no tenían con qué socorrerle y reparar su flaqueza;
+pero hallando por gran ventura una gallina, se la ofrecieron, mas el
+santo Padre rehusó aquel alivio y quiso resueltamente se guisase para
+dar de comer á un neófito que junto á él yacía enfermo.</p>
+
+<p>En este estado se hallaba, cuando sintió en su corazón que era voluntad
+de Dios se ofreciese á llevar en Santo Nombre á los Manacicas, que con
+esta oferta se restituiría á sus fuerzas.<span class='pagenum'><a name="Page_I244" id="Page_I244">V.I&ndash;244</a></span> Al punto prometió, no sólo
+darle á conocer á nuevas gentes, sino derramar su sangre por el bien de
+los prójimos, si fuese esta su voluntad santísima.</p>
+
+<p>Agradó al cielo esta oferta y al momento se recobró el cuerpo de sus
+antiguas fuerzas, y no habiendo podido los días antecedentes atravesar
+bocado, pudo luego comer lo que la piedad de los bárbaros le ofrecían;
+lo cual, aunque mal guisado, fué bastante á recobrarle del todo.</p>
+
+<p>Vino á darle el parabién de su perfecta mejoría Pou, cacique del lugar,
+con algunos de sus vasallos, y el ferventísimo P. Lucas, acordándose de
+la promesa hecha á Dios, trató luego de la empresa, y con cuantas
+razones le dictó el amor de Dios y del prójimo, le exhortó á que fuese
+su compañero en aquella empresa.</p>
+
+<p>Parecióle al cacique que este negocio no tendría éxito feliz, por ser
+los Manacicas en valor terribles y en número muchísimos, y sobremanera
+opuestos á los españoles, pues por la matanza reciente que éstos habían
+hecho, tenían jurado de vengarse, no dejando con vida á cualquiera que
+cayese en sus manos; que ir allá era lo mismo que ir á buscar por sí
+mismo la muerte, y que encontraría en el viaje tantos peligros cuantos
+serían las agudísimas puntas que ellos<span class='pagenum'><a name="Page_I245" id="Page_I245">V.I&ndash;245</a></span> habían sembrado por todo el
+camino, como él mismo lo había experimentado el año antecedente,
+viéndose precisado á dar la vuelta por no quedar estropeado.</p>
+
+<p>Finalmente, el cacique que le miraba como á padre amoroso y le
+reverenciaba como á Santo por la extremada piedad con que sentía todos
+sus males, le dijo por último para apartarle de su santo propósito:</p>
+
+<p>«Padre, si te acometieran los Manacicas, ¿con qué te defenderás tú
+sólo?»</p>
+
+<p>A lo cual el apostólico Padre, sacando del seno un Santo Cristo, le
+respondió:</p>
+
+<p>«Mira (son palabras suyas), mira aquí el escudo con que repararé sus
+furias; nada temo, porque Cristo me ordena que lleve allá su santa ley;
+no pueden ellos quitarme ni un cabello si él no quiere, y aun cuando yo
+padeciese ésta, que vosotros llamáis desgracia, de ser muerto á sus
+manos, ella sería mi suma felicidad; si vosotros tenéis miedo, podéis
+quedaros antes de llegar á sus pueblos, que yo me iré sólo; y si me
+recibieren con buen semblante, volveré á llamaros, y si no volviere, os
+podéis huir.»</p>
+
+<p>Animados de tan fervorosas palabras aquellos bárbaros, respondieron
+unánimes y conformes:<span class='pagenum'><a name="Page_I246" id="Page_I246">V.I&ndash;246</a></span></p>
+
+<p>«Eso no, no huiremos nosotros, y si te matan, por el amor que te
+tenemos, vengaremos tu muerte aunque nos hagan pedazos.»</p>
+
+<p>Y sin más tardanza, tocando al arma el cacique escogió una florida
+escuadra de soldados y se los trajo á la presencia del Padre, en donde
+cada uno con brío extraordinario prometió morir á su lado si los
+Manacicas osasen hacerle algún ultraje.</p>
+
+<p>Pero antes de ponerse en camino le pidió la gente les predicase la ley
+que debían profesar, que bautizase á los niños y pidiese á Dios agua
+porque sus sembrados se perdían por falta de lluvias.</p>
+
+<p>Viendo el Padre Lucas que era justa su demanda y que sus corazones
+estaban tan inclinados á lo bueno, hizo el día siguiente al romper del
+alba enarbolar una grande cruz, aunque mal compuesta de dos leños toscos
+atravesados y rodeado de muchos niños, mujeres y soldados hizo oración
+delante de ella, representando á Dios Nuestro Señor los méritos de la
+muerte de su Hijo Jesucristo que le recordaba aquella cruz, pidiéndole
+por ellos no se negase á su piedad paternal y á la grande necesidad de
+aquellos miserables, enviándoles una lluvia que no le costaría más que
+una insinuación de su voluntad para ganar aquellas almas por las cuales
+su unigénito<span class='pagenum'><a name="Page_I247" id="Page_I247">V.I&ndash;247</a></span> Hijo había derramado su sangre sobre la tierra.</p>
+
+<p>Aunque tan fervorosa y eficazmente rogaba, no se movió Dios esta vez á
+oir tan presto sus súplicas como lo había hecho en otras Rancherías,
+para que con la dilación del favor se arrepintiese el pueblo y arrojase
+de su corazón el odio y la venganza; por tanto ordenó el Padre que á la
+tarde se volviese á juntar el pueblo al pie de la misma cruz, y con
+aquella energía que comunicaba á la lengua un corazón abrasado del amor
+y celo, les declaró como Dios es juez de nuestras acciones, buenas ó
+malas, y que las castiga en esta ó en la otra vida, con penas á ellas
+proporcionadas; díjoles: Nuestro Señor Jesucristo está justamente airado
+con vosotros, ni quiere oir vuestras súplicas ni socorrer vuestras
+miserias, porque habéis sido causa de gravísimos daños que han padecido
+los Tapacurás y Manacicas; y porque habéis hecho guerras á vuestros
+parientes los Aruporecas, no perdonando á incendios y prisiones y la
+inhumana matanza de tanta gente, pide contra vosotros venganza al cielo.
+Jesucristo manda en su ley que no se cause daño á ninguno, sea amigo ó
+enemigo, sino que se perdone de corazón á cualquiera que nos ofendiere.
+Es verdad que eran vuestros enemigos y que habían maltratado vuestras
+haciendas, pero de un leve daño, no ha<span class='pagenum'><a name="Page_I248" id="Page_I248">V.I&ndash;248</a></span>bíais de haber tomado
+satisfacción con tantas crueldades. Por tanto, mientras no os
+arrepintiéreis de lo pasado é hiciereis cordial amistad con vuestros
+enemigos, no proveerá Dios vuestra necesidad.</p>
+
+<p>No fué necesario más para que todos aquellos indios se pusiesen á punto
+de caminar; y Dios, atendiendo á las súplicas de su siervo, apenas
+habían caminado una milla cuando empezó á cubrirse el aire de nubes y
+cayó una copiosísima lluvia que con increíble júbilo de la gente llenó
+los pozos y aseguró las esperanzas de coger abundante cosecha.</p>
+
+<p>Tardaron muchos días en llegar al río Arubaitú, ó como otros le llaman,
+Zuquibuiquí. Aquí dieron algunas señales de temor los Puraxís, porque el
+enemigo infernal, para desbaratar los disignios del Misionero, había
+persuadido á los Manacicas pusiesen escondidas en la tierra gran número
+de puntas de madera durísima; y descubriéndolas los Puraxís, le
+suplicaron al Padre diese la vuelta, porque si no era evidente el riesgo
+de quedar muchos heridos é inhábiles para caminar; y cayeron tanto de
+ánimo, que sólo Dios pudo infundirles valor para pasar adelante.</p>
+
+<p>«Confieso (escribe el mismo Padre Lucas á su Provincial) que aunque es
+grande el va<span class='pagenum'><a name="Page_I249" id="Page_I249">V.I&ndash;249</a></span>lor de los Puraxís, y es también grande el amor y
+reverencia que me tienen, aunque infieles y recién conocidos, con todo
+eso, sólo el brazo de Dios Omnipotente pudo infundirles aliento y vigor
+para proseguir, á fin de mostrar que por medio de instrumentos débiles y
+flacos, quería abrir el camino de la salud eterna á aquellos nuevos
+pueblos y naciones. Y á dos palabras que dije se levantó Pou, el cacique
+y tras él sus vasallos; llegados á una empalizada pusieron á punto los
+arcos y las flechas; de aquí paso á paso, en profundo silencio, por no
+ser descubiertos antes de tiempo, avanzaron por fin.»</p>
+
+<p>Y aquí es donde confiesa el santo varón que representándosele tan
+cercana la muerte, temió de suerte que se le erizaron los cabellos, por
+ventura para que entendiese que toda su virtud era de Dios.</p>
+
+<p>«Confieso (prosigue hablando de sí) que experimenté un natural pavor
+considerando que yo había de ir delante de todos y romper el primero las
+furias de los bárbaros y teñir de mi sangre las saetas envenenadas; pero
+el deseo de ver á Cristo me alentaba en este trance á todo riesgo,
+aunque con razón temía de mí lo que por humildad decía el Apóstol San
+Francisco Xavier de sí mismo que mis<span class='pagenum'><a name="Page_I250" id="Page_I250">V.I&ndash;250</a></span> pecados serían mi más fuerte
+escudo que me defendiese de la muerte. Pero no me daba menos ánimos y
+esfuerzo mi paje Diego, neófito, que de sólo mirarle me sacaba las
+lágrimas de los ojos y del corazón mil afectos de agradecimiento á las
+llegas del Redentor, que había infundido en su pecho, poco antes
+bárbaro, tanto amor para con su Majestad y su Santa ley, porque
+levantadas al cielo las manos, con un rostro de ángel, estaba ofreciendo
+á Dios su vida para perderla en su servicio y sus sudores para plantar
+la santa fe entre los infieles.»</p>
+
+<p>Pasaron adelante de la empalizada, y entrados en la Ranchería se
+hallaron sin gente, no viendo por todas partes más que incendios,
+ruinas, cadáveres y un desapiadado estrago de hombres.</p>
+
+<p>Quisieron volver atrás los Puraxís, pero asegurados de un paisano, su
+intérprete, llamado Izú, de que no lejos de allí había otras tierras, y
+mucho más animados del Padre que á pie los guiaba, pasaron adelante, y
+descubierta de lejos otra Ranchería se pararon pálidos los Puraxís,
+temerosos de algún infeliz suceso, y el cacique de ellos, Pou, hizo
+señas al Padre para que se adelantase.</p>
+
+<p>Iba delante de todos el santo Misionero dis<span class='pagenum'><a name="Page_I251" id="Page_I251">V.I&ndash;251</a></span>poniéndose á morir con los
+actos más encendidos de caridad; y para que el ímpetu de las flechas no
+le quitase de las manos el Santo Cristo, se le ató á ellas, y quedándose
+atrás los compañeros sólo le seguía el intérprete, el cual, á pocos
+pasos, con semblante compasivo, clavó los ojos en el Padre avisándole
+del riesgo en que se metía y del cual quizás no le podría librar.</p>
+
+<p>Quedaba ya poco de día cuando entró con el intérprete en la Ranchería.
+Apenas le vieron los paisanos cuando con gritos y voces descompasadas
+mandaron á las mujeres y demás chusma que se huyesen, y ellos echaron
+mano á las armas aguardándole con semblante feroz y con ojos que
+despedían llamas.</p>
+
+<p>El intérprete Izú levantó la voz, diciendo no matasen á aquel hombre que
+no era enemigo suyo.</p>
+
+<p>«Soy Misionero (añadió el P. Lucas) que vengo á predicar la santa ley de
+Cristo.»</p>
+
+<p>No hicieron los Manacicas caso de cuanto se les decía, y sin otra
+diligencia se pusieron todos á punto de pelea. A este tiempo se llegó al
+santo Padre el cacique Pou, diciéndole á voces:</p>
+
+<p>«Nos quieren matar á todos y nos van cercando para que ninguno escape
+con vida.»</p>
+
+<p>El P. Lucas, sin turbarse nada, procuraba<span class='pagenum'><a name="Page_I252" id="Page_I252">V.I&ndash;252</a></span> animarlos, y la naturaleza,
+que poco antes, lejos de los peligros, había sentido algún miedo, ahora
+de nada temió.</p>
+
+<p>«Digo ingenuamente (escribe de sí) que en el mayor riesgo depuse en un
+punto todo temor y oí interiormente una voz que me decía: No morirás
+ahora; y aunque cubierto de un torbellino de flechas y rodeado de gente
+que se me acercaba para hacerme pedazos, estaba en la plaza con el
+Crucifijo en la mano, con tanta serenidad de ánimo y de rostro como si
+me hallase en una iglesia de cristianos.»</p>
+
+<p>Viendo Izú el trance tan peligroso en que estaban las cosas, se puso en
+medio de sus paisanos, y pudo tanto con la eficacia de sus palabras, y
+mucho más con la gracia de Dios, que interiormente labraba en aquellos
+corazones bárbaros é inhumanos, que detuvo sus furias y apagó todo el
+odio; después, aunque muy nuevo en la fe, habló tanto de Dios y predicó
+de su santa ley, que aquellos bárbaros, así como estaban con las manos
+llenas de saetas envenenadas, se fueron llegando uno á uno al P. Lucas,
+y puestos de rodillas, con humilde reverencia, besaron las llagas del
+Santo Cristo. A lo cual ayudó no poco el cacique de los Puraxís, que en
+voz alta decía:</p>
+
+<p>«Venid, amigos, á rendir homenaje á nuestro<span class='pagenum'><a name="Page_I253" id="Page_I253">V.I&ndash;253</a></span> Criador Jesucristo;
+adoradle y haceos vasallos suyos.»</p>
+
+<p>¡Espectáculo verdaderamente digno de alabar por él á la Divina
+Misericordia! Ver á unos infieles instruídos pocos días antes en las
+cosas de nuestra santa fe, y aún no reengendrados en las santas aguas
+del bautismo ser ya predicadores del Evangelio; y una nación que no
+mucho antes había respiraba sólo fiereza, verla con una mudanza propia
+de la diestra del Altísimo, humillada á los piés de Cristo; de lo cual
+no pudo contenerse el venerable Padre sin prorrumpir en un llanto
+tiernísimo, todo de alegría, y no cesaba de dar mil gracias á Dios con
+tanto mayor fervor cuanto aquel beneficio había sido más fuera de toda
+esperanza.</p>
+
+<p>Después que todos los paisanos se arrodillaron á los piés de Cristo,
+estando la plaza llena de gente, se hicieron paces entre las dos
+naciones; y aunque se entendían muy poco por la diferencia de los
+idiomas, con todo, había algunos que sabiendo algo de la lengua de los
+Chiquitos, sirvieron de intérpretes.</p>
+
+<p>Luego el intérprete Izú, dando calor á sus parientes, hizo componer una
+cruz lo más pulidamente que se pudo y la enarboló el santo Padre con
+indecible alegría en un lugar eminente para que fuese trofeo de la
+victoria que el cielo<span class='pagenum'><a name="Page_I254" id="Page_I254">V.I&ndash;254</a></span> había conseguido del infierno y señal de la
+posesión que Cristo y su fe tomaban en aquel día de la nación de los
+Manacicas.</p>
+
+<p>Y parece que agradó al cielo esta devota acción, porque los principales
+del pueblo se mostraron luego tan aficionados á lo bueno, que le
+suplicaron al Padre con eficacísimos ruegos se quedase entre ellos para
+enseñarles el camino de la salvación eterna; mas por mucho que el P.
+Lucas deseaba lo mismo, no les pudo dar gusto por entonces, porque ya
+entraba el invierno; pero les dió palabra que á la primavera siguiente
+volvería á vivir de asiento entre ellos.</p>
+
+<p>A otro día, al rayar el alba, vinieron todas las mujeres con niños en
+los brazos para que los bautizase; y habiendo sabido que habían venido
+allí los indios Curucarecás para ajustar paces con los Manacicas, los
+hizo llamar, y congregados al pie de la cruz extinguió todo el odio de
+ambas naciones con una fervorosísima plática y les hizo efectuar con
+juramento mutua paz y amistad; y para colmo de sus júbilos concurrieron
+allí también al mismo tiempo los Zoucas, Sosiacas, Iritucas y Zaacas,
+que la misma noche antecedente tuvieron aviso de su venida; y si se
+hubiese detenido aquí dos días más hubiera visto gente de otras muchas
+Rancherías, porque en aquel contorno, por la parte<span class='pagenum'><a name="Page_I255" id="Page_I255">V.I&ndash;255</a></span> que tira al gran río
+Marañón, están las tierras muy pobladas; pero sus compañeros, recelando
+que las lluvias no cerrasen los caminos, quisieron volverse luego, con
+que se vió precisado el Santo Padre á retirar la mano de aquella mies
+que ya estaba sazonada para la siega; y despedido de aquel pueblo, que
+sintió mucho su partida tan imprevista, se previno para dar la vuelta, y
+queriendo montar á caballo le cerraron en rueda todos los Manacicas para
+servirle y le quisieron acompañar por largo trecho del camino, con no
+poca admiración del P. Lucas, que jamás había visto tal cortesía en las
+otras bárbaras naciones con quienes había tratado.</p>
+
+<p>Es cosa muy ordinaria en la Divina Providencia que los casos fortuitos
+sean disposiciones suyas cuando no quiere echar mano de los prodigios
+para los altos fines que pretende; y tal fué ahora la súbita resolución
+de los Puraxís.</p>
+
+<p>Si el P. Lucas se hubiera detenido pocas horas más en aquella tierra,
+fuera inevitable la pelea de aquellos bárbaros entre sí, porque aquella
+noche misma, en la Ranchería de los Sibacás, el demonio, á quien adoran
+en la misma forma en que se manifiesta y deja ver, habló á su sacerdote
+(á quien ellos llaman <i>Mapono</i>) mandándole diese orden al cacique que
+reco<span class='pagenum'><a name="Page_I256" id="Page_I256">V.I&ndash;256</a></span>giendo la gente que podía tomar armas fuese á dar muerte á aquel
+Padre que poco antes había llegado á los Igritucas (así se llamaba
+aquella Ranchería de los Manacicas), porque era su grande enemigo, y
+añadió que no entrasen allí, porque no le hallarían, sino que armándole
+una celada en el camino le aguardasen allí.</p>
+
+<p>Obedecieron con toda prontitud por estar acostumbrados á ejecutar muchas
+veces semejantes órdenes. Pero llegados al lugar desde donde habían de
+hacer el tiro, dijo el capitán al Mapono que era bien entrar en aquella
+tierra y tomar noticia de qué Padre era aquel y á qué fin había venido;
+pues no era puesto en razón quitar la vida á quien ni aun de vista
+conocían.</p>
+
+<p>El Mapono se hubo de volver loco de dolor al ver esta determinación tan
+resuelta del capitán, de que no le pudo apartar con toda la fuerza de
+sus palabras diabólicas; habló con grande energía á los soldados para
+que ejecutasen el orden como el demonio quería, porque si no saldrían
+vanas todas sus diligencias y se escaparía de sus manos aquel enemigo
+jurado de su Dios.</p>
+
+<p>Todo, empero, fué en vano, porque aprobando todos unánimes la
+determinación del capitán, le fué preciso al Mapono seguirlos, aunque se
+deshacía de rabia.<span class='pagenum'><a name="Page_I257" id="Page_I257">V.I&ndash;257</a></span></p>
+
+<p>Habiendo, pues, llegado á aquella Ranchería, preguntaron que qué Padre
+había venido allí, porque por mandato de su Dios, de quien era enemigo,
+venían á matarlo. No haréis tal cosa, replicó Chabi, el cacique, pues
+para ejecutar esto yo sólo era bastante, ni eran necesarias vuestras
+manos; mas vista la confianza con que aquí se entró y oídas sus palabras
+llenas de amor, no tuve causa para hacerle algún ultraje; presentóme
+este cuchillo con otras cosas, por lo cual le estoy muy obligado y tengo
+con él estrecha amistad. Con los Puraxís, nuestros enemigos antiguos, he
+hecho paces; por tanto, volveos de donde vinísteis, porque no consentiré
+que paséis adelante; y á las palabras añadió las obras, mandando á los
+suyos que puestos en orden apretasen las armas.</p>
+
+<p>Con respuesta tan animosa se amilanaron los Sibacás, y no queriendo
+exponerse á la fortuna de una batalla en que podían llevar la peor
+parte, dieron todos la vuelta.</p>
+
+<p>Quería el Mapono, ya que no se había logrado el designio de coger al
+Padre entre sus garras, desfogar á lo menos su rabia con la santa cruz
+que allí estaba enarbolada, y blandiendo la macana la quiso derribar.</p>
+
+<p>Esto también le estorbó el cacique, afirmando que él tenía de aquel
+madero grande estima<span class='pagenum'><a name="Page_I258" id="Page_I258">V.I&ndash;258</a></span>ción y aprecio porque había visto que el Padre le
+adoraba; con lo cual, maldiciendo el Mapono su fortuna, se volvió á su
+tierra con esperanza de haberlo á las manos el año siguiente y hacer en
+él el estrago que deseaba, lo cual hubiera por ventura ejecutado si Dios
+no hubiera desvanecido sus designios queriendo no quedasen sin venganza
+por más tiempo los intentos dañados de aquel bárbaro apasionado por el
+demonio, y ganando veneración y aprecio el propagador de su santa ley
+con el castigo proporcionado á gente que no estima otra cosa sino lo que
+ve por los ojos ó toca con las manos.</p>
+
+<p>Fué pues, el caso, que se encendió por toda aquella comarca un contagio
+furioso que hizo tal estrago en los hombres, que de los cómplices en
+matar al Padre ninguno quedó con vida; y lo que causaba más maravilla,
+era que apenas les tocaba la peste, cuando desvariando salían fuera de
+sí y se iban por los bosques, donde ya por la enfermedad, ya por la
+hambre, se caían muertos, quedando los cadáveres tan abominables como si
+fueran tizones del infierno.</p>
+
+<p>No pasó así con los niños, lavados con las saludables aguas del santo
+bautismo, cuyos cuerpecitos quedaron blancos y hermosos como si aun á
+ellos se les hubiese comunicado el candor de sus inocentes almas.<span class='pagenum'><a name="Page_I259" id="Page_I259">V.I&ndash;259</a></span></p>
+
+<p>El primero que cayó en las manos de la divina justicia, fué aquel
+ministro diabólico, que incitó á los suyos á poner por obra lo que su
+dios le había inspirado. Había éste jurado se había de beber la sangre
+del apostólico Padre, luego que el tiempo le ofreciese comodidad sin
+hacer caso de cualquiera de los suyos que se lo procurase impedir, no
+conociendo, por estar ciego de su pasión, ó no queriendo creer que otro
+Señor más poderoso, de cuyas manos no podía él huir, había de embarazar
+y desvanecer sus intentos. La misma pena llevaron otros que se
+atrevieron á ultrajar la santa cruz que el P. Lucas había hecho levantar
+en los Tapacurás para que en ella tuviese la gente á donde acudir por
+socorro en sus necesidades.</p>
+
+<p>Llegó allí un Mapono con otros de su profesión y á muchos golpes de
+macana la hicieron pedazos, ultrajándola con cuantos escarnios y
+afrentas sabe y puede hacer y decir un celo diabólico; pero fué muy á
+costa de los agresores, porque en breve pagaron con muerte desastrada su
+delito. Los Arupurés, habiendo oído el descarado atrevimiento de
+aquellos malvados, aunque no tenían noticia alguna de los misterios que
+se obraron en aquel Sagrado leño, llevaron mal aquella injuria, y
+aprobaron el castigo que de ellos había tomado el cielo.<span class='pagenum'><a name="Page_I260" id="Page_I260">V.I&ndash;260</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII"></a>CAPÍTULO XII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head">Descríbese el país y cualidades de los Manacicas,
+su religión y ritos de ella.</p></div>
+
+
+<p>Para mayor claridad de lo que me resta por referir de las apostólicas
+Misiones de este fervorosísimo operario, es preciso interrumpir el hilo
+de la historia para dar una breve noticia del país y cualidades de los
+Manacicas, y después de su religión, ritos y ceremonias.</p>
+
+<p>Esta nación, que se divide en veintidós Rancherías, está situada hacia
+el Septentrión, dos jornadas del pueblo de San Francisco Xavier, entre
+espesos y grandes bosques, de suerte que escribe el P. Lucas que por
+mucho tiempo, apenas tuvo alguna vez ocasión de mirar cara á cara al
+sol.</p>
+
+<p>Tiran estos bosques de Oriente á Poniente y rematan en unas soledades
+inundadas la mayor parte del año.<span class='pagenum'><a name="Page_I261" id="Page_I261">V.I&ndash;261</a></span></p>
+
+<p>Es abundante el país de frutas silvestres y de fieras, una de las cuales
+es el famacosio; tiene éste la cabeza de tigre, en el cuerpo se parece
+al mastín, bien que no tiene cola; es más feroz y ligero que ninguno de
+los otros animales, de suerte que ninguno se puede escapar de sus
+garras, y si alguno para defenderse de él se sube á algún árbol, se
+juntan muchos en un momento, caban la tierra y arrancan las raíces hasta
+que caiga el tronco.</p>
+
+<p>Para matar á este animal, los indios usan de esta traza: júntanse
+muchos, y levantando una estacada, se meten dentro de ella, desde allí
+hacen gran ruído y estrépito para llamar á aquellos animales, y mientras
+ellos de fuera procuran echar por tierra la empalizada, los indios,
+mirando por las rendijas, los flechan y matan á su salvo.</p>
+
+<p>Hállase allí la vainilla y tutumas, que es una especie de cocos grandes
+á manera de melones, bien que no es fruto de la palma como los cocos,
+sino de un árbol muy grueso que los produce, no en las ramas, sino en el
+tronco porque las ramas no puede sustentar su peso.</p>
+
+<p>Bañan el país algunos ríos muy abundantes de pesca; el terreno es fertil
+y las mieses generalmente son buenas.</p>
+
+<p>La gente es de buena estatura y bien hecha,<span class='pagenum'><a name="Page_I262" id="Page_I262">V.I&ndash;262</a></span> aunque de color de
+aceituna. Hay no pequeña parte del pueblo que tiene como de herencia un
+género de lepra, que parece que los cuerpos están cubiertos de escamas
+de pescado, pero no les causa molestia ni fastidio.</p>
+
+<p>Son en la guerra tan esforzados y valientes como los Chiquitos, y
+antiguamente eran una misma nación, y por las discordias se dividieron,
+de donde les vino el corromper el idioma Chiquito; y la idolatría, que
+no tienen los Chiquitos, la aprendieron de las naciones confinanters,
+como también el ser caribes ó comedores de carne humana.</p>
+
+<p>Sus Rancherías las forman con algún género de arquitectura, con calles y
+plazas bien proporcionadas; tienen tres ó cuatro casas grandes con
+repartimiento de salas y cámaras en que viven los capitanes y el cacique
+principal. Estas mismas sirven para las funciones públicas de convites y
+banquetes, y son juntamente templo de los dioses.</p>
+
+<p>Las casas de los particulares están también con proporción y en ellas
+reciben á los forasteros que los van á visitar. Y lo que más admira es
+que para fabricarlas no usan de otro instrumento que de una hacha de
+piedra con que cortan maderos muy gruesos, aunque con mucha dificultad.<span class='pagenum'><a name="Page_I263" id="Page_I263">V.I&ndash;263</a></span></p>
+
+<p>Las mujeres ponen mucho cuidado en la fábrica de telas y vasos de
+tierra, para los cuales dejan por mucho tiempo podrir el barro y labran
+los vasos tan hermosos y delicados que al sonido parecen de metal.</p>
+
+<p>Sus Rancherías están poco distantes unas de otras, y por eso es
+frecuente entre ellos la comunicación, los convites y la embriaguez.</p>
+
+<p>Cuando los de una Ranchería quieren hacer algún banquete á los de otra,
+el cacique envía á convidarlos con algunos mensajeros y en su casa se
+hacen los bailes y danzas generales.</p>
+
+<p>El orden que tienen en todas las funciones públicas es este: El cacique
+toma el primer lugar, el segundo es de los sacerdotes, el tercero de los
+médicos, el cuarto de los capitanes, y después de ellos se sienta el
+resto de la nobleza.</p>
+
+<p>Al cacique, no solamente dan esta preeminencia, sino que le rinden
+entera obediencia y vasallaje; fabrícanle sus casas, cultívanle los
+campos y le mantienen abundante mesa de todo lo bueno y mejor del país.
+El sólo manda y castiga con gran rigor á los reos quebrándoles los
+huesos con horrendos bastonazos.</p>
+
+<p>Las mujeres rinden también obediencia á la mujer principal del cacique
+(el cual tiene cuantas quiere). Páganle el diezmo de la pesca y de<span class='pagenum'><a name="Page_I264" id="Page_I264">V.I&ndash;264</a></span> la
+caza, á la cual no salen sin haber primero pedido licencia al cacique.</p>
+
+<p>El Gobierno va por sucesión, y el hijo primogénito del cacique gobierna
+á los jóvenes y se cría con espíritus generosos y señoriles, y cuando
+llega á edad de manejar los negocios públicos, gobierna en lugar de su
+padre, que da al hijo la investidura y posesión del Gobierno con muchas
+ceremonias y ritos; mas no por eso los vasallos pierden el amor y
+respeto al señor pasado; antes, cuando pasa de esta vida, le hacen
+solemnísimas exequias con infinitas supersticiones y llantos, y su
+sepulcro es una bóveda subterránea bien fortificada con palos y con
+piedras para que la humedad no corrompa los huesos y la tierra no le sea
+pesada.</p>
+
+<p>En cuanto al número son muchísimos, repartidos en Rancherías numerosas,
+porque el país de los Manacicas forma una como pirámide que se extiende
+desde el Mediodía al Septentrión, en cuya extremidad viven ellos, y en
+el medio habitan otros pueblos tan discordes en el idioma cuanto
+conformes en su vida bárbara.</p>
+
+<p>Bases de esta pirámide son: la de Levante es de las Quimomecas y de los
+Tapacurás la del Poniente. Después, por la banda del Norte, dejando
+fuera á los Puizocas y Paunacas, la ciñen dos grandes ríos llamados
+Potaquísimo y Zunu<span class='pagenum'><a name="Page_I265" id="Page_I265">V.I&ndash;265</a></span>naca, á los cuales rinden tributo con sus aguas otros
+muchos arroyos ó riachuelos que atraviesan y fecundan el país. Las
+primeras Rancherías de hacia Levante son las de los Eirinucas,
+Mopoficas, Zibacas, Jurucarecas, Quiviquicas, Cozocas, Subarecas,
+Ibocicas, Ozonimaaca, Tunumaaca, Zouca, Quitesuca, Osaaca, Matezupinica,
+Totaica, Quimomeca. Por el Poniente están las de Zounaaca, Quitemuca,
+Ovizibica, Beruca, Obariquica, Obobococa, Monocaraca, Quizemaaca,
+Simomuca, Piquica, Otuquimaaca, Oiutuuca, Bararoca, Quimamaca, Cuzica,
+Pichazica.</p>
+
+<p>Estas Rancherías y quizás muchas más de que aún no se tiene noticia,
+están situadas al pie de esta pirámide; y tirando de aquí hacia la punta
+al Norte, se encuentran Quimiticas, Zouca, Boviruzaica, Sepeseca,
+Otaroso, Tobaicica, Munaisica, Zaruraca, Obisisioca, Baquica,
+Obobizooca, Sosiaca, Otenenema, Otigoca, Barayzipunoca, Zizooca,
+Tobazica. A éstos están confinantes los Zibacas, que hasta ahora no han
+sido jamás acometidos ni robados de los Mamalucos, que han destruído y
+asolado lo restante del país que se extiende hacia el río Paraguay.</p>
+
+<p>Entre Levante y Septentrión, detrás de los Zabicas, habitan, bien que
+distantes muchas le<span class='pagenum'><a name="Page_I266" id="Page_I266">V.I&ndash;266</a></span>guas, los Parabacas, Quiziacas, Naquicas y los
+Mapasinas, gente valerosa, pero destruída en buena parte de cierto
+género de pájaros llamados peresiucas que viven debajo de tierra, y
+aunque del tamaño ordinario de un pájaro, son de tan extraña fuerza y
+fiereza que en viendo algún indio dan sobre él y le matan.</p>
+
+<p>Enfrente de éstos están los Mnochozuus, los Picozas que andan
+brutalmente desnudos, aun las mujeres, que sólo traen pendiente del
+cuello una faja para acomodar los niños.</p>
+
+<p>La nación de los Tapacurás se extiende entre Poniente y Septentrión y
+viven también á lo animal, totalmente desnudos, y á más de eso comen
+carne humana. Están muy cercados á estos los Boures, Oyures, Sepes,
+Carababas, Payzinones, Toros, Onunaisis, Penoquís, Jovatubes, Zutimus,
+Oyurica, Sibu, Otezoo, Baraisi, Canamasi, Comano, Mochosi, Tesu,
+Pochaquiunape, Mayeo, Omenasisopa, Omemoquisoo, Botaquichoca,
+Ochizirisa, Jobarusica, Zazuquichoco, Tepopechosisos, Sofoaca,
+Zumonocococa y otras muchísimas, de que aun no se ha tenido distinta
+relación.</p>
+
+<p>En cuanto á la religión, ceremonias y ritos de que usan, se puede decir
+que es una de las más supersticiosas que hay entre tantas naciones de
+estas Indias Occidentales. Pero antes de<span class='pagenum'><a name="Page_I267" id="Page_I267">V.I&ndash;267</a></span> referir lo que toca á su falsa
+religión, diré brevemente lo que tienen de la verdadera, bien que
+mezclados con muchos errores y fabulosas invenciones.</p>
+
+<p>Tienen algunos vislumbres de la predicación del apóstol Santo Thomé, que
+publicó en estas provincias el Evangelio y también tienen alguna confusa
+noticia de la venida del Redentor al mundo.</p>
+
+<p>Creen, por tradición de sus mayores, que en los siglos pasados, una
+bellísima señora, concibió un hermoso niño sin obra de varón. Crecido en
+edad este niño, obró cosas maravillosas, que le ganaron el estupor y
+asombro del mundo, como eran sanar enfermos, resucitar muertos, dar
+vista á ciegos, piés á tullidos y vencer otros imposibles á las fuerzas
+naturales. Finalmente un día dijo, á una numerosísima turba que le
+seguía: Veis que mi naturaleza es diferente de la vuestra; y
+levantándose en el aire á vista de todos, se transformó en este sol que
+ahora vemos.</p>
+
+<p>Los sacerdotes (que como abajo diremos vuelan cuando quieren por el
+aire), dicen al pueblo que es el sol un hombre luminoso, aunque nosotros
+desde la tierra no discernimos sus facciones ni el semblante.</p>
+
+<p>Esto es lo que saben del misterio de la En<span class='pagenum'><a name="Page_I268" id="Page_I268">V.I&ndash;268</a></span>carnación, mas no por eso dan
+veneración alguna á aquel personaje, que obró cosas tan extrañas, y sólo
+adoran á los demonios no en figura de piedra, leño ó metal, sino
+monstruosísimos como se dejan ver de estos indios; y de esto están tan
+contentos y jactanciosos, que dan en rostro á los nuevos cristianos con
+su simpleza en honrar en las pinturas y estátuas dioses mudos y ciegos,
+que no ven, ni hablan, ni oyen.</p>
+
+<p>Ni se contenta el demonio con sólo hacerse adorar de esta gente
+usurpando la adoración y culto que se debe al verdadero Dios, sino por
+escarnio é injuria de la Iglesia de Cristo, ha querido en este rincón
+último del mundo remedarla, transformándola en un ser monstruoso,
+convirtiendo los misterios en fábulas, los sacramentos en
+supersticiones, las ceremonias en sacrilegios. Y primeramente les enseñó
+una tal Trinidad de dioses principales (á distinción de otros de menos
+autoridad y crédito) Padre, Hijo y Espíritu, no Santo, colateral de
+aquellos dos: llámase el Padre <i>Omequeturique</i> ó <i>Uragozoriso</i>; el Hijo
+<i>Urasana</i> y el Espíritu <i>Urapo</i>.</p>
+
+<p>Tienen también otro diablo, remedo de la Santísima Virgen, que fingen es
+madre del Dios <i>Urasana</i> y mujer de su padre Omequeturique. Déjase ver
+esta diosa con rostro resplandeciente; transfigurándose en ángel de luz;
+los dioses apa<span class='pagenum'><a name="Page_I269" id="Page_I269">V.I&ndash;269</a></span>recen horribles y sucios; la cabeza y el rostro de color
+de sangre, orejas de jumento, la nariz chata, ojos en extremo grandes,
+de que despiden ardientes llamas, los cuerpos de color resplandeciente;
+el vientre le ciñen vívoras y dragones.</p>
+
+<p>El primero que habla es <i>Omequeturiqui</i>, y esto con voz alta; el segundo
+es su hijo y habla con las narices, el último habla <i>Urapo</i> y tiene una
+voz semejante á un trueno; el Padre es el dios de la justicia y castiga
+á los malos, ya con un palo, ya con otro instrumento semejante; el Hijo
+y el Espíritu son los abogados, pero mucho más la diosa.</p>
+
+<p>El templo para estas deidades es, como ya dije, el palacio del cacique,
+á donde ellos vienen cuando hay junta general del pueblo ó se hacen
+solemnes exequias.</p>
+
+<p>En estas fiestas ordena el cacique á los suyos que tejan gran número de
+esteras, y hecho de ellas unas grandes cortinas, cubren y cierran una
+parte de la sala y este es el <i>Santa Sanctorum</i> en que entran los
+dioses, á quien con nombre común llaman Tinimaacas que saliendo del
+infierno fingen que bajan del cielo y turbando con ruido descompasado
+todo el aire, tiembla la casa y toda aquella tapicería ó cortinaje de
+esteras.<span class='pagenum'><a name="Page_I270" id="Page_I270">V.I&ndash;270</a></span></p>
+
+<p>El pueblo, que está bebiendo ó bailando, le saluda y da la bienvenida
+con gritos descompasados y mucha algazara, diciendo: <i>¿Tata equice?</i>
+Padre, ¿ya has venido? á que responde él con el título de <i>Panitoques</i>,
+esto es: «¿Hijos qué hacéis? ¿Estáis bebiendo ó comiendo? Bebed y comed,
+que me dáis grande gusto, y tengo de vosotros gran cuidado y
+providencia; yo he criado la caza y la pesca y cuanto bueno hay para
+vosotros.»</p>
+
+<p>Con estos tres dioses vienen, para cortejarlos, una tropa de demonios, y
+en señal de respeto y reverencia están en pie. Los indios creen que
+estas son las ánimas de sus enemigos, con quien tienen guerras y también
+otras gentes extrañas. A este tiempo que hablan los dioses, el pueblo se
+está quieto y en silencio, así para oir sus oráculos, como también
+porque al principio afectan seriedad, hasta que la <i>chicha</i> (que es su
+bebida) les calienta la cabeza; después de lo cual se siguen los bailes,
+las riñas, las heridas y muertes, de que hacen gran fiesta aquella
+maldita canalla de dioses, y cuando ven que se paran procuran atizarlos,
+diciendo: «¿Qué es lo que hacéis fieles míos? Mucho silencio es este,
+¿por qué no bebéis y bailáis?» Y al punto el sacerdote ó Mapono se
+reviste de gravedad, y en nombre de los dioses les manda que beban y<span class='pagenum'><a name="Page_I271" id="Page_I271">V.I&ndash;271</a></span>
+bailen y llenen de ruído la iglesia para que ninguno se muera de
+tristeza.</p>
+
+<p>También muestran tener sed estos dioses y para refrigerarla piden á los
+indios de beber. Para esta honra se levantan en pie el indio é india más
+ancianos y venerables de todo el pueblo con una taza llena de flores y
+esmaltes hecha sólo para que beba aquella deidad fingida, le dan con la
+mano derecha tres veces á beber, y con la siniestra levantan la estera.
+Saca el demonio una mano muy sucia y con uñas muy largas con que toman
+la taza y beben todos tres por su orden, bien que su modo de beber es
+más propio de brutos que de hombres, y mucho menos de lo que se fingen.</p>
+
+<p>Después Urasana toca dentro del Tabernáculo una sinfonía que se oye bien
+lejos á la cual corresponden con bailes sus devotos. A ninguno es lícito
+mirar al <i>Santa Sanctorum</i>, sino sólo al Mapono ó sacerdote que es un
+grande hechicero ú hombre diabólico, y si alguno de los otros hechiceros
+de menos ciencia y menores proezas en el oficio quiere echar la vista
+dentro para verlos, le detiene el Mapono amenazándole que pagará al
+momento su delito con la vida. Sólo el Mapono es el valido y el
+confidente, y es quien obra cosas extrañísimas. En cada Ranchería hay
+uno ó dos, y á veces<span class='pagenum'><a name="Page_I272" id="Page_I272">V.I&ndash;272</a></span> más. Entra éste á recibir audiencia de los dioses
+y se sienta á la par con ellos. Propóneles sus dudas, oye los oráculos y
+las profecías y tal vez las oye también el pueblo, porque suelen hablar
+en voz muy alta.</p>
+
+<p>Cuando el pueblo está en el mayor fervor de sus bailes y grescas, sale
+de la audiencia el Mapono y declara las respuestas, que las más de las
+veces son de buenas fortunas, de lluvias, de buenas cosechas, de caza,
+de pesca y de todo lo que á ellos más les agrada, aunque las más de
+estas fortunas y dichas les salen vanas y mentirosas, de suerte, que
+algunos más arrestados, al oir tales promesas, responden con risas: los
+dioses han bebido bien; mas si estas palabras llegan á oídos del Mapono,
+sale con furia diabólica del tabernáculo, amenazándoles muertes,
+tempestades y rayos, con que les hace callar.</p>
+
+<p>Muchas veces usa también el demonio provocarlos contra los confinantes,
+ordenándoles que asalten sus Rancherías, hagan estragos en la gente y
+roben y saqueen sus haciendas; con lo cual están siempre en continuas
+revueltas.</p>
+
+<p>Algunos pocos, aun con ser rudos y bárbaros, advierten los fraudes y
+engaños diabólicos; pero los más creen nacer esto de la gran providencia
+y amor que sus dioses les tienen, no obstante<span class='pagenum'><a name="Page_I273" id="Page_I273">V.I&ndash;273</a></span> que toquen con la
+experiencia que al mejor tiempo son de ellos abandonados y vencidos y
+despojados de sus enemigos.</p>
+
+<p>Acabados los oráculos, se hacen las ofrendas de la pesca y de la caza y
+aquellas diabólicas majestades, en señal de agradecimiento, llevan
+alguna cosa á la boca.</p>
+
+<p>Después vuelan con el Mapono por el aire, temblando á este tiempo tanto
+la iglesia, que parece se viene al suelo. Desaparece por mucho tiempo el
+Mapono, fingiendo que se va con sus dioses al cielo. Vuelve después
+conducido en brazos de la diosa <i>Quipoci</i>, en cuyo seno descansa y
+duerme, mientras ella canta; y aunque la oyen no se deja ver de ellos,
+porque se está retirada dentro del tabernáculo.</p>
+
+<p>Hacen todos mucha fiesta en señal de grande alegría por su venida y la
+tratan como Madre de Dios, de la manera que nosotros á la Virgen
+Santísima.</p>
+
+<p>Dánle la bienvenida con mil títulos de afecto y reverencia á que ella
+corresponde llamándolos hijos y diciéndoles que es su verdadera madre,
+que los defiende de la indignación de los dioses, que son crueles y
+sangrientos, molestándoles con enfermedades y desventuras.</p>
+
+<p>Por esto la invocan frecuentemente en sus aflicciones, aprietos y
+calamidades, y ella viene<span class='pagenum'><a name="Page_I274" id="Page_I274">V.I&ndash;274</a></span> y les consuela y confabula con los otros
+dioses cuando viene en su compañía.</p>
+
+<p>Parece este diablo más humano que los otros, mas al fin es de la misma
+raza y tan cruel como ellos. Cuando está en el tabernáculo canta con
+mucha melodía mientras bailan las mujeres, siguiendo y repitiendo éstas
+el canto de la diosa, cuyo contenido es sus guerras y victorias.</p>
+
+<p>Síguese después la ceremonia del brindis y de las ofrendas, y luego
+vuela por los aires con grande aplauso y fiesta del pueblo. Pero esta
+diosa no se lleva consigo al Mapono como lo hacen los otros dioses;
+antes bien, no siempre que el Mapono baja del cielo, viene en brazos de
+la diosa. Son muchos sus viajes y sus funciones. Baja tal vez en medio
+de la iglesia en la mayor bulla del pueblo, que se asombra y desordena
+por el ruido y estrépito que hace, cortejándole y trayéndole en sus
+manos una gran tropa de demonios, los cuales no pocas veces se suelen
+burlar de él á costa suya, porque de lo más alto del templo le dejan
+caer á plomo en tierra muy maltratado y á pique de morir, como no ha
+mucho tiempo que sucedió en la tierra de los Mopoosicas.</p>
+
+<p>La postura del cuerpo para volar, es en forma de alas y en pie derecho
+cuando vuela hacia arriba; y cabeza abajo cuando baja á la tierra.<span class='pagenum'><a name="Page_I275" id="Page_I275">V.I&ndash;275</a></span></p>
+
+<p>Fuera de estos dioses, adoran otra casta de deidades, á quien llaman
+<i>Isituús</i>, que quiere decir señores del agua. Su ejercicio es andar por
+los ríos y lagunas, llenándolos de pescados para el mantenimiento de sus
+devotos.</p>
+
+<p>A estos Isituús invoca la gente en las pescas, incensándolos con humo de
+tabaco, de que usan para aturdir los peces, y si logran buena pesca,
+agradecidos al beneficio van al templo y les ofrecen alguna porción de
+pescado con los mismos ritos que á los otros dioses.</p>
+
+<p>Tales deidades y tal religión tienen sacerdotes semejantes. Al principal
+llaman Mapono, y es el maestro, con quien el pueblo consulta las cosas
+de su conciencia y á quien manifiestan sus necesidades, de las cuales
+hace relación en el Consejo de los dioses y les solicita el remedio.</p>
+
+<p>No habla solamente en la iglesia con los demonios, sino que ellos se
+dignan también de visitarle en su casa y tratarlo con toda afabilidad y
+cortesía.</p>
+
+<p>En estas visitas lo pagan las mujeres del Mapono, que se ven obligadas á
+huir por el espanto y terror de aquellas horribles y monstruosas
+visiones.</p>
+
+<p>Por esto, no sólo es respetado, sino también temido de todos, pudiendo á
+su antojo causar<span class='pagenum'><a name="Page_I276" id="Page_I276">V.I&ndash;276</a></span> daño y matar á quien quiere, y para hacer mayor
+ostentación de su poder, tiene la casa llena de víboras y serpientes, y
+cuando vuelve á casa de sus funciones eclesiásticas, viene acariciando
+en sus brazos semejantes animales.</p>
+
+<p>La forma de consagrarle y las ceremonias de que usan para esta función
+son extrañas y conformes al que ha de servir á tales deidades.</p>
+
+<p>Es el Mapono la persona más venerada del pueblo, y de la misma manera
+que al cacique, se le dan á él los diezmos de la caza y de las cosechas.
+Vive en una casa bien labrada, cuanto cabe en la industria de aquellos
+bárbaros, y á veces, por gozar con más frecuencia de las visitas del
+cielo, se retira solitario al yermo.</p>
+
+<p>Los que quieren entrar en este oficio, antes de tener barba, empiezan á
+aprender las ceremonias y á acostumbrarse á tratar con los dioses. Para
+esto suele el Mapono más venerable coger en brazos al aprendiz, ponerle
+á mirar á la luna cuando está llena, estirarle los dedos mandándole que
+se deje crecer las uñas, llevarle por los aires y ponerle en el seno de
+la diosa <i>Quipoci</i>; vuelve el miserable de aquellos éxtasis afligido y
+desmayado, de suerte que apenas, después de muchos días, recobra sus
+fuerzas.</p>
+
+<p>Fuera de esto, observan rigurosísimos ayunos y abstinencia perpetua de
+ciertos animales<span class='pagenum'><a name="Page_I277" id="Page_I277">V.I&ndash;277</a></span> y frutas, singularmente de la granadilla, que
+vulgarmente llamamos <i>Flor de la Pasión</i>, por estar retratados en ella
+los instrumentos de nuestra Redención. Ni se contentan los demonios de
+ser reverenciados de sus sacerdotes con ayunos y penitencias; antes
+bien, mandan hacer rigurosos ayunos á todo el pueblo. Uno, entre los
+otros, es semejante á los nuestros y es el que se guarda en la
+dedicación del templo, en que por espacio de cinco días no se puede
+comer carne; y vestida de luto la Ranchería se prohiben las músicas,
+banquetes y bailes. Guárdase estrecho silencio y no se gasta el tiempo
+en otra cosa que en tejer esteras para el adorno del Tabernáculo. El
+último día se pone en la iglesia mesa franca, abastecida de lo mejor del
+país.</p>
+
+<p>Para dar principio á la fiesta, la vieja más devota y al parecer más
+santa, saludando al cacique con reverente inclinación, baja la cabeza,
+que hiere el cacique ligeramente tres veces con una piedra curiosamente
+labrada; después da vueltas de rodillas á todo el templo con grandes
+suspiros y devoción; luego el Mapono bendice todas las partes del templo
+para santificarle, y con otras ceremonias, que sería largo contar,
+consagra aquel lugar; y por último, se fenece la fiesta con una gran
+comida y cele<span class='pagenum'><a name="Page_I278" id="Page_I278">V.I&ndash;278</a></span>brando un solemne festín de músicas y bailes.</p>
+
+<p>Acerca del último fin y eterna bienaventuranza, tienen estos ciegos
+idólatras muchos errores. Creen la inmortalidad de las almas, á quien
+llaman <i>Oquipau</i>, y que han de vivir y gozarse eternamente en el cielo,
+á donde las llevan sus sacerdotes.</p>
+
+<p>Cuando alguno muere le celebran sus exequias, más ó menos, según su
+esfera. Después la madre y mujer del difunto van al templo con su
+ofrenda, poniéndose cerca del Tabernáculo. Vienen luego los diablos, y
+fingiéndose ser el uno el alma del difunto, consuela á la mujer con
+palabras tiernas y afectuosas, dándole esperanzas de que en breve se
+volverán á ver en el Paraíso; luego el Mapono rocía el alma con agua
+para limpiarla de las manchas de los pecados, como usamos nosotros con
+el agua bendita; y con eso se despide el alma de su madre y mujer. Al
+punto el Mapono se la echa á cuestas y vuela en alto, quedando la mujer
+llorando su desventura hasta que tiene noticia de su marido. Vuelve el
+Mapono, después de largo rato, con alegres nuevas, diciéndola que
+enjugue las lágrimas, deje de llorar y deponga el luto, porque su marido
+queda gozando de la vida beatífica de los dioses y la espera para que la
+haga compañía eternamente en el cielo.<span class='pagenum'><a name="Page_I279" id="Page_I279">V.I&ndash;279</a></span></p>
+
+<p>Es cosa digna de saberse la jornada que hace el Mapono con el alma y lo
+que ésta padece hasta llegar al Paraíso.</p>
+
+<p>El país por donde pasa es todo selvas, montañas y valles, por donde
+corren muchos ríos caudalosos, y por los remansos de lagunas y grandes
+pantanos, para cuyo pasaje se gastan muchos días, con gran dificultad se
+llega á una encrucijada de muchos caminos, junto á la cual corre un gran
+río, sobre que hay un puente de madera, en el cual asiste de día y de
+noche un dios llamado <i>Tatusiso</i>, cuyo oficio es pasar por aquel puente
+las almas y ponerlas los Maponos en el camino del cielo.</p>
+
+<p>El traje y porte de este Dios es puntualmente aquel en que la fantasía
+loca de los poetas representa á su Caronte, pálido el semblante, la
+frente horrorosa, sin cabellos la cabeza, cubierto de llagas é
+inmundicias el cuerpo, y por vestido un trapo con que cubrirse
+honestamente.</p>
+
+<p>Este dios jamás baja á la iglesia á oir las súplicas de sus devotos,
+porque su oficio nunca le da treguas, pues á todas horas tiene
+viandantes que pasar.</p>
+
+<p>Sucede muchas veces que mientras pasa el Mapono con el alma,
+especialmente si es de algún muchacho, la pide <i>Tatusiso</i> que se pare
+para<span class='pagenum'><a name="Page_I280" id="Page_I280">V.I&ndash;280</a></span> limpiarle de las inmundicias, y si aquél lo rehusa, lo sufre unas
+veces; pero no pocas, encendido en cólera, coge al alma y la arroja para
+que se anegue en el río. De aquí dicen que se originan mil desgracias en
+el mundo, y para que estos desatinos sean creidos de la gente, se vale
+el demonio de algunos sucesos naturales para que se confirmen aquellos
+miserables en su creencia.</p>
+
+<p>Poco ha que sucedió en la tierra de los Jurucarés, que deshaciéndose el
+cielo en copiosísimas lluvias se perdían los sembrados. Afligida y
+desconsolada la gente, suplicó al Mapono preguntase á sus dioses la
+causa de este infortunio. A que respondieron que ya lo sabían, y era,
+que llevando al cielo el alma de un niño, cuyo padre vivía allí, trató
+con poca reverencia á <i>Tatusiso</i>, y no se quiso dejar limpiar, por lo
+cual, enfurecido aquel dios, la echó en el río. Oyendo esto su padre,
+hubo de salir fuera de sí de puro dolor, y se afligía tanto, que causaba
+compasión, porque le amaba como á su misma vida, y ya que no había
+podido gozarle en este mundo, se consolaba á lo menos juzgándole ya
+feliz y bienaventurado en el cielo. Alentóle el Mapono dándole buenas
+esperanzas si le aprestaba una barquilla en que ir á sacarle de lo
+profundo del río.<span class='pagenum'><a name="Page_I281" id="Page_I281">V.I&ndash;281</a></span></p>
+
+<p>Aprestó luego el padre una canoa, y el Mapono, cargándosela en sus
+espaldas, voló por los aires y desapareció, poco después se serenó el
+cielo, con lo cual volvió el Mapono con alegres nuevas, pero la canoa
+jamás pareció.</p>
+
+<p>El Paraíso donde descansan las almas es bien pobre de contentos y
+placeres. Fingen que hay en él ciertos árboles muy gruesos que destilan
+un género de goma con que se mantienen las almas, y que hay monos que en
+el aspecto parecen etiopes; que hay también miel y algún poco de
+pescado; da vueltas por todo aquel lugar una grande águila de quien
+fingen muchas fábulas ridículas, dignas de compasivo llanto por la
+ceguedad de esta gente.</p>
+
+<p>Tantos son los dioses cuantas son las mansiones en su Paraíso; pero la
+de la diosa <i>Quipoci</i> hace muchas ventajas á las demás en comodidades y
+riquezas. Los <i>Isituucas</i>, ó dioses del agua, tienen abastecido el cielo
+de pescados, plátanos y papagayos, y aquí gozan de su eterna
+bienaventuraza los que mueren ahogados en los ríos, á los cuales por
+esto llaman <i>Asinerás</i>; á los que mueren en los bosques y selvas
+<i>Iriticús</i>, y á los que mueren en su casa <i>Posibacas</i>; poniendo el
+mérito, no ya en las obras, sino en la diversidad de lugares en donde
+los coge la muerte.<span class='pagenum'><a name="Page_I282" id="Page_I282">V.I&ndash;282</a></span></p>
+
+<p>Basta haber insinuado esto de la bárbara idolatría de los Manacicas para
+que se pueda hacer algún concepto de los trabajos y fatigas que padeció
+el venerable P. Lucas en ganarlos para Cristo.</p>
+
+
+<p class="c smcap">FIN DEL TOMO PRIMERO</p>
+
+<p class="c">
+<i>Acabóse de imprimir el tomo XII de la</i><br />
+<span class="smcap">Colección de libros que tratan<br />
+de América</span>, <i>en Madrid, en<br />
+la imprenta de Tomás<br />
+Minuesa, calle de<br />
+Juanelo, núm. 19,<br />
+á 8 de Abril<br />
+de 1895</i>.</p>
+
+
+<hr />
+
+<h3>INDIOS CHIQUITOS</h3>
+
+<p class="c">DEL</p>
+
+<h3 class="top5">PARAGUAY</h3>
+
+<hr />
+
+
+<h3 class="un"><a name="VOL2" id="VOL2"></a>BIBLIOTECA PARAGUAYA</h3>
+
+
+<h3>RELACIÓN HISTORIAL</h3>
+<p class="c smcap">DE LAS MISIONES</p>
+<h2>DE INDIOS</h2>
+<h1>CHIQUITOS</h1>
+<p class="c smcap">QUE EN EL PARAGUAY TIENEN LOS PADRES<br />
+DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS<br />
+<br />
+ESCRITA POR</p>
+
+<h2>EL P. J. PATRICIO FERNÁNDEZ. S. J.</h2>
+
+<p class="c smcap">REIMPRESA FIELMENTE SEGÚN LA PRIMERA EDICIÓN<br />
+QUE SACÓ A LUZ EL P. G. HERRÁN, EN 1726</p>
+
+
+
+<p class="c">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+<h3 class="top3">VOLUMEN II</h3>
+
+<p class="c">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+
+<p class="c">LIBRERÍA Y CASA EDITORA<br />
+DE<br />
+A. DE URIBE Y COMPAÑIA<br />
+<i>Asunción del Paraguay.</i><br />
+&mdash;&mdash;<br />
+1896</p>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_II5" id="Page_II5">V.II&ndash;5</a></span></p>
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XIII" id="CAPITULO_XIII"></a>CAPÍTULO XIII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Continúa el V. P. Lucas Caballero su
+Misión de los Manacicas.</i></p></div>
+
+
+<p>Viendo el fervorosísimo operario un nuevo campo en que sembrar la
+palabra Evangélica para recoger no menos almas para el cielo que
+merecimientos para sí mismo, deseaba poner cuanto antes manos á la obra;
+no obstante, considerando sabiamente que era necesario asistir también á
+tantos Catecúmenos como había en el pueblo de San Francisco Xavier, y
+que era mejor tener pocos y bien doctrinados que muchos é ignorantes,
+que aunque se ganan fácilmente, con la misma facilidad también se
+pierden, se resolvió á gastar la mayor parte de aquel año en este
+ejercicio, usando de todas las industrias de su caridad y de su celo en
+desarraigar de los Xavieristas la barbarie, la lascivia, la embriaguez y
+cuantos males trae con<span class='pagenum'><a name="Page_II6" id="Page_II6">V.II&ndash;6</a></span>sigo la vida brutal, é imprimir en ellos las
+virtudes y buenas costumbres que se requieren para vivir como
+cristianos.</p>
+
+<p>No obstante, en medio de este afán hizo algunas correrías por los países
+descubiertos, fomentando en aquella gente los deseos de recibir el santo
+bautismo, y juntamente tomando noticia de cuántas eran las Rancherías,
+las lenguas y el número de los indios del país; y teniendo distinta
+relación de todo, meditaba emprender el año siguiente con más calor el
+negocio de su conversión, y en serenándose el tiempo penetrar la tierra
+más adentro; pero le frustraron en parte estos designios los achaques
+que le afligieron largo tiempo, y las súplicas de sus neófitos de San
+Xavier, que le rogaron mudase la Reducción á otro lugar, á causa de ser
+el clima que al presente tenían, notablemente nocivo á la salud.</p>
+
+<p>Por este motivo no pudo antes de mediado Octubre, cuando ya el tiempo
+amenazaba con lluvias, salir con algunos de los más fervorosos; los
+cuales, confortados antes en el alma con el pan divino de la Eucaristía,
+habían ofrecido la vida por anunciar el santo nombre de Dios á los que
+vivían en las oscuras tinieblas de la infidelidad.<span class='pagenum'><a name="Page_II7" id="Page_II7">V.II&ndash;7</a></span></p>
+
+<p>Iban éstos, empero, tristes y desconsolados por estar persuadidos no
+había de tener buen fin su viaje, ya por las muchas lluvias con que se
+anegaban las campañas, ya por haber hallado el camino sembrado de
+agudísimas puntas clavadas en el suelo con sutil astucia por los
+enemigos de la fe, para retraerlos de pasar adelante.</p>
+
+<p>Presto se desvanecieron estos temores, porque á pocas leguas no hallaron
+ya estas puntas y las tempestades del cielo no pasaban muy adelante,
+antes apenas hallaban agua para beber; y habiendo con gran trabajo
+subido una montaña muy agria, no tuvieron en dos días con qué apagar la
+sed, sino con la humedad del barro, que exprimido, más parecía comida
+que bebida. Mas Dios, Nuestro Señor, que nunca en las necesidades
+desampara á los suyos, acudió á la del P. Lucas con copia de agua clara
+y cristalina, que fuera de toda esperanza, halló en el cóncavo de un
+árbol.</p>
+
+<p>Finalmente, habiendo llegado á las primeras Rancherías, halló aquella
+gente constante en sus primeros intentos, y sólo hubo que hacer en
+allanarles una grande dificultad, y era quitarles las discordias y
+ponerlos en paz; porque entre las otras perversidades á que los
+incitaba<span class='pagenum'><a name="Page_II8" id="Page_II8">V.II&ndash;8</a></span> el enemigo infernal, era una irritar á unos contra otros y
+sembrar discordias entre ellos para tener ganancia de almas.</p>
+
+<p>Hablóles con grande energía de las utilidades de la paz, descubriendo
+los fraudes y engaños del enemigo que nada deseaba más que tenerlos por
+compañeros de sus maldades en esta vida, y de las eternas penas del
+infierno en la otra.</p>
+
+<p>Convencidos aquellos bárbaros de las razones, y movidos de las súplicas
+del Apostólico Padre, prometieron hacer las amistades con las tierras
+confinantes y luego con las más remotas.</p>
+
+<p>Habiéndose detenido para esto allí dos días, pasó adelante acompañado de
+algunos paisanos. Un día entero gastó en pasar una fragosa montaña, con
+grande trabajo y riesgo, no de los indios acostumbrados á trepar
+fácilmente por las peñas, sino del Padre; y siéndole preciso hacer alto
+á la falda, no halló con qué desayunarse; por lo cual un cristiano, de
+nación Manacica, movido de compasión, quiso componerle unas yerbas que
+eran las delicias de sus dioses, mas por mucho que estuvieron al fuego,
+jamás se pudieron cocer. No obstante, la carestía y la hambre se las
+hizo sabrosas, y<span class='pagenum'><a name="Page_II9" id="Page_II9">V.II&ndash;9</a></span> sonriéndose, dijo: «Grande hambre y mucho calor tienen
+en el estómago estos dioses, que con tales viandas se alimentan.»</p>
+
+<p>Llevando mal el demonio tanta constancia en el santo Misionero, procuró
+con todo el esfuerzo posible, desvanecer sus designios, ya haciendo que
+los indios perdiesen el camino, ya embarazándole los pasos, ya
+haciéndole rodar del caballo, ya hiriéndole con las ramas de los
+árboles; y en suma, hasta las espinas y abrojos le maltrataron el
+cuerpo, y los tábanos, con sus agudísimos aguijones, le mortificaron de
+suerte que apenas podía tenerse en pie y era necesario que los neófitos
+le desmontasen y subiesen á caballo.</p>
+
+<p>Finalmente, á pesar del infierno, llegó á vista de los Zibicas; pero
+antes de entrar en la Ranchería, envió delante á Numani, cristiano
+fervorosísimo, para que reconociese si estaban dispuestos á recibir la
+fe; no tuvo éste mucho que hacer, porque la muerte desgraciada de los
+que el año antecedente habían osado poner en él las manos, les había
+persuadido que el siervo de Dios era amigo estrecho del demonio, y que
+por tanto se le debía hospedar, no por algún provecho de sus almas, sino
+para que no les causase algún daño corporal.<span class='pagenum'><a name="Page_II10" id="Page_II10">V.II&ndash;10</a></span></p>
+
+<p>Viendo el buen P. Lucas que había allí poca esperanza de sembrar la
+semilla evangélica, á causa de la mala opinión que de él tenían, se
+encomendó á sí y al cacique á la suave y poderosa gracia del Espíritu
+Santo; y llamándole aparte, procuró lo primero, con el mejor modo que
+pudo, quitarle de la cabeza aquel error, y después le manifestó el fin
+de su venida, y el bien que recibiría si abrazase la santa ley de
+Jesucristo.</p>
+
+<p>Mientras le hablaba el Padre, penetró Dios el alma de aquel bárbaro con
+un rayo de divina luz; de suerte, que aún no bien enteramente discípulo,
+salió á predicar como maestro en su pueblo, que no necesitaba mucho del
+magisterio de sus palabras cuando le sobraba el ejemplo de su Mapono
+para inducirle á hacer lo mismo. Era este joven hijo de aquél que había
+jurado beberse la sangre del siervo de Dios, si el cielo con la muerte
+no le hubiese atajado los deseos.</p>
+
+<p>Para ganar á éste á la santa fe, se empeñó un cristiano, joven también y
+su paisano, llamado Diego, y á pocos lances le redujo, porque no le
+había aún corrompido el corazón con la malicia; y más por ignorancia del
+entendimiento que por mala disposición de la voluntad, no<span class='pagenum'><a name="Page_II11" id="Page_II11">V.II&ndash;11</a></span> seguía lo
+bueno, porque no conocía la verdad.</p>
+
+<p>Habiendo ganado aquella noche á dos de los principales, no tardó mucho
+el pueblo en juntarse todo el día siguiente, y después de un largo
+razonamiento de los misterios de nuestra Santa Fe, y de las obligaciones
+para vivir cristianamente, hizo el santo varón levantar una cruz y junto
+á ella armar el altar portátil, con las imágenes de Cristo Nuestro
+Señor, de la Santísima Virgen y de San Miguel Arcángel; y arrodillados
+todos las adoraron profundamente, gritando en alta voz: «Jesucristo,
+Señor nuestro, vos sois nuestro Padre; María Santísima, Vos, señora,
+sois nuestra Madre» y no contentos con esto, repitieron lo mismo con
+gran fiesta y alegría y con danzas, guiadas más de la devoción que del
+arte. Con este espectáculo lloraban de alegría los neófitos, dando mil
+gracias al Redentor, de cuya sangre se veían tan claros y manifiestos
+los efectos en la conversión de esta gente; pero incomparablemente mayor
+era el júbilo del P. Lucas, que inundado el corazón de celestiales
+consuelos, volviéndose á mirar al cielo, exclamaba:</p>
+
+<p>«Conténtome, Dios mío, en paga de mis trabajos y sudores, con ver que
+las criaturas os reconocen por su Criador y Señor. Sólo con<span class='pagenum'><a name="Page_II12" id="Page_II12">V.II&ndash;12</a></span> que éstas
+os amen y os adoren, no quiero otro galardón.»</p>
+
+<p>Cuánto agradasen á Dios estas sus ofertas, no me es lícito escudriñarlo;
+y por ventura, en premio de acto tan generoso, concedió Su Majestad á
+algunos de estos bárbaros un don tan excelente de fe, que antes de
+recibir el bautismo, la conservaron incorrupta, y quisieron más perder
+con el martirio la vida, que negarla.</p>
+
+<p>Singularmente es digna de eterna memoria la persecución que sufrió del
+común enemigo el Mapono; la cual, haciendo una breve interrupción,
+quiero referir aquí, aunque sucedió años después.</p>
+
+<p>Pesábales mucho á los demonios verse despojados del dominio de aquella
+Ranchería, que por muchos siglos había estado á su devoción; usaron de
+toda su astucia y poder diabólico para reducirla á su antiguo culto y
+adoración; y apareciéndose á aquel fervoroso cristiano, que antes había
+sido su ministro muy querido, le reprehendió ásperamente, porque él, á
+quien tocaba por oficio, no hacía sus partes para que volviese á su
+estado el antiguo culto, sus iglesias y sacrificios. ¿No ves (le
+dijeron) que el cacique Payaizá ha profanado los altares, quebrado los
+vasos sagrados, y execrado los Ta<span class='pagenum'><a name="Page_II13" id="Page_II13">V.II&ndash;13</a></span>bernáculos, y el cacique Potumaní ha
+abandonado la suntuosa fábrica, que tenía destinada para nosotros: se
+han dejado engañar de las necedades y locuras de este traidor maldito,
+que tiene arte de encantamento para trabucar los entendimientos, predica
+fábulas por misterios, y cuantas mentiras le vienen á la imaginación?
+Vuelve, por tanto, en tu acuerdo, y con todo el poder de autoridad y
+razones, restaura las ruinas de la religión, restituye el culto y haz
+recuerdo al pueblo de sus promesas, y al cacique de sus obligaciones,
+porque si no, te juramos de hacer grande estrago en la gente del pueblo,
+que servirá de ejemplo, y memoria de terror por todo el país.</p>
+
+<p>Rióse el fervoroso joven de sus amenazas, y por más que se empeñaron,
+nunca pudieron conseguir que dijese en público una sola palabra en su
+abono.</p>
+
+<p>Ofendida excesivamente la soberbia diabólica de tal desprecio, se
+echaron sobre él, y con una fiera tempestad de muchos y crueles golpes,
+le pisaron, hirieron y maltrataron tanto, que le hicieron arrojar por la
+boca gran copia de sangre; y por más que repitieron los golpes, aunque
+lo redujeron á los últimos peligros de la vida, nunca pudieron
+contrastar su constancia.<span class='pagenum'><a name="Page_II14" id="Page_II14">V.II&ndash;14</a></span> Tan profundas raíces habían echado en su
+ánimo la fe y la piedad, que el P. Lucas, y por su medio el Espíritu
+Santo, habían plantado en su corazón.</p>
+
+<p>Un amigo, compadecido de sus trabajos, le exhortó, que á lo menos en lo
+exterior, mostrase algún respeto á los demonios y les diese gusto,
+hablando al cacique para que les fabricase su iglesia. Mas él, enojado,
+le echó de sí diciendo quería acabar la vida que le quedaba, antes que
+faltar un ápice á la ley que profesaba á Jesucristo, á quien sólo
+reconocía por Dios y Señor. Tan heroica virtud en un cristiano tan
+nuevo, no pudo dejar de ser premiada de Dios, que le restituyó á su
+antigua salud y fuerzas.</p>
+
+<p>Volviendo ahora al hilo de la historia, bautizados los niños, no sólo de
+aquélla, sino de otras Rancherías, trató el P. Lucas de pasar á los
+Quiriquicas; mas los neófitos, á causa del invierno que amenazaba,
+emprendían de mala gana; aquel dificultoso viaje: empero
+representándoles el P. Lucas el galardón con que Dios premiaría sus
+fatigas en el cielo, los alentó tanto, que se sintieron increíblemente
+confortados á proseguir y durar en él.</p>
+
+<p>Sólo faltaba persuadir al cacique Patozi que<span class='pagenum'><a name="Page_II15" id="Page_II15">V.II&ndash;15</a></span> viniese con sus vasallos á
+abrir camino por medio de espesos bosques, y juntamente á hacer las
+paces con los Quiriquicas, porque el dicho cacique temía, con grande
+fundamento, le habían de quitar la vida los Quiriquicas, por el
+implacable odio que le tenían; no obstante esta dificultad, venció al
+cacique para emprender el viaje la reverencia y amor que al Padre tenía;
+y tomando una escogida escuadra de soldados bien armados, por si acaso
+fuese necesario, se fué tras el Padre; pero éste le dijo que no usase de
+las armas sino cuando fuese necesario para defender sus vidas de las
+saetas enemigas; que por lo que á sí tocaba, nada se le daba de vivir ó
+morir; y como fuese del agrado de Dios y honra suya, derramaría gustoso
+la sangre por adelantar la gloria divina.</p>
+
+<p>A su imitación los neófitos, dejadas las armas, se ofrecieron á
+acompañarle en el peligro y en poner á riesgo su vida; y para que no
+hubiese alguno que faltase á sus órdenes, puso á la punta de todos á un
+santo indio, llamado Juan Quiara, amado de todos, aun de los gentiles,
+por la bondad de su vida é inocencia de sus costumbres.</p>
+
+<p>Ajustadas las cosas en esta forma, se pusieron en camino, y tuvieron no
+poco qué hacer,<span class='pagenum'><a name="Page_II16" id="Page_II16">V.II&ndash;16</a></span> primero con un bosque espesísimo en que gastaron
+algunos días para abrirle, después con la hambre, no hallando con qué
+sustentarse, sino una fruta silvestre que sola la carestía de otro
+manjar hacía dulce y sabrosa; conocióse entonces la ternura de afecto y
+la reverencia que tenían los gentiles al P. Lucas, porque viéndole
+descaecido, y que por la suma flaqueza apenas se podía tener en pie, le
+buscaban á costa de gran trabajo, algún poco de miel, y se quitaban la
+comida de la boca para tener con qué mantenerle sus fuerzas.</p>
+
+<p>Estando ya cerca se adelantaron dos cristianos á reconocer la tierra y
+observar los movimientos de los paisanos, queriendo entrar sin ser
+sentidos en la Ranchería, para que no se alborotasen ó pusiesen en
+huida; mas Patozi, el cacique, con sabia advertencia, dijo que era en
+vano esta diligencia, porque los demonios habían avisado ya á los
+Maponos, y por medio de ellos á los capitanes. Y decía la verdad, porque
+pocos días antes, estando junto al pueblo para sus acostumbradas
+devociones, bajó al Tabernáculo el diablo Cozoriso, y con semblante
+triste y melancólico, le avisó de la venida de un enemigo suyo jurado
+que le había desterrado de otros países, trayendo en la mano una cruz,<span class='pagenum'><a name="Page_II17" id="Page_II17">V.II&ndash;17</a></span>
+que era la ruina de su religión; y diciendo esto, prorumpió en un
+copioso llanto, como compadeciéndose de sí mismo, que ¿á dónde iría en
+partiéndose de allí? ¿Dónde podría con seguridad repararse para no ser
+desalojado? Que por tanto, si le amaban, tomasen luego las armas, y con
+el valor, y con el brazo fuerte, sostuviesen en pie su culto, que de
+otra suerte caería presto por tierra.</p>
+
+<p>Con semejante nueva se conmovió todo el pueblo, y al mismo punto se
+encendió en rabia y furor contra cualquiera que maquinase algo en daño
+de la religión; pero no el Mapono, que argumentando é infiriendo cuán
+grande hombre y mayor que sus dioses debía ser aquél á quien sus dioses
+temían, les respondió con voz y ademán de enojado:</p>
+
+<p>«Si este forastero es vuestro enemigo ¿porqué vosotros le dejáis el paso
+franco? ¿Por qué no le echáis del mundo, ó á lo menos tan lejos de aquí,
+que no se ponga á riesgo vuestra reputación? ¿Es este vuestro poder? Si
+necesitáis de nuestras armas para defenderos, ó no sois lo que mostráis,
+ó mostráis ser lo que no sois.»</p>
+
+<p>Esta conclusión, deducida de los principios de la razón natural, fué
+bastante para que la<span class='pagenum'><a name="Page_II18" id="Page_II18">V.II&ndash;18</a></span> gracia del Espíritu Santo penetrase de allí á poco
+su corazón, y de un tizón que era del infierno, le convirtiese en un
+ángel del Paraiso.</p>
+
+<p>El cacique y los nobles, juntos en Consejo, determinaron echar el resto
+de sus fuerzas y poder para reparar los daños y ruina de su religión,
+mas no sin temor de salir con sus intentos, cuando aún sus mismos dioses
+temían.</p>
+
+<p>Mientras esta gente estaba en arma y en confusión, se adelantó el Santo
+Misionero con Patozi y dos muchachos muy fervorosos, dejando toda la
+demás gente algo distante.</p>
+
+<p>Apenas los espías los divisaron de lejos, cuando dando gritos muy
+descompasados se huyeron la tierra adentro, y tras ellos, con su cruz en
+la mano, marchó á caballo el P. Lucas, porque las llagas de las piernas
+no le permitían ir á pie.</p>
+
+<p>Los paisanos, puestos en orden, le salieron al encuentro para hacerle
+frente; y partidos en dos alas, le rodearon para que por ninguna parte
+tuviese paso libre por dónde huir.</p>
+
+<p>Estando las cosas en este estado, se le ofreció á un mozo cristiano
+enarbolar una imagen de la Madre de Dios, que llevaba en la mano; y con
+la confianza de que la piadosísima Señora usaría entonces de su poder
+para librarlos de<span class='pagenum'><a name="Page_II19" id="Page_II19">V.II&ndash;19</a></span> aquel peligro, la levantó en alto, y lo mismo fué
+mirarla los bárbaros, que perder el uso de los brazos, sin poder tirar
+las saetas que ya tenían á punto, y flechados los arcos.</p>
+
+<p>Atónitos y despavoridos de este suceso los bárbaros, recelosos de que no
+les sucediese peor, huyeron precipitadamente retirándose á un bosque no
+muy distante, de donde ninguno se atrevió á salir, quedándose por
+providencia de Dios un solo indio de ellos llamado <i>Sonema</i>, que después
+los ayudó mucho para la conversión.</p>
+
+<p>El día siguiente, el Apostólico Padre, aunque no se podía tener en pie,
+no sufriéndole el corazón ver entronizado al demonio en dos templos,
+hizo que le llevasen allá sus compañeros; echó por tierra aquellos
+infames Tabernáculos, hizo pedazos las estátuas y encendiendo en la
+plaza una grande hoguera, quemó en ella todos los arreos y ornamentos de
+la impía idolatría, no sin temor de sus neófitos, que recelaban no
+diesen sobre ellos los bárbaros, ofendidos de aquella afrenta de sus
+dioses, para vengar su agravio.</p>
+
+<p>Pasáronse dos días sin que los Quiriquicas saliesen fuera de las
+tinieblas de aquel bosque; por lo cual, desesperanzado Patozi de poder<span class='pagenum'><a name="Page_II20" id="Page_II20">V.II&ndash;20</a></span>
+hacer las paces y establecer una mutua amistad, á cuyo fin había venido,
+tuvo por mejor dar la vuelta, y persuadió á esto al P. Lucas con cuantas
+razones y súplicas le dictó su afecto; y sobre todo, ponderando cuanto
+fué posible el manifiesto peligro en que quedaba de que los Quiriquicas
+desahogasen en él sólo la fiereza del odio que contra todos habían
+concebido.</p>
+
+<p>Respondióle el Padre que se volviesen en buen hora él y sus vasallos,
+porque él tenía firme resolución de no volver el pie atrás hasta haber
+anunciado el Santo Nombre de Dios á aquella gente, aunque para esto le
+fuese necesario perder la vida.</p>
+
+<p>Fuéronse, pues, Patozi y los suyos, sin quedar con el P. Lucas más que
+cinco santos mancebos, resueltos á correr la misma fortuna, y dar la
+vida por aprovechar á sus prójimos.</p>
+
+<p>No teniendo, pues, el Padre, más defensa que la confianza en Dios, se
+puso á rezar el Oficio Divino, cuando vió de repente junto á sí al
+cacique de los Quiriquicas, hombre de grande estatura y bien dispuesto;
+el cual, creyendo que en el Breviario estaban los hechizos que á él y
+los suyos impidieron el uso de los brazos, hizo fuerza por quitársele de
+las manos; mas el Padre, con buenas razones y modo propio de<span class='pagenum'><a name="Page_II21" id="Page_II21">V.II&ndash;21</a></span> una
+caridad Apostólica, procuró disuadirle de su error, y prosiguió hablando
+de Cristo y de su santa ley, descubriéndole la perversidad y los engaños
+de sus <i>Tinimaacas</i>.</p>
+
+<p>Al oir estas cosas se contuvo el bárbaro, ó fuese por virtud milagrosa
+de Dios ó por natural genio suyo, y sin responder palabra le volvió las
+espaldas; é ido á su casa, con un buen manojo de flechas se tornó á los
+suyos.</p>
+
+<p>Diéronse entonces por perdidos los neófitos, y al santo varón le saltaba
+de júbilo el corazón en el pecho, esperando llegar finalmente al término
+de sus deseos, regando aquella tierra con su sangre, para que en los
+años siguientes correspondiese con abundante fruto á los trabajos y
+sudores de quien la cultivase y á la verdad por poco se le hubieran
+cumplido sus deseos, porque juntándose en lo más oscuro de la noche los
+más principales para tomar la última resolución, estuvieron gran rato
+dudosos de lo que harían: y sólo aquel milagro de habérseles pasmado los
+brazos cuando le quisieron flechar, obligó á todos al miedo de que no
+les sucediese lo mismo si intentasen matarle; mas no por eso aplacaron
+la ira del cielo, que había tomado á su cuenta la venganza de aquella
+injuria; y así encendió entre ellos una enfermedad pestilen<span class='pagenum'><a name="Page_II22" id="Page_II22">V.II&ndash;22</a></span>cial, que
+quitó la vida á los más culpados.</p>
+
+<p>No ayudó poco á la resolución de que se rindiesen aquel indio <i>Sonema</i>,
+que acudiendo á la junta dijo tantas cosas en alabanza del P. Lucas y de
+la Santa Fe, de que ya había oído alguna cosa, que de común
+consentimiento determinaron volver á su ranchería al amanecer y ponerse
+en manos del santo varón.</p>
+
+<p>Saliendo, pues, de aquel bosque, y entrando unos tras otros en la
+Ranchería, se fueron derechos al rancho donde yacía el P. Lucas, quien
+con aquel su modo amabilísimo los recibió con muchísimo agasajo y
+pareció que Nuestro Señor, para dárseles á estimar y respetar, había
+puesto en su semblante un no sé qué más que humano; por lo cual, la
+gente, en ademán de quien le pedía perdón, se postró á sus piés y no
+hubo ninguno de ellos, aun de los más osados, que se atreviese á partir
+de su presencia sin licencia del Padre.</p>
+
+<p>Vino el último de todos el Mapono que con toda su chusma se puso muy
+humilde y modesto delante del apostólico varón, quien recibiéndole con
+los brazos abiertos le sentó á su lado, y empezando á hablar de la
+Religión, mostró cómo sin el conocimiento del verdadero Dios, y sin la
+fe de Jesucristo no era posible<span class='pagenum'><a name="Page_II23" id="Page_II23">V.II&ndash;23</a></span> salvarse, diciendo también de los
+Tinimaacas y de aquella diabólica Trinidad cuanto le dictó el celo de la
+gloria divina y la santa indignación de verlos triunfar por tantos
+siglos hechos señores de aquella tierra.</p>
+
+<p>Estaba todo el pueblo deseoso de ver el fin de aquel suceso, esperando
+los unos que montando en cólera el Mapono se empeñase en defender, más
+con obras que con palabras, la divinidad de los demonios, y los otros se
+prometían éxito más feliz, en que no se engañaron; porque el Mapono
+quedó asombrado y como aturdido; y siendo, como era, hombre de buen
+natural, de ingenio pronto y de entendimiento agudo, Dios Nuestro Señor,
+compadecido de él, le sacó de sus engaños, le alumbró el entendimiento y
+movió su corazón con tanta eficacia de su gracia, que luego pidió ser
+cristiano; y en prueba de las veras con que lo decía, confesó delante de
+todos que él había estado engañado y había engañado á los demás; y que
+se desdecía y retractaba de cuanto había aprendido y les había enseñado;
+que no había otro Dios que Jesucristo; y que su santa ley, no sólo era
+mejor que la de ellos, sino la única y necesaria para la salvación
+eterna del alma; y que para enmienda de lo pasado, no sólo exhortaba á
+sus<span class='pagenum'><a name="Page_II24" id="Page_II24">V.II&ndash;24</a></span> paisanos que la abrazasen, sino que iría á los Jurucarés, Cozacas y
+Quimiticas para reducirlos á que hiciesen lo mismo.</p>
+
+<p>Con una tan ilustre confesión, tanto más digna de agradecimiento cuanto
+menos esperada, haciendo increíble fiesta los neófitos y gritando de
+contento, se arrojaron todos á darle muchos abrazos; pero á ninguno cupo
+mayor júbilo que al V. Padre, que con la conversión de éste sólo dió por
+reducido á todo el pueblo al gremio de la Santa Iglesia.</p>
+
+<p>Haciendo, pues, labrar una grande cruz, se fué con ella en procesión á
+la plaza, en donde la colocó en el mejor lugar por trofeo de la
+victoria, y en señal de la posesión que Cristo y su santa ley tomaban
+aquel día de los Quiriquicas; y los cristianos entonaron las letanías á
+dos coros de música, lo que á los bárbaros, que nunca hasta entonces
+habían oído harmonía de buen concierto, les pareció cosa del cielo, y
+estaban como absortos oyéndola. Hecho esto, mandó que trajesen los niños
+para bautizarlos.</p>
+
+<p>«Al punto (son palabras del P. Lucas) me ofrecieron tantos, que gasté un
+día entero en sus bautismos, y cansándose el cuerpo en este ejercicio,
+pero alegrándose el espíritu al ver tanta multitud de niños admitidos á
+la<span class='pagenum'><a name="Page_II25" id="Page_II25">V.II&ndash;25</a></span> filiación de Dios en las saludables aguas del bautismo y á sus
+padres reducidos de obstinados idólatras á fervorosos cathecúmenos. No
+sabían apartarse de mi lado para aprender lo que les era necesario hacer
+para alcanzar en premio la eterna bienaventuranza.»</p>
+
+<p>Detúvose aquí algunos días para confirmarlos más en la fe, para que
+pudiesen resistir á las sujestiones del común enemigo, y luego se
+dispuso á la partida, la cual, en qué forma la ejecutó, será mejor oirlo
+de la boca del Padre:</p>
+
+<p>«Empezando á moverme (dice) se vino tras mí todo el pueblo llorando y
+lamentándose y diciendo: Padre mío, Padre mío, tú te vas, dejándonos en
+un extremo desamparo; no te olvides de nosotros, volved, por compasión
+de nosotros, el año que viene; y volviéndose á mis compañeros les
+suplicaban que entonces me condujesen acá. De esta manera vinieron tras
+mí por algún trecho del camino, no pudiendo yo responderles palabra por
+las lágrimas que me corrían de los ojos, y por un inexplicable consuelo
+que me ocupaba el corazón, considerando cuán fácil es á la divina
+omnipotencia mudar los corazones y voluntades humanas, pues sólo con
+querer puede en un instante convertir los tizones del infierno en<span class='pagenum'><a name="Page_II26" id="Page_II26">V.II&ndash;26</a></span>
+piedras resplandecientes del Paraíso; no cesaba de bendecir y besar las
+santas llagas del Redentor, á cuyos méritos reconocía deber el feliz
+éxito de esta Misión. Ofreciéronme muchos niños para que desde luego los
+llevase para servir en la iglesia, y de ellos escogí sólo tres, no
+queriendo cargar de mayor peso y molestia á mis compañeros.»</p>
+
+<p>En tres días se puso en la Ranchería de su aficionadísimo Patozi, de
+quien fué recibido como si volviese de la otra vida; y siendo ya muy
+entradas las aguas que no le permitían detenerse, dió la vuelta á San
+Francisco Xavier, con no poco pesar y dolor de los paisanos á quienes
+dejaba.<span class='pagenum'><a name="Page_II27" id="Page_II27">V.II&ndash;27</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XIV" id="CAPITULO_XIV"></a>CAPÍTULO XIV</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Vuelve el P. Lucas á los Manacicas, visita
+todas sus Rancherías y se restituye
+por otro camino á la Reducción
+de San Francisco Xavier.</i></p></div>
+
+
+<p>Aunque el apostólico operario procuraba registrar todas las tierras de
+esta nación, no obstante, así porque era necesario abrir camino á costa
+de sudores y trabajos y por eso gastar mucho tiempo, como por donde
+quiera que entraba quería arrancar de raíz la idolatría y plantar la fe,
+y en esto se le pasaban meses enteros, no pudo los años antecedentes
+visitar y ver todas las Rancherías, para lo cual le fué preciso esperar
+á la primavera del año 1707.</p>
+
+<p>Estando, pues, todo este país, según ya dije, en forma de una pirámide,
+que por ambos lados confina con los Chiquitos, era su ánimo correr todas
+las tierras hasta los Auropés, y así darse<span class='pagenum'><a name="Page_II28" id="Page_II28">V.II&ndash;28</a></span> las manos por dos caminos
+con los Chiquitos; mas para empresa tan grande era necesario vencer
+grandísimas dificultades y estorbos del camino.</p>
+
+<p>Pero Dios Nuestro Señor, á quien se le recrecía tanta gloria accidental
+en este designio, quiso, no solamente satisfacer sus deseos con el éxito
+feliz, sino mostrar también cuánto le agradaban sus sudores con muchos
+sucesos milagrosos, para darle á él ánimo en tantos trabajos y afanes, y
+á los infieles más claro conocimiento de su fe.</p>
+
+<p>Prevenido, pues, el santo varón de tanta mayor caridad y celo, cuanto
+era necesario para tamaña empresa, y animados algunos de los más
+fervorosos neófitos, no sólo para ser sus compañeros, sino también para
+dar la vida en testimonio de aquella ley que iban á plantar entre los
+bárbaros, se puso en camino á los 4 de Agosto de 1707 y llegando el día
+de la Asunción de la Santísima Virgen á las riberas del río Zununaca, se
+encontró con los Zibacas, de quien fué recibido con muestras de grande
+amor, y <i>Putumaní</i>, su cacique, le regaló con mucha pesca y se partió á
+largas jornadas á su tierra, donde dió orden á sus vasallos que le
+allanasen el camino, y desde allí diariamente le proveyó de co<span class='pagenum'><a name="Page_II29" id="Page_II29">V.II&ndash;29</a></span>mida y
+bebida, hasta que entrando el Padre en su Ranchería le salió á recibir
+el pueblo, muchachos, mujeres, y aun las que criaban, con sus niños en
+los brazos; y el cacique le cumplimentó, no ya como bárbaro, sino con
+términos muy corteses, y llegando á la plaza le cercaron todos en rueda,
+y con semblantes y voces de increíble alegría, le daban la bienvenida,
+besándole la mano, y pidiéndole les echase su bendición.</p>
+
+<p>Alegrísimo el siervo de Dios con tan buen principio de su misión, de
+donde infería el logro de sus deseos, se puso luego á tratar las paces
+de aquella gente con los Ziritucas, á quienes por un leve disgusto
+habían jurado dar la muerte; y asegurándose aquellos entre los bosques,
+habían saqueado y robado toda la tierra, y pegado fuego á las casas.</p>
+
+<p>Llamando, pues, aparte al cacique, y á los principales, les dió á
+conocer la gravedad de su delito, y les ordenó enviasen á llamar á los
+Ziritucas y volviesen á entablar con ellos una buena amistad.</p>
+
+<p>Vinieron los Ziritucas, diéronle grandes quejas de los Zibacas, pidiendo
+les obligase á resarcirles los daños, y que les restituyesen las
+haciendas que les habían robado y tenían aún en su poder.<span class='pagenum'><a name="Page_II30" id="Page_II30">V.II&ndash;30</a></span></p>
+
+<p>Llamó entonces á los Zibacas, que bajaron la cabeza y no tuvieron que
+responder otra cosa sino es que la cólera y la venganza les había hecho
+pasar los términos de la razón; que arrepentidos de lo hecho, querían ya
+ser sus compañeros y hermanos; mas para no tener obligación de
+restituirles su hacienda, añadieron con sutil astucia, que los habían
+mantenido á su costa por espacio de nueve cosechas.</p>
+
+<p>No vino en esto el P. Lucas, y les mandó, mal de su grado, que
+restituyesen luego las haciendas á sus dueños; y no hubo ninguno, aun de
+los más atrevidos, que osase contradecirle, porque la reverencia que le
+habían cobrado, por el severo castigo con que Dios había vengado las
+injurias que algunos le hicieron en los años pasados, les quitó el
+atrevimiento para resistirse.</p>
+
+<p>El día siguiente juntó el pueblo en la plaza al pie de una cruz, donde
+el santo misionero explicó la ley de Cristo que habían de guardar para
+alcanzar la salvación, descubriendo juntamente todas las maldades de los
+Maponos y de aquellas diabólicas deidades con singular gusto y contento
+de los oyentes que le interrumpían muchas veces, gritando en alta voz y
+diciendo querían á Jesucristo por su Dios y su Padre, y<span class='pagenum'><a name="Page_II31" id="Page_II31">V.II&ndash;31</a></span> á la reina de
+los Ángeles por su madre y Señora, y detestaban y maldecían de los
+Tinimaacas.</p>
+
+<p>Luego, para que las cosas que habían oído se les quedasen más vivas en
+la memoria, hizo á sus neófitos cantar las excelencias de nuestra fe y
+los vituperios de aquellos dioses, en ciertas canciones que él mismo
+había compuesto en aquel idioma, de lo cual recibió tanto gusto y
+contento aquella buena gente, que las quisieron oir muchas veces para
+aprenderlas, con tanto empeño, que en gran rato no dejaron descansar á
+los cantores.</p>
+
+<p>Tan buena disposición de este pueblo para alistarse en el número de los
+cristianos, no fué tanto obra del P. Caballero, que el año antecedente
+les había predicado la ley de Dios, cuanto de la Virgen Santísima
+Nuestra Señora, que poco antes, con un insigne milagro, había dispuesto
+los corazones de aquellos bárbaros para que prendiese en ellos la
+semilla de la predicación Evangélica y rindiese fruto correspondiente á
+los sudores del sembrador. Esta fué la sanidad que milagrosamente dió la
+madre de Dios á <i>Zumacaze</i>, sobrino del cacique, que abrasado por muchas
+semanas continuas de una maligna fiebre, se le habían<span class='pagenum'><a name="Page_II32" id="Page_II32">V.II&ndash;32</a></span> secado las carnes
+y consumido las fuerzas, de suerte que, como incurable, le habían, á su
+usanza, dejado en un total desamparo.</p>
+
+<p>Viendo <i>Zumacaze</i> el caso desesperado y más pesaroso de perder la
+bienaventuranza sin el bautismo que la vida corporal, volvió su
+confianza toda á la Santísima Virgen, cuyas alabanzas y poder había oído
+muchas veces, y por eso la invocaba con frecuencia, diciendo:</p>
+
+<p>«Señora mía, creo que sois la verdadera Madre de las gentes, y que la
+diosa Quipoci es un diablo engañador; creo en tí y en Jesucristo, y te
+suplico no permitas que yo muera infiel, para que no me condene
+eternamente; quitadme esta fiebre, hasta que recibido el santo bautismo,
+te pueda ir á ver allá en el cielo.»</p>
+
+<p>No podía hacerse sorda la Madre de Misericordia á las plegarias de quien
+era tan devoto suyo, aun antes de ser cristiano; por lo cual, mientras
+él con encendido afecto y esperanza grande repetía esta oración, se le
+apareció de improviso al medio día la Reina del cielo, despidiendo de sí
+tantos resplandores en las manos y rostro, que todo el rancho estaba
+bañado con luces, y con semblante amabilísimo, le dijo:<span class='pagenum'><a name="Page_II33" id="Page_II33">V.II&ndash;33</a></span></p>
+
+<p>«Yo soy aquella á quien tú invocas; confía, hijo, que sanarás; cree lo
+que enseña el Padre, y dí en mi nombre á tus paisanos que hagan lo
+mismo.»</p>
+
+<p>Desapareció entonces la Santísima Virgen, y en aquel punto se halló el
+enfermo perfectamente sano. Acudió á verle todo el pueblo, y oída la
+causa de su milagrosa sanidad, se encendieron sus corazones en vivos
+deseos de ser cristianos.</p>
+
+<p>No se acabaron aquí las bendiciones del cielo; antes teniendo aquellos
+bárbaros al P. Lucas un amor de padre, y reverenciándole como á santo,
+trajeron á su presencia todos los enfermos, pidiéndole, que pues era
+ministro de un Dios tan poderoso, intercediese ahora por ellos.</p>
+
+<p>No podía él ya justamente hacerse desentendido á aquellas súplicas, y
+más cuando la gracia no sería menos poderosa que la eficacia de sus
+palabras para su conversión, y para que con la salud del cuerpo
+recibiesen también la del alma; por esto preguntaba á los enfermos si de
+corazón creían en Jesucristo, y querían bautizarse; y respondiendo ellos
+que sí verdaderamente.</p>
+
+<p>«Leído el Evangelio <i>super ægros</i>&mdash;(son pa<span class='pagenum'><a name="Page_II34" id="Page_II34">V.II&ndash;34</a></span>labras del P. Lucas)&mdash;me daba
+Dios ánimo de decir: <i>fiat vobis ficut credidistis</i>, y al punto quedaron
+sanos. Corrió la voz de lo sucedido desde esta Ranchería á las otras de
+la tierra; y plugo á Dios darme la milagrosa virtud de las curaciones,
+para traerlos casi contra su voluntad á su conocimiento, porque sanando
+milagrosamente, conocían con claridad cuánta diferencia había entre el
+Dios de los cristianos y los Tinimaacas.» Hasta aquí el venerable Padre.</p>
+
+<p>Bautizados después los niños, le suplicaron el cacique y los principales
+fuese á los Jurucarés, que tenían alborotado todo el contorno, saqueando
+todas los Rancherías y matando á sus moradores.</p>
+
+<p>Condescendió gustoso con sus súplicas, porque teniendo noticia cierta
+que los Jurucarés tenían gran devoción al demonio y á sus ministros, él,
+que tenía encendidos deseos del martirio, esperaba que se le satisfarían
+plenamente.</p>
+
+<p>Apenas se puso en camino, cuando toda la alegría festiva del pueblo se
+convirtió en otra tanta melancolía y tristeza. Fuéronse todos tras él
+con las lágrimas en los ojos, y cogiéndole las manos no acababan de
+besárselas, y fué<span class='pagenum'><a name="Page_II35" id="Page_II35">V.II&ndash;35</a></span> esto de suerte que movieron á compasión al cacique, á
+cuyos ruegos se partía tan presto; procuró el Padre consolarlos dándoles
+esperanzas de que cuanto antes pudiese volvería á visitarlos, y que si
+no fuese él, sería á lo menos otro de sus compañeros.</p>
+
+<p>Tres días gastó en el camino, afligido sobremanera de la sed, ocasionada
+del sol ardientísimo. Al tercero, á eso del medio día, creyendo estar
+aún muy lejos de los Jurucarés, se halló casi á sus puertas; y no
+pudiendo dejar de ser descubiertos, llamó á sus cristianos y les
+manifestó el riesgo evidente que corrían de perder la vida á mano de
+aquellos bárbaros, enemigos capitales del nombre de Cristo, si Dios no
+los libraba milagrosamente; por lo cual, hecho un fervoroso acto de
+contrición, les dió la absolución general.</p>
+
+<p>Al ver esto, se echó á sus piés un gentil y le pidió con eficacísimas
+instancias le hiciese cristiano, dando palabra al Padre de que viviría
+entre cristianos, lo cual agradó tanto al santo varón, cuanto más
+claramente conoció que sola la gracia del Espíritu Santo le había movido
+á pedir el bautismo.</p>
+
+<p>Mas no les cogió de improviso su venida á los de la Ranchería, porque
+dos días antes, es<span class='pagenum'><a name="Page_II36" id="Page_II36">V.II&ndash;36</a></span>tando todo el pueblo en sus devociones y súplicas,
+les dieron noticia aquellas diabólicas deidades de que venían el Padre y
+sus compañeros, diciendo <i>Uracozoriso</i>, con lágrimas en los ojos:</p>
+
+<p>&mdash;Ya me veo obligado á buscar en otras partes otros que me adoren,
+porque de ésta mi iglesia me echa un grande enemigo mío, que ya se
+acerca: huíos también vosotros. Trae este hombre en la mano un
+instrumento (decíalo por la cruz) en que no puedo fijar la vista.</p>
+
+<p>Oyó sus llantos y lamentos el pueblo, y procuró consolarle con mil dones
+y ofrendas; mas él, con sus compañeros, les volvieron el rostro,
+haciendo, como de concierto, un doloroso llanto, levantando el grito y
+los aullidos á manera de desesperados.</p>
+
+<p>Causó esto en el pueblo gran confusión y espanto, el cual creció hasta
+que el demonio, en forma de un grande pájaro, despertando al cacique, le
+estimuló y exhortó á la fuga, por lo cual, así el cacique como el Mapono
+más venerable y de más años, y en pos de ellos gran parte de la plebe,
+se huyeron á los bosques, metiéndose en las grutas de las fieras.</p>
+
+<p>Habíanse quedado algunos en el pueblo que estaban ya de partida, cuando
+el V. Padre, á<span class='pagenum'><a name="Page_II37" id="Page_II37">V.II&ndash;37</a></span> pie, y con la cruz en la mano, acompañado de algunos
+cristianos más fervorosos, entró en la Ranchería, llevando en alto la
+imagen de la Santísima Virgen.</p>
+
+<p>Apenas le divisaron los paisanos, cuando se pusieron en fuga, y de ellos
+detuvieron á algunos los compañeros del Padre, no sin riesgo, porque
+enfurecido un bárbaro, descargó en la cabeza de un muchacho cristiano
+tan fiero golpe, con una hacheta de piedra, que si Dios por su
+misericordia no hubiera permitido que errase el golpe, se la hubiera
+partido por medio.</p>
+
+<p>Procuraron aquietarlos con buenas palabras y quitarles de la cabeza
+aquellas sombras y sospechas con que el enemigo infernal había maquinado
+impedir su conversión.</p>
+
+<p>Luego, llamando el P. Caballero á un mozo de buen aire y bien agestado,
+procuró ganarle para sí con aquellos modos de amor y caridad que enseña
+á los varones apostólicos el celo de la salvación de los prójimos; y
+regalándole con mil cosillas de las que aprecian los bárbaros, le
+despachó á los que se habían huído; y Dios le puso en el corazón tal
+afecto para con el Misionero y en la lengua tal eficacia, que dentro de
+un breve rato volvió con una tropa de paisanos, y poco á poco los
+condujo á todos.<span class='pagenum'><a name="Page_II38" id="Page_II38">V.II&ndash;38</a></span></p>
+
+<p>Miraban al Padre asombrados, y le imaginaban ó un monstruo ó cosa de la
+otra vida, pues, tenía tanto poder para desterrar á los Tinimaacas y
+echarlos de sus tierras; mas á sus dulces y suaves palabras se
+recobraron: y aunque ignorantes, reflexionando en aquellos lamentos y
+desesperaciones de sus dioses, infirieron, por evidente conclusión, que
+eran muy flacos y de ningún poder, pues no podían resistir á aquel
+hombre, con lo cual se le aficionaron increíblemente, y desterrado de
+sus corazones todo temor, hospedaron con igual afecto en sus ranchos ó
+chozas al Padre y á sus compañeros.</p>
+
+<p>El día siguiente, juntó todo el pueblo en la plaza al pie de una cruz
+que allí había enarbolado les explicó los misterios que debían creer y
+los preceptos que habían de observar, descubriendo la vanidad de sus
+deidades y perversidad y fraude de los sacerdotes; y públicamente el más
+viejo de todos, que había encanecido en la malicia, no pudiendo negarse
+á las luces de la verdad, con que el Padre le daba en los ojos, se
+rindió vencido, y confesó que había engañado á los demás por tener con
+qué sustentarse.</p>
+
+<p>Oíale la gente con silencio y atención, y aún con aplauso y placer,
+principalmente cuando refirió la creación del mundo, y la caída de los<span class='pagenum'><a name="Page_II39" id="Page_II39">V.II&ndash;39</a></span>
+ángeles prevaricadores, á quienes habían sido muy devotos y fieles.</p>
+
+<p>Continuó por algunos días la explicación de la doctrina cristiana,
+oyéndole siempre con igual gusto y provecho; y pareciéndole ya tiempo de
+quitarles todas las ocasiones de recaer en la idolatría, ordenó que
+trajesen á la plaza los tabernáculos, las esteras y cuanto servía al
+culto de sus dioses, y pisándolo todo por escarnio y llenándolo de
+inmundicia, lo hizo abrasar, reservando solamente un instrumento
+astronómico de bronce, que representaba al sol y luna con los otros
+signos del Zodiaco; don que muchos siglos antes les habían dado los
+demonios, y después todos juntos se pusieron á bailar y cantar algunas
+canciones al son de los instrumentos que entre ellos se usan.</p>
+
+<p>Ayudaron no poco á la conversión de esta gente los indios Zibacas, cuyo
+cacique, dijo en alabanza de la ley cristiana, tales cosas, que sin duda
+le dictaba las palabras el Espíritu Santo, á quien tenía en el corazón,
+que el mismo P. Caballero quedó no poco maravillado; y no hacían nada
+menos sus vasallos, los cuales, no pudiendo detenerse más tiempo por
+causa de sus labores, se fueron con gran dolor á despedir<span class='pagenum'><a name="Page_II40" id="Page_II40">V.II&ndash;40</a></span> del V. Padre,
+quien describiendo esta despedida, habla de esta manera:</p>
+
+<p>«Con cuántas lágrimas y suspiros se despidiesen, no puedo expresarlo
+bastantemente; no sabían apartarse de mí, y yo no sentía menos su
+partida; procuré consolarlos, diciendo que el año siguiente, queriendo
+Dios, volvería y les enseñaría más despacio su santa ley.»</p>
+
+<p>Aunque se partieron los Zibacas, tan aficionados y devotos del P. Lucas,
+no por eso se resfriaron en su amor los Jurucarés, ni hubo cosa, aunque
+muy difícil, que no hiciesen por él.</p>
+
+<p>Exhortóles á que depusiesen las armas y ajustasen paces con los
+confinantes, y ninguno hubo que no viniese en ello, y antes ellos
+quisieron ir en persona á pedir la paz á los Pizocas, mostrando que las
+obras correspondían bien á las palabras que le daban.</p>
+
+<p>El cacique de más autoridad, antes de ponerse en camino, le suplicó con
+eficacísimos ruegos le administrase el santo bautismo, porque cargado ya
+de años y lleno de canas, le quedaba poco de vida; y ya que por la
+misericordia de Dios había conocido la verdad, la quería también abrazar
+para que el conocimiento no le sirviese de eterna confusión.</p>
+
+<p>Enternecióse el santo varón con tan justa<span class='pagenum'><a name="Page_II41" id="Page_II41">V.II&ndash;41</a></span> demanda; mas no pudo darle
+consuelo, porque tenía orden estrecha de los Superiores para no
+bautizar, á ningún adulto antes de fabricar la Reducción; por lo cual se
+excusó con lo mejor que pudo de no poder condescender con su petición,
+aunque lo deseaba sumamente; y que si él daba la palabra y perseveraba
+en aquel sabio y santo propósito, no tardaría mucho, ó en volver él
+mismo, ó si no pudiese, enviaría otro de sus compañeros en su lugar para
+que le pusiese en el camino de la salvación eterna.</p>
+
+<p>Ya que no pudo conseguir esto el buen cathecumeno, quiso que á lo menos
+en prenda de su promesa, le diese una pequeña cruz para traer al cuello
+y para muestra de otras que quería fabricasen sus vasallos, porque
+entendida la virtud de aquel santo Leño, quería ponerla en todas partes,
+para que por su respeto no osase el demonio causarles algún daño en la
+vida ó hacienda. Bautizados, pues, aquí los muchachos, pasó á los
+Quiriquicas, donde el año antecedente la Reina de los Ángeles le había
+defendido de sus flechas.</p>
+
+<p>Saliéronle al encuentro todos, hombres y mujeres, y le hospedaron
+cortesmente en su Ranchería, mas no con aquellas demostraciones de
+afecto que el Padre esperaba; y sin duda fué<span class='pagenum'><a name="Page_II42" id="Page_II42">V.II&ndash;42</a></span> porque había ya algunos
+días que estaba hecha la Ranchería un hospital de enfermos y moribundos
+por una epidemia pestilente que hacía gran estrago en todos, y lo peor
+era que echaban la culpa al Padre, diciendo que por haber querido
+matarle, había hecho venir de otro lugar la peste para vengar su
+agravio.</p>
+
+<p>Fué luego á visitar los enfermos y con extremo dolor suyo vió morir á su
+vista una mujer, sin tener tiempo para administrarle el santo bautismo;
+leyó sobre todos el Evangelio <i>Super ægros</i>; mas Dios quiso diferir
+algún tanto el favor para que la gente tuviese en mayor aprecio y
+veneración su santa ley, y por ella á su ministro, y así fueron
+mejorando poco á poco los apestados; y entonces ordenó el santo varón
+que por las tardes se juntasen todos en la plaza; allí, desde un lugar
+eminente, les explicó la verdadera causa de aquel accidente; que no era
+él la causa por ser hombre flaco y miserable, y de ningún poder como
+ellos, sino sólo Dios del cielo, á quien él servía, que había tomado á
+su cuenta la venganza de la injuria que á él le habían hecho; que por
+tanto se quejasen de sí mismo, que á él le pesaba mucho de aquel mal.
+Interrumpióle el cacique diciendo se habían muerto ya los que le habían
+hecho aquel agravio. A lo<span class='pagenum'><a name="Page_II43" id="Page_II43">V.II&ndash;43</a></span> cual dijo el P. Caballero: «No soy el autor
+de este estrago, Jesucristo, criador del Universo, lo es: á Su Majestad
+es necesario pedirle que cese, y esperar de él la gracia y
+misericordia.»</p>
+
+<p>Mientras estaba en estas pláticas, le vinieron á avisar que estaba para
+espirar el cacique <i>Sanucare</i>. Rompió al punto el discurso para acudir á
+donde le llamaba la extrema necesidad, pero fué en vano, porque el mal,
+que era fuertemente maligno, le había sacado de juicio, y estaba ya
+delirando con frenesí; y por más remedios de que se valió, nunca le pudo
+volver en sí.</p>
+
+<p>Afligidísimo por esta causa, se salió del Rancho del enfermo y postrado
+en tierra, con lágrimas y súplicas muy afectuosas, empezó á pedir á Dios
+que por su piedad y por los merecimientos de su Hijo Santísimo, le
+concediese la gracia de darle á aquella alma, comprada con el precio de
+su sangre, el uso de la razón.</p>
+
+<p>Al punto cesó el delirio y volvió en sí el enfermo, de suerte que el
+Padre tuvo tiempo para instruirle en los divinos misterios y lavarle con
+las santas aguas del bautismo; y sugiriéndole afectos de contrición y
+esperanza en Dios, espiró en breve.</p>
+
+<p>El día siguiente ordenó una devota procesión<span class='pagenum'><a name="Page_II44" id="Page_II44">V.II&ndash;44</a></span> para obtener para aquella
+pobre gente el remedio de su calamidad. Mas lo que sucedió, será mejor
+oirlo de boca del santo Padre:</p>
+
+<p>«Acompañado (dice) de cristianos y gentiles enarbolé una imagen de la
+madre de Dios, dando vueltas por toda la tierra, llevándola á las casas
+de los enfermos, y lleno de confianza, le decía Nuestro Señor: Mirad,
+Señor, á vuestra misericordia, y no entreguéis al estrago de la peste
+estos nuevos fieles; no diga este pueblo, tierno en la fe y débil en la
+virtud, que sois muy riguroso en los castigos; si para mi defensa
+echasteis mano de los milagros, mostrad ahora vuestro poder en sanarlos,
+para gloria de vuestra ley. Entraba con esta confianza en las casas de
+los enfermos apestados y arrodillados todos, así cristianos como
+gentiles, rezábamos el Ave-María; luego preguntaba al enfermo si creía
+de corazón en Jesucristo y confiaba en su Santísima Madre, y
+respondiéndome que sí, le aplicaba una estampa de San Francisco Xavier
+para que me fuese intercesor con la Reina del cielo, y mis pecados no
+impidiesen su piedad; por último, le tocaba con la imagen de la Virgen
+Nuestra Señora, y de esta manera, en pocos, días cesó la peste y aún los
+de más peligro reco<span class='pagenum'><a name="Page_II45" id="Page_II45">V.II&ndash;45</a></span>braron la salud.» Así el Venerable Padre.</p>
+
+<p>Consolado con este favor aquel pueblo, se puso luego en camino hacia los
+Cozacas para llegar á los Tapacurás, antes que el tiempo rompiese en
+lluvias y cerrase los caminos. En esta jornada vino Patozi, el cacique
+de los Moposicas, con gran número de sus vasallos, y se le quejó mucho
+porque no iba á sus tierras, usando de cuantas artes y modos de ruegos
+supo para moverle á compasión; con todo eso, aunque el Padre lo deseaba
+mucho, no lo pudo consolar, por no querer torcer su viaje á otras
+Rancherías del Norte ó del Mediodía, sino sólo tirar derechamente á
+Poniente; y reconocida su buena voluntad, le convidó á que le acompañase
+hasta los Cozocas, que ya tenía á la vista.</p>
+
+<p>Luego confortó en el alma con un fervorosísimo razonamiento á sus
+neófitos, y les exhortó á ofrecer su vida á aquel Señor que por el bien
+de las nuestras dió la suya; porque el demonio, que llevaba muy mal
+tantas pérdidas, sin haberlas podido remediar, había hecho el último
+esfuerzo con los Cozocas para que le quitasen la vida; lo mismo deseaba
+el santo Misionero; y hablando con sus cristianos, sólo sentía que la
+rabia del enemigo infernal y de sus secuaces no tuviesen permisión para
+matarlo.<span class='pagenum'><a name="Page_II46" id="Page_II46">V.II&ndash;46</a></span></p>
+
+<p>Estábanle mirando los Cozocas desde la plaza de su Ranchería, y apenas
+el Padre se puso á mirarlos con la cruz en la mano, cuando prorumpiendo
+en gritos descompasados, á la usanza de bárbaros, le dispararon una
+tempestad de saetas, que á no repararlas Dios con su mano poderosa,
+hubiera quedado muerto.</p>
+
+<p>Los cristianos y cathecúmenos, viendo las cosas tan contrarias, se
+retiraron atrás. Sólo iba al lado del siervo de Dios un joven
+fervorosísimo, deseoso de dar la vida en testimonio de la fe, que pocos
+meses antes había abrazado. Seguíanle otros cuatro, uno de los cuales
+llevaba en alto la imagen de la Madre de Dios. Procuró el apostólico
+Padre sosegar con su angelical rostro y afables y corteses palabras
+aquellas furias del infierno.</p>
+
+<p>Todo fué en vano, porque envenenados los bárbaros contra Jesucristo y su
+ley, sin hacer caso de nada, le apuntaron y dispararon un gran número de
+saetas á su cabeza, mas nunca pudieron acertar; antes bien veían
+manifiestamente que volvían atrás las flechas, como si una mano
+contraria las tirara; y una disparada con tal ímpetu que le hubiera
+pasado de parte á parte; pero al llegar la detuvo sin duda Dios, é hizo
+caer sin fuerza á los piés del<span class='pagenum'><a name="Page_II47" id="Page_II47">V.II&ndash;47</a></span> Padre. Con otra hirieron en el vientre á
+un cristiano que llevaba la imagen, y alegrísimo el buen muchacho de su
+dichosa suerte, se retiró aparte para gastar con Dios los últimos
+períodos de su vida, con no menos gloria suya que envidia del P. Lucas,
+que abrazándole estrechamente, se dolía de que en pena de sus pecados no
+merecía acompañarle en la muerte.</p>
+
+<p>Entre tanto, el Mapono atizaba con rabia infernal á los suyos, y cerca
+de una hora estuvieron disparándole saetas sin causarle más daño que
+romperle el vestido; bien que al levantar en alto aquella santa imagen,
+le corrieron por los brazos extraños dolores y le impidieron el uso de
+ellos.</p>
+
+<p>Mientras ellos procuraban valerse de todas las suertes de su crueldad y
+fiereza para darle la muerte, los cathecúmenos desde lejos procuraban
+librarle de ella, amenazando á los Cozocas que vendría sobre ellos la
+ira de Dios y les daría su merecido, como á su costa ellos lo habían
+experimentado; y ó fuese porque el temor les hiciese caer en la cuenta,
+ó porque Dios reprimiese su orgullo, dándoles más acerbos dolores en los
+brazos, se pararon algún rato y dieron tiempo y oportunidad al siervo de
+Dios para acercarse al Mapono, y con modo cortés y<span class='pagenum'><a name="Page_II48" id="Page_II48">V.II&ndash;48</a></span> afable le dió á
+conocer el poder de Jesucristo, que por más que él y los suyos lo
+intentasen, si no era voluntad de su Divina Majestad, no le podrían
+quitar un cabello; y que sus Tinimaacas, por más que se jactasen de que
+eran señores del cielo y dueños del mundo, al fin no eran otra cosa que
+miserables y flacas criaturas condenadas por su culpa á cárcel perpetua
+en el infierno.</p>
+
+<p>Entre tanto que él hablaba así al Mapono, puso Dios los ojos de su
+piedad sobre aquel bárbaro, y penetrándole lo interior del alma, sosegó
+aquellas furias; con lo cual, cambiado el furor en agrado, le hospedó
+cortesmente en su casa, poniéndole la mesa abastecida de lo mejor del
+país.</p>
+
+<p>Estando en esto se echó á sus piés un gentil, y con lágrimas en los ojos
+le pidió que al punto le bautizase, porque temía mucho no le matasen
+allí á traición por causa de algunos disgustos antiguos, y no quería
+perder con el cuerpo la vida del alma. Dióle gusto el P. Lucas y quiso
+celebrar, como celebró, la sagrada función de aquel bautismo en uno de
+los templos, por más que le pesaba al demonio y á los de su partido.</p>
+
+<p>El mismo día había despachado el Mapono<span class='pagenum'><a name="Page_II49" id="Page_II49">V.II&ndash;49</a></span> un mensaje á <i>Abetzaico</i>,
+cacique de los Subarecas, para que con su milicia viniese á ayudarle á
+exterminar ó desterrar del mundo al enemigo capital de los dioses y á
+sus compañeros; mas desbarató sus designios un ángel, el cual,
+apareciéndole, no sé si en sueños ó despierto, le ordenó que fuese á
+encontrar al Padre y le recibiese en su tierra y oyese su doctrina.</p>
+
+<p>Vino el cacique sin armas, servido de dos de sus vasallos, y noticiado
+del atrevimiento de los Cozocas, se encolerizó sobremanera contra el
+Mapono; y hubiera puesto en él las manos, á no haber venido á buen
+tiempo uno que daba aviso de que dos cristianos heridos estaban ya para
+espirar. El P. Lucas nos dirá mejor con sus palabras lo que entonces
+sucedió:</p>
+
+<p>«Acudí (dice) á donde yacían tendidos sobre la tierra aquellos mis dos
+muchachos; que á la verdad era espectáculo digno de mover á cualquiera á
+compasión, verlos tan malamente heridos que el suelo estaba bañado en su
+sangre, cubiertos de moscas, que parecían cadáveres, sin tener un trapo
+con qué cubrir las llagas, y ser necesario por esto servirse de las
+hojas de los árboles; causábame, empero, grande admiración y asombro su
+paciencia, los tiernos coloquios que hacían á la Santísima Virgen,<span class='pagenum'><a name="Page_II50" id="Page_II50">V.II&ndash;50</a></span>
+alegrándose de derramar la sangre y morir por aprovechar á sus prójimos,
+y en servicio de su santísimo hijo. Uno de ellos era Manacica de nación,
+bautizado pocos meses antes y me servía de intérprete; tenía atravesado
+el brazo con una flecha, y por eso, heridos los nervios, le causaban
+desmayos y pasmos mortales; al otro, herido en el vientre, se le habían
+salido en gran parte las entrañas. Ordené que los llevasen debajo de una
+enramada, donde queriendo volver á poner en su lugar las entrañas á este
+último, fué necesario cortarle parte de ellas. Encomendose con grande
+confianza á la Reina de los Ángeles, y después de un ligero sueño se
+halló perfectamente sano; el otro se restituyó en breve á su entera
+salud, hallando su brazo libre y expedito, sin otro remedio que el de
+Dios y su Providencia, pues allí no había otro.» Hasta aquí el P. Lucas.</p>
+
+<p>Detúvose allí algunos días para arrancar de raíz la idolatría y
+disponerlos á recibir la santa ley de Cristo; y aunque al principio le
+fué preciso ir ganando tierra poco á poco, venciendo al fin la gracia
+del Espíritu Santo, abrieron los ojos aquellos bárbaros y se ofrecieron
+de buena gana á alistarse en el número de los fieles, presentando en
+prendas de esta verdad á sus hijos<span class='pagenum'><a name="Page_II51" id="Page_II51">V.II&ndash;51</a></span> para que desde luego fuesen lo que
+ellos de allí á poco habían de ser.</p>
+
+<p>Llevaba mal <i>Abetzaico</i>, que se detuviese el Padre tanto con los
+Cozocas; y se lamentaba tanto de esta tardanza, que precisó al siervo de
+Dios á despedirse de aquí é ir á su tierra, donde no hubo bien llegado,
+cuando fueron inexplicables las alegrías y señales de júbilo que
+mostraron los Subarecas, saliéndole á recibir y haciendo fiestas á su
+usanza propias para cuando quieren mostrar extraordinaria alegría.</p>
+
+<p>Cuál fuese la pompa, y lo que más importa, el santo fervor de devoción
+con que desde el primero al último veneraron estos nuevos cathecúmenos
+la Santa Cruz, no es fácil referirlo.</p>
+
+<p>El cacique y los principales quisieron tener la honra de formarla y
+ponerla en la plaza, no permitiendo que otros más inferiores pusiesen la
+mano en esta obra; luego, arrodillados todos al rededor de la cruz, la
+adoraron humildemente, y entre tanto, las mujeres y el resto del pueblo
+estaba bailando y cantando al son de sus instrumentos, y los cantares
+eran alabanzas de la Cruz, de la santa ley de Dios y de la Santísima
+Virgen; ni se acabaron las fiestas aquel día, antes bien las continuaron
+por mu<span class='pagenum'><a name="Page_II52" id="Page_II52">V.II&ndash;52</a></span>chos días, no sabiendo ponderar el consuelo que tenían, por haber
+de ser cuanto antes cristianos, y levantado y adorado en su tierra el
+árbol de nuestra Redención. Y Dios Nuestro Señor, para confirmarlos en
+la fe, y mostrar cuánto se agradaba de aquella devoción y fervor,
+restituyó la salud á todos los enfermos y calenturientos con sólo leer
+el Padre sobre estos el Santo Evangelio.</p>
+
+<p>Qué júbilos de alegría sentía en el corazón y qué lágrimas de consuelo
+le corrían de los ojos al P. Caballero, confiesa él mismo que no lo
+podía explicar, acordándose que aquellos mismos que ahora con tanta
+veneración adoraban la cruz, y en ella á Jesucristo, eran los que poco
+antes adoraban á los demonios feos y abominables.</p>
+
+<p>Mas no por esto se olvidaba del término de su viaje, por cuya causa se
+hubo de despedir de los Subarecas, no sin grandes lamentos y llanto
+universal de aquella buena gente, la cual, viendo que no le podían tener
+más tiempo en tierra por entonces, quiso que la flor de la juventud le
+fuese acompañando para ir allanando el camino y proveyéndole de víveres
+al Padre y á sus compañeros, lo que ejecutaban á competencia con los
+Cozocas.<span class='pagenum'><a name="Page_II53" id="Page_II53">V.II&ndash;53</a></span></p>
+
+<p>Ya habían caminado algunas jornadas cuando cayeron enfermos once de sus
+neófitos, con increíble dolor del santo misionero; mas el modo como
+sanaron, lo escribe él mismo por estas palabras á su Provincial.</p>
+
+<p>«Padecía yo (dice el P. Lucas) la enfermedad de todos, y me penetraba el
+corazón el escándalo de los gentiles, los cuales se maravillaban mucho
+que gozando ellos de muy buena salud, enfermasen los cristianos, con lo
+cual parecía querer decir que aquella ley no era tan santa como yo se la
+había pintado, pues sus profesores estaban sujetos á las enfermedades
+sin poder librarse con solas cuatro palabras, como á ellos no pocas
+veces les había sucedido. Quejeme amorosamente á mi Señor Jesucristo y á
+su Santísima Madre, diciendo:</p>
+
+<p>»&mdash;Bien conozco, Señor, que mis pecados merecen esto y mucho más; pero,
+mirad, Señor, por vuestra gloria; no digan los infieles que los
+cristianos tienen un Dios que no tiene entrañas de compasión con
+aquellos que le adoran: <i>Ne dicat gentes ¿ubi est Deus eorum?</i> Mirad,
+Señor, que los neófitos tendrán horror á los trabajos y fatigas de la
+Misión, si perseguidos de los infieles bárbaros y afligidos de las
+enfermedades, no acudís pres<span class='pagenum'><a name="Page_II54" id="Page_II54">V.II&ndash;54</a></span>to á socorrerlos y librarlos. ¿Quién me
+acompañará en estos desiertos para abrirme camino y servirme de
+intérprete para declarar vuestra ley? Si obráis milagros para sanar á
+los infieles, ¿por qué no haréis lo mismo con los cristianos?</p>
+
+<p>»No tardó mucho en moverse á piedad el Padre de las misericordias y Dios
+de toda consolación, porque la víspera de los Ángeles Custodios se dejó
+ver muy resplandeciente uno de estos bienaventurados espíritus, de uno
+que estaba con calentura, y le dijo:</p>
+
+<p>»&mdash;Esta enfermedad que padecéis os ha venido en lugar de la muerte que
+habíais de llevar de manos de los bárbaros. Confiad en Dios, que cesará
+el mal. Grande será el premio que tendréis allá en el cielo por los
+trabajos y fatigas que padecéis por dar á conocer á Dios á vuestros
+paisanos.</p>
+
+<p>»Con eso creció en todos la confianza; quise yo darles una bebida, no sé
+si purga ó bebida, porque no conocía su fuerza, con lo cual creció el
+mal; y no sufriendo los ardores de las fiebres ardientísimas, y
+haciéndose llevar al río, se arrojaron al agua para templar con lo
+exterior de aquel frío el calor de sus fiebres; y sin otro remedio
+quedaron todos sanos y sal<span class='pagenum'><a name="Page_II55" id="Page_II55">V.II&ndash;55</a></span>vos.» Hasta aquí el V. P. Lucas.</p>
+
+<p>Y á la verdad era necesaria tal enfermedad y tal milagro para que
+perseverasen hasta el fin del viaje; porque atemorizados de tantos
+riesgos y peligros de la muerte que á cada paso encontraban, ya á manos
+de los bárbaros, ya de la sed ó de la hambre, se habían los neófitos
+resfriado no poco en el celo de anunciar el santo nombre de Dios á los
+que vivían en las tinieblas de la infidelidad, y cayendo ahora en la
+cuenta y reconociendo mejor las cosas, postrados todos por tierra
+pidieron al Padre perdón de su temor y flaqueza, y se ofrecieron á Dios
+con corazón valiente y firme para vencer cuantas asperezas y
+dificultades encontrasen, aunque fuese necesario perder la vida en su
+servicio.</p>
+
+<p>Pusiéronse nuevamente en camino con esta resolución por una senda
+estrecha y difícil de un bosque espesísimo, con no pequeño trabajo; y
+después de caminadas pocas leguas, perdieron el rastro de la senda, no
+sabiendo dónde estaban, ni por dónde tomar rumbo, por cuya causa
+anduvieron perdidos por espacio de un mes entero, ya trepando por
+fragosas montañas, ya metiéndose por lo más interior del bosque; sin
+tener otra cosa que comer sino<span class='pagenum'><a name="Page_II56" id="Page_II56">V.II&ndash;56</a></span> hojas de árboles y raíces silvestres, ni
+en qué descansar y tomar un corto sueño sino una red colgada de un
+árbol, á cielo descubierto.</p>
+
+<p>En este aprieto, al P. Caballero, que era de complexión delicada y de
+suyo enfermizo, y que por los trabajos é incomodidades apenas se podía
+tener en pie, le sobrevino una tan gran flaqueza de estómago, que no
+podía retener manjar ninguno por lijero y de poca substancia que fuese;
+pero no obstante esto, la virtud de su espíritu suplía las fuerzas que
+faltaban al cuerpo, siendo el primero que animaba á los otros á
+arrojarse á los peligros y que con sus mismas manos abría el camino.</p>
+
+<p>Finalmente, con algunas frutas ásperas y desabridas al paladar, se
+recobró á sus fuerzas antiguas, echando Dios su bendición en aquel
+remedio, más á propósito para enfermar á los sanos que para sanar
+enfermos.</p>
+
+<p>Aterrados de tantas dificultades los gentiles se volvieron atrás y lo
+mismo hubieran hecho no pocos de los cristianos, si la Madre de Dios, en
+cuya gloria redundaba el buen suceso de aquella empresa, no se hubiera
+aparecido á uno de los más desanimados, y reprendiéndole ásperamente de
+su poco ánimo y la falta de fidelidad á lo prometido á Dios.<span class='pagenum'><a name="Page_II57" id="Page_II57">V.II&ndash;57</a></span></p>
+
+<p>Por último, haciendo el P. Lucas fervorosísima oración al arcángel San
+Rafael y á los ángeles Custodios de aquellas naciones, vino á salir á la
+Ranchería de los Aruporecas, donde los años pasados había hecho una
+Misión y rogado á su cacique que le acompañase con algunos de sus
+vasallos hasta las Rancherías de los Tapacurás, se escusó de hacerlo,
+temeroso de que los Tapacurás se vengasen de los daños que habían
+padecido en una guerra que les había hecho; mas dándole el Padre su
+palabra de que ajustaría la paz, se rindió el cacique á ir acompañando
+al siervo de Dios.</p>
+
+<p>Guiado, pues, de una escuadra de Aruporecas, se puso en pocos días á
+vista de los Tapacurás; pero antes de entrar envió á la Ranchería un
+neófito, de nación Tapacurá para que le recibiesen cortesmente y no
+hiciesen algún desmán contra sus enemigos los Aruporecas.</p>
+
+<p>Sintieron mucho los Tapacurás su venida, mas con todo eso, disimulando
+el disgusto, le salieron á recibir, y hospedándole en una casa
+acomodada, le hicieron muchos presentes de frutas y caza: no obstante,
+cuando quiso dar principio á sus apostólicos ministerios, se hicieron
+sordos y aun le impidieron obstinadamente que pasase á las Rancherías de
+su na<span class='pagenum'><a name="Page_II58" id="Page_II58">V.II&ndash;58</a></span>ción, y solo le querían conducir á tierras de los enemigos. Lo
+mismo respondió <i>Maymané</i>, cacique de otro pueblo, que había venido á
+cumplimentar al Padre. Es digna de saberse la causa de todo esto.</p>
+
+<p>Había el santo varón los años pasados enarbolado en esta tierra una
+cruz; vinieron allí unos ministros del demonio, acompañados de una tropa
+de indios Cuzicas, Quimomecas y Pichasicas, y sacándola del hoyo en que
+estaba fijada, la hicieron pedazos con mucha irrisión y escarnio.</p>
+
+<p>No tardó mucho la ira del cielo en vengar el atrevimiento de aquellos
+malvados y desagraviar la Santa Cruz, porque se encendió entre ellos una
+peste que hizo tal estrago que en breve quedaron muertos aun los menos
+culpados en aquel delito, siendo muy pocos los que escaparon de aquella
+parcialidad. Por esta causa temían estos que sucediese lo mismo aquí y
+en los otras lugares de su nación, por lo cual, á fin de prevenir el
+daño propio, le exhortaron á que se fuese á los Paunacas ó á donde más
+gustase, porque ignorantes ó ciegos en sus errores, no conocían que si
+por las injurias hechas á la santa cruz les venían tantas desgracias y
+desastres, la reverencia y devoción que la tuvie<span class='pagenum'><a name="Page_II59" id="Page_II59">V.II&ndash;59</a></span>sen les alcanzaría
+mucho mejor del cielo la bendición.</p>
+
+<p>No por esto desmayó el siervo de Dios, antes tomando materia de este
+mismo temor para predicarles, lo hizo con tanto fervor de espíritu y
+eficacia de palabras, mostrando que no eran menos dignos de muerte los
+que osaban injuriar á la santa cruz que los que impedían su culto; y así
+convencidos, se rindieron á su voluntad, y levantándola en alto en medio
+de la plaza, todos con reverente inclinación la adoraron y se ofrecieron
+á pasar con él á otras tierras.</p>
+
+<p>Bautizados, pues, allí los niños, prosiguió con ellos su viaje, pero
+hallaron desiertas las Rancherías; porque el demonio, que llevaba mal
+tantas ventajas de la gloria divina, había con infernal astucia
+persuadido á la gente que se mudasen á otro lugar donde no les pudiesen
+hallar tan fácilmente; fueron no obstante esto siguiendo el rastro, y al
+salir de una espesa selva dieron en una bellísima campaña, muy amena y
+alegre á la vista; pero por la mayor parte pantanosa, por los muchos
+manantiales de agua que en ella había. Descalzóse el P. Caballero y
+empezó á pasarla, y tras él los indios, y á la verdad lo que padeció en
+aquel paso nin<span class='pagenum'><a name="Page_II60" id="Page_II60">V.II&ndash;60</a></span>guno lo puede decir mejor que él mismo que lo
+experimentó. Escríbelo así el venerable Misionero:</p>
+
+<p>«Pasábamos el agua á las rodillas, y eran tan profundos los pantanos,
+que apenas podía sacar el pie, cayendo y levantando á cada paso; acabó
+de empaparme en agua una lluvia deshecha que duró muchas horas. Y lo que
+me causó más tormento fué un género de paja que allí había, de dientes
+tan agudos como de sierra, que me desolló los muslos y piernas, de que
+aún tengo ahora las señales, y duró este martirio más de media legua.»</p>
+
+<p>Después de tantos trabajos dió con una Ranchería, cuyos moradores,
+viéndole tan desfigurado, se maravillaron no poco de que quisiese
+padecer tanto solo por el provecho y salvación eterna de sus almas.
+Hubieran mostrado la fineza de su afecto si la pobreza y carestía de lo
+necesario se lo hubiera permitido; con todo eso buscaron alguna cosa, la
+mejor que hallaron, para proveerle de mantenimiento.</p>
+
+<p>Viendo el cacique de los Paunacas tanta miseria y pobreza en aquella
+gente le convidó cortesmente para que fuese á su tierra, donde con más
+comodidad podría repararse y recobrar sus fuerzas. Aceptó el Padre al
+punto la<span class='pagenum'><a name="Page_II61" id="Page_II61">V.II&ndash;61</a></span> oferta, no tanto por restituirse á su salud, de que no se le
+daba mucho, cuanto por anunciarles el nombre de Dios y ganar fieles á la
+Iglesia.</p>
+
+<p>En compañía, pues, de gran multitud de bárbaros, se partió allá el día
+siguiente y en el camino les cogió una tan furiosa tempestad de agua,
+que por más prisa que se dió se deshicieron sus pobres zapatos; con que
+hasta la vuelta se vió precisado á andar descalzo, caminando por bosques
+y montañas muy agrias y por llanuras sembradas de yerbas muy espinosas.</p>
+
+<p>Saliéronle al encuentro los Paunacas, con señales de grande fiesta y
+amor, á que no pudo corresponder el santo varón sino con un semblante
+alegre y risueño, porque ni ellos entendían su lengua ni el Padre la de
+ellos, ni tenían intérprete por cuyo medio se pudiesen declarar: y así
+fué preciso trabajar más con las manos en obras de caridad, que con la
+lengua en la predicación; no obstante todo eso, por señas, y con tal
+cual palabra que entendieron, les explicó el fin de su venida; pero el
+enemigo infernal, por no llevar también aquí la peor parte, persuadió al
+pueblo despachasen los niños á otro lugar, para que el Padre Lucas no se
+los sacase de sus garras, reengendrándolos al cie<span class='pagenum'><a name="Page_II62" id="Page_II62">V.II&ndash;62</a></span>lo con el santo
+bautismo; por lo cual, con increíble dolor del santo varón, por no poder
+recoger allí el mejor y más seguro fruto de su Misión, quiso vengarse
+levantando una gran cruz delante de un templo del demonio, en lo cual
+trabajó no poco, porque se le opusieron obstinadamente aquellos
+bárbaros, y faltó poco para que no pusiesen en él las manos; pero el
+siervo de Dios, que nada deseaba más que ser muerto por Cristo, no
+desistió de su empeño, antes á su vista hizo pedazos pisó algunas
+figuras y retratos del demonio, con no poco horror de los gentiles,
+temiendo cayese sobre todos una tempestad de rayos y saetas.</p>
+
+<p>Por entrar ya el invierno se vió precisado á salir presto de aquí, y
+volver á pasar de nuevo á pie descalzo aquella campaña pantanosa, con lo
+cual se le abrieron las llagas y apenas podía moverse.</p>
+
+<p>Por esta causa, sus compañeros, movidos por una parte de compasión, y
+por otra viendo que estaban mal aviados y que el viaje que les faltaba
+era de muchas semanas, le pidieron apretadamente se quedase entre los
+Tapacurás hasta la primavera. Mas el Padre, á quien dolían más las
+necesidades comunes de las almas que las del cuerpo, alentándolos, no
+tanto con las<span class='pagenum'><a name="Page_II63" id="Page_II63">V.II&ndash;63</a></span> palabras cuanto con el ejemplo, pasó adelante, y á pocas
+jornadas le dejaron los Aruporecas por causa de los ríos soberbios, ya
+con las crecientes, y los neófitos pasaron no sin gran riesgo, en una
+pequeña canoa el río Ziresirio «y sin guía ni rumbo, (escribe el mismo
+Padre) caminamos por ríos, lagunas y pantanos sin hallar ni tener algún
+mantenimiento para soportar tantos trabajos, sino hojas de árboles y
+raíces de yerbas; acordeme haber oído que cerca de los Bohocas se
+descubría en alto una montaña; mandé á mis compañeros que subiéndose en
+las copas de los árboles registrasen la tierra; y descubriéndola al fin,
+por gran ventura, caminamos hacia allá, y con el favor de Dios, después
+de tres semanas de camino, con mil trabajos y fatigas, entramos en su
+Ranchería, donde recibidos con gran fiesta y alegría, nos proveyeron de
+cuantos víveres les fué posible para nuestro reparo.» Así el P. Lucas.
+Detúvose aquí algún tiempo para recobrar así él, como sus compañeros,
+las fuerzas con que proseguir el viaje hasta la Reducción de San
+Francisco Xavier y de esta manera tuvo comodidad y tiempo para confirmar
+á los Bohocas en el amor de Cristo y devoción á la santa cruz.<span class='pagenum'><a name="Page_II64" id="Page_II64">V.II&ndash;64</a></span></p>
+
+<p>Observó un día que en la choza ó Rancho donde le habían hospedado había
+unas disciplinas con pelotillas de cera, armadas de agudas espina y
+sabiendo que en otras partes había también un gran número de ellas,
+entró en sospechas de que fuese alguna superstición; llamó aparte al
+cacique <i>Soriocó</i>, y quiso informarse de él, preguntándole la causa de
+esta novedad, la cual me parece cometería un grande yerro si la
+refiriese con otras palabras que las de aquel bárbaro, según la declaró
+el Padre Caballero:</p>
+
+<p>«&mdash;Habían venido aquí (dijo el cacique) á hacer sus Ranchos los
+Borillos, gente de genio altivo y soberbio, que burlándose de nosotros y
+de nuestras costumbres, nos tenían en poco. Enfadados nosotros de este
+desprecio, en lo más oscuro de la noche nos conjuramos contra ellos, y
+matamos á todos los varones, reservando las mujeres para nuestro uso.</p>
+
+<p>»Dentro de breve tiempo vino sobre nosotros un contagio que hizo tal
+estrago, que pensamos perecer todos, y creyendo que era castigo del
+cielo, en pena de aquel delito, nos acordamos de que los cristianos,
+para aplacar la justicia de Dios se disciplinaban hasta derramar sangre
+de las espaldas.<span class='pagenum'><a name="Page_II65" id="Page_II65">V.II&ndash;65</a></span></p>
+
+<p>»Por lo cual, levantando en alto aquesta cruz que aquí ves, nos azotamos
+ásperamente muchas veces al pie de ella, pidiendo á Dios misericordia y
+perdón de nuestras culpas: cesó al punto la pestilencia, de suerte que
+desde aquella hora en adelante no murió ninguno de los tocados de la
+peste, y ninguno de los sanos enfermó del contagio; y una noche estando
+presentes muchos del pueblo que lo vieron, bajó del cielo un mancebo
+bellísimo con el rostro muy resplandeciente, y postrado en tierra la
+adoró; desde entonces tenemos nosotros en gran veneración á este santo
+madero, y deseamos abrazar cuanto antes la fe de Jesucristo.» Hasta aquí
+el buen cacique.</p>
+
+<p>No es fácil de explicar cuánto se animó el santo misionero á llevar al
+fin la obra comenzada de juntar en una Reducción aquellos pueblos, para
+instruirlos en los misterios que deben creer, y en los mandamientos que
+deben observar, viendo que agradaban á Dios sus designios, y los
+bendecía desde el cielo con sus influjos.</p>
+
+<p>Despidióse al fin de aquella gente y enderezó su viaje hacia la
+Reducción de San Francisco Xavier, donde por Enero del año 1708, después
+de cinco meses no menos de méritos para sí<span class='pagenum'><a name="Page_II66" id="Page_II66">V.II&ndash;66</a></span> mismo por los trabajos y
+afanes tolerados, que útiles al cielo, por la conquista de tantas almas,
+llegó deshecho y consumido de las fatigas de sus apostólicos
+ministerios, para recobrarse y tomar aliento, no tanto en el cuerpo, de
+que cuidaba poco, cuanto en el espíritu para poder volver en abriendo el
+tiempo, á fundar una nueva Reducción en los países descubiertos.<span class='pagenum'><a name="Page_II67" id="Page_II67">V.II&ndash;67</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XV" id="CAPITULO_XV"></a>CAPÍTULO XV</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Funda el V. P. Lucas Caballero la Reducción
+de Nuestra Señora de la Concepción,
+y es muerto á manos de los
+infieles Puyzocas.</i></p></div>
+
+
+<p>Tenía orden el P. Lucas, como ya he insinuado, del P. Visitador de
+aquellas Reducciones Juan Bautista de Zea, de escoger un sitio cómodo en
+campaña abierta, en medio de aquellas Rancherías, de diferentes lenguas,
+para que en él se pudiesen juntar aquellos pueblos, y ser allí impuestos
+en la vida civil, é instruídos en la ley divina.</p>
+
+<p>Tenía poco en qué escoger, por estar todo el país poblado de espesísimos
+bosques: sólo entre los Tapacurás y Paunacas se descubría un valle, mas
+por la mayor parte estaba lleno de lagunas y pantanos, fuera de haber en
+él infinita<span class='pagenum'><a name="Page_II68" id="Page_II68">V.II&ndash;68</a></span> multitud de mosquitos y tábanos que de día y de noche
+causaban insufrible molestia.</p>
+
+<p>No obstante, constreñido de la necesidad, puso aquí casa el Venerable
+Padre y dió principio á la Reducción de la Inmaculada Concepción, á
+orillas de una grande laguna donde vivía gente de muchos idiomas y
+diferentes costumbres.</p>
+
+<p>Eran éstos los Paunapas, Unapes y Carababas, pueblos sobremanera
+salvajes, de poco ánimo y cobardes; todos, hombres y mujeres, andan
+bárbaramente desnudos, y aunque de distintas lenguas y costumbres que
+los Manacicas, tienen la misma religión de adorar al demonio en la forma
+que se les manifiesta.</p>
+
+<p>Propúsoles el santo varón, con su acostumbrada energía las
+supersticiones que debían abandonar y los misterios y preceptos que
+habían de creer y guardar para merecer el favor de Dios en esta vida y
+la eterna bienaventuranza en la otra.</p>
+
+<p>Ellos, atraídos de la esperanza del premio, y atemorizados de los
+castigos, si no obedecían á la voluntad de Dios, le dieron palabra,
+unánimes y conformes, de obedecer pronto á su voluntad, con tal que sólo
+les permitiese la <i>chicha</i>, bebida ordinaria suya, porque el agua<span class='pagenum'><a name="Page_II69" id="Page_II69">V.II&ndash;69</a></span> les
+causaba dolores agudos en el estómago.</p>
+
+<p>Es esta gente muy dada al trabajo, porque no tienen otro Dios á quien
+más estimen que sus campos y sembrados, y tienen en poco al demonio, y
+sólo le estiman en cuanto se persuaden les está bien á sus intereses.</p>
+
+<p>No usan ir á cazar á los bosques, ni ir á coger miel y solamente se
+apartan de sus casas aquel espacio de tierra que les puede durar un
+frasco de aquél su vino, que es su única provisión y matalotaje en los
+caminos.</p>
+
+<p>No tuvo el P. Lucas mucha dificultad en permitirles el uso de aquella
+bebida, porque no causaba en ellos embriaguez, único motivo para
+desterrarla de las otras Reducciones.</p>
+
+<p>Tuestan el maíz hasta que se hace carbón, y después bien pisado ó molido
+le ponen á cocer en unas grandes calderas ó paylas de barro, y aquella
+agua negra y sucia que sacan, es toda la composición de la chicha, de
+que ellos gustan tanto que gastan buena parte del día en brindis, no
+durando el trabajo en el campo sino desde la mañana hasta el medio día;
+mas aunque prometieron ellos dejar sus antiguas diabólicas
+supersticiones, no las olvidaron tan fácilmente.</p>
+
+<p>Sospechó el P. Lucas que algunos oculta<span class='pagenum'><a name="Page_II70" id="Page_II70">V.II&ndash;70</a></span>mente no observaban éste su
+orden, haciendo y celebrando los funerales y exequias con los ritos y
+ceremonias del gentilismo: y para cogerlos <i>in fraganti</i>, puso algunos
+que los espiasen.</p>
+
+<p>Dentro de poco murió una mujer y luego determinaron los infieles hacerle
+el entierro á su usanza. Compusieron para eso un galpón ó templo hecho
+de ramas trabadas, con las mejores labores que les fuese posible, y
+levantaron en medio dos palos para trono del demonio, que en forma
+visible viene á recibir las ofrendas, á oir las súplicas y á agradecer
+los sacrificios que hacen por el alma del difunto. Ciñen la enramada de
+una red, dentro de la cual no entran otros que el Mapono y los más
+cercanos parientes del muerto.</p>
+
+<p>Celebraban estas exequias, para que no fuesen descubiertos, en lo más
+oscuro de la noche, y estaban ya en lo mejor y más devoto de la función,
+cuando de repente llegó el Padre Lucas, y fijando la vista dentro de
+aquel infame sagrario, vió en medio de aquellas tinieblas centellear los
+ojos del enemigo infernal, que lleno de majestad y terror estaba sentado
+sobre aquellos dos palos; y aunque al siervo de Dios se le erizaron los
+cabellos y se extremeció<span class='pagenum'><a name="Page_II71" id="Page_II71">V.II&ndash;71</a></span> de horror, quiso, no obstante eso, arrojarse
+dentro. Lo cual, no pudiendo sufrir el demonio, desapareció en un
+momento, arrebatando en cuerpo y alma á su sacerdote, que jamás pareció,
+gritando que nunca le verían más en aquel lugar, de dónde, mal de su
+grado, era arrojado con deshonra y vergüenza.</p>
+
+<p>Reprendióles el fervoroso Misionero, con celo ardiente, su poca fe, y
+con el ejemplo del Mapono, llevado vivo por el demonio al infierno, les
+hizo conocer claramente que no era otra su intención que hacerles perder
+de una vez el cuerpo y alma.</p>
+
+<p>Tomaron casa en la Reducción los más cercanos pueblos de los Manacicas,
+dejando los más distantes, situados hacia el Oriente, al celo del P.
+Francisco Hervás para que los condujese al pueblo de San Francisco
+Xavier: mas el P. Hervás, con extremo dolor y sentimiento, no encontró
+otra cosa que cadáveres y huesos de muertos, por haber hecho en aquellos
+pobres infieles un estrago fatal el furioso contagio que poco antes
+había infestado aquel país.</p>
+
+<p>Tuvo allí el P. Caballero noticia cierta de otra nación con quien los
+Manacicas andaban siempre en guerras y hostilidades, por lo que se le
+inflamó el corazón en encendidísima cari<span class='pagenum'><a name="Page_II72" id="Page_II72">V.II&ndash;72</a></span>dad y deseo de verlos y
+traerlos al conocimiento de su Criador, especialmente que no eran tan
+rudos y salvajes como los otros pueblos, que á costa de tantos trabajos
+y sudores había reducido al rebaño de Cristo.</p>
+
+<p>Estaban sus Rancherías bien pobladas, con gobierno civil y político; las
+casas, calles y plazas estaban bien ordenadas; fabricaban de plumas
+bellísimos escudos, y las mujeres tejían sus vestidos con grande arte,
+bordándolos con flores en proporción y orden.</p>
+
+<p>Estas noticias le avivaron el deseo de registrar aquel país y conocer á
+sus naturales; y así, no haciendo caso del riesgo de perder la vida,
+animó y exhortó á algunos de sus neófitos á que le acompañasen.</p>
+
+<p>Puesto, pues, en camino, apenas tocó en la primera tierra, pocas millas
+distante, le salió al encuentro una cuadrilla de bárbaros, que le
+recibieron con una tempestad de saetas, no queriendo en ninguna manera
+dar oídos á sus palabras; no por eso perdió el Padre un punto de su
+aliento y valor; antes bien, sin temor alguno, se iba acercando á ellos,
+que viendo tanta generosidad, y que no le podían acertar con ningún
+flechazo, mudaron la nativa fiereza en otra tanta cortesía y respeto.<span class='pagenum'><a name="Page_II73" id="Page_II73">V.II&ndash;73</a></span></p>
+
+<p>Recibiéronle con muestras de grande benevolencia, presentándole frutas
+del país y algunos escudos primorosamente adornados de plumas. La casa
+en que le hospedaron caía hacia el templo, con lo cual tuvo comodidad
+para observar los ritos y supersticiones en el entierro de un difunto.</p>
+
+<p>Al entrar la noche trajeron el cadáver en medio de la plaza, donde
+dándole sus amigos y parientes los últimos abrazos, le pusieron sobre un
+haz de leña, dispuesto en forma de pira; luego le pegaron fuego y
+redujeron el cadáver á cenizas, que recogidas con infinitas ceremonias y
+llantos, las depositaron en una urna de barro.</p>
+
+<p>Esta vista y espectáculo causó gran temor y espanto á los neófitos, y
+viendo entre tanto que venían á la plaza muchas cuadrillas de gente que
+andaba rondando y tomando los puestos y boca-calles, bien que quietos y
+en silencio, sospecharon que semejantes exequias se disponían para
+ellos, por lo cual se quisieron luego poner en salvo; causa porque le
+hicieron al siervo de Dios tales instancias, que le fué necesario
+salirse antes de amanecer y volverse, con increíble dolor suyo, porque
+perdía la esperanza de reducir en breve aquella no mal dispuesta na<span class='pagenum'><a name="Page_II74" id="Page_II74">V.II&ndash;74</a></span>ción
+al conocimiento de Cristo, y de lograr en poco tiempo una copiosa
+ganancia de almas para el cielo.</p>
+
+<p>Consolóse, empero, con la esperanza de recoger el año siguiente aquella
+mies, mas aun esta esperanza se le desvaneció también dentro de poco,
+porque una tropa de mercaderes europeos de la profesión que arriba dije,
+dió de improviso sobre tres de sus Rancherías, donde destrozados los
+principales y hecho notable estrago en todos los adultos, hasta llegar á
+quemarlos vivos en sus casas cuando no querían rendirse, las destruyeron
+totalmente, llevando por esclavos á toda la chusma de niños y mujeres,
+de que buena parte pereció en el camino, rendida á los trabajos y malos
+tratamientos de aquellos bárbaros vencedores.</p>
+
+<p>Quiso, con todo eso, el Apostólico Padre pasar adelante, pero halló la
+gente confinante tan envenenada por aquella cruelísima matanza, urdida y
+maquinada á traición, que quería vengar la injuria en las vidas de los
+nuevos cristianos; por lo cual le fué preciso retirarse con presteza
+para que los inocentes no pagasen la pena de los culpados, difiriendo la
+empresa para cuando el tiempo pusiese en olvido el agravio y desahogando
+entre tanto su celo en otras<span class='pagenum'><a name="Page_II75" id="Page_II75">V.II&ndash;75</a></span> tierras, cuyos moradores iba juntando en
+la nueva Reducción, la cual trasladó á sitio más cómodo para la salud de
+los cathecúmenos, en una llanura que de la banda de Oriente miraba á los
+Puyzocas, por el Norte á los Cozocas y á los Cosiricas por Occidente.</p>
+
+<p>Aquí no daba treguas á las fatigas, imponiendo á los bárbaros, con
+increíble paciencia, en costumbres civiles y políticas, enseñándoles la
+observancia de los preceptos de la ley de Dios é instruyéndolos en los
+Misterios de la fe; siendo ésta la tarea continua de todo tiempo y de
+todas horas, y olvidado de sí mismo, sólo atendía al bien de los
+prójimos, de suerte, que aun el necesario alimento para conservar la
+vida apenas había día que no le repartiese con sus cristianos, gozoso y
+contento con dilatar la gloria de su Señor, y en comprar, á costa de sus
+sudores, la eterna bienaventuranza á aquella miserable gentilidad; y
+cuando cansada la naturaleza de tanto trabajo pedía algún reposo, se
+escondía en la iglesia, y todo absorto en las cosas divinas, se encendía
+en el amor de Dios, tanto, que no sabía apartarse de su amadísimo bien,
+hasta que no pudiendo sufrir más el cuerpo flaco, tomaba aquel corto
+sueño que era necesario para cobrar aliento y vigor, vol<span class='pagenum'><a name="Page_II76" id="Page_II76">V.II&ndash;76</a></span>viendo con más
+brío y denuedo á cultivar aquellas nuevas plantas. Estaba entre tanto
+pensando en las Apostólicas correrías que meditaba hacer á los
+Cosiricas, en abriendo el tiempo, especialmente porque éstos le enviaron
+una embajada para que los fuese á alistar en el número de los
+convertidos, ofreciendo sitio cómodo para fundar en él una Reducción.</p>
+
+<p>Entró en duda de si sería más del servicio de Dios el aceptar la oferta
+de estos Cosiricas ó pasar á los Puyzocas, sobre que no le pareció tomar
+resolución cierta antes de conocer cuál fuese la voluntad de Dios; por
+lo cual, en espacio de muchos meses, en lo más oscuro de la noche se
+recogía á hacer oración (tomando para sí la noche y dando á los prójimos
+el día por no faltar á sus necesidades) pidió á los ángeles Custodios de
+aquellas naciones le alumbrasen el entendimiento con algún rayo de su
+luz, para que pudiese conocer con certeza cuál era en este negocio el
+divino beneplácito: y tuvo revelación ó luz interior de que la voluntad
+y agrado de Dios era que pasase á las tierras de los Puyzocas, y se
+pusiese á todo riesgo, sin hacer caso de su vida; y no sé de qué manera
+(porque las noticias que de aquellas Reducciones han venido no lo
+expresan).<span class='pagenum'><a name="Page_II77" id="Page_II77">V.II&ndash;77</a></span></p>
+
+<p>Tuvo también anuncios de que el cielo había ya oído sus súplicas, y
+determinado dar cumplimiento á sus deseos de sacrificar la vida por las
+glorias de su Criador; y de cuáles fuesen los júbilos de su corazón y
+cuáles las alegrías, más fácil es pensarlo que decirlo. Pero no
+obstante, quiso Dios quitarle un poco de aquel exceso de dulzura en que
+estaba su alma felizmente anegada, permitiendo á la parte inferior
+trabajase y diese que hacer á la superior, para que fuese tanto más
+glorioso el triunfo y la palma, cuanto fuese más dificultosa la
+victoria; porque corriéndole por las venas un sudor frío, se puso pálido
+y se le representó tan fiera la vista de la muerte, que le hizo muchas
+veces entrar en duda si debía ejecutar aquella empresa; y cada vez que
+pensaba en ella temblaba todo, y mostraba en lo exterior señales de la
+batalla interior; y no sé si por sus ordinarias enfermedades ó por nueva
+destemplanza de los humores que causaba á todos los miembros aquel
+combate del espíritu y de la carne, le bajó á las piernas un humor
+maligno que le obligó á hacer cama, pretendiendo, al parecer, la
+naturaleza, con aquellos extremos, conservar la vida, á quien tan de
+cerca amenazaba la muerte; y de hecho el V. Padre estaba en gran
+perplegidad<span class='pagenum'><a name="Page_II78" id="Page_II78">V.II&ndash;78</a></span> y angustia de ánimo, de suerte que no se atrevía á resolver
+por sí mismo, y era espectáculo digno de compasión verlo batallar
+consigo mismo, venciendo una vez más, y quedando otra vencido, siempre
+pensativo y como asombrado con esta lucha.</p>
+
+<p>Al fin volvió Dios los ojos de su piedad al V. Padre, que por tan largo
+tiempo, en hambre, sed, pobreza y tantos trabajos, había sido su
+fidelísimo siervo, y penetrándole lo íntimo del alma con un rayo de luz,
+esclareció aquella densa niebla, que antes le tenía en oscuridad y
+tinieblas, y le infundió tal valor y aliento en el espíritu, que vencida
+del primer lance la carne, dijo con gran denuedo:</p>
+
+<p>«&mdash;Que por sentir tanta repugnancia quería, á pesar suyo, poner manos á
+la obra.»</p>
+
+<p>Son palabras suyas; y estando ya de partida, escribió á un comisionero
+suyo, avisándole con confianza de lo sucedido y pidiéndole sus
+oraciones, añadió:</p>
+
+<p>&mdash;<i>Spiritus quidém promptus est, caro autem infirma.</i></p>
+
+<p>Por último, se puso en camino hacia los Puyzocas, acompañado de treinta
+y seis Manacicas recién bautizados; y llegando á la primera tierra de
+aquella nación, fué recibido con<span class='pagenum'><a name="Page_II79" id="Page_II79">V.II&ndash;79</a></span> muestras de grande amor y
+benevolencia, presentándole la gente frutas del país en grande
+abundancia y encubriendo de esta manera lo que maquinaban: de allí pasó
+á la segunda Ranchería, pero llevado en brazos ajenos, porque así por la
+flaqueza del cuerpo como por un pantano que había de por medio, no se
+podía tener en pie; aquí también fué recibido con una falsa alegría y
+con alhagüeñas palabras, que los traidores tenían ya premeditadas, y
+habiéndole entretenido el cacique en conversación, encubriendo en su
+pecho sus dañados intentos, ordenó entre tanto á su gente que llevasen á
+los forasteros á sus casas, dividiéndolos de manera que hubiese pocos en
+cada una, para hacer así el tiro con más seguridad.</p>
+
+<p>Apenas los nuevos cristianos se habían sentado á la mesa, ignorantes de
+lo que contra ellos se maquinaba, salieron de repente en tropa muchas
+mujeres desnudas, las cuales tiraron ciertas líneas de color negro en
+sus rostros (ceremonia que usa esta nación con los que quieren matar) de
+la cual los cristianos se maravillaron mucho; y luego dieron sobre ellos
+muchos indios con gran furia y mataron, con poco trabajo, á la mayor
+parte de los cristianos.</p>
+
+<p>Escaparon, por gran ventura, de aquella<span class='pagenum'><a name="Page_II80" id="Page_II80">V.II&ndash;80</a></span> matanza algunos pocos, los
+cuales fueron al punto á dar aviso al P. Caballero, que habiéndose
+quedado sólo en su Rancho, todo absorto en Dios, rezaba el Oficio
+Divino; y no sufriendo un neófito verle expuesto al estrago de aquellos
+bárbaros, lo puso sobre sus espaldas para librar su vida con la fuga.</p>
+
+<p>Fué esto en vano, porque no queriendo los traidores se les escapase de
+entre las manos aquél á quien tanto aborrecían por la ley santa que les
+predicaba, le siguieron y le clavaron una flecha en las espaldas.</p>
+
+<p>Sintiéndose el Padre mortalmente herido, pidió al neófito que lo dejase
+allí; y clavando luego en tierra una cruz, que llevaba en las manos, se
+puso de rodillas delante de ella ofreciendo la sangre que derramaba por
+sus mismos matadores, é invocando los dulcísimos nombres de Jesús y de
+María, quebrada y deshecha la cabeza á grandes golpes de macana, entregó
+su espíritu en manos de su Criador el día 18 de Septiembre del año 1711.</p>
+
+<p>El mismo fin tuvieron veintiséis de sus compañeros neófitos, que
+lograron la suerte de dar sus vidas en testimonio de aquella fe que poco
+antes habían empezado á profesar. Libróse un muchacho que le servía para
+ayudar á misa, el<span class='pagenum'><a name="Page_II81" id="Page_II81">V.II&ndash;81</a></span> cual, viendo las cosas de mala data montó á caballo,
+y á rienda suelta se pudo escapar; y entrando en lo espeso del bosque,
+desde donde en compañía de otros neófitos que también se habían huído,
+llegaron muy consumidos á la Reducción de la Inmaculada Concepción,
+donde, de las heridas, murieron cinco en breves días.</p>
+
+<p>Así acabó el V. P. Lucas el curso de su predicación, llena de tantos
+trabajos, afanes y fatigas, con la mayor muestra de amor de Dios y de
+los prójimos, sacrificándose á sí mismo todo, por traer al conocimiento
+de su Criador los que vivían en las tinieblas y sombra de la gentilidad.</p>
+
+<p>Aún no se dió por bien satisfecha la crueldad de los bárbaros, por lo
+cual, poco después, temerosos de que viniesen á castigar su infame
+traición los cristianos de la Concepción, enviaron allá espías que
+observasen los movimientos de los fieles; y encontrando fuera de poblado
+alguna gente, mataron á un indio y apresaron y llevaron dos mujeres, lo
+que causó tal espanto en el pueblo de la Concepción, que todos se iban
+huyendo por los bosques como si estuviesen ya á las puertas los
+enemigos, por lo cual le fué necesario al P. Juan de Benavente suplicar
+al gobierno de Santa Cruz de la Sierra<span class='pagenum'><a name="Page_II82" id="Page_II82">V.II&ndash;82</a></span> que pusiese freno al
+atrevimiento y ferocidad de los Puyzocas.</p>
+
+<p>Vino luego una compañía de valerosos soldados á domar aquella nación y
+vengar la muerte del P. Caballero, y llevar su santo cadáver á aquella
+Reducción.</p>
+
+<p>Llegaron allá los españoles al ponerse el sol, por lo cual quisieron
+esperar al día siguiente para recoger las sagradas cenizas.</p>
+
+<p>En la mayor oscuridad de la noche vieron, no muy lejos de donde se
+habían acampado, una llama en forma de antorcha, que muchas veces se
+encendía y apagaba. Maravillados de esto, apenas amaneció cuando fueron
+á reconocer aquel lugar, y hallaron que resplandecía aquella antorcha
+sobre el cuerpo del Venerable Padre «que estaba en un pantano en una
+admirable postura, hincada en tierra la rodilla izquierda, extendido el
+pie derecho en un hoyo del pantano, la cabeza reclinada sobre la mano
+siniestra, y delante plantada la cruz, como mirándola.»</p>
+
+<p>Esta vista les acrecentó el asombro y veneración, y más hallándole
+entero, fresco é incorrupto, sin despedir mal olor, que parecía cosa más
+que natural, habiendo pasado tanto tiempo de soles ardientísimos, y por
+otra parte, la hu<span class='pagenum'><a name="Page_II83" id="Page_II83">V.II&ndash;83</a></span>medad del lugar, que como dije, era un pantano; fuera
+de que los cuerpos de sus compañeros estaban ya corrompidos.</p>
+
+<p>«Los soldados de Santa Cruz le quitaron por reliquias las uñas, el
+rosario que llevaba y la cruz que un portugués que se halló en la
+función presentó al Sr. Marqués de Tojo, insigne bienhechor de aquellas
+Misiones, y su señoría la apreció mucho como reliquia de un apóstol, que
+así le llamaba el marqués.</p>
+
+<p>»Estando en este piadoso despojo, recelaron los Santacruzeños no les
+acometiesen en mayor número los infieles; y pesarosos de haber dejado
+sus mulas maneadas muchas leguas de allí para poder entrar por los
+bosques al lugar del martirio, pidieron á Dios, por intercesión del
+Venerable mártir, los socorriese; apenas hicieron esta oración cuando
+oyeron un gran ruido que juzgaron ser de los enemigos que venían sobre
+ellos, por lo cual se pusieron en armas; mas quedaron pasmados cuando
+vieron que eran sus mulas, que sueltas de las maneas, venían desde tan
+lejos corriendo derechas al lugar donde estaban.»</p>
+
+<p>Tomaron con gran veneración el santo cuerpo y le llevaron á la
+Concepción, pidiendo al P. Benavente, en paga de este trabajo, algunos<span class='pagenum'><a name="Page_II84" id="Page_II84">V.II&ndash;84</a></span>
+pedazos de sus vestidos por reliquia, lo que no se les pudo negar,
+viendo su piedad y afecto; y parece que Dios ha querido honrar los
+merecimientos y celo de su siervo, con muchos milagros que omito por
+ahora.</p>
+
+<p>No pudieron, empero, aquellos piadosos españoles dar su merecido á los
+bárbaros matadores, porque atormentados éstos de la conciencia y de su
+pecado, se huyeron por diversas partes, entrándose por los bosques y
+selvas; mas aunque se libraron de la justa indignación de los españoles,
+no se pudieron librar de las manos de Dios; porque el primero de los
+Puyzocas que se atrevió á echar mano del V. Padre por la sotana, pagó
+dentro de pocos días su temerario atrevimiento con muerte desastrada;
+los otros murieron consumidos de la peste; bien que el mayor castigo que
+contra aquella nación fulminó el cielo fué dejarlos en su infidelidad,
+pues hasta ahora no sabemos que alguno de dicha nación, detestando sus
+errores, se haya reducido al rebaño de Cristo.</p>
+
+<p>Aunque de lo dicho hasta aquí se puede colegir la santidad de este
+Apostólico Misionero, con todo eso, no quiero defraudar á sus
+merecimientos la gloria, y á nosotros el ejemplo de sus heroicas
+virtudes; bien que será con toda<span class='pagenum'><a name="Page_II85" id="Page_II85">V.II&ndash;85</a></span> brevedad. Fué hombre casi sin igual en
+el celo de ampliar el conocimiento de Dios y reducir almas á la santa
+fe, digno verdaderamente de ser contado entre aquellos que <i>tradiderunt
+animas suas pro nómine Dómini Iesu Christi</i>.</p>
+
+<p>Sus conmisioneros hablan de él con singular estima, y no le ponen otra
+falta que de muy intrépido en los peligros y riesgos, cuando había de
+llevar la ley divina entre los bárbaros é infieles; y he oído á un
+Superior suyo que no acababa de maravillarse cómo siendo de complexión
+delicada, y enfermizo, podía tolerar tantas fatigas y tener tanto
+aliento y vigor cuando emprendía algún negocio del servicio de Dios, á
+que se añade que trabajaba en un clima muy destemplado, poco sano á los
+naturales y mucho menos á los forasteros.</p>
+
+<p>Era dotado de castidad tan angélica, que murió con la entereza virginal,
+sin empañarla ni aun con la más leve sombra de mancha; antes viéndose en
+un clima en que domina la lascivia tanto, y entre gente muy disoluta en
+la deshonestidad, alcanzó del cielo que aquellas tentaciones y estímulos
+á que había de estar sujeto, ó por universal pena del pecado ó por
+maligna sugestión del enemigo infernal, se le conmuta<span class='pagenum'><a name="Page_II86" id="Page_II86">V.II&ndash;86</a></span>sen en otra
+materia, de suerte que no fuese tentado de perder esta preciosa joya, y
+entre tanto no le faltasen enemigos domésticos que vencer.</p>
+
+<p>Poseía en grado heroico la virtud de la obediencia y verdaderamente que
+á las grandes pruebas que en ella tuvo, hubiera cedido otra menos
+rendida voluntad: ver delante de sí gran número de infieles que le
+pedían el santo bautismo, y por obediencia contener su ardientísimo celo
+en no administrársele, ser convidado á fundar nuevas Reducciones; de que
+resultaban grande provecho á las almas, y á Dios tanta gloria, y á una
+insinuación del Superior no moverse del lugar que le estaba señalado;
+retirarse de improviso de los lugares en que tenía copiosa mies de
+almas, fueron las ocasiones que tuvo este santo varón en que hacer
+ostentación de su heroica obediencia; sujetando y rindiendo su misma
+voluntad y aun su juicio.</p>
+
+<p>Al que no mira estas cosas sino con los ojos corporales, le parecerá de
+poca virtud tales ejercicios de obediencia; pero en la realidad éste es
+el yugo más grave y más pesado que oprime á los Misioneros.</p>
+
+<p>En estos lances campeaba maravillosamente su virtud. Y una vez (no sé
+por qué causa, por<span class='pagenum'><a name="Page_II87" id="Page_II87">V.II&ndash;87</a></span>que las relaciones de allá no lo expresan, pero bien
+lo pudiéramos conjeturar, se hizo tanta fuerza para vencerse y sujetar
+su voluntad á las órdenes de los Superiores que cayó gravemente enfermo.</p>
+
+<p>Acompañaba esta obediencia con no menor humildad y bajo concepto de sí
+mismo. No hallaba en sí otra cosa sino materia de abatimiento y
+confusión; y aunque á cualquiera parte de estas trabajosísimas Misiones
+que volviese los ojos, no hallase sino materia de consuelo, así por los
+sudores derramados como por las conversiones de tantos infieles; con
+todo eso lo desestimaba todo, y sólo le parecían grandes sus defectos,
+atribuyendo á ellos el no haber vertido su sangre en testimonio de la
+fe, aunque Dios le libraba de la muerte con manifiestos milagros, y se
+quejaba principalmente de sí mismo.</p>
+
+<p>De este bajo concepto nacía el maltratar tanto á su cuerpo; cuidando tan
+poco de él como si fuese una bestia; con una escudilla de arroz ó maíz
+mal guisado, y con frutas silvestres, pasaba ordinariamente; y cuando
+comía un pez mal cocido, le parecía un gran regalo.</p>
+
+<p>Finalmente, era tan despegado de las cosas de la tierra (son palabras de
+un conmisionero<span class='pagenum'><a name="Page_II88" id="Page_II88">V.II&ndash;88</a></span> suyo) que parecía carecer de inclinaciones de hombre, y
+que era sólo nacido para dilatar la gloria de Dios y procurar el bien de
+las almas; éstos eran sus deseos, éstas sus ansias y esto todo él mismo.</p>
+
+<p>No es, pues, maravilla, el que quisiese Dios coronar á siervo tan
+adornado de méritos y de virtudes con tan felicísima muerte.<span class='pagenum'><a name="Page_II89" id="Page_II89">V.II&ndash;89</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XVI" id="CAPITULO_XVI"></a>CAPÍTULO XVI</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Conversión de los Morotocos y Quíes,
+y descubrimiento de nuevo camino
+para estas Misiones por el río
+Paraguay.</i></p></div>
+
+
+<p>Habiendo el P. Juan Bautista de Zea visitado la Reducción de San Joseph,
+ordenó que se fuese en busca de las Rancherías de los Tapuyquias, por lo
+cual se pusieron luego en camino algunos indios de nación Boxos,
+llevando consigo uno de los Tapuyquias que habían ellos cautivado cuando
+eran aún gentiles.</p>
+
+<p>Después de muchos días llegaron á dar en un camino lleno de huellas de
+hombres, por donde se persuadieron los Boxos que poco antes habían
+pasado por allí los Tapuyquias, cuando impensadamente llegaron á una
+semen<span class='pagenum'><a name="Page_II90" id="Page_II90">V.II&ndash;90</a></span>tera, donde estaba trabajando actualmente un indio anciano con su
+familia.</p>
+
+<p>Perdióse de ánimo éste á la vista de los nuestros, y con palabras y
+ademanes de quien suplicaba, les pidió no le matasen.</p>
+
+<p>Burláronse los Boxos de su súplica, y le quitaron todo el susto,
+presentándole un cuchillo; y guiándolos el viejo, que bailaba de
+contento con aquel presente, fueron recibidos de los paisanos con gran
+benevolencia, á que correspondieron los neófitos dándoles algunas cosas
+de Europa, tenidas en poca estima entre nosotros, pero de ellos muy
+apreciadas.</p>
+
+<p>No se entendían, por ser de diferentes lenguas; pero con todo eso,
+alcanzaron y consiguieron traer consigo dos jóvenes, que aprendida la
+lengua de los Chiquitos, sirviesen después de intérpretes.</p>
+
+<p>No eran estos indios Tapuyquias, como se había pensado, sino Morotocos;
+ó como otros los llaman, Coroinos. Son gente de grande estatura y de
+buenas fuerzas; usan de flechas y lanzas que hacen de una madera
+durísima, y la manejan con gran destreza. Son pocos en número, así por
+las pestes, como por las guerras que traen con los vecinos, y también
+porque contentándose con solos dos hijos<span class='pagenum'><a name="Page_II91" id="Page_II91">V.II&ndash;91</a></span> matan á los otros, con lo cual
+las mujeres se libran de toda molestia y fastidio, para de esa manera
+poder vivir á su antojo en toda deshonestidad.</p>
+
+<p>Honran á las mujeres con el título de señoras, y verdaderamente lo son,
+porque ellas mandan á sus maridos, y por su capricho se mudan de un
+lugar á otro; jamás ponen mano en las haciendas domésticas, sino que se
+sirven de sus maridos, aun para los ministerios más humildes.</p>
+
+<p>Aunque tienen caciques y capitanes, no por eso tienen ni gobierno ni
+religión, y sólo tienen alguna reverencia á los familiares del diablo.</p>
+
+<p>El país es el más desdichado de aquellas naciones; de terruño estéril y
+silvestre y rodeado todo de montes; y la comida es peor que en otras
+partes, pues la gente apenas se sustenta de otra cosa que de algunas
+raíces de que abundan los bosques.</p>
+
+<p>Para beber tienen unas selvas de palmas, de cuyos troncos sacan el
+meollo grueso y esponjoso, que exprimido suple la falta de agua.</p>
+
+<p>En el invierno hace allí gran frío y también hiela, lo que á los
+paisanos, aunque andan desnudos, no causa molestia, por tener la piel
+con dos dedos de callos, y por eso son robustos,<span class='pagenum'><a name="Page_II92" id="Page_II92">V.II&ndash;92</a></span> forzudos y de mucho
+aguante, de suerte que hay hombres y mujeres que pasan de los cien años,
+y mueren sin otra enfermedad que la vejez.</p>
+
+<p>A los dos mancebos de esta nación cuadró mucho el modo de vivir de los
+cristianos, y después también á los otros, los cuales, viendo tanta
+abundancia de víveres y tan pingües las cosechas de los campos, daban
+señas con grandes fiestas á su usanza de la extraordinaria alegría que
+sentían, viendo tenían tanto con qué pasar la vida cómodamente y con
+menos trabajos, y quedándose entre los cristianos se prometían salir de
+sus desdichas y miseria de sus tierras.</p>
+
+<p>A los fines de Junio del mismo año se prevenía el P. Felipe Suárez para
+ir á cinco Rancherías de Morotocos, á atraer la gente al conocimiento
+del verdadero Dios; pero se hubo de detener algún tiempo por haber
+recibido carta del P. Visitador y Vice-Provincial Antonio Garriga, en
+que le ordenaba sucediese al P. Juan Patricio Fernández en el oficio de
+Superior de aquellas Misiones; con todo eso, por no perder la ocasión,
+fué allá y trajo felizmente para Dios el pueblo, del cual muchos se
+inquietaron después y quisieron volverse á sus anti<span class='pagenum'><a name="Page_II93" id="Page_II93">V.II&ndash;93</a></span>guas miserias, por
+ser el clima poco conforme á su salud; mas premiando Dios los trabajos y
+fatigas de su siervo, que verdaderamente fueron grandes, especialmente
+una ardientísima sed de cinco días, sin tener una gota de agua con qué
+refrigerarla, se quietaron, finalmente, y se redujeron todos á ser
+cristianos y tomar casa fija en San Joseph.</p>
+
+<p>Con la venida de éstos se tuvo noticia cierta de otros infieles como
+fueron los Quíes, confinantes con los Morotocos, pero de diferente
+lengua; los Curacates, situados hacia el Norte; los Zamucos, que aunque
+hablan la misma lengua de los Morotocos y usan de sus mismas armas, no
+obstante se distinguen de ellos en que se rapan la cabeza como los Tobas
+y Mocovíes, y en que las mujeres visten con más honestidad, cubriéndose
+desde la cintura hasta las rodillas; los Carerás y Zatienos ó Ibirayas,
+que viven junto á unas salinas, y otras naciones hacia el Mediodía, las
+cuales se extienden hacia las provincias amplísimas del Chaco.</p>
+
+<p>Recibidas estas noticias, se trató luego de ganar á Cristo á los
+Curacates y Quíes; los cuales viven á orillas de un río que desemboca en
+el gran río Paraguay.</p>
+
+<p>Despacharon, pues, allá algunos Boxos y Chi<span class='pagenum'><a name="Page_II94" id="Page_II94">V.II&ndash;94</a></span>quitos, que en pocos días
+llegaron á las tierras de los Quíes, que aunque no hicieron resistencia,
+no obstante, no se fiaron ni dieron crédito á las caricias y cortesías
+de los nuestros; antes bien les dieron en cara con el estrago que en
+ellos habían hecho con sus armas los años pasados, de que aún
+conservaban muchos las señales y cicatrices; con todo eso, se llevaron
+consigo los neófitos á unos dos muchachos, para que aprendida la lengua
+Chiquita, fuesen después intérpretes. Deseosos sus padres de saber el
+fin que habían tenido estos dos muchachos, vinieron á la Reducción,
+donde fueron recibidos con gran fiesta y alegría, y tratados por los
+cristianos con igual liberalidad, de que quedaron tan prendados, que se
+vinieron luego al punto ellos y después lo restante de la gente á vivir
+en San Joseph y sujetarse al suave yugo de la ley de Dios; y aunque
+algunas familias todavía se querían quedar en sus tierras, sin saber
+desamparar de una vez sus Ranchos, por tirarles el amor de la patria y
+nativo suelo, cedieron, finalmente, al celo del P. Felipe Suárez, cuando
+el año de 715 pasó por allí de camino para ir é encontrar á algunos
+Misioneros que se creía pasaban de las Reducciones de los Guaranís á
+aquellas de los Chiquitos.<span class='pagenum'><a name="Page_II95" id="Page_II95">V.II&ndash;95</a></span></p>
+
+<p>Para la Misión á los Curacates no quiso llevar en su compañía el P. Zea
+ningún indio Chiquito, porque no temiesen aquéllos y huyesen; y así se
+fué sólo con algunos Morotocos.</p>
+
+<p>Llegando á la primera Ranchería de los Cucarates halló en ella algunos
+Zamucos, que habían venido á visitarle; hablóles el Padre con toda la
+eficacia de su espíritu, que era grande, por medio de un intérprete,
+haciéndoles un rico presente de cuchillos, cuñas ó destrales y otros
+instrumentos para cultivar la tierra.</p>
+
+<p>No querían éstos admitir el presente, porque los Cucarates se habían
+enojado con ellos, como si hubiesen venido á visitar al Padre movidos
+del interés, y porque cuanto se les daba á los Zamucos tanto menos había
+que dar á los Cucarates.</p>
+
+<p>No obstante eso, el P. Zea les obligó á que le recibiesen, diciendo que
+Dios daría para todos. O fuese por esto, ó porque los Cucarates no se
+quisiesen reducir á la santa fe, echó mano del P. Zea un cacique suyo, y
+se lo llevaba aparte para matarle, diciendo que ¿á qué fin venía á
+engañarlos?</p>
+
+<p>El santo varón, que no deseaba otra cosa, impidió á sus cristianos que
+le defendiesen; mas un valiente Morotoco, no sufriéndole el cora<span class='pagenum'><a name="Page_II96" id="Page_II96">V.II&ndash;96</a></span>zón ver
+matar á su vista á aquel Venerable Misionero, con gran valor y denuedo
+se le quitó de las manos, diciendo al cacique:</p>
+
+<p>&mdash;¿Por qué quieres matar á nuestro Padre, siendo tan bueno?</p>
+
+<p>Admirando el P. Zea (no sin dolor suyo de ver perdida la ocasión de la
+corona del martirio, que tenía tan próxima) la acción de aquel bárbaro,
+que siendo poco antes poco menos que un bruto, ahora era defensor de la
+ley divina, y de sus predicadores, no cesaba de dar mil gracias al cielo
+y á las Llagas de Nuestro Redentor, cuya sangre era tan eficaz en los
+corazones bárbaros é inhumanos.</p>
+
+<p>Mas no fué del todo inútil esta ida del Padre Zea, porque algunas
+familias de mejor condición, se redujeron á San Joseph, y después, poco
+á poco, han ido siguiendo su ejemplo las otras.</p>
+
+<p>«También se pudo aquí informar con individualidad de la nación de los
+Zamucos, cuyo cacique le dijo que había en su tierra seis pueblos tan
+grandes como el de San Joseph, que entonces constaba de quinientos
+indios; y otros seis medianos y menores, muy cercanos unos de otros, y
+en todos ellos mucho gentío de la misma nación y lengua; y que no pocos<span class='pagenum'><a name="Page_II97" id="Page_II97">V.II&ndash;97</a></span>
+estaban poblados á orillas de un río grande que corría de Oriente á
+Poniente; y añadió el cacique traían guerras continuas con los Tobas,
+Caipotourades y otras naciones sus fronterizas, que tenían innumerable
+gente; de donde infería ser el Chaco, donde consta haber mucho número de
+Naciones; y siendo así se abría por allí puerta para la comunicación más
+breve de aquellas Misiones con esta provincia, cosa que siempre se ha
+deseado sumamente, aunque no se ha conseguido hasta ahora.»</p>
+
+<p>Ahora, pues, apartándome un poco de la historia, referiré el viaje, las
+desgracias y la muerte de dos Apostólicos operarios, Joseph de Arce y
+Bartolomé de Blende, que después de una molestísima peregrinación por el
+río Paraguay, arribaron, con no menos envidia de los otros que gloria
+suya, al puerto seguro de la eterna bienaventuranza.</p>
+
+<p>Estos, pues, á los fines de Enero de 1715 salieron del puerto de la
+Asunción acompañados hasta la ribera por el gobernador de aquella
+provincia y de toda la ciudad, la cual hizo exponer públicamente el
+Santísimo en la catedral para que Dios les diese felicísimo viaje.</p>
+
+<p>Contar, por extenso, los peligros de caer en manos de enemigos, no menos
+de Dios que<span class='pagenum'><a name="Page_II98" id="Page_II98">V.II&ndash;98</a></span> de los españoles, de naufragar en escollos, de encallar en
+la arena, de contrariedad de vientos, de tempestades en el agua y en el
+aire, sería nunca acabar; parecía que todo el infierno había tocado al
+arma y salido del abismo para impedir con todo el esfuerzo posible el
+feliz logro de este viaje; y Dios, cuyos juicios, como dijo David, son
+un abismo insondable, permitió no se lograse una empresa tan deseada de
+tantos pueblos y ciudades.</p>
+
+<p>El primer contraste que tuvieron fué la perfidia de los Payaguás, que
+entreteniéndolos con buenas palabras y con muestras de tener ardientes
+deseos de ser cristianos, intentaron sorprenderlos á traición, quitarles
+las vidas, así á ellos como á los indios cristianos que los conducían, y
+pegando fuego al barco, robar y aprovecharse de la clavazón de hierro;
+mas frustrado su impío designio por aviso secreto de algunos menos
+inhumanos que había entre ellos; y sin embargo, tuvo osadía para salir
+al descubierto contra ellos en sus ligerísimas canoas un cuerpo de
+doscientos indios, que, como más abajo veremos, lograron al fin cogerlos
+desprevenidos y matarlos á traición.</p>
+
+<p>Más adelante, los Guaycurús, gente valerosísima, pero jurados enemigos
+del nombre de<span class='pagenum'><a name="Page_II99" id="Page_II99">V.II&ndash;99</a></span> Cristo y de los españoles, en todos tiempos y lugares,
+por gran espacio del camino, de día y de noche, les disputaron el paso
+con las armas y estuvieron siempre á la mira para ver si podían dar
+sobre ellos y apresar el barco, y ó prender ó matar á los pasajeros; y
+una vez, á no haberse, por misericordia de Dios, levantado de repente un
+viento que llevó la embarcación á otro paraje, hubieran caído
+infaliblemente en sus manos, dando en una celada de centenares de dichos
+Guaycurús, que, escondidos en el agua hasta la garganta, esperaban para
+dar en ellos, á que el barco se pusiese á la bolina para pasar una
+estrechura, que por haber bajado la creciente, era muy difícil de
+montar.</p>
+
+<p>Al fin se libraron de sus continuos asaltos á costa de un rico presente
+de cuchillos, cuñas de hierro y algunas varas de lienzo, que los pueblos
+de los Guaranís enviaban de limosna á la cristiandad de los Chiquitos.</p>
+
+<p>Finalmente, los vientos, siempre contrarios, les obligaron á caminar á
+fuerza de remo; y unas veces por encallar el barco en la arena, se veían
+obligados, para que desencallase, á alejarlo, transportando la carga á
+la ribera; y otras, dando en los escollos, les hacía andar en continuo
+susto y sobresalto.<span class='pagenum'><a name="Page_II100" id="Page_II100">V.II&ndash;100</a></span></p>
+
+<p>A esto se les añadía el cuidado de tomar lengua de los Chiquitos, del
+camino y de á dónde caían aquellas Misiones; y los infieles, de
+industria, les daban mil nuevas felices que venían á parar, por último,
+en burlas y befas; y Dios, cuyos juicios son inescrutables, no permitió
+el que se les ofreciese reconocer la playa hacia el Norte, donde el P.
+Juan Patricio Fernández había dejado algunas señales, por las cuales se
+pudiesen encaminar á la Reducción de San Rafael.</p>
+
+<p>Y así, navegando á todas partes por el río en afán continuo, sin tomar
+reposo ni descanso, gastaron cerca de siete meses hasta mediado Agosto;
+pero no sufriéndole el corazón al celosísimo P. Arce que se frustrase
+aquel viaje y tantas fatigas como habían sucedido los años pasados, tomó
+una resolución que sólo la pudo excusar de temeraria su ardientísimo
+celo de las almas, su confianza en Dios y el amor que tenía á estas
+Misiones, como primer Apóstol de ellas; y fué que dejada la barca y
+escogidos doce indios, los más valientes y fervorosos en la fe,
+emprendió el viaje por tierra con ánimo firme de buscar las Reducciones
+de los Chiquitos, aunque fuese con peligro de caer en manos de los
+bárbaros que le quitasen la vida, ó de<span class='pagenum'><a name="Page_II101" id="Page_II101">V.II&ndash;101</a></span> morir de hambre y sed por
+aquellos desiertos y tierras incógnitas.</p>
+
+<p>Lo que padeció en aquel camino por espacio de dos meses, cuántas
+fatigas, cuántos trabajos y penalidades, para no decirlo con mis
+palabras, pondré aquí parte de la relación que hicieron cinco indios de
+sus compañeros en aquel viaje. Dicen, pues, así en su relación:</p>
+
+<p>Cogiendo el Padre su cruz se partió del Mamoré por tierra, acompañado de
+cuatro indios, dando orden á los demás que no se partiesen de allí. A
+pocos días recibimos un billete suyo, en que nos decía le siguiésemos
+los otros ocho, y después de algunos días de camino, por una humareda
+que vimos á los lejos, conocimos dónde estaba: y llegados, nos recibió
+con los brazos abiertos, pero en todo aquel día no tuvimos qué llegar á
+la boca.</p>
+
+<p>Viendo las angustias y trabajos del Padre, volvimos cuatro al barco, y
+tomando algunos víveres, volvimos á buscar al Padre con toda presteza;
+hallámosle sólo, porque los demás, no teniendo qué comer, habían ido á
+cercar con fuego un conejito.</p>
+
+<p>Con tantos trabajos y falta de comida y bebida, se había puesto tal, que
+sólo tenía la piel sobre los huesos. Fué increíble el júbilo que<span class='pagenum'><a name="Page_II102" id="Page_II102">V.II&ndash;102</a></span> tuvo
+cuando nos vió, abrazándonos, bañados sus ojos en lágrimas.</p>
+
+<p>Proseguimos el viaje, caminando un día entero por un bosque espesísimo,
+y era tal la espesura, que no sabíamos por dónde íbamos.</p>
+
+<p>Estando el Padre en estas angustias, sin saber qué hacerse ni á dónde
+volverse, nos dijo:</p>
+
+<p>&mdash;Hijos, el que estuviere cansado de los trabajos, vuélvase al barco.</p>
+
+<p>A que respondimos todos unánimes, que estábamos aparejados á seguirle á
+donde quiera que fuese; no tuvimos aquel día otra agua que beber sino de
+un pantano de malísimo olor.</p>
+
+<p>Caminamos hacia la costa del río Paraguay, donde habiendo cazado un
+ciervo, estábamos, afligidos por la falta de agua, mas cavando uno de
+nuestros compañeros un pozo, por gran providencia de Dios, á dos brazas
+descubrió una vena de agua.</p>
+
+<p>Pasamos aquí la noche, y entrando el día siguiente en un bosque muy
+espeso, nos fué preciso abrir camino con gran fatiga y sudor hasta salir
+fuera de él á campaña abierta.</p>
+
+<p>Juzgó entonces el P. Joseph que ya nosotros estábamos consumidos y
+cansados de tantas molestias y penas, por lo cual nos volvió á decir:<span class='pagenum'><a name="Page_II103" id="Page_II103">V.II&ndash;103</a></span></p>
+
+<p>&mdash;El que quisiere volverse, vuélvase en buen hora, que yo estoy
+determinado á pasar adelante y á cumplir la voluntad de Dios y de mis
+superiores. Uno y más años caminaré por estos bosques si Dios me quiere
+conservar la vida hasta llegar al término deseado. Si encontráremos
+infieles, nos pararemos entre ellos y les enseñaremos la ley de Dios.</p>
+
+<p>Tal brío y tal aliento tenía el P. Joseph, afligido de la hambre, sed,
+cansancio, y también de la desnudez (porque estando durmiendo junto al
+fuego se le quemó su pobre sotana) causándonos no poca maravilla que
+estando tan falto de fuerzas, que apenas se tenía en pie, no dudase
+llevar adelante, á tanta costa suya, un negocio tan difícil y casi
+desesperado.</p>
+
+<p>Animados con su aliento y brío, nos entramos por un espeso bosque, donde
+el santo varón, pasando por las matas y troncos, armados de durísimas
+espinas por todas partes, dejaba aquellos andrajos de su sotana que
+habían escapado del fuego, cayendo á cada paso sin poderse levantar, con
+que era preciso darle la mano.</p>
+
+<p>De esta manera, con gran fatiga, llegamos á un río, donde recobrados con
+algunos peces que pescamos, hicimos alto en donde poco antes había
+estado una tropa de infieles.<span class='pagenum'><a name="Page_II104" id="Page_II104">V.II&ndash;104</a></span></p>
+
+<p>Estaba ya tan acabado de fuerzas el P. Joseph, que era muy poco lo que
+podía caminar, y entre tanto se pasaron muchos días sin llegar á la boca
+sino alguna poca de fruta silvestre.</p>
+
+<p>Era admirable su paciencia y serenidad de ánimo en estos lances, sin
+mostrar el menor sentimiento cuando no tenía qué comer, gastando el
+tiempo absorto en Dios; y todas las mañanas, antes de ponerse en camino,
+estaba de rodillas largo espacio.</p>
+
+<p>Hallamos cierta fruta silvestre que sólo nos hacía comer la extrema
+necesidad. Algunos exploradores que iban delante descubrieron á lo lejos
+una humareda, de que tuvimos todos grande alegría.</p>
+
+<p>A primero de Octubre hicimos alto á la orilla de un río, donde nos
+pudimos reparar con pescado y tortugas que hallamos en una laguna.
+Pasamos adelante y nos faltó totalmente la comida y bebida, y no
+teníamos qué dar al Padre sino unos palmitos, que primero nos sirvieron
+de alimento, mas después experimentamos malignos efectos, causando al
+Padre gran dolor de estómago, y una fiera inflamación de las entrañas,
+con ardientísima sed.</p>
+
+<p>En esta enfermedad se le acabaron tanto las fuerzas y se consumió de
+manera que creyendo<span class='pagenum'><a name="Page_II105" id="Page_II105">V.II&ndash;105</a></span> ser ya llegado el fin de su vida, nos suplicó que
+le condujésemos á orillas de algún río, y que dejándole allí nos
+volviésemos al Paraguay.</p>
+
+<p>Hallámonos en grandes angustias, no sólo por esto que nos decía, cuanto
+porque tenía el semblante más de cadáver que de cuerpo vivo: y queriendo
+consolarnos, no pudo proferir palabra por habérsele inflamado la lengua.</p>
+
+<p>Nosotros, á quienes más dolía la pérdida de la vida del Padre que la
+nuestra, dijimos resueltamente que le queríamos seguir en todos
+trabajos, y aun perder la vida si fuese necesario.</p>
+
+<p>Recobróse algún tanto, y dando aliento á la naturaleza el vigor del
+espíritu, se puso en camino cayendo y levantando á cada paso; y al
+cuarto día, hallando un poco de miel silvestre, se la presentamos al
+Padre para apagar la sed.</p>
+
+<p>Estando uno de nosotros en un árbol, vió una humareda hacia el Poniente,
+que habían hecho los indios cristianos del P. Zea al volver de las
+costas del río Paraguay, como se supo después; y caminando hacia allá,
+quisimos llevar al Padre en una hamaca, porque temíamos mucho que á
+pocos pasos se cayese muerto si iba por<span class='pagenum'><a name="Page_II106" id="Page_II106">V.II&ndash;106</a></span> su pie; mas él lo rehusó
+diciendo que quería padecer con nosotros hasta el último instante de su
+vida.</p>
+
+<p>El día siguiente, que era viernes, no hallamos qué comer, y el sábado,
+por providencia de Dios, cogimos alguna caza y una tortuga para el
+Padre.</p>
+
+<p>Al fin quiso Dios consolarnos, descubriéndose el camino tan deseado de
+los Chiquitos. Increíble fué el júbilo que tuvo el santo varón, no
+cesando de dar gracias, y exhortándonos con las lágrimas en los ojos á
+que hiciésemos lo mismo, entonó las letanías de Nuestra Señora; y
+llegando poco después al lugar donde el día antecedente había dicho misa
+el P. Juan Bautista de Zea, nos juntó á todos, y más con lágrimas que
+con palabras, nos agradeció tantos trabajos como habíamos pasado por él,
+y que toda su vida se acordaría de nosotros.</p>
+
+<p>Este consuelo se convirtió en pena al reconocer que perdido su santo
+Cristo y buscado por todas partes no se pudo hallar, y en toda aquella
+noche no pegó los ojos por la pérdida de su Señor, que le había dado
+tanto aliento y vigor en aquellas angustias, hasta llegar al término
+deseado.</p>
+
+<p>A otro día tuvimos provisión de agua y pes<span class='pagenum'><a name="Page_II107" id="Page_II107">V.II&ndash;107</a></span>cado, y encontrándonos con
+dos cristianos que llevaban el altar portátil del P. Zea, nos
+encaminaron allá. Cuáles fuesen las salutaciones y alegrías de estos dos
+apostólicos Misioneros al verse juntos, después de tantos trabajos, no
+lo podemos explicar; porque más hablaban con los ojos y con los suspiros
+que con la lengua.</p>
+
+<p>Hasta aquí la relación de los indios.</p>
+
+<p>Apenas llegó el P. Arce á San Rafael, cuando sin tomar algún descanso
+para recobrarse, por consejo del P. Superior, se puso en camino hacia la
+laguna Mamoré, cuyo camino, aunque más corto, era semejante al pasado.</p>
+
+<p>Llegado allá hizo las diligencias posibles para encontrar al P. Blende y
+el barco; pero fué en vano; porque éste, después de haber esperado mucho
+tiempo, se había partido, obligado de la violencia de sus compañeros.</p>
+
+<p>A este tiempo recibió una carta del P. Vice-Provincial en que le avisaba
+que le esperase, porque quería embarcarse.</p>
+
+<p>Respondióle el P. Arce que se detuviese su Reverencia en San Rafael, que
+él en una canoa iría á los Payaguás, de quien por haberse ya ganado su
+ánimo y afecto, se prometía que le conducirían á la Asunción, de donde
+por Abril del año siguiente, volvería para llevarle.<span class='pagenum'><a name="Page_II108" id="Page_II108">V.II&ndash;108</a></span></p>
+
+<p>No esperó la respuesta el P. Provincial, sino que se puso luego en
+camino hacia el Mamoré, acompañado del P. Zea, que después de cinco
+meses de trabajosas Misiones en aquellos desiertos, se ofreció á
+servirle de guía; y lo que causa más admiración es que estaba resuelto,
+si no estuviese pronto el barco del P. Arce, á hacer algunas canoas y
+conducir en ellas al P. Vice-Provincial hasta la Asunción, por medio de
+tantos peligros y enemigos.</p>
+
+<p>Mas Dios Nuestro Señor aceptó los deseos del P. Vice-Provincial para
+premiarlos, pero no la ejecución, porque hubiera caído en manos de
+aquellos bárbaros, que á su antojo le hubieran hecho pedazos.</p>
+
+<p>Apenas habían caminado treinta y tres ó treinta y cuatro leguas, cuando
+cargaron tantas lluvias y hallaron tan profundos pantanos, que no
+pudieron pasar adelante, sino con evidente peligro de quedar allí
+anegados, como dijeron algunos Guaranís que traían al P.
+Vice-Provincial.<span class='pagenum'><a name="Page_II109" id="Page_II109">V.II&ndash;109</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XVII" id="CAPITULO_XVII"></a>CAPÍTULO XVII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Son muertos de los Payaguás los Padres
+Joseph de Arce y Bartolomé Blende
+y se da una sucinta relación
+de sus virtudes.</i></p></div>
+
+
+<p>Después que el P. Arce se apartó del Padre Blende para encontrar por
+tierra las Misiones de los Chiquitos, esperó éste dos meses en aquel
+paraje resuelto á no partir de allí hasta tener primero noticia de su
+compañero; pero dos españoles que estaban con el P. Blende, el uno,
+piloto, y el otro capitán de la gente, disgustados mucho antes con el P.
+Arce porque les había prohibido la compra de esclavos, comenzaron á
+enfadarse de tan larga detención, y con verdaderas ó aparentes razones,
+hicieron instancia al P. Blende para que se volviesen.<span class='pagenum'><a name="Page_II110" id="Page_II110">V.II&ndash;110</a></span></p>
+
+<p>Al principio se negó resueltamente, exhortándoles á sufrir aquellas
+incomodidades y trabajos por amor de Dios; mas no cesando las palabras,
+los lamentos, las quejas y aun también las amenazas de dejarle sólo á la
+discreción de tantos bárbaros que habitaban á lo largo de la costa, le
+fué necesario condescender con ellos.</p>
+
+<p>Entendida esta resolución por Quatí, cacique de los Payaguás, se fueron
+tras ellos, así él como sus vasallos, con intención de vivir en las
+Reducciones de los Guaranís, y hacerse cristianos; mas reconociendo que
+entre los suyos había aún algunos, cuyo caudillo era un cristiano
+apóstata llamado Ambrosio, que estaban obstinados en vivir á su
+libertad, y eran los familiares del demonio y hechiceros, determinó
+apartarse de ellos é irse adelante con su chusma en sus canoas, que son
+ligerísimas.</p>
+
+<p>Persuadió también á otros de su nación, confinantes con la ciudad de la
+Asunción que siguiesen su resolución, y todos juntos, alegres y
+contentos prosiguieron el viaje.</p>
+
+<p>En este estado se hallaba la conversión de estas almas tan perdidas y
+todos esperaban feliz suceso, si el enemigo común no hubiera malogrado
+los intentos por medio de aquellos pérfidos apóstatas.<span class='pagenum'><a name="Page_II111" id="Page_II111">V.II&ndash;111</a></span></p>
+
+<p>Alegre, pues, el santo varón, y contento con la ganancia que le parecía
+haber logrado, dió fondo al ponerse el sol, junto á una barranca,
+llamada Tare, á donde aquellos traidores le vinieron á visitar, dando
+fingidas muestras de amor y arrepentimiento.</p>
+
+<p>El Padre, que no deseaba otra cosa, los recibió con aquel afecto con que
+amaba el bien de sus almas, y procuró, con todas las industrias de un
+celo Apostólico, confirmarlos en aquellos buenos propósitos.</p>
+
+<p>Los Payaguás, para disimular mejor su traición, le suplicaron que
+llevase su chusma en el barco, que ellos le seguirían en sus canoas.</p>
+
+<p>Levantóse un viento fresco, y el barco se adelantó tanto á las canoas,
+de suyo velocísimas, que apenas en tres días le pudieron dar alcance,
+estando continuamente los bárbaros recelosos de que se les desvaneciesen
+sus intentos; y por no exponerse á riesgo de perder el lance, se
+metieron todos en el barco, con pretexto de que el Padre les diese
+alguna comida.</p>
+
+<p>El primero que entró fué un mancebo llamado <i>Cotaga</i>, hijo de un grande
+hechicero, al cual tenía el Padre grande afecto, y por ganarle la
+voluntad le sentaba siempre á su lado.</p>
+
+<p>Este, pues, entró y se puso junto al Padre,<span class='pagenum'><a name="Page_II112" id="Page_II112">V.II&ndash;112</a></span> como solía; otro se puso al
+lado de un español que gobernaba el timón, y echando la vista á una
+hacha ó destral, que estaba allí cerca, se sentó sobre ella disimulado,
+y haciéndose señas el uno al otro, el que escondía la hacha echó mano de
+ella con gran destreza, y tirándole al piloto, de un golpe le cortó la
+cabeza.</p>
+
+<p>Al mismo tiempo <i>Cotaga</i> se echó sobre el Padre para que no tuviese
+lugar de defenderse; y el otro con un recio golpe le partió por medio la
+cabeza, y viéndole aún palpitar, le descargó con más furia el segundo;
+luego los otros traidores acometieron á los neófitos, y en poco tiempo
+les dieron cruel muerte; y á un indio llamado Francisco Guarayo, que
+ayudaba á misa al Padre, le mataron á lanzadas.</p>
+
+<p>Después, saltando de alegría por esta feísima traición, les cortaron á
+todos las cabezas y pusieron tendidos los cadáveres en la orilla de una
+isla que allí hacia el río poniendo en medio de todos al del dichoso P.
+Blende; pegaron fuego al barco para quitarle la clavazón de hierro; y de
+los ornamentos y demás alhajas sagradas destinadas para la nueva iglesia
+de los Chiquitos, después de escarnecerlos y ultrajarlos, las hicieron
+pedazos, tomando cada uno la parte que le cupo de tan impío botín y
+sacrílego despojo.<span class='pagenum'><a name="Page_II113" id="Page_II113">V.II&ndash;113</a></span></p>
+
+<p>No quedaron satisfechos estos enemigos de Dios y de su ley con tan
+horrenda traición; antes tomando de ellas más ánimo, instigados del
+demonio y de los hechiceros, se previnieron al último acto de la
+tragedia con la muerte del P. Arce para apartar de sí á quien les
+reprendía sus bestiales costumbres, é impedir juntamente que los de su
+nación no abrazasen la santa fé, por lo cual se pusieron á espiar por
+dónde había de pasar el Padre.</p>
+
+<p>Este, pues, no habiendo podido encontrar el barco, habiendo compuesto lo
+mejor que pudo una pequeña embarcación, se embarcó en ella con trece
+neófitos, sus fidelísimos compañeros en tantos riesgos y peligros, al
+principio de Diciembre.</p>
+
+<p>Caminó prósperamente por muchos días, hasta que llegó á aquella isla en
+cuya playa yacían tendidos los cadáveres, y observando que eran cuerpos
+recién muertos, saltaron en tierra los indios y reconocieron que eran
+sus compañeros.</p>
+
+<p>Qué sentimiento y lágrimas de consuelo causó en el santo varón el ver
+martirizado á su compañero, y por otra parte qué dolor tendría de
+haberle perdido, esto más fácil es discurrirlo que explicarlo; abrazóle,
+bañóle en lágrimas de<span class='pagenum'><a name="Page_II114" id="Page_II114">V.II&ndash;114</a></span> santa envidia, y le hubiera de buena gana llevado
+consigo, á haber sido capaz de ello la embarcación.</p>
+
+<p>No sabía aún que Dios le quería dar en breve, con semejante corona, el
+galardón de tantos trabajos y fatigas sufridas por acrecentar su gloria
+y el bien de las almas.</p>
+
+<p>Viendo esta carnicería los neófitos, le dijeron:</p>
+
+<p>&mdash;Padre, demos la vuelta, porque los Payaguás están enconados con
+nosotros y nos matarán, como lo han hecho con los demás.</p>
+
+<p>&mdash;Eso no&mdash;respondió el Padre&mdash;porque estamos ya muy distantes: Dios será
+con nosotros, pues que por su amor nos hemos puesto en camino.</p>
+
+<p>Querían, á lo menos los indios prevenir las armas, y nuestros Guaranís
+sus mosquetes. Ni aun esto les permitió, diciendo que quería morir por
+Cristo, y les exhortó con palabras ardientes á sacrificar á Dios sus
+vidas, diciéndoles:</p>
+
+<p>&mdash;Si nuestros trabajos y sudores no han sido suficientes para conducir
+al fin deseado esta empresa, lo supliremos á lo menos con la sangre; que
+no podían hacer obra más agradable á Dios ni á sí mismos más provechosa,
+que per<span class='pagenum'><a name="Page_II115" id="Page_II115">V.II&ndash;115</a></span>der la vida en testimonio de aquella fe que profesaban; que no
+perdiesen aquella corona que se les ofrecía y que tantos andaban
+buscando sin tener la suerte de encontrarla; y que se verían en breve
+eternamente felices en el cielo, con sólo ofrecer de buena voluntad sus
+cabezas á las macanas de los Payaguás.</p>
+
+<p>Con este razonamiento se animaron aquellos buenos cristianos á no hacer
+caso de su vida temporal é imitar el ejemplo y valor del santo
+Misionero.</p>
+
+<p>Pasaron un poco adelante, cuando de repente cayeron en las celadas de
+aquellos malvados, los cuales saliendo con presteza al encuentro, al
+primer lance aferraron la embarcación y la llevaron á tierra; el primero
+que entró en ella fué aquel maldito indio Cotaga, que llegándose al P.
+Arce, le sacó á la playa echándole con ímpetu en el suelo y fué menester
+muy poco, porque estaba ya consumido de fuerzas y sólo se tenía en pie
+en cuanto el aliento y fervor de su espíritu le daban ánimo y vigor;
+sacó luego su macana aquel sacrílego infiel, y le dió tan fiero golpe en
+la cabeza que le quitó al punto la vida, sin poder decir otra cosa,
+sino:</p>
+
+<p>&mdash;Hijos míos, muy amados, ¿por qué hacéis esto?<span class='pagenum'><a name="Page_II116" id="Page_II116">V.II&ndash;116</a></span></p>
+
+<p>A este tiempo en la ciudad de la Asunción el R. P. M. Fr. Joseph de
+Zerza, comendador del convento de Nuestra Señora de la Merced, amigo muy
+íntimo del siervo de Dios, por haber sido su discípulo en la filosofía,
+le vió entrar en su celda y le dijo con tierno afecto:</p>
+
+<p>&mdash;Hijo, encomiéndame á Dios, porque me hallo en grandes angustias.</p>
+
+<p>Esto sucedió poco antes que le matasen, según el cómputo que después se
+hizo; por lo cual el día siguiente ordenó á sus súbditos que dijesen la
+misa por su intención; y se vió obligado á descubrirles la causa por el
+semblante pálido y descolorido que tenía.</p>
+
+<p>Después de haber aquellos malvados cometido esta bárbara traición,
+dieron sobre los compañeros del P. Joseph, los cuales, movidos ya, de
+sus palabras, y mucho más de su ejemplo, se dejaron matar sin la menor
+resistencia, haciendo este acto de generosidad y mansedumbre, cuando tan
+fácilmente, aunque tan pocos, se podían defender á sí mismos y al Padre
+con los mosquetes que traían.</p>
+
+<p>Mas no quiso Dios que muriesen todos, para que tuviésemos noticia de la
+felicísima suerte de estos dos operarios Apostólicos; á algunos,<span class='pagenum'><a name="Page_II117" id="Page_II117">V.II&ndash;117</a></span> pues,
+dejaron con la vida, bien que condenados á esclavitud perpetua.</p>
+
+<p>Los matadores transportaron el cuerpo del P. Arce á la otra banda del
+río, y le entregaron á los Guaycurús, que también habían echado leña al
+fuego, y tenido parte en este cruel delito.</p>
+
+<p>Tomaron éstos el cadáver del santo mártir y se enfurecieron contra él
+con grande inhumanidad, hiriéndole con sus lanzas, y sólo desearon
+ensangrentarse más cuando ya no había qué maltratar y herir.</p>
+
+<p>Aquel apóstata Ambrosio, que había sido la causa principal de esta
+impiedad, despachó luego algunos de sus cómplices á avisar de lo
+sucedido á la gente que iba á Nuestras Misiones de los Guaranís á
+alistarse en el número de los fieles.</p>
+
+<p>Apenas lo supo Quatí, el cacique principal de todos, y el más fervoroso
+en el deseo de recibir el santo bautismo, cuando saliendo de sí de
+dolor, dió la vuelta con todos sus vasallos para vengar las muertes de
+los Padres.</p>
+
+<p>Los delincuentes, viendo que no se podían escapar de la furia de aquel
+valeroso cacique, llamaron en su favor á los Guaycurús; pero con todo
+eso los acometió Quatí con grande<span class='pagenum'><a name="Page_II118" id="Page_II118">V.II&ndash;118</a></span> valor, y á la primera embestida mató
+á no pocos de los cómplices; los otros, no pudiendo resistirle, se
+entraron huyendo por las selvas, y por mucho tiempo no osaron salir de
+ellas; por lo cual todos los días este cacique daba en rostro á los
+menos malos con tan enorme delito, diciéndoles que ¿á qué fin habían
+quitado la vida á los Padres que tanto bien les hacían y los querían
+tanto? que se fuesen á los Mamalucos y viesen si ellos los trataban
+mejor.</p>
+
+<p>Dejaron los traidores en su fuga los ornamentos del altar y otras
+alhajas sagradas, que, aunque profanadas y hechas pedazos, las recogió
+Quatí para restituirlas, porque todavía mantenía su buen deseo de ser
+cristiano; mas éste al fin se desvaneció por haber algunos caciques de
+su nación, confinantes con la Asunción, roto las paces con los
+españoles.</p>
+
+<p>Ha sido bien particular la providencia que Dios ha tenido para darnos
+noticia de todos estos sucesos.</p>
+
+<p>Había ya poco menos de dos años que no se sabía el fin de estos dos
+Apostólicos operarios, por lo cual estábamos sobre manera afligidos y
+desconsolados.</p>
+
+<p>Creían algunos que, viéndose imposibilitados á volver á la Asunción, se
+habían internado<span class='pagenum'><a name="Page_II119" id="Page_II119">V.II&ndash;119</a></span> por el país á predicar en él la santa ley de Dios; y
+era fundamento para este juicio el celo insaciable de entrambos, pues á
+donde quiera que se les ofreciese ocasión de predicar, iban aun á costa
+de grandes sudores y trabajos; otros discurrían mejor que habían sido
+muertos por los Payaguás, ó á lo menos hechos esclavos.</p>
+
+<p>Y en carta que he visto escrita de la Asunción de 30 de Abril de 1717,
+escrita después del castigo de muerte que se dió á los Payaguás dichos,
+se decía corría por cierto en aquella ciudad que había muerto sólo el P.
+Arce, y al P. Blende le tenían los mismos Payaguás cautivo con algunos
+de sus indios, y que al piloto español le habían vendido á los
+Guaycurús.</p>
+
+<p>Quiso Dios al fin consolarnos con noticia cierta del felicísimo arribo
+de estos dos Misioneros al puesto de la bienaventuranza, con una muerte
+tan gloriosa.</p>
+
+<p>Fueron, pues, testigos de vista de todo lo sucedido, cuatro cristianos,
+compañeros del P. Arce, cuyos nombres eran: Joseph Mazzabis, Jacinto
+Poquibiqui, Pablo Tubarí y Pedro Melchor Guarayo, que habiendo estado
+esclavos de los Payaguás, fueron rescatados por los Padres en el primer
+viaje, y en este los había<span class='pagenum'><a name="Page_II120" id="Page_II120">V.II&ndash;120</a></span> llevado consigo el Padre para intérpretes de
+aquella lengua.</p>
+
+<p>Estos ahora también quedaron esclavos segunda vez de los Payaguás.</p>
+
+<p>Los cuatro, pues, con una india, de nación Asionés, también esclava, por
+el mes de Enero de 718, se salieron de entre los Payaguás, con pretexto
+de ir á buscar algunas frutas silvestres, llamadas motaquís, y
+dejándolos descuidar, cogieron dos canoas y se dieron á la vela, vogando
+con la fuerza que les daba el deseo de la libertad y el temor de ser
+alcanzados de sus cruelísimos dueños.</p>
+
+<p>Navegaron cosa de doscientas leguas hacia la laguna Mamoré, donde,
+dejadas las canoas, se metieron por la espesura de los bosques para no
+caer en manos de los Guaycurús; y tomando el camino hacia el pueblo de
+San Rafael de los Chiquitos, consumidos de los trabajos y de la hambre,
+llegaron, con mucha dificultad al dicho pueblo, y dieron las noticias
+que yo aquí he referido.</p>
+
+<p>Ya es tiempo de dar alguna noticia de estos dos celosísimos Misioneros
+para ilustrar esta historia con la relación de su vida y virtudes, bien
+que será con toda concisión.</p>
+
+<p>Nació el P. Joseph de Arce á nueve de No<span class='pagenum'><a name="Page_II121" id="Page_II121">V.II&ndash;121</a></span>viembre del año de 1651, en la
+isla de la Palma, una de las Canarias.</p>
+
+<p>Sus padres, no menos ilustres en la sangre que en la piedad, le criaron
+en el santo temor de Dios y devoción á la reina de los Ángeles; y
+descubriendo en él una índole que prometía grandes esperanzas para los
+adelantamientos de su familia, le enviaron en edad tierna á la
+Universidad de Salamanca, donde con la cultura de las ciencias se
+hiciese apto para conseguir alguna dignidad eclesiástica ó secular,
+según el estado que eligiese.</p>
+
+<p>Mas Dios Nuestro Señor que muchísimas veces se vale de los intereses
+humanos, para lograr mejor el fin de su eterna providencia, se sirvió de
+la ida de nuestro Joseph á aquella Universidad para llamarle á la
+Compañía y después al Apostolado en las Indias.</p>
+
+<p>Ponía empeño en el estudio de las letras, con la mira siempre á lo que
+el mundo promete y después no cumple; pero como más por disposición
+ajena que por voluntad propia, había puesto sus esperanzas en las cosas
+caducas y perecederas, tuvo poco que hacer en él el desengaño; pues
+considerando los innumerables que llenos como él de esperanzas se habían
+alistado en las banderas del mundo y no ha<span class='pagenum'><a name="Page_II122" id="Page_II122">V.II&ndash;122</a></span>bían alcanzado más premio,
+después de sus trabajos y fatigas, que quedar desvanecidos y burlados
+sus intentos, se persuadió á que lo mismo le sucedería á él, si mal
+aconsejado tomase su partido; pero que si ofreciese sus sudores y
+trabajos á Dios en el camino de la virtud, lograría, por premio, la
+gloria.</p>
+
+<p>Estas y otras reflexiones le alumbraron no poco el entendimiento, y
+encendieron la voluntad en el amor á las cosas del alma, de Dios y de la
+eternidad, hasta que labrando interiormente el Espíritu Santo con su
+gracia en su corazón este desengaño, le trocó totalmente en otro hombre;
+y así, resuelto á ser religioso, se sintió llamar eficazmente á la
+Compañía; y como ya estaba descarnado de las cosas del siglo, fácilmente
+obedeció á las inspiraciones del cielo, y recibido en la Compañía en el
+mismo Colegio de Salamanca, á los 3 de Julio de 1669, pasó luego á tener
+su noviciado en Villagarcía.</p>
+
+<p>Apenas nuestro novicio puso el pie en aquella santa casa, cuando, como
+árbol escogido, trasplantado junto á las corrientes de las aguas de la
+gracia, comenzó á dar frutos de todas las virtudes.</p>
+
+<p>Estaba entonces en los dieciocho años de su<span class='pagenum'><a name="Page_II123" id="Page_II123">V.II&ndash;123</a></span> edad, y era de natural
+ardiente y vivo; mas sujetó y rindió tanto esta viveza desde los
+primeros meses de noviciado, que no dejó pasión que no domase, regla que
+no observase, virtud que no practicase, ajustándose muy desde luego
+perfectamente al modelo y nivel de nuestras constituciones.</p>
+
+<p>Cumplido tan santamente su noviciado, pasó á los estudios mayores, donde
+juntando el fervor y devoción con las ciencias, concibió ardientes
+deseos de consagrarse á Dios más estrechamente en las Misiones de las
+Indias y seguir más de cerca las pisadas del glorioso apóstol San
+Francisco Xavier.</p>
+
+<p>Para el cumplimiento de sus deseos le ofreció ocasión muy oportuna la
+venida á Europa del P. Cristóbal de Altamirano, Procurador general de la
+provincia del Paraguay, á cuyo cargo estaba llevar sujetos de la
+Compañía que conservasen y dilatasen la fe en aquellas dilatadas
+provincias.</p>
+
+<p>Consultó primero este negocio en la oración con Dios y con su grande
+abogado San Francisco Xavier, y luego manifestó sus deseos á los
+Superiores, pidiéndoles con mucha instancia le diesen licencia para
+pasar al Paraguay.</p>
+
+<p>Nuestro Padre general Juan Pablo de Oliva,<span class='pagenum'><a name="Page_II124" id="Page_II124">V.II&ndash;124</a></span> sabiendo la santa y loable
+costumbre de las provincias de España, en no retener en Europa los
+sujetos que Dios escoge para predicadores de su santo nombre en el Nuevo
+Mundo, remitió la licencia á arbitrio del P. Provincial de la provincia
+de Castilla, que á la sazón lo era el P. Pedro Jerónimo de Córdoba, á
+quien pareciéndole ser el hermano Arce joven de quien se podía esperar
+mucho fruto en la conversión de los indios, por su modo de vida ajustada
+y conforme al espíritu de la Compañía, sin haber jamás descaecido un
+punto en la carrera de la perfección, aun en el tiempo más peligroso de
+los estudios, le destinó luego prontamente para esta provincia.</p>
+
+<p>Llegó á Buenos Aires el año de 1674, habiéndose portado en toda la
+navegación con grande ejemplo y edificación; y fué tal el que dió de su
+porte religioso en aquel puerto, que he oído á un sujeto, que ahora es
+de la Compañía y entonces era seglar, que no se cansaba de mirarle
+cuando salía fuera del colegio y se iba tras él sin acabar de admirar su
+silencio, recogimiento y compostura exterior y una modesta alegría que
+manifestaba en su rostro el espíritu del Señor, de que estaba lleno su
+corazón.<span class='pagenum'><a name="Page_II125" id="Page_II125">V.II&ndash;125</a></span></p>
+
+<p>Cuál fuese después en las Indias, no me parece lo podré declarar mejor
+ni con prueba más cierta y convincente, que con el universal sentir de
+toda esta provincia, que le acomodó aquellas palabras <i>copiossisime
+Sanctus</i>, con que San Agustín epilogó las virtudes de su grande amigo
+San Paulino, fundado este concepto tan alto en el grande celo, humildad
+profundísima, ardientísima caridad, trabajos apostólicos, desprecio de
+sí mismo y de su vida y otras heroicas virtudes, que conservó
+invariablemente en el largo espacio de cuarenta y uno ó cuarenta y dos
+años que aquí gastó en servicio de Dios y provecho de las almas.</p>
+
+<p>No repetiré aquí sus fatigas en las provincias de Chiriguanás, de
+Chiquitos y de los Guaranís y en el descubrimiento del río Paraguay, las
+conversiones que allí hizo, las iglesias que fundó, las repetidas veces
+que estuvo en peligro de perder la vida, el trabajo en aprender con
+excelencia tantos bárbaros y diferentes idiomas, Chiquito, Quichuo,
+Guaraní, Chiriguaná y Payaguá; sus continuas tareas en provecho de las
+almas y aun de los cuerpos de los infieles y neófitos, las grandes y
+molestísimas persecuciones que por esta causa padeció, hasta llegar á
+ser mortificado y reprendido pública<span class='pagenum'><a name="Page_II126" id="Page_II126">V.II&ndash;126</a></span>mente como hombre sin prudencia y
+sin juicio.</p>
+
+<p>Sólo diré algo de otras virtudes suyas; y en primer lugar se ofrece
+luego á la vista aquella admirable concordia que tuvieron en el Padre
+Joseph de Arce los empleos de Marta y María; esto es, la vida activa y
+la contemplativa, las ocupaciones exteriores en servicio y ayuda de los
+prójimos, y la interior y estrecha unión con Dios.</p>
+
+<p>Lloran continuamente los Misioneros y se desconsuelan mucho viendo que
+después de haberse empleado todo el día en provecho de los neófitos, sin
+tener el menor descanso, después, entrada la noche, apenas pueden
+recogerse á solas con Dios un rato.</p>
+
+<p>Mas el P. Arce, después de sus ordinarias ocupaciones en ayuda de los
+prójimos, luego que se ponía en presencia de Dios en la oración, estaba
+tan dentro de sí, que todo lo que no era Dios lo dejaba lejos de sí; y
+sé de persona fidedigna, testigo de vista, que le veía orar delante del
+Santísimo Sacramento, que observaba en el Padre tan devota compostura, y
+tal inmovilidad de cuerpo y de sentidos, que le compungía no poco y
+ayudaba para atender con mayor devoción á este santo ejercicio; bien que
+su orar y estar en la presencia de Dios, no<span class='pagenum'><a name="Page_II127" id="Page_II127">V.II&ndash;127</a></span> se reducía á horas
+determinadas, sino que jamás perdía de vista aquel infinito bien, de
+suerte que estaba todo en lo que hacía, y todo en aquél por quien lo
+hacía, no solamente obrando por amor sino amando en el mismo obrar; y
+cualquiera que fijaba en él los ojos lo conocía manifiestamente.</p>
+
+<p>Por tanto, no conociendo él en todo el mundo, belleza digna de amar, ni
+bondad á qué aficionar aún el más mínimo de sus deseos, sino mirando en
+sólo Dios, que era siempre para él todo lo amable por su belleza y todo
+lo apetecible por su bondad, se olvidó y perdió de vista todas las cosas
+de la tierra y aun á sí mismo; cátedras, púlpitos y cualquier otro
+oficio honorífico de los que tal vez suelen estimar los menos
+desengañados en el pequeño mundo de la religión, eran para el P. Arce
+cargas insufribles, y por eso, como vimos, no acabó de llorar y de hacer
+instancias á los Superiores, hasta que le descargaron de la ocupación de
+leer las Facultades mayores en la Real Universidad de Córdoba de
+Tucumán.</p>
+
+<p>Y para que más pleno concepto se haga de lo que se despreciaba á sí
+mismo, referiré sólo un caso, digno singularmente de tenerse en eterna
+memoria, y lo he sabido de sujetos de<span class='pagenum'><a name="Page_II128" id="Page_II128">V.II&ndash;128</a></span> la Compañía, que fueron testigos
+de vista.</p>
+
+<p>Tenía aventajado talento de púlpito el Padre Joseph, y por esto se le
+había encargado predicase sobre las virtudes de su grande apóstol San
+Francisco Xavier á un lucido y numeroso auditorio en la ciudad de
+Córdoba, en el día de la fiesta del santo, que aquí se guarda de
+precepto; mas el Padre, á quien resultaba no poca honra de aquella
+función, la quiso convertir toda en provecho propio; por tanto, subiendo
+al púlpito; se volvió al Ilmo. Sr. Obispo de Tucumán, D. Fr. Nicolás de
+Ulloa, de la esclarecida orden de San Agustín, y excusándose con
+protesta de que no tenía habilidad para componer ni decir cosa buena,
+explicó, con períodos mal formados y peor dichos, algunos puntos de la
+doctrina cristiana; y no paró aquí su propio abatimiento y desprecio,
+pues lo que el Padre empezó de su voluntad, otro lo acabó, sin que él lo
+pensase, con burla; porque cierto mozo, discípulo suyo en la filosofía,
+saliendo pocos días después al teatro público en traje de bufón,
+representó al vivo aquella misma acción del púlpito, glosándola de
+manera que movió á, risa á los circunstantes, con no pequeño desdoro y
+desprecio del P. Arce.</p>
+
+<p>Estuvo éste tan lejos de sentirse de aquel<span class='pagenum'><a name="Page_II129" id="Page_II129">V.II&ndash;129</a></span> desmán de su discípulo, que
+antes, alegrándose sumamente, le dió muchos abrazos y agradecimientos á
+su injuriador, de lo cual él no poco se compungió, y fué en adelante
+perpetuo panegirista de sus virtudes.</p>
+
+<p>El vestido que usaba era tan vil y despreciable, y la sotana tan pobre y
+remendada, que el mendigo más miserable no pudiera vestir más
+pobremente. Su comida, tan parca y mal guisada, que ni aun los bárbaros,
+que viven como brutos en las selvas, la hubieran podido aguantar tan
+largo tiempo; y pasó por las manos de muchos una calabaza, que le servía
+de olla, escudilla y vaso; de ordinario pasaba con maíz, sin otro
+aderezo que el que de suyo tiene este desabrido manjar, cocido en agua,
+y cuando sus enfermedades le obligaban, añadía un pedacillo de carne mal
+asada.</p>
+
+<p>Concluiré el elogio de este varón Apostólico con un acto que por ventura
+es el más digno de saberse y que él sólo bastaba para contarle entre los
+heroes de esta provincia; para cuya inteligencia me es preciso tomar la
+relación de más lejos.</p>
+
+<p>Habíase roto, no sé por qué causa, la antigua paz y amistad entre los
+indios Guaraníes y la nación de los Guanoás; los ánimos de éstos
+estaban<span class='pagenum'><a name="Page_II130" id="Page_II130">V.II&ndash;130</a></span> tan exasperados, que habían jurado de no dejar con vida á
+cualquier Guaraní que cayese en sus manos; ni paraba aquí el daño de
+estas enemistades, sino que amenazaban también la total ruina y
+destrucción de la floridísima cristiandad del Uruguay y Paraná; porque
+los Guanoás no permitían que los cristianos, para la manutención de sus
+pueblos, que no usan otra comida que carne, pasasen el Uruguay á hacer
+provisión de vacas, de que solían juntar veinte ó treinta mil cada año
+en las vastísimas campañas que están á orillas del mar Atlántico; por lo
+cual la hambre y carestía afligía muchísimo á la gente de las
+Reducciones.</p>
+
+<p>Nuestros Misioneros habían usado de muchos y eficacísimos medios para
+apagar toda malevolencia y odio entre las dos naciones y reducirlos á su
+antigua amistad, pero todo había sido en vano.</p>
+
+<p>Quisieron, lo primero, probar si podían convertir á la santa fe á los
+Guanoás; pero ellos lo rehusaron obstinadamente, dándoles por respuesta
+la misma razón porque los Jarós eran perdidísimos idólatras; conviene á
+saber, que el Dios de los cristianos sabía tanto, que no le era nada
+oculto, y por ser inmenso estaba en todos lugares mirando lo que en
+ellos se hace;<span class='pagenum'><a name="Page_II131" id="Page_II131">V.II&ndash;131</a></span> que no querían tener un Dios que tuviese tanta ciencia y
+los ojos tan abiertos; que en sus bosques y cavernas vivían ellos con
+más paz y libertad sin tener un síndico ni juez continuo de sus
+acciones.</p>
+
+<p>No aprovechando este medio, se tomó otro expediente que sólo parecía más
+concerniente al intento y fué comprar la amistad y benevolencia de la
+nobleza Guanoá con algunos presentes de cosas ordinarias entre nosotros,
+mas entre ellos muy apreciadas. Pero ni aún de esta manera se pudo
+reducir su obstinación á tratado de paz y concordia.</p>
+
+<p>Entre tanto crecía la carestía, lloraban los pueblos y se podía temer
+con fundamento que la peste ó la desesperación destruyese aquella
+ilustrísima iglesia. Viendo esto el P. Arce, se ofreció á ir en persona
+á hablar á los principales caciques de los Guanoás y arriesgar su vida
+para rescatar de aquellas miserias las ánimas y los cuerpos de tantos
+millares de cristianos y arrojarse á la furia de la tempestad, para que
+con sola su muerte se serenase del todo.</p>
+
+<p>Y en la realidad se tenía por cierto había de perder la vida, por las
+manifiestas señales del odio que nos tenían los Guanoás; por lo cual los
+nuestros, al darle los últimos abrazos á la<span class='pagenum'><a name="Page_II132" id="Page_II132">V.II&ndash;132</a></span> despedida, le lloraban como
+si de cierto fuese á morir.</p>
+
+<p>El, con una serenidad de rostro imperturbable, se puso en camino,
+pidiendo á Dios aceptase su vida en sacrificio de placación y paz, ó de
+la manera que más le agradase á su Majestad, y le fué necesario padecer
+semejantes trabajos, á los que toleró en su viaje á las Misiones de los
+Chiquitos.</p>
+
+<p>Los bárbaros, admirando la generosidad y grandeza de su ánimo, ó ya
+fuese por su virtud, de que ellos también hacían grande aprecio, ó por
+la destreza y eficacia de sus agencias, ajustó por fin tan difícil
+negocio, se estableció la antigua y mutua paz entre ellos y se remedió
+la necesidad y hambre de tantos pueblos. Falleció este incomparable
+varón por el mes de Diciembre de 1715 en edad casi de setenta y cinco
+años, cuarenta y seis de religión y veintinueve de profesión de cuatro
+votos que había hecho á los 15 de Agosto de 1686. Fué un trienio Rector
+del colegio de Tarija, en que promovió mucho la observancia y religiosa
+nuestros ministerios.</p>
+
+<p>Dejemos ya á este admirable varón y pasemos á dar alguna noticia de su
+apostólico compañero.<span class='pagenum'><a name="Page_II133" id="Page_II133">V.II&ndash;133</a></span></p>
+
+<p>Nació, pues, el P. Bartolomé Blende á 24 de Agosto de 1675 en la ciudad
+de Bruxas, una de las principales del condado de Flandes, de padres
+nobles.</p>
+
+<p>Era dotado de excelente ingenio, y para lograrle, empezó á estudiar en
+su patria las letras humanas y alguna cosa de filosofía; mas llamado de
+Dios á aprender en la Compañía de Jesús la sabiduría del Evangelio, no
+tuvo mucho trabajo en obedecer, pues aun en medio de los peligros del
+mundo, vivía con mucha religión y piedad.</p>
+
+<p>Habiendo vivido en su provincia de Flandes cerca de quince años, alcanzó
+de nuestro Padre general Miguel Ángel Tamburini licencia para pasar á
+las Indias, cosa que por largo tiempo había deseado.</p>
+
+<p>Pasó de Flandes á Madrid, donde en su Colegio imperial esparció en breve
+el olor de su santidad y virtud, y formaron todos universalmente un
+concepto extraordinario de que era varón apostólico y dotado de aquellos
+talentos que son necesarios para las Misiones de las Indias; por lo
+cual, mucho tiempo después de su partida, duró allí fresca la memoria de
+sus virtudes. De Madrid fué á Cádiz, donde se embarcó á 2 de Marzo de
+1710 en los navíos que salían<span class='pagenum'><a name="Page_II134" id="Page_II134">V.II&ndash;134</a></span> para el puerto de Buenos Aires en
+compañía de otros ochenta y nueve jesuitas de varias naciones, pero
+todos de un mismo espíritu, que los conducía de Europa á la América á
+las fatigas y penalidades de las trabajosas Misiones del Paraguay y
+Chile.</p>
+
+<p>Mientras el día siguiente navegaban viento en popa, se levantó una
+espesa niebla, y cubiertos de ella se acercaron tres navíos holandeses,
+los cuales con grande estrépito y ruido de batalla los arrestaron,
+disparándoles un tiro de artillería y estuvo á pique de haber un combate
+sangriento de ambas partes, defendiendo los unos sus haberes y las
+grandes esperanzas con que se habían embarcado, y los otros, esperando
+hacerse ricos con un cuantioso despojo; mas como los españoles al cargar
+sus navíos de registro, no observen la común medida del peso que á
+proporción del buque se debe cargar, sino que meten más géneros de los
+que caben, añadiéndose á esto la gruesa cantidad de provisiones para
+seis ó siete meses, de ahí nace ir tan hundidos en el agua, que sólo
+llevan fuera lo que es preciso para que se mantengan en ella, quedando
+inútil la más de la artillería para pelear, por ir las andanas dentro
+del agua.<span class='pagenum'><a name="Page_II135" id="Page_II135">V.II&ndash;135</a></span></p>
+
+<p>Por esta causa, juzgando cuerdamente los capitanes que era menos mal
+rendirse que pelear, pues rindiéndose tenían esperanza, que por la
+protección de la reina de Inglaterra, de quien tenían pasaporte, se les
+volvería la mayor parte de sus haciendas, echaron banderas; y aunque lo
+contradijeron los marineros y los pasajeros gritasen protestando que se
+ponían á manifiesto peligro sus personas y caudales, se rindieron
+totalmente.</p>
+
+<p>No es fácil de decir con qué algazara y furor entraron los vencedores en
+los navíos, que despojando á los oficiales y pasajeros los trataron con
+un modo muy extraño y cruel, registrando los pechos aun á los mismos
+capitanes con instrumentos sútiles de hierro para ver si por ventura
+habían escondido en el seno algunos pedazos de oro ú otra cosa preciosa.
+Lo que pareció tan mal, aun á los senadores y magistrados de Holanda,
+que llamando á los capitanes holandeses á Amsterdam á dar razón de sí,
+les privaron y depusieron de sus oficios.</p>
+
+<p>Los nuestros, pues, á quienes la sotana de la Compañía hacía dignos de
+peor tratamiento en el juicio de los herejes, fueron de ellos muy
+maltratados, quitándoles á todos su ropa y lo demás, y echándolos en el
+lugar peor y<span class='pagenum'><a name="Page_II136" id="Page_II136">V.II&ndash;136</a></span> más desacomodado de las naves, con sólo el mantenimiento
+preciso para no morir.</p>
+
+<p>Entre tanto los vencedores banqueteaban y se regalaban muy festivos con
+la provisión que habían hallado en los navíos, mas á costa de los
+vencidos todo; porque tomados del vino y brevajes que hacían, salían tan
+fuera de sí, que á manadas andaban discurriendo por todas partes, de
+popa á proa, tomando por entretenimiento y placer escarnecerlos á todos
+con mofas injuriosas, con visajes ridículos, y tratándolos tan
+infamemente, como si fuesen una vil canalla de turcos.</p>
+
+<p>También los nuestros mantenían á su costa gran parte ó la mayor de esta
+fiesta; porque como echando mano de ellos les registrasen aun los más
+secretos senos, y hallasen en el lugar de joyas cilicios, cadenillas y
+disciplinas, montando en cólera por verse burlados, les sacudían
+reciamente con ellas; otras veces, como queriendo usar con ellos de
+misericordia por verlos pálidos y consumidos de tantos trabajos, les
+ofrecían unos grandes vasos llenos de licores suyos propios; y si por
+modestia ó por otra causa rehusaban llegarlos á los labios, les
+obligaban á ello con la pistola en la mano.</p>
+
+<p>En tantas y tan duras aflicciones, que les<span class='pagenum'><a name="Page_II137" id="Page_II137">V.II&ndash;137</a></span> duraron desde 26 de Marzo
+hasta 6 de Abril era el P. Blende el consuelo y alivio de todos, y con
+su afabilidad y cortesía se ganó la voluntad del capitán holandés, con
+que pudo alcanzar algún alivio para sus hermanos, hasta que dieron fondo
+en Lisboa el domingo de Lázaro en la tarde.</p>
+
+<p>En aquella ciudad, á donde había llegado la fama de lo sucedido habían
+ya prevenido el insigne colegio de San Antonio y el Noviciado algunas
+lanchas en que salieron á recibir á los nuestros, y con el mayor cariño
+y amor que es imaginable, les procuraron reparar de los trabajos
+pasados, y por todo el tiempo que allí se detuvieron usaron con ellos de
+todas aquellas finezas de caridad que son tan propias y antiguas en
+aquella observantísima provincia de Portugal.</p>
+
+<p>No pudo el P. Bartolomé de Blende gozar de estas caritativas
+demostraciones, porque á las repetidas instancias del ilustrísimo señor
+D. Pedro Levanto, arzobispo de Lima, á quien en Lisboa no quisieron
+dejar los holandeses por ser persona de tanta distinción, fué preciso le
+ordenasen los Superiores fuese acompañando á su ilustrísima hasta
+Holanda; para lo cual, disfrazado en traje de secular porque<span class='pagenum'><a name="Page_II138" id="Page_II138">V.II&ndash;138</a></span> vestido de
+Jesuita no le permitieron ir los holandeses, pasó á Amsterdam, no sin
+conocido provecho de muchos de los mismos holandeses, ocultos católicos
+á quienes en secreto confesó y exhortó á mantenerse constantes y firmes
+en la fé.</p>
+
+<p>Puesto, finamente, en libertad aquel prelado volvió con él á Sevilla,
+donde á 15 de Agosto de 1711 hizo la profesión de cuatro votos.</p>
+
+<p>De aquí se partió otra vez á Cádiz sin querer recibir ninguno de los
+riquísimos presentes que el ilustrísimo señor Levanto le ofrecía, en
+agradecimiento de lo mucho que había cooperado con los ministros de la
+república de Holanda para que su ilustrísima fuese restituído á su
+libertad.</p>
+
+<p>Sólo admitió unos libritos de devoción, útiles para introducir, aun en
+gentes de poca ó ninguna conciencia, sentimientos de piedad cristiana, y
+para aumentar la estima y reverencia de la reina de los Ángeles, de
+quien era devotísimo.</p>
+
+<p>Hízose á la vela á 27 de Diciembre del año mismo de 711. Y aun en esta
+segunda navegación fué con sus compañeros apresado de los ingleses, que
+disparando una bala de artillería para pedir bandera, dió el golpe muy
+cerca del<span class='pagenum'><a name="Page_II139" id="Page_II139">V.II&ndash;139</a></span> lugar donde venía el P. Blende, que con los demás se prevenía
+para la muerte, caso que se llegase á rompimiento, para que á toda
+priesa se prevenían las armas; y aun en este caso, en que turbados todos
+con el peligro de muerte, andaban en continuo susto y sobresalto, él,
+con una serenidad de rostro angelical, después de haber echado á todos
+los Jesuitas y otras personas de su posición, hombres y mujeres, que se
+habían refugiado á la Cámara de Santa Bárbara, la absolución general, se
+puso muy despacio á oir las confesiones de algunos que se pudieron
+confesar.</p>
+
+<p>A este tiempo se reconoció ya que los agresores eran ingleses, con que
+viniendo ellos á nuestra capitana, se les hizo demostración del
+pasaporte de la reina Ana que traía, y dejaron pasar libres las naves.</p>
+
+<p>Caminóse después con varia fortuna, y al P. Bartolomé le encargó el P.
+Procurador general, Francisco Burgués, el cuidado de los novicios, como
+lo había hecho el tiempo que estuvieron detenidos en Cádiz, y mostró
+siempre con ellos entrañas y ternura de verdadera madre, no sólo en su
+aprovechamiento espiritual, sino aun en el alivio corporal; de suerte
+que para estar más pronto á socorrerlos en sus<span class='pagenum'><a name="Page_II140" id="Page_II140">V.II&ndash;140</a></span> necesidades, renunció la
+comodidad de venir en la cámara de popa, y quiso vivir con ellos en la
+de Santa Bárbara, lugar incomodísimo y de que rarísimas veces salió para
+repararse con el viento fresco en la plaza de Armas, contento sólo con
+las delicias y conortes del cielo, que jamás le faltaban, gastando lo
+más del tiempo en contínua y estrecha unión con Dios.</p>
+
+<p>Llegado á Buenos Aires á 8 de Abril del año siguiente de 712 y esperando
+allí algunos pocos meses las embarcaciones de las doctrinas, pasó en
+ellas, con otros cuatro de sus conmisioneros, por orden del P.
+Visitador, Antonio Garriga, á las Misiones de los Guaranís, no sin dolor
+y sentimiento de sus novicios, que deseaban gozarle por más largo tiempo
+y tener á la vista un ejemplar perfecto de Jesuita indiano, para copiar
+en sí aquellas tan grandes y tan excelentes virtudes que son necesarias
+á quien en país tan extraño y entre gente tan bárbara, por naturaleza y
+por los vicios, debe ejercitar el oficio de la predicación Apostólica.</p>
+
+<p>Lo que obró después en servicio de Dios y de las almas en aquellas
+Reducciones no se puede decir fácilmente; pero se puede conjeturar
+bastantemente, de que entre tantos, por<span class='pagenum'><a name="Page_II141" id="Page_II141">V.II&ndash;141</a></span> otra parte dignísimos, fué
+escogido por compañero del Apostólico P. Arce para ir al descubrimiento
+del puerto de los Itatines, por donde se hiciese escala para la
+comunicación con las Misiones de los Chiquitos, y para observar la
+voluntad de las naciones cincunvecinas á la ley de Cristo, en cuya
+empresa felizmente murió.</p>
+
+<p>Hombre verdaderamente de virtudes y talentos, de que se esperaba mucho
+para la exaltación de la fe, si Dios, que desde el cielo ordena las
+cosas de la tierra, muy al revés de lo que alcanzan nuestros cortos
+juicios, no hubiera privado de él al Paraguay, poco después que se le
+dió y llamádole á recibir el descanso eterno cuando estaba con fuerzas y
+vigor para trabajar por muchos años.</p>
+
+<p>Murió el año de 715; no se sabe el día, pero se cree fué su muerte á los
+últimos de Noviembre, en edad de 40 años y 21 de religión, en que había
+entrado á 1.º de Octubre de 1694.<span class='pagenum'><a name="Page_II142" id="Page_II142">V.II&ndash;142</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XVIII" id="CAPITULO_XVIII"></a>CAPÍTULO XVIII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Fúndase una Reducción nueva y el
+P. Juan Bautista de Zea emprende
+la Misión de los
+Zamucos.</i></p></div>
+
+
+<p>Ya es tiempo de que volvamos á atar el hilo de la historia, interrumpida
+con esta larga, bien que útil digresión, y en primer lugar á dar una
+vista á la Reducción de San Juan Bautista, para pasar después á hablar
+por extenso de las trabajosísimas Misiones que en estos años emprendió á
+gloria de Dios y bien de las almas, el Apostólico P. Juan Bautista de
+Zea.</p>
+
+<p>Ya dijimos en el capítulo <span class="smcap">XVI</span> cómo para suplir la falta de sujetos se
+habían extinguido dos pueblos, y el uno de la advocación de San<span class='pagenum'><a name="Page_II143" id="Page_II143">V.II&ndash;143</a></span> Juan
+Bautista; mas por este tiempo se volvió á fundar otro con la misma
+advocación.</p>
+
+<p>Habíanse, pues, agregado á San Joseph buen número de Morotocos y Quíes,
+y para mantener tanta gente era el terruño algo estéril, y cortas las
+cosechas; por lo cual era necesario dividir aquel pueblo y buscar en
+otra parte lugar para fundar en él otro nuevo.</p>
+
+<p>Trece leguas de San Joseph, hacia Levante, había una campaña llamada el
+Naranjal, estéril, no tanto por infelicidad de la tierra, cuanto por no
+haber quien la cultivase.</p>
+
+<p>De común consentimiento escogieron, entre los otros, este paraje los
+neófitos, y tomó luego habitación en él la gente de cuatro naciones y de
+otros tantos idiomas, Boros, Penotos, Taus y Morotocos, poniendo por
+nombre á aquel pueblo San Juan Bautista; y para esto se atendió tanto á
+que tuviesen cómodamente con qué pasar la vida, cuanto á que en bárbaros
+nuevos en la fe, viniendo muchos en número y envejecidos en los vicios,
+es cosa de increíble trabajo quitarles las malas costumbres, hacerlos
+olvidar las antiguas supersticiones y reducirlos á la estrechez de la
+ley y vida cristiana; y como decía graciosamente un Misionero, son ellos
+tan niños, sin uso de razón que para criarlos<span class='pagenum'><a name="Page_II144" id="Page_II144">V.II&ndash;144</a></span> con vida de hombres
+racionales, es necesario estar en continuo ejercicio de todas las
+virtudes, en especial de la paciencia, del celo, agrado y de aquella que
+todo lo obra, la caridad, sufriéndoles infinitas impertinencias y
+necedades, acomodándose á su modo y transformándose en cada uno de ellos
+para ganarlos y conducirlos todos á Dios.</p>
+
+<p>Encargóse este nuevo pueblo al P. Juan Bautista Xandra, sardo de nación,
+el cual procuró, con todo el fervor de su espíritu, que la gente
+fabricase sus Ranchos y labrase la tierra, de suerte que volviendo de
+allí á poco el Padre Zea de los Zamucos, con no tan buen suceso como
+esperaba, se consoló no poco con lo que vió en el nuevo pueblo de San
+Juan, y tomó ánimo para arriesgar de nuevo la vida en la empresa de los
+Zamucos.</p>
+
+<p>Esta conversión de Zamucos es aquella obra que emprendo ahora escribir,
+en que por haber sido la última de este obrero evangélico; así como el
+sol en su horizonte, cuanto más precipitado corre al ocaso, tanto se
+muestra más luminoso y bello, así este sol apostólico echó el resto de
+su incomparable caridad cuando más cercano á su muerte; y aunque
+consumido, no menos de los años que de los trabajos, tuvo<span class='pagenum'><a name="Page_II145" id="Page_II145">V.II&ndash;145</a></span> tantas
+fuerzas y aliento, que pudo llegar á plantar triunfante la bandera de
+Cristo en país inaccesible, no tanto por la barbaridad de sus moradores,
+cuanto por su sitio natural; bien que después, por los inescrutables
+juicios de Dios, cometida á otros aquella grande obra, se frustraron por
+algún tiempo tantas fatigas, y las esperanzas concebidas de penetrar por
+aquí á las vastísimas provincias del Chaco.</p>
+
+<p>Fortalecido, pues, su espíritu con largas oraciones y súplicas á Dios
+Nuestro Señor para la feliz conducta de aquel negocio, se puso en camino
+para los Zamucos por Julio de 1716, acompañado de cien neófitos, y á
+pocas leguas se le opuso el infierno con horribles tempestades en el
+aire, torbellinos de agua y viento, crecientes de ríos y otras mil
+incomodidades; de manera que en andar cosa de catorce leguas, gastó
+diecinueve días, mas no sin algún fruto; porque dando una ligera corrida
+á registrar algunas Rancherías de los Tapuyquias, ya asoladas, halló
+allí treinta almas que perseveraban aún en las tinieblas del gentilismo;
+y ganadas para Cristo, las despachó al pueblo de San Joseph.</p>
+
+<p>Alegre con esta ganancia impensada, pasó adelante, y á pocas leguas
+encontró con un<span class='pagenum'><a name="Page_II146" id="Page_II146">V.II&ndash;146</a></span> bosque de diez leguas de largo, horrible á la vista, y
+tan difícil de penetrar por él, que nunca le había visto semejante en
+todas sus correrías.</p>
+
+<p>Lo que aquí hizo y padeció, con ningunas palabras lo podré mejor referir
+que con las que el mismo P. Zea se lo escribió al P. Vice-Provincial
+Luis de la Roca:</p>
+
+<p>«Los indios (dice) no obstante que desconfiaban llegar al cabo,
+comenzaron á trabajar y á desmontar la espesura; mas á la mitad de ella
+desmayaron totalmente y se resolvieron á dejarla, y tuve por milagro el
+poder detenerlos; y para animarlos á llevar al cabo lo comenzado, me
+puse yo á la frente con una hacha en la mano, á veces con el azadón y
+otras llevándoles agua para refrigerarlos de los incendios del
+ardientísimo sol que hacía, y de esta manera, con el favor de Dios, en
+diecinueve días de trabajo, se acabó de romper el bosque.</p>
+
+<p>»Mas lo que se hacía insufrible era el no tener de día ni de noche
+treguas de las sangrientas molestias de infinitos mosquitos y tábanos de
+varias especies, molestísimos, cuyos aguijones nos desfiguraron
+sobremanera y nos duraron por mucho tiempo las señales.<span class='pagenum'><a name="Page_II147" id="Page_II147">V.II&ndash;147</a></span></p>
+
+<p>»Puse por nombre á este bosque el Purgatorio, para que quien los años
+siguientes viniere á este país en busca de almas, sepa cuánto le han de
+costar.»</p>
+
+<p>Hasta aquí el P. Zea.</p>
+
+<p>Abierto finalmente el camino salieron á campaña rasa, donde no hallaron
+cosa de comer el Padre ni sus compañeros para repararse de los trabajos
+pasados, porque no había en aquel lugar ninguna caza ni laguna de
+pescado, ó alguna colmena, como hay por otras partes.</p>
+
+<p>Sólo había gran copia de agua estantía en las lagunas, y algunas raíces
+duras y tan amargas como la hiel, y de éstas no en mucha abundancia; por
+esta causa perdió las esperanzas de llegar al término de su viaje,
+porque fuera de lo dicho, habían también con los trabajos caído enfermos
+no pocos de los neófitos, y los demás apenas se podían tener por la
+falta de alimento.</p>
+
+<p>Con todo eso pasó adelante, á dos jornadas distante de la última
+Ranchería de los Cucarates, le suplicaron algunos Orerobates y Morotocos
+torciese algún tanto el camino y fuese á tres Rancherías de su nación á
+reducir á aquellos sus paisanos al conocimiento del Dios verdadero.<span class='pagenum'><a name="Page_II148" id="Page_II148">V.II&ndash;148</a></span></p>
+
+<p>Condescendió con ellos de buena gana el santo varón, y dando orden al
+resto de su comitiva que le esperasen junto á los Cucarates con solos
+algunos pocos dió la vuelta hacia las dichas Rancherías, y en menos de
+dos días entró en aquellas tierras donde no halló ni aun una sola alma,
+porque la carestía había obligado á los paisanos á esparcirse por los
+bosques en busca de comidas; por tanto, fueron tras ellos los cristianos
+sin perder tiempo; mas los infieles, juzgándolos, ó enemigos ó indios
+Chiquitos, de quien se temen en gran manera, huyeron, hasta que
+desengañados, por haberse dado á conocer los nuestros, se pararon.</p>
+
+<p>Pero fué en vano hablarlos de que se hiciesen cristianos, porque no
+venían bien en abandonar su nativo suelo y tomar casa en otro paraje, y
+de otra manera no podían ser doctrinados en las cosas de la fe y
+admitidos al santo bautismo; por cuya razón, viendo el P. Zea que no era
+aún llegado el tiempo para su conversión, dió la vuelta en busca de sus
+compañeros; mas no le salieron en vano sus fatigas, porque corriendo por
+algunas Rancherías ya desiertas, halló allí poco más de setenta almas
+que redujo con facilidad á la fe, y dejándolas al cuidado de algunos de
+sus neófitos que las guiasen y con<span class='pagenum'><a name="Page_II149" id="Page_II149">V.II&ndash;149</a></span>dujesen hasta San Joseph, alegrísimo
+el siervo de Dios de haber en tres días sacado de las garras del demonio
+tantos infieles, llegó junto á la última Ranchería de los Cucarates,
+donde le esperaban sus compañeros, á los cuales el espíritu maligno
+había puesto en el corazón tal desesperación del éxito feliz de aquella
+empresa, que por más que los animó no pudo jamás conseguir con ellos que
+pasasen adelante; y ¿qué podría hacer él solo si faltaba por romper otro
+bosque semejante al pasado?</p>
+
+<p>Detenerse aquí, y con el ayuda de otros infieles penetrar á los Zamucos
+era imposible, porque todos, al ver á los Chiquitos, se habían retirado
+muy adentro.</p>
+
+<p>Por tanto, con increíble sentimiento y dolor de su corazón, se vió
+obligado á volver atrás y diferir la empresa hasta el año siguiente:</p>
+
+<p>Mas el celo de las almas y de la mayor gloria de Dios, que estimulaban
+al Apostólico Padre á proseguir lo comenzado, no le dejaron esperar á
+que abriese el tiempo, y aunque de las continuas lluvias que caían
+estaban anegadas las campañas, resolvió exponerse segunda vez á los
+riesgos y peligros pasados.</p>
+
+<p>Cuáles y cuántos fuesen, no lo refiere el Pa<span class='pagenum'><a name="Page_II150" id="Page_II150">V.II&ndash;150</a></span>dre por extenso, pero sí
+explica lo bastante para comprender el valor y aliento que tenía en los
+negocios del servicio de Dios.</p>
+
+<p>«Lo mismo (dice) era tratar de esta Misión que tocar al arma el infierno
+para deshacerla, romper el aire con furiosas tempestades y mover en la
+tierra persecución aún más terrible; porque unos me persuadían á que era
+temerario atrevimiento esta empresa y que no había de salirme bien con
+los esfuerzos humanos. Otros, con más errado juicio, decían que se
+perdía inútilmente el tiempo y el trabajo en la conversión de pocos
+cuando había cerca tantos países donde á menos costa se ganaría para
+Dios muy grande multitud de almas.»</p>
+
+<p>Así nos pinta, como en bosquejo, los esfuerzos de los hombres y de los
+demonios para apartarle de sus intentos; mas todo se desvaneció, porque
+cuando Dios le llamaba, ni persuasión de razones, ni terror de peligros,
+ni embarazos que se le atravesasen, eran poderosos para apartarle de sus
+intentos.</p>
+
+<p>Llamó, pues, un día á doce de los más fervorosos cristianos, y de igual
+ánimo en los peligros, y con gran copia de razones les exhortó á que
+quisiesen ser sus compañeros en aquella empresa, diciéndoles que en el
+cielo les daría<span class='pagenum'><a name="Page_II151" id="Page_II151">V.II&ndash;151</a></span> Dios el galardón de lo que por su amor padeciesen; que
+debían procurar el bien de los otros y moverse á compasión de tantas
+almas oprimidas de la tiranía del demonio, de quien ellos, por la
+misericordia divina, habían sacudido el yugo; que no se espantasen de
+los trabajos y riesgos que se les ofrecían porque corría por cuenta del
+cielo el librarlos de ellos; fuera de que él sería el primero en
+exponerse á los peligros y ellos en su seguimiento vendrían pisando sus
+huellas; él tantearía primero los vados de los ríos, se arrojaría por
+los pantanos, echaría mano del hacha, y si osasen acometerlos los
+bárbaros, él se ofrecería á servirles de escudo.</p>
+
+<p>Esto y más les dijo este generosísimo propagador de la ley de Dios, con
+grande energía de espíritu, porque de suyo era elocuentísimo. Y á la
+verdad era necesaria tal eficacia en sus palabras para que sus indios
+perseverasen y pudiesen sufrir tantos trabajos.</p>
+
+<p>Persuadióles lo que quería, y con estos pocos compañeros, en el mayor
+rigor del tiempo, por Febrero del año siguiente, pasó á reconocer el
+bosque que faltaba por abrir para entrar en los Zamucos; y pareciéndole
+cobardía el no poner luego manos á la obra para allanar aquella
+dificultad, cogiendo una hacha y otras á su imita<span class='pagenum'><a name="Page_II152" id="Page_II152">V.II&ndash;152</a></span>ción los neófitos,
+comenzó á hacer el camino.</p>
+
+<p>«Por espacio de quince días (dice él mismo en una carta) desde el
+amanecer hasta puesto el sol, trabajé en desmontar parte de aquella
+selva, las más de las veces con el agua hasta la cintura, á pie descalzo
+por entre aquellos espinares, perdiendo á cada paso el camino, porque la
+violencia del agua nos llevaba de una parte á otra.»</p>
+
+<p>Trabajando con este tesón llegaron hasta la mitad del bosque, donde
+conoció el santo varón que de aquella manera no tanto se habían de
+sufrir trabajos y vencer dificultades, cuando contrastar poco menos que
+un imposible; pues fuera del riesgo que había, de que creciendo un poco
+más el agua quedasen todos anegados, no tenían un palmo de tierra donde
+reposar de noche, y la molestia y enfado de los mosquitos era más
+insufrible que estar debajo del agua; por esto se vió precisado á volver
+atrás hasta que se serenase el tiempo y tomasen nuevo vigor y aliento
+sus compañeros, aunque el Venerable Padre, á quien los consuelos del
+cielo infundían tanto ánimo y valor en tantas angustias, que el celo de
+las almas le hacía casi insensibles todos los trabajos.</p>
+
+<p>Llegaron todos sanos y salvos el Sábado<span class='pagenum'><a name="Page_II153" id="Page_II153">V.II&ndash;153</a></span> Santo á la Reducción de San
+Juan Bautista, habiendo gastado más de cuarenta días en el viaje.</p>
+
+<p>Al siguiente día de Pascua de Resurrección trató el P. Zea de ajustar
+las paces y reducir al conocimiento de Dios los Carerás, para limpiar de
+esta manera el camino de peligros y encuentros con aquellos caribes, que
+causaban no poco terror á los pasajeros y servían de embarazo á la
+dilatación de la santa fe.</p>
+
+<p>Son estos Carerás de la misma lengua y nación que los Morotocos, con los
+cuales poco antes habían roto la paz por litigios y contiendas que
+tenían entre sí, y se habían seguido, de ambas partes, muchas muertes y
+ruinas, hasta que cansados de pelear y hacer guerra los Carerás enviaron
+mensajeros á los Morotocos para volver á su antigua amistad; pero contra
+todo el derecho de las gentes, dieron éstos inhumanamente la muerte á
+dichos mensajeros.</p>
+
+<p>Irritó tanto esta alevosía á los Carerás, que se conjuraron para
+destruir á los Morotocos, sin dar cuartel á ninguno de ellos; antes
+bien, haciendo pedazos á cualquiera que caía en sus manos, y celebrando
+con sus carnes banquetes de cruelísima alegría.<span class='pagenum'><a name="Page_II154" id="Page_II154">V.II&ndash;154</a></span></p>
+
+<p>A domesticar, pues, estas fieras y reducirlas al rebaño de Cristo se
+partieron ciento y sesenta indios cristianos del pueblo de San Joseph, y
+entrando en su Ranchería, procuraron introducir tratados de paz; mas los
+Carerás, sin querer dar oídos á estas pláticas, se pusieron luego en
+arma, y del primer golpe mataron un indio cristiano é hirieron á otros
+dos.</p>
+
+<p>Los neófitos, entonces, ofendidos, dieron sobre ellos, disparándoles una
+tempestad de flechas, de que muchos quedaron muertos: irritados, los que
+pudieron, escaparon, y sólo se recogieron dieciséis de la chusma, que
+traídos á San Joseph, se redujeron á nuestra santa fe.</p>
+
+<p>Los fugitivos, en varias ocasiones, quisieron matar al P. Zea; mas Dios,
+que le guardaba, le libró siempre, de varias maneras, de su furor y
+crueldad.</p>
+
+<p>Mientras sucedía lo referido con los Carerás, se estaba disponiendo el
+infatigable Misionero para llevar al cabo y conseguir el fin glorioso de
+tan trabajosa empresa; para la cual, escogiendo segunda vez algunos
+cristianos de más valor y fuerzas, partió á fines de Mayo de 717, y
+llegando al lugar de sus sudores, se puso luego con mayor brío á cortar
+árboles y á allanar la tie<span class='pagenum'><a name="Page_II155" id="Page_II155">V.II&ndash;155</a></span>rra, facilitando este trabajo y fatiga la
+esperanza de feliz suceso.</p>
+
+<p>Parecía casi imposible quitar aquel embarazo; pero nada le es
+inaccesible, nada duro de vencer, á quien ha ofrecido su espíritu á
+Dios, y á los prójimos su vida en obsequio de la caridad.</p>
+
+<p>Al cabo de veinte días se llegó á abrir del todo aquel impenetrable
+bosque, y á los 12 de Julio llegó á la primera Ranchería de los Zamucos.</p>
+
+<p>Estos, á quienes había llegado antes la fama de su venida, le festejaron
+con demostraciones de extraordinaria alegría; cercáronle todos en rueda,
+y los varones todos, uno por uno, le fueron besando la mano; querían
+hacer lo mismo las mujeres; mas el santo varón que se deshacía todo en
+lágrimas de consuelo, les dió á besar la imagen de la Virgen santísima,
+que traía en la mano.</p>
+
+<p>Cumplimentaron después á los neófitos, abrazándoles en señal de paz y de
+amor, y les alojaron en sus casas, dándoles parte de la pobreza y
+escasez del país.</p>
+
+<p>El día siguiente juntó el pueblo en la plaza, les dió razón y juntamente
+una breve noticia de Dios, de su santa ley, y los preguntó si que<span class='pagenum'><a name="Page_II156" id="Page_II156">V.II&ndash;156</a></span>rían
+que los Misioneros viniesen á predicarles allí la fe de Jesucristo, y
+enseñarles el camino del cielo.</p>
+
+<p>Respondieron ellos que había mucho tiempo que lo deseaban, y el no ser
+ya cristianos era porque no tenían quién les explicase los misterios de
+la fe que habían de creer, ni los mandamientos que debían observar.</p>
+
+<p>&mdash;Pues si es así&mdash;añadió el Padre, bañado en alegría&mdash;es necesario
+levantar primero iglesia á vuestro criador y señor, y que os juntéis
+todos en un pueblo.</p>
+
+<p>A esta propuesta se levantaron dos caciques principales, diciendo que lo
+harían de buena voluntad, mas no allí, sino en mejor sitio, y que
+juntarían luego al punto toda la gente del contorno para fundar una
+reducción numerosa.</p>
+
+<p>Entre tanto hizo el P. Zea enarbolar una cruz en un alto, y puestos
+todos de rodillas delante de ella, la adoraron; y entonadas las letanías
+de la Virgen, puso aquel pueblo debajo del patrocinio y tutela de
+nuestro Padre San Ignacio, cuya advocación le dió.</p>
+
+<p>Hubiérase quedado allí de buena gana para dar calor á la buena voluntad
+de los Zamucos si hubiera llevado consigo los ornamentos sagrados y el
+altar portátil, aunque le fuese for<span class='pagenum'><a name="Page_II157" id="Page_II157">V.II&ndash;157</a></span>zoso sufrir muchas incomodidades, y
+no tener otra cosa para comer que agua y algunas raíces de yerbas
+silvestres; por esta causa se hubo de despedir de ellos y volverse por
+entonces con igual sentimiento y dolor del que se partía y de los que se
+quedaban.</p>
+
+<p>A la vuelta tuvo ocasión oportuna de ganar para Cristo á cien indios de
+varias naciones Zinotecas, Japorotecas y Cucarates que se trajo consigo
+á la Reducción de San Juan Bautista, en donde mientras se estaba
+disponiendo de nuevo para volver á sus Zamucos, recibió orden de nuestro
+Padre General Miguel Ángel Tamburini, de que tomase á su cargo el
+gobierno de provincia; á que obedeció prontamente, no sin incomparable
+dolor de su corazón.</p>
+
+<p>Y porque con esta ocasión murió al bien público de estas misiones,
+dejando después de dos años poco menos, la vida en el empleo de
+Provincial, haremos aquí una breve relación de los méritos que
+partiéndose de aquí llevó consigo al Paraguay, para ejemplo de los
+súbditos, y después al cielo, para recibir la corona debida á los
+operarios apostólicos.</p>
+
+<p>Fué el P. Juan Bautista de Zea, natural de Goaze, lugar de Castilla la
+Vieja, en donde nació á 18 de Marzo de 1654.<span class='pagenum'><a name="Page_II158" id="Page_II158">V.II&ndash;158</a></span></p>
+
+<p>Aquí aprendió los primeros rudimentos de la gramática, aunque por la
+calidad del lugar y de los maestros, aprovechó más en la devoción que en
+las letras, creciendo no menos en la virtud que en los años.</p>
+
+<p>Para estudiar las ciencias mayores pasó á la Universidad de Valladolid,
+donde dió buenas muestras de ingenio en las ciencias especulativas, pero
+mucho más en la de los santos.</p>
+
+<p>Sobresalía en él una modestia virginal, una inocencia de costumbres tan
+cristianas como amables, un desprecio grande de las cosas del mundo, y
+un no gustar de otra cosa que de Dios y de su alma.</p>
+
+<p>Poco era menester para que quien estaba tan despegado de los afectos de
+la carne y sangre se rindiese á la voluntad divina que le llamaba á la
+Compañía, en que á 13 de Agosto de 1671 le recibió el doctísimo P. Diego
+de la Fuente Hurtado, el cual descubriendo con luz soberana, y
+anteviendo los fines á que Dios tenía destinado al nuevo Jesuita,
+pronosticó de él cosas grandes en el servicio de Dios y aumento de la
+santa Iglesia, y de allí adelante le amó siempre y le veneró como á
+santo.</p>
+
+<p>Apenas el hermano Zea se vistió la sotana de la Compañía, cuando
+haciéndose cargo de<span class='pagenum'><a name="Page_II159" id="Page_II159">V.II&ndash;159</a></span> las nuevas obligaciones que con ella había
+contraído, procuró dar á ellas entero cumplimiento; y como si empezara
+de nuevo el camino de la virtud, se miraba en las virtudes de sus
+connovicios, observando cuanto en ellos era digno de ser imitado para
+copiar en sí mismo la perfección de todos.</p>
+
+<p>Dándosele para leer y considerar nuestras reglas, se las puso delante
+como modelo, á que se arregló perfectamente en lo interior y exterior.</p>
+
+<p>Tuvo muy poco en qué vencerse para entregar del todo su corazón á Dios,
+no queriendo ni amando, ni pensando en otro bien que en Su Majestad; y
+testifica sujeto que le conoció estudiando la filosofía, que habiéndole
+dado los Superiores el cuidado del reloj de casa, se estaba sólo en un
+aposento bien incómodo sin salir de él sino obligado de las funciones
+escolásticas ó domésticas.</p>
+
+<p>Aquí todo el tiempo que le sobraba de las tareas del estudio lo daba á
+Dios, y rarísima vez á los hombres, porque usaba muy poco de su
+conversación, y esto solamente cuando lo pedía la obligación.</p>
+
+<p>Pasó después á estudiar la teología á Salamanca, y á este tiempo corrió
+la noticia por<span class='pagenum'><a name="Page_II160" id="Page_II160">V.II&ndash;160</a></span> las provincias de España de haber llegado á Cádiz los
+PP. Cristóbal de Grijalva y Tomás Dombidas, procuradores del Paraguay, y
+poniéndose á considerar sobre la conversión de los idólatras y el
+extremo desamparo en que están innumerables pueblos del Occidente,
+dilatado campo en que ofrece copiosísima mies á muchos operarios
+Evangélicos, si hubiese muchos que despreciando las comodidades propias
+atendiesen á la eterna salvación de las almas; se le encendió el corazón
+en deseos de ser uno de los escogidos á quien tocase la suerte de ser
+señalado para la Misión de la dilatadísima provincia del Paraguay; por
+tanto puso luego todo empeño en alcanzar licencia de sus Superiores, los
+cuales sintieron mucho su petición, porque por una parte no querían
+privarse de él, y por otra no querían oponerse á la voluntad de Dios,
+conocida claramente en su vocación, prevaleció finalmente la América, y
+la abandonada gentilidad del Paraguay: por lo cual, nuestro Zea,
+contento y alegrísimo se partió de su provincia de Castilla, á quien
+como hijo profesó siempre tiernísimo afecto; y sus condiscípulos le
+siguieron con el corazón, conservando su dulcísima memoria;
+singularmente se esmeró en esto su maestro en la filo<span class='pagenum'><a name="Page_II161" id="Page_II161">V.II&ndash;161</a></span>sofía el P.
+Baltasar Rubio, confesor que fué de la serenísima reina de España doña
+María Luisa de Saboya; éste le siguió con el afecto; con sus oraciones y
+con sus cartas pues cuando se ofrecía ocasión siempre le escribía, por
+tener del P. Zea subido concepto, como en ellas lo manifestaba.</p>
+
+<p>Ordenóse de sacerdote antes de embarcarse para esta provincia, á que
+pasó el año de 1681 y apenas se dieron á la vela en Cádiz, cuando se le
+ofreció ocasión en qué dar muestras del espíritu y virtudes, de las
+cuales iba abundantemente prevenido para aquel viaje.</p>
+
+<p>Cayeron enfermos casi todos sus compañeros, que llegaban á sesenta,
+porque se marearon con extraordinaria inapetencia y fastidio de la
+comida; á que se siguieron otras enfermedades, de que murieron ocho de
+los Jesuitas, como dije en la vida del P. Caballero, que pasó también á
+Indias en esta ocasión.</p>
+
+<p>El P. Zea era entonces todo para todos, sirviéndoles no solamente de
+enfermero, sino de cocinero, aunque sin experiencia en tales oficios;
+mas la caridad, que es maestra muy ingeniosa, le enseñó estos y otros
+oficios para servir á sus hermanos.</p>
+
+<p>Convalecidos éstos, empleó todos sus pensa<span class='pagenum'><a name="Page_II162" id="Page_II162">V.II&ndash;162</a></span>mientos y celo en la chusma
+de los grumetes del navío, tomando á su cargo el cuidado espiritual de
+ellos con las pláticas, exhortaciones, confesiones y todos los otros
+ejercicios conducentes al aprovechamiento de las almas, no dejando,
+entre tanto, obra ninguna, por vil y repugnante que fuese, que no la
+ejecutase en servicio de ellos, por ganarlos para Dios, y de mejor gana
+y más alegremente hacía aquellas que eran de mayor trabajo y desprecio.</p>
+
+<p>Con este porte tan santo procedió toda la navegación, que duró tres
+meses, con aprovechamiento maravilloso de muchos, á quien redujo á bien
+vivir, ya valiéndose de las verdades eternas, ya poniéndoles á la vista
+tantos peligros y tempestades del mar, que aun á los más perdidos suelen
+obligar á cuidar de la conciencia y del alma, que antes tenían en tal
+olvido ó parecía no tenerla.</p>
+
+<p>Lo que obró después que llegó á las Indias y en qué oficios se empleó en
+el largo curso de su vida, no lo he podido averiguar, por la distancia
+de los lugares donde vivió y trabajó, y por haber muerto muchos de la
+Compañía que le trataron familiarmente. Pero sé que por el aprecio que
+desde el principio hicieron de él los Superiores, poco después que llegó
+de Es<span class='pagenum'><a name="Page_II163" id="Page_II163">V.II&ndash;163</a></span>paña le hicieron ministro del Colegio Máximo de Córdoba, donde se
+cría la religiosa juventud de toda esta provincia.</p>
+
+<p>Después fué Superior de las Misiones del Uruguay, Visitador de la de los
+Chiquitos, Vice-Rector del Colegio de Córdoba, y estuvo también señalado
+Rector del Colegio de las Corrientes, á que por motivos que tuvo
+propuso; y últimamente fué Provincial de esta provincia, oficio en que
+le cogió la muerte al año y medio de su gobierno.</p>
+
+<p>Ahora sólo diré brevemente alguna cosa de sus virtudes, reservando para
+mejor ocasión el dar por extenso relación completa de sus muchas
+empresas y acciones heroicas. Y en primer lugar diré de su pobreza
+religiosa.</p>
+
+<p>Fué siempre pobrísimo en su vestido, tanto, que por los muchos remiendos
+que tenía, decía con gracia un Misionero, que había en él más accidentes
+que substancia; él mismo lo remendaba por sus manos; jamás mudó otro,
+hasta que el primero, por no poder ya subsistir, se le caía á pedazos.</p>
+
+<p>Al entrar en Buenos Aires, siendo Provincial, le rogó su secretario el
+P. Juan de Alzola, que, á lo menos en aquella ciudad, se dejase ver con
+sotana un poco decente, pues la que<span class='pagenum'><a name="Page_II164" id="Page_II164">V.II&ndash;164</a></span> llevaba estaba de muy desteñida,
+casi blanca, porque si no le obligaría á él á que se vistiese otra
+semejante.</p>
+
+<p>&mdash;Yo le mando á V. R.&mdash;respondió el P. Zea&mdash;que no haga mudanza ninguna
+en su vestido y deje que yo me goce en esta pobreza, de que hago más
+aprecio que de cuantas púrpuras visten los monarcas y emperadores.</p>
+
+<p>Todos los muebles de su aposento eran una red, ó como aquí llamamos,
+hamaca, para dormir, sin colchón ni almohada, unos cuantos libros
+devotos y un Santo Cristo.</p>
+
+<p>Su breviario era tan viejo y hecho pedazos, que sólo ayudado de la
+memoria podía satisfacer á la obligación de rezar el oficio divino; su
+mayor tesoro eran los instrumentos de penitencia, con que maceraba su
+carne, cilicio, cadenas de hierro, cruces armadas de agudas puntas y
+otros de este jaez, con que redujo su cuerpo á perpetua esclavitud, con
+aquel santo temor con que se armó también contra sí mismo el Apóstol San
+Pablo.</p>
+
+<p>En sus viajes sólo comía un poco de pan y alguna otra vianda, de que
+usan los pobres indios; bien que cuanto al pan ú otro de los manjares
+que usan los europeos, en muchos años no probó bocado; contento sólo con
+un puñado<span class='pagenum'><a name="Page_II165" id="Page_II165">V.II&ndash;165</a></span> de maíz mal cocido y en muchas ocasiones con raíces ó frutas
+silvestres, pues muchas veces no tenía ni hallaba otra cosa en los
+bosques; y cuando comía con más esplendidez era, ó algún pececillo ó
+unas hierbas cocidas sin algún aderezo; y vivía tan gozoso y alegre en
+esta pobreza y miseria, que en su última enfermedad le eran molestas y
+pesadas las comodidades que usa con sus enfermos la Compañía.</p>
+
+<p>No fué inferior á la pobreza su obediencia, de que dió pruebas
+maravillosas, las cuales, por ventura, alguno que no mira la verdadera
+santidad sino con los ojos del cuerpo, tendrá en poco, pero no quien
+mirando las cosas con los ojos limpios y claros del espíritu, mide la
+perfección de las virtudes, no con lo que muestran en la apariencia,
+sino con lo que en la realidad son en sí mismo.</p>
+
+<p>Era, como después veremos, varón de celo ardientísimo y de natural sobre
+manera ardiente; con todo eso, á una leve insinuación de sus superiores,
+desde las Misiones de los Guaranís, donde trabajaba en grandes obras del
+servicio de Dios y provecho de las almas, se redujo, sin la menor
+propuesta, á las angustias de un aposento en un colegio, con el empleo
+de enseñar á los niños los primeros rudimentos de la gramá<span class='pagenum'><a name="Page_II166" id="Page_II166">V.II&ndash;166</a></span>tica. A otra
+insinuación de su Provincial, mientras estaba reduciendo al gremio de la
+iglesia gran número de infieles, dejando al punto aquella grande obra,
+pasó á las Reducciones del Uruguay, como si dijéramos, de un cabo del
+mundo al otro, pues distaban éstas más de mil y doscientas leguas de las
+otras donde estaba; y un viaje de veinticuatro horas, volvió á
+desandarle, por obediencia, en veinticuatro días.</p>
+
+<p>Finalmente, donde esta virtud campeó con admiración de todos, fué cuando
+estando en el fervor de sus conversiones y á lo mejor de la obra de
+reducir á la fe á los Zamucos y fundar aquella nueva cristiandad,
+levantó al punto las manos de la labor, sin esperanza de volver jamás á
+proseguirla, á un orden de nuestro Padre general de que tomase á su
+cargo el gobierno de esta provincia; él mismo confesó con toda
+ingenuidad que le costó la ejecución de este orden increíble dolor y
+sentimiento, y que jamás había sentido tanta repugnancia su natural como
+en este caso de ser Superior; y aunque fácilmente se hubiera podido
+excusar de aquella carga, para él tan pesada, con todo eso, por no dejar
+de obedecer, la aceptó prontamente, y sin dilación se vino á largas
+jorna<span class='pagenum'><a name="Page_II167" id="Page_II167">V.II&ndash;167</a></span>das al Tucumán, sufriendo por el camino increíbles trabajos é
+incomodidades.</p>
+
+<p>Mas en lo que sobre todo se hizo admirable entre los nuestros fué en el
+celo de las almas y en la conversión de los infieles. El dilatar la fe,
+el predicar á los cristianos, el reducir á los gentiles, no parecía en
+él obra de virtud, sino inclinación y apetito natural; por lo cual no
+sabía vivir de otra suerte ni en otra ocupación recibía gusto, sino en
+esta de conducir almas al conocimiento y amor de Dios, y en este
+ejercicio estaba toda su quietud y descanso y para aliviarle en todas
+enfermedades, no había mejor medio que hablarle de nuevas empresas en
+bien de las almas, de la santa vida de los nuevos cristianos y de nueva
+conversión de infieles á la santa iglesia.</p>
+
+<p>Ojalá pudiera yo trasladar aquí algunas cartas suyas, que tengo en mi
+poder, para que vieran todos que no pudieran los enamorados del mundo y
+de la carne explicar con más vivas expresiones sus contentos y deseos,
+cuanto este obrero Evangélico manifiesta los sentimientos de su corazón
+en los negocios del servicio de Dios; los lamentos y quejas que hace de
+su mayor enemigo el demonio cuando se le atravesaba, ó hacía se le
+desvaneciesen sus de<span class='pagenum'><a name="Page_II168" id="Page_II168">V.II&ndash;168</a></span>signios. Por eso no me causa admiración que con
+ánimo invicto sufriese muchas persecuciones y reparase, aun con la
+pérdida de su reputación, los daños, bien que ligeros, de su
+cristiandad; antes dando cuenta de estas sus borrascas al P. Francisco
+Burgés, Procurador general de esta provincia, en carta de 29 de
+Septiembre de 1705, escrita á Madrid, le dice así:</p>
+
+<p>«Para mí no puede haber mayor gloria que el que me persigan por llevar
+adelante aquella nueva cristiandad de los Chiquitos que tantos trabajos
+y sudores me ha costado desde los principios.»</p>
+
+<p>Y decía la verdad; porque si se habla de solos trabajos que se padecen
+en desvastar é instruir á estos gentiles, que en las facciones son
+hombres, pero en las obras se distinguen poco de los brutos, sufría y
+hacía por ellos cuanto puede hacer un verdadero padre, para provecho
+espiritual y corporal de sus hijos, porque á él la virtud le había dado
+tan tiernas entrañas y amor de verdadero padre, como los padres
+naturales suelen tenerlas por naturaleza con los hijos; de día y de
+noche trabajaba, no sólo para bien de las almas, sino también de los
+cuerpos de sus neófitos, ya proveyendo de víveres en abundancia á los
+hambrientos, ya<span class='pagenum'><a name="Page_II169" id="Page_II169">V.II&ndash;169</a></span> componiendo recetas y aplicando remedios á los
+enfermos, y aunque se revistiese la naturaleza, tratando y limpiando sus
+llagas con tal desembarazo, como si no sintiese la menor repugnancia y
+asco en sí mismo; el mismo amor le enseñó á ser juez y árbitro en sus
+litigios, gastando mucho tiempo en oirles contar, con paciencia y
+dulzura inexplicable, las diferencias que tenían entre sí, para lograr
+así el mantener y conservar entre ellos la paz porque antes de ser
+cristianos, cada uno por su propia autoridad se hacía justicia y vengaba
+sus agravios con las armas.</p>
+
+<p>Esto y mucho más hacía y sufría por los pobres indios: y aunque otros no
+pudieran tolerar el contínuo peso de vida tan trabajosa y con tan poco
+alivio, con todo eso él duró en ella por muchos años, y cada día se
+hallaba con tanto vigor como si en aquel comenzase; de lo cual, como
+dije en otra parte, no acababa yo de maravillarme; pues cuando oídos sus
+trabajos en la Misión de los Zamucos le consideraba consumido de fuerzas
+y que apenas se podía tener en pie, le ví poco después en Córdoba, con
+alientos y vigor de joven, siendo así que ya contaba sesenta y cuatro
+años de edad.<span class='pagenum'><a name="Page_II170" id="Page_II170">V.II&ndash;170</a></span></p>
+
+<p>A tantas fatigas por el bien de aquellos nuevos cristianos, se añadió
+otra trabajosísima, de aprender tantos y tan dificultosos idiomas
+bárbaros, para que al tiempo que ellos en las obras le experimentaban
+padre, no le tuviesen en la lengua por extranjero.</p>
+
+<p>Cosa era esta que á un hombre de su edad le pudiera ser muy enfadosa y
+de mucho empacho; mas el celo de las almas le obligó á volver á la
+condición y simplicidad de niño para aprender uno por uno los vocablos y
+significados de aquellas lenguas, y para expresar las voces con los
+acentos propios de los bárbaros, y no rehusando hacerse discípulo de los
+mismos infieles, los tomaba por intérpretes para traducir en su idioma
+los misterios y preceptos de la ley de Dios, procurando después
+enseñárselos á ellos con trabajo contínuo de meses y años enteros.</p>
+
+<p>Tales entrañas de caridad experimentamos también nosotros cuando le
+gozamos en el oficio de Provincial; era muy liberal, humano y afable con
+sus súbditos, guardando con ellos la gravedad precisamente necesaria
+para ser obedecido; y todos, no solamente le amaban por su agradable
+trato, por el candor de sus inocentes costumbres y por una singular é
+inse<span class='pagenum'><a name="Page_II171" id="Page_II171">V.II&ndash;171</a></span>parable sinceridad, con que tenía el corazón en los labios, y el
+alma patente en el rostro, mas también le reverenciaban como á Santo; de
+que dieron muy claras muestras, cuando asaltado de una lenta calentura,
+con otras enfermedades poco á poco le condujo al término de sus días.</p>
+
+<p>Avisado del peligro que corría su vida, en vez de espantarse ó temer la
+muerte, parecía que le salía al encuentro con generosidad y fortaleza de
+ánimo, confiado en la misericordia de aquel Señor que le había concedido
+cuarenta y ocho años para servirle en la Compañía, y treinta y ocho en
+las Indias.</p>
+
+<p>Por muchos días hizo este Colegio de Córdoba muchas rogativas y
+penitencias para pedir y suplicar á Nuestro Señor no le quitase tan
+presto un Superior y Padre tan necesario al bien público, y tan amado de
+todos.</p>
+
+<p>Pero al fin quiso Dios llevarle á la gloria, como de su bondad
+esperamos, á darle el premio debido á sus méritos; la víspera de la
+Santísima Trinidad recibió todos los Sacramentos, sin dar la menor señal
+de temer la muerte, y se entretuvo todo aquel día, parte, en dar
+disposiciones con mucha serenidad, acerca del gobierno de la provincia,
+y parte en suavísimos colo<span class='pagenum'><a name="Page_II172" id="Page_II172">V.II&ndash;172</a></span>quios con su crucificado Redentor, en cuyas
+manos entregó su espíritu, al entrar el día de la Santísima Trinidad, de
+cuya vista iba á gozar en la bienaventuranza.</p>
+
+<p>Fué su muerte á los sesenta y cinco años de su edad, á 4 de Junio de
+1719.</p>
+
+<p>El mismo día se celebró su entierro, á que asistió el Ilustrísimo Sr.
+Obispo de esta diócesis, gran número de religiosos de todas órdenes, el
+cabildo secular, lo principal de la nobleza, y mucho pueblo; los
+nuestros repartieron entre sí sus pobres alhajas, que se reducían á
+instrumentos de penitencia y algunos libritos de votos, para tenerlos
+por reliquias y conservar siempre fresca la memoria del incomparable
+varón que habían perdido, no menos venerable y digno de eterna alabanza
+por la santidad de su vida que por las muchas almas de que enriqueció á
+la iglesia toda.<span class='pagenum'><a name="Page_II173" id="Page_II173">V.II&ndash;173</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XIX" id="CAPITULO_XIX"></a>CAPÍTULO XIX</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Continúa el Padre Miguel de Yegros la
+Misión de los Zamucos, á cuyas
+manos muere el hermano
+Alberto Romero.</i></p></div>
+
+
+<p>Habiendo ordenado el nuevo Provincial Padre Juan Bautista de Zea que el
+P. Miguel de Yegros, en pasando las lluvias, fuese con el hermano
+Alberto Romero á fundar la Reducción de nuestro P. San Ignacio, se
+anticipó el P. Yegros algún tiempo, así por escoger con tiempo sitio á
+propósito, como por no exponerse á peligro de no hallar agua qué beber
+en el camino; por tanto, á principios de Abril empezó su viaje; mas
+entrando en el bosque de los Zamucos, se vió obligado á volver atrás por
+tener tanta falta de agua, que ni la gente<span class='pagenum'><a name="Page_II174" id="Page_II174">V.II&ndash;174</a></span> ni las caballerías tenían
+con qué apagar la sed.</p>
+
+<p>Púsose en camino segunda vez por Septiembre, y llovió tanto, que
+anegadas las campañas de los Cucarates, apenas pudo llegar al término de
+su viaje.</p>
+
+<p>Lo que padeció en este viaje lo referiré con las mismas palabras con que
+él, habiendo vuelto de los Zamucos, se lo escribió en carta de 27 de
+Octubre de aquel año de 1718 al P. Visitador de los Chiquitos, Juan
+Patricio Fernández, desde el pueblo de San Juan.</p>
+
+<p>«Por no alargarme (dice) no describo aquí cómo conseguí el llegar á este
+pueblo, contra el parecer y juicio de todos los prácticos de de estos
+caminos y contra toda disposición del tiempo; y los pocos Morotocos que
+llevé conmigo y se adelantaron á entrar en la montaña hubieron de
+perecer de sed, aunque consiguieron con gran valor el llegar al pueblo;
+y yo, que de ahí á algunos días los seguí, fuí nadando en agua (como
+dicen) por toda la montaña, que ya servía de enfado y de embarazo al que
+iba de posta y de ligera.</p>
+
+<p>»Sólo lo atribuí al dedo de Dios, pues cuando la piedad y misericordia
+divina se inclina á obrar, no hay imposibles, y más cuando<span class='pagenum'><a name="Page_II175" id="Page_II175">V.II&ndash;175</a></span> precedieron
+los sudores, trabajos, necesidades y hambres de su primer conquistador
+de esta nación nuestro dignísimo P. Provincial Juan Bautista de Zea.»</p>
+
+<p>Despachó, pues, delante el P. Yegros algunos indios cristianos que
+avisasen al cacique principal de los Zamucos de su venida, y que le
+llevasen en su nombre un bastón, hermosamente guarnecido, y una camiseta
+colorada, que son las galas que ellos estiman.</p>
+
+<p>Llegaron los mensajeros y fueron recibidos con grande amor y cortesía, y
+fueron sentados á la mesa del cacique, cuyas viandas se reducían á
+raíces de cardos silvestres, que era todo su mantenimiento, y por gran
+regalo les ofrecieron un vaso de agua, porque había allí tal carestía,
+que cada uno estaba esperando la suerte de poder coger tanta cuanta
+cabía en la palma de mano, de un pequeño manantial que salía de un
+peñasco.</p>
+
+<p>Dos días después se partieron los cristianos, acompañados del cacique
+principal, con otros de los suyos, y encontrándose en el bosque con el
+P. Miguel, dieron la vuelta, y á 5 de Octubre llegaron á donde el P. Zea
+el año antecedente había levantado la cruz.</p>
+
+<p>Increíble fué el júbilo y la fiesta que hizo<span class='pagenum'><a name="Page_II176" id="Page_II176">V.II&ndash;176</a></span> aquella buena gente,
+manifestando el gusto que tenían de ver en sus países á nuestros
+Misioneros, diciendo en nombre de todos el cacique principal, indio, por
+cierto digno de estimación, que no obstante sus grandes necesidades,
+hambres y pobreza no se había apartado de su pueblo ni permitido que los
+suyos se alejasen por estar en continua esperanza de que habían de ir
+los nuestros, habiendo enviado varias veces, y él mismo ido en persona,
+á registrar los caminos para ver si parecían.</p>
+
+<p>Igual fué también la alegría del P. Miguel que veía ya logrados los
+sudores del P. Zea, que con tantos trabajos había empezado á plantar
+aquella viña, y para su fecundidad le llovía del cielo copiosas
+bendiciones.</p>
+
+<p>Trató luego con aquel cacique y con todos los demás principales, del fin
+de su ida á aquellos pueblos, que era el fundar Reducción en sus tierras
+y quedarse con ellos; á cuyo fin les pidió le diesen paso franco y guías
+para todos los demás pueblos, para escoger en ellos el que fuese más
+acomodado para la fundación, y en particular hacia los que estaban al
+Poniente cercanos á las salinas, donde habían informado al Padre había
+parajes muy buenos para pueblos, aguadas, montañas y palmeras para
+es<span class='pagenum'><a name="Page_II177" id="Page_II177">V.II&ndash;177</a></span>tancias de ganados, interesándose en esto también el irse acercando á
+los demás pueblos de los Chiquitos, con camino más derecho y más breve.</p>
+
+<p>«Oyéndome el cacique (son palabras del Padre Miguel, en la carta para el
+P. Juan Patricio Fernández). Oyéndome el cacique éstas y otras
+conveniencias, dió un grito y suspiró, diciendo:</p>
+
+<p>»&mdash;Me tuviera por ingrato y vil, después de tantas finezas y estimación
+que habéis hecho de mí, si en alguna cosa os mintiera y engañara, y
+negando lo que me pedís os desazonara; y aunque no me queráis creer, os
+desengaño, Padre, de que en todas nuestras tierras no hallaréis parajes,
+ni las comodidades que decís para fundar, pues lo mismo que véis y
+reconocéis en este mi pueblo, sucede en todos los demás; y aunque en
+tiempo de lluvias, por causa de las avenidas, corren algunas cañadas con
+abundancia de agua, mas pasados algunos meses no quedan más que las
+madres secas, y sin agua, por lo cual luego nos desparramamos con
+nuestras chusmas á buscar qué comer y qué beber.</p>
+
+<p>»No obstante esta respuesta, le volví á instar con otras razones más
+eficaces que Nues<span class='pagenum'><a name="Page_II178" id="Page_II178">V.II&ndash;178</a></span>tro Señor me inspiró, que me dejase pasar siquiera á
+visitar al cacique de los pueblos del Poniente, dándome guías y quien me
+abriese alguna senda para poder pasar á la ligera.</p>
+
+<p>»Respondióme á esta petición el cacique:</p>
+
+<p>»&mdash;Te aseguro, Padre, por el amor que te tengo, que si vas, tú y todos
+tus compañeros, pereceréis de sed.»</p>
+
+<p>Hasta aquí el P. Miguel, que oyendo esto se retiró aparte para
+encomendar á Nuestro Señor aquel negocio.</p>
+
+<p>Entonces el cacique juntó á todo el pueblo en la plaza y le reprendió
+con palabras muy sentidas el que hubiese alguno de ellos mentido y
+engañado al P. Misionero con decirle que había en sus tierras los
+parajes y comodidades ya dichas para fundación; y les añadió que quedaba
+muy avergonzado de que hubiesen dado ocasión para que el Padre juzgase
+que él le engañaba, negándole lo que ellos mismos tanto deseaban; y por
+fin mandó á todos que obedeciesen en todo á la voluntad del P. Miguel.
+Estaba éste retirado en su Rancho, rogando á Nuestro Señor que no se
+frustrase esta fundación y Reducción de todo el gentío cercano y
+encomendando á Su Majestad la resolución que tomaría en este caso.<span class='pagenum'><a name="Page_II179" id="Page_II179">V.II&ndash;179</a></span></p>
+
+<p>Luego supo por medio del intérprete, que había estado oyendo de secreto
+al cacique, todo el razonamiento que éste había hecho á los suyos en la
+plaza.</p>
+
+<p>«Con lo cual (prosigue el Padre en su relación) me determiné á
+proponerles si gustarían de fundar y juntarse para este efecto fuera de
+sus montañas y al remate de las campañas de las Japeras de los
+Cucarates, por ser tierras muy cabales para una fundación, aunque sólo
+de paso vistas y registradas con ánimo (si viniesen en ello) de
+registrarlo mejor á la vuelta, trayendo alguno de ellos conmigo para ver
+los parajes.</p>
+
+<p>»Llamé de allí á un rato al cacique y le propuse todo esto; á que sin
+dejarme pasar adelante, con grande algazara respondió que era grande
+elección, y que ya había estado y visto todas aquellas campañas, y que
+le parecieron muy buenas y á propósito para el fin, y que me siguiera
+luego con toda su gente y todos los demás pueblos vecinos, á no tener
+todos sus zapallares ya en flor y muchos que ya comenzaban á dar, y que
+no sembrarían otra cosa, sino que en acabando los juntaría y convocaría
+toda aquella gente, y se vendría luego al sitio que yo dejase señalado
+para el pueblo,<span class='pagenum'><a name="Page_II180" id="Page_II180">V.II&ndash;180</a></span> y enviaría conmigo alguno de los principales para que
+registrasen y viesen el puesto para dicho pueblo; y en volviendo á
+darles cuenta de lo visto, tomaría luego el camino para aquel paraje.</p>
+
+<p>»Con esto resolví volverme después de dos días, porque no había agua que
+beber; y en estos dos días que estuve allí, fué forzoso beber de unos
+charquitos que se habían juntado en una cañada, una legua del pueblo, de
+un aguacero que cayó, que más era barro que agua; y de una poca que
+ellos tenían recogida, llovediza, en unos calabazos, nos dieron uno, por
+gran fineza, y vendido por un poco de maíz.</p>
+
+<p>»Poco después que se sosegaron los del pueblo, cerrada ya la noche, vino
+el cacique, acompañado con algunos viejos, á pedirme audiencia junto á
+mi toldo; y dándoles asiento por señal de alegría y albricias, me dijo
+el cacique:</p>
+
+<p>»&mdash;Padre, no te aflijas, que después del año en que se haya poblado el
+sitio que nos señalares, iré con la gente de este mi pueblo hacia el
+Sur, en tres días de camino de montaña, á traer y convidar á otra
+provincia de Zamucos (con quienes antiguamente estábamos<span class='pagenum'><a name="Page_II181" id="Page_II181">V.II&ndash;181</a></span> amigos y
+quebramos con ellos) que son diez pueblos de tanto número como nosotros;
+y de ahí á un día de camino, en que remata la montaña y comienzan las
+campañas, está innumerable gentío que llega hasta á los pueblos que
+llamamos nosotros de los españoles. Estos guerrean siempre con esta otra
+provincia de Zamucos, que se llaman Ugaroñós (de los cuales hay uno en
+este pueblo de San Juan, que antiguamente vino con sus padres á esta
+otra provincia, y de ahí á los Morotocos; y cuando andaba con los
+Padres, llegó á ver todo ese gentío, que es el Chaco, y á un lado
+algunos pueblos de Guarayos.) Agradecíle sumamente las noticias al
+cacique, quien volvió á añadir estaban contentísimos con el paraje que
+les había insinuado, muy á propósito para poder desde ahí con más
+facilidad y brevedad penetrar hasta las naciones dichas, pues desde más
+lejos había venido yo á sus tierras y pueblos; y dándome otras noticias
+de otros gentíos por diversos rumbos, se despidió para irse á
+descansar.»</p>
+
+<p>Así el P. Miguel; el cual, queriendo al otro día despedirse de ellos, se
+levantó una gritería y llanto de toda la gente, á quien el deseo del
+santo bautismo no daba aliento para ver partir<span class='pagenum'><a name="Page_II182" id="Page_II182">V.II&ndash;182</a></span> al Padre Misionero; mas
+dándoles palabra de que cuanto antes los volvería á ver, se quietaron; y
+levantadas al cielo las manos, pedían á Dios les diese feliz viaje y que
+volviese presto.</p>
+
+<p>Partióse, finalmente, echando mil bendiciones á aquel pueblo, tan
+deseoso de recibir la santa fe, trayéndose en su compañía aquellos
+Zamucos enviados de su cacique; y reconocido el país de los Cucarates,
+pasó á San Juan Bautista, donde los neófitos recibieron y acogieron á
+los dos cathecúmenos con extraordinario afecto, tratándolos con aquellas
+cortesías que el celo del bien de sus almas y el amor á Dios dictan á
+los que son nuevos en la santa fe.</p>
+
+<p>Llegó, pues, de vuelta de los Zamucos al pueblo de San Juan á 26 de
+Octubre de aquel mismo año de 1718 y luego participó las noticias de
+todo lo referido en este capítulo al Padre Visitador de aquellas
+Misiones, Juan Patricio Fernández, quien atribuyendo á singular
+misericordia de Dios y á los méritos y sudores del apostólico P. Zea que
+aquellos bárbaros estuviesen tan deseosos del santo bautismo y tan
+contentos y prontos á dejar sus tierras hizo luego despachar los dos
+Zamucos que trajo el P. Miguel de Yegros, con aviso al cacique de que se
+fuese con todos sus vasallos á<span class='pagenum'><a name="Page_II183" id="Page_II183">V.II&ndash;183</a></span> las tierras de los Cucarates, porque en
+breve se partiría allá el P. Miguel con el hermano Alberto Romero.</p>
+
+<p>¡Quién creyera que una obra, encaminada con tantos trabajos y sudores y
+con tanta felicidad, de donde resultaría á Dios grande gloria y á la
+iglesia mucho número de fieles, se destruyese en un momento, y de tal
+manera, que hasta ahora no se les ha podido reducir, bien que siempre se
+intenta!</p>
+
+<p>La causa de esta novedad la atribuyen todos á la natural inconstancia é
+inestabilidad de los indios; mas si yo á este común sentir pudiese
+añadir el mío particular, diría que ha tenido más alta causa este
+infeliz suceso; porque siendo la conversión de las almas obra
+principalmente de Dios, deja Su Majestad muchas veces que las industrias
+humanas, y la virtud de los medios que ponemos, no surtan efecto, para
+que desconfiados nosotros de ellos, atribuyamos á sola la virtud de su
+gracia aquellos sucesos que efectuándose prósperamente, sería fácil cosa
+nos los atribuyésemos á nosotros mismos.</p>
+
+<p>Mas sea lo que fuere de esto, salieron por Agosto de 1719 el P. Miguel
+de Yegros y el hermano Alberto, llevando todo recado para<span class='pagenum'><a name="Page_II184" id="Page_II184">V.II&ndash;184</a></span> celebrar la
+Misa y lo demás necesario para fundar la iglesia de la nueva Reducción
+de San Ignacio Nuestro padre, llegando á la campaña que los Zamucos
+habían escogido para fundarla, no hallaron persona alguna; y enviando
+algunos por todas partes para tomar noticia de esta gente, hallaron su
+pueblo quemado, y supieron que se había retirado algunas jornadas lejos
+de allí, junto á una laguna abundante de pesca, cerrando los pasos por
+donde se les podía seguir.</p>
+
+<p>Resolvió ir en persona el hermano Alberto en su seguimiento á buscarlos,
+como lo hizo, y habiéndolos encontrado, los reconvino con la palabra que
+habían dado á Dios y á los Padres de querer ser cristianos y vivir
+juntos en un pueblo, en el lugar que ellos mismos habían escogido y
+señalado.</p>
+
+<p>Hiciéronle al principio buen semblante los bárbaros y con muestras de
+alegría fingieron querer estar á lo prometido; y en señal de eso, se
+encaminaron con él hacia el sitio señalado, encubriendo entre tanto en
+el corazón su premeditada alevosía, y por muchos días fueron
+entreteniendo con buenas palabras al hermano que procuraba, con todas
+las finezas de su gran caridad, ganarles las voluntades con bene<span class='pagenum'><a name="Page_II185" id="Page_II185">V.II&ndash;185</a></span>ficios.
+Al fin se quitaron la máscara el día 1.º de Octubre, y muertos á
+traición doce cristianos, un infame cacique asió de la garganta al santo
+hermano y con el filo de una pesada macana le partió la cabeza,
+despojóle después bárbaramente, y de miedo de que no viniesen sobre
+ellos á vengar aquella muerte los Chiquitos, se huyeron todos juntos,
+sin saberse dónde.</p>
+
+<p>El P. Miguel, avisado de este suceso por dos cristianos que por gran
+ventura se pudieron escapar del estrago, se volvió con increíble dolor
+de su corazón por no poder hacer más; y divulgada por todos los pueblos
+la nueva de la muerte del santo hermano, le lloraron inconsolablemente
+los indios, los cuales, en recompensa de las buenas obras que de él
+habían recibido, le celebraron solemnes exequias en todos sus pueblos,
+cuanto cupo, y fué posible en su pobreza; y yo, para acabar este
+capítulo, daré aquí una breve noticia de su vida y virtudes, por serle
+muy debida esta memoria.</p>
+
+<p>Fué el hermano Alberto Romero de nación español y natural de Segovia,
+hijo de padres honrados y de profesión mercader, bien acomodado; mas
+deseoso de ver tierras y hacer mayor fortuna, pasó con otros mercaderes<span class='pagenum'><a name="Page_II186" id="Page_II186">V.II&ndash;186</a></span>
+Perú, esperando hallar aquí fortuna igual á sus deseos.</p>
+
+<p>No le salieron fallidas sus esperanzas, porque adquirió buen caudal y
+fué de todos muy estimado; y así la Real Audiencia como el arzobispo de
+Chuquisaca, le cometieron negocios de mucha monta para bien público; mas
+como sea tan ordinario en las cosas humanas el hacerse y deshacerse en
+un punto, mudando semblante á cada paso la fortuna, sin durar mucho en
+un estado, ya sea próspera, ya adversa, siendo sólo semejante á sí
+misma, en ser siempre inconstante, habiendo estado siempre para nuestro
+Alberto risueña y propicia, experimentó en sí estas mudanzas; porque de
+repente, no sé por qué causa, si ya no fuese para que levantase sus
+deseos á las cosas del cielo, cayó desplomada á tierra la gran máquina
+de su prosperidad.</p>
+
+<p>En poco tiempo perdió todo lo que en muchos años, y á costa de grandes
+fatigas había adquirido, con que quedó reducido á mucha pobreza, mas no
+sin ganancia, porque con este golpe volvió en sí, y viéndose ya anciano,
+sin tener en la tierra riquezas ni méritos para el cielo, se dolió mucho
+de lo mal que había empleado su corazón en ganar y adquirir bienes<span class='pagenum'><a name="Page_II187" id="Page_II187">V.II&ndash;187</a></span>
+caducos, sin quedarle de tanto tiempo perdido más que un perpetuo
+remordimiento del mal logro de sus años.</p>
+
+<p>Por tanto, resolvió darse todo á Dios, al cuidado de su alma y á las
+cosas de la eternidad, gastando, como más próvido mercader, el resto de
+su vida en el tráfico de bienes no sujetos á mudanzas y reveses de la
+fortuna, en lo cual tuvo mejor logro que cuando en el mundo navegaba su
+prosperidad viento en popa.</p>
+
+<p>Y Dios, que muchas veces se agrada más de los que vienen á trabajar en
+su viña á la última hora, que los que desde la primera hora del día
+echan mano á la labor, se agradó sobremanera de su determinación, y le
+dió luego de contado una plenitud de consuelo en su servicio, por prenda
+de galardón que sobre todos sus méritos le tenía preparado aquí en la
+tierra, y después eternamente en el cielo.</p>
+
+<p>Por aquel tiempo, algunos piadosos españoles, recogiendo de los vecinos
+de Tarija algunas limosnas, enviaban todos los años un copioso socorro á
+la cristiandad de los Chiquitos y á los Misioneros lo necesario para
+celebrar el santo sacrificio de la misa, y hacer con toda la devoción
+posible las funciones sagradas.</p>
+
+<p>Con esta provisión le enviaron una vez nues<span class='pagenum'><a name="Page_II188" id="Page_II188">V.II&ndash;188</a></span>tros Padres del colegio de
+Tarija, con quienes él trataba familiarmente, y luego le pagó Dios
+aquella caridad muy largamente.</p>
+
+<p>Porque considerando el fervor y santa vida de los nuevos cristianos y
+las apostólicas fatigas de los obreros evangélicos, que con vivir en
+semejantes trabajos, á los que de sí escribe el Apóstol San Pablo,
+estaban siempre alegres y con una boca de risa, se mudó en otro hombre y
+se le inflamó el corazón en vivísimos deseos de unirse más estrechamente
+con Dios, y gastar su vida en servicio de aquella nueva cristiandad, y
+de hecho dió luego muestras de cuán de veras lo decía.</p>
+
+<p>Púsose luego á enseñar á los indios todos los oficios mecánicos, á
+desmontar los bosques, á labrar la tierra y á manejar los arados para
+cultivarla; con los enfermos, viejos y estropeados, tenía entrañas y
+ternura de madre; no había cosa que por ellos no hiciese; con los
+bárbaros que se convertían de nuevo, se deshacía en afectos de caridad,
+no sabía apartarse de su lado, parecía que se los quería meter dentro
+del corazón; y por bárbaros que fuesen, no dejaba de hacer con ellos
+semejantes demostraciones, no mirando en ellos lo que parecían en el
+exterior, sino el valor de sus almas, compra<span class='pagenum'><a name="Page_II189" id="Page_II189">V.II&ndash;189</a></span>das por el Redentor con el
+precio de toda su sangre.</p>
+
+<p>Ni por trabajar tanto por las almas de sus prójimos se descuidaba de la
+suya propia; recogíase muchas veces á tener oración, en el cual tiempo
+las copiosas lágrimas que derramaba, eran indicios de los consuelos con
+que Dios confortaba su espíritu.</p>
+
+<p>Y á la verdad era bien necesario este consorte celestial para darle
+ánimo y aliento en la dura y continuada batalla con el enemigo infernal,
+que dolorido fuertemente de que un viejo idiota y sin letras corriese
+por el camino de la más alta perfección y se burlase de él quitándole
+tantas almas de sus manos, no le dejaba de perseguir de día ni de noche,
+ya apareciéndole en forma de feísimos animales, ya espantándosele con
+otras visiones abominables.</p>
+
+<p>Duró esta terrible persecución más de tres años; mas nuestro Alberto,
+asistido siempre de Dios y del ángel de su guarda, que si no estaba á su
+lado en forma visible, á lo menos lo estaba con la invisible operación
+en su corazón, jamás se dió por vencido, ni omitió las acostumbradas
+obras de caridad, ni dió un paso atrás en el modo de vivir que había
+emprendido.<span class='pagenum'><a name="Page_II190" id="Page_II190">V.II&ndash;190</a></span></p>
+
+<p>Y por ventura, en premio de esta generosa constancia, se le encendió el
+corazón en vivos deseos de entrar en la Compañía, que amaba
+tiernísimamente; mas atendida su mucha edad, era necesaria la licencia
+de nuestro Padre General, la que no se podía tan presto alcanzar; por lo
+cual, para consolar en parte sus plegarias y sus lágrimas, el P. Vice
+Provincial Luis de la Roca, cuando visitó aquellas Misiones, le admitió
+por Donado hasta que viniese de Roma la licencia de recibirle por
+hermano Coadjutor de la Compañía; pero el cielo le firmó más presto esta
+licencia, y la Compañía triunfante le contó en el número de aquellos
+campeones que bordaron la librea de Cristo con su propia sangre, antes
+que acá en la tierra le contase la militante en el número de aquéllos,
+que con los ministerios humildes de su estado la ayudan á la conversión
+de las almas.<span class='pagenum'><a name="Page_II191" id="Page_II191">V.II&ndash;191</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XX" id="CAPITULO_XX"></a>CAPÍTULO XX</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Progresos y aumentos de otras</i>
+<span class="smcap">Reducciones</span> <i>en los años de 1717 y 1718</i>.</p></div>
+
+
+<p>Aunque lo que he escrito en estos dos capítulos últimos, ha sucedido en
+muchos años y en este tiempo se han convertido á la fe y ganado para el
+cielo muchos centenares de infieles, todavía, por no confundir los
+sucesos y Misiones de las Reducciones, los quise separar con ánimo de
+referir ahora y dar noticia del fervor y mérito de los neófitos de las
+otras tierras, dignándose Dios Nuestro Señor de premiar sus sudores con
+abundante cosecha de infieles para animarlos á trabajar con mayor
+aliento y fervor en servicio de la iglesia.<span class='pagenum'><a name="Page_II192" id="Page_II192">V.II&ndash;192</a></span></p>
+
+<p>Los cristianos, pues, de la Reducción de San Francisco Xavier, hicieron
+Misión por dos partes diversas.</p>
+
+<p>Algunos Zamalos salieron en busca de unos infieles, que habían hallado
+los años pasados y los habían dejado de recoger por falta Guarayos,
+donde fueron bien recibidos; y aunque no se entendían, les hablaron por
+señas y movieron á algunos á seguirlos y á recibir el santo bautismo.</p>
+
+<p>Otros, de nación Piñocas, quisieron ir á los Puyzocas, que mataron al P.
+Lucas Caballero mas apenas lo pudieron conseguir, porque en el camino
+entraron en una Ranchería de los Cozocas, tan de improviso, que sentidos
+de los paisanos, que estaban trabajando en sus sementeras, y creyendo
+ser gente enemiga, se dieron á huir á toda furia por librar la vida; los
+nuestros alcanzaron á algunos, y entrando en la Ranchería la hallaron
+desierta, sin persona viviente.</p>
+
+<p>Vieron en los Ranchos muchos escudos, tejidos de plumas de bellísimos
+colores con mucho arte é industria; con éstos estaban adornadas las
+cámaras donde estaban amontonados muchos huesos de difuntos y pedazos de
+carne fresca, indicios de que eran comedores de carne humana.<span class='pagenum'><a name="Page_II193" id="Page_II193">V.II&ndash;193</a></span></p>
+
+<p>Andan todos bien vestidos y tienen las mismas costumbres que los Baures
+y Cosiricas, bien que usan de diferente lengua. Entre grandes y pequeños
+recogieron 36.</p>
+
+<p>Los cristianos del pueblo de la Concepción fueron á predicar la ley de
+Cristo á los Cosiricas, mas no sacaron más logro que los trabajos.</p>
+
+<p>Dos años antes habían ido á su Ranchería y habían traído cuatro para que
+viesen las Reducciones, en donde fueron recibidos con grande amor y
+cortesía.</p>
+
+<p>Estos dos fueron con los neófitos para llevarlos á sus paisanos, de
+quienes no fueron admitidos con mucho afecto, porque el demonio les puso
+en sospecha de que eran Mamalucos ú otros enemigos que habían venido á
+hacerlos esclavos. No obstante, los sentaron á la mesa y les presentaron
+algunos regalos del país; mas concurriendo allí indios de otras tierras,
+los cercaron en forma de media luna, disparándoles una tempestad de
+flechas para hacerlos huir; los neófitos, sin hacer más que reparar los
+golpes, se retiraron con buen orden, y en medio de que muchos hacían
+instancia á los capitanes para responderles con las armas, venció la
+parte de los mejores, que, á imitación<span class='pagenum'><a name="Page_II194" id="Page_II194">V.II&ndash;194</a></span> del Redentor, no quisieron
+volverles mal por mal; tres quedaron muertos; los otros, maltratados, se
+volvieron á la Reducción.</p>
+
+<p>De San Rafael salieron por dos partes en busca de almas; una tropa de
+Taus ganó á la fe cuatrocientos y ochenta infieles, de nación Bacusones.</p>
+
+<p>La otra, de Tabicas, fué á las riberas del río Paraguay en busca de
+Curucanes.</p>
+
+<p>Apenas llegaron á orillas del río, cuando un Chiquito con algunos otros,
+se adelantó, y descubriendo una canoa que venía hacia ellos, se
+escondieron detrás de algunos matorrales, creyendo ser los infieles que
+buscaban; mas observando que era un negro con dos indios, que andaban
+pescando, gritaron los compañeros del Chiquito: <i>¡Mamalucos!
+¡Mamalucos!</i> y se pusieron en fuga precipitada.</p>
+
+<p>Apenas el negro vió sólo al Chiquito, cuando le apuntó con el arcabuz;
+mas se detuvo en dispararle, porque el indio le gritó en voz alta: No me
+mates, que soy cristiano como tú y no te hago daño; y para que lo
+conociese más claramente, le mostró una imagen de Nuestra Señora con el
+Niño en los brazos, la cual, el negro, dejando el arcabuz, adoró de
+rodillas.<span class='pagenum'><a name="Page_II195" id="Page_II195">V.II&ndash;195</a></span></p>
+
+<p>Juntáronse luego allí nuestros neófitos en número de ciento y cincuenta,
+extendidos en buen orden sobre la ribera.</p>
+
+<p>En este ínterin vino el Capitán de los Mamalucos, y llamando á un
+Chiquito que entendía la lengua Guaraní, le preguntó quiénes eran y á
+qué fin andaban por aquellas costas.</p>
+
+<p>Respondió que eran hijos de nuestros Misioneros (esta es la frase que
+usan ellos con los que les han reducido á la fe) y cristianos del pueblo
+de San Rafael, que andaban en busca de infieles para conducirlos al
+gremio de la santa madre iglesia.</p>
+
+<p>&mdash;Para el mismo fin los buscamos nosotros,&mdash;respondió el capitán
+Mamaluco; y añadió en ademán de enojado:</p>
+
+<p>&mdash;¿Y por qué venís aquí si nosotros hemos llevado ya todos los infieles?</p>
+
+<p>Preguntóle después qué Padre le instruía y enseñaba la fe y quién venía
+con ellos.</p>
+
+<p>Dijo que el P. Felipe Suárez, era cura de su pueblo, mas que ellos iban
+solos.</p>
+
+<p>&mdash;Y, pues,&mdash;replicó el Mamaluco&mdash;¿qué capitanes y conductores os
+gobiernan?</p>
+
+<p>Aquellos, con astucia más que de indios, les respondieron que sus
+capitanes eran se<span class='pagenum'><a name="Page_II196" id="Page_II196">V.II&ndash;196</a></span>senta. Entonces, vuelto á los suyos, les dijo el
+Mamaluco:</p>
+
+<p>&mdash;Mucha gente tienen éstos alistada; y sin hablar más, haciendo tocar á
+retirada, se embarcó con todos los suyos en las canoas, huyendo á todo
+vogar, por no venir á las manos con tanta gente; y quiera el cielo que
+así como los cristianos Guaranís, de mucho tiempo á esta parte son el
+terror de estos crueles enemigos, así lo sean también los Chiquitos
+reducidos á la fe y al gobierno civil. Los neófitos, alegres con el buen
+logro de su astucia, anduvieron mucho trecho por aquella ribera, hasta
+que finalmente dieron con la Ranchería de los Curucanes, donde siendo
+bien recibidos, se pusieron todos en la plaza, de rodillas, á rezar el
+Rosario de Nuestra Señora para que Su Majestad diese á aquellos gentiles
+juicio (frase con que se explican cuando hacen oración por sí ó por
+otros á Nuestro Señor y á la Santísima Virgen) para que todos abrazasen
+la santa ley de Dios.</p>
+
+<p>Mientras que los cristianos rezaban el Rosario, estaban los Curucanes
+llenos de estupor, refugiados en sus Ranchos, sospechando que aquella
+era alguna trama inventada en daño de ellos.<span class='pagenum'><a name="Page_II197" id="Page_II197">V.II&ndash;197</a></span></p>
+
+<p>Acabaron los cristianos su santo ejercicio, y viéndose solos, fueron
+siguiendo los pasos de los fugitivos y cogieron diez, los cuales
+vinieron de buena gana á hacerse cristianos. Y éstos, habiendo vuelto el
+año siguiente á aquella tierra, redujeron á la santa fe doscientos y
+once, los cuales dieron noticia de otros muchos pueblos que eran
+confinantes con ellos, como son Merojones, Guijones, Bacusones,
+Betaminis, Aripayres, Zipes, Tades, Guarayos, Subarecas, Paricis y otros
+muchos.</p>
+
+<p>También se debe reputar entre los aumentos de esta Reducción un funesto
+suceso, que para ejemplo de otros sucedió en ella.</p>
+
+<p>Habíase bautizado en San Rafael una doncella de 18 años y se llamaba
+Isabela, la cual, poco después, se había casado; mas el común enemigo,
+pesaroso de que se le escapase de sus manos la que antes había sido toda
+suya, resolvió tentarla cuanto pudo, trayéndola á la memoria su antigua
+brutal vida.</p>
+
+<p>Ella, pues, ya por estar en la flor de su edad y en lo mejor de la
+juventud, ya por las sugestiones del demonio, se rindió, finalmente, á
+sus apetitos, viviendo peor que antes: porque es ordinario que sea más
+malo quien abandona la fe que quien jamás la ha profesa<span class='pagenum'><a name="Page_II198" id="Page_II198">V.II&ndash;198</a></span>do. Perdida,
+pues, la vergüenza y el temor de Dios, se amistó mal con algunos de sus
+iguales; y para que no llegase á oídos del Padre Cura de aquella
+Reducción, se llegaba á los Santos Sacramentos frecuentemente, con
+muestras de tierna devoción y algunas lágrimas en los ojos.</p>
+
+<p>Mas Dios Nuestro Señor que ama tanto á aquella nueva iglesia, no tardó
+mucho en castigar su hipocresía y lascivia, de suerte que quien supiese
+el castigo escarmentase, y juntamente tuviese tiempo la miserable é
+infeliz de pedir á Dios misericordia.</p>
+
+<p>Estando durmiendo una noche en casa de su padre, prorrumpió de repente
+en gritos y ahullidos, que parecía de mentada, y echando los ojos hacia
+el techo, con grande espanto, decía á su padre:</p>
+
+<p>&mdash;Mira, mira, que vienen los diablos á llevarme consigo al infierno y
+saltando de la cama, quería huir, mas su padre la detuvo.</p>
+
+<p>Quedó con aquella vista tan consumida de fuerzas y desmayada, que
+parecía habérsele descuadernado todos los miembros. Estando de esta
+manera medio fuera de sí, pero siempre obstinada en sus pecados, fué
+avisado el P. Misionero<span class='pagenum'><a name="Page_II199" id="Page_II199">V.II&ndash;199</a></span> del grave peligro de la enferma, mas no de la
+causa, y mucho menos de su mal vivir; la primera diligencia del Padre
+fué ajustar las cosas del alma de aquella infeliz; y viendo que estaba
+ya cercana su muerte, le administró los Últimos Sacramentos; y
+llegándose para decirla alguna palabra de Dios, se hacía sorda; y
+fijando los ojos en un lugar, se procuraba descubrir, llamando y
+convidando á los amigos con quienes había vivido mal, y haciendo los
+mismos ademanes y feos movimientos que cuando estaba sana.</p>
+
+<p>Sospechó el Padre que el demonio en forma visible hacía de las suyas con
+la enferma; por lo cual, procuró confesarla con mayor diligencia, mas la
+infeliz nunca quiso vomitar aquellos pecados feos, porque padecía tanto
+en el alma y en el cuerpo.</p>
+
+<p>Pareciéndole al Padre que el mal empezaba á dar algunas treguas, y que
+los demonios, por la intercesión de Nuestro Padre San Ignacio, cuya
+reliquia la aplicó, se habían ausentado de la cámara de la enferma,
+precisado de otra ocupación, se partió de allí, con intento de volver
+cuanto antes.</p>
+
+<p>Apenas se había apartado algunos pasos, cuando la doliente, quitándose
+del cuello la<span class='pagenum'><a name="Page_II200" id="Page_II200">V.II&ndash;200</a></span> Santa Reliquia, empezó á llamar con palabras amorosas á
+sus galanes y en ademán de quien se abrazaba con alguno, acabó la vida,
+dejando á sus parientes afligidos y desconsolados por muerte tan
+desgraciada.</p>
+
+<p>Hízosele por la tarde su entierro, y luego aquella noche vino á llamar á
+la puerta de la casa de su padre, y llamó á su marido, diciéndole:</p>
+
+<p>&mdash;Ábreme, ¿no me conoces? Yo soy Isabel.</p>
+
+<p>Levantóse despavorido y asustado el marido, y abriendo la puerta la vió
+tan monstruosa que se quedó pasmado de asombro y espanto.</p>
+
+<p>Después, yendo á nuestra casa, se manifestó al P. Misionero, el cual,
+con el horror de verla, se desmayó y cayó en tierra medio muerto, y por
+muchos días no pudo recobrarse.</p>
+
+<p>Andúvose luego paseando por el corredor de casa, y dió muchos golpes en
+la campana de la iglesia, mas nadie osó salir fuera, sospechando lo que
+era.</p>
+
+<p>De aquí salió y anduvo todas las calles de la Reducción, y con ahullidos
+y bramidos como de fiera, aterrorizó sobremanera á toda la gente.</p>
+
+<p>El día siguiente se apareció á una hermana suya y á otros, con semblante
+horroroso, que<span class='pagenum'><a name="Page_II201" id="Page_II201">V.II&ndash;201</a></span>riendo Dios que hubiese muchos testigos del caso, porque
+quien necesitase del temor para vivir bien, no pudiese negar el hecho
+para no temer.</p>
+
+<p>Habiendo fallecido este año un fervorosísimo Misionero en estas
+Reducciones, es razón que le demos aquí lugar á sus méritos, refiriendo
+brevemente sus virtudes y sus apostólicas fatigas en servicio de Dios y
+bien de las almas.</p>
+
+<p>Este fué el P. Joseph Tolú, que á los setenta y cinco años de su edad
+pasó de estos trabajos al eterno descanso en el pueblo de San Rafael, á
+10 de Mayo de 1717.</p>
+
+<p>Nació este santo varón á 22 de Noviembre de 1643 en Potago, lugar de la
+isla Cerdeña; fué en aquella provincia recibido en la Compañía, teniendo
+21 años de edad, á 2 de Mayo de 64 y el año de 74 pasó á esta provincia,
+donde concluídos los estudios que le faltaban y recibidos los sagrados
+órdenes, pasó á las Misiones de los Guaranís, donde vivió algún tiempo
+con mucho fruto de los indios.</p>
+
+<p>Aquí le quiso Dios dar á entender los muchos trabajos que le tenía
+preparados para labrarle la corona de sus merecimientos, y fué de esta
+manera:</p>
+
+<p>Había acabado un día de decir misa, y mien<span class='pagenum'><a name="Page_II202" id="Page_II202">V.II&ndash;202</a></span>tras se retiraba á su
+aposento á dar gracias á Nuestro Señor, se vió como en éxtasis, cercado
+de una tropa de gente desconocida y se vió también á sí mismo cultivando
+la tierra con un azadón en la mano, lleno todo de sudor, sin que alguno
+de los presentes, movido á piedad, se determinase á quitarle de las
+manos aquel rústico instrumento y á ayudarle en aquel oficio.</p>
+
+<p>Quedó el P. Joseph extrañamente maravillado y pensativo, por no entender
+qué se le quería significar con aquella visión, hasta que pasando poco
+después por orden de los Superiores á la conversión de los Chiriguanás
+lo conoció en la Reducción de San Ignacio, donde aunque había gran
+multitud de gente, con todo eso el hablarles de su conversión era
+predicar á las piedras, ó como dicen, en desierto, sin poder reducir ni
+aun uno sólo de aquellos obstinados, ni tener aún un sirviente que le
+asistiese en el altar, por lo cual se vió obligado á cultivar con sus
+manos una huertecilla, y con el sudor de su rostro recoger alguna cosa
+con qué pasar la vida; iba en persona al bosque á traer un haz de leña y
+al río por un cántaro de agua, mirándole entre tanto aquellos bárbaros
+sin moverse á ayudarle.<span class='pagenum'><a name="Page_II203" id="Page_II203">V.II&ndash;203</a></span></p>
+
+<p>Acordóse entonces de lo que tanto antes Nuestro Señor le había mostrado,
+y así sufrió con grande valor estas y otras gravísimas molestias de
+aquellos bárbaros tan crueles, que le echaron los caballos á pacer en su
+huerta, para quitarle en un momento el sudor de su rostro y el trabajo
+de sus manos. Y en medio de ser aquella tierra tan difícil de cultivar y
+tan dura á recibir la semilla de la palabra divina, pues aunque
+trabajaba mucho recogía muy poco fruto, con todo eso no levantó las
+manos de la labor hasta que le llamaron los Superiores para ser operario
+en el Colegio de Tarija, donde tuvo campo en qué ejercitar su celo, con
+menos trabajos, pero con más fruto. Aquí le sucedió un caso digno de
+saberse:</p>
+
+<p>Ofreciósele un día hacer una trompetilla por si acaso venía á confesarse
+algún sordo, cuando poco después de venir á su aposento, entró en él un
+hombre doliéndose mucho de que no se podía confesar á gusto por falta de
+oído; consolóle el Padre, diciéndole que tenía un instrumento para oir
+con facilidad.</p>
+
+<p>Confesóse el buen hombre con gran júbilo de su corazón, y dando al Padre
+mil agradecimientos, se despidió diciendo:</p>
+
+<p>&mdash;Quédese V. R. con Dios, que yo me voy á<span class='pagenum'><a name="Page_II204" id="Page_II204">V.II&ndash;204</a></span> comulgar y de allí á morir; y
+sucedió así puntualmente.</p>
+
+<p>Lo mismo sucedió con otro que tenía la misma pena, el cual estando sano
+y robusto se confesó con el Padre y murió de allí á dos días, dejando
+ambos prendas seguras de su eterna bienaventuranza, con la misericordia
+que Dios había usado con ellos.</p>
+
+<p>No pudo conseguir semejantes esperanzas de otro, que exhortado del P.
+Tolú á que ajustase las cuentas de su conciencia con Dios por medio de
+los ejercicios espirituales, luciese confesión general antes de
+emprender un largo viaje le protestó con varios colores aparentes, que
+no podía; mas apenas había caminado pocas leguas, cuando sorprendido de
+una furiosa enfermedad, en pocos días se puso en camino para la otra
+vida, con poco ó ningún aparejo.</p>
+
+<p>Vivió en Tarija el P. Tolú hasta el año de 98 en que pasó con oficio de
+Superior á las Misiones de los Chiquitos con gran júbilo de su corazón,
+por ver puestos en ejecución los ardientes deseos de emplear sus fatigas
+en la conversión de los infieles; y aunque las grandes y frecuentes
+enfermedades le estimulaban á proponer su ningún talento para aquel
+empleo, todavía, después que en una grave enfer<span class='pagenum'><a name="Page_II205" id="Page_II205">V.II&ndash;205</a></span>medad, el dolor más
+agudo que le traspasaba el corazón en aquellos extremos, fué el haberse
+excusado una vez en ejecutar un orden de sus superiores, arrojándose en
+manos de Dios, vino con aquel oficio á estas Reducciones en que por no
+estar aún las cosas puestas en forma, tuvo ocasión de merecer mucho.</p>
+
+<p>Lo más insufrible para su caridad eran las grandes necesidades y
+trabajos de sus súbditos sin tener con qué socorrerlos y aliviarlos.</p>
+
+<p>Procuró, no obstante esto, con todo el esfuerzo posible, por espacio de
+cuatro años que fué Superior, adelantar aquella recién fundada
+cristiandad, así con la conversión de nuevos infieles como en
+desarraigar las bárbaras costumbres de los catecúmenos, exponiéndose por
+eso muchas veces, con invencible constancia, á riesgos y peligros de la
+vida.</p>
+
+<p>Una de las muchas veces que se vió en estos aprietos fué en cierta
+ocasión, que habiendo visto que un neófito se había teñido el rostro de
+feísimos colores, al uso de su gentilidad, le dijo, llevado de su celo:</p>
+
+<p>&mdash;Lindo estás por cierto, pareces un demonio (y así es en la realidad
+cuando se tiñen el rostro).</p>
+
+<p>Oyó el indio con disgusto estas palabras, y<span class='pagenum'><a name="Page_II206" id="Page_II206">V.II&ndash;206</a></span> flechando su arco, le
+asestó al pecho con una saeta.</p>
+
+<p>Entonces el generoso Padre, desabrochando la sotana y jubón, le dijo:</p>
+
+<p>&mdash;Apunta aquí para que no yerres el golpe, y quítame esta vida que tanto
+deseo sacrificar á Dios por amor tuyo.</p>
+
+<p>Quiso, empero, el cielo recibir la oferta y no la ejecución del
+sacrificio, porque aquel bárbaro, atónito y lleno de confusión, al ver
+tanto aliento, no osó pasar más adelante.</p>
+
+<p>Su empleo más continuo é infatigable, fué instruir á algunos mozos más
+despiertos, no sólo en las cosas de nuestra santa fe, más aún en el
+servicio de la iglesia y de las funciones sagradas, enseñándoles el
+canto eclesiástico y las otras sagradas ceremonias, ministerio de
+trabajo y tedio increíble y sólo tolerable de una grande caridad y celo
+ardiente, porque era necesario poco menos que hacerles mudar naturaleza,
+domesticándolos y desvastándolos poco á poco, corrigiéndolos sin
+exasperarlos, y tolerándolos algún tiempo mal acostumbrados y viciosos,
+para hacerlos totalmente otros diversos de los que eran al principio.</p>
+
+<p>Y en este ejercicio duró, sin interrumpirle, hasta lo último de su vida;
+porque la esperan<span class='pagenum'><a name="Page_II207" id="Page_II207">V.II&ndash;207</a></span>za del bien y frutos que veía se lograban en aquella
+su infatigable tarea, se la hacía no sólo tolerable, sino suave.</p>
+
+<p>En tales obras de apostólica caridad con los prójimos, no se olvidaba de
+sí mismo, pues en medio de ser todas ejercicio de virtudes y aumento de
+méritos, era, no obstante, muy delicado en la observancia regular,
+portándose de suerte en las funciones de operario evangélico, que no se
+descuidaba un punto en la guarda de las santas leyes y constituciones de
+la vida religiosa, antes se retiraba muchas horas del día á vivir más
+perfectamente para sí, para después obrar con más fervor con los
+prójimos.</p>
+
+<p>Era devotísimo de las santas almas del Purgatorio, á quien no solamente
+había hecho en vida liberal donación de todas sus buenas obras sino
+también después de su muerte, de todos los sufragios que por su alma se
+dijesen, reservando sus grandes culpas, como él decía, para pagarlas con
+las penas del Purgatorio.</p>
+
+<p>Mas quiso Dios, por premio de ésta su heroica caridad, darle el
+Purgatorio en esta vida, para que así fuese mayor su corona en la eterna
+bienaventuranza, cargándole de tantas y tan graves enfermedades que le
+inhabilitaron del todo á ejercitar del todo nuestros ministe<span class='pagenum'><a name="Page_II208" id="Page_II208">V.II&ndash;208</a></span>rios con
+los neófitos, único conorte en sus tribulaciones, de suerte que solía él
+decir que de este mundo no tenía sino <i>labor y dolor</i>.</p>
+
+<p>Llamóle, finalmente, Nuestro Señor, á darle el galardón de tantos
+trabajos y sudores, con una muerte propia de los santos, después de
+haber estado más de dieciocho años en estas Misiones, á los setenta y
+cuatro de su edad y cincuenta y tres de Compañía, en que había hecho la
+profesión de cuatro votos á 15 de Agosto de 682.<span class='pagenum'><a name="Page_II209" id="Page_II209">V.II&ndash;209</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXI" id="CAPITULO_XXI"></a>CAPÍTULO XXI</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Breve descripción de la provincia del Chaco;
+costumbres y cualidades naturales de
+sus moradores, y fundación de una
+nueva Reducción en ella.</i></p></div>
+
+
+<p>La provincia del Chaco es un vastísimo espacio de tierra de trescientas
+leguas de largo y ciento de ancho, situado entre las provincias del
+Tucumán, de los Charcas, del Río de la Plata, del Paraguay y de Santa
+Cruz de la Sierra, cercado por todas partes de una larguísima cadena de
+montes, que empezando á levantarse desde la ciudad de Córdoba del
+Tucumán, llegan hasta las opulentísimas minas de Lipes y Potosí; luego
+tirando á Santa Cruz de la Sierra, rematan en la gran laguna Mamoré.<span class='pagenum'><a name="Page_II210" id="Page_II210">V.II&ndash;210</a></span></p>
+
+<p>Es el terruño en partes maravillosamente abundante y fértil, por causa
+de muchos arroyos ó riachuelos y dos grandes ríos que la bañan, los
+cuales, naciendo de las montañas, atraviesan y riegan el país: y después
+de muchas vueltas y rodeos desembocan en el gran río de la Plata y
+forman en gran parte su desmedida grandeza.</p>
+
+<p>Sus moradores, en tiempos pasados, eran muchísimos en número, de suerte
+que en sólo el contorno de la ciudad de Guadalcazar, que hoy está
+destruída, se contaban más de cuatrocientas Rancherías de diferentes
+naciones y lenguas.</p>
+
+<p>Las naciones más célebres son los Colchaquies, Tonocotes, Belelas,
+Mocobies, Tobas, Malbalaes, Mataguayos, Aguilotes, Chumipies, Amulalaes,
+Callagaes, Abipones, Payaguás, Guaycurús, Churamates, Ayoyas y Lules.</p>
+
+<p>Es el temperamento de estas naciones ígneo y vivaz, la estatura más que
+mediana, las facciones del rostro algo desemejantes de las nuestras, de
+donde fácilmente se distinguen de los españoles y demás europeos; y
+cuando se tiñen de colores, que es muy de ordinario, están sobre manera
+feos, que parecen unos demonios; y sucedió, no mucho ha, en la ciudad<span class='pagenum'><a name="Page_II211" id="Page_II211">V.II&ndash;211</a></span>
+de Santa Fe, que saliendo á pelear con unos Abipones un capitán que
+había militado en Europa, al verlos tan horribles, se quedó desmayado y
+sin fuerzas.</p>
+
+<p>Cuanto al vestir, los hombres se ciñen por la cintura una faja de que
+cuelgan muchas plumas pendientes alrededor y en el resto desnudos: otros
+se ponen sobre todo eso una corona de plumas en la cabeza; y algunas
+naciones traen una como capa larga de cueros de venado, que llaman
+Queyapi, para defenderse de las inclemencias, y desde el cuello hasta
+abajo cuelgan una cinta emplumada sobre dicha capa.</p>
+
+<p>Las mujeres se cubren algún tanto, lo que basta para no estar del todo
+desnudas.</p>
+
+<p>No tienen gobierno ni guardan vida política.</p>
+
+<p>Sólo en cada tierra hay un cacique á quien ordinariamente tienen algún
+respeto y reverencia.</p>
+
+<p>Viven pocos juntos, porque como carecen de gobierno, y no tienen
+cabezas, por cualquiera ligero disgusto se separan.</p>
+
+<p>Sus casas no son más que un Rancho de paja dentro de los bosques, unos
+en una parte y otros en otra, sin orden ni distinción; y ni<span class='pagenum'><a name="Page_II212" id="Page_II212">V.II&ndash;212</a></span> aun eso
+tienen los Payaguás, los cuales nunca están fijos en un lugar, y cada
+noche hacen alto en diverso paraje; por lo cual no usan de otra casa que
+una pequeña estera, para repararse del viento, y en lo demás duermen al
+descubierto.</p>
+
+<p>La mayor parte del tiempo gastan en buscar miel por las selvas, para
+hacer su vino con que se embriagan muy frecuentemente. Y luego que se
+les calienta la cabeza, y pierden aquel poco juicio que antes tenían, á
+lo mejor de la embriaguez paran todas sus fiestas en peleas, heridas y
+muertes; porque los rencores y los odios sepultados largo tiempo en sus
+pechos alevosos, por cobardía y temor, salen á fuera en tales ocasiones
+y se procuran vengar con furor increíble; y lo que causa más admiración
+es que los parientes de los muertos no se sienten nada de la injuria
+recibida, cuando vuelven en sí, por más estrecho que sea el parentesco.</p>
+
+<p>En reducir estas naciones á vida racional y á la ley de Cristo emplearon
+desde los primeros años del siglo pasado todo el fervor de su espíritu,
+los Padres Juan Darío, italiano, y Gaspar Osorio Valderrábano, español,
+por orden del P. Nicolás Mastrilli Durán, Provincial de esta provincia,
+y tío del santo mártir Mar<span class='pagenum'><a name="Page_II213" id="Page_II213">V.II&ndash;213</a></span>celo Mastrilli, pero no correspondiendo á la
+labor la dureza de estos pueblos, con fruto digno de sus fatigas y
+sudores emplearon en otra parte su celo.</p>
+
+<p>La obstinación de estas naciones fué en gran parte originada de los
+españoles, cosa que no se puede traer á la memoria sin dolor y lágrimas,
+y por eso más quiero callarlo que escribirlo; y quien tuviere ánimo para
+leerlo, lo podrá ver en otros historiadores.</p>
+
+<p>Sólo diré que apenas se introdujo allí el conocimiento de la ley
+cristiana, cuando en breve tiempo se hizo maravilloso fruto; y en tanto
+que hubo allí hombres de virtud, fué en aumento la piedad y religión;
+pero después que la codicia de los españoles oprimió con exceso á los
+pobres inocentes indios, se dieron á la desesperación para librarse de
+aquel cautiverio en que los tenían los españoles que los gobernaban, á
+que se oponían los Jesuitas con todo esfuerzo, por ser contra lo que
+repetidas veces tienen ordenado nuestros católicos monarcas.</p>
+
+<p>Llevados, digo, los indios de la desesperación, procuraron buscar un
+cruel remedio para redimir la opresión, y fué disponer secretamente una
+conjuración y matar á los gobernadores como lo hicieron; y ha quedado en
+ellos<span class='pagenum'><a name="Page_II214" id="Page_II214">V.II&ndash;214</a></span> tal horror á todos los españoles, debajo del cual nombre
+entienden á todos los demás europeos, que el común vocablo con que los
+llaman es <i>enemigos</i>.</p>
+
+<p>No obstante, el santo mártir P. Pedro Romero, español, y el infatigable
+Misionero P. Joseph Orighi, hermano del eminentísimo señor Agustín
+Orighi, y tío del eminentísimo Orighi, que vive al presente, quisieron
+volver á promulgar el Evangelio entre los Guaycurús, y sin tener cuenta
+de sus propias vidas, intentaron, con increíbles trabajos y fatigas,
+domesticar su innata fiereza; pero sin hacer más fruto que bautizar
+algunos párvulos, se vieron obligados á retirarse.</p>
+
+<p>El año de 637 entraron por el Tucumán á convertir algunas naciones el P.
+Gaspar Osorio, de quien poco ha hice mención, y el P. Antonio Ripario,
+italiano, los cuales, el mayor fruto que sacaron de su empresa, fué
+perder la vida por Cristo con glorioso martirio, de que tuvo antes bien
+clara noticia el P. Osorio como lo declara en carta escrita á Roma á su
+antiguo confesor nuestro cardenal Juan de Lugo.</p>
+
+<p>Ambos, después de su muerte, se aparecieron vestidos de los ornamentos
+sagrados y cer<span class='pagenum'><a name="Page_II215" id="Page_II215">V.II&ndash;215</a></span>cados de mucha luz á sus bárbaros matadores
+reprendiéndolos su maldad y exhortándoles á que trajesen á su tierra
+nuevos Jesuitas que los instruyesen en la fe de Cristo.</p>
+
+<p>Lo que ellos, obstinados en sus vicios y errores no ejecutaron,
+emprendieron los PP. Ignacio de Medina y Andrés de Luján el año de 1653
+entrando á reducir á la fe aquellas naciones; pero aunque aplicaron su
+fervor más intenso, no lograron sino las almas de algunos niños y
+adultos moribundos, y armándose contra ellos secreta conjuración de los
+bárbaros, hubieron de retirarse.</p>
+
+<p>El año de 1673 entraron con el gobernador D. Ángelo de Peredo los PP.
+Diego Francisco de Altamirano y Bartolomé Díaz, y pudieron fundar una
+reducción de Mocovíes, con nombre de San Francisco Xavier, cuatro leguas
+de la ciudad de Esteco, en que llegó á haber mil y ochocientas almas;
+pero por juzgar el gobernador y sus consejeros convenir se encomendasen
+á los españoles dichos indios repartidos en Encomiendas se deshizo aquel
+pueblo; bien que en aquella entrada lograron los Padres bautizar más de
+mil almas entre adultos y párvulos.</p>
+
+<p>Prosiguióse esta empresa el año 1683 en el gobierno de D. Fernando de
+Mendoza Mate de<span class='pagenum'><a name="Page_II216" id="Page_II216">V.II&ndash;216</a></span> Luna, para la cual fueron señalados los Padres Juan
+Antonio Solinas, natural de Olinis, en Cerdeña, y Diego Ruiz,
+valenciano; habían ya agregado algunos indios Ojotades y Taños á una
+nueva Reducción, con nombre de San Rafael; pero envidioso el común
+enemigo, y temiendo de aquellos principios nuevos progresos, incitó por
+medio de sus hechiceros á ciento cincuenta Tobas y á cinco tropas de
+Mocovíes que quitasen la vida á los Misioneros: vinieron al lugar donde
+estaban, y hallando sólo al Padre Solinas, por haber ido á Salta por
+bastimentos el P. Ruiz, le dieron la muerte, y también á otro venerable
+sacerdote llamado don Pedro Ortiz de Zárate, á 27 de Octubre de aquel
+mismo año.</p>
+
+<p>Con esta novedad se retiraron los Ojotades y Taños, catecúmenos, y ni
+con la muerte de estos dos mártires, ni de los PP. Osorio y Ripario
+quedaron esperanzas de que su sangre fuese semilla de cristianos en
+aquella provincia, por la proterva obstinación de las más de sus
+naciones, que con las repetidas hostilidades que hicieron á la provincia
+del Tucumán, por su innato odio á la nación española, cerraron las
+puertas á la esperanza de su conversión, hasta que siendo gobernador de
+la<span class='pagenum'><a name="Page_II217" id="Page_II217">V.II&ndash;217</a></span> provincia de Tucumán el piadoso caballero don Esteban de Urizar y
+Arizpacochaga, brigadier de los reales ejércitos de S. M., reprimido
+primero el orgullo de los Tobas y Mocovíes, quiso se sentase de nuevo la
+empresa y se predicase la ley divina á la nación de los Lules; por lo
+cual el P. Antonio Garriga, que á la sazón era Visitador de esta
+provincia, señaló para esta conversión el año de 1710 al P. Antonio
+Machoni, natural de la villa de Iglesias, en Cerdeña, el cual, habiendo
+pasado de aquella provincia á ésta el año de 1698 y leído Filosofía en
+esta Real Universidad de Córdoba, alcanzó emplearse en la conversión de
+estos bárbaros.</p>
+
+<p>Dió éste principio á la nueva cristiandad fundando una Reducción, á
+quien puso debajo del patrocinio de San Esteban, compuesta de gente de
+cuatro naciones, Lules, Toquistinés, Ixistinés y Oristinés, cuyos
+ascendientes fueron antiguamente cristianos.</p>
+
+<p>Son éstos de color de aceituna, de estatura ordinariamente grande, de
+genio despierto y alegre, ni se entristecen fácilmente, sino es acaso en
+sus desgracias domésticas; son prontos de entendimiento y aprenden
+maravillosamente los oficios mecánicos: pero torpes y du<span class='pagenum'><a name="Page_II218" id="Page_II218">V.II&ndash;218</a></span>ros en creer lo
+que no alcanzan los sentidos materiales.</p>
+
+<p>Conservan por largo tiempo en su pecho la memoria de las injurias
+recibidas, y aunque sientan partírseles el corazón de dolor y rabia, lo
+esconden y encubren disimuladamente con un semblante enteramente alegre,
+esperando coger al enemigo desprevenido para hacer con más seguridad el
+tiro.</p>
+
+<p>En lo que toca á religión, son finísimos ateistas, no dando culto ni
+veneración á deidad alguna, si no es que digamos que su Dios es su
+vientre, porque no entienden de otra cosa, procurando gozar en esta vida
+todo el buen tiempo que pueden, viviendo como animales.</p>
+
+<p>Parece, empero, esto menos tolerable, á causa de no reconocer ni aun las
+leyes naturales, que cualquier hombre, por bárbaro y salvaje que sea,
+con sólo ser hombre, venera y aprecia.</p>
+
+<p>Los hijos, por la mayor parte, no tienen ningún respeto á sus padres;
+antes tienen sobre ellos dominio, haciéndose obedecer de ellos con
+grande descaro; y si les da gusto, osan poner en los padres las manos.</p>
+
+<p>En sus enfermedades no se mueven á compasión, antes los abandonan con
+increíble ingratitud y los dejan en manos de la hambre y<span class='pagenum'><a name="Page_II219" id="Page_II219">V.II&ndash;219</a></span> enfermedad;
+cosa que ni aun con las bestias usan; y fuera muchas veces entre ellos
+mejor ser perro que hombre, porque de ellos se compadecen y quitan la
+comida de la boca para sustentar una tropa de galgos.</p>
+
+<p>Encontróse acaso el P. Machoni en una ocasión con algunos de estos
+bárbaros que llevaban á enterrar á la madre de uno de ellos difunta, que
+poco antes se había convertido á nuestra santa fe, y con ella querían
+enterrar á un hijito suyo de pocos meses, porque ninguna india, aun sus
+parientas, quería tomar el trabajo de criarle: quitósele luego de las
+manos el Padre y por más que con la paga por delante se lo pidió y
+suplicó, ninguna se movió á compasión; por lo cual se vió obligado
+mientras vivió el niño á mantenerle con leche de cabra ú oveja, no sin
+increíble dolor, viendo entre tanto á muchas madres tener pendientes de
+sus pechos gran número de perritos para que no se muriesen de hambre.</p>
+
+<p>Sus casamientos los celebran de mucha edad (si es que entre ellos
+merecen el nombre de casamientos, pues cansada la mujer del marido, y
+éste de ella, tienen franqueza y libertad de tomar otra ú otro á su
+antojo) no casándose sino cuando ya están cansados de torpezas, no<span class='pagenum'><a name="Page_II220" id="Page_II220">V.II&ndash;220</a></span>
+experimentando ellos en sí ni el temor ni la vergüenza que la naturaleza
+mezcló sabiamente en los placeres vedados para contener en la raya de lo
+debido el genio de la concupiscencia desenfrenada.</p>
+
+<p>No es fácil de explicar cuanto trabajase el buen P. Misionero con otro
+compañero Jesuita, en instruir en los principios de la ley divina á
+gente que parecía no tener ni aun el primer instinto de la naturaleza,
+ni de qué medios de caridad y de celo se valieron para hacerlos, de
+bestias, racionales, y de racionales, cristianos.</p>
+
+<p>Eran los primeros con el azadón en la mano á romper la tierra, á manejar
+los arados y á hacer todo lo demás que es necesario en la labor de los
+campos para adiestrarlos á hacer lo mismo.</p>
+
+<p>Después visitaban los enfermos y hacían con ellos todos los oficios de
+caridad que haría una amorosa madre, quitándose de la boca la comida y
+el sustento que les tenía señalado la piedad de los españoles por
+remediar sus necesidades.</p>
+
+<p>Sufrían con increíble paciencia sus contínuas impertinencias y
+necedades, con la esperanza del bien que podían sacar de ellos. Pero
+esto era lo menos respecto de lo que traba<span class='pagenum'><a name="Page_II221" id="Page_II221">V.II&ndash;221</a></span>jaban en provecho de sus
+almas; porque la deshonestidad, la venganza, la embriaguez la barbaridad
+y otros mil vicios heredados con la sangre, crecidos con los años, y con
+la costumbre convertidos en naturaleza, era poco menos que imposible
+desarraigarlos de sus corazones; mas pudo tanto la incontrastable virtud
+del Altísimo y la fineza de un celo apostólico, que poco á poco se
+empezó á ablandar la dureza de corazones tan obstinados y á domesticarse
+la barbaridad de ánimos tan salvajes.</p>
+
+<p>El primer fruto que se sazonó con los sudores y fatigas de estos
+fervorosísimos operarios, fueron muchas almas de niños que apenas
+lavadas en las aguas saludables del santo bautismo, volaron con la
+cándida estola de la inocencia á la eterna bienaventuranza, á tomar
+posesión de aquella gloria, que en adelante gozarían los fieles de su
+nación; después lograron las almas de muchos adultos que asaltados de
+una peste que se encendió entre ellos, cambiaron gustosos la vida con la
+esperanza del eterno descanso en el cielo, por medio del santo bautismo.</p>
+
+<p>Uno, entre los demás, joven de pocos años, que no menos en las llagas de
+su cuerpo, que en la paciencia del ánimo, parecía otro Job, se<span class='pagenum'><a name="Page_II222" id="Page_II222">V.II&ndash;222</a></span> alistó
+en el número de los hijos de Dios con suma alegría y júbilo de su
+espíritu, y haciendo fervorosísimos actos de fe, esperanza y caridad,
+pasó de esta peregrinación á la patria celestial.</p>
+
+<p>Llevaba muy mal el común enemigo los progresos de la fe en nación tan
+bárbara é inculta; por eso aplicó luego todo su esfuerzo para atajarlos
+y sofocar la semilla del Evangelio, antes que se arraigase en los
+corazones de los bárbaros.</p>
+
+<p>El primer medio de que se valió fué procurar la muerte de los Misioneros
+que le hacían tan cruda guerra, incitando á los infieles á que se la
+diesen.</p>
+
+<p>Intentáronlo ellos muchas veces; y una, entre otras, estuvieron ya
+conjurados á matar al P. Machoni.</p>
+
+<p>Habían estado algo lejos del pueblo haciendo un baile con grande bulla y
+algazara, y poniendo en medio de la rueda un calabazo, que por arte del
+demonio danzaba también con ellos, se convinieron todos en darle aquella
+noche la muerte, para verse libres de una vez de su celo y reprensiones.</p>
+
+<p>Oyóles acaso el Padre, y saliendo de su Rancho á saber la causa de
+aquella novedad intem<span class='pagenum'><a name="Page_II223" id="Page_II223">V.II&ndash;223</a></span>pestiva, encontróse con una india que venía del
+baile, bien que no tan fuera de sí como ellos, que estaban totalmente
+embriagados; preguntóla el Padre por qué sus parientes metían tanto
+ruido y daban tantas voces.</p>
+
+<p>Ella, que sabía muy bien lo que trataban, procuró encubrirlo con una
+falsa risa, respondiendo no sabía la causa.</p>
+
+<p>Temióse el Misionero no fuese alguna borrachera; y para certificarse y
+atajarla, instó á la india descubriese la verdad.</p>
+
+<p>Ella, recelando por esta instancia que ya el P. lo supiese, le descubrió
+toda la conjuración que contra su vida tenían tramada.</p>
+
+<p>Recogióse en su Rancho ofreciendo á Dios su vida en sacrificio por el
+bien de aquellas almas, y estuvo toda aquella noche esperando le
+viniesen á matar; mas Nuestro Señor le libró para otras cosas de su
+servicio, porque avisados los infieles por la dicha india de que el
+Padre Misionero sabía ya sus intentos, no se atrevieron á darle la
+muerte, recelando también no viniesen luego los españoles á vengarla.</p>
+
+<p>Viendo el demonio que se le había desvanecido esta traza, se valió de
+otra, y fué introducir en el pueblo el pernicioso error de que lo mismo
+era echarles á los niños el agua del bau<span class='pagenum'><a name="Page_II224" id="Page_II224">V.II&ndash;224</a></span>tismo en la cabeza que
+despedirse del cuerpo sus almas; y se imprimió tan altamente este engaño
+en sus fantasías, que convirtiéndose el amor á los Padres en odio y
+aversión, los miraban con mal corazón y huían de ellos como enemigos
+jurados de su bien.</p>
+
+<p>Y daba á eso calor el creerse ellos neciamente eternos; y aunque veían
+todos los días quedárseles muertos en sus brazos sus amigos y parientes,
+con todo eso, á la evidencia de los ojos prevalecía el error del
+entendimiento.</p>
+
+<p>Procuraban los nuestros con todas las fuerzas de su celo desvanecer
+aquel engaño y errada persuasión, fomentada del demonio para daño de
+aquella reciente cristiandad, y Dios Nuestro Señor, que suele mirar á
+los nuevos fieles con ojos de mayor piedad, quiso remediar bien presto
+este daño y consolar y animar juntamente la virtud de sus siervos.</p>
+
+<p>Pasó el caso de esta manera:</p>
+
+<p>Iba un día el P. Machoni llevando de Rancho en Rancho una holla de
+comida para darla á los enfermos; encontróse con una india que traía al
+pecho un niño que estaba ya para espirar; no pudo ella huir y esconder
+tan presto su criatura de suerte que el Padre no la viese.</p>
+
+<p>Procuró éste con dulcísimas palabras y mu<span class='pagenum'><a name="Page_II225" id="Page_II225">V.II&ndash;225</a></span>cha afabilidad mitigar el odio
+de la madre y ganarla el ánimo, á fin de poder bautizar al niño; mas
+todo fué en vano, porque el demonio hablando por boca de una mujer en
+todo suya, no menos por la infidelidad que por la lascivia, y vomitando
+contra el Misionero y contra aquel Santo Sacramento tantas injurias y
+blasfemias cuantas diría un dementado en lo más ardiente de sus furias,
+exhortaba á la madre no permitiese lavar á su hijo en las santas aguas
+del bautismo; porque le sucedería lo que á otra madre mal aconsejada,
+que ofreciendo su hijo para ser bautizado, lo mismo fué caer sobre el
+niño el agua santa, que salir de esta vida.</p>
+
+<p>Era la india de buen natural y no se dejaba fácilmente trabucar el
+juicio con las necedades locas de los suyos, y mucho menos de la falsa
+aprensión de que el santo bautismo era tósigo para quitar la vida,
+conociendo á tantos españoles viejos, con canas, que habían sido
+bautizados; por eso de buena gana ofreció el niño al Padre; el cual,
+lleno de una generosa y humilde confianza en Dios, rogó á Su Majestad y
+le suplicó quitase aquel embarazo á la santa fé, pues no le costaría más
+que una insinuación de su voluntad; luego se volvió á San Francisco<span class='pagenum'><a name="Page_II226" id="Page_II226">V.II&ndash;226</a></span>
+Xavier, pidiéndole que mirase con ojos de misericordia á aquella ciega
+gentilidad; y pues tanto procuraba la honra de Dios alcanzase de Su
+Majestad que aquel santo Sacramento no sólo sirviese para librar el alma
+de aquel inocente de la esclavitud del demonio, sino también para
+librarle de la enfermedad corporal; y ofreció en agradecimiento de aquel
+beneficio, que esperaba recibir, le llamaría Francisco Xavier.</p>
+
+<p>Oyó el cielo los fervorosos ruegos de su siervo, pues luego que fué el
+niño bautizado, quedó sano de su enfermedad.</p>
+
+<p>Lo mismo sucedió á una muchacha, ya casadera, á quien por estar toda
+helada y yerta, la lloraban sus parientes por muerta; mas luego que fué
+bautizada, por las grandes instancias con que lo había pedido, como si
+volviese de un profundo sueño, volvió en sí y á la vida. Con lo cual,
+poco á poco cesó en el pueblo aquel falso temor, y las madres á porfía
+daban sus hijos para que fuesen lavados en las santas y saludables aguas
+del bautismo.</p>
+
+<p>Bramaba de rabia el demonio viendo desvanecidos sus enredos; por eso
+puso todo su esfuerzo en empañar el terso esplendor de los procederes de
+uno de los Misioneros, infamán<span class='pagenum'><a name="Page_II227" id="Page_II227">V.II&ndash;227</a></span>dole con mil calumnias por medio de unos
+apóstatas que estaban muy sentidos de que les impedía poder saciar el
+apetito de la carne, con todos los más torpes y sucios placeres del
+sentido; mas, á pesar suyo, salió triunfante la inocencia de costumbres
+y fervor de vida apostólica de aquel buen Padre y fué obligado el
+demonio por entonces á dejar franco el paso al Santo Evangelio en las
+provincias amplísimas del Chaco, donde no sólo procuran los Jesuitas la
+conversión de los infieles, sino la reforma de los españoles é indios,
+acudiendo á confesar y á predicar los fuertes de españoles que por allí
+hay como San Joseph y Valbuena; y acompañando á los soldados cuando van
+de las ciudades á sujetar á los bárbaros que continuamente invaden
+aquella provincia, los sirven de capellanes, exponiéndose á los mayores
+riesgos y peligros de perder la vida, sin tener cuenta con las suyas; y
+al mismo tiempo procuran reducir á los que apresan los españoles y
+bautizar á los párvulos.</p>
+
+<p>En estas empresas había trabajado gloriosamente nueve años el P.
+Machoni, cuando en el nuevo gobierno de 1719 vino señalado por
+secretario del P. Provincial Joseph de Aguirre, por cuya causa fué
+preciso encargar el cuidado de aque<span class='pagenum'><a name="Page_II228" id="Page_II228">V.II&ndash;228</a></span>lla Reducción al P. Joaquín de
+Yegros, con otros dos compañeros Jesuitas.</p>
+
+<p>El nuevo Provincial y Secretario procuraron fomentar con todo esfuerzo
+la conversión de nuevos infieles, á que cooperó como siempre el señor
+gobernador de la provincia D. Esteban de Urizar.</p>
+
+<p>El año, pues, de 1719, en una entrada que á los infieles hicieron los
+vecinos de la ciudad de San Miguel de Tucumán, descubrieron un nuevo río
+que se juzgó entonces ser el Pilcomayo; á la ribera de este río supieron
+vivía mucha gente blanca, que tuvieron por españoles.</p>
+
+<p>Con esta noticia determinó el señor gobernador que el año siguiente
+fuesen á descubrir totalmente este río los tercios de la provincia de
+Tucumán, pidiendo para capellán á uno de los Padres que estaban en la
+Reducción de San Esteban.</p>
+
+<p>Concediólo luego el P. Provincial, y esperanzado de que de este
+descubrimiento se seguiría á Dios mucha gloria, determinó que por la
+parte del río Paraguay entrasen por el Pilcomayo, que desemboca en aquel
+río, algunos Misioneros de los Guaranís, con orden preciso de que sin
+detenerse á reducir nación ninguna y sólo ganando la voluntad de los
+naturales,<span class='pagenum'><a name="Page_II229" id="Page_II229">V.II&ndash;229</a></span> penetrasen hasta encontrar con los soldados españoles que
+entraban por la provincia de Tucumán, ó llegasen al paraje de los
+Chiriguanás.</p>
+
+<p>Todo esto era prevención para dos fines: el primero, que descubierta la
+tierra y el río, se pudiese entrar por el Tucumán, Paraguay y Frontera
+de Santa Fé, dándose la mano toda la gente de estas provincias, para
+conquistar todo el Chaco, en que se lograría la conversión de muchas
+almas.</p>
+
+<p>El segundo, abrir por aquí camino más breve para las Misiones de los
+Chiquitos, cosa que siempre sumamente se ha deseado, por evitar la suma
+distancia que hay por el camino de Tarija, porque se presumía que los
+Zamucos se acercaban mucho al Chaco y al Pilcomayo, y por allí también
+entró en esta ocasión un Jesuita para venirse á encontrar con los demás.</p>
+
+<p>Señaló, pues, el P. Provincial para entrar por lo boca del río Pilcomayo
+á los PP. Gabriel Patiño y Lucas Rodríguez, ambos nacidos en la ciudad
+de la Asunción, y á la sazón Misioneros de los Guaranís; y del colegio
+del Paraguay despachó al hermano Bartolomé de Niebla, andaluz, y á un
+donado portugués llamado Faustino Correa, con algunos indios Guaranís,
+para que si fuese necesario defendiesen<span class='pagenum'><a name="Page_II230" id="Page_II230">V.II&ndash;230</a></span> á los Padres de las invasiones
+de los infieles.</p>
+
+<p>Por los Zamucos entraron con algunos indios Chiquitos los PP. Felipe
+Suárez y Agustín Castañares.</p>
+
+<p>Los de la provincia de Tucumán no pudieron encontrar con Pilcomayo y
+hallaron por fin que el descubierto por los Tucumaneses el año de 1719
+no podía ser aquel río por ser éste pequeño y el Pilcomayo muy grande.</p>
+
+<p>Los Chiquitos, habiendo caminado por los Zamucos, hacia donde se juzga
+caer este río, nunca pudieron dar con él.</p>
+
+<p>Los que entraron por la boca del Pilcomayo iban en un barco y algunos
+botes: caminaron por dicho río, siempre á diversos rumbos, por las
+repetidas vueltas con que corre: al principio hallaron algunos rastros
+de indios, pero no los vieron.</p>
+
+<p>Caminaron así cosa de ochenta leguas, parte por el río, parte por
+lagunas, porque hay muchas á la orilla de este río, las cuales, cuando
+baja el río, quedan divididas de él y hechas lagunas; mas cuando crece,
+queda toda la campaña hecha un mar de agua, porque se incorporan con él.</p>
+
+<p>A estas ochenta leguas reconocieron que la madre del río no era tan
+honda que pudiese<span class='pagenum'><a name="Page_II231" id="Page_II231">V.II&ndash;231</a></span> navegar por él el barco sin peligro manifiesto de
+encallar; por lo cual determinó el P. Patiño pasar en los botes con el
+hermano Niebla tres españoles y treinta y cuatro indios á registrar lo
+restante hasta conseguir el fin de su empresa, dejando en el ínterin en
+el barco al Padre Lucas Rodríguez, al donado y á la demás gente para que
+aguardasen.</p>
+
+<p>Fueron, pues, navegando los dos botes y caminaron otras trescientas
+leguas, en que en diversas partes vieron indios de varias naciones, que
+ya confinaban con los Chiriguanás.</p>
+
+<p>Llegaron por fin á una nación no conocida, cuyos indios parecían de
+buenos naturales, y eran de hermosos rostros y de buena estatura; las
+indias tan blancas, que parecían españolas; tenían crías de yeguas y
+muchas ovejas, de cuya lana hacen muy buenos tejidos; los caballos eran
+sin número. La tierra fertilísima, en que tienen labranzas de los frutos
+del país.</p>
+
+<p>Saltaron en tierra y dieron á los naturales muchos donecillos que ellos
+aprecian y por esto les mostraron mucho afecto, en que concibieron
+esperanzas de reducirlos después fácilmente.</p>
+
+<p>Mas algunos Tobas y Mocovíes que había entre ellos malograron estas
+esperanzas, porque hablando á aquellos indios, les incitaron<span class='pagenum'><a name="Page_II232" id="Page_II232">V.II&ndash;232</a></span> contra los
+nuestros, maquinando una alevosa traición contra sus vidas.</p>
+
+<p>Estaban allí de paz unos y otros, tratándose con muchas caricias todo el
+tiempo que fué preciso para descansar, cuando habiendo ido tres de
+nuestros indios á cortar leña, les acometieron los alevosos Tobas y
+Mocovíes con los indios de aquella nación; mataron á los dos á flechazos
+y al otro hirieron malamente, de suerte que murió de allí á algunos
+días.</p>
+
+<p>Los demás se retiraron á los botes que mandó el Padre cubrir de algunos
+cueros de vaca para resistir.</p>
+
+<p>Vinieron siguiendo á los nuestros más de 600 infieles, hasta los bateles
+disparándoles una tempestad tan espesa de saetas, que parecía una manga
+de langostas, pero ninguna les hizo daño, porque hallaban resistencia en
+los cueros, que despedían las flechas; y aun siendo preciso que el P.
+Patiño estuviese por dos veces en la proa descubierto á los tiros,
+aunque por todas partes le caían las flechas, ninguna le tocó. Visto
+esto procuraron retirarse de las furias de aquellos bárbaros, que con su
+traición deshicieron por ahora y frustraron las esperanzas de poder
+penetrar el Chaco, donde se esperaba, como dije, reducir muchas
+naciones.<span class='pagenum'><a name="Page_II233" id="Page_II233">V.II&ndash;233</a></span></p>
+
+<p>Volviéronse, pues, sin otro fruto, desandando con mucho trabajo el
+camino de cuatrocientas leguas que hasta allí habían navegado.</p>
+
+<p>Mas volviendo á la Reducción de San Esteban, este mismo año de 1721, se
+contaban en ella muchas familias.</p>
+
+<p>Encendióse por este tiempo una pestecilla de viruelas, de que murieron
+luego dos.</p>
+
+<p>Los demás cobraron tanto miedo á la muerte, que les amenazaban las
+viruelas, que el mismo día que aquellos dos murieron, dejaron descuidar
+á los nuestros y todos se huyeron menos dieciocho adultos y veinte
+muchachos.</p>
+
+<p>Luego que lo advirtieron los PP. Joaquín de Yegros y Lorenzo Fanlo
+montaron á caballo en su seguimiento, y fueron á alcanzarlos por unos
+cerros hacia Salta; mas siendo mucha la espesura de los bosques, y
+fragosidad de las sierras, se desmontaron, y á pie los siguieron, con
+increíble fatiga, porque no huían por vía recta, sino oblícua siempre,
+porque decían que así no les podría seguir la peste, cansada de los
+matorrales y revueltas. Tanta es su barbaridad.</p>
+
+<p>Quedaron los Padres sin fuerzas antes de poderles dar alcance; y
+volviéndose á su pueblo á cuidar de los que habían quedado enfer<span class='pagenum'><a name="Page_II234" id="Page_II234">V.II&ndash;234</a></span>mos,
+despacharon tras los fugitivos á dos indios que llevaban consigo para
+detenerlos, porque de los dieciocho adultos se les murieron los catorce,
+á quienes asistieron con grande caridad, sin recelo del contagio, y
+todos los demás enfermaron.</p>
+
+<p>Los dos indios encontraron de allí á algunas leguas á los huídos, y por
+más que hicieron, sólo les pudieron reducir á que bajasen donde estaban
+los Padres.</p>
+
+<p>Procuraron éstos que volviesen á la Reducción; mas sólo consiguieron por
+entonces esperanzas de que se volverían acabada la peste. Por tanto,
+dejándolos allí se volvieron los Padres al pueblo á cuidar de los que
+habían quedado, enfermos los más, de los cuales murieron presto catorce
+adultos, á quienes asistieron con grande celo y caridad, hasta darles
+sepultura por sus propias manos.</p>
+
+<p>Los fugitivos volvieron después de algún tiempo á su pueblo, por las
+diligencias de los nuestros, que siempre tienen que trabajar aquí
+gloriosamente, por la innata barbarie de todas estas naciones, como se
+conocerá por lo referido.</p>
+
+<p>Al presente se halla este pueblo en sumo peligro de su destrucción,
+porque los <span class='pagenum'><a name="Page_II235" id="Page_II235">V.II&ndash;235</a></span>Mocovíes y Tovas, que hasta ahora han estado enfrenados por
+el valor del gobernador de la provincia de Tucumán, principal promotor
+de esta Reducción, ahora vuelven á alzar cabeza; y habiendo muerto á los
+soldados del fuerte de San Joseph y tenido atrevimiento para sitiar el
+de Valbuena, se teme que den en este pueblo de San Esteban y le
+destruyan por estar indefenso; bien que no por esto pierden los Jesuitas
+las esperanzas de hacer mucho fruto en el Chaco, cumpliéndose la
+profecía de su primer apóstol San Francisco Solano, que predicó el
+Evangelio á los Lules, y de quien hay tradición en aquella tierra, que
+habiendo profetizado la ruina de la ciudad de Eteco, que ha más de
+treinta años que sucedió, predijo también que se convertirían estos
+indios del Chaco.</p>
+
+<p>Quiera Nuestro Señor se cumpla cuanto antes esta profecía.<span class='pagenum'><a name="Page_II236" id="Page_II236">V.II&ndash;236</a></span></p>
+
+
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXII" id="CAPITULO_XXII"></a>CAPÍTULO XXII</h3>
+
+<div class="blk"><p class="head2"><i>Últimas noticias de las Misiones de Chiquitos y
+Chiriguanás.</i></p></div>
+
+
+<p>Habiendo referido la destrucción de los dos pueblos que había entre los
+Chiriguanás, será bien dar ahora razón de cómo volvieron los Jesuitas
+años después á aquella nación.</p>
+
+<p>Hallábase el P. Vice Provincial Luis de la Roca el año de 1715 visitando
+el Colegio de Tarija, de paso para las Misiones de los Chiquitos, cuando
+llegaron á aquella villa mensajeros de algunos pueblos de los
+Chiriguanás pidiendo fuesen Padres á sus tierras á predicarles nuestra
+santa fé y ministrarles el santo bautismo.</p>
+
+<p>Extrañóse esta repentina mudanza, cuando se tenía tan experimentada la
+obstinación de<span class='pagenum'><a name="Page_II237" id="Page_II237">V.II&ndash;237</a></span> estos indios, y cuán dados estaban siempre á sus
+antiguos vicios, causa por la cual se había alzado más de dieciséis años
+había de su conversión, por no esperar hacer en ellos el menor fruto.
+Mas luego se supo la causa de esta nueva resolución.</p>
+
+<p>Fué, pues, el caso, que un cristiano de la misma nación, habiendo
+apostatado de la fé y religión cristiana, murió, por justos juicios de
+Dios, pertinaz en su apostasía.</p>
+
+<p>Este, por permisión divina, se apareció, á pesar del infierno, á muchos
+Chiriguanás, diciéndoles cómo por haber desamparado la religión
+cristiana, estaba condenado á arder en llamas eternas.</p>
+
+<p>Hizo notable conmoción en los bárbaros esta visión y les movió á que
+fuesen ahora á pedir á Tarija predicadores del Evangelio.</p>
+
+<p>El P. Vice-Provincial, por las repetidas experiencias de la inconstancia
+de estos bárbaros dudaba mucho concedérselos; pero al fin se movió á
+enviarles dos Jesuitas, así por hacer la última prueba de su
+obstinación, como por condescender con la piadosa voluntad del señor
+marqués del Valle de Tojo, que lo pedía encarecidamente.</p>
+
+<p>Señaló, pues, para aquella conversión al<span class='pagenum'><a name="Page_II238" id="Page_II238">V.II&ndash;238</a></span> P. Pablo Restivo, que á la
+sazón era rector del colegio de Salta, y muy perito en la lengua Guaraní
+que habla aquella nación, y por su compañero al P. Francisco Guevara que
+se hallaba en el colegio de Tarija.</p>
+
+<p>Fueron allá los dos Padres, y á costa de grandes trabajos procuraron
+fundar una Reducción que llamaron de la Inmaculada Concepción, para que
+con el favor y patrocinio de esta poderosa señora, renunciando los
+Chiriguanás al demonio, se alistasen en las banderas de Cristo.</p>
+
+<p>Lográronse algunos párvulos, á quien bautizaron, pero se opuso el
+demonio á estos felices principios con todas sus máquinas y esfuerzo.</p>
+
+<p>Apareciéronseles los ministros infernales en formas horrendas y
+espantosas, á cuya vista caían desmayados en tierra los indios.
+Acudieron por remedio á los Padres. Estos, animándoles á la confianza en
+Dios, les mandaron que luego hiciesen muchas cruces de madera, las
+cuales hicieron poner en sus casas, en las plazas, en las calles y en
+los collados, adorándolas humildemente los bárbaros.</p>
+
+<p>Al ver el infierno señal tan saludable desistió de perseguirlos, y en
+adelante depusieron<span class='pagenum'><a name="Page_II239" id="Page_II239">V.II&ndash;239</a></span> los indios todo miedo sin experimentar al menor
+peligro.</p>
+
+<p>Viéndose vencido de esta manera el demonio, se valió de otras trazas
+diabólicas para perturbar la obra comenzada, incitando y conmoviendo
+para ese fin á muchos de sus secuaces; pero Dios desvaneció sus intentos
+haciendo de los mismos diabólicos ministros fieles coadjutores de los
+Padres en aquella conversión.</p>
+
+<p>Y para mayor abatimiento del demonio y promover la fe en esta Reducción,
+se dignó Su Majestad de favorecerles con algunos sucesos, al parecer,
+milagrosos. Entre otros, contaré sólo dos.</p>
+
+<p>Estaba una india tan gravemente enferma, que ya sus parientes la
+lloraban por muerta; llegó la enfermedad á término que ya estaba para
+espirar.</p>
+
+<p>En tal aprieto se volvieron á implorar el patrocinio de María Santísima,
+pidiéndola con muchas lágrimas restituyese su salud á la enferma.</p>
+
+<p>Tuvieron buen despacho sus súplicas, porque el mismo día que habían
+hecho aquella oración á Nuestra Señora, al ponerse el sol cesó la
+fiebre, que sobre manera la afligía y al<span class='pagenum'><a name="Page_II240" id="Page_II240">V.II&ndash;240</a></span> día siguiente se halló
+enteramente sana con admiración y asombro de todo el pueblo.</p>
+
+<p>En otra ocasión padecía toda la comarca de mucha falta de lluvias, por
+lo cual se perdían por instantes las sementeras: imploraron el favor de
+la Virgen, y luego al punto el cielo, que estaba sereno, se entoldó de
+nubes y descargó una copiosa lluvia, que fué el total remedio de su
+necesidad.</p>
+
+<p>Con estos y otros favores del cielo, se espera que al fin se rendirá y
+ablandará del todo la dureza obstinada de los Chiriguanás, entre quienes
+al presente trabajan los Padres, para lograr á lo menos las almas de los
+párvulos, y con esperanzas de que los que nacieren y se criaren con la
+leche de la religión cristiana mantendrán la fe y se podrán lograr en
+toda la nación los sudores y fatigas pasadas de tanto apostólico
+Misionero que en diferentes ocasiones han atendido á la labor de este
+campo.</p>
+
+<p>Ahora, para concluir esta relación, será bien dar breve noticia, así del
+último estado de las Misiones en los Chiquitos, como de algunas
+expediciones, en especial la de los Zamucos, según lo que hasta ahora se
+ha podido saber por la distancia de los lugares.</p>
+
+<p>Habíase tenido noticia en el pueblo de San<span class='pagenum'><a name="Page_II241" id="Page_II241">V.II&ndash;241</a></span> Francisco Xavier de que
+había algo lejos de allí una parcialidad de Guarayos que hablan la
+lengua Guaraní, y se esperaba hacer en ellos mucho fruto, por lo cual el
+año de 1719 fueron de aquel pueblo indios Chiquitos á hablarles sobre su
+conversión, pero se volvieron sin fruto, porque llegando al paraje de
+dicha nación, donde tenía sus pueblecillos, ya se habían huído, sin
+quedar uno sólo; y aunque les siguieron los rastros por algunos días,
+los perdieron en un río muy caudaloso, en que se embarcaron sin saber
+para dónde.</p>
+
+<p>Este mismo año, á 4 de Mayo, sucedió en San Rafael la fatalidad de
+haberse quemado el pueblo, por lo cual estaban medio alzados los
+gentiles que había en él, y se temían no se volviesen á los bosques,
+porque también se habían quemado los frutos de que se mantenían; pero al
+fin, con el favor de Dios se compuso todo, de suerte que este pueblo se
+pudo empezar á dividir el año de 1721, saliendo de él una colonia, que
+es la Reducción de San Miguel.</p>
+
+<p>Pero en medio de estas desgracias se logró este año el buen suceso de
+abrir nuevo camino, que mucho tiempo se había deseado, por las
+cordilleras de los Chiriguanás, dejando el antiguo<span class='pagenum'><a name="Page_II242" id="Page_II242">V.II&ndash;242</a></span> de Santa Cruz de la
+Sierra, cuyo descubrimiento feliz se debió al celo incansable del santo
+P. Francisco Hervás, que le abrió como se podía desear, y de suerte que
+el año siguiente pudieron entrar por él dos nuevos Misioneros, que
+fueron el P. Jaime Aguilar, aragonés, que pasaba también á visitar en
+nombre del P. Provincial aquellas doctrinas, y el P. Juan Bautista
+Speth, bávaro, que poco antes había venido de Europa. Y ahora es éste el
+camino común por donde se tragina, abreviando por él muchas leguas.</p>
+
+<p>En todos los pueblos, en los años siguientes, se han hecho sus correrías
+á diversas naciones, pues estando todos ellos deseosos de convertir á
+los muchos gentiles que se descubren cada día se aplican con celo á la
+conversión.</p>
+
+<p>Hacia el Norte, especialmente, es el gentío innumerable; bien que está
+algo lejos: son tierras trabajosísimas y se descubren animales fieros y
+extraordinarios.</p>
+
+<p>Por tanto, es preciso ir con tiento, trayendo la gente en corto número
+para poderla cuidar, porque con la mudanza de tierras, siempre mueren
+muchos, causa de que en estas Reducciones no sea mucha más la gente y
+aun en las Misiones de los Moxos es peor, por ser las tie<span class='pagenum'><a name="Page_II243" id="Page_II243">V.II&ndash;243</a></span>rras más
+trabajosas, y cada día van á menos, si continuamente no reclutan los
+pueblos con nuevos infieles, como lo procuran hacer aquellos fervorosos
+Misioneros; bien que en las de los Chiquitos sabemos se ha logrado esta
+diligencia, pues generalmente se reconoce haber ido en aumento, pues el
+año de 1723 entraron ochenta familias de infieles en el pueblo de San
+Rafael, y en el de San Juan noventa y dos almas, valiéndose Dios de un
+medio bien especial para traer á los infieles que entraron en San
+Rafael.</p>
+
+<p>Fué el caso que habiendo habido una pestecilla en dicho pueblo el año de
+1722, se huyeron de miedo por Agosto de aquel año dos parcialidades de
+gente nueva, no de los Chiquitos, la una no había vuelto tan presto, la
+otra se encontró con una nación de infieles, á quienes persuadieron se
+hiciesen cristianos, lo que lograron felizmente, pues luego se redujeron
+muchos, y volvieron con los fugitivos al pueblo las ochenta familias ya
+dichas, en que había trescientas almas, y entre ellas un indio, que
+hecho cautivo por unos Mamalucos que capitaneaba Hernando de Armenta,
+portugués, se escapó de entre ellos, después de quince años de
+cautiverio, y vino muy contento.<span class='pagenum'><a name="Page_II244" id="Page_II244">V.II&ndash;244</a></span></p>
+
+<p>Ni paró aquí el fruto que sacó Dios de esta fuga, sino que dejaron
+apalabrada toda la nación para venir luego en seguimiento de los demás.</p>
+
+<p>Los pueblos que al presente hay, son seis.</p>
+
+<p>Están todos por este orden:</p>
+
+<p>Comenzando del Sur, San Juan está de San Joseph como nueve leguas; de
+San Joseph á San Rafael son treinta; de aquí á San Miguel ocho; de San
+Miguel á San Francisco Xavier cuarenta y dos, y de éste á la Concepción,
+hay veinticuatro; de suerte que San Juan, que es el cabo hacia el Sur,
+está en dieciocho grados y medio; y la Concepción, que es el otro cabo,
+está en quince.</p>
+
+<p>Ahora hay esperanzas de fundar otro, con nombre de Nuestro Padre San
+Ignacio, hacia el Sur, en los Zamucos, que son más de mil doscientas
+almas, é inmediatamente los Ugaranós, que tienen la misma gente.</p>
+
+<p>Dichos Zamucos, ya vimos en el capítulo <span class="smcap">xix</span> cómo se alzaron y huyeron
+dando muerte al hermano Alberto Romero y á sus compañeros Chiquitos.</p>
+
+<p>No por eso perdieron nuestros Misioneros las esperanzas de reducirlos;
+antes mientras más oposición hacía el demonio, se azoraban<span class='pagenum'><a name="Page_II245" id="Page_II245">V.II&ndash;245</a></span> más á quitar
+de sus garras infernales estas almas.</p>
+
+<p>Procuraron luego de dar forma, cómo volver á reducirlos.</p>
+
+<p>Entraron para este efecto los PP. Felipe Suárez y Agustín Castañares y
+habiendo caminado noventa leguas, llegaron á un pueblo de Zamucos, y por
+entonces no se consiguió reducirlos.</p>
+
+<p>El año siguiente entraron los PP. Jaime de Aguilar y Agustín Castañares,
+y habiendo salido á 29 de Abril, caminaron las noventa leguas que los
+del año antecedente y hallaron desierto el pueblo en que estaban antes.</p>
+
+<p>Pasaron veinte leguas más adelante á otro pueblo á donde dirigían la
+derrota. Hallaron en él á sus moradores, que los recibieron de paz.</p>
+
+<p>Sería dicho pueblo, llamado <i>Cucutades</i>, de cincuenta familias,
+gobernado por tres principales caciques; uno de los cuales estaba
+ausente. Después de mucha vocinglería de los infieles les propusieron
+los Padres el fin de su ida á aquellas tierras, que era quedarse entre
+ellos y ayudarles como á los Chiquitos.</p>
+
+<p>Agradecieron los infieles la visita, y uno detrás de otro respondieron
+los dos principales<span class='pagenum'><a name="Page_II246" id="Page_II246">V.II&ndash;246</a></span> que no querían Padres en sus tierras; que aquella
+sola noche durmiesen allí y al otro día se volviesen; porque si se
+querían quedar mudarían ellos á otra parte.</p>
+
+<p>Mucho sintieron los Padres esta no esperada respuesta; mas con todo eso
+esperaban que aquella tarde mudarían de resolución; y á la verdad, ellos
+así lo fingieron, diciendo entonces gustaban ya de que se quedasen entre
+ellos; bien que siempre se remitían al parecer del principal que
+faltaba, y decían venía ya de buen ánimo.</p>
+
+<p>Esperáronle desde el día 27 de Mayo; y en esta demora, para ganar la
+voluntad del pueblo, se les repartieron treinta cuñas á los indios, que
+es lo que más aprecian, y á las indias muchos abalorios, con que todos
+quedaron contentos, así infieles como los Padres y los cristianos
+Chiquitos, bien que entre ellos no faltó quien alcanzase el fingimiento
+de los bárbaros.</p>
+
+<p>Esperaron hasta el sábado, víspera de la Santísima Trinidad, en que vino
+el principal que faltaba, y era chupador y hechicero. Entró dando gritos
+en su pueblo y plaza, diciendo que él era dios de aquellas tierras y
+pueblo y que fuesen los Padres donde él estaba.</p>
+
+<p>Los Padres, viendo que era necesario por<span class='pagenum'><a name="Page_II247" id="Page_II247">V.II&ndash;247</a></span> entonces usar de gravedad para
+abatir la soberbia de aquel ministro del demonio, le respondieron que no
+habían de ir, sino que él había de venir donde ellos estaban. Al fin se
+hizo así. Vino él donde estaban los Padres; éstos le recibieron
+sentados. Dijo lo que los otros dos principales habían dicho al
+principio, que no quería Padres en sus tierras, porque con los Padres se
+les morirían los hijos y otros disparates semejantes, que aprobó todo el
+pueblo, armándose y tiznándose todos menos uno de los principales que
+habían estado antes y ora quedó medio en duda.</p>
+
+<p>A este tiempo llegó de otro pueblo distante el matador del hermano
+Alberto con otros doce ó trece de los suyos, que con sus persuasiones
+confirmó al pueblo en su resolución.</p>
+
+<p>Viendo los Padres su dureza, se vieron precisados á dar la vuelta, como
+lo hicieron, y llegaron al pueblo de donde habían salido el día 16 de
+Junio, llevando solas diez almas que quisieron de suyo irse con ellos á
+la Reducción para hacerse cristianos, bien que no quedaron los Padres
+sin esperanzas de que después les seguirían los demás, como de hecho
+sucedió, así con estos como con otros. Porque dando en ellos los
+infieles Ugaranós y habiendo habido<span class='pagenum'><a name="Page_II248" id="Page_II248">V.II&ndash;248</a></span> muertes de una y otra parte, se
+vinieron á San Juan dos parcialidades que hacían veinte familias y
+llegaron á aquel pueblo á 25 de febrero de 1723.</p>
+
+<p>Eran de dos pueblos de Zamucos; del uno llamado <i>Quiripecodes</i>, venía el
+cacique <i>Sofiáde</i> con dos hermanos suyos, matadores del hermano Alberto
+y diez familias en que había cincuenta almas.</p>
+
+<p>Del otro, llamado <i>Cucutades</i>, vino su capitán <i>Omate</i>, que fué el que
+el año pasado había echado á los Padres de todas sus tierras, y traía
+nueve familias de sus vasallos, que eran cuarenta y dos almas.</p>
+
+<p>Los noventa y dos, pues, sin ser llamados ni convidados ahora se
+vinieron huyendo de los Ugaranós que les hacían guerra y dijeron que
+tras ellos vendrían los demás. Pero habiendo enfermado de peste todos,
+se atemorizaron y dijeron que querían Padres en sus tierras, lo cual
+concedido, se volvieron á ellas.</p>
+
+<p>Por esta causa, el día 30 de Junio salió el P. Superior de aquellas
+Misiones Francisco Hervás con el P. Castañares á fundar Reducción entre
+ellos.</p>
+
+<p>Llegaron después de cuarenta días de camino á los pueblos de Zamucos,
+que hallaron to<span class='pagenum'><a name="Page_II249" id="Page_II249">V.II&ndash;249</a></span>talmente desiertos; en busca de ellos fué solo con los
+indios el P. Castañares, y hasta ahora no se sabe en qué ha parado.</p>
+
+<p>El P. Superior Francisco Hervás llegó á los dichos pueblos tan postrado
+de fuerzas por el cansancio y por sus continuos achaques, que habiendo
+de quedar allí en un sumo desamparo, se vió precisado á volverse; y
+habiendo llegado quince leguas de San Juan, le fué á confesar el P. Juan
+Bautista de Xandra, aplicóle algún remedio, con que se alentó el P.
+Hervás y pudo llegar en hombros de indios á San Juan, donde se le
+administraron los demás Sacramentos y aplicaron algunos otros remedios,
+pero sin efecto, por hallarse muy debilitado y con ardientes fiebres, y
+al fin murió dos días después, á 24 de Agosto de 1723, teniendo 61 años
+de edad, 44 de Compañía y 27 de profesión de cuatro votos. Y aunque sus
+heroicas virtudes y grandes trabajos pedían de justicia se hiciese aquí
+relación de su vida; mas la falta de noticias por la distancia nos
+privan por ahora de este ejemplo y consuelo hasta mejor ocasión. Y esto
+es lo que hasta ahora se ha obrado para reducir á los Zamucos, que
+esperamos se conseguirá felizmente por el celo de los fervorosos
+Misioneros. LAUS DEO.<span class='pagenum'><a name="Page_II250" id="Page_II250">V.II&ndash;250</a></span></p>
+
+<hr />
+
+<h3>MEMORIAL DEL PROVINCIAL
+<span class='pagenum'><a name="Page_II251" id="Page_II251">V.II&ndash;251</a></span>
+</h3>
+
+<p class="c">P. JOSEPH BARREDA</p>
+
+<p class="c">AL MARQUÉS DE VALDELIRIOS<span class='pagenum'><a name="Page_II252" id="Page_II252">V.II&ndash;252</a></span></p>
+
+<hr />
+
+<h3>MEMORIAL<span class='pagenum'><a name="Page_II253" id="Page_II253">V.II&ndash;253</a></span></h3>
+
+<p class="c">QUE EL P. PROVINCIAL DE LA PROVINCIA</p>
+
+<p class="c">DEL</p>
+
+<h1>PARAGUAY</h1>
+
+<p class="c">PRESENTÓ AL SEÑOR</p>
+
+<p class="c">MARQUÉS DE VALDELIRIOS</p>
+
+<p class="c">EN QUE LE SUPLICA<br />
+SUSPENDA LAS DISPOSICIONES DE GUERRA<br />
+CONTRA LOS INDIOS DE LAS MISIONES.</p>
+
+<p class="c"><i>Córdoba de Tucuman</i><br />
+<i>1753.</i></p>
+
+<p class="c">PUBLÍCASE AHORA POR PRIMERA VEZ</p>
+
+<p class="c">1895</p>
+
+<hr />
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_II255" id="Page_II255">V.II&ndash;255</a></span></p>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_II254" id="Page_II254">V.II&ndash;254</a></span></p>
+
+
+<div class="blk2"><p class="head"><i>Memorial que el P. Provincial de la provincia del Paraguay presentó al
+Señor Marqués de Valdelirios, en que le suplica suspenda las
+disposiciones de guerra contra los indios de las Misiones.</i></p>
+</div>
+
+<p>Señor Comisario Real, Marqués de Valdelirios:</p>
+
+<p>Joseph de Barreda, de la Compañía de Jesús, Prepósito Provincial del
+Paraguay, parece ante V. S. para que en fuerza de su Real Comisión con
+que está entendiendo en los tratados de la línea divisoria de las dos
+Coronas de España y Portugal, se sirva de oir en justicia los clamores
+con que esta provincia desea manifestar la fidelísima lealtad con que
+hasta hora presente ha obedecido á ciegas y con<span class='pagenum'><a name="Page_II256" id="Page_II256">V.II&ndash;256</a></span> pronto rendimiento las
+cédulas reales y todas las órdenes conducentes á la evacuación de los
+siete pueblos de Misiones que están entre el río Abiquy y las márgenes
+del río Uruguay para que, según el consabido tratado, se entreguen á los
+dominios de Portugal, y saliendo los indios que hoy los habitan á otros
+territorios pertenecientes á la Corona de España, trasladen á ellos sus
+bienes muebles y semovientes y fabricando nuevos pueblos é iglesias,
+labren tierras para mantenerse de sus frutos.</p>
+
+<p>A este fin, ya le consta á V. S. que antes que llegase á Buenos Aires y
+á esta provincia, tenía actuadas todas las diligencias que me permitió
+el tiempo en cumplimiento de los eficaces preceptos que nuestro M. R. P.
+General, quien con igual empeño nos previno que si fuese posible
+tuviésemos evacuados los citados pueblos antes que llegase V. S. y por
+su mano recibiésemos las cédulas en que el Rey nuestro señor nos mandaba
+lo mismo; y con efecto, cuando las recibimos, ya se habían empezado á
+conquistar las voluntades de los indios con las eficaces persuasiones de
+los Padres Misioneros y del que yo había señalado en mi lugar mientras
+pasaba en persona á la ejecución de las Reales órdenes, y habiendo
+convenido en dejar<span class='pagenum'><a name="Page_II257" id="Page_II257">V.II&ndash;257</a></span> sus pueblos, empezaron á salir de ellos algunos
+exploradores en busca de sitios y tierras competentes para su
+transmigración, lo que consta á V. S. y al P. Luis Altamirano por las
+cartas de las Misiones que en respuesta de las órdenes recibí en aquella
+ciudad, donde también me enviaron Mapa de algunas tierras algo menos
+proporcionadas, bien que todas son apartadas de los siete pueblos, que
+algunas no distaban menos que 200 leguas de ellos para la mudanza el
+cual Mapa mostré y entregué á V. S. en prueba de la pronta obediencia
+con que desde la primera noticia y orden del M. R. P. General se
+empezaron á actuar y se estaban actuando las diligencias más oportunas
+para el deseado intento.</p>
+
+<p>Pero entre las graves dificultades que se ofrecían en tan arduo empeño,
+siempre hice presente á V. S. que la mayor y aún insuperable estaba en
+el limitado tiempo que se concedía para tan vasta transmigración, lo
+que, al juicio de los Padres más experimentados de aquellos países, era
+físicamente imposible en el estrecho espacio de seis meses, razón que
+movió y aún convenció al P. Comisario Luis Altamirano para pedir á V. S.
+concediese á lo menos tres años de término, lo que también re<span class='pagenum'><a name="Page_II258" id="Page_II258">V.II&ndash;258</a></span>presenté
+al Rey nuestro señor, haciéndole demostración de que en menos tiempo era
+intentar un imposible y consiguientemente compeler á sus rendidos
+vasallos á que no ejecutasen según fuerzas naturales lo mismo que
+deseaban obedecer.</p>
+
+<p>Mas no habiéndose determinado por V. S. tiempo fijo, sino sólo prevenido
+que fuese con toda brevedad y sí que con título de piedad se disimulase
+alguna culpable omisión, hubo de pasar el P. Comisario Luis de
+Altamirano en persona á dichas Misiones, y puesto en ellas comenzó con
+imponderable empeño, celo y eficacia á actuar su comisión, con tan vivas
+ansias de que se ejecutase luego todo lo prevenido, que no perdonó
+diligencia alguna ni omitió instante en la actuación de sus prudentes
+órdenes y arbitrios á que estuvieron tan prontos los PP. Misioneros para
+obedecer sus mandatos, que en fuerzas de ellos aun los PP. más ancianos
+y enfermos se esforzaron para alentar á los indios, unas veces con
+ruegos y otras con amenazas, haciéndoles presente la obligación que
+tenían de obedecer á su soberano y cuán bien les estaría exponerse á las
+fatigas y aún perder sus bienes para acreditar su antigua lealtad.<span class='pagenum'><a name="Page_II259" id="Page_II259">V.II&ndash;259</a></span></p>
+
+<p>Mas como al natural lento y espacioso de los indios cualquiera
+movimiento acelerado era violencia, y en su tarda y escasa inteligencia
+era novedad tan extraña é inteligible la que se les proponía por
+concebirla muy contraria á la pacífica posesión de sus casas, sementeras
+y bienes que tienen muy pegado su corazón, á pocos días de lo que habían
+prometido á los PP., empezaron á llamarse engaño y excusarse, ya con el
+poco tiempo que se les concedía, ya con los muchos trabajos que se les
+prevenían en los caminos en el transporte de sus ganados, bienes y
+familias, y el más arduo de volver á fabricar nuevas iglesias y casas, y
+declarándose resistentes, apelaron: unos, á que sería menos malo
+quedarse bajo el dominio de los portugueses; pero otros, que eran los
+más, decían claramente no podían creer que el Rey nuestro señor, que por
+tantas cédulas les había prometido ampararlos en sus tierras y
+defenderlos de sus enemigos, podía faltar á lo prometido y pasar á
+quitarles lo que con derecho natural habían adquirido y poseído por más
+de 130 años, pues para tan riguroso castigo no hallaban haber cometido
+ninguna culpa contra el Rey, antes, sí, estaban muy satisfechos de los
+repetidos servicios con que habían procurado<span class='pagenum'><a name="Page_II260" id="Page_II260">V.II&ndash;260</a></span> acreditar su obediencia,
+exponiendo su sangre y sus vidas por defender los dominios de su
+soberano.</p>
+
+<p>Estas y otras razones, que ellos tienen fijas en sus memorias,
+procuraron los PP. desvanecerlas con todas cuantas expresiones les
+dictaba su deseo, y de que los indios podían ser capaces; pero no
+teniendo qué responder á las vivas y eficaces exhortaciones de los
+Padres, hubieran de cerrar del todo los oídos á sus voces; y rompiendo
+el freno de la obediencia, que por tantos años los había sugetado,
+empezaron á quebrantar su respeto, diciendo en voz alta no querían
+mudarse porque esto no podía ser voluntad de su Rey y señor, sino
+invención de los PP. que, secretamente, habían convenido con los
+portugueses por medio del P. Comisario, á quien tienen por tal, y aún
+aseguraban algunos lo habían conocido seglar en el Río Janeiro; pero no
+desistiendo los Padres de su empeño, antes sí, conviniéndose para no
+sólo persuadirlos con razones privadas, sino convertirlos con pública y
+fervorosa predicación, los convocaron á las iglesias, y con un crucifijo
+en las manos, y algunos puestos de rodillas y derramando muchas
+lágrimas, les intimaron los castigos que debían es<span class='pagenum'><a name="Page_II261" id="Page_II261">V.II&ndash;261</a></span>perar de la mano de
+Dios y de su soberano Rey si no obedecían prontamente su mandato; en
+fuerza de este eficaz asalto se compungieron los indios y, pidiendo
+perdón de su desobediencia, prometieron de nuevo enmendarse, empezando
+los PP. luego, y antes que se enfriase el fervor, á disponer
+cabalgaduras, carros y demás aparatos para emprender el camino, al que
+en la realidad salieron algunos guiados de los PP., que van como
+caudillos para esforzar su lentitud é interior desconsuelo; pero á pocas
+jornadas, con el hastío del camino y amor que les arrastraba á sus
+casas, se fueron volviendo á sus pueblos, dejando á los PP. solos y
+burlados en las campiñas; mas ni por esto desistieron los PP. desta
+empresa, antes, sí, disimulando prudentes su desacato é inconstancia,
+volvieron á buscarlos, reconviniéndolos con lo prometido; pero ellos, ya
+del todo arrepentidos y aun despechados, tomaron por medio, para
+librarse de las instancias de los PP., el amenazarlos con la muerte, la
+que verdaderamente intentaron dar al Padre Cura de San Miguel, y ahora
+Padre compañero suyo que estaba en las estancias, los que sin duda
+hubieran perdido la vida si por orden del P. Comisario, que se informó
+de su peligro,<span class='pagenum'><a name="Page_II262" id="Page_II262">V.II&ndash;262</a></span> no se hubiesen retirado fugitivos; pues su depravado
+ánimo lo manifestaron en un mozo que acompañó al P. Cura, y volviendo
+poco después al pueblo á sacar unos caballos, lo hicieron pedazos á
+lanzadas.</p>
+
+<p>Este mismo desacato intentaron hacer con el P. Comisario, previniendo
+600 hombres para irlo á buscar en el pueblo donde residía, y habiendo
+sido avisado por cinco voces del eminentísimo peligro de su vida, hubo
+de retirarse prudentemente, entendiendo que su presencia irritaba su
+furor y que con su retiro podría serenarse aquella ciega pasión.</p>
+
+<p>Después que salió el P. Comisario han continuado los PP. Misioneros
+obedeciendo al que quedó en su lugar, sin desmayar un punto en su
+empeño; pero sin más fruto que el de enfurecerse los indios cada día
+más, continuando sus amenazas y desahogando su enojo en los
+corregidores, como ministros de los Padres, de quienes se han valido
+para que, persuadiéndolos á su modo, los alienten con su ejemplo; mas
+también á éstos han intentado matar, y á uno de ellos sólo con la
+aflicción de su peligro, murió á pocos días después que lo acometieron,
+y otros cuatro estaban al presente mal heridos, ya sin valor ni
+esperanza de resistir á<span class='pagenum'><a name="Page_II263" id="Page_II263">V.II&ndash;263</a></span> los indios que fielmente están persuadidos á
+que es ficción de los PP. y no voluntad de su Rey el quitarles las
+tierras que han poseído por espacio de 130 años, cuyo derecho lo tienen
+confirmado sus soberanos por repetidas cédulas y que en esta buena fe
+han fabricado unos pueblos que no son como se dice aldeas, sino que
+exceden en sus fábricas á las más de las ciudades, etc.</p>
+
+<p>Estas provincias, en sus casas cubiertas de teja y resguardadas de
+corredores de piedra para poder andar por ellos en tiempo de lluvias sin
+mojarse y que sus iglesias son tan magníficas, que la que menos tiene de
+costo con sus alhajas, llegarán á 100.000 pesos fuertes, fuera de la de
+San Miguel en que trabajaron por diez años diariamente ya los 80, ya los
+100 hombres, cuya fábrica toda es de piedra, cuando menos la valuaron en
+200.000 pesos; á esto añaden el tierno recuerdo de sus hierbales
+hortenses, que han criado y gastado en su prolijo trabajo y cultivo más
+de treinta años por ser su fruto la continuada bebida de mañana y tarde,
+y cuyo valor en los 7 pueblos será de 100.000 pesos; también vuelven los
+ojos á sus sementeras de algodón, fruto de que hacen sus hilados y de
+ellos sus tejidos para<span class='pagenum'><a name="Page_II264" id="Page_II264">V.II&ndash;264</a></span> la ropa interior y exterior de que se visten
+grandes y pequeños, viudas y huérfanas, y cuyo valor en los 7 pueblos no
+es inferior al de los hierbales, y últimamente hacen presente que
+saliendo de sus pueblos dejan en sus estancias más de 100.000 cabezas de
+ganados de ovejas, vacas, caballos y mulas de que se sirven y con que
+mantienen sus vidas y las de sus familias y de casi todos los pueblos de
+Uruguay, y Paraná que de aquí surtían y reemplazaban el ganado de sus
+estancias para que no se les acabasen del todo por no ser éstas por su
+pequeñez y calidad capaces de multiplico, de que necesitan para su
+sustento y servicio, y ven que haber de trasladar este ganado á otras
+tierras es para ellos empresa imposible, así por no encontrarlas propias
+para ellos, como porque aunque las hubiese como se imagina en distancia
+de más de cien leguas, su conducción es para su imaginación otro más
+arduo imposible, y caso que cerrando los ojos á su dificultad la
+quisiesen vencer, esta es función que pide, no tiempo de pocos meses,
+sino de años, con muy dobladas fatigas.</p>
+
+<p>A estos tenaces pensamientos se han opuesto los PP. previniéndoles que
+los ganados que no pudiesen sacar, se los pagaría el Rey nuestro<span class='pagenum'><a name="Page_II265" id="Page_II265">V.II&ndash;265</a></span> señor
+como lo tenía prevenido; á que responden que ellos no se han de mantener
+ni con las promesas ni con los dineros, sino con las cabezas de sus
+ganados, y que así, aunque se los paguen en doblones de oro, no tendrán
+dónde comprar con ello lo necesario para su sustento y entre tanto
+perecerán de hambre en los desiertos donde los Padres los quieren sacar
+desterrados, y que últimamente claman unas veces con tristes gemidos y
+otras con rabioso furor preguntan á los Padres qué delito han cometido
+contra su Rey y señor para un castigo digno de los más traidores
+vasallos. A este fin hacen muy tierna memoria de la cédula de 28 de
+Diciembre de 1743 en que se dignó el señor Felipe V, de gloriosa
+memoria, darse por grato de sus servicios (como de otras que mandó el
+señor gobernador de Buenos Aires D. Bruno Zavala se las hiciese saber
+por público pregón) y de las que tienen presente las palabras del último
+párrafo, que son las siguientes:</p>
+
+<p>«Y finalmente, reconociéndose de lo que queda referido en los puntos
+expresados y de los demás papeles antiguos y modernos, vistos en mi
+consejo con la reflexión que pide negocio de circunstancias tan graves,
+que con hechos<span class='pagenum'><a name="Page_II266" id="Page_II266">V.II&ndash;266</a></span> verídicos se justifica no haber en parte alguna de las
+Indias mayor rendimiento á mi dominio y vasallaje y el de estos pueblos,
+ni al Real Patronato y jurisdicción eclesiástica y Real, tan rendidos
+como se verifica por las continuas visitas de Prelados eclesiásticos y
+gobernadores y la ciega obediencia con que están á sus órdenes, en
+especial cuando son llamados para la defensa de las tierras ú otra
+cualquiera empresa; aprontándose 4.000 ó 6.000 hombres armados para
+acudir donde se les manda, etc.»</p>
+
+<p>Ahora, pues, dicen los indios á los Padres, si así hemos obedecido á
+nuestro soberano, como él mismo lo declara, y ha sugetado el rebelión
+del Paraguay con 12.000 hombres armados ya despojando por dos veces á
+los portugueses de la colonia del Sacramento; ya estando la tercera vez
+en el cerco de ella con 6.000 hombres por espacio de cuatro meses, la
+que también hubiéramos ganado si no lo embarazaran los españoles y ya
+últimamente renunciando al Rey nuestro señor más de un millón de pesos
+fuertes que se habían de gastar en estas expediciones en que nos hemos
+mantenido á nuestra costa y la de nuestro sudor y trabajo; volvemos á
+preguntar, Padres, ¿estos son delitos<span class='pagenum'><a name="Page_II267" id="Page_II267">V.II&ndash;267</a></span> para que nos castigue nuestro Rey
+con perpetuo destierro de nuestros pueblos y casas y universal despojo
+de todos nuestros bienes raíces y muebles? Esto no puede ser sino ardid
+engañoso de los portugueses, y colisión de vosotros con ellos y traición
+que nos estais armando desde el principio de nuestra conversión, como no
+sin fundamento se lo recelaron nuestros antepasados, y en fin, la
+traición que no excusasteis con ellos, porque no pudisteis la queréis
+ejecutar ahora con nosotros ó nuestros pobres hijos.</p>
+
+<p>Si todas estas quejas son verdaderas, ¿por qué no presentais al Rey
+nuestro señor, como sois nuestros Padres y tutores la amargura y trabajo
+á que nos estrechan sus Reales ministros, siendo sobre todas la más
+sensible el que despreciando nuestras representaciones no vengan en
+ninguno de los partidos á que hemos salido? pues hemos propuesto que ya
+que por servir al rey nuestro señor hemos de salir de los pueblos á
+vivir como bárbaros en los desiertos exponiéndonos á perecer de hambre y
+que en la transmigración se mueran nuestras mujeres y pequeños hijos con
+la mudanza de climas y con las fatigas é incomodidades de los caminos de
+cien leguas. Pero que para este sa<span class='pagenum'><a name="Page_II268" id="Page_II268">V.II&ndash;268</a></span>crificio son menester tres ó cuatro
+años lo que no nos han concedido. También hemos propuesto quedarnos,
+aunque con dolor, bajo el dominio de Portugal, y á esto se nos responde
+que si nos quedamos ha de ser sólo para ser jornaleros y esclavos de los
+portugueses, sin que tengamos dominio en nuestras casas que hemos
+fabricado con nuestro sudor y trabajo y sin que seamos dueños de un
+palmo de tierra para sembrar los granos necesarios para nuestro
+sustento, ni licencia para coger una hoja de los hierbales que hemos
+plantado con nuestras manos y regado con nuestro sudor, y todo esto se
+nos niega al mismo tiempo que á los portugueses que han de dejar la
+colonia se les concede libremente que si quieren se queden bajo del
+dominio de España sin perder la posesión de sus casas y bienes, y si
+quieren salir tienen libertad para venderlas ó donarlas como legítimos
+dueños de ellas.</p>
+
+<p>A vista de esta notable desigualdad, volvemos á preguntar:</p>
+
+<p>&mdash;Padres Curas ¿qué delito hemos cometido contra nuestro rey y señor
+para tan desmedido castigo?</p>
+
+<p>Y últimamente, si nuestras razones no son oídas porque no tenemos
+entendimiento para<span class='pagenum'><a name="Page_II269" id="Page_II269">V.II&ndash;269</a></span> penetrar los justos motivos que para esto tienen los
+soberanos, ya no tenemos ni tendremos otro consuelo que clamar al cielo
+y entregarnos desde luego á la muerte; que en estas circunstancias será
+el único alivio en nuestras penas; pero aún esta puerta que la abrió
+liberal nuestro Redentor que derramó su preciosa sangre por redimir
+nuestras almas se nos vaya cerrando con la cierta amenaza de que si no
+dejamos los pueblos se han de ir nuestros Padres Curas para que ni
+tengamos el consuelo de adorar á nuestro Redentor en el Sacramento del
+Altar, ni el de oir una misa ni el de tener con quien confesarnos para
+morir como cristianos, sino que perezcamos como si fuésemos bárbaros ó
+infieles.</p>
+
+<p>Es muy bueno que por el interés del cielo nos sugetamos á la ley santa
+de Dios, nos recogimos á los pueblos, profesando rendida obediencia á
+nuestros Padres Curas, y después de cristianos nos hicimos
+voluntariamente vasallos del católico Rey de España para que,
+amparándonos, fomentase nuestra devota cristiandad, como lo ha hecho
+piadosamente con tan glorioso fruto (que según vosotros nos habéis
+dicho) nuestro presente Pontífice Benedicto XIV en la Bula del año de
+1741 en que<span class='pagenum'><a name="Page_II270" id="Page_II270">V.II&ndash;270</a></span> encarga á los obispos del Brasil y en especial al del Río
+de la Plata que con todas las armas de la Iglesia defienda y no permita
+que se saquen de sus tierras y pueblos los indios, aunque sean infieles,
+y mucho menos á los que son cristianos, y con efecto, excomulga Su
+Santidad á los que tal quieren ó para ello diesen consejo, favor ó
+ayuda, sea por el motivo ó pretexto que se fuese; y en otra del año 1743
+nos propone, y á toda nuestra nación por ejemplar de buenos cristianos y
+los más conformes á los de la primitiva Iglesia; nos pone en dicha Bula,
+y ahora, como si no tuviésemos ese carácter, se nos ha de poner un
+entredicho y extracción de todo pasto espiritual, privándonos de los
+Sacramentos con el destierro de nuestros Pastores y Curas, para que por
+necesidad quedemos desmembrados del gremio de la Iglesia, como si
+fuésemos descomulgados, y para que como ovejas errantes salgamos
+perdidos á los montes y huídos con los infieles, apostatemos de la fe y
+de una vez nos sujetemos al tiránico imperio del demonio sin esperanza
+ya de lograr el cielo?</p>
+
+<p>¿Es creíble que dos Monarcas, uno católico como es nuestro Rey de
+España, y otro fidelísimo como lo es el de Portugal, han de querer<span class='pagenum'><a name="Page_II271" id="Page_II271">V.II&ndash;271</a></span> que
+de un golpe se pierdan cerca de treinta mil almas bautizadas, que hay en
+estos 7 pueblos, y poco después se pierdan también 63.339 que hay en los
+pueblos del Paraná y en el del Uruguay (á todos los cuales menos uno les
+quitan con esta división sus hierbales, y á 5 ó 6 de ellos sus estancias
+y á todos el socorro que tenían de las nuestras y de nuestros
+algodonares para sus vestuarios) para lo que se hace preciso que como
+algunos nos lo tienen ofrecido, todos nos acompañen á la defensa
+consiguientemente, experimentarán el mismo desamparo de los Padres y la
+total ruina de sus almas.</p>
+
+<p>Esto no lo podemos decir aunque nos lo prediquen nuestros Padres, porque
+si los dos Reyes que dicen nos lo mandan estuvieran presentes para oir
+nuestros ruegos, ó á lo menos fueran informados con verdad del estrecho
+lance en que nos han puesto sus ministros, ciertamente que como
+protectores de la cristiandad y piadosos Padres de nuestra pequeñez, no
+permitieran el riesgo en que estamos, pues ya sabemos por boca de
+nuestros Padres Curas que los Sumos Pontífices que dieron permiso á los
+Reyes de España y Portugal para conquistar las Indias Meridionales, no
+tuvieron otro motivo para que nos pudiesen buscar en<span class='pagenum'><a name="Page_II272" id="Page_II272">V.II&ndash;272</a></span> nuestras tierras
+sino el fin de que lográsemos los bienes eternos de nuestras ánimas,
+aunque nos privásemos de la libertad en que vivíamos para sujetarnos á
+ser vasallos de dos Monarcas que no conocíamos y siendo esto cierto se
+podrá creer que estos mismos soberanos que en nuestra conquista no
+tuvieron otro glorioso fin que el de propagar la fe de Jesucristo y
+extender los dominios de la Santa Iglesia, estos mismos nos han de poner
+en la necesidad de malograr el carácter de cristianos y en peligro de
+que nos arrepintamos de haberlo recibido, por conservarlo nos sujetamos
+á su obediencia y por ésta estamos al presente en el riesgo de perderlo
+todo? Esto, Padres de nuestras almas, no lo hemos de creer por más que
+nos lo esteis predicando, esto sin duda no es la voluntad de nuestro Rey
+y señor, sino engaño de los que sin atender á nuestras almas sólo
+aspiran al interés de los bienes temporales.</p>
+
+<p>Señor Marqués, todas estas razones son las que, no con tanto concierto,
+pero sí con mayor tenacidad, tienen los indios impresas en el corazón y
+así con más viveza la manifiestan en su idioma, porque han sido los
+primeros principios con que se han establecido en la fe promovida en la
+cristiandad, y las que, sin apar<span class='pagenum'><a name="Page_II273" id="Page_II273">V.II&ndash;273</a></span>tarme un punto de la más rendida
+obediencia al Rey nuestro señor y sus mandatos, las hago presente á V.
+S., no para disculpar la resistencia de los indios, la que desde luego
+repruebo una y muchas veces como lo están vituperando sus Padres Curas
+con repetidas amenazas, y la que si cayera en otras capacidades, desde
+luego juzgara dignísima de un pronto y gravísimo castigo, á no
+considerar por una parte el corto alcance de sus entendimientos para
+penetrar las superiores razones y dictámenes políticos de los soberanos,
+y por otra estar faltos de aquella luz que era necesaria aún en los
+hombres más instruídos para sujetarse á un sacrificio tan doloroso como
+inesperado, para que V. S. en fuerza de ellas se haga cargo de los
+motivos eficazmente impulsivos que contra sí tiene la poca advertencia
+de que los pobres, con ciega obstinación los tiene precipitados y
+resueltos á morir antes con el rigor de las armas que dejar
+voluntariamente sus pueblos; resolución bárbara que teniendo atravesados
+nuestros corazones, la están reprendiendo sus curas con la amenaza
+prevenida de que los han de abandonar y salir de los pueblos por ser
+indignos de su protección, siendo inobedientes á su Rey y Soberano; y á
+este fin, ya sabe V. S. que<span class='pagenum'><a name="Page_II274" id="Page_II274">V.II&ndash;274</a></span> tengo hecha renuncia de los pueblos
+resistentes y de todos los que en adelante se manifestaren inobedientes
+para que el señor gobernador de esta plaza, como Vice-patrón, y el señor
+Obispo como pastor, los provea de párrocos para que del todo no se
+pierdan sus almas.</p>
+
+<p>Pero á esta amenaza resulta otro nuevo peligro, porque á ella responden
+los indios que si les envían otros Curas que no los conocen ni acaso
+saben su idioma, los recibirán con flechas como inútiles para su pasto
+espiritual, y que llegando el caso de querer salir los Padres, sólo lo
+conseguirán después de dejarlos enterrados, porque antes no lo
+permitirán, aunque quisieran, y primero les quitarán la vida que darles
+libertad para la fuga.</p>
+
+<p>Y si en esta demanda se sacrifican los Padres á la muerte, como ya
+recelan con mucho fundamento, no hay duda que con su sangre firmarán un
+claro testimonio de su lealtad que tienen y siempre tendrán impresa en
+sus corazones hasta la muerte.</p>
+
+<p>Mas en estos estrechos términos que nunca se imaginaron posibles por la
+ciega obediencia que hasta aquí han profesado los indios á los Padres,
+pero ya los tocamos ciertos y con pel<span class='pagenum'><a name="Page_II275" id="Page_II275">V.II&ndash;275</a></span>igro de llorarlos sin remedio, no
+puedo dejar de hacer presente á V. S. para descargo de mi conciencia,
+que después de haber obedecido al Rey nuestro señor y atendido su
+respeto con cuantas diligencias y medios ha ofrecido el vivo deseo de
+esta provincia para desempeñar la confianza con que S. M. se ha dignado
+fiar este negocio de nuestra lealtad, hemos llegado ya al último término
+de la ejecución, en que es preciso descubrir el primer blanco de la
+intención de los dos soberanos Monarcas, que es el del divino respeto, y
+el de la sangre de Jesucristo derramada por aquellas pobres almas cuyos
+superiores motivos tienen como diadema, esplendor y esmalte de sus
+coronas los reyes católico y fidelísimo, pues éstos fueron los que
+empeñaron con valiente resolución su cristiano celo para la conquista de
+las Indias Meridionales, como lo expresa el señor Alejandro VI en la
+bula en que señaló los límites de ambas Coronas.</p>
+
+<p>De donde se infiere claramente que habiendo sido el primer blanco y
+principal fin de sus Reales ánimos en tan gloriosa empresa la mayor
+honra de Dios nuestro señor y propagación de nuestra santa fe á que tan
+frecuente y liberalmente han concurrido con sus<span class='pagenum'><a name="Page_II276" id="Page_II276">V.II&ndash;276</a></span> Reales haberes
+posponiendo la extensión de sus dominios á la de la Santa Iglesia, no
+nos podemos persuadir que cuando firmaron los presentes tratados se
+pudiese imaginar ni á mucha distancia prevenir que pudiese llegar el
+caso doloroso que ya estamos tocando en el peligro de que apostaten de
+la fe treinta mil almas que son las que hay en los siete pueblos, y que
+no sin fundamento temamos próximamente sigan el mismo errado camino
+sesenta y nueve mil trescientas treinta y nueve que están en los pueblos
+del Paraná, por saber están todos alborotados para salir á ayudar á sus
+paisanos en caso de guerra en que también habrán de dejarlos los Padres
+y por consiguiente resultará de la perdición de 100.000 almas cristianas
+un necesario escándalo para todo el mundo y más para los herejes que
+imprimirán en sus mercurios por la afrenta de la cristiandad que los
+ministros de los Reyes que siempre han tenido por timbre de sus Coronas
+estar bajo de las banderas de Jesucristo para defender y propagar su
+iglesia han abandonado la más florida cristiandad de los indios y aun
+obligado por el cumplimiento de sus tratados á la ruina eterna de
+100.000 almas y dado con este destrozo ocasión á que innumerables almas
+de infieles que están<span class='pagenum'><a name="Page_II277" id="Page_II277">V.II&ndash;277</a></span> ya á las puertas de la iglesia se retiren
+fugitivos y se recelen de los Misioneros confirmándose en el errado
+dictamen que tuvieron los indios Guaraníes en el principio de su
+conversión, creyendo que los Padres querían hacerlos cristianos para
+entregarlos después á los portugueses ó para hacerlos esclavos de los
+españoles, aprensión que no depusieron hasta que vieron que por su
+defensa murió á manos de sus enemigos del golpe de un balazo el V. P.
+Diego Alfaro que entonces era Superior de las Misiones.</p>
+
+<p>Este lamentable daño, que tememos con mucho fundamento, lo debemos mirar
+también como antecedentes de otras fatales consecuencias á que nos
+obliga la experiencia que al presente tenemos en otras provincias, pues
+habiendo tenido en el siglo pasado 300.000 indios de numeración
+repartidos en el servicio de los encomenderos de la ciudades de
+Santiago, Córdoba, Tucumán y Rioja, por las estorsiones que de ellos
+padecían, se levantaron algunos indios rebeldes y fugitivos á los montes
+del Chaco, que han sido y son al presente la ruina de todos estos
+lugares y caminos, en que no se puede dar paso sin peligro de robos y
+muertes por ser innumerables las que han ejecutado en estos<span class='pagenum'><a name="Page_II278" id="Page_II278">V.II&ndash;278</a></span> próximos
+años en los cristianos, llevándose los párvulos y mujeres cautivas á sus
+montes.</p>
+
+<p>Y si de este modo han oprimido todos estos lugares los infieles del
+Chaco, descendientes de los que apostataron de la fe y del servicio de
+los españoles, sin que después de cien años los hayan podido reducir por
+armas, siendo sólo muy pocos los que después de infatigable trabajo y
+derramamiento de sangre han conquistado los Jesuitas con el Evangelio,
+qué no deberemos temer si todos los pueblos del Paraná y Uruguay y en su
+compañía todos los infieles vecinos de las naciones de Charruas,
+Minoanes Boanes y Guanaos se levantan y amotinados volviesen contra
+todas estas ciudades, siendo las primeras al encuentro las del Río de la
+Plata; ¿qué número de españoles podrá resistir á tan crecido número de
+indios, que sin ponerse en campaña, sólo con asaltos nocturnos no
+dejaran lugar que no talen, ni españoles que no degüellen?</p>
+
+<p>Si todos estos eminentes riesgos, que no son imaginarios sino casi
+ciertos y consiguientes al próximo en que estamos al presente, de que
+apostaten los indios de los 7 pueblos y aún de los 30, se hiciesen
+presentes al Rey nuestro señor y al fidelísimo de Portugal, con la
+ingenuidad y ver<span class='pagenum'><a name="Page_II279" id="Page_II279">V.II&ndash;279</a></span>dad con que ya los estamos tocando, se podrá creer de
+su católico y fidelísimo celo que es su ánimo y voluntad se atropelle la
+gloria de Dios y respeto de la Iglesia por cumplimiento de los tratados
+ya ajustados?</p>
+
+<p>Esto no podemos imaginar sin que nos hagamos reos de lesa majestad con
+el grandísimo agravio con que se herirán sus corazones cristianos y
+Reales con el pensamiento de tan temeraria presunción.</p>
+
+<p>Esto supuesto como cierto é infalible vuelvo ahora á levantar hasta el
+cielo todo el grito con que aquellas pobres almas y los ángeles de su
+guarda están clamando por su remedio, y con ellas puestas á los piés de
+V. S. con el rendimiento debido á su carácter y persona, pido con toda
+esta provincia, se conduela más que la pérdida de todos los bienes
+temporales y aun de las vidas de aquellos pobres neófitos, de la ruina
+eterna de sus almas.</p>
+
+<p>Hago presente á V. S. que por ellas derramó nuestro Redentor Jesucristo
+su preciosa sangre, y por ella y su divino respeto vuelvo á suplicar á
+V. S. en descargo de mi conciencia, y so pena del cargo que se nos ha de
+hacer en el tribunal de Dios nuestro señor, de tan irreparable pérdida,
+se sirva de suspender la guerra<span class='pagenum'><a name="Page_II280" id="Page_II280">V.II&ndash;280</a></span> que se previene hasta dar parte al Rey
+nuestro señor, á cuyo supremo tribunal apelo en nombre de estos pobres
+desvalidos, protestando violencia y fuerza en cualquier disposición que
+sea en perjuicio de sus almas, pues lo que el Rey nuestro señor nos
+tiene mandado, es que se entreguen los pueblos con paz, y esto mismo me
+tiene ordenado mi R. P. General; y habiendo hasta el presente concurrido
+á esta debida obediencia y estando también prontos para continuarla
+hasta derramar nuestra sangre y perder la vida en prueba de nuestra
+lealtad, debo recordar á V. S. que el Rey nuestro señor no manda, ni
+podemos presumir mande concurramos á que con detrimento de la gloria de
+Dios y contra el católico y fidelísimo ánimo de ambas Coronas, se
+expongan al peligro de subersión 100.000 almas, cuya cristiandad es la
+más florida de las Indias, y por este único motivo, cuando en lo demás
+prontísimo para obedecer á V. S. con toda esta provincia en lo que no se
+opusiera al servicio de Dios nuestro señor.</p>
+
+<p>A V. S. pido y suplico se sirva de proveer esta mi rendida súplica, por
+ser de caridad y justicia, y se digne mandar se me dé testimonio para
+recurrir al Rey nuestro se<span class='pagenum'><a name="Page_II281" id="Page_II281">V.II&ndash;281</a></span>ñor á quien será V. S. responsable si antes
+de emprender la guerra no le da parte del peligroso estado en que se ha
+puesto este negocio, que cuando se trató se concluyó muy distante de ser
+en perjuicio de las almas, y por eso debemos suponer que en las
+presentes circunstancias, cualquiera acción que las perjudique, será
+contra la mente del católico Rey nuestro señor (que Dios guarde).</p>
+
+<p><i>Córdoba y Julio 19 de 1753.</i><span class='pagenum'><a name="Page_II283" id="Page_II283">V.II&ndash;283</a></span><span class='pagenum'><a name="Page_II282" id="Page_II282">V.II&ndash;282</a></span></p>
+
+
+
+
+<h3><a name="INDICEM" id="INDICEM"></a>INDICE</h3>
+
+<p class="c">DE MATERIAS CONTENIDAS EN LOS<br />
+TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS QUE<br />
+TRATAN DE AMÉRICA.</p>
+
+<p class="c">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+
+<table summary="indices"
+cellpadding="0"
+cellspacing="10">
+
+<tr class="letra"><td colspan="2" align="center">TOMO XII</td></tr>
+<tr><td>&nbsp;</td><td
+class="un"><i>Páginas.</i></td></tr>
+<tr><td>Advertencia preliminar del editor</td><td align="right"><a href="#Page_Iv">v</a></td></tr>
+
+<tr><td>Al serenísimo señor D. Fernando, príncipe de Asturias</td><td align="right"><a href="#Page_Ixi">xi</a></td></tr>
+
+<tr><td>Aprobación del P. Alberto Pueyo</td><td align="right"><a href="#Page_I1">1</a></td></tr>
+
+<tr><td>Aprobación del P. Joseph de Silva</td><td align="right"><a href="#Page_I6">6</a></td></tr>
+
+<tr><td>Michael Angelus Tamburinus</td><td align="right"><a href="#Page_I9">9</a></td></tr>
+
+<tr><td>Licencia del ordinario</td><td align="right"><a href="#Page_I10">10</a></td></tr>
+
+<tr><td>Licencia del Consejo</td><td align="right"><a href="#Page_I11">11</a></td></tr>
+
+<tr><td>Suma de la tasa</td><td align="right"><a href="#Page_I12">12</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class='pagenum'><a name="Page_II284" id="Page_II284">V.II&ndash;284</a></span>
+Prólogo de la obra</td><td align="right"><a href="#Page_I13">13</a></td></tr>
+
+<tr><td>Protesta del autor</td><td align="right"><a href="#Page_I15">15</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_I">I</a>.</span>&mdash;Misiones de Chiquitos.&mdash;Su
+principio, fundación y progresos.</td><td align="right"><a href="#Page_I17">17</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_II">II</a>.</span>&mdash;Situación de la provincia
+de Chiquitos, costumbres y calidades
+de los naturales</td><td align="right"><a href="#Page_I43">43</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_III">III</a>.</span>&mdash;Descubren los españoles
+la nación de los Chiquitos y destrúyenla,
+así ellos como los Mamalucos,
+de quienes se da una sucinta
+relación</td><td align="right"><a href="#Page_I67">67</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_IV">IV</a>.</span>&mdash;Da principio el P. Joseph
+de Arce á la nueva iglesia de los
+Chiquitos, vencidas muchas dificultades</td><td align="right"><a href="#Page_I77">77</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_V">V</a>.</span>&mdash;Los Mamalucos intentan la
+destrucción de estos pueblos, pero
+sus intentos salieron frustrados</td><td align="right"><a href="#Page_I92">92</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_VI">VI</a>.</span>&mdash;Con los sucesos pasados se
+entibia algo la santa fé; muere el
+P. Fideli y se habla largamente
+de los trabajos de los Misioneros.</td><td align="right"><a href="#Page_I105">105</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_VII">VII</a>.</span>&mdash;Fervor y virtud de la nueva
+cristiandad, premiada de Dios
+<span class='pagenum'><a name="Page_II285" id="Page_II285">V.II&ndash;285</a></span>nuestro señor con muchos sucesos
+milagrosos</td><td align="right"><a href="#Page_I129">129</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_VIII">VIII</a>.</span>&mdash;Preténdese descubrir el
+río Paraguay para comunicarse
+estas Misiones con las Reducciones
+de los Guaraníes</td><td align="right"><a href="#Page_I180">180</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_IX">IX</a>.</span>&mdash;Múdanse á otro paraje las
+Reducciones; pasa el P. Superior
+á Tarija y desastres de los neófitos</td><td align="right"><a href="#Page_I214">214</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_X">X</a>.</span>&mdash;Nacimiento, entrada en la
+Compañía y primeros fervores del
+V. P. Lucas Caballero</td><td align="right"><a href="#Page_I229">229</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XI">XI</a>.</span>&mdash;Pasa el V. P. Lucas á los
+Manacicas, quieren matarle los indios
+Sibacás y el cielo toma por
+él venganza</td><td align="right"><a href="#Page_I242">242</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XII">XII</a>.</span>&mdash;Descríbese el país y cualidades
+de los Manacicas, su religión
+y ritos de ella</td><td align="right"><a href="#Page_II260">260</a>
+<span class='pagenum'><a name="Page_II286" id="Page_II286">V.II&ndash;286</a></span></td></tr>
+
+
+<tr class="letra"><td colspan="2" align="center">TOMO XIII</td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XIII">XIII</a>.</span>&mdash;Continúa el P. Lucas
+Caballero su Misión de los Manacicas</td><td align="right"><a href="#Page_II5">5</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XIV">XIV</a>.</span>&mdash;Vuelva el P. Lucas á los
+Manacicas, visita todas sus Rancherías
+y se restituye por otro
+camino á la Reducción de San
+Francisco Xavier</td><td align="right"><a href="#Page_II27">27</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XV">XV</a>.</span>&mdash;Funda el V. P. Lucas Caballero
+la Reducción de Nuestra
+Señora de la Concepción, y es
+muerto á manos de los infieles
+Puyzocas</td><td align="right"><a href="#Page_II67">67</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XVI">XVI</a>.</span>&mdash;Conversión de los Morotocos
+y Quíes, y descubrimiento
+de nuevo camino para estas Misiones
+por el río Paraguay</td><td align="right"><a href="#Page_II87">87</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XVII">XVII</a>.</span>&mdash;Son muertos de los Payaguás
+los PP. Joseph de Arce y
+Bartolomé Blende, y se da una sucinta
+relación de sus virtudes</td><td align="right"><a href="#Page_II109">109</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class='pagenum'><a name="Page_II287" id="Page_II287">V.II&ndash;287</a></span><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XVIII">XVIII</a>.</span>&mdash;Fúndase una Reducción
+nueva y el P. Juan Bautista
+de Zea emprende la Misión de los
+Zamucos.</td><td align="right"><a href="#Page_II142">142</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XIX">XIX</a>.</span>&mdash;Continúa el P. Miguel
+de Yegros la misión de los Zamucos,
+á cuyas manos muere el hermano
+Alberto Romero.</td><td align="right"><a href="#Page_II173">173</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XX">XX</a>.</span>&mdash;Progresos y aumentos de
+otras Reducciones en los años de
+1717 y 1718.</td><td align="right"><a href="#Page_II191">191</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XXI">XXI</a>.</span>&mdash;Breve descripción de
+la provincia del Chaco; costumbres
+y cualidades naturales de sus
+moradores, y fundación de una
+nueva Reducción en ella.</td><td align="right"><a href="#Page_II209">209</a></td></tr>
+
+<tr><td><span class="smcap">Cap. <a href="#CAPITULO_XXII">XXII</a>.</span>&mdash;Últimas noticias de
+las Misiones de Chiquitos y Chiriguanás.</td><td align="right"><a href="#Page_II236">236</a></td></tr>
+
+<tr><td>Memorial que el Provincial de la Provincia
+del Paraguay presentó al
+señor marqués de Valdelirios, en
+que le suplica suspenda las disposiciones
+de guerra contra los indios
+de las Misiones.</td><td align="right"><a href="#Page_II251">251</a>
+<span class='pagenum'><a name="Page_II289" id="Page_II289">V.II&ndash;289</a></span><span class='pagenum'><a name="Page_II288" id="Page_II288">V.II&ndash;288</a></span></td></tr>
+</table>
+
+<h2 class="top15"><a name="INDICE" id="INDICE"></a>INDICE</h2>
+
+<p class="c">POR ORDEN ALFABÉTICO DE LAS COSAS<br />
+NOTABLES CONTENIDAS<br />
+EN LOS TOMOS XII Y XIII DE LIBROS RAROS<br />
+QUE TRATAN DE AMÉRICA.</p>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_II291" id="Page_II291">V.II&ndash;291</a></span><span class='pagenum'><a name="Page_II290" id="Page_II290">V.II&ndash;290</a></span></p>
+
+
+
+<table summary="indice"
+cellpadding="0"
+cellspacing="10">
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">A.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>&nbsp;</td><td>VOL.</td><td>PÁGS.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Abren camino por los bosques los
+neófitos para pasar á las tierras
+de los Quiriquicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II15">15</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Abrese nuevo camino por las cordilleras
+de los Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II241">241</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Admíranse los Misioneros al ver
+los trabajos y abnegación de los
+indios Chiquitos recién convertidos
+al cristianismo</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I135">135</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Agresión á los Misioneros por los<span class='pagenum'><a name="Page_II292" id="Page_II292">V.II&ndash;292</a></span>indios Tobas y Mocovíes</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II232">232</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Alevosía de los indios Tobas y Mocovíes</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II132">132</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Alevosía de los indios Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II185">185</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Amotínanse los indios Zamucos
+contra los Padres Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II247">247</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Aparición de la Santísima Virgen
+á un indio llamado Zumacaze</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II32">32</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Aprobación del P. Alberto Pueyo,
+calificador de la suprema general
+Inquisición</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I1">1</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Aprobación del P. Joseph de Silva</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I6">6</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Apuntes sobre la vida y hechos del
+P. Arce</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II120">120</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Asombroso milagro en el pueblo de
+San Juan Bautista</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I143">143</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Astucia de los indios Chiquitos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II195">195</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Astucia de los indios Guaycurús
+para apoderarse de los Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II99">99</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Astucia de los indios Manacicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II7">7</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II293"
+id="Page_II293">V.II&ndash;293</a></span>Astucia de los indios Payaguás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I188">188</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">B.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Banquetes que celebraban los caribes
+Carerás con las carnes de
+los Morotocos muertos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II153">153</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Bebida llamada chicha, que usan
+los infieles; cómo la fabrican</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II69">69</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Breve descripción de la provincia
+del Chaco: costumbres y cualidades
+de sus naturales y fundación
+de una nueva Reducción
+en ella</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II208">208</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Breve y Bula del Papa Paulo III
+declarando á los indios racionales
+y capaces para recibir la fe
+católica</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I139">139</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Breves noticias de la vida, hechos
+y virtudes del V. P. Lucas
+Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II85">85</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">C.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Carga de mosquete que dieron los<span class='pagenum'><a name="Page_II294" id="Page_II294">V.II&ndash;294</a></span>españoles á los indios Payaguás.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I212">212</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Caso milagroso ocurrido en las Misiones
+de los Penoquís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I176">176</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Castigos que imponían los corregidores
+á los indios recién convertidos
+á la fe católica</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I132">132</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Celo apostólico del P. Arce; molestias,
+persecuciones y peligros
+por que pasó en las provincias
+de Chiriguanás, Chiquitos y
+Guaranís</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II125">125</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Celo y servicios que prestan los indios
+de San Rafael á los Misioneros
+en la conversión de infieles</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I176">176</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ceremonias de los indios Puyzocas.</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II79">79</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ceremonias usadas por los indios
+Tapacurás en las exequias de
+sus muertos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I278">278</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Clima, productos, vegetación, etc.
+en las Reducciones de los Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I145">145</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conjuración de los indios de la provincia
+del Chaco contra los españoles</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II213">213</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II295" id="Page_II295">V.II&ndash;295</a></span>Conjuración de los indios Lules para
+dar muerte al P. Machoni</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II222">222</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Convenio de paz celebrado entre los
+indios Ziritucas y Zibacas; mediación
+del P. Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II30">30</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II176">176</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de las naciones de indios
+Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II145">145</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los indios Chiriguanás;
+causas que influyeron en
+su ánimo para reducirse á la
+santa fe</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II237">237</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los indios Zibicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II9">9</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los Morotocos y
+Quíes, y descubrimiento de nuevo
+camino para estas Misiones
+por el río Paraguay</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II89">89</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión milagrosa de un hechicero
+en la Reducción de San
+Joseph</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I148">148</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los indios Chanés á
+la fe de Jesucristo</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I32">32</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Conversión de los Manacicas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I254">254</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Correrías de los indios Chiquitos
+en busca de infieles que convertir<span class='pagenum'><a name="Page_II296" id="Page_II296">V.II&ndash;296</a></span>á la santa fe</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II196">196</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Correrías de los Mamalucos del
+Brasil por las márgenes del río
+Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I71">71</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Costumbres de los indios Cozocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II193">193</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Costumbres que tenían los indios
+Chiquitos para curar á sus enfermos;
+mataban á las mujeres,
+que suponían ser causa de las
+enfermedades</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I48">48</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Crueldades de los indios Penoquís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I217">217</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Crueldad de los indios Puyzocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II80">80</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Crueldades de los mercaderes europeos
+con los indios Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I81">81</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Cualidades de los indios Payaguás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I186">186</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">Ch.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Chabi, cacique de los Zibacas, impide
+que sus vasallos den muerte
+al P. Lucas Caballero</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I257">257</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">D.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Decídese el P. Arce á hacer la Misión<span class='pagenum'><a name="Page_II297" id="Page_II297">V.II&ndash;297</a></span>en las naciones de los Guanoás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II131">131</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Dedicatoria al príncipe de Asturias
+D. Fernando</td><td align="right">I</td><td align="right">
+<a href="#Page_Ixi">xi</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Desastrosa muerte de los neófitos
+de la Reducción de San Juan
+Bautista</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I223">223</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción de las naciones de los
+Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II242">242</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción geográfica de las Reducciones
+de los Chiquitos en
+las márgenes del río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I44">44</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción de las naciones de la
+provincia del Chaco</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II210">210</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción del país y cualidades
+de los Manacicas; su religión y
+ritos de ella</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I261">261</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción del viaje que hicieron
+los Padres Misioneros, desde la
+Reducción de la Candelaria en
+el descubrimiento del río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I185">185</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción de la isla de los Orejones</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I195">195</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descripción geográfica de las primeras<span class='pagenum'><a name="Page_II298" id="Page_II298">V.II&ndash;298</a></span>Misiones de los Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I19">19</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Descubrimiento por los españoles
+de la nación de los Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I67">67</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Despedida de los indios Zibacas del
+P. Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II40">40</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Destrucción de los indios Chiquitos
+por los españoles y Mamalucos
+del Brasil</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I67">67</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Destruye el P. Lucas Caballero los
+tabernáculos y demás efectos
+que usaban los Jurucarés para
+el culto de sus dioses</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II39">39</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Dilatación del imperio de las Coronas
+de Castilla y Portugal en
+las Indias Occidentales</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I20">20</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Dioses á quienes rinden culto los
+indios Tapacurás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I269">269</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Discordias entre los caciques Cambaripa
+y Tataberey, y tratados
+de paz por mediación del Padre
+Arce</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I31">31</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">E.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ediciones publicadas de la Relación
+<span class='pagenum'><a name="Page_II299" id="Page_II299">V.II&ndash;299</a></span>
+historial de las Misiones de
+de los Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right">
+<a href="#Page_Iviii">viii</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Edificios del pueblo de San Miguel</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II263">263</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Efectos milagrosos ocurridos á un
+indio llamado Santiago Quiara
+en el pueblo de San Juan Bautista</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I145">145</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>El cacique Patozi y los suyos abandonan
+al P. Caballero en su Misión
+á los Quiriquicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II20">20</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>El P. Lucas Caballero se pone en
+camino hacia las tierras de los
+Puyzocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II78">78</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>El P. Lucas Caballero amenazado
+por un mercader europeo; intenta
+éste malquistar á los indios
+con el Padre</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I239">239</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Embajada de los indios Penoquís al
+P. Arce; invítanle á que pase á
+sus tierras para abrazar la ley
+de Jesucristo</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I89">89</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Embarque de Misioneros para las
+Indias</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II132">132</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Emboscadas que preparaban los indios
+para robar á los españoles<span class='pagenum'><a name="Page_II300" id="Page_II300">V.II&ndash;300</a></span>las armas y útiles de labranza</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I69">69</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Encuentra el P. Arce los cadáveres
+de sus compañeros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II113">113</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Entrada del P. Yegros en las naciones
+de los indios Zamucos;
+trabajos que hicieron en la expedición</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II173">173</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Entrada de los neófitos de San Juan
+Bautista en la Ranchería de los
+Puxarís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I226">226</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Entrada de los PP. Jaime de Aguilar
+y Agustín Castañares en las
+naciones de los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II245">245</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Entran ochenta familias de infieles
+en el pueblo de San Rafael</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II283">283</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Entrevista de los Misioneros con
+un cacique de los Zamucos; éste
+se niega á reducirse al gremio
+de la Iglesia; ármanse los indios
+para hacer salir de sus tierras
+á los Padres</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II247">247</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Envía el gobernador de Santa Cruz
+de la Sierra una Compañía de
+soldados para castigar los desmanes
+de los indios Puizocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II82">82</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II301" id="Page_II301">V.II&ndash;301</a></span>Es apresado por los holandeses el
+navío que conduce los Misioneros
+á las Indias</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II134">134</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Es preso por los holandeses el ilustrísimo
+Sr. D. Pedro Levanto,
+arzobispo de Lima</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II137">137</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Exhorta el P. Arce á los indios
+neófitos para llevar á cabo la
+conversión de los indios Payaguás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II114">114</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Expedición de los Chiquitos á las
+naciones de los indios Guarayos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II241">241</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Expedición de los Misioneros por el
+río Pilcomayo</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II130">130</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Expedición de los Padres Francisco
+Hervás y Agustín Castañares
+á las naciones de los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II248">248</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Expedición de una compañía de
+soldados españoles para castigar
+los desmanes de los indios<span class='pagenum'><a name="Page_II302" id="Page_II302">V.II&ndash;302</a></span>Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I70">70</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">F.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fabrican los indios cruces de madera,
+de orden de los Misioneros,
+para librarse de las persecuciones
+del demonio</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II238">238</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fatigas y trabajos del P. Lucas Caballero
+en la conversión de los
+indios Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I135">135</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fervor y virtud de la nueva cristiandad
+de los Chiquitos, premiada
+de Dios nuestro señor,
+con muchos sucesos milagrosos.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I129">129</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fidelidad del cacique de los indios
+Zamucos; servicios que presta
+á los Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II178">178</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fidelidad de los indios del pueblo
+de San Miguel</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II266">266</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fiestas que hacen los indios recién
+convertidos para celebrar la solemnidad
+del día del Corpus</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I141">141</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Funda el V. P. Lucas Caballero la
+Reducción de Nuestra Señora<span class='pagenum'><a name="Page_II303" id="Page_II303">V.II&ndash;303</a></span>de la Concepción, y es muerto á
+manos de los infieles Puyzocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II67">67</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación del pueblo de San Francisco</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I69">69</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación del pueblo llamado de la
+Inmaculada Concepción, en las
+naciones de los Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II238">238</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación del pueblo San Francisco
+Xavier</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II15">15</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación de la iglesia de los Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I77">77</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación de la nueva cristiandad
+de los Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II244">244</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fundación de las encomiendas de
+Quicmes, Paraníes y Subarecas.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I69">69</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Fúndase una Reducción nueva y el
+P. Juan Bautista de Zea emprende
+la misión de los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II142">142</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">G.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Grana el P. Lucas Caballero la voluntad
+de los indios Jurucarés;
+son reducidos á la santa fe</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II37">37</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Genio, usos y costumbres de los indios<span class='pagenum'><a name="Page_II304" id="Page_II304">V.II&ndash;304</a></span>Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I26">26</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Guerras entre los indios Carerás y
+los Morotocos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II153">153</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Guerras entre los indios Guaraníes
+y Guanoás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II129">129</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Guerras entre los indios Quiriquepodes
+y Cucutades</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II248">248</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Guían los indios Guarayos á los Misioneros
+en el viaje al río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I216">216</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">H.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Horrorosa muerte de un indio apóstata;
+efectos de la justicia divina</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I155">155</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Hospitalidad y fiestas que celebran
+los indios del pueblo de San Rafael
+en honor á sus huéspedes</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I175">175</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Hostilidades de los indios Guaycurús
+á los Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II99">99</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Hostilidades de los indios Payaguás
+á los Misioneros</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I187">187</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Huída de los cristianos que fueron
+hechos esclavos de los indios
+Payaguás</td><td align="right">II</td>
+<td align="right"><a href="#Page_II120">120</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Huída de los indios Chiquitos á los
+bosques y selvas, temerosos de<span class='pagenum'>
+<a name="Page_II305" id="Page_II305">V.II&ndash;305</a></span>
+la venganza de los soldados españoles
+</td><td align="right">I</td>
+<td align="right"><a href="#Page_I70">70</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Huyen á los bosques los indios
+Puyzocas, después de haber dado
+muerte al P. Lucas Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II84">84</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Huyen los indios del pueblo de
+San Rafael á causa de haberse
+desarrollado la peste</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II243">243</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">I.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Idioma de los Indios Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I64">64</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Idolatrías de los indios Manacicas;
+cómo celebran sus entierros</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I280">280</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Idolatrías y supersticiones de los
+indios Tapacurás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I267">267</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indigno tráfico de los europeos en
+las tierras de los indios Puraxís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I237">237</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios rebeldes y fugitivos se ocultan
+en los montes del Chaco; salen
+á los caminos á robar y matar
+á los cristianos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II277">277</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios Unapes, Paunapas y Carababas;<span class='pagenum'><a name="Page_II306" id="Page_II306">V.II&ndash;306</a></span>cualidades y costumbres.</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II68">68</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios Morotocos; usos, costumbres
+y cualidades</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II90">90</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios Payaguás; condición, usos
+y costumbres</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I186">186</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios Guaycharapos é Itatines</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I192">192</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Indios Manacicas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I244">244</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Infamias de los Mamalucos del Brasil;
+destruyen muchas ciudades
+de indios</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I74">74</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Infatigables tareas del P. Zea en la
+conversión de los indios Chiquitos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II170">170</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intentan los indios Igritucas dar
+muerte al P. Caballero</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I256">256</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intentan los Mamalucos destruir
+las Rancherías de los indios
+Chiquitos; pero sus intentos salieron
+frustrados</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I92">92</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intentan los Misioneros convertir á
+la santa fe á los indios Guanoás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II130">130</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intentan los indios dar muerte al
+Padre Cura del pueblo de San
+Miguel</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II261">261</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intentan los Misioneros descubrir<span class='pagenum'><a name="Page_II307" id="Page_II307">V.II&ndash;307</a></span>el río Paraguay para comunicarse
+las Misiones de los Chiquitos
+con las Reducciones de
+los Guaranís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I180">180</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Intérnanse los neófitos de San Juan
+Bautista en un país de infieles,
+donde son muertos á traición</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I223">223</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">J.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Justicia que hicieron los nuevos
+cristianos del pueblo de San
+Francisco Xavier con un hechicero
+que vituperaba la ley de
+Cristo</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I156">156</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">L.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los españoles toman á su cargo la
+defensa de los Chiquitos contra
+los Mamalucos, á petición del
+<span class='pagenum'><a name="Page_II308" id="Page_II308">V.II&ndash;308</a></span>P. Arce</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I99">99</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los holandeses maltratan á los Padres
+Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II136">136</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Cozocas se reducen al
+gremio de la Iglesia</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II51">51</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Zamucos se niegan á recibir
+á los Misioneros en sus tierras</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II246">246</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Quiriquicas son reducidos
+á la santa fe por el P. Lucas
+Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II23">23</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Penoquís hacen una horrible
+matanza en los Mamalucos,
+de quienes eran perseguidos
+para reducirlos á la esclavitud</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I93">93</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios de la Reducción de San
+Joseph convertidos en fervorosos
+cristianos; abnegación de esta
+cristiandad</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I130">130</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Payaguás sorprenden á
+los Misioneros; dan muerte al
+P. Aniceto Neuman y otros
+compañeros</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I186">186</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Cozacas disparan contra<span class='pagenum'><a name="Page_II309" id="Page_II309">V.II&ndash;309</a></span>el P. Caballero una tempestad
+de flechas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II46">46</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Puizocas entregan el
+cadáver del P. Arce á los Guaycurús</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II117">117</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios del pueblo de San Miguel
+amenazan á los corregidores
+por aconsejar á los Padres
+les trasladen á otros pueblos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II262">262</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Zamucos reciben con
+alegría al P. Zea; fructuosos resultados
+de la predicación Evangélica</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II156">156</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los indios Payaguás huyen á los
+bosques, temerosos de la venganza
+de los cristianos por la
+traición de que éstos fueron víctimas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I187">187</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los nuevos cristianos son muertos,
+sin hacer resistencia, por los indios
+Puyzocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II116">116</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los PP. Misioneros se esfuerzan en
+alentar á los indios para trasladarse
+á otro pueblo</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II258">258</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Los soldados de Santa Cruz recogen<span class='pagenum'><a name="Page_II310" id="Page_II310">V.II&ndash;310</a></span>el cadáver del P. Caballero,
+muerto á manos de los indios
+Puyzocas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II83">83</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Luchas entre los indios Carerás y
+los Morotocos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II154">154</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">Ll.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegada del P. Joseph de Arce á
+Buenos Aires</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II124">124</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegada de los Misioneros á las Riberas
+del río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I121">121</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegada de los indios Chiquitos á
+la ciudad de Santa Cruz; piden
+al gobernador cesen las hostilidades
+y persecuciones de los españoles</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I71">71</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegada del P. Lucas Caballero á
+Córdoba de Tucumán</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I231">231</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegada del P. Fernández á las
+tierras de los Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I218">218</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Llegan á Buenos Aires cuarenta y
+cuatro Misioneros de la Compañía<span class='pagenum'><a name="Page_II311"
+id="Page_II311">V.II&ndash;311</a></span>de Jesús; empiezan la conversión
+en las naciones de los
+Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I78">78</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">M.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Maquinaciones de los indios para
+dar muerte á los Padres Misioneros</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I183">183</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Medios de que se valieron los Misioneros
+para ajustar la paz entre
+los indios Guaraníes y los
+Guanoás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II129">129</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Mensajeros de los Chiriguanás pidiendo
+Misioneros al provincial
+de Tarija</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II240">240</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Mensajeros de los Pacarás, Zumiquies,
+Cozos y Piñocas, solicitan
+del Gobernador D. Agustín
+de Arce, el término de
+las hostilidades de los españoles</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I71">71</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Mercaderes europeos que hacían feria<span class='pagenum'><a name="Page_II312" id="Page_II312">V.II&ndash;312</a></span>con los indios</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I81">81</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Milagroso acontecimiento en el pueblo
+de San Juan Bautista</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I143">143</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Milagrosa conversión de un indio
+en el pueblo de San Rafael</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I151">151</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Milagroso suceso ocurrido en el
+pueblo de San Rafael</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II197">197</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Misión del P. Caballero á los Jurucarés</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II35">35</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Misión del P. Zea á la nación de
+los indios Cucarates</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II95">95</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Misión de los PP. Aguilar y Speth
+á los Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II242">242</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Misiones en la provincia del Chaco</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II212">212</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Mudanza de las naciones de indios
+recién convertidos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II215">215</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Neuman á manos de
+los indios Payaguás</td><td align="right">I</td><td align="right">
+<a href="#Page_I186">186</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte de los PP. Solinas y Ruiz
+á mano de los indios Mocovíes
+y Tobas</td><td align="right">II</td><td align="right">
+<a href="#Page_II216">216</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del hermano Alberto Romero
+á mano de los indios Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II185">185</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Superior Francisco
+<span class='pagenum'><a name="Page_II313" id="Page_II313">V.II&ndash;313</a></span>Hervás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II249">249</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Arce á manos de un
+indio Payaguá llamado Cotaga</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II115">115</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Zea</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II172">172</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Joseph Tolú</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II201">201</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Blende á manos de
+los Payaguás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II112">112</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Lucas Caballero á
+manos de los indios Puyzocas.</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II80">80</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Pedro Romero y
+Hermano Mateo Fernández á
+mano de los indios Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I190">190</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte de los PP. Nicolás Hernat,
+Diego Ferrer y Justo Mansilla.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I191">191</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Fideli</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I111">111</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del hermano Enrique Adamo</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I208">208</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Bartolomé Ximénez
+en el puerto de Buenos Aires en
+1717</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I183">183</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Muerte del P. Alonso Arias á mano<span class='pagenum'><a name="Page_II314" id="Page_II314">V.II&ndash;314</a></span>de los Mamalucos del Brasil</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I189">189</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">N.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Nacimiento, entrada en la Compañía
+y primeros fervores del Padre
+Caballero</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I229">229</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Nacimiento del río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I195">195</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Nación de los indios Tapacurás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I266">266</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Naciones de los indios Manacicas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I265">265</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Naciones de infieles en las inmediaciones
+del Chaco</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II93">93</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Naciones de infieles situadas en las
+riberas del río Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I193">193</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Naufragio del navío Caballo Marino
+en 1717</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I127">127</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Navegación por el río Paraguay</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II102">102</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Noticias de la vida y virtudes del
+P. Zea</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II158">158</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Nueva cristiandad de los Chiquitos
+y pueblos que contenían en los
+principios de las Misiones</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I18">18</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Nuevas conversiones del P. Zea en
+las naciones de los Zinotecas,
+<span class='pagenum'><a name="Page_II315" id="Page_II315">V.II&ndash;315</a></span>Japorotecas y Cucarates</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II157">157</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">O.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Obstáculos que hallaron los Misioneros
+para llegar á las naciones
+de indios Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II146">146</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Obstinación de los indios Guanoás;
+se ponen en práctica muchos
+medios para su conversión</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II131">131</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ocúltanse en los bosques los indios
+Zamucos, temerosos al ver á los
+Chiquitos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II149">149</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Odio de los indios Payaguás á los
+españoles</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I212">212</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Odio que tenían á los cristianos los
+indios Guanoás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II131">131</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ofrendas de los indios cristianos
+á la Santísima Virgen</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I137">137</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Opinión de los primeros descubridores
+de Indias acerca de los
+naturales</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I138">138</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Oraciones fervorosas de los indios
+pidiendo á Dios les recompense<span class='pagenum'><a name="Page_II316" id="Page_II316">V.II&ndash;316</a></span>con abundancia de cosechas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I142">142</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Origen de los Mamalucos del Brasil</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I72">72</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">P.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Paces de los indios Curucares con
+los Manacicas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I255">255</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Pasa el V. P. Lucas Caballero á
+los Manacicas, quieren matarle
+los indios Sibacás y el cielo toma
+por él venganza</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I242">242</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Peligro que corre el P. Lucas Caballero
+en su misión á los Quiriquicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II21">21</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Peligro que corren los Misioneros
+en las tierras de los Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I219">219</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Peligros en las Misiones de los indios
+Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II242">242</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Peligros y penalidades sufridas por
+los Misioneros en su expedición
+á los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II174">174</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II317" id="Page_II317">V.II&ndash;317</a></span>Penalidades y trabajos del P. Arce
+en las tierras de los Chiquitos.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I85">85</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Penitencias de los nuevos cristianos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I133">133</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Penitencias que se imponen voluntariamente
+los nuevos cristianos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I140">140</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Perfidia de los indios Payaguás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II98">98</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Portada de la primera edición de
+esta obra, impresa en Madrid
+en 1726</td><td align="right">I</td><td align="right">
+<a href="#Page_Iix">ix</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Portentoso milagro ocurrido con
+un indio llamado Felipe Motoré;
+efectos de terror que produce
+el suceso en los nuevos cristianos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I160">160</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Predicación del Evangelio en la
+nación de los Lules</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II217">217</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Primeras Misiones del P. Lucas
+Caballero</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I232">232</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Primeras Misiones del P. Joseph
+de Arce y satisfactorios resultados
+en la conversión de los indios
+Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I25">25</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Principia el P. Caballero las Misiones<span class='pagenum'><a name="Page_II318" id="Page_II318">V.II&ndash;318</a></span>de los Zibacas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II28">28</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Principio, fundación y progresos
+de las Misiones de los PP. de
+la Compañía de Jesús en el Paraguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I17">17</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Profecías del apóstol San Francisco
+Solano</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II235">235</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Progresos de las Misiones de los
+PP. Zea y Centeno en las márgenes
+del río Guapay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I39">39</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Progresos y aumentos de otras reducciones
+en los años de 1717
+y 1718</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II191">191</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">Q.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Quatí, cacique de los Guaranís,
+toma por su cuenta la venganza
+del P. Arce y sus compañeros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II117">117</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Quedan los compañeros del P. Arce
+esclavos de los indios Payaguás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II120">120</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II319" id="Page_II319">V.II&ndash;319</a></span>Quedan absortos los infieles al contemplar
+la imagen de la Santísima
+Virgen</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II19">19</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Quejas que dan los indios á los Padres
+Misioneros, porque se les
+obliga á cambiar de Reducción</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II267">267</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Quémase el pueblo de San Rafael;
+división de dicho pueblo</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II241">241</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">R.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Rebelión de los indios infieles en la
+provincia del Chaco</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II277">277</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reciben los infieles á los cristianos
+á saetazos; muerte de muchos
+neófitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I135">135</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Recibimiento que hicieron los indios
+Zibacas al P. Lucas Caballero</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II28">28</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reducción de los indios Quiriquicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II24">24</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reducción de los indios Puraxís y
+Tubacís</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I242">242</a><span class='pagenum'><a name="Page_II320"
+id="Page_II320">V.II&ndash;320</a></span></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reducciones de indios en las riberas
+de los ríos Paraná y Uruguay</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I17">17</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reducciones de indios Guaranís
+y número de almas bautizadas
+por los Misioneros en 1717</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I18">18</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Regreso del P. Yegros de la conversión
+de los indios Zamucos.</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II182">182</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Remedios que aplican los Chiquitos
+para curar á los enfermos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I46">46</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Reptiles venenosos que se crían en
+las provincias de los Chiquitos
+y mortíferas causas de sus picaduras</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I45">45</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Rescatan los Misioneros varios
+esclavos españoles que tenían
+los indios Payaguás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I200">200</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Resistencia de los indios Zamucos
+á reducirse á la santa fe;
+hacen salir de sus tierras á los
+Misioneros</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II247">247</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Resistencia que hicieron los indios
+Tobas á los Misioneros,
+poniéndose en armas para impedir<span class='pagenum'><a name="Page_II321" id="Page_II321">V.II&ndash;321</a></span>la predicación del Evangelio</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I41">41</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Revelación que tuvo un hechicero
+en el pueblo de San Joseph;
+arrepentimiento y conversión
+de este bárbaro</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I149">149</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Riesgos y peligros de los Misioneros
+en las naciones de los Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II152">152</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Riquezas del pueblo de San Miguel;
+cultivo, frutos y desarrollo en
+el comercio</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II263">263</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ritos é idolatrías de los indios
+Paunapes, Unapes y Carababas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II70">70</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Ritos y supersticiones de los indios
+Manacicas</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I264">264</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Rompen las paces con los españoles
+los indios confinantes con
+la Asunción</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II118">118</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Rompimiento de la paz entre los<span class='pagenum'><a name="Page_II322" id="Page_II322">V.II&ndash;322</a></span>españoles é indios Payaguás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I212">212</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">S.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Salen los indios Chiquitos en busca
+de infieles para convertirles en
+cristianos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I134">134</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Salida de los PP. Francisco Hervás
+y Miguel de Yegros, de la
+Reducción de la Candelaria, al
+descubrimiento del río Paraguay
+en 1702</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I181">181</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Se ensañan los indios Guaycurús
+con el cadáver del P. Arce</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II117">117</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Señales que usaban los indios infieles
+para avisar á sus compañeros
+cuando venían los cristianos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I191">191</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Situación de la provincia de Chiquitos,
+costumbres y calidades
+de los naturales</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I43">43</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Son muertos de los Payaguás los
+PP. Joseph de Arce y Bartolomé
+Blende, y se da una sucinta
+relación de sus virtudes</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II109">109</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'> <a name="Page_II323" id="Page_II323">V.II&ndash;323</a></span>Suma de la tasa de esta obra, por
+D. Baltasar de San Pedro, escribano
+del Rey</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I14">14</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Suplican los indios Quiriquicas al
+P. Caballero se quede en sus
+tierras á predicarles la ley de
+</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II25">25</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Supersticiones é idolatrías de los
+indios</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I270">270</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Supersticiones de los indios Lules</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II224">224</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">T.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Temperamento, cualidades, usos,
+costumbres, ritos y supersticiones
+de los indios Chiquitos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I49">49</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Traición que hacen los indios Puyzocas
+á los Manacicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II79">79</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Traiciones de los indios Payaguás.</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I186">186</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Tratado de la línea divisoria de las<span class='pagenum'><a name="Page_II324" id="Page_II324">V.II&ndash;324</a></span>Coronas de España y Portugal.</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II256">256</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">U.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Últimas noticias de las Misiones
+de Chiquitos y Chiriguanás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II236">236</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Último estado de las Misiones de
+los Chiquitos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II240">240</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Un indio del pueblo de San Rafael
+impedía que los Mamalucos del
+Brasil se apoderasen de sus paisanos</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I175">175</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Usos y costumbres de los indios
+de la provincia del Chaco</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II211">211</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">V.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Venganza de los indios Penoquís
+contra los Chiriguanás</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I217">217</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Vicios, deshonestidades y corrupción
+de los Mamalucos del Brasil</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I72">72</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td><span class='pagenum'><a name="Page_II325" id="Page_II325">V.II&ndash;325</a></span>Victoria de los soldados españoles
+sobre los Mamalucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II100">100</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Visión que tuvo un neófito llamado
+Lucas Xarupá, asaltado de una
+fiebre</td><td align="right">I</td><td align="right"><a href="#Page_I162">162</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Visita el P. Caballero la nación de
+los indios Tapacurás</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II57">57</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Vuelve el P. Lucas Caballero á los
+Manacicas</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II27">27</a></td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Vuelven á intentar los Misioneros
+convertir á los indios Zamucos</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II245">245</a></td></tr>
+
+<tr class="letra"><td colspan="3" align="center">Z.</td></tr>
+
+<tr valign="bottom"><td>Zamucos; indios convertidos por el
+P. Juan Bautista de Zea</td><td align="right">II</td><td align="right"><a href="#Page_II146">146</a></td></tr>
+</table>
+
+<div class="footnotes"><h3>NOTAS:</h3>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_I._1" id="Footnote_I._1"></a><a href="#FNanchor_I._1"><span class="label">[I.]</span></a> Marc. 16.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_II._2" id="Footnote_II._2"></a><a href="#FNanchor_II._2"><span class="label">[II.]</span></a> Gregor. hom. 13 in Mar; 16.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_III._3" id="Footnote_III._3"></a><a href="#FNanchor_III._3"><span class="label">[III.]</span></a> Actor.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_IV._4" id="Footnote_IV._4"></a><a href="#FNanchor_IV._4"><span class="label">[IV.]</span></a> La obra del Obispo de Quito, á que alude el Padre
+Patricio Fernández, se titula <i>Itinerario para Parrochos de Indios, en
+que se tratan las materias más particulares tocantes á ellos para su
+buena administración</i>. Se imprimió por primera vez, según algunos
+bibliógrafos, en Amberes, por Verdussen, en 1726. Se reimprimió en el
+mismo punto por los hermanos de Tournes en 1754, y volvió á hacerse otra
+edición en Madrid por Pedro Marín en 1771. Las dos ediciones hechas en
+Bélgica son en 4.º y la madrileña en folio.
+</p><p>
+Fué obra que obtuvo una acogida por los religiosos cual ninguna otra de
+su género. Se llegó á hacer absolutamente necesaria á cuantos Misioneros
+pasaban á Indias.
+</p><p>
+La mejor edición de la obra del Obispo Peña y Montenegro dicen que es la
+de 1754, porque está <i>purgada de muchos yerros</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_V._5" id="Footnote_V._5"></a><a href="#FNanchor_V._5"><span class="label">[V.]</span></a> Solorzano, tomo I de <i>Indiarum</i>, lib. II.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_VI._6" id="Footnote_VI._6"></a><a href="#FNanchor_VI._6"><span class="label">[VI.]</span></a> Solorzano, lib. II, cap. VIII ex n. 79 etc. lib. III,
+capítulo VII.</p></div>
+
+</div>
+
+
+<h2 class="top15">COLECCIÓN DE LIBROS</h2>
+
+<p class="c">RAROS Ó CURIOSOS QUE TRATAN DE AMÉRICA</p>
+
+<p class="c"><i>Publícanse en Madrid desde 1891.</i></p>
+
+<p class="c">TOMOS PUBLICADOS</p>
+
+
+<p>I.&mdash;<i>Verdadera relación de la conquista del Perú</i>, por Francisco de
+Xerez, uno de los primeros conquistadores, reimpresa según la primera
+edición hecha en Sevilla en 1534, en Madrid, en la imprenta de Juan
+Cayetano García, 1891. En 8.º rústica, con 174 páginas, 2 pesetas.</p>
+
+
+<p>II.&mdash;<i>Nuevo descubrimiento del gran río de las Amazonas</i>, por el P.
+Christóval de Acuña, de la Compañía de Jesús. Impreso en Madrid en 1641
+y reimpreso en esta corte en 1891 en la imprenta de Juan Cayetano
+García. En 8.º rústica con <span class="smcap">XXXI</span>-235 páginas, 4 pesetas.</p>
+
+
+<p>III y IV.&mdash;<i>Tratado único y singular del origen de los indios del Perú,
+México, Santa Fe y Chile</i>, por el Dr. Diego Andrés Rocha, oidor de la
+Real Audiencia de Lima. Impreso en Lima en 1681 y reimpreso en Madrid,
+en la imprenta de D. Tomás Minuesa, 1891. 2 tomos, 8.º rústica, 6
+pesetas.</p>
+
+
+<p>V y VI.&mdash;<i>Historia del Almirante D. Cristóbal Colón, en la que se da
+particular y verdadera relación de su vida y de sus hechos y del
+descubrimiento de las Indias Occidentales, llamadas Nuevo Mundo</i>,
+escrita por D. Fernando Colón, su hijo. Madrid. Imprenta de Tomás
+Minuesa, 1891. 2 tomos en 8.º rústica, 6 pesetas.</p>
+
+<p>A esta reimpresión precede un estudio biográfico y bibliográfico, acerca
+de D. Fernando Colón y sus obras. <span class="smcap">LXIX</span> pág.</p>
+
+
+<p>VII.&mdash;<i>Conversión en Piritú (Colombia) de indios Cumanagotos y
+Palenques, con la práctica que observa en la enseñanza de los naturales
+en lengua cumanagota</i>, por el P. Fr. Matías Ruiz Blanco, de la Orden de
+San Francisco. En 8.º con 228 páginas, seguido de la <i>Relación histórica
+de todas Misiones de los PP. Franciscanos en las Indias y proyecto para
+nuevas conversiones en las riberas del afamado río Marañón; Memorial
+dirigido al Rey Carlos III el 28 de Mayo de 1781</i> por Fr. Francisco
+Alvarez de Villanueva. Madrid, imprenta de Tomás Minuesa, 1893, 3
+pesetas.</p>
+
+
+<p>VIII y IX.&mdash;<i>Milicia y descripción de las Indias</i>, escrita por el
+capitán D. Bernardo de Vargas Machuca, caballero castellano, natural de
+la villa de Simancas. Reimpresa según la primera edición hecha en Madrid
+en 1599, imprenta de Tomás Minuesa, 1892, 2 tomos, en 8.º, con el
+retrato del autor, 6 pesetas.</p>
+
+
+<p>X.&mdash;<i>Virtudes del indio</i>, por D. Juan de Palafox y Mendoza, Obispo de
+Puebla de los Ángeles. Madrid, imprenta de Tomás Minuesa, 1893. En 8.º,
+con <span class="smcap">CLXXIII</span>-94 páginas, 3 pesetas.</p>
+
+
+<p>XI.&mdash;<i>Tres tratados de América</i>&mdash;1.º Relación histórica, política y
+moral de la ciudad de Cuenca, población y hermosura de su provincia, por
+el Dr. D. Joaquín de Merisalde y Santisteban. Publicado ahora por
+primera vez.&mdash;2.º Razón sobre el estado político y militar de la
+jurisdicción de Quito en 1754, por D. Juan Pío de Montufar y Frasco.
+Reimpreso ahora por privez.&mdash;3.º Diario de todo lo ocurrido en la
+expugnación en los fuertes de Bocachica y sitio de la ciudad de
+Cartagena de Indias, en 1741, formado de los pliegos remitidos á S. M.
+por el virrey de Santa Fe, D. Sebastián Eslava. Reimpreso ahora por
+primera vez en la imprenta de F. Nozal, 1894, en 8.º con 255 páginas, 3
+pesetas.</p>
+
+
+<p>XII.&mdash;Fernández (P. Patricio). Relación de las misiones de los Indios
+Chiquitos en el Paraguay (1726). Tomo I. <span class="smcap">XVI</span>.-282 páginas y 3 hojas sin
+numerar, 3 pesetas.</p>
+
+
+<p class="c">EN PRENSA</p>
+
+<p>XIII.&mdash;Fernández (P. Patricio). Relación de las misiones de los Indios
+Chiquitos en el Paraguay (1726). Tomo II.</p>
+
+<hr class="full" />
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Relacion historial de las misiones de
+indios chiquitos que en el Paraguay tienen los padres de la Compañía de Jesús, by Juan Patricio Fernández
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LAS MISIONES DE INDIOS CHIQUITOS ***
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+works. See paragraph 1.E below.
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+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
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+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
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+
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+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
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+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
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+works.
+
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+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
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+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
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+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
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+ http://www.gutenberg.org
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+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
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+</html>
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+This eBook, including all associated images, markup, improvements,
+metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be
+in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES.
+
+Procedures for determining public domain status are described in
+the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org.
+
+No investigation has been made concerning possible copyrights in
+jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize
+this eBook outside of the United States should confirm copyright
+status under the laws that apply to them.
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+Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for
+eBook #29061 (https://www.gutenberg.org/ebooks/29061)