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Martin del Barco Centenera + +Contributor: Pedro de Angeles + +Release Date: May 3, 2008 [EBook #25317] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA ARGENTINA *** + + + + +Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at +http://gallica.bnf.fr) + + + + + + + + + +[Nota del transcriptor: la ortografía del original fue conservada; no +ha sido corregida ni actualizada.] + + +LA + +ARGENTINA, + +O LA + +CONQUISTA DEL RIO DE LA PLATA, + +POEMA HISTÓRICO + +POR EL + +ARCEDIANO D. MARTIN DEL BARCO + +CENTENERA. + +BUENOS-AIRES. + +IMPRENTA DEL ESTADO. + +1836. + + * * * * * + + + + +DISCURSO PRELIMINAR + +AL MARQUES DE CASTEL RODRIGO + +LA ARGENTINA. + + * CANTO PRIMERO. + * CANTO SEGUNDO. + * CANTO TERCERO. + * CANTO CUARTO. + * CANTO QUINTO. + * CANTO SEXTO. + * CANTO SEPTIMO. + * CANTO OCTAVO. + * CANTO NONO. + * CANTO DECIMO. + * CANTO UNDECIMO. + * CANTO DUODECIMO. + * CANTO DECIMO-TERCIO. + * CANTO DECIMO-CUARTO. + * CANTO DECIMO-QUINTO. + * CANTO DECIMO-SEXTO. + * CANTO DECIMO-SEPTIMO. + * CANTO DECIMO-OCTAVO. + * CANTO DECIMO-NONO. + * CANTO VIGESIMO. + * CANTO VIGESIMO-PRIMERO. + * CANTO VIGESIMO-SEGUNDO. + * CANTO VIGESIMO-TERCIO. + * CANTO VIGESIMO-CUARTO. + * CANTO VIGESIMO-QUINTO. + * CANTO VIGESIMO-SEXTO. + * CANTO VIGESIMO-SEPTIMO. + * CANTO VIGESIMO-OCTAVO. + +TABLA + +NOTAS + + * * * * * + + + + +DISCURSO PRELIMINAR + +A LA + +ARGENTINA DE BARCO CENTENERA. + + +Cuando salió á luz este poema sobre la conquista del Rio de la Plata, +las musas castellanas habian desplegado, en las obras de Garcilaso, +Herrera y Luis de Leon, un estilo culto y elegante. Ni la lucha +intestina de Fernando el Catòlico contra los Moros, ni las guerras +exteriores de su sucesor Carlos V, fueron bastantes à detener los +progresos de las letras, que sin proteccion y estìmulo florecieron en el +reinado sombrío é inquisitorial de Felipe II. El gusto de la literatura +italiana, que à mediados del siglo XVI. se habia generalizado en España, +y el verso endecasilabo, introducido por Boscan, pusieron en voga à los +grandes modelos que se ilustraron en la epopeya, y Ariosto, Camoens, y +Taso, tuvieron sus émulos è imitadores. + +Mientras que Zapata, Urrea y Samper celebraban à porfia las glorias de +Carlos V, Pinciano escribia el _Pelayo_; Cueva, la _Conquista de la +Bética_; Hojeda, la _Cristiada_; Mosquera y Zamora, la _Numantina_ y la +_Saguntina_; y el fèrtil è inagotable Lope de Vega, la _Dragontea_, el +_Isidro_ y la _Jerusalen_. Entre tantos ensayos desgraciados, ocupaba un +lugar eminente el poema de D. Alonso de Ercilla, que al relatar los +sucesos de Arauco, podia decir como Enea + + _quorum pars magna fui_. + +El mismo objeto se propuso D. Martin del Barco Centenera en su +_Argentina_, en que describiò los acontecimientos que presenciaba, sino +con toda la escrupulosidad de un historiador, almenos con un fondo de +candor que le grangea crédito y confianza. Nació en Logrosan, en el +partido de Trujillo en Extremadura, cerca del año de 1535, cuando se +fundò por primera vez Buenos Aires, de la que estaba destinado á cantar +la reedificacion. Abrazò el estado eclesiástico, y en clase de capellan +acompañò la expedicion que, en 1572, saliò del puerto de San Lucar, bajo +los auspicios del Adelantado Juan Ortiz de Zárate. La descripcion de +este viage, una de las partes mas interesantes del poema, los amagos de +una tempestad, y los estragos del hambre que estallò en Santa Catalina, +son pinturas animadas de los incidentes de una larga navegacion. + +En los veinticuatro años que pasò en Amèrica, el deseo de observar +tantos objetos nuevos y curiosos, le hizo tomar parte en varias +empresas, en las que arrostrò grandes peligros, siendo testigo de +infinitas desgracias: y al cuidado que tuvo de relatarlas debemos las +únicas memorias que nos quedan de un perìodo importante en la conquista +de estas regiones. Acompañó á Melgarejo y á Garay en casi todas sus +expediciones, y, segun parece indicarlo, fué uno de los que concurrieron +à la fundacion de Buenos Aires en 1580.[1] + +De todas las privaciones que sufrió, la que mas le molestò fué el +hambre. Sus efectos fueron sobre todo terribles en Santa Catalina, donde +á los horrores de una escasez absoluta se agregaron los de una crueldad +refinada en los gefes, que enviaban al cádalso á los que luchaban con la +muerte por falta de alimentos. El autor deplora estos rigores culpables; +porque + + La cosa á tal extremo habia llegado + Que carne humana ví que se comia.[2] + +El mismo tuvo que echar mano de lagartijas, que no le parecieron tan +sabrosas como ciertos gusanos que comiò despues en las márgenes del rio +Huybay. Los habia de dos especies, y se criaban en cañas mas corpulentas +que los _robles_: + + En muy poco difieren sus sabores: + Estando el uno y otro derretido, + Manteca fresca á mi me parecia; + ¡Mas sabe Dios el hambre que tenia![3] + +En uno de estos apuros tuvo que usar de su influjo para tranquilizar la +conciencia de una muger, que habia hurtado un perro sin atreverse à +echar mano de él. Este episodio puede servir á dar una idea del génio +festivo del poeta. + + Viniendo de la iglesia una mañana + Que habia sacrificio celebrado, + Una comadre mia, Mariana, + De su pequeña choza me llamaba + En una isla, dó antes la tirana + Le habia á su marido sepultado: + Y oid lo que me dice muy gozosa, + Aunque del hecho suyo recelosa. + + Un solo perro habia en el armada, + De gran precio y valor para su dueño: + Llamado, entró ese dia en su posada, + Mas nunca mas salió de aquel empeño; + Porque ella le mató de una porrada, + Al tiempo del entrar, con un gran leño. + Mostrándolo, me dice: _¿Qué haremos_? + Yo dije:--_Asad, Señora, y comeremos_. + +Estos lances de la vida estàn descritos en un estilo fácil y natural, +que es el tono ordinario del poeta; sin que le falte vigor para +elevarse, cuando su alma se halla profundamente conmovida. Si no fuera +por no multiplicar citas, reproduciriamos varios trozos que nos parecen +dignos de competir con los modelos mas acabados de la poesia castellana. +Sirva de egemplo la octava, en que describe el hambre que asaltó à los +compañeros de D. Pedro de Mendoza en Buenos Aires: + + Comienzan á morir todos rabiando, + Los rostros y los ojos consumidos. + A los niños que mueren sollozando + Las madres les responden con gemidos: + El pueblo sin ventura lamentando + A Dios envia suspiros dolorosos: + Gritan viejos y mozos, damas bellas + Perturban con clamores las estrellas.[4] + +Estos versos son tiernos, pero mas llenos de sensibilidad son los que le +inspira la muerte de su compatriota Ana de Valverde. + + Llore mi musa y verso con ternura + La muerte de esta dama generosa; + Y llórela mi tierra, Extremadura, + Y Castilla la Vieja perdidosa: + Y llore Logrosán la hermosura + De aquesta dama bella, tan hermosa, + Cual entre espinas, rosa y azucena, + De honra y de virtudes tan bien llena. + + Las Argentinas Ninfas, conociendo + De aquesta Ana Valverde la belleza, + Sus dorados cabellos descojendo, + Envueltas en dolor y gran tristeza, + Estan á la fortuna maldiciendo, + Las flechas y los dardos, la crueza + Del indio Mañuá, que así ha robado + Al mundo de virtudes un dechado.[5] + +No es nuestro propósito exagerar el mérito poético de la _Argentina;_ y +mas bien quisiéramos que quedase reducido à lo que es puramente +indispensable para no fastidiar al lector que la consulta como monumento +histórico de la época á que pertenece. Cuando se considera que los +acontecimientos de un perìodo, que comprende toda la administracion de +Garay y la de su sucesor Mendieta, no tienen mas historiador que un +poeta, se siente la necesidad de acreditar, que + + .........aunque su musa en verso canta, + Escribe la verdad de lo que ha oido + Y visto por sus ojos y servido.[6] + +Este empeño en que se constituyò voluntariamente el autor, justifica su +principal defecto, que es cierto aire prosaico, que es natural que +prevalesca en una obra, despojada del brillante cortejo de las +ficciones. Quítese todo lo que hay de fantàstico en los grandes poemas +épicos, antiguos y modernos:--bórrense de la Eneida, de la Jerusalen y +de la Lusiada, las pinturas de los Campos Eliseos, de los palacios y de +las islas encantadas que tanto nos arrebatan, y no quedará mas que una +fria narracion del viage de Eneas, de las guerras de Palestina y de la +navegacion de Vasco de Gama. + +Esta especie de _crónicas rimadas_ tienen todos los vicios de los +gèneros bastardos, cuyo carácter ambiguo es el mayor obstàculo à su +perfeccion. Moratin en una de sus mejores sàtiras se declara contra esta +clase de escritores, à los que dirige irònicamente los siguientes +consejos. + + Sigue la historia religiosamente, + Y conociendo á la verdad por guia, + Cosa no has de decir que ella no cuente. + + No fingas, no; _que es grande picardia_: + Refiere sin doblez lo que ha pasado, + Con nimiedad escrupulosa y pia; + + Y en todo cuanto escribas ten cuidado + De no olvidar las fechas y las datas, + _Que así lo debe hacer un hombre honrado_.[7] + +Pero Moratin habla como poeta, y no piensa que pueda haber una sociedad +que busque, en las pocas memorias coevas, tradiciones ciertas de su +infancia: porque en este caso los defectos que ridiculiza le hubieran +parecido otras tantas recomendaciones. Si algo falta al autor de la +Argentina es la _nimiedad escrupulosa_, que tanto desagrada al Terencio +español. + +Aun así, la autoridad de Centenera ha sido de tanto peso para sus +sucesores, que hasta han adoptado sus fábulas; y si por mucho tiempo se +ha creido en las _Sirenas_, en los _Carbunclos_ y en otras patrañas del +mismo quilate, es porque él aseguró que los habia visto con sus propios +ojos. + +Los servicios que prestò en la conquista de estas provincias, mas reales +que estos juegos de una imaginacion acalorada, le merecieron el titulo +de arcediano de la Asumpcion, en cuyo caràcter acompañó à Fray Alonso +Guerra (recien promovido à la silla episcopal del Paraguay), al concilio +convocado en Lima en 1582, por el Arzobispo Melgarejo, mas conocido en +los fastos de la iglesia bajo el nombre de _Santo Toribio_ con que fué +canonizado. + +Para introducir alguna variedad en la relacion de estas tareas, pinta la +hermosura y el lujo de las damas limeñas, de las que hace un retrato +seductor. + + Por las calles y plaza y las ventanas + Se ponen, que es contento de mirarlas, + Con ricos aderezos muy galanas, + Y pueden los que quieren bien hablarlas. + No se muestran esquivas ni tiranas, + Que escuchan á quien quiere requebrarlas: + Y dicen só el rebozo chistecillos, + Con que engañan á veces los bobillos.[8] + +En estos episódios, y en los que le ministran los acometimientos de +Drake y Candish, acaba su poema, imitando en esto à Ercilla, que tambien +se distrae en describir las batallas de San Quintin y Lepanto. +Centenera, que no ponia mucha importancia en conservar la unidad del +poema, estuvo tentado de tratar de las guerras de Chile; y si no lo +hizo, no fué por respeto à los preceptos de Aristóteles, sino por el que +le inspiraba el mérito de la Araucana. El elógio que hace de Ercilla es +honroso para entrambos. + + Y pues que á Chile cupo tal belleza + De pluma, de valor, de cortesia, + No es justo que se atreva mi rudeza + Decir de Chile cosa: que seria + Muy loca presumpcion y gran simpleza + Meter hoz en la mies no siendo mia.[9] + +Su morada en Lima, y la obligacion de sostener con decoro su rango, +agotaron su peculio y lo dejaron sumido en la indigencia. Acostumbrado à +vivir en la mediocridad, hubiera sobrellevado con resignacion esta +desgracia, si hubiese podido renunciar igualmente al deseo de volver á +su patria. Esta idea, que se habia apoderado de su espíritu, lo dispuso +á la tristeza; y se hallaba en el mayor abatimiento, cuando + + La Inquisicion le hizo comisario, + Y el Obispo de Charcas su vicario.[10] + +En estas nuevas funciones pasó los ùltimos años de su residencia en +Amèrica, hasta que en 1596 se resolvió á regresar á Europa. Al deseo de +reunirse à su familia debiò agregarse el de dar publicidad á su poema, +siendo imposible que lo verificase en Amèrica, donde aun no habia +penetrado el arte tipográfico. Desembarcó en Lisboa, en donde dió á luz +la _Argentina_, en 1602, bajo los auspicios del Marques de Castel +Rodrigo, que gobernaba entonces el Portugal, à nombre de Felipe III: +otra edicion publicó Barcia en el tercer tomo de sus _Historiadores +primitivos de las Indias occidentales_; y ambas tan llenas de errores, +que bastaria esta circunstancia á justificar su reimpresion. + +Los ejemplares de que nos hemos valido, nos han sido franqueados, con su +acostumbrada liberalidad, por el Sr. Canònigo Dr. D. Saturnino Segurola; +y no creemos que se halle en Buenos Aires otra copia de la edicion de +Lisboa. La que cita Pinelo[11], del año de 1631, si existe, debe ser +mucho mas rara que la primera; puesto que ha quedado ignorada á los +demas bibliògrafos. + +El juicio de Azara, sobre el autor de la _Argentina_, no solo es severo, +sino injusto: porque de todos los cargos que se le pueden hacer, el que +nos parece mas infundado es, _no haber puesto el menor cuidado en +averiguar la verdad de los hechos_.[12] + +Ciertamente, no son exactos todos los que alega; pero este defecto +parcial, y excusable, por ser comun à todos los escritores de aquel +siglo, no le quitan el mérito de habernos transmitido con fidelidad +muchas noticias que ignorariamos sin èl; en lo que no puede menos de +convenir el mismo Azara.[13] + +Tambien se equivoca cuando dice que la _Argentina_ comprende los +acontecimientos de la conquista de estas provincias, hasta el año de +1581: porque en el canto XXIV se describen minuciosamente las +circunstancias de la muerte de Garay, que acaeció en 1584; y en el +ùltimo se habla de la victoria de los portugueses sobre Candish, que +corresponde al año de 1592. + +Una segunda parte, de la que se ocupaba el autor cuando publicó su +poema[14], quedó interrumpida por su muerte, que lo acometiò poco +despues, en una edad avanzada, y fuera de su patria, adonde habia +deseado tanto volver. + +_Buenos Aires, Junio de 1836._ + +=PEDRO DE ANGELIS.= + + + + +AL MARQUES DE CASTEL RODRIGO, + +_Virey, Gobernador y Capitan General de Portugal, por el Rey D. Felipe +III, Nuestro Señor._ + +D. MARTIN DEL BARCO CENTENERA, + +ARCEDIANO DEL RIO DE LA PLATA. + + +Habiendo considerado y revuelto muchas veces en mi memoria el gran gusto +que recibe el humano entendimiento con la lectura de los varios y +diversos acaecimientos de cosas, que aun por su variedad es la +naturaleza bella; y que aquellas amplísimas provincias del Rio de la +Plata estaban casi puestas en olvido, y su memoria sin razon +obscurecida, procuré poner en escrito algo de lo que supe, entendì y vì +en ellas, en veinticuatro años que en aquel nuevo orbe peregrinè:--lo +primero, por no parecer al malo é inutil siervo que abscondiò el talento +recibido de su señor:--lo segundo, porque el mundo tenga entera noticia +y verdadera relacion del Rio de la Plata, cuyas provincias son tan +grandes, con gentes tan belicosas, animales y fieras tan bravas, aves +tan diferentes, víboras y serpientes que han tenido con hombres +conflicto y pelea, peces de humana forma, y cosas tan exquisitas, que +dejan en éxtasis à los ánimos de los que con alguna atencion las +consideran. + +He escrito, pues, aunque en estilo poco pulido y menos limado, este +libro, á quien intitulo y nombro _Argentina_, tomando el nombre del +subjecto principal que es el Rio de la Plata; para que V. E., si acaso +pudiera tener algun rato como que hurtado à los necesarísimos y graves +negocios de tan grande gobierno como sus hombros tienen, pueda con +facilidad leerle, sin que le dè el disgusto y fastidio que de las largas +y prolijas històrias se suele recibir; y héme dispuesto à presentarla y +ofrecerla á V. E., como propia suya; pues, segun derecho, los bienes del +siervo son vistos ser del señor. + +Y así confio que, puesto en la posesion del amparo de V. E., cobrará +nuevo ser y perpetuo renombre mi trabajo; y pido à Dios te siga solo +haber acertado á dar à V. E. algun pequeño contento con este mi +paupèrrimo servicio: lo que será para mi muy aventajado prémio, y +crecerán en mì las alas de mi flaco y débil entendimiento para volar, +aspirando siempre à cosas mas altas y mayores: enderezadas todas à su +fin debido, que es el servicio de Dios, de S. M. y de V. E., à quien +Dios nos guarde por largos y felicísimos tiempos, para el buen gobierno +y amparo de este reino, y como yo siervo y perpetuo capellan de V. E. +deseo. + +De LISBOA, 10 de Mayo de 1601. + + + + +LA ARGENTINA. + + +CANTO PRIMERO. + + _En que se trata del órigen de los Chiriguanas ó Guaranís, gente + que come carne humana, y del descubrimiento del Rio de la Plata._ + + + Del indio Chiriguana encarnizado + En carne humana, orìgen canto solo. + Por descubrir el ser tan olvidado + Del Argentino reino, ¡gran Apolo! + Envìame del monte consagrado + Ayuda con que pueda aquí, sin dolo, + Al mundo publicar, en nueva historia, + De cosas admirables la memoria. + + Mas ¡qué digo de Apolo, Dios eterno! + A vos solo favor pido y demando. + Què mal lo puede dar en el infierno + El que en continuo fuego está penando. + Haré con vuestra ayuda este cuaderno, + Del Argentino reino recontando + Diversas aventuras y estrañezas, + Prodigios, hambres, guerras y proezas. + + Tratar quiero tambien de sucedidos + Y estraños casos que iba yo notando. + De vista muchos son, otros oidos, + Que vine à descubrir yo preguntando. + De personas me fueron referidos + Con quien comunicaba, conversando + De cosas admirables codicioso, + Saber por escribirlas deseoso. + + Perú de fama eterna y estendida + Por sus ricos metales por el mundo; + La Potosì imperial ennoblecida, + Por tener aquel cerro tan rotundo;[15] + La tucumana tierra bastecida[16] + De cosas de comer, con el jocundo + Estado del Brasil, daràn subjecto + A mi pluma que escriba yo prometo. + + Que aunque en esta obra el fundamento + Primero y principal, Rio de la Plata, + Y así es primero su descubrimiento; + Con todo no serà mi pluma ingrata: + Que aquí pintarà al vivo lo que siento + Del nuevo orbe al Marques Mora:[17] y si trata + Contrario à la verdad, yo sea borrado + De su libro, y à olvido condenado. + + Tambien dirè de aquel duro flagelo, + Que Dios al mundo diò por su pecado, + El Drake que cubrió con crudo duelo[18] + Al un polo y al otro en sumo grado. + Trataré de castigos, que del Cielo + Parece nuestro Dios nos ha enviado: + Temblores, terremotos y señales + Que bien pueden juzgarse por finales. + + En todo hallará bien, si lo quisiere, + A su gusto el lector, gusto sabroso. + Y guste lo que mas gusto tuviere, + Y deje lo sin gusto y disgustoso. + Hará al fin lo que mas gusto le diere: + Què esto de escribir es azaroso. + En nombre de Jesus comienzo agora, + Y de la Vírgen para Emperadora. + + Despues del gran castigo y gran justicia, + Que hizo nuestro Dios Omnipotente, + Por ver como crecia la malicia + Del hombre que compuso sabiamente, + Habiendo recibido la propicia + Señal del amistad, Noé prudente, + De Japhet, hijo suyo, así llamado, + Tubal nació valiente y esforzado.[19] + + Aqueste fué el primero que en España + Pobló: pero despues viniendo gentes + Con la de aqueste Tubal y otra estraña + Mas, del mismo Noè remanecientes, + España se pobló, y tanta saña + Creció entre unos hombres muy valientes + Tupìs, que por costumbre muy tirana + Tomaron á comer de carne humana. + + Creciendo en multitud por esta tierra + Estremadura bella, aquesta gente + De tan bestial designio y suerte perra, + Por atajar tal mal de incontinente + Hicieron los Ricinos grande guerra[20] + Contra aquestos caribes fuertemente; + En tiempo que no estaba edificada + La torre de Mambrós tan afamada.[21] + + Ni menos el alcazar trujillano, + En que vive la gente trujillana: + Ni la puente hermosa, que el Romano + En Merida nos puso á Guadiana. + Ni habia comenzado el Lusitano,[22] + Que habita en la provincia comarcana. + Empero habia Ricinos en la tierra, + Muy fuertes y valientes para guerra. + + Aquestos son nombrados Trujillanos; + Cual pueblo _Castrum Julii_ fuè llamado:[23] + Qué cuando le poblaron los Romanos + El nombre de su Cèsar le fuè dado. + Fronteros de estas tierras los profanos + De aquel designio pèrfido, malvado, + Caribes inhumanos habitaban, + Y toda la comarca maltrataban. + + Corriendo las riberas del gran Tajo, + Y à veces por las sierras de Altamira,[24] + Ponian en angustia y en trabajo + La gente con su rabia cruda y dira. + No dejan cosa viva: que de quajo, + Cuanto puede el Caribe, roba y tira; + A cual quitan el hijo y los haberes, + Y á otros con sus vidas las mugeres. + + Vistos por los Ricinos trujillanos, + Con ánimo invencible belicoso, + Contra aquellos caribes inhumanos + Formaron campo grande y poderoso. + Venido este negocio ya á las manos, + De entre ambas partes fuè muy sanguinoso: + Mas siendo los caribes de vencida, + Las reliquias se ponen en huida. + + Espulsos de la tierra, fabricaron + Las barcas y bateles que pudieron, + Y à priesa muchos de estos se embarcaron + Y sin aguja al viento velas dieron. + A las furiosas aguas se entregaron, + Y asì de Estremadura se salieron; + Y à las islas, que dicen Fortunadas, + Aportan con sus barcas destrozadas. + + Platon escribe y dice, que solia + El mar del norte, Atlàntico llamado, + Ser islas lo mas de él, y se extendia + La tierra desde España en sumo grado. + Y que en tiempos pasados se venia + Por tierra mucha gente; y se han llamado + Las islas Fortunadas que quedaron, + Cuando otras del mar Norte se anegaron.[25] + + Y asì à muchos pilotos yo he oido, + Que navegando han visto las señales + Y muestras de edificios que han habido,[26] + (Cosas son todas estas naturales, + Que bien pueden haber acontecido) + Por donde los Tupis descomunales, + Irian facilmente à aquellas partes, + Buscando para ello maña y artes.[27] + + Llegando, pues, allí ya reformadas + Sus barcas y bateles, con gran pio, + Tornàronse à entregar á las hinchadas + Ondas del bravo mar á su albedrío. + Las barcas iban rotas, destrozadas, + Cuando tomaron tierra en Cabo Frio, + Que es tierra del Brasil, yendo derecho + Al Rio de la Plata y al Estrecho. + + Comienzan á poblar toda la tierra, + Entre ellos dos hermanos han venido. + Mas presto se comienzan à dar guerra, + Que sobre un papagayo ha sucedido. + Dejando el uno al otro, se destierra + Del Brasil, y á los llanos se ha salido. + Aquel que queda ya Tupí se llama, + Estotro Guaranì de grande fama.[28] + + Tupì era el mayor y mas valiente, + Y al Guaraní menor dice que vaya + Con todos sus soldados y su gente, + Y que él se quedará allí en la playa. + Con la gente que tiene incontinente + El Guaraní se parte y no desmaya: + Que habiendo con su gente ya partido, + La tierra adentro y sierras ha subido. + + Pues estos dos hermanos divididos, + La lengua guaranì han conservado: + Y muchos que con ellos son venidos, + En partes diferentes se han poblado, + Y han sido en los lenguages discernidos, + Que por distancia nadie ha olvidado. + Tambien con estos otros, aportaron, + Que por otro viage allà pasaron. + + Mahomas, Epuaes y Calchines, + Timbues, Cherandies y Beguaes, + Agaces, y Nogoès, y Sanafines, + Maures, Tecos, Sansones, Mogoznaes. + El Paranà abajo, y à los fines + Habitan los malditos Charruaes, + Naues y Mepenes, Chiloazas: + A pesca todos dados y à las cazas. + + Los nuestros Guaranís, como señores, + Toda la tierra cuasi dominando, + Por todo el Paraná, y alrededores + Andaban crudamente conquistando. + Los brutos, animales, moradores + Del Paraguay, sugetan à su mando. + Poblaron mucha parte de esta tierra, + Con fin de dar al mundo cruda guerra. + + Poblando y conquistando han alcanzado + Del Perú las nevadas cordilleras; + A cuyo piè ya tienen subyugado + El rio Pilcomayo y sus riberas.[29] + Muy cerca de la sierra han sugetado, + A gente muy valientes y guerreras + En el rio Condorillo y Yesuì, + Y en el grande y famoso Guapaí. + + Una canina rabia les forzaba + A no cesar jamas de su contienda. + Qué el Guaraní en la guerra se hartaba, + (Y así lo haria hoy, sin la rienda, + Que le tenemos puesta), y conquistaba, + Sin pretender mas oro, ni hacienda, + Que hacerse como vivas sepulturas + De símiles y humanas criaturas. + + Que si mirar aquesto bien queremos, + Caribe dice, y suena sepultura + De carne: que en latin _caro_ sabemos + Que carne significa en la lectura. + Y en lengua guaranì decir podemos + _Ibí_, que significa compostura + De tierra, dó se encierra carne humana: + Caribe es esta gente tan tirana. + + Teniendo, pues, la gente conquistada, + En mil parages se poblaron de hecho. + El Guaraní con ansia acelerada + A los Charcas camina muy derecho. + La cordillera y sierra es endiablada: + Parece le será de gran provecho + Parar aquì, y hacer asiento y alto, + Con fin de allí al Perù hacer asalto. + + Muy largos tiempos y años se gastaron, + Y muchos descendientes sucedieron, + Desde que los hermanos se apartaron. + De Tupì en el Brasil permanecieron + Tupìes, y destotros que pasaron + Guaranìes se nombran, y así fueron + Guerreros siempres aquestos en la tierra, + Que el nombre suena tanto como guerra.[30] + + Aquestos Guaraníes se han mestizado + Y envuelto con mil gentes diferentes, + Y el nombre Guaranì han renunciado, + Tomando otro por casos y accidentes. + Allà en las cordilleras, mal pecado, + Chiriguanaes se dicen estas gentes, + Que por la poca ropa que tenian, + De frio muchos de ellos perecian. + + La costa del Brasil es muy caliente, + Y el Paraguay y toda aquella tierra. + Camina aquesta gente del oriente, + Y para en las montañas y la sierra, + Caminando derechos al poniente, + Haciéndoles el frio cruda guerra. + Que mal puede el desnudo en desafio + Entrar y combatirse con el frio. + + Llegaron, pues, al fin á aquel parage + Dó el frio les hizo guerra encarnizada, + Y frio _chiri_ suena en el lenguage + Del Inga, que es la lengua mas usada; + _Guana_ es escarmiento de tal trage. + Aquesta gente iba mal parada, + Y el frio que tomaron, escarmiento + Fué para el Chiriguana y cognomento.[31] + + En este tiempo ya habian venido + Por otra parte y via al Perú gentes: + Por ser tan exquisitos, no he querido + Sus nombres referir tan diferentes. + En una lengua muchos se han unido, + Que es _quichua_, y los hidalgos y valientes, + De aqueste nombre Inca se han jactado, + Y à todos los demas han sugetado. + + Estando de esta suerte apoderados + Los Incas, los Pizarros allegaron, + Y siendo del Perù bien enterados, + La tierra en breve tiempo conquistaron. + Los Guaranís sus dientes acerados + Alegres con tal nueva aparejaron, + Pensando que hartarian sus vientres fieros, + De la sangre de aquellos caballeros. + + El corazon pedia la venganza + De sus pasados padres, que habian sido + De la tierra Estremeña à espada y lanza + Expulsos, como arriba habeis oido. + Mas viendo de Pizarro la pujanza,[32] + Temieron de pasar; y así han tenido + Por seguros los montes despoblados, + Sin ser á gente humana sugetados. + + De allí hacen hazañas espantosas, + Asaltos, hurtos, robos y rapiñas, + Contra generaciones belicosas, + Que estan al rededor circunvecinas. + En sus casas estan muy temerosas, + Como unas humillisimas gallinas, + Con sobrado temor noche y mañana, + Temiendo de que venga el Chiriguana. + + Usan embustes, fraudes y marañas,[33] + Tambien tienen esfuerzo y osadía, + Y así suelen hacer grandes hazañas, + Que arguyen gran valor y valentía. + A aquestos ví hacer cosas estrañas + En tiempo que yo entre ellos residía: + Y el que no me quisiere á mi escuchallo, + Al de Toledo vaya á preguntallo. + + Dejemos esto agora:--navegando + Magallanes tambien vino derecho, + La costa del Brasil atras dejando + En busca fuè y demanda del Estrecho. + Salió del mar del sur atravesando, + Y hàllase contento y satisfecho, + Y al mundo dà una vuelta con Victoria, + Ganando en este caso fama y gloria. + + Despues à los quinientos y trece años, + Contados sobre mil del nacimiento + De aquel que padeció por nuestros daños, + Dió Juan Diaz de Solìs la vela al viento, + Al Paraná aportò, dó los engaños, + Del Timbú le causaron finamiento, + En un pequeño rio de grande fama, + Que á causa suya de _Traicion_ se llama. + + Por piloto mayor de Magallanes + Al Estrecho venido aqueste habia; + No harto de pasar penas y afanes, + La conquista á D. Carlos le pedia. + Entró el rio arriba con desmanes, + Hasta que ya el postrero le venia, + En que su alma del cuerpo se desata, + Poniendo al Paraná nombre de Plata.[34] + + No fué sin causa, creo, de secreto, + Y señal de misterio y buen agüero.[35] + Aunque es así que todo está sugeto + Al divino juicio verdadero, + Y aunque usó este nombre por respeto, + Que vido cierta plata allí primero, + Yo entiendo que ha de haber grande tesoro + Algun tiempo de plata allí y de oro. + + La muerte pues de aqueste ya sabida, + El gran Carlos envia al buen Gaboto,[36] + Con una flota al gusto proveida. + Como hombre que lo entiende y que es piloto. + Entró en el Paraná, y ya sabida + La mas fuerza del rio le ha sido roto + Del Guaraní, dejando fabricada + La torre de Gaboto bien nombrada. + + Algunos de los suyos se escaparon + De aquel río Timbus dó fué la guerra, + Al rio San Salvador despues bajaron, + Donde la demas gente estaba en tierra. + A nuestra dulce España se tornaron, + Huyendo de esta gente infiel y perra. + Mas no pone temor esta destroza + A D. Pedro Guadix y de Mendoza. + + D. Pedro de Guadix, como diremos, + Despues de haber de Roma malvenido, + Cuando hubo disencion en los supremos, + El gobierno Argentino hubo pedido. + Empero algun tanto ahora descansemos, + Que no le dejaremos por olvido, + Pues su hambre rabiosa y grande ruina + Ayuda á lamentar á la Argentina. + + De nuestro rio Argentino y su grandeza + Tratar quiero en el canto venidero, + De sus islas, y bosques y belleza, + Epilogo haré muy verdadero. + Ninguno en lo léer tenga pereza, + Que espero dar en él placer entero, + De cosas apacibles y graciosas, + Y dignas de tenerse por curiosas. + + + + +CANTO SEGUNDO. + + _En este canto se trata de la grandeza del Rio de la Plata, del + Paraguay, y de las islas, peces, aves que hay en ellos._ + + + La obra excelentísima y grandiosa + Arguye grande artifice y maestro: + Que no puede hacer obra preciosa + El hombre que en el arte no está diestro. + Como la creacion maravillosa + Enseña, Señor mio, el poder vuestro, + En su tanto tambien aqueste rio + Muestra grande saber y poderío. + + Inmensas gracias, Dios Señor, os damos, + Pues todo á nuestra causa lo criastes; + Y á nosotros que mal os lo pagamos, + Para vuestro servicio nos formastes. + Cuanto sois, mi Señor, si bien miramos + Las cosas que en el mundo vos plantastes, + Nos da bien á entender, y la grandeza + De vuestro gran saber y la riqueza. + + El rio que llamamos Argentino,[37] + Del indio _Paraná_ ó mar llamado, + De norte á sur corriendo su camino + En nuestro mar del norte entra hinchado. + Parece en su corriente un torbellino, + O tiro de arcabus apresurado. + Más con el viento sur placidamente + Se vence navegando su corriente. + + De mas de treinta leguas es su boca, + Y dos cabos y puntas hace llanas. + Al tiempo que en la mar brava se emboca, + Al un cabo dos islas, como hermanas, + Estan, que cada cual parece roca. + Los Castillos se dicen, muy cercanas + Al cabo que nombré Santa Maria, + Que poco de estas islas se desvía. + + Al otro cabo, Blanco le llamamos, + El cual en la mar entra mas derecho + Y mas bajo, y por esto navegamos, + Por mas seguro este otro, un poco trecho. + Despues al otro cabo nos tornamos, + El cual está á la banda del Estrecho: + Entrambas costas son muy peligrosas, + Y de futuros casos portentosas. + + Pasadas estas islas de Castillos, + Adelante estan dos algo mayores: + De los Lobos se dicen, que lobillos + Como becerros hay, poco menores. + Un poco mas arriba dos islillos + Estan, nombrados islas de las Flores, + Y habiendo treinta leguas caminado, + Al puerto San Gabriel hemos llegado. + + Siete islas hay en él, altas, graciosas,[38] + Un poco de la tierra desviadas, + De palmas y laureles muy copiosas, + Estan aquestas islas bien pobladas. + Aquí llegan las naves poderosas, + Como salen de España despachadas. + Frontero es Buenos Aires ya poblado, + Y del sur importuno resguardado. + + De ancho nueve leguas ó mas tiene + El rio por aquí, y muy hondable. + La nave hasta aquí segura viene: + Que como el ancho mar es navegable, + Pasado este parage le conviene + Al piloto mirar el gobernable, + En la mano llevando siempre sonda, + O seguir la canal que va bien honda. + + Doce leguas de aquí Martin Garcia,[39] + Una isla de este nombre está llamada: + Una legua de tierra se desvía, + Y mas de legua y media es prolongada. + A partes por el bosque está sombria, + Y á partes tierra alta y asombrada, + Don Pedro, y Juan Ortiz allí poblaron, + Y de hambre mucha gente sepultaron. + + Aquí llegó Eduardo de Fontano, + El año sobre mil y los quinientos + De ochenta con mas dos, con viento sano, + Mas no supo de pueblos ni de asientos: + Que si acaso supiera el luterano + Que allí habia poblados y cimientos, + Sin duda en pesadumbre nos pusiera, + Que habia el aparejo en gran manera. + + Cuatro leguas de aquí ya navegadas + Las islas de San Lázaro estan juntas, + De tierra media legua desviadas + A dó enderezan ambas sendas puntas. + Estan aquestas islas separadas, + Aunque al parecer no estan disjuntas, + Y habiendo media legua navegado, + Está el Uruguay, rio afamado. + + Es rio de caudal y poderoso, + Su boca legua y media casi tiene. + Entra en este parage muy furioso, + Que de peñas y riscos altos viene. + En él entra otro rio con reposo, + Que al parecer entrando se detiene; + Al cual San Salvador llamó Gaboto, + Antes que de los indios fuese roto. + + A dos leguas entra otro, que es nombrado + El Rio Negro, que _Hum_ tenia por nombre. + Aquí en nuestros tiempos se han hallado + Pescados semejantes mucho al hombre.[40] + Aquesto de pasada lo he tocado, + Ninguno de léerlo aquí se asombre, + Que, siendo Dios servido, en otro canto + Diré cosas de vista y mas espanto. + + Dejemos este rio, que corriendo + De allá hácia el Brasil viene derecho; + Y en él se vienen otros mil metiendo, + Que le tienen famoso y grande hecho. + Al nuestro de la Plata revolviendo, + Desde aquí él comienza á ser deshecho, + Y en once brazas grandes se reparte, + Tirando cada cual su larga parte. + + Del rio Nilo refieren escritores + Lo mismo: pero es tanta la grandeza + De aqueste y de sus brazos, que mayores + Los juzgo, que no estiman la braveza + Del Nilo en tanto grado los autores. + Y si del Nilo fuera la estrañeza + Tan grande como este, y se escríbiera, + Al mundo admiracion mayor pusiera. + + En el nuestro se forman muy hermosas + Islas, de á doce leguas y mayores: + En sus tiempos muy frescas y frondosas, + Pobladas de mil rosas y de flores: + De caza y bastimentos abundosas; + En ellas Guaranís son pobladores, + Sin que alguna nacion otra se atreva + En él poblar, en ella hacer prueba. + + Pasadas estas islas, torna el rio + A su primera madre acostumbrada. + De una y otra parte gran gentío + La tierra firme tiene bien poblada. + El Guaraní les manda con gran brio, + Que tiene la mas tierra sujetada: + Entre ellos Yamaudú, gran hablador, + Que se titula y nombra Emperador. + + Este malvado y perro como artero, + A todos los mas indios comarcanos + Los trae á su opinion al retortero: + Y como son los indios tan livianos, + Y el pica su poquillo en hechicero, + Donde el pone los pies ponen las manos: + De suerte que si quiere hacer la guerra, + Al punto le vereis juntar la tierra. + + Y no piense el que lea aquesta história + Que al falso Yamandú perecedero + Le falta quien levante su memoria, + Que en mi tiempo murió: mas su heredero + Levantar procurò su fama y gloria: + Y lo hizo en mas grado que el primero. + Así que Yamandú, es el dictado, + Y nombre que se pone el que ha heredado. + + De aquelle trataremos adelante, + De sus embustes, falsos y marañas. + De cuerpo y parecer era gigante, + Y así lo demostraban sus hazañas. + Un poco tiempo fuí su doctrinante, + Teniendole en prision, á dó sus sañas + Procuré doctrinar: trabajé en vano, + Porque era muy malvado este pagano. + + De aquí el rio arriba, navegadas + Ciento y veinte leguas ya del rio, + Otras islas estan tan bien pobladas + De gentiles naciones y gentío. + Timbues las mas de ellas son llamadas, + Que muy poco temor tienen al frio. + La torre de Gaboto está cercana + Y la gente llamada Cherandiana. + + De allí á veinte leguas, otro asiento, + Que Santa Fé se dice, está poblado: + Garay le dió principio y fundamento, + Cuando Martin Suarez ha mandado. + Tratarse ha en otra parte aqueste cuento: + Volvamos al negocio comenzado. + El rio hace aquí muchos islones, + Poblados de onsas, tigres y leones. + + Al pié de ochenta leguas adelante + El grande Paraguay entra famoso, + Con mas quietud se muestra, y mas semblante + A este rio corriendo con reposo. + El Paraná se aparta allá á levante, + De á dó corre con fuerza muy furioso; + Del norte corre el otro, consumiendo + Las aguas que el Perú viene virtiendo. + + Entrando el Paraná está Santa Ana, + De Guaranís provincia bien poblada. + Es tierra aquesta firme buena y llana, + Que mucha de la dicha es anegada. + Empero esta enjuta es muy galana, + De nuestros españoles conquistada; + Y así tienen aquí repartimiento + Los que en el Paraguay tienen asiento. + + La peña pobre está mas adelante: + Es alta como roca muy crecida. + Aquí han visto muchos un gigante + De gran disposicion y muy crecida. + No está, segun yo supe, el aquí estante: + Que allá la tierra adentro es su guarida; + Mas viene aquí á pescar muy á menudo, + De sus redes cargado, mas desnudo. + + Arriba de aquí están los remolinos, + Que es cosa de admirar y gran espanto. + En el medio del agua hay torbellinos, + Como suele acá en tierra: y esto tanto, + Que navegando algunos, los vecinos + Celebran sus exéquias con gran planto, + Diciendo que Caribdis está á punto, + Para lo que viniere tragar junto. + + Aquí muchas canoas se han perdido, + Y muchos en mi tiempo se anegaron. + Muy mal al de la Puente ha sucedido, + Y á aquellos que con él aquí bajaron. + Que habiéndoles Caribdis sumergido, + Las vidas y haciendas trabucaron, + Y aquellos, que mejor les fué en la féria, + Aun lloran todavia su miseria. + + El Salto ya me está gran priesa dando, + Diciendo este lugar ser propio suyo: + Y yo, solo en lo estar imaginando, + De miedo, y de pensarlo de mí huyo. + Decir aqueste cuento procurando + La mano está temblando, y lo rehuyo; + Por ser la cosa horrible y espantosa, + Y en todo el Paraná maravillosa. + + Por aquí el Paraná dos leguas tiene, + Y peñascos y sierras hasta el cielo: + Y al pié de una gran legua de aquí viene + Con impetu furioso y crudo vuelo. + Cualquiera que navega le conviene + Con tiempo tomar tierra, que en el suelo + De mil picas en alto dará cierto: + Por tanto muy de atras se toma puerto. + + De legua mas atras encanalado + El Paraná desciende poderoso: + Un peñasco terrible está tajado + De á dó se arroja y cae muy furioso. + El estruendo que hace es muy sobrado, + Y el humo al aire tiene tenebroso, + Una noche dormí en una sábna, + Dos leguas de él, mas fué la Toledana. + + Yo proprio lo he oido á naturales, + Tratando de este salto y su grandeza, + Que estaban con temores desiguales, + A oir aquel sonido y su braveza. + Las aves huyen de él; los animales, + Oyendo su estruendo, sin pereza + Caminan, no parando apresuradas, + Y con temor las colas enroscadas. + + Despues está Guaira, ciudad enferma, + Y que por Malgarejo fué poblada. + Mas él, podrá decir cierto Belerma, + De mi para mi mal fué engendrada. + Es causa que Rui Diaz nunca duerma, + La gente Chiriguana levantada, + Por donde el pobre viejo anda á la guerra + Con tino, por tener en paz la tierra. + + Poblada está tambien otra ciudad, + Cuarenta leguas mas arriba de esta. + En ella hay de metales cantidad, + Empero, aunque los haya ¿de que presta?-- + Hablando como es justo la verdad, + Que el hombre es lo que solo allá les resta, + Pues vemos plomo saca Melgarejo, + Y hierro, con tener poco aparejo. + + Al Paraná es ya tiempo que dejemos, + Y al Paraguay ameno revolvamos; + En el cual á la clara bien veremos, + Que está cifrado el bien que deseamos. + El bien, digo, que en tierra pretendemos, + Que agora del divino no hablamos; + Que aquese solo y sumo bien superno, + Está solo en gozar de Dios eterno. + + Entrando al Paraguay á izquierda mano, + El Ipití se vé, que es rio famoso: + Muy plácido desciende por un llano + De palmas y laureles muy copioso. + El Paraná-miri está cercano, + Que al Paraná traviesa caudaloso, + Haciendo triangular una isla llana, + De doce leguas casi de sabána. + + Si en este riachuelo el otro fuera, + Que dicen á buscar su muger iba, + El rio arriba espanto no pusiera; + Pues vemos que este corre hácia arriba + Algunas veces, y es de esta manera, + Que es justo la razon aquí se escriba: + Está cuando uno crece el otro bajo, + Y el chico corre arriba y corre abajo. + + No corre el Paraguay tanto furioso, + Y es un rio mayor que él de Sevilla, + De vista y parecer es muy gracioso, + Con ribera vistosa y linda orilla. + De frescas arboledas muy copioso, + Y en partes prado verde á maravilla. + Tambien tiene en los valles mas cercanos + Lagunas, negadizos y pantanos. + + Una laguna tiene de gran fama + Llegada al Ipití que dicho habemos. + De los Mahomas es, y así se llama, + Que aquesta gente habita sus extremos. + En el rio Bermejo se derrama, + Y que esta tenga perlas lo sabemos, + El Mahoma, Señor de esta laguna, + Estando en la Asumpcion me diò mas de una. + + En gran precio las perlas estos tienen; + Empero ellos no saben horadarlas. + Si en su asiento españoles se detienen, + De los hostiones procuran de sacarlas, + Y al español con ellas luego vienen. + El órden pues que tienen en pescarlas + Es facil; que en pequeños redejones, + A veces sacan veinte y mas hostiones. + + Antes de la Asumpcion hay angostura + Del rio, y así corre allí furioso. + Alegre es por allí y de frescura, + De muchas arboledas muy umbroso: + Con islas que hay en él de hermosura + Estraña, y parecer muy deleitoso. + Entra aquí Pilcomayo que, vertiendo + Sus aguas, del Perú viene corriendo. + + Cuatro leguas arriba está situada + La gran ciudad, antigua y populosa, + Que es dicha la Asumpcion, que fué poblada, + Por Salazar en era muy famosa. + Es aquesta ciudad tan regalada, + Que mi pluma escribirlo aquí no osa: + Algunos, por baldon con mal aviso, + La llaman de Mahoma paraiso. + + Poblóse de muy buena y noble gente, + En tiempo de D. Pedro de Mendoza, + Aunque hay, como sabemos, al presente + En abundancia ya de toda broza. + La causa de este mal inconveniente + Pareceme será la gente moza, + Que, aunque salen valientes y esforzados, + Al mal y no al bien son muy inclinados. + + Gran copia de mestizos hay en ella, + Pero mas abundancia de mugeres: + Porque la guerra hace en ellos mella, + La cual sin interes y sin haberes, + Con solo el fin la siguen de tenella. + Y así, lector curioso, si quisieres + El número saber de las doncellas + De cuatro mil ya pasan como estrellas. + + De frutos de la tierra y de Castilla, + De pan, y vino, y carnes y pescado + Hay copia; pero oid la maravilla, + Que sé que aconteció un dia pasado. + Un peje palometa, que freilla + Pensaba una muger enharinado, + De la sartén saltó muy derrepente, + Y el dedo le cortó redondamente. + + Un palmo y mas tendrá la palometa, + Y mayor en el ancho que una mano. + A donde hace presa fuerte aprieta, + Como suele hacer el crudo alano. + Es cosa de notar ver que acometa + Este pequeño pez á todo humano. + Del rio ví salir un dia un soldado + Gritando, y en el muslo un gran bocado. + + Jugóse allí al presente que faltaba + De carne media libra al desdichado, + Y el peje palometa lo llevaba + En la boca redondo aquel bocado. + Mas de otro oí decir que lamentaba + Su suerte desastrosa y triste hado, + Que en la boca de un pez perdido habia, + Lo que el pez le cortó con gran porfia. + + Dorados hay enormes y crecidos, + Mandís, rayas, pacues amarillos: + Muchos pescados hay desconocidos, + Por tanto determino no escribillos. + Los indios naturales mantenidos + Los mas son de pescado y venadillos, + Los Guaranís son solo labradores, + Los mas dados á caza y pescadores. + + Aves la tierra cria diferentes, + Que habitan por las islas de este rio, + Pavas y avestruces muy valientes, + Neblies y falcones de gran brio. + Culebras hay y vívoras, serpientes, + Que han tenido con hombres desafio: + En otro canto aquesto contaremos, + Y cosas admirables trataremos. + + Que aquesto ahora tocamos de pasada; + Y cierto que en pensar yo la estrañeza + De las cosas que he visto, embelezada + Me queda la memoria, y mi rudeza + En estasis se pone enagenada, + De toda la humana naturaleza: + Y habiendo de escribirlo todo en suma + La mano está temblando con la pluma. + + Dejemos, pues, ya el rio, que corriendo + Por èl quinientas leguas sin contento, + Del enemigo á veces yo huyendo, + Jamas pude hallarle nacimiento. + De otros con porfia les siguiendo, + He hallado el principio y fundamento; + Y quiero darle ya al canto tercero, + Que cosas espantosas cantar quiero. + + + + +CANTO TERCERO. + + _En que se trata de la calidad de la tierra, animales reptiles, y + espantosìsimas víboras y serpientes; de la sirena, del carbunclo, + de unas mariposas, que se tornan en gusanos, y despues en ratones, + y otras maravillas._ + + + Demas de que en nosotros señalada + La lumbre està de Dios como creemos, + Y el alma por él mismo fué criada + A su bendita imagen, lo leemos. + Para que de esta suerte doctrinada + En bien fuese así mismo; si queremos + Mirar las corporales criaturas, + Veremos que son vivas escripturas. + + La flor de la granada ó granadilla + De Indias, y misterios encerrados, + ¿A quien no causarà gran maravilla? + Figúranse los doce consagrados, + De una color verde y amarilla: + La corona y los clavos tresmorados + Tan natural estan, y casi al vivo, + Que yo me admiro agora que lo escribo. + + Un àrbol hay pequeño de la tierra + Que tiene rama y hoja menudita: + En tocando la hoja ella se cierra, + Y en el punto se pone muy marchita. + Yo he visto yendo veces à la guerra + Por los campos aquesta yerbecita, + _Caycobé_ se llama, y es tenida + Por yerba viva, y nòmbranla _de vida_.[41] + + Quièn no se admirarà luego en oyendo + Que hay un papagallo muy hermoso, + La hembra cuando huevos va poniendo, + Tres pone, que es el nùmero gracioso. + Al punto que los pollos van saliendo + Conoce el papagallo el que es vicioso + Y sobra; y asì le mata en aquel dia, + Dejando macho y hembra para cria. + + Al _Micuren_ diò Dios una bolsilla[42] + Por medio de los pechos, en que encierra + Siete ù ocho hijuelos: si seguilla + Procura otro animal, le hace guerra + A quien le sigue; y guarda su cuadrilla + Como suele hacer la brava perra: + Y en viendose de mal libre y de duelos, + Abre la bolsa y salen los hijuelos. + + El _Yumirì_, que es oso hormiguero, + ¿A quien no espantará su compostura? + Por boca tiene un muy chico agujero, + Como un novillo grande, y de hechura + Del oso acà comun: no es carnicero, + Y prívale de serlo el angostura + De la boca: mas vence al tigre fuerte, + Causàndole por hambre cruda muerte.[43] + + El instinto de un vil animalejo, + _Eyra_ ha por nombre, me ha admirado; + De suerte es y de forma de un conejo, + Mas mata, como vemos, un venado. + Salta y aferra firme en el pellejo, + Y en el seseso dá fiero bocado, + Haciendo con las uñas tal camino, + Que saca al animal el intestino. + + Lo mismo hace al hombre y otra cosa + Una horrenda culebra, que es nombrada + _Curiyú_; muy grande y espantosa,[44] + De largo, y de grosor descompasada. + Lo que ha comido y traga no lo bosa, + Ni echa por abajo: mas posada + En tierra la barriga, se abre y echa + Aquello que de nada le aprovecha. + + Las víboras que son mas ponzoñosas, + Cascabel en la cola tienen puesto, + De diversas colores son vistosas, + Saltando de la tierra, y de su puesto, + Arremeten al hombre muy furiosas. + Hasta morder con rabia el rostro y gesto. + A dó las hay criò Dios una yerba, + Que es dicha por su nombre contrayerba. + + El hombre ò animal á quien le hiere + Algunas de estas víboras + malvadas, + En un dìa natural, sin falta, muere, + Y en él son medicinas escusadas. + Empero si la yerba el tal bebiere, + Antes que doce horas sean pasadas, + Escapa. Aquesta yerba Dios le ha dado, + El mismo cascabel muy apropiado. + + ¡A quien no admiraràn las cosas tales! + Pues mas he de decir en este canto: + Que contarè en él cosas desiguales, + Muy raras, peregrinas y de espanto. + Agora de la tierra y naturales + De la Asumpcion digamos tanto cuanto; + Y luego escribiremos mil cosillas, + Que bien podrè llamarlas maravillas. + + El temple la Asumpcion tiene gracioso, + Apacible, sereno y claro cielo; + Invierno frio; estio caloroso, + Algunas veces nieve, tambien yelo. + De invierno y de verano está hermoso + El campo todo el año, verde el suelo, + Porque de cuando en cuando bien se moja, + Y casi siempre està de verde hoja. + + La gente natural y comarcana, + Es de muchas naciones diferentes. + Empero la mas es la Chiriguana, + Que estàn à los cristianos obedientes. + Ya no comen aquestos carne humana, + Si no es por exquisitos accidentes + En guerras y conquistas con paganos, + Empero no de carne de cristianos. + + Una pestilencia grande hubo venido, + De que muchos Guaranìs se murieron, + Que carne de cristianos han comido, + La peste les sucede atribuyeron. + Tambien por desabrida aborrecido + La tienen, segun muchos me dijeron: + Que mas les sabe carne de un pagano, + Que no la de español ó castellano. + + Los Guaycurús habitan la otra banda: + Es gente muy valiente y belicosa. + Cuando nuestro español en guerras anda, + Alquila Guaycurús por donde osa + Al Guaranì seguir, que le dán tanda + Aquestos de tal suerte, que medrosa + La gente Guaraní queda y deshecha, + Que el Guaycurú jamas teme su flecha. + + Los Agaces estaban bien poblados + En tiempo de D. Pedro de Mendoza, + Y aun eran muy valientes y esforzados. + Los cristianos hicieron tal destroza + En ellos, que los indios y soldados + Mataban sin piedad à toda broza: + Y así vino la cosa à tal estado + Que no hay hoy del Agaz pueblo poblado. + + Tambien habia muchos Guatataes, + Que es gente muy amiga de cristianos, + Y otros que se llaman Mogolaes, + Que viven en esteras por los llanos; + Aquestos, y tambien Coñamequaes, + Estàn de la ciudad algo cercanos: + Acuden á servir con gran contento, + Aunque de ellos no hay repartimiento. + + Los Guaraníes solos repartidos + Están, que las demas generaciones, + Aunque lo estàn, y han sido sometidos + Al español, mas son por ocasiones, + Que tienen los que mandan eximidos + Del servicio, y acuden con mil dones; + De suerte que hablando mas de vero, + Es de estos el que manda encomendero. + + Junto à la Asumpcion está una sierra, + Nombrada Lambaré, sierra afamada; + En gran parte de toda aquesta tierra, + Ninguna tan alta hay, tan encumbrada. + Allì diò Salazar muy cruda guerra + A Lambaré, y su gente rebelada. + Y muy cerca de allí, bajando al rio, + Oid una batalla y desafio. + + Habiendo Salazar aquì vencido + El bravo Lambaré y toda su gente; + A los pies de alta sierra le ha salido + Una terribilísima serpiente. + Con ànimo gallardo y muy crecido + Embraza la rodela diligente, + Y comenzando á darla con la espada, + En tierra echa una mano destroncada. + + La sierpe con la cola revolviendo, + Al buen Capitan diera muy airada + Un golpe tan terrible, que cayendo + Venia el Capitan, y con la espada, + En el suelo se tuvo, y acudiendo + Con una venturosa cuchillada, + Tal golpe de reves dà con destreza, + Que ahì la sierpe queda sin cabeza. + + La del tigre no fué tan grande hazaña, + Aunque era muy terrible y espantoso: + Matòlo antes que fuese à nuestra España + Aqueste Capitán tan valeroso. + Y habiendo ido, volviò, cosa estraña, + Que siendo tan valiente y poderoso, + Muriò pobre, dejando muchos hijos, + Con pleitos y demandas y litijos. + + Por armas le dió el Rey el tigre fiero + Con Lambarè, la sierra que he contado, + Y un hàbito y señal de caballero, + Con que á las Indias vuelve muy honrado. + Mas como nunca dió en tener dinero, + Murió sin dejar solo ni un cornado: + Que aquesto de tener la plata à sobra, + Yo tengo firmemente que Dios obra. + + De que me sirve á mi querer riqueza, + Y andar aperreado por habella, + Si Dios por me azotar me dà pobreza. + ¿A quien presentarè yo mi querella, + Si la Suprema Causa y Suma Alteza + Dispone que no haya de tenella? + De arriba, de lo alto todo viene: + Dejadlo al que poder en todo tiene. + + Volviendo á nuestra história; rio arriba + Una laguna está muy afamada: + Itapuà se llama una peña viva, + Está en medio de aquella levantada. + Compèleme el temor que no lo escriba, + Mas no lo dejarè: es prolongada + De cien codos la piedra, y muy derecha, + Y arriba en lo supremo una vesecha. + + Es como el ave Fenix muy graciosa, + Que pintan los autores y su nido, + Compuesto es de especiosa y olorosa + Madera, que en mis manos la he tenido; + La Sirena tambien bella, y hermosa + Como una bella dama, ha parecido + En medio esta laguna, y aun gemiendo, + Y sus doradas crines esparciendo. + + Otra laguna grande mas crecida, + De mas admiracion que aquesta vemos, + Que està la tierra adentro algo metida; + Los indios del Acay en sus extremos[45] + Habitan, y ellos dicen que fundida + Antiguamente fué gente, y creemos, + Nos dicen, està el diablo atormentando + Aquellos que pecaron en nefando. + + Gran grita y alarido y gran estruendo + Allá dentro parece que resuena; + Cuando se allega junto, estremeciendo + El cuerpo queda todo con gran pena. + Algunos de temor vuelven huyendo; + Pajas, se les antoja, y el arena + Que son diablos que vienen en pos de ellos, + Y vuelven erizados los cabellos. + + Y no lejos de aquí, por propios ojos, + El Carbunclo animal veces he visto:[46] + Ninguno me lo juzgue por antojos, + Que por cazar alguno anduve listo. + Mil penas padecí, y mil enojos + En seguimiento de èl; ¡Mas cuan bien quisto, + Y rico y venturoso se hallàra + Aquel que Anagpitan vivo cazára! + + Un animalejo es, algo pequeño, + Con espejo en la frente reluciente, + Como la brasa ignita en recio leño. + Corre y salta veloz y diligente: + Asì como le hirieren echa el ceño, + Y entùrbiase el espejo de repente: + Pues para que el Carbunclo de algo preste + En vida el espejuelo sacan de este. + + ¡Cuan triste se hallò, y cuan penoso + Rui Diaz Melgarejo! que hallado + Habia, à mi me dijo, de uno hermoso; + Perdiólo por habérsele volcado + Una canòa en que iba muy gozoso. + Yo le ví lamentar su suerte y hado, + Diciendo--"si el carbunclo no perdiera, + Con él al Gran Philipo yo sirviera." + + Andando por la guerra, y escuadrones, + De mì fueron mil cosas conocidas. + Trataré de una forma de ratones, + Y de vista hablaré y no de oidas. + Unas cañas he visto, y cañutones + Tran gruesos como piernas muy crecidas; + Catorce y quince tiene pocos menos + Cada caña, y de agua todos llenos. + + El agua es muy sabrosa, clara y fria, + Mas yendo ya la caña madurando, + Un gusano se engendra adentro y cria, + Y al cañuto el gusano horadando + Afuera mariposa parecia. + Con las alas comienza de ir volando, + Y por tiempo las pierde, y queda hecho + De forma de raton hecho y derecho. + + Al tiempo que en la caña estan metidos, + A gente natural son nutrimento. + Frutos sabrosos son: mas ya salidos + A luz, causan dolor, pena y tormento, + Porque tornados ya y convertidos + En ratones, consumen el sustento; + Y privan muchas veces de la vida + Al natural, quitando su comida. + + De veinte mil pasaron, naturales, + Que murieron á causa del estrago + Que hicieron aquestos animales: + Que en todo el Ubay dejaron pago + De planta, ni maiz, ni sementales, + Sin pasar por aquel tan crudo trago. + Dejando desta vez tan asolada + La tierra, que tardó de ser poblada. + + No hay bruco, ni langosta perniciosa, + Ni erugo, ni otra plaga que yo entienda, + Que iguale á esta maldita mariposa, + Terrible, si comienza su contienda. + Así està desta plaga tan medrosa + La gente del Ubay, que viendo senda + Por do huir su tierra y nacimiento, + La dejan por tener algun contento. + + Tambien hay otras cañas muy mayores, + (Del grueso son de un roble bien crecido) + En que se crian gusanos, y mejores. + De los unos y de otros he comido: + En muy poco defieren sus sabores. + Estando el uno y otro derretido, + Manteca fresca à mi me parecia, + ¡Mas sabe Dios el hambre que tenia! + + En los mojos de aquestas cañas vimos, + Con agua bien sabrosa, mas gusanos, + Ni dentro ni de fuera los sentimos + En toda la montaña ni en los llanos. + Las cañas por cumbreras las pusimos, + Con tener otros palos muy cercanos, + Mas no habia que temer, que la corteza + Tenian de terrible fortaleza. + + Es tanta la espesura de las cañas, + A dò las hay, que es cosa de gran grima: + Y aunque dentro se crian alimañas, + Estan tan encerradas como encima. + Quien á cortar va cañas, por mil mañas + Que tenga, á las veces se lastima, + Con puas, con espinas, con abrojos, + Y el mal sale mil veces à los ojos. + + Mas ya estoy enfadado en este canto, + ¡Cuanto mas lo estarà quien le leyere! + Degemos de contar cosas de espanto, + Volver quiero á D. Pedro. Quien quisiere + Las mudanzas saber y crudo llanto + De fortuna, y de aquel que las siguiere, + Con mucha atencion lea diligente + El canto lastimoso aquí presente. + + + + +CANTO CUARTO. + + _En que se trata de la mas cruda hambre que se ha visto entre los + cristianos, la cual padecieron los de D. Pedro de Mendoza en Buenos + Aires, y como se pobló el Argentino._ + + + Lo que ha sido muy justo y bien ganado + Muchas veces se pierde, como vemos: + Pues de lo que con mal se ha grangeado, + Que se pierda y el dueño esperaremos. + Don Pedro de Mendoza fué soldado + Cuando hubo disencion entre Supremos, + Y al tiempo de pillar hinchò la mano; + Mas todo su trabajo salió en vano. + + Borbon perdió la vida; Juan de Urbina + Entrò en Roma cantando la victoria: + De aqueste asalto y saco, y grande ruina + D. Pedro enriquecido, en vana gloria, + A D. Carlos pedia la Argentina + Provincia, pretendiendo su memoria + Levantar en conquista de paganos, + Con dinero robado entre romanos. + + Como fuese de suyo gran guerrero, + Viéndose de riquezas abastado, + Ofrecióse à gastar mucho dinero, + Y el Rio de la Plata ha demandado. + Don Carlos, en valor claro lucero, + El título le da de Adelantado; + Y asì hizo una gruesa y rica armada, + De gente muy lucida y extremada. + + Dos mil soldados salen de Castilla, + Sin gente de la mar y marineros. + Juntáronse en alarde allà en Sevilla, + Y viendo tan lucidos caballeros, + Salian á los ver á maravilla + Tan apuestos à punto de guerreros: + Mas dicen: "pues se van estos soldados, + Recemos los oficios de finados." + + Al fin salió de España aquesta armada + Muy rica, muy hermosa y muy lucida; + De todos adherentes abastada, + Aunque hubo despues hambre muy crecida. + La gente que embarcó era extremada, + De gran valor, y suerte muy subida, + Mayorazgos è hijos de Señores, + De Santiago y San Juan comendadores. + + Es Maestre de Campo un caballero + Juan Osorio, que es hombre muy valiente, + Tambien va Juan de Oyolas el guerrero, + Medrano, Salazar, Lujan prudente. + Otros muchos que van decir no quiero, + Que cada cual bien puede ser regente: + Mas Osorio entre todos se señala, + Y en todo lleva à todos palma y gala. + + A Neptuno y sus ondas carniceras, + Se entregan invocando à Santiago. + Las naves van corriendo muy lijeras, + Rompiendo con gran furia el ancho lago. + ¡O lastima, y angustias lastimeras, + Horrendo, y gran temor, ó crudo trago! + Que tan brava tormenta se levanta, + Que el mas fuerte y bizarro mas se espanta. + + D. Pedro con buen celo y pecho pio, + En Dios pongamos, dice, la esperanza, + Y pues es para mas su poderío, + El nos darà muy breve mar bonanza, + Los pilotos con grande desvarìo, + Dicen que la tormenta va en pujanza: + El tríste marinero con gran pena, + No acierta al aparejo ni á la antena. + + Iza el trinquete, amaina la mesana, + Aferra ese timon que imos perdidos; + A la bomba, à la bomba muy de gana, + Que seremos de presto sumergidos, + Cual llama San Lorenzo, cual Santa Ana, + San Telmo dicen otros afligidos, + Otros San Nicolas, que puso quilla + Y costado, de nos tenga mancilla. + + El sexo feminil y lacrimoso + Levanta hácia el cielo vocería. + Con la furia del viento tan furioso + La una nave de otra se desvía; + Mas volviendo la mar en su reposo + Conviertese el dolor en alegría, + Y llegan á Canària muy ufanos, + Dò toman tierra, y salen muy galanos. + + Despues de haberse aquí ya refrescado, + A proseguir tornaron su viage. + Habiendo ya diez dias navegado, + Hallàronse muy cerca del parage + De las islas, y Cabo que es llamado + _Verde_; enfermo asiento y estalage; + Cansados del sañoso y largo lago, + Tomaron la que dicen de Santiago. + + No estaba en este tiempo tan poblada, + Como al presente está de Lusitanos: + No está mucho la costa desvíada, + Poblada de valientes Africanos: + De color negra y son muy tisnada, + Los que mas á Cabo Verde son cercanos, + Y tienen en comun carniceria, + De los negros haciendo anotomía. + + Tomòse de estas islas bastimento, + Tambien se refrescaron los soldados, + Y diòse con presteza vela al viento, + Los ánimos de todos bien osados. + Mas ¡Ay dolor! cuan presto à mas de ciento + De poco prestarà ser esforzados, + Que la hambre pasando de la zona + A roso ni velloso no perdona. + + Con pròspero nordeste favorable + Camina alegremente nuestra armada, + Y el mar mas sosegado navegable, + La lìnea en breve tiempo fué pasada + Con viento en popa próspero y amigable, + De Cabo Frio la punta ya doblada, + En costa del Brasil tierra tomaron, + Y aun isla Santa Bàrbara nombraron. + + Del gran Carlos las armas le pusieron + Y posesion por él allì tomando, + Y luego su viage prosiguieron, + Y en el puerto de Vera le encerrando, + Bien comiendo alegres estuvieron. + Continuò por la playa mariscando, + Que hay en aquel puerto grande suma + De hermosos pescados como espuma. + + Estando pues aquí, ha comenzado + El demonio sus cosas tan usadas; + Salazar que con otros se ha juntado + A Juan de Osorio dan de puñaladas. + Envidia y cobardia lo han causado,[47] + Por ser las obras dèl tan señaladas: + A don Pedro hicieron que creyese + Que le iba en esta muerte el interese. + + Al principio el error, aunque pequeño, + Grandìsimo se hace al fin y cabo. + Era este caballero halagüeño + Con todos; y en aquesto mas le alabo, + Que en verle sacudido y zahareño + Con nobles, de lo cual le desalabo: + Que al mas pobre soldado en mas tenia, + Que diez de presumpcion de hidalguia. + + Fué causa, segun dicen, esta muerte + Tan fuera de razon, contra justicia, + Del funesto suceso, horrible, y fuerte + Del infeliz D. Pedro y su milicia. + Que echada esta envidiosa y cruda suerte + Con tanta cobardía y gran malicia, + Comenzò à castigar Dios el armada, + Con un grave flagelo y cruda espada. + + Desde que empieza el mundo está sabido + El castigo que hace Dios eterno; + Por vista de los ojos conocido, + Está cuando la estima el Sempiterno: + La muerte del que es justo y bien creido, + Tenemos la castiga con infierno: + Que la sangre de Abel el inocente + Clamando está ante Dios omnipotente. + + Al fin de aquesta isla se ha pasado, + Con algunos descuentos que no digo, + Y el Rio de la Plata se ha tomado, + Y el puerto San Gabriel de desabrigo. + De allí luego pasóse al otro lado, + A Buenos Aires, que es de mas abrigo, + A dó fué el lastimoso acabamiento, + De tanta bizarria, cual yo cuento. + + De ver era salir en aquel llano + Al soldado valiente y caballero, + De sedas y brocado muy galano, + A guisa y parecer de perulero. + Salìa con contento muy ufano, + Y hasta el pobrecito marinero + Aquella bella tierra contemplaba, + Y à España no volver jamas juraba. + + A Juan de Oyolas hubo despachado + Don Pedro el rio arriba, porque asombre + Al indio. Va con èl un buen soldado, + Llamado Salazar, valiente y hombre. + Don Pedro en este tiempo hubo enfermado + Del morbo, que de Galia tiene nombre: + Con miedo de morirse en aquel rio, + A Castilla se vuelve en un navío. + + Volvia, pues, D. Pedro en su viage + A España sin haber puerto tomado: + Empero á vueltas ya de aquel parage, + Que llaman las Terceras, ha acabado. + Asì no gozó bien ni su linage, + El tesoro que en Roma habia pillado. + Dichoso el que atesora allá en el cielo, + Que es burla atesorar acà en el suelo. + + Quedò por Capitan y por Teniente, + Y en muerte sucesor de aquella tierra, + Oyolas, que fué arriba con la gente: + Acà Francisco Ruiz hace la guerra + En Buenos Aires, y anda diligente, + Mas poco le aprovecha, que la perra + Pestífera cruel hambre canina, + A todos abandona y los arruina. + + La gente ya comienza à enflaquecerse, + Las raciones se acortan cada dia, + No puede el padre al hijo socorrerse, + Que cada cual su muerte mas temia; + Y aunque es muy natural el condolerse, + Y cada cual del otro se dolia, + Empero mas su vida procuraba, + Y caridad de sì la comenzaba. + + Un hecho horrendo, digo lastimoso, + Aquì sucede: estaban dos hermanos; + De hambre el uno muere, y el rabioso + Que vivo està, le saca los livianos + Y bofes y asadura, y muy gozoso + Los cuece en una olla por sus manos, + Y còmelos; y cuerpo se comiera, + Si la muerte del muerto se encubriera. + + Comienzan à morir todos rabiando, + Los rostros y los ojos consumidos: + A los niños que mueren sollozando + Las madres les responden con gemidos. + El pueblo sin ventura lamentando, + A Dios envia suspiros doloridos: + Gritan viejos y mozos, damas bellas, + Perturban con clamores las estrellas. + + Es hambre enfermedad la mas rabiosa + Que puede imaginar ningún cristiano: + La mano està temblando temerosa, + No quisiera de tal ser escribano. + Mi Dios, por vuestra sangre tan preciosa, + Libradme de este azote, que el tirano + Que llegaba à tentaros, bien sabia + Que es grave mal la hambre en demasia. + + Fuè cierto celebrada allí su saña, + De aquesta matadora sin medida, + Con tanta crueldad y tan estraña, + Que no podrá de alguno ser creida, + No hizo ella jamàs tal otra hazaña + En Roma, ni en Judea referida, + Como esta: de dos mil que se contaron, + Con la vida doscientos no escaparon. + + No quiero referir estrañas cosas + Causadas de esta perra y vil tirana, + Que bien pudiera yo muy dolorosas. + Una muger habia, llamada Ana, + Entre otras damas bellas y hermosas; + Tomò paga del cuerpo una mañana, + Forzada de la hambre, y hecha iguala, + Al pretensor envia en hora mala. + + Era el galan pretenso un marinero, + El precio una cabeza de pescado; + Acude à la posada muy ligero, + Y viendo que la Dama le ha burlado, + Al capitan Ruiz, buen justiciero, + De la dama se habia querellado; + El cual juzga que cumpla el prometido, + O vuelva lo que tiene recibido. + + Maldito seas, juez, si no quisieras + Mirar á nuestro Dios omnipotente, + Y de esto à buen juzgar te conmovieras, + Y à quitar el pecado subsecuente + Por evitar la muerte, lo hicieras. + Que claro està que el casto y continente + Mejor pasa la hambre que el vicioso, + Y dado al vicio y acto lujurioso. + + Sabemos, semejante á esta bajeza, + Que causa otras dos mil esta traidora, + Que aunque dice el refran, que no es vileza, + Y ser con nuestro Dios merecedora + Creemos la virtud de la pobreza:[48] + Sin su favor la perra es causadora, + De hambre, que es un mal tan sin medida, + Que darà el padre al hijo por la vida. + + Mas volvamos á Oyolas y su gente, + Que sube el rio arriba muy gozoso. + El puerto Paraguay, que es al presente, + Hallaron del caribe belicoso. + Poblado estaba aquì el fuerte y valiente, + Yanduazubì, en la tierra poderoso + Capitan, y cabeza que regía, + Y toda la comarca le temia. + + Aqueste fuè en favor de los cristianos, + Y hizo à Salazar que allí poblase. + Oyolas pasò el rio y los pantanos, + Diciendo á Salazar que le aguardase. + Llegó donde hinchó muy bien las manos, + Mas Dios no fué servido que tornase; + Que Salazar no cumple el prometido, + Por dó el pobre de Oyolas se ha perdido. + + El Paraguay arriba poco trecho + Habia Juan de Oyolas navegado; + Saltó en tierra, y camina bien derecho + La vuelta del Perú, y bien cargado + De plata, y à su gusto satisfecho, + Volvió dò à Salazar habia dejado + Con barcos y navios esperando, + En tanto que la tierra iba talando. + + Salazar como viese que tardaba, + Bajóse al Paraguay dó ya dijimos, + El gran Yanduazubi-Rubicha estaba[49] + Con el gran Lambaré; y entrambos primos + Le dicen, de lo cual mucho gustaba, + "En tanto que nosotros dos vivimos, + Ayuda te daremos como à hermano, + A tí y todo nombre de cristiano." + + En esto vuelve Oyolas diligente + Con plata, mas no halla los navios. + El hecho viendo el indio derrepente, + La carga de la plata deja y lios, + Y acude contra Oyolas y su gente: + No puede escabullirse, que los ríos + Estan delante de él, y asì murieron + El pobre, y los demas que con él fueron. + + Los indios, que esta gente aquí mataron, + Payaguaes se dicen, belicosos: + A muchos en mi tiempo cautivaron, + Y yo tambien lo fuì de estos furiosos. + Salazar, y los otros que bajaron + Poblaron en el puerto muy gozosos. + Las familias aumentan con sus hijos, + Y se entregan à dulces regocijos. + + El guaranì se huelga en gran manera + De verse emparentar con los cristianos: + A cada cual le dan su compañera + Los padres, y parìentes mas cercanos. + ¡O lástima de ver muy lastimera, + Que de aquestas mancebas los hermanos, + A todos los que estan amancebados, + Les llaman hoy en dia sus cuñados. + + A tal tèrmino llega aquesta cosa, + Que cada cual vivia à su albedrio; + Aquel que india tenia mas hermosa, + Se juzga por mejor, y de mas brio. + Y en siendole la india enfadosa + Libello de repudio con desvio + Concede, y toma á otra _mazacára_, + Que manceba la llama á la clara. + + Mazacàra es un pece muy sabroso, + Y tanto que los indios cosa rica + Le dicen, por ser pece tan gustoso; + Y el nombre de este pece el indio aplica + Al amiga que tiene, deseoso + De siempre la gozar, que significa + Mazacàra la cosa que es amada, + Que no enfada por ser muy estimada. + + No habia en este caso alguna enmienda, + Por ser en general costumbre mala, + Que aquel que convenia poner la rienda, + Sin guarda de excepcion todo lo tala; + Aprenden de la escuela y de la tienda + En esto los demas todos de Irala; + Que aunque era en muchas cosas concertado, + En esto de la carne desfrenado. + + Y el mal era mayor y mas crecido: + Que los gobernadores se han jactado + De tener mazacàras; y ha venido + A terminos la cosa, que tratado + Con ellas han, é hijos han tenido + En público, y por suyos los han criado. + ¡Ved los pequeños tal que documento + Habian de tomar de tal descuento! + + Cuanto convenga en tierra, cuando es nueva, + Sembrar buena semilla, labradores, + Era en los principios à dar prueba + De virtud y bondad, predicadores. + El dicho del poeta lo comprueba; + Que el vaso en que una vez echan licores + Guarda bìen el sabor siendo reciente: + Así ni mas ni menos es la gente. + + Estando pues el pueblo muy ufano + Al gusto, y paladar de su medida, + Juzgaron por consejo bueno y sano + A Irala obedecer toda su vida. + Sobre esto muchos dicen ser tirano: + Serà bien esta cosa conocida. + De todo aquel curioso que leyere, + El canto que tras este se siguiere. + + Que yo no he de juzgar aquì sus hechos, + Decir lo bueno y malo me conviene. + Confieso que hizo Irala mil provechos,[50] + Por dó en aquella tierra fama tiene. + Algunos perseguidos y deshechos + Por él fueron, y quiera Dios no pene + En pago de sus culpas, y los males + Que hizo á Diego de Abreu y leales. + + Mandando, pues, la tierra como digo + Irala, y Buenos Aires despoblado,[51] + Cesado habia la hambre, y mucho trigo + Tenian, y otras cosas que han sembrado. + A la Asumpcion se suben al abrigo, + Los unos y los otros se han juntado: + Que la virtud estando bien unida + Mas fuerte vemos que es que desparcida. + + Estando así, cualquiera procuraba + Hacer casas, estancias y hacienda: + Y aunque la dulce España deseaba, + Y mas el que tenia alguna prenda, + El imposible visto, trabajaba + Cualquiera, por no haber plaza ni tienda: + Por donde todos eran labradores, + Monteros, hortelanos, pescadores. + + D. Carlos V. en esto ha proveido + Por su Gobernador y Adelantado, + A Cabeza de Vaca, que ha salido + De allá de la Florida, donde ha estado + Cautivo de los indios, y metido + La tierra adentro à fuerza de su grado. + Diremos de èl despues, en entretanto + Cesemos hasta ver el quinto canto. + + + + +CANTO QUINTO. + + _En este canto se dice como vino Alvar Nuñez Cabeza de Vaca al Rio + de la Plata, y de su prision y trabajos que de ella sucedieron, y + del gran Moxo, Señor del Paytití._ + + + Segura vida llaman la pobreza,[52] + Y de santos, de santas es amada; + Tambien la Magestad y sacra Alteza + Amándola, le dió suerte estimada. + Aquel que en poco tiene la riqueza + Por cierto vive vida sosegada; + Y el que con su pobreza se contenta + Mas rico es que el que tiene mucha renta. + + Las guerras y las grandes disenciones + El interes las causa, como vemos. + Motines y revueltas, rebeliones, + ¡Qué de mal por la plata padecemos! + Autores de las santas religiones, + Que amastes la pobreza por extremos, + Decid, ¿no es mas segura la pobreza, + Pues por ella gozais de la riqueza? + + Cualquiera en la Asumpcion está gozoso, + Con solo su comer vive contento: + No andaba por la plata codicioso: + Metido en su morada y aposento + Labrado, muy pulido, muy costoso, + Sin curar de tapiz ó paramento. + Y al fin por interes la furia ingrata, + Discordia, su contento desbarata. + + ¡Qué fuera si tuvieran plata y oro! + Que aquesto mas conmueve en esta vida. + Que al fin aquel que tiene gran tesoro + Procura su contento sin medida, + Aqueste fin le fuerza el triste lloro, + Y llanto al navegante en su corrida, + Y aquesta á veces causa en este mundo + A muchos que desciendan al profundo. + + Mas oro, y plata es lo que lo vale:[53] + Y bien es honra, mando, poderío, + Cualquiera de estas cosas equivale, + Y trae al retortero, al albedrio. + Que aunque no sea forzada, empero sale + La voluntad de madre como rio, + Y lleva á la razon tras sí rendida, + Y á su diccion y gusto sometida. + + Al fin, pues, interes les fuerza tanto + En la Asumpcion sin plata ni dinero, + Que su placer se vuelve en triste llanto, + Los cuellos entregando al carnicero. + Pensaron de salir de un gran quebranto, + Y dieron en un hondo sumidero: + Como verá cualquiera que esté atento, + A la historia presente que yo cuento. + + Habiendo aquel que al mundo dió de mano + En trueco del eterno y gran reposo, + Dejándole primero todo llano + Y en paz, al heredero muy dichoso,[54] + Juzgado por consejo bueno y sano, + De dar hombre valiente y belicoso, + Al Argentino envia Adelantado, + Que Cabeza de Vaca fué nombrado. + + Del cual su armada á prisa abastecida + De todo el necesario, y sus pertrechos, + De la ciudad de Cádiz fué partida, + Y á las Canarias llegan bien derechos. + Los mas de todos es gente lucida, + Algunos con insignias en los pechos, + De nobles y lutrosas encomiendas, + Y muchos de valor y grandes prendas. + + Pasada la famosa y gran Canarìa, + En Cabo Verde, que es de Lusitanos, + Entraron; y aunque era tan contraría + Entonces su nacion á Castellanos, + No le fué á la nuestra allí adversaria, + Que á todos los reciben como á hermanos: + Que al fin la diferencia es de tal guisa, + Que para las mas veces todo en risa. + + Despues de haberse aquí ya refrescado, + La gente del armada muy gozosa, + Con algun bastimento que ha tomado + Se embarca, por le ser muy deseosa + La fin de su viage comenzado, + Juzgándole por cosa provechosa: + Que vemos que cualquier descubrimiento + Es al tono de boda ò casamiento.[55] + + La Torrida, que alguno inhabitable + Escribe, traspasaron derrepente. + No ser en todo tiempo navegable + Sabemos, que el sol hiere crudamente. + Un viento hace á veces amigable, + Navégase con él al occidente: + Despues de aquesta tórrida doblada, + Está casi ya hecha la jornada.[56] + + La costa del Brasil reconocida, + Y un isla, Santa Bárbara, tomada. + Por la insignia imperial que de corrida + Allí fué por D. Pedro bien fijada, + Conocen que su armada fué surgida + En ella, mas tocando de pasada, + El rumbo enderezaron muy aína + Al isla dicha Santa Catalina. + + De aquí el Gobernador ha despachado + Con gente que descubran el camino, + A Dorantes de Bejar, buen soldado; + El cual fué, y con presteza mucha vino. + Noticia del camino cierta ha dado; + Por donde caminando con buen tino, + La tierra adentro entraron muy gozosos, + Mas de los naturales recelosos. + + No quiero referir la gran miseria, + Trabajos, infortunios que sufrieron + En aqueste camino, y su lazeria, + Y hambre y sed que todos padecieron. + Pues vemos no murió en aquella feria + Alguno de trecientos que allá fueron. + Que aquesto de las hambres y su queja, + Solo á Mendoza y á Zárate se deja. + + En tanto que Alvar Nuñez caminaba + Al Paraguay con guias muy derecho, + Su gente con salud toda llevaba + A manos el camino de indios hecho. + Sabido por Irala que llegaba, + Con maña, que la usaba en su provecho, + Envia á cierta gente de corrida, + Que el parabien le dén de su venida. + + Sobre cuarenta el quinto año corria, + Cuando el buen Alvar Nuñez ha llegado, + Y no el cuarenta y siete se cumplia, + Cuando se vé de grillos rodeado. + La causa de este mal y tirania, + Y de caer el pobre de su estado, + Envidia fué, que suele, dó se ofrece,[57] + Aquello combatir que mas florece. + + Llegado al Paraguay se determina + De ir el rio arriba descubriendo, + Y sin hallar noticia de oro ó mina, + Con barcos y navíos fué subiendo. + Trecientas y mas leguas pues camina, + Hasta saber de plata: pero viendo + Que la rabiosa muerte andaba suelta, + Por no perder su gente dió la vuelta. + + San Fernando se dice este parage, + Dó se tuvo notícia de riqueza: + Mas era tan enfermo el estalage, + Que cobran los soldados gran tibieza. + Dejaron á esta causa su viage, + Que promete sacarlos de pobreza: + Que la piel por la piel el mentiroso, + Nos dijo, que dá el hombre y el reposo. + + Si la muerte no teme aquesta gente, + El Argentino fuera mas somoso + El dia de hoy, que nueva ciertamente, + Se tuvo aquí de un indio belicoso. + La plata y oro bello reluciente + Se ha visto, no es negocio fabuloso, + Que cántaros de oro á maravilla + Tenia aqueste indio y gran vajilla. + + En una gran laguna este habitaba, + Entorno de la cual están poblados + Los indios, que á su mano él sugetaba + En pueblos por gran órden bien formados. + En medio la laguna se formaba + Un isla, de edificios fabricados, + Con tal belleza y tanta hermosura, + Que exceden á la humana compostura. + + Una casa el Señor tenia labrada[58] + De piedra blanca toda hasta el techo, + Con dos torres muy altas á la entrada, + Habia del una al otra poco trecho. + Y estaba en medio de ellas una grada + Y un poste en la mitad della derecho, + Y dos vivos leones á sus lados, + Con sus cadenas de oro aherrojados. + + Encima de este poste y gran coluna, + Que de alto veinte y cinco pies tenia, + De plata estaba puesta una gran luna, + Que en toda la laguna relucía. + La sombra, que hacia en la laguna, + Muy clara desde aparte parecía. + ¿Quien hay que no tomára una tajada + De la luna, aunque fuera de menguada? + + Pasadas estas torres, se formaba + Una pequeña plaza bien cuadrada; + En el mayor estío fresca estaba, + Que de árboles está toda poblada, + Los cuales una fuente los regaba, + Que en medio de la plaza está sitiada, + Con cuatro caños de oro gruesos, bellos, + Que yo sé quien holgára de tenellos. + + La pila de la fuente mas tenia + De tres pasos en cuadra su hechura: + De mas que de hombre mortal parecía + En talle, perfeccion y compostura. + En estremo la plata relucía + Mostrando su fineza y hermosura. + El agua diferencia no mostraba + De la fuente y pilar dó se arrojaba. + + La puerta del palacio era pequeña, + De cobre, pero fuerte y muy fornida: + El quicio puesto, y firme en dura peña, + Con fuertes edificios guarnecida. + Seguro que del pelo y de la greña, + Del viejo del portero, que es crecida, + Pudieramos hacer un gran cabestro: + Oid pues del viejazo el mal siniestro. + + Aquellos que por dicha ya han pasado + Por medio de las torres y coluna, + Habiendo las rodillas ya postrado, + Levantando los ojos á la luna, + Aqueste viejo así les ha hablado, + Con una muy feroz voz importuna, + Y dice: "A este adorad, que es solo uno + El Sol, y fuera dél otro ninguno." + + En alto está un altar de fina plata, + Con cuatro lamparillas á los lados + Encendidas, y alguna no se mata, + Que estan cuatro ministros diputados. + Un sol bermejo mas que una escarlata, + Allí está con sus rayos señalados: + Es de oro fino el sol allí adorado, + ¿Mas hay de quien él sea deshechado? + + Aqueste gran Señor de esta riqueza + El gran Mojo se dice, y es sabido + Muy cierto su valor y su nobleza: + Su ser, y señorío enriquecido + De sus vasallos, fuerzas, y destreza, + Por nuestro mal habemos conocido: + Que pocos tiempos ha que en cortas trechas, + Probamos la fiereza de sus flechas. + + ¡A que no fuerzas, hambre detestada + Del oro, que los ánimos perdidos + Tras tí llevas con ànsia tan nefanda, + Que ciega las potencias y sentidos! + Con todo désque ven que la muerte anda + De priesa, con temor los doloridos, + Que habian emprendido este viaje, + Se vuelven para atras de este parage. + + Volviendo pues la gente de su entrada, + Sucede en la Asumpcion una tormenta: + Dos hombres la levantan, que escusada + La tal ó motin es, si no lo inventa + El pecado, que cosa es muy usada. + Lebron el uno es, el otro Armenta: + Desde que el Gobernador preso tenia, + Muy bueno ha andado Armenta, les decia. + + Sucede á prima noche el desbarate: + El pobre caballero está durmiendo. + Entrégales la puerta Juan Oñate, + Y así de golpe entraron con estruendo. + A voces dicen todos ser dislate + Que con la vida quede, que viviendo, + Habrá de causar mal, pues está cierto + El hombre no hablarà despues de muerto. + + Rasquin con un arpon enarbolado + Le apunta amenazando que se diese. + De la cama se ha el pobre levantado, + Sin saber de este caso como fuese. + La espada con gran ánimo ha empuñado; + Mas ¿quien era posible resistiese + A tantos, pues que Hércules el griego + No pudo contra dos entrar en juego? + + Irala astuto, sabio, cauteloso, + Del enfermo se hizo en este punto, + Y por quedar él libre y ganancioso, + Segun pude saber, y lo barrunto + A Cáceres agudo y bullicioso, + Le dice, con Venegas vaya junto, + Y Cabrera, del Rey tres oficiales, + Principio y causadores de estos males. + + El pueblo conmovieron ignorante, + Y en odio le encendieron como brasa. + Acude á la prision, y en un instante + Le sacan muy asido de su casa. + Irala se ha hallado muy triunfante, + Que cierne, hiñe, y masa aquesta masa, + Y siendo el preso puesto en tal aprieto, + Por caudillo de todos es electo. + + Comienza gobernando pues Irala + Su negocio á entablar, y aficionaba + A todos, y en mil cosas se señala, + Y al pobre con mas veras ayudaba. + Empero corta, abrasa, hiende, tala + Al que el contrario bando acompañaba: + De suerte, que el leal era tenido + Por hombre vil, infame y abatido. + + A muchos ahorcó de los leales, + Diciendo que la tierra perturbaban. + A tal punto se vino, que los tales + En los montes y bosques habitaban. + Los que eran causadores de estos males, + Lo bueno de la tierra se gozaban; + Los otros hambreaban suspirando, + Y á Dios justa venganza suspirando. + + Entre otros que prendió fuera Vergara, + Hermano de Ruy Diaz Melgarejo: + Y á aqueste sino huye le ahorcára, + Que voluntad no falta y aparejo. + Al otro con su hija le casára; + Ruy Diaz nunca fué de tal consejo, + Y así con los leales se ha huido, + Andando por los bosqués escondido. + + Había Diego de Abreu tomado + La mano en señalarse con cuadrilla, + Contradiciendo á Irala por alzado. + Son Abrego y Ruy Diaz de Sevilla: + Consigo mucha gente han congregado; + Irala ha procurado de seguilla, + Y algunos los conmueve por regalo, + Y á muchos cuelga y pónelos de un palo. + + Irala sale en esto con armada, + Y el rio arriba yendo bien se aleja; + Y porque la ciudad sea gobernada, + A D. Francisco de Mendoza deja. + Lazcano muy malvado de celada, + Con ánimo endiablado se le queja, + Diciendo no conviene que tuviese + Por un tirano el mando, y desistiese. + + Y que él con los leales trataría, + Que en nombre del Gran Carlos se eligiese, + Y aquesto facilmente lo haría, + Sin que persona alguna lo impidiese. + Tratólo de tal suerte, que hacia + Que el triste D. Francisco le creyese: + Con este engaño y falso compellido, + Mendoza de su mando ha desistido. + + Al punto que desiste luego viene + La gente de leales de los sotos, + Y el Abrego leal no se detiene, + Que espera de tener aquí mas votos: + El Lazcano malvado pues no tiene + Los filos del intento, malos votos, + Que con presteza á muchos sobornando, + Al Abrego procura dén el mando. + + Malvado llamo á Lazcano yo en mi verso + Por ser causa primera de un gran daño, + Que nunca se perdiera el universo, + Por Mendoza mandar siquiera un año: + Que si buen celo tuvo al fin fué adverso + A Mendoza causando un mal tamaño, + Y al Abrego de muerte, y gran fatiga + A todos cuantos eran de la liga. + + El Abrego por votos fuè elegido, + Que cédula real dispone de esto: + Y siendo ya del pueblo recibido, + Comienza de envidar todo su resto. + El Mendoza se vé tan afligido, + Y acaso le fué Abrego muy molesto, + Que no pudo sufrir verse burlado; + Y oid en lo que para este nublado. + + Con sus pocos amigos, dicen, quizo + Tratar de recobrar con nueva traza + El mando. Mas este otro tiene aviso + Del caso, y con presteza dále caza: + Y préndele al punto de improviso, + Y la cabeza cortánle en la plaza.[59] + Al tiempo que cortar se la querian, + A sus hijos habló que allí venian. + + A D. Diego el mayor habló primero, + Diciendo en alta voz: "Mira que seas + Vasallo de tu Rey, muy verdadero, + Porque en aqueste trance no te veas: + Y pues, hijo, tú ves como yo muero, + Así la gloria eterna tu poseas, + Que cures de vivir siempre de suerte, + Que no mueras tambien de aquesta muerte." + + El presagio del padre, que moria, + Dejado por postrero testamento, + Al D. Diego de poco le servia, + Pues tuvo en Santa Cruz atrevimiento, + Y pagó en Potosí su tiranía. + Diré en otro lugar este alzamiento: + Al Abrego volvamos, que sabiendo + Que Irala vuelve, al monte vá huyendo. + + Irala habiendo tiempo navegado + El Paraguay arriba con su gente, + Y al buen Nuño de Chaves despachado + A que salga al Perú muy diligente, + Se vuelve á la Asumpcion, que el que ha pecado + No puede asegurar jamás la mente: + Que no puede hallarse mejor ciencia, + Ni prueba, que le iguale á la conciencia. + + Llegando á la ciudad al fin Irala, + Con grande regocijo es recibido; + De Mendoza la muerte le desala + El corazon, y entrañas le ha rompido. + Tras Abrego con priesa el monte tala, + Y á Escaso aquesta causa ha cometido: + Mas no le fué en el tiro de su mano, + Que un tiro que tiró no sale vano. + + Al Abrego á prender Irala envia, + Porque él con los leales retirado + Andaba por los bosques á porfia, + Del remedio de España confiado. + El Escaso, que supo dó dormia, + Una noche le halla descuidado, + Y al blanco pecho apunta, y fué tan cierto, + Que el corazon le parte, y deja muerto. + + Muchos de los leales desmayaron, + Por verse sin cabeza y perseguidos, + Y algunos al Irala se pasaron, + Y fueron con amor dél recibidos. + Los otros, que mas tiempo porfiaron, + Vinieron con dolor muy afligidos: + Que el nombre de leal era nefando, + Y en trisca le nombraban, y burlando. + + A tal punto llegó el atrevimiento, + Del bando del Irala, que casando + Su hija con Vergara, por contento + Y placer, un soldado suspirando + En una farsa sale descontento, + Y roto y pobre, y otro preguntando, + Y él responde, diciéndole ¿quien era? + De los leales soy, que no debiera. + + ¿Qué, de leales sois, le dice luego: + Mirad pues bien el pago que sacado + Habeis de esa contienda y triste juego, + Que tan contra razon habeis jugado? + Hermano, por ventura estais tan ciego, + Que no veis que es andar de pié quebrado: + El triste del leal dice temblando, + Hermano, lo que sé que estoy penando. + + El valeroso Chaves caminaba + La vuelta del Perú donde ha salido, + Con trabajo sobrado que pasaba, + De gente que el camino le ha impedido. + A muchos fuertemente conquistaba, + Y á su diccion y mando ha sometido, + Rompiendo fuertes y altas palizadas, + Con obras muy heroicas y afamadas. + + Conquistò los Chiquitos, que es frontera + Del gran Mojo, Señor de la Laguna: + Y entiendo que si mas adentro fuera, + A cuestas nos sacára la coluna; + Y Hércules segundo Chaves fuera, + Y por mas le imitar, el sol y luna + A cuestas sustentára, como al cielo + El otro, por le dar á Atlas consuelo. + + Al fin salió al Perú, donde ha hallado + Al licenciado Gasca el venturoso. + Despues de su negocio relatado, + Procura de volverse muy gozoso. + Un pueblo en el camino hubo poblado, + Por extender su fama deseoso, + Santa Cruz de la Sierra le nombraba, + Que el sitio al de su tierra semejaba. + + A Cabeza de Vaca ya volviendo, + Lleváronle á Castilla aherrojado. + Agora que lo estoy aquí escribiendo + Me admiro, como nunca castigado + Aqueste caso fué, atroz y horrendo, + Y el gran levantamiento confirmado. + En mi tiempo yo ví se recelaba + El pueblo del castigo que esperaba. + + Venegas y Cabrera, pues, al preso + Llevaron á Castilla, y lo entregaron + Al Consejo Real con gran proceso, + Y causas, que á su gusto fulminaron. + De aquestos dos el uno pierde el seso, + Al otro en breve tiempo lo enterraron, + El preso por sentencia fué privado + Del título y blason de Adelantado. + + En su lugar habiendo proveido + A Sanabria el gobierno, va á Sevilla,[60] + Casóse, y el casamiento le ha impedido + Que no pueda salir ya de Castilla: + Que en breve se murió; y ha partido + Con el resto de gente y la cuadrilla + Que en armada Sanabria puesto habia, + Entregada á la mar, Doña Mencía. + + Tomaron de la costa á San Vicente + Después á San Francisco, dó estuvieron + Algun tiempo viviendo alegremente. + Por tierra al Paraguay despues vinieron. + La mas de toda aquesta poca gente, + Que nombre del Socorro les pusieron, + De Estremadura son, dó influye Marte + De sus sacros tesoros tan gran parte. + + Sanabria en Medellin nacido habia, + Con hijos y muger allí ha vivido, + Viudo ya una vez, Doña Mencía + En Sevilla por suerte le ha cabido. + Movida de su vana fantasía, + Con sus hijas de España se ha partido, + Con fin de las casar; y así sucede, + Que en la muger la honra vale y puede. + + Tambien Diego Sanabria, el heredero, + Despues salió con gente en mala extrena; + Que erraron dos pilotos su rotero, + Y dieron en el puerto Cartagena. + En Potosí le ví hecho minero, + Mas nunca tuvo el pobre mina buena: + Busquemos una agora en otro canto, + Que ya cansa decir en este tanto. + + + + +CANTO SEXTO. + + _Viene Obispo al Paraguay. Muere Domingo de Irala. Eligen por + Gobernador á Francisco Ortiz de Vergara, y sale con el Obispo al + Perù._ + + + Los hijos de este siglo, la Sapiencia + Nos enseña, que son muy mas prudentes, + Que no los muy dotados de inocencia, + Para el vivir y trato de las gentes. + Aquellos que no tienen tal prudencia + Perecen con dos mil inconvenientes, + Llevándoles ventaja los osados, + Astutos y sagaces y treznados. + + Tan sábio era, y astuto y cauteloso + En su trato y vivienda nuestro Irala, + Que no tiene algun hombre dél quejoso, + Que á todos en amor parece iguala. + Con esto y con su pecho valeroso, + Contrasta cualquier mal, y suerte mala, + Y á su diccion y mando muy rendidos, + A sus contraríos tiene y sometidos. + + En paz tiene la tierra, gobernando + Con gran sagacidad y señorío, + La gente rebelada castigando + Con fuerza, maña, y arte y poderío. + Los leales su causa ya juzgando + Por vana presumpcion y desvarío, + Por no tener de España nueva cierta, + Se le entran cada dia por la puerta. + + Filipo el Sábio, rey muy poderoso, + Que en suerte el Nuevo Mundo le ha cabido, + Del aumento cristiano codicioso, + Al Paraguay obispo ha proveido, + Del órden Franciscano religioso, + D. Pedro de la Torre es su apellido: + Urue por General vá de la armada, + Que fué para este efecto congregada. + + Apréstase el armada muy hermosa, + Y sale de San Lucar, y se entrega + A las ondas del mar brava y sañosa; + Y con un viento próspero navega. + Ha sido en su viage tan dichosa, + Que al Rio de la Plata presto llega, + Sin refriega de mar y sin tormènta, + Que al bueno Dios le ayuda y le sustenta. + + Desde Castilla al Rio de la Plata, + Cuarenta dias solos se gastaban, + Y no echaba el piloto en ello cata, + Y el rio los navios embocaban. + El General, llegando, desbarata + De dos navios las obras que sobraban, + Hermosos bergantines quedan hechos, + Y en breve á la Asumpcion fueron derechos. + + No quiero aquí tratar el gran contento + Que toda la ciudad ha recibido, + Ni menos la tristeza y el lamento + Del malo, que se vé ya sometido. + Y aunque esto de pasada yo lo cuento, + Muy bien fué en el suceso conocido, + Pues cualquiera rehusa ser mandado; + Que el buey suelto se lame por el prado. + + Irala como vé que está con miedo + El triste del Obispo, y que la féria + Por él corre, contento, alegre y ledo, + Mudando muy en breve la materia, + Le dice, mi Señor, en cuanto puedo + Trabajo, que salgamos de lacéria, + Buscando si hay riquezas en la tierra, + Mas tengo gran trabajo con la guerra. + + El santo del Obispo sonriendo, + Con un blando semblante respondia + A lo que Irala iba repartiendo, + Que ya su condicion bien conocia: + Bien á la propia suya resistiendo, + Porque de Irala mucho se temia, + Procura de sufrir, pues se vé solo, + Y todos contra él con fraude y dolo. + + En esto de Castilla, ¡Dios eterno, + Cuan grande es, y cuan alta tu sapiencia! + Al Irala le envian el gobierno; + Mas sobreviene luego una dolencia, + Y no pudo durar solo un invierno: + Que el que con fraude obtuvo la potencia + Los veinticuatro años con tal daño, + No dura con derecho solo un año. + + Despues de Irala muerto, se juntaron + En una iglesia todos, y eligieron, + De doce caballeros que nombraron, + Los cuatro, cuyos nombres escribíeron: + Por opuestos aquestos señalaron, + Los vecinos sus votos aquí dieron. + Salió Francisco Ortiz, el de Vergara, + Que con hija de Irala se casára. + + Su hermano, que es Rui Diaz, habitaba + En Guayra en este tiempo, retirado + De Irala, que con él mal se llevaba: + Allí poblando se ha fortificado, + Y de allí con su gente conquistaba + Los indios, y en la tierra apoderado + Procura atravesar á San Vicente, + Con ánimo crecido y poca gente. + + La costa del Brasil está temblando, + Sabiendo de Rui Diaz la venida, + Que piensan que se viene apoderando + De todo lo que halla de corrida: + Pues saben como ha andado conquistando, + Y que tiene la tierra así rendida; + Y no sabe que quiere Melgarejo: + Mas ved en que ha parado su consejo. + + Allega á San Vicente, dó Cupido + Desembraza cruel su flecha dira, + Y hácele quedar preso y rendido + Al rostro angelical de Doña Elvira. + Quien indios y españoles ha vencido, + Vencido y muerto queda, porque mira. + ¡Y piensas tú, Cupido, no lo fueras, + Mirando á Doña Elvira de Contreras! + + De Medellin saliò la dama bella, + De conocida, casta y gente clara: + Y aunque fué en hermosura linda estrella, + Fortuna se mostró con ella avara. + Procura el capitan luego con ella + Casarse, mas la muerte la llevára + Entonces, y no diera mala cuenta, + Causándose á si misma tanta afrenta. + + Casóse en mal punto, y en hora mala, + Dios sabe lo que siento en escribillo. + Amor, que con lo bajo lo alto iguala, + La hace aficionarse á Juan Carrillo. + Cojélos Melgarejo en una sala, + Y como no es el caso de sufrillo, + Aunque la dama es tal, y el galan viejo, + A entrambos los ha muerto Melgarejo. + + Entrando el capitan en su aposento, + Al adultero mató de una estocada: + La dama viene al grito con lamento, + La gente viene al grito alborotada: + Ayudanla á matar, ó crudo cuento, + ¡Qué no hay quien te defienda, desdichada! + Fenece la extremada hermosura + En el colmo de extrema desventura. + + Vergara y el Obispo se han movido, + En esto de salir, que no debieran, + Al Perú: pero habiendo ya venido + A Santa Cruz, dó nunca ellos vinieran; + Allí les fuè por Chaves impedido + El camino: yo creo que si pudieran + Pasar, ellos pasáran; mas yo hallo + Que en propio muladar bien canta el gallo. + + El Chaves á los Charcas va y camina, + Dejándose á los pobres muy llorosos. + Tras él salen despues, y de una mina + Llevaron grandes muestras muy gozosos. + Ensayase el metal, y plata fina + Se saca, que movió á los codiciosos; + Y entre ellos Juan Ortiz Pica, pensando + Ganar honra y dinero gobernando. + + El licenciado Castro gobernaba; + Y vista la intencion del perulero, + Y que en aqueste caso el importaba + Por tener abundancia de dinero. + El gobierno argentino le encargaba + Quitándosele al pobre caballero: + El cual como se vido descompuesto + A Castilla se vino muy dispuesto.[61] + + Matienzo el Presidente no repugna + En esto; que formando una quimera, + En el cuerno le pone de la luna + Al Argentino reino y su ribera: + Y dice, que no puede haber alguna + Provincia de riqueza en tal manera, + Cual esta; aunque rodeen todo el mundo + Entre el polo primero y el segundo. + + Y aun dice un dicho necio, y he de decillo, + Pues ví con juramento yo afirmarlo, + Y prometí yo á muchos de escribillo, + Ni quiere mi Argentina aquí callarlo. + "Si fuera yo Filipo, á ese Turquillo[62] + Habia con España de dejallo, + Decia, por gozar de tanta tierra, + Tan bella y apacible, y tan sin guerra." + + Con estos desatinos que decia, + Que muy grande aficion al Argentino + Mostraba el Presidente que tenia, + Procuran de volverse en su camino + El Obispo, y teniente que ponia + En su lugar Ortiz el zaratino; + Que es Cáceres, un hombre bullicioso, + Amigo de mandar y sedicioso. + + El Juan Ortiz se parte para Lima, + Con título y blason de Adelantado: + De barras lleva hecha grande rima, + Que sabe Dios cual él las ha juntado. + Aquesto le causaba gran estima, + Y ser de todo él mundo respetado: + Que tanto de valor cualquiera abarca, + Cuanto tiene dineros en el arca. + + De Lima se partió muy placentero + Por ver que le es fortuna favorable; + A Panamá camina muy ligero, + Con viento en popa suave y amigable + Allega á Panamá con su dinero, + Y en breve lo vereis muy miserable: + Que fé ninguna tengo, ni confianza + En fortuna, que es cierta su mudanza. + + En nombre de Dios parte á Cartagena, + Y entrega su fortuna á una fragata. + El Francés esto tiene á dicha buena, + Que le ha sido la presa muy barata. + Encuéntrale, "y amaina vela, antena, + Le dice, y deja, amigo, aquí la plata, + Sino quieres dejar tambien la vida, + A vueltas de la plata aquí perdida." + + Amainan á pesar vela y trinquete, + Rendidos del Francés y su pujanza, + Ni queda marinero ni grumete, + Que no pierda del todo la esperanza. + La vida á Juan Ortiz allí promete, + Mas pierde de la plata la confianza. + La vela dá el Francés, desque le quita + La plata, y con placer picando grita. + + Quien vido á Juan Ortiz lo que hacia, + Pudiera no moverse á crudo duelo. + Los suspiros que daba los ponia + Con gran sentimiento allá en el suelo: + Sus carnes tan heladas las tenia + Como la pura nieve y duro yelo, + Y dice: "¡Cuan en breve aquí he perdido, + Lo que en tan largos años he adquirido!" + + De mas de ochenta mil pesos pasaron + Los que el Francés sacó de aquesta feria. + En Cartagena amigos ayudaron + A Zarate á salir de su laceria: + Qué muchos de su mal se constritaron, + Por verle haber venido á tal miseria: + Que para asar, cocer, freir, decia, + Que en mucha cantidad barras tenia. + + Con este desastrado desbarate, + Y desdichado fin y mal suceso, + A Castilla se viene el de Zarate, + Sin sacar de su plata un solo peso. + No teme que el Francés le desbarate: + Qué el pobre del ladron jamas es leso; + Mas antes caminando á su albedrio, + Delante del ladron canta vacio. + + Llegado á España, el Rey le ha confirmado + Lo que Castro le dió, y por mas pago + A Zarate vereis ya señalado + En los pechos con cruz de Santiago. + Habiendo mucha gente congregado, + Se entregan al feroz y hondo lago. + Diráse en su lugar de aquesta armada, + Volvamos á la história comenzada. + + Al Cáceres y Obispo revolviendo, + Llegan á Santa Cruz, que de la Sierra + Se llama; dó discordia, descogendo + Sus velas, ha causado tanta guerra + Entre los dos, que el odio ya creciendo, + Los huesos uno al otro desentierra, + Y mas que unas berceras en cantillo + Se tratan, que es vergüenza de escribillo. + + De Santa Cruz salieron, procurando + Llegar al Paraguay con gran presteza; + Y aunque las dos cabezas caminando + Van juntos por la tierra de aspereza, + No van cosa ninguna conversando, + Que en mala voluntad tienen firmeza. + Llegando á la Asumpcion muy brevemente + Lo que pasó dirá el canto siguiente. + + + + +CANTO SEPTIMO. + + _Llegan à la Asumpcion el Obispo y General. Prende el General al + Obispo, y despues el Obispo al General, y llevàndole á Castilla, + muere el Obispo._ + + + Sentencia es celebrada, llana y clara, + Que todo hombre que anda en malos pasos + Al fin de la jornada siempre pára + En mal con desastrado fin y casos.[63] + Con el mando, poder, y con la vara, + El Cáceres echaba contrapaso, + Al santo del Obispo: mas tenia + Un provisor que mal los recibia. + + Aunque el Obispo era mal sufrido, + No era codicioso de venganza. + Segovia, el provisor, no ha consentido + A Cáceres crecer en su pujanza; + Mas antes con un odio encrudecido + Le mete, como dicen, bien la lanza, + Tomando informaciones y testigos: + A Cáceres lo dicen sus amigos. + + Un hombre, que Daroca se llamaba, + Que del Perú sacó en su compañía + El Obispo, en el pueblo publicaba + Contra el Obispo mal en demasía: + Mil cosas en escrito denunciaba + Al Cáceres, que bien las recibía: + Con que publican todos por estenso, + Que el bueno del Obispo está suspenso. + + Al provisor metió en un aposento + El General, con grillos remachados, + El comer al Obispo y el sustento + Le quita; que no son hombres osados + A darle un jarro de agua, que al momento + El servicio y los indios son quitados: + Y por mayor baldon y mas afrenta, + Al Obispo le priva de su renta. + + A Pedro de Esquivel, un caballero + De bella compostura y bella traza, + Amigo del Obispo y compañero, + (Por sola su pasion) le prende y caza. + Con el Obispo ser particionero + En su prisión afirma, y en la plaza + Le corta la cabeza, y en picota + La fija, y de traidor le reta y nota. + + La traicion de Esquivel está fundada + En una informacion que ha fulminado, + En que el Obispo y él, de mano armada + Conciertan de prenderle: ha concertado + Que el triste del Obispo en su posada + Estè sobre fianzas encerrado. + En la iglesia el Obispo está rezando, + Y oid lo que está el malo publicando. + + En pregon dice: "Pena de la vida, + A la Iglesia mayor nadie se atreva + Por hoy ir, porque es cosa conocida, + Que el Obispo intencion muy mala lleva. + Y pues que la tenemos ya sabida, + No habernos menester, dice, mas prueba." + Ayala su alguacil vá prestamente + Al templo para echar fuera la gente. + + ¡O Marqués! destos casos escribano, + En dó toda maldad pura se encierra, + Secáriase primero aquesta mano, + Que escribiera escriptura mala y perra. + Mas ¡ay! como el juicio soberano + Para castigo tuyo envia á Guerra + Obispo, que poniéndote en cadena[64] + A tí, y tu hacienda lleva pena. + + Al fin, pues, ya del templo consagrado, + Diciendo mil oprobios y baldones, + Y falsos testimonios del Prelado, + Por solos sus rencores y pasiones, + Expelen al cristiano arrodillado, + Haciéndole que salga á rempujones. + Forzándola á salir la puerta afuera, + Una dama hablò de esta manera. + + ¡Pues no son poderosos los maridos! + Pidamosles las armas, y volvamos + Por la honra de Dios. Y con gemidos + Decía:--no conviene consintamos + Aquestos maleficios conocidos; + Y todas al prelado defendamos.[65] + Que mas vale morir honrosa muerte, + Que un mal disimular de aquesta suerte. + + Poblado está de màrtires el cielo + Que por honra de Dios han padecido; + De su sangre està lleno todo el suelo, + Que infieles y tiranos han vertido: + Tomemos pues con esto gran consuelo, + Que Dios dà gloria à aquel que ha merecido. + Y pues sabemos que este es un tirano, + Volvamos por el nombre de cristiano. + + Con sobrado valor y pecho osado, + Otra dàma hablò de esta manera:-- + De aqueste lugar santo consagrado, + Nadie me hará salir de aquì afuera; + Ni consentir yo tengo que al Prelado + Agravien, sin que yo primero muera: + Que à mí, que soy su oveja, su fatiga, + A condolerme de ella bien me obliga. + + A mis padres, hablando de Castilla + Y de santas histórias, tengo oido + De la sábia Judith, si sè decilla, + Que bien veis que en la tierra soy nacida; + Aquella grande hazaña y maravilla + Que hizo, por dò nombre ha merecido + Tan alto, que la Iglesia la pregona + Por dechado de fuertes y corona. + + Holofernes soberbio, crudo, altivo, + Tenia la ciudad desta cercada; + Al nombre hebraico era muy nocivo + Con su fuerza, poder y cruda espada: + Estaba al punto ya de ser cautivo + El pueblo, y la ciudad desconsolada; + Judith de remediarla deseosa + Saliò por el ejército animosa. + + La gente de Holofernes que la vido, + Al punto se la hubo presentado, + Diciendo, á buena parte hemos venido, + ¿Quien hay que no pelee muy de grado? + Al Holofernes bien le ha parecido, + Y cenando y bebiendo, se ha embriagado: + La noche sobreviene, y se dormia + Con el vino abundante que bebia. + + Judith, que esta ocasion consideraba, + La cabeza le corta, y con secreto + Saliò con la criada que llevaba: + Librando de esta suerte del aprieto + A su pueblo, en que vió ella que estaba. + El prémio ha recibido, mas perfecto; + Y pues vemos que el prèmio ya nos llama, + Dejemos de nosotras grande fama. + + El triste doloroso del Prelado + A su casa se vuelve, no cesando + De gemir y llorar muy congojado, + Por ver su oveja irse condenando. + Allí le hace estar emparedado; + Con barro las ventanas le tapando: + Fianzas dà el Obispo que estaria + En su casa, y que de ella no saldria. + + Mas teniendo noticia que querian + Echarle de la tierra, se ha salido + Huyendo á media noche, y acudian + Algunos en su busca, dò escondido + Estaba, y los mosquitos le comian, + Que en toda aquella noche no ha dormido. + A su casa le vuelven, dó se queda, + En tanto que fortuna vuelve y rueda. + + El Cáceres estaba tan furioso, + Tan altivo, soberbio y endiablado, + Que no tiene en sì mismo algun reposo, + Ni puede estar momento reposado. + Del Provisor estando receloso, + Por ver que era sagaz y redoblado, + Acuerda de embarcarle en un navìo, + Y él bajase así mismo por el rio. + + Bajò con intencion de despacharle + Al Perú, por sacarle de la tierra; + Mas no halla manera de enviarle: + Por dó su voluntad en esto cierra, + Que dos ò tres procuren de fiarle: + Con esta condicion no lo destierra, + Mas suelto el Provisor del crudo lazo, + Sacude, como dicen, zapatazo. + + Teniendo, pues, la causa fulminada, + Juntaron de mancebos gran canalla, + Que es gente para todo aparejada, + De españoles tambien parte se halla, + A quien noticia fuè del caso dada: + No hace Fray Francisco Ocampo falla, + Que aunque al principio fué de la otra parte, + Aquì lleva el guion y el estandarte. + + En casa de Segovia se juntaron + De noche, con secreto sin ruido; + Entre todos allí se concertaron, + Y el caso fué de breve concluido. + Que Cáceres se prenda concertaron, + Y esperan á que sea amanecido. + Una vision al punto que amanece + Encima de la iglesia se aparece. + + A mirar la vision los que salieron + A un patio dò el Segovia reparaba, + Un Angel relumbrando todos vieron, + Que parece una espada desnudaba. + Muchos aquesto mismo me dijeron; + Y el Angel parecia que amagaba + Con la espada desnuda que tenia, + Y golpes hàcia abajo sacudia. + + El Cáceres venido pues à misa, + Entrò la turba multa muy derecha, + Echó à Càceres mano muy à prisa, + Y algunos de los suyos no aprovecha; + Que el negocio seguìa ya de guisa, + Que cada cual à puja mano le echa; + Y al fin preso le llevan muy de vuelo, + Sin dejarle llegar los pies al suelo. + + Con voz del Santo Oficio y apellido + Le prenden, y eso suena su proceso: + En un punto se vé el pobre afligido, + Con miserable fin del mal exceso. + ¡Quien duda que estaba arrepentido, + En contemplar el triste aquel suceso! + Que el solo conocer su grave culpa, + Es lo que al pecador mas le disculpa. + + Su pompa, presuncion, y bizarria, + Fenece con muy vìl abatimiento: + Que cosa cierta es que no podia + Para siempre durar su ensalzamiento. + Un negro que este Càceres tenia + Habiendo visto aqueste acaecimiento, + Tened dijo, Señor, la barba queda, + Que el mundo de esta suerte corre y rueda. + + Teniéndole pues preso y arecado, + Nombrado otro teniente entra en consejo, + Y tratan quien lo lleve aprisionado + A España con presteza y aparejo; + Que vaya luego fuè determinado + El capitan Rui Diaz Melgarejo, + Que no se huelga poco de este hecho, + Y piensa sacar de ello algun provecho. + + El Obispo tambien se determina + Con ànimo de ver à nuestra España: + Y aunque dicen algunos desatina, + Y que su ida á la tierra mucho daña, + Empero dicen otros que lo atina, + Porque él preso no use alguna maña, + Con que se suelte y libre de cadena, + Y cause al santo Obispo cruda pena. + + El teniente que nombran se decia + Martin Suarez, noble caballero: + Al Càceres muy mucho aborrecia, + A asì en le desechar es el primero. + De presto un navichuelo componia, + Y puesto brevemente en astillero + Despacha al preso en este, procurando + Quedarse por señor, y gobernando. + + Tambien en compañia fué ordenado + Que saliese Garay que lo desea: + Aquì tuvo principio, y ha probado + En la guerra muy bien y en la pelea; + Mas nunca supo ser considerado. + Su tiempo le vendrá, cuando se lea + El fin en que paró su desventura, + Por quererse seguir por su locura. + + Saliò de la Asumpcion la caravela + Con otro bergantin acompañada, + Izan antenas, dan al viento vela, + La nave por el sur es gobernada. + Con el viento y corriente tanto vuela + Que en breve à S. Gabriel fuera llegada, + A dó se declaró para Castilla, + Con Cáceres, Obispo y su cuadrilla. + + Garay el rio arriba se ha tornado, + Y puebla á Santa Fé ciudad famosa:[66] + La gente que está en torno ha conquistado, + Que es de ànimo costante y belicosa. + Los Argentinos mozos han probado + Allì su fuerza brava y rigurosa, + Poblando con soberbia y fuerte mano + La propia tierra y sitio del pagano. + + Estando Santa Fé ya bien poblada, + Garay bajó à Gaboto por el rio, + Geronimo y su gente en la llanada[67] + Estaban, que venian con gran pio + De hacer en el rio su morada. + Garay no osa salir de su navio, + Aunque es de los de Córdoba rogado: + Del agua y de la tierra se han hablado. + + Del una parte y de otra ha habido dones, + Los ánimos mostrando halagueños, + Empero por quitarse de pasiones, + No salen del batel los paragueños. + Partieron sin mostrar los escuadrones, + A nuestro parecer, torcidos ceños: + Mas dejan los de Còrdoba fijada, + Por señal una cruz de su llegada. + + A Córdoba llegando el de Cabrera, + La nueva le ha llegado que ha venido + Abrego à gobernar, que no debiera, + Pues tan mal á los dos ha sucedido. + El Abreu como llega le prendiera, + Y preso su negocio ha fenecido; + De suerte, que quitandole la vida + Le deja su memoria obscurecida. + + Garay quitó la cruz de aquel asiento, + Dó quedó por Cabrera levantada, + Que sabe que es su intento y fundamento + Dejar la posesion allì tomada. + Con esto, él y su gente con contento + Se vuelven à su asiento, y su morada, + Que es dicho Santa Fé, tierra muy llana, + Y à Tucuman y Córdoba cercana. + + El Obispo al Brasil en breve llega + Con su preso, y la gente, aunque temieron + En golfo y alta mar la gran refriega, + En San Vicente alegres pues surgieron, + A dò al preso el Obispo da y entrega + A gentes, que encerrado le tuvieron: + El cual de la prision se ha escabullido, + Y anduvo algunos dias escondido. + + De à poco, precediendo excomuniones, + El Càceres ha sido descubierto, + Y puesto en un navio con prisiones, + Para Castilla sale de aquel puerto. + De enfermedad, congojas y pasiones, + Fray Pedro de la Torre ha sido muerto, + Dejando grande fama en San Vicente, + De grande religioso y continente. + + Muy pùblico en la costa se decia, + Que al tiempo que murió aqueste prelado + La pieza y aposento mucho olia,[68] + Y el sepulcro dó fuera sepultado. + Aquel que en la mortaja le envolvia, + Conjuramento lo ha testificado, + Y así lo dicen hoy los lusitanos, + Que muerto, bien le olian pies y manos. + + Ya Juan Ortiz de Zàrate está dando + Gran priesa, y que me acuerde que ha partido, + Me dice, y que ya viene navegando; + Que cumpla lo que tengo prometido. + De solo me acordar ya está temblando + La mano; que en pensar que he padecido + Calamidad tan grande y tal miseria, + Temor tengo de verme en otra feria. + + Y así por no acordarme de tal llanto, + De tan crudo dolor y triste suerte, + Quisiera fenecer con este canto, + Que dudo que mi pluma bota acierte. + Que puesta la memoria en el quebranto, + Cuando me ví tan cerca de la muerte, + Temo se ofuscarà; pero digamos + Las tristes desventuras que pasamos. + + + + +CANTO OCTAVO. + + _Sale Juan Ortiz de Castilla, llega à Canaria, y de ahí á Cabo + Verde, de adonde viene en demanda de la isla de Santa Catalina._ + + + Al tiempo que alas cobra la hormiga + Le viene su remate y perdimiento.[69] + Fortuna à Juan Ortiz ha sido amiga + Desde el orígen suyo y nacimiento; + Mas ya le comenzó à ser enemiga, + Al punto de su vano pensamiento: + Que las altivas alas que tenia, + Ya vimos que el francés las abatìa. + + Fortuna acá y allà yendo y viniendo, + En la corte le pone en tal estado, + Que aunque á la sazon està rigendo, + Le tiene al parecer desbaratado. + Con todo, de sus mañas se valiendo, + Con tìtulo y blason de Adelantado + Del puerto de San Lucar se salia, + Y el año de setenta y dos corria. + + Con el ìban solteros y casados, + Casadas y doncellas de viage, + En tres navios mal aderezados, + Con una zabra mala y de mal trage. + Al parecer à muerte condenados, + Con otros quince ó veinte en un patage. + Mas estos mejor dicha al fin tuvieron, + Que en tierra del Brasil libres surgieron. + + Camina pues la armada algunas leguas, + Entregada á las ondas de Neptuno, + Y engolfada en el golfo de las Yeguas, + Sucede un vendaval tan importuno, + Que si Dios no pusiera presto treguas, + De todos no escapàra ni solo uno: + Y viendo andar el mar por las estrellas, + De temor lloran hombres y doncellas. + + La noche muy obscura, la mar brava, + El viento vendaval muy presuroso + Soplaba y de temor cualquiera traba + Del otro por valerse deseoso: + Y mientras esta furia reposaba, + Los pilotos amainan sin reposo. + Las naves van volando ya sin guia, + Mientras que cesa el viento su porfia. + + Y despues que cesò la furia y viento, + (Habiendo ya su término corrido) + La gente alborotada, del tormento + Temor y desconsuelo padecido, + Decia con un ronco y flaco aliento, + "Si habemos del peligro ya salido." + Allì muchas promesas publicaron, + Que en el temor pasado à Dios votaron. + + Despues, dando lugar el gran Neptuno + A que fuesen sus ondas navegadas, + Con muy próspero viento y oportuno, + A cabo de cien leguas caminadas, + Descubrimos del bárbaro importuno + La costa, con sus tierras malhadadas. + Era una tierra larga, baja y llana, + Que tiene por renombre Tafetana. + + Dejando aquesta costa á izquierda mano, + Despues de veinte y cinco dias pasados + De nuestro navegar por el Oceano, + De vanas esperanzas confiados, + A la Gomera un dia muy temprano + Llegamos, los peligros olvidados: + Que pasado el peligro, olvida luego + El marchante el voto, prece y ruego. + + Aquì estuvo el armada reposando + Tres dias no cabales, que corria + Buen viento, que nos iba convidando + A tener regocijo y alegría. + Del puerto, pues, à prisa se levando, + Navega á Cabo Verde recta via: + Mas el viento y pilotos yerran tanto, + Que el gozo se volvió muy presto en llanto. + + Andaban los navíos sin concierto, + Arando el importuno y largo lago; + Ya caminan derecho, ya muy tuerto, + Al fin toman la isla de Santiago. + Es isla muy alegre con buen puerto; + Mas yo à mi obligacion no satisfago, + Si no fuerzo á escribir yo aquí mi pluma, + Su temple y compostura en breve suma. + + El sitio es apacible y deleitoso, + La gente muy lucida y muy galana, + Por el ingles cosario y belicoso, + En ronda suele andar cada mañana. + Enfermo es el asiento y peligroso, + Por el calor la gente no está sana, + Mas viven á placer los lusitanos, + Contentos, muy alegres, muy ufanos. + + A mi posada vino un caballero + De buena compostura y bien tratado, + Alegre, conversable y placentero, + Y con una encomienda señalado. + Tiene una negra allí mucho dinero, + Con ella se casò el desventurado. + ¡Mirad pues el dinero à cuanto obliga! + Que sufre este en sus ojos una viga. + + Partióse de este puerto Santiago + En breve con un próspero y buen viento: + Mas entrando á la mar y grande lago, + Calmó, y todos perdieron el contento. + Algunos lo tuvieran por buen pago + A España se tornar, porque el aliento + Faltaba, desque entienden alargarse + El tiempo, y la jornada no acabarse. + + A la lìnea en aquesto se acercaron, + A dó (con aguaceros que tuvieron) + Al piè de quince dias mal pasaron, + Y algunos en la línea se murieron. + Despues de aqueste tiempo la doblaron, + Y en demanda al Brasil las velas dieron. + Mas no vieron la costa de sus ojos, + Huyendo de no dar en los Abrojos.[70] + + Los diez eran de Marzo ya pasados, + Cuando toman los campos nuevo trage, + Y vuelve por sus pasos compasados + El gran Apolo à España su viage. + En este tiempo fueron desviados + Los unos de los otros, y el patage + Con viento y aguaceros se apartaba, + Y en costa del Brasil puerto tomaba. + + En San Vicente salta, dó han hallado + La gente del Obispo y Melgarejo, + Del armada de Zàrate han contado, + De sus armas, pertrechos y aparejo: + Rui Diaz les ha à todos convidado, + Que se vuelvan con èl: este consejo + Algunos del patage lo tomaron, + Mas otros en el puerto se quedaron. + + Pudieran bien decir los doloridos, + Estando en San Vicente reposados, + Si nosotros no fueramos perdidos, + Por ser de nuestra flota ya apartados, + O fueramos de hambre consumidos, + O muertos de los indios y acabados; + Y cierto para haber de guarecernos + El medio mas seguro fuè perdernos. + + El armada con pena navegando, + A veinte y uno de Marzo una mañana, + Antes de aquella Pascua, en que llorando + Buscaba al buen Jesus de Marta hermana, + La tierra se descubre, y vela dando, + En breve se llegò, que está cercana: + Mas no se toma puerto, que buscaban + A donde le tomar, y no le hallaban. + + Andando los pilotos vacilando + En luengo de la costa, cada dia + Sus cartas y roteros remirando, + Por ver donde el armada surgiria: + Sus grados y sus puntos cotejando, + Anclaron en Abril tercero dia + En una playa y puerto sin abrigo, + Que es dicho por renombre D. Rodrigo. + + Su cara mostrò Febo muy cubierta + Aquì, cuando se entraba en occidente: + La noche obscurecida como puerta + De muy profunda cueva dò no hay gente. + Neptuno muy sañoso se despierta, + Y à las aguas comienza bravamente + A mandar, que se muevan alteradas + Del sur, y en altos montes levantadas. + + Ni el Puerto Pico, ó Sierra Mariana, + Ni Teide, ò Potosí, ni el Atumare, + Ni el volcan de Arequipa, ni Lupana, + Ni el alto monte ó sierra de Lambare, + Ni Villuerca, ni Sierra Verzocana, + Se puede ya hallar que se compare + A los montes y sierras que formaba + En alta mar el viento que bramaba. + + Estaba el Almirante del armada + Con solo un cable y ancla: el porfiado + E importuno sur desamarrada + La lleva, habiendo el cable reventado. + La nave por la mar andaba errada, + El piloto no acierta de turbado + A decir ni mandar lo que conviene, + Que en el alma metido el miedo tiene. + + Con este temporal tan peligroso + La nave sobre tierra va volviendo: + El viento con su impetu furioso, + Las velas en un punto descojendo, + Hace volver la popa sin reposo + A tierra, y el mar adentro vá corriendo. + La gente alborotada sin consuelo, + Levantan alaridos hasta el cielo. + + Quedan la capitana y vizcaina + En gran peligro surtas junto á tierra: + Mas luego en un momento muy aína + La vizcaina el ancla desafierra: + Agarrando dos leguas ya camina + En luengo de una costa y de una sierra; + Mas no se osa meter en la mar brava + Con el temor de la agua que faltaba. + + El Almirante sale al mar sañoso, + Del importuno viento sacudido: + La gente clama al Alto Poderoso + Con voces, gritos, llantos y alarido. + El sexo femenil mas doloroso, + Causaba fuese el caso dolorido, + Que tantos alaridos levantaban, + Que la tormenta mas acrecentaban. + + En demanda del Rio de la Plata + Se leva de este puerto que he contado + La flota; mas el sur ya se desata + Con un furor terrible acelerado: + Y viendo que este viento desbarata, + Y hace desandar lo que está andado, + Procura de tomar puerto la flota, + Con fin de desistir de su derrota. + + Y tanto el bravo viento los aqueja, + Que se siguen tras él desconfiados + De su recto viage, que se deja, + Por ser del vendabal tan contrastados. + La capitana un poco mas se aleja, + Y surge con sus naves á los lados, + Si no es el almiranta, que apartada + Surgió en una bahía no abrigada. + + Del almiranta á tierra sale luego + Alguna gente, y halla las pisadas + Del indio, por dó siguen, aunque ciego + El camino, y las yerbas mal holladas, + A la señal, y humo de un gran fuego + Descubren unas gentes congregadas + De nación Guaraní, que recibieron + A los nuestros muy bien, y les sirvieron. + + Las cosas, que tenian ofrecidas + A los nuestros, con ellos se metieron + En la barca con flechas muy crecidas, + Y en trueco de rescates las vendieron. + Sus carnes, de aire y sol ennegrecidas, + Algunos españoles las cubrieron; + Que estima esta nacion mucho cubrirse, + Y à nuestro modo y forma de vestirse. + + De aquestos se tomó lengua y aviso, + Mayormente de un indio ya muy viejo; + A Santa Catalina de improviso, + Que vayan les ha dado por consejo, + Y èl propio ir á mostrar el puerto quiso: + Y viendo tal recado y aparejo, + Las naves en un punto se levaron, + Y en luengo de la costa navegaron. + + Surgieron en el puerto que es llamado + Ayumirì, que es boca angosta ò chica, + Del isla hacia el este; al otro lado + Està la tierra firme en forma oblica. + La flota procurando lo abrigado, + Dejando el primer puesto allá se aplica, + Adonde hace el mar una ensenada + En forma de la luna de menguada. + + Aquì puerto y lugar aparejado + Para surgir mil naves está bueno: + Entre la isla y la tierra va ensenado, + Un golfo de pescados todo lleno; + De una parte y otra reguardado + De vientos, todo alegre y muy ameno. + Empero del armada Zaratina + Aquí fuè la caida y grande ruina. + + Aquí reposaremos sin reposo. + Que mal pueden tenerlo los hambrientos. + Trataremos del trance doloroso + De la infeliz armada, y sus descuentos: + Hambre, muerte, tristeza, lacrimoso + Planto, suspiros, gritos y lamentos, + Daràn subiecto cierto al nono canto, + O por mejor decir al nono planto. + + + + +CANTO NONO. + + _En este canto se cuenta la grande hambre de la isla de Santa + Catalina, con las desventuras lastimosas que en ella se + padecieron._ + + + Oíd, las damas bellas, este canto, + A quien ha repartido la natura + De su grande valor, y bienes tanto, + Que se huelga de ver ya su hechura; + Causaros ha á vosotras mas espanto, + Por ser de delicada compostura, + Y llorareis con migo un mal tamaño, + De desastrado fin y crudo daño. + + El canto vuestro es, pues que contiene + De damas y galanes la caida: + Por tanto el ofrecerosle conviene, + Porque de vuestro ser el tome vida. + Haced con vuestra fuerza que no pene + Aquel que le leyere, pues rendida + De este siglo teneis la mayor parte, + Con vuestra gran belleza, industria y arte. + + En el pasado canto recontamos + Del puerto que tomó el Zaratino: + Escuchad pues agora que contamos + El fin tan desastrado que le vino. + En esta tierra, y puerto que tratamos, + El triste Adelantado fuè mohido, + Que bien cierto està, el pobre procuraba + El bien, mas la codicia le cegaba. + + Saliò à tierra del isla, deseoso + De dar remate y fin à su fatiga: + Su hado le es contrario y envidioso, + Y fortuna le fué muy enemiga. + Por el tiempo contrario le es forzoso + Tomar aquesta tierra, y aun se obliga + A echar toda la gente un dia en tierra + Al pié de una montuna y alta sierra. + + Celebraba la iglesia aqueste dia + Del Corpus, fiesta santa señalada: + Celebróse con gozo y alegria + La fiesta del Señor tan celebrada. + Por esta causa al puerto se ponia + Por nombre _Corpus Christi_, y es nombrada. + Santa Catalina: es isla sin ventura + De tantos españoles sepultura. + + De à poco se partió el Adelantado + Con mas de ochenta hombres escogidos, + Al puerto de Ibiacá que està poblado, + Dejando à los demas muy desabridos. + Consejo fué cierto este mal guiado; + Y así los que quedaron son perdidos, + Que ni armas, ni comida les quedaba, + Y la fuerza ya à todos les faltaba. + + Quedaron en la isla á buena cuenta + Docientos y cincuenta, ó mas soldados, + Casadas y doncellas hay cincuenta, + Sujetas á miseria y tristes hados. + En ver que Juan Ortiz de alli se ausenta, + Algunos de temor estan turbados, + Y su temor se dicen y publican, + Que cruda muerte y hambre pronostican. + + Quedò por capitan aquí nombrado + Un Pablo Santiago; pues camina + Al puerto de Ibiacà el Adelantado, + Que es tierra muy cercana y bien vecina: + Y así el propio dia hubo llegado, + Sin suceder desastre ni mohina. + Los indios salen presto á recibillos, + Y danles de comer á dos carrillos. + + En el isla no comen tan à prisa, + Que la racion se dá por grande tasa: + Seis onzas de harina solas guisa + El pobre del soldado y las amasa. + A nuestro Adelantado se le avisa + Que la racion es corta y muy escasa: + Mas el que está seguro en talanquera, + Muy poco se le dà que el otro muera. + + En este tiempo cinco se han huido. + Gallegos de nacion, y un castellano + De su negocio parte hubo sabido, + Segun jurò y depuso ante escribano. + Aqueste, en esta culpa convencido, + Alega su inocencia, mas en vano, + Que en una horca luego le pusieron, + Y los cinco isla adentro se metieron. + + Un portugues mulato marinero, + Con otros tres grumetes y un soldado, + Huyeron por la isla; mas empero + El piloto mayor cuatro ha hallado: + Entre ellos el mulato es el primero, + Que alega ser de grados ordenado. + A muerte les condenan, mas la muerte + Previénele primero por su suerte. + + El soldado llegó casi ya muerto, + Y asì no se le hizo de esto cargo, + Que el dia que llegò en aqueste puerto + El ùltimo remate de descargo + Le vino de su bueno ó mal concierto. + El uno de los tres se hizo à largo; + De suerte que jamas hueso ni pelo, + Se supo dél por mar ni por el suelo. + + Los otros dos grumetes que quedaron, + Por ser con el mulato en la huida, + Y haber ya confesado la intentaron, + Estando ya su causa fenecida, + A muerte les condenan; y apelaron, + Llamàndose menores: concedida + Les fué la apellacion, y que viviesen, + Para que mas trabajos padeciesen. + + De los que una canoa habian tomado, + La cual en tierra firme fué hallada, + El uno aqueste puerto se ha tornado, + El otro va siguiendo su jornada. + Habianse dos meses sustentado + Entreambos con palmitos; la tornada + Del triste, que llegó muy flaco y malo, + Se celebra, colgàndole de un palo. + + ¡Ay, inhumano juez, justicia dira, + Que tal justicia quieres sin justicia + Egecutar agora en quien suspira + Por solo pan sin otra mas codicia! + Si aquesto no te mueve, solo mira + Que no ha pecado aqueste de malicia; + Que solo por la isla ha caminado + En busca de comida, y se ha tornado. + + Mas ¡ay! que Juan Ortiz dejó un flagelo + Cortado muy al gusto y su medida, + Que cierto no hallarà en todo el suelo + Alguna bestia tan descomedida + Cual esta. ¡O crudo mal, ó triste duelo, + Tristeza, á mil tristezas sometida, + Pues vemos que de hambre estan muriendo + Aquellos que en la horca estan poniendo! + + De los cinco soldados que huyeron, + Por cuya causa uno fué ahorcado, + A quien de su negocio parte dieron, + Al cabo ya de dias se han hallado + Los dos, y los demas dicen murieron, + Y el uno de estos dos poco ha durado, + Que luego se murió; mas tal venia + Que solo figuraba anatomia. + + Pues los que estàn acá, en crudo llanto + Están, y tan mudados y trocados, + Que solo con mirarlos dan espanto, + Y están de verse tales admirados. + A muchos el pellejo como manto + Les cubre aquellos huesos descarnados, + En otros agua, humor, corrupto viento, + Entre pellejo y huesos han asiento. + + Hoy mueren diez, mañana mueren veinte: + No basta gentileza y bizarría, + A contrastar el hado, ni el sapiente + Al rustico ventaja le hacia. + La gala y hermosura prestamente + Fenece, y el aviso y cortesía, + Que la tirana, cruel, rabiosa perra + A barrisco lo lleva todo á tierra. + + Así se van ya todos acabando, + Que es lastima de ver ruina tamaña; + Los galanes y damas suspirando, + En ver la muerte andar con su guadaña, + Los niños descaecidos sollozando, + Tragedia representan muy estraña; + Y las madres maldicen su ventura, + Por verles padecer tal desventura. + + No fuera muy mejor, dicen, hijitos + Que no os hubiera yo triste parido, + O ya que yo os parì, que de chiquitos + El alto cielo os hubiera recibido: + O dejaros allà dando mil gritos, + Que yo vine à pagar mi merecido: + Y á vosotros, mi bien, es cosa cierta, + Que no os faltára pan de puerta en puerta. + + Maldito seas honor, y honra mundana, + Pues bastaste à sacarme de mi asiento. + ¿No me fuera mejor pasada llana, + Que no buscar mejora con descuento! + Vinierame la muerte muy temprana, + Y nunca yo me viera en tal tormento: + Mas quiso mi desdicha conservarme, + Para con crudo golpe lastimarme. + + El triste lamentar y las endechas + Que cada cual cantaba de su modo, + A la falta del pan iban derechas, + Que en tratar de comer estaba todo. + Las carnes consumidas y deshechas, + Los rostros de color de puro lodo, + Perdiò el amor su fuerza aquì de hecho, + Que cada cual miraba su provecho. + + De dos quiero decir un caso extraño, + (Que solo el referirlo me dá pena) + A quien el amor hizo tanto daño, + Cuanto suele à quien prende en su cadena. + En fama de casados habia un año + Que estaban, y, se dice, á boca llena + El galan su muger deja é hijuelos, + La dama su marido en hornachuelos. + + Aquestos à palmitos han salido, + Como otros lo hacian cada dia, + Y la montaña adentro se han metido, + A dò la oscura noche les cogia: + En esto à nuestro amante dolorido + Una espantosa fiebre sucedìa, + La dama le consuela, aunque afligida, + Por verse en la montaña tan metida. + + No quiero referir lo que trataron + Los tristes dos amantes, y su llanto, + Las voces y suspiros que formaron, + Porque era necesario entero canto. + Al fin su triste noche la pasaron, + Envueltos en dolor y crudo planto, + Quien duda que la dama no diría, + ¡En mal punto topé tal compañia! + + Habiendo pues ya Febo caminado + Su curso en redondez, de la cerea, + Mostraba el rostro rojo y colorado, + Cubriendo la montaña de librea. + El sin ventura amante fatigado, + El camino buscaba, mas pelea + En vano; que no acierta con camino, + Que el miedo y el temor le quita el tino. + + Salieron los dos juntos à la playa, + Pensando que salieran al poblado: + La dama sin ventura se desmaya, + En ver como se habian alejado; + Al galan le amonesta ella que vaya + En busca de camino, y que hallado + Se vuelva à aquel lugar: él ha partido, + Mas presto el sin ventura anda perdido. + + Quedó por esta causa allí la dama + De dolor, y congoja y pena llena, + Dó la siguiente noche tuvo cama, + Triste, sola, llorosa en el arena. + El pobre por el bosque grita y clama, + Al aire publicando su gran pena; + Que por buscar camino, senda y via + Sin su dama se vé, y sin alegria. + + A sí propio se odia y aborrece, + Que en verse sin su luz y clara estrella, + A la muerte de veras él se ofrece, + Que mas quiere morir que estar sin ella. + La noche no durmió y no amanece, + En su busca camina por aquella, + La dama un poco duerme, porque suele + En ellas aflojar cuando mas duele. + + Un pece de espantable compostura + Del mar salió reptando por el suelo, + Subióse ella huyendo en una altura + Con gritos que ponia allá en el cielo: + El pece la siguió, la sin ventura + Temblando está de miedo con gran duelo; + El pece con sus ojos la miraba, + Y al parecer gemidos arrojaba. + + Salió en esto el galan de la montaña, + Y el pece se metió en la mar huyendo; + Sus ojos el galan arrasa y baña, + Con lágrimas, y á ella se viniendo + Le dice: si la vista no me engaña, + Camino tengo ya, venid corriendo. + La dama le responde: á prisa vamos + Al pueblo, porque mas no nos perdamos. + + Allegan al lugar muy destrozados, + Hambrientos, amarillos, sin sentido: + Mas uno de otro fueron apartados, + Que su vivir y trato fué sabido. + Entrambos de mí fueron castigados, + Que por suerte el oficio me ha cabido, + Mas que castigo haber allí podia, + Igual á aquel que ya se padecia. + + En este tiempo andaba con presteza + Juntando Juan Ortiz mucha comida: + El Sargento mayor vá sin pereza + De los indios buscando la manida; + Y tanto calor pone, y tal destreza, + Que la miseria en breve fenecida, + Que el indio tiene, deja y los buhíos + Barridos de alto á bajo, y muy vacios. + + A cual indio le toma la hamaca, + A cual el pellejuelo que tenia, + A cual, si le replica, allí le saca + La manta con que el triste se cubria. + Al fin, en la pared no deja estaca, + Que todo cuanto halla, destruia, + Y no contento de esta tal destroza, + Enojo dá al que tiene muger moza. + + El Juan Ortiz aquí se regalaba, + Y no tengais temor, pues que le duela + Saber como su gente lo pasaba. + Y aunque él de solo el indio se recela, + Alguna de su gente se alteraba; + El ardidoso Rocha, el bravo Vela, + Con otros quince mozos concertaron + Su remedio buscar, mas no acertaron. + + De dó estaba el real ir pretendieron + Por tierra al Paraguay: determinado + El caso, con secreto, pues, salieron + Siguiendo su camino despoblado. + Al piè de treinta dias anduvieron, + Al cabo del cual tiempo han acordado + Volverse dó primero ya salido + Habian, por pagar su merecido. + + Los nécios, pues, traian confianza, + De conseguir perdon de su delito: + En vano les saliera su esperanza, + Qué voz horrenda suena y crudo grito. + De Juan Ortiz la gente con pujanza + Les prende, y el negocio por escrito + Se pone, y á los tres luego cortaron + Las cabezas, y en alto las fijaron. + + Tambien allá en la isla pretendieron + Llevar de la Almiranta unos soldados + La barca, con la cual ir se quisieron + Al puerto San Vicente encaminados. + En este caso, pues, entrevieron + Mugeres por huir los tristes hados; + Mas no pudo quajarse este concierto, + Que fué por las mugeres descubierto. + + Huirse todos, se, lo deseaban, + Que el temor de morir les incitaba, + Y algunos ví que allí lo procuraban, + Aunque el posible á todos les faltaba: + Sobre esto muchas juntas se efectuaban, + Y á algunos el juntar vida costaba. + Era dolor, tristezas y tormentos, + El ver poblar las horcas de hambrientos. + + Aquellos que el huirse no han certado, + Juzgaban por no ver camino cierto; + Y al perro que hallaban desmandado + Mataban: y aun á penas era muerto, + Cuando estando cocido ó mal asado, + En el hambriento vientre era encubierto, + Temiendo que si el dueño lo supiera, + La presa de las manos les cogiera. + + Culebras quien hallaba era dichoso, + Y de padres y hermanos envidiado, + Lagartijas pequeñas yo bien oso + Decir, que las comí mal de mi grado: + Y sé que me hallaba deseoso + De tener abundancia, que probado + Su sabor ricamente me sabia, + Y mas que de cabritos parecia. + + Algunos en cazar de los ratones + Tan diestros y tan hábiles estaban, + Que en trueco de una, ó dos, ó mas raciones, + Un número tasado concertaban: + Tambien habia una especie de lirones, + Que al modo de conejos se guisaban, + Y aunque faltaba aceite y vino añejo, + La gran hambre prestaba salmorejo. + + Los sapos ponzoñosos é hinchados, + Con escuerzos nocivos, por muy sanas + Comidas se juzgaban; que forzados + Los hombres de su rabia y fuertes ganas, + Estando los escuerzos desollados, + Juzgaban ser en todo puras ranas: + Y aun el sabor decian que excedia + A las ranas en grande demasía. + + La cosa á tal extremo hubo llegado, + Que carne humana ví que se comia: + Hambre canina fuerza allí á un soldado, + Pensando que su hecho nadie via. + Las tripas le sacára á un ahorcado, + Y al medio del cocer se las comia: + Los huesos se roian de finados, + ¿Quien no llora estos casos desastrados? + + Un mozo, que atambor fuè de la armada, + En esta cruda, horrenda y grande ruina, + Sabiendo se guardaba en la posada + De Florentina y Doña Catalina, + El resto de raciones, ya pasada + La media noche, á priesa va y camina; + Y entrando en la chozuela le sentian + Las damas, y al encuentro le salian. + + La una dama y otra le cogieron, + Sin que pudiese el pobre escabullirse: + A piedad ninguna se movieron, + Que de ellas con verdad no ha de escribirse. + La oreja de su rostro desprendieron, + Y al pobre sin curarle dejan irse, + Y por mas presumir de su mal hecho, + La oreja abscisa clavan en su techo. + + La prenda de este triste ya perdida, + Y abscisa de su rostro ha recobrado, + Y en prenda muchas veces de comida, + A gentes en la isla la ha empeñado; + Y apartase del pleito que pedida + Tenia su justicia el desdichado, + En trueco de que el reo allí le diese + Algun maiz ó raices que comiese. + + Las damas que hicieron este aleve, + Haciendose justicia sin justicia, + Eran de bajo ser; que bien se debe + Aquesto presumir de su malicia. + Ninguna de valor á tal se atreve, + Aunque es de las mugeres sin justicia, + Ingratitud, maldad, lágrimas, lloro, + Mentiras, y venganzas su tesoro. + + Pregunten á Aristoteles qué sentia + De la muger? Pues dice en su escritura, + A lágrimas, y llanto en demasía, + Inclinada bien es de su natura, + Envidia y querimonia la seguia, + Flojedad, y pereza y detractura: + Mas dice de ella un bien; que se contenta + Con muy poco manjar y se sustenta. + + Al fin, á aquestas damas el teniente + Las prende, y les tomò sus confesiones: + Despues todo se hizo buenamente, + Aunque hubo de este caso informaciones: + Al triste sin oreja mal paciente + Le dieron por concierto diez raciones.[71] + Decia un mentecato, que mugeres + Podian mucho mas que los haberes. + + Es tanto su poder y maña fuerte, + Que todo el mundo tienen ya rendido, + Procuran de tomar primera suerte + A su gusto del bien mas conocido: + Hambre, ni desventura, ni la muerte + Contrastar su poder nunca han podido. + Mirad lo que en la isla padecieron, + Y al fin todas con vida escabulleron. + + Es cierto de notar su gran ventura + Con ser un débil ser tan imperfecto: + Cuanto hoy tiene criado la natura, + Las mugeres lo tienen muy sujeto. + Decid, no es de llorar tal desventura, + Que rindan las mugeres al perfecto, + Al sábio, al necio, al pobre y al que es rico, + Al Rey, y caballero y pastorcico. + + Dejemoslas, pues ya que es escusado + Querer con flacas fuerzas conquistarlas, + La fuerza el homenage ya han tomado, + Será al mundo imposible debelarlas. + Y pues en su servicio hemos cantado + Aqueste canto, yo quiero rogarlas + Para el siguiente dén favor y ayuda + A nuestra lengua tosca, torpe y muda. + + + + +CANTO DECIMO. + + _En este canto se cuenta como vuelto el Adelantado de Ibiaza, fué + al Rio de la Plata, y de la venida del capitan Rui Diaz en su + demanda._ + + + ¡O mísero contento de esta vida, + Aguado con sobrados descontentos! + Tras el deleite siempre viene asida + La pena, los disgustos y tormentos: + Que no hace en un ser jamás manida + Fortuna, sin tener mil mudamientos. + Mas qué digo fortuna, la miseria + Del hombre está sugeta á tal laceria. + + En tanto que uno es hombre, está obligado + A dos mil infortunios y flaquezas, + Qué del primero padre se ha heredado + Dolor, pena, congojas y tristezas; + Que todas son reliquias del pecado, + Con otros mil defectos y vilezas, + Que juntos en Adam los recibimos, + Cuando por el pecado en él morimos. + + En el Ibiaza, pues, se ha recogido, + Como digimos, maiz y frijoles, + Y habiendo los huidos convencido, + Apresta Juan Ortiz sus españoles + Para salir de allí; y no ha partido, + Cuando un gran temporal vereis, y dióles + En medio una laguna que pasaban, + A donde seis soldados se ahogaban. + + Embárcanse en canoas los soldados, + Y al tiempo del pasar andaba brava + La mar, que allí desagua dó los hados, + Y el crudo vendabal que resoplaba, + Se juntan, y al pasar son anegados + Delante Juan Ortiz, que los miraba, + Seis hombres; y mas que estos, se ahogáran, + Si los indios socorro no prestáran. + + Pasada la laguna, se metieron + Los soldados, y gente que venia, + Por la montaña adentro, y padecieron + Trabajo caminando en demasia. + Al fin al puerto, pues, todos vinieron, + Pasado en caminar el cuarto dia: + Juan Ortiz por la mar viene, y navega + Dos dias, y tambien al puerto allega. + + Llegado, con placer es recibido, + Y luego determina de partirse; + Y á aquellos que digimos, pretendido + Habian en la barca escabullirse, + En mas grave prision los ha metido: + Porque jamas intenten de huirse. + Con un Sotomayor fenece presto, + Dejándole en un palo y horca puesto. + + Al tiempo que el verdugo ya queria + Quitarle la escalera, así hablaba: + "Oid un poco ahora: yo solia + Una oracion rezar, y acostumbraba + Aquesto mucho tiempo cada dia, + Y hoy, por mi desdicha, la olvidaba: + Dejádmela decir:"--mas no ha acabado, + Cuando el sayon la escala le ha quitado. + + El armada salió de aqueste puerto, + En demanda del Rio de la Plata: + Ningun piloto lleva que esté cierto + A donde seguirá; mas ya desata + A los vientos Eolo, y bien abierto + Habiendo sus cavernas, disparata + Con ellos por el aire de tal modo, + Que parece acabarlo quiere todo. + + La mar sube por cima las estrellas; + Los cielos hácia abajo se bajaban; + Las olas parecia que centellas + Por cima de las aguas arrojaban. + Lloraban las mugeres y doncellas; + Los hombres grande grita levantaban; + De sola contricion ya se procura, + Que al mar tienen por cierta sepultura. + + Anduvo algunos días el Armada + Fortuna acá y allá yendo y viniendo; + Despues, la mar estando sosegada, + Navega, en breve tiempo descubriendo + La tierra tan de todos deseada. + Y sin saber dó están, yendo diciendo, + ¿Qué tierra puede ser la que se via? + Paró el Armada allí, que anochecía. + + Al tiempo, pues, que Febo matizando + Venia de colores la mañana, + Entraron por el rio, costeando + La banda del Brasil que es mas cercana. + La via á San Gabriel enderezando, + Llevando de llegar crecida gana, + A cabo de tres dias, medio á tiento, + Tomó puerto el Armada con contento. + + Surgiendo en San Gabriel, que así se llama + El puerto á donde surge aquesta Armada, + Los indios acudieron á la fama. + Mas ¡Ay dolor! la noche ya cerrada, + El viento sur sacude, y hiere y brama, + Y tanto se embravece, que en nonada + La Capitana corta árbol y antena, + Y el Almiranta asienta en el arena. + + Al dia de contento y alegria + El triste corresponde y es vecino; + La gente sin ventura, pues tenia + Contento, mas tristeza sobrevino. + Dolor, angustia, aprieto y agonia, + Aguas y huracán, mar, torbellino, + Las naves traen en torno condenadas, + Al fondo y en la costa desrumbadas. + + Pilotos y maestres, marineros, + Grumetes, pages, frailes y soldados, + Mugeres y muchachos, pasageros, + Andaban dando voces muy turbados. + Los gritos y alaridos mensageros + Allí son de una nave á otra enviados, + Y cada cual socorro demandaba, + Que igual era el dolor que se pasaba. + + Librónos nuestro Dios de aquel tormento, + De aquel trance y dolor tan doloroso, + Desistiendo el feroz y crudo viento, + Y viniendo bonanza con reposo. + Mas ¡Ay! que en acordarme del tal cuento, + Temblando estoy, confuso y temeroso: + Que tales cosas ví, que parecia + Que el juicio final llegado habia. + + ¿Quien duda que el demonio no procure + Impedir cuanto puede á los cristianos + A que la Fé no cresca, porque dure + El reino que él obtiene en los paganos? + ¿Pues no está claro ya, sin que se jure, + Cuan estendida está entre los indianos, + Y con cuanto fervor se han bautizado, + Y sus malditos ritos renunciado? + + Pues esta causa tengo yo por clara, + Por donde Satanás tanto procura, + Con su mala intencion inicua avara, + Que nuestra Armada nunca esté segura. + Que en su tanto le quita el cetro y vara, + Y viendo su reinado poco dura, + Movido de rencor y crudo duelo, + Con las ondas del mar enturbia el cielo. + + ¡Gran Dios, Señor inmenso y soberano, + Que permitís azote, como vemos, + Aqueste Satanás con cruda mano! + El secreto tan alto no entendemos; + Sabemos pero bien, que nos es sano + El mal que muchas veces padecemos, + Que son por los pecados cometidos, + Los males muchas veces infligidos. + + El freno, que le pone Dios eterno, + Le hace estar á raya; que si fuera + En manos del demonio, en el infierno + Al humano linaje ya tuviera. + Es tan malo de aqueste su gobierno, + Que en sus penas á todos ver quisiera, + Con saber que de aquesto la ganancia + Que le viese, es tormento en abundancia. + + Y así dice San Pedro, que rodea, + Buscando á quien tragar muy presuroso, + El adversario diablo, y que pelea + Contra el linage humano riguroso: + Incita, mueve al hombre y le grangea + Con sus mañas y artes, (que es mañoso) + Y cuando mas no puede con sus tretas, + Contèntase en hacerle mil burletas. + + ¿Qué diremos de aquel gran marinero + Carreño, que en tres dias vino á España + De las Indias, trayendo mal tempero, + Huracanes, tormenta muy estraña? + Ni gente de la mar, ni pasagero + En pié estaba, y andaba gran compaña + De diablos, que las velas marinaban + Y la nave con fuerza se llevaban. + + _Larga escota_, el piloto les decia, + Y cavan el trinquete y la mesana; + Y si les dice, _aiza_, con porfia + Amainan los traidores con gran gana. + Y viendo que al contrario se hacia, + Al contrario mandó: y así fué sana + Su nave por los diablos marinada; + ¡Y quien duda que fué de Dios guardada! + + Mil cuentos semejantes yo pudiera + Decir aquí, mas solo por aviso + A todos doy por cosa verdadera, + Que si quieren gozar del Paraiso, + No traten con Satán. Uno dijera, + _Descálzame aquí, diablo_: de improviso + Un diablo de la bota le tiraba, + Y la pierna á las vueltas le arrancaba. + + Al Armada volviendo:--habia quedado + La Capitana en seco, y sin antena, + Sin árbol, que ya dije fué cortado + Un dia de bonanza con mar llena: + Por el consejo, y órden y mandado + De Juan Ortiz, zaborda en el arena; + Y así, quedando hecha fortaleza, + La gente sale á tierra sin pereza. + + El Almiranta en floto estuvo dias, + Mas torna á dar en seco, y desrumbada + Ha sido, entrándole agua por mil vias: + Procúrase que luego sea varada, + Sus fuerzas conociendo ya ser frias, + La gente fuera apenas de ella echada, + Cuando yendo la mar y agua menguando, + La nave cae, el un lado recostando. + + Estando Capitana y Almiranta + Entrambas al traves, sale la gente + A tierra, dó se aloja alegre y planta + Haciendo sus chozuelas prestamente. + El Zapicano ejército se espanta, + De ver tantos cristianos de presente, + Y acuden con gran copia de venados, + Avestruces y sábalos, dorados. + + La gente que aquì habita en esta parte + Charruahas se dicen, de gran brio, + A quien ha repartido el fiero Marte + Su fuerza, su valor y poderio. + Lleva entre esta gente el estandarte, + Delante del Cacique, que es su tio, + Abayubá, mancebo muy lozano, + Y el Cacique se nombra Zapicano. + + Es gente muy crecida y animosa, + Empero sin labranza y sementera: + En guerras y batallas, belicosa, + Osada y atrevida en gran manera. + En siéndoles la parte ya enfadosa + Dó viven, la desechan, que de estera + La casa solamente es fabricada, + Y así presto dó quieren es mudada. + + Tan sueltos y ligeros son, que alcanzan + Corriendo por los campos los venados; + Tras fuertes avestruces se abalanzan, + Hasta dellos se ver apoderados; + Con unas bolas que usan, los alcanzan, + Si vén que están á lejos apartados; + Y tienen en la mano tal destreza, + Que aciertan con la bola en la cabeza. + + A cien pasos (que es cosa monstruosa) + Apunta el Charruaha á donde quiere, + Y no yerra ni un punto aquella cosa + Que tira; que dó apunta allí la hiere. + Entre ellos aquel es de fama honrosa, + A cuyas manos gente mucha muere, + Y tantas, cuantos mata, cuchilladas + En su cuerpo se deja señaladas. + + Mas no por eso deja de quitarle + Al cuerpo del que mata algun despojo: + No solo se contenta con llevarle + Las armas ó vestidos á que echa el ojo, + Que el pellejo acostumbra desollarle + Del rostro: ¡Qué maldito y crudo antojo! + Que en muestra de que sale con victoria + La piel lleva, y la guarda por memoria. + + Otra costumbre tienen aun mas mala + Aquestos Charruahaes, que en muriendo + Algun pariente, hacen luego cala + En sí propios, su carne dividiendo; + Que de manos y pies se corta y tala + El número de dedos, que perdiendo + De propincuos parientes vá en su vida, + El Charruaha por órden y medida. + + Paréceme que ya me he detenido + Con esta gente tanto, que olvidado + Dirán que tengo al campo, que tendido + Pintè en el arenal desabrigado. + Con su memoria estoy tan afligido, + Que temo de me ver en tal estado: + Espérenme á otro canto de amargura, + Y ayuden á llorar tal desventura. + + Agora á Melgarejo con su gente + Volvamos: como supo que pasado + Habia Juan Ortiz, muy prestamente + La vuelta el Argentino se ha tornado: + El caso se le cuenta en San Vicente + Por los que del patax han arribado, + Con él vienen algunos de su hecho, + Pretendiendo sacar algun provecho. + + Saliendo, pues, en nuestro seguimiento, + La isla dó estuvimos han tomado, + En los sepulcros vieron el descuento, + De la terrible ruina y triste hado: + La horca dió tambien su documento, + Y muestra de temor y mal sobrado: + Con todo al Ibiaza pasan derechos, + A donde son de todo satisfechos. + + Mas quiero yo contar aquí primero + De monos una cosa muy galana, + Que cierto me contó este caballero, + Diciendo: que él lo vido una mañana, + Estando en esta isla muy entero + Su juicio, y razon muy libre y sana: + De monos vió juntarse gran canalla, + Y él púsose á escondidas á miralla. + + Un mono grande, viejo como alano, + Estaba á la cuadrilla predicando: + Heria y apuntaba con la mano, + Mudando el tono á veces, y gritando: + El auditorio estaba por el llano, + Atento á maravilla y escuchando, + Y él subido en un alto y seco tronco, + De dar gritos y voces está ronco. + + A su lado en el tronco dos estaban, + A la banda siniestra y la derecha: + Aquestos la saliva le quitaban, + Que gritando el monazo vierte y echa. + Concluso su sermon, todos gritaban, + Y la cuadrilla y junta ya deshecha, + Aprieta cada cual dando mil gritos, + Y despacio vá el mono y pagecitos. + + Rui Diaz muy confuso contemplaba + El bruto razonar de aquel monazo, + Y como el arcabuz presto llevaba, + Tirando le matò de un pelotazo. + Los dos monillos pages que llevaba, + Oyendo aquel terrible arcabuzazo, + Aprietan por el monte, dando gritos, + Mas en breve acudieron infinitos. + + Fué tanta multitud la que venia + De monos á la muerte de aquel viejo, + Que la tierra dò estaba se cubria, + Y huye de temor el Melgarejo. + Un Indio del Brasil que allí venia, + Con sobrado dolor y sobrecejo, + Le dice, y embebido en cruda saña: + "¿Porqué has muerto al Señor de la montaña?" + + Entre los indios era conocido + Aquel monazo viejo, y respetado, + Y por señor y rey era tenido + De aquel áspero monte, y despoblado. + Rui Diaz de esta isla fué partido, + El rumbo al Argentino enderezado, + La costa y tierra firme van bojando, + Y con los Guaranies rescatando. + + En tanto que camina lo que queda + Al rio de la Plata, quiero agora + Volver á mi real. ¡Quiera Dios pueda + Segun el corazon lo siente y llora! + Quien quisiere saber cual dió á la rueda + Su vuelta la fortuna burladora, + Comienze con _requiescant_ en la gloria + El infelice canto de esta história. + + + + +CANTO UNDECIMO. + + _Estando en tierra firme poblada la gente, son muertos y cautivos + de indios cien hombres. Retráense los que quedan à la isla de San + Gabriel, donde mueren muchos de hambre_. + + + Al enhornar, decimos, que se entuertan + Los panes; y así vemos que parece, + Que cuando en el principio no conciertan + Las cosas con prudencia, que acontece, + Que al fin de todo punto desconciertan; + Y el caso mal guiado en mal fenece: + Lo cual se muestra claro en este canto, + Que bien podria mejor llamarle llanto. + + Estaba, como dije, rancheada + La gente sin ventura en aquel llano, + De paja cada cual hecha morada. + La inexorable Parca, con tirano, + Desapiadado curso desfrenada, + Con las tijeras crudas en su mano, + Comienza de cortar las tristes vidas, + Que estaban á la vista mas floridas. + + Dijimos, que el Cacique de esta gente, + Llamada Charruaha, es Zapicano, + Y que tiene un sobrino muy valiente, + Abayubá, mancebo may galano, + De gran disposicion y diligente, + Discreto al parecer y muy lozano; + Valor en su persona bien mostraba, + Por donde Zapican mucho le amaba. + + Al real en mal punto fue traido + Por ciertos capitanes, y llegado + El Juan Ortiz le prende, que ha sabido + Que entre los indios era respetado. + En su busca veinte indios han venido; + Un Guaranì, que entre ellos se ha criado, + Y de lengua servia, ha sido preso, + Y oid de estas prisiones el suceso. + + El un preso del otro no sabia, + Que así se diera la òrden y la traza: + Mas presto Zapican triste venia, + Que miedo, ni temor no le embaraza. + El preso à Juan Ortiz pide y envia + A su gente que traiga mucha caza, + Y èl queda con el preso; y mas valiera, + Que vivo del real jamas saliera. + + Consulta Juan Ortiz como le pide + El Cacique al sobrino: aconsejaba + Vergara no se dè, y aun que lo impide + Por causas muy urgentes que mostraba. + Por sola voluntad suya se mide + El Juan Ortiz, que á pocos escuchaba; + Una canoa pide á Zapicano + Le traiga por rescate y un cristiano. + + Habia à un marinero maltratado, + Por donde entre los indios se ha huido: + Aquel y la canoa presto ha dado + En trueco de Abayuba su querido: + La caza que los indios han sacado, + Por precios y rescates la han vendido; + El tio y el sobrino van ufanos, + Jurando de vengarse por sus manos. + + Los nuestros, por la falta de comida, + A yerbas como suelen ván un dia: + Los indios al encuentro de corrida + Les salen, y mataron à porfia + Cuarenta, y el que escapa con la vida, + Es porque al enemigo se rendia. + A pura pata dos se escabulleron, + Y el caso de esta forma refirieron. + + Asì como llegaron, los paganos + En dos alas en torno se pusieron, + Desmayaron de miedo los cristianos, + Cuando en medio los indios los cogieron. + Con los indios vinieron á las manos, + Que de los arcabuces no pudieron + Aprovecharse, cosa que la mecha + Y pòlvora que llevan, no aprovecha. + + La pòlvora mojada, los cañones + Tenia Juan Ortiz enmohecidos: + Vencido de sus vanas pretensiones, + No tiene los soldados guarnecidos; + Las armas les quitò, y en ocasiones + Las vuelve, que no son favorecidos + Con ellas, que no son ya de provecho. + Que el moho y el orin las ha deshecho. + + La mas gente que á yerbas ha salido, + Sin armas, y sin fuerzas y sin brio, + Con solos los costales han partido, + Los mas casi desnudos y con frio. + Pues llega el Abayuba encrudecido, + A su lado con él viene su tio, + Y entrambos tal estrago van haciendo, + Que las yerbas del campo van tiñendo. + + La grita y alarido levantaban, + Diciendo el capitan echa prisiones: + Los nuestros defenderse procuraban, + Los indios vuelan mas que unos halcones; + Y à cuantos con las bolas alcanzaban, + No basta á defenderles morriones. + Al fin muertos y presos todos fueron, + Sino fueron los dos que se huyeron. + + Venidos al real estos huidos, + Despacha Juan Ortiz á priesa gentes: + Con Pablo Santiago son partidos + Diez ó doce soldados diligentes. + Aquestos en un cerro estan subidos + A vista del real, á dó valientes + Y astutos en la guerra, y muy cursados, + Estan con el temor acobardados. + + El Sargento Mayor Martin Pinedo, + Con cincuenta soldados ha partido, + El Pablo Santiago estaba quedo + Con sus doce, y los mas que han acudido. + El Sargento Mayor no tiene miedo, + Segun dice, à Roldan que haya venido. + Con su gente camina; y llegado + Dó estaba Santiago, así le ha hablado. + + "Conviene que marchemos todos luego, + Ninguno de seguirme tenga escusa." + El Pablo Santiago como fuego + Camina, mas de à poco lo rehusa, + Diciendo: "alto hagamos aquì ruego." + Pinedo de cobarde allí le acusa: + Con estos pareceres discordados, + Bastò para que fuesen desolados. + + El Sargento Mayor dice "marchemos:" + El otro del peligro se temiendo, + "Hagamos alto, dice, pues que vemos + Que indios se vienen descubriendo." + El sargento replica "caminemos, + Que el indio viene á priesa acometiendo:" + "Volvamos las espaldas:" "Santiago, + No es tiempo ya: haced como yo hago." + + Embraza su rodela, y con la espada + Resiste á los cristianos que querian + Volver atras: mas viendo que de nada + Les sirve, y que los indios le herian, + Con solos cinco ò seis de camarada + Espera; que los otros, que huyan + Tras el sargento, iban tan lijeros, + Cual suelen ir tras uno mil carneros. + + El zapicano ejército venia + Con trompas y bocinas resonando; + Al sol la polvareda obscurecia, + La tierra del tropel està temblando: + De sangre el suelo todo se cubria, + Y el zapicano ejèrcito gritando, + Cantaba la victoria lastimosa + Contra la gente triste y dolorosa. + + Los enemigos, viendo el campo roto, + Siguieron la victoria tan gozosos, + Cual suele el cazador ir por el coto, + Matando los conejos temerosos. + Cual indio espada, alfange lleva boto + De herir y matar, cual los mohosos + Cañones de arcabuz lleva bañados + De sangre con los sesos misturados. + + Cual toma el alabarda muy lucida, + Y comienza á jugar con ambas manos, + Quitando al que la tiene allì la vida, + Despues á los demas pobres cristianos. + El Sargento Mayor vá de corrida, + Echando la rodela por los llanos, + Caytua le siguiò, indio de brio, + Y alcánzale à matar dentro del rio. + + El viejo Zapican con grande maña + El escuadron y gente bien regia, + Abayuba el sobrino con gran saña + En seguimiento va del que huya. + Su grande lijereza es tan estraña, + Que nadie por los pies le escabullía, + Cheliplo y Melibon, que son hermanos, + Pretenden hoy dar fin de los cristianos. + + A Taboba le cabe aquella parte, + A dò està con los cinco Santiago: + Aqueste es en la guerra un fiero Marte, + Y asì hizo este dia crudo estrago. + A Canillo por medio el cuerpo parte, + Un brazo derrocó á Pedro Gago: + Buenrostro el Cordoves, y un Arellano, + Fenecen à los pies de este pagano. + + El Capitan y el otro compañero + Habian grande rato peleado, + Y el Taboba, muy crudo carnicero, + Estaba muy sangriento y muy llagado. + Y asì vino à su lado muy ligero, + Y en esto ha disparado un mal soldado, + Y al Capitan la espada atravesaba. + Aunque su muerte presto èl esperaba. + + El Capitan cayò muerto en la tierra, + Benito, segun dicen, lo matára: + Movióle à lo matar la pasion perra + Que con el capitan este tomara. + Jurado lo tenia, que en la guerra + Se habia de vengar, que le injuriara: + Y asì le diò el castigo de este hecho, + Metiéndole una flecha por el pecho. + + Aquí Domingo Larez, valeroso + En sangre, y en valor y valentìa, + Anduvo con esfuerzo y animoso, + Reprimiendo del indio la osadía: + Y viendole ya andar tan orgulloso, + Los indios acudieron à porfia, + Y á puja, à cual mas puede, le hirieron, + Y quebrándole un brazo, le prendieron. + + Cansados los contrarios de la guerra, + O por mejor decir, de la matanza, + Y viendo que la noche ya se cierra, + No curan de llegar á nuestra estanza. + Del fuerte se les tira, mas dió en tierra + Un tiro culebrina, que no alcanza. + Por eso, y por la noche à los cristianos + Dejaron de seguir los Zapicanos. + + El despojo que llevan son espadas, + Alfanges, alabardas, morriones, + Rodelas, salmatinas muy doradas, + Sombreros, capas, sayos y jubones. + Las cajas de arcabuces, ya quebradas, + Llevaban solamente los cañones: + Con que, dando la vuelta, ván matando + Aquellos que hallaban boqueando. + + Y al que hallan en piè ya levantado + Del sueño de la muerte que ha dormido, + Del peligro librarse confiado, + Por ver como ya ha vuelto en su sentido, + En un punto le tienen amarrado, + Quitandole primero su vestido. + Con armas y cautivos ván triunfando, + Y la gente en el fuerte lamentando. + + Cual dice: ¡O desventura, ó caso estraño, + O mìsero suceso de esta armada! + Cual dice: "no viniera tanto daño, + Si fuera aquesta cosa bien pensada:" + Cual dice, que la causa de este engaño + Procede de la hambre acobardada: + Cual dice, que la suerte de esta vida + Está á aquestas caidas sometida. + + Pues, quien perdiò el amigo y el hermano + Levanta hasta el cielo los gemidos, + Y dice con dolor!: "¡Pueblo cristiano + En manos de los lobos desambridos! + Volved con piedad, Señor, la mano, + Doléos de los tristes afligidos, + Doléos de los niños inocentes + Que gritan, con sus ojos hechos fuentes. + + Doléos de las tristes afligidas + Que quedan sin abrigo y compañìa; + Tambien de las doncellas doloridas + Que pierden á sus padres y alegrìa: + De las madres, Señor, enternecidas, + Que pierden à quien sombra les hacia, + De todos os doled, Dios poderoso + Y socorred al pueblo doloroso. + + Mas quiero las dejar, que bien les queda + Para poder llorar el tiempo largo, + Mas no al que salir del fuerte veda, + Que aquesto tomò entonces á su cargo. + Y quiera Dios consuelo tomar pueda, + (Que tiene el corazon triste y amargo) + El buen Capitan Pueyo, que al hermano + Tendido vido muerto en aquel llano. + + Aqueste Capitan, aunque miraba + De lejos al hermano que vé muerto, + Al fuerte á grande priesa procuraba + Que todos se recojan, que es lo cierto. + El Juan Ortiz à priesa caminaba + A donde están los indios sin concierto, + Y si el desventurado allá llegàra, + El resto del Armada se acabàra. + + Pues ido el enemigo ya, y venida + La triste de la noche temerosa, + La miserable hacienda ya metida + En el fuerte con priesa presurosa; + Nuestra gente sin fuerzas y rendida + A la tirana muerte dolorosa, + Por la frigida arena està tendida, + Y de puro desmayo, amortecida. + + El Juan Ortiz su ropa con presteza + Embarca aquella noche; que temia + No diese Zapicán con ligereza + Sobre el fuerte y real antes del dia: + Y no tardó que vino sin pereza + Al punto que el aurora descubria; + Y piedras à menudo al fuerte tira, + Mas en tocando al arma se retira. + + Pues viendo como al fuerte hubo venido + El enemigo à ver lo que pasaba, + En la Capitana todos se han metido, + Que cerca de la tierra en seco estaba. + Allí con gran dolor se ha recogido + El resto sin ventura que quedaba. + La noche tristemente se ha pasado, + Y el ùltimo remate se ha esperado. + + Cuando el Sol aun apenas descubria, + Un indio por la playa caminando + Bajaba, y el semblante que traia + Parece de español: de cuando en cuando + Paraba; con la priesa que traia + A dò estamos se viene ya acercando: + De su trage y manera bien parece + Que alguna cosa nueva nos ofrece. + + Llegando donde estaba el despoblado, + Sin tener á las chozas advertencia, + Contra el navio el paso enderezado, + Desde la playa hizo reverencia: + Con un sombrero señas ha formado, + Con gran placer y grande continencia. + Saliendo pues por él, viene contento, + Y dice de su caso el fundamento. + + Yamandú, dice el perro que se llama, + Que arriba ya tratamos su manera, + Y que Juan de Garay le quiere y ama, + Por donde le encargó aquesta ligera. + Que de nuestra venida tiene fama, + Y que con la respuesta allà le espera, + Para venir con balsas y comida, + Sabiendo que el armada ya es venida. + + Por señal el vestido representa + Un sayo de algodon con un sombrero, + Y à muchos Españoles nombra y menta, + Por dó su embuste pinta verdadero. + Aquel que se vè puesto en una afrenta, + Bien vemos que se crèe muy de ligero: + Con la primera nueva que ha venido + El ánimo dudoso es compelido. + + Con este Yamandù se escribe luego, + Y à Garay Juan Ortiz dà cuenta larga + De la pérdida grande, y sin sosiego + En que la gente queda, y cuan amarga: + Y que venga volando como fuego + Le manda, y de comida traiga carga. + Mas Yamandú malvado no saliera + Cuando Zapican viene à la ribera. + + Sus indios piedras tiran, aun allegan + Con ellas á la nave, dò temblando + La gente està. En la pólvora no pegan + Las mechas, aunque estan mas refregando. + Los indios por las yerbas se refriegan, + Motin, perneta hacen muy gritando; + Al fin dejan el campo ya venida + La noche horrible, triste, obscurecida. + + Apenas amanece, cuando viene + Un indio de endiablada catadura, + Y muy poco en la playa se detiene, + Hasta que el agua llega à su cintura + De allí dice, que gana grande tiene + De probar en el campo su ventura, + Que salga aquel cristiano del navio, + Que quisiere aceptar el desafio. + + "De parte de la Luna á quien adoro, + Està diciendo el indio, yo prometo + Guardar la fé que diere; que el tesoro + Que estimare mayor de aqueste rieto, + Serà que en estas tierras donde moro + De Zapican un indio su subiecto, + Sin otra ayuda alguna en este llano, + Se atreva á combatir con un cristiano." + + Estando aqueste indio razonando + Con superbas palabras y blasones, + En breve de mi lado retumbando, + Un tiro le ha acortado sus razones: + De entre las yerbas salen bojeando + Del indio Zapican dos escuadrones, + Que estaban à la mira en emboscada. + Por dar fin y remate del Armada. + + Comienzan á hacer gran alboroto, + En luengo de la playa ya corriendo, + Ya al fuerte, que tenia todo roto, + Las paredes y chozas abatiendo: + Y viendo à los cristianos como en coto + Estan, aunque gran pena padeciendo, + Y no pueden hacerles mal alguno, + Comienzan á acogerse de consuno. + + Con todo aquesto viene cada dia + A vista el enemigo Zapicano, + Por ver en el estado que estaria + El encogido ejército cristiano. + En tanto Juan Ortiz á tierra envía, + Por una media barca que en el llano + Estaba, con la cual presto es mudada + Al isla San Gabriel la triste Armada. + + Despues que aquesta isla se tomaba, + Un dia noticia cierta se ha tenido, + Que Zapican su ejèrcito mudaba + Al Uruguay, que es rio muy crecido. + Al tiempo que el cristiano reposaba + Con su gente y canoas ha subido; + De aquesto dan noticia los cristianos, + Que se escapan huyendo de sus manos. + + Vinieron seis soldados fugitivos, + Y no pudieron mas, porque los atan + De noche, y dicen quedan treinta vivos, + Que despues que una vez prenden, no matan. + Con ellos no se muestran muy esquivos, + Y si les sirven bien, no los maltratan; + Pero si sirven mal, à rempujones + Les fuerzan á que salgan de harones. + + Aunque esto se le puso por delante + A Alonso Ontiveros, no aprovecha + A que deje de obrar cosa que espante, + Pues no puede tenerse por bien hecha. + Aqueste en el hablar era elegante, + Mas no lo fué en hacer esta deshecha, + Pues bien claro descubre en el remate + El ser cualquiera cosa y su quilate. + + Estaba en un navio aprisionado, + Que en parte del delito se hallàra + Por dó Sotomayor fuera ahorcado, + Cuando huirse con él se concertàra. + Habiánle los grillos ya quitado, + Y creese tambien que se librára: + Mas él al enemigo va huyendo + Por mas seguro medio le escojendo. + + Del Zapicano fué bien recibido, + Y luego se mudó el nombre cristiano; + De las costumbres de indio se ha vestido, + Usando de los ritos de pagano. + En confusion aqueste me ha metido, + Que por amigo túvole y hermano; + Huyéndo de la muerte ha apostado, + Despues se arepintiò de su pecado. + + No quiero mas decir que estoy cansado, + Y temo de cansar à quien me oyere, + Mayormente que el canto desastrado + Ha sido, y de llorar: mas quien quisiere + Saber de Juan Ortiz Adelantado + Su suerte; si leerla le plugiere, + Espéreme à otro canto, que ya siento, + Que da Rodrigo Diaz vela al viento. + + + + +CANTO DUODECIMO. + + _Viene Rui Diaz Melgarejo; mùdase el Armada à la isla de Martin + Garcia; baja Garay con socorro; sucede la muerte de los dos firmes + amantes Yanduballo y Liropeya._ + + + Fortuna, por hablar de esta manera, + O hado, bien tomándolo sin dolo, + Favorece à Rodrigo, porque espera + La sin ventura gente en ese solo. + Ayudale con pròspera carrera, + Y con tus largos vientos, gran Eolo, + Que el zaratino ejército penando + Está, y á Dios suspiros enviando. + + Y tù sosiega al mar, viejo Neptuno, + Y haz que su carrera llana sea, + Que toda aquesta Armada de consuno + A brazos con la muerte ya pelea: + Y dudo ya que escape ni solo uno, + De hambre no se halla ya quien vea. + Remèdielo, pues, Dios, que él solo puede, + Y aquel à quien él solo lo concede. + + El capitan Rui Diaz aprestado, + Salió de San Vicente y tomò puerto + En Yumirí, que habemos ya tratado, + Dò vido del Armada el desconcierto. + Al Rio de la Plata enderezado, + El rumbo lleva à prisa, que està cierto, + Que Juan Ortiz padece; con su gente + Allega, pues, un dia prestamente. + + El triste lamentar que allí hicieron, + Dés que en tanta miseria nos hallaron, + Aquel dolor y pena que sintieron, + Las làgrimas que todos derramaron, + No quiero referir: mas que vinieron + A tiempo que á llorar nos ayudaron; + Tambien con sus regalos ayudaban + A muchos, que la vida ya dejaban. + + Con su venida todos resucitan, + Que viendo la miseria tan crecida, + A dar de lo que tienen bien se incitan, + Por volver de la muerte à alguno à vida: + Con esto ya las fuerzas se habilítan + De aquellos que la muerte de vencida + Llevaba, y si Rodrigo no viniera, + Sin duda todo el resto pereciera. + + Del isla San Gabriel sale el Armada, + Con nuestro buen Rodrigo en la demanda, + De la Martin García, así nombrada, + Que està por cima de esta y à su banda. + En breve y poco espacio fué tomada, + A dó el Adelantado luego manda + Salir á tierra á todos, porque quiere + Poblar en esta isla si pudiere. + + El capitan Rui Diaz Melgarejo, + Porque de la rabiosa se recela, + A nuestro Adelantado por consejo + Que le despache dá en la caravela. + Con ella, y con un mal bergantinejo, + Se hace el buen Rui Diaz á la vela, + Al preso Abarorì lleva consigo, + Que promete guiarle como amigo. + + A mi me cupo en suerte esta jornada, + Que de saber y ver muy deseoso, + Jamas dejé de entrar cualquiera entrada, + Aunque fuese el peligro temeroso. + En una isla muy fèrtil y poblada + Abarorì nos mete muy gozoso: + Entramos por un brazo, no calando + Los remos, que las yerbas van tocando. + + Salieron à nosotros embijados + Catorce ó quince indios diligentes, + Con arcos y con flechas denodados, + Mostrándose gallardos y valientes. + Por tierra entre las yerbas emboscados, + Pintados de colores diferentes. + Andaban levantado voceria, + Cubiertos de muy rica plumeria. + + Por este brazo estrecho, y chico rio + Llegamos con favor de la marea + A la primera casa, y al buhio, + Que es dicho Tabobá, de paja y nea. + Los indios luego salen con gran brio, + Con arcos y con flechas de pelea, + Y viendo los rescates acudieron, + Y mucho bastimento nos vendieron. + + De à poco dicen, vamos adelante, + Que todo lo de aquí ya está gastado. + Diciendo aquesto muestran tal semblante, + Que encubren lo que tienen ordenado. + Estaba el enemigo tan pujante, + Que dudo del cristiano acobardado, + Por su fuerza tener tan consumida, + Que pueda escabullir libre con vida. + + En esto de la casa hubo salido + Desnudo macilento por el llano, + Un mozo del Armada conocido, + Que Vargas se llamaba, trugillano. + Salió à la baraunda y al ruìdo; + Trajeronle al navío por la mano, + A dó le confesè, y en aquel dia + Entrò al universal camino y via. + + Cristoval, indio amigo, que viniera + De allà del Yumirí en nuestra Armada, + Cautivo estaba aquì, y cuenta diera + De la traicion que entre estos està armada. + De seis cautivos que hay, este dijera: + Y siendoles la paga ya entregada, + Trajeronlos, y fueles prometido + Que el precio à mas traer serà subido. + + Entre ellos fuè este dia rescatado + El buen Domingo Larez, muy prudente, + Hombre de gran juicio y recatado, + De Huete natural, de noble gente. + Diònos aviso él, que està ordenado + De hacernos la guerra el dia siguiente: + Nosotros estuvimos contratando + Con los indios, y en vela siempre estando. + + Salìmonos de aquí, que se temia + Que el indio se pusiese en emboscada, + Diciendo que à las bocas estarìa. + Y cierto fué la cosa bien pensada: + Que à no salir muy mal sucedería, + Pues siendo la mañana ya llegada, + Los indios à dó estabamos vinieron, + Y á Mora y á Loria nos trajeron. + + En el barco pequeño se ha metido + El maiz, y captivos referidos; + En breve á nuestra Armada se ha venido, + A dó de hambre estan desflaquecidos: + Y à haberse esta comida detenido, + De hambre fueran todos perecidos. + Mas Dios remedia el tiempo peligroso, + Con mano de Señor tan poderoso. + + Pues llega la comida y los cautivos, + Y salen al encuentro luego todos: + Estaban ya diez menos de los vivos, + Y aquestos de dos mil suertes y modos. + Los padres con los hijos son esquivos, + Los unos y los otros como lodos + Los rostros; manos, pies, todos temblando, + Los ojos hácia el cielo levantando. + + Algun vigor cobraron dèsque vieron + El socorro que viene de comida; + Con làgrimas los presos recibieron, + Que su vida juzgaban por perdida. + En el pequeño barco se volvieron, + Y dice Juan Ortiz, que por la vida + Conviene aventurar vida de suerte, + Que no ponga temor la misma muerte. + + Mas visto no conviene se acometa + Aquello que hacerse es imposible, + Y que el lugar y tiempo nos aprieta + A tomar el consejo convenible: + El buen Rodrigo à todos se sujeta, + Y dice: "Juan Ortiz cosa terrible + Nos manda, mas yo cierto aquì prometo + De estar à vuestro gusto muy sujeto." + + Unánime y conforme es la sentencia + De todos, que no se entre al Riachuelo: + Que bien se tiene cierta y firme ciencia, + Que todo ha de acabar con crudo duelo. + Esto nos enseñò ya la experiencia, + Pos dó se determina, que de vuelo + A los Timbús se vaya: con contento, + De aquì tendimos vela presto al viento. + + Trabajo no pequeño se pasaba, + Que la gente sin fuerzas no podía + Tomar remo, que el viento nos faltaba, + Y á veces por la proa sacudia. + El temor de la hambre apresuraba, + Esfuérzase quien fuerzas no tenia: + Navegando una noche à la mañana + Llegamos á una gente Cherandiana. + + Salieron á nosotros prestamente, + Que en esto del rescate estan cursados. + Delante de nosotros diligente, + Pescaba cada cual muchos pescados: + Ninguno en los vender era inocente, + Que son en el vender muy porfiados. + Despues mucho maiz en abundancia + Trajeron por gozar de la ganancia. + + Beguas de la otra banda conocieron + La cosa del rescate que pasaba, + A gran priesa á nosotros acudieron, + Temiendo que el rescate se acababa. + Rescatan todo aquello que trajeron, + Y mas, dicen, en casa les quedaba: + A Gaboto de aquí presto se llega, + Por dó el Carcarañà se estiende y riega. + + Pasando de Gaboto, à poco trecho + El rio Juan de Oyolas se ha tomado: + Por él se entró, que es rio muy estrecho, + De vientos y tormentas resguardado. + Atraviesa este rio bien derecho + Al Paraná; y las islas que ha formado + Habitan los Timbús, gente amorosa, + Sagaz, astuta, fuerte y bellicosa. + + Al Paraná saliendo caudaloso, + Tres leguas se camina bien cabales: + El Paraná venia muy furioso, + Los tristes navegantes muy mortales. + Del soldado pequeño y del grandioso + Las fuerzas eran todas casi iguales, + Y aun cierto que à la clara bien se vía, + Que el pequeño mas ànimo tenia. + + Del capitan Garay certificaron + Los indios, que aquí vino con su gente, + Las huellas de caballos nos mostraron, + Por dó dimos la vuelta prestamente; + Y en tierra los soldados que saltaron, + Cojeron la comida que al presente + Hallaron, que aun no estaba sazonada, + Y apenas con la espiga bien formada. + + Volver quiero á tratar un poco agora + Del falso Yamandú, nuestro cartero. + Salió de San Gabriel con la traidora + Y mala condicion de carnicero: + Adonde el Zapicano està de mora + Se và, por ser con él particionero; + Aunque no se hallò en la triste guerra, + Que al venir se ha tardado de su tierra. + + Este indio, ya hemos dicho, que es sabido, + Astuto, muy sagaz y hechicero; + En todas las naciones es tenido + Por lumbre, por espejo y por lucero. + A mis própios oidos yo le he oido + Decir á este lenguaz y gran parlero: + "El sol alumbra à oriente y occidente, + Así yo Yamandú, toda la gente." + + Pues siendo con las cartas despachado, + Tratò con Zapican, que las tenia + Guardadas, hasta ver en que ha parado + Un negocio que arriba pretendia: + El cual era, que tiene concertado + Con un indio Terú, el cual vendria + A dar en Santa-Fé con otras manos, + Queriendose vengar de los cristianos. + + E hízolo el Terù, que con su gente + Haciendo para aquesto llamamiento, + Se fuè á Santa-Fé: mas de repente + Volvió huyendo en busca de su asiento. + Los mancebos pelean fuertemente, + Los indios llevan de ello el escarmiento, + Y viendo Yamandú que nada ha hecho, + Con las cartas se va à Garay derecho. + + Del capitan Garay fué recibido + Mejor el mensagero, que lo fuera, + Si hubiera sin las cartas parecido, + Aunque él por no culpado se fingiera: + Mas viendo el Capitan como ha venido, + Y que puede volver à dò saliera, + Tratòle bien è hízole gran fiesta, + Y tórnale à enviar con la respuesta. + + Ya vuelve Yamandù con mas cuidado, + Que tuvo con las cartas, pues pensaba + Guardarlas para sí: mas ha acordado + Urdir otra, pues esta no cuajaba. + En tanto que la urde este malvado, + Tratemos de Garay, que procuraba + Bajar con muchas balsas y comida, + Dejando à Santa-Fé bien guarnecida. + + Partió con treinta mozos valerosos, + Y veinte y un caballos, y servicio + En balsas: y los mozos deseosos + De guerra, que la tienen por oficio, + Procuran, que en los indios enojosos, + Se ofresca al crudo Marte sacrificio, + De aquel Terú vengando la osadia, + Con triste y carnicera anatomia. + + Son islas, por aquí en este parage, + De grandes bastimentos abastadas, + De muy hermosas tierras y boscage, + Y de indios Guaranies bien pobladas + El falso Yamandú de mal corage: + Aquí tienen sus gentes rancheadas, + Terú, Añanguazúu, Maracopá, + Y en otras mas abajo, Tabobá. + + Entraron por las islas: entendiendo + Poder hacer la guerra, los caballos + Metieron: mas los indios van huyendo, + Que no pueden los mozos alcanzallos. + Entre los verdes bosques se ascondiendo + Se meten, que imposible es el hallallos, + Sino es al sin ventura, que guardada + La suerte le está ahora desdichada. + + Con gran solicitud en su caballo + Entre aquestos mancebos se señala + En andar por las islas Caravallo, + Y así por las espesura hiende y tala + En medio de una selva, y Yanduballo + Halló con Liropeya, su zagala: + La bella Liropeya reposaba + Y el bravo Yanduballo la guardaba. + + El mozo, que no vió á la doncella, + En el indio enristró su fuerte lanza, + El cual se levantó como centella, + Un salto dá y el golpe no le alcanza. + Afierra con el mozo, y aun perdella + La lanza pienza el mozo, que abalanza + El indio sobre él, por dó al ruido + La moza despertó, y pone partido. + + Al punto que á la lanza mano echaba + El indio, Liropeya ha recordado; + Mirando á Yanduballo, así hablaba: + "Deja, por Dios amigo, ese soldado, + Un solo vencimiento te quedaba, + Mas ha de ser de un indio señalado, + Que muy diferente es aquesa empresa, + Para cumplir con migo la promesa." + + Diciendo Liropeya estas razones, + El bravo Yanduballo muy modesto + Soltó la lanza, y hace las acciones, + Y á Caraballo ruega baje presto. + El mozo conoció las ocasiones, + Y muévele tambien el bello gesto + De Liropeya, y baja del caballo, + Y siéntase á la par de Yanduballo. + + El indio le contó que un año habia + Que andaba á Liropeya tan rendido, + Que libertad ni seso no tenia, + Y que le ha la doncella prometido, + Que si cinco caciques le vencia, + Que al punto será luego su marido. + El tener de español una centella + No quiere, por quedar con la doncella. + + Mas viendo el firme amor de estos amantes, + Licencia les pidió para irse luego, + Dejándoles muy firmes y costantes + En las brasas de amor, y vivo fuego. + Dos tiros de herron no fué distantes, + Con furia revolvió, de amores ciego; + Pensando de llevar por dama esclava, + Al indio con la lanza cruda clava. + + Yanduballo cayéra en tierra frio, + La triste Liropeya desmayada; + El mozo con crecido desvario + A la moza habló, que está turbada: + "Volved en vos, le dice, ya amor mio, + Que esta ventura estaba á mi guardada, + Que ser tan lindo, bello y soberano, + No habia de gozarlo aquel pagano." + + La moza, con ardid y fingimiento, + Al cristiano rogó no se apartase + De allí, si la queria dar contento, + Sin que primero al muerto sepultase; + Y que concluso ya el enterramiento + Con él en el caballo la llevase. + Procurando el mancebo placer darle, + Al muerto determina de enterrarle. + + El hoyo no tenia medio hecho, + Cuando la Liropeya con la espada + Del mozo se ha herido por el pecho; + De suerte que la media atravesada, + Quedó diciendo: "haz tambien el lecho + En que esté juntamente sepultada + Con Yanduballo aquesta sin ventura, + En una misma huesa y sepultura." + + Lo que el triste mancebo sentiria + Contemple cada cual de amor herido. + Estaba muy suspenso qué haria, + Y cien veces matarse allí ha querido. + En esto oyó sonar gran gritería: + Dejando al uno y otro allí tendido, + A la grita acudió con grande priesa, + Y sale de la selva verde espesa. + + Aquesta Liropeya en hermosura + En toda aquesta tierra era estremada: + Al vivo retratada su figura + De pluma vide yo muy apropiada: + Y vide lamentar su desventura, + Conclusa Caravallo su jornada + Diciendo, que aunque muerta estaba bella, + Y tal, como un lucero y clara estrella. + + Mil veces se maldijo el desdichado, + Por ver que fué la causa de la muerte + De Liropeya, andando tan penado, + Que mal siempre decia de su suerte. + "¡Ay triste! por saber que fuí culpado + De un caso tan extraño, triste y fuerte, + Tendrè, hasta morir, pavor y espanto, + Y siempre viviré en amargo llanto." + + Salió pues de la selva Caravallo + A la grita y estruendo que sonaba, + Y vido que la gente de á caballo + A gran priesa en las balsas se embarcaba. + No curan ya mas tiempo de esperallo, + Que de su vida ya no se esperaba, + Teniendo por muy cierto que habia sido + Cautivo de los indios, y comido. + + Mas viendole venir, alegremente + El capitan y gente le esperaron: + Allega, y embarcóse con la gente, + Y á priesa de aquel sitio se levaron. + Entróse por un rio que de frente + Está, y á tierra firme atravesaron, + A dó está de Gaboto la gran torre, + Por dó el Carcarañá se estiende y corre. + + En tanto que Garay aquí esperaba, + Y en tierra sus caballos saca, y gente, + El capitan Rui Diaz se levaba + De donde le dejamos prestamente. + Volviendo hácia abajo, atravesaba + Acaso Yamandú que está de frente: + Allí nos dieron nueva muy entera, + Que en el Carcarañá Garay espera. + + Con esta nueva cierta, á grande priesa + Bajamos hácia el rio Juan de Ayolas: + No se tiene temor de la traviesa + Del gran rio Paraná, ni de sus olas: + Que el bien, que en la tornada se interesa, + Lo facilita todo: mas no á solas + Nos vemos, cuando viene anocheciendo, + Que los Timbues vienen muy corriendo. + + Despues cuando ya Febo caminando + Volvia con sus carros presuroso, + Los campos con sus rayos matizando + De rojo, verde, y blanco luminoso, + Llegaron los Timbues pregonando, + "Comprad de mi, que vendo mas gracioso." + Y tanto regatean, que en Sevilla + Podrian imprimir nueva cartilla. + + En tanto que la cosa así pasaba, + Desde el Carcarañá nos ha enviado + Una carta Garay, en que avisaba + Que estaba en _Sancti Spiritus_ parado. + Al viento vela en popa se entregaba, + Y no se ha á _Sancti Spiritus_ llegado, + Cuando Garay por tierra y á caballo + Asoma, y aquí un poco he de dejallo. + + + + +CANTO DECIMO-TERCIO. + + _Entra Rui Diaz en el Carcarañà, baja à Martin Garcia, pretende + Yamandú dar en la isla, padece Garay naufragio en el Uruguay._ + + + Jamas fortuna dió contentamiento + Que no fuese mezclado con dolores; + De á donde el disfavor es fundamento + De todo buen suceso de favores. + Tambien el favorido pensamiento, + Por fin muy cierto tiene disfavores, + Por lo cual Salomon, sigue, decia, + El dia de tristeza al de alegría. + + ¡Cuanto dolor, tristeza y amargura, + Y cuanto sobresalto ha pasado + La gente zaratina sin ventura! + Pues quien con atencion bien lo ha notado + Verá, que al mayor mal en coyuntura + Un buen suceso ò gusto ha acompañado: + Que no haber de esta suerte sucedido, + Hubiera el resto Zárate perdido. + + ¡Qué pena, qué dolor no mitigára + El ver al buen Garay por aquel llano! + La barbara nacion que se juntaba, + No pudiera escaparse de su mano. + Si el bravo y crudo Marte se hallára + Con tal gente de guerra, tan ufano + Y altivo se sintiera, que en la tierra + A todos los mortales diera guerra. + + La trompa y atambor les ayudaba, + Los caballos calor iban tomando: + Contento grande, cierto, que causaba + Aquesta gente allí escaramuzando. + Rui Diaz con los suyos lo miraba, + Viniendo su viage navegando; + Y llegando dó aquesto se hacia + Mandó soltar la flaca artillería. + + Al fin tomaron puerto, y recontada + La cosa de una parte á otra pedida, + La carga de las balsas descargada, + Caray parte en demanda de comida. + El Melgarejo sale desplegada + Con gran placer su vela y descogida. + En tanto que uno baja y otro queda + Me fuerza Yamandú vuelva la rueda. + + Llegado este tacaño con las cartas + Al isla, con placer fué recibido; + El Juan Ortiz le dió cuchillos, sartas, + Y de paño de grana un buen vestido. + De dádivas y dones fueron hartas + Sus manos, por pensar lo ha merecido, + Y él pretende entregarse á suelta rienda + En vida del cristiano y de hacienda. + + Pues tiene la traicion así ordenada, + Que dadas estas cartas, vuelva luego + Al rio Igapopé, que es la morada + De un indio, que se dice _Grande Fuego_, + Y de otros que allí viven de coplada, + Con Aguazó, que es guia de este juego. + Allí tiene la cosa de ordenarse + Por dó el cartero dá priesa á tornarse. + + Y dice: "volveré yo con comida, + Que así con mis amigos lo he ordenado, + Aquesta cosa quiero sea sabida, + Porque en vernos ninguno sea alterado: + Que aquesta tierra toda está rendida + A mi diccion, é yo la he sujetado." + Con esto Yamandú se suelta en breve, + Y con mas brevedad volver se atreve. + + Con diez ú once canoas esquifadas + La vuelta dá el malvado, procurando + Que no esten las personas recatadas, + Mas antes las ocupa rescatando. + No quiero referir, pues, cuan turbadas + Lo estaban, segun supe, y cuan temblando: + Mas con todo se dieron tanta maña, + Que no quajó el cartero su maraña. + + En un fuerte la gente recogida, + Porque de esta traicion tienen aviso, + De todo lo posible guarnecida, + Salió el indio que estaba ya arrepiso. + De humos gran señal ha parecido + El rio arriba, y luego de improviso + Los indios que en la gente dar pensaban, + Con gran priesa á su isla se tornaban. + + Quedaron los cristianos, como cuando + Levanta un huracan muy espantoso + Las olas en la mar, y vá bufando + El viento con un impetu furioso: + El piloto sagaz está temblando, + Vencido del trabajo y temeroso: + Mas viendo que el peligro está pasado, + Veréisle presumir del esforzado. + + O como aquel mancebo que ha cogido + El toro furibundo entre sus manos, + Que siendo de la muerte escabullido, + Huyendo á pura pata por los llanos, + Blasona de la maña que ha tenido, + Y hace en talanquera fieros vanos. + No menos nuestras gentes aquí estaban, + Y al moro muerto gran lanzada daban. + + Rui Diaz, como dije, navegando + Salió de _Sancti Spiritus_, y viene + En breve dó le estaban esperando. + A mi me ha parecido me conviene + Quedarme con Garay que và triunfando, + Y Zárate que hambre siempre tiene. + Rui Diaz Melgarejo, pues, allega + Al isla, y la comida les entrega. + + Garay de á dó digimos sale á priesa + Con su gente, y las balsas que llevaba, + Lo que en esta salida le interesa + Es el buscar comida que faltaba. + Tambien se procuraba hacer presa + En el falso Terú que allí moraba: + Y oid lo que sucede un dia de Ramos, + Que de vista es el cuento que contamos. + + Por un pequeño rio de boscage + Las balsas y la barca caminaban, + Cuando vimos venir un gran salvage. + La canoa en que viene gobernaban, + Al parecer, dos ninfas de buen trage; + En vièndonos á priesa se tornaba: + Y désque al Paraná grande llegaron, + En medio de un remanso se pararon. + + Allí nos esperaron grande pieza; + Y así como la barca hubo llegado, + El salvage se estira y endereza, + Y un escudo grandísimo ha embrazado: + Por yelmo un cuero de anta en la cabeza, + El escudo era concha de pescado, + Y el baston que este bárbaro tenia, + Servir de antena en nave bien podia. + + Hablando con soberbia encrudecida, + Pregunta por aquel que tiene cargo + Del Armada, que dice que la vida + Le tiene de quitar con fin amargo: + Y dice: "no penseis que fué huida + La mia, por salir aquí á lo largo, + Que quise aquí sacaros al anchura, + Por dar á todos ancha sepultura." + + Queria arremeter el can rabioso, + Y en esto dos pelotas le tiraron; + La popa nos volvieron sin reposo + Las faunas, y espantados nos dejaron, + Que con un dulce canto armonioso + A priesa de nosotros se apartaron, + Y á muchos el sentido enternecieron, + Y en un punto de vista se perdieron. + + En esto un bergantin vimos venia, + El cual á Santa Fé ha descendido, + Y viendo que Garay bajado habia, + En seguimiento suyo habia venido. + Con socorro el Teniente se le envia + De la Asumpcion, que aquesto hubo subido: + Juntòse con nosotros el navio, + Y dimos en un hondo y chico rio. + + El navío à la boca se ha quedado + Con toda la mas gente del Armada: + El Capitan con veinte dentro ha entrado + En la barca de todo pertrechada: + Por tierra los caballos hubo echado, + Del gran Terú se busca la morada: + Hallóse, mas sus indios, al estruendo, + Con mugeres é hijos van huyendo. + + Las balsas aquí cargan de comida; + La gente de á caballo vá por tierra + Siguiendo la victoria conocida, + Con ánimo y codicia de la guerra. + Abscóndese la gente dolorida, + Que el temor del caballo la destierra: + Saquea el Español allí las casas, + Y en un punto veréislas hechas brasas. + + El Capitan de aquí presto saliendo + Penoso, por no haberle indio parado, + Sus balsas y su gente recogiendo, + A Añanguazú acomete, indio afamado. + Los indios son valientes, y al estruendo + Salieron con esfuerzo denodado, + Y siendo preguntados ¿porque huyen:? + Con la razon del uno así concluyen. + + "Dejadnos ya, que estamos temerosos, + Y contra vuestras fuerzas no podemos: + Y vosotros, sobrinos animosos, + A los mancebos dicen, ¿qué os hacemos? + Mirad que á nuestros hijos amorosos + Criar, ni sustentar ya no podemos, + Pues carga de mugeres tan penosa + No espera á vuestra diestra poderosa." + + Diciendo aquesto, estaban muy metidos + En un atolladar y gran pantano: + Garay no permitió fuesen heridos, + Que mas de uno probar quiso la mano. + Causaban gran dolor los doloridos, + Que mugeres é hijos por el llano + Sin órden, á gran priesa, iban huyendo, + So tierra lo que tienen abscondiendo. + + De aquí el rio abajo navegando, + El Armada se sale á remo y vela: + Un temporal se viene levantando, + Que las yerbas del campo arranca y vuela. + Del isla grande priesa me estan dando, + Que parece la gente se recela. + Pues vamos allá agora, que esta Armada + Aquí queda segura rancheada. + + El isla parecia que se hundia, + Y el cielo que venia de caida. + El sud-oeste, viento que corria + Con una fuerza grande desmedida, + Los árboles y piedras conmovia + Por dó la gente andaba dolorida: + Porque tanto ruido levantaba + El viento, que al infierno figuraba. + + De dos naves que habia del Armada, + No quiere perdonar esta tormenta + A alguna; que á la zabra que cargada + Està de la comida, la revienta, + Y la abre por cien partes: mas varada + Aquesta fué en el isla; la otra avienta + A tierra firme, y tan metida queda, + Que dudo en algun tiempo salir pueda. + + Pues dime, Juan Ortiz: ¡no te conmueve + El ver aquestos trances peligrosos! + ¡O duro corazon! á quien no mueve + El temor de los fines sospechosos. + No vemos ser prudente el que se atreve + A perder lo ganado en los dudosos + Y peligrosos casos: lo mas cierto + Es ir siempre á buscar seguro puerto. + + A nuestra Armada vuelvo, que metida + Quedaba en un juncal y una ensenada, + La cual halló segura su guarida: + Y el bergantin, tomando una enconada, + Del otra banda está, que de caida, + Allí, por se abrigar, hizo parada, + A dó con Cherandies ha tratado, + Y el tiempo que allí estuvo, rescatado. + + Garay con los Beaguas de otra banda + Muy gran trato y rescates ha tenido: + A Caytuá, cacique, dice y manda, + (Pues, para aqueste fin ha descendido) + Que diga á los Beguaes, como él anda + En busca de cristianos, que ha sabido + Que tienen muchos ellos en su tierra, + Habidos de rescate, y no de guerra. + + Aqueste Caytuá es comarcano + Al pueblo Santa Fé, y muy vecino: + Garay le trata bien como á su hermano, + Y así con gran contento con él vino. + El cacique no anduvo paso en vano, + Que yendo á los Beguaes de camino, + Cuatro cristianos trajo rescatados + Por anzuelos y espejos muy quebrados. + + De aquí salió Garay: con el navio, + Que está de la otra banda, se ha juntado. + Despáchale á la isla por el rio, + Que dicen de las Palmas, afamado. + No vá de bastimentos tan vacio, + Que al fin le han de decir: "bien seais venido:" + Que están como los pollos ya piando, + Y solo por comida suspirando. + + El Armada se vá por un estero + Que llaman de Beguaes, que no lleva + La fuerza y la corriente del primero, + A quien él vá á buscar á que le beba: + Y tanto vá sin él á cual postrero, + Que en mas de veinte leguas no le prueba; + Al cabo, porque en breve yo me sume, + Aqueste el Paraná se le consume. + + Yendo por este estero navegando + Diez dias, que los tiempos no ayudaban, + Por tierra los soldados van cazando, + Que muy poco las balsas caminaban. + De noche estan con liñas esperando, + Pescando de los peces que picaban: + Aquí pica el Patí, allí el Armado, + Aquí tambien el Blanco y el Dorado. + + En una bella noche muy serena, + Habiendo el sueño dado ya sus puertas + A los que nuestra cama era el arena, + Estando centinelas muy alertas, + Con grande dulcedumbre una Sirena + Comenzó de cantar; y cierto, ciertas + Y humanas parecian sus canciones, + Bastantes á mover mil corazones. + + Es tan ameno y bello este parage, + Que las hijas de Pierio bien podrian + Dejar de Tracia el monte y su boscage, + Que aquí mas soledad cierto tendrian. + Y aquellos que siguiesen su lenguage + En breve de sus ciencias mas sabrian, + Y en metro y dulce verso el casto coro + Al mundo descubriera su tesoro. + + Aquí la gran maldad la Filomena + Lamenta de Teseo, su cuñado, + Con su lengua arpada bien resuena, + Y con canto suave y agraciado + Publica á todo el mundo su gran pena, + Y dice: "pues la lengua me has cortado, + Aquesta gran maldad, cruda tirana, + Labrando contaré toda á mi hermana." + + Aquí la sacra fuente cabalina + Sus cristalinas aguas vierte y riega: + Aquí la gran Minerva á la contina + Sus tesoros reparte y los entrega + A todos con largueza muy benina; + Y aquí muy de ordinario en esta vega + La bella y casta Diosa se pasea, + Y con sus compañeras se recrea. + + Mas al isla conviene dar la vuelta, + Dejando aquesta Armada en este punto. + Pasada la tormenta y revuelta, + Segun digimos ya en breve trasunto, + El bergantin que fuera á vela suelta, + Llegando toma puerto luego junto, + Y dando de nosotros nueva cierta, + La cosa de esta suerte se concierta. + + En busca de Garay luego volvieron + Aqueste bergantin y Melgarejo, + Y aquellos que al presente adolecieron + Llevaron, y mugeres, y es consejo, + Que allá en el Uruguay (adonde fueron) + Se pueble, donde hubiere el aparejo; + Que para los navios está cierto, + Que muy cerca hallará seguro puerto. + + Llegados á la punta de este rio, + Quedóse el bergantin grande esperando; + El otro atravesó, que vá vacio, + Garay en esto viene navegando. + En breve se encontró con el navio, + Que estaba en una vuelta ya esperando: + La noche se apresura, el viejo Apolo + Nos huye, y viene airado el grande Eolo. + + En un punto vereis que se levanta + Un sur tan riguroso, que atormenta + Con su grave furor cualquiera planta, + Y fuera del lugar propio la abrenta. + El Armada se afierra bien y planta, + El bergantin del lado no se absenta, + Con cabos, guindaletas amarrados, + Estan todos del viento contrastados. + + El otro que esperando habia quedado, + Cargado de mugeres, como vido, + El cielo todo andar alborotado, + Camina el rio arriba, y ha tenido + Ventura en se mudar; que haber tardado, + La carga hubiera toda sumergido: + Mas no pudiera ser, que en el Armada + Jamas vide muger ser mal parada. + + En tanto que venia el sur bravoso, + Huyendo con presteza su fiereza, + El capitan Rui Diaz valeroso + Caminaba el rio arriba sin pereza. + Lloraran las mugeres sin reposo, + Pensando ya fenece su belleza, + Y que ha de ser á peces entregada, + Y en vida só las aguas sepultada. + + Garay en una isla empantanada, + Que dicen por renombre _de la Espera_, + Tenia ya su gente rancheada; + Del bergantin no sale gente fuera. + La enojosa tormenta, pues, pasada, + Al punto que la noche se viniera, + Las balsas desamparan este puesto, + Y oid lo que sucede, pues, de aquesto. + + Desta isla dó digo que salieron + Las balsas, se atraviesa la corriente + Del rio, que Uruguay, indios pusieron + Por nombre: tierra firme está de frente; + Las balsas allá van, mas no pudieron + Las olas contrastar, que no consiente + La fuerza del canal remo ni pala, + Que todo lo abandona y lo desvala. + + El sur se ha levantado en este punto, + Y hace que el canal ande alterado, + El corriente con fuerza viene junto, + Y el sur, lo que corre encontra, ha hinchado, + ¡Ay Dios! que en este punto yo barrunto, + Que el dia de mi fin es ya llegado. + La barca se nos iba trastornando, + Las balsas todas siete trabucando. + + Al dia del postrer juicio figuraba + Aquel naufragio nuestro doloroso. + Cual indio de la balsa se arrojaba + Por ir nadando á tierra codicioso; + Cual vuelve dó la balsa se anegaba + En busca del Señor que está lloroso. + Las indias dicen todas que llamemos + A nuestro Dios, pues todos perecemos. + + Los caballos ya sueltos van nadando. + Y no tienen peligro, sino afierra + El cabo en parte alguna, que colgando + Le llevan por el agua hasta tierra. + La barca sale en salvo, y descargando + La ropa y aderentes de la guerra, + En busca de las balsas torna á prisa, + A donde todos andan sin camisa. + + El que es buen nadador, aunque con miedo, + Al agua desnudandose se arroja: + Quien no sabe nadar estáse quedo, + Y en la balsa metido bien se moja. + Mas ya yo de nadar hablar no puedo: + La gente sale á tierra dó se aloja, + Tendida por la fria y dura arena: + Dejemoslos, que entiendan en su cena. + + + + +CANTO DECIMO-CUARTO. + + _En este canto se cuenta la batalla que hubo entre los de Garay y + los Charruas, y como fué herido Garay en los pechos, y su caballo + muerto, y muchos indios muertos y heridos._ + + + ¿A quien he de llamar que me dé aliento? + O ¿quien podrá acertar, que estoy enseñado + A tratar de tristezas y lamento, + Y poco de placeres he gustado? + Pues esto de la guerra hago á tiento, + Que menos de las armas he probado: + A vos, Señor, favor pido y demando, + Que vuestra ayuda sola voy buscando. + + Dejé, si os acordais, en la marina, + Pasado ya el naufragio, á nuestra gente; + El Aurora nos viene ya vecina, + Apolo muestra ya su roja frente; + El bergantin navega á la bolina, + Subiendo el rio arriba diligente; + El Zapican ejército, marchando + En siete escuadras, viene ya gritando. + + El bergantin le vido, mas primero + Le habian descubierto tres soldados, + Aquestos dieron arma muy ligero, + Los arcabuces fueron bien cargados. + No vide que queria ser postrero + Alguno, porque todos aprestados + En un punto salieron muy gozosos, + Por dar fin al Charrua codiciosos. + + Doce caballos solos se ensillaron, + El Capitan con once compañeros, + (Que muchas de las sillas se mojaron) + Salieron veintidos arcabuceros. + Los bárbaros á vista se llegaron + Con órden y aparato de guerreros, + Con trompas, y bocinas y atambores, + Hundiendo todo el campo y rededores. + + El Capitan mandó que se emboscasen + Los once de á caballo, hasta tanto + Que los alegres bárbaros llegasen + A tiro de arcabuz, porque de espanto + De ver á los caballos, no tornasen: + Y el Capitan se puso al otro canto + Con sus arcabuceros, atendiendo + Se fuese el enemigo introduciendo. + + Llegado á poco trecho, hacen alto, + El Capitan procura de cebarles, + Un poco retirándose en un alto, + Por mas á su placer escopetarles. + El bárbaro de seso no está falto, + Que entiende ser aquesto asegurarles, + Por dó hace parar sus escuadrones, + Y dice con gran grita estas razones. + + "Estamos de esperaros ya cansados, + Que há dias que tenemos entendido + Que sois hombres valientes y esforzados, + Agora será el caso conocido. + Salid los mas valientes y alentados, + Riñendo uno con otro este partido, + Salid, que tardar tanto es cobardia; + Veremos vuestro esfuerzo y valentia. + + Con solo matar veinte de vosotros, + Pues sois de tanta fama y nombradia, + La vida por bien dada de nosotros + Tenemos todos juntos este dia: + ¿Podeis ser mas valientes que los otros, + Cuyo valor poco há que fenecía? + Salid á los vengar, acobardados, + Cornudos, mugeriles y apocados." + + Mas cosas les oí por mis oidos, + Que un poco de su lengua ya entendia, + Gritaban, daban voces, alaridos, + Con su grita la tierra estremecia. + Cual indio la perneta, cual fingidos + Motines y ademanes, cual hacia + Que cae en tierra triste y desmayado, + Y en un punto veréisle levantado. + + Llamaban con las mantas que traian + Ceñidas á los cuerpos, no cesando + De dar voces, diciendo, que querían + Ponerse nuevos nombres peleando. + Mas viendo que los nuestros ya salían, + Al alto se volvian retirando, + Juzgando por mejor un alto cerro, + Y el sueño, como dicen, fué del perro. + + Saliendo al alto, y siendo traspasado + Un poco de pantano que allí estaba, + El Capitan á priesa ha caminado; + Los once de á caballo que llevaba + Siguieron con esfuerzo denodado: + La trompa con presteza resonaba + En ellos, _Santiago_, _Santiago_, + Y oid un bello lance y gran estrago. + + Seguíanle los once de tal suerte, + Que juntos se metieron, y mezclaron + En medio el enemigo, dando muerte + A todos cuantos indios encontraron. + Rompieron una esquadra grande y fuerte, + En que de setecientos se pasaron; + Salieron de otra banda cien flecheros + Con ánimo gallardo muy lejeros. + + Sobre estos nuestra gente revolviendo + Pelea, y ellos rostro y cara hacen: + Los otros al socorro muy corriendo + Acuden, mas los nuestros los deshacen. + Volvieron á romperlos, y rompiendo + Los mozos sus deseos satisfacen, + Que tantos por el suelo van rodando, + Cuantos caballo y lanza van tocando. + + Aquí vereis el indio atravesado + Por medio la garganta, y allí junto + El otro todo el casco barrenado, + Saliéndole los sesos luego al punto. + Por medio de los pechos traspasado + Estaba Tabobá, y casi difunto, + Y tanto de la lanza se aferraba, + Que ya perderla Leiva imaginaba. + + Allega Menialvo con su espada, + Y dále un golpe tal que desafierra + La lanza el enemigo, y aun pegada + La lanza con la mano deja en tierra. + El indio vé su mano destroncada, + Y quiere escabullirse de la guerra, + Mas no le dán lugar, que tras su mano + Tendido le dejó Leiva en el llano. + + Y como recobró Leiva su lanza, + Habiendo á Tabobá muerto, con priesa + Revuelve Abayubá sobre él, y lanza + El mozo un bote tal que le atraviesa + El ombligo, y el indio se abalanza + Por la lanza adelante, y hace presa + Con el diente en la rienda, de tal suerte, + Que la corta, y fenece con la muerte. + + El viejo Zapican, que vé tendido + A su sobrino en tierra, bien quisiera + En Leiva se vengar, mas ha acudido + El bravo Menialvo, que le diera + Un golpe tan terrible, que partido + Por medio, por encima la cadera, + En dos partes quedò: fué cuchillada + De brazo poderoso, y fuerte espada. + + Añagualpo, que estaba muy pujante, + En suerte le ha cabido á Vizcaino: + El bravo indio se puso de delante + Con pica que parece un grande pino. + El mozo le encontró luego al instante + Con su lanza, y aun hizo tal camino + Por medio de los pechos de aquel perro, + Que la espalda pasó su fino hierro. + + Su lanza sacó tal y tan bermeja, + Que el hierro pura sangre parecia: + Dos pasos de este puesto no se aleja, + Cuando un indio de fama le seguia: + A esperarle el mancebo se apareja, + Que es indio muy gallardo y de valía, + Al mozo ha acometido Yandinoca, + Y él métele su lanza por la boca. + + Arevalo gallardo vá hiriendo + La gente que jamas fue conquistada; + El hierro de su lanza va tiñendo + En sangre con los sesos mixturada. + Con fuerza vá Aguilera descubriendo + Aquí, y acá y allá de una lanzada: + Al indio deja tal, que parecia + Que el indio só la tierra se hundia. + + El buen Mateo Gil, soldado viejo, + Con esfuerzo y valor de Trugillano; + Nacido en el lugar de Xarahicejo, + Andaba por el campo muy lozano. + Parécele que mata algun conejo, + Matando algun soldado Zapicano, + Y así tan gran estrago va haciendo, + Que las yerbas del campo va tiñendo. + + Hernan Ruiz pelea sin pereza, + De Córdova heredando la osadia: + Acá y allá acude con destreza, + Con ánimo y esfuerzo y valentia. + Un indio le encontró con gran fiereza, + Y quitarle la lanza pretendia: + Camelo le ayudó, perdió la vida + El indio, con la mano bien asida. + + Con gran fuerza por medio Magaluna + De cinco ó seis soldados se metia: + Al encuentro le sale Juan de Osuna + Con su espada, que lanza no traia. + Al mozo favorece la fortuna, + Que el indio con su pica tal venia, + Que si el caballo un brinco no pegára, + Por medio de los pechos le pasára. + + La pica suelta el indio muy corrido, + Y al pecho del caballo se ase y garra: + El mozo, que lo vido tan asido, + La daga de la cinta desamarra: + Con ella fuertemente le ha herido, + Y tanto las entrañas le desgarra, + Que Magaluna altivo, bravo y fuerte + Cayò en tierra herido de la muerte.[72] + + Tiene el campo Juan Sanchez ya poblado + De zapicanos muertos con su espada; + Un indio le acomete señalado, + Con una espada inserta y enhastada. + Un bote le tiró por un costado, + Y el mozo le responde de estocada, + Y aciértale por medio de la frente, + Y da con èl en tierra derrepente. + + Rasquin piensa ya hoy hacer remate + Del ejército todo zapicano: + Mas veis otro que viene en el combate, + Que quiere en general probar la mano, + De encuentro, de reves, dá jaque y mate + Al indio sin dejarle un hueso sano, + Con la fuerza que pone en su caballo, + El fuerte y animoso Caraballo. + + Fortuna, si quisieres estar queda, + Cuan presto el Charruaha se acabaria: + Si el capitan Garay viera tu rueda, + Bien con su lanza audaz la clavaria. + En un cerro una esquadra estaba queda + De indios, á la mira que haria, + El Capitan por ellos va rompiendo, + Y en él todos á puja rebatiendo. + + Rompíolos, y al romperlos fué herido: + Miráronle los indios si caía, + Y viendo como en tierra no ha caido, + Sin órden cada cual allí huía. + El Capitan tras ellos ha corrido; + En esto su caballo se tendía, + Y muerto fenecióse la pelea, + De que el indio no poco se recrea. + + Acuden los soldados, como vieron + Caer su Capitan con el caballo; + De presto en otro al punto le pusieron; + Procuran al real luego llevallo. + Los bárbaros al punto se huyeron; + La trompa á recoger toca: dejallo + Conviene al enemigo. En estos cuentos + Murieron, segun ví, mas de doscientos. + + Recógese la gente muy gozosa + De ver quedar el campo muy poblado + De la soberbia sangre belicosa + Del indio, en estas partes señalado. + Era cierto esta gente muy famosa, + Su fuerza y su valor tan estimado, + Que toda la provincia la temia, + Y muy grande respeto le tenia. + + El Capitan, que á todos gobernaba, + Fortísimo y valiente era en la guerra: + Por aquesta razon le respetaba, + Sin su gente, gran parte de la tierra: + Y aunque él en estos llanos habitaba, + Tenia alguna gente allá en la sierra, + Los cuales á su tiempo le servian, + Y á su mano y diccion siempre acudian. + + Con esto estaba el perro tan pujante, + Que á todo el mundo junto no temia, + Juzgándose asi solo por bastante + Contra la tierra toda y monarquía. + El nombre de cristiano, y lo restante + Pensaba de acabar solo en un dia, + Y no le falta ayuda de paganos, + Que vienen de los pueblos mas cercanos. + + En tanto que nosotros celebramos + El triunfo de victoria muy gozosos, + Y aquel siguiente dia reposamos, + Los indios despoblando temerosos + La tierra adentro huyen: despues vamos + En busca de Rui Diaz muy gozosos, + Que huyendo del tiempo adverso y duro, + Tomó en San Salvador puerto seguro. + + Adonde en su ribera deleitosa, + De todos los desastres olvidados, + Nos tuvimos por gente muy dichosa, + En vernos ya de asiento allí poblados; + Con gozo celebrando la famosa + Victoria de mancebos esforzados + Contra el soberbio indio belicoso, + Y en todo el Argentino mas famoso. + + A priesa cada cual hace morada, + Que de maderos hay gran aparejo, + Y teniendo su carga descargada, + Por Juan Ortiz se parte Melgarejo. + No siento le da pena la tornada, + Que aunque es el Capitan ya cano y viejo, + A trabajos está tan avezado, + Que no se halla bien si está parado. + + Aquí, pues, los dejemos, descansando + Los unos y los otros muy gozosos, + El tiempo en regocijos empleando + Por los campos y prados deleitosos: + A Juan Ortiz volvamos, que penando + Está con sus soldados lastimosos: + Al que quisiere ser bien informado, + Serále en otro canto relatado. + + + + +CANTO DECIMO-QUINTO. + + _En este canto se trata de las crueles y terribles muertes que los + indios daban à los cristianos cautivos._ + + + De aquello que una vez se hubo estrenado + El vaso nuevo guarda, como vemos, + El gusto y el olor: lo que es usado + Por largo tiempo en hábito tenemos, + Y tanto en natural se ha transformado, + Que siempre con lo tal bien nos habemos: + Y así dejar costumbre muy usada + Es cosa muy dificil y acabada. + + Oí, cierto, una cosa muy galana + De un hombre cuartanario, que decia, + Teniendo ya salud entera y sana, + Que sin gusto y contento ya vivia: + Estaba ya tan hecho á su cuartana, + Que por falta su absencia la tenia. + Mirad qué es la costumbre, y de qué suerte, + Que dicen, que mudarla es par de muerte. + + Estoy ya tan cursado en esta historia + En males infortunios y descuentos, + Que aquello que tuviera otro por gloria, + Tratar del enemigo y sus lamentos, + No daba tanto gusto á mi memoria; + Y así me parecía los acentos + Faltaban por tratar yo de alegría, + Por dó vuelvo à cantar como solía. + + La gente desdichada zaratina, + De la esperanza estaba muy colgada: + El que esperando está siempre imagina + La cosa que le està mas apropiada; + Y cuando vé mudanza repentina, + Tras ella su memoria và guiada: + Que el ánimo dudoso tiene aquesto, + Que acà y allá se muda muy de presto. + + Estaban congojosos, esperando + Que vuelvan los navios al concierto: + Ya viene Melgarejo navegando, + Dejando la mas gente allà en el puerto. + El buen Capitan entra pregonando, + Que el perro zapican quedaba muerto, + Y que iba ya huyendo de corrida, + Su ejèrcito y su gente de vencida. + + Con placer le reciben de alegria, + Y todos con la nueva se alegraron, + El roto campo y gente, artillería, + En la zabra y bajeles embarcaron. + La zabra el Uruguay entrado habia, + El canal los pilotos no acertaron: + Ni basta izar trinquete, ni el antena, + Que fuertemente encalla en el arena. + + Los bergantines suben prestamente + A descargar el hato que llevaban, + El Guaranì acudiera diligente + A ver que los cristianos esperaban. + Recibidos de paz, y prestamente + Los indios à su casa se tornaban; + Y en breve à dos cristianos han traido, + Y que otros dos traerán han prometido. + + Venidos los bajeles, y buen viento, + La zabra desencalla del bajio, + Sin recibir de aquesto algun tormento, + Que piedras por aquì no tiene el rio. + Al puerto se llegó con gran contento, + A donde el Guaranì volvió con pio + De haber de los rescates castellanos, + Y trajo por rescate dos cristianos. + + El capitan Garay hecha tenia + A Juan Ortiz la casa en que viviese, + Y cada cual la suya se hacia, + Por tener un rincon dó se metiese. + El Juan Ortiz en este proveia, + Que de hoy en adelante se dijese + Y nombrase _Vizcaya_ el Argentino; + ¡Mirad el ambicion del Vizcayno! + + Despues al Paraguay determinaba + Que vayan á traer mucha comida: + Al capitan Garay acompañaba + Rui Diaz, que procuran la manida + De Cayú, que en las islas habitaba. + Allà los dos caminan de corrida, + Primero con Chanaes encontraron, + Y de ellos, dos ó tres aprisionaron. + + De aquì los dos pasaron adelante + En busca de comida, y en el rio, + Que dije Igeipopè; dò està triunfante + El indio Guaraní, que es un gentío, + Como hemos dicho ya, en maña pujante. + Sin otra presumpcion ni desafio, + En los indios asalto dan bravoso, + Cuando el sol asomaba luminoso. + + Habian estos indios abscondido + Sus hijos y mugeres, y pensaban, + En viendo algo seguro su partido, + En nuestra gente dar, y así hablaban, + Diciendo, pocos son: mas fuè sabido + El falso que en secreto concertaban; + Y asì salen huyendo por las vegas, + Dejando de maiz muchas hanegas. + + Tres casas y buhios se dejaron, + Con docientas hanegas bien colmadas + De maiz, y otras cosas que se hallaron, + Y estaban sò la tierra sepultadas. + Los soldados las casas les quemaron, + Y fueran con los nuestros ya quemadas, + De un indio que lo andaba maquinando, + Si no estuviera Arevalo velando. + + El capitan Garay con sus soldados + Camina á la Asumpcion con mucha priesa; + El capitan Rui Diaz, (bien cargados + Los suyos de comida y de la presa, + Que fueron cuatro indios señalados, + Y entre ellos de Cayù un hijo), atraviesa + A donde està el real, y en breve allega, + Y la comida y presa toda entrega. + + La nave vizcayna se me aqueja, + Que de ella no me acuerdo: està plantada + Allá en un arenal, á dò la deja + Juan Ortiz, de gente mal poblada. + Parèceme que queda como oveja + A lobos desambridos entregada: + De cuando en cuando van á visitarla, + Mas la gente se teme de guardarla. + + Y no quiero culparles, pues que tiene + Cualquiera, acá dó estamos, sobresalto, + Pensando cada cual que le conviene + Rogar á nuestro Dios, que de lo alto + Envie su socorro: que si viene + A dar el enemigo algun asalto, + Sin duda perecemos, porque vana + La guarda es sin la guarda soberana. + + Un caso contaré, que manifiesta + En su tanto y manera esta sentencia, + De como humana guarda poco presta, + Si està encontra divina Providencia. + Sucede á media noche una molesta + Y triste desventura, diligencia + No basta á le impedir, porque la casa + De Juan Ortiz se torna hecha brasa. + + Al punto que la gente reposaba, + Un fuego se emprendiò, el Adelantado, + Segun pareció ser, despierto estaba, + A priesa sin parar se ha levantado: + El viento al fuego fuerza acrecentaba, + La casa y cuanto tiene se ha abrasado, + Que mientras mas va, el fuego mas se atiza, + Y vuelve todo en polvo y en ceniza. + + ¡Eterno Dios!, que azotas y castigas + Los hombres por razones esquisitas, + Que de tormentas, hambre, sed, fatigas, + Trabajos, guerras, cosas infinitas + He visto? Y sé Señor, que mas obligas + Aquel á quien castigas, y le incitas + A que ande entero siempre en tu servicio: + Mas no conoce el malo el beneficio. + + Metióse Juan Ortiz en su navio, + Adonde su hacienda està guardada; + No cura de hacer ya mas buhio, + Que la zabra la tiene por morada. + La guarda se le hace junto al rio, + La gente por el campo está poblada + En sus chozas de paja, sin abrigo, + Con no poco temor del enemigo. + + Al arma un dia se toca: alborotados + A todos los vereis, porque asomaban + El piloto mayor y los soldados, + Que la nave sin guarda la dejaban. + A todos los vereis amedrentados, + Las damas y doncellas lamentaban, + Los hombres desmayados, suspirando + Andaban por la plaza divagando. + + Llegó, pues, esta gente que guardaba + La nave vizcaina, y en llegando + Al piloto unos grillos luego echaba + El Juan Ortiz la cosa exagerando. + El preso su venida disculpaba, + El miedo por escusa presentando, + Diciendo: "que en la nave à la ventura + Estaba, y beneficio de natura." + + Aquel Cayù, que dije, que huyendo + Salió con los demas, y que dejàra + Captivo el hijo, vuelve ya corriendo, + El rio Uruguay atravesára. + Algunos de los suyos le siguiendo + A Juan Ortiz pescados presentára, + Con làgrimas y ruego significa + Lo que con alma y vida le suplica. + + Que en rescate del hijo una graciosa + Mozuela tome, pide; asì pensando + Cumplir su voluntad tan deseosa, + Su rostro y hermosura exagerando: + Y dícele: la tome por esposa, + Y mientras, él está aquesto tratando, + El Juan Ortiz la moza recibia, + Y al indio sin su hijo en paz envia. + + En este tiempo ¡O cosa lastimera! + Flecharon al dichoso Chavarria: + Aqueste á los Chanaes les cupiera, + Al tiempo que la presa se partia: + Ordenado de grados supe que era, + Versado en natural filosofia, + Discreto, sábio y muy caritativo, + De mucha habilidad y seso vivo. + + Es justo deste quede gran memoria, + Que su fin lo merece lastimoso, + Y pues llevò la palma de victoria, + Gozoso le nombremos y dichoso. + Yo espero nuestro Dios le dió la gloria, + Que yo le conocì por virtuoso, + Y oidme aquesta grande maravilla, + Que mas me mueve à envidia que à mancilla. + + Sacàronle los indios del poblado + En un pantano grande anegadizo, + Y en un palo le ponen amarrado, + Y flechas dàn en él como granizo. + Quedó en breve tiempo tan cuajado, + Cual vemos el pellejo del herizo + De sus agudas puas, tal estaba, + Y con esfuerzo grande asì hablaba. + + "Eterno Dios, el alma te encomiendo, + Que el cuerpo miserable que padece, + (Aunque está este tormento padeciendo) + Mayor por mis pecados él merece." + Estando estas palabras él diciendo, + El bárbaro cruel mas se embravece, + Y Chavarria en Cristo contemplando, + El _Miserere mei_ está cantando. + + Cual suelen cazadores por el Soto + Con perros y sábuesos voceria + Alzar, asì hiriendo á este devoto, + El crudo barbarismo lo hacia. + Estaba ya su cuerpo todo roto, + La sangre hilo à hilo dèl corria, + Mas èl no deja el canto de consuelo, + Que espera de tener paga en el cielo. + + Y oid, mi buen Señor, aquì otra cosa, + Que tiene en confusion à estos paganos, + Por ser á vista de ojos espantosa, + Segun lo refirieron tres cristianos. + Captiva uno esta gente perniciosa, + Y sácanle los ojos, pies y manos + Le cortan con malvada y gran fiereza + Y dicen que està vivo. ¡Qué grandeza! + + Juan Gago este cautivo se decia: + De Guadalupe mozo virtuoso, + En Logrosan, mi patria, me servia + Al tiempo que dejàra yo el reposo. + A la Virgen purìsima Maria + De Guadalupe, dice este dichoso: + "En este punto sed vos mi abogada," + Y acude à su costumbre tan usada. + + Dios sabe cuanto yo lo he procurado + Sacar de cautiverio por mil vias, + Y el trabajo y las hambres que he pasado, + Andando tras los indios muchos dias. + En muy grandes trabajos me he arrojado + Por mi propia persona, y con espias, + Y nunca he sido en ello de provecho: + Acaso Dios hará con èl su hecho. + + Juan Barros de los indios fuè cautivo, + En tiempo de D. Pedro, en los Beguaes: + Mataron otros, mas aqueste vivo + Criaron, que era niño, y á Chanaes + Le venden (aqueste hombre de que escribo + Algun tiempo traté): Chiriguanaes + Le cautivan, y tiempo mucho estuvo + Entre ellos, y muger é hijos tuvo.[73] + + Aqueste Juan de Barros cierto vide + Que hizo gran provecho à los cristianos: + Que Dios todas sus cosas siempre mide + Con divinos secretos soberanos. + No sabe el triste hombre lo que pide, + Lo mas cierto es dejàrselo en sus manos: + Esta consideracion en verdad hago, + En el negocio siempre de Juan Gago. + + Estaban, sin los dichos, mas cautivos, + Que asimismo mataron estos perros, + Empalando y flechàndolos aun vivos, + Y tambien desgarrándolos con hierros; + Y por mostrarse crudos y nocivos, + En vida á muchos meten en entierros, + A dó mueren de hambre, cruda, perra, + Y vivos sepultados só la tierra. + + Aquí quiero no quede por olvido + Un caso que me viene à la memoria. + Del grande Patriarca enriquecido + De bienes duraderos en la gloria, + Seràfico Francisco ha merecido + Un hijo suyo palma de victoria, + En tiempo de D. Pedro le mataron, + Y el caso de esta suerte me contaron. + + Estando este bendito religioso + Hincado de rodillas en el suelo + Con grande devocion, el envidioso + Agaz, tirano indio, sin recelo + Le flecha: mas al punto un luminoso + Nublado descender se vé del cielo, + Y en el subir à todos parecia + Una doncella, bella en demasia.[74] + + Los indios con aquesto se espantaron + De suerte, que á èl con otros compañeros + Que habian muerto, à todos enterraron, + Llorando porque fueron carniceros + De aquel bendito fraile que mataron. + Y estàn en su temor hoy tan enteros + Los descendientes de ellos, que recelo + Tienen que les venga fuego del Cielo. + + A nuestra historia, pues, dando la vuelta, + Cayú de su hijuelo deseoso, + Tras el Garay se fué, que à vela suelta + El rio arriba iba sin reposo: + Y cuenta como al hijo no le suelta + El Juan Ortiz, y pìdele lloroso + Que le escriba una carta, en que le ruegue + Que su querido hijo se le entregue. + + Es Yamandù en aquesto el trujamante, + Que es primo del Cayú; muy confiado + Está, porque poniéndose delante + De nuestro Juan Ortiz, Adelantado, + Harà con su saber y buen semblante, + Que quede Juan Ortiz bien engañado: + Mas uno piensa el bayo (allá en Castilla + Se dice) y otro es él que le ensilla. + + Con priesa Cayú vuelve en compañia + Del falso Yamandù, que confiaba + Que muy presto al sobrino llevaria, + Que Garay en sus cartas lo rogaba. + Con ánimo gallardo y alegria, + Al Capitan el preso demandaba; + La gente dice toda, pues tenemos + El pajaro en la mano, ¿què hacemos? + + No quiero referir las opiniones, + Juicios y pareceres diferentes, + Que habia en el real, y locuciones, + Coloquios y corrillos entre gentes, + Todos daban sus causas y razones, + Al parecer de muchos suficientes: + De Yamandù se trata, si conviene + Se prenda, ò que se vuelva como viene. + + El Yamandù, como hombre cauteloso, + Procurando librar à su sobrino, + Mostròse muy alegre y muy gozoso, + Y dice à Cayú vuelva su camino, + Porque èl está ya hà dias deseoso, + De estar entre cristianos, y así vino + Con fin de bautizarse y ser cristiano; + Y desta suerte habla al primo-hermano. + + "Cayú, bien vés cual quedo entre cristianos, + Y tu hijo tambien: tén buena cuenta, + Que guardes de malicia bien tus manos, + Y cosa contra aquesto no se sienta: + Que tratas con los indios Zapicanos, + Ni Guaraní por pienso en tal consienta, + Que al punto que haya tal, entrambas vidas, + De tu hijo y de mí, serán cumplidas." + + "Yo quedo con contento y alegria, + Asi se lo decid á mis parientes: + Mirad que mucho hà que yo os decia, + Que habian de venir de lejos gentes. + Dejados de esa vana fantasia, + Mirad que no podeis ser tan valientes + Que deis cabo de tantos: sed ya buenos, + Poned à vuestras almas duros frenos." + + Con esto y otras cosas que hablaba, + El falso Yamandú disimulando + Su pretension fingida procuraba, + Diciendo desear ser bautizado: + Y tanto esta ficcion suya duraba, + Cuanto de la Asumpcion se hubo llegado, + Como diré despues, que agora siento + En Santa Cruz un mal levantamiento. + + Tratemos dél agora, que sucede + En tanto que lo pasa el zaratino + Muy mal, y yo aseguro que bien puede + Ponerse él de Toledo ya en camino, + Sino quiere ser causa de que ruede + Don Diego con su gente al Argentino, + Y con su rueda dé tal estampida, + Que el Perú venga todo de caida. + + + + +CANTO DECIMO-SEXTO. + + _Levàntase D. Diego de Mendoza en Santa Cruz de la Sierra; sale el + Virey D. Francisco de Toledo del Perù, con gran ejército en su + demanda._ + + + Con su saber astuto y cauteloso, + Sintiendo la pujanza que Adam lleva, + Y viéndose no ser tan poderoso, + Que pueda entrar con él en lucha y prueba, + En el jardin de vida deleitoso, + Satan tomó por medio á nuestra Eva, + Que vencerle, sabia, no pudiera + Si solo la batalla acometiera. + + Contra el hombre quedó Satan tan diestro + Que si vencerle quiere con pujanza, + Como viejo, sagaz y gran maestro, + En una muger pone confianza; + Y el caso que no puede muy siniestro, + Por medio de muger puede y alcanza: + De modo que de diez partes de males, + Los nueve con muger causa cabales. + + Cuan claro aquesto vemos en el cuento + Del pobre de D. Diego y de Zurita, + Pues solo por poner muger asiento + En el iglesia, y que otro se lo quita, + Se comenzó tan gran levantamiento, + Que al reyno del Perú plata infinita + Le cuesta, y aun buen triunfo le costára + Se él de Toledo no lo remediára. + + Las mugeres de aquestos dos trabadas, + Comienzan de sembrar tan gran zizaña, + Que yendo ya las cosas mal guiadas, + Se fragua en poco tiempo gran maraña. + El Zurita tenia desganadas + Las gentes, y à D. Diego el diablo engaña: + Al Zurita que manda allí, prendia, + Y al Audiencia Real preso le envia. + + Un Diego Gomez, hombre marinero, + Con su pretension mala le traía + Al pobre de D. Diego al retortero; + El Cabildo en aquesto le elegia, + En el lugar que estaba de primero, + Zurita, que á los Charcas habia ido: + Pues veis Gobernador D. Diego alzado, + Y el propio del gobierno despojado. + + Don Diego á los alcaldes prende luego, + Con otros que condenar su designo, + Y viendo alborotado andar el juego, + Los Salazares salen de camino. + La nueva al Perú vuela como fuego, + Y el D. Diego con grande desatino + Mató á los Salazares, procurando + Quedarse para siempre gobernando. + + Don Francisco, virey de tanta fama, + Y en servicio del Rey muy estimado, + Sabido este negocio, echa de rama, + Y en breve grande ejército ha juntado. + A gente de valor y suerte llama, + Y el hecho con presteza concertado: + La cordillera se entra muy pujante, + Echando un caballero de delante. + + Aqueste es D. Gabriel, que de su tierra + Y sangre hereda esfuerzo Placentino:[75] + A Santa Cruz le envia de la Sierra + Con gente de la suerte que convino, + A que rompa por paces ó por guerra + Del triste de D. Diego su destino, + Despues, dando la vuelta, que pretenda + En Ibitupuá ganar hacienda. + + Don Francisco se vá por otra parte, + Por Presidente queda el de Quiñones: + Aqueste caballero con gran arte + El Audiencia regia y escuadrones, + Temiendo de su industria el fiero Marte, + De su sagacidad y discreciones: + Que tanto era el ardid que allí mostraba, + Que en la guerra las letras encumbraba. + + A Don Diego la nueva llega en esto, + Que de parte del Rey se hace gente, + De Santa Cruz se sale muy de presto + A las horcas de Chaves diligente: + En llegando despacha muy de presto + En casa Ibitupuá, indio valiente, + Diciéndoles, se junten mano armada, + Y no dèn al Virey paso ni entrada. + + Que si el Virey se le entra por la tierra, + Que vivirá en eterna servidumbre; + Que habrá de conquistar toda la Sierra, + Sin dejar lo mas alto de la cumbre: + Que ahora podrá bien darle la guerra, + Para librarse de esta pesadumbre; + Que perfecta prudencia es y cordura, + Gozar en la ocasion la coyuntura: + + El indio le responde, que guardase + Su tierra, y que jamas no pretendiese, + Que en cosa con los suyos le ayudase, + Que allá D. Diego solo se lo hubiese. + Que no tiene temor que nadie entrase + En su tierra, por fuerza que trajese, + Que de ánimos constantes tiene un muro, + Y fuerza, con que vive muy seguro. + + Ibitupuá, ó _viento levantado_, + Aqueste indio se llama, es de gran brio, + Magnánimo, valiente y esforzado, + De muy grande valor y señorio: + En grande rectitud tiene su estado + Sujeto por su esfuerzo y poderio: + En toda la comarca es muy temido, + Y muchos favorecen su partido. + + Entre los suyos hizo llamamiento, + Y désque á todos juntos los tenia, + Les hizo un concertado parlamento, + Diciéndoles el fin que pretendia. + "Aquesta tierra, dice, es nuestro asiento, + A nadie de derecho otro venia; + Por tanto el nuestro propio defendamos, + Y la vida por él todos pongamos." + + "Yo he puesto diligencia en mis agueros + Y hallo buen presagio en cuanto veo, + Y espero que saldrán bien verdaderos, + Cortados á medida del deseo: + Y veros tan valientes y guerreros, + Cual sé lo sois, y siempre yo lo veo, + Me pone nuevas fuerzas y me anima + A conquistar los Charcas, Cuzco y Lima." + + "Noticia tengo ya de como viene + El soberbio cristiano, mano armada: + En las horcas de Chaves se detiene + Don Diego con su gente levantada, + De todos el resguardo nos conviene, + Y guardar nuestra tierra libertada; + Que si cualquiera de ellos nos venciere, + De nosotros hará lo que quisiere." + + Bebiendo de la chicha y del brevage, + Que habia para ello el aparejo, + Celebrado con grita y con corage + De todos fué el acuerdo y el consejo. + En medio de la junta, de buen trage + Un indio se levanta, cano, viejo, + Con manta que parece fina grana, + Y en el brazo de plata una chipana. + + Aqueste con muy grande reverencia + Al gran Cacique dijo, convenia + Despachase con mucha diligencia + A Condurillo.--Izoca: "mas valdria, + Responde muy soberbio, sin paciencia, + Matar toda la sangre vieja y fria, + Pues quita á los osados corazones + La causa de venganza y ocasiones." + + El viejo Tabobá con pecho fiero, + A Izoca respondió: "mal has hablado, + Contino la tuviste ser parlero, + Sin seso, sin verguenza, deslenguado: + A ti junto con otro compañero + Haré entender quien soy en estacado." + Izoca acude al arco que traía, + De presto Ibitupuá los despartia. + + Las tazas andan tales y los mates, + Que el acuerdo se vuelve en voceria; + Allí se disputaban mil debates, + Y cada cual su caso difería. + Con borradas razones y dislates, + El uno al otro dice vencería, + Aunque traiga consigo por ayuda + La isla Jamaíca y la Bermuda. + + Una India que las tazas ministraba, + Muy vieja lagañosa y colmilluda, + A todos los mancebos animaba + Con su lengua mordaz y tartamuda: + Entre otras muchas cosas que hablaba, + Aquesta razon dice la barbuda: + "En medio el Paraguay y Perú estamos + Aquestos y á los otros resistamos." + + Gran grita y alarido levantaron + Los indios en le oir estas razones: + El dicho con aplauso celebraron, + Cesaron diferentes opiniones. + El consejo con gozo consumaron + Conformes en el alma y corazones, + Sujetándose al dicho de la vieja + Y así cada cual dellos se apareja. + + El nuestro Paniagua placentino, + Con gente muy lustrosa y muy lucida, + Con ánimo de fuerte paladino + Comenzó, como dije, su partida. + Y tan pujante fué, que de camino + La tierra á su diccion quedó rendida. + Don Diego de esperarle ya cansado, + A Santa Cruz, enfermo, se ha tornado. + + De manos y de pies Dios le ha tullido; + Que es lástima de ver al caballero, + Que aun obras naturales no ha podido + Sin ayuda hacer de otro tercero. + A Santa Cruz de vuelta ya venido, + De D. Gabriel le viene un mensagero + Con cartas del Virrey, y prometidas + Del propio, y Gomez y Avila las vidas. + + Llegando D. Gabriel á aqueste puesto, + Que las horcas de Chaves es llamado, + Halló como D. Diego con el resto + De su gente ya habia caminado. + Las cartas despachando muy de presto, + Con los suyos se queda allí alojado, + Que adelante pasar no se podia, + Que la tierra de aguas se cubria. + + A Santa Cruz las cartas llegan breve; + El Avila ha ayudado en esta parte, + Causando que se haga lo que debe + Hacerse, aunque siguiera el estandarte + Contrario: mas agora no se atreve, + Por ver del de Toledo la grande arte, + Y que el D. Diego está sin pies y manos, + Y aquellos que le siguen son tiranos. + + El órden que se dió, que desistiese + Del mando y del gobierno que tenia, + Y al Cabildo y Consejo se le diese, + Que aquestos dicen todos convenia. + El Gomez, que fué causa que hiciese + Don Diego la contada demasia, + Y fuera al parecer su grande amigo, + En viéndole sin mando, fué enemigo. + + Desiste, pues, D. Diego de su mando, + Y deja que el Cabildo gobernase, + Por aquesta manera procurando + Que el Virrey su delito perdonase. + Algunos de su parte y de su bando + Le dicen al Virrey se presentase: + Que en ver su poca culpa y su inocencia, + Sin duda que usaria de clemencia. + + El Cabildo enviar procura luego + A D. Gabriel la nueva de este hecho: + Salgado sale ya sin grande ruego, + Mas no sin gran doblez de inicuo pecho. + De Santa Cruz, saliendo como fuego, + A las horcas de Chaves vá derecho; + Veinte mancebos lleva arcabuceros, + Y mas cincuenta infantes muy guerreros. + + Don Diego del negocio ya arrepiso, + Pensando de volver el juego en maña, + A Salgado le ha dado por aviso, + Que mate á D. Gabriel con su compaña. + El indio Chiriguana nunca quiso + Venir en el concierto y la maraña; + Que si el indio en el concierto consintiera, + Don Gabriel con su gente pereciera. + + El hecho de esta suerte se guiaba, + Que llegado Salgado con su gente + A donde D. Gabriel y el campo estaba, + Seria recibido alegremente, + Por el socorro y nuevas que llevaba: + Y que despues, un dia de repente + Marchando con los suyos el Salgado + Revuelta sobre el campo descuidado. + + Con sus arcabuceros de delante + Habia de ir Salgado y sus flecheros: + Paniagua tras él con el restante + En dos tercios, y que él con los primeros + Revolviese á traicion, con tal semblante + Que pensasen ser indios los postreros: + Hicieran desta suerte todos alto, + Y así Salgado diera un crudo asalto. + + Llegado, pues, Salgado donde estaban + Paniagua y los suyos alojados, + De todos con la nueva se holgaban, + Por ver ir los negocios bien guiados: + Y con esto de presto se aprestaban + Para dar en los indios no domados: + De Ibitupuá, digo, el valeroso, + Valiente, astuto, sábio y belicoso. + + Salgado se ofreció que con su gente + Irá en la delantera de contino, + Recíbese su oferta alegremente, + Que D. Gabriel no sabe su destino. + Mas el malvado piensa prestamente + En efecto poner su desatino; + Y así para efectuar el crudo hecho + Descubre con los suyos su mal pecho. + + Al tiempo, pues, que ya lo concertaba + De dar en D. Gabriel que vá marchando, + El indio guaraní lo revelaba, + Que con Salgado iba caminando. + Y aunque el Salgado bien se lo rogaba, + No quiere el guaraní seguir su bando, + Que dice, que de andar está cansado + Tras D. Diego, que siempre le ha burlado. + + A D. Gabriel el caso refiriendo + El guaraní con pecho y osadia, + Y toda la maraña descubriendo, + Que trabada Salgado ya tenia, + Al tiempo que la iba mal tejiendo, + El hilo conocido descubria + El triste de Salgado, de tal suerte, + Que vino á fenecerse con la muerte. + + Colgóle D. Gabriel y prestamente, + Despacha á Santa Cruz de aquel paraje + Los indios Guaranies, y la gente + Que dije que vinieron, y un mensage + A D. Diego le envia diligente, + La palabra le dando y homenaje, + Que venga, que al Virey hará servicio, + Y que él le será en todo muy propicio. + + Don Diego en esto, y Avila pensando, + Que en su negocio hacen mucho hecho, + A los Charcas caminan, procurando + Llevar siempre camino muy derecho. + A D. Diego el temor le vá acusando, + Aunque Avila le pone alegre pecho; + Las aguas con gran fuerza le apuntaban, + Y volverse por esto procuraban. + + Sabiendo en Santa Cruz como querian + Volverse, porque el Gomez lo ha tratado, + Diciendo que las aguas ya venian, + Y no estaba el camino aparejado: + A Diego Gomez presto le prendian + Y al Audiencia le envian á recado. + Don Diego no desiste del camino, + Que tullido y enfermo á Mizque vino. + + Ibitupuá, que estaba muy pujante, + Espera á Don Gabriel con pecho fiero: + No viene el Placentino muy triunfante + Que le quita la fuerza el mal tempero: + Las aguas tambien mira de delante, + Y el importuno tiempo venidero, + Y viendo como todo le adversaba, + Batalla solamente presentaba. + + Y aunque nunca romper ha procurado, + Con todo, el enemigo se mostrando + Tan fuerte, que á los nuestros ha apretado, + Y del todo á romper les obligando + Algunos rompimientos ha formado, + En que lo mas seguro se llevando + El Español, el bárbaro moria + Cantando la victoria que perdia. + + Al fin, porque convino así hacerlo, + Retíranse los nuestros, que imposible + Al bárbaro será en breve vencerlo, + Que habita en una tierra muy terrible: + Lo que es mas principal para cogerlo, + Y es cosa hacedera y muy posible, + Prenderles las mugeres, que prendidas + Darán en trueco dellas dos mil vidas. + + Es cosa de notar de aquesta gente + En como á su muger ama el marido, + Que ni hijos, ni padres, ni pariente + En tanto tiene: y sé que ha sucedido + Venir tras su muger muy diligente, + Y dar en trueco un hijo muy querido + El indio con tristeza lastimera, + Por verse sin su dulce compañera. + + Zeloso suele ser y recatado + El indio con la india que es su amada, + Y dó quiera que va la lleva al lado + En tanto que no ve que está preñada: + Despues suele decir; ya está ocupado + El vientre, y ocupada la posada, + Si mi muger no hubiere de guardarse + Mi obra ya no puede despintarse. + + Salió pues D. Gabriel de entre esta gente + Sin hacer el efecto pretendido, + Que el invierno le estaba ya presente, + Por dó dejar la guerra ha convenido. + De Chuquisaca en esto el Presidente + Quiñones con socorro se ha partido, + En busca del Virrey va caminando, + Que á Condurillo viene atravesando. + + Al tiempo que el Virrey entró en la Sierra + Con cuatrocientos hombres bien armados, + Con otra mucha gente de la tierra + De todos aderentes pertrechados, + Con fin de reducir por paz, ó guerra + Al indio guaraní con sus estados, + La tierra considera, y la demarca + Desde un pueblo que llaman Chalamarca. + + De aquí por su mandado á priesa fueron + Tres hombres con despachos y recados + A Tucuman, dó en breve se pusieron, + Que en el camino estaban bien cursados. + Con esto en Tucuman presto tuvieron + Noticia de Don Diego y de sus hados. + Al Paraguay tambien la nueva viene + Al tiempo que velarse le conviene. + + En tal término y punto está la cosa, + Que si Don Diego á caso allá bajára, + Hallára nuestra gente deseosa + De cualquiera revuelta y se holgára. + Mas quiso con su mano poderosa + El Alto remediar; que si la alzára, + El Argentino todo se perdiera + Y en aprieto al Perú todo pusiera. + + Alguna vez oí á mis oídos, + Que Don Diego venia levantado, + Y ví que se holgaban los nacidos + En la tierra del caso relatado. + Los pechos de estos fueron conocidos + Cuando despues se hubieron rebelado + En Santa-Fé, en aquel levantamiento, + De que yo en su lugar la verdad cuento. + + De allí de Chalamarca pues envia + Despachos el Virrey, como contamos, + Al Rio de la Plata, que temía + El mal que en esta historia ya apuntamos. + A Zárate despacha recta vía, + En busca de unos indios Comogamos; + En Condurillo habita aquesta gente, + Y así es dicho el cacique, muy valiente. + + Tambien salió el Virrey á la otra mano, + Por sierras cordilleras de boscage: + En partes pocas hay camino llano, + Que todo es cordillera este parage. + El asiento de Manso está cercano: + Seguro estoy si fuera allá el bagage + Y pueblo, el buen Virrey allí poblára, + Que mucho á su pretenso le importára. + + Con gran pujanza vá el Virrey siguiendo + Su derrota y camino comenzado: + El indio guaraní se está riendo, + Por ver que el aparato es escusado; + Y en viendo al Español, tira huyendo + De lejos, el motin haciendo usado: + Don Francisco y su campo van marchando + La vuelta del Perú ya deseando. + + Aquí quedan cansados los carneros, + Allí desmaya ya y muere el caballo, + Desean muchos hombres verse en cueros + El hato dejan ya por no llevallo. + A los Charcas salieron mensageros, + Quiñones se dá priesa, que encontrallo + Al Virrey con socorro determina + En el asiento y pueblo de Tomina. + + Marucare en aquesto muy furioso, + Huyendo de su asiento y de su casa, + Porque en quemarla nadie esté gozoso, + El propio la ha dejado hecha una brasa. + Con Taboba el valiente y ardidoso, + Sus mugeres y chusma presto pasa + De allí, y tan adentro se ha metido, + Que no podrá jamas ser ofendido. + + El buen capitan Zárate bajando + En busca del asiento Condurillo, + Con tan grande trabajo atravesando + La tierra, qué temor me dá escribillo, + Los dias y las noches caminando, + Al fin el indio hubo de sentillo; + Y aunque de sobresalto los cogieron, + La mugeres é hijos escondieron. + + Tres casas y buhios muy crecidos + Aquí Zárate halla, dó su gente + Aloja: que los indios escondidos + Vacios los dejaron prestamente. + De á poco con cautela son venidos, + Con cruces en las manos de repente, + Diciendo, que huyeron temerosos, + Y de la cruda muerte recelosos. + + Al Capitan decían y culpaban, + Porque nunca avisó de su venida, + Que dias hà que todos deseaban + A los cristianos ver, que conocida + Su bondad y valor, determinaban + La tierra esté al cristiano sometida; + Y porque ellos esto conocian, + Las cruces en señal de ello traian. + + Al Capitan con esto procuraban + Entretener los indios, pretendiendo + Hacer así mejor lo que ordenaban, + Y andaban con gran priesa y maña urdiendo. + En tanto que la junta concertaban, + El Capitan su farsa conociendo, + Un fuerte ha fabricado muy aina + De brava palizada, y de fagina. + + Apenas está el fuerte fabricado, + Y las paredes del no medio hechas + Estaban, cuando el campo se ha quajado + De los indios, que vienen por sus trechas, + Gran grita y alarido han levantado, + El aire y tierra cubren con las flechas. + La guerra fué sangrienta y bien reñida, + Mas huye, al fin, el indio de vencida. + + Los muertos y heridos muchos fueron + De parte de los indios, porque habia + Ochenta arcabuceros que hicieron + Como gente española de valía. + De tres ó cuatro vivos que cogieron, + Traidos acá al fuerte, se sabía + Que los indios llevaban en los brazos + A sus casas los hechos ya pedazos. + + De los nuestros quedaron mal heridos + Algunos, pero pocos de esta guerra: + Los indios á gran priesa son metidos + Por la espesura grande de la sierra. + De á pocos dias fueron descendidos, + Bajando el capitan á ver la tierra; + Y á quince que en el fuerte se quedaron, + Las cabras, como dice, acorralaron. + + La tierra toda junta se ha juntado + Haciendo para el caso llamamiento, + A los quince del fuerte han apretado + Y puesto en confusion y gran tormento: + Muy grandes baterias les han dado, + La cosa andaba en mucho rompimiento, + Cuando dando la vuelta los cristianos + Del fuerte se retiran los Paganos. + + El Capitan estuvo allí tres dias + Rehaciendo su gente; y como viese + Que el estar mas allí, por todas vias, + Dañoso era, ordenóse que se fuese + En busca del Virrey y compañías, + Que no se sabe de él á dó estuviese. + Mas él, tan gran camino vá haciendo, + Que sin poder errar le van siguiendo. + + De presto todos juntos se juntaron, + Y dando ya la vuelta presurosos + Con el buen Presidente se encontraron, + De que todos se hallan muy gozosos. + A sus casas alegres se tornaron, + Aunque todos venian perdidosos: + D. Diego de Mendoza tambien viene, + Y oid en otro canto el fin que tiene. + + + + +CANTO DECIMO-SEPTIMO. + + _En este canto se trata de la muerte y justicia que hizo el Virrey + D. Francisco de Toledo, de D. Diego de Mendoza en Potosì, y del + gran Señor Topamaro en el Cuzco._ + + + Aquel es de valor y grande estima + Que sabe con prudencia gobernarse: + Diremos con razon tener la prima + Aquel que vemos sabe resguardarse + Con gran maña en el arte de la esgrima, + Y à su tiempo procura señalarse: + Aquí apuntando el golpe por lindo arte, + Y al fin haciendo el lance en otra parte. + + Aunque el Virrey la causa publicaba + De su salida ser el Chiriguana, + Y al principio de aquesto se trataba, + En Don Diego de dar tiene mas gana. + Y así al punto luego se tornaba, + Sabiendo Santa Cruz estaba llana; + Que no estando la causa sosegada + Allá fuera el Virrey de mano armada. + + Bien claro se mostró, pues prevenia + Al Perú, y á las demas gobernaciones, + Que à priesa á todas partes escribia + De Don Diego las vanas pretensiones. + La nueva á Tucuman presto venia, + Que mas vuelan los tres que unos halcones: + Tambien allega al Rio de la Plata + Dó Juan Ortiz echaba la bravata. + + Responde con soberbia al mensagero, + Mostrandole desnudo el viejo pecho, + Que diga à Don Francisco, que harnero + Lo tiene por servir al Rey, bien hecho: + Y que tiene de ser siempre el primero + Dó fuere menester ser de provecho: + Que estan muy enseñadas ya sus manos + A derramar la sangre de tiranos. + + Mas no fueran bastantes, si bajàra + Don Diego, sus bravatas y sus fieros, + Que mucha gente moza le ayudàra, + Que al fin eran antiguos compañeros: + Y así la cosa acaso le obligára + A buscar su remedio, y agujeros + A donde se meter à priesa listo, + Que no estaba en la tierra muy bien quisto. + + Mas no tuvo Don Diego tal designo, + Que puso en el Virrey toda esperanza, + Que habrà de perdonar su desatino, + Y así sale con esta confianza: + Y no ha bien concluido su camino, + Y à Diego Gomez vido que le alcanza; + Que preso le traìan, y á recado, + De que à Don Diego mucho le ha pesado. + + D. Francisco saliendo de la guerra, + A Potosì se fué, que deseaba + Juntar los naturales de la tierra, + Porque esto al Gran Filipo le importaba: + De los valles los trajo, y de la sierra, + Y en breve mucho número ha juntado, + Y pòneles la tasa en los jornales + Del trabajo y labor de los metales. + + Los indios son en grande muchedumbre, + Que nunca acabaremos describillos: + Difieren en los trajes y costumbre, + Y asì se diferencian sus aillos; + Subidos en los altos de la cumbre + Del cerro, acà parecen pajarillos: + Sacando allì el metal de sus mineros, + Acà al pueblo lo bajan en carneros. + + Los ingénios los muelen muy aina, + Por muy graciosa traza y artificio; + Y hecho ya el metal cual pura harina, + Se hace con azogue el beneficio. + En breve sale piña y plata fina, + Y muchas veces hace bien su oficio + El azogue, quedando tan entero + Segun y como estaba de primero. + + El grande laberinto, que de Creta + Es dicho, con razon puede llamarse + El cerro Potosí, à dó una veta + A muchos enriquece; y engañarse + A otro fuerza tanto, que te meta + En ella hasta vivo sepultarse; + Quedando sò la tierra sepultado + A vueltas de la plata que ha buscado. + + Estando aquì el Virrey, D. Diego viene + Al asiento llamado de Tomina, + A dó un Corregidor, que el pueblo tiene, + Al punto que lo vè con èl camina, + Prendiendole, que quiere que se suene + Que èl mismo á le prender se determina: + A Potosì lo lleva diligente, + Y el pobre de D. Diego và doliente. + + A las casas reales fuè llevado, + A dò està la Real Hacienda, y plata; + Allì lo tienen preso, y á recado, + En tanto que su causa se vé y trata. + No estuvo muchos dias, que acabado + En breve su negocio, no dilata + D. Francisco el castigo que queria + Hacer, segun entiende convenia. + + La villa Potosí alborotada + Vereis andar la gente dolorosa; + Sabido la sentencia estaba dada, + Y que la ejecucion era forzosa, + Decian "¡Ha de ser ejecutada + La sentencia de muerte rigurosa!" + Algunos se metieron de por medio, + Mas nunca pudo darse algun remedio. + + Al fin, pues, en la plaza fabricaron + Un famoso cadalso muy de presto, + Y al pobre de D. Diego le sacaron + Subido en una mula muy de presto. + Al tablado llegando, celebraron + Su muerte, con dolor y luto puesto; + Sintiendo pena de ello y gran mancilla + Los galanes y damas de la Villa. + + Tambien á Diego Gomez, el que habia + Al triste caballero aconsejado, + Colgaron; y lo mismo aqueste dia + Al Avila hicieran, que sacado + Con estos tambien fuè, y ya queria + El verdugo colgarle: encaramado + Estuvo en los postreros escalones, + Y à grande priesa viene el de Quiñones. + + A no llegar con priesa y diligencia + Perdiera sin falta Avila la vida; + Que el verdugo ejecuta la sentencia + Si no viene Quiñones de corrida. + Por señal el bordon de Su Excelencia + Traia, que es señal muy conocida; + Perdonan al que està medio difunto, + Y parece nacer en aquel punto. + + En su túnica y soga muy revuelto, + Pensando ser vision y que soñaba, + A la cárcel ha sido luego vuelto + En tanto que su causa se trataba: + Al fin saliò de à poco libre y suelto, + Y de gozo y placer no se hallaba; + Que es burla muy pesada y que espanta + Verse un hombre la soga à la garganta. + + Si solo imaginar un sentenciado + Que habia de morir al otro dia, + Le hizo que el cabello sea tornado + De negro, blanco, luego encanecìa:[76] + Quien se vido en la escala levantado, + Y al verdugo que echarle ya queria, + Diremos que ha probado el trago fuerte + De la descomunal y cruda muerte. + + ¡O muerte, cuan amarga es tu memoria! + Al hombre que en sus varios bienes fia, + De Reyes, y no Reyes has victoria. + De noche nos combates y de dia, + En esta vida triste transitoria, + Que al tiempo mas florido se desvia. + Habiamos de tenerte por espejo, + Por regla, por medida, y por consejo. + + Aquel santo consejo celebrado, + Que dice, del morir nos acordemos + En todas nuestras obras bien notado, + Seguro que _in æternum_ no pequemos, + En nuestro cristianismo consagrado, + Creido, y aun sabido bien tenemos, + Que ataja la memoria del tormento + Y muerte, y gloria al malo pensamiento. + + No finjo santidad ni hipocresía, + Que sè soy pecador desconocido: + Mas digo que en el tiempo que tenía + La muerte al ojo, siendo muy sabido, + Que de hambre morian cada dia, + En la parte que arriba he referido, + Tenia la conciencia tan medida, + Cual nunca jamas tuve yo en mi vida. + + La muerte de si tiene dar tristeza, + Por no saber el hombre el paradero: + Que si deste se tiene la certeza + Alegre es aquel trance y placentero: + Dejar un mundo tal, y tal vileza + Habia de dar gozo muy entero, + Y en lugar de tristeza gran consuelo, + Pues vemos que salimos de este suelo. + + Una generacion muestra contento + Al tiempo de la muerte, y hace fiesta, + En lugar del funesto sentimiento, + Que hace la española gente mesta. + Si se tuviese el buen conocimiento + De aquesta triste vida tan funesta, + Con la muerte contento se tenia + Tomándola por gozo y alegria. + + Julio Solino cuenta una costumbre + De aquellos hiperbóreos tan nombrados; + Empero estos carecen de la lumbre + De Fé: aquestos, dice, que cansados + De vivir, y teniendo pesadumbre + De ver tardar la muerte, muy untados + Con cierta uncion, habiendo bien comido, + Pecando así, se dan fin dolorido. + + En Tomahavi vide una estrañeza, + Que es digna de contarse de camino: + En un pantano grande de llaneza + De tierra, está temblando de contino, + A dò llegando perros, sin pereza + Bailando como recio torbellino, + Se arrojan en la fuente dó se cuecen, + Y vivos con su baile alli perecen. + + Parece que el morir les dà contento, + Y asì muestran querer aquella muerte, + Y vemos frecuentarse aquel asiento + De perros, y morir de aquella suerte. + Yo vide aquesto propio que aquì cuento, + Que por juzgar el caso yo por fuerte, + A verlo fuí, y los perros que allá fueron + Bailando ví, en la fuente perecieron. + + El cisne, blanco, bello, dicen; suele + Cantar cuando la muerte le es vecina, + Que dejar esta vida no le duele, + Teniéndola por triste y por maligna. + Razon es, pues, mas justa se consuele + El hombre racional, que à Dios se inclina, + A quien, si vive bien, tiene guardada + Allà en el cielo Dios mejor posada.[77] + + Pues vemos que no es cierta y duradera + La ciudad que habitamos sin firmeza, + Busquemos la que es firme y verdadera, + Que dure para siempre en gran alteza. + La muerte viene á priesa muy ligera, + No es justo espante al bueno su fiereza. + Temerla es natural, mas sea de suerte + La vida, que no pese de la muerte. + + Sabìa bien la vida que habia hecho + El vaso de eleccion, y deseoso + De ver á Jesu-Cristo satisfecho, + Que muriendo tenia gran reposo: + Pedia con instancia ser desecho, + Y disuelto del cuerpo trabajoso, + Creyendo gozaria en guadio eterno + A Cristo, sumo bien, con fin superno. + + Pero, aquel que no sabe ni está cierto, + Mas antes con razon muy temeroso + Lo que ha de ser de si despues de muerto, + Con la vida se halla muy gozoso. + Así lo experimenta quien concierto + No tiene en su vivienda: el virtuoso + No huye de la muerte, cuando entiende + Que en ella hallarà lo que pretende. + + Pregunten à los Màrtires gloriosos + De los falsos tiranos afligidos, + Si iban à la muerte muy gozosos + En verse por Jesus ser perseguidos. + No estaban de su prémio recelosos, + Mas con firme esperanza guarnecidos, + Creian les estaba aparejada + La corona de gloria consumada. + + Esta hizo al pastor, aunque primero + Por divino secreto fué librado + De la càrcel, que esté como cordero + Humilde á aquel nerónico mandado: + La misma à su querido compañero + Le convida à que sea degollado; + Y como acá en su vida ellos se amaron + En la muerte tampoco se apartaron. + + Esta à Bartolomè hizo que diese + Por su Señor la vida y el pellejo: + Esta al buen Andres hizo muriese + En una cruz, con ser ya cano y viejo: + Esta hizo à Santiago que volviese + Otra vez à Judea, donde aparejo + Hallò de conseguir la merecida + Corona que tenia prometida. + + Aquesta à los Apòstoles gloriosos + Les hizo que sufriesen con contento + La muerte, y á los monges religiosos + Hacía se privasen del sustento. + ¡Qué de santos estàn ahora gozosos + Que por esta sufrieron gran tormento! + Que dà muy gran esfuerzo à la buena alma + Tener allà en la gloria prémio y palma. + + El indio Topamaro no sabia + Despues de muerto el fin de su jornada, + Y tanto de la muerte se temia, + Que diera al de Toledo sugetada + La vida á servidumbre, aunque tenia + En otro tiempo fuerza señalada. + Mas el proverbio, y vulgo dice y grita, + Que viva la gallina con pepita. + + Aqueste en Vilcabamba residia + Con Incas, y valientes compañeros; + Y como por Señor èl se tenia, + Formaba allà sus leyes y sus fueros. + A cristianos jamas él ofendia, + Ni supe que hiciese desafueros: + En sus tierras se estaba retirado, + Y de los suyos era respetado. + + Algunos de los cuales acudian + Al reino del Perú y sus poblados: + Con ellos muchos indios se metian + En Vilcabamba, siendo maltratados + De aquellos españoles que servian: + Que muchos suelen ser desatinados + De tal suerte en mandarles lo que quieren, + Que hacen que los indios desesperen. + + D. Francisco, que siempre procuraba + En el real servicio señalarse: + Como supo que este indio se jactaba + De ser Señor, acuerda de tornarse + De Potosí, y al Cuzco se bajaba; + Y sabiendo podia confiarse + De Loyola, esta empresa le ha nombrado, + Y en breve mucha gente le ha entregado. + + Martin Garcìa Loyola, caballero + Era del hábito de Calatraba, + Discreto, afable, sábio, compañero: + En cosas de justicia se mostraba + Con grande rectitud muy justiciero; + De remiso ninguno le notaba, + Porque, de mas de ser sabio y prudente, + Es vivo como azogue y diligente. + + Saliendo á la conquista ha padecido + Grandìsimos trabajos y fatigas: + En gran tiempo no hubieron parecido + Los indios, aunque son mas que hormigas. + Loyola, porque vé el campo afligido,[78] + Siguiendo aquestas gentes enemigas, + Con solos dos soldados parte un dia, + Con un esfuerzo grande y osadia. + + En luengo un grande rio caudaloso + Con sus dos compañeros fué bajando + Tres dias, y en un prado verde umbroso + Que el rio con sosiego va bañando, + Metido en una choza al valeroso + Topamaro le ha hallado reposando, + Sin gente, que no saben la venida + Del Capitan Loyola á su guarida. + + Una cadena le echa á la garganta + De fino oro, muy rica y bien labrada: + El Inca luego al punto se levanta, + Sintiendo de esto pena muy sobrada. + Loyola con sus dos victoria canta, + Juzgando por dichosa tal entrada: + Rio arriba se vuelve placentero, + Triunfando del cautivo y prisionero. + + Saliò de Vilcabamba victorioso, + Y en la ciudad del Cuzco entra triunfando + Del triste Topamaro doloroso, + Que su miseria viene lamentando. + Hallóse él de Toledo tan gozoso, + Y el caso de tal suerte exagerando, + Que al licenciado Polo, su teniente, + Le dice le deguelle prestamente. + + El licenciado Polo le responde, + Que no quiere èl hacer esa torpeza: + Que no halla derecho, ni por donde + A aquel Inca cortarle la cabeza; + Y que si causa él tiene, y no la absconde, + Se la muestre, y harálo sin pereza: + Mas sin otro recado, que no quiere + Ponerse al riesgo y mal que le viniere. + + El Virrey replicó, que lo hiciese + Como justicia suya, y su teniente: + El Polo se resume en que escribiese + De su mano el mandato, y que se asiente; + Que no quiere algun tiempo le pidiese + Del Inca aquella muerte algun pariente. + El Virrey ordenó luego un escrito + Del Inca publicando su delito. + + Al punto que se supo de su muerte, + Que ejecutarse manda, se juntaron + En breve tanta gente de su suerte, + Que toda la ciudad alborotaron. + Y aunque fué rogado, estuvo fuerte + El Virrey, que con él no aprovecharon + Los frailes, y un Obispo que decia, + Que á España à Topamaro llevaria. + + Al fin en una mula le sacaron, + Con un pregon su culpa publicando, + Que los indios por èl se levantaron, + Aquesto iba el verdugo pregonando. + Tantos indios en esto se juntaron, + El Cuzco de tal suerte alborotando, + Que necesario fuè que le rogasen + Al Inca que mandase que callasen. + + Allà en el cadalso pues subido, + El Inca en alto levantó la mano, + Al punto el alboroto y el ruido + Cesó: porque veais si aquel pagano + De sus indios sería bien temido. + En esto determina ser cristiano: + Bautìzale un Obispo que está al lado, + Y al punto la cabeza le han cortado. + + Fué tanto el alarido y vocería + Que los indios entonces levantaban, + Que el mundo parecía se hundìa + Y las cosas ya todas se acababan. + En tanto este negocio sucedía. + Los tristes zaratinos lo pasaban + Allá en nuestro Argentino de tal suerte, + Que el mal allí menor era la muerte. + + De su hambre y desastres trataremos, + Siquiera porque alguno haga memoria + De piedad, y á Dios le rogaremos, + Que tenga à los finados en su gloria; + Y en esto de esta hambre hablaremos, + Como á quien cupo parte de la historia; + Que tal me vide à veces, que rabiaba + Por comer, mas comida no hallaba. + + Y así probé manjares, y guisados + Jamas de hombres humanos conocidos. + Allì fueron los monos celebrados + Por cabritos, y mas enternecidos, + Tigres, osos, leones, desusados + Manjares, de la hambre convencidos. + Comiamos: empero tal me via, + Que con la hambre pura no dormía. + + Viniendo de la iglesia una mañana, + Que habia sacrificio celebrado, + Una comadre mia, Mariana, + De su pequeña choza me ha llamado, + En una isla dò antes la tirana + Le habia à su marido sepultado, + Y oid lo que me dice muy gozosa, + Aunque del hecho suyo recelosa. + + Un solo perro habia en el Armada + De gran precio y valor para su dueño, + Llamado entró ese dia en su posada, + Mas nunca mas salió de aquel empeño; + Porque ella le matò de una porrada, + Al tiempo del entrar, con un gran leño: + Mostràndolo me dice: "¿què haremos?" + Yo dije: "asad, Señora, y comeremos." + + Comímonos el perro con secreto, + Aunque ella su negocio exageraba + Por malo: mas yo dije, que el precepto + De no hurtar, jamas se quebrantaba + En casos semejantes; que el concepto + Muy bien en la escritura se esplicaba; + Que entre los sabios es muy ordinario + Carecer de la ley lo necesario. + + + + +CANTO DECIMO-OCTAVO. + + _En este canto se trata cuan mal lo pasaba la gente de Juan Ortiz + en San Salvador, y como, ido al Paraguay, muriò, dejando por + Gobernador á su sobrino Diego de Mendieta._ + + + Pobreza, dice el vulgo, no es vileza, + Ni menos hambre ó de otros bienes falta + Mas hace venga el hombre en tal bajeza, + Y mas cuando la gracia de Dios falta, + Que no basta el valor y la nobleza, + Que sobre el bajo cobre mal se esmalta: + El pobre jamas halla en cosa abrigo, + Y así, dice el refran, no tiene amigo. + + ¿Quien vido bizarria y gentileza, + Crianza, policìa y buen donaire + De galanes, y damas tal belleza, + Postrada por el suelo con desaire? + Al fin todo este mundo, y su braveza, + Su vana presumpcion, es humo y aire, + Y todo es burlería prestamente, + Sino servir á Dios Omnipotente. + + La gente sin ventura zaratina, + Que digimos estaba rancheada, + La muerte cada paso por vecina + Tenia con la vida muy tasada. + Seis onzas dan escasas de harina + Hedionda, sin virtud, y mal pesada: + Así se và la gente consumiendo, + Hoy diez, mañana veinte, se muriendo. + + Sin esto Juan Ortiz daba baldones + A todos, con denuestos en la cara, + Al tiempo del partir de las raciones, + Por dò era la racion doblada cara. + "Malditos, endiablados comilones, + Tragones, apocados, gente avara, + Que os trage yo de España á sustentaros, + ¿Qué os debo? estoy à punto por dejaros." + + ¡Oh! cuantas veces, dijo un tesorero, + (Hernando de Montalvo se decia) + Si Dios llevase aqueste vocinglero, + El miserable pueblo quedaria + Alegre, muy contento y placentero, + Y luego nuestro mal se acabaria: + Mas suelen durar mucho aquestos tales, + Para enmienda y castigo de mortales. + + Con esta falta estando de comida, + Llegó del Paraguay socorro y gente, + Que habiendo allá llegado de corrida. + Garay, la despachò muy prestamente. + Celebròse con gozo tal venida, + Porque era necesaria de presente, + Que à tal punto llegò nuestra miseria, + Que vide à un religioso en tal laceria. + + Al bosque yendo un dia desganado, + Muy falto de consuelo y de alegria, + Encontré con un fraile muy honrado, + Fray Alonso La-Torre se decia. + De letras y virtud era dotado, + A su Padre Seráfico servia: + Preguntándole yo ¿Qué estais haciendo? + Al punto este me dice respondiendo. + + "Entiendo que en muy breve he de acabarme + Y he salido á cortar, y no aprovecho, + Madera: si os plugiese de ayudarme + Haré para morir un candelecho, + Que no espero jamas de levantarme, + Segun estoy sin fuerzas y deshecho. + Aquesto me diciendo, hácia el cielo + Los ojos levantando, dió en el suelo. + + Yo viendo su fatiga, muy lloroso + Y triste, que le amaba en sumo grado, + De presto de aquel prado, verde, umbroso, + Cortè para su lecho buen recado. + Del suelo se levanta algo gozoso + Por verme à mí, de varas bien cargado; + Llevéselas à cuestas que el tal iba, + Que ya no figuraba cosa viva. + + Algunos otros vide en este estado, + Soldados, sacerdotes, religiosos: + Que no tiene respeto al esforzado + La vil hambre, ni teme poderosos; + Ni mira al que es filòsofo ó letrado, + Ni menos à los nobles generosos; + Que al Papa, Rey, y bajo zapatero, + A todos los iguala por rasero. + + El socorro que digo, pues, venido + Alegra nuestro ejército hambriento, + Y en gozo y en placer es convertido, + El pasado dolor y gran lamento: + Mas nuestro Yamandú ya arrepentido, + De estarse con nosotros tan de asiento, + En una tenebrosa noche y prieta, + Sin nadie lo sentir, huyendo aprieta. + + No se tiene esperanza que parezca, + Ni que vuelva á nosotros de su grado, + Sino es para causar alguna gresca + Conforme à las demas que él ha forjado. + Roguemos, pues, à Dios que no se ofresca + En que el haga su oficio tan usado, + Porque él en hacer mal està tan diestro, + Que puede en el infierno ser maestro. + + Gran priesa Juan Ortiz para partirse + En este tiempo tiene, el rio arriba; + Mas no podrà aquí Trejo escabullirse, + Pues materia nos dá que de él se escriba. + Por cierto que él que no sabe medirse + En su lengua, no siente en que se estriba: + Hablar, muy muchas veces ha pesado + A muchos; mas callar nunca ha dañado. + + En el Perù sabemos que acontece + Perder por el hablar muchos la vida, + Y él que à hablar se atreve, mal padece; + Y escapa quien obrò, y merecida + La muerte bien tenia, que se ofrece + A veces tropezon en la corrida. + Gran cosa es el secreto y de gran precio, + Pues vemos no le tiene el hombre necio. + + A Trejo, Juan Ortiz bien respetaba, + Y por vicario puesto le tenia, + En tanto que de arriba se enviaba + El recado que en esto convenia: + Es cierto (que yo lo vi) le regalaba, + Con ser la falta grande en demasia, + Al Trejo no faltó jamas comida, + Mas él suelta su lengua desmedida. + + En público està un dia entre soldados + Hablando de las cosas que hacia + El Juan Ortiz: trató descompasados + Negocios este Trejo en demasia; + De suerte que ya tuvo amotinados + A muchas con las cosas que decia: + Entre ellas, dice, aqueste es mal cristiano, + Conviene muy en breve echarle mano. + + Hacer informacion que roba á todos, + Que nunca hace cosa en buenos puntos, + Habiéndonos robado por mil modos + A cada uno por si, y à todos juntos: + Que trata à todos mal, y por los lados + A todos echa; y de esto los trasuntos + A nuestro Rey envìen en proceso, + Y á vueltas en cadenas, èl, y preso. + + El Juan Ortiz, que supo esta maraña, + Comienza de hacer informaciones; + Convièrtese el amor en pura saña, + Y dice del vicario mil baldones: + Al fin se dá en la cosa tanta maña, + Que sube Trejo arriba con prisiones, + Dejando en este puerto mal parada + La gente que ha quedado de la Armada. + + Partido Juan Ortiz, y comenzando + A caminar por brazos, por esteros + Que el rio por allí lleva, formando + Mil islas de onsas, tigres, osos fieros + Pobladas: mas no salen rescatando + Los indios, como suelen, con sus cueros + Ni carnes, ni pescado; que es indicio, + Que quieren intentar otro ejercicio. + + Sospéchase de cierto, pues no vienen + Los indios al rescate acostumbrado, + Que guerra concertada alguna tienen, + Y el falso Yamandú la habrá forjado: + Pues ya seguro estoy, por cierto, suenen + Muy pocos arcabuces, que el soldado + Desnudo, desarmado y desembrido, + Cansado de remar, està dormido. + + Al fin á Santa-Fé, tiempo gastando, + Se llega, dò poco antes los vecinos + Salieron à nosotros navegando + En balsas, y canoas los Calchinos, + Mepenes, Chiloazas voceando; + Tambien salen por tierra á los caminos, + Celebrando con gozo la venida + A quien quitar quisieran alma y vida. + + Estaba esta ciudad edificada + Encima la barranca, sobre el rio, + De tapias, no muy altas, rodeada, + Segura de la fuerza del gentío. + De mancebos está fortificada: + Procura el indio de ellos el desvío, + Que son diestros y bravos en la guerra + Los mancebos nacidos en la tierra. + + Subiendo, pues, el Rio de la Plata, + Al Paraguay se llegua muy ameno, + El cual con menos furia se desata, + Y en su corriente viene mas sereno. + Por sus riberas caza bien se mata. + Que el campo de venados està lleno, + Y en él muchos dorados y patìes, + Corvinas, palometas, y mandíes. + + Con esto á la Asumpcion llega la gente + Con gran placer, contento y alegría, + Y con mucho socorro, que el teniente + Al camino enviado nos habia. + La gente paraguense alegremente + A nuestro Adelantado recibía, + El cual de à poco tiempo que ha llegado + Abajo bastimentos ha enviado. + + Holgó la gente, en ver que el bastimento + Llegase à tan buen tiempo, que tenían + Gran falta de comida y de sustento, + Y mucha hambre todos padecian. + Dejémoslos ahora en su contento + Pues ha tan poco tiempo que plañian + Que no durarà mas el alegria, + Que suele, al que es tahur, en su porfia. + + La nao vizcayna, que plantada + Dejamos en la tierra á su aventura, + Habiendo sido de indios visitada, + Con fuego la consumen su hechura. + Mirad si fué la cosa bien pensada, + En no dejar en ella criatura, + Que alli fuera del fuego consumida, + Sin poder escapar libre la vida. + + El Juan Ortiz arriba con presteza + Su oficio de justicia gobernaba, + Con gran solicitud, y sin pereza, + Quimeras nunca oidas inventaba. + Aquel haberse visto en gran riqueza, + Y verse de ella ageno, le cegaba + Su razon de manera, que tropieza + Por esto, é hiere siempre de cabeza. + + No quiere sujetarse á otro consejo; + El suyo, dice, que es el mas seguro. + Un dia le hallé con sobrecejo, + Pregúntole, qué hace? Dice, juro + Por Dios, que si me viese en aparejo, + Y á punto de perderme, y un maduro + Me diese algun consejo, mas querria + Perderme, que hacer lo que él decia. + + Los reyes, yo le dige, que tomaban + Consejo y parecer de sus letrados, + Las ciudades tambien se gobernaban, + Por hombres en las cosas mas versados: + Y que solos aquellos acertaban, + Que de consejo bueno son guiados. + Antes, dice, querré se pierda todo, + Que no tomar consejo de un beodo. + + Vivió en el Paraguay algunos meses, + Poniendo á muchos malos duro freno: + Mas tuvo mil dislates y reveses, + Que fué de caridad quito y ageno. + De ver por cierto es, tucumaneses + Nunca gobernador hallaron bueno; + Los nuestros Paraguenses cosa mala + Jamás confesarán que hizo Irala. + + Y no lo tengo cierto á maravilla, + Que aquesto del gobierno está en ventura, + Y mas cuando no acierta la cuadrilla + A ser de buena masa y compostura; + Que no basta razon para regilla, + Pues que carece della y de cordura: + Bien claro está que mal será regida + La cosa que no tiene en sí medida. + + Los soberbios y vanos, los altivos, + Muy mal vemos que dejan gobernarse; + Los hombres zahareños, los esquivos, + Que no quieren á yugo sugetarse; + Aquestos son muy malos y nocivos, + Y no puede con ellos bien tratarse. + ¿Pues qué hará quien manda con tal gente + Que de toda razon es careciente? + + Habrá de armarse el tal con un escudo + De gran paciencia y grande sufrimiento; + Pedir á Dios favor muy á menudo; + Mostrar con un sagaz contentamiento + Amor á cada cual, por torpe y rudo + Que sea, procurando que su intento + Con el divino sea regulado, + Con que en el gobernar será acertado. + + En la Escritura vemos claramente + Constar esta verdad muy á la larga, + Cuando para regir Moisés su gente + Ayuda pide á Dios, y le descarga + De la carga pesada; en consiguiente + A aquellos buenos viejos se la encarga: + De Moysés y su espirítu quitando + Aquello que á los viejos Dios fué dando. + + Aunque el Adelantado procuraba + Guardar cuanto podia la justicia, + Y al malo con presteza castigaba, + Se veia que pecaba de malicia: + Con todo en gran manera le cegaba + Al tiempo el menester, mas su codicia; + Por donde vimos todos claramente, + Que estaba muy malquisto entre la gente. + + El vulgo, en general, mal le quería, + Y su vivir les daba grande pena; + Y viendo que en la cama adolecía, + Lo tuvieron los mas á dicha buena. + El Santo Sacramento recibía + En un dia, y estando casi agena + El alma de su cuerpo, por gran ruego + Testó, y apenas firma, y muere luego. + + Murió con mucho ánimo y con brio, + Diciendo, ¡si podremos con la muerte! + Yo mismo se lo oí, ¿y desafio + Haceis, entonces dige, con el fuerte? + Mas ella diò con él al traves frio, + Tomando contrayerba de esta suerte + En el caldo deshecha, por huylla, + Y hállala mas presto en la escudilla. + + Habia Pedernera, un hombre viejo + Rogádole la tome, que seria + Remedio saludable y aparejo + Para sanar del mal que padecia. + Pues quiere aprovecharse del consejo + Al punto que su vida fenecia, + Quien de consejo en vida no curaba, + Segun él poco antes blasonaba. + + Dejó en su testamento declarado, + Que sea su legítimo heredero + La hija que en los Charcas ha dejado, + Y aquel que fuere esposo y compañero + Suceda en el gobierno y el estado, + Segun como lo tuvo él de primero: + Y mande y rija, en tanto que ella viene, + Su sobrino Mendieta que allí tiene. + + El cabildo y ciudad le han recibido, + Comienzan á llamarle _Señoria_; + Es mozo que veinte años no ha cumplido + Y en seso mayor falta padecia. + Désque se vé en su trono ya subido + A todos hace agravio y demasia: + Al tio yo le oí pronosticarlo, + Y harto duro estuvo de nombrarlo. + + Nombróle coadjutor que le ayudase, + Que fué Martin Duré: mas el Mendieta + Dice á Martin Duré no le pasase + Por pensamiento tal, ni se intrometa + En cosa que hiciese èl ó mandase; + Que en el punto que tal cota acometa, + Sin duda le hará tan crudo juego, + Que tenga menester ageno ruego. + + Quedando con poder solo absoluto, + Comienza de enfrascarse en desatinos, + En obras y palabras disoluto, + Haciendo mucho agravio á los vecinos. + Por verle en sus costumbres tan corrupto + Buscaban todos ya nuevos caminos, + Y yo quiero buscarle en canto nuevo, + Que ya en este decir mas no me atrevo. + + + + +CANTO DECIMO-NONO. + + _Trátase del mal gobierno de Diego de Mendieta, y de como fué preso + en Santa Fé, y de como saliò Garay al Perù, y volvió huyendo, y en + su seguimiento el capitan Valero._ + + + Refran es muy antiguo y muy usado, + Que el malo que tras otro sucediere + Hará bueno al que fuere ya pasado. + Al que el presente canto bien leyere + Seràle aquesto bien manifestado: + Que si notarlo un poco bien quisiere, + Verá que Juan Ortiz era un bendito, + Mendieta, su sobrino, muy maldito. + + Al tiempo que la muerte le apretaba + A Juan Ortiz, le oí que conocia + Que el pueblo su salud no deseaba: + "Yo soy malo, mas cierto que algun dia + Me haga alguno bueno." Si rogaba + La vieja por aquel que mal regía + En Roma, si á Mendieta conociera, + Mentarlo un solo punto no quisiera.[79] + + Subido ya en la cumbre de su gloria, + De toda cosa buena descuidado, + Juicio, voluntad, y la memoria, + En solas sus pasiones ha fundado. + Y aunque esto demandaba nueva historia, + Irá tan solamente aquí cifrado, + Que no quiero contar por las parejas + Sus cosas, que ofendiera las orejas. + + Comienza, pues, Mendieta de cegarse, + Vencido de zelillos y locura, + De malos procurando acompañarse, + Hallando en ellos corte á su hechura. + No osaba de los buenos confiarse, + Por ser de diferente compostura: + A cuatro caballeros aprisiona, + Y con mil vituperios los baldona. + + En grillos y colleras los ponía, + Y así los desterró por malhechores: + Y el pobre no conoce que se vía + Que todo lo causaban sus amores. + A cumplir su destierro los envía, + Mas oye Jesu-Cristo sus clamores: + Volvieron del camino, y así presos + Estan en tanto que hay nuevos sucesos. + + Vicencio á esta sazon, dicen, dijera: + "Mal hace de prender Mendieta gentes + Sin culpa, y sin razon." Mas quien lo oyera + Denuncia con palabras diferentes. + Al fin vino la cosa en tal manera + Que encarta á los que estaban inocentes. + Vencido del tormento, y engañado, + Por dó fué luego á muerte condenado. + + Al tiempo que en la horca esta subido, + De su conciencia y alma temeroso, + Pública como en todo habia mentido + Por medio del tormento riguroso, + A voces testimonio fué pedido + De aquello que allí dice, y el furioso + Verdugo le colgó, que está compuesto + Que hiciese el oficio muy de presto. + + Garay, que en Santa-Fé está teniente, + Con la muerte de nuestro Adelantado + Al Perú se salió con Pedro Puente, + Aunque Abrego impedirlo ha procurado. + A los Charcas llegando incontinente, + Habiendo su negocio relatado, + Procuran Doña Juana se casase + Con persona que bien les gobernase.[80] + + Por suerte á Doña Juana le cabía + El Licenciado Vera por marido: + Por Oidor en los Charcas residía; + La misma plaza en Chile hubo tenido; + Y en su tiempo el Arauco le temía, + Que á vueltas de las letras ha servido + A nuestro gran Filipo con la espada, + Andando tras la gente rebelada. + + D. Francisco el Virrey, dicen, quisiera + Casar á Doña Juana de su mano: + A Garay le escribió que á Lima fuera. + Las cartas del Virrey fueron en vano, + Que el Licenciado Torres y de Vera + Habia madrugado mas temprano; + A Juan Garay hace su teniente, + Y vuélvele á enviar muy brevemente. + + Matienzo en este tiempo presidía, + Y tiene del Virrey ya mandamiento + Contra Garay, que á priesa residía, + Temiendose de algun impedimento. + Tras él el Presidente al punto envía + A Valero, que sale como un viento, + Y con las provisiones le requiere, + Mas él, obedecerlas nunca quiere. + + El buen Torres de Vera como entiende + Aquesto, determina de partirse + Al Rio de la Plata, que pretende + Del Virrey y su ira escabullirse. + Tras él saliendo Céspedes, le prende, + Que no le aprovechò con priesa el irse. + Triunfó Loyola de él con mucha estima, + Y luego le despacha para Lima. + + D. Francisco le tuvo aprisionado, + En él ejecutando puras sañas; + A cabo ya de dias se ha librado, + Que el tiempo vemos cura mil marañas. + A su plaza despues que se ha tornado, + A cabo ya de dias tuvo mañas; + Como se vuelve á estar, aunque le quita + D. Diego cuando vuelve á la visita.[81] + + Mendieta pensará ya que le olvido, + Por ver que en el Perú ando olvidado; + Habiéndole yo mismo prometido + Decir aquí cuan mal se ha gobernado. + Andaba el sin ventura tan metido, + Y en fuego del amor tan abrasado, + Que las brasas de amor, y vivo fuego + Le tienen convertido en niño ciego. + + Antiguos, que á Cupido celebrastes + Por Dios de amor, con arco y con saeta, + Y niño rapacejo le pintastes, + Con venda que la vista bien le aprieta; + No dudo sino que nos acordastes + Que habia de nacer este Mendieta: + Que si es ciego el amor y sin sentido, + No teneis que buscar otro Cupido. + + Aunque á muchas mugeres requestaba, + Y á su gusto y mandado las tenia, + A una mas que á todas él amaba, + Que en hermosura á todas excedia. + Por esta de muy muchos se celaba, + Por esta á todo el mundo aborrecia, + Por esta tuvo orígen su locura, + Por esta feneció su desventura. + + Por esta muchas fiestas se hicieron, + Por esta se jugó sortija y cañas, + Por esta toros bravos se corrieron, + Por esta se hicieron mil hazañas: + Por esta algunos justos padecieron, + Por esta vide yo muchas marañas, + Por esta andaba el pueblo alborotado, + Por esta se han los cuatro desterrado. + + Por esta, una muger que fué nacida + En el Brasil, muy vieja, con gran saña + Me dijo "Ay, mi señor, como perdida + En otro tiempo, dice, que fué España + Por la Cava, esta tierra dolorida + Por está lo será; y pues que daña + La tierra tanto esta, procuremos + Que salga presto della y sus extremos." + + Y aunque al Mendieta á veces sucedian + Disgustos, pesadumbres á manojos, + Y á él por esta causa aborrecian + Algunos, y le daban mil enojos, + Muy poco aquestas cosas le empecian, + Que mas amaba aquesta que á sus ojos. + Y así buen rostro á todos males hace, + Y en su gusto á su gusto satisface. + + En una noche un page hubo hallado + Un papel bien cerrado, en que decia, + Que mal á todas gentes ha tratado, + Y agravia con molestia en demasia; + Y que no siendo en esto moderado, + El pago le dará Dios algun dia: + El pobre con enojo loco y ciego + Publica lo que dice el papel luego. + + Comienza de hacer informaciones, + Y prende á los que estaban inocentes, + Y con algunas falsas relaciones, + Con prision atormenta á muchas gentes. + No sale con sus vanas pretensiones, + Aunque pone calor y grandes dientes; + Y así confuso deja la pesquisa + Del libello, diciendo que era risa. + + Tambien prendió á una dama, porque habia + De la cárcel sacado á su marido, + Con crudo corazon y tirania, + En muy brava prision la hubo metido. + La triste con dolor así decia, + Su rostro de llorar muy consumido: + "Adonde estás, Filipo ¡Ay desdichada! + Doliéraste de verme maltratada." + + "Sabráslo, pues, Rey mio, si plugiere + Al alto Rey de reyes, y sabido + El castigo harás que mereciere, + Quien con tanta crudeza me ha oprimido."-- + "En tanto yo haré lo que quisiere, + Mendieta la responde embravecido, + Y vos prestad los pies á aquestos grillos, + Que habeis, por mas que os pese, de sufrillos." + + Su marido de aquesta preso estaba, + Con dos pares de grillos y cadena, + Y aunque el Mendieta culpas publicaba, + La mayor no pesaba como avena: + Y como la muger se recelaba, + El alma de temor y miedo llena, + Al marido á sus cuestas ha sacado, + Y en la iglesia y sagrado lo ha encerrado. + + A personas muy muchas oprimia, + A viejos Españoles muy honrados, + Que á los mozos traviesos consentia + En sus vicios andar muy desmandados. + Con esto y otras cosas que hacia, + Estaban los juicios ofuscados + De todos, el remedio no esperando, + Si no morir con pena suspirando. + + Andaba la Asumpcion tan temerosa, + Que padres á los hijos no hablaban, + La muger del marido recelosa, + Las madres de las hijas se guardaban. + Justicia del Señor muy rigurosa, + Las cosas de Mendieta figuraban + Castigo en recompensa de pecados, + De los presentes vivos y pasados. + + Los Españoles viejos muy ancianos, + Con su cabello blanco y barbas canas, + A la importuna muerte ya cercanos, + Cansados de sufrir cosas tiranas, + Echaban á monton juicios vanos, + Y fingiendo esperanzas muy cercanas, + Formaban el remedio deseado, + Y así crecia la pena y el cuidado. + + Los clérigos y frailes muy á prisa + Avisos para España despachaban. + Mendieta en esto pone gran pesquisa, + Las cartas en zapatos despachaban: + El falso mensagero se lo avisa, + Y como en los zapatos se hallaban, + En callar se resumen suspirando, + Que el hablar se juzgaba por nefando. + + En esto á Santa Fé quiso bajarse + Con vana presumpcion y bizarria, + Que es víspera cercana de acabarse + Sus quiméras y loca fantasía. + De mucha gente hizo acompañarse, + Que á fuerza de su grado le seguia, + Apenas, como dicen, ha llegado, + Y vése de prisiones rodeado. + + La causa no pensada cierto ha sido, + Que no pudo hallarse fundamento, + Sino solo sentir como ha venido + De arriba del supremo firmamento. + Con Francisco de Sierra hubo tenido + Palabras, atencion pido á mi cuento, + Que no fué aquesta cosa fabulosa, + Antes la juzgo yo por milagrosa. + + Aqueste Sierra era muy honrado, + Y de los naturales muy querido, + Hombre de presumpcion y muy soldado, + Por donde era de todos muy temido. + Despues que las palabras han pasado, + Mendieta le llamó, mas no ha querido + A su mando ir, que se recela, + Que Mendieta le llama con cautela. + + A la iglesia se vá huyendo luego, + Que al fin bien vale mas salto de mata, + Que no de los amigos buenos ruego, + Segun el comun dicho dice y trata. + Mendieta sale al punto como fuego, + Y cuando nuestro Sierra no se cata, + De la iglesia le sacan sin recelo, + Sin dejarle llegar los pies al suelo. + + Como sacan del templo consagrado + A Sierra con aquella pesadumbre, + El pueblo todo junto alborotado + Acude, y de mancebos muchedumbre. + Salió gritando á voces un soldado + Sin saber lo que es; que de costumbre + Tenia de gritar; sueltan á Sierra, + Y á Mendieta la gente toda afierra. + + El pobre desque vió como aferraba + La chusma de èl, procura escabullirse + Con una poca gente que llevaba, + Que con él determina de huirse. + Como Sierra sintió que le dejaba, + Apenas acabó de desasirse, + Cuando con furia echó mano á la espada, + La chusma le acudió de mano armada. + + Juntóse el pueblo todo con él luego, + Y viendo que Mendieta fué huyendo, + Cercáronle la casa, y pegar fuego + Querian; mas sintiendo el gran estruendo + Mendieta, con temor pide á gran ruego + Le dejen: la canalla le está oyendo, + Que dice, "por amor de Jesu-Cristo + Cesad, que de mandar yo me desisto." + + El pueblo sosegó de aquel bullicio, + Y piden que dé fé un escribano + Como Mendieta cede de su oficio + Que aquesto dicen ser á todo sano. + Nuestro Rey lo tendrá por gran servicio; + El pueblo dice que este es un tirano; + Hágase aquí de todo buen proceso, + Y vaya este traidor á España preso. + + Con él se habian, huyendo, retraido + Galiano de Meira, el bullicioso, + Y Ochoa vizcaino, su querido; + No sè cual de ellos era mas vicioso. + El pueblo con instancia le ha pedido + Que si quiere tener algun reposo + Aquestos eche fuera de la casa, + Sino que le harán en breve brasa. + + Su perdicion el pobre conocida, + Hablándoles está de esta manera: + "Muy bien sabeis, amigos, por la vida + Se ha de aventurar cosa cualquiera: + Salid, porque pasada esta corrida, + Y vuelto yo á me ver en talanquera, + Yo os juro que de aquestas opresiones + Muy largo vengareis los corazones. + + Salieron, que el salir era forzado: + Los alcaldes los prenden. A Mendieta + Dejáronle salir acompañado + De guardas, porque temen no acometa + Hacer apellidando mal recado, + Que alguna gente viene, aunque secreta, + Que le puede ayudar; mas el famoso + De Tebas, contra dos no es provechoso. + + Con las guardas salía á pasearse + Al campo, por tomar algun consuelo: + No deja con lamentos de quejarse + De su triste ventura, y crudo duelo. + "¡Habrá algun tiempo, dice, de acabarse + Mi pena, mi dolor y desconsuelo! + Tendrán cabo mis males algun dia, + Pues lo tuvo mi gozo, y mi alegría!" + + ¡A que duro diamante no ablandára! + ¡A que leon cruel no conmoviera! + ¡A que hircana tigre no amansára! + ¡A que pecho mortal no enterneciera, + Si el principio y el fin considerára + De aqueste sin ventura, su quimera! + Aquel verle en su trono colocado, + Y ahora por el suelo derrocado. + + Maldita seas, Fortuna, loca, insana, + Ingrata, desleal y fementida, + Cruel, injusta, pérfida, profana, + Invida, desleal, desconocida, + Traidora, sin verdad, perra, tirana; + Mudable, sin compas, descomedida; + Seguid de la Señora sus preceptos + Que mas tiene de aquestos epitetos. + + Anduvo, pues, el triste y afligido + Mendieta, algunos dias de esta suerte, + Confuso, sin favor, aborrecido, + Y aun temeroso mucho de la muerte. + En esto su proceso concluido, + Echáronle en prision segura y fuerte, + Con fin de despacharle preso á España: + Y oid de aqueste hecho una maraña. + + Despáchanle con gente y marineros + En una muy hermosa caravela: + El alcalde Espinosa con mil fieros, + Con su gente le hace centinela: + Sin pasar veinte dias bien enteros + A San Gabriel llegaron, porque vuela + La nave, como un vivo pajarito, + Tambien con Espinosa su barquito. + + Espinosa se vuelve désque habia + Llegado con Mendieta á aquel parage; + Su gente le ha rogado convenia, + Que un poco retorciese su viage, + Y que á San Salvador lleve la via: + Hicièronlo: Mendieta con corage + Bajaba por el rio suspirando, + Y á Dios venganza de esto demandando. + + Garay, que del Perú viene huyendo, + Habiéndole Valero con presteza + Seguido, y estorbarle pretendiendo + La entrada, al Argentino sin pereza + Camina: mas Valero le siguiendo, + Sentido ha sido dél. ¡Cuanta tristeza + El pobre de Valero ha recibido, + Por ver que de Garay fuera sentido! + + Valero una jornada atras camina, + Garay envia por él con tres soldados. + Preso, delante dél se determina + De un árbol le colgar; apiadados + Los que con él están, de aquella ruina, + Y de aquellos negocios mal guiados, + Rogaron á Garay le perdonase, + Y vivo por entonces le dejase. + + La vida le concede muy rogado, + Aunque muerte civil allí le diera, + Habiéndole de boca deshonrado + Que mucho mas, decia, lo sintiera + Que haberle dado muerte y ahorcado. + Aquesto á mí Valero me digera, + Tambien Garay del hecho se jactaba, + Y en la Asumpcion á mí me lo contaba. + + Dejóle allí llorando su ventura, + Y para que no pueda ir adelante + La cosa asegurar así procura. + Arrebata un agudo pujavante, + Y jurando cumplió luego la jura. + Despálmale la mula en un instante; + La mula con dolor está gimiendo, + Y Garay con los suyos vá riendo. + + Allega á Tucuman de mano armada: + El Abrego que estaba gobernando, + Nunca supo de aquesta melonada, + Pasóse en breve á priesa caminando: + Que si la cosa fuera revelada, + El Abrego papeles ordenando, + Al Perú á Garay preso enviára, + De que el Virrey muy mucho se holgára. + + Aunque es verdad Garay se defendiera + Y así con sus soldados lo ha tratado; + Con todo, yo bien creo no pudiera, + Que habia de quedar muerto ó ligado. + A cencerros tapados sale fuera, + Y con razon se juzga bien librado: + A Santa-Fé endereza su camino; + Valero á Tucuman en esto vino. + + De lo pasado dando larga cuenta + Al Abrego, que estaba arrepentido, + Con ansias y dolor casi revienta, + Perdiendo la memoria y el sentido. + Por escrito muy largo, bien lo asienta, + Y á los Charcas el caso ha referido, + A dò Matienzo en breve ha despachado + Y al Virrey el negocio ha recontado. + + En gran manera siente la huida + De Garay el Virrey; y se sonaba + Que corriera peligro de la vida + Si el Virrey le cogiera, y procuraba + Vengar la desverguenza cometida, + Que por tal, se decia, la juzgaba: + Que quieren los señores, segun veo, + Los sirvan á medida del deseo. + + Garay á Santa-Fé llegó contento, + Y en breve á la Asumpcion ha procurado + Subir á remo y vela con el viento; + Salió de mucha gente acompañado: + Que esto de estar un hombre en grande asiento, + Y pròspera fortuna colocado, + Aumenta los amigos, y los criados; + Los pobres luego son desamparados. + + Camina el rio arriba diligente, + Que fué muy ayudado de les vientos, + Y así bien se vencía la corriente, + Por dó se satisfacen sus intentos. + La ciudad le recibe incontinente, + Y algun tiempo estuvieron muy contentos: + Mas presto de otra suerte sucedía, + Que no puede durar el alegria. + + Mendieta, que bajaba navegando, + Antes de salir al mar ha procurado + Tomar tierra, en la gente confiando + Que tiene el postrer pueblo allí poblado. + Por bajo Santa Fé vá atravesando, + Por medio de la tierra ya llegado; + Quirós, que allí mandaba, le recibe, + Mas luego al Espinosa se lo exhibe. + + Espinosa le vuelve con presteza + A embarcar desde allí en la caravela; + El triste de Mendieta con tristeza, + En demanda de España dá la vela: + El Piloto, que fia en su destreza, + Con muy grande esperanza le consuela + Diciendo, que darán en San Vicente, + De á dó podrá volver con fuerza y gente. + + Con temporal deshecho, ó de su grado + La costa del Brasil luego tomaron, + Y habiendo todos ya desembarcado + En el Rio Janeiro dó aportaron, + Mendieta su negocio recontado, + Los Lusitanos todos le ayudaron: + Determina volver, y fué de suerte, + Que de ello no sacó menos que muerte. + + Rehechos, pues, de pocos adherentes, + Salieron del Brasil en su navío, + Al Ibiaza llegaron diligentes, + Con vana presumpcion y desvario. + Juicios, parecéres diferentes, + Dividen todo el reino y señorio; + Pues esto fué la causa feneciese + Mendieta, y su soberbia pereciese. + + Así como tomaron puerto aína, + Mendieta en tierra salta, procurando + A todos maltratar con su maligna + Y brava condicion tiranizando. + La gente comarcana allí, y vecina, + De ver su crueldad está temblando, + Y los que con él vienen lo aborrecen, + Que sus cosas y hechos lo merecen. + + Habíase con él desembarcado + Alguna de la gente que venia + En el navío á vueltas: un soldado, + Por no sé que temor, de él se huia: + Por engaño y palabras ya tornado, + En dos partes por medio le partia, + Y cuelga la mitad con la cabeza + En un palo, y en otro la otra pieza. + + El piloto mayor, y marineros + Al viento dan las velas, temerosos + De ver aquestos locos desafueros, + Y al Paraná se vienen recelosos. + Dejáronle con siete compañeros, + Entre indios bautizados y amorosos. + En el navío dando vela al viento, + A Santa-Fé llegaron á contento. + + Garay, que en la Asumpcion estaba, arruina + A todos por el suelo, sin derecho + Guardar, si no lo que él solo imagina + Que puede convenir á su provecho: + Y con una soberbia cruel, maligna + Encumbra su negocio hasta el techo, + Y pobre del que él hiere con su mano, + Que no hay pollo á quien hiera así el milano. + + En esto se acordó hacer conquista + Al Nuara, que es indio muy mentado; + Hizo de los soldados una lista, + Y al pié de ciento treinta se han juntado. + Garay con mucha priesa pues se alista, + Que piensa en la conquista ser medrado; + Y el fin que se publica es, hacer guerra + Al indio levantado por la tierra. + + Los indios Guaraníes rebelados + No acuden á servir como solian, + Y siendo, como son, ya bautizados + En ritos y abluciones se metian. + Serán aquestos cuentos relatados + En su lugar, y cosas que hacian: + Con este calor salen, pues, ligeros + Garay, y ciento treinta arcabuceros: + + El rio arriba yendo navegando + Al Jejuí, muy hondo, rio pasaron; + Despues la tierra adentro van cortando, + Y al Ipaneme grande atravesaron. + En luengo dél arriba caminando, + A la Fuente de Lirios allegaron, + Dó nace el Ipané tan afamado, + A quien el indio llama _Desdichado_. + + El piloto mayor con el navío, + Llegando á Santa Fé, salió gozoso: + Alaban los de allí su desvario, + Diciéndole que ha sido venturoso. + Mendieta quedó allá sin el navío; + Dó presto feneció, triste y lloroso: + Estotros placenteros con contento + De Santa Fé salieron con buen viento. + + A la Asumpcion llegaron victoriosos, + Pensando que hicieron grande hazaña, + A donde los recibe muy gozosos, + Como si vueltos fueran ya de España. + En referir su cuento estan dudosos, + Que no saben cual cosa es buena ó daña; + Mas poco les costó, que es cosa usada + En las Indias costar lo malo nada. + + El bueno allá padece cruda pena, + Y siempre le vereis andar corrido, + Y tiénelo á ventura, y dicha buena + Estarse en su rincon solo metido. + Al malo, mal suceso no le pena, + Que si hoy dos mil desastres le han venido, + Mañana le vereis con triunfo y gloria, + Perdida de sus males la memoria. + + La causa de este mal es el anchura, + Y libertad tan grande permitida, + Que vemos una grande desventura, + Que la muy baja gente es tan tenida, + Como la que es mas noble de natura. + Es esta cosa allá tan conocida, + Que el zapatero vil y el calcetero + Se iguala con el noble caballero. + + Preguntó un caballero Trugillano, + Llamado Luis de Chaves, ceceoso, + A Hernando Pizarro, cuyo hermano + Vencido fué de Gasca, el gran mañoso: + Que si allà en el Perú, al que es villano + Y al que es hidalgo y hombre generoso, + Les daban sus medidas bien cabales; + Pizarro respondió, que eran iguales. + + Buen siglo, dijo el Chaves: allá tenga + En el Cielo mi padre, que ha dejado + Hacienda en esta tierra; allá se avenga + Aquel que por la plata allá ha pasado; + Que en mas estimo yo se desavenga + Conmigo aquel que en sangre no ha igualado; + Que la plata con esas confesiones + No es para quien tiene presumpciones. + + Dejemos esto ahora, y revolvamos + A Garay, que se siente con pujanza: + Y porque por extenso lo digamos, + Hagamos aquí fin de aquesta estanza. + Y mas que en la siguiente recontamos + Del furioso arcabuz y de la lanza, + Conviene cosas nuevas y de espanto + Comenzar á contar en nuevo canto. + + + + +CANTO VIGESIMO. + + _Cuéntase en este canto como un indio llamado Obera se intitulaba + hijo de Dios, y á un hijo suyo, Papa, y á otro Emperador; y como + Garay entró en los Nuaras, y de vuelta rompiò la palizada de + Yaguatatì._ + + + El abeja convierte, como vemos, + Las flores en la miel dulce y sabrosa, + Del araña y la vìbora leemos, + Que en ponzoña las vuelve ponzoñosa. + En nuestra santa fé bien conocemos + Que pasa desta suerte aquesta cosa; + Pues el hereje y malo, de las flores + Del Escritura torna en sus errores. + + Cuanto deba tratarse con llaneza + A los indios la Fé, vemos muy claro, + Que no se le ha de dar pan con corteza, + Al niño, dice Pablo muy preclaro. + Y pues que se conoce la rudeza + Del indio, y su juicio tan avaro, + Conviene como à niños darles leche, + Porque en ellos la fé santa aproveche. + + Martin Gonzalez, clèrigo idiota, + Que á _musa_ solamente no sabia, + Al indio predicaba que fuè rota + La torre de Babel, y que vencia + David al gran Goliath con su cota, + Con sola una hondilla que traía. + Sin esto otros misterios, altos, bellos, + Que al indio no se sufre tratar dellos. + + Un Obera quedò tan doctrinado + De los sermones deste, que fuè parte + Por donde el Paraguay arrinconado + Estuvo mucho tiempo, y de mal arte. + Despues que aqueste indio levantado + En sus tierras ha sido, luego parte + Con mucha gente é indios que traía + A sembrar los errores que tenia. + + Con este la nacion ruda, indiscreta + Del Guaranì andaba perturbada, + Que introducir pensaba nueva seta + Este indio que la tiene levantada. + La espantosa señal y gran cometa + Que se vido al ocaso levantada, + Les dice, cuando fué desparecida, + Que la tiene en un càntaro escondida. + + Y que à su tiempo habia de sacarla, + Con fin de destruir á los cristianos; + Que á aquesta causa èl quiso fabricarla, + Teniendo compasion de sus hermanos. + Tenia aqueste perro grande garla, + Y como son los indios tan livianos, + Y amigos de seguir nuevos caminos, + Forzóles à creer sus desatinos. + + Obera, como digo, se llamaba, + Que suena _resplandor_ en castellano: + En el Paraná Grande este habitaba, + El bautismo tenia de cristiano: + Mas la Fé prometida no guardaba, + Que con bestial designo á Dios, tirano, + Su hijo dice ser, y concebido + De Virgen, y que Virgen lo ha parido. + + La mano està temblando de escribillo, + Mas cuento con verdad lo que decia + Con loca presumpcion aquel diablillo, + Que mas que diablo en todo parecia. + Los indios comenzaron de seguillo + Por todas las comarcas dò venia, + Atrajo mucha gente así de guerra, + Con que daños hacia por la tierra. + + Dejando, pues, su tierra y propio asiento, + La tierra adentro vino predicando: + No queda de indio algun repartimiento, + Que no siga su voz y crudo mando. + Con este impio pregon y mal descuento + La tierra se và toda levantando, + No acude ya al servicio que solia, + Que libertad à todos prometia. + + Mandóles que cantasen y bailasen, + De suerte que otra cosa no hacian, + Y como los pobretes ya dejasen + De sembrar y cojer como solian, + Y solo en los cantàres se ocupasen, + En los bailes de hambre se morian, + Cantàndoles loores y alabanzas + Del Obera maldito y sus pujanzas.[82] + + Un hijo que este tiene, se llamaba + Por nombre Guiraró, que es _palo amargo_. + Del nombre Papa aqueste se jactaba. + Con este el padre, dice, "yo descargo + La grande obligacion que à mí tocaba, + Con darle de pontífice el encargo." + Aqueste es el que viene bautizando, + Y los nombres à todos trasmutando. + + No quiero mas decir de sus errores + De que andaba la tierra alborotada + En todo el Paraná, y sus rededores; + Y así se fué tras él de mano armada. + Mas como este tenia corredores, + Y gente puesta siempre en gran celada, + En viendo la pujanza conocida + Del enemigo, pónese en huida. + + Aqueste fué la causa que estuviese + La tierra levantada, como estaba, + Y que á servir al pueblo no viniese. + Tambien Garay, digimos, publicaba + La guerra contra este, aunque tuviese + Otro designio, al fin, pues, caminaba, + Cuando Fuente los Lirios ha tomado, + Dò nace el Ipaneme desdichado. + + Tomando los soldados esta fuente, + Sus tiendas y sus toldos asentaron; + Entorno de la cual, alegremente + Del prolijo camino descansaron. + De un bosque muy cercano de repente + Dos indios salen fuertes, y llegaron + Dó estaba nuestra gente reposando, + Y de los dos, el uno está hablando. + + "A tan altivo, dice, atrevimiento + No habia de ofrecerse desafio, + Mas castigo hacer para escarmiento + De vuestra presuncion y desvarío. + ¿Porqué os osais meter en este asiento, + Con tan flaca pujanza, y poderío? + Salid, con lanza, espada, y con escudo, + Que me basta esta pica, aunque desnudo. + + "Pudiéramos traer arcos y flechas, + Mas quiere el gran Cacique sean probados + De vosotros ahora estas derechas, + Que tienen mil cervices quebrantadas. + Por tanto apagareis tambien las mechas, + Que son armas al fin aventajadas, + Y con lanza y espada, ó á los brazos + Hagamonos de presto aquí pedazos. + + "Dos somos, salgan dos, tres, cuatro, luego + De aquellos que presumen ser valientes, + Que por temor ó miedo, ni por ruego + No habernos de afrentar á los parientes." + Al punto que esto oyeron, como un fuego + Saltaron dos mancebos diligentes, + Inciso y Espeluca, sus espadas + En las bravosas manos empuñadas. + + Pitum y Corací, como los vieron + Salir con tal esfuerzo y gallardía, + Con rabia y con furor arremetieron, + Y las picas calaron á porfia. + Los gallardos mancebos acudieron + Con tal ardid y maña y osadía, + Que traban en un punto tal batalla + Que Marte no cansára de miralla. + + Al Inciso Pitum le cupo en suerte, + Que en el aire parece salta y vuela, + Con su pica tostada, grande y fuerte, + Por cien partes le rompe la rodela: + Y aunque parece darle ya la muerte, + De tal suerte el cristiano se desvela, + Que pierde Pitum toda su esperanza, + Que el cristiano le corta media lanza. + + El bravo Corací al Espeluca, + Con ánimo bestial encrudecido, + Le tiene á mal traer, y á la boruca, + El suelo su tropel ha ennegrecido. + Con fuerza con la pica le trabuca, + El cristiano con maña, guarecido + Se tuvo, porque estando de rodillas + A Corací ha herido en las megillas. + + Inciso, como vé que le faltaba + La media de la pica á su enemigo, + Con ánimo mayor mas se arrojaba, + Y un golpe le tiró junto al ombligo. + Pitum, del corazon fuerzas sacaba, + Que no las tiene todas ya consigo, + Y viéndose sin fuerzas y acosado, + A los brazos venia denodado. + + El cristiano, que siente lo que quiere, + Por ver como se estira y endereza, + Con fuerza de alto abajo bien le hiere; + Y aunque el golpe arrojaba á la cabeza, + La mano le cortó. Si no huyere + Pitum ha de morir en breve pieza; + Mas él está tan ciego en no huirse + Que mas quiere morir que escabullirse. + + Al fin, como se vé sin una mano, + Y el dolor que padece le atormenta, + Volviendo las espaldas al cristiano, + El resto de la pica al suelo abienta. + Huyendo vá á gran priesa por el llano, + Que ya no se le acuerda del afrenta; + El otro, que se vió sin Pitum, solo, + Aprieta con mas fuerza que el Eolo. + + Inciso y Espeluca, mal heridos + Quedaron, y confusos de este trance, + Por ver los enemigos ya huidos, + Sin que ellos puedan irles en alcance; + Que el Capitan prohibe sean seguidos, + Diciendo que bastaba el bello lance, + Y que del hecho suyo, fama y gloria + Merecen, pues quedaron con victoria. + + Pitum y Corací van sin pereza + Huyendo, como suelen, de los lazos + Las zorras escaparse, con destreza, + Haciendo los cordeles cien pedazos. + A no tener tal maña y ligereza, + Quedáran hechos piezas, pies y brazos: + Mas juzgan por mas sana la huida, + A trueco de escapar libre la vida. + + Llegados á su estancia relataron + La batalla, y rencuentro que tuvieron; + A su cacique bien representaron + El peligro notable en que se vieron. + Los golpes y heridas demostraron, + La mucha roja sangre que vertieron, + Pitum, perdí mi mano la derecha, + Dice, y estotra nada me aprovecha. + + El Corací, con ansia dolorosa, + Echad, dice, Señores, en remojo + Las barbas, pues que veis cual vá la cosa, + Que me cuesta el rencuentro el diestro ojo: + No he visto gente yo tan bellicosa, + Les dice: no penseis que esto es antojo, + Que son hijos del Sol estos varones, + Y mas bravos que tigres y leones. + + El gran Tapuy Guazu con pecho fiero + Soltando la voz triste y lastimera, + Mi fin, dice, se llega ya postrero, + La hora se me acerca postrimera: + Mas conviene la vuestra aquí primero + Se cumpla, y encendida una hoguera + A Corací y Pitum, porque tornaron + Con tal nueva, allí vivos los quemaron. + + Y junta luego al punto allí su gente + Y desta forma á todos ha hablado: + "Amigos, cosa es muy conveniente + Que aqueste caso sea bien mirado; + Que las cosas tratadas de repente + No suelen suceder en buen estado: + Por tanto el parecer de cada uno + Es justo que se escuche de consuno." + + Primero á Urambia dijo que hablase, + Y aunque él con discrecion lo rehusaba, + Porque Tapuy Guazu no se enojase, + Al fin con ronca voz así hablaba: + "Antes que nuestras tierras ocupase + El español soberbio, se sonaba + Que habia de perderse nuestro estado, + Y ser de nuevas gentes conquistado." + + "Yo puse en este caso diligencia + Mirando las estrellas y planetas; + Tambien tuve gran cuenta y advertencia + En ver andar errando los cometas, + Y enseñame tambien ya la experiencia, + Por ver otras naciones ya sujetas, + Que no han de bastar fuerzas ya de manos + Contra el poder soberbio de cristianos." + + "Así que, me parece, que conviene + Con gozo recibir al enemigo, + Y pues que con poder y fuerza viene + Tomémosle por fiel y buen amigo. + Y es justo que en la tierra no se suene + Que al español no damos buen abrigo, + Que al punto le darán contrarias gentes, + De á dó resultarán inconvenientes." + + Muy duro les parece este consejo + A todos los que estaban congregados; + Mas tienen reverencia al cano viejo + Y á sus hechos heróicos y afamados. + Curemo, con muy grande sobrecejo, + Se sale con sus hijos á los lados + Oyendo esto, y no dice cosa alguna, + Y con su gente entró en una laguna. + + Tapuy Guazú mandó, pena de muerte, + Que de la junta nadie se saliese, + Y que todos hablasen por su suerte, + Y el caso con amor se decidiese. + Berú, de gran valor, indio muy fuerte, + Al cacique le dijo le plugiese + A Curemo llamar, pues conocia + Su suerte, su valor y valentia. + + Dos indios á llamarlo se partieron + Per órden del cacique y mandamiento: + Por la laguna adentro se metieron, + A dó el padre á los hijos juramento + Les toma (de cumplirlo prometieron) + Que mueren en defensa de su asiento, + Les dice, pues mejor es buena muerte, + Que vil, y desastrada y triste suerte. + + Los mensageros dieron su recado, + Curemo respondió modestamente, + Que estaba en la laguna ya alojado, + Y que quiere meter allí su gente, + Por no dar ocasion á que el soldado + Le haga mal: que luego incontinente + Irá al consejo y junta con presteza; + Y su gente recoje sin pereza. + + Sus mugeres é hijos ha metido + En la laguna adentro, y gran pantano, + Y como los demas lo han entendido + Juzgaron su consejo por muy sano. + Y en tanto todos ya se han resumido, + Que de paz recibiesen al cristiano; + Mas que mugeres, hijos se metiesen + A donde los cristianos no los viesen. + + Curemo allí salió disimulando + El juramento hecho que tenia: + Garay se llega á priesa, caminando + Con gran estruendo, grita y vocería. + Los indios que le estaban esperando, + Vencidos de temor y cobardía, + Tras la chusma se fueron, mas Curemo + Mostrado ha su valor por gran estremo. + + Al español espera, y con gran brio + Le dice, que no pare en este asiento; + Que veinte leguas mas, hay gran gentío + Dó satisfacer puede bien su intento. + Pasado el Yaguarí, famoso rio, + Los soldados irán con gran contento, + Y á veinte leguas, poco mas ó menos, + Los campos hallarán de gente llenos. + + Curemo, que esto dice, les ofrece + La guia, que les guie bien derecho; + Su concejo tomar bien les parece, + Sintiendo que vendrá de ello provecho. + El indio se retira, que anochece, + Y vuelve á la mañana con despecho, + Porque al alma le llega á este pagano + De ver nuestro real en aquel llano. + + Gran priesa dá á Garay para que salga, + Diciendo, que la priesa le conviene, + Que della cuanto pueda bien se valga, + Que corre gran peligro si detiene + La partida; y en viendo que cabalga + Garay, nuestro Curemo placer tiene, + Y dice á voces altas, la victoria + Espero que ha de ser con grande gloria. + + Los cristianos saliendo caminaron + Llevando guias, dadas por Curemo: + El rio Yaguarí atravesaron, + Que entre otros rios vemos ser supremo. + A los Tapuí Miries allegaron + De que placer reciben por extremo; + Asalto dan al tiempo que amanece, + Por dó la triste gente mal padece. + + Estaban estas gentes con contento: + De cristianos no piensan la venida; + El subito temor y sentimiento + Les hace huyan todos de corrida. + Oblígales á muchos el lamento + De hijos y muger á perder vida; + Acude cada cual al arco y flecha, + Con ver venir la muerte muy derecha. + + Al fin, en cuatro pueblos que se ha dado, + Algunos que defensa procuraban, + La vida entre las lanzas han dejado. + Aquellos que á prisiones se entregaban, + Por ver ya su negocio mal parado, + Con vida por cautivos se quedaban. + Quinientas y mas piezas fué la presa, + Que vino desta vez cautiva y presa. + + La vuelta dá Garay, con gran recelo + Que venga el enemigo con pujanza: + Lamentan los cautivos aquel duelo, + Y suerte miserable y mala andanza, + Al gran Tapui Guazù llega de un vuelo + A dó sale de viejas una danza, + La victoria con cantos celebrando, + Y la gente vencida lamentando. + + Alegre y apacible y muy graciosa + La tierra por aquí vimos, poblada + De frescas arboledas, y abundosa + De caza, y nunca ha sido conquistada. + La gente es labradora, y codiciosa + De guerra, y es en ella muy versada; + Mas tómalos Garay muy descuidados, + Y asì pudieron ser desbaratados. + + Tapui Guazú holgò de la venganza, + Que vido en su enemigo aherrojado: + Mas pone con los suyos vigilanza, + Que no les haga mal algun soldado. + Al fin de paz quedó con la esperanza + Que dió, con prometer que de su grado + Queria al Español ser repartido, + Por no ser de otros indios ofendido. + + Urambía y Curemo se han asido + En esto, y mal revuelto que decia; + Urambìa la causa solo ha sido, + Que sin hacerles mal Garay salia. + Curemo le ha sobre esto desmentido, + Remítese este caso, y la porfia + A la prueba mas cierta en estacado: + El campo les fuè á entrambos señalado. + + Urambía las armas señalaba, + Que son pica, macana y palometa,[83] + A cada cual padrino acompañaba: + Con Urambía sale Urambieta, + Xiantombia à Curemo se llevaba, + Y al son de una ronquisima corneta, + Metidos en su fuerte palizada. + La batalla feroz fué comenzada. + + No creo año se llevan los guerreros, + Que entrambos son muy viejos y muy canos + Los golpes que se dan terribles, fieros, + No dejan, donde aciertan, huesos sanos: + Andan sanguinolentos carniceros, + Como de Irlanda suelen los alanos, + Y mas que hircanos tigres espantosos, + Y en ver su propia sangre muy gozosos. + + De ver era los dos con el concierto + Y ánimo feroz que combatian; + Sin falta, à cada cual dellos por muerto + Los que mirando estaban, le tenian. + Estaba cada cual dellos tan cierto + En el herir, que entrambos parecian + Ser uno: mas Curemo hubo perdido + La pica, que en dos piezas se ha partido. + + La macana con furia fuerte afierra, + Y espera con esfuerzo al enemigo: + Urambía la pica cala y cierra, + Y diérale por medio del ombligo; + Mas Curemo diò un salto de la tierra, + Y con tan grande maña dió consigo + A un lado, que pasò la pica en vano, + Y así quedó Curemo desta sano. + + Con la pica le lleva gran ventaja + Urambìa; mas es tan animoso, + Que los golpes y botes le baraja, + Con un ardid y esfuerzo valeroso. + De sangre el verde prado ya se cuaja, + El Sol encubre el rostro luminoso, + Viniendo ya la noche obscurecida, + Y no vemos victoria conocida. + + Los Jueces los ven à la mañana, + Y por igual los hallan mal heridos: + De combatir entrambos tienen gana, + Y defender con fuerza sus partidos. + Juzgóse por mejor cosa y mas sana, + Que fuesen por sentencia convencidos, + Que cierta es à los dos ambos la muerte, + Volviendo á la batalla cruda y fuerte. + + Contra alguno juzgar nadie se atreve; + Y siéndoles juez ya señalado, + A entrambos, dice, honra igual se debe, + Y que es cualquiera dellos buen soldado. + Ninguno hay que el decreto desapruebe, + Y asi dice el Juez muy denodado, + "Lo que he dicho, pronuncio y lo sentencio, + Y pongo al caso fin aquì y silencio." + + En tanto que esto pasa, presuroso, + Juntando en Ipaneme mucha gente, + Andaba Guayracá muy valeroso, + Astuto, sábio, artero y muy valiente. + En un espeso bosque, deseoso + De librar del cristiano bien su gente, + Compuso una terrible palizada, + De aguas y comidas abastada. + + El fuerte fuè con maña fabricado; + A los lados con muchos torreones + Estaba à todas partes resguardado + Con sus trincheas, fosas y bastiones. + Sin duda Satanás ha revelado + A Guayracá el modelo è invenciones, + Que nunca estuvo en Africa ni Italia, + Ni menos en Castilla ni Vandalia. + + Juntó para este fin toda la tierra, + E hizo grande junta y llamamiento, + Publica à fuego y sangre cruda guerra, + Celebra del cristiano el finamiento, + Ofrece en sacrificio una becerra, + Y las cenizas della por el viento + Desparce, por señal y por memoria, + Que contra el Español habrá victoria. + + Yaguatatí de presto se le ofrece + Con mas de dos mil indios de su mano: + Por alferez, le nombra, y lo merece. + Con mil indios acude Tanimbano, + El gran Cayapey no desfallece; + Ibiriyù, tambien mozo galano, + Acude aquel con mil menos ochenta, + Estotro con doscientos y cincuenta. + + Yacaré y Tapucagn no se quedaron, + Que cada uno trescientos y cincuenta + Traia: de esta suerte se juntaron + Al pié de cinco mil á buena cuenta. + En la estacada y fuerte se encerraron, + Sin que salir alguno se consienta: + Y si salen algunos, muy aína + Acuden à la trompa y la bocina. + + Asì con gran contento deseaban + Que venga el español para probarse; + El tiempo, noche y dia lo gastaban + En su estacada, y fuerza y repararse. + La flecha, pica y dardo ejercitaban, + A sus solas procuran ensayarse. + El maracà, bocina, y atambores + Resuenan por el bosque y rededores.[84] + + Garay que caminaba, desque llega + Dó se siente esta grita y alboroto, + Atraviesa por medio de una vega, + Hasta dar en un verde y grande soto. + La gente guayracana estaba ciega, + En un momento el campo les fué roto, + Mas viendo las mugeres les llevaban, + Con fuerzas defenderlas procuraban. + + De temor de la trompa que sonaba, + Y el tropel y ruido del caballo, + La chusma el fuerte ya desamparaba, + Que al español no quieren esperallo. + El Guayraca á los indios animaba, + El español comienza á escopetallo; + Mas tiene tal destreza el perro viejo, + Que á su defensa hallò buen aparejo. + + Desde un tronco muy grande desembraza + El Guayraca una flecha, y la ha fijado + En un árbol, pensando que hizo caza + En Garay: una voz ha levantado, + Diciendo, Capitan, desembaraza + El campo, pues ya ves que te he clavado; + Mas Inciso diò al perro por la frente, + Y cae Guayraca luego de repente. + + Yaguatatí en un punto embravecido + Como toro muy bravo de Xarama, + Entre los españoles se ha metido, + Y sálele al encuentro Valderrama, + Y Osuna, de los cuales mal herido + Los dientes rechinando, bufa y brama, + Y dice: por matarme satisfechos + No vais; y mete el dardo por su pecho. + + Luis Martin, con ànimo lozano + Encuentra à Mayrayú, y de estocada + Por los pechos le hiere, y dá en el llano + El indio, y al caer quebrò la espada; + Que no pudo sacarla el trugillano, + Segun estaba fija y enclavada; + La macana del indio toma presto, + Con que piensa vencer á todo el resto. + + Castillo, con su espada, y la rodela, + A diestro y à siniestro và hiriendo; + Cuyapei en herirle se desvela, + Y viendo que le acierta, vá huyendo. + Así como lo vido Valenzuela, + Tras el indio con furia fuè corriendo: + El trueco le dió luego del flechazo, + Y en tierra le tendió de un pelotazo. + + Bañuelos de esta hecha, y Espinosa, + El infierno poblaron de paganos, + Y viendo que la gente temerosa + Discurre sin consuelo por los llanos, + Viniendo ya la noche tenebrosa, + Volvieron al real libres y sanos; + Empero de la sangre que han vertido + Teñido el rostro, manos y vestido. + + Este dia vi un indio que llegaba + A mi: con una cruz viene en su mano; + Con muy grandes sollozos me hablaba. + "Por Dios que murió en esta Soberano, + Me dice, ya me val, pues te obligaba + El ser tu mi Señor Arcediano." + Diciendo estas razones se me llega, + Y al caballo y estribo se me pega. + + Aqueste en la Asumpcion habia servido + A Bartolomé Barco de Amarilla; + Despues con otros indios se ha huido + Al Obera siguiendo y su cuadrilla; + Y viendose en peligro, ya vencido, + A mi lado se pega y á la silla. + Valiòle el escogerme por padrino, + Que el tiempo le enseñó lo que convino. + + El Obera, maldito, dado habia + La cruz à aqueste indio y deputado: + Por sacerdote, y santo le tenia; + Despues de aqueste fui bien informado + De aquellas ceremonias que hacia + Aquel maldito indio y endiablado; + Y como Papa à un hijo intitulaba, + Y al otro Emperador y Rey nombraba. + + El uno bautizaba, trastrocando + Los nombres que los indios ya tenian: + El otro los delitos castigando + Andaba, que los indios cometian: + El Obera, su padre, predicando, + Yo ví que unos mestizos le seguian, + Y puse gran calor yo por haberlos, + Y al fin hube con maña de cojerlos. + + Con un muchacho mio, conocido, + Ladino en gran manera y ardidoso, + Enviando à decir como habia ido + De remediarlos estando deseoso: + De Logroño un mestizo fuí creido, + Y á mi toldo se vino muy gozoso; + Tratè de perdonarle si traía + Los otros dos, y al punto lo hacia. + + Otro mestizo andaba levantado, + De nacion portugues, y publicaba + Contra el Misterio Santo consagrado + Formadas heregias, que hablaba. + Oyéndole, le dijo otro soldado + Que mirase muy bien lo que trataba, + El cual me diò noticia de este caso, + Y yo salí de casa muy de paso. + + De blanco me vestì, y con sombrero + De paja, en mi caballo à la gineta, + Llevando solamente un compañero, + Y cada cual á punto una escopeta: + Espias yó le puse, tan lijero. + Que venida la noche muy secreta, + En un bosque le prendo, y amarrado + A la ciudad le traigo à buen recado. + + El que fingìa ser Papa, y compañeros, + Jamas nos esperaron en la guerra; + Que aunque suele traer muchos flecheros + Y sale muchas veces de su tierra, + Por saber ya que son arcabuceros, + En los bosques, y montes bien se encierra. + El Guayraca, que hizo palizada, + Quedó muerto, y su tierra desolada. + + Doscientas, ó mas piezas se sacaron + De aqueste asalto, y guerra Guayracana; + Algun tanto con esto reposaron + Los indios de la tierra comarcana: + Los nuestros con contento celebraron + El triunfo de victoria tan galana, + Y à la Asumpcion volvieron victoriosos, + Alegres, placenteros y gozosos. + + Mas no puede durar el alegria, + Que nunca puede haber gozo cumplido: + Pues vemos que al placer dolor seguia, + Y al dolor el placer se le ha seguido. + Decir quiero un motin que sucedìa, + De mestizos malvados mal urdido. + Descanse pues un poco aquí mi pluma, + Y luego lo pondrá en muy breve suma. + + + + +CANTO VIGESIMO-PRIMERO. + + _Puebla Garay á Buenos Aires: levantase en Santa-Fé los Mestizos y + eligen por su General à Cristoval de Arevalo; el cual alumbrado de + Dios, cortó las cabezas á los principales del motin, y restituyó al + Rey su tierra._ + + + Mi ronca voz desmaya, desque siento + El bravo laberinto en que me meto, + Habiendo de escribir el alzamiento + De la gente soberbia; que prometo, + Que si durára aquel levantamiento + Un mes, todo el Perú fuera sujeto + A la diccion y mando de tiranos, + Con solo la ocasion de estos livianos. + + Habiendo de la guerra descendido, + Poblar á Buenos Aires fuè acordado: + De la Asumpcion Garay hubo salido, + De todos adherentes aprestado; + Con él muchos soldados han venido, + Y habiendo en Santa-Fé desembarcado, + Allì estuvieron dias esperando, + Los caballos, que vienen caminando. + + Rehecha en Santa-Fé aquesta armada, + Camina á Buenos Aires por el rio, + Tambien por tierra va gran cabalgada + De gente, que no teme sol ni frio: + Y siendo ya la cosa bien guiada, + A pesar de la tierra y su gentìo, + Los unos y los otros allegaron + Al puerto Buenos Aires, y poblaron. + + El guaraní penoso està mirando + La cosa como pasa, y determina + En èl, pasado tiempo, imaginando + El pueblo deshacer con cruda ruina, + La guerra por la tierra pregonando, + La gente se juntó circunvecina, + Y dieron á los nuestros grande guerra, + Los unos por la mar, otros por tierra. + + En el puerto el navio surto estaba, + Con balsas y canoas à los lados; + La parte por aquí bien se guardaba, + Que todos bien estaban aprestados. + La gente que por tierra caminaba, + A media noche llega: los soldados, + Que estaban sobre aviso en centinela, + Salieron, y escuchad la escarapela. + + Al punto que los indios grita dieron, + Soltaron mucha fuerza de flechazos + Con fuego, y las flechas encendieron + Las tiendas de algodon y cañamazo. + Con presteza los mozos acudieron, + Tirando tan terribles cañonazos, + Que cierto figuraba por el llano + Andar furioso y listo el dios Vulcano. + + Tabobà, el valiente y animoso, + Por General venia de esta gente; + Andaba por el campo muy furioso. + A caballo salió muy de repente + Inciso, que en amores venturoso + Ha sido, y en la guerra muy valiente: + A su suegro imitando, en breve pieza + A Tabobá ha cortado la cabeza. + + Los indios, como vieron que faltaba + El Capitan que fuerzas les ponia, + Y que el cristiano mucho mas ganaba, + Y su partido de ellos fallecía, + Al son de una bocina que sonaba, + En òrden cada cual se retraia: + Mas viendo que los nuestros les seguian + Sin órden, y con priesa, ya huian. + + Habiéndose los indios, pues, huido, + Los nuestros han quedado sosegados; + Las tierras entre sí han repartido, + Contentos de se ver que están poblados. + A Castilla el navio se ha partido, + Llevando de estas cosas los recados; + De muchos sus maldades y sus tratos + Allá fueron metidos en zapatos. + + La nave se partió muy presurosa, + De cueros y de azucar bien cargada; + La gente que và en ella, va gozosa + Con fin de dar la vuelta apresurada. + No và de ingles corsario temerosa, + Que en el aire parece que es llevada: + Con viento sur en popa navegando, + Por cima de las aguas va volando. + + La gente, con su pueblo, que ha poblado, + Está contenta, alegre y placentera; + El fuerte tienen hecho torreado, + Muy cerca de la playa y la ribera. + Alegre está este sitio, acomodado, + De vista y parecer en gran manera: + Las cosas se dan todas de Castilla, + Que el temple se semeja al de Sevilla. + + Estando la ciudad asì poblada, + La Trinidad por nombre le pusieron, + Y la gente en cabildo congregada, + Alcaldes ordinarios eligieron. + En esto en Santa Fè gran melonada + Se junta de mestizos, y escribieron + A Tucuman, al Abrego, diciendo + Lo que entre ellos andaban mal urdiendo. + + Noticia los mancebos han tenido + De aquellas provisiones con que vino + Valero à Cotagayta, cuando ha sido + Despalmada su mula en el camino. + Pues esto, y otras cosas que han sabido, + Les mueven á emprender un desatino, + Tan fuera de razon y tan tirano, + Urdido de un juicio muy liviano. + + Venialvo, Gallego, Ruiz Romero, + Y el gallardo de Leiva, muy valiente, + Villalta con Mosquera, compañero, + A su opinion trageron mucha gente; + El camino, decian, carretero + Es atajar el mal é inconveniente, + Que estamos de Garay muy oprimidos, + Conviene abrir los ojos y sentidos. + + Servicio al gran Virrey, dicen, haremos + En prender à Garay malo y travieso, + Y libres deste caso quedaremos, + Si al Virrey le enviamos presto preso. + Del caso à Tucuman avisaremos, + Que no puede venirnos mal suceso: + A Villalta y Ruiz por mensageros + Al Abrego despachan muy ligeros. + + Por dos veces ò tres se han carteado, + Y en breve se ha forjado la maraña: + Lo que Abrego con ellos ha tratado + No sé decir, que usò siempre de maña. + Una noche con cartas han llegado, + Y al punto con tirana y cruda saña + Prendieron al teniente, y à Olivera + Alcalde, y à un sobrino del buen Vera. + + En casa de Venialvo se juntaron + Con cotas, arcabuces, morriones: + A la gente plebeya convocaron, + Con sus fingidas causas y razones. + Su maldito designo confirmaron, + Vencidos de livianas pretensiones, + Su muger al de Leiva le decia, + Que su pescuezo à esparto ya le olia. + + El dice: "como Reyna, espera bella, + Muy rica, muy contenta, y gran señora." + "Al menos no seré, dice la bella, + Contra nuestro Filipo yo traidora, + Muger de traidor, sí: maldita estrella + La vuestra, y desdichada y triste hora, + En que fuistes conmigo desposado, + Pues contra nuestro Rey sois levantados." + + Estando de esta suerte rebelados, + Eligen capitan que gobernase, + Y mandan que saliesen desterrados + Los españoles luego, sin que osase + Quedar alguno, tèrminos pasados: + Y el que tiene muger se la llevase, + Que solos poseer quieren la tierra, + Pues solos la ganaron en la guerra. + + Arevalo por todos fué elegido + Por General, caudillo desta hecha; + Y aunque lo recusaba, no ha podido + Dejar de lo aceptar. Si fuè desecha, + No sè: mas ví que, el cargo recibido, + Un bando general y pregon echa, + En que manda que todos se juntasen, + Y municion con armas registrasen. + + Acude Venialvo, que lo oyera, + Y con soberbia grande y arrogancia + Al General hablando, asì dijera: + "En eso pongo yo gran vigilancia, + Por ser cosa que à mi perteneciera, + Pues soy Maese de Campo, y la ganancia + O pérdida del campo se me fia, + Como á quien, bien sabeis, pertenecia." + + El General responde: "aquel que tiene + Tal cargo, hacer todo lo posible, + En su tanto y manera le conviene." + "Haráse lo que fuere convenible, + Le dice Venialvo, y no le pene; + Y pues que es cortesano y apacible + El vulgo popular, en paz me tenga, + Que contra el Taborlan bastó que venga." + + En su falso contento mal habido + Estaban estos tristes, procurando + Sustentar el tiránico partido + Contra quien lo impidiese, batallando. + El inmenso Señor ha socorrido + Con su favor, en muchos inspirando + A conocer el yerro y el engaño + De su gran perdicion y triste daño. + + El General con otros, de secreto + Conciertan, y cualquiera bien le ayuda, + Que el remedio se busque mas perfeto, + Con que al real servicio bien se acuda: + Santa Cruz, un hombre muy discreto, + Ramirez, Aguilera, gran ayuda, + Con Juan Martin, y otros compañeros, + En este caso fueron muy lijeros. + + De dos en dos, á un punto, concertaron, + Que acudan á herir á cada uno + De aquellos mas valientes que forjaron + Aqueste rebelion tan importuno: + Y todos juramento se tomaron + Sobre un libro misal, muy de consuno, + De morir, ó matar con propias manos + Al bravo Venialbo, y los tiranos. + + Allega el General à la posada + De Venialbo, que estaba descuidado, + Y sale sonriendo á la parada: + Acude Santa Cruz muy denodado, + Y en el cuello le dá una puñalada: + Palabra Venialbo no ha hablado, + Que volviendo los ojos hàcia el cielo, + Al punto se tendiò muerto en el suelo. + + La voz del Rey sonó muy prestamente: + Gallego con temor dice á Aguilera, + "Ayudame, compadre, diligente." + Responde, ayudaré de esta manera: + La cabeza le hiende por la frente; + Los sesos salen fuera la mollera; + Y dice: "no no hay compadre en tiranía, + Que el Rey es mi compadre en demasía." + + Ramirez acudió y la parentela + Al bravo Leiva: el jóven que dormia + En camisa saliò, que á estar en vela + Mostràra su valor y valentia. + El hilo le cortaron de la tela + Que el triste sin ventura mal tegia. + Su esposa con dolor está llorando, + Y sus rubios cabellos arrancando. + + Diego Ruiz, que estaba descuidado, + Oyendo la gran grita y el mormollo, + A la plaza salió, y despedazado + El un punto le ponen en el rollo. + Era, cierto, valiente y esforzado, + Y bello sin ventara este criollo: + Dañòle al fin la mala compañía, + Que natural muy bueno le tenia. + + A Romero en aquesto mal herido, + Al pié del rollo estaban confesando, + Y en breve fuè del rollo suspendido, + Y à priesa à todos juntos cuarteando. + Por el campo y caminos repartido + Los cuartos sean, la causa publicando + Las letras que en los palos se ponian, + Que bien los que pasaban las leían. + + El General soltó luego los presos, + Y al teniente le entrega la bandera, + Y hàcele, que forme los procesos, + De como sucediò de esta manera. + Mosquera, como vió tales sucesos, + A Córdoba camina à la lijera. + Rubira à la sazon allí mandaba + Y préndele, y muy presto le soltaba. + + Villalta vide yo que se ha escapado, + El que hizo oficio de cartero; + Acòjese á los pies, y en emboscado + Dejó pasar el tiempo carnicero: + Despues en San Francisco se ha encerrado + Tomando al Guardian por su tercero; + Su causa entre compadres fenecida, + Escapa por entonces con la vida. + + Algunos mas mancebos presos fueron + Que en aqueste motin fueron culpados; + Procesos contra todos se hicieron, + Mas fueron sobre peine fulminados. + Mosquera, y el Villalta, que huyeron + A Santiago, en mal punto ya llegados, + De su triste desastre dieron nueva, + Y á Lerma de su intento dieron prueba. + + El Licenciado Lerma en este punto + Entraba á gobernar en Santiago. + Su venida no saben, y está junto + Con su gente haciendo grande estrago. + De amigos, y favor está disjunto + El Abrego en aqueste fuerte trago, + Y el Lerma pretendía así cojerle + Porque intencion traía de prenderle. + + En el Perú la fama habia volado, + Con falsa presumpcion, ó verdadera, + Que aqueste Abrego estaba medio alzado; + Por tanto viene Lerma á la ligera. + Tomóle de improviso y descuidado, + Que no sé de otra suerte lo que fuera; + Envia seis soldados con su hermano + Antonio Mirabal, el sevillano. + + De parte de su hermano le decía, + Que viene á le servir ya proveido + Por mandado del Rey, que acá le envía + Por su Gobernador. Mal lo ha sentido + El Abrego, que á Lerma conocía: + En cólera los dos se han encendido, + Y mientras algun tiempo se gastaba, + El Lerma con su gente ya llegaba. + + Sintió, como llegó, que andaba estruendo, + Sonido de arcabuces y gran grita, + Al Abrego prenderle pretendiendo, + El Mirabal, vereis tanto se incita: + El Abrego la fuerza resistiendo, + Que se mete ya en colera infinita; + Estaba el sin ventura ya tan ciego, + Que poco aprovechaba con el ruego. + + El Lerma le prendió, y puso prisiones, + Y á aquellos que al presente le ayudaron; + Que poco aprovecharon las razones, + Que en su defensa al Lerma presentaron. + De aqueste trance, bregas, y pasiones, + Algunas pesadumbres se inventaron: + Hernán Mésia y Sotelo aprisionados + Aquí fueron, que dicen ser culpados. + + A tal punto, sazon, y coyuntura, + (Que cierto es de notar) llegando nueva + Del motin paragueño y su locura, + Tomó Lerma el principio de su prueba. + Movióles á venir su desventura + A Villalta y Mosquera. Cuanto deba + Huir de la ocasión quien ha pecado, + A todos la experiencia ya ha mostrado. + + Para huir la pena del delito + Que dá Dios al que peca en la otra vida, + Conviene al pecador esté contrito, + Se culpa en confesion sacra plañida. + Mas suele otro castigo: ser inflíto + Por temporal justicia la huida, + Y salto de la mata es el remedio + Mejor, que no meter buenos en medio. + + Mosquera se escapó bien de la ira + Y furioso tropel de sus parientes; + Y el triste de Villalta de la dira + Y brava confusion é inconvenientes + Mas ninguno de aquestos ambos mira, + Que huye el peregil, y que en las frentes + De entrambos nacerá con tal cogollo, + Y presto se verá puesto en el rollo. + + De Lerma no huyeron la presencia, + Pensando recibir merced cumplida; + El pone en los guardar gran diligencia, + Y su causa y su culpa conocida, + Contra los dos pronuncia tal sentencia: + Que luego les privasen de la vida, + En el rollo fijando sus cabezas, + Y los cuerpos en palos hechos piezas. + + Por indicios y causas que no cuento, + Que de estos los procesos estan llenos, + Al Abrego dá Lerma gran tormento + Con otros que no estaban muy agenos + De saber sus secretos: mas no siento + Los secretos si malos son ó buenos, + De Santa-Fé el motin bien impidiera, + El Abrego, se dice, si quisiera. + + Murió á cabo de dias, y no habia + El Lerma su negocio fenecido; + Despues que muerto fué, se fenecía, + Y el negocio á los Charcas há salido, + El Audiencia lo hecho rescindía. + Hernan Mesía y Rubira han recibido + Contento con Sotelo, y se holgaban, + Por ver como por libres ya les daban. + + Yo, cierto, que entendí de esta reyerta + De Santa-Fé algun tanto, y de aquel hecho + Por cosa averiguada tengo y cierta, + Que hizo Lerma en ir grande provecho: + Que en ver allá que estaba allí á la puerta, + Quien guardar procuraba el fil derecho; + La canalla Argentina reposaba, + Y el nombre de Fílipo celebraba. + + Verdad es, que hay tambien otros quejosos, + Que dicen, por se ver muy afligidos, + Negocios de este Lerma escandalosos; + Mas eran enemigos conocidos, + Y á veces suele haber casos forzosos, + Que obligan á los hombres entendidos + A dar en Scyla de ojos, procurando + A Caribdis huir, que está esperando.[85] + + Victoria en esto viene, por prelado + Envía á su Dean que administrase, + (En tanto que el entraba) el obispado, + Y á Lerma le encargó le regalase. + El hácelo. ¡Cuan poco que ha durado! + Que no quiso el Dean mucho durase; + Que cierto el Lerma bien le regalaba + En su casa, y con honra le trataba. + + En breve comenzaron de trabarse + Con chismes, y otras muchas niñerias; + El Dean deseaba señalarse + Con grande presumpcion y boberias; + Mas no le deja Lerma aventajarse: + "No es justo que suframos demasias, + Le dice: Padre, tenga sufrimiento, + No haga salga el hombre de su tiento." + + Y luego, dice: "muestre los recados, + Que tiene por dó firma Licenciado, + Y de Dean tambien, pues prebendados + Nombrar solo á sí el Rey se lo ha dejado." + Estando sobre aquestos muy trabados, + La cosa á tal estremo hubo llegado, + Que por fuerza el Dean se determina + Partir para el Perú, y ya camina. + + A Esteco se partió con gran enojo, + Que á su partir la fuerza le obligaba; + El Bachiller García diera un ojo + En trueco, por no ver lo que pasaba. + La barba, como dicen, en remojo + Echó, por ver la de otro se quemaba; + Con el Dean se vá, porque temía + Que lo propio será de él otro dia. + + Dejemoslos hacer, que yo bien fio, + Que presto pagarán cierto el escote, + Que es gente aparejada á desvario, + Y andan, como vemos, muy de trote: + Y tratemos ahora del gran brio + Del capitan Francisco, crudo azote, + Que viniendo siguiendo su camino, + Del estrecho ha tomado el Argentino. + + Y pues se han de contar maravillosas + Hazañas del cosario mas grandioso + Que escriben las historias mas famosas, + Y mas determinado y venturoso, + Conviene que pongamos tales cosas + En un canto por si maravilloso, + Pues puso en maravilla á nuestra España + El capitan Francisco y su hazaña. + + + + +CANTO VIGESIMO-SEGUNDO. + + _Viene y atraviesa el Estrecho el capitan Francisco Drake. Prende + Lerma al Dean y religiosos en Tucuman. Tiembla, y húndese Arequipa. + Sucede la dolorosìsima muerte de Gil Gonzalez en Mizque._ + + + No es justo al enemigo que tenemos + Celarle sus hazañas y sus hechos, + Ni dejar de decir lo que sabemos, + Que envidia es quitarle sus derechos: + Y mas que en esta historia pretendemos + A la verdad mirar, no á los provechos, + Ni vanas pretensiones; pues la nuestra + Es daros, mi Señor, de verdad muestra. + + Y así justo será que por olvido + No deje yo á Francisco y su gran hecho, + Pues que en aquestos tiempos ha venido + Al Perú de su tierra muy derecho, + Y como el Argentino conocido, + La vuelta vá siguiendo del Estrecho; + Contando en breve suma esta hazaña, + Que es digna de contarse por estraña. + + Aqueste inglés y noble caballero + Al arte de la mar era inclinado, + Mas era que piloto y marinero, + Porque era caballero y buen soldado. + Astuto era, sagaz y muy artero, + Discreto, cortesano y bien criado, + Magnánimo, valiente y animoso, + Afable, y amigable y generoso. + + Mas, como lo mejor y necesario + Le falta, que es amor de Jesu-Cristo, + Emprende de hacerse gran cosario, + Y fúelo tal cual nunca se hubo visto. + De su tierra salió este adversario + Con armada muy fuerte, y vino listo + Por nuestra mar del norte navegando, + El Magallano estrecho demandando. + + El Argentino toma, pretendiendo + En él hacer aguage de camino: + Del Estrecho la vuelta va siguiendo; + Un temporal deshecho sobrevino, + Con fuerza sus navíos sacudiendo: + El huracan, tormenta, torbellino, + A la costa una nave sin antena + Entregan desrumbada en el arena. + + Tomando, pues, su gente el Luterano + En una sola nave, con osado + Y valeroso pecho, y viento sano + Al puerto de Leones ha llegado. + Sintiendo en su favor su suerte y hado, + El Estrecho embocò con buena mano, + Y en breve al mar del sur sale triunfando, + La tierra firme en Chile costeando. + + La costa y tierra toda estremecía, + Las nuevas por los aires retumbaban, + La gente de los indios se temía, + Que muy mal se sonaba que hablaban. + Francisco con gran gozo y alegría + Navega, que los vientos le ayudaban: + A dos navios pequeños ha encontrado, + Y aquello les quitó que le ha agradado. + + En Arica llegando placentero + A Roca le tomó su navichuelo; + Al triste que perdiera su dinero + Yo le ví lamentar con grande duelo. + El navío del Rey salió primero + Con la plata, á Arequipa va de vuelo, + Pues á Valencia, Arica cupo en parte; + Y oid del Trugillano su buen arte. + + En Arica regia este la costa, + Dó viendo que el Ingles viene con brio, + A Arequipa despacha por la posta, + A que saquen las barras del navío. + Si no hacen aquesto entrará en costa, + Que Francisco llegó con grande pío, + Y entrando en el navío no ha hallado + Las barras, que en el agua se han echado. + + El navío de Arica habia partido + Con las barras del Rey: con el aviso, + De Valencia en el agua se ha metido, + De que el Ingles se halla allí á repiso: + Y como en el secreto no ha caido, + De Arequipa se parte de improviso, + Al viento dando velas, porque estima + En gran precio tomar puerto de Lima. + + A Lima se despacha mensagero + Por tierra á Arequipa: mas allega + El Ingles al Callao de primero, + Sin combate de mar y sin refriega: + El puerto reconoce placentero, + Y á las naves y barcos bien se pega, + A vista se nos pone y hace fieros, + Y en tierra algunos buscan agujeros. + + En breve se conoce ser cosario. + Don Francisco Manrique á caso estaba + Aquí con su muger; el adversario + A media noche en punto se llegaba + Al puerto, donde fué muy necesario + Un caso, que diré que allí pasaba, + Que mechas de sus tocas ví hicieron + Las damas, y en lo alto las pusieron. + + Doña María Cepeda con Mencia, + Su bella hermana, dicen á Manrique, + Que mechas encendidas convenia + Se muestren, y campana se repique. + El buen factor lo hace, y luego envia + Persona que al Virrey lo signifique, + Que tienen enemigos en el puerto, + Sin saber quienes son cosa de cierto. + + El de Toledo á priesa hace gente, + Tocábanse las cajas y campanas, + Y con temor y miedo al mas valiente + Vereis cargar de hierro y partesanas. + El subito temor tan de repente, + Causaba andar las gentes como insanas: + Y como de este caso en duda estaban, + Con pequeño momento vacilaban. + + La turbacion y priesa yo decilla, + Aunque quiera hacer un largo canto, + No podré: cabalgaba uno sin silla, + El otro aunque con silla con espanto, + El otro iba sin freno en su baquilla, + El pecador temía, y el mas santo: + Al fin todos estaban temerosos, + Y de futuros males recelosos. + + Los negros la ocasion consideraron, + Y acuerdan entre sí un ardid famoso: + Los frenos á sus amos les hurtaron, + Ardid sutil de guerra y peligroso. + Entre ellos el concierto fabricaron, + Con animo maldito y alevoso, + Pensando que Francisca allí viniera, + Y en libertad á todos les pusiera. + + Sus amos los caballos ensillaban + A gran priesa, de miedo todos llenos, + Y las espuelas calzan, y tomaban + Las lanzas en las manos: mas los frenos + No hallan, aunque mas los procuraban; + Que fué concierto hecho de morenos, + Que al blanco tienen tantos desamores, + Cuanto son diferentes las colores. + + San Juan de Outon, navio muy nombrado, + Con la plata del Rey habia salido; + En breve el Luterano le ha alcanzado, + Y como de improviso le ha cogido, + Y el viento en aquel punto le ha faltado, + De su fuerza escaparse no ha podido: + A su diccion y mando le sujeta, + Y tomando la plata luego aprieta. + + Aquesta fué la presa mas famosa, + Y robo que jamas hizo cosario: + Su hambre, tan canina y tan rabiosa, + De plata bien hartó aqueste adversario. + Que es cosa de decir muy mostruosa, + El número de plata, y temerario + Negocio nunca visto ni leido, + Que á cosario jamás ha sucedido. + + Sin aquestos navios que he contado + De Chile, y en Arica al de la Roca, + Otros tomó tambien, que hubo encontrado + En los puertos sin gente y fuerza poca. + Despues á los Malucos engolfado, + A Tidore y Ternate presto toca, + Y junto á Gilo Gilo toma puerto, + Que llena su navío todo abierto. + + En una isla pequeña despoblada + Saltando, un fuerte hace de repente: + La gente Lusitana congregada + Le envía á ofrecer alegremente, + Que de ellos ha de ser muy regalada, + Que lleve donde estan toda su gente. + No quiere sus regalos, les responde, + Y la plata só tierra bien la esconde. + + El Rey de Gilo Gilo, el de Ternate, + Y Tidore con otros comarcanos, + Tuvieron con Francisco gran rescate; + De Seta aquestos son Mahometanos, + Tenian por entonces gran combate + Y guerra contra nuestros Lusitanos: + Ayuda les ofrece el Luterano, + De allá de la Inglaterra por su mano. + + Con esto en breve pone en astillero, + En esta isla que he dicho, un buen navío. + Salió recio, veloz y muy velero, + En todo le ayudando aquel gentío. + De como allí llegó, al mes tercero + Dió velas á su nave con gran brio; + La costa de la India va bojando, + Y al mar del norte el rumbo enderezando. + + En èl entrando rico y poderoso, + En sí mismo pensando su ventura, + Con ánimo gallardo y valeroso, + Que cierto le tenia de natura, + Navega muy alegre y muy gozoso, + Sin miedo que le venga desventura, + Que va de su ventura confiado, + Y el navío de barras bien lastrado. + + Sarmiento en este tiempo se ha ofrecido + A embocar el Estrecho hácia España, + De Don Francisco fué favorecido, + Que se juzga esta cosa por estraña. + En su lugar y tiempo referido + Será aqueste negocio, y la maraña, + Que sin concierto y órden mal urdia, + Por donde mucha gente se perdía. + + Volver á Lerma quiero. Tiene aviso + Que en Esteco el teniente mal se habia + Con el Dean; por tanto de improviso + A Mirabal su hermano luego envía. + El Mirabal aquesto solo quiso + Por achaque tomar, que aborrecía + Al pobre del Dean, de quien es fama, + Que toda la revuelta forja y trama. + + En la Merced estaba recogido + El Dean D. Francisco de Salcedo, + De dó con dos ò tres hubo salido + En busca del teniente. No está quedo + El bachiller García, que ha venido + Con grita, barahunda, y mal denuedo; + Mas no hallando en casa al Benavente, + A la Merced se vuelve aquesta gente. + + De los de la revuelta un conocido, + Que por nombre Felipe se decia, + A quien la justicia hubo querido + A Castilla enviar, pues convenia; + La culpa principal aquí ha tenido, + Que por costumbre vieja lo tenia; + Y de su mal vivir quiera dolerse + Nuestro gran Redentor, y él condolerse. + + Al de Toledo aqueste, falseado + La firma, dicen, hubo con gran maña; + Y siendo su negocio comprobado, + Embarcarle quisieron para España. + A galeras estaba condenado, + Que fuè su culpa en forma muy estraña: + Mas tuvo tal industria este mestizo, + Que el juego, como dicen, maña hizo. + + Al Audiencia de Charcas despachados, + Por Lerma fueron presto ya los presos, + Con papeles y causas y recados, + Formados á la larga los procesos. + Tambien salieron otros condenados + A galeras, por ser hombres traviesos: + Hernan Mesia, Sotelo con Rubira; + Su causa en el Audiencia bien se mira. + + De ver era en la Plata las dicciones + Que habia de este caso, y pareceres: + Aquí vereis juntar conversaciones + De toda suerte de hombres y mugeres, + Soldados y vecinos en cantones, + Ni se trata de plata ni de haberes, + De solo Lerma ví tantas sentencias, + Cuanto eran de cabezas diferencias. + + Tardéme yo en venir algunos dias, + Y estaba ya el negocio reposado, + Con todo algunos tienen sus porfias, + Que no les era el caso bien contado. + Que aunque hubo en el negocio demasias, + En parte fué muy bueno y acertado, + Que obligan los delitos muchas veces + A salir de medida á los jueces. + + En Arequipa en esto ha sucedido + Una cosa muy triste y repentina, + Y tanto, que yo vide conmovido + Al Perú con dolor de tan gran ruina. + Y pues de lamentar tanto ha sabido + Desde su fundacion nuestra Argentina, + Lamente aqueste caso lastimero, + Que por famoso aquí contar le quiero. + + Habia un gran presagio sucedido, + Que oyeron por los aires tintinando + De cajas y atambores gran ruido, + Que en concertado son iban sonando. + Cometas por el cielo han parecido, + Que acá y allá contino andan errando: + El aire obscurecido y tenebroso, + Promete fin horrible y espantoso. + + Estando el pueblo alegre y descuidado, + En sus casas comiendo cada uno, + Con un furor horrible desfrenado, + Se forma un tal temblor tan importuno, + Que sale cada cual desatinado, + El remedio buscaban oportuno: + Y huyen, no esperando el hijo al padre, + Ni al hijo su querida y dulce madre. + + Amigos á otros fueron muy propicios + En este aprieto, dandoles ayuda: + Caíanse los fuertes edificios, + Que muy poco el cimiento les ayuda. + Con la puerta, que queda sobre quicios, + Aquel que mas no puede bien se escuda, + En tanto que el umbral no se hundía, + Y viene todo allí de Romanía. + + El triste, que procura de la tienda + Librar lo que ha ganado con trabajo, + Perece con su mísera hacienda, + Quedando por sacarla de debajo. + Muy larga se le hace aquí la senda + Al que es gordo y pesado, y tiene bajo; + Que el mas suelto y ligero mas corria, + Y de su ligereza se valía. + + Trecientas y mas casas se cayeron, + Y templos muy lucidos y labrados, + Y mas de treinta hombres perecieron, + Sin indios só la tierra sepultados. + De espanto y miedo algunos se murieron, + Cayendo de su estado desmayados; + Que viendo se hundia tierra y suelo + Pensaban se venia abajo el cielo. + + A mediodia sucede; que si fuera + De noche aquesta ruina dolorida, + Sin duda mucha gente pereciera + Sin poder escaparse con la vida. + De su casa salir nadie pudiera, + Que le fuera imposible la salida: + Pues era tan dificil con luz clara, + ¿Qué fuera, si de noche les tomára? + + Una boca terrible y espantosa + Está junto á Arequipa, ¡ó Dios Eterno! + Que vos hicisteis cosa tan mostruosa, + Que bien se dice boca del infierno. + Aquesta dicen fué causa forzosa + De aqueste terremoto, y que el caverno + Con furia levantó la gran tormenta; + Aquel volcan azufre y fuego avienta. + + Pues no bastó el temblor tan espantoso + Para que una mestiza se enmendase, + Que fraguado tenia un mal famoso, + Que quiso de su mal fama durase. + La triste, no pudiendo ver su esposo, + El Diablo la aconseja le matase, + Pensando desposar ella consigo + A un mozo que tenia por amigo. + + Al cual de su propósito maligno + La moza le dá parte placentera: + El mozo en el concierto luego vino, + Que amaba á la mestiza en gran manera. + En una huerta está junto á un camino, + En medio de un vallado, una higuera: + Aquí, despues de muerto, le han colgado, + Fingiendo que murió desesperado. + + La moza le ahogó, cuando dormia, + Con un lazo y cordel muy corredizo: + Con ella está presente, que lo via, + El nuevo sucesor, y mal mestizo, + El cual al muerto luego suspendía. + El ruido que forman es hechizo, + Celando, y encubriendo su contento + Con un fingido y falso sentimiento. + + Al tono de este caso doloroso, + Diremos otro aquí mas lamentable. + En Mizque, valle fertil, provechoso, + Dó Baco tiene asiento favorable, + Estaba Gil Gonzalez, hombre honroso, + A su esposa y muger muy amigable: + Al parecer tambien ella le amaba, + Y como á su marido regalaba. + + Catalina, verdugo sin consejo, + Ingrata á tanto bien como tenia, + Habiendo muerto el padre, como viejo, + Con el marido á veces mal se habia. + Matarle determina: el aparejo + En un mozuelo halla, á quien quería + En un supremo grado; de tal suerte, + Que á todos tres causó su querer, muerte. + + En casa le tenian hospedado, + Nacido era en la villa de Oropesa; + Del pobre Gil Gonzalez regalado, + Comiendo de ordinario en propia mesa; + Empero de sus padres mal criado, + Y así de condicion mala y aviesa, + Por sus grandes delitos y malicia + Desterrado le habia la justicia. + + Conciertan, pues, los dos quitar la vida + Al pobre, que vivia sin recelo: + El Juan Rodriguez dióle una herida, + De que cayó el Gonzalez en el suelo. + La maldita verdugo, luego asida + Del triste que la pide á ella consuelo: + "No es tiempo ya, le dice, perro perro." + Y el mozo por la llaga mete hierro. + + Espira el sin ventura sollozando, + Diciendo: "¿muger mia, qué os he hecho?" + La verdugo cruel le está arañando + El rostro y el pescuezo con el pecho. + Fingiendo que se duele, esta gritando, + Y su marido, dice, que del lecho + Cayó, con un dolor crudo muy fuerte, + Con ansias revolcando de la muerte. + + Los lutos se sacaron con contento, + Las lágrimas son risas de heredero + Y muy de presto ordenan casamiento, + Por mas presto venir á pagadero. + A penas se acabó el enterramiento + Desposanse los dos: el paradero + Fué muerte acabadora de contentos, + De bienes y de males, y tormentos. + + ¡O cruda ingratitud, tan celebrada + De hembras por el mundo, como vemos: + Es posible, que siendo tan usada, + Jamas de su rigor huir podernos! + La culpa nuestra bien está probada, + Pues de muger sabido ya tenemos, + Que no puede regirse por consejo, + Pues tiene de razon poco aparejo. + + Vereis que al parecer muy tiernamente + Os aman por extremo sin medida, + Y al contrario vereis muy de repente, + Que sois la cosa mas aborrecida + Que se puede hallar entre la gente. + Aquesta usanza bien es conocida. + Por dó decir podremos, de la hembra + Mudanza cojerá quien amor siembra. + + Fiad de la muger, por vida mia, + Vereis cuan mal acude la fianza. + Si acaso es principal y de valia, + Contino está pensando en su mudanza: + Siendo de baja suerte, noche y dia. + Pues ¿quien tendía en muger ya confianza, + Sabiendo que en su pecho está estampada + Y al vivo la mudanza retratada? + + Y si alguna excepcion hallar queremos, + No es justo la busquemos en la tierra, + Que no se hallará, aunque trabajemos, + Que á firmeza interes presto destierra. + En el Perú aquesto bien podemos, + Probar, que árbol alguno no sotierra + Sus raices, aunque sea de grandeza; + Pues, ¿como la muger tendrá firmeza? + + Catolica y beata gran corona + De exemplo y de virtud, Reina Isabela, + De quien su eterna fama bien pregona, + Que sobre el candelero fué candela: + Dijistes, gran Señora, á una persona + (Quien hay que de tal cosa no se duela) + De firmeza no habrá solos matices, + A dó el árbol no cubre sus raices.[86] + + No es justo ya tratar mas de firmeza, + Mayormente de damas, pues por gala + Ya tienen la mudansa, y por bajeza + Entre ellas ya se juzga, y cosa mala + Guardar la fé al galan, que es gran proeza, + Echarle al mejor tiempo en hora mala: + Que en remedio de amores han leido, + Que al amor, nuevo amor ha socorrido. + + Y porque disgustudas mas no sean + Las damas de este canto y de mi rima, + El siguiente les pido yo que lean, + Que en él he de tratar cosas de Lima. + A vueltas del Concilio quiero vean, + Que hay en el Perú damas de estima; + Que no es en esta historia mi designo + Quitar de su valor al rubí fino. + + + + +CANTO VIGESIMO-TERCIO. + + _Trátase del Concilio que se congregó en Lima, y de las galas de + aquella ciudad, y de dos temblores gravísimos que en ella + sucedieron._ + + + Quisiera que el estilo de mi rima + Subiera de repente de su punto, + Al Cielo levantando bien la prima + En solo este brevísimo trasunto. + Por poder escribir lo que ví en Lima, + Al tiempo que el concilio estaba junto, + De siete Obispos graves de consejo, + Y el Arzobispo Alfonso Mogrovejo. + + Como por nuestro Rey se desease + El bien de la República Cristiana, + Por que el negocio bien se reformase + En este nuevo orbe, y tierra indiana, + Ordenó que concilio se juntase, + Premisa autoridad, santa, romana, + De tierras muy longincuas los prelados + En breve tiempo fueron congregados. + + El muy docto Lartaun ha venido + Del Cuzco, y de Quito el sábio Peña; + De Santiago de Chile, uno nacido + En Medellin, lugar, tierra estremeña. + El grave San Miguel, muy entendido, + De la rica imperial ciudad Chilena; + De Tucuman, Victoria lusitano, + A quien fortuna dió en breve su mano. + + D. Alonso Granero, muy prudente, + Que de antiguos Toledos descendía, + Tambien se halla en Lima, aunque doliente, + Que listado de gota, se sentia. + Del Paraguay electo de presente + Obispo está, que Guerra se decía: + En este consistorio congregado + Preside el Arzobispo ya nombrado. + + Edictos se publican, que viniesen + A pedir su justicia todas gentes, + Y que en Concilio luego pareciesen + Cualesquiera que fuesen delincuentes, + De estado eclesiástico, si fuesen, + Y tuviesen tambien inconvenientes, + De religion dejada, ó dimisoria, + A todos se despacha compulsoria. + + Parecen en Concilio, demandando + Del Cuzco, con algunas ocasiones, + Contra el Obispo algunos, informando + De su justicia, causas y razones. + Ibase este negocio encadenando + Por muchos que los guian sus pasiones: + De aquí nace discordia entre prelados, + Y falsas opiniones de letrados. + + Un Lucio, en los derechos graduado, + Amigo mas del tuerto que el derecho, + Al Arzobispo trajo alborotado, + Con su mala intencion y duro pecho. + Del Cabildo del Cuzco es abogado, + Y piensa mejor hacer así su hecho: + El Concilio rescinda, le decia + Al Arzobispo, que así le convenia. + + Con este parecer muy conmovido, + Procura el Arzobispo que cesase + El Concilio, diciendo que ha perdido + Al Virrey, que esperaba le ayudase. + Don Martin en aquesto fenecido + Habia, que Dios quiso que llegase + Su fin, digno de lágrimas y lloro, + Porque perdió el Perú grande tesoro. + + Tenia en el Virrey gran confianza + La gente, que al del Cuzco perseguia; + Temiendo del de Cuzco la pujanza, + Al Arzobispo el Lucio le traia + Muy ciego, por tener de él confianza; + Y así cuanto le dice lo creia. + Por su mal parecer y mal consejo, + Al Concilio no viene Mogrovejo. + + Los Obispos aquí le requirieron, + Que al Concilio presida, como suele, + A la iglesia los cuatro se vinieron: + Al Lucio le conviene ahora que vele; + Entre él y el Arzobispo respondieron. + El alma y corazon á todos duele, + Por ver tal disencion así trabada + Entre Obispos, por Lucio encadenada. + + En contra á San Miguel bien se mostraba + Del parecer de todos los prelados: + Al Arzobispo él solo se juntaba; + Mas á aquellos que fueron congregados, + El Arzobispo presto excomulgaba, + Y en tablillas los pone declarados. + En aquesto el de Quito muerto habia, + Y Granero de gota padecia. + + Quien vido la ciudad alborotada, + Metida en pareceres diferentes, + Al Audiencia la causa fué llevada, + Para cortar el hilo á inconvenientes. + El Audiencia Real, bien informada, + Y letrados famosos y sapientes, + Rescindieron los autos actuados, + Y así presto ya han sido congregados. + + Tornáronse á juntar como solian, + Hacièndose Concilio cada dia: + En tanto que negocios fenecian, + La ciudad del comer se encarecia, + Porque de todas partes acudian, + Segun á cada cual le convenia: + Los unos, sin llamarles, son venidos, + Los otros á mal grado son traidos. + + Las damas ví que estaban muy quejosas, + Diciendo, que con ellas se ha mostrado + El Concilio con leyes rigurosas, + Que el uso de rebozos ha quitado. + En Lima vereis damas muy costosas + De sedas, tramasirgos y brocados + En las fiestas, y juegos arreadas, + Mas los rostros y caras muy tapadas. + + Por las calles y plaza á las ventanas + Se ponen, que es contento de mirarlas: + Con ricos aderezos, muy galanas, + Y pueden los que quieren bien hablarlas, + No se muestran esquivas, ni tiranas, + Que escuchan á quien quiere requebrarlas, + Y dicen só el rebozo chistecillos, + Con que engañan á veces á bobillos. + + De aquesta libertad y gran soltura + El Limense Concilio fué informado: + Queriendo reformar esta locura, + Y abuso tan pestifero y malvado, + Publica con rigor una censura + Só pena de la cual les fué mandado, + A las damas sus rostros descubriesen, + A al menos á las fiestas no saliesen. + + No fué poca la pena que sintieron + Las damas, de se ver así privadas + Del rebozo, por donde se estuvieron + En sus casas algunas encerradas. + Al fin de aquesta suerte obedecieron + Las unas, mas las otras destapadas + Salieron á las fiestas muy costosas, + Pulidas, y galanas y hermosas. + + Tan bien aderezadas y vestidas, + Y con tanto primor y bizarria + En Lima andan las damas, y pulidas, + Que en corte de Castilla se tenia + En estima, basquiñas guarnecidas + De mucho oro, y de fina pedreria. + Doña Bernarda Niño una bordada + Sacó, que en tres mil pesos fué apreciada. + + Aquesta sobre todas se señala + En costoso aderezo de vestido, + De Aliaga, Beatriz, lleva la gala + En discrecion, aviso y buen sentido: + Tambien la que no tiene cosa mala, + Ni menos bueno que ella, su marido, + Dá lustre, con su lustre en toda Lima, + Doña Maria Cepeda, de alta estima. + + Estaba con la lírica Diana, + Doña Mariana bella, muy gozosa + La corte de los Reyes, y aun ufana; + Mas la muerte con ella fué envidiosa. + Dejónos otra ninfa, tan galana, + Discreta, buena, rica, y tan hermosa, + Que puede allá en el cielo ser lucero, + Doña Juliana es Puerto Carrero. + + Doña Beatriz la Coya en esto ha ido + A Lima, dó se halla gran Señora, + Por haber el bautismo recibido: + Bien muestra ser del Inca sucesora. + Al muy sábio Loyola por marido + Le cupo, de quien es merecedora. + Doña Luisa estaba cerca de ella, + De Ulloa compañera, clara estrella. + + Dejemos de contarlas una á una, + Porque era menester un largo canto, + Y mas que en todas ellas no hay alguna, + Que no tenga mil gracias; y esto tanto, + Que pára á media noche allí la luna, + Y el sol á medio dia, tanto cuanto + Por cobrar nueva luz y resplandores + De las damas de Lima y sus primores. + + Pues oigan los galanes amorosos, + Y templen su contento. En Chuquiago + Sucedió en estos tiempos tan gozosos, + Un estraño prodigio y gran estrago. + Por cima de unos cerros barrancosos, + Arrancando del todo un grande lago, + Un terremoto súbito lo avienta, + Y en otro lugar nuevo lo aposenta. + + La tierra, por tres partes diferentes, + Se abrió con espantable fortaleza, + Y por las aberturas y vertientes + Salía con furor gran espeseza + De polvo, y de pedrisco, que á las gentes + Mataba sin piedad esta maleza: + Un indio se salvó de este pedrisco, + Quedando sin lesion encima un risco. + + Por una parte y otra el terremoto + Con gran furia pasó, quedando aislado + El indio de rodillas, muy devoto, + Sin ser del terremoto maculado. + Cual suele temeroso por el soto + La huida buscar ciervo ó venado + Cuando oye el arcabuz, así buscaba + El indio por donde ir, mas no lo hallaba. + + Libróle al fin el risco y el barranco, + O por mejor hablar, el Poderoso; + De la muerte á la vida dió un gran tranco, + Contándose despues por muy dichoso. + Mas un pueblo que llaman Anco Anco, + Aquí hizo su fin muy lastimoso, + Que un cerro encima dél vino cayendo, + Y debajo la gente de él cogiendo. + + Murieron cuatrocientos naturales + En solo aqueste pueblo, en despoblado + Murieron otros muchos, y animales + Silvestres, y domèstico ganado. + Con estos terremotos y señales, + Al pueblo y Perú ví desconsolado, + Y muchos dicen, ya quiere acabarse + El mundo, y el juicio apresurarse. + + Y no se quedò Lima sin su suerte + De pena en este tiempo semejante, + Que un terremoto grande, crudo y fuerte + Sucede una mañana en un instante: + No hay hombre que à salir de casa acierte, + Y aquel que corre mas sale delante; + No espera la muger á su marido, + La madre deja al hijo muy querido. + + De casa habia salido muy temprano, + Porque en diciendo misa me ocupaba + En concilio, por ser Arcediano. + Mi mula de repente apresuraba, + Corriendo, y en pararla me era en vano, + Que el miedo del temblor la desquitaba: + Corriò con las orejas aguzadas, + Y ainas me quebrára las quijadas. + + Un ruido el temblor causó tamaño, + Que los cabellos todos erizaban: + Negocio de contarse por estraño, + Que las paredes ví se meneaban; + Y sin que recibiesen algun daño, + Temblando de tal suerte, al fin quedaban + En su ser, aunque algunas se cayeron, + Y à sus dueños debajo los cogeron. + + Un caso contarè yo verdadero, + Que casi me reí, que aqueste dia + Corriendo por la calle vi un barbero, + Que al punto del temblor sangrado habia + A un hombre, que tras él saliò ligero, + Aunque la sangre roja le salia: + El barbero perdió aquí su lanceta, + Y al enfermo el temblor la vena aprieta. + + De ver era mirar como salian, + Con mil disfraces hombres y las damas, + Que aquel punto los indios se vestian, + Los otros aun se estaban en sus camas. + Algunas sus afeites se ponian, + Sirviendo estaban mozas á sus amas, + Y dejarlas huyendose á la calle + A dó salen tras ellas de mal talle. + + Las unas en camisa, desgreñadas, + Las otras dando gritos, mal cubiertas; + Las otras medias caras afeitadas, + Caidas, desmayadas à las puertas: + Las otras con sus hijos abrazadas, + Vencidas del temor, y medio muertas. + Al fin pasó el temblor, aunque turbada + Quedò la gente toda y espantada. + + En este tiempo, dia señalado + De la Asumpcion sagrada de María, + El Sínodo Limense, que ha durado + Un año, que se cumple en este dia, + Con gran solemnidad ha publicado + Una sesion, que en suma contenía, + Que el Sínodo pasado se tuviese + Por rato, y como tal se obedeciese. + + Y que los indios todos, doctrinados + Con gran solicitud y diligencia, + De aquì adelante fuesen, y enseñados + Aquello que conviene á su conciencia. + Los sacramentos sean ministrados + Segun capacidad é inteligencia; + Al indio procurando dar comida, + Que pueda conformar con su medida. + + Tambien otra sesion fué publicada + En el mes de Setiembre, octavo dia, + En que fué la desorden reformada + De tratos y contratos que ante habia. + Aquesta sesion toda fué apelada, + Que aquesto, y otras cosas contenìa, + Que no daban buen gusto à los granjeros + Que escuecen los negocios verdaderos. + + A veinte dos del mismo publicaron + Otra sesion de cosas provechosas, + Tambien de todas ellas apelaron, + Diciendo ser sus penas rigurosas. + Mil dares y tomares se pasaron + En este tiempo, y cosas trabajosas, + Que el pueblo deseaba se acabase + El Concilio, y mas tiempo no durase. + + En el siguiente mes fuè rescindido + El Concilio, que gran tiempo ha durado. + Apelado por todos luego ha sido, + Que contra sí lo juzgan agravado; + Y pues que à nuestra España fué venido, + No quiero mas decir que estoy enfadado, + Dejando sus sesiones y conceptos + Al juicio de buenos intelectos. + + Gran consuelo recibe Lima toda + En ver que ya el Concilio se acabase, + Que dó quiera la gente se acomoda + Mejor, si menos es, y que faltase + Temian cada rato, como en boda + Dó mucha gente hay, y se gastase + El pan, y vino y carne, que mil gentes + Acuden al Concilio diferentes. + + Y no holgué yo menos de esta feria + Salir, que me cabia mucha parte, + Y así en el Concilio mi miseria + Gasté con mi pequeña industria y arte: + Por dó me ví en pobreza, y gran laceria, + Mas nunca jamas pude yo olvidarte + España, dulce amiga, cuyo hipo, + Me trajo sin sosiego, y el Filipo. + + Y viendo mi pretenso se alejaba, + Por no tener con que volver à verte, + De mi poca ventura me quejaba, + Y à veces deseaba ver la muerte. + Cuando mas descuidado y triste estaba + De ver algun remedio de mi suerte + La Inquisicion me hizo comisario, + Y el Obispo de Charcas su Vicario. + + Con esto subo arriba, dó veremos, + Lo que en el Argentino ha sucedido, + Y à nuestra musa ruda lo diremos + No diga le entregamos ya al olvido. + Del buen Sotomayor recontaremos, + Como con Don Diego Flores ha venido, + Del sin ventura pobre de Sarmiento, + Y de su vano y loco pensamiento. + + + + +CANTO VIGESIMO-CUARTO. + + _En este canto se cuenta de la ida de Sarmiento á Castilla por el + Estrecho de Magallanes, y de la venida de Diego Flores al Brasil, y + D. Alonso de Sotomayor á Chile por el Argentino; y de la muerte del + capitan Garay, y del Gobernador Mendieta._ + + + De escarmentados, dicen, los arteros + Se hacen: nuestra madre la experiencia + Nos presenta los casos verdaderos, + Que muchos no alcanzaron por su ciencia. + Pilotos, y muy buenos marineros + Tenian entre sí gran diferencia; + Del Magallan Estrecho el Perù estaba + Seguro de pensar se navegaba. + + Francisco, como dije, la atraviesa, + Y en Lima dió rebate al de Toledo: + El descuido no dió lugar á priesa; + Causò tambien su parte el grave miedo + De aquella gran desdicha tan aviesa: + Si lo que se sonaba decir puedo, + Francisco allà la vida bien dejára, + Si de otra suerte el caso se guiàra. + + Pues ido de las manos el conejo, + Tomando de Francisco el escarmiento, + Juzgòse por maduro y buen consejo + Del Estrecho hacer descubrimiento: + Ofrécese, que dándole aparejo, + A Castilla pos él irá derecho: + Despáchale el Virrey, que no debiera, + Movido de Sarmiento y su quimera. + + Al fin Sarmiento sale pertrechado + De Lima, de lo que era necesario, + De su saber y estrellas confiado, + Sin temor ò recelo de corsario. + El Magallan Estrecho ya embocado, + Con un ánimo cierto, temerario, + Al mar del norte sale temeroso, + Teniendose en aquesto por dichoso. + + Trató con los gigantes de Pancaldo, + Que estàn por cima el Puerto de Leones. + Acuérdome yo ahora que Gibaldo, + Soldado genovès, entre razones + Que conmigo trataba, y con Grimaldo + De su nacion, discretos dos varones, + Me dijo muchas veces que los viera + Desde el navío llegar à la ribera. + + Pancaldo fuè el primero que los vido, + Un genovés, astuto marinero: + Uno de ellos, decia, que metido + Habia por de dentro del garguero + Una muy larga flecha, y no rompido, + Segun que la sacaba: hechicero + El Pancaldo le juzga, y Pier Antonio + Decia ser por arte del demonio. + + A este Pier Antonio, que de Aquino + Se llamaba, le oí aquestas cosas; + De buen entendimiento, buen latino + Era, y me contaba milagrosas + E increíbles cosas del camino + Que Pancaldo llevó, cuando preciosas + Y ricas joyas diò à mal despecho, + Pensando de pasar aquel Estrecho. + + Mas venturoso fué nuestro Sarmiento + Con llevar una pobre navecilla; + En atravesar, digo, que lamento + Tendrà despues al fin con su cuadrilla. + Llegó Sarmiento en paz, rico y contento, + Del orbe nuevo al viejo de Castilla, + Y dió cuenta de sí, y de su camino, + Y la causa motriz de su designo. + + Holgáronse en España con la nueva + De ver que ya el Estrecho navegaban, + Y que hay sin Magallanes quien se atreva. + Con esto la tornada procuraban; + Y queriendo hacerse de esto prueba, + Las cosas de esta suerte se trazaban, + Que salga Diego Flores con Armada, + Que vaya á nuestro Estrecho enderezada. + + Muchas armas se juntan y pertrechos, + Proveyéndose todo el necesario, + Que estaban los autores satisfechos + De dar en la cabeza al adversario. + Mas vemos que los fines y los hechos + Suceden las mas veces al contrario: + Al fin Diego de Flores ha partido, + Y à Sarmiento consigo se ha traido. + + Tambien Sotomayor á Chile viene, + Con òrden de pasar á Magallanes: + Y tanto aquesta armada se detiene, + Pasando mil fortunas y desmanes, + Que á la costa brasìlica conviene + Venir el general, y capitanes. + Al rio de Jeniero han aportado; + Y oid aquesta Armada en què ha parado. + + Salen de aquí contentos los que cuento, + Diego Flores, Valdès y el Trugillano, + El buen Sotomayor, por cognomento + Chaves, y de la madre voz, Mediano. + Con ellos, como digo, vá Sarmiento, + Cuya quimera vana salió en vano; + Al Yumiri llegaron, boca angosta,[87] + Y del reino argentino tierra y costa. + + Tomaron la una boca de la banda + Del norte, que la otra se endereza + Al sur, como se diera suda y tanda + Allí; y aun le quebráran la cabeza + Al Ingles, que en la boca del sur anda, + Y estuvo allí surgido grande pieza. + Sucesos son de mar, y aun de la tierra, + Que vemos que suceden en la guerra. + + Al fin salió el Ingles de allì primero, + Sin que de nuestra Armada fué sentido. + Un navio, en aquesto del Jenéro + Al Rio de la Plata hubo partido. + Encuéntrale el Ingles, por prisionero + Un piloto llevó muy conocido, + Robando lo que halla en coyuntura, + Dejó el navio y gente á su aventura.[88] + + Del Yumirì saliendo nuestra Armada, + Con los del navio encuentra, que dijeron + Lo que el Ingles les hizo: la tornada + Procura Diego Flores, dó salieron + A dar carena, dice, maltratada + Que và la Armada, presto se volvieron; + Que á seguir el Ingles yo cierto creo, + Que en él satisfacieran su deseo. + + El Ingles su derrota y su camino + Siguió, sin que persona le impidiera: + Despues Diego de Flores tras él vino, + Y viendo ser ya tarde se volviera; + Tomó Sotomayor el Argentino. + Sarmiento caminò, que no debiera: + Al Estrecho llegò, dó pretendia, + Mas poco le ha durado su alegria. + + Tomando el Argentino el Trugillano, + La mas gente que trae es estremeña, + Salieron con gran gozo en aquel llano: + La gente les recibe paragueña + Con placer y contento soberano, + Que es gente muy afable y halagüeña: + De allí atraviesa á Chile alegremente, + Aunque se le ha quedado alguna gente. + + + Alegre está Garay con la venida + De aquesta armada al puerto paragueño, + Y puede por aquí ser socorrida + La gente y el gobierno del Chileño. + De ser esta carrera mas seguida + La gloria se le debe al Estremeño, + Que aunque en lengua de muchos esto estaba, + El fuè quien á la obra mano echaba. + + Garay de Buenos Aires ha salido + El río arriba, dicen, con mal pecho: + Que desque uno se ve en gloría subido, + A tuerto ha de subir su casa al techo. + Y como en todo bien le ha sucedido, + De su ventura estaba satisfecho; + De guarda ò centinela no se cura, + Que fué causa de triste desventura. + + Así estando una noche descansando + En tierra el capitan con mucha gente, + Algunos de temor se recelando, + Temian el suceso subsecuente: + Y el ánimo presago adivinando, + En lo futuro mal inconveniente, + El Capitan el sueño prometia, + Como en Madrid, seguro en demasía. + + Mas al revès sucede de su voto, + Que el Mañuà, sin nombre ni valia, + Salió con poca fuerza de un gran soto, + Al tiempo que el aurora descubria. + Vereis en breve espacio el campo roto, + Y à Garay, que el seguro prometia, + Envuelto le dejaron en olvido + Del sueño que el habia prometido. + + Garay fuè de prudencia siempre falto, + Y así por no tenerla, feneciendo + En esta desventura y triste asalto, + Fué causa de este caso tan horrendo. + Los Mañuaes descienden por un alto + Con gran solicitud y sin estruendo, + Al capitan mataron el primero, + Que nadie ha de fiar de buen tempero. + + Comienzan de hacer cruda matanza, + En los que en sueño estaban sumergidos. + ¡Maldita sea la loca confianza! + ¿Quien soldados en guerra vió dormidos? + Desque el indio sintió su gran pujanza, + Levanta grandes voces y alaridos, + Y à diestro y à siniestro va hiriendo + A cristiano que al rio và huyendo. + + Con bolas, flechas, dardos y macanas, + La guerra aquí se hizo lacrimosa: + El Cristiano que vé sus fuerzas vanas, + Y ser la resistencia peligrosa. + Dejando su miseria en las sabanas, + Los pies pone el que puede en polvorosa, + Y al bergantin se acoge de corrida, + Por escapar si puede con la vida. + + Murieron con Garay justo cuarenta + De la gente escogida paragueña; + Los indios eran solos ciento y treinta: + Iba con el Garay gente estremeña, + Y entre ella algunos iban de gran cuenta. + Aquì muriò Valverde, bella dueña, + Que en quitarla la muerte, al mundo quita + Tesoro, y el contento á Piedra Hita. + + Llore mi musa y verso con ternura + La muerte de esta dama generosa, + Y llòrela mi tierra Extremadura, + Y Castilla la Vieja perdidosa: + Y llore Logrosan la hermosura, + De aquesta dama bella, tan hermosa + Cual entre espinas, rosa y azucena, + De honra y de virtudes tambien llena. + + Las Argentinas ninfas, conociendo + De aquesta Ana Valverde la belleza, + Sus dorados cabellos descojendo, + Envueltas en dolor y gran tristeza, + Estan à la fortuna maldiciendo, + Las flechas, y los dardos, la crueza + Del indio Mañuà, que asì ha robado + Al mundo de virtudes un dechado. + + Aquí Miguel Simon, el Logrosano, + Mostrado ha su valor y grande brio, + Librando de la muerte por su mano + A su muger, que en brazos al navio + La trajo. Mas herido del pagano, + Està para ahogarse ya en el rio, + Vereis à Cuevas triste y doloroso, + Por salvar su muger muy congojoso. + + En el agua cayó, cuando subia + El bergantin arriba la cuitada, + Y viendo que ya casi se hundia, + Su marida la juzga ya ahogada. + "¡O Virgen," ella dice, "en este dia, + Valedme, mi Señora y abogada + De Guadalupe, en este gran aprieto, + Que servir esta obra yo prometo." + + La turbacion que habia, no refiero, + Las làgrimas, los gritos, el lamento: + El enemigo andaba carnicero, + Por la cristiana sangre muy sediento. + Al bergantin afierra crudo, fiero: + El cristiano que vido tal descuento, + Sacando vivas fuerzas de flaqueza, + Resiste al enemigo su fiereza. + + Pero Alonso de Cuevas ha ayudado + Muy bien al bergantin en el combate, + Como valiente, fuerte y esforzado, + Temiendo su muger el indio mate. + Al fin nuestro Señor los ha librado, + Huyendo el bergantin: de este dislate + Naciò en la tierra un bravo atrevimiento, + Y oid con atencion el alzamiento. + + El Mañuà, quedando victorioso, + Aunque era indio sin cuenta y no valiente, + Mas de ganar gran nombre codicioso, + Levanta al Guaraní muy de repente, + Y al Querandí, que es indio belicoso. + Acude cada cual muy diligente, + Juntàndose gran parte de la tierra, + Alegres en oir cosa de guerra. + + El Yamandú, que arriba su memoria + Tenemos muchas veces celebrada, + Es el que lleva aquí la palma y gloria; + Por èl va aquesta cosa gobernada: + Su voz despacha à guerra citatoria, + En toda la comarca publicada, + En breve muchos indios se han juntado, + Y en su junta la guerra concertado. + + Dejamos de contar cosas graciosas + Que en este ayuntamiento han sucedido, + Que á muchos les seràn dificultosas: + Mas no puedo callar de que han reñido + Dos indias de unas fuerzas espantosas, + Que á espanto en este tiempo han conmovido; + Que en ser de dos mugeres la pelea, + Placer dará al discreto que la lea. + + Tupaayquà, la primera se decia, + De gran valor y esfuerzo y animosa; + La segunda se llama Tabolia, + Astuta, muy gallarda y belicosa. + Entre estas dos se traba una porfia + En la junta, por cierto muy graciosa: + Tupaayquà su marido mas bebiera + A Tabolia que el suyo, le dijera. + + Sobre esto entre las dos se han desmentido, + Y à los arcos las manos luego echaron: + Mas entremedias muchos se han metido, + Y el caso de esta suerte concertaron; + Que en un palenque fuerte, muy fornido, + Con dos padrinos, que ambas señalaron, + De buena à buena riñan la pendencia, + Con que cese el rencor y diferencia. + + De ver era las dos fuertes, membrudas, + De solas sus macanas arreadas, + Que no tienen mas armas, que desnudas, + Al fin en el palenque ya encerradas, + Comienzan de herir sus carnes crudas, + Y dándose muy bravas cuchilladas, + En sangre convertian tierra y suelo, + Y sus golpes sonaban hasta el cielo. + + Los dos maridos, vista la hazaña, + Y el peligro presente de sus vidas, + Metidos en furor y cruda saña, + Con voces y palabras doloridas. + Que cese, piden ambos, la maraña: + Por los padrinos fueron despartidas, + Y dándoles del vino y del brevage, + Cesó la diferencia y el corage. + + En la junta concluyen, que conviene + Que guerra à Buenos Aires hagan luego, + Que si un punto la guerra se detiene, + Sugetos quedarán á pecho y ruego. + El Yamandù les dice, porque suene + En España la fama, á sangre y fuego, + "Perezca la memoria del Cristiano, + Sin que dejemos dèl un hueso sano." + + De aqueste parecer es Querandelo, + Con el valiente viejo Tanimbalo, + Ayuda les ofrece Tabolelo, + Yaguatatí, Terù con Manoncalo. + La grita y alarido hasta el cielo + Levantan, y nombrando à Guazuialo + Por general, del campo se han partido, + Y en breve á Buenos Aires descendido. + + La gente que aquí baja es en gran suma; + Chiloazas, Beguaes, Querandies + Vienen creciendo siempre como espuma: + La flor de todos son los Guaranies; + Mil galas y lindezas de bel pluma + Encima traen de sì: mas no confies + En gala, gentileza y hermosura, + Que la verdura fresca poco dura. + + Al puerto y fuerte llegan voceando, + Con trompas, y bocinas y atambores; + Las centinelas andan rodeando + El fuerte, y el poblado y rededores. + Tocan arma; en un punto peleando + Con esfuerzo vereis los pobladores: + Rodrigo Ortiz de Zárate es teniente, + Hombre de presumpcion y muy valiente. + + No quieren que se suelte artilleria, + Que el una escuadra y otra anda mezclada; + Parece resonar caldereria, + O la fragua vulcana tan nombrada. + El tiempo la victoria entretenia; + La gente desflaquece de cansada: + A priesa viene ya aquella doncella, + Que á Titon dió su queja siendo bella. + + El enemigo viendo que amanece, + Temiendo la pujanza del Cristiano, + Y que su gente toda desfallece, + Procura retirarse por el llano. + El General Guazuialo perece + Con parte del ejército pagano; + Nuestra gente se queda victoriosa, + Y la contraria huye muy medrosa. + + Acà los de Garay, viéndole muerto, + Sigueron su viage comenzado: + Llegando à Sante Fé, seguro puerto, + El caso con dolor es celebrado. + La causa dèste mal y desconcierto, + Los mas dicen Garay haber causado: + Perdònele quien puede, que provecho + Sabemos que en la tierra mucho ha hecho. + + Al Paraguay camina aquesta gente + En tres barcas, dejando allì el navìo. + Una barca, vencida del corriente, + Que lleva muy veloz el ancho rio, + Perdido el gobernalle, de repente + Se vuelca, no bastando poderío + Humano à remediarla. Perecieron + Cuarenta, y solos cuatro escabulleron. + + De aquestos cuatro, dos, el uno Luna, + El otro Cosme, juntos han salido + A tierra, y travesando una laguna, + Al fin à la Asumpcion Luna ha venido + De rabiosa cruel hambre importuna, + El Cosme sin ventura ha perecido: + Al Luna, que escapò de aquesta suerte, + Un caballo le dió despues la muerte. + + Mendieta, que dijimos, fué dejado + Del piloto mayor y marineros, + Como era mozo mal considerado, + Causò la muerte à sí, y sus compañeros. + Un mestizo, que estaba amancebado + Con una india, por celos mensageros + Del falso Dios de amor, que mal aprieta, + A siete dió la muerte con Mendieta. + + Del cacique Martin, un indio tuerto, + Era hija la india, y muy hermosa: + Por muger se la diò, que andaba muerto + Por ella: ¿A quien no mata aquella Diosa? + El mozo, como siente el grave tuerto + De Mendieta, que es burla muy penosa + El cuerno al ojo, hizo á los paganos + Matasen à Mendieta, y sus cristianos. + + De Sarmiento tratar no quiero agora, + Que, como referì, pobló el Estrecho. + Poblando, la fortuna burladora, + No fuè muy favorable de su hecho; + Que habiendo de crecer siempre en mejora, + Menguó muy de repente à su despecho: + Comienza á perseguirle de tal suerte, + Que nunca le dejó hasta la muerte. + + Mas paréceme que es historia agena: + No quiero mas decir, ni del famoso, + Y buen Sotomayor, que enhorabuena + Le cupo por marido y por esposo, + Aquella que, de todos bienes llena, + Procede de un linage generoso. + No conviene yo trate, pues Arcila + En Chile con primor se despabila. + + Y pues que à Chile cupo tal belleza + De pluma, de valor, de cortesia, + No es justo, que se atreva mi rudeza + Decir de Chile cosa, que seria + Muy loca presumpcion y gran simpleza + Meter hoz en la mies, no síendo mia. + Volver quiero el estilo al Chiriguana, + Y à su costumbre perra y muy tirana. + + + + +CANTO VIGESIMO-QUINTO. + + _En que se trata de la junta que hizo Ibitupuá, y asaltos que los + suyos dieron en tierra del Perú: del acuerdo del Audiencia de los + Charcas, y de un temblor terrible en Lima._ + + + No vemos ser seguro á lo presente + Curar de proveer sin advertencia + A lo futuro y tiempo subsecuente; + Mayormente que vemos en presencia + Pronosticarse el caso que está ausente: + Y así mirarlo todo es providencia + A nuestro Dios Eterno atribuida, + Que de un fin toca al otro sin medida. + + El de Toledo, dije, como habia + Por coger á D. Diego hecho guerra + Al indio guaraní, que residia + Metido en la aspereza de la Sierra. + Saliendo con su intento se volvia, + Sin dejar sosegada aquella tierra, + Mas antes con razon mas levantada, + Por ver aquesta parte acobardada. + + Ibitupuá, el astuto y cauteloso, + Con ánimo feroz junta, pregona, + Y manda, como hombre poderoso, + Que venga en general toda persona. + El ser tenido ya por dadivoso, + Y que á trabajo alguno no perdona, + Le hace al guaraní venga contento + A la presente junta y llamamiento. + + Con gente acompañado, y pecho fiero + A la junta ha venido Condurillo, + El viejo Tabobá, gran carnicero, + Tambien alegre viene con su aillo: + Marucaré, su antiguo compañero, + Procura con sus fuerzas de seguillo + Con toda la demas canalla fiera, + Que vive por la Sierra, y Cordillera. + + En un prado apacible y muy ameno, + Ibitupue tenia aparejado, + De flores olorosas todo lleno, + Y de muy frescas aguas rodeado. + Tendidos por la yerba, y por el heno, + Se comenzó el convite, y ha durado + Desde el hora de prima, hasta nona; + Mas ninguno escapó sin maza y mona. + + Habia mucha caza regalada, + Perdices, pavas, aves muy sabrosas, + Venados, avestruces, que salada + Su carne es buena y sana, muy gustosa; + Y dulces frutas, que hay una apropiada + A guinda, yaracaes olorosas, + Guembes, ivaviraes en gran suma, + A rodo los pescados, como espuma. + + El vino de maiz y de algarroba, + De molles, y de murta bien obrado, + Seguro que bebian casi arroba, + Que media á cada cual le estaba dado. + Uno habla en latin, el otro troba, + Otro habla español y vascongado; + Mas todos para un fin se concertaban, + Y aunque borrachos, todos atinaban. + + Ibitupue habló de esta manera, + Aunque hecho botija y grande cuero: + "Metidos en la fuerte Cordillera, + Ni Rey, ni Roque hay, por muy guerrero + Que sea, que nos pueda echar afuera: + Yo solo, con un solo compañero, + Me atrevo á defender siempre la entrada, + Aunque venga el Perú de mano armada." + + "Lo que conviene agora que se haga, + Pues que el Virrey se puso á darnos pena, + Que cada cual por sí se satisfaga, + Segun su coyuntura fuere buena. + Quien muerte dar pudiere no dé llaga, + Y salga cada cual con buena estrena + Al camino, á vengarse por sus manos, + Matando estos soberbios castellanos." + + "Yo tengo nueva cierta como viene + Doña Maria de Angulo, y Da. Elvira: + La muerte merecida bien la tiene." + El arco demandó, una flecha tira, + Diciendo: "Justo es mi fama suene." + A dó cae la flecha el indio mira: + Agüero es: que si cae bien derecha, + Su cosa tiene el indio ya por hecha. + + Al punto que tiró, viendo en el suelo + La flecha estar en alto levantada, + Los indios levantaron hasta el cielo + La voz, que es su costumbre muy usada: + Ibitupue, ya libre de recelo, + Con muy soberbia voz apresurada, + "Perezca, dice, luego la memoria + Del cristiano, y conózcase mi gloria." + + Aun no acababa bien estas razones, + Y un indio cano viejo se levanta, + Que aunque en la junta estaba, y escuadrones, + Su vida es diferente y aun espanta. + El caso que diré yo sin ficciones + Será, que aunque mi musa en verso canta, + Escribo la verdad de lo que he oido, + Y visto por mis ojos y servido. + + El viejo con modestia así decia, + Pidiendo que atencion le sea prestada. + "Sabed, hermanos mios, que venia + Una hija que tengo, muy amada, + De guardar mi ganado el otro dia, + Con una cruz muy bella agraciada; + Y yo le pregunté ¿qué cruz es esta? + Y oid de la doncella la respuesta." + + "Estando recogendo yo el ganado, + Ya que la obscura noche se acercaba, + Mi corazon en alto levantado, + En el criador de todo contemplaba, + Y habièndole en mi pecho gracias dado, + Por ver como doncella me guardaba; + Un hombre se me puso por delante, + De bella compostura y bel semblante." + + "El hombre me habló désta manera:" + "Doncella, pues que á Dios con pecho llano + Adóras, determina estar entera + En tu virginidad, que el Soberano + De ti se acordará en la hora postrera." + "Diciendo esto tendió su diestra mano, + Y dióme aquesto cruz, de quien yo creo, + Que es don de mi descanso y mi deseo."[89] + + "Esta mi hija, dice por momentos, + Que Dios se ha de enojar, si á los Cristianos + Hacemos mal, y damos descontentos, + Y que antes los queramos como á hermanos, + Recibiendo sus Santos Sacramentos." + Apenas ha hablado, y los insanos + Vencidos de sus malas pretensiones, + Al viejo dieron muchos bofetones. + + El gran cacique, dice en su tiana + Que al viejo dejen yá, porque delira, + Y su hija es doncella muy liviana, + Y que á invenciones toles siempre aspira. + Cesóle de herir el Chiriguana, + Que estaba ya encendido en pura ira, + Que no dudo yo cierto, sino fuera + Por el cacique, en breve allí muriera. + + Al fin, por loco viejo le dejaron, + Y su junta con fiesta celebrada, + A sus tierras y casas se tornaron, + Con la cosa en la junto concertada. + Y luego en los caminos asecharon + La gente que pasaba desmandada, + Y crudo sacrificio cada dia + De la gente española se hacia. + + A frailes y soldados, que salian + De Santa Cruz, mataron crudamente, + A chácaras y valles se venian, + Adonde cautivaban mucha gente: + De suerte que el estrago que hacian + Causaba gran temor al mas valiente. + Hernando Salazar entrar procura, + Y oid una desdicha y desventura. + + Despues de aquel dislate y alzamiento, + Que en la Asumpcion, digimos, fué imputado + A Mendoza, se hizo un casamiento, + En que con Doña Elvira (degollado + Su padre) un caballero de talento + Casó, Nuflo de Chaves fué llamado: + Hombre feroz, valiente y animoso, + Y nada de peligros temeroso. + + Aqueste á Santa Cruz poblò primero, + Y á los Charcas salió, dó la obediencia + De lo poblado dió este caballero, + Al Presidente, Oidores de la Audiencia. + Entre los indios era carnicero, + Por donde le pagaron su impaciencia + En Boitimí, que el pueblo así se llama, + Al pié de un alto cerro de gran fama. + + Añapureyta el cerro tiene nombre,[90] + _A donde el Diablo canta_, decir quiere. + No osa en él subir cualquiera hombre, + Que que el sube, de espanto, dicen, muere. + Y porque, si mas digo, no se asombre + Quien cosas de admirar aquí leyere, + No quiero mas decir de aqueste perro, + Y creo que en callarlo poco yerro. + + Viuda Doña Elvira, pues, y sido + De Don Diego el dislate ya contado, + Con su madre al Perú hubo salido, + Que así por el Virrey les fué mandado. + A España el de Toledo siendo ido, + A Santa Cruz volver han procurado: + Hernando Salazar lleva la guia + De los treinta que van en compañia. + + En un paso se ponen peligroso + Los indios Chiriguanos en celada: + El español del daño receloso + No fué, que si supieran la emboscada, + No fuera el mal suceso tan dañoso. + Mas no siendo la cosa bien pensada, + Sucede contra el voto, y lo pensado, + Y luego se atribuye al triste hado. + + El buen hado es Divina Providencia, + Servir el hombre á Dios con mucho tino, + Poner en todas cosas diligencia, + Y no faltar en medio del camino. + Si Salazar tuviera la advertencia + Que aquí digo, bien cierto yo imagino + Que no murieran nueve, que pensando + No haber peligro, iban caminando. + + La gente va marchando, pero viendo + Que los tristes, que fueron delanteros, + Murieron, del negocio se temiendo, + Quisieran hallar todos agujeros. + Salazar desmayò que va rigiendo; + Desmayan los soldados compañeros, + Que tantas flechas ven venir lloviendo, + Que la tierra con ellas van cubriendo. + + Fenece aquí la triste su triste hora, + Cubierta de mil flechas y arpones: + Doña Maria de Angulo, causadora + De motines, revueltas y pasiones, + Amiga de mandar, y tan Señora, + Que con todos tramaba disenciones: + Su nieta Doña Elvira, mal herida, + Quedaba entre las yerbas escondida. + + Doña Elvira su madre con recelo + Procura por su hija; pero viendo + Que no parece, grita hácia el cielo, + Sus dorados cabellos descogiendo. + Sotelo revolvió con grande duelo, + Y entre los Chiriguanas se metiendo, + Sacaba á la doncella, aunque llovian + Las flechas ya sobre él que le cubrian. + + Tras ellos la victoria van gozosos + Los bárbaros, siguiendo grande trecho: + Como corderos mansos temerosos, + Los nuestros el huir por gran provecho + Juzgaban: mas los indios codiciosos + Del interes, curaron muy de hecho + A partido venir con los cristianos, + Y así se les hinchieron bien las manos. + + Doña Elvira en aquesto el todo ha sido, + Que con dulces palabras les hablaba, + Y como en la Asumpcion hubo nacido, + La lengua Guaraní bien pronunciaba. + Al fin con interes se han convencido, + Y el rescate con sobra se les daba, + De suerte que cesaron de la guerra, + Y ayudan á pasar el agra Sierra. + + Sabido acá en los Charcas, fué acordado + Hacer guerra cruel al Chiriguana: + El caso de esta suerte se ha ordenado, + Que el Presidente tiene buena gana; + Y asì con grande ardid al que es soldado + La voluntad en esto bien le gana, + Y hácele merced en cuanto quiera, + Porque entre en la jornada y cordillera. + + Don Lorenzo Suarez Figueroa + Salió de Santa Cruz, que es de la Sierra: + Hombre de grandes prendas, y de loa, + Y que merece mas que aquella tierra. + Con gran solicitud pone la proa, + Queriendo al Chiriguana hacer guerra. + Es General de toda la campaña + De Còrdoba la Llana en nuestra España. + + El Conde del Villar en esto viene + Por Virrey, y pensaron que hiciera + La guerra; empero, dicen, le conviene + Dejarse de esta guerra y cordillera, + Que nuevas de Francisco Drake tiene, + Que viene muy pujante en gran manera. + Diráse en su lugar, porque es flagelo, + Que por castigo envia Dios del Cielo. + + Con esto estaba el Conde tan medroso, + Que solo de escribirlo tengo miedo: + Parece aqueste caso milagroso, + Que estaba el Perú todo, decir puedo, + Sin contento, sosiego, ni reposo, + Y estábase el ingles allá muy ledo. + Juicios son de Dios muy encumbrados, + Y no de todos hombres alcanzados. + + El Virrey al Callao va, y se aplica + A hacer á gran priesa un grande fuerte: + Con muchos el negocio comunica, + Mas no responden todos de una suerte; + Por esta causa el Conde no fabrica, + Que tiene gran deseo que se acierte; + Y toma en la consulta allí la mano, + Y habla de esta suerte un Trugillano. + + Don Luis Sotomayor "¿de que aprovecha + El fuerte, dice, en tierra, donde puede + Tomar el enemigo cualquier trecha, + Sin que en manera alguna se le vede + Del fuerte? Lo mejor es, que bien hecha + Le sea, con la gente que aquí quede, + La guerra al enemigo, si viniere, + Con fuerza lo mejor que ser pudiere." + + Estando desta suerte recelosos + De Francisco, sucede ¡O cosa extraña! + Un caso entre los casos temerosos, + De Dios castigo, y muestra de la saña + Que tiene con los hombres flagiciosos. + La mar salió de curso, y así baña + El puerto del Callao, y la marina, + Y gran parte del pueblo cae con ruina. + + Bramaba con bramidos la mar brava, + La obscura y triste noche entristecia, + Las crines y cabellos erizaba, + El alma y corazon amortecia; + El sexo femenil que lamentaba, + En aprieto y angustia mas ponia, + Lágrimas, y sollozos, y gemidos, + Suspiros, gritos, llantos, alaridos. + + En poco estuvo el Conde de perderse, + Y al fin salió, huyendo el aposento, + A Santo Domingo vá á refugiarse, + Dó llevan de la iglesia el Sacramento; + Despues por mas seguro guarecerse, + En el campo la noche hizo asiento: + Y oid lo que pasaba en esto en Lima + Que solo referirlo causa grima. + + Es Lima una ciudad, bella, galana, + De edificios hermosos y graciosos, + Apenas vereis casa sin ventana, + Los altos por de fuera no vistosos, + Que cubiertos están á estera vana; + De dentro empero son maravillosos, + Que como nunca llueve por semejas, + No curan de poner sobre ellos tejas. + + Con quietud se vive, y en consuelo, + Sin pena, sin dolor y sin tristeza, + Que no dura jamas el triste duelo, + Que es Lima del Perú flor y belleza. + Sereno está, apacible y claro el cielo, + En un ser uniforme y gran firmeza, + Y aunque ha habido temblores muchas veces, + Mas ha sido el ruido que las nueces. + + Empero en este trance tan terrible + Exceden ya las nueces al ruido: + Negocio al parecer muy increible, + Que hace salga el hombre de sentido. + A muchos pareció ser imposible + Haber por natural acontecido, + Sin que causa secreta interviniese, + Y con rigor la mano intrometiese. + + A prima de la noche muy obscura, + La ruina sucedió con temblor crudo; + No está ni puede estar casa segura, + Ni el hombre defenderse con escudo, + Si Dios, que es propia guarda, no procura + Guardarnos; pues aquesto solo pudo + Dejar de aquesta suerte castigada + A Lima con su gente amedrentada. + + Cayéronse las casas mas lustrosas, + Los templos, y las mas ricas capillas, + Que allí muestra las manos poderosas, + Y hace muy mayores maravillas. + El alto donde hay fuerzas belicosas, + En freno quebrantando las mejillas + De aquellos que procuran alejarse + De su divino bien, y no acercarse. + + A Lucifer soberbio, jactancioso, + Que á la mañana fresca relucía, + Al infierno en tinieblas temeroso, + Condenado en perpetuo Dios le envía. + Aquel rico avariento codicioso, + Allá desea gustar del agua fria: + El poderoso Rey fué convertido + En bestia, y heno y yerbas ha pacido. + + A la bendita Virgen soberana, + Espejo de humildad y de pureza + La vemos por la fé como mañana, + Y aurora, coronada de belleza. + A Lázaro se dió de buena gana + El prémio de su pobre y vil pobreza, + Al manso Rey David dió Dios el cielo, + Que manso fué, aunque Rey, en este suelo. + + Al fin pues el temblor que voy contando + Las casas desbarata mas fornidas. + Echando por el suelo, y derrocando + Las torres muy hermosas y lucidas; + A las calles se salen suspirando + Las damas, de temor amortecidas + Quedaban, que era lástima mirarlas, + Y mas que no hay quien pueda consolarlas. + + Quedó de este temblor tan arruinada, + Y tan perdida Lima, que ponia + Espanto nuevo en verla mal parada. + Que piedra sobre piedra no tenia. + Hallábase en la calle sin posada + Quien bella casa antes poseía, + Y todos, como dicen, á la luna + Quedaron en la prueba de fortuna. + + Cual hizo habitacion con una estera, + El otro con un toldo pone tienda, + Y con una tristeza lastimera, + Recoge lo que puede de su hacienda; + A todos parecía la hora postrera. + Madeja muy revuelta era sin cuenda, + Y el cabo no se halla, aunque se busca, + Que todos andan hechos _chacorrusca_. + + El Visorrey se vá con los Oidores + A San Francisco, y hacen el Audiencia + En toldos, que aposentos los mejores + Tuvieron muy menor la resistencia. + Dejemoslos aquí, frailes menores, + Metidos en clausura y obediencia, + Que Candish andaba agora muy envuelto + En el Estrecho y sur, y el diablo suelto. + + + + +CANTO VIGESIMO-SEXTO. + + _Como el Capitan Tomas Candish, señor de Mitiley, salió de + Inglaterra, y atravesò el Estrecho de Magallanes, y tomò tierra en + la Puna y Paita en el Perú, y de vuelta tomó un navio que venia de + la China._ + + + La pérfida de sí misma olvidada, + De la insigne y famosa Inglaterra, + Isabela, la Reina depravada + En la Fé (que con Cristo nos encierra + En el aprisco y choza consagrada) + Procura en tanto grado hacer guerra + A nuestro gran Filipo, que cuajado + El mar trae de corsarios su mandado. + + A un Tomas Candish, muy orgulloso, + Con armada despacha, pretendiendo + Que fuese como Drake venturoso: + A tiempo fué, que vide estremeciendo + De temor al Perú, y receloso. + De Chile vá la nueva discurriendo; + Pensabamos ser Drake el que venia, + Y tal era la fama que corria. + + Entre soldados, gente desalmada, + Por trisca se decia, que sabido + De Drake, sea la nueva bien llegada: + Quizá que mudaremos el vestido, + Que nuestra profesion no está estimada, + No andando el enemigo embravecido; + Viniendo, pues, aqueste Luterano, + Podrános suceder dichosa mano. + + Yo vide en Chuquisaca alborotada + La cosa, y el Audiencia despachando + A Lima ván correos; resguardada + La costa, presto fué gente juntando, + El Conde del Villar, de mano armada, + Con muchas prevenciones, procurando + Guardar al gran Señor su tierra sana, + Aunque venga la Reina Luterana.[91] + + Aquí dejar agora yo no puedo + De decir, y tocar muy brevemente + Una maldad diabólica, y enredo + Que el demonio fragó entre aquella gente + Indiana; que en pensarlo solo quedo + Confuso, y agenado de mi mente: + Que una carta á los ingleses escribieron, + Y en ella estas razones le dijeron. + + "Ilustres mis Señores Luteranos, + Venid, porque os estamos esperando, + Que queremos serviros como á hermanos, + Vuestras cosas contino sustentando." + Estas cartas vinieron á las manos + De la justicia, el caso procurando; + Los indios que hallaron ser culpados, + Publicamente fueron castigados. + + Tomas Candish pasó bien el Estrecho + Mas no tomó jamás en Chile puerto, + Que piensa de hacer mejor su hecho + Hallando algun navio sin concierto. + Guiado de interes en su provecho, + De la costa el camino lleva cierto + Al puerto Arica, mal fortalecido; + Y oid como la cosa ha sucedido. + + En este tiempo estaba gran riqueza + De barras en la playa, y por el llano + La gente acude luego con presteza, + Y viendo que surgia el Luterano, + Sacaron fuerzas, todos, de flaqueza, + Pensando de probar allí la mano: + Los hombres con las armas acudieron, + Las mugeres tambien allí salieron. + + De sus paños y tocas las banderas[92] + Al aire desplegaban á menudo: + Las mismas que salian las primeras + Tornaban á salir, y nunca pudo + El Ingles entender estas quimeras; + Que guarda Dios, si quiere, sin escudo, + Y donde él no envía sus favores, + Enbalde son humanos guardadores. + + A no caer el Ingles en el engaño, + Que causan con banderas y alboroto, + Hiciera en aquel puerto mucho daño, + Y fuera el miserable puerto roto. + Milagro fué, sin duda, y caso estraño + Estarse el enemigo algo remoto + De tierra por tres dias, contemplando + Lo que está nuestra gente maquinando. + + Al cabo de tres dias, receloso + De que la gente está fortalecida, + Levó ferro con furia deseoso + De hallar dó pillar en su corrida. + Por el parage pasa, presuroso, + De Lima, dó la cosa conocida, + El Conde del Villar á Pedro Arana + Trás èl envia con gente muy lozana. + + El enemigo yendo navegando, + Y tomando un navio en el camino, + Aquello que le agrada mas robando, + Al piloto llevarle le convino. + A la Puná su rumbo enderezando, + Que allí lleva su proa, y su designo, + Llegó estando todos descuidados, + Por donde fueron presto saqueados. + + En Guayaquil en arma se pusieron, + Sabiendo que el Ingles allí ha llegado; + A la Puná en breve descendieron: + Tambien en Quito el caso relatado, + Capitan y soldados proveyeron; + Y habiendo á la Puná todos llegado, + Las dos cabezas mal se concertaban, + Por donde mas erraban que acertaban. + + De Guayaquil Reinoso habia salido, + El cual por el Virrey allí mandaba; + De Quito el que salió ha pretendido + Mandar aquí, diciendo, que llevaba + Del Audiencia poder, dó fué elegido: + Así la cosa á tuerto se guiaba. + Tengamos, dice, el uno aquí sosiego: + El otro, dice, marchen todos luego. + + Con toda su tardanza al fin llegaron + A la Puná, dó estando descuidada + La gente inglesa, ellos comenzaron + A darles una grande rociada; + Mataron veinte, dos les cautivaron. + La gente inglesa así desbaratada, + Recogese huyendo á una montaña, + Los nuestros se estan quedos en campaña. + + De los navios jugando artilleria, + El enemigo á los nuestros daño hace, + Con su grave, importuna bateria, + En breve nuestro campo se deshace. + A lo alto de un cerro se subia, + De lo cual al Ingles mucho le place, + Que viendo á los cristianos retirarse, + En su lancha procuran embarcarse. + + Quemó aquí un navio el Luterano + De los tres que traia, y á gran priesa + Se leva á la mañana muy temprano, + Y á Paita sin parar presto atraviesa. + Al Piloto echa en tierra de su mano, + A los de Paita enviando su promesa + De seguro, mas ellos no quisieron + Concierto, sino al monte se huyeron. + + Saltó el Ingles en tierra, y al poblado + llegó con furia cruel y repentina; + Y como le ha hallado despoblado, + Con su rábia diabolica y maligna + A una Santa Cruz ha escopetado, + Robando lo que halla allí, camina. + El piloto quedó allí abscondido, + Que al alto con los nuestros se ha subido. + + Arana, que venia muy pujante + Con dos fuertes y bellos galeones, + Con una veloz lancha de delante, + Allega á Manta. Salen escuadrones: + (Pensando ser ingles) en un instante + Cien soldados estaban chapetones, + Cincuenta vaqueanos, que Alvarado + Al punto los ofrece de buen grado. + + Arana le responde, que su mano + Y diestra sola basta con su gente + Contra el poder y fuerza del tirano, + Que no quiere socorro de presente. + La costa corre toda el Luterano, + Arana se volvió muy diligente, + Aunque de nueva España se le envia + Aviso de que está en una bahia. + + Candish, muy á su gusto á dar carena + Se mete en la bahia, que le place, + Sin temer de que cosa le dé pena, + Refresco toma, y agua y leña hace. + Su gente de dolor quita y agena, + Con la ocasion presente se rehace, + Y en la primera al viento vela dando, + La costa de la China va bojando. + + De vuelta de la China, muy cargada + Encuentran una nave de tesoro: + A su diccion y mando fué entregada + Con suspiros, y lágrimas y lloro. + En breve ha sido toda despojada + De sedas, brocateles y fino oro. + Un clérigo allí viene enriquecido, + Que en verse así robado, está afligido. + + De su plata y tesoro codicioso, + Con ánimo tambien de hacer hecho + De memorable fama y honroso, + Al peligro constante puso el pecho: + A sus amigos dice: "poderoso + Con vosotros me siento y satisfecho, + Si quereis ayudarme, mis hermanos, + Contra aquestos soberbios luteranos." + + "Probemos, si os parece bien la mano, + Y en tiempo que del sueño esten vencidos, + Acuda cada cual á su tirano, + De suerte que la muerte adormecidos + Los coja, con favor del Soberano: + Pues son sus enemigos conocidos, + Favor nos dará Dios, pues que bien puede, + Para que con la vida nadie quede." + + No pudo ser secreto este concierto, + Alguno al capitan lo ha revelado, + Y como fué en fuerte hora descubierto, + Al clèrigo de un mastil ha colgado. + Volvióse sin tomar Candish mas puerto, + Habiendo todo el Orbe rodeado, + Y entró en Inglaterra poderoso, + Muy rico, muy contento y muy gozoso. + + La Reina luterana, como vido + El valor de Candish y su ventura, + Y el Diablo que tambien su tela ha urdido, + Despachan á Candish, el cual procura + De la ocasion ya ser favorecido: + Parécele gozar la coyuntura. + Salió de Inglaterra con pujanza; + Diré lo que sucede en otra estanza. + + + + +CANTO VIGESIMO-SEPTIMO. + + _En este canto te trata de la toma y robo del puerto de Santos y + San Vicente y de los insultos y maldades que allí hizo el Capitan + Tomas Candish, Señor de Mitiley, y Capitan General de la Reina de + Inglaterra._ + + + Si solo viene el mal, decir se suele + Bien vengas mal; mas siendo acompañado, + Mas grave es el segundo, y aun mas duele + El golpe, cuando viene redoblado. + La carne mas machuca, y mas la muele, + Por hallar el lugar ya maculado; + Y al fin duran las penas y cuidados, + Cuando los males ton mas frecuentados. + + La presa de Candish ya recontada, + Que hizo en el navio de la China, + Tuvièramos por bien, si de llegada + En su tierra parára; mas camina + De vuelta, con muy gruesa y bella Armada; + La línea atravesando, determina + Tomar tierra brásilica, y llegando + La costa toda iba demarcando. + + Tomó algunos navios en la costa, + Y entre ellos á un Marquina, que ha venido + De Potosí con plata, por la posta, + Por gozar de la nata, que ha tenido + Aquel trato, aunque á él le entrára en costa, + Que mucha mercancia le ha cogido + Candish: con solos negros le dejaba, + Con que viviendo, rico se juzgaba. + + Aquí tomó un piloto, que le guia: + Jorge Luis le llama. Como vido + El Inglés, que piloto ya tenia + A su gusto, y la tierra ha conocido, + Y que tomarla bien le convenia, + A su almirante Gallo ha cometido + Con el piloto el caso; los dos fueron + A Santos, y en el puerto se metieron. + + Paz, paz, entran diciendo con voz alta, + El nombre Don Antonio, y apellido + Invocan, que no hizo alguna falta + A su negocio: luego el afligido + Y triste pueblo, viendo como falta + La fuerza, á su diccion quedó rendido. + Un mancebo murió, que resistia: + Machado lo causó, bien se decia. + + Era juez entonces un Machado, + Y dicen, que bien pudo, si quisiera, + Que del Ingles no fuese saqueado + El pueblo, y el mancebo que saliera + Con arco y flechas de otros ayudado + Bien fuera, si Machado no impidiera, + Y en breve mucha gente se juntára, + Con que el Ingles victoria no cantára. + + Mas viendose el Ingles favorecido + Con palabras de amor y fingimiento, + Despues de haber el mozo mal herido, + Caido muerto, dice muy contento. + "Ninguno quiero sea aquí ofendido, + Ni tal me pasára por pensamiento, + Que solo proveernos de comida + Pretendemos pasando de corrida. + + Con esto aquella gente miserable + En la iglesia se estaba; el adversario + La cerca, ya es el caso irreparable: + Entrando, matar quiere allí al vicario, + Y á un fraile, caso horrendo y detestable, + Que el templo profanando el temerario, + Imágenes, reliquias de consuelo, + Con irrision echaba por el suelo. + + Prendió los principales, demudando + A todos cuantos pudo aquella hita, + Las casas por el suelo derribando, + Las tablas, y madera y palos quita: + Y luego por la tierra caminando, + En San Vicente se entra, dando grita; + Asuélalo también en un momento, + En esto entra Candish con gran contento. + + Estando en esta isla apoderado, + Procura embarcación muy conveniente + Hacer, porque tenia buen recado, + Y aparejo hallaba entre la gente. + No habia el mes tercero bien pasado, + Y acaba su bajel cumplidamente, + Veinte remos por banda le ha metido, + Con que Candish se halla enriquecido. + + Aquesta embarcacion deja entenderse + El fin con que Candinh la fabricaba, + Para poder con ella bien meterse + En puerto: que tomar imaginaba + Alguna tierra, dó pueda valerse, + Y aquesto su designo le guiaba; + La fama por la costa se estendia, + Que para el Argentino la hacia. + + Del rio de Genero ha despachado + A priesa Salvador de Sá Correa, + Diciendo, como á Santos ha tomado, + El Ingles: que la cosa se provea + Allá en el Argentino con cuidado, + Que vá nuestro enemigo de pelea: + Allega un navichuelo y dá el aviso, + Y vuélvese á Genero de improviso. + + Vereis en Buenos Aires discernirse + El caso con diversos pareceres, + Procura cada cual escabullirse, + Llevándose consigo sus haberes. + Al fin han procurado convenirse + En que salgan los viejos y mugeres, + Y frailes y muchachos del poblado, + Y que á la mira quede allí el soldado. + + La mísera hacienda recogida + A prieta, de tropel y sin concierto. + En carros y carretas fué metida, + Que huir, todos dicen, es lo cierto. + La tierra adentro salen de corrida, + Dejando los soldados en el puerto, + En centinela estan de noche y dia, + Y cada cual igual temor tenia. + + Llegué yo á esta sazon en mi navio + De allá de la Asumpcion con poca gente; + El pueblo se holgó y tomó brio, + Y á sus casas volvieron de repente. + Candish con su pujanza y poderío + De Santos sale un dia alegremente, + Y acá en el Argentino hacen vela, + Que mucho su venida se recela. + + Mas él parte de Santos recta via, + El Magallan Estrecho demandando, + Y tanto el Sur le sigue y combatía, + Que vuelve popa via ya arribando. + El Almirante el árbol dá y rendía + En frente el Argentino, procurando + Las fuerzas contrastar del fuerte viento, + Mas él no le ha dejado con su intento. + + A mi los naturales, preguntados + Sobre esto, muchas veces me dijeron, + Que vieron dos navios anegados, + Y en un punto de vista los perdieron, + Con lenguas fueron bien examinados, + Los indios que esto á mi me refirieron, + Y dicen, que escapó solo una nave, + Que vuela por los aires como un ave. + + Esta fué de Davis, muy entendido, + Que á vuelta del Estrecho se ha quedado + Con tres naves, las dos se han sumergido + Que cosa alguna dellas no ha escapado: + De su saber Davis bien se ha valido, + Y del temor las fuerzas ha sacado, + Escapa con la maña mas que pudo + De aquel contrario tiempo, fuerte y crudo. + + Aquel barco que dije, de Genéro + Aviso habia traido al Argentino, + Tornar ha procurado de ligero, + Queriendo aprovecharse en el camino: + Que es grande la codicia del dinero, + Y al hombre fuerza haga desatino: + Salió del rio Genéro, mas la hada + A priesa corta el hilo á su husada. + + En él iban algunos pasageros, + Que llevaban su pobre mercancia: + Don Pedro y don Francisco, caballero + De Estepa, que es lugar de Andalucía. + Piloto, con maestre y marineros, + Mas no como en tal caso convenia, + En tomar se engañaron el altura, + Principio cierto de su desventura. + + Comienzan á virar, pues, engañados, + Pensando que embocaban por el rio, + Mas iban muchas leguas apartados + Vencidos de su loco desvarío. + En costa y tierra dieron desrumbados, + A la fuerza entregados del gentío: + Una ola á D. Pedro le ha volado, + Y el mar profundo y bravo le ha tragado. + + Los demas pasageros han salido + A tierra, su miseria lamentando. + La gente indiana, luego como vido + Que se iba este negocio aderezando + En su pró, al encuentro han acudido, + Y en breve á los Cristianos se acercando, + Comienzan á prenderlos, y mataban + A los que defenderse procuraban. + + Charruas es la gente que aquí habita, + Que ha hecho grande estrago en los cristianos: + Es gente muy cruel y muy maldita, + Tambien ha hecho presa en luteranos. + Está de estos Charruas otra mita + De indios de este nombre, mas cercanos; + En Buenos Aires tratan y contratan, + Y allá nos llevan cosas que rescatan. + + Aquestos nos digeron que tenian + Los otros tres cristianos por cautivos, + Y que ellos del rescate tratarian + De aquellos que hallasen estar vivos, + Y que luego á nosotros los traerian. + Nosotros en aquesto compasivos, + De cosas les henchimos bien las manos, + Deseando librar nuestros hermanos. + + El cobertor quité yo de mi cama, + Porque un cacique bien se ha aficionado; + Echamos por el pueblo una derrama, + Y en breve gran rescate se ha juntado. + Entre los indios corre bien la fama, + Que el rescate es muy rico y muy preciado, + Los cautivos trageron á gran priesa, + Por gozar del rescate y la promesa. + + ¿A quien no ha de causar esto mancilla, + Si tiene de cristiano sentimiento, + Que no quedó de toda la cuadrilla + Alguno, mas que tres; pues el tormento + Que pasan, y la pena, quien decilla + Podrá? que á mi en pensarla ya el aliento + Me falta, y la pluma desflaquece, + Y mi lengua turbada, se entorpece. + + Tragéronnos los tres en carnes puras, + El uno sacerdote, y dos soldados;[93] + A todos se les dieron vestiduras, + Y fueron lo posible reparados. + Contáronnos sus tristes desventuras, + Juzgándose por hombres bien librados, + En haber escapado con la vida, + Habièndola tenido por perdida. + + En que trabajos mete la codicia, + Y el procurar ganar la plata y oro, + Y mas cuando fortuna le es propicia: + Aquel que vá juntando gran tesoro + No siente el sin ventura la malicia, + Los males, sobresaltos, pena y lloro, + Que le es fácil lo que es dificultoso, + Con fin de conseguir su fin gustoso. + + Está el Señor de Mitiley en esto + Tan triste, que mil vidas cierto diera, + Por no ver el suceso tan funesto + Del Armada lucida que él tragera: + Pues vuelve de arribada muy de presto + Adonde estuvo ya la vez primera, + Pensando rehacerse y no ha podido, + Segun en lo siguiente es referido. + + + + +CANTO VIGESIMO-OCTAVO. + + _En este canto se cuenta la gran victoria que tuvieron los + portugueses contra el Sr. de Mitiley, y de la pérdida y desbarate + de su Armada._ + + + Tener bravos encuentros de fortuna, + Contrastes, baterias y debates, + Estar con esperanza el alma alguna + De conseguir victoria en sus combates, + Efectos son que causa la importuna + Con sus revoluciones y dislates, + Que no puede fortuna estar estable, + Que consiste su ser en ser mudable. + + ¿Quien libre podrá ser de esta señora, + Sin que obligado sea de ordinario + Como cautivo, Reina Emperadora, + A serle de contino tributario? + Ya dándole las gracias de hora en hora, + Por el bien recibido, ya al contrario + Juzgándola por loca y por insana, + Ingrata, fementida, cruel, tirana. + + Tomas Candish, que estaba tan pujante, + A la rueda pensaba que tenia + De aquesta gran tirana, mas constante + Que á su poca fijeza convenia: + Mas ella se le vuelve en un instante + Tan contraria á su vana fantasía, + Que causa que su vano pensamiento + A las vueltas se vaya con el viento. + + Viniendo, como dige, de arribada, + Pensando entrar en Santos, toma tierra + Tres leguas mas atras: siendo avisada + La gente sale á priesa de la sierra: + En la falda formaron emboscada, + Ardides necesarios en la guerra. + El Luterano viene descuidado, + Pensando que será bien hospedado. + + Salieron veinte y cinco en una lancha, + Con fin de que podrian refrescarse + En tierra, por la playa grande y ancha, + Para de su fatiga repararse: + Empero nuestra gente los desmancha, + Y al tiempo que volvian á embarcarse, + Comiénzanles á dar gran bateria + Con fuerte y muy espesa flecheria. + + Un mancebo á la lancha acude luego, + Y por la mar adentro la metia, + Nadando por el agua, y pega fuego, + Que en breve por la lancha se encendia. + El Luterano está de miedo ciego, + El Cristiano con fuerza acometia; + Rodaban los ingleses por el suelo, + Que ayuda á los cristianos Dios del Cielo. + + Cebáronse los indios de tal suerte, + Que no se contentaban dar flechazos, + Y así dan al Ingles muy cruda muerte, + Matándole con crudos macanazos. + Aquel que se mostraba ser mas fuerte, + En un punto le hacen mil pedazos, + De veinte y cinco, dos solos vivieron, + Que viéndose perdidos se rindieron. + + El uno de ellos era cirujano, + Grandísimo filosofo y latino, + Mostraba ser en obras muy cristiano, + Que yo traté con él muy de contino. + El otro era mancebo cortesano, + En mi nave de Santos este vino; + Entrambos se quedaron en la costa, + Que les hace en comer el Rey la costa. + + Los indios á los muertos les cortaron + Las cabezas, y viérades la grita + Con que la fiesta alegres celebraron + De su victoria santa y muy bendita. + A Santos con su triunfo se tornaron, + Un dedo lleva un indio, que le quita + A un ingles, que anillo en el tenia + De fino oro, con piedra de valía. + + Vispera de San Pedro ha sucedido + El suceso jocundo y placentero. + Candish, que está del hecho entristecido, + Presume de vengar el desafuero: + Escribe en una carta, que el partido + Que quiere, es que le den un caballero, + Si es vivo, de valor y noble sangre, + Sino que tomará al pueblo por hambre. + + Entre los veinte y tres ha sido muerto + De un conde el hijo amado que tenia: + Aquesto allí se supo en aquel puerto, + Y que à Candish volver no convenia + Sin él, porque el morir le estaba cierto, + Segun el padre, conde, le queria. + Por esta causa allí cartas escribe, + Y á fuego y sangre á todos apercibe. + + Mas viendo que sus retos son en vano + La vela dá Candish desconfiado. + San Sebastian, que es isla allí cercano, + Tomar por rehacerse ha procurado: + No está lejos de allí un Lusitano, + Salvador de Correa, muy honrado, + En nombre de Filipo en el Genéro: + Y oidme lo que hizo el caballero. + + Al punto que se supo que surgido + Habia en esta isla el enemigo, + Con un pecho y valor ennoblecido, + (Que de servir al Rey es muy amigo, + Segun yo siempre en él he conocido + Y soy en muchas cosas buen testigo) + A su hijo despacha por la posta + Con gente, por la mar y por la costa. + + Tan bien lo hizo el hijo, que llegando + Dó estaba el enemigo descuidado, + En un punto le cerca, escopetando + De suerte, que á gran priesa se ha embarcado. + La vuelta de la mar iba tomando, + Y treinta y cinco muertos le han quedado, + Con que queda Correa, el mozo, ufano, + Y mas con ver que huye el Luterano. + + Salió Candish de aquí con crudo duelo, + Cubierto de dolor y grande llanto. + Con priesa procuraba de ir de vuelo: + Al Almiranta llega con quebranto, + Que viene desmanchada y sin consuelo: + Al puerto van, llamado Spiritu Santo; + Con lanchas y bateles echa gente, + Y él quédase en la mar acá de frente. + + Al tiempo del entrar, gran batería + De los fuertes les dieron y flechazos: + La gente indiana armaba gritería, + Los nuestros, sin parar, arcabuzazos. + Vencidos de la espesa flechería, + Y de los fuertes tiros y balazos, + Huyen los ingleses que quedaron, + Que ciento y diez los nuestros les mataron. + + Del un fuerte los nuestros han salido, + Metiéndose en un grande y alto mato: + Los ingleses al fuerte han acudido, + Del otro fuerte vienen al rebato, + Del mato vuelven ya con alarido; + Duró la cruda guerra grande rato, + Cayendo los ingleses luteranos + Sin muerte, ni herida de cristianos. + + De aquellos que se huyen en llegando, + El General Candish cuatro ha ahorcado, + Otros cuatro se vienen, que velando + Estuviesen las boyas ha mandado. + Huyéronse á nosotros, procurando + Escapar con la vida; que enojado + Está Candish, por ver el desbarate + Que hicieron, por dar aquel combate. + + No les mandó Candish que acometiesen + Los fuertes; que sondasen solamente + Les dijo, y que luego se volviesen, + Porque él despues entrára con su gente; + Y como lo contrario ellos hiciesen, + Y de ello sucediese el mal presente, + Estaba en pura cólera metido, + Y ageno de juicio y de sentido. + + No hay quien le consuele; porque estaba + Cualquiera de ellos tal, que no sabia + Si aquello era verdad ó lo soñaba, + Si fuese vana ó loca fantasía: + Así que cada cual por sí lloraba + Y á solas cada cual por sí plañía. + Candish, que mas lo siente, sus pasiones + Pregona, publicando estas razones. + + "Maldito sea aquel día en que nacido + Yo triste fuí, que nunca yo naciera, + O yá, que yó nací, que perecido + Al punto que nací luego yo fuera: + O ya que no lo fuí, el encrudecido + Y hondo mar en sí me recogiera, + Y no viera yo aquesta desventura, + Teniendo tan dichosa sepultura." + + "¿Qué tengo de hacer, triste, mezquino, + Como podré soldar yo quiebra tanta? + Si allá á Inglaterra yo camino, + Habrálo de pagar esta garganta: + Pues ¿dó puedo tomar otro camino? + Que tierra, mar y cielo ya me espanta: + Porque no vienes muerte cruda ingrata, + Si darme quieres vida, aquí me mata." + + Alzando á priesa el ancla mar afuera, + De un bordo y otro anda entristecido: + La noche sobreviene muy ligera; + El almirante, viendose perdido, + No curando de seguir mas su bandera, + Dispara como ha sido anochecido, + Y viendose Candish desamparado, + Las velas popa via ha velejado. + + Davis, dije, volvia de arribada + En su nave; las dos fueron abriendo, + Y á pique fué la gente supultada, + En el fondo al infierno descendiendo. + Al Isla Grande viene, así llamada, + Davis, que cruda sed ya padeciendo + Venia con su gente: aquí ha surgido; + Y oíd lo que en la isla ha sucedido. + + Aquí saltaron quince á refrescarse, + Con fin de meter agua en el navío, + La gente que allí está, cura emboscarse, + Con ayuda tambien de algun gentío. + En ellos dan, al tiempo que embarcarse + No pueden, ni huir del poderío + De los nuestros; de suerte que murieron + Los trece, y á los dos vivos cogieron. + + Davis se retirò y va huyendo, + Sin saber de Candish ni la Almiranta. + Así se fué esta Armada deshaciendo: + La costa la victoria bella canta, + Las gracias siempre á Dios de ella haciendo; + Que tal victoria admira, y aun espanta; + Que bien parece ser de Dios venida, + Por el Glorioso Pedro merecida. + + ¿Quien duda que San Pedro, como vido + Su templo de los malos profanado, + Pues fué de su Señor el elegido + Por, cabeza y pastor de su ganado, + Que no dijo:--"¿Señor, porque has querido + A tu pastor dejar desamparado? + Mira que está en oprobio tu rebaño, + Remedia, buen Jesus, tan crudo daño." + + De aquellas once mil, una cabeza + Los ingleses tambien en aquel dia + A mal echaron! ¡Santa y rica pieza! + ¿Quien duda á Dios la Virgen le diría, + "La injuria á vos, Señor, bien se endereza, + Y contra vos el mal se cometía, + Pues sois para vengarla poderoso, + Destruya vuestra diestra al flagicioso." + + La figura de Dios crucificado, + Que en la iglesia y altar devota estaba, + A quien el enemigo ha desgarrado, + Y de ella con oprobio se burlaba, + Pues representa á Dios Verbo Encarnado, + ¿Quien duda al Padre Eterno se quejaba, + Y dice: "aunque Cordero muy benigno, + Perezca ya este espíritu maligno?" + + Tambien los viejos claman, suspirando, + Los mozos allí miran hácia el cielo, + Las damas y doncellas lamentando, + Cubrian con sus lágrimas el suelo: + Los tiernos machachuelos sollozando, + Publican su dolor y desconsuelo, + Por esto fué Candish desbaratado: + Que el justo nunca fué desamparado. + + Al corazon humilde y doloroso, + Envuelto en contricion, nunca aborrece + El Alto; y al que vé menesteroso + De su socorro, bien le favorece: + Pues ¿quien no habia de estar allí lloroso + En Santos, dò la causa tanto crece + Con robos, destruccion y cautiverio, + Flagicios, tiranias, improperio? + + Por mis ojos yo ví, de á pocos dias, + A Santos, con su isla, que robada + Por este Candish fué, y las vacias + Y pobres casas, gente lastimada, + Me daban á entender por muchas vias + Aquella tiranía celebrada + Allí, contra dos pueblos lusitanos, + Cuando de ellos triunfaron luteranos. + + Allí vide las fuerzas derribadas, + Las torres y los altos edificios; + Allí vide las casas derrocadas, + Y sacadas las puertas de los quicios: + Por madera en el fuego son quemadas, + Y tuvieron por grandes beneficios + Los que enhiestas en pié hallan sus casas, + Porque las mas estaban hechas brasas. + + No me hizo admirar aquesta ruina, + Que el cazador que entra por un coto, + La caza mata, toda cuanta atina; + Y el soldado que vé al campo roto, + Del alto abajo todo desollina: + Mas pena me dió el ver que aquel piloto + Que tengo referido, lusitano, + En el puerto á Candish metió de mano. + + Aqueste merecia ser quemado, + Y el Capitan, que preso le tenia + En Santos, donde estuvo á tal recado, + Que huyendo se fué donde ha querido: + Mirad lo que hará aqueste pecado, + Pues le tiene el Demonio pervertido, + ¡Y no querrá, mi Dios, que tal delito + Lo ponga yo en memoria por escrito! + + Aquí quiero dejarlo, prometiendo + En otra parte cosas muy gustosas, + Que estoy en mi vejez yo componiendo + Del argentino reino. Hazañosas + Batallas, que el Dios Marte vá tegendo, + Conquistas y noticias espantosas. + Lo que he dicho y dijere en mi escritura, + Sumito al Santo Oficio y su censura. + + + + +TABLA + +DE LAS COSAS MAS NOTABLES, + +QUE SE CONTIENEN EN LA + +ARGENTINA, ó CONQUISTA + +DEL + +RIO DE LA PLATA. + + +=A= + +Abarori, indio. Vá con Melgarejo, ofreciendo guiarle, y le mete + en una isla fértil--122. + +Abayuba, indio. Sobrino de Zapicano--104, + y muy amado de él por sus buenas calidades--109. + Vá al campo de Juan Ruiz, y es preso. Libre, vuelve con indios de + guerra, y mata muchos españoles desparcidos--110. + Vuelve, y sigue muy ligero dos que huyen--113. + Furioso, es muerto por Leiva--148. + +Abejas--215. + +Abrego. _V. Diego._ + +Abrojos. Bajios en la costa del Brasil--82. + +Acais, significa Válgame Dios--30. + +Agaces. Indios--6. + No tienen pueblos, y ¿donde vivian?--28. + Matan un fraile francisco y otros españoles, y cuidado que tuvieron de + un resplandor del Cielo, y una doncella--118. + +Agua en cañas, de buen sabor--32. + +Aguaceros en la linea--82. + +Aguazo, cacique, dispone con _Yamendú_ y otros traicion contra Juan Ortiz--134. + +Aguero bueno para romper guerra entre los indios, caer derecha la flecha que + disparan--281. + +Aguilera, valiente en la batalla de los Charcas--149. + Acude á sosegar el motin de Santa-Fé--238. + Dá muerte á Gallego, cuando le pidió ayuda, y lo que le dijo--_ibid._ + +Ayala, alguacil, echa la gente de la iglesia, en la Asumpcion, y saca de ella al + Obispo á empujones--70. + +Atumirí Puerto, se describe, y ruina que padeció en él la armada de Juan Ortiz--123. + +Alegrias que hace una nacion en las muertes--181. + +Algarrobas, hacen vino de ellas los indios--280. + +Alma, ¿para qué fué criada á imágen de Dios?--25. + +Alonso de Cuevas, quiere librar á su muger de los indios, y por meterla en el + navío se le cae al mar, y defiende el navío--273. + Sale á un desafio con un indio. Es derribado por Coraci, y de + rodillas le hiere, y huye el indio--219. + +Alonso Granero, Obispo. No asistió al Concilio de Lima por la gota, aunque estuvo + en la ciudad--257. + +Alonso de Ontiveros. Húyese de la prision á los indios--119. + Y muda nombre y religion--_ibid._ + Vuelve á los Españoles arrepentido de su apostasía--_ibid._ + +Alonso de la Torre. Cáese de hambre hablando con el autor--190. + Arrimado vuelve al pueblo con él moribundo--_ibid._ + +Altamira, sierras. ¿Cuales son?--4. + +Alvar Nuñez Cabeza de Vaca. Salió de la Florida, es nombrado Adelantado del Rio + de la Plata--45. + Sale de Cadiz con su Armada, y le reciben bien los portugueses de + Cabo + Verde--49. + Llega á la Costa del Brasil, reconoce la isla de Santa Bárbara y Santa + atalina--_ibid._ + Envia á reconocer la tierra, y entra hácia el Paraguay con grande + hambre y mortandad--50. + Sube 300 leguas por el Paraguay, y no hallando plata se vuelve, y lo + que erdió--_ibid._ + Llega á la Asumpcion, y se levantan contra él: entra Armenta + á prenderle á la cama, y quieren matarle--53. + A los dos años de su gobierno--50. + Intenta defenderse. Sácanle de su casa preso los oficiales reales--54. + Tráenle aherrojado á España--58. Privado del título de Adelantado--59. + Admírase el autor, de que no se castigase la maldad de los rebeldes--_ibid._ + +Alvarado, ofrece gente á Martin de Arana, contra Candish, y no la admite--295. + +Amante de Hernachuelos--91. + Piérdense, y quedando la Dama sola, sale del mar á requebrarla un + pez--93. + Como los castigó el autor?--_ibid._ + +Ana, y caso infame que la ocasionó un mal juez.--41. + +Ana de Valverde, muerta por los Mañuás, y sus calidades--272. + +Añá significa Diablo--283. + +Añagualpo, cacique, muerto por Vizcaíno--148. + +Añanguazù, cacique, en la isla del Rio de la Plata--127. + Vá Garay contra él, y sus indios le dejan--137. + +Añapitan. Animalejo con un espejo en la frente, ó carbunclo--31. + +Añapuleitá, significa cerro donde el diablo canta; que está cercano á Beitemí, + donde muere de espanto el que sube--283. + +Ancoanco, pueblo. Cáe sobre él un cerro, y mata 400 indios--262. + +S. Andres apóstol--183. + +Angel. Se aparece en cima de la iglesia de la Asumpcion la noche que se juntaron + los clérigos y otros, para prender á Cáceres--74. + +Animo dudoso, á todas partes mira--153. + +Antas. De sus cueros hacen yelmos los indios--136. + +Antonio de Mírabal. Se adelanta, de órden de su hermano el Licenciado Lerma, + á decir iba á gobernar, y se traba de palabras con el Vicario--240. + Vá á Estero, y ¿si tuvo la culpa de las desazones con el Dean?--250. + +Antonio Torres. Su hija intenta defender que saquen los rebeldes al Obispo de la + iglesia, y lo que dijo--71. + +Arañas, y su veneno--213. + +Araguay, el rio Pilcomayo, y cuando toma este nombre?--7. + +Arauco. Temia al Licenciado Torres en la guerra--201. + +Arcilla, ó Ercilla, su poema de Arauco--277. + +Arellaño, muerto por los indios--113. + +Arequipa. Llega Drake á ella, y echan los vecinos al mar la plata del Rey--246. + Despacha aviso á Lima, y llega tarde--247. + Padece un gran temblor, cáense algunas casas, y mueren muchos--251. + Su volcan--253. + +Arevalo. Hiere muchos indios en la batalla contra los Charrúas--149. + Impide quemar la casa en que estaban los españoles--155. + +Arica, puerto. Llega Drake á él, y lo que hizo--246. + +Armas de los indios Mañúas--272. + +Armenta. Se levanta contra Cabeza de Vaca, le prende, y quiere matarle--53. + +Astrologo, indio--221. + +Asumpcion. Ciudad en el Paraguay, poblada de gente noble por Salazar--22. + Su temple y frescura--27. + Abundante de frutos de la tierra, y España--22. + Y de mugeres y mestizos mal inclinados--_ibid._ + Indios que viven y sirven en ella, y de qué pueblos--14. + Es bien recibido Ure en ella--62. + Muerto Irala se juntan en la iglesia á elegir sucesor--63. + Reciben bien á Juan Ortiz--193. + +Atambores, y cajas en el aire, antes del terremoto de Arequipa--251. + +Atlántico, mar: el del norte, y si antes era tierra poblada? Y se la tragó con + una inundacion--5. + +Audiencia de los Charcas. Resuelve la guerra contra los Chiriguanos--285. + +Aves. Muchas en las islas y tierra del Rio de la Plata--23. + +Avestruces en el Rio de la Plata. Traen los indios á Juan Diaz, en San Gabriel, + y como los cazan con bolas?--105. + Su carne salada es sana y sabrosa--280. + +Avila. Entra en el levantamiento de Santa Cruz de la Sierra, y ofrece el Virey + perdonarle--167. + Lo que hizo--168. + Vá con D. Diego de Mendoza á los Charcas, y lenima--170. + Estando en la horca llega el perdon, le vuelven á la cárcel, + y es libre--180. + +Autor. Natural de Logrosan--159. + Objeto de su historia, y verdad de ella--245. + Ofrece segunda parte--312. + Invoca á Dios, y propone la obra--_ibid._ + Resumen de lo que ha de contar--_ibid._ + Vió y oyó á fidedignos--23. + Admirase de las estrañezas que ha visto.--. + Traía la conciencia limpia, sintiéndose morir de hambre--181. + Prende un portugues herege, y le lleva á la Asumpcion--230. + Procura reducir á Yamandú á la Fé, sin fruto--18. + No le dejó dormir el salto del Rio Paraná á dos leguas de distancia--20. + Quiso cazar un carbunclo, y no pudo--31. + Fué cautivo de los Payaguaes--43. + Vá con Melgarejo á una entrada, y á todas las peligrosas. Déjale, y se + une á Garay--122. + Teme ahogarse en el Uruguay, y sale con los demas á tierra--135. + Trobó los cantares hechos á Obera--217. + Llégase un indio de Obera á él en la batalla de Guaitoca, con + una cruz y le ampara; y lo que supo de él--229. + Prende con maña á tres mestizos discípulos de Obera--_ibid._ + Y quien se los trajo--230. + Espántase su mula en el terremoto de Lima, y lo que vió--262. + Quedó pobre con lo que gastó en el concilio, y queriendo volver á + España le nombran por Vicario de los Charcas, y Comisario del Santo Oficio--265. + Llega á Buenos Aires desierta, y que se vuelve á poblar--39. + Junta rescate para tres españoles cautivos en los Charrúas--302. + +Azogue, con que se beneficia la plata en Potosí--178. + + +=B= + +Bajios del Rio de la Plata, peligrosos--20. + +Bañuelos, mata muchos indios en la batalla de Guayraca--229. + +Barcas, y bajeles de los Tupís sin velas--5. + +Barros. Presidente de Charcas, privado de oficio por el Visitador--202. + +Bartolomé Barco Amarilla, vecino de la Asumpcion--229. + +Batalla de los Charrúas y los españoles--146. + +Beatriz de Aliaga, su rico trage--260. + +Beatriz Coya, se casa con Loyola--185. + Vivia en Lima--261. + +Becerra, sacrificado por Guayraca, y sus cenizas esparcidas al aire--200. + +Beguaes. Indios del Rio de la Plata--6. + Rescatan con Juan Ortiz--125. + Se rebelan, y sitian con los Guaranís y otros indios, á Buenos + Aires--275. + +Benavente, teniente de Lerma en Esteco--250. + +Benito. Dá muerte á Pablo de Santiago, estando peleando con los indios, y otro le + mata á él--114. + +Bermejo, rio--21. + +Bernarda Niño, hace una basquiña de 3,000 pesos de costo--260. + +Berú, indio. Pide á Tapuy que llame á Curemo--222. + +Blanco, cabo. Su costa arriesgada, y su situacion--14. + +Biotimi, pueblo. Sus indios dan muerte á Nuflo de Chaves--283. + +Bolas, con que matan ó cogen los indios á los avestruces: empleadas con buen + suceso contra los españoles--111. + +Borbon, muere en el saco de Roma--35. + +Borracheras de los indios en sus fiestas--167. + +Brasil--2. + Su costa caliente--8. + Pueblale Tupí estremeño, y echa de él á Guaraní, su hermano--6. + Toma Mendoza tierra en la costa--38. + Llega á su costa Candish, y destruye Santos y San Vicente--297, + 298. + +Broquel de concha de pescado--136. + +Buen Rostro, muerto por los indios--113. + +Buenos, padecen mucho en Indias--213. + +Buenos Aires. Su sitio--13. + Vá á poblarle Garay--22. + Eligió oficiales de ayuntamiento--235. + Le ponen por nombre Trinidad--_ibid._ + Y sugetos los indios, se reparten en los vecinos--234. + Su temple parecido al de Sevilla, y su fuerte--235. + Sitiada por los indios, se defiende--275. + Despoblado por sus vecinos, se van á la Asumpcion--45. + Con la noticia de Candish echan la gente fuera, y se quedan solos los + soldados--299. + + +=C= + +Cabeza, de una de las once mil Virgenes, ultrajada por los Ingleses--310. + +Cabo Frio. Toman en él tierra los Tupís estremeños--5. + Dóblale Mendoza--38. + +Cabo Verde. Sus islas quedaron cuando la tierra contigua se sumergió--5. + +Cabrera. Causó el alboroto contra Cabeza de Vaca--54. + Y le trajo preso á España con procesos de su gusto; y su desgracia--59. + +Caza y pesca mantienen los indios--16. + +Cáceres. Oficial real, bullicioso--54. + Vá de órden de Irala á sosegar el alboroto sobre la prision de Cabeza + de Vaca, que habia causado--_ibid._ + Teniente de Gobernador, se vá con el Obispo de la Asumpcion al + Perù--66. + Riñe con él en Santa Cruz de la Sierra, y se vuelven los dos + sin hablar--67. + Procura deslucir al Obispo--69. + Sabe que hace informaciones contra él, y le publica suspenso, + y prende á sus amigos--70. + Y hace degollar á Esquivel por un falso testimonio, y dá la casa por + cárcel al Obispo--_ibid._ + Andaba como endiablado, y quiere echar al Provisor al Perú, y + le envia confianza--73. + Préndele el Provisor en la iglesia en nombre de la Inquisicion--74. + Emviado á España con el Obispo por el nuevo Teniente; y su afliccion--75. + Escápase en S. Vicente, y descubierto á escomuniones por el Obispo, le + envia á España--77. + +Caituá, indio. Dá muerte á Pinedo, huyendo--113. + Amigo de Garay, le rescata cuatro españoles--139. + +Calchines, indios. Salen á recibir á Juan Ortiz, en balsas--193. + +Callao. Puerto de Lima, trata de fortificarle el Conde del Villar, y le inunda el + mar, destruyendo muchas casas--287. + Guarnecido contra Candish y sus ingleses--292. + +Camelo, ayuda á Juan Ruiz en la batalla de loz Charruas--149. + +Canarias, islas. Quedaron de la inundacion que sorbió la tierra, de que eran + continentes--5. + +Cañas, como piernas, llenas de agua, y como se engendran en ellas gusanos--32. + Espesura de ellas, y dificultad de cortarlas--33. + Otras como robles, y en los Mojos otras sin gusanos--_ibid._ + +Canoas. Se hunden muchas en los remolinos del Rio de la Plata--19. + +Capac, Inca. Solo Señor, llamó Chiriguanos á los Guaranís--8. + +Caravallo pelea con Yanduballo, y Liripe los separa--128. + Enamórose de ella, mata descuidado al indio, y como le engañó + la india para matarse--129. + Maldícese por haber causado esta desgracia, y oyendo grita, llega á la + nave cuando le tenian por muerto--130. + Su valor en la batalla contra los Charruas--150. + +Carbunco. Animal con un espejo en la frente, y como se lo sacan--31. + V. _Agnapitan_. + +Carcarañá. Rio cerca de la torre de Gaboto 125, 130. + +Caras. Desuellan á los vencidos los Charruas para trofeo--105. + +Caribdis en el Rio de la Plata--19. + +Caribes, ¿de que se compone el nombre?--19. + son los Guaranís, y fieros. V. _Guaranies_. + +Carlos V deja el reino á su heredero, y se retira á S. Justo--48. + +Carne humana, la comian los Tupís en Estremadura--3. + Los españoles en Santa Catalina--88. + +Carniceria de negros en Cabo Verde--37. + +Carreño llega á España en tres dias desde las Indias, siendo marineros los diablos--103. + +Carrillo, partido por medio por Taboba--113. + +Cartagena, puerto. Llega á él Diego de Sanabria por haber errado el viage al Rio + de la Plata--60. + Y Juan Ortiz, robado por un francés, y le socorren sus amigos--67. + +Casas de estera, tenian los Charruas--104. + Del Gran Moxo de piedra, su fortaleza, y adorno--51. + Su puerta chica, fuerte, y de cobre--52. + +Cascavel, que tiene la contrayerba contra las víboras--27. + +Castro, Licenciado. Gobernador del Perú, dá el gobierno del Rio de la Plata á + Juan Ortiz de Zárate, quitándole á Vergara--65. + Dasele á Juan Ortiz--66. + Y lo confirma el Rey--67. + +Castrum Julii, es Trugillo, y quien la fundó--4. + +Catalina Verdugo, ayuda á matar á su marido, y se casa con el galan--253. + +Cava, causó la ruina de España, y cual temian causaria la del Paraguay--203. + +Cautivos, trátanlos bien unos Charruas--119. + Y otros mal--302. + +Caycobé, significa, yerba que vive, se encoge en tocándola, y se marchita--25. + +Cayú, cacique. Van en su busca Garay y Melgarejo, y prende un hijo suyo, y le + llevan á Juan Ortiz--155. + Síguele con una india, y mucho pescado, no logra su libertad--157. + Vá tras Garay, y le pide carta para conseguirla--161. + Y vuelve con ella y Yamandú á Juan Ortiz--_ibid._ + +Chalamarca, pueblo. Demarca en él la tierra de los Chiriguanos el Virey--173. + +Chanaes, indios. Prende Garay tres--155. + Flechan á Chavarria cautivo--158. + Y crueldades que hacian con otros cautivos españoles--_ibid._ + Compran á los Chiriguanos á Juan de Barros--159. + +Charrúas y Charrúaes, indios crueles--301. + Respetados de los demas--151. + Valientes, altos, ligeros, y sus casas--104. + Se tiene por mas valiente el que mata mas enemigos, y como señalan los + muertos--105. + En la muerte de sus deudos se van cortando los dedos--_ibid._ + Van al campo de Juan Ortiz á buscar á Abayuba--110. + Cogen entre medio á los españoles que iban á buscar yerba, matan 40 y + prenden otros--_ibid._ + Vuelven con ejército, y matan otros que huyeron con armas--112. + La noche los hace retirar, y despojos que llevaron--114. + Sale uno en la playa á desafiar á los españoles, y es muerto + de un balazo--118. + Húyenseles algunos prisioneros, aunque los trataban bien--119. + Batalla que dieron á Garay hiriéndole--150. + Y mueren mas de 200 y huyen--_ibid._ + Matan la gente de un barco--306. + Han hecho grandes daños á los españoles, y otros--301. + Algunos comercian en Buenos Aires--_ibid._ + +Charrues. Indios malvados--6. + +Chavarria. Flechado por los Charrúas, y sus crueldades y muerte--158. + +Cheliplo y su hermano, persiguen la gente de Juan Ortiz que huía--113. + +Cherandis, indios--6. + Donde están poblados?--18. + Son porfiados en los ajustes, rescatando con Juan Ortiz--125. + Con la gente de Garay--137. + Rebélanse, y por qué?--275. + Van contra Buenos Aires, y cercan el fuerte--_ibid._ + +Chile. Tierra de muchos árboles y oro--2. + +Chiloasas, indios--6. + Salen con otros, á su pesar, á recibir á Juan Ortiz--193. + +Chiquitos, indios. Conquistados por Nuflo de Chaves--58. + +Chiri, significa frio--8. + +Chiriguanes. Son Guaranís, y andan desnudos--8. + Algunos mueren de frio--_ibid._ + Y por qué?--_ibid._ + Por qué se llamaron así?--_ibid._ + Muchos habitan en la Asumpcion--28. + No quieren consentir la rebelion de D. Pedro de Mendoza, ni ayudarle--170. + Descubren la traicion--_ibid._ + Huyen del Virey, burlándose de él. Intentan hacer guerra á los + españoles, y por qué los dejaron?--173. + Sus atrocidades, y miedo que les tienen sus vecinos--9. + Conmovidos por Ibitupué, tienen junta de guerra contra los españoles--279. + Su grita, viendo buen agüero en la flecha disparada: maltratan á un + viejo que se opuso--281. + Daños que hacen en los caminos, desde las sierras de Chuquisaca--7. + Levantados, dan qué hacer al Gobernador de Guayra--20. + Matan muchos españoles por los caminos, cautivan otros, y causan gran + terror--283. + Envisten con la comitiva de Doña Maria de Angulo, y la matan, + y á nueve españoles, y despues se ajustan con los que quedaron, y se + resuelve en los Charcas hacerles guerra--285. + Salió escarmentado de ellos D. Francisco de Toledo--9. + Aunque gastó mucho en conquistarlos--_ibid._ + Ya no comen sino presos en guerra, excepto españoles--28. + +Christoval, indio. Refiere á Melgarejo la traicion de los de Taboba--123. + +Christoval de Arévalo. Elegido por general contra su gusto por los conjurados de + Santa Fé--237. + Repréndele Venialbo por un bando de armas que echó, y trata de + extinguir el motin, y castiga á los amotinados, y como?--238. + Excepto alguno, y por qué?--239. + Ayudóle mucho haber ido Lerma á Tucuman--242. + +Cisne. Muere cantando--182. + +Codicia, pone en grandes peligros--301. + +Cometas, que se vieron antes del terremoto de Arequipa--251. + +Comodo, Emperador. Por qué rogaba por su vida una vieja?--199. + +Coñamecuaes, indios. Sin ser repartidos acuden á servir á la Asumpcion--28. + +Concilio. Se junta en Lima, y de que se componia--257. + Despáchanse edictos, y acuden muchos á quejarse, y nace discordia + entre los Obispos--258. + Publícase al año la sesion, confirmando la antecendente, y otras que + se apeló, y se envia á España--264. + +Conde del Viliar. Virey del Perú, deja la guerra de los Chiriguanos y vá al Callao, + donde manda hacer un fuerte contra Drake--286. + En él se guareció de la inundación del mar, hasta que salió al + campo--287. + Se retira á San Francisco, con los Oidores, en el temblor de + tierra de Lima--289. + Da providencia para defender el puerto contra Candish--292. + +Condurillo, rio. Sugetan á sus indios los Guaranís--6. + +Condurillo. Cacique muy valiente--172. + Quiere Taboba le avise sus intentos, Ibitupua--66. + Llega Quiñones cerca de su tierra--172. + Huyen sus indios de Zárate, y escondidas sus mugeres, vuelven + á él con cruces, diciendo querian ser cristianos, y es descubierta su + malicia--174. + Véncelos Zárate, y se llevan los muertos--_ibid._ + Envisten á quince españoles que quedaron en el fuerte y con la venida + de los demas huyen--175. + Vá con sus parientes á la junta de Ibitupuá--279. + +Consejo de monos--106. + En que predicaba el mayor, acabada la plática se deshace--100. + +Consejo. Su importancia en todo--194. + +Contrayerba, que tomada, sana á las doce horas la mordedura de la serpiente de + cascabel--27. + +Crucifijo. Lo destrozan los ingleses y se burlan de él--310. + +Contratos, que prohibió el Concilio de Lima.--264. + +Contreras (Licenciado). Fiscal de los Charcas, privado de oticio por el Visitador--202. + +Conversion de los indios. Como se ha de hacer--215. + +Coraci. Sale con otro indio á desafiar la gente de Garay, y es vencido de Espeluca--218. + Huye, y refiere á su cacique el valor de los españoles, y es + quemado vivo--220. + +Cordobés, (El). Muerto por los indios--113. + +Cordillera del Perú, asperísima. Llegan á ella los Guaranies, conquistando y + sugetan muchos indios--6. + +Corpus Christi, puerto--269. + En la isla de Santa Catalina, y por qué se llamó asì--88. + +Cosme. Se libra de un naufragio, y muere de hambre--276. + +Costumbre vieja, difícil de perder y dejarla, es casi muerte--153. + +Cruz. Ponen una para tirar al blanco los ingleses en Paita--295. + +Culebra en el Rio de la Plata--23. + Comen los de Juan Ortiz como regalo--95. + +Culpa. Su conocimiento la disculpa--74. + +Curemo. Oyendo á Urambia persuadir paz con los españoles, se sale de la junta de + los indios con su familia, se entrega á una laguna, y toma á sus hijos juramento de + morir defendiéndose, y vuelve al cacique--222. + Huyen los suyos de Garay, y ofrece guiarle--223. + Enfádase con Urambia, y lo desafia, y riñe con padrinos--224. + Dáse sentencia, dejándoles iguales--226. + +Curiyú. Culebra que traga lo que coge chupando, y como se rompe la barriga para + arrojar lo que no digiere--27. + +Cuyapeig, indio. Acude con indios á Guairaca--227. + Muerto en la batalla por Valenzuela--228. + + +=D= + +Daroca. Encendia á Cáceres con sus cuentos contra el Obispo de la Asumpcion--69. + +Davis. A vista del Estrecho prende dos navíos; y se libra en uno--300. + Con lo cual, y grande sed, llega á la Isla Grande--309. + Echa quince ingleses en tierra, por agua, y los matan los españoles é + indios, y se retiran--310. + +Dedos de manos y pies. Se van cortando los indios Charrúas, segun los duelos que + tienen por sus parientes--105. + +Deleites, seguidos de las penas--99. + +Desafio de dos indias, sobre cual de sus maridos era mas borracho--274. + +Diablo. Por qué tentó á Cristo, Señor Nuestro, en la hambre?--41. + Procura que los cristianos no vayan á tierra de paganos á predicar--102. + Uno descalza, á quien llamó para ello, y le arranca una pierna--103. + Cuando no puede, se vale de las mugeres--163. + Enseñaba cantares á los indios en un cerro--283. + +Diablo. Animal, el carbunclo--31. + +Diego de Abrego perseguido de Irala--44. + Junta gente contra él--55. + Y muere mucha--_ibid._ + Vuelve á la Asumpcion, le nombra Lazcano y los leales + por gobernador, y hace degollar á D. Francisco de Mendoza--56. + Huye al monte, sabiendo que Irala volvia, y muerto por Escaso, sigue + al otro partido su gente--57. + +Diego Flores de Valdés. Vá al estrecho de Magallanes--269. + Llega al Rio Jenéro y á Yumirí, y halla un navío robado del inglés, á + quien sigue sin fruto--_ibid._ + +Diego Gomez, marinero. Incita á D. Diego de Mendoza á que se haga gobernador de + Santa Cruz--164. + Ofrécele la vida el Virey--167. + Hácese enemigo de D. Diego--168. + Enviado preso á la Audiencia--170. + Alcanza á D. Diego--175. + Ahorcado por el Virey en Potosí--179. + +Diego de Mendoza. Lo que le dijo su padre D. Francisco, al tiempo de su muerte--56. + Sirvió poco el aviso--_ibid._ + Envia preso al gobernador de Santa Cruz de la Sierra, á la Audiencia, + por haber reñido sus mugeres en la iglesia, y le elige el Cabildo--162. + Prende á los alcaldes que le contradecian, y mata á los Salazares--164. + Vá á las horcas de Chaves, sabiendo la venida del Virey, y previene + contra él á Ibitupuá--165. + Escúsase el cacique, y vuelve á Santa Cruz tullido, y le ofrece la + vida el Virey--167. + Deja el gobierno persuadido, y le aconsejan se presente al Virey, y + traicion que procuró contra Paniagua--168. + Descubierto, se vá á los Charcas con Avila--170. + Y llega á Mizque--_ibid._ + Llevaba su confianza en el Virey, y siente que fuese allá Diego + Gomez--178. + Preso por el corregidor de Tomina, le lleva al Virey, y sentenciado á + muerte es degollado--179. + Imputándole alzamiento--283. + Pagó su atrevimiento en Potosí--56. + Si vuelve al Paraguay, revuelve la tierra--172. + +Diego de Portugal, clérigo. Rescatado de los Charrúas en Buenos Aires--302. + +Diego Ruiz. Entra en el motin de Santa Fe con Garay--236. + Vá de mensagero con Villalva á Tucuman--_ibid._ + Justiciado--238. + +Diego de Sanabria. Vá con gente al Rio de la Plata, y dá en Cartagena, y despues + fué minero en Potosí, y pobre--59. + +Diego Mendieta, sobrino de Juan Ortiz. Nombrado sucesor en el gobierno por su + tio--196. + Mozo, y loco, toma posesion, y desvanecido con la señoria, desecha al + coadjutor que le dejó el tio--197. + Sus desatinos y agravios hacen maquinar contra él á los vecinos--_ibid._ + Acompáñase con mala gente, prende cuatro caballeros por una muger, los + maltrata--200. + Desterrados, y vueltos á la ciudad, los prende y ahorca á Vicencio--_ibid._ + Enamorado de una muger tiene fiestas públicas, y hace otros desaciertos--202. + Pesquiza sobre un papel sin firma, prende á una muger con grillos, y + maltrata la gente--203. + Asombrados todos de sus locuras, y lo que decian--204. + Vá á Santa Fé, y se desazona con Sierra--205. + Hácele sacar de la iglesia, se conmueve el pueblo, y huye á su casa, + donde cercado desiste del mando, porque no le querian, y echa de sí sus amigos--206. + Sus quejas de verse medio libre, y acabada su causa, le prenden, y + embarcan á San Gabriel con Espinosa--208. + Toma tierra en el último pueblo del rio, y Quirós le vuelve á + entregar á Espinosa, que le envia á España--210. + Llega con tormenta al Rio Jenéro, y se rehace con ayuda de los + portugueses, y vuelve á Ibiaca, y le aborrecen los suyos--211. + Parte por medio un soldado que queria huir, poniéndole en dos + palos, y los marineros huyen á Santa Fé, donde aplauden su accion, + dejándole en tierra con siete hombres--_ibid._ + Su ruina celebran en la Asumpcion--213. + Tratan los mestizos de Santa Fé de enviar preso á Garay--236. + Murió presto á manos de los indios, con sus compañeros, á instancias + de un mestizo--212. + +Diego de Zúñiga. Visitador de la Audiencia de los Charcas, priva de oficio á los + Oidores--202. + +Dios; servirle, solo es bien--189. + ¿Como premia á los humildes y castiga á los malvados?--310. + +Domingo de Irala. Se embarca con Mendoza de soldado--45. + Era mañoso--50. + Valiente--61. + Y lascivo--44. + Elígenle por gobernador los rebeldes á Cabeza de Vaca--54. + Habiéndose hecho malo cuando le prendieron, como él habia dispuesto--_ibid._ + Persigue Diego de Abrego y los leales--44. + Y los hace huir á los montes--54. + Escápasele Melgarejo, y casa á Vergara con su hija--57. + Comedia que permitió en la boda, haciendo mofa de los leales--_ibid._ + Deja por su teniente en la Asumpcion á D. Francisco de Mendoza, y sube + por el rio con la armada--55. + Despacha al Perú á Nuflo de Chaves, y vuelve á la Asumpcion, + y sigue á Abrego--57. + Pásansele los leales--61. + Su prudencia en tenerlos á todos contentos y sujetos--_ibid._ + Conoce miedo en el Obispo, y lo que le decia--62. + Dále el Rey el Gobierno que tuvo veinte y cuatro años sin título, y + muere al año. Hizo muchas cosas que le dieron fama--44. + Nadie dirá mal de él en aquella tierra--195. + +Domingo Larez, de Huete. Pelea con los indios, le quiebran un brazo, y le prenden--114. + Rescátale Rui Diaz con otros cuatro--123. + Y le dá noticia de estar los indios de guerra--122. + +Dorados, peces en el Rio de la Plata--23. + En Paraguay--193. + Los llevan los indios á Juan Ortiz--104. + +Dorantes de Bejar. Vá á reconocer las tierras del Paraguay, y vuelve á Cabeza de + Vaca--50. + +Dos. Su navio se perdió en la isla Maldonado--14. + + +=E= + +Edificios que han visto en el fondo del mar, navegando--5. + +Eduardo de Fontano, herege. Llega á la isla de Martin Garcia, y no hallando + poblacion se vuelve--15. + Dos años antes de poblarse Buenos Aires--_ibid._ + +Elvira de Contreras, natural de Medellin. Se casa con Melgarejo, y por qué la + mató?--64. + +Elvira de Mendoza. Cásase con Nuflo de Chaves, enviuda, y vá al Perú con su madre--283. + Envestida por los Chiriguanos, y muerta su madre, se libra de + ellos, hablándoles su lengua--285. + +Elvira, su hija. Mal herida de flechazos de los Chiriguanos, la libra Sotelo la + vida--_ibid._ + +Envidia de cobarde. La mas dañosa--38. + +Epuaes. Indios del Rio de la Plata--6. + +Error, al principio pequeño, se hace grande al fin--38. + +Escaso, sigue á Abrego, y descuidado, le prende--57. + +España. Poblada por Tubal y otros--3. + +Españoles. Su carne no comen los Guaranís, y porqué?--28. + Algunos hacian desatinar á los indios--184. + Llévanles perlas los Mahomas para que las horaden--21. + Presos por los indios, muertos con varios tormentos--159. + Los mestizos los echan de Santa Fé con sus mugeres--235. + Uno se mete en la lancha de Candish, y se la quita--306. + Desean los de la Asumpcion venirse á España, y no pudiendo se + meten á labradores--45. + Oprimidos y maltratados por Mendieta--200. + Y sus juicios y esperanzas--204. + +Espera, isla. Llega á ella Garay--142. + +Espinosa mata muchos indios en la batalla de Guayraca--229. + +Espinosa, alcalde de Santa Fé. Lleva á Mendieta á San Gabriel, y se vuelve--208. + Embárcale otra vez, habiéndosele entregado Quirós--210. + +Estero de los Beguaes, apacible. Entra en el Rio de la Plata--139. + +Estimacion de los hombres, conforme á su dinero--65. + +Estrecho de Magallanes. Quien le pobló--6. + Le emboca el Drake, y sale al mar del sur--246. + Trata de reconocerse, y envia á Sarmiento--268. + +Estremadura. Habitada de los Tupis, y por ser caribes son echados de ella--3. + +Estremeños. Valientes: fueron con Sanabria al Rio de la Plata--59. + +Estruendo del Salto del Rio de la Plata: espanta á los vivientes--20. + +Eyra. Animal como conejo, que mata á los venados--26. + + +=F= + +Felipe II. Desea la propagacion de la Fé en Indias--61. + +Fenix, y su nido--30. + +Fernando Pizarro, responde á Luis de Chaves que en Indias todos eran iguales--213. + +Filomena. Como contó muda á su hermana la traicion de Tereo--140. + +Firmeza. No hay en la gente, donde tienen los árboles someras las raices--255. + +Flores: islas pequeñas--14. + +Florentina y Catalina. Quitan una oreja á un tambor, que iba á hurtar las raciones, + y se les hace causa--96. + +Florida. Lo que anduvo por ella Cabeza de Vaca--45. + +Fortuna. Su mudanza cierta--99. Sus epitetos--_ibid._ + +Fortunadas, islas. Llegan á ellas huyendo los Tupis, desterrados de Estremadura--5. + Por qué se llamaron Canarias--_ibid._ + +Fraile Francisco. Martirizado por los indios, y milagro que los espantó--160. + +Franceses, corsarios. Roban á Juan Ortiz mas de ochenta mil pesos, y le dejan--67. + +Francisco, y D. Pedro, naturales de Estepa, presos por los indios--301. + +Fray Francisco de la Campa. Se conjura con el Provisor y otros para prender á + Cáceres en misa, y lo consigue--74. + +Francisco Drake. Azote de Dios en el Occidente--2. + El mayor corsario, y mas afortunado al principio--248. + Sale de su tierra al Perú con fuerte armada en demanda del Estrecho--246. + Echale una tormenta un navio en tierra, recoge en otro la gente, y + pasa al Estrecho--_ibid._ + Costea á Chile y roba dos navíos, y en Arica el de Roca--_ibid._ + Y otros en los puertos de la costa--249. + Escápasele el de la plata del Rey en Arequipa, y navega á Lima--247. + Llega al Callao, y susto que causó--_ibid._ + Toma un navío con plata del Rey--248. + Si Flores le encuentra, le derrota--270. + Llega á Ternte, y Gilogito, y á un fuerte, y no recibe el convite de + los Paraguaes, y contra ellos se ofrece á los indios--249. + Navega al mar del norte, contento, y rico--_ibid._ + Del Estrecho llega al Rio de la Plata--243. + Roba un navío en el Rio de la Plata, y lleva al piloto--270. + Cuando llegó Candish creyeron ser los del Perú, y su miedo, y + alegria de los soldados--291. + Daños que hizo debajo de ambos polos--2. + +Francisco Manrique, factor, avisa al Virey la entrada de Drake en Callao, y lo + que hizo por consejo de las mugeres--247. + +Francisco de Mendoza, teniente de Irala. Deja el gobierno, engañado de Lezcano, y + le hace degollar Abrego, y lo que dijo á sus hijos al ejecutarlo--56. + Sentimiento que causó á Irala--57. + +Francisco Ruiz, hace guerra en Buenos Aires á los indios, y su hambre--39. + Malvada sentencia que dió contra una muger--41. + +Francisco Ruiz de Vergara, contradice la soltura de Abayuba de la prision--110. + +Francisco de Salcedo, Dean de Tucuman. Vá á gobernar el Obispado, y sus boberias + precisan al Licenciado Lerma á pedirle los títulos, y se vuelve enojado al Perú--242. + Quédase en Esteco, y se lleva mal con el teniente de Lerma, y + lo que sucedió yendo á verle--250. + +Francisco de Sierra, riñe de palabra con Mendieta, y llamado despues, se refugia + á sagrado--205. + Sacale de él, y se libra, y cerca la casa de Mendieta, y le hace dejar + el gobierno--_ibid._ + +Francisco de Toledo, Virey del Perú. Vá á Potosí, y hace tasa de jornales á los + indios--178. + Junta ejército contra D. Diego de Mendoza, con voz de ser contra los + Chiriguanos--177. + Y vá á castigarle--163. + Entra en la Sierra, y demarcacion que hizo de la tierra--172. + Llega al asiento de Manso, y lo que importó haberle poblado--173. + Huyen los Chiriguanos, y su gente desea volver al Perú--174. + Y perdiendo mucho se vuelve, y avisa estar sosegada la rebelion de + Santa Cruz de la Sierra--177. + Sabiendo en el Cuzco que se juraba el Inca de Señor del Perú, + envia á Loyola que le traiga--184. + Y ejecutado, le manda degollar, y resiste el Licenciado Polo, + hasta que dió órden por escrito--185. + Aunque le rogaban por su vida, y obispo ofrecia traerle á España + cristianado, le hace degollar, y escándalo del pueblo--186. + Intenta casar á Juan Ortiz, y escribe á Garay vaya á Lima--201. + Mándale prender, y siente se escapase--208. + Hace gente contra Drake, y alboroto en Lima--247. + Favorece á Sarmiento en su viage al Estrecho--250. + Gastó 800,000 ducados en la jornada de los Chiriguanos, y volvió + perdido--9. + Y dejó mas alborotada la tierra--279. + +Francisco Ortiz de Vergara, preso por Irala, le casa con su hija--57. + Elegido gobernador por su muerte--63. + Vá al Perú, y le impide Chaves el viage, y proveido su gobierno se + viene á España--66. + +Frio, mata á muchos Chiriguanos--8. + +Frijoles. Recoge Juan Ortiz--99. + +Fuente de plata, en la casa del gran Moxo, con caños de oro--51. + +Fuente de Lirios, donde nace--212. + + +=G= + +Gaboto. V. Torre de Gaboto, y Sebastian. + +Gabriel Paniagua, de Placencia, vá de órden del Virey contra D. Diego de Mendoza, + á Santa Cruz de la Sierra--164. + Sugeta algunos indios, y ofrece á D. Diego la vida--167. + Llega á las Horcas de Chaves, y despacha carta del Virey con + perdon á Diego, y el agua le estorba el viage--168. + Estando para entrar en los Ibitupues, descubre la traicion de + Salgado, y le ahorca, y llama á D. Diego--169. + Pelea con los indios, y las aguas le hacen retirar, y por el + invierno deja la guerra--172. + Despacha al Paraguay y Tucuman la noticia del castigo de D. Diego--_ibid._ + +Galiano de Meyra, amigo de Mendieta, pide al pueblo le deje, y es preso--206. + +Gallego, conjurado contra Garay en Santa Fé--235. + Pide ayuda á Aguilera, y es muerto--238. + +Gallegos, huyen hambrientos tierra adentro del campo de Juan Ortiz--86. + Mueren tres de hambre--90. + +García, (bachiller). Se vá con el Dean al Perú desde Tucuman, y por qué?--243. + Grita que causó en las casas del Teniente de Esteco--250. + +Gerion, rey, muerto por Osiris--5. + +Gerónimo Luis de Cabrera, Gobernador de Tucuman. Vá al Rio de la Plata, y procura + que Garay salga á tierra, y no pudiendo, deja una cruz--76. + Degollado por Gonzalo de Abreu, su sucesor--_ibid._ + +G¡baldo, contaba haber visto los gigantes del Estrecho--268. + +Gigantes, que vió Pancaldo, y otros en el estrecho de Magallanes---_ibid._ + Uno que iba á pescar á la Peña Pobre, y moraba en la tierra adentro--17. + +Gil Gonzalez, muerto cruelmente en Mizque por su muger y el galan,--254. + +Gilolo. Su rey mahometano rescata con Drake, y le ofrece ayuda contra los portugueses--249. + +Gobernar bien, quiere fortuna--193. + +Gonzalo de Abreu, hace degollar á su sucesor D. Gerónimo Luis de Cabrera---76. + +Gonzalo García, marinero, rescatado de los Charruas, en Buenos Aires--302. + +Grados de diez y siete leguas y media--13. + +Granadilla. Flor en que están los instrumentos de la Pasion--25. + +Grande Fuego, indio, en el rio de Igapopé--134. + +Grimaldo, vió los gigantes en el Estrecho--268. + +Guadalupe, Nuestra Señora. Libra á la muger de Alonso de las Cuevas de ahogarse--273. + +Guazuyalo, nombrado Capitan General por los indios, contra Buenos Aires, + es muerto con muchos por los españoles--276. + +Guana, significa escarmiento--8. + +Guaraní, significa guerra, y por que dieron este nombre á la Mosca?--_ibid._ + +Guaraní, hermano menor de Tupí, se sale con su gente del Brasil, y se vá al Rio + de la Plata--6. + Conquista sus tierras, las del Paraguay y otras, y llega hasta el + Perú, por comer á los que mataba--7. + Intenta ir á los Charcas, y se detiene, y por qué--_ibid._ + +Guaraníes, indios, son caribes, y sus conquistas--_ibid._ + Crueles, vengativos y valientes--9. + Guerreros--7. + Aunque labradores--23. + Mezclanse con otras naciones, y muchos pierden el nombre--8. + Se conservan en las islas del Rio de la Plata, y no consienten las + pueblen otros--17. + Vencen y matan á Gaboto los del rio Timbues--11. + Mueren muchos de peste, y lo atribuyen á haber comido españoles--28. + Son amigos de andar vestidos--85. + Tienen poblada la provincia de Santa Ana, repartida á los españoles--18. + Y las islas del Rio de la Plata--127. + Temian á los Guaycurues--28. + Sin tener encomenderos asistian á la Asumpcion--29. + Holgábanse mucho de emparentar con los de Salazar--43. + Reciben bien la gente de la Almiranta de Juan Ortiz--84. + Y uno le aconseja que vaya á la isla de Santa Catalina, y ofrece + guiarle--15. + Rescatan con Melgarejo--107. + Recíbenle de paz, y le traen cuatro cristianos cautivos--154. + Alzanse, y no asisten á la Asumpcion--212. + Dan guerra á Garay cuando iba á poblar á Buenos Aires--233. + Echan flechas encendidas, y queman las tiendas, y son desbaratados por + los españoles--234. + Huyen, muerto su capitan--_ibid._ + Con la victoria de los Manuas se levantan--278. + Juntos, hacen guerra á Buenos Aires, le cercan, y son vencidos--275. + +Guatataca, indios, amigos de los españoles--28. + +Guaipay, rio; su curso, y lo que significa su nombre--7. + +Guaycurues, indios valientes, que llevaban contra los Guaranís los españoles--28. + +Guayra. Ciudad enferma, á la orilla del Rio de la Plata--20. + +Guayraca, indio valiente, hace un fuerte notable, y bien bastecido contra los + españoles--226. + Junta los indios de la comarca para acabar con ellos, y los que + acudieron--_ibid._ + Entrase en su fuerte, anima su gente, pelea, y es muerto por + Inciso--28. + Su tierra asolada--230. + +Guembes, fruta--280. + +Guerras y motines, las mueve el interes--47. + +Guerra, Obispo, prende á Marquez, y le multa--70. + Electo obispo del Paraguay, asiste al concilio de Lima--257. + +Guinda, fruta semejante á ella, muy sabrosa--280. + +Guiraró, significa palo amargo. Hijo de Obera, era el que bautizaba los indios, y + hacia oficio de Papa por su padre--217. + +Guitian, se pierde con mas de ochenta mil pesos en la isla de Juan Ortiz--14. + +Gusanos de las cañas, vueltos mariposas, y ratones despues, acaban los sembrados--32. + + +=H= + +Hablar, atrae muchos daños--191. + +Hado bueno, cual es--284. + +Halcones en el Rio de la Plata--23. + +Hambre, á nadie tiene respeto, y á todos iguala--191. + De la gente de Mendoza en Buenos Aires, y muertes y trabajos + de ella--40. + La que pasó la gente de Juan Ortiz, y crueldades de su teniente--50. + Sabandijas que comian--95. + Y su miseria--90. + Otra en la Isla de San Gabriel--118. + Cesa con las cosechas--45. + Causa muchas bajezas--41. + +Hércules, no puede contra dos--54. + +Hereges, sacan veneno de las flores de la Sagrada Escritura--215. + +Heresiarca primero en la Indias Occidentales--215. + +Hermano, cómese uno la ma[?]dura de otro muerto--40. + +Hermosura, parece se alegra con ella la naturaleza--87. + +Hernando de Montalvo, lo que decia contra Juan Ortiz--190. + +Hernan Mesa, preso por Lerma--240. + Dado por libre en la Audiencia de los Charcas--242. + +Hernan Ruiz, pelea valerosamente en la batalla de los Charruas, y mata á un indio + que quiso quitarle la lanza--149. + +Hernando de Salazar. Vá con Doña Elvira de Mendoza á Santa Cruz de la Sierra, y + celada que le armaron los Chiriguanos--284. + Huye su gente, y como se ajustaron despues--_ibid._ + +Hierro, halló Melgarejo en Guayra--20. + +Hijos, dá un indio por su muger--171. + +Hiperboreos, enfadados de vivir, se matan--181. + +Holofernes borracho, muerto por Judith--72. + +Hombres, está en ellos señalada la lumbre de Dios--25. + Por qué estan sugetos á trabajos y miserias?--99. + Malvados, por qué duran?--190. + Y por qué campan en Indias los ruines?--203. + Son malos de gobernar, y como se debia hacer--195. + +Hum, negro. Rio que viene del Brasil, y entra con otros en el de la Plata--16. + Manso, sondable y de mucha pesca--_ibid._ + Por qué trae el agua negra?--_ibid._ + + +=I= + +Ibi, significa compostura--7. + +Ibiaca, puerto. Pasa á él Juan Ortiz con ochenta hombres, y le reciben bien sus + indios--88. + Ayúdanle en la tormenta de la laguna--99. + +Ibitupué, significa viento levantado. Indio poderoso--165. + Valiente y sábio, no hace caso de la órden de D. Diego de Mendoza, + para que no dejase pasar al Virey, y se previene contra ambos--_ibid._ + Divide á Taboba é Izoca, desafiados--166. + Y se determinan todos con el voto de una vieja--167. + Espera á Paniagua, y pierde muchos indios en algunos reencuentros--171. + +Ibitupues, indios. Su tierra áspera: sus mugeres siempre andan con dos maridos, + sino estan preñadas, y las quieren mas que á sus hijos--_ibid._ + +Imágenes y reliquias santas. Profanadas por los ingleses en los Santos--298. + +Inciso, sale á un desaño de indio--218. + Hecha pedazos su rodela por Pitum, le corta la lanza y una mano, y + queda mal herido--219. + Dá muerte á Guairaca--228. + Y á Taboba--234. + +Indias, desaño terrible de dos--274. + Aparécese á una un hombre hermoso, y la dá una cruz, y lo que + le encargó--281. + +Indios, son livianos--17. + Borrachos atinan--280. + Como ha de hacerse su conversion--215. + Maltratados de los españoles del Perú, se huyen Vilcobamba y + Tupac-Amaro--185. + Callan todos á una señal que hizo en el cadalso, y sus alaridos cuando + fué degollado en el Cuzco--186. + De qué se mantienen los Guaraníes, y otros del Rio de la Plata--7. + Uno armado sale en una canoa al encuentro á Garay, y es muerto--149. + De Taboba pintados de varios colores, rescatan con Melgarejo, + y tratan de matarle--123. + Deja la gente de Juan Ortiz la nao vizcaina, y la queman--194. + Siguen muchos á la gente de Obera, y su secta de holgazanes--216. + Uno se salva sobre un risco, en el terremoto de Chuquiabo--261. + Refiere un viejo en la junta de los Chiriguanos una aparicion, para + que no hagan guerra á los españoles y maltratado, le dejan por loco--282. + Escriben á Candish, diciendo le esperaban, y son castigados los + autores--292. + Y lo que decia la carta--_ibid._ + Entran triunfando en los Santos con las cabezas de los ingleses, y uno + con un dedo--306. + Pelean en Sancti-Espíritu con los ingleses, y los desbaratan--308. + +Ingas. Se apoderan del Perú--8. + +Ingleses rondan las islas de barlovento--84. + Han perdido muchos navios en la costa de San Gabriel--13. + +Inocentes, caen en muchos daños--67. + +Interes, causa y fomenta las discordias--47. + +Iris, señal de paz entre Dios y el hombre--3. + +Isabel, reina católica, loada--255. + +Isabel, reina herege de Inglaterra, hace guerra á Felipe II, y despacha á Candish + contra las Indias--291. + Vuelve á enviarle, habiendo traido gran tesoro--296. + +Islas del Océano, hacian fácil el paso á Canarias, y cuando se poblaron--5. + +Islas de Castillos á la boca del Paraná--14. + Las que están en él hermosas y pobladas--_ibid._ + Se han perdido en ellas muchos navios--_ibid._ + Las de enfrente de Buenos Aires, donde llegan los de los españoles--15. + Su situacion y nombre--16. + +Isla Grande. Intentó Dávis tomar agua en ella, y le matan catorce ingleses, prendiendo + uno los españoles, é indios--309. + + +=J= + +Jaci, indio, ayuda á Taboba contra Pablo de Santiago, y dá muerte á Benito--113. + +Jafet, hijo de Noé y padre de Tubal--3. + +Jejui, rio muy hondo, pásale Garay--212. + +Jorge Luis, piloto, preso por Candish, le enseña la costa del Brasil--298. + Entra en los Santos con su Almirante, y se entrega el pueblo--_ibid._ + Préndenle los portugueses en Santos, y se escapa--312. + +José de Anchieta, lo que decia del Obispo Fr. Pedro de la Torre, y su muerte, á + que se halló--77. + +Juan de Oyolas, se embarca con Mendoza--36. + Sube por el Rio de la Plata con Salazar, y amedrenta á los indios--39. + Deja á Salazar en el Paraguay para que le espere, y se entra + la tierra adentro, y vuelve cargado de plata: no le halla--_-ibid._ + Dán sobre él los indios, y acaban con él y sus compañeros, y + le roban--_ibid._ + +Juan de Barros Machado, cautivo niño de los Chiriguanos, vendido á los Chanes, y + casado, se viene á bautizar con su muger é hijos--159. + +Juan Carrillo, muerto por Melgarejo, y por qué?--64. + +Juan Diaz de Solis, vá por piloto de Magallanes, y pide la conquista del rio + Paraná--10. + Llega y le pone nombre de Rio de la Plata, y es muerto por los + indios--_ibid._ + +Juan Gago de Guadalupe, criado del autor, cautivado por los indios--159. + +Juan de Garay, teniente de Juan Ortiz, imprudente--271. + Inconsiderado--75. + Su gente valiente--133. + Saca de la Asumpcion al Obispo y á Cáceres, y los despacha á + España--_ibid._ + Vuélvese el rio arriba, y puebla á Santa Fé, y conquista la tierra--_ibid._ + Llega á Sancti Espíritu, viendo en tierra á D. Gerónimo Luis + y su gente--76. + Queda enojado con él, aunque se regalaron--_ibid._ + Quito la cruz que puso D. Gerónimo en tierra, y se vuelve á Santa + Fé--_ibid._ + Vá á los Timbus--125. + Recibe bien á Yamandú con las cartas de Juan Ortiz, y le despacha con + la respuesta, y como ideaba el socorro--126. + Vá con treinta soldados á las islas, y huyen los indios á los + bosques--127. + Vuélvese, y pasa á la torre de Gaboto, y saca á tierra gente + y caballos--100. + Escribe á Juan Ortiz se venga con él--134. + Vá á buscar bastimento--135. + Y á castigar á Terú--_ibid._ + Saquéale huido con sus indios, y perdona á Añanguazú, y le entra + tempestad--137. + De que se asegura y rescata con los indios, y busca españoles + cautivos, y con cuatro vuelve á Juan Ortiz--139. + Prosigue el viage y vá cazando y pescando por el estero de los + Beguaes--_ibid._ + Padece tormenta la balsa--142. + Y se libra la gente--143. + Pone emboscada contra Zapicano--146. + Desbarata un escuadron de 700 indios, y rompe 100 flecheros--147. + Deshace otro escuadron de indios--150. + Y es herido, y caballo muerto, y le asegura su gente--_ibid._ + Vá á buscar á Melgarejo, y celebra su victoria--151. + Hace casa para Juan Ortiz--154. + Vuelve á buscar comida Yia-Cayú con Melgarejo, y prenden seis + Chanaes--155. + Huyen de él los indios del Igeipopé, quema sus casas, y toma + mucho maiz, y parte á la Asumpcion--_ibid._ + Envia socorro á Juan Ortiz en la mayor miseria--190. + Se vá á los Charcas, muerto Juan Ortiz, y casa á su hija, y vuelve + confirmado teniente al Rio de la Plata--200. + Llamado á Lima por el Virey, no obedece ni á la Audiencia--201. + Siente que Valero le sigue, y le prende--208. + Quiere ahorcarle, y le perdona por ruegos, diciéndole injurias--209. + Vá á Santa Fé, y á la Asumpcion, y es bien recibido--210. + Ensoberbécese, y trata mal á todos--212. + Publica la conquista de los Nuaras, con voz de castigar la rebelion de + los indios, y llega á la Fuente de Lirios con 130 arcabuceros--_ibid._ + Desafian á su gente los indios--218. + Y vencidos no les deja seguir--220. + Entra por la tierra, y le espera Curemo, y huyen sus indios--221. + Con guia dá de repente en los Tupís Maries, prende mas de 500, y le + recibe de paz Tupui-guazú--224. + Rompe á Guairaca, y se libra de un flechazo--228. + Muertos muchos indios, vuelve á su real con su gente sana--229. + Y 200 cautivos--230. + Y vá á la Asumpcion donde le reciben con alegria--_ibid._ + Sale á poblar á Buenos Aires, y espera en Santa Fé los caballos--233. + Llega por agua y tierra con su gente, y le hacen guerra los Guaranís--234. + Reparte la tierra y despacha navíos á España, y con qué carga--235. + Levántanse contra él en Santa Fé los mestizos, para prenderle + y enviarle al Virey--_ibid._ + Celebra la venida de la armada de Flores, vá á Buenos Aires, + y descuidado, desbarata á su gente, y le matan los indios Mañuas--271. + Huyen sus soldados al rio--272. + Y en tres barcas van á Santa Fé, perdiendo una--276. + Fué de mucho provecho á la tierra, y se sintió su muerte--_ibid._ + +Juan Martin y otros, ayudan á castigar el motin de Santa Fé--238. + +Juan Ortiz de Zárate, consigue el gobierno del Rio de la Plata, y vá á Lima + cargado de barras--66. + Pasa á Panamá, y yendo á Cartagena le quita un corsario francés 80,000 + pesos, y sus lástimas--67. + Y viene á España, le confirma el Rey el gobierno, y vuelve con + armada--_ibid._ + Mal dispuesta, y de qué gente?--79. + Tormenta que padeció en el golfo de las Yeguas--_ibid._ + Cesó, y despues de varios votos llega á la Gomera--80. + Entra en Santiago con mal tiempo--81. + Calma que le entró y como llegó al Brasil, con mucha gente muerta + debajo de la línea---82. + Llega á San Vicente y algunos de los suyos se vuelven con Melgarejo--_ibid._ + Vuelve al mar, vé tierra, y no hallan puerto los pilotos, y se entra + en D. Rodrigo--83. + De donde saca al mar la Almiranta, y desaferra la capitana, y + vizcaina, y donde surgió--84. + Echa la gente en tierra, y celebra la fiesta del Corpus Christi--88. + Vá á Ibiaca con 80 españoles, dejando 250 sin armas, ni comida, y es + bien recibido y admitido de los indios--_ibid._ + No remedia la necesidad de su gente, avisado--_ibid._ + Crueldades de su teniente con los que huyen de hambre--89. + Y sus lamentos--90. + Su codicia, y escándalo entre los indios--94. + Intentan algunos llevar la barca de la capitana, y son descubiertos--_ibid._ + Tormenta que padeció en la laguna al volver, y como fué socorrido, y + llegó á su campo?--100. + Castiga á algunos, y sin piloto se embarca en el Rio de la Plata, y + padece tormenta--_ibid._ + Surge en San Gabriel, y otra tempestad le desbarata los navíos, y + atemoriza su gente--101. + Tráenle comida los indios--104. + Ranchéanse en chozas, y mueren muchos--109. + Mala disposicion de la pólvora y armas--111. + Prende á Abayuba, y un guaraní lengua--109. + Rescátale contra el parecer de muchos--110. + Dan los indios sobre su gente, que iba á buscar yerbas, y la + mata, excepto dos, y envia contra ellos--111. + Huyen de los indios dos partidas, y los que no, son muertos--113. + Desordenado, sale contra los indios, y le impide llegar la noche--116. + Lástima de su gente--115. + Embarca su ropa temiendo á Zapicano, y se retira á la capitana--116. + Como le engañó un indio--117. + Hace matar otro que pedia campo, y mofan de él los demas--118. + Se vá á la isla de San Gabriel, con temor de Zapicano, y algunos + españoles cautivos vuelven á él, y son bien recibidos--_ibid._ + Siente gran hambre, y socórrela Melgarejo--121. + Que si no llega tan presto se le muere la gente, y vá á la isla de + Martin García, y envia por bastimento á Melgarejo--122. + Puebla en ella, y mueren muchos--15. + Quiere ir contra Taboba, y se vá á los Timbues, y rescata con + los Querandis--125. + Regala á Yamandù, que le trajo una carta de Garay, y como evitó la + traicion, que intentaba--134. + Tormenta que abrió la caravela, y echó una nao en tierra, y clamor de + su gente, de que no se dolia--138. + Llega el bergantin con socorro, y envia á las mugeres con Melgarejo, y + enfermos--141. + Con fin de poblar--_ibid._ + Congojada su gente, espera el suceso de la poblacion--154. + Vuelve Melgarejo, y se embarca todo--_ibid._ + Llega á San Salvador, y quiere llamar Vizcaya al territorio, + envia por comida, y no cuida de una nao--_ibid._ + Y prende al piloto, porque la dejó de miedo--157. + Quémase su casa, y él solo escapa por estar despierto, y se vá á otra + nao, donde estaba su hacienda--156. + Toma el rescate de Cayú, y no le entrega á su hijo--157. + Duda si prenderá á Yamandú, que vino con Cayú al rescate de su + hijo--161. + Incomodidades de su gente, y recelo de los indios--157. + Responde al Virey, que le avisó el sosiego de Tucuman--177. + A su gente destrozada por la hambre, y con poca racion, le decia + muchos baldones--178. + Deseábale la muerte su tesorero--190. + Su gente se anima con el socorro de Garay, y él quiere subir + por el rio--191. + Prende á Trejo, su favorecido, y conoce estar los indios de guerra, y + es bien recibido en Santa Fé--193. + Y en la Asumpcion, envia comida á su gente, y empieza, á gobernar sin + consejo de nadie--194. + Y cuando le quiso, no le tuvo--_ibid._ + Falta de caridad, y desazones que hacia, malquistándole su codicia--196. + Conoce le querian mal todos, y lo que dijo nombrando á Mendieta por + gobernador--_ibid._ + Aunque de mala gana--197. + Muere con buen ánimo--196. + Y deja á su hija por heredera--_ibid._ + +Juan Osorio, Maestre de Campo de Mendoza, se embarca--36. + Muerto á puñaladas en el puerto de Vera, y por qué?--38. + +Juan de Rivadeneira, lleva frailes Agustinos al Rio de la Plata--270. + +Juan Rodriguez, dá muerte á Gil Gonzalez, que le hospedaba, por casarse con su + muger--254. + +Juan de Saldivar, lo que dijo su muger, viendo sacar por fuerza al Obispo de la + iglesia--71. + +Juan Sanchez, mata muchos indios en la batalla de los Charrúas--150. + +Juan de Torres de Vera y Aragon, Oidor de Chile, y Capitan General, hace guerra + felizmente á los Araucanos, y siendo Oidor de los Charcas, se casa con Doña Juana Ortiz--201. + Resuelve ir al Rio de la Plata, y es preso, y levado á Lima--_ibid._ + Suelto despues de algunos años vuelve á su plaza, de que le privó el + vistado--202. + +Juan de Urbina, entra con Borbon en Roma al saco--35. + +Juana, hija de Juan Ortiz de Zárate, y heredera del adelantamiento del Rio de la + Plata--196. + Se casa con el Licendiado Torres de Vera á disgusto del Virey--201. + +Judith, dió meurte á Holofernes, y con su criada se volvió á los suyos--72. + +Jujuí, rio. Sus indios conquistados por los Guaranís--7. + +Juliana Portocarrero, hermosa y rica--261. + +Justos, desean la muerte--182. + + +=L= + +Laberinto parece el cerro de Potosí--179. + +Labradores son los Guranís--23. + +Ladrones, no teme el pobre--67. + +Lagartijas, comia el autor, y sabian á cabrito--95. + +Laguna de los Mahomas, poblada, y si hay perlas en ella?--21. + Otra con una roca empinada entro dos, y otra de notables ruidos--30. + La del Moxo, y en medio una isla con un palacio--51. + Un terremoto pasa una de un lugar á otro--261. + +Lambaré, sierra cerca de la Asumpcion, la mas alta--29. + +Lambaré, ofrece á Salazar allanar á los españoles--42. + Es vencido por Salasar--29. + +Lartaun, Obispo del Cuzco, vá al concilio de Lima--257. + Y se queja algunos de él--258. + +Laurelca, en las riberas de Ipatí--20. + En las islas del Rio de la Plata--14. + +Lazcano, persuade á D. Francisco de Mendoza dejo el gobierno, y hace nombrar á + Abrego--55. + +Leales, perseguidos, y muertos por Irala--57. + Burla de ellos, y de su nombre, que hacian los rebeldes, y comedias en + que los sacaron--_ibid._ + +Lebron, se alza con otros contra Cabeza de Vaca, y le prende--53. + +Leiva, valiente--235. + Atraviesa á Taboba con la lanza, y se la agarra un indio, y cortándole + otra la mano le mata--148. + Conjurado contra Garay en Santa Fé, y lo que si muger le decia--236. + Y leal coloquio que tuvieron--237. + Muerto por Ramirez y justiciado, y extremos de su muger--238. + +Lenguas, como se dividieron y formaron; en el Brasil y Rio de la Plata distintas, + procediendo de una--6. + +Leones, en las islas del Rio de la Plata--18. + Con cadenas de oro en la casa del gran Moxo--51. + Comian los de Juan Ortiz--187. + +Leones, puerto, trata Sarmiento contra gigantes--268. + Llega á él Drake--246 + +Lerma, vá á Santiago á gobernar á Tueuman, y prende á Abrego, y le dá tormento--239. + Villalta y Mosquera, y los manda degollar--241. + Aloja, y regala en su casa al Dean, y su altivez le precisa á + reñir con él, y pedirle el título--242. + Despacha á su hermano á Esteco á sosegar las disensiones del + Dean, y su teniente--250. + Decian muchos males de él sus enemgios--251. + Y todo era hablar de él, sin cuidar de sí--_ibid._ + +Levantamiento de los mestizos de Santa Fé. V. Santa Fé de Santa Cruz de la Sierra, + por haber reñido do mugeres sobre el asiento de la iglesia--235. + +Lima alborotada, y cara con las disensíones del concilio--259. + Desea que se acabe--264. + Y se alegran de ello--_ibid._ + Sus damas bizarras--260. + Y de muchas gracias--261. + Temblorqué padeció, y lo que vió el autor--263. + Destruida por él--289. + Y los vecinos se salen al campo--_ibid._ + +Lirones, á modo de conejos, comian los de Juan Ortiz--95. + +Liropeya, india hermosa, cuya pintura de pluma vió el autor--128. + Sosiega á Yanduballo, y á Caravallo--_ibid._ + +Lluvia, no hay en Lima--287. + +Lobos, como becerros, en las islas de su nombre--14. + +Lobos, islas, su sitio--_ibid._ + +Lorenzo Suarez de Figueroa, sale de Santa Cruz de la Sierra contra los Chiriguanos--286. + +Loria, rescatado de los indios por Melgarejo--124. + +Lucio, abogado del Cuzco, persuade á Santo Toribio rescinda el concilio, y enreda + á los obispos en él--258. + +Luis de Chaves, por qué no queria ir á Indias--213. + +Luis de San Martin, dá muerte á Mayrarú, de una estocada, y no pudiendo sacar la + espada le quita la macana, y prosigue peleando contra los indios--228. + +Luis de Sotomayor, advierte al Conde del Villar ser inútil el fuerte del Callao--286. + +Luis de Ulloa--261. + +Lujan, se embarca con Mendoza en Sevilla--36. + +Luna, se libra de un naufragio, llega á la Asumpcion, y le dá muerte un caballo--276. + +Luna grande, de plata, en el palacio del gran Moxo--51. + Reverenciábanla los que entraban en él--52. + Adorábanla los Charrúas--118. + + +=M= + +Macana, arma de los indios, como es?--225. + +Machado, juez de la ciudad de los Santos, no quiere defenderse de Candish--298. + +Magallanes, descubre el Estrecho--10. + Pónele su nombre--_ibid._ + Sale al mar del sur--_ibid._ + +Magaluna, indio, yerra el golpe en Juan de Osuna, le agarra del caballo, y es + muerto, quedando con la rienda en la boca--149. + +Mahoma, Señor de la Laguna, en el Paraguay--21. + +Mahomas, indios--6. + Habitan cerca de la laguna de su nombre, en el Paraguay--21. + Estiman las perlas, no saben horadarlas, y como las pescan--_ibid._ + +Mairara, indio, muerto por Luis Martin--228. + +Maiz, hacen vino de él los indios--280. + +Maldonado, isla--14. + +Mandis, peces, en el Paraguay--23. + +Mandies, pescado, en el Paraguay--193. + +Manteca fresca, parece cuando se comen los gusanos de las cañas--33. + +Mañuas, indios viles--273. + Dan ciento y treinta sobre Garay, y su gente dormida--271. + Y lo matan con cuarenta españoles, y envisten al bergantin donde + estaban los demas, y son resistidos--272. + La victoria conmueve á los indios, y se alza la tierra--273. + +Mar, inunda al Callao y la tierra contigua, y derriba muchos edificios--287. + +Maraca, calabaza con chinas dentro, como sonajas--227. + +Maracopa, cacique, en las islas del Rio de la Plata--127. + +Maria de Angulo, saben los Chiriguanos su vuelta del Perú--281. + Y le dan muerte--285. + +Maria de Cepeda, perfecta é ilustre--260. + Hace encender muchas mechas en la venida de Drake al Callao, + á las mugeres, en que gastaron sus tocas--247. + +Mariana, dama de Lima--261. + +Mariana, mata un perro--187. + Y consulta con el autor el escrúpulo del hurto--_ibid._ + Y se le comen ambos--_ibid._ + +Marinero, huye á los indios, y le vuelve Abayuba con una canoa--110. + +Mariposas, que se forman de los gusanos de las cañas de agua, y se vuelven ratones--32. + +Marquez, escribano malvado, deprecacion contra él, y su castigo--70. + +Marquina, su navío robado por Candish, excepto los negros--297. + +Martin, cacique, casa su hija con un mestizo--277. + Hace dar muerte á Mendieta y sus compañeros, por qué?--_ibid._ + +Martin Dure, compañero en el gobierno de Mendieta, y este le aparta de si--197. + +Martin Enriquez, Virey del Perú, muere--258. + +Mártir García, isla, se describe--15. + Poblacion y desgracias--_ibid._ + +Martin García de Loyola, sus calidades--184. + Nombrado por el Virey--_ibid._ + Para la conquista del Inca, le prende con dos soldados, y le + lleva al Cuzco--185. + Cásale el Virey con Doña Beatriz la Coya--_ibid._ + Envia preso á Lima al Licenciado Torres de Vera--202. + +Martin de Pineda, vá contra los Charrúas, y discordia con Pablo de Santiago sobre + el mando, huye con su gente de los indios--112. + +Martin Gonzalez, clérigo, predicaba mal á los indios, y daño de sus sermones--215. + +Mátale Caytua en el rio--113. + +Martin Suarez, Gobernador del Rio de la Plata--75. + Dá órden á Garay que pueble á Santa Fé--_ibid._ + Dispone enviar á España al Obispo y á Cáceres--_ibid._ + +Mártires, su constancia en qué consistia--183. + +Marucare, quema su casa, y se entra la tierra adentro con Taboba y sus mugeres, + huyendo del Virey--173. + Llamado de Ibitupué va á la Junta--280. + +Marcos Gil de Xaraicejo, dá muerte á muchos indios en la batalla de los Charrúas--149. + +Matienzo, Presidente de los Charcas, alaba á Juan Ortiz el Rio de la Plata, y lo + que decia--65. + Hace seguir á Garay inùtilmente--201. + Envia relacion de su fuga al Virey--209. + +Maures, indios del Rio de la Plata--6. + +Mazacara, pez sabroso, con cuyo nombre llaman los indios las mancebas--43. + Y las que tenian públicamente los gobernadores, los españoles--_ibid._ + +Medrano, se embarca con Mendoza--36. + +Melibon, indio, procura matar á los españoles que huian--113. + +Mencia, muger de Sanabria, se embarca con sus hijas al Paraguay, y la gente que + llamaron del socorro--55. + +Mencia de Cepeda, ilustre, en Lima--247. + +Menialbo, corta la mano á Taboba, y deja libre la lanza á Leiva, y parte por + medio á Zapicano--148. + +Mepenes; indios--6. + +Merida, la Roma de España, y su puente--3. + +Mestizos, se alzan contra Garay en Santa Fé, y para qué?--235. + Hace uno matar á Mendieta por ellos--277. + Una ahoga su marido de concierto con su galan, y le cuelga de + una higuera--253. + +Metales, á la ribera del Rio de la Plata--20. + +Micuren, animal que en una bolsa mete los hijos, y como los lleva--26. + +Miguel Simon, lleva á su muger en barcos al navío, huyendo de los indios, y le + hieren--273. + +Miserias que ocasiona la mudanza de fortuna--99. + +Mizque, villa fértil de vino--253. + +Mogolaes, indios de la Asumpcion, viven en los Esteros--28. + +Mogoznaes, indios--6. + +Moises, pide á Dios viejos para gobernar--195. + +Mojos, indios valientes y flecheros--53. + Palacio de su Señor--51. + Idolos y poblaciones que tenia--52. + Caña, durisimas en su tierra--83. + Poder y riqueza de su Cacique el gran Moxo--51. + Llegan hasta él los de Cabeza de Vaca y se vuelven--50. + +Molles, de que hacen vino los indios--280. + +Monos, se juntan á oir predicar á otro grande, y acabada la platica escapan todos + á priesa, y el grande, despacio, con dos pajes: le mata Melgarejo--106. + Teniánle los indios por rey de la montaña--107. + Comian los de Juan Ortiz--187. + +Montes, altisimos--83. + +Mora, rescatado de los indios por Melgarejo--124. + +Mosquera, conjurado contra Garay en Santa Fé--235. + Huye á Córdoba, viendo justificados sus compañeros--239. + Vá á Santiago--_ibid._ + Guiado de su desventura, y es degollado por el Virey--240. + +Motin en la Asumpcion--53. + Contra Cabeza de Vaca--_ibid._ + +Muerte, siempre ha de tenerse presente, y si debe causar tristeza?--181. + Quien ha de temerla?--183. + +Mugeres, sus lamentos en el hambre de la gente de Juan Ortiz--91. + Pero no murió ninguna--102. + Ni la vió el autor mal parada--141. + Embusteras, ingratas, mudables, y sin consejo--255. + Hacen gala de burlarse de los que quieren, al mejor tiempo--256. + Sus inclinaciones, y su poder--97. + A todos tienen sugetos--_ibid._ + No es fácil quitarles su dominio--98. + Causan los males--163. + Una, presa por Mendieta, porque libró á su marido de la cárcel, le + echa grillos, y sus quejas--203. + Las de Lima sienten andar destapadas--259. + Y como salian de sus casas en el temblor de tierra--263. + Una pide armas para defender al Obispo contra Cáceres--71. + Desea morir antes que se ejecute la violencia, y lo que dijo--72. + Las de Arica hacen banderas de sus tocas, y salen á la playa + y engañan á Candish--293. + +Murta, los indios hacen vino de ella--280. + + +=N= + +Nave de la China, ricamente cargada, robada por Candish--296. + +Naues, indios--6. + +Navegacion, como se hace entre Cabo Blanco y el de Santa Maria--14. + +Neblinas, en el Rio de la Plata--28. + +Necios, no tienen secreto--191. + +Negros, en Cabo Verde, y sus islas--37. + Lo que dijo uno á su amo Cabeza de Vaca, viéndole preso--74. + Esconden los frenos de los caballos á sus amos en la llegada + del Drake al Callao, por si lograban libertad--248. + +Nile, rio, se divide en brazos--16. + +Noé--3. + Se salva del diluvio, con sus hijos, y señal de paz que puso + Dios--_ibid._ + +Nogoes, indios--6. + +Nuflo de Chaves, despachado por Irala al Perú--57. + Si entra mas adentro dá con el gran Moxo--58. + Batalla que tuvo con los indios, y fortaleza que deshizo--_ibid._ + Llega y habla á Gasca, funda á Santa Cruz de la Sierra--_ibid._ + Sugeta á la Asumpcion de los Charcas--283. + Conquistó los Chiquitos--58. + Impide al Obispo y Gobernador del Rio de la Plata pasar al Perú--64. + Vá á los Charcas, y le siguen--65. + Se casa con Doña Elvita de Mendoza--283. + Mátanle los indios de Boitimí--_ibid._ + + +=O= + +Obera, significa resplandor. Indio cristiano, se hace herege, mintiendo ser hijo + de Dios, y una vírgen--216. + Levanta la tierra--_ibid._ + Decia á los indios tenia guardado un cometa--_ibid._ + Los indios le siguen, dejando el servicio de los españoles--_ibid._ + Mandábales cantasen sus alabanzas, y que bailasen--217. + Hace Papa á un hijo suyo, que bautizaba y mudaba los nombres--_ibid._ + Tenia espías para huir, si contra él venia mayor poder--_ibid._ + Hace Emperador á otro hijo, que era juez de los indios--229. + Síguenle algunos mestizos, y procura el autor reducirlos--_ibid._ + Uno que habia hecho santo y sacerdote se refugió al autor, y + le cuenta muchos de sus embustes--_ibid._ + +Obras, arguyen los artífices--13. + +Ochoa, vizcaino, échale de sí Mendieta, instado del pueblo, y los alcaldes de + Santa Fé--206. + +Olivera, preso en Santa Fé por los conjurados--236. + +Olor, de lo primero que se echa en el vaso, le conserva mucho tiempo--44. + +Onsas, en las tierras del Rio de la Plata--192. + +Oro, en Chile--2. + En las tierras del Rio de la Plata mucho, y ¿por qué nó se beneficia?--11. + +Osiris, fué el famoso Hercules, que mató á Gerion--5. + +Osos, en las islas del Rio de la Plata--192. + Comian los de Juan Ortiz--187. + +Osuna, dá muerto á Yagualy, en la batalla de Guayraca--228. + + +=P= + +Pablo de Santiago, queda en Ayumirí por teniente de Juan Ortiz, y ahorca á uno + porque no avisó de cinco gallegos huidos--88. + Sus crueldades con los que huian por la hambre, y volvian--89. + Vá contra los Charuas con doce soldados, y puerto en un cerro + le acuden otros y llegando Pinedo le trata de cobarde--112. + Procura impedirle que huya y se queda con cinco hombres á resistir á + los indios, y es muerto por uno de sus soldados--113. + +Pacúes, peces--23. + Amarillos en el Rio de la plata--_ibid._ + +Paita, puerto. Envia Candish de paz un piloto á él, y no le admiten--295. + Saquéale, y los vecinos huyen al monte--_ibid._ + +Palmas, en las islas del Rio de la Plata--14. + En el rio Ipití--20. + +Palmitos, sustentaban dos meses á los indios--89. + Comian los de Juan Ortiz--_ibid._ + +Palometa, pez--193. + Se describe--22. + Saca á los hombres in el rio bocados redondos, de media libre + de carne--23. + Uno enharinado salta á la muger que le freía, y le corta un dedo--22. + +Palometa, arma--225. + +Pancaldo, genovés, vá al Estrecho, y vé gigantes--268. + Que se metian una flecha por la garganta, y se la sacaban sin + romperla--_ibid._ + +Papagayo, riñen sobre uno Tupí y Guaraní, y se separan--5. + Una especie que saca tres pollos, y mata uno dejándolos apareados, y + por qué?--26. + +Paraguay, tierra caliente--8. + Sus indios bestiales, conquistados y sujetos por Guaraní--7. + +Paraguay, rio mayor que el de Sevilla, y su hermosura y árboles--21. + Entra en él el de la Plata, y corre al norte--18. + En 500 leguas no le halló orígen el autor--23. + Su angostura de antes de la Asumpcion--21. + +Paraíso de Mahoma. Llaman algunos á la ciudad de la Asumpcion--22. + +Paraná, significa mar--13. + Rio: pónele Solís por nombre Rio de la Plata--10. + +Paraná-mirí, rio. Forma en el de la Plata una isla triangular--21. + Corre hácia arriba impelido de las aguas--_ibid._ + +Patíes en el Paraguay--193. + +Pavas, en las islas del Rio de la Plata--23. + Y en ls Chiriguanos--280. + +Payaguaes, indios belicosos, matan á Oyola y su gente, y sé llevan la plata--43. + +Payees, heciceros. Indios que tienen pacto con el demonio--283. + +Payzumé, ó Santo Tomé, anduvo entre los indios Guaranís--282 + +Pecado, causa de los males--102. + Que padacen los hombres--99. + +Peces con figura de hombre--16. + En cierta manera--_ibid._ + Muchos no concidos en el Rio de la Plata--23. + Uno viendo á una muger, sale del mar, y puesta en salvo, gime, + mirándola--93. + +Pedernera, intenta dar la contrayerba á Juan Ortiz, y no puede tomarla--196. + +Pedro Antonio de Aqunio, vá con Pancaldo--268. + Al Estrech--_ibid._ + +Pedro Arana. Elegido por el Virey contra Candish--293. + Le busca con dos galeones y no le halla--295. + +Pedro Caballero, de Estepa. Arráncale una ola del barco, y se ahoga--301. + +Pedro de Esquivel. Preso, y degollado por Cáceres--70. + +Pedro de la Gasca, (licenciado). Mañoso, vence á Pizarro--213. + Oye á Nuflo de Chaves, y le despacha--58. + +Pedro de Guadix y Mendoza--11. + Rico en el saco de Roma--39. + Pide al Rey el gobierno del Rio de la Plata, y le concede el + Adelantamiento, y con 2,000 hombres y buena armadase embarca + en Sevilla--35. + Su gente muy lucida y noble, turbada con una tormenta, procura + animarla--36. + Apártanse las nvaes, y leega á Canarias y de allí á Santiago + de Cabo-Verde--37. + Hambre que padeció, y su llegada á Cabo Frio y al Brasil--38. + Toma posesion de la ierra en la isla de Stana Bárbara--_ibid._ + Se entra en el puerto de Vera--_ibid._ + Persuádenle los que mataron á Osorio, le convenia así--_ibid._ + Siendo la muerte causa de su perdicion--_ibid._ + Toma el Rio de la Plata, llega á San Gabriel y pasa á Buenos + Aires, y desembarca--39. + Agradó mucho la tierra á su gente--_ibid._ + Puebla en la isla de Martin García, y pierde mucha gente--15. + Envia á Oyolas á amedrentar los indios, y enfermo de babas se + vuelve á España--39. + Se muere en el camino, cerca de las Terceras--_ibid._ + de toda su gente no quedaron 200 españoles--41. + +Pedro de la Puente. Se vá al Perú con Garay--200. + +Pedro de la Torre, (Fr.). Primer Obsipo del Paraguay, vá con Ure--62. + Llega á la Asumpcion, contempla á Irala, y por qué?--_ibid._ + Vá al Perú con el gobernador y no los deja pasar Chaves, y se + vuelve con el teniente--64. + Riñen los dos en Santa Cruz, y caminaba juntos sin hablar, á + la Asumpcion--67. + Era impaciente y no vengativo--68. + Publica Cáceres que estaba suspenso y son presos sus amigos, + y él privado de indios, comida, y renta--70. + Váse á la iglesia porque no le prendan, y échanle fuera, y lo + que dijo una muger--71. + Vuelve á su casa, dá fianzas, y le tapan las ventanas--72. + Huye á la media noche, y se vuelve á su casa--_ibid._ + Trae á Castilla á Cáceres--74. + Escápaselo en San Vicente, y publíca censuras, y prese la envia á + España--77. + Muere con buena fama y olor de santidad, segun los portugueses--_ibid._ + +Peña, en media de una laguna, muy derecha y alta--30. + +Peña, Obispo de Quito, Vá al concilio de Lima--257. + +Peña Pobre. Roca altísima en el Rio de la Plata--18. + +Peralta, (Doctor). Queda solo en la Audiencia de los Charcas--202. + +Perdices, en los Chiriguanos--280. + +Perlas. Las estiman mucho los Mahomas, y su cacique dá algunas al autor. V. _Mahomas_. + +Perros. Comen los de Juan Ortiz, mal cocidos, porque no lo supiesen los dueños de + ellos--95. + Bailando, como violentos, se echan en una fuente hirviendo--182. + +Perú, tierra rica--2. + Por qué no entró en ella Guaraní?--7. + Sugétanla los Pizarros--9. + Sus vertientes van al Paraguay--18. + +Pescado. Abundante en Ayumirí--85. + +Picas. Usaban los Chiriguanos--225. + +Pizarros. Conquistan el Perú--9. + +Pies de los indios, negros y castellanos, y como se dierencian--282. + +Piedra, con heulla de pies europeos, que vió el autor--_ibid._ + +Pilcomayo, rio. Por donde corre?--7. + Viene del Perú, y entra en el Paraguay--_ibid._ + Sus riberas conquistadas por los Guaranís--_ibid._ + +Piloto, muestra gran valor despues de la tormenta--135. + +Pitun, indio. Sale con Coraci á desafiar á los de Garay, y lo que dijeron--218. + Pelea, y pierde la mano derecha--219. + Y huye, y le manda matar Tapuí-Guazú--220. + +Placer, seguido de la tristeza--281. + +Placencia--3. + +Plata, rio. El Paraná, y por qué se llamó así--10. + Su curso veloz, y su boca de treinta leguas, y riesgo de la costa, + donde entra al mar--14. + Sus islas, y rios que toma--_ibid._ + Hasta dividirse en once brazos--16. + Vuélvese á juntar, y gentes que habitan sus riberas y las islas--17. + Retírase del Paraguay cuando entra en él, y corre al oriente--18. + Sus remolinos, y salto espantable--19. + Navegable por lo ancho nueve leguas, y despues por la canal--15. + Poblado por los Guaranís, y naciones que llegaron despues--5. + Tómale D. Pedro de Mendoza, y llega á Buenos Aires--39. + Sus gobernadores, por qué no cuidan de las minas de oro y plata?--11. + Desde Castilla se tarda cuarenta dias en llegar á él--62. + +Plomo. Halla en Guayra Melgarejo--20. + +Pobreza. Amada de los Santos--47. + Es causa de muchos desórdenes y trabajos--189. + +Portero del palacio del Gran Moxo. Lo que decia á los que entraban en él--52. + +Portugueses, tenian poco poblado. V. Santiago de Cabo Verde--37. + Reciben bien á Cabeza de Vaca--49. + Un caballero casa con una negra rica en Santiago de Cabo Verde--81. + Ayudan á Mendieta en el rio Jenéro, para que vuelva á la Asumpcion--211. + Ofrecen á Drake alojamiento y regalos, y no los admite--249. + +Potosí, cerro famoso--2. + Su figura--_ibid._ + Variedad de indios que concurren á él, y como se labra el metal--178. + +Principio malo sigue mal fin--109. + +Pronóstico que habia entre los indios del Rio de la Plata, de que habian de + sugetarlos nuevas gentes--221. + +Puente. Muere en los remolinos del Rio de la Plata--19. + +Pueyo. Muerto su hermano por los indios, procura se recoja su gente al fuerte--115. + +Puna, isla. Saqueada por Candish--294. + +Pureytá, significa, donde el Diablo canta--283. + + +=Q= + +Querandelo, indio. Conviene en hacer guerra á Buenos Aires--275. + +Quiñones, Presidente de la Audiencia de los Charcas. Sus letras y valor--164. + Vá en socorro del Virey á Chuquisaca, y á Condurillo--172. + Se apresura por encontrarle en Tomina--173. + Celebra hallar á Zárate, aunque ambos iban perdidos--174. + +Quirós. Recibe á Mendieta en su pueblo, y se le entrega á Espinosa--210. + + +=R= + +Raices. Tienen pocas los árboles en el Perú--255. + +Ramirez. Ayuda á castigar el motin de Santa Fé--237. + Mata á Leiva en la cama--238. + +Rasquin. Apunta á Cabeza de Vaca con una flecha para que no resista su prision--53. + Hace gran destrozo en los indios de Zapicano--150. + +Ratones de mariposas, antes gusanos. Asolan los sembrados, y hacen desamparar las + tierras á los indios--32. + Comian los de Juan Ortiz, y los trocaban por raciones--95. + +Rayas, peces en el Rio de la Plata--23. + +Rebozos, prohibe el concilio de Lima á las mugeres, y lo que decian--259. + +Refran. Lo mal ganado, etc.--35. + Probreza no es vileza--41. + Oro es lo que oro vale--48. + El muerto no habla--53. + El buey suelto bien se lame--62. + Cada gallo canta, etc.--64. + Caminante pobre, ante el ladron canta--67. + Quien en malos pasos anda, etc.--69. + Al enhornar se hacen los panes tuertos--109. + A moro muerto gran lanzada--135. + Uno piensa el bayo, etc.--161. + Viva la gallina, etc.--184. + El pobre no tiene amigos--189. + El que vendrá, bueno me hará--199. + Mas vale salto de mata, etc.--205. + Huí del peregil, nacióme en la frente--241. + Lágrima de herederos, risas son--254. + De escarmentados se hacen los arteros--267. + Mas es el ruido que las nueces--287. + Bien vengas mal--297. + Cuando la barba de tu vecino vieres pelar, etc.--243. + +Reinoso. Vá en socorro de Puna contra Candish: disputa el mando al cabo del Cuzco, + y lo que hicieron--294. + +Remolinos en el Rio de la Plata, y estragos que causan--19. + +Ricinos, ó Trugillanos. Vivian en tiendas en Trugillo--3. + Hacen guerra á los Tupís, porque se los comian, y los echan de la + tierra--4. + +Rico. Quien Dios quiere--30. + Y el que se contenta con lo que tiene--47. + +Rio de Juan de Oyolas. Estrecho y seguro, que entra en el de la Plata y sus islas--125. + +Rio Grande. Llaman al Guapai, en el Perú--7. + +Rio de las Palmas--139. + +Rio de la Plata. V. _Paraná_, _Plata_. + +Riqueza, y sus daños--47. + +Roca. Se lamentó de que el Drake lo quitase su navío en Arica--246. + +Rocha y Vela, con otros quince. Se apartan de Juan Ortiz, para ir al Paraguay, y + á los treinta dias se vuelven, y son degollados--94. + +Rodrigo, (Don). Puerto mal seguro: entra la armada de Juan Ortiz en él--83. + +Rodrigo Ortiz de Zárate. Resiste á los indios, y los vence--275. + +Romero. Conjurado contra Garay, en Santa Fé--235. + Confesado al pié del rollo, le cuelgan y hacen cuartos--238. + +Rosas. En las islas del Rio de la Plata--17. + +Rubicha, significa capitan, ó cabeza--42. + +Rubira. Prende á Mosquera y le suelta--239. + Procesado por el motin de Santa Fé, la dá por libre la Audiencia de + los Charcas--242. + +Rui Diaz Melgarejo. Se queja de haber perdido un carbunelo, volcándose una canoa--34. + Funda á Guayra en el Rio de la Plata--20. + Desvalido en ella por defenderse de los Chiriguanos--_ibid._ + Huye de Irala temiendo le maten por leal--54. + Y se fortifica en Guayra contra él--63. + Conquista los indios--_ibid._ + Halló minas de hierro y plomo, y los sacó--20. + Atraviesa á San Vicente, y se enamora de Doña Elena de Contreras--64. + Nombrado para traer á España á Cáceres y al Obispo, parte con + él á San Gabriel--75. + Llega á San Vicente, y se vuelve en un patache de Juan Ortiz--82. + Déjale Oyolas poblado en Paraguay, con órden de que le espere, y por + qué no obedecia?--42. + Puebla en otra parte, y vive libremente con sus soldados--43. + Determina obedecer á Irala--44. + Sabiendo la ida de Juan Ortiz, se vuelve al Rio de la Plata--106. + Llega á Ibiaza, y ve los estragos que habia padecido--_ibid._ + Mata al rey de los monos, y acuden muchos á él--107. + Huye de ellos, y un indio le reprende la accion--_ibid._ + Llega á San Gabriel--118. + Rescatando con los Guaranís desde Santa Catalina--107. + Consuela la armada de Juan Ortiz--121. + Vá con él á la isla de Martin García, y le envía á buscar comida--122. + Rescata bastimento en el pueblo de Taboba--123. + Recoge algunos españoles cautivos, y vuelve á San Gabriel--124. + Acompaña á Juan Ortiz á los Timbúes--125. + Busca á Garay--131. + Rescata con los Timbúes, escribe á Garay se vaya con él--_ibid._ + Hace salir su gente--134. + Y vuelve cargado de bastimentos--135. + Lleva socorro á Juan Ortiz con el bergantin, y vuelve á Garay + con las mugeres y enfermos; y tormenta que tuvo en el Uruguay--141. + Y se entra en San Salvador--151. + Puebla, y vuelve por Juan Ortiz--152. + Publicando su victoria de Zapicano, es recibido con grandes alegrias--154. + Embárcalo todo, y encalla subiendo el rio, y llega con buen tiempo á + San Salvador--_ibid._ + Vá con Garay, y dan en los indios de Igapopé, y lleva á Juan + Ortiz bastimento, y cuatro indios principales presos--155. + +Rullo de Mendoza. Rescatado de los indios en Buenos Aires--302. + + +=S= + +Sabalos. Traen los indios de Juan Ortiz--104. + +Salazar. Valiente--39. + Capitan--_ibid._ + Se embarca con Mendoza, en Sevilla--36. + Cuando pobló la Asumpcion--22. + Vence á Lambaré, y sus indios--29. + Pelea con una serpiente, y derribado de un colazo, la deguella--_ibid._ + Mata un espantoso tigre--_ibid._ + Y á puñaladas, de envidia, á Juan Osorio--38. + Vá con Oyolas--39. + Dále el Rey por armas la sierra de Lambarés, el tigre, y merced de + hábito; y muere dejando pobres y con pleitos á sus hijos--30. + +Salgado. Vá á las horcas de Chaves, como en socorro de Paniagua, para matarle--169. + Descubierta su maldad, es ahorcado--170. + +Salta. Villa poblada por el licenciado Lerma--242. + +Salto del Rio de la Plata, espantable, y su ruido--20. + +San Salvador. Rio, á que dió Gaboto este nombre, entra en el de la Plata--16. + Húyense á él algunos de los soldados de Gaboto, y se vuelven + á España--11. + +Salvador de Saa Correa, avisa al Brasil la llegada de Candish--299. + Envia á su hijo contra él á la isla de San Sebastian, y cogiéndole + descuidado, le mata--35. + ingleses--307. + +Sanabria, natural de Medellin--59. + Nombrado Gobernador del Rio de la Plata, se casa, y muere, y + su muger vá al Paraguay--_ibid._ + +Sanafines. Indios del Rio de la Plata--6. + +Sancti-Espíritus, poblacion. V. _Torre de Gaboto_. + +Sancti Espíritus, pueblo. Envia Candish á reconocerle, y saltan los ingleses en + tierra, y son muertos la mayor parte por los españoles é indios--308. + +San Salvador. Puerto en que se recogió Melgarejo, por una tormenta--151. + Puéblale--_ibid._ + Llega á él Juan Ortiz con todo--157. + +San Sebastian, isla. Vá Candish á rehacerse á ella, y Correa le mata treinta y + cinco ingleses, y le hace embarcar--307. + +Sansones, indios--6. + +Santa Cruz. Acude á desbaratar el motin de Santa Fé--238. + Y mata á Venialbo de una puñalada--_ibid._ + +Santa Cruz de la Sierra. Ciudad fundada por Nuflo de Chaves, y porqué se llamó + así?--58. + +Santa Fé. V. _Fé_. + +Santiago. Isla de Cabo Verde, se describe--81. + Toma en ella bastimento Mendoza--37. + +Santiago de Chile, de gran recreacion--2. + +Santiago el Mayor. Martirizado--183. + +Santos. Ciudad saqueada por Candish--298. + Su ruina grande--311. + +Sapos desollados. Comian los de Juan Ortiz--96. + +Sarmiento. Propone sin órden ni concierto embarcarse al Estrecho, y pierde mucha + gente--250. + Sale confiado en su ciencia, y le pesa--268. + Trata con los gigantes que vió Pancaldo, y viene á España, de + donde vuelve con Diego Flores y su armada--269. + Llega al rio Jenéro y al Yumirí, y vá al Estrecho--_ibid._ + Puebla en él, y es perseguido de mala fortuna--277. + +Sebastian Gaboto. Vá al Rio de la Plata con buena armada, y es vencido--11. + Y muerto por los Guaranís--_ibid._ + +Seca de España, mil años antes de Cristo S. N.--5. + +Segovia, Provisor de Paraguay. Hace sumaria contra Cáceres--69. + Es preso, y con grillos--_ibid._ + Llevado para echarle al Perú, se libra, y como prendió á Cáceres--73. + +Segura, no se ha de arriesgar por lo incierto--138. + +Serpientes. En el Rio de la Plata, que han lidiado con hombres--23. + Derriba una á Salazar, peleando, y es muerta--29. + +Setubal. Si la pobló Tubal con nombre latino--3. + +Sierras de Magacela. Si son las de Altamira, ó las de Santa Cruz--4. + De la laguna Itapuá--30. + +Sirenas. Hay en la laguna Itapuá--30. + En el estero de los Beguas--140. + +Socabones del cerro de Potosí, meten grima--2. + +Sodomitas. Donde decian los indios que los atormentaban los diablos--31. + +Sol de oro. En el palacio del gran Moxo, con luces y una sierpe--53. + +Soldados que gozan sueldo en el Perú--292. + +Soledad apacible. En las riberas del estero de los Beguaes--140. + +Sotelo. Preso por Lerma--240. + Y libre por la Audiencia--242. + Saca á Doña Elvira de Chaves herida de entre los Chiriguanos--285. + +Sotomayor. Ahorcado por Juan Ortiz--119. + Por haber querido huir--_ibid._ + +Sotomayor de Chaves y Mediano--269. + Vá á Chile con órden de pasar el Estrecho, y llega al Rio de + la Plata, y atraviesa á Chile, dejando mucha gente en tierra--270. + Su muger alabada--277. + +Sueño. De que puso las puertas á su estancia la antiguedad fabulosa--140. + + +=T= + +Taboba, indio fuerte--113. + Cacique de las islas del Rio de la Plata--127. + Hace gran estrago en los españoles de Pablo de Santiago--113. + Atravesado por una lanza, la coge, y cortada la mano, muere--148. + +Taboba, el viejo. Vá con su gente á la Junta de Ibitupuá--279. + Háblale en ella, y contradicho de Izoca se desafian, y los sosiega + Ibitupuá--166. + Huye con Marucare--173. + Muerto en Buenos Aires por Inciso--234. + +Tabolebo. Declara la guerra con otros á Buenos Aires--275. + +Tabolia, india, y su desafio con otra--274. + +Tafetana. Costa de bárbaros--80. + +Tanimbano. Acude á Guairaca con sus indios--227. + Conviene en hacer guerra á Buenos Aires--275. + +Tapucagn. Acude á Guayraca con sus indios, y se entra en el fuerte--227. + +Tapuí Guazú. Conoce su ruina en el aviso de Pitum y Coraci, y los manda quemar + vivos, y propone la guerra--220. + Manda que nadie salga de la junta; envia por Curemo, y resuelve + recibir de paz á Garay--222. + Alégrase del destrozo de los Tupuimiries, y ofrece á Garay vasallage y + servicio--224. + +Tasa de jornales á los indios, pone el Virey en Potosí--178. + +Tecos, indios--6. + +Tempestad grande. En las islas de San Gabriel, echa á tierra las naos de Juan + Ortiz--138. + +Teniente de Garay en Santa Fé. Preso por los mestizos--236. + Es suelto, y restituido por Arévalo--239. + +Terremoto que arruinó á Lima--288. + De Arequipa, ruinas y muertes que causó---251. + Sucediendo al mediodia--252. + En Chuquiago mudó una laguna, y se abrió la tierra en tres bocas--261. + +Teru, cacique de las islas del Rio de la Plata--126. + Dá de concierto con Yumandú sobre Santa Fé, y vuelve huyendo--_ibid._ + Determinado á vengarse de los españoles--_ibid._ + Huye de Garay, sus casas son quemadas, y saqueadas--137. + Es de parecer que se haga guerra á Buenos Aires--275. + +Tesoro. El verdadero ha de hacerse en el Cielo--39. + +Tidore, isla. Su rey rescata con Drake, estando en guerra con los portugueses--249. + +Tigres. En los islones del Rio de la Plata--18. + Como los mata el Yumirí--26. + Comian los Juan Ortiz--187. + +Timbús. Sus calidades--125. + Dan muerte á Solís con engaño--10. + Islas que tienen pobladas en el Rio de la Plata--18. + Rescatan con Melgarejo, y recatean mucho--131. + +Tomahavi. Lago y fuente notable, que atrae los perros bailando, y los cuece--182. + +Tomas Candish, corsario. Pasa el Estrecho, y no se detiene en Chile--292. + Dirige su armada al Perú, y los vecinos se asustan, y se alegran los + soldados--291. + En Arica le engañan los vecinos--298. + Y pasa á Puna, tomando en el viage un navío, y la saquea--294. + Dan sobre él los del Cuzco y Guayaquil, y se recoge á una montaña con + pérdida de veintidos hombres, y como tomó la lancha, y quemó un navío suyo--295. + No le reciben en Paita, y despoblada la saquea, y escopetea una + cruz--_ibid._ + Corre la costa del Perú, y se vá á Nueva España, y carenando + su nave, navega á la Gran China, y toma la nao del tesoro--296. + Un clérigo y otros intenta matarle, y le ahorca, y llega á su + tierra poderoso--_ibid._ + Vuelve al mar, llega la costa del Brasil, y la demarca, y toma el + navío de Marquina y otros--297. + Saquea los Santos contra su palabra, é injuria las reliquias + é imágenes santas de la iglesia--298. + Desnuda á los vecinos, y derriba las casas, y vá á San Vicente, donde + entra con gran contento--299. + Hace una nave para entrar en el Rio de la Plata--_ibid._ + Entrale tormenta navegando--300. + Truécasele la fortuna--305. + Vuelve de arribada á los Santos, y toma tierra tres leguas mas + adelante, y descuidado, le hacen los vecinos una emboscada--_ibid._ + Echa 25 hombres en tierra, al embarcarse dán muerte á 23 los + españoles--306. + Y ahorca á los que volvieron, y por qué?--308. + Pide un hijo de un Conde á la villa, y se vá á rehacer á la isla de + San Sebastian, donde pierde 35 ingleses, y vá á Sancti Espíritu, donde le + matan otros--307. + Y su cólera y execraciones, saliendo al mar--309. + Sus maldades y sacrilegios causaron la pérdida de su armada--310. + Cuatro de sus ingleses se pasan á los españoles--308. + +Tomina, pueblo--173. + +Topamaro, Inca. No hacia mal á los españoles--184. + Procura Loyola prenderle, y huye con sus indios, y descuidado + es preso, y llevado al Cuzco--185. + Condenado á degollar, pide el bautismo, y es muerto con escándalo de + todos--186. + +Tormenta que padeció la armada de Mendoza--36. + Y lo que decia la gente--37. + Otra en el golfo de las Yeguas, en la armada de Juan Ortiz--80. + Otra en el puerto de Don Rodrigo, saca de él la capitana al mar--83. + +Torre de Gaboto. En el Rio de la Plata--11. + Donde?--18. + Llega á ella Juan Ortiz--125. + +Torre de Mambrea, Placencia--3. + +Torres. En el palacio del gran Moxo--51. + +Torrida Zona. Creyéronla inabitable, y cuando se navega--49. + +Traicion, rio--10. + +Trejo. Muy estimado, y regalado de Juan Ortiz--192. + Quiere mover á los soldados contra él--_ibid._ + +Trinidad, se llama la ciudad de Buenos Aires--285. + +Tristeza, sigue á la alegria--133. + +Trugillanos. Eran los Ricinos--4. + +Tubal. Hijo de Japhet: poblador de España--3. + +Tucuman. Provincia abundante--2. + Nunca tuvo buen gobernador--195. + +Tupaayquá. Riñe con Tabola, y se hieren fuertemente, sobre cual de sus maridos + habia bebido mas--274. + +Tupí. Huye de Estremadura, vencido, á las Indias, riñe con su hermano Guaraní, en + el Brasil, y se vá con los suyos al Rio de la Plata--6. + +Tupíes. Indios del Brasil--7. + +Tupís, españoles. Antiguos caribes--3. + Vencidos por los Ricinos, se embarcan, y llegan á Canarias--4. + Y á Cabo Frio, y por qué se quedaron solos en el Brasil--5. + Son los Tupíes--7. + + +=U= + +Ubay. Sus indios comen los gusanos de las cañas de agua, y los que dejan como los + echan de su tierra, vueltos ratones--32. + +Urambia, indio famoso--221. + Advierte á su cacique la profecia de la venida de nuevas gentes, y que + no se podrá resistir á los españoles--_ibid._ + Vota que se les reciba de paz--_ibid._ + Siéntenlo los indios, riñe con Curemo, y le hace perder la lanza--225. + Heridos, se dá sentencia de ser igual á su competidor--226. + +Urambieta, padrino de Curemo en el desafio con Urambia--225. + Evítase el desafio--226. + +Ure, general de la armada. Llega al Rio de la Plata--62. + Deshace las obras de dos navíos, y hechos bergantines, los envia á la + Asumpcion con el Obispo--_ibid._ + +Uruguay, rio grande--16. + Entre furioso en el Rio de la Plata, con legua y media de boca--_ibid._ + No sufre balsas--142. + Intenta poblarle Juan Ortiz--141. + + +=V= + +Valderrama. Dá muerte á Yaguatas con Osuna--228. + +Valencia, Gobernador de Arica. Despacha á Arequipa á que libren la plata del rey, + de los ingleses--247. + +Valenzuela. Mata á Cuyupeí--228. + +Valero. Vá de órden del Virey á prender á Garay, y él no obedece--201. + Síguele, y es sentido--208. + Le prende Garay en Cotagaita--235. + Quiere ahorcarle, y le perdona, y despalma la mula, y le deja--_ibid._ + Vá á Tucuman--236. + +Vargas de Trugillo. Se vá á Melgarejo huido, y muere el mismo dia, confesado por + el autor--123. + +Vela. Degollado por Juan Ortiz--94. + +Venados. Muchos en las islas, en el Paraguay--193. + Mantienen á muchos indios del Rio de la Plata--23. + Como los mata la Eira--26. + Sus cabezas se han hallado en el vientre de las culebras--_ibid._ + +Venegas, oficial real. Causó con los demas el alboroto contra Cabeza de Vaca, le + prenden, y conmueve el pueblo--54. + Traéle preso á España con procesos á su gusto--59. + Su desgracia--_ibid._ + +Venialvo, principal amotinador de Santa Fé--235. + Quéjase al gobernador de que hubiese echado bando sobre armas, siendo + el Maese de Campo de los rebeldes--237. + Dále muerte Santa Cruz, y es hecho cuartos--238. + +Vera, puerto--269. + Dá mucho pescado, y marisco: entra en él Mendoza--38. + +Vera. Preso en Santa Fé por los conjurados--236. + +Vicencio. Ahorcado por Mendieta--200. + +Vicente, (puerto de San). Entra en él Doña Mencia, con la gente del socorro--59. + Asola Candish su poblacion--299. + +Victoria, nao. Dió vuelta al mundo--10. + +Victoria, Obispo de Tucuman. Envia al Dean á gobernar--242. + Vá al concilio de Lima--257. + +Vieja. Anima á los Ibitupues á que hagan guerra á los españoles, y la siguen + todos--167. + Hacen una danza, cantando la victoria de Garay contra los Tapuimiries--223. + +Villalta, conjurado contra Garay. Vá con Ruiz por mensagero de los mestizos á + Tucuman--235. + Refugiase á San Francisco, y se compone su causa, y huye á Santiago--239. + Adonde sigue su desventura--_ibid._ + Degollado, y su cabeza puesta en el rollo--241. + +Vino. De qué le hacen los indios?--280. + +Virtud unida, mas fuerte--45. + +Vívoras, en el Rio de la Plata--27. + De cascavel, acometen á la casa, y huyendo dan muerte á la 24 + horas _ibid._ + Convierten en veneno las flores que comen--215. + +Vizcaya. Queria llamar Juan Ortiz á la tierra de San Salvador--154. + +Viscaino. Mata á Añagualpo, y á Yandimoca--148. + +Volcan de Arequipa, espantoso--253. + +Voluntad de poderoso, arrastra la razon--46. + + +=X= + +Xiantombia. Sale por padrino de Curemo al desafio con Urambia--225. + Como evitó que prosiguiese el duelo?--226. + + +=Y= + +Yacaré, cacique. Acude con sus indios á Guayraca--227. + +Yaguatatí. Lleva 2,000 indios á Guayraca--227. + Es muerto por los de Garay, peleando furiosamente--228. + +Yaguarí, rio. Atraviésale Garay--223. + +Yamandú, gigante, hechicero--17. + Predijo que habian de venir á su tierra gentes lejanas--117. + Su dominio en las islas, y Rio de la Plata--127. + Se llamaba emperador, y poder que tenia con los indios--17. + Respetábanle mucho, y se alababa mas él--126. + Sale de San Gabriel--_ibid._ + Vá á la nave de Juan Ortiz, fingiéndose mensagero de Garay, y + lo que dijo--127. + Y le entretiene hasta que llegue Zapicano--117. + A quien lleva las cartas que le dieron, y las guarda, y perdida la + ocasion, se las entrega á Garay--127. + Toma respuesta, y lo que pensaba--_ibid._ + Dá á Juan Ortiz las cartas, y es regalado, y le engaña--134. + Creyendo volverle á engañar, media en la libertad del hijo de + Cayú--161. + No tiene efecto, y finge quedarse á ser cristiano con Juan Ortiz--_ibid._ + Preso, procura el autor convertirle en vano--18. + Escápase una noche obscura--191. + Mueve á los indios á guerra--193. + Muerto Garay por los Mañuas, junta á los indios, y ordena guerra--272. + Contra Buenos Aires, y es vencido--275. + Su heredero toma su nombre--17. + +Yandinoca, indio. Muerto por Vizcaino--148. + +Yandnazubi, capitan de los indios. Ayuda á los españoles á poblar el Paraguay--42. + Ofrece ampararle, y á Salazar--_idid._ + +Ybiriyú. Acude á Guayraca con indios--227. + +Ybitupué. Convoca á junta á los Chiriguanos sabiendo que el virey se habia + vuelto, y hace prevenciones de brevages, frutas y caza--280. + Razonamiento que hizo á los que concurieron, borracho--_ibid._ + Resuelven hacer mal á los españoles por cuantos medios puedan, y + dispara una flecha en señal de guerra--281. + Impide hagan mal á un viejo que la contradecia--282. + +Ygapopé, ó Igeipotá, rio--184. + Sus indios esconden sus hijos y mugeres, con ánimo de dar en + los españoles de San Salvador; y envestidos de Garay y Melgarejo, + huyen--155. + +Ypanemé, significa desdichado, rio. Pásale Garay--217. + +Ypití, rio. Entra en el Paraguay--21. + +Ytapuá, laguna, con una peña en el medio--30. + +Yvaviraes, fruta--280. + +Yumirí, oso hormiguero, y como mata á los tigres?--26. + +Yurumirí, significa boca chica, puerto, y estrecho, y su forma--269. + Y situacion--_ibid._ + Llega el Drake á él, y le deja antes de llegar Diego de Flores con su + armada--270. + +Yzoca. Reprendo á Taboba que dilate la guerra contra los españoles--166. + + +=Z= + +Zapicano. Cacique viejo de los Charrúas--104. + Fortísimo, muy respetado de sus vasallos, y de gran presumpcion--151. + Vá por Abayubá, que estaba preso, al campo de Juan Ortiz con + mucha caza, y se queda con él--110. + Rescatando: sueltos, juran vengarse--_ibid._ + Coge á los españoles descuidados en medio, y dá muerte á cuarenta--_ibid._ + Vuelve con ejército--112. + Regido bien--113. + Vá contra el fuerte de Juan Ortiz el dia siguiente, y se retira--118. + Vuelve, y tira muchas piedras contra la nave, y se burla de los + españoles--117. + Repite su venida todos los dias, procurando sacar á los españoles--118. + Recibe bien Ontiveros, y le adorna como indio--119. + Vá contra Garay con siete escuadrones--145. + Ve retirar á los arcabuceros, y se detiene--146. + Habla á los españoles, y mófanlos los indios--_ibid._ + Quiere matar á Leiva, y Menialvo le parte por medio de una cuchillada--148. + Huyen sus indios mas adentro, despoblada la tierra--151. + + + + +FE DE ERRATA DE LA ARGENTINA + +[ya corregidos (N. del T.)] + + ERRORES. CORRECCIONES. + +PAG. + 1. _...origen canto solo._ ...orígen canto, solo + _Por descubrir, ect._ Por descubrir, etc. + + 5. (nota) _Cosa comun es, cuanto acopió_ Cosa comun es, cuando rompió el mar, etc. + _el mar, etc._ + +11. _Al alto divino juicio verdadero_ Al divino juicio verdadero + +16. _Desde aquí se comienza á ser desecho_ Desde aquí él comienza á ser desecho. + +19. _La mano está temblando, y lo rebujo._ La mano está temblando, y lo rehuyo + +_ibid._--(nota) _El tigre es canino movido:_ El tigre es canino: + _pues el Yumirí, etc._ movido pues el Yumirí, etc. + +26. (nota 4) _abre por el seseso._ abre por el seceso + +31. (nota) _Onange-pita_ Añang-pitá + +95. _Huirse todos bien se lo deseaban._ Huirse todos, sé, lo deseaban + +123. _...entre estos está Armada._ ...entre estos está armada + +125. _Habitan los Timbás, gente amorosa_ Habitan los Timbús, etc. + +126. _Así yo Yamandú á toda la gente._ Asi yo Yamandú, toda la gente + +130. _Conclusa Caraballo, su jornada._ Conclusa Caravallo su jornada. + +133. _Mando soltar la flaca artilleria._ Mandó soltar, etc. + +164. _Sabido este negocio, echa derrama_ Sabido este negocio, echa de rama + +182. _Creyendo gozaria en gua dio eterno_ Creyendo gozaria en gaudio eterno + +197. _Que ya en este decir mas no meatrero_ Que ya en este decir mas no me atrevo + +207. _Que alguna gente viene, aunque secreta._Que alguna gente viene, aunque secreta, + _Que le puede ayudar_ Que le puede ayudar + +251. _A galeras, por ser hombre traviesos_ A galeras, por ser hombres traviesos + +285. _Soleto revolvió_ Sotelo revolvió. + + + * * * * * + + + + +NOTAS: + +[1] _Véase la nota 3 de la pág. 15._ + +[2] _Pag._ 96. + +[3] _Pag._ 33. + +[4] _Pag._ 40. + +[5] _Pag._ 272. + +[6] _Pag._ 281. + +[7] _Sátira contra los vicios de la poesia castellana._ + +[8] _Pag._ 269. + +[9] _Pag._ 277. + +[10] _Pag._ 265. + +[11] _Biblioteca occidental._ Tom. II, pag. 653. + +[12] _On y remarque aisément que l'auteur ne s'occupait gúeres de la +recherche de la verité et des faits._ Viages á la América meridional. +Tom. I, pag. 21. + +[13] _Ibid._ + +[14] _Pag._ 312. + +[15] _Cosa muy sabida es de todos la riqueza del Perú, y del famoso +cerro de Potosí, que es á la manera de un monton de trigo mirádole de +lejos: y es grima mirar los socavones que se han hecho para +desentrañarle y sacarle la riqueza de metales que tiene dentro de sí._ + +[16] _Tucuman es una provincia abundante de comida. Chile es la mas +parte floresta y jardin, tiene oro, y en particular Santiago de Chile. +Es tierra de mucho recreo._ + +[17] _D. Cristoval de Mora, Marquez de Castel Rodrigo, Virey, Gobernador +y Capitan General de Portugal, por el Rey Felipe III. Fué la persona á +quien el autor dedicó su poema._--EL EDITOR. + +[18] _El capitán Francisco Drake, que fué azote de Dios en el mar del +norte y la del sur, pues saliendo de Inglaterra que está hácia el polo +ártico, y pasando el Estrecho, hizo tanto daño debajo del polo +antártico._ + +[19] _Notoria cosa es, á los que tienen lumbre de fé, el diluvio, y como +Noé hizo el arca, en que se salvó con los suyos; y como habiendo cesado +el diluvio, le dijo Dios_ signum ponam inter me et te, _que fué el Arco +Iris_, signum foederis: _y como Tubal, hijo de Japhet, y nieto de Noé, +pobló primero la España, de donde los Portugueses derivan Setubal, casi_ +Sedes Tubal. + +[20] _Ricinos, en la comarca de Trujillo: vivian en tiendas._ + +[21] _La torre de Mambrós, es Placencia._ + +[22] _La gente de Portugal, esto es_, Portus Gallicus. + +[23] Castrum Julii, _de Julio Cesar, fué dicho Trujillo, y segun otros, +de Juliano Merida, que en otro tiempo fué la Roma de las Españas._ + +[24] _Estas sierras de Altamira, segun algunos, son las sierras de +Magacella, y segun otros, la de Santa Cruz, tres leguas de Trujillo._ + +[25] _Cosa comun es cuanto rompió el mar Atlantico: quedaron las islas +de Canaria y Cabo Verde libres, y así son hoy en dia llamadas +Fortunadas, esto es, casi felices y dichosas. En tiempo del rey Gerion, +á quien venció y mató Osiris, que fué el famoso Hércules, antes de la +famosa seca de España, que fué mil años antes de nacer Cristo, se +poblaron estas islas._ + +[26] _Navegando por la mar del norte, se han visto por debajo de agua +vestigios de edificios antiguos._ + +[27] Pedro de Medina _en el libro de "Grandezas y cosas memorables de +España, cap. 34."_ + +[28] _Los dos cabezas que salieron de España eran hermanos, Tupí y +Guaraní, eran casados, la muger del uno pidió á la del otro un papagayo, +y no dándoselo, hubo pendencia entre los dos hermanos._ + +[29] _Este rio Pilcomayo corre de la provincia de los Charcas, y entra á +cuatro leguas de la Asumpcion, en el Paraguay, y toma nombre de_ +Araquai. _El rio Guapay pasa doce leguas de Chuquisaca, quiere decir_ +bebo todas las aguas, _y es el mismo que llámase en Chuquisaca el Rio +Grande_. + +[30] Guaraní _significa una mosca muy importuna, que hay en aquella +tierra, á la manera del tábano, que chupa la sangre, y por serles tan +importuna la guerra á los indios, la llaman del nombre de esta mosca._ + +[31] _El_ Gaan-zapainga, _que significa_ solo señor, _les puso este +nombre á los Guaranies, diciendo, que á gente que venia desnuda, de +donde nace el sol, que es tierra caliente, hácia aquellas partes y +cordilleras, que es tierra fria, el frio, que es _chiri_, les +escarmentaría, que es _guana_: de donde vino Chiriguana: como que +diciendo: dejadlos, que el frio les escarmentará._ + +[32] _Muy trillada cosa es el descubrimiento del Perú, y lo que los +Pizarros hicieron. Dice, pues, que el corazon pedia la venganza_, idest, +_que los Chiriguanas movidos de resentimiento, en pensando que los +Pizarros eran procreados en aquella tierra Estremadura, de donde sus +antepasados habian sido echados, se alegraban para hacer el trueco que +entre ellos dicen, matando á quien mató cosa mia. Pero fué tanta la fama +de los Pizarros entre los indios, que aun los Chiriguanas, sin +experimentar su valor, los temieron, y así cesaron por aquel tiempo de +sus conquistas, y pararon en las cordilleras de Chuquisaca, de donde hoy +primero de Octubre de 1592, aun hacen daño, y matan á los que van á +Santa Cruz de la Sierra._ + +[33] _Usan los Chiriguanas muchos embustes en la guerra; son grandísimos +traidores en la paz, son de suyo animosos, crueles y vengativos. Dice +que les vió hacer cosas estrañas así en la guerra como tratando entre +ellos; y que, quien no le quisiese escuchar vaya á preguntarlo al +Toledo, ó al Virey D. Francisco de Toledo, hermano del Conde de Oropesa, +que gastó en los ir á conquistar, 800,000 ducados de la caja, sin mucho +otro dinero de particulares, y salió de la cordillera derrotado._ + +[34] _Magallanes, por quien tomó nombre el Estrecho, que lo eternizará +hasta el fin, descubrió aquel pasage. Llevaba en su compañia á un D. +Juan Diaz de Solis, el cual de vuelta pidió al Emperador D. Carlos, +Señor nuestro, la conquista del Rio de la Plata; y dándosela, fué con +armada al Rio de la Plata, llamado_ Paraná. _Entró, y subiendo y +atravesando un riachuelo, le mataron los indios á traicion en aquel rio, +que se llama el_ Rio de la Traicion. _Este puso por nombre al Paraná, +Rio de la Plata, porque al tiempo que lo descubrió, halló indios con +planchas y corona de plata._ + +[35] _Dice, que no fué sin causa de buen agüero, porque se hallan +grandes muestras el dia de hoy de oro y plata, y el autor las ha visto, +y trajo á estos reynos de Castilla, y la causa de no haberse beneficiado +los metales, han sido los Gobernadores, porque desean perpetuarse en sus +gobiernos en vida, y saben que habiendo plata han de ser visitados por +la Audiencia, y acabar su señorío, que es mayor de lo que se puede +decir, como en tierras apartadas del Rey y Señor propio, á donde primero +que llegan las quejas, son acabados los agraviados, y se quedan sin +castigo las agraviantes._ + +[36] _Sebastian de Gaboto era tambien piloto: pidió la conquista, +diósela el Emperador nuestro Señor, fué al Rio de la Plata, subió 80 +leguas por arriba Buenos Aires, y edificó una fortaleza, cuyas tapias +estan hoy en pié._ + +[37] _El rio Argentino, ó Rio de la Plata es llamado por los indios_ +Paraná, _que quiere decir "mar" por su grandeza. Corre del norte al sur, +aunque hace muchas vueltas: cuando entra en la mar, entra al este, por +manera que el viento sur es sobre la tierra de Buenos Aires y el norte +sobre la banda del Brasil, aunque despues dá vuelta la corriente al +norte. Tiene velocísimas corrientes, pero reina allí el sur bravamente, +y donde es su vuelta corre el navio, como dice la octava_, placidamente. +_Tiene este rio mas de 30 leguas de boca, porque la punta de Santa +Maria, que es la de la banda del Brasil, está en 34 grados y medio, y la +de Buenos Aires está en 34; y aunque los grados de norte á sur son de 17 +leguas y media, y se vendria á sumar por esta razon mas cantidad de +agua, no se le echa á la boca del rio mas de 35, porque las dos puntas +salen muy á la mar. Son estas dos costas peligrosas, por ser la una muy +baja, y la otra muy combatida del viento sur, y ambas sugetas á los +enemigos indios belicosos, y por esto habla de_ futuros casos +portentosos. _Por la mayor parte los navios que se han perdido, han sido +de la banda del Brasil, que es donde llamamos San Gabriel, así de +cristianos como de ingleses, y todos han sido acabados por los indios._ + +[38] _Hay en este parage, que dista 80 leguas de la mar, aunque menos +del agua salada, 7 islas despobladas, pero muy hermosas de palmas y +laureles: tienen pesquería y puertos fondables. Hasta estas islas hay +mucho fondo, aunque hay dos ó tres bajios, como es un arecife arriba de +la isla de Maldonado, donde se perdió el navío de Dos, y otro frontero +la isla de Juan de Ortiz, donde se perdió Guitian con mas de 40,000 +pesos de plata. Pero desde estas islas adelante el rio está lleno de +bajios. Por aquí tiene 9 leguas de ancho, y estas islas de San Gabriel +estan apartadas de tierra, de la banda del Brasil, legua y media: casi +todas estan á 8 leguas de Buenos Aires. Suelen verse de Buenos Aires en +las tardes, cuando hace el dia sereno._ + +[39] _La isla de Martin Garcia tiene de longitud legua y media, y de +latitud media legua. Es muy poblada de arboleda, y tiene en él mucha +tierra buena para sembrar. Aquí estuvo la gente de D. Pedro poblada, y +despues la de D. Juan Ortiz de Zarate. Aquí llegó Eduardo Fontanes, +ingles, año 1582, estando yo en Lima en concilio, y habia dos años que +habiamos poblado á Buenos Aires, donde sí llegára hubiera hecho mucho +daño._ + +[40] _El rio_ Hum, _que quiere decir río Negro, porque su agua es negra, +por atravesar lagunas y pantanos de tierra negra. Corre muy manso, y es +muy fondable: tiene gran número de peces, los mas de ellos gambaros. En +este río es cosa muy cierta que hay peces que tienen figura humana en +alguna manera, porque si fuese en todo serian hombres y no peces, y por +eso dice la octava pescados semejantes._ + +[41] _La yerba viva llamada_ caycobé, _ca significa yerba, ycobé, que +vive._ + +[42] _Es la bolsa á la manera de unos sacos con puerta, que usaban +antiguamente los labradores._ + +[43] _El tigre es canino: movido pues el Yumirí, por instinto natural, +en viendo venir al tigre, abrázase con él, y déjase caer en tierra; y +teniendole apretado por mucho tiempo, desmaya el tigre de hambre y +muere._ + +[44] _La culebra llamada_ Curiyú _es de doce varas de largo, y del +grosor de un buey. Tiene en la cola una navaja de hueso, que abre por el +seceso á los animales que coge, por fuertes que sean, y se los traga, +chupándolos enteros: hánse hallado en su vientre artes enteras venados +grandes cargados de huesos. Por instinto natural vá á lugares húmedos, y +échase de barriga, y pudriendose su cuero, salen los huesos que ha +tragado, y así descargada, vá entre unas yerbas, donde refregándose +sana, y se cierra la abertura._ + +[45] _Acai en lengua Guaraní suena tanto como en lengua castellana:_ +Valgame Dios y que maravilla es esta; _y así llaman como con espanto á +la laguna, por oir aquel estruendo y alarido_ Acai: _de á donde dijo un +poeta, hablando del misterio de la Encarnacion,_ "Acai, _que me espanta +tan grande secreto._" + +[46] _El carbunco es un animal, llámase este animal en lengua guaraní_ +Añang-pitá: _ó diablo, porque reluce como fuego._ + +[47] _Envidia combate á lo mas alto, y así el envidioso es cobarde._ + +[48] _Pobreza no es vileza, empero sin Dios causa vileza, y entre los +hijos del siglo es gran bajeza, y cosa odiosa y aborrecible._ + +[49] Rubicha _en la lengua Caria, ó guaraní, quiere decir "principal +capitan y cabeza."_ + +[50] _Irala fué en el armada de D. Pedro de Mendoza como soldado, y con +su ardid y maña vino á mandar la tierra mucho tiempo. Levantáronle los +que prendieron á Alvar Nuñez Cabeza de Vaca. Persiguió á Diego de Abreu, +caballero de Sevilla; el cual sustentaba la opinion de los leales, como +llamaba á los que no consintieron en la prision de Alvar Nuñez Cabeza de +Vaca._ + +[51] _Despuéblase Buenos Aires, y sus habitantes júntanse con los de la +Asumpcion._ + +[52] ¡O vida segura la mansa pobreza! _Juan de Mena en sus trecientos._ + +[53] _Oro es, lo que oro vale, dice el proverbio castellano._ + +[54] _Cosa muy sabida es como el Emperador Carlos V, nuestro Señor, +padre del invictísimo Felipe II, se desposeyó é hizo dejacion de todos +sus reinos, y se retrajo á Juste, monasterio de frailes Hieronimos, que +fué el mas singular y mayor triunfo que él obtuvo entre los grandísimos +y dignos de eterna memoria, que él alcanzó en este mundo._ + +[55] Ni boda pobre, ni mortorio rico, _así en los descubrimientos de las +Indias. El _comentador griego_ sobre las trecientas de 10 de Mena; y +otros muchos antes de él, como fué_ Ptolomeo, &c., _lo contrario de lo +cual vemos y sabemos._ + +[56] _Doblada la línea está casi hecha la jornada, porque si no se +acierta á doblar, no se puede tomar la costa del Brasil, antes habrán de +ir á la de Cartagena, ó dar en Santo Domingo._ + +[57] _Envidia combate lo mas alto._ + +[58] _La casa del gran Moxo en una laguna._ + +[59] _Cortan la cabeza á D. Francisco de Mendoza, en la Asumpcion, por +mandado de Diego de Abreu._ + +[60] _Hizo asiento con el Rey Juan de Sanabria, año de 1547, como dice +Gómara_ História de Indias, cap. 89, y Herr. dec 8, lib. 4. + +[61] _Hízose el asiento con Zárate por Julio de 1569._ + +[62] _Buen dicho para letrado y Presidente de una Audiencia real. Bien +parece habia gustado poco de los flechazos de los indios Guaranís, segun +la razon que daba._ + +[63] _Quien en mal anda en mal pára._ + +[64] _Dr. Fray Alonso Guerra, Obispo del Paraguay._ + +[65] _Esta era una muger casada con Juan de Saldiva, vizcaino, é hija de +Antonio Tomas, portugues._ + +[66] _De arenal._ + +[67] _D. Gerónimo Luis Cabrera, Gobernador del Tucuman, á quien cortó la +cabeza Gonzalo de Abreu._ + +[68] _A mi me lo dijo en Santos el padre José Anchieta, teatino de la +compañia de Jesus, hombre de gran fama y crédito, que se habia hallado +en su muerte. Que olia con gran fragancia su cuerpo, pies y manos, y la +sepultura; y es entre los portugueses del Brasil muy valido que este +Obispo murió santo._ + +[69] _Cuando la hormiga se ha de perder, alas le han de nacer._ + +[70] _Los Abrojos son un peligro en la costa del Brasil, á manera de +arrecifes y bajíos que hace allí la mar._ + +[71] _Era una racion seis onzas de harina de trigo._ + +[72] _Por mis ojos ví aqueste dia á este indio que abrazándose con el +caballo, cortó con los dientes la una rienda del caballo, y así murió +con la rienda en la boca, á puñaladas que le dió Juan de Osuna._ + +[73] _Juan de Barros fué cautivo de niño; crióse entre los indios; +casáronle y tuvo hijos: cuando fuimos se vino á nosotros, trayendo su +muger é hijos: yo se los bauticé, y á él le casé con su muger._ + +[74] _Muerte maravillosa de un religioso de San Francisco._ + +[75] _D. Gabriel de Pamagua, natural de Placencia._ + +[76] _En Valladolid aconteció esto á un caballero, por lo que fué +perdonado de los Reyes Católicos._ + +[77] _Como cuando el Cisne siente llamarle su fin, que muera; dijo Dido +á Eneas._ + +[78] _A este caballero casó el Virrey D. Francisco de Toledo con Da. +Beatriz Lacoya, hija del Inca, y prima hermana de este Topamaro que él +prendió._ + +[79] _Comun es aquello cuando la vieja en Roma rogaba por la vida de +Commodo, que preguntada por la razon de ello, respondió: que porque +habia conocido á sus antecesores, y que iba la cosa de mal en peor, y +que así entendia, que si moria Commodo que vendria otro peor._ + +[80] _El Licenciado Torres de Vera y Aragon, siendo Oidor en Chile, fué +Capitan General en la guerra._ + +[81] _Visitando D. Diego de Zuniga la Audiencia de los Charcas, prendió +á Juan Torres de Vera, Oidor, y al Doctor Barros, Presidente, y al +Licenciado Contreras, Fiscal: quedó solo en la Audiencia el Doctor +Peralta._ + +[82] _Entre otros cantares que les hacia cantar, el mas celebrado y +ordinario, segun alcancé á saber, era éste:_ Obera, obera, obera, +paytupa, yandebe, hiye, hiye, hiye, _que quiere decir: "Resplandor, +resplandor del padre, tambien Dios á nosotros, holguémonos, holguémonos, +holguémonos:" y yo les hice entrometiesen entre aquellas dos palabras +_paytupa_ y la otra _yandebe_, que quiere decir "tambien el dulce nombre +de Jesus:" por manera que de allí adelante cantaban, así:_ Obera, obera, +paytupa Jesus, yandebe, hiye, hiye, hiye. + +[83] _Macana es una arma que usan los Chiriguanos de vara en largo, de +un palo récio, y á manera de espada, y en lugar de punta, tiene al cabo +pala._ + +[84] _Maraca es un calabazo lleno de chinas, muy compuesto con plumeria, +con el cual tañen á compas, formando su manera de son para cantar._ + +[85] _Lerma, Gobernador y Capitan General en Tucuman, y que pobló á +Salta, y tuvo gran triunfo y poder: vino despues á morir en cárcel de +corte en Madrid, tan pobre que entre indianos le enterraron por Dios._ + +[86] _Esto dijo la Reina Isabel á Juan Fernandez de Inciso. En su +Crónica general del mismo se refiere._ + +[87] Yumirí, _un estrecho que hace la mar entre la tierra firme y la +isla de Santa Catalina, como tiro de canto. Es allí la corriente +velocísima al henchir y vaciar de la marea. A la banda del norte está +una ensenada grande, que llaman el puerto de Vera, y á la del sur, el +puerto de_ Corpus Christi. _En el primero estuvo D. Pedro de Mendoza, en +el segundo, Juan Ortiz. Llámase_ Yumirí, _esto es "Boca Chica."_ + +[88] _El Padre Fray Juan de Ribadeneira habia venido del Perú por el +Argentino, adonde volvió por órden de S. M. con doce frailes._ + +[89] _Cosa muy comun es entre lot Guaranies, que antiguamente anduvo +entre ellos predicando un santo hombre, á quien ellos llaman hoy en dia +_Payzumó_, ó Santo Tomé. Yo he visto por propios ojos una piedra, cosa +de nueve pies de longitud, y cuatro de latitud, en que están formadas +señales y vestigio de pisadas de pié humano: y no son de indios porque +ton conocidas las señales de sus pies, por ser tan diferenciadas, como +son, de las señales de los pies del cristiano, aunque el pié del uno y +del otro esté descalzo: porque los indios tienen los dedos +desparramados, y el cristiano juntos, y lo mismo se vé en el negro de +Etiopia._ + +[90] Añapureitá, _quiere decir cerro donde el diablo canta: Yo he oido +decir á indios, que allí se les aparece el diablo y les canta, y enseña +cantares, que ellos rezan cantan á manera de alabanzas: y á esta causa +llaman aquel cerro_ Añapurey á, _casi como decir donde el diablo canta, +porque_ añá _significa diablo, y_ pureytá _es cantar, y todos los que +suben aquel cerro mueren de espanto, excepto los _payees_ ó hechiceros, +porque tienen concierto y pacto con el diablo y son sus conocidos._ + +[91] _En este tiempo gobernaba el Conde del Villar, y despachó muchos +capitanes al puerto de Arica, y por toda la costa de la mar del Sur, +guarneció al Callao, é hizo saber á los vecinos de la tierra, á que +acudiesen con sus armas y caballos, las lanzas y con sus arcabuces, los +que tienen este cargo: porque tiene Su Magestad dos géneros de soldados +asalariados, unos que llaman lanzas, y otros que llaman arcabuces; gana +una lanza ochocientos pesos ensayados, y un arcabuz seiscientos, y esto +aunque no haya guerras, porque estas situaciones estan apuntadas en la +Caja Real, para lo que puede suceder, y así comen estos honradamente, y +asisten en la Ciudad de los Reyes._ + +[92] _Gran valor y ardil de las damas de Arica, que de sus tocas +hicieron banderas y gallardetes, y de las cañas y bordones, lanzas; con +que fingiendo grande aparato, y fuerza de gente, bastaron á lanzar el +enemigo del puerto, engañado de la fingida reseña y muestra que ellas +hicieron._ + +[93] _Son rescatados de poder de indios D. Diego de Portugal, clérigo, y +D. Rullo de Mendoza, y Gonzalo García, á quien yo trage en mi navío por +marinero._ + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of La Argentina, by +Arcidiano D. Martin del Barco Centenera + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA ARGENTINA *** + +***** This file should be named 25317-8.txt or 25317-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + http://www.gutenberg.org/2/5/3/1/25317/ + +Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at +http://gallica.bnf.fr) + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. + + +Section 3. 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