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+Project Gutenberg's La Argentina, by Arcidiano D. Martin del Barco Centenera
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+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
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+Title: La Argentina
+ La conquista del Rio de La Plata. Poema histórico
+
+Author: Arcidiano D. Martin del Barco Centenera
+
+Contributor: Pedro de Angeles
+
+Release Date: May 3, 2008 [EBook #25317]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
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+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA ARGENTINA ***
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+Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at
+http://gallica.bnf.fr)
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+
+[Nota del transcriptor: la ortografía del original fue conservada; no
+ha sido corregida ni actualizada.]
+
+
+LA
+
+ARGENTINA,
+
+O LA
+
+CONQUISTA DEL RIO DE LA PLATA,
+
+POEMA HISTÓRICO
+
+POR EL
+
+ARCEDIANO D. MARTIN DEL BARCO
+
+CENTENERA.
+
+BUENOS-AIRES.
+
+IMPRENTA DEL ESTADO.
+
+1836.
+
+ * * * * *
+
+
+
+
+DISCURSO PRELIMINAR
+
+AL MARQUES DE CASTEL RODRIGO
+
+LA ARGENTINA.
+
+ * CANTO PRIMERO.
+ * CANTO SEGUNDO.
+ * CANTO TERCERO.
+ * CANTO CUARTO.
+ * CANTO QUINTO.
+ * CANTO SEXTO.
+ * CANTO SEPTIMO.
+ * CANTO OCTAVO.
+ * CANTO NONO.
+ * CANTO DECIMO.
+ * CANTO UNDECIMO.
+ * CANTO DUODECIMO.
+ * CANTO DECIMO-TERCIO.
+ * CANTO DECIMO-CUARTO.
+ * CANTO DECIMO-QUINTO.
+ * CANTO DECIMO-SEXTO.
+ * CANTO DECIMO-SEPTIMO.
+ * CANTO DECIMO-OCTAVO.
+ * CANTO DECIMO-NONO.
+ * CANTO VIGESIMO.
+ * CANTO VIGESIMO-PRIMERO.
+ * CANTO VIGESIMO-SEGUNDO.
+ * CANTO VIGESIMO-TERCIO.
+ * CANTO VIGESIMO-CUARTO.
+ * CANTO VIGESIMO-QUINTO.
+ * CANTO VIGESIMO-SEXTO.
+ * CANTO VIGESIMO-SEPTIMO.
+ * CANTO VIGESIMO-OCTAVO.
+
+TABLA
+
+NOTAS
+
+ * * * * *
+
+
+
+
+DISCURSO PRELIMINAR
+
+A LA
+
+ARGENTINA DE BARCO CENTENERA.
+
+
+Cuando salió á luz este poema sobre la conquista del Rio de la Plata,
+las musas castellanas habian desplegado, en las obras de Garcilaso,
+Herrera y Luis de Leon, un estilo culto y elegante. Ni la lucha
+intestina de Fernando el Catòlico contra los Moros, ni las guerras
+exteriores de su sucesor Carlos V, fueron bastantes à detener los
+progresos de las letras, que sin proteccion y estìmulo florecieron en el
+reinado sombrío é inquisitorial de Felipe II. El gusto de la literatura
+italiana, que à mediados del siglo XVI. se habia generalizado en España,
+y el verso endecasilabo, introducido por Boscan, pusieron en voga à los
+grandes modelos que se ilustraron en la epopeya, y Ariosto, Camoens, y
+Taso, tuvieron sus émulos è imitadores.
+
+Mientras que Zapata, Urrea y Samper celebraban à porfia las glorias de
+Carlos V, Pinciano escribia el _Pelayo_; Cueva, la _Conquista de la
+Bética_; Hojeda, la _Cristiada_; Mosquera y Zamora, la _Numantina_ y la
+_Saguntina_; y el fèrtil è inagotable Lope de Vega, la _Dragontea_, el
+_Isidro_ y la _Jerusalen_. Entre tantos ensayos desgraciados, ocupaba un
+lugar eminente el poema de D. Alonso de Ercilla, que al relatar los
+sucesos de Arauco, podia decir como Enea
+
+ _quorum pars magna fui_.
+
+El mismo objeto se propuso D. Martin del Barco Centenera en su
+_Argentina_, en que describiò los acontecimientos que presenciaba, sino
+con toda la escrupulosidad de un historiador, almenos con un fondo de
+candor que le grangea crédito y confianza. Nació en Logrosan, en el
+partido de Trujillo en Extremadura, cerca del año de 1535, cuando se
+fundò por primera vez Buenos Aires, de la que estaba destinado á cantar
+la reedificacion. Abrazò el estado eclesiástico, y en clase de capellan
+acompañò la expedicion que, en 1572, saliò del puerto de San Lucar, bajo
+los auspicios del Adelantado Juan Ortiz de Zárate. La descripcion de
+este viage, una de las partes mas interesantes del poema, los amagos de
+una tempestad, y los estragos del hambre que estallò en Santa Catalina,
+son pinturas animadas de los incidentes de una larga navegacion.
+
+En los veinticuatro años que pasò en Amèrica, el deseo de observar
+tantos objetos nuevos y curiosos, le hizo tomar parte en varias
+empresas, en las que arrostrò grandes peligros, siendo testigo de
+infinitas desgracias: y al cuidado que tuvo de relatarlas debemos las
+únicas memorias que nos quedan de un perìodo importante en la conquista
+de estas regiones. Acompañó á Melgarejo y á Garay en casi todas sus
+expediciones, y, segun parece indicarlo, fué uno de los que concurrieron
+à la fundacion de Buenos Aires en 1580.[1]
+
+De todas las privaciones que sufrió, la que mas le molestò fué el
+hambre. Sus efectos fueron sobre todo terribles en Santa Catalina, donde
+á los horrores de una escasez absoluta se agregaron los de una crueldad
+refinada en los gefes, que enviaban al cádalso á los que luchaban con la
+muerte por falta de alimentos. El autor deplora estos rigores culpables;
+porque
+
+ La cosa á tal extremo habia llegado
+ Que carne humana ví que se comia.[2]
+
+El mismo tuvo que echar mano de lagartijas, que no le parecieron tan
+sabrosas como ciertos gusanos que comiò despues en las márgenes del rio
+Huybay. Los habia de dos especies, y se criaban en cañas mas corpulentas
+que los _robles_:
+
+ En muy poco difieren sus sabores:
+ Estando el uno y otro derretido,
+ Manteca fresca á mi me parecia;
+ ¡Mas sabe Dios el hambre que tenia![3]
+
+En uno de estos apuros tuvo que usar de su influjo para tranquilizar la
+conciencia de una muger, que habia hurtado un perro sin atreverse à
+echar mano de él. Este episodio puede servir á dar una idea del génio
+festivo del poeta.
+
+ Viniendo de la iglesia una mañana
+ Que habia sacrificio celebrado,
+ Una comadre mia, Mariana,
+ De su pequeña choza me llamaba
+ En una isla, dó antes la tirana
+ Le habia á su marido sepultado:
+ Y oid lo que me dice muy gozosa,
+ Aunque del hecho suyo recelosa.
+
+ Un solo perro habia en el armada,
+ De gran precio y valor para su dueño:
+ Llamado, entró ese dia en su posada,
+ Mas nunca mas salió de aquel empeño;
+ Porque ella le mató de una porrada,
+ Al tiempo del entrar, con un gran leño.
+ Mostrándolo, me dice: _¿Qué haremos_?
+ Yo dije:--_Asad, Señora, y comeremos_.
+
+Estos lances de la vida estàn descritos en un estilo fácil y natural,
+que es el tono ordinario del poeta; sin que le falte vigor para
+elevarse, cuando su alma se halla profundamente conmovida. Si no fuera
+por no multiplicar citas, reproduciriamos varios trozos que nos parecen
+dignos de competir con los modelos mas acabados de la poesia castellana.
+Sirva de egemplo la octava, en que describe el hambre que asaltó à los
+compañeros de D. Pedro de Mendoza en Buenos Aires:
+
+ Comienzan á morir todos rabiando,
+ Los rostros y los ojos consumidos.
+ A los niños que mueren sollozando
+ Las madres les responden con gemidos:
+ El pueblo sin ventura lamentando
+ A Dios envia suspiros dolorosos:
+ Gritan viejos y mozos, damas bellas
+ Perturban con clamores las estrellas.[4]
+
+Estos versos son tiernos, pero mas llenos de sensibilidad son los que le
+inspira la muerte de su compatriota Ana de Valverde.
+
+ Llore mi musa y verso con ternura
+ La muerte de esta dama generosa;
+ Y llórela mi tierra, Extremadura,
+ Y Castilla la Vieja perdidosa:
+ Y llore Logrosán la hermosura
+ De aquesta dama bella, tan hermosa,
+ Cual entre espinas, rosa y azucena,
+ De honra y de virtudes tan bien llena.
+
+ Las Argentinas Ninfas, conociendo
+ De aquesta Ana Valverde la belleza,
+ Sus dorados cabellos descojendo,
+ Envueltas en dolor y gran tristeza,
+ Estan á la fortuna maldiciendo,
+ Las flechas y los dardos, la crueza
+ Del indio Mañuá, que así ha robado
+ Al mundo de virtudes un dechado.[5]
+
+No es nuestro propósito exagerar el mérito poético de la _Argentina;_ y
+mas bien quisiéramos que quedase reducido à lo que es puramente
+indispensable para no fastidiar al lector que la consulta como monumento
+histórico de la época á que pertenece. Cuando se considera que los
+acontecimientos de un perìodo, que comprende toda la administracion de
+Garay y la de su sucesor Mendieta, no tienen mas historiador que un
+poeta, se siente la necesidad de acreditar, que
+
+ .........aunque su musa en verso canta,
+ Escribe la verdad de lo que ha oido
+ Y visto por sus ojos y servido.[6]
+
+Este empeño en que se constituyò voluntariamente el autor, justifica su
+principal defecto, que es cierto aire prosaico, que es natural que
+prevalesca en una obra, despojada del brillante cortejo de las
+ficciones. Quítese todo lo que hay de fantàstico en los grandes poemas
+épicos, antiguos y modernos:--bórrense de la Eneida, de la Jerusalen y
+de la Lusiada, las pinturas de los Campos Eliseos, de los palacios y de
+las islas encantadas que tanto nos arrebatan, y no quedará mas que una
+fria narracion del viage de Eneas, de las guerras de Palestina y de la
+navegacion de Vasco de Gama.
+
+Esta especie de _crónicas rimadas_ tienen todos los vicios de los
+gèneros bastardos, cuyo carácter ambiguo es el mayor obstàculo à su
+perfeccion. Moratin en una de sus mejores sàtiras se declara contra esta
+clase de escritores, à los que dirige irònicamente los siguientes
+consejos.
+
+ Sigue la historia religiosamente,
+ Y conociendo á la verdad por guia,
+ Cosa no has de decir que ella no cuente.
+
+ No fingas, no; _que es grande picardia_:
+ Refiere sin doblez lo que ha pasado,
+ Con nimiedad escrupulosa y pia;
+
+ Y en todo cuanto escribas ten cuidado
+ De no olvidar las fechas y las datas,
+ _Que así lo debe hacer un hombre honrado_.[7]
+
+Pero Moratin habla como poeta, y no piensa que pueda haber una sociedad
+que busque, en las pocas memorias coevas, tradiciones ciertas de su
+infancia: porque en este caso los defectos que ridiculiza le hubieran
+parecido otras tantas recomendaciones. Si algo falta al autor de la
+Argentina es la _nimiedad escrupulosa_, que tanto desagrada al Terencio
+español.
+
+Aun así, la autoridad de Centenera ha sido de tanto peso para sus
+sucesores, que hasta han adoptado sus fábulas; y si por mucho tiempo se
+ha creido en las _Sirenas_, en los _Carbunclos_ y en otras patrañas del
+mismo quilate, es porque él aseguró que los habia visto con sus propios
+ojos.
+
+Los servicios que prestò en la conquista de estas provincias, mas reales
+que estos juegos de una imaginacion acalorada, le merecieron el titulo
+de arcediano de la Asumpcion, en cuyo caràcter acompañó à Fray Alonso
+Guerra (recien promovido à la silla episcopal del Paraguay), al concilio
+convocado en Lima en 1582, por el Arzobispo Melgarejo, mas conocido en
+los fastos de la iglesia bajo el nombre de _Santo Toribio_ con que fué
+canonizado.
+
+Para introducir alguna variedad en la relacion de estas tareas, pinta la
+hermosura y el lujo de las damas limeñas, de las que hace un retrato
+seductor.
+
+ Por las calles y plaza y las ventanas
+ Se ponen, que es contento de mirarlas,
+ Con ricos aderezos muy galanas,
+ Y pueden los que quieren bien hablarlas.
+ No se muestran esquivas ni tiranas,
+ Que escuchan á quien quiere requebrarlas:
+ Y dicen só el rebozo chistecillos,
+ Con que engañan á veces los bobillos.[8]
+
+En estos episódios, y en los que le ministran los acometimientos de
+Drake y Candish, acaba su poema, imitando en esto à Ercilla, que tambien
+se distrae en describir las batallas de San Quintin y Lepanto.
+Centenera, que no ponia mucha importancia en conservar la unidad del
+poema, estuvo tentado de tratar de las guerras de Chile; y si no lo
+hizo, no fué por respeto à los preceptos de Aristóteles, sino por el que
+le inspiraba el mérito de la Araucana. El elógio que hace de Ercilla es
+honroso para entrambos.
+
+ Y pues que á Chile cupo tal belleza
+ De pluma, de valor, de cortesia,
+ No es justo que se atreva mi rudeza
+ Decir de Chile cosa: que seria
+ Muy loca presumpcion y gran simpleza
+ Meter hoz en la mies no siendo mia.[9]
+
+Su morada en Lima, y la obligacion de sostener con decoro su rango,
+agotaron su peculio y lo dejaron sumido en la indigencia. Acostumbrado à
+vivir en la mediocridad, hubiera sobrellevado con resignacion esta
+desgracia, si hubiese podido renunciar igualmente al deseo de volver á
+su patria. Esta idea, que se habia apoderado de su espíritu, lo dispuso
+á la tristeza; y se hallaba en el mayor abatimiento, cuando
+
+ La Inquisicion le hizo comisario,
+ Y el Obispo de Charcas su vicario.[10]
+
+En estas nuevas funciones pasó los ùltimos años de su residencia en
+Amèrica, hasta que en 1596 se resolvió á regresar á Europa. Al deseo de
+reunirse à su familia debiò agregarse el de dar publicidad á su poema,
+siendo imposible que lo verificase en Amèrica, donde aun no habia
+penetrado el arte tipográfico. Desembarcó en Lisboa, en donde dió á luz
+la _Argentina_, en 1602, bajo los auspicios del Marques de Castel
+Rodrigo, que gobernaba entonces el Portugal, à nombre de Felipe III:
+otra edicion publicó Barcia en el tercer tomo de sus _Historiadores
+primitivos de las Indias occidentales_; y ambas tan llenas de errores,
+que bastaria esta circunstancia á justificar su reimpresion.
+
+Los ejemplares de que nos hemos valido, nos han sido franqueados, con su
+acostumbrada liberalidad, por el Sr. Canònigo Dr. D. Saturnino Segurola;
+y no creemos que se halle en Buenos Aires otra copia de la edicion de
+Lisboa. La que cita Pinelo[11], del año de 1631, si existe, debe ser
+mucho mas rara que la primera; puesto que ha quedado ignorada á los
+demas bibliògrafos.
+
+El juicio de Azara, sobre el autor de la _Argentina_, no solo es severo,
+sino injusto: porque de todos los cargos que se le pueden hacer, el que
+nos parece mas infundado es, _no haber puesto el menor cuidado en
+averiguar la verdad de los hechos_.[12]
+
+Ciertamente, no son exactos todos los que alega; pero este defecto
+parcial, y excusable, por ser comun à todos los escritores de aquel
+siglo, no le quitan el mérito de habernos transmitido con fidelidad
+muchas noticias que ignorariamos sin èl; en lo que no puede menos de
+convenir el mismo Azara.[13]
+
+Tambien se equivoca cuando dice que la _Argentina_ comprende los
+acontecimientos de la conquista de estas provincias, hasta el año de
+1581: porque en el canto XXIV se describen minuciosamente las
+circunstancias de la muerte de Garay, que acaeció en 1584; y en el
+ùltimo se habla de la victoria de los portugueses sobre Candish, que
+corresponde al año de 1592.
+
+Una segunda parte, de la que se ocupaba el autor cuando publicó su
+poema[14], quedó interrumpida por su muerte, que lo acometiò poco
+despues, en una edad avanzada, y fuera de su patria, adonde habia
+deseado tanto volver.
+
+_Buenos Aires, Junio de 1836._
+
+=PEDRO DE ANGELIS.=
+
+
+
+
+AL MARQUES DE CASTEL RODRIGO,
+
+_Virey, Gobernador y Capitan General de Portugal, por el Rey D. Felipe
+III, Nuestro Señor._
+
+D. MARTIN DEL BARCO CENTENERA,
+
+ARCEDIANO DEL RIO DE LA PLATA.
+
+
+Habiendo considerado y revuelto muchas veces en mi memoria el gran gusto
+que recibe el humano entendimiento con la lectura de los varios y
+diversos acaecimientos de cosas, que aun por su variedad es la
+naturaleza bella; y que aquellas amplísimas provincias del Rio de la
+Plata estaban casi puestas en olvido, y su memoria sin razon
+obscurecida, procuré poner en escrito algo de lo que supe, entendì y vì
+en ellas, en veinticuatro años que en aquel nuevo orbe peregrinè:--lo
+primero, por no parecer al malo é inutil siervo que abscondiò el talento
+recibido de su señor:--lo segundo, porque el mundo tenga entera noticia
+y verdadera relacion del Rio de la Plata, cuyas provincias son tan
+grandes, con gentes tan belicosas, animales y fieras tan bravas, aves
+tan diferentes, víboras y serpientes que han tenido con hombres
+conflicto y pelea, peces de humana forma, y cosas tan exquisitas, que
+dejan en éxtasis à los ánimos de los que con alguna atencion las
+consideran.
+
+He escrito, pues, aunque en estilo poco pulido y menos limado, este
+libro, á quien intitulo y nombro _Argentina_, tomando el nombre del
+subjecto principal que es el Rio de la Plata; para que V. E., si acaso
+pudiera tener algun rato como que hurtado à los necesarísimos y graves
+negocios de tan grande gobierno como sus hombros tienen, pueda con
+facilidad leerle, sin que le dè el disgusto y fastidio que de las largas
+y prolijas històrias se suele recibir; y héme dispuesto à presentarla y
+ofrecerla á V. E., como propia suya; pues, segun derecho, los bienes del
+siervo son vistos ser del señor.
+
+Y así confio que, puesto en la posesion del amparo de V. E., cobrará
+nuevo ser y perpetuo renombre mi trabajo; y pido à Dios te siga solo
+haber acertado á dar à V. E. algun pequeño contento con este mi
+paupèrrimo servicio: lo que será para mi muy aventajado prémio, y
+crecerán en mì las alas de mi flaco y débil entendimiento para volar,
+aspirando siempre à cosas mas altas y mayores: enderezadas todas à su
+fin debido, que es el servicio de Dios, de S. M. y de V. E., à quien
+Dios nos guarde por largos y felicísimos tiempos, para el buen gobierno
+y amparo de este reino, y como yo siervo y perpetuo capellan de V. E.
+deseo.
+
+De LISBOA, 10 de Mayo de 1601.
+
+
+
+
+LA ARGENTINA.
+
+
+CANTO PRIMERO.
+
+ _En que se trata del órigen de los Chiriguanas ó Guaranís, gente
+ que come carne humana, y del descubrimiento del Rio de la Plata._
+
+
+ Del indio Chiriguana encarnizado
+ En carne humana, orìgen canto solo.
+ Por descubrir el ser tan olvidado
+ Del Argentino reino, ¡gran Apolo!
+ Envìame del monte consagrado
+ Ayuda con que pueda aquí, sin dolo,
+ Al mundo publicar, en nueva historia,
+ De cosas admirables la memoria.
+
+ Mas ¡qué digo de Apolo, Dios eterno!
+ A vos solo favor pido y demando.
+ Què mal lo puede dar en el infierno
+ El que en continuo fuego está penando.
+ Haré con vuestra ayuda este cuaderno,
+ Del Argentino reino recontando
+ Diversas aventuras y estrañezas,
+ Prodigios, hambres, guerras y proezas.
+
+ Tratar quiero tambien de sucedidos
+ Y estraños casos que iba yo notando.
+ De vista muchos son, otros oidos,
+ Que vine à descubrir yo preguntando.
+ De personas me fueron referidos
+ Con quien comunicaba, conversando
+ De cosas admirables codicioso,
+ Saber por escribirlas deseoso.
+
+ Perú de fama eterna y estendida
+ Por sus ricos metales por el mundo;
+ La Potosì imperial ennoblecida,
+ Por tener aquel cerro tan rotundo;[15]
+ La tucumana tierra bastecida[16]
+ De cosas de comer, con el jocundo
+ Estado del Brasil, daràn subjecto
+ A mi pluma que escriba yo prometo.
+
+ Que aunque en esta obra el fundamento
+ Primero y principal, Rio de la Plata,
+ Y así es primero su descubrimiento;
+ Con todo no serà mi pluma ingrata:
+ Que aquí pintarà al vivo lo que siento
+ Del nuevo orbe al Marques Mora:[17] y si trata
+ Contrario à la verdad, yo sea borrado
+ De su libro, y à olvido condenado.
+
+ Tambien dirè de aquel duro flagelo,
+ Que Dios al mundo diò por su pecado,
+ El Drake que cubrió con crudo duelo[18]
+ Al un polo y al otro en sumo grado.
+ Trataré de castigos, que del Cielo
+ Parece nuestro Dios nos ha enviado:
+ Temblores, terremotos y señales
+ Que bien pueden juzgarse por finales.
+
+ En todo hallará bien, si lo quisiere,
+ A su gusto el lector, gusto sabroso.
+ Y guste lo que mas gusto tuviere,
+ Y deje lo sin gusto y disgustoso.
+ Hará al fin lo que mas gusto le diere:
+ Què esto de escribir es azaroso.
+ En nombre de Jesus comienzo agora,
+ Y de la Vírgen para Emperadora.
+
+ Despues del gran castigo y gran justicia,
+ Que hizo nuestro Dios Omnipotente,
+ Por ver como crecia la malicia
+ Del hombre que compuso sabiamente,
+ Habiendo recibido la propicia
+ Señal del amistad, Noé prudente,
+ De Japhet, hijo suyo, así llamado,
+ Tubal nació valiente y esforzado.[19]
+
+ Aqueste fué el primero que en España
+ Pobló: pero despues viniendo gentes
+ Con la de aqueste Tubal y otra estraña
+ Mas, del mismo Noè remanecientes,
+ España se pobló, y tanta saña
+ Creció entre unos hombres muy valientes
+ Tupìs, que por costumbre muy tirana
+ Tomaron á comer de carne humana.
+
+ Creciendo en multitud por esta tierra
+ Estremadura bella, aquesta gente
+ De tan bestial designio y suerte perra,
+ Por atajar tal mal de incontinente
+ Hicieron los Ricinos grande guerra[20]
+ Contra aquestos caribes fuertemente;
+ En tiempo que no estaba edificada
+ La torre de Mambrós tan afamada.[21]
+
+ Ni menos el alcazar trujillano,
+ En que vive la gente trujillana:
+ Ni la puente hermosa, que el Romano
+ En Merida nos puso á Guadiana.
+ Ni habia comenzado el Lusitano,[22]
+ Que habita en la provincia comarcana.
+ Empero habia Ricinos en la tierra,
+ Muy fuertes y valientes para guerra.
+
+ Aquestos son nombrados Trujillanos;
+ Cual pueblo _Castrum Julii_ fuè llamado:[23]
+ Qué cuando le poblaron los Romanos
+ El nombre de su Cèsar le fuè dado.
+ Fronteros de estas tierras los profanos
+ De aquel designio pèrfido, malvado,
+ Caribes inhumanos habitaban,
+ Y toda la comarca maltrataban.
+
+ Corriendo las riberas del gran Tajo,
+ Y à veces por las sierras de Altamira,[24]
+ Ponian en angustia y en trabajo
+ La gente con su rabia cruda y dira.
+ No dejan cosa viva: que de quajo,
+ Cuanto puede el Caribe, roba y tira;
+ A cual quitan el hijo y los haberes,
+ Y á otros con sus vidas las mugeres.
+
+ Vistos por los Ricinos trujillanos,
+ Con ánimo invencible belicoso,
+ Contra aquellos caribes inhumanos
+ Formaron campo grande y poderoso.
+ Venido este negocio ya á las manos,
+ De entre ambas partes fuè muy sanguinoso:
+ Mas siendo los caribes de vencida,
+ Las reliquias se ponen en huida.
+
+ Espulsos de la tierra, fabricaron
+ Las barcas y bateles que pudieron,
+ Y à priesa muchos de estos se embarcaron
+ Y sin aguja al viento velas dieron.
+ A las furiosas aguas se entregaron,
+ Y asì de Estremadura se salieron;
+ Y à las islas, que dicen Fortunadas,
+ Aportan con sus barcas destrozadas.
+
+ Platon escribe y dice, que solia
+ El mar del norte, Atlàntico llamado,
+ Ser islas lo mas de él, y se extendia
+ La tierra desde España en sumo grado.
+ Y que en tiempos pasados se venia
+ Por tierra mucha gente; y se han llamado
+ Las islas Fortunadas que quedaron,
+ Cuando otras del mar Norte se anegaron.[25]
+
+ Y asì à muchos pilotos yo he oido,
+ Que navegando han visto las señales
+ Y muestras de edificios que han habido,[26]
+ (Cosas son todas estas naturales,
+ Que bien pueden haber acontecido)
+ Por donde los Tupis descomunales,
+ Irian facilmente à aquellas partes,
+ Buscando para ello maña y artes.[27]
+
+ Llegando, pues, allí ya reformadas
+ Sus barcas y bateles, con gran pio,
+ Tornàronse à entregar á las hinchadas
+ Ondas del bravo mar á su albedrío.
+ Las barcas iban rotas, destrozadas,
+ Cuando tomaron tierra en Cabo Frio,
+ Que es tierra del Brasil, yendo derecho
+ Al Rio de la Plata y al Estrecho.
+
+ Comienzan á poblar toda la tierra,
+ Entre ellos dos hermanos han venido.
+ Mas presto se comienzan à dar guerra,
+ Que sobre un papagayo ha sucedido.
+ Dejando el uno al otro, se destierra
+ Del Brasil, y á los llanos se ha salido.
+ Aquel que queda ya Tupí se llama,
+ Estotro Guaranì de grande fama.[28]
+
+ Tupì era el mayor y mas valiente,
+ Y al Guaraní menor dice que vaya
+ Con todos sus soldados y su gente,
+ Y que él se quedará allí en la playa.
+ Con la gente que tiene incontinente
+ El Guaraní se parte y no desmaya:
+ Que habiendo con su gente ya partido,
+ La tierra adentro y sierras ha subido.
+
+ Pues estos dos hermanos divididos,
+ La lengua guaranì han conservado:
+ Y muchos que con ellos son venidos,
+ En partes diferentes se han poblado,
+ Y han sido en los lenguages discernidos,
+ Que por distancia nadie ha olvidado.
+ Tambien con estos otros, aportaron,
+ Que por otro viage allà pasaron.
+
+ Mahomas, Epuaes y Calchines,
+ Timbues, Cherandies y Beguaes,
+ Agaces, y Nogoès, y Sanafines,
+ Maures, Tecos, Sansones, Mogoznaes.
+ El Paranà abajo, y à los fines
+ Habitan los malditos Charruaes,
+ Naues y Mepenes, Chiloazas:
+ A pesca todos dados y à las cazas.
+
+ Los nuestros Guaranís, como señores,
+ Toda la tierra cuasi dominando,
+ Por todo el Paraná, y alrededores
+ Andaban crudamente conquistando.
+ Los brutos, animales, moradores
+ Del Paraguay, sugetan à su mando.
+ Poblaron mucha parte de esta tierra,
+ Con fin de dar al mundo cruda guerra.
+
+ Poblando y conquistando han alcanzado
+ Del Perú las nevadas cordilleras;
+ A cuyo piè ya tienen subyugado
+ El rio Pilcomayo y sus riberas.[29]
+ Muy cerca de la sierra han sugetado,
+ A gente muy valientes y guerreras
+ En el rio Condorillo y Yesuì,
+ Y en el grande y famoso Guapaí.
+
+ Una canina rabia les forzaba
+ A no cesar jamas de su contienda.
+ Qué el Guaraní en la guerra se hartaba,
+ (Y así lo haria hoy, sin la rienda,
+ Que le tenemos puesta), y conquistaba,
+ Sin pretender mas oro, ni hacienda,
+ Que hacerse como vivas sepulturas
+ De símiles y humanas criaturas.
+
+ Que si mirar aquesto bien queremos,
+ Caribe dice, y suena sepultura
+ De carne: que en latin _caro_ sabemos
+ Que carne significa en la lectura.
+ Y en lengua guaranì decir podemos
+ _Ibí_, que significa compostura
+ De tierra, dó se encierra carne humana:
+ Caribe es esta gente tan tirana.
+
+ Teniendo, pues, la gente conquistada,
+ En mil parages se poblaron de hecho.
+ El Guaraní con ansia acelerada
+ A los Charcas camina muy derecho.
+ La cordillera y sierra es endiablada:
+ Parece le será de gran provecho
+ Parar aquì, y hacer asiento y alto,
+ Con fin de allí al Perù hacer asalto.
+
+ Muy largos tiempos y años se gastaron,
+ Y muchos descendientes sucedieron,
+ Desde que los hermanos se apartaron.
+ De Tupì en el Brasil permanecieron
+ Tupìes, y destotros que pasaron
+ Guaranìes se nombran, y así fueron
+ Guerreros siempres aquestos en la tierra,
+ Que el nombre suena tanto como guerra.[30]
+
+ Aquestos Guaraníes se han mestizado
+ Y envuelto con mil gentes diferentes,
+ Y el nombre Guaranì han renunciado,
+ Tomando otro por casos y accidentes.
+ Allà en las cordilleras, mal pecado,
+ Chiriguanaes se dicen estas gentes,
+ Que por la poca ropa que tenian,
+ De frio muchos de ellos perecian.
+
+ La costa del Brasil es muy caliente,
+ Y el Paraguay y toda aquella tierra.
+ Camina aquesta gente del oriente,
+ Y para en las montañas y la sierra,
+ Caminando derechos al poniente,
+ Haciéndoles el frio cruda guerra.
+ Que mal puede el desnudo en desafio
+ Entrar y combatirse con el frio.
+
+ Llegaron, pues, al fin á aquel parage
+ Dó el frio les hizo guerra encarnizada,
+ Y frio _chiri_ suena en el lenguage
+ Del Inga, que es la lengua mas usada;
+ _Guana_ es escarmiento de tal trage.
+ Aquesta gente iba mal parada,
+ Y el frio que tomaron, escarmiento
+ Fué para el Chiriguana y cognomento.[31]
+
+ En este tiempo ya habian venido
+ Por otra parte y via al Perú gentes:
+ Por ser tan exquisitos, no he querido
+ Sus nombres referir tan diferentes.
+ En una lengua muchos se han unido,
+ Que es _quichua_, y los hidalgos y valientes,
+ De aqueste nombre Inca se han jactado,
+ Y à todos los demas han sugetado.
+
+ Estando de esta suerte apoderados
+ Los Incas, los Pizarros allegaron,
+ Y siendo del Perù bien enterados,
+ La tierra en breve tiempo conquistaron.
+ Los Guaranís sus dientes acerados
+ Alegres con tal nueva aparejaron,
+ Pensando que hartarian sus vientres fieros,
+ De la sangre de aquellos caballeros.
+
+ El corazon pedia la venganza
+ De sus pasados padres, que habian sido
+ De la tierra Estremeña à espada y lanza
+ Expulsos, como arriba habeis oido.
+ Mas viendo de Pizarro la pujanza,[32]
+ Temieron de pasar; y así han tenido
+ Por seguros los montes despoblados,
+ Sin ser á gente humana sugetados.
+
+ De allí hacen hazañas espantosas,
+ Asaltos, hurtos, robos y rapiñas,
+ Contra generaciones belicosas,
+ Que estan al rededor circunvecinas.
+ En sus casas estan muy temerosas,
+ Como unas humillisimas gallinas,
+ Con sobrado temor noche y mañana,
+ Temiendo de que venga el Chiriguana.
+
+ Usan embustes, fraudes y marañas,[33]
+ Tambien tienen esfuerzo y osadía,
+ Y así suelen hacer grandes hazañas,
+ Que arguyen gran valor y valentía.
+ A aquestos ví hacer cosas estrañas
+ En tiempo que yo entre ellos residía:
+ Y el que no me quisiere á mi escuchallo,
+ Al de Toledo vaya á preguntallo.
+
+ Dejemos esto agora:--navegando
+ Magallanes tambien vino derecho,
+ La costa del Brasil atras dejando
+ En busca fuè y demanda del Estrecho.
+ Salió del mar del sur atravesando,
+ Y hàllase contento y satisfecho,
+ Y al mundo dà una vuelta con Victoria,
+ Ganando en este caso fama y gloria.
+
+ Despues à los quinientos y trece años,
+ Contados sobre mil del nacimiento
+ De aquel que padeció por nuestros daños,
+ Dió Juan Diaz de Solìs la vela al viento,
+ Al Paraná aportò, dó los engaños,
+ Del Timbú le causaron finamiento,
+ En un pequeño rio de grande fama,
+ Que á causa suya de _Traicion_ se llama.
+
+ Por piloto mayor de Magallanes
+ Al Estrecho venido aqueste habia;
+ No harto de pasar penas y afanes,
+ La conquista á D. Carlos le pedia.
+ Entró el rio arriba con desmanes,
+ Hasta que ya el postrero le venia,
+ En que su alma del cuerpo se desata,
+ Poniendo al Paraná nombre de Plata.[34]
+
+ No fué sin causa, creo, de secreto,
+ Y señal de misterio y buen agüero.[35]
+ Aunque es así que todo está sugeto
+ Al divino juicio verdadero,
+ Y aunque usó este nombre por respeto,
+ Que vido cierta plata allí primero,
+ Yo entiendo que ha de haber grande tesoro
+ Algun tiempo de plata allí y de oro.
+
+ La muerte pues de aqueste ya sabida,
+ El gran Carlos envia al buen Gaboto,[36]
+ Con una flota al gusto proveida.
+ Como hombre que lo entiende y que es piloto.
+ Entró en el Paraná, y ya sabida
+ La mas fuerza del rio le ha sido roto
+ Del Guaraní, dejando fabricada
+ La torre de Gaboto bien nombrada.
+
+ Algunos de los suyos se escaparon
+ De aquel río Timbus dó fué la guerra,
+ Al rio San Salvador despues bajaron,
+ Donde la demas gente estaba en tierra.
+ A nuestra dulce España se tornaron,
+ Huyendo de esta gente infiel y perra.
+ Mas no pone temor esta destroza
+ A D. Pedro Guadix y de Mendoza.
+
+ D. Pedro de Guadix, como diremos,
+ Despues de haber de Roma malvenido,
+ Cuando hubo disencion en los supremos,
+ El gobierno Argentino hubo pedido.
+ Empero algun tanto ahora descansemos,
+ Que no le dejaremos por olvido,
+ Pues su hambre rabiosa y grande ruina
+ Ayuda á lamentar á la Argentina.
+
+ De nuestro rio Argentino y su grandeza
+ Tratar quiero en el canto venidero,
+ De sus islas, y bosques y belleza,
+ Epilogo haré muy verdadero.
+ Ninguno en lo léer tenga pereza,
+ Que espero dar en él placer entero,
+ De cosas apacibles y graciosas,
+ Y dignas de tenerse por curiosas.
+
+
+
+
+CANTO SEGUNDO.
+
+ _En este canto se trata de la grandeza del Rio de la Plata, del
+ Paraguay, y de las islas, peces, aves que hay en ellos._
+
+
+ La obra excelentísima y grandiosa
+ Arguye grande artifice y maestro:
+ Que no puede hacer obra preciosa
+ El hombre que en el arte no está diestro.
+ Como la creacion maravillosa
+ Enseña, Señor mio, el poder vuestro,
+ En su tanto tambien aqueste rio
+ Muestra grande saber y poderío.
+
+ Inmensas gracias, Dios Señor, os damos,
+ Pues todo á nuestra causa lo criastes;
+ Y á nosotros que mal os lo pagamos,
+ Para vuestro servicio nos formastes.
+ Cuanto sois, mi Señor, si bien miramos
+ Las cosas que en el mundo vos plantastes,
+ Nos da bien á entender, y la grandeza
+ De vuestro gran saber y la riqueza.
+
+ El rio que llamamos Argentino,[37]
+ Del indio _Paraná_ ó mar llamado,
+ De norte á sur corriendo su camino
+ En nuestro mar del norte entra hinchado.
+ Parece en su corriente un torbellino,
+ O tiro de arcabus apresurado.
+ Más con el viento sur placidamente
+ Se vence navegando su corriente.
+
+ De mas de treinta leguas es su boca,
+ Y dos cabos y puntas hace llanas.
+ Al tiempo que en la mar brava se emboca,
+ Al un cabo dos islas, como hermanas,
+ Estan, que cada cual parece roca.
+ Los Castillos se dicen, muy cercanas
+ Al cabo que nombré Santa Maria,
+ Que poco de estas islas se desvía.
+
+ Al otro cabo, Blanco le llamamos,
+ El cual en la mar entra mas derecho
+ Y mas bajo, y por esto navegamos,
+ Por mas seguro este otro, un poco trecho.
+ Despues al otro cabo nos tornamos,
+ El cual está á la banda del Estrecho:
+ Entrambas costas son muy peligrosas,
+ Y de futuros casos portentosas.
+
+ Pasadas estas islas de Castillos,
+ Adelante estan dos algo mayores:
+ De los Lobos se dicen, que lobillos
+ Como becerros hay, poco menores.
+ Un poco mas arriba dos islillos
+ Estan, nombrados islas de las Flores,
+ Y habiendo treinta leguas caminado,
+ Al puerto San Gabriel hemos llegado.
+
+ Siete islas hay en él, altas, graciosas,[38]
+ Un poco de la tierra desviadas,
+ De palmas y laureles muy copiosas,
+ Estan aquestas islas bien pobladas.
+ Aquí llegan las naves poderosas,
+ Como salen de España despachadas.
+ Frontero es Buenos Aires ya poblado,
+ Y del sur importuno resguardado.
+
+ De ancho nueve leguas ó mas tiene
+ El rio por aquí, y muy hondable.
+ La nave hasta aquí segura viene:
+ Que como el ancho mar es navegable,
+ Pasado este parage le conviene
+ Al piloto mirar el gobernable,
+ En la mano llevando siempre sonda,
+ O seguir la canal que va bien honda.
+
+ Doce leguas de aquí Martin Garcia,[39]
+ Una isla de este nombre está llamada:
+ Una legua de tierra se desvía,
+ Y mas de legua y media es prolongada.
+ A partes por el bosque está sombria,
+ Y á partes tierra alta y asombrada,
+ Don Pedro, y Juan Ortiz allí poblaron,
+ Y de hambre mucha gente sepultaron.
+
+ Aquí llegó Eduardo de Fontano,
+ El año sobre mil y los quinientos
+ De ochenta con mas dos, con viento sano,
+ Mas no supo de pueblos ni de asientos:
+ Que si acaso supiera el luterano
+ Que allí habia poblados y cimientos,
+ Sin duda en pesadumbre nos pusiera,
+ Que habia el aparejo en gran manera.
+
+ Cuatro leguas de aquí ya navegadas
+ Las islas de San Lázaro estan juntas,
+ De tierra media legua desviadas
+ A dó enderezan ambas sendas puntas.
+ Estan aquestas islas separadas,
+ Aunque al parecer no estan disjuntas,
+ Y habiendo media legua navegado,
+ Está el Uruguay, rio afamado.
+
+ Es rio de caudal y poderoso,
+ Su boca legua y media casi tiene.
+ Entra en este parage muy furioso,
+ Que de peñas y riscos altos viene.
+ En él entra otro rio con reposo,
+ Que al parecer entrando se detiene;
+ Al cual San Salvador llamó Gaboto,
+ Antes que de los indios fuese roto.
+
+ A dos leguas entra otro, que es nombrado
+ El Rio Negro, que _Hum_ tenia por nombre.
+ Aquí en nuestros tiempos se han hallado
+ Pescados semejantes mucho al hombre.[40]
+ Aquesto de pasada lo he tocado,
+ Ninguno de léerlo aquí se asombre,
+ Que, siendo Dios servido, en otro canto
+ Diré cosas de vista y mas espanto.
+
+ Dejemos este rio, que corriendo
+ De allá hácia el Brasil viene derecho;
+ Y en él se vienen otros mil metiendo,
+ Que le tienen famoso y grande hecho.
+ Al nuestro de la Plata revolviendo,
+ Desde aquí él comienza á ser deshecho,
+ Y en once brazas grandes se reparte,
+ Tirando cada cual su larga parte.
+
+ Del rio Nilo refieren escritores
+ Lo mismo: pero es tanta la grandeza
+ De aqueste y de sus brazos, que mayores
+ Los juzgo, que no estiman la braveza
+ Del Nilo en tanto grado los autores.
+ Y si del Nilo fuera la estrañeza
+ Tan grande como este, y se escríbiera,
+ Al mundo admiracion mayor pusiera.
+
+ En el nuestro se forman muy hermosas
+ Islas, de á doce leguas y mayores:
+ En sus tiempos muy frescas y frondosas,
+ Pobladas de mil rosas y de flores:
+ De caza y bastimentos abundosas;
+ En ellas Guaranís son pobladores,
+ Sin que alguna nacion otra se atreva
+ En él poblar, en ella hacer prueba.
+
+ Pasadas estas islas, torna el rio
+ A su primera madre acostumbrada.
+ De una y otra parte gran gentío
+ La tierra firme tiene bien poblada.
+ El Guaraní les manda con gran brio,
+ Que tiene la mas tierra sujetada:
+ Entre ellos Yamaudú, gran hablador,
+ Que se titula y nombra Emperador.
+
+ Este malvado y perro como artero,
+ A todos los mas indios comarcanos
+ Los trae á su opinion al retortero:
+ Y como son los indios tan livianos,
+ Y el pica su poquillo en hechicero,
+ Donde el pone los pies ponen las manos:
+ De suerte que si quiere hacer la guerra,
+ Al punto le vereis juntar la tierra.
+
+ Y no piense el que lea aquesta história
+ Que al falso Yamandú perecedero
+ Le falta quien levante su memoria,
+ Que en mi tiempo murió: mas su heredero
+ Levantar procurò su fama y gloria:
+ Y lo hizo en mas grado que el primero.
+ Así que Yamandú, es el dictado,
+ Y nombre que se pone el que ha heredado.
+
+ De aquelle trataremos adelante,
+ De sus embustes, falsos y marañas.
+ De cuerpo y parecer era gigante,
+ Y así lo demostraban sus hazañas.
+ Un poco tiempo fuí su doctrinante,
+ Teniendole en prision, á dó sus sañas
+ Procuré doctrinar: trabajé en vano,
+ Porque era muy malvado este pagano.
+
+ De aquí el rio arriba, navegadas
+ Ciento y veinte leguas ya del rio,
+ Otras islas estan tan bien pobladas
+ De gentiles naciones y gentío.
+ Timbues las mas de ellas son llamadas,
+ Que muy poco temor tienen al frio.
+ La torre de Gaboto está cercana
+ Y la gente llamada Cherandiana.
+
+ De allí á veinte leguas, otro asiento,
+ Que Santa Fé se dice, está poblado:
+ Garay le dió principio y fundamento,
+ Cuando Martin Suarez ha mandado.
+ Tratarse ha en otra parte aqueste cuento:
+ Volvamos al negocio comenzado.
+ El rio hace aquí muchos islones,
+ Poblados de onsas, tigres y leones.
+
+ Al pié de ochenta leguas adelante
+ El grande Paraguay entra famoso,
+ Con mas quietud se muestra, y mas semblante
+ A este rio corriendo con reposo.
+ El Paraná se aparta allá á levante,
+ De á dó corre con fuerza muy furioso;
+ Del norte corre el otro, consumiendo
+ Las aguas que el Perú viene virtiendo.
+
+ Entrando el Paraná está Santa Ana,
+ De Guaranís provincia bien poblada.
+ Es tierra aquesta firme buena y llana,
+ Que mucha de la dicha es anegada.
+ Empero esta enjuta es muy galana,
+ De nuestros españoles conquistada;
+ Y así tienen aquí repartimiento
+ Los que en el Paraguay tienen asiento.
+
+ La peña pobre está mas adelante:
+ Es alta como roca muy crecida.
+ Aquí han visto muchos un gigante
+ De gran disposicion y muy crecida.
+ No está, segun yo supe, el aquí estante:
+ Que allá la tierra adentro es su guarida;
+ Mas viene aquí á pescar muy á menudo,
+ De sus redes cargado, mas desnudo.
+
+ Arriba de aquí están los remolinos,
+ Que es cosa de admirar y gran espanto.
+ En el medio del agua hay torbellinos,
+ Como suele acá en tierra: y esto tanto,
+ Que navegando algunos, los vecinos
+ Celebran sus exéquias con gran planto,
+ Diciendo que Caribdis está á punto,
+ Para lo que viniere tragar junto.
+
+ Aquí muchas canoas se han perdido,
+ Y muchos en mi tiempo se anegaron.
+ Muy mal al de la Puente ha sucedido,
+ Y á aquellos que con él aquí bajaron.
+ Que habiéndoles Caribdis sumergido,
+ Las vidas y haciendas trabucaron,
+ Y aquellos, que mejor les fué en la féria,
+ Aun lloran todavia su miseria.
+
+ El Salto ya me está gran priesa dando,
+ Diciendo este lugar ser propio suyo:
+ Y yo, solo en lo estar imaginando,
+ De miedo, y de pensarlo de mí huyo.
+ Decir aqueste cuento procurando
+ La mano está temblando, y lo rehuyo;
+ Por ser la cosa horrible y espantosa,
+ Y en todo el Paraná maravillosa.
+
+ Por aquí el Paraná dos leguas tiene,
+ Y peñascos y sierras hasta el cielo:
+ Y al pié de una gran legua de aquí viene
+ Con impetu furioso y crudo vuelo.
+ Cualquiera que navega le conviene
+ Con tiempo tomar tierra, que en el suelo
+ De mil picas en alto dará cierto:
+ Por tanto muy de atras se toma puerto.
+
+ De legua mas atras encanalado
+ El Paraná desciende poderoso:
+ Un peñasco terrible está tajado
+ De á dó se arroja y cae muy furioso.
+ El estruendo que hace es muy sobrado,
+ Y el humo al aire tiene tenebroso,
+ Una noche dormí en una sábna,
+ Dos leguas de él, mas fué la Toledana.
+
+ Yo proprio lo he oido á naturales,
+ Tratando de este salto y su grandeza,
+ Que estaban con temores desiguales,
+ A oir aquel sonido y su braveza.
+ Las aves huyen de él; los animales,
+ Oyendo su estruendo, sin pereza
+ Caminan, no parando apresuradas,
+ Y con temor las colas enroscadas.
+
+ Despues está Guaira, ciudad enferma,
+ Y que por Malgarejo fué poblada.
+ Mas él, podrá decir cierto Belerma,
+ De mi para mi mal fué engendrada.
+ Es causa que Rui Diaz nunca duerma,
+ La gente Chiriguana levantada,
+ Por donde el pobre viejo anda á la guerra
+ Con tino, por tener en paz la tierra.
+
+ Poblada está tambien otra ciudad,
+ Cuarenta leguas mas arriba de esta.
+ En ella hay de metales cantidad,
+ Empero, aunque los haya ¿de que presta?--
+ Hablando como es justo la verdad,
+ Que el hombre es lo que solo allá les resta,
+ Pues vemos plomo saca Melgarejo,
+ Y hierro, con tener poco aparejo.
+
+ Al Paraná es ya tiempo que dejemos,
+ Y al Paraguay ameno revolvamos;
+ En el cual á la clara bien veremos,
+ Que está cifrado el bien que deseamos.
+ El bien, digo, que en tierra pretendemos,
+ Que agora del divino no hablamos;
+ Que aquese solo y sumo bien superno,
+ Está solo en gozar de Dios eterno.
+
+ Entrando al Paraguay á izquierda mano,
+ El Ipití se vé, que es rio famoso:
+ Muy plácido desciende por un llano
+ De palmas y laureles muy copioso.
+ El Paraná-miri está cercano,
+ Que al Paraná traviesa caudaloso,
+ Haciendo triangular una isla llana,
+ De doce leguas casi de sabána.
+
+ Si en este riachuelo el otro fuera,
+ Que dicen á buscar su muger iba,
+ El rio arriba espanto no pusiera;
+ Pues vemos que este corre hácia arriba
+ Algunas veces, y es de esta manera,
+ Que es justo la razon aquí se escriba:
+ Está cuando uno crece el otro bajo,
+ Y el chico corre arriba y corre abajo.
+
+ No corre el Paraguay tanto furioso,
+ Y es un rio mayor que él de Sevilla,
+ De vista y parecer es muy gracioso,
+ Con ribera vistosa y linda orilla.
+ De frescas arboledas muy copioso,
+ Y en partes prado verde á maravilla.
+ Tambien tiene en los valles mas cercanos
+ Lagunas, negadizos y pantanos.
+
+ Una laguna tiene de gran fama
+ Llegada al Ipití que dicho habemos.
+ De los Mahomas es, y así se llama,
+ Que aquesta gente habita sus extremos.
+ En el rio Bermejo se derrama,
+ Y que esta tenga perlas lo sabemos,
+ El Mahoma, Señor de esta laguna,
+ Estando en la Asumpcion me diò mas de una.
+
+ En gran precio las perlas estos tienen;
+ Empero ellos no saben horadarlas.
+ Si en su asiento españoles se detienen,
+ De los hostiones procuran de sacarlas,
+ Y al español con ellas luego vienen.
+ El órden pues que tienen en pescarlas
+ Es facil; que en pequeños redejones,
+ A veces sacan veinte y mas hostiones.
+
+ Antes de la Asumpcion hay angostura
+ Del rio, y así corre allí furioso.
+ Alegre es por allí y de frescura,
+ De muchas arboledas muy umbroso:
+ Con islas que hay en él de hermosura
+ Estraña, y parecer muy deleitoso.
+ Entra aquí Pilcomayo que, vertiendo
+ Sus aguas, del Perú viene corriendo.
+
+ Cuatro leguas arriba está situada
+ La gran ciudad, antigua y populosa,
+ Que es dicha la Asumpcion, que fué poblada,
+ Por Salazar en era muy famosa.
+ Es aquesta ciudad tan regalada,
+ Que mi pluma escribirlo aquí no osa:
+ Algunos, por baldon con mal aviso,
+ La llaman de Mahoma paraiso.
+
+ Poblóse de muy buena y noble gente,
+ En tiempo de D. Pedro de Mendoza,
+ Aunque hay, como sabemos, al presente
+ En abundancia ya de toda broza.
+ La causa de este mal inconveniente
+ Pareceme será la gente moza,
+ Que, aunque salen valientes y esforzados,
+ Al mal y no al bien son muy inclinados.
+
+ Gran copia de mestizos hay en ella,
+ Pero mas abundancia de mugeres:
+ Porque la guerra hace en ellos mella,
+ La cual sin interes y sin haberes,
+ Con solo el fin la siguen de tenella.
+ Y así, lector curioso, si quisieres
+ El número saber de las doncellas
+ De cuatro mil ya pasan como estrellas.
+
+ De frutos de la tierra y de Castilla,
+ De pan, y vino, y carnes y pescado
+ Hay copia; pero oid la maravilla,
+ Que sé que aconteció un dia pasado.
+ Un peje palometa, que freilla
+ Pensaba una muger enharinado,
+ De la sartén saltó muy derrepente,
+ Y el dedo le cortó redondamente.
+
+ Un palmo y mas tendrá la palometa,
+ Y mayor en el ancho que una mano.
+ A donde hace presa fuerte aprieta,
+ Como suele hacer el crudo alano.
+ Es cosa de notar ver que acometa
+ Este pequeño pez á todo humano.
+ Del rio ví salir un dia un soldado
+ Gritando, y en el muslo un gran bocado.
+
+ Jugóse allí al presente que faltaba
+ De carne media libra al desdichado,
+ Y el peje palometa lo llevaba
+ En la boca redondo aquel bocado.
+ Mas de otro oí decir que lamentaba
+ Su suerte desastrosa y triste hado,
+ Que en la boca de un pez perdido habia,
+ Lo que el pez le cortó con gran porfia.
+
+ Dorados hay enormes y crecidos,
+ Mandís, rayas, pacues amarillos:
+ Muchos pescados hay desconocidos,
+ Por tanto determino no escribillos.
+ Los indios naturales mantenidos
+ Los mas son de pescado y venadillos,
+ Los Guaranís son solo labradores,
+ Los mas dados á caza y pescadores.
+
+ Aves la tierra cria diferentes,
+ Que habitan por las islas de este rio,
+ Pavas y avestruces muy valientes,
+ Neblies y falcones de gran brio.
+ Culebras hay y vívoras, serpientes,
+ Que han tenido con hombres desafio:
+ En otro canto aquesto contaremos,
+ Y cosas admirables trataremos.
+
+ Que aquesto ahora tocamos de pasada;
+ Y cierto que en pensar yo la estrañeza
+ De las cosas que he visto, embelezada
+ Me queda la memoria, y mi rudeza
+ En estasis se pone enagenada,
+ De toda la humana naturaleza:
+ Y habiendo de escribirlo todo en suma
+ La mano está temblando con la pluma.
+
+ Dejemos, pues, ya el rio, que corriendo
+ Por èl quinientas leguas sin contento,
+ Del enemigo á veces yo huyendo,
+ Jamas pude hallarle nacimiento.
+ De otros con porfia les siguiendo,
+ He hallado el principio y fundamento;
+ Y quiero darle ya al canto tercero,
+ Que cosas espantosas cantar quiero.
+
+
+
+
+CANTO TERCERO.
+
+ _En que se trata de la calidad de la tierra, animales reptiles, y
+ espantosìsimas víboras y serpientes; de la sirena, del carbunclo,
+ de unas mariposas, que se tornan en gusanos, y despues en ratones,
+ y otras maravillas._
+
+
+ Demas de que en nosotros señalada
+ La lumbre està de Dios como creemos,
+ Y el alma por él mismo fué criada
+ A su bendita imagen, lo leemos.
+ Para que de esta suerte doctrinada
+ En bien fuese así mismo; si queremos
+ Mirar las corporales criaturas,
+ Veremos que son vivas escripturas.
+
+ La flor de la granada ó granadilla
+ De Indias, y misterios encerrados,
+ ¿A quien no causarà gran maravilla?
+ Figúranse los doce consagrados,
+ De una color verde y amarilla:
+ La corona y los clavos tresmorados
+ Tan natural estan, y casi al vivo,
+ Que yo me admiro agora que lo escribo.
+
+ Un àrbol hay pequeño de la tierra
+ Que tiene rama y hoja menudita:
+ En tocando la hoja ella se cierra,
+ Y en el punto se pone muy marchita.
+ Yo he visto yendo veces à la guerra
+ Por los campos aquesta yerbecita,
+ _Caycobé_ se llama, y es tenida
+ Por yerba viva, y nòmbranla _de vida_.[41]
+
+ Quièn no se admirarà luego en oyendo
+ Que hay un papagallo muy hermoso,
+ La hembra cuando huevos va poniendo,
+ Tres pone, que es el nùmero gracioso.
+ Al punto que los pollos van saliendo
+ Conoce el papagallo el que es vicioso
+ Y sobra; y asì le mata en aquel dia,
+ Dejando macho y hembra para cria.
+
+ Al _Micuren_ diò Dios una bolsilla[42]
+ Por medio de los pechos, en que encierra
+ Siete ù ocho hijuelos: si seguilla
+ Procura otro animal, le hace guerra
+ A quien le sigue; y guarda su cuadrilla
+ Como suele hacer la brava perra:
+ Y en viendose de mal libre y de duelos,
+ Abre la bolsa y salen los hijuelos.
+
+ El _Yumirì_, que es oso hormiguero,
+ ¿A quien no espantará su compostura?
+ Por boca tiene un muy chico agujero,
+ Como un novillo grande, y de hechura
+ Del oso acà comun: no es carnicero,
+ Y prívale de serlo el angostura
+ De la boca: mas vence al tigre fuerte,
+ Causàndole por hambre cruda muerte.[43]
+
+ El instinto de un vil animalejo,
+ _Eyra_ ha por nombre, me ha admirado;
+ De suerte es y de forma de un conejo,
+ Mas mata, como vemos, un venado.
+ Salta y aferra firme en el pellejo,
+ Y en el seseso dá fiero bocado,
+ Haciendo con las uñas tal camino,
+ Que saca al animal el intestino.
+
+ Lo mismo hace al hombre y otra cosa
+ Una horrenda culebra, que es nombrada
+ _Curiyú_; muy grande y espantosa,[44]
+ De largo, y de grosor descompasada.
+ Lo que ha comido y traga no lo bosa,
+ Ni echa por abajo: mas posada
+ En tierra la barriga, se abre y echa
+ Aquello que de nada le aprovecha.
+
+ Las víboras que son mas ponzoñosas,
+ Cascabel en la cola tienen puesto,
+ De diversas colores son vistosas,
+ Saltando de la tierra, y de su puesto,
+ Arremeten al hombre muy furiosas.
+ Hasta morder con rabia el rostro y gesto.
+ A dó las hay criò Dios una yerba,
+ Que es dicha por su nombre contrayerba.
+
+ El hombre ò animal á quien le hiere
+ Algunas de estas víboras
+ malvadas,
+ En un dìa natural, sin falta, muere,
+ Y en él son medicinas escusadas.
+ Empero si la yerba el tal bebiere,
+ Antes que doce horas sean pasadas,
+ Escapa. Aquesta yerba Dios le ha dado,
+ El mismo cascabel muy apropiado.
+
+ ¡A quien no admiraràn las cosas tales!
+ Pues mas he de decir en este canto:
+ Que contarè en él cosas desiguales,
+ Muy raras, peregrinas y de espanto.
+ Agora de la tierra y naturales
+ De la Asumpcion digamos tanto cuanto;
+ Y luego escribiremos mil cosillas,
+ Que bien podrè llamarlas maravillas.
+
+ El temple la Asumpcion tiene gracioso,
+ Apacible, sereno y claro cielo;
+ Invierno frio; estio caloroso,
+ Algunas veces nieve, tambien yelo.
+ De invierno y de verano está hermoso
+ El campo todo el año, verde el suelo,
+ Porque de cuando en cuando bien se moja,
+ Y casi siempre està de verde hoja.
+
+ La gente natural y comarcana,
+ Es de muchas naciones diferentes.
+ Empero la mas es la Chiriguana,
+ Que estàn à los cristianos obedientes.
+ Ya no comen aquestos carne humana,
+ Si no es por exquisitos accidentes
+ En guerras y conquistas con paganos,
+ Empero no de carne de cristianos.
+
+ Una pestilencia grande hubo venido,
+ De que muchos Guaranìs se murieron,
+ Que carne de cristianos han comido,
+ La peste les sucede atribuyeron.
+ Tambien por desabrida aborrecido
+ La tienen, segun muchos me dijeron:
+ Que mas les sabe carne de un pagano,
+ Que no la de español ó castellano.
+
+ Los Guaycurús habitan la otra banda:
+ Es gente muy valiente y belicosa.
+ Cuando nuestro español en guerras anda,
+ Alquila Guaycurús por donde osa
+ Al Guaranì seguir, que le dán tanda
+ Aquestos de tal suerte, que medrosa
+ La gente Guaraní queda y deshecha,
+ Que el Guaycurú jamas teme su flecha.
+
+ Los Agaces estaban bien poblados
+ En tiempo de D. Pedro de Mendoza,
+ Y aun eran muy valientes y esforzados.
+ Los cristianos hicieron tal destroza
+ En ellos, que los indios y soldados
+ Mataban sin piedad à toda broza:
+ Y así vino la cosa à tal estado
+ Que no hay hoy del Agaz pueblo poblado.
+
+ Tambien habia muchos Guatataes,
+ Que es gente muy amiga de cristianos,
+ Y otros que se llaman Mogolaes,
+ Que viven en esteras por los llanos;
+ Aquestos, y tambien Coñamequaes,
+ Estàn de la ciudad algo cercanos:
+ Acuden á servir con gran contento,
+ Aunque de ellos no hay repartimiento.
+
+ Los Guaraníes solos repartidos
+ Están, que las demas generaciones,
+ Aunque lo estàn, y han sido sometidos
+ Al español, mas son por ocasiones,
+ Que tienen los que mandan eximidos
+ Del servicio, y acuden con mil dones;
+ De suerte que hablando mas de vero,
+ Es de estos el que manda encomendero.
+
+ Junto à la Asumpcion está una sierra,
+ Nombrada Lambaré, sierra afamada;
+ En gran parte de toda aquesta tierra,
+ Ninguna tan alta hay, tan encumbrada.
+ Allì diò Salazar muy cruda guerra
+ A Lambaré, y su gente rebelada.
+ Y muy cerca de allí, bajando al rio,
+ Oid una batalla y desafio.
+
+ Habiendo Salazar aquì vencido
+ El bravo Lambaré y toda su gente;
+ A los pies de alta sierra le ha salido
+ Una terribilísima serpiente.
+ Con ànimo gallardo y muy crecido
+ Embraza la rodela diligente,
+ Y comenzando á darla con la espada,
+ En tierra echa una mano destroncada.
+
+ La sierpe con la cola revolviendo,
+ Al buen Capitan diera muy airada
+ Un golpe tan terrible, que cayendo
+ Venia el Capitan, y con la espada,
+ En el suelo se tuvo, y acudiendo
+ Con una venturosa cuchillada,
+ Tal golpe de reves dà con destreza,
+ Que ahì la sierpe queda sin cabeza.
+
+ La del tigre no fué tan grande hazaña,
+ Aunque era muy terrible y espantoso:
+ Matòlo antes que fuese à nuestra España
+ Aqueste Capitán tan valeroso.
+ Y habiendo ido, volviò, cosa estraña,
+ Que siendo tan valiente y poderoso,
+ Muriò pobre, dejando muchos hijos,
+ Con pleitos y demandas y litijos.
+
+ Por armas le dió el Rey el tigre fiero
+ Con Lambarè, la sierra que he contado,
+ Y un hàbito y señal de caballero,
+ Con que á las Indias vuelve muy honrado.
+ Mas como nunca dió en tener dinero,
+ Murió sin dejar solo ni un cornado:
+ Que aquesto de tener la plata à sobra,
+ Yo tengo firmemente que Dios obra.
+
+ De que me sirve á mi querer riqueza,
+ Y andar aperreado por habella,
+ Si Dios por me azotar me dà pobreza.
+ ¿A quien presentarè yo mi querella,
+ Si la Suprema Causa y Suma Alteza
+ Dispone que no haya de tenella?
+ De arriba, de lo alto todo viene:
+ Dejadlo al que poder en todo tiene.
+
+ Volviendo á nuestra história; rio arriba
+ Una laguna está muy afamada:
+ Itapuà se llama una peña viva,
+ Está en medio de aquella levantada.
+ Compèleme el temor que no lo escriba,
+ Mas no lo dejarè: es prolongada
+ De cien codos la piedra, y muy derecha,
+ Y arriba en lo supremo una vesecha.
+
+ Es como el ave Fenix muy graciosa,
+ Que pintan los autores y su nido,
+ Compuesto es de especiosa y olorosa
+ Madera, que en mis manos la he tenido;
+ La Sirena tambien bella, y hermosa
+ Como una bella dama, ha parecido
+ En medio esta laguna, y aun gemiendo,
+ Y sus doradas crines esparciendo.
+
+ Otra laguna grande mas crecida,
+ De mas admiracion que aquesta vemos,
+ Que està la tierra adentro algo metida;
+ Los indios del Acay en sus extremos[45]
+ Habitan, y ellos dicen que fundida
+ Antiguamente fué gente, y creemos,
+ Nos dicen, està el diablo atormentando
+ Aquellos que pecaron en nefando.
+
+ Gran grita y alarido y gran estruendo
+ Allá dentro parece que resuena;
+ Cuando se allega junto, estremeciendo
+ El cuerpo queda todo con gran pena.
+ Algunos de temor vuelven huyendo;
+ Pajas, se les antoja, y el arena
+ Que son diablos que vienen en pos de ellos,
+ Y vuelven erizados los cabellos.
+
+ Y no lejos de aquí, por propios ojos,
+ El Carbunclo animal veces he visto:[46]
+ Ninguno me lo juzgue por antojos,
+ Que por cazar alguno anduve listo.
+ Mil penas padecí, y mil enojos
+ En seguimiento de èl; ¡Mas cuan bien quisto,
+ Y rico y venturoso se hallàra
+ Aquel que Anagpitan vivo cazára!
+
+ Un animalejo es, algo pequeño,
+ Con espejo en la frente reluciente,
+ Como la brasa ignita en recio leño.
+ Corre y salta veloz y diligente:
+ Asì como le hirieren echa el ceño,
+ Y entùrbiase el espejo de repente:
+ Pues para que el Carbunclo de algo preste
+ En vida el espejuelo sacan de este.
+
+ ¡Cuan triste se hallò, y cuan penoso
+ Rui Diaz Melgarejo! que hallado
+ Habia, à mi me dijo, de uno hermoso;
+ Perdiólo por habérsele volcado
+ Una canòa en que iba muy gozoso.
+ Yo le ví lamentar su suerte y hado,
+ Diciendo--"si el carbunclo no perdiera,
+ Con él al Gran Philipo yo sirviera."
+
+ Andando por la guerra, y escuadrones,
+ De mì fueron mil cosas conocidas.
+ Trataré de una forma de ratones,
+ Y de vista hablaré y no de oidas.
+ Unas cañas he visto, y cañutones
+ Tran gruesos como piernas muy crecidas;
+ Catorce y quince tiene pocos menos
+ Cada caña, y de agua todos llenos.
+
+ El agua es muy sabrosa, clara y fria,
+ Mas yendo ya la caña madurando,
+ Un gusano se engendra adentro y cria,
+ Y al cañuto el gusano horadando
+ Afuera mariposa parecia.
+ Con las alas comienza de ir volando,
+ Y por tiempo las pierde, y queda hecho
+ De forma de raton hecho y derecho.
+
+ Al tiempo que en la caña estan metidos,
+ A gente natural son nutrimento.
+ Frutos sabrosos son: mas ya salidos
+ A luz, causan dolor, pena y tormento,
+ Porque tornados ya y convertidos
+ En ratones, consumen el sustento;
+ Y privan muchas veces de la vida
+ Al natural, quitando su comida.
+
+ De veinte mil pasaron, naturales,
+ Que murieron á causa del estrago
+ Que hicieron aquestos animales:
+ Que en todo el Ubay dejaron pago
+ De planta, ni maiz, ni sementales,
+ Sin pasar por aquel tan crudo trago.
+ Dejando desta vez tan asolada
+ La tierra, que tardó de ser poblada.
+
+ No hay bruco, ni langosta perniciosa,
+ Ni erugo, ni otra plaga que yo entienda,
+ Que iguale á esta maldita mariposa,
+ Terrible, si comienza su contienda.
+ Así està desta plaga tan medrosa
+ La gente del Ubay, que viendo senda
+ Por do huir su tierra y nacimiento,
+ La dejan por tener algun contento.
+
+ Tambien hay otras cañas muy mayores,
+ (Del grueso son de un roble bien crecido)
+ En que se crian gusanos, y mejores.
+ De los unos y de otros he comido:
+ En muy poco defieren sus sabores.
+ Estando el uno y otro derretido,
+ Manteca fresca à mi me parecia,
+ ¡Mas sabe Dios el hambre que tenia!
+
+ En los mojos de aquestas cañas vimos,
+ Con agua bien sabrosa, mas gusanos,
+ Ni dentro ni de fuera los sentimos
+ En toda la montaña ni en los llanos.
+ Las cañas por cumbreras las pusimos,
+ Con tener otros palos muy cercanos,
+ Mas no habia que temer, que la corteza
+ Tenian de terrible fortaleza.
+
+ Es tanta la espesura de las cañas,
+ A dò las hay, que es cosa de gran grima:
+ Y aunque dentro se crian alimañas,
+ Estan tan encerradas como encima.
+ Quien á cortar va cañas, por mil mañas
+ Que tenga, á las veces se lastima,
+ Con puas, con espinas, con abrojos,
+ Y el mal sale mil veces à los ojos.
+
+ Mas ya estoy enfadado en este canto,
+ ¡Cuanto mas lo estarà quien le leyere!
+ Degemos de contar cosas de espanto,
+ Volver quiero á D. Pedro. Quien quisiere
+ Las mudanzas saber y crudo llanto
+ De fortuna, y de aquel que las siguiere,
+ Con mucha atencion lea diligente
+ El canto lastimoso aquí presente.
+
+
+
+
+CANTO CUARTO.
+
+ _En que se trata de la mas cruda hambre que se ha visto entre los
+ cristianos, la cual padecieron los de D. Pedro de Mendoza en Buenos
+ Aires, y como se pobló el Argentino._
+
+
+ Lo que ha sido muy justo y bien ganado
+ Muchas veces se pierde, como vemos:
+ Pues de lo que con mal se ha grangeado,
+ Que se pierda y el dueño esperaremos.
+ Don Pedro de Mendoza fué soldado
+ Cuando hubo disencion entre Supremos,
+ Y al tiempo de pillar hinchò la mano;
+ Mas todo su trabajo salió en vano.
+
+ Borbon perdió la vida; Juan de Urbina
+ Entrò en Roma cantando la victoria:
+ De aqueste asalto y saco, y grande ruina
+ D. Pedro enriquecido, en vana gloria,
+ A D. Carlos pedia la Argentina
+ Provincia, pretendiendo su memoria
+ Levantar en conquista de paganos,
+ Con dinero robado entre romanos.
+
+ Como fuese de suyo gran guerrero,
+ Viéndose de riquezas abastado,
+ Ofrecióse à gastar mucho dinero,
+ Y el Rio de la Plata ha demandado.
+ Don Carlos, en valor claro lucero,
+ El título le da de Adelantado;
+ Y asì hizo una gruesa y rica armada,
+ De gente muy lucida y extremada.
+
+ Dos mil soldados salen de Castilla,
+ Sin gente de la mar y marineros.
+ Juntáronse en alarde allà en Sevilla,
+ Y viendo tan lucidos caballeros,
+ Salian á los ver á maravilla
+ Tan apuestos à punto de guerreros:
+ Mas dicen: "pues se van estos soldados,
+ Recemos los oficios de finados."
+
+ Al fin salió de España aquesta armada
+ Muy rica, muy hermosa y muy lucida;
+ De todos adherentes abastada,
+ Aunque hubo despues hambre muy crecida.
+ La gente que embarcó era extremada,
+ De gran valor, y suerte muy subida,
+ Mayorazgos è hijos de Señores,
+ De Santiago y San Juan comendadores.
+
+ Es Maestre de Campo un caballero
+ Juan Osorio, que es hombre muy valiente,
+ Tambien va Juan de Oyolas el guerrero,
+ Medrano, Salazar, Lujan prudente.
+ Otros muchos que van decir no quiero,
+ Que cada cual bien puede ser regente:
+ Mas Osorio entre todos se señala,
+ Y en todo lleva à todos palma y gala.
+
+ A Neptuno y sus ondas carniceras,
+ Se entregan invocando à Santiago.
+ Las naves van corriendo muy lijeras,
+ Rompiendo con gran furia el ancho lago.
+ ¡O lastima, y angustias lastimeras,
+ Horrendo, y gran temor, ó crudo trago!
+ Que tan brava tormenta se levanta,
+ Que el mas fuerte y bizarro mas se espanta.
+
+ D. Pedro con buen celo y pecho pio,
+ En Dios pongamos, dice, la esperanza,
+ Y pues es para mas su poderío,
+ El nos darà muy breve mar bonanza,
+ Los pilotos con grande desvarìo,
+ Dicen que la tormenta va en pujanza:
+ El tríste marinero con gran pena,
+ No acierta al aparejo ni á la antena.
+
+ Iza el trinquete, amaina la mesana,
+ Aferra ese timon que imos perdidos;
+ A la bomba, à la bomba muy de gana,
+ Que seremos de presto sumergidos,
+ Cual llama San Lorenzo, cual Santa Ana,
+ San Telmo dicen otros afligidos,
+ Otros San Nicolas, que puso quilla
+ Y costado, de nos tenga mancilla.
+
+ El sexo feminil y lacrimoso
+ Levanta hácia el cielo vocería.
+ Con la furia del viento tan furioso
+ La una nave de otra se desvía;
+ Mas volviendo la mar en su reposo
+ Conviertese el dolor en alegría,
+ Y llegan á Canària muy ufanos,
+ Dò toman tierra, y salen muy galanos.
+
+ Despues de haberse aquí ya refrescado,
+ A proseguir tornaron su viage.
+ Habiendo ya diez dias navegado,
+ Hallàronse muy cerca del parage
+ De las islas, y Cabo que es llamado
+ _Verde_; enfermo asiento y estalage;
+ Cansados del sañoso y largo lago,
+ Tomaron la que dicen de Santiago.
+
+ No estaba en este tiempo tan poblada,
+ Como al presente está de Lusitanos:
+ No está mucho la costa desvíada,
+ Poblada de valientes Africanos:
+ De color negra y son muy tisnada,
+ Los que mas á Cabo Verde son cercanos,
+ Y tienen en comun carniceria,
+ De los negros haciendo anotomía.
+
+ Tomòse de estas islas bastimento,
+ Tambien se refrescaron los soldados,
+ Y diòse con presteza vela al viento,
+ Los ánimos de todos bien osados.
+ Mas ¡Ay dolor! cuan presto à mas de ciento
+ De poco prestarà ser esforzados,
+ Que la hambre pasando de la zona
+ A roso ni velloso no perdona.
+
+ Con pròspero nordeste favorable
+ Camina alegremente nuestra armada,
+ Y el mar mas sosegado navegable,
+ La lìnea en breve tiempo fué pasada
+ Con viento en popa próspero y amigable,
+ De Cabo Frio la punta ya doblada,
+ En costa del Brasil tierra tomaron,
+ Y aun isla Santa Bàrbara nombraron.
+
+ Del gran Carlos las armas le pusieron
+ Y posesion por él allì tomando,
+ Y luego su viage prosiguieron,
+ Y en el puerto de Vera le encerrando,
+ Bien comiendo alegres estuvieron.
+ Continuò por la playa mariscando,
+ Que hay en aquel puerto grande suma
+ De hermosos pescados como espuma.
+
+ Estando pues aquí, ha comenzado
+ El demonio sus cosas tan usadas;
+ Salazar que con otros se ha juntado
+ A Juan de Osorio dan de puñaladas.
+ Envidia y cobardia lo han causado,[47]
+ Por ser las obras dèl tan señaladas:
+ A don Pedro hicieron que creyese
+ Que le iba en esta muerte el interese.
+
+ Al principio el error, aunque pequeño,
+ Grandìsimo se hace al fin y cabo.
+ Era este caballero halagüeño
+ Con todos; y en aquesto mas le alabo,
+ Que en verle sacudido y zahareño
+ Con nobles, de lo cual le desalabo:
+ Que al mas pobre soldado en mas tenia,
+ Que diez de presumpcion de hidalguia.
+
+ Fué causa, segun dicen, esta muerte
+ Tan fuera de razon, contra justicia,
+ Del funesto suceso, horrible, y fuerte
+ Del infeliz D. Pedro y su milicia.
+ Que echada esta envidiosa y cruda suerte
+ Con tanta cobardía y gran malicia,
+ Comenzò à castigar Dios el armada,
+ Con un grave flagelo y cruda espada.
+
+ Desde que empieza el mundo está sabido
+ El castigo que hace Dios eterno;
+ Por vista de los ojos conocido,
+ Está cuando la estima el Sempiterno:
+ La muerte del que es justo y bien creido,
+ Tenemos la castiga con infierno:
+ Que la sangre de Abel el inocente
+ Clamando está ante Dios omnipotente.
+
+ Al fin de aquesta isla se ha pasado,
+ Con algunos descuentos que no digo,
+ Y el Rio de la Plata se ha tomado,
+ Y el puerto San Gabriel de desabrigo.
+ De allí luego pasóse al otro lado,
+ A Buenos Aires, que es de mas abrigo,
+ A dó fué el lastimoso acabamiento,
+ De tanta bizarria, cual yo cuento.
+
+ De ver era salir en aquel llano
+ Al soldado valiente y caballero,
+ De sedas y brocado muy galano,
+ A guisa y parecer de perulero.
+ Salìa con contento muy ufano,
+ Y hasta el pobrecito marinero
+ Aquella bella tierra contemplaba,
+ Y à España no volver jamas juraba.
+
+ A Juan de Oyolas hubo despachado
+ Don Pedro el rio arriba, porque asombre
+ Al indio. Va con èl un buen soldado,
+ Llamado Salazar, valiente y hombre.
+ Don Pedro en este tiempo hubo enfermado
+ Del morbo, que de Galia tiene nombre:
+ Con miedo de morirse en aquel rio,
+ A Castilla se vuelve en un navío.
+
+ Volvia, pues, D. Pedro en su viage
+ A España sin haber puerto tomado:
+ Empero á vueltas ya de aquel parage,
+ Que llaman las Terceras, ha acabado.
+ Asì no gozó bien ni su linage,
+ El tesoro que en Roma habia pillado.
+ Dichoso el que atesora allá en el cielo,
+ Que es burla atesorar acà en el suelo.
+
+ Quedò por Capitan y por Teniente,
+ Y en muerte sucesor de aquella tierra,
+ Oyolas, que fué arriba con la gente:
+ Acà Francisco Ruiz hace la guerra
+ En Buenos Aires, y anda diligente,
+ Mas poco le aprovecha, que la perra
+ Pestífera cruel hambre canina,
+ A todos abandona y los arruina.
+
+ La gente ya comienza à enflaquecerse,
+ Las raciones se acortan cada dia,
+ No puede el padre al hijo socorrerse,
+ Que cada cual su muerte mas temia;
+ Y aunque es muy natural el condolerse,
+ Y cada cual del otro se dolia,
+ Empero mas su vida procuraba,
+ Y caridad de sì la comenzaba.
+
+ Un hecho horrendo, digo lastimoso,
+ Aquì sucede: estaban dos hermanos;
+ De hambre el uno muere, y el rabioso
+ Que vivo està, le saca los livianos
+ Y bofes y asadura, y muy gozoso
+ Los cuece en una olla por sus manos,
+ Y còmelos; y cuerpo se comiera,
+ Si la muerte del muerto se encubriera.
+
+ Comienzan à morir todos rabiando,
+ Los rostros y los ojos consumidos:
+ A los niños que mueren sollozando
+ Las madres les responden con gemidos.
+ El pueblo sin ventura lamentando,
+ A Dios envia suspiros doloridos:
+ Gritan viejos y mozos, damas bellas,
+ Perturban con clamores las estrellas.
+
+ Es hambre enfermedad la mas rabiosa
+ Que puede imaginar ningún cristiano:
+ La mano està temblando temerosa,
+ No quisiera de tal ser escribano.
+ Mi Dios, por vuestra sangre tan preciosa,
+ Libradme de este azote, que el tirano
+ Que llegaba à tentaros, bien sabia
+ Que es grave mal la hambre en demasia.
+
+ Fuè cierto celebrada allí su saña,
+ De aquesta matadora sin medida,
+ Con tanta crueldad y tan estraña,
+ Que no podrá de alguno ser creida,
+ No hizo ella jamàs tal otra hazaña
+ En Roma, ni en Judea referida,
+ Como esta: de dos mil que se contaron,
+ Con la vida doscientos no escaparon.
+
+ No quiero referir estrañas cosas
+ Causadas de esta perra y vil tirana,
+ Que bien pudiera yo muy dolorosas.
+ Una muger habia, llamada Ana,
+ Entre otras damas bellas y hermosas;
+ Tomò paga del cuerpo una mañana,
+ Forzada de la hambre, y hecha iguala,
+ Al pretensor envia en hora mala.
+
+ Era el galan pretenso un marinero,
+ El precio una cabeza de pescado;
+ Acude à la posada muy ligero,
+ Y viendo que la Dama le ha burlado,
+ Al capitan Ruiz, buen justiciero,
+ De la dama se habia querellado;
+ El cual juzga que cumpla el prometido,
+ O vuelva lo que tiene recibido.
+
+ Maldito seas, juez, si no quisieras
+ Mirar á nuestro Dios omnipotente,
+ Y de esto à buen juzgar te conmovieras,
+ Y à quitar el pecado subsecuente
+ Por evitar la muerte, lo hicieras.
+ Que claro està que el casto y continente
+ Mejor pasa la hambre que el vicioso,
+ Y dado al vicio y acto lujurioso.
+
+ Sabemos, semejante á esta bajeza,
+ Que causa otras dos mil esta traidora,
+ Que aunque dice el refran, que no es vileza,
+ Y ser con nuestro Dios merecedora
+ Creemos la virtud de la pobreza:[48]
+ Sin su favor la perra es causadora,
+ De hambre, que es un mal tan sin medida,
+ Que darà el padre al hijo por la vida.
+
+ Mas volvamos á Oyolas y su gente,
+ Que sube el rio arriba muy gozoso.
+ El puerto Paraguay, que es al presente,
+ Hallaron del caribe belicoso.
+ Poblado estaba aquì el fuerte y valiente,
+ Yanduazubì, en la tierra poderoso
+ Capitan, y cabeza que regía,
+ Y toda la comarca le temia.
+
+ Aqueste fuè en favor de los cristianos,
+ Y hizo à Salazar que allí poblase.
+ Oyolas pasò el rio y los pantanos,
+ Diciendo á Salazar que le aguardase.
+ Llegó donde hinchó muy bien las manos,
+ Mas Dios no fué servido que tornase;
+ Que Salazar no cumple el prometido,
+ Por dó el pobre de Oyolas se ha perdido.
+
+ El Paraguay arriba poco trecho
+ Habia Juan de Oyolas navegado;
+ Saltó en tierra, y camina bien derecho
+ La vuelta del Perú, y bien cargado
+ De plata, y à su gusto satisfecho,
+ Volvió dò à Salazar habia dejado
+ Con barcos y navios esperando,
+ En tanto que la tierra iba talando.
+
+ Salazar como viese que tardaba,
+ Bajóse al Paraguay dó ya dijimos,
+ El gran Yanduazubi-Rubicha estaba[49]
+ Con el gran Lambaré; y entrambos primos
+ Le dicen, de lo cual mucho gustaba,
+ "En tanto que nosotros dos vivimos,
+ Ayuda te daremos como à hermano,
+ A tí y todo nombre de cristiano."
+
+ En esto vuelve Oyolas diligente
+ Con plata, mas no halla los navios.
+ El hecho viendo el indio derrepente,
+ La carga de la plata deja y lios,
+ Y acude contra Oyolas y su gente:
+ No puede escabullirse, que los ríos
+ Estan delante de él, y asì murieron
+ El pobre, y los demas que con él fueron.
+
+ Los indios, que esta gente aquí mataron,
+ Payaguaes se dicen, belicosos:
+ A muchos en mi tiempo cautivaron,
+ Y yo tambien lo fuì de estos furiosos.
+ Salazar, y los otros que bajaron
+ Poblaron en el puerto muy gozosos.
+ Las familias aumentan con sus hijos,
+ Y se entregan à dulces regocijos.
+
+ El guaranì se huelga en gran manera
+ De verse emparentar con los cristianos:
+ A cada cual le dan su compañera
+ Los padres, y parìentes mas cercanos.
+ ¡O lástima de ver muy lastimera,
+ Que de aquestas mancebas los hermanos,
+ A todos los que estan amancebados,
+ Les llaman hoy en dia sus cuñados.
+
+ A tal tèrmino llega aquesta cosa,
+ Que cada cual vivia à su albedrio;
+ Aquel que india tenia mas hermosa,
+ Se juzga por mejor, y de mas brio.
+ Y en siendole la india enfadosa
+ Libello de repudio con desvio
+ Concede, y toma á otra _mazacára_,
+ Que manceba la llama á la clara.
+
+ Mazacàra es un pece muy sabroso,
+ Y tanto que los indios cosa rica
+ Le dicen, por ser pece tan gustoso;
+ Y el nombre de este pece el indio aplica
+ Al amiga que tiene, deseoso
+ De siempre la gozar, que significa
+ Mazacàra la cosa que es amada,
+ Que no enfada por ser muy estimada.
+
+ No habia en este caso alguna enmienda,
+ Por ser en general costumbre mala,
+ Que aquel que convenia poner la rienda,
+ Sin guarda de excepcion todo lo tala;
+ Aprenden de la escuela y de la tienda
+ En esto los demas todos de Irala;
+ Que aunque era en muchas cosas concertado,
+ En esto de la carne desfrenado.
+
+ Y el mal era mayor y mas crecido:
+ Que los gobernadores se han jactado
+ De tener mazacàras; y ha venido
+ A terminos la cosa, que tratado
+ Con ellas han, é hijos han tenido
+ En público, y por suyos los han criado.
+ ¡Ved los pequeños tal que documento
+ Habian de tomar de tal descuento!
+
+ Cuanto convenga en tierra, cuando es nueva,
+ Sembrar buena semilla, labradores,
+ Era en los principios à dar prueba
+ De virtud y bondad, predicadores.
+ El dicho del poeta lo comprueba;
+ Que el vaso en que una vez echan licores
+ Guarda bìen el sabor siendo reciente:
+ Así ni mas ni menos es la gente.
+
+ Estando pues el pueblo muy ufano
+ Al gusto, y paladar de su medida,
+ Juzgaron por consejo bueno y sano
+ A Irala obedecer toda su vida.
+ Sobre esto muchos dicen ser tirano:
+ Serà bien esta cosa conocida.
+ De todo aquel curioso que leyere,
+ El canto que tras este se siguiere.
+
+ Que yo no he de juzgar aquì sus hechos,
+ Decir lo bueno y malo me conviene.
+ Confieso que hizo Irala mil provechos,[50]
+ Por dó en aquella tierra fama tiene.
+ Algunos perseguidos y deshechos
+ Por él fueron, y quiera Dios no pene
+ En pago de sus culpas, y los males
+ Que hizo á Diego de Abreu y leales.
+
+ Mandando, pues, la tierra como digo
+ Irala, y Buenos Aires despoblado,[51]
+ Cesado habia la hambre, y mucho trigo
+ Tenian, y otras cosas que han sembrado.
+ A la Asumpcion se suben al abrigo,
+ Los unos y los otros se han juntado:
+ Que la virtud estando bien unida
+ Mas fuerte vemos que es que desparcida.
+
+ Estando así, cualquiera procuraba
+ Hacer casas, estancias y hacienda:
+ Y aunque la dulce España deseaba,
+ Y mas el que tenia alguna prenda,
+ El imposible visto, trabajaba
+ Cualquiera, por no haber plaza ni tienda:
+ Por donde todos eran labradores,
+ Monteros, hortelanos, pescadores.
+
+ D. Carlos V. en esto ha proveido
+ Por su Gobernador y Adelantado,
+ A Cabeza de Vaca, que ha salido
+ De allá de la Florida, donde ha estado
+ Cautivo de los indios, y metido
+ La tierra adentro à fuerza de su grado.
+ Diremos de èl despues, en entretanto
+ Cesemos hasta ver el quinto canto.
+
+
+
+
+CANTO QUINTO.
+
+ _En este canto se dice como vino Alvar Nuñez Cabeza de Vaca al Rio
+ de la Plata, y de su prision y trabajos que de ella sucedieron, y
+ del gran Moxo, Señor del Paytití._
+
+
+ Segura vida llaman la pobreza,[52]
+ Y de santos, de santas es amada;
+ Tambien la Magestad y sacra Alteza
+ Amándola, le dió suerte estimada.
+ Aquel que en poco tiene la riqueza
+ Por cierto vive vida sosegada;
+ Y el que con su pobreza se contenta
+ Mas rico es que el que tiene mucha renta.
+
+ Las guerras y las grandes disenciones
+ El interes las causa, como vemos.
+ Motines y revueltas, rebeliones,
+ ¡Qué de mal por la plata padecemos!
+ Autores de las santas religiones,
+ Que amastes la pobreza por extremos,
+ Decid, ¿no es mas segura la pobreza,
+ Pues por ella gozais de la riqueza?
+
+ Cualquiera en la Asumpcion está gozoso,
+ Con solo su comer vive contento:
+ No andaba por la plata codicioso:
+ Metido en su morada y aposento
+ Labrado, muy pulido, muy costoso,
+ Sin curar de tapiz ó paramento.
+ Y al fin por interes la furia ingrata,
+ Discordia, su contento desbarata.
+
+ ¡Qué fuera si tuvieran plata y oro!
+ Que aquesto mas conmueve en esta vida.
+ Que al fin aquel que tiene gran tesoro
+ Procura su contento sin medida,
+ Aqueste fin le fuerza el triste lloro,
+ Y llanto al navegante en su corrida,
+ Y aquesta á veces causa en este mundo
+ A muchos que desciendan al profundo.
+
+ Mas oro, y plata es lo que lo vale:[53]
+ Y bien es honra, mando, poderío,
+ Cualquiera de estas cosas equivale,
+ Y trae al retortero, al albedrio.
+ Que aunque no sea forzada, empero sale
+ La voluntad de madre como rio,
+ Y lleva á la razon tras sí rendida,
+ Y á su diccion y gusto sometida.
+
+ Al fin, pues, interes les fuerza tanto
+ En la Asumpcion sin plata ni dinero,
+ Que su placer se vuelve en triste llanto,
+ Los cuellos entregando al carnicero.
+ Pensaron de salir de un gran quebranto,
+ Y dieron en un hondo sumidero:
+ Como verá cualquiera que esté atento,
+ A la historia presente que yo cuento.
+
+ Habiendo aquel que al mundo dió de mano
+ En trueco del eterno y gran reposo,
+ Dejándole primero todo llano
+ Y en paz, al heredero muy dichoso,[54]
+ Juzgado por consejo bueno y sano,
+ De dar hombre valiente y belicoso,
+ Al Argentino envia Adelantado,
+ Que Cabeza de Vaca fué nombrado.
+
+ Del cual su armada á prisa abastecida
+ De todo el necesario, y sus pertrechos,
+ De la ciudad de Cádiz fué partida,
+ Y á las Canarias llegan bien derechos.
+ Los mas de todos es gente lucida,
+ Algunos con insignias en los pechos,
+ De nobles y lutrosas encomiendas,
+ Y muchos de valor y grandes prendas.
+
+ Pasada la famosa y gran Canarìa,
+ En Cabo Verde, que es de Lusitanos,
+ Entraron; y aunque era tan contraría
+ Entonces su nacion á Castellanos,
+ No le fué á la nuestra allí adversaria,
+ Que á todos los reciben como á hermanos:
+ Que al fin la diferencia es de tal guisa,
+ Que para las mas veces todo en risa.
+
+ Despues de haberse aquí ya refrescado,
+ La gente del armada muy gozosa,
+ Con algun bastimento que ha tomado
+ Se embarca, por le ser muy deseosa
+ La fin de su viage comenzado,
+ Juzgándole por cosa provechosa:
+ Que vemos que cualquier descubrimiento
+ Es al tono de boda ò casamiento.[55]
+
+ La Torrida, que alguno inhabitable
+ Escribe, traspasaron derrepente.
+ No ser en todo tiempo navegable
+ Sabemos, que el sol hiere crudamente.
+ Un viento hace á veces amigable,
+ Navégase con él al occidente:
+ Despues de aquesta tórrida doblada,
+ Está casi ya hecha la jornada.[56]
+
+ La costa del Brasil reconocida,
+ Y un isla, Santa Bárbara, tomada.
+ Por la insignia imperial que de corrida
+ Allí fué por D. Pedro bien fijada,
+ Conocen que su armada fué surgida
+ En ella, mas tocando de pasada,
+ El rumbo enderezaron muy aína
+ Al isla dicha Santa Catalina.
+
+ De aquí el Gobernador ha despachado
+ Con gente que descubran el camino,
+ A Dorantes de Bejar, buen soldado;
+ El cual fué, y con presteza mucha vino.
+ Noticia del camino cierta ha dado;
+ Por donde caminando con buen tino,
+ La tierra adentro entraron muy gozosos,
+ Mas de los naturales recelosos.
+
+ No quiero referir la gran miseria,
+ Trabajos, infortunios que sufrieron
+ En aqueste camino, y su lazeria,
+ Y hambre y sed que todos padecieron.
+ Pues vemos no murió en aquella feria
+ Alguno de trecientos que allá fueron.
+ Que aquesto de las hambres y su queja,
+ Solo á Mendoza y á Zárate se deja.
+
+ En tanto que Alvar Nuñez caminaba
+ Al Paraguay con guias muy derecho,
+ Su gente con salud toda llevaba
+ A manos el camino de indios hecho.
+ Sabido por Irala que llegaba,
+ Con maña, que la usaba en su provecho,
+ Envia á cierta gente de corrida,
+ Que el parabien le dén de su venida.
+
+ Sobre cuarenta el quinto año corria,
+ Cuando el buen Alvar Nuñez ha llegado,
+ Y no el cuarenta y siete se cumplia,
+ Cuando se vé de grillos rodeado.
+ La causa de este mal y tirania,
+ Y de caer el pobre de su estado,
+ Envidia fué, que suele, dó se ofrece,[57]
+ Aquello combatir que mas florece.
+
+ Llegado al Paraguay se determina
+ De ir el rio arriba descubriendo,
+ Y sin hallar noticia de oro ó mina,
+ Con barcos y navíos fué subiendo.
+ Trecientas y mas leguas pues camina,
+ Hasta saber de plata: pero viendo
+ Que la rabiosa muerte andaba suelta,
+ Por no perder su gente dió la vuelta.
+
+ San Fernando se dice este parage,
+ Dó se tuvo notícia de riqueza:
+ Mas era tan enfermo el estalage,
+ Que cobran los soldados gran tibieza.
+ Dejaron á esta causa su viage,
+ Que promete sacarlos de pobreza:
+ Que la piel por la piel el mentiroso,
+ Nos dijo, que dá el hombre y el reposo.
+
+ Si la muerte no teme aquesta gente,
+ El Argentino fuera mas somoso
+ El dia de hoy, que nueva ciertamente,
+ Se tuvo aquí de un indio belicoso.
+ La plata y oro bello reluciente
+ Se ha visto, no es negocio fabuloso,
+ Que cántaros de oro á maravilla
+ Tenia aqueste indio y gran vajilla.
+
+ En una gran laguna este habitaba,
+ Entorno de la cual están poblados
+ Los indios, que á su mano él sugetaba
+ En pueblos por gran órden bien formados.
+ En medio la laguna se formaba
+ Un isla, de edificios fabricados,
+ Con tal belleza y tanta hermosura,
+ Que exceden á la humana compostura.
+
+ Una casa el Señor tenia labrada[58]
+ De piedra blanca toda hasta el techo,
+ Con dos torres muy altas á la entrada,
+ Habia del una al otra poco trecho.
+ Y estaba en medio de ellas una grada
+ Y un poste en la mitad della derecho,
+ Y dos vivos leones á sus lados,
+ Con sus cadenas de oro aherrojados.
+
+ Encima de este poste y gran coluna,
+ Que de alto veinte y cinco pies tenia,
+ De plata estaba puesta una gran luna,
+ Que en toda la laguna relucía.
+ La sombra, que hacia en la laguna,
+ Muy clara desde aparte parecía.
+ ¿Quien hay que no tomára una tajada
+ De la luna, aunque fuera de menguada?
+
+ Pasadas estas torres, se formaba
+ Una pequeña plaza bien cuadrada;
+ En el mayor estío fresca estaba,
+ Que de árboles está toda poblada,
+ Los cuales una fuente los regaba,
+ Que en medio de la plaza está sitiada,
+ Con cuatro caños de oro gruesos, bellos,
+ Que yo sé quien holgára de tenellos.
+
+ La pila de la fuente mas tenia
+ De tres pasos en cuadra su hechura:
+ De mas que de hombre mortal parecía
+ En talle, perfeccion y compostura.
+ En estremo la plata relucía
+ Mostrando su fineza y hermosura.
+ El agua diferencia no mostraba
+ De la fuente y pilar dó se arrojaba.
+
+ La puerta del palacio era pequeña,
+ De cobre, pero fuerte y muy fornida:
+ El quicio puesto, y firme en dura peña,
+ Con fuertes edificios guarnecida.
+ Seguro que del pelo y de la greña,
+ Del viejo del portero, que es crecida,
+ Pudieramos hacer un gran cabestro:
+ Oid pues del viejazo el mal siniestro.
+
+ Aquellos que por dicha ya han pasado
+ Por medio de las torres y coluna,
+ Habiendo las rodillas ya postrado,
+ Levantando los ojos á la luna,
+ Aqueste viejo así les ha hablado,
+ Con una muy feroz voz importuna,
+ Y dice: "A este adorad, que es solo uno
+ El Sol, y fuera dél otro ninguno."
+
+ En alto está un altar de fina plata,
+ Con cuatro lamparillas á los lados
+ Encendidas, y alguna no se mata,
+ Que estan cuatro ministros diputados.
+ Un sol bermejo mas que una escarlata,
+ Allí está con sus rayos señalados:
+ Es de oro fino el sol allí adorado,
+ ¿Mas hay de quien él sea deshechado?
+
+ Aqueste gran Señor de esta riqueza
+ El gran Mojo se dice, y es sabido
+ Muy cierto su valor y su nobleza:
+ Su ser, y señorío enriquecido
+ De sus vasallos, fuerzas, y destreza,
+ Por nuestro mal habemos conocido:
+ Que pocos tiempos ha que en cortas trechas,
+ Probamos la fiereza de sus flechas.
+
+ ¡A que no fuerzas, hambre detestada
+ Del oro, que los ánimos perdidos
+ Tras tí llevas con ànsia tan nefanda,
+ Que ciega las potencias y sentidos!
+ Con todo désque ven que la muerte anda
+ De priesa, con temor los doloridos,
+ Que habian emprendido este viaje,
+ Se vuelven para atras de este parage.
+
+ Volviendo pues la gente de su entrada,
+ Sucede en la Asumpcion una tormenta:
+ Dos hombres la levantan, que escusada
+ La tal ó motin es, si no lo inventa
+ El pecado, que cosa es muy usada.
+ Lebron el uno es, el otro Armenta:
+ Desde que el Gobernador preso tenia,
+ Muy bueno ha andado Armenta, les decia.
+
+ Sucede á prima noche el desbarate:
+ El pobre caballero está durmiendo.
+ Entrégales la puerta Juan Oñate,
+ Y así de golpe entraron con estruendo.
+ A voces dicen todos ser dislate
+ Que con la vida quede, que viviendo,
+ Habrá de causar mal, pues está cierto
+ El hombre no hablarà despues de muerto.
+
+ Rasquin con un arpon enarbolado
+ Le apunta amenazando que se diese.
+ De la cama se ha el pobre levantado,
+ Sin saber de este caso como fuese.
+ La espada con gran ánimo ha empuñado;
+ Mas ¿quien era posible resistiese
+ A tantos, pues que Hércules el griego
+ No pudo contra dos entrar en juego?
+
+ Irala astuto, sabio, cauteloso,
+ Del enfermo se hizo en este punto,
+ Y por quedar él libre y ganancioso,
+ Segun pude saber, y lo barrunto
+ A Cáceres agudo y bullicioso,
+ Le dice, con Venegas vaya junto,
+ Y Cabrera, del Rey tres oficiales,
+ Principio y causadores de estos males.
+
+ El pueblo conmovieron ignorante,
+ Y en odio le encendieron como brasa.
+ Acude á la prision, y en un instante
+ Le sacan muy asido de su casa.
+ Irala se ha hallado muy triunfante,
+ Que cierne, hiñe, y masa aquesta masa,
+ Y siendo el preso puesto en tal aprieto,
+ Por caudillo de todos es electo.
+
+ Comienza gobernando pues Irala
+ Su negocio á entablar, y aficionaba
+ A todos, y en mil cosas se señala,
+ Y al pobre con mas veras ayudaba.
+ Empero corta, abrasa, hiende, tala
+ Al que el contrario bando acompañaba:
+ De suerte, que el leal era tenido
+ Por hombre vil, infame y abatido.
+
+ A muchos ahorcó de los leales,
+ Diciendo que la tierra perturbaban.
+ A tal punto se vino, que los tales
+ En los montes y bosques habitaban.
+ Los que eran causadores de estos males,
+ Lo bueno de la tierra se gozaban;
+ Los otros hambreaban suspirando,
+ Y á Dios justa venganza suspirando.
+
+ Entre otros que prendió fuera Vergara,
+ Hermano de Ruy Diaz Melgarejo:
+ Y á aqueste sino huye le ahorcára,
+ Que voluntad no falta y aparejo.
+ Al otro con su hija le casára;
+ Ruy Diaz nunca fué de tal consejo,
+ Y así con los leales se ha huido,
+ Andando por los bosqués escondido.
+
+ Había Diego de Abreu tomado
+ La mano en señalarse con cuadrilla,
+ Contradiciendo á Irala por alzado.
+ Son Abrego y Ruy Diaz de Sevilla:
+ Consigo mucha gente han congregado;
+ Irala ha procurado de seguilla,
+ Y algunos los conmueve por regalo,
+ Y á muchos cuelga y pónelos de un palo.
+
+ Irala sale en esto con armada,
+ Y el rio arriba yendo bien se aleja;
+ Y porque la ciudad sea gobernada,
+ A D. Francisco de Mendoza deja.
+ Lazcano muy malvado de celada,
+ Con ánimo endiablado se le queja,
+ Diciendo no conviene que tuviese
+ Por un tirano el mando, y desistiese.
+
+ Y que él con los leales trataría,
+ Que en nombre del Gran Carlos se eligiese,
+ Y aquesto facilmente lo haría,
+ Sin que persona alguna lo impidiese.
+ Tratólo de tal suerte, que hacia
+ Que el triste D. Francisco le creyese:
+ Con este engaño y falso compellido,
+ Mendoza de su mando ha desistido.
+
+ Al punto que desiste luego viene
+ La gente de leales de los sotos,
+ Y el Abrego leal no se detiene,
+ Que espera de tener aquí mas votos:
+ El Lazcano malvado pues no tiene
+ Los filos del intento, malos votos,
+ Que con presteza á muchos sobornando,
+ Al Abrego procura dén el mando.
+
+ Malvado llamo á Lazcano yo en mi verso
+ Por ser causa primera de un gran daño,
+ Que nunca se perdiera el universo,
+ Por Mendoza mandar siquiera un año:
+ Que si buen celo tuvo al fin fué adverso
+ A Mendoza causando un mal tamaño,
+ Y al Abrego de muerte, y gran fatiga
+ A todos cuantos eran de la liga.
+
+ El Abrego por votos fuè elegido,
+ Que cédula real dispone de esto:
+ Y siendo ya del pueblo recibido,
+ Comienza de envidar todo su resto.
+ El Mendoza se vé tan afligido,
+ Y acaso le fué Abrego muy molesto,
+ Que no pudo sufrir verse burlado;
+ Y oid en lo que para este nublado.
+
+ Con sus pocos amigos, dicen, quizo
+ Tratar de recobrar con nueva traza
+ El mando. Mas este otro tiene aviso
+ Del caso, y con presteza dále caza:
+ Y préndele al punto de improviso,
+ Y la cabeza cortánle en la plaza.[59]
+ Al tiempo que cortar se la querian,
+ A sus hijos habló que allí venian.
+
+ A D. Diego el mayor habló primero,
+ Diciendo en alta voz: "Mira que seas
+ Vasallo de tu Rey, muy verdadero,
+ Porque en aqueste trance no te veas:
+ Y pues, hijo, tú ves como yo muero,
+ Así la gloria eterna tu poseas,
+ Que cures de vivir siempre de suerte,
+ Que no mueras tambien de aquesta muerte."
+
+ El presagio del padre, que moria,
+ Dejado por postrero testamento,
+ Al D. Diego de poco le servia,
+ Pues tuvo en Santa Cruz atrevimiento,
+ Y pagó en Potosí su tiranía.
+ Diré en otro lugar este alzamiento:
+ Al Abrego volvamos, que sabiendo
+ Que Irala vuelve, al monte vá huyendo.
+
+ Irala habiendo tiempo navegado
+ El Paraguay arriba con su gente,
+ Y al buen Nuño de Chaves despachado
+ A que salga al Perú muy diligente,
+ Se vuelve á la Asumpcion, que el que ha pecado
+ No puede asegurar jamás la mente:
+ Que no puede hallarse mejor ciencia,
+ Ni prueba, que le iguale á la conciencia.
+
+ Llegando á la ciudad al fin Irala,
+ Con grande regocijo es recibido;
+ De Mendoza la muerte le desala
+ El corazon, y entrañas le ha rompido.
+ Tras Abrego con priesa el monte tala,
+ Y á Escaso aquesta causa ha cometido:
+ Mas no le fué en el tiro de su mano,
+ Que un tiro que tiró no sale vano.
+
+ Al Abrego á prender Irala envia,
+ Porque él con los leales retirado
+ Andaba por los bosques á porfia,
+ Del remedio de España confiado.
+ El Escaso, que supo dó dormia,
+ Una noche le halla descuidado,
+ Y al blanco pecho apunta, y fué tan cierto,
+ Que el corazon le parte, y deja muerto.
+
+ Muchos de los leales desmayaron,
+ Por verse sin cabeza y perseguidos,
+ Y algunos al Irala se pasaron,
+ Y fueron con amor dél recibidos.
+ Los otros, que mas tiempo porfiaron,
+ Vinieron con dolor muy afligidos:
+ Que el nombre de leal era nefando,
+ Y en trisca le nombraban, y burlando.
+
+ A tal punto llegó el atrevimiento,
+ Del bando del Irala, que casando
+ Su hija con Vergara, por contento
+ Y placer, un soldado suspirando
+ En una farsa sale descontento,
+ Y roto y pobre, y otro preguntando,
+ Y él responde, diciéndole ¿quien era?
+ De los leales soy, que no debiera.
+
+ ¿Qué, de leales sois, le dice luego:
+ Mirad pues bien el pago que sacado
+ Habeis de esa contienda y triste juego,
+ Que tan contra razon habeis jugado?
+ Hermano, por ventura estais tan ciego,
+ Que no veis que es andar de pié quebrado:
+ El triste del leal dice temblando,
+ Hermano, lo que sé que estoy penando.
+
+ El valeroso Chaves caminaba
+ La vuelta del Perú donde ha salido,
+ Con trabajo sobrado que pasaba,
+ De gente que el camino le ha impedido.
+ A muchos fuertemente conquistaba,
+ Y á su diccion y mando ha sometido,
+ Rompiendo fuertes y altas palizadas,
+ Con obras muy heroicas y afamadas.
+
+ Conquistò los Chiquitos, que es frontera
+ Del gran Mojo, Señor de la Laguna:
+ Y entiendo que si mas adentro fuera,
+ A cuestas nos sacára la coluna;
+ Y Hércules segundo Chaves fuera,
+ Y por mas le imitar, el sol y luna
+ A cuestas sustentára, como al cielo
+ El otro, por le dar á Atlas consuelo.
+
+ Al fin salió al Perú, donde ha hallado
+ Al licenciado Gasca el venturoso.
+ Despues de su negocio relatado,
+ Procura de volverse muy gozoso.
+ Un pueblo en el camino hubo poblado,
+ Por extender su fama deseoso,
+ Santa Cruz de la Sierra le nombraba,
+ Que el sitio al de su tierra semejaba.
+
+ A Cabeza de Vaca ya volviendo,
+ Lleváronle á Castilla aherrojado.
+ Agora que lo estoy aquí escribiendo
+ Me admiro, como nunca castigado
+ Aqueste caso fué, atroz y horrendo,
+ Y el gran levantamiento confirmado.
+ En mi tiempo yo ví se recelaba
+ El pueblo del castigo que esperaba.
+
+ Venegas y Cabrera, pues, al preso
+ Llevaron á Castilla, y lo entregaron
+ Al Consejo Real con gran proceso,
+ Y causas, que á su gusto fulminaron.
+ De aquestos dos el uno pierde el seso,
+ Al otro en breve tiempo lo enterraron,
+ El preso por sentencia fué privado
+ Del título y blason de Adelantado.
+
+ En su lugar habiendo proveido
+ A Sanabria el gobierno, va á Sevilla,[60]
+ Casóse, y el casamiento le ha impedido
+ Que no pueda salir ya de Castilla:
+ Que en breve se murió; y ha partido
+ Con el resto de gente y la cuadrilla
+ Que en armada Sanabria puesto habia,
+ Entregada á la mar, Doña Mencía.
+
+ Tomaron de la costa á San Vicente
+ Después á San Francisco, dó estuvieron
+ Algun tiempo viviendo alegremente.
+ Por tierra al Paraguay despues vinieron.
+ La mas de toda aquesta poca gente,
+ Que nombre del Socorro les pusieron,
+ De Estremadura son, dó influye Marte
+ De sus sacros tesoros tan gran parte.
+
+ Sanabria en Medellin nacido habia,
+ Con hijos y muger allí ha vivido,
+ Viudo ya una vez, Doña Mencía
+ En Sevilla por suerte le ha cabido.
+ Movida de su vana fantasía,
+ Con sus hijas de España se ha partido,
+ Con fin de las casar; y así sucede,
+ Que en la muger la honra vale y puede.
+
+ Tambien Diego Sanabria, el heredero,
+ Despues salió con gente en mala extrena;
+ Que erraron dos pilotos su rotero,
+ Y dieron en el puerto Cartagena.
+ En Potosí le ví hecho minero,
+ Mas nunca tuvo el pobre mina buena:
+ Busquemos una agora en otro canto,
+ Que ya cansa decir en este tanto.
+
+
+
+
+CANTO SEXTO.
+
+ _Viene Obispo al Paraguay. Muere Domingo de Irala. Eligen por
+ Gobernador á Francisco Ortiz de Vergara, y sale con el Obispo al
+ Perù._
+
+
+ Los hijos de este siglo, la Sapiencia
+ Nos enseña, que son muy mas prudentes,
+ Que no los muy dotados de inocencia,
+ Para el vivir y trato de las gentes.
+ Aquellos que no tienen tal prudencia
+ Perecen con dos mil inconvenientes,
+ Llevándoles ventaja los osados,
+ Astutos y sagaces y treznados.
+
+ Tan sábio era, y astuto y cauteloso
+ En su trato y vivienda nuestro Irala,
+ Que no tiene algun hombre dél quejoso,
+ Que á todos en amor parece iguala.
+ Con esto y con su pecho valeroso,
+ Contrasta cualquier mal, y suerte mala,
+ Y á su diccion y mando muy rendidos,
+ A sus contraríos tiene y sometidos.
+
+ En paz tiene la tierra, gobernando
+ Con gran sagacidad y señorío,
+ La gente rebelada castigando
+ Con fuerza, maña, y arte y poderío.
+ Los leales su causa ya juzgando
+ Por vana presumpcion y desvarío,
+ Por no tener de España nueva cierta,
+ Se le entran cada dia por la puerta.
+
+ Filipo el Sábio, rey muy poderoso,
+ Que en suerte el Nuevo Mundo le ha cabido,
+ Del aumento cristiano codicioso,
+ Al Paraguay obispo ha proveido,
+ Del órden Franciscano religioso,
+ D. Pedro de la Torre es su apellido:
+ Urue por General vá de la armada,
+ Que fué para este efecto congregada.
+
+ Apréstase el armada muy hermosa,
+ Y sale de San Lucar, y se entrega
+ A las ondas del mar brava y sañosa;
+ Y con un viento próspero navega.
+ Ha sido en su viage tan dichosa,
+ Que al Rio de la Plata presto llega,
+ Sin refriega de mar y sin tormènta,
+ Que al bueno Dios le ayuda y le sustenta.
+
+ Desde Castilla al Rio de la Plata,
+ Cuarenta dias solos se gastaban,
+ Y no echaba el piloto en ello cata,
+ Y el rio los navios embocaban.
+ El General, llegando, desbarata
+ De dos navios las obras que sobraban,
+ Hermosos bergantines quedan hechos,
+ Y en breve á la Asumpcion fueron derechos.
+
+ No quiero aquí tratar el gran contento
+ Que toda la ciudad ha recibido,
+ Ni menos la tristeza y el lamento
+ Del malo, que se vé ya sometido.
+ Y aunque esto de pasada yo lo cuento,
+ Muy bien fué en el suceso conocido,
+ Pues cualquiera rehusa ser mandado;
+ Que el buey suelto se lame por el prado.
+
+ Irala como vé que está con miedo
+ El triste del Obispo, y que la féria
+ Por él corre, contento, alegre y ledo,
+ Mudando muy en breve la materia,
+ Le dice, mi Señor, en cuanto puedo
+ Trabajo, que salgamos de lacéria,
+ Buscando si hay riquezas en la tierra,
+ Mas tengo gran trabajo con la guerra.
+
+ El santo del Obispo sonriendo,
+ Con un blando semblante respondia
+ A lo que Irala iba repartiendo,
+ Que ya su condicion bien conocia:
+ Bien á la propia suya resistiendo,
+ Porque de Irala mucho se temia,
+ Procura de sufrir, pues se vé solo,
+ Y todos contra él con fraude y dolo.
+
+ En esto de Castilla, ¡Dios eterno,
+ Cuan grande es, y cuan alta tu sapiencia!
+ Al Irala le envian el gobierno;
+ Mas sobreviene luego una dolencia,
+ Y no pudo durar solo un invierno:
+ Que el que con fraude obtuvo la potencia
+ Los veinticuatro años con tal daño,
+ No dura con derecho solo un año.
+
+ Despues de Irala muerto, se juntaron
+ En una iglesia todos, y eligieron,
+ De doce caballeros que nombraron,
+ Los cuatro, cuyos nombres escribíeron:
+ Por opuestos aquestos señalaron,
+ Los vecinos sus votos aquí dieron.
+ Salió Francisco Ortiz, el de Vergara,
+ Que con hija de Irala se casára.
+
+ Su hermano, que es Rui Diaz, habitaba
+ En Guayra en este tiempo, retirado
+ De Irala, que con él mal se llevaba:
+ Allí poblando se ha fortificado,
+ Y de allí con su gente conquistaba
+ Los indios, y en la tierra apoderado
+ Procura atravesar á San Vicente,
+ Con ánimo crecido y poca gente.
+
+ La costa del Brasil está temblando,
+ Sabiendo de Rui Diaz la venida,
+ Que piensan que se viene apoderando
+ De todo lo que halla de corrida:
+ Pues saben como ha andado conquistando,
+ Y que tiene la tierra así rendida;
+ Y no sabe que quiere Melgarejo:
+ Mas ved en que ha parado su consejo.
+
+ Allega á San Vicente, dó Cupido
+ Desembraza cruel su flecha dira,
+ Y hácele quedar preso y rendido
+ Al rostro angelical de Doña Elvira.
+ Quien indios y españoles ha vencido,
+ Vencido y muerto queda, porque mira.
+ ¡Y piensas tú, Cupido, no lo fueras,
+ Mirando á Doña Elvira de Contreras!
+
+ De Medellin saliò la dama bella,
+ De conocida, casta y gente clara:
+ Y aunque fué en hermosura linda estrella,
+ Fortuna se mostró con ella avara.
+ Procura el capitan luego con ella
+ Casarse, mas la muerte la llevára
+ Entonces, y no diera mala cuenta,
+ Causándose á si misma tanta afrenta.
+
+ Casóse en mal punto, y en hora mala,
+ Dios sabe lo que siento en escribillo.
+ Amor, que con lo bajo lo alto iguala,
+ La hace aficionarse á Juan Carrillo.
+ Cojélos Melgarejo en una sala,
+ Y como no es el caso de sufrillo,
+ Aunque la dama es tal, y el galan viejo,
+ A entrambos los ha muerto Melgarejo.
+
+ Entrando el capitan en su aposento,
+ Al adultero mató de una estocada:
+ La dama viene al grito con lamento,
+ La gente viene al grito alborotada:
+ Ayudanla á matar, ó crudo cuento,
+ ¡Qué no hay quien te defienda, desdichada!
+ Fenece la extremada hermosura
+ En el colmo de extrema desventura.
+
+ Vergara y el Obispo se han movido,
+ En esto de salir, que no debieran,
+ Al Perú: pero habiendo ya venido
+ A Santa Cruz, dó nunca ellos vinieran;
+ Allí les fuè por Chaves impedido
+ El camino: yo creo que si pudieran
+ Pasar, ellos pasáran; mas yo hallo
+ Que en propio muladar bien canta el gallo.
+
+ El Chaves á los Charcas va y camina,
+ Dejándose á los pobres muy llorosos.
+ Tras él salen despues, y de una mina
+ Llevaron grandes muestras muy gozosos.
+ Ensayase el metal, y plata fina
+ Se saca, que movió á los codiciosos;
+ Y entre ellos Juan Ortiz Pica, pensando
+ Ganar honra y dinero gobernando.
+
+ El licenciado Castro gobernaba;
+ Y vista la intencion del perulero,
+ Y que en aqueste caso el importaba
+ Por tener abundancia de dinero.
+ El gobierno argentino le encargaba
+ Quitándosele al pobre caballero:
+ El cual como se vido descompuesto
+ A Castilla se vino muy dispuesto.[61]
+
+ Matienzo el Presidente no repugna
+ En esto; que formando una quimera,
+ En el cuerno le pone de la luna
+ Al Argentino reino y su ribera:
+ Y dice, que no puede haber alguna
+ Provincia de riqueza en tal manera,
+ Cual esta; aunque rodeen todo el mundo
+ Entre el polo primero y el segundo.
+
+ Y aun dice un dicho necio, y he de decillo,
+ Pues ví con juramento yo afirmarlo,
+ Y prometí yo á muchos de escribillo,
+ Ni quiere mi Argentina aquí callarlo.
+ "Si fuera yo Filipo, á ese Turquillo[62]
+ Habia con España de dejallo,
+ Decia, por gozar de tanta tierra,
+ Tan bella y apacible, y tan sin guerra."
+
+ Con estos desatinos que decia,
+ Que muy grande aficion al Argentino
+ Mostraba el Presidente que tenia,
+ Procuran de volverse en su camino
+ El Obispo, y teniente que ponia
+ En su lugar Ortiz el zaratino;
+ Que es Cáceres, un hombre bullicioso,
+ Amigo de mandar y sedicioso.
+
+ El Juan Ortiz se parte para Lima,
+ Con título y blason de Adelantado:
+ De barras lleva hecha grande rima,
+ Que sabe Dios cual él las ha juntado.
+ Aquesto le causaba gran estima,
+ Y ser de todo él mundo respetado:
+ Que tanto de valor cualquiera abarca,
+ Cuanto tiene dineros en el arca.
+
+ De Lima se partió muy placentero
+ Por ver que le es fortuna favorable;
+ A Panamá camina muy ligero,
+ Con viento en popa suave y amigable
+ Allega á Panamá con su dinero,
+ Y en breve lo vereis muy miserable:
+ Que fé ninguna tengo, ni confianza
+ En fortuna, que es cierta su mudanza.
+
+ En nombre de Dios parte á Cartagena,
+ Y entrega su fortuna á una fragata.
+ El Francés esto tiene á dicha buena,
+ Que le ha sido la presa muy barata.
+ Encuéntrale, "y amaina vela, antena,
+ Le dice, y deja, amigo, aquí la plata,
+ Sino quieres dejar tambien la vida,
+ A vueltas de la plata aquí perdida."
+
+ Amainan á pesar vela y trinquete,
+ Rendidos del Francés y su pujanza,
+ Ni queda marinero ni grumete,
+ Que no pierda del todo la esperanza.
+ La vida á Juan Ortiz allí promete,
+ Mas pierde de la plata la confianza.
+ La vela dá el Francés, desque le quita
+ La plata, y con placer picando grita.
+
+ Quien vido á Juan Ortiz lo que hacia,
+ Pudiera no moverse á crudo duelo.
+ Los suspiros que daba los ponia
+ Con gran sentimiento allá en el suelo:
+ Sus carnes tan heladas las tenia
+ Como la pura nieve y duro yelo,
+ Y dice: "¡Cuan en breve aquí he perdido,
+ Lo que en tan largos años he adquirido!"
+
+ De mas de ochenta mil pesos pasaron
+ Los que el Francés sacó de aquesta feria.
+ En Cartagena amigos ayudaron
+ A Zarate á salir de su laceria:
+ Qué muchos de su mal se constritaron,
+ Por verle haber venido á tal miseria:
+ Que para asar, cocer, freir, decia,
+ Que en mucha cantidad barras tenia.
+
+ Con este desastrado desbarate,
+ Y desdichado fin y mal suceso,
+ A Castilla se viene el de Zarate,
+ Sin sacar de su plata un solo peso.
+ No teme que el Francés le desbarate:
+ Qué el pobre del ladron jamas es leso;
+ Mas antes caminando á su albedrio,
+ Delante del ladron canta vacio.
+
+ Llegado á España, el Rey le ha confirmado
+ Lo que Castro le dió, y por mas pago
+ A Zarate vereis ya señalado
+ En los pechos con cruz de Santiago.
+ Habiendo mucha gente congregado,
+ Se entregan al feroz y hondo lago.
+ Diráse en su lugar de aquesta armada,
+ Volvamos á la história comenzada.
+
+ Al Cáceres y Obispo revolviendo,
+ Llegan á Santa Cruz, que de la Sierra
+ Se llama; dó discordia, descogendo
+ Sus velas, ha causado tanta guerra
+ Entre los dos, que el odio ya creciendo,
+ Los huesos uno al otro desentierra,
+ Y mas que unas berceras en cantillo
+ Se tratan, que es vergüenza de escribillo.
+
+ De Santa Cruz salieron, procurando
+ Llegar al Paraguay con gran presteza;
+ Y aunque las dos cabezas caminando
+ Van juntos por la tierra de aspereza,
+ No van cosa ninguna conversando,
+ Que en mala voluntad tienen firmeza.
+ Llegando á la Asumpcion muy brevemente
+ Lo que pasó dirá el canto siguiente.
+
+
+
+
+CANTO SEPTIMO.
+
+ _Llegan à la Asumpcion el Obispo y General. Prende el General al
+ Obispo, y despues el Obispo al General, y llevàndole á Castilla,
+ muere el Obispo._
+
+
+ Sentencia es celebrada, llana y clara,
+ Que todo hombre que anda en malos pasos
+ Al fin de la jornada siempre pára
+ En mal con desastrado fin y casos.[63]
+ Con el mando, poder, y con la vara,
+ El Cáceres echaba contrapaso,
+ Al santo del Obispo: mas tenia
+ Un provisor que mal los recibia.
+
+ Aunque el Obispo era mal sufrido,
+ No era codicioso de venganza.
+ Segovia, el provisor, no ha consentido
+ A Cáceres crecer en su pujanza;
+ Mas antes con un odio encrudecido
+ Le mete, como dicen, bien la lanza,
+ Tomando informaciones y testigos:
+ A Cáceres lo dicen sus amigos.
+
+ Un hombre, que Daroca se llamaba,
+ Que del Perú sacó en su compañía
+ El Obispo, en el pueblo publicaba
+ Contra el Obispo mal en demasía:
+ Mil cosas en escrito denunciaba
+ Al Cáceres, que bien las recibía:
+ Con que publican todos por estenso,
+ Que el bueno del Obispo está suspenso.
+
+ Al provisor metió en un aposento
+ El General, con grillos remachados,
+ El comer al Obispo y el sustento
+ Le quita; que no son hombres osados
+ A darle un jarro de agua, que al momento
+ El servicio y los indios son quitados:
+ Y por mayor baldon y mas afrenta,
+ Al Obispo le priva de su renta.
+
+ A Pedro de Esquivel, un caballero
+ De bella compostura y bella traza,
+ Amigo del Obispo y compañero,
+ (Por sola su pasion) le prende y caza.
+ Con el Obispo ser particionero
+ En su prisión afirma, y en la plaza
+ Le corta la cabeza, y en picota
+ La fija, y de traidor le reta y nota.
+
+ La traicion de Esquivel está fundada
+ En una informacion que ha fulminado,
+ En que el Obispo y él, de mano armada
+ Conciertan de prenderle: ha concertado
+ Que el triste del Obispo en su posada
+ Estè sobre fianzas encerrado.
+ En la iglesia el Obispo está rezando,
+ Y oid lo que está el malo publicando.
+
+ En pregon dice: "Pena de la vida,
+ A la Iglesia mayor nadie se atreva
+ Por hoy ir, porque es cosa conocida,
+ Que el Obispo intencion muy mala lleva.
+ Y pues que la tenemos ya sabida,
+ No habernos menester, dice, mas prueba."
+ Ayala su alguacil vá prestamente
+ Al templo para echar fuera la gente.
+
+ ¡O Marqués! destos casos escribano,
+ En dó toda maldad pura se encierra,
+ Secáriase primero aquesta mano,
+ Que escribiera escriptura mala y perra.
+ Mas ¡ay! como el juicio soberano
+ Para castigo tuyo envia á Guerra
+ Obispo, que poniéndote en cadena[64]
+ A tí, y tu hacienda lleva pena.
+
+ Al fin, pues, ya del templo consagrado,
+ Diciendo mil oprobios y baldones,
+ Y falsos testimonios del Prelado,
+ Por solos sus rencores y pasiones,
+ Expelen al cristiano arrodillado,
+ Haciéndole que salga á rempujones.
+ Forzándola á salir la puerta afuera,
+ Una dama hablò de esta manera.
+
+ ¡Pues no son poderosos los maridos!
+ Pidamosles las armas, y volvamos
+ Por la honra de Dios. Y con gemidos
+ Decía:--no conviene consintamos
+ Aquestos maleficios conocidos;
+ Y todas al prelado defendamos.[65]
+ Que mas vale morir honrosa muerte,
+ Que un mal disimular de aquesta suerte.
+
+ Poblado está de màrtires el cielo
+ Que por honra de Dios han padecido;
+ De su sangre està lleno todo el suelo,
+ Que infieles y tiranos han vertido:
+ Tomemos pues con esto gran consuelo,
+ Que Dios dà gloria à aquel que ha merecido.
+ Y pues sabemos que este es un tirano,
+ Volvamos por el nombre de cristiano.
+
+ Con sobrado valor y pecho osado,
+ Otra dàma hablò de esta manera:--
+ De aqueste lugar santo consagrado,
+ Nadie me hará salir de aquì afuera;
+ Ni consentir yo tengo que al Prelado
+ Agravien, sin que yo primero muera:
+ Que à mí, que soy su oveja, su fatiga,
+ A condolerme de ella bien me obliga.
+
+ A mis padres, hablando de Castilla
+ Y de santas histórias, tengo oido
+ De la sábia Judith, si sè decilla,
+ Que bien veis que en la tierra soy nacida;
+ Aquella grande hazaña y maravilla
+ Que hizo, por dò nombre ha merecido
+ Tan alto, que la Iglesia la pregona
+ Por dechado de fuertes y corona.
+
+ Holofernes soberbio, crudo, altivo,
+ Tenia la ciudad desta cercada;
+ Al nombre hebraico era muy nocivo
+ Con su fuerza, poder y cruda espada:
+ Estaba al punto ya de ser cautivo
+ El pueblo, y la ciudad desconsolada;
+ Judith de remediarla deseosa
+ Saliò por el ejército animosa.
+
+ La gente de Holofernes que la vido,
+ Al punto se la hubo presentado,
+ Diciendo, á buena parte hemos venido,
+ ¿Quien hay que no pelee muy de grado?
+ Al Holofernes bien le ha parecido,
+ Y cenando y bebiendo, se ha embriagado:
+ La noche sobreviene, y se dormia
+ Con el vino abundante que bebia.
+
+ Judith, que esta ocasion consideraba,
+ La cabeza le corta, y con secreto
+ Saliò con la criada que llevaba:
+ Librando de esta suerte del aprieto
+ A su pueblo, en que vió ella que estaba.
+ El prémio ha recibido, mas perfecto;
+ Y pues vemos que el prèmio ya nos llama,
+ Dejemos de nosotras grande fama.
+
+ El triste doloroso del Prelado
+ A su casa se vuelve, no cesando
+ De gemir y llorar muy congojado,
+ Por ver su oveja irse condenando.
+ Allí le hace estar emparedado;
+ Con barro las ventanas le tapando:
+ Fianzas dà el Obispo que estaria
+ En su casa, y que de ella no saldria.
+
+ Mas teniendo noticia que querian
+ Echarle de la tierra, se ha salido
+ Huyendo á media noche, y acudian
+ Algunos en su busca, dò escondido
+ Estaba, y los mosquitos le comian,
+ Que en toda aquella noche no ha dormido.
+ A su casa le vuelven, dó se queda,
+ En tanto que fortuna vuelve y rueda.
+
+ El Cáceres estaba tan furioso,
+ Tan altivo, soberbio y endiablado,
+ Que no tiene en sì mismo algun reposo,
+ Ni puede estar momento reposado.
+ Del Provisor estando receloso,
+ Por ver que era sagaz y redoblado,
+ Acuerda de embarcarle en un navìo,
+ Y él bajase así mismo por el rio.
+
+ Bajò con intencion de despacharle
+ Al Perú, por sacarle de la tierra;
+ Mas no halla manera de enviarle:
+ Por dó su voluntad en esto cierra,
+ Que dos ò tres procuren de fiarle:
+ Con esta condicion no lo destierra,
+ Mas suelto el Provisor del crudo lazo,
+ Sacude, como dicen, zapatazo.
+
+ Teniendo, pues, la causa fulminada,
+ Juntaron de mancebos gran canalla,
+ Que es gente para todo aparejada,
+ De españoles tambien parte se halla,
+ A quien noticia fuè del caso dada:
+ No hace Fray Francisco Ocampo falla,
+ Que aunque al principio fué de la otra parte,
+ Aquì lleva el guion y el estandarte.
+
+ En casa de Segovia se juntaron
+ De noche, con secreto sin ruido;
+ Entre todos allí se concertaron,
+ Y el caso fué de breve concluido.
+ Que Cáceres se prenda concertaron,
+ Y esperan á que sea amanecido.
+ Una vision al punto que amanece
+ Encima de la iglesia se aparece.
+
+ A mirar la vision los que salieron
+ A un patio dò el Segovia reparaba,
+ Un Angel relumbrando todos vieron,
+ Que parece una espada desnudaba.
+ Muchos aquesto mismo me dijeron;
+ Y el Angel parecia que amagaba
+ Con la espada desnuda que tenia,
+ Y golpes hàcia abajo sacudia.
+
+ El Cáceres venido pues à misa,
+ Entrò la turba multa muy derecha,
+ Echó à Càceres mano muy à prisa,
+ Y algunos de los suyos no aprovecha;
+ Que el negocio seguìa ya de guisa,
+ Que cada cual à puja mano le echa;
+ Y al fin preso le llevan muy de vuelo,
+ Sin dejarle llegar los pies al suelo.
+
+ Con voz del Santo Oficio y apellido
+ Le prenden, y eso suena su proceso:
+ En un punto se vé el pobre afligido,
+ Con miserable fin del mal exceso.
+ ¡Quien duda que estaba arrepentido,
+ En contemplar el triste aquel suceso!
+ Que el solo conocer su grave culpa,
+ Es lo que al pecador mas le disculpa.
+
+ Su pompa, presuncion, y bizarria,
+ Fenece con muy vìl abatimiento:
+ Que cosa cierta es que no podia
+ Para siempre durar su ensalzamiento.
+ Un negro que este Càceres tenia
+ Habiendo visto aqueste acaecimiento,
+ Tened dijo, Señor, la barba queda,
+ Que el mundo de esta suerte corre y rueda.
+
+ Teniéndole pues preso y arecado,
+ Nombrado otro teniente entra en consejo,
+ Y tratan quien lo lleve aprisionado
+ A España con presteza y aparejo;
+ Que vaya luego fuè determinado
+ El capitan Rui Diaz Melgarejo,
+ Que no se huelga poco de este hecho,
+ Y piensa sacar de ello algun provecho.
+
+ El Obispo tambien se determina
+ Con ànimo de ver à nuestra España:
+ Y aunque dicen algunos desatina,
+ Y que su ida á la tierra mucho daña,
+ Empero dicen otros que lo atina,
+ Porque él preso no use alguna maña,
+ Con que se suelte y libre de cadena,
+ Y cause al santo Obispo cruda pena.
+
+ El teniente que nombran se decia
+ Martin Suarez, noble caballero:
+ Al Càceres muy mucho aborrecia,
+ A asì en le desechar es el primero.
+ De presto un navichuelo componia,
+ Y puesto brevemente en astillero
+ Despacha al preso en este, procurando
+ Quedarse por señor, y gobernando.
+
+ Tambien en compañia fué ordenado
+ Que saliese Garay que lo desea:
+ Aquì tuvo principio, y ha probado
+ En la guerra muy bien y en la pelea;
+ Mas nunca supo ser considerado.
+ Su tiempo le vendrá, cuando se lea
+ El fin en que paró su desventura,
+ Por quererse seguir por su locura.
+
+ Saliò de la Asumpcion la caravela
+ Con otro bergantin acompañada,
+ Izan antenas, dan al viento vela,
+ La nave por el sur es gobernada.
+ Con el viento y corriente tanto vuela
+ Que en breve à S. Gabriel fuera llegada,
+ A dó se declaró para Castilla,
+ Con Cáceres, Obispo y su cuadrilla.
+
+ Garay el rio arriba se ha tornado,
+ Y puebla á Santa Fé ciudad famosa:[66]
+ La gente que está en torno ha conquistado,
+ Que es de ànimo costante y belicosa.
+ Los Argentinos mozos han probado
+ Allì su fuerza brava y rigurosa,
+ Poblando con soberbia y fuerte mano
+ La propia tierra y sitio del pagano.
+
+ Estando Santa Fé ya bien poblada,
+ Garay bajó à Gaboto por el rio,
+ Geronimo y su gente en la llanada[67]
+ Estaban, que venian con gran pio
+ De hacer en el rio su morada.
+ Garay no osa salir de su navio,
+ Aunque es de los de Córdoba rogado:
+ Del agua y de la tierra se han hablado.
+
+ Del una parte y de otra ha habido dones,
+ Los ánimos mostrando halagueños,
+ Empero por quitarse de pasiones,
+ No salen del batel los paragueños.
+ Partieron sin mostrar los escuadrones,
+ A nuestro parecer, torcidos ceños:
+ Mas dejan los de Còrdoba fijada,
+ Por señal una cruz de su llegada.
+
+ A Córdoba llegando el de Cabrera,
+ La nueva le ha llegado que ha venido
+ Abrego à gobernar, que no debiera,
+ Pues tan mal á los dos ha sucedido.
+ El Abreu como llega le prendiera,
+ Y preso su negocio ha fenecido;
+ De suerte, que quitandole la vida
+ Le deja su memoria obscurecida.
+
+ Garay quitó la cruz de aquel asiento,
+ Dó quedó por Cabrera levantada,
+ Que sabe que es su intento y fundamento
+ Dejar la posesion allì tomada.
+ Con esto, él y su gente con contento
+ Se vuelven à su asiento, y su morada,
+ Que es dicho Santa Fé, tierra muy llana,
+ Y à Tucuman y Córdoba cercana.
+
+ El Obispo al Brasil en breve llega
+ Con su preso, y la gente, aunque temieron
+ En golfo y alta mar la gran refriega,
+ En San Vicente alegres pues surgieron,
+ A dò al preso el Obispo da y entrega
+ A gentes, que encerrado le tuvieron:
+ El cual de la prision se ha escabullido,
+ Y anduvo algunos dias escondido.
+
+ De à poco, precediendo excomuniones,
+ El Càceres ha sido descubierto,
+ Y puesto en un navio con prisiones,
+ Para Castilla sale de aquel puerto.
+ De enfermedad, congojas y pasiones,
+ Fray Pedro de la Torre ha sido muerto,
+ Dejando grande fama en San Vicente,
+ De grande religioso y continente.
+
+ Muy pùblico en la costa se decia,
+ Que al tiempo que murió aqueste prelado
+ La pieza y aposento mucho olia,[68]
+ Y el sepulcro dó fuera sepultado.
+ Aquel que en la mortaja le envolvia,
+ Conjuramento lo ha testificado,
+ Y así lo dicen hoy los lusitanos,
+ Que muerto, bien le olian pies y manos.
+
+ Ya Juan Ortiz de Zàrate está dando
+ Gran priesa, y que me acuerde que ha partido,
+ Me dice, y que ya viene navegando;
+ Que cumpla lo que tengo prometido.
+ De solo me acordar ya está temblando
+ La mano; que en pensar que he padecido
+ Calamidad tan grande y tal miseria,
+ Temor tengo de verme en otra feria.
+
+ Y así por no acordarme de tal llanto,
+ De tan crudo dolor y triste suerte,
+ Quisiera fenecer con este canto,
+ Que dudo que mi pluma bota acierte.
+ Que puesta la memoria en el quebranto,
+ Cuando me ví tan cerca de la muerte,
+ Temo se ofuscarà; pero digamos
+ Las tristes desventuras que pasamos.
+
+
+
+
+CANTO OCTAVO.
+
+ _Sale Juan Ortiz de Castilla, llega à Canaria, y de ahí á Cabo
+ Verde, de adonde viene en demanda de la isla de Santa Catalina._
+
+
+ Al tiempo que alas cobra la hormiga
+ Le viene su remate y perdimiento.[69]
+ Fortuna à Juan Ortiz ha sido amiga
+ Desde el orígen suyo y nacimiento;
+ Mas ya le comenzó à ser enemiga,
+ Al punto de su vano pensamiento:
+ Que las altivas alas que tenia,
+ Ya vimos que el francés las abatìa.
+
+ Fortuna acá y allà yendo y viniendo,
+ En la corte le pone en tal estado,
+ Que aunque á la sazon està rigendo,
+ Le tiene al parecer desbaratado.
+ Con todo, de sus mañas se valiendo,
+ Con tìtulo y blason de Adelantado
+ Del puerto de San Lucar se salia,
+ Y el año de setenta y dos corria.
+
+ Con el ìban solteros y casados,
+ Casadas y doncellas de viage,
+ En tres navios mal aderezados,
+ Con una zabra mala y de mal trage.
+ Al parecer à muerte condenados,
+ Con otros quince ó veinte en un patage.
+ Mas estos mejor dicha al fin tuvieron,
+ Que en tierra del Brasil libres surgieron.
+
+ Camina pues la armada algunas leguas,
+ Entregada á las ondas de Neptuno,
+ Y engolfada en el golfo de las Yeguas,
+ Sucede un vendaval tan importuno,
+ Que si Dios no pusiera presto treguas,
+ De todos no escapàra ni solo uno:
+ Y viendo andar el mar por las estrellas,
+ De temor lloran hombres y doncellas.
+
+ La noche muy obscura, la mar brava,
+ El viento vendaval muy presuroso
+ Soplaba y de temor cualquiera traba
+ Del otro por valerse deseoso:
+ Y mientras esta furia reposaba,
+ Los pilotos amainan sin reposo.
+ Las naves van volando ya sin guia,
+ Mientras que cesa el viento su porfia.
+
+ Y despues que cesò la furia y viento,
+ (Habiendo ya su término corrido)
+ La gente alborotada, del tormento
+ Temor y desconsuelo padecido,
+ Decia con un ronco y flaco aliento,
+ "Si habemos del peligro ya salido."
+ Allì muchas promesas publicaron,
+ Que en el temor pasado à Dios votaron.
+
+ Despues, dando lugar el gran Neptuno
+ A que fuesen sus ondas navegadas,
+ Con muy próspero viento y oportuno,
+ A cabo de cien leguas caminadas,
+ Descubrimos del bárbaro importuno
+ La costa, con sus tierras malhadadas.
+ Era una tierra larga, baja y llana,
+ Que tiene por renombre Tafetana.
+
+ Dejando aquesta costa á izquierda mano,
+ Despues de veinte y cinco dias pasados
+ De nuestro navegar por el Oceano,
+ De vanas esperanzas confiados,
+ A la Gomera un dia muy temprano
+ Llegamos, los peligros olvidados:
+ Que pasado el peligro, olvida luego
+ El marchante el voto, prece y ruego.
+
+ Aquì estuvo el armada reposando
+ Tres dias no cabales, que corria
+ Buen viento, que nos iba convidando
+ A tener regocijo y alegría.
+ Del puerto, pues, à prisa se levando,
+ Navega á Cabo Verde recta via:
+ Mas el viento y pilotos yerran tanto,
+ Que el gozo se volvió muy presto en llanto.
+
+ Andaban los navíos sin concierto,
+ Arando el importuno y largo lago;
+ Ya caminan derecho, ya muy tuerto,
+ Al fin toman la isla de Santiago.
+ Es isla muy alegre con buen puerto;
+ Mas yo à mi obligacion no satisfago,
+ Si no fuerzo á escribir yo aquí mi pluma,
+ Su temple y compostura en breve suma.
+
+ El sitio es apacible y deleitoso,
+ La gente muy lucida y muy galana,
+ Por el ingles cosario y belicoso,
+ En ronda suele andar cada mañana.
+ Enfermo es el asiento y peligroso,
+ Por el calor la gente no está sana,
+ Mas viven á placer los lusitanos,
+ Contentos, muy alegres, muy ufanos.
+
+ A mi posada vino un caballero
+ De buena compostura y bien tratado,
+ Alegre, conversable y placentero,
+ Y con una encomienda señalado.
+ Tiene una negra allí mucho dinero,
+ Con ella se casò el desventurado.
+ ¡Mirad pues el dinero à cuanto obliga!
+ Que sufre este en sus ojos una viga.
+
+ Partióse de este puerto Santiago
+ En breve con un próspero y buen viento:
+ Mas entrando á la mar y grande lago,
+ Calmó, y todos perdieron el contento.
+ Algunos lo tuvieran por buen pago
+ A España se tornar, porque el aliento
+ Faltaba, desque entienden alargarse
+ El tiempo, y la jornada no acabarse.
+
+ A la lìnea en aquesto se acercaron,
+ A dó (con aguaceros que tuvieron)
+ Al piè de quince dias mal pasaron,
+ Y algunos en la línea se murieron.
+ Despues de aqueste tiempo la doblaron,
+ Y en demanda al Brasil las velas dieron.
+ Mas no vieron la costa de sus ojos,
+ Huyendo de no dar en los Abrojos.[70]
+
+ Los diez eran de Marzo ya pasados,
+ Cuando toman los campos nuevo trage,
+ Y vuelve por sus pasos compasados
+ El gran Apolo à España su viage.
+ En este tiempo fueron desviados
+ Los unos de los otros, y el patage
+ Con viento y aguaceros se apartaba,
+ Y en costa del Brasil puerto tomaba.
+
+ En San Vicente salta, dó han hallado
+ La gente del Obispo y Melgarejo,
+ Del armada de Zàrate han contado,
+ De sus armas, pertrechos y aparejo:
+ Rui Diaz les ha à todos convidado,
+ Que se vuelvan con èl: este consejo
+ Algunos del patage lo tomaron,
+ Mas otros en el puerto se quedaron.
+
+ Pudieran bien decir los doloridos,
+ Estando en San Vicente reposados,
+ Si nosotros no fueramos perdidos,
+ Por ser de nuestra flota ya apartados,
+ O fueramos de hambre consumidos,
+ O muertos de los indios y acabados;
+ Y cierto para haber de guarecernos
+ El medio mas seguro fuè perdernos.
+
+ El armada con pena navegando,
+ A veinte y uno de Marzo una mañana,
+ Antes de aquella Pascua, en que llorando
+ Buscaba al buen Jesus de Marta hermana,
+ La tierra se descubre, y vela dando,
+ En breve se llegò, que está cercana:
+ Mas no se toma puerto, que buscaban
+ A donde le tomar, y no le hallaban.
+
+ Andando los pilotos vacilando
+ En luengo de la costa, cada dia
+ Sus cartas y roteros remirando,
+ Por ver donde el armada surgiria:
+ Sus grados y sus puntos cotejando,
+ Anclaron en Abril tercero dia
+ En una playa y puerto sin abrigo,
+ Que es dicho por renombre D. Rodrigo.
+
+ Su cara mostrò Febo muy cubierta
+ Aquì, cuando se entraba en occidente:
+ La noche obscurecida como puerta
+ De muy profunda cueva dò no hay gente.
+ Neptuno muy sañoso se despierta,
+ Y à las aguas comienza bravamente
+ A mandar, que se muevan alteradas
+ Del sur, y en altos montes levantadas.
+
+ Ni el Puerto Pico, ó Sierra Mariana,
+ Ni Teide, ò Potosí, ni el Atumare,
+ Ni el volcan de Arequipa, ni Lupana,
+ Ni el alto monte ó sierra de Lambare,
+ Ni Villuerca, ni Sierra Verzocana,
+ Se puede ya hallar que se compare
+ A los montes y sierras que formaba
+ En alta mar el viento que bramaba.
+
+ Estaba el Almirante del armada
+ Con solo un cable y ancla: el porfiado
+ E importuno sur desamarrada
+ La lleva, habiendo el cable reventado.
+ La nave por la mar andaba errada,
+ El piloto no acierta de turbado
+ A decir ni mandar lo que conviene,
+ Que en el alma metido el miedo tiene.
+
+ Con este temporal tan peligroso
+ La nave sobre tierra va volviendo:
+ El viento con su impetu furioso,
+ Las velas en un punto descojendo,
+ Hace volver la popa sin reposo
+ A tierra, y el mar adentro vá corriendo.
+ La gente alborotada sin consuelo,
+ Levantan alaridos hasta el cielo.
+
+ Quedan la capitana y vizcaina
+ En gran peligro surtas junto á tierra:
+ Mas luego en un momento muy aína
+ La vizcaina el ancla desafierra:
+ Agarrando dos leguas ya camina
+ En luengo de una costa y de una sierra;
+ Mas no se osa meter en la mar brava
+ Con el temor de la agua que faltaba.
+
+ El Almirante sale al mar sañoso,
+ Del importuno viento sacudido:
+ La gente clama al Alto Poderoso
+ Con voces, gritos, llantos y alarido.
+ El sexo femenil mas doloroso,
+ Causaba fuese el caso dolorido,
+ Que tantos alaridos levantaban,
+ Que la tormenta mas acrecentaban.
+
+ En demanda del Rio de la Plata
+ Se leva de este puerto que he contado
+ La flota; mas el sur ya se desata
+ Con un furor terrible acelerado:
+ Y viendo que este viento desbarata,
+ Y hace desandar lo que está andado,
+ Procura de tomar puerto la flota,
+ Con fin de desistir de su derrota.
+
+ Y tanto el bravo viento los aqueja,
+ Que se siguen tras él desconfiados
+ De su recto viage, que se deja,
+ Por ser del vendabal tan contrastados.
+ La capitana un poco mas se aleja,
+ Y surge con sus naves á los lados,
+ Si no es el almiranta, que apartada
+ Surgió en una bahía no abrigada.
+
+ Del almiranta á tierra sale luego
+ Alguna gente, y halla las pisadas
+ Del indio, por dó siguen, aunque ciego
+ El camino, y las yerbas mal holladas,
+ A la señal, y humo de un gran fuego
+ Descubren unas gentes congregadas
+ De nación Guaraní, que recibieron
+ A los nuestros muy bien, y les sirvieron.
+
+ Las cosas, que tenian ofrecidas
+ A los nuestros, con ellos se metieron
+ En la barca con flechas muy crecidas,
+ Y en trueco de rescates las vendieron.
+ Sus carnes, de aire y sol ennegrecidas,
+ Algunos españoles las cubrieron;
+ Que estima esta nacion mucho cubrirse,
+ Y à nuestro modo y forma de vestirse.
+
+ De aquestos se tomó lengua y aviso,
+ Mayormente de un indio ya muy viejo;
+ A Santa Catalina de improviso,
+ Que vayan les ha dado por consejo,
+ Y èl propio ir á mostrar el puerto quiso:
+ Y viendo tal recado y aparejo,
+ Las naves en un punto se levaron,
+ Y en luengo de la costa navegaron.
+
+ Surgieron en el puerto que es llamado
+ Ayumirì, que es boca angosta ò chica,
+ Del isla hacia el este; al otro lado
+ Està la tierra firme en forma oblica.
+ La flota procurando lo abrigado,
+ Dejando el primer puesto allá se aplica,
+ Adonde hace el mar una ensenada
+ En forma de la luna de menguada.
+
+ Aquì puerto y lugar aparejado
+ Para surgir mil naves está bueno:
+ Entre la isla y la tierra va ensenado,
+ Un golfo de pescados todo lleno;
+ De una parte y otra reguardado
+ De vientos, todo alegre y muy ameno.
+ Empero del armada Zaratina
+ Aquí fuè la caida y grande ruina.
+
+ Aquí reposaremos sin reposo.
+ Que mal pueden tenerlo los hambrientos.
+ Trataremos del trance doloroso
+ De la infeliz armada, y sus descuentos:
+ Hambre, muerte, tristeza, lacrimoso
+ Planto, suspiros, gritos y lamentos,
+ Daràn subiecto cierto al nono canto,
+ O por mejor decir al nono planto.
+
+
+
+
+CANTO NONO.
+
+ _En este canto se cuenta la grande hambre de la isla de Santa
+ Catalina, con las desventuras lastimosas que en ella se
+ padecieron._
+
+
+ Oíd, las damas bellas, este canto,
+ A quien ha repartido la natura
+ De su grande valor, y bienes tanto,
+ Que se huelga de ver ya su hechura;
+ Causaros ha á vosotras mas espanto,
+ Por ser de delicada compostura,
+ Y llorareis con migo un mal tamaño,
+ De desastrado fin y crudo daño.
+
+ El canto vuestro es, pues que contiene
+ De damas y galanes la caida:
+ Por tanto el ofrecerosle conviene,
+ Porque de vuestro ser el tome vida.
+ Haced con vuestra fuerza que no pene
+ Aquel que le leyere, pues rendida
+ De este siglo teneis la mayor parte,
+ Con vuestra gran belleza, industria y arte.
+
+ En el pasado canto recontamos
+ Del puerto que tomó el Zaratino:
+ Escuchad pues agora que contamos
+ El fin tan desastrado que le vino.
+ En esta tierra, y puerto que tratamos,
+ El triste Adelantado fuè mohido,
+ Que bien cierto està, el pobre procuraba
+ El bien, mas la codicia le cegaba.
+
+ Saliò à tierra del isla, deseoso
+ De dar remate y fin à su fatiga:
+ Su hado le es contrario y envidioso,
+ Y fortuna le fué muy enemiga.
+ Por el tiempo contrario le es forzoso
+ Tomar aquesta tierra, y aun se obliga
+ A echar toda la gente un dia en tierra
+ Al pié de una montuna y alta sierra.
+
+ Celebraba la iglesia aqueste dia
+ Del Corpus, fiesta santa señalada:
+ Celebróse con gozo y alegria
+ La fiesta del Señor tan celebrada.
+ Por esta causa al puerto se ponia
+ Por nombre _Corpus Christi_, y es nombrada.
+ Santa Catalina: es isla sin ventura
+ De tantos españoles sepultura.
+
+ De à poco se partió el Adelantado
+ Con mas de ochenta hombres escogidos,
+ Al puerto de Ibiacá que està poblado,
+ Dejando à los demas muy desabridos.
+ Consejo fué cierto este mal guiado;
+ Y así los que quedaron son perdidos,
+ Que ni armas, ni comida les quedaba,
+ Y la fuerza ya à todos les faltaba.
+
+ Quedaron en la isla á buena cuenta
+ Docientos y cincuenta, ó mas soldados,
+ Casadas y doncellas hay cincuenta,
+ Sujetas á miseria y tristes hados.
+ En ver que Juan Ortiz de alli se ausenta,
+ Algunos de temor estan turbados,
+ Y su temor se dicen y publican,
+ Que cruda muerte y hambre pronostican.
+
+ Quedò por capitan aquí nombrado
+ Un Pablo Santiago; pues camina
+ Al puerto de Ibiacà el Adelantado,
+ Que es tierra muy cercana y bien vecina:
+ Y así el propio dia hubo llegado,
+ Sin suceder desastre ni mohina.
+ Los indios salen presto á recibillos,
+ Y danles de comer á dos carrillos.
+
+ En el isla no comen tan à prisa,
+ Que la racion se dá por grande tasa:
+ Seis onzas de harina solas guisa
+ El pobre del soldado y las amasa.
+ A nuestro Adelantado se le avisa
+ Que la racion es corta y muy escasa:
+ Mas el que está seguro en talanquera,
+ Muy poco se le dà que el otro muera.
+
+ En este tiempo cinco se han huido.
+ Gallegos de nacion, y un castellano
+ De su negocio parte hubo sabido,
+ Segun jurò y depuso ante escribano.
+ Aqueste, en esta culpa convencido,
+ Alega su inocencia, mas en vano,
+ Que en una horca luego le pusieron,
+ Y los cinco isla adentro se metieron.
+
+ Un portugues mulato marinero,
+ Con otros tres grumetes y un soldado,
+ Huyeron por la isla; mas empero
+ El piloto mayor cuatro ha hallado:
+ Entre ellos el mulato es el primero,
+ Que alega ser de grados ordenado.
+ A muerte les condenan, mas la muerte
+ Previénele primero por su suerte.
+
+ El soldado llegó casi ya muerto,
+ Y asì no se le hizo de esto cargo,
+ Que el dia que llegò en aqueste puerto
+ El ùltimo remate de descargo
+ Le vino de su bueno ó mal concierto.
+ El uno de los tres se hizo à largo;
+ De suerte que jamas hueso ni pelo,
+ Se supo dél por mar ni por el suelo.
+
+ Los otros dos grumetes que quedaron,
+ Por ser con el mulato en la huida,
+ Y haber ya confesado la intentaron,
+ Estando ya su causa fenecida,
+ A muerte les condenan; y apelaron,
+ Llamàndose menores: concedida
+ Les fué la apellacion, y que viviesen,
+ Para que mas trabajos padeciesen.
+
+ De los que una canoa habian tomado,
+ La cual en tierra firme fué hallada,
+ El uno aqueste puerto se ha tornado,
+ El otro va siguiendo su jornada.
+ Habianse dos meses sustentado
+ Entreambos con palmitos; la tornada
+ Del triste, que llegó muy flaco y malo,
+ Se celebra, colgàndole de un palo.
+
+ ¡Ay, inhumano juez, justicia dira,
+ Que tal justicia quieres sin justicia
+ Egecutar agora en quien suspira
+ Por solo pan sin otra mas codicia!
+ Si aquesto no te mueve, solo mira
+ Que no ha pecado aqueste de malicia;
+ Que solo por la isla ha caminado
+ En busca de comida, y se ha tornado.
+
+ Mas ¡ay! que Juan Ortiz dejó un flagelo
+ Cortado muy al gusto y su medida,
+ Que cierto no hallarà en todo el suelo
+ Alguna bestia tan descomedida
+ Cual esta. ¡O crudo mal, ó triste duelo,
+ Tristeza, á mil tristezas sometida,
+ Pues vemos que de hambre estan muriendo
+ Aquellos que en la horca estan poniendo!
+
+ De los cinco soldados que huyeron,
+ Por cuya causa uno fué ahorcado,
+ A quien de su negocio parte dieron,
+ Al cabo ya de dias se han hallado
+ Los dos, y los demas dicen murieron,
+ Y el uno de estos dos poco ha durado,
+ Que luego se murió; mas tal venia
+ Que solo figuraba anatomia.
+
+ Pues los que estàn acá, en crudo llanto
+ Están, y tan mudados y trocados,
+ Que solo con mirarlos dan espanto,
+ Y están de verse tales admirados.
+ A muchos el pellejo como manto
+ Les cubre aquellos huesos descarnados,
+ En otros agua, humor, corrupto viento,
+ Entre pellejo y huesos han asiento.
+
+ Hoy mueren diez, mañana mueren veinte:
+ No basta gentileza y bizarría,
+ A contrastar el hado, ni el sapiente
+ Al rustico ventaja le hacia.
+ La gala y hermosura prestamente
+ Fenece, y el aviso y cortesía,
+ Que la tirana, cruel, rabiosa perra
+ A barrisco lo lleva todo á tierra.
+
+ Así se van ya todos acabando,
+ Que es lastima de ver ruina tamaña;
+ Los galanes y damas suspirando,
+ En ver la muerte andar con su guadaña,
+ Los niños descaecidos sollozando,
+ Tragedia representan muy estraña;
+ Y las madres maldicen su ventura,
+ Por verles padecer tal desventura.
+
+ No fuera muy mejor, dicen, hijitos
+ Que no os hubiera yo triste parido,
+ O ya que yo os parì, que de chiquitos
+ El alto cielo os hubiera recibido:
+ O dejaros allà dando mil gritos,
+ Que yo vine à pagar mi merecido:
+ Y á vosotros, mi bien, es cosa cierta,
+ Que no os faltára pan de puerta en puerta.
+
+ Maldito seas honor, y honra mundana,
+ Pues bastaste à sacarme de mi asiento.
+ ¿No me fuera mejor pasada llana,
+ Que no buscar mejora con descuento!
+ Vinierame la muerte muy temprana,
+ Y nunca yo me viera en tal tormento:
+ Mas quiso mi desdicha conservarme,
+ Para con crudo golpe lastimarme.
+
+ El triste lamentar y las endechas
+ Que cada cual cantaba de su modo,
+ A la falta del pan iban derechas,
+ Que en tratar de comer estaba todo.
+ Las carnes consumidas y deshechas,
+ Los rostros de color de puro lodo,
+ Perdiò el amor su fuerza aquì de hecho,
+ Que cada cual miraba su provecho.
+
+ De dos quiero decir un caso extraño,
+ (Que solo el referirlo me dá pena)
+ A quien el amor hizo tanto daño,
+ Cuanto suele à quien prende en su cadena.
+ En fama de casados habia un año
+ Que estaban, y, se dice, á boca llena
+ El galan su muger deja é hijuelos,
+ La dama su marido en hornachuelos.
+
+ Aquestos à palmitos han salido,
+ Como otros lo hacian cada dia,
+ Y la montaña adentro se han metido,
+ A dò la oscura noche les cogia:
+ En esto à nuestro amante dolorido
+ Una espantosa fiebre sucedìa,
+ La dama le consuela, aunque afligida,
+ Por verse en la montaña tan metida.
+
+ No quiero referir lo que trataron
+ Los tristes dos amantes, y su llanto,
+ Las voces y suspiros que formaron,
+ Porque era necesario entero canto.
+ Al fin su triste noche la pasaron,
+ Envueltos en dolor y crudo planto,
+ Quien duda que la dama no diría,
+ ¡En mal punto topé tal compañia!
+
+ Habiendo pues ya Febo caminado
+ Su curso en redondez, de la cerea,
+ Mostraba el rostro rojo y colorado,
+ Cubriendo la montaña de librea.
+ El sin ventura amante fatigado,
+ El camino buscaba, mas pelea
+ En vano; que no acierta con camino,
+ Que el miedo y el temor le quita el tino.
+
+ Salieron los dos juntos à la playa,
+ Pensando que salieran al poblado:
+ La dama sin ventura se desmaya,
+ En ver como se habian alejado;
+ Al galan le amonesta ella que vaya
+ En busca de camino, y que hallado
+ Se vuelva à aquel lugar: él ha partido,
+ Mas presto el sin ventura anda perdido.
+
+ Quedó por esta causa allí la dama
+ De dolor, y congoja y pena llena,
+ Dó la siguiente noche tuvo cama,
+ Triste, sola, llorosa en el arena.
+ El pobre por el bosque grita y clama,
+ Al aire publicando su gran pena;
+ Que por buscar camino, senda y via
+ Sin su dama se vé, y sin alegria.
+
+ A sí propio se odia y aborrece,
+ Que en verse sin su luz y clara estrella,
+ A la muerte de veras él se ofrece,
+ Que mas quiere morir que estar sin ella.
+ La noche no durmió y no amanece,
+ En su busca camina por aquella,
+ La dama un poco duerme, porque suele
+ En ellas aflojar cuando mas duele.
+
+ Un pece de espantable compostura
+ Del mar salió reptando por el suelo,
+ Subióse ella huyendo en una altura
+ Con gritos que ponia allá en el cielo:
+ El pece la siguió, la sin ventura
+ Temblando está de miedo con gran duelo;
+ El pece con sus ojos la miraba,
+ Y al parecer gemidos arrojaba.
+
+ Salió en esto el galan de la montaña,
+ Y el pece se metió en la mar huyendo;
+ Sus ojos el galan arrasa y baña,
+ Con lágrimas, y á ella se viniendo
+ Le dice: si la vista no me engaña,
+ Camino tengo ya, venid corriendo.
+ La dama le responde: á prisa vamos
+ Al pueblo, porque mas no nos perdamos.
+
+ Allegan al lugar muy destrozados,
+ Hambrientos, amarillos, sin sentido:
+ Mas uno de otro fueron apartados,
+ Que su vivir y trato fué sabido.
+ Entrambos de mí fueron castigados,
+ Que por suerte el oficio me ha cabido,
+ Mas que castigo haber allí podia,
+ Igual á aquel que ya se padecia.
+
+ En este tiempo andaba con presteza
+ Juntando Juan Ortiz mucha comida:
+ El Sargento mayor vá sin pereza
+ De los indios buscando la manida;
+ Y tanto calor pone, y tal destreza,
+ Que la miseria en breve fenecida,
+ Que el indio tiene, deja y los buhíos
+ Barridos de alto á bajo, y muy vacios.
+
+ A cual indio le toma la hamaca,
+ A cual el pellejuelo que tenia,
+ A cual, si le replica, allí le saca
+ La manta con que el triste se cubria.
+ Al fin, en la pared no deja estaca,
+ Que todo cuanto halla, destruia,
+ Y no contento de esta tal destroza,
+ Enojo dá al que tiene muger moza.
+
+ El Juan Ortiz aquí se regalaba,
+ Y no tengais temor, pues que le duela
+ Saber como su gente lo pasaba.
+ Y aunque él de solo el indio se recela,
+ Alguna de su gente se alteraba;
+ El ardidoso Rocha, el bravo Vela,
+ Con otros quince mozos concertaron
+ Su remedio buscar, mas no acertaron.
+
+ De dó estaba el real ir pretendieron
+ Por tierra al Paraguay: determinado
+ El caso, con secreto, pues, salieron
+ Siguiendo su camino despoblado.
+ Al piè de treinta dias anduvieron,
+ Al cabo del cual tiempo han acordado
+ Volverse dó primero ya salido
+ Habian, por pagar su merecido.
+
+ Los nécios, pues, traian confianza,
+ De conseguir perdon de su delito:
+ En vano les saliera su esperanza,
+ Qué voz horrenda suena y crudo grito.
+ De Juan Ortiz la gente con pujanza
+ Les prende, y el negocio por escrito
+ Se pone, y á los tres luego cortaron
+ Las cabezas, y en alto las fijaron.
+
+ Tambien allá en la isla pretendieron
+ Llevar de la Almiranta unos soldados
+ La barca, con la cual ir se quisieron
+ Al puerto San Vicente encaminados.
+ En este caso, pues, entrevieron
+ Mugeres por huir los tristes hados;
+ Mas no pudo quajarse este concierto,
+ Que fué por las mugeres descubierto.
+
+ Huirse todos, se, lo deseaban,
+ Que el temor de morir les incitaba,
+ Y algunos ví que allí lo procuraban,
+ Aunque el posible á todos les faltaba:
+ Sobre esto muchas juntas se efectuaban,
+ Y á algunos el juntar vida costaba.
+ Era dolor, tristezas y tormentos,
+ El ver poblar las horcas de hambrientos.
+
+ Aquellos que el huirse no han certado,
+ Juzgaban por no ver camino cierto;
+ Y al perro que hallaban desmandado
+ Mataban: y aun á penas era muerto,
+ Cuando estando cocido ó mal asado,
+ En el hambriento vientre era encubierto,
+ Temiendo que si el dueño lo supiera,
+ La presa de las manos les cogiera.
+
+ Culebras quien hallaba era dichoso,
+ Y de padres y hermanos envidiado,
+ Lagartijas pequeñas yo bien oso
+ Decir, que las comí mal de mi grado:
+ Y sé que me hallaba deseoso
+ De tener abundancia, que probado
+ Su sabor ricamente me sabia,
+ Y mas que de cabritos parecia.
+
+ Algunos en cazar de los ratones
+ Tan diestros y tan hábiles estaban,
+ Que en trueco de una, ó dos, ó mas raciones,
+ Un número tasado concertaban:
+ Tambien habia una especie de lirones,
+ Que al modo de conejos se guisaban,
+ Y aunque faltaba aceite y vino añejo,
+ La gran hambre prestaba salmorejo.
+
+ Los sapos ponzoñosos é hinchados,
+ Con escuerzos nocivos, por muy sanas
+ Comidas se juzgaban; que forzados
+ Los hombres de su rabia y fuertes ganas,
+ Estando los escuerzos desollados,
+ Juzgaban ser en todo puras ranas:
+ Y aun el sabor decian que excedia
+ A las ranas en grande demasía.
+
+ La cosa á tal extremo hubo llegado,
+ Que carne humana ví que se comia:
+ Hambre canina fuerza allí á un soldado,
+ Pensando que su hecho nadie via.
+ Las tripas le sacára á un ahorcado,
+ Y al medio del cocer se las comia:
+ Los huesos se roian de finados,
+ ¿Quien no llora estos casos desastrados?
+
+ Un mozo, que atambor fuè de la armada,
+ En esta cruda, horrenda y grande ruina,
+ Sabiendo se guardaba en la posada
+ De Florentina y Doña Catalina,
+ El resto de raciones, ya pasada
+ La media noche, á priesa va y camina;
+ Y entrando en la chozuela le sentian
+ Las damas, y al encuentro le salian.
+
+ La una dama y otra le cogieron,
+ Sin que pudiese el pobre escabullirse:
+ A piedad ninguna se movieron,
+ Que de ellas con verdad no ha de escribirse.
+ La oreja de su rostro desprendieron,
+ Y al pobre sin curarle dejan irse,
+ Y por mas presumir de su mal hecho,
+ La oreja abscisa clavan en su techo.
+
+ La prenda de este triste ya perdida,
+ Y abscisa de su rostro ha recobrado,
+ Y en prenda muchas veces de comida,
+ A gentes en la isla la ha empeñado;
+ Y apartase del pleito que pedida
+ Tenia su justicia el desdichado,
+ En trueco de que el reo allí le diese
+ Algun maiz ó raices que comiese.
+
+ Las damas que hicieron este aleve,
+ Haciendose justicia sin justicia,
+ Eran de bajo ser; que bien se debe
+ Aquesto presumir de su malicia.
+ Ninguna de valor á tal se atreve,
+ Aunque es de las mugeres sin justicia,
+ Ingratitud, maldad, lágrimas, lloro,
+ Mentiras, y venganzas su tesoro.
+
+ Pregunten á Aristoteles qué sentia
+ De la muger? Pues dice en su escritura,
+ A lágrimas, y llanto en demasía,
+ Inclinada bien es de su natura,
+ Envidia y querimonia la seguia,
+ Flojedad, y pereza y detractura:
+ Mas dice de ella un bien; que se contenta
+ Con muy poco manjar y se sustenta.
+
+ Al fin, á aquestas damas el teniente
+ Las prende, y les tomò sus confesiones:
+ Despues todo se hizo buenamente,
+ Aunque hubo de este caso informaciones:
+ Al triste sin oreja mal paciente
+ Le dieron por concierto diez raciones.[71]
+ Decia un mentecato, que mugeres
+ Podian mucho mas que los haberes.
+
+ Es tanto su poder y maña fuerte,
+ Que todo el mundo tienen ya rendido,
+ Procuran de tomar primera suerte
+ A su gusto del bien mas conocido:
+ Hambre, ni desventura, ni la muerte
+ Contrastar su poder nunca han podido.
+ Mirad lo que en la isla padecieron,
+ Y al fin todas con vida escabulleron.
+
+ Es cierto de notar su gran ventura
+ Con ser un débil ser tan imperfecto:
+ Cuanto hoy tiene criado la natura,
+ Las mugeres lo tienen muy sujeto.
+ Decid, no es de llorar tal desventura,
+ Que rindan las mugeres al perfecto,
+ Al sábio, al necio, al pobre y al que es rico,
+ Al Rey, y caballero y pastorcico.
+
+ Dejemoslas, pues ya que es escusado
+ Querer con flacas fuerzas conquistarlas,
+ La fuerza el homenage ya han tomado,
+ Será al mundo imposible debelarlas.
+ Y pues en su servicio hemos cantado
+ Aqueste canto, yo quiero rogarlas
+ Para el siguiente dén favor y ayuda
+ A nuestra lengua tosca, torpe y muda.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO.
+
+ _En este canto se cuenta como vuelto el Adelantado de Ibiaza, fué
+ al Rio de la Plata, y de la venida del capitan Rui Diaz en su
+ demanda._
+
+
+ ¡O mísero contento de esta vida,
+ Aguado con sobrados descontentos!
+ Tras el deleite siempre viene asida
+ La pena, los disgustos y tormentos:
+ Que no hace en un ser jamás manida
+ Fortuna, sin tener mil mudamientos.
+ Mas qué digo fortuna, la miseria
+ Del hombre está sugeta á tal laceria.
+
+ En tanto que uno es hombre, está obligado
+ A dos mil infortunios y flaquezas,
+ Qué del primero padre se ha heredado
+ Dolor, pena, congojas y tristezas;
+ Que todas son reliquias del pecado,
+ Con otros mil defectos y vilezas,
+ Que juntos en Adam los recibimos,
+ Cuando por el pecado en él morimos.
+
+ En el Ibiaza, pues, se ha recogido,
+ Como digimos, maiz y frijoles,
+ Y habiendo los huidos convencido,
+ Apresta Juan Ortiz sus españoles
+ Para salir de allí; y no ha partido,
+ Cuando un gran temporal vereis, y dióles
+ En medio una laguna que pasaban,
+ A donde seis soldados se ahogaban.
+
+ Embárcanse en canoas los soldados,
+ Y al tiempo del pasar andaba brava
+ La mar, que allí desagua dó los hados,
+ Y el crudo vendabal que resoplaba,
+ Se juntan, y al pasar son anegados
+ Delante Juan Ortiz, que los miraba,
+ Seis hombres; y mas que estos, se ahogáran,
+ Si los indios socorro no prestáran.
+
+ Pasada la laguna, se metieron
+ Los soldados, y gente que venia,
+ Por la montaña adentro, y padecieron
+ Trabajo caminando en demasia.
+ Al fin al puerto, pues, todos vinieron,
+ Pasado en caminar el cuarto dia:
+ Juan Ortiz por la mar viene, y navega
+ Dos dias, y tambien al puerto allega.
+
+ Llegado, con placer es recibido,
+ Y luego determina de partirse;
+ Y á aquellos que digimos, pretendido
+ Habian en la barca escabullirse,
+ En mas grave prision los ha metido:
+ Porque jamas intenten de huirse.
+ Con un Sotomayor fenece presto,
+ Dejándole en un palo y horca puesto.
+
+ Al tiempo que el verdugo ya queria
+ Quitarle la escalera, así hablaba:
+ "Oid un poco ahora: yo solia
+ Una oracion rezar, y acostumbraba
+ Aquesto mucho tiempo cada dia,
+ Y hoy, por mi desdicha, la olvidaba:
+ Dejádmela decir:"--mas no ha acabado,
+ Cuando el sayon la escala le ha quitado.
+
+ El armada salió de aqueste puerto,
+ En demanda del Rio de la Plata:
+ Ningun piloto lleva que esté cierto
+ A donde seguirá; mas ya desata
+ A los vientos Eolo, y bien abierto
+ Habiendo sus cavernas, disparata
+ Con ellos por el aire de tal modo,
+ Que parece acabarlo quiere todo.
+
+ La mar sube por cima las estrellas;
+ Los cielos hácia abajo se bajaban;
+ Las olas parecia que centellas
+ Por cima de las aguas arrojaban.
+ Lloraban las mugeres y doncellas;
+ Los hombres grande grita levantaban;
+ De sola contricion ya se procura,
+ Que al mar tienen por cierta sepultura.
+
+ Anduvo algunos días el Armada
+ Fortuna acá y allá yendo y viniendo;
+ Despues, la mar estando sosegada,
+ Navega, en breve tiempo descubriendo
+ La tierra tan de todos deseada.
+ Y sin saber dó están, yendo diciendo,
+ ¿Qué tierra puede ser la que se via?
+ Paró el Armada allí, que anochecía.
+
+ Al tiempo, pues, que Febo matizando
+ Venia de colores la mañana,
+ Entraron por el rio, costeando
+ La banda del Brasil que es mas cercana.
+ La via á San Gabriel enderezando,
+ Llevando de llegar crecida gana,
+ A cabo de tres dias, medio á tiento,
+ Tomó puerto el Armada con contento.
+
+ Surgiendo en San Gabriel, que así se llama
+ El puerto á donde surge aquesta Armada,
+ Los indios acudieron á la fama.
+ Mas ¡Ay dolor! la noche ya cerrada,
+ El viento sur sacude, y hiere y brama,
+ Y tanto se embravece, que en nonada
+ La Capitana corta árbol y antena,
+ Y el Almiranta asienta en el arena.
+
+ Al dia de contento y alegria
+ El triste corresponde y es vecino;
+ La gente sin ventura, pues tenia
+ Contento, mas tristeza sobrevino.
+ Dolor, angustia, aprieto y agonia,
+ Aguas y huracán, mar, torbellino,
+ Las naves traen en torno condenadas,
+ Al fondo y en la costa desrumbadas.
+
+ Pilotos y maestres, marineros,
+ Grumetes, pages, frailes y soldados,
+ Mugeres y muchachos, pasageros,
+ Andaban dando voces muy turbados.
+ Los gritos y alaridos mensageros
+ Allí son de una nave á otra enviados,
+ Y cada cual socorro demandaba,
+ Que igual era el dolor que se pasaba.
+
+ Librónos nuestro Dios de aquel tormento,
+ De aquel trance y dolor tan doloroso,
+ Desistiendo el feroz y crudo viento,
+ Y viniendo bonanza con reposo.
+ Mas ¡Ay! que en acordarme del tal cuento,
+ Temblando estoy, confuso y temeroso:
+ Que tales cosas ví, que parecia
+ Que el juicio final llegado habia.
+
+ ¿Quien duda que el demonio no procure
+ Impedir cuanto puede á los cristianos
+ A que la Fé no cresca, porque dure
+ El reino que él obtiene en los paganos?
+ ¿Pues no está claro ya, sin que se jure,
+ Cuan estendida está entre los indianos,
+ Y con cuanto fervor se han bautizado,
+ Y sus malditos ritos renunciado?
+
+ Pues esta causa tengo yo por clara,
+ Por donde Satanás tanto procura,
+ Con su mala intencion inicua avara,
+ Que nuestra Armada nunca esté segura.
+ Que en su tanto le quita el cetro y vara,
+ Y viendo su reinado poco dura,
+ Movido de rencor y crudo duelo,
+ Con las ondas del mar enturbia el cielo.
+
+ ¡Gran Dios, Señor inmenso y soberano,
+ Que permitís azote, como vemos,
+ Aqueste Satanás con cruda mano!
+ El secreto tan alto no entendemos;
+ Sabemos pero bien, que nos es sano
+ El mal que muchas veces padecemos,
+ Que son por los pecados cometidos,
+ Los males muchas veces infligidos.
+
+ El freno, que le pone Dios eterno,
+ Le hace estar á raya; que si fuera
+ En manos del demonio, en el infierno
+ Al humano linaje ya tuviera.
+ Es tan malo de aqueste su gobierno,
+ Que en sus penas á todos ver quisiera,
+ Con saber que de aquesto la ganancia
+ Que le viese, es tormento en abundancia.
+
+ Y así dice San Pedro, que rodea,
+ Buscando á quien tragar muy presuroso,
+ El adversario diablo, y que pelea
+ Contra el linage humano riguroso:
+ Incita, mueve al hombre y le grangea
+ Con sus mañas y artes, (que es mañoso)
+ Y cuando mas no puede con sus tretas,
+ Contèntase en hacerle mil burletas.
+
+ ¿Qué diremos de aquel gran marinero
+ Carreño, que en tres dias vino á España
+ De las Indias, trayendo mal tempero,
+ Huracanes, tormenta muy estraña?
+ Ni gente de la mar, ni pasagero
+ En pié estaba, y andaba gran compaña
+ De diablos, que las velas marinaban
+ Y la nave con fuerza se llevaban.
+
+ _Larga escota_, el piloto les decia,
+ Y cavan el trinquete y la mesana;
+ Y si les dice, _aiza_, con porfia
+ Amainan los traidores con gran gana.
+ Y viendo que al contrario se hacia,
+ Al contrario mandó: y así fué sana
+ Su nave por los diablos marinada;
+ ¡Y quien duda que fué de Dios guardada!
+
+ Mil cuentos semejantes yo pudiera
+ Decir aquí, mas solo por aviso
+ A todos doy por cosa verdadera,
+ Que si quieren gozar del Paraiso,
+ No traten con Satán. Uno dijera,
+ _Descálzame aquí, diablo_: de improviso
+ Un diablo de la bota le tiraba,
+ Y la pierna á las vueltas le arrancaba.
+
+ Al Armada volviendo:--habia quedado
+ La Capitana en seco, y sin antena,
+ Sin árbol, que ya dije fué cortado
+ Un dia de bonanza con mar llena:
+ Por el consejo, y órden y mandado
+ De Juan Ortiz, zaborda en el arena;
+ Y así, quedando hecha fortaleza,
+ La gente sale á tierra sin pereza.
+
+ El Almiranta en floto estuvo dias,
+ Mas torna á dar en seco, y desrumbada
+ Ha sido, entrándole agua por mil vias:
+ Procúrase que luego sea varada,
+ Sus fuerzas conociendo ya ser frias,
+ La gente fuera apenas de ella echada,
+ Cuando yendo la mar y agua menguando,
+ La nave cae, el un lado recostando.
+
+ Estando Capitana y Almiranta
+ Entrambas al traves, sale la gente
+ A tierra, dó se aloja alegre y planta
+ Haciendo sus chozuelas prestamente.
+ El Zapicano ejército se espanta,
+ De ver tantos cristianos de presente,
+ Y acuden con gran copia de venados,
+ Avestruces y sábalos, dorados.
+
+ La gente que aquì habita en esta parte
+ Charruahas se dicen, de gran brio,
+ A quien ha repartido el fiero Marte
+ Su fuerza, su valor y poderio.
+ Lleva entre esta gente el estandarte,
+ Delante del Cacique, que es su tio,
+ Abayubá, mancebo muy lozano,
+ Y el Cacique se nombra Zapicano.
+
+ Es gente muy crecida y animosa,
+ Empero sin labranza y sementera:
+ En guerras y batallas, belicosa,
+ Osada y atrevida en gran manera.
+ En siéndoles la parte ya enfadosa
+ Dó viven, la desechan, que de estera
+ La casa solamente es fabricada,
+ Y así presto dó quieren es mudada.
+
+ Tan sueltos y ligeros son, que alcanzan
+ Corriendo por los campos los venados;
+ Tras fuertes avestruces se abalanzan,
+ Hasta dellos se ver apoderados;
+ Con unas bolas que usan, los alcanzan,
+ Si vén que están á lejos apartados;
+ Y tienen en la mano tal destreza,
+ Que aciertan con la bola en la cabeza.
+
+ A cien pasos (que es cosa monstruosa)
+ Apunta el Charruaha á donde quiere,
+ Y no yerra ni un punto aquella cosa
+ Que tira; que dó apunta allí la hiere.
+ Entre ellos aquel es de fama honrosa,
+ A cuyas manos gente mucha muere,
+ Y tantas, cuantos mata, cuchilladas
+ En su cuerpo se deja señaladas.
+
+ Mas no por eso deja de quitarle
+ Al cuerpo del que mata algun despojo:
+ No solo se contenta con llevarle
+ Las armas ó vestidos á que echa el ojo,
+ Que el pellejo acostumbra desollarle
+ Del rostro: ¡Qué maldito y crudo antojo!
+ Que en muestra de que sale con victoria
+ La piel lleva, y la guarda por memoria.
+
+ Otra costumbre tienen aun mas mala
+ Aquestos Charruahaes, que en muriendo
+ Algun pariente, hacen luego cala
+ En sí propios, su carne dividiendo;
+ Que de manos y pies se corta y tala
+ El número de dedos, que perdiendo
+ De propincuos parientes vá en su vida,
+ El Charruaha por órden y medida.
+
+ Paréceme que ya me he detenido
+ Con esta gente tanto, que olvidado
+ Dirán que tengo al campo, que tendido
+ Pintè en el arenal desabrigado.
+ Con su memoria estoy tan afligido,
+ Que temo de me ver en tal estado:
+ Espérenme á otro canto de amargura,
+ Y ayuden á llorar tal desventura.
+
+ Agora á Melgarejo con su gente
+ Volvamos: como supo que pasado
+ Habia Juan Ortiz, muy prestamente
+ La vuelta el Argentino se ha tornado:
+ El caso se le cuenta en San Vicente
+ Por los que del patax han arribado,
+ Con él vienen algunos de su hecho,
+ Pretendiendo sacar algun provecho.
+
+ Saliendo, pues, en nuestro seguimiento,
+ La isla dó estuvimos han tomado,
+ En los sepulcros vieron el descuento,
+ De la terrible ruina y triste hado:
+ La horca dió tambien su documento,
+ Y muestra de temor y mal sobrado:
+ Con todo al Ibiaza pasan derechos,
+ A donde son de todo satisfechos.
+
+ Mas quiero yo contar aquí primero
+ De monos una cosa muy galana,
+ Que cierto me contó este caballero,
+ Diciendo: que él lo vido una mañana,
+ Estando en esta isla muy entero
+ Su juicio, y razon muy libre y sana:
+ De monos vió juntarse gran canalla,
+ Y él púsose á escondidas á miralla.
+
+ Un mono grande, viejo como alano,
+ Estaba á la cuadrilla predicando:
+ Heria y apuntaba con la mano,
+ Mudando el tono á veces, y gritando:
+ El auditorio estaba por el llano,
+ Atento á maravilla y escuchando,
+ Y él subido en un alto y seco tronco,
+ De dar gritos y voces está ronco.
+
+ A su lado en el tronco dos estaban,
+ A la banda siniestra y la derecha:
+ Aquestos la saliva le quitaban,
+ Que gritando el monazo vierte y echa.
+ Concluso su sermon, todos gritaban,
+ Y la cuadrilla y junta ya deshecha,
+ Aprieta cada cual dando mil gritos,
+ Y despacio vá el mono y pagecitos.
+
+ Rui Diaz muy confuso contemplaba
+ El bruto razonar de aquel monazo,
+ Y como el arcabuz presto llevaba,
+ Tirando le matò de un pelotazo.
+ Los dos monillos pages que llevaba,
+ Oyendo aquel terrible arcabuzazo,
+ Aprietan por el monte, dando gritos,
+ Mas en breve acudieron infinitos.
+
+ Fué tanta multitud la que venia
+ De monos á la muerte de aquel viejo,
+ Que la tierra dò estaba se cubria,
+ Y huye de temor el Melgarejo.
+ Un Indio del Brasil que allí venia,
+ Con sobrado dolor y sobrecejo,
+ Le dice, y embebido en cruda saña:
+ "¿Porqué has muerto al Señor de la montaña?"
+
+ Entre los indios era conocido
+ Aquel monazo viejo, y respetado,
+ Y por señor y rey era tenido
+ De aquel áspero monte, y despoblado.
+ Rui Diaz de esta isla fué partido,
+ El rumbo al Argentino enderezado,
+ La costa y tierra firme van bojando,
+ Y con los Guaranies rescatando.
+
+ En tanto que camina lo que queda
+ Al rio de la Plata, quiero agora
+ Volver á mi real. ¡Quiera Dios pueda
+ Segun el corazon lo siente y llora!
+ Quien quisiere saber cual dió á la rueda
+ Su vuelta la fortuna burladora,
+ Comienze con _requiescant_ en la gloria
+ El infelice canto de esta história.
+
+
+
+
+CANTO UNDECIMO.
+
+ _Estando en tierra firme poblada la gente, son muertos y cautivos
+ de indios cien hombres. Retráense los que quedan à la isla de San
+ Gabriel, donde mueren muchos de hambre_.
+
+
+ Al enhornar, decimos, que se entuertan
+ Los panes; y así vemos que parece,
+ Que cuando en el principio no conciertan
+ Las cosas con prudencia, que acontece,
+ Que al fin de todo punto desconciertan;
+ Y el caso mal guiado en mal fenece:
+ Lo cual se muestra claro en este canto,
+ Que bien podria mejor llamarle llanto.
+
+ Estaba, como dije, rancheada
+ La gente sin ventura en aquel llano,
+ De paja cada cual hecha morada.
+ La inexorable Parca, con tirano,
+ Desapiadado curso desfrenada,
+ Con las tijeras crudas en su mano,
+ Comienza de cortar las tristes vidas,
+ Que estaban á la vista mas floridas.
+
+ Dijimos, que el Cacique de esta gente,
+ Llamada Charruaha, es Zapicano,
+ Y que tiene un sobrino muy valiente,
+ Abayubá, mancebo may galano,
+ De gran disposicion y diligente,
+ Discreto al parecer y muy lozano;
+ Valor en su persona bien mostraba,
+ Por donde Zapican mucho le amaba.
+
+ Al real en mal punto fue traido
+ Por ciertos capitanes, y llegado
+ El Juan Ortiz le prende, que ha sabido
+ Que entre los indios era respetado.
+ En su busca veinte indios han venido;
+ Un Guaranì, que entre ellos se ha criado,
+ Y de lengua servia, ha sido preso,
+ Y oid de estas prisiones el suceso.
+
+ El un preso del otro no sabia,
+ Que así se diera la òrden y la traza:
+ Mas presto Zapican triste venia,
+ Que miedo, ni temor no le embaraza.
+ El preso à Juan Ortiz pide y envia
+ A su gente que traiga mucha caza,
+ Y èl queda con el preso; y mas valiera,
+ Que vivo del real jamas saliera.
+
+ Consulta Juan Ortiz como le pide
+ El Cacique al sobrino: aconsejaba
+ Vergara no se dè, y aun que lo impide
+ Por causas muy urgentes que mostraba.
+ Por sola voluntad suya se mide
+ El Juan Ortiz, que á pocos escuchaba;
+ Una canoa pide á Zapicano
+ Le traiga por rescate y un cristiano.
+
+ Habia à un marinero maltratado,
+ Por donde entre los indios se ha huido:
+ Aquel y la canoa presto ha dado
+ En trueco de Abayuba su querido:
+ La caza que los indios han sacado,
+ Por precios y rescates la han vendido;
+ El tio y el sobrino van ufanos,
+ Jurando de vengarse por sus manos.
+
+ Los nuestros, por la falta de comida,
+ A yerbas como suelen ván un dia:
+ Los indios al encuentro de corrida
+ Les salen, y mataron à porfia
+ Cuarenta, y el que escapa con la vida,
+ Es porque al enemigo se rendia.
+ A pura pata dos se escabulleron,
+ Y el caso de esta forma refirieron.
+
+ Asì como llegaron, los paganos
+ En dos alas en torno se pusieron,
+ Desmayaron de miedo los cristianos,
+ Cuando en medio los indios los cogieron.
+ Con los indios vinieron á las manos,
+ Que de los arcabuces no pudieron
+ Aprovecharse, cosa que la mecha
+ Y pòlvora que llevan, no aprovecha.
+
+ La pòlvora mojada, los cañones
+ Tenia Juan Ortiz enmohecidos:
+ Vencido de sus vanas pretensiones,
+ No tiene los soldados guarnecidos;
+ Las armas les quitò, y en ocasiones
+ Las vuelve, que no son favorecidos
+ Con ellas, que no son ya de provecho.
+ Que el moho y el orin las ha deshecho.
+
+ La mas gente que á yerbas ha salido,
+ Sin armas, y sin fuerzas y sin brio,
+ Con solos los costales han partido,
+ Los mas casi desnudos y con frio.
+ Pues llega el Abayuba encrudecido,
+ A su lado con él viene su tio,
+ Y entrambos tal estrago van haciendo,
+ Que las yerbas del campo van tiñendo.
+
+ La grita y alarido levantaban,
+ Diciendo el capitan echa prisiones:
+ Los nuestros defenderse procuraban,
+ Los indios vuelan mas que unos halcones;
+ Y à cuantos con las bolas alcanzaban,
+ No basta á defenderles morriones.
+ Al fin muertos y presos todos fueron,
+ Sino fueron los dos que se huyeron.
+
+ Venidos al real estos huidos,
+ Despacha Juan Ortiz á priesa gentes:
+ Con Pablo Santiago son partidos
+ Diez ó doce soldados diligentes.
+ Aquestos en un cerro estan subidos
+ A vista del real, á dó valientes
+ Y astutos en la guerra, y muy cursados,
+ Estan con el temor acobardados.
+
+ El Sargento Mayor Martin Pinedo,
+ Con cincuenta soldados ha partido,
+ El Pablo Santiago estaba quedo
+ Con sus doce, y los mas que han acudido.
+ El Sargento Mayor no tiene miedo,
+ Segun dice, à Roldan que haya venido.
+ Con su gente camina; y llegado
+ Dó estaba Santiago, así le ha hablado.
+
+ "Conviene que marchemos todos luego,
+ Ninguno de seguirme tenga escusa."
+ El Pablo Santiago como fuego
+ Camina, mas de à poco lo rehusa,
+ Diciendo: "alto hagamos aquì ruego."
+ Pinedo de cobarde allí le acusa:
+ Con estos pareceres discordados,
+ Bastò para que fuesen desolados.
+
+ El Sargento Mayor dice "marchemos:"
+ El otro del peligro se temiendo,
+ "Hagamos alto, dice, pues que vemos
+ Que indios se vienen descubriendo."
+ El sargento replica "caminemos,
+ Que el indio viene á priesa acometiendo:"
+ "Volvamos las espaldas:" "Santiago,
+ No es tiempo ya: haced como yo hago."
+
+ Embraza su rodela, y con la espada
+ Resiste á los cristianos que querian
+ Volver atras: mas viendo que de nada
+ Les sirve, y que los indios le herian,
+ Con solos cinco ò seis de camarada
+ Espera; que los otros, que huyan
+ Tras el sargento, iban tan lijeros,
+ Cual suelen ir tras uno mil carneros.
+
+ El zapicano ejército venia
+ Con trompas y bocinas resonando;
+ Al sol la polvareda obscurecia,
+ La tierra del tropel està temblando:
+ De sangre el suelo todo se cubria,
+ Y el zapicano ejèrcito gritando,
+ Cantaba la victoria lastimosa
+ Contra la gente triste y dolorosa.
+
+ Los enemigos, viendo el campo roto,
+ Siguieron la victoria tan gozosos,
+ Cual suele el cazador ir por el coto,
+ Matando los conejos temerosos.
+ Cual indio espada, alfange lleva boto
+ De herir y matar, cual los mohosos
+ Cañones de arcabuz lleva bañados
+ De sangre con los sesos misturados.
+
+ Cual toma el alabarda muy lucida,
+ Y comienza á jugar con ambas manos,
+ Quitando al que la tiene allì la vida,
+ Despues á los demas pobres cristianos.
+ El Sargento Mayor vá de corrida,
+ Echando la rodela por los llanos,
+ Caytua le siguiò, indio de brio,
+ Y alcánzale à matar dentro del rio.
+
+ El viejo Zapican con grande maña
+ El escuadron y gente bien regia,
+ Abayuba el sobrino con gran saña
+ En seguimiento va del que huya.
+ Su grande lijereza es tan estraña,
+ Que nadie por los pies le escabullía,
+ Cheliplo y Melibon, que son hermanos,
+ Pretenden hoy dar fin de los cristianos.
+
+ A Taboba le cabe aquella parte,
+ A dò està con los cinco Santiago:
+ Aqueste es en la guerra un fiero Marte,
+ Y asì hizo este dia crudo estrago.
+ A Canillo por medio el cuerpo parte,
+ Un brazo derrocó á Pedro Gago:
+ Buenrostro el Cordoves, y un Arellano,
+ Fenecen à los pies de este pagano.
+
+ El Capitan y el otro compañero
+ Habian grande rato peleado,
+ Y el Taboba, muy crudo carnicero,
+ Estaba muy sangriento y muy llagado.
+ Y asì vino à su lado muy ligero,
+ Y en esto ha disparado un mal soldado,
+ Y al Capitan la espada atravesaba.
+ Aunque su muerte presto èl esperaba.
+
+ El Capitan cayò muerto en la tierra,
+ Benito, segun dicen, lo matára:
+ Movióle à lo matar la pasion perra
+ Que con el capitan este tomara.
+ Jurado lo tenia, que en la guerra
+ Se habia de vengar, que le injuriara:
+ Y asì le diò el castigo de este hecho,
+ Metiéndole una flecha por el pecho.
+
+ Aquí Domingo Larez, valeroso
+ En sangre, y en valor y valentìa,
+ Anduvo con esfuerzo y animoso,
+ Reprimiendo del indio la osadía:
+ Y viendole ya andar tan orgulloso,
+ Los indios acudieron à porfia,
+ Y á puja, à cual mas puede, le hirieron,
+ Y quebrándole un brazo, le prendieron.
+
+ Cansados los contrarios de la guerra,
+ O por mejor decir, de la matanza,
+ Y viendo que la noche ya se cierra,
+ No curan de llegar á nuestra estanza.
+ Del fuerte se les tira, mas dió en tierra
+ Un tiro culebrina, que no alcanza.
+ Por eso, y por la noche à los cristianos
+ Dejaron de seguir los Zapicanos.
+
+ El despojo que llevan son espadas,
+ Alfanges, alabardas, morriones,
+ Rodelas, salmatinas muy doradas,
+ Sombreros, capas, sayos y jubones.
+ Las cajas de arcabuces, ya quebradas,
+ Llevaban solamente los cañones:
+ Con que, dando la vuelta, ván matando
+ Aquellos que hallaban boqueando.
+
+ Y al que hallan en piè ya levantado
+ Del sueño de la muerte que ha dormido,
+ Del peligro librarse confiado,
+ Por ver como ya ha vuelto en su sentido,
+ En un punto le tienen amarrado,
+ Quitandole primero su vestido.
+ Con armas y cautivos ván triunfando,
+ Y la gente en el fuerte lamentando.
+
+ Cual dice: ¡O desventura, ó caso estraño,
+ O mìsero suceso de esta armada!
+ Cual dice: "no viniera tanto daño,
+ Si fuera aquesta cosa bien pensada:"
+ Cual dice, que la causa de este engaño
+ Procede de la hambre acobardada:
+ Cual dice, que la suerte de esta vida
+ Está á aquestas caidas sometida.
+
+ Pues, quien perdiò el amigo y el hermano
+ Levanta hasta el cielo los gemidos,
+ Y dice con dolor!: "¡Pueblo cristiano
+ En manos de los lobos desambridos!
+ Volved con piedad, Señor, la mano,
+ Doléos de los tristes afligidos,
+ Doléos de los niños inocentes
+ Que gritan, con sus ojos hechos fuentes.
+
+ Doléos de las tristes afligidas
+ Que quedan sin abrigo y compañìa;
+ Tambien de las doncellas doloridas
+ Que pierden á sus padres y alegrìa:
+ De las madres, Señor, enternecidas,
+ Que pierden à quien sombra les hacia,
+ De todos os doled, Dios poderoso
+ Y socorred al pueblo doloroso.
+
+ Mas quiero las dejar, que bien les queda
+ Para poder llorar el tiempo largo,
+ Mas no al que salir del fuerte veda,
+ Que aquesto tomò entonces á su cargo.
+ Y quiera Dios consuelo tomar pueda,
+ (Que tiene el corazon triste y amargo)
+ El buen Capitan Pueyo, que al hermano
+ Tendido vido muerto en aquel llano.
+
+ Aqueste Capitan, aunque miraba
+ De lejos al hermano que vé muerto,
+ Al fuerte á grande priesa procuraba
+ Que todos se recojan, que es lo cierto.
+ El Juan Ortiz à priesa caminaba
+ A donde están los indios sin concierto,
+ Y si el desventurado allá llegàra,
+ El resto del Armada se acabàra.
+
+ Pues ido el enemigo ya, y venida
+ La triste de la noche temerosa,
+ La miserable hacienda ya metida
+ En el fuerte con priesa presurosa;
+ Nuestra gente sin fuerzas y rendida
+ A la tirana muerte dolorosa,
+ Por la frigida arena està tendida,
+ Y de puro desmayo, amortecida.
+
+ El Juan Ortiz su ropa con presteza
+ Embarca aquella noche; que temia
+ No diese Zapicán con ligereza
+ Sobre el fuerte y real antes del dia:
+ Y no tardó que vino sin pereza
+ Al punto que el aurora descubria;
+ Y piedras à menudo al fuerte tira,
+ Mas en tocando al arma se retira.
+
+ Pues viendo como al fuerte hubo venido
+ El enemigo à ver lo que pasaba,
+ En la Capitana todos se han metido,
+ Que cerca de la tierra en seco estaba.
+ Allí con gran dolor se ha recogido
+ El resto sin ventura que quedaba.
+ La noche tristemente se ha pasado,
+ Y el ùltimo remate se ha esperado.
+
+ Cuando el Sol aun apenas descubria,
+ Un indio por la playa caminando
+ Bajaba, y el semblante que traia
+ Parece de español: de cuando en cuando
+ Paraba; con la priesa que traia
+ A dò estamos se viene ya acercando:
+ De su trage y manera bien parece
+ Que alguna cosa nueva nos ofrece.
+
+ Llegando donde estaba el despoblado,
+ Sin tener á las chozas advertencia,
+ Contra el navio el paso enderezado,
+ Desde la playa hizo reverencia:
+ Con un sombrero señas ha formado,
+ Con gran placer y grande continencia.
+ Saliendo pues por él, viene contento,
+ Y dice de su caso el fundamento.
+
+ Yamandú, dice el perro que se llama,
+ Que arriba ya tratamos su manera,
+ Y que Juan de Garay le quiere y ama,
+ Por donde le encargó aquesta ligera.
+ Que de nuestra venida tiene fama,
+ Y que con la respuesta allà le espera,
+ Para venir con balsas y comida,
+ Sabiendo que el armada ya es venida.
+
+ Por señal el vestido representa
+ Un sayo de algodon con un sombrero,
+ Y à muchos Españoles nombra y menta,
+ Por dó su embuste pinta verdadero.
+ Aquel que se vè puesto en una afrenta,
+ Bien vemos que se crèe muy de ligero:
+ Con la primera nueva que ha venido
+ El ánimo dudoso es compelido.
+
+ Con este Yamandù se escribe luego,
+ Y à Garay Juan Ortiz dà cuenta larga
+ De la pérdida grande, y sin sosiego
+ En que la gente queda, y cuan amarga:
+ Y que venga volando como fuego
+ Le manda, y de comida traiga carga.
+ Mas Yamandú malvado no saliera
+ Cuando Zapican viene à la ribera.
+
+ Sus indios piedras tiran, aun allegan
+ Con ellas á la nave, dò temblando
+ La gente està. En la pólvora no pegan
+ Las mechas, aunque estan mas refregando.
+ Los indios por las yerbas se refriegan,
+ Motin, perneta hacen muy gritando;
+ Al fin dejan el campo ya venida
+ La noche horrible, triste, obscurecida.
+
+ Apenas amanece, cuando viene
+ Un indio de endiablada catadura,
+ Y muy poco en la playa se detiene,
+ Hasta que el agua llega à su cintura
+ De allí dice, que gana grande tiene
+ De probar en el campo su ventura,
+ Que salga aquel cristiano del navio,
+ Que quisiere aceptar el desafio.
+
+ "De parte de la Luna á quien adoro,
+ Està diciendo el indio, yo prometo
+ Guardar la fé que diere; que el tesoro
+ Que estimare mayor de aqueste rieto,
+ Serà que en estas tierras donde moro
+ De Zapican un indio su subiecto,
+ Sin otra ayuda alguna en este llano,
+ Se atreva á combatir con un cristiano."
+
+ Estando aqueste indio razonando
+ Con superbas palabras y blasones,
+ En breve de mi lado retumbando,
+ Un tiro le ha acortado sus razones:
+ De entre las yerbas salen bojeando
+ Del indio Zapican dos escuadrones,
+ Que estaban à la mira en emboscada.
+ Por dar fin y remate del Armada.
+
+ Comienzan á hacer gran alboroto,
+ En luengo de la playa ya corriendo,
+ Ya al fuerte, que tenia todo roto,
+ Las paredes y chozas abatiendo:
+ Y viendo à los cristianos como en coto
+ Estan, aunque gran pena padeciendo,
+ Y no pueden hacerles mal alguno,
+ Comienzan á acogerse de consuno.
+
+ Con todo aquesto viene cada dia
+ A vista el enemigo Zapicano,
+ Por ver en el estado que estaria
+ El encogido ejército cristiano.
+ En tanto Juan Ortiz á tierra envía,
+ Por una media barca que en el llano
+ Estaba, con la cual presto es mudada
+ Al isla San Gabriel la triste Armada.
+
+ Despues que aquesta isla se tomaba,
+ Un dia noticia cierta se ha tenido,
+ Que Zapican su ejèrcito mudaba
+ Al Uruguay, que es rio muy crecido.
+ Al tiempo que el cristiano reposaba
+ Con su gente y canoas ha subido;
+ De aquesto dan noticia los cristianos,
+ Que se escapan huyendo de sus manos.
+
+ Vinieron seis soldados fugitivos,
+ Y no pudieron mas, porque los atan
+ De noche, y dicen quedan treinta vivos,
+ Que despues que una vez prenden, no matan.
+ Con ellos no se muestran muy esquivos,
+ Y si les sirven bien, no los maltratan;
+ Pero si sirven mal, à rempujones
+ Les fuerzan á que salgan de harones.
+
+ Aunque esto se le puso por delante
+ A Alonso Ontiveros, no aprovecha
+ A que deje de obrar cosa que espante,
+ Pues no puede tenerse por bien hecha.
+ Aqueste en el hablar era elegante,
+ Mas no lo fué en hacer esta deshecha,
+ Pues bien claro descubre en el remate
+ El ser cualquiera cosa y su quilate.
+
+ Estaba en un navio aprisionado,
+ Que en parte del delito se hallàra
+ Por dó Sotomayor fuera ahorcado,
+ Cuando huirse con él se concertàra.
+ Habiánle los grillos ya quitado,
+ Y creese tambien que se librára:
+ Mas él al enemigo va huyendo
+ Por mas seguro medio le escojendo.
+
+ Del Zapicano fué bien recibido,
+ Y luego se mudó el nombre cristiano;
+ De las costumbres de indio se ha vestido,
+ Usando de los ritos de pagano.
+ En confusion aqueste me ha metido,
+ Que por amigo túvole y hermano;
+ Huyéndo de la muerte ha apostado,
+ Despues se arepintiò de su pecado.
+
+ No quiero mas decir que estoy cansado,
+ Y temo de cansar à quien me oyere,
+ Mayormente que el canto desastrado
+ Ha sido, y de llorar: mas quien quisiere
+ Saber de Juan Ortiz Adelantado
+ Su suerte; si leerla le plugiere,
+ Espéreme à otro canto, que ya siento,
+ Que da Rodrigo Diaz vela al viento.
+
+
+
+
+CANTO DUODECIMO.
+
+ _Viene Rui Diaz Melgarejo; mùdase el Armada à la isla de Martin
+ Garcia; baja Garay con socorro; sucede la muerte de los dos firmes
+ amantes Yanduballo y Liropeya._
+
+
+ Fortuna, por hablar de esta manera,
+ O hado, bien tomándolo sin dolo,
+ Favorece à Rodrigo, porque espera
+ La sin ventura gente en ese solo.
+ Ayudale con pròspera carrera,
+ Y con tus largos vientos, gran Eolo,
+ Que el zaratino ejército penando
+ Está, y á Dios suspiros enviando.
+
+ Y tù sosiega al mar, viejo Neptuno,
+ Y haz que su carrera llana sea,
+ Que toda aquesta Armada de consuno
+ A brazos con la muerte ya pelea:
+ Y dudo ya que escape ni solo uno,
+ De hambre no se halla ya quien vea.
+ Remèdielo, pues, Dios, que él solo puede,
+ Y aquel à quien él solo lo concede.
+
+ El capitan Rui Diaz aprestado,
+ Salió de San Vicente y tomò puerto
+ En Yumirí, que habemos ya tratado,
+ Dò vido del Armada el desconcierto.
+ Al Rio de la Plata enderezado,
+ El rumbo lleva à prisa, que està cierto,
+ Que Juan Ortiz padece; con su gente
+ Allega, pues, un dia prestamente.
+
+ El triste lamentar que allí hicieron,
+ Dés que en tanta miseria nos hallaron,
+ Aquel dolor y pena que sintieron,
+ Las làgrimas que todos derramaron,
+ No quiero referir: mas que vinieron
+ A tiempo que á llorar nos ayudaron;
+ Tambien con sus regalos ayudaban
+ A muchos, que la vida ya dejaban.
+
+ Con su venida todos resucitan,
+ Que viendo la miseria tan crecida,
+ A dar de lo que tienen bien se incitan,
+ Por volver de la muerte à alguno à vida:
+ Con esto ya las fuerzas se habilítan
+ De aquellos que la muerte de vencida
+ Llevaba, y si Rodrigo no viniera,
+ Sin duda todo el resto pereciera.
+
+ Del isla San Gabriel sale el Armada,
+ Con nuestro buen Rodrigo en la demanda,
+ De la Martin García, así nombrada,
+ Que està por cima de esta y à su banda.
+ En breve y poco espacio fué tomada,
+ A dó el Adelantado luego manda
+ Salir á tierra á todos, porque quiere
+ Poblar en esta isla si pudiere.
+
+ El capitan Rui Diaz Melgarejo,
+ Porque de la rabiosa se recela,
+ A nuestro Adelantado por consejo
+ Que le despache dá en la caravela.
+ Con ella, y con un mal bergantinejo,
+ Se hace el buen Rui Diaz á la vela,
+ Al preso Abarorì lleva consigo,
+ Que promete guiarle como amigo.
+
+ A mi me cupo en suerte esta jornada,
+ Que de saber y ver muy deseoso,
+ Jamas dejé de entrar cualquiera entrada,
+ Aunque fuese el peligro temeroso.
+ En una isla muy fèrtil y poblada
+ Abarorì nos mete muy gozoso:
+ Entramos por un brazo, no calando
+ Los remos, que las yerbas van tocando.
+
+ Salieron à nosotros embijados
+ Catorce ó quince indios diligentes,
+ Con arcos y con flechas denodados,
+ Mostrándose gallardos y valientes.
+ Por tierra entre las yerbas emboscados,
+ Pintados de colores diferentes.
+ Andaban levantado voceria,
+ Cubiertos de muy rica plumeria.
+
+ Por este brazo estrecho, y chico rio
+ Llegamos con favor de la marea
+ A la primera casa, y al buhio,
+ Que es dicho Tabobá, de paja y nea.
+ Los indios luego salen con gran brio,
+ Con arcos y con flechas de pelea,
+ Y viendo los rescates acudieron,
+ Y mucho bastimento nos vendieron.
+
+ De à poco dicen, vamos adelante,
+ Que todo lo de aquí ya está gastado.
+ Diciendo aquesto muestran tal semblante,
+ Que encubren lo que tienen ordenado.
+ Estaba el enemigo tan pujante,
+ Que dudo del cristiano acobardado,
+ Por su fuerza tener tan consumida,
+ Que pueda escabullir libre con vida.
+
+ En esto de la casa hubo salido
+ Desnudo macilento por el llano,
+ Un mozo del Armada conocido,
+ Que Vargas se llamaba, trugillano.
+ Salió à la baraunda y al ruìdo;
+ Trajeronle al navío por la mano,
+ A dó le confesè, y en aquel dia
+ Entrò al universal camino y via.
+
+ Cristoval, indio amigo, que viniera
+ De allà del Yumirí en nuestra Armada,
+ Cautivo estaba aquì, y cuenta diera
+ De la traicion que entre estos està armada.
+ De seis cautivos que hay, este dijera:
+ Y siendoles la paga ya entregada,
+ Trajeronlos, y fueles prometido
+ Que el precio à mas traer serà subido.
+
+ Entre ellos fuè este dia rescatado
+ El buen Domingo Larez, muy prudente,
+ Hombre de gran juicio y recatado,
+ De Huete natural, de noble gente.
+ Diònos aviso él, que està ordenado
+ De hacernos la guerra el dia siguiente:
+ Nosotros estuvimos contratando
+ Con los indios, y en vela siempre estando.
+
+ Salìmonos de aquí, que se temia
+ Que el indio se pusiese en emboscada,
+ Diciendo que à las bocas estarìa.
+ Y cierto fué la cosa bien pensada:
+ Que à no salir muy mal sucedería,
+ Pues siendo la mañana ya llegada,
+ Los indios à dó estabamos vinieron,
+ Y á Mora y á Loria nos trajeron.
+
+ En el barco pequeño se ha metido
+ El maiz, y captivos referidos;
+ En breve á nuestra Armada se ha venido,
+ A dó de hambre estan desflaquecidos:
+ Y à haberse esta comida detenido,
+ De hambre fueran todos perecidos.
+ Mas Dios remedia el tiempo peligroso,
+ Con mano de Señor tan poderoso.
+
+ Pues llega la comida y los cautivos,
+ Y salen al encuentro luego todos:
+ Estaban ya diez menos de los vivos,
+ Y aquestos de dos mil suertes y modos.
+ Los padres con los hijos son esquivos,
+ Los unos y los otros como lodos
+ Los rostros; manos, pies, todos temblando,
+ Los ojos hácia el cielo levantando.
+
+ Algun vigor cobraron dèsque vieron
+ El socorro que viene de comida;
+ Con làgrimas los presos recibieron,
+ Que su vida juzgaban por perdida.
+ En el pequeño barco se volvieron,
+ Y dice Juan Ortiz, que por la vida
+ Conviene aventurar vida de suerte,
+ Que no ponga temor la misma muerte.
+
+ Mas visto no conviene se acometa
+ Aquello que hacerse es imposible,
+ Y que el lugar y tiempo nos aprieta
+ A tomar el consejo convenible:
+ El buen Rodrigo à todos se sujeta,
+ Y dice: "Juan Ortiz cosa terrible
+ Nos manda, mas yo cierto aquì prometo
+ De estar à vuestro gusto muy sujeto."
+
+ Unánime y conforme es la sentencia
+ De todos, que no se entre al Riachuelo:
+ Que bien se tiene cierta y firme ciencia,
+ Que todo ha de acabar con crudo duelo.
+ Esto nos enseñò ya la experiencia,
+ Pos dó se determina, que de vuelo
+ A los Timbús se vaya: con contento,
+ De aquì tendimos vela presto al viento.
+
+ Trabajo no pequeño se pasaba,
+ Que la gente sin fuerzas no podía
+ Tomar remo, que el viento nos faltaba,
+ Y á veces por la proa sacudia.
+ El temor de la hambre apresuraba,
+ Esfuérzase quien fuerzas no tenia:
+ Navegando una noche à la mañana
+ Llegamos á una gente Cherandiana.
+
+ Salieron á nosotros prestamente,
+ Que en esto del rescate estan cursados.
+ Delante de nosotros diligente,
+ Pescaba cada cual muchos pescados:
+ Ninguno en los vender era inocente,
+ Que son en el vender muy porfiados.
+ Despues mucho maiz en abundancia
+ Trajeron por gozar de la ganancia.
+
+ Beguas de la otra banda conocieron
+ La cosa del rescate que pasaba,
+ A gran priesa á nosotros acudieron,
+ Temiendo que el rescate se acababa.
+ Rescatan todo aquello que trajeron,
+ Y mas, dicen, en casa les quedaba:
+ A Gaboto de aquí presto se llega,
+ Por dó el Carcarañà se estiende y riega.
+
+ Pasando de Gaboto, à poco trecho
+ El rio Juan de Oyolas se ha tomado:
+ Por él se entró, que es rio muy estrecho,
+ De vientos y tormentas resguardado.
+ Atraviesa este rio bien derecho
+ Al Paraná; y las islas que ha formado
+ Habitan los Timbús, gente amorosa,
+ Sagaz, astuta, fuerte y bellicosa.
+
+ Al Paraná saliendo caudaloso,
+ Tres leguas se camina bien cabales:
+ El Paraná venia muy furioso,
+ Los tristes navegantes muy mortales.
+ Del soldado pequeño y del grandioso
+ Las fuerzas eran todas casi iguales,
+ Y aun cierto que à la clara bien se vía,
+ Que el pequeño mas ànimo tenia.
+
+ Del capitan Garay certificaron
+ Los indios, que aquí vino con su gente,
+ Las huellas de caballos nos mostraron,
+ Por dó dimos la vuelta prestamente;
+ Y en tierra los soldados que saltaron,
+ Cojeron la comida que al presente
+ Hallaron, que aun no estaba sazonada,
+ Y apenas con la espiga bien formada.
+
+ Volver quiero á tratar un poco agora
+ Del falso Yamandú, nuestro cartero.
+ Salió de San Gabriel con la traidora
+ Y mala condicion de carnicero:
+ Adonde el Zapicano està de mora
+ Se và, por ser con él particionero;
+ Aunque no se hallò en la triste guerra,
+ Que al venir se ha tardado de su tierra.
+
+ Este indio, ya hemos dicho, que es sabido,
+ Astuto, muy sagaz y hechicero;
+ En todas las naciones es tenido
+ Por lumbre, por espejo y por lucero.
+ A mis própios oidos yo le he oido
+ Decir á este lenguaz y gran parlero:
+ "El sol alumbra à oriente y occidente,
+ Así yo Yamandú, toda la gente."
+
+ Pues siendo con las cartas despachado,
+ Tratò con Zapican, que las tenia
+ Guardadas, hasta ver en que ha parado
+ Un negocio que arriba pretendia:
+ El cual era, que tiene concertado
+ Con un indio Terú, el cual vendria
+ A dar en Santa-Fé con otras manos,
+ Queriendose vengar de los cristianos.
+
+ E hízolo el Terù, que con su gente
+ Haciendo para aquesto llamamiento,
+ Se fuè á Santa-Fé: mas de repente
+ Volvió huyendo en busca de su asiento.
+ Los mancebos pelean fuertemente,
+ Los indios llevan de ello el escarmiento,
+ Y viendo Yamandú que nada ha hecho,
+ Con las cartas se va à Garay derecho.
+
+ Del capitan Garay fué recibido
+ Mejor el mensagero, que lo fuera,
+ Si hubiera sin las cartas parecido,
+ Aunque él por no culpado se fingiera:
+ Mas viendo el Capitan como ha venido,
+ Y que puede volver à dò saliera,
+ Tratòle bien è hízole gran fiesta,
+ Y tórnale à enviar con la respuesta.
+
+ Ya vuelve Yamandù con mas cuidado,
+ Que tuvo con las cartas, pues pensaba
+ Guardarlas para sí: mas ha acordado
+ Urdir otra, pues esta no cuajaba.
+ En tanto que la urde este malvado,
+ Tratemos de Garay, que procuraba
+ Bajar con muchas balsas y comida,
+ Dejando à Santa-Fé bien guarnecida.
+
+ Partió con treinta mozos valerosos,
+ Y veinte y un caballos, y servicio
+ En balsas: y los mozos deseosos
+ De guerra, que la tienen por oficio,
+ Procuran, que en los indios enojosos,
+ Se ofresca al crudo Marte sacrificio,
+ De aquel Terú vengando la osadia,
+ Con triste y carnicera anatomia.
+
+ Son islas, por aquí en este parage,
+ De grandes bastimentos abastadas,
+ De muy hermosas tierras y boscage,
+ Y de indios Guaranies bien pobladas
+ El falso Yamandú de mal corage:
+ Aquí tienen sus gentes rancheadas,
+ Terú, Añanguazúu, Maracopá,
+ Y en otras mas abajo, Tabobá.
+
+ Entraron por las islas: entendiendo
+ Poder hacer la guerra, los caballos
+ Metieron: mas los indios van huyendo,
+ Que no pueden los mozos alcanzallos.
+ Entre los verdes bosques se ascondiendo
+ Se meten, que imposible es el hallallos,
+ Sino es al sin ventura, que guardada
+ La suerte le está ahora desdichada.
+
+ Con gran solicitud en su caballo
+ Entre aquestos mancebos se señala
+ En andar por las islas Caravallo,
+ Y así por las espesura hiende y tala
+ En medio de una selva, y Yanduballo
+ Halló con Liropeya, su zagala:
+ La bella Liropeya reposaba
+ Y el bravo Yanduballo la guardaba.
+
+ El mozo, que no vió á la doncella,
+ En el indio enristró su fuerte lanza,
+ El cual se levantó como centella,
+ Un salto dá y el golpe no le alcanza.
+ Afierra con el mozo, y aun perdella
+ La lanza pienza el mozo, que abalanza
+ El indio sobre él, por dó al ruido
+ La moza despertó, y pone partido.
+
+ Al punto que á la lanza mano echaba
+ El indio, Liropeya ha recordado;
+ Mirando á Yanduballo, así hablaba:
+ "Deja, por Dios amigo, ese soldado,
+ Un solo vencimiento te quedaba,
+ Mas ha de ser de un indio señalado,
+ Que muy diferente es aquesa empresa,
+ Para cumplir con migo la promesa."
+
+ Diciendo Liropeya estas razones,
+ El bravo Yanduballo muy modesto
+ Soltó la lanza, y hace las acciones,
+ Y á Caraballo ruega baje presto.
+ El mozo conoció las ocasiones,
+ Y muévele tambien el bello gesto
+ De Liropeya, y baja del caballo,
+ Y siéntase á la par de Yanduballo.
+
+ El indio le contó que un año habia
+ Que andaba á Liropeya tan rendido,
+ Que libertad ni seso no tenia,
+ Y que le ha la doncella prometido,
+ Que si cinco caciques le vencia,
+ Que al punto será luego su marido.
+ El tener de español una centella
+ No quiere, por quedar con la doncella.
+
+ Mas viendo el firme amor de estos amantes,
+ Licencia les pidió para irse luego,
+ Dejándoles muy firmes y costantes
+ En las brasas de amor, y vivo fuego.
+ Dos tiros de herron no fué distantes,
+ Con furia revolvió, de amores ciego;
+ Pensando de llevar por dama esclava,
+ Al indio con la lanza cruda clava.
+
+ Yanduballo cayéra en tierra frio,
+ La triste Liropeya desmayada;
+ El mozo con crecido desvario
+ A la moza habló, que está turbada:
+ "Volved en vos, le dice, ya amor mio,
+ Que esta ventura estaba á mi guardada,
+ Que ser tan lindo, bello y soberano,
+ No habia de gozarlo aquel pagano."
+
+ La moza, con ardid y fingimiento,
+ Al cristiano rogó no se apartase
+ De allí, si la queria dar contento,
+ Sin que primero al muerto sepultase;
+ Y que concluso ya el enterramiento
+ Con él en el caballo la llevase.
+ Procurando el mancebo placer darle,
+ Al muerto determina de enterrarle.
+
+ El hoyo no tenia medio hecho,
+ Cuando la Liropeya con la espada
+ Del mozo se ha herido por el pecho;
+ De suerte que la media atravesada,
+ Quedó diciendo: "haz tambien el lecho
+ En que esté juntamente sepultada
+ Con Yanduballo aquesta sin ventura,
+ En una misma huesa y sepultura."
+
+ Lo que el triste mancebo sentiria
+ Contemple cada cual de amor herido.
+ Estaba muy suspenso qué haria,
+ Y cien veces matarse allí ha querido.
+ En esto oyó sonar gran gritería:
+ Dejando al uno y otro allí tendido,
+ A la grita acudió con grande priesa,
+ Y sale de la selva verde espesa.
+
+ Aquesta Liropeya en hermosura
+ En toda aquesta tierra era estremada:
+ Al vivo retratada su figura
+ De pluma vide yo muy apropiada:
+ Y vide lamentar su desventura,
+ Conclusa Caravallo su jornada
+ Diciendo, que aunque muerta estaba bella,
+ Y tal, como un lucero y clara estrella.
+
+ Mil veces se maldijo el desdichado,
+ Por ver que fué la causa de la muerte
+ De Liropeya, andando tan penado,
+ Que mal siempre decia de su suerte.
+ "¡Ay triste! por saber que fuí culpado
+ De un caso tan extraño, triste y fuerte,
+ Tendrè, hasta morir, pavor y espanto,
+ Y siempre viviré en amargo llanto."
+
+ Salió pues de la selva Caravallo
+ A la grita y estruendo que sonaba,
+ Y vido que la gente de á caballo
+ A gran priesa en las balsas se embarcaba.
+ No curan ya mas tiempo de esperallo,
+ Que de su vida ya no se esperaba,
+ Teniendo por muy cierto que habia sido
+ Cautivo de los indios, y comido.
+
+ Mas viendole venir, alegremente
+ El capitan y gente le esperaron:
+ Allega, y embarcóse con la gente,
+ Y á priesa de aquel sitio se levaron.
+ Entróse por un rio que de frente
+ Está, y á tierra firme atravesaron,
+ A dó está de Gaboto la gran torre,
+ Por dó el Carcarañá se estiende y corre.
+
+ En tanto que Garay aquí esperaba,
+ Y en tierra sus caballos saca, y gente,
+ El capitan Rui Diaz se levaba
+ De donde le dejamos prestamente.
+ Volviendo hácia abajo, atravesaba
+ Acaso Yamandú que está de frente:
+ Allí nos dieron nueva muy entera,
+ Que en el Carcarañá Garay espera.
+
+ Con esta nueva cierta, á grande priesa
+ Bajamos hácia el rio Juan de Ayolas:
+ No se tiene temor de la traviesa
+ Del gran rio Paraná, ni de sus olas:
+ Que el bien, que en la tornada se interesa,
+ Lo facilita todo: mas no á solas
+ Nos vemos, cuando viene anocheciendo,
+ Que los Timbues vienen muy corriendo.
+
+ Despues cuando ya Febo caminando
+ Volvia con sus carros presuroso,
+ Los campos con sus rayos matizando
+ De rojo, verde, y blanco luminoso,
+ Llegaron los Timbues pregonando,
+ "Comprad de mi, que vendo mas gracioso."
+ Y tanto regatean, que en Sevilla
+ Podrian imprimir nueva cartilla.
+
+ En tanto que la cosa así pasaba,
+ Desde el Carcarañá nos ha enviado
+ Una carta Garay, en que avisaba
+ Que estaba en _Sancti Spiritus_ parado.
+ Al viento vela en popa se entregaba,
+ Y no se ha á _Sancti Spiritus_ llegado,
+ Cuando Garay por tierra y á caballo
+ Asoma, y aquí un poco he de dejallo.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-TERCIO.
+
+ _Entra Rui Diaz en el Carcarañà, baja à Martin Garcia, pretende
+ Yamandú dar en la isla, padece Garay naufragio en el Uruguay._
+
+
+ Jamas fortuna dió contentamiento
+ Que no fuese mezclado con dolores;
+ De á donde el disfavor es fundamento
+ De todo buen suceso de favores.
+ Tambien el favorido pensamiento,
+ Por fin muy cierto tiene disfavores,
+ Por lo cual Salomon, sigue, decia,
+ El dia de tristeza al de alegría.
+
+ ¡Cuanto dolor, tristeza y amargura,
+ Y cuanto sobresalto ha pasado
+ La gente zaratina sin ventura!
+ Pues quien con atencion bien lo ha notado
+ Verá, que al mayor mal en coyuntura
+ Un buen suceso ò gusto ha acompañado:
+ Que no haber de esta suerte sucedido,
+ Hubiera el resto Zárate perdido.
+
+ ¡Qué pena, qué dolor no mitigára
+ El ver al buen Garay por aquel llano!
+ La barbara nacion que se juntaba,
+ No pudiera escaparse de su mano.
+ Si el bravo y crudo Marte se hallára
+ Con tal gente de guerra, tan ufano
+ Y altivo se sintiera, que en la tierra
+ A todos los mortales diera guerra.
+
+ La trompa y atambor les ayudaba,
+ Los caballos calor iban tomando:
+ Contento grande, cierto, que causaba
+ Aquesta gente allí escaramuzando.
+ Rui Diaz con los suyos lo miraba,
+ Viniendo su viage navegando;
+ Y llegando dó aquesto se hacia
+ Mandó soltar la flaca artillería.
+
+ Al fin tomaron puerto, y recontada
+ La cosa de una parte á otra pedida,
+ La carga de las balsas descargada,
+ Caray parte en demanda de comida.
+ El Melgarejo sale desplegada
+ Con gran placer su vela y descogida.
+ En tanto que uno baja y otro queda
+ Me fuerza Yamandú vuelva la rueda.
+
+ Llegado este tacaño con las cartas
+ Al isla, con placer fué recibido;
+ El Juan Ortiz le dió cuchillos, sartas,
+ Y de paño de grana un buen vestido.
+ De dádivas y dones fueron hartas
+ Sus manos, por pensar lo ha merecido,
+ Y él pretende entregarse á suelta rienda
+ En vida del cristiano y de hacienda.
+
+ Pues tiene la traicion así ordenada,
+ Que dadas estas cartas, vuelva luego
+ Al rio Igapopé, que es la morada
+ De un indio, que se dice _Grande Fuego_,
+ Y de otros que allí viven de coplada,
+ Con Aguazó, que es guia de este juego.
+ Allí tiene la cosa de ordenarse
+ Por dó el cartero dá priesa á tornarse.
+
+ Y dice: "volveré yo con comida,
+ Que así con mis amigos lo he ordenado,
+ Aquesta cosa quiero sea sabida,
+ Porque en vernos ninguno sea alterado:
+ Que aquesta tierra toda está rendida
+ A mi diccion, é yo la he sujetado."
+ Con esto Yamandú se suelta en breve,
+ Y con mas brevedad volver se atreve.
+
+ Con diez ú once canoas esquifadas
+ La vuelta dá el malvado, procurando
+ Que no esten las personas recatadas,
+ Mas antes las ocupa rescatando.
+ No quiero referir, pues, cuan turbadas
+ Lo estaban, segun supe, y cuan temblando:
+ Mas con todo se dieron tanta maña,
+ Que no quajó el cartero su maraña.
+
+ En un fuerte la gente recogida,
+ Porque de esta traicion tienen aviso,
+ De todo lo posible guarnecida,
+ Salió el indio que estaba ya arrepiso.
+ De humos gran señal ha parecido
+ El rio arriba, y luego de improviso
+ Los indios que en la gente dar pensaban,
+ Con gran priesa á su isla se tornaban.
+
+ Quedaron los cristianos, como cuando
+ Levanta un huracan muy espantoso
+ Las olas en la mar, y vá bufando
+ El viento con un impetu furioso:
+ El piloto sagaz está temblando,
+ Vencido del trabajo y temeroso:
+ Mas viendo que el peligro está pasado,
+ Veréisle presumir del esforzado.
+
+ O como aquel mancebo que ha cogido
+ El toro furibundo entre sus manos,
+ Que siendo de la muerte escabullido,
+ Huyendo á pura pata por los llanos,
+ Blasona de la maña que ha tenido,
+ Y hace en talanquera fieros vanos.
+ No menos nuestras gentes aquí estaban,
+ Y al moro muerto gran lanzada daban.
+
+ Rui Diaz, como dije, navegando
+ Salió de _Sancti Spiritus_, y viene
+ En breve dó le estaban esperando.
+ A mi me ha parecido me conviene
+ Quedarme con Garay que và triunfando,
+ Y Zárate que hambre siempre tiene.
+ Rui Diaz Melgarejo, pues, allega
+ Al isla, y la comida les entrega.
+
+ Garay de á dó digimos sale á priesa
+ Con su gente, y las balsas que llevaba,
+ Lo que en esta salida le interesa
+ Es el buscar comida que faltaba.
+ Tambien se procuraba hacer presa
+ En el falso Terú que allí moraba:
+ Y oid lo que sucede un dia de Ramos,
+ Que de vista es el cuento que contamos.
+
+ Por un pequeño rio de boscage
+ Las balsas y la barca caminaban,
+ Cuando vimos venir un gran salvage.
+ La canoa en que viene gobernaban,
+ Al parecer, dos ninfas de buen trage;
+ En vièndonos á priesa se tornaba:
+ Y désque al Paraná grande llegaron,
+ En medio de un remanso se pararon.
+
+ Allí nos esperaron grande pieza;
+ Y así como la barca hubo llegado,
+ El salvage se estira y endereza,
+ Y un escudo grandísimo ha embrazado:
+ Por yelmo un cuero de anta en la cabeza,
+ El escudo era concha de pescado,
+ Y el baston que este bárbaro tenia,
+ Servir de antena en nave bien podia.
+
+ Hablando con soberbia encrudecida,
+ Pregunta por aquel que tiene cargo
+ Del Armada, que dice que la vida
+ Le tiene de quitar con fin amargo:
+ Y dice: "no penseis que fué huida
+ La mia, por salir aquí á lo largo,
+ Que quise aquí sacaros al anchura,
+ Por dar á todos ancha sepultura."
+
+ Queria arremeter el can rabioso,
+ Y en esto dos pelotas le tiraron;
+ La popa nos volvieron sin reposo
+ Las faunas, y espantados nos dejaron,
+ Que con un dulce canto armonioso
+ A priesa de nosotros se apartaron,
+ Y á muchos el sentido enternecieron,
+ Y en un punto de vista se perdieron.
+
+ En esto un bergantin vimos venia,
+ El cual á Santa Fé ha descendido,
+ Y viendo que Garay bajado habia,
+ En seguimiento suyo habia venido.
+ Con socorro el Teniente se le envia
+ De la Asumpcion, que aquesto hubo subido:
+ Juntòse con nosotros el navio,
+ Y dimos en un hondo y chico rio.
+
+ El navío à la boca se ha quedado
+ Con toda la mas gente del Armada:
+ El Capitan con veinte dentro ha entrado
+ En la barca de todo pertrechada:
+ Por tierra los caballos hubo echado,
+ Del gran Terú se busca la morada:
+ Hallóse, mas sus indios, al estruendo,
+ Con mugeres é hijos van huyendo.
+
+ Las balsas aquí cargan de comida;
+ La gente de á caballo vá por tierra
+ Siguiendo la victoria conocida,
+ Con ánimo y codicia de la guerra.
+ Abscóndese la gente dolorida,
+ Que el temor del caballo la destierra:
+ Saquea el Español allí las casas,
+ Y en un punto veréislas hechas brasas.
+
+ El Capitan de aquí presto saliendo
+ Penoso, por no haberle indio parado,
+ Sus balsas y su gente recogiendo,
+ A Añanguazú acomete, indio afamado.
+ Los indios son valientes, y al estruendo
+ Salieron con esfuerzo denodado,
+ Y siendo preguntados ¿porque huyen:?
+ Con la razon del uno así concluyen.
+
+ "Dejadnos ya, que estamos temerosos,
+ Y contra vuestras fuerzas no podemos:
+ Y vosotros, sobrinos animosos,
+ A los mancebos dicen, ¿qué os hacemos?
+ Mirad que á nuestros hijos amorosos
+ Criar, ni sustentar ya no podemos,
+ Pues carga de mugeres tan penosa
+ No espera á vuestra diestra poderosa."
+
+ Diciendo aquesto, estaban muy metidos
+ En un atolladar y gran pantano:
+ Garay no permitió fuesen heridos,
+ Que mas de uno probar quiso la mano.
+ Causaban gran dolor los doloridos,
+ Que mugeres é hijos por el llano
+ Sin órden, á gran priesa, iban huyendo,
+ So tierra lo que tienen abscondiendo.
+
+ De aquí el rio abajo navegando,
+ El Armada se sale á remo y vela:
+ Un temporal se viene levantando,
+ Que las yerbas del campo arranca y vuela.
+ Del isla grande priesa me estan dando,
+ Que parece la gente se recela.
+ Pues vamos allá agora, que esta Armada
+ Aquí queda segura rancheada.
+
+ El isla parecia que se hundia,
+ Y el cielo que venia de caida.
+ El sud-oeste, viento que corria
+ Con una fuerza grande desmedida,
+ Los árboles y piedras conmovia
+ Por dó la gente andaba dolorida:
+ Porque tanto ruido levantaba
+ El viento, que al infierno figuraba.
+
+ De dos naves que habia del Armada,
+ No quiere perdonar esta tormenta
+ A alguna; que á la zabra que cargada
+ Està de la comida, la revienta,
+ Y la abre por cien partes: mas varada
+ Aquesta fué en el isla; la otra avienta
+ A tierra firme, y tan metida queda,
+ Que dudo en algun tiempo salir pueda.
+
+ Pues dime, Juan Ortiz: ¡no te conmueve
+ El ver aquestos trances peligrosos!
+ ¡O duro corazon! á quien no mueve
+ El temor de los fines sospechosos.
+ No vemos ser prudente el que se atreve
+ A perder lo ganado en los dudosos
+ Y peligrosos casos: lo mas cierto
+ Es ir siempre á buscar seguro puerto.
+
+ A nuestra Armada vuelvo, que metida
+ Quedaba en un juncal y una ensenada,
+ La cual halló segura su guarida:
+ Y el bergantin, tomando una enconada,
+ Del otra banda está, que de caida,
+ Allí, por se abrigar, hizo parada,
+ A dó con Cherandies ha tratado,
+ Y el tiempo que allí estuvo, rescatado.
+
+ Garay con los Beaguas de otra banda
+ Muy gran trato y rescates ha tenido:
+ A Caytuá, cacique, dice y manda,
+ (Pues, para aqueste fin ha descendido)
+ Que diga á los Beguaes, como él anda
+ En busca de cristianos, que ha sabido
+ Que tienen muchos ellos en su tierra,
+ Habidos de rescate, y no de guerra.
+
+ Aqueste Caytuá es comarcano
+ Al pueblo Santa Fé, y muy vecino:
+ Garay le trata bien como á su hermano,
+ Y así con gran contento con él vino.
+ El cacique no anduvo paso en vano,
+ Que yendo á los Beguaes de camino,
+ Cuatro cristianos trajo rescatados
+ Por anzuelos y espejos muy quebrados.
+
+ De aquí salió Garay: con el navio,
+ Que está de la otra banda, se ha juntado.
+ Despáchale á la isla por el rio,
+ Que dicen de las Palmas, afamado.
+ No vá de bastimentos tan vacio,
+ Que al fin le han de decir: "bien seais venido:"
+ Que están como los pollos ya piando,
+ Y solo por comida suspirando.
+
+ El Armada se vá por un estero
+ Que llaman de Beguaes, que no lleva
+ La fuerza y la corriente del primero,
+ A quien él vá á buscar á que le beba:
+ Y tanto vá sin él á cual postrero,
+ Que en mas de veinte leguas no le prueba;
+ Al cabo, porque en breve yo me sume,
+ Aqueste el Paraná se le consume.
+
+ Yendo por este estero navegando
+ Diez dias, que los tiempos no ayudaban,
+ Por tierra los soldados van cazando,
+ Que muy poco las balsas caminaban.
+ De noche estan con liñas esperando,
+ Pescando de los peces que picaban:
+ Aquí pica el Patí, allí el Armado,
+ Aquí tambien el Blanco y el Dorado.
+
+ En una bella noche muy serena,
+ Habiendo el sueño dado ya sus puertas
+ A los que nuestra cama era el arena,
+ Estando centinelas muy alertas,
+ Con grande dulcedumbre una Sirena
+ Comenzó de cantar; y cierto, ciertas
+ Y humanas parecian sus canciones,
+ Bastantes á mover mil corazones.
+
+ Es tan ameno y bello este parage,
+ Que las hijas de Pierio bien podrian
+ Dejar de Tracia el monte y su boscage,
+ Que aquí mas soledad cierto tendrian.
+ Y aquellos que siguiesen su lenguage
+ En breve de sus ciencias mas sabrian,
+ Y en metro y dulce verso el casto coro
+ Al mundo descubriera su tesoro.
+
+ Aquí la gran maldad la Filomena
+ Lamenta de Teseo, su cuñado,
+ Con su lengua arpada bien resuena,
+ Y con canto suave y agraciado
+ Publica á todo el mundo su gran pena,
+ Y dice: "pues la lengua me has cortado,
+ Aquesta gran maldad, cruda tirana,
+ Labrando contaré toda á mi hermana."
+
+ Aquí la sacra fuente cabalina
+ Sus cristalinas aguas vierte y riega:
+ Aquí la gran Minerva á la contina
+ Sus tesoros reparte y los entrega
+ A todos con largueza muy benina;
+ Y aquí muy de ordinario en esta vega
+ La bella y casta Diosa se pasea,
+ Y con sus compañeras se recrea.
+
+ Mas al isla conviene dar la vuelta,
+ Dejando aquesta Armada en este punto.
+ Pasada la tormenta y revuelta,
+ Segun digimos ya en breve trasunto,
+ El bergantin que fuera á vela suelta,
+ Llegando toma puerto luego junto,
+ Y dando de nosotros nueva cierta,
+ La cosa de esta suerte se concierta.
+
+ En busca de Garay luego volvieron
+ Aqueste bergantin y Melgarejo,
+ Y aquellos que al presente adolecieron
+ Llevaron, y mugeres, y es consejo,
+ Que allá en el Uruguay (adonde fueron)
+ Se pueble, donde hubiere el aparejo;
+ Que para los navios está cierto,
+ Que muy cerca hallará seguro puerto.
+
+ Llegados á la punta de este rio,
+ Quedóse el bergantin grande esperando;
+ El otro atravesó, que vá vacio,
+ Garay en esto viene navegando.
+ En breve se encontró con el navio,
+ Que estaba en una vuelta ya esperando:
+ La noche se apresura, el viejo Apolo
+ Nos huye, y viene airado el grande Eolo.
+
+ En un punto vereis que se levanta
+ Un sur tan riguroso, que atormenta
+ Con su grave furor cualquiera planta,
+ Y fuera del lugar propio la abrenta.
+ El Armada se afierra bien y planta,
+ El bergantin del lado no se absenta,
+ Con cabos, guindaletas amarrados,
+ Estan todos del viento contrastados.
+
+ El otro que esperando habia quedado,
+ Cargado de mugeres, como vido,
+ El cielo todo andar alborotado,
+ Camina el rio arriba, y ha tenido
+ Ventura en se mudar; que haber tardado,
+ La carga hubiera toda sumergido:
+ Mas no pudiera ser, que en el Armada
+ Jamas vide muger ser mal parada.
+
+ En tanto que venia el sur bravoso,
+ Huyendo con presteza su fiereza,
+ El capitan Rui Diaz valeroso
+ Caminaba el rio arriba sin pereza.
+ Lloraran las mugeres sin reposo,
+ Pensando ya fenece su belleza,
+ Y que ha de ser á peces entregada,
+ Y en vida só las aguas sepultada.
+
+ Garay en una isla empantanada,
+ Que dicen por renombre _de la Espera_,
+ Tenia ya su gente rancheada;
+ Del bergantin no sale gente fuera.
+ La enojosa tormenta, pues, pasada,
+ Al punto que la noche se viniera,
+ Las balsas desamparan este puesto,
+ Y oid lo que sucede, pues, de aquesto.
+
+ Desta isla dó digo que salieron
+ Las balsas, se atraviesa la corriente
+ Del rio, que Uruguay, indios pusieron
+ Por nombre: tierra firme está de frente;
+ Las balsas allá van, mas no pudieron
+ Las olas contrastar, que no consiente
+ La fuerza del canal remo ni pala,
+ Que todo lo abandona y lo desvala.
+
+ El sur se ha levantado en este punto,
+ Y hace que el canal ande alterado,
+ El corriente con fuerza viene junto,
+ Y el sur, lo que corre encontra, ha hinchado,
+ ¡Ay Dios! que en este punto yo barrunto,
+ Que el dia de mi fin es ya llegado.
+ La barca se nos iba trastornando,
+ Las balsas todas siete trabucando.
+
+ Al dia del postrer juicio figuraba
+ Aquel naufragio nuestro doloroso.
+ Cual indio de la balsa se arrojaba
+ Por ir nadando á tierra codicioso;
+ Cual vuelve dó la balsa se anegaba
+ En busca del Señor que está lloroso.
+ Las indias dicen todas que llamemos
+ A nuestro Dios, pues todos perecemos.
+
+ Los caballos ya sueltos van nadando.
+ Y no tienen peligro, sino afierra
+ El cabo en parte alguna, que colgando
+ Le llevan por el agua hasta tierra.
+ La barca sale en salvo, y descargando
+ La ropa y aderentes de la guerra,
+ En busca de las balsas torna á prisa,
+ A donde todos andan sin camisa.
+
+ El que es buen nadador, aunque con miedo,
+ Al agua desnudandose se arroja:
+ Quien no sabe nadar estáse quedo,
+ Y en la balsa metido bien se moja.
+ Mas ya yo de nadar hablar no puedo:
+ La gente sale á tierra dó se aloja,
+ Tendida por la fria y dura arena:
+ Dejemoslos, que entiendan en su cena.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-CUARTO.
+
+ _En este canto se cuenta la batalla que hubo entre los de Garay y
+ los Charruas, y como fué herido Garay en los pechos, y su caballo
+ muerto, y muchos indios muertos y heridos._
+
+
+ ¿A quien he de llamar que me dé aliento?
+ O ¿quien podrá acertar, que estoy enseñado
+ A tratar de tristezas y lamento,
+ Y poco de placeres he gustado?
+ Pues esto de la guerra hago á tiento,
+ Que menos de las armas he probado:
+ A vos, Señor, favor pido y demando,
+ Que vuestra ayuda sola voy buscando.
+
+ Dejé, si os acordais, en la marina,
+ Pasado ya el naufragio, á nuestra gente;
+ El Aurora nos viene ya vecina,
+ Apolo muestra ya su roja frente;
+ El bergantin navega á la bolina,
+ Subiendo el rio arriba diligente;
+ El Zapican ejército, marchando
+ En siete escuadras, viene ya gritando.
+
+ El bergantin le vido, mas primero
+ Le habian descubierto tres soldados,
+ Aquestos dieron arma muy ligero,
+ Los arcabuces fueron bien cargados.
+ No vide que queria ser postrero
+ Alguno, porque todos aprestados
+ En un punto salieron muy gozosos,
+ Por dar fin al Charrua codiciosos.
+
+ Doce caballos solos se ensillaron,
+ El Capitan con once compañeros,
+ (Que muchas de las sillas se mojaron)
+ Salieron veintidos arcabuceros.
+ Los bárbaros á vista se llegaron
+ Con órden y aparato de guerreros,
+ Con trompas, y bocinas y atambores,
+ Hundiendo todo el campo y rededores.
+
+ El Capitan mandó que se emboscasen
+ Los once de á caballo, hasta tanto
+ Que los alegres bárbaros llegasen
+ A tiro de arcabuz, porque de espanto
+ De ver á los caballos, no tornasen:
+ Y el Capitan se puso al otro canto
+ Con sus arcabuceros, atendiendo
+ Se fuese el enemigo introduciendo.
+
+ Llegado á poco trecho, hacen alto,
+ El Capitan procura de cebarles,
+ Un poco retirándose en un alto,
+ Por mas á su placer escopetarles.
+ El bárbaro de seso no está falto,
+ Que entiende ser aquesto asegurarles,
+ Por dó hace parar sus escuadrones,
+ Y dice con gran grita estas razones.
+
+ "Estamos de esperaros ya cansados,
+ Que há dias que tenemos entendido
+ Que sois hombres valientes y esforzados,
+ Agora será el caso conocido.
+ Salid los mas valientes y alentados,
+ Riñendo uno con otro este partido,
+ Salid, que tardar tanto es cobardia;
+ Veremos vuestro esfuerzo y valentia.
+
+ Con solo matar veinte de vosotros,
+ Pues sois de tanta fama y nombradia,
+ La vida por bien dada de nosotros
+ Tenemos todos juntos este dia:
+ ¿Podeis ser mas valientes que los otros,
+ Cuyo valor poco há que fenecía?
+ Salid á los vengar, acobardados,
+ Cornudos, mugeriles y apocados."
+
+ Mas cosas les oí por mis oidos,
+ Que un poco de su lengua ya entendia,
+ Gritaban, daban voces, alaridos,
+ Con su grita la tierra estremecia.
+ Cual indio la perneta, cual fingidos
+ Motines y ademanes, cual hacia
+ Que cae en tierra triste y desmayado,
+ Y en un punto veréisle levantado.
+
+ Llamaban con las mantas que traian
+ Ceñidas á los cuerpos, no cesando
+ De dar voces, diciendo, que querían
+ Ponerse nuevos nombres peleando.
+ Mas viendo que los nuestros ya salían,
+ Al alto se volvian retirando,
+ Juzgando por mejor un alto cerro,
+ Y el sueño, como dicen, fué del perro.
+
+ Saliendo al alto, y siendo traspasado
+ Un poco de pantano que allí estaba,
+ El Capitan á priesa ha caminado;
+ Los once de á caballo que llevaba
+ Siguieron con esfuerzo denodado:
+ La trompa con presteza resonaba
+ En ellos, _Santiago_, _Santiago_,
+ Y oid un bello lance y gran estrago.
+
+ Seguíanle los once de tal suerte,
+ Que juntos se metieron, y mezclaron
+ En medio el enemigo, dando muerte
+ A todos cuantos indios encontraron.
+ Rompieron una esquadra grande y fuerte,
+ En que de setecientos se pasaron;
+ Salieron de otra banda cien flecheros
+ Con ánimo gallardo muy lejeros.
+
+ Sobre estos nuestra gente revolviendo
+ Pelea, y ellos rostro y cara hacen:
+ Los otros al socorro muy corriendo
+ Acuden, mas los nuestros los deshacen.
+ Volvieron á romperlos, y rompiendo
+ Los mozos sus deseos satisfacen,
+ Que tantos por el suelo van rodando,
+ Cuantos caballo y lanza van tocando.
+
+ Aquí vereis el indio atravesado
+ Por medio la garganta, y allí junto
+ El otro todo el casco barrenado,
+ Saliéndole los sesos luego al punto.
+ Por medio de los pechos traspasado
+ Estaba Tabobá, y casi difunto,
+ Y tanto de la lanza se aferraba,
+ Que ya perderla Leiva imaginaba.
+
+ Allega Menialvo con su espada,
+ Y dále un golpe tal que desafierra
+ La lanza el enemigo, y aun pegada
+ La lanza con la mano deja en tierra.
+ El indio vé su mano destroncada,
+ Y quiere escabullirse de la guerra,
+ Mas no le dán lugar, que tras su mano
+ Tendido le dejó Leiva en el llano.
+
+ Y como recobró Leiva su lanza,
+ Habiendo á Tabobá muerto, con priesa
+ Revuelve Abayubá sobre él, y lanza
+ El mozo un bote tal que le atraviesa
+ El ombligo, y el indio se abalanza
+ Por la lanza adelante, y hace presa
+ Con el diente en la rienda, de tal suerte,
+ Que la corta, y fenece con la muerte.
+
+ El viejo Zapican, que vé tendido
+ A su sobrino en tierra, bien quisiera
+ En Leiva se vengar, mas ha acudido
+ El bravo Menialvo, que le diera
+ Un golpe tan terrible, que partido
+ Por medio, por encima la cadera,
+ En dos partes quedò: fué cuchillada
+ De brazo poderoso, y fuerte espada.
+
+ Añagualpo, que estaba muy pujante,
+ En suerte le ha cabido á Vizcaino:
+ El bravo indio se puso de delante
+ Con pica que parece un grande pino.
+ El mozo le encontró luego al instante
+ Con su lanza, y aun hizo tal camino
+ Por medio de los pechos de aquel perro,
+ Que la espalda pasó su fino hierro.
+
+ Su lanza sacó tal y tan bermeja,
+ Que el hierro pura sangre parecia:
+ Dos pasos de este puesto no se aleja,
+ Cuando un indio de fama le seguia:
+ A esperarle el mancebo se apareja,
+ Que es indio muy gallardo y de valía,
+ Al mozo ha acometido Yandinoca,
+ Y él métele su lanza por la boca.
+
+ Arevalo gallardo vá hiriendo
+ La gente que jamas fue conquistada;
+ El hierro de su lanza va tiñendo
+ En sangre con los sesos mixturada.
+ Con fuerza vá Aguilera descubriendo
+ Aquí, y acá y allá de una lanzada:
+ Al indio deja tal, que parecia
+ Que el indio só la tierra se hundia.
+
+ El buen Mateo Gil, soldado viejo,
+ Con esfuerzo y valor de Trugillano;
+ Nacido en el lugar de Xarahicejo,
+ Andaba por el campo muy lozano.
+ Parécele que mata algun conejo,
+ Matando algun soldado Zapicano,
+ Y así tan gran estrago va haciendo,
+ Que las yerbas del campo va tiñendo.
+
+ Hernan Ruiz pelea sin pereza,
+ De Córdova heredando la osadia:
+ Acá y allá acude con destreza,
+ Con ánimo y esfuerzo y valentia.
+ Un indio le encontró con gran fiereza,
+ Y quitarle la lanza pretendia:
+ Camelo le ayudó, perdió la vida
+ El indio, con la mano bien asida.
+
+ Con gran fuerza por medio Magaluna
+ De cinco ó seis soldados se metia:
+ Al encuentro le sale Juan de Osuna
+ Con su espada, que lanza no traia.
+ Al mozo favorece la fortuna,
+ Que el indio con su pica tal venia,
+ Que si el caballo un brinco no pegára,
+ Por medio de los pechos le pasára.
+
+ La pica suelta el indio muy corrido,
+ Y al pecho del caballo se ase y garra:
+ El mozo, que lo vido tan asido,
+ La daga de la cinta desamarra:
+ Con ella fuertemente le ha herido,
+ Y tanto las entrañas le desgarra,
+ Que Magaluna altivo, bravo y fuerte
+ Cayò en tierra herido de la muerte.[72]
+
+ Tiene el campo Juan Sanchez ya poblado
+ De zapicanos muertos con su espada;
+ Un indio le acomete señalado,
+ Con una espada inserta y enhastada.
+ Un bote le tiró por un costado,
+ Y el mozo le responde de estocada,
+ Y aciértale por medio de la frente,
+ Y da con èl en tierra derrepente.
+
+ Rasquin piensa ya hoy hacer remate
+ Del ejército todo zapicano:
+ Mas veis otro que viene en el combate,
+ Que quiere en general probar la mano,
+ De encuentro, de reves, dá jaque y mate
+ Al indio sin dejarle un hueso sano,
+ Con la fuerza que pone en su caballo,
+ El fuerte y animoso Caraballo.
+
+ Fortuna, si quisieres estar queda,
+ Cuan presto el Charruaha se acabaria:
+ Si el capitan Garay viera tu rueda,
+ Bien con su lanza audaz la clavaria.
+ En un cerro una esquadra estaba queda
+ De indios, á la mira que haria,
+ El Capitan por ellos va rompiendo,
+ Y en él todos á puja rebatiendo.
+
+ Rompíolos, y al romperlos fué herido:
+ Miráronle los indios si caía,
+ Y viendo como en tierra no ha caido,
+ Sin órden cada cual allí huía.
+ El Capitan tras ellos ha corrido;
+ En esto su caballo se tendía,
+ Y muerto fenecióse la pelea,
+ De que el indio no poco se recrea.
+
+ Acuden los soldados, como vieron
+ Caer su Capitan con el caballo;
+ De presto en otro al punto le pusieron;
+ Procuran al real luego llevallo.
+ Los bárbaros al punto se huyeron;
+ La trompa á recoger toca: dejallo
+ Conviene al enemigo. En estos cuentos
+ Murieron, segun ví, mas de doscientos.
+
+ Recógese la gente muy gozosa
+ De ver quedar el campo muy poblado
+ De la soberbia sangre belicosa
+ Del indio, en estas partes señalado.
+ Era cierto esta gente muy famosa,
+ Su fuerza y su valor tan estimado,
+ Que toda la provincia la temia,
+ Y muy grande respeto le tenia.
+
+ El Capitan, que á todos gobernaba,
+ Fortísimo y valiente era en la guerra:
+ Por aquesta razon le respetaba,
+ Sin su gente, gran parte de la tierra:
+ Y aunque él en estos llanos habitaba,
+ Tenia alguna gente allá en la sierra,
+ Los cuales á su tiempo le servian,
+ Y á su mano y diccion siempre acudian.
+
+ Con esto estaba el perro tan pujante,
+ Que á todo el mundo junto no temia,
+ Juzgándose asi solo por bastante
+ Contra la tierra toda y monarquía.
+ El nombre de cristiano, y lo restante
+ Pensaba de acabar solo en un dia,
+ Y no le falta ayuda de paganos,
+ Que vienen de los pueblos mas cercanos.
+
+ En tanto que nosotros celebramos
+ El triunfo de victoria muy gozosos,
+ Y aquel siguiente dia reposamos,
+ Los indios despoblando temerosos
+ La tierra adentro huyen: despues vamos
+ En busca de Rui Diaz muy gozosos,
+ Que huyendo del tiempo adverso y duro,
+ Tomó en San Salvador puerto seguro.
+
+ Adonde en su ribera deleitosa,
+ De todos los desastres olvidados,
+ Nos tuvimos por gente muy dichosa,
+ En vernos ya de asiento allí poblados;
+ Con gozo celebrando la famosa
+ Victoria de mancebos esforzados
+ Contra el soberbio indio belicoso,
+ Y en todo el Argentino mas famoso.
+
+ A priesa cada cual hace morada,
+ Que de maderos hay gran aparejo,
+ Y teniendo su carga descargada,
+ Por Juan Ortiz se parte Melgarejo.
+ No siento le da pena la tornada,
+ Que aunque es el Capitan ya cano y viejo,
+ A trabajos está tan avezado,
+ Que no se halla bien si está parado.
+
+ Aquí, pues, los dejemos, descansando
+ Los unos y los otros muy gozosos,
+ El tiempo en regocijos empleando
+ Por los campos y prados deleitosos:
+ A Juan Ortiz volvamos, que penando
+ Está con sus soldados lastimosos:
+ Al que quisiere ser bien informado,
+ Serále en otro canto relatado.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-QUINTO.
+
+ _En este canto se trata de las crueles y terribles muertes que los
+ indios daban à los cristianos cautivos._
+
+
+ De aquello que una vez se hubo estrenado
+ El vaso nuevo guarda, como vemos,
+ El gusto y el olor: lo que es usado
+ Por largo tiempo en hábito tenemos,
+ Y tanto en natural se ha transformado,
+ Que siempre con lo tal bien nos habemos:
+ Y así dejar costumbre muy usada
+ Es cosa muy dificil y acabada.
+
+ Oí, cierto, una cosa muy galana
+ De un hombre cuartanario, que decia,
+ Teniendo ya salud entera y sana,
+ Que sin gusto y contento ya vivia:
+ Estaba ya tan hecho á su cuartana,
+ Que por falta su absencia la tenia.
+ Mirad qué es la costumbre, y de qué suerte,
+ Que dicen, que mudarla es par de muerte.
+
+ Estoy ya tan cursado en esta historia
+ En males infortunios y descuentos,
+ Que aquello que tuviera otro por gloria,
+ Tratar del enemigo y sus lamentos,
+ No daba tanto gusto á mi memoria;
+ Y así me parecía los acentos
+ Faltaban por tratar yo de alegría,
+ Por dó vuelvo à cantar como solía.
+
+ La gente desdichada zaratina,
+ De la esperanza estaba muy colgada:
+ El que esperando está siempre imagina
+ La cosa que le està mas apropiada;
+ Y cuando vé mudanza repentina,
+ Tras ella su memoria và guiada:
+ Que el ánimo dudoso tiene aquesto,
+ Que acà y allá se muda muy de presto.
+
+ Estaban congojosos, esperando
+ Que vuelvan los navios al concierto:
+ Ya viene Melgarejo navegando,
+ Dejando la mas gente allà en el puerto.
+ El buen Capitan entra pregonando,
+ Que el perro zapican quedaba muerto,
+ Y que iba ya huyendo de corrida,
+ Su ejèrcito y su gente de vencida.
+
+ Con placer le reciben de alegria,
+ Y todos con la nueva se alegraron,
+ El roto campo y gente, artillería,
+ En la zabra y bajeles embarcaron.
+ La zabra el Uruguay entrado habia,
+ El canal los pilotos no acertaron:
+ Ni basta izar trinquete, ni el antena,
+ Que fuertemente encalla en el arena.
+
+ Los bergantines suben prestamente
+ A descargar el hato que llevaban,
+ El Guaranì acudiera diligente
+ A ver que los cristianos esperaban.
+ Recibidos de paz, y prestamente
+ Los indios à su casa se tornaban;
+ Y en breve à dos cristianos han traido,
+ Y que otros dos traerán han prometido.
+
+ Venidos los bajeles, y buen viento,
+ La zabra desencalla del bajio,
+ Sin recibir de aquesto algun tormento,
+ Que piedras por aquì no tiene el rio.
+ Al puerto se llegó con gran contento,
+ A donde el Guaranì volvió con pio
+ De haber de los rescates castellanos,
+ Y trajo por rescate dos cristianos.
+
+ El capitan Garay hecha tenia
+ A Juan Ortiz la casa en que viviese,
+ Y cada cual la suya se hacia,
+ Por tener un rincon dó se metiese.
+ El Juan Ortiz en este proveia,
+ Que de hoy en adelante se dijese
+ Y nombrase _Vizcaya_ el Argentino;
+ ¡Mirad el ambicion del Vizcayno!
+
+ Despues al Paraguay determinaba
+ Que vayan á traer mucha comida:
+ Al capitan Garay acompañaba
+ Rui Diaz, que procuran la manida
+ De Cayú, que en las islas habitaba.
+ Allà los dos caminan de corrida,
+ Primero con Chanaes encontraron,
+ Y de ellos, dos ó tres aprisionaron.
+
+ De aquì los dos pasaron adelante
+ En busca de comida, y en el rio,
+ Que dije Igeipopè; dò està triunfante
+ El indio Guaraní, que es un gentío,
+ Como hemos dicho ya, en maña pujante.
+ Sin otra presumpcion ni desafio,
+ En los indios asalto dan bravoso,
+ Cuando el sol asomaba luminoso.
+
+ Habian estos indios abscondido
+ Sus hijos y mugeres, y pensaban,
+ En viendo algo seguro su partido,
+ En nuestra gente dar, y así hablaban,
+ Diciendo, pocos son: mas fuè sabido
+ El falso que en secreto concertaban;
+ Y asì salen huyendo por las vegas,
+ Dejando de maiz muchas hanegas.
+
+ Tres casas y buhios se dejaron,
+ Con docientas hanegas bien colmadas
+ De maiz, y otras cosas que se hallaron,
+ Y estaban sò la tierra sepultadas.
+ Los soldados las casas les quemaron,
+ Y fueran con los nuestros ya quemadas,
+ De un indio que lo andaba maquinando,
+ Si no estuviera Arevalo velando.
+
+ El capitan Garay con sus soldados
+ Camina á la Asumpcion con mucha priesa;
+ El capitan Rui Diaz, (bien cargados
+ Los suyos de comida y de la presa,
+ Que fueron cuatro indios señalados,
+ Y entre ellos de Cayù un hijo), atraviesa
+ A donde està el real, y en breve allega,
+ Y la comida y presa toda entrega.
+
+ La nave vizcayna se me aqueja,
+ Que de ella no me acuerdo: està plantada
+ Allá en un arenal, á dò la deja
+ Juan Ortiz, de gente mal poblada.
+ Parèceme que queda como oveja
+ A lobos desambridos entregada:
+ De cuando en cuando van á visitarla,
+ Mas la gente se teme de guardarla.
+
+ Y no quiero culparles, pues que tiene
+ Cualquiera, acá dó estamos, sobresalto,
+ Pensando cada cual que le conviene
+ Rogar á nuestro Dios, que de lo alto
+ Envie su socorro: que si viene
+ A dar el enemigo algun asalto,
+ Sin duda perecemos, porque vana
+ La guarda es sin la guarda soberana.
+
+ Un caso contaré, que manifiesta
+ En su tanto y manera esta sentencia,
+ De como humana guarda poco presta,
+ Si està encontra divina Providencia.
+ Sucede á media noche una molesta
+ Y triste desventura, diligencia
+ No basta á le impedir, porque la casa
+ De Juan Ortiz se torna hecha brasa.
+
+ Al punto que la gente reposaba,
+ Un fuego se emprendiò, el Adelantado,
+ Segun pareció ser, despierto estaba,
+ A priesa sin parar se ha levantado:
+ El viento al fuego fuerza acrecentaba,
+ La casa y cuanto tiene se ha abrasado,
+ Que mientras mas va, el fuego mas se atiza,
+ Y vuelve todo en polvo y en ceniza.
+
+ ¡Eterno Dios!, que azotas y castigas
+ Los hombres por razones esquisitas,
+ Que de tormentas, hambre, sed, fatigas,
+ Trabajos, guerras, cosas infinitas
+ He visto? Y sé Señor, que mas obligas
+ Aquel á quien castigas, y le incitas
+ A que ande entero siempre en tu servicio:
+ Mas no conoce el malo el beneficio.
+
+ Metióse Juan Ortiz en su navio,
+ Adonde su hacienda està guardada;
+ No cura de hacer ya mas buhio,
+ Que la zabra la tiene por morada.
+ La guarda se le hace junto al rio,
+ La gente por el campo está poblada
+ En sus chozas de paja, sin abrigo,
+ Con no poco temor del enemigo.
+
+ Al arma un dia se toca: alborotados
+ A todos los vereis, porque asomaban
+ El piloto mayor y los soldados,
+ Que la nave sin guarda la dejaban.
+ A todos los vereis amedrentados,
+ Las damas y doncellas lamentaban,
+ Los hombres desmayados, suspirando
+ Andaban por la plaza divagando.
+
+ Llegó, pues, esta gente que guardaba
+ La nave vizcaina, y en llegando
+ Al piloto unos grillos luego echaba
+ El Juan Ortiz la cosa exagerando.
+ El preso su venida disculpaba,
+ El miedo por escusa presentando,
+ Diciendo: "que en la nave à la ventura
+ Estaba, y beneficio de natura."
+
+ Aquel Cayù, que dije, que huyendo
+ Salió con los demas, y que dejàra
+ Captivo el hijo, vuelve ya corriendo,
+ El rio Uruguay atravesára.
+ Algunos de los suyos le siguiendo
+ A Juan Ortiz pescados presentára,
+ Con làgrimas y ruego significa
+ Lo que con alma y vida le suplica.
+
+ Que en rescate del hijo una graciosa
+ Mozuela tome, pide; asì pensando
+ Cumplir su voluntad tan deseosa,
+ Su rostro y hermosura exagerando:
+ Y dícele: la tome por esposa,
+ Y mientras, él está aquesto tratando,
+ El Juan Ortiz la moza recibia,
+ Y al indio sin su hijo en paz envia.
+
+ En este tiempo ¡O cosa lastimera!
+ Flecharon al dichoso Chavarria:
+ Aqueste á los Chanaes les cupiera,
+ Al tiempo que la presa se partia:
+ Ordenado de grados supe que era,
+ Versado en natural filosofia,
+ Discreto, sábio y muy caritativo,
+ De mucha habilidad y seso vivo.
+
+ Es justo deste quede gran memoria,
+ Que su fin lo merece lastimoso,
+ Y pues llevò la palma de victoria,
+ Gozoso le nombremos y dichoso.
+ Yo espero nuestro Dios le dió la gloria,
+ Que yo le conocì por virtuoso,
+ Y oidme aquesta grande maravilla,
+ Que mas me mueve à envidia que à mancilla.
+
+ Sacàronle los indios del poblado
+ En un pantano grande anegadizo,
+ Y en un palo le ponen amarrado,
+ Y flechas dàn en él como granizo.
+ Quedó en breve tiempo tan cuajado,
+ Cual vemos el pellejo del herizo
+ De sus agudas puas, tal estaba,
+ Y con esfuerzo grande asì hablaba.
+
+ "Eterno Dios, el alma te encomiendo,
+ Que el cuerpo miserable que padece,
+ (Aunque está este tormento padeciendo)
+ Mayor por mis pecados él merece."
+ Estando estas palabras él diciendo,
+ El bárbaro cruel mas se embravece,
+ Y Chavarria en Cristo contemplando,
+ El _Miserere mei_ está cantando.
+
+ Cual suelen cazadores por el Soto
+ Con perros y sábuesos voceria
+ Alzar, asì hiriendo á este devoto,
+ El crudo barbarismo lo hacia.
+ Estaba ya su cuerpo todo roto,
+ La sangre hilo à hilo dèl corria,
+ Mas èl no deja el canto de consuelo,
+ Que espera de tener paga en el cielo.
+
+ Y oid, mi buen Señor, aquì otra cosa,
+ Que tiene en confusion à estos paganos,
+ Por ser á vista de ojos espantosa,
+ Segun lo refirieron tres cristianos.
+ Captiva uno esta gente perniciosa,
+ Y sácanle los ojos, pies y manos
+ Le cortan con malvada y gran fiereza
+ Y dicen que està vivo. ¡Qué grandeza!
+
+ Juan Gago este cautivo se decia:
+ De Guadalupe mozo virtuoso,
+ En Logrosan, mi patria, me servia
+ Al tiempo que dejàra yo el reposo.
+ A la Virgen purìsima Maria
+ De Guadalupe, dice este dichoso:
+ "En este punto sed vos mi abogada,"
+ Y acude à su costumbre tan usada.
+
+ Dios sabe cuanto yo lo he procurado
+ Sacar de cautiverio por mil vias,
+ Y el trabajo y las hambres que he pasado,
+ Andando tras los indios muchos dias.
+ En muy grandes trabajos me he arrojado
+ Por mi propia persona, y con espias,
+ Y nunca he sido en ello de provecho:
+ Acaso Dios hará con èl su hecho.
+
+ Juan Barros de los indios fuè cautivo,
+ En tiempo de D. Pedro, en los Beguaes:
+ Mataron otros, mas aqueste vivo
+ Criaron, que era niño, y á Chanaes
+ Le venden (aqueste hombre de que escribo
+ Algun tiempo traté): Chiriguanaes
+ Le cautivan, y tiempo mucho estuvo
+ Entre ellos, y muger é hijos tuvo.[73]
+
+ Aqueste Juan de Barros cierto vide
+ Que hizo gran provecho à los cristianos:
+ Que Dios todas sus cosas siempre mide
+ Con divinos secretos soberanos.
+ No sabe el triste hombre lo que pide,
+ Lo mas cierto es dejàrselo en sus manos:
+ Esta consideracion en verdad hago,
+ En el negocio siempre de Juan Gago.
+
+ Estaban, sin los dichos, mas cautivos,
+ Que asimismo mataron estos perros,
+ Empalando y flechàndolos aun vivos,
+ Y tambien desgarrándolos con hierros;
+ Y por mostrarse crudos y nocivos,
+ En vida á muchos meten en entierros,
+ A dó mueren de hambre, cruda, perra,
+ Y vivos sepultados só la tierra.
+
+ Aquí quiero no quede por olvido
+ Un caso que me viene à la memoria.
+ Del grande Patriarca enriquecido
+ De bienes duraderos en la gloria,
+ Seràfico Francisco ha merecido
+ Un hijo suyo palma de victoria,
+ En tiempo de D. Pedro le mataron,
+ Y el caso de esta suerte me contaron.
+
+ Estando este bendito religioso
+ Hincado de rodillas en el suelo
+ Con grande devocion, el envidioso
+ Agaz, tirano indio, sin recelo
+ Le flecha: mas al punto un luminoso
+ Nublado descender se vé del cielo,
+ Y en el subir à todos parecia
+ Una doncella, bella en demasia.[74]
+
+ Los indios con aquesto se espantaron
+ De suerte, que á èl con otros compañeros
+ Que habian muerto, à todos enterraron,
+ Llorando porque fueron carniceros
+ De aquel bendito fraile que mataron.
+ Y estàn en su temor hoy tan enteros
+ Los descendientes de ellos, que recelo
+ Tienen que les venga fuego del Cielo.
+
+ A nuestra historia, pues, dando la vuelta,
+ Cayú de su hijuelo deseoso,
+ Tras el Garay se fué, que à vela suelta
+ El rio arriba iba sin reposo:
+ Y cuenta como al hijo no le suelta
+ El Juan Ortiz, y pìdele lloroso
+ Que le escriba una carta, en que le ruegue
+ Que su querido hijo se le entregue.
+
+ Es Yamandù en aquesto el trujamante,
+ Que es primo del Cayú; muy confiado
+ Está, porque poniéndose delante
+ De nuestro Juan Ortiz, Adelantado,
+ Harà con su saber y buen semblante,
+ Que quede Juan Ortiz bien engañado:
+ Mas uno piensa el bayo (allá en Castilla
+ Se dice) y otro es él que le ensilla.
+
+ Con priesa Cayú vuelve en compañia
+ Del falso Yamandù, que confiaba
+ Que muy presto al sobrino llevaria,
+ Que Garay en sus cartas lo rogaba.
+ Con ánimo gallardo y alegria,
+ Al Capitan el preso demandaba;
+ La gente dice toda, pues tenemos
+ El pajaro en la mano, ¿què hacemos?
+
+ No quiero referir las opiniones,
+ Juicios y pareceres diferentes,
+ Que habia en el real, y locuciones,
+ Coloquios y corrillos entre gentes,
+ Todos daban sus causas y razones,
+ Al parecer de muchos suficientes:
+ De Yamandù se trata, si conviene
+ Se prenda, ò que se vuelva como viene.
+
+ El Yamandù, como hombre cauteloso,
+ Procurando librar à su sobrino,
+ Mostròse muy alegre y muy gozoso,
+ Y dice à Cayú vuelva su camino,
+ Porque èl está ya hà dias deseoso,
+ De estar entre cristianos, y así vino
+ Con fin de bautizarse y ser cristiano;
+ Y desta suerte habla al primo-hermano.
+
+ "Cayú, bien vés cual quedo entre cristianos,
+ Y tu hijo tambien: tén buena cuenta,
+ Que guardes de malicia bien tus manos,
+ Y cosa contra aquesto no se sienta:
+ Que tratas con los indios Zapicanos,
+ Ni Guaraní por pienso en tal consienta,
+ Que al punto que haya tal, entrambas vidas,
+ De tu hijo y de mí, serán cumplidas."
+
+ "Yo quedo con contento y alegria,
+ Asi se lo decid á mis parientes:
+ Mirad que mucho hà que yo os decia,
+ Que habian de venir de lejos gentes.
+ Dejados de esa vana fantasia,
+ Mirad que no podeis ser tan valientes
+ Que deis cabo de tantos: sed ya buenos,
+ Poned à vuestras almas duros frenos."
+
+ Con esto y otras cosas que hablaba,
+ El falso Yamandú disimulando
+ Su pretension fingida procuraba,
+ Diciendo desear ser bautizado:
+ Y tanto esta ficcion suya duraba,
+ Cuanto de la Asumpcion se hubo llegado,
+ Como diré despues, que agora siento
+ En Santa Cruz un mal levantamiento.
+
+ Tratemos dél agora, que sucede
+ En tanto que lo pasa el zaratino
+ Muy mal, y yo aseguro que bien puede
+ Ponerse él de Toledo ya en camino,
+ Sino quiere ser causa de que ruede
+ Don Diego con su gente al Argentino,
+ Y con su rueda dé tal estampida,
+ Que el Perú venga todo de caida.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-SEXTO.
+
+ _Levàntase D. Diego de Mendoza en Santa Cruz de la Sierra; sale el
+ Virey D. Francisco de Toledo del Perù, con gran ejército en su
+ demanda._
+
+
+ Con su saber astuto y cauteloso,
+ Sintiendo la pujanza que Adam lleva,
+ Y viéndose no ser tan poderoso,
+ Que pueda entrar con él en lucha y prueba,
+ En el jardin de vida deleitoso,
+ Satan tomó por medio á nuestra Eva,
+ Que vencerle, sabia, no pudiera
+ Si solo la batalla acometiera.
+
+ Contra el hombre quedó Satan tan diestro
+ Que si vencerle quiere con pujanza,
+ Como viejo, sagaz y gran maestro,
+ En una muger pone confianza;
+ Y el caso que no puede muy siniestro,
+ Por medio de muger puede y alcanza:
+ De modo que de diez partes de males,
+ Los nueve con muger causa cabales.
+
+ Cuan claro aquesto vemos en el cuento
+ Del pobre de D. Diego y de Zurita,
+ Pues solo por poner muger asiento
+ En el iglesia, y que otro se lo quita,
+ Se comenzó tan gran levantamiento,
+ Que al reyno del Perú plata infinita
+ Le cuesta, y aun buen triunfo le costára
+ Se él de Toledo no lo remediára.
+
+ Las mugeres de aquestos dos trabadas,
+ Comienzan de sembrar tan gran zizaña,
+ Que yendo ya las cosas mal guiadas,
+ Se fragua en poco tiempo gran maraña.
+ El Zurita tenia desganadas
+ Las gentes, y à D. Diego el diablo engaña:
+ Al Zurita que manda allí, prendia,
+ Y al Audiencia Real preso le envia.
+
+ Un Diego Gomez, hombre marinero,
+ Con su pretension mala le traía
+ Al pobre de D. Diego al retortero;
+ El Cabildo en aquesto le elegia,
+ En el lugar que estaba de primero,
+ Zurita, que á los Charcas habia ido:
+ Pues veis Gobernador D. Diego alzado,
+ Y el propio del gobierno despojado.
+
+ Don Diego á los alcaldes prende luego,
+ Con otros que condenar su designo,
+ Y viendo alborotado andar el juego,
+ Los Salazares salen de camino.
+ La nueva al Perú vuela como fuego,
+ Y el D. Diego con grande desatino
+ Mató á los Salazares, procurando
+ Quedarse para siempre gobernando.
+
+ Don Francisco, virey de tanta fama,
+ Y en servicio del Rey muy estimado,
+ Sabido este negocio, echa de rama,
+ Y en breve grande ejército ha juntado.
+ A gente de valor y suerte llama,
+ Y el hecho con presteza concertado:
+ La cordillera se entra muy pujante,
+ Echando un caballero de delante.
+
+ Aqueste es D. Gabriel, que de su tierra
+ Y sangre hereda esfuerzo Placentino:[75]
+ A Santa Cruz le envia de la Sierra
+ Con gente de la suerte que convino,
+ A que rompa por paces ó por guerra
+ Del triste de D. Diego su destino,
+ Despues, dando la vuelta, que pretenda
+ En Ibitupuá ganar hacienda.
+
+ Don Francisco se vá por otra parte,
+ Por Presidente queda el de Quiñones:
+ Aqueste caballero con gran arte
+ El Audiencia regia y escuadrones,
+ Temiendo de su industria el fiero Marte,
+ De su sagacidad y discreciones:
+ Que tanto era el ardid que allí mostraba,
+ Que en la guerra las letras encumbraba.
+
+ A Don Diego la nueva llega en esto,
+ Que de parte del Rey se hace gente,
+ De Santa Cruz se sale muy de presto
+ A las horcas de Chaves diligente:
+ En llegando despacha muy de presto
+ En casa Ibitupuá, indio valiente,
+ Diciéndoles, se junten mano armada,
+ Y no dèn al Virey paso ni entrada.
+
+ Que si el Virey se le entra por la tierra,
+ Que vivirá en eterna servidumbre;
+ Que habrá de conquistar toda la Sierra,
+ Sin dejar lo mas alto de la cumbre:
+ Que ahora podrá bien darle la guerra,
+ Para librarse de esta pesadumbre;
+ Que perfecta prudencia es y cordura,
+ Gozar en la ocasion la coyuntura:
+
+ El indio le responde, que guardase
+ Su tierra, y que jamas no pretendiese,
+ Que en cosa con los suyos le ayudase,
+ Que allá D. Diego solo se lo hubiese.
+ Que no tiene temor que nadie entrase
+ En su tierra, por fuerza que trajese,
+ Que de ánimos constantes tiene un muro,
+ Y fuerza, con que vive muy seguro.
+
+ Ibitupuá, ó _viento levantado_,
+ Aqueste indio se llama, es de gran brio,
+ Magnánimo, valiente y esforzado,
+ De muy grande valor y señorio:
+ En grande rectitud tiene su estado
+ Sujeto por su esfuerzo y poderio:
+ En toda la comarca es muy temido,
+ Y muchos favorecen su partido.
+
+ Entre los suyos hizo llamamiento,
+ Y désque á todos juntos los tenia,
+ Les hizo un concertado parlamento,
+ Diciéndoles el fin que pretendia.
+ "Aquesta tierra, dice, es nuestro asiento,
+ A nadie de derecho otro venia;
+ Por tanto el nuestro propio defendamos,
+ Y la vida por él todos pongamos."
+
+ "Yo he puesto diligencia en mis agueros
+ Y hallo buen presagio en cuanto veo,
+ Y espero que saldrán bien verdaderos,
+ Cortados á medida del deseo:
+ Y veros tan valientes y guerreros,
+ Cual sé lo sois, y siempre yo lo veo,
+ Me pone nuevas fuerzas y me anima
+ A conquistar los Charcas, Cuzco y Lima."
+
+ "Noticia tengo ya de como viene
+ El soberbio cristiano, mano armada:
+ En las horcas de Chaves se detiene
+ Don Diego con su gente levantada,
+ De todos el resguardo nos conviene,
+ Y guardar nuestra tierra libertada;
+ Que si cualquiera de ellos nos venciere,
+ De nosotros hará lo que quisiere."
+
+ Bebiendo de la chicha y del brevage,
+ Que habia para ello el aparejo,
+ Celebrado con grita y con corage
+ De todos fué el acuerdo y el consejo.
+ En medio de la junta, de buen trage
+ Un indio se levanta, cano, viejo,
+ Con manta que parece fina grana,
+ Y en el brazo de plata una chipana.
+
+ Aqueste con muy grande reverencia
+ Al gran Cacique dijo, convenia
+ Despachase con mucha diligencia
+ A Condurillo.--Izoca: "mas valdria,
+ Responde muy soberbio, sin paciencia,
+ Matar toda la sangre vieja y fria,
+ Pues quita á los osados corazones
+ La causa de venganza y ocasiones."
+
+ El viejo Tabobá con pecho fiero,
+ A Izoca respondió: "mal has hablado,
+ Contino la tuviste ser parlero,
+ Sin seso, sin verguenza, deslenguado:
+ A ti junto con otro compañero
+ Haré entender quien soy en estacado."
+ Izoca acude al arco que traía,
+ De presto Ibitupuá los despartia.
+
+ Las tazas andan tales y los mates,
+ Que el acuerdo se vuelve en voceria;
+ Allí se disputaban mil debates,
+ Y cada cual su caso difería.
+ Con borradas razones y dislates,
+ El uno al otro dice vencería,
+ Aunque traiga consigo por ayuda
+ La isla Jamaíca y la Bermuda.
+
+ Una India que las tazas ministraba,
+ Muy vieja lagañosa y colmilluda,
+ A todos los mancebos animaba
+ Con su lengua mordaz y tartamuda:
+ Entre otras muchas cosas que hablaba,
+ Aquesta razon dice la barbuda:
+ "En medio el Paraguay y Perú estamos
+ Aquestos y á los otros resistamos."
+
+ Gran grita y alarido levantaron
+ Los indios en le oir estas razones:
+ El dicho con aplauso celebraron,
+ Cesaron diferentes opiniones.
+ El consejo con gozo consumaron
+ Conformes en el alma y corazones,
+ Sujetándose al dicho de la vieja
+ Y así cada cual dellos se apareja.
+
+ El nuestro Paniagua placentino,
+ Con gente muy lustrosa y muy lucida,
+ Con ánimo de fuerte paladino
+ Comenzó, como dije, su partida.
+ Y tan pujante fué, que de camino
+ La tierra á su diccion quedó rendida.
+ Don Diego de esperarle ya cansado,
+ A Santa Cruz, enfermo, se ha tornado.
+
+ De manos y de pies Dios le ha tullido;
+ Que es lástima de ver al caballero,
+ Que aun obras naturales no ha podido
+ Sin ayuda hacer de otro tercero.
+ A Santa Cruz de vuelta ya venido,
+ De D. Gabriel le viene un mensagero
+ Con cartas del Virrey, y prometidas
+ Del propio, y Gomez y Avila las vidas.
+
+ Llegando D. Gabriel á aqueste puesto,
+ Que las horcas de Chaves es llamado,
+ Halló como D. Diego con el resto
+ De su gente ya habia caminado.
+ Las cartas despachando muy de presto,
+ Con los suyos se queda allí alojado,
+ Que adelante pasar no se podia,
+ Que la tierra de aguas se cubria.
+
+ A Santa Cruz las cartas llegan breve;
+ El Avila ha ayudado en esta parte,
+ Causando que se haga lo que debe
+ Hacerse, aunque siguiera el estandarte
+ Contrario: mas agora no se atreve,
+ Por ver del de Toledo la grande arte,
+ Y que el D. Diego está sin pies y manos,
+ Y aquellos que le siguen son tiranos.
+
+ El órden que se dió, que desistiese
+ Del mando y del gobierno que tenia,
+ Y al Cabildo y Consejo se le diese,
+ Que aquestos dicen todos convenia.
+ El Gomez, que fué causa que hiciese
+ Don Diego la contada demasia,
+ Y fuera al parecer su grande amigo,
+ En viéndole sin mando, fué enemigo.
+
+ Desiste, pues, D. Diego de su mando,
+ Y deja que el Cabildo gobernase,
+ Por aquesta manera procurando
+ Que el Virrey su delito perdonase.
+ Algunos de su parte y de su bando
+ Le dicen al Virrey se presentase:
+ Que en ver su poca culpa y su inocencia,
+ Sin duda que usaria de clemencia.
+
+ El Cabildo enviar procura luego
+ A D. Gabriel la nueva de este hecho:
+ Salgado sale ya sin grande ruego,
+ Mas no sin gran doblez de inicuo pecho.
+ De Santa Cruz, saliendo como fuego,
+ A las horcas de Chaves vá derecho;
+ Veinte mancebos lleva arcabuceros,
+ Y mas cincuenta infantes muy guerreros.
+
+ Don Diego del negocio ya arrepiso,
+ Pensando de volver el juego en maña,
+ A Salgado le ha dado por aviso,
+ Que mate á D. Gabriel con su compaña.
+ El indio Chiriguana nunca quiso
+ Venir en el concierto y la maraña;
+ Que si el indio en el concierto consintiera,
+ Don Gabriel con su gente pereciera.
+
+ El hecho de esta suerte se guiaba,
+ Que llegado Salgado con su gente
+ A donde D. Gabriel y el campo estaba,
+ Seria recibido alegremente,
+ Por el socorro y nuevas que llevaba:
+ Y que despues, un dia de repente
+ Marchando con los suyos el Salgado
+ Revuelta sobre el campo descuidado.
+
+ Con sus arcabuceros de delante
+ Habia de ir Salgado y sus flecheros:
+ Paniagua tras él con el restante
+ En dos tercios, y que él con los primeros
+ Revolviese á traicion, con tal semblante
+ Que pensasen ser indios los postreros:
+ Hicieran desta suerte todos alto,
+ Y así Salgado diera un crudo asalto.
+
+ Llegado, pues, Salgado donde estaban
+ Paniagua y los suyos alojados,
+ De todos con la nueva se holgaban,
+ Por ver ir los negocios bien guiados:
+ Y con esto de presto se aprestaban
+ Para dar en los indios no domados:
+ De Ibitupuá, digo, el valeroso,
+ Valiente, astuto, sábio y belicoso.
+
+ Salgado se ofreció que con su gente
+ Irá en la delantera de contino,
+ Recíbese su oferta alegremente,
+ Que D. Gabriel no sabe su destino.
+ Mas el malvado piensa prestamente
+ En efecto poner su desatino;
+ Y así para efectuar el crudo hecho
+ Descubre con los suyos su mal pecho.
+
+ Al tiempo, pues, que ya lo concertaba
+ De dar en D. Gabriel que vá marchando,
+ El indio guaraní lo revelaba,
+ Que con Salgado iba caminando.
+ Y aunque el Salgado bien se lo rogaba,
+ No quiere el guaraní seguir su bando,
+ Que dice, que de andar está cansado
+ Tras D. Diego, que siempre le ha burlado.
+
+ A D. Gabriel el caso refiriendo
+ El guaraní con pecho y osadia,
+ Y toda la maraña descubriendo,
+ Que trabada Salgado ya tenia,
+ Al tiempo que la iba mal tejiendo,
+ El hilo conocido descubria
+ El triste de Salgado, de tal suerte,
+ Que vino á fenecerse con la muerte.
+
+ Colgóle D. Gabriel y prestamente,
+ Despacha á Santa Cruz de aquel paraje
+ Los indios Guaranies, y la gente
+ Que dije que vinieron, y un mensage
+ A D. Diego le envia diligente,
+ La palabra le dando y homenaje,
+ Que venga, que al Virey hará servicio,
+ Y que él le será en todo muy propicio.
+
+ Don Diego en esto, y Avila pensando,
+ Que en su negocio hacen mucho hecho,
+ A los Charcas caminan, procurando
+ Llevar siempre camino muy derecho.
+ A D. Diego el temor le vá acusando,
+ Aunque Avila le pone alegre pecho;
+ Las aguas con gran fuerza le apuntaban,
+ Y volverse por esto procuraban.
+
+ Sabiendo en Santa Cruz como querian
+ Volverse, porque el Gomez lo ha tratado,
+ Diciendo que las aguas ya venian,
+ Y no estaba el camino aparejado:
+ A Diego Gomez presto le prendian
+ Y al Audiencia le envian á recado.
+ Don Diego no desiste del camino,
+ Que tullido y enfermo á Mizque vino.
+
+ Ibitupuá, que estaba muy pujante,
+ Espera á Don Gabriel con pecho fiero:
+ No viene el Placentino muy triunfante
+ Que le quita la fuerza el mal tempero:
+ Las aguas tambien mira de delante,
+ Y el importuno tiempo venidero,
+ Y viendo como todo le adversaba,
+ Batalla solamente presentaba.
+
+ Y aunque nunca romper ha procurado,
+ Con todo, el enemigo se mostrando
+ Tan fuerte, que á los nuestros ha apretado,
+ Y del todo á romper les obligando
+ Algunos rompimientos ha formado,
+ En que lo mas seguro se llevando
+ El Español, el bárbaro moria
+ Cantando la victoria que perdia.
+
+ Al fin, porque convino así hacerlo,
+ Retíranse los nuestros, que imposible
+ Al bárbaro será en breve vencerlo,
+ Que habita en una tierra muy terrible:
+ Lo que es mas principal para cogerlo,
+ Y es cosa hacedera y muy posible,
+ Prenderles las mugeres, que prendidas
+ Darán en trueco dellas dos mil vidas.
+
+ Es cosa de notar de aquesta gente
+ En como á su muger ama el marido,
+ Que ni hijos, ni padres, ni pariente
+ En tanto tiene: y sé que ha sucedido
+ Venir tras su muger muy diligente,
+ Y dar en trueco un hijo muy querido
+ El indio con tristeza lastimera,
+ Por verse sin su dulce compañera.
+
+ Zeloso suele ser y recatado
+ El indio con la india que es su amada,
+ Y dó quiera que va la lleva al lado
+ En tanto que no ve que está preñada:
+ Despues suele decir; ya está ocupado
+ El vientre, y ocupada la posada,
+ Si mi muger no hubiere de guardarse
+ Mi obra ya no puede despintarse.
+
+ Salió pues D. Gabriel de entre esta gente
+ Sin hacer el efecto pretendido,
+ Que el invierno le estaba ya presente,
+ Por dó dejar la guerra ha convenido.
+ De Chuquisaca en esto el Presidente
+ Quiñones con socorro se ha partido,
+ En busca del Virrey va caminando,
+ Que á Condurillo viene atravesando.
+
+ Al tiempo que el Virrey entró en la Sierra
+ Con cuatrocientos hombres bien armados,
+ Con otra mucha gente de la tierra
+ De todos aderentes pertrechados,
+ Con fin de reducir por paz, ó guerra
+ Al indio guaraní con sus estados,
+ La tierra considera, y la demarca
+ Desde un pueblo que llaman Chalamarca.
+
+ De aquí por su mandado á priesa fueron
+ Tres hombres con despachos y recados
+ A Tucuman, dó en breve se pusieron,
+ Que en el camino estaban bien cursados.
+ Con esto en Tucuman presto tuvieron
+ Noticia de Don Diego y de sus hados.
+ Al Paraguay tambien la nueva viene
+ Al tiempo que velarse le conviene.
+
+ En tal término y punto está la cosa,
+ Que si Don Diego á caso allá bajára,
+ Hallára nuestra gente deseosa
+ De cualquiera revuelta y se holgára.
+ Mas quiso con su mano poderosa
+ El Alto remediar; que si la alzára,
+ El Argentino todo se perdiera
+ Y en aprieto al Perú todo pusiera.
+
+ Alguna vez oí á mis oídos,
+ Que Don Diego venia levantado,
+ Y ví que se holgaban los nacidos
+ En la tierra del caso relatado.
+ Los pechos de estos fueron conocidos
+ Cuando despues se hubieron rebelado
+ En Santa-Fé, en aquel levantamiento,
+ De que yo en su lugar la verdad cuento.
+
+ De allí de Chalamarca pues envia
+ Despachos el Virrey, como contamos,
+ Al Rio de la Plata, que temía
+ El mal que en esta historia ya apuntamos.
+ A Zárate despacha recta vía,
+ En busca de unos indios Comogamos;
+ En Condurillo habita aquesta gente,
+ Y así es dicho el cacique, muy valiente.
+
+ Tambien salió el Virrey á la otra mano,
+ Por sierras cordilleras de boscage:
+ En partes pocas hay camino llano,
+ Que todo es cordillera este parage.
+ El asiento de Manso está cercano:
+ Seguro estoy si fuera allá el bagage
+ Y pueblo, el buen Virrey allí poblára,
+ Que mucho á su pretenso le importára.
+
+ Con gran pujanza vá el Virrey siguiendo
+ Su derrota y camino comenzado:
+ El indio guaraní se está riendo,
+ Por ver que el aparato es escusado;
+ Y en viendo al Español, tira huyendo
+ De lejos, el motin haciendo usado:
+ Don Francisco y su campo van marchando
+ La vuelta del Perú ya deseando.
+
+ Aquí quedan cansados los carneros,
+ Allí desmaya ya y muere el caballo,
+ Desean muchos hombres verse en cueros
+ El hato dejan ya por no llevallo.
+ A los Charcas salieron mensageros,
+ Quiñones se dá priesa, que encontrallo
+ Al Virrey con socorro determina
+ En el asiento y pueblo de Tomina.
+
+ Marucare en aquesto muy furioso,
+ Huyendo de su asiento y de su casa,
+ Porque en quemarla nadie esté gozoso,
+ El propio la ha dejado hecha una brasa.
+ Con Taboba el valiente y ardidoso,
+ Sus mugeres y chusma presto pasa
+ De allí, y tan adentro se ha metido,
+ Que no podrá jamas ser ofendido.
+
+ El buen capitan Zárate bajando
+ En busca del asiento Condurillo,
+ Con tan grande trabajo atravesando
+ La tierra, qué temor me dá escribillo,
+ Los dias y las noches caminando,
+ Al fin el indio hubo de sentillo;
+ Y aunque de sobresalto los cogieron,
+ La mugeres é hijos escondieron.
+
+ Tres casas y buhios muy crecidos
+ Aquí Zárate halla, dó su gente
+ Aloja: que los indios escondidos
+ Vacios los dejaron prestamente.
+ De á poco con cautela son venidos,
+ Con cruces en las manos de repente,
+ Diciendo, que huyeron temerosos,
+ Y de la cruda muerte recelosos.
+
+ Al Capitan decían y culpaban,
+ Porque nunca avisó de su venida,
+ Que dias hà que todos deseaban
+ A los cristianos ver, que conocida
+ Su bondad y valor, determinaban
+ La tierra esté al cristiano sometida;
+ Y porque ellos esto conocian,
+ Las cruces en señal de ello traian.
+
+ Al Capitan con esto procuraban
+ Entretener los indios, pretendiendo
+ Hacer así mejor lo que ordenaban,
+ Y andaban con gran priesa y maña urdiendo.
+ En tanto que la junta concertaban,
+ El Capitan su farsa conociendo,
+ Un fuerte ha fabricado muy aina
+ De brava palizada, y de fagina.
+
+ Apenas está el fuerte fabricado,
+ Y las paredes del no medio hechas
+ Estaban, cuando el campo se ha quajado
+ De los indios, que vienen por sus trechas,
+ Gran grita y alarido han levantado,
+ El aire y tierra cubren con las flechas.
+ La guerra fué sangrienta y bien reñida,
+ Mas huye, al fin, el indio de vencida.
+
+ Los muertos y heridos muchos fueron
+ De parte de los indios, porque habia
+ Ochenta arcabuceros que hicieron
+ Como gente española de valía.
+ De tres ó cuatro vivos que cogieron,
+ Traidos acá al fuerte, se sabía
+ Que los indios llevaban en los brazos
+ A sus casas los hechos ya pedazos.
+
+ De los nuestros quedaron mal heridos
+ Algunos, pero pocos de esta guerra:
+ Los indios á gran priesa son metidos
+ Por la espesura grande de la sierra.
+ De á pocos dias fueron descendidos,
+ Bajando el capitan á ver la tierra;
+ Y á quince que en el fuerte se quedaron,
+ Las cabras, como dice, acorralaron.
+
+ La tierra toda junta se ha juntado
+ Haciendo para el caso llamamiento,
+ A los quince del fuerte han apretado
+ Y puesto en confusion y gran tormento:
+ Muy grandes baterias les han dado,
+ La cosa andaba en mucho rompimiento,
+ Cuando dando la vuelta los cristianos
+ Del fuerte se retiran los Paganos.
+
+ El Capitan estuvo allí tres dias
+ Rehaciendo su gente; y como viese
+ Que el estar mas allí, por todas vias,
+ Dañoso era, ordenóse que se fuese
+ En busca del Virrey y compañías,
+ Que no se sabe de él á dó estuviese.
+ Mas él, tan gran camino vá haciendo,
+ Que sin poder errar le van siguiendo.
+
+ De presto todos juntos se juntaron,
+ Y dando ya la vuelta presurosos
+ Con el buen Presidente se encontraron,
+ De que todos se hallan muy gozosos.
+ A sus casas alegres se tornaron,
+ Aunque todos venian perdidosos:
+ D. Diego de Mendoza tambien viene,
+ Y oid en otro canto el fin que tiene.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-SEPTIMO.
+
+ _En este canto se trata de la muerte y justicia que hizo el Virrey
+ D. Francisco de Toledo, de D. Diego de Mendoza en Potosì, y del
+ gran Señor Topamaro en el Cuzco._
+
+
+ Aquel es de valor y grande estima
+ Que sabe con prudencia gobernarse:
+ Diremos con razon tener la prima
+ Aquel que vemos sabe resguardarse
+ Con gran maña en el arte de la esgrima,
+ Y à su tiempo procura señalarse:
+ Aquí apuntando el golpe por lindo arte,
+ Y al fin haciendo el lance en otra parte.
+
+ Aunque el Virrey la causa publicaba
+ De su salida ser el Chiriguana,
+ Y al principio de aquesto se trataba,
+ En Don Diego de dar tiene mas gana.
+ Y así al punto luego se tornaba,
+ Sabiendo Santa Cruz estaba llana;
+ Que no estando la causa sosegada
+ Allá fuera el Virrey de mano armada.
+
+ Bien claro se mostró, pues prevenia
+ Al Perú, y á las demas gobernaciones,
+ Que à priesa á todas partes escribia
+ De Don Diego las vanas pretensiones.
+ La nueva á Tucuman presto venia,
+ Que mas vuelan los tres que unos halcones:
+ Tambien allega al Rio de la Plata
+ Dó Juan Ortiz echaba la bravata.
+
+ Responde con soberbia al mensagero,
+ Mostrandole desnudo el viejo pecho,
+ Que diga à Don Francisco, que harnero
+ Lo tiene por servir al Rey, bien hecho:
+ Y que tiene de ser siempre el primero
+ Dó fuere menester ser de provecho:
+ Que estan muy enseñadas ya sus manos
+ A derramar la sangre de tiranos.
+
+ Mas no fueran bastantes, si bajàra
+ Don Diego, sus bravatas y sus fieros,
+ Que mucha gente moza le ayudàra,
+ Que al fin eran antiguos compañeros:
+ Y así la cosa acaso le obligára
+ A buscar su remedio, y agujeros
+ A donde se meter à priesa listo,
+ Que no estaba en la tierra muy bien quisto.
+
+ Mas no tuvo Don Diego tal designo,
+ Que puso en el Virrey toda esperanza,
+ Que habrà de perdonar su desatino,
+ Y así sale con esta confianza:
+ Y no ha bien concluido su camino,
+ Y à Diego Gomez vido que le alcanza;
+ Que preso le traìan, y á recado,
+ De que à Don Diego mucho le ha pesado.
+
+ D. Francisco saliendo de la guerra,
+ A Potosì se fué, que deseaba
+ Juntar los naturales de la tierra,
+ Porque esto al Gran Filipo le importaba:
+ De los valles los trajo, y de la sierra,
+ Y en breve mucho número ha juntado,
+ Y pòneles la tasa en los jornales
+ Del trabajo y labor de los metales.
+
+ Los indios son en grande muchedumbre,
+ Que nunca acabaremos describillos:
+ Difieren en los trajes y costumbre,
+ Y asì se diferencian sus aillos;
+ Subidos en los altos de la cumbre
+ Del cerro, acà parecen pajarillos:
+ Sacando allì el metal de sus mineros,
+ Acà al pueblo lo bajan en carneros.
+
+ Los ingénios los muelen muy aina,
+ Por muy graciosa traza y artificio;
+ Y hecho ya el metal cual pura harina,
+ Se hace con azogue el beneficio.
+ En breve sale piña y plata fina,
+ Y muchas veces hace bien su oficio
+ El azogue, quedando tan entero
+ Segun y como estaba de primero.
+
+ El grande laberinto, que de Creta
+ Es dicho, con razon puede llamarse
+ El cerro Potosí, à dó una veta
+ A muchos enriquece; y engañarse
+ A otro fuerza tanto, que te meta
+ En ella hasta vivo sepultarse;
+ Quedando sò la tierra sepultado
+ A vueltas de la plata que ha buscado.
+
+ Estando aquì el Virrey, D. Diego viene
+ Al asiento llamado de Tomina,
+ A dó un Corregidor, que el pueblo tiene,
+ Al punto que lo vè con èl camina,
+ Prendiendole, que quiere que se suene
+ Que èl mismo á le prender se determina:
+ A Potosì lo lleva diligente,
+ Y el pobre de D. Diego và doliente.
+
+ A las casas reales fuè llevado,
+ A dò està la Real Hacienda, y plata;
+ Allì lo tienen preso, y á recado,
+ En tanto que su causa se vé y trata.
+ No estuvo muchos dias, que acabado
+ En breve su negocio, no dilata
+ D. Francisco el castigo que queria
+ Hacer, segun entiende convenia.
+
+ La villa Potosí alborotada
+ Vereis andar la gente dolorosa;
+ Sabido la sentencia estaba dada,
+ Y que la ejecucion era forzosa,
+ Decian "¡Ha de ser ejecutada
+ La sentencia de muerte rigurosa!"
+ Algunos se metieron de por medio,
+ Mas nunca pudo darse algun remedio.
+
+ Al fin, pues, en la plaza fabricaron
+ Un famoso cadalso muy de presto,
+ Y al pobre de D. Diego le sacaron
+ Subido en una mula muy de presto.
+ Al tablado llegando, celebraron
+ Su muerte, con dolor y luto puesto;
+ Sintiendo pena de ello y gran mancilla
+ Los galanes y damas de la Villa.
+
+ Tambien á Diego Gomez, el que habia
+ Al triste caballero aconsejado,
+ Colgaron; y lo mismo aqueste dia
+ Al Avila hicieran, que sacado
+ Con estos tambien fuè, y ya queria
+ El verdugo colgarle: encaramado
+ Estuvo en los postreros escalones,
+ Y à grande priesa viene el de Quiñones.
+
+ A no llegar con priesa y diligencia
+ Perdiera sin falta Avila la vida;
+ Que el verdugo ejecuta la sentencia
+ Si no viene Quiñones de corrida.
+ Por señal el bordon de Su Excelencia
+ Traia, que es señal muy conocida;
+ Perdonan al que està medio difunto,
+ Y parece nacer en aquel punto.
+
+ En su túnica y soga muy revuelto,
+ Pensando ser vision y que soñaba,
+ A la cárcel ha sido luego vuelto
+ En tanto que su causa se trataba:
+ Al fin saliò de à poco libre y suelto,
+ Y de gozo y placer no se hallaba;
+ Que es burla muy pesada y que espanta
+ Verse un hombre la soga à la garganta.
+
+ Si solo imaginar un sentenciado
+ Que habia de morir al otro dia,
+ Le hizo que el cabello sea tornado
+ De negro, blanco, luego encanecìa:[76]
+ Quien se vido en la escala levantado,
+ Y al verdugo que echarle ya queria,
+ Diremos que ha probado el trago fuerte
+ De la descomunal y cruda muerte.
+
+ ¡O muerte, cuan amarga es tu memoria!
+ Al hombre que en sus varios bienes fia,
+ De Reyes, y no Reyes has victoria.
+ De noche nos combates y de dia,
+ En esta vida triste transitoria,
+ Que al tiempo mas florido se desvia.
+ Habiamos de tenerte por espejo,
+ Por regla, por medida, y por consejo.
+
+ Aquel santo consejo celebrado,
+ Que dice, del morir nos acordemos
+ En todas nuestras obras bien notado,
+ Seguro que _in æternum_ no pequemos,
+ En nuestro cristianismo consagrado,
+ Creido, y aun sabido bien tenemos,
+ Que ataja la memoria del tormento
+ Y muerte, y gloria al malo pensamiento.
+
+ No finjo santidad ni hipocresía,
+ Que sè soy pecador desconocido:
+ Mas digo que en el tiempo que tenía
+ La muerte al ojo, siendo muy sabido,
+ Que de hambre morian cada dia,
+ En la parte que arriba he referido,
+ Tenia la conciencia tan medida,
+ Cual nunca jamas tuve yo en mi vida.
+
+ La muerte de si tiene dar tristeza,
+ Por no saber el hombre el paradero:
+ Que si deste se tiene la certeza
+ Alegre es aquel trance y placentero:
+ Dejar un mundo tal, y tal vileza
+ Habia de dar gozo muy entero,
+ Y en lugar de tristeza gran consuelo,
+ Pues vemos que salimos de este suelo.
+
+ Una generacion muestra contento
+ Al tiempo de la muerte, y hace fiesta,
+ En lugar del funesto sentimiento,
+ Que hace la española gente mesta.
+ Si se tuviese el buen conocimiento
+ De aquesta triste vida tan funesta,
+ Con la muerte contento se tenia
+ Tomándola por gozo y alegria.
+
+ Julio Solino cuenta una costumbre
+ De aquellos hiperbóreos tan nombrados;
+ Empero estos carecen de la lumbre
+ De Fé: aquestos, dice, que cansados
+ De vivir, y teniendo pesadumbre
+ De ver tardar la muerte, muy untados
+ Con cierta uncion, habiendo bien comido,
+ Pecando así, se dan fin dolorido.
+
+ En Tomahavi vide una estrañeza,
+ Que es digna de contarse de camino:
+ En un pantano grande de llaneza
+ De tierra, está temblando de contino,
+ A dò llegando perros, sin pereza
+ Bailando como recio torbellino,
+ Se arrojan en la fuente dó se cuecen,
+ Y vivos con su baile alli perecen.
+
+ Parece que el morir les dà contento,
+ Y asì muestran querer aquella muerte,
+ Y vemos frecuentarse aquel asiento
+ De perros, y morir de aquella suerte.
+ Yo vide aquesto propio que aquì cuento,
+ Que por juzgar el caso yo por fuerte,
+ A verlo fuí, y los perros que allá fueron
+ Bailando ví, en la fuente perecieron.
+
+ El cisne, blanco, bello, dicen; suele
+ Cantar cuando la muerte le es vecina,
+ Que dejar esta vida no le duele,
+ Teniéndola por triste y por maligna.
+ Razon es, pues, mas justa se consuele
+ El hombre racional, que à Dios se inclina,
+ A quien, si vive bien, tiene guardada
+ Allà en el cielo Dios mejor posada.[77]
+
+ Pues vemos que no es cierta y duradera
+ La ciudad que habitamos sin firmeza,
+ Busquemos la que es firme y verdadera,
+ Que dure para siempre en gran alteza.
+ La muerte viene á priesa muy ligera,
+ No es justo espante al bueno su fiereza.
+ Temerla es natural, mas sea de suerte
+ La vida, que no pese de la muerte.
+
+ Sabìa bien la vida que habia hecho
+ El vaso de eleccion, y deseoso
+ De ver á Jesu-Cristo satisfecho,
+ Que muriendo tenia gran reposo:
+ Pedia con instancia ser desecho,
+ Y disuelto del cuerpo trabajoso,
+ Creyendo gozaria en guadio eterno
+ A Cristo, sumo bien, con fin superno.
+
+ Pero, aquel que no sabe ni está cierto,
+ Mas antes con razon muy temeroso
+ Lo que ha de ser de si despues de muerto,
+ Con la vida se halla muy gozoso.
+ Así lo experimenta quien concierto
+ No tiene en su vivienda: el virtuoso
+ No huye de la muerte, cuando entiende
+ Que en ella hallarà lo que pretende.
+
+ Pregunten à los Màrtires gloriosos
+ De los falsos tiranos afligidos,
+ Si iban à la muerte muy gozosos
+ En verse por Jesus ser perseguidos.
+ No estaban de su prémio recelosos,
+ Mas con firme esperanza guarnecidos,
+ Creian les estaba aparejada
+ La corona de gloria consumada.
+
+ Esta hizo al pastor, aunque primero
+ Por divino secreto fué librado
+ De la càrcel, que esté como cordero
+ Humilde á aquel nerónico mandado:
+ La misma à su querido compañero
+ Le convida à que sea degollado;
+ Y como acá en su vida ellos se amaron
+ En la muerte tampoco se apartaron.
+
+ Esta à Bartolomè hizo que diese
+ Por su Señor la vida y el pellejo:
+ Esta al buen Andres hizo muriese
+ En una cruz, con ser ya cano y viejo:
+ Esta hizo à Santiago que volviese
+ Otra vez à Judea, donde aparejo
+ Hallò de conseguir la merecida
+ Corona que tenia prometida.
+
+ Aquesta à los Apòstoles gloriosos
+ Les hizo que sufriesen con contento
+ La muerte, y á los monges religiosos
+ Hacía se privasen del sustento.
+ ¡Qué de santos estàn ahora gozosos
+ Que por esta sufrieron gran tormento!
+ Que dà muy gran esfuerzo à la buena alma
+ Tener allà en la gloria prémio y palma.
+
+ El indio Topamaro no sabia
+ Despues de muerto el fin de su jornada,
+ Y tanto de la muerte se temia,
+ Que diera al de Toledo sugetada
+ La vida á servidumbre, aunque tenia
+ En otro tiempo fuerza señalada.
+ Mas el proverbio, y vulgo dice y grita,
+ Que viva la gallina con pepita.
+
+ Aqueste en Vilcabamba residia
+ Con Incas, y valientes compañeros;
+ Y como por Señor èl se tenia,
+ Formaba allà sus leyes y sus fueros.
+ A cristianos jamas él ofendia,
+ Ni supe que hiciese desafueros:
+ En sus tierras se estaba retirado,
+ Y de los suyos era respetado.
+
+ Algunos de los cuales acudian
+ Al reino del Perú y sus poblados:
+ Con ellos muchos indios se metian
+ En Vilcabamba, siendo maltratados
+ De aquellos españoles que servian:
+ Que muchos suelen ser desatinados
+ De tal suerte en mandarles lo que quieren,
+ Que hacen que los indios desesperen.
+
+ D. Francisco, que siempre procuraba
+ En el real servicio señalarse:
+ Como supo que este indio se jactaba
+ De ser Señor, acuerda de tornarse
+ De Potosí, y al Cuzco se bajaba;
+ Y sabiendo podia confiarse
+ De Loyola, esta empresa le ha nombrado,
+ Y en breve mucha gente le ha entregado.
+
+ Martin Garcìa Loyola, caballero
+ Era del hábito de Calatraba,
+ Discreto, afable, sábio, compañero:
+ En cosas de justicia se mostraba
+ Con grande rectitud muy justiciero;
+ De remiso ninguno le notaba,
+ Porque, de mas de ser sabio y prudente,
+ Es vivo como azogue y diligente.
+
+ Saliendo á la conquista ha padecido
+ Grandìsimos trabajos y fatigas:
+ En gran tiempo no hubieron parecido
+ Los indios, aunque son mas que hormigas.
+ Loyola, porque vé el campo afligido,[78]
+ Siguiendo aquestas gentes enemigas,
+ Con solos dos soldados parte un dia,
+ Con un esfuerzo grande y osadia.
+
+ En luengo un grande rio caudaloso
+ Con sus dos compañeros fué bajando
+ Tres dias, y en un prado verde umbroso
+ Que el rio con sosiego va bañando,
+ Metido en una choza al valeroso
+ Topamaro le ha hallado reposando,
+ Sin gente, que no saben la venida
+ Del Capitan Loyola á su guarida.
+
+ Una cadena le echa á la garganta
+ De fino oro, muy rica y bien labrada:
+ El Inca luego al punto se levanta,
+ Sintiendo de esto pena muy sobrada.
+ Loyola con sus dos victoria canta,
+ Juzgando por dichosa tal entrada:
+ Rio arriba se vuelve placentero,
+ Triunfando del cautivo y prisionero.
+
+ Saliò de Vilcabamba victorioso,
+ Y en la ciudad del Cuzco entra triunfando
+ Del triste Topamaro doloroso,
+ Que su miseria viene lamentando.
+ Hallóse él de Toledo tan gozoso,
+ Y el caso de tal suerte exagerando,
+ Que al licenciado Polo, su teniente,
+ Le dice le deguelle prestamente.
+
+ El licenciado Polo le responde,
+ Que no quiere èl hacer esa torpeza:
+ Que no halla derecho, ni por donde
+ A aquel Inca cortarle la cabeza;
+ Y que si causa él tiene, y no la absconde,
+ Se la muestre, y harálo sin pereza:
+ Mas sin otro recado, que no quiere
+ Ponerse al riesgo y mal que le viniere.
+
+ El Virrey replicó, que lo hiciese
+ Como justicia suya, y su teniente:
+ El Polo se resume en que escribiese
+ De su mano el mandato, y que se asiente;
+ Que no quiere algun tiempo le pidiese
+ Del Inca aquella muerte algun pariente.
+ El Virrey ordenó luego un escrito
+ Del Inca publicando su delito.
+
+ Al punto que se supo de su muerte,
+ Que ejecutarse manda, se juntaron
+ En breve tanta gente de su suerte,
+ Que toda la ciudad alborotaron.
+ Y aunque fué rogado, estuvo fuerte
+ El Virrey, que con él no aprovecharon
+ Los frailes, y un Obispo que decia,
+ Que á España à Topamaro llevaria.
+
+ Al fin en una mula le sacaron,
+ Con un pregon su culpa publicando,
+ Que los indios por èl se levantaron,
+ Aquesto iba el verdugo pregonando.
+ Tantos indios en esto se juntaron,
+ El Cuzco de tal suerte alborotando,
+ Que necesario fuè que le rogasen
+ Al Inca que mandase que callasen.
+
+ Allà en el cadalso pues subido,
+ El Inca en alto levantó la mano,
+ Al punto el alboroto y el ruido
+ Cesó: porque veais si aquel pagano
+ De sus indios sería bien temido.
+ En esto determina ser cristiano:
+ Bautìzale un Obispo que está al lado,
+ Y al punto la cabeza le han cortado.
+
+ Fué tanto el alarido y vocería
+ Que los indios entonces levantaban,
+ Que el mundo parecía se hundìa
+ Y las cosas ya todas se acababan.
+ En tanto este negocio sucedía.
+ Los tristes zaratinos lo pasaban
+ Allá en nuestro Argentino de tal suerte,
+ Que el mal allí menor era la muerte.
+
+ De su hambre y desastres trataremos,
+ Siquiera porque alguno haga memoria
+ De piedad, y á Dios le rogaremos,
+ Que tenga à los finados en su gloria;
+ Y en esto de esta hambre hablaremos,
+ Como á quien cupo parte de la historia;
+ Que tal me vide à veces, que rabiaba
+ Por comer, mas comida no hallaba.
+
+ Y así probé manjares, y guisados
+ Jamas de hombres humanos conocidos.
+ Allì fueron los monos celebrados
+ Por cabritos, y mas enternecidos,
+ Tigres, osos, leones, desusados
+ Manjares, de la hambre convencidos.
+ Comiamos: empero tal me via,
+ Que con la hambre pura no dormía.
+
+ Viniendo de la iglesia una mañana,
+ Que habia sacrificio celebrado,
+ Una comadre mia, Mariana,
+ De su pequeña choza me ha llamado,
+ En una isla dò antes la tirana
+ Le habia à su marido sepultado,
+ Y oid lo que me dice muy gozosa,
+ Aunque del hecho suyo recelosa.
+
+ Un solo perro habia en el Armada
+ De gran precio y valor para su dueño,
+ Llamado entró ese dia en su posada,
+ Mas nunca mas salió de aquel empeño;
+ Porque ella le matò de una porrada,
+ Al tiempo del entrar, con un gran leño:
+ Mostràndolo me dice: "¿què haremos?"
+ Yo dije: "asad, Señora, y comeremos."
+
+ Comímonos el perro con secreto,
+ Aunque ella su negocio exageraba
+ Por malo: mas yo dije, que el precepto
+ De no hurtar, jamas se quebrantaba
+ En casos semejantes; que el concepto
+ Muy bien en la escritura se esplicaba;
+ Que entre los sabios es muy ordinario
+ Carecer de la ley lo necesario.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-OCTAVO.
+
+ _En este canto se trata cuan mal lo pasaba la gente de Juan Ortiz
+ en San Salvador, y como, ido al Paraguay, muriò, dejando por
+ Gobernador á su sobrino Diego de Mendieta._
+
+
+ Pobreza, dice el vulgo, no es vileza,
+ Ni menos hambre ó de otros bienes falta
+ Mas hace venga el hombre en tal bajeza,
+ Y mas cuando la gracia de Dios falta,
+ Que no basta el valor y la nobleza,
+ Que sobre el bajo cobre mal se esmalta:
+ El pobre jamas halla en cosa abrigo,
+ Y así, dice el refran, no tiene amigo.
+
+ ¿Quien vido bizarria y gentileza,
+ Crianza, policìa y buen donaire
+ De galanes, y damas tal belleza,
+ Postrada por el suelo con desaire?
+ Al fin todo este mundo, y su braveza,
+ Su vana presumpcion, es humo y aire,
+ Y todo es burlería prestamente,
+ Sino servir á Dios Omnipotente.
+
+ La gente sin ventura zaratina,
+ Que digimos estaba rancheada,
+ La muerte cada paso por vecina
+ Tenia con la vida muy tasada.
+ Seis onzas dan escasas de harina
+ Hedionda, sin virtud, y mal pesada:
+ Así se và la gente consumiendo,
+ Hoy diez, mañana veinte, se muriendo.
+
+ Sin esto Juan Ortiz daba baldones
+ A todos, con denuestos en la cara,
+ Al tiempo del partir de las raciones,
+ Por dò era la racion doblada cara.
+ "Malditos, endiablados comilones,
+ Tragones, apocados, gente avara,
+ Que os trage yo de España á sustentaros,
+ ¿Qué os debo? estoy à punto por dejaros."
+
+ ¡Oh! cuantas veces, dijo un tesorero,
+ (Hernando de Montalvo se decia)
+ Si Dios llevase aqueste vocinglero,
+ El miserable pueblo quedaria
+ Alegre, muy contento y placentero,
+ Y luego nuestro mal se acabaria:
+ Mas suelen durar mucho aquestos tales,
+ Para enmienda y castigo de mortales.
+
+ Con esta falta estando de comida,
+ Llegó del Paraguay socorro y gente,
+ Que habiendo allá llegado de corrida.
+ Garay, la despachò muy prestamente.
+ Celebròse con gozo tal venida,
+ Porque era necesaria de presente,
+ Que à tal punto llegò nuestra miseria,
+ Que vide à un religioso en tal laceria.
+
+ Al bosque yendo un dia desganado,
+ Muy falto de consuelo y de alegria,
+ Encontré con un fraile muy honrado,
+ Fray Alonso La-Torre se decia.
+ De letras y virtud era dotado,
+ A su Padre Seráfico servia:
+ Preguntándole yo ¿Qué estais haciendo?
+ Al punto este me dice respondiendo.
+
+ "Entiendo que en muy breve he de acabarme
+ Y he salido á cortar, y no aprovecho,
+ Madera: si os plugiese de ayudarme
+ Haré para morir un candelecho,
+ Que no espero jamas de levantarme,
+ Segun estoy sin fuerzas y deshecho.
+ Aquesto me diciendo, hácia el cielo
+ Los ojos levantando, dió en el suelo.
+
+ Yo viendo su fatiga, muy lloroso
+ Y triste, que le amaba en sumo grado,
+ De presto de aquel prado, verde, umbroso,
+ Cortè para su lecho buen recado.
+ Del suelo se levanta algo gozoso
+ Por verme à mí, de varas bien cargado;
+ Llevéselas à cuestas que el tal iba,
+ Que ya no figuraba cosa viva.
+
+ Algunos otros vide en este estado,
+ Soldados, sacerdotes, religiosos:
+ Que no tiene respeto al esforzado
+ La vil hambre, ni teme poderosos;
+ Ni mira al que es filòsofo ó letrado,
+ Ni menos à los nobles generosos;
+ Que al Papa, Rey, y bajo zapatero,
+ A todos los iguala por rasero.
+
+ El socorro que digo, pues, venido
+ Alegra nuestro ejército hambriento,
+ Y en gozo y en placer es convertido,
+ El pasado dolor y gran lamento:
+ Mas nuestro Yamandú ya arrepentido,
+ De estarse con nosotros tan de asiento,
+ En una tenebrosa noche y prieta,
+ Sin nadie lo sentir, huyendo aprieta.
+
+ No se tiene esperanza que parezca,
+ Ni que vuelva á nosotros de su grado,
+ Sino es para causar alguna gresca
+ Conforme à las demas que él ha forjado.
+ Roguemos, pues, à Dios que no se ofresca
+ En que el haga su oficio tan usado,
+ Porque él en hacer mal està tan diestro,
+ Que puede en el infierno ser maestro.
+
+ Gran priesa Juan Ortiz para partirse
+ En este tiempo tiene, el rio arriba;
+ Mas no podrà aquí Trejo escabullirse,
+ Pues materia nos dá que de él se escriba.
+ Por cierto que él que no sabe medirse
+ En su lengua, no siente en que se estriba:
+ Hablar, muy muchas veces ha pesado
+ A muchos; mas callar nunca ha dañado.
+
+ En el Perù sabemos que acontece
+ Perder por el hablar muchos la vida,
+ Y él que à hablar se atreve, mal padece;
+ Y escapa quien obrò, y merecida
+ La muerte bien tenia, que se ofrece
+ A veces tropezon en la corrida.
+ Gran cosa es el secreto y de gran precio,
+ Pues vemos no le tiene el hombre necio.
+
+ A Trejo, Juan Ortiz bien respetaba,
+ Y por vicario puesto le tenia,
+ En tanto que de arriba se enviaba
+ El recado que en esto convenia:
+ Es cierto (que yo lo vi) le regalaba,
+ Con ser la falta grande en demasia,
+ Al Trejo no faltó jamas comida,
+ Mas él suelta su lengua desmedida.
+
+ En público està un dia entre soldados
+ Hablando de las cosas que hacia
+ El Juan Ortiz: trató descompasados
+ Negocios este Trejo en demasia;
+ De suerte que ya tuvo amotinados
+ A muchas con las cosas que decia:
+ Entre ellas, dice, aqueste es mal cristiano,
+ Conviene muy en breve echarle mano.
+
+ Hacer informacion que roba á todos,
+ Que nunca hace cosa en buenos puntos,
+ Habiéndonos robado por mil modos
+ A cada uno por si, y à todos juntos:
+ Que trata à todos mal, y por los lados
+ A todos echa; y de esto los trasuntos
+ A nuestro Rey envìen en proceso,
+ Y á vueltas en cadenas, èl, y preso.
+
+ El Juan Ortiz, que supo esta maraña,
+ Comienza de hacer informaciones;
+ Convièrtese el amor en pura saña,
+ Y dice del vicario mil baldones:
+ Al fin se dá en la cosa tanta maña,
+ Que sube Trejo arriba con prisiones,
+ Dejando en este puerto mal parada
+ La gente que ha quedado de la Armada.
+
+ Partido Juan Ortiz, y comenzando
+ A caminar por brazos, por esteros
+ Que el rio por allí lleva, formando
+ Mil islas de onsas, tigres, osos fieros
+ Pobladas: mas no salen rescatando
+ Los indios, como suelen, con sus cueros
+ Ni carnes, ni pescado; que es indicio,
+ Que quieren intentar otro ejercicio.
+
+ Sospéchase de cierto, pues no vienen
+ Los indios al rescate acostumbrado,
+ Que guerra concertada alguna tienen,
+ Y el falso Yamandú la habrá forjado:
+ Pues ya seguro estoy, por cierto, suenen
+ Muy pocos arcabuces, que el soldado
+ Desnudo, desarmado y desembrido,
+ Cansado de remar, està dormido.
+
+ Al fin á Santa-Fé, tiempo gastando,
+ Se llega, dò poco antes los vecinos
+ Salieron à nosotros navegando
+ En balsas, y canoas los Calchinos,
+ Mepenes, Chiloazas voceando;
+ Tambien salen por tierra á los caminos,
+ Celebrando con gozo la venida
+ A quien quitar quisieran alma y vida.
+
+ Estaba esta ciudad edificada
+ Encima la barranca, sobre el rio,
+ De tapias, no muy altas, rodeada,
+ Segura de la fuerza del gentío.
+ De mancebos está fortificada:
+ Procura el indio de ellos el desvío,
+ Que son diestros y bravos en la guerra
+ Los mancebos nacidos en la tierra.
+
+ Subiendo, pues, el Rio de la Plata,
+ Al Paraguay se llegua muy ameno,
+ El cual con menos furia se desata,
+ Y en su corriente viene mas sereno.
+ Por sus riberas caza bien se mata.
+ Que el campo de venados està lleno,
+ Y en él muchos dorados y patìes,
+ Corvinas, palometas, y mandíes.
+
+ Con esto á la Asumpcion llega la gente
+ Con gran placer, contento y alegría,
+ Y con mucho socorro, que el teniente
+ Al camino enviado nos habia.
+ La gente paraguense alegremente
+ A nuestro Adelantado recibía,
+ El cual de à poco tiempo que ha llegado
+ Abajo bastimentos ha enviado.
+
+ Holgó la gente, en ver que el bastimento
+ Llegase à tan buen tiempo, que tenían
+ Gran falta de comida y de sustento,
+ Y mucha hambre todos padecian.
+ Dejémoslos ahora en su contento
+ Pues ha tan poco tiempo que plañian
+ Que no durarà mas el alegria,
+ Que suele, al que es tahur, en su porfia.
+
+ La nao vizcayna, que plantada
+ Dejamos en la tierra á su aventura,
+ Habiendo sido de indios visitada,
+ Con fuego la consumen su hechura.
+ Mirad si fué la cosa bien pensada,
+ En no dejar en ella criatura,
+ Que alli fuera del fuego consumida,
+ Sin poder escapar libre la vida.
+
+ El Juan Ortiz arriba con presteza
+ Su oficio de justicia gobernaba,
+ Con gran solicitud, y sin pereza,
+ Quimeras nunca oidas inventaba.
+ Aquel haberse visto en gran riqueza,
+ Y verse de ella ageno, le cegaba
+ Su razon de manera, que tropieza
+ Por esto, é hiere siempre de cabeza.
+
+ No quiere sujetarse á otro consejo;
+ El suyo, dice, que es el mas seguro.
+ Un dia le hallé con sobrecejo,
+ Pregúntole, qué hace? Dice, juro
+ Por Dios, que si me viese en aparejo,
+ Y á punto de perderme, y un maduro
+ Me diese algun consejo, mas querria
+ Perderme, que hacer lo que él decia.
+
+ Los reyes, yo le dige, que tomaban
+ Consejo y parecer de sus letrados,
+ Las ciudades tambien se gobernaban,
+ Por hombres en las cosas mas versados:
+ Y que solos aquellos acertaban,
+ Que de consejo bueno son guiados.
+ Antes, dice, querré se pierda todo,
+ Que no tomar consejo de un beodo.
+
+ Vivió en el Paraguay algunos meses,
+ Poniendo á muchos malos duro freno:
+ Mas tuvo mil dislates y reveses,
+ Que fué de caridad quito y ageno.
+ De ver por cierto es, tucumaneses
+ Nunca gobernador hallaron bueno;
+ Los nuestros Paraguenses cosa mala
+ Jamás confesarán que hizo Irala.
+
+ Y no lo tengo cierto á maravilla,
+ Que aquesto del gobierno está en ventura,
+ Y mas cuando no acierta la cuadrilla
+ A ser de buena masa y compostura;
+ Que no basta razon para regilla,
+ Pues que carece della y de cordura:
+ Bien claro está que mal será regida
+ La cosa que no tiene en sí medida.
+
+ Los soberbios y vanos, los altivos,
+ Muy mal vemos que dejan gobernarse;
+ Los hombres zahareños, los esquivos,
+ Que no quieren á yugo sugetarse;
+ Aquestos son muy malos y nocivos,
+ Y no puede con ellos bien tratarse.
+ ¿Pues qué hará quien manda con tal gente
+ Que de toda razon es careciente?
+
+ Habrá de armarse el tal con un escudo
+ De gran paciencia y grande sufrimiento;
+ Pedir á Dios favor muy á menudo;
+ Mostrar con un sagaz contentamiento
+ Amor á cada cual, por torpe y rudo
+ Que sea, procurando que su intento
+ Con el divino sea regulado,
+ Con que en el gobernar será acertado.
+
+ En la Escritura vemos claramente
+ Constar esta verdad muy á la larga,
+ Cuando para regir Moisés su gente
+ Ayuda pide á Dios, y le descarga
+ De la carga pesada; en consiguiente
+ A aquellos buenos viejos se la encarga:
+ De Moysés y su espirítu quitando
+ Aquello que á los viejos Dios fué dando.
+
+ Aunque el Adelantado procuraba
+ Guardar cuanto podia la justicia,
+ Y al malo con presteza castigaba,
+ Se veia que pecaba de malicia:
+ Con todo en gran manera le cegaba
+ Al tiempo el menester, mas su codicia;
+ Por donde vimos todos claramente,
+ Que estaba muy malquisto entre la gente.
+
+ El vulgo, en general, mal le quería,
+ Y su vivir les daba grande pena;
+ Y viendo que en la cama adolecía,
+ Lo tuvieron los mas á dicha buena.
+ El Santo Sacramento recibía
+ En un dia, y estando casi agena
+ El alma de su cuerpo, por gran ruego
+ Testó, y apenas firma, y muere luego.
+
+ Murió con mucho ánimo y con brio,
+ Diciendo, ¡si podremos con la muerte!
+ Yo mismo se lo oí, ¿y desafio
+ Haceis, entonces dige, con el fuerte?
+ Mas ella diò con él al traves frio,
+ Tomando contrayerba de esta suerte
+ En el caldo deshecha, por huylla,
+ Y hállala mas presto en la escudilla.
+
+ Habia Pedernera, un hombre viejo
+ Rogádole la tome, que seria
+ Remedio saludable y aparejo
+ Para sanar del mal que padecia.
+ Pues quiere aprovecharse del consejo
+ Al punto que su vida fenecia,
+ Quien de consejo en vida no curaba,
+ Segun él poco antes blasonaba.
+
+ Dejó en su testamento declarado,
+ Que sea su legítimo heredero
+ La hija que en los Charcas ha dejado,
+ Y aquel que fuere esposo y compañero
+ Suceda en el gobierno y el estado,
+ Segun como lo tuvo él de primero:
+ Y mande y rija, en tanto que ella viene,
+ Su sobrino Mendieta que allí tiene.
+
+ El cabildo y ciudad le han recibido,
+ Comienzan á llamarle _Señoria_;
+ Es mozo que veinte años no ha cumplido
+ Y en seso mayor falta padecia.
+ Désque se vé en su trono ya subido
+ A todos hace agravio y demasia:
+ Al tio yo le oí pronosticarlo,
+ Y harto duro estuvo de nombrarlo.
+
+ Nombróle coadjutor que le ayudase,
+ Que fué Martin Duré: mas el Mendieta
+ Dice á Martin Duré no le pasase
+ Por pensamiento tal, ni se intrometa
+ En cosa que hiciese èl ó mandase;
+ Que en el punto que tal cota acometa,
+ Sin duda le hará tan crudo juego,
+ Que tenga menester ageno ruego.
+
+ Quedando con poder solo absoluto,
+ Comienza de enfrascarse en desatinos,
+ En obras y palabras disoluto,
+ Haciendo mucho agravio á los vecinos.
+ Por verle en sus costumbres tan corrupto
+ Buscaban todos ya nuevos caminos,
+ Y yo quiero buscarle en canto nuevo,
+ Que ya en este decir mas no me atrevo.
+
+
+
+
+CANTO DECIMO-NONO.
+
+ _Trátase del mal gobierno de Diego de Mendieta, y de como fué preso
+ en Santa Fé, y de como saliò Garay al Perù, y volvió huyendo, y en
+ su seguimiento el capitan Valero._
+
+
+ Refran es muy antiguo y muy usado,
+ Que el malo que tras otro sucediere
+ Hará bueno al que fuere ya pasado.
+ Al que el presente canto bien leyere
+ Seràle aquesto bien manifestado:
+ Que si notarlo un poco bien quisiere,
+ Verá que Juan Ortiz era un bendito,
+ Mendieta, su sobrino, muy maldito.
+
+ Al tiempo que la muerte le apretaba
+ A Juan Ortiz, le oí que conocia
+ Que el pueblo su salud no deseaba:
+ "Yo soy malo, mas cierto que algun dia
+ Me haga alguno bueno." Si rogaba
+ La vieja por aquel que mal regía
+ En Roma, si á Mendieta conociera,
+ Mentarlo un solo punto no quisiera.[79]
+
+ Subido ya en la cumbre de su gloria,
+ De toda cosa buena descuidado,
+ Juicio, voluntad, y la memoria,
+ En solas sus pasiones ha fundado.
+ Y aunque esto demandaba nueva historia,
+ Irá tan solamente aquí cifrado,
+ Que no quiero contar por las parejas
+ Sus cosas, que ofendiera las orejas.
+
+ Comienza, pues, Mendieta de cegarse,
+ Vencido de zelillos y locura,
+ De malos procurando acompañarse,
+ Hallando en ellos corte á su hechura.
+ No osaba de los buenos confiarse,
+ Por ser de diferente compostura:
+ A cuatro caballeros aprisiona,
+ Y con mil vituperios los baldona.
+
+ En grillos y colleras los ponía,
+ Y así los desterró por malhechores:
+ Y el pobre no conoce que se vía
+ Que todo lo causaban sus amores.
+ A cumplir su destierro los envía,
+ Mas oye Jesu-Cristo sus clamores:
+ Volvieron del camino, y así presos
+ Estan en tanto que hay nuevos sucesos.
+
+ Vicencio á esta sazon, dicen, dijera:
+ "Mal hace de prender Mendieta gentes
+ Sin culpa, y sin razon." Mas quien lo oyera
+ Denuncia con palabras diferentes.
+ Al fin vino la cosa en tal manera
+ Que encarta á los que estaban inocentes.
+ Vencido del tormento, y engañado,
+ Por dó fué luego á muerte condenado.
+
+ Al tiempo que en la horca esta subido,
+ De su conciencia y alma temeroso,
+ Pública como en todo habia mentido
+ Por medio del tormento riguroso,
+ A voces testimonio fué pedido
+ De aquello que allí dice, y el furioso
+ Verdugo le colgó, que está compuesto
+ Que hiciese el oficio muy de presto.
+
+ Garay, que en Santa-Fé está teniente,
+ Con la muerte de nuestro Adelantado
+ Al Perú se salió con Pedro Puente,
+ Aunque Abrego impedirlo ha procurado.
+ A los Charcas llegando incontinente,
+ Habiendo su negocio relatado,
+ Procuran Doña Juana se casase
+ Con persona que bien les gobernase.[80]
+
+ Por suerte á Doña Juana le cabía
+ El Licenciado Vera por marido:
+ Por Oidor en los Charcas residía;
+ La misma plaza en Chile hubo tenido;
+ Y en su tiempo el Arauco le temía,
+ Que á vueltas de las letras ha servido
+ A nuestro gran Filipo con la espada,
+ Andando tras la gente rebelada.
+
+ D. Francisco el Virrey, dicen, quisiera
+ Casar á Doña Juana de su mano:
+ A Garay le escribió que á Lima fuera.
+ Las cartas del Virrey fueron en vano,
+ Que el Licenciado Torres y de Vera
+ Habia madrugado mas temprano;
+ A Juan Garay hace su teniente,
+ Y vuélvele á enviar muy brevemente.
+
+ Matienzo en este tiempo presidía,
+ Y tiene del Virrey ya mandamiento
+ Contra Garay, que á priesa residía,
+ Temiendose de algun impedimento.
+ Tras él el Presidente al punto envía
+ A Valero, que sale como un viento,
+ Y con las provisiones le requiere,
+ Mas él, obedecerlas nunca quiere.
+
+ El buen Torres de Vera como entiende
+ Aquesto, determina de partirse
+ Al Rio de la Plata, que pretende
+ Del Virrey y su ira escabullirse.
+ Tras él saliendo Céspedes, le prende,
+ Que no le aprovechò con priesa el irse.
+ Triunfó Loyola de él con mucha estima,
+ Y luego le despacha para Lima.
+
+ D. Francisco le tuvo aprisionado,
+ En él ejecutando puras sañas;
+ A cabo ya de dias se ha librado,
+ Que el tiempo vemos cura mil marañas.
+ A su plaza despues que se ha tornado,
+ A cabo ya de dias tuvo mañas;
+ Como se vuelve á estar, aunque le quita
+ D. Diego cuando vuelve á la visita.[81]
+
+ Mendieta pensará ya que le olvido,
+ Por ver que en el Perú ando olvidado;
+ Habiéndole yo mismo prometido
+ Decir aquí cuan mal se ha gobernado.
+ Andaba el sin ventura tan metido,
+ Y en fuego del amor tan abrasado,
+ Que las brasas de amor, y vivo fuego
+ Le tienen convertido en niño ciego.
+
+ Antiguos, que á Cupido celebrastes
+ Por Dios de amor, con arco y con saeta,
+ Y niño rapacejo le pintastes,
+ Con venda que la vista bien le aprieta;
+ No dudo sino que nos acordastes
+ Que habia de nacer este Mendieta:
+ Que si es ciego el amor y sin sentido,
+ No teneis que buscar otro Cupido.
+
+ Aunque á muchas mugeres requestaba,
+ Y á su gusto y mandado las tenia,
+ A una mas que á todas él amaba,
+ Que en hermosura á todas excedia.
+ Por esta de muy muchos se celaba,
+ Por esta á todo el mundo aborrecia,
+ Por esta tuvo orígen su locura,
+ Por esta feneció su desventura.
+
+ Por esta muchas fiestas se hicieron,
+ Por esta se jugó sortija y cañas,
+ Por esta toros bravos se corrieron,
+ Por esta se hicieron mil hazañas:
+ Por esta algunos justos padecieron,
+ Por esta vide yo muchas marañas,
+ Por esta andaba el pueblo alborotado,
+ Por esta se han los cuatro desterrado.
+
+ Por esta, una muger que fué nacida
+ En el Brasil, muy vieja, con gran saña
+ Me dijo "Ay, mi señor, como perdida
+ En otro tiempo, dice, que fué España
+ Por la Cava, esta tierra dolorida
+ Por está lo será; y pues que daña
+ La tierra tanto esta, procuremos
+ Que salga presto della y sus extremos."
+
+ Y aunque al Mendieta á veces sucedian
+ Disgustos, pesadumbres á manojos,
+ Y á él por esta causa aborrecian
+ Algunos, y le daban mil enojos,
+ Muy poco aquestas cosas le empecian,
+ Que mas amaba aquesta que á sus ojos.
+ Y así buen rostro á todos males hace,
+ Y en su gusto á su gusto satisface.
+
+ En una noche un page hubo hallado
+ Un papel bien cerrado, en que decia,
+ Que mal á todas gentes ha tratado,
+ Y agravia con molestia en demasia;
+ Y que no siendo en esto moderado,
+ El pago le dará Dios algun dia:
+ El pobre con enojo loco y ciego
+ Publica lo que dice el papel luego.
+
+ Comienza de hacer informaciones,
+ Y prende á los que estaban inocentes,
+ Y con algunas falsas relaciones,
+ Con prision atormenta á muchas gentes.
+ No sale con sus vanas pretensiones,
+ Aunque pone calor y grandes dientes;
+ Y así confuso deja la pesquisa
+ Del libello, diciendo que era risa.
+
+ Tambien prendió á una dama, porque habia
+ De la cárcel sacado á su marido,
+ Con crudo corazon y tirania,
+ En muy brava prision la hubo metido.
+ La triste con dolor así decia,
+ Su rostro de llorar muy consumido:
+ "Adonde estás, Filipo ¡Ay desdichada!
+ Doliéraste de verme maltratada."
+
+ "Sabráslo, pues, Rey mio, si plugiere
+ Al alto Rey de reyes, y sabido
+ El castigo harás que mereciere,
+ Quien con tanta crudeza me ha oprimido."--
+ "En tanto yo haré lo que quisiere,
+ Mendieta la responde embravecido,
+ Y vos prestad los pies á aquestos grillos,
+ Que habeis, por mas que os pese, de sufrillos."
+
+ Su marido de aquesta preso estaba,
+ Con dos pares de grillos y cadena,
+ Y aunque el Mendieta culpas publicaba,
+ La mayor no pesaba como avena:
+ Y como la muger se recelaba,
+ El alma de temor y miedo llena,
+ Al marido á sus cuestas ha sacado,
+ Y en la iglesia y sagrado lo ha encerrado.
+
+ A personas muy muchas oprimia,
+ A viejos Españoles muy honrados,
+ Que á los mozos traviesos consentia
+ En sus vicios andar muy desmandados.
+ Con esto y otras cosas que hacia,
+ Estaban los juicios ofuscados
+ De todos, el remedio no esperando,
+ Si no morir con pena suspirando.
+
+ Andaba la Asumpcion tan temerosa,
+ Que padres á los hijos no hablaban,
+ La muger del marido recelosa,
+ Las madres de las hijas se guardaban.
+ Justicia del Señor muy rigurosa,
+ Las cosas de Mendieta figuraban
+ Castigo en recompensa de pecados,
+ De los presentes vivos y pasados.
+
+ Los Españoles viejos muy ancianos,
+ Con su cabello blanco y barbas canas,
+ A la importuna muerte ya cercanos,
+ Cansados de sufrir cosas tiranas,
+ Echaban á monton juicios vanos,
+ Y fingiendo esperanzas muy cercanas,
+ Formaban el remedio deseado,
+ Y así crecia la pena y el cuidado.
+
+ Los clérigos y frailes muy á prisa
+ Avisos para España despachaban.
+ Mendieta en esto pone gran pesquisa,
+ Las cartas en zapatos despachaban:
+ El falso mensagero se lo avisa,
+ Y como en los zapatos se hallaban,
+ En callar se resumen suspirando,
+ Que el hablar se juzgaba por nefando.
+
+ En esto á Santa Fé quiso bajarse
+ Con vana presumpcion y bizarria,
+ Que es víspera cercana de acabarse
+ Sus quiméras y loca fantasía.
+ De mucha gente hizo acompañarse,
+ Que á fuerza de su grado le seguia,
+ Apenas, como dicen, ha llegado,
+ Y vése de prisiones rodeado.
+
+ La causa no pensada cierto ha sido,
+ Que no pudo hallarse fundamento,
+ Sino solo sentir como ha venido
+ De arriba del supremo firmamento.
+ Con Francisco de Sierra hubo tenido
+ Palabras, atencion pido á mi cuento,
+ Que no fué aquesta cosa fabulosa,
+ Antes la juzgo yo por milagrosa.
+
+ Aqueste Sierra era muy honrado,
+ Y de los naturales muy querido,
+ Hombre de presumpcion y muy soldado,
+ Por donde era de todos muy temido.
+ Despues que las palabras han pasado,
+ Mendieta le llamó, mas no ha querido
+ A su mando ir, que se recela,
+ Que Mendieta le llama con cautela.
+
+ A la iglesia se vá huyendo luego,
+ Que al fin bien vale mas salto de mata,
+ Que no de los amigos buenos ruego,
+ Segun el comun dicho dice y trata.
+ Mendieta sale al punto como fuego,
+ Y cuando nuestro Sierra no se cata,
+ De la iglesia le sacan sin recelo,
+ Sin dejarle llegar los pies al suelo.
+
+ Como sacan del templo consagrado
+ A Sierra con aquella pesadumbre,
+ El pueblo todo junto alborotado
+ Acude, y de mancebos muchedumbre.
+ Salió gritando á voces un soldado
+ Sin saber lo que es; que de costumbre
+ Tenia de gritar; sueltan á Sierra,
+ Y á Mendieta la gente toda afierra.
+
+ El pobre desque vió como aferraba
+ La chusma de èl, procura escabullirse
+ Con una poca gente que llevaba,
+ Que con él determina de huirse.
+ Como Sierra sintió que le dejaba,
+ Apenas acabó de desasirse,
+ Cuando con furia echó mano á la espada,
+ La chusma le acudió de mano armada.
+
+ Juntóse el pueblo todo con él luego,
+ Y viendo que Mendieta fué huyendo,
+ Cercáronle la casa, y pegar fuego
+ Querian; mas sintiendo el gran estruendo
+ Mendieta, con temor pide á gran ruego
+ Le dejen: la canalla le está oyendo,
+ Que dice, "por amor de Jesu-Cristo
+ Cesad, que de mandar yo me desisto."
+
+ El pueblo sosegó de aquel bullicio,
+ Y piden que dé fé un escribano
+ Como Mendieta cede de su oficio
+ Que aquesto dicen ser á todo sano.
+ Nuestro Rey lo tendrá por gran servicio;
+ El pueblo dice que este es un tirano;
+ Hágase aquí de todo buen proceso,
+ Y vaya este traidor á España preso.
+
+ Con él se habian, huyendo, retraido
+ Galiano de Meira, el bullicioso,
+ Y Ochoa vizcaino, su querido;
+ No sè cual de ellos era mas vicioso.
+ El pueblo con instancia le ha pedido
+ Que si quiere tener algun reposo
+ Aquestos eche fuera de la casa,
+ Sino que le harán en breve brasa.
+
+ Su perdicion el pobre conocida,
+ Hablándoles está de esta manera:
+ "Muy bien sabeis, amigos, por la vida
+ Se ha de aventurar cosa cualquiera:
+ Salid, porque pasada esta corrida,
+ Y vuelto yo á me ver en talanquera,
+ Yo os juro que de aquestas opresiones
+ Muy largo vengareis los corazones.
+
+ Salieron, que el salir era forzado:
+ Los alcaldes los prenden. A Mendieta
+ Dejáronle salir acompañado
+ De guardas, porque temen no acometa
+ Hacer apellidando mal recado,
+ Que alguna gente viene, aunque secreta,
+ Que le puede ayudar; mas el famoso
+ De Tebas, contra dos no es provechoso.
+
+ Con las guardas salía á pasearse
+ Al campo, por tomar algun consuelo:
+ No deja con lamentos de quejarse
+ De su triste ventura, y crudo duelo.
+ "¡Habrá algun tiempo, dice, de acabarse
+ Mi pena, mi dolor y desconsuelo!
+ Tendrán cabo mis males algun dia,
+ Pues lo tuvo mi gozo, y mi alegría!"
+
+ ¡A que duro diamante no ablandára!
+ ¡A que leon cruel no conmoviera!
+ ¡A que hircana tigre no amansára!
+ ¡A que pecho mortal no enterneciera,
+ Si el principio y el fin considerára
+ De aqueste sin ventura, su quimera!
+ Aquel verle en su trono colocado,
+ Y ahora por el suelo derrocado.
+
+ Maldita seas, Fortuna, loca, insana,
+ Ingrata, desleal y fementida,
+ Cruel, injusta, pérfida, profana,
+ Invida, desleal, desconocida,
+ Traidora, sin verdad, perra, tirana;
+ Mudable, sin compas, descomedida;
+ Seguid de la Señora sus preceptos
+ Que mas tiene de aquestos epitetos.
+
+ Anduvo, pues, el triste y afligido
+ Mendieta, algunos dias de esta suerte,
+ Confuso, sin favor, aborrecido,
+ Y aun temeroso mucho de la muerte.
+ En esto su proceso concluido,
+ Echáronle en prision segura y fuerte,
+ Con fin de despacharle preso á España:
+ Y oid de aqueste hecho una maraña.
+
+ Despáchanle con gente y marineros
+ En una muy hermosa caravela:
+ El alcalde Espinosa con mil fieros,
+ Con su gente le hace centinela:
+ Sin pasar veinte dias bien enteros
+ A San Gabriel llegaron, porque vuela
+ La nave, como un vivo pajarito,
+ Tambien con Espinosa su barquito.
+
+ Espinosa se vuelve désque habia
+ Llegado con Mendieta á aquel parage;
+ Su gente le ha rogado convenia,
+ Que un poco retorciese su viage,
+ Y que á San Salvador lleve la via:
+ Hicièronlo: Mendieta con corage
+ Bajaba por el rio suspirando,
+ Y á Dios venganza de esto demandando.
+
+ Garay, que del Perú viene huyendo,
+ Habiéndole Valero con presteza
+ Seguido, y estorbarle pretendiendo
+ La entrada, al Argentino sin pereza
+ Camina: mas Valero le siguiendo,
+ Sentido ha sido dél. ¡Cuanta tristeza
+ El pobre de Valero ha recibido,
+ Por ver que de Garay fuera sentido!
+
+ Valero una jornada atras camina,
+ Garay envia por él con tres soldados.
+ Preso, delante dél se determina
+ De un árbol le colgar; apiadados
+ Los que con él están, de aquella ruina,
+ Y de aquellos negocios mal guiados,
+ Rogaron á Garay le perdonase,
+ Y vivo por entonces le dejase.
+
+ La vida le concede muy rogado,
+ Aunque muerte civil allí le diera,
+ Habiéndole de boca deshonrado
+ Que mucho mas, decia, lo sintiera
+ Que haberle dado muerte y ahorcado.
+ Aquesto á mí Valero me digera,
+ Tambien Garay del hecho se jactaba,
+ Y en la Asumpcion á mí me lo contaba.
+
+ Dejóle allí llorando su ventura,
+ Y para que no pueda ir adelante
+ La cosa asegurar así procura.
+ Arrebata un agudo pujavante,
+ Y jurando cumplió luego la jura.
+ Despálmale la mula en un instante;
+ La mula con dolor está gimiendo,
+ Y Garay con los suyos vá riendo.
+
+ Allega á Tucuman de mano armada:
+ El Abrego que estaba gobernando,
+ Nunca supo de aquesta melonada,
+ Pasóse en breve á priesa caminando:
+ Que si la cosa fuera revelada,
+ El Abrego papeles ordenando,
+ Al Perú á Garay preso enviára,
+ De que el Virrey muy mucho se holgára.
+
+ Aunque es verdad Garay se defendiera
+ Y así con sus soldados lo ha tratado;
+ Con todo, yo bien creo no pudiera,
+ Que habia de quedar muerto ó ligado.
+ A cencerros tapados sale fuera,
+ Y con razon se juzga bien librado:
+ A Santa-Fé endereza su camino;
+ Valero á Tucuman en esto vino.
+
+ De lo pasado dando larga cuenta
+ Al Abrego, que estaba arrepentido,
+ Con ansias y dolor casi revienta,
+ Perdiendo la memoria y el sentido.
+ Por escrito muy largo, bien lo asienta,
+ Y á los Charcas el caso ha referido,
+ A dò Matienzo en breve ha despachado
+ Y al Virrey el negocio ha recontado.
+
+ En gran manera siente la huida
+ De Garay el Virrey; y se sonaba
+ Que corriera peligro de la vida
+ Si el Virrey le cogiera, y procuraba
+ Vengar la desverguenza cometida,
+ Que por tal, se decia, la juzgaba:
+ Que quieren los señores, segun veo,
+ Los sirvan á medida del deseo.
+
+ Garay á Santa-Fé llegó contento,
+ Y en breve á la Asumpcion ha procurado
+ Subir á remo y vela con el viento;
+ Salió de mucha gente acompañado:
+ Que esto de estar un hombre en grande asiento,
+ Y pròspera fortuna colocado,
+ Aumenta los amigos, y los criados;
+ Los pobres luego son desamparados.
+
+ Camina el rio arriba diligente,
+ Que fué muy ayudado de les vientos,
+ Y así bien se vencía la corriente,
+ Por dó se satisfacen sus intentos.
+ La ciudad le recibe incontinente,
+ Y algun tiempo estuvieron muy contentos:
+ Mas presto de otra suerte sucedía,
+ Que no puede durar el alegria.
+
+ Mendieta, que bajaba navegando,
+ Antes de salir al mar ha procurado
+ Tomar tierra, en la gente confiando
+ Que tiene el postrer pueblo allí poblado.
+ Por bajo Santa Fé vá atravesando,
+ Por medio de la tierra ya llegado;
+ Quirós, que allí mandaba, le recibe,
+ Mas luego al Espinosa se lo exhibe.
+
+ Espinosa le vuelve con presteza
+ A embarcar desde allí en la caravela;
+ El triste de Mendieta con tristeza,
+ En demanda de España dá la vela:
+ El Piloto, que fia en su destreza,
+ Con muy grande esperanza le consuela
+ Diciendo, que darán en San Vicente,
+ De á dó podrá volver con fuerza y gente.
+
+ Con temporal deshecho, ó de su grado
+ La costa del Brasil luego tomaron,
+ Y habiendo todos ya desembarcado
+ En el Rio Janeiro dó aportaron,
+ Mendieta su negocio recontado,
+ Los Lusitanos todos le ayudaron:
+ Determina volver, y fué de suerte,
+ Que de ello no sacó menos que muerte.
+
+ Rehechos, pues, de pocos adherentes,
+ Salieron del Brasil en su navío,
+ Al Ibiaza llegaron diligentes,
+ Con vana presumpcion y desvario.
+ Juicios, parecéres diferentes,
+ Dividen todo el reino y señorio;
+ Pues esto fué la causa feneciese
+ Mendieta, y su soberbia pereciese.
+
+ Así como tomaron puerto aína,
+ Mendieta en tierra salta, procurando
+ A todos maltratar con su maligna
+ Y brava condicion tiranizando.
+ La gente comarcana allí, y vecina,
+ De ver su crueldad está temblando,
+ Y los que con él vienen lo aborrecen,
+ Que sus cosas y hechos lo merecen.
+
+ Habíase con él desembarcado
+ Alguna de la gente que venia
+ En el navío á vueltas: un soldado,
+ Por no sé que temor, de él se huia:
+ Por engaño y palabras ya tornado,
+ En dos partes por medio le partia,
+ Y cuelga la mitad con la cabeza
+ En un palo, y en otro la otra pieza.
+
+ El piloto mayor, y marineros
+ Al viento dan las velas, temerosos
+ De ver aquestos locos desafueros,
+ Y al Paraná se vienen recelosos.
+ Dejáronle con siete compañeros,
+ Entre indios bautizados y amorosos.
+ En el navío dando vela al viento,
+ A Santa-Fé llegaron á contento.
+
+ Garay, que en la Asumpcion estaba, arruina
+ A todos por el suelo, sin derecho
+ Guardar, si no lo que él solo imagina
+ Que puede convenir á su provecho:
+ Y con una soberbia cruel, maligna
+ Encumbra su negocio hasta el techo,
+ Y pobre del que él hiere con su mano,
+ Que no hay pollo á quien hiera así el milano.
+
+ En esto se acordó hacer conquista
+ Al Nuara, que es indio muy mentado;
+ Hizo de los soldados una lista,
+ Y al pié de ciento treinta se han juntado.
+ Garay con mucha priesa pues se alista,
+ Que piensa en la conquista ser medrado;
+ Y el fin que se publica es, hacer guerra
+ Al indio levantado por la tierra.
+
+ Los indios Guaraníes rebelados
+ No acuden á servir como solian,
+ Y siendo, como son, ya bautizados
+ En ritos y abluciones se metian.
+ Serán aquestos cuentos relatados
+ En su lugar, y cosas que hacian:
+ Con este calor salen, pues, ligeros
+ Garay, y ciento treinta arcabuceros:
+
+ El rio arriba yendo navegando
+ Al Jejuí, muy hondo, rio pasaron;
+ Despues la tierra adentro van cortando,
+ Y al Ipaneme grande atravesaron.
+ En luengo dél arriba caminando,
+ A la Fuente de Lirios allegaron,
+ Dó nace el Ipané tan afamado,
+ A quien el indio llama _Desdichado_.
+
+ El piloto mayor con el navío,
+ Llegando á Santa Fé, salió gozoso:
+ Alaban los de allí su desvario,
+ Diciéndole que ha sido venturoso.
+ Mendieta quedó allá sin el navío;
+ Dó presto feneció, triste y lloroso:
+ Estotros placenteros con contento
+ De Santa Fé salieron con buen viento.
+
+ A la Asumpcion llegaron victoriosos,
+ Pensando que hicieron grande hazaña,
+ A donde los recibe muy gozosos,
+ Como si vueltos fueran ya de España.
+ En referir su cuento estan dudosos,
+ Que no saben cual cosa es buena ó daña;
+ Mas poco les costó, que es cosa usada
+ En las Indias costar lo malo nada.
+
+ El bueno allá padece cruda pena,
+ Y siempre le vereis andar corrido,
+ Y tiénelo á ventura, y dicha buena
+ Estarse en su rincon solo metido.
+ Al malo, mal suceso no le pena,
+ Que si hoy dos mil desastres le han venido,
+ Mañana le vereis con triunfo y gloria,
+ Perdida de sus males la memoria.
+
+ La causa de este mal es el anchura,
+ Y libertad tan grande permitida,
+ Que vemos una grande desventura,
+ Que la muy baja gente es tan tenida,
+ Como la que es mas noble de natura.
+ Es esta cosa allá tan conocida,
+ Que el zapatero vil y el calcetero
+ Se iguala con el noble caballero.
+
+ Preguntó un caballero Trugillano,
+ Llamado Luis de Chaves, ceceoso,
+ A Hernando Pizarro, cuyo hermano
+ Vencido fué de Gasca, el gran mañoso:
+ Que si allà en el Perú, al que es villano
+ Y al que es hidalgo y hombre generoso,
+ Les daban sus medidas bien cabales;
+ Pizarro respondió, que eran iguales.
+
+ Buen siglo, dijo el Chaves: allá tenga
+ En el Cielo mi padre, que ha dejado
+ Hacienda en esta tierra; allá se avenga
+ Aquel que por la plata allá ha pasado;
+ Que en mas estimo yo se desavenga
+ Conmigo aquel que en sangre no ha igualado;
+ Que la plata con esas confesiones
+ No es para quien tiene presumpciones.
+
+ Dejemos esto ahora, y revolvamos
+ A Garay, que se siente con pujanza:
+ Y porque por extenso lo digamos,
+ Hagamos aquí fin de aquesta estanza.
+ Y mas que en la siguiente recontamos
+ Del furioso arcabuz y de la lanza,
+ Conviene cosas nuevas y de espanto
+ Comenzar á contar en nuevo canto.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO.
+
+ _Cuéntase en este canto como un indio llamado Obera se intitulaba
+ hijo de Dios, y á un hijo suyo, Papa, y á otro Emperador; y como
+ Garay entró en los Nuaras, y de vuelta rompiò la palizada de
+ Yaguatatì._
+
+
+ El abeja convierte, como vemos,
+ Las flores en la miel dulce y sabrosa,
+ Del araña y la vìbora leemos,
+ Que en ponzoña las vuelve ponzoñosa.
+ En nuestra santa fé bien conocemos
+ Que pasa desta suerte aquesta cosa;
+ Pues el hereje y malo, de las flores
+ Del Escritura torna en sus errores.
+
+ Cuanto deba tratarse con llaneza
+ A los indios la Fé, vemos muy claro,
+ Que no se le ha de dar pan con corteza,
+ Al niño, dice Pablo muy preclaro.
+ Y pues que se conoce la rudeza
+ Del indio, y su juicio tan avaro,
+ Conviene como à niños darles leche,
+ Porque en ellos la fé santa aproveche.
+
+ Martin Gonzalez, clèrigo idiota,
+ Que á _musa_ solamente no sabia,
+ Al indio predicaba que fuè rota
+ La torre de Babel, y que vencia
+ David al gran Goliath con su cota,
+ Con sola una hondilla que traía.
+ Sin esto otros misterios, altos, bellos,
+ Que al indio no se sufre tratar dellos.
+
+ Un Obera quedò tan doctrinado
+ De los sermones deste, que fuè parte
+ Por donde el Paraguay arrinconado
+ Estuvo mucho tiempo, y de mal arte.
+ Despues que aqueste indio levantado
+ En sus tierras ha sido, luego parte
+ Con mucha gente é indios que traía
+ A sembrar los errores que tenia.
+
+ Con este la nacion ruda, indiscreta
+ Del Guaranì andaba perturbada,
+ Que introducir pensaba nueva seta
+ Este indio que la tiene levantada.
+ La espantosa señal y gran cometa
+ Que se vido al ocaso levantada,
+ Les dice, cuando fué desparecida,
+ Que la tiene en un càntaro escondida.
+
+ Y que à su tiempo habia de sacarla,
+ Con fin de destruir á los cristianos;
+ Que á aquesta causa èl quiso fabricarla,
+ Teniendo compasion de sus hermanos.
+ Tenia aqueste perro grande garla,
+ Y como son los indios tan livianos,
+ Y amigos de seguir nuevos caminos,
+ Forzóles à creer sus desatinos.
+
+ Obera, como digo, se llamaba,
+ Que suena _resplandor_ en castellano:
+ En el Paraná Grande este habitaba,
+ El bautismo tenia de cristiano:
+ Mas la Fé prometida no guardaba,
+ Que con bestial designo á Dios, tirano,
+ Su hijo dice ser, y concebido
+ De Virgen, y que Virgen lo ha parido.
+
+ La mano està temblando de escribillo,
+ Mas cuento con verdad lo que decia
+ Con loca presumpcion aquel diablillo,
+ Que mas que diablo en todo parecia.
+ Los indios comenzaron de seguillo
+ Por todas las comarcas dò venia,
+ Atrajo mucha gente así de guerra,
+ Con que daños hacia por la tierra.
+
+ Dejando, pues, su tierra y propio asiento,
+ La tierra adentro vino predicando:
+ No queda de indio algun repartimiento,
+ Que no siga su voz y crudo mando.
+ Con este impio pregon y mal descuento
+ La tierra se và toda levantando,
+ No acude ya al servicio que solia,
+ Que libertad à todos prometia.
+
+ Mandóles que cantasen y bailasen,
+ De suerte que otra cosa no hacian,
+ Y como los pobretes ya dejasen
+ De sembrar y cojer como solian,
+ Y solo en los cantàres se ocupasen,
+ En los bailes de hambre se morian,
+ Cantàndoles loores y alabanzas
+ Del Obera maldito y sus pujanzas.[82]
+
+ Un hijo que este tiene, se llamaba
+ Por nombre Guiraró, que es _palo amargo_.
+ Del nombre Papa aqueste se jactaba.
+ Con este el padre, dice, "yo descargo
+ La grande obligacion que à mí tocaba,
+ Con darle de pontífice el encargo."
+ Aqueste es el que viene bautizando,
+ Y los nombres à todos trasmutando.
+
+ No quiero mas decir de sus errores
+ De que andaba la tierra alborotada
+ En todo el Paraná, y sus rededores;
+ Y así se fué tras él de mano armada.
+ Mas como este tenia corredores,
+ Y gente puesta siempre en gran celada,
+ En viendo la pujanza conocida
+ Del enemigo, pónese en huida.
+
+ Aqueste fué la causa que estuviese
+ La tierra levantada, como estaba,
+ Y que á servir al pueblo no viniese.
+ Tambien Garay, digimos, publicaba
+ La guerra contra este, aunque tuviese
+ Otro designio, al fin, pues, caminaba,
+ Cuando Fuente los Lirios ha tomado,
+ Dò nace el Ipaneme desdichado.
+
+ Tomando los soldados esta fuente,
+ Sus tiendas y sus toldos asentaron;
+ Entorno de la cual, alegremente
+ Del prolijo camino descansaron.
+ De un bosque muy cercano de repente
+ Dos indios salen fuertes, y llegaron
+ Dó estaba nuestra gente reposando,
+ Y de los dos, el uno está hablando.
+
+ "A tan altivo, dice, atrevimiento
+ No habia de ofrecerse desafio,
+ Mas castigo hacer para escarmiento
+ De vuestra presuncion y desvarío.
+ ¿Porqué os osais meter en este asiento,
+ Con tan flaca pujanza, y poderío?
+ Salid, con lanza, espada, y con escudo,
+ Que me basta esta pica, aunque desnudo.
+
+ "Pudiéramos traer arcos y flechas,
+ Mas quiere el gran Cacique sean probados
+ De vosotros ahora estas derechas,
+ Que tienen mil cervices quebrantadas.
+ Por tanto apagareis tambien las mechas,
+ Que son armas al fin aventajadas,
+ Y con lanza y espada, ó á los brazos
+ Hagamonos de presto aquí pedazos.
+
+ "Dos somos, salgan dos, tres, cuatro, luego
+ De aquellos que presumen ser valientes,
+ Que por temor ó miedo, ni por ruego
+ No habernos de afrentar á los parientes."
+ Al punto que esto oyeron, como un fuego
+ Saltaron dos mancebos diligentes,
+ Inciso y Espeluca, sus espadas
+ En las bravosas manos empuñadas.
+
+ Pitum y Corací, como los vieron
+ Salir con tal esfuerzo y gallardía,
+ Con rabia y con furor arremetieron,
+ Y las picas calaron á porfia.
+ Los gallardos mancebos acudieron
+ Con tal ardid y maña y osadía,
+ Que traban en un punto tal batalla
+ Que Marte no cansára de miralla.
+
+ Al Inciso Pitum le cupo en suerte,
+ Que en el aire parece salta y vuela,
+ Con su pica tostada, grande y fuerte,
+ Por cien partes le rompe la rodela:
+ Y aunque parece darle ya la muerte,
+ De tal suerte el cristiano se desvela,
+ Que pierde Pitum toda su esperanza,
+ Que el cristiano le corta media lanza.
+
+ El bravo Corací al Espeluca,
+ Con ánimo bestial encrudecido,
+ Le tiene á mal traer, y á la boruca,
+ El suelo su tropel ha ennegrecido.
+ Con fuerza con la pica le trabuca,
+ El cristiano con maña, guarecido
+ Se tuvo, porque estando de rodillas
+ A Corací ha herido en las megillas.
+
+ Inciso, como vé que le faltaba
+ La media de la pica á su enemigo,
+ Con ánimo mayor mas se arrojaba,
+ Y un golpe le tiró junto al ombligo.
+ Pitum, del corazon fuerzas sacaba,
+ Que no las tiene todas ya consigo,
+ Y viéndose sin fuerzas y acosado,
+ A los brazos venia denodado.
+
+ El cristiano, que siente lo que quiere,
+ Por ver como se estira y endereza,
+ Con fuerza de alto abajo bien le hiere;
+ Y aunque el golpe arrojaba á la cabeza,
+ La mano le cortó. Si no huyere
+ Pitum ha de morir en breve pieza;
+ Mas él está tan ciego en no huirse
+ Que mas quiere morir que escabullirse.
+
+ Al fin, como se vé sin una mano,
+ Y el dolor que padece le atormenta,
+ Volviendo las espaldas al cristiano,
+ El resto de la pica al suelo abienta.
+ Huyendo vá á gran priesa por el llano,
+ Que ya no se le acuerda del afrenta;
+ El otro, que se vió sin Pitum, solo,
+ Aprieta con mas fuerza que el Eolo.
+
+ Inciso y Espeluca, mal heridos
+ Quedaron, y confusos de este trance,
+ Por ver los enemigos ya huidos,
+ Sin que ellos puedan irles en alcance;
+ Que el Capitan prohibe sean seguidos,
+ Diciendo que bastaba el bello lance,
+ Y que del hecho suyo, fama y gloria
+ Merecen, pues quedaron con victoria.
+
+ Pitum y Corací van sin pereza
+ Huyendo, como suelen, de los lazos
+ Las zorras escaparse, con destreza,
+ Haciendo los cordeles cien pedazos.
+ A no tener tal maña y ligereza,
+ Quedáran hechos piezas, pies y brazos:
+ Mas juzgan por mas sana la huida,
+ A trueco de escapar libre la vida.
+
+ Llegados á su estancia relataron
+ La batalla, y rencuentro que tuvieron;
+ A su cacique bien representaron
+ El peligro notable en que se vieron.
+ Los golpes y heridas demostraron,
+ La mucha roja sangre que vertieron,
+ Pitum, perdí mi mano la derecha,
+ Dice, y estotra nada me aprovecha.
+
+ El Corací, con ansia dolorosa,
+ Echad, dice, Señores, en remojo
+ Las barbas, pues que veis cual vá la cosa,
+ Que me cuesta el rencuentro el diestro ojo:
+ No he visto gente yo tan bellicosa,
+ Les dice: no penseis que esto es antojo,
+ Que son hijos del Sol estos varones,
+ Y mas bravos que tigres y leones.
+
+ El gran Tapuy Guazu con pecho fiero
+ Soltando la voz triste y lastimera,
+ Mi fin, dice, se llega ya postrero,
+ La hora se me acerca postrimera:
+ Mas conviene la vuestra aquí primero
+ Se cumpla, y encendida una hoguera
+ A Corací y Pitum, porque tornaron
+ Con tal nueva, allí vivos los quemaron.
+
+ Y junta luego al punto allí su gente
+ Y desta forma á todos ha hablado:
+ "Amigos, cosa es muy conveniente
+ Que aqueste caso sea bien mirado;
+ Que las cosas tratadas de repente
+ No suelen suceder en buen estado:
+ Por tanto el parecer de cada uno
+ Es justo que se escuche de consuno."
+
+ Primero á Urambia dijo que hablase,
+ Y aunque él con discrecion lo rehusaba,
+ Porque Tapuy Guazu no se enojase,
+ Al fin con ronca voz así hablaba:
+ "Antes que nuestras tierras ocupase
+ El español soberbio, se sonaba
+ Que habia de perderse nuestro estado,
+ Y ser de nuevas gentes conquistado."
+
+ "Yo puse en este caso diligencia
+ Mirando las estrellas y planetas;
+ Tambien tuve gran cuenta y advertencia
+ En ver andar errando los cometas,
+ Y enseñame tambien ya la experiencia,
+ Por ver otras naciones ya sujetas,
+ Que no han de bastar fuerzas ya de manos
+ Contra el poder soberbio de cristianos."
+
+ "Así que, me parece, que conviene
+ Con gozo recibir al enemigo,
+ Y pues que con poder y fuerza viene
+ Tomémosle por fiel y buen amigo.
+ Y es justo que en la tierra no se suene
+ Que al español no damos buen abrigo,
+ Que al punto le darán contrarias gentes,
+ De á dó resultarán inconvenientes."
+
+ Muy duro les parece este consejo
+ A todos los que estaban congregados;
+ Mas tienen reverencia al cano viejo
+ Y á sus hechos heróicos y afamados.
+ Curemo, con muy grande sobrecejo,
+ Se sale con sus hijos á los lados
+ Oyendo esto, y no dice cosa alguna,
+ Y con su gente entró en una laguna.
+
+ Tapuy Guazú mandó, pena de muerte,
+ Que de la junta nadie se saliese,
+ Y que todos hablasen por su suerte,
+ Y el caso con amor se decidiese.
+ Berú, de gran valor, indio muy fuerte,
+ Al cacique le dijo le plugiese
+ A Curemo llamar, pues conocia
+ Su suerte, su valor y valentia.
+
+ Dos indios á llamarlo se partieron
+ Per órden del cacique y mandamiento:
+ Por la laguna adentro se metieron,
+ A dó el padre á los hijos juramento
+ Les toma (de cumplirlo prometieron)
+ Que mueren en defensa de su asiento,
+ Les dice, pues mejor es buena muerte,
+ Que vil, y desastrada y triste suerte.
+
+ Los mensageros dieron su recado,
+ Curemo respondió modestamente,
+ Que estaba en la laguna ya alojado,
+ Y que quiere meter allí su gente,
+ Por no dar ocasion á que el soldado
+ Le haga mal: que luego incontinente
+ Irá al consejo y junta con presteza;
+ Y su gente recoje sin pereza.
+
+ Sus mugeres é hijos ha metido
+ En la laguna adentro, y gran pantano,
+ Y como los demas lo han entendido
+ Juzgaron su consejo por muy sano.
+ Y en tanto todos ya se han resumido,
+ Que de paz recibiesen al cristiano;
+ Mas que mugeres, hijos se metiesen
+ A donde los cristianos no los viesen.
+
+ Curemo allí salió disimulando
+ El juramento hecho que tenia:
+ Garay se llega á priesa, caminando
+ Con gran estruendo, grita y vocería.
+ Los indios que le estaban esperando,
+ Vencidos de temor y cobardía,
+ Tras la chusma se fueron, mas Curemo
+ Mostrado ha su valor por gran estremo.
+
+ Al español espera, y con gran brio
+ Le dice, que no pare en este asiento;
+ Que veinte leguas mas, hay gran gentío
+ Dó satisfacer puede bien su intento.
+ Pasado el Yaguarí, famoso rio,
+ Los soldados irán con gran contento,
+ Y á veinte leguas, poco mas ó menos,
+ Los campos hallarán de gente llenos.
+
+ Curemo, que esto dice, les ofrece
+ La guia, que les guie bien derecho;
+ Su concejo tomar bien les parece,
+ Sintiendo que vendrá de ello provecho.
+ El indio se retira, que anochece,
+ Y vuelve á la mañana con despecho,
+ Porque al alma le llega á este pagano
+ De ver nuestro real en aquel llano.
+
+ Gran priesa dá á Garay para que salga,
+ Diciendo, que la priesa le conviene,
+ Que della cuanto pueda bien se valga,
+ Que corre gran peligro si detiene
+ La partida; y en viendo que cabalga
+ Garay, nuestro Curemo placer tiene,
+ Y dice á voces altas, la victoria
+ Espero que ha de ser con grande gloria.
+
+ Los cristianos saliendo caminaron
+ Llevando guias, dadas por Curemo:
+ El rio Yaguarí atravesaron,
+ Que entre otros rios vemos ser supremo.
+ A los Tapuí Miries allegaron
+ De que placer reciben por extremo;
+ Asalto dan al tiempo que amanece,
+ Por dó la triste gente mal padece.
+
+ Estaban estas gentes con contento:
+ De cristianos no piensan la venida;
+ El subito temor y sentimiento
+ Les hace huyan todos de corrida.
+ Oblígales á muchos el lamento
+ De hijos y muger á perder vida;
+ Acude cada cual al arco y flecha,
+ Con ver venir la muerte muy derecha.
+
+ Al fin, en cuatro pueblos que se ha dado,
+ Algunos que defensa procuraban,
+ La vida entre las lanzas han dejado.
+ Aquellos que á prisiones se entregaban,
+ Por ver ya su negocio mal parado,
+ Con vida por cautivos se quedaban.
+ Quinientas y mas piezas fué la presa,
+ Que vino desta vez cautiva y presa.
+
+ La vuelta dá Garay, con gran recelo
+ Que venga el enemigo con pujanza:
+ Lamentan los cautivos aquel duelo,
+ Y suerte miserable y mala andanza,
+ Al gran Tapui Guazù llega de un vuelo
+ A dó sale de viejas una danza,
+ La victoria con cantos celebrando,
+ Y la gente vencida lamentando.
+
+ Alegre y apacible y muy graciosa
+ La tierra por aquí vimos, poblada
+ De frescas arboledas, y abundosa
+ De caza, y nunca ha sido conquistada.
+ La gente es labradora, y codiciosa
+ De guerra, y es en ella muy versada;
+ Mas tómalos Garay muy descuidados,
+ Y asì pudieron ser desbaratados.
+
+ Tapui Guazú holgò de la venganza,
+ Que vido en su enemigo aherrojado:
+ Mas pone con los suyos vigilanza,
+ Que no les haga mal algun soldado.
+ Al fin de paz quedó con la esperanza
+ Que dió, con prometer que de su grado
+ Queria al Español ser repartido,
+ Por no ser de otros indios ofendido.
+
+ Urambía y Curemo se han asido
+ En esto, y mal revuelto que decia;
+ Urambìa la causa solo ha sido,
+ Que sin hacerles mal Garay salia.
+ Curemo le ha sobre esto desmentido,
+ Remítese este caso, y la porfia
+ A la prueba mas cierta en estacado:
+ El campo les fuè á entrambos señalado.
+
+ Urambía las armas señalaba,
+ Que son pica, macana y palometa,[83]
+ A cada cual padrino acompañaba:
+ Con Urambía sale Urambieta,
+ Xiantombia à Curemo se llevaba,
+ Y al son de una ronquisima corneta,
+ Metidos en su fuerte palizada.
+ La batalla feroz fué comenzada.
+
+ No creo año se llevan los guerreros,
+ Que entrambos son muy viejos y muy canos
+ Los golpes que se dan terribles, fieros,
+ No dejan, donde aciertan, huesos sanos:
+ Andan sanguinolentos carniceros,
+ Como de Irlanda suelen los alanos,
+ Y mas que hircanos tigres espantosos,
+ Y en ver su propia sangre muy gozosos.
+
+ De ver era los dos con el concierto
+ Y ánimo feroz que combatian;
+ Sin falta, à cada cual dellos por muerto
+ Los que mirando estaban, le tenian.
+ Estaba cada cual dellos tan cierto
+ En el herir, que entrambos parecian
+ Ser uno: mas Curemo hubo perdido
+ La pica, que en dos piezas se ha partido.
+
+ La macana con furia fuerte afierra,
+ Y espera con esfuerzo al enemigo:
+ Urambía la pica cala y cierra,
+ Y diérale por medio del ombligo;
+ Mas Curemo diò un salto de la tierra,
+ Y con tan grande maña dió consigo
+ A un lado, que pasò la pica en vano,
+ Y así quedó Curemo desta sano.
+
+ Con la pica le lleva gran ventaja
+ Urambìa; mas es tan animoso,
+ Que los golpes y botes le baraja,
+ Con un ardid y esfuerzo valeroso.
+ De sangre el verde prado ya se cuaja,
+ El Sol encubre el rostro luminoso,
+ Viniendo ya la noche obscurecida,
+ Y no vemos victoria conocida.
+
+ Los Jueces los ven à la mañana,
+ Y por igual los hallan mal heridos:
+ De combatir entrambos tienen gana,
+ Y defender con fuerza sus partidos.
+ Juzgóse por mejor cosa y mas sana,
+ Que fuesen por sentencia convencidos,
+ Que cierta es à los dos ambos la muerte,
+ Volviendo á la batalla cruda y fuerte.
+
+ Contra alguno juzgar nadie se atreve;
+ Y siéndoles juez ya señalado,
+ A entrambos, dice, honra igual se debe,
+ Y que es cualquiera dellos buen soldado.
+ Ninguno hay que el decreto desapruebe,
+ Y asi dice el Juez muy denodado,
+ "Lo que he dicho, pronuncio y lo sentencio,
+ Y pongo al caso fin aquì y silencio."
+
+ En tanto que esto pasa, presuroso,
+ Juntando en Ipaneme mucha gente,
+ Andaba Guayracá muy valeroso,
+ Astuto, sábio, artero y muy valiente.
+ En un espeso bosque, deseoso
+ De librar del cristiano bien su gente,
+ Compuso una terrible palizada,
+ De aguas y comidas abastada.
+
+ El fuerte fuè con maña fabricado;
+ A los lados con muchos torreones
+ Estaba à todas partes resguardado
+ Con sus trincheas, fosas y bastiones.
+ Sin duda Satanás ha revelado
+ A Guayracá el modelo è invenciones,
+ Que nunca estuvo en Africa ni Italia,
+ Ni menos en Castilla ni Vandalia.
+
+ Juntó para este fin toda la tierra,
+ E hizo grande junta y llamamiento,
+ Publica à fuego y sangre cruda guerra,
+ Celebra del cristiano el finamiento,
+ Ofrece en sacrificio una becerra,
+ Y las cenizas della por el viento
+ Desparce, por señal y por memoria,
+ Que contra el Español habrá victoria.
+
+ Yaguatatí de presto se le ofrece
+ Con mas de dos mil indios de su mano:
+ Por alferez, le nombra, y lo merece.
+ Con mil indios acude Tanimbano,
+ El gran Cayapey no desfallece;
+ Ibiriyù, tambien mozo galano,
+ Acude aquel con mil menos ochenta,
+ Estotro con doscientos y cincuenta.
+
+ Yacaré y Tapucagn no se quedaron,
+ Que cada uno trescientos y cincuenta
+ Traia: de esta suerte se juntaron
+ Al pié de cinco mil á buena cuenta.
+ En la estacada y fuerte se encerraron,
+ Sin que salir alguno se consienta:
+ Y si salen algunos, muy aína
+ Acuden à la trompa y la bocina.
+
+ Asì con gran contento deseaban
+ Que venga el español para probarse;
+ El tiempo, noche y dia lo gastaban
+ En su estacada, y fuerza y repararse.
+ La flecha, pica y dardo ejercitaban,
+ A sus solas procuran ensayarse.
+ El maracà, bocina, y atambores
+ Resuenan por el bosque y rededores.[84]
+
+ Garay que caminaba, desque llega
+ Dó se siente esta grita y alboroto,
+ Atraviesa por medio de una vega,
+ Hasta dar en un verde y grande soto.
+ La gente guayracana estaba ciega,
+ En un momento el campo les fué roto,
+ Mas viendo las mugeres les llevaban,
+ Con fuerzas defenderlas procuraban.
+
+ De temor de la trompa que sonaba,
+ Y el tropel y ruido del caballo,
+ La chusma el fuerte ya desamparaba,
+ Que al español no quieren esperallo.
+ El Guayraca á los indios animaba,
+ El español comienza á escopetallo;
+ Mas tiene tal destreza el perro viejo,
+ Que á su defensa hallò buen aparejo.
+
+ Desde un tronco muy grande desembraza
+ El Guayraca una flecha, y la ha fijado
+ En un árbol, pensando que hizo caza
+ En Garay: una voz ha levantado,
+ Diciendo, Capitan, desembaraza
+ El campo, pues ya ves que te he clavado;
+ Mas Inciso diò al perro por la frente,
+ Y cae Guayraca luego de repente.
+
+ Yaguatatí en un punto embravecido
+ Como toro muy bravo de Xarama,
+ Entre los españoles se ha metido,
+ Y sálele al encuentro Valderrama,
+ Y Osuna, de los cuales mal herido
+ Los dientes rechinando, bufa y brama,
+ Y dice: por matarme satisfechos
+ No vais; y mete el dardo por su pecho.
+
+ Luis Martin, con ànimo lozano
+ Encuentra à Mayrayú, y de estocada
+ Por los pechos le hiere, y dá en el llano
+ El indio, y al caer quebrò la espada;
+ Que no pudo sacarla el trugillano,
+ Segun estaba fija y enclavada;
+ La macana del indio toma presto,
+ Con que piensa vencer á todo el resto.
+
+ Castillo, con su espada, y la rodela,
+ A diestro y à siniestro và hiriendo;
+ Cuyapei en herirle se desvela,
+ Y viendo que le acierta, vá huyendo.
+ Así como lo vido Valenzuela,
+ Tras el indio con furia fuè corriendo:
+ El trueco le dió luego del flechazo,
+ Y en tierra le tendió de un pelotazo.
+
+ Bañuelos de esta hecha, y Espinosa,
+ El infierno poblaron de paganos,
+ Y viendo que la gente temerosa
+ Discurre sin consuelo por los llanos,
+ Viniendo ya la noche tenebrosa,
+ Volvieron al real libres y sanos;
+ Empero de la sangre que han vertido
+ Teñido el rostro, manos y vestido.
+
+ Este dia vi un indio que llegaba
+ A mi: con una cruz viene en su mano;
+ Con muy grandes sollozos me hablaba.
+ "Por Dios que murió en esta Soberano,
+ Me dice, ya me val, pues te obligaba
+ El ser tu mi Señor Arcediano."
+ Diciendo estas razones se me llega,
+ Y al caballo y estribo se me pega.
+
+ Aqueste en la Asumpcion habia servido
+ A Bartolomé Barco de Amarilla;
+ Despues con otros indios se ha huido
+ Al Obera siguiendo y su cuadrilla;
+ Y viendose en peligro, ya vencido,
+ A mi lado se pega y á la silla.
+ Valiòle el escogerme por padrino,
+ Que el tiempo le enseñó lo que convino.
+
+ El Obera, maldito, dado habia
+ La cruz à aqueste indio y deputado:
+ Por sacerdote, y santo le tenia;
+ Despues de aqueste fui bien informado
+ De aquellas ceremonias que hacia
+ Aquel maldito indio y endiablado;
+ Y como Papa à un hijo intitulaba,
+ Y al otro Emperador y Rey nombraba.
+
+ El uno bautizaba, trastrocando
+ Los nombres que los indios ya tenian:
+ El otro los delitos castigando
+ Andaba, que los indios cometian:
+ El Obera, su padre, predicando,
+ Yo ví que unos mestizos le seguian,
+ Y puse gran calor yo por haberlos,
+ Y al fin hube con maña de cojerlos.
+
+ Con un muchacho mio, conocido,
+ Ladino en gran manera y ardidoso,
+ Enviando à decir como habia ido
+ De remediarlos estando deseoso:
+ De Logroño un mestizo fuí creido,
+ Y á mi toldo se vino muy gozoso;
+ Tratè de perdonarle si traía
+ Los otros dos, y al punto lo hacia.
+
+ Otro mestizo andaba levantado,
+ De nacion portugues, y publicaba
+ Contra el Misterio Santo consagrado
+ Formadas heregias, que hablaba.
+ Oyéndole, le dijo otro soldado
+ Que mirase muy bien lo que trataba,
+ El cual me diò noticia de este caso,
+ Y yo salí de casa muy de paso.
+
+ De blanco me vestì, y con sombrero
+ De paja, en mi caballo à la gineta,
+ Llevando solamente un compañero,
+ Y cada cual á punto una escopeta:
+ Espias yó le puse, tan lijero.
+ Que venida la noche muy secreta,
+ En un bosque le prendo, y amarrado
+ A la ciudad le traigo à buen recado.
+
+ El que fingìa ser Papa, y compañeros,
+ Jamas nos esperaron en la guerra;
+ Que aunque suele traer muchos flecheros
+ Y sale muchas veces de su tierra,
+ Por saber ya que son arcabuceros,
+ En los bosques, y montes bien se encierra.
+ El Guayraca, que hizo palizada,
+ Quedó muerto, y su tierra desolada.
+
+ Doscientas, ó mas piezas se sacaron
+ De aqueste asalto, y guerra Guayracana;
+ Algun tanto con esto reposaron
+ Los indios de la tierra comarcana:
+ Los nuestros con contento celebraron
+ El triunfo de victoria tan galana,
+ Y à la Asumpcion volvieron victoriosos,
+ Alegres, placenteros y gozosos.
+
+ Mas no puede durar el alegria,
+ Que nunca puede haber gozo cumplido:
+ Pues vemos que al placer dolor seguia,
+ Y al dolor el placer se le ha seguido.
+ Decir quiero un motin que sucedìa,
+ De mestizos malvados mal urdido.
+ Descanse pues un poco aquí mi pluma,
+ Y luego lo pondrá en muy breve suma.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-PRIMERO.
+
+ _Puebla Garay á Buenos Aires: levantase en Santa-Fé los Mestizos y
+ eligen por su General à Cristoval de Arevalo; el cual alumbrado de
+ Dios, cortó las cabezas á los principales del motin, y restituyó al
+ Rey su tierra._
+
+
+ Mi ronca voz desmaya, desque siento
+ El bravo laberinto en que me meto,
+ Habiendo de escribir el alzamiento
+ De la gente soberbia; que prometo,
+ Que si durára aquel levantamiento
+ Un mes, todo el Perú fuera sujeto
+ A la diccion y mando de tiranos,
+ Con solo la ocasion de estos livianos.
+
+ Habiendo de la guerra descendido,
+ Poblar á Buenos Aires fuè acordado:
+ De la Asumpcion Garay hubo salido,
+ De todos adherentes aprestado;
+ Con él muchos soldados han venido,
+ Y habiendo en Santa-Fé desembarcado,
+ Allì estuvieron dias esperando,
+ Los caballos, que vienen caminando.
+
+ Rehecha en Santa-Fé aquesta armada,
+ Camina á Buenos Aires por el rio,
+ Tambien por tierra va gran cabalgada
+ De gente, que no teme sol ni frio:
+ Y siendo ya la cosa bien guiada,
+ A pesar de la tierra y su gentìo,
+ Los unos y los otros allegaron
+ Al puerto Buenos Aires, y poblaron.
+
+ El guaraní penoso està mirando
+ La cosa como pasa, y determina
+ En èl, pasado tiempo, imaginando
+ El pueblo deshacer con cruda ruina,
+ La guerra por la tierra pregonando,
+ La gente se juntó circunvecina,
+ Y dieron á los nuestros grande guerra,
+ Los unos por la mar, otros por tierra.
+
+ En el puerto el navio surto estaba,
+ Con balsas y canoas à los lados;
+ La parte por aquí bien se guardaba,
+ Que todos bien estaban aprestados.
+ La gente que por tierra caminaba,
+ A media noche llega: los soldados,
+ Que estaban sobre aviso en centinela,
+ Salieron, y escuchad la escarapela.
+
+ Al punto que los indios grita dieron,
+ Soltaron mucha fuerza de flechazos
+ Con fuego, y las flechas encendieron
+ Las tiendas de algodon y cañamazo.
+ Con presteza los mozos acudieron,
+ Tirando tan terribles cañonazos,
+ Que cierto figuraba por el llano
+ Andar furioso y listo el dios Vulcano.
+
+ Tabobà, el valiente y animoso,
+ Por General venia de esta gente;
+ Andaba por el campo muy furioso.
+ A caballo salió muy de repente
+ Inciso, que en amores venturoso
+ Ha sido, y en la guerra muy valiente:
+ A su suegro imitando, en breve pieza
+ A Tabobá ha cortado la cabeza.
+
+ Los indios, como vieron que faltaba
+ El Capitan que fuerzas les ponia,
+ Y que el cristiano mucho mas ganaba,
+ Y su partido de ellos fallecía,
+ Al son de una bocina que sonaba,
+ En òrden cada cual se retraia:
+ Mas viendo que los nuestros les seguian
+ Sin órden, y con priesa, ya huian.
+
+ Habiéndose los indios, pues, huido,
+ Los nuestros han quedado sosegados;
+ Las tierras entre sí han repartido,
+ Contentos de se ver que están poblados.
+ A Castilla el navio se ha partido,
+ Llevando de estas cosas los recados;
+ De muchos sus maldades y sus tratos
+ Allá fueron metidos en zapatos.
+
+ La nave se partió muy presurosa,
+ De cueros y de azucar bien cargada;
+ La gente que và en ella, va gozosa
+ Con fin de dar la vuelta apresurada.
+ No và de ingles corsario temerosa,
+ Que en el aire parece que es llevada:
+ Con viento sur en popa navegando,
+ Por cima de las aguas va volando.
+
+ La gente, con su pueblo, que ha poblado,
+ Está contenta, alegre y placentera;
+ El fuerte tienen hecho torreado,
+ Muy cerca de la playa y la ribera.
+ Alegre está este sitio, acomodado,
+ De vista y parecer en gran manera:
+ Las cosas se dan todas de Castilla,
+ Que el temple se semeja al de Sevilla.
+
+ Estando la ciudad asì poblada,
+ La Trinidad por nombre le pusieron,
+ Y la gente en cabildo congregada,
+ Alcaldes ordinarios eligieron.
+ En esto en Santa Fè gran melonada
+ Se junta de mestizos, y escribieron
+ A Tucuman, al Abrego, diciendo
+ Lo que entre ellos andaban mal urdiendo.
+
+ Noticia los mancebos han tenido
+ De aquellas provisiones con que vino
+ Valero à Cotagayta, cuando ha sido
+ Despalmada su mula en el camino.
+ Pues esto, y otras cosas que han sabido,
+ Les mueven á emprender un desatino,
+ Tan fuera de razon y tan tirano,
+ Urdido de un juicio muy liviano.
+
+ Venialvo, Gallego, Ruiz Romero,
+ Y el gallardo de Leiva, muy valiente,
+ Villalta con Mosquera, compañero,
+ A su opinion trageron mucha gente;
+ El camino, decian, carretero
+ Es atajar el mal é inconveniente,
+ Que estamos de Garay muy oprimidos,
+ Conviene abrir los ojos y sentidos.
+
+ Servicio al gran Virrey, dicen, haremos
+ En prender à Garay malo y travieso,
+ Y libres deste caso quedaremos,
+ Si al Virrey le enviamos presto preso.
+ Del caso à Tucuman avisaremos,
+ Que no puede venirnos mal suceso:
+ A Villalta y Ruiz por mensageros
+ Al Abrego despachan muy ligeros.
+
+ Por dos veces ò tres se han carteado,
+ Y en breve se ha forjado la maraña:
+ Lo que Abrego con ellos ha tratado
+ No sé decir, que usò siempre de maña.
+ Una noche con cartas han llegado,
+ Y al punto con tirana y cruda saña
+ Prendieron al teniente, y à Olivera
+ Alcalde, y à un sobrino del buen Vera.
+
+ En casa de Venialvo se juntaron
+ Con cotas, arcabuces, morriones:
+ A la gente plebeya convocaron,
+ Con sus fingidas causas y razones.
+ Su maldito designo confirmaron,
+ Vencidos de livianas pretensiones,
+ Su muger al de Leiva le decia,
+ Que su pescuezo à esparto ya le olia.
+
+ El dice: "como Reyna, espera bella,
+ Muy rica, muy contenta, y gran señora."
+ "Al menos no seré, dice la bella,
+ Contra nuestro Filipo yo traidora,
+ Muger de traidor, sí: maldita estrella
+ La vuestra, y desdichada y triste hora,
+ En que fuistes conmigo desposado,
+ Pues contra nuestro Rey sois levantados."
+
+ Estando de esta suerte rebelados,
+ Eligen capitan que gobernase,
+ Y mandan que saliesen desterrados
+ Los españoles luego, sin que osase
+ Quedar alguno, tèrminos pasados:
+ Y el que tiene muger se la llevase,
+ Que solos poseer quieren la tierra,
+ Pues solos la ganaron en la guerra.
+
+ Arevalo por todos fué elegido
+ Por General, caudillo desta hecha;
+ Y aunque lo recusaba, no ha podido
+ Dejar de lo aceptar. Si fuè desecha,
+ No sè: mas ví que, el cargo recibido,
+ Un bando general y pregon echa,
+ En que manda que todos se juntasen,
+ Y municion con armas registrasen.
+
+ Acude Venialvo, que lo oyera,
+ Y con soberbia grande y arrogancia
+ Al General hablando, asì dijera:
+ "En eso pongo yo gran vigilancia,
+ Por ser cosa que à mi perteneciera,
+ Pues soy Maese de Campo, y la ganancia
+ O pérdida del campo se me fia,
+ Como á quien, bien sabeis, pertenecia."
+
+ El General responde: "aquel que tiene
+ Tal cargo, hacer todo lo posible,
+ En su tanto y manera le conviene."
+ "Haráse lo que fuere convenible,
+ Le dice Venialvo, y no le pene;
+ Y pues que es cortesano y apacible
+ El vulgo popular, en paz me tenga,
+ Que contra el Taborlan bastó que venga."
+
+ En su falso contento mal habido
+ Estaban estos tristes, procurando
+ Sustentar el tiránico partido
+ Contra quien lo impidiese, batallando.
+ El inmenso Señor ha socorrido
+ Con su favor, en muchos inspirando
+ A conocer el yerro y el engaño
+ De su gran perdicion y triste daño.
+
+ El General con otros, de secreto
+ Conciertan, y cualquiera bien le ayuda,
+ Que el remedio se busque mas perfeto,
+ Con que al real servicio bien se acuda:
+ Santa Cruz, un hombre muy discreto,
+ Ramirez, Aguilera, gran ayuda,
+ Con Juan Martin, y otros compañeros,
+ En este caso fueron muy lijeros.
+
+ De dos en dos, á un punto, concertaron,
+ Que acudan á herir á cada uno
+ De aquellos mas valientes que forjaron
+ Aqueste rebelion tan importuno:
+ Y todos juramento se tomaron
+ Sobre un libro misal, muy de consuno,
+ De morir, ó matar con propias manos
+ Al bravo Venialbo, y los tiranos.
+
+ Allega el General à la posada
+ De Venialbo, que estaba descuidado,
+ Y sale sonriendo á la parada:
+ Acude Santa Cruz muy denodado,
+ Y en el cuello le dá una puñalada:
+ Palabra Venialbo no ha hablado,
+ Que volviendo los ojos hàcia el cielo,
+ Al punto se tendiò muerto en el suelo.
+
+ La voz del Rey sonó muy prestamente:
+ Gallego con temor dice á Aguilera,
+ "Ayudame, compadre, diligente."
+ Responde, ayudaré de esta manera:
+ La cabeza le hiende por la frente;
+ Los sesos salen fuera la mollera;
+ Y dice: "no no hay compadre en tiranía,
+ Que el Rey es mi compadre en demasía."
+
+ Ramirez acudió y la parentela
+ Al bravo Leiva: el jóven que dormia
+ En camisa saliò, que á estar en vela
+ Mostràra su valor y valentia.
+ El hilo le cortaron de la tela
+ Que el triste sin ventura mal tegia.
+ Su esposa con dolor está llorando,
+ Y sus rubios cabellos arrancando.
+
+ Diego Ruiz, que estaba descuidado,
+ Oyendo la gran grita y el mormollo,
+ A la plaza salió, y despedazado
+ El un punto le ponen en el rollo.
+ Era, cierto, valiente y esforzado,
+ Y bello sin ventara este criollo:
+ Dañòle al fin la mala compañía,
+ Que natural muy bueno le tenia.
+
+ A Romero en aquesto mal herido,
+ Al pié del rollo estaban confesando,
+ Y en breve fuè del rollo suspendido,
+ Y à priesa à todos juntos cuarteando.
+ Por el campo y caminos repartido
+ Los cuartos sean, la causa publicando
+ Las letras que en los palos se ponian,
+ Que bien los que pasaban las leían.
+
+ El General soltó luego los presos,
+ Y al teniente le entrega la bandera,
+ Y hàcele, que forme los procesos,
+ De como sucediò de esta manera.
+ Mosquera, como vió tales sucesos,
+ A Córdoba camina à la lijera.
+ Rubira à la sazon allí mandaba
+ Y préndele, y muy presto le soltaba.
+
+ Villalta vide yo que se ha escapado,
+ El que hizo oficio de cartero;
+ Acòjese á los pies, y en emboscado
+ Dejó pasar el tiempo carnicero:
+ Despues en San Francisco se ha encerrado
+ Tomando al Guardian por su tercero;
+ Su causa entre compadres fenecida,
+ Escapa por entonces con la vida.
+
+ Algunos mas mancebos presos fueron
+ Que en aqueste motin fueron culpados;
+ Procesos contra todos se hicieron,
+ Mas fueron sobre peine fulminados.
+ Mosquera, y el Villalta, que huyeron
+ A Santiago, en mal punto ya llegados,
+ De su triste desastre dieron nueva,
+ Y á Lerma de su intento dieron prueba.
+
+ El Licenciado Lerma en este punto
+ Entraba á gobernar en Santiago.
+ Su venida no saben, y está junto
+ Con su gente haciendo grande estrago.
+ De amigos, y favor está disjunto
+ El Abrego en aqueste fuerte trago,
+ Y el Lerma pretendía así cojerle
+ Porque intencion traía de prenderle.
+
+ En el Perú la fama habia volado,
+ Con falsa presumpcion, ó verdadera,
+ Que aqueste Abrego estaba medio alzado;
+ Por tanto viene Lerma á la ligera.
+ Tomóle de improviso y descuidado,
+ Que no sé de otra suerte lo que fuera;
+ Envia seis soldados con su hermano
+ Antonio Mirabal, el sevillano.
+
+ De parte de su hermano le decía,
+ Que viene á le servir ya proveido
+ Por mandado del Rey, que acá le envía
+ Por su Gobernador. Mal lo ha sentido
+ El Abrego, que á Lerma conocía:
+ En cólera los dos se han encendido,
+ Y mientras algun tiempo se gastaba,
+ El Lerma con su gente ya llegaba.
+
+ Sintió, como llegó, que andaba estruendo,
+ Sonido de arcabuces y gran grita,
+ Al Abrego prenderle pretendiendo,
+ El Mirabal, vereis tanto se incita:
+ El Abrego la fuerza resistiendo,
+ Que se mete ya en colera infinita;
+ Estaba el sin ventura ya tan ciego,
+ Que poco aprovechaba con el ruego.
+
+ El Lerma le prendió, y puso prisiones,
+ Y á aquellos que al presente le ayudaron;
+ Que poco aprovecharon las razones,
+ Que en su defensa al Lerma presentaron.
+ De aqueste trance, bregas, y pasiones,
+ Algunas pesadumbres se inventaron:
+ Hernán Mésia y Sotelo aprisionados
+ Aquí fueron, que dicen ser culpados.
+
+ A tal punto, sazon, y coyuntura,
+ (Que cierto es de notar) llegando nueva
+ Del motin paragueño y su locura,
+ Tomó Lerma el principio de su prueba.
+ Movióles á venir su desventura
+ A Villalta y Mosquera. Cuanto deba
+ Huir de la ocasión quien ha pecado,
+ A todos la experiencia ya ha mostrado.
+
+ Para huir la pena del delito
+ Que dá Dios al que peca en la otra vida,
+ Conviene al pecador esté contrito,
+ Se culpa en confesion sacra plañida.
+ Mas suele otro castigo: ser inflíto
+ Por temporal justicia la huida,
+ Y salto de la mata es el remedio
+ Mejor, que no meter buenos en medio.
+
+ Mosquera se escapó bien de la ira
+ Y furioso tropel de sus parientes;
+ Y el triste de Villalta de la dira
+ Y brava confusion é inconvenientes
+ Mas ninguno de aquestos ambos mira,
+ Que huye el peregil, y que en las frentes
+ De entrambos nacerá con tal cogollo,
+ Y presto se verá puesto en el rollo.
+
+ De Lerma no huyeron la presencia,
+ Pensando recibir merced cumplida;
+ El pone en los guardar gran diligencia,
+ Y su causa y su culpa conocida,
+ Contra los dos pronuncia tal sentencia:
+ Que luego les privasen de la vida,
+ En el rollo fijando sus cabezas,
+ Y los cuerpos en palos hechos piezas.
+
+ Por indicios y causas que no cuento,
+ Que de estos los procesos estan llenos,
+ Al Abrego dá Lerma gran tormento
+ Con otros que no estaban muy agenos
+ De saber sus secretos: mas no siento
+ Los secretos si malos son ó buenos,
+ De Santa-Fé el motin bien impidiera,
+ El Abrego, se dice, si quisiera.
+
+ Murió á cabo de dias, y no habia
+ El Lerma su negocio fenecido;
+ Despues que muerto fué, se fenecía,
+ Y el negocio á los Charcas há salido,
+ El Audiencia lo hecho rescindía.
+ Hernan Mesía y Rubira han recibido
+ Contento con Sotelo, y se holgaban,
+ Por ver como por libres ya les daban.
+
+ Yo, cierto, que entendí de esta reyerta
+ De Santa-Fé algun tanto, y de aquel hecho
+ Por cosa averiguada tengo y cierta,
+ Que hizo Lerma en ir grande provecho:
+ Que en ver allá que estaba allí á la puerta,
+ Quien guardar procuraba el fil derecho;
+ La canalla Argentina reposaba,
+ Y el nombre de Fílipo celebraba.
+
+ Verdad es, que hay tambien otros quejosos,
+ Que dicen, por se ver muy afligidos,
+ Negocios de este Lerma escandalosos;
+ Mas eran enemigos conocidos,
+ Y á veces suele haber casos forzosos,
+ Que obligan á los hombres entendidos
+ A dar en Scyla de ojos, procurando
+ A Caribdis huir, que está esperando.[85]
+
+ Victoria en esto viene, por prelado
+ Envía á su Dean que administrase,
+ (En tanto que el entraba) el obispado,
+ Y á Lerma le encargó le regalase.
+ El hácelo. ¡Cuan poco que ha durado!
+ Que no quiso el Dean mucho durase;
+ Que cierto el Lerma bien le regalaba
+ En su casa, y con honra le trataba.
+
+ En breve comenzaron de trabarse
+ Con chismes, y otras muchas niñerias;
+ El Dean deseaba señalarse
+ Con grande presumpcion y boberias;
+ Mas no le deja Lerma aventajarse:
+ "No es justo que suframos demasias,
+ Le dice: Padre, tenga sufrimiento,
+ No haga salga el hombre de su tiento."
+
+ Y luego, dice: "muestre los recados,
+ Que tiene por dó firma Licenciado,
+ Y de Dean tambien, pues prebendados
+ Nombrar solo á sí el Rey se lo ha dejado."
+ Estando sobre aquestos muy trabados,
+ La cosa á tal estremo hubo llegado,
+ Que por fuerza el Dean se determina
+ Partir para el Perú, y ya camina.
+
+ A Esteco se partió con gran enojo,
+ Que á su partir la fuerza le obligaba;
+ El Bachiller García diera un ojo
+ En trueco, por no ver lo que pasaba.
+ La barba, como dicen, en remojo
+ Echó, por ver la de otro se quemaba;
+ Con el Dean se vá, porque temía
+ Que lo propio será de él otro dia.
+
+ Dejemoslos hacer, que yo bien fio,
+ Que presto pagarán cierto el escote,
+ Que es gente aparejada á desvario,
+ Y andan, como vemos, muy de trote:
+ Y tratemos ahora del gran brio
+ Del capitan Francisco, crudo azote,
+ Que viniendo siguiendo su camino,
+ Del estrecho ha tomado el Argentino.
+
+ Y pues se han de contar maravillosas
+ Hazañas del cosario mas grandioso
+ Que escriben las historias mas famosas,
+ Y mas determinado y venturoso,
+ Conviene que pongamos tales cosas
+ En un canto por si maravilloso,
+ Pues puso en maravilla á nuestra España
+ El capitan Francisco y su hazaña.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-SEGUNDO.
+
+ _Viene y atraviesa el Estrecho el capitan Francisco Drake. Prende
+ Lerma al Dean y religiosos en Tucuman. Tiembla, y húndese Arequipa.
+ Sucede la dolorosìsima muerte de Gil Gonzalez en Mizque._
+
+
+ No es justo al enemigo que tenemos
+ Celarle sus hazañas y sus hechos,
+ Ni dejar de decir lo que sabemos,
+ Que envidia es quitarle sus derechos:
+ Y mas que en esta historia pretendemos
+ A la verdad mirar, no á los provechos,
+ Ni vanas pretensiones; pues la nuestra
+ Es daros, mi Señor, de verdad muestra.
+
+ Y así justo será que por olvido
+ No deje yo á Francisco y su gran hecho,
+ Pues que en aquestos tiempos ha venido
+ Al Perú de su tierra muy derecho,
+ Y como el Argentino conocido,
+ La vuelta vá siguiendo del Estrecho;
+ Contando en breve suma esta hazaña,
+ Que es digna de contarse por estraña.
+
+ Aqueste inglés y noble caballero
+ Al arte de la mar era inclinado,
+ Mas era que piloto y marinero,
+ Porque era caballero y buen soldado.
+ Astuto era, sagaz y muy artero,
+ Discreto, cortesano y bien criado,
+ Magnánimo, valiente y animoso,
+ Afable, y amigable y generoso.
+
+ Mas, como lo mejor y necesario
+ Le falta, que es amor de Jesu-Cristo,
+ Emprende de hacerse gran cosario,
+ Y fúelo tal cual nunca se hubo visto.
+ De su tierra salió este adversario
+ Con armada muy fuerte, y vino listo
+ Por nuestra mar del norte navegando,
+ El Magallano estrecho demandando.
+
+ El Argentino toma, pretendiendo
+ En él hacer aguage de camino:
+ Del Estrecho la vuelta va siguiendo;
+ Un temporal deshecho sobrevino,
+ Con fuerza sus navíos sacudiendo:
+ El huracan, tormenta, torbellino,
+ A la costa una nave sin antena
+ Entregan desrumbada en el arena.
+
+ Tomando, pues, su gente el Luterano
+ En una sola nave, con osado
+ Y valeroso pecho, y viento sano
+ Al puerto de Leones ha llegado.
+ Sintiendo en su favor su suerte y hado,
+ El Estrecho embocò con buena mano,
+ Y en breve al mar del sur sale triunfando,
+ La tierra firme en Chile costeando.
+
+ La costa y tierra toda estremecía,
+ Las nuevas por los aires retumbaban,
+ La gente de los indios se temía,
+ Que muy mal se sonaba que hablaban.
+ Francisco con gran gozo y alegría
+ Navega, que los vientos le ayudaban:
+ A dos navios pequeños ha encontrado,
+ Y aquello les quitó que le ha agradado.
+
+ En Arica llegando placentero
+ A Roca le tomó su navichuelo;
+ Al triste que perdiera su dinero
+ Yo le ví lamentar con grande duelo.
+ El navío del Rey salió primero
+ Con la plata, á Arequipa va de vuelo,
+ Pues á Valencia, Arica cupo en parte;
+ Y oid del Trugillano su buen arte.
+
+ En Arica regia este la costa,
+ Dó viendo que el Ingles viene con brio,
+ A Arequipa despacha por la posta,
+ A que saquen las barras del navío.
+ Si no hacen aquesto entrará en costa,
+ Que Francisco llegó con grande pío,
+ Y entrando en el navío no ha hallado
+ Las barras, que en el agua se han echado.
+
+ El navío de Arica habia partido
+ Con las barras del Rey: con el aviso,
+ De Valencia en el agua se ha metido,
+ De que el Ingles se halla allí á repiso:
+ Y como en el secreto no ha caido,
+ De Arequipa se parte de improviso,
+ Al viento dando velas, porque estima
+ En gran precio tomar puerto de Lima.
+
+ A Lima se despacha mensagero
+ Por tierra á Arequipa: mas allega
+ El Ingles al Callao de primero,
+ Sin combate de mar y sin refriega:
+ El puerto reconoce placentero,
+ Y á las naves y barcos bien se pega,
+ A vista se nos pone y hace fieros,
+ Y en tierra algunos buscan agujeros.
+
+ En breve se conoce ser cosario.
+ Don Francisco Manrique á caso estaba
+ Aquí con su muger; el adversario
+ A media noche en punto se llegaba
+ Al puerto, donde fué muy necesario
+ Un caso, que diré que allí pasaba,
+ Que mechas de sus tocas ví hicieron
+ Las damas, y en lo alto las pusieron.
+
+ Doña María Cepeda con Mencia,
+ Su bella hermana, dicen á Manrique,
+ Que mechas encendidas convenia
+ Se muestren, y campana se repique.
+ El buen factor lo hace, y luego envia
+ Persona que al Virrey lo signifique,
+ Que tienen enemigos en el puerto,
+ Sin saber quienes son cosa de cierto.
+
+ El de Toledo á priesa hace gente,
+ Tocábanse las cajas y campanas,
+ Y con temor y miedo al mas valiente
+ Vereis cargar de hierro y partesanas.
+ El subito temor tan de repente,
+ Causaba andar las gentes como insanas:
+ Y como de este caso en duda estaban,
+ Con pequeño momento vacilaban.
+
+ La turbacion y priesa yo decilla,
+ Aunque quiera hacer un largo canto,
+ No podré: cabalgaba uno sin silla,
+ El otro aunque con silla con espanto,
+ El otro iba sin freno en su baquilla,
+ El pecador temía, y el mas santo:
+ Al fin todos estaban temerosos,
+ Y de futuros males recelosos.
+
+ Los negros la ocasion consideraron,
+ Y acuerdan entre sí un ardid famoso:
+ Los frenos á sus amos les hurtaron,
+ Ardid sutil de guerra y peligroso.
+ Entre ellos el concierto fabricaron,
+ Con animo maldito y alevoso,
+ Pensando que Francisca allí viniera,
+ Y en libertad á todos les pusiera.
+
+ Sus amos los caballos ensillaban
+ A gran priesa, de miedo todos llenos,
+ Y las espuelas calzan, y tomaban
+ Las lanzas en las manos: mas los frenos
+ No hallan, aunque mas los procuraban;
+ Que fué concierto hecho de morenos,
+ Que al blanco tienen tantos desamores,
+ Cuanto son diferentes las colores.
+
+ San Juan de Outon, navio muy nombrado,
+ Con la plata del Rey habia salido;
+ En breve el Luterano le ha alcanzado,
+ Y como de improviso le ha cogido,
+ Y el viento en aquel punto le ha faltado,
+ De su fuerza escaparse no ha podido:
+ A su diccion y mando le sujeta,
+ Y tomando la plata luego aprieta.
+
+ Aquesta fué la presa mas famosa,
+ Y robo que jamas hizo cosario:
+ Su hambre, tan canina y tan rabiosa,
+ De plata bien hartó aqueste adversario.
+ Que es cosa de decir muy mostruosa,
+ El número de plata, y temerario
+ Negocio nunca visto ni leido,
+ Que á cosario jamás ha sucedido.
+
+ Sin aquestos navios que he contado
+ De Chile, y en Arica al de la Roca,
+ Otros tomó tambien, que hubo encontrado
+ En los puertos sin gente y fuerza poca.
+ Despues á los Malucos engolfado,
+ A Tidore y Ternate presto toca,
+ Y junto á Gilo Gilo toma puerto,
+ Que llena su navío todo abierto.
+
+ En una isla pequeña despoblada
+ Saltando, un fuerte hace de repente:
+ La gente Lusitana congregada
+ Le envía á ofrecer alegremente,
+ Que de ellos ha de ser muy regalada,
+ Que lleve donde estan toda su gente.
+ No quiere sus regalos, les responde,
+ Y la plata só tierra bien la esconde.
+
+ El Rey de Gilo Gilo, el de Ternate,
+ Y Tidore con otros comarcanos,
+ Tuvieron con Francisco gran rescate;
+ De Seta aquestos son Mahometanos,
+ Tenian por entonces gran combate
+ Y guerra contra nuestros Lusitanos:
+ Ayuda les ofrece el Luterano,
+ De allá de la Inglaterra por su mano.
+
+ Con esto en breve pone en astillero,
+ En esta isla que he dicho, un buen navío.
+ Salió recio, veloz y muy velero,
+ En todo le ayudando aquel gentío.
+ De como allí llegó, al mes tercero
+ Dió velas á su nave con gran brio;
+ La costa de la India va bojando,
+ Y al mar del norte el rumbo enderezando.
+
+ En èl entrando rico y poderoso,
+ En sí mismo pensando su ventura,
+ Con ánimo gallardo y valeroso,
+ Que cierto le tenia de natura,
+ Navega muy alegre y muy gozoso,
+ Sin miedo que le venga desventura,
+ Que va de su ventura confiado,
+ Y el navío de barras bien lastrado.
+
+ Sarmiento en este tiempo se ha ofrecido
+ A embocar el Estrecho hácia España,
+ De Don Francisco fué favorecido,
+ Que se juzga esta cosa por estraña.
+ En su lugar y tiempo referido
+ Será aqueste negocio, y la maraña,
+ Que sin concierto y órden mal urdia,
+ Por donde mucha gente se perdía.
+
+ Volver á Lerma quiero. Tiene aviso
+ Que en Esteco el teniente mal se habia
+ Con el Dean; por tanto de improviso
+ A Mirabal su hermano luego envía.
+ El Mirabal aquesto solo quiso
+ Por achaque tomar, que aborrecía
+ Al pobre del Dean, de quien es fama,
+ Que toda la revuelta forja y trama.
+
+ En la Merced estaba recogido
+ El Dean D. Francisco de Salcedo,
+ De dó con dos ò tres hubo salido
+ En busca del teniente. No está quedo
+ El bachiller García, que ha venido
+ Con grita, barahunda, y mal denuedo;
+ Mas no hallando en casa al Benavente,
+ A la Merced se vuelve aquesta gente.
+
+ De los de la revuelta un conocido,
+ Que por nombre Felipe se decia,
+ A quien la justicia hubo querido
+ A Castilla enviar, pues convenia;
+ La culpa principal aquí ha tenido,
+ Que por costumbre vieja lo tenia;
+ Y de su mal vivir quiera dolerse
+ Nuestro gran Redentor, y él condolerse.
+
+ Al de Toledo aqueste, falseado
+ La firma, dicen, hubo con gran maña;
+ Y siendo su negocio comprobado,
+ Embarcarle quisieron para España.
+ A galeras estaba condenado,
+ Que fuè su culpa en forma muy estraña:
+ Mas tuvo tal industria este mestizo,
+ Que el juego, como dicen, maña hizo.
+
+ Al Audiencia de Charcas despachados,
+ Por Lerma fueron presto ya los presos,
+ Con papeles y causas y recados,
+ Formados á la larga los procesos.
+ Tambien salieron otros condenados
+ A galeras, por ser hombres traviesos:
+ Hernan Mesia, Sotelo con Rubira;
+ Su causa en el Audiencia bien se mira.
+
+ De ver era en la Plata las dicciones
+ Que habia de este caso, y pareceres:
+ Aquí vereis juntar conversaciones
+ De toda suerte de hombres y mugeres,
+ Soldados y vecinos en cantones,
+ Ni se trata de plata ni de haberes,
+ De solo Lerma ví tantas sentencias,
+ Cuanto eran de cabezas diferencias.
+
+ Tardéme yo en venir algunos dias,
+ Y estaba ya el negocio reposado,
+ Con todo algunos tienen sus porfias,
+ Que no les era el caso bien contado.
+ Que aunque hubo en el negocio demasias,
+ En parte fué muy bueno y acertado,
+ Que obligan los delitos muchas veces
+ A salir de medida á los jueces.
+
+ En Arequipa en esto ha sucedido
+ Una cosa muy triste y repentina,
+ Y tanto, que yo vide conmovido
+ Al Perú con dolor de tan gran ruina.
+ Y pues de lamentar tanto ha sabido
+ Desde su fundacion nuestra Argentina,
+ Lamente aqueste caso lastimero,
+ Que por famoso aquí contar le quiero.
+
+ Habia un gran presagio sucedido,
+ Que oyeron por los aires tintinando
+ De cajas y atambores gran ruido,
+ Que en concertado son iban sonando.
+ Cometas por el cielo han parecido,
+ Que acá y allá contino andan errando:
+ El aire obscurecido y tenebroso,
+ Promete fin horrible y espantoso.
+
+ Estando el pueblo alegre y descuidado,
+ En sus casas comiendo cada uno,
+ Con un furor horrible desfrenado,
+ Se forma un tal temblor tan importuno,
+ Que sale cada cual desatinado,
+ El remedio buscaban oportuno:
+ Y huyen, no esperando el hijo al padre,
+ Ni al hijo su querida y dulce madre.
+
+ Amigos á otros fueron muy propicios
+ En este aprieto, dandoles ayuda:
+ Caíanse los fuertes edificios,
+ Que muy poco el cimiento les ayuda.
+ Con la puerta, que queda sobre quicios,
+ Aquel que mas no puede bien se escuda,
+ En tanto que el umbral no se hundía,
+ Y viene todo allí de Romanía.
+
+ El triste, que procura de la tienda
+ Librar lo que ha ganado con trabajo,
+ Perece con su mísera hacienda,
+ Quedando por sacarla de debajo.
+ Muy larga se le hace aquí la senda
+ Al que es gordo y pesado, y tiene bajo;
+ Que el mas suelto y ligero mas corria,
+ Y de su ligereza se valía.
+
+ Trecientas y mas casas se cayeron,
+ Y templos muy lucidos y labrados,
+ Y mas de treinta hombres perecieron,
+ Sin indios só la tierra sepultados.
+ De espanto y miedo algunos se murieron,
+ Cayendo de su estado desmayados;
+ Que viendo se hundia tierra y suelo
+ Pensaban se venia abajo el cielo.
+
+ A mediodia sucede; que si fuera
+ De noche aquesta ruina dolorida,
+ Sin duda mucha gente pereciera
+ Sin poder escaparse con la vida.
+ De su casa salir nadie pudiera,
+ Que le fuera imposible la salida:
+ Pues era tan dificil con luz clara,
+ ¿Qué fuera, si de noche les tomára?
+
+ Una boca terrible y espantosa
+ Está junto á Arequipa, ¡ó Dios Eterno!
+ Que vos hicisteis cosa tan mostruosa,
+ Que bien se dice boca del infierno.
+ Aquesta dicen fué causa forzosa
+ De aqueste terremoto, y que el caverno
+ Con furia levantó la gran tormenta;
+ Aquel volcan azufre y fuego avienta.
+
+ Pues no bastó el temblor tan espantoso
+ Para que una mestiza se enmendase,
+ Que fraguado tenia un mal famoso,
+ Que quiso de su mal fama durase.
+ La triste, no pudiendo ver su esposo,
+ El Diablo la aconseja le matase,
+ Pensando desposar ella consigo
+ A un mozo que tenia por amigo.
+
+ Al cual de su propósito maligno
+ La moza le dá parte placentera:
+ El mozo en el concierto luego vino,
+ Que amaba á la mestiza en gran manera.
+ En una huerta está junto á un camino,
+ En medio de un vallado, una higuera:
+ Aquí, despues de muerto, le han colgado,
+ Fingiendo que murió desesperado.
+
+ La moza le ahogó, cuando dormia,
+ Con un lazo y cordel muy corredizo:
+ Con ella está presente, que lo via,
+ El nuevo sucesor, y mal mestizo,
+ El cual al muerto luego suspendía.
+ El ruido que forman es hechizo,
+ Celando, y encubriendo su contento
+ Con un fingido y falso sentimiento.
+
+ Al tono de este caso doloroso,
+ Diremos otro aquí mas lamentable.
+ En Mizque, valle fertil, provechoso,
+ Dó Baco tiene asiento favorable,
+ Estaba Gil Gonzalez, hombre honroso,
+ A su esposa y muger muy amigable:
+ Al parecer tambien ella le amaba,
+ Y como á su marido regalaba.
+
+ Catalina, verdugo sin consejo,
+ Ingrata á tanto bien como tenia,
+ Habiendo muerto el padre, como viejo,
+ Con el marido á veces mal se habia.
+ Matarle determina: el aparejo
+ En un mozuelo halla, á quien quería
+ En un supremo grado; de tal suerte,
+ Que á todos tres causó su querer, muerte.
+
+ En casa le tenian hospedado,
+ Nacido era en la villa de Oropesa;
+ Del pobre Gil Gonzalez regalado,
+ Comiendo de ordinario en propia mesa;
+ Empero de sus padres mal criado,
+ Y así de condicion mala y aviesa,
+ Por sus grandes delitos y malicia
+ Desterrado le habia la justicia.
+
+ Conciertan, pues, los dos quitar la vida
+ Al pobre, que vivia sin recelo:
+ El Juan Rodriguez dióle una herida,
+ De que cayó el Gonzalez en el suelo.
+ La maldita verdugo, luego asida
+ Del triste que la pide á ella consuelo:
+ "No es tiempo ya, le dice, perro perro."
+ Y el mozo por la llaga mete hierro.
+
+ Espira el sin ventura sollozando,
+ Diciendo: "¿muger mia, qué os he hecho?"
+ La verdugo cruel le está arañando
+ El rostro y el pescuezo con el pecho.
+ Fingiendo que se duele, esta gritando,
+ Y su marido, dice, que del lecho
+ Cayó, con un dolor crudo muy fuerte,
+ Con ansias revolcando de la muerte.
+
+ Los lutos se sacaron con contento,
+ Las lágrimas son risas de heredero
+ Y muy de presto ordenan casamiento,
+ Por mas presto venir á pagadero.
+ A penas se acabó el enterramiento
+ Desposanse los dos: el paradero
+ Fué muerte acabadora de contentos,
+ De bienes y de males, y tormentos.
+
+ ¡O cruda ingratitud, tan celebrada
+ De hembras por el mundo, como vemos:
+ Es posible, que siendo tan usada,
+ Jamas de su rigor huir podernos!
+ La culpa nuestra bien está probada,
+ Pues de muger sabido ya tenemos,
+ Que no puede regirse por consejo,
+ Pues tiene de razon poco aparejo.
+
+ Vereis que al parecer muy tiernamente
+ Os aman por extremo sin medida,
+ Y al contrario vereis muy de repente,
+ Que sois la cosa mas aborrecida
+ Que se puede hallar entre la gente.
+ Aquesta usanza bien es conocida.
+ Por dó decir podremos, de la hembra
+ Mudanza cojerá quien amor siembra.
+
+ Fiad de la muger, por vida mia,
+ Vereis cuan mal acude la fianza.
+ Si acaso es principal y de valia,
+ Contino está pensando en su mudanza:
+ Siendo de baja suerte, noche y dia.
+ Pues ¿quien tendía en muger ya confianza,
+ Sabiendo que en su pecho está estampada
+ Y al vivo la mudanza retratada?
+
+ Y si alguna excepcion hallar queremos,
+ No es justo la busquemos en la tierra,
+ Que no se hallará, aunque trabajemos,
+ Que á firmeza interes presto destierra.
+ En el Perú aquesto bien podemos,
+ Probar, que árbol alguno no sotierra
+ Sus raices, aunque sea de grandeza;
+ Pues, ¿como la muger tendrá firmeza?
+
+ Catolica y beata gran corona
+ De exemplo y de virtud, Reina Isabela,
+ De quien su eterna fama bien pregona,
+ Que sobre el candelero fué candela:
+ Dijistes, gran Señora, á una persona
+ (Quien hay que de tal cosa no se duela)
+ De firmeza no habrá solos matices,
+ A dó el árbol no cubre sus raices.[86]
+
+ No es justo ya tratar mas de firmeza,
+ Mayormente de damas, pues por gala
+ Ya tienen la mudansa, y por bajeza
+ Entre ellas ya se juzga, y cosa mala
+ Guardar la fé al galan, que es gran proeza,
+ Echarle al mejor tiempo en hora mala:
+ Que en remedio de amores han leido,
+ Que al amor, nuevo amor ha socorrido.
+
+ Y porque disgustudas mas no sean
+ Las damas de este canto y de mi rima,
+ El siguiente les pido yo que lean,
+ Que en él he de tratar cosas de Lima.
+ A vueltas del Concilio quiero vean,
+ Que hay en el Perú damas de estima;
+ Que no es en esta historia mi designo
+ Quitar de su valor al rubí fino.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-TERCIO.
+
+ _Trátase del Concilio que se congregó en Lima, y de las galas de
+ aquella ciudad, y de dos temblores gravísimos que en ella
+ sucedieron._
+
+
+ Quisiera que el estilo de mi rima
+ Subiera de repente de su punto,
+ Al Cielo levantando bien la prima
+ En solo este brevísimo trasunto.
+ Por poder escribir lo que ví en Lima,
+ Al tiempo que el concilio estaba junto,
+ De siete Obispos graves de consejo,
+ Y el Arzobispo Alfonso Mogrovejo.
+
+ Como por nuestro Rey se desease
+ El bien de la República Cristiana,
+ Por que el negocio bien se reformase
+ En este nuevo orbe, y tierra indiana,
+ Ordenó que concilio se juntase,
+ Premisa autoridad, santa, romana,
+ De tierras muy longincuas los prelados
+ En breve tiempo fueron congregados.
+
+ El muy docto Lartaun ha venido
+ Del Cuzco, y de Quito el sábio Peña;
+ De Santiago de Chile, uno nacido
+ En Medellin, lugar, tierra estremeña.
+ El grave San Miguel, muy entendido,
+ De la rica imperial ciudad Chilena;
+ De Tucuman, Victoria lusitano,
+ A quien fortuna dió en breve su mano.
+
+ D. Alonso Granero, muy prudente,
+ Que de antiguos Toledos descendía,
+ Tambien se halla en Lima, aunque doliente,
+ Que listado de gota, se sentia.
+ Del Paraguay electo de presente
+ Obispo está, que Guerra se decía:
+ En este consistorio congregado
+ Preside el Arzobispo ya nombrado.
+
+ Edictos se publican, que viniesen
+ A pedir su justicia todas gentes,
+ Y que en Concilio luego pareciesen
+ Cualesquiera que fuesen delincuentes,
+ De estado eclesiástico, si fuesen,
+ Y tuviesen tambien inconvenientes,
+ De religion dejada, ó dimisoria,
+ A todos se despacha compulsoria.
+
+ Parecen en Concilio, demandando
+ Del Cuzco, con algunas ocasiones,
+ Contra el Obispo algunos, informando
+ De su justicia, causas y razones.
+ Ibase este negocio encadenando
+ Por muchos que los guian sus pasiones:
+ De aquí nace discordia entre prelados,
+ Y falsas opiniones de letrados.
+
+ Un Lucio, en los derechos graduado,
+ Amigo mas del tuerto que el derecho,
+ Al Arzobispo trajo alborotado,
+ Con su mala intencion y duro pecho.
+ Del Cabildo del Cuzco es abogado,
+ Y piensa mejor hacer así su hecho:
+ El Concilio rescinda, le decia
+ Al Arzobispo, que así le convenia.
+
+ Con este parecer muy conmovido,
+ Procura el Arzobispo que cesase
+ El Concilio, diciendo que ha perdido
+ Al Virrey, que esperaba le ayudase.
+ Don Martin en aquesto fenecido
+ Habia, que Dios quiso que llegase
+ Su fin, digno de lágrimas y lloro,
+ Porque perdió el Perú grande tesoro.
+
+ Tenia en el Virrey gran confianza
+ La gente, que al del Cuzco perseguia;
+ Temiendo del de Cuzco la pujanza,
+ Al Arzobispo el Lucio le traia
+ Muy ciego, por tener de él confianza;
+ Y así cuanto le dice lo creia.
+ Por su mal parecer y mal consejo,
+ Al Concilio no viene Mogrovejo.
+
+ Los Obispos aquí le requirieron,
+ Que al Concilio presida, como suele,
+ A la iglesia los cuatro se vinieron:
+ Al Lucio le conviene ahora que vele;
+ Entre él y el Arzobispo respondieron.
+ El alma y corazon á todos duele,
+ Por ver tal disencion así trabada
+ Entre Obispos, por Lucio encadenada.
+
+ En contra á San Miguel bien se mostraba
+ Del parecer de todos los prelados:
+ Al Arzobispo él solo se juntaba;
+ Mas á aquellos que fueron congregados,
+ El Arzobispo presto excomulgaba,
+ Y en tablillas los pone declarados.
+ En aquesto el de Quito muerto habia,
+ Y Granero de gota padecia.
+
+ Quien vido la ciudad alborotada,
+ Metida en pareceres diferentes,
+ Al Audiencia la causa fué llevada,
+ Para cortar el hilo á inconvenientes.
+ El Audiencia Real, bien informada,
+ Y letrados famosos y sapientes,
+ Rescindieron los autos actuados,
+ Y así presto ya han sido congregados.
+
+ Tornáronse á juntar como solian,
+ Hacièndose Concilio cada dia:
+ En tanto que negocios fenecian,
+ La ciudad del comer se encarecia,
+ Porque de todas partes acudian,
+ Segun á cada cual le convenia:
+ Los unos, sin llamarles, son venidos,
+ Los otros á mal grado son traidos.
+
+ Las damas ví que estaban muy quejosas,
+ Diciendo, que con ellas se ha mostrado
+ El Concilio con leyes rigurosas,
+ Que el uso de rebozos ha quitado.
+ En Lima vereis damas muy costosas
+ De sedas, tramasirgos y brocados
+ En las fiestas, y juegos arreadas,
+ Mas los rostros y caras muy tapadas.
+
+ Por las calles y plaza á las ventanas
+ Se ponen, que es contento de mirarlas:
+ Con ricos aderezos, muy galanas,
+ Y pueden los que quieren bien hablarlas,
+ No se muestran esquivas, ni tiranas,
+ Que escuchan á quien quiere requebrarlas,
+ Y dicen só el rebozo chistecillos,
+ Con que engañan á veces á bobillos.
+
+ De aquesta libertad y gran soltura
+ El Limense Concilio fué informado:
+ Queriendo reformar esta locura,
+ Y abuso tan pestifero y malvado,
+ Publica con rigor una censura
+ Só pena de la cual les fué mandado,
+ A las damas sus rostros descubriesen,
+ A al menos á las fiestas no saliesen.
+
+ No fué poca la pena que sintieron
+ Las damas, de se ver así privadas
+ Del rebozo, por donde se estuvieron
+ En sus casas algunas encerradas.
+ Al fin de aquesta suerte obedecieron
+ Las unas, mas las otras destapadas
+ Salieron á las fiestas muy costosas,
+ Pulidas, y galanas y hermosas.
+
+ Tan bien aderezadas y vestidas,
+ Y con tanto primor y bizarria
+ En Lima andan las damas, y pulidas,
+ Que en corte de Castilla se tenia
+ En estima, basquiñas guarnecidas
+ De mucho oro, y de fina pedreria.
+ Doña Bernarda Niño una bordada
+ Sacó, que en tres mil pesos fué apreciada.
+
+ Aquesta sobre todas se señala
+ En costoso aderezo de vestido,
+ De Aliaga, Beatriz, lleva la gala
+ En discrecion, aviso y buen sentido:
+ Tambien la que no tiene cosa mala,
+ Ni menos bueno que ella, su marido,
+ Dá lustre, con su lustre en toda Lima,
+ Doña Maria Cepeda, de alta estima.
+
+ Estaba con la lírica Diana,
+ Doña Mariana bella, muy gozosa
+ La corte de los Reyes, y aun ufana;
+ Mas la muerte con ella fué envidiosa.
+ Dejónos otra ninfa, tan galana,
+ Discreta, buena, rica, y tan hermosa,
+ Que puede allá en el cielo ser lucero,
+ Doña Juliana es Puerto Carrero.
+
+ Doña Beatriz la Coya en esto ha ido
+ A Lima, dó se halla gran Señora,
+ Por haber el bautismo recibido:
+ Bien muestra ser del Inca sucesora.
+ Al muy sábio Loyola por marido
+ Le cupo, de quien es merecedora.
+ Doña Luisa estaba cerca de ella,
+ De Ulloa compañera, clara estrella.
+
+ Dejemos de contarlas una á una,
+ Porque era menester un largo canto,
+ Y mas que en todas ellas no hay alguna,
+ Que no tenga mil gracias; y esto tanto,
+ Que pára á media noche allí la luna,
+ Y el sol á medio dia, tanto cuanto
+ Por cobrar nueva luz y resplandores
+ De las damas de Lima y sus primores.
+
+ Pues oigan los galanes amorosos,
+ Y templen su contento. En Chuquiago
+ Sucedió en estos tiempos tan gozosos,
+ Un estraño prodigio y gran estrago.
+ Por cima de unos cerros barrancosos,
+ Arrancando del todo un grande lago,
+ Un terremoto súbito lo avienta,
+ Y en otro lugar nuevo lo aposenta.
+
+ La tierra, por tres partes diferentes,
+ Se abrió con espantable fortaleza,
+ Y por las aberturas y vertientes
+ Salía con furor gran espeseza
+ De polvo, y de pedrisco, que á las gentes
+ Mataba sin piedad esta maleza:
+ Un indio se salvó de este pedrisco,
+ Quedando sin lesion encima un risco.
+
+ Por una parte y otra el terremoto
+ Con gran furia pasó, quedando aislado
+ El indio de rodillas, muy devoto,
+ Sin ser del terremoto maculado.
+ Cual suele temeroso por el soto
+ La huida buscar ciervo ó venado
+ Cuando oye el arcabuz, así buscaba
+ El indio por donde ir, mas no lo hallaba.
+
+ Libróle al fin el risco y el barranco,
+ O por mejor hablar, el Poderoso;
+ De la muerte á la vida dió un gran tranco,
+ Contándose despues por muy dichoso.
+ Mas un pueblo que llaman Anco Anco,
+ Aquí hizo su fin muy lastimoso,
+ Que un cerro encima dél vino cayendo,
+ Y debajo la gente de él cogiendo.
+
+ Murieron cuatrocientos naturales
+ En solo aqueste pueblo, en despoblado
+ Murieron otros muchos, y animales
+ Silvestres, y domèstico ganado.
+ Con estos terremotos y señales,
+ Al pueblo y Perú ví desconsolado,
+ Y muchos dicen, ya quiere acabarse
+ El mundo, y el juicio apresurarse.
+
+ Y no se quedò Lima sin su suerte
+ De pena en este tiempo semejante,
+ Que un terremoto grande, crudo y fuerte
+ Sucede una mañana en un instante:
+ No hay hombre que à salir de casa acierte,
+ Y aquel que corre mas sale delante;
+ No espera la muger á su marido,
+ La madre deja al hijo muy querido.
+
+ De casa habia salido muy temprano,
+ Porque en diciendo misa me ocupaba
+ En concilio, por ser Arcediano.
+ Mi mula de repente apresuraba,
+ Corriendo, y en pararla me era en vano,
+ Que el miedo del temblor la desquitaba:
+ Corriò con las orejas aguzadas,
+ Y ainas me quebrára las quijadas.
+
+ Un ruido el temblor causó tamaño,
+ Que los cabellos todos erizaban:
+ Negocio de contarse por estraño,
+ Que las paredes ví se meneaban;
+ Y sin que recibiesen algun daño,
+ Temblando de tal suerte, al fin quedaban
+ En su ser, aunque algunas se cayeron,
+ Y à sus dueños debajo los cogeron.
+
+ Un caso contarè yo verdadero,
+ Que casi me reí, que aqueste dia
+ Corriendo por la calle vi un barbero,
+ Que al punto del temblor sangrado habia
+ A un hombre, que tras él saliò ligero,
+ Aunque la sangre roja le salia:
+ El barbero perdió aquí su lanceta,
+ Y al enfermo el temblor la vena aprieta.
+
+ De ver era mirar como salian,
+ Con mil disfraces hombres y las damas,
+ Que aquel punto los indios se vestian,
+ Los otros aun se estaban en sus camas.
+ Algunas sus afeites se ponian,
+ Sirviendo estaban mozas á sus amas,
+ Y dejarlas huyendose á la calle
+ A dó salen tras ellas de mal talle.
+
+ Las unas en camisa, desgreñadas,
+ Las otras dando gritos, mal cubiertas;
+ Las otras medias caras afeitadas,
+ Caidas, desmayadas à las puertas:
+ Las otras con sus hijos abrazadas,
+ Vencidas del temor, y medio muertas.
+ Al fin pasó el temblor, aunque turbada
+ Quedò la gente toda y espantada.
+
+ En este tiempo, dia señalado
+ De la Asumpcion sagrada de María,
+ El Sínodo Limense, que ha durado
+ Un año, que se cumple en este dia,
+ Con gran solemnidad ha publicado
+ Una sesion, que en suma contenía,
+ Que el Sínodo pasado se tuviese
+ Por rato, y como tal se obedeciese.
+
+ Y que los indios todos, doctrinados
+ Con gran solicitud y diligencia,
+ De aquì adelante fuesen, y enseñados
+ Aquello que conviene á su conciencia.
+ Los sacramentos sean ministrados
+ Segun capacidad é inteligencia;
+ Al indio procurando dar comida,
+ Que pueda conformar con su medida.
+
+ Tambien otra sesion fué publicada
+ En el mes de Setiembre, octavo dia,
+ En que fué la desorden reformada
+ De tratos y contratos que ante habia.
+ Aquesta sesion toda fué apelada,
+ Que aquesto, y otras cosas contenìa,
+ Que no daban buen gusto à los granjeros
+ Que escuecen los negocios verdaderos.
+
+ A veinte dos del mismo publicaron
+ Otra sesion de cosas provechosas,
+ Tambien de todas ellas apelaron,
+ Diciendo ser sus penas rigurosas.
+ Mil dares y tomares se pasaron
+ En este tiempo, y cosas trabajosas,
+ Que el pueblo deseaba se acabase
+ El Concilio, y mas tiempo no durase.
+
+ En el siguiente mes fuè rescindido
+ El Concilio, que gran tiempo ha durado.
+ Apelado por todos luego ha sido,
+ Que contra sí lo juzgan agravado;
+ Y pues que à nuestra España fué venido,
+ No quiero mas decir que estoy enfadado,
+ Dejando sus sesiones y conceptos
+ Al juicio de buenos intelectos.
+
+ Gran consuelo recibe Lima toda
+ En ver que ya el Concilio se acabase,
+ Que dó quiera la gente se acomoda
+ Mejor, si menos es, y que faltase
+ Temian cada rato, como en boda
+ Dó mucha gente hay, y se gastase
+ El pan, y vino y carne, que mil gentes
+ Acuden al Concilio diferentes.
+
+ Y no holgué yo menos de esta feria
+ Salir, que me cabia mucha parte,
+ Y así en el Concilio mi miseria
+ Gasté con mi pequeña industria y arte:
+ Por dó me ví en pobreza, y gran laceria,
+ Mas nunca jamas pude yo olvidarte
+ España, dulce amiga, cuyo hipo,
+ Me trajo sin sosiego, y el Filipo.
+
+ Y viendo mi pretenso se alejaba,
+ Por no tener con que volver à verte,
+ De mi poca ventura me quejaba,
+ Y à veces deseaba ver la muerte.
+ Cuando mas descuidado y triste estaba
+ De ver algun remedio de mi suerte
+ La Inquisicion me hizo comisario,
+ Y el Obispo de Charcas su Vicario.
+
+ Con esto subo arriba, dó veremos,
+ Lo que en el Argentino ha sucedido,
+ Y à nuestra musa ruda lo diremos
+ No diga le entregamos ya al olvido.
+ Del buen Sotomayor recontaremos,
+ Como con Don Diego Flores ha venido,
+ Del sin ventura pobre de Sarmiento,
+ Y de su vano y loco pensamiento.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-CUARTO.
+
+ _En este canto se cuenta de la ida de Sarmiento á Castilla por el
+ Estrecho de Magallanes, y de la venida de Diego Flores al Brasil, y
+ D. Alonso de Sotomayor á Chile por el Argentino; y de la muerte del
+ capitan Garay, y del Gobernador Mendieta._
+
+
+ De escarmentados, dicen, los arteros
+ Se hacen: nuestra madre la experiencia
+ Nos presenta los casos verdaderos,
+ Que muchos no alcanzaron por su ciencia.
+ Pilotos, y muy buenos marineros
+ Tenian entre sí gran diferencia;
+ Del Magallan Estrecho el Perù estaba
+ Seguro de pensar se navegaba.
+
+ Francisco, como dije, la atraviesa,
+ Y en Lima dió rebate al de Toledo:
+ El descuido no dió lugar á priesa;
+ Causò tambien su parte el grave miedo
+ De aquella gran desdicha tan aviesa:
+ Si lo que se sonaba decir puedo,
+ Francisco allà la vida bien dejára,
+ Si de otra suerte el caso se guiàra.
+
+ Pues ido de las manos el conejo,
+ Tomando de Francisco el escarmiento,
+ Juzgòse por maduro y buen consejo
+ Del Estrecho hacer descubrimiento:
+ Ofrécese, que dándole aparejo,
+ A Castilla pos él irá derecho:
+ Despáchale el Virrey, que no debiera,
+ Movido de Sarmiento y su quimera.
+
+ Al fin Sarmiento sale pertrechado
+ De Lima, de lo que era necesario,
+ De su saber y estrellas confiado,
+ Sin temor ò recelo de corsario.
+ El Magallan Estrecho ya embocado,
+ Con un ánimo cierto, temerario,
+ Al mar del norte sale temeroso,
+ Teniendose en aquesto por dichoso.
+
+ Trató con los gigantes de Pancaldo,
+ Que estàn por cima el Puerto de Leones.
+ Acuérdome yo ahora que Gibaldo,
+ Soldado genovès, entre razones
+ Que conmigo trataba, y con Grimaldo
+ De su nacion, discretos dos varones,
+ Me dijo muchas veces que los viera
+ Desde el navío llegar à la ribera.
+
+ Pancaldo fuè el primero que los vido,
+ Un genovés, astuto marinero:
+ Uno de ellos, decia, que metido
+ Habia por de dentro del garguero
+ Una muy larga flecha, y no rompido,
+ Segun que la sacaba: hechicero
+ El Pancaldo le juzga, y Pier Antonio
+ Decia ser por arte del demonio.
+
+ A este Pier Antonio, que de Aquino
+ Se llamaba, le oí aquestas cosas;
+ De buen entendimiento, buen latino
+ Era, y me contaba milagrosas
+ E increíbles cosas del camino
+ Que Pancaldo llevó, cuando preciosas
+ Y ricas joyas diò à mal despecho,
+ Pensando de pasar aquel Estrecho.
+
+ Mas venturoso fué nuestro Sarmiento
+ Con llevar una pobre navecilla;
+ En atravesar, digo, que lamento
+ Tendrà despues al fin con su cuadrilla.
+ Llegó Sarmiento en paz, rico y contento,
+ Del orbe nuevo al viejo de Castilla,
+ Y dió cuenta de sí, y de su camino,
+ Y la causa motriz de su designo.
+
+ Holgáronse en España con la nueva
+ De ver que ya el Estrecho navegaban,
+ Y que hay sin Magallanes quien se atreva.
+ Con esto la tornada procuraban;
+ Y queriendo hacerse de esto prueba,
+ Las cosas de esta suerte se trazaban,
+ Que salga Diego Flores con Armada,
+ Que vaya á nuestro Estrecho enderezada.
+
+ Muchas armas se juntan y pertrechos,
+ Proveyéndose todo el necesario,
+ Que estaban los autores satisfechos
+ De dar en la cabeza al adversario.
+ Mas vemos que los fines y los hechos
+ Suceden las mas veces al contrario:
+ Al fin Diego de Flores ha partido,
+ Y à Sarmiento consigo se ha traido.
+
+ Tambien Sotomayor á Chile viene,
+ Con òrden de pasar á Magallanes:
+ Y tanto aquesta armada se detiene,
+ Pasando mil fortunas y desmanes,
+ Que á la costa brasìlica conviene
+ Venir el general, y capitanes.
+ Al rio de Jeniero han aportado;
+ Y oid aquesta Armada en què ha parado.
+
+ Salen de aquí contentos los que cuento,
+ Diego Flores, Valdès y el Trugillano,
+ El buen Sotomayor, por cognomento
+ Chaves, y de la madre voz, Mediano.
+ Con ellos, como digo, vá Sarmiento,
+ Cuya quimera vana salió en vano;
+ Al Yumiri llegaron, boca angosta,[87]
+ Y del reino argentino tierra y costa.
+
+ Tomaron la una boca de la banda
+ Del norte, que la otra se endereza
+ Al sur, como se diera suda y tanda
+ Allí; y aun le quebráran la cabeza
+ Al Ingles, que en la boca del sur anda,
+ Y estuvo allí surgido grande pieza.
+ Sucesos son de mar, y aun de la tierra,
+ Que vemos que suceden en la guerra.
+
+ Al fin salió el Ingles de allì primero,
+ Sin que de nuestra Armada fué sentido.
+ Un navio, en aquesto del Jenéro
+ Al Rio de la Plata hubo partido.
+ Encuéntrale el Ingles, por prisionero
+ Un piloto llevó muy conocido,
+ Robando lo que halla en coyuntura,
+ Dejó el navio y gente á su aventura.[88]
+
+ Del Yumirì saliendo nuestra Armada,
+ Con los del navio encuentra, que dijeron
+ Lo que el Ingles les hizo: la tornada
+ Procura Diego Flores, dó salieron
+ A dar carena, dice, maltratada
+ Que và la Armada, presto se volvieron;
+ Que á seguir el Ingles yo cierto creo,
+ Que en él satisfacieran su deseo.
+
+ El Ingles su derrota y su camino
+ Siguió, sin que persona le impidiera:
+ Despues Diego de Flores tras él vino,
+ Y viendo ser ya tarde se volviera;
+ Tomó Sotomayor el Argentino.
+ Sarmiento caminò, que no debiera:
+ Al Estrecho llegò, dó pretendia,
+ Mas poco le ha durado su alegria.
+
+ Tomando el Argentino el Trugillano,
+ La mas gente que trae es estremeña,
+ Salieron con gran gozo en aquel llano:
+ La gente les recibe paragueña
+ Con placer y contento soberano,
+ Que es gente muy afable y halagüeña:
+ De allí atraviesa á Chile alegremente,
+ Aunque se le ha quedado alguna gente.
+
+
+ Alegre está Garay con la venida
+ De aquesta armada al puerto paragueño,
+ Y puede por aquí ser socorrida
+ La gente y el gobierno del Chileño.
+ De ser esta carrera mas seguida
+ La gloria se le debe al Estremeño,
+ Que aunque en lengua de muchos esto estaba,
+ El fuè quien á la obra mano echaba.
+
+ Garay de Buenos Aires ha salido
+ El río arriba, dicen, con mal pecho:
+ Que desque uno se ve en gloría subido,
+ A tuerto ha de subir su casa al techo.
+ Y como en todo bien le ha sucedido,
+ De su ventura estaba satisfecho;
+ De guarda ò centinela no se cura,
+ Que fué causa de triste desventura.
+
+ Así estando una noche descansando
+ En tierra el capitan con mucha gente,
+ Algunos de temor se recelando,
+ Temian el suceso subsecuente:
+ Y el ánimo presago adivinando,
+ En lo futuro mal inconveniente,
+ El Capitan el sueño prometia,
+ Como en Madrid, seguro en demasía.
+
+ Mas al revès sucede de su voto,
+ Que el Mañuà, sin nombre ni valia,
+ Salió con poca fuerza de un gran soto,
+ Al tiempo que el aurora descubria.
+ Vereis en breve espacio el campo roto,
+ Y à Garay, que el seguro prometia,
+ Envuelto le dejaron en olvido
+ Del sueño que el habia prometido.
+
+ Garay fuè de prudencia siempre falto,
+ Y así por no tenerla, feneciendo
+ En esta desventura y triste asalto,
+ Fué causa de este caso tan horrendo.
+ Los Mañuaes descienden por un alto
+ Con gran solicitud y sin estruendo,
+ Al capitan mataron el primero,
+ Que nadie ha de fiar de buen tempero.
+
+ Comienzan de hacer cruda matanza,
+ En los que en sueño estaban sumergidos.
+ ¡Maldita sea la loca confianza!
+ ¿Quien soldados en guerra vió dormidos?
+ Desque el indio sintió su gran pujanza,
+ Levanta grandes voces y alaridos,
+ Y à diestro y à siniestro va hiriendo
+ A cristiano que al rio và huyendo.
+
+ Con bolas, flechas, dardos y macanas,
+ La guerra aquí se hizo lacrimosa:
+ El Cristiano que vé sus fuerzas vanas,
+ Y ser la resistencia peligrosa.
+ Dejando su miseria en las sabanas,
+ Los pies pone el que puede en polvorosa,
+ Y al bergantin se acoge de corrida,
+ Por escapar si puede con la vida.
+
+ Murieron con Garay justo cuarenta
+ De la gente escogida paragueña;
+ Los indios eran solos ciento y treinta:
+ Iba con el Garay gente estremeña,
+ Y entre ella algunos iban de gran cuenta.
+ Aquì muriò Valverde, bella dueña,
+ Que en quitarla la muerte, al mundo quita
+ Tesoro, y el contento á Piedra Hita.
+
+ Llore mi musa y verso con ternura
+ La muerte de esta dama generosa,
+ Y llòrela mi tierra Extremadura,
+ Y Castilla la Vieja perdidosa:
+ Y llore Logrosan la hermosura,
+ De aquesta dama bella, tan hermosa
+ Cual entre espinas, rosa y azucena,
+ De honra y de virtudes tambien llena.
+
+ Las Argentinas ninfas, conociendo
+ De aquesta Ana Valverde la belleza,
+ Sus dorados cabellos descojendo,
+ Envueltas en dolor y gran tristeza,
+ Estan à la fortuna maldiciendo,
+ Las flechas, y los dardos, la crueza
+ Del indio Mañuà, que asì ha robado
+ Al mundo de virtudes un dechado.
+
+ Aquí Miguel Simon, el Logrosano,
+ Mostrado ha su valor y grande brio,
+ Librando de la muerte por su mano
+ A su muger, que en brazos al navio
+ La trajo. Mas herido del pagano,
+ Està para ahogarse ya en el rio,
+ Vereis à Cuevas triste y doloroso,
+ Por salvar su muger muy congojoso.
+
+ En el agua cayó, cuando subia
+ El bergantin arriba la cuitada,
+ Y viendo que ya casi se hundia,
+ Su marida la juzga ya ahogada.
+ "¡O Virgen," ella dice, "en este dia,
+ Valedme, mi Señora y abogada
+ De Guadalupe, en este gran aprieto,
+ Que servir esta obra yo prometo."
+
+ La turbacion que habia, no refiero,
+ Las làgrimas, los gritos, el lamento:
+ El enemigo andaba carnicero,
+ Por la cristiana sangre muy sediento.
+ Al bergantin afierra crudo, fiero:
+ El cristiano que vido tal descuento,
+ Sacando vivas fuerzas de flaqueza,
+ Resiste al enemigo su fiereza.
+
+ Pero Alonso de Cuevas ha ayudado
+ Muy bien al bergantin en el combate,
+ Como valiente, fuerte y esforzado,
+ Temiendo su muger el indio mate.
+ Al fin nuestro Señor los ha librado,
+ Huyendo el bergantin: de este dislate
+ Naciò en la tierra un bravo atrevimiento,
+ Y oid con atencion el alzamiento.
+
+ El Mañuà, quedando victorioso,
+ Aunque era indio sin cuenta y no valiente,
+ Mas de ganar gran nombre codicioso,
+ Levanta al Guaraní muy de repente,
+ Y al Querandí, que es indio belicoso.
+ Acude cada cual muy diligente,
+ Juntàndose gran parte de la tierra,
+ Alegres en oir cosa de guerra.
+
+ El Yamandú, que arriba su memoria
+ Tenemos muchas veces celebrada,
+ Es el que lleva aquí la palma y gloria;
+ Por èl va aquesta cosa gobernada:
+ Su voz despacha à guerra citatoria,
+ En toda la comarca publicada,
+ En breve muchos indios se han juntado,
+ Y en su junta la guerra concertado.
+
+ Dejamos de contar cosas graciosas
+ Que en este ayuntamiento han sucedido,
+ Que á muchos les seràn dificultosas:
+ Mas no puedo callar de que han reñido
+ Dos indias de unas fuerzas espantosas,
+ Que á espanto en este tiempo han conmovido;
+ Que en ser de dos mugeres la pelea,
+ Placer dará al discreto que la lea.
+
+ Tupaayquà, la primera se decia,
+ De gran valor y esfuerzo y animosa;
+ La segunda se llama Tabolia,
+ Astuta, muy gallarda y belicosa.
+ Entre estas dos se traba una porfia
+ En la junta, por cierto muy graciosa:
+ Tupaayquà su marido mas bebiera
+ A Tabolia que el suyo, le dijera.
+
+ Sobre esto entre las dos se han desmentido,
+ Y à los arcos las manos luego echaron:
+ Mas entremedias muchos se han metido,
+ Y el caso de esta suerte concertaron;
+ Que en un palenque fuerte, muy fornido,
+ Con dos padrinos, que ambas señalaron,
+ De buena à buena riñan la pendencia,
+ Con que cese el rencor y diferencia.
+
+ De ver era las dos fuertes, membrudas,
+ De solas sus macanas arreadas,
+ Que no tienen mas armas, que desnudas,
+ Al fin en el palenque ya encerradas,
+ Comienzan de herir sus carnes crudas,
+ Y dándose muy bravas cuchilladas,
+ En sangre convertian tierra y suelo,
+ Y sus golpes sonaban hasta el cielo.
+
+ Los dos maridos, vista la hazaña,
+ Y el peligro presente de sus vidas,
+ Metidos en furor y cruda saña,
+ Con voces y palabras doloridas.
+ Que cese, piden ambos, la maraña:
+ Por los padrinos fueron despartidas,
+ Y dándoles del vino y del brevage,
+ Cesó la diferencia y el corage.
+
+ En la junta concluyen, que conviene
+ Que guerra à Buenos Aires hagan luego,
+ Que si un punto la guerra se detiene,
+ Sugetos quedarán á pecho y ruego.
+ El Yamandù les dice, porque suene
+ En España la fama, á sangre y fuego,
+ "Perezca la memoria del Cristiano,
+ Sin que dejemos dèl un hueso sano."
+
+ De aqueste parecer es Querandelo,
+ Con el valiente viejo Tanimbalo,
+ Ayuda les ofrece Tabolelo,
+ Yaguatatí, Terù con Manoncalo.
+ La grita y alarido hasta el cielo
+ Levantan, y nombrando à Guazuialo
+ Por general, del campo se han partido,
+ Y en breve á Buenos Aires descendido.
+
+ La gente que aquí baja es en gran suma;
+ Chiloazas, Beguaes, Querandies
+ Vienen creciendo siempre como espuma:
+ La flor de todos son los Guaranies;
+ Mil galas y lindezas de bel pluma
+ Encima traen de sì: mas no confies
+ En gala, gentileza y hermosura,
+ Que la verdura fresca poco dura.
+
+ Al puerto y fuerte llegan voceando,
+ Con trompas, y bocinas y atambores;
+ Las centinelas andan rodeando
+ El fuerte, y el poblado y rededores.
+ Tocan arma; en un punto peleando
+ Con esfuerzo vereis los pobladores:
+ Rodrigo Ortiz de Zárate es teniente,
+ Hombre de presumpcion y muy valiente.
+
+ No quieren que se suelte artilleria,
+ Que el una escuadra y otra anda mezclada;
+ Parece resonar caldereria,
+ O la fragua vulcana tan nombrada.
+ El tiempo la victoria entretenia;
+ La gente desflaquece de cansada:
+ A priesa viene ya aquella doncella,
+ Que á Titon dió su queja siendo bella.
+
+ El enemigo viendo que amanece,
+ Temiendo la pujanza del Cristiano,
+ Y que su gente toda desfallece,
+ Procura retirarse por el llano.
+ El General Guazuialo perece
+ Con parte del ejército pagano;
+ Nuestra gente se queda victoriosa,
+ Y la contraria huye muy medrosa.
+
+ Acà los de Garay, viéndole muerto,
+ Sigueron su viage comenzado:
+ Llegando à Sante Fé, seguro puerto,
+ El caso con dolor es celebrado.
+ La causa dèste mal y desconcierto,
+ Los mas dicen Garay haber causado:
+ Perdònele quien puede, que provecho
+ Sabemos que en la tierra mucho ha hecho.
+
+ Al Paraguay camina aquesta gente
+ En tres barcas, dejando allì el navìo.
+ Una barca, vencida del corriente,
+ Que lleva muy veloz el ancho rio,
+ Perdido el gobernalle, de repente
+ Se vuelca, no bastando poderío
+ Humano à remediarla. Perecieron
+ Cuarenta, y solos cuatro escabulleron.
+
+ De aquestos cuatro, dos, el uno Luna,
+ El otro Cosme, juntos han salido
+ A tierra, y travesando una laguna,
+ Al fin à la Asumpcion Luna ha venido
+ De rabiosa cruel hambre importuna,
+ El Cosme sin ventura ha perecido:
+ Al Luna, que escapò de aquesta suerte,
+ Un caballo le dió despues la muerte.
+
+ Mendieta, que dijimos, fué dejado
+ Del piloto mayor y marineros,
+ Como era mozo mal considerado,
+ Causò la muerte à sí, y sus compañeros.
+ Un mestizo, que estaba amancebado
+ Con una india, por celos mensageros
+ Del falso Dios de amor, que mal aprieta,
+ A siete dió la muerte con Mendieta.
+
+ Del cacique Martin, un indio tuerto,
+ Era hija la india, y muy hermosa:
+ Por muger se la diò, que andaba muerto
+ Por ella: ¿A quien no mata aquella Diosa?
+ El mozo, como siente el grave tuerto
+ De Mendieta, que es burla muy penosa
+ El cuerno al ojo, hizo á los paganos
+ Matasen à Mendieta, y sus cristianos.
+
+ De Sarmiento tratar no quiero agora,
+ Que, como referì, pobló el Estrecho.
+ Poblando, la fortuna burladora,
+ No fuè muy favorable de su hecho;
+ Que habiendo de crecer siempre en mejora,
+ Menguó muy de repente à su despecho:
+ Comienza á perseguirle de tal suerte,
+ Que nunca le dejó hasta la muerte.
+
+ Mas paréceme que es historia agena:
+ No quiero mas decir, ni del famoso,
+ Y buen Sotomayor, que enhorabuena
+ Le cupo por marido y por esposo,
+ Aquella que, de todos bienes llena,
+ Procede de un linage generoso.
+ No conviene yo trate, pues Arcila
+ En Chile con primor se despabila.
+
+ Y pues que à Chile cupo tal belleza
+ De pluma, de valor, de cortesia,
+ No es justo, que se atreva mi rudeza
+ Decir de Chile cosa, que seria
+ Muy loca presumpcion y gran simpleza
+ Meter hoz en la mies, no síendo mia.
+ Volver quiero el estilo al Chiriguana,
+ Y à su costumbre perra y muy tirana.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-QUINTO.
+
+ _En que se trata de la junta que hizo Ibitupuá, y asaltos que los
+ suyos dieron en tierra del Perú: del acuerdo del Audiencia de los
+ Charcas, y de un temblor terrible en Lima._
+
+
+ No vemos ser seguro á lo presente
+ Curar de proveer sin advertencia
+ A lo futuro y tiempo subsecuente;
+ Mayormente que vemos en presencia
+ Pronosticarse el caso que está ausente:
+ Y así mirarlo todo es providencia
+ A nuestro Dios Eterno atribuida,
+ Que de un fin toca al otro sin medida.
+
+ El de Toledo, dije, como habia
+ Por coger á D. Diego hecho guerra
+ Al indio guaraní, que residia
+ Metido en la aspereza de la Sierra.
+ Saliendo con su intento se volvia,
+ Sin dejar sosegada aquella tierra,
+ Mas antes con razon mas levantada,
+ Por ver aquesta parte acobardada.
+
+ Ibitupuá, el astuto y cauteloso,
+ Con ánimo feroz junta, pregona,
+ Y manda, como hombre poderoso,
+ Que venga en general toda persona.
+ El ser tenido ya por dadivoso,
+ Y que á trabajo alguno no perdona,
+ Le hace al guaraní venga contento
+ A la presente junta y llamamiento.
+
+ Con gente acompañado, y pecho fiero
+ A la junta ha venido Condurillo,
+ El viejo Tabobá, gran carnicero,
+ Tambien alegre viene con su aillo:
+ Marucaré, su antiguo compañero,
+ Procura con sus fuerzas de seguillo
+ Con toda la demas canalla fiera,
+ Que vive por la Sierra, y Cordillera.
+
+ En un prado apacible y muy ameno,
+ Ibitupue tenia aparejado,
+ De flores olorosas todo lleno,
+ Y de muy frescas aguas rodeado.
+ Tendidos por la yerba, y por el heno,
+ Se comenzó el convite, y ha durado
+ Desde el hora de prima, hasta nona;
+ Mas ninguno escapó sin maza y mona.
+
+ Habia mucha caza regalada,
+ Perdices, pavas, aves muy sabrosas,
+ Venados, avestruces, que salada
+ Su carne es buena y sana, muy gustosa;
+ Y dulces frutas, que hay una apropiada
+ A guinda, yaracaes olorosas,
+ Guembes, ivaviraes en gran suma,
+ A rodo los pescados, como espuma.
+
+ El vino de maiz y de algarroba,
+ De molles, y de murta bien obrado,
+ Seguro que bebian casi arroba,
+ Que media á cada cual le estaba dado.
+ Uno habla en latin, el otro troba,
+ Otro habla español y vascongado;
+ Mas todos para un fin se concertaban,
+ Y aunque borrachos, todos atinaban.
+
+ Ibitupue habló de esta manera,
+ Aunque hecho botija y grande cuero:
+ "Metidos en la fuerte Cordillera,
+ Ni Rey, ni Roque hay, por muy guerrero
+ Que sea, que nos pueda echar afuera:
+ Yo solo, con un solo compañero,
+ Me atrevo á defender siempre la entrada,
+ Aunque venga el Perú de mano armada."
+
+ "Lo que conviene agora que se haga,
+ Pues que el Virrey se puso á darnos pena,
+ Que cada cual por sí se satisfaga,
+ Segun su coyuntura fuere buena.
+ Quien muerte dar pudiere no dé llaga,
+ Y salga cada cual con buena estrena
+ Al camino, á vengarse por sus manos,
+ Matando estos soberbios castellanos."
+
+ "Yo tengo nueva cierta como viene
+ Doña Maria de Angulo, y Da. Elvira:
+ La muerte merecida bien la tiene."
+ El arco demandó, una flecha tira,
+ Diciendo: "Justo es mi fama suene."
+ A dó cae la flecha el indio mira:
+ Agüero es: que si cae bien derecha,
+ Su cosa tiene el indio ya por hecha.
+
+ Al punto que tiró, viendo en el suelo
+ La flecha estar en alto levantada,
+ Los indios levantaron hasta el cielo
+ La voz, que es su costumbre muy usada:
+ Ibitupue, ya libre de recelo,
+ Con muy soberbia voz apresurada,
+ "Perezca, dice, luego la memoria
+ Del cristiano, y conózcase mi gloria."
+
+ Aun no acababa bien estas razones,
+ Y un indio cano viejo se levanta,
+ Que aunque en la junta estaba, y escuadrones,
+ Su vida es diferente y aun espanta.
+ El caso que diré yo sin ficciones
+ Será, que aunque mi musa en verso canta,
+ Escribo la verdad de lo que he oido,
+ Y visto por mis ojos y servido.
+
+ El viejo con modestia así decia,
+ Pidiendo que atencion le sea prestada.
+ "Sabed, hermanos mios, que venia
+ Una hija que tengo, muy amada,
+ De guardar mi ganado el otro dia,
+ Con una cruz muy bella agraciada;
+ Y yo le pregunté ¿qué cruz es esta?
+ Y oid de la doncella la respuesta."
+
+ "Estando recogendo yo el ganado,
+ Ya que la obscura noche se acercaba,
+ Mi corazon en alto levantado,
+ En el criador de todo contemplaba,
+ Y habièndole en mi pecho gracias dado,
+ Por ver como doncella me guardaba;
+ Un hombre se me puso por delante,
+ De bella compostura y bel semblante."
+
+ "El hombre me habló désta manera:"
+ "Doncella, pues que á Dios con pecho llano
+ Adóras, determina estar entera
+ En tu virginidad, que el Soberano
+ De ti se acordará en la hora postrera."
+ "Diciendo esto tendió su diestra mano,
+ Y dióme aquesto cruz, de quien yo creo,
+ Que es don de mi descanso y mi deseo."[89]
+
+ "Esta mi hija, dice por momentos,
+ Que Dios se ha de enojar, si á los Cristianos
+ Hacemos mal, y damos descontentos,
+ Y que antes los queramos como á hermanos,
+ Recibiendo sus Santos Sacramentos."
+ Apenas ha hablado, y los insanos
+ Vencidos de sus malas pretensiones,
+ Al viejo dieron muchos bofetones.
+
+ El gran cacique, dice en su tiana
+ Que al viejo dejen yá, porque delira,
+ Y su hija es doncella muy liviana,
+ Y que á invenciones toles siempre aspira.
+ Cesóle de herir el Chiriguana,
+ Que estaba ya encendido en pura ira,
+ Que no dudo yo cierto, sino fuera
+ Por el cacique, en breve allí muriera.
+
+ Al fin, por loco viejo le dejaron,
+ Y su junta con fiesta celebrada,
+ A sus tierras y casas se tornaron,
+ Con la cosa en la junto concertada.
+ Y luego en los caminos asecharon
+ La gente que pasaba desmandada,
+ Y crudo sacrificio cada dia
+ De la gente española se hacia.
+
+ A frailes y soldados, que salian
+ De Santa Cruz, mataron crudamente,
+ A chácaras y valles se venian,
+ Adonde cautivaban mucha gente:
+ De suerte que el estrago que hacian
+ Causaba gran temor al mas valiente.
+ Hernando Salazar entrar procura,
+ Y oid una desdicha y desventura.
+
+ Despues de aquel dislate y alzamiento,
+ Que en la Asumpcion, digimos, fué imputado
+ A Mendoza, se hizo un casamiento,
+ En que con Doña Elvira (degollado
+ Su padre) un caballero de talento
+ Casó, Nuflo de Chaves fué llamado:
+ Hombre feroz, valiente y animoso,
+ Y nada de peligros temeroso.
+
+ Aqueste á Santa Cruz poblò primero,
+ Y á los Charcas salió, dó la obediencia
+ De lo poblado dió este caballero,
+ Al Presidente, Oidores de la Audiencia.
+ Entre los indios era carnicero,
+ Por donde le pagaron su impaciencia
+ En Boitimí, que el pueblo así se llama,
+ Al pié de un alto cerro de gran fama.
+
+ Añapureyta el cerro tiene nombre,[90]
+ _A donde el Diablo canta_, decir quiere.
+ No osa en él subir cualquiera hombre,
+ Que que el sube, de espanto, dicen, muere.
+ Y porque, si mas digo, no se asombre
+ Quien cosas de admirar aquí leyere,
+ No quiero mas decir de aqueste perro,
+ Y creo que en callarlo poco yerro.
+
+ Viuda Doña Elvira, pues, y sido
+ De Don Diego el dislate ya contado,
+ Con su madre al Perú hubo salido,
+ Que así por el Virrey les fué mandado.
+ A España el de Toledo siendo ido,
+ A Santa Cruz volver han procurado:
+ Hernando Salazar lleva la guia
+ De los treinta que van en compañia.
+
+ En un paso se ponen peligroso
+ Los indios Chiriguanos en celada:
+ El español del daño receloso
+ No fué, que si supieran la emboscada,
+ No fuera el mal suceso tan dañoso.
+ Mas no siendo la cosa bien pensada,
+ Sucede contra el voto, y lo pensado,
+ Y luego se atribuye al triste hado.
+
+ El buen hado es Divina Providencia,
+ Servir el hombre á Dios con mucho tino,
+ Poner en todas cosas diligencia,
+ Y no faltar en medio del camino.
+ Si Salazar tuviera la advertencia
+ Que aquí digo, bien cierto yo imagino
+ Que no murieran nueve, que pensando
+ No haber peligro, iban caminando.
+
+ La gente va marchando, pero viendo
+ Que los tristes, que fueron delanteros,
+ Murieron, del negocio se temiendo,
+ Quisieran hallar todos agujeros.
+ Salazar desmayò que va rigiendo;
+ Desmayan los soldados compañeros,
+ Que tantas flechas ven venir lloviendo,
+ Que la tierra con ellas van cubriendo.
+
+ Fenece aquí la triste su triste hora,
+ Cubierta de mil flechas y arpones:
+ Doña Maria de Angulo, causadora
+ De motines, revueltas y pasiones,
+ Amiga de mandar, y tan Señora,
+ Que con todos tramaba disenciones:
+ Su nieta Doña Elvira, mal herida,
+ Quedaba entre las yerbas escondida.
+
+ Doña Elvira su madre con recelo
+ Procura por su hija; pero viendo
+ Que no parece, grita hácia el cielo,
+ Sus dorados cabellos descogiendo.
+ Sotelo revolvió con grande duelo,
+ Y entre los Chiriguanas se metiendo,
+ Sacaba á la doncella, aunque llovian
+ Las flechas ya sobre él que le cubrian.
+
+ Tras ellos la victoria van gozosos
+ Los bárbaros, siguiendo grande trecho:
+ Como corderos mansos temerosos,
+ Los nuestros el huir por gran provecho
+ Juzgaban: mas los indios codiciosos
+ Del interes, curaron muy de hecho
+ A partido venir con los cristianos,
+ Y así se les hinchieron bien las manos.
+
+ Doña Elvira en aquesto el todo ha sido,
+ Que con dulces palabras les hablaba,
+ Y como en la Asumpcion hubo nacido,
+ La lengua Guaraní bien pronunciaba.
+ Al fin con interes se han convencido,
+ Y el rescate con sobra se les daba,
+ De suerte que cesaron de la guerra,
+ Y ayudan á pasar el agra Sierra.
+
+ Sabido acá en los Charcas, fué acordado
+ Hacer guerra cruel al Chiriguana:
+ El caso de esta suerte se ha ordenado,
+ Que el Presidente tiene buena gana;
+ Y asì con grande ardid al que es soldado
+ La voluntad en esto bien le gana,
+ Y hácele merced en cuanto quiera,
+ Porque entre en la jornada y cordillera.
+
+ Don Lorenzo Suarez Figueroa
+ Salió de Santa Cruz, que es de la Sierra:
+ Hombre de grandes prendas, y de loa,
+ Y que merece mas que aquella tierra.
+ Con gran solicitud pone la proa,
+ Queriendo al Chiriguana hacer guerra.
+ Es General de toda la campaña
+ De Còrdoba la Llana en nuestra España.
+
+ El Conde del Villar en esto viene
+ Por Virrey, y pensaron que hiciera
+ La guerra; empero, dicen, le conviene
+ Dejarse de esta guerra y cordillera,
+ Que nuevas de Francisco Drake tiene,
+ Que viene muy pujante en gran manera.
+ Diráse en su lugar, porque es flagelo,
+ Que por castigo envia Dios del Cielo.
+
+ Con esto estaba el Conde tan medroso,
+ Que solo de escribirlo tengo miedo:
+ Parece aqueste caso milagroso,
+ Que estaba el Perú todo, decir puedo,
+ Sin contento, sosiego, ni reposo,
+ Y estábase el ingles allá muy ledo.
+ Juicios son de Dios muy encumbrados,
+ Y no de todos hombres alcanzados.
+
+ El Virrey al Callao va, y se aplica
+ A hacer á gran priesa un grande fuerte:
+ Con muchos el negocio comunica,
+ Mas no responden todos de una suerte;
+ Por esta causa el Conde no fabrica,
+ Que tiene gran deseo que se acierte;
+ Y toma en la consulta allí la mano,
+ Y habla de esta suerte un Trugillano.
+
+ Don Luis Sotomayor "¿de que aprovecha
+ El fuerte, dice, en tierra, donde puede
+ Tomar el enemigo cualquier trecha,
+ Sin que en manera alguna se le vede
+ Del fuerte? Lo mejor es, que bien hecha
+ Le sea, con la gente que aquí quede,
+ La guerra al enemigo, si viniere,
+ Con fuerza lo mejor que ser pudiere."
+
+ Estando desta suerte recelosos
+ De Francisco, sucede ¡O cosa extraña!
+ Un caso entre los casos temerosos,
+ De Dios castigo, y muestra de la saña
+ Que tiene con los hombres flagiciosos.
+ La mar salió de curso, y así baña
+ El puerto del Callao, y la marina,
+ Y gran parte del pueblo cae con ruina.
+
+ Bramaba con bramidos la mar brava,
+ La obscura y triste noche entristecia,
+ Las crines y cabellos erizaba,
+ El alma y corazon amortecia;
+ El sexo femenil que lamentaba,
+ En aprieto y angustia mas ponia,
+ Lágrimas, y sollozos, y gemidos,
+ Suspiros, gritos, llantos, alaridos.
+
+ En poco estuvo el Conde de perderse,
+ Y al fin salió, huyendo el aposento,
+ A Santo Domingo vá á refugiarse,
+ Dó llevan de la iglesia el Sacramento;
+ Despues por mas seguro guarecerse,
+ En el campo la noche hizo asiento:
+ Y oid lo que pasaba en esto en Lima
+ Que solo referirlo causa grima.
+
+ Es Lima una ciudad, bella, galana,
+ De edificios hermosos y graciosos,
+ Apenas vereis casa sin ventana,
+ Los altos por de fuera no vistosos,
+ Que cubiertos están á estera vana;
+ De dentro empero son maravillosos,
+ Que como nunca llueve por semejas,
+ No curan de poner sobre ellos tejas.
+
+ Con quietud se vive, y en consuelo,
+ Sin pena, sin dolor y sin tristeza,
+ Que no dura jamas el triste duelo,
+ Que es Lima del Perú flor y belleza.
+ Sereno está, apacible y claro el cielo,
+ En un ser uniforme y gran firmeza,
+ Y aunque ha habido temblores muchas veces,
+ Mas ha sido el ruido que las nueces.
+
+ Empero en este trance tan terrible
+ Exceden ya las nueces al ruido:
+ Negocio al parecer muy increible,
+ Que hace salga el hombre de sentido.
+ A muchos pareció ser imposible
+ Haber por natural acontecido,
+ Sin que causa secreta interviniese,
+ Y con rigor la mano intrometiese.
+
+ A prima de la noche muy obscura,
+ La ruina sucedió con temblor crudo;
+ No está ni puede estar casa segura,
+ Ni el hombre defenderse con escudo,
+ Si Dios, que es propia guarda, no procura
+ Guardarnos; pues aquesto solo pudo
+ Dejar de aquesta suerte castigada
+ A Lima con su gente amedrentada.
+
+ Cayéronse las casas mas lustrosas,
+ Los templos, y las mas ricas capillas,
+ Que allí muestra las manos poderosas,
+ Y hace muy mayores maravillas.
+ El alto donde hay fuerzas belicosas,
+ En freno quebrantando las mejillas
+ De aquellos que procuran alejarse
+ De su divino bien, y no acercarse.
+
+ A Lucifer soberbio, jactancioso,
+ Que á la mañana fresca relucía,
+ Al infierno en tinieblas temeroso,
+ Condenado en perpetuo Dios le envía.
+ Aquel rico avariento codicioso,
+ Allá desea gustar del agua fria:
+ El poderoso Rey fué convertido
+ En bestia, y heno y yerbas ha pacido.
+
+ A la bendita Virgen soberana,
+ Espejo de humildad y de pureza
+ La vemos por la fé como mañana,
+ Y aurora, coronada de belleza.
+ A Lázaro se dió de buena gana
+ El prémio de su pobre y vil pobreza,
+ Al manso Rey David dió Dios el cielo,
+ Que manso fué, aunque Rey, en este suelo.
+
+ Al fin pues el temblor que voy contando
+ Las casas desbarata mas fornidas.
+ Echando por el suelo, y derrocando
+ Las torres muy hermosas y lucidas;
+ A las calles se salen suspirando
+ Las damas, de temor amortecidas
+ Quedaban, que era lástima mirarlas,
+ Y mas que no hay quien pueda consolarlas.
+
+ Quedó de este temblor tan arruinada,
+ Y tan perdida Lima, que ponia
+ Espanto nuevo en verla mal parada.
+ Que piedra sobre piedra no tenia.
+ Hallábase en la calle sin posada
+ Quien bella casa antes poseía,
+ Y todos, como dicen, á la luna
+ Quedaron en la prueba de fortuna.
+
+ Cual hizo habitacion con una estera,
+ El otro con un toldo pone tienda,
+ Y con una tristeza lastimera,
+ Recoge lo que puede de su hacienda;
+ A todos parecía la hora postrera.
+ Madeja muy revuelta era sin cuenda,
+ Y el cabo no se halla, aunque se busca,
+ Que todos andan hechos _chacorrusca_.
+
+ El Visorrey se vá con los Oidores
+ A San Francisco, y hacen el Audiencia
+ En toldos, que aposentos los mejores
+ Tuvieron muy menor la resistencia.
+ Dejemoslos aquí, frailes menores,
+ Metidos en clausura y obediencia,
+ Que Candish andaba agora muy envuelto
+ En el Estrecho y sur, y el diablo suelto.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-SEXTO.
+
+ _Como el Capitan Tomas Candish, señor de Mitiley, salió de
+ Inglaterra, y atravesò el Estrecho de Magallanes, y tomò tierra en
+ la Puna y Paita en el Perú, y de vuelta tomó un navio que venia de
+ la China._
+
+
+ La pérfida de sí misma olvidada,
+ De la insigne y famosa Inglaterra,
+ Isabela, la Reina depravada
+ En la Fé (que con Cristo nos encierra
+ En el aprisco y choza consagrada)
+ Procura en tanto grado hacer guerra
+ A nuestro gran Filipo, que cuajado
+ El mar trae de corsarios su mandado.
+
+ A un Tomas Candish, muy orgulloso,
+ Con armada despacha, pretendiendo
+ Que fuese como Drake venturoso:
+ A tiempo fué, que vide estremeciendo
+ De temor al Perú, y receloso.
+ De Chile vá la nueva discurriendo;
+ Pensabamos ser Drake el que venia,
+ Y tal era la fama que corria.
+
+ Entre soldados, gente desalmada,
+ Por trisca se decia, que sabido
+ De Drake, sea la nueva bien llegada:
+ Quizá que mudaremos el vestido,
+ Que nuestra profesion no está estimada,
+ No andando el enemigo embravecido;
+ Viniendo, pues, aqueste Luterano,
+ Podrános suceder dichosa mano.
+
+ Yo vide en Chuquisaca alborotada
+ La cosa, y el Audiencia despachando
+ A Lima ván correos; resguardada
+ La costa, presto fué gente juntando,
+ El Conde del Villar, de mano armada,
+ Con muchas prevenciones, procurando
+ Guardar al gran Señor su tierra sana,
+ Aunque venga la Reina Luterana.[91]
+
+ Aquí dejar agora yo no puedo
+ De decir, y tocar muy brevemente
+ Una maldad diabólica, y enredo
+ Que el demonio fragó entre aquella gente
+ Indiana; que en pensarlo solo quedo
+ Confuso, y agenado de mi mente:
+ Que una carta á los ingleses escribieron,
+ Y en ella estas razones le dijeron.
+
+ "Ilustres mis Señores Luteranos,
+ Venid, porque os estamos esperando,
+ Que queremos serviros como á hermanos,
+ Vuestras cosas contino sustentando."
+ Estas cartas vinieron á las manos
+ De la justicia, el caso procurando;
+ Los indios que hallaron ser culpados,
+ Publicamente fueron castigados.
+
+ Tomas Candish pasó bien el Estrecho
+ Mas no tomó jamás en Chile puerto,
+ Que piensa de hacer mejor su hecho
+ Hallando algun navio sin concierto.
+ Guiado de interes en su provecho,
+ De la costa el camino lleva cierto
+ Al puerto Arica, mal fortalecido;
+ Y oid como la cosa ha sucedido.
+
+ En este tiempo estaba gran riqueza
+ De barras en la playa, y por el llano
+ La gente acude luego con presteza,
+ Y viendo que surgia el Luterano,
+ Sacaron fuerzas, todos, de flaqueza,
+ Pensando de probar allí la mano:
+ Los hombres con las armas acudieron,
+ Las mugeres tambien allí salieron.
+
+ De sus paños y tocas las banderas[92]
+ Al aire desplegaban á menudo:
+ Las mismas que salian las primeras
+ Tornaban á salir, y nunca pudo
+ El Ingles entender estas quimeras;
+ Que guarda Dios, si quiere, sin escudo,
+ Y donde él no envía sus favores,
+ Enbalde son humanos guardadores.
+
+ A no caer el Ingles en el engaño,
+ Que causan con banderas y alboroto,
+ Hiciera en aquel puerto mucho daño,
+ Y fuera el miserable puerto roto.
+ Milagro fué, sin duda, y caso estraño
+ Estarse el enemigo algo remoto
+ De tierra por tres dias, contemplando
+ Lo que está nuestra gente maquinando.
+
+ Al cabo de tres dias, receloso
+ De que la gente está fortalecida,
+ Levó ferro con furia deseoso
+ De hallar dó pillar en su corrida.
+ Por el parage pasa, presuroso,
+ De Lima, dó la cosa conocida,
+ El Conde del Villar á Pedro Arana
+ Trás èl envia con gente muy lozana.
+
+ El enemigo yendo navegando,
+ Y tomando un navio en el camino,
+ Aquello que le agrada mas robando,
+ Al piloto llevarle le convino.
+ A la Puná su rumbo enderezando,
+ Que allí lleva su proa, y su designo,
+ Llegó estando todos descuidados,
+ Por donde fueron presto saqueados.
+
+ En Guayaquil en arma se pusieron,
+ Sabiendo que el Ingles allí ha llegado;
+ A la Puná en breve descendieron:
+ Tambien en Quito el caso relatado,
+ Capitan y soldados proveyeron;
+ Y habiendo á la Puná todos llegado,
+ Las dos cabezas mal se concertaban,
+ Por donde mas erraban que acertaban.
+
+ De Guayaquil Reinoso habia salido,
+ El cual por el Virrey allí mandaba;
+ De Quito el que salió ha pretendido
+ Mandar aquí, diciendo, que llevaba
+ Del Audiencia poder, dó fué elegido:
+ Así la cosa á tuerto se guiaba.
+ Tengamos, dice, el uno aquí sosiego:
+ El otro, dice, marchen todos luego.
+
+ Con toda su tardanza al fin llegaron
+ A la Puná, dó estando descuidada
+ La gente inglesa, ellos comenzaron
+ A darles una grande rociada;
+ Mataron veinte, dos les cautivaron.
+ La gente inglesa así desbaratada,
+ Recogese huyendo á una montaña,
+ Los nuestros se estan quedos en campaña.
+
+ De los navios jugando artilleria,
+ El enemigo á los nuestros daño hace,
+ Con su grave, importuna bateria,
+ En breve nuestro campo se deshace.
+ A lo alto de un cerro se subia,
+ De lo cual al Ingles mucho le place,
+ Que viendo á los cristianos retirarse,
+ En su lancha procuran embarcarse.
+
+ Quemó aquí un navio el Luterano
+ De los tres que traia, y á gran priesa
+ Se leva á la mañana muy temprano,
+ Y á Paita sin parar presto atraviesa.
+ Al Piloto echa en tierra de su mano,
+ A los de Paita enviando su promesa
+ De seguro, mas ellos no quisieron
+ Concierto, sino al monte se huyeron.
+
+ Saltó el Ingles en tierra, y al poblado
+ llegó con furia cruel y repentina;
+ Y como le ha hallado despoblado,
+ Con su rábia diabolica y maligna
+ A una Santa Cruz ha escopetado,
+ Robando lo que halla allí, camina.
+ El piloto quedó allí abscondido,
+ Que al alto con los nuestros se ha subido.
+
+ Arana, que venia muy pujante
+ Con dos fuertes y bellos galeones,
+ Con una veloz lancha de delante,
+ Allega á Manta. Salen escuadrones:
+ (Pensando ser ingles) en un instante
+ Cien soldados estaban chapetones,
+ Cincuenta vaqueanos, que Alvarado
+ Al punto los ofrece de buen grado.
+
+ Arana le responde, que su mano
+ Y diestra sola basta con su gente
+ Contra el poder y fuerza del tirano,
+ Que no quiere socorro de presente.
+ La costa corre toda el Luterano,
+ Arana se volvió muy diligente,
+ Aunque de nueva España se le envia
+ Aviso de que está en una bahia.
+
+ Candish, muy á su gusto á dar carena
+ Se mete en la bahia, que le place,
+ Sin temer de que cosa le dé pena,
+ Refresco toma, y agua y leña hace.
+ Su gente de dolor quita y agena,
+ Con la ocasion presente se rehace,
+ Y en la primera al viento vela dando,
+ La costa de la China va bojando.
+
+ De vuelta de la China, muy cargada
+ Encuentran una nave de tesoro:
+ A su diccion y mando fué entregada
+ Con suspiros, y lágrimas y lloro.
+ En breve ha sido toda despojada
+ De sedas, brocateles y fino oro.
+ Un clérigo allí viene enriquecido,
+ Que en verse así robado, está afligido.
+
+ De su plata y tesoro codicioso,
+ Con ánimo tambien de hacer hecho
+ De memorable fama y honroso,
+ Al peligro constante puso el pecho:
+ A sus amigos dice: "poderoso
+ Con vosotros me siento y satisfecho,
+ Si quereis ayudarme, mis hermanos,
+ Contra aquestos soberbios luteranos."
+
+ "Probemos, si os parece bien la mano,
+ Y en tiempo que del sueño esten vencidos,
+ Acuda cada cual á su tirano,
+ De suerte que la muerte adormecidos
+ Los coja, con favor del Soberano:
+ Pues son sus enemigos conocidos,
+ Favor nos dará Dios, pues que bien puede,
+ Para que con la vida nadie quede."
+
+ No pudo ser secreto este concierto,
+ Alguno al capitan lo ha revelado,
+ Y como fué en fuerte hora descubierto,
+ Al clèrigo de un mastil ha colgado.
+ Volvióse sin tomar Candish mas puerto,
+ Habiendo todo el Orbe rodeado,
+ Y entró en Inglaterra poderoso,
+ Muy rico, muy contento y muy gozoso.
+
+ La Reina luterana, como vido
+ El valor de Candish y su ventura,
+ Y el Diablo que tambien su tela ha urdido,
+ Despachan á Candish, el cual procura
+ De la ocasion ya ser favorecido:
+ Parécele gozar la coyuntura.
+ Salió de Inglaterra con pujanza;
+ Diré lo que sucede en otra estanza.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-SEPTIMO.
+
+ _En este canto te trata de la toma y robo del puerto de Santos y
+ San Vicente y de los insultos y maldades que allí hizo el Capitan
+ Tomas Candish, Señor de Mitiley, y Capitan General de la Reina de
+ Inglaterra._
+
+
+ Si solo viene el mal, decir se suele
+ Bien vengas mal; mas siendo acompañado,
+ Mas grave es el segundo, y aun mas duele
+ El golpe, cuando viene redoblado.
+ La carne mas machuca, y mas la muele,
+ Por hallar el lugar ya maculado;
+ Y al fin duran las penas y cuidados,
+ Cuando los males ton mas frecuentados.
+
+ La presa de Candish ya recontada,
+ Que hizo en el navio de la China,
+ Tuvièramos por bien, si de llegada
+ En su tierra parára; mas camina
+ De vuelta, con muy gruesa y bella Armada;
+ La línea atravesando, determina
+ Tomar tierra brásilica, y llegando
+ La costa toda iba demarcando.
+
+ Tomó algunos navios en la costa,
+ Y entre ellos á un Marquina, que ha venido
+ De Potosí con plata, por la posta,
+ Por gozar de la nata, que ha tenido
+ Aquel trato, aunque á él le entrára en costa,
+ Que mucha mercancia le ha cogido
+ Candish: con solos negros le dejaba,
+ Con que viviendo, rico se juzgaba.
+
+ Aquí tomó un piloto, que le guia:
+ Jorge Luis le llama. Como vido
+ El Inglés, que piloto ya tenia
+ A su gusto, y la tierra ha conocido,
+ Y que tomarla bien le convenia,
+ A su almirante Gallo ha cometido
+ Con el piloto el caso; los dos fueron
+ A Santos, y en el puerto se metieron.
+
+ Paz, paz, entran diciendo con voz alta,
+ El nombre Don Antonio, y apellido
+ Invocan, que no hizo alguna falta
+ A su negocio: luego el afligido
+ Y triste pueblo, viendo como falta
+ La fuerza, á su diccion quedó rendido.
+ Un mancebo murió, que resistia:
+ Machado lo causó, bien se decia.
+
+ Era juez entonces un Machado,
+ Y dicen, que bien pudo, si quisiera,
+ Que del Ingles no fuese saqueado
+ El pueblo, y el mancebo que saliera
+ Con arco y flechas de otros ayudado
+ Bien fuera, si Machado no impidiera,
+ Y en breve mucha gente se juntára,
+ Con que el Ingles victoria no cantára.
+
+ Mas viendose el Ingles favorecido
+ Con palabras de amor y fingimiento,
+ Despues de haber el mozo mal herido,
+ Caido muerto, dice muy contento.
+ "Ninguno quiero sea aquí ofendido,
+ Ni tal me pasára por pensamiento,
+ Que solo proveernos de comida
+ Pretendemos pasando de corrida.
+
+ Con esto aquella gente miserable
+ En la iglesia se estaba; el adversario
+ La cerca, ya es el caso irreparable:
+ Entrando, matar quiere allí al vicario,
+ Y á un fraile, caso horrendo y detestable,
+ Que el templo profanando el temerario,
+ Imágenes, reliquias de consuelo,
+ Con irrision echaba por el suelo.
+
+ Prendió los principales, demudando
+ A todos cuantos pudo aquella hita,
+ Las casas por el suelo derribando,
+ Las tablas, y madera y palos quita:
+ Y luego por la tierra caminando,
+ En San Vicente se entra, dando grita;
+ Asuélalo también en un momento,
+ En esto entra Candish con gran contento.
+
+ Estando en esta isla apoderado,
+ Procura embarcación muy conveniente
+ Hacer, porque tenia buen recado,
+ Y aparejo hallaba entre la gente.
+ No habia el mes tercero bien pasado,
+ Y acaba su bajel cumplidamente,
+ Veinte remos por banda le ha metido,
+ Con que Candish se halla enriquecido.
+
+ Aquesta embarcacion deja entenderse
+ El fin con que Candinh la fabricaba,
+ Para poder con ella bien meterse
+ En puerto: que tomar imaginaba
+ Alguna tierra, dó pueda valerse,
+ Y aquesto su designo le guiaba;
+ La fama por la costa se estendia,
+ Que para el Argentino la hacia.
+
+ Del rio de Genero ha despachado
+ A priesa Salvador de Sá Correa,
+ Diciendo, como á Santos ha tomado,
+ El Ingles: que la cosa se provea
+ Allá en el Argentino con cuidado,
+ Que vá nuestro enemigo de pelea:
+ Allega un navichuelo y dá el aviso,
+ Y vuélvese á Genero de improviso.
+
+ Vereis en Buenos Aires discernirse
+ El caso con diversos pareceres,
+ Procura cada cual escabullirse,
+ Llevándose consigo sus haberes.
+ Al fin han procurado convenirse
+ En que salgan los viejos y mugeres,
+ Y frailes y muchachos del poblado,
+ Y que á la mira quede allí el soldado.
+
+ La mísera hacienda recogida
+ A prieta, de tropel y sin concierto.
+ En carros y carretas fué metida,
+ Que huir, todos dicen, es lo cierto.
+ La tierra adentro salen de corrida,
+ Dejando los soldados en el puerto,
+ En centinela estan de noche y dia,
+ Y cada cual igual temor tenia.
+
+ Llegué yo á esta sazon en mi navio
+ De allá de la Asumpcion con poca gente;
+ El pueblo se holgó y tomó brio,
+ Y á sus casas volvieron de repente.
+ Candish con su pujanza y poderío
+ De Santos sale un dia alegremente,
+ Y acá en el Argentino hacen vela,
+ Que mucho su venida se recela.
+
+ Mas él parte de Santos recta via,
+ El Magallan Estrecho demandando,
+ Y tanto el Sur le sigue y combatía,
+ Que vuelve popa via ya arribando.
+ El Almirante el árbol dá y rendía
+ En frente el Argentino, procurando
+ Las fuerzas contrastar del fuerte viento,
+ Mas él no le ha dejado con su intento.
+
+ A mi los naturales, preguntados
+ Sobre esto, muchas veces me dijeron,
+ Que vieron dos navios anegados,
+ Y en un punto de vista los perdieron,
+ Con lenguas fueron bien examinados,
+ Los indios que esto á mi me refirieron,
+ Y dicen, que escapó solo una nave,
+ Que vuela por los aires como un ave.
+
+ Esta fué de Davis, muy entendido,
+ Que á vuelta del Estrecho se ha quedado
+ Con tres naves, las dos se han sumergido
+ Que cosa alguna dellas no ha escapado:
+ De su saber Davis bien se ha valido,
+ Y del temor las fuerzas ha sacado,
+ Escapa con la maña mas que pudo
+ De aquel contrario tiempo, fuerte y crudo.
+
+ Aquel barco que dije, de Genéro
+ Aviso habia traido al Argentino,
+ Tornar ha procurado de ligero,
+ Queriendo aprovecharse en el camino:
+ Que es grande la codicia del dinero,
+ Y al hombre fuerza haga desatino:
+ Salió del rio Genéro, mas la hada
+ A priesa corta el hilo á su husada.
+
+ En él iban algunos pasageros,
+ Que llevaban su pobre mercancia:
+ Don Pedro y don Francisco, caballero
+ De Estepa, que es lugar de Andalucía.
+ Piloto, con maestre y marineros,
+ Mas no como en tal caso convenia,
+ En tomar se engañaron el altura,
+ Principio cierto de su desventura.
+
+ Comienzan á virar, pues, engañados,
+ Pensando que embocaban por el rio,
+ Mas iban muchas leguas apartados
+ Vencidos de su loco desvarío.
+ En costa y tierra dieron desrumbados,
+ A la fuerza entregados del gentío:
+ Una ola á D. Pedro le ha volado,
+ Y el mar profundo y bravo le ha tragado.
+
+ Los demas pasageros han salido
+ A tierra, su miseria lamentando.
+ La gente indiana, luego como vido
+ Que se iba este negocio aderezando
+ En su pró, al encuentro han acudido,
+ Y en breve á los Cristianos se acercando,
+ Comienzan á prenderlos, y mataban
+ A los que defenderse procuraban.
+
+ Charruas es la gente que aquí habita,
+ Que ha hecho grande estrago en los cristianos:
+ Es gente muy cruel y muy maldita,
+ Tambien ha hecho presa en luteranos.
+ Está de estos Charruas otra mita
+ De indios de este nombre, mas cercanos;
+ En Buenos Aires tratan y contratan,
+ Y allá nos llevan cosas que rescatan.
+
+ Aquestos nos digeron que tenian
+ Los otros tres cristianos por cautivos,
+ Y que ellos del rescate tratarian
+ De aquellos que hallasen estar vivos,
+ Y que luego á nosotros los traerian.
+ Nosotros en aquesto compasivos,
+ De cosas les henchimos bien las manos,
+ Deseando librar nuestros hermanos.
+
+ El cobertor quité yo de mi cama,
+ Porque un cacique bien se ha aficionado;
+ Echamos por el pueblo una derrama,
+ Y en breve gran rescate se ha juntado.
+ Entre los indios corre bien la fama,
+ Que el rescate es muy rico y muy preciado,
+ Los cautivos trageron á gran priesa,
+ Por gozar del rescate y la promesa.
+
+ ¿A quien no ha de causar esto mancilla,
+ Si tiene de cristiano sentimiento,
+ Que no quedó de toda la cuadrilla
+ Alguno, mas que tres; pues el tormento
+ Que pasan, y la pena, quien decilla
+ Podrá? que á mi en pensarla ya el aliento
+ Me falta, y la pluma desflaquece,
+ Y mi lengua turbada, se entorpece.
+
+ Tragéronnos los tres en carnes puras,
+ El uno sacerdote, y dos soldados;[93]
+ A todos se les dieron vestiduras,
+ Y fueron lo posible reparados.
+ Contáronnos sus tristes desventuras,
+ Juzgándose por hombres bien librados,
+ En haber escapado con la vida,
+ Habièndola tenido por perdida.
+
+ En que trabajos mete la codicia,
+ Y el procurar ganar la plata y oro,
+ Y mas cuando fortuna le es propicia:
+ Aquel que vá juntando gran tesoro
+ No siente el sin ventura la malicia,
+ Los males, sobresaltos, pena y lloro,
+ Que le es fácil lo que es dificultoso,
+ Con fin de conseguir su fin gustoso.
+
+ Está el Señor de Mitiley en esto
+ Tan triste, que mil vidas cierto diera,
+ Por no ver el suceso tan funesto
+ Del Armada lucida que él tragera:
+ Pues vuelve de arribada muy de presto
+ Adonde estuvo ya la vez primera,
+ Pensando rehacerse y no ha podido,
+ Segun en lo siguiente es referido.
+
+
+
+
+CANTO VIGESIMO-OCTAVO.
+
+ _En este canto se cuenta la gran victoria que tuvieron los
+ portugueses contra el Sr. de Mitiley, y de la pérdida y desbarate
+ de su Armada._
+
+
+ Tener bravos encuentros de fortuna,
+ Contrastes, baterias y debates,
+ Estar con esperanza el alma alguna
+ De conseguir victoria en sus combates,
+ Efectos son que causa la importuna
+ Con sus revoluciones y dislates,
+ Que no puede fortuna estar estable,
+ Que consiste su ser en ser mudable.
+
+ ¿Quien libre podrá ser de esta señora,
+ Sin que obligado sea de ordinario
+ Como cautivo, Reina Emperadora,
+ A serle de contino tributario?
+ Ya dándole las gracias de hora en hora,
+ Por el bien recibido, ya al contrario
+ Juzgándola por loca y por insana,
+ Ingrata, fementida, cruel, tirana.
+
+ Tomas Candish, que estaba tan pujante,
+ A la rueda pensaba que tenia
+ De aquesta gran tirana, mas constante
+ Que á su poca fijeza convenia:
+ Mas ella se le vuelve en un instante
+ Tan contraria á su vana fantasía,
+ Que causa que su vano pensamiento
+ A las vueltas se vaya con el viento.
+
+ Viniendo, como dige, de arribada,
+ Pensando entrar en Santos, toma tierra
+ Tres leguas mas atras: siendo avisada
+ La gente sale á priesa de la sierra:
+ En la falda formaron emboscada,
+ Ardides necesarios en la guerra.
+ El Luterano viene descuidado,
+ Pensando que será bien hospedado.
+
+ Salieron veinte y cinco en una lancha,
+ Con fin de que podrian refrescarse
+ En tierra, por la playa grande y ancha,
+ Para de su fatiga repararse:
+ Empero nuestra gente los desmancha,
+ Y al tiempo que volvian á embarcarse,
+ Comiénzanles á dar gran bateria
+ Con fuerte y muy espesa flecheria.
+
+ Un mancebo á la lancha acude luego,
+ Y por la mar adentro la metia,
+ Nadando por el agua, y pega fuego,
+ Que en breve por la lancha se encendia.
+ El Luterano está de miedo ciego,
+ El Cristiano con fuerza acometia;
+ Rodaban los ingleses por el suelo,
+ Que ayuda á los cristianos Dios del Cielo.
+
+ Cebáronse los indios de tal suerte,
+ Que no se contentaban dar flechazos,
+ Y así dan al Ingles muy cruda muerte,
+ Matándole con crudos macanazos.
+ Aquel que se mostraba ser mas fuerte,
+ En un punto le hacen mil pedazos,
+ De veinte y cinco, dos solos vivieron,
+ Que viéndose perdidos se rindieron.
+
+ El uno de ellos era cirujano,
+ Grandísimo filosofo y latino,
+ Mostraba ser en obras muy cristiano,
+ Que yo traté con él muy de contino.
+ El otro era mancebo cortesano,
+ En mi nave de Santos este vino;
+ Entrambos se quedaron en la costa,
+ Que les hace en comer el Rey la costa.
+
+ Los indios á los muertos les cortaron
+ Las cabezas, y viérades la grita
+ Con que la fiesta alegres celebraron
+ De su victoria santa y muy bendita.
+ A Santos con su triunfo se tornaron,
+ Un dedo lleva un indio, que le quita
+ A un ingles, que anillo en el tenia
+ De fino oro, con piedra de valía.
+
+ Vispera de San Pedro ha sucedido
+ El suceso jocundo y placentero.
+ Candish, que está del hecho entristecido,
+ Presume de vengar el desafuero:
+ Escribe en una carta, que el partido
+ Que quiere, es que le den un caballero,
+ Si es vivo, de valor y noble sangre,
+ Sino que tomará al pueblo por hambre.
+
+ Entre los veinte y tres ha sido muerto
+ De un conde el hijo amado que tenia:
+ Aquesto allí se supo en aquel puerto,
+ Y que à Candish volver no convenia
+ Sin él, porque el morir le estaba cierto,
+ Segun el padre, conde, le queria.
+ Por esta causa allí cartas escribe,
+ Y á fuego y sangre á todos apercibe.
+
+ Mas viendo que sus retos son en vano
+ La vela dá Candish desconfiado.
+ San Sebastian, que es isla allí cercano,
+ Tomar por rehacerse ha procurado:
+ No está lejos de allí un Lusitano,
+ Salvador de Correa, muy honrado,
+ En nombre de Filipo en el Genéro:
+ Y oidme lo que hizo el caballero.
+
+ Al punto que se supo que surgido
+ Habia en esta isla el enemigo,
+ Con un pecho y valor ennoblecido,
+ (Que de servir al Rey es muy amigo,
+ Segun yo siempre en él he conocido
+ Y soy en muchas cosas buen testigo)
+ A su hijo despacha por la posta
+ Con gente, por la mar y por la costa.
+
+ Tan bien lo hizo el hijo, que llegando
+ Dó estaba el enemigo descuidado,
+ En un punto le cerca, escopetando
+ De suerte, que á gran priesa se ha embarcado.
+ La vuelta de la mar iba tomando,
+ Y treinta y cinco muertos le han quedado,
+ Con que queda Correa, el mozo, ufano,
+ Y mas con ver que huye el Luterano.
+
+ Salió Candish de aquí con crudo duelo,
+ Cubierto de dolor y grande llanto.
+ Con priesa procuraba de ir de vuelo:
+ Al Almiranta llega con quebranto,
+ Que viene desmanchada y sin consuelo:
+ Al puerto van, llamado Spiritu Santo;
+ Con lanchas y bateles echa gente,
+ Y él quédase en la mar acá de frente.
+
+ Al tiempo del entrar, gran batería
+ De los fuertes les dieron y flechazos:
+ La gente indiana armaba gritería,
+ Los nuestros, sin parar, arcabuzazos.
+ Vencidos de la espesa flechería,
+ Y de los fuertes tiros y balazos,
+ Huyen los ingleses que quedaron,
+ Que ciento y diez los nuestros les mataron.
+
+ Del un fuerte los nuestros han salido,
+ Metiéndose en un grande y alto mato:
+ Los ingleses al fuerte han acudido,
+ Del otro fuerte vienen al rebato,
+ Del mato vuelven ya con alarido;
+ Duró la cruda guerra grande rato,
+ Cayendo los ingleses luteranos
+ Sin muerte, ni herida de cristianos.
+
+ De aquellos que se huyen en llegando,
+ El General Candish cuatro ha ahorcado,
+ Otros cuatro se vienen, que velando
+ Estuviesen las boyas ha mandado.
+ Huyéronse á nosotros, procurando
+ Escapar con la vida; que enojado
+ Está Candish, por ver el desbarate
+ Que hicieron, por dar aquel combate.
+
+ No les mandó Candish que acometiesen
+ Los fuertes; que sondasen solamente
+ Les dijo, y que luego se volviesen,
+ Porque él despues entrára con su gente;
+ Y como lo contrario ellos hiciesen,
+ Y de ello sucediese el mal presente,
+ Estaba en pura cólera metido,
+ Y ageno de juicio y de sentido.
+
+ No hay quien le consuele; porque estaba
+ Cualquiera de ellos tal, que no sabia
+ Si aquello era verdad ó lo soñaba,
+ Si fuese vana ó loca fantasía:
+ Así que cada cual por sí lloraba
+ Y á solas cada cual por sí plañía.
+ Candish, que mas lo siente, sus pasiones
+ Pregona, publicando estas razones.
+
+ "Maldito sea aquel día en que nacido
+ Yo triste fuí, que nunca yo naciera,
+ O yá, que yó nací, que perecido
+ Al punto que nací luego yo fuera:
+ O ya que no lo fuí, el encrudecido
+ Y hondo mar en sí me recogiera,
+ Y no viera yo aquesta desventura,
+ Teniendo tan dichosa sepultura."
+
+ "¿Qué tengo de hacer, triste, mezquino,
+ Como podré soldar yo quiebra tanta?
+ Si allá á Inglaterra yo camino,
+ Habrálo de pagar esta garganta:
+ Pues ¿dó puedo tomar otro camino?
+ Que tierra, mar y cielo ya me espanta:
+ Porque no vienes muerte cruda ingrata,
+ Si darme quieres vida, aquí me mata."
+
+ Alzando á priesa el ancla mar afuera,
+ De un bordo y otro anda entristecido:
+ La noche sobreviene muy ligera;
+ El almirante, viendose perdido,
+ No curando de seguir mas su bandera,
+ Dispara como ha sido anochecido,
+ Y viendose Candish desamparado,
+ Las velas popa via ha velejado.
+
+ Davis, dije, volvia de arribada
+ En su nave; las dos fueron abriendo,
+ Y á pique fué la gente supultada,
+ En el fondo al infierno descendiendo.
+ Al Isla Grande viene, así llamada,
+ Davis, que cruda sed ya padeciendo
+ Venia con su gente: aquí ha surgido;
+ Y oíd lo que en la isla ha sucedido.
+
+ Aquí saltaron quince á refrescarse,
+ Con fin de meter agua en el navío,
+ La gente que allí está, cura emboscarse,
+ Con ayuda tambien de algun gentío.
+ En ellos dan, al tiempo que embarcarse
+ No pueden, ni huir del poderío
+ De los nuestros; de suerte que murieron
+ Los trece, y á los dos vivos cogieron.
+
+ Davis se retirò y va huyendo,
+ Sin saber de Candish ni la Almiranta.
+ Así se fué esta Armada deshaciendo:
+ La costa la victoria bella canta,
+ Las gracias siempre á Dios de ella haciendo;
+ Que tal victoria admira, y aun espanta;
+ Que bien parece ser de Dios venida,
+ Por el Glorioso Pedro merecida.
+
+ ¿Quien duda que San Pedro, como vido
+ Su templo de los malos profanado,
+ Pues fué de su Señor el elegido
+ Por, cabeza y pastor de su ganado,
+ Que no dijo:--"¿Señor, porque has querido
+ A tu pastor dejar desamparado?
+ Mira que está en oprobio tu rebaño,
+ Remedia, buen Jesus, tan crudo daño."
+
+ De aquellas once mil, una cabeza
+ Los ingleses tambien en aquel dia
+ A mal echaron! ¡Santa y rica pieza!
+ ¿Quien duda á Dios la Virgen le diría,
+ "La injuria á vos, Señor, bien se endereza,
+ Y contra vos el mal se cometía,
+ Pues sois para vengarla poderoso,
+ Destruya vuestra diestra al flagicioso."
+
+ La figura de Dios crucificado,
+ Que en la iglesia y altar devota estaba,
+ A quien el enemigo ha desgarrado,
+ Y de ella con oprobio se burlaba,
+ Pues representa á Dios Verbo Encarnado,
+ ¿Quien duda al Padre Eterno se quejaba,
+ Y dice: "aunque Cordero muy benigno,
+ Perezca ya este espíritu maligno?"
+
+ Tambien los viejos claman, suspirando,
+ Los mozos allí miran hácia el cielo,
+ Las damas y doncellas lamentando,
+ Cubrian con sus lágrimas el suelo:
+ Los tiernos machachuelos sollozando,
+ Publican su dolor y desconsuelo,
+ Por esto fué Candish desbaratado:
+ Que el justo nunca fué desamparado.
+
+ Al corazon humilde y doloroso,
+ Envuelto en contricion, nunca aborrece
+ El Alto; y al que vé menesteroso
+ De su socorro, bien le favorece:
+ Pues ¿quien no habia de estar allí lloroso
+ En Santos, dò la causa tanto crece
+ Con robos, destruccion y cautiverio,
+ Flagicios, tiranias, improperio?
+
+ Por mis ojos yo ví, de á pocos dias,
+ A Santos, con su isla, que robada
+ Por este Candish fué, y las vacias
+ Y pobres casas, gente lastimada,
+ Me daban á entender por muchas vias
+ Aquella tiranía celebrada
+ Allí, contra dos pueblos lusitanos,
+ Cuando de ellos triunfaron luteranos.
+
+ Allí vide las fuerzas derribadas,
+ Las torres y los altos edificios;
+ Allí vide las casas derrocadas,
+ Y sacadas las puertas de los quicios:
+ Por madera en el fuego son quemadas,
+ Y tuvieron por grandes beneficios
+ Los que enhiestas en pié hallan sus casas,
+ Porque las mas estaban hechas brasas.
+
+ No me hizo admirar aquesta ruina,
+ Que el cazador que entra por un coto,
+ La caza mata, toda cuanta atina;
+ Y el soldado que vé al campo roto,
+ Del alto abajo todo desollina:
+ Mas pena me dió el ver que aquel piloto
+ Que tengo referido, lusitano,
+ En el puerto á Candish metió de mano.
+
+ Aqueste merecia ser quemado,
+ Y el Capitan, que preso le tenia
+ En Santos, donde estuvo á tal recado,
+ Que huyendo se fué donde ha querido:
+ Mirad lo que hará aqueste pecado,
+ Pues le tiene el Demonio pervertido,
+ ¡Y no querrá, mi Dios, que tal delito
+ Lo ponga yo en memoria por escrito!
+
+ Aquí quiero dejarlo, prometiendo
+ En otra parte cosas muy gustosas,
+ Que estoy en mi vejez yo componiendo
+ Del argentino reino. Hazañosas
+ Batallas, que el Dios Marte vá tegendo,
+ Conquistas y noticias espantosas.
+ Lo que he dicho y dijere en mi escritura,
+ Sumito al Santo Oficio y su censura.
+
+
+
+
+TABLA
+
+DE LAS COSAS MAS NOTABLES,
+
+QUE SE CONTIENEN EN LA
+
+ARGENTINA, ó CONQUISTA
+
+DEL
+
+RIO DE LA PLATA.
+
+
+=A=
+
+Abarori, indio. Vá con Melgarejo, ofreciendo guiarle, y le mete
+ en una isla fértil--122.
+
+Abayuba, indio. Sobrino de Zapicano--104,
+ y muy amado de él por sus buenas calidades--109.
+ Vá al campo de Juan Ruiz, y es preso. Libre, vuelve con indios de
+ guerra, y mata muchos españoles desparcidos--110.
+ Vuelve, y sigue muy ligero dos que huyen--113.
+ Furioso, es muerto por Leiva--148.
+
+Abejas--215.
+
+Abrego. _V. Diego._
+
+Abrojos. Bajios en la costa del Brasil--82.
+
+Acais, significa Válgame Dios--30.
+
+Agaces. Indios--6.
+ No tienen pueblos, y ¿donde vivian?--28.
+ Matan un fraile francisco y otros españoles, y cuidado que tuvieron de
+ un resplandor del Cielo, y una doncella--118.
+
+Agua en cañas, de buen sabor--32.
+
+Aguaceros en la linea--82.
+
+Aguazo, cacique, dispone con _Yamendú_ y otros traicion contra Juan Ortiz--134.
+
+Aguero bueno para romper guerra entre los indios, caer derecha la flecha que
+ disparan--281.
+
+Aguilera, valiente en la batalla de los Charcas--149.
+ Acude á sosegar el motin de Santa-Fé--238.
+ Dá muerte á Gallego, cuando le pidió ayuda, y lo que le dijo--_ibid._
+
+Ayala, alguacil, echa la gente de la iglesia, en la Asumpcion, y saca de ella al
+ Obispo á empujones--70.
+
+Atumirí Puerto, se describe, y ruina que padeció en él la armada de Juan Ortiz--123.
+
+Alegrias que hace una nacion en las muertes--181.
+
+Algarrobas, hacen vino de ellas los indios--280.
+
+Alma, ¿para qué fué criada á imágen de Dios?--25.
+
+Alonso de Cuevas, quiere librar á su muger de los indios, y por meterla en el
+ navío se le cae al mar, y defiende el navío--273.
+ Sale á un desafio con un indio. Es derribado por Coraci, y de
+ rodillas le hiere, y huye el indio--219.
+
+Alonso Granero, Obispo. No asistió al Concilio de Lima por la gota, aunque estuvo
+ en la ciudad--257.
+
+Alonso de Ontiveros. Húyese de la prision á los indios--119.
+ Y muda nombre y religion--_ibid._
+ Vuelve á los Españoles arrepentido de su apostasía--_ibid._
+
+Alonso de la Torre. Cáese de hambre hablando con el autor--190.
+ Arrimado vuelve al pueblo con él moribundo--_ibid._
+
+Altamira, sierras. ¿Cuales son?--4.
+
+Alvar Nuñez Cabeza de Vaca. Salió de la Florida, es nombrado Adelantado del Rio
+ de la Plata--45.
+ Sale de Cadiz con su Armada, y le reciben bien los portugueses de
+ Cabo
+ Verde--49.
+ Llega á la Costa del Brasil, reconoce la isla de Santa Bárbara y Santa
+ atalina--_ibid._
+ Envia á reconocer la tierra, y entra hácia el Paraguay con grande
+ hambre y mortandad--50.
+ Sube 300 leguas por el Paraguay, y no hallando plata se vuelve, y lo
+ que erdió--_ibid._
+ Llega á la Asumpcion, y se levantan contra él: entra Armenta
+ á prenderle á la cama, y quieren matarle--53.
+ A los dos años de su gobierno--50.
+ Intenta defenderse. Sácanle de su casa preso los oficiales reales--54.
+ Tráenle aherrojado á España--58. Privado del título de Adelantado--59.
+ Admírase el autor, de que no se castigase la maldad de los rebeldes--_ibid._
+
+Alvarado, ofrece gente á Martin de Arana, contra Candish, y no la admite--295.
+
+Amante de Hernachuelos--91.
+ Piérdense, y quedando la Dama sola, sale del mar á requebrarla un
+ pez--93.
+ Como los castigó el autor?--_ibid._
+
+Ana, y caso infame que la ocasionó un mal juez.--41.
+
+Ana de Valverde, muerta por los Mañuás, y sus calidades--272.
+
+Añá significa Diablo--283.
+
+Añagualpo, cacique, muerto por Vizcaíno--148.
+
+Añanguazù, cacique, en la isla del Rio de la Plata--127.
+ Vá Garay contra él, y sus indios le dejan--137.
+
+Añapitan. Animalejo con un espejo en la frente, ó carbunclo--31.
+
+Añapuleitá, significa cerro donde el diablo canta; que está cercano á Beitemí,
+ donde muere de espanto el que sube--283.
+
+Ancoanco, pueblo. Cáe sobre él un cerro, y mata 400 indios--262.
+
+S. Andres apóstol--183.
+
+Angel. Se aparece en cima de la iglesia de la Asumpcion la noche que se juntaron
+ los clérigos y otros, para prender á Cáceres--74.
+
+Animo dudoso, á todas partes mira--153.
+
+Antas. De sus cueros hacen yelmos los indios--136.
+
+Antonio de Mírabal. Se adelanta, de órden de su hermano el Licenciado Lerma,
+ á decir iba á gobernar, y se traba de palabras con el Vicario--240.
+ Vá á Estero, y ¿si tuvo la culpa de las desazones con el Dean?--250.
+
+Antonio Torres. Su hija intenta defender que saquen los rebeldes al Obispo de la
+ iglesia, y lo que dijo--71.
+
+Arañas, y su veneno--213.
+
+Araguay, el rio Pilcomayo, y cuando toma este nombre?--7.
+
+Arauco. Temia al Licenciado Torres en la guerra--201.
+
+Arcilla, ó Ercilla, su poema de Arauco--277.
+
+Arellaño, muerto por los indios--113.
+
+Arequipa. Llega Drake á ella, y echan los vecinos al mar la plata del Rey--246.
+ Despacha aviso á Lima, y llega tarde--247.
+ Padece un gran temblor, cáense algunas casas, y mueren muchos--251.
+ Su volcan--253.
+
+Arevalo. Hiere muchos indios en la batalla contra los Charrúas--149.
+ Impide quemar la casa en que estaban los españoles--155.
+
+Arica, puerto. Llega Drake á él, y lo que hizo--246.
+
+Armas de los indios Mañúas--272.
+
+Armenta. Se levanta contra Cabeza de Vaca, le prende, y quiere matarle--53.
+
+Astrologo, indio--221.
+
+Asumpcion. Ciudad en el Paraguay, poblada de gente noble por Salazar--22.
+ Su temple y frescura--27.
+ Abundante de frutos de la tierra, y España--22.
+ Y de mugeres y mestizos mal inclinados--_ibid._
+ Indios que viven y sirven en ella, y de qué pueblos--14.
+ Es bien recibido Ure en ella--62.
+ Muerto Irala se juntan en la iglesia á elegir sucesor--63.
+ Reciben bien á Juan Ortiz--193.
+
+Atambores, y cajas en el aire, antes del terremoto de Arequipa--251.
+
+Atlántico, mar: el del norte, y si antes era tierra poblada? Y se la tragó con
+ una inundacion--5.
+
+Audiencia de los Charcas. Resuelve la guerra contra los Chiriguanos--285.
+
+Aves. Muchas en las islas y tierra del Rio de la Plata--23.
+
+Avestruces en el Rio de la Plata. Traen los indios á Juan Diaz, en San Gabriel,
+ y como los cazan con bolas?--105.
+ Su carne salada es sana y sabrosa--280.
+
+Avila. Entra en el levantamiento de Santa Cruz de la Sierra, y ofrece el Virey
+ perdonarle--167.
+ Lo que hizo--168.
+ Vá con D. Diego de Mendoza á los Charcas, y lenima--170.
+ Estando en la horca llega el perdon, le vuelven á la cárcel,
+ y es libre--180.
+
+Autor. Natural de Logrosan--159.
+ Objeto de su historia, y verdad de ella--245.
+ Ofrece segunda parte--312.
+ Invoca á Dios, y propone la obra--_ibid._
+ Resumen de lo que ha de contar--_ibid._
+ Vió y oyó á fidedignos--23.
+ Admirase de las estrañezas que ha visto.--.
+ Traía la conciencia limpia, sintiéndose morir de hambre--181.
+ Prende un portugues herege, y le lleva á la Asumpcion--230.
+ Procura reducir á Yamandú á la Fé, sin fruto--18.
+ No le dejó dormir el salto del Rio Paraná á dos leguas de distancia--20.
+ Quiso cazar un carbunclo, y no pudo--31.
+ Fué cautivo de los Payaguaes--43.
+ Vá con Melgarejo á una entrada, y á todas las peligrosas. Déjale, y se
+ une á Garay--122.
+ Teme ahogarse en el Uruguay, y sale con los demas á tierra--135.
+ Trobó los cantares hechos á Obera--217.
+ Llégase un indio de Obera á él en la batalla de Guaitoca, con
+ una cruz y le ampara; y lo que supo de él--229.
+ Prende con maña á tres mestizos discípulos de Obera--_ibid._
+ Y quien se los trajo--230.
+ Espántase su mula en el terremoto de Lima, y lo que vió--262.
+ Quedó pobre con lo que gastó en el concilio, y queriendo volver á
+ España le nombran por Vicario de los Charcas, y Comisario del Santo Oficio--265.
+ Llega á Buenos Aires desierta, y que se vuelve á poblar--39.
+ Junta rescate para tres españoles cautivos en los Charrúas--302.
+
+Azogue, con que se beneficia la plata en Potosí--178.
+
+
+=B=
+
+Bajios del Rio de la Plata, peligrosos--20.
+
+Bañuelos, mata muchos indios en la batalla de Guayraca--229.
+
+Barcas, y bajeles de los Tupís sin velas--5.
+
+Barros. Presidente de Charcas, privado de oficio por el Visitador--202.
+
+Bartolomé Barco Amarilla, vecino de la Asumpcion--229.
+
+Batalla de los Charrúas y los españoles--146.
+
+Beatriz de Aliaga, su rico trage--260.
+
+Beatriz Coya, se casa con Loyola--185.
+ Vivia en Lima--261.
+
+Becerra, sacrificado por Guayraca, y sus cenizas esparcidas al aire--200.
+
+Beguaes. Indios del Rio de la Plata--6.
+ Rescatan con Juan Ortiz--125.
+ Se rebelan, y sitian con los Guaranís y otros indios, á Buenos
+ Aires--275.
+
+Benavente, teniente de Lerma en Esteco--250.
+
+Benito. Dá muerte á Pablo de Santiago, estando peleando con los indios, y otro le
+ mata á él--114.
+
+Bermejo, rio--21.
+
+Bernarda Niño, hace una basquiña de 3,000 pesos de costo--260.
+
+Berú, indio. Pide á Tapuy que llame á Curemo--222.
+
+Blanco, cabo. Su costa arriesgada, y su situacion--14.
+
+Biotimi, pueblo. Sus indios dan muerte á Nuflo de Chaves--283.
+
+Bolas, con que matan ó cogen los indios á los avestruces: empleadas con buen
+ suceso contra los españoles--111.
+
+Borbon, muere en el saco de Roma--35.
+
+Borracheras de los indios en sus fiestas--167.
+
+Brasil--2.
+ Su costa caliente--8.
+ Pueblale Tupí estremeño, y echa de él á Guaraní, su hermano--6.
+ Toma Mendoza tierra en la costa--38.
+ Llega á su costa Candish, y destruye Santos y San Vicente--297,
+ 298.
+
+Broquel de concha de pescado--136.
+
+Buen Rostro, muerto por los indios--113.
+
+Buenos, padecen mucho en Indias--213.
+
+Buenos Aires. Su sitio--13.
+ Vá á poblarle Garay--22.
+ Eligió oficiales de ayuntamiento--235.
+ Le ponen por nombre Trinidad--_ibid._
+ Y sugetos los indios, se reparten en los vecinos--234.
+ Su temple parecido al de Sevilla, y su fuerte--235.
+ Sitiada por los indios, se defiende--275.
+ Despoblado por sus vecinos, se van á la Asumpcion--45.
+ Con la noticia de Candish echan la gente fuera, y se quedan solos los
+ soldados--299.
+
+
+=C=
+
+Cabeza, de una de las once mil Virgenes, ultrajada por los Ingleses--310.
+
+Cabo Frio. Toman en él tierra los Tupís estremeños--5.
+ Dóblale Mendoza--38.
+
+Cabo Verde. Sus islas quedaron cuando la tierra contigua se sumergió--5.
+
+Cabrera. Causó el alboroto contra Cabeza de Vaca--54.
+ Y le trajo preso á España con procesos de su gusto; y su desgracia--59.
+
+Caza y pesca mantienen los indios--16.
+
+Cáceres. Oficial real, bullicioso--54.
+ Vá de órden de Irala á sosegar el alboroto sobre la prision de Cabeza
+ de Vaca, que habia causado--_ibid._
+ Teniente de Gobernador, se vá con el Obispo de la Asumpcion al
+ Perù--66.
+ Riñe con él en Santa Cruz de la Sierra, y se vuelven los dos
+ sin hablar--67.
+ Procura deslucir al Obispo--69.
+ Sabe que hace informaciones contra él, y le publica suspenso,
+ y prende á sus amigos--70.
+ Y hace degollar á Esquivel por un falso testimonio, y dá la casa por
+ cárcel al Obispo--_ibid._
+ Andaba como endiablado, y quiere echar al Provisor al Perú, y
+ le envia confianza--73.
+ Préndele el Provisor en la iglesia en nombre de la Inquisicion--74.
+ Emviado á España con el Obispo por el nuevo Teniente; y su afliccion--75.
+ Escápase en S. Vicente, y descubierto á escomuniones por el Obispo, le
+ envia á España--77.
+
+Caituá, indio. Dá muerte á Pinedo, huyendo--113.
+ Amigo de Garay, le rescata cuatro españoles--139.
+
+Calchines, indios. Salen á recibir á Juan Ortiz, en balsas--193.
+
+Callao. Puerto de Lima, trata de fortificarle el Conde del Villar, y le inunda el
+ mar, destruyendo muchas casas--287.
+ Guarnecido contra Candish y sus ingleses--292.
+
+Camelo, ayuda á Juan Ruiz en la batalla de loz Charruas--149.
+
+Canarias, islas. Quedaron de la inundacion que sorbió la tierra, de que eran
+ continentes--5.
+
+Cañas, como piernas, llenas de agua, y como se engendran en ellas gusanos--32.
+ Espesura de ellas, y dificultad de cortarlas--33.
+ Otras como robles, y en los Mojos otras sin gusanos--_ibid._
+
+Canoas. Se hunden muchas en los remolinos del Rio de la Plata--19.
+
+Capac, Inca. Solo Señor, llamó Chiriguanos á los Guaranís--8.
+
+Caravallo pelea con Yanduballo, y Liripe los separa--128.
+ Enamórose de ella, mata descuidado al indio, y como le engañó
+ la india para matarse--129.
+ Maldícese por haber causado esta desgracia, y oyendo grita, llega á la
+ nave cuando le tenian por muerto--130.
+ Su valor en la batalla contra los Charruas--150.
+
+Carbunco. Animal con un espejo en la frente, y como se lo sacan--31.
+ V. _Agnapitan_.
+
+Carcarañá. Rio cerca de la torre de Gaboto 125, 130.
+
+Caras. Desuellan á los vencidos los Charruas para trofeo--105.
+
+Caribdis en el Rio de la Plata--19.
+
+Caribes, ¿de que se compone el nombre?--19.
+ son los Guaranís, y fieros. V. _Guaranies_.
+
+Carlos V deja el reino á su heredero, y se retira á S. Justo--48.
+
+Carne humana, la comian los Tupís en Estremadura--3.
+ Los españoles en Santa Catalina--88.
+
+Carniceria de negros en Cabo Verde--37.
+
+Carreño llega á España en tres dias desde las Indias, siendo marineros los diablos--103.
+
+Carrillo, partido por medio por Taboba--113.
+
+Cartagena, puerto. Llega á él Diego de Sanabria por haber errado el viage al Rio
+ de la Plata--60.
+ Y Juan Ortiz, robado por un francés, y le socorren sus amigos--67.
+
+Casas de estera, tenian los Charruas--104.
+ Del Gran Moxo de piedra, su fortaleza, y adorno--51.
+ Su puerta chica, fuerte, y de cobre--52.
+
+Cascavel, que tiene la contrayerba contra las víboras--27.
+
+Castro, Licenciado. Gobernador del Perú, dá el gobierno del Rio de la Plata á
+ Juan Ortiz de Zárate, quitándole á Vergara--65.
+ Dasele á Juan Ortiz--66.
+ Y lo confirma el Rey--67.
+
+Castrum Julii, es Trugillo, y quien la fundó--4.
+
+Catalina Verdugo, ayuda á matar á su marido, y se casa con el galan--253.
+
+Cava, causó la ruina de España, y cual temian causaria la del Paraguay--203.
+
+Cautivos, trátanlos bien unos Charruas--119.
+ Y otros mal--302.
+
+Caycobé, significa, yerba que vive, se encoge en tocándola, y se marchita--25.
+
+Cayú, cacique. Van en su busca Garay y Melgarejo, y prende un hijo suyo, y le
+ llevan á Juan Ortiz--155.
+ Síguele con una india, y mucho pescado, no logra su libertad--157.
+ Vá tras Garay, y le pide carta para conseguirla--161.
+ Y vuelve con ella y Yamandú á Juan Ortiz--_ibid._
+
+Chalamarca, pueblo. Demarca en él la tierra de los Chiriguanos el Virey--173.
+
+Chanaes, indios. Prende Garay tres--155.
+ Flechan á Chavarria cautivo--158.
+ Y crueldades que hacian con otros cautivos españoles--_ibid._
+ Compran á los Chiriguanos á Juan de Barros--159.
+
+Charrúas y Charrúaes, indios crueles--301.
+ Respetados de los demas--151.
+ Valientes, altos, ligeros, y sus casas--104.
+ Se tiene por mas valiente el que mata mas enemigos, y como señalan los
+ muertos--105.
+ En la muerte de sus deudos se van cortando los dedos--_ibid._
+ Van al campo de Juan Ortiz á buscar á Abayuba--110.
+ Cogen entre medio á los españoles que iban á buscar yerba, matan 40 y
+ prenden otros--_ibid._
+ Vuelven con ejército, y matan otros que huyeron con armas--112.
+ La noche los hace retirar, y despojos que llevaron--114.
+ Sale uno en la playa á desafiar á los españoles, y es muerto
+ de un balazo--118.
+ Húyenseles algunos prisioneros, aunque los trataban bien--119.
+ Batalla que dieron á Garay hiriéndole--150.
+ Y mueren mas de 200 y huyen--_ibid._
+ Matan la gente de un barco--306.
+ Han hecho grandes daños á los españoles, y otros--301.
+ Algunos comercian en Buenos Aires--_ibid._
+
+Charrues. Indios malvados--6.
+
+Chavarria. Flechado por los Charrúas, y sus crueldades y muerte--158.
+
+Cheliplo y su hermano, persiguen la gente de Juan Ortiz que huía--113.
+
+Cherandis, indios--6.
+ Donde están poblados?--18.
+ Son porfiados en los ajustes, rescatando con Juan Ortiz--125.
+ Con la gente de Garay--137.
+ Rebélanse, y por qué?--275.
+ Van contra Buenos Aires, y cercan el fuerte--_ibid._
+
+Chile. Tierra de muchos árboles y oro--2.
+
+Chiloasas, indios--6.
+ Salen con otros, á su pesar, á recibir á Juan Ortiz--193.
+
+Chiquitos, indios. Conquistados por Nuflo de Chaves--58.
+
+Chiri, significa frio--8.
+
+Chiriguanes. Son Guaranís, y andan desnudos--8.
+ Algunos mueren de frio--_ibid._
+ Y por qué?--_ibid._
+ Por qué se llamaron así?--_ibid._
+ Muchos habitan en la Asumpcion--28.
+ No quieren consentir la rebelion de D. Pedro de Mendoza, ni ayudarle--170.
+ Descubren la traicion--_ibid._
+ Huyen del Virey, burlándose de él. Intentan hacer guerra á los
+ españoles, y por qué los dejaron?--173.
+ Sus atrocidades, y miedo que les tienen sus vecinos--9.
+ Conmovidos por Ibitupué, tienen junta de guerra contra los españoles--279.
+ Su grita, viendo buen agüero en la flecha disparada: maltratan á un
+ viejo que se opuso--281.
+ Daños que hacen en los caminos, desde las sierras de Chuquisaca--7.
+ Levantados, dan qué hacer al Gobernador de Guayra--20.
+ Matan muchos españoles por los caminos, cautivan otros, y causan gran
+ terror--283.
+ Envisten con la comitiva de Doña Maria de Angulo, y la matan,
+ y á nueve españoles, y despues se ajustan con los que quedaron, y se
+ resuelve en los Charcas hacerles guerra--285.
+ Salió escarmentado de ellos D. Francisco de Toledo--9.
+ Aunque gastó mucho en conquistarlos--_ibid._
+ Ya no comen sino presos en guerra, excepto españoles--28.
+
+Christoval, indio. Refiere á Melgarejo la traicion de los de Taboba--123.
+
+Christoval de Arévalo. Elegido por general contra su gusto por los conjurados de
+ Santa Fé--237.
+ Repréndele Venialbo por un bando de armas que echó, y trata de
+ extinguir el motin, y castiga á los amotinados, y como?--238.
+ Excepto alguno, y por qué?--239.
+ Ayudóle mucho haber ido Lerma á Tucuman--242.
+
+Cisne. Muere cantando--182.
+
+Codicia, pone en grandes peligros--301.
+
+Cometas, que se vieron antes del terremoto de Arequipa--251.
+
+Comodo, Emperador. Por qué rogaba por su vida una vieja?--199.
+
+Coñamecuaes, indios. Sin ser repartidos acuden á servir á la Asumpcion--28.
+
+Concilio. Se junta en Lima, y de que se componia--257.
+ Despáchanse edictos, y acuden muchos á quejarse, y nace discordia
+ entre los Obispos--258.
+ Publícase al año la sesion, confirmando la antecendente, y otras que
+ se apeló, y se envia á España--264.
+
+Conde del Viliar. Virey del Perú, deja la guerra de los Chiriguanos y vá al Callao,
+ donde manda hacer un fuerte contra Drake--286.
+ En él se guareció de la inundación del mar, hasta que salió al
+ campo--287.
+ Se retira á San Francisco, con los Oidores, en el temblor de
+ tierra de Lima--289.
+ Da providencia para defender el puerto contra Candish--292.
+
+Condurillo, rio. Sugetan á sus indios los Guaranís--6.
+
+Condurillo. Cacique muy valiente--172.
+ Quiere Taboba le avise sus intentos, Ibitupua--66.
+ Llega Quiñones cerca de su tierra--172.
+ Huyen sus indios de Zárate, y escondidas sus mugeres, vuelven
+ á él con cruces, diciendo querian ser cristianos, y es descubierta su
+ malicia--174.
+ Véncelos Zárate, y se llevan los muertos--_ibid._
+ Envisten á quince españoles que quedaron en el fuerte y con la venida
+ de los demas huyen--175.
+ Vá con sus parientes á la junta de Ibitupuá--279.
+
+Consejo de monos--106.
+ En que predicaba el mayor, acabada la plática se deshace--100.
+
+Consejo. Su importancia en todo--194.
+
+Contrayerba, que tomada, sana á las doce horas la mordedura de la serpiente de
+ cascabel--27.
+
+Crucifijo. Lo destrozan los ingleses y se burlan de él--310.
+
+Contratos, que prohibió el Concilio de Lima.--264.
+
+Contreras (Licenciado). Fiscal de los Charcas, privado de oticio por el Visitador--202.
+
+Conversion de los indios. Como se ha de hacer--215.
+
+Coraci. Sale con otro indio á desafiar la gente de Garay, y es vencido de Espeluca--218.
+ Huye, y refiere á su cacique el valor de los españoles, y es
+ quemado vivo--220.
+
+Cordobés, (El). Muerto por los indios--113.
+
+Cordillera del Perú, asperísima. Llegan á ella los Guaranies, conquistando y
+ sugetan muchos indios--6.
+
+Corpus Christi, puerto--269.
+ En la isla de Santa Catalina, y por qué se llamó asì--88.
+
+Cosme. Se libra de un naufragio, y muere de hambre--276.
+
+Costumbre vieja, difícil de perder y dejarla, es casi muerte--153.
+
+Cruz. Ponen una para tirar al blanco los ingleses en Paita--295.
+
+Culebra en el Rio de la Plata--23.
+ Comen los de Juan Ortiz como regalo--95.
+
+Culpa. Su conocimiento la disculpa--74.
+
+Curemo. Oyendo á Urambia persuadir paz con los españoles, se sale de la junta de
+ los indios con su familia, se entrega á una laguna, y toma á sus hijos juramento de
+ morir defendiéndose, y vuelve al cacique--222.
+ Huyen los suyos de Garay, y ofrece guiarle--223.
+ Enfádase con Urambia, y lo desafia, y riñe con padrinos--224.
+ Dáse sentencia, dejándoles iguales--226.
+
+Curiyú. Culebra que traga lo que coge chupando, y como se rompe la barriga para
+ arrojar lo que no digiere--27.
+
+Cuyapeig, indio. Acude con indios á Guairaca--227.
+ Muerto en la batalla por Valenzuela--228.
+
+
+=D=
+
+Daroca. Encendia á Cáceres con sus cuentos contra el Obispo de la Asumpcion--69.
+
+Davis. A vista del Estrecho prende dos navíos; y se libra en uno--300.
+ Con lo cual, y grande sed, llega á la Isla Grande--309.
+ Echa quince ingleses en tierra, por agua, y los matan los españoles é
+ indios, y se retiran--310.
+
+Dedos de manos y pies. Se van cortando los indios Charrúas, segun los duelos que
+ tienen por sus parientes--105.
+
+Deleites, seguidos de las penas--99.
+
+Desafio de dos indias, sobre cual de sus maridos era mas borracho--274.
+
+Diablo. Por qué tentó á Cristo, Señor Nuestro, en la hambre?--41.
+ Procura que los cristianos no vayan á tierra de paganos á predicar--102.
+ Uno descalza, á quien llamó para ello, y le arranca una pierna--103.
+ Cuando no puede, se vale de las mugeres--163.
+ Enseñaba cantares á los indios en un cerro--283.
+
+Diablo. Animal, el carbunclo--31.
+
+Diego de Abrego perseguido de Irala--44.
+ Junta gente contra él--55.
+ Y muere mucha--_ibid._
+ Vuelve á la Asumpcion, le nombra Lazcano y los leales
+ por gobernador, y hace degollar á D. Francisco de Mendoza--56.
+ Huye al monte, sabiendo que Irala volvia, y muerto por Escaso, sigue
+ al otro partido su gente--57.
+
+Diego Flores de Valdés. Vá al estrecho de Magallanes--269.
+ Llega al Rio Jenéro y á Yumirí, y halla un navío robado del inglés, á
+ quien sigue sin fruto--_ibid._
+
+Diego Gomez, marinero. Incita á D. Diego de Mendoza á que se haga gobernador de
+ Santa Cruz--164.
+ Ofrécele la vida el Virey--167.
+ Hácese enemigo de D. Diego--168.
+ Enviado preso á la Audiencia--170.
+ Alcanza á D. Diego--175.
+ Ahorcado por el Virey en Potosí--179.
+
+Diego de Mendoza. Lo que le dijo su padre D. Francisco, al tiempo de su muerte--56.
+ Sirvió poco el aviso--_ibid._
+ Envia preso al gobernador de Santa Cruz de la Sierra, á la Audiencia,
+ por haber reñido sus mugeres en la iglesia, y le elige el Cabildo--162.
+ Prende á los alcaldes que le contradecian, y mata á los Salazares--164.
+ Vá á las horcas de Chaves, sabiendo la venida del Virey, y previene
+ contra él á Ibitupuá--165.
+ Escúsase el cacique, y vuelve á Santa Cruz tullido, y le ofrece la
+ vida el Virey--167.
+ Deja el gobierno persuadido, y le aconsejan se presente al Virey, y
+ traicion que procuró contra Paniagua--168.
+ Descubierto, se vá á los Charcas con Avila--170.
+ Y llega á Mizque--_ibid._
+ Llevaba su confianza en el Virey, y siente que fuese allá Diego
+ Gomez--178.
+ Preso por el corregidor de Tomina, le lleva al Virey, y sentenciado á
+ muerte es degollado--179.
+ Imputándole alzamiento--283.
+ Pagó su atrevimiento en Potosí--56.
+ Si vuelve al Paraguay, revuelve la tierra--172.
+
+Diego de Portugal, clérigo. Rescatado de los Charrúas en Buenos Aires--302.
+
+Diego Ruiz. Entra en el motin de Santa Fe con Garay--236.
+ Vá de mensagero con Villalva á Tucuman--_ibid._
+ Justiciado--238.
+
+Diego de Sanabria. Vá con gente al Rio de la Plata, y dá en Cartagena, y despues
+ fué minero en Potosí, y pobre--59.
+
+Diego Mendieta, sobrino de Juan Ortiz. Nombrado sucesor en el gobierno por su
+ tio--196.
+ Mozo, y loco, toma posesion, y desvanecido con la señoria, desecha al
+ coadjutor que le dejó el tio--197.
+ Sus desatinos y agravios hacen maquinar contra él á los vecinos--_ibid._
+ Acompáñase con mala gente, prende cuatro caballeros por una muger, los
+ maltrata--200.
+ Desterrados, y vueltos á la ciudad, los prende y ahorca á Vicencio--_ibid._
+ Enamorado de una muger tiene fiestas públicas, y hace otros desaciertos--202.
+ Pesquiza sobre un papel sin firma, prende á una muger con grillos, y
+ maltrata la gente--203.
+ Asombrados todos de sus locuras, y lo que decian--204.
+ Vá á Santa Fé, y se desazona con Sierra--205.
+ Hácele sacar de la iglesia, se conmueve el pueblo, y huye á su casa,
+ donde cercado desiste del mando, porque no le querian, y echa de sí sus amigos--206.
+ Sus quejas de verse medio libre, y acabada su causa, le prenden, y
+ embarcan á San Gabriel con Espinosa--208.
+ Toma tierra en el último pueblo del rio, y Quirós le vuelve á
+ entregar á Espinosa, que le envia á España--210.
+ Llega con tormenta al Rio Jenéro, y se rehace con ayuda de los
+ portugueses, y vuelve á Ibiaca, y le aborrecen los suyos--211.
+ Parte por medio un soldado que queria huir, poniéndole en dos
+ palos, y los marineros huyen á Santa Fé, donde aplauden su accion,
+ dejándole en tierra con siete hombres--_ibid._
+ Su ruina celebran en la Asumpcion--213.
+ Tratan los mestizos de Santa Fé de enviar preso á Garay--236.
+ Murió presto á manos de los indios, con sus compañeros, á instancias
+ de un mestizo--212.
+
+Diego de Zúñiga. Visitador de la Audiencia de los Charcas, priva de oficio á los
+ Oidores--202.
+
+Dios; servirle, solo es bien--189.
+ ¿Como premia á los humildes y castiga á los malvados?--310.
+
+Domingo de Irala. Se embarca con Mendoza de soldado--45.
+ Era mañoso--50.
+ Valiente--61.
+ Y lascivo--44.
+ Elígenle por gobernador los rebeldes á Cabeza de Vaca--54.
+ Habiéndose hecho malo cuando le prendieron, como él habia dispuesto--_ibid._
+ Persigue Diego de Abrego y los leales--44.
+ Y los hace huir á los montes--54.
+ Escápasele Melgarejo, y casa á Vergara con su hija--57.
+ Comedia que permitió en la boda, haciendo mofa de los leales--_ibid._
+ Deja por su teniente en la Asumpcion á D. Francisco de Mendoza, y sube
+ por el rio con la armada--55.
+ Despacha al Perú á Nuflo de Chaves, y vuelve á la Asumpcion,
+ y sigue á Abrego--57.
+ Pásansele los leales--61.
+ Su prudencia en tenerlos á todos contentos y sujetos--_ibid._
+ Conoce miedo en el Obispo, y lo que le decia--62.
+ Dále el Rey el Gobierno que tuvo veinte y cuatro años sin título, y
+ muere al año. Hizo muchas cosas que le dieron fama--44.
+ Nadie dirá mal de él en aquella tierra--195.
+
+Domingo Larez, de Huete. Pelea con los indios, le quiebran un brazo, y le prenden--114.
+ Rescátale Rui Diaz con otros cuatro--123.
+ Y le dá noticia de estar los indios de guerra--122.
+
+Dorados, peces en el Rio de la Plata--23.
+ En Paraguay--193.
+ Los llevan los indios á Juan Ortiz--104.
+
+Dorantes de Bejar. Vá á reconocer las tierras del Paraguay, y vuelve á Cabeza de
+ Vaca--50.
+
+Dos. Su navio se perdió en la isla Maldonado--14.
+
+
+=E=
+
+Edificios que han visto en el fondo del mar, navegando--5.
+
+Eduardo de Fontano, herege. Llega á la isla de Martin Garcia, y no hallando
+ poblacion se vuelve--15.
+ Dos años antes de poblarse Buenos Aires--_ibid._
+
+Elvira de Contreras, natural de Medellin. Se casa con Melgarejo, y por qué la
+ mató?--64.
+
+Elvira de Mendoza. Cásase con Nuflo de Chaves, enviuda, y vá al Perú con su madre--283.
+ Envestida por los Chiriguanos, y muerta su madre, se libra de
+ ellos, hablándoles su lengua--285.
+
+Elvira, su hija. Mal herida de flechazos de los Chiriguanos, la libra Sotelo la
+ vida--_ibid._
+
+Envidia de cobarde. La mas dañosa--38.
+
+Epuaes. Indios del Rio de la Plata--6.
+
+Error, al principio pequeño, se hace grande al fin--38.
+
+Escaso, sigue á Abrego, y descuidado, le prende--57.
+
+España. Poblada por Tubal y otros--3.
+
+Españoles. Su carne no comen los Guaranís, y porqué?--28.
+ Algunos hacian desatinar á los indios--184.
+ Llévanles perlas los Mahomas para que las horaden--21.
+ Presos por los indios, muertos con varios tormentos--159.
+ Los mestizos los echan de Santa Fé con sus mugeres--235.
+ Uno se mete en la lancha de Candish, y se la quita--306.
+ Desean los de la Asumpcion venirse á España, y no pudiendo se
+ meten á labradores--45.
+ Oprimidos y maltratados por Mendieta--200.
+ Y sus juicios y esperanzas--204.
+
+Espera, isla. Llega á ella Garay--142.
+
+Espinosa mata muchos indios en la batalla de Guayraca--229.
+
+Espinosa, alcalde de Santa Fé. Lleva á Mendieta á San Gabriel, y se vuelve--208.
+ Embárcale otra vez, habiéndosele entregado Quirós--210.
+
+Estero de los Beguaes, apacible. Entra en el Rio de la Plata--139.
+
+Estimacion de los hombres, conforme á su dinero--65.
+
+Estrecho de Magallanes. Quien le pobló--6.
+ Le emboca el Drake, y sale al mar del sur--246.
+ Trata de reconocerse, y envia á Sarmiento--268.
+
+Estremadura. Habitada de los Tupis, y por ser caribes son echados de ella--3.
+
+Estremeños. Valientes: fueron con Sanabria al Rio de la Plata--59.
+
+Estruendo del Salto del Rio de la Plata: espanta á los vivientes--20.
+
+Eyra. Animal como conejo, que mata á los venados--26.
+
+
+=F=
+
+Felipe II. Desea la propagacion de la Fé en Indias--61.
+
+Fenix, y su nido--30.
+
+Fernando Pizarro, responde á Luis de Chaves que en Indias todos eran iguales--213.
+
+Filomena. Como contó muda á su hermana la traicion de Tereo--140.
+
+Firmeza. No hay en la gente, donde tienen los árboles someras las raices--255.
+
+Flores: islas pequeñas--14.
+
+Florentina y Catalina. Quitan una oreja á un tambor, que iba á hurtar las raciones,
+ y se les hace causa--96.
+
+Florida. Lo que anduvo por ella Cabeza de Vaca--45.
+
+Fortuna. Su mudanza cierta--99. Sus epitetos--_ibid._
+
+Fortunadas, islas. Llegan á ellas huyendo los Tupis, desterrados de Estremadura--5.
+ Por qué se llamaron Canarias--_ibid._
+
+Fraile Francisco. Martirizado por los indios, y milagro que los espantó--160.
+
+Franceses, corsarios. Roban á Juan Ortiz mas de ochenta mil pesos, y le dejan--67.
+
+Francisco, y D. Pedro, naturales de Estepa, presos por los indios--301.
+
+Fray Francisco de la Campa. Se conjura con el Provisor y otros para prender á
+ Cáceres en misa, y lo consigue--74.
+
+Francisco Drake. Azote de Dios en el Occidente--2.
+ El mayor corsario, y mas afortunado al principio--248.
+ Sale de su tierra al Perú con fuerte armada en demanda del Estrecho--246.
+ Echale una tormenta un navio en tierra, recoge en otro la gente, y
+ pasa al Estrecho--_ibid._
+ Costea á Chile y roba dos navíos, y en Arica el de Roca--_ibid._
+ Y otros en los puertos de la costa--249.
+ Escápasele el de la plata del Rey en Arequipa, y navega á Lima--247.
+ Llega al Callao, y susto que causó--_ibid._
+ Toma un navío con plata del Rey--248.
+ Si Flores le encuentra, le derrota--270.
+ Llega á Ternte, y Gilogito, y á un fuerte, y no recibe el convite de
+ los Paraguaes, y contra ellos se ofrece á los indios--249.
+ Navega al mar del norte, contento, y rico--_ibid._
+ Del Estrecho llega al Rio de la Plata--243.
+ Roba un navío en el Rio de la Plata, y lleva al piloto--270.
+ Cuando llegó Candish creyeron ser los del Perú, y su miedo, y
+ alegria de los soldados--291.
+ Daños que hizo debajo de ambos polos--2.
+
+Francisco Manrique, factor, avisa al Virey la entrada de Drake en Callao, y lo
+ que hizo por consejo de las mugeres--247.
+
+Francisco de Mendoza, teniente de Irala. Deja el gobierno, engañado de Lezcano, y
+ le hace degollar Abrego, y lo que dijo á sus hijos al ejecutarlo--56.
+ Sentimiento que causó á Irala--57.
+
+Francisco Ruiz, hace guerra en Buenos Aires á los indios, y su hambre--39.
+ Malvada sentencia que dió contra una muger--41.
+
+Francisco Ruiz de Vergara, contradice la soltura de Abayuba de la prision--110.
+
+Francisco de Salcedo, Dean de Tucuman. Vá á gobernar el Obispado, y sus boberias
+ precisan al Licenciado Lerma á pedirle los títulos, y se vuelve enojado al Perú--242.
+ Quédase en Esteco, y se lleva mal con el teniente de Lerma, y
+ lo que sucedió yendo á verle--250.
+
+Francisco de Sierra, riñe de palabra con Mendieta, y llamado despues, se refugia
+ á sagrado--205.
+ Sacale de él, y se libra, y cerca la casa de Mendieta, y le hace dejar
+ el gobierno--_ibid._
+
+Francisco de Toledo, Virey del Perú. Vá á Potosí, y hace tasa de jornales á los
+ indios--178.
+ Junta ejército contra D. Diego de Mendoza, con voz de ser contra los
+ Chiriguanos--177.
+ Y vá á castigarle--163.
+ Entra en la Sierra, y demarcacion que hizo de la tierra--172.
+ Llega al asiento de Manso, y lo que importó haberle poblado--173.
+ Huyen los Chiriguanos, y su gente desea volver al Perú--174.
+ Y perdiendo mucho se vuelve, y avisa estar sosegada la rebelion de
+ Santa Cruz de la Sierra--177.
+ Sabiendo en el Cuzco que se juraba el Inca de Señor del Perú,
+ envia á Loyola que le traiga--184.
+ Y ejecutado, le manda degollar, y resiste el Licenciado Polo,
+ hasta que dió órden por escrito--185.
+ Aunque le rogaban por su vida, y obispo ofrecia traerle á España
+ cristianado, le hace degollar, y escándalo del pueblo--186.
+ Intenta casar á Juan Ortiz, y escribe á Garay vaya á Lima--201.
+ Mándale prender, y siente se escapase--208.
+ Hace gente contra Drake, y alboroto en Lima--247.
+ Favorece á Sarmiento en su viage al Estrecho--250.
+ Gastó 800,000 ducados en la jornada de los Chiriguanos, y volvió
+ perdido--9.
+ Y dejó mas alborotada la tierra--279.
+
+Francisco Ortiz de Vergara, preso por Irala, le casa con su hija--57.
+ Elegido gobernador por su muerte--63.
+ Vá al Perú, y le impide Chaves el viage, y proveido su gobierno se
+ viene á España--66.
+
+Frio, mata á muchos Chiriguanos--8.
+
+Frijoles. Recoge Juan Ortiz--99.
+
+Fuente de plata, en la casa del gran Moxo, con caños de oro--51.
+
+Fuente de Lirios, donde nace--212.
+
+
+=G=
+
+Gaboto. V. Torre de Gaboto, y Sebastian.
+
+Gabriel Paniagua, de Placencia, vá de órden del Virey contra D. Diego de Mendoza,
+ á Santa Cruz de la Sierra--164.
+ Sugeta algunos indios, y ofrece á D. Diego la vida--167.
+ Llega á las Horcas de Chaves, y despacha carta del Virey con
+ perdon á Diego, y el agua le estorba el viage--168.
+ Estando para entrar en los Ibitupues, descubre la traicion de
+ Salgado, y le ahorca, y llama á D. Diego--169.
+ Pelea con los indios, y las aguas le hacen retirar, y por el
+ invierno deja la guerra--172.
+ Despacha al Paraguay y Tucuman la noticia del castigo de D. Diego--_ibid._
+
+Galiano de Meyra, amigo de Mendieta, pide al pueblo le deje, y es preso--206.
+
+Gallego, conjurado contra Garay en Santa Fé--235.
+ Pide ayuda á Aguilera, y es muerto--238.
+
+Gallegos, huyen hambrientos tierra adentro del campo de Juan Ortiz--86.
+ Mueren tres de hambre--90.
+
+García, (bachiller). Se vá con el Dean al Perú desde Tucuman, y por qué?--243.
+ Grita que causó en las casas del Teniente de Esteco--250.
+
+Gerion, rey, muerto por Osiris--5.
+
+Gerónimo Luis de Cabrera, Gobernador de Tucuman. Vá al Rio de la Plata, y procura
+ que Garay salga á tierra, y no pudiendo, deja una cruz--76.
+ Degollado por Gonzalo de Abreu, su sucesor--_ibid._
+
+G¡baldo, contaba haber visto los gigantes del Estrecho--268.
+
+Gigantes, que vió Pancaldo, y otros en el estrecho de Magallanes---_ibid._
+ Uno que iba á pescar á la Peña Pobre, y moraba en la tierra adentro--17.
+
+Gil Gonzalez, muerto cruelmente en Mizque por su muger y el galan,--254.
+
+Gilolo. Su rey mahometano rescata con Drake, y le ofrece ayuda contra los portugueses--249.
+
+Gobernar bien, quiere fortuna--193.
+
+Gonzalo de Abreu, hace degollar á su sucesor D. Gerónimo Luis de Cabrera---76.
+
+Gonzalo García, marinero, rescatado de los Charruas, en Buenos Aires--302.
+
+Grados de diez y siete leguas y media--13.
+
+Granadilla. Flor en que están los instrumentos de la Pasion--25.
+
+Grande Fuego, indio, en el rio de Igapopé--134.
+
+Grimaldo, vió los gigantes en el Estrecho--268.
+
+Guadalupe, Nuestra Señora. Libra á la muger de Alonso de las Cuevas de ahogarse--273.
+
+Guazuyalo, nombrado Capitan General por los indios, contra Buenos Aires,
+ es muerto con muchos por los españoles--276.
+
+Guana, significa escarmiento--8.
+
+Guaraní, significa guerra, y por que dieron este nombre á la Mosca?--_ibid._
+
+Guaraní, hermano menor de Tupí, se sale con su gente del Brasil, y se vá al Rio
+ de la Plata--6.
+ Conquista sus tierras, las del Paraguay y otras, y llega hasta el
+ Perú, por comer á los que mataba--7.
+ Intenta ir á los Charcas, y se detiene, y por qué--_ibid._
+
+Guaraníes, indios, son caribes, y sus conquistas--_ibid._
+ Crueles, vengativos y valientes--9.
+ Guerreros--7.
+ Aunque labradores--23.
+ Mezclanse con otras naciones, y muchos pierden el nombre--8.
+ Se conservan en las islas del Rio de la Plata, y no consienten las
+ pueblen otros--17.
+ Vencen y matan á Gaboto los del rio Timbues--11.
+ Mueren muchos de peste, y lo atribuyen á haber comido españoles--28.
+ Son amigos de andar vestidos--85.
+ Tienen poblada la provincia de Santa Ana, repartida á los españoles--18.
+ Y las islas del Rio de la Plata--127.
+ Temian á los Guaycurues--28.
+ Sin tener encomenderos asistian á la Asumpcion--29.
+ Holgábanse mucho de emparentar con los de Salazar--43.
+ Reciben bien la gente de la Almiranta de Juan Ortiz--84.
+ Y uno le aconseja que vaya á la isla de Santa Catalina, y ofrece
+ guiarle--15.
+ Rescatan con Melgarejo--107.
+ Recíbenle de paz, y le traen cuatro cristianos cautivos--154.
+ Alzanse, y no asisten á la Asumpcion--212.
+ Dan guerra á Garay cuando iba á poblar á Buenos Aires--233.
+ Echan flechas encendidas, y queman las tiendas, y son desbaratados por
+ los españoles--234.
+ Huyen, muerto su capitan--_ibid._
+ Con la victoria de los Manuas se levantan--278.
+ Juntos, hacen guerra á Buenos Aires, le cercan, y son vencidos--275.
+
+Guatataca, indios, amigos de los españoles--28.
+
+Guaipay, rio; su curso, y lo que significa su nombre--7.
+
+Guaycurues, indios valientes, que llevaban contra los Guaranís los españoles--28.
+
+Guayra. Ciudad enferma, á la orilla del Rio de la Plata--20.
+
+Guayraca, indio valiente, hace un fuerte notable, y bien bastecido contra los
+ españoles--226.
+ Junta los indios de la comarca para acabar con ellos, y los que
+ acudieron--_ibid._
+ Entrase en su fuerte, anima su gente, pelea, y es muerto por
+ Inciso--28.
+ Su tierra asolada--230.
+
+Guembes, fruta--280.
+
+Guerras y motines, las mueve el interes--47.
+
+Guerra, Obispo, prende á Marquez, y le multa--70.
+ Electo obispo del Paraguay, asiste al concilio de Lima--257.
+
+Guinda, fruta semejante á ella, muy sabrosa--280.
+
+Guiraró, significa palo amargo. Hijo de Obera, era el que bautizaba los indios, y
+ hacia oficio de Papa por su padre--217.
+
+Guitian, se pierde con mas de ochenta mil pesos en la isla de Juan Ortiz--14.
+
+Gusanos de las cañas, vueltos mariposas, y ratones despues, acaban los sembrados--32.
+
+
+=H=
+
+Hablar, atrae muchos daños--191.
+
+Hado bueno, cual es--284.
+
+Halcones en el Rio de la Plata--23.
+
+Hambre, á nadie tiene respeto, y á todos iguala--191.
+ De la gente de Mendoza en Buenos Aires, y muertes y trabajos
+ de ella--40.
+ La que pasó la gente de Juan Ortiz, y crueldades de su teniente--50.
+ Sabandijas que comian--95.
+ Y su miseria--90.
+ Otra en la Isla de San Gabriel--118.
+ Cesa con las cosechas--45.
+ Causa muchas bajezas--41.
+
+Hércules, no puede contra dos--54.
+
+Hereges, sacan veneno de las flores de la Sagrada Escritura--215.
+
+Heresiarca primero en la Indias Occidentales--215.
+
+Hermano, cómese uno la ma[?]dura de otro muerto--40.
+
+Hermosura, parece se alegra con ella la naturaleza--87.
+
+Hernando de Montalvo, lo que decia contra Juan Ortiz--190.
+
+Hernan Mesa, preso por Lerma--240.
+ Dado por libre en la Audiencia de los Charcas--242.
+
+Hernan Ruiz, pelea valerosamente en la batalla de los Charruas, y mata á un indio
+ que quiso quitarle la lanza--149.
+
+Hernando de Salazar. Vá con Doña Elvira de Mendoza á Santa Cruz de la Sierra, y
+ celada que le armaron los Chiriguanos--284.
+ Huye su gente, y como se ajustaron despues--_ibid._
+
+Hierro, halló Melgarejo en Guayra--20.
+
+Hijos, dá un indio por su muger--171.
+
+Hiperboreos, enfadados de vivir, se matan--181.
+
+Holofernes borracho, muerto por Judith--72.
+
+Hombres, está en ellos señalada la lumbre de Dios--25.
+ Por qué estan sugetos á trabajos y miserias?--99.
+ Malvados, por qué duran?--190.
+ Y por qué campan en Indias los ruines?--203.
+ Son malos de gobernar, y como se debia hacer--195.
+
+Hum, negro. Rio que viene del Brasil, y entra con otros en el de la Plata--16.
+ Manso, sondable y de mucha pesca--_ibid._
+ Por qué trae el agua negra?--_ibid._
+
+
+=I=
+
+Ibi, significa compostura--7.
+
+Ibiaca, puerto. Pasa á él Juan Ortiz con ochenta hombres, y le reciben bien sus
+ indios--88.
+ Ayúdanle en la tormenta de la laguna--99.
+
+Ibitupué, significa viento levantado. Indio poderoso--165.
+ Valiente y sábio, no hace caso de la órden de D. Diego de Mendoza,
+ para que no dejase pasar al Virey, y se previene contra ambos--_ibid._
+ Divide á Taboba é Izoca, desafiados--166.
+ Y se determinan todos con el voto de una vieja--167.
+ Espera á Paniagua, y pierde muchos indios en algunos reencuentros--171.
+
+Ibitupues, indios. Su tierra áspera: sus mugeres siempre andan con dos maridos,
+ sino estan preñadas, y las quieren mas que á sus hijos--_ibid._
+
+Imágenes y reliquias santas. Profanadas por los ingleses en los Santos--298.
+
+Inciso, sale á un desaño de indio--218.
+ Hecha pedazos su rodela por Pitum, le corta la lanza y una mano, y
+ queda mal herido--219.
+ Dá muerte á Guairaca--228.
+ Y á Taboba--234.
+
+Indias, desaño terrible de dos--274.
+ Aparécese á una un hombre hermoso, y la dá una cruz, y lo que
+ le encargó--281.
+
+Indios, son livianos--17.
+ Borrachos atinan--280.
+ Como ha de hacerse su conversion--215.
+ Maltratados de los españoles del Perú, se huyen Vilcobamba y
+ Tupac-Amaro--185.
+ Callan todos á una señal que hizo en el cadalso, y sus alaridos cuando
+ fué degollado en el Cuzco--186.
+ De qué se mantienen los Guaraníes, y otros del Rio de la Plata--7.
+ Uno armado sale en una canoa al encuentro á Garay, y es muerto--149.
+ De Taboba pintados de varios colores, rescatan con Melgarejo,
+ y tratan de matarle--123.
+ Deja la gente de Juan Ortiz la nao vizcaina, y la queman--194.
+ Siguen muchos á la gente de Obera, y su secta de holgazanes--216.
+ Uno se salva sobre un risco, en el terremoto de Chuquiabo--261.
+ Refiere un viejo en la junta de los Chiriguanos una aparicion, para
+ que no hagan guerra á los españoles y maltratado, le dejan por loco--282.
+ Escriben á Candish, diciendo le esperaban, y son castigados los
+ autores--292.
+ Y lo que decia la carta--_ibid._
+ Entran triunfando en los Santos con las cabezas de los ingleses, y uno
+ con un dedo--306.
+ Pelean en Sancti-Espíritu con los ingleses, y los desbaratan--308.
+
+Ingas. Se apoderan del Perú--8.
+
+Ingleses rondan las islas de barlovento--84.
+ Han perdido muchos navios en la costa de San Gabriel--13.
+
+Inocentes, caen en muchos daños--67.
+
+Interes, causa y fomenta las discordias--47.
+
+Iris, señal de paz entre Dios y el hombre--3.
+
+Isabel, reina católica, loada--255.
+
+Isabel, reina herege de Inglaterra, hace guerra á Felipe II, y despacha á Candish
+ contra las Indias--291.
+ Vuelve á enviarle, habiendo traido gran tesoro--296.
+
+Islas del Océano, hacian fácil el paso á Canarias, y cuando se poblaron--5.
+
+Islas de Castillos á la boca del Paraná--14.
+ Las que están en él hermosas y pobladas--_ibid._
+ Se han perdido en ellas muchos navios--_ibid._
+ Las de enfrente de Buenos Aires, donde llegan los de los españoles--15.
+ Su situacion y nombre--16.
+
+Isla Grande. Intentó Dávis tomar agua en ella, y le matan catorce ingleses, prendiendo
+ uno los españoles, é indios--309.
+
+
+=J=
+
+Jaci, indio, ayuda á Taboba contra Pablo de Santiago, y dá muerte á Benito--113.
+
+Jafet, hijo de Noé y padre de Tubal--3.
+
+Jejui, rio muy hondo, pásale Garay--212.
+
+Jorge Luis, piloto, preso por Candish, le enseña la costa del Brasil--298.
+ Entra en los Santos con su Almirante, y se entrega el pueblo--_ibid._
+ Préndenle los portugueses en Santos, y se escapa--312.
+
+José de Anchieta, lo que decia del Obispo Fr. Pedro de la Torre, y su muerte, á
+ que se halló--77.
+
+Juan de Oyolas, se embarca con Mendoza--36.
+ Sube por el Rio de la Plata con Salazar, y amedrenta á los indios--39.
+ Deja á Salazar en el Paraguay para que le espere, y se entra
+ la tierra adentro, y vuelve cargado de plata: no le halla--_-ibid._
+ Dán sobre él los indios, y acaban con él y sus compañeros, y
+ le roban--_ibid._
+
+Juan de Barros Machado, cautivo niño de los Chiriguanos, vendido á los Chanes, y
+ casado, se viene á bautizar con su muger é hijos--159.
+
+Juan Carrillo, muerto por Melgarejo, y por qué?--64.
+
+Juan Diaz de Solis, vá por piloto de Magallanes, y pide la conquista del rio
+ Paraná--10.
+ Llega y le pone nombre de Rio de la Plata, y es muerto por los
+ indios--_ibid._
+
+Juan Gago de Guadalupe, criado del autor, cautivado por los indios--159.
+
+Juan de Garay, teniente de Juan Ortiz, imprudente--271.
+ Inconsiderado--75.
+ Su gente valiente--133.
+ Saca de la Asumpcion al Obispo y á Cáceres, y los despacha á
+ España--_ibid._
+ Vuélvese el rio arriba, y puebla á Santa Fé, y conquista la tierra--_ibid._
+ Llega á Sancti Espíritu, viendo en tierra á D. Gerónimo Luis
+ y su gente--76.
+ Queda enojado con él, aunque se regalaron--_ibid._
+ Quito la cruz que puso D. Gerónimo en tierra, y se vuelve á Santa
+ Fé--_ibid._
+ Vá á los Timbus--125.
+ Recibe bien á Yamandú con las cartas de Juan Ortiz, y le despacha con
+ la respuesta, y como ideaba el socorro--126.
+ Vá con treinta soldados á las islas, y huyen los indios á los
+ bosques--127.
+ Vuélvese, y pasa á la torre de Gaboto, y saca á tierra gente
+ y caballos--100.
+ Escribe á Juan Ortiz se venga con él--134.
+ Vá á buscar bastimento--135.
+ Y á castigar á Terú--_ibid._
+ Saquéale huido con sus indios, y perdona á Añanguazú, y le entra
+ tempestad--137.
+ De que se asegura y rescata con los indios, y busca españoles
+ cautivos, y con cuatro vuelve á Juan Ortiz--139.
+ Prosigue el viage y vá cazando y pescando por el estero de los
+ Beguaes--_ibid._
+ Padece tormenta la balsa--142.
+ Y se libra la gente--143.
+ Pone emboscada contra Zapicano--146.
+ Desbarata un escuadron de 700 indios, y rompe 100 flecheros--147.
+ Deshace otro escuadron de indios--150.
+ Y es herido, y caballo muerto, y le asegura su gente--_ibid._
+ Vá á buscar á Melgarejo, y celebra su victoria--151.
+ Hace casa para Juan Ortiz--154.
+ Vuelve á buscar comida Yia-Cayú con Melgarejo, y prenden seis
+ Chanaes--155.
+ Huyen de él los indios del Igeipopé, quema sus casas, y toma
+ mucho maiz, y parte á la Asumpcion--_ibid._
+ Envia socorro á Juan Ortiz en la mayor miseria--190.
+ Se vá á los Charcas, muerto Juan Ortiz, y casa á su hija, y vuelve
+ confirmado teniente al Rio de la Plata--200.
+ Llamado á Lima por el Virey, no obedece ni á la Audiencia--201.
+ Siente que Valero le sigue, y le prende--208.
+ Quiere ahorcarle, y le perdona por ruegos, diciéndole injurias--209.
+ Vá á Santa Fé, y á la Asumpcion, y es bien recibido--210.
+ Ensoberbécese, y trata mal á todos--212.
+ Publica la conquista de los Nuaras, con voz de castigar la rebelion de
+ los indios, y llega á la Fuente de Lirios con 130 arcabuceros--_ibid._
+ Desafian á su gente los indios--218.
+ Y vencidos no les deja seguir--220.
+ Entra por la tierra, y le espera Curemo, y huyen sus indios--221.
+ Con guia dá de repente en los Tupís Maries, prende mas de 500, y le
+ recibe de paz Tupui-guazú--224.
+ Rompe á Guairaca, y se libra de un flechazo--228.
+ Muertos muchos indios, vuelve á su real con su gente sana--229.
+ Y 200 cautivos--230.
+ Y vá á la Asumpcion donde le reciben con alegria--_ibid._
+ Sale á poblar á Buenos Aires, y espera en Santa Fé los caballos--233.
+ Llega por agua y tierra con su gente, y le hacen guerra los Guaranís--234.
+ Reparte la tierra y despacha navíos á España, y con qué carga--235.
+ Levántanse contra él en Santa Fé los mestizos, para prenderle
+ y enviarle al Virey--_ibid._
+ Celebra la venida de la armada de Flores, vá á Buenos Aires,
+ y descuidado, desbarata á su gente, y le matan los indios Mañuas--271.
+ Huyen sus soldados al rio--272.
+ Y en tres barcas van á Santa Fé, perdiendo una--276.
+ Fué de mucho provecho á la tierra, y se sintió su muerte--_ibid._
+
+Juan Martin y otros, ayudan á castigar el motin de Santa Fé--238.
+
+Juan Ortiz de Zárate, consigue el gobierno del Rio de la Plata, y vá á Lima
+ cargado de barras--66.
+ Pasa á Panamá, y yendo á Cartagena le quita un corsario francés 80,000
+ pesos, y sus lástimas--67.
+ Y viene á España, le confirma el Rey el gobierno, y vuelve con
+ armada--_ibid._
+ Mal dispuesta, y de qué gente?--79.
+ Tormenta que padeció en el golfo de las Yeguas--_ibid._
+ Cesó, y despues de varios votos llega á la Gomera--80.
+ Entra en Santiago con mal tiempo--81.
+ Calma que le entró y como llegó al Brasil, con mucha gente muerta
+ debajo de la línea---82.
+ Llega á San Vicente y algunos de los suyos se vuelven con Melgarejo--_ibid._
+ Vuelve al mar, vé tierra, y no hallan puerto los pilotos, y se entra
+ en D. Rodrigo--83.
+ De donde saca al mar la Almiranta, y desaferra la capitana, y
+ vizcaina, y donde surgió--84.
+ Echa la gente en tierra, y celebra la fiesta del Corpus Christi--88.
+ Vá á Ibiaca con 80 españoles, dejando 250 sin armas, ni comida, y es
+ bien recibido y admitido de los indios--_ibid._
+ No remedia la necesidad de su gente, avisado--_ibid._
+ Crueldades de su teniente con los que huyen de hambre--89.
+ Y sus lamentos--90.
+ Su codicia, y escándalo entre los indios--94.
+ Intentan algunos llevar la barca de la capitana, y son descubiertos--_ibid._
+ Tormenta que padeció en la laguna al volver, y como fué socorrido, y
+ llegó á su campo?--100.
+ Castiga á algunos, y sin piloto se embarca en el Rio de la Plata, y
+ padece tormenta--_ibid._
+ Surge en San Gabriel, y otra tempestad le desbarata los navíos, y
+ atemoriza su gente--101.
+ Tráenle comida los indios--104.
+ Ranchéanse en chozas, y mueren muchos--109.
+ Mala disposicion de la pólvora y armas--111.
+ Prende á Abayuba, y un guaraní lengua--109.
+ Rescátale contra el parecer de muchos--110.
+ Dan los indios sobre su gente, que iba á buscar yerbas, y la
+ mata, excepto dos, y envia contra ellos--111.
+ Huyen de los indios dos partidas, y los que no, son muertos--113.
+ Desordenado, sale contra los indios, y le impide llegar la noche--116.
+ Lástima de su gente--115.
+ Embarca su ropa temiendo á Zapicano, y se retira á la capitana--116.
+ Como le engañó un indio--117.
+ Hace matar otro que pedia campo, y mofan de él los demas--118.
+ Se vá á la isla de San Gabriel, con temor de Zapicano, y algunos
+ españoles cautivos vuelven á él, y son bien recibidos--_ibid._
+ Siente gran hambre, y socórrela Melgarejo--121.
+ Que si no llega tan presto se le muere la gente, y vá á la isla de
+ Martin García, y envia por bastimento á Melgarejo--122.
+ Puebla en ella, y mueren muchos--15.
+ Quiere ir contra Taboba, y se vá á los Timbues, y rescata con
+ los Querandis--125.
+ Regala á Yamandù, que le trajo una carta de Garay, y como evitó la
+ traicion, que intentaba--134.
+ Tormenta que abrió la caravela, y echó una nao en tierra, y clamor de
+ su gente, de que no se dolia--138.
+ Llega el bergantin con socorro, y envia á las mugeres con Melgarejo, y
+ enfermos--141.
+ Con fin de poblar--_ibid._
+ Congojada su gente, espera el suceso de la poblacion--154.
+ Vuelve Melgarejo, y se embarca todo--_ibid._
+ Llega á San Salvador, y quiere llamar Vizcaya al territorio,
+ envia por comida, y no cuida de una nao--_ibid._
+ Y prende al piloto, porque la dejó de miedo--157.
+ Quémase su casa, y él solo escapa por estar despierto, y se vá á otra
+ nao, donde estaba su hacienda--156.
+ Toma el rescate de Cayú, y no le entrega á su hijo--157.
+ Duda si prenderá á Yamandú, que vino con Cayú al rescate de su
+ hijo--161.
+ Incomodidades de su gente, y recelo de los indios--157.
+ Responde al Virey, que le avisó el sosiego de Tucuman--177.
+ A su gente destrozada por la hambre, y con poca racion, le decia
+ muchos baldones--178.
+ Deseábale la muerte su tesorero--190.
+ Su gente se anima con el socorro de Garay, y él quiere subir
+ por el rio--191.
+ Prende á Trejo, su favorecido, y conoce estar los indios de guerra, y
+ es bien recibido en Santa Fé--193.
+ Y en la Asumpcion, envia comida á su gente, y empieza, á gobernar sin
+ consejo de nadie--194.
+ Y cuando le quiso, no le tuvo--_ibid._
+ Falta de caridad, y desazones que hacia, malquistándole su codicia--196.
+ Conoce le querian mal todos, y lo que dijo nombrando á Mendieta por
+ gobernador--_ibid._
+ Aunque de mala gana--197.
+ Muere con buen ánimo--196.
+ Y deja á su hija por heredera--_ibid._
+
+Juan Osorio, Maestre de Campo de Mendoza, se embarca--36.
+ Muerto á puñaladas en el puerto de Vera, y por qué?--38.
+
+Juan de Rivadeneira, lleva frailes Agustinos al Rio de la Plata--270.
+
+Juan Rodriguez, dá muerte á Gil Gonzalez, que le hospedaba, por casarse con su
+ muger--254.
+
+Juan de Saldivar, lo que dijo su muger, viendo sacar por fuerza al Obispo de la
+ iglesia--71.
+
+Juan Sanchez, mata muchos indios en la batalla de los Charrúas--150.
+
+Juan de Torres de Vera y Aragon, Oidor de Chile, y Capitan General, hace guerra
+ felizmente á los Araucanos, y siendo Oidor de los Charcas, se casa con Doña Juana Ortiz--201.
+ Resuelve ir al Rio de la Plata, y es preso, y levado á Lima--_ibid._
+ Suelto despues de algunos años vuelve á su plaza, de que le privó el
+ vistado--202.
+
+Juan de Urbina, entra con Borbon en Roma al saco--35.
+
+Juana, hija de Juan Ortiz de Zárate, y heredera del adelantamiento del Rio de la
+ Plata--196.
+ Se casa con el Licendiado Torres de Vera á disgusto del Virey--201.
+
+Judith, dió meurte á Holofernes, y con su criada se volvió á los suyos--72.
+
+Jujuí, rio. Sus indios conquistados por los Guaranís--7.
+
+Juliana Portocarrero, hermosa y rica--261.
+
+Justos, desean la muerte--182.
+
+
+=L=
+
+Laberinto parece el cerro de Potosí--179.
+
+Labradores son los Guranís--23.
+
+Ladrones, no teme el pobre--67.
+
+Lagartijas, comia el autor, y sabian á cabrito--95.
+
+Laguna de los Mahomas, poblada, y si hay perlas en ella?--21.
+ Otra con una roca empinada entro dos, y otra de notables ruidos--30.
+ La del Moxo, y en medio una isla con un palacio--51.
+ Un terremoto pasa una de un lugar á otro--261.
+
+Lambaré, sierra cerca de la Asumpcion, la mas alta--29.
+
+Lambaré, ofrece á Salazar allanar á los españoles--42.
+ Es vencido por Salasar--29.
+
+Lartaun, Obispo del Cuzco, vá al concilio de Lima--257.
+ Y se queja algunos de él--258.
+
+Laurelca, en las riberas de Ipatí--20.
+ En las islas del Rio de la Plata--14.
+
+Lazcano, persuade á D. Francisco de Mendoza dejo el gobierno, y hace nombrar á
+ Abrego--55.
+
+Leales, perseguidos, y muertos por Irala--57.
+ Burla de ellos, y de su nombre, que hacian los rebeldes, y comedias en
+ que los sacaron--_ibid._
+
+Lebron, se alza con otros contra Cabeza de Vaca, y le prende--53.
+
+Leiva, valiente--235.
+ Atraviesa á Taboba con la lanza, y se la agarra un indio, y cortándole
+ otra la mano le mata--148.
+ Conjurado contra Garay en Santa Fé, y lo que si muger le decia--236.
+ Y leal coloquio que tuvieron--237.
+ Muerto por Ramirez y justiciado, y extremos de su muger--238.
+
+Lenguas, como se dividieron y formaron; en el Brasil y Rio de la Plata distintas,
+ procediendo de una--6.
+
+Leones, en las islas del Rio de la Plata--18.
+ Con cadenas de oro en la casa del gran Moxo--51.
+ Comian los de Juan Ortiz--187.
+
+Leones, puerto, trata Sarmiento contra gigantes--268.
+ Llega á él Drake--246
+
+Lerma, vá á Santiago á gobernar á Tueuman, y prende á Abrego, y le dá tormento--239.
+ Villalta y Mosquera, y los manda degollar--241.
+ Aloja, y regala en su casa al Dean, y su altivez le precisa á
+ reñir con él, y pedirle el título--242.
+ Despacha á su hermano á Esteco á sosegar las disensiones del
+ Dean, y su teniente--250.
+ Decian muchos males de él sus enemgios--251.
+ Y todo era hablar de él, sin cuidar de sí--_ibid._
+
+Levantamiento de los mestizos de Santa Fé. V. Santa Fé de Santa Cruz de la Sierra,
+ por haber reñido do mugeres sobre el asiento de la iglesia--235.
+
+Lima alborotada, y cara con las disensíones del concilio--259.
+ Desea que se acabe--264.
+ Y se alegran de ello--_ibid._
+ Sus damas bizarras--260.
+ Y de muchas gracias--261.
+ Temblorqué padeció, y lo que vió el autor--263.
+ Destruida por él--289.
+ Y los vecinos se salen al campo--_ibid._
+
+Lirones, á modo de conejos, comian los de Juan Ortiz--95.
+
+Liropeya, india hermosa, cuya pintura de pluma vió el autor--128.
+ Sosiega á Yanduballo, y á Caravallo--_ibid._
+
+Lluvia, no hay en Lima--287.
+
+Lobos, como becerros, en las islas de su nombre--14.
+
+Lobos, islas, su sitio--_ibid._
+
+Lorenzo Suarez de Figueroa, sale de Santa Cruz de la Sierra contra los Chiriguanos--286.
+
+Loria, rescatado de los indios por Melgarejo--124.
+
+Lucio, abogado del Cuzco, persuade á Santo Toribio rescinda el concilio, y enreda
+ á los obispos en él--258.
+
+Luis de Chaves, por qué no queria ir á Indias--213.
+
+Luis de San Martin, dá muerte á Mayrarú, de una estocada, y no pudiendo sacar la
+ espada le quita la macana, y prosigue peleando contra los indios--228.
+
+Luis de Sotomayor, advierte al Conde del Villar ser inútil el fuerte del Callao--286.
+
+Luis de Ulloa--261.
+
+Lujan, se embarca con Mendoza en Sevilla--36.
+
+Luna, se libra de un naufragio, llega á la Asumpcion, y le dá muerte un caballo--276.
+
+Luna grande, de plata, en el palacio del gran Moxo--51.
+ Reverenciábanla los que entraban en él--52.
+ Adorábanla los Charrúas--118.
+
+
+=M=
+
+Macana, arma de los indios, como es?--225.
+
+Machado, juez de la ciudad de los Santos, no quiere defenderse de Candish--298.
+
+Magallanes, descubre el Estrecho--10.
+ Pónele su nombre--_ibid._
+ Sale al mar del sur--_ibid._
+
+Magaluna, indio, yerra el golpe en Juan de Osuna, le agarra del caballo, y es
+ muerto, quedando con la rienda en la boca--149.
+
+Mahoma, Señor de la Laguna, en el Paraguay--21.
+
+Mahomas, indios--6.
+ Habitan cerca de la laguna de su nombre, en el Paraguay--21.
+ Estiman las perlas, no saben horadarlas, y como las pescan--_ibid._
+
+Mairara, indio, muerto por Luis Martin--228.
+
+Maiz, hacen vino de él los indios--280.
+
+Maldonado, isla--14.
+
+Mandis, peces, en el Paraguay--23.
+
+Mandies, pescado, en el Paraguay--193.
+
+Manteca fresca, parece cuando se comen los gusanos de las cañas--33.
+
+Mañuas, indios viles--273.
+ Dan ciento y treinta sobre Garay, y su gente dormida--271.
+ Y lo matan con cuarenta españoles, y envisten al bergantin donde
+ estaban los demas, y son resistidos--272.
+ La victoria conmueve á los indios, y se alza la tierra--273.
+
+Mar, inunda al Callao y la tierra contigua, y derriba muchos edificios--287.
+
+Maraca, calabaza con chinas dentro, como sonajas--227.
+
+Maracopa, cacique, en las islas del Rio de la Plata--127.
+
+Maria de Angulo, saben los Chiriguanos su vuelta del Perú--281.
+ Y le dan muerte--285.
+
+Maria de Cepeda, perfecta é ilustre--260.
+ Hace encender muchas mechas en la venida de Drake al Callao,
+ á las mugeres, en que gastaron sus tocas--247.
+
+Mariana, dama de Lima--261.
+
+Mariana, mata un perro--187.
+ Y consulta con el autor el escrúpulo del hurto--_ibid._
+ Y se le comen ambos--_ibid._
+
+Marinero, huye á los indios, y le vuelve Abayuba con una canoa--110.
+
+Mariposas, que se forman de los gusanos de las cañas de agua, y se vuelven ratones--32.
+
+Marquez, escribano malvado, deprecacion contra él, y su castigo--70.
+
+Marquina, su navío robado por Candish, excepto los negros--297.
+
+Martin, cacique, casa su hija con un mestizo--277.
+ Hace dar muerte á Mendieta y sus compañeros, por qué?--_ibid._
+
+Martin Dure, compañero en el gobierno de Mendieta, y este le aparta de si--197.
+
+Martin Enriquez, Virey del Perú, muere--258.
+
+Mártir García, isla, se describe--15.
+ Poblacion y desgracias--_ibid._
+
+Martin García de Loyola, sus calidades--184.
+ Nombrado por el Virey--_ibid._
+ Para la conquista del Inca, le prende con dos soldados, y le
+ lleva al Cuzco--185.
+ Cásale el Virey con Doña Beatriz la Coya--_ibid._
+ Envia preso á Lima al Licenciado Torres de Vera--202.
+
+Martin de Pineda, vá contra los Charrúas, y discordia con Pablo de Santiago sobre
+ el mando, huye con su gente de los indios--112.
+
+Martin Gonzalez, clérigo, predicaba mal á los indios, y daño de sus sermones--215.
+
+Mátale Caytua en el rio--113.
+
+Martin Suarez, Gobernador del Rio de la Plata--75.
+ Dá órden á Garay que pueble á Santa Fé--_ibid._
+ Dispone enviar á España al Obispo y á Cáceres--_ibid._
+
+Mártires, su constancia en qué consistia--183.
+
+Marucare, quema su casa, y se entra la tierra adentro con Taboba y sus mugeres,
+ huyendo del Virey--173.
+ Llamado de Ibitupué va á la Junta--280.
+
+Marcos Gil de Xaraicejo, dá muerte á muchos indios en la batalla de los Charrúas--149.
+
+Matienzo, Presidente de los Charcas, alaba á Juan Ortiz el Rio de la Plata, y lo
+ que decia--65.
+ Hace seguir á Garay inùtilmente--201.
+ Envia relacion de su fuga al Virey--209.
+
+Maures, indios del Rio de la Plata--6.
+
+Mazacara, pez sabroso, con cuyo nombre llaman los indios las mancebas--43.
+ Y las que tenian públicamente los gobernadores, los españoles--_ibid._
+
+Medrano, se embarca con Mendoza--36.
+
+Melibon, indio, procura matar á los españoles que huian--113.
+
+Mencia, muger de Sanabria, se embarca con sus hijas al Paraguay, y la gente que
+ llamaron del socorro--55.
+
+Mencia de Cepeda, ilustre, en Lima--247.
+
+Menialbo, corta la mano á Taboba, y deja libre la lanza á Leiva, y parte por
+ medio á Zapicano--148.
+
+Mepenes; indios--6.
+
+Merida, la Roma de España, y su puente--3.
+
+Mestizos, se alzan contra Garay en Santa Fé, y para qué?--235.
+ Hace uno matar á Mendieta por ellos--277.
+ Una ahoga su marido de concierto con su galan, y le cuelga de
+ una higuera--253.
+
+Metales, á la ribera del Rio de la Plata--20.
+
+Micuren, animal que en una bolsa mete los hijos, y como los lleva--26.
+
+Miguel Simon, lleva á su muger en barcos al navío, huyendo de los indios, y le
+ hieren--273.
+
+Miserias que ocasiona la mudanza de fortuna--99.
+
+Mizque, villa fértil de vino--253.
+
+Mogolaes, indios de la Asumpcion, viven en los Esteros--28.
+
+Mogoznaes, indios--6.
+
+Moises, pide á Dios viejos para gobernar--195.
+
+Mojos, indios valientes y flecheros--53.
+ Palacio de su Señor--51.
+ Idolos y poblaciones que tenia--52.
+ Caña, durisimas en su tierra--83.
+ Poder y riqueza de su Cacique el gran Moxo--51.
+ Llegan hasta él los de Cabeza de Vaca y se vuelven--50.
+
+Molles, de que hacen vino los indios--280.
+
+Monos, se juntan á oir predicar á otro grande, y acabada la platica escapan todos
+ á priesa, y el grande, despacio, con dos pajes: le mata Melgarejo--106.
+ Teniánle los indios por rey de la montaña--107.
+ Comian los de Juan Ortiz--187.
+
+Montes, altisimos--83.
+
+Mora, rescatado de los indios por Melgarejo--124.
+
+Mosquera, conjurado contra Garay en Santa Fé--235.
+ Huye á Córdoba, viendo justificados sus compañeros--239.
+ Vá á Santiago--_ibid._
+ Guiado de su desventura, y es degollado por el Virey--240.
+
+Motin en la Asumpcion--53.
+ Contra Cabeza de Vaca--_ibid._
+
+Muerte, siempre ha de tenerse presente, y si debe causar tristeza?--181.
+ Quien ha de temerla?--183.
+
+Mugeres, sus lamentos en el hambre de la gente de Juan Ortiz--91.
+ Pero no murió ninguna--102.
+ Ni la vió el autor mal parada--141.
+ Embusteras, ingratas, mudables, y sin consejo--255.
+ Hacen gala de burlarse de los que quieren, al mejor tiempo--256.
+ Sus inclinaciones, y su poder--97.
+ A todos tienen sugetos--_ibid._
+ No es fácil quitarles su dominio--98.
+ Causan los males--163.
+ Una, presa por Mendieta, porque libró á su marido de la cárcel, le
+ echa grillos, y sus quejas--203.
+ Las de Lima sienten andar destapadas--259.
+ Y como salian de sus casas en el temblor de tierra--263.
+ Una pide armas para defender al Obispo contra Cáceres--71.
+ Desea morir antes que se ejecute la violencia, y lo que dijo--72.
+ Las de Arica hacen banderas de sus tocas, y salen á la playa
+ y engañan á Candish--293.
+
+Murta, los indios hacen vino de ella--280.
+
+
+=N=
+
+Nave de la China, ricamente cargada, robada por Candish--296.
+
+Naues, indios--6.
+
+Navegacion, como se hace entre Cabo Blanco y el de Santa Maria--14.
+
+Neblinas, en el Rio de la Plata--28.
+
+Necios, no tienen secreto--191.
+
+Negros, en Cabo Verde, y sus islas--37.
+ Lo que dijo uno á su amo Cabeza de Vaca, viéndole preso--74.
+ Esconden los frenos de los caballos á sus amos en la llegada
+ del Drake al Callao, por si lograban libertad--248.
+
+Nile, rio, se divide en brazos--16.
+
+Noé--3.
+ Se salva del diluvio, con sus hijos, y señal de paz que puso
+ Dios--_ibid._
+
+Nogoes, indios--6.
+
+Nuflo de Chaves, despachado por Irala al Perú--57.
+ Si entra mas adentro dá con el gran Moxo--58.
+ Batalla que tuvo con los indios, y fortaleza que deshizo--_ibid._
+ Llega y habla á Gasca, funda á Santa Cruz de la Sierra--_ibid._
+ Sugeta á la Asumpcion de los Charcas--283.
+ Conquistó los Chiquitos--58.
+ Impide al Obispo y Gobernador del Rio de la Plata pasar al Perú--64.
+ Vá á los Charcas, y le siguen--65.
+ Se casa con Doña Elvita de Mendoza--283.
+ Mátanle los indios de Boitimí--_ibid._
+
+
+=O=
+
+Obera, significa resplandor. Indio cristiano, se hace herege, mintiendo ser hijo
+ de Dios, y una vírgen--216.
+ Levanta la tierra--_ibid._
+ Decia á los indios tenia guardado un cometa--_ibid._
+ Los indios le siguen, dejando el servicio de los españoles--_ibid._
+ Mandábales cantasen sus alabanzas, y que bailasen--217.
+ Hace Papa á un hijo suyo, que bautizaba y mudaba los nombres--_ibid._
+ Tenia espías para huir, si contra él venia mayor poder--_ibid._
+ Hace Emperador á otro hijo, que era juez de los indios--229.
+ Síguenle algunos mestizos, y procura el autor reducirlos--_ibid._
+ Uno que habia hecho santo y sacerdote se refugió al autor, y
+ le cuenta muchos de sus embustes--_ibid._
+
+Obras, arguyen los artífices--13.
+
+Ochoa, vizcaino, échale de sí Mendieta, instado del pueblo, y los alcaldes de
+ Santa Fé--206.
+
+Olivera, preso en Santa Fé por los conjurados--236.
+
+Olor, de lo primero que se echa en el vaso, le conserva mucho tiempo--44.
+
+Onsas, en las tierras del Rio de la Plata--192.
+
+Oro, en Chile--2.
+ En las tierras del Rio de la Plata mucho, y ¿por qué nó se beneficia?--11.
+
+Osiris, fué el famoso Hercules, que mató á Gerion--5.
+
+Osos, en las islas del Rio de la Plata--192.
+ Comian los de Juan Ortiz--187.
+
+Osuna, dá muerto á Yagualy, en la batalla de Guayraca--228.
+
+
+=P=
+
+Pablo de Santiago, queda en Ayumirí por teniente de Juan Ortiz, y ahorca á uno
+ porque no avisó de cinco gallegos huidos--88.
+ Sus crueldades con los que huian por la hambre, y volvian--89.
+ Vá contra los Charuas con doce soldados, y puerto en un cerro
+ le acuden otros y llegando Pinedo le trata de cobarde--112.
+ Procura impedirle que huya y se queda con cinco hombres á resistir á
+ los indios, y es muerto por uno de sus soldados--113.
+
+Pacúes, peces--23.
+ Amarillos en el Rio de la plata--_ibid._
+
+Paita, puerto. Envia Candish de paz un piloto á él, y no le admiten--295.
+ Saquéale, y los vecinos huyen al monte--_ibid._
+
+Palmas, en las islas del Rio de la Plata--14.
+ En el rio Ipití--20.
+
+Palmitos, sustentaban dos meses á los indios--89.
+ Comian los de Juan Ortiz--_ibid._
+
+Palometa, pez--193.
+ Se describe--22.
+ Saca á los hombres in el rio bocados redondos, de media libre
+ de carne--23.
+ Uno enharinado salta á la muger que le freía, y le corta un dedo--22.
+
+Palometa, arma--225.
+
+Pancaldo, genovés, vá al Estrecho, y vé gigantes--268.
+ Que se metian una flecha por la garganta, y se la sacaban sin
+ romperla--_ibid._
+
+Papagayo, riñen sobre uno Tupí y Guaraní, y se separan--5.
+ Una especie que saca tres pollos, y mata uno dejándolos apareados, y
+ por qué?--26.
+
+Paraguay, tierra caliente--8.
+ Sus indios bestiales, conquistados y sujetos por Guaraní--7.
+
+Paraguay, rio mayor que el de Sevilla, y su hermosura y árboles--21.
+ Entra en él el de la Plata, y corre al norte--18.
+ En 500 leguas no le halló orígen el autor--23.
+ Su angostura de antes de la Asumpcion--21.
+
+Paraíso de Mahoma. Llaman algunos á la ciudad de la Asumpcion--22.
+
+Paraná, significa mar--13.
+ Rio: pónele Solís por nombre Rio de la Plata--10.
+
+Paraná-mirí, rio. Forma en el de la Plata una isla triangular--21.
+ Corre hácia arriba impelido de las aguas--_ibid._
+
+Patíes en el Paraguay--193.
+
+Pavas, en las islas del Rio de la Plata--23.
+ Y en ls Chiriguanos--280.
+
+Payaguaes, indios belicosos, matan á Oyola y su gente, y sé llevan la plata--43.
+
+Payees, heciceros. Indios que tienen pacto con el demonio--283.
+
+Payzumé, ó Santo Tomé, anduvo entre los indios Guaranís--282
+
+Pecado, causa de los males--102.
+ Que padacen los hombres--99.
+
+Peces con figura de hombre--16.
+ En cierta manera--_ibid._
+ Muchos no concidos en el Rio de la Plata--23.
+ Uno viendo á una muger, sale del mar, y puesta en salvo, gime,
+ mirándola--93.
+
+Pedernera, intenta dar la contrayerba á Juan Ortiz, y no puede tomarla--196.
+
+Pedro Antonio de Aqunio, vá con Pancaldo--268.
+ Al Estrech--_ibid._
+
+Pedro Arana. Elegido por el Virey contra Candish--293.
+ Le busca con dos galeones y no le halla--295.
+
+Pedro Caballero, de Estepa. Arráncale una ola del barco, y se ahoga--301.
+
+Pedro de Esquivel. Preso, y degollado por Cáceres--70.
+
+Pedro de la Gasca, (licenciado). Mañoso, vence á Pizarro--213.
+ Oye á Nuflo de Chaves, y le despacha--58.
+
+Pedro de Guadix y Mendoza--11.
+ Rico en el saco de Roma--39.
+ Pide al Rey el gobierno del Rio de la Plata, y le concede el
+ Adelantamiento, y con 2,000 hombres y buena armadase embarca
+ en Sevilla--35.
+ Su gente muy lucida y noble, turbada con una tormenta, procura
+ animarla--36.
+ Apártanse las nvaes, y leega á Canarias y de allí á Santiago
+ de Cabo-Verde--37.
+ Hambre que padeció, y su llegada á Cabo Frio y al Brasil--38.
+ Toma posesion de la ierra en la isla de Stana Bárbara--_ibid._
+ Se entra en el puerto de Vera--_ibid._
+ Persuádenle los que mataron á Osorio, le convenia así--_ibid._
+ Siendo la muerte causa de su perdicion--_ibid._
+ Toma el Rio de la Plata, llega á San Gabriel y pasa á Buenos
+ Aires, y desembarca--39.
+ Agradó mucho la tierra á su gente--_ibid._
+ Puebla en la isla de Martin García, y pierde mucha gente--15.
+ Envia á Oyolas á amedrentar los indios, y enfermo de babas se
+ vuelve á España--39.
+ Se muere en el camino, cerca de las Terceras--_ibid._
+ de toda su gente no quedaron 200 españoles--41.
+
+Pedro de la Puente. Se vá al Perú con Garay--200.
+
+Pedro de la Torre, (Fr.). Primer Obsipo del Paraguay, vá con Ure--62.
+ Llega á la Asumpcion, contempla á Irala, y por qué?--_ibid._
+ Vá al Perú con el gobernador y no los deja pasar Chaves, y se
+ vuelve con el teniente--64.
+ Riñen los dos en Santa Cruz, y caminaba juntos sin hablar, á
+ la Asumpcion--67.
+ Era impaciente y no vengativo--68.
+ Publica Cáceres que estaba suspenso y son presos sus amigos,
+ y él privado de indios, comida, y renta--70.
+ Váse á la iglesia porque no le prendan, y échanle fuera, y lo
+ que dijo una muger--71.
+ Vuelve á su casa, dá fianzas, y le tapan las ventanas--72.
+ Huye á la media noche, y se vuelve á su casa--_ibid._
+ Trae á Castilla á Cáceres--74.
+ Escápaselo en San Vicente, y publíca censuras, y prese la envia á
+ España--77.
+ Muere con buena fama y olor de santidad, segun los portugueses--_ibid._
+
+Peña, en media de una laguna, muy derecha y alta--30.
+
+Peña, Obispo de Quito, Vá al concilio de Lima--257.
+
+Peña Pobre. Roca altísima en el Rio de la Plata--18.
+
+Peralta, (Doctor). Queda solo en la Audiencia de los Charcas--202.
+
+Perdices, en los Chiriguanos--280.
+
+Perlas. Las estiman mucho los Mahomas, y su cacique dá algunas al autor. V. _Mahomas_.
+
+Perros. Comen los de Juan Ortiz, mal cocidos, porque no lo supiesen los dueños de
+ ellos--95.
+ Bailando, como violentos, se echan en una fuente hirviendo--182.
+
+Perú, tierra rica--2.
+ Por qué no entró en ella Guaraní?--7.
+ Sugétanla los Pizarros--9.
+ Sus vertientes van al Paraguay--18.
+
+Pescado. Abundante en Ayumirí--85.
+
+Picas. Usaban los Chiriguanos--225.
+
+Pizarros. Conquistan el Perú--9.
+
+Pies de los indios, negros y castellanos, y como se dierencian--282.
+
+Piedra, con heulla de pies europeos, que vió el autor--_ibid._
+
+Pilcomayo, rio. Por donde corre?--7.
+ Viene del Perú, y entra en el Paraguay--_ibid._
+ Sus riberas conquistadas por los Guaranís--_ibid._
+
+Piloto, muestra gran valor despues de la tormenta--135.
+
+Pitun, indio. Sale con Coraci á desafiar á los de Garay, y lo que dijeron--218.
+ Pelea, y pierde la mano derecha--219.
+ Y huye, y le manda matar Tapuí-Guazú--220.
+
+Placer, seguido de la tristeza--281.
+
+Placencia--3.
+
+Plata, rio. El Paraná, y por qué se llamó así--10.
+ Su curso veloz, y su boca de treinta leguas, y riesgo de la costa,
+ donde entra al mar--14.
+ Sus islas, y rios que toma--_ibid._
+ Hasta dividirse en once brazos--16.
+ Vuélvese á juntar, y gentes que habitan sus riberas y las islas--17.
+ Retírase del Paraguay cuando entra en él, y corre al oriente--18.
+ Sus remolinos, y salto espantable--19.
+ Navegable por lo ancho nueve leguas, y despues por la canal--15.
+ Poblado por los Guaranís, y naciones que llegaron despues--5.
+ Tómale D. Pedro de Mendoza, y llega á Buenos Aires--39.
+ Sus gobernadores, por qué no cuidan de las minas de oro y plata?--11.
+ Desde Castilla se tarda cuarenta dias en llegar á él--62.
+
+Plomo. Halla en Guayra Melgarejo--20.
+
+Pobreza. Amada de los Santos--47.
+ Es causa de muchos desórdenes y trabajos--189.
+
+Portero del palacio del Gran Moxo. Lo que decia á los que entraban en él--52.
+
+Portugueses, tenian poco poblado. V. Santiago de Cabo Verde--37.
+ Reciben bien á Cabeza de Vaca--49.
+ Un caballero casa con una negra rica en Santiago de Cabo Verde--81.
+ Ayudan á Mendieta en el rio Jenéro, para que vuelva á la Asumpcion--211.
+ Ofrecen á Drake alojamiento y regalos, y no los admite--249.
+
+Potosí, cerro famoso--2.
+ Su figura--_ibid._
+ Variedad de indios que concurren á él, y como se labra el metal--178.
+
+Principio malo sigue mal fin--109.
+
+Pronóstico que habia entre los indios del Rio de la Plata, de que habian de
+ sugetarlos nuevas gentes--221.
+
+Puente. Muere en los remolinos del Rio de la Plata--19.
+
+Pueyo. Muerto su hermano por los indios, procura se recoja su gente al fuerte--115.
+
+Puna, isla. Saqueada por Candish--294.
+
+Pureytá, significa, donde el Diablo canta--283.
+
+
+=Q=
+
+Querandelo, indio. Conviene en hacer guerra á Buenos Aires--275.
+
+Quiñones, Presidente de la Audiencia de los Charcas. Sus letras y valor--164.
+ Vá en socorro del Virey á Chuquisaca, y á Condurillo--172.
+ Se apresura por encontrarle en Tomina--173.
+ Celebra hallar á Zárate, aunque ambos iban perdidos--174.
+
+Quirós. Recibe á Mendieta en su pueblo, y se le entrega á Espinosa--210.
+
+
+=R=
+
+Raices. Tienen pocas los árboles en el Perú--255.
+
+Ramirez. Ayuda á castigar el motin de Santa Fé--237.
+ Mata á Leiva en la cama--238.
+
+Rasquin. Apunta á Cabeza de Vaca con una flecha para que no resista su prision--53.
+ Hace gran destrozo en los indios de Zapicano--150.
+
+Ratones de mariposas, antes gusanos. Asolan los sembrados, y hacen desamparar las
+ tierras á los indios--32.
+ Comian los de Juan Ortiz, y los trocaban por raciones--95.
+
+Rayas, peces en el Rio de la Plata--23.
+
+Rebozos, prohibe el concilio de Lima á las mugeres, y lo que decian--259.
+
+Refran. Lo mal ganado, etc.--35.
+ Probreza no es vileza--41.
+ Oro es lo que oro vale--48.
+ El muerto no habla--53.
+ El buey suelto bien se lame--62.
+ Cada gallo canta, etc.--64.
+ Caminante pobre, ante el ladron canta--67.
+ Quien en malos pasos anda, etc.--69.
+ Al enhornar se hacen los panes tuertos--109.
+ A moro muerto gran lanzada--135.
+ Uno piensa el bayo, etc.--161.
+ Viva la gallina, etc.--184.
+ El pobre no tiene amigos--189.
+ El que vendrá, bueno me hará--199.
+ Mas vale salto de mata, etc.--205.
+ Huí del peregil, nacióme en la frente--241.
+ Lágrima de herederos, risas son--254.
+ De escarmentados se hacen los arteros--267.
+ Mas es el ruido que las nueces--287.
+ Bien vengas mal--297.
+ Cuando la barba de tu vecino vieres pelar, etc.--243.
+
+Reinoso. Vá en socorro de Puna contra Candish: disputa el mando al cabo del Cuzco,
+ y lo que hicieron--294.
+
+Remolinos en el Rio de la Plata, y estragos que causan--19.
+
+Ricinos, ó Trugillanos. Vivian en tiendas en Trugillo--3.
+ Hacen guerra á los Tupís, porque se los comian, y los echan de la
+ tierra--4.
+
+Rico. Quien Dios quiere--30.
+ Y el que se contenta con lo que tiene--47.
+
+Rio de Juan de Oyolas. Estrecho y seguro, que entra en el de la Plata y sus islas--125.
+
+Rio Grande. Llaman al Guapai, en el Perú--7.
+
+Rio de las Palmas--139.
+
+Rio de la Plata. V. _Paraná_, _Plata_.
+
+Riqueza, y sus daños--47.
+
+Roca. Se lamentó de que el Drake lo quitase su navío en Arica--246.
+
+Rocha y Vela, con otros quince. Se apartan de Juan Ortiz, para ir al Paraguay, y
+ á los treinta dias se vuelven, y son degollados--94.
+
+Rodrigo, (Don). Puerto mal seguro: entra la armada de Juan Ortiz en él--83.
+
+Rodrigo Ortiz de Zárate. Resiste á los indios, y los vence--275.
+
+Romero. Conjurado contra Garay, en Santa Fé--235.
+ Confesado al pié del rollo, le cuelgan y hacen cuartos--238.
+
+Rosas. En las islas del Rio de la Plata--17.
+
+Rubicha, significa capitan, ó cabeza--42.
+
+Rubira. Prende á Mosquera y le suelta--239.
+ Procesado por el motin de Santa Fé, la dá por libre la Audiencia de
+ los Charcas--242.
+
+Rui Diaz Melgarejo. Se queja de haber perdido un carbunelo, volcándose una canoa--34.
+ Funda á Guayra en el Rio de la Plata--20.
+ Desvalido en ella por defenderse de los Chiriguanos--_ibid._
+ Huye de Irala temiendo le maten por leal--54.
+ Y se fortifica en Guayra contra él--63.
+ Conquista los indios--_ibid._
+ Halló minas de hierro y plomo, y los sacó--20.
+ Atraviesa á San Vicente, y se enamora de Doña Elena de Contreras--64.
+ Nombrado para traer á España á Cáceres y al Obispo, parte con
+ él á San Gabriel--75.
+ Llega á San Vicente, y se vuelve en un patache de Juan Ortiz--82.
+ Déjale Oyolas poblado en Paraguay, con órden de que le espere, y por
+ qué no obedecia?--42.
+ Puebla en otra parte, y vive libremente con sus soldados--43.
+ Determina obedecer á Irala--44.
+ Sabiendo la ida de Juan Ortiz, se vuelve al Rio de la Plata--106.
+ Llega á Ibiaza, y ve los estragos que habia padecido--_ibid._
+ Mata al rey de los monos, y acuden muchos á él--107.
+ Huye de ellos, y un indio le reprende la accion--_ibid._
+ Llega á San Gabriel--118.
+ Rescatando con los Guaranís desde Santa Catalina--107.
+ Consuela la armada de Juan Ortiz--121.
+ Vá con él á la isla de Martin García, y le envía á buscar comida--122.
+ Rescata bastimento en el pueblo de Taboba--123.
+ Recoge algunos españoles cautivos, y vuelve á San Gabriel--124.
+ Acompaña á Juan Ortiz á los Timbúes--125.
+ Busca á Garay--131.
+ Rescata con los Timbúes, escribe á Garay se vaya con él--_ibid._
+ Hace salir su gente--134.
+ Y vuelve cargado de bastimentos--135.
+ Lleva socorro á Juan Ortiz con el bergantin, y vuelve á Garay
+ con las mugeres y enfermos; y tormenta que tuvo en el Uruguay--141.
+ Y se entra en San Salvador--151.
+ Puebla, y vuelve por Juan Ortiz--152.
+ Publicando su victoria de Zapicano, es recibido con grandes alegrias--154.
+ Embárcalo todo, y encalla subiendo el rio, y llega con buen tiempo á
+ San Salvador--_ibid._
+ Vá con Garay, y dan en los indios de Igapopé, y lleva á Juan
+ Ortiz bastimento, y cuatro indios principales presos--155.
+
+Rullo de Mendoza. Rescatado de los indios en Buenos Aires--302.
+
+
+=S=
+
+Sabalos. Traen los indios de Juan Ortiz--104.
+
+Salazar. Valiente--39.
+ Capitan--_ibid._
+ Se embarca con Mendoza, en Sevilla--36.
+ Cuando pobló la Asumpcion--22.
+ Vence á Lambaré, y sus indios--29.
+ Pelea con una serpiente, y derribado de un colazo, la deguella--_ibid._
+ Mata un espantoso tigre--_ibid._
+ Y á puñaladas, de envidia, á Juan Osorio--38.
+ Vá con Oyolas--39.
+ Dále el Rey por armas la sierra de Lambarés, el tigre, y merced de
+ hábito; y muere dejando pobres y con pleitos á sus hijos--30.
+
+Salgado. Vá á las horcas de Chaves, como en socorro de Paniagua, para matarle--169.
+ Descubierta su maldad, es ahorcado--170.
+
+Salta. Villa poblada por el licenciado Lerma--242.
+
+Salto del Rio de la Plata, espantable, y su ruido--20.
+
+San Salvador. Rio, á que dió Gaboto este nombre, entra en el de la Plata--16.
+ Húyense á él algunos de los soldados de Gaboto, y se vuelven
+ á España--11.
+
+Salvador de Saa Correa, avisa al Brasil la llegada de Candish--299.
+ Envia á su hijo contra él á la isla de San Sebastian, y cogiéndole
+ descuidado, le mata--35.
+ ingleses--307.
+
+Sanabria, natural de Medellin--59.
+ Nombrado Gobernador del Rio de la Plata, se casa, y muere, y
+ su muger vá al Paraguay--_ibid._
+
+Sanafines. Indios del Rio de la Plata--6.
+
+Sancti-Espíritus, poblacion. V. _Torre de Gaboto_.
+
+Sancti Espíritus, pueblo. Envia Candish á reconocerle, y saltan los ingleses en
+ tierra, y son muertos la mayor parte por los españoles é indios--308.
+
+San Salvador. Puerto en que se recogió Melgarejo, por una tormenta--151.
+ Puéblale--_ibid._
+ Llega á él Juan Ortiz con todo--157.
+
+San Sebastian, isla. Vá Candish á rehacerse á ella, y Correa le mata treinta y
+ cinco ingleses, y le hace embarcar--307.
+
+Sansones, indios--6.
+
+Santa Cruz. Acude á desbaratar el motin de Santa Fé--238.
+ Y mata á Venialbo de una puñalada--_ibid._
+
+Santa Cruz de la Sierra. Ciudad fundada por Nuflo de Chaves, y porqué se llamó
+ así?--58.
+
+Santa Fé. V. _Fé_.
+
+Santiago. Isla de Cabo Verde, se describe--81.
+ Toma en ella bastimento Mendoza--37.
+
+Santiago de Chile, de gran recreacion--2.
+
+Santiago el Mayor. Martirizado--183.
+
+Santos. Ciudad saqueada por Candish--298.
+ Su ruina grande--311.
+
+Sapos desollados. Comian los de Juan Ortiz--96.
+
+Sarmiento. Propone sin órden ni concierto embarcarse al Estrecho, y pierde mucha
+ gente--250.
+ Sale confiado en su ciencia, y le pesa--268.
+ Trata con los gigantes que vió Pancaldo, y viene á España, de
+ donde vuelve con Diego Flores y su armada--269.
+ Llega al rio Jenéro y al Yumirí, y vá al Estrecho--_ibid._
+ Puebla en él, y es perseguido de mala fortuna--277.
+
+Sebastian Gaboto. Vá al Rio de la Plata con buena armada, y es vencido--11.
+ Y muerto por los Guaranís--_ibid._
+
+Seca de España, mil años antes de Cristo S. N.--5.
+
+Segovia, Provisor de Paraguay. Hace sumaria contra Cáceres--69.
+ Es preso, y con grillos--_ibid._
+ Llevado para echarle al Perú, se libra, y como prendió á Cáceres--73.
+
+Segura, no se ha de arriesgar por lo incierto--138.
+
+Serpientes. En el Rio de la Plata, que han lidiado con hombres--23.
+ Derriba una á Salazar, peleando, y es muerta--29.
+
+Setubal. Si la pobló Tubal con nombre latino--3.
+
+Sierras de Magacela. Si son las de Altamira, ó las de Santa Cruz--4.
+ De la laguna Itapuá--30.
+
+Sirenas. Hay en la laguna Itapuá--30.
+ En el estero de los Beguas--140.
+
+Socabones del cerro de Potosí, meten grima--2.
+
+Sodomitas. Donde decian los indios que los atormentaban los diablos--31.
+
+Sol de oro. En el palacio del gran Moxo, con luces y una sierpe--53.
+
+Soldados que gozan sueldo en el Perú--292.
+
+Soledad apacible. En las riberas del estero de los Beguaes--140.
+
+Sotelo. Preso por Lerma--240.
+ Y libre por la Audiencia--242.
+ Saca á Doña Elvira de Chaves herida de entre los Chiriguanos--285.
+
+Sotomayor. Ahorcado por Juan Ortiz--119.
+ Por haber querido huir--_ibid._
+
+Sotomayor de Chaves y Mediano--269.
+ Vá á Chile con órden de pasar el Estrecho, y llega al Rio de
+ la Plata, y atraviesa á Chile, dejando mucha gente en tierra--270.
+ Su muger alabada--277.
+
+Sueño. De que puso las puertas á su estancia la antiguedad fabulosa--140.
+
+
+=T=
+
+Taboba, indio fuerte--113.
+ Cacique de las islas del Rio de la Plata--127.
+ Hace gran estrago en los españoles de Pablo de Santiago--113.
+ Atravesado por una lanza, la coge, y cortada la mano, muere--148.
+
+Taboba, el viejo. Vá con su gente á la Junta de Ibitupuá--279.
+ Háblale en ella, y contradicho de Izoca se desafian, y los sosiega
+ Ibitupuá--166.
+ Huye con Marucare--173.
+ Muerto en Buenos Aires por Inciso--234.
+
+Tabolebo. Declara la guerra con otros á Buenos Aires--275.
+
+Tabolia, india, y su desafio con otra--274.
+
+Tafetana. Costa de bárbaros--80.
+
+Tanimbano. Acude á Guairaca con sus indios--227.
+ Conviene en hacer guerra á Buenos Aires--275.
+
+Tapucagn. Acude á Guayraca con sus indios, y se entra en el fuerte--227.
+
+Tapuí Guazú. Conoce su ruina en el aviso de Pitum y Coraci, y los manda quemar
+ vivos, y propone la guerra--220.
+ Manda que nadie salga de la junta; envia por Curemo, y resuelve
+ recibir de paz á Garay--222.
+ Alégrase del destrozo de los Tupuimiries, y ofrece á Garay vasallage y
+ servicio--224.
+
+Tasa de jornales á los indios, pone el Virey en Potosí--178.
+
+Tecos, indios--6.
+
+Tempestad grande. En las islas de San Gabriel, echa á tierra las naos de Juan
+ Ortiz--138.
+
+Teniente de Garay en Santa Fé. Preso por los mestizos--236.
+ Es suelto, y restituido por Arévalo--239.
+
+Terremoto que arruinó á Lima--288.
+ De Arequipa, ruinas y muertes que causó---251.
+ Sucediendo al mediodia--252.
+ En Chuquiago mudó una laguna, y se abrió la tierra en tres bocas--261.
+
+Teru, cacique de las islas del Rio de la Plata--126.
+ Dá de concierto con Yumandú sobre Santa Fé, y vuelve huyendo--_ibid._
+ Determinado á vengarse de los españoles--_ibid._
+ Huye de Garay, sus casas son quemadas, y saqueadas--137.
+ Es de parecer que se haga guerra á Buenos Aires--275.
+
+Tesoro. El verdadero ha de hacerse en el Cielo--39.
+
+Tidore, isla. Su rey rescata con Drake, estando en guerra con los portugueses--249.
+
+Tigres. En los islones del Rio de la Plata--18.
+ Como los mata el Yumirí--26.
+ Comian los Juan Ortiz--187.
+
+Timbús. Sus calidades--125.
+ Dan muerte á Solís con engaño--10.
+ Islas que tienen pobladas en el Rio de la Plata--18.
+ Rescatan con Melgarejo, y recatean mucho--131.
+
+Tomahavi. Lago y fuente notable, que atrae los perros bailando, y los cuece--182.
+
+Tomas Candish, corsario. Pasa el Estrecho, y no se detiene en Chile--292.
+ Dirige su armada al Perú, y los vecinos se asustan, y se alegran los
+ soldados--291.
+ En Arica le engañan los vecinos--298.
+ Y pasa á Puna, tomando en el viage un navío, y la saquea--294.
+ Dan sobre él los del Cuzco y Guayaquil, y se recoge á una montaña con
+ pérdida de veintidos hombres, y como tomó la lancha, y quemó un navío suyo--295.
+ No le reciben en Paita, y despoblada la saquea, y escopetea una
+ cruz--_ibid._
+ Corre la costa del Perú, y se vá á Nueva España, y carenando
+ su nave, navega á la Gran China, y toma la nao del tesoro--296.
+ Un clérigo y otros intenta matarle, y le ahorca, y llega á su
+ tierra poderoso--_ibid._
+ Vuelve al mar, llega la costa del Brasil, y la demarca, y toma el
+ navío de Marquina y otros--297.
+ Saquea los Santos contra su palabra, é injuria las reliquias
+ é imágenes santas de la iglesia--298.
+ Desnuda á los vecinos, y derriba las casas, y vá á San Vicente, donde
+ entra con gran contento--299.
+ Hace una nave para entrar en el Rio de la Plata--_ibid._
+ Entrale tormenta navegando--300.
+ Truécasele la fortuna--305.
+ Vuelve de arribada á los Santos, y toma tierra tres leguas mas
+ adelante, y descuidado, le hacen los vecinos una emboscada--_ibid._
+ Echa 25 hombres en tierra, al embarcarse dán muerte á 23 los
+ españoles--306.
+ Y ahorca á los que volvieron, y por qué?--308.
+ Pide un hijo de un Conde á la villa, y se vá á rehacer á la isla de
+ San Sebastian, donde pierde 35 ingleses, y vá á Sancti Espíritu, donde le
+ matan otros--307.
+ Y su cólera y execraciones, saliendo al mar--309.
+ Sus maldades y sacrilegios causaron la pérdida de su armada--310.
+ Cuatro de sus ingleses se pasan á los españoles--308.
+
+Tomina, pueblo--173.
+
+Topamaro, Inca. No hacia mal á los españoles--184.
+ Procura Loyola prenderle, y huye con sus indios, y descuidado
+ es preso, y llevado al Cuzco--185.
+ Condenado á degollar, pide el bautismo, y es muerto con escándalo de
+ todos--186.
+
+Tormenta que padeció la armada de Mendoza--36.
+ Y lo que decia la gente--37.
+ Otra en el golfo de las Yeguas, en la armada de Juan Ortiz--80.
+ Otra en el puerto de Don Rodrigo, saca de él la capitana al mar--83.
+
+Torre de Gaboto. En el Rio de la Plata--11.
+ Donde?--18.
+ Llega á ella Juan Ortiz--125.
+
+Torre de Mambrea, Placencia--3.
+
+Torres. En el palacio del gran Moxo--51.
+
+Torrida Zona. Creyéronla inabitable, y cuando se navega--49.
+
+Traicion, rio--10.
+
+Trejo. Muy estimado, y regalado de Juan Ortiz--192.
+ Quiere mover á los soldados contra él--_ibid._
+
+Trinidad, se llama la ciudad de Buenos Aires--285.
+
+Tristeza, sigue á la alegria--133.
+
+Trugillanos. Eran los Ricinos--4.
+
+Tubal. Hijo de Japhet: poblador de España--3.
+
+Tucuman. Provincia abundante--2.
+ Nunca tuvo buen gobernador--195.
+
+Tupaayquá. Riñe con Tabola, y se hieren fuertemente, sobre cual de sus maridos
+ habia bebido mas--274.
+
+Tupí. Huye de Estremadura, vencido, á las Indias, riñe con su hermano Guaraní, en
+ el Brasil, y se vá con los suyos al Rio de la Plata--6.
+
+Tupíes. Indios del Brasil--7.
+
+Tupís, españoles. Antiguos caribes--3.
+ Vencidos por los Ricinos, se embarcan, y llegan á Canarias--4.
+ Y á Cabo Frio, y por qué se quedaron solos en el Brasil--5.
+ Son los Tupíes--7.
+
+
+=U=
+
+Ubay. Sus indios comen los gusanos de las cañas de agua, y los que dejan como los
+ echan de su tierra, vueltos ratones--32.
+
+Urambia, indio famoso--221.
+ Advierte á su cacique la profecia de la venida de nuevas gentes, y que
+ no se podrá resistir á los españoles--_ibid._
+ Vota que se les reciba de paz--_ibid._
+ Siéntenlo los indios, riñe con Curemo, y le hace perder la lanza--225.
+ Heridos, se dá sentencia de ser igual á su competidor--226.
+
+Urambieta, padrino de Curemo en el desafio con Urambia--225.
+ Evítase el desafio--226.
+
+Ure, general de la armada. Llega al Rio de la Plata--62.
+ Deshace las obras de dos navíos, y hechos bergantines, los envia á la
+ Asumpcion con el Obispo--_ibid._
+
+Uruguay, rio grande--16.
+ Entre furioso en el Rio de la Plata, con legua y media de boca--_ibid._
+ No sufre balsas--142.
+ Intenta poblarle Juan Ortiz--141.
+
+
+=V=
+
+Valderrama. Dá muerte á Yaguatas con Osuna--228.
+
+Valencia, Gobernador de Arica. Despacha á Arequipa á que libren la plata del rey,
+ de los ingleses--247.
+
+Valenzuela. Mata á Cuyupeí--228.
+
+Valero. Vá de órden del Virey á prender á Garay, y él no obedece--201.
+ Síguele, y es sentido--208.
+ Le prende Garay en Cotagaita--235.
+ Quiere ahorcarle, y le perdona, y despalma la mula, y le deja--_ibid._
+ Vá á Tucuman--236.
+
+Vargas de Trugillo. Se vá á Melgarejo huido, y muere el mismo dia, confesado por
+ el autor--123.
+
+Vela. Degollado por Juan Ortiz--94.
+
+Venados. Muchos en las islas, en el Paraguay--193.
+ Mantienen á muchos indios del Rio de la Plata--23.
+ Como los mata la Eira--26.
+ Sus cabezas se han hallado en el vientre de las culebras--_ibid._
+
+Venegas, oficial real. Causó con los demas el alboroto contra Cabeza de Vaca, le
+ prenden, y conmueve el pueblo--54.
+ Traéle preso á España con procesos á su gusto--59.
+ Su desgracia--_ibid._
+
+Venialvo, principal amotinador de Santa Fé--235.
+ Quéjase al gobernador de que hubiese echado bando sobre armas, siendo
+ el Maese de Campo de los rebeldes--237.
+ Dále muerte Santa Cruz, y es hecho cuartos--238.
+
+Vera, puerto--269.
+ Dá mucho pescado, y marisco: entra en él Mendoza--38.
+
+Vera. Preso en Santa Fé por los conjurados--236.
+
+Vicencio. Ahorcado por Mendieta--200.
+
+Vicente, (puerto de San). Entra en él Doña Mencia, con la gente del socorro--59.
+ Asola Candish su poblacion--299.
+
+Victoria, nao. Dió vuelta al mundo--10.
+
+Victoria, Obispo de Tucuman. Envia al Dean á gobernar--242.
+ Vá al concilio de Lima--257.
+
+Vieja. Anima á los Ibitupues á que hagan guerra á los españoles, y la siguen
+ todos--167.
+ Hacen una danza, cantando la victoria de Garay contra los Tapuimiries--223.
+
+Villalta, conjurado contra Garay. Vá con Ruiz por mensagero de los mestizos á
+ Tucuman--235.
+ Refugiase á San Francisco, y se compone su causa, y huye á Santiago--239.
+ Adonde sigue su desventura--_ibid._
+ Degollado, y su cabeza puesta en el rollo--241.
+
+Vino. De qué le hacen los indios?--280.
+
+Virtud unida, mas fuerte--45.
+
+Vívoras, en el Rio de la Plata--27.
+ De cascavel, acometen á la casa, y huyendo dan muerte á la 24
+ horas _ibid._
+ Convierten en veneno las flores que comen--215.
+
+Vizcaya. Queria llamar Juan Ortiz á la tierra de San Salvador--154.
+
+Viscaino. Mata á Añagualpo, y á Yandimoca--148.
+
+Volcan de Arequipa, espantoso--253.
+
+Voluntad de poderoso, arrastra la razon--46.
+
+
+=X=
+
+Xiantombia. Sale por padrino de Curemo al desafio con Urambia--225.
+ Como evitó que prosiguiese el duelo?--226.
+
+
+=Y=
+
+Yacaré, cacique. Acude con sus indios á Guayraca--227.
+
+Yaguatatí. Lleva 2,000 indios á Guayraca--227.
+ Es muerto por los de Garay, peleando furiosamente--228.
+
+Yaguarí, rio. Atraviésale Garay--223.
+
+Yamandú, gigante, hechicero--17.
+ Predijo que habian de venir á su tierra gentes lejanas--117.
+ Su dominio en las islas, y Rio de la Plata--127.
+ Se llamaba emperador, y poder que tenia con los indios--17.
+ Respetábanle mucho, y se alababa mas él--126.
+ Sale de San Gabriel--_ibid._
+ Vá á la nave de Juan Ortiz, fingiéndose mensagero de Garay, y
+ lo que dijo--127.
+ Y le entretiene hasta que llegue Zapicano--117.
+ A quien lleva las cartas que le dieron, y las guarda, y perdida la
+ ocasion, se las entrega á Garay--127.
+ Toma respuesta, y lo que pensaba--_ibid._
+ Dá á Juan Ortiz las cartas, y es regalado, y le engaña--134.
+ Creyendo volverle á engañar, media en la libertad del hijo de
+ Cayú--161.
+ No tiene efecto, y finge quedarse á ser cristiano con Juan Ortiz--_ibid._
+ Preso, procura el autor convertirle en vano--18.
+ Escápase una noche obscura--191.
+ Mueve á los indios á guerra--193.
+ Muerto Garay por los Mañuas, junta á los indios, y ordena guerra--272.
+ Contra Buenos Aires, y es vencido--275.
+ Su heredero toma su nombre--17.
+
+Yandinoca, indio. Muerto por Vizcaino--148.
+
+Yandnazubi, capitan de los indios. Ayuda á los españoles á poblar el Paraguay--42.
+ Ofrece ampararle, y á Salazar--_idid._
+
+Ybiriyú. Acude á Guayraca con indios--227.
+
+Ybitupué. Convoca á junta á los Chiriguanos sabiendo que el virey se habia
+ vuelto, y hace prevenciones de brevages, frutas y caza--280.
+ Razonamiento que hizo á los que concurieron, borracho--_ibid._
+ Resuelven hacer mal á los españoles por cuantos medios puedan, y
+ dispara una flecha en señal de guerra--281.
+ Impide hagan mal á un viejo que la contradecia--282.
+
+Ygapopé, ó Igeipotá, rio--184.
+ Sus indios esconden sus hijos y mugeres, con ánimo de dar en
+ los españoles de San Salvador; y envestidos de Garay y Melgarejo,
+ huyen--155.
+
+Ypanemé, significa desdichado, rio. Pásale Garay--217.
+
+Ypití, rio. Entra en el Paraguay--21.
+
+Ytapuá, laguna, con una peña en el medio--30.
+
+Yvaviraes, fruta--280.
+
+Yumirí, oso hormiguero, y como mata á los tigres?--26.
+
+Yurumirí, significa boca chica, puerto, y estrecho, y su forma--269.
+ Y situacion--_ibid._
+ Llega el Drake á él, y le deja antes de llegar Diego de Flores con su
+ armada--270.
+
+Yzoca. Reprendo á Taboba que dilate la guerra contra los españoles--166.
+
+
+=Z=
+
+Zapicano. Cacique viejo de los Charrúas--104.
+ Fortísimo, muy respetado de sus vasallos, y de gran presumpcion--151.
+ Vá por Abayubá, que estaba preso, al campo de Juan Ortiz con
+ mucha caza, y se queda con él--110.
+ Rescatando: sueltos, juran vengarse--_ibid._
+ Coge á los españoles descuidados en medio, y dá muerte á cuarenta--_ibid._
+ Vuelve con ejército--112.
+ Regido bien--113.
+ Vá contra el fuerte de Juan Ortiz el dia siguiente, y se retira--118.
+ Vuelve, y tira muchas piedras contra la nave, y se burla de los
+ españoles--117.
+ Repite su venida todos los dias, procurando sacar á los españoles--118.
+ Recibe bien Ontiveros, y le adorna como indio--119.
+ Vá contra Garay con siete escuadrones--145.
+ Ve retirar á los arcabuceros, y se detiene--146.
+ Habla á los españoles, y mófanlos los indios--_ibid._
+ Quiere matar á Leiva, y Menialvo le parte por medio de una cuchillada--148.
+ Huyen sus indios mas adentro, despoblada la tierra--151.
+
+
+
+
+FE DE ERRATA DE LA ARGENTINA
+
+[ya corregidos (N. del T.)]
+
+ ERRORES. CORRECCIONES.
+
+PAG.
+ 1. _...origen canto solo._ ...orígen canto, solo
+ _Por descubrir, ect._ Por descubrir, etc.
+
+ 5. (nota) _Cosa comun es, cuanto acopió_ Cosa comun es, cuando rompió el mar, etc.
+ _el mar, etc._
+
+11. _Al alto divino juicio verdadero_ Al divino juicio verdadero
+
+16. _Desde aquí se comienza á ser desecho_ Desde aquí él comienza á ser desecho.
+
+19. _La mano está temblando, y lo rebujo._ La mano está temblando, y lo rehuyo
+
+_ibid._--(nota) _El tigre es canino movido:_ El tigre es canino:
+ _pues el Yumirí, etc._ movido pues el Yumirí, etc.
+
+26. (nota 4) _abre por el seseso._ abre por el seceso
+
+31. (nota) _Onange-pita_ Añang-pitá
+
+95. _Huirse todos bien se lo deseaban._ Huirse todos, sé, lo deseaban
+
+123. _...entre estos está Armada._ ...entre estos está armada
+
+125. _Habitan los Timbás, gente amorosa_ Habitan los Timbús, etc.
+
+126. _Así yo Yamandú á toda la gente._ Asi yo Yamandú, toda la gente
+
+130. _Conclusa Caraballo, su jornada._ Conclusa Caravallo su jornada.
+
+133. _Mando soltar la flaca artilleria._ Mandó soltar, etc.
+
+164. _Sabido este negocio, echa derrama_ Sabido este negocio, echa de rama
+
+182. _Creyendo gozaria en gua dio eterno_ Creyendo gozaria en gaudio eterno
+
+197. _Que ya en este decir mas no meatrero_ Que ya en este decir mas no me atrevo
+
+207. _Que alguna gente viene, aunque secreta._Que alguna gente viene, aunque secreta,
+ _Que le puede ayudar_ Que le puede ayudar
+
+251. _A galeras, por ser hombre traviesos_ A galeras, por ser hombres traviesos
+
+285. _Soleto revolvió_ Sotelo revolvió.
+
+
+ * * * * *
+
+
+
+
+NOTAS:
+
+[1] _Véase la nota 3 de la pág. 15._
+
+[2] _Pag._ 96.
+
+[3] _Pag._ 33.
+
+[4] _Pag._ 40.
+
+[5] _Pag._ 272.
+
+[6] _Pag._ 281.
+
+[7] _Sátira contra los vicios de la poesia castellana._
+
+[8] _Pag._ 269.
+
+[9] _Pag._ 277.
+
+[10] _Pag._ 265.
+
+[11] _Biblioteca occidental._ Tom. II, pag. 653.
+
+[12] _On y remarque aisément que l'auteur ne s'occupait gúeres de la
+recherche de la verité et des faits._ Viages á la América meridional.
+Tom. I, pag. 21.
+
+[13] _Ibid._
+
+[14] _Pag._ 312.
+
+[15] _Cosa muy sabida es de todos la riqueza del Perú, y del famoso
+cerro de Potosí, que es á la manera de un monton de trigo mirádole de
+lejos: y es grima mirar los socavones que se han hecho para
+desentrañarle y sacarle la riqueza de metales que tiene dentro de sí._
+
+[16] _Tucuman es una provincia abundante de comida. Chile es la mas
+parte floresta y jardin, tiene oro, y en particular Santiago de Chile.
+Es tierra de mucho recreo._
+
+[17] _D. Cristoval de Mora, Marquez de Castel Rodrigo, Virey, Gobernador
+y Capitan General de Portugal, por el Rey Felipe III. Fué la persona á
+quien el autor dedicó su poema._--EL EDITOR.
+
+[18] _El capitán Francisco Drake, que fué azote de Dios en el mar del
+norte y la del sur, pues saliendo de Inglaterra que está hácia el polo
+ártico, y pasando el Estrecho, hizo tanto daño debajo del polo
+antártico._
+
+[19] _Notoria cosa es, á los que tienen lumbre de fé, el diluvio, y como
+Noé hizo el arca, en que se salvó con los suyos; y como habiendo cesado
+el diluvio, le dijo Dios_ signum ponam inter me et te, _que fué el Arco
+Iris_, signum foederis: _y como Tubal, hijo de Japhet, y nieto de Noé,
+pobló primero la España, de donde los Portugueses derivan Setubal, casi_
+Sedes Tubal.
+
+[20] _Ricinos, en la comarca de Trujillo: vivian en tiendas._
+
+[21] _La torre de Mambrós, es Placencia._
+
+[22] _La gente de Portugal, esto es_, Portus Gallicus.
+
+[23] Castrum Julii, _de Julio Cesar, fué dicho Trujillo, y segun otros,
+de Juliano Merida, que en otro tiempo fué la Roma de las Españas._
+
+[24] _Estas sierras de Altamira, segun algunos, son las sierras de
+Magacella, y segun otros, la de Santa Cruz, tres leguas de Trujillo._
+
+[25] _Cosa comun es cuanto rompió el mar Atlantico: quedaron las islas
+de Canaria y Cabo Verde libres, y así son hoy en dia llamadas
+Fortunadas, esto es, casi felices y dichosas. En tiempo del rey Gerion,
+á quien venció y mató Osiris, que fué el famoso Hércules, antes de la
+famosa seca de España, que fué mil años antes de nacer Cristo, se
+poblaron estas islas._
+
+[26] _Navegando por la mar del norte, se han visto por debajo de agua
+vestigios de edificios antiguos._
+
+[27] Pedro de Medina _en el libro de "Grandezas y cosas memorables de
+España, cap. 34."_
+
+[28] _Los dos cabezas que salieron de España eran hermanos, Tupí y
+Guaraní, eran casados, la muger del uno pidió á la del otro un papagayo,
+y no dándoselo, hubo pendencia entre los dos hermanos._
+
+[29] _Este rio Pilcomayo corre de la provincia de los Charcas, y entra á
+cuatro leguas de la Asumpcion, en el Paraguay, y toma nombre de_
+Araquai. _El rio Guapay pasa doce leguas de Chuquisaca, quiere decir_
+bebo todas las aguas, _y es el mismo que llámase en Chuquisaca el Rio
+Grande_.
+
+[30] Guaraní _significa una mosca muy importuna, que hay en aquella
+tierra, á la manera del tábano, que chupa la sangre, y por serles tan
+importuna la guerra á los indios, la llaman del nombre de esta mosca._
+
+[31] _El_ Gaan-zapainga, _que significa_ solo señor, _les puso este
+nombre á los Guaranies, diciendo, que á gente que venia desnuda, de
+donde nace el sol, que es tierra caliente, hácia aquellas partes y
+cordilleras, que es tierra fria, el frio, que es _chiri_, les
+escarmentaría, que es _guana_: de donde vino Chiriguana: como que
+diciendo: dejadlos, que el frio les escarmentará._
+
+[32] _Muy trillada cosa es el descubrimiento del Perú, y lo que los
+Pizarros hicieron. Dice, pues, que el corazon pedia la venganza_, idest,
+_que los Chiriguanas movidos de resentimiento, en pensando que los
+Pizarros eran procreados en aquella tierra Estremadura, de donde sus
+antepasados habian sido echados, se alegraban para hacer el trueco que
+entre ellos dicen, matando á quien mató cosa mia. Pero fué tanta la fama
+de los Pizarros entre los indios, que aun los Chiriguanas, sin
+experimentar su valor, los temieron, y así cesaron por aquel tiempo de
+sus conquistas, y pararon en las cordilleras de Chuquisaca, de donde hoy
+primero de Octubre de 1592, aun hacen daño, y matan á los que van á
+Santa Cruz de la Sierra._
+
+[33] _Usan los Chiriguanas muchos embustes en la guerra; son grandísimos
+traidores en la paz, son de suyo animosos, crueles y vengativos. Dice
+que les vió hacer cosas estrañas así en la guerra como tratando entre
+ellos; y que, quien no le quisiese escuchar vaya á preguntarlo al
+Toledo, ó al Virey D. Francisco de Toledo, hermano del Conde de Oropesa,
+que gastó en los ir á conquistar, 800,000 ducados de la caja, sin mucho
+otro dinero de particulares, y salió de la cordillera derrotado._
+
+[34] _Magallanes, por quien tomó nombre el Estrecho, que lo eternizará
+hasta el fin, descubrió aquel pasage. Llevaba en su compañia á un D.
+Juan Diaz de Solis, el cual de vuelta pidió al Emperador D. Carlos,
+Señor nuestro, la conquista del Rio de la Plata; y dándosela, fué con
+armada al Rio de la Plata, llamado_ Paraná. _Entró, y subiendo y
+atravesando un riachuelo, le mataron los indios á traicion en aquel rio,
+que se llama el_ Rio de la Traicion. _Este puso por nombre al Paraná,
+Rio de la Plata, porque al tiempo que lo descubrió, halló indios con
+planchas y corona de plata._
+
+[35] _Dice, que no fué sin causa de buen agüero, porque se hallan
+grandes muestras el dia de hoy de oro y plata, y el autor las ha visto,
+y trajo á estos reynos de Castilla, y la causa de no haberse beneficiado
+los metales, han sido los Gobernadores, porque desean perpetuarse en sus
+gobiernos en vida, y saben que habiendo plata han de ser visitados por
+la Audiencia, y acabar su señorío, que es mayor de lo que se puede
+decir, como en tierras apartadas del Rey y Señor propio, á donde primero
+que llegan las quejas, son acabados los agraviados, y se quedan sin
+castigo las agraviantes._
+
+[36] _Sebastian de Gaboto era tambien piloto: pidió la conquista,
+diósela el Emperador nuestro Señor, fué al Rio de la Plata, subió 80
+leguas por arriba Buenos Aires, y edificó una fortaleza, cuyas tapias
+estan hoy en pié._
+
+[37] _El rio Argentino, ó Rio de la Plata es llamado por los indios_
+Paraná, _que quiere decir "mar" por su grandeza. Corre del norte al sur,
+aunque hace muchas vueltas: cuando entra en la mar, entra al este, por
+manera que el viento sur es sobre la tierra de Buenos Aires y el norte
+sobre la banda del Brasil, aunque despues dá vuelta la corriente al
+norte. Tiene velocísimas corrientes, pero reina allí el sur bravamente,
+y donde es su vuelta corre el navio, como dice la octava_, placidamente.
+_Tiene este rio mas de 30 leguas de boca, porque la punta de Santa
+Maria, que es la de la banda del Brasil, está en 34 grados y medio, y la
+de Buenos Aires está en 34; y aunque los grados de norte á sur son de 17
+leguas y media, y se vendria á sumar por esta razon mas cantidad de
+agua, no se le echa á la boca del rio mas de 35, porque las dos puntas
+salen muy á la mar. Son estas dos costas peligrosas, por ser la una muy
+baja, y la otra muy combatida del viento sur, y ambas sugetas á los
+enemigos indios belicosos, y por esto habla de_ futuros casos
+portentosos. _Por la mayor parte los navios que se han perdido, han sido
+de la banda del Brasil, que es donde llamamos San Gabriel, así de
+cristianos como de ingleses, y todos han sido acabados por los indios._
+
+[38] _Hay en este parage, que dista 80 leguas de la mar, aunque menos
+del agua salada, 7 islas despobladas, pero muy hermosas de palmas y
+laureles: tienen pesquería y puertos fondables. Hasta estas islas hay
+mucho fondo, aunque hay dos ó tres bajios, como es un arecife arriba de
+la isla de Maldonado, donde se perdió el navío de Dos, y otro frontero
+la isla de Juan de Ortiz, donde se perdió Guitian con mas de 40,000
+pesos de plata. Pero desde estas islas adelante el rio está lleno de
+bajios. Por aquí tiene 9 leguas de ancho, y estas islas de San Gabriel
+estan apartadas de tierra, de la banda del Brasil, legua y media: casi
+todas estan á 8 leguas de Buenos Aires. Suelen verse de Buenos Aires en
+las tardes, cuando hace el dia sereno._
+
+[39] _La isla de Martin Garcia tiene de longitud legua y media, y de
+latitud media legua. Es muy poblada de arboleda, y tiene en él mucha
+tierra buena para sembrar. Aquí estuvo la gente de D. Pedro poblada, y
+despues la de D. Juan Ortiz de Zarate. Aquí llegó Eduardo Fontanes,
+ingles, año 1582, estando yo en Lima en concilio, y habia dos años que
+habiamos poblado á Buenos Aires, donde sí llegára hubiera hecho mucho
+daño._
+
+[40] _El rio_ Hum, _que quiere decir río Negro, porque su agua es negra,
+por atravesar lagunas y pantanos de tierra negra. Corre muy manso, y es
+muy fondable: tiene gran número de peces, los mas de ellos gambaros. En
+este río es cosa muy cierta que hay peces que tienen figura humana en
+alguna manera, porque si fuese en todo serian hombres y no peces, y por
+eso dice la octava pescados semejantes._
+
+[41] _La yerba viva llamada_ caycobé, _ca significa yerba, ycobé, que
+vive._
+
+[42] _Es la bolsa á la manera de unos sacos con puerta, que usaban
+antiguamente los labradores._
+
+[43] _El tigre es canino: movido pues el Yumirí, por instinto natural,
+en viendo venir al tigre, abrázase con él, y déjase caer en tierra; y
+teniendole apretado por mucho tiempo, desmaya el tigre de hambre y
+muere._
+
+[44] _La culebra llamada_ Curiyú _es de doce varas de largo, y del
+grosor de un buey. Tiene en la cola una navaja de hueso, que abre por el
+seceso á los animales que coge, por fuertes que sean, y se los traga,
+chupándolos enteros: hánse hallado en su vientre artes enteras venados
+grandes cargados de huesos. Por instinto natural vá á lugares húmedos, y
+échase de barriga, y pudriendose su cuero, salen los huesos que ha
+tragado, y así descargada, vá entre unas yerbas, donde refregándose
+sana, y se cierra la abertura._
+
+[45] _Acai en lengua Guaraní suena tanto como en lengua castellana:_
+Valgame Dios y que maravilla es esta; _y así llaman como con espanto á
+la laguna, por oir aquel estruendo y alarido_ Acai: _de á donde dijo un
+poeta, hablando del misterio de la Encarnacion,_ "Acai, _que me espanta
+tan grande secreto._"
+
+[46] _El carbunco es un animal, llámase este animal en lengua guaraní_
+Añang-pitá: _ó diablo, porque reluce como fuego._
+
+[47] _Envidia combate á lo mas alto, y así el envidioso es cobarde._
+
+[48] _Pobreza no es vileza, empero sin Dios causa vileza, y entre los
+hijos del siglo es gran bajeza, y cosa odiosa y aborrecible._
+
+[49] Rubicha _en la lengua Caria, ó guaraní, quiere decir "principal
+capitan y cabeza."_
+
+[50] _Irala fué en el armada de D. Pedro de Mendoza como soldado, y con
+su ardid y maña vino á mandar la tierra mucho tiempo. Levantáronle los
+que prendieron á Alvar Nuñez Cabeza de Vaca. Persiguió á Diego de Abreu,
+caballero de Sevilla; el cual sustentaba la opinion de los leales, como
+llamaba á los que no consintieron en la prision de Alvar Nuñez Cabeza de
+Vaca._
+
+[51] _Despuéblase Buenos Aires, y sus habitantes júntanse con los de la
+Asumpcion._
+
+[52] ¡O vida segura la mansa pobreza! _Juan de Mena en sus trecientos._
+
+[53] _Oro es, lo que oro vale, dice el proverbio castellano._
+
+[54] _Cosa muy sabida es como el Emperador Carlos V, nuestro Señor,
+padre del invictísimo Felipe II, se desposeyó é hizo dejacion de todos
+sus reinos, y se retrajo á Juste, monasterio de frailes Hieronimos, que
+fué el mas singular y mayor triunfo que él obtuvo entre los grandísimos
+y dignos de eterna memoria, que él alcanzó en este mundo._
+
+[55] Ni boda pobre, ni mortorio rico, _así en los descubrimientos de las
+Indias. El _comentador griego_ sobre las trecientas de 10 de Mena; y
+otros muchos antes de él, como fué_ Ptolomeo, &c., _lo contrario de lo
+cual vemos y sabemos._
+
+[56] _Doblada la línea está casi hecha la jornada, porque si no se
+acierta á doblar, no se puede tomar la costa del Brasil, antes habrán de
+ir á la de Cartagena, ó dar en Santo Domingo._
+
+[57] _Envidia combate lo mas alto._
+
+[58] _La casa del gran Moxo en una laguna._
+
+[59] _Cortan la cabeza á D. Francisco de Mendoza, en la Asumpcion, por
+mandado de Diego de Abreu._
+
+[60] _Hizo asiento con el Rey Juan de Sanabria, año de 1547, como dice
+Gómara_ História de Indias, cap. 89, y Herr. dec 8, lib. 4.
+
+[61] _Hízose el asiento con Zárate por Julio de 1569._
+
+[62] _Buen dicho para letrado y Presidente de una Audiencia real. Bien
+parece habia gustado poco de los flechazos de los indios Guaranís, segun
+la razon que daba._
+
+[63] _Quien en mal anda en mal pára._
+
+[64] _Dr. Fray Alonso Guerra, Obispo del Paraguay._
+
+[65] _Esta era una muger casada con Juan de Saldiva, vizcaino, é hija de
+Antonio Tomas, portugues._
+
+[66] _De arenal._
+
+[67] _D. Gerónimo Luis Cabrera, Gobernador del Tucuman, á quien cortó la
+cabeza Gonzalo de Abreu._
+
+[68] _A mi me lo dijo en Santos el padre José Anchieta, teatino de la
+compañia de Jesus, hombre de gran fama y crédito, que se habia hallado
+en su muerte. Que olia con gran fragancia su cuerpo, pies y manos, y la
+sepultura; y es entre los portugueses del Brasil muy valido que este
+Obispo murió santo._
+
+[69] _Cuando la hormiga se ha de perder, alas le han de nacer._
+
+[70] _Los Abrojos son un peligro en la costa del Brasil, á manera de
+arrecifes y bajíos que hace allí la mar._
+
+[71] _Era una racion seis onzas de harina de trigo._
+
+[72] _Por mis ojos ví aqueste dia á este indio que abrazándose con el
+caballo, cortó con los dientes la una rienda del caballo, y así murió
+con la rienda en la boca, á puñaladas que le dió Juan de Osuna._
+
+[73] _Juan de Barros fué cautivo de niño; crióse entre los indios;
+casáronle y tuvo hijos: cuando fuimos se vino á nosotros, trayendo su
+muger é hijos: yo se los bauticé, y á él le casé con su muger._
+
+[74] _Muerte maravillosa de un religioso de San Francisco._
+
+[75] _D. Gabriel de Pamagua, natural de Placencia._
+
+[76] _En Valladolid aconteció esto á un caballero, por lo que fué
+perdonado de los Reyes Católicos._
+
+[77] _Como cuando el Cisne siente llamarle su fin, que muera; dijo Dido
+á Eneas._
+
+[78] _A este caballero casó el Virrey D. Francisco de Toledo con Da.
+Beatriz Lacoya, hija del Inca, y prima hermana de este Topamaro que él
+prendió._
+
+[79] _Comun es aquello cuando la vieja en Roma rogaba por la vida de
+Commodo, que preguntada por la razon de ello, respondió: que porque
+habia conocido á sus antecesores, y que iba la cosa de mal en peor, y
+que así entendia, que si moria Commodo que vendria otro peor._
+
+[80] _El Licenciado Torres de Vera y Aragon, siendo Oidor en Chile, fué
+Capitan General en la guerra._
+
+[81] _Visitando D. Diego de Zuniga la Audiencia de los Charcas, prendió
+á Juan Torres de Vera, Oidor, y al Doctor Barros, Presidente, y al
+Licenciado Contreras, Fiscal: quedó solo en la Audiencia el Doctor
+Peralta._
+
+[82] _Entre otros cantares que les hacia cantar, el mas celebrado y
+ordinario, segun alcancé á saber, era éste:_ Obera, obera, obera,
+paytupa, yandebe, hiye, hiye, hiye, _que quiere decir: "Resplandor,
+resplandor del padre, tambien Dios á nosotros, holguémonos, holguémonos,
+holguémonos:" y yo les hice entrometiesen entre aquellas dos palabras
+_paytupa_ y la otra _yandebe_, que quiere decir "tambien el dulce nombre
+de Jesus:" por manera que de allí adelante cantaban, así:_ Obera, obera,
+paytupa Jesus, yandebe, hiye, hiye, hiye.
+
+[83] _Macana es una arma que usan los Chiriguanos de vara en largo, de
+un palo récio, y á manera de espada, y en lugar de punta, tiene al cabo
+pala._
+
+[84] _Maraca es un calabazo lleno de chinas, muy compuesto con plumeria,
+con el cual tañen á compas, formando su manera de son para cantar._
+
+[85] _Lerma, Gobernador y Capitan General en Tucuman, y que pobló á
+Salta, y tuvo gran triunfo y poder: vino despues á morir en cárcel de
+corte en Madrid, tan pobre que entre indianos le enterraron por Dios._
+
+[86] _Esto dijo la Reina Isabel á Juan Fernandez de Inciso. En su
+Crónica general del mismo se refiere._
+
+[87] Yumirí, _un estrecho que hace la mar entre la tierra firme y la
+isla de Santa Catalina, como tiro de canto. Es allí la corriente
+velocísima al henchir y vaciar de la marea. A la banda del norte está
+una ensenada grande, que llaman el puerto de Vera, y á la del sur, el
+puerto de_ Corpus Christi. _En el primero estuvo D. Pedro de Mendoza, en
+el segundo, Juan Ortiz. Llámase_ Yumirí, _esto es "Boca Chica."_
+
+[88] _El Padre Fray Juan de Ribadeneira habia venido del Perú por el
+Argentino, adonde volvió por órden de S. M. con doce frailes._
+
+[89] _Cosa muy comun es entre lot Guaranies, que antiguamente anduvo
+entre ellos predicando un santo hombre, á quien ellos llaman hoy en dia
+_Payzumó_, ó Santo Tomé. Yo he visto por propios ojos una piedra, cosa
+de nueve pies de longitud, y cuatro de latitud, en que están formadas
+señales y vestigio de pisadas de pié humano: y no son de indios porque
+ton conocidas las señales de sus pies, por ser tan diferenciadas, como
+son, de las señales de los pies del cristiano, aunque el pié del uno y
+del otro esté descalzo: porque los indios tienen los dedos
+desparramados, y el cristiano juntos, y lo mismo se vé en el negro de
+Etiopia._
+
+[90] Añapureitá, _quiere decir cerro donde el diablo canta: Yo he oido
+decir á indios, que allí se les aparece el diablo y les canta, y enseña
+cantares, que ellos rezan cantan á manera de alabanzas: y á esta causa
+llaman aquel cerro_ Añapurey á, _casi como decir donde el diablo canta,
+porque_ añá _significa diablo, y_ pureytá _es cantar, y todos los que
+suben aquel cerro mueren de espanto, excepto los _payees_ ó hechiceros,
+porque tienen concierto y pacto con el diablo y son sus conocidos._
+
+[91] _En este tiempo gobernaba el Conde del Villar, y despachó muchos
+capitanes al puerto de Arica, y por toda la costa de la mar del Sur,
+guarneció al Callao, é hizo saber á los vecinos de la tierra, á que
+acudiesen con sus armas y caballos, las lanzas y con sus arcabuces, los
+que tienen este cargo: porque tiene Su Magestad dos géneros de soldados
+asalariados, unos que llaman lanzas, y otros que llaman arcabuces; gana
+una lanza ochocientos pesos ensayados, y un arcabuz seiscientos, y esto
+aunque no haya guerras, porque estas situaciones estan apuntadas en la
+Caja Real, para lo que puede suceder, y así comen estos honradamente, y
+asisten en la Ciudad de los Reyes._
+
+[92] _Gran valor y ardil de las damas de Arica, que de sus tocas
+hicieron banderas y gallardetes, y de las cañas y bordones, lanzas; con
+que fingiendo grande aparato, y fuerza de gente, bastaron á lanzar el
+enemigo del puerto, engañado de la fingida reseña y muestra que ellas
+hicieron._
+
+[93] _Son rescatados de poder de indios D. Diego de Portugal, clérigo, y
+D. Rullo de Mendoza, y Gonzalo García, á quien yo trage en mi navío por
+marinero._
+
+
+
+
+
+
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+Arcidiano D. Martin del Barco Centenera
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+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
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+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
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