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+The Project Gutenberg EBook of Viajes por España, by Pedro Antonio de Alarcón
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Viajes por España
+
+Author: Pedro Antonio de Alarcón
+
+Release Date: August 14, 2008 [EBook #26314]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAJES POR ESPAÑA ***
+
+
+
+
+Produced by Chuck Greif, Michigan State University and the
+Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
+(This file was produced from images generously made
+available by the University of Michigan Libraries.)
+
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+
+[Nota del transcriptor: la ortografía del original no ha sido
+actualizada.]
+
+
+
+
+VIAJES
+
+POR
+
+ESPAÑA
+
+DE
+
+D. PEDRO ANTONIO DE ALARCÓN
+
+DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
+
+VISITA AL MONASTERIO DE YUSTE, DOS DÍAS EN SALAMANCA.--LA GRANADINA.--DE
+MADRID A SANTANDER. PRIMER VIAJE A TOLEDO.--EL ECLIPSE DE SOL DE 1860.
+CUADRO GENERAL DE VIAJES.
+
+TERCERA EDICIÓN
+
+MADRID
+
+EST. TIPOGRÁFICO «SUCESORES DE RIVADENEYRA»,
+
+_Paseo de San Vicente, núm. 20_
+
+1907
+
+_Es propiedad del Autor.--Quedan hechos los depósitos que marca la
+Ley._
+
+
+
+
+ÍNDICE
+
+DEDICATORIA.--_Al Sr. D. Mariano Vázquez_
+
+Una visita al Monasterio de Yuste
+
+Dos días en Salamanca
+
+La Granadina
+
+De Madrid á Santander
+
+Mi primer viaje á Toledo
+
+El eclipse de sol de 1860
+
+Cuadro general de mis viajes por España
+
+
+
+
+AL SEÑOR D. MARIANO VÁZQUEZ,
+
+MAESTRO DE MÚSICA, INDIVIDUO DE NÚMERO DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS
+ARTES, COMENDADOR DE LA REAL Y DISTINGUIDA ORDEN DE CARLOS III, Y DE
+NÚMERO DE LA DE ISABEL LA CATÓLICA.
+
+
+_Mi muy querido Mariano: Juntos hemos hecho, no sólo algunos de los
+viajes que menciono en la presente obra, como el de_ Madrid á Toledo _y
+el de_ El Escorial á Ávila, _sino también el muy más importante_ de la
+adolescencia hasta la vejez, _pasando por los desiertos de la
+ambición_.....
+
+_Saliste tú de aquella metódica y bendita casa de la calle de Recogidas
+de Granada, en donde, puedo decir que sin maestro, aprendiste á
+interpretar las sublimes creaciones del Haydn español, ó sea del maestro
+Palacios, del colosal Beethoven, del profundo Weber, del apasionado
+Schubert y de otros grandes compositores casi desconocidos entonces en
+nuestra Península; y salí yo de mi seminario eclesiástico de Guadix
+(fundado sobre las ruinas de un palacio moro), llevando en pugna dentro
+de mi agitado cerebro á Santo Tomás y á Rousseau, á Job y á lord Byron,
+á Fr. Luis de León y á Balzac, á Savonarola y á Aben-Humeya....._
+
+_Nuestro encuentro, hoy mismo hace_ treinta años, _fué en la
+Alhambra..... Allí estaban ya reunidos, soñando también con la gloria,
+los demás que de cerca ó de lejos habían de acompañarnos en la
+peregrinación.--Fernández Jiménez, Moreno Nieto, Castro y Serrano,
+Manuel del Palacio, tu pobre hermano Pepe, Antonio de la Cruz, Salvador
+de Salvador, Pérez Cossío, Soler, Pepe Luque, Moreno González, Pineda_,
+e tanti altri, _hoy ya viejos ó muertos, levantaron el vuelo con
+nosotros ó como nosotros, desde aquella deliciosa mansión, en que
+habíamos formado la célebre sociedad de_ La Cuerda, _hasta las ingratas
+orillas del Manzanares, donde algunos seguimos viviendo juntos dos años
+más, bajo la denominación de_ Colonia Granadina..... _¡Calle del Mesón
+de Paredes! ¡calle de los Caños! ¡fonda del Carmen, que ya no existes!
+¡ventorrillos, ventas y posadas, en que tan pobre y alegremente
+pernoctamos durante nuestras primeras etapas por el mundo de las Letras,
+de las Artes, de las Ciencias ó de la Política!..... ¿Quién os dijera
+que muchos de aquellos locos mozuelos que tan dificultosamente pagaban
+el gasto diario y tan alborotada traían la vecindad, habían de
+convertirse en estas graves personas que hoy se complacen en recordar,
+como inverosímiles leyendas, ó cual si refiriesen travesuras de sus
+propios hijos, aquellas graciosas cuanto inocentes calaveradas, no
+reñidas con el más asiduo y heroico trabajo?
+
+En Dios y mi ánima te juro, reduciéndome á hablar de ti, Mariano mío,
+que cuando, hace poco tiempo, te veía dirigir con universal aplauso la
+orquesta del teatro Real, de donde mengua es de España que estés alejado
+y donde no has sido sustituído ni lo serás nunca; cuando escuchaba á
+insignes artistas nacionales y extranjeros ensalzar tu nombre sobre el
+de todos los que habían ocupado aquel verdadero trono de la Música, me
+regocijaba tu gloria cual si fuera mía, ó por lo menos, de toda la_
+Colonia Granadina, _de_ 1854 _á_ 1856, _y que igual placer y ufanía
+siento cada vez que asisto á los grandes triunfos que sigues alcanzando
+como Director de la sabia_ Sociedad de Conciertos, _admiración de
+propios y extraños_.....
+
+_Todas estas cosas, que nunca te he dicho privadamente, tenía ganas de
+decirte en público, y por eso y para eso te dedico ese libro, en que
+varias veces te nombro y en que figuras como actor y parte.--Mucho
+lamento no haber podido escribir en él nuestras visitas á_ Toledo _y á_
+Ávila _tan extensamente como algunas otras de mis expediciones
+artísticas ó poéticas; pero tú suplirás con tu buena memoria lo que yo
+omita al hacer mención de aquéllas, y volverás á reirte homéricamente al
+recordar al_ Tío Tereso _de Toledo y al_ cicerone _que sólo tenía empeño
+en que viéramos la_ campana gorda _de la Catedral, ó bien cuando te
+representes en la imaginación aquella mañana deleitosísima en que, con
+tu hermano Paco, salimos á esperar á los arrieros que llevan de_ El
+Barco de Ávila _á la estación de_ Ávila _la rica uva que tanto se estima
+en Madrid, y nos comimos no sé cuántas libras por cabeza, al otro lado
+de la ciudad, recostados en una romancesca muralla de color de naranja
+marchita, dando cara á un paisaje verde y pedregoso, más activos y
+descuidados que á la presente, y con mucho, muchísimo menos luto en el
+alma....._
+
+_Adiós, Mariano. Recibe con indulgencia este libro, y recibe también un
+abrazo fraternal de tu paisano, amigo y compañero de viaje,_
+
+PEDRO.
+
+Madrid, 18 de Enero de 1883.
+
+
+
+
+UNA VISITA AL MONASTERIO DE YUSTE
+
+I
+
+
+Si sois algo jinete (condición _sine qua non_); si contáis además con
+cuatro días y treinta duros de sobra, y tenéis, por último, en
+_Navalmoral de la Mata_ algún conocido que os proporcione caballo y guía
+podéis hacer facilísimamente un viaje de primer orden--que os ofrecerá
+reunidos los múltiples goces de una exploración geográfico-pintoresca,
+el grave interés de una excursión historial y artística, y la religiosa
+complacencia de aquellas romerías verdaderamente _patrióticas_ que, como
+todo deber cumplido, ufanan y alegran el alma de los que todavía
+respetan algo sobre la tierra.....--Podéis, en suma, visitar el
+_Monasterio de Yuste_.
+
+Para ello..... (suponemos que estáis en Madrid) empezaréis por tomar un
+billete, de berlina ó de interior, hasta _Navalmoral de la Mata_, en la
+«Diligencia de Cáceres»[1],--que sale diariamente de la calle del Correo
+de ésta que fué corte, á las siete y media de la tarde.
+
+La carretera es buena por lo general, y en ningún paraje peligrosa.
+Pasaréis sucesivamente por la _Dehesa de los Carabancheles_, donde los
+Artilleros _tenían_ establecida su muy notable _Escuela práctica_;--por
+las _Ventas de Alcorcón_ y por _Alcorcón_ mismo, que es como si
+dijéramos por el Sèvres de los actuales madrileños;--por _Móstoles_,
+donde os acordaréis de su órgano y de su célebre Alcalde del año de
+1808;--por _Navalcarnero_, uno de los principales lagares que surten de
+peleón á Madrid;--por _Valmojado_, que nada tiene de mojado ni de valle,
+pues ocupa un terreno muy alto y arcilloso;--por _Santa Cruz del
+Retamar_, abundante en fiebres intermitentes y en carbones;--por
+_Maqueda_, todavía monumental hoy, cuanto poderosa en la antigüedad
+romana y en tiempos de nuestra doña Berenguela,--y, en fin, por _Santa
+Olalla_, patria del historiador Alvar Gómez de Castro y del predicador
+Cristóbal Fonseca, ambos insignes varones y literatos;--con lo cual, al
+amanecer (dado que viajéis, como os lo aconsejamos, en primavera ó en
+otoño), os encontraréis en _Talavera de la Reina_, confirmada (supongo)
+recientemente con el nombre de _Talavera de la República federal_.
+
+Dicho se está que en todo este trayecto no habéis visto casi nada, á
+causa de la obscuridad de la noche y de haber ido proveyéndoos de
+_sueño_, ó bien de _dormición_ ó _dormimiento_ (como se decía antaño,
+para evitar confusiones entre la gana y el acto de dormir), y en ello
+habréis hecho perfectamente, pues no os esperan grandes _hôteles_, que
+digamos, en toda vuestra romería;--pero al llegar á _Talavera_, donde se
+detiene el coche una hora y se toma chocolate, despertaréis sin duda
+alguna, y podréis ver al paso muchas y muy buenas cosas.....
+
+Por ahorraros gastos, no presuponemos que caéis en la tentación de pasar
+todo un día en aquella ilustre villa, cuna del ínclito Padre Mariana;
+rica de monumentos arquitectónicos; emporio de los opimos frutos y
+frutas de todo el país que vais á recorrer; renombrada por sus barros
+cocidos, que os indemnizan del bochorno cerámico que pasasteis en
+Alcorcón, y vecina del memorable campo de batalla en que españoles é
+ingleses dimos tan buena cuenta de José Napoleón, de Sebastiani, de
+Víctor y de otros generales del Imperio, con más de 50.000 soldados
+vencedores de Europa.....--En otro caso vierais allí, además de las
+murallas, y la catedral, y los conventos, y los palacios, los
+celebérrimos jardines y alamedas que forman un paseo público á la orilla
+del noble _Tajo_.....--Pero ¡nada! vosotros vais á _Yuste_
+exclusivamente, y no podéis deteneros en parte alguna.....
+
+Montaréis, pues, de nuevo en la Diligencia, y, dejando á la izquierda el
+gran río y viendo siempre á la derecha la cadena del Guadarrama (que,
+con el nombre de Sierra de Gredos y otros, se extiende hasta Portugal),
+continuaréis vuestro camino y cruzaréis por delante de la imponente
+villa de _Oropesa_, de aspecto feudal, coronada por su viejo castillo y
+presidida por el magnífico palacio de los antiguos Condes de Oropesa,
+hoy Duques de Frías.....--Como sabéis á dónde vais, no dejaréis
+seguramente de saludar agradecidos aquella villa, ni de pensar con
+reverencia en los mencionados Condes, cuyos recuerdos habéis de
+encontrar íntimamente ligados con los _del Monasterio de Yuste_; y,
+cumplida esta obligación, pasaréis por la _Calzada de Oropesa_, último
+pueblo de la provincia de Toledo; entraréis poco después en Extremadura,
+y, en fin, á eso de las doce del día os hallaréis en _Navalmoral de la
+Mata_.
+
+En aquella importante villa, perteneciente ya á la provincia de Cáceres,
+cabeza de partido judicial y distante de Madrid 172 kilómetros, es
+donde os esperan el caballo y el guía. Dejaréis, por tanto, seguir á la
+Diligencia su rumbo al Sudoeste, y vosotros tomaréis el sendero que
+preferían siempre los Condes de Oropesa para dirigirse á _Yuste_ desde
+su mencionada villa señorial, ora cuando el famoso Garci-Álvarez iba, á
+principios del siglo XV, á proteger la fundación del Monasterio, ora
+cuando un descendiente suyo acudía, ciento cincuenta años después, á
+visitar á Carlos V ó á asistir á sus exequias.--Es decir, que os
+encaminaréis al lugarcillo de _Talayuela_ (12 kilómetros); pasaréis por
+la _barca_ del mismo nombre el caudaloso _Tiétar_, tan desprovisto de
+puentes; entraréis en la célebre _Vera de Plasencia_, y, por _Robledillo
+de la Vera_, iréis á hacer noche á _Jarandilla_.
+
+De este modo, habiendo andado unas diez y siete horas en coche y cosa de
+seis leguas á caballo, os hallaréis, á las veinticuatro horas de haber
+salido de Madrid, á legua y media de _Yuste_, en una villa importante
+(_Jarandilla_ es cabeza de otro partido judicial), perteneciente también
+á los Estados de Oropesa ó Frías, cuyo palacio ó casa solariega albergó
+algunos meses al nieto de los Reyes Católicos mientras acababan de
+disponerle sus habitaciones en el convento.
+
+Nosotros os dejamos ahora allí--donde creemos no os falte la necesaria
+industria para buscar la posada, cenar, acostaros y trasladaros á la
+mañana siguiente, muy tempranito, al lugar de _Quacos_, distante de
+_Yuste_ un cuarto de legua, y donde vive el administrador del Sr.
+Marqués de Miravel, actual dueño del Monasterio (administrador que es
+muy amable y que os acompañará en vuestra visita, ú os proporcionará los
+medios de que lo veáis todo á vuestro sabor); nosotros os dejamos en
+_Jarandilla_, repetimos, y, retrocediendo á las orillas del _Tiétar_,
+vamos á exponeros cómo y por donde llevamos á cabo, por nuestra parte,
+hace poco tiempo, y arrancando de otro lugar, esta misma excursión al
+célebre retiro del que fué dueño del mundo.
+
+* * *
+
+Cinco kilómetros más abajo de _Talayuela_, ó sea de su _barca_, hay una
+hermosa finca, denominada el _Baldío_, situada en majestuosa, pero muy
+alegre soledad.
+
+El _Baldío_ forma una especie de anfiteatro sobre el _Tiétar_, que es su
+límite al Norte. En medio de este anfiteatro se eleva el caserío,
+teniendo al Sur un soberbio pinar y á los lados extensos bosques de
+robles ó de encinas. Por las ventanas de todas sus habitaciones, que dan
+al septentrión, se descubre: primero, una faja de vega, de un kilómetro
+de ancho, que va á morir en el río; luego el mismo río, orlado de
+pomposas arboledas, y, á su otra margen, un segundo anfiteatro, que es
+la _Vera de Plasencia_, y que termina en las perpetuas nieves de las
+Sierras de Jaranda y de Gredos.
+
+Las ventanas del _Baldío_ dan, pues, frente al _Monasterio de Yuste_,
+escondido en una leve ondulación de la falda meridional de la _Sierra de
+Jaranda_, pero cuya situación y cercanías se divisan perfectamente.--Es
+decir, que el _Baldío_ y _Yuste_ tienen un mismo horizonte y están
+incluídos en la misma cuenca general del terreno, por cuyo fondo corre
+mansamente el _Tiétar_, navegable en aquella región, y tan grandioso y
+opulento como el propio _Tajo_, á quien poco después rinde vasallaje.
+
+Tres leguas escasas (dos á vuelo de pájaro) dista _Yuste_ del _Baldío_,
+y nosotros, que residíamos accidentalmente en este último paraje,
+llevábamos muchos días de contemplar á todas horas aquel otro solitario
+lugar, encerrado entre una gran sierra y un gran río, sin más
+comunicación con el mundo que unas poco frecuentadas veredas, y donde
+había pasado los últimos dos años de su vida aquel que llenó el universo
+con su nombre y sus hazañas, y cuyos dominios no dejaba nunca de
+alumbrar el sol.
+
+Un porfiado temporal había ido retrasando la visita que desde que
+llegamos al _Baldío_ nos propusimos hacer á _Yuste_, hasta que al fin
+serenóse el tiempo, y el día 3 de Mayo (del presente año de 1873)
+montamos á caballo; pasamos el _Tiétar_ por otra _barca_, propiedad de
+nuestro amable y querido huésped, penetramos en la _Vera de Plasencia_,
+y nos dirigimos al insigne Monasterio por el camino de _Jaraiz_.
+
+Ninguna estación más á propósito para apreciar y admirar todos los
+encantos de la famosísima _Vera_, país de la fertilidad y de la
+incomunicación; especie de Alpujarra chica, en que el río hace las veces
+del mar, y Sierra de Jaranda y Sierra de Gredos suplen por la colosal
+Sierra Nevada.
+
+La primavera estaba en todo su esplendor.--Primero caminamos por
+magníficas dehesas, sobre una llanísima alfombra de verdura y bajo un
+dosel de magníficos robles, encinas, fresnos, sauces y almeces, á través
+de cuyos severos troncos penetraba horizontalmente el alegre sol de la
+mañana. Después salimos á un monte cubierto de jarales floridos, cuyas
+blancas flores eran tantas, que parecía que el monte estaba nevado.
+Luego pasamos el hondo _río Jaranda_, por el tosco, sabio y gracioso
+_Puente de la Calva_, y principiamos la ascensión á _Jaraiz_, risueña y
+populosa villa, por cuyos arrabales desfilamos á eso de las ocho.
+
+Estábamos á una legua de _Yuste_. Esta legua recorre un país abrupto,
+selvático, atroz; pero pintoresco á sumo grado. Hay sobre todo un
+paraje, llamado la _Garganta de Pelochate_, que es digno de los honores
+del pincel y de la fotografía. Allí se despeña rapidísimo un espumoso
+río por planos inclinados de formidables rocas, sobre las cuales se
+eleva á extraordinaria altura cierto viejo y gastado puente de tablas,
+atravesando el cual no puede uno menos de encomendar el alma á Dios. Las
+orillas de esta semicatarata son de una rudeza y amenidad imponderables,
+así como es muy celebrada, y ciertamente fresquísima y muy delgada y
+gustosa, el agua de la gran fuente que de una peña brota al otro lado de
+aquel abismo.
+
+Pasada la _Garganta de Pelochate_, podíamos escoger dos senderos para
+llegar á _Yuste_: el uno va por _Quacos_, lugarcillo de 300 vecinos,
+que, como hemos apuntado, dista un cuarto de legua del Monasterio; el
+otro..... no existe verdaderamente, sino que lo abre cada viajero por
+donde mejor se le antoja, caminando á campo travieso.....
+
+Nosotros escogimos este último, á pesar de todos sus
+inconvenientes.--Una aversión invencible, una profunda repugnancia, una
+antipatía que rayaba más en fastidio que en odio, nos hacía evitar el
+paso por _Quacos_.
+
+Y era que recordábamos haber leído que los habitantes de este lugar se
+complacieron en desobedecer, humillar y contradecir á Carlos V durante
+su permanencia en _Yuste_, llegando al extremo de apoderarse de sus
+amadas vacas suizas, porque casualmente se habían metido á pastar en
+término del pueblo, y de interceptar y repartirse las truchas que iban
+destinadas á la mesa del Emperador. Hay quien añade que un día
+apedrearon á _D. Juan de Austria_ (entonces niño), porque lo hallaron
+cogiendo cerezas en un árbol perteneciente al lugarejo....
+
+Pero ¿qué más? ¡Aun hoy mismo, los hijos de _Quacos_, según nuestras
+noticias, se enorgullecen y ufanan de que sus mayores amargasen los
+últimos días del César, por lo que siguen tradicionalmente la costumbre
+de escarnecer el entusiasmo y devoción histórica que inspiran las ruinas
+de _Yuste_!....
+
+Alguien extrañará que Carlos V no declarase la guerra á los habitantes
+de _Quacos_, pidiendo á su hijo Felipe II veinte arcabuceros que les
+ajustasen las cuentas.... Pero ¡ah! el vencedor de Europa no había ido
+al convento en busca de guerra, sino de paz, y, por otra parte, si
+hubiese castigado á aquellos insolentes, el desacato y desamor de éstos
+se habrían hecho públicos y dado margen á mil comentarios en toda
+Europa.--Los pequeños lo calculan muy bien todo cuando se atreven á
+insultar la misma grandeza á cuyos pies solían arrastrarse
+miserablemente.....--El Emperador se hizo, pues, el desentendido, y
+devoró en silencio, como una penitencia, aquellas mortificaciones de su
+orgullo.
+
+Conque decía que nosotros anduvimos á campo travieso la última media
+legua que nos separaba de _Yuste_. Pronto nos sirvió de guía el propio
+_Convento_, que vimos aparecer allá á lo lejos, al pie de una árida
+ladera de _Sierra de Jaranda_, que lo defiende de los vientos del
+Norte.--Por la parte del Sur lo resguarda también de las miradas del
+mundo cierta suave colina, que forma con la dicha sierra una especie de
+vallecejo ó cañada, cuya máxima longitud descubríamos nosotros sin
+dificultad, por ir entonces marchando de Poniente á Levante.
+
+El aspecto del _Monasterio_, á aquella distancia, realizaba
+completamente el poético ideal que nos habíamos formado de él desde
+niños, y que hace veinte años nos sugirió algunas páginas tituladas:
+_Dos retratos_[2].--Cercado de robles y sombreado más intensamente á la
+parte del Sur por una verde cortina de corpulentos, piramidales olmos,
+aquel antiguo refugio de los desengañados de la tierra parecía como un
+oasis en medio del desierto, como una isla en un océano tormentoso. Tan
+rica vegetación, tanta lujosa verdura, tan abrigada soledad y las
+austeras líneas de la Santa Casa que destacaba su mole, de un color gris
+de hoja seca, sobre la obscuridad del ramaje, contrastaban dulcemente
+con el áspero y desordenado panorama que se veía en torno, con los
+esquivos montes, con las bruscas quebradas, con los rudos matorrales,
+con la misma pedregosa tierra que cruzábamos.
+
+Finalmente, salimos al camino que vosotros tendríais que seguir para
+llegar á _Yuste_, esto es, al que desde el pobre _Quacos_ sube al
+_Monasterio_.....
+
+Ó, por mejor decir, nosotros ya estábamos casi en el _Monasterio_
+mismo....
+
+* * *
+
+Una enorme cruz de piedra y una alta cerca ó tapia de cenicientos
+peñones nos decía que allí principiaba la sagrada jurisdicción de
+_Yuste_.
+
+Por aquel escabroso camino, en que sólo nos restaba que andar algunos
+pasos, llegó Carlos V á su final retiro el día 3 de Febrero de 1557, y
+por el propio sendero pasó su cadáver, después de haber yacido allí
+algunos años, para ir á continuar su sueño eterno en el panteón de El
+Escorial.--Ya veremos más adelante cómo este sueño ha sido también
+turbado recientemente en el imperial sarcófago de San Lorenzo, y cómo
+nosotros llegamos, por nuestra parte, á profanar asimismo con la mirada,
+en pública y sacrílega exhibición, la momia del invicto César.
+
+Detengámonos ahora á contemplar un inmenso _Escudo_ de piedra que adorna
+la alta cerca de que hablamos antes.--Él resume y compendia todo lo que
+hemos de ver y de pensar dentro de Yuste.
+
+Aquel _Escudo_, abrigado por las poderosas alas del águila de dos
+cabezas y encerrado entre las dos columnas de Hércules, con la leyenda
+de _Plus ultra_, comprende en sus cuarteles las armas de todos los
+Estados del augusto Monje.--De estas armas resulta que el hombre que fué
+allí á abreviar voluntariamente su vida y á anticipar su muerte, acababa
+de ser en el mundo[3]: «Emperador de los romanos, Rey de Alemania, de
+Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de
+Hungría, de Dalmacia, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de
+Galicia, de Sevilla, de Mallorca, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de
+Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las
+islas de Canaria, de las Indias, Islas y Tierra Firme del mar Océano;
+Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante, de Loteringia, de
+Corincia, de Carmola, de Luzaburque, de Luzemburque, de Gueldres, de
+Athenas y Neopatria; Conde de Brisna, de Flandes, del Tirol, de
+Abspurque, de Artoes y de Borgoña; Palatino de Nao, de Holanda, de
+Zelanda, de Ferut, de Fribuque, de Amuque, de Rosellón, de Aufania;
+Lantzgrave de Alsacia; Marqués de Borgoña y del Sacro Romano Imperio, de
+Oristán y de Gociano; Príncipe de Cataluña y de Suevia; Señor de Frisa,
+y de la Marca, y de Labomo, de Puerta; Señor de Vizcaya, de Molina, de
+Salinas, de Tripol, etc.»
+
+Encima del _Escudo_ hay un _Medallón_ con un busto de San Jerónimo en
+alto relieve.
+
+Debajo del _Escudo_ se lee esta _Inscripción_, casi borrada por la
+acción del tiempo sobre la mala calidad de la piedra:
+
+«_En esta santa casa de San Jerónimo se retiró á acabar su vida el que
+toda la gastó en defensa de la Fe y conservación de la Justicia, Carlos
+V, Emperador, Rey de las Españas, cristianísimo, invictísimo. Murió á 21
+de Septiembre de 1558._»
+
+Acerca de esta misma vida, _gastada toda_ efectivamente en una perpetua
+campaña, ocúrrenos copiar aquí algunas palabras del discurso en que
+Carlos V abdicó en su hijo los Estados de Flandes, pocos meses antes de
+retirarse á Yuste.
+
+«Nueve veces (dijo, á fin de justificar ante su corte el cansancio y los
+achaques en que fundaba su determinación), nueve veces fuí á Alemania la
+Alta, seis he pasado en España, siete en Italia, diez he venido aquí, á
+Flandes, cuatro, en tiempo de paz y guerra, he entrado en Francia, dos
+en Inglaterra, otras dos fuí contra África, las cuales todas son
+cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras
+tengo hechos. Y para esto he navegado ocho veces el mar Mediterráneo y
+tres el Océano de España, y agora será la cuarta que volveré á pasarle
+para sepultarme.....»
+
+Pero nosotros no escribimos la historia de Carlos V, sino en todo caso
+la de _Yuste_. Bueno será, pues, que antes de penetrar en el Monasterio
+digamos todo lo que se sabe acerca de su fundación y rápido desarrollo
+hasta el momento en que representó tan importante papel en el mundo, así
+como respecto de su lamentable ruina.
+
+
+II
+
+El breve bosquejo que vamos á hacer de la historia del Monasterio de
+Yuste desde su fundación hasta los tiempos presentes, no supone de
+nuestra parte prolijas investigaciones ni detenidos estudios. Significa
+tan sólo que, cuando visitamos aquellas venerables ruinas, tuvimos la
+fortuna de que el celoso empleado que las custodia nos enseñase y nos
+permitiese extractar rápidamente un preciosísimo _infolio_ manuscrito
+que guarda allí como oro en paño el Sr. Marqués de Miravel, actual
+propietario de aquellos que llegaron á ser _bienes nacionales_.
+
+Dicho manuscrito, que constituye un abultado tomo, pudiera llamarse la
+_Crónica del Convento_, y fué redactado por uno de los últimos
+religiosos que habitaron aquella soledad--por el P. _Fr. Luis de Santa
+María_,--quien se valió para ello del Libro de Fundación del Monasterio,
+de las Actas de profesión de sus individuos y de las Escrituras y
+Cuentas referentes á los pingües bienes que llegó á poseer la Comunidad.
+
+Con este libro, y con las muchas noticias y apuntes que nos ha
+suministrado una persona muy estudiosa y versada en todo lo concerniente
+á la _Vera de Plasencia_--el Sr. D. Félix Montero Moralejo--hemos tenido
+lo bastante para aprender en pocas horas cuanto puede saberse acerca de
+_Yuste_; como vosotros, lectores, podréis aprenderlo también en un
+momento, si nos prestáis vuestra benévola atención.
+
+* * *
+
+«En el año de 1402, sobre una de las colinas que se elevan al Norte del
+actual convento, alzábase una pequeña ermita, llamada del _Salvador_, á
+la cual iban anualmente, en alegre y devota romería, los pueblos
+comarcanos. Cerca de aquel modesto santuario había un rico manantial,
+conocido por la _Fuente-Santa_, nombre que debió á la catástrofe
+ocurrida á catorce Obispos que, refugiados en la dicha ermita cuando la
+invasión de los árabes, fueron descubiertos por éstos y degollados
+bárbaramente sobre el cristalino manantial, rojo luego con la sangre de
+aquellos ilustres mártires[4].
+
+»Sin duda alguna, á la celebridad de este acontecimiento y á la
+veneración en que los naturales de la _Vera_ tenían la _Ermita del
+Salvador_, debióse que por entonces resolvieran trasladarse á ella y
+establecerse allí dos santos anacoretas que moraban hacía tiempo en la
+ermita de San Cristóbal de Palencia.
+
+»Ello es que en una hermosa tarde del mes de Junio de 1402 (la tradición
+así lo refiere), _Pedro Brales_ ó _Brañes_ y _Domingo Castellanos_, con
+tosco sayal y larga barba, precedidos de un jumento, portador de escasos
+y pobres enseres, después de una jornada de siete leguas que dista la
+ciudad de Plasencia, llegaban al obscurecer al escabroso y elevado sitio
+que ocupaba la _Ermita del Salvador_, y, en ella instalados,
+continuaron, como en la de San Cristóbal, su vida cenobítica y
+penitente, á que se prestaba más y más aquel solitario sitio.
+
+»Sin embargo, la considerable altura á que éste se encontraba, en la
+ladera misma de la sierra, y los augurios de algunas personas del
+inmediato pueblo de _Quacos_, hicieron pronto temer á los ermitaños que
+les fuera imposible habitar la _Ermita del Salvador_ en la estación de
+las nieves y las aguas. Pero era tan majestuosa, por lo deleitable y
+absoluta, la soledad en que allí vivían, que de manera alguna quisieron
+abandonarla por completo, y á fin de evitar el peligro de helarse que
+podrían correr en las escarpadas rocas donde moraban, bajaron á
+inspeccionar las faldas de aquella misma sierra en busca de un paraje lo
+más próximo posible al _Salvador_, donde al abrigo de los elementos
+pudiesen continuar su vida de penitencia.
+
+»Así llegaron á un escondido barranco, por en medio del cual corría el
+cristalino arroyo llamado _Yuste_, á cuyas orillas crecían algunos
+árboles, y donde toda la naturaleza se mostraba más benigna que en los
+alrededores. Parecióles aquel punto muy á propósito para establecerse,
+y, sentándose bajo un árbol á descansar de su largo reconocimiento,
+proyectaban ya bajar á _Quacos_ al siguiente día á tratar de la
+adquisición de aquel terreno, cuando apareció por allí un hombre, que se
+les acercó afablemente y trabó conversación con ellos como si los
+conociera de toda la vida.
+
+»Pronto supieron por sus explicaciones que era un vecino de _Quacos_,
+llamado _Sancho Martín_, propietario de todo aquel barranco, y que
+casualmente había subido aquella tarde á recorrerlo, cosa que no solía
+hacer. Enteróse por su parte el recién llegado campesino del deseo de
+ambos cenobitas, y en aquel mismo punto y hora hízoles donación del
+pedazo de terreno que necesitaban, asaz inculto por cierto; donación que
+se confirmó en 24 de Agosto de aquel mismo año de 1402, ante el
+escribano Martín Fernández de Plasencia.--Por eso el modesto labrador
+_Sancho Martín_ ocupa el primer lugar en la Crónica de Fr. Luis de Santa
+María, entre los protectores del Monasterio de Yuste; lista en que más
+adelante figuran potentados y monarcas.
+
+»Poco tiempo después se unieron á los dos citados cenobitas otros varios
+hombres piadosos que deseaban también consagrarse á una vida retirada y
+ascética, entre los cuales descollaron pronto _Juan_ (de Robledillo) y
+_Andrés_ (de Plasencia), cuyos apellidos no dicen las crónicas,
+designándolos únicamente con el de los pueblos en que nacieron, y todos
+juntos dedicáronse á construir sus celdas en el terreno donado por
+Sancho Martín, que es el que hoy ocupan la Panadería, la Casa del Obispo
+y las Caballerizas. Aquellas celdas fueron al principio sumamente toscas
+y reducidas, cual convenía al objeto de los fundadores, quienes no
+dejaron de seguir cuidando también la _Ermita del Salvador_ y de orar en
+ella diariamente.
+
+»Cinco años de reposo, oración y penitencia pasaron allí aquellos
+solitarios; pero á fines de 1406 los oficiales de diezmos principiaron á
+fijar su atención en los _Hermanos de la pobre vida_, nombre que habían
+adoptado los anacoretas establecidos á la orilla del arroyo _Yuste_.
+Negábanse éstos á pagar la contribución que se les exigía, fundándose en
+la escasez de los productos de su huerta y artefactos, y, apremiados por
+los oficiales, acudieron á D. Vicente Arias, Obispo de Plasencia, para
+que los eximiese del diezmo. El Prelado denegó la solicitud, y ordenó
+que pagasen incontinenti todo lo que se les exigía.
+
+»Atribulados cuanto sorprendidos los _Hermanos de la pobre vida_ con tan
+acre é inesperada resolución, acordaron elevar al Papa Benedicto XIII
+una súplica pidiéndole autorización para erigir una capilla á San Pablo,
+primer ermitaño; y Juan de Robledillo y Andrés de Plasencia encargáronse
+de llevar á Roma la solicitud. Llegaron al fin éstos á la Ciudad
+Eterna, después de una larga y penosa marcha á pie y mendigando, y
+arrojáronse á los pies de Su Santidad, quien, no sólo les concedió
+cuanto pedían, sino que por una Bula les otorgó campanillas, campana,
+cementerio y licencia para que celebrasen Misa en aquella soledad todos
+los ermitaños que fuesen sacerdotes.--Esta concesión tuvo efecto en
+1407.
+
+»Extraordinario fué el júbilo que experimentaron y con que fueron
+recibidos en _Yuste_ los dos animosos comisionados, los cuales, dos días
+después de su llegada, se presentaron con la Bula ante el Obispo de
+Plasencia, á fin de que ordenase su ejecución. Pero el Prelado,
+creyéndose herido en su dignidad, cuando sólo podía estarlo en su amor
+propio, por aquel triunfo de los humildes cenobitas, negó temerariamente
+su obediencia al mandato pontificio, y ordenó á cierto religioso llamado
+fray Hernando que pasase á _Yuste_ y se incautase de _los bienes_ de los
+ermitaños, despidiéndolos además de sus celdas.--Así lo verificó el
+fraile, y los _Hermanos de la pobre vida_ bajaron á Quacos, en donde la
+caridad pública les dió albergue y limosna.
+
+»No se desalentaron los cenobitas, ni eran hombres fáciles de vencer los
+dos recién llegados de Roma.--Muy por el contrario: estos infatigables
+varones, sin descansar de su larga y penosa peregrinación,
+encamináronse á Tordesillas, residencia entonces del infante D.
+Fernando, hermano del rey de Castilla D. Enrique III _el Doliente_, y le
+expusieron sus agravios, pidiéndole protección contra el Obispo de
+Plasencia. Favorable acogida alcanzaron los dos comisionados en el ánimo
+de aquel ilustre Príncipe, quien comenzó, á fuer de prudente y
+morigerado, por entregarles una carta para el mismo prelado Arias, en
+que le suplicaba devolviese los bienes á los _Hermanos de la pobre vida_
+y les permitiera hacer uso de la concesión del Sumo Pontífice. Pero el
+que había desobedecido al sucesor de San Pedro, no reparó tampoco en
+desatender la respetuosa carta del hermano del Rey, y los dos religiosos
+tornaron presto al lado del Infante con la noticia de que el Obispo no
+había hecho caso alguno de su respetuosa cuanto respetable
+recomendación.
+
+»Enojóse grandemente D. Fernando, y maravillado de aquella tenaz
+rebeldía, al par que decidido á vencerla, entregó á los monjes una carta
+para D. Lope de Mendoza, Arzobispo de Compostela, de quien era
+sufragáneo el obispo Arias, encargándoles volviesen á darle cuenta de
+cómo los había recibido y de las disposiciones que había tomado.
+Partieron, pues, Juan de Robledillo y Andrés de Plasencia á Medina del
+Campo, punto en que residía el Arzobispo, el cual, leído que hubo, con
+tanta indignación como asombro, la carta de D. Fernando, ampliada con el
+relato de los dos humildes ermitaños, albergó cariñosamente á éstos en
+su propia posada, y cuando los vió repuestos de tan continuos viajes y
+sinsabores, dióles dos cartas, una de ellas para el rebelado Obispo, en
+que, bajo santa obediencia y pena de excomunión, le ordenaba cumplir lo
+mandado por Su Santidad, y otra para _Garci-Álvarez de Toledo_, señor de
+Oropesa, rogándole se encargase de la ejecución de lo preceptuado por el
+Papa, á cuyo fin le autorizaba para que obligase al obispo Arias á
+devolver sus bienes á los _Hermanos de la pobre vida_.
+
+»La fecha de estas dos cartas es de 10 de Junio de 1409.
+
+»Provistos de ellas, pasaron otra vez los dos religiosos á Tordesillas,
+y se las mostraron al infante D. Fernando, el cual se complació mucho en
+leerlas y les dió otra para el mismo Garci-Álvarez, recomendándole
+vivamente el negocio que le había cometido el ilustre Arzobispo de
+Compostela.
+
+»Veraneaba á la sazón en su palacio señorial de Jarandilla el poderoso
+señor de Oropesa Garci-Álvarez, quien recibió á los dos cenobitas con
+extraordinaria benevolencia, y enterado de los escritos de que eran
+portadores, les manifestó que, siendo aquel día la festividad del
+Nacimiento de San Juan Bautista, dejaba para el siguiente el pasar á
+Yuste, á donde podían ellos marchar desde luego (Yuste dista de
+Jarandilla poco más de una legua, como ya hemos indicado), á decir á sus
+hermanos que se les haría cumplida justicia. Con esto, dirigiéronse
+ambos comisionados á Quacos, donde residía el resto de la Comunidad,
+caritativamente albergada por aquellos vecinos, entonces muy partidarios
+de todo lo que hacía relación con el naciente Monasterio de Yuste; y,
+llegado que hubieron Plasencia y Robledillo al puente situado á la
+entrada del lugar, fueron recibidos por unos y otros con abrazos y
+fraternal regocijo; con lo que, siendo la hora de vísperas,
+trasladáronse todos á la iglesia á dar gracias al Señor por la victoria
+que les había concedido.
+
+»En la mañana del siguiente día, 25 de Junio, cuando apenas alboreaba,
+el señor de Oropesa y un su amigo de Trujillo, que veraneaba con él en
+Jarandilla, y cuyo nombre omiten las crónicas, caballeros en briosos
+corceles y seguidos de brillante comitiva, pasaron por Quacos con
+dirección á Yuste. El concejo y vecinos de aquel lugar, y, por supuesto,
+todos los despojados anacoretas, siguieron á pie al esclarecido magnate,
+entre grandes aclamaciones, y de este modo llegaron al Monasterio, donde
+permanecía Fr. Hernando como administrador ó encargado del Obispo de
+Plasencia.
+
+»Aquel religioso intentó al principio eludir el cumplimiento de las
+órdenes que llevaba Garci-Álvarez; pero éste mostró tal energía y asustó
+de tal manera al _fraile intruso_ (así le llama el libro del convento),
+que Fr. Hernando acabó por hacer entrega de todos los bienes de Yuste á
+los _Hermanos de la pobre vida_, á quienes donaron por su parte gruesas
+sumas el de Oropesa y el caballero trujillano, ofreciéndoles al
+despedirse constante protección para cuanto se les ocurriese en lo
+sucesivo.
+
+»Pero de aquí en adelante todo fué ya favorable á la santa empresa de
+aquellos animosos solitarios. Desde luego pusiéronse bajo la vocación de
+San Jerónimo y protección de fray Velasco, prior de los Jerónimos de
+Guisando, hasta que en 1414 los vemos acudir á Guadalupe, asiento del
+Capítulo general de la Orden, solicitando ingresar en ella y ser
+reconocidos como verdadera comunidad. Algunas objeciones les opusieron
+los padres graves de Guadalupe, alegando que los _Hermanos de la pobre
+vida_ carecían de las _fincas_ ó _elementos necesarios_ para sostener
+con decoro la elevada Orden Jerónima; pero Juan de Robledillo y Andrés
+de Plasencia acudieron á su protector Garci-Álvarez, que por entonces
+residía en Oropesa, el cual montó en seguida á caballo y se presentó
+ante el Capítulo de Guadalupe, haciendo suya la solicitud de los
+anacoretas de Yuste. Reprodujeron los Jerónimos las razones de su
+anterior negativa, y oídas por el señor de Oropesa, exclamó sin vacilar:
+«_Pues bien: hoy por mí, mañana por mis descendientes, me obligo á
+cubrir todas las necesidades del Monasterio de Yuste_.»
+
+»Ante esta arrogante y caballeresca donación, tan propia del sujeto que
+la hacía, el Capítulo declaró Jerónimos á los _Hermanos de la pobre
+vida_, quedando así fundado definitivamente el convento que había de ser
+orgullo de la Orden.--Su primer Prior fué Fr. Francisco de Madrid,
+ignorándose las razones por qué no recayó este cargo ni en Robledillo ni
+en Plasencia.--Finó con ello el año de 1414.»
+
+* * *
+
+Tal es la historia de la fundación de _Yuste_.--La de su rápido
+crecimiento, esplendorosa magnificencia y lamentable ruina nos detendrá
+también muy poco, pues ni ofrece tanto interés dramático como la
+porfiada lucha que acabamos de reseñar, ni creemos oportuno diferir
+demasiado la narración de nuestra visita á los venerables restos de
+aquella santa casa.
+
+Diremos, pues, sucintamente, que D. Juan II, D. Enrique IV y los Reyes
+Católicos heredaron del piadoso hermano de D. Enrique III el decidido
+empeño de proteger el Monasterio de Yuste; y que, del propio modo, los
+Condes de Oropesa siguieron en estos reinados la tradición de
+Garci-Álvarez de Toledo y consagraron al propio fin gran parte de sus
+rentas.
+
+Al principio se edificó, además de la magnífica iglesia que ya
+describiremos, un extenso y cómodo convento, á la verdad nada suntuoso;
+pero, á mediados del siglo XVI, los mismos Condes de Oropesa costearon
+casi solos otro gran Monasterio (todo de piedra y en el soberbio orden
+arquitectónico del Renacimiento), dejando para _Noviciado_ el adyacente
+primitivo edificio. La nueva obra, que había de vivir menos que la
+antigua, fué terminada en 1554.
+
+Cuando Carlos V concibió la primera idea de retirarse del mundo, fijó
+desde luego su atención, como en lugar muy á propósito para acabar
+tranquilamente su vida, en el Monasterio de Yuste, cuya fama llenaba ya
+el orbe cristiano, no sólo por la grandiosidad de su fábrica y por la
+riqueza de la Comunidad, sino también por lo ameno, sosegado y saludable
+de aquel solitario sitio. Así es que algunos años antes de su
+abdicación, hallándose el César en los Países Bajos, encargó á su hijo
+D. Felipe que, antes de partir á casarse con la Reina de Inglaterra,
+fuese al célebre convento y plantease en él las habitaciones que debían
+construirse para recibirlo y albergarlo en su día.--
+
+El que pronto había de llamarse Felipe II cumplió la orden paterna, y
+muy luego empezaron las obras del apellidado _Palacio del Emperador_,
+palacio modestísimo, reducido á cuatro grandes celdas, cuyo destino fué
+al principio un secreto para los mismos religiosos que allí vivían,
+excepción hecha del Prior y de algún otro.
+
+Más adelante veremos cómo Felipe II volvió algún tiempo después á Yuste.
+Ahora nos toca decir, con la misma fórmula que emplea el mencionado
+cronista de la casa, que Carlos V se estableció definitivamente en ella
+_el día de San Blas de 1557, y murió el día de San Mateo de 1558_, de
+modo que permaneció allí, haciendo hasta cierto punto vida de anacoreta,
+un año, siete meses y diez y ocho días.
+
+Pero no adelantemos los sucesos, pues su viaje desde Flandes al
+Monasterio ofreció algunas particularidades dignas de mención, que
+merecen párrafo aparte.
+
+* * *
+
+«Renunciadas así una tras otra las coronas--dice la
+_Historia_[5]--determinó ya Carlos su viaje á España..... La flota en
+que había de venir, que se componía de sesenta naves guipuzcoanas,
+vizcaínas, asturianas y flamencas, se reunió en Zuitburgo, en Zelanda,
+donde se dirigió Carlos (28 de Agosto), acompañado del rey D. Felipe, su
+hijo, de sus hermanas las reinas viudas de Francia y de Hungría, de su
+hija María y su yerno Maximiliano, Rey de Bohemia, que habían ido á
+despedirle, y de una brillante comitiva de flamencos y españoles.--Al
+pasar por Gante no pudo menos de enternecerse, contemplando la casa en
+que nació, los lugares y objetos que le recordaban los bellos días de la
+infancia, y que visitaba por última vez para no volver á verlos jamás.
+
+»Despidióse tiernamente de sus hijos, abrazó á Felipe, le dió algunos
+consejos para su gobierno y conducta, y se hizo á la vela (17 de
+Septiembre), trayendo consigo á sus dos hermanas D.ª Leonor y D.ª María,
+reinas viudas ambas, que después de tantos años volvían á su patria y
+suelo natal. El 28 de Septiembre arribó la flota al puerto de
+Laredo.--«_Yo te saludo, madre común de los hombres_, exclamó Carlos al
+tomar tierra. _Desnudo salí del vientre de mi madre: desnudo volveré á
+entrar en tu seno_.»--A pesar de esta abnegación, todavía se incomodó
+mucho por no haber hallado allí el recibimiento que esperaba, y no haber
+llegado aún la remesa de 4.000 ducados que preventivamente había pedido
+á la Gobernadora de Castilla, su hija, la princesa D.ª Juana, ni el
+Condestable, los capellanes y médicos que necesitaba, pues los más de
+los capellanes y criados venían enfermos y algunos habían muerto en la
+navegación. El mismo Luis Quijada, mayordomo de la Princesa regente, no
+pudo llegar hasta unos días después, por el fatal estado de los caminos;
+todo lo cual puso al Emperador de malísimo humor y le hacía prorrumpir
+en desabridas quejas, no pudiendo sufrir verse en tal especie de
+desamparo el que tan acostumbrado estaba á mandar y ser servido.
+
+»Partió el 6 de Octubre de Laredo para Medina de Pomar, acompañado del
+alcalde de Durango, de la Chancillería de Valladolid, con cinco
+alguaciles, disgustado y como avergonzado de verse entre tantas varas de
+justicia, que parecía le llevaban preso. No quería que le hablaran de
+negocios; huía de que le tocaran asuntos políticos, y mostraba no tener
+otro anhelo que sepultarse cuanto antes en Yuste. Al fin le llegaron los
+4.000 ducados, con lo cual prosiguió ya más contento á Burgos, donde
+llegó el 13 y permaneció hasta el 16, no queriendo que el Condestable de
+Navarra le hiciese ningún recibimiento. Las dos reinas hermanas
+marchaban una jornada detrás por falta de medios de transporte, que esto
+le sucedía en su antiguo reino de Castilla al mismo que tantas veces y
+con tanta rapidez y tanto aparato había cruzado y atravesado la Europa.
+Marchaba tan lentamente, que empleó cerca de seis días desde Burgos á
+Valladolid. Alojóse en la casa de Rui Gómez de Silva, dejando el palacio
+para las reinas sus hermanas, que entraron después. Ocupóse el Emperador
+en Valladolid en el arreglo de ayudas de costa y mercedes que había de
+dejar á los que hasta entonces le habían servido, en lo de la paga que
+se había de dar á los que con él habían venido de Flandes, y en lo que
+había de quedar para el gasto de su casa. Con esto partió de Valladolid
+(4 de Noviembre), con tiempo lluvioso y frío, caminando en litera.
+
+»Siguió su marcha por Valdestillas, Medina del Campo, Horcajo de las
+Torres, Alaraz y Tornavacas, y para franquear el áspero y fragoso puerto
+que separa este pueblo del de Jarandilla[6], fué conducido en hombros de
+labradores, porque á caballo no le permitían sus achaques caminar sin
+gran molestia, y en la litera no podía ir sin grave riesgo de que las
+acémilas se despeñasen. El mismo Luis Quijada anduvo á pie al lado del
+Emperador las tres leguas que dura el mal camino. Por fortuna
+encontraron en Jarandilla (14 de Noviembre) magnífico alojamiento en
+casa del Conde de Oropesa, bien provisto de todo, y con bellos jardines
+poblados de naranjos, cidras y limoneros. Detuviéronse allí todos
+bastante tiempo, por las malas noticias que comenzaron á correr acerca
+de la temperatura de Yuste. En el invierno era castigado de frecuentes
+lluvias y de frías y densísimas nieblas, y en el verano le bañaba un sol
+abrasador. Proclamaban á una voz sus criados que los monjes habían
+cuidado bien de hacer sus viviendas al Norte y defendidas del calor por
+la iglesia, mientras la morada del Emperador y de sus sirvientes se
+había hecho al Mediodía y tenía que ser insufrible en la estación del
+estío. Con esto todos estaban disgustados y todos aconsejaban al
+Emperador, inclusa su hermana la Reina de Hungría, que desistiera de su
+empeño de ir á Yuste y buscase otro lugar más favorable para su salud.
+
+»Obligó esto al Emperador á ir un día (23 de Noviembre) á visitar
+personalmente su futura morada, y cuando todos esperaban que regresaría
+disgustado, volvió diciendo que le había parecido todo bien, y aun mucho
+mejor que se lo pintaban; que en todos los puntos de España hacía calor
+en el verano y frío en el invierno, y que no desistiría de su propósito
+de vivir en Yuste, aunque se juntase el cielo con la tierra.
+
+»Seguía reteniendo al Emperador en Jarandilla la falta de dinero para
+pagar y despedir la gente que había traído consigo, y aun para los
+precisos gastos de manutención, hasta que, habiendo llegado el dinero
+que tenía pedido á Sevilla (16 de Enero de 1557), fué dando orden en la
+paga de los criados que más impacientes se mostraban por marchar. Con
+esto apresuró ya los preparativos para su entrada en Yuste, cosa que
+apetecían vivamente los monjes, tanto como la repugnaban y sentían cada
+vez más cuantos componían su casa y servicio.
+
+»Entró, pues, el emperador Carlos V en el Monasterio de Yuste el 3 de
+Febrero de 1557. Su primera visita fué á la iglesia, donde le recibió la
+Comunidad con cruz, cantando el _Te Deum laudamus_, y colocado después
+S. M. en una silla, fueron todos los monjes por su orden besándole la
+mano, y el Prior le dirigió una breve arenga, felicitando á la Comunidad
+por haberse ido á vivir entre ellos[7].»
+
+* * *
+
+De la vida que el César hizo en _Yuste_, algo nos dirá, aunque tan
+ruinoso, el propio Monasterio, cuando penetremos en él.....; y para que
+esto no se retarde ya mucho, terminaremos rápidamente el extracto que
+vamos haciendo de los anales del edificio.
+
+En 1570, doce años después de la muerte del Emperador, fué á visitar su
+sepultura el rey D. Felipe II, al paso que se dirigía á Córdoba con
+motivo de la rebelión de los moriscos de Granada. Dos días permaneció el
+severo Monarca en la que había sido última mansión de su augusto padre;
+pero, «_por respeto_ (dice el fraile cronista), _no durmió en el
+dormitorio de éste, sino en un retrete del mesmo aposento, que apenas
+cabe una cama pequeña_».
+
+Ya veremos nosotros todas estas habitaciones, que existen todavía.
+
+Cuatro años más tarde, terminado ya el Panteón de El Escorial, fué
+trasladado á su gran cripta el cadáver de Carlos V, con harto
+sentimiento de los PP. Jerónimos de Yuste. Sin embargo, los Reyes que
+sucedieron á Felipe II, lo mismo los de su dinastía que los de la de
+Borbón, continuaron dispensando al _Monasterio_ grandes mercedes y muy
+decidida protección, con lo que siguió siendo uno de los más ricos y
+florecientes de la Orden jerónima.
+
+Así llegó, sin novedad alguna digna de mencionarse, el año de 1809.--Era
+el 12 de Agosto, quince días después de la victoria obtenida por
+españoles é ingleses sobre los ejércitos de Napoleón delante de
+Talavera de la Reina. Una columna francesa, parece que fugitiva ó
+cortada, estuvo merodeando en la Vera, esperando á saber cómo podría
+reunirse al grueso del ejército derrotado. Los frailes de Yuste huyeron
+á su aproximación, y los soldados franceses profanaron la iglesia,
+robaron cuanto hubieron á mano, penetraron en el convento, saquearon su
+rica despensa y vaciaron su bien provista bodega, de cuyas resultas
+estaban todos ebrios cuando les llegó la orden de evacuar inmediatamente
+aquella comarca y salir á juntarse á las tropas del mariscal Víctor.
+Marcharon, pues, como Dios les dió á entender; pero no pudieron hacerlo
+diez ó doce, cuya embriaguez era absoluta, por lo que se quedaron en el
+Monasterio durmiendo la borrachera. Sabedores de esta circunstancia los
+colonos y criados de la casa, que tan maltratados habían sido aquellos
+días por la soldadesca invasora, tomaron una horrible venganza en
+aquellos diez ó doce hombres dormidos, á los cuales dieron muerte á
+mansalva. Dos días después fueron echados de menos por sus camaradas,
+quienes, sospechando lo ocurrido, enviaron en su busca una sección de
+caballería. Estos expedicionarios no hallaron á nadie en el convento ni
+en sus alrededores, pero sí grandes manchas de sangre en el lugar en que
+dejaron dormidos á sus compañeros.....; y apelando á su vez á las
+represalias, pusieron fuego al Monasterio, cuya parte más monumental y
+preciosa quedó completamente destruída, salvándose la iglesia, el
+Noviciado y las habitaciones que se construyeron para albergue de Carlos
+V.--Es decir, que pereció todo el _Convento Nuevo_, edificado, como
+dijimos, á mitad del siglo XVI.
+
+Desde entonces volvieron los frailes á habitar el _Convento Viejo_, ó
+sea el Noviciado.
+
+En 1820 fueron expulsados por la _revolución_, y vendióse el Monasterio
+á un Sr. Tarríus, que lo poseyó hasta 1823.
+
+En 1823 se anuló la venta por la _reacción_.
+
+En 1834 la expulsión volvió á tener efecto, y la compra del Sr. Tarríus
+fué revalidada por el Gobierno.
+
+Hace algunos años el Sr. Tarríus sacó el Monasterio á pública subasta.
+Napoleón III quiso adquirirlo; pero los periódicos hablaron mucho sobre
+el particular, lamentando que la cámara mortuoria del vencedor de Pavía
+pudiese ir á parar á manos francesas. Entonces, animados de un
+sentimiento patriótico, reuniéronse algunos títulos de Castilla, y
+acordaron comprar á _Yuste_, costare lo que costare. Pero este proyecto,
+como todos aquellos en que intervienen muchos, iba quedando en
+conversación, cuando el Sr. Marqués de Miravel, uno de los asociados,
+viendo que no se hacía nada de lo convenido, lo compró por sí solo en
+la cantidad de 400.000 reales.
+
+Más adelante veremos que el histórico Monasterio no ha podido caer en
+mejores manos.
+
+El Sr. Marqués de Miravel se ha consagrado con incesante afán, y á costa
+de grandes sacrificios, á salvar á _Yuste_ de la total ruina que le
+amenazaba. Ya ha reedificado mucho de lo derruído; ya ha contenido en
+todas partes la destrucción, y de esperar es que algún día acabe de
+restaurar lo que yace en pedazos por el suelo.--Sólo con lo que ha hecho
+hasta hoy, ya ha merecido bien de la patria y de cuantos aman sus
+antiguas glorias.
+
+Conque penetremos en Yuste.
+
+
+III
+
+Delante de la actual entrada, que es la antigua de la _Huerta_ del
+Monasterio, y por la que se regía el Emperador cuando salía á caballo,
+elévase un añoso y corpulento _nogal_, tenido en gran veneración
+histórica, y del que no hay viajero que no se lleve algunas hojas como
+recuerdo de su peregrinación á Yuste.
+
+Es que aquel _nogal_ data de un tiempo muy anterior á la fundación del
+convento; es que á su sombra fué donde, según la tradición, se sentaron
+los anacoretas Bralles y Castellanos la tarde que eligieron aquel sitio,
+entonces desierto, como el más á propósito para establecerse, y es que
+el mismo César, en tiempo de verano, solía pasar largas horas bajo su
+espesísimo ramaje, viendo correr el agua del arroyo que fluye á su pie y
+respirando el fresco ambiente de un lugar tan umbroso, ameno y
+deleitable.
+
+Después de rendir el debido acatamiento á aquel árbol, cuya edad no
+bajará de seis siglos, llamamos á la mencionada puerta del Monasterio, ó
+sea á la puerta rústica del que fué Palacio del Emperador. Un campesino
+acudió á abrirnos, y como ya se hubiese recibido allí recado del
+Administrador (que reside en Quacos) avisando nuestra visita y
+anunciando que él llegaría inmediatamente á hacernos los honores de
+aquella mansión de los recuerdos, dejósenos pasar adelante.
+
+Agradabilísima emoción nos produjo el noble cuanto gracioso aspecto del
+primer cuadro que apareció á nuestros ojos.--Gigantescos naranjos
+seculares, cuajados de rojas naranjas, sombreaban la especie de atrio ó
+compás en que habíamos entrado. Sus ramas subían hasta los arcos de un
+elegante mirador que teníamos enfrente y que sirve de fachada al único
+piso alto de un modesto aunque decoroso edificio. A aquel mirador ó
+salón abierto, cuyo interior descúbrese completamente por los amplios
+arcos que constituyen dos de sus lados, se sube, no por escaleras, sino
+por una suave _rampa_ construída sobre otros arcos de progresiva
+elevación. Debajo del salón-mirador vense también al descubierto los
+pilares, arcos y bóvedas que lo sustentan, de modo que la tal morada
+aparecía á nuestros ojos en una forma aérea, calada, abierta, luminosa,
+sin otra defensa contra el sol y el viento que el verdor de los próximos
+árboles ó de las enredaderas y rosales que trepaban por pilastras,
+balaustres y columnas.
+
+Aquel risueño edificio era el _Palacio del Emperador_, al cual servía de
+vestíbulo el descubierto y alegre aposento que estábamos mirando,
+aposento restaurado recientemente por el Sr. Marqués de Miravel,
+mediante costosísimas obras, en que se ha respetado religiosamente la
+primitiva forma y disposición de la parte arruinada.
+
+La extensa _rampa_ que teníamos delante, y por la cual se sube á dicho
+vestíbulo, es la misma que se construyó para que el valetudinario Carlos
+V pudiese montar á caballo á la puerta de sus habitaciones, ó sea en el
+propio piso alto, librándose así de la incomodidad de las escaleras, que
+le eran ya insoportables.--También han sido reforzados sus arcos en
+estos últimos tiempos con tal arte y habilidad, que no falta ni una
+sola piedra del sitio que ocupaba hace trescientos años.
+
+Viejísimas hiedras, contemporáneas, sin duda, del primer convento,
+visten por completo las recias tapias que forman el compás ó atrio en
+que nosotros echamos pie á tierra, y desde donde contemplábamos la
+morada del César.--De una de estas tapias sale un brazo de agua sonora y
+reluciente, que con su eterno murmullo presta no sé qué plácida
+melancolía á aquel sosegado recinto. La hiedra y el agua, con su
+perdurable existencia, parecían encargadas de perpetuar las huérfanas
+memorias de tantas grandezas extinguidas. El agua, sobre todo, fluyendo
+y charlando hoy como fluía y charlaba en 1558, sin respetar ahora el
+silencio de muerte que ha sucedido en aquella soledad al antiguo
+esplendor y movimiento, recordábanos estos hermosos versos con que
+nuestro inmortal Quevedo acaba un soneto titulado: _A Roma sepultada en
+sus ruinas:_
+
+ «Sólo el Tibre quedó, cuya corriente,
+ Si ciudad la regó, ya sepultura
+ La llora con funesto son doliente.
+ ¡Oh Roma! En tu grandeza, en tu hermosura,
+ Huyó lo que era firme, y solamente
+ Lo fugitivo permanece y dura.»
+
+Atado que hubimos nuestros caballos á los recios troncos de los naranjos
+susodichos, emprendimos la subida por la rampa, que nos condujo al
+_salón-mirador_, estancia verdaderamente deliciosa, más propia de una
+_villa_ italiana ó de un _carmen_ granadino que de un monasterio oculto
+en los repliegues y derivaciones de una sierra de Extremadura.
+
+Cuatro son los grandes arcos que ponen el mirador en relación directa
+con el rico ambiente y esplendorosa vegetación de aquel amenísimo
+barranco. Dos de ellos dan á la parte donde subíamos, sirviendo el uno
+de entrada á la rampa, y el otro como de balcón, desde el cual se tocan
+con la mano los bermejos frutos de los naranjos del compás, y se
+descubre, al través de sus ramas, un elegantísimo ángulo de la contigua
+iglesia, de perfecto estilo gótico, cuyas gentiles ojivas, esbeltos
+juncos y erguidas agujas, todo ello de una resistente piedra dorada por
+los siglos, infunden en el ánimo, en medio de aquellas abandonadas
+ruinas, arrogantes ideas de inmortalidad.
+
+Los otros dos arcos miran al Mediodía, y desde ellos se goza de la
+apacible contemplación de la _Huerta_ y del bosque de olmos y de todos
+los suaves encantos de aquel breve y pacífico horizonte. De dicha
+_Huerta_ trepan, como hemos apuntado, hasta penetrar por los arcos
+dentro de aquel salón, rosales parietarios y escaladoras enredaderas con
+sus elegantes campanillas, que todavía no se habían cerrado aquella
+mañana: además, los dos grandes balcones determinados por ambos arcos
+tienen el antepecho en la parte ó cara interna del recio muro, dejando
+destinado todo el ancho de éste á dos extensos arriates ó pensiles que
+cultivaba Carlos V, y que hoy se cultivan también cuidadosamente.
+Geranios, rosales de pitiminí y clavellinas, todo florido, pues ya he
+dicho que estábamos en Mayo, vimos nosotros en aquellos dos jardinillos
+tan graciosamente imaginados y dispuestos.--Cuando al poco rato llegaron
+el Administrador y su señora, supimos que ésta, madrileña de pura raza,
+aficionadísima, por consiguiente, á macetas, era la autora del milagro
+de que continuasen consagrados á Flora los dos arriates que cuidó en
+otro tiempo Carlos de Austria.
+
+Llevo descritos dos lados del _salón-mirador_, bien que aun me falte
+decir que, entre el arco que comunica con la rampa y el otro contiguo,
+hay un _poyo de piedra_, de dos cuerpos, mucho más ancho el de abajo que
+el de arriba, que se construyó allí para que Carlos V montase á caballo
+más cómodamente.....
+
+Por cierto que, según refiere Fr. Prudencio Sandoval en su _Historia del
+Emperador_, las cabalgaduras que éste usaba en Yuste no tenían nada de
+cesáreas ni de marciales, pues consistían en _una jaquilla bien pequeña
+y una mula vieja_.--¡Tan acabado de fuerzas estaba aquel que tantas
+veces había recorrido la Europa á caballo!
+
+Pero ya que de esto hemos venido á hablar, oigamos describir al mismo
+historiador la manera cómo montó á caballo por última vez el
+protagonista del siglo de los héroes, el vencedor de mil combates, el
+hombre de hierro.
+
+«.....Puesto en la jaquilla, apenas dió tres ó cuatro pasos cuando
+comenzó á dar voces que le bajasen, que se desvanecía, y como iba
+rodeado de sus criados, le quitaron luego, y desde entonces nunca más se
+puso en cabalgadura alguna.»
+
+Considerad ahora cuántas reflexiones no acudirán á la mente al
+contemplar aquel poyo de piedra, terrible monumento que acredita toda la
+flaqueza y rápida caducidad de esta nuestra máquina humana, tan
+temeraria, impetuosa y presumida en las breves horas de la juventud, si
+por acaso le presta sus alas la fortuna.....--Mas sigamos nuestra
+descripción.
+
+La pared que da al Norte, sólo es notable por lindar con el muro de la
+iglesia y porque en aquel lado del _salón-mirador_ hay una pequeña y
+preciosa _fuente_, labrada en la forma y estilo de las que adornan los
+paseos públicos ó los jardines de los palacios.
+
+Esta _fuente_ tendrá unas dos varas y media de altura, y se compone de
+un pilar redondo, del centro del cual sale un recio fuste ó árbol, que
+luego se convierte en gracioso grupo de niños, muy bien esculpido; todo
+ello de una sola pieza y de piedra bastante parecida al mármol, aunque
+de la especie granítica. El grupo de niños sostiene una taza redonda, de
+la cual fluye por cuatro caños un agua cristalina, sumamente celebrada
+por sus virtudes higiénicas.--El Emperador no bebía otra, y nosotros la
+probamos también, aunque llevábamos _á bordo_ un vino de primer orden.
+
+Porque debemos advertir que, mientras llegaba ó no llegaba el Sr.
+Administrador, nos permitimos desplegar las provisiones que habíamos
+sacado del Baldío y almorzar como unos..... jerónimos, haciendo mesa del
+poyo de piedra en que se encaramaba el Emperador para montar en la
+jaquilla ó en la mula.....--Pero, volviendo á la _fuente_, diré que del
+libro de Fr. Luis de Santa María (que después leímos) consta que «se la
+regaló á Carlos V el ilustre Ayuntamiento de la ciudad de Plasencia».
+
+Vamos á la cuarta pared.--En ella está la puerta de entrada al Palacio,
+y á su lado existe hoy un _banco_ muy viejo de madera (en el mismo lugar
+que había antes un asiento de piedra), sobre el cual se lee la siguiente
+_inscripción_, pintada en la pared en caracteres del siglo XVI muchas
+veces retocados:
+
+ «_Su Mag.ª El Emper.or D. Carlos_
+ _Quinto nro. Señor en este lugar_
+ _estava asentado quando le dió_
+ _el mal á los treynta y uno_
+ _de Agosto á las quatro de la_
+ _tarde.--Fallesció á los Veinte_
+ _y uno de Septiembre á las dos_
+ _y media de la mañana. Año_
+ _del S.or_
+
+ _de 1558._»
+
+El _mal_ á que alude la precedente inscripción consistió en que,
+habiendo comido al sol Carlos V, en aquel propio salón-mirador, sintióse
+acometido de frío, no bien dejó la mesa, y luego le entró
+calentura.--«Pónenos en cuidado (escribía dos días después su mayordomo
+Luis Quijada á Juan Vázquez de Molina[8]), porque ha muchos años que á
+S. M. no le ha acudido calentura con frío sin accidente de gota. El frío
+casi lo tuvo delante de mí todo; mas no fué grande, puesto que tembló
+algún tanto; duró casi tres horas la calentura: no es mucha, aunque en
+todo me remito al doctor, que escribirá más largo.--Yo temo que este
+accidente sobrevino de comer antier en un terrado cubierto, y hacía sol,
+y reverberaba allí mucho, y estuvo en él hasta las cuatro de la tarde,
+y de allí se levantó con un poco dolor de cabeza y aquella noche durmió
+mal.»
+
+Esta carta es de 1.º de Septiembre.--Por consiguiente, la inscripción
+preinserta está equivocada, y donde dice 31 de Agosto debe leerse 30 de
+Agosto.
+
+Sobre ella se ven las armas imperiales, pintadas en la pared; obra, sin
+duda, del mismo autor de aquella leyenda conmemorativa.
+
+Con lo cual terminan todas las cosas que hay que notar en el
+_salón-mirador_ ó vestíbulo del humilde Palacio de Yuste.
+
+* * *
+
+Entramos, pues, en el Palacio.
+
+Ya he dicho que se compone de cuatro grandes celdas, situadas dos á cada
+lado de un pasillo ó galería que atraviesa el edificio de Oeste á Este y
+al cual dan las puertas de las cuatro.
+
+Las dos celdas de la izquierda, entrando, estaban destinadas en tiempo
+del Emperador, la una á _Recibo_, y la otra á _Dormitorio_, y se
+comunican entre sí. Las dos de la derecha, que también tienen
+comunicación por dentro, eran el _Comedor_ y la _Cocina_.
+
+Y á esto se reducía el alojamiento del César.
+
+Su servidumbre, compuesta de sesenta personas, habitaba el piso inferior
+de aquel llamado Palacio, ó varias dependencias del convento, residiendo
+en Quacos los empleados que no tenían que asistir continuamente á S. M.
+
+En la actualidad no hay ni un solo mueble en dichas celdas; y como, por
+otra parte, carecieron siempre de toda ornamentación arquitectónica sus
+lisas paredes, blanqueadas con cal á la antigua española, la revista que
+nosotros les pasamos habría sido muy corta, si recuerdos históricos y
+consideraciones de una mansa y cristiana filosofía no nos hubieran
+detenido largo tiempo en cada estancia.
+
+Nuestra visita principió por el _Recibo_, donde sólo había que ver una
+gran chimenea, digna de competir con las llamadas de campana: tan
+enormes eran su tragante y su fogón. Entre la puerta de entrada, la de
+comunicación con el _Dormitorio_, la reja que da paso á la luz del
+salón-mirador y otra puertecilla de que hablaré luego, no quedaba más
+que un puesto resguardado del aire, ó sea un único _rincón_ que ocupar
+cerca de la chimenea. No podíamos, pues, equivocarnos respecto de cuál
+sería el sitio que ocuparía el Emperador en aquella sala, durante la
+estación del invierno, cuando iban á visitarlo San Francisco de Borja,
+el Conde de Oropesa, el Arzobispo de Toledo y otros antiguos amigos
+suyos.
+
+Pero no seguiré adelante sin hacer una advertencia de gran
+importancia.....
+
+Si yo me hubiese propuesto referir la _Vida de Carlos V en Yuste_
+(escrita ya con suma minuciosidad y conciencia en un notable capítulo y
+en un apéndice muy curioso de la _Historia de España_ por D. Modesto
+Lafuente), podría enumerar aquí, sin más trabajo que copiar algunos
+documentos del Archivo de Simancas, insertos en la obra de aquel
+historiador, los muebles, los cuadros, las alhajas y hasta las ropas que
+tenía el Emperador en su retiro, así como sus hábitos, entretenimientos
+y conversaciones; pero, no siendo, ni pudiendo ser, tal mi propósito,
+sino meramente fotografiar, por decirlo así, el estado _actual_ del
+Monasterio, me limitaré á remitiros á la obra mencionada y aconsejaros
+que no deis crédito á lo que otros historiadores cuentan acerca de los
+actos del Emperador en Yuste.
+
+Desconfiad, sobre todo, de las noticias de Fr. Prudencio Sandoval y de
+Mr. Robertson, quienes, en esta parte íntima de sus célebres historias,
+fueron sin duda mal informados, ó fantasearon á medida de su deseo. Así
+lo demuestra el Sr. Lafuente con irrebatibles razones y documentos
+originales de primera fuerza.--Es falso, por ejemplo, que Carlos hiciese
+sus exequias en vida; falso que estuviese sujeto á la misma regla que
+los frailes de la casa; falso que se flagelase hasta teñir de sangre las
+disciplinas; falso que no atendiese á las cosas políticas de España y
+del resto de Europa, y falso que se dedicase á la construcción de
+juguetes automáticos y otras puerilidades con su relojero de cámara y
+famoso mecánico Juanelo Turriano.--Leed á Lafuente, repetimos, y allí
+veréis, auténticamente probado, que Carlos V, en Yuste, fué el hombre de
+siempre, con sus cualidades y sus defectos y con la sabida originalidad
+de su condición, festiva y grave á un tiempo mismo, dominante,
+vehemente, voluntariosa, y á la par llana y sencilla, como la de Julio
+César.
+
+Sigamos nuestra exploración.
+
+La ya mencionada puertecilla de la sala de _Recibo_ conduce á un
+diminuto é irregular aposento, que es aquel _retrete_ ó gabinetillo de
+que ya he hablado también, en que _apenas cabe una cama_, y donde durmió
+Felipe II la última vez que estuvo en Yuste, en señal de respeto..... ó
+miedo á las habitaciones que habían sido de su difunto padre.--¡Curioso
+fuera saber lo que pensó allí el hombre del Escorial durante las dos
+noches que pasó, como quien dice, emparedado cerca de la cámara
+mortuoria de Carlos de Gante!--Pero la historia ignora siempre las
+mejores cosas.
+
+Del _Recibo_ volvimos á salir al pasillo ó galería, dejando para lo
+último la visita al _Dormitorio_, y pasamos al _Comedor_ del más comilón
+de los emperadores habidos y por haber....., excepto Heliogábalo.
+
+Carlos V era más flamenco que español, sobre todo en la mesa. Maravilla
+leer (pues todo consta) el ingenio, verdaderamente propio de un gran
+jefe de Estado Mayor militar, con que resolvía la gran cuestión de
+vituallas, proporcionándose en aquella soledad de Yuste los más raros y
+exóticos manjares. Sus cartas y las de sus servidores están llenas de
+instrucciones, quejas y demandas, en virtud de las cuales nunca faltaban
+en la despensa y cueva de aquel modesto palacio los pescados de todos
+los mares, las aves más renombradas de Europa, las carnes, frutos y
+conservas de todo el universo. Con decir que comía ostras frescas en el
+centro de España, cuando en España no había ni siquiera caminos
+carreteros, bastará para comprender las artes de que se valdría á fin de
+hacer llegar en buen estado á la sierra de Jaranda sus alimentos
+favoritos.
+
+Pero nos metemos sin querer en honduras pasadas, olvidando que aquí no
+se trata sino de lo presente. Pues bien: en el _Comedor_ sólo hay de
+notable otra chimenea como la susodicha; un gran balcón-cierre, ó
+tribuna volada, que da á la huerta y mira al Mediodía, donde el viejo
+Emperador tomaba en invierno los últimos rayos del sol de sus
+victorias....., y una puerta de comunicación con la _Cocina_.
+
+La _Cocina_ es digna del imperial glotón, propia de un convento de
+Jerónimos y adecuada á los grandes fríos que reinan en aquel país
+durante el rigor del invierno. En torno del monumental fogón, que ocupa
+casi la mitad de aquel vasto aposento, bien pudieron calentarse
+simultáneamente con holgura los sesenta servidores de S. M. En cuanto á
+las hornillas, puede asegurarse que infundirían verdadera veneración
+cuando estaban en ejercicio, así como hoy su yerta desnudez y triste
+arrumbamiento infunden melancólicas reflexiones.
+
+Pero estas reflexiones nos llevan como por la mano al _Dormitorio_ del
+Emperador, ó sea á su cámara mortuoria.
+
+Es una pieza del mismo tamaño que las tres mencionadas, con otra enorme
+chimenea. Una alta reja le da luz por la parte de Levante, y tiene
+además tres puertas, de las cuales una da á la iglesia, otra al _Recibo_
+y otra á la galería.
+
+No cabe ni puede caber duda respecto del sitio que ocupaba el lecho de
+S. M. y en que lanzó el último suspiro, puesto que lo indica
+matemáticamente la puerta de comunicación con la iglesia, que se rasgó
+frente por frente á la cama del César, á fin de que, acostado y todo,
+pudiese ver el altar mayor y oir Misa cuando sus achaques le impedían
+dejar el lecho. Trazóse, pues, dicha puerta, _oblicuamente_, sobre el
+recio muro del templo, en el ángulo opuesto á aquel en que dormía y
+había de morir Carlos V, y allí sigue, y desde ella se determina
+fijamente tan histórico paraje.
+
+A mayor abundamiento, en aquel rincón del _Dormitorio_ hay un cuadro que
+representa á San Jerónimo viendo llegar á Carlos V á la gloria eterna y
+arrodillarse á los pies de la Santísima Trinidad.--Debajo de este cuadro
+se ve un tarjetón dorado que dice lo siguiente: «S. A. R. el Infante
+Duque de Montpensier regaló al Monasterio de Yuste este cuadro, sacado
+del original que á la muerte del Emperador Carlos V, su glorioso abuelo,
+se hallaba á la cabecera de su cama.»
+
+Decir los pensamientos que acudieron á mi mente en aquel sitio, donde
+expiró (en hora ignorada por sus propios hijos durante algunos días) el
+que tantas veces desafió la muerte á la faz del universo en los campos
+de batalla, fuera traducir pálidamente lo que el lector se imaginará sin
+esfuerzo alguno.
+
+Hágole, pues, gracia de mis reflexiones, y le invito á que me siga á la
+_iglesia_ y á las _ruinas del convento_, donde todo hablará aún más
+alto y más claro el severo lenguaje de aquellas verdades eternas:
+_Verumtamen, universa vanitas..... Verumtamen, in imagine pertransit
+homo_.
+
+
+IV
+
+La _iglesia_ se reduce á una nave gótica, larga y altísima, digna de una
+catedral de primer orden. Esta nave se conserva íntegra: según una
+tradición, porque los incendiarios franceses de 1809 procuraron que el
+fuego no llegase á ella; según otra tradición, porque no había en todo
+aquel edificio madera alguna en que pudiesen prender las llamas.
+
+Sin embargo, sus bóvedas ojivales amenazaban desplomarse cuando compró
+el Monasterio el Sr. Marqués de Miravel, quien procedió inmediatamente á
+repararlas.--Así lo indica la siguiente modestísima inscripción, que se
+lee en el testero posterior del coro:
+
+_Estando estas bóvedas en ruinas, se construyeron por José Campal, año
+de 1860._
+
+Pero dirá el lector: ¿quién es _José Campal_? ¿Son éstos el nombre y el
+apellido del espléndido Marqués que costeó la obra, ó los de algún
+insigne arquitecto, émulo de la gloria de los Brunelleschi y Miguel
+Ángel?
+
+Ni lo uno ni lo otro.
+
+José Campal es un humilde albañil de Jarandilla, que se atrevió á
+acometer tan ardua empresa, y la llevó á feliz término, cuando maestros
+llevados de Madrid con tal propósito la habían considerado
+irrealizable.--Admirado entonces el Marqués del arrojo y la inteligencia
+de Campal, mandó poner dicha inscripción en el coro.
+
+La nave de la iglesia y sus altares están hoy completamente desnudos de
+todo cuadro, de toda imagen, de toda señal de culto. Los únicos
+accidentes que interrumpen la escueta monotonía de aquellos blanqueados
+muros, son las Armas Imperiales que campean allá arriba, en el centro
+del embovedado, y un negro _ataúd_ depositado á gran altura, en un nicho
+ú hornacina de la pared de la derecha.
+
+Este ataúd es de madera de castaño, y estuvo forrado de terciopelo
+negro. Hoy no contiene nada; pero en un tiempo contuvo otra caja de
+plomo, dentro de la cual fué depositado el cadáver del Emperador.....
+
+«Púsose el cuerpo del Emperador (dice la historia) en una caja de plomo,
+la cual se encerró en otra de madera de castaño, forrada de terciopelo
+negro. Hiciéronsele solemnes exequias por tres días, celebrando el
+Arzobispo de Toledo, Fr. Bartolomé de Carranza, á quien sirvieron de
+ministros el confesor del Emperador, Fr. Juan Regla, y el prior Fr.
+Martín de Angulo, y predicando sucesivamente el P. Villalva y los
+priores de Granada y Santa Engracia de Zaragoza.
+
+»Una de las cláusulas del codicilo de Carlos V era que se le enterrara
+debajo del altar mayor del Monasterio, quedando fuera del ara la mitad
+del cuerpo, del pecho á la cabeza, en el sitio que pisaba el Sacerdote
+al decir la misa, de manera que pusiese los pies sobre él. Para cumplir
+del modo posible este mandato, se derribó el altar mayor y se sacó hacia
+fuera, con objeto de depositar detrás de él el cadáver, pues debajo no
+podía estar, por ser lugar exclusivo de los Santos que la Iglesia tiene
+canonizados[9].»
+
+A consecuencia de esta reforma, el altar Mayor quedó en la extraña
+disposición que hoy se advierte; esto es, sumamente estrecho de
+presbiterio, y muy alto en proporción del escaso desarrollo de su
+escalinata, cuyos peldaños son tan pinos, que cuesta fatiga y peligro
+subirlos ó bajarlos.
+
+Fué, pues, depositado el cadáver del César dentro de las dos cajas
+mencionadas, detrás del retablo de Yuste, hasta que, quince años y medio
+después, el 4 de Febrero de 1574, verificóse su traslación al Escorial,
+en la caja de plomo, revestida de otra nueva que se construyó al
+intento, quedando en la bóveda de Yuste, como recuerdo, la caja de
+castaño. Pero como todos los viajeros que visitaban la tal bóveda
+hubiesen dado en la flor de cortar pedazos del viejísimo ataúd, á fin de
+guardarlos como reliquias históricas, el Marqués de Miravel dispuso
+colocarlo en el inaccesible nicho que hoy ocupa, y desde donde produce
+terrible y fantástica impresión.
+
+* * *
+
+Dijimos más atrás que el sueño eterno de Carlos V ha sido turbado
+también en el Monasterio del Escorial, y que nosotros mismos no hemos
+sabido librarnos de la tentación de asistir á una de las sacrílegas
+exhibiciones que se han hecho de su _momia_ en estos últimos años.....
+
+Cometimos esta impiedad, ó cuando menos esta irreverencia, en Septiembre
+de 1872, pocos meses antes de ir á Yuste.--Nos hallábamos en el fúnebre
+Real Sitio, descansando del calor y las fatigas de Madrid, cuando una
+mañana supimos que había pública exposición del cadáver del César, á
+petición de las bellas damas madrileñas que estaban allí de
+veraneo.--Era ya la vigésima de estas _exposiciones_, desde que las
+inauguró cierto temerario y famoso prohombre de la situación política
+creada en 1868.--Nosotros (lo repetimos) no tuvimos al cabo suficiente
+valor para rehusarnos la feroz complacencia de aquella profanación, que
+de todas maneras había de verificarse.....
+
+Acudimos, pues, al panteón de los Reyes de España, á la hora de la
+cita.--¿Y qué vimos allí? ¿Qué vieron las tímidas jóvenes y los
+atolondrados niños y los zafios mozuelos que nos precedieron ó siguieron
+en tan espantoso atentado?--Vieron, y vimos nosotros, la tumba de Carlos
+V abierta, y delante de ella, sobre un andamio construído _ad hoc_, un
+ataúd, cuya tapa había sido sustituída por un cristal de todo el tamaño
+de la caja.
+
+En las primeras _exposiciones_ no había tal cristal, ó si lo había, se
+levantaba, de cuyas resultas no faltó quien pasase su mano por la
+renegrida faz del cadáver..... ¡La pasó el mencionado prohombre
+revolucionario, en muestra de familiaridad y _compañerismo_!.....
+
+A través del cristal vimos la corpulenta y recia momia del nieto de los
+Reyes Católicos, de la cabeza á los pies, completamente desnuda,
+perfectamente conservada, un poco enjuta, es cierto, pero acusando todas
+las formas, de tal manera que, aun sin saber que eran los despojos
+mortales de Carlos V, hubiéralos reconocido cualquiera que hubiese
+visto los retratos que de él hicieron Ticiano y Pantoja.
+
+La especial contextura de aquel infatigable guerrero, su alta y
+amplísima cavidad torácica; sus anchos y elevados hombros; sus cargadas
+espaldas; su cráneo característico; su ángulo facial, típico en la casa
+de Austria; la depresión de la boca; la prominencia de la barba por el
+descompasado avance de las mandíbulas: todo se apreciaba exactamente, y
+no en esqueleto, sino vestido de carne y cubierto de una piel
+cenicienta, ó más bien parda, en que aun se mantenían algunos raros
+pelos de pestañas, barbas y cejas y del siempre atusado cabello.....
+
+¡Era, sí, el Emperador mismo! ¡Parecía su estatua vaciada en bronce y
+roída por los siglos, como las que aparecen entre las cenizas de
+Pompeya!
+
+No infundía asco ni fúnebre pavor, sino veneración y respeto.
+
+Lo que infundía pavor y asco era nuestra impía ferocidad, era nuestra
+desventurada época, era aquella escena repugnante, era aquel sacrílego
+recreo, era la risa imbécil ó el estúpido comentario de tal ó cual
+señorita ó mancebo, que escogía semejante ocasión para aventurar un
+conato de chiste.....
+
+¡Siquiera nosotros (dicho sea en nuestro descargo) callábamos y
+padecíamos, sintiendo al par, y en igual medida, reverencia hacia lo
+que veíamos y remordimientos por verlo! ¡Siquiera nosotros teníamos
+conciencia de nuestro pecado!
+
+* * *
+
+De mi visita á las ruinas de los _claustros_ de Yuste guardo recuerdos
+indelebles.
+
+La naturaleza se ha encargado de hermosear aquel teatro de desolación.
+Los trozos de columnas y las piedras de arcos, que yacen sobre el suelo
+de los que fueron patios y crujías, vense vestidos de lujosa hiedra. El
+agua, ya sin destino, de las antiguas fuentes, suena debajo de los
+escombros, como enterrado vivo que se queja en demanda de socorro, ó
+como recordando y llamando á los antiguos frailes para que reedifiquen
+aquel edificio monumental. Y por todas partes, entre la hiedra y el
+musgo, ó entre las flores silvestres y las altas matas con que adornaba
+Mayo aquellos montones de labrados mármoles, veíamos los escudos de
+armas de la casa de Oropesa, esculpidos en las piedras que sirvieron de
+claves ó de capiteles á las arcadas hoy derruídas.
+
+Las cuatro paredes del _refectorio_ siguen de pie; pero el techo, que se
+hundió de resultas del incendio, ha formado una alta masa de escombros
+dentro de la estancia. Hoy se trabaja en sacar aquel cascajo, y ya van
+apareciendo los alicatados de azulejos que revestían el zócalo de los
+muros.
+
+El _Convento de Novicios_ subsiste, aunque en muy mal estado.--Allí,
+como ya sabéis, vivieron los últimos frailes desde la _catástrofe del
+Edificio_, ocurrida en 1809, hasta la _catástrofe de la Comunidad_,
+ocurrida en 1835.
+
+Nosotros penetramos en algunas _celdas_. Reinaba en ellas la misma muda
+soledad que en las del Palacio de Carlos V. Ni gente ni muebles quedaban
+allí..... Las desnudas paredes hablaban el patético lenguaje de la
+orfandad y de la viudez.
+
+Aquello era más melancólico que las ruinas del otro gran convento
+hacinadas entre la hiedra.--Una celda habitable y deshabitada
+representa, en efecto, algo más funesto y pavoroso que la destrucción.
+Los pedazos de mármol que acabábamos de ver parecían tumbas cerradas:
+las celdas del noviciado eran como lechos mortuorios ó ataúdes vacíos,
+de donde acababan de sacar los cadáveres.
+
+Sí; ¡todo vacío! ¡todo expoliado! ¡todo saqueado!.....--Tal aparecía
+aquella mañana á nuestros ojos cuanto contemplábamos, cuanto
+recordábamos, cuanto acudía á nuestra imaginación por asociación de
+ideas.
+
+En Yuste....., una tumba abierta, de donde había sido sacado Carlos
+V.--En El Escorial....., otra tumba vacía, de donde también se le había
+desalojado temporalmente.....--Y si se nos ocurría la fantástica ilusión
+de que la exhumada y escarnecida momia del César, avergonzada de su
+pública desnudez, pudiese salvar el Guadarrama, en medio de las sombra
+de la noche, para ir á buscar á Yuste su primitiva sepultura,
+considerábamos temblando que tampoco encontraría en su sitio el ataúd de
+madera, sino que lo vería encaramado en aquella antigua hornacina de un
+Santo que probablemente habrían derribado á pedradas otros liberales de
+la Vera de Plasencia.....
+
+¡Y todo así! ¡Todo así!--Dondequiera que el atribulado espectro imperial
+fijase la vista, hallaría igual dislocación, el mismo trastorno, la
+propia devastación y miseria, como si el mundo hubiese llegado al día
+del Juicio final.....
+
+Ya no había Monasterio de Yuste; ya no había en España Comunidades
+religiosas; ya no había Monarquía; ¡casi ya no había Patria!--Los
+tiempos del cataclismo habían llegado, y, sobre las ruinas de la obra de
+Fernando V y de Isabel I, oíanse más pujantes que nunca en aquellos
+mismos días (los primeros días de Mayo de este primer año de la
+República), así en Extremadura como en el resto de la Península
+española, gritos de muerte contra la Unidad nacional, contra la
+Propiedad, contra la Autoridad, contra la Familia, contra todo culto á
+Dios, contra la sociedad humana, en fin, tal y como la habían
+constituído los afanes de cien generaciones.
+
+_Illic sedimus et flevimus_....., al modo de los hebreos junto á los
+ríos de Babilonia.
+
+* * *
+
+Pasó aquel momento de emoción, disimulable en tan aciaga fecha, y desde
+el convento nos dirigimos á una ermitilla, llamada de _Belén_, que dista
+de él medio kilómetro, y á donde solían encaminar los frailes su paseo
+de invierno--costumbre que adquirió también Carlos V.
+
+El camino de la ermita es una llana y hermosa calle de árboles, con
+prolongados asientos, en que cabía toda la Comunidad.
+
+Al principio de este paseo hay un viejísimo ciprés, á cuyo pie, y
+recostado en su tronco, es fama estaba sentado Carlos V la primera vez
+que vió en Yuste á su hijo D. Juan de Austria, ya casi mozo, después de
+muchos años de separación.
+
+El hijo de Bárbara Blomberg había nacido en Ratisbona, donde pasó la
+infancia con su madre. A la edad de ocho años lo habían traído á
+España, sin que nadie adivinase su condición, y vivió primero en
+Leganés, á cargo del clérigo Bautista Vela y de una tal Ana Medina,
+casada con un flamenco llamado Francisco, que vino en la comitiva de
+Carlos V la primera vez que visitó estos reinos el coronado nieto de
+Isabel la Católica. Pero el bastardo imperial hacía en Leganés una vida
+demasiado villana, confundido con los otros chicos del pueblo, y
+entonces Luis Quijada, mayordomo del César, y el único que sabía quién
+era aquel niño, se lo llevó á Villagarcía, de donde era Señor, y lo
+confió á su mujer, sin revelarle el secreto; por lo que esta
+ejemplarísima señora llegó á concebir tristes sospechas, que amargaron
+su vida hasta que, muerto ya el Emperador, hizo pública la verdad el rey
+D. Felipe II, reconociendo como príncipe y hermano suyo al que había de
+ser el primer guerrero de su tiempo.
+
+«Cuando Carlos V vino á encerrarse en el Monasterio de Yuste (dice un
+historiador) érale presentado muchas veces su hijo en calidad de paje de
+Luis Quijada, gozando mucho en ver la gentileza que ya mostraba, aun no
+entrado en la pubertad. Tuvo, no obstante, el Emperador la suficiente
+entereza para reprimir ó disimular las afectuosas demostraciones de
+padre, y continuó guardando el secreto.....»
+
+En la Crónica manuscrita del convento menciona también el P. Luis de
+Santa María la estancia de D. Juan de Austria en _Yuste_, y, además, la
+tradición cuenta algunas de sus travesuras de adolescente, como las que
+referimos al hablar de _Quacos_.....
+
+* * *
+
+Por aquí íbamos en nuestra visita á _Yuste_, cuando principió á
+encapotarse el cielo. Conocimos que amenazaba una de aquellas tormentas
+que tan formidables son en las sierras de Gredos y de Jaranda, y como
+teníamos que andar tres leguas para regresar al _Baldío_, y ya no nos
+quedaba más que ver, aunque sí mucho que meditar en aquellas ruinas, nos
+apresuramos á montar á caballo, henchida el alma de mil confusas ideas,
+que he procurado ir fijando y desenvolviendo en los humildes artículos á
+que doy aquí remate.
+
+Pero no soltaré la cansada pluma sin recordar unos versos que el insigne
+poeta, mi amigo D. Adelardo López de Ayala, pone en boca de D. Rodrigo
+Calderón, y que repetí muchas veces al alejarme de _Yuste_:
+
+ «¡Nunca el dueño del mundo Carlos quinto
+ Hubiera reducido su persona
+ De una celda al humilde apartamiento,
+ Si no hubiera tenido una corona
+ Que arrojar á las puertas del convento!»
+
+De resultas de lo cual, ó sea de la falta de cualquier especie de
+corona, algunos días después me veía yo obligado á dejar la pacífica
+soledad del _Baldío_ por la turbulenta villa de Madrid, donde fecho hoy
+este relato á 9 de Octubre de 1873.
+
+
+
+
+DOS DÍAS EN SALAMANCA
+
+
+I
+
+DISCURSO PRELIMINAR
+
+
+El lunes 8 de Octubre de 1877 nos hallábamos de sobremesa en cierto
+humilde comedor de esta prosaica y anti-artística villa de Madrid,
+cuatro antiguos amigos, muy amantes de las letras y de las artes, algo
+entrados en años por más señas, y aficionadísimos, sin embargo, á correr
+aventuras en demanda de ruinas más viejas que nosotros.
+
+Habíase por entonces abierto al público la última sección del
+_Ferrocarril de Medina del Campo á Salamanca_, lo cual quería decir, en
+términos metafóricos, que esta insigne y venerable ciudad, monumento
+conmemorativo de sí propia, acababa de ser desamortizada por el
+espíritu generalizador de nuestro siglo, pasando de las manos muertas de
+la Historia ó de la rutina, al libre dominio de la vertiginosa actividad
+moderna.
+
+Así lo indicó, sobre poco más ó menos, uno de nosotros; y como otro
+apuntase con este motivo la feliz idea de ir los cuatro á hacer una
+visita á aquel antiguo emporio del saber, y semejante propuesta, bien
+que recibida con entusiasmo y aceptada _en principio_, suscitara algunas
+objeciones, relativas á lo desapacible de la otoñada, á los achaques del
+uno, á los quehaceres del otro y al natural temor de todos de que en la
+ilustre y grave Salamanca no hubiese fonda vividera, el amo de la casa,
+ó sea el anfitrión, encendióse (ó afectó encenderse) en santa ira, y
+pidiendo arrogantemente la palabra (y una segunda copa de legítimo
+_fine-champagne_), pronunció el siguiente discurso:
+
+«Señores:
+
+»¡Parece imposible que la edad nos haya reducido á tal grado de miseria!
+¿Somos nosotros aquellos héroes, que hace algunos años, recorrían en
+mulo ó á pie las montañas más altas de Europa, expuestos á perecer entre
+la nieve, sólo por ver un ventisquero, una cascada ó el sitio en que los
+aludes aplastaron á tal ó cual impertérrito naturalista? ¿Somos nosotros
+los mismos que pasaron noches de purgatorio en ventas dignas de la pluma
+de Cervantes, por conocer las ruinas de un castillejo moruno, los que
+hicieron largas jornadas en carro de violín, por contemplar un retablo
+gótico; los que sufrieron á caballo todos los ardores del estío andaluz,
+buscando el sitio en que pudo existir tal ó cual colonia fenicia ó
+campamento romano? ¿Somos nosotros los atrevidos exploradores de la
+Alpujarra, los temerarios visitantes de Soria, los que llegaron por
+tierra á la misteriosa Almería, y, sobre todo, los intrépidos
+descubridores de Cuenca....., de cuya existencia real se dudaba ya en
+Madrid cuando fuimos allá, sin razón ni motivo alguno, y en lo más
+riguroso del invierno, tripulando un coche-diligencia que volcó seis
+veces en veinticuatro horas?
+
+»¡Nadie diría que nosotros somos aquellos célebres aventureros, al
+vernos vacilar de esta manera en ir á la conquista de la inmortal
+Salamanca, hoy que la locomotora la ha puesto, como quien dice, á las
+puertas de Madrid! ¡Nadie lo diría, al vernos retroceder ante el frío,
+ante la perspectiva de una cama incómoda ó de una comida poco suculenta,
+y ante otros trabajos y fatigas, que siempre fueron, para hombres bien
+nacidos, estímulo y aliciente de esta clase de expediciones!--¡Pues qué!
+¿no eran mucho más viejos que nosotros, y no tenían más achaques y
+dolamas, Cristóbal Colón, al embarcarse en Palos; Antonio de Leiva, al
+salir de Pavía en ayuda de los ejércitos imperiales, y Abdel-Melik, el
+Maluco, en la batalla de Alcazarquivir, á la que asistió moribundo,
+llevado en hombros por sus soldados, y durante la cual expiró como
+bueno, seguro ya de la derrota de D. Sebastián de Portugal?
+
+»¡Un esfuerzo semejante espero yo de vosotros en la presente ocasión!
+¡Considerad, señores, que se trata de Salamanca, de la _Madre de las
+Virtudes y de las Ciencias_, como la llamaban antiguamente; de la ciudad
+que ha llevado también el nombre de _Roma la Chica_, por los
+innumerables y nobilísimos monumentos que la decoran; celebérrima bajo
+la dominación de los romanos; cristiana antes de la irrupción de los
+godos; arrancada varias veces de manos de los sarracenos, en los siglos
+IX y X; liberada definitivamente en el siglo XI, y lumbrera desde
+entonces de la entenebrecida Europa, por su veneranda Universidad, que,
+con las de Oxford, Bolonia y París, vinculaba el saber de aquellos
+tiempos! ¡Considerad que se trata de la hija mimada de Castilla la
+Vieja, de la Atenas española, protegida constantemente por Magnates,
+Prelados, Reyes, Papas y hasta Santos, desde D. Ramón de Borgoña y el
+obispo Visquio, que la repoblaron, y comenzaron á engrandecerla, hasta
+los Reyes Católicos, que la distinguieron con su predilección casi tanto
+como á Granada! ¡Considerad que allí hubo concilios; que allí se
+reunieron Cortes; que allí se juzgó á los Templarios; que allí se
+establecieron preferentemente las _Órdenes Militares_ y fundaron
+magníficos templos; que allí predicaron San Vicente Ferrer y San Juan de
+Sahagún; que allí residieron mucho tiempo Santa Teresa y San Ignacio de
+Loyola; que allí estudió y explicó Fr. Luis de León, y que allí
+estuvieron los reyes Ordoño I, Alfonso VII, Fernando II, Alfonso IX,
+Enrique II (antes y después de matar á su hermano), D. Juan I, D. Juan
+II, D. Enrique IV, los Reyes Católicos (no una, sino muchas veces), el
+emperador Carlos V, Felipe II, Felipe III, Felipe V, y D. Alfonso XII,
+que felizmente reina!
+
+»Digo más, señores; digo más.....--Allí nació y fué bautizado Alonso XI;
+allí murió la esposa amadísima de Trastamara, ó sea la reina D.ª Juana
+Manuel; allí murió también el príncipe D. Juan, único hijo varón de los
+Reyes Católicos, quien, de haber vivido más tiempo, hubiera ahorrado á
+España muchas calamidades; y allí, en fin, se casó con María de Portugal
+el Sr. D. Felipe II, cuyo nombre y cuyos hechos no figurarían en nuestra
+historia si no hubiese habido antes un Felipe I.....
+
+»Salamanca, por consiguiente, debe de estar cuajada de iglesias, de
+palacios y de conventos. Salamanca debe de ser un álbum arquitectónico,
+donde se encuentren modelos de todos los estilos cristianos: del
+románico, del gótico, del plateresco, del greco-romano y del
+churrigueresco (y esto suponiendo que no haya también piedras árabes y
+judías). Salamanca, en fin, será un _mare magnum_ de portadas, de
+torres, de columnatas, de ojivas, de retablos, de púlpitos, de pinturas
+en tabla, en lienzo y al fresco, de sillerías y estatuas de madera, de
+verjas, de alhajas, de ornamentos, de ropas y de otras venerandas
+antigüedades.
+
+»Para formar idea de ello, básteos saber que, en el siglo XII, cuando se
+escribió el _Fuero de Salamanca_, había en la ciudad 33 iglesias, y que
+después llegó á haber hasta 48, sin contar cuatro conventos de Monacales
+y 17 de Religiosos de los demás Institutos, 16 de Monjas, dos beaterios
+de reclusión voluntaria, uno de reclusión forzosa, y más de 30 colegios,
+incorporados legalmente á la Universidad..... Y, aunque descontemos las
+muchas iglesias, y, sobre todo, los muchos conventos que habrán caído al
+golpe del cañón extranjero y de la piqueta constitucional y republicana
+desde 1808 á 1813, y desde 1835 á 1874, todavía quedarán en pie los
+bastantes monumentos históricos y artísticos para considerar á Salamanca
+(y es cuanto se puede decir) como otra Toledo.--¡A Salamanca, pues,
+amigos míos! ¡A Salamanca, sin pérdida de tiempo! ¡A Salamanca, antes
+de que, por razón de ornato público, le sacudan el polvo de los siglos!
+¡A Salamanca, antes de que la reformen, antes de que la mejoren, antes
+de que la profanen..... (que todo viene á ser la misma cosa)! ¡A
+Salamanca mañana mismo!
+
+»El viaje es sumamente cómodo.....--Aquí tenéis _El Indicador_.....--Se
+sale de Madrid á las nueve y media de la noche, y se llega allá á las
+nueve y media de la mañana.--El billete, en 1.ª clase, cuesta siete
+duros, que, con siete de volver, son catorce.--Supongo que habrá allí
+hoteles, ó sea fondas; pero, si no los hay, habrá casas de huéspedes, y
+si no, posadas, y si no, hospicio.--Y hablo así, porque no avisaremos á
+nadie nuestra llegada; que, de lo contrario, bien podríamos asegurar que
+allí tenemos al padre alcalde, y no sólo al padre, sino al abuelo y al
+bisabuelo....., dado que conocemos en Salamanca al Sr. Obispo de la
+diócesis, Martínez Izquierdo, compañero de algunos de nosotros en las
+Cortes de 1869 y en el actual Senado; dado que nuestro amigo Frontaura
+es Gobernador de la provincia, y dado que yo cuento además en aquella
+población con la antigua y excelente amistad de otras personas, que no
+dejaré de presentaros en el momento oportuno.--Fuera de esto, sabed que
+Salamanca gozó siempre opinión de barata y de rica, y que sus alimentos
+son también muy celebrados. Los castaños y encinas de sus montes dan
+pasto al mejor ganado de cerda de las Españas, y el tal ganado de cerda
+(convendréis en ello) puede muy bien servir de pasto á viajeros tan
+aguerridos como nosotros. A mayor abundamiento, las truchas del Tormes
+gozan igual fama de exquisitas (me refiero al geógrafo Miñano), sin
+contar con que en los corrales de aquellas casas de labor se crían
+ciertos pavos enormes, ya cantados por mí en un célebre soneto.--Y, ¡en
+fin, señores! ¡qué diablos! ¡corre de mi cuenta llevar un cesto de
+víveres y municiones (cuando digo _municiones_, entended _botellas_)
+para los casos de _fuerza mayor_ y otras calamidades inesperadas!.....
+
+»Conque..... he dicho.»
+
+Aplausos y aclamaciones acogieron este discurso; y, sin más debate,
+aprobóse por unanimidad el proyecto, quedando decidido que á la noche
+siguiente saldríamos para Salamanca.
+
+
+II
+
+DE MADRID A MEDINA DEL CAMPO
+
+
+En efecto: á las nueve y media de la siguiente noche salíamos de Madrid
+en el tren _segundo correo_, destinado, como todo el mundo sabe, á
+transportar cartas y viajeros desde esta Villa y Corte (que ya cuenta
+400.000 habitantes) á media España y á toda Europa.
+
+Sin embargo, íbamos casi solos.....--Los españoles tenemos pocos asuntos
+fuera de casa, y los que tenemos no nos interesan hasta el extremo de
+hacernos emprender largos viajes. Nuestra filosofía moruna, ascética, ó
+como queráis llamarla, da de sí esta magnánima indiferencia, tan
+deplorada por economistas y políticos, y tan aplaudida por otra clase de
+pensadores que miran las cosas desde más alto. Viajan, sí, por mero
+placer, los elegantes y los fantaseadores, los bañistas de afición y los
+amantes de la naturaleza; pero, precisamente en la fecha citada, este
+linaje de madrileños regresaba ya hacia las orillas del Manzanares, ó,
+por mejor decir, hacia las bocas de riego del Lozoya.--Además, aquel día
+era martes, y los martes apenas se despacha algún billete en nuestros
+ferrocarriles, por aquello de que _en martes ni te embarques ni te
+cases_; razón que me ha movido á mí siempre á preferir los martes para
+viajar, pues va uno más holgado en el tren ó en la diligencia. ¡Y si
+puedo combinar que sea _martes y día 13_, mejor que mejor!
+
+Esto de la holgura lo llevábamos nosotros resuelto aquella noche _por
+ministerio de la ley_..... Quiero decir, que éramos dueños de un
+_reservado_ de ocho asientos, que entre cuatro personas daba dos
+asientos para cada una, con su correspondiente rincón por cabeza y para
+la cabeza.--Nos dormimos, pues, en seguida que el tren se puso en marcha
+(como muy necesitados que estábamos de descansar de nuestras prisas del
+día, y también para ir haciendo provisión de sueño y de reposo, á cuenta
+de los madrugones y demás fatigas consiguientes á una expedición
+artístico-poética por tierra de garbanzos), y dormidos pasamos muchísimo
+tiempo.
+
+* * *
+
+A las tres de la madrugada el hambre nos despertó.
+
+Estábamos en _Sanchidrián_, á veinticinco leguas de Madrid, al otro lado
+de la cordillera del Guadarrama.
+
+¡Bien nos habíamos portado! ¡Cinco horas de sueño de un tirón!
+
+Durante ellas, sólo habíamos oído, á cosa de las doce, en uno de esos
+intervalos de semiconciencia que tiene el durmiente á cada parada del
+tren, los destemplados gritos con que una pobre mujer (única que á tal
+hora estaría despierta en aquella áspera sierra) pregonaba á todo lo
+largo de la hilera de coches: «_¡Leche de las Navas!_», sin que se
+siguiese ruido alguno demostrativo de que la infeliz trasnochadora
+despachaba algo.....
+
+Es decir, que habíamos pasado por _El Escorial_, por las susodichas
+_Navas_ (que Dios bendiga), por _Ávila_, y por otros varios pueblos
+chicos y grandes, sin darnos siquiera cuenta de ello.--¡Quién se lo
+dijera á D. Felipe II cuando edificaba lo que recibió el nombre de
+_octava maravilla_! ¡Quién le dijera que llegaría un tiempo en que
+cruzasen por allí _con los ojos cerrados_ personas tan amantes del Arte
+y de la Historia como nosotros!
+
+Pero, ¿qué mucho, si habíamos atravesado con igual indiferencia la
+formidable Sierra de Guadarrama (que es algo más grande que el
+Monasterio del Escorial), pasando _inconscientes_, no sólo por delante
+de sus cimas, sino _por dentro_ de sus mismísimas entrañas, por la cuna
+de los metales, por la oficina de los terremotos, por las regiones del
+infierno?
+
+* * *
+
+Decía que estábamos en _Sanchidrián_, y que el aguijón del hambre nos
+había despertado.
+
+El mismo mozo de la vía por quien supimos particularmente en qué
+Estación nos hallábamos (pues nadie se había tomado el trabajo de
+_vocearla_), nos participó además, _motu proprio_, que el termómetro del
+telegrafista marcaba en aquel instante seis grados bajo cero.
+
+¡Oirlo nosotros, y bajar el cristal de la ventanilla, todo fué una sola
+cosa! Hecho lo cual transformamos el coche en fonda, y cenamos
+tranquila, profusa y regaladamente: que para eso llevábamos _á bordo_ el
+anunciado cesto de provisiones, en que no faltaba ningún perfil; pues, á
+más de comestibles de buena ley, contenía frascos de agua y botellas de
+vino, café del mismísimo Aden y máquina para hacerlo, velas con que
+alumbrarnos _á guiorno_, y otros muchos refinamientos de sibaritismo y
+de _confort_, que ni tan siquiera concibieron los antiguos emperadores
+romanos.
+
+Terminada la cena, nos fué imposible volver á dormir.--Pasamos, por
+consiguiente, en alegre conversación cosa de una hora; hasta que, cerca
+de las cinco de la mañana (es decir, todavía con estrellas) llegamos á
+la Estación de _Medina del Campo_.
+
+_¡Medina! ¡Parada y fonda! ¡Cambian de tren los viajeros para Zamora y
+para Salamanca!_--gritó el mozo de la Estación.
+
+--¡Vaya una fonda y una parada inoportunas!--exclamamos nosotros, dando
+un suspiro.
+
+Y nos pusimos á recoger nuestros enseres.
+
+
+III
+
+EN MEDINA DEL CAMPO
+
+
+Los viajeros que se dirigen á Salamanca en camino de hierro, tienen que
+esperar en la Estación de _Medina_ (¡durante una hora!) la salida del
+tren que corre exclusivamente entre estas dos ínclitas
+ciudades.--Cargamos, pues, con todo nuestro ajuar, y echamos pie á
+tierra en el andén, acatando los altos é incomprensibles designios de
+las Empresas, que no han juzgado conveniente ahorrar á los viajeros esta
+hora de detención.
+
+Como todavía era de noche, según queda indicado, y hacía todo el frío
+que nos dijeron en Sanchidrián, tuvimos que refugiarnos, lo mismo que el
+resto de los viajeros (unos treinta, naturales de aquellas cercanías),
+en el diminuto, descristalado y afortunadísimo cafetín (vulgo _Fonda_)
+de la Estación, donde nos vimos obligados á oir, á pesar nuestro, más de
+una conversación ajena, poco edificante y nada chistosa....., á las
+cuales conseguimos al cabo sustraernos, hablando entre nosotros y en voz
+baja de la ilustre ciudad á cuyas puertas vivaqueábamos tan
+desagradablemente.
+
+Dicho se está, por tanto, que salió á relucir el funestísimo día 21 de
+Agosto de 1520, en que _Medina del Campo_ fué quemada por el alcalde
+Ronquillo y por el capitán Fonseca, á consecuencia de haberse resistido
+sus moradores á entregarles la artillería para combatir á Segovia,
+alzada en favor de los Comuneros, y que recordamos también aquella
+hermosa carta, escrita con tal motivo por los Segovianos á los
+Medinenses, en que se leen estas sublimes frases dignas de la antigua
+Musa de la Historia:--«_Nuestro Señor nos sea testigo, que si quemaron
+desa villa las casas, á nosotros abrasaron las entrañas, y que
+quisiéramos más perder las vidas que no se perdieran tantas haciendas.
+Pero tened, señores, por cierto, que pues Medina se perdió por Segovia,
+ó de Segovia no quedará memoria, ó Segovia vengará la su injuria á
+Medina..... Desde aquí decimos, y á la ley de cristianos juramos, y por
+esta escritura prometemos, que todos nosotros por cada uno de nosotros
+pornemos las haciendas y aventuraremos las vidas; y lo que menos es que
+todos los vecinos de Medina libremente se aprovechen de los pinares de
+Segovia, cortando, para hacer sus casas, madera. Porque no puede ser
+cosa más justa que, pues Medina fué ocasión de que no se destruyese con
+la artillería á Segovia, Segovia dé sus pinares con que se repare á
+Medina....._»
+
+«Medina (añade el historiador Lafuente) había sido hasta entonces el
+emporio del comercio, el gran mercado del Reino, y el principal depósito
+de las mercancías extranjeras y nacionales, de paños, de sedas, de
+brocados, de joyería y tapicería: sus ferias anuales tenían fama en el
+mundo: todo pereció en aquel día de desolación: de setecientas á
+novecientas casas fueron consumidas por las llamas.»
+
+* * *
+
+A todo esto había principiado á amanecer; visto lo cual, nos trasladamos
+al andén de la Estación, prefiriendo helarnos al aire libre viendo los
+rosicleres de la aurora, á los aires colados y á las crecientes
+vulgaridades del cafetín.
+
+El andén de la estación estaba tan silencioso como solitario.--Nuestro
+primitivo tren había continuado su marcha hacia Irún, no bien nos
+bajamos de él, y después había partido otro con dirección á la insigne
+ciudad de Zamora.--¡El único que no daba ni señales de pensar en salir
+era el recién establecido _tren de Salamanca_!
+
+En cambio, salió el sol.--Por cierto que su primer rayo no hirió
+directamente nuestras pupilas, sino que fué á besar con amoroso respeto
+un arrogantísimo torreón gótico, que ya habíamos divisado enfrente de la
+Estación, sobre las ruinas de una antigua fortaleza.--Era la famosa
+_Torre del Homenaje_ del celebérrimo _Castillo de la Mota_.
+
+Este castillo, distante de _Medina_ algunos centenares de pasos, y
+separado hoy de ella por el tiránico ferrocarril, corona una especie de
+meseta que, en estas interminables planicies castellanas, pudo muy bien
+hacer el papel de _altura_ cuando se la eligió para asiento de una
+ciudadela.....--Allí murió Isabel la Católica. Es decir, que tal vez en
+el interior de aquella _torre_, dorada por el sol naciente, se hallaba
+(y se halla) el aposento pintado por Rosales, con singular maestría, en
+el cuadro que dió principio á su reputación.--Allí estuvo preso, durante
+veinte años, Hernando Pizarro, hermano y compañero de glorias del
+Conquistador del Perú.--Allí vivió también encarcelado el abominable
+César Borgia.....
+
+Pero como si el tren de Salamanca hubiera estado aguardando á que nos
+fuese grata la permanencia en la Estación de _Medina_ para decir
+«_¡Vámonos!_», la campanilla, y el pito, y las voces de los empleados
+nos sacaron en esto de la contemplación de tan venerables ruinas y de
+sus grandes recuerdos históricos, obligándonos á correr más que aprisa
+hacia el andén, del cual nos habíamos alejado insensiblemente.
+
+En aquel mismo instante brilló á nuestros ojos, no ya la luz refleja,
+sino el mismo disco del sol.....
+
+Eran las seis.
+
+
+IV
+
+DE MEDINA DEL CAMPO A SALAMANCA
+
+
+Partimos.
+
+El tren giró hacia el Oeste, no bien salió de entre agujas, y colóse
+inmediatamente en _Medina del Campo_, cuyas últimas casas lindan con la
+Estación.
+
+La vía férrea cruza por las calles mismas de la villa, sobre un
+terraplén de algunos pies de altura, gracias al cual fuimos viendo, por
+encima de cercas y tapias, el interior de muchos corrales llenos de
+leña, estiércol y aperos de labor, y cubiertos de recientísima escarcha,
+por donde andaban ya las madrugadoras gallinas tomando el sol y
+cacareando.....
+
+Los medinenses no se habían levantado todavía. Por lo menos, las
+ventanas y puertas de sus casas estaban cerradas, las chimeneas no
+expelían humo, y no había ni un alma en las silenciosas calles.
+
+_Medina_ es extensísima, y compréndese muy bien, al verla, que desempeñe
+papel tan importante en la Historia de España. A cada paso descubríamos
+casas ruinosas, con todo el aspecto de deshabitadas, y amplios solares
+de otras que se han hundido. Infinidad de torres de iglesias nuevas ó
+viejas (es decir, de hace cuatro ó cinco siglos, ó del siglo pasado, á
+juzgar por la forma de sus campanarios y por el color de los muros)
+mantiénense todavía en pie. Abundan las de piedra renegrida por el
+tiempo, y aun hay que contar las que habrán derribado los siglos y las
+revoluciones.....
+
+De los desastres causados por la tea incendiaria de Ronquillo y de
+Fonseca, nótanse por doquier horribles vestigios.--La desventura de
+_Medina_, como las de Pompeya y Herculano, tiene fecha determinada. ¡Tal
+día de tal año amaneció rica y poderosa, y á la noche era un montón de
+ruinas!
+
+Pero mientras nosotros pensábamos en esto, el tren había dejado ya atrás
+á Medina del Campo, y corría por más alegres horizontes.....
+
+Hagamos nosotros lo mismo.
+
+* * *
+
+De Medina á Salamanca hay 77 kilómetros.
+
+Acerca de los primeros que recorrimos, sólo tengo que decir que seguimos
+cruzando la gran llanura de Castilla la Vieja, más productiva, pero no
+menos desamparada y monótona que la de Castilla la Nueva. En cuanto
+alcanzaban los ojos veíamos leguas y leguas de campos sin verdor,
+recién arados con el mayor esmero, en donde iban á sembrarse los
+gérmenes de la cosecha de 1878; ¡pero ni un árbol, ni una vivienda, ni
+un chorro de agua, ni la más leve ondulación en el terreno!.....
+
+Sin embargo, aquella interminable planicie casi negra, cobijada por un
+cielo azul y limpio, é inundada de luz por un sol alegre y esplendoroso,
+no carecía de encanto y grandiosidad, á causa de su misma
+sencillez.--Hacía un día hermosísimo, un verdadero día español, y esto
+lo embellece todo.
+
+Por lo demás, ya íbamos divisando en la soledad de aquellas tierras
+algunos labradores que araban tranquilamente, y que nosotros no podíamos
+imaginar de dónde habían salido ni á qué hora se habían levantado para
+estar allí tan de mañana.--Vistos desde el tren, parecían habitantes de
+la Luna contemplados desde la Tierra, ó habitantes de la Tierra
+contemplados desde la Luna, ó más bien parecían un accesorio fijo y
+permanente de aquel cuadro, como las figurillas humanas que ponen los
+pintores en los _paisajes_.
+
+Minutos después (que es como si dijéramos _algunas leguas_ más allá)
+pasamos por delante de un montecillo de barro, de piedras, de yeso, de
+tejas y de retama, coronado por un campanario con su cruz y todo.....
+Era un pueblo: era _Campillo_: quiero decir, era uno de tantos
+_Campillos_ como figuran en el _Nomenclátor_ de España.
+
+Luego pasamos por _El Carpio_ (ó sea por _un Carpio_, pues también
+conocíamos ya más de uno).....
+
+Y á las siete y veintiocho llegamos á _Cantalapiedra_, famosa hoy por su
+agua potable, que no bebimos.
+
+Habíamos entrado en la PROVINCIA DE SALAMANCA.
+
+Allí comienza ya á rizarse el terreno.--_Cantalapiedra_ ocupa una meseta
+inclinada, donde hubo también antiguamente cierto castillo casi
+inexpugnable.
+
+En el siglo XV los Portugueses se apoderaron de él y defendieron largo
+tiempo, al amparo de sus muros, las pretensiones de la Beltraneja.--Los
+vecinos de la villa discurrieron entonces que el tal castillo podía con
+el tiempo dar ocasión á nuevas luchas y trastornos, si lo dejaban en
+pie; y no bien terminó aquella guerra civil, lo demolieron pacíficamente
+con sus propias manos.--Vese, pues, que no siempre ha corrido como
+verdad axiomática lo de _si vis pacem, para bellum_.
+
+Y es cuanto puedo decir de _Cantalapiedra_.
+
+Puestos otra vez en marcha, el sol, que iba ya calentando, principió á
+acariciarnos dentro del coche, y acabó por dormirnos
+amorosísimamente.....
+
+Y dormidos pasamos (según luego vimos en _El Indicador_) por
+
+_Nueva Carolina_,
+
+_Pedroso_,
+
+_Gomecello_,
+
+Y _Moriscos_,
+
+nombres que ningún eco habrían hallado en nuestra memoria, aunque no
+hubiésemos estado dormidos.
+
+En cambio, quiso la Providencia que despertásemos al salir de esta
+última Estación, ó sea cuando faltaba un cuarto de hora (legua y media)
+para llegar á _Salamanca_.--De otro modo, nos hubiéramos hallado _de
+pronto_ bajo los muros de la gran ciudad; cosa opuesta á todas las
+reglas del arte de conmoverse.
+
+* * *
+
+Lo primero que vimos de _Salamanca_ (mucho antes de divisarla á lo
+lejos) fué sus célebres toros....., _los toros salamanquinos_, de mil
+libras de peso y de formidables astas, plantados cerca de la vía y
+mirando el tren con más cólera que espanto.
+
+--¡Ah, facinerosos! (estuve por decirles). ¡Desde tiempo inmemorial
+habéis estado yendo á Madrid á asustarnos con esa fuerza y esos cuernos
+que Dios os ha dado!..... ¡Ahora nos toca á los madrileños venir á
+Salamanca á asustaros á vosotros!--¿Por qué no probáis á luchar con esta
+locomotora?
+
+Los toros debieron de adivinar semejante desafío, y noticiosos, sin
+duda, del trágico fin de aquellos héroes y mártires de su misma especie
+que embistieron arrogantemente en las orillas del Jarama á los primeros
+trenes de Madrid á Aranjuez y de Aranjuez á Madrid, nos volvieron la
+espalda con suma dignidad, como diciendo:
+
+--¡Nuestra raza cumplió ya ese deber! ¡Su protesta quedó escrita con
+sangre! ¡Paso á la majestad caída!
+
+Y la verdad es que tenían razón.
+
+En esto apareció ante nuestros ojos _Salamanca_, surgiendo de la
+hondonada en que se asienta á la orilla derecha del Tormes.
+
+¡Aquélla era, sí, la _muy noble y muy leal_ matrona, con sus rotas
+murallas; con su centenar de torres y cúpulas, que en línea horizontal
+se dibujaban en el cielo; con sus amplios edificios de dorada piedra,
+que reverberaban al sol, y precedida de una verde arboleda, que parecía
+servirle de zócalo ó de alfombra!
+
+Tanta erguida piedra campeando en el aire, tanta arquitectura, tanta
+grandiosidad, tanta nobleza, correspondían de todo punto al
+encomiástico dictado de «_Roma la Chica_.....» Era, pues, indudable que
+estábamos delante de _Salamanca_.
+
+
+V.
+
+ENTRADA EN LA CIUDAD.--LA CALLE DE ZAMORA
+
+
+La Estación del ferrocarril de Salamanca distará un kilómetro de la
+ciudad, y desde aquélla á ésta corre una hermosa calle de árboles, que
+sirve de paseo público. Además, cuando nosotros fuimos allí, construíase
+á toda prisa, para el servicio de la misma Estación, una ancha y bien
+acondicionada carretera, por cuyo explanado trayecto pasaban ya los
+_ómnibus generales_ y muchos _particulares de los hoteles_.
+
+¡Porque _todo esto había_ donde ningún alojamiento temíamos hallar
+cuando en Madrid proyectábamos el viaje!
+
+--«¡Señorito, al _Hotel H_!.....--¡Señorito, al _Hotel
+B_!.....--¡Señorito, á la _Fonda X_!.....»--nos gritaban los
+_commissionnaires et facteurs_, ni más ni menos que si acabásemos de
+llegar á París ó Londres.
+
+--¡Bien por Salamanca!--exclamamos nosotros.--_¡Nobleza
+obliga!_--¡Cuando los Grandes se meten á plebeyos, deben hacer las
+cosas con este rumbo!
+
+Pero de aquella misma abundancia de alojamientos surgía una nueva
+dificultad, y era que, como no habíamos consultado á nadie antes de
+salir de Madrid, ni avisado á ningún amigo nuestra llegada á Salamanca,
+ignorábamos cuál era el mejor hotel, hallándonos, por tanto, en la
+situación que los franceses (y va de afrancesamiento) denominan
+_embarras du choix_.
+
+No era cosa de equivocarse en punto de tamaña trascendencia.
+Preguntamos, pues, á un guardia civil (autoridad infalible, de tejas
+abajo), y éste nos recomendó (confidencialmente) el _Hotel del
+Comercio_.
+
+--_¡Al Hotel del Comercio!_--dijimos nosotros entonces con absoluta
+confianza, penetrando en el ómnibus de aquella advocación.
+
+Y partimos.
+
+En cuanto al resto de los viajeros..... (¡ah, cucos!), ya se les veía
+caminar á pie por la calle de árboles: de lo cual se deduce que los
+demás carruajes volvieron de vacío á la ciudad.--Pero ¿qué importaba, si
+el honor de Salamanca se había salvado?
+
+Dice un refrán novísimo: _Haz lo que debas, aunque debas lo que hagas_.
+
+* * *
+
+Subido en el estribo de la trasera, y con la gorra, la cabeza y medio
+cuerpo metidos dentro de nuestra jaula, nos miraba y se sonreía el
+_zagal_ del ómnibus (_zagal_ también por los años, pues no habría
+cumplido quince), y al ver yo su rostro picaresco, digno de su paisano
+_Lázaro de Tormes_, díjeme alborozadamente:--«¡He aquí nuestro
+_cicerone_ hasta que lleguemos á la fonda!.....»
+
+Y me puse con él _al habla_, previa donación, que le hice, de un cigarro
+puro.
+
+Aquel joven nos dijo, entre otras muchas cosas menos interesantes, que
+_la puerta_, ya sin puerta, por donde poco después entrábamos en
+Salamanca, se llama todavía la _Puerta de Zamora_, y que la hermosa
+calle que allí comienza lleva también el nombre de la ciudad de Gonzalo
+Arias.
+
+Y nosotros recordábamos, por nuestra parte, el clamoreo que se alzó en
+las Academias de Madrid el año de gracia de 1855, cuando los salmantinos
+(no todos) tuvieron á bien derribar la tal puerta, sin reparar en que
+había servido de Arco de Triunfo para la entrada del emperador Carlos V
+en la ciudad del Tormes el año, también de gracia, de 1534.....
+
+La dicha _Calle de Zamora_, que, según vimos después, es la mejor de
+Salamanca, llamó sobre todo nuestra atención, y muy particularmente la
+mía, por su color pardo, austero y como de vejez.--Y era que mi último
+y entonces recientísimo viaje de recreo había tenido por teatro la
+provincia de Cádiz, y mis ojos estaban hechos á ver pueblos
+blanquísimos, relucientes, flamantes, _nuevos_, por decirlo, así,
+adornados de verdes balcones, de floridos patios expuestos al público, y
+de enjalbegadas horizontales azoteas al estilo de África: era que aun
+danzaban en mi imaginación aquellas ciudades muertas de risa, sin
+monumentos históricos ni humos artísticos, sencillas, graciosas y
+coquetas como jóvenes vestidas de veraniego percal, que se llaman
+Sanlúcar, los Puertos, San Fernando y Cádiz.
+
+Salamanca, por el contrario, se me presentaba en la _Calle de Zamora_,
+vestida de paño y de terciopelo, de hierro y de gamuza, como una especie
+de ricahembra apercibida á asistir al Consejo ó á la batalla, y más
+aficionada al templo que al sarao.--Muchas casas eran de piedra, y otras
+estaban pintadas de un modo severo, anticuado, monumental. La
+arquitectura y la arqueología, la historia y la leyenda, extrañas
+completamente al alegre caserío gaditano, reaparecían, pues, á mi vista
+con sus venerandos caracteres. Grandes escudos heráldicos campeaban
+encima de varias puertas, ó en los espaciosos lienzos de fortísimos
+muros, ó en el herraje negro y feudal de rejas y balcones. Estos
+balcones tenían por dosel enormes guardapolvos; los tejados remataban
+en descomunales aleros, y, abajo, las amplias y voladas rejas terminaban
+en humildes cruces. Veíanse portadas de aquel período del Renacimiento
+que puede llamarse _plateresco español_; otras de arco romano, con
+grandísimas _dovelas_, al estilo del tiempo de los Trastamaras, y
+algunas de tan imponente y esquiva hechura, que, á no correr el año de
+1877, hubiera yo jurado que en tales casas vivían poderosos inquisidores
+ó alguno de aquellos terribles mayorazgos que solían ser jefes de una
+docena de hermanos, todos ellos soldados, frailes y
+monjas.--¡Indudablemente estábamos en Castilla la Vieja, ó, mejor dicho,
+en el antiguo reino de León! ¡Hasta el aire era allí godo, español
+rancio, cristiano puro, _antisarraceno_, en fin--ya que es menester
+decir las cosas claras!
+
+Y cuenta que Salamanca no tiene nada de lúgubre, de sombría ni de
+taciturna, como nosotros mismos habíamos creído hasta entonces,
+equiparándola á otras ciudades castellanas; sino que es, y desde luego
+conocimos que era, una población alegre, animada, de mucha luz, de
+hermoso cielo, de libre y puro ambiente, digna, en fin, de albergar,
+como alberga, á los que suelen ser llamados en Valladolid y Burgos _los
+andaluces de Castilla_.
+
+Con esto llegamos al hotel, situado al otro extremo de aquella misma
+calle; elegimos habitaciones, que nos parecieron excelentes; y como
+entonces se nos advirtiera ó notificara de oficio que en aquel
+establecimiento se almorzaba á las once en punto, batimos palmas en
+señal de alegría, y tomamos en seguida la escalera abajo, á fin de
+aprovechar la hora y pico que faltaba para la canónica del almuerzo, en
+dar el _primer paseo_ artístico por la ciudad de los Fonsecas y
+Maldonados.
+
+
+VI
+
+LA PLAZA MAYOR.--EL CORRILLO DE LA HIERBA
+
+
+El primer paseo por toda ciudad monumental debe hacerse sin _cicerone_ y
+sin _Guía_ escrita, única manera de formar _juicio propio_ de las cosas
+y admirarlas, ó no admirarlas, independientemente de sugestiones y
+comentarios ajenos.
+
+Esto hicimos nosotros aquella mañana: salimos á la calle á la buena de
+Dios; y como lo primero que divisamos fuese, á muy pocos pasos de la
+puerta del hotel, cierto arco de piedra que daba acceso á una gran plaza
+con árboles y jardines, nos dirigimos allá resueltamente, no sin
+preguntarnos antes con tanto énfasis como si acabásemos de descubrir la
+India.
+
+--¿Qué plaza será ésta?
+
+Pronto leímos en los azulejos que era la _Plaza Mayor_, y pronto
+dedujimos de otras señales que era también la plaza del Ayuntamiento, la
+plaza de la _Constitución_, el foro salmantino.
+
+Declaro que, _prima facie_, nos agradó mucho la tal plaza; y,
+verdaderamente, su conjunto es magnífico. Disputen los arquitectos y los
+meros aficionados al arte (nosotros disputamos también allí sobre ello)
+acerca de si la ornamentación peca de más ó menos barroca y pesada,
+sobre la desproporción que hay entre los huecos y los macizos, á tal
+punto que ciertos adornos y molduras parecen miembros principales de la
+obra, y sobre lo mucho que la composición se resiente del mal gusto
+dominante cuando se ejecutó (que fué en tiempo de los Churrigueras y de
+Borromino); pero, aun así, el aspecto general resulta noble, rico,
+decoroso, hasta regio.....; digno, en fin, ya que no de la exquisita
+Salamanca, de cualquier adocenada corte. Además, la exornación moderna
+(jardines, fuentes, candelabros, etc.) es sumamente agradable, y denota
+gran esmero y elegancia de parte de los Ayuntamientos salmantinos de
+nuestros días.
+
+Aunque la _Plaza Mayor_ parece cuadrada, no lo es, sino que forma un
+trapecio cuyos lados varían de 72 metros á 82.--Todas las casas son
+iguales y tienen tres cuerpos. El cuerpo inferior deja expedito un ancho
+pórtico, ó sea unos soportales corridos, donde hay más de cien tiendas
+de comercio, muy variadas y bien surtidas. Los otros dos cuerpos son
+también arquitectónicos, y obedecen á un plan monumental dibujado por el
+célebre maestro D. Andrés García de Quiñones, el cual no anduvo muy
+disparatado para lo que entonces se estilaba en el mundo..... (Me
+refiero á 1710, fecha en que D. Felipe V visitó la ciudad y dió permiso
+para concluir la obra.)
+
+Nicolás Churriguera, descendiente del famoso D. José, y como él natural
+de Salamanca, encargóse de la ejecución, con otros arquitectos que no
+recuerdo ahora, y fué el exclusivo autor de una estupenda fachada (la de
+las _Casas Consistoriales_), recargadísima de hojarasca y de mil locuras
+de piedra, que debe de agradar mucho generalmente, y que tampoco dejó de
+gustarnos á nosotros como _documento artístico_.--¿No andamos hoy
+comprando á altísimos precios marcos dorados y otros muebles de estilo
+barroco? ¿No está hoy de moda lo Pompadour y hasta lo Dubarry, tanto
+como ayer estaba lo gótico y anteayer lo pagano?--¡Pues ya hemos
+absuelto á los Churrigueras y sus discípulos, si no como doctrina y
+norma del arte, como hecho consumado y dato histórico, y con la
+condición de que no vuelvan!
+
+En dicha fachada había dos excelentes bustos de Carlos IV y de María
+Luisa, ejecutados por uno de los más insignes entre los varios grandes
+escultores españoles que han llevado el apellido _Álvarez_. Refiérome á
+D. Manuel Álvarez, llamado comúnmente _el Griego_, hijo también de
+Salamanca y autor de las cinco hermosas estatuas de la _Fuente de Apolo
+y las Cuatro Estaciones_ que embellecen el Salón del Prado de esta
+coronada villa.....--Pues bien: los tales bustos fueron derribados y
+destruídos en no sé qué asonada popular, sin consideración alguna á su
+mérito artístico..... ¡Y, sin embargo, todavía hay artistas que no son
+reaccionarios!
+
+Muchos otros bustos de antiguos Reyes é ilustrados Capitanes hay en las
+enjutas de los arcos de dos lados de la plaza; pero valen tan poco como
+esculturas, y es tan problemático su parecido, que el motín los
+respetó.--Bastante más que todos ellos nos interesó una sencilla lápida
+que conmemora, en la fachada de la casa núm. 19, que _allí vivió y murió
+el famoso poeta salmantino_ D. JOSÉ IGLESIAS.
+
+* * *
+
+Terminado el examen de la _Plaza Mayor_, atrajeron nuestra vista y
+despertaron nuestra curiosidad dos altísimas torres gemelas, dominadas
+por una cúpula y un cimborio, y no exentas de majestad y gallardía, que
+asomaban á lo lejos, hacia la parte del Sudoeste, por encima de las
+intermedias manzanas de casas.
+
+--¿Qué será aquello?--volvimos á preguntarnos.
+
+--Aquello..... (respondió un bondadoso transeunte, que nos miraba con
+tanta extrañeza como nosotros á las dos torres), aquello es _la
+Compañía_.
+
+--¡Ah, ya!..... _Los Jesuítas_.....
+
+--Justamente.....; la grandiosa Casa de los Padres.....
+
+--Muchísimas gracias.....--replicó el más _liberal_ de nosotros cuatro,
+levantando la sesión con un saludo.
+
+Y todos nos dirigimos allá resueltamente.
+
+Pero, no bien salimos de la _Plaza Mayor_, entramos en una plaza.....
+mínima, que nos enamoró mucho más que la que dejábamos. ¡Tanto nos
+enamoró, que si los hijos del país hubiesen oído nuestras celebraciones,
+las habrían considerado irónicas y burlescas!
+
+Porque se trataba de una plazoletilla triangular, de irregulares líneas
+y viejo y abigarrado caserío, donde no había dos balcones iguales, ni
+dos edificios simétricos, ni monumento alguno bueno ni malo; nada, en
+fin, que fuese elegante, ordenado, lujoso, ó tan siquiera limpio. ¡Y en
+esto precisamente consistían su belleza artística, su encanto poético,
+su color histórico!
+
+El _Corrillo de la Hierba_ se llama aquel sitio.--Se lo recomiendo á
+toda persona de buen gusto que vaya á Salamanca.--Verá allí
+aglomeraciones de casas viejas, como las que figuran en las decoraciones
+teatrales ó en los cuadros referentes á la Edad Media; verá allí un
+variado y grotesco repertorio de balcones, aleros, guardapolvos y
+barandajes sumamente característicos; verá puertas chatas, paredes
+barrigonas, ventanas tuertas, pisos cojos y tejados con la cabeza dada á
+componer, como no los encontrará en ninguna otra parte.--Y ¡qué escenas
+localiza en aquel sitio la imaginación! ¡Qué fondo aquel para un lienzo
+que representase el célebre motín en favor de los Comuneros, ó las
+sangrientas riñas á que dió ocasión D.ª María _la Brava_, ó una de
+aquellas temerarias revueltas contra los Franceses, coronadas luego de
+gloria por la batalla de Arapiles!
+
+Además de los multiformes tenduchos que rodean la plazuela, y que le
+añaden animación y fuerza dramática, veíase á aquella hora una infinidad
+de _puestos_ amovibles ó _matutinos_; es decir, una multitud de
+lugareñas sentadas en el suelo, con su cesta de huevos al lado, y
+rodeadas de pollos, pavos y gallinas.--Aquellas mujeres, vestidas con
+pesadísimos dobles refajos, y liadas en una especie de manta, parecían
+montones de lana de vivos colores, de cuyo fondo salían pregones tan
+agrios y desapacibles como el cacareo ó los graznidos de las propias
+aves pregonadas.
+
+Agréguese á esta algarabía el disputar de los hombres, los gritos de los
+muchachos, la charla de las criadas que hacían la compra, el ruido de
+los talleres, el son de unas campanas vecinas que tocaban á niño muerto,
+los perros ladrando, los pobres pidiendo limosna, bestias cargadas que
+iban y venían, y el correspondiente vocear del que las arreaba, y se
+formará juicio aproximado del _Corrillo de la Hierba_, á las diez de la
+mañana de un día de Octubre del ya casi octogenario siglo XIX.
+
+De buena gana nos hubiéramos estado allí hasta las once; pero las torres
+de la _Compañía_ seguían llamándonos, y no era cosa de desairarlas
+cuando alguno de nosotros acababa de cobrar en Madrid fama de
+jesuíta.--Continuamos, pues, nuestra marcha en aquella dirección,
+tomando por una solitaria calle, que creo se llamaba de _Sordolodo_.
+
+
+VII
+
+LA CASA DE LAS CONCHAS.--IGLESIA Y COLEGIO DE LA COMPAÑÍA DE
+JESÚS.--MÁS IGLESIAS Y PALACIOS.
+
+
+Desde que penetramos en aquella calle, Salamanca tomó á nuestros ojos un
+nuevo aspecto.--Ya no era la señorona del siglo pasado representada por
+la _Plaza Mayor_: tampoco era la revoltosa ciudadana del siglo XVI, que
+gritaba y luchaba en el _Corrillo de la Hierba_: ya era una dama gótica,
+tan severa como triste; mucho más triste, á decir verdad, que en la
+_Calle de Zamora_.
+
+La en que acabábamos de entrar y las adyacentes eran angostas y
+torcidas, como anteriores al uso de los coches urbanos: blasones
+nobiliarios y portadas artísticas de la Edad Media adornaban sus
+ruinosas casas, y un silencio de muerte servía allí de melancólico
+acompañante á la romántica soledad.--Ni una sola tienda profanaba
+aquellos portales. No se veía alma viviente ni en rejas ni en balcones.
+Dijérase que en tal barrio no vivía criatura humana. Parecía aquello,
+más que realidad de los tiempos presentes, engendro fantástico de un
+poeta de 1838, de un Espronceda, de un Zorrilla, de un García
+Gutiérrez.
+
+Salimos al fin frente por frente del _Colegio de la Compañía_, y ya nos
+disponíamos á estudiar la enorme y suntuosa fachada de su iglesia,
+cuando reparamos que en la acera opuesta se alzaba una de las maravillas
+arquitectónicas más célebres de Salamanca; uno de los monumentos que
+íbamos buscando _ex-profeso_ en aquel viaje; uno de los palacios más
+bellos y singulares que nos ha legado el siglo XV.--Me refiero á la
+_Casa de las Conchas_.
+
+Nosotros la conocíamos, como todo el mundo, por la fotografía y por el
+grabado: nosotros habíamos contado muchas veces con el dedo sobre el
+papel las elegantísimas _conchas_ de piedra que cubren su extensa
+fachada..... Pero hay que ver el edificio en el _original_, con su color
+y su tamaño, para formar completo juicio de su gentileza y hermosura.
+Hay que ver, por ejemplo, la sombra _natural_ que proyectan las
+abultadas _conchas_, heridas por el sol, sobre la dorada piedra del
+pulimentado muro: hay que ver las cuatro preciosas ventanas, dos de
+ellas muy parecidas á ajimeces árabes, que interrumpen á largos trechos
+la planicie de aquellas paredes: hay que ver aquellas esquinas, de
+afilada y correctísima arista, como si fuesen de bruñido acero, y de las
+cuales se destacan, campeando en el aire, bellísimos escudos de piedra,
+que son otros tantos primores artísticos: hay que ver, en fin, aquellas
+otras grandes conchas de hierro que cubren á su vez, por vía de clavos,
+la gran puerta de entrada, y el precioso herraje de aquellas
+_melodramáticas_ rejas (perdonadme el adjetivo), y aquel gran Escudo
+Real que _preside_ la fachada, y todos aquellos perfiles aristocráticos
+y piadosos que ennoblecen el exterior de tan poético palacio.....--Ya he
+dicho que data del siglo XV. Así lo revela su arquitectura, cuyo
+conjunto es gótico decadente con detalles platerescos; y así lo indican
+también el yugo y el haz de flechas, blasón especial de los Reyes
+Católicos, que se ven en el mencionado Escudo Real.
+
+Las _conchas_ que ostenta todo el edificio significan que el que lo
+mandó construir era caballero santiagués y que había ido ó tenía hecho
+voto de ir en peregrinación á Compostela, así como los escudos con
+_cinco lises_ que adornan las esquinas y la espalda del palacio, prueban
+que el tal santiagués pertenecía á la poderosa y esclarecida familia de
+los Maldonados de Salamanca.
+
+Y, en efecto, la _Casa de las Conchas_ fué primero de los Maldonados,
+señores de Barbalos; luego la heredaron los Marqueses de Valdecarzana, y
+hoy la posee el cinco veces Grande de España, Conde de Santa Coloma, en
+su calidad de Conde de las Amayuelas.
+
+* * *
+
+Por cierto, y perdonadme la digresión, que Francisco Maldonado, el
+célebre _comunero_, el compañero de Bravo y de Padilla, el _degollado_
+del gran cuadro de Gisbert, no pertenecía á la rama principal de la
+familia mencionada, de la cual era jefe, aunque tampoco dueño de la
+_Casa de las Conchas_, un D. Pedro Maldonado y Pimentel, también afecto
+á la causa de las Comunidades, del cual me parece oportuno decir aquí
+algunas cosas, de todos sabidas, por si hay alguien que las tenga
+olvidadas, cosa que á mí me acontecía no hace muchas horas.....
+
+Notorio es que Salamanca acudió en auxilio de Segovia contra el alcalde
+Ronquillo, como casi todas las ciudades castellanas. Principió en
+Salamanca la cosa por un gran motín (¡indudablemente estalló en el
+_Corrillo de la Hierba_!), durante el cual quemó el pueblo una casa del
+mayordomo del terrible Fonseca, arzobispo de Santiago, derribó otras
+muchas, y arrancó las varas á las autoridades. En tal coyuntura, el
+poderoso D. Pedro Maldonado y Pimentel, creyendo que los victoriosos
+amotinados no podían hacer nada bueno en Salamanca, y sí se lucirían
+muchísimo yendo en auxilio de los Comuneros, formó con ellos una crecida
+hueste, y los llevó á luchar contra los imperiales. Los salmantinos
+lidiaron en diferentes jornadas con varia fortuna, que se les declaró al
+fin totalmente adversa en los campos de Villalar. Al lado de Maldonado
+Pimentel, ó mejor dicho, en las filas de su gente, peleó allí como bueno
+otro Maldonado, algo pariente suyo y también hijo de Salamanca, y ambos
+cayeron prisioneros después de su derrota.--Fueron entonces condenados á
+muerte los principales cabecillas ó jefes de Comuneros; pero como el D.
+Pedro Maldonado Pimentel tuviese parentesco con el famoso Conde de
+Benavente, consiguióse que el otro Maldonado, conocido por _el de la
+calle de los Moros_, muriese en lugar suyo con Bravo y con Padilla, cual
+si este bárbaro ardid pudiera deslumbrar á la opinión pública..... ni
+aun en tiempos en que no había periódicos.--Y al cabo sucedió que los
+imperiales, después de guardar encerrado algunos meses al Maldonado
+Pimentel, diéronse cuenta de que nadie había sido engañado con la
+sustitución referida, y tuvieron que degollarlo también, me parece que
+en Simancas, un año después que á su homónimo.--Por manera que el
+insigne D. Pedro trocó por un año de vida los siglos de popularidad que
+ha disfrutado, y disfrutará todavía muchísimo tiempo, la memoria del
+pobre D. Francisco, y el alto honor de figurar en el mencionado cuadro
+de Gisbert.
+
+Conque volvamos á la _Casa de las Conchas_.
+
+* * *
+
+La puerta estaba abierta: llamamos, sin embargo, y no nos
+respondieron.....--¿Qué hacer en tal apuro, sabiendo, como sabíamos por
+la fotografía y el grabado, que el patio era bellísimo?
+
+Perdone el Sr. Conde de Santa Coloma: el partido que tomamos fué
+colarnos de rondón en su casa, bajo la salvaguardia de nuestras buenas
+intenciones.....
+
+Y ¡qué patio vimos!--Su estilo podía calificarse de mixto de gótico y
+mudéjar: las líneas generales tenían más de mudéjares que de otra cosa:
+en las ventanas y demás pormenores predominaba lo gótico.--De una ó de
+otra suerte, todo era allí gallardo, primoroso y del mejor gusto,
+causando verdadero asombro la prolijidad y esmero de la ejecución. Baste
+decir que la dura piedra semejaba trenzados de cuerdas como si fuese
+cáñamo, y hasta calados de encajes, como si fuera lino.....
+
+De buena gana hubiéramos llevado más adelante nuestra exploración; pero
+no nos atrevimos á tanto, y salimos de aquella interesantísima casa como
+habíamos entrado en ella, llenos de respeto á su carácter señorial y
+religioso, y de admiración á sus bellezas artísticas.
+
+* * *
+
+Desventajosa en sumo grado para la arrogantísima _Iglesia de los
+Jesuítas_ (que, como he dicho, se alza frente á la _Casa de las
+Conchas_) es la transición de un edificio á otro. Todo lo que el
+caballeresco palacio gótico tiene de fino, delicado y como espiritual,
+lo tiene de pesado, rudo y meramente corpóreo el enorme templo
+greco-romano que erigió allí la Compañía de Jesús. Y aun todavía fuera
+menor tal desventaja, si el estilo pagano de la católica iglesia se
+distinguiese por su pureza y corrección..... (que, entonces, ya sería
+cuestión de gusto ó de escuela entre clásicos y románticos); pero
+acontece que este suntuoso templo es _barroco_ dentro de su mismo
+estilo, dado que pecó desde su origen contra las reglas clásicas y luego
+sufrió el pernicioso influjo de los peores tiempos de la arquitectura
+neogentílica.
+
+Pero ¿á qué cansarme en explicar lo que ya tiene su nombre propio?--Esta
+iglesia de la _Compañía_ es un nuevo ejemplar, sumamente característico,
+de la que hoy se llama en las Academias _Arquitectura jesuítica_, bien
+que exceda en majestad y hermosura á cuantas erigieron los discípulos de
+Loyola en España, Portugal y América.
+
+Resumiendo: el templo de que tratamos sólo es _grandioso_ por el
+_grandor_ material de su tamaño y por los tesoros que representan
+tantísimas disformes piedras como se ven empleadas en su estupenda
+escalinata, en una portada inmensa, en dos recias y vistosas torres, en
+una ingente cúpula coronada por altísimo cimborio, y en infinidad de
+estatuas, agujas, escudos, bolas, molduras, balcones y ventanas; que de
+todo hay en aquella fachada, y todo gigantesco, descompasado,
+descomunal.....
+
+La _Iglesia y Colegio de la Compañía_ fueron fundados por Felipe III y
+Margarita de Austria. Ambos edificios ocupan más de 20.000 metros
+cuadrados. Para construirlos, ó sea para explanar el terreno en que se
+alzan, se derribaron dos iglesias y tres manzanas de casas,
+suprimiéndose dos calles enteras.--Por cierto que la _Casa de las
+Conchas_ se vió en peligro de venir también al suelo, y que, si no se
+consumó semejante atentado, debióse, según unos, al valor cívico y
+tradicional cultura de los hijos de Salamanca, y, según conseja vulgar,
+á lo inadmisible de cierta humorística é indecorosa condición, que no
+creo llegara á formularse.....
+
+En el _Colegio_ hay habitación para 300 misioneros, y todos los salones,
+aulas y demás dependencias de una verdadera universidad.
+
+En fin: un portero nos dijo, como supremo encomio, que las llaves de
+toda la casa pesan diez y nueve arrobas.....--¡Qué español rancio es
+este criterio estético!
+
+El interior de la iglesia no es tan grande de tamaño ni tan ostentoso
+de forma como hace presumir su exterior. De orden dórico, y sólo rico en
+vulgares retablos churriguerescos, resulta frío é insignificante.
+Únicamente llama allí la atención el _Retablo del Altar Mayor_, por lo
+enorme, colosal y complicadísimo de su estructura. Puede decirse que es
+una tempestad de pino y oro, al par que un motín contra las reglas
+arquitectónicas. En los fustes de las que no sé si llamar _columnas_, se
+ven enredadas hojosas vides de tamaño natural, con sus racimos
+correspondientes; todo ello dorado y luego bruñido. Las gigantescas
+estatuas de los cuatro Evangelistas, que también forman parte de la
+_composición_, parece que cruzan un páramo en día de mucho viento: ¡tan
+infladas y revueltas están sus vestiduras!
+
+Arrodillada en medio de aquel solitario templo vimos á una guapísima
+peregrina, demasiado hermosa, limpia y elegante para penitente, ó,
+cuando menos, para excitar ideas de penitencia. Apoyábase en el báculo;
+pendía el amplio sombrero sobre su espalda de cariátide, y tenía fijos
+en el altar mayor unos grandes y relucientes ojos que parecían dos soles
+negros.....--Comedia ó tragedia (yo creo piadosamente que sería lo
+último), aquella actitud, aquella santa vestidura, el lugar de la acción
+y nuestras propias circunstancias nos infundieron respeto, y ni nos
+curamos de preguntar á nadie quién era la peregrina, ni hemos vuelto á
+hablar de ella desde entonces.....
+
+Y es cuanto recuerdo de _la mejor casa que los Jesuítas tuvieron en
+España_.--Esta frase no me pertenece: se la oí al ya difunto Padre
+Manrique.--Por mi parte debo añadir que Salamanca debía tal desagravio á
+San Ignacio de Loyola; pues (como ya veremos más adelante) el
+celebérrimo fundador de la Compañía de Jesús fué procesado y estuvo
+preso en la ínclita ciudad del Tormes.
+
+* * *
+
+Libre nuestra atención del poderoso atractivo de la _Casa de las
+Conchas_ y de la _Iglesia y Colegio de los Jesuítas_, volvió á fijarse
+en el carácter poético y artístico de aquel histórico barrio. Pero lo
+que ya nos asombraba en él no era tanto su aire de vejez y de romántica
+melancolía, como la grandeza monumental que siguió desplegando á
+nuestros ojos.
+
+_Calle de la Compañía_ se llama la que comienza en los edificios
+citados, y, así ella como todas las plazuelas, calles y callejas
+inmediatas, se componen de una sucesión de altas construcciones de
+piedra, ó sea de una no interrumpida serie de palacios, de iglesias, de
+conventos, de colegios y de casas señoriales, que nos infundía respeto
+y veneración. Todo era allí monumento, como en algunos barrios de
+Ferrara, Pisa y Florencia. Por todas partes alzábanse padrones de
+historia militar, de devoción, de aristocracia ó de ciencia, según la
+arquitectura y destino de cada edificio.--¡Oh! No podíamos negarlo:
+estábamos en la Atenas castellana: estábamos en _Roma la Chica_.
+
+¡Doquier piedra, silencio y soledad! Mas esta soledad no era ya medrosa
+como la de las ruinas ó la de los cementerios: era plácida y augusta
+como la de los claustros. Cierto que nadie pasaba, ni parecía haber
+pasado hacía mucho tiempo, por aquellas nobilísimas calles: certísimo
+que altas hierbas crecían entre las losas y guijas del empedrado.....;
+pero no sé si la presencia de tanto escudo de armas como adornaba las
+esquinas, las fachadas, las puertas, los canceles, los balcones y las
+rejas de templos, colegios y palacios, ó si lo bien conservados que se
+veían hasta los más menudos detalles arquitectónicos de cada página de
+piedra, ó si la índole y forma cristianas de aquellos monumentos, les
+hacían aparecer vivos, subsistentes, militantes como las cerradas
+ermitas que conservan su campana, como los mudos conventos en cuya
+portería arde por la noche una luz ante la imagen de María, ó como los
+desnudos árboles del invierno, cuando se ve que sus ramas se doblan,
+pero no se quiebran, al impulso de los huracanes.....
+
+¡Ah! sí..... Salamanca no representa una edad pasada ó una raza muerta,
+como acontece con muchas ciudades ricas en monumentos gentiles:
+Salamanca existe todavía con toda su antigua vitalidad, aunque en
+estación tan desfavorable. Y existe, porque no ha caducado enteramente
+la civilización á que debió su vida; porque los ideales de que son noble
+símbolo sus iglesias y colegios, siguen imperando en la Nación que
+reconstruyeron los Reyes Católicos; porque, ya que no dentro de las
+viejas murallas que besa el Tormes, á lo menos en los flamantes hoteles
+del ensanche de Madrid, se perpetúan, con sus antiguos blasones, las
+familias aristocráticas que levantaron aquellos palacios que nosotros
+íbamos viendo; porque subsisten, en fin, la Religión cristiana, la
+Monarquía española, la Nobleza de Castilla y hasta las democráticas
+Leyes patrias que defendieron las Comunidades; es decir, todos los
+veneros de la grandeza salmantina.
+
+Si todo esto desapareciese, Salamanca, por muy bien conservados que
+guardase sus monumentos, no pasaría de ser un cadáver, como Nínive ó
+Pompeya.
+
+Pero dejémonos de discursos, y enumeremos, siquier rápidamente, las
+cosas que vimos aquella mañana antes de regresar á la fonda.
+
+* * *
+
+En una esquina próxima al Colegio de la Compañía leímos en letras de oro
+y sobre marmórea lápida, que allí vivió el gran poeta Meléndez Valdés.
+
+Más abajo descubrimos la que un azulejo denominaba _Plazuela de San
+Benito_, la cual, más que plaza, parecía el compás de una
+Cartuja.--Tampoco había allí gente. Lo único que allí había era una
+hermosa iglesia, consagrada al Santo que da nombre á aquel lugar;
+iglesia que, según supimos luego, había servido además de panteón á la
+familia de Maldonado, cuando era lícito dormir el sueño eterno al pie de
+los altares, ó sea en tiempos en que no se anteponía á todo _la
+higiene_.
+
+Después fuimos hallando muchas casas góticas ó platerescas, en cuyas
+lindísimas portadas se veían grandes escudos que nos indicaban la
+familia á que pertenecían ó habían pertenecido.--El _sol_ de los Solís,
+las _cinco lises_ de los Maldonados, y, sobre todo, las _estrellas_ de
+los Fonsecas, abundaban más que ningún otro blasón.
+
+Y aquí debo apuntar que la casa de Fonseca fué, durante siglos, la más
+poderosa de Salamanca, así en lo civil como en lo eclesiástico, y que,
+aparte de sus grandes guerreros, la hicieron célebre en toda la
+cristiandad aquel severísimo Arzobispo de Santiago y Patriarca de
+Alejandría de que tanto hablan las historias, y otro Arzobispo de
+Santiago y de Toledo, hijo suyo, á quien debieron los salmantinos
+importantísimas fundaciones, como diremos oportunamente.
+
+De la plazuela de San Benito pasamos á otra no menos solitaria y
+monumental, denominada _del Águila_, siendo de advertir que, como no
+encontrábamos á nadie que pudiese indicarnos el camino, teníamos que
+guiarnos por la posición del sol, á fin de llegar pronto al hotel, pues
+iba siendo hora de almorzar..... en su reglamento y en nuestro estómago.
+
+En la _Plazuela del Águila_ se eleva un hermoso edificio greco-romano,
+que colegimos sería la famosa _Iglesia de las Agustinas_, de que tanto
+habíamos oído hablar en Madrid.--Ni por un instante nos ocurrió penetrar
+en ella, sino que dejamos su examen para la tarde ó para el día
+siguiente, á fin de estudiarla con el debido detenimiento.
+
+Pero de un peligro caíamos en otro, y cuanto más apretábamos el paso,
+mayores prodigios arquitectónicos nos salían al camino tratando de
+detenernos.....
+
+De la _Plaza del Águila_ pasamos á la de _Monterrey_, y nos encontramos
+frente á frente del magnífico palacio de este nombre, que es otra de las
+maravillas de Salamanca, según podéis ver en los escaparates de los
+fotógrafos de esta villa y corte, y que sirvió de modelo para el
+Pabellón Español de la Exposición de París de 1867.
+
+Huímos, pues....., bien que jurándonos volver al cabo de pocas horas.--Y
+no huíamos ya solamente para que no se enfriara el almuerzo, sino porque
+nos aturdía aquella rápida sucesión de emociones, tanta nueva belleza,
+tanta poesía, tanta historia, tanto portento de diverso orden como
+llamaba nuestra atención por todas partes y á un mismo
+tiempo.--¡Necesitábamos descansar, hacer algunos apuntes, descargar
+nuestra memoria!.....
+
+Llegamos, al fin, al hotel.....--Y considerando yo ahora que mis
+lectores estarán también necesitados de algún reposo, pongo punto á este
+capítulo, dejando para el siguiente el hablarles del almuerzo y de otras
+cosas interesantísimas, ninguna de las cuales (dicho sea entre
+paréntesis) tendrá nada que ver con la Arquitectura.
+
+
+VIII
+
+LA PLAZA DE LAS VERDURAS.--LA FRONTERA DE PORTUGAL.--EL REY DE LOS
+TÍOS.--UN TRAJE DE CHARRA.--LA CALLE DE LA RÚA.--LA UNIVERSIDAD.
+
+
+Del almuerzo que nos aguardaba en la fonda debo decir, no como dato
+oficioso y trivial, sino para instrucción de los viajeros que vayan á
+Salamanca, que nada tenéis allí que temer, y sí muchos goces que
+prometeros, por muy gastrónomos y delicados que seáis.--El _Hôtel del
+Comercio_ se encargará de no desmentirme.--¡Qué tortilla! ¡qué truchas!
+¡qué jamón! y ¡qué peras..... _de cristal_! (Este era su nombre.)--Lo
+único medianejo fué el vino.....; pero á bien que nosotros teníamos
+todavía en nuestra despensa ambulante, no _de lo nuevo_ (que dice el
+marido de Inés en los versos de Baltasar de Alcázar), sino _de lo
+bueno_.
+
+Para colmo de satisfacción, almorzamos en muy grata compañía; pues
+habéis de saber que, cuando llegamos á la fonda, nos encontramos con que
+nos aguardaban en nuestro cuarto aquellos antiguos amigos que, según
+indiqué en el capítulo primero, tenía yo en Salamanca. Era uno de ellos
+el distinguido escritor que suele dirigir preciosas cartas á _La Época_
+bajo el pseudónimo de _la Baronesa del Zurguén_, y cuyo verdadero nombre
+(tiempo es de que lo sepa el público, aunque el interesado se enoje de
+mi locuacidad) es D. Ramón Losada. Otro era el erudito cronista de la
+provincia y aventajado poeta D. Manuel Villar y Macías. Era el
+tercero..... (no en persona, por hallarse algo malo, mas representábalo
+un su sobrino) el Dignidad de Chantre de aquella catedral D. Camilo
+Álvarez de Castro, de quien hablaremos luego. Diré aquí solamente que su
+sobrino y representante, el presbítero D. Elías Ordóñez, no tardó en
+hacernos conocer cuánto valía por sí propio, ó sea por su mucha
+instrucción y buena crítica. Y estaba, en fin, allí el menor de los dos
+discretísimos hijos y herederos del talento de Losada..... En cuanto al
+primogénito, también _antiguo_ amigo mío (pues lo conocí cuando todavía
+no le apuntaba el bozo), hallábase en el campo con su señora madre.
+
+Pero ¿cómo habían sabido aquellos señores (á quienes pensábamos ir á ver
+después de almorzar) que estábamos en Salamanca?--El caso había sido muy
+sencillo: un madrileño que nos conocía de vista, pero que no nos
+trataba, nos vió llegar á la Estación; el madrileño se lo dijo á un
+compañero suyo de oficina, que era amigo mío; el amigo mío, que sabía mi
+intimidad con Losada, fué á casa de éste en nuestra busca; Losada envió
+en seguida recado al Chantre y á Villar y Macías, y organizóse en el
+acto una batida general por todas las fondas y casas de pupilos,
+comenzando por el _Hôtel del Comercio_.
+
+--¿De modo (exclamamos nosotros), que ni Frontaura ni su policía saben
+nuestra llegada á Salamanca?
+
+--Creemos que no; pero, aunque el Gobernador la supiera, no podría
+acudir á ustedes hasta las dos de la tarde. Hoy es el cumpleaños de la
+reina D.ª Isabel II, y, con tal motivo, hay besamanos en el Gobierno
+civil; ó, mejor dicho, el Gobernador recibe corte.--Si quieren ustedes,
+nosotros, cuando vayamos á la recepción, le diremos que están aquí.
+
+--¡De manera alguna! Nosotros debemos procurar que Frontaura ignore
+nuestra llegada á su _ínsula_, á fin de sorprenderlo y de poner en solfa
+á sus esbirros é inquisidores.
+
+--Pues entonces optamos por no asistir al besamanos oficial, y luego
+iremos con ustedes á ver á Frontaura.
+
+--¡Admirable idea! De este modo podrán ustedes hacernos el obsequio de
+acompañarnos ahora mismo á visitar la _Universidad_.....
+
+--Con muchísimo gusto.....
+
+--Pues andando.
+
+* * *
+
+Ya que este capítulo ha comenzado en estilo familiar, y que son muchas
+las intimidades en él referidas, aprovecho la ocasión de deciros, para
+que nos entendamos mejor, que mis tres compañeros de viaje eran: un ex
+ministro de Hacienda, muy aficionado á las Bellas Artes y competentísimo
+en ellas y en otras muchas cosas; un ex diplomático y ex consejero de
+Estado, dado á la arqueología, á la numismática y á la indumentaria, el
+cual conoce por su nombre á todos los baratilleros del Rastro de Madrid,
+y uno de nuestros más afamados pintores, que ganó en la Exposición
+Nacional de hace algunos años el primer premio de Pintura de Historia.
+
+Pues bien: este pintor y yo declaramos, al salir del _Hôtel_, que
+nosotros, por razón de oficio, teníamos obligación de estudiar, no sólo
+obras de arte, sino costumbres, tipos, paisajes y otras escenas
+pictóricas ó novelescas, y que, por consiguiente, sin perjuicio de ir á
+la _Universidad_ y á todos los edificios monumentales de Salamanca,
+deseábamos contemplar también los sitios, las perspectivas y los cuadros
+_naturales_ más característicos de la ciudad, añadiendo (para que el ex
+ministro y el ex consejero comprendiesen bien nuestra pretensión) que en
+el _Corrillo de la Hierba_ nos habíamos quedado con hambre de
+aprendernos de memoria á _aquellos tíos_, ó sea á aquellos vendedores y
+compradores, y sus vestimentas, adornos y mercancías.
+
+Nuestros compañeros de viaje hallaron muy justa esta demanda, y, en su
+virtud, los bondadosos salmantinos que á todos nos servían de _cicerone_
+nos prometieron hacernos dar cuantos rodeos creyesen interesantes,
+aunque tardásemos mucho tiempo en llegar á la _Universidad_.
+
+Principiaron, pues, por llevarnos á la _Plaza de las Verduras_, contigua
+á la Mayor, no sin que antes, al pasar nuevamente por ésta (y
+prescindiendo ya de aficiones y leyes arquitectónicas), nos detuviésemos
+á mirarla con ojos de amantes de la Pintura y de la Poesía; y á fe que
+nos maravilló sobremanera y arrancó celebraciones generales el
+pintoresco efecto que hacía la proyección de los verdes árboles sobre la
+dorada piedra de arcos y fachadas, así como el recorte de estos mismos
+dibujos monumentales sobre el cielo azul y purísimo de aquella hermosa
+mañana de otoño.....
+
+Pasamos entonces á la _Plaza de las Verduras_.
+
+La _Plaza de las Verduras_, extensísima, muy desnivelada, de trazado
+irregular, con grandes y viejos edificios históricos, y con otros
+vulgares y feísimos, viejos también, nos pareció una amplificación del
+_Corrillo de la Hierba_.--Su lado más largo y más alto estaba todo lleno
+de puestos de frutas, legumbres y otros comestibles. Veíanse allí, en
+lechugas, pimientos, escarolas, cardos, acelgas y coliflores, todos los
+verdes de la paleta de nuestra madre Natura, mientras que las peras, los
+melocotones, los nísperos, los tomates, las manzanas, las uvas, los
+higos, las naranjas, las granadas, los limones y otros frutos,
+ostentaban variados colores y despedían ricos aromas.
+
+Nada hay más hermoso ni agradable en el comercio (á lo menos para mí),
+que estos bazares, vulgo mercados, en que se venden la inocencia y
+hermosura naturales y la eterna verdad campesina..... Allí no había
+falsificación, violencia ni engaño alguno: aquellas manzanas eran
+manzanas; aquellas uvas eran uvas; aquellos higos eran higos, y todo
+aquello había brotado amorosamente del seno de la tierra para alimentar
+al hombre.--En comparación de los puestos de frutas y legumbres, ¿qué
+son las carnicerías, las pescaderías, las tiendas de caza y los rimeros
+de latas llenas de conservas?--¡Cementerios, campos de batalla, losas de
+hospital; algo que representa la muerte en lugar de la vida!--¡Ah! ¿Por
+qué no se contenta el hombre con ser herbívoro?
+
+Y ¡qué _color_ (pictóricamente hablando), ó qué variedad de colores
+fuertes (para decirlo con más claridad), en los trajes de vendedoras y
+vendedores, de compradores y compradoras!--¡Cuánta ropa, á principios de
+Octubre! ¡Cuánta lana! ¡Qué refajos, qué mantas, qué capas, qué
+capotes, qué anguarinas!
+
+Por el abrigo y color general, así como por el dibujo ó hechura, la
+indumentaria de aquellas gentes recuerda á León y á Galicia. Y es que la
+provincia de Salamanca forma ya parte de aquel triángulo Noroeste de
+nuestra España por donde no se va á ninguna parte.--Por Andalucía, que
+es otro rincón, ó, mejor dicho, otro _cujón_ de Europa (subrayo esta
+palabra, porque todavía no está en el Diccionario), se va á África, se
+va á América, se ha ido á Filipinas..... Así es que allí no se detiene
+nada; allí no hay remanso; allí corre el tiempo; allí cambian las
+modas.--Pero en el _cujón_ Noroeste de la Península no circula el aire
+de las mudanzas: en él se estaciona todo, lo mismo las modas que los
+sentimientos; cosa que, por idéntico motivo, acontece también en otro
+país de análoga situación: en la Bretaña de Francia.
+
+Y no se me diga que por Salamanca se va á Portugal..... ¡La frontera
+lusitana es peor que la del agua! ¡Es una frontera de hielo!--El Miño
+resulta más ancho, más hondo y más amargo que el Océano.
+
+Volviendo á las salmantinas rurales, diré que, más que sus refajos
+amarillos y sus pañuelos en la cabeza (_toilette_ frecuente en España),
+llamó nuestra atención una manta larga y angosta de mucho abrigo y
+vivísimos colores, que llevaban sobre los hombros y luego cruzada sobre
+el pecho. Esta especie de _schal_ oriental se llama la _sayaguesa_,
+porque proviene del pueblo de Sayago, en la limítrofe provincia de
+Zamora.
+
+Las salmantinas tienen renombre de guapas y valientes.--Lo primero puedo
+asegurarlo: en la _Plaza de las Verduras_ había más de una refajona que
+nada habría perdido en aligerarse de tres ó cuatro arrobas de lana. Por
+lo que toca á su valentía, ya Plutarco la calificó de heroica, al citar
+el denuedo con que libertaron á sus padres, hermanos y maridos, presos
+en poder de Aníbal, y yo debo añadir que hechos posteriores, y aun de
+este siglo, demuestran que las matronas del Tormes no han degenerado de
+su antigua pujanza.--Pero no se deduzca de este párrafo que á mí me
+gustan las mujeres valientes: yo creo (ó _creía_, cuando pensaba en
+estas cosas) que uno de los mayores encantos de las hembras es la
+pusilanimidad.
+
+Y basta ya de verduleras.
+
+* * *
+
+Desde el Mercado nos dirigimos, dando un rodeo, hacia la _Calle de la
+Rúa_, cuyo anticuado aspecto habíamos oído celebrar mucho; pero, antes,
+al pasar por cierta solitaria plazuela, tuvimos que hacer otra parada
+para contemplar á dos notabilísimos personajes que, rodeados de gran
+número de bestias y de montones de costales llenos y vacíos, contaban
+dinero á la puerta de una vetusta casa, como si en ella acabasen de
+comprar ó de vender trigo, cebada, maíz ó cosa tal.
+
+Eran dos _charros_, quieto decir, eran dos soberbios ejemplares de la
+más peregrina singularidad social é indumentaria de esta tierra. Eran
+dos hombres colosales, hermosos, con aire de muy ricos, vestidos
+suntuosísimamente, con chaqueta y calzón corto de terciopelo negro y
+chaleco de raso azul, todo ello muy adornado de gruesos y pomposos
+botones de plata, y con unas camisas tan bordadas, rizadas y llenas de
+primores, que cada pechera representaba el trabajo de seis años de una
+comunidad de monjas.--Cualquiera de aquellos dos arrogantes y
+espléndidos rústicos habría sido llamado con razón _El Rey de los
+Tíos_..... Y, en efecto, por su corpulencia, por su lujo y por su
+inocente y cómica ufanía, había en ellos mucho del pavo _real_.
+
+La _Baronesa del Zurguén_ nos dijo que eran dos _charros_ de primera, y
+que debían de proceder del campo de Ciudad-Rodrigo, tierra clásica de
+tales prójimos nuestros.--En Salamanca los hay también. Casi todos los
+labradores de la Puerta de Zamora visten de charro, con más ó menos
+ostentación, y en el Ayuntamiento de la aristocrática ciudad del Tormes
+hay _siempre_ un concejal de tal clase, con su traje y todo.--Los ya
+dichos _clásicos_ del campo de Ciudad-Rodrigo se hablan de _vos_ muy
+formalmente.
+
+El mismo Losada nos invitó entonces á llegarnos á su casa, que no estaba
+lejos, y nos enseñó un traje completo de _charra_, cuidadosamente
+guardado en antiquísimo cofre, y causáronnos asombro el lujo y el gusto,
+verdaderamente regios, de aquellas vestiduras. Paños, terciopelos y
+rasos, recamados y bordados de oro con tanta gracia como profusión;
+encajes, tules, preciosas cintas, ricas joyas y otros accesorios de gran
+mérito y coste componían aquel raro uniforme femenino, que me recordó
+los trajes que las judías ricas sacaban á relucir los sábados en Tetuán.
+
+Y, á propósito, ¿qué son los _charros_?--¿No se diferencian del resto de
+los españoles más que en la ropa? ¿Constituyen raza aparte? ¿Tienen
+alguna organización social íntima y secreta?--Yo no lo sé, ni me he
+acordado de preguntarlo en Madrid á personas más leídas ó instruídas que
+yo. Pero es cosa que debe de constar en muchos libros.....--Ya lo
+averiguaré con el tiempo; y, si no, me moriré con esta dulce ignorancia,
+que tanto campo deja á las suposiciones de mi fantasía.
+
+* * *
+
+En el ínterin, y no sin grande emoción, seguíamos marchando hacia la
+veneranda _Universidad_, que, como todos sabéis, es una de las mayores
+glorias de España.
+
+Pero, antes de darle vista, aun nos detuvimos un poco en la _Calle de la
+Rúa_, digna por todo extremo de su renombre.--Yo no recuerdo haber
+pasado en pueblo alguno por calle que tenga tanto carácter de
+autenticidad secular; donde tan íntegros é intactos se vean los antiguos
+usos y costumbres; donde tan viva y patente se toque la España de la
+Edad Media, no ya representada por mudos monumentos ni aislados
+edificios, sino por las tiendas y por los talleres que siguen abiertos
+al público; por las mercancías que en ellos se venden ó se elaboran; por
+la disposición de sus escaparates, mostradores y armarios; por las
+industrias allí fehacientes; por todas las casas, sin excepción alguna,
+desde las de aspecto señorial hasta las más humildes y vulgares; por sus
+vidrieras, visillos, cortinas, esteras y zarzos; por los muebles en
+activo servicio que se columbran en algunas salas bajas; por el color,
+el empedrado y hasta los transeuntes de la misma calle; por todo, en
+fin, lo que es su estado presente, su movimiento actual, su existencia
+social de hoy.....
+
+Abundaban en aquella calle las tiendas de filigranas de plata y oro,
+trabajadas éstas del propio modo que en tiempos de la Reina Católica, y
+había también bastantes librerías.....--¡Librerías en Salamanca! ¡Era de
+esperar! Estábamos en la patria del saber.....--Pero ¡ay! ya dista mucho
+el comercio de libros de Salamanca de lo que fué antiguamente..... Yo he
+leído que, cuando el famoso D. Antonio Agustín era estudiante (él mismo
+lo refiere), había en la ciudad 52 imprentas y 84 librerías.
+
+En todo lo demás, nosotros cogíamos intacta y con el polvo de los siglos
+la decrépita _Calle de la Rúa_. Y no sólo aquella calle, sino el resto
+de Salamanca; pues es de advertir que éramos sus primeros visitadores
+después de la inauguración del ferrocarril, á que asistieron S. M. el
+Rey y su comitiva..... Aun no se había profanado nada por insustanciales
+curiosos; aun no se había alineado, revocado ni _hermoseado_ cosa
+alguna, defiriendo á las críticas de los doctores madrileños de ornato
+público á la moderna; aun Salamanca era Salamanca.....--¡Quiera Dios que
+continúe así todavía!
+
+Pero basta ya de humoradas y de bromas.--Descubrámonos y saludemos.....
+Hemos llegado á la _Universidad_.
+
+* * *
+
+Más que un edificio, la _Universidad_ de Salamanca es un barrio de la
+ciudad.
+
+Altas y simétricas construcciones, de varia y magnífica arquitectura,
+forman tres lados de una extensa plaza cuadrilonga. Todos aquellos
+nobles alcázares dependen de la _Universidad_ propiamente dicha, cuyo
+gran palacio, separado de los demás por el angosto paso de una calle,
+ocupa el cuarto lado y preside majestuosamente aquel Foro de las
+ciencias.
+
+Pálido y débil, comparado con la realidad, será siempre cuanto se diga
+en elogio de la bellísima fachada del Capitolio de la
+sabiduría.--Hállase labrada en el más primoroso y delicado estilo del
+Renacimiento, y parece una enorme filigrana calada en piedra por los
+plateros de la calle de la Rúa, parece un trabajo chino de marfil,
+parece la mística puerta de algún lugar santo. Benvenuto Cellini se
+hubiera enorgullecido de cincelar en oro una creación semejante. Los
+árabes que bordaron la Alhambra habrían declarado también que sus
+mejores templetes y camarines no excedían en finura, suntuosidad é
+idealismo á tal maravilla del arte cristiano.
+
+Gloria de los Reyes Católicos es aquella página de piedra, y así lo
+pregonan los _bustos_ de Fernando y de Isabel que ocupan un gran
+medallón sobre la puerta principal; así lo confirma el venerable escudo
+de sus armas, y así lo reza terminantemente una leyenda ó rótulo, que
+dice en griego: «_Los Reyes á la Universidad, y la Universidad á los
+Reyes_.»
+
+En los amplios muros de los otros edificios que forman la plaza, esto
+es, en las paredes de las vastas y monumentales dependencias
+universitarias del Hospital de Santo Tomás para el socorro de
+estudiantes pobres, y de las Escuelas Menores ó _Instituto_ (cuya linda
+fachada es plateresca), vense, desde el suelo hasta muy grande altura,
+los infalibles, clásicos letreros encarnados y los tradicionales
+_vitores_ en abreviatura que escribió el entusiasmo estudiantil, en
+siglos ya pasados, con motivo de tales ó cuales reñidas oposiciones.....
+
+Al leerlos, parecíame estar en aquellos tiempos de ruidosísimas
+controversias escolásticas, cuyo estrépito llenaba toda la nación,
+preocupando y agitando lo mismo á los eclesiásticos que á los seglares,
+así á los plebeyos como á los nobles y á los mismos Reyes; y aun
+recordaba que en mi niñez figuré en algún bando de seminaristas en pro ó
+en contra de este ó aquel opositor, y escribí también con almagre
+rótulos como aquéllos.....--¡Ay! pasó ya la boga y la importancia de
+tales lizas, como antes habían pasado las justas y los torneos, y como
+pasarán sin duda alguna, cuando les llegue su hora, estas empeñadas
+luchas electorales y parlamentarias que hoy apasionan tanto á los
+pueblos..... Lo que nunca pasará ni cambiará es el fondo de las cosas
+humanas, que siempre resulta el mismo: ¡vanidad y discordia con
+diferentes nombres ó pretextos!
+
+En medio de aquella plaza, compás ó patio, y dando frente á la
+_Universidad_, álzase desde la primavera de 1868 la _Estatua de Fray
+Luis de León_, discípulo que fué y luego catedrático, de aquel emporio
+del saber.--Por ninguna parte se veía alma viviente. No sé si á causa de
+la festividad del día, ó de ser la una de la tarde, ni fuera ni dentro
+de la _Universidad_ (según vimos después) había nadie que turbara el
+religioso silencio y melancólica soledad de tan venerandos sitios.....
+
+Nosotros nos sentamos al pie de la estatua, y nos pusimos á recapacitar
+en la historia y en la grandeza de cuanto teníamos ante la
+vista.--Nuestra emoción era verdadera, profunda, unánime, y, por lo
+tanto, silenciosa..... Únicamente oíamos, ó creíamos oir, sobre nuestra
+cabeza, una gran voz, la voz de Fray Luis, que repetía con dulce y
+formidable acento, como al salir de la prisión:
+
+«_Decíamos ayer_.....»
+
+* * *
+
+No intentaré en manera alguna contar la historia ni hacer la descripción
+de la _Universidad_ salmantina. Semejante empeño requeriría un tomo en
+folio. Diré solamente las cosas de más bulto, tal y como vayan
+presentándose á mi memoria.
+
+Fundó la _Universidad_ Alfonso XI, rey de León, padre de San Fernando.
+
+Durante mucho tiempo estuvo albergada (¡significativa hospitalidad!) en
+la _Catedral Vieja_; pero reinando Alfonso XI se emancipó de la
+dirección del Obispo de Salamanca y se hizo _pontificia_. Es decir, que
+desde entonces el Papa fué el verdadero _Rector_; teniendo en ella por
+Delegado al Maestrescuela de la Catedral, á cuya dignidad iba anejo el
+cargo de Cancelario de la Universidad. Este era quien confería los
+grados y ejercía el juzgado eclesiástico y civil-escolástico, con
+autoridad real y pontificia. El Rector no era más que el Jefe
+administrativo y económico del Establecimiento.
+
+Llegó á contar, por término medio, unos ocho mil estudiantes, y aun
+recuerdo haber leído que, en algunas matrículas, éstos ascendieron á
+doce mil.
+
+En 1569 las Cátedras eran setenta: diez de Cánones, diez de Leyes, siete
+de Medicina, siete de Teología, once de Filosofía, una de Astrología,
+una de Música, una de lengua Caldea, una de Hebreo, cuatro de Griego y
+diez y siete de Retórica y Gramática.
+
+Allí hubo estudiantes de todas las naciones, y muy principalmente
+ingleses é irlandeses católicos, después que abrazó la Reforma Enrique
+VIII.--De esta última tierra no falta aún en Salamanca un contingente
+fijo de escolares, como veremos después al hablar del _Colegio de
+Irlandeses_.
+
+En la Universidad de Salamanca explicaron maestros tan insignes como
+Nebrija, Fray Luis de León, Melchor Cano, el Brocense, Fray Domingo
+Soto, Covarrubias, etc., y aprendieron los santos siguientes: San Juan
+de Sahagún, Santo Tomás de Villanueva, Santo Toribio de Mogrovejo, San
+Juan de la Cruz, San Pedro Bautista, San Miguel de los Santos y el Beato
+Juan de Rivera. Cursaron también en aquellas aulas los grandes
+fundadores Diego de Anaya y el Cardenal Jiménez de Cisneros, los
+célebres historiadores D. Diego Hurtado de Mendoza, Bartolomé de las
+Casas, Zurita, Nicolás Antonio y Ambrosio de Morales, el famoso
+conquistador Hernán Cortés, los sabios escritores Arias Montano, D.
+Antonio Agustín, Chumacero y Saavedra Fajardo, y los insignes literatos
+y poetas Cervantes, Villegas, Meléndez Valdés, Iglesias, Jovellanos,
+Cienfuegos, Quintana y D. Juan Nicasio Gallego.
+
+Confundida desde hace mucho tiempo la _Universidad_ con la Catedral, los
+Doctores tienen asiento en el coro, y los Canónigos en los actos
+universitarios.
+
+A fines del reinado de Felipe II, esto es, en lo más cerrado del
+absolutismo, todavía se proveían las Cátedras á pluralidad de votos de
+los estudiantes de la respectiva asignatura, é igual procedimiento
+democrático se empleaba para la elección de Consiliarios.
+
+En la _Capilla Pontificia_ de la Universidad no se pedía, ni se pide
+hoy, por el Obispo, sino por el Papa y por los Doctores del
+Establecimiento.
+
+Cada nuevo Papa dirigía á la _Universidad_ salmantina una carta
+especial, participándole su elección; y cuando había en Castilla nuevo
+Rey, la _Universidad_, en vez de enviarle Procuradores que le prestasen
+pleito homenaje, se reunía como en Cortes, por su propia cuenta, y le
+juraba fidelidad directamente.
+
+En el claustro de las antiguas _Escuelas Mayores_ vimos una leyenda en
+que se dice que, «congregados por Alfonso X (el Sabio) los varones más
+doctos de aquella Academia, se consiguió por último concluir las _Leyes
+Patrias_ (Las Siete Partidas) y las _Tablas Astronómicas_.»
+
+La Universidad tenía muchos locales ó sucursales en la ciudad, con el
+nombre de _Colegios incorporados_. Entre ellos se contaban cuatro
+_Mayores_, cuatro _Militares_ (de las Órdenes de San Juan, Santiago,
+Calatrava y Alcántara), veintiún _Menores_ y dos _Seminarios_. Casi
+todos ellos ocupaban soberbios edificios monumentales con muchas
+dependencias.--¡Es decir, que toda Salamanca era Universidad, y lo es
+todavía, y lo será siempre en la mente de las generaciones, como Toledo
+es su catedral, y Granada su Alhambra, y cada ciudad aquello que le dió
+vida y grandeza y á cuya sombra amiga nacieron y prosperaron los demás
+elementos de su esplendor y poderío!
+
+«_Tesoro de donde proveía á sus reinos de gobierno y de justicia_»,
+llamó Carlos V á la _Universidad_ de Salamanca;--y eso que Carlos V fué
+más europeo que español.
+
+* * *
+
+Después de contemplar y conmemorar todas estas cosas, sentados al pie de
+la estatua de Fray Luis de León, penetramos al fin en la _Universidad_,
+y recorrimos con profundo respeto aquellos antiguos claustros, donde se
+pasearon, en la alegre edad de su adolescencia, tantos y tantos hombres
+ilustres.
+
+Admiramos los magníficos _artesanados_ de aquellos techos. Visitamos la
+_Capilla pontificia_, y en ella _adoramos_ los _restos de Fray Luis de
+León_, encontrados hace doce años en las ruinas de su convento de San
+Agustín (de que ya sólo queda el sitio en la ciudad del Tormes), y
+guardados hoy en decorosa urna de mármoles blanco y negro, que ocupa una
+hornacina de dicha capilla.--Y del propio modo, ó sea con igual
+veneración que ya habíamos visto la _estatua_ y la _tumba_ del gran
+maestro, vimos después su _aula_ y su _cátedra_.....
+
+El _aula_ tiene los mismos bancos de tosco pino en que se sentaron los
+discípulos de Fray Luis. Dichos bancos se reducen á una viga sin alisar,
+para asiento, y otra por delante para apoyar el libro. Estas segundas
+vigas están muy labradas por los cortaplumas de los estudiantes, que han
+tallado en ellas, durante siglos, iniciales, fechas, cruces y
+caricaturas.
+
+La _cátedra_ es también de pino viejo; pero no nos pareció contemporánea
+del autor de la _Profecía del Tajo_, sino mucho más moderna.--De
+cualquier modo, en aquel paraje fué donde exclamó: «_Decíamos
+ayer_.....» al reanudar, después de largos años de cautiverio, sus
+lecciones de Teología y de Literatura Sagrada.
+
+Mucho hablamos allí y muchísimo más nos quedó que hablar acerca del
+célebre agustino, de sus inspiradas poesías, de sus hermosos escritos en
+prosa, del error en que se estuvo mucho tiempo creyéndolo hijo de
+Granada, por haberlo confundido con el otro insigne Fray Luis, y del
+excelente drama del segundo Marqués de Gerona, titulado _Fray Luis de
+León_.....
+
+--Pero ya se había concluído el besamanos; eran las dos, y decidimos ir
+á buscar, sin pérdida de tiempo, al amigo Frontaura, al festivo autor de
+_El Caballero particular_, al ingenioso director de _El Cascabel_, al
+muy bien conceptuado Gobernador de Salamanca, que nada sabría (tal
+ilusión nos halagaba por lo menos) de nuestra estancia en la capital de
+sus dominios.
+
+
+IX
+
+LAS DOS CATEDRALES.--EL CONVENTO DE SANTO DOMINGO.--EL TORMES.--LA
+ARCADIA SALMANTINA.--UNA VISITA A LA ANTIGUA ESPAÑOLA.
+
+¡Maldición! (como diría un poeta romántico).
+
+¡Frontaura lo sabía todo, y sus polizontes nos buscaban por Salamanca
+hacía ya dos horas!
+
+Grande fué el regocijo del famoso escritor al encontrarse con gente
+madrileña. En seguida resignó el mando, por decirlo así, y se agregó á
+nuestra correría artístico-poética, cuya dirección en jefe llevaba
+Losada.
+
+Estuvimos, pues, juntos toda la tarde, y juntos anduvimos más de dos
+leguas por templos, calles y plazas..... y hasta por el campo, á pesar
+del mucho frío que había vuelto.--(Y, á propósito de frío, diré que los
+vientos dominantes en Salamanca son el Norte y el Poniente, y la
+enfermedad más común la tisis.)
+
+Primero fuimos á la _Catedral Nueva_, que nos pareció muy hermosa,
+aunque no comparable (perdonen los salmantinos) con la de Toledo, con la
+de Sevilla, ni con la de Burgos.--Es del período _flamboyant_ del
+gótico, y lo que le falta en severidad y unción mística lo tiene en lujo
+de primorosos adornos..... Todos convienen en que, no obstante sus
+líneas ojivales, pertenece al Renacimiento por la ornamentación.
+
+Centenares de estatuas adornan sus fachadas: las agujas pasan de
+doscientas. El conjunto resulta grandioso.
+
+La fachada de Poniente es la más bella, y la _Puerta de Ramos_
+notabilísima. Su _mediorelieve_ central, tan reproducido por el grabado
+y la fotografía, y que representa la _Entrada de Jesús en Jerusalén_,
+merece el nombre de prodigio artístico.--Por lo demás, todas las
+fachadas de este bien situado templo presentan ventajosas perspectivas,
+que hacen crecer su hermosura y su importancia. La cúpula es
+atrevidísima, cuanto resulta fea y abrumadora la descompasada torre.
+
+La _Catedral Nueva_, comenzada en 1513, no se terminó hasta 1733, y eso
+que corría mucha prisa acabarla, visto que no cabían decorosamente en la
+_Catedral Vieja_ los 65 prebendados, 25 capellanes, 24 niños de coro y
+12 acólitos que asistían á los oficios cotidianos.
+
+Dibujó la obra y construyó la parte principal de ella el célebre Juan
+Gil de Ontañón.
+
+Por dentro, la Catedral es esbelta y elegante, aunque el coro estorba
+mucho para enfilar sus naves con la vista.--En cuanto á las pinturas,
+sepulcros, verjas y otros preciosos pormenores que la adornan, su
+enumeración sería interminable. Sólo llamaré la atención hacia los
+_cuadros_ del pintor salmantino Fernando Gallegos, que es la
+especialidad pictórica de esta ciudad, y recomendaré muy especialmente
+que se visite, en la capilla del Carmen, no por su mérito artístico,
+sino por devoción histórica, el _Sepulcro del Obispo Visquio_ (de quien
+hablaré muy luego), y que se procure ver _El Cristo de las batallas_,
+que este Prelado llevaba en la guerra, y _El Cristo chico del Cid_,
+venerandos objetos que no se contemplan sin grande emoción.
+
+* * *
+
+Pero ¿qué es la _Catedral Nueva_ comparada con la _Catedral Vieja_?
+
+Entre las notas y apuntaciones que llevábamos de Madrid, había una de
+cierto distinguido académico de Bellas Artes, que decía
+así:--«Recomiendo á ustedes en Salamanca la _Catedral Vieja_ (bizantina
+de veras, y no de pega), con su soberbio retablo _cinquecento_, de un
+cierto Nicolás Florentino, de quien no tuvo noticias Ceán Bermúdez; con
+sus magníficos sepulcros del mismo siglo, de _escultura pintada_, y con
+preciosas tablas de Fernando Gallegos en el claustro.»
+
+Razón tenía el académico. No bien fijamos los ojos en la _Catedral
+Vieja_, los cuatro expedicionarios convinimos en que ella, la portada de
+la _Universidad_ y la _Casa de las Conchas_ eran lo mejor que hasta
+entonces habíamos visto en Salamanca, y que cualquiera de estos
+monumentos valía todas las molestias del viaje.--Por lo demás, en parte
+alguna habíamos encontrado un ejemplar tan puro y tan bien conservado de
+arquitectura bizantina como el exterior de aquella vetusta Catedral.....
+
+Pero procedamos con orden, y digamos primero algo de su grande historia.
+
+En 1098, el conde _francés_ D. Ramón de Borgoña, casado con nuestra
+reina D.ª Urraca, y el Obispo, también _francés_, D. Jerónimo Visquio,
+procedente del Monasterio de Cluny (muy amigo del Cid, por más señas, y
+de su confesor el Arzobispo D. Bernardo), trajeron artistas de Italia y
+Francia y emprendieron la construcción de este templo, cimiento y base
+de la grandeza monumental de Salamanca.
+
+(¡Bien hubieran podido los _franceses_ de 1808 haberse acordado de esto,
+y no destruir, como destruyeron, en la ciudad del Tormes multitud de
+obras de arte!)
+
+Según las noticias que he podido reunir, entre dichos artistas figuraban
+el navarro Alvar García, el francés Casandro Romano y el italiano Florín
+de Pontuerga; mas no se sabe á punto fijo quiénes continuaron la obra,
+aunque se conjetura que serían también extranjeros de la escuela de
+Cluny, pues el arte no llegó por entonces en España al grado de madurez
+que denota la _Catedral Vieja_.
+
+La construcción duró un siglo.--Hoy sólo queda parte de ella..... El
+resto se destruyó para edificar la _Catedral Nueva_ (!); pero dicha
+parte hace formar completo juicio de todo lo que allí hubo.
+
+El exterior tiene algo de fortaleza; y, en efecto, á esta Catedral se
+dió el nombre de _la Fuerte_. Las bóvedas, cubiertas por fuera de
+escamas; los muros, coronados de almenas, y los cubos de sus ángulos,
+revestidos con capacetes escamados también, hicieron decir que parecía
+un guerrero armado de todas armas. Su agudo cimborio es el yelmo, y el
+gallo de la veleta le sirve de cimera y de penacho.
+
+En el _interior_ de tan ruda fábrica hállanse todas las delicadezas del
+sentimiento. (Lo mismo acontecía con los férreos paladines de aquella
+edad).--Allí hay sepulcros finísimos góticos, llenos de exquisitas
+labores; allí místicas pinturas del Renacimiento, ó sea de cuando el
+Renacimiento no era todavía pagano; allí santos sobre los capiteles;
+allí preciosos trípticos; allí un claustro digno de la ciudad de Pisa.
+Allí se ve también el retablo de Nicolás Florentino que nos recomendó el
+académico, con treinta y tantos cuadros de la _Vida de Jesús_ (y su
+fecha de 1442). Y allí, por último, sobre el dicho retablo, en el
+_cascarón_ de la bóveda, hay un _Juicio final_, verdaderamente dantesco,
+que parece concebido por Giotto. ¡Aquel grupo de resucitados blancos que
+sube hacia _la diestra del Dios Padre_, y aquel otro grupo de
+resucitados negros que marcha lúgubremente por la siniestra, son
+interesantes y bellos hasta lo sumo para los que en el arte buscamos
+algo más que forma ó postura académica y realidad anatómica!
+
+De lo dicho se infiere que la _Catedral Vieja_ (tan genuinamente
+bizantina por fuera, como se nos había dicho) tiene _por dentro_ muchos
+perfiles góticos: y ahora añado que esto no ocurre sólo en sus
+accesorios postizos, sino también en la estructura misma de miembros
+principalísimos de su fábrica. Por todas partes apunta allí lo ojival y
+hasta lo latino del Renacimiento. Vense además pilastras cuadradas,
+_románicas_ y no _bizantinas_, mezcladas con columnas, formando grupos
+híbridos sobre basas redondas y sosteniendo indistintamente arcos ú
+ojivas, lo cual me pareció muy expresivo y simbólico, dado que trajo á
+mi imaginación aquellos siglos de la Iglesia en que el Oriente y el
+Occidente estaban del propio modo confundidos en el sentimiento
+cristiano.
+
+Entre los notabilísimos _sepulcros_ que guarda todavía la parte
+subsistente de la Catedral, no figuran ni el de D. Ramón de Borgoña ni
+el del Obispo Visquio.--El de éste se trasladó á la Catedral Nueva,
+según ya dije, con otras muchas curiosidades ó maravillas de la Vieja.
+(Afortunadamente, una Catedral linda con la otra y se hallan en
+comunicación.)--El sepulcro del esposo de D.ª Urraca no estuvo nunca en
+Salamanca, sino meramente un cenotafio. Sus cenizas descansan en la
+Catedral de Santiago de Galicia.
+
+En cambio, otros muchos muertos ilustres duermen el sueño eterno en el
+antiquísimo templo salmantino, donde se ven tendidas sobre magníficas
+tumbas sus calladas estatuas, ora dentro de hornacinas labradas en el
+espesor de los muros, ora en medio de suntuosas capillas.--Y ¡cosa rara!
+entre las más humildes lápidas hallamos la de una _Princesa Mandalfa ó
+Mafalda_, hija de Alonso VIII, más célebre como muerta que como viva, ó
+sea más famosa como estatua que como mujer, á lo menos para mí, que ni
+siquiera recordaba haber leído antes su dudoso nombre.....--Hoy, empero,
+he vuelto á registrar la Historia, y sé ya, y no olvidaré nunca, lo
+mismo que dice el epitafio; esto es: que la tal Princesa murió «_por
+casar_», ó, hablando menos equívocamente, soltera.
+
+Mucho más que este sepulcro me interesó otro que vimos en la _Capilla de
+los Anayas_ ó de _San Bartolomé_.--Duermen juntos sobre él un caballero
+y su esposa. Él viste de guerrero, con cierto elegantísimo tocado
+morisco, la armadura ricamente labrada, el casco á los pies y la espada
+en la mano. Ella está amortajada de beata, con muy rizada toca en la
+cabeza, y calzada con unos raros zapatos altos, de aristocrática
+hechura. El rostro del caballero es noble y adusto, y el de ella plácido
+y hermoso como el amor en paz. Llaman también la atención por su
+delicadeza las manos de la dama, y, por sus exquisitas labores, la
+lujosa almohada en que reposa la cabeza del marido. La almohada de ella
+es más severa y humilde, cual correspondía á su piadosa mortaja.
+
+Carece de epitafio este sepulcro; pero los empeñados en saberlo todo
+conjeturan que aquellos personajes deben de ser un D. Gabriel de Anaya,
+que murió en América, y su mujer D.ª Ana, que finó sus días en un
+convento.
+
+Yo no digo que sí ni que no[10]. Lo único que puedo asegurar es que--no
+sé por qué..... (sin duda porque mi ánimo se hallase dispuesto aquella
+mañana á la melancolía)--estuve largo tiempo contemplando aquel
+matrimonio yacente, aquellos cónyuges de piedra, aquellos _muertos
+inmortales_, y sentí en mi corazón congojas de lástima, tumultos de
+miedo y palpitaciones de envidia, todo ello junto y confundido, no
+obstante lo contradictorio de tales emociones.--¡Hay que ver aquel
+tálamo! ¡Hay que verlo, y hay que pensar, con los ojos fijos en aquellas
+mudas y al parecer insensibles estatuas, en que es imposible que ninguna
+de ellas haya pasado siglos y siglos sin darse cuenta de que la otra
+duerme á su lado!--¡En alguna parte estarán las almas de los que fueron
+consortes, y desde dondequiera que estén, irán á dar vida y conciencia á
+aquellos mármoles para que se complazcan en su perdurable unión!--¡Pues
+qué! ¿Ha de ser más constante una ficción de piedra que la fe conyugal
+que simboliza? ¿Ha de ignorar el espíritu lo que está repitiendo á todas
+horas la materia? ¿Ha de poder una escultura más que un alma? ¿Ha de
+superar el Arte á la Naturaleza? ¿Ha de vivir la mentira más que la
+realidad?--¡Oh desventura! ¡Seguir juntos después de haberse amado
+tanto, seguir juntos, y no saberlo!.....--¡No puede ser! ¡No puede ser!
+
+* * *
+
+La _Catedral Vieja_ es la abuela de Salamanca, como la Universidad es su
+madre. Digo más: la _Catedral Vieja_ es la venerable ejecutoria, el arca
+santa de tantísimos timbres y blasones..... Su antiguo _Claustro_, que
+infunde profundísima reverencia, fué cuna de los estudios salmantinos.
+Allí se ve la célebre _Capilla de Santa Bárbara_, donde, hasta hace cosa
+de cuarenta ó cincuenta años, se conferían los Grados Mayores. Allí está
+la _Capilla del Doctor Talavera_, donde se conserva, como en Toledo, el
+Rito mozárabe, y se guarda la _pila_ en que fué bautizado Alfonso XI.
+Allí está la _Capilla del Canto_, donde se celebraron Concilios, y la
+histórica Sala en que se reunieron Cortes, y el aposento en que quince
+Obispos juzgaron y absolvieron á los poderosos
+Templarios.....--¡Paréceme que no puede ser más gloriosa la historia de
+la insigne Abuela!
+
+En aquel mismo _Claustro_ hay centenares de sepulcros de canónigos, ora
+empotrados en las paredes, ora embutidos en el suelo, ora formando las
+jambas de las puertas, ora colgados cerca de las altas bóvedas.--¡Son
+los Cabildos que han precedido al actual desde el siglo XII inclusive!
+Es decir, son dos mil Canónigos muertos, cuyo volumen ha ido achicando
+el tiempo gradualmente, para que nunca falte allí acomodo á un cadáver
+más..... de un Canónigo menos.
+
+También hay en el _Claustro_ pinturas muy notables en tabla, debidas las
+mejores de ellas á Fernando Gallegos.--En las cuatro mencionadas
+_Capillas_ vense asimismo excelentes cuadros y magníficos sepulcros. El
+más suntuoso entre éstos es el que, en la _Capilla de Santa Bárbara_,
+ocupa el célebre Obispo D. JUAN LUCERO, aquel que tanto sonó en las
+disensiones matrimoniales de D. Pedro _el Cruel_, por haber autorizado
+el repudio de doña Blanca de Borbón y casado al Monarca con D.ª Juana de
+Castro. El sepulcro se alza en medio de la capilla, es de mármol blanco,
+y sirve de lecho á una buena estatua del Obispo, revestido de
+pontifical. Compite en grandeza con este monumento fúnebre el sepulcro
+de D. DIEGO DE ANAYA, Arzobispo que fué de Sevilla y fundador de la
+capilla ó pequeña iglesia de los Anayas, que ya hemos mencionado, y del
+gran Colegio de San Bartolomé.--Su Excelencia duerme en una cama
+imperial de mármol blanco, sostenida en los lomos de ocho leones, y
+adornada de primorosas esculturas. La verja de hierro que hay alrededor
+del mausoleo vale cuanto pudiera pesar y valer siendo de plata.
+
+Pero no acabaría nunca si hubiese de describir minuciosamente todo lo
+que acude á mi memoria.--Doy, pues, aquí punto, recomendando vivamente á
+cuantos vayan á Salamanca aquel Panteón, aquel Museo, aquel Libro de
+Historia que se llama la _Catedral Vieja_.
+
+* * *
+
+Fuera ya de ambas Catedrales, las contemplamos todavía largo tiempo y á
+cierta distancia, admirando el grandioso golpe de vista que ofrecen
+juntas y como en anfiteatro sobre la colina en que se asientan. Parece
+aquello una montaña arquitectónica, como las labradas por los indios del
+Himalaya.--Al propio tiempo veíamos en otros lados y en vasto panorama
+el enorme _Colegio de San Bartolomé_ (hoy Gobierno civil), con su
+gigantesco pórtico greco-romano; la suntuosa _Iglesia de Santo Domingo_,
+dominando gallardamente otra colina y reflejando la luz del sol en su
+cúpula cuadrada y roja; la cúpula y las torres de _los Jesuítas_; la
+gran mole de la _Universidad_, y otros colosales edificios de
+piedra.--¡Era un cuadro verdaderamente cesáreo, de olímpica
+grandiosidad!..... Era una nueva justificación del dictado de _Roma la
+Chica_ que lleva Salamanca.
+
+Porque debo advertir que aquella augusta decoración, en su magnífico y
+vistoso conjunto, no tenía carácter gótico, castellano ni leonés, bien
+que algunos de sus componentes fueran del estilo ojival. ¡Salamanca es
+la única ciudad del Norte y del Oeste de España que ostenta dignamente
+el esplendor imperial austriaco, de que tan soberana muestra quedó en el
+Alcázar de Toledo!--Y esto sin perjuicio de tener otros aspectos
+diferentes, como ya hemos notado al examinar sus calles de la Edad Media
+y sus templos y palacios góticos ó platerescos.....--¡Salamanca es
+multiforme!
+
+Ejemplo de esta variedad de sus formas:--Por darnos gusto á los que
+deseábamos contemplar, no sólo monumentos artísticos, sino también
+cuadros poéticos, la expedición se trasladó desde aquel pasaje de tan
+majestuosa perspectiva, á otro lado de los _barrios muertos_ de la
+ciudad, bastándonos para ello andar muy pocos pasos. Nos encontramos,
+pues, de pronto en unas plazuelas y calles completamente solas (_calle
+del Silencio_ se llamaba una de ellas), donde no vivía nadie ni parecía
+haber corrido el tiempo desde el siglo XV.
+
+Aquélla era, en verdad, la Salamanca fantástica que recorrió el _D.
+Félix de Montemar_ de Espronceda, cuando iba en pos del blanco espectro
+de _Doña Elvira_.....
+
+ Cruzan tristes calles,
+ Plazas solitarias,
+ Arruinados muros.....
+ Etc., etc.
+
+Aquellos eran los campanarios que lo seguían, agitando sus esquilones,
+
+ Como mulas de alquiler
+ Andando con campanillas.....
+
+Y allí estaba el Cristo cuya mortecina luz reflejó en el ensangrentado
+acero del Estudiante.....
+
+Mientras yo pensaba todo esto, nuestros bondadosos guías nos enseñaban
+la casa, hoy muda, donde falleció en 1842 el célebre compositor Doyagüe,
+último catedrático de Música de Salamanca, cuyos restos fueron
+trasladados á Madrid y paseados por las calles, de orden del inolvidable
+Ruiz Zorrilla, con destino al _Panteón Nacional_.....
+
+Y á propósito: aquellos y otros huesos de hombres insignes están
+todavía, á la hora presente, arrinconados é insepultos en San Francisco
+el Grande, sin que nadie piense ya en construir tal Panteón.....--¿No
+habrá un alma caritativa que haga la _obra de misericordia_ de _enterrar
+á los muertos_, ó sea de volver á enviar las cenizas de dichos varones
+ilustres á las sepulturas en que esperaban tranquilamente la trompeta
+del Juicio Final cuando fué á despertarlos el himno de Riego?
+
+* * *
+
+Del barrio sin gente en que vivió Doyagüe saltamos al _Convento de Santo
+Domingo_, ó sea á _San Esteban_ (que ambos nombres tiene aquel
+renombrado monumento), y digo «_saltamos_», porque _Santo Domingo_ se
+alza en otra colina, frente por frente de la que acabábamos de recorrer.
+
+Nada más vistoso que la perspectiva de aquella gran casa de los
+opulentos Dominicos. Su fachada, recargadísima de adornos, marca la
+transición del gótico al plateresco, y luce todas las galas y fantasías
+de este singular estilo, medio gentil y medio cristiano.
+
+Muchísimo que admirar nos ofrecieron también el _interior_ del templo,
+su _sacristía_, y, sobre todo, el _claustro_, obra magistral del mismo
+período del Renacimiento, restaurada modernamente; pero no fatigaré aquí
+á mis lectores con nuevas descripciones arquitectónicas, pues basta por
+hoy á mi objeto recomendarles que no dejen de estudiar muy despacio á
+_Santo Domingo_ el día que visiten á Salamanca.--Conque vamos á otra
+cosa.
+
+En este convento estuvo preso tres días San Ignacio de Loyola, y luego
+veintidós en la cárcel, todo ello siendo estudiante y seglar, hasta que
+se examinaron y absolvieron por varones doctos algunas doctrinas, que al
+principio parecían heréticas, del que había de acabar siendo fundador
+de la Compañía de Jesús y santo canonizado por la Iglesia.....
+
+Cupo, en cambio, á este mismo convento (según la tradición y según
+muchos libros, que algunos crueles eruditos comienzan ya á
+desmentir.....) la alta gloria de albergar á Cristóbal Colón el invierno
+de 1486 á 1487, con motivo de hallarse también en Salamanca los Reyes
+Católicos.--_Sala de Colón_ se llama todavía (¡y con qué profundo
+respeto la visitamos nosotros!) aquella en que se dice fué escuchado el
+ilustre genovés por los Padres Dominicos y por varios Doctores de la
+Universidad, los cuales (especialmente los primeros) se entusiasmaron
+mucho oyéndole, y lo alentaron con su protección más decidida, que le
+valió al cabo la del Maestro Fr. Diego de Deza, «_al cual y al Convento
+de San Esteban ó de Santo Domingo de Salamanca_ (son palabras del mismo
+Colón transmitidas por Fr. Bartolomé de las Casas) _debieron los Reyes
+Católicos las Indias_».--Por eso (concluyen diciendo la tradición y los
+libros en que yo todavía creo) el gran navegante puso el nombre de
+_Santo Domingo_ á la segunda isla que descubrió, como homenaje de
+gratitud al varón sabio y á la insigne Orden que más protegieron su
+empresa.--Tiempo es ya, por tanto (agrego yo), de que los poetas
+liberales reparemos bien en lo que decimos cuando se nos ocurra hablar
+de los frailes y doctores de Salamanca con referencia al sublime
+proyecto de Cristóbal Colón..... ¡La fantasía no debe llegar hasta el
+falso testimonio!
+
+Por último: el _Convento de San Esteban ó de Santo Domingo_ encierra,
+entre otros grandes recuerdos, la sepultura del eminente _Padre Soto_,
+que tanto lució en el Concilio de Trento.
+
+Y este fué el tema constante de nuestra conversación, en tanto que
+visitábamos el _Museo Provincial_, establecido hoy allí por la muy
+celosa y entendida Comisión de Monumentos salmantina, digna de disponer
+de más fondos.....
+
+* * *
+
+Desde _Santo Domingo_ bajamos hacia el río _Tormes_, pasando por un
+barrio en ruinas, en el cual hubo, hasta los tiempos de Enrique IV, un
+antiquísimo _Alcázar Regio_, que los monárquicos salmantinos de entonces
+juzgaron oportuno destruir, _con anuencia del mismo Rey_, para que no lo
+ocupasen los rebelados nobles.--En aquella parte de la ciudad estuvo
+también la _Judería_.
+
+Salimos al fin de la población por la puerta llamada de _Aníbal_,
+bajando una pendientísima cuesta hasta llegar al famoso _Puente
+Romano_.--¡Cartago! ¡Roma!..... ¡Todas las grandezas históricas van
+unidas á la de Salamanca!--El Tormes sabe tanto de mundo como el Tíber.
+
+El nobilísimo río español llevaba aquella tarde bastante agua, y sus
+orillas, cubiertas de acacias y de otros árboles, no carecían de encanto
+ni de belleza..... De entre lo más espeso de aquella pintoresca fronda
+salía mansamente el arroyo _Zurguén_, que baja de las históricas alturas
+de _Arapiles_ y penetra en el Tormes, después de haber regado el
+precioso valle cantado por Iglesias y por Meléndez Valdés.
+
+El _Valle de Zurguén_ y las _Praderas de Otea_, lindantes también con
+Salamanca por el otro lado del río, son la Arcadia de la poesía pastoril
+española.....
+
+ Venid, venid, zagalejos,
+ Que al Zurguén sale Amarilis......,
+
+decía Iglesias. Y casi en los mismos años denominaba Meléndez á su
+amada:
+
+ La gloria del Tormes,
+ La flor del Zurguén.
+
+En cuanto al _Puente_, construído, dicen, por Domiciano, restaurado por
+Trajano y recompuesto más tarde por nuestro Felipe IV de Austria, mide
+176 metros de longitud y cerca de cuatro de anchura.--Por él pasaba la
+calzada romana de _la Plata_, que iba de Mérida á Zaragoza.
+
+Al otro lado del _Puente_ hay, ó hubo, un barrio, frustrado varias veces
+por las inundaciones, en el cual no quedan ni señales del _Hospital de
+Leprosos_, de _la Mancebía pública_ ni del _Cementerio de Judíos_, que
+existieron allí algún tiempo.--¡Malhadado arrabal, á fe mía! ¡Sirvió de
+albergue á deicidas, rameras y leprosos, ó sea á tres lepras diferentes,
+y luego se lo llevó todo el agua!..... ¡Verdaderamente, el cataclismo
+fué muy justo!
+
+* * *
+
+Desde el Tormes subimos á visitar al ya citado señor chantre D. Camilo
+Álvarez de Castro, cuya casa y huerto se divisaban á una grande altura
+sobre nuestra cabeza, pues se apoyan en la antigua muralla de Salamanca
+y tienen vistas al río.
+
+Nunca olvidaremos aquella visita. El señor Chantre es una de las
+personas más buenas, más afables y más instruídas que hemos tratado
+nunca, y nos obsequió y agasajó como hombre bien nacido de los buenos
+tiempos de la hidalguía española, quedando por nosotros, y no por él, si
+de visitantes no nos convertimos en comensales, y hasta en huéspedes de
+su pacífica morada.
+
+Amantísimo de la soledad y del estudio, el insigne Prebendado no sale
+más que para ir á la próxima Catedral, y esto por calles silenciosas en
+que nunca se ve criatura humana.--Vive, pues, en el mundo como en una
+Cartuja, y en más relaciones con el cielo que con la tierra.
+
+A ruegos de Losada, nos enseñó todas las curiosidades artísticas que
+embellecen su mansión, así como el preciosísimo oratorio en que dice
+Misa los días que sus achaques ó la inclemencia del tiempo le impiden
+salir.
+
+¡Qué silencio, qué paz, qué beatitud en aquella morada! Y ¡qué
+deliciosas vistas las de las habitaciones que ocupa el Dignidad! Sus
+balcones y miradores dan á las alamedas del Tormes y del Zurguén y á un
+hermoso panorama que se extiende hasta las sierras de Gredos, cuyos
+picos cierran el horizonte al Sur.....
+
+Era ya la caída de la tarde. Las higueras del jardín alto penetraban en
+el mismo aposento en que contemplábamos la puesta del sol. Todo el
+plácido sosiego que respiran las mejores poesías de Meléndez se
+respiraba en aquel lugar y en aquella hora siempre augusta. Las rotas
+nubes y los cristales del río tomaban maravillosas tintas al reflejar
+los rayos horizontales del moribundo astro-rey. Las sombras larguísimas
+de los árboles parecían prolongadas despedidas y supremos adioses que le
+daba la creación á aquel día para nosotros inolvidable.....
+
+Todos callábamos: los madrileños, porque una indefinible envidia de
+aquella tranquila existencia nos hacía contemplar con odio la vida
+febril de la corte á que estábamos condenados.....; y los salmantinos,
+porque adivinaban lo que sentíamos y temían acaso ofendernos dándose por
+entendidos de nuestra emoción ó elogiando aquella solemne paz de la
+Naturaleza, que no volveríamos á gozar en mucho tiempo.....--¡No; no
+volveríamos á gozarla, puesto que á la tarde siguiente, á aquella misma
+hora, estaríamos otra vez camino de Madrid, y puesto que Madrid es una
+máquina neumática para los mejores sentimientos del corazón humano!.....
+
+* * *
+
+La noche de tal día fué y nos pareció todo lo _moderna_ y _amadrileñada_
+que podía serlo á las orillas del Tormes.
+
+Comimos en _Hotel_, á la francesa; fuimos al _Casino_ á tomar café;
+jugamos un par de horas al _billar_ y al _tresillo_; hablamos de
+_política_ y de otras cosas contemporáneas con D. Álvaro Gil Sanz, ex
+subsecretario del Ministerio de la Gobernación, y con D. Santiago Diego
+Madrazo, ex ministro de Fomento, que habían estado en la fonda á
+visitarnos; y á eso de las once (¡cerca de la media noche!) nos
+retirábamos á casita, donde hicimos el programa del día siguiente,
+tomamos té, leímos _La Correspondencia_ del día anterior, y nos
+acostamos en sendos catrecillos, como cuando teníamos veinte años de
+edad y vivíamos en plena estudiantina.
+
+¡No se podían pedir más placeres de última moda á una ciudad tan grave y
+señoril como Salamanca!
+
+
+X
+
+BARRIOS ARRUINADOS.--EL COLEGIO DEL ARZOBISPO.--LOS ESTUDIANTES
+IRLANDESES.--EL PALACIO DE MONTEREY.--LA CASA DE LAS MUERTES.--EL
+CONVENTO DE LAS AGUSTINAS.--UN CUADRO DE RIVERA.
+
+
+Serían las siete de la siguiente mañana cuando atravesábamos la _Plaza
+Mayor_.--También el sol acababa de penetrar en ella (el mismo sol que
+habíamos creído ver _morir_ la tarde antes), y sus alegres rayos doraban
+gozosamente las copas de los árboles municipales.
+
+Todas las criadas de Salamanca iban á la compra ó volvían de ella.....
+Un organillo ambulante tocaba la _romanza_ de la tisis de la
+_Traviata_..... Los gorriones cruzaban regocijados por un cielo limpio
+de nubes..... Las campanas tocaban pacíficamente á misa.....
+
+En cuanto á nosotros, puedo decir que, para estar muy contentos en aquel
+instante, solamente nos estorbaban veinte ó treinta de los años ya
+vividos..... ¡Cualquiera de los cuatro hubiera querido ser gorrión, el
+muchacho que tocaba el organillo, una de aquellas presumidas fámulas, ó
+aquel rubicundo sol que, como un eterno Fausto, torna á ser joven todas
+las mañanas!
+
+Pero ¿qué responder al señor chantre, si por acaso lee estos
+renglones?--¡Perdóneme el reverdecimiento extemporáneo que denotan las
+anteriores frases, y crea que á mí también se me alcanza, aunque no lo
+practique, que lo mejor de todo es envejecer y morir tan santamente como
+envejece y morirá su señoría!
+
+Conque dejémonos de frivolidades, y refiramos lisa y llanamente nuestra
+expedición de aquella mañana.
+
+* * *
+
+Nos dirigíamos á ver una de las primeras maravillas arquitectónicas de
+Salamanca, ó sea el famoso _Colegio del Arzobispo_, hoy todavía habitado
+por _estudiantes irlandeses_.
+
+Para ir á él, pasamos por un barrio feísimo, triste y solitario,
+compuesto de irregulares casuchas, hechas con escombros de insignes
+ruinas..... ¡Oh profanación!..... Piedras de diferentes arcos, nobles
+columnas tomadas de acá y de allá, maderas sueltas de antiguos
+artesonados, y otros restos de soberbias construcciones, habían servido
+para zurcir aquellos pobres edificios.--_Barrio de las Peñuelas de San
+Blas_, nos dijo un muchacho que se llamaba el tal paraje.
+
+Y luego supimos por los arqueólogos de Salamanca (pues en aquella
+excursión íbamos solos los cuatro huéspedes del _Hotel del Comercio_)
+que aquel barrio y el contiguo de _San Francisco_, así como todo el lado
+de Poniente de la población, fueron asolados por los cañones franceses
+(y también por los ingleses) durante la guerra de la Independencia.
+Había allí magníficos conventos, suntuosas iglesias, monumentales
+colegios y grandiosos palacios: entre los colegios figuraban los de
+_Cuenca_ y de _Oviedo_, de cuya hermosura hablan muchísimos libros: ¡y
+todo fué destruído por nuestros enemigos y por nuestros aliados!
+
+En el susodicho barrio de las Peñuelas hay una antigua calle cuyo
+azulejo dice «_Calle de los Moros_ ó _de Cervantes_», por creerse (no
+unánimemente) que el autor de _Don Quijote_ y un MIGUEL DE CERVANTES que
+de los registros universitarios aparece matriculado en Filosofía y
+viviendo en la _calle de los Moros_ á mediados del siglo XVI, son una
+misma persona..... De un modo ó de otro, el autor de _La Tía Fingida_
+debió de residir alguna vez en Salamanca; pues la descripción que en
+aquella novela hace de la población flotante de la ciudad del Tormes y
+de sus usos y costumbres, es demasiado gráfica y pintoresca para no
+estar tomada _d'après nature_.--«Advierte, hija mía (dice doña Claudia á
+doña Esperanza), que estás en Salamanca, que es llamada en todo el mundo
+madre de las ciencias, y que de ordinario cursan en ella y habitan diez
+ó doce mil estudiantes, gente moza, antojadiza, arrojada, libre,
+alicionada, gastadora, discreta, diabólica y de humor.....» Y en seguida
+pasa á definirle prolijamente las cualidades de los vizcaínos,
+manchegos, aragoneses, valencianos, catalanes, castellanos nuevos,
+extremeños, andaluces, gallegos, asturianos y portugueses que viven en
+la ciudad.....
+
+Pero henos ya en lo alto del barrio de las Peñuelas y cerca de la meseta
+donde se alza el grandioso _Colegio del Arzobispo_.....--Dejemos la
+pluma y cojamos el pincel.
+
+* * *
+
+Figuraos, al remate de empinada cuesta, dos amplias y hermosas
+escalinatas, por las que se sube á un extenso atrio ó compás, guarnecido
+de grandes columnas sin capitel, que nada sostienen y que parecen otros
+tantos heraldos encargados de anunciar la grandeza del edificio que
+custodian.--En el fondo de aquel atrio está el célebre colegio.
+
+Bella sobre toda ponderación es su lujosa fachada. Compónese de dos
+cuerpos de estilo plateresco, y luce maravillosos trabajos de escultura,
+así en los capiteles de sus elegantes pilastras como en los camafeos que
+adornan los netos, en las estatuas amparadas de sus graciosas
+hornacinas, y en los soberbios escudos de armas que pregonan el
+apellido del fundador de tan insigne monumento.
+
+Fué este fundador (á principios del siglo XVI) el esclarecido hijo de
+Salamanca D. Alfonso de Fonseca, arzobispo de Toledo, de quien ya hemos
+hablado más atrás, y lo dedicó á Santiago, patrón de España.--Por cierto
+que es notabilísimo el medio relieve que representa en dicha portada al
+guerrero Apóstol matando moros en Clavijo.....
+
+Pero el asombro, el portento, la maravilla para los amantes del arte,
+hállase dentro del colegio.--Refiérome á su inmenso _Patio_, de
+arquitectura plateresca á la italiana, atribuído por muchos á Alonso
+Berruguete, y digno de él y hasta superior á sus más renombradas obras.
+
+Así la galería baja como la alta están formadas por pilastras
+elegantísimas: los arcos inferiores son de medio punto, y los superiores
+de los llamados escarzanos. Abajo hay adosada á cada pilastra una
+esbelta y linda columna plateresca, con admirables tallas en el capitel.
+Las columnas adosadas á las pilastras de arriba tienen la forma de
+balaustres ó candelabros..... ¡Nada más elegante que la forma de unos y
+otros fustes!
+
+Y todavía no he mencionado las verdaderas preciosidades de este _Patio_,
+ó sea los ciento veintiocho _medallones_, con bustos de alto relieve,
+que adornan las enjutas de los arcos en ambos cuerpos.--Aquellos bustos
+pueden calificarse de otras tantas obras maestras de escultura. Hay allí
+caras de reinas, de monjas, de doctores, de ascetas, de guerreros, de
+prelados, etc., todas ellas dibujadas con tal energía, gracia de estilo
+y nobleza de expresión, que Alberto Durero se honraría con llamarlas
+suyas.--Uno de nosotros observó (y era muy cierto) que todos aquellos
+semblantes estaban afligidos, cual si representasen la triste variedad
+de las desventuras humanas. ¡Qué viveza, qué calor dramático, qué primor
+artístico en tan multiforme expresión del infortunio y de la pena!
+
+Dicen unos que estas ciento veintiocho joyas, diseminadas como estrellas
+en aquellos pórticos, son obra de Berruguete; otros, que de Pier ó
+Pierino del Bago..... Ello es que no se conoce á punto fijo el autor,
+cosa muy frecuente cuando se trata de monumentos españoles.
+
+En resumen: el _Patio_ del _Colegio del Arzobispo_, por su esbeltez
+general, por lo fino y sobrio de su ornamentación, y por lo correcto y
+puro de sus menores detalles, es un verdadero prodigio de arquitectura y
+escultura, y merecería el metafórico dictado de «obra _ática_ del estilo
+plateresco», si pudiese hablarse de este modo.
+
+Añádase ahora la soledad de aquel espacioso recinto, cada uno de cuyos
+cuatro lados mide 41 metros; la muda cisterna de ancho brocal que hay en
+medio de él; unas desaliñadas matas de flores otoñales (_boleras_ se
+llaman en Granada) que crecían en descuidados arriates; algunos
+escolares _irlandeses_ con manto y beca, que de vez en cuando pasaban
+por la galería alta, con los ojos clavados en sus libros de estudio, y
+los píos de pájaros que interrumpían dulcemente el silencio de tan
+venerable edificio, y se comprenderá la inmensa poesía que allí se
+respiraba, y de que es pálido reflejo la emoción con que escribo estas
+líneas.
+
+* * *
+
+Tócame ahora decir algo de los _estudiantes irlandeses_, con tanto más
+motivo, cuanto que, estando todavía nosotros en aquel magnífico patio,
+bajaron de dos en dos la amplia escalera del edificio, seguidos de un
+sacerdote; pasaron á nuestro lado, mirándonos con disimulo y poniéndose
+más encarnados que la grana, y se dirigieron á la contigua
+iglesia.--Eran catorce, todos rubios como unas candelas, y corpulentos y
+sanos á fuer de legítimos hijos de la verde Erin. Su edad variaría entre
+diez y seis y veinticuatro años.
+
+Aquellos escolares simbolizaron á mis ojos un tributo de respeto y de
+agradecimiento que la católica Irlanda sigue pagando á la nación
+católica por excelencia. Fundó el _Colegio de jóvenes irlandeses_
+(albergándolos entonces en otro edificio) el rey D. Felipe II, cuando la
+intolerancia protestante en las Islas Británicas era tan feroz como la
+intolerancia católica en nuestra tierra, y tuvo por objeto facilitar la
+enseñanza de la Sagrada Teología á los hijos de los emigrados irlandeses
+que se refugiaban en la Península, perseguidos de muerte á causa de sus
+creencias religiosas. Pero hoy, que en el Reino Unido de la Gran Bretaña
+hay libertad de cultos y muchos Seminarios católicos, es una especie de
+tradición piadosa esta no interrumpida costumbre de algunas casas
+irlandesas de enviar á Salamanca á sus hijos para que cursen las
+ciencias eclesiásticas.
+
+Con tal motivo recordamos allí nosotros las muchas familias españolas
+que tienen apellido irlandés, como descendientes de emigrados de aquella
+isla establecidos en nuestro suelo, y algunos de cuyos individuos
+figuran noblemente en la historia de España. Salieron, pues, á relucir
+los O'Donnell, los O'Reilly, los O'Ryan, los O'Connor, los O'Doly, los
+O'Shea, los O'Farril, los O'Kelly, los O'Neil, los O'Callagan, los
+O'Mulryan y todos aquellos cuyo apellido principia con O y apóstrofo,
+así como otros que tienen diferentes iniciales.
+
+Por lo demás, yo acribillé á preguntas al portero del _Colegio del
+Arzobispo_, el cual se sirvió contarme muchas cosas relativas á los
+escolares irlandeses.--Díjome, entre ellas, que vienen á Salamanca á la
+edad de diez y seis á veinte años; que traen aprendido el latín, y en el
+Colegio aprenden el español; que las clases de Teología están en el
+_Seminario Conciliar_, donde á la par estudian colegiales españoles;
+pero que los irlandeses viven, comen y duermen solos en el _Colegio del
+Arzobispo_, bajo las órdenes de un rector, también irlandés; que pasan
+en España seis ó siete años seguidos; que los veranos los llevan de
+vacaciones á _Aldea-rubia_, donde hay una casa-colegio de recreo,
+dependiente del Establecimiento que estábamos visitando, y que _allí se
+comen un rebaño cada estío_ (textual); que unos regresan á su patria
+cuando terminan los estudios, á fin de ordenarse en ella, y otros
+reciben las Órdenes sagradas en Salamanca, habiendo también algunos que
+se quedan definitivamente en la Península; y, en fin, que la conducta de
+los jóvenes irlandeses, su aplicación, piedad y recogimiento son
+admirables; pero que hay que llevarlos indefectiblemente á las tres
+corridas de toros que se dan en la ciudad todos los años durante la
+feria.....
+
+Luego que hube examinado bien al portero, pasamos á la mencionada
+_Iglesia_ contigua, llamada también _del Arzobispo_.
+
+Los jóvenes irlandeses, después de una breve oración, se habían
+marchado ya del templo al Seminario, dejándose los devocionarios en los
+bancos del presbiterio.--Nosotros nos permitimos hojear alguno que
+otro..... Estaban en inglés ó en francés, y les servían de registros
+estampitas de la Virgen ó de diferentes santos, británicos en su mayor
+parte.--¡_Indudablemente_ (esta observación va á pareceros de
+inquisidor), aquellos muchachos eran católicos!
+
+En cuanto á la citada iglesia, gótica de los malos tiempos, blanqueada y
+muy desnuda de accesorios, diré que sólo ofreció á nuestra admiración
+una _galería de hierro_ (que sirve de coro alto, y cuyos sostenes son
+bastante graciosos y originales) y un _retablo_ plateresco de mucho
+gusto, con pinturas en tabla y estatuas de Santos de verdadero
+mérito.--Todo ello se atribuye á Berruguete; lo cual no ha sido
+obstáculo para que lo pinten de nuevo en nuestros días..... ¡Dudo que
+haya valor semejante al de un _restaurador_ de objetos artísticos!
+
+* * *
+
+Desde allí nos fuimos al _Palacio de Monterey_, del cual ya he dicho que
+sirvió de modelo para el _Pabellón Español_ edificado en la Exposición
+de París de 1867.
+
+Del tal Palacio no existe, ni creo que haya existido nunca, más que un
+lado ó ala, con dos torres, bien que estén construídos los arranques de
+los otros lados. Es plateresco á la italiana, lo cual quiere decir que
+el escultor luce más que el arquitecto, y excitan, sobre todo, la
+admiración su preciosa crestería, formada de figuras grotescas, los
+leones y demás animales que sostienen grandes escudos, una hermosa
+cornisa primorosamente labrada, y sus elegantes ventanas y balcones,
+cuyas tallas son modelo de gracia y delicadeza.--El conjunto resulta
+alegre, profano, lujoso, bellísimo, como una fiesta de Verona ó de
+Ferrara en el siglo XVI.
+
+Construyóse en el reinado de Felipe II, y pertenece al Duque de Alba, en
+su calidad de Conde de Monterey.--Hoy sirve casi todo de granero, y en
+su recinto, que visitamos con los amables hijos del Administrador, allí
+domiciliado, no hay nada que aprender ni que imitar; pero sí mucho que
+mueva á compasión y lástima.--En cambio, las _vistas_ que se descubren
+desde lo alto de sus torres son asombrosas.
+
+* * *
+
+Recorriendo de nuevo aquel suntuoso barrio monumental, que tanto nos
+había entusiasmado la mañana anterior, y al pasar por la calle de
+_Bohordadores_ (llamada así porque en ella se hacían los _bohordos_ para
+los caballerescos juegos de cañas, pero cuyo azulejo dice hoy
+malamente: «calle de _Bordadores_»), vimos una antigua casa, triste,
+bella, cerrada, en cuya primorosa fachada plateresca había un busto, con
+bonete y capa muy bordada y lujosa, el cual representaba, según pudimos
+leer, al _severissimo Fonseca, patriarcha alejandrino_.
+
+--¿Qué casa será ésta?--nos preguntamos.
+
+--Esa es la _Casa de las Muertes_.....--respondió una huevera que pasaba
+por allí á la sazón.--No llamen ustedes, que ahí no vivo nunca nadie.
+
+--¿Y por qué?
+
+--Porque ahí hubo siete muertes.....--replicó la mujer con acento
+lúgubre.
+
+Nosotros nos miramos muy regocijados, y proseguimos el
+interrogatorio.....
+
+Pero la huevera no sabía más.
+
+Había, sin embargo, que averiguar el resto, y, efectivamente, aquella
+tarde supimos por nuestros amigos los anticuarios de Salamanca, que el
+nombre de _Casa de las Muertes_ le venía á aquel edificio de la
+circunstancia de haber ostentado, entre los adornos de su portada, hasta
+hace muy poco tiempo, varias calaveras de piedra, borradas al fin por el
+terror de la plebe: que, ciertamente, había dado la casualidad, hace
+veintiséis años, de que una mujer que vivía sola en aquella casa de tan
+fúnebre nombre, fuese asesinada misteriosamente, cosa que al vulgo le
+pareció sobrenatural, y que, por resultas de todo esto, nadie ha vuelto
+á pisar aquellos umbrales, si se exceptúan dos comandantes de
+Carabineros y un jefe de Estadística, forasteros todos, que vivieron
+allí breves temporadas..... sin que les ocurriese ningún percance.....
+
+¡Triste condición humana! ¿Por qué ha de ser siempre más poética la
+mentira que la verdad?
+
+* * *
+
+De lo demás que vimos (regresando ya hacia el hotel; pues, á fuer de
+mortales, también teníamos precisión de almorzar aquel segundo día),
+sólo citaré y recomendaré la _Iglesia de las Agustinas_, correspondiente
+al convento del mismo nombre.
+
+Es aquél el mejor monumento de estilo greco-romano que encierra
+Salamanca. Sus elementos griegos pertenecen al orden corintio, y todo el
+templo, aunque edificado á la mitad del siglo XVII, según lo demuestran
+algunos detalles poco clásicos, tiene la grandiosa sencillez y armonía
+de proporciones que constituyen el mayor mérito de este género de
+arquitectura. La cúpula es copia exacta de la del Escorial, aunque no
+tan gigantesca.
+
+En el retablo del altar mayor hay un notabilísimo cuadro, de que con
+razón están orgullosos los salmantinos aficionados á las Bellas Artes.
+Es una _Virgen de la Concepción_, de tamaño natural, pintada por el
+_Spagnoletto_, y, sin embargo, dulce, suave, tierna, ideal; rodeada de
+ángeles de rostro inocente, y anegada, por decirlo así, en la placidez
+de la divina gracia..... Más claro: es una Virgen de la Concepción que
+nadie hubiera creído pudiese pintar el austero y sombrío autor del
+_Jacob_, de los martirios de _San Bartolomé_ y _San Esteban_, del
+_Apostolado_ y de todas las demás enérgicas y terribles obras que
+constituyen la gloria especialísima de nuestro inmortal Rivera.
+
+Quien recuerde otras Vírgenes y otros ángeles pintados por él, y se haya
+asombrado, como nosotros, al considerar hasta qué punto negó la
+naturaleza á tan soberano artista el don de crear tipos afables; quien
+se haya asustado al ver aquellas Marías tan duras, ásperas y feroces, y
+aquellos niños de tan salvaje y desapacible aspecto, comprenderá toda la
+verdad é importancia de lo que digo. Es, por consiguiente, la _Virgen_
+que vimos en Salamanca un dato curiosísimo de la historia del arte y de
+la historia de Rivera; pues hay que advertir que no cabe duda alguna
+respecto de su autenticidad, ya porque así resulta de incontestables
+documentos, ya porque, en medio de su santa alegría y pudorosa
+mansedumbre, aquel cuadro ostenta, en cuanto lo consiente la índole del
+asunto, toda la intensidad y brío de color del _Spagnoletto_; su manera,
+su estilo, su genio, su carácter.
+
+En mi sentir, y en el de mis compañeros de expedición, el Estado debía
+hacer que se recompusiera y copiara tan peregrino lienzo; dejar la copia
+á las Agustinas de Salamanca, y comprarles el original, para colocarlo
+en el Museo Nacional de Madrid. De lo contrario, las luces del altar
+mayor, el incienso, el polvo, la incuria y los sacristanes y
+monaguillos, acabarán con aquella obra maestra, ya muy deteriorada.
+
+Pero se me ocurre otra idea. La iglesia y comunidad de las Agustinas
+tienen por patrono al Conde de Monterey, á sea al Duque de Alba. Así lo
+revela la inscripción que dice, al pie de una sepultura mural, á la
+izquierda del presbiterio, que _D. Manuel Fonseca y Zúñiga, 7.º Conde de
+Monterey_, fundó y erigió aquel convento..... ¡Bien podía, pues, el
+señor Duque, mi noble amigo, que tan espléndido es y ha sido siempre,
+hacer este regalo á la nación!--El mundo entero se lo agradecería
+extraordinariamente[11].
+
+
+XI
+
+ÚLTIMO PASEO.--LA CASA DE LA SALINA.--DOÑA MARÍA LA BRAVA.--LA
+TORRE DEL CLAVERO.--RECAPITULACIÓN.
+
+
+Después de almorzar hicimos algunas indispensables visitas de despedida,
+entre ellas, la del sabio y virtuoso Obispo de la Diócesis, antiguo
+canónigo de Granada y actual adorno del Senado español, Sr. Martínez
+Izquierdo.
+
+Cumplidos tan gratos deberes, fuimos á visitar, acompañados de los
+eruditos salmantinos que ya conocéis, la renombrada _Casa de la Salina_,
+sita en la calle de San Pablo, y llamada así por haber servido
+modernamente de almacén de sal.
+
+Caminando hacia ella, nos refirieron la tradición que corre muy válida
+acerca del origen del edificio; y, como es digna de que la conozcáis, y
+yo no quiero poner ni quitar nada en tan delicado asunto, voy á
+transcribirla puntualmente, tal como la publicó hace años el Sr. D.
+Modesto Falcón, individuo correspondiente de la Real Academia de San
+Fernando, Secretario de la Comisión de Monumentos de Salamanca, etc.,
+etc.
+
+Dice así:
+
+«Parece que en los últimos años del siglo XV llegó á Salamanca la
+Corte, y con la Corte muchos grandes, prelados, damas y caballeros.
+Contábase entre éstos el poderoso D. Alfonso de Fonseca, hijo natural de
+esta ciudad, oriundo de una noble familia, y que más tarde ocupó la
+Silla arzobispal de Santiago, recibiendo la dignidad de Patriarca de
+Alejandría, con la que más comúnmente es conocido en la Historia. El
+Ayuntamiento, según costumbre, proporcionó digno hospedaje á la Corte,
+puesto que, de acuerdo con la nobleza de la ciudad, hizo que los
+grandes, los prelados y las damas hallasen acogida entre las familias
+más distinguidas. Olvidó, sin embargo, dispensar el mismo agasajo á una
+señora llamada D.ª María de Ulloa, gallega, según dicen, de nacimiento,
+y amiga, según cuentan, de Fonseca; y resentido por aquella exclusión,
+casual ó intencionada, el caballero, dice la tradición, juró que la dama
+había de poseer el mejor palacio de Salamanca. El palacio, con efecto,
+se construyó, y la tradición quedó unida á su fábrica.
+
+»Si la tradición se muestra veraz en todo lo que relata, no seremos
+nosotros quienes lo afirmen ni lo nieguen rotundamente; pero nuestra
+imparcialidad nos obliga á decir que se parece mucho á la verdad. El
+poderoso Patriarca de Alejandría había tenido un hijo en su juventud,
+como él Alfonso de nombre, y que, como él, llegó á ser con el tiempo
+Arzobispo; y aunque las historias suelen confundirlos por las
+circunstancias de ser ambos Arzobispos, ambos Fonsecas de apellido,
+ambos Alfonsos de nombre, y ambos, en fin, patronos de grandes
+fundaciones, fácil es distinguirlos cuando en ellos se para bien la
+atención.
+
+* * *
+
+»La _Casa de la Salina_ se fundó en los últimos años del siglo XV, en
+que tuvo lugar la tradición referida. Los escudos de cinco estrellas que
+en la fachada, en el interior y por todas partes del edificio se
+encuentran, no dejan lugar á dudas sobre la familia á que pertenecía el
+fundador. El escudo es de los Fonsecas.....
+
+»Nada se sabe de los artistas que labraron este monumento; pero como por
+la misma época, y con pocos años de diferencia, se fabricaban también la
+fachada plateresca de la Universidad, el convento de San Esteban y otra
+porción de edificios, los mejores precisamente de la ciudad y cuya
+decoración es tan semejante, puede presumirse que anduvieron en él las
+mismas manos que esculpieron los demás. Si no fueron Sardiña, Ceroni ó
+Berruguete, fueron discípulos ó compañeros suyos.»
+
+Hasta aquí el Sr. Falcón.--Ahora debo yo decir, como obsequio debido á
+la verdad, que son irrebatibles de todo punto las obvias razones que
+aduce otro autor (D. J. M. Quadrado) para demostrar que esa tradición ha
+confundido tiempos, cosas y personas.--«Que la casa se labró por los
+Fonsecas (dice) lo acreditan los blasones de cinco estrellas colocados
+sobre las ventanas de la izquierda, y en los ángulos de la fachada; mas
+lo avanzado del Renacimiento, aviniéndose con la noticia de que se
+empezó hacia 1538, desmiente la tradición, que enlaza su origen con la
+memoria del Patriarca de Alejandría, fallecido en 1512.....»--A lo cual
+pudo añadir el Sr. Quadrado, que Berruguete, educado en Italia, no
+regresó á España hasta 1520, y que Sardiña floreció mucho después.
+
+Sea de todo ello lo que quiera, y ciñéndome yo á mi papel de cronista y
+de fotógrafo, diré que la _Casa de la Salina_, en medio de lo mucho que
+la han deteriorado el abandono en que estuvo largo tiempo y el bajo
+empleo á que se la destinó después, y no obstante las recientes
+profanaciones de que ha sido objeto al tratar de convertirla en casa
+moderna, cerrando nobilísimos arcos y poniendo en su lugar puertas,
+balcones, ventanas y todo un entresuelo, conserva aún, por dentro y por
+fuera, columnas, medallones, arcos, bustos, estatuas, mensulones,
+cornisamentos, escudos y centenares de figuras de animales fantásticos y
+caprichosos, que son otras tantas maravillas.
+
+Yo espero que con el tiempo, y quiera Dios que no demasiado tarde, el
+Ayuntamiento de la culta Salamanca dedique su atención y algunos fondos
+á este notabilísimo edificio, comprándolo, si ya no es suyo, derribando
+todo lo moderno y postizo que hay en él, reforzando lo viejo y
+monumental, y poniendo allí un conserje que custodie y muestre á los
+viajeros aquellos prodigios del arte, dignos de veneración y
+estudio[12].
+
+* * *
+
+En la misma calle de San Pablo, núm. 84, hay otra casa célebre, no ya
+por su estructura artística, sino por la rara é interesantísima historia
+que recuerda.--Llámase, por singular antífrasis, _Casa de las Batallas_,
+cuando debía llamarse _Casa de las Paces_, dado que en ella las pactaron
+y juraron dos bandos ferocísimos que, durante mucho tiempo, cubrieron á
+Salamanca de sangre y luto.--«_Ira odium generat, concordia nutrit
+amorem_»--dice una inscripción sobre el arco de la puerta de aquella
+casa desde el día que se firmaron allí las mencionadas paces.
+
+Todo esto se refiere á la terrible historia de _Doña María la Brava_,
+de que ya hicimos conmemoración en el _Corrillo de la Hierba_ y de la
+cual voy á daros dos versiones á cual más interesantes.
+
+Dice el ya citado D. Modesto Falcón:
+
+«El drama comenzó en un juego de pelota. Dos jóvenes, hijos de la noble
+familia de los Manzanos, mataron en una contienda suscitada sobre el
+juego á otros dos jóvenes, muy amigos suyos, é hijos de la familia de
+los Monroy. La madre de éstos, D.ª María Rodríguez, buscando á los
+agresores y hallándolos en tierra de Portugal, adonde se habían
+refugiado huyendo de la justicia, tomó sangrienta venganza en ellos,
+cortándoles las cabezas y entrando con ellas triunfante en Salamanca. A
+su vez, los deudos de los Manzanos, indignados de aquella bárbara
+acción, quisieron ejercer represalias semejantes, y agrupados los Monroy
+en torno á D.ª María, defendieron á la vengativa madre, arrastrando unos
+y otros á muchos parciales. Los bandos en que se dividieron, y que
+tomaron por nombre á las parroquias de Santo Tomé y San Benito, donde
+las irritadas familias enemigas tenían sus casas solariegas, duraron
+cuarenta años, sembrando la desolación y el espanto en la ciudad y
+enrojeciendo muchas veces de sangre sus calles. Impotentes fueron el
+Obispo, el Cabildo, las autoridades y el mismo Conde de Benavente, que
+intervinieron en la contienda, para poner fin á aquella terrible lucha,
+que fomentaban las discordias civiles. San Juan de Sahagún, más feliz
+que las autoridades, se interpuso entre los combatientes, y logró
+atraerlos á una concordia.»
+
+La segunda versión, más trágica y animada que ésta, es la que figura en
+_Recuerdos y Bellezas de España_, y dice del siguiente modo:
+
+«Sobre un lance del juego de pelota trabaron contienda dos hermanos de
+la familia de Enríquez de Sevilla con otros dos de la de Manzano[13]:
+aquéllos sucumbieron en la atroz refriega, y fueron llevados exánimes á
+la casa de su madre.--D.ª María Rodríguez de Monroy no lloró sobre los
+cadáveres de sus hijos: nada dispuso acerca de su sepultura: silenciosa,
+sombría, fingiendo temer por sí, salió acompañada de criados y escuderos
+para su lugar de Villalba; pero á la mitad del camino les anunció
+resueltamente que no era fuga, sino venganza lo que meditaba; y
+asociándolos con terrible juramento á su plan, los condujo á Portugal,
+donde se habían amparado los homicidas. Dónde y cómo los sorprendió, si
+fué en Viseo, de noche, derribando las puertas de su posada, no queda
+bien averiguado; lo cierto es que á los pocos días volvió á entrar en
+Salamanca, animosa y terrible, al frente de su comitiva, enarbolando en
+las puntas de las picas las cabezas de los dos Manzanos; y á guisa de
+ofrenda expiatoria, más digna del altar de las Euménides que de una
+tumba cristiana, las hizo rodar sobre las recientes losas que en la
+iglesia de San Francisco, ó en la de Santo Tomé, cubrían los restos de
+sus hijos.--Poco sobrevivió á esta feroz proeza, que le valió el epíteto
+de _Doña María la Brava_; pero sí más de un siglo los bandos que de ella
+nacieron entre los caballeros salmantinos ligados con una ú otra
+familia, á los cuales se dice servía de línea divisoria, rara vez
+hollada, el _Corrillo de la Hierba_, explicando este título, allá como
+en Zamora, por lo solitario y medroso del sitio.--No hay, sin embargo,
+más fundamento para derivar de la expresada ocasión el origen de estas
+luchas tan habituales en todo el país durante la Edad Media, que para
+fijar su término (de 1460 á 1478) en los días de San Juan de Sahagún,
+cuyas fervorosas predicaciones, calmando y no extinguiendo la furia de
+los ánimos, le acarrearon más de una vez odios y violencias, y por
+último, la muerte propinada con veneno.--Bajo los nombres de Santo Tomé
+y San Benito, parroquias que encabezaban los dos grandes distritos de la
+ciudad, perpetuáronse largo tiempo dichos bandos, recordando aún sus
+distintos colores y opuestas cuadrillas, en las justas Reales de la
+dinastía austriaca, los antiguos enconos y reyertas.»
+
+Y basta ya de anécdotas y de historias, que se hace tarde, y tenemos que
+salir para Madrid antes del obscurecer.....
+
+* * *
+
+Así dijimos nosotros aquel día, tratando de volver á la _Fonda del
+Comercio_; pero todavía fuimos á contemplar, por consejo de nuestros
+amigos (y de ello nos alegramos extraordinariamente), la _Torre_
+denominada _del Clavero_, que hasta entonces sólo habíamos divisado á
+cierta distancia.
+
+Dicha _Torre_ pertenecía antes á un extenso edificio; pero hoy se ha
+quedado aislada y sola, como padrón conmemorativo de la Edad Media.--Su
+figura es de lo más elegante y gallardo que nos han legado aquellos
+tiempos. Cuadrada por la parte inferior, conviértese luego en octógona,
+y resaltan de ella ocho garitas preciosísimas, que la hacen más
+voluminosa por arriba que por abajo. Los capacetes que cubren estas
+garitas descuellan sobre el cuerpo de la torre, dibujando en el cielo
+una especie de corona feudal que ennoblece aquel esbeltísimo monumento.
+
+Toda la fábrica es de granito, y mide 28 metros de elevación por seis y
+medio de anchura.--Edificóse en 1484, á expensas de D. Francisco de
+Sotomayor, _Clavero_ de la orden de Alcántara, y hoy pertenece al señor
+Marqués de Santa Marta.--Recientemente han construído en lo alto de ella
+una especie de templete ú observatorio de pésimo gusto; y, pues me honro
+con la amistad de dicho señor Marqués, atrévome á suplicarle que mande
+derribar aquel detestable apéndice, por muy asombrosas que sean las
+vistas que desde él se disfruten.--Los fueros del arte, mi querido D.
+Enrique, son superiores á los derechos del individuo[14].
+
+* * *
+
+A todo esto eran las tres de la tarde, y el tren para Madrid salía á las
+cinco.--¡Demasiado sabíamos lo mucho que nos quedaba que ver!.....
+Salamanca encerraba todavía iglesias, palacios, colegios, casas
+históricas y otros monumentos, para cuyo examen se requería por lo menos
+una semana de continuo andar..... Pero no podíamos disponer de más
+tiempo, y, además, estábamos tan rendidos, que teníamos que sentarnos á
+descansar en los trancos de las puertas, con gran asombro de los
+transeuntes.....--¡Habíamos andado tantísimo en dos días escasos!.....
+
+Emprendimos, pues, la _retiraaa_; y ya, desde aquel momento hasta la
+mañana siguiente, que llegamos á esta Villa y Corte, no hicimos más que
+recapitular nuestras impresiones de Salamanca.....
+
+He aquí un sucinto _resumen_ de las mías.
+
+* * *
+
+La _Universidad_ ha sido, moral y materialmente, el alma y la vida de
+Salamanca, la fuente de su grandeza y de su renombre, la ocasión y
+origen de casi todos sus mejores monumentos.--Si hubo allí los famosos
+_Colegios mayores_, llamados del _Arzobispo_, de _San Bartolomé_ (el
+viejo), de _Oviedo_ y de _Cuenca_ (de los cuales sólo existen ya los dos
+primeros); si fundaron otros cuatro Colegios las _Órdenes militares_, y
+contáronse además infinidad de _Colegios menores_, de _Seminarios_, de
+_Escuelas_, etc.; si todas las Órdenes monásticas erigieron suntuosos
+Conventos; si los Jesuítas levantaron allí su mejor Casa, y si fué la
+Ciudad del Tormes mansión predilecta de Reyes y Magnates, que la
+embellecieron con multitud de palacios y de iglesias, todo se debió á
+aquel foco permanente de sabiduría, á aquel centro que atraía las
+miradas de Europa, á aquel emporio de la enseñanza, adonde iban á
+estudiar por millares (y muchas veces acompañados de sus familias) los
+jóvenes más ricos y nobles de toda España.--Cuando Toledo, y Segovia, y
+Burgos, y Valladolid, y todas las ciudades castellanas decaían; esto es,
+cuando se hubo entronizado en nuestro suelo la calamitosa dinastía
+austriaca, Salamanca se libró, por excepción y privilegio, de aquella
+postración general, que muy luego rayó en indescriptible miseria; y este
+privilegio y esta excepción fueron también debidos á la perdurable boga
+de su Universidad, al respeto que infundía, al constante atractivo que
+ejerció sobre Reyes, Prelados, Grandes, Sabios y hasta Santos,
+obligándolos á ir á rendirle pleito-homenaje y á enriquecerla más y más
+con nuevas fundaciones.
+
+De aquí tantos soberbios edificios de los siglos XVI y XVII, y de aquí
+también el haberse conservado cuidadosamente los de épocas anteriores.
+Es decir, que la segunda barbarie demoledora de monumentos; la barbarie
+que en otras regiones de España destruyó, blanqueó, reformó y afeó
+tantas y tan preciosas obras artísticas en los tiempos que median entre
+los Reyes Católicos y Carlos III, no llegó á las orillas del
+Tormes.--En cambio, llegaron después otros bárbaros, émulos de los
+Atilas y Alaricos, y destruyeron dos terceras partes de los edificios
+monumentales de Salamanca..... Refiérome á los franceses y á los
+ingleses (durante la Guerra de la Independencia), y también á los
+iconoclastas modernos, que tanto y tanto han derribado al grito de
+progreso y libertad, en sus varios períodos de dominación ó de anarquía.
+
+Otra de las razones que más han influído para que Salamanca pueda
+calificarse de _Museo arquitectónico_ (donde se hallan, perfectamente
+conservados, exquisitos modelos de las obras más perecederas y hoy más
+destruídas, por lo nimio y menudo de sus primorosos detalles), es la
+excelente, inmejorable calidad de la piedra de todos sus monumentos.
+
+Esta piedra, llamada _franca_, se encuentra á una legua de la ciudad,
+cerca de Villa Mayor. Blanda al principio como la cera, el tiempo la
+pone tan dura como el bronce y le da un hermosísimo color de oro.
+Admite, pues, y conserva perfectamente las más finas y delicadas
+labores, y de aquí la riqueza de obras platerescas que acabamos de
+enumerar y las muchas que no hemos citado, todas las cuales parecen
+recién hechas en sus menores tallas, sin embargo de estar á la
+intemperie: de aquí también aquellas afiladas aristas de las esquinas
+de la _Casa de las Conchas_; aquella tersura de sus muros, que parecen
+bruñidos; aquellos atletas, de tan admirable musculatura, de la _Casa de
+la Salina_; aquella férrea solidez de la _Catedral Fuerte_, ó sea de la
+_Catedral_ vieja; aquellos primores del patio del _Colegio del
+Arzobispo_, y tantos y tantos otros prodigios de escultura y
+arquitectura como ve el viajero en todas partes.
+
+Conque hagamos punto final.
+
+He concluído mi penosa tarea, incompleta (ó sea _diminuta_, como se dice
+en el foro) para lo mucho que requería la gran Ciudad de los Fonsecas y
+Maldonados, pero harto larga para ser obra de un mero aficionado á las
+Bellas Artes, incompetente en todas ellas, y poco dado á escudriñar y
+explotar libros ajenos.
+
+Réstame añadir que dedico estas pobres páginas, como recuerdo cariñoso,
+á mis amigos los Excmos. Sres. D. Servando Ruiz Gómez y D. José España,
+y á mi camarada Dióscoro Puebla.
+
+1878.
+
+
+
+
+LA GRANADINA[15]
+
+PROGRAMA
+
+
+Supongo que los panegiristas de _Las Mujeres españolas_ que preceden á
+_La Mujer de Granada_ en el orden alfabético, habrán escrito ya más de
+una disertación sobre la mujer en general, comparada con el hombre, y
+sobre las españolas ó ibéricas en particular, comparadas con las hembras
+de otros países. A mayor abundamiento, el ilustre redactor[16] del
+_Prólogo_ capital de la obra ha sabido, como no podía menos tratándose
+de pensador tan profundo, desempeñar magistralmente la parte sinfónica
+de esta composición, sin que á su mirada comprensiva se obscurezca
+ninguno de los aspectos sumarios del asunto, ni en la esfera filosófica,
+ni en la moral, ni en la meramente literaria.
+
+Véome, pues, por fortuna, dispensado de establecer aquí temerarios y
+abstrusos prolegómenos, á medida de mis intereses, respecto de las
+candentes cuestiones genéricas y diferenciales que ventilan hace 5856
+años los dos sexos beligerantes en que se divide la especie humana, y
+dispensado también de definir, á medida de mis afectos, si la mujer
+_blanca_ es superior ó inferior á la _negra_, la _roja_, la _morena_ y
+la _amarilla_, ó si entre las _blancas_ debemos preferir la _europea_, y
+entre las europeas á la _latina_, entre las latinas á la _católica_, y
+entre las católicas á la _ibérica_, todo ello (¡gran iniquidad!) sin
+audiencia de las pobres agraviadas.--En cambio, y aunque supongo también
+que otros de mis colegas lo habrán hecho, no puedo menos de discurrir un
+poco, por vía de Introducción, acerca de los inconvenientes con que
+tropezamos los autores de estas monografías al pretender clasificar á
+las mujeres de cada una de las actuales Provincias de España en una
+casilla aparte, que delimite técnicamente pretendidas variedades de su
+naturaleza ó de sus costumbres.
+
+Estuviera aún dividida España al tenor de los antiguos reinos, ó de las
+vulgares y significativas denominaciones de _Mancha_, _Rioja_,
+_Alcarria_, _Alpujarra_, etc., etc., y sería obvio, en la mayor parte de
+los casos, trazar lindes y fijar término á los diversos hábitos y usos,
+á los varios caracteres y á las distintas cualidades intrínsecas que
+constituyen todavía (pésele al nivelador ferrocarril y á la uniformidad
+democrática) la pintoresca heterogeneidad de la población de nuestro
+suelo, rico también de contrastes topográficos y pictóricos. Pero la
+prosaica y anti-artística Administración, al hacer la vigente
+demarcación de Provincias, no tuvo ni pudo tener en cuenta (lo reconozco
+imparcialmente) la historia, las tradiciones y las prácticas de cada
+región para encerrarla en sus efectivas fronteras, sino que atropelló
+por todo y cortó por lo sano, como la expropiación forzosa, mutilando y
+desorganizando ciertas aglomeraciones etnográficas, legendarias ó
+políticas, que venían á ser el sistema ganglional de nuestro pueblo, y
+de aquí ha resultado (perjuicio baladí para la Administración, y acaso
+trascendentalísimo á los ojos de los verdaderos estadistas) la
+disgregación y dislocación de muchos intereses y sentimientos que eran
+al par efecto y causa del inveterado organismo geográfico, resultando
+también (y es lo que en este punto nos importa discernir) esa fría
+pléyade de Provincias de oficio que tan pobremente brillan á los ojos
+del artista ó del poeta, por ser las unas idénticas á sus adyacentes,
+por ser otras pedazos arrancados á un antiguo nobilísimo reino, y por
+ser no pocas meros caprichos arbitrarios, sin blasón ni carácter
+propios.
+
+Ahora bien: el libro de _Las Mujeres españolas_ ha tenido que acomodarse
+á la actual división administrativa, en virtud de muy atendibles
+consideraciones, y nosotros, los redactores de tal obra, nos veremos por
+ende expuestos á cada instante y obligados muchas veces, ya á
+repetirnos, ya á anularnos recíprocamente, ya á contradecirnos unos á
+otros en nuestros juicios y apreciaciones.
+
+Yo, por ejemplo, al proponerme describir á la _Granadina_, hállome con
+que mi provincia no es toda la Andalucía, ni tan siquiera todo el
+antiguo reino de Granada; tropiezo con que, al llegar este libro á la G,
+ya contendrá descripciones cumplidísimas de las mujeres de Almería,
+Cádiz y Córdoba; y encuéntrome, finalmente, con que después han de venir
+los artículos sobre las de Jaén y las de Málaga, tan parecidas á las
+hijas del Darro, del Guadalfeo y del Guadix. No extrañe, pues, el lector
+que desatienda en ocasiones puntos de vista extensivos á todas las
+Andaluzas, ni que, por el contrario, señale algunas veces como condición
+propia de la Granadina lo que caracterice también á la de Almería y á
+la malagueña. ¡Sin esta libertad de acción fuera imposible sacar las
+siguientes fotografías!
+
+Una advertencia más, y entramos en materia.
+
+Mi plan es estudiar muchas Granadinas en diversos escenarios de la
+capital, de las ciudades subalternas, de los pueblos pequeños, y de los
+campos. No se confundan, pues, nunca las especies, y téngase siempre á
+la vista que estarán siendo simultáneo objeto de nuestras observaciones
+las ricas de las aldeas y las pobres de las ciudades; las mendigas de la
+capital y las petimetras de los cortijos; las elegantes huríes que
+bostezan en coche por la _Carrera del Genil_ y las hechiceras _cursis_
+que cimbrean su primoroso talle, vestido de limpia indiana, en un
+balconcillo de madera festoneado de flores; las terribles alcaldesas de
+monterilla, más tiesas que D. Rodrigo en la horca, y las
+interesantísimas hijas bien criadas de padres del antiguo régimen,
+moradoras de ciudades que, aun siendo de cuarto orden, presumen de más
+históricas que Alejandría y Atenas.....
+
+Hay, como veis, mucha tela cortada, y tenemos, por consiguiente, que
+ahorrar de razones.....--¡Arriba, pues, el telón!
+
+
+
+
+CAPÍTULO I
+
+LA GRANADINA COMO ANDALUZA
+
+
+Quedamos en que á estas horas os han dicho otros colaboradores de este
+libro lo que es Andalucía. Os habéis, pues, hecho cargo del almo júbilo
+con que se ríe el Todopoderoso en aquel pedazo de cielo que deja
+transparentarse la gloria desde el Guadiana hasta el Segura, y desde
+Sierra Morena hasta los dos mares: habéis respirado aquel aire tibio y
+balsámico, que difunde, en Abril como en Diciembre, el aliento de nuevas
+rosas; habéis contemplado aquellas matizadas vegas, patrimonio á la par
+de Flora y Ceres, aquellos cármenes y huertos que no ensoñó Babilonia;
+aquellos bosques de naranjos y limoneros, como los imaginados por la
+Fábula; aquellos inmensos olivares y pomposas viñas que absorben y dan
+por fruto la luz y el calor del sol; aquellas costas en que tienen
+colonias las palmeras de Oriente y los plátanos de Occidente, y aquellos
+mitológicos ríos que desaparecen leguas y leguas bajo la fresca bóveda
+que tejen el arbolado y las malezas de sus fértiles orillas: habéis
+doquiera recibido la descarga eléctrica, ó sea la conversación, de
+aquella raza vívida, locuaz, entusiasta, turbulenta, que es á un tiempo
+sentimental y festiva, infatigable y perezosa, y os ha causado asombro
+y hasta miedo tanta gracia, tanto fuego, tanta poesía como brotan
+incesantemente de aquellas bocas siempre llenas de réplicas felices, de
+chistes rapidísimos, de embustes ingeniosos, de áticas sales, de donosas
+comparaciones, de atrevidas hipérboles, y de más retórica, en fin, para
+todos los casos y todos los gustos, que enseñaron Aristóteles, Horacio,
+Cicerón y los mismos Santos Padres! ¡Y allí, por último, ha surgido ante
+vuestros ojos, como una sílfide, como una llama de colores, como una
+tentación viva, la Eva morena, la Elena romántica, la Venus católica y
+vestida, la mujer andaluza, para decirlo de una vez....., superstición
+de britanos, locura de franceses, chochez de rusos y alemanes y
+perdición de los españoles!
+
+Ahora bien: pues que ya conocéis la _tierra_ y la _gente_, y de juro
+también os han llevado, para que estudiéis las costumbres, á los toros
+del Puerto y de Sanlúcar, y á las ferias de Mairena y del Rocío, y á la
+Semana Santa de Sevilla, y de paseo ó gran parada á la plaza de San
+Antonio de Cádiz, y de profana romería á la beata Sierra de Córdoba, y
+en todas estas _exposiciones regionales_ habréis encontrado á las más
+genuinas andaluzas de alto y bajo copete, ora á pie, ora en las ancas de
+brioso caballo regido por apuesto contrabandista, ora en jumento con
+jamugas ó con maldita la cosa, ora en calesa, calesín ó birlocho; ya con
+vestido á media pierna, pañuelo de crespón encarnado y la cabeza orlada
+de claveles; ya con falda de espléndidos faralares, valioso mantón
+chinesco y toca blanca, al gusto de Goya; ya de legítima torera, con
+monillo, ceñidor y sombrero calañés; ya arrastrando luenga cola de seda
+y tremolando la clásica mantilla de casco, bandera negra de las
+españolas contra toda la extranjería; aquí tañendo las castañuelas, y
+bailando, verbigracia, el _Vito_; allí cantando, al son de sus palmas,
+la apasionada _Soledad_, ó entonando, con lágrimas en la voz, ¡sin
+palmas y con suspiros!, la _Caña_ quejumbrosa y lastimera; aquí
+abriéndose paso con su rumboso meneo entre una turba de majos, que
+arrojan á sus pies capas y sombreros para que le sirvan de alfombra;
+allí volviendo valientemente una esquina, y al mismo tiempo la cara en
+sentido inverso, como fascinadora culebra que no quiere que se escape el
+pajarillo; es decir, pues que ya habéis visto á la mujer técnica de la
+_Tierra de María Santísima_, sea duquesa ó labradora, generala ó
+cigarrera, en el pleno ejercicio de su privativo poder, de su peculiar
+gallardía, de su porte soberano, tengo que principiar por advertiros
+que.....
+
+(AXIOMA)
+
+_La Granadina no es andaluza de profesión._
+
+Quiero significar con esto que la Granadina, aunque posee todos los
+encantos especiales de las andaluzas, su imaginación, su donaire y su
+belleza no es, ni nunca pretende ser, el consagrado prototipo de la raza
+bética; no es, ni siquiera entre la gente ordinaria, la jacarandosa
+macarena pintada en el forro de los calañeses y sobre las cajas de pasas
+de Málaga; no es, ni de ello presume, la estereotipada heroína de las
+saladísimas piezas de Sanz Pérez; no es, en fin, la mujer andaluza, tal
+como la tienen metida en la cabeza los extranjeros; tal como se la
+dieron á entender la Nena y la Petra Cámara, y tal como ellos van á
+admirarla allende Despeñaperros, á riesgo y hasta con ansia de que
+salgan á robarlos los Grandes de España de primera clase que, según es
+sabido, despluman, trabuco en mano, á los periodistas franceses que
+pasean sus tesoros por España!!!
+
+No: la Granadina no hace gala del género andaluz, ni en su
+pronunciación, ni en sus actitudes, ni en su estilo, ni en sus hábitos.
+Es en lo que principalmente se diferencia de las hijas del Guadalete,
+del Guadalquivir y del Guadalmedina (ríos cuyos nombres valen un
+_imperio_, en el sentido recto de la palabra), las cuales, por muy damas
+que sean (y las hay principalísimas, que pueden echarse á pelear con las
+mejores de Madrid), siempre, siempre..... (¡no me lo neguéis!) abundan
+en su propio andalucismo, á sabiendas de lo que en el orbe vale y puede
+esta calidad.....--Por el contrario: aunque la Granadina, en su
+pronunciación, en sus actitudes, en su estilo y en sus hábitos, revele
+constantemente su idiosincrasia andaluza, es de una manera indeliberada,
+inconsciente, inadvertida. Creeríase que no se tiene por tal, ó que
+ignora que las andaluzas gozan fama en ambos hemisferios de jocosas por
+antonomasia. Ello es, repito, que nunca alardea en tal guisa, ó, para
+hablar más á la buena de Dios, nunca la echa de graciosa..... ¡Y lo es
+tanto!
+
+Muchas veces (¡ya lo creo!: siempre que le hace falta para volver el
+juicio á un hombre, ó para salir de cualquier apuro) deja la Granadina
+el grave continente de que hablaremos después, ¡amigo!, y entonces sabe
+plantarse como una jerezana, y contonearse como una de Sevilla, y argüir
+como una de Córdoba, y poner más caras y más cruces que una de
+Málaga..... Pero esto es un relámpago fugitivo, durante el cual se ve lo
+que no es decible de trastienda, monadas y travesura, y luego vuelve su
+señoría á la acostumbrada formalidad, no quedando de la pasada
+metamorfosis sino algunos hoyuelos en las mejillas y cierto reir en los
+hechiceros ojos; permanentes indicios del alma que se esconde en aquel
+cuerpo.
+
+
+
+
+CAPÍTULO II
+
+MOROS Y CRISTIANOS
+
+
+Conque, ya lo he indicado, y aquí lo consigno, y sirva esto de corolario
+al capítulo anterior, á la vez que de segundo
+
+AXIOMA:
+
+_La Granadina es una andaluza seria._
+
+Tan rara seriedad no tiene nada que ver con la inalterable
+circunspección, con la espetada tiesura ni con la solemne parsimonia de
+las pobladoras de otras regiones de España. Es un melancólico señorío,
+una poética distinción, un gracioso romanticismo, propio exclusivamente
+de las reinas destronadas. La Granadina podrá ser genial y chistosa por
+naturaleza, y resultar así cuando se la excita; pero se diría que
+siempre es á pesar suyo. No de otro modo (y va de símil) tal ó cual
+huérfana, ó tal ó cual reivindicable viuda, tiene la figura risueña y
+deliciosa, y la voz juguetona como un trino, y el discurso
+divertidísimo por lo travieso, aun el día en que estrena sus tocas de
+luto y en que está su corazón verdaderamente acongojado.
+
+Y la verdad es que, en el fondo del espíritu de los granadinos de ambos
+sexos, hay no sé qué vaga sombra de esa viudez, de esa orfandad, de esa
+realeza y de ese destronamiento. Más frescos allí que en parte alguna de
+la Península los recuerdos de una autonomía soberana; habiendo sido
+aquella región la última que constituyó reino independiente; vibrantes
+aún en el espacio, por tradición sentimental de padres á hijos, los
+alaridos de dolor que lanzara, no hace tres siglos, la raza Morisca al
+ser arrancada de cuajo de aquel Edén; confundidos en la imaginación
+popular este infortunio y el anterior de los Judíos con sus infortunios
+propios, á causa del decaimiento intelectual y material que ambas
+expulsiones produjeron en Granada; creyéndose, en fin, todo el mundo, de
+un modo informe y fantástico, que desciende, á un propio tiempo y por
+línea recta, de los mismísimos Reyes Católicos y de Boabdil _el Chico_,
+ó cuando menos de Príncipes mudéjares y de los grandes Capitanes
+conquistadores (y de todo habrá ¡vive Dios! por bien que expurgara la
+población cristiana el buen Felipe III), resulta que el bello ideal de
+la raza granadina reside en lo pasado, que su orgullo es retrospectivo,
+y que el mundo de sus complacencias, de sus consolaciones y de sus
+engreimientos se encierra en aquel _palacio de la Memoria_ que tan
+elocuentemente describe San Agustín, y en otro primoroso palacio
+material, aunque parece labrado por las hadas, entre el río de las
+arenas de plata y el río de las arenas de oro; es decir, en la
+incomparable, deleitosísima Alhambra, ufanía y ejecutoria de todos los
+granadinos de hoy, no obstante ser obra de los vencidos, expoliados y
+desterrados islamitas.
+
+Y aquí tenéis explicado el por qué los poetas y poetastros de aquella
+tierra somos elegíacos hasta lo sumo, y
+
+ «cómo, á nuestro parescer,
+ cualquiera tiempo pasado
+ fué mejor.»
+
+Pues bien: en las mujeres, esta especie de nostalgia hereditaria crea y
+fomenta los más quiméricos sinsabores, sin que ellas mismas se lo
+figuren, y yo apostaría cualquier cosa á que la síntesis de su pena es
+la siguiente: Echar de menos los gloriosos tiempos de la Conquista, en
+que el amor podía servir de corona al heroísmo, y envidiar
+simultáneamente la ventura de las Princesas árabes que conspiraban con
+los Caudillos cristianos en el Albaicín contra la corte de la Alhambra,
+y la felicidad de las ricas-hembras de Castilla que recorrían á caballo
+las vegas de Santafé y de la Zubia tras la hacanea de Isabel la
+Católica, escoltadas y servidas por la flor de la caballería cristiana y
+amenazadas de cautiverio por la flor de la caballería mora.....
+
+¿Qué mucho, por tanto, que sean graves y melancólicas todas las
+granadinas en ciudades, villas y aldeas? ¡Cuando ese tedio de lo
+presente y esa pasión de ánimo por lo pasado se apoderan de una raza, su
+triste orgullo se transmite de generación en generación, y cunde de las
+clases ilustradas á las ignorantes, sin que nadie tenga que enseñar ni
+que aprender lección alguna! ¡Es una cosa que se hereda, como las
+facciones del rostro; es una cosa que se pega, como el acento; es una
+tisis del alma!
+
+Lo repito: la Granadina es seria, soñadora, poética, elegíaca, sin
+embargo de su vívida sangre andaluza, como lo es el pájaro cautivo, como
+lo es el ángel desterrado. Ella está cautiva en la red de una creciente
+decadencia local: ella está desterrada de la Historia.
+
+
+
+
+CAPÍTULO III
+
+TRIUNFAN LOS CRISTIANOS
+
+
+AXIOMA
+
+_Todas las Granadinas son católicas
+apostólicas romanas._
+
+No exceptúo de esta regla ni á las mujeres de los más acérrimos
+republicanos federales, ni á las hermanas de los cuitados que en cierto
+pueblo de la costa repartieron hace algún tiempo Biblias protestantes,
+ni á las hijas de Constituyentes que en 1869 votaron la Libertad de
+cultos, ni á las madres de ninguno de ellos..... ¡Todas, todas las
+Granadinas son eminentemente católicas!
+
+Piadosas, humildes, reverentes con Dios y con sus Ministros, su
+religiosidad brilla principalmente por una ardentísima devoción á la
+Virgen y por un miedo cerval al demonio.
+
+La Virgen es para ellas preferente objeto de un amor indefinible.
+Trátanla como á madre, como á hermana, como amiga, como á confidente y
+consejera..... ¡Hasta pretenderían hacerla su cómplice!--¡Todo se lo
+cuentan; todo se lo consultan; en todo procuran interesarla; de todo le
+ofrecen participación, consistente en algunas velas, en alguna joya ó
+en la trenza de sus mismísimos cabellos.--El bandido de Nápoles le reza
+á San Genaro ó á la _Madonna_, para que le ayuden en sus negocios. Las
+Granadinas ponen bajo el amparo de la Virgen sus esperanzas _de todas
+clases_..... Con ella tienen mucha más franqueza que con Dios.
+
+A Dios apenas acuden directamente, contando como cuentan con la Reina de
+los Cielos. A Dios lo veneran, lo bendicen, lo respetan, y le
+huyen.....--¡Es que le temen! _Initium sapientiæ timor Domini._--Aunque
+en esto de temer, repito que le temen más al Diablo.
+
+El Dios temido, á quien acabo de referirme, no es otro que Dios Padre en
+particular; pues á Dios Hijo no le temen de manera alguna, sino que lo
+aman con entrañas de verdaderas madres desde que son niñas de ocho años.
+Aman, sí, á Jesucristo en persona, como otras tantas Marías agrupadas al
+pie de la Cruz; lo compadecen, lo asisten, lo acompañan, lloran su
+Pasión y muerte, viendo en Él un hijo legado por la desgracia á su
+solícita ternura. De aquí que una imagen del _Señor del Mayor Dolor_ ó
+_de Jesús Nazareno con la Cruz á cuestas_ les inspire á veces tanta
+confianza y tanto fervor como una Virgen del Carmen ó de las
+Angustias.....--Y ¡cosa rara! cuando este mismo Dios Hijo se les
+representa en su primera edad, como _Niño Jesús_ ó _Niño de la Bola_,
+ya pierde su carácter filial, y, en vez de familiar ternura, infúndeles
+altísimo respeto.--¡Admirable intuición de lo más abstracto de la
+teología!..... ¡A medida que ven reducirse la Persona, crece y se impone
+á su imaginación la Esencia!
+
+Por lo que hace al Espíritu Santo, dijérase que no existe para ellas.
+¡Nunca es objeto de su misticismo! Lo cual se comprende sin esfuerzo:
+los atributos especiales del Parácleto son más perceptibles á los ojos
+de los Doctores de la Iglesia que á los de las fieles cristianas.
+
+Acerca del Demonio no quisiera hablar en este sitio, pues es hacerle
+demasiado honor; pero no puedo pasar por otro punto. La Granadina ve á
+Lucifer tantas veces al día como lo vieron San Antonio Abad y Santa
+Teresa de Jesús, y lo acusa á cada momento de cuantas desgracias le
+ocurren ó presencia.--«_El Demonio ha hecho que pase esto._»--«_Quiso el
+Diablo que sucediera lo otro._»--«_Satanás me ha escondido el ovillo,
+las tijeras ó la aguja._»--«_Me tentó el Demonio, y dije aquello ó hice
+lo de más allá._»--«_Hoy tengo los Malos en el cuerpo._»--«_Fulano es el
+enemigo....._» Estas y otras parecidas frases no se caen nunca de sus
+labios, y, al propio tiempo, pónele la cruz á Luzbel, ó se santigua
+estremeciéndose, ó dice «_¡Ave María Purísima!_» por vía de exorcismo y
+desinfectante.--Y, sin embargo, en todo esto no hay nada de
+maniqueísmo, sino ortodoxia pura.
+
+En lo que no hallo tanta ortodoxia, bien que tampoco intención herética,
+es en las preocupaciones y supersticiones que abriga respecto á la
+existencia y poder de otros seres no mencionados en el Catecismo. La
+mitad de las mujeres de la Provincia, sobre todo las de los pueblos
+pequeños, creen á puño cerrado en duendes, brujas, hechiceros, fantasmas
+y aparecidos. De aquí un miedo espantoso á los muertos, y de aquí
+también el que haya casas cerradas en que no se atreve á vivir nadie,
+por ser cosa sabida que ¡á media noche! óyense en ellas extraños ruidos,
+particularmente de cadenas.--Esta credulidad, de que nunca participaron
+las personas verdaderamente cultas, va cediendo también hoy en el ánimo
+de las indoctas, pero no así la fe en innumerables agüeros, talismanes,
+amuletos, cábalas y untos, de aplicación medicinal y moral, para cuya
+enumeración y recetario sería preciso escribir un tomo en folio.
+
+Por lo demás, la Granadina es asidua al templo, lo mismo en la capital
+que en la última aldea; frecuenta el confesonario; da mucha limosna, y
+hace y cumple infinidad de promesas ó votos, como _romper_ (ó sea usar
+hasta que se rompe) _un hábito_ de tal ó cual Orden monástica, no comer
+postres, pagar misas, llevar velas á las sagradas imágenes, andar
+descalza, recorrer de rodillas iglesias enteras, rezar muchas partes de
+Rosario, etc., etc.
+
+También tiene gran devoción á los santos y santas de la corte celestial;
+mas no á todos en idéntico grado ó con igual confianza en su
+poderío.--Quiero decir que prefieren entenderse con tal ó cual
+bienaventurado, según que lo juzgan más ó menos milagroso.--Pero esto
+acontece en todas partes.
+
+Volviendo ahora á su adoración especial hacia María Santísima, diré como
+ejemplo, y para concluir en este punto, que no es dado formarse idea de
+nada tan tierno, tan expresivo, tan conmovedor, como los agasajos,
+fiestas y ovaciones que granadinos y granadinas hacen á la Virgen de las
+Angustias, patrona de la capital. Quien no haya visto, después de
+cualquier calamidad pública, trasladar en triunfo aquella célebre
+imagen, desde la Catedral, donde se llevó en rogativa, á _su casa_ (así
+se designa su templo), no puede saber hasta dónde llega el sublime
+frenesí de un pueblo exaltado por la piedad; y quien haya presenciado
+tal espectáculo sin derramar, aun siendo _de la cáscara amarga_,
+lágrimas tan copiosas como las miserias de esta vida, no tiene corazón
+ni alma de hombre.
+
+
+
+
+CAPÍTULO IV
+
+LA GRANADINA EN EL HOGAR DOMÉSTICO
+
+
+Echada la sonda en la imaginación y en el corazón de nuestra heroína, y
+conociendo, como ya conocemos, la índole y la profundidad de su fantasía
+y de sus creencias, se ha simplificado mucho la tarea de estudiarla, y
+podemos proceder á analizar sus costumbres rápida y objetivamente.
+
+Principiemos por desenvolver este
+
+AXIOMA
+
+_La Granadina es la señora de su casa._
+
+En efecto: la mujer de aquella tierra manda en jefe en el hogar, donde
+ejerce de hecho y de derecho una autoridad superior á la del hombre. La
+doctrina evangélica que rehabilitó á la hembra, ha sido cumplida allí
+con exceso, por lo menos en esta parte. Y es que el granadino, por
+pasión ingénita ó genérica, y por galantería característica, ha hecho de
+la mujer un ídolo, en lugar de hacer una compañera. Puede decirse que
+ella es la reina del palenque en que lucha el varón toda su vida. Para
+ella y por ella quiere ser guapo, elegante, valiente, rico, poderoso.
+Ella es á un tiempo juez y premio del torneo. La opinión de los hombres,
+criterio del honor en todos los países, no les importa tanto á los hijos
+de Granada como la opinión de las mujeres, criterio que aquilata el
+mérito y el demérito con relación al amor.
+
+Cierto que algunas veces el esposo maltrata á la esposa, la pega y hasta
+la mata; pero nunca la desprecia..... ¡Es que el pobre hombre tiene
+celos, ó es, más generalmente, que de vez en cuando se le ocurre, como á
+los pueblos, sacudir la tiranía! Empero el _tirano_ (quiero decir, la
+mujer) aguanta el pujo; deja pasar la tormenta, y vuelve á imperar sobre
+el rebelde....., que entonces las paga todas juntas.--Vemos así que
+muchas mujeres de la clase y condición en que funcionan las manos ó la
+vara del marido, suelen quejarse amargamente de que éste haya renunciado
+por completo á sacudirles el polvo; pues entonces es cuando se creen
+verdaderamente destronadas.....
+
+Por lo demás, la Granadina, desde que se constituye en esposa, adopta
+voluntariamente algo de la manera de vivir de las orientales.--Dígolo,
+porque se encastilla en el hogar, bien que sólo con el objeto de
+dirigirlo, de gobernarlo, de monopolizarlo. Del tranco de la calle para
+adentro, el marido no dispone de cosa alguna; suele no saber lo que
+sucede; cuando más, indica su opinión; y la mujer determina, decide,
+concede ó niega. Por regla general, ella es la depositaria del dinero,
+y, por regla universal, la distribuidora.--Habrá familias que vivan á la
+francesa, ó fuera de la ley de Dios, y con las cuales no recen, por
+consiguiente, estas bases. ¡Prescindamos de semejantes excepciones! La
+norma es la que digo.--Y aun hay más. El hombre en sus negocios de la
+calle, en los asuntos relativos á su profesión ó á su hacienda, no
+resuelve nada medianamente importante sin consultarlo con _la señora_
+(que así se llama la que usa _vestido_), ó con la _parienta_ (que así se
+denomina si usa _zagalejo_). ¡Y estas no son _debilidades_ del orden
+íntimo ó privado, sino legítimas _deferencias_ que proclaman en alta voz
+los maridos como la cosa más natural del mundo!.....
+
+En cambio, la mujer, dentro de la casa, á puerta cerrada, trabaja cuanto
+humanamente puede, á veces más de lo que nadie imaginaría, atendida la
+posición social de la _señora_.--En este punto es _La perfecta casada_
+de Fr. Luis de León. No sólo la muy pobre, sino también la que vive con
+algún desahogo, y hasta muchas acomodadas, naturalmente hacendosas, ó
+que precaven el porvenir economizando, para sus hijos, barren, limpian,
+cosen, planchan, lavan, friegan, amasan, guisan, crían gusanos de seda y
+cuidan á los niños (todo al par que la criada y por ahorrarse de tomar
+otra), sin contar con que, cuando se ocurre, le sirven la comida á su
+esposo, al mismo tiempo que ellas comen aparte, yendo y viniendo á la
+hornilla, con la majestad de antigua matrona que diera hospitalidad á un
+peregrino, ó con la humildad de una reina en Jueves Santo.
+
+Lo que la Granadina no hace nunca.....--Pero esto que voy á decir merece
+figurar como
+
+AXIOMA
+
+_La Granadina no cultiva el campo._
+
+¡Ah! lo contrario sería un deshonor para el más pobre labriego. ¡Su
+mujer no es _una negra_!--Él ara, siembra, labra, coge, trilla, riega
+con todo el sol canicular, con hielos y nieves, con el agua á la
+cintura, sin reparar en su comodidad ni en su salud..... ¡Pero trabajar
+_ella_ delante de gente! ¡Hacer lo que puede hacer un mozo, un
+peón....., y, si no hay peón ni mozo, él mismo, á costa de un poco más
+de fatiga!..... ¡En manera alguna!
+
+No sin orgullo consigno esta observación (aplicable á todas nuestras
+provincias meridionales), advirtiendo de paso á las granadinas, para que
+se lo agradezcan á los granadinos, que en otras regiones de España y en
+las más cultas naciones de Europa sucede todo lo contrario: la mujer del
+campesino labra la tierra, y el hombre se las compone en el hogar.--¡Y
+así anda ello!
+
+Lo que sí hace la Granadina en el campo es _espigar_.--Pues ¿qué es
+espigar?--Espigar es hacer uso de un gracioso derecho que cristianamente
+concede el más pobre labrador á las mujeres necesitadas (y sólo á las
+mujeres) de entrar en su heredad, de donde ya se han sacado los haces, á
+rebuscar y apropiarse las espigas que han quedado desperdigadas en el
+rastrojo.--¡Después de la galantería, la caridad erigida en ley
+consuetudinaria! ¡Muchas leyes como ésta nos diera Dios! ¡Algo más
+medrado andaría nuestro siglo!.....--Pero doblemos la hoja.
+
+AXIOMA HASTA CIERTO PUNTO
+
+_La Granadina es lujosísima en la calle._
+
+Ni el marido ni el padre reparan en su propia persona, con tal que la
+esposa ó la hija vista «_como corresponde_»: y siempre corresponde
+vestir mejor de lo que buenamente se puede.--El traje pontifical de la
+mujer, y no el del amo de la casa, representa la clase social de la
+familia. Un hombre rico ó linajudo podrá descuidarse en el vestir, usar
+ropa como de artesano ó de labrador; abandonar para _in æternum_ el
+frac, la levita y hasta el sombrero de copa; pero la señora de la casa
+no saldrá nunca á la calle sino de tiros largos, con arreglo á
+ordenanza, «_como quien es_», según dice ella enfáticamente.
+
+En compensación, de puertas adentro, lleva demasiado lejos el _negligé_,
+que en España llamamos _trapillo_, con tal de que la casa ofrezca un
+aspecto irreprochable.....--Digamos, pues, que nuestra _perfecta casada_
+es _objetivamente limpia_ hasta un extremo increible..... Los muebles,
+los utensilios de cocina (de los cuales tiene repetidas baterías de lujo
+que no sirven nunca), los techos, las paredes, los suelos, brillan
+siempre como el oro. «_¡En los ladrillos de mi casa se pueden comer
+migas!_» dice con muy fundado orgullo.--Si, en cambio, no todas aquellas
+mujeres de bien se distinguen por una completa ó total limpieza
+_subjetiva_, cúlpese al Sr. D. Felipe II, que dictó cierta endiablada
+pragmática, prohibiendo á los moriscos y moriscas de Granada el pícaro
+uso de los baños domésticos.
+
+OTRO AXIOMA
+
+_La Granadina, en general, recibe y hace
+muy pocas visitas._
+
+Por lo común, se pasa toda la semana sin poner un pie en la calle y sin
+que ninguno de fuera pise su casa, como no sea algún pariente muy
+cercano.--En toda la provincia escasean las tertulias en que se reunan
+señoras.--Si éstas pasean, es en domingo, y eso en la capital.--En las
+poblaciones subalternas se necesita que repiquen más gordo.....--Pero ya
+volveremos sobre esto.
+
+Entretanto, allá van algunos
+
+NUEVOS AXIOMAS
+
+_La Granadina es floricultora, domadora
+de gatos y domesticadora de canarios._
+
+Recomiendo á los pintores _de género_ el insondable cuadro de una de
+estas _mujeres de su casa_, sentada al lado de un balcón, lleno de
+macetas floridas, entre una manada de gatos enroscados á sus pies, y
+media docena de canarios enjaulados sobre su cabeza.--Con esto y con su
+fértil aventurera imaginación, tiene bastante una hija de Granada para
+no estar nunca sola.
+
+El gato, la flor, el canario y la mujer..... ¡qué cuarteto!
+
+_La Granadina es herbívora, vinífoba
+y gazpacháfaga._
+
+Es herbívora: esto es, se alimenta principalísimamente de vegetales
+cocidos, fritos, asados ó crudos. Cierto que acepta las sustancias
+animales inherentes al _puchero_, pero es como precepto medicinal más
+que como verdadera satisfacción. Y fuera de esto y de algún huevecillo,
+seguro está que ninguna Granadina se recete _motu proprio_ otros
+manjares que ensaladas, ensaladillas y ensaladetas, en cuyo ramo su
+inventiva es inagotable. Pasarán de doscientas ¡vaya si pasarán! las
+combinaciones que sabe hacer de aceite, vinagre y sal, con todas las
+hierbas del campo.--Y entiéndase que en la palabra _hierbas_ incluyo
+todo lo que, según el _Diccionario_, es legumbre, todo lo que es
+hortaliza, y además muchos frutos y frutas. Porque hay ensalada de
+pimientos y tomates, y de tomate crudo y solo, y de pepino, y de
+calabaza, y de cardo, y de patata, y de remolacha, y de escarola, y de
+judías, y de apio, y de pero, y de lechuga, y de coliflor, y de cebolla,
+y de granada, y de manzana, y de naranja, y de todo lo nacido.--¡Ah!
+¡Se me olvidaba!--«_De la mar los boquerones_..... (la Granadina rinde
+este tributo de respeto á Málaga) _sobre todo, fritos, de noche, con
+ensalada de escarola_.»--Pero hablarle á la Granadina (exceptuamos á las
+afrancesadas) de _beefsteak_ ó de _roastbeef_, equivale á hablarle de
+herejes y de judíos.
+
+Es vinífoba.--Explicación: nunca prueba el vino, como no sea muy dulce,
+en una broma de rompe y rasga, y considerándolo la más atroz de las
+travesuras. Pero en la mesa, á pasto, como en otras provincias de España
+y como en los demás pueblos extranjeros....., ¡jamás!--Verdad es que
+tampoco los granadinos, hasta hace muy poco tiempo, y salvas ligeras
+excepciones, habían visto el vino sobre su mesa. Y todavía, fuera de la
+capital, es esto verdaderamente extraordinario.--¡Sin embargo, la
+provincia, según datos estadísticos, resulta aficionada, muy aficionada,
+demasiado aficionada!.....--Pero se bebe como se peca, á solas,
+clandestinamente.....--«_El vino..... ¡en la taberna!_» le dice la mujer
+al marido. Y en seguida le elogia la limpidez, la baratura y las
+virtudes higiénicas del agua, «_creada por Dios para que no se beba
+vino_».
+
+Es gazpacháfaga.....--¿Y quién no lo es en aquel país? ¡Desde el Prócer
+y el Prebendado hasta el mendigo, en diciendo que llega Mayo, todo el
+mundo se administra, cuando menos, un gazpachillo por día!--La
+Granadina-tipo se administra dos ó tres: lo toma antes del puchero; lo
+toma entre comidas; lo toma antes de acostarse..... Ni ¿qué fuera del
+género humano sin el gazpacho,
+
+ En aquella tierra,
+ Con aquel calor,
+ Donde tan temprano
+ Sale siempre el sol?
+
+
+_La Granadina es honesta, y en ningún caso
+escandalosa._
+
+En Granada, por la misericordia de Dios, todavía está de moda la virtud
+de las mujeres..... Quiero decir que la opinión pública no tolera el
+pecado, ni transige con las pecadoras..... Son, pues, ellas buenas por
+innata circunspección y acendrada religiosidad, y al mismo tiempo porque
+les es indispensable para vivir entre las gentes; y de aquí resulta que
+su rigor y severidad, no sólo impiden la falta propia, sino también la
+falta ajena. ¡La delincuente, en aquel país, no está dentro del _derecho
+común_, como en esta Villa y Corte y como en otras varias partes! ¡Pecar
+en aquella provincia es para la hija de Eva colocarse _fuera de la ley_,
+incomunicarse con la sociedad, aislarse como una leprosa!--Quizás por
+esto mismo tampoco sirve allí de timbre y loor á un hombre el ser un D.
+Juan Tenorio ó cosa parecida. ¡Todo el mundo detesta y condena al infame
+que sedujo á una joven en estado de merecer, perdió á la mujer del
+prójimo ó dejó abandonada á la suya!--¡Dure mucho en mi amada tierra
+este sentido moral! Cuando él falta, los pueblos más prósperos son una
+repugnante sentina.--Dígalo París.
+
+Y aquí concluyen _las generales de la ley_ de todas las
+Granadinas.--Examinemos ahora los caracteres que las diferencian entre
+sí, según que viven en la Capital, en las poblaciones subalternas ó en
+el campo, y según que pertenecen á la aristocracia, á la clase media ó
+al pueblo. Pero examinémoslas confundidas unas con otras, pues toda
+clasificación regular, ordenada y simétrica, está reñida con el Arte.
+
+
+
+
+CAPÍTULO V
+
+GALERÍA DE GRANADINAS
+
+
+¿Quién no conoce y admira á Granada, aunque no la haya visitado
+nunca?--Creo, pues, innecesario repetir aquí lo que han escrito
+Chateaubriand, Zorrilla, Teófilo Gautier, Washington Irving y otros mil
+literatos, y me limitaré á deciros que, por lo que yo he visto, por lo
+que he leído y por lo que me han contado de cuanto hay en el globo, no
+existe teatro mejor dispuesto para el sueño del amor y la apoteosis de
+la mujer que aquel en que vamos á contemplar ahora á nuestra heroína.
+
+Allí podemos verla de paseo amatorio, por la tarde, en la primavera,
+bajo las sombras paradisíacas de _La Alhambra_; ó en excursión
+higiénica, el verano, al amanecer, por la amenísima y misteriosa cuenca
+del _Dauro_ ó _Deoro_, en busca de la _fuente del Avellano_; ó, en tren
+de merienda, por las fértiles huertas de los _Callejones de Gracia_, con
+presupuesto de cerezas, habas verdes ó lechugas, para engañar unos
+típicos bollos de pan de aceite. Allí podemos admirarla cuando cruza en
+carretela bajo las célebres alamedas del _Salón_ y de la _Bomba_, entre
+perpetuos verjeles; ó cuando echa pie á tierra y luce su garbo y su
+elegancia por la alegre _Carrera de Genil_, frente á la cual sonríen
+embelesadas las eternas nieves de la vecina Sierra, que parece toca uno
+con la mano; ó bien la encontramos asomada, como una flor más, á un
+balcón natural de rosas y alelíes, en aquellos cármenes escalonados por
+las laderas de todas las colinas, desde cuyas alturas corren, triscan y
+saltan mil arroyos bullidores, como otros tantos duendes que minan los
+cerros, las calles y las casas de la ciudad, creando pensiles en todas
+partes. Allí podemos acompañarla, finalmente, en su constante
+peregrinación artística, subiendo por la _Cuesta de los Molinos_, por
+las _Vistillas de los Ángeles_, por el _Campo del Príncipe_ y por la
+_Cuesta de San Cecilio_, á buscar los sublimes panoramas que se
+descubren desde los _Mártires_ ó desde _Torre Bermeja_, para ir luego á
+visitar las maravillas del Palacio encantado de Alhamar el Magnífico, y
+del aéreo, quimérico _Generalife_, asilos perdurables de poéticos
+ensueños..... Y en todos estos parajes veremos á aquella mujer, tan
+sensible y reflexiva, tan amante y soñadora, siempre al través del
+prisma de colores de una flora inagotable, siempre al son del canto del
+ruiseñor, siempre oyendo bajo nuestros pies, sobre nuestra cabeza y á
+nuestro lado, el rumor melancólico del agua, reluciente ú oculta,
+despeñada ó juguetona, y siempre entre la magia de los recuerdos
+históricos, de los primores artísticos, de las tradiciones románticas,
+de las solemnidades religiosas y del patético gemido que exhala todo lo
+decadente, todo lo desgraciado, todo lo que pasó..... como pasa nuestra
+vida.....
+
+* * *
+
+Conque vedla, ¡sí, vedla! ¡Saludad á la _Granadina de Granada_ bajo
+cualquiera de las formas en que aparece á nuestros ojos!
+
+Ya es la noble, la distinguida, la delicada aristócrata de aquella
+tierra clásica de lo regio..... Ésta va en coche.
+
+Ya es la sílfide que apenas huella la tierra con sus menudos pies; la
+ideal y elegante dama ó señorita de la clase media, de cultas formas y
+gentiles pensamientos.....--¡Canela pura!
+
+Ya es la graciosa, y fina, y seria doncella del pueblo, silenciosa y
+expresiva como las flores con que adorna su reluciente peinado.....
+
+Pero siempre halláis la misma mujer exquisita, de fibra superior, de
+inmaterial belleza que directamente os habla al alma; más insinuante que
+fascinadora, más á lo Murillo que á lo Ticiano, más de Calderón que de
+Lope, más de Cleómenes que de Fidias.
+
+Sí: cualquiera que sea su clase, la Granadina resulta siempre
+_aseñorada_ y sentimental, al propio tiempo que dulce, risueña y
+recatadamente voluptuosa. No chisporrotea en ella la sangre, como en las
+andaluzas oficiales de otras comarcas; pero su imaginación, sus nervios,
+la médula de sus huesos, los suspiros de su boca, son amor y sólo
+amor.....
+
+No me preguntéis por las facciones de su cara, ni por las dimensiones de
+su cuerpo..... Allí, como en todas partes, _per troppo variar natura é
+bella_..... Hay, pues, Granadinas morenas y Granadinas blancas; de pelo
+negro, de pelo castaño y de pelo rubio; altas y bajas; delgadas y
+gordas; feas y bonitas.--Sépase, empero, que el tipo _general y
+genuino_, el arquetipo, el dechado, no es alto y recio como el de la
+hermosa cariátide vascongada, por ejemplo; ni fresco y amplio como el de
+las mujeres de Rubens; ni pequeño y pardo como el de las hijas del
+interior de España: sépase también que las bellas están en Granada en
+mayoría, y sépase, en fin, que casi todas tienen poco hueso, pie
+diminuto, provocativo talle, la color algo quebrada, rasgados ojos
+obscuros y sus indispensables interesantísimas ojeras.--Decir que hay
+más morenas que rubias, fuera ocioso, tratándose de Andalucía; pero su
+moreno es esclarecido, como el de las legítimas venecianas. Sin embargo,
+en el Albaicín abunda un tipo hechicero y rarísimo en España: la mujer
+blanca como la nieve y con el pelo negro como el azabache.....--¿Serán
+descendientes de odaliscas circasianas de los últimos harenes moros?
+
+* * *
+
+Pasemos á la parte indumentaria.
+
+La dama de la alta sociedad y la acomodada de la clase media visten como
+determina mensualmente el _figurín_ de París, ni más ni menos. Excusado
+es, por consiguiente, buscar nada local, nada típico en su traje..... En
+este punto, ver á una elegante madrileña es ver á una elegante
+granadina.
+
+La mujer de las clases populares no tiene tampoco traje característico;
+pero su _toilette_ de gala, aunque poco singular, es bastante graciosa:
+zapato bajo, negro ó color claro; media blanca: vestido entero de
+percal, casi rayando con el suelo, adornado con uno ó más volantes de la
+misma tela; pequeño delantal negro; un pañolillo de vivos colores,
+cruzado sobre el pecho, dejando adivinar todas las primorosas líneas del
+talle; y, finalmente, otro pañuelo de seda, llamado _de la India_,
+también muy vistoso, doblado diagonalmente, prendido sobre la cabeza con
+un alfiler y atado debajo de la barba.....--Este tocado, merced á
+ciertos picarescos fruncidos y dobleces, llega á dar al óvalo del rostro
+un carácter confuso, entre monjil y judaico, de irresistible
+coquetería....., cuando la interesada es _interesante_.
+
+Hasta aquí la capital.--En los pueblos, el traje de las campesinas varía
+mucho, pero siempre sobre la base de un jubón negro de anascote. La
+falda va aparte, y es de coco, indiana ó percal. En algunas villas sólo
+las hay de picote listado. De todos modos, la elegancia rural consiste
+en colgarse cuantos refajos y enaguas se poseen, aunque sean cincuenta.
+
+Las lugareñas de más tono usan mantilla sin velo ni blondas, esto es,
+una gran tira de franela negra, con anchas franjas de terciopelo. Las
+muy pobres, hacia Levante, llevan el mantón doblado en triángulo,
+pendiente de la cabeza, lo que les ahorra otro pañuelo y les da un aire
+míseramente africano. En la Alpujarra, las cortijeras se echan sobre la
+cabeza la saya á guisa de manto, y, como la saya está forrada de
+amarillo, y el refajo es encarnado, ofrecen á distancia, en aquellos
+ásperos montes, un aspecto interesantísimo. Por último: en varios
+pueblos las mujeres de todas clases gastan medias negras, á excepción de
+la hija del sacristán, que usa medias blancas, y á excepción también de
+las infelices que no tienen medias.
+
+* * *
+
+Volviendo á las señoras de las clases acomodadas, y especialmente á las
+aristócratas, hay que aplicar á sus costumbres externas, ó sea á sus
+hábitos, lo mismo que hemos dicho de su traje: son una repetición exacta
+de los hábitos de la alta sociedad madrileña. De consiguiente, sus
+horas, sus gustos, sus esparcimientos, sus modales, sus opiniones sobre
+todas las cosas que no son del alma, se arreglan al meridiano de París.
+Y contra toda herejía importante en esta delicada materia las aseguran y
+garantizan sus frecuentes viajes á la corte, y alguno que otro á
+Bayona.--Inútil es añadir que cada recién llegada de Francia ejerce una
+especie de dictadura durante dos ó tres meses.
+
+Para la aplicación y ostentación de estas mudables reglas de buen tono,
+cuentan las elegantes de Granada con bastantes coches propios, con dos
+teatros, con excelentes modistas, con baños de mar en la cercana costa,
+con su correspondiente _Junta de Damas de Beneficencia_, y con una
+deliciosa _Rifa de la Inclusa_, en público, en una gran tienda de
+campaña colocada en el paseo del _Salón_, durante las famosas fiestas
+del _Corpus_; tienda que es una copia en miniatura del Paraíso de
+Mahoma, por lo que respecta á la hermosura de las huríes que premian
+allí las buenas acciones de los héroes. La _Plaza de Toros_ funciona
+pocas veces, pero, cuando funciona, las Granadinas se acuerdan de que
+son andaluzas, y dejan el pabellón nacional bien puesto. (Ya sabemos que
+este pabellón es la mantilla blanca.) También he indicado que en Granada
+hay pocas tertulias que salgan de la órbita de la familia. Tampoco
+abundan los bailes en estos últimos tiempos. Pero, cuando ocurre lo uno
+ó lo otro, la noble hija del Genil se viste, se prende, se presenta,
+valsa, polka, habla y escucha con tanto gusto, distinción y gallardía,
+como aquella ilustre y bella _Granadina_ que se sentaba, hace tres años,
+en el que entonces era el primer trono de Europa, hoy arrumbado sillón
+sin empleo.
+
+Hemos apuntado que la dama principal de Granada subordina todos sus
+hábitos á la moda francesa, y ahora nos ocurre hacer una excepción muy
+trascendental, que va incluída en el siguiente inconcuso
+
+AXIOMA
+
+_Todas las Granadinas pelan la pava._
+
+Sí, señor; lo mismo la hija del Marqués ó del Conde, que la del médico ó
+el abogado y la del artesano ó el campesino, así la doctora en amor de
+la metrópoli, como la tétrica de la ciudad sedentaria, y la díscola
+lugareña, todas hablan con el novio por el balcón, por la reja baja, por
+el tejado, por las rendijas de la puerta, por la tapia del huerto á la
+luz del sol, á la de la luna, á la de los faroles y á ninguna luz: ¡á la
+faz de los transeuntes, cuando los padres son gustosos, y de media noche
+para abajo, entre la una de la madrugada y el amanecer, cuando se opone
+la familia!
+
+Esta _pava_ clandestina es la _pava_ por excelencia, especialmente en el
+invierno.--Todo duerme en la ciudad de Boabdil, menos la _campana de la
+Vela_ y las sonoras fuentes de los patios. El alumbrado público se apagó
+á las doce. Por la calle sólo pasan otros novios que _van_ ó _vuelven_.
+Pegado á una reja que casi linda con el suelo hay un fantasma con capa y
+hongo. Detrás de la reja se columbra una mujer envuelta en inmenso
+mantón y cubierta su cabeza y rodeada su cara por aquel pañuelo de la
+_India_ que ya hemos calificado de toca semimonjil, semihebraica.
+Marquesa ó cursi, ama ó criada, éste es el uniforme del amor á semejante
+hora, lo cual sirve luego para echarse el muerto recíprocamente la
+señorita á la doncella y la doncella á la señorita, en caso de
+delación.--La capa y el hongo del galán contribuyen al equívoco, pues
+todas las capas y todos los hongos son iguales á media noche.
+
+¿Y qué más?--¡Nada más que pueda decirse con palabras!..... ¡Cuando
+Romeo y Julieta confunden pensamientos y suspiros, y se miran y callan,
+y tornan luego á su incoherente diálogo, y se repiten lo que ya saben, y
+se lo vuelven á decir, interrumpiendo el raciocinio con el requiebro, y
+pasando bruscamente de la pena á la alegría, de la queja al entusiasmo,
+de la confianza á la duda, de la gratitud á los celos, del «_¡Cuánto me
+quieres!_» al «_¡Ya no me quieres!_» y del «_Te quiero, pero no
+quiero_», al «_¿Me querrás siempre como ahora?_»; cuando sus labios
+balbucean este monótono, eterno poema del amor, mientras que sus almas
+están asomadas á sus ojos, mirándose tan intensamente como se miran la
+mar y el cielo, y confundiéndose como se confunden el silencio y la
+soledad que los aislan, hay que llamarse Shakespeare para ser taquígrafo
+de semejante escena!
+
+Sólo diré (pues ésta es la ocasión) que ni la simbólica literatura de
+Oriente ni el alegórico arte germánico emplearon jamás formas tan
+figuradas, intención tan remota y sentido tan íntimo como el discurso
+amatorio de una Granadina. Sobre todo, cuando no está subyugada del todo
+por la ternura, ó cuando los celos le impiden ser expansiva, ó cuando
+teme que la esté oyendo algún profano, la profundidad y viveza de su
+lenguaje rayan en lo sublime.
+
+¿Quién no la ha oído, y quién no la ha admirado en este último caso,
+cuando habla con el novio desde alto balcón, en el estío, á la hora de
+la siesta, advertida de que la está oyendo toda la vecindad detrás de
+las cortinas de cien salas bajas?--¡Qué disimulo en las frases! ¡Qué
+insistencia en unos mismos símiles hasta apurar el concepto! ¡Qué dos
+conversaciones en una sola, la una aparente y pública, la otra de
+imaginación á imaginación! ¡Cuán lógica y chispeante la primera, en
+medio de su fatuidad! ¡Cuán grave y apasionada la segunda! ¡Cómo brilla
+el ingenio en lo que dice! ¡Cómo relampaguea la pasión en lo que quiere
+decir! ¡Y qué energía de pensamiento, qué riqueza de fantasía para
+prolongar indefinidamente un exacto paralelismo entre la imagen y la
+idea, entre el apólogo y la realidad, entre la _fábula_ y la _historia_!
+
+Pero no hay que confundir esta _pava_, pelada á gritos, con la que
+hemos dejado pelando á las altas horas de la noche, libres, juntos y
+solos, al Romeo y á la Julieta de la reja baja.--Aquí desaparece el
+discreteo; aquí se disputa, como en la balaustrada de Verona, sobre si
+es la alondra ó el ruiseñor el que canta; aquí el éxtasis habla por los
+dos amantes, mientras que el implacable reloj les va notificando cada
+hora que transcurre: ¡horas mermadas por la eternidad á su juventud y á
+su dicha; horas que pueden ser las últimas de sus plácidos coloquios, si
+la oposición paterna prevalece y la niña se casa con el rico, á pesar de
+tutear al estudiante; horas descontadas á la esperanza, deudora inmortal
+del corazón humano, al cual nunca le paga lo que le debe, pero que en
+cambio es siempre confiada prestamista de los más locos deseos!
+
+Y pues que hemos salido del templo de Cupido por esta imprevista puerta
+de escape del _interés_, aprovechemos la coyuntura para manifestar que
+la provincia de Granada es la tierra de los casamientos desiguales, ó
+sea de los enlaces amorosos entre pobres y ricas, y ricos y
+pobretonas.--De aquí tantas _pavas_ clandestinas.--¡Los padres braman
+durante el depósito judicial y la luna de miel; pero los nietos arreglan
+luego el asunto!
+
+* * *
+
+La señorita _de familia poco acomodada de la clase media_ propende á
+copiar, y copia divinamente, todo lo que hacen la rica y aristócrata,
+pues ya he dicho que la distinción y el señorío sirven de común
+denominador á aquellas exquisitas criaturas, cualquiera que sea su
+condición social.--Lo que por fuerza acontece es que la joven de pocos
+recursos traduce el terciopelo al merino, la blonda al tul, el raso al
+tafetán, el gro al _organdí_ y la batista á la indiana. Del propio modo,
+si va poco al teatro, va mucho al _Liceo_; si no pasea en coche, se
+sienta en las sillas de la _Carrera_ los domingos, y si nunca estuvo en
+la ópera, oye tocar con frecuencia á las bandas militares las
+sublimidades cursis de _La Traviata_.--Porque esta señorita de que ahora
+hablamos, es aficionadísima á la música, y si llegan sus padres á poder
+estirar algo la pierna, tiene piano y maestro de canto..... Es además
+muy lectora ¡mucho! y de admirable criterio moral y artístico..... Todo
+lo bello, todo lo elevado encuentra eco en su corazón, así como todo lo
+patético abundantes lágrimas en sus ojos.
+
+A propósito y entre paréntesis: Aunque la Granadina se guarda mucho de
+ser _liberal_, por humilde cuna que haya tenido; aunque es monárquica y
+religiosa hasta los tuétanos (¿cómo olvidar á los Reyes Católicos?), y
+apegada, por lo tanto, al antiguo régimen, hace causa común con una
+revolucionaria, con una conspiradora, que murió en el cadalso por haber
+bordado cierta bandera constitucional.--Comprenderéis que me refiero á
+la insigne heroína doña Mariana Pineda..... ¡En tratándose de la
+_Mariana_, las Granadinas no tienen opiniones! Todas la admiran, la
+compadecen, la lloran y le rinden verdadero culto. ¡Para ellas, aquel
+trágico suceso es lo único que ha ocurrido en Granada desde la expulsión
+de los moriscos!..... De lo demás no tienen noticia.....--Ni ¿qué es _lo
+demás_?
+
+Las mencionadas damiselas entre merced y señoría son acaso las que más
+disfrutan de los encantos naturales y artísticos de la moribunda gran
+ciudad. ¡Por lo mismo que las pobres significan menos en lo presente, se
+aferran con más ahinco á lo pasado! Ellas son, pues, las abonadas á los
+almuerzos y comidas en las fondas de _La Alhambra_, donde, dicho sea de
+paso, se celebra todo lo fausto que acontece en la población: la boda,
+el casamiento, el bautizo, el grado de licencia, el ascenso, la
+transacción, el regreso, el desafío frustrado..... (Pudiérase decir que
+_La Alhambra_ es una venerable abuela á quien se notifican todos los
+contentos y prosperidades de su raza, para alegrar su vejez.) Ellas
+suben á la _Torre de la Vela_ á contemplar (una vez al ano, el 2 de
+Enero, aniversario de la _Toma_) los cuatro portentosos panoramas
+cardinales de Granada y sus alrededores. Ellas van en peregrinación al
+_Laurel de la Zubia_, de merienda á los cármenes y avellaneras del
+_Sacro Monte_, y de campo formal, en tartana, al Fargue, á Huétor del
+Genil ó á la Fuente Grande de Alfacar, verdadera maravilla de la
+naturaleza. Ellas conocen la antigua corte musulmana y sus deleitables
+contornos, piedra por piedra, mata por mata, tradición por
+tradición..... ¡Y ellas, poseídas íntimamente de aquella _nostalgia
+historial_ que más atrás analizamos, _saben estar_ en cada punto, hablar
+y callar á tiempo, comentar la situación con el suspiro y la mirada, y
+parecen á todas horas, ya á la luz del crepúsculo, ya á la claridad de
+la luna, ya al tenue relucir de las estrellas, los genios de las ruinas,
+las dríadas de los bosques, las náyades de los ríos, las ninfas de los
+arroyos y las fuentes!
+
+¡Qué bonitas!
+
+* * *
+
+La mujer del pueblo es más varia. Tenemos las _artesanas_ y del pequeño
+comercio; tenemos las _labradoras_ que viven en el _Albaicín_, en las
+_Huertas_, en el _barrio de San Lázaro_ y en todos los arrabales; y
+tenemos la inmensa falange de _criadas_ de aquella población donde
+apenas hay criados masculinos.
+
+Todo este personal se reparte en sus días de asueto de la siguiente
+manera: las de educación más sana y tradicional, se esparcen por las
+_caserías_ (casas de campo), por los amenos _callejones de Gracia_, ó
+por los cármenes en que tienen amigas, y allí bailan, juegan, cantan y
+hablan con los novios.--Estos bailes y estos cantos son estrictamente
+nacionales y casi se reducen al fandango. De donde ¡alguna puñalada por
+la noche....., y pare usted de contar!
+
+Las sucursales de los _bufos madrileños_, sucursales á su vez de los
+_bufos parisienses_, han desnaturalizado un poco las costumbres del
+pueblo bajo granadino. Es, por tanto, algo frecuente ver grupos de
+criadas que acuden á los _Campos Elíseos_ (¡también existe allí este
+mitológico cielo!) á bailar unas polkas íntimas de todos los demonios y
+unos estúpidos _cancanes_, que de tales sólo tienen la indecencia.....
+
+Apartemos los ojos de aquella desabrida traducción de ajenas ignominias,
+y sigamos á las honestas menestralas, hortelanas y sirvientas de buena
+ley, en sus inocentes y animados paseos por los campos, viéndolas rumiar
+la fruta del tiempo ó los frutos secos que les regalan sus galanes,
+mientras que ellos no perdonan _puesto_ ni ventorrillo (menudean en
+todas partes) sin refrendar el pasaporte.....
+
+¡Complazcámonos, sí, en el manso júbilo y modesta felicidad con que
+estas desheredadas de la fortuna descansan de una semana de reclusión y
+de trabajo, y bendigamos las expansiones de su contentadizo corazón,
+cuando, al caer la tarde, vuelven á sus casas y á sus quehaceres,
+cogidas de la mano en anchas hileras, cantando en coro sus empresas
+amorosas, ó sea sus clemencias y sus desdenes, como bandadas de pájaros
+que tornan á sus nidos!.....
+
+* * *
+
+Hemos salido de la capital.--Relativamente á las aldeas, pocas cosas de
+bulto hay que decir, y para entrar en detalles y poner de relieve los
+accidentes novelescos de existencias tan rutinarias y monótonas, habría
+que emplear el microscopio y que escribir un libro entero de fatigoso
+análisis. Contentémonos, pues, con algunos ligeros rasgos exteriores.
+
+La mujer acomodada de una aldea, la rústica que paga jornales, la
+alcaldesa de monterilla, no se conmueve ni esparce nunca. Dentro de su
+casa es una afanada hormiga: en la calle, ó cuando recibe la visita de
+un forastero, no habla sino lo más preciso, no sonríe ni por casualidad,
+desea perderos de vista, demuestra una misantropía horrorosa. La
+conciencia de su ignorancia y el más estólido orgullo se combinan
+monstruosamente para dar este resultado. ¡Depender de semejante mujer
+como sirviente, ó necesitarla por cualquier concepto, basta y sobra
+para formarse cabal idea de cómo serían los más terribles señores de
+horca y cuchillo!
+
+La niña de esta casa no habla jamás. Siquiera, la madre tiene que
+rabiar, que tronar, que rugir de puertas adentro..... ¡La hija lleva la
+modosidad hasta perder la palabra y el movimiento!--No anda, se
+traslada; y no gesticula, no mira, no tose, no ríe, no vuelve la cabeza,
+aunque detrás de ella tiren cañonazos.--¡Por nada del mundo comería
+delante de gente!..... Esto último, sobre todo, le parece consecuencia
+precisa de su buena crianza y de su recato inexpugnable.
+
+¡Y las hay realísimas mozas, y que se componen que da gusto!.....--Pero
+es ver una imagen vestida. Diríase que existe un armazón de madera, en
+lugar de un rollo de carne y huesos, debajo de aquella docena de sayas y
+de aquellos pañuelos estiradísimos.....; pañuelos de Lucifer, sujetos al
+jubón con mil alfileres, á fin de garantir la honestidad contra los
+cuatro elementos, contra los cinco sentidos y hasta contra un terremoto.
+
+En los cortijos no se pela la _pava_ por la ventana. El novio entra en
+la cocina, donde están constantemente, en verano como en invierno, todos
+los de la familia y todos los allegados. Allí se arriman á la cantarera
+los dos amantes, y medio sentados en los cántaros, medio de pie, se dan
+dos ó tres empujones, se sueltan tres ó cuatro insultos, se ponen muy
+contentos y colorados..... ¡y á vivir!--Lo infinito queda apelmazado
+dentro de sus almas, y no se desarrolla nunca..... Pero toda la palmera
+está en el dátil y toda la encina en la bellota: así es que cuando, en
+un rato de baile, se dicen un requiebro ó se endilgan una copla, el
+madrigal tiene la fuerza de una bala.--Y de aquí la densidad de
+sentimientos de los cantares pastoriles.
+
+(Lo mismo proceden aquellas gentes con los santos de su devoción. El
+patrono del pueblo es saludado siempre á escopetazos y con espantosos
+apóstrofes, que pasarían por sacrilegios y blasfemias si no fuesen la
+concentrada y enérgica expresión de su piedad y de su gratitud,
+estallidos de unas lágrimas cristalizadas, pedazos que saltan de la
+mismísima cantera de la fe, como salta la esquirla cuando se rompe el
+hueso.)
+
+La mencionada _niña de vergüenza_ no responde á derechas á ninguna
+pregunta, como no sea de sus padres..... ¡La desconfianza, ley esencial
+de su vida, le impide soltar prendas, aunque se trate de saber si es de
+día ó de noche!--En cuanto á su pudor, no hay palabras para encarecerlo:
+raya en absoluto; se espanta como la liebre, ó se defiende á bofetadas y
+á coces.....--¡Qué Lucrecia, ni qué ocho cuartos! ¡Más fácil le fuera á
+Lovelace ó á Tenorio sujetar el azogue entre sus dedos que cautivar el
+albedrío ó la cintura de una de estas vírgenes refajonas!
+
+Cuando la campesina se casa, puede decirse que se muere, como muere la
+flor al cuajar el fruto. Desde aquel día deja de ser joven, de mirarse
+al espejo ó á la fuente, de componerse, de cuidarse.....--Dos años
+después es efectivamente vieja.
+
+En lo demás, la Granadina del campo, y singularmente las ricas, son lo
+mismo que las labradoras de la capital, si bien menos joviales y hasta
+un poco atrabiliarias. Y no es todo rusticidad, sino que la melancolía
+general de la provincia raya en ictericia á medida que se aleja uno de
+la poética Granada. Escasean, pues, las expansiones colectivas, y
+todavía no tanto en los pueblecillos como en aquellas tristes ciudades
+subalternas, que tienen algo de _Pisa la Morta_.....--Por cierto que,
+cuando en éstas hay motines, son siempre incumbencia de las mujeres de
+la clase ínfima, nunca de los hombres. Los hombres, lúgubres y callados,
+constituyen á lo sumo la reserva.
+
+Y ahora que hablamos de semejantes ciudades, bueno será que, para
+concluir, busquemos en su seno cierto interesantísimo tipo que desde el
+exordio os tengo anunciado.--Aludo á _la emparedada_, último ejemplar
+de esta galería.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VI
+
+LA EMPAREDADA
+
+
+Estamos en cualquiera de aquellas ciudades ó grandes villas dependientes
+de Granada que tanto figuran en la historia de su antiguo reino; que
+conservan bastantes casas solariegas; que son cabezas de partido
+judicial; que pagan á hacendados forasteros la mitad del trigo que
+producen; que están llenas de mozalbetes ociosos y aburridos; que
+agonizan devoradas por las gabelas; que se comunican rara vez con la
+capital, y cuyo vecindario escogido se reduce á algunos (pocos) ricos
+terratenientes (gracias á la desamortización), á los administradores de
+ausentes títulos, á este ó aquel arrendatario desahogado, á media docena
+de prestamistas, á los correspondientes curiales, á varios médicos,
+abogados y boticarios, á cierto número de comerciantes procedentes de
+Cataluña ó de Santander, á todo el clero preciso, á varios militares en
+situación pasiva, al jefe de la Guardia civil, al de Carabineros, si la
+escena es en la costa, á tal ó cual mayorazgo sin vínculo, y á tres ó
+cuatro empleados del Gobierno.
+
+Todos ellos representan por igual _la aristocracia_ del vecindario.--La
+_clase media_ se compone de los artesanos, de los rústicos que viven con
+cierta holgura, y de todos los que, pagando alguna contribución directa,
+jamás usaron sombrero de copa.--Constituyen, en fin, la _clase baja_ los
+jornaleros, los verdaderamente campesinos y todos los indigentes, esto
+es, lo que en más latas esferas se llama hoy el _cuarto estado_.--Allí
+sólo se cuentan tres estados, por no existir el primero ó superior.
+
+La mujer sobresaliente que encontramos dentro de estas aletargadas
+ciudades; la que resume, á nuestro juicio, el espíritu de sus costumbres
+y el carácter de su poesía; la que no se parece á ninguna de la capital
+ni de los campos, es cualquiera de las dos ó tres más distinguidas
+señoritas de la mencionada relativa aristocracia; la hija de tal ó cual
+usurero ó espetadísimo señor, montado á la antigua española; la _Eugenia
+Grandet_, en fin, de aquellas poblaciones medio agarenas, medio
+milenarias, tan diferentes de las que riega el Loira.
+
+Y ésta va á ser ahora nuestra gentil protagonista.
+
+Para mejor estudiarla, imaginémonos á un joven enamorado de ella, y
+llamémosle Fidel.
+
+La deidad, que es una mozárabe de ojos azules, ó una mudéjar de ojos
+negros, triste y descolorida en ambos casos como planta sin sol,
+elegante por naturaleza y por casualidad, y á quien llamaremos Amparo,
+habita un caserón antiguo, que da nombre á una calle ó plazoletilla poco
+pasajera, donde la hierba campa por su respeto. Este caserón tiene un
+inmenso portal, un enorme escudo de armas sobre la puerta, grandes
+balcones con guardapolvos, rejas bajas que no se abren nunca, algunos
+ventanuchos á un callejón, y su correspondiente puerta falsa.
+
+Fidel pasa todos los días un par de veces (y no más, á fin de no avispar
+á la familia) por la calle ó plazuela herbosa (siempre con el _notorio_
+motivo de ir á alguna otra parte), y ve la cabeza de la _emparedada_
+durante dos segundos, detrás de un determinado cristal de un determinado
+balcón. Es todo lo que ha podido penetrar (desde hace tres años que
+principió esta novela) en la vida interior de la joven; todo lo que sabe
+de su casa, de sus hábitos, de su carácter, de sus gustos, de sus
+muebles y de cuanto hace, dice y piensa en el resto del día. Vive, pues,
+el pobre enamorado cavilando en los misterios que guardan aquellas
+paredes, y envidiando á la criada de Amparo, sólo porque oye hablar,
+porque ve comer, porque ve dormir, porque conoce al dedillo, en suma, á
+la esfinge de su existencia.
+
+La esfinge sospecha que Fidel la ama, y á ella no le disgusta Fidel, el
+cual, tan apasionado se halla, que ni siquiera admite la posibilidad de
+su dicha. Fidel no le ha hablado nunca; pero la saluda con los ojos
+cuando la ve sola detrás del cristal, y ella le contesta del mismo
+modo..... (Él cree que por pura cortesía.)
+
+Ella sabe bien cómo se llaman él y toda su parentela: los padres de
+ambos son íntimos amigos, y hasta creemos que se hablan de tú.--Él sabe
+de ella lo mismo (lo que sabe el _padrón_), y hasta podríamos jurar que
+conversa en la plaza con su padre y que tutea á sus hermanos. Sin
+embargo, ella es para él un ser diferente de todos los nacidos. Ella es
+fantástica, inmortal, divina, superior á su padre y á su madre.--A éstos
+les tiembla, es verdad; pero los desprecia soberanamente. ¡Y sus
+hermanitos son unos bárbaros, pues que la tratan como á una igual! ¡Él
+los envidia, les adula y los detesta!
+
+Pero vamos al asunto.--«_¿Cómo hablarle?_»--se pregunta continuamente
+Fidel.
+
+En casas como la de Amparo no se concibe la visita de un mozuelo. (Los
+árabes dejaron establecida jurisprudencia.) Allí sólo entra alguna
+señora de cumplido, á las doce del día, los domingos y fiestas de
+guardar. Los caballeros, en la calle, se tratan con llaneza, ¡con
+demasiada llaneza! Pero á las señoras se las trata, y ellas se tratan
+entre sí, con cancilleresca ceremonia.
+
+_Escribirle_..... fuera jugar el todo..... por la nada, y además una
+impertinencia de marca mayor.
+
+La criada..... sería _contraproducentem_.
+
+--«_¡Presentado!_.....»--dirá algún madrileño.
+
+¿Qué es _presentar_ donde todos se conocen?--¡El padre de Amparo le
+tutea á Fidel, sin necesidad de presentaciones!--¡Ya se guardará el
+rapaz de meterse en semejantes dibujos!
+
+Por otra parte, ella no sale nunca sino á misa de diez, y eso..... con
+su mamá, que es mucho más austera que su papá.--Pero, en fin, va á
+misa.....
+
+--«¡Oh sublimidad del Catolicismo! (piensa Fidel). ¡Merced á sus leyes,
+puedo verla media hora seguida todos los _días de precepto_!--¿Por qué
+los habrán reducido últimamente?»
+
+Sí; la ve durante treinta minutos; pero ¿cómo la ve? A media luz, con un
+espeso velo echado sobre el rostro, de perfil, de rodillas, con los ojos
+clavados en el libro.....
+
+¡Pícaro velo! ¡Pobres rodillas de su alma!
+
+A la salida y á la entrada, cruza Amparo delante de él, sin mirarlo, sin
+mirar á nadie, mirando al suelo.
+
+¡Yo respondo de que sabe que su adorado está allí, y de que, á
+hurtadillas, lo ha medido de pies á cabeza!
+
+Él se figura que no.....
+
+¡Como que está enamorado!
+
+Un día de procesión la ha tenido Fidel enfrente de sus ojos, durante
+tres horas, en el balcón de unas amigas, emancipada, sin velo en cuerpo
+gentil, vestida de claro, movible contenta, sonriente.....--¡Qué
+transfiguración! ¡Qué liberalidad! ¡Qué tesoros! ¡Qué delicia!
+
+Una vez, en la feria, se encontraron en una platería improvisada, y la
+oyó hablar de diamantes, perlas y rubíes.....--¡Qué voz! ¡Cuán diferente
+de todas las humanas!--Ni ¿de qué otra cosa podría hablar más que de
+joyas aquella inmortal princesa?
+
+(En esto tenía razón.)
+
+Finalmente: una noche volvía la joven de casa de una parienta enferma,
+con uno de sus insolentes hermanos.
+
+Fidel los siguió en silencio muchas calles, embozado hasta los ojos.
+
+¡Y con qué emoción!--Amparo, en las tinieblas, le parecía suya.....--La
+luz determina las distancias. Las sombras confunden los objetos.....--La
+vista entonces tiene algo de tacto.
+
+De resultas de esta emoción, Fidel pasó muchas noches entregado al
+placer de estar á obscuras.
+
+Su adorada, entretanto, borda ó lee, reza el rosario con sus padres,
+hace flores, hace dulces, hace novenas.....; pero todo
+maquinalmente.--Ciertas noches, de tiempo inmemorial, van á su casa
+unas solteronas á acompañar á su madre, que no lee otro periódico que el
+que ellas constituyen por sí propias. Amparo, fingiéndose distraída, no
+pierde coma, á ver si oye decir algo que tenga relación con _el hijo de
+D. Eusebio_ (que es Fidel). Óigalo ó no lo oiga, resulta que de la
+conversación de aquellas mujeres; del tumulto de cosas humanas que
+percibe en las novedades que ellas cuentan; de las ideas de pasión, de
+combate, de felicidad, de leyes naturales y de leyes escritas que estas
+novedades siembran en su alma; de lo que le mandan y vedan las obras
+místicas que lee; de lo que dicen con su mudo lenguaje las flores; los
+pájaros, los céfiros, el sol, la luna y hasta las tímidas estrellas, va
+formándose en el corazón de Amparo un mundo armónico y fulgente, lleno
+del sentimiento universal, lanzado en órbitas mucho más amplias, libres
+y luminosas, que el mundo de las cuatro paredes de su encierro, y
+henchido de un concento misterioso, que canta incesantemente esta oda de
+una sola frase: «_¡Fidel mío!_»
+
+Y así pasan años como eternidades, y así se forman almas y caracteres
+que son verdaderos abismos de disimulo, verdaderos infiernos de pasión
+reconcentrada, ó verdaderos eriales de ilusiones desvanecidas.
+
+Pues imaginad ahora que llega un momento en que el demonio, las
+solteronas, una prima fea ó un sobrinillo amable, llevan medio recado, y
+se concierta una cita, y se abre á media noche cualquiera de los
+ventanuchos del callejón, ó se utiliza como locutorio el ojo de la llave
+de la puerta falsa.....
+
+¡Poema seguro por lo pronto! ¡_Edgardo y Lucía_ en escena!--¡Qué dúo,
+qué idilio, qué eternos esponsales de dos vidas!
+
+Luego viene el drama....., y termina en tragedia ó en comedia: esto es,
+en el Cementerio para _alguien_, ó en la Vicaría para los dos
+enamorados.
+
+Supongamos esto último: se casan.--¡Adiós, mundo! ¡Adiós, calle! ¡Adiós,
+balcón! ¡Adiós, todo!--Amparo ha desaparecido.
+
+Sin embargo, esta casada de la ciudad no se marchita físicamente como la
+de la aldea.....
+
+«¡Ojalá! (dirá aquí la musa romántica). ¡Cuántas terribles pasiones á lo
+Werther habría menos en el mundo!»
+
+La casada de la ciudad sigue siendo joven y hermosa; pero las rejas del
+claustro doméstico se cerraron detrás de ella cuando regresó del
+templo.--Amparo ha tomado el velo de desposada: ha dejado moralmente de
+estar viva: es profesa del hogar. Ya no se la verá nunca, como no sea
+algún Jueves Santo..... Las cortinillas de sus balcones no se alzarán en
+lo sucesivo. Irá á misa, es cierto; pero al amanecer, hora en que los
+héroes de Goethe no se han levantado todavía.....--¡Y nada más, nada
+más!
+
+Pues supongamos que Amparo no se ha casado con Fidel....., sino con
+otro, á gusto exclusivo de los padres tiranos.....--La musa romántica se
+apodera entonces por completo de la acción. Ya no se trata de Werther y
+Carlota: ya se trata de Francesca y de Paolo. Pero de una Francesca á
+quien Paolo no ve sino en sueños; de un poema de dos amores sin
+esperanza; el amor de él y el amor de ella, separados siempre y siempre
+paralelos, como dos ríos que cruzan á todo lo largo un mismo valle de
+lágrimas, sin mezclar nunca sus corrientes.
+
+No: Fidel no buscará á _la emparedada_; ni, si la buscara, la
+encontraría; ni, si la encontrase por acaso, la Francesca del reino de
+Granada sería tan melodramática como la de Rimini. El recato de Amparo
+llega hasta el martirio. ¡Ha aceptado el cáliz de amargura, y no hay
+miedo de que aparte de él sus ojos ni sus labios! Fidel no lo ignora:
+Amparo está enterrada en vida.
+
+Réstame añadir que esta reclusión absoluta de las Amparos no es una
+imposición de sus maridos. Es un retraimiento espontáneo de ellas
+mismas, resultancia compleja de temores, tedios, desdenes, fierezas y
+misticismos, propios de aquella melancólica y mordaz sociedad, y acaso
+también reminiscencia inconsciente de las costumbres mahometanas.
+
+Y vean ustedes cómo, por medio de ficciones novelescas y de caprichosos
+artificios, hemos venido insensiblemente á saber cuál es, sobre poco más
+ó menos, la existencia de todas las señoras y señoritas de una de esas
+ciudades..... La casa, la familia, la iglesia, y alguna vez el campo: he
+aquí su universo.
+
+Por ferias ó por pascuas suele ir una compañía de cómicos de la legua, ó
+de titiriteros á pie ó á caballo. Entonces oye uno tutearse en las
+lunetas, sin previo aviso, á dos personas de distinto sexo que no se han
+hablado desde que se arañaban, al salir él de la escuela y ella de la
+amiga; esto es, cuando tenían siete años.--Nadie diría que llevan veinte
+ó veinticinco de adorarse y de desearse en silencio.
+
+Alguna vez, de resultas de cosas que pasan en el mundo (el _mundo_ son
+las luchas políticas de Madrid), entra tropa en aquel pueblo; y, si se
+detiene dos ó tres días y lleva banda de música, todos los amadores se
+conciertan, abren una suscripción, van en legacía á convidar á las
+muchachas por conducto de sus madres, y á las madres con pretexto de las
+muchachas, y dan un baile de _etiqueta_ en el _Hôtel de Ville_, al cual
+asisten todas ó casi todas las _emparedadas_ solteras y no
+solteras.--Esta noche se señala con piedra blanca en la historia de
+muchos corazones..... ¡Lustros pasan luego haciéndose mención ó memoria
+del baile, principio ó fin de muchas novelas íntimas!
+
+De lo que en semejantes poblaciones significa una _forastera_; del
+efecto que produce en la imaginación de los galanes; del perjuicio que
+por de pronto ocasiona á las damas indígenas; de las venganzas que éstas
+toman cuando aquélla pierde el prestigio de la novedad y de la extrañeza
+ó se marcha _bendita de Dios_ (que es la frase sacramental), puede
+formarse juicio fácilmente, considerando el fastidio que la monotomía
+engendra en una juventud ociosa; fastidio que acaba por oxidar y
+ennegrecer los espíritus más brillantes.--La _forastera_ es un relámpago
+que les habla de la tempestad de acontecimientos y de poesía que brama
+en las inmensidades del siglo; y ellos, los Napoleones encerrados en una
+Santa Elena previa, ven á su luz fosfórica surgir en el desierto océano
+de su vida todas las Atlántidas del deseo.--Considerad, pues, cuánto
+padecerá la _emparedada_, cualquiera que haya sido su destino (háyase
+casado á su gusto ó al de sus padres, ó esté moza todavía), al saber,
+por las dos susodichas solteronas, ó por la superviviente, si una murió,
+que Fidel le pone los ojos tiernos á la _forastera_;--cosa que hacen
+casi todos los Fideles, sin perjuicio de su perdurable amor á las
+Amparos.
+
+Yo corto aquí esta novela-proteo, que sería infinita; como son infinitos
+todos los sentimientos que se fermentan en almas solitarias, ora entre
+las cuatro paredes de una celda, ora dentro de los ruinosos muros de
+estas ciudades que pudiéramos denominar _cementerios de vivos_.
+
+Por lo demás, en esos _cementerios_, donde la dulce tradición y la mansa
+rutina, hijas de la incomunicación material y de la apatía moral, hacen
+de cada cuerpo ambulante un féretro semoviente en que va amortajado un
+espíritu; allí, donde la mayor parte de las personas de _suposición_
+viven todavía, respecto de la moderna mancomunidad social europea, en un
+apartamiento más esquivo que el que ya han abandonado los mismos
+japoneses; allí, donde hay horas, días, sitios, alimentos, frases,
+ropas, tristezas y alegrías de _rúbrica_, de _rigor_, de _cajón_, de
+_ene_ y de _tablilla_.....; allí (creedme) es donde deben estudiarse las
+costumbres particulares de cada región de la Península, para compararlas
+entre sí, y donde encontraremos que la mujer ocupa aún, en todas las
+tierras que son ó que fueron España, el trono de flores á que la
+elevaron sucesivamente el Cristianismo, redimiéndola; el galante
+islamismo ibérico, deificándola....., y los hijos de Andalucía, sobre
+todo, combatiendo en primera línea la ley Sálica, á fuer de pertinaces
+mujeriegos.
+
+* * *
+
+Pero (ocasión es ya de decirlo, y de decirlo muy seriamente para
+concluir) el imperio que las españolas ejercen sobre los hombres desde
+ese trono amasado con requiebros, serenatas, puñaladas y suspiros, tiene
+más de aparato pontifical que de íntimos y sustanciales atributos; y
+bueno sería que los españoles procurásemos que nuestras hembras, tan
+superiores á todas las del mapa por su dignidad moral, por la intensidad
+de sus sentimientos, por la autenticidad de sus pasiones y por la viveza
+y la gracia de su imaginación, no se dejasen aventajar, como se ven
+aventajadas hoy, por las inglesas, las alemanas, y hasta las francesas,
+en ciertas condiciones accidentales ó adventicias, referentes á la
+exterioridad de su espíritu á su manera objetiva de vivir y á su
+influencia civilizadora.
+
+Porque (no lo neguemos) culpa nuestra es, culpa de nosotros, padres,
+amantes y maridos, todo lo que hay de inculto y opaco, de sordo y de
+baldío en la superficie social (permitidme esta perífrasis) de casi
+todas las mujeres españolas. Si más exigiéramos, desde que nacen, de las
+compañeras de nuestra vida; si más reparásemos luego en la parte
+inmaterial de su naturaleza; si fuera más desinteresada la idolatría que
+nos inspiran; si nos respetásemos más á nosotros mismos y las
+respetásemos más á ellas en nuestros modales y discursos dentro del
+hogar; si les diéramos una importancia más grave y positiva que la que
+negligentemente y con intermitencia les damos, _porque haya paz_, ó por
+servilismo amatorio, la vida externa de las españolas correspondería á
+la superioridad sin rival de la vida de su espíritu.
+
+Y todo esto tendremos que hacer los varones en España, si queremos
+librarnos de la peste de que nuestras hijas ó nuestras nietas den en la
+gracia de _rehabilitarse_ y _perfeccionarse_ por sí mismas, al tenor de
+los pavorosos procedimientos empleados ya hoy en varios países por
+algunos sabihondos marimachos, vulgo _marisabidillas_, justamente
+indignadas de que siga siendo cierto aquel dicho de un filósofo: «_Las
+mujeres nos deben la mayor parte de sus defectos: nosotros les debemos
+la mayor parte de nuestras cualidades._»
+
+
+
+
+CAPÍTULO VII
+
+CONCLUSIÓN Y RESUMEN
+
+
+He concluído: pero, por si algo se me ha olvidado de lo que ofrece la
+portada de estas monografías, creo oportuno evacuar ahora mi informe,
+de una manera oficial, por medio del siguiente _estado_, ratificación y
+resumen de todo lo que queda dicho[17]:
+
+ LA MUJER GRANADINA, TAL CUAL ES
+ +======================================================+
+ |En el hogar| En | En | En |
+ |doméstico. |los campos.|las ciudades.|el templo. |
+ +-----------+-----------+-------------+----------------+
+ | Reina | Reina | Reina |Amiga particular|
+ | absoluta. | absoluta. | absoluta. | de la Virgen. |
+ +======================================================+
+
+ +==============================================+
+ | En | En | En |
+ |los espectáculos.|el taller.|los salones. |
+ +-----------------+----------+-----------------+
+ | Llorona. | Caret. | Reina absoluta.|
+ +==============================================+
+
+ DESCRIPCIÓN Y PINTURA DE SU
+ +===============================================+
+ |Carácter.|Costumbres.| Trajes. | Usos. |
+ +---------+-----------+----------+--------------+
+ | Según y |Ejemplares.|Excesivos.| Árabes |
+ |conforme.| | |ó parisienses.|
+ +===============================================+
+
+ +===================================================================+
+ |Religiosidad.|Belleza.|Defectos.|Preocupaciones.|Excelencias. |
+ +-------------+--------+---------+---------------+------------------+
+ | Idolátrica. | Ideal. |¡Ninguno!| Todas. |Empiezan á abundar|
+ | | | | | en la provincia. |
+ +===================================================================+
+ Enero de 1873.
+
+
+
+
+DE MADRID A SANTANDER
+
+
+I
+
+Salí de Madrid, mi querido Pepe, del modo y manera que sabes;
+empingorotado en el cupé de la Diligencia de Valladolid, con menos que
+mediana salud, á las seis de una caliente mañana de Agosto, no muy
+provisto de metales preciosos, en busca de aire y de agua, dos artículos
+de primera necesidad que escasean en la Corte de las Españas; con los
+bolsillos llenos de melocotones y naranjas, que tú me diste, y en la
+amable compañía de mi bastón, mi paraguas y mi saco de noche.
+
+El viaje desde Madrid á Valladolid fué una especie de _índice_ del de la
+Reina y sus ministros, cuyas pisadas venía siguiendo, á cuatro días de
+distancia, mi humilde humanidad; lo cual quiere decir que iba hallando á
+mi paso iluminaciones..... apagadas, arcos de triunfo..... por el
+suelo, y algún que otro músico desbandado, que tornaba á los patrios
+lares con su serpentón á la espalda.
+
+La Corte, desandando la Historia de España hasta llegar á su cuna, y yo,
+dirigiéndome á Valladolid para luego girar hacia estos montes sin
+historia conocida, hemos atravesado, pues, el país clásico de los
+Infanzones de Castilla, la tierra que pisaron los Condes, los Reyes y
+los Caballeros, el lugar de mil batallas portentosas y de treinta
+_Cortes_ que hoy son pobres y obscuras villas.
+
+Ya, antes, al trepar al Guadarrama, tumba de hielo en que Felipe II se
+escondió en vida, cerrando el libro de la epopeya española, había yo
+meditado largamente..... El Guadarrama, ó sea el Monasterio de _El
+Escorial_, cuya triste mole descubrí á lo lejos, es una losa fúnebre
+colocada sobre nuestro pasado de gloria. No parece sino que el gran
+Misántropo presintió la ruina del imperio de Carlos V, y levantó un
+padrón mortuorio en conmemoración de la grandeza de España.--En adelante
+los _Carlos_ de Austria se llamarían Carlos II, los _Felipes_, Felipe
+IV, _et sic de cæteris_.
+
+Pasé por Olmedo, donde hace cuatro siglos se dieron dos batallas, la una
+en 1445, la otra en 1466.
+
+En la primera resultó D. Álvaro de Luna herido en una pierna..... y
+Maestre de Santiago. Allí ganaron también D. Juan Pacheco el Marquesado
+de Villena y D. Íñigo López de Mendoza el de Santillana. ¡Reyes, Grandes
+y poetas combatieron pecho á pecho y brazo á brazo; triunfó Castilla, y
+cubrióse (dicen) de gloria el infante D. Enrique, más tarde llamado
+Enrique IV el _Impotente_!
+
+En la segunda, el honor de Castilla fué vulnerado por vencidos y
+vencedores, por los nobles y por el Rey, demostrándose así con el
+testimonio de la Historia, que cuando los reyes no representan las
+aspiraciones de sus pueblos, hasta el laurel se convierte en sus manos
+en fúnebre sauce.
+
+Pero dejemos la Historia, por respetos á la ley de imprenta que nos
+rige.
+
+De Madrid á Valladolid hay treinta y cuatro leguas y pico, que se andan
+en veintitrés horas.--Llegué, pues, á las cinco de la mañana á la ciudad
+de D. Álvaro de Luna.
+
+
+II
+
+Ya allí el calor era soportable, el aire elástico, la vegetación
+risueña. Había un río surcado por lanchas y cuajado de bañistas; había
+espesas arboledas; hermosas _Casas de Baños_, y un paseo llamado las
+_Moreras_ (donde estudié, la tarde de un domingo, el mujerío
+vallisoletano), y había un _Campo Grande_, paseo nocturno mucho más
+extenso que el Prado de esa Villa y Corte.
+
+Todos pronostican á Valladolid un porvenir muy lisonjero. El
+ferrocarril, que llama ya á sus puertas, desarrollará los elementos de
+riqueza que posee de muy antiguo aquel país, juntamente industrial,
+ganadero y agrícola. En la actualidad tiene fábricas de papel continuo,
+de tejidos, de pan, de productos químicos, de harina, de calderería, de
+cerveza, de curtidos, de botones, de cola, de chocolate, de loza fina,
+de telas metálicas, de fundición, de cintas, de pasamanería, de
+platería, de herrería.....--Muchas de estas cosas en pequeña escala;
+pero con grandes condiciones de vida y prosperidad.
+
+En cuanto á bellezas artísticas, á monumentos históricos, á glorias
+nacionales, Valladolid es, como si dijéramos, la _Sevilla del Norte_.
+
+Visité la _Catedral_, ó, por mejor decir, el fragmento de ella que hay
+construído; pero, estudiando los planos y proyectos de Juan de Herrera,
+que guarda el Cabildo, comprendí que si el grande arquitecto no hubiese
+abandonado esta obra por la del Escorial, España tendría hoy un templo
+del Renacimiento digno de figurar al lado de San Pedro de Roma. En las
+proporciones á que ha quedado reducida, todavía la Catedral
+vallisoletana impone al alma su ruda y solemne magnitud..... Parece un
+elefante de piedra, una pagoda índica, una montaña ahuecada. Todas las
+profanaciones que legó á este grandioso edificio el malhadado
+Churriguera desaparecen y quedan enterradas bajo la noble gentileza de
+aquella fachada dórica, tan pura y colosal, y de aquellas naves
+corintias cuyas pilastras equivalen á otros tantos monumentos.
+
+Pero mi carta no tendría fin si hubiese de enumerarte, no digo
+describirte, todo lo que el artista y el poeta encuentran en esa inmensa
+necrópole de nuestra historia que se llama Valladolid.--No diré, pues,
+más que lo principal.
+
+Vi el _Convento de San Pablo_ con su fachada gótica de filigrana, y el
+contiguo de _San Gregorio_, más famoso que de mi agrado. Aquel _tour de
+force_ de reducir á ojivas, doseletes y columnas los caprichosos giros
+de una vegetación extravagante, parecióme pueril y necio. Reconozco el
+artificio, la rareza, la originalidad; pero niego el arte, la poesía, la
+propiedad, la belleza.--Prefiero, pues, la fachada de _San Pablo_.
+
+Pasé por el _Ochavo_, lugar del suplicio de D. Álvaro de Luna.--Hace
+poco tiempo había visto sus cenizas en la Catedral de Toledo, y aun
+tenía que ver su Palacio convertido en casa de locos, y la _Iglesia de
+Ajusticiados_ (San Andrés), en que depositaron todavía caliente su
+ensangrentado cuerpo.
+
+Templos contemporáneos de Peroansúrez, de Doña Urraca y de Alonso el
+_Sabio_; esculturas de Pompeyo y Leoni, de Gregorio Hernández, de
+Jordán, de Juan Juni, de Felipe Gil y de Gaspar Becerra, todo pasó ante
+mis ojos en rápida confusión..... En el Museo de Pinturas vi tres
+cuadros atribuídos á Rubens, uno de ellos hermosísimo, que llaman la
+_Virgen de Fuensaldaña_, y representa el poético instante de la
+_Asunción_ de María.--Estos tres cuadros nos fueron robados por los
+franceses en 1808; pero los españoles los reconquistamos con las armas
+en la mano en el ataque de Vitoria.
+
+Recuerdo además un _Bodegón_, de Velázquez; una _Santa María Egipciaca_,
+de Rivera; una _Cena_, de Vinci; una _Cabeza de San Francisco_ y un _San
+Pedro Advíncula_, del dicho Rivera; nueve cuadros de la _Vida de la
+Virgen_, de Lucas Jordán..... y, en fin, una multitud de lienzos
+notables, si no de primer orden, de Palomino, Zurbarán, Murillo, Vandik,
+Rubens, Valentín Díaz, etc.--El que no puedo menos de citar _nominatim_
+es una _Magdalena_ de Correggio, digna de figurar entre las primeras
+obras de este inmortal artista.
+
+Algo más despacio visité el _Palacio de Felipe II_, ó bien la que era
+morada principal de los Reyes de España cuando el melancólico hijo de
+Carlos V tuvo la humorada de hacer á Madrid capital de sus Reinos.--No
+vale mucho por dentro ni por fuera aquel vasto edificio; pero contiene
+pormenores preciosos y recuerdos interesantes..... Entre los
+_pormenores_, citaré los _bustos_ de medio relieve de Berruguete, que
+adornan el patio interior, y, entre los _recuerdos_, el haberse alojado
+allí Napoleón el Grande cuando vino á nuestra tierra á empequeñecerse.
+
+Con todo lo cual, y haber recorrido salones en que se habían celebrado
+Cortes y Concilios; casas particulares que fueron palacios de Reyes;
+Alcázares convertidos en conventos; la casa de Alonso Pérez de Vivero
+(ahora cárcel pública); el Palenque de mil torneos, antiguo _Campo de la
+Verdad_, hoy _Campo Grande_, donde murió un Carvajal á manos de D. Pedro
+Benavides, siendo Juez del combate el mismo Fernando IV el _Emplazado_,
+salí de Valladolid después de tres días inolvidables, á las tres de la
+tarde del 9 de Agosto, víspera de San Lorenzo.
+
+
+III
+
+De Valladolid á Palencia hay nueve leguas..... Corren paralelamente este
+trayecto la carretera, el canal de Castilla, el ferrocarril de Isabel
+II, el Telégrafo eléctrico y el río Pisuerga.--Estas cinco vías se
+acercan unas á otras hasta el punto de hallarse unidas en algunos sitios
+dentro de cien varas de anchura.
+
+En un lado divisé el castillo de Dueñas, donde se verificó el casamiento
+de Doña Juana la _Loca_; en otro el castillo de Tariego, al que se
+acogió el Rey D. Ramiro después de una derrota; allá Torquemada, cuna de
+Zorrilla; acá el pueblo de _Baños_, donde los tomaba el Rey Recesvinto;
+por una parte, fábricas de harinas, también históricas, como que fueron
+teatro de los famosos incendios de 1856; por otra, los productivos
+campos de Castilla la Vieja, que se parecen al carácter de sus
+habitantes en que, sin galas ni lujo de expresión, dan lo que prometen y
+es una verdad lo que producen.
+
+Cerca de la confluencia del río Carrión con el Pisuerga hállase un
+Monasterio de Agustinos, en el que sólo queda con vida una campana.
+Rodéanlo dos ó tres casas de pobrísima apariencia, y todo ello se llama
+_Ventas de San Isidro de Dueñas_.--No lejos de _Venta de Baños_ dicen
+que hay una _Capilla_ bizantina, del tiempo de Recesvinto.
+
+En estas _Ventas_ se juntarán con el tiempo varios ferrocarriles. Por
+consiguiente, allí habrá algún día un pueblo que empezará por una fonda,
+un hospital y una estación, se aumentará con una cárcel y un café,
+llegará á tener su mercado y su iglesia, aspirará luego á teatro y plaza
+de toros, y concluirá por reclamar su Alcalde Corregidor.....
+
+Pensando así, iba yo dejando á la izquierda el riquísimo _Monte de
+Palencia_, cedido por D.ª Urraca á los pobres de esta Ciudad, quienes
+ciertos días del año tienen todavía derecho á cortar todo lo que pueden
+llevarse á cuestas.....--¡Y habrá quien se atreva á desamortizar aquel
+terreno!.....--¿Cuándo cesará la imprudentísima campaña de la clase
+media contra la clase pobre?
+
+
+IV
+
+Desde que se entra en la provincia de Palencia el suelo se quebranta y
+empieza á rizarse en valles y colinas. Las llanuras castellanas se
+_accidentan_, que diría un francés. Todo anuncia la proximidad de las
+grandes montañas cantábricas.
+
+Cerca de anochecer llegué á la antiquísima ciudad de _Palencia_, cuya
+calle Mayor pudiera compararse en longitud--ya que ni por asomo en
+hermosura--á la calle de Rivoli de París. Toda es de columnas y
+pilastras, que forman soportales de forma irregular. Pasarán de mil
+estos informes pilares de piedra que sostienen viejísimas casas cargadas
+de escudos heráldicos.
+
+Pero ¡ay! por dondequiera que voy, veo caerse á pedazos las más antiguas
+ciudades..... El prurito de derribar para ensanchar ó reedificar, que se
+ha apoderado de Madrid, trasciende ya á las más apartadas y sedentarias
+villas.....--Mucho ganará en ello, no la higiene, sino el ornato
+público; pero mucho perderán el arte, la historia y la
+poesía.....--Dígolo, porque, en medio de aquellos nobles caserones de
+Palencia, están ya levantando algunas jaulas de cinco pisos, para diez
+familias y al estilo francés, que ponen espanto á los extravagantes como
+yo, enamorados de lo viejo, tradicional y castizo, y sobre todo de la
+libertad y la holgura.
+
+--Pero es el caso que los edificios viejos llegarían á hundirse y á
+aplastar á sus moradores.....--me observará alguno que presuma de
+lógico.
+
+--¡Pues reedifiquémoslos á la española, sin economizar tanto el terreno!
+¡Viva cada cual en una casa y Dios en la de todos!--contesto yo, sin
+miedo á las excomuniones de esos _cursis_, que creen que todo lo
+extranjero es mejor que lo de España.
+
+* * *
+
+En _Palencia_ permanecí dos horas; de modo, que sólo vi la
+_Catedral_.--Estaba ya cerrada; pero pude admirar desde luego su
+gracioso conjunto, que es una especie de fortificación como la de
+Almería, con dos fachadas del más puro estilo gótico.
+
+Ya me retiraba, muy pesaroso de no haberla visto por dentro, cuando
+divisé al sacristán, que abría un postigo y penetraba en el templo.
+
+Entré en pos de él, mal de su grado (disgusto que se le pasó bien
+pronto), y perdíme por las obscuras naves de la espaciosa iglesia, que
+ya sabrás es uno de los más hermosos templos góticos de España, bien que
+muy por debajo de las catedrales de Sevilla, Toledo y Burgos.
+
+He dicho que estaba anocheciendo. De las altísimas ojivas caían largos
+crespones de sombra. Sólo por la parte del trascoro, que mira á
+Poniente, los calados rosetones dejaban penetrar alguna claridad
+melancólica.....--¡No sé qué religiosa tristeza inundó mi corazón!
+
+Allá, á lo lejos, distinguí la moribunda luz de una lámpara que ardía
+detrás del altar mayor.--Era la _Capilla de los Curas_, donde yace el
+cuerpo de D.ª Urraca de Castilla, como sobre la tumba yace su estatua.
+
+Dijo el sacristán que, cuando en 1828 Fernando VII y la reina Amalia, su
+esposa, volvían de las Provincias Vascongadas, desearon ver é hicieron
+descubrir los restos de la ilustre hija de Alfonso VI de Castilla, y que
+fué de admirar entonces la extraordinaria longitud del esqueleto.--¡Nada
+menos que nueve palmos debió de tener de estatura la infortunada esposa
+del _Batallador_!
+
+Bajé luego á la célebre _Cueva de San Antolín_ ó _San Antonino_, patrón
+de la ciudad, santuario subterráneo que sirve como de mística base al
+gran templo que hay encima: admiré después, casi á tientas, ó sea á la
+luz de uno y otro fósforo (pues la Catedral se había quedado á obscuras
+y al sacristán se le había apagado y perdido la vela dentro de la
+cripta), la magnífica sillería del Coro, las _verjas_ y los _púlpitos_;
+me defendí á duras penas del mismo sacristán, empeñado en que
+volviéramos á bajar, con un farol, al tal subterráneo, que parece ser su
+ojo derecho; alegué, como era cierto y positivo, que tenía hambre, que
+el reloj marchaba implacablemente, y que la Diligencia seguía su camino
+á las nueve en punto, y logré, por último, salir de la iglesia y tomar
+el camino de la fonda, casi receloso de que mi _cicerone_ de medias
+negras se habría alegrado de que me quedase por toda la vida haciendo
+penitencia en la _Cueva de San Antolín_.....
+
+Andando por las ya iluminadas calles, hice la observación de que en
+Palencia son las mujeres mucho más guapas que en otros pueblos de
+Castilla.
+
+
+V
+
+Nada puedo decirte de las diez y ocho ó veinte leguas que hay desde
+Palencia á _Alar_--las pasé durmiendo.
+
+¿Qué son hoy, pues, para mí aquellas tierras que cruzó _mi cuerpo_, en
+tanto que mi alma viajaba por otra parte, quizás por la Alcarria, quizás
+por Andalucía? ¡Lo que la vida es para una vieja; lo que nuestras luchas
+políticas ó controversias filosóficas son, verbigracia, para los
+pastores de la Sierra de Gredos; lo que debió de ser, por ejemplo, para
+mis amigas las monjas de Ocaña la muerte de lord Byron!.....--¡Maldita
+la cosa!
+
+Diez horas estuve detenido en _Alar del Rey_, almacén de trigo y harinas
+destinados al tráfico por el _Canal de Castilla_ y Estación de un
+ferrocarril que irá á Santander con el tiempo, pero que ahora sólo llega
+á _Reinosa_.....
+
+A las cuatro de la tarde salió al fin un tren para este punto.....--El
+tren se componía de tres ó cuatro coches, ocupados por diez ó doce
+personas.....
+
+Parecía aquello una sombra de ferrocarril..... Pero yo me alegré en el
+alma de hacer aquellas nueve leguas tan solitaria y cómodamente,
+corriendo de una ventanilla á otra para admirar soberbios paisajes
+montañosos, en que se veían confundidos árboles, rocas, malezas,
+viaductos, prados, cabañas, _túneles_, desmontes, bosques, arroyos,
+puentes..... ¡Todos los encantos de la naturaleza y de la civilización!
+
+Al cabo de dos horas estaba en Reinosa, á las orillas del incipiente
+_Ebro_, cerca de los nevados puertos que dan paso á la provincia de
+Santander.....--Y allí tomé la Diligencia para la _aldea_ en que escribo
+estas líneas; aldea que tiene la dicha de no estar en el mapa, pero que
+no va á librarse por eso de figurar en letras de molde.
+
+
+VI
+
+Estoy en el valle de Buelna, á orillas del Besaya, en la jurisdicción de
+_Los Corrales_, en el corazón de las montañas de Santander.
+
+Imagínate cien casas desparramadas sin concierto á lo largo del valle;
+es decir, imagínate entre casa y casa todo un prado, y á las veces dos
+ó tres huertas con árboles frutales.--He allí la _Iglesia_, sola en
+extenso campo, como un monasterio, y rodeada de castaños, nogales é
+higueras.--Las _Casas Consistoriales_ se levantan en remoto paraje
+pintoresco, donde ya parecía que la aldea había terminado.--Aquella otra
+casa de campo que se ve á lo lejos es la _Botica_.--Aquel cortijo,
+cercado de portales llenos de vacas, acaso será el _Estanco_.....--Pero
+no extiendas más la vista, que la casa inmediata pertenece ya á otro
+pueblo.--¿Qué te parecen estas poblaciones, á ti que estás acostumbrado
+á las apiñadas villas y aldeas andaluzas ó castellanas? ¿No te parece
+mucho más propio para gozar de la vida campestre este caserío
+diseminado, que aquel colmenar de tristes é insalubres casuchas, donde
+se vive en forzosa vecindad con la grosería, la estupidez y el desaseo?
+
+Pues sigue oyendo la descripción de mi retiro.....--Si quieres cazar, á
+la puerta de tu casa tienes liebres y perdices; en el monte de la
+derecha jabalíes y osos..... (á los cuales preparamos una batida); en el
+monte de la izquierda, corzos y venados, que ya han aparecido sobre mi
+mesa en varios guisos.--Si optas por la pesca, el río te brinda con
+anguilas, truchas y hasta exquisitos salmones.--¿Eres herborizador?
+Trepemos al monte de Caldas, y encontrarás plantas de todos los climas,
+inclusos el té y el tabaco.--¿Quieres flores? Paséate por el campo, y
+la pródiga naturaleza te dará mil variedades de rosas y mirtos
+silvestres, enredaderas, amapolas, lirios, madreselvas, violetas y
+jazmines.--¿Deseas frutos? Desde el delicado griñón, que no conoces,
+hasta la sabrosa pavía; desde la avellana hasta la pera de manteca, y
+variadas manzanas, ciruelas riquísimas, uvas, membrillos, melocotones,
+nueces y castañas, todo lo hallarás en sazón.--Porque aquí reinan á un
+mismo tiempo las cuatro estaciones, según que subas ó bajes, ó que
+camines al Norte ó al Mediodía. En ciertos sitios escarcha todas las
+noches; en otros hace calor. Arriba, el viento seca y orea la tierra;
+abajo, la humedecen constantes rocíos.....
+
+Pero la _especialidad_, la maravilla de este valle es la leche. Que
+tengas tisis ó tengas asma; que Madrid te haya secado la médula de los
+huesos, ó debas al estudio ó á la disipación una gran frialdad de
+estómago....., ¡nada te importe! Bebe leche por la mañana, al mediodía y
+á la noche, recién ordeñada, como la toma el ternero, ó trasnochada y
+cubierta de crema, cocida ó cruda, líquida ó en requesones ó en
+queso..... ¡Mama á todas horas, te digo, y te nutrirás, te refrescarás,
+sacudirás todas las ruindades madrileñas, y remudarás tu sangre, tu
+color, tu vida, todo tu ser!
+
+No creas que exagero: ¡este es el paraíso[18]! Aquí no quema el sol;
+aquí no moja la lluvia..... (Es decir, aunque moja, no da reumas ni
+calambres.)--Ahora estamos en Agosto, y salgo sin sombrero á las once
+del día á coger fruta ó á matar gorriones, y ni me da un tabardillo ni
+me duele siquiera la cabeza.....--Ayer he sufrido á pie quieto un
+aguacero de una hora, buscando en el río el nido de un salmón, un
+aguacero de una hora, á la orilla del río, y no me he baldado.....
+
+¡Oh, sí! La benignidad de este clima es prodigiosa. Todos los elementos
+pierden aquí su rigor y todas las bellezas del mundo ofrecen sus
+encantos..... ¡Porque nada falte, hasta puedes ver el mar, sólo con
+subirte al próximo monte de Collados!.....
+
+* * *
+
+Sin embargo, la mujer, sublimada por el cristianismo á esfera muchas
+veces superior á la del hombre; la mujer, objeto siempre en nuestra
+patria del culto de los caballeros, de las trovas de los poetas, de los
+agasajos de los rondadores nocturnos; la mujer, reina de su casa en
+Andalucía, lujosa, petimetra y holgazana á expensas del sudor del
+marido, lleva aquí la parte más dura de los trabajos agrícolas. Ella
+ara, ella siembra, ella coge, ella guía el carro, guarda las vacas y
+sufre todos los rigores de la intemperie..... Véselas, pues, ajadas,
+feas, sucias, andrajosas, con el cuévano á la espalda y el niño dentro,
+encorvadas contra la tierra, sin aliño alguno en su traje ni asomos de
+tocado, mientras que el hombre se pasea ufano y compuesto, colorado y
+robusto, ocupado en pescar ó en llevar las reses á las ferias.....
+
+¡Triste condición la de un pueblo que no rinde culto á la hermosura y
+donde el amor no se levanta sobre el egoísmo del más fuerte!
+
+* * *
+
+El día de San Roque he asistido á las fiestas de _Somahoz_ y regaládome
+con la música y el baile del país.
+
+La música es una especie de jota menos bulliciosa que las de Aragón y de
+una melancolía infinita.--El baile se distingue por la seriedad y
+circunspección con que se mueven las parejas.
+
+No hay más instrumento que un pandero.
+
+La copla corre á cargo de una _cantora-bastonera_, cuyo pulmón es
+infatigable.
+
+Pues bien: aun estas horas de expansión y esparcimiento, nótase la
+frialdad ó desdén con que el hombre del campo mira á su
+compañera.--Parece como que el baile es un deber en tales días, un rito
+sagrado, algo que ya se vió en el mundo antiguo. Ni sonrisas, ni
+rendimiento, ni obsequiosos mimos; nada hay en esta danza que se parezca
+al fandango ni á la jota. Los hombres tienen los ojos fijos en tierra, y
+las mujeres en el rostro de _su señor_.
+
+¡Ah! ¡Pobres pasiegas! ¡Cómo me explico ahora el que sus esposos las
+envíen á Madrid á desempeñar el papel de vacas de leche, convirtiendo la
+bendición conyugal y sus frutos en un oficio ó granjería! ¡Y cuánto
+siento haber tenido que retratarlas, en conciencia, hace pocas noches,
+de la cruel manera siguiente, en una _epístola_ que dirigí á nuestro
+amigo Cruzada!.....
+
+* * *
+
+ Lánguido el Pas las hortalizas riega
+ Que cultiva y se come á dos carrillos
+ La famosa en Madrid hembra pasiega.
+ Viérasla aquí, entre chotos y novillos,
+ Arar, sembrar, coger..... ¡siempre á la espalda
+ El cuévano cargado de chiquillos!.....
+ Ó, bailando en los campos de esmeralda,
+ Los domingos y fiestas, la hallarías,
+ Con las trenzas más largas que la falda,
+ Recios los huesos, las miradas frías,
+ Y rebosando del corpiño el pecho,
+ Rica promesa de robustas crías.
+ Mas ¡oh cálculo vil!..... Sólo ¡provecho
+ Buscando en el amor, franco de porte,
+ Abren á estos gaznápiros el lecho,
+ Y, sin que el hijo luego les importe,
+ Anuncian _leche fresca_ en el DIARIO,
+ A las bellas madrastras de la corte!
+
+* * *
+
+Pero volvamos al baile del día de San Roque.
+
+Los vascongados que trabajan en el ferrocarril, tocaban la flauta de boj
+toscamente labrada, haciendo como quien dice rancho aparte, y bailaban á
+las pasiegas con más donaire y animación. La luna creciente aparecía ya
+sobre el ocaso á presidir los patéticos instantes del anochecer. Del río
+y de la selva brotaba el concierto misterioso con que las aguas, las
+plantas y los animales daban su adiós al día. Sonaban á lo lejos las
+esquilas de los ganados y el último tiro del fatigado cazador, mientras
+que en las cumbres de los montes resplandecía la hoguera de los pastores
+y modulaba el viento lánguidos sollozos que parecían el lejano murmullo
+de Madrid.....
+
+Pero me dirás:--¿Cuándo llegas á _Santander_, á la capital de la
+provincia, al término de tu anunciado viaje?
+
+Llegaré, amigo mío, cuando _acabemos_ el trozo de ferrocarril de _Los
+Corrales á Torrelavega_, en que _trabajamos_ sin descanso, por medio de
+apuestas y de profecías, todos los habitantes de este valle, desde la
+distinguida familia constructora (inglesa por más señas), hasta mi
+humilde persona, que ha clavado ya más de una escarpia asentando
+_rails_.....--Conque ten otra semana de paciencia.
+
+
+VII
+
+ESTRENO DE UN FERROCARRIL.--CATÁSTROFE
+
+* * *
+
+Ya estábamos á media legua del fin de nuestro viaje de inauguración:
+acabábamos de entrar en el Valle de Buelna, de regreso de Santander:
+sólo nos faltaban cuatro minutos de marcha por la llanura, para
+estrechar la mano á los que nos aguardaban ansiosos, con las botellas de
+Champagne á medio abrir, y celebrar la apertura de esta sección de la
+vía férrea..... Pasábamos sobre el último terraplén--también el
+_último_, por haberse concluído aquella misma mañana.
+
+Esta obra tiene por la izquierda (hacia donde caímos) 22 pies de
+elevación, por la derecha 35, y se alza sobre el río Besaya, formando,
+como él, una ligera curva.
+
+De pronto, pero no sin que hubiésemos notado ya cierta vacilación en la
+marcha del tren, como si se balanceasen las traviesas, sentimos una
+fuerte sacudida de atrás para adelante, seguida de un grito general de
+horror de las gentes que había en los balcones de los próximos _Baños
+de las Caldas_ y en las peñas cercanas al ferrocarril.....
+
+A este grito contestó otro más espantoso, que lanzamos los del tren al
+ver que nos faltaba la tierra, que nuestro vagón se inclinaba al abismo,
+que las maderas crujían, que la locomotora caía despeñada arrastrándonos
+detrás, envueltos en los materiales del terraplén.....
+
+Del _ténder_ y de la locomotora, que iban delante de mí llenos de gente,
+no se veía ya nada, sino humo, polvo, fuego; agua que corría de la
+caldera; las ruedas vueltas hacia arriba; las peñas saltando al empuje
+de la máquina, que aun quería andar después de haber encallado en ellas;
+algún hombre que se levantaba ensangrentado de debajo de aquellas
+destrozadas moles, dando alaridos; y nuestro vagón, al cual le tocaba
+volcar en seguida, y al que le faltaba poco para acabar de dar la vuelta
+ó para saltar en astillas.....
+
+Mil muertes nos amenazaron en aquellos cuatro segundos: delante, la
+caldera, que podía reventar..... (no sabíamos que un rail la había
+atravesado de parte á parte); á un lado, las peñas del abismo que nos
+aguardaban y nuestro propio vagón que se nos venía encima; detrás, los
+demás coches, que, al pararse, nos golpeaban con la velocidad adquirida;
+debajo, el camino que se hundía con nosotros.....
+
+Y luego el horror, la pena, el miedo....., la compasión por aquellas
+diez ó doce personas que iban delante de mí, y que ya no veía, y que
+suponía muertas debajo del ténder y de la locomotora.....--¡Oh! fueron
+cuatro segundos....., pero cuatro inmensidades de pensamientos, de
+recuerdos, de angustias.
+
+Las descripciones leídas de otras desgracias; la muerte imprevista; el
+mundo que desaparece; la familia; los amigos; el natural arrepentimiento
+del viaje; las personas que nos esperan; la fiesta frustrada; el
+instinto que clama por la conservación; el alma que condensa todo su
+poder, todas sus facultades para el instante supremo, y que,
+despidiéndose de sí misma, se dice: «_aquí era la muerte_.....»; todo
+esto y mil nimiedades que no sé cómo caben en aquella situación extrema,
+mil ideas frívolas, unidas á otras muy solemnes y graves, la muleta, la
+mano cortada, lo que será uno sin dientes, la cuestión de la
+inmortalidad del alma, lo que dirá fulana cuando sepa lo sucedido, cómo
+llegará la noticia al hogar paterno, y un punto de conformidad
+cristiana, y una mirada al cielo, y la tranquilidad más estoica, y el
+miedo más miserable: todo eso y mucho más, resumido en una idea
+multiforme, súbita, luminosa, intuitiva, llenaron aquellos cuatro
+segundos, abreviatura y término de la existencia.
+
+Cuando me vi en salvo, he aquí lo que observé y cómo me dí cuenta de
+todo lo ocurrido en tan poco tiempo.
+
+El terraplén se había hundido hacia la izquierda; la locomotora volcó
+por allí, encorvando el rail sobre que gravitaba; pero, como marchaba al
+mismo tiempo que caía, se encontró con el rail siguiente, que atravesó
+la caldera de parte á parte. Unido esto á que el Ingeniero inglés
+Alfredo Jee, que hacía de maquinista, tuvo tiempo _antes de morir_ de
+quitar alguna fuerza á la máquina, dió por resultado que la locomotora
+encalló en las rocas que hay al pie del terraplén, por su parte menos
+elevada, y se paró, no sin haber dado dos vueltas enteras en el aire y
+el ténder una.
+
+Nuestro vagón se balanceaba sobre el abismo..... ¡Un paso más, y cae
+también! El siguiente estaba descarrilado; el otro sobre los rails, y el
+coche de primera tan perfectamente colocado sobre la vía, que las
+Autoridades y personas de edad que lo ocupaban, no se enteraron desde
+luego de nuestro peligro, sino que creyeron que nos habíamos parado.
+
+Los que iban en la máquina y en el ténder rodaron por la pendiente
+movediza del terraplén.--¡Ni ellos mismos saben cómo! Los más
+afortunados quedaron en pie, y huyeron de la mole que se les venía
+encima. Los hermanos Jee, que iban delante de todos, cayeron mal, ó no
+tuvieron tiempo de huir, y quedaron debajo de la locomotora, el uno,
+Alfredo, muerto en el acto, abrasado por toda la lumbre y por el agua
+hirviente de la máquina, y cogido por una rueda en medio del pecho; y el
+otro, Morlando, preso entre las piernas de su hermano y una peña,
+tendido boca abajo, con la cabeza y el pecho fuera de la máquina, pero
+recibiendo desde la cintura hasta los pies, y especialmente en la pierna
+derecha, el agua hirviendo de la caldera y el calor del hierro y de los
+carbones hechos ascuas.--Contusos, ligeramente heridos ó quemados,
+estaban otros muchos; pero ninguno de gravedad.
+
+Nuestro dolor al ver muerto al eminente ingeniero Alfredo Jee, y en tan
+grave situación á su hermano; nuestro asombro al encontrarnos vivos;
+nuestro reconocimiento á Dios que nos había librado; el terror del
+pueblo que nos cercaba; los penosos cinco cuartos de hora que se tardó
+en sacar á Morlando Jee de debajo de la máquina, son cosas que no
+acertaría á describir.....
+
+Míster Morlando Jee vive todavía; pero frío como el granizo y sin
+esperanza de salvación.
+
+* * *
+
+El desgraciado murió á la noche siguiente.
+
+Los Corrales (Valle de Buelna), 1858.
+
+
+
+
+MI PRIMER VIAJE A TOLEDO
+
+
+El ferrocarril de Castillejo á Toledo acaba de ser inaugurado, lo cual
+significa en sustancia que la vetusta ciudad imperial se encuentra ya á
+las puertas de Madrid.--De esperar es, por consiguiente, que, pues tan
+rápido, cómodo y barato resulta hoy el viaje, todos los amantes de la
+belleza artística y de las glorias patrias vayan sin pérdida de tiempo á
+admirar con sus propios ojos aquel museo de maravillas.
+
+En el ínterin, si á bien lo tienen, dígnense leer los apuntes que yo he
+hecho en mi cartera durante los dos días que acabo de pasar en la Roma
+de nuestra historia; apuntes que, si no son una _Guía_ ni mucho menos,
+revelan todo el entusiasmo que puede inspirar á un buen español,
+aficionado á las artes, la noble ciudad tantas veces cantada por
+Zorrilla.
+
+* * *
+
+_Toledo_ es un magnífico álbum arquitectónico, donde cada siglo ha
+colocado su página de piedra. Ver á Toledo es leer á un mismo tiempo la
+historia de España y la historia de la Arquitectura.
+
+Más ricas en monumentos árabes son Córdoba, Sevilla y Granada, en obras
+romanas Mérida y Segovia, en góticas los reinos de León y Castilla la
+Vieja; pero ninguna ciudad como _Toledo_ lo encierra todo; ninguna como
+ella puede ostentar juntamente grandes obras de todos los tiempos y de
+todos los períodos del arte. Y consiste en que Toledo es una ciudad diez
+veces histórica, que diez veces ha resucitado de sus cenizas, que ha
+puesto en su frente corona sobre corona, llegando al cabo á verse
+investida de toda la grandeza de la historia patria.
+
+Su fundación, perdida en la noche de la fábula como todo lo épico, es
+para unos obra de Hércules, para otros se remonta á la fuente de los
+días auténticos; al pueblo judío. Y lo mismo que la religión y el
+paganismo se la disputan, ved cómo luchan después todos los invasores de
+España por engrandecerla.....
+
+¡Ah! no todos: que si bien es verdad que los bárbaros del Norte la
+respetaron hace quince siglos, no es menos cierto que los franceses del
+siglo XIX quemaron y destruyeron sus alcázares y templos.
+
+De cualquier modo, Toledo ha sido la ciudad bien amada de los siglos. La
+antigua Carpetania la cuenta entre sus pueblos patriarcales, Roma entre
+sus colonias, entre sus esclavas los alanos, entre sus reinas los godos.
+En ella busca amparo el naciente Cristianismo, y los renombrados
+Concilios toledanos enaltecen su fama en todos los pueblos visitados por
+los Varones Apostólicos. Asentará en ella luego Rodrigo su corrompida
+corte, y la avasallarán después los árabes..... Pero Toledo no habrá
+muerto todavía. Aun será corte de los grandes Alfonsos, amparo de los
+errantes judíos, mansión de Isabel la Católica y Carlos I de España,
+cuna, en fin, de los primeros albores de libertad en tiempo de las
+Comunidades de Castilla.
+
+Pues bien: toda esta grandeza, todo este poder, toda esta fortuna están
+escritos en sus innumerables monumentos. En más de una torre
+desmantelada, á que sirvieron de cimiento ruinas de la dominación de
+Roma, hay ventana que fué primero ajimez árabe, después ojiva gótica,
+luego nicho del Renacimiento, y que hoy es balcón adornado de flores á
+que se asoma la hija del campanero. En él veis borrados los junquillos y
+doseletes; notáis el rastro del arco estalactítico, echáis de ver un
+resto de friso greco-romano, y acaso encontráis algún extravagante
+delirio de Churriguera; todo revuelto y remendado, pero todo elocuente
+y revelador de pasados destinos.
+
+La _Catedral_, sobre todo, es la urna cineraria de las grandezas
+españolas. Cada período de civilización ha grabado en ella su nombre:
+cada generación ha dejado el polvo de sus héroes.--Crúzase con
+melancólico orgullo aquel museo en que todos nuestros artistas han
+labrado una columna, colgado un cuadro ó tallado un santo de madera;
+donde cada conquistador ha depositado las banderas de su ejército y los
+trofeos tomados al ejército vencido; donde los reyes han buscado
+sepultura, así como los poetas y los poderosos; donde uno dejó sus
+alhajas, otro su librería, este su espada y su armadura, aquel las obras
+de su ingenio. Parece la Catedral, considerada de este modo, una matrona
+antiquísima, una venerable abuela, á la cual cada uno ha contado sus
+tristezas, confiado sus secretos, legado su gloria, pedido consejo en la
+desgracia y debido una oración en la hora de la muerte.
+
+Allí duermen Enrique de Trastamara, el rey fratricida; allí los santos y
+los arzobispos que guerrearon contra los moros; allí los mismos
+arquitectos que sucesivamente, durante muchos siglos, fueron
+construyendo la Catedral; allí D. Álvaro de Luna, el soberbio enemigo
+del feudalismo, y D. Enrique III el _Doliente_, y D. Juan I, y famosas
+reinas, y capitanes, y prelados, y damas hermosísimas, que reinaron en
+famosos torneos; allí están las banderas cogidas á los agarenos en cien
+batallas, y las perlas y los diamantes acumulados por los judíos, y los
+frescos de Jordán, y las esculturas de Berruguete, y verjas de cien
+autores, todas de un mérito asombroso, y mil reliquias, mil ex votos,
+mil preciosidades auténticas, históricas, paleográficas, artísticas.
+
+Lo repetimos: la _Catedral_ es un museo, un archivo, una biblioteca
+inmensa, donde el artista, el poeta, el arqueólogo, el historiador,
+todos los que aman el pasado, encontrarán inagotables tesoros.
+
+Pues si la consideramos ya como edificio, como obra de arquitectura,
+como templo gótico, ¡qué nuevas maravillas, qué riqueza, qué
+grandiosidad, qué excelsitud!.....
+
+Allí está toda la historia del estilo gótico, desde el godo, anterior á
+la invasión de los bárbaros, hasta el gracioso y puro del siglo XIII.
+Allí hay portadas más bellas que las de Nuestra Señora de París y que
+las elegantísimas de las catedrales de Burgos y Sevilla; allí atrevidas
+bóvedas, vistosos rosetones, aéreos doseletes, casetones cuajados de
+estatuas en miniatura, vidrieras de colores que filtran dulcemente la
+luz del cielo, y mil y mil molduras y archivoltas que entretienen la
+vista y la imaginación por su interminable variedad.
+
+La primitiva iglesia fué fundada por San Eugenio, y sobre ella bordaron
+los moros una gran mezquita. Reconquistada la ciudad, San Fernando no
+quiso que en la Catedral toledana hubiese ni tan siquiera huellas de los
+infieles, y la destruyó hasta los cimientos, poniendo en aquel mismo
+sitio la primera piedra del templo actual. Doscientos cincuenta años se
+tardó en construirlo, y todavía hoy se sigue trabajando en pormenores de
+ornamentación.....
+
+Pero no me es dado proseguir, ni tampoco me queda tiempo de bosquejar,
+como quisiera, otros monumentos de _Toledo_.....--Esta rapidísima reseña
+ha de publicarse dentro de dos horas, y los cajistas me van quitando de
+las manos las cuartillas según que las escribo de primera intención.
+
+Dejo, pues, para cuando esté más despacio, suponiendo que llegue á
+estarlo alguna vez, describir la iglesia y claustro de _San Juan de los
+Reyes_....., sobre todo el claustro, que parece un jardín de piedra,
+medio destruído por una tempestad.....--¡Ah, franceses!..... ¿Cómo no
+morís de bochorno, al pensar que destrozasteis aquellos primores
+artísticos?
+
+También siento mucho no poder hablar detenidamente del cesáreo _Alcázar_
+que sirve como de corona mural á _Toledo_, pues que se eleva sobre la
+más alta cumbre de la ciudad. Baste decir que es una obra digna de
+Carlos V, de Alonso de Covarrubias y de Juan de Herrera. El gran
+Emperador mandó edificarlo en aquel eminente paraje, donde yacía en
+ruinas el viejo Alcázar que habitaron los grandes Alfonsos.....; y es
+fama que, siempre que bajaba ó subía la monumental escalera, se paraba
+en su gran meseta y decía:--«_Sólo aquí me creo verdaderamente
+Emperador._»
+
+En fin: un tomo entero no bastaría para reseñar todo lo que hay que ver
+en _Toledo_, desde que se la descubre, escalonada en aquella especie de
+erguida península, ó corpulento promontorio ceñido por el profundo Tajo,
+y se comienza á subir la áspera cuesta, y se pasa el venerable _Puente
+de Alcántara_, y se penetra por la histórica y bellísima _Puerta de
+Visagra_, hasta que se recorre aquel dédalo de torcidas calles arábigas,
+y se baja por el lado opuesto, y se vuelve á salir al campo por el
+_Puente de San Martín_.--Sinagogas; mezquitas; alminares que sirven de
+torres á iglesias cristianas; _Puertas_ tan notables como la del
+_Cambrón_, que compendia toda la historia de _Toledo_, pues en ella han
+puesto mano Wamba, los moros y Carlos V, ennobleciéndola más y más con
+cada restauración; ruinas de _Palacios_ tan interesantes,
+respectivamente, como los que habitaron D. Pedro el _Cruel_ y D. Enrique
+de Trastamara; murallas del tiempo de D. Rodrigo; el _Baño de la Cava_;
+la _Capilla mozárabe_ de la Catedral; la gran _Fábrica de Armas_, donde
+se siguen forjando y templando espadas como las que nos valieron tantas
+victorias en otros días; _El Cristo de la Vega_ de la leyenda de
+Zorrilla; la romántica Plaza del _Zocodover_; la _Posada de la Sangre_,
+contemporánea de Don Quijote; ¡qué sé yo cuántas cosas me han
+entusiasmado durante mi estancia en _Toledo_!.....
+
+Citaré únicamente, para concluir, mis últimas emociones en la que
+llamaré _nuestra ciudad eterna_.
+
+Había llegado el momento de regresar á Madrid, al mundo de la política y
+de los negocios.....
+
+La tarde era tempestuosa..... Negras nubes y remotos truenos amenazaban
+á los toledanos con una gran tormenta.
+
+Tenía yo resuelto de antemano que mi última visita sería para la
+_Catedral_, donde ya había estado lo menos ocho veces en el espacio de
+dos días.....--Deseaba despedirme allí solemnemente de TOLEDO.
+
+Mi compañero de viaje y querido amigo el insigne músico D. Mariano
+Vázquez me esperaba en la gran Basílica, enteramente solo, sentado
+delante del magnífico órgano llamado del Deán, arrancando de su hondo
+seno solemnes y patéticos gemidos.--Tocaba la _Marcha fúnebre en la
+muerte de un héroe_, escrita por Beethowen el día que supo que
+Bonaparte «había descendido hasta el extremo de coronarse
+Emperador».--El sacristán se había prestado también á ejercer el oficio
+que no era el suyo, encargándose de los fuelles.....
+
+Las bóvedas de la Catedral temblaban ante aquella tempestad de armonía
+que lanzaba el poderoso instrumento. Las últimas luces de la tarde
+penetraban desfallecidas por los calados rosetones, dando fantásticos
+contornos á las figuras pintadas en los vidrios.--Abajo, en el templo,
+estaba yo solo.....
+
+¿El canto de gloria y de muerte que exhalaba el órgano, caía sobre
+tantas sepulturas, sobre tanta grandeza desvanecida, sobre tanta
+soberbia humillada, como un sufragio ó como un anatema?..... ¡No sé!
+
+Perdido yo en la sombra de aquellas frías y solitarias capillas, creía
+que el _héroe_ muerto de la composición de Beethowen era el _honor
+español_.
+
+A lo lejos me pareció oir las carcajadas de la moderna corte de España,
+confundidas con las risas de desprecio de los riffeños, de los mejicanos
+y de los poseedores de Gibraltar. ¡Hasta creí sentir ruido de mejillas
+abofeteadas, y nuevas risas, y crujidos de huesos que se removían
+indignados bajo las losas de los sepulcros!
+
+«¡Los extranjeros nos insultan!.....»--gritaba una voz en los
+aires.....
+
+El órgano había callado. Levanté la frente, y quise huir..... Pero ya
+era de noche, y las tinieblas me rodeaban.--Llegó en esto mi amigo, y me
+sacó de la Catedral.
+
+Una furiosa tormenta estaba descargando sobre _Toledo_..... Pero se
+acercaba la hora de partida del tren, y tuvimos que salir á escape entre
+la granizada y el huracán, como almas que se lleva el diablo.
+
+Tres horas después me hallaba en el café Suizo de Madrid.
+
+Junio de 1858.
+
+
+
+
+EL ECLIPSE DE SOL DE 1860
+
+
+Doy fe de haberlo visto con mis propios ojos, ayer á 18 de Julio, de dos
+á tres de la tarde, desde las venerandas ruinas de Sagunto, ó sea desde
+lo alto del castillo de Murviedro.
+
+Con este solo fin había salido la víspera de la villa y corte de las
+Españas en el tren correo. Al pasar por Valencia se me agregaron, según
+estaba convenido, algunos poetas de las márgenes del Turia, con quienes
+me liga antigua amistad, y todos juntos llegamos al castillo una hora
+antes de la anunciada por el Calendario para el comienzo de la gran
+tragedia celeste.
+
+En aquel histórico lugar, donde comenzaba la zona en que sería
+_totalmente_ visible la catástrofe, no se hallaba constituída ninguna
+comisión de astrónomos, armada de instrumentos, con objeto de hacer la
+autopsia al astro-rey luego que muriese....., y por eso mismo habíamos
+determinado mis amigos y yo establecer allí nuestro observatorio
+poético, ganosos de experimentar en el momento solemne todas las
+emociones dramáticas y religiosas de la inocencia ó de la
+ignorancia.....--Estábamos, pues, solos con el _coro trágico_, y el coro
+trágico se componía de labriegos del país..... ¡De aquellos labriegos
+que rara vez suben á la antiquísima fortaleza, pero siempre para honra y
+gloria de España!
+
+Así lo pensaba yo al ver al actual pueblo saguntino subir desde la villa
+á la ciudadela. Pensaba en el día que sus antepasados subieron por
+aquellas mismas rampas talladas en la roca, y no volvieron á bajar, sino
+que perecieron heroica y voluntariamente, dando al héroe cartaginés el
+más grande espectáculo de patriotismo que registra la historia: ó
+recordaba aquel otro día, casi de nuestro tiempo, en que las tropas de
+Napoleón se estrellaron una vez y otra contra aquel ruinoso baluarte,
+guarnecido por un puñado de valientes, que acababan de dejar el arado
+para subir á defender á costa de su vida el _muro viejo_ (Murviedro).
+
+A la verdad, estas consideraciones históricas eran muy adecuado prólogo
+al épico suceso que aguardábamos. Todo ello tenía dimensiones homéricas;
+y como el cielo, la tierra y el mar que se desplegaban ante nuestra
+vista eran los mismos de hace veintidós siglos, hubo momentos en que
+perdí toda conciencia del tiempo, ó en que confundí lo pasado con lo
+presente, y aun con lo futuro, que era el eclipse.....
+
+A mis pies veía, por una parte, las imponentes ruinas del _Anfiteatro
+romano_; por otra, la villa actual; alrededor, una verde llanura poblada
+de algarrobos, olivos y moreras, y más lejos el azul Mediterráneo, ó
+suaves cordilleras de montañas que delineaban, por decirlo así, un
+magnífico y resplandeciente horizonte.
+
+El día estaba sereno y caluroso. El sol inundaba de luz las soledades
+del espacio, animando y engrandeciendo el vastísimo paisaje. Largos y
+monótonos zumbidos de cigarras y de otros insectos voladores poblaban el
+aire de un sordo y soñoliente murmullo, que convidaba á la siesta.
+Callaban las aves, adormecidas por el calor, y callaban también los
+hombres, atentos al deicidio que se preparaba en los cielos.
+
+A la izquierda, y precisamente donde empezaban á amontonarse algunas
+cenicientas nubes, divisábase un rompimiento de la cordillera, que me
+dijeron daba paso al _Desierto de las Palmas_.--Allí, lo mismo que en
+otros parajes de la Península, miles de humanos seres, olvidados de las
+agitaciones y mezquinos intereses de esta vida, estaban como nosotros en
+expectación del fenómeno celeste; unos llevados de amor á la ciencia,
+otros de culto á lo maravilloso, quienes del miedo, quienes de mera
+curiosidad.
+
+En lo que á mí toca, yo consideraba en aquel instante al género humano
+de un modo que no lo había considerado nunca: no ya como una especie
+privilegiada que cumple estos ó aquellos destinos en el mundo; no como
+_actores_ del gran teatro del universo; no como los personajes
+principales del largo drama que llamamos Historia, sino únicamente como
+_espectadores_ alojados en un pequeño planeta, como simples pobladores
+de nuestro globo, como accidentes de la creación, como testigos de la
+marcha misteriosa de mil mundos. Las ciencias, la política, la
+filosofía, los odios, las ambiciones, el amor, la guerra, el infortunio,
+todo lo que constituye nuestra cotidiana vida, había perdido su interés
+en aquel momento. Todos los hombres resultaban iguales. Un poder
+superior, la incontrastable fuerza que rige los orbes, les hacía pensar
+en cosas más grandes que la sociedad y que la civilización. ¿Qué eran,
+qué podían ser las potestades humanas, cuando mundos enteros aparecían
+como frágiles barquillas perdidas en el infinito espacio, y se les veía
+navegar á merced del potente soplo que los empuja por sus misteriosos
+derroteros?
+
+Eran ya las dos....., la hora anunciada y esperada hace tanto tiempo por
+los astrónomos.
+
+El eclipse había principiado; pero aun no se percibía alteración alguna
+en la luz del sol.
+
+A eso de las dos y media empezaron á palidecer las nubes, mientras que
+el mar se ponía cada vez más sombrío.
+
+La luz del sol era blanca como la de la luna, y la sombra de los cuerpos
+intensamente negra, pero de vagos contornos.
+
+El cielo estaba despejado; la atmósfera diáfana. ¡El sol se hallaba en
+el mediodía; y, sin embargo, se aproximaba la noche!
+
+Nuestros semblantes se iban poniendo lívidos..... Una claridad fúnebre,
+que ya no era semejante á la de la luna, sino á la de la luz eléctrica,
+alumbraba fantásticamente la ciudad y las ruinas del Anfiteatro.
+
+Las nubes tomaban un color gris como el de la ceniza. El mar continuaba
+obscureciéndose.....
+
+¡Y nada de esto se parecía al anochecer!..... Lo imponente era el ver
+que allá, en las regiones superiores del cielo, seguía siendo de día,
+mientras que en la infortunada tierra y en su atmósfera cundía la
+obscuridad. Es decir: ¡que la luz del cielo no llegaba ya á la tierra!
+
+Por lo demás, á la simple vista no se notaba todavía alteración alguna
+en el disco del sol. Ciertamente, casi todo él estaba eclipsado; pero el
+ligero limbo que aun se percibía, irradiaba el suficiente fulgor para
+ocultar á nuestros débiles ojos la gran sombra que ya amenazaba
+sepultarlo.
+
+Tenemos, pues, que el sol reverberaba en el cenit; que el cielo, ó sea
+el espacio á que no alcanzaba la sombra de la luna, seguía inundado de
+luz como antes del fenómeno, y que, sin embargo, la noche caía sobre la
+tierra, súbita, aceleradamente ya, sin gradación ni crepúsculo, como si
+nuestro planeta hubiese tenido luz propia y un soplo del Hacedor la
+hubiera apagado repentinamente.
+
+¡En esto--(todo lo que ya diga sucedió en menos de un segundo)--en esto
+expira instantáneamente el último fulgor; cambian de aspecto todas las
+cosas; vense lucir dos estrellas cerca del astro agonizante; levántase
+un espantoso viento; hace frío; corren las nubes; ennegrécese el mar;
+camina la sombra á nuestros pies; parece que se desquicia el cielo, como
+cuando se muda una decoración en el teatro; muere el sol....., y
+sustitúyele un astro nunca visto, un meteoro fúnebre y grandioso, más
+bello que todo lo imaginado por el hombre!.....
+
+Un grito de terror sale de mil pechos. Las gentes sencillas que nos
+cercan creen indudablemente que se acaba el mundo..... Pero, al ver que
+el sol ha sido reemplazado por aquel fenómeno tan hermoso y
+sorprendente, nuevo alarde del poder y de la sabiduría del Eterno,
+prorrumpe en un aplauso, en un viva, en un _bravo_, en una aclamación
+frenética y entusiasta.....
+
+Este singular y tierno aplauso al Autor de la naturaleza, pone las
+lágrimas en mis ojos..... El espectáculo de la _conjunción_ eriza los
+cabellos..... El cuadro que me rodea, la hora, el sitio, todo contribuye
+á horrorizarme, á conmoverme, á levantar mi espíritu, á revelarme la
+inconmensurable grandeza de Dios.
+
+El Gólgota, tal como se le pinta á las tres de la tarde de aquel
+tremendo y glorioso día en que murió Jesús; el Juicio Final, profetizado
+por el _Apocalipsis_; el Diluvio, Pompeya, los terremotos
+americanos.....; yo no sé cuántas y cuán extrañas cosas pasaron por mi
+imaginación.
+
+Entretanto....., ¡qué maravillosa, qué sublime apariencia la de los
+cielos!
+
+El _astro_ que había sustituído al sol, diríase que era su catafalco, su
+iluminado túmulo, su _capella ardente_.--Imaginaos un cielo sombrío, y
+en medio de él una gran placa negra y de oro, una enorme estrella
+esmaltada..... ¡Yo no sé cómo os lo diga!.....--Imaginaos el disco de la
+Luna, negro como el azabache, y en torno suyo una orla de lumbre formada
+por la irradiación del sol, que está detrás. De esta orla parten
+divergentemente cuatro ó cinco ráfagas de plata y oro, como los
+destellos que vemos en las aureolas de los santos góticos.--Era, pues,
+un astro de luto; el cadáver del sol; la luz vestida de negro.--Sol y
+luna formaban un solo cuerpo, engendro misterioso que representaba á la
+vez el día y la noche.....
+
+--¡Oh Dios (pensábamos todos en aquel momento)! ¡Cuán infinito es tu
+poder! ¡Cuántas nuevas maravillas pudieras crear, aun después de haber
+llenado de ellas tantos mundos! ¡Qué habrá que se iguale á la última de
+las cosas, si tú pones en ella tu mano augusta!
+
+Poco más de dos minutos, que nunca olvidarán los mortales que han
+presenciado esta gran tragedia, duró el eclipse total.--El pueblo seguía
+aclamando á Dios, con los brazos alzados al cielo, con las lágrimas en
+los ojos.....
+
+La obscuridad no era tanta que dejásemos de vernos unos á otros.....
+Pero ¡de qué manera! ¡Qué fatídica luz en nuestras frentes! ¡Qué
+lobreguez en las nubes! ¡Qué aparente movilidad en el suelo que
+pisábamos!
+
+De pronto cae de aquel extraño fenómeno un borbotón de luz, un río de
+oro, un torrente de fuego que inunda instantáneamente toda la enlutada
+atmósfera.....
+
+Un nuevo aplauso, un nuevo grito, mil y mil bendiciones á Dios pueblan
+el espacio.
+
+--¡El SOL! ¡El SOL!--exclamamos todos con amorosa alegría.
+
+--¡Bendito sea Dios! ¡Bendito sea Dios!--repetimos, llenos de gratitud y
+de entusiasmo.....
+
+Y hay otro cambio súbito en la naturaleza, y tierra y cielos mudan de
+color como por encanto, y la mar vuelve á aparecer, y las estrellas se
+ocultan, y el sol recobra su soberanía--con gran contentamiento de
+nuestros corazones, apenados un punto al ver vencido tan glorioso y
+potente astro por el más débil y mezquino de los mil que alimenta y
+vivifica su bienhechora llama......
+
+Valencia, 1860.
+
+
+
+
+CUADRO GENERAL DE MIS VIAJES POR ESPAÑA
+
+
+I
+
+EXPLICACIÓN PREVIA
+
+Además de la media docena de _viajes_ cuyo relato circunstanciado
+acabáis de leer, tal y como lo escribí á su debido tiempo, y además
+también de mi expedición á la _Alpujarra_, que forma tomo aparte en la
+presente colección de mis OBRAS, he realizado otras muchísimas
+correrías, más ó menos poéticas, por esta bendita tierra de España,
+donde me cupo la honra de nacer, y donde, dicho sea entre paréntesis,
+protesto vivir y morir á uso y estilo de mis difuntos padres, aunque
+cada día se invente un nuevo Paraíso terrenal al otro lado de los
+Pirineos.....--Pero acontece, amigos lectores, que todavía no he tenido
+ocasión, ni hoy la tengo, de escribir la relación de tales andanzas, y
+por consiguiente, nada digo en este tomo acerca de Andalucía, Murcia,
+Valencia, Aragón, Navarra, las Provincias Vascongadas y otros
+territorios que han sido también objeto de mis peregrinaciones.
+
+Espero en Dios, sin embargo, que algún día podré suplir este hueco,
+escribiendo una segunda parte de la presente obra, bajo el título de MÁS
+VIAJES POR ESPAÑA; y, entretanto, voy á trazar aquí una especie de
+índice ó cuadro sinóptico de todos esos mis no escritos _viajes_, ó sea
+de ese mi futuro libro, como anticipado homenaje de amor á pueblos y
+regiones que, por más ó menos tiempo, fueron teatro de la tragicomedia
+de mi vida, y también para que ni por un momento resulte que he dejado
+de agradecer ninguno de los goces y aprovechamientos que plugo á Dios
+consentirme, durante mi estancia en su finca de recreo llamada _La
+Tierra_, ó, más bien dicho, durante este incomprensible y rápido viaje
+que, hasta parados y aun dormidos, estamos siempre haciendo los hombres,
+desde el misterioso reino que hay antes de la cuna, al no menos
+misterioso que hay más allá del sepulcro.
+
+Echaréis de menos en el siguiente _Cuadro general_ algunas visitas (que
+por ningún concepto he debido dejar de hacer antes de morirme) á
+territorios enteros tan importantes como Cataluña, Asturias y Galicia, y
+á tal ó cual provincia suelta de otros antiguos reinos de España.....
+Pero ¡amigo! me cansé y me casé: la primitiva fuerza centrífuga de mi
+carácter se convirtió en centrípeta tan luego como tuve casa y hogar; y
+desde entonces sólo he viajado lo puramente indispensable, ya
+comprometido por algún amigo, ó ya á remolque de alguna prosaica
+obligación.--Quiero decir con esto que, llegado á cierta edad ó á cierto
+estado de ánimo, mi antiguo afán de esparcirme, de ver, de ser visto, de
+correr mundo, de presenciar cuantos sucesos notables ocurrían en mi
+tiempo (afán que me había llevado á todo linaje de inauguraciones y
+espectáculos, á ver ajusticiar reos, á la primera Exposición Universal
+de París, á la guerra de África, á la transfiguración de Italia en un
+solo Estado, á la zona en que el eclipse total de sol de 1860 fué
+visible, etc., etc.), se trocó en una invencible tendencia á recogerme,
+á concentrarme, á aislarme, á vivir en mi casa, con mi familia y con mis
+libros, y que, por consiguiente, no pasaron de proyectos infinidad de
+excursiones que tenía pensado hacer, no sólo por el suelo patrio, sino
+por toda la redondez de la tierra.....
+
+Portugal, Egipto, el Cabo de Buena Esperanza, los Santos Lugares,
+Sumatra, Grecia, Méjico, Laponia....., ¡qué sé yo cuántas regiones
+pensaba visitar y había ya estudiado en mapas y libros!..... ¡Qué sé yo
+cuántas curiosidades se me han quedado sin satisfacer y cuántos anhelos
+sin cumplir, para otra vez que vuelva á este planeta, aunque ello sea el
+propio día del Juicio Final!.....--Baste saber que, entre mis planes
+juveniles, entraba escribir una novela, ó más bien cuatro novelas en
+una, con el título de _Los cuatro puntos cardinales_, cuyos estudios
+para la parte del _Norte_ dieron origen á _El Final de Norma_, _Los ojos
+negros_, _Un año en Spitzberg_ y otros escritos míos que tienen por
+teatro los hielos boreales.
+
+Conque terminemos ya este prólogo ó epílogo, y entremos en la
+enumeración ordenada y cronológica de todas mis caminatas _por España_.
+
+
+II
+
+ÍNDICE CRONOLÓGICO
+
+
+=1846= y =1847.= Viajes en burro de _Guadix_ al _Marquesado del Cenet_ en
+busca de las sombras de los Moriscos;
+
+De _Guadix_ á las grutas estalactíticas de los Baños de _Alicún de
+Ortega_,
+
+Y de _Guadix_ á _Granada_, á graduarme de bachiller en filosofía.
+
+* * *
+
+=1854=. Viaje en galera de _Guadix_ á _Almería_, en dos jornadas, haciendo
+noche en _Doña María_, donde hubo baile.--Pintura de Almería y de sus
+moradores.
+
+* * *
+
+Viaje en diligencia de _Granada_ á _Málaga_.--Disertación sobre las
+antiguas y monumentales diligencias.--Málaga y los malagueños.
+
+* * *
+
+Viaje en vapor de _Málaga_ á _Cádiz_, con arribada á _Algeciras_, por no
+poder pasar el Estrecho.--Disertación contra _Gibraltar_.--Un mes en
+_Cádiz_.
+
+* * *
+
+Viaje en vapor de _Cádiz_ á _Sevilla_.--Descripción de la llegada á
+_Sevilla_ por el río, indicada ya en EL FINAL DE NORMA.--Entre _Sevilla_
+y _Triana_: meditación en un puente que ya no existe, por habérselo
+llevado el agua.....
+
+* * *
+
+Viaje en diligencia de _Sevilla_ á _Madrid_, con un vistazo de tres
+horas á _Córdoba_.--Consideraciones acerca del ferrocarril de _Madrid_ á
+_Aranjuez_, único que entonces llegaba á la Villa y Corte.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Granada_ por _Jaén_, con un tratado sobre la _Mancha_,
+_Despeñaperros_ y la _Cara de Dios_.
+
+* * *
+
+Segundo viaje de _Granada_ á _Málaga_, por _Alhama_ y _Vélez-Málaga_, á
+caballo, haciendo etapas militares de á tres leguas.--Complicaciones
+políticas de aquellos tiempos.
+
+* * *
+
+=1855.= Viaje de _Madrid_ á _Segovia_.--_Segovia_ en invierno.--Un mes de
+vida cenobítica.--Visitas nocturnas al Acueducto.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Bayona_, en diligencia, por _Valladolid_, _Burgos_ y las
+_Provincias Vascongadas_.--Cuatro palabras, como digresión acerca de
+_Burdeos_, _Tours_, _Orleans_, _París_ y su _Exposición_ de 1855.
+
+* * *
+
+De _Bayona_ á _Madrid_, por _Elizondo_, _Pamplona_ y _Soria_, en
+diligencia, con su correspondiente discurso acerca de las ruinas de
+_Numancia_.
+
+* * *
+
+Nuevo viaje de _Madrid_ á _Granada_ y _Guadix_, en compañía del cólera
+morbo, y de _Guadix_ á _Granada_ y _Madrid_, en compañía de dos
+señoritas muy guapas.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Cuenca_.--Viaje inverosímil, á maldita la cosa, ó sin
+razón ni pretexto alguno, en compañía de tres poetas
+desocupados.--Hermosura especial de _Cuenca_, donde corrimos peligro de
+muerte.
+
+* * *
+
+=1856.= De _Madrid_ á _Trillo_.--Conferencias con el Tajo, allí todavía
+muy joven, y con la Luna, que aquellos días se hallaba en creciente.
+
+* * *
+
+Primer viaje á _Valencia_, por _Albacete_, yendo en diligencia desde
+_Tembleque_ hasta _Almansa_.--_¡Alcira!_, _¡Játiva!_,
+_¡Valencia!_--Quince viajes matutinos al _Grao_, á comer melón, remedio
+infalible contra la ictericia.--Recuerdos de Ronconi.
+
+* * *
+
+De _Valencia_ á _Tembleque_, y de _Tembleque_ á _Guadix_.--Historia de
+una docena de perdices escabechadas.--De _Guadix_ á _Madrid_, en
+vísperas de Navidad, todo el camino cubierto de nieve.....
+
+* * *
+
+=1858.= De _Madrid_ á _Alicante_, en ferrocarril, con la corte, cuando S.
+M. la Reina Doña Isabel II inauguró esta línea.--Las alicantinas.--El
+bosque de palmeras de _El Porquet_.
+
+* * *
+
+De _Alicante_ á _Valencia_, por mar, en un buque de guerra.--Sinfonías
+de cañonazos.--Del alumbrado que se usa en el mar cuando por él viajan
+de noche personas Reales.
+
+* * *
+
+De _Valencia_ á _Madrid_, después de haber presenciado en _Valencia_
+extraordinarios festejos, inclusas dos Exposiciones de mujeres y una de
+flores.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Toledo_, primer viaje, cuando se inauguró la vía férrea.
+(Inserto, no completamente, en el presente tomo.)--Episodios cómicos de
+la ceremonia oficial.
+
+* * *
+
+Viaje á caballo á todo lo largo del _Canal de Isabel II_ hasta el
+_Pontón de la Oliva_, donde conocí al _Lozoya_ en su primitivo estado
+salvaje.--Vuelta á _Madrid_, pasando por _Hiendelaencina_, donde bajé á
+un pozo de no sé cuántos cientos de varas.
+
+* * *
+
+Viaje á _Santander_, haciendo alto en _Valladolid_ y en el _Valle de
+Buelna_. (Incluído en el presente volumen, aunque no por
+entero.)--Recuerdos de _Ontaneda_ y _Viesgo_, y descripción de
+_Santander_.
+
+* * *
+
+=1859.= De _Madrid_ á _Guadix_.--Las fiestas del Corpus en _Granada_.--De
+_Guadix_ á _Madrid_, en vísperas de la guerra de África.--Se declara la
+guerra.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Málaga_, con el Estado Mayor del tercer Cuerpo del
+Ejército.--Siento plaza de soldado.--Bailes y fiestas en los altos
+círculos malagueños.
+
+* * *
+
+De _Málaga_ á _Ceuta_, y de _Ceuta_ al _Campamento del Tarajar_. (Viajes
+escritos en mi DIARIO DE UN TESTIGO DE LA GUERRA DE ÁFRICA.)
+
+* * *
+
+=1860.= Del _Campamento del Tarajar_ á _Tetuán_, pasando por
+_Castillejos_, _Río Azmir_, _Cabo Negro_, _Fuerte-Martín_,
+_Guad-el-Gelú_ y los _Campamentos moros_. (Referencias al susodicho
+DIARIO.)
+
+* * *
+
+_Marzo._--De _Tetuán_ á _Cádiz_, y de _Cádiz_ á _Sevilla_ y _Córdoba_,
+haciendo escala de algunas horas en estas tres ciudades.
+
+* * *
+
+De _Córdoba_ á _Madrid_, en cuyo camino me alcanza y deja atrás la
+noticia de que la paz se ha firmado.
+
+* * *
+
+_Mayo._--Tres días en _Aranjuez_.--Espárragos, flores y fresa.
+
+* * *
+
+_Junio._--Quince días en _El Escorial_.--Códices y sepulcros.
+
+* * *
+
+_Julio._--Viaje á _Sagunto_ (publicado en este tomo) á ver el _Eclipse
+total de sol_ con varios literatos de Valencia.
+
+* * *
+
+_Agosto._--Un mes en _La Granja_, ó sea en el _Real Sitio de San
+Ildefonso_.--La Arcadia de los cortesanos.--De cómo se pescan truchas á
+bragas enjutas.--La _Boca del Asno_.--Mesas giratorias parlantes.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--De _Madrid_ á _Valencia_, en donde me embarqué para
+_Francia_, _Suiza_ é _Italia_. (Viajes descritos minuciosamente en mi
+libro DE MADRID Á NÁPOLES.)
+
+* * *
+
+=1861.= _Febrero._--De _Hendaya_ á _Madrid_.--Estreno del ferrocarril de
+_Burgos_ á _Valladolid_, y anécdota burgalesa.--Un vuelco de diligencia
+en lo alto del Guadarrama, á las doce de la noche y nevando.
+
+* * *
+
+_Marzo._--Segundo viaje á _Toledo_.
+
+_Abril._--De _Madrid_ á _Granada_ y _Guadix_.--La primavera _de los
+bailes_ en _Granada_.--Diez leguas á galope la mañana del día de San
+Pedro.
+
+* * *
+
+_Julio._--Segundo viaje de _Guadix_ á _Almería_, de noche, á caballo y
+con ladrones.
+
+* * *
+
+_Octubre._--De _Guadix_ á _Madrid_.
+
+* * *
+
+=1862.= _Abril._--Tercer viaje á _Toledo_.
+
+* * *
+
+_Agosto._--Vida militar en el cuartel de _Leganés_ con el teniente
+coronel D. Ángel María Chacón.
+
+* * *
+
+Triste expedición al _Molar_ y _Guadalix de la Sierra_ en busca de un
+amigo que había enfermado mortalmente en una cacería.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--Ocho días en las _Navas del Marqués_.--La duquesa Ángela
+de Medinaceli y sus pinares de Guadarrama.
+
+* * *
+
+=1863.= (El año de las muertes.)--_Enero._--Viaje á _Guadalajara_, donde
+murió mi amigo Villanueva.
+
+* * *
+
+_Febrero._--De _Madrid_ á _Guadix_, cuando murió mi padre.
+
+* * *
+
+_Marzo._--De _Guadix_ á _Madrid_, llamado por Pastor Díaz, moribundo.
+
+* * *
+
+_Junio._--Viaje á _Alicante_, á la inauguración del vapor _Príncipe
+Alfonso_, primero de la _Compañía Trasatlántica_ de D. Antonio
+López.--Del apuro en que nos vimos cuatro amigos en una cáscara de nuez.
+
+* * *
+
+_Julio._--Nuevo viaje á _Viesgo_ y _Santander_.--Algunos versos inéditos
+de Ros de Olano y míos.
+
+* * *
+
+_Agosto._--De _Santander_ á _Bilbao_, por _Santoña_ y las
+_Encartaciones_.--Recuerdos de Antonio Trueba.--Paseos con el mismo, en
+_Bilbao_.--El Puente de Luchana y la casa donde murió Zumalacárregui.
+
+* * *
+
+_Portugalete._--Baños de mar.....--Primeros síntomas matrimoniales.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--Vuelta á _Madrid_, dejando instituído á mi favor el censo
+por Nochebuena de un pavo anual salamanquino, que llevo veinte años de
+cobrar.
+
+* * *
+
+_Octubre._--Viaje electoral á mi tierra.--Cambio de ideal del quijotismo
+poético.--Plagio á Aben-Humeya preparando unas elecciones en los
+partidos de Guadix y de Iznalloz.
+
+* * *
+
+_Noviembre._--Regreso á _Madrid_.--¡Todo se ha perdido menos el honor!
+
+* * *
+
+=1864.= _Marzo._--La acostumbrada peregrinación á _Toledo_ en Semana
+Santa.
+
+* * *
+
+_Abril._--La peregrinación á _Guadix_, casi anual también, á ver á mi
+madre.
+
+* * *
+
+_Junio._--Correrías á caballo por veinte pueblos de los montes de
+_Guadix_ é _Iznalloz_.--Recuerdos de _Montegícar_.--La vida del
+candidato, ya indicada en mi novela _La Pródiga_.
+
+* * *
+
+_Agosto._--De _Granada_ á _Almuñécar_, por _Motril_, primero en
+diligencia, después embarcado, luego en mulo y finalmente
+andando.--Recuerdos de _Almuñécar_.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--De _Almuñécar_ á _Granada_, primero á caballo y luego en
+coche.--De la diferencia que existe entre las jamugas y las artolas, con
+otros síntomas matrimoniales.
+
+* * *
+
+_Diciembre._--Heroicidades en miniatura.--De _Granada_ á _Iznalloz_, de
+_Iznalloz_ á _Guadix_ y de _Guadix_ á _Granada_.--Triunfal regreso de
+_Granada_ á _Madrid_, ya diputado, pero todavía soltero.
+
+* * *
+
+=1865.= _Marzo._--El consabido viaje á _Toledo_ por Semana Santa.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--El consabido viaje á _Guadix_.
+
+* * *
+
+_Noviembre._--Otras elecciones.--Correrías por la deliciosa vega de
+_Granada_.--_Santafé_, vista muy despacio.--De cómo no fallaron los
+susodichos síntomas matrimoniales.
+
+* * *
+
+=1866.= _Febrero._--De _Granada á Madrid_, muy bien acompañado para
+siempre.
+
+* * *
+
+_Diciembre._--De _Madrid_ á _Francia_, desterrado de Real
+orden.--Circunstancias agravantes del caso.--En París, solo, y sin
+cartas de España.--Biarritz en invierno.--Viajes de tapadillo á la
+frontera de España.
+
+* * *
+
+=1867.= De _Francia_ á _Granada_, sin hacer noche en _Madrid_.--Nace en
+_Granada_ mi hija Paulina.
+
+* * *
+
+Año y medio de confinación política en _Granada_.--Escapatorias á
+_Guadix_.
+
+* * *
+
+=1868.= _Septiembre._--De _Granada_ á _Aguilar_, en camino de hierro.--De
+_Aguilar_ á _Córdoba_, en calesa, por estar el ferrocarril cortado.--De
+_Córdoba_ á _Sevilla_, en tren insurrecto.--De _Sevilla_ á _Córdoba_,
+con el cuartel general del Duque de la Torre.--De _Córdoba_ á _Alcolea_,
+á caballo.--De _Alcolea_ á _Andújar_, con Ayala y Gómez Diez, de noche,
+en tren clandestino, con bandera y mensaje de paz, recogiendo heridos en
+estaciones solitarias.--Plan de un libro político, que tal vez escriba
+algún día.
+
+* * *
+
+_Octubre._--De _Alcolea_ á _Madrid_ con el cuartel general del Duque de
+la Torre.--Lance trágico en Aranjuez.
+
+* * *
+
+De _Madrid_ á _Zaragoza_ en plena Revolución.--Majestad y hermosura de
+Zaragoza.--Mi adoración de toda la vida á los aragoneses.
+
+* * *
+
+_Noviembre._--De _Madrid_ á _Granada_, donde pude exclamar: _¡Viaje
+redondo!_, acordándome del que emprendí en Septiembre en busca de los
+insurrectos de Cádiz.
+
+* * *
+
+=1869.= _Febrero._--De _Granada_ á _Guadix_, y de _Guadix_ á _Madrid_,
+después de otras elecciones.
+
+* * *
+
+=1870.= _Marzo._--De _Madrid_ á _Alhama de Aragón_, y viceversa.
+
+* * *
+
+_Agosto._--De _Madrid_ á _Málaga_.--Baños de mar y otros
+entretenimientos de verano en vísperas de la elección de Rey.
+
+* * *
+
+_Septiembre_.--De _Málaga á Granada_, y de _Granada á Madrid_.....
+
+* * *
+
+_Ídem._--Otra vez á _Alhama de Aragón_.
+
+* * *
+
+=1871.= _Marzo._--De _Madrid_ á _Iznalloz_ en busca de la cuarta acta de
+Diputado, y de _Iznalloz_ á _Madrid_ con el acta en el bolsillo.--Nueva
+disertación sobre la poesía política y electoral.
+
+* * *
+
+_Mayo_.--De _Madrid á Granada_ y _Guadix_ y vuelta á _Madrid_ en el
+mismo mes.--Sigue la pícara poesía electoral.
+
+* * *
+
+_Junio._--Otra vez á _Alhama de Aragón_....., siendo de advertir que yo
+no he usado nunca aquellos baños medicinales.....
+
+* * *
+
+_Julio._--De _Madrid_ á los _Baños de Archena_, que tampoco tomé, ni me
+habían sido recetados.....--Formo idea de la belleza y fertilidad de la
+_provincia de Murcia_.--Vuelta á Madrid á las cuarenta y ocho horas.
+
+* * *
+
+_Agosto._--De _Madrid_ á _Aguas Buenas_ (que tampoco había de
+tomar).--Ocho días en Pau, Bayona y Biarritz.
+
+* * *
+
+_Septiembre._.--Regreso á _Madrid_ por _San Sebastián_, _Vergara_,
+_Arechavaleta_, _Escoriaza_ (donde me detengo quince días) y _Vitoria_
+(donde permanezco dos).--Elogios debidos á las Provincias Vascongadas.
+
+* * *
+
+=1872.= _Marzo._--De _Madrid_ á la _Alpujarra_. (Este viaje se halla
+largamente referido en el libro titulado _La Alpujarra_, que forma parte
+de la presente colección de mis OBRAS.)--De la _Alpujarra_ á _Madrid_,
+triste fin y remate de la poesía electoral.
+
+* * *
+
+_Agosto._--Viaje de _El Escorial_ á _Ávila_, donde permanezco dos
+días.--Maravillas arquitectónicas de la ciudad de Santa Teresa.
+
+* * *
+
+_Septiembre._--De _Ávila_ á _Madrid_, y de _Madrid_ al _Monasterio de
+Piedra_ en Aragón.--Maravillas naturales, construídas por el río Piedra.
+
+* * *
+
+=1873.= Viaje á Extremadura.--Dos meses en un bosque.--_Visita al
+Monasterio de Yuste_ (ya publicada en el presente tomo).--Estudios de la
+naturaleza.
+
+* * *
+
+=1874.= De _Madrid_ á _Despeñaperros_.--Dos días vivaqueando en los
+_túneles_ del ferrocarril.--Correrías _en cangrejo_.--Noche fantástica
+en una _vía muerta_, en la estación de _Almuradiel_.
+
+* * *
+
+De _Despeñaperros_ á _Córdoba_.--Excursión á las _Ermitas_ de la
+Sierra.
+
+=1875.= Cien días en _El Escorial_, con una ascensión á las cumbres del
+_Guadarrama_ á herborizar y á cazar mariposas de primer orden.--Del hijo
+que enterré y del libro que escribí durante mi estancia en El Escorial.
+
+* * *
+
+_Noviembre._--Viaje á _Murcia_ y _Cartagena_ y al pueblo nuevo de _La
+Unión_.--Estudio detenido de la hermosura y fertilidad de la provincia
+de Murcia.--Apuntes literales de mi Libro de memorias, y datos curiosos
+que me suministraron algunos amigos.
+
+* * *
+
+=1876.= _Febrero._--Viaje á _Granada_, _Córdoba_ y _Sevilla_.--Estudio
+especial de los cuadros de Murillo.--De por qué no fuí aquel año desde
+_Granada_ á _Guadix_.--Paralelo entre Sevilla y Granada.--En Sevilla se
+desconocen las cuestas, las umbrías, el ruido del agua y la majestad de
+las sierras.
+
+* * *
+
+_Agosto_ (del 17 al 20).--Segundo viaje al _Monasterio de Piedra_.
+
+* * *
+
+=1877.= Un verano en _Rota_.--Excursiones á _Cádiz_, el _Puerto de Santa
+María_, _Jerez_ y _Sanlúcar de Barrameda_.--Variaciones sobre temas de
+_amontillado_.
+
+* * *
+
+_Octubre._--_Dos días en Salamanca._ (Viaje referido en el presente
+volumen.)
+
+* * *
+
+=1878.= Muere mi madre y dejo de ir á Guadix.--Planto la tienda en
+_Valdemoro_.--Cinco veranos en esta villa.--Libros que escribo allí en
+la celda prioral que construyo al efecto.
+
+* * *
+
+=1879.= _Alcalá de Henares_, el día de la inauguración de la estatua de
+_Cervantes_.
+
+* * *
+
+=1882.= Tercer viaje, y el más solemne de todos, al _Monasterio de
+Piedra_, con Tamayo, Cañete, Fernández Jiménez, Catalina, Moraza,
+Holguín y Moreno (D. Julián).
+
+* * *
+
+=1883.= La Semana Santa en _Córdoba_.--Los ingleses en Andalucía.--Epílogo
+de todos los viajes mencionados, que constituirá una especie de _Mapa
+poético de España_, para el uso de los que deseen abandonar la mala
+costumbre de veranear en tierra extranjera.
+
+
+ * * * * *
+
+
+
+
+COLECCIÓN DE ESCRITORES CASTELLANOS
+
+TOMOS PUBLICADOS
+
+
+1.º--_Romancero espiritual_ del Maestro Valdivielso, con retrato del
+autor grabado por Galbán, y un prólogo del Rdo. P. Mir, de la Real
+Academia Española. (Agotados los ejemplares de 4 pesetas, los hay de
+lujo de 6 en adelante.)
+
+2.º--OBRAS DE D. ADELARDO LÓPEZ DE AYALA: tomo I.--_Teatro_: tomo I, con
+retrato del autor grabado por Maura, y una advertencia de D. Manuel
+Tamayo y Baus.--Contiene: _Un hombre de Estado._--_Los dos
+Guzmanes._--_Guerra á muerte._--5 pesetas.
+
+3.º--OBRAS DE ANDRÉS BELLO: tomo I.--_Poesías_, con retrato del autor
+grabado por Maura, y un estudio biográfico y crítico de D. Miguel
+Antonio Caro.--Contiene todos sus versos ya publicados, y algunos
+inéditos. (Agotada la edición de 4 pesetas, hay ejemplares de lujo de 6
+en adelante.)
+
+4.º--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo II.--_Teatro_: tomo II.--Contiene:
+_El tejado de vidrio._--_El Conde de Castralla._--4 pesetas.
+
+5.º--OBRAS DE D. MARCELINO MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo I.--_Odas, epístolas
+y tragedias_, con retrato del autor grabado por Maura, y un prólogo de
+D. Juan Valera.--4 pesetas.
+
+6.º--OBRAS DE D. SERAFÍN ESTÉBANEZ CALDERÓN (_El Solitario_): tomo
+I.--_Escenas andaluzas._--4 pesetas.
+
+7.º--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo III.--_Teatro_: tomo
+III.--Contiene: _Consuelo._--_Los Comuneros._--4 pesetas.
+
+8.º--OBRAS DE D. ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo I.--_El Solitario y
+su tiempo_: tomo I.--Biografía de D. Serafín Estébanez Calderón y
+crítica de sus obras, con retrato del mismo, grabado por Maura.--4
+pesetas.
+
+9.º--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo II.--_El Solitario y su
+tiempo_: tomo II y último.--4 pesetas.
+
+10.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo II.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo I. Segunda edición.--5 pesetas.
+
+10 bis.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo III.--_Historia de las
+ideas estéticas en España_: tomo II. Segunda edición.--5 pesetas.
+
+11.--OBRAS DE A. BELLO: tomo II.--_Principios de Derecho internacional_,
+con notas de D. Carlos Martínez Silva: tomo I.--Estado de paz.--4
+pesetas.
+
+12.--OBRAS DE A. BELLO: tomo III.--_Principios de Derecho
+internacional_, con notas de D. Carlos Martínez Silva: tomo II y
+último.--Estado de guerra.--4 pesetas.
+
+13.--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo IV.--_Teatro_: tomo IV.--Contiene:
+_Rioja._--_La estrella de Madrid._--_La mejor corona._--4 pesetas.
+
+14.--_Voces del alma_: poesías de D. José Velarde.--4 pesetas.
+
+15.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo IV.--_Estudios de crítica
+literaria_.--Primera serie, 2.ª edición.--Contiene: La poesía
+mística.--La Historia como obra artística.--San Isidoro.--Rodrigo
+Caro.--Martínez de la Rosa.--Núñez de Arce.--4 pesetas.
+
+16.--OBRAS DE D. MANUEL CAÑETE: tomo I, con retrato del autor grabado
+por Maura.--_Escritores españoles é hispano-americanos._--Contiene: El
+Duque de Rivas.--D. José Joaquín de Olmedo.--4 pesetas.
+
+17.--Obras de D. A. Cánovas del Castillo: tomo III.--_Problemas
+contemporáneos_: tomo I, con retrato del autor grabado por
+Maura.--Contiene: El Ateneo en sus relaciones con la cultura española:
+las transformaciones europeas en 1870: cuestión de Roma bajo su aspecto
+universal: la guerra franco-prusiana y la supremacía germánica:
+epílogo.--El pesimismo y el optimismo: concepto é importancia de la
+teodicea popular: el Estado en sí mismo y en sus relaciones con los
+derechos individuales y corporativos; las formas políticas en
+general.--El problema religioso y sus relaciones con el político: el
+problema religioso y la economía política: la economía política, el
+socialismo y el cristianismo: errores modernos sobre el concepto de
+Humanidad y de Estado: ineficacia de las soluciones para los problemas
+sociales: el cristianismo y el problema social: el naturalismo y el
+socialismo científico: la moral indiferente y la moral cristiana: el
+cristianismo como fundamento del orden social: lo sobrenatural y el
+ateísmo científico: importancia de los problemas contemporáneos.--La
+libertad y el progreso.--Los arbitristas.--Otro precursor de
+Malthus.--La Internacional.--5 pesetas.
+
+18.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo IV.--_Problemas
+contemporáneos_; tomo II.--Contiene: Estado actual de la investigación
+filosófica: diferencias entre la nacionalidad y la raza: el concepto de
+nación en la Historia: el concepto de nación sin distinguirlo del de
+patria.--Los maestros que más han enriquecido desde la cátedra del
+Ateneo la cultura española.--La sociología moderna.--Ateneistas
+ilustres: Moreno Nieto; Revilla.--Los oradores griegos y
+latinos.--Centenario de Sebastián del Cano.--Congreso geográfico de
+Madrid.--Ideas sobre el libre cambio.--5 pesetas.
+
+19.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo V.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo III, segunda edición (siglos XVI y XVII).--5
+pesetas.
+
+20.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo VI.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo IV, segunda edición (siglos XVI y XVII).--5
+pesetas.
+
+21.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo VII.--_Calderón y su
+teatro._--Contiene: Calderón y sus críticos.--El hombre, la época y el
+arte.--Autos sacramentales.--Dramas religiosos.--Dramas
+filosóficos.--Dramas trágicos.--Comedias de capa y espada y géneros
+inferiores.--Resumen y síntesis.--4 pesetas.
+
+22.--OBRAS DE D. VICENTE DE LA FUENTE: tomo I.--_Estudios críticos sobre
+la Historia y el Derecho de Aragón_: primera serie, con retrato del
+autor grabado por Maura.--Contiene: Sancho el Mayor.--El Ebro por
+frontera.--Matrimonio de Alfonso el Batallador.--Las Hervencias de
+Ávila.--Fuero de Molina de Aragón.--Aventuras de Zafadola.--Panteones de
+los Reyes de Aragón.--4 pesetas.
+
+23.--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo V.--_Teatro_: tomo V.--Contiene:
+_El tanto por ciento._--_El agente de matrimonios._--4 pesetas.
+
+24.--_Estudios gramaticales._ Introducción á las obras filológicas de
+don Andrés Bello, por D. Marco Fidel Suárez, con una advertencia y
+noticia bibliográfica por D. Miguel Antonio Caro.--5 pesetas.
+
+25.--_Poesías de D. José Eusebio Caro_, precedidas de recuerdos
+necrológicos por D. Pedro Fernández de Madrid y D. José Joaquín Ortiz,
+con notas y apéndices, y retrato del autor grabado por Maura.--4
+pesetas.
+
+26.--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo VI.--_Teatro_: tomo VI.--Contiene:
+_Castigo y perdón_ (inédita).--_El nuevo Don Juan._--4 pesetas.
+
+27.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo VIII.--_Horacio en
+España._--_Solaces bibliográficos_, segunda edición refundida: tomo
+I.--Contiene: traductores de Horacio.--Comentadores.--5 pesetas.
+
+28.--OBRAS DE D. M. CAÑETE: tomo II.--_Teatro español del siglo
+XVI._--_Estudios histórico-literarios._--Contiene: Lucas
+Fernández.--Micael de Carvajal.--Jaime Ferruz.--El Maestro Alonso de
+Torres.--Francisco de las Cuevas.--4 pesetas.
+
+29.--OBRAS DE D. S. ESTÉBANEZ CALDERÓN (_El Solitario_): tomo II.--_De
+la Conquista y pérdida de Portugal_: tomo I.--4 pesetas.
+
+30.--_Las ruinas de Poblet_, por D. Víctor Balaguer, con un prólogo de
+D. Manuel Cañete.--4 pesetas.
+
+31.--OBRAS DE D. S. ESTÉBANEZ CALDERÓN (_El Solitario_): tomo III--_De
+la conquista y pérdida de Portugal_: tomo II y último.--4 pesetas.
+
+32.--OBRAS DE D. A. L. DE AYALA: tomo VII y último.--_Poesías y
+proyectos de comedias._--Contiene: Sonetos y poesías varias.--Amores y
+desventuras.--Proyectos de comedias.--El último deseo.--Yo.--El
+cautivo.--Teatro vivo.--Consuelo.--El teatro de Calderón.--4 pesetas.
+
+33.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo IX.--_Horacio en
+España._--_Solaces biográficos_, segunda edición refundida: tomo II y
+último.--Contiene: La poesía horaciana en Castilla.--La poesía horaciana
+en Portugal.--5 pesetas.
+
+34.--OBRAS DE D. V. DE LA FUENTE: tomo II.--_Estudios críticos sobre la
+Historia y el Derecho de Aragón_: segunda serie.--Contiene: Las primeras
+Cortes.--Los fueros primitivos.--Origen del Justicia Mayor.--Los
+señoríos en Aragón.--El régimen popular y el aristocrático.--Preludios
+de la Unión.--La libertad de testar.--Epílogo de este período.--4
+pesetas.
+
+35.--_Leyendas moriscas_, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guillén Robles: tomo I.--Contiene: Nacimiento de Jesús.--Jesús con la
+calavera.--Estoria de tiempo de Jesús.--Racontamiento de la doncella
+Carcayona.--Job.--Los Santones.--Salomón.--Moisés.--4 pesetas.
+
+36.--_Cancionero de Gómez Manrique_, publicado por primera vez, con
+introducción y notas por D. Antonio Paz y Melia, tomo I.--4 pesetas.
+
+37.--_Historia de la Literatura y del arte dramático en España_, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alemán por D. Eduardo de Mier:
+tomo I, con retrato del autor grabado por Maura.--Contiene: Biografía
+del autor.--Origen del drama de la Europa moderna, y origen y
+vicisitudes del drama español hasta revestir sus caracteres y forma
+definitiva en tiempo de Lope de Vega.--5 pesetas.
+
+38.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo X.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo V, 2.ª edición (siglo XVIII).--4 ptas.
+
+39.--_Cancionero de Gómez Manrique_, publicado por primera vez, con
+introducción y notas por D. A. Paz y Melia: tomo II y último.--4
+pesetas.
+
+40.--OBRAS DE D. JUAN VALERA: tomo I.--_Canciones romances y poemas_,
+con prólogo de D. A. Alcalá Galiano, notas de D. M. Menéndez y Pelayo y
+retrato del autor grabado por Maura.--5 pesetas.
+
+41.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XI.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo VI, 2.ª edición (siglo XVIII).--5 ptas.
+
+42.--_Leyendas moriscas_, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guillén Robles: tomo II.--Contiene: Leyenda de Mahoma.--De Temim
+Addar.--Del Rey Tebín.--De una profetisa y un profeta.--Batalla del rey
+Almohalbal.--El alárabe y la doncella.--Batalla de Alexyab contra
+Mahoma.--El milagro de la Luna.--Ascensión de Mahoma.--Leyenda de Guara
+Albochoratl.--De Mahoma y Alharits.--Muerte de Mahoma.--4 pesetas.
+
+43.--_Poesías de D. Antonio Ros de Olano_, con un prólogo de D. Pedro A.
+de Alarcón.--Contiene: Sonetos.--La pajarera.--Doloridas.--Por pelar la
+pava.--La gallomaquia.--Lenguaje de las estaciones.--Galatea.--4
+pesetas.
+
+44.--_Historia del nuevo reino di Granada_ (cuarta parte de los _Varones
+ilustres de Indias_), por Juan de Castellanos, publicada por primera vez
+con un prólogo por D. A. Paz y Melia: tomo I.--5 pesetas.
+
+45.--_Poemas dramáticos de Lord Byron_, traducidos en verso castellano
+por D. José Alcalá Galiano, con un prólogo de D. Marcelino Menéndez y
+Pelayo.--Contiene: Caín.--Sardanápalo.--Manfredo.--4 pts.
+
+46.--_Historia de la Literatura y del arte dramático en España_, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alemán por D. E. de Mier: tomo
+II.--Contiene: la continuación del tomo anterior hasta la edad de oro
+del teatro español.--5 pesetas.
+
+47.--OBRAS DE D. V. DE LA FUENTE: tomo III.--_Estudios críticos sobre la
+Historia y Derecho de Aragón_: tercera y última serie.--Contiene:
+Formación de la liga aristocrática.--Vísperas sicilianas.--Revoluciones
+desastrosas.--Reaparición de la Unión.--Las libertades de Aragón en
+tiempo de D. Pedro IV.--Los reyes enfermizos.--Influencia de los
+Cerdanes.--Compromiso de Caspe.--La dinastía castellana.--Falseamiento
+de la Historia y el Derecho de Aragón en el siglo XV.--D. Fernando el
+Católico.--Sepulcros reales.--Serie de los Justicias de
+Aragón.--Conclusión.--5 pesetas.
+
+48.--_Leyendas moriscas_, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guillén Robles: tomo III y último.--Contiene: La conversión de Omar.--La
+batalla de Yermuk.--El hijo de Omar y la judía.--El alcázar del
+oro.--Alí y las cuarenta doncellas.--Batallas de Alexyab y de
+Jozaima.--Muerte de Belal.--Maravillas que Dios mostró á Abraham en el
+mar.--Los dos amigos devotos.--El Antecristo y el día del juicio--4
+pts.
+
+49.--_Historia del nuevo reino de Granada_ (cuarta parte de los _Varones
+ilustres de Indias_), por Juan de Castellanos, publicada por primera vez
+con un prólogo por D. Antonio Paz y Melia: tomo II y último, que termina
+con un índice de los nombres de personas citadas en esta cuarta parte y
+en las tres primeras publicadas en la Biblioteca de Autores Españoles de
+Rivadeneyra.--5 pesetas.
+
+50.--OBRAS DE D. J. VALERA: tomo II.--_Cuentos, diálogos y
+fantasías._--Contiene: El pájaro verde.--Parsondes.--El bermejino
+pre-histórico.--Asclepigenia.--Gopa.--Un poco de crematística.--La
+cordobesa.--La primavera.--La venganza de Atahualpa.--Dafnis y Cloe.--5
+pesetas.
+
+51.--_Historia de la Literatura y del arte dramático en España_, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alemán por D. E. de Mier: tomo
+III.--Contiene: la continuación de la materia anterior.--5 pts.
+
+52.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XII.--_La ciencia española_,
+tercera edición refundida y aumentada: tomo I, con un prólogo de D.
+Gumersindo Laverde y Ruiz.--Contiene: Indicaciones sobre la actividad
+intelectual de España en los tres últimos siglos.--De
+re-bibliographical.--Mr. Masson redivivo.--Monografías
+expositivo-críticas.--Mr. Masson redimuerto.--Apéndices.--4 pesetas.
+
+53.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo V.--_Poesías._--Contiene:
+Amores.--Quejas y desengaños.--Rimas varias.--Cantos lúgubres.--4
+pesetas.
+
+54.--OBRAS DE D. JUAN EUGENIO HARTZENBUSCH tomo I.--_Poesías_, con la
+biografía del autor, juicio crítico de sus obras por D. Aureliano
+Fernández-Guerra y retrato grabado por Maura: primera edición completa
+de las obras poéticas.--5 pesetas.
+
+55.--_Discursos y artículos literarios_ de D. Alejandro Pidal y Mon.--Un
+tomo con retrato del autor grabado por Maura.--Contiene: La Metafísica
+contra el naturalismo.--Fr. Luis de Granada.--José Selgas.--Epopeyas
+portuguesas.--Glorias asturianas.--Coronación de León XIII.--El P.
+Zeferino.--Menéndez y Pelayo.--Campoamor.--Pérez
+Hernández.--Frassinelli.--Epístolas.--Una madre cristiana.--Una visión
+anticipada.--El campo en Asturias.--5 pesetas.
+
+56.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo VI.--_Artes y
+letras._--Contiene: De los asuntos respectivos de las artes.--Del origen
+y vicisitudes del genuino teatro español.--Apéndice.--La libertad en las
+artes.--Apéndice.--Un poeta desconocido y anónimo.--5 pesetas.
+
+57.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XIII.--_La ciencia
+española_: tercera edición corregida y aumentada: tomo II.--Contiene:
+Dos artículos de D. Alejandro Pidal sobre las cartas anteriores.--In
+dubita libertas.--La ciencia española bajo la Inquisición.--Cartas.--La
+Antoniana Margarita.--La patria de Raimundo Sabunde.--Instaurare omnia
+in Christo.--Apéndice.--5 pesetas.
+
+58.--_Historia de la Literatura y del arte dramático en España_, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alemán por D. E. de Mier, tomo
+IV.--Contiene: Fin de la materia anterior.--Edad de oro del teatro
+español.--5 pesetas.
+
+59.--_Historia de la Literatura y del arte dramático en España_, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alemán por D. E. de Mier: tomo V y
+último.--Contiene: Fin de la materia anterior.--Decadencia del teatro
+español en el siglo XVIII.--Irrupción y predominio del gusto
+francés.--Últimos esfuerzos.--Apéndices.--5 pesetas.
+
+60.--OBRAS DE D. J. VALERA: tomo III.--_Nuevos estudios
+críticos._--Contiene: Apuntes sobre el nuevo arte de escribir
+novelas.--El _Fausto_ de Goethe.--Shakespeare.--Psicología del
+amor.--Las escritoras en España y elogio de Santa Teresa.--Poetas
+líricos españoles del siglo XVIII.--De lo castizo de nuestra cultura en
+el siglo XVIII y en el presente.--De la moral y de la ortodoxia en los
+versos.--5 pesetas.
+
+61.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XIV.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_: tomo VII (siglo XIX).--5 pesetas.
+
+62.--OBRAS DE D. SEVERO CATALINA: tomo I.--_La Mujer_, con un prólogo de
+D. Ramón de Campoamor: octava edición.--4 pesetas.
+
+63.--OBRAS DE D. J. E. HARTZENBUSCH: tomo II.--_Fábulas_: primera
+edición completa.--5 pesetas.
+
+64.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XV.--_La ciencia española_:
+tomo III y último.--Contiene: Réplica al Padre Fonseca.--Inventario de
+la ciencia española: Sagrada Escritura: Teología: Mística: Filosofía:
+Ciencias morales y políticas: Jurisprudencia: Filología: Estética:
+Ciencias históricas: Matemáticas: Ciencias militares: Ciencias físicas:
+5 pesetas.
+
+65.--OBRAS DE D. J. VALERA: tomo IV.--_Novelas_: tomo I, con un prólogo
+de D. Antonio Cánovas del Castillo.--Contiene: _Pepita Jiménez_.--_El
+Comendador Mendoza._--5 pesetas.
+
+66.--OBRAS DE D. J. VALERA: tomo V.--_Novelas_: tomo II.--Contiene:
+_Doña Luz_.--_Pasarse de listo._--5 pesetas.
+
+67.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo VII.--_Estudios del
+reinado de Felipe IV_: tomo I.--Contiene: Revolución de Portugal: Textos
+y reflexión.--Negociación y rompimiento con la República inglesa.--5
+pesetas.
+
+68.--OBRAS DE D. J. E. HARTZENBUSCH: tomo III.--_Teatro_: tomo
+I.--Contiene: _Los amantes de Teruel_.--_Doña Mencía._--_La Redoma
+encantada._--5 pesetas.
+
+69.--OBRAS SUELTAS DE LUPERCIO Y BARTOLOMÉ LEONARDO DE ARGENSOLA,
+coleccionadas é ilustradas por el Conde de la Viñaza: tomo I.--Contiene
+las de Lupercio: Prólogo.--Poesías líricas.--Epístolas y poesías
+varias.--Obras dramáticas.--Opúsculos y discursos literarios.--Cartas
+eruditas y familiares.--Apéndices.--5 pesetas.
+
+70.--_Rebelión de Pizarro en el Perú y Vida de D. Pedro Gasca_, por
+Calvete de Estrella, y un prólogo de D. A. Paz y Melia: tomo I.--5
+pesetas.
+
+71.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo VIII.--_Estudios del
+reinado de Felipe IV_: tomo II.--Contiene: Antecedentes y relación
+crítica de la batalla de Rocroy.--Apéndice luminoso con 27 documentos de
+interés.--5 pesetas.
+
+72.--OBRAS DE D. SERAFÍN ESTÉBANEZ CALDERÓN (_El Solitario_): tomo
+IV.--_Poesías._--4 pesetas.
+
+73.--_Poesías_ de D. Enrique R. de Saavedra, Duque de Rivas, con un
+prólogo de D. Manuel Cañete y retrato del autor, grabado por Maura: tomo
+único.--Contiene: Impresiones y fantasías.--Recuerdos.--Hojas de
+álbum.--Romances.--La hija de Alimenón.--Juramentos de amor.--4 pesetas.
+
+74.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XVI.--_Historia de las ideas
+estéticas en España_, tomo VIII (siglo XIX).--4 pesetas.
+
+75.--OBRAS SUELTAS DE LUPERCIO Y BARTOLOMÉ LEONARDO DE ARGENSOLA,
+coleccionadas é ilustradas por el Conde de la Viñaza: tomo II.-Contiene
+las de Bartolomé Leonardo: Poesías líricas.--Sátiras.--Poesías
+varias.--Diálogos satíricos.--Opúsculos varios.--Cartas eruditas y
+familiares.--Apéndices.--5 pesetas.
+
+76.--_Rebelión de Pizarro en el Perú y Vida de D. Pedro Gasca_, por
+Calvete de Estrella: tomo II.--5 pesetas.
+
+77.--OBRAS DE D. J. E. HARTZENBUSCH: tomo IV.--_Teatro_: tomo
+II.--Contiene: _La visionaria_.--_Los polvos de la madre
+Celestina._--_Alfonso el Casto._--_Primero yo._--5 pesetas.
+
+78.--OBRAS DE D. J. VALERA: tomo VI.--_Novelas_: tomo III.--Contiene:
+_Las Ilusiones del Doctor Faustino_.--5 pesetas.
+
+79.--PIDAL (MARQUÉS DE).--_Estudios históricos y literarios_: tomo I.
+Con retrato del autor, grabado por Maura.--Contiene: la lengua
+castellana en los códigos.--La poesía y la historia.--Poema, crónica y
+romancero del Cid.--Un poema inédito.--Vida del rey Apolonio y de Santa
+María Egipciaca.--La poesía castellana de los siglos XIV y XV.--4
+pesetas.
+
+80.--_Sales españolas ó Agudezas del ingenio nacional_, recogidas por D.
+A. Paz y Melia.--Primera serie.--Contiene: Libro de Cetrería y profecía
+de Evangelista.--Carta burlesca de Godoy.--Privilegio de Don Juan II en
+favor de un hidalgo.--Carta del bachiller de Arcadia al capitán Salazar,
+y respuesta de éste.--Sermón de Aljubarrota.--Carta de D. Diego Hurtado
+de Mendoza á Feliciano de Silva.--Proverbios de D. Apóstol de
+Castilla.--Carta del Monstruo satírico.--Libro de chistes de Luis de
+Pinedo.--Memorial de un pleito.--Carta hallada en el correo sin saber
+quién la enviaba.--Carta de un portugués.--Carta burlesca de Fr. Guillén
+de Peraza.--Descendencia de los Modorros.--Carta de Diego de Amburcea á
+Esteban de Ibarra.--Carta del Conde de Lemos á Bartolomé L. de
+Argensola.--Carta de Ustarroz al maestro Gil González Dávila.--Epitafios
+y dichos portugueses.--Carta de un quídam al Castellano de Milán.--Carta
+ridícula de Diego Monfor.--Mundi novi y diálogo.--Carta sobre el
+destierro del Duque de Escalona.--Cartas del Arcediano de Cuenca al cura
+de Pareja.--Nota de las cosas particulares del anticuario de D. Juan
+Flores.--5 pesetas.
+
+81.--OBRAS DE D. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO: tomo IX.--_Problemas
+contemporáneos_: tomo III.--Contiene: Ejercicio de la soberanía en las
+democracias modernas.--Las revoluciones de la edad
+moderna.--Clasificación de los sistemas democráticos.--La democracia
+pura en Suiza.--La democracia del régimen mixto en los cantones
+suizos.--La soberanía ejercida en Suiza por la confederación.--El
+régimen municipal.--La democracia de los Estados Unidos.--El conflicto
+de la soberanía en los Estados Unidos y en Suiza.--Principios teóricos
+de la democracia francesa.--Conclusiones.--El juicio por jurados y el
+partido liberal conservador.--La economía política y la democracia
+economista en España.--La producción de cereales en España y los
+actuales derechos arancelarios.--Necesidad de proteger, á la par que la
+de los cereales, la producción española en general.--De cómo he venido
+yo á ser doctrinalmente proteccionista. La cuestión obrera y su nuevo
+carácter.--De los resultados de la conferencia de Berlín y del estado
+oficial de la cuestión obrera.--Últimas consideraciones.--5 pesetas.
+
+82.--OBRAS LITERARIAS DE D. MANUEL SILVELA.--5 pesetas.
+
+83.--PIDAL (MARQUÉS DE).--_Estudios históricos y literarios_: tomo
+II.--Contiene: Vida del trovador Juan Rodríguez del Padrón.--D. Alonso
+de Cartagena.--El Centón epistolario.--Juan de Valdés y el _Diálogo de
+la lengua_.--Fr. Pedro Malón de Chaide.--¿Tomé de Burguillos y Lope de
+Vega son una misma persona?--Observaciones sobre la poesía
+dramática.--Viajes por Galicia en 1836.--Recuerdos de un viaje á Toledo
+en 1842.--Descubrimientos en América.--Poesías.--4 pesetas.
+
+84.--OBRAS DE D. JUAN VALERA: tomo VII.--_Disertaciones y juicios
+literarios_: Contiene: Sobre el _Quijote_.--La libertad en el
+arte.--Sobre la ciencia del lenguaje.--Del influjo de la Inquisición en
+la decadencia de la literatura española.--La originalidad y el
+plagio.--Vida de Lord Byron.--De la perversión moral de la España de
+nuestros días.--De la filosofía española.--Poesía lírica.--Estudios
+sobre la Edad Media.--Obras de D. Antonio Aparici y Guijarro.--Sobre el
+Amadís de Gaula.--Las Cantigas del Rey Sabio, 5 pesetas.
+
+85.--_Cancionero de la Rosa_, por D. Juan Pérez de Guzmán: tomo
+I.--Contiene: Manojo de la poesía castellana, formado con las mejores
+producciones líricas consagradas á la reina de las flores durante los
+siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, por los poetas de los dos mundos.--Tomo
+I, 5 pesetas.
+
+86.--OBRAS DE ANDRÉS BELLO: tomo IV: _Opúsculos gramaticales_: tomo
+I.--Contiene: Ortología.--Arte métrica.--Apéndices.--4 pesetas.
+
+87.--DUQUE DE BERWICK.--_Relación de la conquista de los reinos de
+Nápoles y Sicilia._--_Viaje á Rusia_: 5 pesetas.
+
+88.--FERNÁNDEZ-DURO (D. CESÁREO).--ESTUDIOS HISTÓRICOS.--_Derrota de los
+Gelves._--_Antonio Pérez en Inglaterra y Francia_: un tomo.--5 pesetas.
+
+89.--OBRAS DE ANDRÉS BELLO: tomo V.--_Opúsculos gramaticales_: tomo
+II.--Contiene: Análisis ideológica.--Compendio de gramática
+castellana.--Opúsculos.--4 pesetas.
+
+90.--_Rimas de D. Vicente W. Querol_: un tomo, 4 pesetas.
+
+91.--_Cancionero de la Rosa_, por D. Juan Pérez de Guzmán: tomo
+II.--Contiene: _Manojo de la poesía castellana_, formado con las mejores
+producciones líricas consagradas á la reina de las flores durante el
+siglo XIX, por los poetas de los dos mundos.--Tomo II, 5 pesetas.
+
+92.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: tomo XVII.--_Historia de las
+ideas estéticas en España_: tomo IX (siglo XIX).--5 pesetas.
+
+93.--OBRAS DE D. J. E. HARTZENBUSCH: tomo V.--_Teatro._--Tomo III.
+Contiene: _El Bachiller Mendarias_.--_Honoria._--_Derechos póstumos._--5
+pesetas.
+
+94.--_Relaciones de los sucesos de la Monarquía española desde 1645 á
+1658_, por D. Jerónimo Barrionuevo de Peralta, con la biografía del
+autor y algunas de sus obras poéticas y dramáticas: tomo I.--5 pesetas.
+
+95.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO; tomo XVIII.--_Ensayos de crítica
+filosófica._ Contiene: De las vicisitudes de la Filosofa platónica en
+España.--De los orígenes del criticismo y del escepticismo, y
+especialmente de los precursores españoles de Kant.--Algunas
+consideraciones sobre Francisco de Vitoria y los orígenes del derecho de
+gentes: tomo, 4 pesetas.
+
+96.--_Relaciones de los sucesos de la Monarquía española desde 1654 á
+1658_, por D. Jerónimo Barrionuevo de Peralta: tomo II.--5 pesetas.
+
+97.--_Historia crítica de la poesía castellana en el siglo XVIII_, por
+el Marqués de Valmar: tomo I.--5 pesetas.
+
+98.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo I. Contiene: Fernán Caballero y la
+novela contemporánea.--_La familia de Alvareda._--5 pesetas.
+
+99.--_Relaciones de los sucesos de la Monarquía española desde 1654 á
+1658_, por D. Jerónimo Barrionuevo de Peralta: tomo III.--5 pesetas.
+
+100.--_Historia crítica de la poesía castellana en el siglo XVIII_, por
+el Marqués de Valmar: tomo II.--5 pesetas.
+
+101.--OBRAS DE D. SERAFÍN ESTÉBANEZ CALDERÓN (_El Solitario_): tomo
+V.--_Novelas, Cuentos y Artículos._--4 pesetas.
+
+102.--_Historia crítica de la poesía castellana en el siglo XVIII_, por
+el Marqués de Valmar: tomo III y último.--5 pesetas.
+
+103.--_Relaciones de los sucesos de la Monarquía española desde 1654 á
+1658_, por D. Jerónimo Barrionuevo de Peralta: tomo IV y último.--5
+pesetas.
+
+104.--_Memorias de D. José García de León y Pizarro_: tomo I (de 1770 á
+1814).--5 pesetas.
+
+105.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo I.--_Poesías._--5
+pesetas.
+
+106.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: _Estudios de crítica
+literaria._--Segunda serie.--4 pesetas.
+
+107.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo II.--_La Gaviota._--5 pesetas.
+
+108.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo II.--_Poesías._--5
+pesetas.
+
+109.--_Memorias de D. José García de León y Pizarro_: tomo II.--5 ptas.
+
+110.--_Ocios poéticos_, por D. Ignacio Montes de Oca: un tomo, 4
+pesetas.
+
+111.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo III.--_Clemencia._--5 pesetas.
+
+112.--_Memorias de D. José García de León y Pizarro_: tomo III.--5
+pesetas.
+
+113.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo III.--_El moro
+expósito._--5 pesetas.
+
+114.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo IV.--_Lágrimas._--5 pesetas.
+
+115.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo IV.--_Romances
+históricos._--5 pesetas.
+
+116.--_Estudios de historia y de crítica literaria_, por el Marqués de
+Valmar.--4 pesetas.
+
+117.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo V.--_Tragedias y
+Leyendas._--5 pesetas.
+
+118.--OBRAS DE D. M. MENÉNDEZ Y PELAYO: _Estudios de crítica
+literaria._--Tercera serie.--4 pesetas.
+
+119.--_Oraciones fúnebres_, por D. Ignacio Montes de Oca; un tomo, 4
+pesetas.
+
+120.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo VI.--_Dramas y
+Comedias._--5 pesetas.
+
+121.--_Sales españolas ó Agudezas del ingenio nacional_, recogidas por
+D. A. Paz y Melia.--Segunda serie.--Contiene: Diálogo de
+Villalobos.--Cuentos de Garibay.--Carta de las setenta y dos
+necedades.--Cuentos recogidos por D. Juan de Arguijo.--Cartas inéditas
+de Eugenio Salazar.--Carta del licenciado Claros de la Plaza al maestro
+Lisarte de la Llana.--Máscara en el convento de Trinitarias de
+Madrid.--Memorial al Presidente de Castilla.--Descripción del
+Escorial.--Poesía macarrónica á Baldo.--Poema macarrónico de Merlin á la
+entrada del Almirante en Cádiz.--Pepinada: Poesía macarrónica de Sánchez
+Barbero.--5 pesetas.
+
+122.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo V.--Contiene: _Elia ó la España
+treinta anos há_.--_Con mal ó con bien á los tuyos te ten._--_El último
+consuelo._--5 pesetas.
+
+123.--OBRAS DE ANDRÉS BELLO: tomo VI.--_Gramática de la lengua
+castellana_: tomo I.--5 pesetas.
+
+124.--OBRAS COMPLETAS DEL DUQUE DE RIVAS: tomo VII.--_Dramas y
+Comedias._--5 pesetas.
+
+125.--OBRAS DE FERNÁN CABALLERO: tomo VI.--Contiene: _Una en otra_.--_Un
+verano en Bornos._--_Lady Virginia._--5 pesetas.
+
+Ejemplares de tiradas especiales de 6 á 250 pesetas.
+
+
+EN PREPARACIÓN
+
+_Obras del Duque de Rivas_, tomo VIII.
+
+_Gramática de la lengua castellana_, de D. Andrés Bello, tomo II.
+
+
+
+
+NOTAS:
+
+[1] Este viaje se hizo y fué escrito en 1873.--Hoy se va en ferrocarril
+á Navalmoral de la Mata.
+
+(_Nota de la presente edición._)
+
+[2] Este trabajo figura en el tomo II de _Novelas cortas_ del autor.
+
+[3] Esta enumeración de los títulos del Emperador es literalmente la
+misma con que principia su testamento.
+
+[4] En este punto me atengo casi literalmente á la relación del Sr.
+Montero, más circunstanciada que la misma Crónica de Fr. Luis de Santa
+María, por apoyarse, no sólo en ésta, sino en otros documentos y
+tradiciones.
+
+[5] Lafuente.
+
+[6] Y eso que previamente se había trabajado mucho en aquel puerto para
+hacerlo transitable, por lo cual se le denominó _Puerto Nuevo ó del
+Emperador_, cuyo nombre lleva hoy.
+
+[7] El Prior (dice Gaztelu) llamó al Emperador _Vuestra Paternidad_, de
+lo cual luego fué advertido por otro fraile que estaba á su lado, y le
+acudió con _Majestad_.
+
+[8] Archivo de Simancas, Estado, leg. núm. 128.--Esta cita es del
+historiador D. Modesto Lafuente.
+
+[9] El P. Sigüenza, _Hist. de la Orden de San Jerónimo_.
+
+[10] Algún tiempo después de publicada por vez primera esta relación de
+viaje, un periódico de Salamanca, que días antes había hecho referencia
+de mis dudas sobre quiénes serían aquel caballero y aquella dama, y
+copiado galantemente algunos párrafos de este artículo, publicó las
+siguientes líneas:
+
+«_Ya parecieron los muertos._--Descubierto por orden del Ilmo. Cabildo
+Catedral el basamento del sepulcro de la Beata y del Guerrero, ó sea del
+matrimonio de la que lleva toca y del que viste loriga y ciñe espada, en
+la capilla de Anaya de la _Catedral Vieja_, aparecieron las armas de los
+Monroyes con los veros y los castillos, y las de los Anayas con las
+bandas de Borgoña y los armiños.
+
+»En el centro se lee en caracteres góticos la siguiente inscripción:
+
+«AQUÍ YACE LOS SEÑORES: GUTIERRE DE MONRROY Y DOÑA CONSTANÇA DANAYA, SU
+MUJER: A LOS CUALES DÉ DIOS TANTA PARTE DEL CIELO, COMO POR SUS PERSONAS
+Y LINAJES MERECÍAN DE LA TIERRA: EL SEÑOR GUTIERRE DE MONRROY MURIÓ EN
+EL AÑO DE MIL[cruz]D[cruz]XVI Y LA SEÑORA DOÑA CONSTANÇA EN EL DE
+MIL[cruz]D[cruz]IIII.»
+
+»Debajo, y sostenido por una calavera, en un tarjetón dice:
+
+_«Memorare novissima tue et in eternum no pecabis.»_
+
+[11] Tengo la satisfacción de decir, al publicar nuevamente estos
+renglones, que mi súplica no fué desoída, y que, por el contrario, dió
+origen á una lucida discusión de personas doctas, y á medidas tomadas
+por la casa de Alba, que asegurarán la conservación del cuadro de
+Rivera.
+
+[12] Al reimprimirse estos renglones, me dan la grata nueva de que la
+Diputación provincial de Salamanca ha comprado la _Casa de la Salina_.
+
+[13] Según Dávila, sólo fué muerto en la disputa del juego Enríquez el
+menor, y al otro lo mataron después en una asechanza para que no vengase
+la muerte de su hermano.
+
+[14] Tampoco desoyó este ruego mi amigo el señor Marqués de Santa Marta,
+sino que, por el contrario, me honró con amables explicaciones, y
+dispuso que se remediase cuanto pudiera dañar á la histórica Torre.
+
+[15] Esta monografía se publicó en la obra titulada _Las Mujeres
+españolas, portuguesas y americanas_, de que fué editor D. Miguel
+Guijarro.
+
+[16] Don Antonio Cánovas del Castillo.
+
+[17] Téngase presente que esta monografía se escribió para una obra
+titulada: «LAS MUJERES ESPAÑOLAS Y AMERICANAS, _tales como son en el
+hogar doméstico, en los campos, en las ciudades, en el templo, en los
+espectáculos, en el taller y en los salones: descripción y pintura de su
+carácter, costumbres, trajes, usos, religiosidad, belleza, defectos,
+preocupaciones y excelencias_.»
+
+[18] El autor, hijo de la cálida Andalucía, se entusiasmaba de esta
+manera en aquel valle _siempre verde_, porque era _el primero_ que veía
+de los innumerables que ofrecen belleza análoga en Galicia, Asturias,
+Santander, las Provincias Vascongadas, etc., etc.
+
+
+
+
+
+
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+
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+ returns. Royalty payments should be clearly marked as such and
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+
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+
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+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
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+Foundation as set forth in Section 3 below.
+
+1.F.
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+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
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+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
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+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
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+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
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+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
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+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
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+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
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+<pre>
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+The Project Gutenberg EBook of Viajes por España, by Pedro Antonio de Alarcón
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+Title: Viajes por España
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+Author: Pedro Antonio de Alarcón
+
+Release Date: August 14, 2008 [EBook #26314]
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+Language: Spanish
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+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAJES POR ESPAÑA ***
+
+
+
+
+Produced by Chuck Greif, Michigan State University and the
+Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
+(This file was produced from images generously made
+available by the University of Michigan Libraries.)
+
+
+
+
+
+
+</pre>
+
+
+<p class="c">[Nota del transcriptor: la ortograf&iacute;a del original no ha sido
+actualizada.]</p>
+
+<hr class="full" />
+
+<h2>VIAJES</h2>
+
+<h3>POR</h3>
+
+<h1>ESPA&Ntilde;A</h1>
+
+<h3>DE</h3>
+
+<h3>D. PEDRO ANTONIO DE ALARC&Oacute;N</h3>
+
+<p class="c smcap">De la Real Academia Espa&ntilde;ola</p>
+
+<p class="c smcap">VISITA AL MONASTERIO DE YUSTE,<br />DOS D&Iacute;AS EN SALAMANCA.&mdash;LA GRANADINA.&mdash;DE
+MADRID A SANTANDER.<br />PRIMER VIAJE A TOLEDO.&mdash;EL ECLIPSE DE SOL DE 1860.<br />
+CUADRO GENERAL DE VIAJES.</p>
+
+<p class="c"
+style="padding:3%;">TERCERA EDICI&Oacute;N</p>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_001.png"
+width="150" height="175"
+style="padding:3%;"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<p class="c">MADRID</p>
+
+<p class="c">EST. TIPOGR&Aacute;FICO &laquo;SUCESORES DE RIVADENEYRA&raquo;,</p>
+
+<p class="c"><i>Paseo de San Vicente, n&uacute;m. 20</i></p>
+
+<p class="c">1907</p>
+
+<p class="c"><i>Es propiedad del Autor.&mdash;Quedan hechos los dep&oacute;sitos que marca la
+Ley.</i></p>
+
+<hr />
+<p class="img"><img src="images/ill_021.png"
+width="472" height="143"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>ÍNDICE</h2>
+<ul style="margin-left:25%;">
+<li><a href="#AL_SENOR_D_MARIANO_VAZQUEZ"><span class="smcap">Dedicatoria.</span></a>&mdash;<i>Al Sr. D. Mariano V&aacute;zquez</i></li>
+<li><a href="#UNA_VISITA_AL_MONASTERIO_DE_YUSTE">Una visita al Monasterio de Yuste</a></li>
+<li><a href="#DOS_DIAS_EN_SALAMANCA">Dos d&iacute;as en Salamanca</a></li>
+<li><a href="#LA_GRANADINA">La Granadina</a>
+<br /><a href="#CAPITULO_I">Cap&iacute;tulo I, </a>
+<a href="#CAPITULO_II">II, </a>
+<a href="#CAPITULO_III">III, </a>
+<a href="#CAPITULO_IV">IV, </a>
+<a href="#CAPITULO_V">V, </a>
+<a href="#CAPITULO_VI">VI, </a>
+<a href="#CAPITULO_VII">VII</a></li>
+<li><a href="#DE_MADRID_A_SANTANDER">De Madrid &aacute; Santander</a></li>
+<li><a href="#MI_PRIMER_VIAJE_A_TOLEDO">Mi primer viaje &aacute; Toledo</a></li>
+<li><a href="#EL_ECLIPSE_DE_SOL_DE_1860">El eclipse de sol de 1860</a></li>
+<li><a href="#CUADRO_GENERAL_DE_MIS_VIAJES_POR_ESPANA">Cuadro general de mis viajes por Espa&ntilde;a</a></li>
+<li><a href="#FOOTNOTES">Notas</a></li>
+</ul>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_020.png"
+width="110" height="70"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+<hr />
+
+<p class="img1">
+<a name="AL_SENOR_D_MARIANO_VAZQUEZ" id="AL_SENOR_D_MARIANO_VAZQUEZ"></a>
+<img src="images/ill_003.png"
+width="498" height="158"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>AL SE&Ntilde;OR D. MARIANO V&Aacute;ZQUEZ,</h2>
+
+<p class="subheadhang">MAESTRO DE M&Uacute;SICA, INDIVIDUO DE N&Uacute;MERO DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS
+ARTES, COMENDADOR DE LA REAL Y DISTINGUIDA ORDEN DE CARLOS III, Y DE
+N&Uacute;MERO DE LA DE ISABEL LA CAT&Oacute;LICA.</p>
+
+
+<p class="non"><img src="images/ill_002.png"
+width="94" height="94"
+alt="M"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">i</span>
+<i>muy querido Mariano: Juntos hemos hecho, no s&oacute;lo algunos de los
+viajes que menciono en la presente obra, como el de</i> Madrid &aacute; Toledo <i>y
+el de</i> El Escorial &aacute; &Aacute;vila, <i>sino tambi&eacute;n el muy m&aacute;s importante</i> de la
+adolescencia hasta la vejez, <i>pasando por los desiertos de la
+ambici&oacute;n</i>.....</p>
+
+<p><i>Saliste t&uacute; de aquella met&oacute;dica y bendita casa de la calle de Recogidas
+de Granada, en donde, puedo decir que sin maestro, aprendiste &aacute;
+interpretar las sublimes creaciones del Haydn espa&ntilde;ol, &oacute; sea del maestro
+Palacios, del colosal Beethoven, del profundo Weber, del apasionado
+Schubert y de otros grandes compositores casi desconocidos entonces en
+nuestra Pen&iacute;nsula; y sal&iacute; yo de mi seminario eclesi&aacute;stico de Guadix
+(fundado sobre las ruinas de un palacio moro), llevando en pugna dentro
+de mi agitado cerebro &aacute; Santo Tom&aacute;s y &aacute; Rousseau, &aacute; Job y &aacute; lord Byron,
+&aacute; Fr. Luis de Le&oacute;n y &aacute; Balzac, &aacute; Savonarola y &aacute; Aben-Humeya.....</i></p>
+
+<p><i>Nuestro encuentro, hoy mismo hace</i> treinta a&ntilde;os, <i>fu&eacute; en la
+Alhambra..... All&iacute; estaban ya reunidos, so&ntilde;ando tambi&eacute;n con la gloria,
+los dem&aacute;s que de cerca &oacute; de lejos hab&iacute;an de acompa&ntilde;arnos en la
+peregrinaci&oacute;n.&mdash;Fern&aacute;ndez Jim&eacute;nez, Moreno Nieto, Castro y Serrano,
+Manuel del Palacio, tu pobre hermano Pepe, Antonio de la Cruz, Salvador
+de Salvador, P&eacute;rez Coss&iacute;o, Soler, Pepe Luque, Moreno Gonz&aacute;lez, Pineda</i>,
+e tanti altri, <i>hoy ya viejos &oacute; muertos, levantaron el vuelo con
+nosotros &oacute; como nosotros, desde aquella deliciosa mansi&oacute;n, en que
+hab&iacute;amos formado la c&eacute;lebre sociedad de</i> La Cuerda, <i>hasta las ingratas
+orillas del Manzanares, donde algunos seguimos viviendo juntos dos a&ntilde;os
+m&aacute;s, bajo la denominaci&oacute;n de</i> Colonia Granadina..... <i>&iexcl;Calle del Mes&oacute;n
+de Paredes! &iexcl;calle de los Ca&ntilde;os! &iexcl;fonda del Carmen, que ya no existes!
+&iexcl;ventorrillos, ventas y posadas, en que tan pobre y alegremente
+pernoctamos durante nuestras primeras etapas por el mundo de las Letras,
+de las Artes, de las Ciencias &oacute; de la Pol&iacute;tica!..... &iquest;Qui&eacute;n os dijera
+que muchos de aquellos locos mozuelos que tan dificultosamente pagaban
+el gasto diario y tan alborotada tra&iacute;an la vecindad, hab&iacute;an de
+convertirse en estas graves personas que hoy se complacen en recordar,
+como inveros&iacute;miles leyendas, &oacute; cual si refiriesen travesuras de sus
+propios hijos, aquellas graciosas cuanto inocentes calaveradas, no
+re&ntilde;idas con el m&aacute;s asiduo y heroico trabajo?</i></p>
+
+<p><i>En Dios y mi &aacute;nima te juro, reduci&eacute;ndome &aacute; hablar de ti, Mariano m&iacute;o,
+que cuando, hace poco tiempo, te ve&iacute;a dirigir con universal aplauso la
+orquesta del teatro Real, de donde mengua es de Espa&ntilde;a que est&eacute;s alejado
+y donde no has sido sustitu&iacute;do ni lo ser&aacute;s nunca; cuando escuchaba &aacute;
+insignes artistas nacionales y extranjeros ensalzar tu nombre sobre el
+de todos los que hab&iacute;an ocupado aquel verdadero trono de la M&uacute;sica, me
+regocijaba tu gloria cual si fuera m&iacute;a, &oacute; por lo menos, de toda la</i>
+Colonia Granadina, <i>de</i> 1854 <i>&aacute;</i> 1856, <i>y que igual placer y ufan&iacute;a
+siento cada vez que asisto &aacute; los grandes triunfos que sigues alcanzando
+como Director de la sabia</i> Sociedad de Conciertos, <i>admiraci&oacute;n de
+propios y extra&ntilde;os</i>.....</p>
+
+<p><i>Todas estas cosas, que nunca te he dicho privadamente, ten&iacute;a ganas de
+decirte en p&uacute;blico, y por eso y para eso te dedico ese libro, en que
+varias veces te nombro y en que figuras como actor y parte.&mdash;Mucho
+lamento no haber podido escribir en &eacute;l nuestras visitas &aacute;</i> Toledo <i>y &aacute;</i>
+&Aacute;vila <i>tan extensamente como algunas otras de mis expediciones
+art&iacute;sticas &oacute; po&eacute;ticas; pero t&uacute; suplir&aacute;s con tu buena memoria lo que yo
+omita al hacer menci&oacute;n de aqu&eacute;llas, y volver&aacute;s &aacute; reirte hom&eacute;ricamente al
+recordar al</i> T&iacute;o Tereso <i>de Toledo y al</i> cicerone <i>que s&oacute;lo ten&iacute;a empe&ntilde;o
+en que vi&eacute;ramos la</i> campana gorda <i>de la Catedral, &oacute; bien cuando te
+representes en la imaginaci&oacute;n aquella ma&ntilde;ana deleitos&iacute;sima en que, con
+tu hermano Paco, salimos &aacute; esperar &aacute; los arrieros que llevan de</i> El
+Barco de &Aacute;vila <i>&aacute; la estaci&oacute;n de</i> &Aacute;vila <i>la rica uva que tanto se estima
+en Madrid, y nos comimos no s&eacute; cu&aacute;ntas libras por cabeza, al otro lado
+de la ciudad, recostados en una romancesca muralla de color de naranja
+marchita, dando cara &aacute; un paisaje verde y pedregoso, m&aacute;s activos y
+descuidados que &aacute; la presente, y con mucho, much&iacute;simo menos luto en el
+alma.....</i></p>
+
+<p><i>Adi&oacute;s, Mariano. Recibe con indulgencia este libro, y recibe tambi&eacute;n un
+abrazo fraternal de tu paisano, amigo y compa&ntilde;ero de viaje,</i></p>
+
+<p class="r smcap">Pedro.</p>
+<p style="font-size:85%;"><b>Madrid, 18 de Enero de 1883.</b></p>
+
+
+
+
+<h2><a name="UNA_VISITA_AL_MONASTERIO_DE_YUSTE"
+id="UNA_VISITA_AL_MONASTERIO_DE_YUSTE"></a>UNA VISITA</h2>
+
+<p class="c">AL</p>
+<h2 class="top5"> MONASTERIO DE YUSTE</h2>
+
+<p class="img1"><img src="images/ill_005.png"
+width="484" height="156"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+<p class="num">I</p>
+
+
+<p class="non"><img src="images/ill_004.png"
+width="72" height="91"
+alt="S"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">i</span> sois algo jinete (condici&oacute;n <i>sine qua non</i>); si cont&aacute;is adem&aacute;s con
+cuatro d&iacute;as y treinta duros de sobra, y ten&eacute;is, por &uacute;ltimo, en
+<i>Navalmoral de la Mata</i> alg&uacute;n conocido que os proporcione caballo y gu&iacute;a
+pod&eacute;is hacer facil&iacute;simamente un viaje de primer orden&mdash;que os ofrecer&aacute;
+reunidos los m&uacute;ltiples goces de una exploraci&oacute;n geogr&aacute;fico-pintoresca,
+el grave inter&eacute;s de una excursi&oacute;n historial y art&iacute;stica, y la religiosa
+complacencia de aquellas romer&iacute;as verdaderamente <i>patri&oacute;ticas</i> que, como
+todo deber cumplido, ufanan y alegran el alma de los que todav&iacute;a
+respetan algo sobre la tierra.....&mdash;Pod&eacute;is, en suma, visitar el
+<i>Monasterio de Yuste</i>.</p>
+
+<p>Para ello..... (suponemos que est&aacute;is en Madrid) empezar&eacute;is por tomar un
+billete, de berlina &oacute; de interior, hasta <i>Navalmoral de la Mata</i>, en la
+&laquo;Diligencia de C&aacute;ceres&raquo;<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>,&mdash;que sale diariamente de la calle del Correo
+de &eacute;sta que fu&eacute; corte, &aacute; las siete y media de la tarde.</p>
+
+<p>La carretera es buena por lo general, y en ning&uacute;n paraje peligrosa.
+Pasar&eacute;is sucesivamente por la <i>Dehesa de los Carabancheles</i>, donde los
+Artilleros <i>ten&iacute;an</i> establecida su muy notable <i>Escuela pr&aacute;ctica</i>;&mdash;por
+las <i>Ventas de Alcorc&oacute;n</i> y por <i>Alcorc&oacute;n</i> mismo, que es como si
+dij&eacute;ramos por el S&egrave;vres de los actuales madrile&ntilde;os;&mdash;por <i>M&oacute;stoles</i>,
+donde os acordar&eacute;is de su &oacute;rgano y de su c&eacute;lebre Alcalde del a&ntilde;o de
+1808;&mdash;por <i>Navalcarnero</i>, uno de los principales lagares que surten de
+pele&oacute;n &aacute; Madrid;&mdash;por <i>Valmojado</i>, que nada tiene de mojado ni de valle,
+pues ocupa un terreno muy alto y arcilloso;&mdash;por <i>Santa Cruz del
+Retamar</i>, abundante en fiebres intermitentes y en carbones;&mdash;por
+<i>Maqueda</i>, todav&iacute;a monumental hoy, cuanto poderosa en la antig&uuml;edad
+romana y en tiempos de nuestra do&ntilde;a Berenguela,&mdash;y, en fin, por <i>Santa
+Olalla</i>, patria del historiador Alvar G&oacute;mez de Castro y del predicador
+Crist&oacute;bal Fonseca, ambos insignes varones y literatos;&mdash;con lo cual, al
+amanecer (dado que viaj&eacute;is, como os lo aconsejamos, en primavera &oacute; en
+oto&ntilde;o), os encontrar&eacute;is en <i>Talavera de la Reina</i>, confirmada (supongo)
+recientemente con el nombre de <i>Talavera de la Rep&uacute;blica federal</i>.</p>
+
+<p>Dicho se est&aacute; que en todo este trayecto no hab&eacute;is visto casi nada, &aacute;
+causa de la obscuridad de la noche y de haber ido provey&eacute;ndoos de
+<i>sue&ntilde;o</i>, &oacute; bien de <i>dormici&oacute;n</i> &oacute; <i>dormimiento</i> (como se dec&iacute;a anta&ntilde;o,
+para evitar confusiones entre la gana y el acto de dormir), y en ello
+habr&eacute;is hecho perfectamente, pues no os esperan grandes <i>h&ocirc;teles</i>, que
+digamos, en toda vuestra romer&iacute;a;&mdash;pero al llegar &aacute; <i>Talavera</i>, donde se
+detiene el coche una hora y se toma chocolate, despertar&eacute;is sin duda
+alguna, y podr&eacute;is ver al paso muchas y muy buenas cosas.....</p>
+
+<p>Por ahorraros gastos, no presuponemos que ca&eacute;is en la tentaci&oacute;n de pasar
+todo un d&iacute;a en aquella ilustre villa, cuna del &iacute;nclito Padre Mariana;
+rica de monumentos arquitect&oacute;nicos; emporio de los opimos frutos y
+frutas de todo el pa&iacute;s que vais &aacute; recorrer; renombrada por sus barros
+cocidos, que os indemnizan del bochorno cer&aacute;mico que pasasteis en
+Alcorc&oacute;n, y vecina del memorable campo de batalla en que espa&ntilde;oles &eacute;
+ingleses dimos tan buena cuenta de Jos&eacute; Napole&oacute;n, de Sebastiani, de
+V&iacute;ctor y de otros generales del Imperio, con m&aacute;s de 50.000 soldados
+vencedores de Europa.....&mdash;En otro caso vierais all&iacute;, adem&aacute;s de las
+murallas, y la catedral, y los conventos, y los palacios, los
+celeb&eacute;rrimos jardines y alamedas que forman un paseo p&uacute;blico &aacute; la orilla
+del noble <i>Tajo</i>.....&mdash;Pero &iexcl;nada! vosotros vais &aacute; <i>Yuste</i>
+exclusivamente, y no pod&eacute;is deteneros en parte alguna.....</p>
+
+<p>Montar&eacute;is, pues, de nuevo en la Diligencia, y, dejando &aacute; la izquierda el
+gran r&iacute;o y viendo siempre &aacute; la derecha la cadena del Guadarrama (que,
+con el nombre de Sierra de Gredos y otros, se extiende hasta Portugal),
+continuar&eacute;is vuestro camino y cruzar&eacute;is por delante de la imponente
+villa de <i>Oropesa</i>, de aspecto feudal, coronada por su viejo castillo y
+presidida por el magn&iacute;fico palacio de los antiguos Condes de Oropesa,
+hoy Duques de Fr&iacute;as.....&mdash;Como sab&eacute;is &aacute; d&oacute;nde vais, no dejar&eacute;is
+seguramente de saludar agradecidos aquella villa, ni de pensar con
+reverencia en los mencionados Condes, cuyos recuerdos hab&eacute;is de
+encontrar &iacute;ntimamente ligados con los <i>del Monasterio de Yuste</i>; y,
+cumplida esta obligaci&oacute;n, pasar&eacute;is por la <i>Calzada de Oropesa</i>, &uacute;ltimo
+pueblo de la provincia de Toledo; entrar&eacute;is poco despu&eacute;s en Extremadura,
+y, en fin, &aacute; eso de las doce del d&iacute;a os hallar&eacute;is en <i>Navalmoral de la
+Mata</i>.</p>
+
+<p>En aquella importante villa, perteneciente ya &aacute; la provincia de C&aacute;ceres,
+cabeza de partido judicial y distante de Madrid 172 kil&oacute;metros, es
+donde os esperan el caballo y el gu&iacute;a. Dejar&eacute;is, por tanto, seguir &aacute; la
+Diligencia su rumbo al Sudoeste, y vosotros tomar&eacute;is el sendero que
+prefer&iacute;an siempre los Condes de Oropesa para dirigirse &aacute; <i>Yuste</i> desde
+su mencionada villa se&ntilde;orial, ora cuando el famoso Garci-&Aacute;lvarez iba, &aacute;
+principios del siglo <span class="smcap">xv</span>, &aacute; proteger la fundaci&oacute;n del Monasterio, ora
+cuando un descendiente suyo acud&iacute;a, ciento cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, &aacute;
+visitar &aacute; Carlos V &oacute; &aacute; asistir &aacute; sus exequias.&mdash;Es decir, que os
+encaminar&eacute;is al lugarcillo de <i>Talayuela</i> (12 kil&oacute;metros); pasar&eacute;is por
+la <i>barca</i> del mismo nombre el caudaloso <i>Ti&eacute;tar</i>, tan desprovisto de
+puentes; entrar&eacute;is en la c&eacute;lebre <i>Vera de Plasencia</i>, y, por <i>Robledillo
+de la Vera</i>, ir&eacute;is &aacute; hacer noche &aacute; <i>Jarandilla</i>.</p>
+
+<p>De este modo, habiendo andado unas diez y siete horas en coche y cosa de
+seis leguas &aacute; caballo, os hallar&eacute;is, &aacute; las veinticuatro horas de haber
+salido de Madrid, &aacute; legua y media de <i>Yuste</i>, en una villa importante
+(<i>Jarandilla</i> es cabeza de otro partido judicial), perteneciente tambi&eacute;n
+&aacute; los Estados de Oropesa &oacute; Fr&iacute;as, cuyo palacio &oacute; casa solariega alberg&oacute;
+algunos meses al nieto de los Reyes Cat&oacute;licos mientras acababan de
+disponerle sus habitaciones en el convento.</p>
+
+<p>Nosotros os dejamos ahora all&iacute;&mdash;donde creemos no os falte la necesaria
+industria para buscar la posada, cenar, acostaros y trasladaros &aacute; la
+ma&ntilde;ana siguiente, muy tempranito, al lugar de <i>Quacos</i>, distante de
+<i>Yuste</i> un cuarto de legua, y donde vive el administrador del Sr.
+Marqu&eacute;s de Miravel, actual due&ntilde;o del Monasterio (administrador que es
+muy amable y que os acompa&ntilde;ar&aacute; en vuestra visita, &uacute; os proporcionar&aacute; los
+medios de que lo ve&aacute;is todo &aacute; vuestro sabor); nosotros os dejamos en
+<i>Jarandilla</i>, repetimos, y, retrocediendo &aacute; las orillas del <i>Ti&eacute;tar</i>,
+vamos &aacute; exponeros c&oacute;mo y por donde llevamos &aacute; cabo, por nuestra parte,
+hace poco tiempo, y arrancando de otro lugar, esta misma excursi&oacute;n al
+c&eacute;lebre retiro del que fu&eacute; due&ntilde;o del mundo.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Cinco kil&oacute;metros m&aacute;s abajo de <i>Talayuela</i>, &oacute; sea de su <i>barca</i>, hay una
+hermosa finca, denominada el <i>Bald&iacute;o</i>, situada en majestuosa, pero muy
+alegre soledad.</p>
+
+<p>El <i>Bald&iacute;o</i> forma una especie de anfiteatro sobre el <i>Ti&eacute;tar</i>, que es su
+l&iacute;mite al Norte. En medio de este anfiteatro se eleva el caser&iacute;o,
+teniendo al Sur un soberbio pinar y &aacute; los lados extensos bosques de
+robles &oacute; de encinas. Por las ventanas de todas sus habitaciones, que dan
+al septentri&oacute;n, se descubre: primero, una faja de vega, de un kil&oacute;metro
+de ancho, que va &aacute; morir en el r&iacute;o; luego el mismo r&iacute;o, orlado de
+pomposas arboledas, y, &aacute; su otra margen, un segundo anfiteatro, que es
+la <i>Vera de Plasencia</i>, y que termina en las perpetuas nieves de las
+Sierras de Jaranda y de Gredos.</p>
+
+<p>Las ventanas del <i>Bald&iacute;o</i> dan, pues, frente al <i>Monasterio de Yuste</i>,
+escondido en una leve ondulaci&oacute;n de la falda meridional de la <i>Sierra de
+Jaranda</i>, pero cuya situaci&oacute;n y cercan&iacute;as se divisan perfectamente.&mdash;Es
+decir, que el <i>Bald&iacute;o</i> y <i>Yuste</i> tienen un mismo horizonte y est&aacute;n
+inclu&iacute;dos en la misma cuenca general del terreno, por cuyo fondo corre
+mansamente el <i>Ti&eacute;tar</i>, navegable en aquella regi&oacute;n, y tan grandioso y
+opulento como el propio <i>Tajo</i>, &aacute; quien poco despu&eacute;s rinde vasallaje.</p>
+
+<p>Tres leguas escasas (dos &aacute; vuelo de p&aacute;jaro) dista <i>Yuste</i> del <i>Bald&iacute;o</i>,
+y nosotros, que resid&iacute;amos accidentalmente en este &uacute;ltimo paraje,
+llev&aacute;bamos muchos d&iacute;as de contemplar &aacute; todas horas aquel otro solitario
+lugar, encerrado entre una gran sierra y un gran r&iacute;o, sin m&aacute;s
+comunicaci&oacute;n con el mundo que unas poco frecuentadas veredas, y donde
+hab&iacute;a pasado los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os de su vida aquel que llen&oacute; el universo
+con su nombre y sus haza&ntilde;as, y cuyos dominios no dejaba nunca de
+alumbrar el sol.</p>
+
+<p>Un porfiado temporal hab&iacute;a ido retrasando la visita que desde que
+llegamos al <i>Bald&iacute;o</i> nos propusimos hacer &aacute; <i>Yuste</i>, hasta que al fin
+seren&oacute;se el tiempo, y el d&iacute;a 3 de Mayo (del presente a&ntilde;o de 1873)
+montamos &aacute; caballo; pasamos el <i>Ti&eacute;tar</i> por otra <i>barca</i>, propiedad de
+nuestro amable y querido hu&eacute;sped, penetramos en la <i>Vera de Plasencia</i>,
+y nos dirigimos al insigne Monasterio por el camino de <i>Jaraiz</i>.</p>
+
+<p>Ninguna estaci&oacute;n m&aacute;s &aacute; prop&oacute;sito para apreciar y admirar todos los
+encantos de la famos&iacute;sima <i>Vera</i>, pa&iacute;s de la fertilidad y de la
+incomunicaci&oacute;n; especie de Alpujarra chica, en que el r&iacute;o hace las veces
+del mar, y Sierra de Jaranda y Sierra de Gredos suplen por la colosal
+Sierra Nevada.</p>
+
+<p>La primavera estaba en todo su esplendor.&mdash;Primero caminamos por
+magn&iacute;ficas dehesas, sobre una llan&iacute;sima alfombra de verdura y bajo un
+dosel de magn&iacute;ficos robles, encinas, fresnos, sauces y almeces, &aacute; trav&eacute;s
+de cuyos severos troncos penetraba horizontalmente el alegre sol de la
+ma&ntilde;ana. Despu&eacute;s salimos &aacute; un monte cubierto de jarales floridos, cuyas
+blancas flores eran tantas, que parec&iacute;a que el monte estaba nevado.
+Luego pasamos el hondo <i>r&iacute;o Jaranda</i>, por el tosco, sabio y gracioso
+<i>Puente de la Calva</i>, y principiamos la ascensi&oacute;n &aacute; <i>Jaraiz</i>, risue&ntilde;a y
+populosa villa, por cuyos arrabales desfilamos &aacute; eso de las ocho.</p>
+
+<p>Est&aacute;bamos &aacute; una legua de <i>Yuste</i>. Esta legua recorre un pa&iacute;s abrupto,
+selv&aacute;tico, atroz; pero pintoresco &aacute; sumo grado. Hay sobre todo un
+paraje, llamado la <i>Garganta de Pelochate</i>, que es digno de los honores
+del pincel y de la fotograf&iacute;a. All&iacute; se despe&ntilde;a rapid&iacute;simo un espumoso
+r&iacute;o por planos inclinados de formidables rocas, sobre las cuales se
+eleva &aacute; extraordinaria altura cierto viejo y gastado puente de tablas,
+atravesando el cual no puede uno menos de encomendar el alma &aacute; Dios. Las
+orillas de esta semicatarata son de una rudeza y amenidad imponderables,
+as&iacute; como es muy celebrada, y ciertamente fresqu&iacute;sima y muy delgada y
+gustosa, el agua de la gran fuente que de una pe&ntilde;a brota al otro lado de
+aquel abismo.</p>
+
+<p>Pasada la <i>Garganta de Pelochate</i>, pod&iacute;amos escoger dos senderos para
+llegar &aacute; <i>Yuste</i>: el uno va por <i>Quacos</i>, lugarcillo de 300 vecinos,
+que, como hemos apuntado, dista un cuarto de legua del Monasterio; el
+otro..... no existe verdaderamente, sino que lo abre cada viajero por
+donde mejor se le antoja, caminando &aacute; campo travieso.....</p>
+
+<p>Nosotros escogimos este &uacute;ltimo, &aacute; pesar de todos sus
+inconvenientes.&mdash;Una aversi&oacute;n invencible, una profunda repugnancia, una
+antipat&iacute;a que rayaba m&aacute;s en fastidio que en odio, nos hac&iacute;a evitar el
+paso por <i>Quacos</i>.</p>
+
+<p>Y era que record&aacute;bamos haber le&iacute;do que los habitantes de este lugar se
+complacieron en desobedecer, humillar y contradecir &aacute; Carlos V durante
+su permanencia en <i>Yuste</i>, llegando al extremo de apoderarse de sus
+amadas vacas suizas, porque casualmente se hab&iacute;an metido &aacute; pastar en
+t&eacute;rmino del pueblo, y de interceptar y repartirse las truchas que iban
+destinadas &aacute; la mesa del Emperador. Hay quien a&ntilde;ade que un d&iacute;a
+apedrearon &aacute; <i>D. Juan de Austria</i> (entonces ni&ntilde;o), porque lo hallaron
+cogiendo cerezas en un &aacute;rbol perteneciente al lugarejo....</p>
+
+<p>Pero &iquest;qu&eacute; m&aacute;s? &iexcl;Aun hoy mismo, los hijos de <i>Quacos</i>, seg&uacute;n nuestras
+noticias, se enorgullecen y ufanan de que sus mayores amargasen los
+&uacute;ltimos d&iacute;as del C&eacute;sar, por lo que siguen tradicionalmente la costumbre
+de escarnecer el entusiasmo y devoci&oacute;n hist&oacute;rica que inspiran las ruinas
+de <i>Yuste</i>!....</p>
+
+<p>Alguien extra&ntilde;ar&aacute; que Carlos V no declarase la guerra &aacute; los habitantes
+de <i>Quacos</i>, pidiendo &aacute; su hijo Felipe II veinte arcabuceros que les
+ajustasen las cuentas.... Pero &iexcl;ah! el vencedor de Europa no hab&iacute;a ido
+al convento en busca de guerra, sino de paz, y, por otra parte, si
+hubiese castigado &aacute; aquellos insolentes, el desacato y desamor de &eacute;stos
+se habr&iacute;an hecho p&uacute;blicos y dado margen &aacute; mil comentarios en toda
+Europa.&mdash;Los peque&ntilde;os lo calculan muy bien todo cuando se atreven &aacute;
+insultar la misma grandeza &aacute; cuyos pies sol&iacute;an arrastrarse
+miserablemente.....&mdash;El Emperador se hizo, pues, el desentendido, y
+devor&oacute; en silencio, como una penitencia, aquellas mortificaciones de su
+orgullo.</p>
+
+<p>Conque dec&iacute;a que nosotros anduvimos &aacute; campo travieso la &uacute;ltima media
+legua que nos separaba de <i>Yuste</i>. Pronto nos sirvi&oacute; de gu&iacute;a el propio
+<i>Convento</i>, que vimos aparecer all&aacute; &aacute; lo lejos, al pie de una &aacute;rida
+ladera de <i>Sierra de Jaranda</i>, que lo defiende de los vientos del
+Norte.&mdash;Por la parte del Sur lo resguarda tambi&eacute;n de las miradas del
+mundo cierta suave colina, que forma con la dicha sierra una especie de
+vallecejo &oacute; ca&ntilde;ada, cuya m&aacute;xima longitud descubr&iacute;amos nosotros sin
+dificultad, por ir entonces marchando de Poniente &aacute; Levante.</p>
+
+<p>El aspecto del <i>Monasterio</i>, &aacute; aquella distancia, realizaba
+completamente el po&eacute;tico ideal que nos hab&iacute;amos formado de &eacute;l desde
+ni&ntilde;os, y que hace veinte a&ntilde;os nos sugiri&oacute; algunas p&aacute;ginas tituladas:
+<i>Dos retratos</i><a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a>.&mdash;Cercado de robles y sombreado m&aacute;s intensamente &aacute; la
+parte del Sur por una verde cortina de corpulentos, piramidales olmos,
+aquel antiguo refugio de los desenga&ntilde;ados de la tierra parec&iacute;a como un
+oasis en medio del desierto, como una isla en un oc&eacute;ano tormentoso. Tan
+rica vegetaci&oacute;n, tanta lujosa verdura, tan abrigada soledad y las
+austeras l&iacute;neas de la Santa Casa que destacaba su mole, de un color gris
+de hoja seca, sobre la obscuridad del ramaje, contrastaban dulcemente
+con el &aacute;spero y desordenado panorama que se ve&iacute;a en torno, con los
+esquivos montes, con las bruscas quebradas, con los rudos matorrales,
+con la misma pedregosa tierra que cruz&aacute;bamos.</p>
+
+<p>Finalmente, salimos al camino que vosotros tendr&iacute;ais que seguir para
+llegar &aacute; <i>Yuste</i>, esto es, al que desde el pobre <i>Quacos</i> sube al
+<i>Monasterio</i>.....</p>
+
+<p>&Oacute;, por mejor decir, nosotros ya est&aacute;bamos casi en el <i>Monasterio</i>
+mismo....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Una enorme cruz de piedra y una alta cerca &oacute; tapia de cenicientos
+pe&ntilde;ones nos dec&iacute;a que all&iacute; principiaba la sagrada jurisdicci&oacute;n de
+<i>Yuste</i>.</p>
+
+<p>Por aquel escabroso camino, en que s&oacute;lo nos restaba que andar algunos
+pasos, lleg&oacute; Carlos V &aacute; su final retiro el d&iacute;a 3 de Febrero de 1557, y
+por el propio sendero pas&oacute; su cad&aacute;ver, despu&eacute;s de haber yacido all&iacute;
+algunos a&ntilde;os, para ir &aacute; continuar su sue&ntilde;o eterno en el pante&oacute;n de El
+Escorial.&mdash;Ya veremos m&aacute;s adelante c&oacute;mo este sue&ntilde;o ha sido tambi&eacute;n
+turbado recientemente en el imperial sarc&oacute;fago de San Lorenzo, y c&oacute;mo
+nosotros llegamos, por nuestra parte, &aacute; profanar asimismo con la mirada,
+en p&uacute;blica y sacr&iacute;lega exhibici&oacute;n, la momia del invicto C&eacute;sar.</p>
+
+<p>Deteng&aacute;monos ahora &aacute; contemplar un inmenso <i>Escudo</i> de piedra que adorna
+la alta cerca de que hablamos antes.&mdash;&Eacute;l resume y compendia todo lo que
+hemos de ver y de pensar dentro de Yuste.</p>
+
+<p>Aquel <i>Escudo</i>, abrigado por las poderosas alas del &aacute;guila de dos
+cabezas y encerrado entre las dos columnas de H&eacute;rcules, con la leyenda
+de <i>Plus ultra</i>, comprende en sus cuarteles las armas de todos los
+Estados del augusto Monje.&mdash;De estas armas resulta que el hombre que fu&eacute;
+all&iacute; &aacute; abreviar voluntariamente su vida y &aacute; anticipar su muerte, acababa
+de ser en el mundo<a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a>: &laquo;Emperador de los romanos, Rey de Alemania, de
+Castilla, de Le&oacute;n, de Arag&oacute;n, de las dos Sicilias, de Jerusal&eacute;n, de
+Hungr&iacute;a, de Dalmacia, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de
+Galicia, de Sevilla, de Mallorca, de Cerde&ntilde;a, de C&oacute;rdoba, de C&oacute;rcega, de
+Murcia, de Ja&eacute;n, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las
+islas de Canaria, de las Indias, Islas y Tierra Firme del mar Oc&eacute;ano;
+Archiduque de Austria, Duque de Borgo&ntilde;a, de Brabante, de Loteringia, de
+Corincia, de Carmola, de Luzaburque, de Luzemburque, de Gueldres, de
+Athenas y Neopatria; Conde de Brisna, de Flandes, del Tirol, de
+Abspurque, de Artoes y de Borgo&ntilde;a; Palatino de Nao, de Holanda, de
+Zelanda, de Ferut, de Fribuque, de Amuque, de Rosell&oacute;n, de Aufania;
+Lantzgrave de Alsacia; Marqu&eacute;s de Borgo&ntilde;a y del Sacro Romano Imperio, de
+Orist&aacute;n y de Gociano; Pr&iacute;ncipe de Catalu&ntilde;a y de Suevia; Se&ntilde;or de Frisa,
+y de la Marca, y de Labomo, de Puerta; Se&ntilde;or de Vizcaya, de Molina, de
+Salinas, de Tripol, etc.&raquo;</p>
+
+<p>Encima del <i>Escudo</i> hay un <i>Medall&oacute;n</i> con un busto de San Jer&oacute;nimo en
+alto relieve.</p>
+
+<p>Debajo del <i>Escudo</i> se lee esta <i>Inscripci&oacute;n</i>, casi borrada por la
+acci&oacute;n del tiempo sobre la mala calidad de la piedra:</p>
+
+<p>&laquo;<i>En esta santa casa de San Jer&oacute;nimo se retir&oacute; &aacute; acabar su vida el que
+toda la gast&oacute; en defensa de la Fe y conservaci&oacute;n de la Justicia, Carlos
+V, Emperador, Rey de las Espa&ntilde;as, cristian&iacute;simo, invict&iacute;simo. Muri&oacute; &aacute; 21
+de Septiembre de 1558.</i>&raquo;</p>
+
+<p>Acerca de esta misma vida, <i>gastada toda</i> efectivamente en una perpetua
+campa&ntilde;a, oc&uacute;rrenos copiar aqu&iacute; algunas palabras del discurso en que
+Carlos V abdic&oacute; en su hijo los Estados de Flandes, pocos meses antes de
+retirarse &aacute; Yuste.</p>
+
+<p>&laquo;Nueve veces (dijo, &aacute; fin de justificar ante su corte el cansancio y los
+achaques en que fundaba su determinaci&oacute;n), nueve veces fu&iacute; &aacute; Alemania la
+Alta, seis he pasado en Espa&ntilde;a, siete en Italia, diez he venido aqu&iacute;, &aacute;
+Flandes, cuatro, en tiempo de paz y guerra, he entrado en Francia, dos
+en Inglaterra, otras dos fu&iacute; contra Africa, las cuales todas son
+cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras
+tengo hechos. Y para esto he navegado ocho veces el mar Mediterr&aacute;neo y
+tres el Oc&eacute;ano de Espa&ntilde;a, y agora ser&aacute; la cuarta que volver&eacute; &aacute; pasarle
+para sepultarme.....&raquo;</p>
+
+<p>Pero nosotros no escribimos la historia de Carlos V, sino en todo caso
+la de <i>Yuste</i>. Bueno ser&aacute;, pues, que antes de penetrar en el Monasterio
+digamos todo lo que se sabe acerca de su fundaci&oacute;n y r&aacute;pido desarrollo
+hasta el momento en que represent&oacute; tan importante papel en el mundo, as&iacute;
+como respecto de su lamentable ruina.</p>
+
+
+<p class="num">II</p>
+
+<p>El breve bosquejo que vamos &aacute; hacer de la historia del Monasterio de
+Yuste desde su fundaci&oacute;n hasta los tiempos presentes, no supone de
+nuestra parte prolijas investigaciones ni detenidos estudios. Significa
+tan s&oacute;lo que, cuando visitamos aquellas venerables ruinas, tuvimos la
+fortuna de que el celoso empleado que las custodia nos ense&ntilde;ase y nos
+permitiese extractar r&aacute;pidamente un precios&iacute;simo <i>infolio</i> manuscrito
+que guarda all&iacute; como oro en pa&ntilde;o el Sr. Marqu&eacute;s de Miravel, actual
+propietario de aquellos que llegaron &aacute; ser <i>bienes nacionales</i>.</p>
+
+<p>Dicho manuscrito, que constituye un abultado tomo, pudiera llamarse la
+<i>Cr&oacute;nica del Convento</i>, y fu&eacute; redactado por uno de los &uacute;ltimos
+religiosos que habitaron aquella soledad&mdash;por el P. <i>Fr. Luis de Santa
+Mar&iacute;a</i>,&mdash;quien se vali&oacute; para ello del Libro de Fundaci&oacute;n del Monasterio,
+de las Actas de profesi&oacute;n de sus individuos y de las Escrituras y
+Cuentas referentes &aacute; los ping&uuml;es bienes que lleg&oacute; &aacute; poseer la Comunidad.</p>
+
+<p>Con este libro, y con las muchas noticias y apuntes que nos ha
+suministrado una persona muy estudiosa y versada en todo lo concerniente
+&aacute; la <i>Vera de Plasencia</i>&mdash;el Sr. D. F&eacute;lix Montero Moralejo&mdash;hemos tenido
+lo bastante para aprender en pocas horas cuanto puede saberse acerca de
+<i>Yuste</i>; como vosotros, lectores, podr&eacute;is aprenderlo tambi&eacute;n en un
+momento, si nos prest&aacute;is vuestra ben&eacute;vola atenci&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>&laquo;En el a&ntilde;o de 1402, sobre una de las colinas que se elevan al Norte del
+actual convento, alz&aacute;base una peque&ntilde;a ermita, llamada del <i>Salvador</i>, &aacute;
+la cual iban anualmente, en alegre y devota romer&iacute;a, los pueblos
+comarcanos. Cerca de aquel modesto santuario hab&iacute;a un rico manantial,
+conocido por la <i>Fuente-Santa</i>, nombre que debi&oacute; &aacute; la cat&aacute;strofe
+ocurrida &aacute; catorce Obispos que, refugiados en la dicha ermita cuando la
+invasi&oacute;n de los &aacute;rabes, fueron descubiertos por &eacute;stos y degollados
+b&aacute;rbaramente sobre el cristalino manantial, rojo luego con la sangre de
+aquellos ilustres m&aacute;rtires<a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a>.</p>
+
+<p>&raquo;Sin duda alguna, &aacute; la celebridad de este acontecimiento y &aacute; la
+veneraci&oacute;n en que los naturales de la <i>Vera</i> ten&iacute;an la <i>Ermita del
+Salvador</i>, debi&oacute;se que por entonces resolvieran trasladarse &aacute; ella y
+establecerse all&iacute; dos santos anacoretas que moraban hac&iacute;a tiempo en la
+ermita de San Crist&oacute;bal de Palencia.</p>
+
+<p>&raquo;Ello es que en una hermosa tarde del mes de Junio de 1402 (la tradici&oacute;n
+as&iacute; lo refiere), <i>Pedro Brales</i> &oacute; <i>Bra&ntilde;es</i> y <i>Domingo Castellanos</i>, con
+tosco sayal y larga barba, precedidos de un jumento, portador de escasos
+y pobres enseres, despu&eacute;s de una jornada de siete leguas que dista la
+ciudad de Plasencia, llegaban al obscurecer al escabroso y elevado sitio
+que ocupaba la <i>Ermita del Salvador</i>, y, en ella instalados,
+continuaron, como en la de San Crist&oacute;bal, su vida cenob&iacute;tica y
+penitente, &aacute; que se prestaba m&aacute;s y m&aacute;s aquel solitario sitio.</p>
+
+<p>&raquo;Sin embargo, la considerable altura &aacute; que &eacute;ste se encontraba, en la
+ladera misma de la sierra, y los augurios de algunas personas del
+inmediato pueblo de <i>Quacos</i>, hicieron pronto temer &aacute; los ermita&ntilde;os que
+les fuera imposible habitar la <i>Ermita del Salvador</i> en la estaci&oacute;n de
+las nieves y las aguas. Pero era tan majestuosa, por lo deleitable y
+absoluta, la soledad en que all&iacute; viv&iacute;an, que de manera alguna quisieron
+abandonarla por completo, y &aacute; fin de evitar el peligro de helarse que
+podr&iacute;an correr en las escarpadas rocas donde moraban, bajaron &aacute;
+inspeccionar las faldas de aquella misma sierra en busca de un paraje lo
+m&aacute;s pr&oacute;ximo posible al <i>Salvador</i>, donde al abrigo de los elementos
+pudiesen continuar su vida de penitencia.</p>
+
+<p>&raquo;As&iacute; llegaron &aacute; un escondido barranco, por en medio del cual corr&iacute;a el
+cristalino arroyo llamado <i>Yuste</i>, &aacute; cuyas orillas crec&iacute;an algunos
+&aacute;rboles, y donde toda la naturaleza se mostraba m&aacute;s benigna que en los
+alrededores. Pareci&oacute;les aquel punto muy &aacute; prop&oacute;sito para establecerse,
+y, sent&aacute;ndose bajo un &aacute;rbol &aacute; descansar de su largo reconocimiento,
+proyectaban ya bajar &aacute; <i>Quacos</i> al siguiente d&iacute;a &aacute; tratar de la
+adquisici&oacute;n de aquel terreno, cuando apareci&oacute; por all&iacute; un hombre, que se
+les acerc&oacute; afablemente y trab&oacute; conversaci&oacute;n con ellos como si los
+conociera de toda la vida.</p>
+
+<p>&raquo;Pronto supieron por sus explicaciones que era un vecino de <i>Quacos</i>,
+llamado <i>Sancho Mart&iacute;n</i>, propietario de todo aquel barranco, y que
+casualmente hab&iacute;a subido aquella tarde &aacute; recorrerlo, cosa que no sol&iacute;a
+hacer. Enter&oacute;se por su parte el reci&eacute;n llegado campesino del deseo de
+ambos cenobitas, y en aquel mismo punto y hora h&iacute;zoles donaci&oacute;n del
+pedazo de terreno que necesitaban, asaz inculto por cierto; donaci&oacute;n que
+se confirm&oacute; en 24 de Agosto de aquel mismo a&ntilde;o de 1402, ante el
+escribano Mart&iacute;n Fern&aacute;ndez de Plasencia.&mdash;Por eso el modesto labrador
+<i>Sancho Mart&iacute;n</i> ocupa el primer lugar en la Cr&oacute;nica de Fr. Luis de Santa
+Mar&iacute;a, entre los protectores del Monasterio de Yuste; lista en que m&aacute;s
+adelante figuran potentados y monarcas.</p>
+
+<p>&raquo;Poco tiempo despu&eacute;s se unieron &aacute; los dos citados cenobitas otros varios
+hombres piadosos que deseaban tambi&eacute;n consagrarse &aacute; una vida retirada y
+asc&eacute;tica, entre los cuales descollaron pronto <i>Juan</i> (de Robledillo) y
+<i>Andr&eacute;s</i> (de Plasencia), cuyos apellidos no dicen las cr&oacute;nicas,
+design&aacute;ndolos &uacute;nicamente con el de los pueblos en que nacieron, y todos
+juntos dedic&aacute;ronse &aacute; construir sus celdas en el terreno donado por
+Sancho Mart&iacute;n, que es el que hoy ocupan la Panader&iacute;a, la Casa del Obispo
+y las Caballerizas. Aquellas celdas fueron al principio sumamente toscas
+y reducidas, cual conven&iacute;a al objeto de los fundadores, quienes no
+dejaron de seguir cuidando tambi&eacute;n la <i>Ermita del Salvador</i> y de orar en
+ella diariamente.</p>
+
+<p>&raquo;Cinco a&ntilde;os de reposo, oraci&oacute;n y penitencia pasaron all&iacute; aquellos
+solitarios; pero &aacute; fines de 1406 los oficiales de diezmos principiaron &aacute;
+fijar su atenci&oacute;n en los <i>Hermanos de la pobre vida</i>, nombre que hab&iacute;an
+adoptado los anacoretas establecidos &aacute; la orilla del arroyo <i>Yuste</i>.
+Neg&aacute;banse &eacute;stos &aacute; pagar la contribuci&oacute;n que se les exig&iacute;a, fund&aacute;ndose en
+la escasez de los productos de su huerta y artefactos, y, apremiados por
+los oficiales, acudieron &aacute; D. Vicente Arias, Obispo de Plasencia, para
+que los eximiese del diezmo. El Prelado deneg&oacute; la solicitud, y orden&oacute;
+que pagasen incontinenti todo lo que se les exig&iacute;a.</p>
+
+<p>&raquo;Atribulados cuanto sorprendidos los <i>Hermanos de la pobre vida</i> con tan
+acre &eacute; inesperada resoluci&oacute;n, acordaron elevar al Papa Benedicto XIII
+una s&uacute;plica pidi&eacute;ndole autorizaci&oacute;n para erigir una capilla &aacute; San Pablo,
+primer ermita&ntilde;o; y Juan de Robledillo y Andr&eacute;s de Plasencia encarg&aacute;ronse
+de llevar &aacute; Roma la solicitud. Llegaron al fin &eacute;stos &aacute; la Ciudad
+Eterna, despu&eacute;s de una larga y penosa marcha &aacute; pie y mendigando, y
+arroj&aacute;ronse &aacute; los pies de Su Santidad, quien, no s&oacute;lo les concedi&oacute;
+cuanto ped&iacute;an, sino que por una Bula les otorg&oacute; campanillas, campana,
+cementerio y licencia para que celebrasen Misa en aquella soledad todos
+los ermita&ntilde;os que fuesen sacerdotes.&mdash;Esta concesi&oacute;n tuvo efecto en
+1407.</p>
+
+<p>&raquo;Extraordinario fu&eacute; el j&uacute;bilo que experimentaron y con que fueron
+recibidos en <i>Yuste</i> los dos animosos comisionados, los cuales, dos d&iacute;as
+despu&eacute;s de su llegada, se presentaron con la Bula ante el Obispo de
+Plasencia, &aacute; fin de que ordenase su ejecuci&oacute;n. Pero el Prelado,
+crey&eacute;ndose herido en su dignidad, cuando s&oacute;lo pod&iacute;a estarlo en su amor
+propio, por aquel triunfo de los humildes cenobitas, neg&oacute; temerariamente
+su obediencia al mandato pontificio, y orden&oacute; &aacute; cierto religioso llamado
+fray Hernando que pasase &aacute; <i>Yuste</i> y se incautase de <i>los bienes</i> de los
+ermita&ntilde;os, despidi&eacute;ndolos adem&aacute;s de sus celdas.&mdash;As&iacute; lo verific&oacute; el
+fraile, y los <i>Hermanos de la pobre vida</i> bajaron &aacute; Quacos, en donde la
+caridad p&uacute;blica les di&oacute; albergue y limosna.</p>
+
+<p>&raquo;No se desalentaron los cenobitas, ni eran hombres f&aacute;ciles de vencer los
+dos reci&eacute;n llegados de Roma.&mdash;Muy por el contrario: estos infatigables
+varones, sin descansar de su larga y penosa peregrinaci&oacute;n,
+encamin&aacute;ronse &aacute; Tordesillas, residencia entonces del infante D.
+Fernando, hermano del rey de Castilla D. Enrique III <i>el Doliente</i>, y le
+expusieron sus agravios, pidi&eacute;ndole protecci&oacute;n contra el Obispo de
+Plasencia. Favorable acogida alcanzaron los dos comisionados en el &aacute;nimo
+de aquel ilustre Pr&iacute;ncipe, quien comenz&oacute;, &aacute; fuer de prudente y
+morigerado, por entregarles una carta para el mismo prelado Arias, en
+que le suplicaba devolviese los bienes &aacute; los <i>Hermanos de la pobre vida</i>
+y les permitiera hacer uso de la concesi&oacute;n del Sumo Pont&iacute;fice. Pero el
+que hab&iacute;a desobedecido al sucesor de San Pedro, no repar&oacute; tampoco en
+desatender la respetuosa carta del hermano del Rey, y los dos religiosos
+tornaron presto al lado del Infante con la noticia de que el Obispo no
+hab&iacute;a hecho caso alguno de su respetuosa cuanto respetable
+recomendaci&oacute;n.</p>
+
+<p>&raquo;Enoj&oacute;se grandemente D. Fernando, y maravillado de aquella tenaz
+rebeld&iacute;a, al par que decidido &aacute; vencerla, entreg&oacute; &aacute; los monjes una carta
+para D. Lope de Mendoza, Arzobispo de Compostela, de quien era
+sufrag&aacute;neo el obispo Arias, encarg&aacute;ndoles volviesen &aacute; darle cuenta de
+c&oacute;mo los hab&iacute;a recibido y de las disposiciones que hab&iacute;a tomado.
+Partieron, pues, Juan de Robledillo y Andr&eacute;s de Plasencia &aacute; Medina del
+Campo, punto en que resid&iacute;a el Arzobispo, el cual, le&iacute;do que hubo, con
+tanta indignaci&oacute;n como asombro, la carta de D. Fernando, ampliada con el
+relato de los dos humildes ermita&ntilde;os, alberg&oacute; cari&ntilde;osamente &aacute; &eacute;stos en
+su propia posada, y cuando los vi&oacute; repuestos de tan continuos viajes y
+sinsabores, di&oacute;les dos cartas, una de ellas para el rebelado Obispo, en
+que, bajo santa obediencia y pena de excomuni&oacute;n, le ordenaba cumplir lo
+mandado por Su Santidad, y otra para <i>Garci-&Aacute;lvarez de Toledo</i>, se&ntilde;or de
+Oropesa, rog&aacute;ndole se encargase de la ejecuci&oacute;n de lo preceptuado por el
+Papa, &aacute; cuyo fin le autorizaba para que obligase al obispo Arias &aacute;
+devolver sus bienes &aacute; los <i>Hermanos de la pobre vida</i>.</p>
+
+<p>&raquo;La fecha de estas dos cartas es de 10 de Junio de 1409.</p>
+
+<p>&raquo;Provistos de ellas, pasaron otra vez los dos religiosos &aacute; Tordesillas,
+y se las mostraron al infante D. Fernando, el cual se complaci&oacute; mucho en
+leerlas y les di&oacute; otra para el mismo Garci-&Aacute;lvarez, recomend&aacute;ndole
+vivamente el negocio que le hab&iacute;a cometido el ilustre Arzobispo de
+Compostela.</p>
+
+<p>&raquo;Veraneaba &aacute; la saz&oacute;n en su palacio se&ntilde;orial de Jarandilla el poderoso
+se&ntilde;or de Oropesa Garci-&Aacute;lvarez, quien recibi&oacute; &aacute; los dos cenobitas con
+extraordinaria benevolencia, y enterado de los escritos de que eran
+portadores, les manifest&oacute; que, siendo aquel d&iacute;a la festividad del
+Nacimiento de San Juan Bautista, dejaba para el siguiente el pasar &aacute;
+Yuste, &aacute; donde pod&iacute;an ellos marchar desde luego (Yuste dista de
+Jarandilla poco m&aacute;s de una legua, como ya hemos indicado), &aacute; decir &aacute; sus
+hermanos que se les har&iacute;a cumplida justicia. Con esto, dirigi&eacute;ronse
+ambos comisionados &aacute; Quacos, donde resid&iacute;a el resto de la Comunidad,
+caritativamente albergada por aquellos vecinos, entonces muy partidarios
+de todo lo que hac&iacute;a relaci&oacute;n con el naciente Monasterio de Yuste; y,
+llegado que hubieron Plasencia y Robledillo al puente situado &aacute; la
+entrada del lugar, fueron recibidos por unos y otros con abrazos y
+fraternal regocijo; con lo que, siendo la hora de v&iacute;speras,
+traslad&aacute;ronse todos &aacute; la iglesia &aacute; dar gracias al Se&ntilde;or por la victoria
+que les hab&iacute;a concedido.</p>
+
+<p>&raquo;En la ma&ntilde;ana del siguiente d&iacute;a, 25 de Junio, cuando apenas alboreaba,
+el se&ntilde;or de Oropesa y un su amigo de Trujillo, que veraneaba con &eacute;l en
+Jarandilla, y cuyo nombre omiten las cr&oacute;nicas, caballeros en briosos
+corceles y seguidos de brillante comitiva, pasaron por Quacos con
+direcci&oacute;n &aacute; Yuste. El concejo y vecinos de aquel lugar, y, por supuesto,
+todos los despojados anacoretas, siguieron &aacute; pie al esclarecido magnate,
+entre grandes aclamaciones, y de este modo llegaron al Monasterio, donde
+permanec&iacute;a Fr. Hernando como administrador &oacute; encargado del Obispo de
+Plasencia.</p>
+
+<p>&raquo;Aquel religioso intent&oacute; al principio eludir el cumplimiento de las
+&oacute;rdenes que llevaba Garci-&Aacute;lvarez; pero &eacute;ste mostr&oacute; tal energ&iacute;a y asust&oacute;
+de tal manera al <i>fraile intruso</i> (as&iacute; le llama el libro del convento),
+que Fr. Hernando acab&oacute; por hacer entrega de todos los bienes de Yuste &aacute;
+los <i>Hermanos de la pobre vida</i>, &aacute; quienes donaron por su parte gruesas
+sumas el de Oropesa y el caballero trujillano, ofreci&eacute;ndoles al
+despedirse constante protecci&oacute;n para cuanto se les ocurriese en lo
+sucesivo.</p>
+
+<p>&raquo;Pero de aqu&iacute; en adelante todo fu&eacute; ya favorable &aacute; la santa empresa de
+aquellos animosos solitarios. Desde luego pusi&eacute;ronse bajo la vocaci&oacute;n de
+San Jer&oacute;nimo y protecci&oacute;n de fray Velasco, prior de los Jer&oacute;nimos de
+Guisando, hasta que en 1414 los vemos acudir &aacute; Guadalupe, asiento del
+Cap&iacute;tulo general de la Orden, solicitando ingresar en ella y ser
+reconocidos como verdadera comunidad. Algunas objeciones les opusieron
+los padres graves de Guadalupe, alegando que los <i>Hermanos de la pobre
+vida</i> carec&iacute;an de las <i>fincas</i> &oacute; <i>elementos necesarios</i> para sostener
+con decoro la elevada Orden Jer&oacute;nima; pero Juan de Robledillo y Andr&eacute;s
+de Plasencia acudieron &aacute; su protector Garci-&Aacute;lvarez, que por entonces
+resid&iacute;a en Oropesa, el cual mont&oacute; en seguida &aacute; caballo y se present&oacute;
+ante el Cap&iacute;tulo de Guadalupe, haciendo suya la solicitud de los
+anacoretas de Yuste. Reprodujeron los Jer&oacute;nimos las razones de su
+anterior negativa, y o&iacute;das por el se&ntilde;or de Oropesa, exclam&oacute; sin vacilar:
+&laquo;<i>Pues bien: hoy por m&iacute;, ma&ntilde;ana por mis descendientes, me obligo &aacute;
+cubrir todas las necesidades del Monasterio de Yuste</i>.&raquo;</p>
+
+<p>&raquo;Ante esta arrogante y caballeresca donaci&oacute;n, tan propia del sujeto que
+la hac&iacute;a, el Cap&iacute;tulo declar&oacute; Jer&oacute;nimos &aacute; los <i>Hermanos de la pobre
+vida</i>, quedando as&iacute; fundado definitivamente el convento que hab&iacute;a de ser
+orgullo de la Orden.&mdash;Su primer Prior fu&eacute; Fr. Francisco de Madrid,
+ignor&aacute;ndose las razones por qu&eacute; no recay&oacute; este cargo ni en Robledillo ni
+en Plasencia.&mdash;Fin&oacute; con ello el a&ntilde;o de 1414.&raquo;</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Tal es la historia de la fundaci&oacute;n de <i>Yuste</i>.&mdash;La de su r&aacute;pido
+crecimiento, esplendorosa magnificencia y lamentable ruina nos detendr&aacute;
+tambi&eacute;n muy poco, pues ni ofrece tanto inter&eacute;s dram&aacute;tico como la
+porfiada lucha que acabamos de rese&ntilde;ar, ni creemos oportuno diferir
+demasiado la narraci&oacute;n de nuestra visita &aacute; los venerables restos de
+aquella santa casa.</p>
+
+<p>Diremos, pues, sucintamente, que D. Juan II, D. Enrique IV y los Reyes
+Cat&oacute;licos heredaron del piadoso hermano de D. Enrique III el decidido
+empe&ntilde;o de proteger el Monasterio de Yuste; y que, del propio modo, los
+Condes de Oropesa siguieron en estos reinados la tradici&oacute;n de
+Garci-&Aacute;lvarez de Toledo y consagraron al propio fin gran parte de sus
+rentas.</p>
+
+<p>Al principio se edific&oacute;, adem&aacute;s de la magn&iacute;fica iglesia que ya
+describiremos, un extenso y c&oacute;modo convento, &aacute; la verdad nada suntuoso;
+pero, &aacute; mediados del siglo <span class="smcap">xvi</span>, los mismos Condes de Oropesa costearon
+casi solos otro gran Monasterio (todo de piedra y en el soberbio orden
+arquitect&oacute;nico del Renacimiento), dejando para <i>Noviciado</i> el adyacente
+primitivo edificio. La nueva obra, que hab&iacute;a de vivir menos que la
+antigua, fu&eacute; terminada en 1554.</p>
+
+<p>Cuando Carlos V concibi&oacute; la primera idea de retirarse del mundo, fij&oacute;
+desde luego su atenci&oacute;n, como en lugar muy &aacute; prop&oacute;sito para acabar
+tranquilamente su vida, en el Monasterio de Yuste, cuya fama llenaba ya
+el orbe cristiano, no s&oacute;lo por la grandiosidad de su f&aacute;brica y por la
+riqueza de la Comunidad, sino tambi&eacute;n por lo ameno, sosegado y saludable
+de aquel solitario sitio. As&iacute; es que algunos a&ntilde;os antes de su
+abdicaci&oacute;n, hall&aacute;ndose el C&eacute;sar en los Pa&iacute;ses Bajos, encarg&oacute; &aacute; su hijo
+D. Felipe que, antes de partir &aacute; casarse con la Reina de Inglaterra,
+fuese al c&eacute;lebre convento y plantease en &eacute;l las habitaciones que deb&iacute;an
+construirse para recibirlo y albergarlo en su d&iacute;a.&mdash;</p>
+
+<p>El que pronto hab&iacute;a de llamarse Felipe II cumpli&oacute; la orden paterna, y
+muy luego empezaron las obras del apellidado <i>Palacio del Emperador</i>,
+palacio modest&iacute;simo, reducido &aacute; cuatro grandes celdas, cuyo destino fu&eacute;
+al principio un secreto para los mismos religiosos que all&iacute; viv&iacute;an,
+excepci&oacute;n hecha del Prior y de alg&uacute;n otro.</p>
+
+<p>M&aacute;s adelante veremos c&oacute;mo Felipe II volvi&oacute; alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s &aacute; Yuste.
+Ahora nos toca decir, con la misma f&oacute;rmula que emplea el mencionado
+cronista de la casa, que Carlos V se estableci&oacute; definitivamente en ella
+<i>el d&iacute;a de San Blas de 1557, y muri&oacute; el d&iacute;a de San Mateo de 1558</i>, de
+modo que permaneci&oacute; all&iacute;, haciendo hasta cierto punto vida de anacoreta,
+un a&ntilde;o, siete meses y diez y ocho d&iacute;as.</p>
+
+<p>Pero no adelantemos los sucesos, pues su viaje desde Flandes al
+Monasterio ofreci&oacute; algunas particularidades dignas de menci&oacute;n, que
+merecen p&aacute;rrafo aparte.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>&laquo;Renunciadas as&iacute; una tras otra las coronas&mdash;dice la
+<i>Historia</i><a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a>&mdash;determin&oacute; ya Carlos su viaje &aacute; Espa&ntilde;a..... La flota en
+que hab&iacute;a de venir, que se compon&iacute;a de sesenta naves guipuzcoanas,
+vizca&iacute;nas, asturianas y flamencas, se reuni&oacute; en Zuitburgo, en Zelanda,
+donde se dirigi&oacute; Carlos (28 de Agosto), acompa&ntilde;ado del rey D. Felipe, su
+hijo, de sus hermanas las reinas viudas de Francia y de Hungr&iacute;a, de su
+hija Mar&iacute;a y su yerno Maximiliano, Rey de Bohemia, que hab&iacute;an ido &aacute;
+despedirle, y de una brillante comitiva de flamencos y espa&ntilde;oles.&mdash;Al
+pasar por Gante no pudo menos de enternecerse, contemplando la casa en
+que naci&oacute;, los lugares y objetos que le recordaban los bellos d&iacute;as de la
+infancia, y que visitaba por &uacute;ltima vez para no volver &aacute; verlos jam&aacute;s.</p>
+
+<p>&raquo;Despidi&oacute;se tiernamente de sus hijos, abraz&oacute; &aacute; Felipe, le di&oacute; algunos
+consejos para su gobierno y conducta, y se hizo &aacute; la vela (17 de
+Septiembre), trayendo consigo &aacute; sus dos hermanas D.&ordf; Leonor y D.&ordf; Mar&iacute;a,
+reinas viudas ambas, que despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os volv&iacute;an &aacute; su patria y
+suelo natal. El 28 de Septiembre arrib&oacute; la flota al puerto de
+Laredo.&mdash;&laquo;<i>Yo te saludo, madre com&uacute;n de los hombres</i>, exclam&oacute; Carlos al
+tomar tierra. <i>Desnudo sal&iacute; del vientre de mi madre: desnudo volver&eacute; &aacute;
+entrar en tu seno</i>.&raquo;&mdash;A pesar de esta abnegaci&oacute;n, todav&iacute;a se incomod&oacute;
+mucho por no haber hallado all&iacute; el recibimiento que esperaba, y no haber
+llegado a&uacute;n la remesa de 4.000 ducados que preventivamente hab&iacute;a pedido
+&aacute; la Gobernadora de Castilla, su hija, la princesa D.&ordf; Juana, ni el
+Condestable, los capellanes y m&eacute;dicos que necesitaba, pues los m&aacute;s de
+los capellanes y criados ven&iacute;an enfermos y algunos hab&iacute;an muerto en la
+navegaci&oacute;n. El mismo Luis Quijada, mayordomo de la Princesa regente, no
+pudo llegar hasta unos d&iacute;as despu&eacute;s, por el fatal estado de los caminos;
+todo lo cual puso al Emperador de mal&iacute;simo humor y le hac&iacute;a prorrumpir
+en desabridas quejas, no pudiendo sufrir verse en tal especie de
+desamparo el que tan acostumbrado estaba &aacute; mandar y ser servido.</p>
+
+<p>&raquo;Parti&oacute; el 6 de Octubre de Laredo para Medina de Pomar, acompa&ntilde;ado del
+alcalde de Durango, de la Chanciller&iacute;a de Valladolid, con cinco
+alguaciles, disgustado y como avergonzado de verse entre tantas varas de
+justicia, que parec&iacute;a le llevaban preso. No quer&iacute;a que le hablaran de
+negocios; hu&iacute;a de que le tocaran asuntos pol&iacute;ticos, y mostraba no tener
+otro anhelo que sepultarse cuanto antes en Yuste. Al fin le llegaron los
+4.000 ducados, con lo cual prosigui&oacute; ya m&aacute;s contento &aacute; Burgos, donde
+lleg&oacute; el 13 y permaneci&oacute; hasta el 16, no queriendo que el Condestable de
+Navarra le hiciese ning&uacute;n recibimiento. Las dos reinas hermanas
+marchaban una jornada detr&aacute;s por falta de medios de transporte, que esto
+le suced&iacute;a en su antiguo reino de Castilla al mismo que tantas veces y
+con tanta rapidez y tanto aparato hab&iacute;a cruzado y atravesado la Europa.
+Marchaba tan lentamente, que emple&oacute; cerca de seis d&iacute;as desde Burgos &aacute;
+Valladolid. Aloj&oacute;se en la casa de Rui G&oacute;mez de Silva, dejando el palacio
+para las reinas sus hermanas, que entraron despu&eacute;s. Ocup&oacute;se el Emperador
+en Valladolid en el arreglo de ayudas de costa y mercedes que hab&iacute;a de
+dejar &aacute; los que hasta entonces le hab&iacute;an servido, en lo de la paga que
+se hab&iacute;a de dar &aacute; los que con &eacute;l hab&iacute;an venido de Flandes, y en lo que
+hab&iacute;a de quedar para el gasto de su casa. Con esto parti&oacute; de Valladolid
+(4 de Noviembre), con tiempo lluvioso y fr&iacute;o, caminando en litera.</p>
+
+<p>&raquo;Sigui&oacute; su marcha por Valdestillas, Medina del Campo, Horcajo de las
+Torres, Alaraz y Tornavacas, y para franquear el &aacute;spero y fragoso puerto
+que separa este pueblo del de Jarandilla<a name="FNanchor_6_6" id="FNanchor_6_6"></a><a href="#Footnote_6_6" class="fnanchor">[6]</a>, fu&eacute; conducido en hombros de
+labradores, porque &aacute; caballo no le permit&iacute;an sus achaques caminar sin
+gran molestia, y en la litera no pod&iacute;a ir sin grave riesgo de que las
+ac&eacute;milas se despe&ntilde;asen. El mismo Luis Quijada anduvo &aacute; pie al lado del
+Emperador las tres leguas que dura el mal camino. Por fortuna
+encontraron en Jarandilla (14 de Noviembre) magn&iacute;fico alojamiento en
+casa del Conde de Oropesa, bien provisto de todo, y con bellos jardines
+poblados de naranjos, cidras y limoneros. Detuvi&eacute;ronse all&iacute; todos
+bastante tiempo, por las malas noticias que comenzaron &aacute; correr acerca
+de la temperatura de Yuste. En el invierno era castigado de frecuentes
+lluvias y de fr&iacute;as y dens&iacute;simas nieblas, y en el verano le ba&ntilde;aba un sol
+abrasador. Proclamaban &aacute; una voz sus criados que los monjes hab&iacute;an
+cuidado bien de hacer sus viviendas al Norte y defendidas del calor por
+la iglesia, mientras la morada del Emperador y de sus sirvientes se
+hab&iacute;a hecho al Mediod&iacute;a y ten&iacute;a que ser insufrible en la estaci&oacute;n del
+est&iacute;o. Con esto todos estaban disgustados y todos aconsejaban al
+Emperador, inclusa su hermana la Reina de Hungr&iacute;a, que desistiera de su
+empe&ntilde;o de ir &aacute; Yuste y buscase otro lugar m&aacute;s favorable para su salud.</p>
+
+<p>&raquo;Oblig&oacute; esto al Emperador &aacute; ir un d&iacute;a (23 de Noviembre) &aacute; visitar
+personalmente su futura morada, y cuando todos esperaban que regresar&iacute;a
+disgustado, volvi&oacute; diciendo que le hab&iacute;a parecido todo bien, y aun mucho
+mejor que se lo pintaban; que en todos los puntos de Espa&ntilde;a hac&iacute;a calor
+en el verano y fr&iacute;o en el invierno, y que no desistir&iacute;a de su prop&oacute;sito
+de vivir en Yuste, aunque se juntase el cielo con la tierra.</p>
+
+<p>&raquo;Segu&iacute;a reteniendo al Emperador en Jarandilla la falta de dinero para
+pagar y despedir la gente que hab&iacute;a tra&iacute;do consigo, y aun para los
+precisos gastos de manutenci&oacute;n, hasta que, habiendo llegado el dinero
+que ten&iacute;a pedido &aacute; Sevilla (16 de Enero de 1557), fu&eacute; dando orden en la
+paga de los criados que m&aacute;s impacientes se mostraban por marchar. Con
+esto apresur&oacute; ya los preparativos para su entrada en Yuste, cosa que
+apetec&iacute;an vivamente los monjes, tanto como la repugnaban y sent&iacute;an cada
+vez m&aacute;s cuantos compon&iacute;an su casa y servicio.</p>
+
+<p>&raquo;Entr&oacute;, pues, el emperador Carlos V en el Monasterio de Yuste el 3 de
+Febrero de 1557. Su primera visita fu&eacute; &aacute; la iglesia, donde le recibi&oacute; la
+Comunidad con cruz, cantando el <i>Te Deum laudamus</i>, y colocado despu&eacute;s
+S. M. en una silla, fueron todos los monjes por su orden bes&aacute;ndole la
+mano, y el Prior le dirigi&oacute; una breve arenga, felicitando &aacute; la Comunidad
+por haberse ido &aacute; vivir entre ellos<a name="FNanchor_7_7" id="FNanchor_7_7"></a><a href="#Footnote_7_7" class="fnanchor">[7]</a>.&raquo;</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De la vida que el C&eacute;sar hizo en <i>Yuste</i>, algo nos dir&aacute;, aunque tan
+ruinoso, el propio Monasterio, cuando penetremos en &eacute;l.....; y para que
+esto no se retarde ya mucho, terminaremos r&aacute;pidamente el extracto que
+vamos haciendo de los anales del edificio.</p>
+
+<p>En 1570, doce a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del Emperador, fu&eacute; &aacute; visitar su
+sepultura el rey D. Felipe II, al paso que se dirig&iacute;a &aacute; C&oacute;rdoba con
+motivo de la rebeli&oacute;n de los moriscos de Granada. Dos d&iacute;as permaneci&oacute; el
+severo Monarca en la que hab&iacute;a sido &uacute;ltima mansi&oacute;n de su augusto padre;
+pero, &laquo;<i>por respeto</i> (dice el fraile cronista), <i>no durmi&oacute; en el
+dormitorio de &eacute;ste, sino en un retrete del mesmo aposento, que apenas
+cabe una cama peque&ntilde;a</i>&raquo;.</p>
+
+<p>Ya veremos nosotros todas estas habitaciones, que existen todav&iacute;a.</p>
+
+<p>Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde, terminado ya el Pante&oacute;n de El Escorial, fu&eacute;
+trasladado &aacute; su gran cripta el cad&aacute;ver de Carlos V, con harto
+sentimiento de los PP. Jer&oacute;nimos de Yuste. Sin embargo, los Reyes que
+sucedieron &aacute; Felipe II, lo mismo los de su dinast&iacute;a que los de la de
+Borb&oacute;n, continuaron dispensando al <i>Monasterio</i> grandes mercedes y muy
+decidida protecci&oacute;n, con lo que sigui&oacute; siendo uno de los m&aacute;s ricos y
+florecientes de la Orden jer&oacute;nima.</p>
+
+<p>As&iacute; lleg&oacute;, sin novedad alguna digna de mencionarse, el a&ntilde;o de 1809.&mdash;Era
+el 12 de Agosto, quince d&iacute;as despu&eacute;s de la victoria obtenida por
+espa&ntilde;oles &eacute; ingleses sobre los ej&eacute;rcitos de Napole&oacute;n delante de
+Talavera de la Reina. Una columna francesa, parece que fugitiva &oacute;
+cortada, estuvo merodeando en la Vera, esperando &aacute; saber c&oacute;mo podr&iacute;a
+reunirse al grueso del ej&eacute;rcito derrotado. Los frailes de Yuste huyeron
+&aacute; su aproximaci&oacute;n, y los soldados franceses profanaron la iglesia,
+robaron cuanto hubieron &aacute; mano, penetraron en el convento, saquearon su
+rica despensa y vaciaron su bien provista bodega, de cuyas resultas
+estaban todos ebrios cuando les lleg&oacute; la orden de evacuar inmediatamente
+aquella comarca y salir &aacute; juntarse &aacute; las tropas del mariscal V&iacute;ctor.
+Marcharon, pues, como Dios les di&oacute; &aacute; entender; pero no pudieron hacerlo
+diez &oacute; doce, cuya embriaguez era absoluta, por lo que se quedaron en el
+Monasterio durmiendo la borrachera. Sabedores de esta circunstancia los
+colonos y criados de la casa, que tan maltratados hab&iacute;an sido aquellos
+d&iacute;as por la soldadesca invasora, tomaron una horrible venganza en
+aquellos diez &oacute; doce hombres dormidos, &aacute; los cuales dieron muerte &aacute;
+mansalva. Dos d&iacute;as despu&eacute;s fueron echados de menos por sus camaradas,
+quienes, sospechando lo ocurrido, enviaron en su busca una secci&oacute;n de
+caballer&iacute;a. Estos expedicionarios no hallaron &aacute; nadie en el convento ni
+en sus alrededores, pero s&iacute; grandes manchas de sangre en el lugar en que
+dejaron dormidos &aacute; sus compa&ntilde;eros.....; y apelando &aacute; su vez &aacute; las
+represalias, pusieron fuego al Monasterio, cuya parte m&aacute;s monumental y
+preciosa qued&oacute; completamente destru&iacute;da, salv&aacute;ndose la iglesia, el
+Noviciado y las habitaciones que se construyeron para albergue de Carlos
+V.&mdash;Es decir, que pereci&oacute; todo el <i>Convento Nuevo</i>, edificado, como
+dijimos, &aacute; mitad del siglo <span class="smcap">xvi</span>.</p>
+
+<p>Desde entonces volvieron los frailes &aacute; habitar el <i>Convento Viejo</i>, &oacute;
+sea el Noviciado.</p>
+
+<p>En 1820 fueron expulsados por la <i>revoluci&oacute;n</i>, y vendi&oacute;se el Monasterio
+&aacute; un Sr. Tarr&iacute;us, que lo posey&oacute; hasta 1823.</p>
+
+<p>En 1823 se anul&oacute; la venta por la <i>reacci&oacute;n</i>.</p>
+
+<p>En 1834 la expulsi&oacute;n volvi&oacute; &aacute; tener efecto, y la compra del Sr. Tarr&iacute;us
+fu&eacute; revalidada por el Gobierno.</p>
+
+<p>Hace algunos a&ntilde;os el Sr. Tarr&iacute;us sac&oacute; el Monasterio &aacute; p&uacute;blica subasta.
+Napole&oacute;n III quiso adquirirlo; pero los peri&oacute;dicos hablaron mucho sobre
+el particular, lamentando que la c&aacute;mara mortuoria del vencedor de Pav&iacute;a
+pudiese ir &aacute; parar &aacute; manos francesas. Entonces, animados de un
+sentimiento patri&oacute;tico, reuni&eacute;ronse algunos t&iacute;tulos de Castilla, y
+acordaron comprar &aacute; <i>Yuste</i>, costare lo que costare. Pero este proyecto,
+como todos aquellos en que intervienen muchos, iba quedando en
+conversaci&oacute;n, cuando el Sr. Marqu&eacute;s de Miravel, uno de los asociados,
+viendo que no se hac&iacute;a nada de lo convenido, lo compr&oacute; por s&iacute; solo en
+la cantidad de 400.000 reales.</p>
+
+<p>M&aacute;s adelante veremos que el hist&oacute;rico Monasterio no ha podido caer en
+mejores manos.</p>
+
+<p>El Sr. Marqu&eacute;s de Miravel se ha consagrado con incesante af&aacute;n, y &aacute; costa
+de grandes sacrificios, &aacute; salvar &aacute; <i>Yuste</i> de la total ruina que le
+amenazaba. Ya ha reedificado mucho de lo derru&iacute;do; ya ha contenido en
+todas partes la destrucci&oacute;n, y de esperar es que alg&uacute;n d&iacute;a acabe de
+restaurar lo que yace en pedazos por el suelo.&mdash;S&oacute;lo con lo que ha hecho
+hasta hoy, ya ha merecido bien de la patria y de cuantos aman sus
+antiguas glorias.</p>
+
+<p>Conque penetremos en Yuste.</p>
+
+
+<p class="num">III</p>
+
+<p>Delante de la actual entrada, que es la antigua de la <i>Huerta</i> del
+Monasterio, y por la que se reg&iacute;a el Emperador cuando sal&iacute;a &aacute; caballo,
+el&eacute;vase un a&ntilde;oso y corpulento <i>nogal</i>, tenido en gran veneraci&oacute;n
+hist&oacute;rica, y del que no hay viajero que no se lleve algunas hojas como
+recuerdo de su peregrinaci&oacute;n &aacute; Yuste.</p>
+
+<p>Es que aquel <i>nogal</i> data de un tiempo muy anterior &aacute; la fundaci&oacute;n del
+convento; es que &aacute; su sombra fu&eacute; donde, seg&uacute;n la tradici&oacute;n, se sentaron
+los anacoretas Bralles y Castellanos la tarde que eligieron aquel sitio,
+entonces desierto, como el m&aacute;s &aacute; prop&oacute;sito para establecerse, y es que
+el mismo C&eacute;sar, en tiempo de verano, sol&iacute;a pasar largas horas bajo su
+espes&iacute;simo ramaje, viendo correr el agua del arroyo que fluye &aacute; su pie y
+respirando el fresco ambiente de un lugar tan umbroso, ameno y
+deleitable.</p>
+
+<p>Despu&eacute;s de rendir el debido acatamiento &aacute; aquel &aacute;rbol, cuya edad no
+bajar&aacute; de seis siglos, llamamos &aacute; la mencionada puerta del Monasterio, &oacute;
+sea &aacute; la puerta r&uacute;stica del que fu&eacute; Palacio del Emperador. Un campesino
+acudi&oacute; &aacute; abrirnos, y como ya se hubiese recibido all&iacute; recado del
+Administrador (que reside en Quacos) avisando nuestra visita y
+anunciando que &eacute;l llegar&iacute;a inmediatamente &aacute; hacernos los honores de
+aquella mansi&oacute;n de los recuerdos, dej&oacute;senos pasar adelante.</p>
+
+<p>Agradabil&iacute;sima emoci&oacute;n nos produjo el noble cuanto gracioso aspecto del
+primer cuadro que apareci&oacute; &aacute; nuestros ojos.&mdash;Gigantescos naranjos
+seculares, cuajados de rojas naranjas, sombreaban la especie de atrio &oacute;
+comp&aacute;s en que hab&iacute;amos entrado. Sus ramas sub&iacute;an hasta los arcos de un
+elegante mirador que ten&iacute;amos enfrente y que sirve de fachada al &uacute;nico
+piso alto de un modesto aunque decoroso edificio. A aquel mirador &oacute;
+sal&oacute;n abierto, cuyo interior desc&uacute;brese completamente por los amplios
+arcos que constituyen dos de sus lados, se sube, no por escaleras, sino
+por una suave <i>rampa</i> constru&iacute;da sobre otros arcos de progresiva
+elevaci&oacute;n. Debajo del sal&oacute;n-mirador vense tambi&eacute;n al descubierto los
+pilares, arcos y b&oacute;vedas que lo sustentan, de modo que la tal morada
+aparec&iacute;a &aacute; nuestros ojos en una forma a&eacute;rea, calada, abierta, luminosa,
+sin otra defensa contra el sol y el viento que el verdor de los pr&oacute;ximos
+&aacute;rboles &oacute; de las enredaderas y rosales que trepaban por pilastras,
+balaustres y columnas.</p>
+
+<p>Aquel risue&ntilde;o edificio era el <i>Palacio del Emperador</i>, al cual serv&iacute;a de
+vest&iacute;bulo el descubierto y alegre aposento que est&aacute;bamos mirando,
+aposento restaurado recientemente por el Sr. Marqu&eacute;s de Miravel,
+mediante costos&iacute;simas obras, en que se ha respetado religiosamente la
+primitiva forma y disposici&oacute;n de la parte arruinada.</p>
+
+<p>La extensa <i>rampa</i> que ten&iacute;amos delante, y por la cual se sube &aacute; dicho
+vest&iacute;bulo, es la misma que se construy&oacute; para que el valetudinario Carlos
+V pudiese montar &aacute; caballo &aacute; la puerta de sus habitaciones, &oacute; sea en el
+propio piso alto, libr&aacute;ndose as&iacute; de la incomodidad de las escaleras, que
+le eran ya insoportables.&mdash;Tambi&eacute;n han sido reforzados sus arcos en
+estos &uacute;ltimos tiempos con tal arte y habilidad, que no falta ni una
+sola piedra del sitio que ocupaba hace trescientos a&ntilde;os.</p>
+
+<p>Viej&iacute;simas hiedras, contempor&aacute;neas, sin duda, del primer convento,
+visten por completo las recias tapias que forman el comp&aacute;s &oacute; atrio en
+que nosotros echamos pie &aacute; tierra, y desde donde contempl&aacute;bamos la
+morada del C&eacute;sar.&mdash;De una de estas tapias sale un brazo de agua sonora y
+reluciente, que con su eterno murmullo presta no s&eacute; qu&eacute; pl&aacute;cida
+melancol&iacute;a &aacute; aquel sosegado recinto. La hiedra y el agua, con su
+perdurable existencia, parec&iacute;an encargadas de perpetuar las hu&eacute;rfanas
+memorias de tantas grandezas extinguidas. El agua, sobre todo, fluyendo
+y charlando hoy como flu&iacute;a y charlaba en 1558, sin respetar ahora el
+silencio de muerte que ha sucedido en aquella soledad al antiguo
+esplendor y movimiento, record&aacute;banos estos hermosos versos con que
+nuestro inmortal Quevedo acaba un soneto titulado: <i>A Roma sepultada en
+sus ruinas:</i></p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">&laquo;S&oacute;lo el Tibre qued&oacute;, cuya corriente,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si ciudad la reg&oacute;, ya sepultura</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La llora con funesto son doliente.</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">&iexcl;Oh Roma! En tu grandeza, en tu hermosura,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Huy&oacute; lo que era firme, y solamente</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Lo fugitivo permanece y dura.&raquo;</span><br />
+</p>
+
+<p>Atado que hubimos nuestros caballos &aacute; los recios troncos de los naranjos
+susodichos, emprendimos la subida por la rampa, que nos condujo al
+<i>sal&oacute;n-mirador</i>, estancia verdaderamente deliciosa, m&aacute;s propia de una
+<i>villa</i> italiana &oacute; de un <i>carmen</i> granadino que de un monasterio oculto
+en los repliegues y derivaciones de una sierra de Extremadura.</p>
+
+<p>Cuatro son los grandes arcos que ponen el mirador en relaci&oacute;n directa
+con el rico ambiente y esplendorosa vegetaci&oacute;n de aquel amen&iacute;simo
+barranco. Dos de ellos dan &aacute; la parte donde sub&iacute;amos, sirviendo el uno
+de entrada &aacute; la rampa, y el otro como de balc&oacute;n, desde el cual se tocan
+con la mano los bermejos frutos de los naranjos del comp&aacute;s, y se
+descubre, al trav&eacute;s de sus ramas, un elegant&iacute;simo &aacute;ngulo de la contigua
+iglesia, de perfecto estilo g&oacute;tico, cuyas gentiles ojivas, esbeltos
+juncos y erguidas agujas, todo ello de una resistente piedra dorada por
+los siglos, infunden en el &aacute;nimo, en medio de aquellas abandonadas
+ruinas, arrogantes ideas de inmortalidad.</p>
+
+<p>Los otros dos arcos miran al Mediod&iacute;a, y desde ellos se goza de la
+apacible contemplaci&oacute;n de la <i>Huerta</i> y del bosque de olmos y de todos
+los suaves encantos de aquel breve y pac&iacute;fico horizonte. De dicha
+<i>Huerta</i> trepan, como hemos apuntado, hasta penetrar por los arcos
+dentro de aquel sal&oacute;n, rosales parietarios y escaladoras enredaderas con
+sus elegantes campanillas, que todav&iacute;a no se hab&iacute;an cerrado aquella
+ma&ntilde;ana: adem&aacute;s, los dos grandes balcones determinados por ambos arcos
+tienen el antepecho en la parte &oacute; cara interna del recio muro, dejando
+destinado todo el ancho de &eacute;ste &aacute; dos extensos arriates &oacute; pensiles que
+cultivaba Carlos V, y que hoy se cultivan tambi&eacute;n cuidadosamente.
+Geranios, rosales de pitimin&iacute; y clavellinas, todo florido, pues ya he
+dicho que est&aacute;bamos en Mayo, vimos nosotros en aquellos dos jardinillos
+tan graciosamente imaginados y dispuestos.&mdash;Cuando al poco rato llegaron
+el Administrador y su se&ntilde;ora, supimos que &eacute;sta, madrile&ntilde;a de pura raza,
+aficionad&iacute;sima, por consiguiente, &aacute; macetas, era la autora del milagro
+de que continuasen consagrados &aacute; Flora los dos arriates que cuid&oacute; en
+otro tiempo Carlos de Austria.</p>
+
+<p>Llevo descritos dos lados del <i>sal&oacute;n-mirador</i>, bien que aun me falte
+decir que, entre el arco que comunica con la rampa y el otro contiguo,
+hay un <i>poyo de piedra</i>, de dos cuerpos, mucho m&aacute;s ancho el de abajo que
+el de arriba, que se construy&oacute; all&iacute; para que Carlos V montase &aacute; caballo
+m&aacute;s c&oacute;modamente.....</p>
+
+<p>Por cierto que, seg&uacute;n refiere Fr. Prudencio Sandoval en su <i>Historia del
+Emperador</i>, las cabalgaduras que &eacute;ste usaba en Yuste no ten&iacute;an nada de
+ces&aacute;reas ni de marciales, pues consist&iacute;an en <i>una jaquilla bien peque&ntilde;a
+y una mula vieja</i>.&mdash;&iexcl;Tan acabado de fuerzas estaba aquel que tantas
+veces hab&iacute;a recorrido la Europa &aacute; caballo!</p>
+
+<p>Pero ya que de esto hemos venido &aacute; hablar, oigamos describir al mismo
+historiador la manera c&oacute;mo mont&oacute; &aacute; caballo por &uacute;ltima vez el
+protagonista del siglo de los h&eacute;roes, el vencedor de mil combates, el
+hombre de hierro.</p>
+
+<p>&laquo;.....Puesto en la jaquilla, apenas di&oacute; tres &oacute; cuatro pasos cuando
+comenz&oacute; &aacute; dar voces que le bajasen, que se desvanec&iacute;a, y como iba
+rodeado de sus criados, le quitaron luego, y desde entonces nunca m&aacute;s se
+puso en cabalgadura alguna.&raquo;</p>
+
+<p>Considerad ahora cu&aacute;ntas reflexiones no acudir&aacute;n &aacute; la mente al
+contemplar aquel poyo de piedra, terrible monumento que acredita toda la
+flaqueza y r&aacute;pida caducidad de esta nuestra m&aacute;quina humana, tan
+temeraria, impetuosa y presumida en las breves horas de la juventud, si
+por acaso le presta sus alas la fortuna.....&mdash;Mas sigamos nuestra
+descripci&oacute;n.</p>
+
+<p>La pared que da al Norte, s&oacute;lo es notable por lindar con el muro de la
+iglesia y porque en aquel lado del <i>sal&oacute;n-mirador</i> hay una peque&ntilde;a y
+preciosa <i>fuente</i>, labrada en la forma y estilo de las que adornan los
+paseos p&uacute;blicos &oacute; los jardines de los palacios.</p>
+
+<p>Esta <i>fuente</i> tendr&aacute; unas dos varas y media de altura, y se compone de
+un pilar redondo, del centro del cual sale un recio fuste &oacute; &aacute;rbol, que
+luego se convierte en gracioso grupo de ni&ntilde;os, muy bien esculpido; todo
+ello de una sola pieza y de piedra bastante parecida al m&aacute;rmol, aunque
+de la especie gran&iacute;tica. El grupo de ni&ntilde;os sostiene una taza redonda, de
+la cual fluye por cuatro ca&ntilde;os un agua cristalina, sumamente celebrada
+por sus virtudes higi&eacute;nicas.&mdash;El Emperador no beb&iacute;a otra, y nosotros la
+probamos tambi&eacute;n, aunque llev&aacute;bamos <i>&aacute; bordo</i> un vino de primer orden.</p>
+
+<p>Porque debemos advertir que, mientras llegaba &oacute; no llegaba el Sr.
+Administrador, nos permitimos desplegar las provisiones que hab&iacute;amos
+sacado del Bald&iacute;o y almorzar como unos..... jer&oacute;nimos, haciendo mesa del
+poyo de piedra en que se encaramaba el Emperador para montar en la
+jaquilla &oacute; en la mula.....&mdash;Pero, volviendo &aacute; la <i>fuente</i>, dir&eacute; que del
+libro de Fr. Luis de Santa Mar&iacute;a (que despu&eacute;s le&iacute;mos) consta que &laquo;se la
+regal&oacute; &aacute; Carlos V el ilustre Ayuntamiento de la ciudad de Plasencia&raquo;.</p>
+
+<p>Vamos &aacute; la cuarta pared.&mdash;En ella est&aacute; la puerta de entrada al Palacio,
+y &aacute; su lado existe hoy un <i>banco</i> muy viejo de madera (en el mismo lugar
+que hab&iacute;a antes un asiento de piedra), sobre el cual se lee la siguiente
+<i>inscripci&oacute;n</i>, pintada en la pared en caracteres del siglo <span class="smcap">xvi</span> muchas
+veces retocados:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">&laquo;<i>Su Mag.&ordf; El Emper.<sup>or</sup> D. Carlos</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Quinto nro. Se&ntilde;or en este lugar</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>estava asentado quando le di&oacute;</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>el mal &aacute; los treynta y uno</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>de Agosto &aacute; las quatro de la</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>tarde.&mdash;Fallesci&oacute; &aacute; los Veinte</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>y uno de Septiembre &aacute; las dos</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>y media de la ma&ntilde;ana. A&ntilde;o</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>del S.<sup>or</sup></i></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3.5em;"><i>de 1558.</i>&raquo;</span><br />
+</p>
+
+<p>El <i>mal</i> &aacute; que alude la precedente inscripci&oacute;n consisti&oacute; en que,
+habiendo comido al sol Carlos V, en aquel propio sal&oacute;n-mirador, sinti&oacute;se
+acometido de fr&iacute;o, no bien dej&oacute; la mesa, y luego le entr&oacute;
+calentura.&mdash;&laquo;P&oacute;nenos en cuidado (escrib&iacute;a dos d&iacute;as despu&eacute;s su mayordomo
+Luis Quijada &aacute; Juan V&aacute;zquez de Molina<a name="FNanchor_8_8" id="FNanchor_8_8"></a><a href="#Footnote_8_8" class="fnanchor">[8]</a>), porque ha muchos a&ntilde;os que &aacute;
+S. M. no le ha acudido calentura con fr&iacute;o sin accidente de gota. El fr&iacute;o
+casi lo tuvo delante de m&iacute; todo; mas no fu&eacute; grande, puesto que tembl&oacute;
+alg&uacute;n tanto; dur&oacute; casi tres horas la calentura: no es mucha, aunque en
+todo me remito al doctor, que escribir&aacute; m&aacute;s largo.&mdash;Yo temo que este
+accidente sobrevino de comer antier en un terrado cubierto, y hac&iacute;a sol,
+y reverberaba all&iacute; mucho, y estuvo en &eacute;l hasta las cuatro de la tarde,
+y de all&iacute; se levant&oacute; con un poco dolor de cabeza y aquella noche durmi&oacute;
+mal.&raquo;</p>
+
+<p>Esta carta es de 1.&ordm; de Septiembre.&mdash;Por consiguiente, la inscripci&oacute;n
+preinserta est&aacute; equivocada, y donde dice 31 de Agosto debe leerse 30 de
+Agosto.</p>
+
+<p>Sobre ella se ven las armas imperiales, pintadas en la pared; obra, sin
+duda, del mismo autor de aquella leyenda conmemorativa.</p>
+
+<p>Con lo cual terminan todas las cosas que hay que notar en el
+<i>sal&oacute;n-mirador</i> &oacute; vest&iacute;bulo del humilde Palacio de Yuste.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Entramos, pues, en el Palacio.</p>
+
+<p>Ya he dicho que se compone de cuatro grandes celdas, situadas dos &aacute; cada
+lado de un pasillo &oacute; galer&iacute;a que atraviesa el edificio de Oeste &aacute; Este y
+al cual dan las puertas de las cuatro.</p>
+
+<p>Las dos celdas de la izquierda, entrando, estaban destinadas en tiempo
+del Emperador, la una &aacute; <i>Recibo</i>, y la otra &aacute; <i>Dormitorio</i>, y se
+comunican entre s&iacute;. Las dos de la derecha, que tambi&eacute;n tienen
+comunicaci&oacute;n por dentro, eran el <i>Comedor</i> y la <i>Cocina</i>.</p>
+
+<p>Y &aacute; esto se reduc&iacute;a el alojamiento del C&eacute;sar.</p>
+
+<p>Su servidumbre, compuesta de sesenta personas, habitaba el piso inferior
+de aquel llamado Palacio, &oacute; varias dependencias del convento, residiendo
+en Quacos los empleados que no ten&iacute;an que asistir continuamente &aacute; S. M.</p>
+
+<p>En la actualidad no hay ni un solo mueble en dichas celdas; y como, por
+otra parte, carecieron siempre de toda ornamentaci&oacute;n arquitect&oacute;nica sus
+lisas paredes, blanqueadas con cal &aacute; la antigua espa&ntilde;ola, la revista que
+nosotros les pasamos habr&iacute;a sido muy corta, si recuerdos hist&oacute;ricos y
+consideraciones de una mansa y cristiana filosof&iacute;a no nos hubieran
+detenido largo tiempo en cada estancia.</p>
+
+<p>Nuestra visita principi&oacute; por el <i>Recibo</i>, donde s&oacute;lo hab&iacute;a que ver una
+gran chimenea, digna de competir con las llamadas de campana: tan
+enormes eran su tragante y su fog&oacute;n. Entre la puerta de entrada, la de
+comunicaci&oacute;n con el <i>Dormitorio</i>, la reja que da paso &aacute; la luz del
+sal&oacute;n-mirador y otra puertecilla de que hablar&eacute; luego, no quedaba m&aacute;s
+que un puesto resguardado del aire, &oacute; sea un &uacute;nico <i>rinc&oacute;n</i> que ocupar
+cerca de la chimenea. No pod&iacute;amos, pues, equivocarnos respecto de cu&aacute;l
+ser&iacute;a el sitio que ocupar&iacute;a el Emperador en aquella sala, durante la
+estaci&oacute;n del invierno, cuando iban &aacute; visitarlo San Francisco de Borja,
+el Conde de Oropesa, el Arzobispo de Toledo y otros antiguos amigos
+suyos.</p>
+
+<p>Pero no seguir&eacute; adelante sin hacer una advertencia de gran
+importancia.....</p>
+
+<p>Si yo me hubiese propuesto referir la <i>Vida de Carlos V en Yuste</i>
+(escrita ya con suma minuciosidad y conciencia en un notable cap&iacute;tulo y
+en un ap&eacute;ndice muy curioso de la <i>Historia de Espa&ntilde;a</i> por D. Modesto
+Lafuente), podr&iacute;a enumerar aqu&iacute;, sin m&aacute;s trabajo que copiar algunos
+documentos del Archivo de Simancas, insertos en la obra de aquel
+historiador, los muebles, los cuadros, las alhajas y hasta las ropas que
+ten&iacute;a el Emperador en su retiro, as&iacute; como sus h&aacute;bitos, entretenimientos
+y conversaciones; pero, no siendo, ni pudiendo ser, tal mi prop&oacute;sito,
+sino meramente fotografiar, por decirlo as&iacute;, el estado <i>actual</i> del
+Monasterio, me limitar&eacute; &aacute; remitiros &aacute; la obra mencionada y aconsejaros
+que no deis cr&eacute;dito &aacute; lo que otros historiadores cuentan acerca de los
+actos del Emperador en Yuste.</p>
+
+<p>Desconfiad, sobre todo, de las noticias de Fr. Prudencio Sandoval y de
+Mr. Robertson, quienes, en esta parte &iacute;ntima de sus c&eacute;lebres historias,
+fueron sin duda mal informados, &oacute; fantasearon &aacute; medida de su deseo. As&iacute;
+lo demuestra el Sr. Lafuente con irrebatibles razones y documentos
+originales de primera fuerza.&mdash;Es falso, por ejemplo, que Carlos hiciese
+sus exequias en vida; falso que estuviese sujeto &aacute; la misma regla que
+los frailes de la casa; falso que se flagelase hasta te&ntilde;ir de sangre las
+disciplinas; falso que no atendiese &aacute; las cosas pol&iacute;ticas de Espa&ntilde;a y
+del resto de Europa, y falso que se dedicase &aacute; la construcci&oacute;n de
+juguetes autom&aacute;ticos y otras puerilidades con su relojero de c&aacute;mara y
+famoso mec&aacute;nico Juanelo Turriano.&mdash;Leed &aacute; Lafuente, repetimos, y all&iacute;
+ver&eacute;is, aut&eacute;nticamente probado, que Carlos V, en Yuste, fu&eacute; el hombre de
+siempre, con sus cualidades y sus defectos y con la sabida originalidad
+de su condici&oacute;n, festiva y grave &aacute; un tiempo mismo, dominante,
+vehemente, voluntariosa, y &aacute; la par llana y sencilla, como la de Julio
+C&eacute;sar.</p>
+
+<p>Sigamos nuestra exploraci&oacute;n.</p>
+
+<p>La ya mencionada puertecilla de la sala de <i>Recibo</i> conduce &aacute; un
+diminuto &eacute; irregular aposento, que es aquel <i>retrete</i> &oacute; gabinetillo de
+que ya he hablado tambi&eacute;n, en que <i>apenas cabe una cama</i>, y donde durmi&oacute;
+Felipe II la &uacute;ltima vez que estuvo en Yuste, en se&ntilde;al de respeto..... &oacute;
+miedo &aacute; las habitaciones que hab&iacute;an sido de su difunto padre.&mdash;&iexcl;Curioso
+fuera saber lo que pens&oacute; all&iacute; el hombre del Escorial durante las dos
+noches que pas&oacute;, como quien dice, emparedado cerca de la c&aacute;mara
+mortuoria de Carlos de Gante!&mdash;Pero la historia ignora siempre las
+mejores cosas.</p>
+
+<p>Del <i>Recibo</i> volvimos &aacute; salir al pasillo &oacute; galer&iacute;a, dejando para lo
+&uacute;ltimo la visita al <i>Dormitorio</i>, y pasamos al <i>Comedor</i> del m&aacute;s comil&oacute;n
+de los emperadores habidos y por haber....., excepto Heliog&aacute;balo.</p>
+
+<p>Carlos V era m&aacute;s flamenco que espa&ntilde;ol, sobre todo en la mesa. Maravilla
+leer (pues todo consta) el ingenio, verdaderamente propio de un gran
+jefe de Estado Mayor militar, con que resolv&iacute;a la gran cuesti&oacute;n de
+vituallas, proporcion&aacute;ndose en aquella soledad de Yuste los m&aacute;s raros y
+ex&oacute;ticos manjares. Sus cartas y las de sus servidores est&aacute;n llenas de
+instrucciones, quejas y demandas, en virtud de las cuales nunca faltaban
+en la despensa y cueva de aquel modesto palacio los pescados de todos
+los mares, las aves m&aacute;s renombradas de Europa, las carnes, frutos y
+conservas de todo el universo. Con decir que com&iacute;a ostras frescas en el
+centro de Espa&ntilde;a, cuando en Espa&ntilde;a no hab&iacute;a ni siquiera caminos
+carreteros, bastar&aacute; para comprender las artes de que se valdr&iacute;a &aacute; fin de
+hacer llegar en buen estado &aacute; la sierra de Jaranda sus alimentos
+favoritos.</p>
+
+<p>Pero nos metemos sin querer en honduras pasadas, olvidando que aqu&iacute; no
+se trata sino de lo presente. Pues bien: en el <i>Comedor</i> s&oacute;lo hay de
+notable otra chimenea como la susodicha; un gran balc&oacute;n-cierre, &oacute;
+tribuna volada, que da &aacute; la huerta y mira al Mediod&iacute;a, donde el viejo
+Emperador tomaba en invierno los &uacute;ltimos rayos del sol de sus
+victorias....., y una puerta de comunicaci&oacute;n con la <i>Cocina</i>.</p>
+
+<p>La <i>Cocina</i> es digna del imperial glot&oacute;n, propia de un convento de
+Jer&oacute;nimos y adecuada &aacute; los grandes fr&iacute;os que reinan en aquel pa&iacute;s
+durante el rigor del invierno. En torno del monumental fog&oacute;n, que ocupa
+casi la mitad de aquel vasto aposento, bien pudieron calentarse
+simult&aacute;neamente con holgura los sesenta servidores de S. M. En cuanto &aacute;
+las hornillas, puede asegurarse que infundir&iacute;an verdadera veneraci&oacute;n
+cuando estaban en ejercicio, as&iacute; como hoy su yerta desnudez y triste
+arrumbamiento infunden melanc&oacute;licas reflexiones.</p>
+
+<p>Pero estas reflexiones nos llevan como por la mano al <i>Dormitorio</i> del
+Emperador, &oacute; sea &aacute; su c&aacute;mara mortuoria.</p>
+
+<p>Es una pieza del mismo tama&ntilde;o que las tres mencionadas, con otra enorme
+chimenea. Una alta reja le da luz por la parte de Levante, y tiene
+adem&aacute;s tres puertas, de las cuales una da &aacute; la iglesia, otra al <i>Recibo</i>
+y otra &aacute; la galer&iacute;a.</p>
+
+<p>No cabe ni puede caber duda respecto del sitio que ocupaba el lecho de
+S. M. y en que lanz&oacute; el &uacute;ltimo suspiro, puesto que lo indica
+matem&aacute;ticamente la puerta de comunicaci&oacute;n con la iglesia, que se rasg&oacute;
+frente por frente &aacute; la cama del C&eacute;sar, &aacute; fin de que, acostado y todo,
+pudiese ver el altar mayor y oir Misa cuando sus achaques le imped&iacute;an
+dejar el lecho. Traz&oacute;se, pues, dicha puerta, <i>oblicuamente</i>, sobre el
+recio muro del templo, en el &aacute;ngulo opuesto &aacute; aquel en que dorm&iacute;a y
+hab&iacute;a de morir Carlos V, y all&iacute; sigue, y desde ella se determina
+fijamente tan hist&oacute;rico paraje.</p>
+
+<p>A mayor abundamiento, en aquel rinc&oacute;n del <i>Dormitorio</i> hay un cuadro que
+representa &aacute; San Jer&oacute;nimo viendo llegar &aacute; Carlos V &aacute; la gloria eterna y
+arrodillarse &aacute; los pies de la Sant&iacute;sima Trinidad.&mdash;Debajo de este cuadro
+se ve un tarjet&oacute;n dorado que dice lo siguiente: &laquo;S. A. R. el Infante
+Duque de Montpensier regal&oacute; al Monasterio de Yuste este cuadro, sacado
+del original que &aacute; la muerte del Emperador Carlos V, su glorioso abuelo,
+se hallaba &aacute; la cabecera de su cama.&raquo;</p>
+
+<p>Decir los pensamientos que acudieron &aacute; mi mente en aquel sitio, donde
+expir&oacute; (en hora ignorada por sus propios hijos durante algunos d&iacute;as) el
+que tantas veces desafi&oacute; la muerte &aacute; la faz del universo en los campos
+de batalla, fuera traducir p&aacute;lidamente lo que el lector se imaginar&aacute; sin
+esfuerzo alguno.</p>
+
+<p>H&aacute;gole, pues, gracia de mis reflexiones, y le invito &aacute; que me siga &aacute; la
+<i>iglesia</i> y &aacute; las <i>ruinas del convento</i>, donde todo hablar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s
+alto y m&aacute;s claro el severo lenguaje de aquellas verdades eternas:
+<i>Verumtamen, universa vanitas..... Verumtamen, in imagine pertransit
+homo</i>.</p>
+
+
+<p class="num">IV</p>
+
+<p>La <i>iglesia</i> se reduce &aacute; una nave g&oacute;tica, larga y alt&iacute;sima, digna de una
+catedral de primer orden. Esta nave se conserva &iacute;ntegra: seg&uacute;n una
+tradici&oacute;n, porque los incendiarios franceses de 1809 procuraron que el
+fuego no llegase &aacute; ella; seg&uacute;n otra tradici&oacute;n, porque no hab&iacute;a en todo
+aquel edificio madera alguna en que pudiesen prender las llamas.</p>
+
+<p>Sin embargo, sus b&oacute;vedas ojivales amenazaban desplomarse cuando compr&oacute;
+el Monasterio el Sr. Marqu&eacute;s de Miravel, quien procedi&oacute; inmediatamente &aacute;
+repararlas.&mdash;As&iacute; lo indica la siguiente modest&iacute;sima inscripci&oacute;n, que se
+lee en el testero posterior del coro:</p>
+
+<p><i>Estando estas b&oacute;vedas en ruinas, se construyeron por Jos&eacute; Campal, a&ntilde;o
+de 1860.</i></p>
+
+<p>Pero dir&aacute; el lector: &iquest;qui&eacute;n es <i>Jos&eacute; Campal</i>? &iquest;Son &eacute;stos el nombre y el
+apellido del espl&eacute;ndido Marqu&eacute;s que coste&oacute; la obra, &oacute; los de alg&uacute;n
+insigne arquitecto, &eacute;mulo de la gloria de los Brunelleschi y Miguel
+&Aacute;ngel?</p>
+
+<p>Ni lo uno ni lo otro.</p>
+
+<p>Jos&eacute; Campal es un humilde alba&ntilde;il de Jarandilla, que se atrevi&oacute; &aacute;
+acometer tan ardua empresa, y la llev&oacute; &aacute; feliz t&eacute;rmino, cuando maestros
+llevados de Madrid con tal prop&oacute;sito la hab&iacute;an considerado
+irrealizable.&mdash;Admirado entonces el Marqu&eacute;s del arrojo y la inteligencia
+de Campal, mand&oacute; poner dicha inscripci&oacute;n en el coro.</p>
+
+<p>La nave de la iglesia y sus altares est&aacute;n hoy completamente desnudos de
+todo cuadro, de toda imagen, de toda se&ntilde;al de culto. Los &uacute;nicos
+accidentes que interrumpen la escueta monoton&iacute;a de aquellos blanqueados
+muros, son las Armas Imperiales que campean all&aacute; arriba, en el centro
+del embovedado, y un negro <i>ata&uacute;d</i> depositado &aacute; gran altura, en un nicho
+&uacute; hornacina de la pared de la derecha.</p>
+
+<p>Este ata&uacute;d es de madera de casta&ntilde;o, y estuvo forrado de terciopelo
+negro. Hoy no contiene nada; pero en un tiempo contuvo otra caja de
+plomo, dentro de la cual fu&eacute; depositado el cad&aacute;ver del Emperador.....</p>
+
+<p>&laquo;P&uacute;sose el cuerpo del Emperador (dice la historia) en una caja de plomo,
+la cual se encerr&oacute; en otra de madera de casta&ntilde;o, forrada de terciopelo
+negro. Hici&eacute;ronsele solemnes exequias por tres d&iacute;as, celebrando el
+Arzobispo de Toledo, Fr. Bartolom&eacute; de Carranza, &aacute; quien sirvieron de
+ministros el confesor del Emperador, Fr. Juan Regla, y el prior Fr.
+Mart&iacute;n de Angulo, y predicando sucesivamente el P. Villalva y los
+priores de Granada y Santa Engracia de Zaragoza.</p>
+
+<p>&raquo;Una de las cl&aacute;usulas del codicilo de Carlos V era que se le enterrara
+debajo del altar mayor del Monasterio, quedando fuera del ara la mitad
+del cuerpo, del pecho &aacute; la cabeza, en el sitio que pisaba el Sacerdote
+al decir la misa, de manera que pusiese los pies sobre &eacute;l. Para cumplir
+del modo posible este mandato, se derrib&oacute; el altar mayor y se sac&oacute; hacia
+fuera, con objeto de depositar detr&aacute;s de &eacute;l el cad&aacute;ver, pues debajo no
+pod&iacute;a estar, por ser lugar exclusivo de los Santos que la Iglesia tiene
+canonizados<a name="FNanchor_9_9" id="FNanchor_9_9"></a><a href="#Footnote_9_9" class="fnanchor">[9]</a>.&raquo;</p>
+
+<p>A consecuencia de esta reforma, el altar Mayor qued&oacute; en la extra&ntilde;a
+disposici&oacute;n que hoy se advierte; esto es, sumamente estrecho de
+presbiterio, y muy alto en proporci&oacute;n del escaso desarrollo de su
+escalinata, cuyos pelda&ntilde;os son tan pinos, que cuesta fatiga y peligro
+subirlos &oacute; bajarlos.</p>
+
+<p>Fu&eacute;, pues, depositado el cad&aacute;ver del C&eacute;sar dentro de las dos cajas
+mencionadas, detr&aacute;s del retablo de Yuste, hasta que, quince a&ntilde;os y medio
+despu&eacute;s, el 4 de Febrero de 1574, verific&oacute;se su traslaci&oacute;n al Escorial,
+en la caja de plomo, revestida de otra nueva que se construy&oacute; al
+intento, quedando en la b&oacute;veda de Yuste, como recuerdo, la caja de
+casta&ntilde;o. Pero como todos los viajeros que visitaban la tal b&oacute;veda
+hubiesen dado en la flor de cortar pedazos del viej&iacute;simo ata&uacute;d, &aacute; fin de
+guardarlos como reliquias hist&oacute;ricas, el Marqu&eacute;s de Miravel dispuso
+colocarlo en el inaccesible nicho que hoy ocupa, y desde donde produce
+terrible y fant&aacute;stica impresi&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Dijimos m&aacute;s atr&aacute;s que el sue&ntilde;o eterno de Carlos V ha sido turbado
+tambi&eacute;n en el Monasterio del Escorial, y que nosotros mismos no hemos
+sabido librarnos de la tentaci&oacute;n de asistir &aacute; una de las sacr&iacute;legas
+exhibiciones que se han hecho de su <i>momia</i> en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os.....</p>
+
+<p>Cometimos esta impiedad, &oacute; cuando menos esta irreverencia, en Septiembre
+de 1872, pocos meses antes de ir &aacute; Yuste.&mdash;Nos hall&aacute;bamos en el f&uacute;nebre
+Real Sitio, descansando del calor y las fatigas de Madrid, cuando una
+ma&ntilde;ana supimos que hab&iacute;a p&uacute;blica exposici&oacute;n del cad&aacute;ver del C&eacute;sar, &aacute;
+petici&oacute;n de las bellas damas madrile&ntilde;as que estaban all&iacute; de
+veraneo.&mdash;Era ya la vig&eacute;sima de estas <i>exposiciones</i>, desde que las
+inaugur&oacute; cierto temerario y famoso prohombre de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica
+creada en 1868.&mdash;Nosotros (lo repetimos) no tuvimos al cabo suficiente
+valor para rehusarnos la feroz complacencia de aquella profanaci&oacute;n, que
+de todas maneras hab&iacute;a de verificarse.....</p>
+
+<p>Acudimos, pues, al pante&oacute;n de los Reyes de Espa&ntilde;a, &aacute; la hora de la
+cita.&mdash;&iquest;Y qu&eacute; vimos all&iacute;? &iquest;Qu&eacute; vieron las t&iacute;midas j&oacute;venes y los
+atolondrados ni&ntilde;os y los zafios mozuelos que nos precedieron &oacute; siguieron
+en tan espantoso atentado?&mdash;Vieron, y vimos nosotros, la tumba de Carlos
+V abierta, y delante de ella, sobre un andamio constru&iacute;do <i>ad hoc</i>, un
+ata&uacute;d, cuya tapa hab&iacute;a sido sustitu&iacute;da por un cristal de todo el tama&ntilde;o
+de la caja.</p>
+
+<p>En las primeras <i>exposiciones</i> no hab&iacute;a tal cristal, &oacute; si lo hab&iacute;a, se
+levantaba, de cuyas resultas no falt&oacute; quien pasase su mano por la
+renegrida faz del cad&aacute;ver..... &iexcl;La pas&oacute; el mencionado prohombre
+revolucionario, en muestra de familiaridad y <i>compa&ntilde;erismo</i>!.....</p>
+
+<p>A trav&eacute;s del cristal vimos la corpulenta y recia momia del nieto de los
+Reyes Cat&oacute;licos, de la cabeza &aacute; los pies, completamente desnuda,
+perfectamente conservada, un poco enjuta, es cierto, pero acusando todas
+las formas, de tal manera que, aun sin saber que eran los despojos
+mortales de Carlos V, hubi&eacute;ralos reconocido cualquiera que hubiese
+visto los retratos que de &eacute;l hicieron Ticiano y Pantoja.</p>
+
+<p>La especial contextura de aquel infatigable guerrero, su alta y
+ampl&iacute;sima cavidad tor&aacute;cica; sus anchos y elevados hombros; sus cargadas
+espaldas; su cr&aacute;neo caracter&iacute;stico; su &aacute;ngulo facial, t&iacute;pico en la casa
+de Austria; la depresi&oacute;n de la boca; la prominencia de la barba por el
+descompasado avance de las mand&iacute;bulas: todo se apreciaba exactamente, y
+no en esqueleto, sino vestido de carne y cubierto de una piel
+cenicienta, &oacute; m&aacute;s bien parda, en que aun se manten&iacute;an algunos raros
+pelos de pesta&ntilde;as, barbas y cejas y del siempre atusado cabello.....</p>
+
+<p>&iexcl;Era, s&iacute;, el Emperador mismo! &iexcl;Parec&iacute;a su estatua vaciada en bronce y
+ro&iacute;da por los siglos, como las que aparecen entre las cenizas de
+Pompeya!</p>
+
+<p>No infund&iacute;a asco ni f&uacute;nebre pavor, sino veneraci&oacute;n y respeto.</p>
+
+<p>Lo que infund&iacute;a pavor y asco era nuestra imp&iacute;a ferocidad, era nuestra
+desventurada &eacute;poca, era aquella escena repugnante, era aquel sacr&iacute;lego
+recreo, era la risa imb&eacute;cil &oacute; el est&uacute;pido comentario de tal &oacute; cual
+se&ntilde;orita &oacute; mancebo, que escog&iacute;a semejante ocasi&oacute;n para aventurar un
+conato de chiste.....</p>
+
+<p>&iexcl;Siquiera nosotros (dicho sea en nuestro descargo) call&aacute;bamos y
+padec&iacute;amos, sintiendo al par, y en igual medida, reverencia hacia lo
+que ve&iacute;amos y remordimientos por verlo! &iexcl;Siquiera nosotros ten&iacute;amos
+conciencia de nuestro pecado!</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>De mi visita &aacute; las ruinas de los <i>claustros</i> de Yuste guardo recuerdos
+indelebles.</p>
+
+<p>La naturaleza se ha encargado de hermosear aquel teatro de desolaci&oacute;n.
+Los trozos de columnas y las piedras de arcos, que yacen sobre el suelo
+de los que fueron patios y cruj&iacute;as, vense vestidos de lujosa hiedra. El
+agua, ya sin destino, de las antiguas fuentes, suena debajo de los
+escombros, como enterrado vivo que se queja en demanda de socorro, &oacute;
+como recordando y llamando &aacute; los antiguos frailes para que reedifiquen
+aquel edificio monumental. Y por todas partes, entre la hiedra y el
+musgo, &oacute; entre las flores silvestres y las altas matas con que adornaba
+Mayo aquellos montones de labrados m&aacute;rmoles, ve&iacute;amos los escudos de
+armas de la casa de Oropesa, esculpidos en las piedras que sirvieron de
+claves &oacute; de capiteles &aacute; las arcadas hoy derru&iacute;das.</p>
+
+<p>Las cuatro paredes del <i>refectorio</i> siguen de pie; pero el techo, que se
+hundi&oacute; de resultas del incendio, ha formado una alta masa de escombros
+dentro de la estancia. Hoy se trabaja en sacar aquel cascajo, y ya van
+apareciendo los alicatados de azulejos que revest&iacute;an el z&oacute;calo de los
+muros.</p>
+
+<p>El <i>Convento de Novicios</i> subsiste, aunque en muy mal estado.&mdash;All&iacute;,
+como ya sab&eacute;is, vivieron los &uacute;ltimos frailes desde la <i>cat&aacute;strofe del
+Edificio</i>, ocurrida en 1809, hasta la <i>cat&aacute;strofe de la Comunidad</i>,
+ocurrida en 1835.</p>
+
+<p>Nosotros penetramos en algunas <i>celdas</i>. Reinaba en ellas la misma muda
+soledad que en las del Palacio de Carlos V. Ni gente ni muebles quedaban
+all&iacute;..... Las desnudas paredes hablaban el pat&eacute;tico lenguaje de la
+orfandad y de la viudez.</p>
+
+<p>Aquello era m&aacute;s melanc&oacute;lico que las ruinas del otro gran convento
+hacinadas entre la hiedra.&mdash;Una celda habitable y deshabitada
+representa, en efecto, algo m&aacute;s funesto y pavoroso que la destrucci&oacute;n.
+Los pedazos de m&aacute;rmol que acab&aacute;bamos de ver parec&iacute;an tumbas cerradas:
+las celdas del noviciado eran como lechos mortuorios &oacute; ata&uacute;des vac&iacute;os,
+de donde acababan de sacar los cad&aacute;veres.</p>
+
+<p>S&iacute;; &iexcl;todo vac&iacute;o! &iexcl;todo expoliado! &iexcl;todo saqueado!.....&mdash;Tal aparec&iacute;a
+aquella ma&ntilde;ana &aacute; nuestros ojos cuanto contempl&aacute;bamos, cuanto
+record&aacute;bamos, cuanto acud&iacute;a &aacute; nuestra imaginaci&oacute;n por asociaci&oacute;n de
+ideas.</p>
+
+<p>En Yuste....., una tumba abierta, de donde hab&iacute;a sido sacado Carlos
+V.&mdash;En El Escorial....., otra tumba vac&iacute;a, de donde tambi&eacute;n se le hab&iacute;a
+desalojado temporalmente.....&mdash;Y si se nos ocurr&iacute;a la fant&aacute;stica ilusi&oacute;n
+de que la exhumada y escarnecida momia del C&eacute;sar, avergonzada de su
+p&uacute;blica desnudez, pudiese salvar el Guadarrama, en medio de las sombra
+de la noche, para ir &aacute; buscar &aacute; Yuste su primitiva sepultura,
+consider&aacute;bamos temblando que tampoco encontrar&iacute;a en su sitio el ata&uacute;d de
+madera, sino que lo ver&iacute;a encaramado en aquella antigua hornacina de un
+Santo que probablemente habr&iacute;an derribado &aacute; pedradas otros liberales de
+la Vera de Plasencia.....</p>
+
+<p>&iexcl;Y todo as&iacute;! &iexcl;Todo as&iacute;!&mdash;Dondequiera que el atribulado espectro imperial
+fijase la vista, hallar&iacute;a igual dislocaci&oacute;n, el mismo trastorno, la
+propia devastaci&oacute;n y miseria, como si el mundo hubiese llegado al d&iacute;a
+del Juicio final.....</p>
+
+<p>Ya no hab&iacute;a Monasterio de Yuste; ya no hab&iacute;a en Espa&ntilde;a Comunidades
+religiosas; ya no hab&iacute;a Monarqu&iacute;a; &iexcl;casi ya no hab&iacute;a Patria!&mdash;Los
+tiempos del cataclismo hab&iacute;an llegado, y, sobre las ruinas de la obra de
+Fernando V y de Isabel I, o&iacute;anse m&aacute;s pujantes que nunca en aquellos
+mismos d&iacute;as (los primeros d&iacute;as de Mayo de este primer a&ntilde;o de la
+Rep&uacute;blica), as&iacute; en Extremadura como en el resto de la Pen&iacute;nsula
+espa&ntilde;ola, gritos de muerte contra la Unidad nacional, contra la
+Propiedad, contra la Autoridad, contra la Familia, contra todo culto &aacute;
+Dios, contra la sociedad humana, en fin, tal y como la hab&iacute;an
+constitu&iacute;do los afanes de cien generaciones.</p>
+
+<p><i>Illic sedimus et flevimus</i>....., al modo de los hebreos junto &aacute; los
+r&iacute;os de Babilonia.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Pas&oacute; aquel momento de emoci&oacute;n, disimulable en tan aciaga fecha, y desde
+el convento nos dirigimos &aacute; una ermitilla, llamada de <i>Bel&eacute;n</i>, que dista
+de &eacute;l medio kil&oacute;metro, y &aacute; donde sol&iacute;an encaminar los frailes su paseo
+de invierno&mdash;costumbre que adquiri&oacute; tambi&eacute;n Carlos V.</p>
+
+<p>El camino de la ermita es una llana y hermosa calle de &aacute;rboles, con
+prolongados asientos, en que cab&iacute;a toda la Comunidad.</p>
+
+<p>Al principio de este paseo hay un viej&iacute;simo cipr&eacute;s, &aacute; cuyo pie, y
+recostado en su tronco, es fama estaba sentado Carlos V la primera vez
+que vi&oacute; en Yuste &aacute; su hijo D. Juan de Austria, ya casi mozo, despu&eacute;s de
+muchos a&ntilde;os de separaci&oacute;n.</p>
+
+<p>El hijo de B&aacute;rbara Blomberg hab&iacute;a nacido en Ratisbona, donde pas&oacute; la
+infancia con su madre. A la edad de ocho a&ntilde;os lo hab&iacute;an tra&iacute;do &aacute;
+Espa&ntilde;a, sin que nadie adivinase su condici&oacute;n, y vivi&oacute; primero en
+Legan&eacute;s, &aacute; cargo del cl&eacute;rigo Bautista Vela y de una tal Ana Medina,
+casada con un flamenco llamado Francisco, que vino en la comitiva de
+Carlos V la primera vez que visit&oacute; estos reinos el coronado nieto de
+Isabel la Cat&oacute;lica. Pero el bastardo imperial hac&iacute;a en Legan&eacute;s una vida
+demasiado villana, confundido con los otros chicos del pueblo, y
+entonces Luis Quijada, mayordomo del C&eacute;sar, y el &uacute;nico que sab&iacute;a qui&eacute;n
+era aquel ni&ntilde;o, se lo llev&oacute; &aacute; Villagarc&iacute;a, de donde era Se&ntilde;or, y lo
+confi&oacute; &aacute; su mujer, sin revelarle el secreto; por lo que esta
+ejemplar&iacute;sima se&ntilde;ora lleg&oacute; &aacute; concebir tristes sospechas, que amargaron
+su vida hasta que, muerto ya el Emperador, hizo p&uacute;blica la verdad el rey
+D. Felipe II, reconociendo como pr&iacute;ncipe y hermano suyo al que hab&iacute;a de
+ser el primer guerrero de su tiempo.</p>
+
+<p>&laquo;Cuando Carlos V vino &aacute; encerrarse en el Monasterio de Yuste (dice un
+historiador) &eacute;rale presentado muchas veces su hijo en calidad de paje de
+Luis Quijada, gozando mucho en ver la gentileza que ya mostraba, aun no
+entrado en la pubertad. Tuvo, no obstante, el Emperador la suficiente
+entereza para reprimir &oacute; disimular las afectuosas demostraciones de
+padre, y continu&oacute; guardando el secreto.....&raquo;</p>
+
+<p>En la Cr&oacute;nica manuscrita del convento menciona tambi&eacute;n el P. Luis de
+Santa Mar&iacute;a la estancia de D. Juan de Austria en <i>Yuste</i>, y, adem&aacute;s, la
+tradici&oacute;n cuenta algunas de sus travesuras de adolescente, como las que
+referimos al hablar de <i>Quacos</i>.....</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>Por aqu&iacute; &iacute;bamos en nuestra visita &aacute; <i>Yuste</i>, cuando principi&oacute; &aacute;
+encapotarse el cielo. Conocimos que amenazaba una de aquellas tormentas
+que tan formidables son en las sierras de Gredos y de Jaranda, y como
+ten&iacute;amos que andar tres leguas para regresar al <i>Bald&iacute;o</i>, y ya no nos
+quedaba m&aacute;s que ver, aunque s&iacute; mucho que meditar en aquellas ruinas, nos
+apresuramos &aacute; montar &aacute; caballo, henchida el alma de mil confusas ideas,
+que he procurado ir fijando y desenvolviendo en los humildes art&iacute;culos &aacute;
+que doy aqu&iacute; remate.</p>
+
+<p>Pero no soltar&eacute; la cansada pluma sin recordar unos versos que el insigne
+poeta, mi amigo D. Adelardo L&oacute;pez de Ayala, pone en boca de D. Rodrigo
+Calder&oacute;n, y que repet&iacute; muchas veces al alejarme de <i>Yuste</i>:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">&laquo;&iexcl;Nunca el due&ntilde;o del mundo Carlos quinto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hubiera reducido su persona</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De una celda al humilde apartamiento,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si no hubiera tenido una corona</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que arrojar &aacute; las puertas del convento!&raquo;</span><br />
+</p>
+
+<p>De resultas de lo cual, &oacute; sea de la falta de cualquier especie de
+corona, algunos d&iacute;as despu&eacute;s me ve&iacute;a yo obligado &aacute; dejar la pac&iacute;fica
+soledad del <i>Bald&iacute;o</i> por la turbulenta villa de Madrid, donde fecho hoy
+este relato &aacute; 9 de Octubre de 1873.</p>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_006.png"
+width="106" height="83"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+<p class="img1">
+<a name="DOS_DIAS_EN_SALAMANCA" id="DOS_DIAS_EN_SALAMANCA"></a>
+<img src="images/ill_008.png"
+width="487" height="143"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+<h2>DOS D&Iacute;AS EN SALAMANCA</h2>
+<p class="c"><b>&mdash;&mdash;&mdash;</b></p>
+
+
+<p class="num">I</p>
+
+<p class="subhead">DISCURSO PRELIMINAR</p>
+
+<p class="non"><img src="images/ill_007.png"
+width="79" height="91"
+alt="E"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">l</span>
+lunes 8 de Octubre de 1877 nos hall&aacute;bamos de sobremesa en cierto
+humilde comedor de esta prosaica y anti-art&iacute;stica villa de Madrid,
+cuatro antiguos amigos, muy amantes de las letras y de las artes, algo
+entrados en a&ntilde;os por m&aacute;s se&ntilde;as, y aficionad&iacute;simos, sin embargo, &aacute; correr
+aventuras en demanda de ruinas m&aacute;s viejas que nosotros.</p>
+
+<p>Hab&iacute;ase por entonces abierto al p&uacute;blico la &uacute;ltima secci&oacute;n del
+<i>Ferrocarril de Medina del Campo &aacute; Salamanca</i>, lo cual quer&iacute;a decir, en
+t&eacute;rminos metaf&oacute;ricos, que esta insigne y venerable ciudad, monumento
+conmemorativo de s&iacute; propia, acababa de ser desamortizada por el
+esp&iacute;ritu generalizador de nuestro siglo, pasando de las manos muertas de
+la Historia &oacute; de la rutina, al libre dominio de la vertiginosa actividad
+moderna.</p>
+
+<p>As&iacute; lo indic&oacute;, sobre poco m&aacute;s &oacute; menos, uno de nosotros; y como otro
+apuntase con este motivo la feliz idea de ir los cuatro &aacute; hacer una
+visita &aacute; aquel antiguo emporio del saber, y semejante propuesta, bien
+que recibida con entusiasmo y aceptada <i>en principio</i>, suscitara algunas
+objeciones, relativas &aacute; lo desapacible de la oto&ntilde;ada, &aacute; los achaques del
+uno, &aacute; los quehaceres del otro y al natural temor de todos de que en la
+ilustre y grave Salamanca no hubiese fonda vividera, el amo de la casa,
+&oacute; sea el anfitri&oacute;n, encendi&oacute;se (&oacute; afect&oacute; encenderse) en santa ira, y
+pidiendo arrogantemente la palabra (y una segunda copa de leg&iacute;timo
+<i>fine-champagne</i>), pronunci&oacute; el siguiente discurso:</p>
+
+<p>
+&laquo;Se&ntilde;ores:<br />
+</p>
+
+<p>&raquo;&iexcl;Parece imposible que la edad nos haya reducido &aacute; tal grado de miseria!
+&iquest;Somos nosotros aquellos h&eacute;roes, que hace algunos a&ntilde;os, recorr&iacute;an en
+mulo &oacute; &aacute; pie las monta&ntilde;as m&aacute;s altas de Europa, expuestos &aacute; perecer entre
+la nieve, s&oacute;lo por ver un ventisquero, una cascada &oacute; el sitio en que los
+aludes aplastaron &aacute; tal &oacute; cual impert&eacute;rrito naturalista? &iquest;Somos nosotros
+los mismos que pasaron noches de purgatorio en ventas dignas de la pluma
+de Cervantes, por conocer las ruinas de un castillejo moruno, los que
+hicieron largas jornadas en carro de viol&iacute;n, por contemplar un retablo
+g&oacute;tico; los que sufrieron &aacute; caballo todos los ardores del est&iacute;o andaluz,
+buscando el sitio en que pudo existir tal &oacute; cual colonia fenicia &oacute;
+campamento romano? &iquest;Somos nosotros los atrevidos exploradores de la
+Alpujarra, los temerarios visitantes de Soria, los que llegaron por
+tierra &aacute; la misteriosa Almer&iacute;a, y, sobre todo, los intr&eacute;pidos
+descubridores de Cuenca....., de cuya existencia real se dudaba ya en
+Madrid cuando fuimos all&aacute;, sin raz&oacute;n ni motivo alguno, y en lo m&aacute;s
+riguroso del invierno, tripulando un coche-diligencia que volc&oacute; seis
+veces en veinticuatro horas?</p>
+
+<p>&raquo;&iexcl;Nadie dir&iacute;a que nosotros somos aquellos c&eacute;lebres aventureros, al
+vernos vacilar de esta manera en ir &aacute; la conquista de la inmortal
+Salamanca, hoy que la locomotora la ha puesto, como quien dice, &aacute; las
+puertas de Madrid! &iexcl;Nadie lo dir&iacute;a, al vernos retroceder ante el fr&iacute;o,
+ante la perspectiva de una cama inc&oacute;moda &oacute; de una comida poco suculenta,
+y ante otros trabajos y fatigas, que siempre fueron, para hombres bien
+nacidos, est&iacute;mulo y aliciente de esta clase de expediciones!&mdash;&iexcl;Pues qu&eacute;!
+&iquest;no eran mucho m&aacute;s viejos que nosotros, y no ten&iacute;an m&aacute;s achaques y
+dolamas, Crist&oacute;bal Col&oacute;n, al embarcarse en Palos; Antonio de Leiva, al
+salir de Pav&iacute;a en ayuda de los ej&eacute;rcitos imperiales, y Abdel-Melik, el
+Maluco, en la batalla de Alcazarquivir, &aacute; la que asisti&oacute; moribundo,
+llevado en hombros por sus soldados, y durante la cual expir&oacute; como
+bueno, seguro ya de la derrota de D. Sebasti&aacute;n de Portugal?</p>
+
+<p>&raquo;&iexcl;Un esfuerzo semejante espero yo de vosotros en la presente ocasi&oacute;n!
+&iexcl;Considerad, se&ntilde;ores, que se trata de Salamanca, de la <i>Madre de las
+Virtudes y de las Ciencias</i>, como la llamaban antiguamente; de la ciudad
+que ha llevado tambi&eacute;n el nombre de <i>Roma la Chica</i>, por los
+innumerables y nobil&iacute;simos monumentos que la decoran; celeb&eacute;rrima bajo
+la dominaci&oacute;n de los romanos; cristiana antes de la irrupci&oacute;n de los
+godos; arrancada varias veces de manos de los sarracenos, en los siglos
+<span class="smcap">ix</span> y <span class="smcap">x</span>; liberada definitivamente en el siglo <span class="smcap">xi</span>, y lumbrera desde
+entonces de la entenebrecida Europa, por su veneranda Universidad, que,
+con las de Oxford, Bolonia y Par&iacute;s, vinculaba el saber de aquellos
+tiempos! &iexcl;Considerad que se trata de la hija mimada de Castilla la
+Vieja, de la Atenas espa&ntilde;ola, protegida constantemente por Magnates,
+Prelados, Reyes, Papas y hasta Santos, desde D. Ram&oacute;n de Borgo&ntilde;a y el
+obispo Visquio, que la repoblaron, y comenzaron &aacute; engrandecerla, hasta
+los Reyes Cat&oacute;licos, que la distinguieron con su predilecci&oacute;n casi tanto
+como &aacute; Granada! &iexcl;Considerad que all&iacute; hubo concilios; que all&iacute; se
+reunieron Cortes; que all&iacute; se juzg&oacute; &aacute; los Templarios; que all&iacute; se
+establecieron preferentemente las <i>&Oacute;rdenes Militares</i> y fundaron
+magn&iacute;ficos templos; que all&iacute; predicaron San Vicente Ferrer y San Juan de
+Sahag&uacute;n; que all&iacute; residieron mucho tiempo Santa Teresa y San Ignacio de
+Loyola; que all&iacute; estudi&oacute; y explic&oacute; Fr. Luis de Le&oacute;n, y que all&iacute;
+estuvieron los reyes Ordo&ntilde;o I, Alfonso VII, Fernando II, Alfonso IX,
+Enrique II (antes y despu&eacute;s de matar &aacute; su hermano), D. Juan I, D. Juan
+II, D. Enrique IV, los Reyes Cat&oacute;licos (no una, sino muchas veces), el
+emperador Carlos V, Felipe II, Felipe III, Felipe V, y D. Alfonso XII,
+que felizmente reina!</p>
+
+<p>&raquo;Digo m&aacute;s, se&ntilde;ores; digo m&aacute;s.....&mdash;All&iacute; naci&oacute; y fu&eacute; bautizado Alonso XI;
+all&iacute; muri&oacute; la esposa amad&iacute;sima de Trastamara, &oacute; sea la reina D.&ordf; Juana
+Manuel; all&iacute; muri&oacute; tambi&eacute;n el pr&iacute;ncipe D. Juan, &uacute;nico hijo var&oacute;n de los
+Reyes Cat&oacute;licos, quien, de haber vivido m&aacute;s tiempo, hubiera ahorrado &aacute;
+Espa&ntilde;a muchas calamidades; y all&iacute;, en fin, se cas&oacute; con Mar&iacute;a de Portugal
+el Sr. D. Felipe II, cuyo nombre y cuyos hechos no figurar&iacute;an en nuestra
+historia si no hubiese habido antes un Felipe I.....</p>
+
+<p>&raquo;Salamanca, por consiguiente, debe de estar cuajada de iglesias, de
+palacios y de conventos. Salamanca debe de ser un &aacute;lbum arquitect&oacute;nico,
+donde se encuentren modelos de todos los estilos cristianos: del
+rom&aacute;nico, del g&oacute;tico, del plateresco, del greco-romano y del
+churrigueresco (y esto suponiendo que no haya tambi&eacute;n piedras &aacute;rabes y
+jud&iacute;as). Salamanca, en fin, ser&aacute; un <i>mare magnum</i> de portadas, de
+torres, de columnatas, de ojivas, de retablos, de p&uacute;lpitos, de pinturas
+en tabla, en lienzo y al fresco, de siller&iacute;as y estatuas de madera, de
+verjas, de alhajas, de ornamentos, de ropas y de otras venerandas
+antig&uuml;edades.</p>
+
+<p>&raquo;Para formar idea de ello, b&aacute;steos saber que, en el siglo <span class="smcap">xii</span>, cuando se
+escribi&oacute; el <i>Fuero de Salamanca</i>, hab&iacute;a en la ciudad 33 iglesias, y que
+despu&eacute;s lleg&oacute; &aacute; haber hasta 48, sin contar cuatro conventos de Monacales
+y 17 de Religiosos de los dem&aacute;s Institutos, 16 de Monjas, dos beaterios
+de reclusi&oacute;n voluntaria, uno de reclusi&oacute;n forzosa, y m&aacute;s de 30 colegios,
+incorporados legalmente &aacute; la Universidad..... Y, aunque descontemos las
+muchas iglesias, y, sobre todo, los muchos conventos que habr&aacute;n ca&iacute;do al
+golpe del ca&ntilde;&oacute;n extranjero y de la piqueta constitucional y republicana
+desde 1808 &aacute; 1813, y desde 1835 &aacute; 1874, todav&iacute;a quedar&aacute;n en pie los
+bastantes monumentos hist&oacute;ricos y art&iacute;sticos para considerar &aacute; Salamanca
+(y es cuanto se puede decir) como otra Toledo.&mdash;&iexcl;A Salamanca, pues,
+amigos m&iacute;os! &iexcl;A Salamanca, sin p&eacute;rdida de tiempo! &iexcl;A Salamanca, antes
+de que, por raz&oacute;n de ornato p&uacute;blico, le sacudan el polvo de los siglos!
+&iexcl;A Salamanca, antes de que la reformen, antes de que la mejoren, antes
+de que la profanen..... (que todo viene &aacute; ser la misma cosa)! &iexcl;A
+Salamanca ma&ntilde;ana mismo!</p>
+
+<p>&raquo;El viaje es sumamente c&oacute;modo.....&mdash;Aqu&iacute; ten&eacute;is <i>El Indicador</i>.....&mdash;Se
+sale de Madrid &aacute; las nueve y media de la noche, y se llega all&aacute; &aacute; las
+nueve y media de la ma&ntilde;ana.&mdash;El billete, en 1.&ordf; clase, cuesta siete
+duros, que, con siete de volver, son catorce.&mdash;Supongo que habr&aacute; all&iacute;
+hoteles, &oacute; sea fondas; pero, si no los hay, habr&aacute; casas de hu&eacute;spedes, y
+si no, posadas, y si no, hospicio.&mdash;Y hablo as&iacute;, porque no avisaremos &aacute;
+nadie nuestra llegada; que, de lo contrario, bien podr&iacute;amos asegurar que
+all&iacute; tenemos al padre alcalde, y no s&oacute;lo al padre, sino al abuelo y al
+bisabuelo....., dado que conocemos en Salamanca al Sr. Obispo de la
+di&oacute;cesis, Mart&iacute;nez Izquierdo, compa&ntilde;ero de algunos de nosotros en las
+Cortes de 1869 y en el actual Senado; dado que nuestro amigo Frontaura
+es Gobernador de la provincia, y dado que yo cuento adem&aacute;s en aquella
+poblaci&oacute;n con la antigua y excelente amistad de otras personas, que no
+dejar&eacute; de presentaros en el momento oportuno.&mdash;Fuera de esto, sabed que
+Salamanca goz&oacute; siempre opini&oacute;n de barata y de rica, y que sus alimentos
+son tambi&eacute;n muy celebrados. Los casta&ntilde;os y encinas de sus montes dan
+pasto al mejor ganado de cerda de las Espa&ntilde;as, y el tal ganado de cerda
+(convendr&eacute;is en ello) puede muy bien servir de pasto &aacute; viajeros tan
+aguerridos como nosotros. A mayor abundamiento, las truchas del Tormes
+gozan igual fama de exquisitas (me refiero al ge&oacute;grafo Mi&ntilde;ano), sin
+contar con que en los corrales de aquellas casas de labor se cr&iacute;an
+ciertos pavos enormes, ya cantados por m&iacute; en un c&eacute;lebre soneto.&mdash;Y, &iexcl;en
+fin, se&ntilde;ores! &iexcl;qu&eacute; diablos! &iexcl;corre de mi cuenta llevar un cesto de
+v&iacute;veres y municiones (cuando digo <i>municiones</i>, entended <i>botellas</i>)
+para los casos de <i>fuerza mayor</i> y otras calamidades inesperadas!.....</p>
+
+<p>&raquo;Conque..... he dicho.&raquo;</p>
+
+<p>Aplausos y aclamaciones acogieron este discurso; y, sin m&aacute;s debate,
+aprob&oacute;se por unanimidad el proyecto, quedando decidido que &aacute; la noche
+siguiente saldr&iacute;amos para Salamanca.</p>
+
+
+<p class="num">II</p>
+
+<p class="subhead">DE MADRID A MEDINA DEL CAMPO</p>
+
+
+<p>En efecto: &aacute; las nueve y media de la siguiente noche sal&iacute;amos de Madrid
+en el tren <i>segundo correo</i>, destinado, como todo el mundo sabe, &aacute;
+transportar cartas y viajeros desde esta Villa y Corte (que ya cuenta
+400.000 habitantes) &aacute; media Espa&ntilde;a y &aacute; toda Europa.</p>
+
+<p>Sin embargo, &iacute;bamos casi solos.....&mdash;Los espa&ntilde;oles tenemos pocos asuntos
+fuera de casa, y los que tenemos no nos interesan hasta el extremo de
+hacernos emprender largos viajes. Nuestra filosof&iacute;a moruna, asc&eacute;tica, &oacute;
+como quer&aacute;is llamarla, da de s&iacute; esta magn&aacute;nima indiferencia, tan
+deplorada por economistas y pol&iacute;ticos, y tan aplaudida por otra clase de
+pensadores que miran las cosas desde m&aacute;s alto. Viajan, s&iacute;, por mero
+placer, los elegantes y los fantaseadores, los ba&ntilde;istas de afici&oacute;n y los
+amantes de la naturaleza; pero, precisamente en la fecha citada, este
+linaje de madrile&ntilde;os regresaba ya hacia las orillas del Manzanares, &oacute;,
+por mejor decir, hacia las bocas de riego del Lozoya.&mdash;Adem&aacute;s, aquel d&iacute;a
+era martes, y los martes apenas se despacha alg&uacute;n billete en nuestros
+ferrocarriles, por aquello de que <i>en martes ni te embarques ni te
+cases</i>; raz&oacute;n que me ha movido &aacute; m&iacute; siempre &aacute; preferir los martes para
+viajar, pues va uno m&aacute;s holgado en el tren &oacute; en la diligencia. &iexcl;Y si
+puedo combinar que sea <i>martes y d&iacute;a 13</i>, mejor que mejor!</p>
+
+<p>Esto de la holgura lo llev&aacute;bamos nosotros resuelto aquella noche <i>por
+ministerio de la ley</i>..... Quiero decir, que &eacute;ramos due&ntilde;os de un
+<i>reservado</i> de ocho asientos, que entre cuatro personas daba dos
+asientos para cada una, con su correspondiente rinc&oacute;n por cabeza y para
+la cabeza.&mdash;Nos dormimos, pues, en seguida que el tren se puso en marcha
+(como muy necesitados que est&aacute;bamos de descansar de nuestras prisas del
+d&iacute;a, y tambi&eacute;n para ir haciendo provisi&oacute;n de sue&ntilde;o y de reposo, &aacute; cuenta
+de los madrugones y dem&aacute;s fatigas consiguientes &aacute; una expedici&oacute;n
+art&iacute;stico-po&eacute;tica por tierra de garbanzos), y dormidos pasamos much&iacute;simo
+tiempo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>A las tres de la madrugada el hambre nos despert&oacute;.</p>
+
+<p>Est&aacute;bamos en <i>Sanchidri&aacute;n</i>, &aacute; veinticinco leguas de Madrid, al otro lado
+de la cordillera del Guadarrama.</p>
+
+<p>&iexcl;Bien nos hab&iacute;amos portado! &iexcl;Cinco horas de sue&ntilde;o de un tir&oacute;n!</p>
+
+<p>Durante ellas, s&oacute;lo hab&iacute;amos o&iacute;do, &aacute; cosa de las doce, en uno de esos
+intervalos de semiconciencia que tiene el durmiente &aacute; cada parada del
+tren, los destemplados gritos con que una pobre mujer (&uacute;nica que &aacute; tal
+hora estar&iacute;a despierta en aquella &aacute;spera sierra) pregonaba &aacute; todo lo
+largo de la hilera de coches: &laquo;<i>&iexcl;Leche de las Navas!</i>&raquo;, sin que se
+siguiese ruido alguno demostrativo de que la infeliz trasnochadora
+despachaba algo.....</p>
+
+<p>Es decir, que hab&iacute;amos pasado por <i>El Escorial</i>, por las susodichas
+<i>Navas</i> (que Dios bendiga), por <i>&Aacute;vila</i>, y por otros varios pueblos
+chicos y grandes, sin darnos siquiera cuenta de ello.&mdash;&iexcl;Qui&eacute;n se lo
+dijera &aacute; D. Felipe II cuando edificaba lo que recibi&oacute; el nombre de
+<i>octava maravilla</i>! &iexcl;Qui&eacute;n le dijera que llegar&iacute;a un tiempo en que
+cruzasen por all&iacute; <i>con los ojos cerrados</i> personas tan amantes del Arte
+y de la Historia como nosotros!</p>
+
+<p>Pero, &iquest;qu&eacute; mucho, si hab&iacute;amos atravesado con igual indiferencia la
+formidable Sierra de Guadarrama (que es algo m&aacute;s grande que el
+Monasterio del Escorial), pasando <i>inconscientes</i>, no s&oacute;lo por delante
+de sus cimas, sino <i>por dentro</i> de sus mism&iacute;simas entra&ntilde;as, por la cuna
+de los metales, por la oficina de los terremotos, por las regiones del
+infierno?</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Dec&iacute;a que est&aacute;bamos en <i>Sanchidri&aacute;n</i>, y que el aguij&oacute;n del hambre nos
+hab&iacute;a despertado.</p>
+
+<p>El mismo mozo de la v&iacute;a por quien supimos particularmente en qu&eacute;
+Estaci&oacute;n nos hall&aacute;bamos (pues nadie se hab&iacute;a tomado el trabajo de
+<i>vocearla</i>), nos particip&oacute; adem&aacute;s, <i>motu proprio</i>, que el term&oacute;metro del
+telegrafista marcaba en aquel instante seis grados bajo cero.</p>
+
+<p>&iexcl;Oirlo nosotros, y bajar el cristal de la ventanilla, todo fu&eacute; una sola
+cosa! Hecho lo cual transformamos el coche en fonda, y cenamos
+tranquila, profusa y regaladamente: que para eso llev&aacute;bamos <i>&aacute; bordo</i> el
+anunciado cesto de provisiones, en que no faltaba ning&uacute;n perfil; pues, &aacute;
+m&aacute;s de comestibles de buena ley, conten&iacute;a frascos de agua y botellas de
+vino, caf&eacute; del mism&iacute;simo Aden y m&aacute;quina para hacerlo, velas con que
+alumbrarnos <i>&aacute; guiorno</i>, y otros muchos refinamientos de sibaritismo y
+de <i>confort</i>, que ni tan siquiera concibieron los antiguos emperadores
+romanos.</p>
+
+<p>Terminada la cena, nos fu&eacute; imposible volver &aacute; dormir.&mdash;Pasamos, por
+consiguiente, en alegre conversaci&oacute;n cosa de una hora; hasta que, cerca
+de las cinco de la ma&ntilde;ana (es decir, todav&iacute;a con estrellas) llegamos &aacute;
+la Estaci&oacute;n de <i>Medina del Campo</i>.</p>
+
+<p><i>&iexcl;Medina! &iexcl;Parada y fonda! &iexcl;Cambian de tren los viajeros para Zamora y
+para Salamanca!</i>&mdash;grit&oacute; el mozo de la Estaci&oacute;n.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Vaya una fonda y una parada inoportunas!&mdash;exclamamos nosotros, dando
+un suspiro.</p>
+
+<p>Y nos pusimos &aacute; recoger nuestros enseres.</p>
+
+
+<p class="num">III</p>
+
+<p class="subhead">EN MEDINA DEL CAMPO</p>
+
+
+<p>Los viajeros que se dirigen &aacute; Salamanca en camino de hierro, tienen que
+esperar en la Estaci&oacute;n de <i>Medina</i> (&iexcl;durante una hora!) la salida del
+tren que corre exclusivamente entre estas dos &iacute;nclitas
+ciudades.&mdash;Cargamos, pues, con todo nuestro ajuar, y echamos pie &aacute;
+tierra en el and&eacute;n, acatando los altos &eacute; incomprensibles designios de
+las Empresas, que no han juzgado conveniente ahorrar &aacute; los viajeros esta
+hora de detenci&oacute;n.</p>
+
+<p>Como todav&iacute;a era de noche, seg&uacute;n queda indicado, y hac&iacute;a todo el fr&iacute;o
+que nos dijeron en Sanchidri&aacute;n, tuvimos que refugiarnos, lo mismo que el
+resto de los viajeros (unos treinta, naturales de aquellas cercan&iacute;as),
+en el diminuto, descristalado y afortunad&iacute;simo cafet&iacute;n (vulgo <i>Fonda</i>)
+de la Estaci&oacute;n, donde nos vimos obligados &aacute; oir, &aacute; pesar nuestro, m&aacute;s de
+una conversaci&oacute;n ajena, poco edificante y nada chistosa....., &aacute; las
+cuales conseguimos al cabo sustraernos, hablando entre nosotros y en voz
+baja de la ilustre ciudad &aacute; cuyas puertas vivaque&aacute;bamos tan
+desagradablemente.</p>
+
+<p>Dicho se est&aacute;, por tanto, que sali&oacute; &aacute; relucir el funest&iacute;simo d&iacute;a 21 de
+Agosto de 1520, en que <i>Medina del Campo</i> fu&eacute; quemada por el alcalde
+Ronquillo y por el capit&aacute;n Fonseca, &aacute; consecuencia de haberse resistido
+sus moradores &aacute; entregarles la artiller&iacute;a para combatir &aacute; Segovia,
+alzada en favor de los Comuneros, y que recordamos tambi&eacute;n aquella
+hermosa carta, escrita con tal motivo por los Segovianos &aacute; los
+Medinenses, en que se leen estas sublimes frases dignas de la antigua
+Musa de la Historia:&mdash;&laquo;<i>Nuestro Se&ntilde;or nos sea testigo, que si quemaron
+desa villa las casas, &aacute; nosotros abrasaron las entra&ntilde;as, y que
+quisi&eacute;ramos m&aacute;s perder las vidas que no se perdieran tantas haciendas.
+Pero tened, se&ntilde;ores, por cierto, que pues Medina se perdi&oacute; por Segovia,
+&oacute; de Segovia no quedar&aacute; memoria, &oacute; Segovia vengar&aacute; la su injuria &aacute;
+Medina..... Desde aqu&iacute; decimos, y &aacute; la ley de cristianos juramos, y por
+esta escritura prometemos, que todos nosotros por cada uno de nosotros
+pornemos las haciendas y aventuraremos las vidas; y lo que menos es que
+todos los vecinos de Medina libremente se aprovechen de los pinares de
+Segovia, cortando, para hacer sus casas, madera. Porque no puede ser
+cosa m&aacute;s justa que, pues Medina fu&eacute; ocasi&oacute;n de que no se destruyese con
+la artiller&iacute;a &aacute; Segovia, Segovia d&eacute; sus pinares con que se repare &aacute;
+Medina.....</i>&raquo;</p>
+
+<p>&laquo;Medina (a&ntilde;ade el historiador Lafuente) hab&iacute;a sido hasta entonces el
+emporio del comercio, el gran mercado del Reino, y el principal dep&oacute;sito
+de las mercanc&iacute;as extranjeras y nacionales, de pa&ntilde;os, de sedas, de
+brocados, de joyer&iacute;a y tapicer&iacute;a: sus ferias anuales ten&iacute;an fama en el
+mundo: todo pereci&oacute; en aquel d&iacute;a de desolaci&oacute;n: de setecientas &aacute;
+novecientas casas fueron consumidas por las llamas.&raquo;</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>A todo esto hab&iacute;a principiado &aacute; amanecer; visto lo cual, nos trasladamos
+al and&eacute;n de la Estaci&oacute;n, prefiriendo helarnos al aire libre viendo los
+rosicleres de la aurora, &aacute; los aires colados y &aacute; las crecientes
+vulgaridades del cafet&iacute;n.</p>
+
+<p>El and&eacute;n de la estaci&oacute;n estaba tan silencioso como solitario.&mdash;Nuestro
+primitivo tren hab&iacute;a continuado su marcha hacia Ir&uacute;n, no bien nos
+bajamos de &eacute;l, y despu&eacute;s hab&iacute;a partido otro con direcci&oacute;n &aacute; la insigne
+ciudad de Zamora.&mdash;&iexcl;El &uacute;nico que no daba ni se&ntilde;ales de pensar en salir
+era el reci&eacute;n establecido <i>tren de Salamanca</i>!</p>
+
+<p>En cambio, sali&oacute; el sol.&mdash;Por cierto que su primer rayo no hiri&oacute;
+directamente nuestras pupilas, sino que fu&eacute; &aacute; besar con amoroso respeto
+un arrogant&iacute;simo torre&oacute;n g&oacute;tico, que ya hab&iacute;amos divisado enfrente de la
+Estaci&oacute;n, sobre las ruinas de una antigua fortaleza.&mdash;Era la famosa
+<i>Torre del Homenaje</i> del celeb&eacute;rrimo <i>Castillo de la Mota</i>.</p>
+
+<p>Este castillo, distante de <i>Medina</i> algunos centenares de pasos, y
+separado hoy de ella por el tir&aacute;nico ferrocarril, corona una especie de
+meseta que, en estas interminables planicies castellanas, pudo muy bien
+hacer el papel de <i>altura</i> cuando se la eligi&oacute; para asiento de una
+ciudadela.....&mdash;All&iacute; muri&oacute; Isabel la Cat&oacute;lica. Es decir, que tal vez en
+el interior de aquella <i>torre</i>, dorada por el sol naciente, se hallaba
+(y se halla) el aposento pintado por Rosales, con singular maestr&iacute;a, en
+el cuadro que di&oacute; principio &aacute; su reputaci&oacute;n.&mdash;All&iacute; estuvo preso, durante
+veinte a&ntilde;os, Hernando Pizarro, hermano y compa&ntilde;ero de glorias del
+Conquistador del Per&uacute;.&mdash;All&iacute; vivi&oacute; tambi&eacute;n encarcelado el abominable
+C&eacute;sar Borgia.....</p>
+
+<p>Pero como si el tren de Salamanca hubiera estado aguardando &aacute; que nos
+fuese grata la permanencia en la Estaci&oacute;n de <i>Medina</i> para decir
+&laquo;<i>&iexcl;V&aacute;monos!</i>&raquo;, la campanilla, y el pito, y las voces de los empleados
+nos sacaron en esto de la contemplaci&oacute;n de tan venerables ruinas y de
+sus grandes recuerdos hist&oacute;ricos, oblig&aacute;ndonos &aacute; correr m&aacute;s que aprisa
+hacia el and&eacute;n, del cual nos hab&iacute;amos alejado insensiblemente.</p>
+
+<p>En aquel mismo instante brill&oacute; &aacute; nuestros ojos, no ya la luz refleja,
+sino el mismo disco del sol.....</p>
+
+<p>Eran las seis.</p>
+
+
+<p class="num">IV</p>
+
+<p class="subhead">DE MEDINA DEL CAMPO A SALAMANCA</p>
+
+
+<p>Partimos.</p>
+
+<p>El tren gir&oacute; hacia el Oeste, no bien sali&oacute; de entre agujas, y col&oacute;se
+inmediatamente en <i>Medina del Campo</i>, cuyas &uacute;ltimas casas lindan con la
+Estaci&oacute;n.</p>
+
+<p>La v&iacute;a f&eacute;rrea cruza por las calles mismas de la villa, sobre un
+terrapl&eacute;n de algunos pies de altura, gracias al cual fuimos viendo, por
+encima de cercas y tapias, el interior de muchos corrales llenos de
+le&ntilde;a, esti&eacute;rcol y aperos de labor, y cubiertos de recient&iacute;sima escarcha,
+por donde andaban ya las madrugadoras gallinas tomando el sol y
+cacareando.....</p>
+
+<p>Los medinenses no se hab&iacute;an levantado todav&iacute;a. Por lo menos, las
+ventanas y puertas de sus casas estaban cerradas, las chimeneas no
+expel&iacute;an humo, y no hab&iacute;a ni un alma en las silenciosas calles.</p>
+
+<p><i>Medina</i> es extens&iacute;sima, y compr&eacute;ndese muy bien, al verla, que desempe&ntilde;e
+papel tan importante en la Historia de Espa&ntilde;a. A cada paso descubr&iacute;amos
+casas ruinosas, con todo el aspecto de deshabitadas, y amplios solares
+de otras que se han hundido. Infinidad de torres de iglesias nuevas &oacute;
+viejas (es decir, de hace cuatro &oacute; cinco siglos, &oacute; del siglo pasado, &aacute;
+juzgar por la forma de sus campanarios y por el color de los muros)
+manti&eacute;nense todav&iacute;a en pie. Abundan las de piedra renegrida por el
+tiempo, y aun hay que contar las que habr&aacute;n derribado los siglos y las
+revoluciones.....</p>
+
+<p>De los desastres causados por la tea incendiaria de Ronquillo y de
+Fonseca, n&oacute;tanse por doquier horribles vestigios.&mdash;La desventura de
+<i>Medina</i>, como las de Pompeya y Herculano, tiene fecha determinada. &iexcl;Tal
+d&iacute;a de tal a&ntilde;o amaneci&oacute; rica y poderosa, y &aacute; la noche era un mont&oacute;n de
+ruinas!</p>
+
+<p>Pero mientras nosotros pens&aacute;bamos en esto, el tren hab&iacute;a dejado ya atr&aacute;s
+&aacute; Medina del Campo, y corr&iacute;a por m&aacute;s alegres horizontes.....</p>
+
+<p>Hagamos nosotros lo mismo.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>De Medina &aacute; Salamanca hay 77 kil&oacute;metros.</p>
+
+<p>Acerca de los primeros que recorrimos, s&oacute;lo tengo que decir que seguimos
+cruzando la gran llanura de Castilla la Vieja, m&aacute;s productiva, pero no
+menos desamparada y mon&oacute;tona que la de Castilla la Nueva. En cuanto
+alcanzaban los ojos ve&iacute;amos leguas y leguas de campos sin verdor,
+reci&eacute;n arados con el mayor esmero, en donde iban &aacute; sembrarse los
+g&eacute;rmenes de la cosecha de 1878; &iexcl;pero ni un &aacute;rbol, ni una vivienda, ni
+un chorro de agua, ni la m&aacute;s leve ondulaci&oacute;n en el terreno!.....</p>
+
+<p>Sin embargo, aquella interminable planicie casi negra, cobijada por un
+cielo azul y limpio, &eacute; inundada de luz por un sol alegre y esplendoroso,
+no carec&iacute;a de encanto y grandiosidad, &aacute; causa de su misma
+sencillez.&mdash;Hac&iacute;a un d&iacute;a hermos&iacute;simo, un verdadero d&iacute;a espa&ntilde;ol, y esto
+lo embellece todo.</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, ya &iacute;bamos divisando en la soledad de aquellas tierras
+algunos labradores que araban tranquilamente, y que nosotros no pod&iacute;amos
+imaginar de d&oacute;nde hab&iacute;an salido ni &aacute; qu&eacute; hora se hab&iacute;an levantado para
+estar all&iacute; tan de ma&ntilde;ana.&mdash;Vistos desde el tren, parec&iacute;an habitantes de
+la Luna contemplados desde la Tierra, &oacute; habitantes de la Tierra
+contemplados desde la Luna, &oacute; m&aacute;s bien parec&iacute;an un accesorio fijo y
+permanente de aquel cuadro, como las figurillas humanas que ponen los
+pintores en los <i>paisajes</i>.</p>
+
+<p>Minutos despu&eacute;s (que es como si dij&eacute;ramos <i>algunas leguas</i> m&aacute;s all&aacute;)
+pasamos por delante de un montecillo de barro, de piedras, de yeso, de
+tejas y de retama, coronado por un campanario con su cruz y todo.....
+Era un pueblo: era <i>Campillo</i>: quiero decir, era uno de tantos
+<i>Campillos</i> como figuran en el <i>Nomencl&aacute;tor</i> de Espa&ntilde;a.</p>
+
+<p>Luego pasamos por <i>El Carpio</i> (&oacute; sea por <i>un Carpio</i>, pues tambi&eacute;n
+conoc&iacute;amos ya m&aacute;s de uno).....</p>
+
+<p>Y &aacute; las siete y veintiocho llegamos &aacute; <i>Cantalapiedra</i>, famosa hoy por su
+agua potable, que no bebimos.</p>
+
+<p>Hab&iacute;amos entrado en la <span class="smcap">Provincia de Salamanca</span>.</p>
+
+<p>All&iacute; comienza ya &aacute; rizarse el terreno.&mdash;<i>Cantalapiedra</i> ocupa una meseta
+inclinada, donde hubo tambi&eacute;n antiguamente cierto castillo casi
+inexpugnable.</p>
+
+<p>En el siglo <span class="smcap">xv</span> los Portugueses se apoderaron de &eacute;l y defendieron largo
+tiempo, al amparo de sus muros, las pretensiones de la Beltraneja.&mdash;Los
+vecinos de la villa discurrieron entonces que el tal castillo pod&iacute;a con
+el tiempo dar ocasi&oacute;n &aacute; nuevas luchas y trastornos, si lo dejaban en
+pie; y no bien termin&oacute; aquella guerra civil, lo demolieron pac&iacute;ficamente
+con sus propias manos.&mdash;Vese, pues, que no siempre ha corrido como
+verdad axiom&aacute;tica lo de <i>si vis pacem, para bellum</i>.</p>
+
+<p>Y es cuanto puedo decir de <i>Cantalapiedra</i>.</p>
+
+<p>Puestos otra vez en marcha, el sol, que iba ya calentando, principi&oacute; &aacute;
+acariciarnos dentro del coche, y acab&oacute; por dormirnos
+amoros&iacute;simamente.....</p>
+
+<p class="short2">Y dormidos pasamos (seg&uacute;n luego vimos en <i>El Indicador</i>) por</p>
+
+<p class="short"><i>Nueva Carolina</i>,</p>
+
+<p class="short"><i>Pedroso</i>,</p>
+
+<p class="short"><i>Gomecello</i>,</p>
+
+<p class="short">Y <i>Moriscos</i>,</p>
+
+<p class="non short">nombres que ning&uacute;n eco habr&iacute;an hallado en nuestra memoria, aunque no
+hubi&eacute;semos estado dormidos.</p>
+
+<p>En cambio, quiso la Providencia que despert&aacute;semos al salir de esta
+&uacute;ltima Estaci&oacute;n, &oacute; sea cuando faltaba un cuarto de hora (legua y media)
+para llegar &aacute; <i>Salamanca</i>.&mdash;De otro modo, nos hubi&eacute;ramos hallado <i>de
+pronto</i> bajo los muros de la gran ciudad; cosa opuesta &aacute; todas las
+reglas del arte de conmoverse.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Lo primero que vimos de <i>Salamanca</i> (mucho antes de divisarla &aacute; lo
+lejos) fu&eacute; sus c&eacute;lebres toros....., <i>los toros salamanquinos</i>, de mil
+libras de peso y de formidables astas, plantados cerca de la v&iacute;a y
+mirando el tren con m&aacute;s c&oacute;lera que espanto.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Ah, facinerosos! (estuve por decirles). &iexcl;Desde tiempo inmemorial
+hab&eacute;is estado yendo &aacute; Madrid &aacute; asustarnos con esa fuerza y esos cuernos
+que Dios os ha dado!..... &iexcl;Ahora nos toca &aacute; los madrile&ntilde;os venir &aacute;
+Salamanca &aacute; asustaros &aacute; vosotros!&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no prob&aacute;is &aacute; luchar con esta
+locomotora?</p>
+
+<p>Los toros debieron de adivinar semejante desaf&iacute;o, y noticiosos, sin
+duda, del tr&aacute;gico fin de aquellos h&eacute;roes y m&aacute;rtires de su misma especie
+que embistieron arrogantemente en las orillas del Jarama &aacute; los primeros
+trenes de Madrid &aacute; Aranjuez y de Aranjuez &aacute; Madrid, nos volvieron la
+espalda con suma dignidad, como diciendo:</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Nuestra raza cumpli&oacute; ya ese deber! &iexcl;Su protesta qued&oacute; escrita con
+sangre! &iexcl;Paso &aacute; la majestad ca&iacute;da!</p>
+
+<p>Y la verdad es que ten&iacute;an raz&oacute;n.</p>
+
+<p>En esto apareci&oacute; ante nuestros ojos <i>Salamanca</i>, surgiendo de la
+hondonada en que se asienta &aacute; la orilla derecha del Tormes.</p>
+
+<p>&iexcl;Aqu&eacute;lla era, s&iacute;, la <i>muy noble y muy leal</i> matrona, con sus rotas
+murallas; con su centenar de torres y c&uacute;pulas, que en l&iacute;nea horizontal
+se dibujaban en el cielo; con sus amplios edificios de dorada piedra,
+que reverberaban al sol, y precedida de una verde arboleda, que parec&iacute;a
+servirle de z&oacute;calo &oacute; de alfombra!</p>
+
+<p>Tanta erguida piedra campeando en el aire, tanta arquitectura, tanta
+grandiosidad, tanta nobleza, correspond&iacute;an de todo punto al
+encomi&aacute;stico dictado de &laquo;<i>Roma la Chica</i>.....&raquo; Era, pues, indudable que
+est&aacute;bamos delante de <i>Salamanca</i>.</p>
+
+
+<p class="num">V</p>
+
+<p class="subhead">ENTRADA EN LA CIUDAD.&mdash;LA CALLE DE ZAMORA</p>
+
+
+<p>La Estaci&oacute;n del ferrocarril de Salamanca distar&aacute; un kil&oacute;metro de la
+ciudad, y desde aqu&eacute;lla &aacute; &eacute;sta corre una hermosa calle de &aacute;rboles, que
+sirve de paseo p&uacute;blico. Adem&aacute;s, cuando nosotros fuimos all&iacute;, constru&iacute;ase
+&aacute; toda prisa, para el servicio de la misma Estaci&oacute;n, una ancha y bien
+acondicionada carretera, por cuyo explanado trayecto pasaban ya los
+<i>&oacute;mnibus generales</i> y muchos <i>particulares de los hoteles</i>.</p>
+
+<p>&iexcl;Porque <i>todo esto hab&iacute;a</i> donde ning&uacute;n alojamiento tem&iacute;amos hallar
+cuando en Madrid proyect&aacute;bamos el viaje!</p>
+
+<p>&mdash;&laquo;&iexcl;Se&ntilde;orito, al <i>Hotel H</i>!.....&mdash;&iexcl;Se&ntilde;orito, al <i>Hotel
+B</i>!.....&mdash;&iexcl;Se&ntilde;orito, &aacute; la <i>Fonda X</i>!.....&raquo;&mdash;nos gritaban los
+<i>commissionnaires et facteurs</i>, ni m&aacute;s ni menos que si acab&aacute;semos de
+llegar &aacute; Par&iacute;s &oacute; Londres.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Bien por Salamanca!&mdash;exclamamos nosotros.&mdash;<i>&iexcl;Nobleza
+obliga!</i>&mdash;&iexcl;Cuando los Grandes se meten &aacute; plebeyos, deben hacer las
+cosas con este rumbo!</p>
+
+<p>Pero de aquella misma abundancia de alojamientos surg&iacute;a una nueva
+dificultad, y era que, como no hab&iacute;amos consultado &aacute; nadie antes de
+salir de Madrid, ni avisado &aacute; ning&uacute;n amigo nuestra llegada &aacute; Salamanca,
+ignor&aacute;bamos cu&aacute;l era el mejor hotel, hall&aacute;ndonos, por tanto, en la
+situaci&oacute;n que los franceses (y va de afrancesamiento) denominan
+<i>embarras du choix</i>.</p>
+
+<p>No era cosa de equivocarse en punto de tama&ntilde;a trascendencia.
+Preguntamos, pues, &aacute; un guardia civil (autoridad infalible, de tejas
+abajo), y &eacute;ste nos recomend&oacute; (confidencialmente) el <i>Hotel del
+Comercio</i>.</p>
+
+<p>&mdash;<i>&iexcl;Al Hotel del Comercio!</i>&mdash;dijimos nosotros entonces con absoluta
+confianza, penetrando en el &oacute;mnibus de aquella advocaci&oacute;n.</p>
+
+<p>Y partimos.</p>
+
+<p>En cuanto al resto de los viajeros..... (&iexcl;ah, cucos!), ya se les ve&iacute;a
+caminar &aacute; pie por la calle de &aacute;rboles: de lo cual se deduce que los
+dem&aacute;s carruajes volvieron de vac&iacute;o &aacute; la ciudad.&mdash;Pero &iquest;qu&eacute; importaba, si
+el honor de Salamanca se hab&iacute;a salvado?</p>
+
+<p>Dice un refr&aacute;n nov&iacute;simo: <i>Haz lo que debas, aunque debas lo que hagas</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Subido en el estribo de la trasera, y con la gorra, la cabeza y medio
+cuerpo metidos dentro de nuestra jaula, nos miraba y se sonre&iacute;a el
+<i>zagal</i> del &oacute;mnibus (<i>zagal</i> tambi&eacute;n por los a&ntilde;os, pues no habr&iacute;a
+cumplido quince), y al ver yo su rostro picaresco, digno de su paisano
+<i>L&aacute;zaro de Tormes</i>, d&iacute;jeme alborozadamente:&mdash;&laquo;&iexcl;He aqu&iacute; nuestro
+<i>cicerone</i> hasta que lleguemos &aacute; la fonda!.....&raquo;</p>
+
+<p>Y me puse con &eacute;l <i>al habla</i>, previa donaci&oacute;n, que le hice, de un cigarro
+puro.</p>
+
+<p>Aquel joven nos dijo, entre otras muchas cosas menos interesantes, que
+<i>la puerta</i>, ya sin puerta, por donde poco despu&eacute;s entr&aacute;bamos en
+Salamanca, se llama todav&iacute;a la <i>Puerta de Zamora</i>, y que la hermosa
+calle que all&iacute; comienza lleva tambi&eacute;n el nombre de la ciudad de Gonzalo
+Arias.</p>
+
+<p>Y nosotros record&aacute;bamos, por nuestra parte, el clamoreo que se alz&oacute; en
+las Academias de Madrid el a&ntilde;o de gracia de 1855, cuando los salmantinos
+(no todos) tuvieron &aacute; bien derribar la tal puerta, sin reparar en que
+hab&iacute;a servido de Arco de Triunfo para la entrada del emperador Carlos V
+en la ciudad del Tormes el a&ntilde;o, tambi&eacute;n de gracia, de 1534.....</p>
+
+<p>La dicha <i>Calle de Zamora</i>, que, seg&uacute;n vimos despu&eacute;s, es la mejor de
+Salamanca, llam&oacute; sobre todo nuestra atenci&oacute;n, y muy particularmente la
+m&iacute;a, por su color pardo, austero y como de vejez.&mdash;Y era que mi &uacute;ltimo
+y entonces recient&iacute;simo viaje de recreo hab&iacute;a tenido por teatro la
+provincia de C&aacute;diz, y mis ojos estaban hechos &aacute; ver pueblos
+blanqu&iacute;simos, relucientes, flamantes, <i>nuevos</i>, por decirlo, as&iacute;,
+adornados de verdes balcones, de floridos patios expuestos al p&uacute;blico, y
+de enjalbegadas horizontales azoteas al estilo de Africa: era que aun
+danzaban en mi imaginaci&oacute;n aquellas ciudades muertas de risa, sin
+monumentos hist&oacute;ricos ni humos art&iacute;sticos, sencillas, graciosas y
+coquetas como j&oacute;venes vestidas de veraniego percal, que se llaman
+Sanl&uacute;car, los Puertos, San Fernando y C&aacute;diz.</p>
+
+<p>Salamanca, por el contrario, se me presentaba en la <i>Calle de Zamora</i>,
+vestida de pa&ntilde;o y de terciopelo, de hierro y de gamuza, como una especie
+de ricahembra apercibida &aacute; asistir al Consejo &oacute; &aacute; la batalla, y m&aacute;s
+aficionada al templo que al sarao.&mdash;Muchas casas eran de piedra, y otras
+estaban pintadas de un modo severo, anticuado, monumental. La
+arquitectura y la arqueolog&iacute;a, la historia y la leyenda, extra&ntilde;as
+completamente al alegre caser&iacute;o gaditano, reaparec&iacute;an, pues, &aacute; mi vista
+con sus venerandos caracteres. Grandes escudos her&aacute;ldicos campeaban
+encima de varias puertas, &oacute; en los espaciosos lienzos de fort&iacute;simos
+muros, &oacute; en el herraje negro y feudal de rejas y balcones. Estos
+balcones ten&iacute;an por dosel enormes guardapolvos; los tejados remataban
+en descomunales aleros, y, abajo, las amplias y voladas rejas terminaban
+en humildes cruces. Ve&iacute;anse portadas de aquel per&iacute;odo del Renacimiento
+que puede llamarse <i>plateresco espa&ntilde;ol</i>; otras de arco romano, con
+grand&iacute;simas <i>dovelas</i>, al estilo del tiempo de los Trastamaras, y
+algunas de tan imponente y esquiva hechura, que, &aacute; no correr el a&ntilde;o de
+1877, hubiera yo jurado que en tales casas viv&iacute;an poderosos inquisidores
+&oacute; alguno de aquellos terribles mayorazgos que sol&iacute;an ser jefes de una
+docena de hermanos, todos ellos soldados, frailes y
+monjas.&mdash;&iexcl;Indudablemente est&aacute;bamos en Castilla la Vieja, &oacute;, mejor dicho,
+en el antiguo reino de Le&oacute;n! &iexcl;Hasta el aire era all&iacute; godo, espa&ntilde;ol
+rancio, cristiano puro, <i>antisarraceno</i>, en fin&mdash;ya que es menester
+decir las cosas claras!</p>
+
+<p>Y cuenta que Salamanca no tiene nada de l&uacute;gubre, de sombr&iacute;a ni de
+taciturna, como nosotros mismos hab&iacute;amos cre&iacute;do hasta entonces,
+equipar&aacute;ndola &aacute; otras ciudades castellanas; sino que es, y desde luego
+conocimos que era, una poblaci&oacute;n alegre, animada, de mucha luz, de
+hermoso cielo, de libre y puro ambiente, digna, en fin, de albergar,
+como alberga, &aacute; los que suelen ser llamados en Valladolid y Burgos <i>los
+andaluces de Castilla</i>.</p>
+
+<p>Con esto llegamos al hotel, situado al otro extremo de aquella misma
+calle; elegimos habitaciones, que nos parecieron excelentes; y como
+entonces se nos advirtiera &oacute; notificara de oficio que en aquel
+establecimiento se almorzaba &aacute; las once en punto, batimos palmas en
+se&ntilde;al de alegr&iacute;a, y tomamos en seguida la escalera abajo, &aacute; fin de
+aprovechar la hora y pico que faltaba para la can&oacute;nica del almuerzo, en
+dar el <i>primer paseo</i> art&iacute;stico por la ciudad de los Fonsecas y
+Maldonados.</p>
+
+
+<p class="num">VI</p>
+
+<p class="subhead">LA PLAZA MAYOR.&mdash;EL CORRILLO DE LA HIERBA</p>
+
+
+<p>El primer paseo por toda ciudad monumental debe hacerse sin <i>cicerone</i> y
+sin <i>Gu&iacute;a</i> escrita, &uacute;nica manera de formar <i>juicio propio</i> de las cosas
+y admirarlas, &oacute; no admirarlas, independientemente de sugestiones y
+comentarios ajenos.</p>
+
+<p>Esto hicimos nosotros aquella ma&ntilde;ana: salimos &aacute; la calle &aacute; la buena de
+Dios; y como lo primero que divisamos fuese, &aacute; muy pocos pasos de la
+puerta del hotel, cierto arco de piedra que daba acceso &aacute; una gran plaza
+con &aacute;rboles y jardines, nos dirigimos all&aacute; resueltamente, no sin
+preguntarnos antes con tanto &eacute;nfasis como si acab&aacute;semos de descubrir la
+India.</p>
+
+<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; plaza ser&aacute; &eacute;sta?</p>
+
+<p>Pronto le&iacute;mos en los azulejos que era la <i>Plaza Mayor</i>, y pronto
+dedujimos de otras se&ntilde;ales que era tambi&eacute;n la plaza del Ayuntamiento, la
+plaza de la <i>Constituci&oacute;n</i>, el foro salmantino.</p>
+
+<p>Declaro que, <i>prima facie</i>, nos agrad&oacute; mucho la tal plaza; y,
+verdaderamente, su conjunto es magn&iacute;fico. Disputen los arquitectos y los
+meros aficionados al arte (nosotros disputamos tambi&eacute;n all&iacute; sobre ello)
+acerca de si la ornamentaci&oacute;n peca de m&aacute;s &oacute; menos barroca y pesada,
+sobre la desproporci&oacute;n que hay entre los huecos y los macizos, &aacute; tal
+punto que ciertos adornos y molduras parecen miembros principales de la
+obra, y sobre lo mucho que la composici&oacute;n se resiente del mal gusto
+dominante cuando se ejecut&oacute; (que fu&eacute; en tiempo de los Churrigueras y de
+Borromino); pero, aun as&iacute;, el aspecto general resulta noble, rico,
+decoroso, hasta regio.....; digno, en fin, ya que no de la exquisita
+Salamanca, de cualquier adocenada corte. Adem&aacute;s, la exornaci&oacute;n moderna
+(jardines, fuentes, candelabros, etc.) es sumamente agradable, y denota
+gran esmero y elegancia de parte de los Ayuntamientos salmantinos de
+nuestros d&iacute;as.</p>
+
+<p>Aunque la <i>Plaza Mayor</i> parece cuadrada, no lo es, sino que forma un
+trapecio cuyos lados var&iacute;an de 72 metros &aacute; 82.&mdash;Todas las casas son
+iguales y tienen tres cuerpos. El cuerpo inferior deja expedito un ancho
+p&oacute;rtico, &oacute; sea unos soportales corridos, donde hay m&aacute;s de cien tiendas
+de comercio, muy variadas y bien surtidas. Los otros dos cuerpos son
+tambi&eacute;n arquitect&oacute;nicos, y obedecen &aacute; un plan monumental dibujado por el
+c&eacute;lebre maestro D. Andr&eacute;s Garc&iacute;a de Qui&ntilde;ones, el cual no anduvo muy
+disparatado para lo que entonces se estilaba en el mundo..... (Me
+refiero &aacute; 1710, fecha en que D. Felipe V visit&oacute; la ciudad y di&oacute; permiso
+para concluir la obra.)</p>
+
+<p>Nicol&aacute;s Churriguera, descendiente del famoso D. Jos&eacute;, y como &eacute;l natural
+de Salamanca, encarg&oacute;se de la ejecuci&oacute;n, con otros arquitectos que no
+recuerdo ahora, y fu&eacute; el exclusivo autor de una estupenda fachada (la de
+las <i>Casas Consistoriales</i>), recargad&iacute;sima de hojarasca y de mil locuras
+de piedra, que debe de agradar mucho generalmente, y que tampoco dej&oacute; de
+gustarnos &aacute; nosotros como <i>documento art&iacute;stico</i>.&mdash;&iquest;No andamos hoy
+comprando &aacute; alt&iacute;simos precios marcos dorados y otros muebles de estilo
+barroco? &iquest;No est&aacute; hoy de moda lo Pompadour y hasta lo Dubarry, tanto
+como ayer estaba lo g&oacute;tico y anteayer lo pagano?&mdash;&iexcl;Pues ya hemos
+absuelto &aacute; los Churrigueras y sus disc&iacute;pulos, si no como doctrina y
+norma del arte, como hecho consumado y dato hist&oacute;rico, y con la
+condici&oacute;n de que no vuelvan!</p>
+
+<p>En dicha fachada hab&iacute;a dos excelentes bustos de Carlos IV y de Mar&iacute;a
+Luisa, ejecutados por uno de los m&aacute;s insignes entre los varios grandes
+escultores espa&ntilde;oles que han llevado el apellido <i>&Aacute;lvarez</i>. Refi&eacute;rome &aacute;
+D. Manuel &Aacute;lvarez, llamado com&uacute;nmente <i>el Griego</i>, hijo tambi&eacute;n de
+Salamanca y autor de las cinco hermosas estatuas de la <i>Fuente de Apolo
+y las Cuatro Estaciones</i> que embellecen el Sal&oacute;n del Prado de esta
+coronada villa.....&mdash;Pues bien: los tales bustos fueron derribados y
+destru&iacute;dos en no s&eacute; qu&eacute; asonada popular, sin consideraci&oacute;n alguna &aacute; su
+m&eacute;rito art&iacute;stico..... &iexcl;Y, sin embargo, todav&iacute;a hay artistas que no son
+reaccionarios!</p>
+
+<p>Muchos otros bustos de antiguos Reyes &eacute; ilustrados Capitanes hay en las
+enjutas de los arcos de dos lados de la plaza; pero valen tan poco como
+esculturas, y es tan problem&aacute;tico su parecido, que el mot&iacute;n los
+respet&oacute;.&mdash;Bastante m&aacute;s que todos ellos nos interes&oacute; una sencilla l&aacute;pida
+que conmemora, en la fachada de la casa n&uacute;m. 19, que <i>all&iacute; vivi&oacute; y muri&oacute;
+el famoso poeta salmantino</i> <span class="smcap">D. Jos&eacute; Iglesias</span>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Terminado el examen de la <i>Plaza Mayor</i>, atrajeron nuestra vista y
+despertaron nuestra curiosidad dos alt&iacute;simas torres gemelas, dominadas
+por una c&uacute;pula y un cimborio, y no exentas de majestad y gallard&iacute;a, que
+asomaban &aacute; lo lejos, hacia la parte del Sudoeste, por encima de las
+intermedias manzanas de casas.</p>
+
+<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; ser&aacute; aquello?&mdash;volvimos &aacute; preguntarnos.</p>
+
+<p>&mdash;Aquello..... (respondi&oacute; un bondadoso transeunte, que nos miraba con
+tanta extra&ntilde;eza como nosotros &aacute; las dos torres), aquello es <i>la
+Compa&ntilde;&iacute;a</i>.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Ah, ya!..... <i>Los Jesu&iacute;tas</i>.....</p>
+
+<p>&mdash;Justamente.....; la grandiosa Casa de los Padres.....</p>
+
+<p>&mdash;Much&iacute;simas gracias.....&mdash;replic&oacute; el m&aacute;s <i>liberal</i> de nosotros cuatro,
+levantando la sesi&oacute;n con un saludo.</p>
+
+<p>Y todos nos dirigimos all&aacute; resueltamente.</p>
+
+<p>Pero, no bien salimos de la <i>Plaza Mayor</i>, entramos en una plaza.....
+m&iacute;nima, que nos enamor&oacute; mucho m&aacute;s que la que dej&aacute;bamos. &iexcl;Tanto nos
+enamor&oacute;, que si los hijos del pa&iacute;s hubiesen o&iacute;do nuestras celebraciones,
+las habr&iacute;an considerado ir&oacute;nicas y burlescas!</p>
+
+<p>Porque se trataba de una plazoletilla triangular, de irregulares l&iacute;neas
+y viejo y abigarrado caser&iacute;o, donde no hab&iacute;a dos balcones iguales, ni
+dos edificios sim&eacute;tricos, ni monumento alguno bueno ni malo; nada, en
+fin, que fuese elegante, ordenado, lujoso, &oacute; tan siquiera limpio. &iexcl;Y en
+esto precisamente consist&iacute;an su belleza art&iacute;stica, su encanto po&eacute;tico,
+su color hist&oacute;rico!</p>
+
+<p>El <i>Corrillo de la Hierba</i> se llama aquel sitio.&mdash;Se lo recomiendo &aacute;
+toda persona de buen gusto que vaya &aacute; Salamanca.&mdash;Ver&aacute; all&iacute;
+aglomeraciones de casas viejas, como las que figuran en las decoraciones
+teatrales &oacute; en los cuadros referentes &aacute; la Edad Media; ver&aacute; all&iacute; un
+variado y grotesco repertorio de balcones, aleros, guardapolvos y
+barandajes sumamente caracter&iacute;sticos; ver&aacute; puertas chatas, paredes
+barrigonas, ventanas tuertas, pisos cojos y tejados con la cabeza dada &aacute;
+componer, como no los encontrar&aacute; en ninguna otra parte.&mdash;Y &iexcl;qu&eacute; escenas
+localiza en aquel sitio la imaginaci&oacute;n! &iexcl;Qu&eacute; fondo aquel para un lienzo
+que representase el c&eacute;lebre mot&iacute;n en favor de los Comuneros, &oacute; las
+sangrientas ri&ntilde;as &aacute; que di&oacute; ocasi&oacute;n D.&ordf; Mar&iacute;a <i>la Brava</i>, &oacute; una de
+aquellas temerarias revueltas contra los Franceses, coronadas luego de
+gloria por la batalla de Arapiles!</p>
+
+<p>Adem&aacute;s de los multiformes tenduchos que rodean la plazuela, y que le
+a&ntilde;aden animaci&oacute;n y fuerza dram&aacute;tica, ve&iacute;ase &aacute; aquella hora una infinidad
+de <i>puestos</i> amovibles &oacute; <i>matutinos</i>; es decir, una multitud de
+lugare&ntilde;as sentadas en el suelo, con su cesta de huevos al lado, y
+rodeadas de pollos, pavos y gallinas.&mdash;Aquellas mujeres, vestidas con
+pesad&iacute;simos dobles refajos, y liadas en una especie de manta, parec&iacute;an
+montones de lana de vivos colores, de cuyo fondo sal&iacute;an pregones tan
+agrios y desapacibles como el cacareo &oacute; los graznidos de las propias
+aves pregonadas.</p>
+
+<p>Agr&eacute;guese &aacute; esta algarab&iacute;a el disputar de los hombres, los gritos de los
+muchachos, la charla de las criadas que hac&iacute;an la compra, el ruido de
+los talleres, el son de unas campanas vecinas que tocaban &aacute; ni&ntilde;o muerto,
+los perros ladrando, los pobres pidiendo limosna, bestias cargadas que
+iban y ven&iacute;an, y el correspondiente vocear del que las arreaba, y se
+formar&aacute; juicio aproximado del <i>Corrillo de la Hierba</i>, &aacute; las diez de la
+ma&ntilde;ana de un d&iacute;a de Octubre del ya casi octogenario siglo <span class="smcap">xix</span>.</p>
+
+<p>De buena gana nos hubi&eacute;ramos estado all&iacute; hasta las once; pero las torres
+de la <i>Compa&ntilde;&iacute;a</i> segu&iacute;an llam&aacute;ndonos, y no era cosa de desairarlas
+cuando alguno de nosotros acababa de cobrar en Madrid fama de
+jesu&iacute;ta.&mdash;Continuamos, pues, nuestra marcha en aquella direcci&oacute;n,
+tomando por una solitaria calle, que creo se llamaba de <i>Sordolodo</i>.</p>
+
+
+<p class="num">VII</p>
+
+<p class="subheadhang">LA CASA DE LAS CONCHAS.&mdash;IGLESIA Y COLEGIO DE LA COMPA&Ntilde;&Iacute;A DE
+JES&Uacute;S.&mdash;M&Aacute;S IGLESIAS Y PALACIOS.</p>
+
+
+<p>Desde que penetramos en aquella calle, Salamanca tom&oacute; &aacute; nuestros ojos un
+nuevo aspecto.&mdash;Ya no era la se&ntilde;orona del siglo pasado representada por
+la <i>Plaza Mayor</i>: tampoco era la revoltosa ciudadana del siglo <span class="smcap">xvi</span>, que
+gritaba y luchaba en el <i>Corrillo de la Hierba</i>: ya era una dama g&oacute;tica,
+tan severa como triste; mucho m&aacute;s triste, &aacute; decir verdad, que en la
+<i>Calle de Zamora</i>.</p>
+
+<p>La en que acab&aacute;bamos de entrar y las adyacentes eran angostas y
+torcidas, como anteriores al uso de los coches urbanos: blasones
+nobiliarios y portadas art&iacute;sticas de la Edad Media adornaban sus
+ruinosas casas, y un silencio de muerte serv&iacute;a all&iacute; de melanc&oacute;lico
+acompa&ntilde;ante &aacute; la rom&aacute;ntica soledad.&mdash;Ni una sola tienda profanaba
+aquellos portales. No se ve&iacute;a alma viviente ni en rejas ni en balcones.
+Dij&eacute;rase que en tal barrio no viv&iacute;a criatura humana. Parec&iacute;a aquello,
+m&aacute;s que realidad de los tiempos presentes, engendro fant&aacute;stico de un
+poeta de 1838, de un Espronceda, de un Zorrilla, de un Garc&iacute;a
+Guti&eacute;rrez.</p>
+
+<p>Salimos al fin frente por frente del <i>Colegio de la Compa&ntilde;&iacute;a</i>, y ya nos
+dispon&iacute;amos &aacute; estudiar la enorme y suntuosa fachada de su iglesia,
+cuando reparamos que en la acera opuesta se alzaba una de las maravillas
+arquitect&oacute;nicas m&aacute;s c&eacute;lebres de Salamanca; uno de los monumentos que
+&iacute;bamos buscando <i>ex-profeso</i> en aquel viaje; uno de los palacios m&aacute;s
+bellos y singulares que nos ha legado el siglo <span class="smcap">xv</span>.&mdash;me refiero &aacute; la
+<i>Casa de las Conchas</i>.</p>
+
+<p>Nosotros la conoc&iacute;amos, como todo el mundo, por la fotograf&iacute;a y por el
+grabado: nosotros hab&iacute;amos contado muchas veces con el dedo sobre el
+papel las elegant&iacute;simas <i>conchas</i> de piedra que cubren su extensa
+fachada..... Pero hay que ver el edificio en el <i>original</i>, con su color
+y su tama&ntilde;o, para formar completo juicio de su gentileza y hermosura.
+Hay que ver, por ejemplo, la sombra <i>natural</i> que proyectan las
+abultadas <i>conchas</i>, heridas por el sol, sobre la dorada piedra del
+pulimentado muro: hay que ver las cuatro preciosas ventanas, dos de
+ellas muy parecidas &aacute; ajimeces &aacute;rabes, que interrumpen &aacute; largos trechos
+la planicie de aquellas paredes: hay que ver aquellas esquinas, de
+afilada y correct&iacute;sima arista, como si fuesen de bru&ntilde;ido acero, y de las
+cuales se destacan, campeando en el aire, bell&iacute;simos escudos de piedra,
+que son otros tantos primores art&iacute;sticos: hay que ver, en fin, aquellas
+otras grandes conchas de hierro que cubren &aacute; su vez, por v&iacute;a de clavos,
+la gran puerta de entrada, y el precioso herraje de aquellas
+<i>melodram&aacute;ticas</i> rejas (perdonadme el adjetivo), y aquel gran Escudo
+Real que <i>preside</i> la fachada, y todos aquellos perfiles aristocr&aacute;ticos
+y piadosos que ennoblecen el exterior de tan po&eacute;tico palacio.....&mdash;Ya he
+dicho que data del siglo <span class="smcap">xv</span>. As&iacute; lo revela su arquitectura, cuyo
+conjunto es g&oacute;tico decadente con detalles platerescos; y as&iacute; lo indican
+tambi&eacute;n el yugo y el haz de flechas, blas&oacute;n especial de los Reyes
+Cat&oacute;licos, que se ven en el mencionado Escudo Real.</p>
+
+<p>Las <i>conchas</i> que ostenta todo el edificio significan que el que lo
+mand&oacute; construir era caballero santiagu&eacute;s y que hab&iacute;a ido &oacute; ten&iacute;a hecho
+voto de ir en peregrinaci&oacute;n &aacute; Compostela, as&iacute; como los escudos con
+<i>cinco lises</i> que adornan las esquinas y la espalda del palacio, prueban
+que el tal santiagu&eacute;s pertenec&iacute;a &aacute; la poderosa y esclarecida familia de
+los Maldonados de Salamanca.</p>
+
+<p>Y, en efecto, la <i>Casa de las Conchas</i> fu&eacute; primero de los Maldonados,
+se&ntilde;ores de Barbalos; luego la heredaron los Marqueses de Valdecarzana, y
+hoy la posee el cinco veces Grande de Espa&ntilde;a, Conde de Santa Coloma, en
+su calidad de Conde de las Amayuelas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Por cierto, y perdonadme la digresi&oacute;n, que Francisco Maldonado, el
+c&eacute;lebre <i>comunero</i>, el compa&ntilde;ero de Bravo y de Padilla, el <i>degollado</i>
+del gran cuadro de Gisbert, no pertenec&iacute;a &aacute; la rama principal de la
+familia mencionada, de la cual era jefe, aunque tampoco due&ntilde;o de la
+<i>Casa de las Conchas</i>, un D. Pedro Maldonado y Pimentel, tambi&eacute;n afecto
+&aacute; la causa de las Comunidades, del cual me parece oportuno decir aqu&iacute;
+algunas cosas, de todos sabidas, por si hay alguien que las tenga
+olvidadas, cosa que &aacute; m&iacute; me acontec&iacute;a no hace muchas horas.....</p>
+
+<p>Notorio es que Salamanca acudi&oacute; en auxilio de Segovia contra el alcalde
+Ronquillo, como casi todas las ciudades castellanas. Principi&oacute; en
+Salamanca la cosa por un gran mot&iacute;n (&iexcl;indudablemente estall&oacute; en el
+<i>Corrillo de la Hierba</i>!), durante el cual quem&oacute; el pueblo una casa del
+mayordomo del terrible Fonseca, arzobispo de Santiago, derrib&oacute; otras
+muchas, y arranc&oacute; las varas &aacute; las autoridades. En tal coyuntura, el
+poderoso D. Pedro Maldonado y Pimentel, creyendo que los victoriosos
+amotinados no pod&iacute;an hacer nada bueno en Salamanca, y s&iacute; se lucir&iacute;an
+much&iacute;simo yendo en auxilio de los Comuneros, form&oacute; con ellos una crecida
+hueste, y los llev&oacute; &aacute; luchar contra los imperiales. Los salmantinos
+lidiaron en diferentes jornadas con varia fortuna, que se les declar&oacute; al
+fin totalmente adversa en los campos de Villalar. Al lado de Maldonado
+Pimentel, &oacute; mejor dicho, en las filas de su gente, pele&oacute; all&iacute; como bueno
+otro Maldonado, algo pariente suyo y tambi&eacute;n hijo de Salamanca, y ambos
+cayeron prisioneros despu&eacute;s de su derrota.&mdash;Fueron entonces condenados &aacute;
+muerte los principales cabecillas &oacute; jefes de Comuneros; pero como el D.
+Pedro Maldonado Pimentel tuviese parentesco con el famoso Conde de
+Benavente, consigui&oacute;se que el otro Maldonado, conocido por <i>el de la
+calle de los Moros</i>, muriese en lugar suyo con Bravo y con Padilla, cual
+si este b&aacute;rbaro ardid pudiera deslumbrar &aacute; la opini&oacute;n p&uacute;blica..... ni
+aun en tiempos en que no hab&iacute;a peri&oacute;dicos.&mdash;Y al cabo sucedi&oacute; que los
+imperiales, despu&eacute;s de guardar encerrado algunos meses al Maldonado
+Pimentel, di&eacute;ronse cuenta de que nadie hab&iacute;a sido enga&ntilde;ado con la
+sustituci&oacute;n referida, y tuvieron que degollarlo tambi&eacute;n, me parece que
+en Simancas, un a&ntilde;o despu&eacute;s que &aacute; su hom&oacute;nimo.&mdash;Por manera que el
+insigne D. Pedro troc&oacute; por un a&ntilde;o de vida los siglos de popularidad que
+ha disfrutado, y disfrutar&aacute; todav&iacute;a much&iacute;simo tiempo, la memoria del
+pobre D. Francisco, y el alto honor de figurar en el mencionado cuadro
+de Gisbert.</p>
+
+<p>Conque volvamos &aacute; la <i>Casa de las Conchas</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>La puerta estaba abierta: llamamos, sin embargo, y no nos
+respondieron.....&mdash;&iquest;Qu&eacute; hacer en tal apuro, sabiendo, como sab&iacute;amos por
+la fotograf&iacute;a y el grabado, que el patio era bell&iacute;simo?</p>
+
+<p>Perdone el Sr. Conde de Santa Coloma: el partido que tomamos fu&eacute;
+colarnos de rond&oacute;n en su casa, bajo la salvaguardia de nuestras buenas
+intenciones.....</p>
+
+<p>Y &iexcl;qu&eacute; patio vimos!&mdash;Su estilo pod&iacute;a calificarse de mixto de g&oacute;tico y
+mud&eacute;jar: las l&iacute;neas generales ten&iacute;an m&aacute;s de mud&eacute;jares que de otra cosa:
+en las ventanas y dem&aacute;s pormenores predominaba lo g&oacute;tico.&mdash;De una &oacute; de
+otra suerte, todo era all&iacute; gallardo, primoroso y del mejor gusto,
+causando verdadero asombro la prolijidad y esmero de la ejecuci&oacute;n. Baste
+decir que la dura piedra semejaba trenzados de cuerdas como si fuese
+c&aacute;&ntilde;amo, y hasta calados de encajes, como si fuera lino.....</p>
+
+<p>De buena gana hubi&eacute;ramos llevado m&aacute;s adelante nuestra exploraci&oacute;n; pero
+no nos atrevimos &aacute; tanto, y salimos de aquella interesant&iacute;sima casa como
+hab&iacute;amos entrado en ella, llenos de respeto &aacute; su car&aacute;cter se&ntilde;orial y
+religioso, y de admiraci&oacute;n &aacute; sus bellezas art&iacute;sticas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Desventajosa en sumo grado para la arrogant&iacute;sima <i>Iglesia de los
+Jesu&iacute;tas</i> (que, como he dicho, se alza frente &aacute; la <i>Casa de las
+Conchas</i>) es la transici&oacute;n de un edificio &aacute; otro. Todo lo que el
+caballeresco palacio g&oacute;tico tiene de fino, delicado y como espiritual,
+lo tiene de pesado, rudo y meramente corp&oacute;reo el enorme templo
+greco-romano que erigi&oacute; all&iacute; la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s. Y aun todav&iacute;a fuera
+menor tal desventaja, si el estilo pagano de la cat&oacute;lica iglesia se
+distinguiese por su pureza y correcci&oacute;n..... (que, entonces, ya ser&iacute;a
+cuesti&oacute;n de gusto &oacute; de escuela entre cl&aacute;sicos y rom&aacute;nticos); pero
+acontece que este suntuoso templo es <i>barroco</i> dentro de su mismo
+estilo, dado que pec&oacute; desde su origen contra las reglas cl&aacute;sicas y luego
+sufri&oacute; el pernicioso influjo de los peores tiempos de la arquitectura
+neogent&iacute;lica.</p>
+
+<p>Pero &iquest;&aacute; qu&eacute; cansarme en explicar lo que ya tiene su nombre propio?&mdash;Esta
+iglesia de la <i>Compa&ntilde;&iacute;a</i> es un nuevo ejemplar, sumamente caracter&iacute;stico,
+de la que hoy se llama en las Academias <i>Arquitectura jesu&iacute;tica</i>, bien
+que exceda en majestad y hermosura &aacute; cuantas erigieron los disc&iacute;pulos de
+Loyola en Espa&ntilde;a, Portugal y Am&eacute;rica.</p>
+
+<p>Resumiendo: el templo de que tratamos s&oacute;lo es <i>grandioso</i> por el
+<i>grandor</i> material de su tama&ntilde;o y por los tesoros que representan
+tant&iacute;simas disformes piedras como se ven empleadas en su estupenda
+escalinata, en una portada inmensa, en dos recias y vistosas torres, en
+una ingente c&uacute;pula coronada por alt&iacute;simo cimborio, y en infinidad de
+estatuas, agujas, escudos, bolas, molduras, balcones y ventanas; que de
+todo hay en aquella fachada, y todo gigantesco, descompasado,
+descomunal.....</p>
+
+<p>La <i>Iglesia y Colegio de la Compa&ntilde;&iacute;a</i> fueron fundados por Felipe III y
+Margarita de Austria. Ambos edificios ocupan m&aacute;s de 20.000 metros
+cuadrados. Para construirlos, &oacute; sea para explanar el terreno en que se
+alzan, se derribaron dos iglesias y tres manzanas de casas,
+suprimi&eacute;ndose dos calles enteras.&mdash;Por cierto que la <i>Casa de las
+Conchas</i> se vi&oacute; en peligro de venir tambi&eacute;n al suelo, y que, si no se
+consum&oacute; semejante atentado, debi&oacute;se, seg&uacute;n unos, al valor c&iacute;vico y
+tradicional cultura de los hijos de Salamanca, y, seg&uacute;n conseja vulgar,
+&aacute; lo inadmisible de cierta humor&iacute;stica &eacute; indecorosa condici&oacute;n, que no
+creo llegara &aacute; formularse.....</p>
+
+<p>En el <i>Colegio</i> hay habitaci&oacute;n para 300 misioneros, y todos los salones,
+aulas y dem&aacute;s dependencias de una verdadera universidad.</p>
+
+<p>En fin: un portero nos dijo, como supremo encomio, que las llaves de
+toda la casa pesan diez y nueve arrobas.....&mdash;&iexcl;Qu&eacute; espa&ntilde;ol rancio es
+este criterio est&eacute;tico!</p>
+
+<p>El interior de la iglesia no es tan grande de tama&ntilde;o ni tan ostentoso
+de forma como hace presumir su exterior. De orden d&oacute;rico, y s&oacute;lo rico en
+vulgares retablos churriguerescos, resulta fr&iacute;o &eacute; insignificante.
+&Uacute;nicamente llama all&iacute; la atenci&oacute;n el <i>Retablo del Altar Mayor</i>, por lo
+enorme, colosal y complicad&iacute;simo de su estructura. Puede decirse que es
+una tempestad de pino y oro, al par que un mot&iacute;n contra las reglas
+arquitect&oacute;nicas. En los fustes de las que no s&eacute; si llamar <i>columnas</i>, se
+ven enredadas hojosas vides de tama&ntilde;o natural, con sus racimos
+correspondientes; todo ello dorado y luego bru&ntilde;ido. Las gigantescas
+estatuas de los cuatro Evangelistas, que tambi&eacute;n forman parte de la
+<i>composici&oacute;n</i>, parece que cruzan un p&aacute;ramo en d&iacute;a de mucho viento: &iexcl;tan
+infladas y revueltas est&aacute;n sus vestiduras!</p>
+
+<p>Arrodillada en medio de aquel solitario templo vimos &aacute; una guap&iacute;sima
+peregrina, demasiado hermosa, limpia y elegante para penitente, &oacute;,
+cuando menos, para excitar ideas de penitencia. Apoy&aacute;base en el b&aacute;culo;
+pend&iacute;a el amplio sombrero sobre su espalda de cari&aacute;tide, y ten&iacute;a fijos
+en el altar mayor unos grandes y relucientes ojos que parec&iacute;an dos soles
+negros.....&mdash;Comedia &oacute; tragedia (yo creo piadosamente que ser&iacute;a lo
+&uacute;ltimo), aquella actitud, aquella santa vestidura, el lugar de la acci&oacute;n
+y nuestras propias circunstancias nos infundieron respeto, y ni nos
+curamos de preguntar &aacute; nadie qui&eacute;n era la peregrina, ni hemos vuelto &aacute;
+hablar de ella desde entonces.....</p>
+
+<p>Y es cuanto recuerdo de <i>la mejor casa que los Jesu&iacute;tas tuvieron en
+Espa&ntilde;a</i>.&mdash;Esta frase no me pertenece: se la o&iacute; al ya difunto Padre
+Manrique.&mdash;Por mi parte debo a&ntilde;adir que Salamanca deb&iacute;a tal desagravio &aacute;
+San Ignacio de Loyola; pues (como ya veremos m&aacute;s adelante) el
+celeb&eacute;rrimo fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s fu&eacute; procesado y estuvo
+preso en la &iacute;nclita ciudad del Tormes.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Libre nuestra atenci&oacute;n del poderoso atractivo de la <i>Casa de las
+Conchas</i> y de la <i>Iglesia y Colegio de los Jesu&iacute;tas</i>, volvi&oacute; &aacute; fijarse
+en el car&aacute;cter po&eacute;tico y art&iacute;stico de aquel hist&oacute;rico barrio. Pero lo
+que ya nos asombraba en &eacute;l no era tanto su aire de vejez y de rom&aacute;ntica
+melancol&iacute;a, como la grandeza monumental que sigui&oacute; desplegando &aacute;
+nuestros ojos.</p>
+
+<p><i>Calle de la Compa&ntilde;&iacute;a</i> se llama la que comienza en los edificios
+citados, y, as&iacute; ella como todas las plazuelas, calles y callejas
+inmediatas, se componen de una sucesi&oacute;n de altas construcciones de
+piedra, &oacute; sea de una no interrumpida serie de palacios, de iglesias, de
+conventos, de colegios y de casas se&ntilde;oriales, que nos infund&iacute;a respeto
+y veneraci&oacute;n. Todo era all&iacute; monumento, como en algunos barrios de
+Ferrara, Pisa y Florencia. Por todas partes alz&aacute;banse padrones de
+historia militar, de devoci&oacute;n, de aristocracia &oacute; de ciencia, seg&uacute;n la
+arquitectura y destino de cada edificio.&mdash;&iexcl;Oh! No pod&iacute;amos negarlo:
+est&aacute;bamos en la Atenas castellana: est&aacute;bamos en <i>Roma la Chica</i>.</p>
+
+<p>&iexcl;Doquier piedra, silencio y soledad! Mas esta soledad no era ya medrosa
+como la de las ruinas &oacute; la de los cementerios: era pl&aacute;cida y augusta
+como la de los claustros. Cierto que nadie pasaba, ni parec&iacute;a haber
+pasado hac&iacute;a mucho tiempo, por aquellas nobil&iacute;simas calles: cert&iacute;simo
+que altas hierbas crec&iacute;an entre las losas y guijas del empedrado.....;
+pero no s&eacute; si la presencia de tanto escudo de armas como adornaba las
+esquinas, las fachadas, las puertas, los canceles, los balcones y las
+rejas de templos, colegios y palacios, &oacute; si lo bien conservados que se
+ve&iacute;an hasta los m&aacute;s menudos detalles arquitect&oacute;nicos de cada p&aacute;gina de
+piedra, &oacute; si la &iacute;ndole y forma cristianas de aquellos monumentos, les
+hac&iacute;an aparecer vivos, subsistentes, militantes como las cerradas
+ermitas que conservan su campana, como los mudos conventos en cuya
+porter&iacute;a arde por la noche una luz ante la imagen de Mar&iacute;a, &oacute; como los
+desnudos &aacute;rboles del invierno, cuando se ve que sus ramas se doblan,
+pero no se quiebran, al impulso de los huracanes.....</p>
+
+<p>&iexcl;Ah! s&iacute;..... Salamanca no representa una edad pasada &oacute; una raza muerta,
+como acontece con muchas ciudades ricas en monumentos gentiles:
+Salamanca existe todav&iacute;a con toda su antigua vitalidad, aunque en
+estaci&oacute;n tan desfavorable. Y existe, porque no ha caducado enteramente
+la civilizaci&oacute;n &aacute; que debi&oacute; su vida; porque los ideales de que son noble
+s&iacute;mbolo sus iglesias y colegios, siguen imperando en la Naci&oacute;n que
+reconstruyeron los Reyes Cat&oacute;licos; porque, ya que no dentro de las
+viejas murallas que besa el Tormes, &aacute; lo menos en los flamantes hoteles
+del ensanche de Madrid, se perpet&uacute;an, con sus antiguos blasones, las
+familias aristocr&aacute;ticas que levantaron aquellos palacios que nosotros
+&iacute;bamos viendo; porque subsisten, en fin, la Religi&oacute;n cristiana, la
+Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola, la Nobleza de Castilla y hasta las democr&aacute;ticas
+Leyes patrias que defendieron las Comunidades; es decir, todos los
+veneros de la grandeza salmantina.</p>
+
+<p>Si todo esto desapareciese, Salamanca, por muy bien conservados que
+guardase sus monumentos, no pasar&iacute;a de ser un cad&aacute;ver, como N&iacute;nive &oacute;
+Pompeya.</p>
+
+<p>Pero dej&eacute;monos de discursos, y enumeremos, siquier r&aacute;pidamente, las
+cosas que vimos aquella ma&ntilde;ana antes de regresar &aacute; la fonda.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>En una esquina pr&oacute;xima al Colegio de la Compa&ntilde;&iacute;a le&iacute;mos en letras de oro
+y sobre marm&oacute;rea l&aacute;pida, que all&iacute; vivi&oacute; el gran poeta Mel&eacute;ndez Vald&eacute;s.</p>
+
+<p>M&aacute;s abajo descubrimos la que un azulejo denominaba <i>Plazuela de San
+Benito</i>, la cual, m&aacute;s que plaza, parec&iacute;a el comp&aacute;s de una
+Cartuja.&mdash;Tampoco hab&iacute;a all&iacute; gente. Lo &uacute;nico que all&iacute; hab&iacute;a era una
+hermosa iglesia, consagrada al Santo que da nombre &aacute; aquel lugar;
+iglesia que, seg&uacute;n supimos luego, hab&iacute;a servido adem&aacute;s de pante&oacute;n &aacute; la
+familia de Maldonado, cuando era l&iacute;cito dormir el sue&ntilde;o eterno al pie de
+los altares, &oacute; sea en tiempos en que no se antepon&iacute;a &aacute; todo <i>la
+higiene</i>.</p>
+
+<p>Despu&eacute;s fuimos hallando muchas casas g&oacute;ticas &oacute; platerescas, en cuyas
+lind&iacute;simas portadas se ve&iacute;an grandes escudos que nos indicaban la
+familia &aacute; que pertenec&iacute;an &oacute; hab&iacute;an pertenecido.&mdash;El <i>sol</i> de los Sol&iacute;s,
+las <i>cinco lises</i> de los Maldonados, y, sobre todo, las <i>estrellas</i> de
+los Fonsecas, abundaban m&aacute;s que ning&uacute;n otro blas&oacute;n.</p>
+
+<p>Y aqu&iacute; debo apuntar que la casa de Fonseca fu&eacute;, durante siglos, la m&aacute;s
+poderosa de Salamanca, as&iacute; en lo civil como en lo eclesi&aacute;stico, y que,
+aparte de sus grandes guerreros, la hicieron c&eacute;lebre en toda la
+cristiandad aquel sever&iacute;simo Arzobispo de Santiago y Patriarca de
+Alejandr&iacute;a de que tanto hablan las historias, y otro Arzobispo de
+Santiago y de Toledo, hijo suyo, &aacute; quien debieron los salmantinos
+important&iacute;simas fundaciones, como diremos oportunamente.</p>
+
+<p>De la plazuela de San Benito pasamos &aacute; otra no menos solitaria y
+monumental, denominada <i>del &Aacute;guila</i>, siendo de advertir que, como no
+encontr&aacute;bamos &aacute; nadie que pudiese indicarnos el camino, ten&iacute;amos que
+guiarnos por la posici&oacute;n del sol, &aacute; fin de llegar pronto al hotel, pues
+iba siendo hora de almorzar..... en su reglamento y en nuestro est&oacute;mago.</p>
+
+<p>En la <i>Plazuela del &Aacute;guila</i> se eleva un hermoso edificio greco-romano,
+que colegimos ser&iacute;a la famosa <i>Iglesia de las Agustinas</i>, de que tanto
+hab&iacute;amos o&iacute;do hablar en Madrid.&mdash;Ni por un instante nos ocurri&oacute; penetrar
+en ella, sino que dejamos su examen para la tarde &oacute; para el d&iacute;a
+siguiente, &aacute; fin de estudiarla con el debido detenimiento.</p>
+
+<p>Pero de un peligro ca&iacute;amos en otro, y cuanto m&aacute;s apret&aacute;bamos el paso,
+mayores prodigios arquitect&oacute;nicos nos sal&iacute;an al camino tratando de
+detenernos.....</p>
+
+<p>De la <i>Plaza del &Aacute;guila</i> pasamos &aacute; la de <i>Monterrey</i>, y nos encontramos
+frente &aacute; frente del magn&iacute;fico palacio de este nombre, que es otra de las
+maravillas de Salamanca, seg&uacute;n pod&eacute;is ver en los escaparates de los
+fot&oacute;grafos de esta villa y corte, y que sirvi&oacute; de modelo para el
+Pabell&oacute;n Espa&ntilde;ol de la Exposici&oacute;n de Par&iacute;s de 1867.</p>
+
+<p>Hu&iacute;mos, pues....., bien que jur&aacute;ndonos volver al cabo de pocas horas.&mdash;Y
+no hu&iacute;amos ya solamente para que no se enfriara el almuerzo, sino porque
+nos aturd&iacute;a aquella r&aacute;pida sucesi&oacute;n de emociones, tanta nueva belleza,
+tanta poes&iacute;a, tanta historia, tanto portento de diverso orden como
+llamaba nuestra atenci&oacute;n por todas partes y &aacute; un mismo
+tiempo.&mdash;&iexcl;Necesit&aacute;bamos descansar, hacer algunos apuntes, descargar
+nuestra memoria!.....</p>
+
+<p>Llegamos, al fin, al hotel.....&mdash;Y considerando yo ahora que mis
+lectores estar&aacute;n tambi&eacute;n necesitados de alg&uacute;n reposo, pongo punto &aacute; este
+cap&iacute;tulo, dejando para el siguiente el hablarles del almuerzo y de otras
+cosas interesant&iacute;simas, ninguna de las cuales (dicho sea entre
+par&eacute;ntesis) tendr&aacute; nada que ver con la Arquitectura.</p>
+
+
+<p class="num">VIII</p>
+
+<p class="subheadhang">LA PLAZA DE LAS VERDURAS.&mdash;LA FRONTERA DE PORTUGAL.&mdash;EL REY DE LOS
+T&Iacute;OS.&mdash;UN TRAJE DE CHARRA.&mdash;LA CALLE DE LA R&Uacute;A.&mdash;LA UNIVERSIDAD.</p>
+
+
+<p>Del almuerzo que nos aguardaba en la fonda debo decir, no como dato
+oficioso y trivial, sino para instrucci&oacute;n de los viajeros que vayan &aacute;
+Salamanca, que nada ten&eacute;is all&iacute; que temer, y s&iacute; muchos goces que
+prometeros, por muy gastr&oacute;nomos y delicados que se&aacute;is.&mdash;El <i>H&ocirc;tel del
+Comercio</i> se encargar&aacute; de no desmentirme.&mdash;&iexcl;Qu&eacute; tortilla! &iexcl;qu&eacute; truchas!
+&iexcl;qu&eacute; jam&oacute;n! y &iexcl;qu&eacute; peras..... <i>de cristal</i>! (Este era su nombre.)&mdash;Lo
+&uacute;nico medianejo fu&eacute; el vino.....; pero &aacute; bien que nosotros ten&iacute;amos
+todav&iacute;a en nuestra despensa ambulante, no <i>de lo nuevo</i> (que dice el
+marido de In&eacute;s en los versos de Baltasar de Alc&aacute;zar), sino <i>de lo
+bueno</i>.</p>
+
+<p>Para colmo de satisfacci&oacute;n, almorzamos en muy grata compa&ntilde;&iacute;a; pues
+hab&eacute;is de saber que, cuando llegamos &aacute; la fonda, nos encontramos con que
+nos aguardaban en nuestro cuarto aquellos antiguos amigos que, seg&uacute;n
+indiqu&eacute; en el cap&iacute;tulo primero, ten&iacute;a yo en Salamanca. Era uno de ellos
+el distinguido escritor que suele dirigir preciosas cartas &aacute; <i>La &Eacute;poca</i>
+bajo el pseud&oacute;nimo de <i>la Baronesa del Zurgu&eacute;n</i>, y cuyo verdadero nombre
+(tiempo es de que lo sepa el p&uacute;blico, aunque el interesado se enoje de
+mi locuacidad) es D. Ram&oacute;n Losada. Otro era el erudito cronista de la
+provincia y aventajado poeta D. Manuel Villar y Mac&iacute;as. Era el
+tercero..... (no en persona, por hallarse algo malo, mas represent&aacute;balo
+un su sobrino) el Dignidad de Chantre de aquella catedral D. Camilo
+&Aacute;lvarez de Castro, de quien hablaremos luego. Dir&eacute; aqu&iacute; solamente que su
+sobrino y representante, el presb&iacute;tero D. El&iacute;as Ord&oacute;&ntilde;ez, no tard&oacute; en
+hacernos conocer cu&aacute;nto val&iacute;a por s&iacute; propio, &oacute; sea por su mucha
+instrucci&oacute;n y buena cr&iacute;tica. Y estaba, en fin, all&iacute; el menor de los dos
+discret&iacute;simos hijos y herederos del talento de Losada..... En cuanto al
+primog&eacute;nito, tambi&eacute;n <i>antiguo</i> amigo m&iacute;o (pues lo conoc&iacute; cuando todav&iacute;a
+no le apuntaba el bozo), hall&aacute;base en el campo con su se&ntilde;ora madre.</p>
+
+<p>Pero &iquest;c&oacute;mo hab&iacute;an sabido aquellos se&ntilde;ores (&aacute; quienes pens&aacute;bamos ir &aacute; ver
+despu&eacute;s de almorzar) que est&aacute;bamos en Salamanca?&mdash;El caso hab&iacute;a sido muy
+sencillo: un madrile&ntilde;o que nos conoc&iacute;a de vista, pero que no nos
+trataba, nos vi&oacute; llegar &aacute; la Estaci&oacute;n; el madrile&ntilde;o se lo dijo &aacute; un
+compa&ntilde;ero suyo de oficina, que era amigo m&iacute;o; el amigo m&iacute;o, que sab&iacute;a mi
+intimidad con Losada, fu&eacute; &aacute; casa de &eacute;ste en nuestra busca; Losada envi&oacute;
+en seguida recado al Chantre y &aacute; Villar y Mac&iacute;as, y organiz&oacute;se en el
+acto una batida general por todas las fondas y casas de pupilos,
+comenzando por el <i>H&ocirc;tel del Comercio</i>.</p>
+
+<p>&mdash;&iquest;De modo (exclamamos nosotros), que ni Frontaura ni su polic&iacute;a saben
+nuestra llegada &aacute; Salamanca?</p>
+
+<p>&mdash;Creemos que no; pero, aunque el Gobernador la supiera, no podr&iacute;a
+acudir &aacute; ustedes hasta las dos de la tarde. Hoy es el cumplea&ntilde;os de la
+reina D.&ordf; Isabel II, y, con tal motivo, hay besamanos en el Gobierno
+civil; &oacute;, mejor dicho, el Gobernador recibe corte.&mdash;Si quieren ustedes,
+nosotros, cuando vayamos &aacute; la recepci&oacute;n, le diremos que est&aacute;n aqu&iacute;.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;De manera alguna! Nosotros debemos procurar que Frontaura ignore
+nuestra llegada &aacute; su <i>&iacute;nsula</i>, &aacute; fin de sorprenderlo y de poner en solfa
+&aacute; sus esbirros &eacute; inquisidores.</p>
+
+<p>&mdash;Pues entonces optamos por no asistir al besamanos oficial, y luego
+iremos con ustedes &aacute; ver &aacute; Frontaura.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Admirable idea! De este modo podr&aacute;n ustedes hacernos el obsequio de
+acompa&ntilde;arnos ahora mismo &aacute; visitar la <i>Universidad</i>.....</p>
+
+<p>&mdash;Con much&iacute;simo gusto.....</p>
+
+<p>&mdash;Pues andando.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Ya que este cap&iacute;tulo ha comenzado en estilo familiar, y que son muchas
+las intimidades en &eacute;l referidas, aprovecho la ocasi&oacute;n de deciros, para
+que nos entendamos mejor, que mis tres compa&ntilde;eros de viaje eran: un ex
+ministro de Hacienda, muy aficionado &aacute; las Bellas Artes y competent&iacute;simo
+en ellas y en otras muchas cosas; un ex diplom&aacute;tico y ex consejero de
+Estado, dado &aacute; la arqueolog&iacute;a, &aacute; la numism&aacute;tica y &aacute; la indumentaria, el
+cual conoce por su nombre &aacute; todos los baratilleros del Rastro de Madrid,
+y uno de nuestros m&aacute;s afamados pintores, que gan&oacute; en la Exposici&oacute;n
+Nacional de hace algunos a&ntilde;os el primer premio de Pintura de Historia.</p>
+
+<p>Pues bien: este pintor y yo declaramos, al salir del <i>H&ocirc;tel</i>, que
+nosotros, por raz&oacute;n de oficio, ten&iacute;amos obligaci&oacute;n de estudiar, no s&oacute;lo
+obras de arte, sino costumbres, tipos, paisajes y otras escenas
+pict&oacute;ricas &oacute; novelescas, y que, por consiguiente, sin perjuicio de ir &aacute;
+la <i>Universidad</i> y &aacute; todos los edificios monumentales de Salamanca,
+dese&aacute;bamos contemplar tambi&eacute;n los sitios, las perspectivas y los cuadros
+<i>naturales</i> m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la ciudad, a&ntilde;adiendo (para que el ex
+ministro y el ex consejero comprendiesen bien nuestra pretensi&oacute;n) que en
+el <i>Corrillo de la Hierba</i> nos hab&iacute;amos quedado con hambre de
+aprendernos de memoria &aacute; <i>aquellos t&iacute;os</i>, &oacute; sea &aacute; aquellos vendedores y
+compradores, y sus vestimentas, adornos y mercanc&iacute;as.</p>
+
+<p>Nuestros compa&ntilde;eros de viaje hallaron muy justa esta demanda, y, en su
+virtud, los bondadosos salmantinos que &aacute; todos nos serv&iacute;an de <i>cicerone</i>
+nos prometieron hacernos dar cuantos rodeos creyesen interesantes,
+aunque tard&aacute;semos mucho tiempo en llegar &aacute; la <i>Universidad</i>.</p>
+
+<p>Principiaron, pues, por llevarnos &aacute; la <i>Plaza de las Verduras</i>, contigua
+&aacute; la Mayor, no sin que antes, al pasar nuevamente por &eacute;sta (y
+prescindiendo ya de aficiones y leyes arquitect&oacute;nicas), nos detuvi&eacute;semos
+&aacute; mirarla con ojos de amantes de la Pintura y de la Poes&iacute;a; y &aacute; fe que
+nos maravill&oacute; sobremanera y arranc&oacute; celebraciones generales el
+pintoresco efecto que hac&iacute;a la proyecci&oacute;n de los verdes &aacute;rboles sobre la
+dorada piedra de arcos y fachadas, as&iacute; como el recorte de estos mismos
+dibujos monumentales sobre el cielo azul y pur&iacute;simo de aquella hermosa
+ma&ntilde;ana de oto&ntilde;o.....</p>
+
+<p>Pasamos entonces &aacute; la <i>Plaza de las Verduras</i>.</p>
+
+<p>La <i>Plaza de las Verduras</i>, extens&iacute;sima, muy desnivelada, de trazado
+irregular, con grandes y viejos edificios hist&oacute;ricos, y con otros
+vulgares y fe&iacute;simos, viejos tambi&eacute;n, nos pareci&oacute; una amplificaci&oacute;n del
+<i>Corrillo de la Hierba</i>.&mdash;Su lado m&aacute;s largo y m&aacute;s alto estaba todo lleno
+de puestos de frutas, legumbres y otros comestibles. Ve&iacute;anse all&iacute;, en
+lechugas, pimientos, escarolas, cardos, acelgas y coliflores, todos los
+verdes de la paleta de nuestra madre Natura, mientras que las peras, los
+melocotones, los n&iacute;speros, los tomates, las manzanas, las uvas, los
+higos, las naranjas, las granadas, los limones y otros frutos,
+ostentaban variados colores y desped&iacute;an ricos aromas.</p>
+
+<p>Nada hay m&aacute;s hermoso ni agradable en el comercio (&aacute; lo menos para m&iacute;),
+que estos bazares, vulgo mercados, en que se venden la inocencia y
+hermosura naturales y la eterna verdad campesina..... All&iacute; no hab&iacute;a
+falsificaci&oacute;n, violencia ni enga&ntilde;o alguno: aquellas manzanas eran
+manzanas; aquellas uvas eran uvas; aquellos higos eran higos, y todo
+aquello hab&iacute;a brotado amorosamente del seno de la tierra para alimentar
+al hombre.&mdash;En comparaci&oacute;n de los puestos de frutas y legumbres, &iquest;qu&eacute;
+son las carnicer&iacute;as, las pescader&iacute;as, las tiendas de caza y los rimeros
+de latas llenas de conservas?&mdash;&iexcl;Cementerios, campos de batalla, losas de
+hospital; algo que representa la muerte en lugar de la vida!&mdash;&iexcl;Ah! &iquest;Por
+qu&eacute; no se contenta el hombre con ser herb&iacute;voro?</p>
+
+<p>Y &iexcl;qu&eacute; <i>color</i> (pict&oacute;ricamente hablando), &oacute; qu&eacute; variedad de colores
+fuertes (para decirlo con m&aacute;s claridad), en los trajes de vendedoras y
+vendedores, de compradores y compradoras!&mdash;&iexcl;Cu&aacute;nta ropa, &aacute; principios de
+Octubre! &iexcl;Cu&aacute;nta lana! &iexcl;Qu&eacute; refajos, qu&eacute; mantas, qu&eacute; capas, qu&eacute;
+capotes, qu&eacute; anguarinas!</p>
+
+<p>Por el abrigo y color general, as&iacute; como por el dibujo &oacute; hechura, la
+indumentaria de aquellas gentes recuerda &aacute; Le&oacute;n y &aacute; Galicia. Y es que la
+provincia de Salamanca forma ya parte de aquel tri&aacute;ngulo Noroeste de
+nuestra Espa&ntilde;a por donde no se va &aacute; ninguna parte.&mdash;Por Andaluc&iacute;a, que
+es otro rinc&oacute;n, &oacute;, mejor dicho, otro <i>cuj&oacute;n</i> de Europa (subrayo esta
+palabra, porque todav&iacute;a no est&aacute; en el Diccionario), se va &aacute; Africa, se
+va &aacute; Am&eacute;rica, se ha ido &aacute; Filipinas..... As&iacute; es que all&iacute; no se detiene
+nada; all&iacute; no hay remanso; all&iacute; corre el tiempo; all&iacute; cambian las
+modas.&mdash;Pero en el <i>cuj&oacute;n</i> Noroeste de la Pen&iacute;nsula no circula el aire
+de las mudanzas: en &eacute;l se estaciona todo, lo mismo las modas que los
+sentimientos; cosa que, por id&eacute;ntico motivo, acontece tambi&eacute;n en otro
+pa&iacute;s de an&aacute;loga situaci&oacute;n: en la Breta&ntilde;a de Francia.</p>
+
+<p>Y no se me diga que por Salamanca se va &aacute; Portugal..... &iexcl;La frontera
+lusitana es peor que la del agua! &iexcl;Es una frontera de hielo!&mdash;El Mi&ntilde;o
+resulta m&aacute;s ancho, m&aacute;s hondo y m&aacute;s amargo que el Oc&eacute;ano.</p>
+
+<p>Volviendo &aacute; las salmantinas rurales, dir&eacute; que, m&aacute;s que sus refajos
+amarillos y sus pa&ntilde;uelos en la cabeza (<i>toilette</i> frecuente en Espa&ntilde;a),
+llam&oacute; nuestra atenci&oacute;n una manta larga y angosta de mucho abrigo y
+viv&iacute;simos colores, que llevaban sobre los hombros y luego cruzada sobre
+el pecho. Esta especie de <i>schal</i> oriental se llama la <i>sayaguesa</i>,
+porque proviene del pueblo de Sayago, en la lim&iacute;trofe provincia de
+Zamora.</p>
+
+<p>Las salmantinas tienen renombre de guapas y valientes.&mdash;Lo primero puedo
+asegurarlo: en la <i>Plaza de las Verduras</i> hab&iacute;a m&aacute;s de una refajona que
+nada habr&iacute;a perdido en aligerarse de tres &oacute; cuatro arrobas de lana. Por
+lo que toca &aacute; su valent&iacute;a, ya Plutarco la calific&oacute; de heroica, al citar
+el denuedo con que libertaron &aacute; sus padres, hermanos y maridos, presos
+en poder de An&iacute;bal, y yo debo a&ntilde;adir que hechos posteriores, y aun de
+este siglo, demuestran que las matronas del Tormes no han degenerado de
+su antigua pujanza.&mdash;Pero no se deduzca de este p&aacute;rrafo que &aacute; m&iacute; me
+gustan las mujeres valientes: yo creo (&oacute; <i>cre&iacute;a</i>, cuando pensaba en
+estas cosas) que uno de los mayores encantos de las hembras es la
+pusilanimidad.</p>
+
+<p>Y basta ya de verduleras.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Desde el Mercado nos dirigimos, dando un rodeo, hacia la <i>Calle de la
+R&uacute;a</i>, cuyo anticuado aspecto hab&iacute;amos o&iacute;do celebrar mucho; pero, antes,
+al pasar por cierta solitaria plazuela, tuvimos que hacer otra parada
+para contemplar &aacute; dos notabil&iacute;simos personajes que, rodeados de gran
+n&uacute;mero de bestias y de montones de costales llenos y vac&iacute;os, contaban
+dinero &aacute; la puerta de una vetusta casa, como si en ella acabasen de
+comprar &oacute; de vender trigo, cebada, ma&iacute;z &oacute; cosa tal.</p>
+
+<p>Eran dos <i>charros</i>, quieto decir, eran dos soberbios ejemplares de la
+m&aacute;s peregrina singularidad social &eacute; indumentaria de esta tierra. Eran
+dos hombres colosales, hermosos, con aire de muy ricos, vestidos
+suntuos&iacute;simamente, con chaqueta y calz&oacute;n corto de terciopelo negro y
+chaleco de raso azul, todo ello muy adornado de gruesos y pomposos
+botones de plata, y con unas camisas tan bordadas, rizadas y llenas de
+primores, que cada pechera representaba el trabajo de seis a&ntilde;os de una
+comunidad de monjas.&mdash;Cualquiera de aquellos dos arrogantes y
+espl&eacute;ndidos r&uacute;sticos habr&iacute;a sido llamado con raz&oacute;n <i>El Rey de los
+T&iacute;os</i>..... Y, en efecto, por su corpulencia, por su lujo y por su
+inocente y c&oacute;mica ufan&iacute;a, hab&iacute;a en ellos mucho del pavo <i>real</i>.</p>
+
+<p>La <i>Baronesa del Zurgu&eacute;n</i> nos dijo que eran dos <i>charros</i> de primera, y
+que deb&iacute;an de proceder del campo de Ciudad-Rodrigo, tierra cl&aacute;sica de
+tales pr&oacute;jimos nuestros.&mdash;En Salamanca los hay tambi&eacute;n. Casi todos los
+labradores de la Puerta de Zamora visten de charro, con m&aacute;s &oacute; menos
+ostentaci&oacute;n, y en el Ayuntamiento de la aristocr&aacute;tica ciudad del Tormes
+hay <i>siempre</i> un concejal de tal clase, con su traje y todo.&mdash;Los ya
+dichos <i>cl&aacute;sicos</i> del campo de Ciudad-Rodrigo se hablan de <i>vos</i> muy
+formalmente.</p>
+
+<p>El mismo Losada nos invit&oacute; entonces &aacute; llegarnos &aacute; su casa, que no estaba
+lejos, y nos ense&ntilde;&oacute; un traje completo de <i>charra</i>, cuidadosamente
+guardado en antiqu&iacute;simo cofre, y caus&aacute;ronnos asombro el lujo y el gusto,
+verdaderamente regios, de aquellas vestiduras. Pa&ntilde;os, terciopelos y
+rasos, recamados y bordados de oro con tanta gracia como profusi&oacute;n;
+encajes, tules, preciosas cintas, ricas joyas y otros accesorios de gran
+m&eacute;rito y coste compon&iacute;an aquel raro uniforme femenino, que me record&oacute;
+los trajes que las jud&iacute;as ricas sacaban &aacute; relucir los s&aacute;bados en Tetu&aacute;n.</p>
+
+<p>Y, &aacute; prop&oacute;sito, &iquest;qu&eacute; son los <i>charros</i>?&mdash;&iquest;No se diferencian del resto de
+los espa&ntilde;oles m&aacute;s que en la ropa? &iquest;Constituyen raza aparte? &iquest;Tienen
+alguna organizaci&oacute;n social &iacute;ntima y secreta?&mdash;Yo no lo s&eacute;, ni me he
+acordado de preguntarlo en Madrid &aacute; personas m&aacute;s le&iacute;das &oacute; instru&iacute;das que
+yo. Pero es cosa que debe de constar en muchos libros.....&mdash;Ya lo
+averiguar&eacute; con el tiempo; y, si no, me morir&eacute; con esta dulce ignorancia,
+que tanto campo deja &aacute; las suposiciones de mi fantas&iacute;a.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>En el &iacute;nterin, y no sin grande emoci&oacute;n, segu&iacute;amos marchando hacia la
+veneranda <i>Universidad</i>, que, como todos sab&eacute;is, es una de las mayores
+glorias de Espa&ntilde;a.</p>
+
+<p>Pero, antes de darle vista, aun nos detuvimos un poco en la <i>Calle de la
+R&uacute;a</i>, digna por todo extremo de su renombre.&mdash;Yo no recuerdo haber
+pasado en pueblo alguno por calle que tenga tanto car&aacute;cter de
+autenticidad secular; donde tan &iacute;ntegros &eacute; intactos se vean los antiguos
+usos y costumbres; donde tan viva y patente se toque la Espa&ntilde;a de la
+Edad Media, no ya representada por mudos monumentos ni aislados
+edificios, sino por las tiendas y por los talleres que siguen abiertos
+al p&uacute;blico; por las mercanc&iacute;as que en ellos se venden &oacute; se elaboran; por
+la disposici&oacute;n de sus escaparates, mostradores y armarios; por las
+industrias all&iacute; fehacientes; por todas las casas, sin excepci&oacute;n alguna,
+desde las de aspecto se&ntilde;orial hasta las m&aacute;s humildes y vulgares; por sus
+vidrieras, visillos, cortinas, esteras y zarzos; por los muebles en
+activo servicio que se columbran en algunas salas bajas; por el color,
+el empedrado y hasta los transeuntes de la misma calle; por todo, en
+fin, lo que es su estado presente, su movimiento actual, su existencia
+social de hoy.....</p>
+
+<p>Abundaban en aquella calle las tiendas de filigranas de plata y oro,
+trabajadas &eacute;stas del propio modo que en tiempos de la Reina Cat&oacute;lica, y
+hab&iacute;a tambi&eacute;n bastantes librer&iacute;as.....&mdash;&iexcl;Librer&iacute;as en Salamanca! &iexcl;Era de
+esperar! Est&aacute;bamos en la patria del saber.....&mdash;Pero &iexcl;ay! ya dista mucho
+el comercio de libros de Salamanca de lo que fu&eacute; antiguamente..... Yo he
+le&iacute;do que, cuando el famoso D. Antonio Agust&iacute;n era estudiante (&eacute;l mismo
+lo refiere), hab&iacute;a en la ciudad 52 imprentas y 84 librer&iacute;as.</p>
+
+<p>En todo lo dem&aacute;s, nosotros cog&iacute;amos intacta y con el polvo de los siglos
+la decr&eacute;pita <i>Calle de la R&uacute;a</i>. Y no s&oacute;lo aquella calle, sino el resto
+de Salamanca; pues es de advertir que &eacute;ramos sus primeros visitadores
+despu&eacute;s de la inauguraci&oacute;n del ferrocarril, &aacute; que asistieron S. M. el
+Rey y su comitiva..... Aun no se hab&iacute;a profanado nada por insustanciales
+curiosos; aun no se hab&iacute;a alineado, revocado ni <i>hermoseado</i> cosa
+alguna, defiriendo &aacute; las cr&iacute;ticas de los doctores madrile&ntilde;os de ornato
+p&uacute;blico &aacute; la moderna; aun Salamanca era Salamanca.....&mdash;&iexcl;Quiera Dios que
+contin&uacute;e as&iacute; todav&iacute;a!</p>
+
+<p>Pero basta ya de humoradas y de bromas.&mdash;Descubr&aacute;monos y saludemos.....
+Hemos llegado &aacute; la <i>Universidad</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>M&aacute;s que un edificio, la <i>Universidad</i> de Salamanca es un barrio de la
+ciudad.</p>
+
+<p>Altas y sim&eacute;tricas construcciones, de varia y magn&iacute;fica arquitectura,
+forman tres lados de una extensa plaza cuadrilonga. Todos aquellos
+nobles alc&aacute;zares dependen de la <i>Universidad</i> propiamente dicha, cuyo
+gran palacio, separado de los dem&aacute;s por el angosto paso de una calle,
+ocupa el cuarto lado y preside majestuosamente aquel Foro de las
+ciencias.</p>
+
+<p>P&aacute;lido y d&eacute;bil, comparado con la realidad, ser&aacute; siempre cuanto se diga
+en elogio de la bell&iacute;sima fachada del Capitolio de la
+sabidur&iacute;a.&mdash;H&aacute;llase labrada en el m&aacute;s primoroso y delicado estilo del
+Renacimiento, y parece una enorme filigrana calada en piedra por los
+plateros de la calle de la R&uacute;a, parece un trabajo chino de marfil,
+parece la m&iacute;stica puerta de alg&uacute;n lugar santo. Benvenuto Cellini se
+hubiera enorgullecido de cincelar en oro una creaci&oacute;n semejante. Los
+&aacute;rabes que bordaron la Alhambra habr&iacute;an declarado tambi&eacute;n que sus
+mejores templetes y camarines no exced&iacute;an en finura, suntuosidad &eacute;
+idealismo &aacute; tal maravilla del arte cristiano.</p>
+
+<p>Gloria de los Reyes Cat&oacute;licos es aquella p&aacute;gina de piedra, y as&iacute; lo
+pregonan los <i>bustos</i> de Fernando y de Isabel que ocupan un gran
+medall&oacute;n sobre la puerta principal; as&iacute; lo confirma el venerable escudo
+de sus armas, y as&iacute; lo reza terminantemente una leyenda &oacute; r&oacute;tulo, que
+dice en griego: &laquo;<i>Los Reyes &aacute; la Universidad, y la Universidad &aacute; los
+Reyes</i>.&raquo;</p>
+
+<p>En los amplios muros de los otros edificios que forman la plaza, esto
+es, en las paredes de las vastas y monumentales dependencias
+universitarias del Hospital de Santo Tom&aacute;s para el socorro de
+estudiantes pobres, y de las Escuelas Menores &oacute; <i>Instituto</i> (cuya linda
+fachada es plateresca), vense, desde el suelo hasta muy grande altura,
+los infalibles, cl&aacute;sicos letreros encarnados y los tradicionales
+<i>vitores</i> en abreviatura que escribi&oacute; el entusiasmo estudiantil, en
+siglos ya pasados, con motivo de tales &oacute; cuales re&ntilde;idas oposiciones.....</p>
+
+<p>Al leerlos, parec&iacute;ame estar en aquellos tiempos de ruidos&iacute;simas
+controversias escol&aacute;sticas, cuyo estr&eacute;pito llenaba toda la naci&oacute;n,
+preocupando y agitando lo mismo &aacute; los eclesi&aacute;sticos que &aacute; los seglares,
+as&iacute; &aacute; los plebeyos como &aacute; los nobles y &aacute; los mismos Reyes; y aun
+recordaba que en mi ni&ntilde;ez figur&eacute; en alg&uacute;n bando de seminaristas en pro &oacute;
+en contra de este &oacute; aquel opositor, y escrib&iacute; tambi&eacute;n con almagre
+r&oacute;tulos como aqu&eacute;llos.....&mdash;&iexcl;Ay! pas&oacute; ya la boga y la importancia de
+tales lizas, como antes hab&iacute;an pasado las justas y los torneos, y como
+pasar&aacute;n sin duda alguna, cuando les llegue su hora, estas empe&ntilde;adas
+luchas electorales y parlamentarias que hoy apasionan tanto &aacute; los
+pueblos..... Lo que nunca pasar&aacute; ni cambiar&aacute; es el fondo de las cosas
+humanas, que siempre resulta el mismo: &iexcl;vanidad y discordia con
+diferentes nombres &oacute; pretextos!</p>
+
+<p>En medio de aquella plaza, comp&aacute;s &oacute; patio, y dando frente &aacute; la
+<i>Universidad</i>, &aacute;lzase desde la primavera de 1868 la <i>Estatua de Fray
+Luis de Le&oacute;n</i>, disc&iacute;pulo que fu&eacute; y luego catedr&aacute;tico, de aquel emporio
+del saber.&mdash;Por ninguna parte se ve&iacute;a alma viviente. No s&eacute; si &aacute; causa de
+la festividad del d&iacute;a, &oacute; de ser la una de la tarde, ni fuera ni dentro
+de la <i>Universidad</i> (seg&uacute;n vimos despu&eacute;s) hab&iacute;a nadie que turbara el
+religioso silencio y melanc&oacute;lica soledad de tan venerandos sitios.....</p>
+
+<p>Nosotros nos sentamos al pie de la estatua, y nos pusimos &aacute; recapacitar
+en la historia y en la grandeza de cuanto ten&iacute;amos ante la
+vista.&mdash;Nuestra emoci&oacute;n era verdadera, profunda, un&aacute;nime, y, por lo
+tanto, silenciosa..... &Uacute;nicamente o&iacute;amos, &oacute; cre&iacute;amos oir, sobre nuestra
+cabeza, una gran voz, la voz de Fray Luis, que repet&iacute;a con dulce y
+formidable acento, como al salir de la prisi&oacute;n:</p>
+
+<p>&laquo;<i>Dec&iacute;amos ayer</i>.....&raquo;</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>No intentar&eacute; en manera alguna contar la historia ni hacer la descripci&oacute;n
+de la <i>Universidad</i> salmantina. Semejante empe&ntilde;o requerir&iacute;a un tomo en
+folio. Dir&eacute; solamente las cosas de m&aacute;s bulto, tal y como vayan
+present&aacute;ndose &aacute; mi memoria.</p>
+
+<p>Fund&oacute; la <i>Universidad</i> Alfonso XI, rey de Le&oacute;n, padre de San Fernando.</p>
+
+<p>Durante mucho tiempo estuvo albergada (&iexcl;significativa hospitalidad!) en
+la <i>Catedral Vieja</i>; pero reinando Alfonso XI se emancip&oacute; de la
+direcci&oacute;n del Obispo de Salamanca y se hizo <i>pontificia</i>. Es decir, que
+desde entonces el Papa fu&eacute; el verdadero <i>Rector</i>; teniendo en ella por
+Delegado al Maestrescuela de la Catedral, &aacute; cuya dignidad iba anejo el
+cargo de Cancelario de la Universidad. Este era quien confer&iacute;a los
+grados y ejerc&iacute;a el juzgado eclesi&aacute;stico y civil-escol&aacute;stico, con
+autoridad real y pontificia. El Rector no era m&aacute;s que el Jefe
+administrativo y econ&oacute;mico del Establecimiento.</p>
+
+<p>Lleg&oacute; &aacute; contar, por t&eacute;rmino medio, unos ocho mil estudiantes, y aun
+recuerdo haber le&iacute;do que, en algunas matr&iacute;culas, &eacute;stos ascendieron &aacute;
+doce mil.</p>
+
+<p>En 1569 las C&aacute;tedras eran setenta: diez de C&aacute;nones, diez de Leyes, siete
+de Medicina, siete de Teolog&iacute;a, once de Filosof&iacute;a, una de Astrolog&iacute;a,
+una de M&uacute;sica, una de lengua Caldea, una de Hebreo, cuatro de Griego y
+diez y siete de Ret&oacute;rica y Gram&aacute;tica.</p>
+
+<p>All&iacute; hubo estudiantes de todas las naciones, y muy principalmente
+ingleses &eacute; irlandeses cat&oacute;licos, despu&eacute;s que abraz&oacute; la Reforma Enrique
+VIII.&mdash;De esta &uacute;ltima tierra no falta a&uacute;n en Salamanca un contingente
+fijo de escolares, como veremos despu&eacute;s al hablar del <i>Colegio de
+Irlandeses</i>.</p>
+
+<p>En la Universidad de Salamanca explicaron maestros tan insignes como
+Nebrija, Fray Luis de Le&oacute;n, Melchor Cano, el Brocense, Fray Domingo
+Soto, Covarrubias, etc., y aprendieron los santos siguientes: San Juan
+de Sahag&uacute;n, Santo Tom&aacute;s de Villanueva, Santo Toribio de Mogrovejo, San
+Juan de la Cruz, San Pedro Bautista, San Miguel de los Santos y el Beato
+Juan de Rivera. Cursaron tambi&eacute;n en aquellas aulas los grandes
+fundadores Diego de Anaya y el Cardenal Jim&eacute;nez de Cisneros, los
+c&eacute;lebres historiadores D. Diego Hurtado de Mendoza, Bartolom&eacute; de las
+Casas, Zurita, Nicol&aacute;s Antonio y Ambrosio de Morales, el famoso
+conquistador Hern&aacute;n Cort&eacute;s, los sabios escritores Arias Montano, D.
+Antonio Agust&iacute;n, Chumacero y Saavedra Fajardo, y los insignes literatos
+y poetas Cervantes, Villegas, Mel&eacute;ndez Vald&eacute;s, Iglesias, Jovellanos,
+Cienfuegos, Quintana y D. Juan Nicasio Gallego.</p>
+
+<p>Confundida desde hace mucho tiempo la <i>Universidad</i> con la Catedral, los
+Doctores tienen asiento en el coro, y los Can&oacute;nigos en los actos
+universitarios.</p>
+
+<p>A fines del reinado de Felipe II, esto es, en lo m&aacute;s cerrado del
+absolutismo, todav&iacute;a se prove&iacute;an las C&aacute;tedras &aacute; pluralidad de votos de
+los estudiantes de la respectiva asignatura, &eacute; igual procedimiento
+democr&aacute;tico se empleaba para la elecci&oacute;n de Consiliarios.</p>
+
+<p>En la <i>Capilla Pontificia</i> de la Universidad no se ped&iacute;a, ni se pide
+hoy, por el Obispo, sino por el Papa y por los Doctores del
+Establecimiento.</p>
+
+<p>Cada nuevo Papa dirig&iacute;a &aacute; la <i>Universidad</i> salmantina una carta
+especial, particip&aacute;ndole su elecci&oacute;n; y cuando hab&iacute;a en Castilla nuevo
+Rey, la <i>Universidad</i>, en vez de enviarle Procuradores que le prestasen
+pleito homenaje, se reun&iacute;a como en Cortes, por su propia cuenta, y le
+juraba fidelidad directamente.</p>
+
+<p>En el claustro de las antiguas <i>Escuelas Mayores</i> vimos una leyenda en
+que se dice que, &laquo;congregados por Alfonso X (el Sabio) los varones m&aacute;s
+doctos de aquella Academia, se consigui&oacute; por &uacute;ltimo concluir las <i>Leyes
+Patrias</i> (Las Siete Partidas) y las <i>Tablas Astron&oacute;micas</i>.&raquo;</p>
+
+<p>La Universidad ten&iacute;a muchos locales &oacute; sucursales en la ciudad, con el
+nombre de <i>Colegios incorporados</i>. Entre ellos se contaban cuatro
+<i>Mayores</i>, cuatro <i>Militares</i> (de las &Oacute;rdenes de San Juan, Santiago,
+Calatrava y Alc&aacute;ntara), veinti&uacute;n <i>Menores</i> y dos <i>Seminarios</i>. Casi
+todos ellos ocupaban soberbios edificios monumentales con muchas
+dependencias.&mdash;&iexcl;Es decir, que toda Salamanca era Universidad, y lo es
+todav&iacute;a, y lo ser&aacute; siempre en la mente de las generaciones, como Toledo
+es su catedral, y Granada su Alhambra, y cada ciudad aquello que le di&oacute;
+vida y grandeza y &aacute; cuya sombra amiga nacieron y prosperaron los dem&aacute;s
+elementos de su esplendor y poder&iacute;o!</p>
+
+<p>&laquo;<i>Tesoro de donde prove&iacute;a &aacute; sus reinos de gobierno y de justicia</i>&raquo;,
+llam&oacute; Carlos V &aacute; la <i>Universidad</i> de Salamanca;&mdash;y eso que Carlos V fu&eacute;
+m&aacute;s europeo que espa&ntilde;ol.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Despu&eacute;s de contemplar y conmemorar todas estas cosas, sentados al pie de
+la estatua de Fray Luis de Le&oacute;n, penetramos al fin en la <i>Universidad</i>,
+y recorrimos con profundo respeto aquellos antiguos claustros, donde se
+pasearon, en la alegre edad de su adolescencia, tantos y tantos hombres
+ilustres.</p>
+
+<p>Admiramos los magn&iacute;ficos <i>artesanados</i> de aquellos techos. Visitamos la
+<i>Capilla pontificia</i>, y en ella <i>adoramos</i> los <i>restos de Fray Luis de
+Le&oacute;n</i>, encontrados hace doce a&ntilde;os en las ruinas de su convento de San
+Agust&iacute;n (de que ya s&oacute;lo queda el sitio en la ciudad del Tormes), y
+guardados hoy en decorosa urna de m&aacute;rmoles blanco y negro, que ocupa una
+hornacina de dicha capilla.&mdash;Y del propio modo, &oacute; sea con igual
+veneraci&oacute;n que ya hab&iacute;amos visto la <i>estatua</i> y la <i>tumba</i> del gran
+maestro, vimos despu&eacute;s su <i>aula</i> y su <i>c&aacute;tedra</i>.....</p>
+
+<p>El <i>aula</i> tiene los mismos bancos de tosco pino en que se sentaron los
+disc&iacute;pulos de Fray Luis. Dichos bancos se reducen &aacute; una viga sin alisar,
+para asiento, y otra por delante para apoyar el libro. Estas segundas
+vigas est&aacute;n muy labradas por los cortaplumas de los estudiantes, que han
+tallado en ellas, durante siglos, iniciales, fechas, cruces y
+caricaturas.</p>
+
+<p>La <i>c&aacute;tedra</i> es tambi&eacute;n de pino viejo; pero no nos pareci&oacute; contempor&aacute;nea
+del autor de la <i>Profec&iacute;a del Tajo</i>, sino mucho m&aacute;s moderna.&mdash;De
+cualquier modo, en aquel paraje fu&eacute; donde exclam&oacute;: &laquo;<i>Dec&iacute;amos
+ayer</i>.....&raquo; al reanudar, despu&eacute;s de largos a&ntilde;os de cautiverio, sus
+lecciones de Teolog&iacute;a y de Literatura Sagrada.</p>
+
+<p>Mucho hablamos all&iacute; y much&iacute;simo m&aacute;s nos qued&oacute; que hablar acerca del
+c&eacute;lebre agustino, de sus inspiradas poes&iacute;as, de sus hermosos escritos en
+prosa, del error en que se estuvo mucho tiempo crey&eacute;ndolo hijo de
+Granada, por haberlo confundido con el otro insigne Fray Luis, y del
+excelente drama del segundo Marqu&eacute;s de Gerona, titulado <i>Fray Luis de
+Le&oacute;n</i>.....</p>
+
+<p>&mdash;Pero ya se hab&iacute;a conclu&iacute;do el besamanos; eran las dos, y decidimos ir
+&aacute; buscar, sin p&eacute;rdida de tiempo, al amigo Frontaura, al festivo autor de
+<i>El Caballero particular</i>, al ingenioso director de <i>El Cascabel</i>, al
+muy bien conceptuado Gobernador de Salamanca, que nada sabr&iacute;a (tal
+ilusi&oacute;n nos halagaba por lo menos) de nuestra estancia en la capital de
+sus dominios.</p>
+
+
+<p class="num">IX</p>
+<p class="subheadhang">LAS DOS CATEDRALES.&mdash;EL CONVENTO DE SANTO DOMINGO.&mdash;EL TORMES.&mdash;LA
+ARCADIA SALMANTINA.&mdash;UNA VISITA A LA ANTIGUA ESPA&Ntilde;OLA.</p>
+
+<p>&iexcl;Maldici&oacute;n! (como dir&iacute;a un poeta rom&aacute;ntico).</p>
+
+<p>&iexcl;Frontaura lo sab&iacute;a todo, y sus polizontes nos buscaban por Salamanca
+hac&iacute;a ya dos horas!</p>
+
+<p>Grande fu&eacute; el regocijo del famoso escritor al encontrarse con gente
+madrile&ntilde;a. En seguida resign&oacute; el mando, por decirlo as&iacute;, y se agreg&oacute; &aacute;
+nuestra correr&iacute;a art&iacute;stico-po&eacute;tica, cuya direcci&oacute;n en jefe llevaba
+Losada.</p>
+
+<p>Estuvimos, pues, juntos toda la tarde, y juntos anduvimos m&aacute;s de dos
+leguas por templos, calles y plazas..... y hasta por el campo, &aacute; pesar
+del mucho fr&iacute;o que hab&iacute;a vuelto.&mdash;(Y, &aacute; prop&oacute;sito de fr&iacute;o, dir&eacute; que los
+vientos dominantes en Salamanca son el Norte y el Poniente, y la
+enfermedad m&aacute;s com&uacute;n la tisis.)</p>
+
+<p>Primero fuimos &aacute; la <i>Catedral Nueva</i>, que nos pareci&oacute; muy hermosa,
+aunque no comparable (perdonen los salmantinos) con la de Toledo, con la
+de Sevilla, ni con la de Burgos.&mdash;Es del per&iacute;odo <i>flamboyant</i> del
+g&oacute;tico, y lo que le falta en severidad y unci&oacute;n m&iacute;stica lo tiene en lujo
+de primorosos adornos..... Todos convienen en que, no obstante sus
+l&iacute;neas ojivales, pertenece al Renacimiento por la ornamentaci&oacute;n.</p>
+
+<p>Centenares de estatuas adornan sus fachadas: las agujas pasan de
+doscientas. El conjunto resulta grandioso.</p>
+
+<p>La fachada de Poniente es la m&aacute;s bella, y la <i>Puerta de Ramos</i>
+notabil&iacute;sima. Su <i>mediorelieve</i> central, tan reproducido por el grabado
+y la fotograf&iacute;a, y que representa la <i>Entrada de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n</i>,
+merece el nombre de prodigio art&iacute;stico.&mdash;Por lo dem&aacute;s, todas las
+fachadas de este bien situado templo presentan ventajosas perspectivas,
+que hacen crecer su hermosura y su importancia. La c&uacute;pula es
+atrevid&iacute;sima, cuanto resulta fea y abrumadora la descompasada torre.</p>
+
+<p>La <i>Catedral Nueva</i>, comenzada en 1513, no se termin&oacute; hasta 1733, y eso
+que corr&iacute;a mucha prisa acabarla, visto que no cab&iacute;an decorosamente en la
+<i>Catedral Vieja</i> los 65 prebendados, 25 capellanes, 24 ni&ntilde;os de coro y
+12 ac&oacute;litos que asist&iacute;an &aacute; los oficios cotidianos.</p>
+
+<p>Dibuj&oacute; la obra y construy&oacute; la parte principal de ella el c&eacute;lebre Juan
+Gil de Onta&ntilde;&oacute;n.</p>
+
+<p>Por dentro, la Catedral es esbelta y elegante, aunque el coro estorba
+mucho para enfilar sus naves con la vista.&mdash;En cuanto &aacute; las pinturas,
+sepulcros, verjas y otros preciosos pormenores que la adornan, su
+enumeraci&oacute;n ser&iacute;a interminable. S&oacute;lo llamar&eacute; la atenci&oacute;n hacia los
+<i>cuadros</i> del pintor salmantino Fernando Gallegos, que es la
+especialidad pict&oacute;rica de esta ciudad, y recomendar&eacute; muy especialmente
+que se visite, en la capilla del Carmen, no por su m&eacute;rito art&iacute;stico,
+sino por devoci&oacute;n hist&oacute;rica, el <i>Sepulcro del Obispo Visquio</i> (de quien
+hablar&eacute; muy luego), y que se procure ver <i>El Cristo de las batallas</i>,
+que este Prelado llevaba en la guerra, y <i>El Cristo chico del Cid</i>,
+venerandos objetos que no se contemplan sin grande emoci&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Pero &iquest;qu&eacute; es la <i>Catedral Nueva</i> comparada con la <i>Catedral Vieja</i>?</p>
+
+<p>Entre las notas y apuntaciones que llev&aacute;bamos de Madrid, hab&iacute;a una de
+cierto distinguido acad&eacute;mico de Bellas Artes, que dec&iacute;a
+as&iacute;:&mdash;&laquo;Recomiendo &aacute; ustedes en Salamanca la <i>Catedral Vieja</i> (bizantina
+de veras, y no de pega), con su soberbio retablo <i>cinquecento</i>, de un
+cierto Nicol&aacute;s Florentino, de quien no tuvo noticias Ce&aacute;n Berm&uacute;dez; con
+sus magn&iacute;ficos sepulcros del mismo siglo, de <i>escultura pintada</i>, y con
+preciosas tablas de Fernando Gallegos en el claustro.&raquo;</p>
+
+<p>Raz&oacute;n ten&iacute;a el acad&eacute;mico. No bien fijamos los ojos en la <i>Catedral
+Vieja</i>, los cuatro expedicionarios convinimos en que ella, la portada de
+la <i>Universidad</i> y la <i>Casa de las Conchas</i> eran lo mejor que hasta
+entonces hab&iacute;amos visto en Salamanca, y que cualquiera de estos
+monumentos val&iacute;a todas las molestias del viaje.&mdash;Por lo dem&aacute;s, en parte
+alguna hab&iacute;amos encontrado un ejemplar tan puro y tan bien conservado de
+arquitectura bizantina como el exterior de aquella vetusta Catedral.....</p>
+
+<p>Pero procedamos con orden, y digamos primero algo de su grande historia.</p>
+
+<p>En 1098, el conde <i>franc&eacute;s</i> D. Ram&oacute;n de Borgo&ntilde;a, casado con nuestra
+reina D.&ordf; Urraca, y el Obispo, tambi&eacute;n <i>franc&eacute;s</i>, D. Jer&oacute;nimo Visquio,
+procedente del Monasterio de Cluny (muy amigo del Cid, por m&aacute;s se&ntilde;as, y
+de su confesor el Arzobispo D. Bernardo), trajeron artistas de Italia y
+Francia y emprendieron la construcci&oacute;n de este templo, cimiento y base
+de la grandeza monumental de Salamanca.</p>
+
+<p>(&iexcl;Bien hubieran podido los <i>franceses</i> de 1808 haberse acordado de esto,
+y no destruir, como destruyeron, en la ciudad del Tormes multitud de
+obras de arte!)</p>
+
+<p>Seg&uacute;n las noticias que he podido reunir, entre dichos artistas figuraban
+el navarro Alvar Garc&iacute;a, el franc&eacute;s Casandro Romano y el italiano Flor&iacute;n
+de Pontuerga; mas no se sabe &aacute; punto fijo qui&eacute;nes continuaron la obra,
+aunque se conjetura que ser&iacute;an tambi&eacute;n extranjeros de la escuela de
+Cluny, pues el arte no lleg&oacute; por entonces en Espa&ntilde;a al grado de madurez
+que denota la <i>Catedral Vieja</i>.</p>
+
+<p>La construcci&oacute;n dur&oacute; un siglo.&mdash;Hoy s&oacute;lo queda parte de ella..... El
+resto se destruy&oacute; para edificar la <i>Catedral Nueva</i> (!); pero dicha
+parte hace formar completo juicio de todo lo que all&iacute; hubo.</p>
+
+<p>El exterior tiene algo de fortaleza; y, en efecto, &aacute; esta Catedral se
+di&oacute; el nombre de <i>la Fuerte</i>. Las b&oacute;vedas, cubiertas por fuera de
+escamas; los muros, coronados de almenas, y los cubos de sus &aacute;ngulos,
+revestidos con capacetes escamados tambi&eacute;n, hicieron decir que parec&iacute;a
+un guerrero armado de todas armas. Su agudo cimborio es el yelmo, y el
+gallo de la veleta le sirve de cimera y de penacho.</p>
+
+<p>En el <i>interior</i> de tan ruda f&aacute;brica h&aacute;llanse todas las delicadezas del
+sentimiento. (Lo mismo acontec&iacute;a con los f&eacute;rreos paladines de aquella
+edad).&mdash;All&iacute; hay sepulcros fin&iacute;simos g&oacute;ticos, llenos de exquisitas
+labores; all&iacute; m&iacute;sticas pinturas del Renacimiento, &oacute; sea de cuando el
+Renacimiento no era todav&iacute;a pagano; all&iacute; santos sobre los capiteles;
+all&iacute; preciosos tr&iacute;pticos; all&iacute; un claustro digno de la ciudad de Pisa.
+All&iacute; se ve tambi&eacute;n el retablo de Nicol&aacute;s Florentino que nos recomend&oacute; el
+acad&eacute;mico, con treinta y tantos cuadros de la <i>Vida de Jes&uacute;s</i> (y su
+fecha de 1442). Y all&iacute;, por &uacute;ltimo, sobre el dicho retablo, en el
+<i>cascar&oacute;n</i> de la b&oacute;veda, hay un <i>Juicio final</i>, verdaderamente dantesco,
+que parece concebido por Giotto. &iexcl;Aquel grupo de resucitados blancos que
+sube hacia <i>la diestra del Dios Padre</i>, y aquel otro grupo de
+resucitados negros que marcha l&uacute;gubremente por la siniestra, son
+interesantes y bellos hasta lo sumo para los que en el arte buscamos
+algo m&aacute;s que forma &oacute; postura acad&eacute;mica y realidad anat&oacute;mica!</p>
+
+<p>De lo dicho se infiere que la <i>Catedral Vieja</i> (tan genuinamente
+bizantina por fuera, como se nos hab&iacute;a dicho) tiene <i>por dentro</i> muchos
+perfiles g&oacute;ticos: y ahora a&ntilde;ado que esto no ocurre s&oacute;lo en sus
+accesorios postizos, sino tambi&eacute;n en la estructura misma de miembros
+principal&iacute;simos de su f&aacute;brica. Por todas partes apunta all&iacute; lo ojival y
+hasta lo latino del Renacimiento. Vense adem&aacute;s pilastras cuadradas,
+<i>rom&aacute;nicas</i> y no <i>bizantinas</i>, mezcladas con columnas, formando grupos
+h&iacute;bridos sobre basas redondas y sosteniendo indistintamente arcos &uacute;
+ojivas, lo cual me pareci&oacute; muy expresivo y simb&oacute;lico, dado que trajo &aacute;
+mi imaginaci&oacute;n aquellos siglos de la Iglesia en que el Oriente y el
+Occidente estaban del propio modo confundidos en el sentimiento
+cristiano.</p>
+
+<p>Entre los notabil&iacute;simos <i>sepulcros</i> que guarda todav&iacute;a la parte
+subsistente de la Catedral, no figuran ni el de D. Ram&oacute;n de Borgo&ntilde;a ni
+el del Obispo Visquio.&mdash;El de &eacute;ste se traslad&oacute; &aacute; la Catedral Nueva,
+seg&uacute;n ya dije, con otras muchas curiosidades &oacute; maravillas de la Vieja.
+(Afortunadamente, una Catedral linda con la otra y se hallan en
+comunicaci&oacute;n.)&mdash;El sepulcro del esposo de D.&ordf; Urraca no estuvo nunca en
+Salamanca, sino meramente un cenotafio. Sus cenizas descansan en la
+Catedral de Santiago de Galicia.</p>
+
+<p>En cambio, otros muchos muertos ilustres duermen el sue&ntilde;o eterno en el
+antiqu&iacute;simo templo salmantino, donde se ven tendidas sobre magn&iacute;ficas
+tumbas sus calladas estatuas, ora dentro de hornacinas labradas en el
+espesor de los muros, ora en medio de suntuosas capillas.&mdash;Y &iexcl;cosa rara!
+entre las m&aacute;s humildes l&aacute;pidas hallamos la de una <i>Princesa Mandalfa &oacute;
+Mafalda</i>, hija de Alonso VIII, m&aacute;s c&eacute;lebre como muerta que como viva, &oacute;
+sea m&aacute;s famosa como estatua que como mujer, &aacute; lo menos para m&iacute;, que ni
+siquiera recordaba haber le&iacute;do antes su dudoso nombre.....&mdash;Hoy, empero,
+he vuelto &aacute; registrar la Historia, y s&eacute; ya, y no olvidar&eacute; nunca, lo
+mismo que dice el epitafio; esto es: que la tal Princesa muri&oacute; &laquo;<i>por
+casar</i>&raquo;, &oacute;, hablando menos equ&iacute;vocamente, soltera.</p>
+
+<p>Mucho m&aacute;s que este sepulcro me interes&oacute; otro que vimos en la <i>Capilla de
+los Anayas</i> &oacute; de <i>San Bartolom&eacute;</i>.&mdash;Duermen juntos sobre &eacute;l un caballero
+y su esposa. &Eacute;l viste de guerrero, con cierto elegant&iacute;simo tocado
+morisco, la armadura ricamente labrada, el casco &aacute; los pies y la espada
+en la mano. Ella est&aacute; amortajada de beata, con muy rizada toca en la
+cabeza, y calzada con unos raros zapatos altos, de aristocr&aacute;tica
+hechura. El rostro del caballero es noble y adusto, y el de ella pl&aacute;cido
+y hermoso como el amor en paz. Llaman tambi&eacute;n la atenci&oacute;n por su
+delicadeza las manos de la dama, y, por sus exquisitas labores, la
+lujosa almohada en que reposa la cabeza del marido. La almohada de ella
+es m&aacute;s severa y humilde, cual correspond&iacute;a &aacute; su piadosa mortaja.</p>
+
+<p>Carece de epitafio este sepulcro; pero los empe&ntilde;ados en saberlo todo
+conjeturan que aquellos personajes deben de ser un D. Gabriel de Anaya,
+que muri&oacute; en Am&eacute;rica, y su mujer D.&ordf; Ana, que fin&oacute; sus d&iacute;as en un
+convento.</p>
+
+<p>Yo no digo que s&iacute; ni que no<a name="FNanchor_10_10" id="FNanchor_10_10"></a><a href="#Footnote_10_10" class="fnanchor">[10]</a>. Lo &uacute;nico que puedo asegurar es que&mdash;no
+s&eacute; por qu&eacute;..... (sin duda porque mi &aacute;nimo se hallase dispuesto aquella
+ma&ntilde;ana &aacute; la melancol&iacute;a)&mdash;estuve largo tiempo contemplando aquel
+matrimonio yacente, aquellos c&oacute;nyuges de piedra, aquellos <i>muertos
+inmortales</i>, y sent&iacute; en mi coraz&oacute;n congojas de l&aacute;stima, tumultos de
+miedo y palpitaciones de envidia, todo ello junto y confundido, no
+obstante lo contradictorio de tales emociones.&mdash;&iexcl;Hay que ver aquel
+t&aacute;lamo! &iexcl;Hay que verlo, y hay que pensar, con los ojos fijos en aquellas
+mudas y al parecer insensibles estatuas, en que es imposible que ninguna
+de ellas haya pasado siglos y siglos sin darse cuenta de que la otra
+duerme &aacute; su lado!&mdash;&iexcl;En alguna parte estar&aacute;n las almas de los que fueron
+consortes, y desde dondequiera que est&eacute;n, ir&aacute;n &aacute; dar vida y conciencia &aacute;
+aquellos m&aacute;rmoles para que se complazcan en su perdurable uni&oacute;n!&mdash;&iexcl;Pues
+qu&eacute;! &iquest;Ha de ser m&aacute;s constante una ficci&oacute;n de piedra que la fe conyugal
+que simboliza? &iquest;Ha de ignorar el esp&iacute;ritu lo que est&aacute; repitiendo &aacute; todas
+horas la materia? &iquest;Ha de poder una escultura m&aacute;s que un alma? &iquest;Ha de
+superar el Arte &aacute; la Naturaleza? &iquest;Ha de vivir la mentira m&aacute;s que la
+realidad?&mdash;&iexcl;Oh desventura! &iexcl;Seguir juntos despu&eacute;s de haberse amado
+tanto, seguir juntos, y no saberlo!.....&mdash;&iexcl;No puede ser! &iexcl;No puede ser!</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>La <i>Catedral Vieja</i> es la abuela de Salamanca, como la Universidad es su
+madre. Digo m&aacute;s: la <i>Catedral Vieja</i> es la venerable ejecutoria, el arca
+santa de tant&iacute;simos timbres y blasones..... Su antiguo <i>Claustro</i>, que
+infunde profund&iacute;sima reverencia, fu&eacute; cuna de los estudios salmantinos.
+All&iacute; se ve la c&eacute;lebre <i>Capilla de Santa B&aacute;rbara</i>, donde, hasta hace cosa
+de cuarenta &oacute; cincuenta a&ntilde;os, se confer&iacute;an los Grados Mayores. All&iacute; est&aacute;
+la <i>Capilla del Doctor Talavera</i>, donde se conserva, como en Toledo, el
+Rito moz&aacute;rabe, y se guarda la <i>pila</i> en que fu&eacute; bautizado Alfonso XI.
+All&iacute; est&aacute; la <i>Capilla del Canto</i>, donde se celebraron Concilios, y la
+hist&oacute;rica Sala en que se reunieron Cortes, y el aposento en que quince
+Obispos juzgaron y absolvieron &aacute; los poderosos
+Templarios.....&mdash;&iexcl;Par&eacute;ceme que no puede ser m&aacute;s gloriosa la historia de
+la insigne Abuela!</p>
+
+<p>En aquel mismo <i>Claustro</i> hay centenares de sepulcros de can&oacute;nigos, ora
+empotrados en las paredes, ora embutidos en el suelo, ora formando las
+jambas de las puertas, ora colgados cerca de las altas b&oacute;vedas.&mdash;&iexcl;Son
+los Cabildos que han precedido al actual desde el siglo <span class="smcap">xii</span> inclusive!
+Es decir, son dos mil Can&oacute;nigos muertos, cuyo volumen ha ido achicando
+el tiempo gradualmente, para que nunca falte all&iacute; acomodo &aacute; un cad&aacute;ver
+m&aacute;s..... de un Can&oacute;nigo menos.</p>
+
+<p>Tambi&eacute;n hay en el <i>Claustro</i> pinturas muy notables en tabla, debidas las
+mejores de ellas &aacute; Fernando Gallegos.&mdash;En las cuatro mencionadas
+<i>Capillas</i> vense asimismo excelentes cuadros y magn&iacute;ficos sepulcros. El
+m&aacute;s suntuoso entre &eacute;stos es el que, en la <i>Capilla de Santa B&aacute;rbara</i>,
+ocupa el c&eacute;lebre Obispo <span class="smcap">D. Juan Lucero</span>, aquel que tanto son&oacute; en las
+disensiones matrimoniales de D. Pedro <i>el Cruel</i>, por haber autorizado
+el repudio de do&ntilde;a Blanca de Borb&oacute;n y casado al Monarca con D.&ordf; Juana de
+Castro. El sepulcro se alza en medio de la capilla, es de m&aacute;rmol blanco,
+y sirve de lecho &aacute; una buena estatua del Obispo, revestido de
+pontifical. Compite en grandeza con este monumento f&uacute;nebre el sepulcro
+de D. <span class="smcap">Diego de Anaya</span>, Arzobispo que fu&eacute; de Sevilla y fundador de la
+capilla &oacute; peque&ntilde;a iglesia de los Anayas, que ya hemos mencionado, y del
+gran Colegio de San Bartolom&eacute;.&mdash;Su Excelencia duerme en una cama
+imperial de m&aacute;rmol blanco, sostenida en los lomos de ocho leones, y
+adornada de primorosas esculturas. La verja de hierro que hay alrededor
+del mausoleo vale cuanto pudiera pesar y valer siendo de plata.</p>
+
+<p>Pero no acabar&iacute;a nunca si hubiese de describir minuciosamente todo lo
+que acude &aacute; mi memoria.&mdash;Doy, pues, aqu&iacute; punto, recomendando vivamente &aacute;
+cuantos vayan &aacute; Salamanca aquel Pante&oacute;n, aquel Museo, aquel Libro de
+Historia que se llama la <i>Catedral Vieja</i>.</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Fuera ya de ambas Catedrales, las contemplamos todav&iacute;a largo tiempo y &aacute;
+cierta distancia, admirando el grandioso golpe de vista que ofrecen
+juntas y como en anfiteatro sobre la colina en que se asientan. Parece
+aquello una monta&ntilde;a arquitect&oacute;nica, como las labradas por los indios del
+Himalaya.&mdash;Al propio tiempo ve&iacute;amos en otros lados y en vasto panorama
+el enorme <i>Colegio de San Bartolom&eacute;</i> (hoy Gobierno civil), con su
+gigantesco p&oacute;rtico greco-romano; la suntuosa <i>Iglesia de Santo Domingo</i>,
+dominando gallardamente otra colina y reflejando la luz del sol en su
+c&uacute;pula cuadrada y roja; la c&uacute;pula y las torres de <i>los Jesu&iacute;tas</i>; la
+gran mole de la <i>Universidad</i>, y otros colosales edificios de
+piedra.&mdash;&iexcl;Era un cuadro verdaderamente ces&aacute;reo, de ol&iacute;mpica
+grandiosidad!..... Era una nueva justificaci&oacute;n del dictado de <i>Roma la
+Chica</i> que lleva Salamanca.</p>
+
+<p>Porque debo advertir que aquella augusta decoraci&oacute;n, en su magn&iacute;fico y
+vistoso conjunto, no ten&iacute;a car&aacute;cter g&oacute;tico, castellano ni leon&eacute;s, bien
+que algunos de sus componentes fueran del estilo ojival. &iexcl;Salamanca es
+la &uacute;nica ciudad del Norte y del Oeste de Espa&ntilde;a que ostenta dignamente
+el esplendor imperial austriaco, de que tan soberana muestra qued&oacute; en el
+Alc&aacute;zar de Toledo!&mdash;Y esto sin perjuicio de tener otros aspectos
+diferentes, como ya hemos notado al examinar sus calles de la Edad Media
+y sus templos y palacios g&oacute;ticos &oacute; platerescos.....&mdash;&iexcl;Salamanca es
+multiforme!</p>
+
+<p>Ejemplo de esta variedad de sus formas:&mdash;Por darnos gusto &aacute; los que
+dese&aacute;bamos contemplar, no s&oacute;lo monumentos art&iacute;sticos, sino tambi&eacute;n
+cuadros po&eacute;ticos, la expedici&oacute;n se traslad&oacute; desde aquel pasaje de tan
+majestuosa perspectiva, &aacute; otro lado de los <i>barrios muertos</i> de la
+ciudad, bast&aacute;ndonos para ello andar muy pocos pasos. Nos encontramos,
+pues, de pronto en unas plazuelas y calles completamente solas (<i>calle
+del Silencio</i> se llamaba una de ellas), donde no viv&iacute;a nadie ni parec&iacute;a
+haber corrido el tiempo desde el siglo <span class="smcap">xv</span>.</p>
+
+<p>Aqu&eacute;lla era, en verdad, la Salamanca fant&aacute;stica que recorri&oacute; el <i>D.
+F&eacute;lix de Montemar</i> de Espronceda, cuando iba en pos del blanco espectro
+de <i>Do&ntilde;a Elvira</i>.....</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Cruzan tristes calles,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Plazas solitarias,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Arruinados muros.....</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Etc., etc.</span><br />
+</p>
+
+<p>Aquellos eran los campanarios que lo segu&iacute;an, agitando sus esquilones,</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Como mulas de alquiler</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Andando con campanillas.....</span><br />
+</p>
+
+<p>Y all&iacute; estaba el Cristo cuya mortecina luz reflej&oacute; en el ensangrentado
+acero del Estudiante.....</p>
+
+<p>Mientras yo pensaba todo esto, nuestros bondadosos gu&iacute;as nos ense&ntilde;aban
+la casa, hoy muda, donde falleci&oacute; en 1842 el c&eacute;lebre compositor Doyag&uuml;e,
+&uacute;ltimo catedr&aacute;tico de M&uacute;sica de Salamanca, cuyos restos fueron
+trasladados &aacute; Madrid y paseados por las calles, de orden del inolvidable
+Ruiz Zorrilla, con destino al <i>Pante&oacute;n Nacional</i>.....</p>
+
+<p>Y &aacute; prop&oacute;sito: aquellos y otros huesos de hombres insignes est&aacute;n
+todav&iacute;a, &aacute; la hora presente, arrinconados &eacute; insepultos en San Francisco
+el Grande, sin que nadie piense ya en construir tal Pante&oacute;n.....&mdash;&iquest;No
+habr&aacute; un alma caritativa que haga la <i>obra de misericordia</i> de <i>enterrar
+&aacute; los muertos</i>, &oacute; sea de volver &aacute; enviar las cenizas de dichos varones
+ilustres &aacute; las sepulturas en que esperaban tranquilamente la trompeta
+del Juicio Final cuando fu&eacute; &aacute; despertarlos el himno de Riego?</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Del barrio sin gente en que vivi&oacute; Doyag&uuml;e saltamos al <i>Convento de Santo
+Domingo</i>, &oacute; sea &aacute; <i>San Esteban</i> (que ambos nombres tiene aquel
+renombrado monumento), y digo &laquo;<i>saltamos</i>&raquo;, porque <i>Santo Domingo</i> se
+alza en otra colina, frente por frente de la que acab&aacute;bamos de recorrer.</p>
+
+<p>Nada m&aacute;s vistoso que la perspectiva de aquella gran casa de los
+opulentos Dominicos. Su fachada, recargad&iacute;sima de adornos, marca la
+transici&oacute;n del g&oacute;tico al plateresco, y luce todas las galas y fantas&iacute;as
+de este singular estilo, medio gentil y medio cristiano.</p>
+
+<p>Much&iacute;simo que admirar nos ofrecieron tambi&eacute;n el <i>interior</i> del templo,
+su <i>sacrist&iacute;a</i>, y, sobre todo, el <i>claustro</i>, obra magistral del mismo
+per&iacute;odo del Renacimiento, restaurada modernamente; pero no fatigar&eacute; aqu&iacute;
+&aacute; mis lectores con nuevas descripciones arquitect&oacute;nicas, pues basta por
+hoy &aacute; mi objeto recomendarles que no dejen de estudiar muy despacio &aacute;
+<i>Santo Domingo</i> el d&iacute;a que visiten &aacute; Salamanca.&mdash;Conque vamos &aacute; otra
+cosa.</p>
+
+<p>En este convento estuvo preso tres d&iacute;as San Ignacio de Loyola, y luego
+veintid&oacute;s en la c&aacute;rcel, todo ello siendo estudiante y seglar, hasta que
+se examinaron y absolvieron por varones doctos algunas doctrinas, que al
+principio parec&iacute;an her&eacute;ticas, del que hab&iacute;a de acabar siendo fundador
+de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s y santo canonizado por la Iglesia.....</p>
+
+<p>Cupo, en cambio, &aacute; este mismo convento (seg&uacute;n la tradici&oacute;n y seg&uacute;n
+muchos libros, que algunos crueles eruditos comienzan ya &aacute;
+desmentir.....) la alta gloria de albergar &aacute; Crist&oacute;bal Col&oacute;n el invierno
+de 1486 &aacute; 1487, con motivo de hallarse tambi&eacute;n en Salamanca los Reyes
+Cat&oacute;licos.&mdash;<i>Sala de Col&oacute;n</i> se llama todav&iacute;a (&iexcl;y con qu&eacute; profundo
+respeto la visitamos nosotros!) aquella en que se dice fu&eacute; escuchado el
+ilustre genov&eacute;s por los Padres Dominicos y por varios Doctores de la
+Universidad, los cuales (especialmente los primeros) se entusiasmaron
+mucho oy&eacute;ndole, y lo alentaron con su protecci&oacute;n m&aacute;s decidida, que le
+vali&oacute; al cabo la del Maestro Fr. Diego de Deza, &laquo;<i>al cual y al Convento
+de San Esteban &oacute; de Santo Domingo de Salamanca</i> (son palabras del mismo
+Col&oacute;n transmitidas por Fr. Bartolom&eacute; de las Casas) <i>debieron los Reyes
+Cat&oacute;licos las Indias</i>&raquo;.&mdash;Por eso (concluyen diciendo la tradici&oacute;n y los
+libros en que yo todav&iacute;a creo) el gran navegante puso el nombre de
+<i>Santo Domingo</i> &aacute; la segunda isla que descubri&oacute;, como homenaje de
+gratitud al var&oacute;n sabio y &aacute; la insigne Orden que m&aacute;s protegieron su
+empresa.&mdash;Tiempo es ya, por tanto (agrego yo), de que los poetas
+liberales reparemos bien en lo que decimos cuando se nos ocurra hablar
+de los frailes y doctores de Salamanca con referencia al sublime
+proyecto de Crist&oacute;bal Col&oacute;n..... &iexcl;La fantas&iacute;a no debe llegar hasta el
+falso testimonio!</p>
+
+<p>Por &uacute;ltimo: el <i>Convento de San Esteban &oacute; de Santo Domingo</i> encierra,
+entre otros grandes recuerdos, la sepultura del eminente <i>Padre Soto</i>,
+que tanto luci&oacute; en el Concilio de Trento.</p>
+
+<p>Y este fu&eacute; el tema constante de nuestra conversaci&oacute;n, en tanto que
+visit&aacute;bamos el <i>Museo Provincial</i>, establecido hoy all&iacute; por la muy
+celosa y entendida Comisi&oacute;n de Monumentos salmantina, digna de disponer
+de m&aacute;s fondos.....</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Desde <i>Santo Domingo</i> bajamos hacia el r&iacute;o <i>Tormes</i>, pasando por un
+barrio en ruinas, en el cual hubo, hasta los tiempos de Enrique IV, un
+antiqu&iacute;simo <i>Alc&aacute;zar Regio</i>, que los mon&aacute;rquicos salmantinos de entonces
+juzgaron oportuno destruir, <i>con anuencia del mismo Rey</i>, para que no lo
+ocupasen los rebelados nobles.&mdash;En aquella parte de la ciudad estuvo
+tambi&eacute;n la <i>Juder&iacute;a</i>.</p>
+
+<p>Salimos al fin de la poblaci&oacute;n por la puerta llamada de <i>An&iacute;bal</i>,
+bajando una pendient&iacute;sima cuesta hasta llegar al famoso <i>Puente
+Romano</i>.&mdash;&iexcl;Cartago! &iexcl;Roma!..... &iexcl;Todas las grandezas hist&oacute;ricas van
+unidas &aacute; la de Salamanca!&mdash;El Tormes sabe tanto de mundo como el T&iacute;ber.</p>
+
+<p>El nobil&iacute;simo r&iacute;o espa&ntilde;ol llevaba aquella tarde bastante agua, y sus
+orillas, cubiertas de acacias y de otros &aacute;rboles, no carec&iacute;an de encanto
+ni de belleza..... De entre lo m&aacute;s espeso de aquella pintoresca fronda
+sal&iacute;a mansamente el arroyo <i>Zurgu&eacute;n</i>, que baja de las hist&oacute;ricas alturas
+de <i>Arapiles</i> y penetra en el Tormes, despu&eacute;s de haber regado el
+precioso valle cantado por Iglesias y por Mel&eacute;ndez Vald&eacute;s.</p>
+
+<p>El <i>Valle de Zurgu&eacute;n</i> y las <i>Praderas de Otea</i>, lindantes tambi&eacute;n con
+Salamanca por el otro lado del r&iacute;o, son la Arcadia de la poes&iacute;a pastoril
+espa&ntilde;ola.....</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Venid, venid, zagalejos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que al Zurgu&eacute;n sale Amarilis......,</span><br />
+</p>
+
+<p class="non">dec&iacute;a Iglesias. Y casi en los mismos a&ntilde;os denominaba Mel&eacute;ndez &aacute; su
+amada:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">La gloria del Tormes,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La flor del Zurgu&eacute;n.</span><br />
+</p>
+
+<p>En cuanto al <i>Puente</i>, constru&iacute;do, dicen, por Domiciano, restaurado por
+Trajano y recompuesto m&aacute;s tarde por nuestro Felipe IV de Austria, mide
+176 metros de longitud y cerca de cuatro de anchura.&mdash;Por &eacute;l pasaba la
+calzada romana de <i>la Plata</i>, que iba de M&eacute;rida &aacute; Zaragoza.</p>
+
+<p>Al otro lado del <i>Puente</i> hay, &oacute; hubo, un barrio, frustrado varias veces
+por las inundaciones, en el cual no quedan ni se&ntilde;ales del <i>Hospital de
+Leprosos</i>, de <i>la Manceb&iacute;a p&uacute;blica</i> ni del <i>Cementerio de Jud&iacute;os</i>, que
+existieron all&iacute; alg&uacute;n tiempo.&mdash;&iexcl;Malhadado arrabal, &aacute; fe m&iacute;a! &iexcl;Sirvi&oacute; de
+albergue &aacute; deicidas, rameras y leprosos, &oacute; sea &aacute; tres lepras diferentes,
+y luego se lo llev&oacute; todo el agua!..... &iexcl;Verdaderamente, el cataclismo
+fu&eacute; muy justo!</p>
+
+<p class="ast1">*<br />* *</p>
+
+<p>Desde el Tormes subimos &aacute; visitar al ya citado se&ntilde;or chantre D. Camilo
+&Aacute;lvarez de Castro, cuya casa y huerto se divisaban &aacute; una grande altura
+sobre nuestra cabeza, pues se apoyan en la antigua muralla de Salamanca
+y tienen vistas al r&iacute;o.</p>
+
+<p>Nunca olvidaremos aquella visita. El se&ntilde;or Chantre es una de las
+personas m&aacute;s buenas, m&aacute;s afables y m&aacute;s instru&iacute;das que hemos tratado
+nunca, y nos obsequi&oacute; y agasaj&oacute; como hombre bien nacido de los buenos
+tiempos de la hidalgu&iacute;a espa&ntilde;ola, quedando por nosotros, y no por &eacute;l, si
+de visitantes no nos convertimos en comensales, y hasta en hu&eacute;spedes de
+su pac&iacute;fica morada.</p>
+
+<p>Amant&iacute;simo de la soledad y del estudio, el insigne Prebendado no sale
+m&aacute;s que para ir &aacute; la pr&oacute;xima Catedral, y esto por calles silenciosas en
+que nunca se ve criatura humana.&mdash;Vive, pues, en el mundo como en una
+Cartuja, y en m&aacute;s relaciones con el cielo que con la tierra.</p>
+
+<p>A ruegos de Losada, nos ense&ntilde;&oacute; todas las curiosidades art&iacute;sticas que
+embellecen su mansi&oacute;n, as&iacute; como el precios&iacute;simo oratorio en que dice
+Misa los d&iacute;as que sus achaques &oacute; la inclemencia del tiempo le impiden
+salir.</p>
+
+<p>&iexcl;Qu&eacute; silencio, qu&eacute; paz, qu&eacute; beatitud en aquella morada! Y &iexcl;qu&eacute;
+deliciosas vistas las de las habitaciones que ocupa el Dignidad! Sus
+balcones y miradores dan &aacute; las alamedas del Tormes y del Zurgu&eacute;n y &aacute; un
+hermoso panorama que se extiende hasta las sierras de Gredos, cuyos
+picos cierran el horizonte al Sur.....</p>
+
+<p>Era ya la ca&iacute;da de la tarde. Las higueras del jard&iacute;n alto penetraban en
+el mismo aposento en que contempl&aacute;bamos la puesta del sol. Todo el
+pl&aacute;cido sosiego que respiran las mejores poes&iacute;as de Mel&eacute;ndez se
+respiraba en aquel lugar y en aquella hora siempre augusta. Las rotas
+nubes y los cristales del r&iacute;o tomaban maravillosas tintas al reflejar
+los rayos horizontales del moribundo astro-rey. Las sombras largu&iacute;simas
+de los &aacute;rboles parec&iacute;an prolongadas despedidas y supremos adioses que le
+daba la creaci&oacute;n &aacute; aquel d&iacute;a para nosotros inolvidable.....</p>
+
+<p>Todos call&aacute;bamos: los madrile&ntilde;os, porque una indefinible envidia de
+aquella tranquila existencia nos hac&iacute;a contemplar con odio la vida
+febril de la corte &aacute; que est&aacute;bamos condenados.....; y los salmantinos,
+porque adivinaban lo que sent&iacute;amos y tem&iacute;an acaso ofendernos d&aacute;ndose por
+entendidos de nuestra emoci&oacute;n &oacute; elogiando aquella solemne paz de la
+Naturaleza, que no volver&iacute;amos &aacute; gozar en mucho tiempo.....&mdash;&iexcl;No; no
+volver&iacute;amos &aacute; gozarla, puesto que &aacute; la tarde siguiente, &aacute; aquella misma
+hora, estar&iacute;amos otra vez camino de Madrid, y puesto que Madrid es una
+m&aacute;quina neum&aacute;tica para los mejores sentimientos del coraz&oacute;n humano!.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>La noche de tal d&iacute;a fu&eacute; y nos pareci&oacute; todo lo <i>moderna</i> y <i>amadrile&ntilde;ada</i>
+que pod&iacute;a serlo &aacute; las orillas del Tormes.</p>
+
+<p>Comimos en <i>Hotel</i>, &aacute; la francesa; fuimos al <i>Casino</i> &aacute; tomar caf&eacute;;
+jugamos un par de horas al <i>billar</i> y al <i>tresillo</i>; hablamos de
+<i>pol&iacute;tica</i> y de otras cosas contempor&aacute;neas con D. &Aacute;lvaro Gil Sanz, ex
+subsecretario del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n, y con D. Santiago Diego
+Madrazo, ex ministro de Fomento, que hab&iacute;an estado en la fonda &aacute;
+visitarnos; y &aacute; eso de las once (&iexcl;cerca de la media noche!) nos
+retir&aacute;bamos &aacute; casita, donde hicimos el programa del d&iacute;a siguiente,
+tomamos t&eacute;, le&iacute;mos <i>La Correspondencia</i> del d&iacute;a anterior, y nos
+acostamos en sendos catrecillos, como cuando ten&iacute;amos veinte a&ntilde;os de
+edad y viv&iacute;amos en plena estudiantina.</p>
+
+<p>&iexcl;No se pod&iacute;an pedir m&aacute;s placeres de &uacute;ltima moda &aacute; una ciudad tan grave y
+se&ntilde;oril como Salamanca!</p>
+
+
+<p class="num">X</p>
+<p class="subheadhang">BARRIOS ARRUINADOS.&mdash;EL COLEGIO DEL ARZOBISPO.&mdash;LOS ESTUDIANTES
+IRLANDESES.&mdash;EL PALACIO DE MONTEREY.&mdash;LA CASA DE LAS MUERTES.&mdash;EL
+CONVENTO DE LAS AGUSTINAS.&mdash;UN CUADRO DE RIVERA.</p>
+
+
+<p>Ser&iacute;an las siete de la siguiente ma&ntilde;ana cuando atraves&aacute;bamos la <i>Plaza
+Mayor</i>.&mdash;Tambi&eacute;n el sol acababa de penetrar en ella (el mismo sol que
+hab&iacute;amos cre&iacute;do ver <i>morir</i> la tarde antes), y sus alegres rayos doraban
+gozosamente las copas de los &aacute;rboles municipales.</p>
+
+<p>Todas las criadas de Salamanca iban &aacute; la compra &oacute; volv&iacute;an de ella.....
+Un organillo ambulante tocaba la <i>romanza</i> de la tisis de la
+<i>Traviata</i>..... Los gorriones cruzaban regocijados por un cielo limpio
+de nubes..... Las campanas tocaban pac&iacute;ficamente &aacute; misa.....</p>
+
+<p>En cuanto &aacute; nosotros, puedo decir que, para estar muy contentos en aquel
+instante, solamente nos estorbaban veinte &oacute; treinta de los a&ntilde;os ya
+vividos..... &iexcl;Cualquiera de los cuatro hubiera querido ser gorri&oacute;n, el
+muchacho que tocaba el organillo, una de aquellas presumidas f&aacute;mulas, &oacute;
+aquel rubicundo sol que, como un eterno Fausto, torna &aacute; ser joven todas
+las ma&ntilde;anas!</p>
+
+<p>Pero &iquest;qu&eacute; responder al se&ntilde;or chantre, si por acaso lee estos
+renglones?&mdash;&iexcl;Perd&oacute;neme el reverdecimiento extempor&aacute;neo que denotan las
+anteriores frases, y crea que &aacute; m&iacute; tambi&eacute;n se me alcanza, aunque no lo
+practique, que lo mejor de todo es envejecer y morir tan santamente como
+envejece y morir&aacute; su se&ntilde;or&iacute;a!</p>
+
+<p>Conque dej&eacute;monos de frivolidades, y refiramos lisa y llanamente nuestra
+expedici&oacute;n de aquella ma&ntilde;ana.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Nos dirig&iacute;amos &aacute; ver una de las primeras maravillas arquitect&oacute;nicas de
+Salamanca, &oacute; sea el famoso <i>Colegio del Arzobispo</i>, hoy todav&iacute;a habitado
+por <i>estudiantes irlandeses</i>.</p>
+
+<p>Para ir &aacute; &eacute;l, pasamos por un barrio fe&iacute;simo, triste y solitario,
+compuesto de irregulares casuchas, hechas con escombros de insignes
+ruinas..... &iexcl;Oh profanaci&oacute;n!..... Piedras de diferentes arcos, nobles
+columnas tomadas de ac&aacute; y de all&aacute;, maderas sueltas de antiguos
+artesonados, y otros restos de soberbias construcciones, hab&iacute;an servido
+para zurcir aquellos pobres edificios.&mdash;<i>Barrio de las Pe&ntilde;uelas de San
+Blas</i>, nos dijo un muchacho que se llamaba el tal paraje.</p>
+
+<p>Y luego supimos por los arque&oacute;logos de Salamanca (pues en aquella
+excursi&oacute;n &iacute;bamos solos los cuatro hu&eacute;spedes del <i>Hotel del Comercio</i>)
+que aquel barrio y el contiguo de <i>San Francisco</i>, as&iacute; como todo el lado
+de Poniente de la poblaci&oacute;n, fueron asolados por los ca&ntilde;ones franceses
+(y tambi&eacute;n por los ingleses) durante la guerra de la Independencia.
+Hab&iacute;a all&iacute; magn&iacute;ficos conventos, suntuosas iglesias, monumentales
+colegios y grandiosos palacios: entre los colegios figuraban los de
+<i>Cuenca</i> y de <i>Oviedo</i>, de cuya hermosura hablan much&iacute;simos libros: &iexcl;y
+todo fu&eacute; destru&iacute;do por nuestros enemigos y por nuestros aliados!</p>
+
+<p>En el susodicho barrio de las Pe&ntilde;uelas hay una antigua calle cuyo
+azulejo dice &laquo;<i>Calle de los Moros</i> &oacute; <i>de Cervantes</i>&raquo;, por creerse (no
+un&aacute;nimemente) que el autor de <i>Don Quijote</i> y un <span class="smcap">Miguel de Cervantes</span> que
+de los registros universitarios aparece matriculado en Filosof&iacute;a y
+viviendo en la <i>calle de los Moros</i> &aacute; mediados del siglo <span class="smcap">xvi</span>, son una
+misma persona..... De un modo &oacute; de otro, el autor de <i>La T&iacute;a Fingida</i>
+debi&oacute; de residir alguna vez en Salamanca; pues la descripci&oacute;n que en
+aquella novela hace de la poblaci&oacute;n flotante de la ciudad del Tormes y
+de sus usos y costumbres, es demasiado gr&aacute;fica y pintoresca para no
+estar tomada <i>d'apr&egrave;s nature</i>.&mdash;&laquo;Advierte, hija m&iacute;a (dice do&ntilde;a Claudia &aacute;
+do&ntilde;a Esperanza), que est&aacute;s en Salamanca, que es llamada en todo el mundo
+madre de las ciencias, y que de ordinario cursan en ella y habitan diez
+&oacute; doce mil estudiantes, gente moza, antojadiza, arrojada, libre,
+alicionada, gastadora, discreta, diab&oacute;lica y de humor.....&raquo; Y en seguida
+pasa &aacute; definirle prolijamente las cualidades de los vizca&iacute;nos,
+manchegos, aragoneses, valencianos, catalanes, castellanos nuevos,
+extreme&ntilde;os, andaluces, gallegos, asturianos y portugueses que viven en
+la ciudad.....</p>
+
+<p>Pero henos ya en lo alto del barrio de las Pe&ntilde;uelas y cerca de la meseta
+donde se alza el grandioso <i>Colegio del Arzobispo</i>.....&mdash;Dejemos la
+pluma y cojamos el pincel.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Figuraos, al remate de empinada cuesta, dos amplias y hermosas
+escalinatas, por las que se sube &aacute; un extenso atrio &oacute; comp&aacute;s, guarnecido
+de grandes columnas sin capitel, que nada sostienen y que parecen otros
+tantos heraldos encargados de anunciar la grandeza del edificio que
+custodian.&mdash;En el fondo de aquel atrio est&aacute; el c&eacute;lebre colegio.</p>
+
+<p>Bella sobre toda ponderaci&oacute;n es su lujosa fachada. Comp&oacute;nese de dos
+cuerpos de estilo plateresco, y luce maravillosos trabajos de escultura,
+as&iacute; en los capiteles de sus elegantes pilastras como en los camafeos que
+adornan los netos, en las estatuas amparadas de sus graciosas
+hornacinas, y en los soberbios escudos de armas que pregonan el
+apellido del fundador de tan insigne monumento.</p>
+
+<p>Fu&eacute; este fundador (&aacute; principios del siglo <span class="smcap">xvi</span>) el esclarecido hijo de
+Salamanca D. Alfonso de Fonseca, arzobispo de Toledo, de quien ya hemos
+hablado m&aacute;s atr&aacute;s, y lo dedic&oacute; &aacute; Santiago, patr&oacute;n de Espa&ntilde;a.&mdash;Por cierto
+que es notabil&iacute;simo el medio relieve que representa en dicha portada al
+guerrero Ap&oacute;stol matando moros en Clavijo.....</p>
+
+<p>Pero el asombro, el portento, la maravilla para los amantes del arte,
+h&aacute;llase dentro del colegio.&mdash;Refi&eacute;rome &aacute; su inmenso <i>Patio</i>, de
+arquitectura plateresca &aacute; la italiana, atribu&iacute;do por muchos &aacute; Alonso
+Berruguete, y digno de &eacute;l y hasta superior &aacute; sus m&aacute;s renombradas obras.</p>
+
+<p>As&iacute; la galer&iacute;a baja como la alta est&aacute;n formadas por pilastras
+elegant&iacute;simas: los arcos inferiores son de medio punto, y los superiores
+de los llamados escarzanos. Abajo hay adosada &aacute; cada pilastra una
+esbelta y linda columna plateresca, con admirables tallas en el capitel.
+Las columnas adosadas &aacute; las pilastras de arriba tienen la forma de
+balaustres &oacute; candelabros..... &iexcl;Nada m&aacute;s elegante que la forma de unos y
+otros fustes!</p>
+
+<p>Y todav&iacute;a no he mencionado las verdaderas preciosidades de este <i>Patio</i>,
+&oacute; sea los ciento veintiocho <i>medallones</i>, con bustos de alto relieve,
+que adornan las enjutas de los arcos en ambos cuerpos.&mdash;Aquellos bustos
+pueden calificarse de otras tantas obras maestras de escultura. Hay all&iacute;
+caras de reinas, de monjas, de doctores, de ascetas, de guerreros, de
+prelados, etc., todas ellas dibujadas con tal energ&iacute;a, gracia de estilo
+y nobleza de expresi&oacute;n, que Alberto Durero se honrar&iacute;a con llamarlas
+suyas.&mdash;Uno de nosotros observ&oacute; (y era muy cierto) que todos aquellos
+semblantes estaban afligidos, cual si representasen la triste variedad
+de las desventuras humanas. &iexcl;Qu&eacute; viveza, qu&eacute; calor dram&aacute;tico, qu&eacute; primor
+art&iacute;stico en tan multiforme expresi&oacute;n del infortunio y de la pena!</p>
+
+<p>Dicen unos que estas ciento veintiocho joyas, diseminadas como estrellas
+en aquellos p&oacute;rticos, son obra de Berruguete; otros, que de Pier &oacute;
+Pierino del Bago..... Ello es que no se conoce &aacute; punto fijo el autor,
+cosa muy frecuente cuando se trata de monumentos espa&ntilde;oles.</p>
+
+<p>En resumen: el <i>Patio</i> del <i>Colegio del Arzobispo</i>, por su esbeltez
+general, por lo fino y sobrio de su ornamentaci&oacute;n, y por lo correcto y
+puro de sus menores detalles, es un verdadero prodigio de arquitectura y
+escultura, y merecer&iacute;a el metaf&oacute;rico dictado de &laquo;obra <i>&aacute;tica</i> del estilo
+plateresco&raquo;, si pudiese hablarse de este modo.</p>
+
+<p>A&ntilde;&aacute;dase ahora la soledad de aquel espacioso recinto, cada uno de cuyos
+cuatro lados mide 41 metros; la muda cisterna de ancho brocal que hay en
+medio de &eacute;l; unas desali&ntilde;adas matas de flores oto&ntilde;ales (<i>boleras</i> se
+llaman en Granada) que crec&iacute;an en descuidados arriates; algunos
+escolares <i>irlandeses</i> con manto y beca, que de vez en cuando pasaban
+por la galer&iacute;a alta, con los ojos clavados en sus libros de estudio, y
+los p&iacute;os de p&aacute;jaros que interrump&iacute;an dulcemente el silencio de tan
+venerable edificio, y se comprender&aacute; la inmensa poes&iacute;a que all&iacute; se
+respiraba, y de que es p&aacute;lido reflejo la emoci&oacute;n con que escribo estas
+l&iacute;neas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>T&oacute;came ahora decir algo de los <i>estudiantes irlandeses</i>, con tanto m&aacute;s
+motivo, cuanto que, estando todav&iacute;a nosotros en aquel magn&iacute;fico patio,
+bajaron de dos en dos la amplia escalera del edificio, seguidos de un
+sacerdote; pasaron &aacute; nuestro lado, mir&aacute;ndonos con disimulo y poni&eacute;ndose
+m&aacute;s encarnados que la grana, y se dirigieron &aacute; la contigua
+iglesia.&mdash;Eran catorce, todos rubios como unas candelas, y corpulentos y
+sanos &aacute; fuer de leg&iacute;timos hijos de la verde Erin. Su edad variar&iacute;a entre
+diez y seis y veinticuatro a&ntilde;os.</p>
+
+<p>Aquellos escolares simbolizaron &aacute; mis ojos un tributo de respeto y de
+agradecimiento que la cat&oacute;lica Irlanda sigue pagando &aacute; la naci&oacute;n
+cat&oacute;lica por excelencia. Fund&oacute; el <i>Colegio de j&oacute;venes irlandeses</i>
+(alberg&aacute;ndolos entonces en otro edificio) el rey D. Felipe II, cuando la
+intolerancia protestante en las Islas Brit&aacute;nicas era tan feroz como la
+intolerancia cat&oacute;lica en nuestra tierra, y tuvo por objeto facilitar la
+ense&ntilde;anza de la Sagrada Teolog&iacute;a &aacute; los hijos de los emigrados irlandeses
+que se refugiaban en la Pen&iacute;nsula, perseguidos de muerte &aacute; causa de sus
+creencias religiosas. Pero hoy, que en el Reino Unido de la Gran Breta&ntilde;a
+hay libertad de cultos y muchos Seminarios cat&oacute;licos, es una especie de
+tradici&oacute;n piadosa esta no interrumpida costumbre de algunas casas
+irlandesas de enviar &aacute; Salamanca &aacute; sus hijos para que cursen las
+ciencias eclesi&aacute;sticas.</p>
+
+<p>Con tal motivo recordamos all&iacute; nosotros las muchas familias espa&ntilde;olas
+que tienen apellido irland&eacute;s, como descendientes de emigrados de aquella
+isla establecidos en nuestro suelo, y algunos de cuyos individuos
+figuran noblemente en la historia de Espa&ntilde;a. Salieron, pues, &aacute; relucir
+los O'Donnell, los O'Reilly, los O'Ryan, los O'Connor, los O'Doly, los
+O'Shea, los O'Farril, los O'Kelly, los O'Neil, los O'Callagan, los
+O'Mulryan y todos aquellos cuyo apellido principia con O y ap&oacute;strofo,
+as&iacute; como otros que tienen diferentes iniciales.</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, yo acribill&eacute; &aacute; preguntas al portero del <i>Colegio del
+Arzobispo</i>, el cual se sirvi&oacute; contarme muchas cosas relativas &aacute; los
+escolares irlandeses.&mdash;D&iacute;jome, entre ellas, que vienen &aacute; Salamanca &aacute; la
+edad de diez y seis &aacute; veinte a&ntilde;os; que traen aprendido el lat&iacute;n, y en el
+Colegio aprenden el espa&ntilde;ol; que las clases de Teolog&iacute;a est&aacute;n en el
+<i>Seminario Conciliar</i>, donde &aacute; la par estudian colegiales espa&ntilde;oles;
+pero que los irlandeses viven, comen y duermen solos en el <i>Colegio del
+Arzobispo</i>, bajo las &oacute;rdenes de un rector, tambi&eacute;n irland&eacute;s; que pasan
+en Espa&ntilde;a seis &oacute; siete a&ntilde;os seguidos; que los veranos los llevan de
+vacaciones &aacute; <i>Aldea-rubia</i>, donde hay una casa-colegio de recreo,
+dependiente del Establecimiento que est&aacute;bamos visitando, y que <i>all&iacute; se
+comen un reba&ntilde;o cada est&iacute;o</i> (textual); que unos regresan &aacute; su patria
+cuando terminan los estudios, &aacute; fin de ordenarse en ella, y otros
+reciben las &Oacute;rdenes sagradas en Salamanca, habiendo tambi&eacute;n algunos que
+se quedan definitivamente en la Pen&iacute;nsula; y, en fin, que la conducta de
+los j&oacute;venes irlandeses, su aplicaci&oacute;n, piedad y recogimiento son
+admirables; pero que hay que llevarlos indefectiblemente &aacute; las tres
+corridas de toros que se dan en la ciudad todos los a&ntilde;os durante la
+feria.....</p>
+
+<p>Luego que hube examinado bien al portero, pasamos &aacute; la mencionada
+<i>Iglesia</i> contigua, llamada tambi&eacute;n <i>del Arzobispo</i>.</p>
+
+<p>Los j&oacute;venes irlandeses, despu&eacute;s de una breve oraci&oacute;n, se hab&iacute;an
+marchado ya del templo al Seminario, dej&aacute;ndose los devocionarios en los
+bancos del presbiterio.&mdash;Nosotros nos permitimos hojear alguno que
+otro..... Estaban en ingl&eacute;s &oacute; en franc&eacute;s, y les serv&iacute;an de registros
+estampitas de la Virgen &oacute; de diferentes santos, brit&aacute;nicos en su mayor
+parte.&mdash;&iexcl;<i>Indudablemente</i> (esta observaci&oacute;n va &aacute; pareceros de
+inquisidor), aquellos muchachos eran cat&oacute;licos!</p>
+
+<p>En cuanto &aacute; la citada iglesia, g&oacute;tica de los malos tiempos, blanqueada y
+muy desnuda de accesorios, dir&eacute; que s&oacute;lo ofreci&oacute; &aacute; nuestra admiraci&oacute;n
+una <i>galer&iacute;a de hierro</i> (que sirve de coro alto, y cuyos sostenes son
+bastante graciosos y originales) y un <i>retablo</i> plateresco de mucho
+gusto, con pinturas en tabla y estatuas de Santos de verdadero
+m&eacute;rito.&mdash;Todo ello se atribuye &aacute; Berruguete; lo cual no ha sido
+obst&aacute;culo para que lo pinten de nuevo en nuestros d&iacute;as..... &iexcl;Dudo que
+haya valor semejante al de un <i>restaurador</i> de objetos art&iacute;sticos!</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Desde all&iacute; nos fuimos al <i>Palacio de Monterey</i>, del cual ya he dicho que
+sirvi&oacute; de modelo para el <i>Pabell&oacute;n Espa&ntilde;ol</i> edificado en la Exposici&oacute;n
+de Par&iacute;s de 1867.</p>
+
+<p>Del tal Palacio no existe, ni creo que haya existido nunca, m&aacute;s que un
+lado &oacute; ala, con dos torres, bien que est&eacute;n constru&iacute;dos los arranques de
+los otros lados. Es plateresco &aacute; la italiana, lo cual quiere decir que
+el escultor luce m&aacute;s que el arquitecto, y excitan, sobre todo, la
+admiraci&oacute;n su preciosa crester&iacute;a, formada de figuras grotescas, los
+leones y dem&aacute;s animales que sostienen grandes escudos, una hermosa
+cornisa primorosamente labrada, y sus elegantes ventanas y balcones,
+cuyas tallas son modelo de gracia y delicadeza.&mdash;El conjunto resulta
+alegre, profano, lujoso, bell&iacute;simo, como una fiesta de Verona &oacute; de
+Ferrara en el siglo <span class="smcap">xvi</span>.</p>
+
+<p>Construy&oacute;se en el reinado de Felipe II, y pertenece al Duque de Alba, en
+su calidad de Conde de Monterey.&mdash;Hoy sirve casi todo de granero, y en
+su recinto, que visitamos con los amables hijos del Administrador, all&iacute;
+domiciliado, no hay nada que aprender ni que imitar; pero s&iacute; mucho que
+mueva &aacute; compasi&oacute;n y l&aacute;stima.&mdash;En cambio, las <i>vistas</i> que se descubren
+desde lo alto de sus torres son asombrosas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Recorriendo de nuevo aquel suntuoso barrio monumental, que tanto nos
+hab&iacute;a entusiasmado la ma&ntilde;ana anterior, y al pasar por la calle de
+<i>Bohordadores</i> (llamada as&iacute; porque en ella se hac&iacute;an los <i>bohordos</i> para
+los caballerescos juegos de ca&ntilde;as, pero cuyo azulejo dice hoy
+malamente: &laquo;calle de <i>Bordadores</i>&raquo;), vimos una antigua casa, triste,
+bella, cerrada, en cuya primorosa fachada plateresca hab&iacute;a un busto, con
+bonete y capa muy bordada y lujosa, el cual representaba, seg&uacute;n pudimos
+leer, al <i>severissimo Fonseca, patriarcha alejandrino</i>.</p>
+
+<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; casa ser&aacute; &eacute;sta?&mdash;nos preguntamos.</p>
+
+<p>&mdash;Esa es la <i>Casa de las Muertes</i>.....&mdash;respondi&oacute; una huevera que pasaba
+por all&iacute; &aacute; la saz&oacute;n.&mdash;No llamen ustedes, que ah&iacute; no vivo nunca nadie.</p>
+
+<p>&mdash;&iquest;Y por qu&eacute;?</p>
+
+<p>&mdash;Porque ah&iacute; hubo siete muertes.....&mdash;replic&oacute; la mujer con acento
+l&uacute;gubre.</p>
+
+<p>Nosotros nos miramos muy regocijados, y proseguimos el
+interrogatorio.....</p>
+
+<p>Pero la huevera no sab&iacute;a m&aacute;s.</p>
+
+<p>Hab&iacute;a, sin embargo, que averiguar el resto, y, efectivamente, aquella
+tarde supimos por nuestros amigos los anticuarios de Salamanca, que el
+nombre de <i>Casa de las Muertes</i> le ven&iacute;a &aacute; aquel edificio de la
+circunstancia de haber ostentado, entre los adornos de su portada, hasta
+hace muy poco tiempo, varias calaveras de piedra, borradas al fin por el
+terror de la plebe: que, ciertamente, hab&iacute;a dado la casualidad, hace
+veintis&eacute;is a&ntilde;os, de que una mujer que viv&iacute;a sola en aquella casa de tan
+f&uacute;nebre nombre, fuese asesinada misteriosamente, cosa que al vulgo le
+pareci&oacute; sobrenatural, y que, por resultas de todo esto, nadie ha vuelto
+&aacute; pisar aquellos umbrales, si se except&uacute;an dos comandantes de
+Carabineros y un jefe de Estad&iacute;stica, forasteros todos, que vivieron
+all&iacute; breves temporadas..... sin que les ocurriese ning&uacute;n percance.....</p>
+
+<p>&iexcl;Triste condici&oacute;n humana! &iquest;Por qu&eacute; ha de ser siempre m&aacute;s po&eacute;tica la
+mentira que la verdad?</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De lo dem&aacute;s que vimos (regresando ya hacia el hotel; pues, &aacute; fuer de
+mortales, tambi&eacute;n ten&iacute;amos precisi&oacute;n de almorzar aquel segundo d&iacute;a),
+s&oacute;lo citar&eacute; y recomendar&eacute; la <i>Iglesia de las Agustinas</i>, correspondiente
+al convento del mismo nombre.</p>
+
+<p>Es aqu&eacute;l el mejor monumento de estilo greco-romano que encierra
+Salamanca. Sus elementos griegos pertenecen al orden corintio, y todo el
+templo, aunque edificado &aacute; la mitad del siglo <span class="smcap">xvii</span>, seg&uacute;n lo demuestran
+algunos detalles poco cl&aacute;sicos, tiene la grandiosa sencillez y armon&iacute;a
+de proporciones que constituyen el mayor m&eacute;rito de este g&eacute;nero de
+arquitectura. La c&uacute;pula es copia exacta de la del Escorial, aunque no
+tan gigantesca.</p>
+
+<p>En el retablo del altar mayor hay un notabil&iacute;simo cuadro, de que con
+raz&oacute;n est&aacute;n orgullosos los salmantinos aficionados &aacute; las Bellas Artes.
+Es una <i>Virgen de la Concepci&oacute;n</i>, de tama&ntilde;o natural, pintada por el
+<i>Spagnoletto</i>, y, sin embargo, dulce, suave, tierna, ideal; rodeada de
+&aacute;ngeles de rostro inocente, y anegada, por decirlo as&iacute;, en la placidez
+de la divina gracia..... M&aacute;s claro: es una Virgen de la Concepci&oacute;n que
+nadie hubiera cre&iacute;do pudiese pintar el austero y sombr&iacute;o autor del
+<i>Jacob</i>, de los martirios de <i>San Bartolom&eacute;</i> y <i>San Esteban</i>, del
+<i>Apostolado</i> y de todas las dem&aacute;s en&eacute;rgicas y terribles obras que
+constituyen la gloria especial&iacute;sima de nuestro inmortal Rivera.</p>
+
+<p>Quien recuerde otras V&iacute;rgenes y otros &aacute;ngeles pintados por &eacute;l, y se haya
+asombrado, como nosotros, al considerar hasta qu&eacute; punto neg&oacute; la
+naturaleza &aacute; tan soberano artista el don de crear tipos afables; quien
+se haya asustado al ver aquellas Mar&iacute;as tan duras, &aacute;speras y feroces, y
+aquellos ni&ntilde;os de tan salvaje y desapacible aspecto, comprender&aacute; toda la
+verdad &eacute; importancia de lo que digo. Es, por consiguiente, la <i>Virgen</i>
+que vimos en Salamanca un dato curios&iacute;simo de la historia del arte y de
+la historia de Rivera; pues hay que advertir que no cabe duda alguna
+respecto de su autenticidad, ya porque as&iacute; resulta de incontestables
+documentos, ya porque, en medio de su santa alegr&iacute;a y pudorosa
+mansedumbre, aquel cuadro ostenta, en cuanto lo consiente la &iacute;ndole del
+asunto, toda la intensidad y br&iacute;o de color del <i>Spagnoletto</i>; su manera,
+su estilo, su genio, su car&aacute;cter.</p>
+
+<p>En mi sentir, y en el de mis compa&ntilde;eros de expedici&oacute;n, el Estado deb&iacute;a
+hacer que se recompusiera y copiara tan peregrino lienzo; dejar la copia
+&aacute; las Agustinas de Salamanca, y comprarles el original, para colocarlo
+en el Museo Nacional de Madrid. De lo contrario, las luces del altar
+mayor, el incienso, el polvo, la incuria y los sacristanes y
+monaguillos, acabar&aacute;n con aquella obra maestra, ya muy deteriorada.</p>
+
+<p>Pero se me ocurre otra idea. La iglesia y comunidad de las Agustinas
+tienen por patrono al Conde de Monterey, &aacute; sea al Duque de Alba. As&iacute; lo
+revela la inscripci&oacute;n que dice, al pie de una sepultura mural, &aacute; la
+izquierda del presbiterio, que <i>D. Manuel Fonseca y Z&uacute;&ntilde;iga, 7.&ordm; Conde de
+Monterey</i>, fund&oacute; y erigi&oacute; aquel convento..... &iexcl;Bien pod&iacute;a, pues, el
+se&ntilde;or Duque, mi noble amigo, que tan espl&eacute;ndido es y ha sido siempre,
+hacer este regalo &aacute; la naci&oacute;n!&mdash;El mundo entero se lo agradecer&iacute;a
+extraordinariamente<a name="FNanchor_11_11" id="FNanchor_11_11"></a><a href="#Footnote_11_11" class="fnanchor">[11]</a>.</p>
+
+
+<p class="num">XI</p>
+
+<p class="subheadhang">&Uacute;LTIMO PASEO.&mdash;LA CASA DE LA SALINA.&mdash;DO&Ntilde;A MAR&Iacute;A LA BRAVA.&mdash;LA
+TORRE DEL CLAVERO.&mdash;RECAPITULACI&Oacute;N.</p>
+
+
+<p>Despu&eacute;s de almorzar hicimos algunas indispensables visitas de despedida,
+entre ellas, la del sabio y virtuoso Obispo de la Di&oacute;cesis, antiguo
+can&oacute;nigo de Granada y actual adorno del Senado espa&ntilde;ol, Sr. Mart&iacute;nez
+Izquierdo.</p>
+
+<p>Cumplidos tan gratos deberes, fuimos &aacute; visitar, acompa&ntilde;ados de los
+eruditos salmantinos que ya conoc&eacute;is, la renombrada <i>Casa de la Salina</i>,
+sita en la calle de San Pablo, y llamada as&iacute; por haber servido
+modernamente de almac&eacute;n de sal.</p>
+
+<p>Caminando hacia ella, nos refirieron la tradici&oacute;n que corre muy v&aacute;lida
+acerca del origen del edificio; y, como es digna de que la conozc&aacute;is, y
+yo no quiero poner ni quitar nada en tan delicado asunto, voy &aacute;
+transcribirla puntualmente, tal como la public&oacute; hace a&ntilde;os el Sr. D.
+Modesto Falc&oacute;n, individuo correspondiente de la Real Academia de San
+Fernando, Secretario de la Comisi&oacute;n de Monumentos de Salamanca, etc.,
+etc.</p>
+
+<p>Dice as&iacute;:</p>
+
+<p>&laquo;Parece que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo <span class="smcap">xv</span> lleg&oacute; &aacute; Salamanca la
+Corte, y con la Corte muchos grandes, prelados, damas y caballeros.
+Cont&aacute;base entre &eacute;stos el poderoso D. Alfonso de Fonseca, hijo natural de
+esta ciudad, oriundo de una noble familia, y que m&aacute;s tarde ocup&oacute; la
+Silla arzobispal de Santiago, recibiendo la dignidad de Patriarca de
+Alejandr&iacute;a, con la que m&aacute;s com&uacute;nmente es conocido en la Historia. El
+Ayuntamiento, seg&uacute;n costumbre, proporcion&oacute; digno hospedaje &aacute; la Corte,
+puesto que, de acuerdo con la nobleza de la ciudad, hizo que los
+grandes, los prelados y las damas hallasen acogida entre las familias
+m&aacute;s distinguidas. Olvid&oacute;, sin embargo, dispensar el mismo agasajo &aacute; una
+se&ntilde;ora llamada D.&ordf; Mar&iacute;a de Ulloa, gallega, seg&uacute;n dicen, de nacimiento,
+y amiga, seg&uacute;n cuentan, de Fonseca; y resentido por aquella exclusi&oacute;n,
+casual &oacute; intencionada, el caballero, dice la tradici&oacute;n, jur&oacute; que la dama
+hab&iacute;a de poseer el mejor palacio de Salamanca. El palacio, con efecto,
+se construy&oacute;, y la tradici&oacute;n qued&oacute; unida &aacute; su f&aacute;brica.</p>
+
+<p>&raquo;Si la tradici&oacute;n se muestra veraz en todo lo que relata, no seremos
+nosotros quienes lo afirmen ni lo nieguen rotundamente; pero nuestra
+imparcialidad nos obliga &aacute; decir que se parece mucho &aacute; la verdad. El
+poderoso Patriarca de Alejandr&iacute;a hab&iacute;a tenido un hijo en su juventud,
+como &eacute;l Alfonso de nombre, y que, como &eacute;l, lleg&oacute; &aacute; ser con el tiempo
+Arzobispo; y aunque las historias suelen confundirlos por las
+circunstancias de ser ambos Arzobispos, ambos Fonsecas de apellido,
+ambos Alfonsos de nombre, y ambos, en fin, patronos de grandes
+fundaciones, f&aacute;cil es distinguirlos cuando en ellos se para bien la
+atenci&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>&raquo;La <i>Casa de la Salina</i> se fund&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo <span class="smcap">xv</span>, en
+que tuvo lugar la tradici&oacute;n referida. Los escudos de cinco estrellas que
+en la fachada, en el interior y por todas partes del edificio se
+encuentran, no dejan lugar &aacute; dudas sobre la familia &aacute; que pertenec&iacute;a el
+fundador. El escudo es de los Fonsecas.....</p>
+
+<p>&raquo;Nada se sabe de los artistas que labraron este monumento; pero como por
+la misma &eacute;poca, y con pocos a&ntilde;os de diferencia, se fabricaban tambi&eacute;n la
+fachada plateresca de la Universidad, el convento de San Esteban y otra
+porci&oacute;n de edificios, los mejores precisamente de la ciudad y cuya
+decoraci&oacute;n es tan semejante, puede presumirse que anduvieron en &eacute;l las
+mismas manos que esculpieron los dem&aacute;s. Si no fueron Sardi&ntilde;a, Ceroni &oacute;
+Berruguete, fueron disc&iacute;pulos &oacute; compa&ntilde;eros suyos.&raquo;</p>
+
+<p>Hasta aqu&iacute; el Sr. Falc&oacute;n.&mdash;Ahora debo yo decir, como obsequio debido &aacute;
+la verdad, que son irrebatibles de todo punto las obvias razones que
+aduce otro autor (D. J. M. Quadrado) para demostrar que esa tradici&oacute;n ha
+confundido tiempos, cosas y personas.&mdash;&laquo;Que la casa se labr&oacute; por los
+Fonsecas (dice) lo acreditan los blasones de cinco estrellas colocados
+sobre las ventanas de la izquierda, y en los &aacute;ngulos de la fachada; mas
+lo avanzado del Renacimiento, avini&eacute;ndose con la noticia de que se
+empez&oacute; hacia 1538, desmiente la tradici&oacute;n, que enlaza su origen con la
+memoria del Patriarca de Alejandr&iacute;a, fallecido en 1512.....&raquo;&mdash;A lo cual
+pudo a&ntilde;adir el Sr. Quadrado, que Berruguete, educado en Italia, no
+regres&oacute; &aacute; Espa&ntilde;a hasta 1520, y que Sardi&ntilde;a floreci&oacute; mucho despu&eacute;s.</p>
+
+<p>Sea de todo ello lo que quiera, y ci&ntilde;&eacute;ndome yo &aacute; mi papel de cronista y
+de fot&oacute;grafo, dir&eacute; que la <i>Casa de la Salina</i>, en medio de lo mucho que
+la han deteriorado el abandono en que estuvo largo tiempo y el bajo
+empleo &aacute; que se la destin&oacute; despu&eacute;s, y no obstante las recientes
+profanaciones de que ha sido objeto al tratar de convertirla en casa
+moderna, cerrando nobil&iacute;simos arcos y poniendo en su lugar puertas,
+balcones, ventanas y todo un entresuelo, conserva a&uacute;n, por dentro y por
+fuera, columnas, medallones, arcos, bustos, estatuas, mensulones,
+cornisamentos, escudos y centenares de figuras de animales fant&aacute;sticos y
+caprichosos, que son otras tantas maravillas.</p>
+
+<p>Yo espero que con el tiempo, y quiera Dios que no demasiado tarde, el
+Ayuntamiento de la culta Salamanca dedique su atenci&oacute;n y algunos fondos
+&aacute; este notabil&iacute;simo edificio, compr&aacute;ndolo, si ya no es suyo, derribando
+todo lo moderno y postizo que hay en &eacute;l, reforzando lo viejo y
+monumental, y poniendo all&iacute; un conserje que custodie y muestre &aacute; los
+viajeros aquellos prodigios del arte, dignos de veneraci&oacute;n y
+estudio<a name="FNanchor_12_12" id="FNanchor_12_12"></a><a href="#Footnote_12_12" class="fnanchor">[12]</a>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>En la misma calle de San Pablo, n&uacute;m. 84, hay otra casa c&eacute;lebre, no ya
+por su estructura art&iacute;stica, sino por la rara &eacute; interesant&iacute;sima historia
+que recuerda.&mdash;Ll&aacute;mase, por singular ant&iacute;frasis, <i>Casa de las Batallas</i>,
+cuando deb&iacute;a llamarse <i>Casa de las Paces</i>, dado que en ella las pactaron
+y juraron dos bandos feroc&iacute;simos que, durante mucho tiempo, cubrieron &aacute;
+Salamanca de sangre y luto.&mdash;&laquo;<i>Ira odium generat, concordia nutrit
+amorem</i>&raquo;&mdash;dice una inscripci&oacute;n sobre el arco de la puerta de aquella
+casa desde el d&iacute;a que se firmaron all&iacute; las mencionadas paces.</p>
+
+<p>Todo esto se refiere &aacute; la terrible historia de <i>Do&ntilde;a Mar&iacute;a la Brava</i>,
+de que ya hicimos conmemoraci&oacute;n en el <i>Corrillo de la Hierba</i> y de la
+cual voy &aacute; daros dos versiones &aacute; cual m&aacute;s interesantes.</p>
+
+<p>Dice el ya citado D. Modesto Falc&oacute;n:</p>
+
+<p>&laquo;El drama comenz&oacute; en un juego de pelota. Dos j&oacute;venes, hijos de la noble
+familia de los Manzanos, mataron en una contienda suscitada sobre el
+juego &aacute; otros dos j&oacute;venes, muy amigos suyos, &eacute; hijos de la familia de
+los Monroy. La madre de &eacute;stos, D.&ordf; Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez, buscando &aacute; los
+agresores y hall&aacute;ndolos en tierra de Portugal, adonde se hab&iacute;an
+refugiado huyendo de la justicia, tom&oacute; sangrienta venganza en ellos,
+cort&aacute;ndoles las cabezas y entrando con ellas triunfante en Salamanca. A
+su vez, los deudos de los Manzanos, indignados de aquella b&aacute;rbara
+acci&oacute;n, quisieron ejercer represalias semejantes, y agrupados los Monroy
+en torno &aacute; D.&ordf; Mar&iacute;a, defendieron &aacute; la vengativa madre, arrastrando unos
+y otros &aacute; muchos parciales. Los bandos en que se dividieron, y que
+tomaron por nombre &aacute; las parroquias de Santo Tom&eacute; y San Benito, donde
+las irritadas familias enemigas ten&iacute;an sus casas solariegas, duraron
+cuarenta a&ntilde;os, sembrando la desolaci&oacute;n y el espanto en la ciudad y
+enrojeciendo muchas veces de sangre sus calles. Impotentes fueron el
+Obispo, el Cabildo, las autoridades y el mismo Conde de Benavente, que
+intervinieron en la contienda, para poner fin &aacute; aquella terrible lucha,
+que fomentaban las discordias civiles. San Juan de Sahag&uacute;n, m&aacute;s feliz
+que las autoridades, se interpuso entre los combatientes, y logr&oacute;
+atraerlos &aacute; una concordia.&raquo;</p>
+
+<p>La segunda versi&oacute;n, m&aacute;s tr&aacute;gica y animada que &eacute;sta, es la que figura en
+<i>Recuerdos y Bellezas de Espa&ntilde;a</i>, y dice del siguiente modo:</p>
+
+<p>&laquo;Sobre un lance del juego de pelota trabaron contienda dos hermanos de
+la familia de Enr&iacute;quez de Sevilla con otros dos de la de Manzano<a name="FNanchor_13_13" id="FNanchor_13_13"></a><a href="#Footnote_13_13" class="fnanchor">[13]</a>:
+aqu&eacute;llos sucumbieron en la atroz refriega, y fueron llevados ex&aacute;nimes &aacute;
+la casa de su madre.&mdash;D.&ordf; Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez de Monroy no llor&oacute; sobre los
+cad&aacute;veres de sus hijos: nada dispuso acerca de su sepultura: silenciosa,
+sombr&iacute;a, fingiendo temer por s&iacute;, sali&oacute; acompa&ntilde;ada de criados y escuderos
+para su lugar de Villalba; pero &aacute; la mitad del camino les anunci&oacute;
+resueltamente que no era fuga, sino venganza lo que meditaba; y
+asoci&aacute;ndolos con terrible juramento &aacute; su plan, los condujo &aacute; Portugal,
+donde se hab&iacute;an amparado los homicidas. D&oacute;nde y c&oacute;mo los sorprendi&oacute;, si
+fu&eacute; en Viseo, de noche, derribando las puertas de su posada, no queda
+bien averiguado; lo cierto es que &aacute; los pocos d&iacute;as volvi&oacute; &aacute; entrar en
+Salamanca, animosa y terrible, al frente de su comitiva, enarbolando en
+las puntas de las picas las cabezas de los dos Manzanos; y &aacute; guisa de
+ofrenda expiatoria, m&aacute;s digna del altar de las Eum&eacute;nides que de una
+tumba cristiana, las hizo rodar sobre las recientes losas que en la
+iglesia de San Francisco, &oacute; en la de Santo Tom&eacute;, cubr&iacute;an los restos de
+sus hijos.&mdash;Poco sobrevivi&oacute; &aacute; esta feroz proeza, que le vali&oacute; el ep&iacute;teto
+de <i>Do&ntilde;a Mar&iacute;a la Brava</i>; pero s&iacute; m&aacute;s de un siglo los bandos que de ella
+nacieron entre los caballeros salmantinos ligados con una &uacute; otra
+familia, &aacute; los cuales se dice serv&iacute;a de l&iacute;nea divisoria, rara vez
+hollada, el <i>Corrillo de la Hierba</i>, explicando este t&iacute;tulo, all&aacute; como
+en Zamora, por lo solitario y medroso del sitio.&mdash;No hay, sin embargo,
+m&aacute;s fundamento para derivar de la expresada ocasi&oacute;n el origen de estas
+luchas tan habituales en todo el pa&iacute;s durante la Edad Media, que para
+fijar su t&eacute;rmino (de 1460 &aacute; 1478) en los d&iacute;as de San Juan de Sahag&uacute;n,
+cuyas fervorosas predicaciones, calmando y no extinguiendo la furia de
+los &aacute;nimos, le acarrearon m&aacute;s de una vez odios y violencias, y por
+&uacute;ltimo, la muerte propinada con veneno.&mdash;Bajo los nombres de Santo Tom&eacute;
+y San Benito, parroquias que encabezaban los dos grandes distritos de la
+ciudad, perpetu&aacute;ronse largo tiempo dichos bandos, recordando a&uacute;n sus
+distintos colores y opuestas cuadrillas, en las justas Reales de la
+dinast&iacute;a austriaca, los antiguos enconos y reyertas.&raquo;</p>
+
+<p>Y basta ya de an&eacute;cdotas y de historias, que se hace tarde, y tenemos que
+salir para Madrid antes del obscurecer.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>As&iacute; dijimos nosotros aquel d&iacute;a, tratando de volver &aacute; la <i>Fonda del
+Comercio</i>; pero todav&iacute;a fuimos &aacute; contemplar, por consejo de nuestros
+amigos (y de ello nos alegramos extraordinariamente), la <i>Torre</i>
+denominada <i>del Clavero</i>, que hasta entonces s&oacute;lo hab&iacute;amos divisado &aacute;
+cierta distancia.</p>
+
+<p>Dicha <i>Torre</i> pertenec&iacute;a antes &aacute; un extenso edificio; pero hoy se ha
+quedado aislada y sola, como padr&oacute;n conmemorativo de la Edad Media.&mdash;Su
+figura es de lo m&aacute;s elegante y gallardo que nos han legado aquellos
+tiempos. Cuadrada por la parte inferior, convi&eacute;rtese luego en oct&oacute;gona,
+y resaltan de ella ocho garitas precios&iacute;simas, que la hacen m&aacute;s
+voluminosa por arriba que por abajo. Los capacetes que cubren estas
+garitas descuellan sobre el cuerpo de la torre, dibujando en el cielo
+una especie de corona feudal que ennoblece aquel esbelt&iacute;simo monumento.</p>
+
+<p>Toda la f&aacute;brica es de granito, y mide 28 metros de elevaci&oacute;n por seis y
+medio de anchura.&mdash;Edific&oacute;se en 1484, &aacute; expensas de D. Francisco de
+Sotomayor, <i>Clavero</i> de la orden de Alc&aacute;ntara, y hoy pertenece al se&ntilde;or
+Marqu&eacute;s de Santa Marta.&mdash;Recientemente han constru&iacute;do en lo alto de ella
+una especie de templete &uacute; observatorio de p&eacute;simo gusto; y, pues me honro
+con la amistad de dicho se&ntilde;or Marqu&eacute;s, atr&eacute;vome &aacute; suplicarle que mande
+derribar aquel detestable ap&eacute;ndice, por muy asombrosas que sean las
+vistas que desde &eacute;l se disfruten.&mdash;Los fueros del arte, mi querido D.
+Enrique, son superiores &aacute; los derechos del individuo<a name="FNanchor_14_14" id="FNanchor_14_14"></a><a href="#Footnote_14_14" class="fnanchor">[14]</a>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>A todo esto eran las tres de la tarde, y el tren para Madrid sal&iacute;a &aacute; las
+cinco.&mdash;&iexcl;Demasiado sab&iacute;amos lo mucho que nos quedaba que ver!.....
+Salamanca encerraba todav&iacute;a iglesias, palacios, colegios, casas
+hist&oacute;ricas y otros monumentos, para cuyo examen se requer&iacute;a por lo menos
+una semana de continuo andar..... Pero no pod&iacute;amos disponer de m&aacute;s
+tiempo, y, adem&aacute;s, est&aacute;bamos tan rendidos, que ten&iacute;amos que sentarnos &aacute;
+descansar en los trancos de las puertas, con gran asombro de los
+transeuntes.....&mdash;&iexcl;Hab&iacute;amos andado tant&iacute;simo en dos d&iacute;as escasos!.....</p>
+
+<p>Emprendimos, pues, la <i>retiraaa</i>; y ya, desde aquel momento hasta la
+ma&ntilde;ana siguiente, que llegamos &aacute; esta Villa y Corte, no hicimos m&aacute;s que
+recapitular nuestras impresiones de Salamanca.....</p>
+
+<p>He aqu&iacute; un sucinto <i>resumen</i> de las m&iacute;as.</p>
+
+<p class="c"><b>&mdash;&mdash;&mdash;</b></p>
+
+<p>La <i>Universidad</i> ha sido, moral y materialmente, el alma y la vida de
+Salamanca, la fuente de su grandeza y de su renombre, la ocasi&oacute;n y
+origen de casi todos sus mejores monumentos.&mdash;Si hubo all&iacute; los famosos
+<i>Colegios mayores</i>, llamados del <i>Arzobispo</i>, de <i>San Bartolom&eacute;</i> (el
+viejo), de <i>Oviedo</i> y de <i>Cuenca</i> (de los cuales s&oacute;lo existen ya los dos
+primeros); si fundaron otros cuatro Colegios las <i>&Oacute;rdenes militares</i>, y
+cont&aacute;ronse adem&aacute;s infinidad de <i>Colegios menores</i>, de <i>Seminarios</i>, de
+<i>Escuelas</i>, etc.; si todas las &Oacute;rdenes mon&aacute;sticas erigieron suntuosos
+Conventos; si los Jesu&iacute;tas levantaron all&iacute; su mejor Casa, y si fu&eacute; la
+Ciudad del Tormes mansi&oacute;n predilecta de Reyes y Magnates, que la
+embellecieron con multitud de palacios y de iglesias, todo se debi&oacute; &aacute;
+aquel foco permanente de sabidur&iacute;a, &aacute; aquel centro que atra&iacute;a las
+miradas de Europa, &aacute; aquel emporio de la ense&ntilde;anza, adonde iban &aacute;
+estudiar por millares (y muchas veces acompa&ntilde;ados de sus familias) los
+j&oacute;venes m&aacute;s ricos y nobles de toda Espa&ntilde;a.&mdash;Cuando Toledo, y Segovia, y
+Burgos, y Valladolid, y todas las ciudades castellanas deca&iacute;an; esto es,
+cuando se hubo entronizado en nuestro suelo la calamitosa dinast&iacute;a
+austriaca, Salamanca se libr&oacute;, por excepci&oacute;n y privilegio, de aquella
+postraci&oacute;n general, que muy luego ray&oacute; en indescriptible miseria; y este
+privilegio y esta excepci&oacute;n fueron tambi&eacute;n debidos &aacute; la perdurable boga
+de su Universidad, al respeto que infund&iacute;a, al constante atractivo que
+ejerci&oacute; sobre Reyes, Prelados, Grandes, Sabios y hasta Santos,
+oblig&aacute;ndolos &aacute; ir &aacute; rendirle pleito-homenaje y &aacute; enriquecerla m&aacute;s y m&aacute;s
+con nuevas fundaciones.</p>
+
+<p>De aqu&iacute; tantos soberbios edificios de los siglos <span class="smcap">XVI</span> y <span class="smcap">XVII</span>, y de aqu&iacute;
+tambi&eacute;n el haberse conservado cuidadosamente los de &eacute;pocas anteriores.
+Es decir, que la segunda barbarie demoledora de monumentos; la barbarie
+que en otras regiones de Espa&ntilde;a destruy&oacute;, blanque&oacute;, reform&oacute; y afe&oacute;
+tantas y tan preciosas obras art&iacute;sticas en los tiempos que median entre
+los Reyes Cat&oacute;licos y Carlos III, no lleg&oacute; &aacute; las orillas del
+Tormes.&mdash;En cambio, llegaron despu&eacute;s otros b&aacute;rbaros, &eacute;mulos de los
+Atilas y Alaricos, y destruyeron dos terceras partes de los edificios
+monumentales de Salamanca..... Refi&eacute;rome &aacute; los franceses y &aacute; los
+ingleses (durante la Guerra de la Independencia), y tambi&eacute;n &aacute; los
+iconoclastas modernos, que tanto y tanto han derribado al grito de
+progreso y libertad, en sus varios per&iacute;odos de dominaci&oacute;n &oacute; de anarqu&iacute;a.</p>
+
+<p>Otra de las razones que m&aacute;s han influ&iacute;do para que Salamanca pueda
+calificarse de <i>Museo arquitect&oacute;nico</i> (donde se hallan, perfectamente
+conservados, exquisitos modelos de las obras m&aacute;s perecederas y hoy m&aacute;s
+destru&iacute;das, por lo nimio y menudo de sus primorosos detalles), es la
+excelente, inmejorable calidad de la piedra de todos sus monumentos.</p>
+
+<p>Esta piedra, llamada <i>franca</i>, se encuentra &aacute; una legua de la ciudad,
+cerca de Villa Mayor. Blanda al principio como la cera, el tiempo la
+pone tan dura como el bronce y le da un hermos&iacute;simo color de oro.
+Admite, pues, y conserva perfectamente las m&aacute;s finas y delicadas
+labores, y de aqu&iacute; la riqueza de obras platerescas que acabamos de
+enumerar y las muchas que no hemos citado, todas las cuales parecen
+reci&eacute;n hechas en sus menores tallas, sin embargo de estar &aacute; la
+intemperie: de aqu&iacute; tambi&eacute;n aquellas afiladas aristas de las esquinas
+de la <i>Casa de las Conchas</i>; aquella tersura de sus muros, que parecen
+bru&ntilde;idos; aquellos atletas, de tan admirable musculatura, de la <i>Casa de
+la Salina</i>; aquella f&eacute;rrea solidez de la <i>Catedral Fuerte</i>, &oacute; sea de la
+<i>Catedral</i> vieja; aquellos primores del patio del <i>Colegio del
+Arzobispo</i>, y tantos y tantos otros prodigios de escultura y
+arquitectura como ve el viajero en todas partes.</p>
+
+<p>Conque hagamos punto final.</p>
+
+<p>He conclu&iacute;do mi penosa tarea, incompleta (&oacute; sea <i>diminuta</i>, como se dice
+en el foro) para lo mucho que requer&iacute;a la gran Ciudad de los Fonsecas y
+Maldonados, pero harto larga para ser obra de un mero aficionado &aacute; las
+Bellas Artes, incompetente en todas ellas, y poco dado &aacute; escudri&ntilde;ar y
+explotar libros ajenos.</p>
+
+<p>R&eacute;stame a&ntilde;adir que dedico estas pobres p&aacute;ginas, como recuerdo cari&ntilde;oso,
+&aacute; mis amigos los Excmos. Sres. D. Servando Ruiz G&oacute;mez y D. Jos&eacute; Espa&ntilde;a,
+y &aacute; mi camarada Di&oacute;scoro Puebla.</p>
+
+<p style="font-size:80%;"><b>1878.</b></p>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_009.png"
+width="123" height="44"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<p class="img1">
+<a name="LA_GRANADINA" id="LA_GRANADINA"></a>
+<img src="images/ill_011.png"
+width="494" height="157"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>LA GRANADINA
+<span style="font-size:70%;
+font-weight:200;"><a name="FNanchor_15_15" id="FNanchor_15_15"></a><a href="#Footnote_15_15" class="fnanchor">[15]</a></span></h2>
+
+<p class="subhead">PROGRAMA</p>
+
+
+<p class="non"><img src="images/ill_004.png"
+width="72" height="91"
+alt="S"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">upongo</span>
+que los panegiristas de <i>Las Mujeres espa&ntilde;olas</i> que preceden &aacute;
+<i>La Mujer de Granada</i> en el orden alfab&eacute;tico, habr&aacute;n escrito ya m&aacute;s de
+una disertaci&oacute;n sobre la mujer en general, comparada con el hombre, y
+sobre las espa&ntilde;olas &oacute; ib&eacute;ricas en particular, comparadas con las hembras
+de otros pa&iacute;ses. A mayor abundamiento, el ilustre redactor<a name="FNanchor_16_16" id="FNanchor_16_16"></a><a href="#Footnote_16_16" class="fnanchor">[16]</a> del
+<i>Pr&oacute;logo</i> capital de la obra ha sabido, como no pod&iacute;a menos trat&aacute;ndose
+de pensador tan profundo, desempe&ntilde;ar magistralmente la parte sinf&oacute;nica
+de esta composici&oacute;n, sin que &aacute; su mirada comprensiva se obscurezca
+ninguno de los aspectos sumarios del asunto, ni en la esfera filos&oacute;fica,
+ni en la moral, ni en la meramente literaria.</p>
+
+<p>V&eacute;ome, pues, por fortuna, dispensado de establecer aqu&iacute; temerarios y
+abstrusos proleg&oacute;menos, &aacute; medida de mis intereses, respecto de las
+candentes cuestiones gen&eacute;ricas y diferenciales que ventilan hace 5856
+a&ntilde;os los dos sexos beligerantes en que se divide la especie humana, y
+dispensado tambi&eacute;n de definir, &aacute; medida de mis afectos, si la mujer
+<i>blanca</i> es superior &oacute; inferior &aacute; la <i>negra</i>, la <i>roja</i>, la <i>morena</i> y
+la <i>amarilla</i>, &oacute; si entre las <i>blancas</i> debemos preferir la <i>europea</i>, y
+entre las europeas &aacute; la <i>latina</i>, entre las latinas &aacute; la <i>cat&oacute;lica</i>, y
+entre las cat&oacute;licas &aacute; la <i>ib&eacute;rica</i>, todo ello (&iexcl;gran iniquidad!) sin
+audiencia de las pobres agraviadas.&mdash;En cambio, y aunque supongo tambi&eacute;n
+que otros de mis colegas lo habr&aacute;n hecho, no puedo menos de discurrir un
+poco, por v&iacute;a de Introducci&oacute;n, acerca de los inconvenientes con que
+tropezamos los autores de estas monograf&iacute;as al pretender clasificar &aacute;
+las mujeres de cada una de las actuales Provincias de Espa&ntilde;a en una
+casilla aparte, que delimite t&eacute;cnicamente pretendidas variedades de su
+naturaleza &oacute; de sus costumbres.</p>
+
+<p>Estuviera a&uacute;n dividida Espa&ntilde;a al tenor de los antiguos reinos, &oacute; de las
+vulgares y significativas denominaciones de <i>Mancha</i>, <i>Rioja</i>,
+<i>Alcarria</i>, <i>Alpujarra</i>, etc., etc., y ser&iacute;a obvio, en la mayor parte de
+los casos, trazar lindes y fijar t&eacute;rmino &aacute; los diversos h&aacute;bitos y usos,
+&aacute; los varios caracteres y &aacute; las distintas cualidades intr&iacute;nsecas que
+constituyen todav&iacute;a (p&eacute;sele al nivelador ferrocarril y &aacute; la uniformidad
+democr&aacute;tica) la pintoresca heterogeneidad de la poblaci&oacute;n de nuestro
+suelo, rico tambi&eacute;n de contrastes topogr&aacute;ficos y pict&oacute;ricos. Pero la
+prosaica y anti-art&iacute;stica Administraci&oacute;n, al hacer la vigente
+demarcaci&oacute;n de Provincias, no tuvo ni pudo tener en cuenta (lo reconozco
+imparcialmente) la historia, las tradiciones y las pr&aacute;cticas de cada
+regi&oacute;n para encerrarla en sus efectivas fronteras, sino que atropell&oacute;
+por todo y cort&oacute; por lo sano, como la expropiaci&oacute;n forzosa, mutilando y
+desorganizando ciertas aglomeraciones etnogr&aacute;ficas, legendarias &oacute;
+pol&iacute;ticas, que ven&iacute;an &aacute; ser el sistema ganglional de nuestro pueblo, y
+de aqu&iacute; ha resultado (perjuicio balad&iacute; para la Administraci&oacute;n, y acaso
+trascendental&iacute;simo &aacute; los ojos de los verdaderos estadistas) la
+disgregaci&oacute;n y dislocaci&oacute;n de muchos intereses y sentimientos que eran
+al par efecto y causa del inveterado organismo geogr&aacute;fico, resultando
+tambi&eacute;n (y es lo que en este punto nos importa discernir) esa fr&iacute;a
+pl&eacute;yade de Provincias de oficio que tan pobremente brillan &aacute; los ojos
+del artista &oacute; del poeta, por ser las unas id&eacute;nticas &aacute; sus adyacentes,
+por ser otras pedazos arrancados &aacute; un antiguo nobil&iacute;simo reino, y por
+ser no pocas meros caprichos arbitrarios, sin blas&oacute;n ni car&aacute;cter
+propios.</p>
+
+<p>Ahora bien: el libro de <i>Las Mujeres espa&ntilde;olas</i> ha tenido que acomodarse
+&aacute; la actual divisi&oacute;n administrativa, en virtud de muy atendibles
+consideraciones, y nosotros, los redactores de tal obra, nos veremos por
+ende expuestos &aacute; cada instante y obligados muchas veces, ya &aacute;
+repetirnos, ya &aacute; anularnos rec&iacute;procamente, ya &aacute; contradecirnos unos &aacute;
+otros en nuestros juicios y apreciaciones.</p>
+
+<p>Yo, por ejemplo, al proponerme describir &aacute; la <i>Granadina</i>, h&aacute;llome con
+que mi provincia no es toda la Andaluc&iacute;a, ni tan siquiera todo el
+antiguo reino de Granada; tropiezo con que, al llegar este libro &aacute; la G,
+ya contendr&aacute; descripciones cumplid&iacute;simas de las mujeres de Almer&iacute;a,
+C&aacute;diz y C&oacute;rdoba; y encu&eacute;ntrome, finalmente, con que despu&eacute;s han de venir
+los art&iacute;culos sobre las de Ja&eacute;n y las de M&aacute;laga, tan parecidas &aacute; las
+hijas del Darro, del Guadalfeo y del Guadix. No extra&ntilde;e, pues, el lector
+que desatienda en ocasiones puntos de vista extensivos &aacute; todas las
+Andaluzas, ni que, por el contrario, se&ntilde;ale algunas veces como condici&oacute;n
+propia de la Granadina lo que caracterice tambi&eacute;n &aacute; la de Almer&iacute;a y &aacute;
+la malague&ntilde;a. &iexcl;Sin esta libertad de acci&oacute;n fuera imposible sacar las
+siguientes fotograf&iacute;as!</p>
+
+<p>Una advertencia m&aacute;s, y entramos en materia.</p>
+
+<p>Mi plan es estudiar muchas Granadinas en diversos escenarios de la
+capital, de las ciudades subalternas, de los pueblos peque&ntilde;os, y de los
+campos. No se confundan, pues, nunca las especies, y t&eacute;ngase siempre &aacute;
+la vista que estar&aacute;n siendo simult&aacute;neo objeto de nuestras observaciones
+las ricas de las aldeas y las pobres de las ciudades; las mendigas de la
+capital y las petimetras de los cortijos; las elegantes hur&iacute;es que
+bostezan en coche por la <i>Carrera del Genil</i> y las hechiceras <i>cursis</i>
+que cimbrean su primoroso talle, vestido de limpia indiana, en un
+balconcillo de madera festoneado de flores; las terribles alcaldesas de
+monterilla, m&aacute;s tiesas que D. Rodrigo en la horca, y las
+interesant&iacute;simas hijas bien criadas de padres del antiguo r&eacute;gimen,
+moradoras de ciudades que, aun siendo de cuarto orden, presumen de m&aacute;s
+hist&oacute;ricas que Alejandr&iacute;a y Atenas.....</p>
+
+<p>Hay, como veis, mucha tela cortada, y tenemos, por consiguiente, que
+ahorrar de razones.....&mdash;&iexcl;Arriba, pues, el tel&oacute;n!</p>
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_I" id="CAPITULO_I"></a>CAP&Iacute;TULO I</h3>
+
+<p class="subhead">LA GRANADINA COMO ANDALUZA</p>
+
+
+<p>Quedamos en que &aacute; estas horas os han dicho otros colaboradores de este
+libro lo que es Andaluc&iacute;a. Os hab&eacute;is, pues, hecho cargo del almo j&uacute;bilo
+con que se r&iacute;e el Todopoderoso en aquel pedazo de cielo que deja
+transparentarse la gloria desde el Guadiana hasta el Segura, y desde
+Sierra Morena hasta los dos mares: hab&eacute;is respirado aquel aire tibio y
+bals&aacute;mico, que difunde, en Abril como en Diciembre, el aliento de nuevas
+rosas; hab&eacute;is contemplado aquellas matizadas vegas, patrimonio &aacute; la par
+de Flora y Ceres, aquellos c&aacute;rmenes y huertos que no enso&ntilde;&oacute; Babilonia;
+aquellos bosques de naranjos y limoneros, como los imaginados por la
+F&aacute;bula; aquellos inmensos olivares y pomposas vi&ntilde;as que absorben y dan
+por fruto la luz y el calor del sol; aquellas costas en que tienen
+colonias las palmeras de Oriente y los pl&aacute;tanos de Occidente, y aquellos
+mitol&oacute;gicos r&iacute;os que desaparecen leguas y leguas bajo la fresca b&oacute;veda
+que tejen el arbolado y las malezas de sus f&eacute;rtiles orillas: hab&eacute;is
+doquiera recibido la descarga el&eacute;ctrica, &oacute; sea la conversaci&oacute;n, de
+aquella raza v&iacute;vida, locuaz, entusiasta, turbulenta, que es &aacute; un tiempo
+sentimental y festiva, infatigable y perezosa, y os ha causado asombro
+y hasta miedo tanta gracia, tanto fuego, tanta poes&iacute;a como brotan
+incesantemente de aquellas bocas siempre llenas de r&eacute;plicas felices, de
+chistes rapid&iacute;simos, de embustes ingeniosos, de &aacute;ticas sales, de donosas
+comparaciones, de atrevidas hip&eacute;rboles, y de m&aacute;s ret&oacute;rica, en fin, para
+todos los casos y todos los gustos, que ense&ntilde;aron Arist&oacute;teles, Horacio,
+Cicer&oacute;n y los mismos Santos Padres! &iexcl;Y all&iacute;, por &uacute;ltimo, ha surgido ante
+vuestros ojos, como una s&iacute;lfide, como una llama de colores, como una
+tentaci&oacute;n viva, la Eva morena, la Elena rom&aacute;ntica, la Venus cat&oacute;lica y
+vestida, la mujer andaluza, para decirlo de una vez....., superstici&oacute;n
+de britanos, locura de franceses, chochez de rusos y alemanes y
+perdici&oacute;n de los espa&ntilde;oles!</p>
+
+<p>Ahora bien: pues que ya conoc&eacute;is la <i>tierra</i> y la <i>gente</i>, y de juro
+tambi&eacute;n os han llevado, para que estudi&eacute;is las costumbres, &aacute; los toros
+del Puerto y de Sanl&uacute;car, y &aacute; las ferias de Mairena y del Roc&iacute;o, y &aacute; la
+Semana Santa de Sevilla, y de paseo &oacute; gran parada &aacute; la plaza de San
+Antonio de C&aacute;diz, y de profana romer&iacute;a &aacute; la beata Sierra de C&oacute;rdoba, y
+en todas estas <i>exposiciones regionales</i> habr&eacute;is encontrado &aacute; las m&aacute;s
+genuinas andaluzas de alto y bajo copete, ora &aacute; pie, ora en las ancas de
+brioso caballo regido por apuesto contrabandista, ora en jumento con
+jamugas &oacute; con maldita la cosa, ora en calesa, cales&iacute;n &oacute; birlocho; ya con
+vestido &aacute; media pierna, pa&ntilde;uelo de cresp&oacute;n encarnado y la cabeza orlada
+de claveles; ya con falda de espl&eacute;ndidos faralares, valioso mant&oacute;n
+chinesco y toca blanca, al gusto de Goya; ya de leg&iacute;tima torera, con
+monillo, ce&ntilde;idor y sombrero cala&ntilde;&eacute;s; ya arrastrando luenga cola de seda
+y tremolando la cl&aacute;sica mantilla de casco, bandera negra de las
+espa&ntilde;olas contra toda la extranjer&iacute;a; aqu&iacute; ta&ntilde;endo las casta&ntilde;uelas, y
+bailando, verbigracia, el <i>Vito</i>; all&iacute; cantando, al son de sus palmas,
+la apasionada <i>Soledad</i>, &oacute; entonando, con l&aacute;grimas en la voz, &iexcl;sin
+palmas y con suspiros!, la <i>Ca&ntilde;a</i> quejumbrosa y lastimera; aqu&iacute;
+abri&eacute;ndose paso con su rumboso meneo entre una turba de majos, que
+arrojan &aacute; sus pies capas y sombreros para que le sirvan de alfombra;
+all&iacute; volviendo valientemente una esquina, y al mismo tiempo la cara en
+sentido inverso, como fascinadora culebra que no quiere que se escape el
+pajarillo; es decir, pues que ya hab&eacute;is visto &aacute; la mujer t&eacute;cnica de la
+<i>Tierra de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima</i>, sea duquesa &oacute; labradora, generala &oacute;
+cigarrera, en el pleno ejercicio de su privativo poder, de su peculiar
+gallard&iacute;a, de su porte soberano, tengo que principiar por advertiros
+que.....</p>
+
+<p class="axi">(AXIOMA)</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina no es andaluza de profesi&oacute;n.</i></p>
+
+<p>Quiero significar con esto que la Granadina, aunque posee todos los
+encantos especiales de las andaluzas, su imaginaci&oacute;n, su donaire y su
+belleza no es, ni nunca pretende ser, el consagrado prototipo de la raza
+b&eacute;tica; no es, ni siquiera entre la gente ordinaria, la jacarandosa
+macarena pintada en el forro de los cala&ntilde;eses y sobre las cajas de pasas
+de M&aacute;laga; no es, ni de ello presume, la estereotipada hero&iacute;na de las
+salad&iacute;simas piezas de Sanz P&eacute;rez; no es, en fin, la mujer andaluza, tal
+como la tienen metida en la cabeza los extranjeros; tal como se la
+dieron &aacute; entender la Nena y la Petra C&aacute;mara, y tal como ellos van &aacute;
+admirarla allende Despe&ntilde;aperros, &aacute; riesgo y hasta con ansia de que
+salgan &aacute; robarlos los Grandes de Espa&ntilde;a de primera clase que, seg&uacute;n es
+sabido, despluman, trabuco en mano, &aacute; los periodistas franceses que
+pasean sus tesoros por Espa&ntilde;a!!!</p>
+
+<p>No: la Granadina no hace gala del g&eacute;nero andaluz, ni en su
+pronunciaci&oacute;n, ni en sus actitudes, ni en su estilo, ni en sus h&aacute;bitos.
+Es en lo que principalmente se diferencia de las hijas del Guadalete,
+del Guadalquivir y del Guadalmedina (r&iacute;os cuyos nombres valen un
+<i>imperio</i>, en el sentido recto de la palabra), las cuales, por muy damas
+que sean (y las hay principal&iacute;simas, que pueden echarse &aacute; pelear con las
+mejores de Madrid), siempre, siempre..... (&iexcl;no me lo negu&eacute;is!) abundan
+en su propio andalucismo, &aacute; sabiendas de lo que en el orbe vale y puede
+esta calidad.....&mdash;Por el contrario: aunque la Granadina, en su
+pronunciaci&oacute;n, en sus actitudes, en su estilo y en sus h&aacute;bitos, revele
+constantemente su idiosincrasia andaluza, es de una manera indeliberada,
+inconsciente, inadvertida. Creer&iacute;ase que no se tiene por tal, &oacute; que
+ignora que las andaluzas gozan fama en ambos hemisferios de jocosas por
+antonomasia. Ello es, repito, que nunca alardea en tal guisa, &oacute;, para
+hablar m&aacute;s &aacute; la buena de Dios, nunca la echa de graciosa..... &iexcl;Y lo es
+tanto!</p>
+
+<p>Muchas veces (&iexcl;ya lo creo!: siempre que le hace falta para volver el
+juicio &aacute; un hombre, &oacute; para salir de cualquier apuro) deja la Granadina
+el grave continente de que hablaremos despu&eacute;s, &iexcl;amigo!, y entonces sabe
+plantarse como una jerezana, y contonearse como una de Sevilla, y arg&uuml;ir
+como una de C&oacute;rdoba, y poner m&aacute;s caras y m&aacute;s cruces que una de
+M&aacute;laga..... Pero esto es un rel&aacute;mpago fugitivo, durante el cual se ve lo
+que no es decible de trastienda, monadas y travesura, y luego vuelve su
+se&ntilde;or&iacute;a &aacute; la acostumbrada formalidad, no quedando de la pasada
+metamorfosis sino algunos hoyuelos en las mejillas y cierto reir en los
+hechiceros ojos; permanentes indicios del alma que se esconde en aquel
+cuerpo.</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II"></a>CAP&Iacute;TULO II</h3>
+
+<p class="subhead">MOROS Y CRISTIANOS</p>
+
+
+<p>Conque, ya lo he indicado, y aqu&iacute; lo consigno, y sirva esto de corolario
+al cap&iacute;tulo anterior, &aacute; la vez que de segundo</p>
+
+<p class="axi">AXIOMA:</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina es una andaluza seria.</i></p>
+
+<p>Tan rara seriedad no tiene nada que ver con la inalterable
+circunspecci&oacute;n, con la espetada tiesura ni con la solemne parsimonia de
+las pobladoras de otras regiones de Espa&ntilde;a. Es un melanc&oacute;lico se&ntilde;or&iacute;o,
+una po&eacute;tica distinci&oacute;n, un gracioso romanticismo, propio exclusivamente
+de las reinas destronadas. La Granadina podr&aacute; ser genial y chistosa por
+naturaleza, y resultar as&iacute; cuando se la excita; pero se dir&iacute;a que
+siempre es &aacute; pesar suyo. No de otro modo (y va de s&iacute;mil) tal &oacute; cual
+hu&eacute;rfana, &oacute; tal &oacute; cual reivindicable viuda, tiene la figura risue&ntilde;a y
+deliciosa, y la voz juguetona como un trino, y el discurso
+divertid&iacute;simo por lo travieso, aun el d&iacute;a en que estrena sus tocas de
+luto y en que est&aacute; su coraz&oacute;n verdaderamente acongojado.</p>
+
+<p>Y la verdad es que, en el fondo del esp&iacute;ritu de los granadinos de ambos
+sexos, hay no s&eacute; qu&eacute; vaga sombra de esa viudez, de esa orfandad, de esa
+realeza y de ese destronamiento. M&aacute;s frescos all&iacute; que en parte alguna de
+la Pen&iacute;nsula los recuerdos de una autonom&iacute;a soberana; habiendo sido
+aquella regi&oacute;n la &uacute;ltima que constituy&oacute; reino independiente; vibrantes
+a&uacute;n en el espacio, por tradici&oacute;n sentimental de padres &aacute; hijos, los
+alaridos de dolor que lanzara, no hace tres siglos, la raza Morisca al
+ser arrancada de cuajo de aquel Ed&eacute;n; confundidos en la imaginaci&oacute;n
+popular este infortunio y el anterior de los Jud&iacute;os con sus infortunios
+propios, &aacute; causa del decaimiento intelectual y material que ambas
+expulsiones produjeron en Granada; crey&eacute;ndose, en fin, todo el mundo, de
+un modo informe y fant&aacute;stico, que desciende, &aacute; un propio tiempo y por
+l&iacute;nea recta, de los mism&iacute;simos Reyes Cat&oacute;licos y de Boabdil <i>el Chico</i>,
+&oacute; cuando menos de Pr&iacute;ncipes mud&eacute;jares y de los grandes Capitanes
+conquistadores (y de todo habr&aacute; &iexcl;vive Dios! por bien que expurgara la
+poblaci&oacute;n cristiana el buen Felipe III), resulta que el bello ideal de
+la raza granadina reside en lo pasado, que su orgullo es retrospectivo,
+y que el mundo de sus complacencias, de sus consolaciones y de sus
+engreimientos se encierra en aquel <i>palacio de la Memoria</i> que tan
+elocuentemente describe San Agust&iacute;n, y en otro primoroso palacio
+material, aunque parece labrado por las hadas, entre el r&iacute;o de las
+arenas de plata y el r&iacute;o de las arenas de oro; es decir, en la
+incomparable, deleitos&iacute;sima Alhambra, ufan&iacute;a y ejecutoria de todos los
+granadinos de hoy, no obstante ser obra de los vencidos, expoliados y
+desterrados islamitas.</p>
+
+<p>Y aqu&iacute; ten&eacute;is explicado el por qu&eacute; los poetas y poetastros de aquella
+tierra somos eleg&iacute;acos hasta lo sumo, y</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">&laquo;c&oacute;mo, &aacute; nuestro parescer,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">cualquiera tiempo pasado</span><br />
+<span style="margin-left: 5em;">fu&eacute; mejor.&raquo;</span><br />
+</p>
+
+<p>Pues bien: en las mujeres, esta especie de nostalgia hereditaria crea y
+fomenta los m&aacute;s quim&eacute;ricos sinsabores, sin que ellas mismas se lo
+figuren, y yo apostar&iacute;a cualquier cosa &aacute; que la s&iacute;ntesis de su pena es
+la siguiente: Echar de menos los gloriosos tiempos de la Conquista, en
+que el amor pod&iacute;a servir de corona al hero&iacute;smo, y envidiar
+simult&aacute;neamente la ventura de las Princesas &aacute;rabes que conspiraban con
+los Caudillos cristianos en el Albaic&iacute;n contra la corte de la Alhambra,
+y la felicidad de las ricas-hembras de Castilla que recorr&iacute;an &aacute; caballo
+las vegas de Santaf&eacute; y de la Zubia tras la hacanea de Isabel la
+Cat&oacute;lica, escoltadas y servidas por la flor de la caballer&iacute;a cristiana y
+amenazadas de cautiverio por la flor de la caballer&iacute;a mora.....</p>
+
+<p>&iquest;Qu&eacute; mucho, por tanto, que sean graves y melanc&oacute;licas todas las
+granadinas en ciudades, villas y aldeas? &iexcl;Cuando ese tedio de lo
+presente y esa pasi&oacute;n de &aacute;nimo por lo pasado se apoderan de una raza, su
+triste orgullo se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, y cunde de las
+clases ilustradas &aacute; las ignorantes, sin que nadie tenga que ense&ntilde;ar ni
+que aprender lecci&oacute;n alguna! &iexcl;Es una cosa que se hereda, como las
+facciones del rostro; es una cosa que se pega, como el acento; es una
+tisis del alma!</p>
+
+<p>Lo repito: la Granadina es seria, so&ntilde;adora, po&eacute;tica, eleg&iacute;aca, sin
+embargo de su v&iacute;vida sangre andaluza, como lo es el p&aacute;jaro cautivo, como
+lo es el &aacute;ngel desterrado. Ella est&aacute; cautiva en la red de una creciente
+decadencia local: ella est&aacute; desterrada de la Historia.</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III"></a>CAP&Iacute;TULO III</h3>
+
+<p class="subhead">TRIUNFAN LOS CRISTIANOS</p>
+
+
+<p class="axi">AXIOMA</p>
+
+<p class="subhead"><i>Todas las Granadinas son cat&oacute;licas
+apost&oacute;licas romanas.</i></p>
+
+<p>No except&uacute;o de esta regla ni &aacute; las mujeres de los m&aacute;s ac&eacute;rrimos
+republicanos federales, ni &aacute; las hermanas de los cuitados que en cierto
+pueblo de la costa repartieron hace alg&uacute;n tiempo Biblias protestantes,
+ni &aacute; las hijas de Constituyentes que en 1869 votaron la Libertad de
+cultos, ni &aacute; las madres de ninguno de ellos..... &iexcl;Todas, todas las
+Granadinas son eminentemente cat&oacute;licas!</p>
+
+<p>Piadosas, humildes, reverentes con Dios y con sus Ministros, su
+religiosidad brilla principalmente por una ardent&iacute;sima devoci&oacute;n &aacute; la
+Virgen y por un miedo cerval al demonio.</p>
+
+<p>La Virgen es para ellas preferente objeto de un amor indefinible.
+Tr&aacute;tanla como &aacute; madre, como &aacute; hermana, como amiga, como &aacute; confidente y
+consejera..... &iexcl;Hasta pretender&iacute;an hacerla su c&oacute;mplice!&mdash;&iexcl;Todo se lo
+cuentan; todo se lo consultan; en todo procuran interesarla; de todo le
+ofrecen participaci&oacute;n, consistente en algunas velas, en alguna joya &oacute;
+en la trenza de sus mism&iacute;simos cabellos.&mdash;El bandido de N&aacute;poles le reza
+&aacute; San Genaro &oacute; &aacute; la <i>Madonna</i>, para que le ayuden en sus negocios. Las
+Granadinas ponen bajo el amparo de la Virgen sus esperanzas <i>de todas
+clases</i>..... Con ella tienen mucha m&aacute;s franqueza que con Dios.</p>
+
+<p>A Dios apenas acuden directamente, contando como cuentan con la Reina de
+los Cielos. A Dios lo veneran, lo bendicen, lo respetan, y le
+huyen.....&mdash;&iexcl;Es que le temen! <i>Initium sapienti&aelig; timor Domini.</i>&mdash;Aunque
+en esto de temer, repito que le temen m&aacute;s al Diablo.</p>
+
+<p>El Dios temido, &aacute; quien acabo de referirme, no es otro que Dios Padre en
+particular; pues &aacute; Dios Hijo no le temen de manera alguna, sino que lo
+aman con entra&ntilde;as de verdaderas madres desde que son ni&ntilde;as de ocho a&ntilde;os.
+Aman, s&iacute;, &aacute; Jesucristo en persona, como otras tantas Mar&iacute;as agrupadas al
+pie de la Cruz; lo compadecen, lo asisten, lo acompa&ntilde;an, lloran su
+Pasi&oacute;n y muerte, viendo en &Eacute;l un hijo legado por la desgracia &aacute; su
+sol&iacute;cita ternura. De aqu&iacute; que una imagen del <i>Se&ntilde;or del Mayor Dolor</i> &oacute;
+<i>de Jes&uacute;s Nazareno con la Cruz &aacute; cuestas</i> les inspire &aacute; veces tanta
+confianza y tanto fervor como una Virgen del Carmen &oacute; de las
+Angustias.....&mdash;Y &iexcl;cosa rara! cuando este mismo Dios Hijo se les
+representa en su primera edad, como <i>Ni&ntilde;o Jes&uacute;s</i> &oacute; <i>Ni&ntilde;o de la Bola</i>,
+ya pierde su car&aacute;cter filial, y, en vez de familiar ternura, inf&uacute;ndeles
+alt&iacute;simo respeto.&mdash;&iexcl;Admirable intuici&oacute;n de lo m&aacute;s abstracto de la
+teolog&iacute;a!..... &iexcl;A medida que ven reducirse la Persona, crece y se impone
+&aacute; su imaginaci&oacute;n la Esencia!</p>
+
+<p>Por lo que hace al Esp&iacute;ritu Santo, dij&eacute;rase que no existe para ellas.
+&iexcl;Nunca es objeto de su misticismo! Lo cual se comprende sin esfuerzo:
+los atributos especiales del Par&aacute;cleto son m&aacute;s perceptibles &aacute; los ojos
+de los Doctores de la Iglesia que &aacute; los de las fieles cristianas.</p>
+
+<p>Acerca del Demonio no quisiera hablar en este sitio, pues es hacerle
+demasiado honor; pero no puedo pasar por otro punto. La Granadina ve &aacute;
+Lucifer tantas veces al d&iacute;a como lo vieron San Antonio Abad y Santa
+Teresa de Jes&uacute;s, y lo acusa &aacute; cada momento de cuantas desgracias le
+ocurren &oacute; presencia.&mdash;&laquo;<i>El Demonio ha hecho que pase esto.</i>&raquo;&mdash;&laquo;<i>Quiso el
+Diablo que sucediera lo otro.</i>&raquo;&mdash;&laquo;<i>Satan&aacute;s me ha escondido el ovillo,
+las tijeras &oacute; la aguja.</i>&raquo;&mdash;&laquo;<i>Me tent&oacute; el Demonio, y dije aquello &oacute; hice
+lo de m&aacute;s all&aacute;.</i>&raquo;&mdash;&laquo;<i>Hoy tengo los Malos en el cuerpo.</i>&raquo;&mdash;&laquo;<i>Fulano es el
+enemigo.....</i>&raquo; Estas y otras parecidas frases no se caen nunca de sus
+labios, y, al propio tiempo, p&oacute;nele la cruz &aacute; Luzbel, &oacute; se santigua
+estremeci&eacute;ndose, &oacute; dice &laquo;<i>&iexcl;Ave Mar&iacute;a Pur&iacute;sima!</i>&raquo; por v&iacute;a de exorcismo y
+desinfectante.&mdash;Y, sin embargo, en todo esto no hay nada de
+manique&iacute;smo, sino ortodoxia pura.</p>
+
+<p>En lo que no hallo tanta ortodoxia, bien que tampoco intenci&oacute;n her&eacute;tica,
+es en las preocupaciones y supersticiones que abriga respecto &aacute; la
+existencia y poder de otros seres no mencionados en el Catecismo. La
+mitad de las mujeres de la Provincia, sobre todo las de los pueblos
+peque&ntilde;os, creen &aacute; pu&ntilde;o cerrado en duendes, brujas, hechiceros, fantasmas
+y aparecidos. De aqu&iacute; un miedo espantoso &aacute; los muertos, y de aqu&iacute;
+tambi&eacute;n el que haya casas cerradas en que no se atreve &aacute; vivir nadie,
+por ser cosa sabida que &iexcl;&aacute; media noche! &oacute;yense en ellas extra&ntilde;os ruidos,
+particularmente de cadenas.&mdash;Esta credulidad, de que nunca participaron
+las personas verdaderamente cultas, va cediendo tambi&eacute;n hoy en el &aacute;nimo
+de las indoctas, pero no as&iacute; la fe en innumerables ag&uuml;eros, talismanes,
+amuletos, c&aacute;balas y untos, de aplicaci&oacute;n medicinal y moral, para cuya
+enumeraci&oacute;n y recetario ser&iacute;a preciso escribir un tomo en folio.</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, la Granadina es asidua al templo, lo mismo en la capital
+que en la &uacute;ltima aldea; frecuenta el confesonario; da mucha limosna, y
+hace y cumple infinidad de promesas &oacute; votos, como <i>romper</i> (&oacute; sea usar
+hasta que se rompe) <i>un h&aacute;bito</i> de tal &oacute; cual Orden mon&aacute;stica, no comer
+postres, pagar misas, llevar velas &aacute; las sagradas im&aacute;genes, andar
+descalza, recorrer de rodillas iglesias enteras, rezar muchas partes de
+Rosario, etc., etc.</p>
+
+<p>Tambi&eacute;n tiene gran devoci&oacute;n &aacute; los santos y santas de la corte celestial;
+mas no &aacute; todos en id&eacute;ntico grado &oacute; con igual confianza en su
+poder&iacute;o.&mdash;Quiero decir que prefieren entenderse con tal &oacute; cual
+bienaventurado, seg&uacute;n que lo juzgan m&aacute;s &oacute; menos milagroso.&mdash;Pero esto
+acontece en todas partes.</p>
+
+<p>Volviendo ahora &aacute; su adoraci&oacute;n especial hacia Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, dir&eacute; como
+ejemplo, y para concluir en este punto, que no es dado formarse idea de
+nada tan tierno, tan expresivo, tan conmovedor, como los agasajos,
+fiestas y ovaciones que granadinos y granadinas hacen &aacute; la Virgen de las
+Angustias, patrona de la capital. Quien no haya visto, despu&eacute;s de
+cualquier calamidad p&uacute;blica, trasladar en triunfo aquella c&eacute;lebre
+imagen, desde la Catedral, donde se llev&oacute; en rogativa, &aacute; <i>su casa</i> (as&iacute;
+se designa su templo), no puede saber hasta d&oacute;nde llega el sublime
+frenes&iacute; de un pueblo exaltado por la piedad; y quien haya presenciado
+tal espect&aacute;culo sin derramar, aun siendo <i>de la c&aacute;scara amarga</i>,
+l&aacute;grimas tan copiosas como las miserias de esta vida, no tiene coraz&oacute;n
+ni alma de hombre.</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV"></a>CAP&Iacute;TULO IV</h3>
+
+<p class="subhead">LA GRANADINA EN EL HOGAR DOM&Eacute;STICO</p>
+
+
+<p>Echada la sonda en la imaginaci&oacute;n y en el coraz&oacute;n de nuestra hero&iacute;na, y
+conociendo, como ya conocemos, la &iacute;ndole y la profundidad de su fantas&iacute;a
+y de sus creencias, se ha simplificado mucho la tarea de estudiarla, y
+podemos proceder &aacute; analizar sus costumbres r&aacute;pida y objetivamente.</p>
+
+<p>Principiemos por desenvolver este</p>
+
+<p class="axi">AXIOMA</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina es la se&ntilde;ora de su casa.</i></p>
+
+<p>En efecto: la mujer de aquella tierra manda en jefe en el hogar, donde
+ejerce de hecho y de derecho una autoridad superior &aacute; la del hombre. La
+doctrina evang&eacute;lica que rehabilit&oacute; &aacute; la hembra, ha sido cumplida all&iacute;
+con exceso, por lo menos en esta parte. Y es que el granadino, por
+pasi&oacute;n ing&eacute;nita &oacute; gen&eacute;rica, y por galanter&iacute;a caracter&iacute;stica, ha hecho de
+la mujer un &iacute;dolo, en lugar de hacer una compa&ntilde;era. Puede decirse que
+ella es la reina del palenque en que lucha el var&oacute;n toda su vida. Para
+ella y por ella quiere ser guapo, elegante, valiente, rico, poderoso.
+Ella es &aacute; un tiempo juez y premio del torneo. La opini&oacute;n de los hombres,
+criterio del honor en todos los pa&iacute;ses, no les importa tanto &aacute; los hijos
+de Granada como la opini&oacute;n de las mujeres, criterio que aquilata el
+m&eacute;rito y el dem&eacute;rito con relaci&oacute;n al amor.</p>
+
+<p>Cierto que algunas veces el esposo maltrata &aacute; la esposa, la pega y hasta
+la mata; pero nunca la desprecia..... &iexcl;Es que el pobre hombre tiene
+celos, &oacute; es, m&aacute;s generalmente, que de vez en cuando se le ocurre, como &aacute;
+los pueblos, sacudir la tiran&iacute;a! Empero el <i>tirano</i> (quiero decir, la
+mujer) aguanta el pujo; deja pasar la tormenta, y vuelve &aacute; imperar sobre
+el rebelde....., que entonces las paga todas juntas.&mdash;Vemos as&iacute; que
+muchas mujeres de la clase y condici&oacute;n en que funcionan las manos &oacute; la
+vara del marido, suelen quejarse amargamente de que &eacute;ste haya renunciado
+por completo &aacute; sacudirles el polvo; pues entonces es cuando se creen
+verdaderamente destronadas.....</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, la Granadina, desde que se constituye en esposa, adopta
+voluntariamente algo de la manera de vivir de las orientales.&mdash;D&iacute;golo,
+porque se encastilla en el hogar, bien que s&oacute;lo con el objeto de
+dirigirlo, de gobernarlo, de monopolizarlo. Del tranco de la calle para
+adentro, el marido no dispone de cosa alguna; suele no saber lo que
+sucede; cuando m&aacute;s, indica su opini&oacute;n; y la mujer determina, decide,
+concede &oacute; niega. Por regla general, ella es la depositaria del dinero,
+y, por regla universal, la distribuidora.&mdash;Habr&aacute; familias que vivan &aacute; la
+francesa, &oacute; fuera de la ley de Dios, y con las cuales no recen, por
+consiguiente, estas bases. &iexcl;Prescindamos de semejantes excepciones! La
+norma es la que digo.&mdash;Y aun hay m&aacute;s. El hombre en sus negocios de la
+calle, en los asuntos relativos &aacute; su profesi&oacute;n &oacute; &aacute; su hacienda, no
+resuelve nada medianamente importante sin consultarlo con <i>la se&ntilde;ora</i>
+(que as&iacute; se llama la que usa <i>vestido</i>), &oacute; con la <i>parienta</i> (que as&iacute; se
+denomina si usa <i>zagalejo</i>). &iexcl;Y estas no son <i>debilidades</i> del orden
+&iacute;ntimo &oacute; privado, sino leg&iacute;timas <i>deferencias</i> que proclaman en alta voz
+los maridos como la cosa m&aacute;s natural del mundo!.....</p>
+
+<p>En cambio, la mujer, dentro de la casa, &aacute; puerta cerrada, trabaja cuanto
+humanamente puede, &aacute; veces m&aacute;s de lo que nadie imaginar&iacute;a, atendida la
+posici&oacute;n social de la <i>se&ntilde;ora</i>.&mdash;En este punto es <i>La perfecta casada</i>
+de Fr. Luis de Le&oacute;n. No s&oacute;lo la muy pobre, sino tambi&eacute;n la que vive con
+alg&uacute;n desahogo, y hasta muchas acomodadas, naturalmente hacendosas, &oacute;
+que precaven el porvenir economizando, para sus hijos, barren, limpian,
+cosen, planchan, lavan, friegan, amasan, guisan, cr&iacute;an gusanos de seda y
+cuidan &aacute; los ni&ntilde;os (todo al par que la criada y por ahorrarse de tomar
+otra), sin contar con que, cuando se ocurre, le sirven la comida &aacute; su
+esposo, al mismo tiempo que ellas comen aparte, yendo y viniendo &aacute; la
+hornilla, con la majestad de antigua matrona que diera hospitalidad &aacute; un
+peregrino, &oacute; con la humildad de una reina en Jueves Santo.</p>
+
+<p>Lo que la Granadina no hace nunca.....&mdash;Pero esto que voy &aacute; decir merece
+figurar como</p>
+
+<p class="axi">AXIOMA</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina no cultiva el campo.</i></p>
+
+<p>&iexcl;Ah! lo contrario ser&iacute;a un deshonor para el m&aacute;s pobre labriego. &iexcl;Su
+mujer no es <i>una negra</i>!&mdash;&Eacute;l ara, siembra, labra, coge, trilla, riega
+con todo el sol canicular, con hielos y nieves, con el agua &aacute; la
+cintura, sin reparar en su comodidad ni en su salud..... &iexcl;Pero trabajar
+<i>ella</i> delante de gente! &iexcl;Hacer lo que puede hacer un mozo, un
+pe&oacute;n....., y, si no hay pe&oacute;n ni mozo, &eacute;l mismo, &aacute; costa de un poco m&aacute;s
+de fatiga!..... &iexcl;En manera alguna!</p>
+
+<p>No sin orgullo consigno esta observaci&oacute;n (aplicable &aacute; todas nuestras
+provincias meridionales), advirtiendo de paso &aacute; las granadinas, para que
+se lo agradezcan &aacute; los granadinos, que en otras regiones de Espa&ntilde;a y en
+las m&aacute;s cultas naciones de Europa sucede todo lo contrario: la mujer del
+campesino labra la tierra, y el hombre se las compone en el hogar.&mdash;&iexcl;Y
+as&iacute; anda ello!</p>
+
+<p>Lo que s&iacute; hace la Granadina en el campo es <i>espigar</i>.&mdash;Pues &iquest;qu&eacute; es
+espigar?&mdash;Espigar es hacer uso de un gracioso derecho que cristianamente
+concede el m&aacute;s pobre labrador &aacute; las mujeres necesitadas (y s&oacute;lo &aacute; las
+mujeres) de entrar en su heredad, de donde ya se han sacado los haces, &aacute;
+rebuscar y apropiarse las espigas que han quedado desperdigadas en el
+rastrojo.&mdash;&iexcl;Despu&eacute;s de la galanter&iacute;a, la caridad erigida en ley
+consuetudinaria! &iexcl;Muchas leyes como &eacute;sta nos diera Dios! &iexcl;Algo m&aacute;s
+medrado andar&iacute;a nuestro siglo!.....&mdash;Pero doblemos la hoja.</p>
+
+<p class="axi">AXIOMA HASTA CIERTO PUNTO</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina es lujos&iacute;sima en la calle.</i></p>
+
+<p>Ni el marido ni el padre reparan en su propia persona, con tal que la
+esposa &oacute; la hija vista &laquo;<i>como corresponde</i>&raquo;: y siempre corresponde
+vestir mejor de lo que buenamente se puede.&mdash;El traje pontifical de la
+mujer, y no el del amo de la casa, representa la clase social de la
+familia. Un hombre rico &oacute; linajudo podr&aacute; descuidarse en el vestir, usar
+ropa como de artesano &oacute; de labrador; abandonar para <i>in &aelig;ternum</i> el
+frac, la levita y hasta el sombrero de copa; pero la se&ntilde;ora de la casa
+no saldr&aacute; nunca &aacute; la calle sino de tiros largos, con arreglo &aacute;
+ordenanza, &laquo;<i>como quien es</i>&raquo;, seg&uacute;n dice ella enf&aacute;ticamente.</p>
+
+<p>En compensaci&oacute;n, de puertas adentro, lleva demasiado lejos el <i>neglig&eacute;</i>,
+que en Espa&ntilde;a llamamos <i>trapillo</i>, con tal de que la casa ofrezca un
+aspecto irreprochable.....&mdash;Digamos, pues, que nuestra <i>perfecta casada</i>
+es <i>objetivamente limpia</i> hasta un extremo increible..... Los muebles,
+los utensilios de cocina (de los cuales tiene repetidas bater&iacute;as de lujo
+que no sirven nunca), los techos, las paredes, los suelos, brillan
+siempre como el oro. &laquo;<i>&iexcl;En los ladrillos de mi casa se pueden comer
+migas!</i>&raquo; dice con muy fundado orgullo.&mdash;Si, en cambio, no todas aquellas
+mujeres de bien se distinguen por una completa &oacute; total limpieza
+<i>subjetiva</i>, c&uacute;lpese al Sr. D. Felipe II, que dict&oacute; cierta endiablada
+pragm&aacute;tica, prohibiendo &aacute; los moriscos y moriscas de Granada el p&iacute;caro
+uso de los ba&ntilde;os dom&eacute;sticos.</p>
+
+<p class="axi">OTRO AXIOMA</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina, en general, recibe y hace
+muy pocas visitas.</i></p>
+
+<p>Por lo com&uacute;n, se pasa toda la semana sin poner un pie en la calle y sin
+que ninguno de fuera pise su casa, como no sea alg&uacute;n pariente muy
+cercano.&mdash;En toda la provincia escasean las tertulias en que se reunan
+se&ntilde;oras.&mdash;Si &eacute;stas pasean, es en domingo, y eso en la capital.&mdash;En las
+poblaciones subalternas se necesita que repiquen m&aacute;s gordo.....&mdash;Pero ya
+volveremos sobre esto.</p>
+
+<p>Entretanto, all&aacute; van algunos</p>
+
+<p class="axi">NUEVOS AXIOMAS</p>
+
+<p class="subhead"><i>La Granadina es floricultora, domadora
+de gatos y domesticadora de canarios.</i></p>
+
+<p>Recomiendo &aacute; los pintores <i>de g&eacute;nero</i> el insondable cuadro de una de
+estas <i>mujeres de su casa</i>, sentada al lado de un balc&oacute;n, lleno de
+macetas floridas, entre una manada de gatos enroscados &aacute; sus pies, y
+media docena de canarios enjaulados sobre su cabeza.&mdash;Con esto y con su
+f&eacute;rtil aventurera imaginaci&oacute;n, tiene bastante una hija de Granada para
+no estar nunca sola.</p>
+
+<p>El gato, la flor, el canario y la mujer..... &iexcl;qu&eacute; cuarteto!</p>
+
+<p class="subhead top5"><i>La Granadina es herb&iacute;vora, vin&iacute;foba
+y gazpach&aacute;faga.</i></p>
+
+<p>Es herb&iacute;vora: esto es, se alimenta principal&iacute;simamente de vegetales
+cocidos, fritos, asados &oacute; crudos. Cierto que acepta las sustancias
+animales inherentes al <i>puchero</i>, pero es como precepto medicinal m&aacute;s
+que como verdadera satisfacci&oacute;n. Y fuera de esto y de alg&uacute;n huevecillo,
+seguro est&aacute; que ninguna Granadina se recete <i>motu proprio</i> otros
+manjares que ensaladas, ensaladillas y ensaladetas, en cuyo ramo su
+inventiva es inagotable. Pasar&aacute;n de doscientas &iexcl;vaya si pasar&aacute;n! las
+combinaciones que sabe hacer de aceite, vinagre y sal, con todas las
+hierbas del campo.&mdash;Y enti&eacute;ndase que en la palabra <i>hierbas</i> incluyo
+todo lo que, seg&uacute;n el <i>Diccionario</i>, es legumbre, todo lo que es
+hortaliza, y adem&aacute;s muchos frutos y frutas. Porque hay ensalada de
+pimientos y tomates, y de tomate crudo y solo, y de pepino, y de
+calabaza, y de cardo, y de patata, y de remolacha, y de escarola, y de
+jud&iacute;as, y de apio, y de pero, y de lechuga, y de coliflor, y de cebolla,
+y de granada, y de manzana, y de naranja, y de todo lo nacido.&mdash;&iexcl;Ah!
+&iexcl;Se me olvidaba!&mdash;&laquo;<i>De la mar los boquerones</i>..... (la Granadina rinde
+este tributo de respeto &aacute; M&aacute;laga) <i>sobre todo, fritos, de noche, con
+ensalada de escarola</i>.&raquo;&mdash;Pero hablarle &aacute; la Granadina (exceptuamos &aacute; las
+afrancesadas) de <i>beefsteak</i> &oacute; de <i>roastbeef</i>, equivale &aacute; hablarle de
+herejes y de jud&iacute;os.</p>
+
+<p>Es vin&iacute;foba.&mdash;Explicaci&oacute;n: nunca prueba el vino, como no sea muy dulce,
+en una broma de rompe y rasga, y consider&aacute;ndolo la m&aacute;s atroz de las
+travesuras. Pero en la mesa, &aacute; pasto, como en otras provincias de Espa&ntilde;a
+y como en los dem&aacute;s pueblos extranjeros....., &iexcl;jam&aacute;s!&mdash;Verdad es que
+tampoco los granadinos, hasta hace muy poco tiempo, y salvas ligeras
+excepciones, hab&iacute;an visto el vino sobre su mesa. Y todav&iacute;a, fuera de la
+capital, es esto verdaderamente extraordinario.&mdash;&iexcl;Sin embargo, la
+provincia, seg&uacute;n datos estad&iacute;sticos, resulta aficionada, muy aficionada,
+demasiado aficionada!.....&mdash;Pero se bebe como se peca, &aacute; solas,
+clandestinamente.....&mdash;&laquo;<i>El vino..... &iexcl;en la taberna!</i>&raquo; le dice la mujer
+al marido. Y en seguida le elogia la limpidez, la baratura y las
+virtudes higi&eacute;nicas del agua, &laquo;<i>creada por Dios para que no se beba
+vino</i>&raquo;.</p>
+
+<p>Es gazpach&aacute;faga.....&mdash;&iquest;Y qui&eacute;n no lo es en aquel pa&iacute;s? &iexcl;Desde el Pr&oacute;cer
+y el Prebendado hasta el mendigo, en diciendo que llega Mayo, todo el
+mundo se administra, cuando menos, un gazpachillo por d&iacute;a!&mdash;La
+Granadina-tipo se administra dos &oacute; tres: lo toma antes del puchero; lo
+toma entre comidas; lo toma antes de acostarse..... Ni &iquest;qu&eacute; fuera del
+g&eacute;nero humano sin el gazpacho,</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">En aquella tierra,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con aquel calor,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Donde tan temprano</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sale siempre el sol?</span><br />
+</p>
+
+
+<p class="subhead top5"><i>La Granadina es honesta, y en ning&uacute;n caso
+escandalosa.</i></p>
+
+<p>En Granada, por la misericordia de Dios, todav&iacute;a est&aacute; de moda la virtud
+de las mujeres..... Quiero decir que la opini&oacute;n p&uacute;blica no tolera el
+pecado, ni transige con las pecadoras..... Son, pues, ellas buenas por
+innata circunspecci&oacute;n y acendrada religiosidad, y al mismo tiempo porque
+les es indispensable para vivir entre las gentes; y de aqu&iacute; resulta que
+su rigor y severidad, no s&oacute;lo impiden la falta propia, sino tambi&eacute;n la
+falta ajena. &iexcl;La delincuente, en aquel pa&iacute;s, no est&aacute; dentro del <i>derecho
+com&uacute;n</i>, como en esta Villa y Corte y como en otras varias partes! &iexcl;Pecar
+en aquella provincia es para la hija de Eva colocarse <i>fuera de la ley</i>,
+incomunicarse con la sociedad, aislarse como una leprosa!&mdash;Quiz&aacute;s por
+esto mismo tampoco sirve all&iacute; de timbre y loor &aacute; un hombre el ser un D.
+Juan Tenorio &oacute; cosa parecida. &iexcl;Todo el mundo detesta y condena al infame
+que sedujo &aacute; una joven en estado de merecer, perdi&oacute; &aacute; la mujer del
+pr&oacute;jimo &oacute; dej&oacute; abandonada &aacute; la suya!&mdash;&iexcl;Dure mucho en mi amada tierra
+este sentido moral! Cuando &eacute;l falta, los pueblos m&aacute;s pr&oacute;speros son una
+repugnante sentina.&mdash;D&iacute;galo Par&iacute;s.</p>
+
+<p>Y aqu&iacute; concluyen <i>las generales de la ley</i> de todas las
+Granadinas.&mdash;Examinemos ahora los caracteres que las diferencian entre
+s&iacute;, seg&uacute;n que viven en la Capital, en las poblaciones subalternas &oacute; en
+el campo, y seg&uacute;n que pertenecen &aacute; la aristocracia, &aacute; la clase media &oacute;
+al pueblo. Pero examin&eacute;moslas confundidas unas con otras, pues toda
+clasificaci&oacute;n regular, ordenada y sim&eacute;trica, est&aacute; re&ntilde;ida con el Arte.</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V"></a>CAP&Iacute;TULO V</h3>
+
+<p class="subhead">GALER&Iacute;A DE GRANADINAS</p>
+
+
+<p>&iquest;Qui&eacute;n no conoce y admira &aacute; Granada, aunque no la haya visitado
+nunca?&mdash;Creo, pues, innecesario repetir aqu&iacute; lo que han escrito
+Chateaubriand, Zorrilla, Te&oacute;filo Gautier, Washington Irving y otros mil
+literatos, y me limitar&eacute; &aacute; deciros que, por lo que yo he visto, por lo
+que he le&iacute;do y por lo que me han contado de cuanto hay en el globo, no
+existe teatro mejor dispuesto para el sue&ntilde;o del amor y la apoteosis de
+la mujer que aquel en que vamos &aacute; contemplar ahora &aacute; nuestra hero&iacute;na.</p>
+
+<p>All&iacute; podemos verla de paseo amatorio, por la tarde, en la primavera,
+bajo las sombras paradis&iacute;acas de <i>La Alhambra</i>; &oacute; en excursi&oacute;n
+higi&eacute;nica, el verano, al amanecer, por la amen&iacute;sima y misteriosa cuenca
+del <i>Dauro</i> &oacute; <i>Deoro</i>, en busca de la <i>fuente del Avellano</i>; &oacute;, en tren
+de merienda, por las f&eacute;rtiles huertas de los <i>Callejones de Gracia</i>, con
+presupuesto de cerezas, habas verdes &oacute; lechugas, para enga&ntilde;ar unos
+t&iacute;picos bollos de pan de aceite. All&iacute; podemos admirarla cuando cruza en
+carretela bajo las c&eacute;lebres alamedas del <i>Sal&oacute;n</i> y de la <i>Bomba</i>, entre
+perpetuos verjeles; &oacute; cuando echa pie &aacute; tierra y luce su garbo y su
+elegancia por la alegre <i>Carrera de Genil</i>, frente &aacute; la cual sonr&iacute;en
+embelesadas las eternas nieves de la vecina Sierra, que parece toca uno
+con la mano; &oacute; bien la encontramos asomada, como una flor m&aacute;s, &aacute; un
+balc&oacute;n natural de rosas y alel&iacute;es, en aquellos c&aacute;rmenes escalonados por
+las laderas de todas las colinas, desde cuyas alturas corren, triscan y
+saltan mil arroyos bullidores, como otros tantos duendes que minan los
+cerros, las calles y las casas de la ciudad, creando pensiles en todas
+partes. All&iacute; podemos acompa&ntilde;arla, finalmente, en su constante
+peregrinaci&oacute;n art&iacute;stica, subiendo por la <i>Cuesta de los Molinos</i>, por
+las <i>Vistillas de los &Aacute;ngeles</i>, por el <i>Campo del Pr&iacute;ncipe</i> y por la
+<i>Cuesta de San Cecilio</i>, &aacute; buscar los sublimes panoramas que se
+descubren desde los <i>M&aacute;rtires</i> &oacute; desde <i>Torre Bermeja</i>, para ir luego &aacute;
+visitar las maravillas del Palacio encantado de Alhamar el Magn&iacute;fico, y
+del a&eacute;reo, quim&eacute;rico <i>Generalife</i>, asilos perdurables de po&eacute;ticos
+ensue&ntilde;os..... Y en todos estos parajes veremos &aacute; aquella mujer, tan
+sensible y reflexiva, tan amante y so&ntilde;adora, siempre al trav&eacute;s del
+prisma de colores de una flora inagotable, siempre al son del canto del
+ruise&ntilde;or, siempre oyendo bajo nuestros pies, sobre nuestra cabeza y &aacute;
+nuestro lado, el rumor melanc&oacute;lico del agua, reluciente &uacute; oculta,
+despe&ntilde;ada &oacute; juguetona, y siempre entre la magia de los recuerdos
+hist&oacute;ricos, de los primores art&iacute;sticos, de las tradiciones rom&aacute;nticas,
+de las solemnidades religiosas y del pat&eacute;tico gemido que exhala todo lo
+decadente, todo lo desgraciado, todo lo que pas&oacute;..... como pasa nuestra
+vida.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Conque vedla, &iexcl;s&iacute;, vedla! &iexcl;Saludad &aacute; la <i>Granadina de Granada</i> bajo
+cualquiera de las formas en que aparece &aacute; nuestros ojos!</p>
+
+<p>Ya es la noble, la distinguida, la delicada arist&oacute;crata de aquella
+tierra cl&aacute;sica de lo regio..... &Eacute;sta va en coche.</p>
+
+<p>Ya es la s&iacute;lfide que apenas huella la tierra con sus menudos pies; la
+ideal y elegante dama &oacute; se&ntilde;orita de la clase media, de cultas formas y
+gentiles pensamientos.....&mdash;&iexcl;Canela pura!</p>
+
+<p>Ya es la graciosa, y fina, y seria doncella del pueblo, silenciosa y
+expresiva como las flores con que adorna su reluciente peinado.....</p>
+
+<p>Pero siempre hall&aacute;is la misma mujer exquisita, de fibra superior, de
+inmaterial belleza que directamente os habla al alma; m&aacute;s insinuante que
+fascinadora, m&aacute;s &aacute; lo Murillo que &aacute; lo Ticiano, m&aacute;s de Calder&oacute;n que de
+Lope, m&aacute;s de Cle&oacute;menes que de Fidias.</p>
+
+<p>S&iacute;: cualquiera que sea su clase, la Granadina resulta siempre
+<i>ase&ntilde;orada</i> y sentimental, al propio tiempo que dulce, risue&ntilde;a y
+recatadamente voluptuosa. No chisporrotea en ella la sangre, como en las
+andaluzas oficiales de otras comarcas; pero su imaginaci&oacute;n, sus nervios,
+la m&eacute;dula de sus huesos, los suspiros de su boca, son amor y s&oacute;lo
+amor.....</p>
+
+<p>No me pregunt&eacute;is por las facciones de su cara, ni por las dimensiones de
+su cuerpo..... All&iacute;, como en todas partes, <i>per troppo variar natura &eacute;
+bella</i>..... Hay, pues, Granadinas morenas y Granadinas blancas; de pelo
+negro, de pelo casta&ntilde;o y de pelo rubio; altas y bajas; delgadas y
+gordas; feas y bonitas.&mdash;S&eacute;pase, empero, que el tipo <i>general y
+genuino</i>, el arquetipo, el dechado, no es alto y recio como el de la
+hermosa cari&aacute;tide vascongada, por ejemplo; ni fresco y amplio como el de
+las mujeres de Rubens; ni peque&ntilde;o y pardo como el de las hijas del
+interior de Espa&ntilde;a: s&eacute;pase tambi&eacute;n que las bellas est&aacute;n en Granada en
+mayor&iacute;a, y s&eacute;pase, en fin, que casi todas tienen poco hueso, pie
+diminuto, provocativo talle, la color algo quebrada, rasgados ojos
+obscuros y sus indispensables interesant&iacute;simas ojeras.&mdash;Decir que hay
+m&aacute;s morenas que rubias, fuera ocioso, trat&aacute;ndose de Andaluc&iacute;a; pero su
+moreno es esclarecido, como el de las leg&iacute;timas venecianas. Sin embargo,
+en el Albaic&iacute;n abunda un tipo hechicero y rar&iacute;simo en Espa&ntilde;a: la mujer
+blanca como la nieve y con el pelo negro como el azabache.....&mdash;&iquest;Ser&aacute;n
+descendientes de odaliscas circasianas de los &uacute;ltimos harenes moros?</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Pasemos &aacute; la parte indumentaria.</p>
+
+<p>La dama de la alta sociedad y la acomodada de la clase media visten como
+determina mensualmente el <i>figur&iacute;n</i> de Par&iacute;s, ni m&aacute;s ni menos. Excusado
+es, por consiguiente, buscar nada local, nada t&iacute;pico en su traje..... En
+este punto, ver &aacute; una elegante madrile&ntilde;a es ver &aacute; una elegante
+granadina.</p>
+
+<p>La mujer de las clases populares no tiene tampoco traje caracter&iacute;stico;
+pero su <i>toilette</i> de gala, aunque poco singular, es bastante graciosa:
+zapato bajo, negro &oacute; color claro; media blanca: vestido entero de
+percal, casi rayando con el suelo, adornado con uno &oacute; m&aacute;s volantes de la
+misma tela; peque&ntilde;o delantal negro; un pa&ntilde;olillo de vivos colores,
+cruzado sobre el pecho, dejando adivinar todas las primorosas l&iacute;neas del
+talle; y, finalmente, otro pa&ntilde;uelo de seda, llamado <i>de la India</i>,
+tambi&eacute;n muy vistoso, doblado diagonalmente, prendido sobre la cabeza con
+un alfiler y atado debajo de la barba.....&mdash;Este tocado, merced &aacute;
+ciertos picarescos fruncidos y dobleces, llega &aacute; dar al &oacute;valo del rostro
+un car&aacute;cter confuso, entre monjil y judaico, de irresistible
+coqueter&iacute;a....., cuando la interesada es <i>interesante</i>.</p>
+
+<p>Hasta aqu&iacute; la capital.&mdash;En los pueblos, el traje de las campesinas var&iacute;a
+mucho, pero siempre sobre la base de un jub&oacute;n negro de anascote. La
+falda va aparte, y es de coco, indiana &oacute; percal. En algunas villas s&oacute;lo
+las hay de picote listado. De todos modos, la elegancia rural consiste
+en colgarse cuantos refajos y enaguas se poseen, aunque sean cincuenta.</p>
+
+<p>Las lugare&ntilde;as de m&aacute;s tono usan mantilla sin velo ni blondas, esto es,
+una gran tira de franela negra, con anchas franjas de terciopelo. Las
+muy pobres, hacia Levante, llevan el mant&oacute;n doblado en tri&aacute;ngulo,
+pendiente de la cabeza, lo que les ahorra otro pa&ntilde;uelo y les da un aire
+m&iacute;seramente africano. En la Alpujarra, las cortijeras se echan sobre la
+cabeza la saya &aacute; guisa de manto, y, como la saya est&aacute; forrada de
+amarillo, y el refajo es encarnado, ofrecen &aacute; distancia, en aquellos
+&aacute;speros montes, un aspecto interesant&iacute;simo. Por &uacute;ltimo: en varios
+pueblos las mujeres de todas clases gastan medias negras, &aacute; excepci&oacute;n de
+la hija del sacrist&aacute;n, que usa medias blancas, y &aacute; excepci&oacute;n tambi&eacute;n de
+las infelices que no tienen medias.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Volviendo &aacute; las se&ntilde;oras de las clases acomodadas, y especialmente &aacute; las
+arist&oacute;cratas, hay que aplicar &aacute; sus costumbres externas, &oacute; sea &aacute; sus
+h&aacute;bitos, lo mismo que hemos dicho de su traje: son una repetici&oacute;n exacta
+de los h&aacute;bitos de la alta sociedad madrile&ntilde;a. De consiguiente, sus
+horas, sus gustos, sus esparcimientos, sus modales, sus opiniones sobre
+todas las cosas que no son del alma, se arreglan al meridiano de Par&iacute;s.
+Y contra toda herej&iacute;a importante en esta delicada materia las aseguran y
+garantizan sus frecuentes viajes &aacute; la corte, y alguno que otro &aacute;
+Bayona.&mdash;In&uacute;til es a&ntilde;adir que cada reci&eacute;n llegada de Francia ejerce una
+especie de dictadura durante dos &oacute; tres meses.</p>
+
+<p>Para la aplicaci&oacute;n y ostentaci&oacute;n de estas mudables reglas de buen tono,
+cuentan las elegantes de Granada con bastantes coches propios, con dos
+teatros, con excelentes modistas, con ba&ntilde;os de mar en la cercana costa,
+con su correspondiente <i>Junta de Damas de Beneficencia</i>, y con una
+deliciosa <i>Rifa de la Inclusa</i>, en p&uacute;blico, en una gran tienda de
+campa&ntilde;a colocada en el paseo del <i>Sal&oacute;n</i>, durante las famosas fiestas
+del <i>Corpus</i>; tienda que es una copia en miniatura del Para&iacute;so de
+Mahoma, por lo que respecta &aacute; la hermosura de las hur&iacute;es que premian
+all&iacute; las buenas acciones de los h&eacute;roes. La <i>Plaza de Toros</i> funciona
+pocas veces, pero, cuando funciona, las Granadinas se acuerdan de que
+son andaluzas, y dejan el pabell&oacute;n nacional bien puesto. (Ya sabemos que
+este pabell&oacute;n es la mantilla blanca.) Tambi&eacute;n he indicado que en Granada
+hay pocas tertulias que salgan de la &oacute;rbita de la familia. Tampoco
+abundan los bailes en estos &uacute;ltimos tiempos. Pero, cuando ocurre lo uno
+&oacute; lo otro, la noble hija del Genil se viste, se prende, se presenta,
+valsa, polka, habla y escucha con tanto gusto, distinci&oacute;n y gallard&iacute;a,
+como aquella ilustre y bella <i>Granadina</i> que se sentaba, hace tres a&ntilde;os,
+en el que entonces era el primer trono de Europa, hoy arrumbado sill&oacute;n
+sin empleo.</p>
+
+<p>Hemos apuntado que la dama principal de Granada subordina todos sus
+h&aacute;bitos &aacute; la moda francesa, y ahora nos ocurre hacer una excepci&oacute;n muy
+trascendental, que va inclu&iacute;da en el siguiente inconcuso</p>
+
+<p class="axi">AXIOMA</p>
+
+<p class="subhead"><i>Todas las Granadinas pelan la pava.</i></p>
+
+<p>S&iacute;, se&ntilde;or; lo mismo la hija del Marqu&eacute;s &oacute; del Conde, que la del m&eacute;dico &oacute;
+el abogado y la del artesano &oacute; el campesino, as&iacute; la doctora en amor de
+la metr&oacute;poli, como la t&eacute;trica de la ciudad sedentaria, y la d&iacute;scola
+lugare&ntilde;a, todas hablan con el novio por el balc&oacute;n, por la reja baja, por
+el tejado, por las rendijas de la puerta, por la tapia del huerto &aacute; la
+luz del sol, &aacute; la de la luna, &aacute; la de los faroles y &aacute; ninguna luz: &iexcl;&aacute; la
+faz de los transeuntes, cuando los padres son gustosos, y de media noche
+para abajo, entre la una de la madrugada y el amanecer, cuando se opone
+la familia!</p>
+
+<p>Esta <i>pava</i> clandestina es la <i>pava</i> por excelencia, especialmente en el
+invierno.&mdash;Todo duerme en la ciudad de Boabdil, menos la <i>campana de la
+Vela</i> y las sonoras fuentes de los patios. El alumbrado p&uacute;blico se apag&oacute;
+&aacute; las doce. Por la calle s&oacute;lo pasan otros novios que <i>van</i> &oacute; <i>vuelven</i>.
+Pegado &aacute; una reja que casi linda con el suelo hay un fantasma con capa y
+hongo. Detr&aacute;s de la reja se columbra una mujer envuelta en inmenso
+mant&oacute;n y cubierta su cabeza y rodeada su cara por aquel pa&ntilde;uelo de la
+<i>India</i> que ya hemos calificado de toca semimonjil, semihebraica.
+Marquesa &oacute; cursi, ama &oacute; criada, &eacute;ste es el uniforme del amor &aacute; semejante
+hora, lo cual sirve luego para echarse el muerto rec&iacute;procamente la
+se&ntilde;orita &aacute; la doncella y la doncella &aacute; la se&ntilde;orita, en caso de
+delaci&oacute;n.&mdash;La capa y el hongo del gal&aacute;n contribuyen al equ&iacute;voco, pues
+todas las capas y todos los hongos son iguales &aacute; media noche.</p>
+
+<p>&iquest;Y qu&eacute; m&aacute;s?&mdash;&iexcl;Nada m&aacute;s que pueda decirse con palabras!..... &iexcl;Cuando
+Romeo y Julieta confunden pensamientos y suspiros, y se miran y callan,
+y tornan luego &aacute; su incoherente di&aacute;logo, y se repiten lo que ya saben, y
+se lo vuelven &aacute; decir, interrumpiendo el raciocinio con el requiebro, y
+pasando bruscamente de la pena &aacute; la alegr&iacute;a, de la queja al entusiasmo,
+de la confianza &aacute; la duda, de la gratitud &aacute; los celos, del &laquo;<i>&iexcl;Cu&aacute;nto me
+quieres!</i>&raquo; al &laquo;<i>&iexcl;Ya no me quieres!</i>&raquo; y del &laquo;<i>Te quiero, pero no
+quiero</i>&raquo;, al &laquo;<i>&iquest;Me querr&aacute;s siempre como ahora?</i>&raquo;; cuando sus labios
+balbucean este mon&oacute;tono, eterno poema del amor, mientras que sus almas
+est&aacute;n asomadas &aacute; sus ojos, mir&aacute;ndose tan intensamente como se miran la
+mar y el cielo, y confundi&eacute;ndose como se confunden el silencio y la
+soledad que los aislan, hay que llamarse Shakespeare para ser taqu&iacute;grafo
+de semejante escena!</p>
+
+<p>S&oacute;lo dir&eacute; (pues &eacute;sta es la ocasi&oacute;n) que ni la simb&oacute;lica literatura de
+Oriente ni el aleg&oacute;rico arte germ&aacute;nico emplearon jam&aacute;s formas tan
+figuradas, intenci&oacute;n tan remota y sentido tan &iacute;ntimo como el discurso
+amatorio de una Granadina. Sobre todo, cuando no est&aacute; subyugada del todo
+por la ternura, &oacute; cuando los celos le impiden ser expansiva, &oacute; cuando
+teme que la est&eacute; oyendo alg&uacute;n profano, la profundidad y viveza de su
+lenguaje rayan en lo sublime.</p>
+
+<p>&iquest;Qui&eacute;n no la ha o&iacute;do, y qui&eacute;n no la ha admirado en este &uacute;ltimo caso,
+cuando habla con el novio desde alto balc&oacute;n, en el est&iacute;o, &aacute; la hora de
+la siesta, advertida de que la est&aacute; oyendo toda la vecindad detr&aacute;s de
+las cortinas de cien salas bajas?&mdash;&iexcl;Qu&eacute; disimulo en las frases! &iexcl;Qu&eacute;
+insistencia en unos mismos s&iacute;miles hasta apurar el concepto! &iexcl;Qu&eacute; dos
+conversaciones en una sola, la una aparente y p&uacute;blica, la otra de
+imaginaci&oacute;n &aacute; imaginaci&oacute;n! &iexcl;Cu&aacute;n l&oacute;gica y chispeante la primera, en
+medio de su fatuidad! &iexcl;Cu&aacute;n grave y apasionada la segunda! &iexcl;C&oacute;mo brilla
+el ingenio en lo que dice! &iexcl;C&oacute;mo relampaguea la pasi&oacute;n en lo que quiere
+decir! &iexcl;Y qu&eacute; energ&iacute;a de pensamiento, qu&eacute; riqueza de fantas&iacute;a para
+prolongar indefinidamente un exacto paralelismo entre la imagen y la
+idea, entre el ap&oacute;logo y la realidad, entre la <i>f&aacute;bula</i> y la <i>historia</i>!</p>
+
+<p>Pero no hay que confundir esta <i>pava</i>, pelada &aacute; gritos, con la que
+hemos dejado pelando &aacute; las altas horas de la noche, libres, juntos y
+solos, al Romeo y &aacute; la Julieta de la reja baja.&mdash;Aqu&iacute; desaparece el
+discreteo; aqu&iacute; se disputa, como en la balaustrada de Verona, sobre si
+es la alondra &oacute; el ruise&ntilde;or el que canta; aqu&iacute; el &eacute;xtasis habla por los
+dos amantes, mientras que el implacable reloj les va notificando cada
+hora que transcurre: &iexcl;horas mermadas por la eternidad &aacute; su juventud y &aacute;
+su dicha; horas que pueden ser las &uacute;ltimas de sus pl&aacute;cidos coloquios, si
+la oposici&oacute;n paterna prevalece y la ni&ntilde;a se casa con el rico, &aacute; pesar de
+tutear al estudiante; horas descontadas &aacute; la esperanza, deudora inmortal
+del coraz&oacute;n humano, al cual nunca le paga lo que le debe, pero que en
+cambio es siempre confiada prestamista de los m&aacute;s locos deseos!</p>
+
+<p>Y pues que hemos salido del templo de Cupido por esta imprevista puerta
+de escape del <i>inter&eacute;s</i>, aprovechemos la coyuntura para manifestar que
+la provincia de Granada es la tierra de los casamientos desiguales, &oacute;
+sea de los enlaces amorosos entre pobres y ricas, y ricos y
+pobretonas.&mdash;De aqu&iacute; tantas <i>pavas</i> clandestinas.&mdash;&iexcl;Los padres braman
+durante el dep&oacute;sito judicial y la luna de miel; pero los nietos arreglan
+luego el asunto!</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>La se&ntilde;orita <i>de familia poco acomodada de la clase media</i> propende &aacute;
+copiar, y copia divinamente, todo lo que hacen la rica y arist&oacute;crata,
+pues ya he dicho que la distinci&oacute;n y el se&ntilde;or&iacute;o sirven de com&uacute;n
+denominador &aacute; aquellas exquisitas criaturas, cualquiera que sea su
+condici&oacute;n social.&mdash;Lo que por fuerza acontece es que la joven de pocos
+recursos traduce el terciopelo al merino, la blonda al tul, el raso al
+tafet&aacute;n, el gro al <i>organd&iacute;</i> y la batista &aacute; la indiana. Del propio modo,
+si va poco al teatro, va mucho al <i>Liceo</i>; si no pasea en coche, se
+sienta en las sillas de la <i>Carrera</i> los domingos, y si nunca estuvo en
+la &oacute;pera, oye tocar con frecuencia &aacute; las bandas militares las
+sublimidades cursis de <i>La Traviata</i>.&mdash;Porque esta se&ntilde;orita de que ahora
+hablamos, es aficionad&iacute;sima &aacute; la m&uacute;sica, y si llegan sus padres &aacute; poder
+estirar algo la pierna, tiene piano y maestro de canto..... Es adem&aacute;s
+muy lectora &iexcl;mucho! y de admirable criterio moral y art&iacute;stico..... Todo
+lo bello, todo lo elevado encuentra eco en su coraz&oacute;n, as&iacute; como todo lo
+pat&eacute;tico abundantes l&aacute;grimas en sus ojos.</p>
+
+<p>A prop&oacute;sito y entre par&eacute;ntesis: Aunque la Granadina se guarda mucho de
+ser <i>liberal</i>, por humilde cuna que haya tenido; aunque es mon&aacute;rquica y
+religiosa hasta los tu&eacute;tanos (&iquest;c&oacute;mo olvidar &aacute; los Reyes Cat&oacute;licos?), y
+apegada, por lo tanto, al antiguo r&eacute;gimen, hace causa com&uacute;n con una
+revolucionaria, con una conspiradora, que muri&oacute; en el cadalso por haber
+bordado cierta bandera constitucional.&mdash;Comprender&eacute;is que me refiero &aacute;
+la insigne hero&iacute;na do&ntilde;a Mariana Pineda..... &iexcl;En trat&aacute;ndose de la
+<i>Mariana</i>, las Granadinas no tienen opiniones! Todas la admiran, la
+compadecen, la lloran y le rinden verdadero culto. &iexcl;Para ellas, aquel
+tr&aacute;gico suceso es lo &uacute;nico que ha ocurrido en Granada desde la expulsi&oacute;n
+de los moriscos!..... De lo dem&aacute;s no tienen noticia.....&mdash;Ni &iquest;qu&eacute; es <i>lo
+dem&aacute;s</i>?</p>
+
+<p>Las mencionadas damiselas entre merced y se&ntilde;or&iacute;a son acaso las que m&aacute;s
+disfrutan de los encantos naturales y art&iacute;sticos de la moribunda gran
+ciudad. &iexcl;Por lo mismo que las pobres significan menos en lo presente, se
+aferran con m&aacute;s ahinco &aacute; lo pasado! Ellas son, pues, las abonadas &aacute; los
+almuerzos y comidas en las fondas de <i>La Alhambra</i>, donde, dicho sea de
+paso, se celebra todo lo fausto que acontece en la poblaci&oacute;n: la boda,
+el casamiento, el bautizo, el grado de licencia, el ascenso, la
+transacci&oacute;n, el regreso, el desaf&iacute;o frustrado..... (Pudi&eacute;rase decir que
+<i>La Alhambra</i> es una venerable abuela &aacute; quien se notifican todos los
+contentos y prosperidades de su raza, para alegrar su vejez.) Ellas
+suben &aacute; la <i>Torre de la Vela</i> &aacute; contemplar (una vez al ano, el 2 de
+Enero, aniversario de la <i>Toma</i>) los cuatro portentosos panoramas
+cardinales de Granada y sus alrededores. Ellas van en peregrinaci&oacute;n al
+<i>Laurel de la Zubia</i>, de merienda &aacute; los c&aacute;rmenes y avellaneras del
+<i>Sacro Monte</i>, y de campo formal, en tartana, al Fargue, &aacute; Hu&eacute;tor del
+Genil &oacute; &aacute; la Fuente Grande de Alfacar, verdadera maravilla de la
+naturaleza. Ellas conocen la antigua corte musulmana y sus deleitables
+contornos, piedra por piedra, mata por mata, tradici&oacute;n por
+tradici&oacute;n..... &iexcl;Y ellas, pose&iacute;das &iacute;ntimamente de aquella <i>nostalgia
+historial</i> que m&aacute;s atr&aacute;s analizamos, <i>saben estar</i> en cada punto, hablar
+y callar &aacute; tiempo, comentar la situaci&oacute;n con el suspiro y la mirada, y
+parecen &aacute; todas horas, ya &aacute; la luz del crep&uacute;sculo, ya &aacute; la claridad de
+la luna, ya al tenue relucir de las estrellas, los genios de las ruinas,
+las dr&iacute;adas de los bosques, las n&aacute;yades de los r&iacute;os, las ninfas de los
+arroyos y las fuentes!</p>
+
+<p>&iexcl;Qu&eacute; bonitas!</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>La mujer del pueblo es m&aacute;s varia. Tenemos las <i>artesanas</i> y del peque&ntilde;o
+comercio; tenemos las <i>labradoras</i> que viven en el <i>Albaic&iacute;n</i>, en las
+<i>Huertas</i>, en el <i>barrio de San L&aacute;zaro</i> y en todos los arrabales; y
+tenemos la inmensa falange de <i>criadas</i> de aquella poblaci&oacute;n donde
+apenas hay criados masculinos.</p>
+
+<p>Todo este personal se reparte en sus d&iacute;as de asueto de la siguiente
+manera: las de educaci&oacute;n m&aacute;s sana y tradicional, se esparcen por las
+<i>caser&iacute;as</i> (casas de campo), por los amenos <i>callejones de Gracia</i>, &oacute;
+por los c&aacute;rmenes en que tienen amigas, y all&iacute; bailan, juegan, cantan y
+hablan con los novios.&mdash;Estos bailes y estos cantos son estrictamente
+nacionales y casi se reducen al fandango. De donde &iexcl;alguna pu&ntilde;alada por
+la noche....., y pare usted de contar!</p>
+
+<p>Las sucursales de los <i>bufos madrile&ntilde;os</i>, sucursales &aacute; su vez de los
+<i>bufos parisienses</i>, han desnaturalizado un poco las costumbres del
+pueblo bajo granadino. Es, por tanto, algo frecuente ver grupos de
+criadas que acuden &aacute; los <i>Campos El&iacute;seos</i> (&iexcl;tambi&eacute;n existe all&iacute; este
+mitol&oacute;gico cielo!) &aacute; bailar unas polkas &iacute;ntimas de todos los demonios y
+unos est&uacute;pidos <i>cancanes</i>, que de tales s&oacute;lo tienen la indecencia.....</p>
+
+<p>Apartemos los ojos de aquella desabrida traducci&oacute;n de ajenas ignominias,
+y sigamos &aacute; las honestas menestralas, hortelanas y sirvientas de buena
+ley, en sus inocentes y animados paseos por los campos, vi&eacute;ndolas rumiar
+la fruta del tiempo &oacute; los frutos secos que les regalan sus galanes,
+mientras que ellos no perdonan <i>puesto</i> ni ventorrillo (menudean en
+todas partes) sin refrendar el pasaporte.....</p>
+
+<p>&iexcl;Complazc&aacute;monos, s&iacute;, en el manso j&uacute;bilo y modesta felicidad con que
+estas desheredadas de la fortuna descansan de una semana de reclusi&oacute;n y
+de trabajo, y bendigamos las expansiones de su contentadizo coraz&oacute;n,
+cuando, al caer la tarde, vuelven &aacute; sus casas y &aacute; sus quehaceres,
+cogidas de la mano en anchas hileras, cantando en coro sus empresas
+amorosas, &oacute; sea sus clemencias y sus desdenes, como bandadas de p&aacute;jaros
+que tornan &aacute; sus nidos!.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Hemos salido de la capital.&mdash;Relativamente &aacute; las aldeas, pocas cosas de
+bulto hay que decir, y para entrar en detalles y poner de relieve los
+accidentes novelescos de existencias tan rutinarias y mon&oacute;tonas, habr&iacute;a
+que emplear el microscopio y que escribir un libro entero de fatigoso
+an&aacute;lisis. Content&eacute;monos, pues, con algunos ligeros rasgos exteriores.</p>
+
+<p>La mujer acomodada de una aldea, la r&uacute;stica que paga jornales, la
+alcaldesa de monterilla, no se conmueve ni esparce nunca. Dentro de su
+casa es una afanada hormiga: en la calle, &oacute; cuando recibe la visita de
+un forastero, no habla sino lo m&aacute;s preciso, no sonr&iacute;e ni por casualidad,
+desea perderos de vista, demuestra una misantrop&iacute;a horrorosa. La
+conciencia de su ignorancia y el m&aacute;s est&oacute;lido orgullo se combinan
+monstruosamente para dar este resultado. &iexcl;Depender de semejante mujer
+como sirviente, &oacute; necesitarla por cualquier concepto, basta y sobra
+para formarse cabal idea de c&oacute;mo ser&iacute;an los m&aacute;s terribles se&ntilde;ores de
+horca y cuchillo!</p>
+
+<p>La ni&ntilde;a de esta casa no habla jam&aacute;s. Siquiera, la madre tiene que
+rabiar, que tronar, que rugir de puertas adentro..... &iexcl;La hija lleva la
+modosidad hasta perder la palabra y el movimiento!&mdash;No anda, se
+traslada; y no gesticula, no mira, no tose, no r&iacute;e, no vuelve la cabeza,
+aunque detr&aacute;s de ella tiren ca&ntilde;onazos.&mdash;&iexcl;Por nada del mundo comer&iacute;a
+delante de gente!..... Esto &uacute;ltimo, sobre todo, le parece consecuencia
+precisa de su buena crianza y de su recato inexpugnable.</p>
+
+<p>&iexcl;Y las hay real&iacute;simas mozas, y que se componen que da gusto!.....&mdash;Pero
+es ver una imagen vestida. Dir&iacute;ase que existe un armaz&oacute;n de madera, en
+lugar de un rollo de carne y huesos, debajo de aquella docena de sayas y
+de aquellos pa&ntilde;uelos estirad&iacute;simos.....; pa&ntilde;uelos de Lucifer, sujetos al
+jub&oacute;n con mil alfileres, &aacute; fin de garantir la honestidad contra los
+cuatro elementos, contra los cinco sentidos y hasta contra un terremoto.</p>
+
+<p>En los cortijos no se pela la <i>pava</i> por la ventana. El novio entra en
+la cocina, donde est&aacute;n constantemente, en verano como en invierno, todos
+los de la familia y todos los allegados. All&iacute; se arriman &aacute; la cantarera
+los dos amantes, y medio sentados en los c&aacute;ntaros, medio de pie, se dan
+dos &oacute; tres empujones, se sueltan tres &oacute; cuatro insultos, se ponen muy
+contentos y colorados..... &iexcl;y &aacute; vivir!&mdash;Lo infinito queda apelmazado
+dentro de sus almas, y no se desarrolla nunca..... Pero toda la palmera
+est&aacute; en el d&aacute;til y toda la encina en la bellota: as&iacute; es que cuando, en
+un rato de baile, se dicen un requiebro &oacute; se endilgan una copla, el
+madrigal tiene la fuerza de una bala.&mdash;Y de aqu&iacute; la densidad de
+sentimientos de los cantares pastoriles.</p>
+
+<p>(Lo mismo proceden aquellas gentes con los santos de su devoci&oacute;n. El
+patrono del pueblo es saludado siempre &aacute; escopetazos y con espantosos
+ap&oacute;strofes, que pasar&iacute;an por sacrilegios y blasfemias si no fuesen la
+concentrada y en&eacute;rgica expresi&oacute;n de su piedad y de su gratitud,
+estallidos de unas l&aacute;grimas cristalizadas, pedazos que saltan de la
+mism&iacute;sima cantera de la fe, como salta la esquirla cuando se rompe el
+hueso.)</p>
+
+<p>La mencionada <i>ni&ntilde;a de verg&uuml;enza</i> no responde &aacute; derechas &aacute; ninguna
+pregunta, como no sea de sus padres..... &iexcl;La desconfianza, ley esencial
+de su vida, le impide soltar prendas, aunque se trate de saber si es de
+d&iacute;a &oacute; de noche!&mdash;En cuanto &aacute; su pudor, no hay palabras para encarecerlo:
+raya en absoluto; se espanta como la liebre, &oacute; se defiende &aacute; bofetadas y
+&aacute; coces.....&mdash;&iexcl;Qu&eacute; Lucrecia, ni qu&eacute; ocho cuartos! &iexcl;M&aacute;s f&aacute;cil le fuera &aacute;
+Lovelace &oacute; &aacute; Tenorio sujetar el azogue entre sus dedos que cautivar el
+albedr&iacute;o &oacute; la cintura de una de estas v&iacute;rgenes refajonas!</p>
+
+<p>Cuando la campesina se casa, puede decirse que se muere, como muere la
+flor al cuajar el fruto. Desde aquel d&iacute;a deja de ser joven, de mirarse
+al espejo &oacute; &aacute; la fuente, de componerse, de cuidarse.....&mdash;Dos a&ntilde;os
+despu&eacute;s es efectivamente vieja.</p>
+
+<p>En lo dem&aacute;s, la Granadina del campo, y singularmente las ricas, son lo
+mismo que las labradoras de la capital, si bien menos joviales y hasta
+un poco atrabiliarias. Y no es todo rusticidad, sino que la melancol&iacute;a
+general de la provincia raya en ictericia &aacute; medida que se aleja uno de
+la po&eacute;tica Granada. Escasean, pues, las expansiones colectivas, y
+todav&iacute;a no tanto en los pueblecillos como en aquellas tristes ciudades
+subalternas, que tienen algo de <i>Pisa la Morta</i>.....&mdash;Por cierto que,
+cuando en &eacute;stas hay motines, son siempre incumbencia de las mujeres de
+la clase &iacute;nfima, nunca de los hombres. Los hombres, l&uacute;gubres y callados,
+constituyen &aacute; lo sumo la reserva.</p>
+
+<p>Y ahora que hablamos de semejantes ciudades, bueno ser&aacute; que, para
+concluir, busquemos en su seno cierto interesant&iacute;simo tipo que desde el
+exordio os tengo anunciado.&mdash;Aludo &aacute; <i>la emparedada</i>, &uacute;ltimo ejemplar
+de esta galer&iacute;a.</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI"></a>CAP&Iacute;TULO VI</h3>
+
+<p class="subhead">LA EMPAREDADA</p>
+
+
+<p>Estamos en cualquiera de aquellas ciudades &oacute; grandes villas dependientes
+de Granada que tanto figuran en la historia de su antiguo reino; que
+conservan bastantes casas solariegas; que son cabezas de partido
+judicial; que pagan &aacute; hacendados forasteros la mitad del trigo que
+producen; que est&aacute;n llenas de mozalbetes ociosos y aburridos; que
+agonizan devoradas por las gabelas; que se comunican rara vez con la
+capital, y cuyo vecindario escogido se reduce &aacute; algunos (pocos) ricos
+terratenientes (gracias &aacute; la desamortizaci&oacute;n), &aacute; los administradores de
+ausentes t&iacute;tulos, &aacute; este &oacute; aquel arrendatario desahogado, &aacute; media docena
+de prestamistas, &aacute; los correspondientes curiales, &aacute; varios m&eacute;dicos,
+abogados y boticarios, &aacute; cierto n&uacute;mero de comerciantes procedentes de
+Catalu&ntilde;a &oacute; de Santander, &aacute; todo el clero preciso, &aacute; varios militares en
+situaci&oacute;n pasiva, al jefe de la Guardia civil, al de Carabineros, si la
+escena es en la costa, &aacute; tal &oacute; cual mayorazgo sin v&iacute;nculo, y &aacute; tres &oacute;
+cuatro empleados del Gobierno.</p>
+
+<p>Todos ellos representan por igual <i>la aristocracia</i> del vecindario.&mdash;La
+<i>clase media</i> se compone de los artesanos, de los r&uacute;sticos que viven con
+cierta holgura, y de todos los que, pagando alguna contribuci&oacute;n directa,
+jam&aacute;s usaron sombrero de copa.&mdash;Constituyen, en fin, la <i>clase baja</i> los
+jornaleros, los verdaderamente campesinos y todos los indigentes, esto
+es, lo que en m&aacute;s latas esferas se llama hoy el <i>cuarto estado</i>.&mdash;All&iacute;
+s&oacute;lo se cuentan tres estados, por no existir el primero &oacute; superior.</p>
+
+<p>La mujer sobresaliente que encontramos dentro de estas aletargadas
+ciudades; la que resume, &aacute; nuestro juicio, el esp&iacute;ritu de sus costumbres
+y el car&aacute;cter de su poes&iacute;a; la que no se parece &aacute; ninguna de la capital
+ni de los campos, es cualquiera de las dos &oacute; tres m&aacute;s distinguidas
+se&ntilde;oritas de la mencionada relativa aristocracia; la hija de tal &oacute; cual
+usurero &oacute; espetad&iacute;simo se&ntilde;or, montado &aacute; la antigua espa&ntilde;ola; la <i>Eugenia
+Grandet</i>, en fin, de aquellas poblaciones medio agarenas, medio
+milenarias, tan diferentes de las que riega el Loira.</p>
+
+<p>Y &eacute;sta va &aacute; ser ahora nuestra gentil protagonista.</p>
+
+<p>Para mejor estudiarla, imagin&eacute;monos &aacute; un joven enamorado de ella, y
+llam&eacute;mosle Fidel.</p>
+
+<p>La deidad, que es una moz&aacute;rabe de ojos azules, &oacute; una mud&eacute;jar de ojos
+negros, triste y descolorida en ambos casos como planta sin sol,
+elegante por naturaleza y por casualidad, y &aacute; quien llamaremos Amparo,
+habita un caser&oacute;n antiguo, que da nombre &aacute; una calle &oacute; plazoletilla poco
+pasajera, donde la hierba campa por su respeto. Este caser&oacute;n tiene un
+inmenso portal, un enorme escudo de armas sobre la puerta, grandes
+balcones con guardapolvos, rejas bajas que no se abren nunca, algunos
+ventanuchos &aacute; un callej&oacute;n, y su correspondiente puerta falsa.</p>
+
+<p>Fidel pasa todos los d&iacute;as un par de veces (y no m&aacute;s, &aacute; fin de no avispar
+&aacute; la familia) por la calle &oacute; plazuela herbosa (siempre con el <i>notorio</i>
+motivo de ir &aacute; alguna otra parte), y ve la cabeza de la <i>emparedada</i>
+durante dos segundos, detr&aacute;s de un determinado cristal de un determinado
+balc&oacute;n. Es todo lo que ha podido penetrar (desde hace tres a&ntilde;os que
+principi&oacute; esta novela) en la vida interior de la joven; todo lo que sabe
+de su casa, de sus h&aacute;bitos, de su car&aacute;cter, de sus gustos, de sus
+muebles y de cuanto hace, dice y piensa en el resto del d&iacute;a. Vive, pues,
+el pobre enamorado cavilando en los misterios que guardan aquellas
+paredes, y envidiando &aacute; la criada de Amparo, s&oacute;lo porque oye hablar,
+porque ve comer, porque ve dormir, porque conoce al dedillo, en suma, &aacute;
+la esfinge de su existencia.</p>
+
+<p>La esfinge sospecha que Fidel la ama, y &aacute; ella no le disgusta Fidel, el
+cual, tan apasionado se halla, que ni siquiera admite la posibilidad de
+su dicha. Fidel no le ha hablado nunca; pero la saluda con los ojos
+cuando la ve sola detr&aacute;s del cristal, y ella le contesta del mismo
+modo..... (&Eacute;l cree que por pura cortes&iacute;a.)</p>
+
+<p>Ella sabe bien c&oacute;mo se llaman &eacute;l y toda su parentela: los padres de
+ambos son &iacute;ntimos amigos, y hasta creemos que se hablan de t&uacute;.&mdash;&Eacute;l sabe
+de ella lo mismo (lo que sabe el <i>padr&oacute;n</i>), y hasta podr&iacute;amos jurar que
+conversa en la plaza con su padre y que tutea &aacute; sus hermanos. Sin
+embargo, ella es para &eacute;l un ser diferente de todos los nacidos. Ella es
+fant&aacute;stica, inmortal, divina, superior &aacute; su padre y &aacute; su madre.&mdash;A &eacute;stos
+les tiembla, es verdad; pero los desprecia soberanamente. &iexcl;Y sus
+hermanitos son unos b&aacute;rbaros, pues que la tratan como &aacute; una igual! &iexcl;&Eacute;l
+los envidia, les adula y los detesta!</p>
+
+<p>Pero vamos al asunto.&mdash;&laquo;<i>&iquest;C&oacute;mo hablarle?</i>&raquo;&mdash;se pregunta continuamente
+Fidel.</p>
+
+<p>En casas como la de Amparo no se concibe la visita de un mozuelo. (Los
+&aacute;rabes dejaron establecida jurisprudencia.) All&iacute; s&oacute;lo entra alguna
+se&ntilde;ora de cumplido, &aacute; las doce del d&iacute;a, los domingos y fiestas de
+guardar. Los caballeros, en la calle, se tratan con llaneza, &iexcl;con
+demasiada llaneza! Pero &aacute; las se&ntilde;oras se las trata, y ellas se tratan
+entre s&iacute;, con cancilleresca ceremonia.</p>
+
+<p><i>Escribirle</i>..... fuera jugar el todo..... por la nada, y adem&aacute;s una
+impertinencia de marca mayor.</p>
+
+<p>La criada..... ser&iacute;a <i>contraproducentem</i>.</p>
+
+<p>&mdash;&laquo;<i>&iexcl;Presentado!</i>.....&raquo;&mdash;dir&aacute; alg&uacute;n madrile&ntilde;o.</p>
+
+<p>&iquest;Qu&eacute; es <i>presentar</i> donde todos se conocen?&mdash;&iexcl;El padre de Amparo le
+tutea &aacute; Fidel, sin necesidad de presentaciones!&mdash;&iexcl;Ya se guardar&aacute; el
+rapaz de meterse en semejantes dibujos!</p>
+
+<p>Por otra parte, ella no sale nunca sino &aacute; misa de diez, y eso..... con
+su mam&aacute;, que es mucho m&aacute;s austera que su pap&aacute;.&mdash;Pero, en fin, va &aacute;
+misa.....</p>
+
+<p>&mdash;&laquo;&iexcl;Oh sublimidad del Catolicismo! (piensa Fidel). &iexcl;Merced &aacute; sus leyes,
+puedo verla media hora seguida todos los <i>d&iacute;as de precepto</i>!&mdash;&iquest;Por qu&eacute;
+los habr&aacute;n reducido &uacute;ltimamente?&raquo;</p>
+
+<p>S&iacute;; la ve durante treinta minutos; pero &iquest;c&oacute;mo la ve? A media luz, con un
+espeso velo echado sobre el rostro, de perfil, de rodillas, con los ojos
+clavados en el libro.....</p>
+
+<p>&iexcl;P&iacute;caro velo! &iexcl;Pobres rodillas de su alma!</p>
+
+<p>A la salida y &aacute; la entrada, cruza Amparo delante de &eacute;l, sin mirarlo, sin
+mirar &aacute; nadie, mirando al suelo.</p>
+
+<p>&iexcl;Yo respondo de que sabe que su adorado est&aacute; all&iacute;, y de que, &aacute;
+hurtadillas, lo ha medido de pies &aacute; cabeza!</p>
+
+<p>&Eacute;l se figura que no.....</p>
+
+<p>&iexcl;Como que est&aacute; enamorado!</p>
+
+<p>Un d&iacute;a de procesi&oacute;n la ha tenido Fidel enfrente de sus ojos, durante
+tres horas, en el balc&oacute;n de unas amigas, emancipada, sin velo en cuerpo
+gentil, vestida de claro, movible contenta, sonriente.....&mdash;&iexcl;Qu&eacute;
+transfiguraci&oacute;n! &iexcl;Qu&eacute; liberalidad! &iexcl;Qu&eacute; tesoros! &iexcl;Qu&eacute; delicia!</p>
+
+<p>Una vez, en la feria, se encontraron en una plater&iacute;a improvisada, y la
+oy&oacute; hablar de diamantes, perlas y rub&iacute;es.....&mdash;&iexcl;Qu&eacute; voz! &iexcl;Cu&aacute;n diferente
+de todas las humanas!&mdash;Ni &iquest;de qu&eacute; otra cosa podr&iacute;a hablar m&aacute;s que de
+joyas aquella inmortal princesa?</p>
+
+<p>(En esto ten&iacute;a raz&oacute;n.)</p>
+
+<p>Finalmente: una noche volv&iacute;a la joven de casa de una parienta enferma,
+con uno de sus insolentes hermanos.</p>
+
+<p>Fidel los sigui&oacute; en silencio muchas calles, embozado hasta los ojos.</p>
+
+<p>&iexcl;Y con qu&eacute; emoci&oacute;n!&mdash;Amparo, en las tinieblas, le parec&iacute;a suya.....&mdash;La
+luz determina las distancias. Las sombras confunden los objetos.....&mdash;La
+vista entonces tiene algo de tacto.</p>
+
+<p>De resultas de esta emoci&oacute;n, Fidel pas&oacute; muchas noches entregado al
+placer de estar &aacute; obscuras.</p>
+
+<p>Su adorada, entretanto, borda &oacute; lee, reza el rosario con sus padres,
+hace flores, hace dulces, hace novenas.....; pero todo
+maquinalmente.&mdash;Ciertas noches, de tiempo inmemorial, van &aacute; su casa
+unas solteronas &aacute; acompa&ntilde;ar &aacute; su madre, que no lee otro peri&oacute;dico que el
+que ellas constituyen por s&iacute; propias. Amparo, fingi&eacute;ndose distra&iacute;da, no
+pierde coma, &aacute; ver si oye decir algo que tenga relaci&oacute;n con <i>el hijo de
+D. Eusebio</i> (que es Fidel). &Oacute;igalo &oacute; no lo oiga, resulta que de la
+conversaci&oacute;n de aquellas mujeres; del tumulto de cosas humanas que
+percibe en las novedades que ellas cuentan; de las ideas de pasi&oacute;n, de
+combate, de felicidad, de leyes naturales y de leyes escritas que estas
+novedades siembran en su alma; de lo que le mandan y vedan las obras
+m&iacute;sticas que lee; de lo que dicen con su mudo lenguaje las flores; los
+p&aacute;jaros, los c&eacute;firos, el sol, la luna y hasta las t&iacute;midas estrellas, va
+form&aacute;ndose en el coraz&oacute;n de Amparo un mundo arm&oacute;nico y fulgente, lleno
+del sentimiento universal, lanzado en &oacute;rbitas mucho m&aacute;s amplias, libres
+y luminosas, que el mundo de las cuatro paredes de su encierro, y
+henchido de un concento misterioso, que canta incesantemente esta oda de
+una sola frase: &laquo;<i>&iexcl;Fidel m&iacute;o!</i>&raquo;</p>
+
+<p>Y as&iacute; pasan a&ntilde;os como eternidades, y as&iacute; se forman almas y caracteres
+que son verdaderos abismos de disimulo, verdaderos infiernos de pasi&oacute;n
+reconcentrada, &oacute; verdaderos eriales de ilusiones desvanecidas.</p>
+
+<p>Pues imaginad ahora que llega un momento en que el demonio, las
+solteronas, una prima fea &oacute; un sobrinillo amable, llevan medio recado, y
+se concierta una cita, y se abre &aacute; media noche cualquiera de los
+ventanuchos del callej&oacute;n, &oacute; se utiliza como locutorio el ojo de la llave
+de la puerta falsa.....</p>
+
+<p>&iexcl;Poema seguro por lo pronto! &iexcl;<i>Edgardo y Luc&iacute;a</i> en escena!&mdash;&iexcl;Qu&eacute; d&uacute;o,
+qu&eacute; idilio, qu&eacute; eternos esponsales de dos vidas!</p>
+
+<p>Luego viene el drama....., y termina en tragedia &oacute; en comedia: esto es,
+en el Cementerio para <i>alguien</i>, &oacute; en la Vicar&iacute;a para los dos
+enamorados.</p>
+
+<p>Supongamos esto &uacute;ltimo: se casan.&mdash;&iexcl;Adi&oacute;s, mundo! &iexcl;Adi&oacute;s, calle! &iexcl;Adi&oacute;s,
+balc&oacute;n! &iexcl;Adi&oacute;s, todo!&mdash;Amparo ha desaparecido.</p>
+
+<p>Sin embargo, esta casada de la ciudad no se marchita f&iacute;sicamente como la
+de la aldea.....</p>
+
+<p>&laquo;&iexcl;Ojal&aacute;! (dir&aacute; aqu&iacute; la musa rom&aacute;ntica). &iexcl;Cu&aacute;ntas terribles pasiones &aacute; lo
+Werther habr&iacute;a menos en el mundo!&raquo;</p>
+
+<p>La casada de la ciudad sigue siendo joven y hermosa; pero las rejas del
+claustro dom&eacute;stico se cerraron detr&aacute;s de ella cuando regres&oacute; del
+templo.&mdash;Amparo ha tomado el velo de desposada: ha dejado moralmente de
+estar viva: es profesa del hogar. Ya no se la ver&aacute; nunca, como no sea
+alg&uacute;n Jueves Santo..... Las cortinillas de sus balcones no se alzar&aacute;n en
+lo sucesivo. Ir&aacute; &aacute; misa, es cierto; pero al amanecer, hora en que los
+h&eacute;roes de Goethe no se han levantado todav&iacute;a.....&mdash;&iexcl;Y nada m&aacute;s, nada
+m&aacute;s!</p>
+
+<p>Pues supongamos que Amparo no se ha casado con Fidel....., sino con
+otro, &aacute; gusto exclusivo de los padres tiranos.....&mdash;La musa rom&aacute;ntica se
+apodera entonces por completo de la acci&oacute;n. Ya no se trata de Werther y
+Carlota: ya se trata de Francesca y de Paolo. Pero de una Francesca &aacute;
+quien Paolo no ve sino en sue&ntilde;os; de un poema de dos amores sin
+esperanza; el amor de &eacute;l y el amor de ella, separados siempre y siempre
+paralelos, como dos r&iacute;os que cruzan &aacute; todo lo largo un mismo valle de
+l&aacute;grimas, sin mezclar nunca sus corrientes.</p>
+
+<p>No: Fidel no buscar&aacute; &aacute; <i>la emparedada</i>; ni, si la buscara, la
+encontrar&iacute;a; ni, si la encontrase por acaso, la Francesca del reino de
+Granada ser&iacute;a tan melodram&aacute;tica como la de Rimini. El recato de Amparo
+llega hasta el martirio. &iexcl;Ha aceptado el c&aacute;liz de amargura, y no hay
+miedo de que aparte de &eacute;l sus ojos ni sus labios! Fidel no lo ignora:
+Amparo est&aacute; enterrada en vida.</p>
+
+<p>R&eacute;stame a&ntilde;adir que esta reclusi&oacute;n absoluta de las Amparos no es una
+imposici&oacute;n de sus maridos. Es un retraimiento espont&aacute;neo de ellas
+mismas, resultancia compleja de temores, tedios, desdenes, fierezas y
+misticismos, propios de aquella melanc&oacute;lica y mordaz sociedad, y acaso
+tambi&eacute;n reminiscencia inconsciente de las costumbres mahometanas.</p>
+
+<p>Y vean ustedes c&oacute;mo, por medio de ficciones novelescas y de caprichosos
+artificios, hemos venido insensiblemente &aacute; saber cu&aacute;l es, sobre poco m&aacute;s
+&oacute; menos, la existencia de todas las se&ntilde;oras y se&ntilde;oritas de una de esas
+ciudades..... La casa, la familia, la iglesia, y alguna vez el campo: he
+aqu&iacute; su universo.</p>
+
+<p>Por ferias &oacute; por pascuas suele ir una compa&ntilde;&iacute;a de c&oacute;micos de la legua, &oacute;
+de titiriteros &aacute; pie &oacute; &aacute; caballo. Entonces oye uno tutearse en las
+lunetas, sin previo aviso, &aacute; dos personas de distinto sexo que no se han
+hablado desde que se ara&ntilde;aban, al salir &eacute;l de la escuela y ella de la
+amiga; esto es, cuando ten&iacute;an siete a&ntilde;os.&mdash;Nadie dir&iacute;a que llevan veinte
+&oacute; veinticinco de adorarse y de desearse en silencio.</p>
+
+<p>Alguna vez, de resultas de cosas que pasan en el mundo (el <i>mundo</i> son
+las luchas pol&iacute;ticas de Madrid), entra tropa en aquel pueblo; y, si se
+detiene dos &oacute; tres d&iacute;as y lleva banda de m&uacute;sica, todos los amadores se
+conciertan, abren una suscripci&oacute;n, van en legac&iacute;a &aacute; convidar &aacute; las
+muchachas por conducto de sus madres, y &aacute; las madres con pretexto de las
+muchachas, y dan un baile de <i>etiqueta</i> en el <i>H&ocirc;tel de Ville</i>, al cual
+asisten todas &oacute; casi todas las <i>emparedadas</i> solteras y no
+solteras.&mdash;Esta noche se se&ntilde;ala con piedra blanca en la historia de
+muchos corazones..... &iexcl;Lustros pasan luego haci&eacute;ndose menci&oacute;n &oacute; memoria
+del baile, principio &oacute; fin de muchas novelas &iacute;ntimas!</p>
+
+<p>De lo que en semejantes poblaciones significa una <i>forastera</i>; del
+efecto que produce en la imaginaci&oacute;n de los galanes; del perjuicio que
+por de pronto ocasiona &aacute; las damas ind&iacute;genas; de las venganzas que &eacute;stas
+toman cuando aqu&eacute;lla pierde el prestigio de la novedad y de la extra&ntilde;eza
+&oacute; se marcha <i>bendita de Dios</i> (que es la frase sacramental), puede
+formarse juicio f&aacute;cilmente, considerando el fastidio que la monotom&iacute;a
+engendra en una juventud ociosa; fastidio que acaba por oxidar y
+ennegrecer los esp&iacute;ritus m&aacute;s brillantes.&mdash;La <i>forastera</i> es un rel&aacute;mpago
+que les habla de la tempestad de acontecimientos y de poes&iacute;a que brama
+en las inmensidades del siglo; y ellos, los Napoleones encerrados en una
+Santa Elena previa, ven &aacute; su luz fosf&oacute;rica surgir en el desierto oc&eacute;ano
+de su vida todas las Atl&aacute;ntidas del deseo.&mdash;Considerad, pues, cu&aacute;nto
+padecer&aacute; la <i>emparedada</i>, cualquiera que haya sido su destino (h&aacute;yase
+casado &aacute; su gusto &oacute; al de sus padres, &oacute; est&eacute; moza todav&iacute;a), al saber,
+por las dos susodichas solteronas, &oacute; por la superviviente, si una muri&oacute;,
+que Fidel le pone los ojos tiernos &aacute; la <i>forastera</i>;&mdash;cosa que hacen
+casi todos los Fideles, sin perjuicio de su perdurable amor &aacute; las
+Amparos.</p>
+
+<p>Yo corto aqu&iacute; esta novela-proteo, que ser&iacute;a infinita; como son infinitos
+todos los sentimientos que se fermentan en almas solitarias, ora entre
+las cuatro paredes de una celda, ora dentro de los ruinosos muros de
+estas ciudades que pudi&eacute;ramos denominar <i>cementerios de vivos</i>.</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, en esos <i>cementerios</i>, donde la dulce tradici&oacute;n y la mansa
+rutina, hijas de la incomunicaci&oacute;n material y de la apat&iacute;a moral, hacen
+de cada cuerpo ambulante un f&eacute;retro semoviente en que va amortajado un
+esp&iacute;ritu; all&iacute;, donde la mayor parte de las personas de <i>suposici&oacute;n</i>
+viven todav&iacute;a, respecto de la moderna mancomunidad social europea, en un
+apartamiento m&aacute;s esquivo que el que ya han abandonado los mismos
+japoneses; all&iacute;, donde hay horas, d&iacute;as, sitios, alimentos, frases,
+ropas, tristezas y alegr&iacute;as de <i>r&uacute;brica</i>, de <i>rigor</i>, de <i>caj&oacute;n</i>, de
+<i>ene</i> y de <i>tablilla</i>.....; all&iacute; (creedme) es donde deben estudiarse las
+costumbres particulares de cada regi&oacute;n de la Pen&iacute;nsula, para compararlas
+entre s&iacute;, y donde encontraremos que la mujer ocupa a&uacute;n, en todas las
+tierras que son &oacute; que fueron Espa&ntilde;a, el trono de flores &aacute; que la
+elevaron sucesivamente el Cristianismo, redimi&eacute;ndola; el galante
+islamismo ib&eacute;rico, deific&aacute;ndola....., y los hijos de Andaluc&iacute;a, sobre
+todo, combatiendo en primera l&iacute;nea la ley S&aacute;lica, &aacute; fuer de pertinaces
+mujeriegos.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Pero (ocasi&oacute;n es ya de decirlo, y de decirlo muy seriamente para
+concluir) el imperio que las espa&ntilde;olas ejercen sobre los hombres desde
+ese trono amasado con requiebros, serenatas, pu&ntilde;aladas y suspiros, tiene
+m&aacute;s de aparato pontifical que de &iacute;ntimos y sustanciales atributos; y
+bueno ser&iacute;a que los espa&ntilde;oles procur&aacute;semos que nuestras hembras, tan
+superiores &aacute; todas las del mapa por su dignidad moral, por la intensidad
+de sus sentimientos, por la autenticidad de sus pasiones y por la viveza
+y la gracia de su imaginaci&oacute;n, no se dejasen aventajar, como se ven
+aventajadas hoy, por las inglesas, las alemanas, y hasta las francesas,
+en ciertas condiciones accidentales &oacute; adventicias, referentes &aacute; la
+exterioridad de su esp&iacute;ritu &aacute; su manera objetiva de vivir y &aacute; su
+influencia civilizadora.</p>
+
+<p>Porque (no lo neguemos) culpa nuestra es, culpa de nosotros, padres,
+amantes y maridos, todo lo que hay de inculto y opaco, de sordo y de
+bald&iacute;o en la superficie social (permitidme esta per&iacute;frasis) de casi
+todas las mujeres espa&ntilde;olas. Si m&aacute;s exigi&eacute;ramos, desde que nacen, de las
+compa&ntilde;eras de nuestra vida; si m&aacute;s repar&aacute;semos luego en la parte
+inmaterial de su naturaleza; si fuera m&aacute;s desinteresada la idolatr&iacute;a que
+nos inspiran; si nos respet&aacute;semos m&aacute;s &aacute; nosotros mismos y las
+respet&aacute;semos m&aacute;s &aacute; ellas en nuestros modales y discursos dentro del
+hogar; si les di&eacute;ramos una importancia m&aacute;s grave y positiva que la que
+negligentemente y con intermitencia les damos, <i>porque haya paz</i>, &oacute; por
+servilismo amatorio, la vida externa de las espa&ntilde;olas corresponder&iacute;a &aacute;
+la superioridad sin rival de la vida de su esp&iacute;ritu.</p>
+
+<p>Y todo esto tendremos que hacer los varones en Espa&ntilde;a, si queremos
+librarnos de la peste de que nuestras hijas &oacute; nuestras nietas den en la
+gracia de <i>rehabilitarse</i> y <i>perfeccionarse</i> por s&iacute; mismas, al tenor de
+los pavorosos procedimientos empleados ya hoy en varios pa&iacute;ses por
+algunos sabihondos marimachos, vulgo <i>marisabidillas</i>, justamente
+indignadas de que siga siendo cierto aquel dicho de un fil&oacute;sofo: &laquo;<i>Las
+mujeres nos deben la mayor parte de sus defectos: nosotros les debemos
+la mayor parte de nuestras cualidades.</i>&raquo;</p>
+
+
+
+
+<h3 class="top15"><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII"></a>CAP&Iacute;TULO VII</h3>
+
+<p class="subhead">CONCLUSI&Oacute;N Y RESUMEN</p>
+
+
+<p>He conclu&iacute;do: pero, por si algo se me ha olvidado de lo que ofrece la
+portada de estas monograf&iacute;as, creo oportuno evacuar ahora mi informe,
+de una manera oficial, por medio del siguiente <i>estado</i>, ratificaci&oacute;n y
+resumen de todo lo que queda dicho<a name="FNanchor_17_17" id="FNanchor_17_17"></a><a href="#Footnote_17_17" class="fnanchor">[17]</a>:</p>
+
+<p class="subhead">LA MUJER GRANADINA, TAL CUAL ES</p>
+<table summary="mujer" cellspacing="0" cellpadding="5"
+style="text-align:center;border:6px double black;
+font-size:85%;">
+<tr>
+<td class="bot">En el hogar doméstico.<br /></td>
+<td class="cel">En los campos.</td>
+<td class="cel">En las ciudades.</td>
+<td class="cel">En el templo.</td>
+<td class="cel">En los espectáculos.</td>
+<td class="cel">En el taller.</td>
+<td class="cel">En los salones.</td></tr>
+<tr><td>Reina absoluta.</td>
+<td class="izq">Reina absoluta.</td>
+<td class="izq">Reina absoluta.</td>
+<td class="izq">Amiga particular de la Virgen.</td>
+<td class="izq">Llorona.</td>
+<td class="izq">Caret.</td>
+<td class="izq">Reina absoluta.</td></tr>
+</table>
+
+<p class="subhead top5">DESCRIPCIÓN Y PINTURA DE SU</p>
+
+
+<table summary="mujer2" cellspacing="0" cellpadding="5"
+style="text-align:center;border:6px double black;
+font-size:85%;">
+<tr>
+<td class="bot">Carácter.</td>
+<td class="cel">Costumbres.</td>
+<td class="cel">Trajes.</td>
+<td class="cel">Usos.</td>
+<td class="cel">Religiosidad.</td>
+<td class="cel">Belleza.</td>
+<td class="cel">Defectos.</td>
+<td class="cel">Preocupaciones.</td>
+<td class="cel">Excelencias.</td>
+</tr>
+<tr><td>Según y conforme.</td>
+<td class="izq">Ejemplares.</td>
+<td class="izq">Excesivos.</td>
+<td class="izq">Árabes<br />ó<br />parisienses.</td>
+<td class="izq">Idolátrica.</td>
+<td class="izq">Ideal.</td>
+<td class="izq">¡Ninguno!</td>
+<td class="izq">Todas.</td>
+<td class="izq">Empiezan<br />á abundar<br />en la<br />provincia.</td>
+</tr>
+</table>
+
+<p><span style="margin-left: 2em;font-size:80%;">Enero de 1873.</span></p>
+
+
+<p class="img1">
+<a name="DE_MADRID_A_SANTANDER" id="DE_MADRID_A_SANTANDER"></a>
+<img src="images/ill_012.png"
+width="488" height="154"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>DE MADRID A SANTANDER</h2>
+
+<p class="c"><b>&mdash;&mdash;&mdash;</b></p>
+
+<p class="num">I</p>
+
+<p class="non"><img src="images/ill_004.png"
+width="72" height="91"
+alt="S"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">al&iacute;</span>
+de Madrid, mi querido Pepe, del modo y manera que sabes;
+empingorotado en el cup&eacute; de la Diligencia de Valladolid, con menos que
+mediana salud, &aacute; las seis de una caliente ma&ntilde;ana de Agosto, no muy
+provisto de metales preciosos, en busca de aire y de agua, dos art&iacute;culos
+de primera necesidad que escasean en la Corte de las Espa&ntilde;as; con los
+bolsillos llenos de melocotones y naranjas, que t&uacute; me diste, y en la
+amable compa&ntilde;&iacute;a de mi bast&oacute;n, mi paraguas y mi saco de noche.</p>
+
+<p>El viaje desde Madrid &aacute; Valladolid fu&eacute; una especie de <i>&iacute;ndice</i> del de la
+Reina y sus ministros, cuyas pisadas ven&iacute;a siguiendo, &aacute; cuatro d&iacute;as de
+distancia, mi humilde humanidad; lo cual quiere decir que iba hallando &aacute;
+mi paso iluminaciones..... apagadas, arcos de triunfo..... por el
+suelo, y alg&uacute;n que otro m&uacute;sico desbandado, que tornaba &aacute; los patrios
+lares con su serpent&oacute;n &aacute; la espalda.</p>
+
+<p>La Corte, desandando la Historia de Espa&ntilde;a hasta llegar &aacute; su cuna, y yo,
+dirigi&eacute;ndome &aacute; Valladolid para luego girar hacia estos montes sin
+historia conocida, hemos atravesado, pues, el pa&iacute;s cl&aacute;sico de los
+Infanzones de Castilla, la tierra que pisaron los Condes, los Reyes y
+los Caballeros, el lugar de mil batallas portentosas y de treinta
+<i>Cortes</i> que hoy son pobres y obscuras villas.</p>
+
+<p>Ya, antes, al trepar al Guadarrama, tumba de hielo en que Felipe II se
+escondi&oacute; en vida, cerrando el libro de la epopeya espa&ntilde;ola, hab&iacute;a yo
+meditado largamente..... El Guadarrama, &oacute; sea el Monasterio de <i>El
+Escorial</i>, cuya triste mole descubr&iacute; &aacute; lo lejos, es una losa f&uacute;nebre
+colocada sobre nuestro pasado de gloria. No parece sino que el gran
+Mis&aacute;ntropo presinti&oacute; la ruina del imperio de Carlos V, y levant&oacute; un
+padr&oacute;n mortuorio en conmemoraci&oacute;n de la grandeza de Espa&ntilde;a.&mdash;En adelante
+los <i>Carlos</i> de Austria se llamar&iacute;an Carlos II, los <i>Felipes</i>, Felipe
+IV, <i>et sic de c&aelig;teris</i>.</p>
+
+<p>Pas&eacute; por Olmedo, donde hace cuatro siglos se dieron dos batallas, la una
+en 1445, la otra en 1466.</p>
+
+<p>En la primera result&oacute; D. &Aacute;lvaro de Luna herido en una pierna..... y
+Maestre de Santiago. All&iacute; ganaron tambi&eacute;n D. Juan Pacheco el Marquesado
+de Villena y D. &Iacute;&ntilde;igo L&oacute;pez de Mendoza el de Santillana. &iexcl;Reyes, Grandes
+y poetas combatieron pecho &aacute; pecho y brazo &aacute; brazo; triunf&oacute; Castilla, y
+cubri&oacute;se (dicen) de gloria el infante D. Enrique, m&aacute;s tarde llamado
+Enrique IV el <i>Impotente</i>!</p>
+
+<p>En la segunda, el honor de Castilla fu&eacute; vulnerado por vencidos y
+vencedores, por los nobles y por el Rey, demostr&aacute;ndose as&iacute; con el
+testimonio de la Historia, que cuando los reyes no representan las
+aspiraciones de sus pueblos, hasta el laurel se convierte en sus manos
+en f&uacute;nebre sauce.</p>
+
+<p>Pero dejemos la Historia, por respetos &aacute; la ley de imprenta que nos
+rige.</p>
+
+<p>De Madrid &aacute; Valladolid hay treinta y cuatro leguas y pico, que se andan
+en veintitr&eacute;s horas.&mdash;Llegu&eacute;, pues, &aacute; las cinco de la ma&ntilde;ana &aacute; la ciudad
+de D. &Aacute;lvaro de Luna.</p>
+
+
+<p class="num">II</p>
+
+<p>Ya all&iacute; el calor era soportable, el aire el&aacute;stico, la vegetaci&oacute;n
+risue&ntilde;a. Hab&iacute;a un r&iacute;o surcado por lanchas y cuajado de ba&ntilde;istas; hab&iacute;a
+espesas arboledas; hermosas <i>Casas de Ba&ntilde;os</i>, y un paseo llamado las
+<i>Moreras</i> (donde estudi&eacute;, la tarde de un domingo, el mujer&iacute;o
+vallisoletano), y hab&iacute;a un <i>Campo Grande</i>, paseo nocturno mucho m&aacute;s
+extenso que el Prado de esa Villa y Corte.</p>
+
+<p>Todos pronostican &aacute; Valladolid un porvenir muy lisonjero. El
+ferrocarril, que llama ya &aacute; sus puertas, desarrollar&aacute; los elementos de
+riqueza que posee de muy antiguo aquel pa&iacute;s, juntamente industrial,
+ganadero y agr&iacute;cola. En la actualidad tiene f&aacute;bricas de papel continuo,
+de tejidos, de pan, de productos qu&iacute;micos, de harina, de calderer&iacute;a, de
+cerveza, de curtidos, de botones, de cola, de chocolate, de loza fina,
+de telas met&aacute;licas, de fundici&oacute;n, de cintas, de pasamaner&iacute;a, de
+plater&iacute;a, de herrer&iacute;a.....&mdash;Muchas de estas cosas en peque&ntilde;a escala;
+pero con grandes condiciones de vida y prosperidad.</p>
+
+<p>En cuanto &aacute; bellezas art&iacute;sticas, &aacute; monumentos hist&oacute;ricos, &aacute; glorias
+nacionales, Valladolid es, como si dij&eacute;ramos, la <i>Sevilla del Norte</i>.</p>
+
+<p>Visit&eacute; la <i>Catedral</i>, &oacute;, por mejor decir, el fragmento de ella que hay
+constru&iacute;do; pero, estudiando los planos y proyectos de Juan de Herrera,
+que guarda el Cabildo, comprend&iacute; que si el grande arquitecto no hubiese
+abandonado esta obra por la del Escorial, Espa&ntilde;a tendr&iacute;a hoy un templo
+del Renacimiento digno de figurar al lado de San Pedro de Roma. En las
+proporciones &aacute; que ha quedado reducida, todav&iacute;a la Catedral
+vallisoletana impone al alma su ruda y solemne magnitud..... Parece un
+elefante de piedra, una pagoda &iacute;ndica, una monta&ntilde;a ahuecada. Todas las
+profanaciones que leg&oacute; &aacute; este grandioso edificio el malhadado
+Churriguera desaparecen y quedan enterradas bajo la noble gentileza de
+aquella fachada d&oacute;rica, tan pura y colosal, y de aquellas naves
+corintias cuyas pilastras equivalen &aacute; otros tantos monumentos.</p>
+
+<p>Pero mi carta no tendr&iacute;a fin si hubiese de enumerarte, no digo
+describirte, todo lo que el artista y el poeta encuentran en esa inmensa
+necr&oacute;pole de nuestra historia que se llama Valladolid.&mdash;No dir&eacute;, pues,
+m&aacute;s que lo principal.</p>
+
+<p>Vi el <i>Convento de San Pablo</i> con su fachada g&oacute;tica de filigrana, y el
+contiguo de <i>San Gregorio</i>, m&aacute;s famoso que de mi agrado. Aquel <i>tour de
+force</i> de reducir &aacute; ojivas, doseletes y columnas los caprichosos giros
+de una vegetaci&oacute;n extravagante, pareci&oacute;me pueril y necio. Reconozco el
+artificio, la rareza, la originalidad; pero niego el arte, la poes&iacute;a, la
+propiedad, la belleza.&mdash;Prefiero, pues, la fachada de <i>San Pablo</i>.</p>
+
+<p>Pas&eacute; por el <i>Ochavo</i>, lugar del suplicio de D. &Aacute;lvaro de Luna.&mdash;Hace
+poco tiempo hab&iacute;a visto sus cenizas en la Catedral de Toledo, y aun
+ten&iacute;a que ver su Palacio convertido en casa de locos, y la <i>Iglesia de
+Ajusticiados</i> (San Andr&eacute;s), en que depositaron todav&iacute;a caliente su
+ensangrentado cuerpo.</p>
+
+<p>Templos contempor&aacute;neos de Peroans&uacute;rez, de Do&ntilde;a Urraca y de Alonso el
+<i>Sabio</i>; esculturas de Pompeyo y Leoni, de Gregorio Hern&aacute;ndez, de
+Jord&aacute;n, de Juan Juni, de Felipe Gil y de Gaspar Becerra, todo pas&oacute; ante
+mis ojos en r&aacute;pida confusi&oacute;n..... En el Museo de Pinturas vi tres
+cuadros atribu&iacute;dos &aacute; Rubens, uno de ellos hermos&iacute;simo, que llaman la
+<i>Virgen de Fuensalda&ntilde;a</i>, y representa el po&eacute;tico instante de la
+<i>Asunci&oacute;n</i> de Mar&iacute;a.&mdash;Estos tres cuadros nos fueron robados por los
+franceses en 1808; pero los espa&ntilde;oles los reconquistamos con las armas
+en la mano en el ataque de Vitoria.</p>
+
+<p>Recuerdo adem&aacute;s un <i>Bodeg&oacute;n</i>, de Vel&aacute;zquez; una <i>Santa Mar&iacute;a Egipciaca</i>,
+de Rivera; una <i>Cena</i>, de Vinci; una <i>Cabeza de San Francisco</i> y un <i>San
+Pedro Adv&iacute;ncula</i>, del dicho Rivera; nueve cuadros de la <i>Vida de la
+Virgen</i>, de Lucas Jord&aacute;n..... y, en fin, una multitud de lienzos
+notables, si no de primer orden, de Palomino, Zurbar&aacute;n, Murillo, Vandik,
+Rubens, Valent&iacute;n D&iacute;az, etc.&mdash;El que no puedo menos de citar <i>nominatim</i>
+es una <i>Magdalena</i> de Correggio, digna de figurar entre las primeras
+obras de este inmortal artista.</p>
+
+<p>Algo m&aacute;s despacio visit&eacute; el <i>Palacio de Felipe II</i>, &oacute; bien la que era
+morada principal de los Reyes de Espa&ntilde;a cuando el melanc&oacute;lico hijo de
+Carlos V tuvo la humorada de hacer &aacute; Madrid capital de sus Reinos.&mdash;No
+vale mucho por dentro ni por fuera aquel vasto edificio; pero contiene
+pormenores preciosos y recuerdos interesantes..... Entre los
+<i>pormenores</i>, citar&eacute; los <i>bustos</i> de medio relieve de Berruguete, que
+adornan el patio interior, y, entre los <i>recuerdos</i>, el haberse alojado
+all&iacute; Napole&oacute;n el Grande cuando vino &aacute; nuestra tierra &aacute; empeque&ntilde;ecerse.</p>
+
+<p>Con todo lo cual, y haber recorrido salones en que se hab&iacute;an celebrado
+Cortes y Concilios; casas particulares que fueron palacios de Reyes;
+Alc&aacute;zares convertidos en conventos; la casa de Alonso P&eacute;rez de Vivero
+(ahora c&aacute;rcel p&uacute;blica); el Palenque de mil torneos, antiguo <i>Campo de la
+Verdad</i>, hoy <i>Campo Grande</i>, donde muri&oacute; un Carvajal &aacute; manos de D. Pedro
+Benavides, siendo Juez del combate el mismo Fernando IV el <i>Emplazado</i>,
+sal&iacute; de Valladolid despu&eacute;s de tres d&iacute;as inolvidables, &aacute; las tres de la
+tarde del 9 de Agosto, v&iacute;spera de San Lorenzo.</p>
+
+
+<p class="num">III</p>
+
+<p>De Valladolid &aacute; Palencia hay nueve leguas..... Corren paralelamente este
+trayecto la carretera, el canal de Castilla, el ferrocarril de Isabel
+II, el Tel&eacute;grafo el&eacute;ctrico y el r&iacute;o Pisuerga.&mdash;Estas cinco v&iacute;as se
+acercan unas &aacute; otras hasta el punto de hallarse unidas en algunos sitios
+dentro de cien varas de anchura.</p>
+
+<p>En un lado divis&eacute; el castillo de Due&ntilde;as, donde se verific&oacute; el casamiento
+de Do&ntilde;a Juana la <i>Loca</i>; en otro el castillo de Tariego, al que se
+acogi&oacute; el Rey D. Ramiro despu&eacute;s de una derrota; all&aacute; Torquemada, cuna de
+Zorrilla; ac&aacute; el pueblo de <i>Ba&ntilde;os</i>, donde los tomaba el Rey Recesvinto;
+por una parte, f&aacute;bricas de harinas, tambi&eacute;n hist&oacute;ricas, como que fueron
+teatro de los famosos incendios de 1856; por otra, los productivos
+campos de Castilla la Vieja, que se parecen al car&aacute;cter de sus
+habitantes en que, sin galas ni lujo de expresi&oacute;n, dan lo que prometen y
+es una verdad lo que producen.</p>
+
+<p>Cerca de la confluencia del r&iacute;o Carri&oacute;n con el Pisuerga h&aacute;llase un
+Monasterio de Agustinos, en el que s&oacute;lo queda con vida una campana.
+Rod&eacute;anlo dos &oacute; tres casas de pobr&iacute;sima apariencia, y todo ello se llama
+<i>Ventas de San Isidro de Due&ntilde;as</i>.&mdash;No lejos de <i>Venta de Ba&ntilde;os</i> dicen
+que hay una <i>Capilla</i> bizantina, del tiempo de Recesvinto.</p>
+
+<p>En estas <i>Ventas</i> se juntar&aacute;n con el tiempo varios ferrocarriles. Por
+consiguiente, all&iacute; habr&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a un pueblo que empezar&aacute; por una fonda,
+un hospital y una estaci&oacute;n, se aumentar&aacute; con una c&aacute;rcel y un caf&eacute;,
+llegar&aacute; &aacute; tener su mercado y su iglesia, aspirar&aacute; luego &aacute; teatro y plaza
+de toros, y concluir&aacute; por reclamar su Alcalde Corregidor.....</p>
+
+<p>Pensando as&iacute;, iba yo dejando &aacute; la izquierda el riqu&iacute;simo <i>Monte de
+Palencia</i>, cedido por D.&ordf; Urraca &aacute; los pobres de esta Ciudad, quienes
+ciertos d&iacute;as del a&ntilde;o tienen todav&iacute;a derecho &aacute; cortar todo lo que pueden
+llevarse &aacute; cuestas.....&mdash;&iexcl;Y habr&aacute; quien se atreva &aacute; desamortizar aquel
+terreno!.....&mdash;&iquest;Cu&aacute;ndo cesar&aacute; la imprudent&iacute;sima campa&ntilde;a de la clase
+media contra la clase pobre?</p>
+
+
+<p class="num">IV</p>
+
+<p>Desde que se entra en la provincia de Palencia el suelo se quebranta y
+empieza &aacute; rizarse en valles y colinas. Las llanuras castellanas se
+<i>accidentan</i>, que dir&iacute;a un franc&eacute;s. Todo anuncia la proximidad de las
+grandes monta&ntilde;as cant&aacute;bricas.</p>
+
+<p>Cerca de anochecer llegu&eacute; &aacute; la antiqu&iacute;sima ciudad de <i>Palencia</i>, cuya
+calle Mayor pudiera compararse en longitud&mdash;ya que ni por asomo en
+hermosura&mdash;&aacute; la calle de Rivoli de Par&iacute;s. Toda es de columnas y
+pilastras, que forman soportales de forma irregular. Pasar&aacute;n de mil
+estos informes pilares de piedra que sostienen viej&iacute;simas casas cargadas
+de escudos her&aacute;ldicos.</p>
+
+<p>Pero &iexcl;ay! por dondequiera que voy, veo caerse &aacute; pedazos las m&aacute;s antiguas
+ciudades..... El prurito de derribar para ensanchar &oacute; reedificar, que se
+ha apoderado de Madrid, trasciende ya &aacute; las m&aacute;s apartadas y sedentarias
+villas.....&mdash;Mucho ganar&aacute; en ello, no la higiene, sino el ornato
+p&uacute;blico; pero mucho perder&aacute;n el arte, la historia y la
+poes&iacute;a.....&mdash;D&iacute;golo, porque, en medio de aquellos nobles caserones de
+Palencia, est&aacute;n ya levantando algunas jaulas de cinco pisos, para diez
+familias y al estilo franc&eacute;s, que ponen espanto &aacute; los extravagantes como
+yo, enamorados de lo viejo, tradicional y castizo, y sobre todo de la
+libertad y la holgura.</p>
+
+<p>&mdash;Pero es el caso que los edificios viejos llegar&iacute;an &aacute; hundirse y &aacute;
+aplastar &aacute; sus moradores.....&mdash;me observar&aacute; alguno que presuma de
+l&oacute;gico.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Pues reedifiqu&eacute;moslos &aacute; la espa&ntilde;ola, sin economizar tanto el terreno!
+&iexcl;Viva cada cual en una casa y Dios en la de todos!&mdash;contesto yo, sin
+miedo &aacute; las excomuniones de esos <i>cursis</i>, que creen que todo lo
+extranjero es mejor que lo de Espa&ntilde;a.</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>En <i>Palencia</i> permanec&iacute; dos horas; de modo, que s&oacute;lo vi la
+<i>Catedral</i>.&mdash;Estaba ya cerrada; pero pude admirar desde luego su
+gracioso conjunto, que es una especie de fortificaci&oacute;n como la de
+Almer&iacute;a, con dos fachadas del m&aacute;s puro estilo g&oacute;tico.</p>
+
+<p>Ya me retiraba, muy pesaroso de no haberla visto por dentro, cuando
+divis&eacute; al sacrist&aacute;n, que abr&iacute;a un postigo y penetraba en el templo.</p>
+
+<p>Entr&eacute; en pos de &eacute;l, mal de su grado (disgusto que se le pas&oacute; bien
+pronto), y perd&iacute;me por las obscuras naves de la espaciosa iglesia, que
+ya sabr&aacute;s es uno de los m&aacute;s hermosos templos g&oacute;ticos de Espa&ntilde;a, bien que
+muy por debajo de las catedrales de Sevilla, Toledo y Burgos.</p>
+
+<p>He dicho que estaba anocheciendo. De las alt&iacute;simas ojivas ca&iacute;an largos
+crespones de sombra. S&oacute;lo por la parte del trascoro, que mira &aacute;
+Poniente, los calados rosetones dejaban penetrar alguna claridad
+melanc&oacute;lica.....&mdash;&iexcl;No s&eacute; qu&eacute; religiosa tristeza inund&oacute; mi coraz&oacute;n!</p>
+
+<p>All&aacute;, &aacute; lo lejos, distingu&iacute; la moribunda luz de una l&aacute;mpara que ard&iacute;a
+detr&aacute;s del altar mayor.&mdash;Era la <i>Capilla de los Curas</i>, donde yace el
+cuerpo de D.&ordf; Urraca de Castilla, como sobre la tumba yace su estatua.</p>
+
+<p>Dijo el sacrist&aacute;n que, cuando en 1828 Fernando VII y la reina Amalia, su
+esposa, volv&iacute;an de las Provincias Vascongadas, desearon ver &eacute; hicieron
+descubrir los restos de la ilustre hija de Alfonso VI de Castilla, y que
+fu&eacute; de admirar entonces la extraordinaria longitud del esqueleto.&mdash;&iexcl;Nada
+menos que nueve palmos debi&oacute; de tener de estatura la infortunada esposa
+del <i>Batallador</i>!</p>
+
+<p>Baj&eacute; luego &aacute; la c&eacute;lebre <i>Cueva de San Antol&iacute;n</i> &oacute; <i>San Antonino</i>, patr&oacute;n
+de la ciudad, santuario subterr&aacute;neo que sirve como de m&iacute;stica base al
+gran templo que hay encima: admir&eacute; despu&eacute;s, casi &aacute; tientas, &oacute; sea &aacute; la
+luz de uno y otro f&oacute;sforo (pues la Catedral se hab&iacute;a quedado &aacute; obscuras
+y al sacrist&aacute;n se le hab&iacute;a apagado y perdido la vela dentro de la
+cripta), la magn&iacute;fica siller&iacute;a del Coro, las <i>verjas</i> y los <i>p&uacute;lpitos</i>;
+me defend&iacute; &aacute; duras penas del mismo sacrist&aacute;n, empe&ntilde;ado en que
+volvi&eacute;ramos &aacute; bajar, con un farol, al tal subterr&aacute;neo, que parece ser su
+ojo derecho; alegu&eacute;, como era cierto y positivo, que ten&iacute;a hambre, que
+el reloj marchaba implacablemente, y que la Diligencia segu&iacute;a su camino
+&aacute; las nueve en punto, y logr&eacute;, por &uacute;ltimo, salir de la iglesia y tomar
+el camino de la fonda, casi receloso de que mi <i>cicerone</i> de medias
+negras se habr&iacute;a alegrado de que me quedase por toda la vida haciendo
+penitencia en la <i>Cueva de San Antol&iacute;n</i>.....</p>
+
+<p>Andando por las ya iluminadas calles, hice la observaci&oacute;n de que en
+Palencia son las mujeres mucho m&aacute;s guapas que en otros pueblos de
+Castilla.</p>
+
+
+<p class="num">V</p>
+
+<p>Nada puedo decirte de las diez y ocho &oacute; veinte leguas que hay desde
+Palencia &aacute; <i>Alar</i>&mdash;las pas&eacute; durmiendo.</p>
+
+<p>&iquest;Qu&eacute; son hoy, pues, para m&iacute; aquellas tierras que cruz&oacute; <i>mi cuerpo</i>, en
+tanto que mi alma viajaba por otra parte, quiz&aacute;s por la Alcarria, quiz&aacute;s
+por Andaluc&iacute;a? &iexcl;Lo que la vida es para una vieja; lo que nuestras luchas
+pol&iacute;ticas &oacute; controversias filos&oacute;ficas son, verbigracia, para los
+pastores de la Sierra de Gredos; lo que debi&oacute; de ser, por ejemplo, para
+mis amigas las monjas de Oca&ntilde;a la muerte de lord Byron!.....&mdash;&iexcl;Maldita
+la cosa!</p>
+
+<p>Diez horas estuve detenido en <i>Alar del Rey</i>, almac&eacute;n de trigo y harinas
+destinados al tr&aacute;fico por el <i>Canal de Castilla</i> y Estaci&oacute;n de un
+ferrocarril que ir&aacute; &aacute; Santander con el tiempo, pero que ahora s&oacute;lo llega
+&aacute; <i>Reinosa</i>.....</p>
+
+<p>A las cuatro de la tarde sali&oacute; al fin un tren para este punto.....&mdash;El
+tren se compon&iacute;a de tres &oacute; cuatro coches, ocupados por diez &oacute; doce
+personas.....</p>
+
+<p>Parec&iacute;a aquello una sombra de ferrocarril..... Pero yo me alegr&eacute; en el
+alma de hacer aquellas nueve leguas tan solitaria y c&oacute;modamente,
+corriendo de una ventanilla &aacute; otra para admirar soberbios paisajes
+monta&ntilde;osos, en que se ve&iacute;an confundidos &aacute;rboles, rocas, malezas,
+viaductos, prados, caba&ntilde;as, <i>t&uacute;neles</i>, desmontes, bosques, arroyos,
+puentes..... &iexcl;Todos los encantos de la naturaleza y de la civilizaci&oacute;n!</p>
+
+<p>Al cabo de dos horas estaba en Reinosa, &aacute; las orillas del incipiente
+<i>Ebro</i>, cerca de los nevados puertos que dan paso &aacute; la provincia de
+Santander.....&mdash;Y all&iacute; tom&eacute; la Diligencia para la <i>aldea</i> en que escribo
+estas l&iacute;neas; aldea que tiene la dicha de no estar en el mapa, pero que
+no va &aacute; librarse por eso de figurar en letras de molde.</p>
+
+
+<p class="num">VI</p>
+
+<p>Estoy en el valle de Buelna, &aacute; orillas del Besaya, en la jurisdicci&oacute;n de
+<i>Los Corrales</i>, en el coraz&oacute;n de las monta&ntilde;as de Santander.</p>
+
+<p>Imag&iacute;nate cien casas desparramadas sin concierto &aacute; lo largo del valle;
+es decir, imag&iacute;nate entre casa y casa todo un prado, y &aacute; las veces dos
+&oacute; tres huertas con &aacute;rboles frutales.&mdash;He all&iacute; la <i>Iglesia</i>, sola en
+extenso campo, como un monasterio, y rodeada de casta&ntilde;os, nogales &eacute;
+higueras.&mdash;Las <i>Casas Consistoriales</i> se levantan en remoto paraje
+pintoresco, donde ya parec&iacute;a que la aldea hab&iacute;a terminado.&mdash;Aquella otra
+casa de campo que se ve &aacute; lo lejos es la <i>Botica</i>.&mdash;Aquel cortijo,
+cercado de portales llenos de vacas, acaso ser&aacute; el <i>Estanco</i>.....&mdash;Pero
+no extiendas m&aacute;s la vista, que la casa inmediata pertenece ya &aacute; otro
+pueblo.&mdash;&iquest;Qu&eacute; te parecen estas poblaciones, &aacute; ti que est&aacute;s acostumbrado
+&aacute; las api&ntilde;adas villas y aldeas andaluzas &oacute; castellanas? &iquest;No te parece
+mucho m&aacute;s propio para gozar de la vida campestre este caser&iacute;o
+diseminado, que aquel colmenar de tristes &eacute; insalubres casuchas, donde
+se vive en forzosa vecindad con la groser&iacute;a, la estupidez y el desaseo?</p>
+
+<p>Pues sigue oyendo la descripci&oacute;n de mi retiro.....&mdash;Si quieres cazar, &aacute;
+la puerta de tu casa tienes liebres y perdices; en el monte de la
+derecha jabal&iacute;es y osos..... (&aacute; los cuales preparamos una batida); en el
+monte de la izquierda, corzos y venados, que ya han aparecido sobre mi
+mesa en varios guisos.&mdash;Si optas por la pesca, el r&iacute;o te brinda con
+anguilas, truchas y hasta exquisitos salmones.&mdash;&iquest;Eres herborizador?
+Trepemos al monte de Caldas, y encontrar&aacute;s plantas de todos los climas,
+inclusos el t&eacute; y el tabaco.&mdash;&iquest;Quieres flores? Pas&eacute;ate por el campo, y
+la pr&oacute;diga naturaleza te dar&aacute; mil variedades de rosas y mirtos
+silvestres, enredaderas, amapolas, lirios, madreselvas, violetas y
+jazmines.&mdash;&iquest;Deseas frutos? Desde el delicado gri&ntilde;&oacute;n, que no conoces,
+hasta la sabrosa pav&iacute;a; desde la avellana hasta la pera de manteca, y
+variadas manzanas, ciruelas riqu&iacute;simas, uvas, membrillos, melocotones,
+nueces y casta&ntilde;as, todo lo hallar&aacute;s en saz&oacute;n.&mdash;Porque aqu&iacute; reinan &aacute; un
+mismo tiempo las cuatro estaciones, seg&uacute;n que subas &oacute; bajes, &oacute; que
+camines al Norte &oacute; al Mediod&iacute;a. En ciertos sitios escarcha todas las
+noches; en otros hace calor. Arriba, el viento seca y orea la tierra;
+abajo, la humedecen constantes roc&iacute;os.....</p>
+
+<p>Pero la <i>especialidad</i>, la maravilla de este valle es la leche. Que
+tengas tisis &oacute; tengas asma; que Madrid te haya secado la m&eacute;dula de los
+huesos, &oacute; debas al estudio &oacute; &aacute; la disipaci&oacute;n una gran frialdad de
+est&oacute;mago....., &iexcl;nada te importe! Bebe leche por la ma&ntilde;ana, al mediod&iacute;a y
+&aacute; la noche, reci&eacute;n orde&ntilde;ada, como la toma el ternero, &oacute; trasnochada y
+cubierta de crema, cocida &oacute; cruda, l&iacute;quida &oacute; en requesones &oacute; en
+queso..... &iexcl;Mama &aacute; todas horas, te digo, y te nutrir&aacute;s, te refrescar&aacute;s,
+sacudir&aacute;s todas las ruindades madrile&ntilde;as, y remudar&aacute;s tu sangre, tu
+color, tu vida, todo tu ser!</p>
+
+<p>No creas que exagero: &iexcl;este es el para&iacute;so<a name="FNanchor_18_18" id="FNanchor_18_18"></a><a href="#Footnote_18_18" class="fnanchor">[18]</a>! Aqu&iacute; no quema el sol;
+aqu&iacute; no moja la lluvia..... (Es decir, aunque moja, no da reumas ni
+calambres.)&mdash;Ahora estamos en Agosto, y salgo sin sombrero &aacute; las once
+del d&iacute;a &aacute; coger fruta &oacute; &aacute; matar gorriones, y ni me da un tabardillo ni
+me duele siquiera la cabeza.....&mdash;Ayer he sufrido &aacute; pie quieto un
+aguacero de una hora, buscando en el r&iacute;o el nido de un salm&oacute;n, un
+aguacero de una hora, &aacute; la orilla del r&iacute;o, y no me he baldado.....</p>
+
+<p>&iexcl;Oh, s&iacute;! La benignidad de este clima es prodigiosa. Todos los elementos
+pierden aqu&iacute; su rigor y todas las bellezas del mundo ofrecen sus
+encantos..... &iexcl;Porque nada falte, hasta puedes ver el mar, s&oacute;lo con
+subirte al pr&oacute;ximo monte de Collados!.....</p>
+
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>Sin embargo, la mujer, sublimada por el cristianismo &aacute; esfera muchas
+veces superior &aacute; la del hombre; la mujer, objeto siempre en nuestra
+patria del culto de los caballeros, de las trovas de los poetas, de los
+agasajos de los rondadores nocturnos; la mujer, reina de su casa en
+Andaluc&iacute;a, lujosa, petimetra y holgazana &aacute; expensas del sudor del
+marido, lleva aqu&iacute; la parte m&aacute;s dura de los trabajos agr&iacute;colas. Ella
+ara, ella siembra, ella coge, ella gu&iacute;a el carro, guarda las vacas y
+sufre todos los rigores de la intemperie..... V&eacute;selas, pues, ajadas,
+feas, sucias, andrajosas, con el cu&eacute;vano &aacute; la espalda y el ni&ntilde;o dentro,
+encorvadas contra la tierra, sin ali&ntilde;o alguno en su traje ni asomos de
+tocado, mientras que el hombre se pasea ufano y compuesto, colorado y
+robusto, ocupado en pescar &oacute; en llevar las reses &aacute; las ferias.....</p>
+
+<p>&iexcl;Triste condici&oacute;n la de un pueblo que no rinde culto &aacute; la hermosura y
+donde el amor no se levanta sobre el ego&iacute;smo del m&aacute;s fuerte!</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+
+<p>El d&iacute;a de San Roque he asistido &aacute; las fiestas de <i>Somahoz</i> y regal&aacute;dome
+con la m&uacute;sica y el baile del pa&iacute;s.</p>
+
+<p>La m&uacute;sica es una especie de jota menos bulliciosa que las de Arag&oacute;n y de
+una melancol&iacute;a infinita.&mdash;El baile se distingue por la seriedad y
+circunspecci&oacute;n con que se mueven las parejas.</p>
+
+<p>No hay m&aacute;s instrumento que un pandero.</p>
+
+<p>La copla corre &aacute; cargo de una <i>cantora-bastonera</i>, cuyo pulm&oacute;n es
+infatigable.</p>
+
+<p>Pues bien: aun estas horas de expansi&oacute;n y esparcimiento, n&oacute;tase la
+frialdad &oacute; desd&eacute;n con que el hombre del campo mira &aacute; su
+compa&ntilde;era.&mdash;Parece como que el baile es un deber en tales d&iacute;as, un rito
+sagrado, algo que ya se vi&oacute; en el mundo antiguo. Ni sonrisas, ni
+rendimiento, ni obsequiosos mimos; nada hay en esta danza que se parezca
+al fandango ni &aacute; la jota. Los hombres tienen los ojos fijos en tierra, y
+las mujeres en el rostro de <i>su se&ntilde;or</i>.</p>
+
+<p>&iexcl;Ah! &iexcl;Pobres pasiegas! &iexcl;C&oacute;mo me explico ahora el que sus esposos las
+env&iacute;en &aacute; Madrid &aacute; desempe&ntilde;ar el papel de vacas de leche, convirtiendo la
+bendici&oacute;n conyugal y sus frutos en un oficio &oacute; granjer&iacute;a! &iexcl;Y cu&aacute;nto
+siento haber tenido que retratarlas, en conciencia, hace pocas noches,
+de la cruel manera siguiente, en una <i>ep&iacute;stola</i> que dirig&iacute; &aacute; nuestro
+amigo Cruzada!.....</p>
+
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">L&aacute;nguido el Pas las hortalizas riega</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que cultiva y se come &aacute; dos carrillos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La famosa en Madrid hembra pasiega.</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">Vi&eacute;rasla aqu&iacute;, entre chotos y novillos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Arar, sembrar, coger..... &iexcl;siempre &aacute; la espalda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El cu&eacute;vano cargado de chiquillos!.....</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">&Oacute;, bailando en los campos de esmeralda,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los domingos y fiestas, la hallar&iacute;as,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con las trenzas m&aacute;s largas que la falda,</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">Recios los huesos, las miradas fr&iacute;as,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y rebosando del corpi&ntilde;o el pecho,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Rica promesa de robustas cr&iacute;as.</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">Mas &iexcl;oh c&aacute;lculo vil!..... S&oacute;lo &iexcl;provecho</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Buscando en el amor, franco de porte,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Abren &aacute; estos gazn&aacute;piros el lecho,</span><br />
+<span style="margin-left: 3em;">Y, sin que el hijo luego les importe,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Anuncian <i>leche fresca</i> en el <span class="smcap">Diario</span>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A las bellas madrastras de la corte!</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .</span><br />
+</p>
+
+
+<p>Pero volvamos al baile del d&iacute;a de San Roque.</p>
+
+<p>Los vascongados que trabajan en el ferrocarril, tocaban la flauta de boj
+toscamente labrada, haciendo como quien dice rancho aparte, y bailaban &aacute;
+las pasiegas con m&aacute;s donaire y animaci&oacute;n. La luna creciente aparec&iacute;a ya
+sobre el ocaso &aacute; presidir los pat&eacute;ticos instantes del anochecer. Del r&iacute;o
+y de la selva brotaba el concierto misterioso con que las aguas, las
+plantas y los animales daban su adi&oacute;s al d&iacute;a. Sonaban &aacute; lo lejos las
+esquilas de los ganados y el &uacute;ltimo tiro del fatigado cazador, mientras
+que en las cumbres de los montes resplandec&iacute;a la hoguera de los pastores
+y modulaba el viento l&aacute;nguidos sollozos que parec&iacute;an el lejano murmullo
+de Madrid.....</p>
+
+<p>Pero me dir&aacute;s:&mdash;&iquest;Cu&aacute;ndo llegas &aacute; <i>Santander</i>, &aacute; la capital de la
+provincia, al t&eacute;rmino de tu anunciado viaje?</p>
+
+<p>Llegar&eacute;, amigo m&iacute;o, cuando <i>acabemos</i> el trozo de ferrocarril de <i>Los
+Corrales &aacute; Torrelavega</i>, en que <i>trabajamos</i> sin descanso, por medio de
+apuestas y de profec&iacute;as, todos los habitantes de este valle, desde la
+distinguida familia constructora (inglesa por m&aacute;s se&ntilde;as), hasta mi
+humilde persona, que ha clavado ya m&aacute;s de una escarpia asentando
+<i>rails</i>.....&mdash;Conque ten otra semana de paciencia.</p>
+
+
+<p class="num">VII</p>
+
+<p class="subhead">ESTRENO DE UN FERROCARRIL.&mdash;CAT&Aacute;STROFE</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>Ya est&aacute;bamos &aacute; media legua del fin de nuestro viaje de inauguraci&oacute;n:
+acab&aacute;bamos de entrar en el Valle de Buelna, de regreso de Santander:
+s&oacute;lo nos faltaban cuatro minutos de marcha por la llanura, para
+estrechar la mano &aacute; los que nos aguardaban ansiosos, con las botellas de
+Champagne &aacute; medio abrir, y celebrar la apertura de esta secci&oacute;n de la
+v&iacute;a f&eacute;rrea..... Pas&aacute;bamos sobre el &uacute;ltimo terrapl&eacute;n&mdash;tambi&eacute;n el
+<i>&uacute;ltimo</i>, por haberse conclu&iacute;do aquella misma ma&ntilde;ana.</p>
+
+<p>Esta obra tiene por la izquierda (hacia donde ca&iacute;mos) 22 pies de
+elevaci&oacute;n, por la derecha 35, y se alza sobre el r&iacute;o Besaya, formando,
+como &eacute;l, una ligera curva.</p>
+
+<p>De pronto, pero no sin que hubi&eacute;semos notado ya cierta vacilaci&oacute;n en la
+marcha del tren, como si se balanceasen las traviesas, sentimos una
+fuerte sacudida de atr&aacute;s para adelante, seguida de un grito general de
+horror de las gentes que hab&iacute;a en los balcones de los pr&oacute;ximos <i>Ba&ntilde;os
+de las Caldas</i> y en las pe&ntilde;as cercanas al ferrocarril.....</p>
+
+<p>A este grito contest&oacute; otro m&aacute;s espantoso, que lanzamos los del tren al
+ver que nos faltaba la tierra, que nuestro vag&oacute;n se inclinaba al abismo,
+que las maderas cruj&iacute;an, que la locomotora ca&iacute;a despe&ntilde;ada arrastr&aacute;ndonos
+detr&aacute;s, envueltos en los materiales del terrapl&eacute;n.....</p>
+
+<p>Del <i>t&eacute;nder</i> y de la locomotora, que iban delante de m&iacute; llenos de gente,
+no se ve&iacute;a ya nada, sino humo, polvo, fuego; agua que corr&iacute;a de la
+caldera; las ruedas vueltas hacia arriba; las pe&ntilde;as saltando al empuje
+de la m&aacute;quina, que aun quer&iacute;a andar despu&eacute;s de haber encallado en ellas;
+alg&uacute;n hombre que se levantaba ensangrentado de debajo de aquellas
+destrozadas moles, dando alaridos; y nuestro vag&oacute;n, al cual le tocaba
+volcar en seguida, y al que le faltaba poco para acabar de dar la vuelta
+&oacute; para saltar en astillas.....</p>
+
+<p>Mil muertes nos amenazaron en aquellos cuatro segundos: delante, la
+caldera, que pod&iacute;a reventar..... (no sab&iacute;amos que un rail la hab&iacute;a
+atravesado de parte &aacute; parte); &aacute; un lado, las pe&ntilde;as del abismo que nos
+aguardaban y nuestro propio vag&oacute;n que se nos ven&iacute;a encima; detr&aacute;s, los
+dem&aacute;s coches, que, al pararse, nos golpeaban con la velocidad adquirida;
+debajo, el camino que se hund&iacute;a con nosotros.....</p>
+
+<p>Y luego el horror, la pena, el miedo....., la compasi&oacute;n por aquellas
+diez &oacute; doce personas que iban delante de m&iacute;, y que ya no ve&iacute;a, y que
+supon&iacute;a muertas debajo del t&eacute;nder y de la locomotora.....&mdash;&iexcl;Oh! fueron
+cuatro segundos....., pero cuatro inmensidades de pensamientos, de
+recuerdos, de angustias.</p>
+
+<p>Las descripciones le&iacute;das de otras desgracias; la muerte imprevista; el
+mundo que desaparece; la familia; los amigos; el natural arrepentimiento
+del viaje; las personas que nos esperan; la fiesta frustrada; el
+instinto que clama por la conservaci&oacute;n; el alma que condensa todo su
+poder, todas sus facultades para el instante supremo, y que,
+despidi&eacute;ndose de s&iacute; misma, se dice: &laquo;<i>aqu&iacute; era la muerte</i>.....&raquo;; todo
+esto y mil nimiedades que no s&eacute; c&oacute;mo caben en aquella situaci&oacute;n extrema,
+mil ideas fr&iacute;volas, unidas &aacute; otras muy solemnes y graves, la muleta, la
+mano cortada, lo que ser&aacute; uno sin dientes, la cuesti&oacute;n de la
+inmortalidad del alma, lo que dir&aacute; fulana cuando sepa lo sucedido, c&oacute;mo
+llegar&aacute; la noticia al hogar paterno, y un punto de conformidad
+cristiana, y una mirada al cielo, y la tranquilidad m&aacute;s estoica, y el
+miedo m&aacute;s miserable: todo eso y mucho m&aacute;s, resumido en una idea
+multiforme, s&uacute;bita, luminosa, intuitiva, llenaron aquellos cuatro
+segundos, abreviatura y t&eacute;rmino de la existencia.</p>
+
+<p>Cuando me vi en salvo, he aqu&iacute; lo que observ&eacute; y c&oacute;mo me d&iacute; cuenta de
+todo lo ocurrido en tan poco tiempo.</p>
+
+<p>El terrapl&eacute;n se hab&iacute;a hundido hacia la izquierda; la locomotora volc&oacute;
+por all&iacute;, encorvando el rail sobre que gravitaba; pero, como marchaba al
+mismo tiempo que ca&iacute;a, se encontr&oacute; con el rail siguiente, que atraves&oacute;
+la caldera de parte &aacute; parte. Unido esto &aacute; que el Ingeniero ingl&eacute;s
+Alfredo Jee, que hac&iacute;a de maquinista, tuvo tiempo <i>antes de morir</i> de
+quitar alguna fuerza &aacute; la m&aacute;quina, di&oacute; por resultado que la locomotora
+encall&oacute; en las rocas que hay al pie del terrapl&eacute;n, por su parte menos
+elevada, y se par&oacute;, no sin haber dado dos vueltas enteras en el aire y
+el t&eacute;nder una.</p>
+
+<p>Nuestro vag&oacute;n se balanceaba sobre el abismo..... &iexcl;Un paso m&aacute;s, y cae
+tambi&eacute;n! El siguiente estaba descarrilado; el otro sobre los rails, y el
+coche de primera tan perfectamente colocado sobre la v&iacute;a, que las
+Autoridades y personas de edad que lo ocupaban, no se enteraron desde
+luego de nuestro peligro, sino que creyeron que nos hab&iacute;amos parado.</p>
+
+<p>Los que iban en la m&aacute;quina y en el t&eacute;nder rodaron por la pendiente
+movediza del terrapl&eacute;n.&mdash;&iexcl;Ni ellos mismos saben c&oacute;mo! Los m&aacute;s
+afortunados quedaron en pie, y huyeron de la mole que se les ven&iacute;a
+encima. Los hermanos Jee, que iban delante de todos, cayeron mal, &oacute; no
+tuvieron tiempo de huir, y quedaron debajo de la locomotora, el uno,
+Alfredo, muerto en el acto, abrasado por toda la lumbre y por el agua
+hirviente de la m&aacute;quina, y cogido por una rueda en medio del pecho; y el
+otro, Morlando, preso entre las piernas de su hermano y una pe&ntilde;a,
+tendido boca abajo, con la cabeza y el pecho fuera de la m&aacute;quina, pero
+recibiendo desde la cintura hasta los pies, y especialmente en la pierna
+derecha, el agua hirviendo de la caldera y el calor del hierro y de los
+carbones hechos ascuas.&mdash;Contusos, ligeramente heridos &oacute; quemados,
+estaban otros muchos; pero ninguno de gravedad.</p>
+
+<p>Nuestro dolor al ver muerto al eminente ingeniero Alfredo Jee, y en tan
+grave situaci&oacute;n &aacute; su hermano; nuestro asombro al encontrarnos vivos;
+nuestro reconocimiento &aacute; Dios que nos hab&iacute;a librado; el terror del
+pueblo que nos cercaba; los penosos cinco cuartos de hora que se tard&oacute;
+en sacar &aacute; Morlando Jee de debajo de la m&aacute;quina, son cosas que no
+acertar&iacute;a &aacute; describir.....</p>
+
+<p>M&iacute;ster Morlando Jee vive todav&iacute;a; pero fr&iacute;o como el granizo y sin
+esperanza de salvaci&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p>El desgraciado muri&oacute; &aacute; la noche siguiente.</p>
+
+<p style="font-size:85%;margin-top:3%;"><b>Los Corrales (Valle de Buelna), 1858.</b><br />
+</p>
+
+
+<p class="img1">
+<a name="MI_PRIMER_VIAJE_A_TOLEDO" id="MI_PRIMER_VIAJE_A_TOLEDO"></a>
+<img src="images/ill_023.png"
+width="497" height="153"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+<h2>MI PRIMER VIAJE A TOLEDO</h2>
+
+<p class="c"><b>&mdash;&mdash;&mdash;</b></p>
+
+<p class="non"><img src="images/ill_024.png"
+width="79" height="91"
+alt="E"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">l</span>
+ferrocarril de Castillejo &aacute; Toledo acaba de ser inaugurado, lo cual
+significa en sustancia que la vetusta ciudad imperial se encuentra ya &aacute;
+las puertas de Madrid.&mdash;De esperar es, por consiguiente, que, pues tan
+r&aacute;pido, c&oacute;modo y barato resulta hoy el viaje, todos los amantes de la
+belleza art&iacute;stica y de las glorias patrias vayan sin p&eacute;rdida de tiempo &aacute;
+admirar con sus propios ojos aquel museo de maravillas.</p>
+
+<p>En el &iacute;nterin, si &aacute; bien lo tienen, d&iacute;gnense leer los apuntes que yo he
+hecho en mi cartera durante los dos d&iacute;as que acabo de pasar en la Roma
+de nuestra historia; apuntes que, si no son una <i>Gu&iacute;a</i> ni mucho menos,
+revelan todo el entusiasmo que puede inspirar &aacute; un buen espa&ntilde;ol,
+aficionado &aacute; las artes, la noble ciudad tantas veces cantada por
+Zorrilla.</p>
+
+<p class="ast">. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .
+. . . . . . . . . . . . . . . . .</p>
+
+<p><i>Toledo</i> es un magn&iacute;fico &aacute;lbum arquitect&oacute;nico, donde cada siglo ha
+colocado su p&aacute;gina de piedra. Ver &aacute; Toledo es leer &aacute; un mismo tiempo la
+historia de Espa&ntilde;a y la historia de la Arquitectura.</p>
+
+<p>M&aacute;s ricas en monumentos &aacute;rabes son C&oacute;rdoba, Sevilla y Granada, en obras
+romanas M&eacute;rida y Segovia, en g&oacute;ticas los reinos de Le&oacute;n y Castilla la
+Vieja; pero ninguna ciudad como <i>Toledo</i> lo encierra todo; ninguna como
+ella puede ostentar juntamente grandes obras de todos los tiempos y de
+todos los per&iacute;odos del arte. Y consiste en que Toledo es una ciudad diez
+veces hist&oacute;rica, que diez veces ha resucitado de sus cenizas, que ha
+puesto en su frente corona sobre corona, llegando al cabo &aacute; verse
+investida de toda la grandeza de la historia patria.</p>
+
+<p>Su fundaci&oacute;n, perdida en la noche de la f&aacute;bula como todo lo &eacute;pico, es
+para unos obra de H&eacute;rcules, para otros se remonta &aacute; la fuente de los
+d&iacute;as aut&eacute;nticos; al pueblo jud&iacute;o. Y lo mismo que la religi&oacute;n y el
+paganismo se la disputan, ved c&oacute;mo luchan despu&eacute;s todos los invasores de
+Espa&ntilde;a por engrandecerla.....</p>
+
+<p>&iexcl;Ah! no todos: que si bien es verdad que los b&aacute;rbaros del Norte la
+respetaron hace quince siglos, no es menos cierto que los franceses del
+siglo <span class="smcap">xix</span> quemaron y destruyeron sus alc&aacute;zares y templos.</p>
+
+<p>De cualquier modo, Toledo ha sido la ciudad bien amada de los siglos. La
+antigua Carpetania la cuenta entre sus pueblos patriarcales, Roma entre
+sus colonias, entre sus esclavas los alanos, entre sus reinas los godos.
+En ella busca amparo el naciente Cristianismo, y los renombrados
+Concilios toledanos enaltecen su fama en todos los pueblos visitados por
+los Varones Apost&oacute;licos. Asentar&aacute; en ella luego Rodrigo su corrompida
+corte, y la avasallar&aacute;n despu&eacute;s los &aacute;rabes..... Pero Toledo no habr&aacute;
+muerto todav&iacute;a. Aun ser&aacute; corte de los grandes Alfonsos, amparo de los
+errantes jud&iacute;os, mansi&oacute;n de Isabel la Cat&oacute;lica y Carlos I de Espa&ntilde;a,
+cuna, en fin, de los primeros albores de libertad en tiempo de las
+Comunidades de Castilla.</p>
+
+<p>Pues bien: toda esta grandeza, todo este poder, toda esta fortuna est&aacute;n
+escritos en sus innumerables monumentos. En m&aacute;s de una torre
+desmantelada, &aacute; que sirvieron de cimiento ruinas de la dominaci&oacute;n de
+Roma, hay ventana que fu&eacute; primero ajimez &aacute;rabe, despu&eacute;s ojiva g&oacute;tica,
+luego nicho del Renacimiento, y que hoy es balc&oacute;n adornado de flores &aacute;
+que se asoma la hija del campanero. En &eacute;l veis borrados los junquillos y
+doseletes; not&aacute;is el rastro del arco estalact&iacute;tico, ech&aacute;is de ver un
+resto de friso greco-romano, y acaso encontr&aacute;is alg&uacute;n extravagante
+delirio de Churriguera; todo revuelto y remendado, pero todo elocuente
+y revelador de pasados destinos.</p>
+
+<p>La <i>Catedral</i>, sobre todo, es la urna cineraria de las grandezas
+espa&ntilde;olas. Cada per&iacute;odo de civilizaci&oacute;n ha grabado en ella su nombre:
+cada generaci&oacute;n ha dejado el polvo de sus h&eacute;roes.&mdash;Cr&uacute;zase con
+melanc&oacute;lico orgullo aquel museo en que todos nuestros artistas han
+labrado una columna, colgado un cuadro &oacute; tallado un santo de madera;
+donde cada conquistador ha depositado las banderas de su ej&eacute;rcito y los
+trofeos tomados al ej&eacute;rcito vencido; donde los reyes han buscado
+sepultura, as&iacute; como los poetas y los poderosos; donde uno dej&oacute; sus
+alhajas, otro su librer&iacute;a, este su espada y su armadura, aquel las obras
+de su ingenio. Parece la Catedral, considerada de este modo, una matrona
+antiqu&iacute;sima, una venerable abuela, &aacute; la cual cada uno ha contado sus
+tristezas, confiado sus secretos, legado su gloria, pedido consejo en la
+desgracia y debido una oraci&oacute;n en la hora de la muerte.</p>
+
+<p>All&iacute; duermen Enrique de Trastamara, el rey fratricida; all&iacute; los santos y
+los arzobispos que guerrearon contra los moros; all&iacute; los mismos
+arquitectos que sucesivamente, durante muchos siglos, fueron
+construyendo la Catedral; all&iacute; D. &Aacute;lvaro de Luna, el soberbio enemigo
+del feudalismo, y D. Enrique III el <i>Doliente</i>, y D. Juan I, y famosas
+reinas, y capitanes, y prelados, y damas hermos&iacute;simas, que reinaron en
+famosos torneos; all&iacute; est&aacute;n las banderas cogidas &aacute; los agarenos en cien
+batallas, y las perlas y los diamantes acumulados por los jud&iacute;os, y los
+frescos de Jord&aacute;n, y las esculturas de Berruguete, y verjas de cien
+autores, todas de un m&eacute;rito asombroso, y mil reliquias, mil ex votos,
+mil preciosidades aut&eacute;nticas, hist&oacute;ricas, paleogr&aacute;ficas, art&iacute;sticas.</p>
+
+<p>Lo repetimos: la <i>Catedral</i> es un museo, un archivo, una biblioteca
+inmensa, donde el artista, el poeta, el arque&oacute;logo, el historiador,
+todos los que aman el pasado, encontrar&aacute;n inagotables tesoros.</p>
+
+<p>Pues si la consideramos ya como edificio, como obra de arquitectura,
+como templo g&oacute;tico, &iexcl;qu&eacute; nuevas maravillas, qu&eacute; riqueza, qu&eacute;
+grandiosidad, qu&eacute; excelsitud!.....</p>
+
+<p>All&iacute; est&aacute; toda la historia del estilo g&oacute;tico, desde el godo, anterior &aacute;
+la invasi&oacute;n de los b&aacute;rbaros, hasta el gracioso y puro del siglo <span class="smcap">xiii</span>.
+All&iacute; hay portadas m&aacute;s bellas que las de Nuestra Se&ntilde;ora de Par&iacute;s y que
+las elegant&iacute;simas de las catedrales de Burgos y Sevilla; all&iacute; atrevidas
+b&oacute;vedas, vistosos rosetones, a&eacute;reos doseletes, casetones cuajados de
+estatuas en miniatura, vidrieras de colores que filtran dulcemente la
+luz del cielo, y mil y mil molduras y archivoltas que entretienen la
+vista y la imaginaci&oacute;n por su interminable variedad.</p>
+
+<p>La primitiva iglesia fu&eacute; fundada por San Eugenio, y sobre ella bordaron
+los moros una gran mezquita. Reconquistada la ciudad, San Fernando no
+quiso que en la Catedral toledana hubiese ni tan siquiera huellas de los
+infieles, y la destruy&oacute; hasta los cimientos, poniendo en aquel mismo
+sitio la primera piedra del templo actual. Doscientos cincuenta a&ntilde;os se
+tard&oacute; en construirlo, y todav&iacute;a hoy se sigue trabajando en pormenores de
+ornamentaci&oacute;n.....</p>
+
+<p>Pero no me es dado proseguir, ni tampoco me queda tiempo de bosquejar,
+como quisiera, otros monumentos de <i>Toledo</i>.....&mdash;Esta rapid&iacute;sima rese&ntilde;a
+ha de publicarse dentro de dos horas, y los cajistas me van quitando de
+las manos las cuartillas seg&uacute;n que las escribo de primera intenci&oacute;n.</p>
+
+<p>Dejo, pues, para cuando est&eacute; m&aacute;s despacio, suponiendo que llegue &aacute;
+estarlo alguna vez, describir la iglesia y claustro de <i>San Juan de los
+Reyes</i>....., sobre todo el claustro, que parece un jard&iacute;n de piedra,
+medio destru&iacute;do por una tempestad.....&mdash;&iexcl;Ah, franceses!..... &iquest;C&oacute;mo no
+mor&iacute;s de bochorno, al pensar que destrozasteis aquellos primores
+art&iacute;sticos?</p>
+
+<p>Tambi&eacute;n siento mucho no poder hablar detenidamente del ces&aacute;reo <i>Alc&aacute;zar</i>
+que sirve como de corona mural &aacute; <i>Toledo</i>, pues que se eleva sobre la
+m&aacute;s alta cumbre de la ciudad. Baste decir que es una obra digna de
+Carlos V, de Alonso de Covarrubias y de Juan de Herrera. El gran
+Emperador mand&oacute; edificarlo en aquel eminente paraje, donde yac&iacute;a en
+ruinas el viejo Alc&aacute;zar que habitaron los grandes Alfonsos.....; y es
+fama que, siempre que bajaba &oacute; sub&iacute;a la monumental escalera, se paraba
+en su gran meseta y dec&iacute;a:&mdash;&laquo;<i>S&oacute;lo aqu&iacute; me creo verdaderamente
+Emperador.</i>&raquo;</p>
+
+<p>En fin: un tomo entero no bastar&iacute;a para rese&ntilde;ar todo lo que hay que ver
+en <i>Toledo</i>, desde que se la descubre, escalonada en aquella especie de
+erguida pen&iacute;nsula, &oacute; corpulento promontorio ce&ntilde;ido por el profundo Tajo,
+y se comienza &aacute; subir la &aacute;spera cuesta, y se pasa el venerable <i>Puente
+de Alc&aacute;ntara</i>, y se penetra por la hist&oacute;rica y bell&iacute;sima <i>Puerta de
+Visagra</i>, hasta que se recorre aquel d&eacute;dalo de torcidas calles ar&aacute;bigas,
+y se baja por el lado opuesto, y se vuelve &aacute; salir al campo por el
+<i>Puente de San Mart&iacute;n</i>.&mdash;Sinagogas; mezquitas; alminares que sirven de
+torres &aacute; iglesias cristianas; <i>Puertas</i> tan notables como la del
+<i>Cambr&oacute;n</i>, que compendia toda la historia de <i>Toledo</i>, pues en ella han
+puesto mano Wamba, los moros y Carlos V, ennobleci&eacute;ndola m&aacute;s y m&aacute;s con
+cada restauraci&oacute;n; ruinas de <i>Palacios</i> tan interesantes,
+respectivamente, como los que habitaron D. Pedro el <i>Cruel</i> y D. Enrique
+de Trastamara; murallas del tiempo de D. Rodrigo; el <i>Ba&ntilde;o de la Cava</i>;
+la <i>Capilla moz&aacute;rabe</i> de la Catedral; la gran <i>F&aacute;brica de Armas</i>, donde
+se siguen forjando y templando espadas como las que nos valieron tantas
+victorias en otros d&iacute;as; <i>El Cristo de la Vega</i> de la leyenda de
+Zorrilla; la rom&aacute;ntica Plaza del <i>Zocodover</i>; la <i>Posada de la Sangre</i>,
+contempor&aacute;nea de Don Quijote; &iexcl;qu&eacute; s&eacute; yo cu&aacute;ntas cosas me han
+entusiasmado durante mi estancia en <i>Toledo</i>!.....</p>
+
+<p>Citar&eacute; &uacute;nicamente, para concluir, mis &uacute;ltimas emociones en la que
+llamar&eacute; <i>nuestra ciudad eterna</i>.</p>
+
+<p>Hab&iacute;a llegado el momento de regresar &aacute; Madrid, al mundo de la pol&iacute;tica y
+de los negocios.....</p>
+
+<p>La tarde era tempestuosa..... Negras nubes y remotos truenos amenazaban
+&aacute; los toledanos con una gran tormenta.</p>
+
+<p>Ten&iacute;a yo resuelto de antemano que mi &uacute;ltima visita ser&iacute;a para la
+<i>Catedral</i>, donde ya hab&iacute;a estado lo menos ocho veces en el espacio de
+dos d&iacute;as.....&mdash;Deseaba despedirme all&iacute; solemnemente de <span class="smcap">Toledo</span>.</p>
+
+<p>Mi compa&ntilde;ero de viaje y querido amigo el insigne m&uacute;sico D. Mariano
+V&aacute;zquez me esperaba en la gran Bas&iacute;lica, enteramente solo, sentado
+delante del magn&iacute;fico &oacute;rgano llamado del De&aacute;n, arrancando de su hondo
+seno solemnes y pat&eacute;ticos gemidos.&mdash;Tocaba la <i>Marcha f&uacute;nebre en la
+muerte de un h&eacute;roe</i>, escrita por Beethowen el d&iacute;a que supo que
+Bonaparte &laquo;hab&iacute;a descendido hasta el extremo de coronarse
+Emperador&raquo;.&mdash;El sacrist&aacute;n se hab&iacute;a prestado tambi&eacute;n &aacute; ejercer el oficio
+que no era el suyo, encarg&aacute;ndose de los fuelles.....</p>
+
+<p>Las b&oacute;vedas de la Catedral temblaban ante aquella tempestad de armon&iacute;a
+que lanzaba el poderoso instrumento. Las &uacute;ltimas luces de la tarde
+penetraban desfallecidas por los calados rosetones, dando fant&aacute;sticos
+contornos &aacute; las figuras pintadas en los vidrios.&mdash;Abajo, en el templo,
+estaba yo solo.....</p>
+
+<p>&iquest;El canto de gloria y de muerte que exhalaba el &oacute;rgano, ca&iacute;a sobre
+tantas sepulturas, sobre tanta grandeza desvanecida, sobre tanta
+soberbia humillada, como un sufragio &oacute; como un anatema?..... &iexcl;No s&eacute;!</p>
+
+<p>Perdido yo en la sombra de aquellas fr&iacute;as y solitarias capillas, cre&iacute;a
+que el <i>h&eacute;roe</i> muerto de la composici&oacute;n de Beethowen era el <i>honor
+espa&ntilde;ol</i>.</p>
+
+<p>A lo lejos me pareci&oacute; oir las carcajadas de la moderna corte de Espa&ntilde;a,
+confundidas con las risas de desprecio de los riffe&ntilde;os, de los mejicanos
+y de los poseedores de Gibraltar. &iexcl;Hasta cre&iacute; sentir ruido de mejillas
+abofeteadas, y nuevas risas, y crujidos de huesos que se remov&iacute;an
+indignados bajo las losas de los sepulcros!</p>
+
+<p>&laquo;&iexcl;Los extranjeros nos insultan!.....&raquo;&mdash;gritaba una voz en los
+aires.....</p>
+
+<p>El &oacute;rgano hab&iacute;a callado. Levant&eacute; la frente, y quise huir..... Pero ya
+era de noche, y las tinieblas me rodeaban.&mdash;Lleg&oacute; en esto mi amigo, y me
+sac&oacute; de la Catedral.</p>
+
+<p>Una furiosa tormenta estaba descargando sobre <i>Toledo</i>..... Pero se
+acercaba la hora de partida del tren, y tuvimos que salir &aacute; escape entre
+la granizada y el hurac&aacute;n, como almas que se lleva el diablo.</p>
+
+<p>Tres horas despu&eacute;s me hallaba en el caf&eacute; Suizo de Madrid.</p>
+
+<p style="font-size:85%;margin-top:3%;"><b>Junio de 1858.</b><br /></p>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_013.png"
+width="80" height="64"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+<p class="img1">
+<a name="EL_ECLIPSE_DE_SOL_DE_1860" id="EL_ECLIPSE_DE_SOL_DE_1860"></a>
+<img src="images/ill_015.png"
+width="479" height="145"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>EL ECLIPSE DE SOL DE 1860</h2>
+<p class="c"><b>&mdash;&mdash;&mdash;</b></p>
+
+
+
+<p class="non"><img src="images/ill_014.png"
+width="83" height="76"
+alt="D"
+style="float:left;
+margin-top:-1%;" /><span class="smcap">oy</span>
+fe de haberlo visto con mis propios ojos, ayer &aacute; 18 de Julio, de dos
+&aacute; tres de la tarde, desde las venerandas ruinas de Sagunto, &oacute; sea desde
+lo alto del castillo de Murviedro.</p>
+
+<p>Con este solo fin hab&iacute;a salido la v&iacute;spera de la villa y corte de las
+Espa&ntilde;as en el tren correo. Al pasar por Valencia se me agregaron, seg&uacute;n
+estaba convenido, algunos poetas de las m&aacute;rgenes del Turia, con quienes
+me liga antigua amistad, y todos juntos llegamos al castillo una hora
+antes de la anunciada por el Calendario para el comienzo de la gran
+tragedia celeste.</p>
+
+<p>En aquel hist&oacute;rico lugar, donde comenzaba la zona en que ser&iacute;a
+<i>totalmente</i> visible la cat&aacute;strofe, no se hallaba constitu&iacute;da ninguna
+comisi&oacute;n de astr&oacute;nomos, armada de instrumentos, con objeto de hacer la
+autopsia al astro-rey luego que muriese....., y por eso mismo hab&iacute;amos
+determinado mis amigos y yo establecer all&iacute; nuestro observatorio
+po&eacute;tico, ganosos de experimentar en el momento solemne todas las
+emociones dram&aacute;ticas y religiosas de la inocencia &oacute; de la
+ignorancia.....&mdash;Est&aacute;bamos, pues, solos con el <i>coro tr&aacute;gico</i>, y el coro
+tr&aacute;gico se compon&iacute;a de labriegos del pa&iacute;s..... &iexcl;De aquellos labriegos
+que rara vez suben &aacute; la antiqu&iacute;sima fortaleza, pero siempre para honra y
+gloria de Espa&ntilde;a!</p>
+
+<p>As&iacute; lo pensaba yo al ver al actual pueblo saguntino subir desde la villa
+&aacute; la ciudadela. Pensaba en el d&iacute;a que sus antepasados subieron por
+aquellas mismas rampas talladas en la roca, y no volvieron &aacute; bajar, sino
+que perecieron heroica y voluntariamente, dando al h&eacute;roe cartagin&eacute;s el
+m&aacute;s grande espect&aacute;culo de patriotismo que registra la historia: &oacute;
+recordaba aquel otro d&iacute;a, casi de nuestro tiempo, en que las tropas de
+Napole&oacute;n se estrellaron una vez y otra contra aquel ruinoso baluarte,
+guarnecido por un pu&ntilde;ado de valientes, que acababan de dejar el arado
+para subir &aacute; defender &aacute; costa de su vida el <i>muro viejo</i> (Murviedro).</p>
+
+<p>A la verdad, estas consideraciones hist&oacute;ricas eran muy adecuado pr&oacute;logo
+al &eacute;pico suceso que aguard&aacute;bamos. Todo ello ten&iacute;a dimensiones hom&eacute;ricas;
+y como el cielo, la tierra y el mar que se desplegaban ante nuestra
+vista eran los mismos de hace veintid&oacute;s siglos, hubo momentos en que
+perd&iacute; toda conciencia del tiempo, &oacute; en que confund&iacute; lo pasado con lo
+presente, y aun con lo futuro, que era el eclipse.....</p>
+
+<p>A mis pies ve&iacute;a, por una parte, las imponentes ruinas del <i>Anfiteatro
+romano</i>; por otra, la villa actual; alrededor, una verde llanura poblada
+de algarrobos, olivos y moreras, y m&aacute;s lejos el azul Mediterr&aacute;neo, &oacute;
+suaves cordilleras de monta&ntilde;as que delineaban, por decirlo as&iacute;, un
+magn&iacute;fico y resplandeciente horizonte.</p>
+
+<p>El d&iacute;a estaba sereno y caluroso. El sol inundaba de luz las soledades
+del espacio, animando y engrandeciendo el vast&iacute;simo paisaje. Largos y
+mon&oacute;tonos zumbidos de cigarras y de otros insectos voladores poblaban el
+aire de un sordo y so&ntilde;oliente murmullo, que convidaba &aacute; la siesta.
+Callaban las aves, adormecidas por el calor, y callaban tambi&eacute;n los
+hombres, atentos al deicidio que se preparaba en los cielos.</p>
+
+<p>A la izquierda, y precisamente donde empezaban &aacute; amontonarse algunas
+cenicientas nubes, divis&aacute;base un rompimiento de la cordillera, que me
+dijeron daba paso al <i>Desierto de las Palmas</i>.&mdash;All&iacute;, lo mismo que en
+otros parajes de la Pen&iacute;nsula, miles de humanos seres, olvidados de las
+agitaciones y mezquinos intereses de esta vida, estaban como nosotros en
+expectaci&oacute;n del fen&oacute;meno celeste; unos llevados de amor &aacute; la ciencia,
+otros de culto &aacute; lo maravilloso, quienes del miedo, quienes de mera
+curiosidad.</p>
+
+<p>En lo que &aacute; m&iacute; toca, yo consideraba en aquel instante al g&eacute;nero humano
+de un modo que no lo hab&iacute;a considerado nunca: no ya como una especie
+privilegiada que cumple estos &oacute; aquellos destinos en el mundo; no como
+<i>actores</i> del gran teatro del universo; no como los personajes
+principales del largo drama que llamamos Historia, sino &uacute;nicamente como
+<i>espectadores</i> alojados en un peque&ntilde;o planeta, como simples pobladores
+de nuestro globo, como accidentes de la creaci&oacute;n, como testigos de la
+marcha misteriosa de mil mundos. Las ciencias, la pol&iacute;tica, la
+filosof&iacute;a, los odios, las ambiciones, el amor, la guerra, el infortunio,
+todo lo que constituye nuestra cotidiana vida, hab&iacute;a perdido su inter&eacute;s
+en aquel momento. Todos los hombres resultaban iguales. Un poder
+superior, la incontrastable fuerza que rige los orbes, les hac&iacute;a pensar
+en cosas m&aacute;s grandes que la sociedad y que la civilizaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; eran,
+qu&eacute; pod&iacute;an ser las potestades humanas, cuando mundos enteros aparec&iacute;an
+como fr&aacute;giles barquillas perdidas en el infinito espacio, y se les ve&iacute;a
+navegar &aacute; merced del potente soplo que los empuja por sus misteriosos
+derroteros?</p>
+
+<p>Eran ya las dos....., la hora anunciada y esperada hace tanto tiempo por
+los astr&oacute;nomos.</p>
+
+<p>El eclipse hab&iacute;a principiado; pero aun no se percib&iacute;a alteraci&oacute;n alguna
+en la luz del sol.</p>
+
+<p>A eso de las dos y media empezaron &aacute; palidecer las nubes, mientras que
+el mar se pon&iacute;a cada vez m&aacute;s sombr&iacute;o.</p>
+
+<p>La luz del sol era blanca como la de la luna, y la sombra de los cuerpos
+intensamente negra, pero de vagos contornos.</p>
+
+<p>El cielo estaba despejado; la atm&oacute;sfera di&aacute;fana. &iexcl;El sol se hallaba en
+el mediod&iacute;a; y, sin embargo, se aproximaba la noche!</p>
+
+<p>Nuestros semblantes se iban poniendo l&iacute;vidos..... Una claridad f&uacute;nebre,
+que ya no era semejante &aacute; la de la luna, sino &aacute; la de la luz el&eacute;ctrica,
+alumbraba fant&aacute;sticamente la ciudad y las ruinas del Anfiteatro.</p>
+
+<p>Las nubes tomaban un color gris como el de la ceniza. El mar continuaba
+obscureci&eacute;ndose.....</p>
+
+<p>&iexcl;Y nada de esto se parec&iacute;a al anochecer!..... Lo imponente era el ver
+que all&aacute;, en las regiones superiores del cielo, segu&iacute;a siendo de d&iacute;a,
+mientras que en la infortunada tierra y en su atm&oacute;sfera cund&iacute;a la
+obscuridad. Es decir: &iexcl;que la luz del cielo no llegaba ya &aacute; la tierra!</p>
+
+<p>Por lo dem&aacute;s, &aacute; la simple vista no se notaba todav&iacute;a alteraci&oacute;n alguna
+en el disco del sol. Ciertamente, casi todo &eacute;l estaba eclipsado; pero el
+ligero limbo que aun se percib&iacute;a, irradiaba el suficiente fulgor para
+ocultar &aacute; nuestros d&eacute;biles ojos la gran sombra que ya amenazaba
+sepultarlo.</p>
+
+<p>Tenemos, pues, que el sol reverberaba en el cenit; que el cielo, &oacute; sea
+el espacio &aacute; que no alcanzaba la sombra de la luna, segu&iacute;a inundado de
+luz como antes del fen&oacute;meno, y que, sin embargo, la noche ca&iacute;a sobre la
+tierra, s&uacute;bita, aceleradamente ya, sin gradaci&oacute;n ni crep&uacute;sculo, como si
+nuestro planeta hubiese tenido luz propia y un soplo del Hacedor la
+hubiera apagado repentinamente.</p>
+
+<p>&iexcl;En esto&mdash;(todo lo que ya diga sucedi&oacute; en menos de un segundo)&mdash;en esto
+expira instant&aacute;neamente el &uacute;ltimo fulgor; cambian de aspecto todas las
+cosas; vense lucir dos estrellas cerca del astro agonizante; lev&aacute;ntase
+un espantoso viento; hace fr&iacute;o; corren las nubes; ennegr&eacute;cese el mar;
+camina la sombra &aacute; nuestros pies; parece que se desquicia el cielo, como
+cuando se muda una decoraci&oacute;n en el teatro; muere el sol....., y
+sustit&uacute;yele un astro nunca visto, un meteoro f&uacute;nebre y grandioso, m&aacute;s
+bello que todo lo imaginado por el hombre!.....</p>
+
+<p>Un grito de terror sale de mil pechos. Las gentes sencillas que nos
+cercan creen indudablemente que se acaba el mundo..... Pero, al ver que
+el sol ha sido reemplazado por aquel fen&oacute;meno tan hermoso y
+sorprendente, nuevo alarde del poder y de la sabidur&iacute;a del Eterno,
+prorrumpe en un aplauso, en un viva, en un <i>bravo</i>, en una aclamaci&oacute;n
+fren&eacute;tica y entusiasta.....</p>
+
+<p>Este singular y tierno aplauso al Autor de la naturaleza, pone las
+l&aacute;grimas en mis ojos..... El espect&aacute;culo de la <i>conjunci&oacute;n</i> eriza los
+cabellos..... El cuadro que me rodea, la hora, el sitio, todo contribuye
+&aacute; horrorizarme, &aacute; conmoverme, &aacute; levantar mi esp&iacute;ritu, &aacute; revelarme la
+inconmensurable grandeza de Dios.</p>
+
+<p>El G&oacute;lgota, tal como se le pinta &aacute; las tres de la tarde de aquel
+tremendo y glorioso d&iacute;a en que muri&oacute; Jes&uacute;s; el Juicio Final, profetizado
+por el <i>Apocalipsis</i>; el Diluvio, Pompeya, los terremotos
+americanos.....; yo no s&eacute; cu&aacute;ntas y cu&aacute;n extra&ntilde;as cosas pasaron por mi
+imaginaci&oacute;n.</p>
+
+<p>Entretanto....., &iexcl;qu&eacute; maravillosa, qu&eacute; sublime apariencia la de los
+cielos!</p>
+
+<p>El <i>astro</i> que hab&iacute;a sustitu&iacute;do al sol, dir&iacute;ase que era su catafalco, su
+iluminado t&uacute;mulo, su <i>capella ardente</i>.&mdash;Imaginaos un cielo sombr&iacute;o, y
+en medio de &eacute;l una gran placa negra y de oro, una enorme estrella
+esmaltada..... &iexcl;Yo no s&eacute; c&oacute;mo os lo diga!.....&mdash;Imaginaos el disco de la
+Luna, negro como el azabache, y en torno suyo una orla de lumbre formada
+por la irradiaci&oacute;n del sol, que est&aacute; detr&aacute;s. De esta orla parten
+divergentemente cuatro &oacute; cinco r&aacute;fagas de plata y oro, como los
+destellos que vemos en las aureolas de los santos g&oacute;ticos.&mdash;Era, pues,
+un astro de luto; el cad&aacute;ver del sol; la luz vestida de negro.&mdash;Sol y
+luna formaban un solo cuerpo, engendro misterioso que representaba &aacute; la
+vez el d&iacute;a y la noche.....</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Oh Dios (pens&aacute;bamos todos en aquel momento)! &iexcl;Cu&aacute;n infinito es tu
+poder! &iexcl;Cu&aacute;ntas nuevas maravillas pudieras crear, aun despu&eacute;s de haber
+llenado de ellas tantos mundos! &iexcl;Qu&eacute; habr&aacute; que se iguale &aacute; la &uacute;ltima de
+las cosas, si t&uacute; pones en ella tu mano augusta!</p>
+
+<p>Poco m&aacute;s de dos minutos, que nunca olvidar&aacute;n los mortales que han
+presenciado esta gran tragedia, dur&oacute; el eclipse total.&mdash;El pueblo segu&iacute;a
+aclamando &aacute; Dios, con los brazos alzados al cielo, con las l&aacute;grimas en
+los ojos.....</p>
+
+<p>La obscuridad no era tanta que dej&aacute;semos de vernos unos &aacute; otros.....
+Pero &iexcl;de qu&eacute; manera! &iexcl;Qu&eacute; fat&iacute;dica luz en nuestras frentes! &iexcl;Qu&eacute;
+lobreguez en las nubes! &iexcl;Qu&eacute; aparente movilidad en el suelo que
+pis&aacute;bamos!</p>
+
+<p>De pronto cae de aquel extra&ntilde;o fen&oacute;meno un borbot&oacute;n de luz, un r&iacute;o de
+oro, un torrente de fuego que inunda instant&aacute;neamente toda la enlutada
+atm&oacute;sfera.....</p>
+
+<p>Un nuevo aplauso, un nuevo grito, mil y mil bendiciones &aacute; Dios pueblan
+el espacio.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;El <span class="smcap">SOL</span>! &iexcl;El <span class="smcap">SOL</span>!&mdash;exclamamos todos con amorosa alegr&iacute;a.</p>
+
+<p>&mdash;&iexcl;Bendito sea Dios! &iexcl;Bendito sea Dios!&mdash;repetimos, llenos de gratitud y
+de entusiasmo.....</p>
+
+<p>Y hay otro cambio s&uacute;bito en la naturaleza, y tierra y cielos mudan de
+color como por encanto, y la mar vuelve &aacute; aparecer, y las estrellas se
+ocultan, y el sol recobra su soberan&iacute;a&mdash;con gran contentamiento de
+nuestros corazones, apenados un punto al ver vencido tan glorioso y
+potente astro por el m&aacute;s d&eacute;bil y mezquino de los mil que alimenta y
+vivifica su bienhechora llama......</p>
+
+<p style="font-size:85%;margin-top:3%;">Valencia, 1860.<br /></p>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_016.png"
+width="102" height="46"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+
+<p class="img1">
+<a name="CUADRO_GENERAL_DE_MIS_VIAJES_POR_ESPANA"
+id="CUADRO_GENERAL_DE_MIS_VIAJES_POR_ESPANA"></a>
+<img src="images/ill_018.png"
+width="482" height="147"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+<h3 class="top15">CUADRO GENERAL</h3>
+<p class="c">DE</p>
+<h2 class="top5">MIS VIAJES POR ESPA&Ntilde;A</h2>
+
+
+<p class="num">I</p>
+
+<p class="subhead">EXPLICACI&Oacute;N PREVIA</p>
+
+<p class="non"><img src="images/ill_017.png"
+width="85" height="101"
+alt="A"
+style="float:left;
+margin-top:-1.5%;" /><span class="smcap">demás</span>
+de la media docena de <i>viajes</i> cuyo relato circunstanciado
+acab&aacute;is de leer, tal y como lo escrib&iacute; &aacute; su debido tiempo, y adem&aacute;s
+tambi&eacute;n de mi expedici&oacute;n &aacute; la <i>Alpujarra</i>, que forma tomo aparte en la
+presente colecci&oacute;n de mis <span class="smcap">OBRAS</span>, he realizado otras much&iacute;simas
+correr&iacute;as, m&aacute;s &oacute; menos po&eacute;ticas, por esta bendita tierra de Espa&ntilde;a,
+donde me cupo la honra de nacer, y donde, dicho sea entre par&eacute;ntesis,
+protesto vivir y morir &aacute; uso y estilo de mis difuntos padres, aunque
+cada d&iacute;a se invente un nuevo Para&iacute;so terrenal al otro lado de los
+Pirineos.....&mdash;Pero acontece, amigos lectores, que todav&iacute;a no he tenido
+ocasi&oacute;n, ni hoy la tengo, de escribir la relaci&oacute;n de tales andanzas, y
+por consiguiente, nada digo en este tomo acerca de Andaluc&iacute;a, Murcia,
+Valencia, Arag&oacute;n, Navarra, las Provincias Vascongadas y otros
+territorios que han sido tambi&eacute;n objeto de mis peregrinaciones.</p>
+
+<p>Espero en Dios, sin embargo, que alg&uacute;n d&iacute;a podr&eacute; suplir este hueco,
+escribiendo una segunda parte de la presente obra, bajo el t&iacute;tulo de <span class="smcap">M&aacute;s
+viajes por Espa&ntilde;a</span>; y, entretanto, voy &aacute; trazar aqu&iacute; una especie de
+&iacute;ndice &oacute; cuadro sin&oacute;ptico de todos esos mis no escritos <i>viajes</i>, &oacute; sea
+de ese mi futuro libro, como anticipado homenaje de amor &aacute; pueblos y
+regiones que, por m&aacute;s &oacute; menos tiempo, fueron teatro de la tragicomedia
+de mi vida, y tambi&eacute;n para que ni por un momento resulte que he dejado
+de agradecer ninguno de los goces y aprovechamientos que plugo &aacute; Dios
+consentirme, durante mi estancia en su finca de recreo llamada <i>La
+Tierra</i>, &oacute;, m&aacute;s bien dicho, durante este incomprensible y r&aacute;pido viaje
+que, hasta parados y aun dormidos, estamos siempre haciendo los hombres,
+desde el misterioso reino que hay antes de la cuna, al no menos
+misterioso que hay m&aacute;s all&aacute; del sepulcro.</p>
+
+<p>Echar&eacute;is de menos en el siguiente <i>Cuadro general</i> algunas visitas (que
+por ning&uacute;n concepto he debido dejar de hacer antes de morirme) &aacute;
+territorios enteros tan importantes como Catalu&ntilde;a, Asturias y Galicia, y
+&aacute; tal &oacute; cual provincia suelta de otros antiguos reinos de Espa&ntilde;a.....
+Pero &iexcl;amigo! me cans&eacute; y me cas&eacute;: la primitiva fuerza centr&iacute;fuga de mi
+car&aacute;cter se convirti&oacute; en centr&iacute;peta tan luego como tuve casa y hogar; y
+desde entonces s&oacute;lo he viajado lo puramente indispensable, ya
+comprometido por alg&uacute;n amigo, &oacute; ya &aacute; remolque de alguna prosaica
+obligaci&oacute;n.&mdash;Quiero decir con esto que, llegado &aacute; cierta edad &oacute; &aacute; cierto
+estado de &aacute;nimo, mi antiguo af&aacute;n de esparcirme, de ver, de ser visto, de
+correr mundo, de presenciar cuantos sucesos notables ocurr&iacute;an en mi
+tiempo (af&aacute;n que me hab&iacute;a llevado &aacute; todo linaje de inauguraciones y
+espect&aacute;culos, &aacute; ver ajusticiar reos, &aacute; la primera Exposici&oacute;n Universal
+de Par&iacute;s, &aacute; la guerra de Africa, &aacute; la transfiguraci&oacute;n de Italia en un
+solo Estado, &aacute; la zona en que el eclipse total de sol de 1860 fu&eacute;
+visible, etc., etc.), se troc&oacute; en una invencible tendencia &aacute; recogerme,
+&aacute; concentrarme, &aacute; aislarme, &aacute; vivir en mi casa, con mi familia y con mis
+libros, y que, por consiguiente, no pasaron de proyectos infinidad de
+excursiones que ten&iacute;a pensado hacer, no s&oacute;lo por el suelo patrio, sino
+por toda la redondez de la tierra.....</p>
+
+<p>Portugal, Egipto, el Cabo de Buena Esperanza, los Santos Lugares,
+Sumatra, Grecia, M&eacute;jico, Laponia....., &iexcl;qu&eacute; s&eacute; yo cu&aacute;ntas regiones
+pensaba visitar y hab&iacute;a ya estudiado en mapas y libros!..... &iexcl;Qu&eacute; s&eacute; yo
+cu&aacute;ntas curiosidades se me han quedado sin satisfacer y cu&aacute;ntos anhelos
+sin cumplir, para otra vez que vuelva &aacute; este planeta, aunque ello sea el
+propio d&iacute;a del Juicio Final!.....&mdash;Baste saber que, entre mis planes
+juveniles, entraba escribir una novela, &oacute; m&aacute;s bien cuatro novelas en
+una, con el t&iacute;tulo de <i>Los cuatro puntos cardinales</i>, cuyos estudios
+para la parte del <i>Norte</i> dieron origen &aacute; <i>El Final de Norma</i>, <i>Los ojos
+negros</i>, <i>Un a&ntilde;o en Spitzberg</i> y otros escritos m&iacute;os que tienen por
+teatro los hielos boreales.</p>
+
+<p>Conque terminemos ya este pr&oacute;logo &oacute; ep&iacute;logo, y entremos en la
+enumeraci&oacute;n ordenada y cronol&oacute;gica de todas mis caminatas <i>por Espa&ntilde;a</i>.</p>
+
+
+<p class="num">II</p>
+
+<p class="subhead">&Iacute;NDICE CRONOL&Oacute;GICO</p>
+
+
+<p><b>1846</b> y <b>1847.</b> Viajes en burro de <i>Guadix</i> al <i>Marquesado del Cenet</i> en
+busca de las sombras de los Moriscos;</p>
+
+<p>De <i>Guadix</i> &aacute; las grutas estalact&iacute;ticas de los Ba&ntilde;os de <i>Alic&uacute;n de
+Ortega</i>,</p>
+
+<p>Y de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Granada</i>, &aacute; graduarme de bachiller en filosof&iacute;a.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1854</b>. Viaje en galera de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Almer&iacute;a</i>, en dos jornadas, haciendo
+noche en <i>Do&ntilde;a Mar&iacute;a</i>, donde hubo baile.&mdash;Pintura de Almer&iacute;a y de sus
+moradores.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje en diligencia de <i>Granada</i> &aacute; <i>M&aacute;laga</i>.&mdash;Disertaci&oacute;n sobre las
+antiguas y monumentales diligencias.&mdash;M&aacute;laga y los malague&ntilde;os.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje en vapor de <i>M&aacute;laga</i> &aacute; <i>C&aacute;diz</i>, con arribada &aacute; <i>Algeciras</i>, por no
+poder pasar el Estrecho.&mdash;Disertaci&oacute;n contra <i>Gibraltar</i>.&mdash;Un mes en
+<i>C&aacute;diz</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje en vapor de <i>C&aacute;diz</i> &aacute; <i>Sevilla</i>.&mdash;Descripci&oacute;n de la llegada &aacute;
+<i>Sevilla</i> por el r&iacute;o, indicada ya en <span class="smcap">El Final de Norma</span>.&mdash;Entre <i>Sevilla</i>
+y <i>Triana</i>: meditaci&oacute;n en un puente que ya no existe, por hab&eacute;rselo
+llevado el agua.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje en diligencia de <i>Sevilla</i> &aacute; <i>Madrid</i>, con un vistazo de tres
+horas &aacute; <i>C&oacute;rdoba</i>.&mdash;Consideraciones acerca del ferrocarril de <i>Madrid</i> &aacute;
+<i>Aranjuez</i>, &uacute;nico que entonces llegaba &aacute; la Villa y Corte.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Granada</i> por <i>Ja&eacute;n</i>, con un tratado sobre la <i>Mancha</i>,
+<i>Despe&ntilde;aperros</i> y la <i>Cara de Dios</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Segundo viaje de <i>Granada</i> &aacute; <i>M&aacute;laga</i>, por <i>Alhama</i> y <i>V&eacute;lez-M&aacute;laga</i>, &aacute;
+caballo, haciendo etapas militares de &aacute; tres leguas.&mdash;Complicaciones
+pol&iacute;ticas de aquellos tiempos.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1855.</b> Viaje de <i>Madrid</i> &aacute; <i>Segovia</i>.&mdash;<i>Segovia</i> en invierno.&mdash;Un mes de
+vida cenob&iacute;tica.&mdash;Visitas nocturnas al Acueducto.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Bayona</i>, en diligencia, por <i>Valladolid</i>, <i>Burgos</i> y las
+<i>Provincias Vascongadas</i>.&mdash;Cuatro palabras, como digresi&oacute;n acerca de
+<i>Burdeos</i>, <i>Tours</i>, <i>Orleans</i>, <i>Par&iacute;s</i> y su <i>Exposici&oacute;n</i> de 1855.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Bayona</i> &aacute; <i>Madrid</i>, por <i>Elizondo</i>, <i>Pamplona</i> y <i>Soria</i>, en
+diligencia, con su correspondiente discurso acerca de las ruinas de
+<i>Numancia</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Nuevo viaje de <i>Madrid</i> &aacute; <i>Granada</i> y <i>Guadix</i>, en compa&ntilde;&iacute;a del c&oacute;lera
+morbo, y de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Granada</i> y <i>Madrid</i>, en compa&ntilde;&iacute;a de dos
+se&ntilde;oritas muy guapas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Cuenca</i>.&mdash;Viaje inveros&iacute;mil, &aacute; maldita la cosa, &oacute; sin
+raz&oacute;n ni pretexto alguno, en compa&ntilde;&iacute;a de tres poetas
+desocupados.&mdash;Hermosura especial de <i>Cuenca</i>, donde corrimos peligro de
+muerte.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1856.</b> De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Trillo</i>.&mdash;Conferencias con el Tajo, all&iacute; todav&iacute;a
+muy joven, y con la Luna, que aquellos d&iacute;as se hallaba en creciente.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Primer viaje &aacute; <i>Valencia</i>, por <i>Albacete</i>, yendo en diligencia desde
+<i>Tembleque</i> hasta <i>Almansa</i>.&mdash;<i>&iexcl;Alcira!</i>, <i>&iexcl;J&aacute;tiva!</i>,
+<i>&iexcl;Valencia!</i>&mdash;Quince viajes matutinos al <i>Grao</i>, &aacute; comer mel&oacute;n, remedio
+infalible contra la ictericia.&mdash;Recuerdos de Ronconi.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Valencia</i> &aacute; <i>Tembleque</i>, y de <i>Tembleque</i> &aacute; <i>Guadix</i>.&mdash;Historia de
+una docena de perdices escabechadas.&mdash;De <i>Guadix</i> &aacute; <i>Madrid</i>, en
+v&iacute;speras de Navidad, todo el camino cubierto de nieve.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1858.</b> De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Alicante</i>, en ferrocarril, con la corte, cuando S.
+M. la Reina Do&ntilde;a Isabel II inaugur&oacute; esta l&iacute;nea.&mdash;Las alicantinas.&mdash;El
+bosque de palmeras de <i>El Porquet</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Alicante</i> &aacute; <i>Valencia</i>, por mar, en un buque de guerra.&mdash;Sinfon&iacute;as
+de ca&ntilde;onazos.&mdash;Del alumbrado que se usa en el mar cuando por &eacute;l viajan
+de noche personas Reales.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Valencia</i> &aacute; <i>Madrid</i>, despu&eacute;s de haber presenciado en <i>Valencia</i>
+extraordinarios festejos, inclusas dos Exposiciones de mujeres y una de
+flores.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Toledo</i>, primer viaje, cuando se inaugur&oacute; la v&iacute;a f&eacute;rrea.
+(Inserto, no completamente, en el presente tomo.)&mdash;Episodios c&oacute;micos de
+la ceremonia oficial.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje &aacute; caballo &aacute; todo lo largo del <i>Canal de Isabel II</i> hasta el
+<i>Pont&oacute;n de la Oliva</i>, donde conoc&iacute; al <i>Lozoya</i> en su primitivo estado
+salvaje.&mdash;Vuelta &aacute; <i>Madrid</i>, pasando por <i>Hiendelaencina</i>, donde baj&eacute; &aacute;
+un pozo de no s&eacute; cu&aacute;ntos cientos de varas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Viaje &aacute; <i>Santander</i>, haciendo alto en <i>Valladolid</i> y en el <i>Valle de
+Buelna</i>. (Inclu&iacute;do en el presente volumen, aunque no por
+entero.)&mdash;Recuerdos de <i>Ontaneda</i> y <i>Viesgo</i>, y descripci&oacute;n de
+<i>Santander</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1859.</b> De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Guadix</i>.&mdash;Las fiestas del Corpus en <i>Granada</i>.&mdash;De
+<i>Guadix</i> &aacute; <i>Madrid</i>, en v&iacute;speras de la guerra de Africa.&mdash;Se declara la
+guerra.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>M&aacute;laga</i>, con el Estado Mayor del tercer Cuerpo del
+Ej&eacute;rcito.&mdash;Siento plaza de soldado.&mdash;Bailes y fiestas en los altos
+c&iacute;rculos malague&ntilde;os.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>M&aacute;laga</i> &aacute; <i>Ceuta</i>, y de <i>Ceuta</i> al <i>Campamento del Tarajar</i>. (Viajes
+escritos en mi <span class="smcap">Diario de un testigo de la guerra de Africa</span>.)</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1860.</b> Del <i>Campamento del Tarajar</i> &aacute; <i>Tetu&aacute;n</i>, pasando por
+<i>Castillejos</i>, <i>R&iacute;o Azmir</i>, <i>Cabo Negro</i>, <i>Fuerte-Mart&iacute;n</i>,
+<i>Guad-el-Gel&uacute;</i> y los <i>Campamentos moros</i>. (Referencias al susodicho
+<span class="smcap">Diario</span>.)</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Marzo.</i>&mdash;De <i>Tetu&aacute;n</i> &aacute; <i>C&aacute;diz</i>, y de <i>C&aacute;diz</i> &aacute; <i>Sevilla</i> y <i>C&oacute;rdoba</i>,
+haciendo escala de algunas horas en estas tres ciudades.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>C&oacute;rdoba</i> &aacute; <i>Madrid</i>, en cuyo camino me alcanza y deja atr&aacute;s la
+noticia de que la paz se ha firmado.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Mayo.</i>&mdash;Tres d&iacute;as en <i>Aranjuez</i>.&mdash;Esp&aacute;rragos, flores y fresa.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Junio.</i>&mdash;Quince d&iacute;as en <i>El Escorial</i>.&mdash;C&oacute;dices y sepulcros.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Julio.</i>&mdash;Viaje &aacute; <i>Sagunto</i> (publicado en este tomo) &aacute; ver el <i>Eclipse
+total de sol</i> con varios literatos de Valencia.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;Un mes en <i>La Granja</i>, &oacute; sea en el <i>Real Sitio de San
+Ildefonso</i>.&mdash;La Arcadia de los cortesanos.&mdash;De c&oacute;mo se pescan truchas &aacute;
+bragas enjutas.&mdash;La <i>Boca del Asno</i>.&mdash;Mesas giratorias parlantes.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Valencia</i>, en donde me embarqu&eacute; para
+<i>Francia</i>, <i>Suiza</i> &eacute; <i>Italia</i>. (Viajes descritos minuciosamente en mi
+libro <span class="smcap">De Madrid &aacute; N&aacute;poles</span>.)</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1861.</b> <i>Febrero.</i>&mdash;De <i>Hendaya</i> &aacute; <i>Madrid</i>.&mdash;Estreno del ferrocarril de
+<i>Burgos</i> &aacute; <i>Valladolid</i>, y an&eacute;cdota burgalesa.&mdash;Un vuelco de diligencia
+en lo alto del Guadarrama, &aacute; las doce de la noche y nevando.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Marzo.</i>&mdash;Segundo viaje &aacute; <i>Toledo</i>.</p>
+
+<p><i>Abril.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Granada</i> y <i>Guadix</i>.&mdash;La primavera <i>de los
+bailes</i> en <i>Granada</i>.&mdash;Diez leguas &aacute; galope la ma&ntilde;ana del d&iacute;a de San
+Pedro.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Julio.</i>&mdash;Segundo viaje de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Almer&iacute;a</i>, de noche, &aacute; caballo y
+con ladrones.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Octubre.</i>&mdash;De <i>Guadix</i> &aacute; <i>Madrid</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1862.</b> <i>Abril.</i>&mdash;Tercer viaje &aacute; <i>Toledo</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;Vida militar en el cuartel de <i>Legan&eacute;s</i> con el teniente
+coronel D. &Aacute;ngel Mar&iacute;a Chac&oacute;n.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>Triste expedici&oacute;n al <i>Molar</i> y <i>Guadalix de la Sierra</i> en busca de un
+amigo que hab&iacute;a enfermado mortalmente en una cacer&iacute;a.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;Ocho d&iacute;as en las <i>Navas del Marqu&eacute;s</i>.&mdash;La duquesa &Aacute;ngela
+de Medinaceli y sus pinares de Guadarrama.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1863.</b> (El a&ntilde;o de las muertes.)&mdash;<i>Enero.</i>&mdash;Viaje &aacute; <i>Guadalajara</i>, donde
+muri&oacute; mi amigo Villanueva.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Febrero.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Guadix</i>, cuando muri&oacute; mi padre.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Marzo.</i>&mdash;De <i>Guadix</i> &aacute; <i>Madrid</i>, llamado por Pastor D&iacute;az, moribundo.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Junio.</i>&mdash;Viaje &aacute; <i>Alicante</i>, &aacute; la inauguraci&oacute;n del vapor <i>Pr&iacute;ncipe
+Alfonso</i>, primero de la <i>Compa&ntilde;&iacute;a Trasatl&aacute;ntica</i> de D. Antonio
+L&oacute;pez.&mdash;Del apuro en que nos vimos cuatro amigos en una c&aacute;scara de nuez.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Julio.</i>&mdash;Nuevo viaje &aacute; <i>Viesgo</i> y <i>Santander</i>.&mdash;Algunos versos in&eacute;ditos
+de Ros de Olano y m&iacute;os.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;De <i>Santander</i> &aacute; <i>Bilbao</i>, por <i>Santo&ntilde;a</i> y las
+<i>Encartaciones</i>.&mdash;Recuerdos de Antonio Trueba.&mdash;Paseos con el mismo, en
+<i>Bilbao</i>.&mdash;El Puente de Luchana y la casa donde muri&oacute; Zumalac&aacute;rregui.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Portugalete.</i>&mdash;Ba&ntilde;os de mar.....&mdash;Primeros s&iacute;ntomas matrimoniales.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;Vuelta &aacute; <i>Madrid</i>, dejando institu&iacute;do &aacute; mi favor el censo
+por Nochebuena de un pavo anual salamanquino, que llevo veinte a&ntilde;os de
+cobrar.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Octubre.</i>&mdash;Viaje electoral &aacute; mi tierra.&mdash;Cambio de ideal del quijotismo
+po&eacute;tico.&mdash;Plagio &aacute; Aben-Humeya preparando unas elecciones en los
+partidos de Guadix y de Iznalloz.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Noviembre.</i>&mdash;Regreso &aacute; <i>Madrid</i>.&mdash;&iexcl;Todo se ha perdido menos el honor!</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1864.</b> <i>Marzo.</i>&mdash;La acostumbrada peregrinaci&oacute;n &aacute; <i>Toledo</i> en Semana
+Santa.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Abril.</i>&mdash;La peregrinaci&oacute;n &aacute; <i>Guadix</i>, casi anual tambi&eacute;n, &aacute; ver &aacute; mi
+madre.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Junio.</i>&mdash;Correr&iacute;as &aacute; caballo por veinte pueblos de los montes de
+<i>Guadix</i> &eacute; <i>Iznalloz</i>.&mdash;Recuerdos de <i>Monteg&iacute;car</i>.&mdash;La vida del
+candidato, ya indicada en mi novela <i>La Pr&oacute;diga</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;De <i>Granada</i> &aacute; <i>Almu&ntilde;&eacute;car</i>, por <i>Motril</i>, primero en
+diligencia, despu&eacute;s embarcado, luego en mulo y finalmente
+andando.&mdash;Recuerdos de <i>Almu&ntilde;&eacute;car</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;De <i>Almu&ntilde;&eacute;car</i> &aacute; <i>Granada</i>, primero &aacute; caballo y luego en
+coche.&mdash;De la diferencia que existe entre las jamugas y las artolas, con
+otros s&iacute;ntomas matrimoniales.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Diciembre.</i>&mdash;Heroicidades en miniatura.&mdash;De <i>Granada</i> &aacute; <i>Iznalloz</i>, de
+<i>Iznalloz</i> &aacute; <i>Guadix</i> y de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Granada</i>.&mdash;Triunfal regreso de
+<i>Granada</i> &aacute; <i>Madrid</i>, ya diputado, pero todav&iacute;a soltero.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1865.</b> <i>Marzo.</i>&mdash;El consabido viaje &aacute; <i>Toledo</i> por Semana Santa.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;El consabido viaje &aacute; <i>Guadix</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Noviembre.</i>&mdash;Otras elecciones.&mdash;Correr&iacute;as por la deliciosa vega de
+<i>Granada</i>.&mdash;<i>Santaf&eacute;</i>, vista muy despacio.&mdash;De c&oacute;mo no fallaron los
+susodichos s&iacute;ntomas matrimoniales.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1866.</b> <i>Febrero.</i>&mdash;De <i>Granada &aacute; Madrid</i>, muy bien acompa&ntilde;ado para
+siempre.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Diciembre.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Francia</i>, desterrado de Real
+orden.&mdash;Circunstancias agravantes del caso.&mdash;En Par&iacute;s, solo, y sin
+cartas de Espa&ntilde;a.&mdash;Biarritz en invierno.&mdash;Viajes de tapadillo &aacute; la
+frontera de Espa&ntilde;a.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1867.</b> De <i>Francia</i> &aacute; <i>Granada</i>, sin hacer noche en <i>Madrid</i>.&mdash;Nace en
+<i>Granada</i> mi hija Paulina.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>A&ntilde;o y medio de confinaci&oacute;n pol&iacute;tica en <i>Granada</i>.&mdash;Escapatorias &aacute;
+<i>Guadix</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1868.</b> <i>Septiembre.</i>&mdash;De <i>Granada</i> &aacute; <i>Aguilar</i>, en camino de hierro.&mdash;De
+<i>Aguilar</i> &aacute; <i>C&oacute;rdoba</i>, en calesa, por estar el ferrocarril cortado.&mdash;De
+<i>C&oacute;rdoba</i> &aacute; <i>Sevilla</i>, en tren insurrecto.&mdash;De <i>Sevilla</i> &aacute; <i>C&oacute;rdoba</i>,
+con el cuartel general del Duque de la Torre.&mdash;De <i>C&oacute;rdoba</i> &aacute; <i>Alcolea</i>,
+&aacute; caballo.&mdash;De <i>Alcolea</i> &aacute; <i>And&uacute;jar</i>, con Ayala y G&oacute;mez Diez, de noche,
+en tren clandestino, con bandera y mensaje de paz, recogiendo heridos en
+estaciones solitarias.&mdash;Plan de un libro pol&iacute;tico, que tal vez escriba
+alg&uacute;n d&iacute;a.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Octubre.</i>&mdash;De <i>Alcolea</i> &aacute; <i>Madrid</i> con el cuartel general del Duque de
+la Torre.&mdash;Lance tr&aacute;gico en Aranjuez.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Zaragoza</i> en plena Revoluci&oacute;n.&mdash;Majestad y hermosura de
+Zaragoza.&mdash;Mi adoraci&oacute;n de toda la vida &aacute; los aragoneses.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Noviembre.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Granada</i>, donde pude exclamar: <i>&iexcl;Viaje
+redondo!</i>, acord&aacute;ndome del que emprend&iacute; en Septiembre en busca de los
+insurrectos de C&aacute;diz.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1869.</b> <i>Febrero.</i>&mdash;De <i>Granada</i> &aacute; <i>Guadix</i>, y de <i>Guadix</i> &aacute; <i>Madrid</i>,
+despu&eacute;s de otras elecciones.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1870.</b> <i>Marzo.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Alhama de Arag&oacute;n</i>, y viceversa.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>M&aacute;laga</i>.&mdash;Ba&ntilde;os de mar y otros
+entretenimientos de verano en v&iacute;speras de la elecci&oacute;n de Rey.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre</i>.&mdash;De <i>M&aacute;laga &aacute; Granada</i>, y de <i>Granada &aacute; Madrid</i>.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>&Iacute;dem.</i>&mdash;Otra vez &aacute; <i>Alhama de Arag&oacute;n</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1871.</b> <i>Marzo.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Iznalloz</i> en busca de la cuarta acta de
+Diputado, y de <i>Iznalloz</i> &aacute; <i>Madrid</i> con el acta en el bolsillo.&mdash;Nueva
+disertaci&oacute;n sobre la poes&iacute;a pol&iacute;tica y electoral.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Mayo</i>.&mdash;De <i>Madrid &aacute; Granada</i> y <i>Guadix</i> y vuelta &aacute; <i>Madrid</i> en el
+mismo mes.&mdash;Sigue la p&iacute;cara poes&iacute;a electoral.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Junio.</i>&mdash;Otra vez &aacute; <i>Alhama de Arag&oacute;n</i>....., siendo de advertir que yo
+no he usado nunca aquellos ba&ntilde;os medicinales.....</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Julio.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; los <i>Ba&ntilde;os de Archena</i>, que tampoco tom&eacute;, ni me
+hab&iacute;an sido recetados.....&mdash;Formo idea de la belleza y fertilidad de la
+<i>provincia de Murcia</i>.&mdash;Vuelta &aacute; Madrid &aacute; las cuarenta y ocho horas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Aguas Buenas</i> (que tampoco hab&iacute;a de
+tomar).&mdash;Ocho d&iacute;as en Pau, Bayona y Biarritz.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>.&mdash;Regreso &aacute; <i>Madrid</i> por <i>San Sebasti&aacute;n</i>, <i>Vergara</i>,
+<i>Arechavaleta</i>, <i>Escoriaza</i> (donde me detengo quince d&iacute;as) y <i>Vitoria</i>
+(donde permanezco dos).&mdash;Elogios debidos &aacute; las Provincias Vascongadas.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1872.</b> <i>Marzo.</i>&mdash;De <i>Madrid</i> &aacute; la <i>Alpujarra</i>. (Este viaje se halla
+largamente referido en el libro titulado <i>La Alpujarra</i>, que forma parte
+de la presente colecci&oacute;n de mis <span class="smcap">obras</span>.)&mdash;De la <i>Alpujarra</i> &aacute; <i>Madrid</i>,
+triste fin y remate de la poes&iacute;a electoral.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto.</i>&mdash;Viaje de <i>El Escorial</i> &aacute; <i>&Aacute;vila</i>, donde permanezco dos
+d&iacute;as.&mdash;Maravillas arquitect&oacute;nicas de la ciudad de Santa Teresa.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Septiembre.</i>&mdash;De <i>&Aacute;vila</i> &aacute; <i>Madrid</i>, y de <i>Madrid</i> al <i>Monasterio de
+Piedra</i> en Arag&oacute;n.&mdash;Maravillas naturales, constru&iacute;das por el r&iacute;o Piedra.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1873.</b> Viaje &aacute; Extremadura.&mdash;Dos meses en un bosque.&mdash;<i>Visita al
+Monasterio de Yuste</i> (ya publicada en el presente tomo).&mdash;Estudios de la
+naturaleza.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1874.</b> De <i>Madrid</i> &aacute; <i>Despe&ntilde;aperros</i>.&mdash;Dos d&iacute;as vivaqueando en los
+<i>t&uacute;neles</i> del ferrocarril.&mdash;Correr&iacute;as <i>en cangrejo</i>.&mdash;Noche fant&aacute;stica
+en una <i>v&iacute;a muerta</i>, en la estaci&oacute;n de <i>Almuradiel</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p>De <i>Despe&ntilde;aperros</i> &aacute; <i>C&oacute;rdoba</i>.&mdash;Excursi&oacute;n &aacute; las <i>Ermitas</i> de la
+Sierra.</p>
+
+<p><b>1875.</b> Cien d&iacute;as en <i>El Escorial</i>, con una ascensi&oacute;n &aacute; las cumbres del
+<i>Guadarrama</i> &aacute; herborizar y &aacute; cazar mariposas de primer orden.&mdash;Del hijo
+que enterr&eacute; y del libro que escrib&iacute; durante mi estancia en El Escorial.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Noviembre.</i>&mdash;Viaje &aacute; <i>Murcia</i> y <i>Cartagena</i> y al pueblo nuevo de <i>La
+Uni&oacute;n</i>.&mdash;Estudio detenido de la hermosura y fertilidad de la provincia
+de Murcia.&mdash;Apuntes literales de mi Libro de memorias, y datos curiosos
+que me suministraron algunos amigos.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1876.</b> <i>Febrero.</i>&mdash;Viaje &aacute; <i>Granada</i>, <i>C&oacute;rdoba</i> y <i>Sevilla</i>.&mdash;Estudio
+especial de los cuadros de Murillo.&mdash;De por qu&eacute; no fu&iacute; aquel a&ntilde;o desde
+<i>Granada</i> &aacute; <i>Guadix</i>.&mdash;Paralelo entre Sevilla y Granada.&mdash;En Sevilla se
+desconocen las cuestas, las umbr&iacute;as, el ruido del agua y la majestad de
+las sierras.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Agosto</i> (del 17 al 20).&mdash;Segundo viaje al <i>Monasterio de Piedra</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1877.</b> Un verano en <i>Rota</i>.&mdash;Excursiones &aacute; <i>C&aacute;diz</i>, el <i>Puerto de Santa
+Mar&iacute;a</i>, <i>Jerez</i> y <i>Sanl&uacute;car de Barrameda</i>.&mdash;Variaciones sobre temas de
+<i>amontillado</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><i>Octubre.</i>&mdash;<i>Dos d&iacute;as en Salamanca.</i> (Viaje referido en el presente
+volumen.)</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1878.</b> Muere mi madre y dejo de ir &aacute; Guadix.&mdash;Planto la tienda en
+<i>Valdemoro</i>.&mdash;Cinco veranos en esta villa.&mdash;Libros que escribo all&iacute; en
+la celda prioral que construyo al efecto.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1879.</b> <i>Alcal&aacute; de Henares</i>, el d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n de la estatua de
+<i>Cervantes</i>.</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1882.</b> Tercer viaje, y el m&aacute;s solemne de todos, al <i>Monasterio de
+Piedra</i>, con Tamayo, Ca&ntilde;ete, Fern&aacute;ndez Jim&eacute;nez, Catalina, Moraza,
+Holgu&iacute;n y Moreno (D. Juli&aacute;n).</p>
+
+<p class="ast">*<br />* *</p>
+
+<p><b>1883.</b> La Semana Santa en <i>C&oacute;rdoba</i>.&mdash;Los ingleses en Andaluc&iacute;a.&mdash;Ep&iacute;logo
+de todos los viajes mencionados, que constituir&aacute; una especie de <i>Mapa
+po&eacute;tico de Espa&ntilde;a</i>, para el uso de los que deseen abandonar la mala
+costumbre de veranear en tierra extranjera.</p>
+
+<p class="img top15"><img src="images/ill_019.png"
+width="73" height="53"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<hr />
+
+
+
+<h3>COLECCI&Oacute;N</h3>
+<p class="c">DE</p>
+<h2 class="top5">ESCRITORES CASTELLANOS</h2>
+
+<p class="subhead">TOMOS PUBLICADOS</p>
+
+<ul>
+<li>1.&ordm;&mdash;<i>Romancero espiritual</i> del Maestro Valdivielso, con retrato del
+autor grabado por Galb&aacute;n, y un pr&oacute;logo del Rdo. P. Mir, de la Real
+Academia Espa&ntilde;ola. (Agotados los ejemplares de 4 pesetas, los hay de
+lujo de 6 en adelante.)</li>
+
+<li>2.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Adelardo L&oacute;pez de Ayala</span>: tomo I.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo I, con
+retrato del autor grabado por Maura, y una advertencia de D. Manuel
+Tamayo y Baus.&mdash;Contiene: <i>Un hombre de Estado.</i>&mdash;<i>Los dos
+Guzmanes.</i>&mdash;<i>Guerra &aacute; muerte.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>3.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de Andr&eacute;s Bello</span>: tomo I.&mdash;<i>Poes&iacute;as</i>, con retrato del autor
+grabado por Maura, y un estudio biogr&aacute;fico y cr&iacute;tico de D. Miguel
+Antonio Caro.&mdash;Contiene todos sus versos ya publicados, y algunos
+in&eacute;ditos. (Agotada la edici&oacute;n de 4 pesetas, hay ejemplares de lujo de 6
+en adelante.)</li>
+
+<li>4.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo II.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo II.&mdash;Contiene:
+<i>El tejado de vidrio.</i>&mdash;<i>El Conde de Castralla.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>5.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Marcelino Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo I.&mdash;<i>Odas, ep&iacute;stolas
+y tragedias</i>, con retrato del autor grabado por Maura, y un pr&oacute;logo de
+D. Juan Valera.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>6.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Seraf&iacute;n Est&eacute;banez Calder&oacute;n</span> (<i>El Solitario</i>): tomo
+I.&mdash;<i>Escenas andaluzas.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>7.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo III.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo
+III.&mdash;Contiene: <i>Consuelo.</i>&mdash;<i>Los Comuneros.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>8.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Antonio C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo I.&mdash;<i>El Solitario y
+su tiempo</i>: tomo I.&mdash;Biograf&iacute;a de D. Seraf&iacute;n Est&eacute;banez Calder&oacute;n y
+cr&iacute;tica de sus obras, con retrato del mismo, grabado por Maura.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>9.&ordm;&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo II.&mdash;<i>El Solitario y su
+tiempo</i>: tomo II y &uacute;ltimo.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>10.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo II.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo I. Segunda edici&oacute;n.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>10 bis.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo III.&mdash;<i>Historia de las
+ideas est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo II. Segunda edici&oacute;n.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>11.&mdash;<span class="smcap">Obras de A. Bello</span>: tomo II.&mdash;<i>Principios de Derecho internacional</i>,
+con notas de D. Carlos Mart&iacute;nez Silva: tomo I.&mdash;Estado de paz.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>12.&mdash;<span class="smcap">Obras de A. Bello</span>: tomo III.&mdash;<i>Principios de Derecho
+internacional</i>, con notas de D. Carlos Mart&iacute;nez Silva: tomo II y
+&uacute;ltimo.&mdash;Estado de guerra.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>13.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo IV.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo IV.&mdash;Contiene:
+<i>Rioja.</i>&mdash;<i>La estrella de Madrid.</i>&mdash;<i>La mejor corona.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>14.&mdash;<i>Voces del alma</i>: poes&iacute;as de D. Jos&eacute; Velarde.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>15.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo IV.&mdash;<i>Estudios de cr&iacute;tica
+literaria</i>.&mdash;Primera serie, 2.&ordf; edici&oacute;n.&mdash;Contiene: La poes&iacute;a
+m&iacute;stica.&mdash;La Historia como obra art&iacute;stica.&mdash;San Isidoro.&mdash;Rodrigo
+Caro.&mdash;Mart&iacute;nez de la Rosa.&mdash;N&uacute;&ntilde;ez de Arce.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>16.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Manuel Ca&ntilde;ete</span>: tomo I, con retrato del autor grabado
+por Maura.&mdash;<i>Escritores espa&ntilde;oles &eacute; hispano-americanos.</i>&mdash;Contiene: El
+Duque de Rivas.&mdash;D. Jos&eacute; Joaqu&iacute;n de Olmedo.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>17.&mdash;Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo: tomo III.&mdash;<i>Problemas
+contempor&aacute;neos</i>: tomo I, con retrato del autor grabado por
+Maura.&mdash;Contiene: El Ateneo en sus relaciones con la cultura espa&ntilde;ola:
+las transformaciones europeas en 1870: cuesti&oacute;n de Roma bajo su aspecto
+universal: la guerra franco-prusiana y la supremac&iacute;a germ&aacute;nica:
+ep&iacute;logo.&mdash;El pesimismo y el optimismo: concepto &eacute; importancia de la
+teodicea popular: el Estado en s&iacute; mismo y en sus relaciones con los
+derechos individuales y corporativos; las formas pol&iacute;ticas en
+general.&mdash;El problema religioso y sus relaciones con el pol&iacute;tico: el
+problema religioso y la econom&iacute;a pol&iacute;tica: la econom&iacute;a pol&iacute;tica, el
+socialismo y el cristianismo: errores modernos sobre el concepto de
+Humanidad y de Estado: ineficacia de las soluciones para los problemas
+sociales: el cristianismo y el problema social: el naturalismo y el
+socialismo cient&iacute;fico: la moral indiferente y la moral cristiana: el
+cristianismo como fundamento del orden social: lo sobrenatural y el
+ate&iacute;smo cient&iacute;fico: importancia de los problemas contempor&aacute;neos.&mdash;La
+libertad y el progreso.&mdash;Los arbitristas.&mdash;Otro precursor de
+Malthus.&mdash;La Internacional.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>18.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas Del Castillo</span>: tomo IV.&mdash;<i>Problemas
+contempor&aacute;neos</i>; tomo II.&mdash;Contiene: Estado actual de la investigaci&oacute;n
+filos&oacute;fica: diferencias entre la nacionalidad y la raza: el concepto de
+naci&oacute;n en la Historia: el concepto de naci&oacute;n sin distinguirlo del de
+patria.&mdash;Los maestros que m&aacute;s han enriquecido desde la c&aacute;tedra del
+Ateneo la cultura espa&ntilde;ola.&mdash;La sociolog&iacute;a moderna.&mdash;Ateneistas
+ilustres: Moreno Nieto; Revilla.&mdash;Los oradores griegos y
+latinos.&mdash;Centenario de Sebasti&aacute;n del Cano.&mdash;Congreso geogr&aacute;fico de
+Madrid.&mdash;Ideas sobre el libre cambio.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>19.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo V.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo III, segunda edici&oacute;n (siglos <span class="smcap">XVI</span> y <span class="smcap">XVII</span>).&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>20.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo VI.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo IV, segunda edici&oacute;n (siglos <span class="smcap">XVI</span> y <span class="smcap">XVII</span>).&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>21.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo VII.&mdash;<i>Calder&oacute;n y su
+teatro.</i>&mdash;Contiene: Calder&oacute;n y sus cr&iacute;ticos.&mdash;El hombre, la &eacute;poca y el
+arte.&mdash;Autos sacramentales.&mdash;Dramas religiosos.&mdash;Dramas
+filos&oacute;ficos.&mdash;Dramas tr&aacute;gicos.&mdash;Comedias de capa y espada y g&eacute;neros
+inferiores.&mdash;Resumen y s&iacute;ntesis.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>22.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Vicente de la Fuente</span>: tomo I.&mdash;<i>Estudios cr&iacute;ticos sobre
+la Historia y el Derecho de Arag&oacute;n</i>: primera serie, con retrato del
+autor grabado por Maura.&mdash;Contiene: Sancho el Mayor.&mdash;El Ebro por
+frontera.&mdash;Matrimonio de Alfonso el Batallador.&mdash;Las Hervencias de
+&Aacute;vila.&mdash;Fuero de Molina de Arag&oacute;n.&mdash;Aventuras de Zafadola.&mdash;Panteones de
+los Reyes de Arag&oacute;n.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>23.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo V.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo V.&mdash;Contiene:
+<i>El tanto por ciento.</i>&mdash;<i>El agente de matrimonios.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>24.&mdash;<i>Estudios gramaticales.</i> Introducci&oacute;n &aacute; las obras filol&oacute;gicas de
+don Andr&eacute;s Bello, por D. Marco Fidel Su&aacute;rez, con una advertencia y
+noticia bibliogr&aacute;fica por D. Miguel Antonio Caro.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>25.&mdash;<i>Poes&iacute;as de D. Jos&eacute; Eusebio Caro</i>, precedidas de recuerdos
+necrol&oacute;gicos por D. Pedro Fern&aacute;ndez de Madrid y D. Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Ortiz,
+con notas y ap&eacute;ndices, y retrato del autor grabado por Maura.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>26.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo VI.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo VI.&mdash;Contiene:
+<i>Castigo y perd&oacute;n</i> (in&eacute;dita).&mdash;<i>El nuevo Don Juan.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>27.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo VIII.&mdash;<i>Horacio en
+Espa&ntilde;a.</i>&mdash;<i>Solaces bibliogr&aacute;ficos</i>, segunda edici&oacute;n refundida: tomo
+I.&mdash;Contiene: traductores de Horacio.&mdash;Comentadores.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>28.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Ca&ntilde;ete</span>: tomo II.&mdash;<i>Teatro espa&ntilde;ol del siglo
+<span class="smcap">xvi</span>.</i>&mdash;<i>Estudios hist&oacute;rico-literarios.</i>&mdash;Contiene: Lucas
+Fern&aacute;ndez.&mdash;Micael de Carvajal.&mdash;Jaime Ferruz.&mdash;El Maestro Alonso de
+Torres.&mdash;Francisco de las Cuevas.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>29.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. S. Est&eacute;banez Calder&oacute;n</span> (<i>El Solitario</i>): tomo II.&mdash;<i>De
+la Conquista y p&eacute;rdida de Portugal</i>: tomo I.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>30.&mdash;<i>Las ruinas de Poblet</i>, por D. V&iacute;ctor Balaguer, con un pr&oacute;logo de
+D. Manuel Ca&ntilde;ete.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>31.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. S. Est&eacute;banez Calder&oacute;n</span> (<i>El Solitario</i>): tomo III&mdash;<i>De
+la conquista y p&eacute;rdida de Portugal</i>: tomo II y &uacute;ltimo.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>32.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. L. de Ayala</span>: tomo VII y &uacute;ltimo.&mdash;<i>Poes&iacute;as y
+proyectos de comedias.</i>&mdash;Contiene: Sonetos y poes&iacute;as varias.&mdash;Amores y
+desventuras.&mdash;Proyectos de comedias.&mdash;El &uacute;ltimo deseo.&mdash;Yo.&mdash;El
+cautivo.&mdash;Teatro vivo.&mdash;Consuelo.&mdash;El teatro de Calder&oacute;n.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>33.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo IX.&mdash;<i>Horacio en
+Espa&ntilde;a.</i>&mdash;<i>Solaces biogr&aacute;ficos</i>, segunda edici&oacute;n refundida: tomo II y
+&uacute;ltimo.&mdash;Contiene: La poes&iacute;a horaciana en Castilla.&mdash;La poes&iacute;a horaciana
+en Portugal.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>34.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. V. de la Fuente</span>: tomo II.&mdash;<i>Estudios cr&iacute;ticos sobre la
+Historia y el Derecho de Arag&oacute;n</i>: segunda serie.&mdash;Contiene: Las primeras
+Cortes.&mdash;Los fueros primitivos.&mdash;Origen del Justicia Mayor.&mdash;Los
+se&ntilde;or&iacute;os en Arag&oacute;n.&mdash;El r&eacute;gimen popular y el aristocr&aacute;tico.&mdash;Preludios
+de la Uni&oacute;n.&mdash;La libertad de testar.&mdash;Ep&iacute;logo de este per&iacute;odo.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>35.&mdash;<i>Leyendas moriscas</i>, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guill&eacute;n Robles: tomo I.&mdash;Contiene: Nacimiento de Jes&uacute;s.&mdash;Jes&uacute;s con la
+calavera.&mdash;Estoria de tiempo de Jes&uacute;s.&mdash;Racontamiento de la doncella
+Carcayona.&mdash;Job.&mdash;Los Santones.&mdash;Salom&oacute;n.&mdash;Mois&eacute;s.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>36.&mdash;<i>Cancionero de G&oacute;mez Manrique</i>, publicado por primera vez, con
+introducci&oacute;n y notas por D. Antonio Paz y Melia, tomo I.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>37.&mdash;<i>Historia de la Literatura y del arte dram&aacute;tico en Espa&ntilde;a</i>, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alem&aacute;n por D. Eduardo de Mier:
+tomo I, con retrato del autor grabado por Maura.&mdash;Contiene: Biograf&iacute;a
+del autor.&mdash;Origen del drama de la Europa moderna, y origen y
+vicisitudes del drama espa&ntilde;ol hasta revestir sus caracteres y forma
+definitiva en tiempo de Lope de Vega.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>38.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo X.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo V, 2.&ordf; edici&oacute;n (siglo <span class="smcap">xviii</span>).&mdash;4 ptas.</li>
+
+<li>39.&mdash;<i>Cancionero de G&oacute;mez Manrique</i>, publicado por primera vez, con
+introducci&oacute;n y notas por D. A. Paz y Melia: tomo II y &uacute;ltimo.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>40.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Juan Valera</span>: tomo I.&mdash;<i>Canciones romances y poemas</i>,
+con pr&oacute;logo de D. A. Alcal&aacute; Galiano, notas de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo y
+retrato del autor grabado por Maura.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>41.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XI.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo VI, 2.&ordf; edici&oacute;n (siglo <span class="smcap">xviii</span>).&mdash;5 ptas.</li>
+
+<li>42.&mdash;<i>Leyendas moriscas</i>, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guill&eacute;n Robles: tomo II.&mdash;Contiene: Leyenda de Mahoma.&mdash;De Temim
+Addar.&mdash;Del Rey Teb&iacute;n.&mdash;De una profetisa y un profeta.&mdash;Batalla del rey
+Almohalbal.&mdash;El al&aacute;rabe y la doncella.&mdash;Batalla de Alexyab contra
+Mahoma.&mdash;El milagro de la Luna.&mdash;Ascensi&oacute;n de Mahoma.&mdash;Leyenda de Guara
+Albochoratl.&mdash;De Mahoma y Alharits.&mdash;Muerte de Mahoma.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>43.&mdash;<i>Poes&iacute;as de D. Antonio Ros de Olano</i>, con un pr&oacute;logo de D. Pedro A.
+de Alarc&oacute;n.&mdash;Contiene: Sonetos.&mdash;La pajarera.&mdash;Doloridas.&mdash;Por pelar la
+pava.&mdash;La gallomaquia.&mdash;Lenguaje de las estaciones.&mdash;Galatea.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>44.&mdash;<i>Historia del nuevo reino di Granada</i> (cuarta parte de los <i>Varones
+ilustres de Indias</i>), por Juan de Castellanos, publicada por primera vez
+con un pr&oacute;logo por D. A. Paz y Melia: tomo I.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>45.&mdash;<i>Poemas dram&aacute;ticos de Lord Byron</i>, traducidos en verso castellano
+por D. Jos&eacute; Alcal&aacute; Galiano, con un pr&oacute;logo de D. Marcelino Men&eacute;ndez y
+Pelayo.&mdash;Contiene: Ca&iacute;n.&mdash;Sardan&aacute;palo.&mdash;Manfredo.&mdash;4 pts.</li>
+
+<li>46.&mdash;<i>Historia de la Literatura y del arte dram&aacute;tico en Espa&ntilde;a</i>, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alem&aacute;n por D. E. de Mier: tomo
+II.&mdash;Contiene: la continuaci&oacute;n del tomo anterior hasta la edad de oro
+del teatro espa&ntilde;ol.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>47.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. V. de la Fuente</span>: tomo III.&mdash;<i>Estudios cr&iacute;ticos sobre la
+Historia y Derecho de Arag&oacute;n</i>: tercera y &uacute;ltima serie.&mdash;Contiene:
+Formaci&oacute;n de la liga aristocr&aacute;tica.&mdash;V&iacute;speras sicilianas.&mdash;Revoluciones
+desastrosas.&mdash;Reaparici&oacute;n de la Uni&oacute;n.&mdash;Las libertades de Arag&oacute;n en
+tiempo de D. Pedro IV.&mdash;Los reyes enfermizos.&mdash;Influencia de los
+Cerdanes.&mdash;Compromiso de Caspe.&mdash;La dinast&iacute;a castellana.&mdash;Falseamiento
+de la Historia y el Derecho de Arag&oacute;n en el siglo <span class="smcap">xv</span>.&mdash;D. Fernando el
+Cat&oacute;lico.&mdash;Sepulcros reales.&mdash;Serie de los Justicias de
+Arag&oacute;n.&mdash;Conclusi&oacute;n.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>48.&mdash;<i>Leyendas moriscas</i>, sacadas de varios manuscritos por D. F.
+Guill&eacute;n Robles: tomo III y &uacute;ltimo.&mdash;Contiene: La conversi&oacute;n de Omar.&mdash;La
+batalla de Yermuk.&mdash;El hijo de Omar y la jud&iacute;a.&mdash;El alc&aacute;zar del
+oro.&mdash;Al&iacute; y las cuarenta doncellas.&mdash;Batallas de Alexyab y de
+Jozaima.&mdash;Muerte de Belal.&mdash;Maravillas que Dios mostr&oacute; &aacute; Abraham en el
+mar.&mdash;Los dos amigos devotos.&mdash;El Antecristo y el d&iacute;a del juicio&mdash;4
+pts.</li>
+
+<li>49.&mdash;<i>Historia del nuevo reino de Granada</i> (cuarta parte de los <i>Varones
+ilustres de Indias</i>), por Juan de Castellanos, publicada por primera vez
+con un pr&oacute;logo por D. Antonio Paz y Melia: tomo II y &uacute;ltimo, que termina
+con un &iacute;ndice de los nombres de personas citadas en esta cuarta parte y
+en las tres primeras publicadas en la Biblioteca de Autores Espa&ntilde;oles de
+Rivadeneyra.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>50.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. Valera</span>: tomo II.&mdash;<i>Cuentos, di&aacute;logos y
+fantas&iacute;as.</i>&mdash;Contiene: El p&aacute;jaro verde.&mdash;Parsondes.&mdash;El bermejino
+pre-hist&oacute;rico.&mdash;Asclepigenia.&mdash;Gopa.&mdash;Un poco de cremat&iacute;stica.&mdash;La
+cordobesa.&mdash;La primavera.&mdash;La venganza de Atahualpa.&mdash;Dafnis y Cloe.&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>51.&mdash;<i>Historia de la Literatura y del arte dram&aacute;tico en Espa&ntilde;a</i>, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alem&aacute;n por D. E. de Mier: tomo
+III.&mdash;Contiene: la continuaci&oacute;n de la materia anterior.&mdash;5 pts.</li>
+
+<li>52.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XII.&mdash;<i>La ciencia espa&ntilde;ola</i>,
+tercera edici&oacute;n refundida y aumentada: tomo I, con un pr&oacute;logo de D.
+Gumersindo Laverde y Ruiz.&mdash;Contiene: Indicaciones sobre la actividad
+intelectual de Espa&ntilde;a en los tres &uacute;ltimos siglos.&mdash;De
+re-bibliographical.&mdash;Mr. Masson redivivo.&mdash;Monograf&iacute;as
+expositivo-cr&iacute;ticas.&mdash;Mr. Masson redimuerto.&mdash;Ap&eacute;ndices.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>53.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo V.&mdash;<i>Poes&iacute;as.</i>&mdash;Contiene:
+Amores.&mdash;Quejas y desenga&ntilde;os.&mdash;Rimas varias.&mdash;Cantos l&uacute;gubres.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>54.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Juan Eugenio Hartzenbusch</span> tomo I.&mdash;<i>Poes&iacute;as</i>, con la
+biograf&iacute;a del autor, juicio cr&iacute;tico de sus obras por D. Aureliano
+Fern&aacute;ndez-Guerra y retrato grabado por Maura: primera edici&oacute;n completa
+de las obras po&eacute;ticas.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>55.&mdash;<i>Discursos y art&iacute;culos literarios</i> de D. Alejandro Pidal y Mon.&mdash;Un
+tomo con retrato del autor grabado por Maura.&mdash;Contiene: La Metaf&iacute;sica
+contra el naturalismo.&mdash;Fr. Luis de Granada.&mdash;Jos&eacute; Selgas.&mdash;Epopeyas
+portuguesas.&mdash;Glorias asturianas.&mdash;Coronaci&oacute;n de Le&oacute;n XIII.&mdash;El P.
+Zeferino.&mdash;Men&eacute;ndez y Pelayo.&mdash;Campoamor.&mdash;P&eacute;rez
+Hern&aacute;ndez.&mdash;Frassinelli.&mdash;Ep&iacute;stolas.&mdash;Una madre cristiana.&mdash;Una visi&oacute;n
+anticipada.&mdash;El campo en Asturias.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>56.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo VI.&mdash;<i>Artes y
+letras.</i>&mdash;Contiene: De los asuntos respectivos de las artes.&mdash;Del origen
+y vicisitudes del genuino teatro espa&ntilde;ol.&mdash;Ap&eacute;ndice.&mdash;La libertad en las
+artes.&mdash;Ap&eacute;ndice.&mdash;Un poeta desconocido y an&oacute;nimo.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>57.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XIII.&mdash;<i>La ciencia
+espa&ntilde;ola</i>: tercera edici&oacute;n corregida y aumentada: tomo II.&mdash;Contiene:
+Dos art&iacute;culos de D. Alejandro Pidal sobre las cartas anteriores.&mdash;In
+dubita libertas.&mdash;La ciencia espa&ntilde;ola bajo la Inquisici&oacute;n.&mdash;Cartas.&mdash;La
+Antoniana Margarita.&mdash;La patria de Raimundo Sabunde.&mdash;Instaurare omnia
+in Christo.&mdash;Ap&eacute;ndice.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>58.&mdash;<i>Historia de la Literatura y del arte dram&aacute;tico en Espa&ntilde;a</i>, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alem&aacute;n por D. E. de Mier, tomo
+IV.&mdash;Contiene: Fin de la materia anterior.&mdash;Edad de oro del teatro
+espa&ntilde;ol.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>59.&mdash;<i>Historia de la Literatura y del arte dram&aacute;tico en Espa&ntilde;a</i>, por A.
+F. Schack, traducida directamente del alem&aacute;n por D. E. de Mier: tomo V y
+&uacute;ltimo.&mdash;Contiene: Fin de la materia anterior.&mdash;Decadencia del teatro
+espa&ntilde;ol en el siglo <span class="smcap">xviii</span>.&mdash;Irrupci&oacute;n y predominio del gusto
+franc&eacute;s.&mdash;&Uacute;ltimos esfuerzos.&mdash;Ap&eacute;ndices.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>60.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. Valera</span>: tomo III.&mdash;<i>Nuevos estudios
+cr&iacute;ticos.</i>&mdash;Contiene: Apuntes sobre el nuevo arte de escribir
+novelas.&mdash;El <i>Fausto</i> de Goethe.&mdash;Shakespeare.&mdash;Psicolog&iacute;a del
+amor.&mdash;Las escritoras en Espa&ntilde;a y elogio de Santa Teresa.&mdash;Poetas
+l&iacute;ricos espa&ntilde;oles del siglo <span class="smcap">xviii</span>.&mdash;De lo castizo de nuestra cultura en
+el siglo <span class="smcap">xviii</span> y en el presente.&mdash;De la moral y de la ortodoxia en los
+versos.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>61.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XIV.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo VII (siglo <span class="smcap">xix</span>).&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>62.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Severo Catalina</span>: tomo I.&mdash;<i>La Mujer</i>, con un pr&oacute;logo de
+D. Ram&oacute;n de Campoamor: octava edici&oacute;n.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>63.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. E. Hartzenbusch</span>: tomo II.&mdash;<i>F&aacute;bulas</i>: primera
+edici&oacute;n completa.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>64.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XV.&mdash;<i>La ciencia espa&ntilde;ola</i>:
+tomo III y &uacute;ltimo.&mdash;Contiene: R&eacute;plica al Padre Fonseca.&mdash;Inventario de
+la ciencia espa&ntilde;ola: Sagrada Escritura: Teolog&iacute;a: M&iacute;stica: Filosof&iacute;a:
+Ciencias morales y pol&iacute;ticas: Jurisprudencia: Filolog&iacute;a: Est&eacute;tica:
+Ciencias hist&oacute;ricas: Matem&aacute;ticas: Ciencias militares: Ciencias f&iacute;sicas:
+5 pesetas.</li>
+
+<li>65.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. Valera</span>: tomo IV.&mdash;<i>Novelas</i>: tomo I, con un pr&oacute;logo
+de D. Antonio C&aacute;novas del Castillo.&mdash;Contiene: <i>Pepita Jim&eacute;nez</i>.&mdash;<i>El
+Comendador Mendoza.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>66.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. Valera</span>: tomo V.&mdash;<i>Novelas</i>: tomo II.&mdash;Contiene:
+<i>Do&ntilde;a Luz</i>.&mdash;<i>Pasarse de listo.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>67.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo VII.&mdash;<i>Estudios del
+reinado de Felipe IV</i>: tomo I.&mdash;Contiene: Revoluci&oacute;n de Portugal: Textos
+y reflexi&oacute;n.&mdash;Negociaci&oacute;n y rompimiento con la Rep&uacute;blica inglesa.&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>68.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. E. Hartzenbusch</span>: tomo III.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo
+I.&mdash;Contiene: <i>Los amantes de Teruel</i>.&mdash;<i>Do&ntilde;a Menc&iacute;a.</i>&mdash;<i>La Redoma
+encantada.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>69.&mdash;<span class="smcap">Obras sueltas de Lupercio y Bartolom&eacute; Leonardo de Argensola</span>,
+coleccionadas &eacute; ilustradas por el Conde de la Vi&ntilde;aza: tomo I.&mdash;Contiene
+las de Lupercio: Pr&oacute;logo.&mdash;Poes&iacute;as l&iacute;ricas.&mdash;Ep&iacute;stolas y poes&iacute;as
+varias.&mdash;Obras dram&aacute;ticas.&mdash;Op&uacute;sculos y discursos literarios.&mdash;Cartas
+eruditas y familiares.&mdash;Ap&eacute;ndices.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>70.&mdash;<i>Rebeli&oacute;n de Pizarro en el Per&uacute; y Vida de D. Pedro Gasca</i>, por
+Calvete de Estrella, y un pr&oacute;logo de D. A. Paz y Melia: tomo I.&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>71.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo VIII.&mdash;<i>Estudios del
+reinado de Felipe IV</i>: tomo II.&mdash;Contiene: Antecedentes y relaci&oacute;n
+cr&iacute;tica de la batalla de Rocroy.&mdash;Ap&eacute;ndice luminoso con 27 documentos de
+inter&eacute;s.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>72.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Seraf&iacute;n Est&eacute;banez Calder&oacute;n</span> (<i>El Solitario</i>): tomo
+IV.&mdash;<i>Poes&iacute;as.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>73.&mdash;<i>Poes&iacute;as</i> de D. Enrique R. de Saavedra, Duque de Rivas, con un
+pr&oacute;logo de D. Manuel Ca&ntilde;ete y retrato del autor, grabado por Maura: tomo
+&uacute;nico.&mdash;Contiene: Impresiones y fantas&iacute;as.&mdash;Recuerdos.&mdash;Hojas de
+&aacute;lbum.&mdash;Romances.&mdash;La hija de Alimen&oacute;n.&mdash;Juramentos de amor.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>74.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XVI.&mdash;<i>Historia de las ideas
+est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>, tomo VIII (siglo <span class="smcap">xix</span>).&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>75.&mdash;<span class="smcap">Obras sueltas de Lupercio y Bartolom&eacute; Leonardo de Argensola</span>,
+coleccionadas &eacute; ilustradas por el Conde de la Vi&ntilde;aza: tomo II.-Contiene
+las de Bartolom&eacute; Leonardo: Poes&iacute;as l&iacute;ricas.&mdash;S&aacute;tiras.&mdash;Poes&iacute;as
+varias.&mdash;Di&aacute;logos sat&iacute;ricos.&mdash;Op&uacute;sculos varios.&mdash;Cartas eruditas y
+familiares.&mdash;Ap&eacute;ndices.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>76.&mdash;<i>Rebeli&oacute;n de Pizarro en el Per&uacute; y Vida de D. Pedro Gasca</i>, por
+Calvete de Estrella: tomo II.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>77.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. E. Hartzenbusch</span>: tomo IV.&mdash;<i>Teatro</i>: tomo
+II.&mdash;Contiene: <i>La visionaria</i>.&mdash;<i>Los polvos de la madre
+Celestina.</i>&mdash;<i>Alfonso el Casto.</i>&mdash;<i>Primero yo.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>78.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. Valera</span>: tomo VI.&mdash;<i>Novelas</i>: tomo III.&mdash;Contiene:
+<i>Las Ilusiones del Doctor Faustino</i>.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>79.&mdash;<span class="smcap">Pidal (Marqu&eacute;s de).</span>&mdash;<i>Estudios hist&oacute;ricos y literarios</i>: tomo I.
+Con retrato del autor, grabado por Maura.&mdash;Contiene: la lengua
+castellana en los c&oacute;digos.&mdash;La poes&iacute;a y la historia.&mdash;Poema, cr&oacute;nica y
+romancero del Cid.&mdash;Un poema in&eacute;dito.&mdash;Vida del rey Apolonio y de Santa
+Mar&iacute;a Egipciaca.&mdash;La poes&iacute;a castellana de los siglos <span class="smcap">XIV</span> y <span class="smcap">XV</span>.&mdash;4
+pesetas.</li>
+
+<li>80.&mdash;<i>Sales espa&ntilde;olas &oacute; Agudezas del ingenio nacional</i>, recogidas por D.
+A. Paz y Melia.&mdash;Primera serie.&mdash;Contiene: Libro de Cetrer&iacute;a y profec&iacute;a
+de Evangelista.&mdash;Carta burlesca de Godoy.&mdash;Privilegio de Don Juan II en
+favor de un hidalgo.&mdash;Carta del bachiller de Arcadia al capit&aacute;n Salazar,
+y respuesta de &eacute;ste.&mdash;Serm&oacute;n de Aljubarrota.&mdash;Carta de D. Diego Hurtado
+de Mendoza &aacute; Feliciano de Silva.&mdash;Proverbios de D. Ap&oacute;stol de
+Castilla.&mdash;Carta del Monstruo sat&iacute;rico.&mdash;Libro de chistes de Luis de
+Pinedo.&mdash;Memorial de un pleito.&mdash;Carta hallada en el correo sin saber
+qui&eacute;n la enviaba.&mdash;Carta de un portugu&eacute;s.&mdash;Carta burlesca de Fr. Guill&eacute;n
+de Peraza.&mdash;Descendencia de los Modorros.&mdash;Carta de Diego de Amburcea &aacute;
+Esteban de Ibarra.&mdash;Carta del Conde de Lemos &aacute; Bartolom&eacute; L. de
+Argensola.&mdash;Carta de Ustarroz al maestro Gil Gonz&aacute;lez D&aacute;vila.&mdash;Epitafios
+y dichos portugueses.&mdash;Carta de un qu&iacute;dam al Castellano de Mil&aacute;n.&mdash;Carta
+rid&iacute;cula de Diego Monfor.&mdash;Mundi novi y di&aacute;logo.&mdash;Carta sobre el
+destierro del Duque de Escalona.&mdash;Cartas del Arcediano de Cuenca al cura
+de Pareja.&mdash;Nota de las cosas particulares del anticuario de D. Juan
+Flores.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>81.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. A. C&aacute;novas del Castillo</span>: tomo IX.&mdash;<i>Problemas
+contempor&aacute;neos</i>: tomo III.&mdash;Contiene: Ejercicio de la soberan&iacute;a en las
+democracias modernas.&mdash;Las revoluciones de la edad
+moderna.&mdash;Clasificaci&oacute;n de los sistemas democr&aacute;ticos.&mdash;La democracia
+pura en Suiza.&mdash;La democracia del r&eacute;gimen mixto en los cantones
+suizos.&mdash;La soberan&iacute;a ejercida en Suiza por la confederaci&oacute;n.&mdash;El
+r&eacute;gimen municipal.&mdash;La democracia de los Estados Unidos.&mdash;El conflicto
+de la soberan&iacute;a en los Estados Unidos y en Suiza.&mdash;Principios te&oacute;ricos
+de la democracia francesa.&mdash;Conclusiones.&mdash;El juicio por jurados y el
+partido liberal conservador.&mdash;La econom&iacute;a pol&iacute;tica y la democracia
+economista en Espa&ntilde;a.&mdash;La producci&oacute;n de cereales en Espa&ntilde;a y los
+actuales derechos arancelarios.&mdash;Necesidad de proteger, &aacute; la par que la
+de los cereales, la producci&oacute;n espa&ntilde;ola en general.&mdash;De c&oacute;mo he venido
+yo &aacute; ser doctrinalmente proteccionista. La cuesti&oacute;n obrera y su nuevo
+car&aacute;cter.&mdash;De los resultados de la conferencia de Berl&iacute;n y del estado
+oficial de la cuesti&oacute;n obrera.&mdash;&Uacute;ltimas consideraciones.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>82.&mdash;<span class="smcap">Obras literarias de D. Manuel Silvela.</span>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>83.&mdash;<span class="smcap">Pidal (Marqu&eacute;s de).</span>&mdash;<i>Estudios hist&oacute;ricos y literarios</i>: tomo
+II.&mdash;Contiene: Vida del trovador Juan Rodr&iacute;guez del Padr&oacute;n.&mdash;D. Alonso
+de Cartagena.&mdash;El Cent&oacute;n epistolario.&mdash;Juan de Vald&eacute;s y el <i>Di&aacute;logo de
+la lengua</i>.&mdash;Fr. Pedro Mal&oacute;n de Chaide.&mdash;&iquest;Tom&eacute; de Burguillos y Lope de
+Vega son una misma persona?&mdash;Observaciones sobre la poes&iacute;a
+dram&aacute;tica.&mdash;Viajes por Galicia en 1836.&mdash;Recuerdos de un viaje &aacute; Toledo
+en 1842.&mdash;Descubrimientos en Am&eacute;rica.&mdash;Poes&iacute;as.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>84.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Juan Valera</span>: tomo VII.&mdash;<i>Disertaciones y juicios
+literarios</i>: Contiene: Sobre el <i>Quijote</i>.&mdash;La libertad en el
+arte.&mdash;Sobre la ciencia del lenguaje.&mdash;Del influjo de la Inquisici&oacute;n en
+la decadencia de la literatura espa&ntilde;ola.&mdash;La originalidad y el
+plagio.&mdash;Vida de Lord Byron.&mdash;De la perversi&oacute;n moral de la Espa&ntilde;a de
+nuestros d&iacute;as.&mdash;De la filosof&iacute;a espa&ntilde;ola.&mdash;Poes&iacute;a l&iacute;rica.&mdash;Estudios
+sobre la Edad Media.&mdash;Obras de D. Antonio Aparici y Guijarro.&mdash;Sobre el
+Amad&iacute;s de Gaula.&mdash;Las Cantigas del Rey Sabio, 5 pesetas.</li>
+
+<li>85.&mdash;<i>Cancionero de la Rosa</i>, por D. Juan P&eacute;rez de Guzm&aacute;n: tomo
+I.&mdash;Contiene: Manojo de la poes&iacute;a castellana, formado con las mejores
+producciones l&iacute;ricas consagradas &aacute; la reina de las flores durante los
+siglos <span class="smcap">XVI</span>, <span class="smcap">XVII</span>, <span class="smcap">XVIII</span> y <span class="smcap">XIX</span>, por los poetas de los dos mundos.&mdash;Tomo
+I, 5 pesetas.</li>
+
+<li>86.&mdash;<span class="smcap">Obras de Andr&eacute;s Bello</span>: tomo IV: <i>Op&uacute;sculos gramaticales</i>: tomo
+I.&mdash;Contiene: Ortolog&iacute;a.&mdash;Arte m&eacute;trica.&mdash;Ap&eacute;ndices.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>87.&mdash;<span class="smcap">Duque de Berwick.</span>&mdash;<i>Relaci&oacute;n de la conquista de los reinos de
+N&aacute;poles y Sicilia.</i>&mdash;<i>Viaje &aacute; Rusia</i>: 5 pesetas.</li>
+
+<li>88.&mdash;<span class="smcap">Fern&aacute;ndez-Duro (D. Ces&aacute;reo).</span>&mdash;<span class="smcap">Estudios hist&oacute;ricos.</span>&mdash;<i>Derrota de los
+Gelves.</i>&mdash;<i>Antonio P&eacute;rez en Inglaterra y Francia</i>: un tomo.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>89.&mdash;<span class="smcap">Obras de Andr&eacute;s Bello</span>: tomo V.&mdash;<i>Op&uacute;sculos gramaticales</i>: tomo
+II.&mdash;Contiene: An&aacute;lisis ideol&oacute;gica.&mdash;Compendio de gram&aacute;tica
+castellana.&mdash;Op&uacute;sculos.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>90.&mdash;<i>Rimas de D. Vicente W. Querol</i>: un tomo, 4 pesetas.</li>
+
+<li>91.&mdash;<i>Cancionero de la Rosa</i>, por D. Juan P&eacute;rez de Guzm&aacute;n: tomo
+II.&mdash;Contiene: <i>Manojo de la poes&iacute;a castellana</i>, formado con las mejores
+producciones l&iacute;ricas consagradas &aacute; la reina de las flores durante el
+siglo <span class="smcap">xix</span>, por los poetas de los dos mundos.&mdash;Tomo II, 5 pesetas.</li>
+
+<li>92.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: tomo XVII.&mdash;<i>Historia de las
+ideas est&eacute;ticas en Espa&ntilde;a</i>: tomo IX (siglo <span class="smcap">xix</span>).&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>93.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. J. E. Hartzenbusch</span>: tomo V.&mdash;<i>Teatro.</i>&mdash;Tomo III.
+Contiene: <i>El Bachiller Mendarias</i>.&mdash;<i>Honoria.</i>&mdash;<i>Derechos p&oacute;stumos.</i>&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>94.&mdash;<i>Relaciones de los sucesos de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola desde 1645 &aacute;
+1658</i>, por D. Jer&oacute;nimo Barrionuevo de Peralta, con la biograf&iacute;a del
+autor y algunas de sus obras po&eacute;ticas y dram&aacute;ticas: tomo I.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>95.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>; tomo XVIII.&mdash;<i>Ensayos de cr&iacute;tica
+filos&oacute;fica.</i> Contiene: De las vicisitudes de la Filosofa plat&oacute;nica en
+Espa&ntilde;a.&mdash;De los or&iacute;genes del criticismo y del escepticismo, y
+especialmente de los precursores espa&ntilde;oles de Kant.&mdash;Algunas
+consideraciones sobre Francisco de Vitoria y los or&iacute;genes del derecho de
+gentes: tomo, 4 pesetas.</li>
+
+<li>96.&mdash;<i>Relaciones de los sucesos de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola desde 1654 &aacute;
+1658</i>, por D. Jer&oacute;nimo Barrionuevo de Peralta: tomo II.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>97.&mdash;<i>Historia cr&iacute;tica de la poes&iacute;a castellana en el siglo <span class="smcap">xviii</span></i>, por
+el Marqu&eacute;s de Valmar: tomo I.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>98.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo I. Contiene: Fern&aacute;n Caballero y la
+novela contempor&aacute;nea.&mdash;<i>La familia de Alvareda.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>99.&mdash;<i>Relaciones de los sucesos de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola desde 1654 &aacute;
+1658</i>, por D. Jer&oacute;nimo Barrionuevo de Peralta: tomo III.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>100.&mdash;<i>Historia cr&iacute;tica de la poes&iacute;a castellana en el siglo <span class="smcap">xviii</span></i>, por
+el Marqu&eacute;s de Valmar: tomo II.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>101.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. Seraf&iacute;n Est&eacute;banez Calder&oacute;n</span> (<i>El Solitario</i>): tomo
+V.&mdash;<i>Novelas, Cuentos y Art&iacute;culos.</i>&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>102.&mdash;<i>Historia cr&iacute;tica de la poes&iacute;a castellana en el siglo <span class="smcap">xviii</span></i>, por
+el Marqu&eacute;s de Valmar: tomo III y &uacute;ltimo.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>103.&mdash;<i>Relaciones de los sucesos de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola desde 1654 &aacute;
+1658</i>, por D. Jer&oacute;nimo Barrionuevo de Peralta: tomo IV y &uacute;ltimo.&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>104.&mdash;<i>Memorias de D. Jos&eacute; Garc&iacute;a de Le&oacute;n y Pizarro</i>: tomo I (de 1770 &aacute;
+1814).&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>105.&mdash;<span class="smcap">Obras Completas del Duque de Rivas</span>: tomo I.&mdash;<i>Poes&iacute;as.</i>&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>106.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: <i>Estudios de cr&iacute;tica
+literaria.</i>&mdash;Segunda serie.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>107.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo II.&mdash;<i>La Gaviota.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>108.&mdash;<span class="smcap">Obras Completas del Duque de Rivas</span>: tomo II.&mdash;<i>Poes&iacute;as.</i>&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>109.&mdash;<i>Memorias de D. Jos&eacute; Garc&iacute;a de Le&oacute;n y Pizarro</i>: tomo II.&mdash;5 ptas.</li>
+
+<li>110.&mdash;<i>Ocios po&eacute;ticos</i>, por D. Ignacio Montes de Oca: un tomo, 4
+pesetas.</li>
+
+<li>111.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo III.&mdash;<i>Clemencia.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>112.&mdash;<i>Memorias de D. Jos&eacute; Garc&iacute;a de Le&oacute;n y Pizarro</i>: tomo III.&mdash;5
+pesetas.</li>
+
+<li>113.&mdash;<span class="smcap">Obras completas del Duque de Rivas</span>: tomo III.&mdash;<i>El moro
+exp&oacute;sito.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>114.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo IV.&mdash;<i>L&aacute;grimas.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>115.&mdash;<span class="smcap">Obras Completas Del Duque de Rivas</span>: tomo IV.&mdash;<i>Romances
+hist&oacute;ricos.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>116.&mdash;<i>Estudios de historia y de cr&iacute;tica literaria</i>, por el Marqu&eacute;s de
+Valmar.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>117.&mdash;<span class="smcap">Obras Completas Del Duque de Rivas</span>: tomo V.&mdash;<i>Tragedias y
+Leyendas.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>118.&mdash;<span class="smcap">Obras de D. M. Men&eacute;ndez y Pelayo</span>: <i>Estudios de cr&iacute;tica
+literaria.</i>&mdash;Tercera serie.&mdash;4 pesetas.</li>
+
+<li>119.&mdash;<i>Oraciones f&uacute;nebres</i>, por D. Ignacio Montes de Oca; un tomo, 4
+pesetas.</li>
+
+<li>120.&mdash;<span class="smcap">Obras completas del Duque de Rivas</span>: tomo VI.&mdash;<i>Dramas y
+Comedias.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>121.&mdash;<i>Sales espa&ntilde;olas &oacute; Agudezas del ingenio nacional</i>, recogidas por
+D. A. Paz y Melia.&mdash;Segunda serie.&mdash;Contiene: Di&aacute;logo de
+Villalobos.&mdash;Cuentos de Garibay.&mdash;Carta de las setenta y dos
+necedades.&mdash;Cuentos recogidos por D. Juan de Arguijo.&mdash;Cartas in&eacute;ditas
+de Eugenio Salazar.&mdash;Carta del licenciado Claros de la Plaza al maestro
+Lisarte de la Llana.&mdash;M&aacute;scara en el convento de Trinitarias de
+Madrid.&mdash;Memorial al Presidente de Castilla.&mdash;Descripci&oacute;n del
+Escorial.&mdash;Poes&iacute;a macarr&oacute;nica &aacute; Baldo.&mdash;Poema macarr&oacute;nico de Merlin &aacute; la
+entrada del Almirante en C&aacute;diz.&mdash;Pepinada: Poes&iacute;a macarr&oacute;nica de S&aacute;nchez
+Barbero.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>122.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo V.&mdash;Contiene: <i>Elia &oacute; la Espa&ntilde;a
+treinta anos h&aacute;</i>.&mdash;<i>Con mal &oacute; con bien &aacute; los tuyos te ten.</i>&mdash;<i>El &uacute;ltimo
+consuelo.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>123.&mdash;<span class="smcap">Obras de Andr&eacute;s Bello</span>: tomo VI.&mdash;<i>Gram&aacute;tica de la lengua
+castellana</i>: tomo I.&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>124.&mdash;<span class="smcap">Obras completas del Duque de Rivas</span>: tomo VII.&mdash;<i>Dramas y
+Comedias.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>125.&mdash;<span class="smcap">Obras de Fern&aacute;n Caballero</span>: tomo VI.&mdash;Contiene: <i>Una en otra</i>.&mdash;<i>Un
+verano en Bornos.</i>&mdash;<i>Lady Virginia.</i>&mdash;5 pesetas.</li>
+
+<li>Ejemplares de tiradas especiales de 6 &aacute; 250 pesetas.</li>
+</ul>
+
+
+<p class="subhead">EN PREPARACI&Oacute;N</p>
+<ul>
+<li><i>Obras del Duque de Rivas</i>, tomo VIII.</li>
+<li><i>Gram&aacute;tica de la lengua castellana</i>, de D. Andr&eacute;s Bello, tomo II.</li>
+</ul>
+
+<p class="img"><img src="images/ill_022.png"
+width="196" height="21"
+alt="imagen no disponible" /></p>
+
+
+<div class="footnotes">
+<h3><a name="FOOTNOTES" id="FOOTNOTES"></a>NOTAS:</h3>
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a> Este viaje se hizo y fu&eacute; escrito en 1873.&mdash;Hoy se va en
+ferrocarril &aacute; Navalmoral de la Mata.
+</p><p>
+(<i>Nota de la presente edici&oacute;n.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a> Este trabajo figura en el tomo II de <i>Novelas cortas</i> del
+autor.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a> Esta enumeraci&oacute;n de los t&iacute;tulos del Emperador es
+literalmente la misma con que principia su testamento.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a> En este punto me atengo casi literalmente &aacute; la relaci&oacute;n del
+Sr. Montero, m&aacute;s circunstanciada que la misma Cr&oacute;nica de Fr. Luis de
+Santa Mar&iacute;a, por apoyarse, no s&oacute;lo en &eacute;sta, sino en otros documentos y
+tradiciones.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a> Lafuente.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_6_6" id="Footnote_6_6"></a><a href="#FNanchor_6_6"><span class="label">[6]</span></a> Y eso que previamente se hab&iacute;a trabajado mucho en aquel
+puerto para hacerlo transitable, por lo cual se le denomin&oacute; <i>Puerto
+Nuevo &oacute; del Emperador</i>, cuyo nombre lleva hoy.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_7_7" id="Footnote_7_7"></a><a href="#FNanchor_7_7"><span class="label">[7]</span></a> El Prior (dice Gaztelu) llam&oacute; al Emperador <i>Vuestra
+Paternidad</i>, de lo cual luego fu&eacute; advertido por otro fraile que estaba &aacute;
+su lado, y le acudi&oacute; con <i>Majestad</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_8_8" id="Footnote_8_8"></a><a href="#FNanchor_8_8"><span class="label">[8]</span></a> Archivo de Simancas, Estado, leg. n&uacute;m. 128.&mdash;Esta cita es
+del historiador D. Modesto Lafuente.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_9_9" id="Footnote_9_9"></a><a href="#FNanchor_9_9"><span class="label">[9]</span></a> El P. Sig&uuml;enza, <i>Hist. de la Orden de San Jer&oacute;nimo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_10_10" id="Footnote_10_10"></a><a href="#FNanchor_10_10"><span class="label">[10]</span></a> Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s de publicada por vez primera esta
+relaci&oacute;n de viaje, un peri&oacute;dico de Salamanca, que d&iacute;as antes hab&iacute;a hecho
+referencia de mis dudas sobre qui&eacute;nes ser&iacute;an aquel caballero y aquella
+dama, y copiado galantemente algunos p&aacute;rrafos de este art&iacute;culo, public&oacute;
+las siguientes l&iacute;neas:
+</p><p>
+&laquo;<i>Ya parecieron los muertos.</i>&mdash;Descubierto por orden del Ilmo. Cabildo
+Catedral el basamento del sepulcro de la Beata y del Guerrero, &oacute; sea del
+matrimonio de la que lleva toca y del que viste loriga y ci&ntilde;e espada, en
+la capilla de Anaya de la <i>Catedral Vieja</i>, aparecieron las armas de los
+Monroyes con los veros y los castillos, y las de los Anayas con las
+bandas de Borgo&ntilde;a y los armi&ntilde;os.
+</p><p>
+&raquo;En el centro se lee en caracteres g&oacute;ticos la siguiente inscripci&oacute;n:
+</p><p>
+&laquo;AQU&Iacute; YACE LOS SE&Ntilde;ORES: GUTIERRE DE MONRROY Y DO&Ntilde;A CONSTAN&Ccedil;A DANAYA, SU
+MUJER: A LOS CUALES D&Eacute; DIOS TANTA PARTE DEL CIELO, COMO POR SUS PERSONAS
+Y LINAJES MEREC&Iacute;AN DE LA TIERRA: EL SE&Ntilde;OR GUTIERRE DE MONRROY MURI&Oacute; EN
+EL A&Ntilde;O DE MIL&dagger;D&dagger;XVI Y LA SE&Ntilde;ORA DO&Ntilde;A CONSTAN&Ccedil;A EN EL DE
+MIL&dagger;D&dagger;IIII.&raquo;
+</p><p>
+&raquo;Debajo, y sostenido por una calavera, en un tarjet&oacute;n dice:
+</p><p>
+<i>&laquo;Memorare novissima tue et in eternum no pecabis.&raquo;</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_11_11" id="Footnote_11_11"></a><a href="#FNanchor_11_11"><span class="label">[11]</span></a> Tengo la satisfacci&oacute;n de decir, al publicar nuevamente
+estos renglones, que mi s&uacute;plica no fu&eacute; deso&iacute;da, y que, por el contrario,
+di&oacute; origen &aacute; una lucida discusi&oacute;n de personas doctas, y &aacute; medidas
+tomadas por la casa de Alba, que asegurar&aacute;n la conservaci&oacute;n del cuadro
+de Rivera.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_12_12" id="Footnote_12_12"></a><a href="#FNanchor_12_12"><span class="label">[12]</span></a> Al reimprimirse estos renglones, me dan la grata nueva de
+que la Diputaci&oacute;n provincial de Salamanca ha comprado la <i>Casa de la
+Salina</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_13_13" id="Footnote_13_13"></a><a href="#FNanchor_13_13"><span class="label">[13]</span></a> Seg&uacute;n D&aacute;vila, s&oacute;lo fu&eacute; muerto en la disputa del juego
+Enr&iacute;quez el menor, y al otro lo mataron despu&eacute;s en una asechanza para
+que no vengase la muerte de su hermano.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_14_14" id="Footnote_14_14"></a><a href="#FNanchor_14_14"><span class="label">[14]</span></a> Tampoco desoy&oacute; este ruego mi amigo el se&ntilde;or Marqu&eacute;s de
+Santa Marta, sino que, por el contrario, me honr&oacute; con amables
+explicaciones, y dispuso que se remediase cuanto pudiera da&ntilde;ar &aacute; la
+hist&oacute;rica Torre.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_15_15" id="Footnote_15_15"></a><a href="#FNanchor_15_15"><span class="label">[15]</span></a> Esta monograf&iacute;a se public&oacute; en la obra titulada <i>Las
+Mujeres espa&ntilde;olas, portuguesas y americanas</i>, de que fu&eacute; editor D.
+Miguel Guijarro.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_16_16" id="Footnote_16_16"></a><a href="#FNanchor_16_16"><span class="label">[16]</span></a> Don Antonio C&aacute;novas del Castillo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_17_17" id="Footnote_17_17"></a><a href="#FNanchor_17_17"><span class="label">[17]</span></a> T&eacute;ngase presente que esta monograf&iacute;a se escribi&oacute; para una
+obra titulada: &laquo;<span class="smcap">Las mujeres espa&ntilde;olas y americanas</span>, <i>tales como son en
+el hogar dom&eacute;stico, en los campos, en las ciudades, en el templo, en los
+espect&aacute;culos, en el taller y en los salones: descripci&oacute;n y pintura de su
+car&aacute;cter, costumbres, trajes, usos, religiosidad, belleza, defectos,
+preocupaciones y excelencias</i>.&raquo;</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_18_18" id="Footnote_18_18"></a><a href="#FNanchor_18_18"><span class="label">[18]</span></a> El autor, hijo de la c&aacute;lida Andaluc&iacute;a, se entusiasmaba de
+esta manera en aquel valle <i>siempre verde</i>, porque era <i>el primero</i> que
+ve&iacute;a de los innumerables que ofrecen belleza an&aacute;loga en Galicia,
+Asturias, Santander, las Provincias Vascongadas, etc., etc.</p></div>
+</div>
+<hr class="full" />
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
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+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
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+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
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+
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+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
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+
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+ Chief Executive and Director
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+Literary Archive Foundation
+
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+
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+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
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+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
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+
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+
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+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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+This eBook, including all associated images, markup, improvements,
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+Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for
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