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diff --git a/16201-h/16201-h.htm b/16201-h/16201-h.htm new file mode 100644 index 0000000..c2e11f7 --- /dev/null +++ b/16201-h/16201-h.htm @@ -0,0 +1,14743 @@ +<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN"> +<html> +<head> + <meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=ISO-8859-1"> + <title>Parnaso Filipino</title> + <meta name="author" content="EDUARDO MARTÍN DE LA CÁMARA"> + +<style type="text/css"> +<!-- + + + + +body{ margin-left: 10%; margin-right: 10%; } + +p { margin-top: .75em; margin-bottom: .75em; text-align: justify; } + +h1 { text-align: center; } + +h2 { margin-top: 1em; margin-bottom: 1em; text-align: center; } + +h3 { margin-top: 2em; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 2em; } + +div.footnote { font-size: 0.8em; margin-left: 4em; margin-right: 4em; text-align: justify; } + +div.table { font-size: small; margin-left: 4em; margin-right: 4em; } +.mid {text-align: center} + + +.poem .stanza {margin: 1em 0em} +.poem .stanza.i {margin: 1em 0em; font-style: italic;} +.poem p {padding-left: 3em; margin: 0px; text-indent: -3em} +.poem p.i2 {margin-left: 1em} +.poem p.i4 {margin-left: 2em} +.poem p.i6 {margin-left: 3em} +.poem p.i8 {margin-left: 4em} +.poem p.i10 {margin-left: 5em} +.poem p.i12 {margin-left: 6em} +.poem p.i14 {margin-left: 7em} +.poem p.i16 {margin-left: 8em} +.poem p.i18 {margin-left: 9em} +.poem p.i20 {margin-left: 10em} +.poem p.i30 {margin-left: 15em} + + +--> +</style> + + +</head> + + +<body> + + +<pre> + +Project Gutenberg's Parnaso Filipino, by Eduardo Martin de la Camara + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Parnaso Filipino + Antologie de Poetas del Archipelago Magellanico + +Author: Eduardo Martin de la Camara + +Release Date: July 4, 2005 [EBook #16201] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + + + + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + + + + + +</pre> + + + +<a name='p002' id="p002"></a><a name='p003' id="p003"></a><br> +<h1><b>PARNASO FILIPINO</b></h1> +<h2>ANTOLOGÍA DE POETAS DEL <b>ARCHIPIÉLAGO +MAGALLANICO</b></h2> +<center> +<h3>Prólogo, selección y notas</h3> +</center> +<h2>DE EDUARDO MARTÍN DE LA CÁMARA</h2> +<br> +<center> +<h3>BARCELONA<br> +CASA EDITORIAL MAUCCI</h3> +</center> +<div class='table'> +<p>Gran Medalla de oro en las Exposiciones de Viena de 1903, Madrid +1907, Budapest 1907 y Gran Premio en la de Buenos Aires de 1910</p> +</div> +<center> +<h3>MALLORCA 166</h3> +</center> +<br> +<a name='p004' id="p004"></a> +<h2>ES PROPIEDAD DE ESTA CASA EDITORIAL</h2> +<br> +<a name='p005' id="p005"></a> +<center> +<h3>A LA HONRADA MEMORIA DE MI PADRE</h3> +</center> +<center><b>Eduardo Martín de la Cámara y +Dávila</b>,</center> +<center>Notario que fué de Manila;</center> +<div class='footnote'> +<p><i>español a ultranza; humano, fraterno y justo, cuando +el serlo, bajo aquel</i> «medio», <i>despertaba +suspicacias</i>...</p> +</div> +<h3 align="right"><b>E.M. de la C. y M.</b></h3> +<br> + +<p class="mid"><img src="images/01.jpg" alt="PARNASO FILIPINO">PARNASO FILIPINO</p> + + +<br> +<br><a name='p006' id="p006"></a><a name='p007' id="p007"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p006_PROLOGO' href='#index_p006_PROLOGO' id= +"return_p006_PROLOGO"><b>PROLOGO</b></a></h2> +<p>No te alebres, lector, al afrontar el título de este +volumen, imaginando que van a servirte versos escritos en todas o +algunas de las treinta y tantas lenguas vernáculas del +Archipiélago Filipino. Ni yo sabría aderezar ese +manjar, ni tú cómo catarle. Sobre que tal +poesía es parva, «difícil de exponer», +según el ilustrado erudito de allá Don Epifanio de +los Santos Cristóbal, y con la antinomia de ser sus +cultivadores, tanto o más que los autóctonos, +misioneros españoles, en rimas «a lo divino», +enderezadas a inyectar la fe de Cristo en los corazones +isleños.</p> +<p>Los poetas son filipinos, pero los versos castellanos.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%"></center> +<br><p>Por los dedos pueden contarse los vates indígenas en +nuestro romance durante los tres siglos <a name='p008' id= +"p008"></a>y pico de dominación hispánica. W.E. +Retana<sup><a name='Footmark_7_1' href='#Footnote_7_1' id= +"Footmark_7_1">1</a></sup> nota tres hasta 1896: Atayde, Paterno +y Rizal. Hubo algunos más: Seva, quejumbrón cantor de +Charing (que aquí diríamos Rosarito); Manolo +Rávago, en números de pura ortodoxia; Juan Caro y +Mora, Hermógenes Marcó, Isabelo de los Reyes, +etcétera, y ciertos bardos de ocasión aspirantes a la +láurea en los certámenes patrióticos y +religiosos, mocerío casi siempre adoctrinado en el +«Ateneo» de la Compañía. Hasta 1898, +año límite de nuestro señorío, +fué meñique la falange versificadora, +¿Motivos? Retana aduce dos: la censura de imprenta y el +desconocimiento del castellano literario por la mayor parte de los +filipinos netos. Con la primera,--ejercida por funcionarios a tono +con el ambiente, de patriotismo anquilosado, dignos de las +covachuelas de Fernando VII,--sobra para justificar la inanidad del +Arte egregio que no admite trabas ni menoscabos, sólo +germinante en la gleba arada con reja de libertad y de +justicia.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_7_1' href='#Footmark_7_1' id= +"Footnote_7_1">Nota 1</a>: De la evolución de la +Literatura Castellana en Filipinas.--Los Poetas.--Madrid, +1909.</p> +</div> +<p>Cuanto a la propagación del castellano, prueba Retana, +documentalmente, cómo la coercieron los +frailes--excepción los jesuítas--contrariando +espíritu y letra de sucesivas reales cédulas +metropolitanas. Cuán poco valió la treta lo demuestra +no haber finado 1898 sin que vieran la luz pública <a name= +'p009' id="p009"></a>composiciones de los más altos +metrificadores tagalos, Cecilio Apóstol, Fernando M.ª +Guerrero y José Palma, seguramente florecidas en aquellos +retirados cenáculos donde se hacía literatura y +revolución.</p> +<br><br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>¿Están todos los que son y son todos los que +están? Creemos sinceramente que sí. De los +«inolvidables» no debe de faltar ninguno. Si se +advierte llenura en la selección, entiéndase que el +editor tiene sus exigencias y que este volumen ha de contar +predeterminado número de páginas. Por +añadidura, tratándose de exhumar una literatura +inédita para muchedumbre de españoles, pide la +discreción entregar al lector los mayores elementos de +juicio en cantidad y calidad.</p> +<p>Poetas se hallarán capaces de medirse con los consagrados +nuestros: tales Guerrero y Apóstol. Rizal, Bernabé, +Recto, Palma, Balmori, Pérez Tuells, Victoriano, Torres, +Marfori, muéstranse también versificadores de +inspiración y enjundia, sin desdeñar a los otros, ni +a ninguno, como explícitamente demuestra la +recolección de su cosecha pimplea. Pero no queremos trocar +en índice lo que es prólogo. Además, bueno es +dejar un margen al leyente para que, con su propia solercia, +espigue en el FLORILEGIO lo bello y lo galano. <a name='p010' id= +"p010"></a></p> +<p>La poesía filipina, por la época de su +gestación, brota--¡en castellano!--algo hostil a la +Metrópoli exdominadora. No pudiéndose evitar el +idioma, esquívanse los únicos razonables modelos, +nuestros clásicos y nuestros modernos, yendo los bardos a +beber las castalias aguas en los «parnasianos» y +simbolistas franceses y en los modernistas hispano-americanos. En +éstos, singularmente. El <i>azul</i> y los lirios y rosas +líricos de Rubén coloran y perfuman la nueva +poesía ultramarina. Chispea el</p> + + + +<div class="poem"> <div class="stanza"> +<p class="i8">«anillo de oro hecho pedazos,</p> +<p class="i8"> +que ya no es anillo, pero siempre es oro»,</p> + +</div></div> + +<p>de Santos Chocano. ¡Y cuán equivocados los +neo-versificadores, si así creyeron librarse de hispanismo! +¡El autor de la <i>Sonatina</i> es poeta excelso porque hay +muchos, muchos clásicos españoles en su +educación literaria; y Mallarmé, por sólo +citar un ejemplo, es chozno de Góngora!...</p> +<p>Es poeta elegante y lapidario Cecilio Apóstol, en cuyos +números campa serenidad clásica. Bebió el +licor ático en búcaro francés, posibles +divinos «alfareros» Moreas o Heredia, no nacidos en +Francia.</p> +<p>Otro vate plenamente logrado es Fernando María Guerrero, +«príncipe de los líricos filipinos». En +nuestra opinión desautorizada es el exponente +etnológico, el poeta malayo por excelencia, el que +más hondamente siente su raza. En <i>Ilang-ilang, El +Kundiman, A Filipinas, Bajo las cañas</i>... vibra aquel +alma tagala tan incomprendida, psiquis sin complicaciones ni +morbosidades, primitiva, melancólica, <a name='p011' id= +"p011"></a>paciente, siempre opresa y nostálgica de +libertad, nervea y con arrestos en las ocasiones altas.</p> +<p>Trasciende en Bernabé, con muy gallardas estrofas en su +obra, la preparación latina e hispano-clásica. +También en Pacífico Victoriano y en Ramón J. +Torres, poetas vigorosos.</p> +<p>Recto--discípulo de Guerrero como Marfori--luce amplio +léxico, rico de color. Es lírico verdadero. ¡Si +no se repitiera!</p> +<p>Palma, de estro enfermizo, fué delicado, noble y +correcto.</p> +<p>Balmori es desigual. Tiene temperamento. Sabe decir muy +bellamente..., cuando quiere.</p> +<p>Pérez Tuells ha de cuajarse. Ya da mucho. Más +promete.</p> +<p>En la lira femenina el cordaje más melodioso pertenece a +Adelina Gurrea, toda sentimiento y emoción.</p> +<p>Y asombrárase el leyente de que no haya aparecido +todavía el nombre del doctor Rizal, cuya soberana +poesía <i>Ultimo Adiós</i> ha recorrido el orbe. +Sí, Rizal fué poeta; pero secundariamente. Su rasgo +característico, bastante a obscurecer otras modalidades de +su mentalidad, fué el de revolucionario: dentro de este +amplio círculo están insertos el científico, +el literato y el políglota. Cultivó todas las artes +bellas, pero siempre disfrazada de musa la obsesión de +manumitir y dignificar a su patria. Como poeta, le superan Guerrero +y Apóstol. <a name='p012' id="p012"></a></p> +<p>En toda esa labor apolinea, aun sin cumplir--prescindiendo de +los precursores--el cuarto de siglo de existencia, abundan +inspiraciones gemelas: cantos a la patria, a la nacionalidad y la +independencia, a los héroes epónimos--Rizal, Mabini, +Jacinto, Bonifacio--loanzas de lo aborigen... A las +veces--¡ay! con demasiada frecuencia,--y asombrados de +discurrir sobre aquel bravío paisaje, surgen +«Mimí», los violines de Versalles y el +tacón rojo. Aun la metrificación suele ser +exótica. Pero hay ternuras como la de Guerrero, tejiendo su +canto <i>A Hispania</i> en el romance rotundo de los abuelos +peninsulares.</p> +<p>Los poetas de este PARNASO, por lo general, no parecen descubrir +en su solar motivos de inspiración. Porque los encuentra, +elogia Guerrero a Marfori en el proemio de <i>Aromas de +ensueño</i>. Ni el paisaje, tan sugeridor, les tienta, de lo +que se duele el ya citado erudito de los Santos Cristóbal en +el prólogo a <i>Palomicas de mi palomar</i>, de Felipe A. de +la Cámara. Acaso lamentos tales obraron como nervino sobre +algunas idiosincrasias, pues Apóstol, Recto, Valdés, +Marfori, en composiciones recientes, plasman sensaciones de aquella +prodigiosa Naturaleza.</p> +<p>Recapitulación de tildes. Es frecuente en los filipinos, +aun los ilustrados, el sesear, defecto emergente de carecer del +fonetismo de la <i>ce</i> sus lenguas vernáculas. De +ahí el aconsonantar <i>besos</i> con <i>rezos</i> y +<i>sonrisa</i> con <i>sinfoniza</i>. Otro vate consuena +<i>jazmín</i> con <i>jardín</i>, lo que es menos +explicable. <a name='p013' id="p013"></a>Un tercero, queriendo +decirle «rimador» a Rueda le dice <i>rimero</i>, cosa +bien distinta... Pero no desmenucemos. En la construcción, +es anomalía reiterada la de emplear los varios modos de los +verbos cual si tuvieran igual valor en el tiempo.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center><br> +<p>Atañe este tema de los poetas filipinos +pronunciándose por el castellano, a otro de transcendencia +nacional: la perdurabilidad de nuestro idioma en el lejano +Oriente.</p> +<p>Norte-América hizo, hace y hará lo posible por +desarraigarle. Es un hecho que desde 1911 el lenguaje oficial +obligatorio de las islas es el inglés; pero otro que dos +años antes, o sea a los once de férula +«yankee», se publicaban en el Archipiélago 79 +periódicos, de los que 29 estaban redactados en castellano, +15 en lenguas vernáculas, 16 en castellano y lenguas +vernáculas, 11 en inglés, 1 en castellano, +inglés y lengua vernácula y 7 en castellano e +inglés<sup><a name='Footmark_12_1' href='#Footnote_12_1' id= +"Footmark_12_1">2</a></sup>. Ahora mismo, «La +Vanguardia» y «El Debate», los diarios filipinos +de mayor autoridad y circulación, en castellano se imprimen. +Es también un hecho que de los 40 poetas insulares +catalogados en esta ANTOLOGÍA poseen el inglés +cuantos moran en las islas; pero otro que todos escriben ¡y +sienten! sus composiciones en castellano. Y así, cuando +vemos como título de una el <i>Awake</i> britano en lugar +del español, <i>Despierta</i>, nos sentimos sorprendidos, +como defraudados...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_12_1' href='#Footmark_12_1' id= +"Footnote_12_1">Nota 2</a>: <i>El idioma castellano en +Filipinas</i>.--Artículo de Antonio Medrano en la revista +«Cultura Filipina». n.º I, Abril de 1***.</p> +</div> +<a name='p014' id="p014"></a> +<p>No parece próxima la concesión al solar rizalino +de la independencia que ansía. Tanto peor para el idioma +inglés. Porque el nacionalismo, henchido de brillantes +poetas y prosistas, por dar en rostro al detentador, más +ahincadamente empleará y propagará nuestro +romance.</p> +<p>Y arribada la independencia, que al fin ha de llegar, +insuficientes las lenguas vernáculas para las relaciones +exteriores, así como el Japón, en trance parigual, +escogió el inglés, el nuevo estado, si cae del lado +del corazón, elegirá el castellano. Al fin, el +área de los países de habla hispana es superior al +área de los territorios de habla inglesa, y como idioma +internacional el imperio del castellano será creciente, por +lo prolífico de la raza, por el desarrollo de las +jóvenes repúblicas de América, por haber +sustituído su enseñanza a la del inglés y +francés en las naciones que cuando la gran guerra lucharon +frente a la <i>Entente</i>, y por extenderse el cultivo en las de +ésta misma, con vistas a los mercados del Nuevo Mundo.</p> +<p>¡Sean los bardos tagalos paladines en su dorada Malasia +del idioma colonizador!</p> +<p>Que «en Flandes se puso el sol»; pero para la lengua +castellana no se ha puesto todavía... <a name='p015' id= +"p015"></a></p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center><br> +<p>Algunas líneas para justificar la incorporación al +PARNASO de la sección consagrada a los <i>Poetas +españoles en Filipinas</i>.</p> +<p>Apenas esgrimiendo el plectro, durante nuestra +dominación, los nativos, por las razones apuntadas, +¿era posible que una robusta colonia de españoles +alentara sin ejercitar el noble arte de la Poesía? No, por +cierto. Siempre hubo poetas, pero más desde que la prensa +fuése extendiendo. El culto estuvo reservado a una +minoría de peninsulares, que, sin entrar de lleno en el +país, estimándose transeúntes, no recibieron +la sugestión de aquellas almas ni de aquella Naturaleza. A +que la inspiración poética volara rastrera +contribuyeron el medio y la censura de imprenta, también +aplicada a la raza dominadora. Era de mal tono loanzar al +país sin muchas reservas y alguna ironía; y quien con +perennidad lo hiciera, corría el riesgo de que le +apellidaran filibustero...</p> +<p>Aquellos metrificadores hispanos fueron, por lo común, +«poetas de «Madrid Cómico», fabricantes de +versitos festivos, sin pretensiones» ni transcendencia. De +los que merecieron dictado de poetas se han recogido muestras. Hay +entre ellos dos, Manuel Romero de Aquino y José +García Collado, <a name='p016' id="p016"></a>sobre cuya obra +requerimos la atención del lector. Peninsulares ambos; pero +emigrantes en edad moza al Archipiélago, allí besaron +las pimpleides su frente de elegidos. Allí murieron, +desconocidos de la tierra del abolorio. Mostráronse vates +verdaderos, aun bajo el yugo de la censura, y habrían lucido +como tales en los senos de cualquier mundo literario.</p> +<br><br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>No sin esfuerzo hanse juntado los materiales del presente +FLORILEGIO. Para seleccionar lo moderno, la enorme distancia entre +aquende y allende y la inveterada pereza--por poetas y por +filipinos--de los vates luego arracimados, nos amontonaron +dificultades. Por suerte, hanos acorrido la sacra amistad, +personificada en Adelina Gurrea, gentil poetisa insular, morante +ahora en España, y en dos ilustres directores de +periódico, que son algo más que periodistas: +José María Romero Salas, de «El +Mercantil», de Manila en esta oceánica ciudad +conocido, entre literatos, por «El Maestro», y +Joaquín Pellicena Camacho, eximio periodista en +España. Con generosidad ejemplar de artistas enamorados de +la Belleza y del Bien, nos han franqueado libros y papeles donde el +alma malaya dejó su emoción lírica... <a name= +'p017' id="p017"></a>Váyales nuestra gratitud, que no es una +palabra más, sino un cordial latido del corazón.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>Ahora, lector, déjame, porque yo te dejo. Tú vas +ganando. Avanza la procesión de poetas...</p> +<div align="right">EDUARDO MARTIN DE LA CÁMARA</div> +<p>Alcalá de Henares, ciudad abuela del +«Quijote», Septiembre, 1922. <a name='p018' id= +"p018"></a><a name='p019' id="p019"></a><br></p><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center><br> +<h2><a name='return_p018_Apostol__Cecilio_' href= +'#index_p018_Apostol__Cecilio_' id= +"return_p018_Apostol__Cecilio_"><b>Apostol (Cecilio)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila--humilde su cuna como la de Plauto--el 22 +noviembre 1877. Fué bachiller por el Ateneo municipal, que +regentaban los Jesuitas; y abogado, 1903, mediante exámenes +ante la Corte Suprema de Manila. Comenzó a escribir, +adolescente, en periódicos españoles de su ciudad +natal. Su salida al mundo de las letras fué en «El +Comercio», 1895, con la composición <i>El terror de +los mares índicos</i>. Declara ser sus poetas dilectos +Verlaine, Moreas y Baudelaire. Escribió versos en lengua +francesa. Muchos premios en certámenes literarios.</p> +<h3><b>A RIZAL</b></h3> +<p><small>(EN EL SEGUNDO ANIVERSARIO DE SU +FUSILAMIENTO)</small></p> +<p>¡Héroe inmortal, coloso legendario,<br> +emerge del abismo del osario<br> +en que duermes el sueño de la gloria!<br> +Ven. Nuestro amor, que tu recuerdo inflama,<br> +de la sombrosa eternidad te llama<br> +para ceñir de flores tu memoria.</p> +<p>Esta es la fecha, el día funerario<br> +en el cual el tirano sanguinario<br> +te hizo sufrir el último tormento,<br> +cual, si al romper el ánfora de tierra,<br> +la esencia que en el ánfora se encierra<br> +no hubiera, acaso, de impregnar el viento.<br> +<a name='p020' id="p020"></a>¡Cuánto te debe el +pueblo! En tu calvario<br> +eras ayer el astro solitario<br> +que alumbraba los campos de batalla,<br> +la dulce aparición, rizo del cielo,<br> +que infundía a los mártires consuelo,<br> +valor al héroe y miedo a la canalla.<br> +<br> +¿Quién no sintió huídas sus +congojas<br> +repasando tu libro<sup><a name='Footmark_19_1' href= +'#Footnote_19_1' id="Footmark_19_1">3</a></sup> en cuyas +hojas<br> +la popular execración estalla?<br> +Hermanando la mofa y el lamento,<br> +vibra, encarnado en su robusto acento,<br> +el silbo agudo de candente tralla.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_19_1' href='#Footmark_19_1' id= +"Footnote_19_1">Nota 3</a>: José Rizal, <i>Noli me tangere.</i></p> +</div> +<p>Quizás en tu ostracismo voluntario<br> +juzgabas que era un sueño temerario<br> +manumitir nuestra oprimida raza;<br> +mírala hoy: es virgen arrogante<br> +que, con la augusta libertad, tu amante,<br> +en un amplexo fraternal se enlaza.<br> +<br> +Caíste como fruta ya amarilla,<br> +pero cayó contigo la semilla.<br> +Ya es una planta vigorosa; el germen<br> +ha medrado en el surco de la senda,<br> +y libres ya de la mortal contienda<br> +bajo su sombra tus hermanos duermen.<br> +<br> +¡Duerme en paz en las sombras de la nada,<br> +redentor de una patria esclavizada!<br> +¡No llores, de la tumba en el misterio,<br> +del español el triunfo momentáneo,<br> +que si una bala destrozó tu cráneo,<br> +también tu idea destrozó un imperio!<br> +<a name='p021' id="p021"></a><br> +¡Gloria a Rizal! Su nombre sacrosanto,<br> +que con incendios de Thabor llamea,<br> +en la mente del sabio es luz de idea,<br> +vida en el mármol y en el arpa canto.<br> +<br> +El enjugó de nuestra patria el llanto;<br> +su verbo fué la vengadora tea<br> +que encendió, en el fragor de la pelea,<br> +los laureles de Otumba y de Lepanto.<br> +<br> +Reverénciale, ¡oh pueblo redimido!<br> +Llanto del corazón vierte afligido<br> +por el amargo fin del gran patriota.<br> +Y hoy que en los aires la tormenta zumba,<br> +¡no salga ni un quejido de su tumba<br> +al verte, oh pueblo, nuevamente ilota!<br></p> +<p>30 Diciembre 1898.</p> +<h3><b>A EMILIO JACINTO<sup><a name='Footmark_20_1' href= +'#Footnote_20_1' id="Footmark_20_1">4</a></sup></b></h3> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_20_1' href='#Footmark_20_1' id= +"Footnote_20_1">Nota 4</a>: Aparece registrado como poeta en el +lugar correspondiente de este Florilegio.</p> +</div> +<br> +Patriota: en los tiempos de ingratos estudios y audaces<br> +locuras, y dulces visiones de rostros fugaces<br> +con rezos y risas en labios de ingenuo carmín,<br> +hermético fuiste al amor y su gaya conquista.<br> +Lo raro anidaba en tu airosa melena de artista,<br> +y raras orquídeas poblaban tu austero jardín...<br> +<br> +En odio implacable a todo lo inicuo y nefario,<br> +tu mente inflamaba una arenga del nuevo Brumario<br> +<a name='p022' id="p022"></a>o un trozo del «Noli»; +adorabas a Ibarra<sup><a name='Footmark_21_1' href='#Footnote_21_1' +id="Footmark_21_1">5</a></sup> y Danton<br> +y amabas lo antiguo. La edad patriarcal y de oro<br> +del pristino régulo, tuvo en tu verbo sonoro<br> +la clara justeza de amada y distante visión.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_21_1' href='#Footmark_21_1' id= +"Footnote_21_1">Nota 5</a>: Personaje central de <i>Noli me +tangere</i>, donde el autor de la novela tal vez quiso +personificarse.</p> +</div> +Espíritu prócer, sensible al poético +encanto,--<br> +que a veces es ritmo y a veces es flor,--de tu canto<br> +aun queda el recuerdo sonoro en el aire natal;<br> +aun vibra y contagia el patriótico ardor de tus versos,<br> +y muestra tu limpia versión el claror de los tersos<br> +diamantes que enjoyan el «Ultimo adiós» de +Rizal.<br> +<br> +No fué tu exclusiva misión la del canto +apolíneo.<br> +La arcana virtud, que preside el rodar curvilíneo<br> +de pueblos y razas que integran la adámica grey,<br> +tu acción en el ciclo inicial prefijó en el +espacio:<br> +Rizal puso el germen; su músculo Andrés +Bonifacio<sup><a name='Footmark_21_2' href='#Footnote_21_2' id= +"Footmark_21_2">6</a></sup>;<br> +tú, el brazo y la idea juntaste en armónica ley.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_21_2' href='#Footmark_21_2' id= +"Footnote_21_2">Nota 6</a>: Revolucionario filipino, caudillo +de las partidas que dieron (Agos* **illisible** Balintauac) el + grito de rebelión.</p> +</div> +Así como el gris tenebroso de edades provectas<br> +doraron las máximas puras de las Analectas,<br> +y en ellas el Asia, rompiendo el sopor secular,<br> +la voz escuchó del que luego escribiera a Corinto,<br> +tu noble evangelio de honor y de patria, ¡oh Jacinto!<br> +nimbando a tu raza, engrandece la historia insular.<br> +<br> +Rumor subterráneo, en mitad de la idílica fiesta,<br> +sintió la colonia, y un viento de airada protesta<br> +pasó por las frentes su fuego de cálido tul.<br> +Plasmaste el anhelo en que espíritus libres se adunan,<br> +y entonces, al rojo fulgor del audaz <i>Katipunan</i>,<br> +puñales febriles lanzaron su reto al azul...<br> +<a name='p023' id="p023"></a><br> +La ubérrima tierra tornóse después en un +lago<br> +de sangre firmada en el Pacto,<sup><a name='Footmark_22_1' href= +'#Footnote_22_1' id="Footmark_22_1">7</a></sup> y el bolo hizo +estrago,<br> +fulgiendo en el puño broncíneo de añoso +rencor.<br> +La suerte fué adversa a tu ardor eficaz de guerrero;<br> +no obstante, a tu genio encubría el vulgar prisionero,<br> +y hubiste merced del hidalgo oficial cazador.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_22_1' href='#Footmark_22_1' id= +"Footnote_22_1">Nota 7</a>: Alusión al de amistad +concertado entre Miguel López de Legaspi, primer Adelantado +de las islas Filipinas por España, y el régulo +Lacandola. Por imitación de éste le firmaron ambos +personajes, mojado el cálamo en sangre para el caso +extraída de sus venas. Tal suceso histórico +sujirió al gran pintor tagalo Juan Luna y Novicio un hermoso +lienzo que, al cesar la soberanía de España en el +Archipiélago, (Agosto, 1898), decoraba un salón del +Palacio municipal de Manila.</p> +</div> +Después que la amada bandera se irguió hacia los +astros,<br> +en montes y valles, floridos, de históricos rastros,<br> +tu dúplice gloria fué esquiva al favor popular.<br> +Buscó tu nostalgia el retiro ancestral, y en belleza<br> +rendiste, por fin, a la Parca tu insigne cabeza,<br> +de cara a tu cielo, debajo de airoso palmar.<br> +<br> +«La muerte es descanso». Cerebro en que tuvo su +hornaza,<br> +la idea que urdió la epopeya inmortal de la raza,<br> +descansa. La Patria vigila tu sueño de paz.<br> +La patria, orgullosa, entre epónimos héroes te +nombra.<br> +Moriste dichoso, sin ver que sobre el pecho la sombra<br> +del ala extendida y las garras del buitre voraz.<br> +<br> +La suerte está echada. Borraste el padrón +infamante,<br> +y en su híspida senda tu pueblo camina adelante.<br> +Tal vez llegue al fin, o tal vez lo sepulte el alud.<br> +Ya el árbol, nutrido con sangre y acerbos dolores,<br> +sonríe en sus frutos y espera en sus vírgenes +flores.<br> +No es una razón el negarlo; tampoco es virtud.<br> +<p>1912. <a name='p024' id="p024"></a></p> +<h3><b>SOBRE EL PLINTO</b></h3> +<p><small>(A. MABINI)</small><sup><a name='Footmark_23_1' href= +'#Footnote_23_1' id="Footmark_23_1">8</a></sup></p> +<p><i>Justum et tenacem propositi virum</i>. <b>HORACIO</b>.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_23_1' href='#Footmark_23_1' id= +"Footnote_23_1">Nota 8</a>: Apolinario Mabini, +paralítico de cuerpo pero luminoso cerebro de estadista, +redactó las leyes sobre que se asentó la +efímera república filipina y fué elegido +presidente del primer gobierno revolucionario de Malolos, Enero, +1899.</p> +</div> +<p>Ante el eterno símbolo granítico,<br> +consagración de tus civiles palmas,<br> +cumbre mental, sublime paralítico,<br> +te aclaman hoy nueve millones de almas.</p> +<p>El tiempo, que devora despiadado<br> +nobles recuerdos dignos de la historia,<br> +sobre el rojo horizonte del pasado<br> +conserva y magnifica tu memoria.<br> +<br> +Hoy, como ayer, la multitud te aclama,<br> +te elogia el sabio, te celebra el sistro;<br> +y es actual, por imperio de tu fama,<br> +tu investidura de primer ministro.<br> +<br> +Murió el Estado efímero que urdiste,<br> +sin otro alguno, ni anterior, ni análogo;<br> +mas tu gobierno espiritual, subsiste,<br> +está en vigor tu original Decálogo.<br> +<br> +Cuantos admiran tu genial vestigio<br> +grabado en el solar de tu linaje, <a name='p025' id="p025"></a></p> +<p>vinculan a tu límpido prestigio<br> +la sanción de un perpetuo caudillaje.<br> +<br> +Madura en hechos la rebelde idea,<br> +mútilo el cetro de la noble España,<br> +la reconquista levantó su tea<br> +para alumbrar tu constructiva hazaña.<br> +<br> +La patria de las ansias juveniles<br> +estaba allí, de sus destinos dueña,<br> +alzada sobre un bosque de fusiles<br> +bajo el amparo de una libre enseña.<br> +<br> +La que soñaste, acaso, en un monólogo<br> +bajo un frandaje de rotundas <i>mangas</i>,<sup><a name= +'Footmark_24_1' href='#Footnote_24_1' id= +"Footmark_24_1">9</a></sup><br> +labrando arquitecturas de ideólogo<br> +en la quietud de tu natal Batangas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_24_1' href='#Footmark_24_1' id= +"Footnote_24_1">Nota 9</a>: Fruto del árbol terebintaceo +nombrado <i>mango</i>.</p> +</div> +<p>Patria inmortal de la actuación primera,<br> +que en sangre mártir empapó tu suelo,<br> +y en los pliegues cuajó de una bandera<br> +la afirmación de su vital anhelo.<br> +<br> +Patria naciente, tras labor titánica<br> +como aquellas de Bismarck y de Mazzini,<br> +faltaba un hombre que la hiciese orgánica,<br> +¡y ese hombre fuiste, colosal Mabini!<br> +<br> +Ignota corre el agua subterrána<br> +hasta que, gracias al humano ingenio,<br> +bajo el subsuelo surge subitánea:<br> +así, glorioso, apareció tu genio. <a name='p026' id= +"p026"></a></p> +<p>Y fué cuando otra vez tembló la tierra<br> +al paso audaz del triunfador Emilio,<sup><a name='Footmark_25_1' +href='#Footnote_25_1' id="Footmark_25_1">10</a></sup><br> +cuando la mano que rigió la guerra<br> +se levantó al poder desde tu exilio.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_25_1' href='#Footmark_25_1' id= +"Footnote_25_1">Nota 10</a>: Aguinaldo, caudillo de la +revolución, luego generalísimo y presidente de la +república.</p> +</div> +<p>Todo el nuevo fervor del patriotismo<br> +que exaltaba un espíritu halagüeño,<br> +la intuición, la acuidad, el dinamismo<br> +mental pusiste en tu grandioso empeño.<br> +<br> +Y tu obra demostró que, si fecundo<br> +fué tu pueblo en heroismos de batalla,<br> +también podía presentar al mundo<br> +un estadista de tu enorme talla.<br> +<br> +La flor ilustre que cuidó tu mano<br> +tronchóla el soplo de enemigo cierzo;<br> +mas la medida del valor humano<br> +no el éxito la da, sino el esfuerzo.<br> +<br> +No queda del ayer para el fenicio<br> +mas que la huella del sangriento agravio,<br> +y para el pueblo el noble sacrificio<br> +y tus laureles de patriota y sabio.<br> +<br> +Será execrado el triunfo de la fuerza<br> +en nuestra actualidad de cautiverio,<br> +mientras la ley de la justicia ejerza<br> +en la conciencia universal su imperio.<br> +<br> +Mas no murió la causa independiente.<br> +Faltóla el brazo, pero tiene asilo<br> +en las almas, y flota en el presente<br> +como la cesta bíblica del Nilo. <a name='p027' id= +"p027"></a></p> +<p>No es fácil, no, que el ideal sucumba<br> +bajo la acción del tiempo o la violencia,<br> +pues, como el trigo de la egipcia tumba,<br> +en sí contiene secular potencia.</p> +<p>Y ha de surgir en el futuro ignoto,<br> +llevado a plenitud por el destino,<br> +como la flor del legendario loco,<br> +como el cofre del Padre Florentino;<br> +<br> +porque supo de triunfos y derrotas,<br> +porque tuvo su cruz y su calvario;<br> +la sangre le ofrecieron los patriotas<br> +y tú el cerebro, ¡oh gran Apolinario!<br> +<br> +Era de hierro y de cristal tu mente;<br> +grandes ideas modeló su fragua;<br> +tuvo el vuelo del águila potente<br> +y la profunda claridad del agua.<br> +<br> +La vida concentró sus energías<br> +en tu cerebro luminoso y triste.<br> +Ninguna falta de los pies tenías<br> +para los altos vuelos que emprendiste.<br> +<br> +Fuiste toda una mente geométrica,<br> +fórmula abstracta, puro pensamiento,<br> +que nos hablaba en nuestra noche tétrica<br> +con una voz de sibilino acento.<br> +<br> +A la tienda llegó del adversario,<br> +razonador, sin altivez ni reto.<br> +Si no cambió su juicio refractario,<br> +mucho fué que ganara su respeto.<br> +<br> +Buscó el retiro de rural sosiego<br> +y prosiguió su ruta sin desmayo.<br> +<a name='p028' id="p028"></a>Para trazar su rúbrica de +fuego,<br> +tras densa nube se recoge el rayo.<br> +<br> +Sobre el rojo fulgor del exterminio,<br> +sobre el mortal estruendo de las balas,<br> +en el azur, su natural dominio,<br> +serenamente desplegó las alas.<br> +<br> +Allí alumbró la senda tenebrosa<br> +en su función de numen y atalaya;<br> +allí engendró la concepción grandiosa<br> +de una fecunda comunión malaya.<br> +<br> +Tu inteligencia en su carnal encierro,<br> +era un poder supremo y absorbente.<br> +¿Que fué tu misma voluntad de hierro<br> +sino una fuerza que forjó tu mente?<br> +<br> +Y este fué el timbre, el sello más glorioso<br> +que señaló tu espléndida carrera;<br> +rimaste el pensamiento vigoroso<br> +con la indomable voluntad austera.<br> +<br> +Aquí estás ya en lo eterno de la piedra,<br> +genio vindicador de nuestra raza.<br> +A tu columna, con amor de hiedra,<br> +nuestra ferviente admiración se abraza.<br> +<br> +Gentes futuras cantarán tu nombre,<br> +y al contemplar tu busto en el espacio<br> +dirán:--«Fué un alto pensador, un hombre<br> +justo y tenaz como el varón de Horacio.»<br> +<br> +Patria, que ves, gozosa, en tu sorpresa,<br> +los saltos de gigante de tu raza,<br> +y vives entre un iris de promesa<br> +y un nubarrón lejano de amenaza;<br> +<a name='p029' id="p029"></a><br> +patria fecunda en héroes y licurgos,<br> +nadie habrá que tus méritos no estime;<br> +pues siendo madre de Rizal y Burgos,<br> +pariste un paralítico sublime.<br> +<br> +Mabini fué un excelso paradigma.<br> +En sus virtudes tu virtud renueva.<br> +Así saldrás, gallarda y sin estigma,<br> +de los rojos crisoles de la prueba.<br> +<br> +Y aunque contemples en casual desfile<br> +el torpe halago y la esperanza trunca,<br> +sabrás sentir, cuando tu fe vacile,<br> +toda la fuerza del vocablo «nunca».<br> +<br> +Pero, si indigna de tus dioses lares<br> +perpetuamente has de vivir cautiva,<br> +fuera mejor que tus contiguos mares<br> +en un sepulcro te sepulten viva.</p> +<p>Marzo, 1915. (Al inaugurarse en Batangas el monumento a +Apolinario Mabini).</p> +<h3><b>A ESPAÑA IMPERIALISTA</b></h3> +<p><small>(CON OCASIÓN DEL VIAJE A FILIPINAS DE SALVADOR +RUEDA)</small></p> +<p>Y mientras en Europa tiene un festín la +«Intrusa»<br> +y los vetustos pueblos son como inmensas piras,<br> +España, fabricante de las más fuertes liras,<br> +desda el castillo en donde la hostilidad rehusa,<br> +amante nos recuerda enviándonos su musa.<br> +<br> +Gracias, oh madre antigua, por el presente regio<br> +que a la abundancia sumas de tus pasados dones.<br> +<a name='p030' id="p030"></a>¿Qué más que la +embajada de tu poeta egregio,<br> +qué más que su exquisito y vasto florilegio<br> +para sellar afectos y sugerir uniones?<br> +<br> +España: está en el mundo tu alta misión +fijada;<br> +en sueños de conquista tu acción total se +inspira,<br> +tu historia está en América, en Flandes y en +Granada.<br> +Ayer fundaste reinos por medio de la espada.<br> +Hoy vuelves a ganarlos por medio de la lira.<br> +<br> +En la extensión del tiempo aquel sueño aquilino<br> +que presidió las hoestes del Quinto de los +Cárlos,<br> +en forma renovada, prosigue su camino.<br> +Si a pueblos de tu raza no intentas sojuzgarlos,<br> +sus rumbos enderezas hacia un común destino.<br> +<br> +Yo admiro el alto vuelo de tu ideal conquista<br> +que, alzándose del lodo de la mortal miseria,<br> +abarca el mundo hispano con ojo imperialista,<br> +y aspira, por la magia del sabio y del artista,<br> +a establecer las bases de una mayor Iberia.<br> +<br> +España: nos desune del piélago la anchura;<br> +también la propia sangre de tí nos diferencia.<br> +Mas tuyo es nuestro idioma, es tuya la cultura<br> +que a remontar nos lleva tu nacional altura;<br> +que nutre el santo anhelo de nuestra independencia.<br> +<br> +Y si, por rasgos étnicos, en gran desemejanza<br> +de tu linaje insigne nuestra nación está,<br> +sabemos que, al principio, para pactar su alianza,<br> +juntaron y bebieron, a la nativa usanza,<br> +sus sangres en un vaso Legazpi y el Rajah.<br> +<br> +Madre de veinte pueblos que hablan tu hermoso idioma<br> +yo te saludo en este tu embajador poeta<br> +y ansío que tu sueño, análogo al de Roma,<br> +<a name='p031' id="p031"></a>lo vivifique un mundo que te ama y te +respeta<br> +eterno sea el triunfo de tu vital axioma.<br> +<br> +Vivir es renovarse. De tu pasada gloria<br> +el canto repetido tu acción jamás empaña.<br> +España ya estás libre; no hay moros en tu +entraña.<br> +Renueva el viejo grito que truena por tu historia<br> +y dí al patrón heróico: ¡Santiago, y +abre España!<br> +<br> +Abre España a las nuevas corrientes de la vida,<br> +abre España al abrazo de sus hijos dispersos<br> +y surja del Pirene, como hostia bendecida,<br> +el sol de un culto unánime, en el que adore unida<br> +la progenie del inca de los cultos diversos.<br> +<br> +Bendito será el día en que a la vida brote<br> +del suelo de Pelayo un nuevo y fuerte imperio<br> +que pase de Galicia, que pase del islote<br> +de Gibraltar, el día en que medio hemisferio<br> +raye con larga sombra la lanza de Quijote.</p> +<p>Septiembre, 1915.</p> +<h3><b>PAISAJE FILIPINO</b></h3> +<p>El sol en su ebriedad suprema el suelo muerde.<br> +Porque todo en la hora canicular concuerde,<br> +Ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde<br> +Paz del campo, ni un ave en el azúl se pierde.<br> +<a name='p032' id="p032"></a><br> +Un mango aislado eleva su centenaria fronda<br> +Junto a un <i>punsó</i><sup><a name='Footmark_31_1' href= +'#Footnote_31_1' id="Footmark_31_1">11</a></sup> enano de giba +aguda y monda,<br> +Que las hormigas alzan para que en él se esconda<br> +El <i>nunu</i><sup><a name='Footmark_31_2' href='#Footnote_31_2' +id="Footmark_31_2">12</a></sup> vigilante que por las mieses +ronda.<br> +<br> +Lejos corre, seguida del crío, una potranca;<br> +Un carabao lustroso en un charco se estanca;<br> +En su lomo una garza hace una nota blanca.<br> +<br> +Un río desenrosca las eses de su tripa,<br> +Y asoman, allá en donde su curva se disipa,<br> +Las manchas trapeciales de unos techos de nipa.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_31_1' href='#Footmark_31_1' id= +"Footnote_31_1">Nota 11</a>: <i>(Punsó)</i> +Montículo de tierra elevado para su albergue por la hormiga +nombrada <i>anay</i>.</p> +</div> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_31_2' href='#Footmark_31_2' id= +"Footnote_31_2">Nota 12</a>: Fauno, silvano.</p> +</div> +<h3><b>LINEAS ACTUALES</b></h3> +<p><small>(EN LA NATIVIDAD DE RIZAL)</small></p> +<p>Fué en una hora de graves indicios,<br> +cuando por sobre la calma ilusoria,<br> +tú, que ensayabas tus vuelos novicios,<br> +patria, escuchaste mi voz monitoria.<br> +<br> +Dieron los hechos razón a mi aviso<br> +diste en la clave del pérfido enigma,<br> +cándido el pueblo que fué manumiso<br> +en la quimera que dora su estigma. <a name='p033' id= +"p033"></a></p> +<p>Sobrevivimos con harto desdoro<br> +a los horrores del fiero desastre;<br> +sobrevivimos y un áureo decoro<br> +cubre un harapo de vida en arrastre.</p> +<p>¡Oh, cuántas veces, en noches sin astros,<br> +como al imperio de un alto dictamen,<br> +héroe, tu sombra define sus rastros<br> +fija en un gesto solemne de examen!<br> +<br> +Y yo te veo, temblando ante el mágico<br> +gesto que imprime en el aire su marca,<br> +(tal vió la sombra paterna aquel trágico<br> +príncipe triste que hubo en Dinamarca).<br> +<br> +No de vindicta de infamias inultas<br> +tu epifanía camino me traza;<br> +yo te adivino las ansias ocultas:<br> +quieres la suerte saber de tu raza.<br> +<br> +¡Cómo decirte que un huésped ingrato,<br> +hábil en agios y en constituciones,<br> +rota la suya, mediante un contrato,<br> +es nuestro dueño por veinte millones!<sup><a name= +'Footmark_32_1' href='#Footnote_32_1' id= +"Footmark_32_1">13</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_32_1' href='#Footmark_32_1' id= +"Footnote_32_1">Nota 13</a>: Alfilerazo a los Estados +Unidos.</p> +</div> +<p>¡Cómo decirte que un mal metabólico<br> +identifica a la antigua colonia,<br> +que, bajo el peso de hierro simbólico,<br> +nuestro terruño nos es Babilonia!<br> +<br> +¡Cómo decirte que yerras ilusas<br> +las esperanzas bajo un cielo obscuro,<br> +que el Ideal, con ambiguas excusas,<br> +tiénenlo a fianza de ignoto futuro! <a name='p034' id= +"p034"></a></p> +<p>Una tutela que no demandamos<br> +pone a las ansias el freno del hecho.<br> +Y tras dos guerras por no tener amos,<br> +¡somos mendigos del propio derecho!</p> +<p>Hay libertades civiles, hay templos<br> +en que se plasman futuras matrices<br> +de ideas sanas, hay nobles ejemplos,<br> +¡hay el empeño de hacernos felices!<br> +<br> +Tiene un programa de sano humanismo<br> +el nuevo César plutócrata y rubio,<br> +y hasta en el culto a tu excelso heroismo<br> +se nos asocia en un sabio connubio.<br> +<br> +Bellas promesas que un rato recrean<br> +luego se fugan con gestos ausentes,<br> +y en combativas arenas chispean<br> +cruentos reproches, cual gladios fulgentes.<br> +<br> +Propios y ajenos pecados disculpo;<br> +--con la codicia, del brazo, va el hambre,--<br> +cierto es, en tanto, que hemópico pulpo<br> +viene extendiendo su odiosa raigambre.<br> +<br> +Haz que formemos, Señor y Maestro,<br> +contra ambiciones un sólido muro,<br> +por la memoria inmortal del ancestro,<br> +por el destino del nieto futuro.<br> +<br> +Frente a la audacia del imperialismo,<br> +que en triunfo ostenta el orgullo del yelmo,<br> +danos tu lumbre, tu bravo heroismo,<br> +y une las almas en fuerte cogüelmo.<br> +<br> +Y proclamemos, de cara al Destino<br> +y ante cañones de gruesos calibres,<br> +<a name='p035' id="p035"></a>que existe un nuevo derecho +divino:<br> +el de los pueblos a ser todos libres.<br> +<br> +Y antes que el tiempo nuestra espalda encorve,<br> +pueda la patria de tu amor, Rizal,<br> +bajo el glorioso luminar del orbe,<br> +levantar su bandera nacional.</p> +<p>1920. <a name='p036' id="p036"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p035_Atayde__Juan_' href= +'#index_p035_Atayde__Juan_' id= +"return_p035_Atayde__Juan_"><b>Atayde (Juan)</b></a></h2> +<p>Manileño. Residió largas temporadas en la +metrópoli, forzado algunas veces por su profesión +militar. Murió, siendo comandante, en 1896. Cultivó +el apólogo. Dirigió en Manila un diario.</p> +<h3><b>UN AÑO MENOS</b></h3> +<p>Ve el hombre pasar el año<br> +con mirada indiferente,<br> +cual ve el árbol la corriente<br> +que le riega con su baño.<br> +<br> +Justo el desprecio es quizá;<br> +que el agua que va pasando<br> +a la tierra socavando,<br> +al árbol arrastrará.<br> +<br> +Tampoco el hombre «no» advierte<br> +del tiempo la brusca huida,<br> +¡que al par que le da la vida,<br> +le va arrastrando a la muerte! <a name='p037' id= +"p037"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' href= +'#index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' id= +"return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._"><b>Balagtás +(Dalmacio H.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Natural de la Pampanga.</p> +<h3><b>LAGRIMAS</b></h3> +<p>Lentamente se mustian mis pobres ilusiones<br> +Tristemente se mueren mis ensueños en flor...<br> +Y en todas mis endechas y en todas mis canciones<br> +Solo hay cantos de pena y quejas de dolor.<br> +<br> +Ignoro este misterio tan triste de mi vida<br> +Que a veces con mis lloros, yo quisiera morir...<br> +Ignoro si hay otra alma sensible y dolorida<br> +Que en esta vida quiera mis penas compartir.<br> +<br> +Ni los labios henchidos de mimos y embelesos<br> +Que mitigan las penas con caricias y besos<br> +Han podido de mi alma suavizar el dolor.<br> +<br> +¡Misterio de mi vida! ¡Oh mi queja infinita!<br> +¡Sólo a ti te comprende, mi fiel madre bendita,<br> +Que con su santo beso, regenera mi amor!...<br> +<a name='p038' id="p038"></a></p> +<h3><b>DULCEMENTE</b></h3> +<p>Hay como besos locos de bocas olorosas,<br> +hay brisas perfumadas de lejanos abriles,<br> +hay aromas quiméricos de mileguas y rosas,<br> +al oscular la aurora los dormidos pensiles.<br> +<br> +Hermosa está Natura. Albarizos encajes<br> +pueblan el azúl cielo. En amorosas citas<br> +las aves mañaneras juegan en los ramajes<br> +y se inebrian de esencias de suaves sampaguitas.<br> +<br> +Besos de sol se posan en las cabezas mustias,<br> +y ante las plantas de una Virgen de las Angustias,<br> +musitando plegarias de matinal candor,<br> +<br> +como una blanca sombra, está Mimí de hinojos<br> +desgreñada la trenza, soñolientos los ojos,<br> +--princesa fugitiva de un país del amor.</p> +<h3><b>HOMENAJE</b></h3> +<p>A SALVADOR RUEDA</p> +<p>Embajador poeta que vienes a esta tierra<br> +donde flameó un día la enseña roja y +gualda,<br> +toma las galas todas que mi solaz encierra<br> +y danos de tus rimas la perennal guirnalda.<br> +<br> +De tus gloriosos versos la prodigiosa alquimia<br> +afianzará los vínculos de nuestra antigua +alianza,<br> +que no en balde parlamos la hispana lengua eximia<br> +y bruñó el sol nativo del «Quijote» la +lanza.<br> +<a name='p039' id="p039"></a><br> +No morirá en mi tierra la lengua de Castilla,<br> +la cultura española no encontrará su ocaso,<br> +las leyes del Rey Sabio tendrán vida inmortal;<br> +<br> +porque en la historia un nombre eternamente brilla,<br> +al lado de Cervantes, Molina y Garcilaso,<br> +el nombre de aquel vate, héroe y mártir: Rizal.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p040' id="p040"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p039_Balmori__Jes_uacutes_' href= +'#index_p039_Balmori__Jes_uacutes_' id= +"return_p039_Balmori__Jes_uacutes_"><b>Balmori +(Jesús)</b></a></h2> +<p>Manileño. Comenzó a metrificar para el +público a los quince años, y a los diez y siete +publicó su volumen <i>Rimas malayas</i> (Manila, 1904). Sus +primeros modelos fueron Bécquer, Espronceda y otros bardos +hispanos. Idolatró, luego, en Rubén. También +cree en Villaespesa, Rostand y D'Annunzio. Es padre de dos novelas +y dos zarzuelas. Laureáronle en copia de certámenes +poéticos.</p> +<h3><b>¡GLORIA!</b></h3> +<p><small>(LETRA DE UN HIMNO ESCOLAR A RIZAL, PREMIADO NOVIEMBRE, +1908), EN CONCURSO PROMOVIDO POR <i>El Renacimiento</i>, DIARIO +NACIONALISTA DE MANILA.</small></p> +<p>Del suelo de la patria que vuestra, sangre encierra<br> +hoy brota un himno santo en vuestro augusto honor.<br> +¡Gloria al que abrió los surcos para labrar su +tierra!<br> +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su +amor!<br> +<br> +No se extinguió en los aires vuestra palabra amada;<br> +no faltan labios jóvenes que besen vuestra cruz;<br> +y la legión de apóstoles por vos fructificada<br> +no olvida al que en la noche cayó pidiendo luz.<br> +<br> +Luz para las conciencias, para las almas todas;<br> +luz para el ara triste del olvidado altar;<br> +que aquella vuestra lámpara que se apagó en las +bodas<br> +iluminó, estallando, el alma popular.<br> +<br> +Brotan frutos del suelo que el germen vuestro encierra;<br> +las almas aprendieron a amar en vuestro honor...<br> +<a name='p041' id="p041"></a>¡Gloria al que abrió los +surcos para labrar su tierra!<br> +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su +amor!</p> +<h3><b>LA VENGANZA DE LAS FLORES</b></h3> +<p><small>(CUENTO)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Señor: Pues ésta era una gentil chiquilla<br> +Hija de un primitivo y autóctono rajhá,<br> +Más bella que la estrella que sobre el viento brilla,<br> +Más dulce que este cuento que a tí brindado +vá.<br> +<br> +¡Si hubieras visto qué ojos! ¡Lo mismo que dos +frutas<br> +De un <i>lomboy</i><sup><a name='Footmark_40_1' href= +'#Footnote_40_1' id="Footmark_40_1">14</a></sup> que tuviera las +ramas perfumadas!<br> +¡Y qué labios de rosa! ¡Y qué gloriosas +rutas<br> +Y líneas las del cuerpo de carnes encantadas!</p> +<p>Y se llamaba Flora, como la primavera,<br> +Y su voz como el canto de los pájaros era,<br> +Y sus cabellos negros y largos, y su frente...<br> +<br> +Su frente era como un jazmín harto de aurora,<br> +Con mucho de románticos amores soñadora<br> +Y mucho de los rayos de luna. Dulcemente.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_40_1' href='#Footmark_40_1' id= +"Footnote_40_1">Nota 14</a>: Fruto negro, brillante, del +árbol así nombrado.</p> +</div> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Señor: Pues esta niña estaba abandonada<br> +Por el rajhá, ocupado en combates sin fin,<br> +Y como ya muriera su madre, infortunada,<br> +Ahora buscaba amor y aroma en el jardín. <a name='p042' id= +"p042"></a></p> +<p>Pero las flores, muchísimo menos amorosas<br> +Que esas santas llamadas las madres de los hombres,<br> +De la gentil chiquilla y su beldad celosas<br> +Acordaron matarla, señor, aunque te asombres.<br> +<br> +Que a veces la flor mata, como matan las leyes,<br> +Así sean las víctimas diosas o hijas de reyes,<br> +Así el verdugo luego grite arrepentimiento.<br> +<br> +Y el acuerdo de todas las flores vengativas,<br> +Desde las sampaguitas hasta las siemprevivas,<br> +Quedó temblando a modo de una hoz sobre el viento.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y aquí viene lo triste, señor, de todo esto;<br> +Porque una tarde Flora cortó y cortó más +flores,<br> +Y luego de apiñarlas en su tagalo cesto,<br> +Se fué a su lecho para contarlas sus amores.<br> +<br> +Y se quedó dormida con ellas, y con ellas,<br> +Que se reían bajo la luz de las estrellas,--<br> +Lámparas de oro puestas en el celaje cónico,--<br> +<br> +Flora, a la luz del alba amaneció abrasada,<br> +Completa y dulcemente, de muerte perfumada.<br> +¡Las flores la mataron con su ácido +carbónico!</p> +<p>1910. <a name='p043' id="p043"></a></p> +<h3><b>EL VOLCAN DE TAAL</b></h3> +<p><small>(HACIA LO PARADÓJICO)</small></p> +<p>Y Dios cogió una vara de estrellas encendidas<br> +Para prenderle fuego al cráter del volcán.<br> +<br> +Temblaron las entrañas del monstruo, sacudidas.<br> +La noche se tiñó del sol de sus heridas.<br> +Y al despertar del sueño de siglos el titán,<br> +Buscó a las dulces vírgenes al pié de su albo +lecho,<br> +Buscó a las flores hechas de todos sus vapores<br> +Para clavar--¡qué loco!--sus garras en el pecho<br> + De vírgenes y flores.<br> +<br> + Cayeron. Y por ellas<br> +Lloró el coloso luego sus lágrimas de estrellas.<br> +<br> +Y es que algo en el zarpazo del débil a los fuertes<br> +Pudiera aventurarnos a inmensos silogismos.<br> +Si fueran esas cumbres eternamente inertes<br> +Las águilas no harían su nido en los abismos<br> +¡Oh ejemplo de las lavas!<br> +¡Oh, tú, que matas vírgenes y rosas con tus +babas<br> +Llorando aquella risa con que rodó Satán!<br> +Sigue rompiendo almas, sigue rompiendo prados.<br> +<br> +Dios cogerá una vara de lirios perfumados<br> +Para apagar el fuego del cráter del volcán.</p> +<p>1910. <a name='p044' id="p044"></a></p> +<h3><b>EN EL CIRCO</b></h3> +<p>Alma bohemia que jamás se abate,<br> +gemela de Talión y Prometeo,<br> +antes que suene el grito de combate<br> +por la arena del circo me paseo.<br> +<br> +No temas tú, oh Amor, porque me veas<br> +despreciando mi vida ante el Coloso;<br> +Una gota de sangre en las ideas<br> +¡es Jesús en el Gólgota glorioso!<br> +<br> +¡Y yo no temo al César! Por mis venas<br> +corre sangre de mártires malayos...<br> +¿Quién dijo que con balas o cadenas<br> +puede atajarse el vuelo de los rayos?<br> +<br> +Se ha de inclinar su testa coronada<br> +bajo el verbo de gloria que pregono,<br> +¡que es más grande mi pluma que su espada!<br> +¡y hay más fuerza en mi pecho que en su trono!<br> +<br> +Pero no has de temblar, ¡oh dulce amada,<br> +Luz de mis ojos, paraiso mío!<br> +Cuando tú veas fulgurar mi espada<br> +en el solemne y loco desafío.<br> +<br> +Que así cubra mi frente la victoria<br> +como sobre la arena me desangre,<br> +¡Si triunfo, para tí toda mi gloria!<br> +¡Si caigo, para tí toda mi sangre!<br> +<a name='p045' id="p045"></a></p> +<h3><b>BIENAVENTURANZA</b></h3> +<p>Yo he abierto mi puerta al mendigo<br> +y le he dado el dinero que tengo.<br> +El pobre es mi padre y mi amigo,<br> +y es pobre el hogar de que vengo.<br> +<br> +He dado mi plata, a los ruegos<br> +del viejo que llama a mi puerta<br> +y clava sus ojos, ya ciegos,<br> +en mi alma al amor siempre abierta.<br> +<br> +Yo he dado mi plata ¡qué importa!<br> +No lloren por mí los abuelos.<br> +La vida es muy triste y muy corta,<br> +y hay algo que premian los cielos.<br> +<br> +Y no ha de faltarme a la mesa<br> +el triste mendrugo que he dado;<br> +que un ángel de Dios siempre besa<br> +la mesa del que es desgraciado.<br> +<br> +Bendiga mi frente la muerta;<br> +la madre que lloro y bendigo.<br> +Por ella yo he abierto mi puerta,<br> +y he dado mi plata al mendigo.<br> +<a name='p046' id="p046"></a></p> +<h3><b>A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE DE LA MANCHA</b></h3> +<p><small>(PREMIADA EN CONCURSO ORGANIZADO POR LA «CASA DE +ESPAÑA», DE MANILA, 1920).</small></p> +<p>Señor de los poetas, de los desventurados<br> +De todos los de ensueño de libertad turbados,<br> +De los que han hambre y sed de justicia en la tierra!<br> +Señor de los esclavos, señor de las zagalas,<br> +En cuya frente baten las águilas sus alas,<br> +Y en cuyo pecho España su corazón encierra!<br> +<br> +En la vida que es triste, que es llena de amargura,<br> +Y que sólo el amor salpica de ventura,<br> +Como a ingrata doncella amante dadivoso,<br> +¿Qué corazón que suena, que espíritu +que adora,<br> +No convierte en princesa la humilde labradora<br> +Y no cree que Aldonza es la flor del Toboso?<br> +<br> +Aún seguimos soñando castillos las posadas,<br> +Ejércitos de príncipes altivos las mesnadas,<br> +Jardines encantados los páramos sin dueño,<br> +Y en todos los instantes y en todos los caminos,<br> +Todos vamos cayendo por luchar con molinos,<br> +Y a todos nos destrozan las aspas del ensueño!<br> +<br> +¿Qué sería del mundo sin el halo divino<br> +Que nos cubre lo mismo que el yelmo de Mambrino?<br> +¿Qué sería la vida sin la dulce +poesía<br> +Que ciega nuestros ojos con sus flotantes tules,<br> +Para llenar el alma de límites azules,<br> +Y partir con un Sancho el pan de cada dia?<br> +<a name='p047' id="p047"></a><br> +¡Oh, señor, ve que es cosa de gran desesperanza<br> +salir por esos campos empuñando la lanza,<br> +A desfacer entuertos en sin igual empresa!<br> +¡Luchar con la quimera hasta rendir los brazos,<br> +Y azotarse las carnes hasta hacerlas pedazos,<br> +Por romper el encanto que aduerme a una princesa!<br> +<br> +Pero todos lo hacemos. Todos siguen de trote<br> +No hay un hijo de España que no sea Quijote,<br> +Y aunque vaya soñando, haga el bien por doquiera.<br> +Destrozado y herido le hallarán en la vida,<br> +Pero no habrá una herida más ideal que su herida,<br> +Ni habrá estrella más alta que su noble quimera.<br> +<br> +Nada importa el que clama que su esfuerzo es locura,<br> +Que es inútil su arrojo, que es fatal su aventura<br> +¡Don Quijote discute todo eso con su lanza!<br> +Y, en tanto ya ensartando malandrines follones,<br> +Cargado de esperanzas, de ensueños, de visiones,<br> +Por los campos del mundo avanza, avanza, +avánzá....<br> +<br> +A su paso se llenan de flores los caminos,<br> +Se abren todas las ventas, se callan los molinos,<br> +Y aunque por todo oro lleve su sola historia,<br> +Ante su porte triste soberbio, vagabundo,<br> +El sol se para en lo alto de la frente del mundo,<br> +Y como una campana de luz repica a gloria.<br> +<a name='p048' id="p048"></a></p> +<h3><b>TRIPTICO REAL</b></h3> +<p><small>(PREMIADA EN EL MISMO CERTAMEN QUE LA +ANTERIOR)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<h3><b>ALFONSO XIII</b></h3> +<p>Cuando cada monarca de la tierra<br> +Sobre un cráter de horror su espada afila,<br> +Y muere en flor la pompa de la tierra<br> +Bajo los potros del moderno Atila;<br> +<br> +Cuando Europa, violada y destruida,<br> +En ese loco batallar sin nombre,<br> +Siente que escapa su divina vida<br> +En el agonizar de cada hombre;<br> +<br> +Sólo tú, paladín excelso y franco,<br> +Caballero ideal de punta en blanco,<br> +Guardas tu espada de encendida lumbre,<br> +<br> +Y abres en cruz tus brazos soberanos,<br> +Para llamar a todos tus hermanos,<br> +Como un Dios en lo alto de una cumbre.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>VICTORIA DE BATTEMBERG</p> +<p>Mujer de fresa y nieve y terciopelo,<br> +Suave como los besos de las brisas,<br> +En cuyos ojos el azul del cielo<br> +Es una flor de luz rota en sonrisas;<br> +<a name='p049' id="p049"></a><br> +Hada dormida en pálido y sonoro<br> +Ensueño ideal de amores y sigilos,<br> +Cuyos cabellos de fragante oro<br> +perfumaron a un rey entre sus hilos;<br> +<br> +Reina gentil de aroma y maravillas<br> +A quien un pueblo puesto de rodillas<br> +Como a custodia de su fé venera.<br> +<br> +No de Isabel la sangre esplendorosa<br> +Va en tus venas. ¡Pero eres una rosa<br> +Que lleva España abierta en su bandera!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>BANDERA ESPAÑOLA</p> +<p>No hubo rincón en el mundo en que no ondearas,<br> +Izada por la gloria de una hazaña;<br> +No hubo ciudad ni yermo en que no hablaras,<br> +Con tu oro y con tu púrpura, de España.<br> +<br> +Y siempre en lo alto del ideal que enfloras,<br> +Y del amor divino que sustentas,<br> +Te besaron sonriendo las auroras,<br> +Y te escupieron su ira las tormentas.<br> +<br> +Pero aún flameas bajo el sol intacta,<br> +Y la gloria que aun contigo pacta<br> +Alza hacia ti su corazón desnudo.<br> +<br> +Te reserva más cumbres y más cielo;<br> +Cumbres de amor y honor para tu vuelo;<br> +Cielos de egregia luz para tu escudo!<br> +<a name='p050' id="p050"></a></p> +<h3><b>CANTO A ESPAÑA</b></h3> +<p>El alma del poeta filipino<br> +Se detiene en la aurora del camino<br> +Y llama con sus alas a tu puerta<br> +¡Es la hora en que el amor abre sus galas<br> +Si has oido los golpes de mis alas,<br> +Señora de mis cánticos, despierta!<br> +<br> +Crisol de veinte estados castellanos,<br> +Reina que sostuviste con tus manos<br> +De dos Mundos la esfera estremecida,<br> +Y rasgaste en pedazos tu bandera<br> +Porque la enseña de esos pueblos fuera<br> +Girón de tu alma, soplo de tu vida!<br> +<br> +¡Vieja y noble leona castellana!<br> +Tuya será la norma del mañana,<br> +Como es hoy, por la gloria de tus hechos.<br> +¡Te lo rujen unidos los cachorros<br> +Que se amamantaron con los chorros<br> +De las divinas fuentes de tus pechos!<br> +<br> +Te lo dice esta fiesta de la Raza,<br> +Rosal de luz que en rosas se te enlaza;<br> +Y de onda a onda, en rebrincar mirífico<br> +Te lo clama vibrando en aureo cántico,<br> +Cristóforo Colombo en el Atlántico,<br> +Y Hernán de Magalhaes en el Pacífico.<br> +<br> +Tu eres la amada que jamás se olvida,<br> +La labradora, de ilusión vestida,<br> +Que hace de eriales, cármenes fecundos,<br> +Y si ante el Cid, Castilla no se ensancha,<br> +<a name='p051' id="p051"></a>En cambio Don Quijote de la Mancha<br> +Tiene por lanza el cetro de los mundos.<br> +<br> +¿Qué te importa que en tierras del Oriente<br> +Coronaran de abrojos la tu frente?<br> +¿Qué, el que las Américas en coro<br> +Se desprendieran todas de tus brazos?<br> +«Un anillo de oro hecho pedazos,<br> +Ya no es anillo, pero siempre es oro!»<br> +<br> +Y nos queda el amor. ¡Lo que no muere!<br> +Lo que es igual cuando nos besa o hiere!<br> +¡Rosa inmortal rodeada de espinas!<br> +El santo amor que te empujó quimérica<br> +A vender tu corona por América,<br> +Y a abrirte el corazón por Filipinas.<br> +<br> +Alza la frente que abatió la pena;<br> +Sacude el huracán de tu melena;<br> +Llene el viento el clangor de tus rugidos...<br> +Despierta, hermosa leona castellana,<br> +Que tus huestes tocando están a diana,<br> +Con los aceros hacia a tí rendidos.<br> +<br> +Restallan bajo el sol tus estandartes,<br> +Dice España el amor por todas partes,<br> +Las almas beben cuanto tú interpretas,<br> +Y por cumbres, collados y senderos,<br> +Se une al himno triunfal de los guerreros,<br> +La divina canción de los poetas.<br> +<br> +Por igual en las pampas argentinas<br> +Que en nuestras sementeras filipinas,<br> +La espiga de oro que en el sol se baña<br> +Y la flor que perfuma estremecida,<br> +Flor que es el alma, espiga que es la vida,<br> +Son vida y alma tuyas, madre España...<br> +<a name='p052' id="p052"></a><br> +¡Madre, sí, más que reina, más que +dueña,<br> +Madre de Guatemoc cuando te sueña,<br> +Y de Kalipulako si te hiere!<br> +¡Madre que todo lo ama y lo perdona!<br> +¿Qué labio ruin tu gloria no pregona?<br> +¿Qué pecho es el traidor que no te quiere?<br> +<br> +¡Oh, España! ¡Porque en tu alma nos enlazas,<br> +Que te troven su amor todas las razas!<br> +¡Y pues sus grandes gestas altaneras<br> +Creó el mundo al calor de tus leones,<br> +Que te echen flores todas las naciones,<br> +Y que te besen todas las banderas!<br> +<br> +El eco de tu mágico renombre<br> +Que de hemisferio en hemisferio vuela,<br> +Es el atril divino de tu Historia....<br> +¡Llenas están las tierras de tu nombre!<br> +¡Llenos están los mares de tu estela!<br> +¡Llenos están los cielos de tu gloria!</p> +<p>Octubre, 1921. <a name='p053' id="p053"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p052_Barbaza__Florencio_G._' href= +'#index_p052_Barbaza__Florencio_G._' id= +"return_p052_Barbaza__Florencio_G._"><b>Barbaza (Florencio +G.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. De familia lauta, nació en Manila +el 30 de Septiembre de 1892. Cursó estudios en el Instituto +de los Jesuitas y Universidad dominicana de Santo Tomás. +Aquí, algunos de Medicina. Colabora en Prensa de Manila e +Ilo-Ilo, habiendo dirigido en la capital de las Bisayas el +«Nuevo Heraldo». Sus poetas favoritos son Villaespesa, +Carrere, Marquina, Juan Ramón Jiménez, los hermanos +Machado y Nervo. Pero, sobre todos, Rubén Darío. Ha +usado el seudónimo <i>Floriam</i>.</p> +<h3><b>ELOGIO A TUS OJOS</b></h3> +<p>He mirado tus ojos serenos,<br> +me be bañado en su luz tardecina,<br> +y he sentido vibrar alma adentro<br> +una voz misteriosa escondida...<br> +Fiel remedo de acordes lejanos,<br> +con arrullo de besos y brisas,<br> +con susurro de mansas corrientes,<br> +con acento de notas distintas,<br> +con la amarga profunda tristeza<br> +que evoca doliente la cítara lírica.<br> +<br> +He mirado tus ojos serenos,<br> +me he bañado en su luz tardecina,<br> +y he logrado saber tus angustias,<br> +y he logrado leer tus desdichas.<br> +<a name='p054' id="p054"></a>Hay un dardo mortal en tu pecho<br> +y en tu frente una sombra querida,<br> +una tenue tristeza en tu rostro<br> +y en tu boca una vaga sonrisa...<br> +algo raro que es todo un misterio,<br> +que nadie lo acierta y no lo adivina.<br> +<br> +No te importe la cruel carcajada<br> +de esa gran muchedumbre que grita.<br> +Ven a mi, pobre enferma del alma,<br> +y en mis hombros amantes reclina.<br> +Yo te doy el calor de mis brazos,<br> +yo te entrego gustoso mi vida,<br> +yo te ofrendo la miel de mis trovas,<br> +yo seré tu cantor, alma mía...<br> +quien arrulle con versos tus sueños<br> +tus sueños marchitos, mimosa chiquilla.</p> +<p>1920</p> +<h3><b>FANTASÍA CREPUSCULAR</b></h3> +<p>En las postreras horas del crepúsculo,<br> +cuando respira todo paz y calma,<br> +y la tristeza reina en el ambiente<br> +oloroso a sampagas...;<br> +ese momento hermoso<br> +del sol que se desmaya,<br> +ocultando sus últimos fulgores<br> +en las cumbres lejanas,<br> +para dar paso a la plateada luna<br> +que en luces se desata;<br> +cuando pára el acento<br> +de las corrientes mansas,<br> +y de las ramas dormidas<br> +descansan sosegadas<br> +<a name='p055' id="p055"></a>las <i>mayas</i><sup><a name= +'Footmark_54_1' href='#Footnote_54_1' id= +"Footmark_54_1">15</a></sup> que anhelantes sólo +sueñan<br> +en la pronta alborada<br> +para lanzar de nuevo por los aires<br> +la voz de su garganta;<br> +cuando parece que la gente toda<br> +el calor del hogar busca en sus casas,<br> +gusta en estas horas de quietud solemne<br> +mi fantasía alada<br> +de remontarse hasta el azul del cielo<br> +a regiones soñadas<br> +donde no existen viles opresores,<br> +ni pasiones funestas y malvadas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_54_1' href='#Footmark_54_1' id= +"Footnote_54_1">Nota 15</a>: Pájaro diminuto, de dulce +pio, abundante en los bosques del país.</p> +</div> +<p>Semejante ilusión mi mente crea<br> +cuando en la imperial calma<br> +de la tarde que muere lentamente,<br> +cual la luz de una llama,<br> +yo dejo en libertad mi pensamiento<br> +que forja una añoranza;<br> +sueño estar a tu lado, y es mi anhelo<br> +y son mi dicha y mi alegría tantas<br> +que con amor te llamo como un loco<br> +buscando a la mujer que yo soñara<br> +<br> +en un rato de ciego desvarío,<br> +que con fervor pensaba,<br> +recordando en el brillo de tus ojos<br> +cual fulgor de alborada...<br> +<br> +Mas, ¡nada! esta ilusión, fugaz, ligera,<br> +sólo es vana esperanza<br> +que aumenta mi dolor y mi agonía<br> +que me roba la calma,<br> +y arranca de mis ojos melancólicos,<br> +sinceras, fugitivas, muchas lágrimas.</p> +<p>Abril, 1919. <a name='p056' id="p056"></a></p> +<h3><b>CATILINARIA</b></h3> +<p>Bien, aquí estoy, de cara al Universo,<br> +Altivo el gesto y el mirar sereno;<br> +Lanzando al viento mi sonoro verso,<br> +De grato incienso y de perfumes pleno.<br> +<br> +Desde mi alto sitial, indiferente,<br> +Contemplo al pueblo que ante mi se inclina;<br> +La pobre humanidad triste y doliente<br> +Que por la senda del ideal camina.<br> +<br> +Me encuentro solo, sin ningún recelo<br> +A los Zoilos pedantes y ruines.<br> +Yo tengo por bandera el ancho cielo,<br> +Vibra mi voz en todos los confines.<br> +<br> +Me inspiran compasión esos traidores<br> +Que vallas van poniendo en mi camino,<br> +Mi numen de centellas y fulgores<br> +Les señala a cada uno su destino.<br> +<br> +No me asusta el ladrido de los canes<br> +Que celosos envidian de mi suerte;<br> +Yo, como Cristo, repartiendo panes<br> +Protejo al débil cuanto insulto al fuerte.<br> +<br> +Soy el bardo rebelde que en sí encierra<br> +Un corazón ingente y bondadoso;<br> +Y mi verbo es de admonición y guerra<br> +Que aplasta al necio vil, ruin y coloso.<br> +<br> +No me)espanta la voz del sordo trueno.<br> +Yo no conozco el miedo ni el fracaso,<br> +<a name='p057' id="p057"></a>Mi alma es un sol de resplandores +lleno...<br> +Sobre la ignata muchedumbre paso.<br> +<br> +¡Oh, musa, ven a mi! Dame tu aliento,<br> +Que quiero hablar retando al orbe entero,<br> +Y aunque el dolor me abrume el sentimiento<br> +No he de soltar mi cítara de acero.<br> +<br> +Me gusta combatir. Amo la lucha.<br> +Me siento fuerte ante el cruel tirano,<br> +Y al torpe que mi voz no atento escucha,<br> +Castigo impío con nervuda mano.<br> +<br> +¿Qué me importa lidiar?--Si tras la lidia<br> +Me aguarda entre sus brazos la victoria.<br> +¿Qué me importa que otros con perfidia<br> +Quieran manchar mi nombre envuelto en gloria?<br> +<br> +Detesto el odio, la traición y engaño<br> +Y a aquellos quienes me odian los perdono;<br> +Podrán viles hacerme todo daño,<br> +Mas no me harán temblar en mi alto trono.<br> +<br> +Por encima del odio y de la inquina,<br> +Todos pregonan mi carácter noble.<br> +Yo proclamo mi sangre filipina,<br> +Y tengo la altivez del viejo roble.<br> +<br> +He heredado mi roja rebeldía<br> +De un valiente sultán invicto moro.<br> +Es mi sola heredad, y a fe mía,<br> +Yo la guardo como único tesoro...</p> +<p>1920. <a name='p058' id="p058"></a></p> +<h3><b>TRISTEZAS</b></h3> +<p>Alma presa de dolencia,<br> +Nunca encontrarás clemencia<br> +Si no te acudes a mí:<br> +Yo tu tristeza sentí,<br> +Alma presa de dolencia.<br> +<br> +Rosa de melancolía,<br> +Toda pasión y dulzura,<br> +¿Quien te dará su alegría?<br> +Yo por tu bien te daría,<br> +Todo mi amor y ternura,<br> +Rosa de melancolía.<br> +<br> +Todo es mentira en el mundo.<br> +El desengaño encontraste,<br> +Tu que mi afán despertaste,<br> +Con tu desprecio profundo.<br> +¡Todo en la vida es contraste,<br> +Todo es mentira en el mundo!<br> +<br> +Olvidemos lo pasado,<br> +Ven de mis ansias en pos...<br> +Ya que el amor ha tronchado<br> +La existencia de los dos,<br> +Olvidemos lo pasado.<br> +<br> +Lejos de todo, olvidados,<br> +Entre mil plantas y flores<br> +Construyamos nuestro hogar;<br> +Y por siempre enamorados,<br> +Cantemos nuestros amores,<br> +Ciegos a cualquier pesar,<br> +Lejos de todo, olvidados.... <a name='p059' id="p059"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' +href='#index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_"><b>Barroso-Arrieta +(José María)</b></a></h2> +<p>Manileño aunque de abolengo español. Abogado por +la Universidad de Manila. En esta ciudad, muy joven, comenzó +a actuar de periodista en «El Comercio» y otros diarios +españoles. Alrededor del cambio de dominación vino a +España, fijando su residencia en Barcelona, donde ejerce con +lucimiento su carrera hace más de veinte años.</p> +<h3><b>CONSUMMATUM EST...!</b></h3> +<p>¡Qué dulcemente en el eterno sueño<br> +que en flor segó una vida sin agravios...!<br> +La pálida escarlata de tus labios<br> +que el rocío del alma humedecía,<br> +los santos clavos del sagrado Leño<br> +tenuamente teñía.<br> +<br> +Contemplando tu faz agonizante,<br> +contemplando impotente que arrastraba<br> +mis venturas la Muerte en su fiereza,<br> +«¡En tus manos, Señor,<br> +encomiendo mi espíritu...!», clamaba<br> +trémula de estupor<br> +mi voz desesperante.<br> +<br> +Dulcísima rendiste la cabeza<br> +consumando espantoso sacrificio;<br> +a la gloria ascendiste con presteza<br> +<a name='p060' id="p060"></a>para empuñar de la virtud la +palma,<br> +dejándome en el alma<br> +mortal tortura, aterrador suplicio...<br>...................................................... +</p> +<p>Tus despojos después enriquecieron<br> +próvidas flores que en cercano día<br> +en ánforas tus manos dispusieron,<br> +las mismas que en tus últimos delirios<br> +impetrabas la amable compañía.<br> +<br> +Y verbenas y anémonas y lírios,<br> +llenos de excelsitud y de poesía,<br> +rociados con mi llanto<br> +fueron contigo, ¡Emula! al Camposanto...</p> +<h3><b>ESPIRITUALIDAD</b></h3> +<p>Me prestas la sonrisa encantadora<br> +que el pecho desgarrado necesita<br> +para aplacar los ayes que vomita<br> +del terrible dolor que le devora.<br> +<br> +De nuestro amor el ánsia arrobadora<br> +que fluya eternamente Dios permita,<br> +feliz en tu alma en la Mansión bendita,<br> +triste en mí en esta Tierra engañadora!<br> +<br> +Por eso le suplico reverente<br> +que no falte jamás luz en la mente<br> +para que en ti se fije el pensamiento;<br> +<br> +en el habla, calor para ensalzarte;<br> +y fuego abrasador, encendimiento<br> +vivo en el corazón, para adorarte. <a name='p061' id= +"p061"></a></p> +<h3><b>EL EUCALIPTO DEL PANTEÓN</b></h3> +<p> ¡Mirtácea +esplendorosa...!<br> +¡Quién pudiera en tu médula inyectar<br> + la esencia misteriosa<br> + del alma tormentosa<br> +que no ha podido el llanto debelar!<br> +<br> + Tu estrenua arboladura<br> +gallarda y rígida se yergue al pie<br> + de sacra sepultura<br> + que guarda la armadura<br> +de la verdad de mi amorosa fe.<br> +<br> + Tu fronda balancea<br> +temerosa, y las hojas ven lucir<br> + cuando el día +febea,<br> + la líquida presea<br> +que ha de absorber la tierra al efundir.<br> +<br> + El pétalo +minúsculo<br> +ufana ostenta tu plateada flor,<br> + y al brote de su +súrculo<br> + más vivo en el +crepúsculo<br> +en declinando el sol dominador.<br> +<br> + Exhala ténue +esencia,<br> +que es plegaria que envuelve, al descender<br> + hasta la Omnipotencia,<br> + lamento y asistencia,<br> +primera lágrima, efusión postrer.<br> +<br> + ¡Eucalipto arrogante<br> +que erguido impávido junto al panteón<br> +<a name='p062' id="p062"></a> +despliegas fascinante<br> + tu fronda murmurante<br> +y embalsama tu nívea floración;<br> +<br> + cipo fúnebre; +estela<br> +que Natura lavanta a la virtud;<br> + superno centinela<br> + que siempre, siempre vela<br> +de mi amada la frígida quietud;<br> +<br> + mirtácea +esplendorosa...!<br> +¡Quién pudiera en tus fibras inyectar<br> + la esencia misteriosa<br> + del alma congojosa<br> +que no ha podido el llanto debelar! <a name='p063' id= +"p063"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p062_Bautista__Vicente_' href= +'#index_p062_Bautista__Vicente_' id= +"return_p062_Bautista__Vicente_"><b>Bautista (Vicente)</b></a></h2> +<p>Comtemporáneo. Frisaba con los 17 años cuando +publicó en Manila (1911) su colección de +poesías <i>Luzónicas</i>. Es natural de la +Pampanga.</p> +<h3><b>MAYO</b></h3> +<p>Ha llegado a mi casa sobre el ala de un rayo<br> +y ha llenado de rosas mi pobre habitación,<br> +y yo le he preguntado quién era, y era Mayo,<br> +Mayo con su perfume de flor y corazón.<br> +<br> +Abriéronse mis brazos a su áurea caravana<br> +y se llenó mi mesa de vaga devoción;<br> +fué un desfile de rosas y aves por mi ventana,<br> +abierta a la olorosa y dulce procesión.<br> +<br> +Y al fin, emocionado, hablé:--Mayo, ¿qué +quieres?<br> +(El me miraba como miran esas mujeres<br> +que están enamoradas o enfermas de soñar).<br> +<br> +Mayo ¿qué quieres?--dije de nuevo. Y él +entonces,<br> +sonó todas sus risas, sus besos y sus bronces,<br> +para rugirme como pudiera un tigre:--¡Amar...!<br> +<a name='p064' id="p064"></a></p> +<h3><b>REQUIESCAT...</b></h3> +<p>Que descansen en paz los que cayeron<br> +porque el volcán les hizo lo que fueron:<br> +barro, barro no más,<br> +¡Que descansen en paz!<br> +<br> +Un requiescat a todos los temblores,<br> +y a todos los dolores,<br> +de los niños, ancianos y mujeres,<br> +que mató ese maldito, ese loco criminal<br> +que en el mapa se llama el volcán de Taal.<br> +<br> +Dios puso el fuego en los volcanes como galas,<br> +para que su humo trémulo, a modo de un favor,<br> +le incensase;<br> +como puso dos alas en el ave y cien alas<br> +en la flor<br> +para que le perfumase.<br> +<br> +Y de esto que proclamo<br> +¡oh, pueblo! no te asombres;<br> +conos de cumbres, horror de los infiernos,<br> +los volcanes, los reyes, los gobiernos,<br> +son para la vida universal que yo amo<br> +y no para matar razas y hombres.<br> +<br> +Para el desastre hay que oponer el alma;<br> +a la indigencia abrir nuestro tesoro,<br> +y ahora que alumbra, en calma,<br> +el sol, los restos de aquel toro de oro<br> +que adoraba el taaleño como Israel el becerro<br> +en los vastos desiertos, lloremos por los muertos,<br> +por el hombre, el águila y el perro.<br> +<a name='p065' id="p065"></a><br> +También lloró el volcán. Y fué su +llanto<br> +de lágrimas de oro, de besos de quebranto,<br> +y de terror,<br> +después que vió a sus vírgenes completamente +yertas,<br> +después que vió a sus islas completamente +muertas,<br> +Y sobre todo, muerto para él, todo el amor.<br> +<br> +Mirad. No tiene fuego;<br> +su cumbre está violada, su entraña carcomida,<br> +perdió el Coloso vida,<br> +de tanta vida en flor, como extirpara luego,<br> +y loco de vergüenza y de arrepentimiento,<br> +va hundiéndose, va hundiéndose,<br> +la mismo que un perfume deshecho por el viento;<br> +reuniéndose;<br> +plegándose como una multitud plegárase en un +templo,<br> +o como van los pájaros enfermos a su nido,<br> +para gemir:--¡Oh, Césares, miraos en mi ejemplo!<br> +para gritar:--¡Oh fuertes, yo muero arrepentido...! <a name= +'p066' id="p066"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p065_Bernab_eacute__Manuel_' href= +'#index_p065_Bernab_eacute__Manuel_' id= +"return_p065_Bernab_eacute__Manuel_"><b>Bernabé +(Manuel)</b></a></h2> +<p>Nació en Parañaque (hoy provincia de Rizal), el 17 +de Febrero de 1890. Estudió en el Ateneo municipal de los +Jesuitas y luego en la Universidad de Santo Tomás. A los +nueve años hacía versos castellanos. A los 14 los +componía en latín. Ha obtenido premios en +certámenes. Sin desdeñar lo moderno, venera a los +clásicos españoles. Es maravilloso declamador. Ahora +actúa como redactor muy distinguido de «La +Vanguardia» y profesor de la Universidad de Filipinas.</p> +<h3><b>LO IMPOSIBLE</b></h3> +<p><small>(EN UN ALBUM)</small></p> +<p>En la flor de tus labios adivino<br> +algo ideal que tu hermosura viste,<br> +mientras, soñando en ellos, bebo el vino<br> +de un ensueño de gloria que no existe.<br> +<br> +Lo imposible es un ala que nos roza<br> +creando en el dolor fuertes enojos.<br> +¡Ay! No poder volver hasta mi choza,<br> +llevando la presea de tus ojos!<br> +<br> +Le diría a mi madre:--¡Madre mía,<br> +pon tu albo traje, alégrate sin tasa;<br> +ya tenemos los dos, de noche y día,<br> +Un milagro de Dios en nuestra casa!<br> +<a name='p067' id="p067"></a></p> +<h3><b>SOLDADO-POETA</b></h3> +<p>Dios ha puesto en el arco de tus cejas<br> +la excelsitud de un arco-iris santo,<br> +igual que pongo un borbotón de canto<br> +en una lira de cadencias viejas.<br> +<br> +En el hondo negror de tus guedejas<br> +la Noche obscura distendió su manto,<br> +esa deidad que sorprendió mi llanto<br> +más de una vez en tus doradas rejas.<br> +<br> +Ven, y no tardes más. Dios ha querido<br> +que fueras la paloma que convida<br> +a las ternezas místicas del nido,<br> +<br> +y yo, un fuerte soldado apolonida,<br> +que, recogiendo mi pendón caído,<br> +con la espada y laud, te dé la vida.</p> +<p>Julio, 1919.</p> +<h3><b>¡CANTA, POETA!</b></h3> +<p><small>(A SALVADOR RUEDA, DURANTE SU ESTANCIA EN MANILA) +(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Embajador de madre Hispania: alzo la copa<br> +a lo alto del Ensueño por la salud de Europa,<br> +la Europa uncida al yugo del hado militar<br> +bautizada con sangre por aire, tierra y mar,<br> +la Europa que há rencores de hermanos entre hermanos<br> +pero jamás de bardos indios y castellanos,<br> +porque es la onda que corre por la arteria del verso<br> +piélago de armonías que baña el Universo.<br> +<a name='p068' id="p068"></a><br> +La España de hoy es sorda a irrumpir de metralla<br> +ahita de laureles en cesáreas batallas,<br> +no quiere ya ser cuna del Cid y de Pelayo,<br> +de la Armada Invencible, los Tercios, Dos de Mayo,<br> +la que hizo de los pueblos haz de suelo español<br> +en que no se ponía la hipérbola del sol;<br> +ramo de oliva porta en sus divinas manos,<br> +que no quieren teñirse en sangre de cristianos,<br> +consiguiendo el arrullo de la fabla rimada<br> +lo que soñara en vano tiranizar la espada.<br> +<br> +Tú, que al partír de Cuba, inclinada la frente,<br> +cojiste tierra, «para besarla eternamente»,<br> +lee en el libro abierto de mi Naturaleza,<br> +donde es panal la vida y otro Dios la belleza,<br> +donde, como en un pórtico de bienaventuranza,<br> +encontrarás a cada aurora una esperanza,<br> +y en la mujer, la flor, el nido y los alcores,<br> +oirás la sinfonía de todos los amores;<br> +el cielo, siempre azul, sin mácula ni daño,<br> +que da eternal cobijo al propio y al extraño;<br> +los árboles ciclopeos que alzan la copa al cielo<br> +y hunden, por defenderse, la raigambre en el suelo,<br> +de corteza tan amplia, que unida la cintura<br> +de tres gigantes de descomunal figura;<br> +el Apo y el Maquiling, el Taal y el Mayón<sup><a name= +'Footmark_67_1' href='#Footnote_67_1' id= +"Footmark_67_1">16</a></sup><br> +de fraguas encendidas como un gran corazón,<br> +incensario de fuego hiriente en el altar<br> +de la patria, como un eterno luminar,<br> +como idea que salta del crisol de tu mente,<br> +como el anhelo indígena de ser independiente...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_67_1' href='#Footmark_67_1' id= +"Footnote_67_1">Nota 16</a>: Volcanes filipinos.</p> +</div> +<p>Y así, mientras la Europa riñe feroz +contienda,<br> +y España es madre que no olvida a su hija ausente,<br> +también como guerrero de acero no humillado<br> +que alegra la vejez mirando en el pasado... <a name='p069' id= +"p069"></a></p> +<p>Ese es el pueblo tuyo, que canta diplomacias<br> +del rey Alfonso XIII, flor de las democracias;<br> +que con la unción del reino te entregó el +estandarte<br> +tutelar y simbólico de la Paz y del Arte,<br> +para que tu voz fuera en mi indiano solar<br> +el reparto y renuevo de un amor secular,<br> +(el árbol que la entraña de nuestro bosque +cría<br> +en cada retoñar acrece su ufanía);<br> +para que tu voz fuera el aviso y proclama<br> +de que el idioma hispano no muere, pues se le ama,<br> +y España es madre que no olvida a su hija ausente<br> +a quien dió sangre e idioma en un rincón de +Oriente;<br> +y de que es ley que el vínculo espiritual subsista<br> +por cima del destino, del tiempo y la conquista.<br> +<br> +Heraldo de grandezas de la matrona ibérica,<br> +que pulsaste la cítara en la española +América,<br> +y envuelto entre los pliegues de su argentino manto<br> +volcaste toda el ánfora de tu lirismo santo,<br> +la flor que aroma, clave que trina, el río en calma,<br> +como en el laberinto de sus dudas el alma,<br> +te brindará su encanto la paz de los cañales,<br> +desatará tu rima bajo espesos mangales,<br> +te pondrás en el cuello un collar de sampagas,<br> +la flor amada de las vírgenes dalagas...<br> + Verás, al fin, un breve Edén en el +planeta<br> +que no pudo jamás soñar ningún poeta.<br> +Canta, poeta, canta. Pienso y no es desvarío,<br> +que ha de inmortalizar tu canto al pueblo mío.</p> +<p>Septiembre, 1915. <a name='p070' id="p070"></a></p> +<h3><b>BLASON</b></h3> +<p>Al ver los oros tenues de tu encaje,<br> +tu lino de eucarística blancura,<br> +quiero curar mi hidalga desventura<br> +encarcelado en la prisión de un traje.<br> +<br> +Tal que mis potros es mi amor salvaje;<br> +pero, en mi sed de clásica aventura,<br> +yo deshojo una flor a la hermosura<br> +y la rindo perpetuo vasallaje.<br> +<br> +Ya se que afirmas que no sabes cómo<br> +el ciego impulso de mis potros domo;<br> +pero perdona si a mi vez te arguyo,<br> +<br> +Que este mi amor es impetuosa fiera<br> +que sólo una mujer domar pudiera<br> +con un mirar celeste como el tuyo.</p> +<h3><b>MI ADIOS A ILOILO</b></h3> +<p>Antes de abandonarte, ciudad maravillosa,<br> +que ungiste de alegrías mi peregrinación,<br> +quiero dejar prendida en tu escudo una rosa,<br> +que yo he santificado ante el altar de Otón.<br> +<br> +La nave lleva al bardo. Pero en la silenciosa<br> +lágrima que yo vierto, queda mi corazón;<br> +y el noble ilongo amigo, como la ilonga hermosa,<br> +vivirán por los siglos dentro de mi canción.<br> +<a name='p071' id="p071"></a><br> +Más alto que el <i>kanuyos</i> +cerniéndose en los montes<br> +mi alma tenderá el vuelo a extraños horizontes,<br> +cantando de los pueblos el himno redentor;<br> +<br> +Pero, así bramen vientos y se refosquen cielos,<br> +hacia estas islas sacras retornará sus vuelos,<br> +¡como el ave que vuelve a su nidal de amor!</p> +<p>Abril, 1920.</p> +<h3><b>CASTIDAD</b></h3> +<p>Mujer, ¿te acuerdas? Con la sien caída,<br> +en tu palor marmóreo de azucena,<br> +tú desleías, como un alma buena,<br> +todo el rosal de una ilusión perdida.<br> +<br> +Aquella tarde fué. No sé si herida<br> +en la raíz de tu virtud serena,<br> +mi audacia fácil añadió otra pena<br> +al calvario de penas de tu vida.<br> +<br> +Llorabas y reías. De tu boca,<br> +rojo nidal de sierpes del deseo,<br> +fluían en suspiros mil encantos...<br> +<br> +--¡Qué loco eres!--dijiste. Y yo, ¡qué +loca!--<br> +Pero en medio de tanto devaneo,<br> +--¿lo recuerdas aún?--fuimos dos santos.</p> +<p>Julio, 1920. <a name='p072' id="p072"></a></p> +<h3><b>ESPAÑA EN FILIPINAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>La dulce Hija, postrándose de hinojos,<br> +dice a la Madre, a tiempo que sus ojos<br> +leve cendal de lágrimas empaña:--<br> +--«Dios ha dispuesto el término del plazo<br> +y ya es la hora de romper el lazo<br> +que nos unió tres siglos, ¡Madre España!</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>¡Madre, sí, madre! Sobre mi haz tendido<br> +va fermentando el anhelar dormido<br> +y, el germen abonado se agiganta,<br> +la gratitud es flor del alma mía,<br> +y no muere la clásica hidalguía<br> +donde se irgue tu cruz, tres reces santa.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Puede venir el águila altanera<br> +y hundir el corvo pico en la bandera<br> +de gualda y oro, que nos da alegría;<br> +podrán poner a mi garganta un nudo,<br> +que cuando ¡el labio se retuerza mudo,<br> +irá a gritar el alma: ¡Madre mía!</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>¡Dichoso instante aquel que vió a las olas<br> +dialogar con las naves españolas,<br> +<a name='p073' id="p073"></a>llevando a Limasawa a Magallanes!<br> +De entonces a hoy, portentos mil se han visto,<br> +y es que el poder de España arraiga en Cristo,<br> +manso y sin hiel, multiplicando panes.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Soberbio es tu ideal, como tu gloria,<br> +largos siglos ataste a la victoria<br> +al carro de tu funesta monarquía.<br> +¿Cómo no amar tu gesta no igualada,<br> +si en las fronteras que humilló tu espada,<br> +el gran disco del sol no se ponía?</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Mas, ¡no es la espada omnipotente sólo<br> +la que al brillar del uno al otro polo,<br> +obró cien maravillas en el llano;<br> +es la esencia vital de las Españas,<br> +que al invadir palacios y cabañas,<br> +prestó eficacia al ideal cristiano.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Quién empuñó con varonil denuedo,<br> +en los tiempos de Lope y de Quevedo,<br> +«el cetro de oro y el blasón divino»;<br> +quién sembró de fé en la individual +conciencia<br> +decoro en la mujer, que es otra herencia,<br> +luz en las mentes y oro en el camino.</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>La que duerme arrullada por el cántico<br> +de las ingentes olas del Atlántico;<br> +la que empujó a Colón hasta la entraña<br> +<a name='p074' id="p074"></a>del mundo nuevo, que copió su +hechura;<br> +la que llevó a las pueblos fé y cultura<br> +y áuras de libertad... Esa es España.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>España, la invencible soñadora,<br> +que monta rocinantes a deshora,<br> +los toros lidia, viste la mantilla,<br> +ama la jota y al <i>danzón</i> se entrega,<br> +mas cuyo acero no es una hoz que siega,<br> +sino arado que pone la semilla;</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>La patria de la vid y la verbena,<br> +que fía a la guitarra su honda pena,<br> +dominadora de la Argel moruna,<br> +la que las tierras incas civiliza,<br> +hidalgo pueblo, de otros cien nodriza,<br> +única madre que meció mi cuna.</p> +<h3><b>XI</b></h3> +<p>Los claustros de tus Cuevas y tus Prados<br> +noche y día miráronse atestados<br> +de hijos nativos del saber amantes:<br> +hiciste héroes y armaste caballeros,<br> +y aun late en el cantar de mis troveros<br> +la dulcísima lengua de Cervantes.</p> +<h3><b>XII</b></h3> +<p>¡Oh rica fabla espiritual! Simula<br> +cordaje de una cítara que ondula,<br> +--es blanda arcilla y música ese idioma--,<br> +<a name='p075' id="p075"></a>claro choque de perlas y corales,<br> +remedo de los coros celestiales<br> +que de Dios mismo su raigambre toma.</p> +<h3><b>XIII</b></h3> +<p>Si lloro, se unifica con mi llanto,<br> +impregna hasta el <i>kundiman</i><sup><a name='Footmark_74_1' href= +'#Footnote_74_1' id="Footmark_74_1">17</a></sup> cuando canto,<br> +y es en la liza imprecación y alerta.<br> +Podrán hurtarme mis veneros de oro,<br> +pero al perder tan singular tesoro,<br> +es que habré sido traicionado y muerta.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_74_1' href='#Footmark_74_1' id= +"Footnote_74_1">Nota 17</a>: Canto popular filipino.</p> +</div> +<h3><b>XIV</b></h3> +<p>Rizal, Mabini, del Rosario y Luna,<br> +hijos míos y tuyos son. Cada una<br> +lleva en la frente un evangelio escrito.<br> +Si yo les dí mi maternal entraña,<br> +no empresa mía fué, sino de España,<br> +fundir el alma en su troquel bendito.</p> +<h3><b>XV</b></h3> +<p>La Cruz de Arrechedera y Urdaneta<br> +está en mis cielos, tabla es que sujeta,<br> +cuando zozobra, al bien; porque a despecho<br> +de las más encontradas ambiciones,<br> +tu religión, tu fé, tus tradiciones,<br> +han abrigo recóndito en mi pecho.</p> +<h3><b>XVI</b></h3> +<p>En el curso del tiempo, desenvuelto,<br> +tú, España, volverás,--¿Qué amor +no ha vuelto?--<br> +Presa en la red del propio bien perdido: <a name='p076' id= +"p076"></a></p> +<p>serás un ave, enferma de añoranza,<br> +que va a volar cuando la noche avanza,<br> +en dirección al solitario nido...</p> +<h3><b>XVII</b></h3> +<p>Si están ahitos de llorar tus ojos,<br> +y en otros días te causara enojos,<br> +la era de paz y de perdón se inicie.<br> +¡Oh, qué mejor que tras la despedida,<br> +seamos como el agua, en dos partida,<br> +que se torna a juntar en la planicie!</p> +<h3><b>XVIII</b></h3> +<p>...Mientras la vista atónita vislumbra<br> +la luz de redención en la penumbra,<br> +e hijos del alma apréstanse a las lides;<br> +¡vé, Madre! Y digan valles y colinas:<br> +¡Gloria a la Madre España en Filipinas!...<br> +¡Loor eterno a tí! Tú, no me olvides.» +<a name='p077' id="p077"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p076_Canon__Fernando_' href= +'#index_p076_Canon__Fernando_' id= +"return_p076_Canon__Fernando_"><b>Canon (Fernando)</b></a></h2> +<p>Veterano poeta cuyo plectro ha golpeado la lira bajo las dos +soberanías. Nació en Biñán (Laguna), en +1860, Fué condiscípulo y <i>alter ego</i> de Rizal en +el Ateneo municipal, y juntos se graduaron de bachiller en 1877. +Hacía versos a los catorce años. Cursó la +carrera de ingeniero industrial, y para perfeccionar sus estudios +viajó por Europa, Años residió en Barcelona. +Son sus pasiones, además de la matemática, el ajedrez +y la música. Fué general de ingenieros con el +ejército revolucionario. Sus poetas dilectos son Campoamor y +Villaespesa. Mora en Manila actualmente, siendo profesor de +guitarra del Conservatorio.</p> +<h3><b>FLOR IDEAL</b></h3> +<p>El rocío de nubes blanquecinas<br> +Eterniza la <i>flor de las colinas</i>,<br> +Esa flor que en su cáliz peregrino<br> +Encierra el ósculo del amor divino,<br> +Llevado allí por las sublimes notas<br> +Del eterno cantar de los patriotas.<br> +Blanca flor de montañas<br> +Que en el azul empíreo se mece,<br> +Cuando surgen patrióticas hazañas<br> +Se multiplica y por doquier florece;<br> +Pero diz que se oculta y desparece,<br> +0 se demuda roja,<br> +Cuando patria postrada se sonroja,<br> +Y vagan por las nubes sus raíces<br> +<a name='p078' id="p078"></a>Lloradas por las musas infelices.<br> +En tanto llega el día<br> +En que, unido el valor a la hidalguía,<br> +Surje en la excelsa cumbre<br> +La cálida ambrosía<br> +Que, a la ignición de misteriosa lumbre,<br> +La planta vitaliza<br> +Y el amor de las musas fecundiza.<br> +<br> +Sus hojas transparentes,<br> +que guarnecen flexibles enramadas,<br> +Irradian luces mil, resplandecientes<br> +En medio de penumbras, azuladas,<br> +Y esparcen, difundidos en su brillo,<br> +Los campestres olores del tomillo<br> +Refrescados por niveas sampaguitas,<br> +Burlonas de las cuitas.<br> +<br> +Del filipino céfiro amoroso,<br> +Que atrae candencioso<br> +Mil íntimas fruiciones infinitas...<br> +Vértigo voluptuoso<br> +De sonrisas, caricias y murmullo<br> +Que vibran de una flor en el capullo.<br> +<br> +El tronco de esa planta legendaria<br> +Viste el tul que en la selva solitaria<br> +La quietud simboliza<br> +Y el frío del olvido cristaliza.<br> +Mas, en lo alto, los vientos con sus marchas<br> +Pasan para engarzar vivas escarchas<br> +En derredor del cristalino encaje<br> +Que en excelso ropaje<br> +El tronco viste... ¡signo de grandezas!<br> +Bajo una blanca trama de finezas.<br> +Misterioso tamiz de las virtudes<br> +Que alcanzan a divinas altitudes,<br> +<a name='p079' id="p079"></a>y parece una espléndida +bandera<br> +Que cubre un mástil de genial quimera.<br> +Veste reticular a cuyas mallas<br> +Llega el eco triunfal de las batallas,<br> +Velo quizás de nupcias redentoras<br> +Que a la patria querida<br> +Viene anunciando bendecidas horas<br> +De una raza indomable redimida.<br> +<br> +Y ¡lo que más asombra!...<br> +Sus raices nunca, yacen en la sombra.<br> +Se adaptan en graníticas fisuras,<br> +Desafiando el rigor de las alturas.<br> +Forman telas de mimbre,<br> +De finísima, urdimbre,<br> +Sobre cálido erial o entre los hielos...<br> +Sólidas, al amparo de los cielos,<br> +Y a la vista del sol y las estrellas,<br> +Bajo el fluído vital de las centellas.<br> +Y, hasta en sus pequeñeces,<br> +No puede la soberbia planta humana<br> +Hollar con altiveces<br> +La raiz soberana,<br> +Que en la cúspide siempre se coloca<br> +De acantilada roca,<br> +Por cortantes aristas defendida...<br> +Y es necesario despreciar la vida<br> +Para llegar al pie de la meseta<br> +Donde marca la flor dificil meta...<br> +Pináculo oriental de lo sublime<br> +Al que el astro solar su beso imprime,<br> +<br> +Genio inmortal que velas noche y día<br> +Por la ventura de la patria mía:<br> +¿Cuando hallarás la <i>flor de los colinas</i><br> +En las altas montañas filipinas?<br> +<a name='p080' id="p080"></a></p> +<h3><b>«RIZAL ARTISTA»</b></h3> +<p>En sus juegos de niño,<br> +Al descender ufano<br> +Del tronco envejecido de un manzano,<br> +Miraba con cariño<br> +El fruto más hermoso,<br> +Que a mí me regalaba generoso,<br> +Y muy sério decía:<br> +<br> +«Es pequeña, redonda,<br> +Y parece una cara de muñeca<br> +Sonrosada y moronda...<br> +Y yo, en vez de comerla, le pondría<br> +Ojitos».--Y, apesar de alguna mueca,<br> +Convertía aquel fruto<br> +En busto de cupido diminuto.<br> +<br> +Lector; si crées invención galana<br> +La escultura pueril de la manzana,<br> +Admite estos detalles,<br> +Y prueba por tí mismo,<br> +(Siempre que iguales elementos halles<br> +Para el escultural idealismo),<br> +Hacer de aquella fruta<br> +Una muñeca fresca y diminuta.<br> +<br> +Manzana filipina,<br> +Sonrosada, aromosa, pequeñina,<br> +Y para dar una cabal idea,<br> +De la infantil presea,<br> +Te diré los coloquios que en la infancia<br> +Sostuve con Rizal, en una estancia.<br> +<a name='p081' id="p081"></a><br> +Parece que lo veo:<br> +Con un carbón muy negro y puntiagudo<br> +Le puso cejas y ojos... lo que pudo.<br> +--¿Sin narices? le dije, ¡oh que feo...!<br> +--«Estate quieto, espera,<br> +ya le pondremos la nariz de cera,<br> +Una nariz pequeña, filipina,<br> +Nariz de la modestia, simple y fina.»<br> +<br> +--Pero dime, ¿y la boca?<br> +--«Eso aquí, muy pequeña, se coloca<br> +Sobre este hueco, ¡hoyuelo de bellezas!<br> +Expresión de inocentes gentilezas.<br> +Con dos más, forman una maravilla<br> +En cualquier sitio de infantil mejilla».<br> +--¿Queda sin cabellera?<br> +--«Sí. Sólo una gorrita<br> +Con una blanca y grande <i>sampaguita</i> +<sup><a name= +'Footmark_80_1' href='#Footnote_80_1' id= +"Footmark_80_1">18</a></sup>. +<br> +Un pámpano escotado por pechera,<br> +Y en el cuello... así... o como se quiera<br> +Por corbata <i>ilang-ilang</i> o <i>champacas</i><sup><a name= +'Footmark_80_2' href='#Footnote_80_2' id= +"Footmark_80_2">19</a></sup><br> +0 las verdes hojuelas de albahacas;<br> +Por faldillas las rojas <i>gumamelas</i><sup><a name= +'Footmark_80_3' href='#Footnote_80_3' id= +"Footmark_80_3">20</a></sup><br> +Y dos partidos mondos cacahuetes<br> +Por piés, con dos corolas por chinelas,<br> +Ocultas por ribetes<br> +Formados en minúsculos estambres,<br> +Y verdosos pistilos,<br> +Que ensartan dos alambres<br> +O metálicos hilos,<br> +A simular el oropel y encantos<br> +Que dan la majestad a regios mantos.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_1' href='#Footmark_80_1' id= +"Footnote_80_1">Nota 18</a>: Aromosas flores del +Archipiélago.</p> +</div> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_2' href='#Footmark_80_2' id= +"Footnote_80_2">Nota 19</a>: Flor roja, silvestre, parecida a +nuestra amapola.</p> +</div> + + +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_3' href='#Footmark_80_3' id= +"Footnote_80_3">Nota 20</a>: Hibiscos (Tagalog).</p> +</div> +<p>«¡Es niño filipino!»,--me +decía,--<br> +«Le visto con suprema gallardía.»<br> +<br> +<a name='p082' id="p082"></a> Pasaron sin quebrantos<br> +Esos días de juegos infantiles;<br> +Vinieron los Abriles,<br> +Con todos sus encantos<br> +Haciendo palpitar los corazones.<br> +Y Rizal ya tallaba<br> +Machetes y cañones,<br> +Y siempre preparaba,--<br> +¡Manera singular de sus hazañas!--<br> +Contra el cañón el triunfo de las cañas.<br> +Y esto es verdad, mi buen lector mundano,<br> +Porque él, con catapultas de cañizo,<br> +Con frecuencia deshizo<br> +El rico armón de mi cañón prusiano.<br> +!Del arte militar, el horizonte<br> +Que ve un Napoleón o un Jenofonte...!<br> +<br> +Mas tarde, siempre vencedor en tierra,<br> +Piensa en barcos de guerra filipinos...<br> +Y ya cansado un día<br> +De la dificultad que siempre encierra<br> +El triunfo en mar bravía,<br> +¡Buscó en lo sobrehumano los destinos...!<br> +Se puso con empeño<br> +A esculpir en un leño<br> +El frío simbolismo de algún santo...<br> +Y el arte místico feliz nacía<br> +Con religioso encanto<br> +Al modelar su culta idolatría.<br> +<br> +Ya es preciso cruzar los anchos mares.<br> +Los genios tutelares<br> +Nos señalan el triunfo muy lejano.<br> +Allende el Océano<br> +Veremos a Rizal en Barcelona<br> +Sobre una mesa del «Café Pelayo»<br> +Mirarnos de soslayo,<br> +<a name='p083' id="p083"></a>y con, medida artística +segura<br> +y sonrisa burlona,<br> +En el mármol hermoso, muy pulido,<br> +Una caricatura<br> +Haciendo, pronto, igual y de corrido.<br> +y allí nos señalaba,<br> +Con rayas y con puntos<br> +Cada uno y todos juntos,<br> +Y caracterizaba<br> +Nuestras tendencias siempre juveniles<br> +En el loco correr de los Abriles.<br> +<br> +Do quiera, hasta en los días de algaradas<br> +Era Rizal artista en las veladas.<br> +Siempre sus poesías<br> +Eran una escultura,<br> +0 luciente pintura,<br> +De sublimes, vibrantes melodías<br> +Que por los mares y hasta por los aires<br> +Transportaba, en patrióticos donaires,<br> +Su artístico altar de estro divino,<br> +Del suelo filipino<br> +Amor de sus amores,<br> +Búcaro inmenso de orientales flores.<br> +<br> +Recuerdo que una tarde del Otoño,<br> +En la Villa del oso y del madroño,<br> +En casa de Paterno,<br> +De filipinas glorias<br> +Recolector eterno<br> +Y pensador de idílicas historias,<br> +Se hallaban literatos,<br> +Ministros, periodistas,<br> +Músicos y pintores,<br> +Y todos los artistas,<br> +En raros pugilatos,<br> +A conquistar aplausos o bellezas<br> +<a name='p084' id="p084"></a>Exhibiendo primores<br> +En cultas gentilezas...<br> +Rizal, con tino singular y austero,<br> +Me señaló en un rico musiquero<br> +La colección de músicas tagalas,<br> +Diciénidome sincero:<br> +«Mi corazón palpita<br> +Cuando a la luz de filipinas galas<br> +La música infinita<br> +De un canto lastimero<br> +Despierta el alma mía<br> +Al <i>kundiman</i> de suave melodía...»<br> +Y me habló de la insólita guitarra<br> +Y me dijo galante:<br> +«Yo siempre pintaría al estudiante<br> +Con libro, con laúd y cimitarra».<br> +Y mientras la alegría fermentaba<br> +En aquellos espléndidos salones,<br> +De los ricos plafones<br> +Donde el genio ideal seleccionaba<br> +Filipinas pinturas,<br> +Y salacots y bolos...<br> +Mil bellas esculturas<br> +Y hasta los chirimbolos<br> +De igorrotes y aetas<br> +Y mandobles y cotas<br> +De ignorados atletas<br> +En regiones remotas,<br> +Y juventud allí rivalizaba...<br> +Y entre música y flores se libaba,<br> +En copa de abundancias,<br> +Amistad y elegancias.<br> +Rizal siente volar en el ambiente<br> +Las cadencias aladas<br> +Que allí llegaban desde Extremo Oriente<br> +Por aires filipinos transportadas...<br> +<a name='p085' id="p085"></a>¡Melancólica +música sonriente,<br> +por el artístico ideal rimadas!<br> +<br> +Y siguiendo el relato<br> +De aquellas expansiones<br> +Que enaltecen patrióticas reuniones,<br> +Donde el ameno trato<br> +De jóvenes diplómatas noveles<br> +Para la Patria conquistó laureles;<br> +He de nombrar la femenil belleza,<br> +Ornada de modestas galanuras<br> +De filipina alteza,<br> +Con sus alegres castas timideces,<br> +Conjunto de hermosuras<br> +Mezcladas con ingenuas altiveces.<br> +<br> +Que preparó en su casa la velada,<br> +Do emulación despierta en dulce calma<br> +A filipina juventud mimada<br> +En amores artísticos del alma;<br> +La admirable Consuelo Ortiga y Rey,<br> +Que amó en Madrid la filipina grey.<br> +Allí Rizal «Me piden versos»<sup><a name= +'Footmark_84_1' href='#Footnote_84_1' id= +"Footmark_84_1">21</a></sup> dijo<br> +En su patriótico amor siempre prolijo...<br> +Y aquella niña, sin igual hermosa,<br> +Divisó en lontananza alguna cosa<br> +Que faltaba en aquel rico concierto,<br> +En donde gracias, músicas y flores<br> +Esparcían fulgores,<br> +Pues Rizal se sentía <i>en un desierto</i><br> +Recordando a su Patria encadenada.<br> +La huérfana gentil cerró sus ojos,<br> +Y hasta arrugó su frente iluminada<br> +Por mil destellos rojos,<br> +Al pensar en su madre idolatrada...<br> +¡Así Rizal llenó de pensamientos<br> +Aquella hora de luz y arrobamientos!...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_84_1' href='#Footmark_84_1' id= +"Footnote_84_1">Nota 21</a>: Cópiase esta +composición entre las del Dr. Rizal.</p> +</div> +<a name='p086' id="p086"></a> +<p>Es arte el de decir hondas tristezas,<br> +Revestidas de fuego y de bellezas.<br> + De Luna e Hidalgo es el cantor sublime.<br> +Del «Spoliarium» a mujer llorosa,<br> +Y de «Las Vírgenes» a voz que gime<br> +En cristiana actitud de fé radiosa,<br> +Cuando pinta con vívida hermosura<br> +La expresión de simbólica pintura<br> +En un brindis genial «A los pintores»<br> +Que a la patria llenaron de esplendores.<br> +Allí comienza el prólogo infinito<br> +De su pasión creciente<br> +Y patriotismo ardiente,<br> +En el <i>Noli me tángere</i> descrito,<br> +Con al arte de hacer a los patriotas<br> +En las batallas de candentes notas.<br> +<br> +Clarividente y singular atleta<br> +Ya era Rizal el escultor profeta.<br> +En Leitmeritz he visto un esqueleto<br> +Que me llenó de asombro,<br> +Y cual un amuleto<br> +Me conmovió por su expresión macabra:<br> +Sobre cualquier escombro<br> +Puesta de pié, famélica osamenta<br> +Cubierta por sayal que apenas se abra.<br> +En el cuello un rosario.<br> +Y mujer macilenta,<br> +Forcejeando en ánsias ya mortales,<br> +Contra el lúbrico abrazo del falsario<br> +En sus horribles crápulas letales...<br> +Con sus órbitas huecas<br> +De carcomido sátiro en lujuria<br> +Que arranca, atroz, horripilantes muecas<br> +En la tragedia de bestial injuria.<br> +<br> +Así lanza Rizal su primer reto<br> +Al amor monacal en esqueleto...<br> +<a name='p087' id="p087"></a>Y ya a Dámaso Ponce le +vengaba<br> +Y a su historia infeliz se anticipaba.<br> + Borremos esa escena<br> +Do el arte lucha en la mortal gangrena.<br> +<br> +Otra rica escultura,<br> +En «La ciencia que triunfa en la muerte»<br> +Me enseñó Blumentritt con galanura,<br> +Por venturosa suerte<br> +Oí de aquellos labios<br> +La incomparable explicación de sabios.<br> +Un joven decidido y vigoroso<br> +En lo alto, con indómita energía,<br> +Cual bandera que ondea<br> +En terrible porfía,<br> +Ya blande victorioso<br> +Antorcha que flamea<br> +Para destruir el germen venenoso...<br> +<br> +Bajo los pies, la calavera chata<br> +En que ignorancia o muerte se retrata.<br> +<br> +Esas dos creaciones<br> +0 esculturas que admiran las naciones,<br> +A Blumentritt le fueron regaladas<br> +Por el mismo Rizal, cuando, talladas,<br> +Buscó el depositario<br> +Que comprenda y explique<br> +Al pueblo filipino<br> +Aquel plan legendario<br> +Que opondrá eterno dique<br> +A la ruda invasión de un adversario<br> +En el duro camino<br> +Para alcanzar la justa independencia...<br> +¡Expresión soberana de arte y ciencia!<br> +<br> +Blumentritt, en sus fúlgidos salones<br> +De filipino ambiente,<br> +<a name='p088' id="p088"></a>Do laten filipinos corazones,<br> +Sincero y elocuente<br> +En aquel sitio mismo<br> +!Qué parece el dosel del patriotismo!<br> +Donde Rizal y él, solos conversaron...<br> +Y de su patria con amor trataron<br> +Me dijo conmovido:<br> +«Ah... esas dos hermosas obras de arte<br> +«A solas, serán parte<br> +«A preparar santuario indefinido<br> +«Para un altar futuro<br> +«Cuando el género humano,<br> +«En su criterio puro,<br> +«Y amor cosmopolita<br> +«Del mundo, soberano,<br> +«Viva doquier con libertad bendita,<br> +«Y transforme del todo el fanatismo<br> +«En virtud, ciencias, artes y civismo.<br> +<br> +Sí. De un templo en las gradas<br> +Fundó Rizal sus obras celebradas,<br> +!Texto o arquitectura<br> +De un amor infinito, legendario,<br> +Que revela en artística hermosura<br> +Su noble corazón humanitario.<br> +<br> +Y, por Rizal os juro,<br> +Al entregar el último retazo<br> +De este papel en que sus artes trazo,<br> +Que es preciso que «Euterpe» siempre viva<br> +En el amor más puro<br> +De aquella iniciativa.<br> +Y <i>creciente</i> este círculo del arte,<br> +Con severa constancia<br> +Y oriental arrogancia,<br> +Levante inmaculado el estandarte<br> +Do brillarán los astros de la gloria<br> +Del libro artístico de nuestra historia. <a name='p089' id= +"p089"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' href= +'#index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' id= +"return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_"><b>Casuso Alcuaz +(Jesús)</b></a></h2> +<p>Hijo de Manuel Casuso. Nació en Manila en 1898. † +en el Japon el 19 de Julio de 1918. Escribió, cuando cursaba +el bachillerato, las composiciones que se copian.</p> +<h3><b>LAS CAÑAS</b></h3> +<p>Cada caña es una flauta que solloza inconsolable<br> +Si Céfiro agita blando sus penachos de esmeralda,<br> +Y en el tedio de las siestas, si cruzamos los senderos,<br> +Nos convidan a la sombra de sus plañideras ramas.<br> +<br> +Son sus voces cual las dulces de princesas medievales<br> +En el fondo de castillos imponentes encerradas,<br> +Que inspiraron a los bardos melenudos de Provenza<br> +Los más dulces madrigales arrancadas de sus arpas.<br> +<br> +En la calma apetecible de los pueblos escondidos,<br> +Como duendes protectores en las sendas se levantan,<br> +Declamando sus estrofas de lirismo incomprensible,<br> +A la vez que por sus hojas ruedan tímidas las +lágrimas.<br> +<br> +Viajero, que con anhelos de poder llorar a solas<br> +Te encaminas de las selvas a las partes resguardadas,<br> +Llora, llora con el ritmo de las cañas majestuosas<br> +Bajo pálios florecidos de vegetación malaya.<br> +<a name='p090' id="p090"></a><br> +Cuántas veces he cruzado los caminos empolvados<br> +Con el sol que descendió como un manto a mis espaldas,<br> +Y he buscado la frescura de sus ramas temblorosas,<br> +Cual oásis en desierto la sedienta caravana.<br> +<br> +Y me han dicho sus tristezas, sus pesares, sus dolores;<br> +Me han abierto los arcanos musicales de sus almas;<br> +Me han narrado complacientes los sucesos culminantes<br> +Y apopeyas de los días venturosos de la patria.<br> +<br> +--«¿Dónde están aquellos fuertes y +valientes Solimanes<br> +Que cruzaron otros tiempos estas selvas solitarias<br> +A la guerra? Todo duerme bajo el polvo de la muerte<br> +Y la voz del tiempo rudo va segando nuestra raza».<br> +<br> +--«En los pechos y en los brazos falta ya el viril +denuedo<br> +Y en la frente el entusiasmo y en las bocas la palabra:<br> +Y la patria llora, llora, de sufrir el cautiverio,<br> +Y no hay hombres, no hay soldados, no hay valientes no hay +espadas...»<br> +<br> +--«Cuan mejores, ¡ay! los días en que +férricos guerreros<br> +Nuestros troncos con el bolo para fin marcial cortaban.<br> +Fuimos lanzas, fuimos saetas, que llevábamos la muerte<br> +A las filas del contrario, con apóstrofes de rabia.<br> +<br> +Hoy dormidas, sólo tienen nuestros troncos musicales<br> +Armonías, que el ambiente saturando van de gracia,<br> +Y amedrentan a los niños, a los tímidos y +púberes,<br> +Que imagínanse que oyen los gemidos de las almas.»</p><p>....................................................................................</p><p> +Retiréme de la sombra de las cañas sollozantes<br> +Y me vine pensativo, ya muy tarde, hacia mi casa;<br> +¡Y en el bosque proseguía dolorida sus lamentos<br> +Una orquesta fabulosa de un millar de verdes flautas!<br> +<a name='p091' id="p091"></a> +<h3><b>A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Allá, detrás del mar, descansa España<br> +con aire augusto de titán, rendida;<br> +que al peso tanto de su mucha hazaña,<br> +sobre sus lauros se cayó dormida...<br> +<br> +Allá la patria de Guzmán el Bueno,<br> +de un Cid que reta y en palestras mata;<br> +y su tizona, remedando el trueno,<br> +a los muslines en pavor desata...<br> +<br> +Allá la noble España, madre nuestra,<br> +aquí su noble hija del Oriente,<br> +que a los extraños y a los propios muestra<br> +que de ella supo levantar la frente...<br> +<br> +Allá lo grande y lo sublime impera;<br> +en Hispania halló el arte sus altares;<br> +aquí esta Perla, que felice fuera<br> +un pedazo de España en estos mares...<br> +<br> +Mas hoy, cortados los benditos lazos,<br> +tú estás muy lejos de nosotros, madre,<br> +y aquí tendemos hacia ti los brazos<br> +porque no hay suerte que sin ti nos cuadre...<br> +<br> +Tú diste al mundo tus caducas leyes,<br> +con cien coronas se ciñó tu frente;<br> +hollaste cetros, destronaste reyes,<br> +y ebria de gloria se durmió tu gente...<br> +<br> +Si tanta gloria sin igual tuviste<br> +y lauros cien tu señorial cabeza,<br> +<a name='p092' id="p092"></a>deja que diga que si al fin +caíste,<br> +fué tu caída tu mayor grandeza.<br> +<br> +¿Mas, hemos de insultarte cuando vemos<br> +plegar tus alas que taparon soles?<br> +¡Oh, nunca, nunca, que mejor seremos<br> +hermanos filipinos y españoles...!</p> +<h3><b>ALMAS</b></h3> +<p>Cuando inclinan las flores sus corolas<br> + sobre los tallos,<br> + meditan sus pesares<br> + y vierten llanto.<br> +A las flores he oído muchas veces<br> + gimiendo por lo bajo...<br> +¿Tal vez entre sus pétalos el alma<br> + hay de un enamorado?<br> +¿Tal vez las mismas flores aun lozanas<br> + reciban desengaños,<br> +y tengan de amarguras y dolores<br> + repletos los nectarios?<br> +Yo no sé, yo no sé qué es lo que tienen,<br> + pero ello es el caso<br> +que cuando agita el aire sus corolas<br> + suspiran por lo bajo ...<br> +¡Las flores son las almas de mujeres<br> +que en la tierra su crimen no purgaron,<br> +mujeres que murieron olvidadas<br> + después que tanto amaron,<br> + y ahora vagan sus almas<br> +de unas flores a otras emigrando,<br> +y en el crisol ardiente de sus penas<br> +purifican las huellas del pasado...<br> +¡No arranquemos jamás con mano brusca<br> +<a name='p093' id="p093"></a> una flor de su +tallo:<br> +las flores tienen alma; las he oído<br> +gimiendo muchas veces por lo bajo...!<br>................................................... +</p><p>Salí al campo cantando una mañana,<br> + y vi sobre su alfombra<br> +una siembra de gotas cristalinas,<br> + de polícromas gotas.<br> +¿Quién había llorado aquella noche?<br> + ¿Fueron, quizá, las +sombras?<br> + ¿Fueron, quizá, los +astros?<br> +¿Fuera, quizá, la luna soñadora...?<br> + No sé, no sé quién +fuera,<br> +pero lágrimas eran tales gotas;<br> + lágrimas transparentes<br> +y de luces radiantes como auroras...!<br> + Dicen que tienen alma las estrellas;<br> + mas, ¿por qué lloran?<br> +Yo conozco esas lágrimas y juro<br> + que son de penas hondas...<br> +A veces, cuando el cielo está sereno<br> + y la noche reposa,<br> +levanto al firmamento la mirada<br> + y pálidas las veo y ojerosas...!<br> + ¿Hay penas allá arriba?<br> +Y si penas no hay, ¿por qué sollozan?<br> + ¡Las estrellas son almas<br> +que vivieron errantes y azarosas,<br> + informando unos cuerpos<br> +de materia podrida y hedionda...!<br></p> +<p>Marzo, 1916. <a name='p094' id="p094"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p093_Dayot__Rosario_' href= +'#index_p093_Dayot__Rosario_' id= +"return_p093_Dayot__Rosario_"><b>Dayot (Rosario)</b></a></h2> +<p>Contemporánea. Alumna de tercer año en el Centro +Escolar de señoritas (<i>High School</i>) de Manila.</p> +<h3><b>A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(OFRENDA.--DÍA ESPAÑOL, 25 JULIO +1922)</small></p> +<p>Con lealtad y gratitud sincera,<br> +Unida a tí por irrompible lazo,<br> +el alma filipina, en tu regazo,<br> +Pone un beso de amor en tu bandera.<br> +<br> +Perdónala si evoca plañidera<br> +De tu recuerdo el indeleble trazo;<br> +¡Oh! ¡cuán dulce calor el de tu abrazo<br> +Para el que sufre en angustiosa espera!<br> +<br> +Mas... escucha sus votos inmarchitos:<br> +Ni del tiempo los cursos infinitos,<br> +Ni el nuevo rumbo de tutela extraña,<br> +<br> +Extinguirán en tierra filipina<br> +La fe en tu amor, la fabla cervantina<br> +Ni este grito supremo: ¡Viva España! <a name='p095' +id="p095"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' href= +'#index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' id= +"return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_"><b>Fernández +Lumba (Enrique)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila en Abril de 1899. En San Juan de +Letrán y en la Universidad de Santo Tomás, centros de +enseñanza regidos por los frailes dominicos, se hizo +bachiller y abogado. Fué redactor de «El +Comercio», diario manileño en español. Lo es +ahora del diario católico «La Defensa».</p> +<h3><b>LA MUJER</b></h3> +<p>Es del artista inspiración fecunda;<br> +flor divina en el huerto de la vida;<br> +del bardo en el laud nota escogida<br> +que de armonías la existencia inunda.<br> +<br> +Angel hermoso que a la tierra inmunda<br> +cayó del cielo con el ala herida;<br> +blanca luz de la gloria desprendida,<br> +que del vivir la lobreguez profunda<br> +<br> +disipa con la magia de su encanto.<br> +Es talismán de poderoso hechizo<br> +que al brío de su amor no hay quien resista,<br> +<br> +ni pecho que no ablande con su llanto.<br> +¡Es Eva que nos quita el paraíso,<br> +y es María que el cielo nos conquista!</p> +<p>1919. <a name='p096' id="p096"></a></p> +<h3><b>MIENTRAS DICEN...</b></h3> +<p>Madre España,<br> +por tu gloria,<br> +por el brillo de tu historia,<br> +por tu hazaña de tres siglos en la tierra de mi amor,<br> +por la sangre que vertiste en las Américas,<br> +por tus luchas tan homéricas,<br> +por la gloria de tu enseña bicolor,<br> +hoy levanto<br> +la ideal copa de mi canto,<br> +mientras dicen mis hermanos, los poetas,<br> +en estrofas peregrinas:<br> +¡viva españa en Filipinas!<br> +¡viva España y su memoria...!<br> +y proclaman las trompetas<br> +de la gloria<br> +tu mirífica victoria.<br> +<br> +Yo quisiera que mi verso condensara<br> +el sentir de veinte pueblos hermanados<br> +por tu idioma de armonía tan preclara;<br> +veinte pueblos troquelados<br> +en el fuego de tu alma generosa;<br> +veinte pueblos herederos de tu historia y tu nobleza.<br> +Yo los miro en este día como pétalos de rosa<br> +colocada en el altar de tu grandeza;<br> +como cuerdas de una lira colosal<br> +que, pulsada por el genio de la historia,<br> +suena un cántico real<br> +de sublimes resonancias,<br> +que venciendo las distancias<br> +publicando va tu gloria<br> +por los lindes del planeta...<br> +<a name='p097' id="p097"></a><br> +Madre España: por tu honor,<br> +por tu idioma, por Legazpi y Urdaneta,<br> +por la gloria de tu enseña bicolor,<br> +por la cruz que nos legaste, yo levanto<br> +la ideal copa de mi canto,<br> +mientras cantan mis hermanos, los poetas,<br> +en estrofas peregrinas:<br> +¡viva España en Filipinas!<br> +Y proclaman las trompetas<br> +de la gloria<br> +lo inmortal de tu victoria...</p> +<p>Julio, 1920.</p> +<h3><b>A PLARIDEL<sup><a name='Footmark_96_1' href='#Footnote_96_1' +id="Footmark_96_1">22</a></sup></b></h3> +<p>Luchaste allá en la vieja monarquía<br> +con voluntad exenta de egoísmo,<br> +sirviéndote de escudo el patriotismo<br> +y nuestra santa libertad por guía.</p> +<p>Vertiste gota a gota tu energía<br> +en la lucha mental del periodismo,<br> +al pueblo predicando el heroismo<br> +y encendiéndole en sacra rebeldía.<br> +<br> +Y es justo que hoy, en los nativos lares,<br> +ensalce el vate en líricos cantares<br> +tu nombre pregonado por doquiera;<br> +<br> +<a name='p098' id="p098"></a> y es justo que la patria +agradecida,<br> +por quien supistes inmolar la vida,<br> +¡guarde en su seno tu mansión postrera...!</p> +<p>Noviembre, 1920.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_96_1' href='#Footmark_96_1' id= +"Footnote_96_1">Nota 22</a>: Seudónimo que usó en +el periódico «La Solidaridad», por él +fundado, el escritor filipino Marcelo H. del Pilar. «La +Solidaridad» se publicó en Barcelona.</p> +</div> +<h3><b>A MAGALLANES</b></h3> +<p><small>(EN EL CUARTO CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE +FILIPINAS)</small></p> +<p>En vano tu recuerdo y tu nombre esclarecidos<br> +indignas almas viles intentan olvidar;<br> +los signos de tu gloria quedaron esculpidos<br> +en páginas eternas del libro universal.<br> +<br> +Jamás el hombre aleve podrá borrar la estela<br> +que tus sencillas naves dejaron en el mar;<br> +el genio de la historia por tu recuerdo vela<br> +y tu glorioso nombre los siglos guardarán.<br> +<br> +La noche del olvido no puede con sus brumas<br> +de tu memoria egregia las luces apagar;<br> +constante el mar azota las peñas, y en espumas<br> +tan sólo se convierte su furia pertinaz.<br> +<br> +No en vano con tus naves cargadas de nobleza,<br> +del todo lo sublime que Iberia pudo dar,<br> +venciste los embates del mar y su fiereza,<br> +trayendo con tu espada la cruz y la verdad.<br> +<br> +Tu gloria es como el astro que intenso resplandece;<br> +mirar tal vez no quieran su bello fulgurar,<br> +pero su clara lumbre ni muere ni decrece,<br> +y en los espacios célicos luciendo siempre está.<br> +<a name='p099' id="p099"></a><br> +Mi débil voz te anuncia que tu gloriosa hazaña<br> +trayendo a Filipinas--¡a mi adorado lar!--<br> +la lengua de Castilla, la fe de aquella España,<br> +los buenos filipinos jamás olvidarán.<br> +<br> +En vano la desidia pretenderá olvidarte,<br> +que el eco de tu nombre resuena sin cesar;<br> +se oye entre las ruinas que sirven de baluarte<br> +a un ayer glorioso que nunca cederá;<br> +<br> +lo lleva entre los labios el hijo de esta tierra:<br> +nombrar a Filipinas tu nombre es pronunciar;<br> +si el tiempo borra un día la losa que te encierra,<br> +no temas, pues tu nombre jamás se perderá.<br> +<br> +Después de cuatro siglos aun tu gloria existe<br> +aun recuerda el pueblo tu hazaña singular,<br> +que el tiempo ni los hombres la sangre que vertiste<br> +borrar no pueden ellos del suelo de Mactán.<br> +.......................................................................... +</p><p>¡Oh, insigne Magallanes, bendita tu memoria!<br> +¡Bendito aquel instante cuando cruzaste el mar,<br> +trayendo a estas regiones un nombre y una historia,<br> +y con la cruz de Cristo la luz de la verdad!<br></p> +<p>Noviembre, 1921.</p> +<h3><b>LAS TRES BANDERAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Vedla, llena de gloria, ondear pacífica<br> +Sin los arrestos bélicos de ayer,<br> +Es la bandera bicolor, magnífica,<br> +Que arrastró un día el triunfo por doquier.<br> +<a name='p100' id="p100"></a><br> +Es la de España, la nación prolífica<br> +Que a pueblos dió la libertad y el ser;<br> +La gualda y roja, a cuya luz mirífica<br> +Pudo Iberia la gloria retener...<br> +<br> +Yo te saludo con el alma extática,<br> +Que siempre fué por tu esplendor fanática<br> +Queriendo verte ondear en el confín.<br> +<br> +Rotos los lazos de la unión política,<br> +Bendícete mi patria en la hora crítica<br> +como al emblema de un amor sin fin...</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Ved la otra que se ostenta dominante<br> +Llena de juventud y de vigor,<br> +Y porque es ella fuerte va delante<br> +Deslumbrando con su áurico fulgor.<br> +<br> +Ayer en Francia se mostró gigante<br> +Guiada por el genio vencedor;<br> +Hoy por el mundo llévala triunfante<br> +De la concordia el ángel mediador.<br> +<br> +Es la enseña que anuncia libertades<br> +Prometiendo trocar en realidades<br> +De los pueblos las ansias de vivir...<br> +<br> +¡Oh bandera de América potente!<br> +Mi pueblo te saluda reverente<br> +Como al signo de un bello porvenir...</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y allí la siempre amada y bendecida<br> +Que un tiempo se eclipsó de nuestros cielos;<br> +<a name='p101' id="p101"></a>La que entrevió Rizal en sus +desvelos<br> +Y en el supremo instante de su vida.<br> +<br> +La enseña que en Malolos vióse erguida<br> +Colmando de mi patria los anhelos;<br> +La que a mi pueblo préstale consuelos<br> +En tanto espera verla enaltecida...<br> +<br> +¡Bendita seas, tricolor enseña!<br> +Mirarte libre un día mi alma sueña,<br> +Derramando la luz de tus colores;<br> +<br> +Y cuando llegue aquel dichoso instante.<br> +Yo te diré con alma delirante<br> +¡Que tú eres el amor de mis amores!</p> +<p>Enero, 1922.</p> +<h3><b>¿QUE MAS DECIR...?</b></h3> +<p>A ESPAÑA</p> +<p>Por cantar tu excelsa gloria los poetas ya agotaron<br> +los acentos de sus liras, los vocablos del lenguaje...<br> +¿Qué poetas, inspirados por tu historia, no +cantaron<br> +la nobleza de tus hechos, la virtud de tu linaje?<br> +<br> +¿Qué oceanos los colores de tu enseña no +copiaron?<br> +¿Qué naciones no sintieron el vigor de tu coraje?<br> +¿Qué países tus soldados con su sangre no +sellaron<br> +y qué historia habrá en el mundo que a tus fastos +aventaje?<br> +<a name='p102' id="p102"></a><br> +¿Qué cultura habrá más alta que la tuya +tan cristiana?<br> +¿Cuál más dulce que tu idioma, que parece una +fontana<br> +que hace siglos se desliza sobre un lecho de diamantes?<br> +<br> +--Y en el alma filipina, ¿qué recuerdo habrá +más dulce?<br> +¿Qué potencia irresistible que al progreso nos +impulse,<br> +Que la fe de Jesucristo, más la lengua de Cervantes...?</p> +<p>Julio, 1922. <a name='p103' id="p103"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' href= +'#index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' id= +"return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_"><b>Guerrero (Fernando +María)</b></a></h2> +<p>Nació en el barrio playero manilense de la Ermita, +año de 1873. Cursó la segunda enseñanza en el +Ateneo municipal. Se hizo perito mecánico y abogado luego. +Aunque siempre con aficiones literarias, no comenzó a lucir +como poeta hasta el cese de la soberanía española. A +partir de 1898, consagróse al periodismo. Dirigió +«El Renacimiento», diario filipino, nacionalista, +escrito en castellano. Usó el pseudónimo <i>Belisario +Rosas</i>. En 1907 fué elegido diputado. Ultimamente era +secretario del Senado. Es correspondiente de la Real Academia +Española.</p> +<h3><b>A FILIPINAS</b></h3> +<p>Virgen de la Malasia, ramo de flores<br> +que argentan con su espuma los roncos mares:<br> +tuyos son mis suspiros y mis amores,<br> +tuyo el ritmo tembloso de mis cantares.<br> +Ya está tu sien radiante libre de abrojos;<br> +ya, como ayer, no arrastras veste de ilota,<br> +y ya el alba soñada brilla en tus ojos,<br> +y tu clámide limpia de manchas flota.<br> +<br> +Tú eres hoy la sirena del mar malayo,<br> +el hada rozagante que endechas quiere<br> +y vive de los astros al níveo rayo,<br> +cantando su amor puro que nunca muere.<br> +<a name='p104' id="p104"></a>¡Escúchame! En las rimas +del bardo errante<br> +flamea el sacro fuego del sol de Oriente;<br> +deja que al son del arpa tu nombre cante,<br> +porque beses siquiera su mustia frente.<br> +<br> +Sobre un lecho, adormida, de piedras finas,<br> +te arrullan de los bosques las auras suaves;<br> +velan tus sueños de oro castas ondinas,<br> +te murmuran mil trovas parleras aves.<br> +<br> +Palpita en tus entrañas, arde en tu suelo<br> +la áurea y candente lava de los volcanes;<br> +sierpes de escamas ígneas hienden tu cielo<br> +cuando ruedan crujiendo los huracanes.<br> +<br> +Ondulando en el éter, sobre los campos,<br> +despliega la neblina su blanco tul,<br> +y la apolínea antorcha, con vivos lampos,<br> +arrebola del cielo la veste azul.<br> +<br> +En la cúspide esbelta de las montañas,<br> +donde el águila altiva trenza su nido,<br> +mecidas por la brisa sueñan las cañas<br> +con la inflexión de un hondo flébil quejido.<br> +<br> +A impulsos de la savia de su energía,<br> +agitan las palmeras sus verdes plumas;<br> +mientras allá, en la selva fresca y sombría,<br> +van flotando calladas las densas brumas.<br> +<br> +Como alígeras flores de oro y zafiro<br> +llevadas por el hálito de auras sutiles,<br> +los insectos se esparcen con manso giro<br> +a libar la ambrosía de los pensiles.<br> +<br> +Desde la agreste cumbre, suelta, hervorosa,<br> +su penacho de linfas la catarata:<br> +<a name='p105' id="p105"></a>en él dibuja el iris su franja +hermosa,<br> +que el lago en sus cristales después retrata.<br> +<br> +Por tu atmósfera vírgen, urna de aromas,<br> +donde sus róseos labios la aurora imprime,<br> +vuelan y se acarician blancas palomas,<br> +suspirando de amores himno sublime.<br> +<br> +Y cuando por las tardes el sol desmaya<br> +sobre olas de esmeralda su frente roja,<br> +niñas de tez morena van a la playa<br> +a recoger las conchas que el mar arroja.<br> +<br> +Son dulces y mimosas como las hadas,<br> +rutilan en su rostro ojos traviesos,<br> +y hay caricias eternas en sus miradas,<br> +y hay un fuego divino que arde en sus besos.<br> +<br> +Asidas de la mano, suelto el cabello,<br> +cruzan nuestras praderas siempre inmarchitas,<br> +ostentando en su grácil, flexible cuello,<br> +perfumados collares de sampaguitas.<br> +<br> +Y en la paz de los bosques, en donde vuela<br> +el céfiro de mayo vertiendo olores,<br> +con los ritmos dolientes de una vihuela<br> +mezclan la voz sin mancha de sus amores.<br> +.......................................................... +</p><p>¡Patria! ¡Patria bendita, ramo de flores,<br> +que besan con sus ondas los roncos mares!<br> +Ya que fuiste la cuna de mis amores,<br> +¡Oh! sé también la tumba de mis +pesares.<br></p> +<p>Noviembre 1898. <a name='p106' id="p106"></a></p> +<h3><b>BAJO LAS CAÑAS</b></h3> +<p>Solemne y honda la mudez del campo;<br> +cálido el aire, el término azuloso...<br> +Todo vibra de gloria bajo el lampo<br> +de un sol que es siempre, cual Apolo, hermoso.<br> +<br> +En el bochorno de la tarde estiva,<br> +sueña la flor y duerme hasta la idea.<br> +Sólo aparece como mancha viva,<br> +allá en lo alto, la llama que caldea.<br> +<br> +Silencio y paz... El único sonido<br> +que el ambiente volcánico desgarra,<br> +lo da, bajo el ramaje florecido,<br> +con su música agreste, la cigarra.<br> +<br> +El espacio es cristal; fulge y ondula<br> +cual la cuerda de un arpa estremecida,<br> +y mientras más el término se azula,<br> +más bellos son los sueños de la vida.<br> +<br> +¡Soñar! ¡Vivir...! Soñar bajo las +cañas<br> +y vivir a su sombra eternamente,<br> +sin sentir esas penas tan extrañas<br> +que ensombrecen el alma lentamente.<br> +<br> +Soñar que el corazón es siempre joven<br> +y que esa juventud es una gloria,<br> +sin cuitas que en el vértigo nos roben<br> +lo más caro escondido en la memoria.<br> +<br> +Soñar así es soñar de color rosa;<br> +vivir así es vivir en pleno idilio;<br> +es tener en el alma, en vez de prosa,<br> +una égloga admirable de Virgilio...<br> +<a name='p107' id="p107"></a><br> +¡Oh, dulces soledades campesinas!<br> +¡Oh, refugio de amor de los cañales...!<br> +Tan sólo allí las almas filipinas<br> +consiguen olvidar todos sus males.<br> +<br> +Allí se escucha la palabra santa,<br> +la dulce voz de la querida tierra,<br> +esa que llora, y regenera, y canta,<br> +y en sí las notas de lo grande encierra.<br> +<br> +Allí todas las almas se expansionan<br> +y se abren al amor los corazones,<br> +y hasta las frentes tristes se coronan<br> +con flores, muy abiertas, de ilusiones.<br> +<br> +Allí, por un milagro, se ensimisma<br> +el alma de la patria con la nuestra,<br> +y allí la vemos, bajo el propio prisma,<br> +dentro del corazón como maestra...<br> +<br> +¡Soñar! ¡Vivir! ¡Soñar allí +a la sombra,<br> +con la vista clavada en el celaje,<br> +que cuanto se contempla y aun se nombra<br> +es filipino todo en el paisaje...!<br> +<br> +Eso es soñar triunfando de la pena<br> +y mover con la fe hasta las montañas.<br> +¡Oh, dejadme soñar en mi hada buena<br> +a la sombra piadosa de las cañas...!<br> +<a name='p108' id="p108"></a></p> +<h3><b>FANTASIA CARNAVALESCA</b></h3> +<p>Y cruzaban, y cruzaban sobre el lomo verdinegro<br> + del antiguo Pasig<sup><a name= +'Footmark_107_1' href='#Footnote_107_1' id= +"Footmark_107_1">23</a></sup>, todas<br> +las espléndidas y gráciles, las espléndidas +pagodas<br> +como notas fugitivas y triunfantes de un alegro,<br> +fusionando con las odas, con los ecos de las odas<br> + que exhalaban de sus +labios,<br> + parecidos a sublimes +instrumentos<br> + de invisibles gnomos +sabios,<br> +los espíritus acuáticos y las diosas de los +vientos.<br> + Y cruzaban las pagodas,<br> +y cruzaban las pagodas cual visión de mil colores,<br> + como regias invitadas a las +bodas<br> +de la luz de las estrellas y el aroma de las flores.<br> + Y eran flores, flores +bellas,<br> + las que mórbidas, y +esbeltas, y rientes,<br> + arrastraban al claror de las +estrellas<br> + y al sollozo de las aguas +somnolentes,<br> + sus disfraces de princesas,<br> + de princesas refulgentes<br> + y de históricas +marquesas,<br> +con magníficas diademas y con túnicas crujientes.</p> +<div class='footnote'><a name='Footnote_107_1' href='#Footmark_107_1' id= +"Footnote_107_1">Nota 23</a>: Río caudaloso que nace en +la Laguna de Bay y cruza la capital del Archipiélago, donde +vierte al mar.</div><p>.......................................................... + +.........................<br> Ya arribaron todas, +todas,<br> +con sus pórticos y flámulas y sus globos de +escarlata:<br> + ya arribaron las pagodas...<br> +Las pagodas han tocado la marmórea escalinata<br> + del palacio del Gran Hombre<br> + de mortífera sonrisa, y + cuyo nombre <a name='p109' id="p109"></a><br>lo repiten la corriente de las aguas y los vientos en sus +odas<br> +y en los flébiles arpegios de su eterna serenata.<br> +Ya están quietas las pagodas, ya están quietas<br> + cual quelónidos +fosfóricos<br> + que han plegado sus aletas,<br> +escindidas en las ramas de los bosques madrepóricos.<br> + Ya las flores van brotando, +flores bellas,<br> + flores mórbidas, +rientes,<br> + que recogen, al claror de las +estrellas<br> + y al murmullo de las ondas +balbucientes,<br> + los cendales de sus +pétalos divinos,<br> + y las nieblas de sus +túnicas crujientes<br> +empapadas en la gama de color de los ardientes<br> + paisajes filipinos.<br> +Los voltáicos van vertiendo con sus ánforas de +plata<br> + raudales diamantinos,<br> +y en la lámina del agua y en la breve escalinata,<br> +la luz blanca va escribiendo mil ensueños peregrinos,<br> + mil curiosas historietas<br> +de mundanas e inocentes, de galanes y poetas,<br> + y de flores, y de flores<br> + que vibraron entre +ráfagas inquietas<br> + de los cierzos +destructores,<br> + y murieron en un vértigo +de amores,<br> + reposando todas, todas,<br> +al igual de las gloriosas, las espléndidas pagodas,<br> + que se aduermen, que +están quietas<br> +como saurios gigantescos, cual quelónidos +fosfóricos<br> + que han plegado sus aletas<br> +desgarradas en las puntas de los bancos madrepóricos.</p> +.......................................................... + +.........................<p>Está lleno el gran palacio. En los fúlgidos +salones<br> + los disfraces van bailando<br> + y ondulando,<br> +<a name='p110' id="p110"></a>al compás de locos valses y +corteses rigodones.<br> +Está lleno el gran palacio. Los voltaicos sinfonizan<br> +un poema de alas blancas y eucarísticos jazmines,<br> + mientras mugen los +trombones,<br> + mientras miman los violines<br> + con sus mimos que +electrizan,<br> +y rotundos bordonean los pastosos violoncelos<br> +unas músicas de ensueño que la mente narcotizan<br> + como un opio de los cielos,<br> + y derraman los oboes<br> +la armonía voluptuosa del amor y del idilio<br> +que recuerda bellas páginas del gran Longo y de +Virgilio,<br> +¡bellas páginas soñadas en la Hélade y +el Lacio,<br> + tierra azul de las ideas!<br> + con sus Dafnis y sus Cloes,<br> +con sus Títiros agrestes y sus lindas Galateas...<br> + ¡Está lleno el +gran palacio!<br> +Y se agitan los disfraces en tumulto pintoresco,<br> + y fascinan con sus ropas,<br> +con sus ropas policrómicas, con su rostro pierrotesco,<br> +y entre rápidas volutas del furioso torbellino,<br> +burbujea efervescente, hasta el borde de las copas<br> +delicadas y sonoras, la alegría del buen vino.<br> + Las parejas se entrelazan,<br> +las parejas sudorosas se entrelazan en la fiesta,<br> +como ramas de mil árboles que se funden y se abrazan;<br> + y a los sones de la +orquesta,<br> +que acaricia con sus flautas, sus oboes y violines,<br> +los sedeños zapatitos y los nítidos botines<br> +van trazando nuevas vueltas y espirales,<br> + nuevas curvas ideales<br> +a la luz de los voltaicos semejantes a jazmines,<br> + a jazmines de florestas +siderales,<br> + de corolas luminosas, de +pistilos colosales,<br> +mientras sobre el lomo ingente del gran Pasig verdinegro,<br> + las pagodas todas, todas,<br> + las hieráticas +pagodas,<br> +<a name='p111' id="p111"></a>se fastidian y bostezan, envidiosas +del alegro,<br> + las fantásticas +pagodas.<br>.............................................................................. +<br>Ya amanece. Ya el sol bello pontifica en el espacio,<br> +en su altar de azul y grana y con su hostia de topacio.<br> + ¡Ya está mudo el +gran palacio!<br> +<p>Diciembre, 1903.</p> +<h3><b>DOLORA DE PASCUA</b></h3> +<p>¡Alma de Diciembre, perfume de Pascua,<br> +que impregnas la arcilla de mi corazón,<br> +y en lo frío pones de mi vida un ascua<br> +de alegría ingenua y otra de ilusión...!<br> +<br> +Sonajas y parches alzarán en coro<br> +frente a los belenes pastoril canción,<br> +y sobre el establo, una estrella de oro<br> +marcará la senda de la adoración.<br> +<br> +Son trozos de espejo los azules lagos,<br> +algodón las nubes, lo demás cartón;<br> +cruzarán un puente los tres Reyes Magos<br> +y ordenará Herodes la degollación...<br> +<br> +¡Ah! sí, muy dichosos los que todavía<br> +no han roto los velos de la encantación,<br> +y sueñan de noche, y también de día,<br> +en que son las nubes copos de algodón.<br> +<br> +¡Dichosas las manos de los pequeñuelos<br> +que aun aroma el óleo de la tradición,<br> +y dejan zapatos como barquichuelos<br> +en espera de algo, sobre algún balcón...!<br> +<a name='p112' id="p112"></a><br> +Si ellas no tocaran jamás una herida<br> +ni tocaran nunca la humana ficción,<br> +fueran inocentes por toda la vida<br> +y en Belén durmiera toda su ilusión.<br> +<br> +Pero se harán grandes, palparán desdenes,<br> +tomarán un cetro: el de la Razón,<br> +y ya no habrá el goce de erigir belenes<br> +ni soñar en Reyes Magos de cartón...</p>........................................................... +<p>¡Alma de Diciembre, beso de la Pascua<br> +que aromas la arcilla de mi corazón!<br> +¿Por qué en nuestras vidas no pones un ascua<br> +de candor eterno y eterna ilusión?</p> +<h3><b>MAS QUE TODO, MI CRUZ...</b></h3> +<p>Hay un amor oculto en cada cosa<br> +y en cada cosa una sutil tristeza,<br> +lo mismo en una rosa<br> +--vaso que Abril llenó de su belleza--<br> +que en la fina y voluble mariposa<br> +de lírica hermosura,<br> +que, al posarse temblando en tu cabeza,<br> +surmonta su locura a tu locura.<br> +<br> +Cuando despunta un sueño<br> +y florece en la vida una quimera,<br> +el fondo de las cosas es risueño<br> +porque es azul como una primavera.<br> +Pero si un sueño muere<br> +y la quimera amable nos olvida,<br> +cada cosa es un dardo que nos hiere,<br> +y lloran no sé qué miserere<br> +las cosas de la vida.<br> +<a name='p113' id="p113"></a><br> +Todavía eres joven,<br> +pero yo voy haciéndome ya viejo,<br> +y antes que tu primor los años roben<br> +y te diga el espejo<br> +la verdad de un encanto destruído,<br> +permite que te envíe este consejo<br> +del corazón, un poco entristecido:<br> +<br> +Busca el amor oculto en cada cosa,<br> +quédate con el alma de la rosa,<br> +con su aroma y color;<br> +y de las alas de la mariposa<br> +toma el vuelo sutil, la gracia leve,<br> +y hallarás en la vida, que es tan breve,<br> +una divina suavidad de amor.<br> +Busca en la quieta fuente<br> +la armonía del agua que hace santa<br> +la enorme soledad;<br> +busca en la ondulación de la corriente,<br> +que a veces llora y otras veces canta,<br> +el hondo arcano de la libertad.<br> +No interrogues al astro<br> +perdido en el zafir,<br> +por tu senda o tu rastro,<br> +o lo que ha de venir.<br> +Pregunta por su luz, tan dulce y pura,<br> +pregunta por su inmensa trayectoria,<br> +y si es verdad que en la celeste altura<br> +existe o no la gloria.<br> +Busca, en fin, un amor en cada cosa<br> +y cada amor te ofrecerá su rosa.<br> +<br> +Yo, mientras tanto, buscaré en las cosas<br> +una lágrima oculta, una tristeza.<br> +Es justo. En mis jardines ya no hay rosas<br> +sino espinas: ¡las lleva mi cabeza!<br> +<a name='p114' id="p114"></a>He cambiado las llaves del +cariño<br> +por las llaves del cofre del dolor,<br> +y voy, o como un viejo o como un niño,<br> +muerto para las glorias del amor.<br> +Quede en tus manos, pues, la mariposa,<br> +quede en tus manos la divina rosa,<br> +el agua mansa y la celeste luz,<br> +y déjame en limosna la tristeza,<br> +las espinas que ciñen mi cabeza,<br> +y, más que todo, mi sangrienta cruz.</p> +<h3><b>LA BANDERA</b></h3> +<p>Corre el torrente alborotado y ciego,<br> +y el Derecho parece una quimera;<br> +pero aun hay fe, y allí donde yo llego<br> +ha de llegar conmigo mi bandera.<br> +<br> +Es bandera muy santa. Me la dieron<br> +hombres ya muertos de mi propia raza.<br> +Ellos la amaron mucho y defendieron<br> +cuando tronó el insulto o la amenaza.<br> +<br> +Y hoy la defiendo yo. No sea el torrente<br> +la fuerza superior que la derribe.<br> +Esa bandera es algo omnipotente<br> +que flota y obsesiona, y siempre vive.<br> +<br> +¡Vivirá...! Si algún día de mis +manos<br> +un golpe del azar la desprendiera,<br> +en pos de mí vendrían mis hermanos<br> +a tremolar de nuevo esa bandera.<br> +<br> +Fija en la brecha está. Ese es su puesto;<br> +allí la encontrarán otras edades;<br> +allí irán a besar su hierro enhiesto<br> +rayos de gloria o fieras tempestades.<br> +<a name='p115' id="p115"></a><br> +Allí la mirarán, siempre clavada,<br> +flameando al sol, las esperanzas mías;<br> +vieja quizás, pero jamás hollada,<br> +jamás vendida por el bravo +<i>Elías</i>...<sup><a name='Footmark_114_1' href= +'#Footnote_114_1' id="Footmark_114_1">24</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_114_1' href='#Footmark_114_1' id= +"Footnote_114_1">Nota 24</a>: Interesante personaje de <i>Noli +me tangere</i>.</p> +</div> +<p>Y Elías es mi hermano. Su firmeza<br> +arde en todas las almas filipinas,<br> +ya la ciñan de flores o de espinas,<br> +y satura de fe nuestra cabeza,<br> +<br> +¿Y qué brazo mejor que el brazo hermano<br> +para sostén de la bandera santa?<br> +Ese la salvaría del pantano,<br> +como la salva ahora y la levanta.<br> +<br> +¡Alcémosla...! ¡Que llegue hasta los cielos,<br> +que ondee y que restalle muy arriba,<br> +que cubra con su gloria nuestros duelos<br> +y que mantenga la esperanza viva!<br> +<br> +Y aunque ciego el raudal se precipite<br> +y parezca el Derecho una quimera,<br> +nadie, mientras la fe no se marchite,<br> +podrá decir que ha muerto esa bandera...</p> +<p>Junio, 1905.</p> +<h3><b>MARCHA FUNEBRE DE CHOPIN</b></h3> +<p>Pausas, grandes pausas, notas largas,<br> +estertores musicales, lloriqueos de almas rotas,<br> + fusión +de cosas amargas,<br> + y entre +el lloro de las notas<br> +<a name='p116' id="p116"></a> lamentables y solemnes, +melancólicas y graves,<br> + un olor +a flores mustias,<br> + un +vuelo de negras aves<br> +cantando en el aire gélido la canción de las +angustias.<br> +Pausas, grandes pausas. (Va el cortejo,<br> + con sus +sombríos crespones,<br> +por la calle silenciosa, de los cirios al reflejo,<br> +farfullando rezos tristes. Los relinchantes bridones<br> + estremecen +sus gualdrapas<br> + y +sacuden sus airones<br> +negros como las coronas, las estolas y las capas...)<br> +Pausas, grandes pausas. Amarguras,<br> +humedades en los ojos, en el pecho una honda herida...<br> + ¡Oh, +flor de las sepulturas!<br> + ¡oh, +tristeza de la vida!<br> +.................................................................................<br> +De repente un gran quejido, de repente un gran lamento.<br> + una +armonía inefable,<br> +un suspiro sofocado bajo las alas del viento...<br> + ¡algo +que queda imborrable...!<br> + (El +muerto va en la carroza,<br> +anegada hasta los bordes de muchas rosas muy pálidas...<br> +Detrás, la pobre familia que padece y que solloza,<br> +¡caras de pena que cubren temblonas manos +escuálidas!<br> + El +quejido pasa y muere<br> + en +languidez dolorosa,<br> +y a lo lejos va llorando sus llantos el <i>Miserere</i>,<br> + ¡triste +canción de la fosa!<br> + ...Y +luego una melodía,<br> +una música de ensueño y de aflicción +resignada,<br> + como el +hielo, blanca y fría,<br> + como el +beso, delicada...<br> +<a name='p117' id="p117"></a>(El cuerpo es el del amado... +¡Adiós! Blanquea un pañuelo<br> + sobre +el negror de unos ojos<br> +que suben desde el cadáver hasta la gloria del cielo<br> + lleno +de matices rojos...)<br> +Crepúsculo. Entra el cortejo en la ciudad de los +muertos.<br> +Pausas, grandes pausas, notas largas,<br> +armonías lamentosas, soledad de los desiertos,<br> + ¡inmensas +cosas amargas...!<br> +<br> +¡Oh, Chopín! ¡Oh, gran maestro!<br> +(Ya están cayendo las hojas, ya está cayendo la +escarcha).<br> +Haz que suenen en el aire melancólico y siniestro,<br> +cerca a mí, las armonías funerales de tu +<i>Marcha</i>...<br> +<p>Octubre, 1905.</p> +<h3><b>ANTIFONARIO</b></h3> +<p>ORACIÓN DE TODA HORA</p> +<p>Santa Reina del amor:<br> +tú sabes que noche y día<br> +te rezo la letanía<br> +y la salve del dolor.<br> +Tú sabes que es el deleite<br> +de mi alma sentimental<br> +llenar de fragante aceite<br> +tu lámpara de cristal,<br> +y con mano temblorosa<br> +mi luz votiva encender,<br> +y enflorar con una rosa<br> +tus leves pies de mujer.<br> +Señora: por la belleza<br> +de toda melancolía;<br> +<a name='p118' id="p118"></a>por la vesperal tristeza<br> +de mi ruta; por la fría<br> +cerrazón de mis mañanas;<br> +por las rosas que en Abril<br> +mueren solas y tempranas;<br> +por toda brisa sutil<br> +que besó flores amargas;<br> +por toda negra visión<br> +y por las horas ¡tan largas!<br> +en que espera el corazón;<br> +por los escollos adversos<br> +donde se estrella mi esquife;<br> +por mis lágrimas y versos<br> +y por el mismo arrecife,<br> +libértame del delito<br> +de hablarte a veces en prosa;<br> +libértame, y pues contrito<br> +estoy de mi culpa odiosa,<br> +guárdame en tu corazón<br> +y en tu memoria también,<br> +y dame tu bendición<br> +por siempre jamás. Amén.</p> +<p>ORACIÓN MATINAL</p> +<p>Nuestra Señora de la mañana:<br> + tú, que +deslíes<br> +sobre las nieblas tu suave grana;<br> +tú, que te enjoyas de mil rubíes;<br> + tú, +soberana,<br> + que te +sonríes<br> +como una dulce Fata Morgana,<br> +pon en mi lengua sabor de mieles<br> +y una sonrisa bajo mis labios.<br> +No me des nunca laureles sabios...<br> +Odio lo amargo: gloria, laureles.<br> +Guíame al prado de tu optimismo,<br> +<a name='p119' id="p119"></a>donde el buen Emerson, todo +sonrisa,<br> + dijo su misa,<br> +que era la misa de su pietismo...<br> +¡Santa mañana, reina ideal,<br> +vaso de lirios en eclosión,<br> +arca de gemas y de cristal,<br> +por tí suspira mi corazón!<br> + Reina inmortal,<br> +manda a mi pluma tu tentación,<br> +toda la excelsa luz de tu edén;<br> +libra mis sueños de todo mal,<br> +y haz que a tu diestra me siente. Amén.</p> +<p>ORACIÓN DEL MEDIODÍA</p> +<p>Padre y señor. Tú, Mitra, el del ojo +sanguíneo,<br> +gran arquero celeste<br> +que lo penetras todo con tu dardo lumíneo;<br> +tú, el de la roja veste<br> +con orlas y con flecos de eternas igniciones;<br> +tú, Helios, y tú, Osiris,<br> +por quien vive el imperio de las constelaciones<br> +y se hace en las alturas el milagro del iris;<br> +tú, bello emperador,<br> +envíanos tus dones,<br> +tus púrpuras de gloria y tu vital calor.<br> +Derrite en tus brasas todos los corazones,<br> +para que al fin, señor,<br> +salgan del frío ártico de su inercia y +desdén,<br> +y en su nuevo ecuador<br> +reciban el espíritu del arte nuevo. Amén.</p> +<p>ORACIÓN VESPERAL</p> +<p>Madona crepuscular<br> +que de nostalgias te vistes,<br> +cuando, tristes,<br> +<a name='p120' id="p120"></a>caen las rosas del otro lado del +mar;<br> +Madona, tú que, si pasas<br> +sobre el camino del hombre,<br> +dejas en toda frente prendidas las tenues gasas<br> +de unas «saudades» sin nombre;<br> +¡Madona! ¡Madona mía!<br> +la de los ojos cargados de resplandores violeta,<br> +fuente de melancolía<br> +del poeta;<br> +tiende tus pálidas manos<br> +al que en tus velos de reina clara un dardo de ironía,<br> +porque no entiende tu culto ni sabe de tus arcanos,<br> +¡santa mía!<br> +Dale a besar tus anillos<br> +en que Véspero escintila,<br> +tus collares, tus zarcillos,<br> +tu boca roja y tranquila...<br> +Y cuando tu seducción<br> +divina y crepuscular<br> +conquiste para tu rito algún nuevo corazón<br> +que sepa quimerizar,<br> +extiende sobre el neófito tus manos en bendición,<br> + ¡oh +Madona!<br> +y alrededor de su sien<br> +pon las perlas de nostalgia que tiemblan en tu corona,<br> +por toda tu vida. Amén.</p> +<p>ORACIÓN DE LA ALTA NOCHE</p> +<p>¡Noche...! Sulamita,<br> +tan hermosa y tan negra cual mis propios pesares,<br> +como aquella que muere de langor, y palpita<br> +entre los nardos del <i>Cantar de los cantares</i>;<br> +emperatriz augusta del silencio y la sombra,<br> +noche meditabunda,<br> +¡salve, mil veces salve! Por mi voz que te nombra,<br> +<a name='p121' id="p121"></a>por mi vida errabunda,<br> +por mi senda cubierta de propósitos muertos<br> +y de muertas venturas;<br> +por la luz que no encuentran mis jardines desiertos,<br> +por todas mis tristuras;<br> +unge mi pecho en un claror de luna,<br> +en un beso de brisas; dame el bien<br> +de todos tus misterios, noche bruna,<br> +y no me prives de tu luna. Amén.</p> +<p>1908.</p> +<h3><b>HORA CALIDA</b></h3> +<p>¡Oh calor de la siesta filipina,<br> +calor de corazón, calor de fragua,<br> +en que hierve en la copa cristalina,<br> +con temblores estuosos, hasta el agua!<br> +<br> +Una suave molicie que alucina<br> +irrumpe en nuestra carne, y la cabeza,<br> +como agobiada de sopor, se inclina<br> +florecida de rosas de pereza.<br> +<br> +Hay como una decadencia en las pupilas<br> +húmedas de pasión; y mientras fiera<br> +la luz solar sobre las cosas arde,<br> +<br> +beben las almas graves y tranquilas<br> +el vino del ensueño y la quimera<br> +en el cálido vaso de la tarde.</p> +<p>Octubre, 1908. <a name='p122' id="p122"></a></p> +<h3><b>LA ISLA HERMANA</b></h3> +<p> Isla +de los tesoros,<br> +Mindanao, isla fuerte de cristianos y moros,<br> +grande bajo el aliento del polífono mar;<br> +isla de bravas gestas y pugnas legendarias,<br> +que tiene por reductos las selvas milenarias<br> +y por vivac inmenso el campo secular.<br> +<br> + Isla +maravillosa,<br> +sultana bella y grácil a quien vemos ansiosa<br> +poner oro y corales sobre el nativo altar,<br> +y buscar en la arena de sus sonoras playas,<br> +como sus dos hermanas, cual Luzón y Bisayas,<br> +la perla de un ensueño que no quiere llegar...<br> +<br> + La gran +Naturaleza<br> +te dió la magia augusta de su inmortal belleza,<br> +su savia formidable, su sol canicular;<br> +por eso son enormes tus bosques y tus ríos,<br> +y hacen temblar ejércitos tus indomables bríos,<br> +y el Apo a las estrellas no cesa de retar.<br> +<br> + Eres +como tus lagos,<br> +para la flor propicios, para el pirata aciagos,<br> +épicos en la guerra, líricos en la paz;<br> +y eres, cuando el peligro tus lares amenaza,<br> +la cúspide en que erige sus tiendas una raza<br> +para gritar:--«¡Atilas! mi gloria no es fugaz.<br> +<br> + »Yo +soy como el granito;<br> +mi sed de vivir sube hasta el infinito<br> +como las flechas ágiles de mi aljaba ancestral.<br> +Yo, aunque me ciña ajorcas, zarcillos y turbante,<br> +tengo en las venas mías la sangre palpitante,<br> +la misma que en el ara oblacionó Rizal.»<br> +<a name='p123' id="p123"></a><br> + ¡Loor +a tu boca altiva,<br> +Mindanao, isla de oro, Cólquida rediviva,<br> +a donde van los Argos de un moderno Jasón!<br> +Tu increpación histórica tiene inmanente vida;<br> +es la consigna étnica de que jamás se olvida<br> +ni el hombre de Bisayas, ni el hijo de Luzón.<br> +<br> + Un +vínculo más fuerte<br> +que el puño de los Césares y que la misma muerte<br> +hace de las tres islas un solo corazón;<br> +que tendrá, en la ventura, una sonrisa única,<br> +y, en las adversas horas, sabrá rasgar su túnica<br> +con un definitivo y unánime tirón.<br> +<br> + ¿No +son tus noches bellas<br> +las mismas que las nuestras? ¿No es luz de tus estrellas<br> +la que reciben juntas Bisayas y Luzón?<br> +¿No es aroma indígena del <i>ilang-ilang</i> +regio<br> +el que a leer nos mueve un solo florilegio<br> +y a sentir, alma adentro, una sola emoción?<br> +<br> + ¡No +morirás...! No temas<br> +que extrañas manos roben tus collares de gemas<br> +y maten de un hachazo tu árbol tradicional:<br> +los que guardan su libro de gestas legendarias<br> +y tienen por reductos las selvas milenarias,<br> +clarinearán mañana una marcha triunfal...<br> +<br> + Cólquida +filipina,<br> +Mindanao, isla hermana, isla bella y divina<br> +en cuyo honor dispara sus retumbos el mar:<br> +para quien sea osado a herir tus esperanzas,<br> +sé como nuestra piña, corónate de lanzas<br> +y quede en ellas muerto el pulpo secular.</p> +<p>Agosto, 1908. <a name='p124' id="p124"></a></p> +<h3><b>ILANG-ILANG</b></h3> +<p><i>Ilang-ilang</i> de los huertos filipinos,<br> +donde aroman aurinegras mariposas<br> +sus dos alas de colores vespertinos<br> +cual flabeles para reinas voluptuosas;<br> +<br> +<i>ilang-ilang</i> de ramaje desmayado<br> +--varillaje de verdosos parasoles--<br> +tú eres fuerte por el beso que han dejado<br> +en tu copa melodiosa muchos soles.<br> +<br> +Son tus flores glaucos astros pensativos<br> +y eres todo, cuando ondulas, incensario<br> +ante el ara de los dioses primitivos<br> +en el templo de algún bosque milenario.<br> +<br> +Tu perfume, como un alma grande y sola,<br> +ha pasado del terruño las fronteras;<br> +y el prestigio que embellece tu corola<br> +no lo olvidan las beldades extranjeras.<br> +<br> +De sus áureos tocadores los cristales<br> +--ostensorios de tu lírica fragancia--<br> +reverdecen en los lechos virginales<br> +un delirio que halló vida en la constancia...<br> +<br> +<i>Ilang-ilang</i>, árbol patrio, suave y bello:<br> +a tu sombra dicen cuentos y cariños<br> +nuestras musas de negrísimo cabello<br> +y alma ingenua como el alma de los niños.<br> +<br> +Si tus hojas, bajo el ala de la brisa,<br> +dan al aire de la noche madrigales,<br> +no hay un labio que no enflore una sonrisa<br> +ni una fuente que no azule sus cristales.<br> +<a name='p125' id="p125"></a><br> +<i>Ilang-ilang</i> que arrojaste tus corolas<br> +en mis sendas a la luz del plenilunio:<br> +¡cuántas almas que están tristes y están +solas<br> +han cubierto con tus flores su infortunio!<br> +<br> +Y han creído que era un beso muy cercano<br> +el suspiro de tus flores estelares,<br> +y han gritado: «¡Ya, ya viene el beso hermano<br> +a la herida que han abierto los pesares!»<br> +<br> +Por tí, todo: por la gloria de tu esencia,<br> +por tus hojas que alcatifan nuestra ruta,<br> +por tu sombra, donde es buena la existencia<br> +y pensamos que no es todo fuerza bruta.<br> +<br> +Danos siempre con tu olor de primavera<br> +un anhelo de ser libres como el viento,<br> +que sacude tu fragante cabellera<br> +y emborracha nuestra vida con su aliento.<br> +<br> +<i>Ilang-ilang</i> de los huertos filipinos<br> +a que el alma de mis cánticos se abraza;<br> +sé tú el árbol de verdores matutinos<br> +que perfume las tristezas de mi raza.</p> +<p>Septiembre, 1909.</p> +<h3><b>EL DOLOR DE LAS CUARTILLAS VIRGENES</b></h3> +<p>Quedó sin nada en la mesa la inmaculada cuartilla,<br> +y yo me dí en pensar hondo pidiendo una maravilla<br> +a la luz chisporroteante de una candela amarilla<br> +de pena... Quedó sin nada la inmaculada cuartilla.<br> +<a name='p126' id="p126"></a><br> +Yo quise llenar el pliego, casto por sus resplandores,<br> +de mis locuras de niño, de mis risas y dolores,<br> +del aroma inolvidado de no sé qué santas flores,<br> +y así convertir el pliego en libro de mis amores.<br> +<br> +Era la noche de luna. Fuera decían los vientos<br> +el suspiro milenario de sus plácidos lamentos.<br> +En mi frente había un loco florecer de pensamientos<br> +y de tristezas nocturnas... ¡Fuera lloraban los vientos!<br> +<br> +Mis pobres quimeras iban rotas en el torbellino;<br> +mis pies no tenían rumbo, ni mi espíritu destino;<br> +pero allá lejos un niño, un niño ciego y +divino,<br> +me disparaba una flecha y me enseñaba el camino.<br> +<br> +Tomé la pluma. En mi mano hubo temblores febriles,<br> +miedo de no encarnar nunca en las palabras sutiles<br> +la voz de mi vida; el miedo de un <i>bebé</i> de cuatro +abriles<br> +a las brujas y los duendes de los cuentos infantiles.<br> +<br> +¿Qué escribir? ¿Qué pensamientos +consignar en aquel trozo<br> +de papel? ¿Mis ilusiones? ¿La hora triste o la del +gozo?<br> +Miré dentro de mi vida y mi vida era un destrozo;<br> +miré fuera, y desde fuera llegó a mí un hondo +sollozo.<br> +<br> +Solté el cálamo. Mi vida no me daba la respuesta;<br> +no había una flor en toda la inmensidad de la cuesta;<br> +mi fatiga siempre grande, la carga siempre molesta,<br> +y en el aire ni el susurro de la más leve respuesta.<br> +<br> +¿Qué escribir...? La tinta obscura del tintero era +tristeza;<br> +tristeza el silencio augusto de la gran Naturaleza,<br> +y en medio de este dualismo de dolor y de aspereza,<br> +se moría lo más triste de lo triste: mi cabeza.<br> +<a name='p127' id="p127"></a><br> +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada.<br> +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada;<br> +pedí al pábilo amarillo la lumbre de una mirada,<br> +y en el fondo de mi vida no hubo nada, nada... nada.<br> +<br> +¡Oh vacío de las almas...! ¡Oh negras horas +tediosas<br> +en que no hay para las manos que tiemblan divinas rosas,<br> +ni para los ojos tristes un vuelo de mariposas<br> +novias del sol...! ¡Oh infinita pesadumbre de las cosas!<br> +<br> +Dejadme esta noche solo retroceder a mi cuna,<br> +ver que la besa y la envuelve un suave rayo de luna;<br> +no me arranquéis de los ojos una lágrima +importuna...<br> +¡Dejadme solo esta noche, que la noche está de +luna!<br> +<br> +Alcé mi frente. La vida no me daba su respuesta.<br> +No había una flor en toda la inmensidad de la cuesta;<br> +mi fatiga siempre grande, mi carga siempre molesta,<br> +y los labios de mi musa no me daban la respuesta...<br> +<br> +Y mientras yo meditaba sobre la virgen cuartilla,<br> +penetró por mi ventana un ave de pesadilla;<br> +yo pedí que me cantara un canto de maravilla,<br> +y el ave mató la luz de la candela amarilla.<br> +<br> +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada.<br> +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada;<br> +busqué en mi cofre más íntimo alguna perla +encantada,<br> +y en el cofre de mi vida no hallé nada, nada... +¡nada...!</p> +<p>Septiembre, 1910. <a name='p128' id="p128"></a></p> +<h3><b>A HISPANIA</b></h3> +<p>Te hablo en tu lengua; mis versos<br> +te dirán que hay un amor<br> +que en la hecatombe pretérita<br> +su raigambre conservó<br> +en lo más hondo y arcano<br> +de mi pecho. Es como flor<br> +que han respetado celliscas<br> +y avalanchas de pasión,<br> +flor abierta suavemente<br> +en cumbres llenas de sol,<br> +a donde sube el espíritu<br> +de sus quimeras en pos,<br> +para rezarte:--«¡Oh, Hispania!<br> +¡oh dulce idioma español,<br> +el del Arcipreste de Hita,<br> +el de Lope y Calderón,<br> +de Juan de Mena y Cervantes,<br> +de Pereda y de Galdós!<br> +¡Oh dulce lengua, que irradias<br> +tu latina irisación<br> +y encierras la amplia eufonía<br> +de toda una selva en flor,<br> +pues eres susurro de agua,<br> +gorjeo de ave, canción<br> +de brisa leve en las hojas<br> +en mañanitas de sol...!»<br> +En esta lengua ¡oh Hispania!<br> +balbuciente formuló<br> +mi alma en los días niños<br> +sus caprichos, su candor;<br> +y en las horas juveniles,<br> +cuando hicieron irrupción<br> +<a name='p129' id="p129"></a>en mi vida las primeras<br> +exaltaciones de amor,<br> +también fué tu idioma egregio<br> +el que sirvió a mi ilusión<br> +y la dió plumas divinas<br> +de mágico tornasol,<br> +para llegar hasta el fondo<br> +de un lejano corazón<br> +y decirle:--«Ven conmigo<br> +y dame un beso de amor».<br> +Murió este amor. En mi pecho,<br> +muerta la hoguera, restó<br> +un puñado de cenizas<br> +de la pasada ilusión;<br> +y al verme tan olvidado<br> +de la mujer que me amó,<br> +para luego envenenarme<br> +con una negra traición,<br> +cuando quise maldecirla<br> +con mi pluma y con mi voz,<br> +llorando de pena y rabia,<br> +la maldije ¡en español...!<br> +Y en tu idioma, que es un iris<br> +por su fulgencia y color,<br> +voy dando a todos los vientos<br> +trozos de mi corazón,<br> +mis líricos fantaseos,<br> +mis optimismos, mi horror<br> +por lo prosaico y mis gritos<br> +de protesta y rebelión<br> +contra todas las limazas,<br> +contra el buho y el halcón,<br> +contra la sierpe asquerosa<br> +que quiere alzarse hasta el sol,<br> +contra «chaturas estéticas»<br> +que nos roban la emoción,<br> +<a name='p130' id="p130"></a>contra Verres coloniales<br> +y su dolar corruptor<sup><a name='Footmark_129_1' href= +'#Footnote_129_1' id="Footmark_129_1">25</a></sup>,<br> +y contra todos los hombres<br> +que hacen tan fiera irrisión<br> +del derecho de mi pueblo<br> +a ser su único señor...<br> +¡Oh noble Hispania! Este día<br> +es para ti mi canción,<br> +canción que viene de lejos<br> +como eco de antiguo amor,<br> +temblorosa, palpitante<br> +y olorosa a tradición,<br> +para abrir sus alas cándidas<br> +bajo el oro de aquel sol<br> +que nos metiste en el alma<br> +con el fuego de tu voz,<br> +y a cuya lumbre, montando<br> +clavileños de ilusión,<br> +mi raza adoró la gloria<br> +del bello idioma español,<br> +que parlan aun los Quijotes<br> +de esta malaya región,<br> +donde quieren nuevos Sanchos<br> +que parlemos en sajón.<br> +Pero yo te hablo en tu lengua,<br> +¡oh Hispania! porque es su són<br> +como música de fuente,<br> +como arrullo encantador,<br> +y como beso de vírgenes<br> +en primaveras de amor.</p> +<p>1913.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_129_1' href='#Footmark_129_1' id= +"Footnote_129_1">Nota 25</a>: Alusión explícita al +nuevo dominador, o sea la república de los Estados +Unidos.</p> +</div> +<a name='p131' id="p131"></a> +<h3><b>NO CIERRES TU PUERTA</b></h3> +<p>Un labio lejano me ha dicho<br> +que tienes cerrada tu puerta...<br> +Si es cierto, reforma el capricho:<br> +¡tu puerta ha de estar siempre abierta!<br> +<br> +Abierta a las aves del cielo,<br> +abierta al rumor de las brisas,<br> +al goce, al dolor, al consuelo<br> +y al triste que pida sonrisas.<br> +<br> +Abierta a los claros de luna,<br> +al suave perfume de mayo,<br> +al lloro del niño en la cuna<br> +y al viejo que tiembla en desmayo.<br> +<br> +No cierres tu puerta. ¿No sabes<br> +que cruzan el largo camino<br> +mil sombras, mil vidas, mil aves<br> +que ignoran su obscuro destino?<br> +<br> +Tu mano, que abrió las entrañas<br> +del suelo y halló un gran tesoro,<br> +arroje las llaves extrañas<br> +que cierran tus puertas al lloro.<br> +<br> +Preparen tus manos la mesa,<br> +el plato de arroz y hasta el vino.<br> +¡La sombra en la luz hace presa<br> +y es largo y tortuoso el camino!<br> +<br> +Que sea, en la vida, tu techo<br> +la fuente que lave los males,<br> +<a name='p132' id="p132"></a>que cierre las llagas del pecho<br> +que borre las penas mortales.<br> +<br> +Si quieres que nazcan al paso<br> +de tu alma las rosas celestes,<br> +acoge el dolor del ocaso<br> +y zurce las míseras vestes.<br> +<br> +Bien sabes que es noble y es santo<br> +alzar al que cae en la vía.<br> +No dudes ni niegues. El llanto<br> +secado es raudal de alegría.<br> +<br> +Si pones tu mano en la mano<br> +del pobre, Dios besa la tuya.<br> +No cierres tu puerta, ¡oh mi hermano!<br> +no sea que de ella Dios huya.<br> +<br> +Ten siempre dispuesta tu casa<br> +y esté a todo huésped abierta,<br> +que acaso la sombra que pasa<br> +es sombra de tu madre muerta.<br> +<br> +No cierres tu puerta. ¿No sabes<br> +que cruzan el largo camino<br> +mil sombras, mil vidas, mil aves<br> +que apenas si saben cuál es su destino?<br> +<a name='p133' id="p133"></a></p> +<h3><b>EL JARDIN REDIVIVO</b></h3> +<p>PARA EL «JARDÍN DE EPICURO»<sup><a name= +'Footmark_132_A' href='#Footnote_132_A' id= +"Footmark_132_A">26</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_132_A' href='#Footmark_132_A' id= +"Footnote_132_A">Nota 26</a>: Así era nombrado un +cenáculo literario de Manila. Y para festejar la cena con +que fué inaugurada su segunda etapa, escribió los +versos el poeta.</p> +</div> +<p>Nuestros días sin sol, de retiro y mudez,<br> +en que el alma sufrió de congoja o esplín,<br> +han pasado a ser ya cosa muerta, y, al fin,<br> +nuevos besos de luz nos encienden la tez<br> +y florece otra vez el antiguo jardín.<br> +<br> +¡Oh delicia! ¡oh amor del humilde pensil<br> +donde el alma sintió la pasión de soñar<br> +y, en el giro fugaz de las auras, gustar<br> +el olor celestial de las rosas de Abril<br> +y el dulzor juvenil de un anhelo de amar!<br> +<br> +Está abierto el jardín. Venid todos a él<br> +los que ansiéis suspirar besuqueando una flor,<br> +los que, en vez de llorar, tengáis hambre de amor<br> +al sonrís, al fulgor, al olor, a la miel<br> +de una bella emoción. ¡El jardín está en +flor!<br> +<br> +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín<br> +sólo os pide otra vez, por su nueva eclosión,<br> +que tengáis para él una eterna canción,<br> +una voz de querer, un espíritu afín<br> +y una sed de habitar con la Reina Ilusión.<br> +<br> +El vivir es el <i>hoy</i>; nadie sabe el <i>después</i>:<br> +¿a qué tristes vivir, a qué solos vagar<br> +<a name='p134' id="p134"></a> sin un lazo de unión que nos +pueda estrechar<br> +y, aunque herida la sien y maltrechos los piés,<br> +nos dé amor de vivir, de soñar y cantar?<br> +<br> +Está abierto el jardín... ¡Cómo invita +su olor<br> +a subir al azul y olvidar el fangal,<br> +lo que tiene de vil nuestra arcilla mortal,<br> +lo que pone en la miel de la vida un sabor<br> +parecido al cruel de las «flores del mal».<br> +<br> +Corazón, emoción, ala leve y sutil,<br> +tenlos siempre, oh varón, y tú siempre, oh mujer,<br> +y ambos siempre tendréis, con las rosas de Abril,<br> +entre risas de sol, un rincón de pensil<br> +en que a solas oir el volar de un querer.<br> +<br> +Este mar del vivir es muy fiero; este mar<br> +tiene a veces un són de alarido de horror,<br> +y quien oiga esa voz y no sepa ensoñar,<br> +ante la ola sabrá cuán amargo es llorar<br> +por el alma sin luz y la vida sin flor.<br> +<br> +Luz y flor las veréis en el nuevo jardín<br> +cuya fronda es de paz, cuyo ambiente es cordial;<br> +unas veces dirá su quimera un violín<br> +y otras veces de amor, Chaminade y Chopín,<br> +en el clave dirán la sonata inmortal.<br> +<br> +Vibrará su cristal una voz de mujer<br> +como un ¡ay! de pasión o un suspiro de Abril,<br> +y el poeta alzará, fresca, gaya y gentil,<br> +su canción al amor, a la vida, al placer,<br> +y entre todos harán un edén del pensil.<br> +<br> +¡Oh delicia! ¡oh amor del tranquilo jardín<br> +donde el alma sintió la pasión de soñar<br> +y, en el vuelo fugaz de la brisa, escuchar<br> +<a name='p135' id="p135"></a>la quejumbre sutil de un celeste +violín<br> +o el latido inicial de un anhelo de amar!<br> +<br> +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín<br> +sólo os pide esta vez, por su nueva eclosión,<br> +que tengáis para él una bella canción,<br> +una voz de querer, un espíritu afín<br> +y una sed de morir por la Reina Ilusión.</p> +<p>Julio, 1913.</p> +<h3><b>LAS DOS HOCES</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Parece la fragua el ojo cerrado<br> + de un muerto +titán,<br> +y el yunque parece un pico en silencio<br> + de un ave +anormal.<br> +En un negro rincón duerme el mazo<br> +que otros días batiera el metal...<br> +¡Cómo duele esta paz de la fragua!<br> + ¡Cómo +duele esta paz!<br> +<br> +«¡Hola, herrero! ¿qué tienes? +¿qué inercias<br> +han ganado tus músculos hoy?<br> +Tus brazos semejan dos ramas tronchadas,<br> +dos angustias largas de una abdicación.<br> + ¡Levántate, +herrero!<br> +Haz que de la fragua resucite un sol.<br> +Enarbola el mazo y así, junto al yunque,<br> +entre rojos hálos serás como un dios.»</p> +....................................................................... +<p>Ha soplado el fuelle sobre los carbones,<br> +ya la roja llama crepitando está;<br> +<a name='p136' id="p136"></a>sobre el recio tórax del +despierto herrero,<br> +hay como una bella púrpura imperial.<br> + El mazo es tu +cetro;<br> +¡oh herrero! comienza de nuevo a reinar,<br> +y en tus brazos aprendan los flojos<br> + a batir y +forjar.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>«--Toma este oro--le digo al becerro--<br> +y forja una hoz».<br> +«--Yo no soy orfebre--me dice--<br> +que herrero yo soy».<br> +«--Forjarás la segur; los orfebres<br> +no pondrían en mi oro un vigor.<br> +Ellos saben de ajorcas y anillos;<br> +de segures, no.<br> +Yo no quiero mi oro para hacer joyeles<br> +que tengan el brillo de una tentación;<br> +yo no quiero mi oro para que me muerda<br> +la interior serpiente que mordió a Shylock.<br> + Resuélvete, +herrero;<br> +mientras en la altura nos sonríe el sol,<br> +coge el oro mío con tus manos rudas<br> + y forja una +hoz.»<br> +....................................................................... +<br>¡Cómo irradia la luz hecha de oro<br> + y tiembla el +metal,<br> +con su luz de ideal novilunio<br> + rielando en el +mar!<br> +En mis manos pone no sé qué virtudes<br> +y en mi pecho enciende nueva claridad,<br> +y en su empuñadura siento que palpita<br> +el misterio fuerte de una inmensidad,<br> +<a name='p137' id="p137"></a></p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>«--He aquí el hierro--le digo al herrero--<br> +y forja otra hoz».<br> +«--Ya me duelen--contesta--los brazos<br> +y débil estoy».<br> +«--Forjarás la segur. ¿No recuerdas<br> +que el hierro es tu honor;<br> +que del hierro has vivido y el hierro<br> +dió a tu fragua inmortal tradición?<br> + Herrero: a toda +hora<br> +es el hierro quien manda: ¡es el dios!<br> +Si te cruzas de brazos, si doblas<br> +el cuello al sopor,<br> +en tu abulia torpe ya no escucharás<br> +la solemne voz<br> +del hierro, tu amigo... Escúchame, herrero,<br> +y forja otra hoz.»<br>....................................................................... +<br>La segunda segur, la de hierro,<br> +fabricada está.<br> +Es como la ceja borrascosa y dura<br> +de un fiero titán.<br> +En mis manos tiene un brillo de relámpago<br> +y en mi pecho enciende redentor afán,<br> +y en su empuñadura, cuando ya la cojo,<br> +siento el loco empuje de una tempestad.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya están en mis manos las dos sacras hoces<br> +que el herrero anónimo para mí forjó:<br> +la de hierro duro, que es mi fortaleza,<br> +y la de oro fino, que es mi ensoñación.<br> +La segur más grácil, para cuando quiera<br> +<a name='p138' id="p138"></a>cercenar un lauro o una flor de +amor,<br> +para el santo muérdago de la vida íntima<br> +y para el ensueño de mi corazón;<br> +y la más robusta, para las podridas<br> +ramas que del árbol la ignominia son;<br> +para las raíces de la mala yerba<br> +que la gloria roban de la mies en flor,<br> +y para los cuellos del halcón y el lobo<br> + y el áspid +traidor.</p> +<p>Mayo, 1914.</p> +<h3><b>VIAJE FANTASTICO</b></h3> +<p>¡Va el corcel de mis versos...! Da a los aires sus +crines<br> +de metáforas nuevas y de símbolos bellos;<br> +sus relinchos rimbomban como fieros clarines<br> +y sus cascos galopan despidiendo destellos.<br> +<br> +El corcel de mis versos es rebelde a los frenos<br> +porque sabe que ahogan como en flor su carrera;<br> +y en su fuga brillante por los cielos serenos,<br> +no es Pegaso con alas, sino roja bandera...<br> +<br> +¡Va el corcel de mis versos! En sus lomos cabalgo,<br> +y enristrando el acero de mi acrática pluma,<br> +con su hierro alanceo, como el clásico Hidalgo,<br> +los fantasmas y duendes de la clásica bruma.<br> +<br> +Mi corcel es el libre morador de los campos<br> +donde se alzan en triunfo los ensueños del arte,<br> +donde vierten de lleno sus magníficos lampos<br> +las pupilas de Erato y el escudo de Marte.<br> +<a name='p139' id="p139"></a><br> +Corre, corre a lo lejos, ¡oh corcel de mis versos!<br> +y en los aires restallen tus indómitas crines,<br> +que allí hay flores más regias y celajes más +tersos,<br> +y a tus nuevos escapes más abiertos confines...<br> +<br> +¡Va el corcel de mis versos! Y azotando sus ancas<br> +con la tralla flamígera de mi audaz fantasía,<br> +llego, al fin, a unas tierras ideales y blancas;<br> +llego, y beso entre auroras a la musa del día...</p> +<p>Abril, 1921.</p> +<h3><b>EL "KUNDIMAN"</b></h3> +<p>Tagalo <i>Kundiman</i>, <i>Kundiman</i> de versos de amores<br> +que en los plenilunios prefieres tu vuelo tender:<br> +tus suaves estrofas que lloran ocultos dolores<br> +dicen la nativa tristeza del atardecer.<br> +<br> +Tienes el aroma de nuestras edémicas flores<br> +y el ritmo y el mimo de un beso ideal de mujer,<br> +y resumes toda la queja de los soñadores<br> +de mi pobre raza, sujeta a un extraño poder.<br> +<br> +Fuiste la delicia de nuestros difuntos abuelos;<br> +dasnos, en el tiempo presente, un dulzor de consuelos,<br> +que son para el alma cual riego en muriente jardín;<br> +<br> +y serás mañana de toda una raza la gloria<br> +cuando, con tu música, su toque marcial de victoria<br> +dé a los cuatro vientos un libre y sonoro +clarín...<br> +<a name='p140' id="p140"></a></p> +<h3><b>COPA BOHEMIA</b></h3> +<p>Héla ahí: fino el cristal,<br> +tembloroso, musical.<br> +Héla ahí: fino el cristal.<br> +<br> +Aún exhala un viejo olor<br> +el cristal: guardó una flor<br> +que aún exhala un suave olor...<br> +<br> +Dió la flor una griseta<br> +y dejó su alma el poeta<br> +en la flor de la griseta.<br> +<br> +Una noche dolorosa<br> +robó la envidia la rosa<br> +en la noche dolorosa...<br> +<br> +Y dió fama a su bohemia<br> +el pobre. ¡Sangre y blasfemia<br> +dieron gloria a su bohemia!<br> +<br> +Volvió al «bar», pidió más +vino,<br> +y, negro ya su camino,<br> +en el «bar» bebió más vino.<br> +<br> +Dijo sus últimos versos,<br> +y, entre sus sueños dispersos,<br> +lloró sus últimos versos.<br> +<br> +Postrer copa... Dió un suspiro<br> +y se suicidó de un tiro<br> +en la sien... ¡Postrer suspiro!<br> +<a name='p141' id="p141"></a><br> +Cayó al suelo la pistola<br> +y al cristal dió una aureola<br> +el humo de la pistola.<br> +<br> +El rodó bajo la mesa<br> +con se desgracia inconfesa,<br> +bajo el mármol de la mesa...<br> +<br> +Y desde entonces no existe<br> +quien beba en la copa triste<br> +de bohemio que no existe.<br> +<br> +Héla ahí: fino el cristal,<br> +sin la flor sentimental<br> +Héla ahí: ¡rojo el cristal!...</p> +<h3><b>ETERNA HERIDA</b></h3> +<p>¡Oh pobre corazón!<br> +¡oh entraña mía, sitibunda y loca,<br> +que tiemblas a la más breve ilusión<br> +puesta en la miel de una divina boca!<br> +<br> +¡Oh víscera escondida<br> +que sin cesar renuevas en tu fondo<br> +tu amor ardiente y hondo,<br> +sin ver que quedas para siempre herida...!<br> +<br> +¡Oh triste corazón! ¿por qué vas +ciego<br> +tropezando en las sombras del camino,<br> +cuando tu propio sino<br> +te grita:--«¡Aún no! Tu ruego<br> +no llegó a su destino<br> +y tu tiempo de amar no es hoy, es luego»?<br> +<a name='p142' id="p142"></a><br> +Pero tú, entraña mía,<br> +vas amando a deshora, y sueñas... sueñas<br> +que esas bocas risueñas<br> +tienen piedad de tu melancolía.<br> +<br> +Y creen tus quimeras,<br> +y ves en lontanazas ilusorias<br> +no sé que nuevas glorias,<br> +no sé qué flor de nuevas primaveras.<br> +<br> +Y tu sed de gozar te lleva lejos,<br> +centuplica las plumas de tus alas<br> +y hasta te olvidas de las cosas malas<br> +cual si te alucinasen mil espejos.<br> +<br> +¡Oh pobre corazón! ¡Icaro triste<br> +y triste Prometeo!<br> +si subes a la altura el sol te embiste<br> +y, amarrado a la roca del deseo,<br> +ni dicha ni quietud para ti existe.<br> +<br> +Y esto lo sabes bien, ¡oh entraña mía!<br> +y sabes del sendero que es muy largo<br> +¡oh entraña! y, sin embargo,<br> +vas cruzando el sendero en tu porfía.<br> +<br> +Ya estás llena de sangre, ya tus fibras<br> +se han desgarrado en su latir convulso<br> +¡y sin embargo aun vibras!<br> +¡y sin embargo aun tienes nuevo impulso!<br> +<br> +¡Oh vaso de dolor! ¡oh pecho mío<br> +que sabes convertir tu muerte en vida!<br> +si has de seguir amando sin hastío<br> +¿quién habrá de curar tu eterna herida?</p> +<p>Mayo, 1921. <a name='p143' id="p143"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p142_Gurrea__Adelina_' href= +'#index_p142_Gurrea__Adelina_' id= +"return_p142_Gurrea__Adelina_"><b>Gurrea (Adelina)</b></a></h2> +<p>Nació en la Carlota (Negros occidental), hija de los +españoles don Carlos y doña Ramona Monasterio, ella +hermana del notable autor don Ricardo. Recibió esmerada +educación, primero en colegio español de monjas y +luego, durante once años, en otro inglés. +Cursó el bachillerato, sobresaliendo en el estudio de la +Preceptiva y la Literatura británicas. A pesar de ello ha +escrito sus versos en castellano, nunca en la lengua de +Shakespeare. Salió al mundo de las letras por la +«puerta grande», al obtener el primer premio en un +concurso de cuentos para plumas femeninas (1915). Cuatro +años después mereció igual galardón en +certamen organizado por la «Casa de España», de +Manila, Dirigió la Sección femenina de «La +Vanguardia», de la misma ciudad. Hace poco más de un +año mora en la Península.</p> +<h3><b>EL NIDO</b></h3> +<p><small>(PRIMER PREMIO EN EL CONCURSO LITERARIO ORGANIZADO POR LA +«CASA DE ESPASA», MANILA, 1919)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Ha lanzado la paloma su quejido lastimero.<br> +En el beso de la tierra con el cielo, muere el sol...<br> +De la tarde el arrebol<br> +se desmaya entre las sombras de la noche del guerrero.<br> +El silencio de las horas enlutadas<br> +ha rasgado los clarines del heraldo de la muerte;<br> +hay espectros en las sombras y hay terror en las miradas<br> +y vomitan los cañones el derecho del más fuerte.<br> +<a name='p144' id="p144"></a>Y ha volado la paloma de plumaje +alabastrino<br> +ahuyentada por la mano poderosa del destino.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>De su nido de ideales<br> +sólo queda el esqueleto, ¡Seculares ambiciones!<br> +Aquel nido que cubierto de olorosas ilusiones<br> +orgulloso se mecía de la historia en los anales.<br> +Más su túnica de nieve<br> +ha rasgado el negro aullido de los vientos,<br> +y debajo de los santos, ideales sentimientos,<br> +son los odios un grabado, la ambición es un relieve.<br> +Aquel nido, que era un beso<br> +en el vivir de los hermanos corazones,<br> +es escarnio de la fé que se deben las naciones;<br> +y por eso<br> +ha volado la paloma de plumaje alabastrino,<br> +ahuyentada por la mano poderosa del destino.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>¡Oh, la mística paloma de las pálidas +canciones!<br> +A través de nausebundas humaredas,<br> +por encima de campiñas que atraviesan las veredas,<br> +entre el ronco estremecer de los cañones,<br> +entre el trueno de las turbas que fatídicas vocean<br> +por encima de sepulcros y de alfombras funerarias,<br> +suspirando sus plegarias,<br> +va esfumándose su vuelo,<br> +y se aleja con sus alas de los mundos que pelean<br> +y se acerca con sus ansias a las cúpulas del cielo.<br> +Ave errante y fugitiva, ave hecha de azahares,<br> +¿Dónde buscas el encanto y el amor de tu +doctrina?<br> +¿Dónde están las resonancias de tu +plática divina<br> +y la piedra de holocausto que reclaman tus altares?<br> +¿Dónde vas?<br> +<a name='p145' id="p145"></a>Si hoy el hombre irreverente<br> +ya no quiere que te poses en su frente<br> +palomita de la paz...<br> +«Voy buscando» dijo ella, «algún nido +hecho de amores<br> +donde vivan mis creencias, donde mueran mis dolores».<br>.................................................................................................. +<br>Tañen lentas, compungidas, las campanas de la +Francia,<br> +y vigilan solitarios<br> +en sus níveos sudarios<br> +los mil picos (que se burlan de la altura y la distancia)<br> +de los rudos Pirineos.<br> +El blancor de su cabeza<br> +da un aliento en su tristeza<br> +a la reina del olivo y a sus líricos deseos.<br> +Pero sigue su camino,<br> +porque en ellos aun se escucha<br> +el estruendo de la lucha,<br> +y aun la empuja aquella mano poderosa del destino.<br> + Ya ha pasado por encima de la típica +montaña<br> +de los místicos del norte,<br> +y ha llegado hasta la corte,<br> +y en el suelo de la España<br> +se ha posado la paloma de plumaje alabastrino<br> +subyugada por un alma que es más fuerte que el destino.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>En el fondo dulce y cálido<br> +de un humano corazón<br> +ha hecho nido la paloma, mientras reza una oración<br> +por la viuda sin amores, y los hijos del inválido.<br> +Santo nido hecho de flores y fragancias maternales<br> +de caricias, de ternuras<br> +y sedientas calenturas<br> +Por el bien de los mortales!<br> +¡Corazón que guarda dentro<br> +<a name='p146' id="p146"></a>el calor de las canciones<br> +que palpitan en los tristes corazones,<br> +que es altar, estuche, y centro<br> +de noblezas olvidadas y de hidalgas compasiones!<br> +¡Ruiseñor enamorado<br> +de los cánticos del arte!<br> +¡Corazón! Santo estandarte<br> +de lo honrado,<br> +donde vive la divina poesía<br> +de la tétrica tragedia del vivir.<br> +¡Vaso hondo del sentir!<br> +¡Corazón que es una mezcla de tristeza y de +alegría!<br> +Que es color, canto, fragancia,<br> +clamor, risa, luz, suspiro,<br> +movimiento, danza, giro,<br> +simpatía y añoranza.<br> +Don Quijote que enloquece<br> +acariciando una ilusión.<br> +¡Corazón, fiel corazón.<br> +del gran Rey Alfonso Trece!<br> +....................................................<br>Y ha vivido la paloma de plumaje alabastrino<br> +en el fondo de ese pecho que es más fuerte que el +destino.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Ha cesado la matanza,<br> +han callado los cañones,<br> +y la voz de las naciones<br> +la reclama una vez más con promesas de bonanza.<br> +La paloma no se mueve. Con suspiro tenue y quedo<br> +tiembla aún de sus ansias al compás.<br> +La paloma de la paz<br> +todavía tiene miedo.<br> +.................................................... +<br>En, la boca del monarca juguetea una sonrisa;<br> +en el hueco de su mano aún descansa<br> +<a name='p147' id="p147"></a>la paloma blanca y mansa<br> +que ha quedado para siempre convertida en su divisa.<br> +¿Oué derecho hay en la tierra que le quite el blanco +emblema,<br> +redivivo con su aliento,<br> +escudado con su honra, en el trágico momemto<br> +en que quisieron arrancarle esa gloria de su lema?<br> +En las luchas de la corte, en lia inquietud de la +cabaña,<br> +ha sabido defenderla con su pecho y con su ley,<br> +ha sabido defenderla vuestro rey,<br> +por la unión de sus hermanos y la gloria de su +España.</p> +<h3><b>A MIS PRIMOS</b></h3> +<p>EN EL DÍA DE SUS BODAS</p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>¿La Vida?........<br> +Es un drama, de más o menos actos,<br> +que puede ser comedia, aunque asi siéndolo<br> +no han de faltarle lágrimas;<br> +o puede ser tragedia, aunque asi siéndolo<br> +no han de faltarle risas.<br> +En ambos casos<br> +Ni deja de ser drama<br> +ni deja de ser vida.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Nace el niño.<br> +Y su primer saludo<br> +es un llanto inconsciente;<br> +ni siente lo que llora<br> +<a name='p148' id="p148"></a>ni llora lo que siente.<br> +Pero en los huecos que egoísta deja<br> +el reir y llorar de su niñez,<br> +deposita la mano del destino<br> +la pólvora dormida,<br> +y la oculta alegría<br> +que explote en la tragedia<br> +y en la comedia ria.<br> +El drama ya ha empezado y sin sentirlo<br> +un acto ha terminado.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y suben el telón del segundo acto.<br> +La adolescencia loca,<br> +con sus brios de férvida osadía,<br> +se levanta gigante<br> +en medio de la lucha<br> +desafiando al mundo con los años<br> +que tiene por delante.<br> +Se propone vencer, porque confía<br> +en ese amor sin fin<br> +que engendra un ideal,<br> +y en el firme y seguro pedestal<br> +de una amistad sin cerco ni confín.<br> +Ante sus ojos el mundo que soñó<br> +se desvanece pronto,<br> +y en su lugar, irguiéndose asesino,<br> +otro mundo de prosas y mentiras<br> +acaba de matar<br> +del pecho joven el último ideal<br> +.................................................... +<br>Ya vemos asomar los dedos lívidos<br> +de la cruel tragedia,<br> +que por entre la puerta sin cerrojos<br> +del corazón humano<br> +<a name='p149' id="p149"></a>intenta introducir toda la mano.<br> +Y la vemos entrar,<br> +muy abiertos los ojos,<br> +la faz idiotizada,<br> +pensando cuán inútil<br> +será toda defensa meditada.<br> +¡Oh maldecida mano<br> +que llaman experiencia!<br> +¡Qué caro cuesta el aprender tu ciencia!<br> +....................................................<br>Y con estas palabras el telón<br> +vuelve lento a caer,<br> +sin que el público sepa<br> +lo que entre bastidores puede haber.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya está el héroe otra vez sobre la escena<br> +con su porte viril, pero... ¿y su fuerza?<br> +Su fuerza no es la loca rebeldía<br> +del que quiere vivir;<br> +es la resignación, es la alegría<br> +del vencido en la lucha,<br> +que no le importa nada su derrota<br> +porque trae la paz, aunque en sus garras<br> +lleve su voluntad deshecha y rota.<br> +Y se entrega en los brazos del amor<br> +para gozar en paz<br> +la dicha gue promete,<br> +y se arrima al hogar que da calor,<br> +mientras el huracán fuera arremete<br> +contra el loco que quiere, ensangrentado,<br> +batirse moribundo,<br> +y con la boca cubierta ya de espuma<br> +hacer un gesto de desprecio al mundo.<br> +<a name='p150' id="p150"></a>A vosotros os hablo, ahora +arribais<br> +al puerto de la paz.<br> +Sois prisioneros de la gran batalla<br> +donde la sociedad<br> +al débil avasalla,<br> +y en la cárcel sombría del deber<br> +vais a reir,<br> +vais a llorar,<br> +y vais a recordar<br> +el fragor de la lucha del ayer.<br> +Yo soy siempre cruel con el cobarde,<br> +más no hace caso ¡por Dios! de los poetas:<br> +somos locos enfermos de la vida<br> +y es que para curar<br> +nuestro pensar suicida<br> +la sociedad no encuentra una receta. +<br> +................................................................. +<br>Tenéis derecho a vuestra dicha de hoy;<br> +pues que es la libertad<br> +a cambio de amor.<br> +Reid la carcajada<br> +de la felicidad,<br> +soltad vuestras campanas,<br> +que repiquen a gloria,<br> +que suenen alegría,<br> +que lleguen sus tañidos<br> +a esta mansión dichosa,<br> +que besen vuestras almas<br> +con sus sueños de rosa.<br> +Yo quiero panderetas,<br> +yo quiero cascabeles,<br> +quiero trinos de pájaros<br> +y ruido de caireles,<br> +yo quiero la alegría<br> +de los días de sol,<br> +quiero la chillería<br> +<a name='p151' id="p151"></a>de la niñez dichosa,<br> +y en medio del concierto<br> +de este bullicio humano<br> +una salva de aplausos<br> +por mis primos hermanos.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Ya sólo falta un acto,<br> +Y ese os toca a vosotros concluir.<br> +Estais sobre la escena...<br> +Acabad vuestro drama<br> +con el arte grandioso del vivir.<br> +Pero tened en cuenta<br> +que si os sale tragedia<br> +no han de faltarle risas;<br> +ni han de faltarle lágrimas<br> +si os resulta comedia.</p> +<h3><b>EL FANTASMA DE MARIA CLARA<sup><a name='Footmark_150_1' +href='#Footnote_150_1' id="Footmark_150_1">27</a></sup></b></h3> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_150_1' href='#Footmark_150_1' id= +"Footnote_150_1">Nota 27</a>: Heroina de <i>Noli me +tangere</i>.</p> +</div> +<p>El epílogo triste de tu vida<br> +se prolonga cubriendo con su gloria<br> +el silencio expresivo de la historia.<br> +Fingiéndote dormida,<br> +cual sonámbula audaz, en la alta noche,<br> +caminas abordando los abismos,<br> +y eres el albo escudo,<br> +protector de sagrados misticismos,<br> +y eres dorado broche<br> +del rosario oloroso de sampagas,<br> +emblema de virtudes femeninas,<br> +<a name='p152' id="p152"></a> que adoran las <i>dalagas</i> +<sup><a name='Footmark_151_1' href='#Footnote_151_1' id= +"Footmark_151_1">28</a></sup><br> +nuestras dulces mujeres filipinas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_151_1' href='#Footmark_151_1' id= +"Footnote_151_1">Nota 28</a>: Muchacha, doncella.</p> +</div> +<p>Allá en la negra noche,<br> +rasgada por relámpagos inquietos<br> +y llorada por negros nubarrones,<br> +hiciste de tus lágrimas derroche,<br> +para llorar tus retos<br> +en un ¡ay! de deshechas ilusiones.<br> +Muerta, más no vencida,<br> +tu alma extenuada y fría<br> +comprendió la grandeza del dolor;<br> +del dolor que afrontó con heroismo,<br> +para hacer de la vida<br> +una trágica negra poesía;<br> +para hacer del amor<br> +un sublime grandioso fanatismo.<br> +<br> +Creyéronte fantasma, y sí lo eras;<br> +de pié, sobre un tejado<br> +batido por la lluvia huracanada,<br> +no eras masa de carne que gemía,<br> +eras la encarnación de algo soñado,<br> +un aliento que vive de quimeras,<br> +el último estertor de una agonía,<br> +aquella sombra tierna y desgraciada<br> +que con su cuerpo proyectó Rizal<br> +sobre el sol de una creencia,<br> +salvando su existencia<br> +con las luces espléndidas<br> +de su genio inmortal.</p> +<p>¿No te acuerdas ya más, María Clara?<br> +La noche saturada de negrores.<br> +Sobre la ingente ara<br> +<a name='p153' id="p153"></a> de la naturaleza embravecida<br> +sacrificaste todos tus amores,<br> +diste toda tu vida.<br> +La noche se prolonga y hay quien llora.<br> +Entre muros que llaman Democracia<br> +la mujer filipina<br> +siente el zarpazo de un progreso falso,<br> +y se busca tu fuerza de aquella hora,<br> +tu alma llena de gracia,<br> +para huir de un cadalso<br> +lento y espiritual, mas no por eso<br> +menos tirano que el que mata al preso.<br> +Tu eres chispa nacida<br> +del cerebro de un mártir de la Idea,<br> +en el choque aquel seco del amor<br> +(a la patria adorada)<br> +contra alguna injusticia maldecida.<br> +No murió tu esplendor,<br> +y en la noche del hoy aún eres tea<br> +que camina en la nada<br> +del misterio del alma femenina,<br> +un fantasma esparcido<br> +en su psicología tenue y fina,<br> +aroma desprendido<br> +del dolor de un poeta,<br> +que te dejó al morir,<br> +para que en la carrera<br> +empuñases muy alto su bandera<br> +y llegases por él hasta la meta<br> +antes de sucumbir.</p> +<p>Por eso en la presente obscuridad<br> +escuchamos el ritmo de tus pasos,<br> +porque en aquella noche de orfandad<br> +dilataste tu espíritu<br> +hasta romper los lazos<br> +del abrazo fugaz de lo mortal.<br> +<a name='p154' id="p154"></a>Y por eso,<br> +fantasma azul del alma femenina<br> +que soñara Rizal,<br> +prolongación del beso<br> +de su obsesión divina,<br> +vibrante poesía<br> +que el poeta cantara,<br> +eres, clara María,<br> +¡Nuestra María Clara!</p> +<h3><b>DEL PRADO AMIGO</b></h3> +<p>Hay un silencio triste, de consuelo, en el prado.<br> +Una esquila se queja en los brazos del viento<br> +como un poeta triste, eternamente atado<br> +al buey de la materia, sin luz ni sentimiento.<br> +<br> +Las voces pueblerinas de unos chicos se alejan<br> +entre el grueso ramaje con que se adorna al río.<br> +De su inercia unas rocas parecen que se quejan<br> +y la yerba se seca al beso del estío.<br> +<br> +Otra vez el silencio. Ahora es un gorjeo<br> +que sobre mi cabeza sueña un verso de amor...<br> +Vuelve a chillar la prosa: mugriento y sin aseo<br> +el tren silba ya el grito carnal de un estertor.<br> +<br> +Unas nubes muy blancas se agarran al azul.<br> +Árboles verdinegros vigilan el espacio.<br> +Los murmullos del río me rozan como un tul<br> +que acaricia las trenzas de una novia. Despacio<br><br> +marcha el sol. Al azar abro el libro, un retrato<br> +<a name='p155' id="p155"></a>me sonríe... ¡Es tu +risa!... En mi triste mirar<br> +se esfuma la campiña. Todo esto es sólo un rato.<br> +¡Después son unas ganas muy grandes de llorar!..</p> +<p>Los Molinos, Agosto 1921.</p> +<h3><b>NO ESTES TRISTE</b></h3> +<p>No estés triste...<br> +A través del espacio,<br> +tan henchido de arcanos<br> +y apariencias de calma,<br> +enlacemos, despacio,<br> +el alma de las manos<br> +y las manos del alma.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Voy a inclinar mi frente,<br> +para que en ella escribas<br> +tu pregunta en un beso.<br> +Un silencio doliente<br> +responderá con vivas<br> +ternuras hechas verso.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Yo callo porque quiero<br> +que tú, en la sinfonía<br> +del silencio sagrado,<br> +percibiendo el lijero<br> +temblor del alma mía,<br> +me sientas a tu lado.<br> +<br> +No estés triste...<br> +¡que tú nunca estás sola!<br> +ha bajado una estrella<br> +<a name='p156' id="p156"></a>y ha llegado a tu lecho.<br> +¿Conoces su aureola?<br> +mi amor hecho centella<br> +se refugia en tu pecho.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Que también ha bajado<br> +un rayo de luna.<br> +¡Yo estoy siempre contigo!<br> +mi tristeza a tu lado<br> +es siempre, ¡siempre! una<br> +caricia de un amigo.<br> +<br> +No, no; nunca estés triste...<br> +A través del espacio,<br> +que guarda los arcanos<br> +de nuestro amor sin calma,<br> +enlacemos, despacio,<br> +el alma de las manos<br> +y las manos del alma.</p> +<p>Cercedilla, Septiembre 1922. <a name='p157' id= +"p157"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' href= +'#index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' id= +"return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_"><b>Hernández +Gavira (José)</b></a></h2> +<p>en Ilo-Ilo el 20 de Octubre de 1893. Bachiller en 1912 y abogado +en 1916, paró en militar, siendo ahora teniente del tercer +regimiento de infantería de la división filipina al +servicio de Norte América. En Ilo-Ilo dirigió +«El Adalid». Fué luego redactor del «The +Philippines National Weekly». Ha publicado en Manila, 1921, +un volumen de versos: <i>De mi jardín +sinfónico</i>.</p> +<h3><b>NO ES MI MUSA...</b></h3> +<p>No es mi musa la sílfide aturdida<br> +que corre tras azules mariposas,<br> +ni tampoco es Ofelia dolorida<br> +que pasa desbordando tuberosas.<br> +<br> +Es Astarté mi musa preferida,<br> +la que inspira pasiones clamorosas.<br> +Es voluptuosa y es gentil panida<br> +la diosa de mis vidas primorosas.<br> +<br> +Es mónada que ríe, canta y llora<br> +con locura de pájaro divino,<br> +de ritmos y de vida sembradora.<br> +<br> +Baco la ofrenda cántaros de vino,<br> +e implora Pan, cabe sus pies de Flora,<br> +loco de amor celeste y peregrino.</p> +<p>1921. <a name='p158' id="p158"></a></p> +<h3><b>PARA TI</b></h3> +<p>Para tí son todas<br> +mis ternezas cálidas,<br> +y mis rosas pálidas,<br> +y mis reales odas.<br> +<br> +Para tí mi aliento<br> +y también mis rezos,<br> +la miel de mis besos<br> +y mi pensamiento.<br> +<br> +Para tí mis cantos<br> +que humedecen llantos<br> +de acerbo dolor.<br> +Para tí la esencia<br> +de esta mi existencia<br> +que atrista el amor.</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>LA ESPERANZA</b></h3> +<p>Nácar de luna que en los cielos, riela,<br> +oriflama brillante sobre el mar,<br> +nieve en la cima que el calor deshiela,<br> +pebetero encendido ante el altar,<br> +presto a los caminantes mi consuelo,<br> +acompañando a Fé y a Caridad;<br> +las tres llevamos por camino el cielo,<br> +formando una gloriosa trinidad.<br> +<a name='p159' id="p159"></a><br> +Soy la princesa del ropaje verde<br> +que renueva en el hombre la confianza,<br> +cuando el naufragio del vivir le pierde;<br> +le hago entrever la mística bonanza,<br> +mientras la sierpe del dolor le muerde;<br> +soy la última en morir: soy la Esperanza,</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>EN LA HORA DEL CREPUSCULO</b></h3> +<p>Se oye un lamento de agoreras aves<br> +bajo el palio del cielo tropical,<br> +y se aspira un olor de brisas suaves<br> +que estremece el silencio sepulcral.<br> +<br> +Sobre el lejano mar las negras naves<br> +sombras son en la calma vesperal;<br> +en la fronda un rumor de notas graves,<br> +que deslíe un liróforo oriental.<br> +<br> +Es la hora del crepúsculo. Silente<br> +gime el aura rindiendo vasallaje<br> +a Febo que desciende al Occidente.<br> +<br> +Eternamente fúlgida y doliente,<br> +es la tarde del trópico salvaje<br> +que muere lenta, lenta, lentamente...</p> +<h3><b>CUANDO YO MUERA...</b></h3> +<p>Cuando yo muera llevad mis restos<br> +allá a la cumbre de una montaña<br> +que sea digna de mis arrestos<br> +de indio poeta, nieto de España.<br> +<a name='p160' id="p160"></a><br> +Egregia lira mi tumba exorne,<br> +para que preste vida a mis huesos,<br> +y allí una virgen y Pan bicorne<br> +derramen ritmos, flores y besos.<br> +<br> +Grabad entonces sobre mi fosa<br> +con letras de oro esta inscripción:<br> +«Yace aquí un bardo que a toda cosa<br> +grande o hermosa dio el corazón».<br> +<a name='p161' id="p161"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' href= +'#index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' id= +"return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_"><b>Irureta Goyena (Tirso +de)</b></a></h2> +<p>Español su abolengo. Hijo de don Ramón, teniente +coronel de Ingenieros de nuestro ejército, ya difunto, y +hermano de un actual comandante de caballería. Perdió +Tirso la nacionalidad de la progenie para ejercer en Manila la +abogacía. Fué nombrado C. de la Española y le +sorprendió la muerte (1918) cuando trataba de organizar una +Academia, corresponsal de la citada, en la capital del +Archipiélago.</p> +<h3><b>RECUERDOS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Cae la inmensa cascada<br> +en numerosos raudales<br> +cual los niveos cendales<br> +de una vírgen desposada.<br> +Y aquella masa agitada<br> +de cortinas espumosas<br> +que se pierden rumorosas<br> +en el fondo del abismo,<br> +semejan el eco mismo<br> +de una conciencia irritada.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>El ambiente, saturado<br> +de mil líquidos vapores,<br> +llena de frescos olores<br> +aquel lugar retirado.<br> +<a name='p162' id="p162"></a>Y así el tajo fabricado<br> +por térreas convulsiones,<br> +irisado por millones<br> +de rayos de un sol que baña,<br> +figura enorme champaña<br> +que chispea desbordado.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Junto a los trozos de roca<br> +cubiertos por verde hiedra,<br> +formando dique de piedra<br> +al agua que se desboca,<br> +se oye un rumor que entrechoca<br> +con multitud de sonidos;<br> +notas de risas, gemidos,<br> +sollozos e imprecaciones<br> +y acentuadas inflexiones<br> +de besos de boca a boca.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ante el murmullo constante<br> +de rápidos surtidores,<br> +que descienden bullidores<br> +en un caer incesante,<br> +hace sentir palpitante<br> +mi corazón sus latidos,<br> +y cien recuerdos queridos.<br> +Cual procesión ilusoria,<br> +desfilan por mi memoria<br> +con marchar avasallante.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Siente el alma, dolorida<br> +por fiebre que la consume,<br> +<a name='p163' id="p163"></a>sutil y vago perfume,<br> +que al descanso la convida;<br> +y al quedar adormecida<br> +por el agua saltadora,<br> +que susurra arrulladora,<br> +dejos de ardientes caricias,<br> +sueña con locas delicias<br> +de las que alegran la vida.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Hay en el agua una nota<br> +de tonos arrulladores,<br> +cual si pregonase amores<br> +el líquido que borbota;<br> +y por la atmósfera flota<br> +una humedad impalpable,<br> +cuyo vaho imponderable<br> +exhala en sus blandos giros<br> +los sofocados suspiros<br> +de la cavidad ignota.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Bajo el azulado velo<br> +del sereno firmamento<br> +en aquel feliz momento<br> +de olvido y de loco anhelo,<br> +quisiera emprender el vuelo<br> +hacia recuerdos hermosos,<br> +que brillan esplendorosos<br> +en medio de mis dolores<br> +y ofrecen consoladores<br> +las dulzuras de mi cielo. <a name='p164' id="p164"></a></p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>Las matas y los abrojos<br> +se agitan al roce leve<br> +de la brisa blanda y breve<br> +que acaricia sin sonrojos;<br> +y entre los verdes despojos<br> +del fondo de la llanura,<br> +creo entrever la figura<br> +de alguna imagen querida<br> +que me mira enternecida<br> +con sus adorados ojos.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Mas, al despertar ligero<br> +de las dichas de mi sueño,<br> +y abandonar el beleño<br> +de aquel cuadro lisonjero;<br> +sólo escucho el lastimero<br> +movimiento de las aguas<br> +y el ruido de las piraguas<br> +que surcan río cercano,<br> +perdiéndose por el llano<br> +a impulsos de hábil remero.</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>Dije mal; no se ha perdido<br> +la impresión de mi memoria.<br> +Y en la accidentada historia<br> +de lo poco que he vivido,<br> +evocaré enternecido<br> +los gentiles surtidores<br> +que, blandos y arrulladores<br> +cual la brisa del desierto,<br> +me hacían soñar despierto<br> +con mi recuerdo querido. <a name='p165' id="p165"></a></p> +<h3><b>TRIPTICO</b></h3> +<h3><b>DIVINA VOZ</b></h3> +<p>Es tu voz cuando cantas dulce fuente,<br> +arroyo fresco que en la selva umbría<br> +el himno de cristal de su corriente<br> +va entonando en suave melodía.<br> +<br> +Escuchándote, el alma se extasía,<br> +brilla luz de ideales en mi mente<br> +y calma de tus notas la harmonía<br> +la fiebre abrasadora de mi frente.<br> +<br> +Ahora que triste, enfermo y abrumado<br> +por desengaños, descansar quisiera<br> +en un rincón obscuro y olvidado,<br> +<br> +Oyendo el eco de tu voz de diosa,<br> +en el pecho sombrío la quimera<br> +deja caer sus pétalos de rosa.</p> +<h3><b>JUNTO AL ALTAR</b></h3> +<p>La lucidez de mi amoroso anhelo<br> +entrevé tu límpida mirada,<br> +que a través de las sombras de tu velo<br> +me hiere el corazón como una espada.<br> +<br> +Marchando, silenciosa y recatada,<br> +hacia el altar, con religioso celo,<br> +pareces una virgen arrancada<br> +de las alturas del divino cielo.<br> +<br> +La nieve de tu frente se ilumina<br> +cuando el ungido tu presencia acierta<br> +y a darte el cuerpo de Jesús se inclina;<br> +<a name='p166' id="p166"></a><br> +Mi adormecido corazón despierta,<br> +y en tus hermosos ojos adivina<br> +los mismos ojos de mi madre muerta.</p> +<h3><b>ARDIENTE AMOR</b></h3> +<p>No pudieron la ausencia ni el olvido,<br> +ni el hielo de tu cruel indiferencia<br> +arrancar para siempre esta dolencia<br> +del fondo de mi pecho dolorido.<br> +<br> +La pasión que me tiene enloquecido<br> +me consume con honda persistencia,<br> +y resurge con súbita violencia<br> +ante el prodigio de tu sér querido.<br> +<br> +Cual hadas misteriosas de un ensueño,<br> +son la nieve y la rosa de tu encanto<br> +que aumentan la porfía de mi empeño;<br> +<br> +¡Oh amor inexplicable, bajo el manto<br> +de las blancas cenizas de mi sueño<br> +entona el himno de su ardiente canto!</p> +<h3><b>HERMANOS ESPAÑOLES</b></h3> +<p><small>(SONETO IMPROVISADO EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN +DE LA «CASA DE ESPAÑA»)</small></p> +<p>Hermanos españoles: un bardo de mi raza<br> +ha cantado las glorias de vuestro hablar divino,<br> +que es el sublime nexo que a todos nos enlaza<br> +y hace un súbdito hispano de todo filipino.<br> +<br> +Por eso, aunque designios fatales del destino<br> +rompieron la cadena de amor que nos unía.<br> +<a name='p167' id="p167"></a>caballeros andantes por el mismo +camino<br> +marcharán juntas siempre vuestra patria y la mía.<br> +<br> +Y así como en tres siglos de perenne memoria<br> +vivieron bajo Hispania las filipinas greyes,<br> +y escribimos unidos los fastos de la historia;<br> +<br> +Aun las leyes de España se llaman nuestras leyes,<br> +vuestra alma es la nuestra y es nuestra vuestra gloria,<br> +Y es Miguel de Cervantes el rey de nuestros reyes.<br> +<a name='p168' id="p168"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p167_Jacinto__Emilio_' href= +'#index_p167_Jacinto__Emilio_' id= +"return_p167_Jacinto__Emilio_"><b>Jacinto (Emilio)</b></a></h2> +<p>Revolucionario ardiente en el movimiento secesionista de +Filipinas. Organizó el <i>Katipunan</i>. Con Andrés +Bonifacio dió el grito de independencia en Balintauac, +Agosto de 1896. Generalísimo del ejército del Norte, +combatiendo contra los españoles, fué herido y hecho +pri- sionero (1898), muriendo al año siguiente. Sus +conterráneos veneran su memoria. Escribió +poesías, principalmente en su lengua vernácula y +pocas en castellano. La inserta recuerda <i>Ultimo +adiós</i>, de Rizal.</p> +<h3><b>A LA PATRIA</b></h3> +<p>¡Salve, oh patria, que adoro, amor de mis amores,<br> +que Natura de tantos tesoros prodigó;<br> +vergel do son más suaves y gentiles las flores,<br> +donde el alba se asoma con más bellos colores,<br> +donde el poeta contempla delicias que soñó!<br> +<br> +¡Salve, oh reina de encantos, Filipinas querida,<br> +resplandeciente Venus, tierra amada y sin par:<br> +región de luz, colores, poesía, fragancias, vida,<br> +región de ricos frutos y de armonías, mecida<br> +por la brisa y los dulces murmullos de la mar!<br> +<br> +Preciosísima y blanca perla del mar de Oriente,<br> +edén esplendoroso de refulgente sol:<br> +yo te saludo ansioso, y adoración ardiente<br> +te rinde el alma mía, que es su deseo vehemente<br> +verte sin amarguras, sin el yugo español.<br> +<a name='p169' id="p169"></a><br> +En medio de tus galas, gimes entre cadenas;<br> +la libertad lo es todo y estás sin libertad;<br> +para aliviar, oh patria, tu padecer, tus penas,<br> +gustoso diera toda la sangre de mis venas,<br> +durmiera como duermen tantos la eternidad.<br> +<br> +El justo inalienable derecho que te asiste<br> +palabra vana es sólo, sarcasmo, burla cruel;<br> +la justicia es quimera para tu suerte triste;<br> +esclava, y sin embargo ser reina mereciste;<br> +goces das al verdugo que en cambio te dá hiel.<br> +<br> +¿Y de qué sirve ¡ay, patria! triste, +desventurada,<br> +que sea límpido y puro tu cielo de zafir,<br> +que tu luna se ostente con luz más argentada,<br> +de que sirve, si en tanto lloras esclavizada,<br> +si cuatro siglos hace que llevas de sufrir?<br> +<br> +¿De que sirve que cubran tus campos tantas flores,<br> +que en tus selvas se oiga al pájaro trinar,<br> +si el aire que trasporta sus cantos, sus olores,<br> +en alas también lleva quejidos y clamores<br> +que el alma sobrecogen y al hombre hacen pensar?<br> +<br> +¿De qué sirve que, perla de virginal pureza,<br> +luzcas en tu blancura la riqueza oriental,<br> +si toda tu hermosura, si toda tu belleza,<br> +en mortíferos hierros de sin igual dureza<br> +engastan los tiranos, gozándose en tu mal?<br> +<br> +¿De qué sirve que asombre tu exuberante suelo,<br> +produciendo sabrosos frutos y frutos mil,<br> +si al fin cuanto cobija tu esplendoroso cielo<br> +el hispano declara que es suyo y sin recelo<br> +su <i>derecho</i> proclama con insolencia vil?<br> +<a name='p170' id="p170"></a><br> +Mas el silencio acaba y la senil paciencia,<br> +que la hora ya ha sonada de combatir por ti.<br> +Para aplastar sin miedo, de frente, sin clemencia,<br> +la sierpe que envenena tu mísera existencia,<br> +arrastrando la muerte, nos tienes, patria, aquí.<br> +<br> +La madre idolatrada, la esposa que adoramos,<br> +el hijo que es pedazo de nuestro corazón,<br> +por defender tu causa todo lo abandonamos:<br> +esperanzas y amores, la dicha que anhelamos,<br> +todos nuestros ensueños, toda nuestra ilusión<br> +<br> +Surgen de todas partes los héroes por encanto,<br> +en sacro amor ardiendo, radiantes de virtud;<br> +hasta morir no cejan, y espiran. Entre tanto<br> +que fervientes pronuncian, patria, tu nombre santo;<br> +su último aliento exhalan deseándote salud.<br> +<br> +Y así, cual las estrellas del cielo numerosas,<br> +por tí se sacrifican mil vidas sin dolor:<br> +y al oir de los combates las cargas horrorosas<br> +rogando porque vuelvan tus huestes victoriosas<br> +oran niños, mujeres y ancianos con fervor.<br> +<br> +Con saña que horroriza, indecibles torturas,--<br> +porque tanto te amaron y desearon tu bien,--<br> +cuantos mártires sufren; más en sus almas puras<br> +te bendicen en medio de angustias y amarguras<br> +y, si les dan la muerte, bendicente también.<br> +<br> +No importa que sucumban a cientos, a millones,<br> +tus hijos en lucha tremenda y desigual<br> +y su preciosa sangre se vierta y forme mares:<br> +no importa, si defienden a tí y a sus hogares,<br> +si por luchar perecen, su destino fatal.<br> +<a name='p171' id="p171"></a><br> +No importa que suframos destierros y prisiones,<br> +tormentos infernales con salvaje furor;<br> +ante el altar sagrado que en nuestras corazones<br> +juntos te hemos alzado, sin mancha de pasiones,<br> +juramentos te hicieron el alma y el honor.<br> +<br> +Si al terminar la lucha con laureles de gloria<br> +nuestra obra y sacrificios corona el triunfo al fin,<br> +las edades futuras harán de tí memoria;<br> +y reina de esplendores, sin manchas ya ni escoria,<br> +te admirarán los pueblos del mundo en el confín.<br> +<br> +Ya en tu cielo brillando el claro y nuevo día,<br> +respirando venturas, amor y libertad,<br> +de los que caído hubieren en la noche sombría<br> +no te olvides, que aun bajo la humilde tumba fría<br> +se sentirán felices por tu felicidad.<br> +<br> +Pero si la victoria favorece al hispano<br> +y adversa te es la suerte en la actual ocasión,<br> +no importa: seguiremos llamándonos +«hermano»,<br> +que habrá libertadores mientras haya tirano,<br> +la fé vivirá mientras palpite el corazón.<br> +<br> +Y la labor penosa en la calma aparente<br> +que al huracán precede y volverá a bramar,<br> +con la tarea siguiendo más firme, más prudente,<br> +provocará otra lucha aun más tenaz y ardiente<br> +hasta que consigamos tus lágrimas secar.<br> +<br> +¡Oh patria idolatrada, cuanto más afligida<br> +y angustiada te vemos te amamos más y más:<br> +no pierdas la esperanza; de la profunda herida<br> +siempre brotará sangre, mientras tengamos vida,<br> +nunca te olvidaremos: ¡jamás, jamás, +jamás!</p> +<p>Octubre, 1897 <a name='p172' id="p172"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' href= +'#index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' id= +"return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_"><b>Jesús y +Vergara (Anselmo de)</b></a></h2> +<p>Nació y † en Manila, Abril 1869 y Mayo 1901, +respectivamente. cursó el bachillerato en escuelas privadas, +y en centros oficiales de enseñanza dibujo y rudimentos de +escultura. Se consagró luego a este arte en el taller de su +padre, don Romualdo Teodoro, imaginero de nota. En sus vagares +cultivó la poesía amatoria y la patriótica, +siempre en castellano. Colaboró en «El +Comercio», «El Resumen» y «El Bello +Sexo», y fué uno de los fundadores de «La Moda +Filipina», periódicos todos de Manila.</p> +<h3><b>A UNA ROSA</b></h3> +<p>Vé, tierna y fragante rosa,<br> +llena de encanto nacida,<br> +el aroma que en tí anida<br> +a ofrecerla bondadosa.<br> +<br> +Cual amante mariposa,<br> +de nieve y carmín teñida,<br> +besa su boca encendida<br> +y en su cabellera posa.<br> +<br> +Y díla que en tu pensil,<br> +en bullicioso tropel,<br> +huríes te han reclamado<br> +y beldades más de mil,<br> +y que a todas ellas, cruel,<br> +con esquivez te he negado.<br> +<a name='p173' id="p173"></a></p> +<h3><b>LA INFANCIA</b></h3> +<p>Sueño fugaz de la vida,<br> +campo esmaltado de flores,<br> +aura empapada de olores,<br> +carrera llana y florida... :<br> +tal es la infancia querida.<br> +<br> +La vida le es placentera,<br> +al ignorar que le espera,<br> +en su camino escabroso,<br> +con el semblante lloroso,<br> +la triste vejez austera.</p> +<h3><b>LA SAMPAGUITA</b></h3> +<p>Diminuta y nevada,<br> +en los pensiles de mi patria amada,<br> +entre mil raras flores peregrinas,<br> +brota la sampaguita perfumada,<br> +cuyo tímido broche,<br> +joya digna de ser de las ondinas,<br> +ábrese al tierno aliento de la noche.<br> +<br> +Nocturno adorno bello<br> +que a las encantadoras filipinas<br> +regala Dios para prenderse al cuello.</p> +<h3><b>EL HOMBRE</b></h3> +<p>Con ardiente ambición desmesurada,<br> +anhela ciego el hombre, sin reposo,<br> +blasones adquirir, nombre famoso,<br> +y subyugar la ciencia ilimitada.<br> +<a name='p174' id="p174"></a><br> +Escudriñar la bóveda estrellada,<br> +registrar el Océano proceloso,<br> +por llegar, arrogante y majestuoso,<br> +de la gloria a la cúspide escarpada.<br> +<br> +Tal es su ceguedad y su locura:<br> +llevado por mezquinas ambiciones,<br> +lauros y gloria sin cesar procura.<br> +<br> +¡Vive anhelando vanas ilusiones,<br> +sin recordar que en una tumba obscura<br> +se perderán sus glorias y blasones!<br> +<a name='p175' id="p175"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' href= +'#index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' id= +"return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_"><b>Jesús y +Vergara (Vicente de)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Hermano de Anselmo.</p> +<h3><b>LO IMPOSIBLE</b></h3> +<p>Tú y yo somos dos almas de misterio.<br> +Eres tú la poesía de la vida,<br> +materia que germina en el imperio<br> +lumínico del astro apolonida.<br> +<br> +Yo soy el vate de inmortal salterio;<br> +alma sublime a la emoción nacida,<br> +que vuela de hemisferio en hemisferio<br> +siempre a los rayos de tu luz asida.<br> +<br> +No confundas tu sueño con mi sueño,<br> +que somos dos materias bien distintas<br> +apesar de esta magna afinidad...<br> +<br> +Eres la Inspiración, mas soy el dueño<br> +del ritmo y de las gamas inextintas,<br> +¡y mía es la sublime eternidad!</p> +<h3><b>DESPUÉS DE TODO...</b></h3> +<p>Sobre la cresta del altivo monte,<br> +águila herida por audaz, detengo<br> +mi vuelo para ver el horizonte<br> +ensangrentado y triste de que vengo.<br> +<a name='p176' id="p176"></a><br> +Abajo yacen muertos pavorosos;<br> +los cuervos que han posado a mi partida,<br> +llenarán sus estómagos ansiosos<br> +bebiendo sangre en cada fresca herida.<br> +<br> +Así es la humanidad; para el herido<br> +la paz, la indiferencia y el olvido,<br> +sólo en el llano y en la cumbre solo.<br> +<br> +Para el muerto la unción de los gusanos,<br> +repartición, de carnes entre hermanos:<br> +¡comedia eterna, repugnante dolo!</p> +<p>Mayo, 1920. <a name='p177' id="p177"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p176_Lam__Rosario_' href= +'#index_p176_Lam__Rosario_' id="return_p176_Lam__Rosario_"><b>Lam +(Rosario)</b></a></h2> +<p>Poetisa contemporánea, casada con norteamericano, pero +españolísima de sentimientos.</p> +<h3><b>ASPIRACION</b></h3> +<p><small>A ALEJO VALDÉS</small></p> +<p>De tu lira, poeta, yo diría<br> +que los pechos embriaga con su canto<br> +cuando llora las penas, el quebranto,<br> +del hijo por la madre en agonía.<br> +<br> +El que lea tus versos pensaría<br> +eres bardo sutil, semidivino.<br> +Virgilio del Parnaso filipino,<br> +y filtro del dolor tu poesía.<br> +<br> +Yo te auguro corona de laureles<br> +con tu «Electa», panal de ricas mieles,<br> +ánfora evocadora de tus cuitas.<br> +<br> +Y aspiro, como premio a tus dolores,<br> +ofrenden a tu musa bellas flores<br> +de cadenas de amor y sampaguitas.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p178' id="p178"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p177_Laygo__Enrique_K._' href= +'#index_p177_Laygo__Enrique_K._' id= +"return_p177_Laygo__Enrique_K._"><b>Laygo (Enrique K.)</b></a></h2> +<p>Abogado y poeta contemporáneo.</p> +<h3><b>¡SIEMPRE IGUAL!</b></h3> +<p>Siempre lo mismo, siempre igual. Mi vida,<br> +cansada está de sus antiguos vuelos,<br> +y estúpida persigue la medida<br> +carrera de dos rieles paralelos.<br> +<br> +¡Siempre igual!... Hay la misma establecida<br> +mudéz indescifrable de los cielos;<br> +la misma torpe humanidad vencida<br> +besando la cadena de sus duelos.<br> +<br> +¡Oh! ¡Quién, teniendo fuerzas lapidarias,<br> +pudiese ese banal mundo de parias<br> +sostener como un Atlas en sus hombros;<br> +<br> +y sacudirlo, en un supremo esfuerzo,<br> +a ver si así revive el Universo;<br> +o se sepulta al fin en sus escombros!</p> +<h3><b>«TIRONG»</b></h3> +<p>Caballeresco tipo que de otros tiempos queda,<br> +forma nota discorde con el siglo presente.<br> +<a name='p179' id="p179"></a>Bien merece el prestigio de casacas de +seda,<br> +con una espada al cinto y un chambergo en la frente.<br> +<br> +Así podría abrir camino a cintarazos<br> +al paso de su potro que corre como el viento<br> +mientras, acongojada, desmáyase en sus brazos<br> +una dama arrancada al dolor de un convento.<br> +<br> +Y en el seno tranquilo de la noche sombría,<br> +con el ojo avizor, su fuga seguiría<br> +hasta que el nuevo sol derramase su brillo,<br> +<br> +A tiempo que a través de floridos jardines<br> +resonasen triunfantes clangores de clarines<br> +desde los alminares de su feudal castillo... <a name='p180' id= +"p180"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p179_Lazcano__Edilberto_' href= +'#index_p179_Lazcano__Edilberto_' id= +"return_p179_Lazcano__Edilberto_"><b>Lazcano +(Edilberto)</b></a></h2> +<p>Presbítero. Colabora en «El Debate», de +Manila. Ha comenzado a versificar, para el público, hace +poco; pero ya tan formado literariamente, que merece un lugar en +este PARNASO.</p> +<h3><b>DIPTICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<h3><b>LA CAMPANA</b></h3> +<p>¡Oh España, de sin par ejecutoria,<br> +que a tu cabeza unciste el Universo:<br> +del sol de tu poder radiante y terso<br> +hoy sólo queda pálida memoria!<br> +<br> +Más, ya hundida la torre de tu historia<br> +bajo las olas de un olvido adverso,<br> +aún repica sonora como el verso<br> +la campana gloriosa de tal gloria.<br> +<br> +En el templo ideal del alma humana<br> +es tu lenguaje esa inmortal campana;<br> +y es de su voz el eco soberano<br> +<br> +la virtud de cien pueblos diferentes,<br> +para avanzar, seguros y valientes,<br> +por la ancha vía del progreso humano... <a name='p181' id= +"p181"></a><br> +<br></p> +<h3><b>II</b></h3> +<h3><b>RAMO DESGAJADO</b></h3> +<p>No lamentes, España, tu caída,<br> +si te hirió con su hachazo el elemento;<br> +también lograste que impregnase el viento<br> +la rica esencia que exhaló tu herida.<br> +<br> +Y del árbol herido de tu vida<br> +un ramo en flor se desgajó violento;<br> +que fué rodando a la merced del viento<br> +hasta hundirse en la mar embravecida.<br> +<br> +Pero, al cogerlo Dewey de la playa,<br> +vio que era un gajo de la mar malaya<br> +florecido de perlas peregrinas.<br> +<br> +El que se desgajó de tu existencia,<br> +llevándose tu amor, tu fé, tu esencia,<br> +¡el ramo en flor: mi patria, Filipinas!</p> +<p>Julio, 1922.</p> +<h3><b>FASCINACIÓN</b></h3> +<p>He soñado contigo... ¿No lo dudas?<br> +Mejor; así comprenderás al fin<br> +que hay besos más horribles que el de Judas,<br> +cerebros locos y almas de Caín.<br> +<br> +He soñado contigo... Han sido mudas<br> +horas de ensueño,--horas de jardín,--<br> +con los ojos abiertos a las rudas<br> +olas de olor que me brindó un jazmín.<br> +<a name='p182' id="p182"></a><br> +He soñado contigo... Mira; aun arde<br> +mi corazón en su postrer alarde.<br> +Mírame bien ¡oh amor! mírame bien.<br> +<br> +Y aunque en la vida sea todo falso,<br> +hazme con tus abrazos un cadalso,<br> +pero ven a matarme de amor... ¡Ven!</p> +<p>1911. <a name='p183' id="p183"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p182_Magno__Leoncio_G._' href= +'#index_p182_Magno__Leoncio_G._' id= +"return_p182_Magno__Leoncio_G._"><b>Magno (Leoncio G.)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila el 13 de Enero de 1895; Una acuitada +adolescencia le impidió acabar en el Ateneo municipal el +bachillerato. Ejerció el oficio de tornero mecánico. +A los 16 años versificaba. Consagrado ahora al periodismo, +es redactor del diario filipino «La Vanguardia». Adora +a Rubén y Villaespesa.</p> +<h3><b>TROVA DOLOROSA</b></h3> +<p> Romántica +<i>dalaga</i><br> + que lloras, +dolorida,<br> +con tu alma de azucena, sin luz, desfallecida,<br> +en medio de la senda de la desolación.<br> + Del astro de tu +angustia<br> + suprema a los +reflejos,<br> +bardo de ensoñaciones, vengo a tí, de muy lejos,<br> +con la lira enlutada y triste el corazón.<br> +<br> + Aquí me +tienes, virgen<br> + de sublimes +amores.<br> +Ante el ara sombría de tus hondos dolores,<br> +donde fulgura el cirio de la Fatalidad,<br> + permite que +lamente<br> + tus penas y +tormentos,<br> +yo que, cual tú, he sentido también mis +sufrimientos,<br> +sin ver siquiera un prado de la Felicidad.<br> +<br> + ¡Qué +suerte tan infausta<br> + te dio la +Providencia!<br> +la esperanza nacida en tu pura conciencia,<br> +<a name='p184' id="p184"></a>de la implacable parca, cayó +bajo el rigor,<br> + y el ser +idolatrado<br> + de tu sueño +divino,<br> +se fué por el sendero que le trazó el Destino<br> +¡y te has quedado sola con tu infinito amor!<br> +<br> + ¡Ah! Si +pudiera mi alma,<br> + <i>dalaga</i> de mi +tierra,<br> +mitigar los pesares que tu espíritu encierra,<br> +te enseñaría un prado de encanto singular,<br> + y en medio de tus +ansias,<br> + bellísima +criatura,<br> +te haría ver poéticos jardines de ventura,<br> +do eternamente puedas tu cuitas olvidar.<br> +<br> + Mas, enjuga el +llanto<br> + ¡oh virgen +desolada!<br> +eleva hacia el Altísimo tu lánguida mirada,<br> +tu mirada piadosa ¡oh púdica mujer!<br> + y piensa que el +amado,<br> + tu gloria, tu +consuelo,<br> +aquel que te adoraba no ha muerto, está en el cielo,<br> +y allá en el cielo sueña, feliz con tu querer!<br> +<br> + ¿Qué +más hacer podrías,<br> + con entera +eficacia,<br> +sino saber, heroica, triunfar en la desgracia,<br> +y dar un santo bálsamo de paz a tu orfandad?<br> + La vida es +así: mezcla<br> + de gozo y +agonía...<br> +A la tétrica noche, sucede el claro día,<br> +y al día placentero, la triste obscuridad...<br> +<br> + Alma buena y +romántica,<br> + corazón +dolorido,<br> +levanta, pues, tu espíritu sin luz, desfallecido,<br> +en medio de la senda de la desolación...<br> +<a name='p185' id= +"p185"></a> Del +astro, de tu angustia<br> + suprema a los +reflejos,<br> +bardo de ensoñaciones, vine a tí, de muy lejos,<br> +para darte las rosas de la consolación.<br> +<br> + Hélas +aquí, pletóricas<br> + de esencia +consagrada...<br> +Yo las pongo a tus plantas con mi lira enlutada,<br> +en el augusto nombre del rey universal...<br> + ¡No pierdas +la esperanza!<br> + La muerte, en +sí, no es muerte...<br> +¡Es sólo una vereda que nos conduce al fuerte<br> +imperio donde irradia el Sol de lo inmortal...!</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>A LA JUVENTUD FILIPINA</b></h3> +<p>Juventud, flor divina de mi tierra,<br> +el horizonte se abre a tu camino...<br> +Mira las cumbres... Tu progreso encierra<br> +el ideal del pueblo filipino.<br> +<br> +Es verdad que jamás falta en la ruta<br> +de ía existencia, un negro precipicio...<br> +Pero ¿qué importa? Tu alma no se inmuta<br> +y está dispuesta siempre al sacrificio.<br> +<br> +Animosa prosigue tu jornada...<br> +Bajo el beso del hada de la Historia,<br> +tu naciste con alma destinada<br> +a ser conquistadora de la gloria!<br> +<br> +Con un amor ardiente e infinito,<br> +enarbola la enseña de la ciencia...<br> +En las hojas del libro allí está escrito<br> +el poema inmortal: la independencia!<br> +<a name='p186' id="p186"></a><br> +Juventud estudiosa del Oriente,<br> +las libertades nacen en la guerra,<br> +pero tú, de la paz bajo el ambiente,<br> +con tu saber libertarás mi tierra.<br> +<br> +Que no haya ni un pequeño desaliento,<br> +a la luz de tu espíritu sublime...<br> +Con la labor constante y el talento,<br> +así una raza toda se redime.<br> +<br> +Mañana, cuando llegues, afanosa,<br> +con tus frescos laureles, a las cumbres,<br> +te abrazará una patria venturosa,<br> +ante una aurora de gloriosas lumbres...<br> +<br> +Te rendirán la vida y el misterio,<br> +del porvenir los prados ideales,<br> +y las musas, en todo el hemisferio,<br> +te cantarán con trovas inmortales.<br> +<br> +Juventud, esperanza de mi tierra,<br> +es grandioso y sublime tu destino...<br> +Sigue avanzando... ¡Tu progreso encierra<br> +la redención del pueblo filipino!...</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>FLORES OLVIDADAS</b></h3> +<p>La virgen desposada lleva floridos ramos,<br> +radiante de ternura y de felicidad.<br> +Se arrodilla ante el ara. Y, con dulces reclamos,<br> +ofreciendo a Dios flores, jura fidelidad...<br> +<br> +Las flores son las bellas mensajeras del alma<br> +que saben de las glorias que dora la ilusión.<br> +<a name='p187' id="p187"></a>Hay pájaros sin nido, hay +momentos sin calma,<br> +más, sin flores no tiene palabra el corazón!<br> +<br> +¡Pobres flores que bajo un obscuro destino<br> +he encontrado olvidadas en medio del camino...<br> +Por vuestras gracias vibra mi lira con amor!<br> +<br> +Vuestro hermoso capullo una misión encierra:<br> +la aurora por vosotras ilumina la tierra...<br> +¡La tierra, por vosotras, no olvida a su Creador!</p> +<h3><b>AMOR DE MADRE</b></h3> +<p>Bajo un sol de misterio,<br> +en un pobre ataud,<br> +cuatro hombres me llevaron a un negro cementerio,<br> +poblado de violetas en mística quietud.<br> +<br> +Estaba triste el cielo<br> +tres rosas del amor,<br> +de vigoroso luto, con hondo desconsuelo<br> +lloraban por la muerte del joven trovador.<br> +<br> +Era una la adorable,<br> +enferma de ilusión,<br> +a quien bajo un ramaje de dicha, inolvidable,<br> +una tarde yo diera todo mi corazón.<br> +<br> +Era otra la afligida<br> +musa de mi querer,<br> +que en las horas sombrías e inciertas de la vida<br> +consolaba mi espíritu con su alma de mujer.<br> +<br> +La tercera era aquella<br> +que me enseñó a sufrir,<br> +aquella madre mía, pura como una estrella,<br> +conturbada pensando siempre en mi porvenir.<br> +<a name='p188' id="p188"></a><br> +¡Y que lección encierra<br> +aquel sueño opresor!<br> +Ante una sepultura pusiéronme en la tierra,<br> +abrieron mi ataud y después... ¡oh dolor!<br> +<br> +En el horrendo estado<br> +de la disgregación<br> +mi carne, barro siempre, había entrado,<br> +ahuyentando el encanto de la humana ficción.<br> +<br> +La musa idolatrada<br> +de mi ardiente querer,<br> +y aquella novia enferma de ilusión, tan amada,<br> +gimieron mucho, pero resistiéndose a ver...<br> +<br> +Y en un sublime exceso<br> +de su amor inmortal,<br> +mi madre fué la única mujer que un sacro beso<br> +depositó en las ruinas de mi carne mortal.</p> +<p>1921. <a name='p189' id="p189"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p188_Marfori__Isidro_' href= +'#index_p188_Marfori__Isidro_' id= +"return_p188_Marfori__Isidro_"><b>Marfori (Isidro)</b></a></h2> +<p>De la Laguna, como Rizal y Cánon. Nació el 15 de +Mayo de 1890. Interno con jesuítas y dominicos, se +graduó de perito mercantil. En talante de poeta, tuvo una +primera juventud inquieta y romántica, aunque al fin le +sujetaron las realidades de la vida. Ha impreso en Manila dos +colecciones de poesías: <i>Aromas de ensueño</i> +(1914) y <i>Cadencias</i> (1917). Villaespesa es su poeta +preferido: luego Darío, Núñez de Arce, Chocano +y Vargas Vila.</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<center><small>CON MOTIVO DE SU VIAJE A FILIPINAS</small></center> +<p>Artífice inmortal de la Poesía,<br> +incomparable y mágico rimero<br> +que tienes en las venas fuego ibero<br> +y en el pecho panales de ambrosía.<br> +<br> +Alma de luz, de sol y de armonía,<br> +que en medio de este siglo de odio fiero,<br> +descuellas indicando un derrotero<br> +a la soberbia humanidad del día;<br> +<br> +bardo de paz y de combate rudo,<br> +que la bandera azul tan alto agitas,<br> +¡divino soñador, yo te saludo!<br> +<a name='p190' id="p190"></a><br> +Mi musa a ti, con temblorosa mano,<br> +te ofrenda un haz de frescas sampaguitas<br> +¡oh embajador del intelecto hispano!</p> +<p>1915.</p> +<h3><b>A UNA ESTRELLA</b></h3> +<p>Dulzuras destella<br> +tu luz de topacio,<br> +luminosa estrella<br> +del celeste espacio.<br> +<br> +Y viendo que de ella<br> +yo nunca me sacio,<br> +me sonríes bella,<br> +desde tu palacio.<br> +<br> +Tus fulgores dame,<br> +que amante los guardo<br> +en mi ánima opresa,<br> +<br> +y deja que te ame<br> +nostálgico el bardo,<br> +¡divina princesa!</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>LAS NOCHES DE CITA</b></h3> +<p>Todas las noches, a la sombra amena<br> +de un frondoso macizo floreciente,<br> +yo acudía con paso diligente<br> +y con el alma de ilusiones llena.<br> +<a name='p191' id="p191"></a><br> +Veía a poco su cuerpo de azucena<br> +avanzar indeciso, lentamente,<br> +mientras un ansia de pasión ardiente<br> +daba a mi pecho hervores de colmena.<br> +<br> +Juntos los dos en dulces embelesos,<br> +volviamos al cuento de los besos,<br> +sin pensar que es voluble la fortuna.<br> +<br> +Y sólo nuestro ardor se interrumpía<br> +cuando ya en el azul se desleía<br> +la dorada sonrisa de la luna.</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>EL PASIG</b></h3> +<p>En una vega ubérrima y tranquila,<br> +bajo el quemante ardor de un sol de estío,<br> +sonoro y riente se desliza el río<br> +desde el lago de Bay hasta Manila.<br> +<br> +Bruñe la faz de su caudal bravío<br> +brillante luz que todo refocila,<br> +y se entorna ofuscada la pupila<br> +al contemplar tan fulgido atavío.<br> +<br> +Al saludo jovial de la cañada<br> +y del <i>sipao</i> que trina en la enramada,<br> +su romántica y triste serenata,<br> +<br> +van pasando sus linfas transparentes<br> +bajo el arco de hierro de los puentes<br> +como una eterna procesión de plata. <a name='p192' id= +"p192"></a><br> +<br></p> +<h3><b>A LA GLORIA</b></h3> +<p>En la aurora de mi vida,<br> +aún sin dolores aciagos,<br> +te he visto, de azul vestida,<br> +flotando en mis sueños vagos.<br> +<br> +Despertaron mi dormida<br> +pasión tus dulces halagos,<br> +tornaste en arpa mi vida<br> +y fuí cisne de tus lagos.<br> +<br> +Y ahora qué en ellos me agito,<br> +con una sed de infinito<br> +y la visión de mi cruz<br> +<br> +¿porque le niegas ¡oh gloria!<br> +a mi breve trayectoria<br> +tu eterna estela de luz?</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>AL VOLCAN APO</b></h3> +<p>Guarda silencio el coloso, silencio largo y profundo.<br> +Ni siquiera se estremece su ardiente seno iracundo<br> +al paso del fiero <i>baguio</i><sup><a name='Footmark_191_1' href= +'#Footnote_191_1' id="Footmark_191_1">29</a></sup> que desvasta en +un segundo,<br> +azotando en su locura la enorme esfera del mundo.</p> +<p>Velado por blancas nubes yace en un frío mutismo;<br> +ningún rumor de amenaza se escapa de su hondo abismo<br> +¿Está en vísperas y acaso se reconcentra en +sí mismo<br> +y prepara en sus entrañas un horrendo cataclismo? <a name= +'p193' id="p193"></a></p> +<p>Preguntádselo a las tribus que moran en sus laderas<br> +y os dirán que el Apo duerme con sus ansiedades fieras<br> +que las lavas de sus hornos sólo se desbordarán<br> +el año en que ellos olviden, en su propio menoscabo,<br> +la tradición milenaria de dar a feudo un esclavo<br> +arrojándole a las fauces insaciables del volcán.</p> +<p>1917.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_191_1' href='#Footmark_191_1' id= +"Footnote_191_1">Nota 29</a>: Ciclón.</p> +</div> +<p><b>EN LA MUERTE DE TIRSO DE IRURETA-GOYENA</b></p> +<p>Junto al negro ataud de tus despojos<br> +¡oh prócer de linaje apolonida!<br> +mi frente inclino, humilde y abatida,<br> +y un responso de amor rezo de hinojos.<br> +<br> +al pensar en tus épicos arrojos,<br> +en los laureles de tu edad florida,<br> +siento la honda amargura de la vida<br> +y se llenan de lágrimas mis ojos...<br> +<br> +No te alzas ya para domar la rabia,<br> +de la impiedad y el credo disoluto...<br> +ya no escuchamos tu ingeniosa labia.<br> +<br> +Has caído, llenándonos de luto,<br> +¡como un árbol pletórico de savia<br> +al grave peso de su mismo fruto!</p> +<p>Octubre, 1918. <a name='p194' id="p194"></a></p> +<h3><b>POR AMOR A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(SEGUNDO PREMIO EN EL CONCURSO DE LA «CASA DE +ESPAÑA», 1919)</small></p> +<h3><b>TRIPTICO HEROICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Desafiando del sino los desmanes,<br> +un grupo de española valentía<br> +arribaba a las ínsulas un día<br> +al mando de Fernán de Magallanes.<br> +<br> +En la cruz de sus recios gavilanes<br> +las católicas luces nos traía,<br> +en sus fuertes aceros la hidalguía,<br> +en sus pechos, olímpicos afanes.<br> +<br> +Estoicos, en el ciclo de sus penas<br> +conquistaron sus glorias de soldado,<br> +y al sellar con la sangre de sus venas<br> +<br> +su epopeya brillante y espartana,<br> +nos dejaron el dúplice legado<br> +de su habla hermosa y de su fe cristiana.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Arbol coloso de verdor florido<br> +que há tres centurias crece y exubera,<br> +es en mi patria la cultura ibera<br> +que la escuadra inmortal nos ha traído.<br> +<br> +Nativos ruiseñores hacen nido<br> +en sus frondas de eterna primavera,<br> +<a name='p195' id="p195"></a>y aunque enfurece la ventisca +fiera,<br> +en la arada social seguirá erguido.<br> +<br> +En vano ilusos de intelecto oscuro,<br> +que miran su grandeza con inquina,<br> +clavan las hachas en su tronco duro.<br> +<br> +¡Por virtud de sus mismas cicatrices<br> +no hay un trozo de tierra filipina<br> +que no abarquen sus cívicas raíces!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>La gratitud es una flor que brota<br> +de la pureza del sentir humano,<br> +y no hay sarcasmo ni atrevida mano<br> +que la marchite en mísera picota.<br> +<br> +--¡Oh falange del yelmo y de la cota!<br> +Para pagar tu esfuerzo soberano,<br> +lidiar quisiera por el fuero hispano<br> +en una tierra anónima y remota.<br> +<br> +Que el talismán sagrado del ensueño,<br> +oculto en mi armadura de guerrero,<br> +hará un gigante de mi ser pequeño.<br> +<br> +Y en una gran batalla yo quisiera<br> +hacer del brazo un mástil altanero<br> +¡para elevar al cielo tu bandera!<br> +<a name='p196' id="p196"></a></p> +<h3><b>TRES SONETOS DE AMOR</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Paseaba su gracia de sultana<br> +al múrice reflejo del Poniente,<br> +cuando en la luz de su mirada ardiente<br> +vi el paraiso de la vida humana.<br> +<br> +En pos de sí marchó la caravana<br> +--cual una estela inmensa y esplendente--<br> +de todos los ensueños de mi frente<br> +y todos mis anhelos del mañana.<br> +<br> +Y fué la estrella que fulgió en mis cimas,<br> +la lírica cadencia de mis rimas,<br> +el encanto perenne de mis horas.<br> +<br> +Mi astro altivo tejióla una guirnalda,<br> +la hizo un trono y pidió para su espalda<br> +el bermellón de todas las auroras.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>A distancia la amé, porque quería<br> +vaciar en un romántico latido<br> +la excelsitud del ideal florido,<br> +su esencia de suprema poesía.<br> +<br> +En silencio la amé porque temía<br> +que mi orgullo tenaz fuese vencido,<br> +que se mofara de mi pecho herido<br> +¡y sólo fuera mi ilusión de un día!<br> +<br> +...Pero el disimular inútil era,<br> +pues no se oculta una pasión sincera<br> +con grávidas cadenas o cerrojos.<br> +<a name='p197' id="p197"></a>Y al fin la dijo mi íntimo +secreto,<br> +tras la prisión de un antifaz discreto,<br> +la pena delatora de mis ojos.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Como va al sol la inquieta mariposa<br> +para besarle en su febril intento,<br> +constante iba mi inquieto pensamiento<br> +tras la esquiva figura de mi hermosa.<br> +<br> +El tierno hechizo de su faz radiosa<br> +me sonreía en mi amargo aislamiento,<br> +añoranza celeste que al momento<br> +remozaba mi vida tumultuosa.<br> +<br> +¡Callar más tiempo me oprimía el pecho!<br> +y dejando el amor su encierro estrecho,<br> +entró en el alma de la amada mía.<br> +<br> +¡Mas vió en el templo su candor inerte<br> +y en su ara triste, al soplo de la muerte,<br> +un resplandor que en sombras se extinguía!</p> +<p>Enero, 1920. <a name='p198' id="p198"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p197_Nedruda__Esteban_' href= +'#index_p197_Nedruda__Esteban_' id= +"return_p197_Nedruda__Esteban_"><b>Nedruda (Esteban)</b></a></h2> +<p>Consagrado al periodismo, es ahora redactor de «El +Debate». Antes lo fué de «La +Vanguardia».</p> +<h3><b>ANHELOS</b></h3> +<p>Quiero los cantares que miman al alma,<br> +las tiernas endechas que saben a miel,<br> +los trinos del ave de la noche en calma<br> +y el aroma suave que esparce el vergel.<br> +<br> +Quiero las caricias de la fresca aurora<br> +sentir en la frente al amanecer,<br> +y en los labios rojos de la diosa Flora<br> +libar tiernos besos que embriaguen mi ser.<br> +<br> +Quiero de la brisa el blando murmurio<br> +en campos y valles plácido escuchar,<br> +y de la sibila el feliz augurio<br> +de glorias y triunfos de mi patrio lar.<br> +<br> +Quiero luz, colores, vida, miel, aroma,<br> +pues tengo en mi pecho una eterna sed<br> +que mi alma atormenta cual una carcoma<br> +y de las tristezas me pone a merced.<br> +<br> +Y quiero en mi rostro sentir de los vientos<br> +ósculos ardientes que sepan de amor,<br> +<a name='p199' id="p199"></a>y en mi mente loca tejer +pensamientos<br> +tan bellos que halaguen mi alma, mi alma en flor.<br> +<br> +Porque necesito decirme a mí mismo<br> +que el dolor no existe, que es pura ilusión,<br> +que sólo germina el laudable altruísmo<br> +de todos los hombres en el corazón.<br> +<br> +Que todo es ameno, que todo es de rosa,<br> +que es palabra vana la fatalidad,<br> +que ninguna pena mi pecho destroza<br> +y que no es amarga la realidad.<br> +<br> +Porque hay que engañarse si el alma queremos<br> +que no se deshaga en girones mil,<br> +y siempre pensemos y siempre forjemos<br> +que nunca se mueren las rosas de Abril.<br> +<br> +Ya que nuestro mundo lleno está de abrojos,<br> +vilezas y engaños que causan horror,<br> +un cristal de rosa pondré ante mis ojos<br> +porque todo sea de hermoso color.<br> +<br> +Por eso yo adoro del sol los fulgores,<br> +y busco en los ritmos el grato solaz,<br> +y alfombro mi senda con versos y flores<br> +para hacer más dulce la vida fugaz.</p> +<h3><b>MEDITACION</b></h3> +<p>Segado por el viento de un huracán furioso<br> +desciende al frío suelo el cáliz de una flor:<br> +tal de los desengaños al sopolo venenoso<br> +fugaz se desvanece un sueño encantador.<br> +<br> +El río solitario, cruzando las malezas,<br> +en su áspero camino tropieza sin cesar,<br> +<a name='p200' id="p200"></a>y en vez de alegres odas murmura sus +tristezas:<br> +tal navegan los hombres de la vida en el mar.<br> +<br> +Un día contemplaba en viejo campanario<br> +la ligera veleta de su eterno girar,<br> +y pensé que es veleta el hombre en su calvario<br> +que gira sin descanso en constante penar.<br> +<br> +Y, si acaso, hay momentos de calma lisonjera<br> +que de gozo inocente nos hacen sonreir,<br> +son momentos fugaces que con la primavera<br> +dejan triste recuerdo en el pecho, al partir.<br> +<br> +Cuando en noches serenas despierta el alma mía<br> +tras un sueño de rosa,--dulce sueño de amor--,<br> +que en suave desvarío recreó mi fantasía<br> +por mundos ignorados y jardines en flor;<br> +<br> +Cuando en alas del rápido y misterioso viento,<br> +de la argentada luna a la trémula luz,<br> +a las altas regiones vuela mi pensamiento<br> +olvidando un instante de las penas la cruz;<br> +<br> +Yo siento que en mis labios se enjoya la sonrisa<br> +y la calma perdida vuelve el alma a sentir,<br> +y yo bendigo todo: rocío, flores, brisa;<br> +y entonces me parece que es hermoso el vivir.<br> +<br> +¡Oh, cuán grata es la vida cuando sólo +ilusiones<br> +llenan de nuestra mente el invisible azul!<br> +¡cuán bello es todo el mundo si nuestros corazones<br> +de amor se sienten presos en el rosado tul!<br> +<br> +Mas ¡ay! cuando se cae la venda de los ojos,<br> +el bello panorama tórnase en funeral...<br> +¡los que gratos nos fueron, hoy nos causan enojos!<br> +¡lo que fué nuestra dicha, es ahora nuestro mal!<br> +<a name='p201' id="p201"></a><br> +Entonces es en vano que alcemos las miradas<br> +hacia el límpido cielo do dicen que está Dios;<br> +¡no tendrán ningún eco nuestras tristes +baladas<br> +y de los sueños idos se perderán en pos...!<br> +<br> +¿Porqué ha de ser la vida cadena de amarguras?<br> +¿porqué todos nosotros hemos de padecer?<br> +Dime, ¡oh rey de los astros que radiante fulguras!<br> +¿porqué gime lloroso el infante al nacer? <a name= +'p202' id="p202"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p201_Nolasco__Luis_F._' href= +'#index_p201_Nolasco__Luis_F._' id= +"return_p201_Nolasco__Luis_F._"><b>Nolasco (Luis F.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Posee el título de abogado.</p> +<h3><b>FLOR DE DOLOR</b></h3> +<p>Tus lágrimas enjuga, amada mía,<br> +y escucha los gemidos del amante<br> +que te alza una rosa lacerante<br> +en cada estrofa de su poesía.<br> +<br> +No llores ¡virgen mía! si el destino<br> +de negras gasas recubrió tu suerte;<br> +no llores, que mi amor hasta la muerte<br> +luchando seguirá por tu camino.<br> +<br> +Bien comprendo la cruel melancolía<br> +que en tu alma dolorida se atesora,<br> +las penas que tu sufres cada día,<br> +y las nostalgias que tu pecho llora.<br> +<br> +Mas no llores; la vida es así, amada,<br> +toda lucha y dolor, pena y tormento;<br> +la vida es viva acción del sufrimiento<br> +y es imagen de amor, despedazada.<br> +<br> +Yo adoro tu beldad y tu pureza<br> +como adoro a los ángeles del cielo;<br> +sólo por adorarte me desvelo<br> +en medio del dolor y la tristeza.<br> +<a name='p203' id="p203"></a><br> +Yo te entrego la flor de mis amores,<br> +mi lauro eterno, mi triunfante palma;<br> +te entrego así mi corazón y mi alma<br> +pero nunca la cruz de mis dolores.<br> +<br> +Seca tus negros y divinos ojos,<br> +alza tu frente de oriental violeta,<br> +mi amor tu senda limpiará de abrojos...<br> +¡Ya eres salva, mujer...! ¡Te ama un poeta! <a name= +'p204' id="p204"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' +href='#index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' id= +"return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_"><b>Palma y +Velázquez (José)</b></a></h2> +<p>Nació en el arrabal de Tondo, de Manila, en 1876, +falleciendo el 12 de Febrero de 1903. Fué ardiente +revolucionario, como sus hermanos Manuel y Rafael. Cursó el +bachillerato con los jesuitas. Escribió sus primeras +poesías a los 17 años. Perteneció, con sus +hermanos, Cecilio Apostol, los Guerrero (Fernando y Manuel), Veyra, +Zulueta y otros al cenáculo literario aposentado en la +morada de Epifanio de los Santos Cristóbal, el filipino +erudito, C. de nuestras Academias de la Lengua y de la Historia. En +1912, los hermanos de José Palma editaron un tomito de las +poesías del poeta muerto, bajo el título de +<i>Melancólicas</i>, con prólogo de Cecilio +Apostol.</p> +<h3><b>MI REGALO</b></h3> +<p>¿Sabes cuál es...? ¡Escúchame un +momento!<br> +con voz muy queda lo diré a tu oído,<br> +que no lo pueda oir el mismo viento<br> +que, al refrescar tu frente con su aliento,<br> +palpita de placer estremecido.<br> +<br> +Es muy pobre, muy pobre... casi nada,<br> +es más bien la fineza de un mendigo:<br> +una joya sin brillo, desgastada,<br> +que, por cobrar su luz en tu mirada,<br> +te la ofrece el afecto de un amigo.<br> +<br> +¡Aquí lo tienes, toma!... te lo entrego:<br> +es este corazón ya moribundo,<br> +que se agita entre océanos de fuego,<br> +y que latiendo temeroso y ciego,<br> +te vió y te amó con un amor profundo...<br> +<a name='p205' id="p205"></a><br> +Es este corazón de fibras rotas,<br> +anémico y enfermo, siempre triste...<br> +donde circulan de la hiel las gotas<br> +y vibran melancólicas las notas<br> +de un mal tenaz que en maltratar insiste.<br> +<br> +Es este corazón, que va sangrando<br> +con la herida brutal de su delirio,<br> +mi pobre corazón, agonizando,<br> +mientras va sollozando... sollozando...<br> +al rudo golpear de su martirio.<br> +<br> +Este martirio he siempre comprimido<br> +por inquieto temor a tu repulsa,<br> +hondo martirio que, a mi ser asido,<br> +parece cual mi vida confundido<br> +y siempre al lloro y al sufrir me impulsa.<br> +<br> +¡Cuántas veces sentí su horrible clavo<br> +golpearme con áspera sevicia,<br> +y sentí a su furor cómo temblaba<br> +el cielo de las dichas que soñaba,<br> +como un mundo de luz que se desquicia!<br> +<br> +¡Cuántas veces también alzó en mi +pecho,<br> +la indómita borrasca de la angustia,<br> +y por las noches le encontré en acecho<br> +para robar mi sueño, sobre el lecho<br> +en que gemía por mi vida mustia!<br> +<br> +¡Ay, no es verdad que brote la alborada<br> +tras la noche caótica y severa!...<br> +Donde la pena labra su morada,<br> +allí estará cual víbora enroscada,<br> +siempre más pertinaz, siempre más fiera.<br> +<a name='p206' id="p206"></a><br> +En vano, muchas veces, temerario,<br> +intenté refrenar con valla ruda<br> +el cauce de mis penas tumultuario:<br> +no he logrado desviarme del calvario<br> +donde sucumbo sin piedad ni ayuda.<br> +<br> +Ya han hollado mis pies muchas espinas,<br> +y aunque avanzo llorando en mi camino,<br> +sólo encuentro doquier sombras y ruinas,<br> +tristes, como las tintas vespertinas,<br> +y obscuras, cual la voz de mi destino.<br> +<br> +¿Qué me resta sufrir?... En mi amargura,<br> +¿Dónde tender la vista lacrimosa<br> +sin que encuentre mi propia desventura?<br> +¡oh!... ¿Como descansar de esta tortura<br> +el alma que no vive ni reposa?<br> +<br> +Sólo tú, sólo tú, virgen del cielo,<br> +puedes reverdecer mi vida muerta;<br> +tú regalarme puedes el consuelo,<br> +y puedes alegrar mi triste duelo<br> +y restañar mi herida siempre abierta.<br> +<br> +¡Oh! en tí está mi esperanza; no la mates;<br> +déjame acariciar mis ilusiones,<br> +y no me arranques ¡ay! no me arrebates<br> +la dicha que me anima en los combates<br> +y rompe de mi mal los eslabones.<br> +<br> +¡Es tan triste sufrir!... Es tan sombrío<br> +batallar con el propio sentimiento,<br> +que, si no escuchas el acento mío,<br> +tal vez con la punzada del estío<br> +no me dure la vida ni un momento.<br> +<a name='p207' id="p207"></a><br> +¡Oh! escúchame... ¡Aquí estoy! Solo, +perdido<br> +en mitad de mi obscuro derrotero...<br> +Y aunque procuro, loco, dolorido,<br> +desterrar mi pesar con el olvido,<br> +ya no puedo luchar... ¡Amame o muero!</p> +<h3><b>EN LA ULTIMA PAGINA DEL «NOLI ME +TANGERE»</b></h3> +<p>Eres el grito del derecho herido,<br> +la encarnación de las candentes lágrimas<br> +que en la noche sin luz de su pasado,<br> +de mi país los ojos escaldaban.<br> +<br> +Yo te leí cien veces. Noble amigo,<br> +hallé siempre flotando en cada página,<br> +un paño para el llanto del esclavo,<br> +para el tirano vengadora tralla.<br> +<br> +¡Cómo sentía, al recortar tus hojas,<br> +lástima por mi patria esclavizada!<br> +¡Cuál lloraba contigo en mis insomnios,<br> +y ansiaba, como tú, la luz del alba!<br> +<br> +Más un día... sonaron los fusiles,<br> +ahogó los suspiros la metralla,<br> +y fulminando muertes, al derecho<br> +pronto abriéronle paso las espadas.<br> +<br> +Y tembló la opresión. Himno de muerte<br> +parecía el rugido de sus armas,<br> +y en su mismo estertor... ¡ay! frente a ella<br> +irguióse su conciencia: ¡cuán manchada!<br> +<br> +Entonces, al clangor estrepitoso<br> +que producían, al herir, las balas,<br> +<a name='p208' id="p208"></a>veía al pueblo defender sin +miedo<br> +la idea que tus párrafos inflama.<br> +<br> +Veíale surgir grande, potente,<br> +dispuesto a perecer en la demanda,<br> +a recabar con sangre de sus venas<br> +su libertad y su honra conculcadas.<br> +<br> +Y fué obra tuya, tuya solamente;<br> +que, sin tí, aún no viera nuestra patria<br> +roto el dogal que le estrujaba el cuello<br> +y en sus cielos brillando la alborada.<br> +<br> +¡Ah!--Mucho hiciste. Verbo del opreso,<br> +anatema al poder, tus hojas santas,<br> +al irradiar en los cerebros muertos,<br> +de la opresión libraron una raza.</p>.............................................................. +<p>Te cierro ya. En la noche de su sueño,<br> +¡paz al patriota que escribió tus páginas!<br> +dile que sus hermanos no le olvidan,<br> +que en cada pecho se le erige un ara.</p> +<p>Octubre, 1898.</p> +<h3><b>DE MI JARDIN</b></h3> +<p>Me pides sampaguitas... No te envío,<br> +porque, al ir a cortarlas de la rama,<br> +sentí temblar mis manos y mi pecho<br> +prensado por la lástima.<br> +<br> +No quiero que padezcan esas flores,<br> +como padece, lejos de tí, mi alma,<br> +no quiero que al contacto de mis manos<br> +perezcan marchitadas.<br> +<a name='p209' id="p209"></a><br> +¡Qué caigan ellas solas! Yo, que siento<br> +más que nunca mortíferas nostalgias,<br> +no quiero que por mí tengan las flores<br> +nostalgia de las ramas.<br> +<br> +Es crueldad separarlas de sus tallos<br> +antes que lo haga el soplo de las áuras<br> +¡quién sabe si en las horas más de vida<br> +que se irán al troncharlas,<br> +<br> +ellas esparcirán en el ambiente<br> +la esencia más sabrosa y delicada<br> +que formada con mieles de rocío<br> +en sus corolas guardan!<br> +<br> +Deja que vivan. A nosotros mismos,<br> +a pesar de seguir nuestra jornada,<br> +marchando sobre espinas y entre sombras<br> +la vida nos es grata.<br> +<br> +Nada tememos más sino la muerte...<br> +¿Y si tuvieran esas flores alma?<br> +¡Quién sabe si sintieran asimismo<br> +temor de verse lacias!<br> +<br> +No; déjalas vivir. Que vivan siempre<br> +en su palacio de hojas y de ramas;<br> +que las encuentre allí la mariposa,<br> +su eterna enamorada;<br> +<br> +que saluden los ocres de la tarde,<br> +que explendan con las púrpuras del alba,<br> +que beban del rocío de las noches<br> +y halaguen las miradas.<br> +<br> +Las pobres sampaguitas se resienten<br> +cuando alguien de su tallo las separa;<br> +<a name='p210' id="p210"></a>al hallarse en el pecho o en las +trenzas,<br> +sufren; se tornan pálidas.<br> +<br> +Y cuando están así ¿qué hombre +puede<br> +contener de los ojos una lágrima?<br> +¿Quién no se acuerda de los tristes seres<br> +que mueren de nostalgia?</p> +<p>1900.</p> +<h3><b>EN LA HAMACA</b></h3> +<p>¿Qué se perdió en el seno del +vacío?<br> +¿que inquieren sus miradas?<br> +¿mira, acaso, a las aves que se esconden<br> +del calor en las ramas?<br> +<br> +¿Por la escala de luz de un rayo de oro<br> +retorna quizás su alma<br> +al paraíso reluciente y bello,<br> +su prístina morada?<br> +<br> +La siesta asfixia. El son de los cañales<br> +preludia a la tagala<br> +esa canción de miel que ha desprendido<br> +la ilusión del pentágrama.<br> +<br> +Los insectos rebullen en las hojas<br> +sobre el tapiz de grama,<br> +y se duermen rendidos a los hálitos<br> +de un ambiente de lavas.<br> +<br> +El sopor se difunde, derramado<br> +por estivales áuras,<br> +y en el lejano término simulan<br> +dorarse las montañas.<br> +<a name='p211' id="p211"></a><br> +Hay vida y poesía en esas horas<br> +en que el calor abrasa;<br> +pera la vírgen tiene en el espacio<br> +inmóvil la mirada.<br> +<br> +Hija gentil de una región de fuego,<br> +acaso vuela su alma<br> +por el país de rosas del idilio<br> +cuyo perfume embriaga.<br> +<br> +Tal vez sueña en las dulces sampaguitas<br> +cogidas de las ramas,<br> +para ser el collar lleno de aromas<br> +en la linda garganta.<br> +<br> +La alegre sonatina de los besos<br> +que da el viento a las palmas,<br> +tal vez rima a sus oidos el <i>kundiman</i><br> +trovado en noche plácida.<br> +<br> +Mas ¡quién sabe...! Deshácese la tromba<br> +en aquellas montañas<br> +y alguien atrae allí el corazón virgen<br> +de la virgen tagala.<br> +<br> +En el album rosado de la vida<br> +también hay negras páginas,<br> +donde se ocultan los ensueños místicos<br> +bajo un velo de lágrimas.<br> +<br> +Y mientras sueña en cuerpos que se caen,<br> +se hieren, se desgarran,<br> +en un campo sembrado de cadáveres<br> +y de sangrientas charcas,<br> +<a name='p212' id="p212"></a><br> +vibra la llama estuosa de la siesta,<br> +pasa la brisa cálida,<br> +y murmura en sus notas el prefacio<br> +de algún idilio convertido en drama.</p> +<p>1900.</p> +<h3><b>RIZAL EN CAPILLA</b></h3> +<p>En la pequeña estancia, la luz pálida<br> +alumbra al reo; fuera,<br> +la dormida ciudad con su pesado<br> +silencio de necrópolis desierta...<br> +Quedan horas no más... Ya es el instante<br> +en que todo refluye a la conciencia;<br> +en que, a través de todos los recuerdos,<br> +y todos los amores y quimeras,<br> +el alma quiere mucho más la vida,<br> +porque la muerte más y más se acerca...<br> +¡Hora sombría en que sudó con sangre<br> +el mismo Cristo en la sagrada huerta...!<br> +<br> +Quedan horas no más para el martirio.<br> +El alma que ya acecha,<br> +es el alma que quiere nubes rojas,<br> +pero rojas con sangre de las venas.<br> +Cada minuto ya la va acercando,<br> +fatal inevitable... El reo espera,<br> +vibrante el corazón, opresa el alma,<br> +pero tranquilo el rostro y la conciencia.<br> +Allí quedan «sus padres; sus hermanos,<br> +en el perdido hogar»; más allá deja<br> +«a la dulce extranjera, su alegría»,<br> +y sobre todo amor, su «amada» tierra.<br> +<a name='p213' id="p213"></a><br> +¡Oh, la tierra de todos sus encantos,<br> +la idolatrada tierra,<br> +«dolor de sus dolores» de patriota<br> +y sueños de sus sueños de poeta!<br> +Rápidos, en tropel, sólo a su nombre,<br> +como nubes compactas de tormenta,<br> +luchas, melancolías, desalientos,<br> +acuden, se avalanzan, se atropellan<br> +y llenan el espíritu del reo,<br> +resanando ecos de perdidas épocas<br> +con la dulce quimera de una patria<br> +que resurge triunfante de la ciénaga.<br> +<br> +Era la patria que llenó su vida.<br> +Como santa promesa,<br> +allá, en la proscripción, brilló animando<br> +su corazón de bronce a la pelea.<br> +Lo recordaba: desolado, loco,<br> +la vió llorar, se estremeció a sus quejas,<br> +y sintióse morir con sus angustias,<br> +y sintióse ahogarse con sus penas...<br> +Nadie estaba en redor; ¡nadie...! tan sólo<br> +unas sombras muy lúgubres, muy densas,<br> +unas sombras que todo lo envolvían,<br> +porque la podre horrible no se viera.<br> +<br> +Y fué entonces. Cual vívido relámpago<br> +horadó las tinieblas<br> +el rayo de su noble pensamiento,<br> +despertando a las masas. Tronó recia<br> +su voz de apóstol, y el enjambre mudo<br> +de ilotas escuchó:--«¡La patria es +esta!»<br> +¡Sólo entonces cayeron de rodillas!<br> +¡sólo entonces supieron conocerla...!<br> +Corrió en la multitud hervor de fuego,<br> +eléctrica explosión de vida nueva,<br> +<a name='p214' id="p214"></a>un ansia de elevar aquella patria<br> +al bello Sinaí de las grandezas.<br> +<br> +Y estalló fragorosa la borrasca...<br> +Hoy, desde aquella celda,<br> +parece percibir rumor de lucha<br> +encarnizada, pertinaz, violenta.<br> +¡Son los cruzados de Simoun que acuden<br> +y se lanzan pujantes a la arena,<br> +son los nobles ilusos que pretenden<br> +ascender hasta el triunfo de su idea<br> +con el vuelo del águila gloriosa,<br> +sin otras alas que su fé sin mengua...!<br> +¡No caerán como Icaro!--está escrito--:<br> +¡Los que van con la patria siempre llegan!<br> +<br> +El llegaba también. La noche huía,<br> +y con palidez tétrica<br> +la luz temblaba sus fulgores últimos<br> +envueltos en la agónica tristeza.<br> +Oye el reo anhelante... ¡Ya es el alba!<br> +¡Son los soldados que a llevarle llegan!<br> +¡Es la hora tenebrosa de la muerte...!<br> +¡La muerte misma que fatal se acerca!<br> +Todo se pierde en el horrible caos<br> +del cerebro estallante, y sólo encuentra<br> +--¡luz única!---la patria por quién muere,<br> +triunfadora, sublime, resurrexa. <a name='p215' id= +"p215"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p214_Paterno__Pedro_A._' href= +'#index_p214_Paterno__Pedro_A._' id= +"return_p214_Paterno__Pedro_A._"><b>Paterno (Pedro A.)</b></a></h2> +<p>Aunque flojo poeta, es uno de los precursores entre los +filipinos. Nació en Manila, de familia acomodada, el 27 de +Febrero de 1858. En el Ateneo de la Compañía se +graduó de bachiller el 71. Vino a España luego, +haciendo aquí larga estada y doctorándose en Derecho +y Cánones en la Universidad salmantina. Convivió en +Madrid con políticos influyentes, literatos y todo linaje de +artistas. Tuvo una mesa hospitalaria. En el Ateneo, leyó el +crítico y académico Cañete versos de Paterno. +Escribió novelas y sobre historia y folk-lore filipinos. +Contribuyó a organizar la Exposición filipina de +Madrid (1888). Intervino en la paz de Biacnabató. +Murió, gran cruz de Isabel la Católica, en 1911.</p> +<h3><b>SAMPAGUITAS</b></h3> +<p>A los mortales ofrece<br> +el sacrosanto madero<br> +nueva escala de Jacob<br> +para remontarse al cielo:<br> +«con su frente abre la gloria<br> +con su pie cierra el infierno,<br> +y sus brazos amorosos<br> +abrazan al mundo entero».</p> +......................................................... +<p>Al rebramar la tormenta,<br> +por la playa me paseo,<br> +y en ver las agitaciones<br> +del vasto mar, me embeleso.<br> +<a name='p216' id="p216"></a>En su inmensidad descubro,<br> +de mi amor el viejo espejo.<br> +¡Cuántas olas luchan fuera!<br> +¡Cuántas perlas duermen dentro!</p> +.........................................................<p>Subiendo una alta montaña<br> +vi a la Fama encantadora.<br> + --Para ser grande--le dije--<br> +¿qué debo hacer, bella diosa?<br> + --No sigas ningún ejemplo,<br> +si quieres hallar la gloria:<br> +sé Platón o sé Alejandro,<br> +que hallaron sendas ignotas.<br> + No en copia servil te arrojes<br> +por la senda que otro explora:<br> +con la pluma de tus hechos<br> +escribe una nueva historia.</p> +<p>Madrid, 1880.</p> +<h3><b>LA CRUZ</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Nació Alejandro; su potente lanza,<br> +al ronco grito de incesante guerra,<br> +cubrió de luto y ruinas y matanza<br> +cuanto entre el <i>Ister</i> y entre el <i>Sindh</i> se +encierra.<br> +Murió Alejandro; y a su gran pujanza<br> +estrecha fosa concedió la tierra,<br> +y él y su lanza y su poder temido<br> +se hundieron en la sima del olvido. <a name='p217' id= +"p217"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Cruzaron el espacio en raudo vuelo<br> +las águilas que Roma ostentó un día;<br> +cuanto cobija el anchuroso cielo<br> +sintió de su poder la tiranía.<br> +Hundióse Roma; retembló su suelo;<br> +se escuchó el estertor de su agonía,<br> +y esparcieron sus restos funerales<br> +del Septentrión los recios vendavales.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>¿Qué se hicieron los ínclitos varones<br> +que legaron sus nombres a la historia?<br> +¿Dónde encontrar los regios panteones<br> +que guardan sus cenizas y memoria?<br> +¿Dónde está, con harapos y girones,<br> +cual leve resto de su antigua gloria,<br> +la clámide a sus hombros suspendida,<br> +más en sangre que en púrpura teñida?</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Todo despareció; tan sólo un trono,<br> +de cien edades sobre el polvo inerte<br> +resiste inmoble al infernal encono,<br> +y a los rudos embates de la suerte.<br> +Crece su gloria al par que su abandono,<br> +más es que el mundo y que sus furias fuerte,<br> +a sus pies veinte siglos han pasado,<br> +y sigue el rey, y sigue su reinado.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¿Sabéis dónde se vió por vez +primera?<br> +Del sacrosanto Gólgota en la cumbre<br> +<a name='p218' id="p218"></a>¿Queréis saber las leyes +con que impera?<br> +son de amor, de humildad, de mansedumbre<br> +Por él doce hombres alzan la bandera,<br> +retando a la enemiga muchedumbre.<br> +¿Sabéis que quieren en su ardor profundo?<br> +cambiar la faz del universo mundo.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Ellos son. Allá van, sin más arreos<br> +que el calzado y bordón del peregrino;<br> +ellos son, allá van, arde en deseos<br> +su pecho, hoguera del amor divino;<br> +ellos, los pescadores galileos,<br> +allá van, cada cual por su camino;<br> +hombres son de entre el pueblo despreciado<br> +y apóstoles de un Dios crucificado.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Ante su vista, en el espacio inmenso<br> +que descubre su ardiente fantasía,<br> +ven, entre nubes de aromado incienso,<br> +los dioses que abortó la idolatría;<br> +de esclavos viles el rebaño denso<br> +sujetos a nefanda tiranía,<br> +y entre bosques de picas apiñados,<br> +los monarcas del mundo y potentados.</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>Y cien cadalsos ven en el vacío<br> +levantando sus moles altaneras,<br> +y ven el hacha y el ecúleo impío,<br> +y los potros, los hierros, las hogueras,<br> +y escuchan de los circos el gentío,<br> +mezclando su rugir al de las fieras;<br> +<a name='p219' id="p219"></a>más al ver los aprestos del +combate<br> +su noble corazón con fuego late.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Aunque siembren de espinas su camino<br> +y a palmos se disputen el terreno,<br> +cumplirán como bravos su destino,<br> +predicando la ley del Nazareno.<br> +¿Quién se opondrá al espíritu +divino<br> +de que su corazón se siente lleno?<br> +Y a la Cruz santa que en sus diestras brilla<br> +¿quién habrá que no doble la rodilla?</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>¡La Cruz! Esa es la luz que los encanta<br> +por los tristes desiertos de la tierra.<br> +¡La Cruz! Esa es el alma sacrosanta;<br> +que les hace invencibles en la guerra.<br> +Cuando, erguida en sus manos, se levanta,<br> +los más alzados ídolos aterra.<br> +Idolos fuertes que a los ciegos doman<br> +tiemblan ante la cruz y se desploman.</p> +<h3><b>XI</b></h3> +<p>Con ella cada paso es un prodigio;<br> +tras cada lucha un triunfo; a cada hora<br> +cede el de Tracia al celestial prestigio,<br> +y el de Etiopía con pasión la adora,<br> +y el ateniense sabio, el muelle frigio,<br> +el que de Libia en los desiertos mora,<br> +el que se apoya en pérsicos divanes,<br> +y el que enfrena soberbios alazanes. <a name='p220' id= +"p220"></a></p> +<h3><b>XII</b></h3> +<p>Y llevan sus influjos salvadores<br> +a los centros del lujo y monopolio<br> +a las chozas de humildes labradores,<br> +de los romanos Césares al solio;<br> +y hacen brillar sus célicos fulgores<br> +sobre el negro frontón del Capitolio,<br> +enclavando la Cruz con heroísmo<br> +en medio el corazón del paganismo.</p> +<h3><b>XIII</b></h3> +<p>Y triunfarán de los verdugos fieros<br> +de cien persecuciones al estrago,<br> +de las garras de tigres carniceros,<br> +de falaces serpientes al halago;<br> +y aunque derramen, embotando aceros,<br> +para ahogar la verdad, de sangre un lago,<br> +que si la Cruz al lago es arrojada,<br> +sobre el lago de sangre sobrenada.</p> +<h3><b>XIV</b></h3> +<p>Y vencieron. Y el Lábaro divino,<br> +presagio de una gloria verdadera,<br> +hizo triunfar, al par que a Constantino<br> +la causa santa del que en él muriera.<br> +Y tuvo desde allí mejor destino<br> +el que un suplicio vil tan sólo fuera,<br> +brillando con fulgores celestiales<br> +en las mismas coronas imperiales.</p> +<h3><b>XV</b></h3> +<p>Arbol de vida, místico Madero<br> +donde reina el Señor de los señores,<br> +<a name='p221' id="p221"></a>al pie de cuyas ramas el viajero<br> +mitiga del camino los ardores;<br> +lecho de las esposas del Cordero,<br> +centro de sus purísimos amores:<br> +¡Oh dulce Cruz donde Jesús espira!<br> +¿Quién no te adora, si una vez te mira?</p> +<h3><b>XVI</b></h3> +<p>¿Quién se arrojó a tus pies, que no +sintiera<br> +la pasión sosegarse que le agita?<br> +¿Quién no halló en ti la calma verdadera<br> +que anhela el pecho que de amor palpita?<br> +¿Quién no querrá abrazarte, oh Cruz +bendita?<br> +¿Quién morirá, si en tu virtud espera,<br> +hacecillo de mirra regalado,<br> +que nos dejó en recuerdo nuestro amado?</p> +<h3><b>XVII</b></h3> +<p>¡Feliz el alma que la Cruz adora,<br> +siguiendo, amante, de Jesús la huella!<br> +¡Feliz el que la mira cuando llora!<br> +¡Aparece, entre lágrimas, tan bella!<br> +¡Feliz quién llega a su postrera hora<br> +de pies y manos enclavado en ella,<br> +y espira donde Dios espirar quiso,<br> +y pasa de la Cruz al Paraíso...! <a name='p222' id= +"p222"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' href= +'#index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' id= +"return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_"><b>Peláez +(Vicente)</b></a></h2> +<p>El nombre de este bisayo poeta y un fragmento de +composición, nos salen al encuentro en el folleto de W.E. +Retana, «De la evolución de la Literatura Castellana +en Filipinas.--Los Poetas». Se copia el fragmento, +reminiscencia de Bécquer, como una muestra más de +poesía española pulsada en lira tagala.</p> +<h3><b>HUERFANA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p> Un +triste silencio<br> + reinaba en la +estancia.<br> +Un viejo ministo, abierto al breviario,<br> + al pié de la +cama<br> + murmuraba quedo<br> + una honda +plegaria.<br> +<br> +Tendida en el lecho la pálida enferma,<br> + sintiendo +cercana<br> + la hora de la +muerte,<br> + con voz apagada<br> + a todos sus +hijos<br> + a todos +llamaba.<br> +<br> +Tortura el silencio de la triste alcoba,<br> + angustia la +calma<br> + de aquel cuadro +negro.<br> +En la iglesia próxima, al dar de las ánimas<br> + el último +toque,<br> +<a name='p223' id= +"p223"></a> la madre +espiraba,<br> + entre los +sollozos<br> + de mi novia +amada.<br> +<br> +Con un negro sayo cubrieron su cuerpo<br> +después con un velo cubrieron su cara:<br> + de amigos y +deudos<br> + se llenó la +estancia,<br> +y velaron todos a la pobre muerta.<br> + ¡Huérfana +de mi alma!<br> +--pensé en un momento de duda y de duelo--<br> +¿qué mano piadosa secará tus lágrimas? +<a name='p224' id="p224"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' href= +'#index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' id= +"return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_"><b>Pérez Tuells +(Lorenzo)</b></a></h2> +<p>Hijo de españoles; su padre comandante de nuestro +Ejército. Dirige en Manila el hebdomadario ilustrado +«Excelsior».</p> +<h3><b>INTIMA</b></h3> +<p><small>A ISIDRO MARFORI</small></p> +<p>No importa que la vida traidoramente hiera<br> +nuestras huérfanas almas con su terso puñal<br> +mientras haya en el mundo rosas de primavera<br> +y brille en los espacios el sol de un ideal.<br> +<br> +Si hay bárbaros de bronce que ignoran la preciosa<br> +tarea del poeta que parte su alma en dos,<br> +dejadlos que devoren la paja de su prosa:<br> +no se hicieron para ellos los reinados de Dios.<br> +<br> +Yo seguiré regando mis dulces pasionarias,<br> +a tiempo que musite las místicas plegarias<br> +que son como incensarios de mi azul religión;<br> +<br> +y en las horas de tedio que una a una desfibro<br> +reposaré en las hojas de tu mágico libro<br> +donde pone un latido vital tu corazón.</p> +<p>1917. <a name='p225' id="p225"></a></p> +<h3><b>EN LA HUELLA LUNAR...</b></h3> +<p>En la huella lunar de sus encajes<br> +puso, al pasar su sombra bizantina,<br> +un perfume de rosa alejandrina<br> +el extasis azul de los celajes.<br> +<br> +Languidecer de sedas y plumajes,<br> +en un vuelo de ciega golondrina,<br> +fué su marcha, de muerta y peregrina,<br> +hacia un sueño de místicos paisajes.<br> +<br> +Envanecidos sus gloriosos velos,<br> +cayó la noche tras su blanca sombra,<br> +con un dolor de exhaustos terciopelos;<br> +<br> +Y desde entonces--inconsciente y mudo--<br> +busca mi labio en la enlutada alfombra<br> +el tibio rastro de su pié desnudo...</p> +<p>Octubre, 1921</p> +<h3><b>SALMOS</b></h3> +<h3><b>LAS ÁGUILAS BLANCAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>¡Son las águilas blancas! Son las águilas +blancas y fuertes,<br> +cuyo vuelo se expande bajo el palio divino del cielo,<br> +y en el largo vibrar de sus alas rampantes<br> +se adivinan las notas que componen los himnos de gloria.<br> +<a name='p226' id="p226"></a><br> +Un deshoje de soles heraldiza la aurora que llega<br> +para hacer que germinen las semillas dispersas en un polvo de +siglos,<br> +las semillas dispersas con la sangre y la carne de los +Conquistadores<br> +que sirvieron de abono a la idea suprema de fundir continentes.<br> +<br> +Son las águilas blancas que decoran sus picos con el ramo de +oliva,<br> +las libérrimas águilas que con un aletazo +desafían al trueno,<br> +pero que al presentir el deshielo constante de las nieves del +Norte,<br> +abandonan los Andes por el nido que España les conserva +caliente<br> +en la cumbre soberbia del natal Pirineo.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Ha caido Cartago. Ha caido la Roma de los cónsules, +Grecia<br> +se anquilosa en la vida de sus piedras heladas.<br> +Toda gloria mundana se sepulta en la sima del Espacio infinito<br> +por la acción corrosiva de las Horas en pos de las +Horas.<br> +Pese al Tiempo que roe y a la Envidia que seca,<br> +y a los odios terrenos que al olvido condenan fraternales +abrazos,<br> +en el noble plumón de las águilas blancas<br> +hay el sello latino de una estirpe por algo elegida,<br> +que ni es Roma ni es Grecia; ni es Cartago ni es Nínive,<br> +es Iberia... y es Dios!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Es el tiempo propicio de segar las espigas doradas<br> +<a name='p227' id="p227"></a>que en ya próximos días, +formarán las hogazas del mortal sacrificio.<br> +En la áurea patena, y formado con trigos de +América,<br> +yazga el pan de la Misa sobre el cáliz teñido con la +sangre de España.<br> +<br> +Pueblos fuertes, robustos, hincarán las rodillas en +tierra,<br> +ante el hondo milagro del amor que las almas auna<br> +en la elíptica curva de la breve existencia.<br> +Es el tiempo oportuno de coger y exprimir los racimos<br> +cosechados enmedio del fragor de sociales contiendas,<br> +en el dulce sosiego de la huerta nativa,<br> +al amparo solícito de la madre Esperanza.<br> +<br> +Esto anuncian las águilas con su ramo de paz en el pico<br> +y la Muerte--su presa--en las garras.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Nítidas cláusulas épicas: fúlgidas +ondas triunfales,<br> +todo un himno glorioso van trazando las águilas,<br> +a golpes de huracán, al cruzar los espacios suspensos<br> +en un éxtasis único. Viejas trompas se limpian de su +herrumbre de siglos,<br> +viejas arcas se abren, donde el tiempo juntara en revueltas +marañas,<br> +con provectos armiños las guedejas doradas de infantiles +cabezas;<br> +los aceros de guerra, en el ignoto crisol del Amor, hoy se +funden<br> +para hacer los arados que abrirán las entrañas de la +fértil llanura,<br> +y al llover el sudor de las frentes hermanas,<br> +granarán las espigas de los trigos del Mundo<br> +que serán los de Hispania...! <a name='p228' id= +"p228"></a></p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¡Salve fraternas repúblicas! ¡Pueblos de +América, Salve!<br> +porque cerca está el tiempo en que el sol no se ponga en los +vastos dominios<br> +que a través de milenios aún perciben la voz del +gentil Romancero<br> +y muelen su grano de ensueños e ideas en los rudos Molinos +de Cervantes.<br> +Porque cerca está el día de borrar horizontes, la +Distancia y el Tiempo,<br> +y el espíritu libre de opresores cadenas y +ergástulas,<br> +ya podrá remontarse en idéntico azul bajo todos los +cielos,<br> +que serán uno solo para todo el Imperio y los mares,<br> +y los pechos unidos en un grito que escuchen las edades remotas<br> +harán a Don Quijote, Emperador...</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>¡Y tu, la hija menor, oh, Filipinas!<br> +Vive alerta en el seno de tu actual nodriza,<br> +fórmate exhuberante, potente y democrática,<br> +y si algún día libre te ves de la tutela,<br> +y falta luz a España para alumbrar sus mundos,<br> +puedes brindarle, entonces, el sol de tu bandera...!</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>NEURÓTICA</b></h3> +<p>Una nostalgia azul de primaveras<br> +teje en el cielo su ilusión de encaje,<br> +y languidece el alma del paisaje<br> +asomada al balcón de sus ojeras.<br> +<a name='p229' id="p229"></a><br> +Los bandos de palomas mensajeras<br> +esponjan blandamente su plumaje<br> +en la tarde, que pliega el varillaje<br> +de un fúlgido abanico de quimeras.<br> +<br> +Su rostro se retrata en los cristales<br> +del lago, donde un cisne hecho de espuma<br> +el cuello enarca ante los pavos reales;<br> +<br> +y ella, que sabe del amor de Leda,<br> +mientras alisa la nevada pluma,<br> +hunde los dientes en su chal de seda...</p> +<p>Marzo, 1922.</p> +<h3><b>EN HORA DE ILUSIONES</b></h3> +<p>Sueña la luz crepuscular del cielo<br> +en la difusa paz de sus salones,<br> +y es su mano en los rojos almohadones<br> +una magnolia astral de terciopelo.<br> +<br> +Leve se agita en el temblor de un vuelo<br> +la rosa que agoniza en los jarrones.<br> +Es la hora santa de las ilusiones,<br> +que llega y pasa sin rozar el suelo...<br> +<br> +En un ambiente a nardos evangélicos<br> +deshojan los llorosos surtidores<br> +su inspiración de bardos arcangélicos,<br> +<br> +bajo la luna que nostalgias llueve,<br> +bordando en sus azules bastidores<br> +el arabesco de su nombre en nieve...</p> +<p>Marzo, 1922. <a name='p230' id="p230"></a></p> +<h3><b>RECUERDO ARQUEOLOGICO</b></h3> +<p>En la paz de los viejos parques ducales,<br> +junto al lago que irradia verdes reflejos,<br> +el alma pensativa de los rosales<br> +flota en un azulado temblor de espejos.<br> +<br> +El gemido del agua se pierde en una<br> +vaguedad por la senda de las acacias;<br> +y las ruinas adquieren, bajo la luna,<br> +esplendor de remotas aristocracias.<br> +<br> +Estas grises estátuas han visto acaso<br> +la pareja, de rosas engalanada,<br> +esfumarse en túpidos fondos de raso;<br> +<br> +y lucir como un dardo de amor y celo,<br> +en la noche de estrellas, embalsamada,<br> +el puñal veneciano de algún Otelo...</p> +<p>Abril, 1922.</p> +<h3><b>MEDIEVAL</b></h3> +<p>Atruenan el patio ligeros corceles,<br> +sus locas fanfárrias la trompa sonora<br> +une al argentino ladrar de lebreles<br> +en la cristalina quietud de la aurora.<br> +<br> +Los hierros del puente desatan sus nudos,<br> +invade los bosques alegres el coro:<br> +ellos, como heráldos de nobles escudos,<br> +ellas, como un vuelo de alondras de oro.<br> +<a name='p231' id="p231"></a><br> +De súbito, un grito mortal se derrama;<br> +se apercibe el ruido de una lucha breve...<br> +Todos enmudecen de espanto ante el drama<br> +<br> +del que Benvenuto forjara un esmalte:<br> +la garza, una rubia marquesa de nieve,<br> +ha muerto en las garras de un vil gerifalte...</p> +<p>Abril, 1922.</p> +<h3><b>PASIONARIA</b></h3> +<p>Con una lenta ondulación de raso,<br> +después de largo y febricente asedio,<br> +veo tu sombra deslizarse en medio<br> +de una esfumada claridad de ocaso.<br> +<br> +El leve aroma de tu carne acaso<br> +sea el que impregna de tu parque el predio;<br> +como la rosa que al morir de tedio<br> +deja su esencia en el marfil del vaso.<br> +<br> +El sol que copia tu mirada ambigua,<br> +sobre tu negra cabellera undosa,<br> +irisa el tul de la vestal antigua.<br> +<br> +Y entre los oros de la tarde incierta<br> +vuela al capullo de tus labios rosa<br> +la mariposa de mi alma muerta...</p> +<h3><b>PIEDRAS PRECIOSAS</b></h3> +<p>Cual átomos de raras pedrerías<br> +los pensamientos de la luz circulan<br> +en las templadas brisas que modulan<br> +un desplegar de ténues sederías.<br> +<a name='p232' id="p232"></a><br> +Salta en collar de rotas melodías,<br> +que en musicales ópalos ondulan,<br> +la risa entre sus dientes que simulan<br> +un éxtasis de esclavas perlerías.<br> +<br> +Un sueño de nevadas morbideces<br> +oculta su dorada cabellera<br> +en un flotar de vagas palideces.<br> +<br> +Cuando en mi rostro sus pupilas fija,<br> +en vez de corazón tener quisiera<br> +el infernal rubí de su sortija...!<br> +<a name='p233' id="p233"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p232_Recto__Claro_M._' href= +'#index_p232_Recto__Claro_M._' id= +"return_p232_Recto__Claro_M._"><b>Recto (Claro M.)</b></a></h2> +<p>Nació en Batangas, 1890. Cual la mayor parte de los vates +registrados en este <i>Florilegio</i>, cursó el bachillerato +en el Ateneo de la Compañía, donde fomentábase +el amor a las letras humanas. A los 19 años, guiado por +Fernando M.ª Guerrero, comenzó a publicar versos, +singularmente en «El Renacimiento». En tres meses +compuso los materiales para su libro <i>Bajo los cocoteros</i>, +impreso en 1911, cuando Recto frisaba con los 21 años. Luego +se hizo abogado y le favoreció un acta de representante o +diputado. Bufete y política le han apartado del ejercicio +del Arte. Es C. de la Real Academia Española.</p> +<h3><b>EL ALMA DE LA RAZA</b></h3> +<p>Mi sangre tiene un alma que es alma de titanes.<br> +Sangre de Solimanes<br> +corre por sus arterias, que siempre latirán.<br> +Tiene el pecho templado al fragor de la guerra.<br> +Bajo sus pies de atleta se estremece la tierra,<br> +porque enciende sus nervios la flama de un volcán.<br> +<br> +Es tricolor su enseña. Tiene el azul del Arte,<br> +la blancura del lirio y la rojez de Marte,<br> +por tres timbres gloriosos de su ilustre blasón.<br> +Sonríe, si la hiere la silbante metralla.<br> +Es su soñada gloria caer en la batalla,<br> +teniendo por sudario su santo pabellón.<br> +<br> +Es suave como el ritmo de las flautas bucólicas,<br> +que ensaya dulcemente en notas melancólicas,<br> +<a name='p234' id="p234"></a>entre las verdes cañas, la +brisa vesperal.<br> +Fuerte, como el <i>tamarao</i><sup><a name='Footmark_233_1' href= +'#Footnote_233_1' id="Footmark_233_1">30</a></sup> de las selvas +malayas,<br> +como el caimán enorme que custodia sus playas,<br> +cual las eternas fráguas del Apo y del Taal.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_233_1' href='#Footmark_233_1' id= +"Footnote_233_1">Nota 30</a>: Carabao +«cimarrón», originario de la isla de Mindoro, +imposible de domesticar, y muy fiero.</p> +</div> +<p>Escala cubiertas cumbres, conquista hondos abismos,<br> +jamás sucumbe en lucha contra los despotismos<br> +del extraño poder.<br> +Se lanza cantando himnos a la tumba enemiga,<br> +el ideal por gladio y por triple loriga<br> +la gloria de su patria, el honor y el deber.<br> +<br> +Es sílfide ligera de fantásticos vuelos,<br> +virgen como sus selvas, azul como sus cielos,<br> +ciclón en los combates y céfiro en la paz.<br> +Tiene furias de trueno y trinos de canario.<br> +Oveja, más no teme al león sanguinario;<br> +paloma, más no huye del águila rapaz.<br> +<br> +Sabe pulsar la cítara con melodioso acento,<br> +lúgubre como un cisne, triste como un lamento<br> +si se siente morir.<br> +Sabe pulsar la cítara en arpegios bullentes,<br> +como del <i>champagne</i> rubios los topacios hirvientes,<br> +cuando su pecho embriaga la dicha del vivir.<br> +<br> +Suspiran sus cantares las campiñas de flores,<br> +las brisas de la sierra, los alegres rumores<br> +del bosque tropical;<br> +la lluvia que desciende en perlas diminutas,<br> +los oros del crepúsculo, las sombras de las grutas<br> +y el épico tumulto del fiero vendaval.<br> +<br> +El alma de mi raza tiene ensueños románticos;<br> +calma sus pesadumbres con amorosos cánticos,<br> +<a name='p235' id="p235"></a> en idílicas noches, bajo un +claro fulgor.<br> +Sonríe cuando mira la pensativa luna<br> +rielar sobre las ondas de una inquieta laguna,<br> +fingiendo dulce calma, ahogando su dolor.</p> +<p>Sonríe cuando escucha, en la blanca mañana,<br> +los acordes de un canto que un pájaro desgrana<br> +en las frondas de un bosque virgen de humano pie.<br> +Sonríe, aunque padece, cuando triste vislumbra<br> +del muriente crepúsculo en la leve penumbra<br> +los recuerdos lejanos de un imperio que fué.<br> +<br> +Es río que serpea bajo cañaverales,<br> +copiando en el encanto de sus claros cristales<br> +la azul inmensidad;<br> +pero es también oceano que derrumba montañas<br> +cuando, en el seno obscuro de sus vastas entrañas,<br> +hieren iras volcánicas su sed de libertad.<br> +<br> +El alma filipina es tierna en sus amores,<br> +profunda en sus tormentos, serena en sus dolores,<br> +ardiente en su pasión.<br> +Si le es grata la vida y son sus sueños de oro,<br> +hay en su boca rosa cual pífanos en coro,<br> +de risas argentinas eterna floración.<br> +<br> +Es ánfora de encantos, palacio de grandezas,<br> +castillo de heroísmos, santuario de bellezas,<br> +refugio de los besos del oloroso Abril.<br> +Con su <i>bolo</i><sup><a name='Footmark_234_1' href= +'#Footnote_234_1' id="Footmark_234_1">31</a></sup> en las lides +indómita guerrea<br> +y con su dulce flauta, cual ave que gorjea,<br> +celebra sus amores bajo un tibio pensil.<br> +. . . . . . . . . . . . . . . . . . <a name='p236' id= +"p236"></a></p> +<p>Hermanos en la idea: nuestra raza es divina<br> +¡Es grande y sacrosanta el alma filipina!<br> +Digamos, pues, un himno por su gloria inmortal.<br> +Y tú ¡oh Fama! recorre del mundo los confines,<br> +y al son de tus clarines<br> +pregona las grandezas del pueblo de <b>Rizal</b>.</p> +<p>Noviembre, 1909.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_234_1' href='#Footmark_234_1' id= +"Footnote_234_1">Nota 31</a>: Machete, de ancha hoja, que +acompaña al filipino, singularmente al del campo.</p> +</div> +<h3><b>NOCHE DE MANILA</b></h3> +<p>En el azul un triunfo de estrellas parpadea,<br> +en el espacio en calma el ambiente aletea.<br> +El Pasig, arrastrando sus <i>quiapos</i><sup><a name= +'Footmark_235_1' href='#Footnote_235_1' id= +"Footmark_235_1">32</a></sup> culebrea<br> +y al beso de los aires sonríe y burbujea.</p> +<p>La luz de los voltáicos las esquinas blanquea<br> +Un carro de basuras crujiendo traquetea.<br> +El <i>yanki</i> en el delirio del wisky tambalea,<br> +mientras, pegado a un poste, un <i>polis</i> cabecea.<br> +<br> +Mis violetas suspiran en la blanca azotea.<br> +De vez en vez un rayo los cielos besotea.<br> +Todavía en los <i>bares</i> el vino espumajea...<br> +<br> +El caco en las cocinas husmea y mangonea...<br> +...........................................................................<br> +Un gato enarca el lomo junto a una chimenea<br> +y en las cosas de la urbe medita y fantasea...</p> +<p>Septiembre, 1910.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_235_1' href='#Footmark_235_1' id= +"Footnote_235_1">Nota 32</a>: Plantas acuáticas +viajeras.</p> +</div> +<a name='p237' id="p237"></a> +<h3><b>ORACIÓN AL DIOS APOLO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Padre de la Armonía, fuente de gracias +líricas,<br> +que en piafantes corceles exploras el azur:<br> +detén el nervioso ímpetu de tus fuertes bridones<br> +ante el himno que reza por tí la Juventud.<br> +Te amamos, padre Apolo, por tu tirso de rosas,<br> +por tus bellos pegasos, por tu carro de luz,<br> +porque tienes la lira, y la flauta y el pífano,<br> +la siringa, el salterio, el sistro y el laud.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>En estos días trágicos en que el bárbaro +esquilmo<br> +en esta tierra idílica alza su pabellón,<br> +en que nos hiere el fuerte, porque nacimos débiles<br> +y tiramos del carro del colonizador;<br> +danos el ritmo olímpico de tu música sacra<br> +y la dulce armonía de tu nueva canción,<br> +y ante el dolor, estóicos, el mundo cruzaremos<br> +del Ideal incólume volando siempre en pos.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Padre, más de tres largas centurias transcurrieron<br> +y seguimos libando la hiel del padecer;<br> +huyó el león rampante, ensangrentado el lomo,<br> +pero vinieron águilas voraces en tropel<sup><a name= +'Footmark_236_1' href='#Footnote_236_1' id= +"Footmark_236_1">33</a></sup>.<br> +Y nuestro pueblo llora, porque es pesado el yugo<br> +y protestar no puede, porque es débil su grey,<br> +porque los ancestrales todos ya sucumbieron<br> +sin dejarnos su aliento, sin legarnos su fe.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_236_1' href='#Footmark_236_1' id= +"Footnote_236_1">Nota 33</a>: Alusiones transparentes. Son: el +«león rampante», España, y las +"águilas voraces», Norte-América. A Claro Recto +le ha complacido la sinécdoque. Antes, en <i>El alma de la +raza</i>, la emplea igualmente.</p> +</div> +<a name='p238' id="p238"></a> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya agotaron sus flechas nuestras viejas aljabas<br> +con el león hispano en rudo batallar,<br> +y con aquellas águilas que viéndonos inermes,<br> +cruzaron el Pacífico en un vuelo triunfal.<br> +Por eso te pedimos que prestes el acento<br> +de tu lira a estos hijos de indómitos rajáhs,<br> +para que, ahogando el grito de nuestras penas íntimas,<br> +ambulemos cantando por no querer matar.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Excelso padre Apolo: por las musas gloriosas,<br> +por los sátiros viejos del bosque secular,<br> +por las suaves ondinas que duermen en los lagos,<br> +por la luna, tu hermana, de soñolienta faz;<br> +suelta las rojas bridas de los salvajes potros<br> +que, en furioso galope, sus crines tenderán,<br> +y que enciendan sus cascos, al chocar con los soles,<br> +reverberantes rayos de paz y libertad.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Ayúdanos, oh padre, a conquistar la gloria,<br> +que lograr no pudieron el plomo y el fusil;<br> +por símbolo izaremos la bandera del Arte,<br> +tocaremos tu flauta por bélico clarín;<br> +y sin armar cañones de potentes calibres,<br> +y sin teñir de sangre los campos del país,<br> +lo que jamás lográramos en sangrientos combates<br> +juramos alcanzarlo en artística lid.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Nos libertará el Arte de la opresión +extraña,<br> +saltarán las cadenas al compás del laud,<br> +<a name='p239' id="p239"></a>poblará los espacios nuestro +armónico himno,<br> +nuestra enseña ultrajada flotará en el azul;<br> +el estro del poeta abrirá las mazmorras,<br> +la paleta y el ritmo rasgarán el capúz,<br> +y luego tu voz única bajará del Olimpo,<br> +y nos dirá a nosotros: «hermanos, <i>Fiat +Lux</i>.»</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>¿Puede decirme alguien que el Arte no redime?<br> +Jesucristo fué artista y redimió a Israel;<br> +y aquel inolvidable mesías filipino<br> +era un sublime artista y un redentor también.<br> +Con la unción de su verbo fundó aquí su +reinado,<br> +el genial superhombre, varón de Nazareth;<br> +y Rizal con su pluma, demolió tiranías<br> +y liberó a su pueblo del hispano poder.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Para alcanzar la gloria, son una misma cosa<br> +el pincel elegante y el mohoso fusil,<br> +la melena del vate y el casco del guerrero,<br> +el son de los cañones y el llanto del violín.<br> +Lo mismo premia el mundo con lauros al artista<br> +que al valiente soldado que sucumbió en la lid;<br> +porque si la lid siembra de mártires la historia,<br> +el Arte la convierte en florido pensil.</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>Mas, si al fin, padre Apolo, exhaustas nuestras fuerzas,<br> +no esplende en las alturas el libertario Sol,<br> +suelta las rojas bridas de tus salvajes potros<br> +y que troten furiosos con épico fragor.<br> +<a name='p240' id="p240"></a> +Que salga de su cauce el indómito Agno,<sup><a name= +'Footmark_239_1' href='#Footnote_239_1' id= +"Footmark_239_1">34</a></sup><br> +donde quemó sus naves últimas Limahóng;<br> +que estremezca el <i>tamarao</i> los llanos y las selvas<br> +y revienten sus cráteres el Taal y el Mayón.</p> +<p>Octubre, 1910.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_239_1' href='#Footmark_239_1' id= +"Footnote_239_1">Nota 34</a>: Río caudaloso que cruza la +provincia de Pangasinán y vierte en el golfo de +Ligayén.</p> +</div> +<h3><b>LAGUNA DE BOMBON</b></h3> +<p>Canto un himno a tus aguas santas, madre laguna,<br> +donde en las noches blancas, noches de amor y luna,<br> +juguetean las ninfas de cabellera bruna<br> +y de abiertas pupilas, color de aceituna.<br> +<br> +Tú encierras el prestigio de los días egregios,<br> +cuando los ancestrales hacían sortilegios<br> +en nuestras selvas vírgenes, de perfumes y arpegios,<br> +leyendo unos infolios de santos florilegios.<br> +<br> +La aurora de los trópicos, como flor cabalística,<br> +pone en tus ondas tersas coloración artística,<br> +mientras mancha el azul una paloma mística,<br> +que es muy blanca, tan blanca como la hostia +eucarística.<br> +<br> +Por tus aguas bogaron en primitivas barcas,<br> +con sus lanzas y bolos los tagalos monarcas,<br> +a lidiar con el hombre de las pupilas zarcas<br> +que invadió hace tres siglos las malayas comarcas.<br> +<br> +¡Oh laguna que encarnas las grandezas de Lipa,<br> +--pueblo de ardientes niñas y buen vino de +nipa--<sup><a name='Footmark_239_2' href='#Footnote_239_2' id= +"Footmark_239_2">35</a></sup><br> +cuando cruzo tus aguas mi dolor se disipa<br> +y hasta siento que el pueblo de Rizal se emancipa!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_239_2' href='#Footmark_239_2' id= +"Footnote_239_2">Nota 35</a>: Palma de que se extrae un +aguardiente fuerte.</p> +</div> +<a name='p241' id="p241"></a> +<p>Moran en tus entrañas la ira de cien volcanes,<br> +moluscos, peces raros, gigantescos caimanes,<br> +y acaso el polvo inerte de bravos Solimanes<br> +que en desiguales luchas cayeron cual titanes.<br> +<br> +Cuando lanzó el Taal la furia de sus fraguas<br> +brotaron de sus cráteres tus impetuosas aguas,<br> +y sobre sus burbujas--tenues borlas de enaguas--<br> +se arrastraron las casas cual débiles piraguas.<br> +<br> +Tus hermosas cascadas, al caer espumantes,<br> +engarzan en el aire millones de diamantes,<br> +y en las noches parecen sus rugidos vibrantes<br> +monótonos quejidos de fantasmas errantes.<br> +<br> +¡Madre, madre laguna! Tu nombre es una gloria,<br> +una página de oro en la malaya historia,<br> +un destello lumínico que ilustra la memoria,<br> +un poema de amor, un himno de victoria.</p> +<p>Octubre, 1910.</p> +<h3><b>ELOGIO DEL CASTELLANO</b></h3> +<p><small>PREMIO DE POESÍA EN CERTAMEN ABIERTO POR EL CASINO +ESPAÑOL DE MANILA, ENERO 1917, AL INAUGURARSE LA «CASA +DE ESPAÑA»</small></p> +<p>«¿Ya no hay nobles hidalgos<br> + ni bravos +caballeros?<br> +¿Callaremos ahora<br> + para llorar +después?»<br> +(<small>RUBEN DARIO</small>, «Los Cisnes»)</p> +<p>Arca santa inviolable de la Raza,<br> +Arca santa de próceres bellezas,<br> +que a tu prestigio espiritual vinculas<br> +<a name='p242' id="p242"></a>la gloria de las magnas epopeyas;<br> +Arca egregia y divina,<br> +que en las ingentes luchas ya pretéritas<br> +sobreviviste al colonial desastre,<br> +cual sobrevive el alma a la materia;<br> +Arca ebúrnea, copón de maravillas,<br> +donde se guarda secular herencia;<br> +Arca de lo inmortal que veneramos<br> +en la vetusta casa solariega;<br> +Arca de oro que ofrece el Libro Santo<br> +y el perfumado pan de la Belleza,<br> +por quién juramos proscribir la casta<br> +de osados malandrines que te afrentan;<br> +la musa tropical, la musa autóctona,<br> +de tus clásicos lauros heredera,<br> +torna a pulsar el clavicordio hispano,<br> +clavicordio romántico que sueña,<br> +clavicordio que sufre como un alma,<br> +clavicordio polífono que encierra<br> +en sus notas lo grande, clavicordio<br> +donde llora sus cuitas Filomela,<br> +donde estallan los gritos del combate,<br> +donde retumba la canción de gesta...<br> +<br> +Y canta en tu loor, oh lengua hispana,<br> +del pensamiento alada mensajera,<br> +que fulguras, cual límpida custodia<br> +de la eterna Verdad, en las conciencias,<br> +como el sol en las cúspides altivas<br> +donde la tromba y el ciclón fermentan,<br> +como el anhelo indígena que fulge<br> +en el blasón astral de mi bandera.<br> +<br> +Oh lengua sacrosanta<br> +de Fray Luis y Miguel, Lope de Vega,<br> +del Arcipreste, Calderón y Góngora,<br> +los Argensola, Hurtado y Espronceda;<br> +<a name='p243' id="p243"></a>la lengua que enfloró de +madrigales<br> +las prístinas edades romancescas,<br> +toda hecha de vorágines y truenos,<br> +toda hecha de suspiros y cadencias,<br> +coro inmenso de tímpanos, concierto<br> +de las panidas flautas en la sierra,<br> +sinfonía fantástica que irrumpe<br> +del arpa gigantesca de las selvas.<br> +<br> +Es tu ritmo la ronda bulliciosa<br> +de crótalos y locas panderetas,<br> +de guitarras que dicen el elogio<br> +de unos ojos reidores que asaetan;<br> +es la risa que en notas se desata<br> +cual cristalino desgranar de perlas,<br> +el madrigal sonoro que deslíe<br> +sus estrofas de amor en las verbenas,<br> +y el chocar de las copas musicales<br> +donde hierve la sangre de las cepas.<br> +<br> +Es tu acento el susurro que adormece<br> +del aura al retozar en la floresta,<br> +y el blando caramillo que solloza,<br> +bajo el beso lunar en primavera.<br> +Te remeda el gorjeo de la alondra,<br> +la imperativa voz de las trompetas,<br> +el quejido que emerge de la cuna<br> +y el doliente «kundiman» de mi tierra,<br> +el raudo vendaval que avanza indómito<br> +por cima de las altas cordilleras,<br> +y brama en los barrancos y hondonadas<br> +y en las rocas que hendieron las centellas.<br> +<br> +Y tuviste en la lira de Quintana<br> +ecos triunfales, resonancias bélicas<br> +de estoques y corazas y armaduras<br> +que son el timbre perennal de Iberia;<br> +<a name='p244' id="p244"></a>en los versos broncíneos de +Chocano,<br> +fragor de sordas cataratas épicas,<br> +algazara de pompas coloniales,<br> +rumor de besos y temblor de quenas.<br> +De Solís en la prosa cincelada,<br> +ímpetus de corcel, dianas homéricas,<br> +estrépito de lanzas y tizonas,<br> +de broqueles y cascos y rodelas.<br> +En Fray Luis de León fuíste cigarra<br> +que endulzaba el reposo de la siesta,<br> +y tonada de amor de la tierruca<br> +en los cuadros agrestes de Pereda;<br> +caballero gentil de la Armonía<br> +en el rugiente «Niágara» de Heredia,<br> +batir de alas de ingrávidos querubes<br> +en las trovas ardientes de Teresa.<br> +Y en el arpa divina de Darío,<br> +ruido de encajes y <i>frufús</i> de seda,<br> +música de cinceles sobre el mármol<br> +y murmurio de risas y de gemas,<br> +canción de cisnes sobre el quieto estanque<br> +al paso de las «púberes canéforas»,<br> +arpegio de violines cortesanos<br> +y vibración de cítaras helenas.<br> + Y cerraste la elipse de tu gloria,<br> +con un estruendo de imperial proeza;<br> +en las perennes páginas altísimas<br> +del libro de Cervantes Saavedra.<br> +<br> +No en vano fueron por ignotos mares<br> +de Hispania las veloces carabelas,<br> +en comunión ferviente con la Audacia<br> +y los altos designios de la Idea;<br> +no en vano los Cortés y los Balboa<br> +desafiaron el hambre y las tormentas,<br> +y sus bridones épicos midieron<br> +las pampas infinitas de la América;<br> +<a name='p245' id="p245"></a>no en vano sobre el pico de los +Andes,<br> +dueña del mundo, flameó tu enseña,<br> +tan amplia que cubrió dos continentes,<br> +tan gloriosa, tan noble y tan excelsa;<br> +no en vano, por tres siglos, tus ejércitos<br> +han levantado en mi solar sus tiendas,<br> +y vieron el prodigio de mis lagos<br> +y de mis bellas noches el poema;<br> +no en vano en nuestras almas imprimistes<br> +de tus virtudes la radiosa estela,<br> +y gallardos enjoyan tus rosales<br> +plenos de aroma las nativas sendas:<br> +tu imperio espiritual vive y perdura,<br> +y extiende su simbólica cadena<br> +del Pirene a los Andes y al Carballo,<br> +y en un abrazo inmenso los estrecha.<br> +Por los mares Atlántico y Pacífico<br> +tus fuertes galeones aún navegan,<br> +y van en ellos, bajo un sol de gloria,<br> +almas grandes que luchan y que anhelan,<br> +andantes caballeros del Ensueño,<br> +guardianes de la fé de Dulcinea,<br> +locos sublimes que descubren mundos<br> +y mueren por su reina la Quimera.<br> +Aún nos ofrecen tus antiguos códices<br> +la fórmula inmortal de la Belleza,<br> +y tus filtros y alquimias prodigiosos<br> +del humano dolor la panacea.<br> +No morirás jamás en este suelo<br> +que ilumina tu luz. Quien lo pretenda<br> +ignora que el castillo de mi raza<br> +es de bloques que dieron tus canteras.<br> +<a name='p246' id="p246"></a></p> +<h3><b>ENVIO</b></h3> +<p>Casa de España, Olimpo de las Artes,<br> +Templo del Porvenir, ¡bendita seas!<br> +Las musas danzarán sobre tu césped<br> +y gustarán la miel de tus colmenas.<br> +Sé el manantial donde las almas nobles<br> +el agua pura del Ensueño beban,<br> +la torre de márfil donde se guarde<br> +el tesoro ideal de nuestra lengua.<br> +Hispanos: si algún día la escarnecen,<br> +nuestras aljabas vaciarán sus flechas,<br> +y nos verán, triunfantes o vencidos,<br> +al pié de esta sagrada ciudadela.</p> +<h3><b>ROSAS DE CARNE</b></h3> +<p> ¡Oh rosas +de lascivia!<br> +Yo sé que os extenuais de emociones supremas<br> +cuando en vuestras corolas deposita sus gemmas<br> +el bienhechor rocío, entre la noche tibia.<br> + Fuísteis +como diademas<br> +en las frentes de Lais, de Salomé, de Aspasia,<br> +de las <i>cocottes</i> de Europa y bayaderas de Asia<br> +y de las Margaritas que enfloraron América.<br> +<br> +Vuestro perfume intenso de prostituta histérica,<br> +que incita al sacrilegio,<br> +lo anhela todo el mundo, desde el burgués intonso<br> +hasta el artista egregio,<br> +y desde el venerable que reza su responso<br> +y ornamenta sus dedos con aguas de amatista<br> +hasta el viejo eremita que entiende el sortilegio,<br> +conversa con los astros y es brujo y alquimista.<br> +<a name='p247' id="p247"></a><br> +Los secretos de alcoba<br> +los que sabéis vosotras: el espasmo que arroba,<br> +el deseo que mata, los contactos sutiles,<br> +las caricias de seda<br> +y el estremecimiento de las carnes febriles.<br> +Habéis mirado al cisne, prodigador de halagos,<br> +ensangrentar su pico en los muslos de Leda<br> +sobre la mansedumbre de los dormidos lagos.<br> +<br> +Los ojos de Astartea<br> +os contemplaron mucho. Frinés y Mesalinas<br> +perfumaron el agua que besaba sus senos<br> +con el aroma vuestro. Médicis y Popea,<br> +y otras hembras felinas,<br> +os dieron el hechizo de sus labios obscenos.<br> +<br> +No ignoráis lo que ocurre<br> +en las silentes noches: el cuerpo que se escurre<br> +entre las suavidades de los ropajes blancos,<br> +las manos que se pierden por los turgentes flancos,<br> +el beso que provoca,<br> +los labios que se buscan y los lenguajes francos<br> +que van de boca a boca.<br> +<br> + Y sabéis, por fin, +rosas,<br> + que el talismán +eterno<br> + de las damas hermosas<br> + de anémicos suicidas ha +llenado el infierno...</p> +<p>1911.</p> +<h3><b>LAS DALAGAS FILIPINAS</b></h3> +<p>Dalagas del terruño: el poeta os saluda<br> +coronado de flores, de ensueño y de arrebol<br> +y por los dioses lares y por el mismo Budha<br> +os ofrenda estas rosas, novias todas del sol.<br> +<a name='p248' id="p248"></a><br> +Por las manos que tienen mansedumbre de tules,<br> +por las sampagas niveas del malayo vergel,<br> +por las místicas garzas de los lagos azules<br> +coloco en vuestras frentes esta hoja de laurel.<br> +<br> +Adoro vuestros labios, donde el sol de mi tierra<br> +ha dejado sus besos de sátiro oriental,<br> +porque son el santuario de bellezas que encierra<br> +el glorioso prestigio del solar de Rizal.<br> +<br> +Ojos negros, refugio de hechizos y embelesos,<br> +dolientes, langorosos, plenos de soñación<br> +como noches sin luna; pero con rojos besos<br> +que vierten en el alma perfumes de ilusión.<br> +<br> +Manos sutiles como suavidades de lago,<br> +de seda que se aleja en rítmico <i>frufú</i>,<br> +como el hogar quimérico de un ensueño muy vago<br> +sobre las aguas mansas del piélago de azur.<br> +<br> +Frente color de aurora, donde bellas florecen,<br> +con aromas de cielo, flores de castidad;<br> +mejillas sonrosadas que en su gracia parecen<br> +vírgenes de los lienzos de la pasada edad.<br> +<br> +Cabellera flotante, cual selva enmarañada,<br> +que exhala dulcemente aromas de querer;<br> +ensoñación, delirio del alma, enamorada<br> +de las carnes y besos de la amada mujer.<br> +<br> +Piés finos, diminutos, de rosáceos talones<br> +y senos que se exaltan con ferviente ansiedad;<br> +ánforas virginales con vino de ilusiones<br> +que emborracha las almas de voluptuosidad.<br> +<br> +Tallo gentil y esbelto, como enhiesta palmera<br> +donde alegres laboran las abejas su miel,<br> +<a name='p249' id="p249"></a>con suave ritmo que los nervios +exaspera,<br> +como si fuese espíritu de un viejo moscatel.<br> +<br> +Todo un conjunto armónico y grato que envidiara<br> +la ardiente castellana y la impasible <i>miss</i>,<br> +la princesa que el cielo de Rusia cobijara<br> +y la dama que siente la fiebre de París.<br> +<br> +Quién dice no ser bella la mujer filipina<br> +que visite esta tierra de Búrgos<sup><a name= +'Footmark_248_1' href='#Footnote_248_1' id= +"Footmark_248_1">36</a></sup> y Rizal;<br> +y verá que es más mística, más dulce y +más divina<br> +la hija de los rajáhs, la niña tropical.</p> +<p>1911</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_248_1' href='#Footmark_248_1' id= +"Footnote_248_1">Nota 36</a>: Manuel Búrgos, +clérigo filipino, promotor de un movimiento revolucionario +en 1872 y fusilado en Cairte.</p> +</div> +<br> +<br> +<h3><b>LUZ DE LUNA</b></h3> +<p> + Sonrióme +la amada,<br> +la esquiva, la imposesa, la que vió nuestro idilio<br> + bajo +el frescor amable<br> + de +un emparrado lírico;<br> +la que encantó mi celda cuando escribí el elogio<br> + de +tus labios divinos<br> +en unos versos tristes que sabían a lágrimas;<br> +la que besó tu frente en el blanco camino<br> +de la silente aldea, cuando ibas a jurarme<br> +la eternidad sublime de tu santo cariño.<br> + Sonrióme +la amada,<br> +y floreció en el alma la ilusión que se ha ido,<br> +y tuve sueños plácidos de corderos que triscan<br> + camino +del aprisco,<br> +de soles que agonizan tras montañas azules,<br> +<a name='p250' id="p250"></a> + de +cristalinos ríos<br> + que arrastran hojas +secas<br> +sobre sus ondas suaves como bucles de niño.<br> + Fué en una noche blanca en que las +susurrantes<br> +melodías del viento eran largos suspiros;<br> +fué una noche en que mi alma, recostada en tu seno,<br> +admiraba tus formas con mágico delirio;<br> +fué en una hora romántica en que el cielo del +trópico<br> +era un arpa encantada, cuyos lejanos cirios<br> + alumbraban +unánimes<br> +tu efigie soberana de mayestático ídolo.<br> +<br> +Yo pregunté a la luna por los labios febriles<br> +de aquella dulce impúber, santuario del cariño,<br> +por sus mágicos ojos, que cuando me miraban<br> + eran +caricias y mimos;<br> +por su boca melosa que en mis largas veladas<br> +se posaba en mi frente a calmar mi martirio.<br> +<br> +Me contestó la esquiva amada de los vates<br> +que tú vives muy lejos, que fué tu amor un mito,<br> + que +en tu corazón tierno<br> + ha +muerto aquel cariño<br> +que hizo feliz un día a tu caro poeta<br> +y dió a sus locos versos un eternal prestigio.</p> +<p>1915.</p> +<h3><b>LA CHOZA DE NIPA</b></h3> +<p>Venid a mi alcázar, la frágil cabaña<br> +que se esconde tímida bajo un platanar.<br> +Entrad con cuidado: es de nipa y de caña<br> +y puede romperla un brusco ademán.<br> +<a name='p251' id="p251"></a><br> +Soy el cenobita de estas soledades;<br> +me hacen compañía las aves, el sol,<br> +la brisa campestre llena de bondades<br> +y el recuerdo de una difunta ilusión.<br> +<br> +Al caer la tarde, por este camino<br> +a quien fresca sombra los árboles dan,<br> +pasa con sus dichas el buen campesino<br> +montado en el lomo de su carabao<sup><a name='Footmark_250_1' href= +'#Footnote_250_1' id="Footmark_250_1">37</a></sup>.</p> +<div class='footnote'> +<p>[<a name='Footnote_250_1' href='#Footmark_250_1' id= +"Footnote_250_1">Nota 37</a>: Rumiante, corpulento y vigoroso, +utilizado como bestia de tiro.</p> +</div> +<p>Su canción monótona, dulce, evocadora,<br> +flota en el crepúsculo bañado de azúl,<br> +parece que ríe, parece que llora,<br> +como una quimera de la juventud.<br> +<br> +A veces la noche, como novia loca,<br> +me sorprende triste en el tosco umbral,<br> +pensando en aquella muy amada boca<br> +que me brindó un día venturanza y paz.<br> +<br> +Cuando es plenilunio, entro en el boscaje,<br> +de ensueños poblada la imaginación,<br> +y bajo la sombra del tibio follaje<br> +me siento muy niño, más cerca de Dios.<br> +<br> +Es la confidente de mis hondas cuitas<br> +la luna que argenta mi amado jardín,<br> +y me habla de aquellas prestigiosas citas<br> +que tuve con ella en un mes de Abril.<br> +<br> +Los recios flabelos de los cocoteros<br> +meciendo mi sueño, cantan sin cesar.<br> +Los «nunus» del bosque me dicen sinceros<br> +que soy muy dichoso en mi soledad.<br> +<a name='p252' id="p252"></a><br> +Huyo del tumulto de la vida urbana,<br> +la fiebre del oro, la fraterna lid;<br> +la ciudad es fosa de la gleba humana,<br> +de los hombres-fieras madriguera vil.<br> +<br> +Entrad en mi humilde y frágil cabaña<br> +que se esconde tímida bajo un platanar.<br> +Mi choza de nipa, mi choza de caña<br> +os dará un tesoro: el alma natal.</p> +<p>1915. <a name='p253' id="p253"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' href= +'#index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' id= +"return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_"><b>Rizal y Alonso +(José)</b></a></h2> +<p>Nació en Calamba (provincia de la Laguna), el 19 de Junio +de 1861, hijo de Francisco Rizal y Mercado y de Alejandra Alonso y +Quintos, labradores acomodados. En el Ateneo de los jesuitas se +graduó de bachiller, algo después de estrenar en el +teatrito del colegio su melodrama «Junto al Pasig». +Frisaba entonces con los 14 años. Viniendo a España +en 1882, a los dos años ganó los títulos de +Doctor en Medicina y Licenciado en Filosofía y Letras, y se +trasladó a Francia, Alemania y Austria para ampliar en +aquellas clínicas sus estudios. Morando en Gante +(Bélgica), publicó (año de 1887) su novela +<i>Noli me tangere</i>. Tornó a su país en 1888; +pero, hostigado por autoridades y frailes, se retiró al +Japón y más tarde a Inglaterra y España. En +esta etapa publicó <i>El Filibusterismo</i>, segunda parte +de <i>Noli me tangere</i>. De nuevo en Filipinas hacia 1892, como +peligroso a la soberanía, el capitán general +Despujols le deportó a la isla de Dapitan. En 1896, al +estallar el movimiento emancipador, Rizal fué desterrado a +España; pero, sin consentirle desembarcar en Barcelona, el +mismo buque le reintegró a la capital del +Archipiélago. Gobernaba las islas el general Polavieja. Bajo +tales auspicios se formó a Rizal un consejo de Guerra que +decretó su fusilamiento, realizándose éste en +la mañana del 30 de Diciembre de 1896.--Fué +José Rizal el tagalo con más amplia cultura entre sus +contemporáneos. Estudiosísimo, austero, con generoso +espíritu de sacrificio, de concentradas energías, +ofreció el tipo del revolucionario clásico. +Brilló como oftalmólogo. Le embargó el Arte, +siendo poeta, músico, pintor y dibujante. Poseyó, +además de varios dialectos vernáculos, el castellano, +latín, francés, italiano, inglés, +holandés, alemán, japonés y ruso. Tradujo del +griego, árabe, hebreo y sánskrito.</p> +<h3><b>MI PRIMERA INSPIRACIÓN</b></h3> +<p><small>(HE AQUÍ LA COMPOSICIÓN PRIMERIZA. +SEGÚN SOLEDAD RIZAL, LA ESCRIBIÓ SU HERMANO A LOS +NUEVE AÑOS)</small></p> +<p>¿Porque exhalan a porfía<br> +del cáliz dulces olores<br> +<a name='p254' id="p254"></a>las embalsamadas flores<br> +en este festivo día?<br> +<br> +¿Y porqué, en la selva amena,<br> +se oye dulce melodía,<br> +que asemeja la armonía<br> +en la arpada filomena?<br> +<br> +¿Porqué en la mullida grama<br> +las aves, al son del viento,<br> +exhalan meloso acento<br> +y saltan de rama en rama,<br> +<br> +y la fuente cristalina,<br> +formando dulce murmullo,<br> +del céfiro al suave arrullo<br> +entre las flores camina?<br> +<br> +Es que hoy celebran tu día<br> +¡oh, mi madre cariñosa!<br> +con su perfume la rosa<br> +y el ave con su armonía.<br> +<br> +Y la fuente rumorosa,<br> +en este día felice,<br> +con su murmullo te dice<br> +que vivas siempre gozosa.<br> +<br> +Y, de esa fuente al rumor,<br> +oye la primera nota,<br> +que ahora de mi laud brota<br> +al impulso de mi amor.<br> +<a name='p255' id="p255"></a></p> +<h3><b>A LA JUVENTUD FILIPINA</b></h3> +<p><small>(PRIMER PREMIO, UNA PLUMA DE PLATA, EN CERTAMEN DEL +«LICEO ARTÍSTICO-LITERARIO» DE MANILA, +1879)</small></p> +<p>¡Alza tu tersa frente,<br> +juventud filipina, en este día!<br> +¡Luce resplandeciente<br> +tu rica gallardía,<br> +bella esperanza de la patria mía!<br> +<br> +Vuela, genio grandioso,<br> +y les infunde noble pensamiento,<br> +que lance vigoroso,<br> +más rápido que el viento,<br> +su mente virgen al glorioso asiento.<br> +<br> +Baja, con la luz grata<br> +de las artes y ciencias, a la arena,<br> +juventud, y desata<br> +la pesada cadena<br> +que tu genio poético encadena.<br> +<br> +Ve que en la ardiente zona<br> +do moraron las sombras, el hispano<br> +esplendente corona,<br> +con pía y sabia mano,<br> +ofrece al hijo de este suelo indiano.<br> +<br> +Tú, que buscando subes,<br> +en alas de tu rica fantasía,<br> +del Olimpo en las nubes<br> +tiernísima Poesía,<br> +más sabrosa que néctar y ambrosía.<br> +<a name='p256' id="p256"></a><br> +Tú, de celeste acento,<br> +melodioso rival de filomena,<br> +que en variado concento<br> +en la noche serena<br> +disipas del mortal la amarga pena;<br> +<br> +Tú, que la pena dura<br> +animas al impulso de tu mente,<br> +y la memoria pura<br> +del genio refulgente<br> +eternizas, con genio prepotente;<br> +<br> +Y tú, que el vario encanto<br> +de Febo, amado del divino Apeles,<br> +y de Natura el manto,<br> +con mágicos pinceles<br> +trasladar al sencillo lienzo sueles;<br> +<br> +¡Corred! que sacra llama<br> +del genio el lauro coronar espera,<br> +esparciendo la Fama<br> +con trompa pregonera<br> +el nombre del mortal por la ancha esfera.<br> +<br> +¡Día, día felice,<br> +Filipinas gentil, para tu suelo!<br> +Al Potente bendice,<br> +que con amante anhelo<br> +la ventura te envía y el consuelo.</p> +<h3><b>¡ME PIDEN VERSOS!</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Piden que pulse la lira<br> +há tiempo callada y rota:<br> +¡Si ya no arranco una nota<br> +<a name='p257' id="p257"></a>ni mi musa ya me inspira!<br> +Balbuce fría y delira<br> +si la tortura mi mente;<br> +cuando ríe, sólo miente,<br> +como miente su lamento.<br> +Y es que en mi triste aislamiento<br> +mi alma ni goza ni siente.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Hubo un tiempo... ¡y es verdad!...<br> +--Pero ya aquel tiempo huyó,--<br> +en que vate me llamó<br> +la indulgencia o la amistad.<br> +Ahora, de aquella edad<br> +el recuerdo apenas resta,<br> +como quedan de una fiesta<br> +los misteriosos sonidos<br> +que retienen los oídos<br> +del bullicio de la orquesta.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Soy planta, apenas crecida,<br> +arrancada del Oriente,<br> +donde es perfume el ambiente,<br> +donde es un sueño la vida:<br> +¡Patria que jamás se olvida!<br> +Enseñáronme a cantar<br> +las aves, con su trinar,<br> +con su rumor, las cascadas;<br> +y en sus playas dilatadas,<br> +los murmullos de la mar.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Mientras en la infancia mía<br> +pude a tu sol sonreír,<br> +<a name='p258' id="p258"></a>dentro de mi pecho hervir<br> +volcán de fuego sentía;<br> +vate fuí, porque quería<br> +con mis versos, con mi aliento,<br> +decir al rápido viento:<br> +«¡Vuela; su fama pregona!<br> +¡Cántala de zona en zona;<br> +de la tierra al firmamento!»</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¡La dejé...! Mis patrios lares,<br> +¡Arbol deshojado y seco!<br> +ya no repiten el eco<br> +de mis pasados cantares.<br> +Yo crucé los vastos mares<br> +ansiando cambiar de suerte,<br> +y mi locura no advierte<br> +que, en vez del bien que buscaba,<br> +el mar conmigo surcaba<br> +el espectro de la muerte.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Toda mi hermosa ilusión,<br> +amor, entusiasmo, anhelo,<br> +allá quedan bajo el cielo<br> +de tan florida región.<br> +No pidáis al corazón<br> +cantos de amor, que está yerto;<br> +porque en medio del desierto<br> +donde discurro sin calma,<br> +siento que agoniza el alma<br> +y mi númen está muerto.</p> +<p>Madrid, 1882. <a name='p259' id="p259"></a></p> +<h3><b>EL CANTO DE MARIA CLARA</b></h3> +<p>¡Dulces las horas en la propia patria<br> +donde es amigo cuanto alumbra el sol,<br> +vida es la brisa que en sus campos vuela,<br> +grata la muerte y más tierno amor!<br> +<br> +Ardientes besos en los labios juegan,<br> +de una madre en el seno al despertar,<br> +buscan los brazos a ceñir el cuello,<br> +y los ojos sonríense al mirar.<br> +<br> +Dulce es la muerte por la propia patria<br> +donde es amigo cuanto alumbra el sol;<br> +muerte es la brisa para quien no tiene<br> +una patria, una madre y un amor.</p> +<h3><b>MI RETIRO</b></h3> +<p>Cabe anchurosa playa de fina y suave arena,<br> +y al pié de una montaña cubierta de verdor,<br> +planté mi choza humilde bajo arboleda amena,<br> +buscando de los bosques en la quietud serena<br> +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor.<br> +<br> +Su techo es frágil nipa, su suelo débil +caña,<br> +sus vigas y columnas maderas sin labrar:<br> +nada vale, por cierto, mi rústica cabaña;<br> +más duerme en el regazo de la eterna montaña,<br> +y la canta y la arrulla, noche y día, el mar.<br> +<br> +Un afluente arroyuelo, que de la selva umbría<br> +desciende entre peñascos, la baña con amor;<br> +y un chorro le regaba por tosca cañería,<br> +<a name='p260' id="p260"></a>que en la callada noche es canto y +melodía<br> +y néctar cristalino del día en el calor.<br> +<br> +Si el cielo está sereno, mansa corre la fuente,<br> +su cítara invisible tañendo sin cesar;<br> +pero vienen las lluvias, e impetuoso torrente<br> +peñas y abismos salta, ronco, espumante, hirviente,<br> +y se arroja, rugiendo frenético, hacia el mar.<br> +<br> +Del perro los ladridos, de las aves el trino,<br> +del calao la voz ronca sólo se oyen allí;<br> +no hay hombre vanidoso ni importuno vecino<br> +que se imponga a mi mente, ni estorbe mi camino;<br> +sólo tengo las selvas y el mar cerca de mí.<br> +<br> +¡El mar, el mar es todo! Su masa soberana<br> +los átomos me trae de mundos que lejos son;<br> +me alienta su sonrisa de límpida mañana,<br> +y cuando por la tarde mi fé resulta vana<br> +encuentra en sus tristezas un eco el corazón.<br> +<br> +¡De noche es un arcano...! Su diáfano elemento<br> +se cubre de millares refulgencias de luz;<br> +la brisa vaga fresca, reluce el firmamento,<br> +las olas en suspiros cuentan al manso viento<br> +historias que se pierden del tiempo en el capúz.<br> +<br> +Diz que narran del mundo la primera alborada,<br> +del sol el primer beso que su seno encendió,<br> +cuando miles de seres surgieron de la nada,<br> +y el abismo poblaron y la cima encumbrada<br> +y doquiera su beso fecundante estampó.<br> +<br> +Más, cuando en noche obscura los vientos enfurecen<br> +y las inquietas olas comiénzanse a agitar,<br> +cruzan el aire gritos que el ánimo estremecen<br> +<a name='p261' id="p261"></a>coros, voces que rezan, lamentos que +parecen<br> +exhalar los que un tiempo se hundieron en el mar.<br> +<br> +Entonces repercuten los montes en la altura,<br> +los árboles se agitan de confín a confín;<br> +aullan los ganados, retumba la espesura,<br> +sus espíritus dicen que van a la llanura<br> +llamados por los muertos a fúnebre festín.<br> +<br> +Silba, silba la noche, confusa, aterradora;<br> +verdes, azules llamas en el mar vénse arder;<br> +mas la calma renace con la próxima aurora,<br> +y pronto una atrevida barquilla pescadora<br> +las fatigadas olas comienza a recorrer.<br> +<br> +Así pasan los días en mi obscuro retiro,<br> +desterrado del mundo donde un tiempo viví;<br> +de mi rara fortuna la providencia admiro:<br> +¡guijarro abandonado que al musgo sólo aspiro<br> +para ocultar a todos el mundo que hay en mí!<br> +<br> +Vivo con los recuerdos de los que yo he amado,<br> +y oigo de vez en cuando sus nombres pronunciar:<br> +unos están ya muertos, otros me han abandonado;<br> +más ¿qué importa...? Yo vivo pensando en lo +pasado<br> +y lo pasado nadie me puede arrebatar.<br> +<br> +El es mi fiel amigo que nunca me desdora,<br> +que siempre alienta al alma cuando triste la vé;<br> +que en mis noches de insomnio conmigo vela y ora;<br> +conmigo en mi destierro y en mi cabaña mora,<br> +y cuando todos dudan sólo él me infunde +fé.<br> +<br> +Yo la tengo, y yo espero que ha de brillar un día<br> +en que venza la idea a la fuerza brutal;<br> +que después de la lucha y la lenta agonía,<br> +<a name='p262' id="p262"></a>otra voz más sonora y +más felíz que la mía<br> +sabrá cantar entonces el cántico triunfal.<br> +<br> +Veo brillar el cielo tan puro y refulgente<br> +como cuando forjaba mi primera ilusión,<br> +el mismo soplo siento besar mi mustia frente,<br> +el mismo que encendía mi entusiasmo ferviente<br> +y hacía hervir la sangre del joven corazón.<br> +<br> +Yo respiro la brisa que acaso haya pasado<br> +por los campos y ríos de mi pueblo natal;<br> +¡acaso me devuelva lo que antes le he confiado:<br> +los besos y suspiros de un ser idolatrado,<br> +las dulces confidencias de un amor virginal!<br> +<br> +Al ver la misma luna, cual antes argentada,<br> +la antigua melancolía siento en mí renacer;<br> +despiertan mil recuerdos de amor y fé jurada...<br> +Un patio, una azotea, la playa, una enramada,<br> +silencios y suspiros, rubores de placer...<br> +<br> +Mariposa sedienta de luz y de colores,<br> +soñando en otros cielos y en más vasto pensil,<br> +dejé, joven apenas, mi patria y mis amores,<br> +y errante por doquiera, sin dudas, sin temores,<br> +gasté en tierras extrañas de mi vida el abril.<br> +<br> +Y después, cuando quise, golondrina cansada,<br> +al nido de mis padres y de mi amor volver,<br> +rugió fiera de pronto violenta turbonada:<br> +vénse rotas mis alas, deshecha la morada,<br> +la fé vendida a otros y ruinas por doquier.<br> +<br> +Lanzado a una peña de la patria que adoro,<br> +el porvenir destruído, sin hogar, sin salud,<br> +venís a mí de nuevo, sueños de rosa y oro,<br> +<a name='p263' id="p263"></a>de toda mi existencia el único +tesoro,<br> +creencias de una sana, sincera juventud.<br> +<br> +Ya no sois como antes, llenas de fuego y vida,<br> +brindando mil coronas a la inmortalidad;<br> +algo serias os hallo; más vuestra faz querida<br> +si ya no es tan ingenua, si está descolorida,<br> +en cambio lleva el sello de la fidelidad.<br> +<br> +Me ofrecéis, ¡oh ilusiones! la copa del consuelo,<br> +y mis jóvenes años a despertar venís:<br> +gracias a tí, tormenta; gracias, vientos del cielo,<br> +que a buena hora supísteis cortar mi incierto vuelo,<br> +para abatirme al suelo de mi natal país.<br> +<br> +Cabe anchurosa playa de fina y suave arena<br> +y al pié de una montaña cubierta de verdor,<br> +hallé en mi patria asilo bajo arboleda amena,<br> +y en sus umbrosos bosques, tranquilidad serena,<br> +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor.</p> +<p>(Durante el destierro en la isla de Dapitan).</p> +<h3><b>CANTO DEL VIAJERO</b></h3> +<p>Hoja seca que vuela indecisa<br> +y arrebata violento turbión,<br> +así vive en la tierra el viajero,<br> +sin norte, sin alma, sin patria ni amor.<br> +<br> +Busca ansioso doquiera la dicha,<br> +y la dicha se aleja fugaz:<br> +¡Vana sombra que burla su anhelo...!<br> +¡Por ella el viajero se lanza a la mar!<br> +<a name='p264' id="p264"></a><br> +Impelido por mano invisible<br> +vagará de confín en confín;<br> +los recuerdos le harán compañía<br> +de seres queridos, de un día feliz.<br> +<br> +Una tumba quizá en el desierto<br> +hallará, dulce asilo de paz,<br> +de su patria y del mundo olvidado...<br> +¡Descanse tranquilo, tras tanto penar!<br> +<br> +Y le envidian al triste viajero<br> +cuando cruza la tierra veloz...<br> +¡Ay! ¡no saben que dentro del alma<br> +existe un vacío do falta el amor!<br> +<br> +Volverá el peregrino a su patria,<br> +y a sus lares tal vez volverá,<br> +y hallará por doquier nieve y ruina,<br> +amores perdidos, sepulcros, no más.<br> +<br> +Vé, viajero, prosigue tu senda,<br> +extranjero en tu propio país;<br> +deja a otros que canten amores;<br> +los otros que gocen; tú vuelve a partir.<br> +<br> +Vé, viajero, no vuelvas el rostro,<br> +que no hay llanto que siga al adiós;<br> +vé, viajero, y ahoga tus penas;<br> +que el mundo se burla de ajeno dolor.</p> +<h3><b>A MI...</b></h3> +<p>Ya no se invoca la musa;<br> +pasó de moda la lira;<br> +ya ningún poeta la usa...<br> +Aún la juventud ilusa<br> +en otras cosas se inspira.<br> +<a name='p265' id="p265"></a><br> +Hoy, si a la imaginación<br> +le exijen que versos dé,<br> +no se invoca al Helicón:<br> +sólo se pide al <i>garçon</i><br> +una taza de café.<br> +<br> +Y, en vez del estro sincero<br> +que al corazón conmovía,<br> +se escribe una poesía<br> +con una pluma de acero,<br> +un chiste y una ironía.<br> +<br> +Musa que en mi edad pasada<br> +me inspiraste cariñosa<br> +cantos de amor, ve y reposa.<br> +Hoy necesito una espada,<br> +ríos de oro y acre prosa.<br> +<br> +Necesito razonar,<br> +meditar y combatir;<br> +algunas veces llorar,<br> +pues quién mucho quiere amar<br> +mucho tiene que sufrir.<br> +<br> +Huyeron los días de calma,<br> +días de alegres amores,<br> +en que bastaban las flores<br> +para consolar al alma<br> +de sus penas y dolores.<br> +<br> +Van huyendo, poco a poco,<br> +cuantos amé, de mi lado;<br> +aquél muerto, éste casado,<br> +porque sella cuanto toco<br> +con la desventura el hado.<br> +<br> +¡Huye también, musa! ¡Vete!<br> +Busca otra región más pura;<br> +<a name='p266' id="p266"></a>que mi patria te promete<br> +por laureles el grillete<br> +por templo cárcel obscura.<br> +<br> +Que si es infame e impío<br> +oprimir a la verdad,<br> +¿No fuera en mí desvarío<br> +detenerte al lado mío<br> +privada de libertad?<br> +<br> +Y ¿a qué cantar, cuando llama<br> +a serio estudio el Destino,<br> +cuando la tempestad brama,<br> +cuando a sus hijos reclama<br> +ronco el pueblo filipino?<br> +<br> +¿Y a qué cantar, si mi canto<br> +ha de resonar a llanto<br> +que a nadie conmoverá?<br> +¿Si del ajeno quebranto<br> +el mundo cansado está?<br> +<br> +¿A qué, cuando entre el gentío<br> +que me critica y maltrata,<br> +seca el alma, el labio frío,<br> +no hay un corazón que lata<br> +con los latidos del mío?<br> +<br> +Deja dormir en la sima<br> +del olvido cuanto siento.<br> +¡Bien está allí! Que el aliento<br> +no lo mezcle con la rima<br> +que se evapora en el viento.<br> +<br> +Como duermen de los mares<br> +los monstruos en el abismo<br> +deja dormir mis pesares,<br> +<a name='p267' id="p267"></a>mis caprichos, mis cantares,<br> +sepultados en mí mismo.<br> +<br> +Yo bien sé que tus favores<br> +sólo puedes prodigar<br> +en esa edad de las flores,<br> +de los primeros amores<br> +sin nubes y sin pesar.<br> +<br> +Muchos años han pasado<br> +desde que con beso ardiente<br> +has abrasado mi frente...<br> +Aquel beso se ha enfriado<br> +y hasta lo tengo olvidado.<br> +<br> +Mas, antes que partas, dí,<br> +dí que a tu acento sublime<br> +siempre ha respondido en mí<br> +un canto para el que gime<br> +y un reto para el que oprime.<br> +<br> +Mas tú vendrás inspiración sagrada,<br> +de nuevo a caldear mi fantasía<br> +cuando mustia la fé, rota la espada,<br> +morir no pueda por la patria mía...<br> +<br> +Tú me darás la cítara enlutada<br> +con las cuerdas que vibran la elegía,<br> +para endulzar de mi nación las penas<br> +y el ruído amortiguar de sus cadenas.<br> +<br> +Y si el tiempo con el laurel corona<br> +nuestros esfuerzos, y mi patria amada<br> +surge cual reina de la ardiente zona,<br> +blanca perla del fango, redimida,<br> +entonces vuelve y con vigor entona<br> +el himno sacro de la nueva vida,<br> +<a name='p268' id="p268"></a>que nosotros el coro cantaremos<br> +aún cuando en el sepulcro descansemos.</p> +<h3><b>A LAS FLORES DE HEIDELBERG</b></h3> +<p>¡Id a mi patria, id extranjeras flores<br> +sembradas del viajero en el camino,<br> +y bajo su azul cielo,<br> +que guarda mis amores,<br> +contad del peregrino<br> +la fé que alienta por su patrio suelo!<br> +<br> +Id y decid...; decid que cuando el alba<br> +vuestro cáliz abrió por vez primera,<br> +cabe el Neckar helado,<br> +le vísteis silencioso a vuestro lado<br> +pensando en su constante primavera.<br> +<br> +Decid que cuando el alba,<br> +que roba vuestro aroma,<br> +cantos de amor jugando os susurraba,<br> +él también murmuraba<br> +cantos de amor en su natal idioma;<br> +que cuando el sol la cumbre<br> +del Koenigsthul en la mañana dora<br> +y con su tibia lumbre<br> +anima el valle, el bosque y la espesura,<br> +saluda en ese sol, aún en su aurora,<br> +al que en su patria en su cenit fulgura.<br> +<br> +Y contad aquel día<br> +cuando os cojía al borde del sendero,<br> +entre las ruinas del feudal castillo<br> +orilla al Neckar o en la selva umbría.<br> +<a name='p269' id="p269"></a>Contad lo que os decía,<br> +cuando, con gran cuidado,<br> +entre las páginas de un libro usado<br> +vuestras flexibles hojas oprimía.<br> +<br> +Llevad, llevad ¡oh flores!<br> +amor a mis amores<br> +paz a mi país y a su fecunda tierra,<br> +fé a sus hombres, virtud a sus mujeres,<br> +salud a dulces seres<br> +que el paternal sagrado hogar encierra...<br> +<br> +Cuando toquéis la playa,<br> +el beso que os imprimo<br> +depositadlo en alas de la brisa,<br> +porque con ella vaya,<br> +y bese cuando adoro, amo y estimo.<br> +<br> +Mas ¡ay! llegaréis, flores,<br> +conservaréis, quizás, vuestros colores;<br> +pero lejos del patrio, heroico suelo,<br> +a quién debeis la vida<br> +perderéis los olores;<br> +<br> +que aroma es alma, y no abandona el cielo<br> +cuya luz viera en su nacer, ni olvida.</p> +<p>Heidelberg, Abril 1896. <a name='p270' id="p270"></a></p> +<h3><b>ULTIMO ADIOS</b></h3> +<p><small>(ES LA POESÍA MÁS HERMOSA Y POPULARIZADA DE +JOSÉ RIZAL. LA ESCRIBIÓ EN LA REAL FUERZA DE SANTIAGO +DE MANILA, DONDE SE HALLABA PRISIONERO, POCAS HORAS ANTES DE SU +FUSILAMIENTO.)</small></p> +<p>¡Adiós, patria adorada, región del sol +querida,<br> +perla del mar de Oriente, nuestro perdido edén!<br> +a darte voy alegre, la triste mustia vida:<br> +si fuera más brillante, más fresca, más +florida,<br> +también por tí la diera, la diera por tu bien.<br> +<br> +En campos de batalla, luchando con delirio,<br> +otros te dan sus vidas, sin dudas, sin pesar.<br> +El sitio nada importa: ciprés, laurel o lirio,<br> +cadalso o campo abierto, combate o cruel martirio,<br> +lo mismo es, si lo piden la patria y el hogar.<br> +<br> +Yo muero cuando veo que el cielo se colora<br> +y al fin anuncia el día tras lóbrego +capúz:<br> +si granas necesitas para teñir tu aurora,<br> +¡vierte la sangre mía, derrámala en buena +hora,<br> +y dórela un reflejo de su naciente luz!<br> +<br> +Mis sueños cuando apenas niño o adolescente,<br> +mis sueños cuando joven, ya lleno de vigor,<br> +fueron el verte un día, ¡joya del mar de Oriente!<br> +secos los ojos negros, alta la tersa frente,<br> +sin ceño, sin arrugas, sin manchas de rubor.<br> +<br> +Ensueño de mi vida, mi ardiente vivo anhelo,<br> +¡salud! te grita el alma que pronto va a partir.<br> +¡Salud...! ¡Oh, que es hermoso caer por darte +vuelo,<br> +morir por darte vida, morir bajo tu cielo,<br> +y en tu encantada tierra la eternidad dormir.<br> +<a name='p271' id="p271"></a><br> +Si sobre mi sepulcro vieres brotar un día,<br> +entre la espesa yerba, sencilla humilde flor,<br> +acércala a tus labios y bésa el alma mía,<br> +y sienta yo en mi frente, bajo la tumba fría,<br> +de tu ternura el soplo, de tu hálito el calor.<br> +<br> +Deja a la luna verme con luz tranquila y suave,<br> +deja que el alba envíe su resplandor fugaz,<br> +deja gemir al viento con su murmullo grave;<br> +y si desciende y posa sobre mi cruz un ave,<br> +deja que el ave entone su cántico de paz.<br> +<br> +Deja que el sol ardiendo las lluvias evapore,<br> +y al cielo tornen puras con mi clamor en pos;<br> +deja que un ser amigo mi fin temprano llore,<br> +y en las serenas tardes, cuando por mí alguien ore,<br> +ora también, ¡oh patria! por mi descanso a Dios.<br> +<br> +Ora por todos cuantos murieron sin ventura,<br> +por cuantos padecieron tormentos sin igual,<br> +por nuestras pobres madres que gimen su amargura,<br> +por huérfanos y viudas, por presos en tortura,<br> +y ora por tí, que veas tu redención final.<br> +<br> +Y cuando en noche obscura se envuelva el cementerio<br> +y sólo, sólo muertos queden velando allí,<br> +no turbes su reposo, no turbes el misterio:<br> +tal vez acordes oigas de cítara o salterio:<br> +soy yo, querida patria; yo que te canto a tí.<br> +<br> +Y cuando ya mi tumba, de todos olvidada,<br> +no tenga cruz ni piedra que marquen su lugar,<br> +deja que la are el hombre, la esparza con la azada,<br> +y mis cenizas, antes que vuelvan a la nada,<br> +el polvo de tu alfombra que vayan a formar.<br> +<a name='p272' id="p272"></a><br> +Entonces nada importa me pongas en olvido.<br> +Tu atmósfera, tu espacio, tus valles cruzaré.<br> +Vibrante y limpia nota seré para tu oído;<br> +Aroma, luz, colores, rumor, canto, gemido,<br> +constante repitiendo la esencia de mi fe.<br> +<br> +¡Mi patria idolatrada, dolor de mis dolores,<br> +querida Filipinas, oye el postrer adiós!<br> +Ahí te lo dejo todo: mis padres, mis amores;<br> +voy a do no hay esclavos, verdugos ni opresores;<br> +donde la fe no mata, ¡donde el que reina es Dios!<br> +<br> +¡Adiós, padres, hermanos, trozos del alma +mía,<br> +amigos de la infancia en el perdido hogar!<br> +¡Dad gracias que descanso del fatigoso día...!<br> +¡Adiós, dulce extranjera, mi amiga, mi +alegría!<br> +¡Adiós, queridos seres...! ¡Morir es descansar! +<a name='p273' id="p273"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p272_Sacramento__Vicente_A._' href= +'#index_p272_Sacramento__Vicente_A._' id= +"return_p272_Sacramento__Vicente_A._"><b>Sacramento (Vicente +A.)</b></a></h2> +<p>Poeta mozo. Colaboró en la Sección femenina de +«La Vanguardia» cuando la dirigía Adelina +Gurrea.</p> +<p><b>ERMITA</b><sup><a name='Footmark_272_1' href= +'#Footnote_272_1' id="Footmark_272_1">38</a></sup></p> +<p>Es so la arena de oro de la Ermita<br> +donde mi musa su canción ensaya,<br> +perla de luz y rosa que palpita<br> +bajo el beso del Sol sobre la playa.<br> +<br> +Quizás de mi alma en sus nostalgias haya<br> +--lucero, golondrina o sampaguita,--<br> +el verso alado que a besarte vaya,<br> +o la canción que en mi ilusión dormita.<br> +<br> +Que inspiraste el cantar de mis cantares<br> +y mis estrofas se alzan como altares<br> +en donde, hermosa y única y aurina,<br> +<br> +sobre un temblor de ardientes resplandores<br> +y de incensarios mágicos y flores<br> +¡tu eres la hostia de mi amor, divina!</p> +<p>1919.</p> +<div class='footnote'> +<p>[<a name='Footnote_272_1' href='#Footmark_272_1' id= +"Footnote_272_1">Nota 38</a>: Lindo y señoril arrabal de +Manila, a orillas del mar.</p> +</div> +<a name='p274' id="p274"></a> +<h3><b>YO TE PERDONO</b></h3> +<p>Como Cristo en la bíblica leyenda<br> +yo te digo: «mujer, ¡yo te perdono!»<br> +ya que te apartas de la negra senda<br> +donde se alberga el mal y arde el encono.<br> +<br> +Más, si alguno me cuenta tu pasado,<br> +con su lengua traidora cual la hiedra,<br> +le diré: «Si estás limpio de pecado<br> +sé tu el que arrojes la primera piedra».<br> +<br> +No llores, pues, mitiga tu quebranto,<br> +y enjuga de una vez tu amargo llanto,<br> +porque empaña el fulgor de tu mirada.<br> +<br> +No creas que, aún que muchos te maldicen,<br> +también hay labios que tu amor bendicen<br> +porque saben que estás regenerada....</p> +<p>1919. <a name='p275' id="p275"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p274_Seva__Agust_iacuten_' href= +'#index_p274_Seva__Agust_iacuten_' id= +"return_p274_Seva__Agust_iacuten_"><b>Seva +(Agustín)</b></a></h2> +<p>Bisayo, nacido en Molo (Ilo-Ilo). Bachiller por los jesuitas del +Ateneo y abogado por los dominicos de la Universidad de Santo +Tomás, de Manila. Escribió versos desde muy joven, +casi siempre ofrendados a la dama con quien luego casó. Hace +años vive en la isla de Negros, consagrado al ejercicio de +su carrera y a los negocios agrícolas, sin trato con las +musas.</p> +<h3><b>EL GIGANTE DE LOS MARES</b></h3> +<p> Y, libre como el +águila del cielo,<br> + Podré cruzar los mares, cual me +ordenas.<br> + ROSELLÓ.</p> +<p>Dame, ¡oh! musa, tu voz, dame tu acento<br> +para cantar al héroe sin segundo,<br> +cuyo nombre feliz susurra el viento<br> +de la apartada Iberia al Nuevo Mundo...<br> +De tu gloria en el piélago infinito<br> +se pierde el alma mía;<br> +y aunque mis alas débiles agito<br> +por abarcar tu colosal recuerdo,<br> +cuanto más lo investigo, más me pierdo.<br> +<br> +Figura sin igual, genio glorioso,<br> +<i>gigante de los mares</i>, gloria nuestra:<br> +tú un diamante engarzaste esplendoroso<br> +en la diadema hispana con tu diestra;<br> +tú el valladar del Ponto embravecido<br> +sin temor traspasaste;<br> +<a name='p276' id="p276"></a>y a tu sublime genio enardecido<br> +sólo prestaba campo dilatado<br> +un mundo de grandezas ignorado.<br> +<br> +Ese mundo es tu gloria y tu corona,<br> +el que con lauros, mil tu sien circunda<br> +el que del polo a la abrasada zona<br> +con tu nombre sin par la tierra inunda.<br> +Cuba, Lucayas, Háiti, Dominica,<br> +Boriquén y Jamaica,<br> +Trinidad, Guadalupe y Martinica<br> +son de tu honor los timbres sacrosantos<br> +y el sublime ideal de nuestros cantos.<br> +<br> +Tal puñado de perlas en tu mano<br> +a tu patria sin fé ¡triste! brindaste,<br> +y después al monarca lusitano;<br> +y en cambio de tu oferta ¿qué encontraste?<br> +desprecio a tu saber, bajo y mezquino.<br> +Tu corazón tan sólo,<br> +tu corazón de temple diamantino<br> +que del genio la voz potente escucha,<br> +supo salir triunfante de la lucha.<br> +<br> +Y tras fatigas y hórridos azares,<br> +cruzando montes, traspasando llanos,<br> +salvando la distancia de los mares,<br> +la intrépida nación de los hispanos<br> +te presentó su mano salvadora,<br> +y tu frente abatida,<br> +al levantar de España la señera<br> +con una cruz volaste y una espada<br> +a una playa de todos ignorada.<br> +<br> +Y fuerte el corazón, firme el semblante,<br> +su tesoro a las olas disputabas,<br> +y a lejanas regiones anhelante<br> +<a name='p277' id="p277"></a>de tu bajel la prora enderezabas,<br> +ignota mar con la ferrada quilla<br> +cortabas sin recelos;<br> +por las olas lamida, hermosa orilla<br> +dibujóse después a tus miradas,<br> +en su verdor lozano extasiadas.<br> +<br> +Fértil región, alhaja desprendida<br> +de las ondas de un mar que no te arredra,<br> +entre árboles gigantes escondida<br> +y entre murallas de granito y piedra.<br> +Mas tú, <i>Cristóbal</i>, por el ancho espacio<br> +lanzando tu mirada,<br> +de ricas esmeraldas y topacio<br> +labrada viste la inmortal aureola,<br> +que la sien del hispano tornasola.<br> +<br> +Y en esa tierra, do Favonio y Flora<br> +juntos muestran sus galas y hermosura,<br> +fijaste tú la enseña salvadora<br> +que el progreso en los pueblos asegura:<br> +<i>Dios y mi rey</i>: idea portentosa,<br> +digno sólo del alma generosa,<br> +emblema sacrosanto,<br> +digno solo del alma generosa,<br> +que uniendo con la fé su patriotismo<br> +se aventura a cruzar el hondo abismo.<br> +<br> +Mas ¡ay! que siempre al genio venerando<br> +guarda el hado fatal triste destino,<br> +y de abrojos punzantes vá sembrando<br> +con torva faz el árido camino<br> +Y sólo, en un rincón de nuestra España,<br> +el término encontraste,<br> +que marcaba el Señor a tanta hazaña.<br> +Escucha, escucha al menos nuestro canto,<br> +porque es del corazón tributo santo.<br> +<a name='p278' id="p278"></a><br> +Gloria a tí, gran <i>Colón</i>, eterna gloria,<br> +que un nuevo mundo al piélago infinito<br> +arrancaste. Perenne tu memoria<br> +en bronce esculpiráse y en granito<br> +España, sobre el carro poderoso,<br> +que al rodar otro tiempo,<br> +dos mundos arrastraba vigoroso,<br> +al atronar el orbe con tu fama<br> +<i>Gigante de los mares</i> te proclama.</p> +<h3><b>¡VEN!</b></h3> +<p> Lo admira todo, +pero... no le llena;<br> + la nostalgia le apena.<br> + <i> +El Marino Español.</i>--P. PI.<br> +<br> +¡Cuan hermoso es el Sol cuando la frente<br> +de entre nubes alzando esplendorosa<br> +baña la tierra con su luz fulgente,<br> +perfume embriagador presta a la rosa,<br> +dá murmurios al mar, perlas al río,<br> +al pájaro cantares de alegría,<br> +los colores del iris al rocío,<br> +rumor a la cascada y armonía!<br> +<br> +Cuando la luz sus hojas abrillanta<br> +refractándose en rayos de colores,<br> +¡cuán hermosa en la flor que se levanta<br> +esparciendo balsámicos olores!<br> +<br> +Tranquilo duerme el mar: la tenue brisa<br> +riza apenas su líquida planicie,<br> +y jugando en las ondas indecisa<br> +resbala por la inmensa superficie;<br> +copia a lo lejos el cristal tembloso,<br> +como entre guijas de oro, la luz pura<br> +con que el sidéreo coro esplendoroso<br> +brilla en otra región. ¡Cuánta hermosura!<br> +<a name='p279' id="p279"></a><br> +Quién sabe si en las ondas que desata,<br> +resbalando entre juncos y maleza,<br> +fugaz arroyo tímido retrata<br> +de alguna ondina la gentil cabeza!<br> +Quién sabe si, entre flores escondida,<br> +en su cristal colúmpiase graciosa<br> +náyade bella que al placer convida<br> +meciéndose en las limfas voluptuosa!<br> +Acaso alzando la nevada frente,<br> +límpida y tersa como manso lago,<br> +la mirada fugaz por la corriente<br> +tiende en redor con incitante halago!<br> +<br> +¡Todo es hermoso, todo! El sol, las flores,<br> +el cristalino mar, la fresca brisa,<br> +de la estrella los vívidos fulgores,<br> +de la náyade bella la sonrisa.<br> +<br> +<i>Todo lo admiro, pero... no me llena</i><br> +y, al recordar que estás tan apartada,<br> +triste <i>nostalgia</i> el corazón <i>me apena</i><br> +y fuera de tu amor no quiero nada.<br> +<br> +No sé por qué mis lágrimas contengo<br> +cercándome tan negra desventura;<br> +dentro del pecho fluctuando tengo<br> +el corazón en olas de amargura.<br> +<br> +¡Vuelve a mi lado, que me causa enojos<br> +cuanto en redor acongojado miro!<br> +¡vuelve, que sólo por mirar tus ojos<br> +desque partiste sin cesar suspiro!<br> +<br> +Son tan hermosos, ¡ay! tus ojos bellos,<br> +tan dulce su mirar, paloma mía,<br> +que diera yo para mirarme en ellos<br> +lo que nunca jamás otro daría.<br> +<a name='p280' id="p280"></a><br> +Si al menos este afán que me devora<br> +alejarlo del alma consiguiera...!<br> +Más, ¡ay! que esta ilusión +engañadora<br> +hasta en el sueño me persigue fiera.<br> +<br> +Yo te veo en el rayo delicado<br> +con que flota la luna en el vacío,<br> +y en las hojas del lirio perfumado<br> +cuando esconde una gota de rocío.<br> +<br> +Yo escucho de tu voz el blando arrullo<br> +en la brisa que juega con la rosa,<br> +yo percibo tu acento en el murmullo<br> +de cristalina fuente temblorosa.<br> +<br> +Yo soy la nube que perdida flota<br> +en la extensión azul, tú eres el viento;<br> +yo soy del arpa la dormida nota<br> +que trocará tu mano en dulce acento.<br> +<br> +¡Ven ya, mi dulce amor! ¡Vén, que entre +tanto<br> +<i>lo admiro todo, pero... no me llena!</i><br> +¡Vén a enjugar por fin mi acerbo llanto!<br> +Vén ¡<i>la nostalgia</i> el corazón <i>me +apena!</i></p> +<p>1895.</p> +<h3><b>TUS LAGRIMAS</b></h3> +<p> --Yo soy un +sueño, un imposible,<br> + vano fantasma de niebla y +luz;<br> + soy incorpórea, soy +intangible;<br> + no puedo amarte.--¡Oh, +ven, ven tú!<br> + BECQUER.<br> + +<br> +¿Por qué tan lejos, mi bien,<br> +y de tí tan apartado,<br> +continuamente suspiros<br> +por tí de mi pecho arranco?<br> +<a name='p281' id="p281"></a><br> +¿No me has dicho una y mil veces<br> +que todo mi esfuerzo es vano,<br> +que no habría entre los dos<br> +más que el cariño de hermanos?<br> +<br> +¿No me dijiste cien veces<br> +que tanto afán y amor tanto<br> +eran quimérico sueño?<br> +¿que nunca en tus ojos claros<br> +<br> +la mirada de los míos<br> +clavara yo enamorado,<br> +porque tú solo podías<br> +darme un triste desengaño?<br> +<br> +¿Por qué, sin buscar alivio<br> +a mi dolor y a mi llanto,<br> +fijo en tí mi pensamiento,<br> +de tí no quiero apartarlo?<br> +<br> +¿No hay, acaso, otras mujeres<br> +ni otros amores, acaso,<br> +ni otras beldades que amantes<br> +me reciban en sus brazos?<br> +<br> +¿Acaso en tí solamente<br> +Natura ha depositado<br> +la esbeltez y la hermosura<br> +y los mayores encantos?<br> +<br> +¿Eres tú, acaso, la sola<br> +en cuyos ojos rasgados<br> +hay miradas que fascinan<br> +cuando miran con agrado?<br> +<br> +Acaso, dí, vida mía,<br> +otras no habrá que, escuchando<br> +<a name='p282' id="p282"></a>mis tiernísimos requiebros<br> +o mis amorosos cánticos,<br> +con sonrisas y miradas<br> +me den de mi amor el pago...?<br> +¡Muchas habrá! ¿quién lo duda?<br> +Habrá dos, y tres, y cuatro<br> +que a mis ayes y lamentos<br> +respondan con dulce halago;<br> +pero ninguna, ninguna,<br> +viéndome sufrir callando,<br> +llorará como tú lloras,<br> +con un lloro tan amargo.<br> +Tú, en cambio, mi bien, lloraste<br> +y lloraste tanto y tanto,<br> +que nunca será posible<br> +que yo consiga olvidarlo.<br> +Por eso, luz de mis ojos,<br> +sólo a tí te adoro y amo;<br> +por eso los ayes míos<br> +a tí sola los consagro;<br> +y aunque solamente quieras<br> +darme un triste desengaño,<br> +tus lágrimas lo han querido:<br> +¡yo siempre seré tu esclavo!</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<p>Mientras ruge el fragor de los cañones<br> +y retiembla la tierra con pavura,<br> +y encaramado en la nubosa altura<br> +escudriña el avión los batallones;<br> +<br> +mientras de Marte bélicas canciones<br> +el pecho llenan de feroz bravura,<br> +tornando en lobo al hombre en la espesura<br> +y en rayo el galopar de los bridones,<br> +<a name='p283' id="p283"></a><br> +sobre el lomo rizado de las olas<br> +que hendieron las valientes carabelas<br> +venidas de las playas españolas,<br> +<br> +llegas, del Arte envuelto entre las galas,<br> +tendiendo al aire tus gallardas velas,<br> +como un cisne cantor de blancas alas.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p284' id="p284"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' href= +'#index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' id= +"return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._"><b>Teotico (José +R.)</b></a></h2> +<p>Natural de la isla de Luzón, tal vez manileño. +Cursó la segunda enseñanza en el Ateneo de los +jesuitas. Dirigió «La Vanguardia». Luego +fué redactor del diario nacionalista «El Ideal», +que ya no se publica. '</p> +<h3><b>LA DALAGA DE MI TIERRA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small><br> +Es dulce como el arpegio de una cítara pagana;<br> +es suave como el aroma de un jardín cuando florece,<br> +ténue y leve cual la brisa que murmura en la +mañana<br> +y diciendo sus murmurios nos seduce y enloquece.<br> +<br> +Con sus mimos y caricias los pesares adormece<br> +cual la música hechizante de una flauta virgiliana,<br> +y en sus mágicos encantos de beldad ultramundana,<br> +el consuelo apetecido halla el alma que padece.<br> +<br> +En la esencia de su todo--que es esencia de lirismo--<br> +que convergen hacia un foco por la acción de los +espejos)<br> +envolviendo pudorosa sus encantos tropicales,<br> +<br> +(cual si fueran de una flama los lumínicos reflejos,<br> +que convergen hacia un foco por la acción de los espejos<br> +convergen los más hermosos, los más santos +ideales.<br> +<br> +Es tímida y es ingénua, sincera en sus +sentimientos<br> +y sabe cubrir de rosas celestes nuestros caminos<br> +<a name='p285' id="p285"></a>cuando se apaga, entre el lloro de los +ojos macilentos<br> +y gritos de horror, la estrella de nuestros pobres destinos.<br> +<br> +Es sencilla, cual la flora de los bosques filipinos<br> +donde aletea el suspiro perfumado de los vientos:<br> +tiene un alma grande y noble y en sus labios purpurinos<br> +van a morir dulcemente nuestros hondos sufrimientos.<br> +<br> +Tiene el eco sollozante de las notas del <i>kundiman</i>,<br> +tiene el ritmo alado y suave de los vates cuando riman<br> +las estrofas de un poema con palabras de ilusión;<br> +<br> +Y sus ojos, que parecen dos sagitarios brillantes,<br> +nos arrojan por el arco de sus párpados soñantes<br> +flechas de amor que se clavan, temblando, en el +corazón...<br> +<br> +Figulina delicada, no es frívola ni es coqueta,<br> +sino hermana cariñosa de su ardiente fantasía;<br> +es mística, cual lo son los ensueños de un poeta<br> +que se agrandan como el vuelo de melódica +armonía.<br> +<br> +Es un ángel del hogar, que sabiamente interpreta<br> +en su modo de pensar la vital filosofía,<br> +y en su modo de sentir el suspiro de Julieta,<br> +el gemido de Desdémona y el delirio de Lucía.<br> +<br> +Ama su honra más que el brillo del oro resplandeciente,<br> +porque su honra constituye el tesoro solamente<br> +de su vida tan serena cual la hora matutina;<br> +<br> +y si el amor que fué suyo asesina su esperanza,<br> +se revuelve brava y fuerte como en busca de venganza<br> +y sabe morir y muere por la quimera divina...<br> +<br> +¿Es hermosa? Sí; es hermosa. Al mirar su tez +morena,<br> +siento la embriaguez sagrada que produce la ternura,<br> +<a name='p286' id="p286"></a>y en mi deliquio la veo como +lánguida sirena<br> +cuando en la paz de los mares tristes canciones murmura.<br> +<br> +En ella vive la raza, y su lírica figura<br> +a las hadas rememora, cuando en la noche serena<br> +aparecen con sus clámides rutilantes de hermosura<br> +bajo los besos de amor y paz de la luna llena.<br> +<br> +En la magia de su rostro--que es poético y sencillo--<br> +se conserva la dulzura de la Virgen de Murillo,<br> +una bruma de delirio y una sensación de seda.<br> +<br> +Y en su alma suprasensible, de romántica señora,<br> +como en un cofre de encanto ella guarda y atesora,<br> +la pasión de aquella «Elvira», de los versos de +Espronceda...<br> +<br></p> +<h3><b>TRILOGIA IDEOLOGICA</b></h3> +<p>PESIMISMO<br> +Vivir es condenarse a eterno sufrimiento,<br> +llorar continuamente sin encontrar consuelo,<br> +buscar con ansia loca el goce de un momento<br> +teniendo el alma llena de amargo desconsuelo.<br> +<br> +Rimar todo un poema entero de dolores,<br> +cruzar todo un sendero sembrado de amarguras,<br> +y, entre penas y llantos y amargos sinsabores,<br> +gustar de un trago toda la hiel de las torturas.<br> +<br> +Y si el vivir es sólo sinónimo de pena,<br> +¿por qué nos crió el hado y luego nos +condena<br> +a una existencia triste, penosa y dolorida?<br> +<a name='p287' id="p287"></a><br> +¿Es que tal vez el hombre no es digno de otra suerte<br> +Y así es que tiene siempre el dolor y la muerte<br> +por los únicos polos del eje de su vida?<br></p> +<p>MATERIALISMO<br> +¿El hombre es un conjunto de espíritu y materia?<br> +¡Combinación que pasma! ¡Dualismo que +contrasta!<br> +Para explicar la vida con toda su miseria,<br> +el espíritu sobra, pues la materia basta.<br> +<br> +La vida es el producto de todas las funciones<br> +de la materia sola. El alma es la quimera,<br> +que vive entre las nubes y se harta de ilusiones<br> +hasta que se disuelve en la hora postrimera.<br> +<br> +En vano me resisto a toda esta evidencia.<br> +El espíritu es nada, la materia es potencia<br> +que sostiene y engendra las funciones vitales.<br> +<br> +Al hombre, por lo tanto, le basta la materia<br> +para explicar la vida con toda su miseria,<br> +con todos sus quebrantos y con todos sus males.<br></p> +<p>ESCEPTICISMO<br> +Yo fuí en un tiempo ido fanático creyente<br> +que sólo profesaba católica doctrina,<br> +teniendo como norma la ley omnipotente,<br> +teniendo como pauta la voluntad divina.<br> +<br> +Después, el golpe rudo de un brusco desengaño<br> +mostróme cuán amarga es la verdad desnuda,<br> +y uniendo con lo cierto el dolo de un engaño<br> +plasmé nuevas ideas, y germinó la duda.<br> +<a name='p288' id="p288"></a><br> +Entonces dudé siempre de todo cuanto existe,<br> +y dudo todavía de lo que hasta hoy persiste,<br> +de lo veraz, incluso de lo que palpo y toco.<br> +<br> +Y tanto ya he dudado, que a concebir no alcanzo<br> +si en el mar de la vida, con mi bajel avanzo<br> +como un hombre juicioso o como un hombre loco.<br> +<br></p> +<h3><b>MEDITACION</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +.................................................................................... + +<p>Media la noche. Hasta el mundo me parece que dormida.<br> +Columpiado por los brazos de Dios mismo, blandamente,<br> +sólo en vela me mantengo. Una amarga y honda cuita<br> +me carcome el alma toda, lentamente... lentamente.<br> +Calma intensa. Nada turba el descanso de la noche<br> +más que el rápido descenso del insólito +aguacero,<br> +el monótono chirrido de las ruedas de algun coche<br> +que resbala quietamente sobre el barro del sendero,<br> +el crujir de las persianas azotadas por el viento,<br> +la canturria discordante de los hierros del tejado<br> +(donde cuando el sol los días alegraba, como un cuento,<br> +las parleras avecillas sus nidales han labrado),<br> +y el suspiro que flotando en los aires va cautivo<br> +inspirado por la pena que en secreto me acongoja<br> +el suspiro que se escapa en un vuelo fugitivo<br> +de mis labios, por mi ensueño que en sollozos se +deshoja.<br> +<br> +La luz tiembla, porque siente el martirio de los vientos,<br> +que irrumpieron desde fuera en la calma de mi estancia,<br> +<a name='p289' id="p289"></a>a encerrarse prisioneros en +elásticos fragmentos<br> +y perderse, en un bostezo, vagamente, en la distancia.<br> +Parpadea la luz trémula. Y de súbito se apaga,<br> +entre espasmos convulsivos de un cuerpo que lento muere.<br> +Sigue el viento en mi aposento que de negruras se embriaga,<br> +mascullando monofónico un extraño <i>Miserere</i>. +<a name='p290' id="p290"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' href= +'#index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' id= +"return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._"><b>Torres (Ramón +J.)</b></a></h2> +<p>Bisayo. Fundador y codirector, ahora, con Francisco Varona, del +diario «El Debate». Destaca como soberano prosista y +escritor político. Ha escrito algo para el teatro.</p> +<h3><b>ALMA MATER</b></h3> +<p><small>(CON OCASIÓN DEL TRICENTENARIO DE LA PONTIFICIA +UNIVERSIDAD DE MANILA)</small></p> +<p> + «Si +después de tres siglos y medio el<br> + escultor +no ha podido sacar más que una<br> + caricatura, +¡bien torpe debe de ser!...<br> + O +bien, mala la masa de que se sirve...»<br> + RIZAL.</p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Generación que naces poseída<br> +de nuevos entusiasmos y virtudes,<br> +y en el contacto de la nueva vida<br> +tus energías vírgenes sacudes;<br> +Viril generación, tú, que te empinas<br> +sobre el nivel de las doradas cuestas,<br> +y abriendo en cruz los redentores brazos,<br> +en un raudal de luces iluminas<br> +el éxito de tus pasadas gestas<br> +y el porvenir de los presentes lazos;<br> +depón el ceño, olvida los prejuicios<br> +de los antiguos días en que vives,<br> +<a name='p291' id="p291"></a>¡oh, tú, +generación que te apercibes,<br> +una salmodia fraternal levanta,<br> +para más generosos sacrificios!<br> +y en medio de esta fatigosa fiebre<br> +un tierno epitalamio, que celebre<br> +la institución real y pontificia<br> +de esta Universidad tres veces santa,<br> +tres veces secular.<br> +<br> + Alzarlo en coro<br> +vosotros primogénitos benditos<br> +de la progénie patria, ilustres sabios,<br> +honor y prez del nacional decoro,<br> +que recibísteis con los mismos ritos<br> +la sal de la sapiencia en vuestros labios,<br> +y en comunión los unos con los otros<br> +brote del seno del filial linaje<br> +el cántico, que en labios de vosotros<br> +sea como un legítimo homenaje<br> +a la madre común.<br> +<br> + Matrona +egregia,<br> +gloria viviente del amor hispano,<br> +que ciñe al par una corona regia<br> +y una señal del símbolo cristiano;<br> +Madre de razas parias, que dió el pecho<br> +a un pobre niño, abandonado y magro,<br> +y le infundió en un soplo de milagro<br> +la vida de los pueblos: el Derecho.<br> +<br> +¡Almas tenaces, respetad siquiera<br> +el noble gozo de esta madre anciana<br> +cuya misión de paz la venidera<br> +posteridad vendrá a juzgar mañana!<br> +<br> +En la tardía anunciación del verbo,<br> +que gestó en sus entrañas redentoras,<br> +<a name='p292' id="p292"></a>sintió la madre aquel +afán acerbo,<br> +que, sin que ya su corazón taladre,<br> +fué sólo las angustias precursoras<br> +de la mujer que pronto iba a ser madre!<br> +y madre fué; y el hijo que nacía,<br> +como bautismo recibió en la frente<br> +el ósculo de luz del nuevo día,<br> +que ya apuntaba en el extremo Oriente.<br> +<br> +Pero la humanidad no sólo tiene<br> +la vida material; tiene en el pecho<br> +arraigada la cepa más perenne<br> +de otra vida; la vida del Derecho.<br> +De ahí esa benemérita milicia<br> +de paladines que en tranquila guerra<br> +luchan para afirmar sobre la tierra<br> +el reinado final de la Justicia!<br> +<br> +Discípulos de Hipócrates, juristas,<br> +ministros del altar, notables hombres<br> +legaron de la patria las conquistas<br> +de su saber y sus preclaros nombres.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Madre y maestra de las almas, digna<br> +del nombre singular de Benavides<sup><a name='Footmark_291_1' href= +'#Footnote_291_1' id="Footmark_291_1">39</a></sup>,<br> +en cuyas nobles y proficuas lides<br> +fué siempre la verdad una consigna,<br> +en nombre de sus cánones severos,<br> +<a name='p293' id="p293"></a> luchó con entereza por los +fueros<br> +de la verdad.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_291_1' href='#Footmark_291_1' id= +"Footnote_291_1">Nota 39</a>: Don Fray Miguel de Benavides, +primer Obispo de Nueva Segovia y luego metropolitano de Manila +(1540-1605). Fundó la provincia dominicana del +Santísimo Rosario de Filipinas y al Colegio de Santo +Tomás base de la futura Universidad. Su estatua se +levantó frente a ésta.</p> +</div> +<p> ¡Y la +verdad, lo mismo<br> +que Dios, que impone su invariable ruta,<br> +tendió al justificado despotismo<br> +de ser verdad, que es una y absoluta!<br> +<br> +Verdad sencilla y múltiple: compendio<br> +de las eternas ánsias de las gentes:<br> +universal y silencioso incendio,<br> +que baja sobre todas las conciencias<br> +para encender en las insignes frentes<br> +la llama inextinguible de las ciencias!<br> +<br> +La llama ardió. Su luz, que fué de aurora,<br> +que se abriese en el cielo de verano,<br> +llenó el hogar, como una salvadora<br> +consagración del pensamiento humano;<br> +<br> +Y aparecieron hombres celebrados<br> +de ciencia y de virtud, sobresalientes<br> +en todos los eternos postulados<br> +de la moderna ciencia. Almas creyentes<br> +que se iniciaron en los santos ritos<br> +y con la fé que la visión expande,<br> +supieron los arcanos infinitos<br> +de la divinidad tres veces grande!<br> +<br> +¡Oh virtud de la fé! La ciencia incrédula<br> +también tiene su fé, la fé potente<br> +del microscopio. Insignes compatriotas<br> +violaron los secretos de la célula<br> +por el milagro insigne de la lente;<br> +e hicieron con los mudos caracteres<br> +de la materia, en concentradas gotas,<br> +la esencia de la vida de los seres.<br> +<a name='p294' id="p294"></a><br> +Otros buscaron en el cuerpo inerte<br> +la causa eterna del dolor humano,<br> +y con el bisturí sobre la herida<br> +arrebatar supieron de la muerte,<br> +vibrándolas en triunfo entre la mano,<br> +las palmas victoriosas de la Vida...!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Pronto anidaron en aquellas almas,<br> +presas bajo inquietas pesadumbres,<br> +anhelos como antojos iniciales;<br> +pronto gimieron las nativas palmas<br> +al soplo que traía de las cumbres<br> +el polen de fecundos ideales.<br> +<br> +Pronto la hoz del nuevo pensamiento,<br> +a golpes de cerebro hacía mella<br> +en la raíz de instituciones rancias;<br> +y pronto sucedió el derrumbamiento<br> +al tajo vengador de la centella,<br> +que incubaron las mismas circunstancias.<br> +<br> +En medio de los rudos episodios<br> +del despertar de aquellas multitudes<br> +vieron pasar las familiares glebas,<br> +sobre el torrente de encontrados odios,<br> +la racha formidable de virtudes,<br> +la tempestad de las ideas nuevas.<br> +<br> +Y sobre el mar del popular tumulto,<br> +en la corriente de furor insano,<br> +como reliquia de inviolable culto,<br> +flotaba el arca del saber humano.<br> +<br> +Fué menester el trasponer la orilla<br> +de aquella charca de corrupto lodo,<br> +<a name='p295' id="p295"></a>aniquilar y abandonarlo todo,<br> +tener las manos limpias de mancilla<br> +y no lavarse nada en la conciencia<br> +sino el tesoro santo de la ciencia.<br> +<br> +Tres siglos han pasado. ¡Tres centurias<br> +que desataron las tremendas furias<br> +de condensadas iras en sufragio<br> +del alma popular! Viejos prestigios<br> +cayeron con los últimos vestigios<br> +después de aquel providencial naufragio.<br> +<br> +Y dijo entonces Dios: «Pondré en la altura<br> +mi arco en señal de la perpetua alianza<br> +entre vosotros». Y brilló en los cielos<br> +el signo de los tiempos que inaugura<br> +la era anunciada de la nueva gracia;<br> +arco de triunfo bajo el cual avanza<br> +la humanidad con todos sus anhelos;<br> +el gran iris social: la democracia!<br> +Iris de nuestras épocas triunfales,<br> +nuncio de un bello porvenir, que arranca<br> +de su fecundo seno hecho de amores<br> +la plenitud de todos los ideales,<br> +como se funde en una luz--la blanca--<br> +la hermosa variedad de los colores.<br> +<br> +Tres siglos han pasado. Espesa hiedra<br> +veo cubrir el cúmulo de escombros<br> +que han apilado los pasados años;<br> +y veo levantar la enorme piedra<br> +del porvenir los esforzados hombros<br> +llenos de fé, de propios y de extraños.<br> +<br> +Hacínense a la luz de los crepúsculos<br> +y excítelos el nervio de mis versos,<br> +como en un haz de contraídos músculos,<br> +<a name='p296' id="p296"></a>esos sumandos de vigor dispersos:<br> +que antes que nuestra fuerza, que hoy se agosta,<br> +en mútuas desconfianzas se consuma,<br> +la patria necesita, a toda costa,<br> +fundar el porvenir sobre la suma<br> +de todos los esfuerzos.<br> +<br> + Escarbemos<br> +la tierra inculta como unidos potros,<br> +y bienvenidos sean los supremos<br> +y francos sacrificios de los otros:<br> +porque en el campo inmenso de la Historia<br> +y en la vasta expansión de sus periodos<br> +hay tiempo y hay lugar para la gloria,<br> +para la gloria, por igual, de todos.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Y tú, hijo y sucesor de Benavides,<br> +llegado en pleno siglo iconoclasta,<br> +que participas como el viejo Alcides<br> +de la verdad de tu divina casta:<br> +Sigue esparciendo con la ungida diestra<br> +las luminosas gracias de tus cruces,<br> +y en el único ideal que el pueblo abraza<br> +por obra y gracia de la ciencia vuestra,<br> +se hará, al amor de redentoras luces,<br> +la transfiguración de nuestra raza.<br> +<br> +Entonces, de la cúspide mas alta<br> +de los grandes ensueños que acaricia<br> +la juventud, que tu labor exalta,<br> +habrá de bendecirte... Y si hace falta<br> +la misma humanidad te hará justicia.</p> +<p>Diciembre, 1911. <a name='p297' id="p297"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' href= +'#index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' id= +"return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_"><b>Valdés Pica +(Alejo)</b></a></h2> +<p>Nació en Quiapo, barrio de Manila, el 3 de Noviembre de +1890. Sus padres le trajeron a España en 1897, y en varios +institutos de Barcelona cursó el bachillerato. Vuelto a +Filipinas a los 18 años, e hijo de médico, +estudió medicina tres años. Es ahora capitán +de constabularios al servicio de los Estados Unidos. Luce como buen +esgrimista y apasionado de la música. Comenzó a +versificar (1914) en la revista «Alma Moderna». Por el +poeta en que cree y a quien sigue, le nombran «el Villaespesa +filipino». Ha publicado: en verso, <i>Electa</i> (1915) e +<i>Intimas</i> (1919); y en prosa, <i>Breviario de amor</i> y +<i>Sinceridades</i>.</p> +<h3><b>A LA LUZ MORIBUNDA...</b></h3> +<p>A la luz moribunda del recuerdo,<br> +sueño en aquel mi amor, mi amor primero,<br> +y triste soñador aventurero<br> +entre las sombras del pesar me pierdo.<br> +<br> +Cual la celda de un mísero ermitaño<br> +queda abierta a los vientos del desierto,<br> +así mi corazón quedóse abierto<br> +al soplo huracanado del engaño.<br> +<br> +Del fondo de mi vida agonizante<br> +se alzaba aquel recuerdo torturante,<br> +en su quietismo silencioso y vago,<br> +<br> +cual se alza en las mañanas invernales<br> +la bruma de las nieblas invernales<br> +sobre las aguas límpidas de un lago.</p> +<p>1914. <a name='p298' id="p298"></a></p> +<h3><b>LUCIAN EN TU ESPALDA...</b></h3> +<p>Lucían en tu espalda por entero<br> +tus cabellos, de un negro tenebroso,<br> +que tenían el brillo esplendoroso<br> +y cortantes de láminas de acero.<br> +<br> +En el salón, hundido en las tinieblas,<br> +había tonalidades misteriosas,<br> +cual de aguas tranquilas y azulosas<br> +cubiertas por las brumas y las nieblas.<br> +<br> +Tu hermosa cabellera me atraía<br> +con la fascinación negra y sombría<br> +de los ignotos bosques seculares,<br> +<br> +y mis labios hundía en tus cabellos,<br> +y, loco de pasión, dejaba en ellos<br> +un enjambre de abejas osculares.</p> +<p>1914.</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Poeta ruiseñor: en las difusas<br> +alegorías tuyas misteriosas,<br> +hay un aletear de mariposas<br> +y la atracción de estrofas inconclusas.<br> +<br> +Exquisito cantor: en las profusas<br> +bellezas exquisitas de tus glosas<br> +--como en un lecho de fragantes rosas--<br> +se extenuan de amor las nueve musas.<br> +<a name='p299' id="p299"></a><br> +Tus versos tienen la atracción secreta<br> +de un quieto lago bajo un cielo en calma<br> +cuando entonas tu lenta salmodía,<br> +<br> +Porque tu estirpe de andaluz poeta<br> +rindió a las musas, que te dieron su alma,<br> +y tú diste tu alma a la Poesía.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Del templo del Amor tomó la ruta<br> +el poeta. Cantó versos adónicos.<br> +Como remate a capiteles jónicos<br> +puso música y versos por voluta.<br> +<br> +Todos tus versos tienen la impoluta<br> +blancura inmaculada del armiño,<br> +porque, inocente, cantas como un niño<br> +en tus estrofas la verdad absoluta.<br> +<br> +En plena aspiración de ser sincero<br> +escribiste sincero el cancionero,<br> +y es tu sinceridad tu baluarte.<br> +<br> +A la lectura fiel de tus canciones<br> +han sentido las almas emociones<br> +porque es tu alma el alma de tu Arte.</p> +<h3><b>ARTE DECORATIVO</b></h3> +<p>Miguel Nieto ha pintado, en un intenso<br> +amor por lo oriental, una cadencia.<br> +En su cuadro la Tórtola Valencia<br> +danza, febril, la danza del incienso.<br> +<br> +El cielo nocturnal, azul de Oriente,<br> +dosela su figura. Orientales<br> +<a name='p300' id="p300"></a>perfumes la circundan, y sus +chales<br> +resbalan de sus hombros lentamente.<br> +<br> +Extraña luz, como de mármol blanco<br> +entrevisto a través de una esmeralda,<br> +estiliza su rostro de judía.<br> +<br> +Y al movimiento, en celo, de su flanco<br> +se entreabren los pliegues de su falda<br> +en una irradiación de pedrería.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Rozando las ajorcas y los velos<br> +con caricias de mano femenina,<br> +una pantera arrastra por los suelos<br> +el moteado de su piel felina.<br> +<br> +Sus patas, sigilosas, se deslizan<br> +entre las piernas de la bailarina,<br> +y en inquietud sus ojos rivalizan<br> +con las miradas de la danzarina.<br> +<br> +La pantera es un símbolo viviente,<br> +como lo son también las dos panteras<br> +que pusiera Dulac, clarividente,<br> +<br> +bajo los pies de Circe; en un ambiente<br> +de sutiles encantos y quimeras<br> +bajo el nocturno cielo azul de Oriente.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Dulac y Miguel Nieto han presentido<br> +la vida de este símbolo, y han dado<br> +la tristeza febril de lo vivido<br> +a la quimera de lo que han pintado.<br> +<a name='p301' id="p301"></a><br> +(Mujeres y panteras son afines<br> +en la crueldad de sus inclinaciones...<br> +Gustan de palpitantes corazones<br> +para la esplendidez de sus festines.)<br> +<br> +(Por eso, en las tragedias de la vida,<br> +a la caricia femenil vá unida<br> +la garra sanguinaria de la fiera;<br> +<br> +y estar entre los brazos de la amada,<br> +es cual sentir la carne desgarrada<br> +por la zarpa brutal de una pantera.)</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>La vida femenil de sus pinturas<br> +es tan real, que llega hasta inquietarme,<br> +pues me hace presentir que las figuras<br> +van a salir del lienzo para hablarme.<br> +<br> +En el estudio, lleno de tristeza,<br> +la mujer y la fiera son tan bellas,<br> +que parece tangible su belleza<br> +cual si la vida palpitase en ellas.<br> +<br> +Y a las primeras horas vespertinas,<br> +cuando solas están mujer y fiera,<br> +los ojos del felino tienen quedas<br> +<br> +y lánguidas miradas femeninas,<br> +y la mujer se mueve entre sus sedas<br> +con felina arrogancia de pantera.<br> +<a name='p302' id="p302"></a></p> +<h3><b>PASTORAL</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Estoy en pleno monte. Recluído<br> +en un camaranchón llamado escuela,<br> +siento sobre mi alma la secuela<br> +de la dolencia del que está aburrido.<br> +<br> +En pleno monte. Flota en el ambiente<br> +la gris opacidad de una neblina,<br> +que a los rayos del sol se difumina<br> +y se rasga en girones lentamente.<br> +<br> +Derrama el sol su oro por los ampos,<br> +en un derroche de alegrías gualdas,<br> +irisando el techar del caserío;<br> +<br> +y fingen, en el verde de los campos,<br> +diamantes en monturas de esmeraldas<br> +las cristalinas gotas de rocío.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Llueve torrencialmente, y el chubasco<br> +es tan pródigo en agua que sepulta<br> +los caminos en lodo. El sol se oculta<br> +tras cortinas de nubes. De un peñasco,<br> +<br> +dando tumbos, despéñase un torrente:<br> +entre un choque ruidoso de guijarros<br> +y un murmullo de roce de chinarros<br> +se desliza del río en la corriente.<br> +<br> +Vuelve a lucir el sol. La lluvia es fina<br> +como agujas de plata, en cuyos ojos<br> +ténues hilos de oro el sol enhebra;<br> +<a name='p303' id="p303"></a><br> +pero quiere bordar, en sus antojos,<br> +un capricho en el agua cristalina<br> +y las agujas y los hilos quiebra.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>EN LA QUIETUD...</b></h3> +<p>En la quietud calma de la hora<br> +el poeta relee sus poemas,<br> +y con sus ojos, que parecen gemas,<br> +los negros signos que escribió devora.<br> +<br> +De la lectura de sus versos goza<br> +besando aquellos que le mienten gozo,<br> +y ante los tristes con pesar solloza<br> +poniendo el alma toda en un sollozo.<br> +<br> +Una ténue sonrisa se dibuja<br> +en sus pálidos labios sensuales<br> +al murmurar sus rimas musicales;<br> +<br> +y ante las tristes y sentimentales<br> +su alma soñadora se arrebuja<br> +en un manto rosado de ideales.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>«SPLEEN»</b></h3> +<p>(Traducción de Juan Moreas)<br> +Como un vencedor ávido de exterminio y de ensaño<br> +en mi frente ha plantado su bandera el hastío.<br> +En prados luminosos va a pacer el rebaño<br> +de ilusiones que han hecho en mi alma el vacío.<br> +<a name='p304' id="p304"></a><br> +Un castillo fingía perspectiva lejana:<br> +de rubíes y oro le forjé en mis ensueños;<br> +pero sus muros eran de arcilla... Una mañana<br> +se derrumbó el dorado castillo de mis sueños.<br> +<br> +El corazón, roído por un pesar muy hondo,<br> +se abandonó al miraje de una quimera loca;<br> +bebí, para curarme, de su copa sin fondo<br> +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca.<br> +<br> +Hundido en las tinieblas, muero calladamente.<br> +Es la vida espejismo de sueños y palabras,<br> +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca,<br> +vomitan el veneno por sus bocas macabras.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>ORACION</b></h3> +<p> + Filósofo,<br> + + Poeta,<br> +que mirais las cosas<br> +tristes de este mundo,<br> +uno, muy profundo,<br> +con ojos de asceta,<br> +y otro, como rosas;<br> +los dos en mi vida<br> +pusísteis un mal:<br> +uno abrió una herida,<br> +otro abrió un rosal.<br> +<br> +Tus rosas, poeta,<br> +perfuman la vida,<br> +la hacen bella y fuerte,<br> +¡toda juventud!<br> +<a name='p305' id="p305"></a><br> +y tú, cruel asceta,<br> +nos muestras la vida<br> +velando a la muerte<br> +junto a un ataud.<br> +<br> +Tú, poeta, sueñas<br> +vagas sensaciones,<br> +que pasan risueñas<br> +como tus canciones<br> +con las que te adueñas<br> +de los corazones.<br> +<br> +Me dijiste, asceta,<br> +que es triste la vida,<br> +que amor es llorar,<br> +sé que no mentiste<br> +cuando lo dijiste;<br> +mas dime, poeta,<br> +¿hay algo en la vida<br> +más dulce que amar?<br> +<br> +Yo te odio, asceta,<br> +porque sé que sientes<br> +con sinceridad.<br> +Te amo, poeta,<br> +porque sé que mientes<br> +la realidad.<br> +<br> + Filósofo,<br> + + Poeta,<br> +que mirais las cosas<br> +tristes de este mundo,<br> +uno, muy profundo,<br> +con ojos de asceta<br> +y otro, como rosas;<br> +<a name='p306' id="p306"></a><br> +los dos en mi vida<br> +pusísteis un mal:<br> +uno abrió una herida,<br> +otro abrió un rosal.<br> +<br> +Tu verdad, asceta,<br> +hizo de mi vida<br> +un inmenso crial;<br> +tu llanto, poeta,<br> +hizo de mi herida<br> +brotar un rosal.</p> +<p>1919.</p> +<h3><b>AUTOCONSOLACION</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Sonríe, poeta del dolor, sonríe;<br> +ya tu ensueño de amores ha triunfado<br> +en una luminosa apoteosis<br> +al pié del tabernáculo.<br> +<br> +Por los mismos dolores que sufríste,<br> +por lo que has de sufrir seca tu llanto,<br> +y a la pálida novia que a tí viene,<br> +sedienta de tu amor, abre los brazos.<br> +<br> +A tu puerta ha llegado sonriente,<br> +como una virgen rústica, temblando,<br> +a ahuyentar tus tristezas dolorosas<br> +con la caricia de sus dedos blancos.<br> +<br> +Cierra al dolor tu corazón, poeta;<br> +para las dichas guárdalo;<br> +ahuyenta los fantasmas de las penas<br> +que hoy sólo la alegría ha de ocuparlo.<br> +<a name='p307' id="p307"></a><br> +Deja la puerta de tu estancia abierta<br> +al paso del amor y obra el milagro<br> +de tu resurrección inesperada<br> +con la consolación de lo esperado.<br> +<br> +Ya la pálida novia que esperabas<br> +en busca de tus brazos ha llegado<br> +a enfriar los ardores de tu carne<br> +y a calentar las nieves de tu tálamo.<br> +<br> +El juego de sus dedos ha deshecho<br> +el trenzado de sedas del peinado<br> +y la luz moribunda de tu lámpara<br> +al soplo de su aliento se ha apagado.<br> +<br> +Sonríe, poeta del dolor, sonríe;<br> +la hora de los besos ha sonado...</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>El viejo Cristo de marfil que adorna<br> +las desnudas paredes de tu cuarto,<br> +aquél que obró el milagro de los peces<br> +y de los panes ácimos,<br> +que serenó el tumulto de los mares<br> +con la caricia de sus pies descalzos,<br> +y en su doctrina de piedad y amores<br> +perdonó a Magdalena sus pecados,<br> +<br> +Desde su cruz contempla vuestros cuerpos<br> +en un estrecho abrazo entrelazados,<br> +y con tristeza en sus pupilas cándidas<br> +y en sus ojos dos lágrimas temblando<br> +parece que te dice, entre suspiros,<br> +y de dolor sobre su cruz llorando:<br> +<a name='p308' id="p308"></a><br> +--«Como yo, tú también agonizaste<br> +sobre la cruz de tu dolor clavado,<br> +y las zarzas de todos los dolores<br> +tus sienes y tu frente desgarraron:<br> +has sufrido la mofa y el desprecio,<br> +y has sentido en tu rostro el salivazo<br> +del legionario que salió a tu encuentro<br> +cuando llevabas el madero al hombro<br> +camino del Calvario.<br> +<br> +Tú también has sentido de la lanza<br> +el golpe en el costado<br> +y has muerto, como yo, cantando amores<br> +y a todos perdonando.<br> +<br> +Toda tu vida ha sido un ansia eterna<br> +--moribundo y en cruz puestas las manos--<br> +esperando el amor de los amores<br> +para abarcarlo con tus brazos cárdenos.<br> +<br> +Ya la pálida novia que aguardabas,<br> +en busca de tus besos ha llegado.<br> +Por los tristes dolores que sufríste,<br> +por los que has de sufrir, seca tu llanto,<br> +y a la pálida novia que a tí viene,<br> +sedienta de tu amor, abre los brazos.<br> +<br> +Sonríe, poeta del dolor, sonríe:<br> +la hora de los besos ha sonado.»<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>EL AMOR DE LOS AMORES</b></h3> +<p>La vida es un dolor. Es algo incierto,<br> +lleno da brumas y de ensoñaciones<br> +que nos hacen temblar. Sepulcro abierto<br> +para enterrar en él las ilusiones.<br> +<a name='p309' id="p309"></a><br> +Es triste caravana en el desierto.<br> +Nos morimos de sed. Las desazones<br> +son inquietantes, como un cuerpo muerto<br> +destrozado por garras de leones.<br> +<br> +De la vida en el áspero camino<br> +yo he sido como humilde peregrino<br> +que hizo el amor de su ideal un rito;<br> +<br> +atravesó el desierto con mis penas,<br> +y he quemado mis pies en sus arenas<br> +en un ansia infinita de infinito.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>¡BENDITA SEAS, PECADORA!</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Yo fuí también a tí, cuando +soñaba<br> +mi deseo con curvas morbideces<br> +y mi joven pupila dilataba<br> +la visión de tus blancas desnudeces.<br> +<br> +En tu boca he bebido hasta las heces,<br> +el néctar que tu labio me brindaba,<br> +y de amor, en tus brazos, me embriagaba,<br> +en un ansia infinita de embriagueces.<br> +<br> +Bendita tú, entre todas las mujeres,<br> +porque colmas el ansia de placeres<br> +y el ansia de placer aguijoneas.<br> +<br> +Porque tus blancos y afilados dientes<br> +el goce intensifican; porque mientes<br> +un platónico amor, ¡bendita seas!<br> +<a name='p310' id="p310"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Yo creí adivinar en tus antojos<br> +acicate a pasiones sexuales;<br> +mas moduló tu voz ternuras tales,<br> +que hasta llegué a creer en tus sonrojos.<br> +<br> +¡Cómo fingias crisis pasionales,<br> +de hondo y sentido amor, en tus enojos...!<br> +¡Si hasta fingieron lágrimas tus ojos,<br> +en sartales de perlas, a raudales...!<br> +<br> +Porque haces olvidar, con tus engaños,<br> +que el amor sólo brinda desengaños,<br> +y fingiendo el amor, el amor creas;<br> +<br> +por hacemos creer, con tus pudores,<br> +en la sinceridad de tus amores,<br> +¡por hacernos creer, bendita seas!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Cuando estoy solo, sueño en la blancura<br> +de tu piel y en el negro de tu pelo,<br> +y enardecido de pasión, me encelo<br> +por la sensualidad de tu cintura<br> +<br> +Entre las sombras del pesar me pierdo.<br> +Mi deseo recuerda tu hermosura,<br> +y aumento intensamente mi amargura<br> +con el opio sutil de su recuerdo.<br> +<br> +Porque finges un férvido entusiasmo<br> +durante la epilepsia de tu espasmo;<br> +porque al hacerte desear, deseas;<br> +<a name='p311' id="p311"></a><br> +porque vibran caricias redentoras<br> +en tus humildes manos pecadoras,<br> +¡bendita seas, mujer! ¡Bendita seas!<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>ESTABA ESCRITO</b></h3> +<p>Me has herido a traición. En emboscada<br> +miserable y ruín me has acechado,<br> +y en pleno corazón me has asestado<br> +sin compasión, amor, tu puñalada.<br> +<br> +No te guardo rencor. Mi amor sincero<br> +es tan intenso que me llena el pecho.<br> +Me ha herido tu traición, como un acero...<br> +Yo te perdono el daño que me has hecho.<br> +<br> +¡A qué, guardar rencor, si todo ha sido<br> +tan sólo un sueño que alegró mi vida...<br> +un bálsamo fugaz sobre una herida...!<br> +<br> +¡A qué, llorar una esperanza muerta,<br> +si todo ha de caer en el olvido,<br> +aunque la herida permanezca abierta!<br></p> +<p>1920. <a name='p312' id="p312"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' href= +'#index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' id= +"return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_"><b>Victoriano +(Pacífico)</b></a></h2> +<p>Caviteño. Médico de nota en Manila. Ejerce el +profesorado.</p> +<h3><b>EN LA BRECHA</b></h3> +<p>El turbión, formidable ya no ruge;<br> +ya amainaron las hórridas ventascas;<br> +y en la manigua trágica y bravía<br> +ya no vibra el tronido de las balas...<br> +<br> +Ha pasado la noche dolorosa,<br> +nuestra noche fatídica y amarga...<br> +Auras de paz retozan en la tierra<br> +y platean el cielo nuevas albas...<br> +<br> +En las yermas campiñas y en las selvas<br> +con la sangre del pueblo bautizadas,<br> +lanza el toque de diana la corneta<br> +y resucita la moderna Esparta...<br> +<br> +Sobre el montón de ruinas y cadáveres<br> +que queda del naufragio de la patria;<br> +del sepulcro en que duermen tantos mártires<br> +¡emerge, oh juventud! írguete y anda...<br> +<br> +¡Emerge, oh juventud! ya entre el celaje<br> +ríe la nueva aurora sospirada,<br> +que ayer empurpuraron con su sangre<br> +los genios salvadores de tu raza...<br> +<a name='p313' id="p313"></a><br> +En la cumbre gloriosa del Calvario,<br> +como un astro radiante, aún fulge el ara,<br> +no logró el huracán con sus embates<br> +derribar de ella a la deidad preclara...<br> +<br> +Baja sin miedo con la frente erguida<br> +a la candente arena, en que se entablan<br> +las luchas de la heróica inteligencia,<br> +y ante el bravo adversario avanza, avanza...<br> +<br> +¡Oh, no temas caer ante el coloso<br> +con el pecho horadado con las balas!<br> +Tiene tu alma la fuerza de esos árboles<br> +que, al caer, estremecen las montañas...<br> +<br> +Compra tu libertad y tus derechos<br> +con los propios esfuerzos de tu alma,<br> +que la presente edad sólo nos lega<br> +una herencia de penas y desgracias...<br> +<br> +¡Triunfarás, juventud! con tu heroísmo<br> +que no teme el peligro ni las balas...<br> +Tú eres como el <i>limbás</i><sup><a name= +'Footmark_312_1' href='#Footnote_312_1' id= +"Footmark_312_1">40</a></sup> de nuestros montes<br> +que al estallar el rayo, ¡vuela y canta!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_312_1' href='#Footmark_312_1' id= +"Footnote_312_1">Nota 40</a>: (Limbás) Ave de +rapiña, pequeña, de vuelo imperios.</p> +</div> +<p>Tú eres como esas águilas altivas,<br> +que más se elevan en las nubes altas<br> +cuando roza sus plumas el relámpago<br> +y estallan en su frente las borrascas.<br> +<br> +El choque engendra luz; por eso libras<br> +contiendas con la pluma o con la espada;<br> +brota el rayo del choque de dos nubes<br> +y al golpe del martillo el fuego salta...<br> +<a name='p314' id="p314"></a><br> +Cuando rodeada de banderas rojas<br> +sucumbas en tu propia barricada,<br> +nuestro ideal no morirá contigo;<br> +¡el cuerpo se desploma, nunca el alma!<br> +<br> +¡Venga el golpe hacia ti! Espera firme<br> +y sitúate siempre a la vanguardia...<br> +Procura no caer en la refriega<br> +sin coronar la cumbre suspirada.<br> +<br> +Si otra víctima exige el holocausto<br> +escala con la cruz la sima sàcra,<br> +que imitando a Isaac y a Jesucristo<br> +salvarás en tu Gólgota a la patria.<br> +<br> +Te miro triunfadora como Marte<br> +hundir al despotismo con la espada,<br> +galopar sobre un rayo de la aurora,<br> +y ascender hasta el cielo de la Fama;<br> +y, mientras sueña el alma con victorias,<br> +predica el evangelio de tu raza<br> +que nos enseña a estrangular tiranos<br> +y a retar al Destino cara a cara...<br> +<br> +¡Tú vencerás! Tú no eres carne fofa,<br> +carne que se aniquila en las borrascas...<br> +Tú no llevas encima de la frente<br> +el Inri denigrante de los parias...<br> +<br> +Adora ese evangelio que te obliga<br> +a defender tus fueros con la espada,<br> +como te obliga a levantar un trono<br> +el inri denigrante de los parias...<br> +<br> +Templa tu alma en el yunque del martirio;<br> +en el martirio se sublima el alma<br> +<a name='p315' id="p315"></a>que batalla en el campo del +trabajo<br> +y trabaja en el campo de batalla...<br> +<br> +¡Trabaja!--nuestra época es de luchas--<br> +y cumple la misión a tí confiada,<br> +de edificar sobre el montón de escombros<br> +el majestuosa trono de la patria...!<br> +<br> +¡Que te quepa la gloria inmarcesible<br> +de coronar su frente inmaculada...!<br> +<br> +Así, al brillar el sol del nuevo día,<br> +y al ondear la enseña soberana,<br> +podrás cantar ante la tumba ignota<br> +de los caídos en la noche aciaga:<br> +<br> +«--¡Dormid en paz, oh mártires +anónimos,<br> +inolvidables hijos de mi raza!<br> +Yo coroné vuestra obra con el éxito».<br> +Y después exclamar ante la patria:<br> +<br> +«--¡Salve a ti, encantadora Filipinas,<br> +yo te saludo, madre idolatrada!<br> +¡Ya eres feliz, gloriosa y redimida!<br> +¡Reina sobre la tierra libertada...!»</p> +<h3><b>ALTIVEZ TAGALA</b></h3> +<p>Lucho, aunque el fardo del pesar me abrume,<br> +y bajo a la palestra sin recelos...<br> +¡Triunfaré al fin! No soy cual ave implume<br> +incapaz de elevarse hasta los cielos...<br> +<br> +Me denuesta la envidia... ¡No me importa!<br> +Yo prosigo impasible la jornada,<br> +¡el vuelo del condor jamás se acorta<br> +al silbo del reptil de la hondonada!<br> +<a name='p316' id="p316"></a><br> +No mendigo un aplauso lisonjero,<br> +ni algún laurel para calmar mi angustia.<br> +El aplauso es un ruido pasajero,<br> +y el laurel, verde rama que se mustia.<br> +<br> +Para alegrarme en la hórrida cruzada<br> +que libro, redimiendo mi inocencia,<br> +me basta con mirar la cumbre ansiada<br> +y contemplar sin manchas mi conciencia.<br> +<br> +Sin armas entró en lid mi adversario,<br> +y afrontó con valor el rudo embate.<br> +La pluma puede el púgil literario<br> +convertirla en espacia de combate...<br> +<br> +¡Nunca fuí estoico!--El gladio yo he blandido,<br> +siendo infante en el trágico espoliario.<br> +La fuerza me arrolló, sentíme herido,<br> +pero seguí a la patria hasta el Calvario.<br> +<br> +En pró del bien no rehuyó el holocausto,<br> +ni desertó del culto al patriotismo.<br> +Yo amo tanto a mi patria--pueblo infausto--<br> +que la erijo en altar mi pecho mismo.<br> +<br> +¡No soy vil...! Yo odio la careta fea<br> +con que oculta su crimen el malvado.<br> +Que me diseque el corazón y vea<br> +si lo tengo corrupto o inmaculado.<br> +<br> +Mi alma, que el duelo despreciarlo sabe,<br> +no teme de la sátira las balas.<br> +¡Bajo lluvia de plomo se irgue el ave<br> +porque cree en la fuerza de sus alas!<br> +<a name='p317' id="p317"></a></p> +<h3><b>A EMILIO JACINTO</b></h3> +<p>¡Héroe preclaro de la patria mía...<br> +resurge del abismo del olvido...!<br> +Ya te llama el clarín del nuevo día,<br> +pregonando tu nombre esclarecido...<br> +<br> +En la epopeya de la patria esclava,<br> +fuíste fuerza motriz, luz refulgente,<br> +formidable turbión, tempestad brava,<br> +que hízonos respirar el libre ambiente.<br> +<br> +Cuando pedía sangre nuestra aurora,<br> +y ayes de muerte hendían el espacio,<br> +armaste con tu idea salvadora<br> +el brazo vengador de Bonifacio...<br> +<br> +Cayó lluvia de sangre en nuestra tierra,<br> +flameó la <i>sandata</i><sup><a name='Footmark_316_1' href= +'#Footnote_316_1' id="Footmark_316_1">41</a></sup> en el +boscaje,<br> +y arrojaste a la hoguera de la guerra<br> +el inicuo pendón del coloniaje...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_316_1' href='#Footmark_316_1' id= +"Footnote_316_1">Nota 41</a>: Especie de <i>Kries</i>, o machete +de hoja ondulada.</p> +</div> +<p>Tú enseñaste a jurar al insurgente,<br> +las banderas del bien y del decoro,<br> +y a odiar con el encono más ardiente<br> +la cadena del siervo, aunque de oro.<br> +<br> +Nos enseñabas a atajar las balas,<br> +y a conseguir el triunfo en las derrotas,<br> +al corazón cobarde diste alas,<br> +llenando las trincheras de patriotas.<br> +<br> +Luchando te mató bala asesina,<br> +y, al caer, no lograron los tiranos,<br> +<a name='p318' id="p318"></a> arrancarte la enseña +filipina<br> +de las sangrientas y crispadas manos.</p> +<p>Bajo tu dirección, la masa estoica<br> +se redimió con el esfuerzo suyo;<br> +si Bonifacio y su legión heroica<br> +triunfo obtuvieron, ¡fué ese triunfo tuyo!<br> +<br> +La grana de tu sangre redentora,<br> +en que la fuerza y el valor se adunan,<br> +cual rubí del volcán, tiñó la +aurora<br> +del gran Pentecostés del <i>Katipunan</i>.<br> +<br> +Si te hirió un proyectil, a tu caída,<br> +rayó el alba entre negras tempestades;<br> +¡cada gota de sangre de tu herida<br> +fué semilla de nuestras libertades!<br> +<br> +Con tus lanzas tomaste nuestras villas,<br> +venciste al César con su plan de engaños;<br> +hizo tu <i>talibóng</i><sup><a name='Footmark_317_1' href= +'#Footnote_317_1' id="Footmark_317_1">42</a></sup> su trono, +astillas,<br> +¡Rompió su cetro de trescientos años!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_317_1' href='#Footmark_317_1' id= +"Footnote_317_1">Nota 42</a>: Arma blanca, parecida al machete +cubano.</p> +</div> +<p>Nos salvó tu estrategia. ¡Cuántas +muertes<br> +evitaron por tí nuestras legiones!<br> +Débiles fuímos, nos hiciste fuertes,<br> +y combatimos como bravos leones...<br> +<br> +¿Como olvidarte en el camino incierto<br> +si tu ejemplo fulgura en la conciencia?<br> +¿Si en batalla campal caíste muerto<br> +por conquistar la patria independencia?<br> +<br> +¡Surge triunfal! No son tus glorias pocas:<br> +que el pueblo audaz que estranguló tiranos,<br> +<a name='p319' id="p319"></a> ¡te ensalzará con su +millón de bocas!<br> +¡te aplaudirá con su millón de manos!</p> +<p>Para alcanzar el pueblo el triunfo suyo,<br> +le hace falta un espíritu indomable,<br> +¡un corazón entero como el tuyo,<br> +y una fé, cual la tuya, inquebrantable!<br> +<br> +En el libro del mérito no has muerto.<br> +Tu timbre ostenta victoriosa palma.<br> +¡Quién muere por la patria en campo abierto<br> +tiene un altar de gloria en nuestra alma!</p> +<h3><b>EXCELSIOR</b></h3> +<p>A CERVANTES</p> +<p><small>(PREMIADA CON LA FLOR NATURAL EN LOS JUEGOS FLORALES +ESPAÑOLES DE MANILA, MAYO, 1905, CONMEMORATIVOS DEL III +CENTENARIO DE LA PUBLICACIÓN DEL +«QUIJOTE»).</small><br> +<br>¡Pasmo de todos es la obra gigante<br> +que perpetúa tu fulgente gloria!<br> +¡Me parece gran mole de diamante<br> +alzada en monumento a tu memoria!<br> +<br> +Goza vida inmortal en las edades<br> +el libro bello que tu fama afianza.<br> +En todas las humanas sociedades<br> +sueña Quijote y ríe Sancho Panza...<br> +<br> +En tu pluma de oro educadora<br> +resplandece, con gracia y galanura,<br> +el rico idioma hispano, que atesora<br> +iras, amores, música y ternura.<br> +<a name='p320' id="p320"></a><br> +Prodigio de tu ínclito talento<br> +fué el libro que logró inmortalizarte;<br> +con él alzas a España un monumento<br> +y un monumento a España erige el Arte...<br> +<br> +Tu proeza ilumina ¡oh Sol preclaro!<br> +el siglo que tu mérito abrillanta.<br> +Eres genio del mundo, eterno faro;<br> +y encarnación de Dios es tu obra santa.<br> +<br> +Tu sátira donosa fué la fusta<br> +con que abatiste el vil positivismo.<br> +Retrata enteramente tu obra augusta<br> +a esa edad de prosáico realismo.<br> +<br> +Desde tu huesa, que el ciprés corona,<br> +oye la sinfonía de mi lira;<br> +es la canción que a tu memoria entona<br> +el bardo filipino que te admira...<br> +<br> +Para esculpir tu nombre giganteo,<br> +para encumbrar tu gloria soberana,<br> +arrancaré la lira de Tirteo<br> +y el estro portentoso de Quintana.<br> +<br> +Al mundo literario que te aclama<br> +le enalteces ¡oh clásico ironista!<br> +y a España le has legado con tu fama<br> +tu corona de insigne novelista.<br> +<br> +Mientras se nutra el pecho de ilusiones,<br> +de esperanzas y fé que el alma anhela,<br> +y elaboren amor los corazones,<br> +triunfará el ideal de tu novela.<br> +<br> +Vive aún Sancho con vida depravada<br> +y el pundonor con su ambición se junta;<br> +<a name='p321' id="p321"></a>¡no está la sociedad +regenerada,<br> +y la aurora social aún no despunta!<br> +<br> +¿Quien no se dignifica en ser Quijote<br> +ante la corrupción y la innobleza,<br> +para vivir sin denigrante mote<br> +coronado con nimbo de grandeza?<br> +<br> +¡Buen Quijote, salud! No eres vencido;<br> +írguete hasta las nubes arrogante!<br> +Vas como el Nazareno escarnecido,<br> +¡pero serás después un dios triunfante!<br> +<br> +Tu apostolado, en méritos fecundo,<br> +conquistará la admiración humana.<br> +Más que buscar, como Colón, un mundo.<br> +¡Tú formarás el mundo de mañana!<br> +<br> +El bien social, tu sueño soberano,<br> +no impera aún sobre la tierra mía.<br> +¡No siempre el Sol amaneció temprano,<br> +pero siempre fulgura el nuevo día!<br> +<br> +La crítica social tu libro entraña,<br> +ideal de sociólogos profundos.<br> +¡Cervantes, loor a ti, gloria a España,<br> +la que fué soberana de dos mundos...!<br> +<br> +Santa es tu obra y exije sacrificios,<br> +padeciste por ella mil dolores;<br> +¡salvar a las naciones de sus vicios<br> +es misión de los grandes redentores!<br> +<br> +¡Grande es Moisés, guiando al patrio suelo<br> +al pueblo de Israel que se redime!<br> +<a name='p322' id="p322"></a>¡Más grande emerges +tú, en el noble anhelo<br> +de crear humildad justa y sublime!<br> +<br> +¡No! No esa humanidad tan corrompida<br> +que pisotea la honra y el decoro;<br> +¡e hipoteca el amor y hasta la vida<br> +por la ruindad, el cálculo y el oro!<br> +<br> +¡Loor al que salva al pueblo corrompido<br> +del mal que le esclaviza y le pervierte!<br> +Por rescatar al mundo envilecido<br> +Cristo aceptó la cruz hasta la muerte.<br> +<br> +Los Sanchos se aniquilan con presteza;<br> +muere esa raza mísera y raquítica;<br> +¡Ya expira la maldad con la innobleza<br> +ensartada en el hierro de tu crítica...!</p> +........................................................<p>Los fervientes apóstoles del día<br> +sobrellevan aún tu cruz sagrada!<br> +¡Aún van cruzando la siniestra vía;<br> +aún distan de la meta suspirada!</p> +Al llegar al pináculo glorioso,<br> +tras las pendientes trágicas y abruptas,<br> +comulgarán, ante el altar del gozo,<br> +la hostia de amor las almas incorruptas.<br> +<br> +¡Oh la Pascua social! ¡Día de encanto;<br> +la fé redimirás, hoy naufragada.<br> +Tú, sí, realizarás el sueño santo<br> +de ver la humanidad regenerada!<br> +<br> +¡Llegarás! No eres, no, delirio vano.<br> +¡Trae el ciclón, después, días de +calma!<br> +¡Y ha de emerger, en tiempo no lejano,<br> +la gran patria inmortal con nueva alma...!<br> +<a name='p323' id="p323"></a> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<p>Heraldo de la raza. En turquesa latina<br> +ha modelado España el alma filipina<br> +con rosas de su carne y oro de su pendón.<br> +Por eso, aunque nos vieres malayos por la cara<br> +y morena la frente que el indio sol tostara<br> +somos siempre españoles en alma y corazón.<br> +<br> +El pacto hispano-indígena de tres siglos de amores<br> +no fué vana quimera de los conquistadores,<br> +¡con sangre rubricáronle Legazpi y Solimán!<br> +Subsistirá ese pacto, que alientan ideales<br> +de secular cariño y lazos fraternales,<br> +porque lo anhela el pueblo con perdurable afán.<br> +<br> +De España es el espíritu de mi nación +querida,<br> +es rosa de su carne, pedazo de su vida,<br> +y es de ella el mismo rayo de nuestro ardiente sol.<br> +Corren por nuestra sangre glóbulos españoles<br> +y hasta el sagrado loto nimbado de arreboles<br> +se fecundó en las islas con polen español.<br> +<br> +Dí a la matrona ibérica, a la gloriosa anciana,<br> +la que empuñó el gran cetro del mundo, soberana,<br> +que la ama Filipinas con hondo amor filial;<br> +y al cobijarla un tiempo bajo su enseña de oro,<br> +legándole su ciencia y su idioma sonoro,<br> +cumplió ella su sagrada misión providencial.<br> +<br> +La cruz del misionero salvó el malayo suelo,<br> +y señaló la ruta que nos conduce al cielo<br> +sembrando en nuestras almas cien rosas de virtud,<br> +y el hierro de Legazpi defendió nuestras tierras<br> +<a name='p324' id="p324"></a>de las piraguas moras en fratricidas +guerras<br> +librando nuestra estirpe de horrible esclavitud.<br> +<br> +Tú traes, sacerdote ungido por la Fama,<br> +el copón milagroso que guarda sacra llama<br> +a este florón de Iberia del oriental vergel.<br> +Comulgue nuestra alma, hincada la rodilla,<br> +ante el altar del Arte, la hostia de Castilla,<br> +jurando amor a España, ser a ella siempre fiel.<br> +<br> +Somos floridas ramas del roble milenario:<br> +conserve nuestra raza el poder legendario,<br> +que trasmitióle España, de su progenie audaz.<br> +Los lazos que nos unen a ella en la ventura,<br> +de religión, de sangre, de idéntica cultura,<br> +son vínculos eternos ¡no se rompen jamás!<br> +<br> +No morirá en mi tierra su lengua encantadora<br> +y tras la niebla plúmbea que oculta roja aurora<br> +teñida en sangre y lágrimas, en fiera tempestad,<br> +la patria independiente, ciñendo hermosa aureola,<br> +en español sonoro como bramido de ola<br> +entonará su himno a nuestra libertad.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p325' id="p325"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p324_Villanueva__Francisco_' href= +'#index_p324_Villanueva__Francisco_' id= +"return_p324_Villanueva__Francisco_"><b>Villanueva +(Francisco)</b></a></h2> +<p>Bisayo. Vive consagrado a la política. Estampó en +Manila (1913), una colección de poesías: <i>Horas de +luz</i>.</p> +<h3><b>AWAKE...</b></h3> +<p>Mira: yo sufro, y yo lloro,<br> +pues bien puede suceder<br> +que no llegues a entender<br> +lo mucho que yo te adoro.<br> +<br> +Si tu corazón de oro<br> +el Sol de mi amor no advierte,<br> +déjame que lo despierte<br> +de su letargo profundo,<br> +para que viva en el mundo<br> +junto al mío hasta la muerte.</p> +<p>1913.</p> +<h3><b>A MI PATRIA</b></h3> +<p>Hermosa patria mía, amor de mis amores,<br> +¿Sabes porqué mi acento hoy se dirije a +tí,<br> +y porqué el más indigno entre tus trovadores<br> +gozoso te contempla con loco frenesí?<br> +<a name='p326' id="p326"></a><br> +Es porque se anonada la ardiente fantasía<br> +ante el recuerdo santo del poema de tu ayer;<br> +es porque sueño verte alta la frente un día,<br> +señora del Oriente, reuniendo por doquier.<br> +<br> +Entonces tu alma enseña envolverá tu suelo,<br> +tus plácidos hogares con ella se ornarán,<br> +de oro, de azul y grana se teñirá tu cielo,<br> +y oro y azul y grana tus campos mostrarán.<br> +<br> +Tus ínclitos donceles, tus vírgenes amadas<br> +celebrarán ansiosos tu página inmortal;<br> +y temblarán tus montes, rosales, y cascadas<br> +a los melífluos sones de tu himno nacional.<br> +<br> +Desde su trono el mundo levantará su frente<br> +para entonar un himno, un himno en tu loor<br> +¡Gloria para la patria ya libre e independiente<br> +que luce a cuatro vientos la enseña tricolor!<br> +<br> +Un amor acendrado ¡oh patria! por ti siento.<br> +Tuyos son mis laureles; es tuya mi ilusión.<br> +¡Libre desea verte el claro entendimiento!<br> +¡Libre desea verte el noble corazón!</p> +<p>1913. <a name='p327' id="p327"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' href= +'#index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' id= +"return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_"><b>Zacarías +(Antonio)</b></a></h2> +<p>Poeta nuevo. Ha escrito poco. Colabora en «La +Defensa», diario católico de Manila. Muestra la +gentileza de cantar en sus primeros versos a la patria de la +colonización.</p> +<h3><b>ESPAÑA INMORTAL</b></h3> +<h3><b>TRIPTICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>ESPAÑA HEROICA<br> +La gloria de los grandes batallones,<br> +que a la tierra asombró con sus grandezas,<br> +resplandece de nuevo en las proezas<br> +africanas de sus ínclitos leones;<br> +<br> +Aún respiran los viejos corazones<br> +que arrullaron al mundo en sus ternezas,<br> +y ante quienes bajaron las cabezas<br> +el orgullo de cien Napoleones;<br> +<br> +Aquella intrepidez en el combate<br> +aún existe y vigorosa late<br> +en el alma inmortal de su soldado;<br> +<br> +¡La patria, vencedora de cien lides,<br> +abre de nuevo el libro del pasado,<br> +donde vagan las sombras de los Cides!<br> +<a name='p328' id="p328"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>ESPAÑA CATÓLICA<br> +Esa nación grandiosa que, a porfía,<br> +conquista mandos con ardor valiente,<br> +también ensalza con fervor creyente,<br> +las sublimes grandezas de María.<br> +<br> +De fervorosa y mística alegría,<br> +se ilumina su rostro de repente,<br> +y se postra de hinojos, reverente,<br> +cuando pasa la virgen por su vida.<br> +<br> +Y es que en esa nación de maravilla,<br> +la lumbre de la fé constante brilla,<br> +y hasta en la sangre de sus venas late;<br> +<br> +¡Por eso entre el fragor de la metralla,<br> +a sus hombres veréis en la batalla,<br> +que se persignan antes del combate!<br> +<br></p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>ESPAÑA LITERARIA<br> +Esa España ferviente y valerosa,<br> +que confunde la Cruz con la Bandera,<br> +también adora a la inmortal Quimera<br> +que forma su ilusión maravillosa;<br> +<br> +Y respira el perfume de la Rosa<br> +de su Poesía, la creación entera;<br> +la humanidad, estática venera<br> +las obras de esa patria esplendorosa;<br> +<a name='p329' id="p329"></a><br> +El Rosal de su ilusión florece,<br> +el mundo, con su triunfo, se estremece<br> +y el horizonte de su amor se ensancha;<br> +<br> +y vivirá su gloria eternamente,<br> +mientras haya ideas en la frente,<br> +mientras viva QUIJOTE DE LA MANCHA.<br> +<a name='p330' id="p330"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' href= +'#index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' id= +"return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_"><b>Zaragoza Cano +(Flavio)</b></a></h2> +<p>Bisayo, de Ilo-Ilo, donde dirige «El Heraldo».</p> +<h3><b>LA GOTA DE AGUA</b></h3> +<p>Bajando por la impávida eminencia,<br> +desde incógnitas fuentes,<br> +rueda la gota de agua. En la confluencia<br> +donde se unen arroyos y torrentes,<br> +--con su ritmo triunfal de excelsas notas<br> +o de ondas desatadas--<br> +se entremezclan mil gotas con mil gotas<br> +hasta formar ciclópeas cascadas...<br> +<br> +Y a la manera<br> +del salto audaz--desde la roca al llano--<br> +con que muestra su esfuerzo la pantera,<br> +salta el río también al oceano<br> +con terco empuje;<br> +mientras en cada gota de agua ruje<br> +la génesis de ignotas tempestades,<br> +la mar y el río, en colosal connubio,<br> +fecundan en las vastas soledades<br> +la nube anunciadora del diluvio.<br> +<br> +La nube retadora<br> +pronta a caer en lluvias torrenciales,<br> +se alzará de la mar que se evapora,<br> +subiendo a los espacios siderales;<br> +<a name='p331' id="p331"></a>y cuando el viento<br> +azote con su tralla el firmamento,<br> +la densa nube la región ignota<br> +cubrirá de los vastos horizontes,<br> +para bajar de nuevo, gota a gota,<br> +sobre la cumbre de los altos montes.<br> +<br> +Gota de agua es el vate:<br> +con su verbo profético y sombrío<br> +piérdese de la vida en el combate,<br> +cual árbol seco que arrastrara el río;<br> +su idea es torrente<br> +que brota de la cumbre de su frente<br> +y derramando la cascada roja<br> +de sus magnas virtudes,<br> +como el río, también salta y se arroja<br> +al mar de las dormidas multitudes.<br> +<br> +En raudo vuelo<br> +cruza de los espíritus el cielo,<br> +«donde Dios reina y do la fé no mata,»<br> +formando con las nubes de su idea<br> +y sus cerebraciones,<br> +la tempestad social que se desata,<br> +que fecunda y procrea<br> +el árbol-Libertad de las naciones!<br> +<br> +Y cuando baje<br> +la idea desprendida del celaje,<br> +volverá a fulgurar sobre otras frentes,<br> +para trocarse en frescos manantiales<br> +de futuros torrentes<br> +que llenarán el mar con sus caudales:<br> +correrá como inmensa catarata<br> +propulsora de ineptas voluntades,<br> +en cuyo albo remanso se retrata<br> +el vago porvenir de las edades...<br> +<a name='p332' id="p332"></a></p> +<h3><b>PROEMIAL</b></h3> +<p>A JOSÉ HERNÁNDEZ GAVIRA<br> +Joven bardo que encerró poesía<br> +en pagodas de marfil y de plata:<br> +templa el sistro de celeste armonía<br> +y tus sáficos cantares desata...<br> +<br> +Suelta al trote tus gallardos bridones<br> +y que escalen la altitud tus corceles,<br> +al concierto de modernas canciones,<br> +bajo un arco de floridos laureles.<br> +<br> +Verterás la dulce euritmia del verso<br> +en prestigio de los lares nativos,<br> +cual aroma de grandeza, en el terso<br> +y aureo yelmo de patriotas altivos...<br> +<br> +Tu canción sea de triunfos y amores<br> +ante el alma nacional que te escucha:<br> +blancos ritmos a doncellas y flores,<br> +bravos toques a adalides en lucha...!<br> +<a name='p333' id="p333"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' href= +'#index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' id= +"return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS">POETAS +ESPAÑOLES EN FILIPINAS</a></h2> +<a name='p334' id="p334"></a><a name='p335' id="p335"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' href= +'#index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' id= +"return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_"><b>Cámara +(Felipe A. de la)</b></a></h2> +<p>Granadino. Comenzó a escribir en «Madrid +Cómico». Residió en Filipinas (donde +casó), más de veinte años, publicando +allí sus libros <i>Bajo el cielo de Manila</i> (1908), +<i>Palomicas de mi palomar</i> (1915) y <i>Cadena de amor</i> +(1918). Ultimamente residía en su ciudad natal.</p> +<h3><b>LA SAMPAGUITA</b></h3> +<p>Pendiente sobre un seno que palpita<br> +callada exhalas de tu olor la huella.<br> +No hay otra flor que te aventaje a bella<br> +¡Por algo te pusieron sampaguita!<br> +<br> +Igual que una esperanza de bonita,<br> +eres flor y pareces una estrella;<br> +y no hay mejor adorno de doncella,<br> +ni perfume más fino necesita.<br> +<br> +Bella mujer, que la belleza igualas<br> +del «rosario» que lleno de ufanía<br> +luce en sus cuentos tan fragantes galas:<br> +<br> +Un rosario de flores bien querría.<br> +Si el que llevas al cuello me regalas<br> +¡te prometo rezarlo cada día!<br> +<a name='p336' id="p336"></a></p> +<h3><b>LA MESTIZA ESPAÑOLA</b></h3> +<p>Cuando llegue la noche del olvido<br> +nadie tendrá noción de lo pasado,<br> +y al encontrarlo todo transformado<br> +alguien creerá que nada se ha perdido.<br> +<br> +De Urdaneta y Legazpi el apellido<br> +será, acaso, de todos olvidado,<br> +y de mi patria el nombre venerado<br> +ni evocado será, ni enaltecido.<br> +<br> +Acaso alguien recuerde, como en sueños,<br> +un pasado de encantos más risueños,<br> +que en su eterna canción digan las olas;<br> +<br> +pero aun cuando en placer se trueque el llanto<br> +¡No tendrán ya estas islas el encanto<br> +de las dulces mestizas españolas!<br> +<br> +¡La mestiza española...! La que auna<br> +la sangre de dos razas, la admiraba<br> +de Norte a Sur; la ninfa elaborada<br> +por los rayos de plata de la luna;<br> +<br> +la mujer amorosa cual ninguna,<br> +del malayo pensil flor delicada,<br> +no volverá a lucir, ni la templada<br> +brisa de Oriente arrullará su cuna.<br> +<br> +No más la languidez de su semblante,<br> +ni su busto arrogante,<br> +en sus espejos copiarán los ríos;<br> +<br> +Ni la verán ciñendo su alba frente<br> +de sampagas, al brillo refulgente<br> +de sus ojos obscuros y sombríos.<br> +<a name='p337' id="p337"></a><br> +Bella mujer, que en los felices días,<br> +como la flor que aroma los vergeles,<br> +endulzaras la vida con las mieles<br> +de tus eternas y mansas alegrías;<br> +<br> +Dieron solaz las dulces melodías<br> +de tu garganta a los proscriptos fieles,<br> +y gozó la fragancia de claveles<br> +que de tu dulce cuerpo despedías.<br> +<br> +Acaso tu recuerdo pronto muera;<br> +pero tu tumba de mi patria amada<br> +seguirá cobijando la bandera,<br> +<br> +mientras luzca en lugar tranquilo y quieto,<br> +a merced de los vientos desplegada,<br> +la leyenda triunfal de mi soneto.<br> +<a name='p338' id="p338"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' href= +'#index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' id= +"return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_"><b>Cáraves +(Tomás)</b></a></h2> +<p>Montañés, de Cabuérniga, donde nació +en 1864. Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras. +Residió en Manila muchos años, ejerciendo la +abogacía. Fué catedrático de Derecho Penal en +la Universidad de Santo Tomás. Ocupó altos cargos +administrativos. Colaboró en los principales +periódicos de Manila, singularmente en el +«Diario». Regresó de allá hacia 1898. +Vive ahora en Alcalá de Henares.</p> +<h3><b>TOTA PULCHRA ES MARIA</b></h3> +<p>"<i>El Señor me poseyó desde el principio"</i><br> + <small>(PROV. VIII, 23).</small><br> +<br> +Dadme canoras aves la armonía<br> +que en cascada sonora<br> +surge del fondo de la selva umbría,<br> +cuando el naciente día<br> +fresco rocío en las campiñas llora.<br> +Dame, arroyuelo cristalino y manso,<br> +el suave murmurar de tu corriente,<br> +de espuma matizada en el remanso.<br> +Préstame inquieto mar tu voz potente,<br> +vosotras auras el susurro ledo<br> +que vibra en los cristales de la fuente.<br> +La fe su inspiración hija del cielo;<br> +las cuerdas del laud su melodía,<br> +la cristiana oración su grato anhelo<br> +y sus cantos la hermosa poesía<br> +que busca a Dios, cuando remonta el vuelo.<br> +Fanales suspendidos en la altura,<br> +alborada magnífica de Mayo<br> +<a name='p339' id="p339"></a>rival eterna de la noche obscura,<br> +préstame de tu luz vívido rayo.<br> +Envuelta en densa bruma<br> +no sabe a donde va la mente inquieta;<br> +dale tu luz al alma del poeta,<br> +tus tintas a su pluma.<br> +Cantar quiero a María Inmaculada,<br> +aquel primer momento<br> +en que al surgir de la impalpable nada,<br> +tuvo lugar el sin igual portento.<br> +Del pasado primero el vaho aleve,<br> +no empañó un solo instante su pureza<br> +semejante a la nieve<br> +que del Alpe se posa en la cabeza.<br> +¡Mirad! Allá en su frente,<br> +la alborada riente<br> +de sus tintas los haces amontona,<br> +ciñéndola esplendente<br> +y sin rival magnífica corona.<br> +¡Ved!... a sus bellos ojos<br> +asoma el rosicler de la mañana<br> +y son sus labios rojos<br> +envidia de la grana.<br> +Las clavellinas que de ingente roca<br> +nacen en la hendidura,<br> +envidian los perfumes de su boca,<br> +y el marfil de sus dientes la blancura.<br> +De su albo cuello en el contorno vago<br> +algo incorpóreo, inmaterial se extiende...<br> +¡Es el cisne del lago!<br> +¡Es la paloma que el espacio hiende!<br> +Es María, la cándida doncella,<br> +orgullo de Sión, la que escogida<br> +fué del Señor para encarnar en ella,<br> +La que de Sol vestida<br> +con sus divinos pies los astros huella.<br> +<a name='p340' id="p340"></a>La matrona valiente<br> +que de la astuta y pérfida serpiente<br> +quebrantó la cabeza con su planta,<br> +es la Madre de un Dios omnipotente<br> +a quien absorto el Universo canta.<br> +Es María, la egida y el amparo<br> +del que en la tierra infortunado llora;<br> +y es en el mar el encendido faro<br> +enmedio de tormenta aterradora.<br> +La que invoca el marino en sus azares,<br> +cuando el azote de huracán violento,<br> +las olas de los mares,<br> +amenazan trepar al firmamento.<br> +Entonces ¡ay! es ella<br> +quien al revuelto mar dice:--¡Detente!<br> +la que apaga el rumor del oleaje<br> +y hace que el Sol magnífico, esplendente,<br> +rompa del nubarrón el denso encaje.<br> +Es ella, quien a raya<br> +pone al viento y amansa sus rigores;<br> +aliento del que mísero desmaya<br> +y quien conduce a la distante playa<br> +las barcas de los pobres pescadores.<br> +Con labio balbuciente y vivo anhelo<br> +«¡Dios te salve, María!»<br> +en la cuna te dice el pequeñuelo:<br> +salúdate el anciano<br> +que harto ya de luchar con el destino,<br> +apoyo busca en tu segura mano.<br> +¿Mas que mucho, Señora,<br> +que el hombre de quien eres bienhechora<br> +su gratitud te ofrezca y, sus amores...?<br> +también del Sol los mágicos fulgores<br> +te rinden homenaje<br> +y te saluda el mar con sus rumores,<br> +con su aroma las flores,<br> +las aves con su canto en el follaje.<br> +<a name='p341' id="p341"></a>La Creación entera a ti +rendida<br> +himnos en tu loor, creyente, lanza,<br> +que eres, al par que aliento de su vida,<br> +el puerto en lo inmortal de su esperanza.<br> +¡Dios te salve, María!<br> +lirio de Nazaret, blanca azucena,<br> +bendito imán de la esperanza mía!<br> +Escucha la plegaria del poeta<br> +que a cantar se atrevió tu gran Misterio,<br> +que antes cantara el arpa del profeta,<br> +del ángel el salterio...<br> +Mas disculpa, Señora, mi osadía<br> +si me atreví a llegar a tu grandeza.<br> +¡Qué madre no perdona una flaqueza...!<br> + ¡Perdona, Madre +mía!<br> +<a name='p342' id="p342"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p341_Casuso__Manuel_' href= +'#index_p341_Casuso__Manuel_' id= +"return_p341_Casuso__Manuel_"><b>Casuso (Manuel)</b></a></h2> +<p>Hijo de españoles, nació en la Habana el 6 de +Marzo de 1874. Fué niño a Filipinas, cursando el +bachillerato en el Instituto de San Juan de Letrán, de los +PP. dominicos, Hizo allí sus primeras armas literarias. +Colaboró luego en periódicos españoles del +país. Regresó a España al emanciparse el +Archipiélago. Es ahora, en Barcelona, Director de la +Cárcel de mujeres.</p> +<h3><b>¡CONDOR, DAME TUS ALAS...!</b></h3> +<p>¡Del mundano vivír, cuanto me aterra<br> +compartír la dorada falsedad!<br> +¡Cómo me ahoga el lodo de la tierra!<br> +¡Cómo mancha su negra suciedad!<br> +<br> +Condor, dame tus alas: necesito<br> +volar cómo tu vuelas, ¡oh cóndor!<br> +Tengo sed de beberme el infinito<br> +en un vuelo sin fin, libertador.<br> +<br> +¡Mas ay! ¿a qué volar? El alma impura<br> +cautiva del dolor tiene que ser.<br> +Condor, ¿a que volar hacia la altura,<br> +si al lodo de la tierra he de volver...?<br> +<a name='p343' id="p343"></a></p> +<h3><b>¡QUE TERRIBLE DOLOR!</b></h3> +<p>¡Qué terrible dolor es este mío:<br> +hoy como ayer, mañana como hoy!<br> +Como revuelto y caudaloso río<br> +de mi destino al fin marchando voy.<br> +<br> +Calma te pido, padecer constante;<br> +calma te pido, inhóspito sufrir:<br> +como el héroe al marchar hacia adelante<br> +quiero cara al peligro sucumbír.<br> +<br> +A la muerte no temo: ¿qué es la muerte<br> +sino el almo principio de otra vida...?<br> +Queda frío en la tierra el cuerpo inerte<br> +y vuela el alma que en el cuerpo anida.<br> +<br> +Vuela el alma a los cielos y en la altura<br> +es encendida chispa, es un fulgor,<br> +y cuando brilla, desprendida y pura,<br> +va a postrarse a las plantas del Señor.<br> +<br> +Y desde entonces queda convertida<br> +en un astro que miran los humanos;<br> +una dorada estrella suspendida<br> +del cristalino espacio en los arcanos.</p>........................................................ +<p>Estrellas rutilantes que contemplo<br> +de azul y luminoso palpitar;<br> +¡luminaria magnífica de un Templo<br> +sin rito, sin imágenes ni altar!<br> +<a name='p344' id="p344"></a><br> +¡Luceros de radiar inextinguible!<br> +¡soles que apenas los humanos ven;<br> +almas, felices almas! ¿es posible<br> +que llegue a ser estrella yo también...?</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>LAGRIMAS</b></h3> +<p>¿Sabéis lo que es el río al parecer +inerme,<br> +cuyas dormidas aguas espejan lozanías?<br> +Es el titán pacífico en cuyo seno duerme<br> +un nunca sospechado tesoro de energías.<br> +<br> +¿Sabéis dónde ha nacido la plácida +corriente?<br> +Brotaron de las rocas sus gotas de cristal<br> +y cáliz son las rocas en el que lentamente<br> +cayendo van las lágrimas de un llanto universal.<br> +<br> +La escarcha se desprende cual lágrimas de frío;<br> +lloran de la neblina los impalpables lutos;<br> +son lágrimas del alba las gotas de rocío<br> +y los arbustos lloran las mieles de sus frutos.<br> +<br> +El mar llora sus perlas; las nubes sus fluídos;<br> +llora la tierra gemas de ardiente claridad,<br> +y llora el firmamento luceros desprendidos,<br> +y llora entre sus risas también la humanidad.<br> +<br> +¡Benditas sean las lágrimas! Cayendo persistentes<br> +en río se convierten tras lenta filtración,<br> +y en ese río santo, ocúltanse latentes<br> +tesoros no apreciados de luz y redención.</p> +<p>1922. <a name='p345' id="p345"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p344_Escalera__Francisco_de_la_' href= +'#index_p344_Escalera__Francisco_de_la_' id= +"return_p344_Escalera__Francisco_de_la_"><b>Escalera (Francisco de +la)</b></a></h2> +<p>Madrileño. Vivió expatriado gran parte de su vida +en América y Filipinas. Aquí fué redactor de +«El Comercio» y «El Diario de Manila», +donde publicaba versos a diario bajo el pseudónimo +<i>Peldaño</i>. En Manila editó (1897) su libro +<i>Poemas relámpagos</i>. En Madrid estampó (1898) +otro con el título de <i>Baraja de sonetos</i>, porque +contenía cuarenta. Colaboró también en la +Prensa de la corte, singularmente en la ilustrada. Falleció +en Buenos Aires en 1914.</p> +<h3><b>AÑO NUEVO</b></h3> +<p>En la hora sombría de la noche<br> +nace al mundo del vientre del Misterio.<br> +Entre la Edad y el Siglo lo engendraron<br> +en un instante criminal de incesto:<br> +lo crean a traición; como un delito;<br> +como crea el reptil bajo del cieno.<br> +Y sin embargo es grande. Por alcoba<br> +tiene la inmensidad del firmamento<br> +y ve al nacer, como primer paisaje,<br> +de estrellas de oro empavesado el cielo.<br> +Las horas, con las gamas de los bronces<br> +a gloria tocan. Le saluda Enero<br> +con ósculo glacial. La Virgen Alba<br> +le da un beso de luz. Y entona el viento<br> +una marcha real en su homenaje;<br> +un preludio de honor, un himno imenso.<br> +En el Jordán de oro de la aurora<br> +<a name='p346' id="p346"></a>le bautiza el rocío, y es su +templo,<br> +el Cáos con su grandeza apocalíptica;<br> +mansión del super-Dios; altar etéreo.<br> +--¡Ya nace un año más!--dice Diana<br> +brindando con el Sol, copón ardiendo,<br> +que eleva con su mano triunfadora<br> +desde el Atrio de Oriente; estalla un beso<br> +que lo lanza el Amor... y la Alborada<br> +se envuelve entre sus túnicas de incendio,<br> +mientras el día nimba de colores<br> +el panoramma azul. Sonríe Invierno.<br> +La humanidad imbécil con sus vítores<br> +saluda desde el mundo al año nuevo<br> +y la naturaleza inagotable<br> +le amamanta con savia de su seno.<br> +La Esperanza le mira con angustia;<br> +la Fuerza echa a reir; tiembla el Progreso;<br> +la Paz suspira; la Igualdad en tanto<br> +lanza una maldición; se oye el lamento<br> +que exhala la Honradez en las bohardillas;<br> +pugna el Trabajo por romper los hierros<br> +de su cadena vil; se ve en el lodo<br> +como un gusano revolcarse al Pueblo<br> +que tiene, harto de yugo y de miseria,<br> +fiebre de dinamita en el cerebro...<br> +y en su carrera de onzas, coronado<br> +con diadema imperial, llevando un cetro<br> +macizo de brillantes y rubíes,<br> +como un César o un Dios, pasa el Dinero.</p> +........................................................<p>El Filósofo piensa:--«¿Es algo? +¡Nada!<br> +¿Qué es lo que significas, Año Nuevo,<br> +entre la Eternidad? ¡No eres ni el átomo<br> +que el aire mece! En el Reloj eterno<br> +vales mil veces menos que un segundo<br> +<a name='p347' id="p347"></a>del horario del hombre. En lo +pequeño<br> +no hay algo a lo que puedas compararte;<br> +un «algo» es colosal; ¡aun eres menos!<br> +La Juventud cavila: «¡Eres el triunfo<br> +de mi placer; apoteosis regio<br> +de la procreación, en tu holocausto<br> +flotarán nuevos seres de mi cuerpo...<br> +e iré unciendo tus días y tus horas<br> +con cadenas de flores y de besos!»<br> +Dice la Senectud: «¡Yo te saludo<br> +doblando hacia la tierra mi esqueleto;<br> +eres el peristilo de mi cripta,<br> +eres mi enterrador, eres mi féretro!<br> +Noto que ya fermentan los gusanos<br> +bajo mi vestidura de pellejo;<br> +yo sé que has de tejerme con tus noches<br> +una mortaja negra: sólo ruego<br> +que me arranques del cráneo las ideas;<br> +¡queman como rescoldo!» Y dice el Tiempo:<br> +«¡Un año más de la Barbarie hummana!<br> +sigue la Edad de piedra; un cafre nuevo.<br> +Así guerrean los hombres. Los Caínes<br> +visten de magistrados y guerreros;<br> +santifican el Maüser y la Horca,<br> +hacen del Oceano un Coliseo,<br> +del campo del honor un spoliarium;<br> +matan y juran entre rezo y rezo<br> +y convierten la tierra creadora<br> +en palacios de buhos y de cuervos,<br> +los únicos amigos de las tumbas,<br> +los únicos amantes de los muertos;<br> +esas dos majestades de la noche<br> +que van en recepción al cementerio...<br> +Todo es convencional y todo rige:<br> +Conciencia, Patria, Aristocracia, Infierno,<br> +Justicia, Fuerza, Jerarquías, Leyes,<br> +Honor, Banderas, Religiones, Cetros,<br> +<a name='p348' id="p348"></a>sólo la Inteligencia y el +Cariño<br> +son los supervivientes de los tiempos;<br> +can ellos dos se escalarán las nubes;<br> +con ellos dos se invadirán los cielos.<br> +El Corazón y el Cráneo; dos grandezas<br> +que tutean a Dios; son dos fragmentos<br> +de su divino sér; el mundo en masa<br> +es pobre y vil para guardarlas dentro;<br> +para ellas dos, se necesita espacio:<br> +lo llenan todo; ¡inmensidad en pleno!»<br> + ...La +luz del Primer día<br> +se encuentra en el Cenit; el Año Nuevo<br> +fecunda ya la tierra; baña el Orbe<br> +una ola vital; incuba Enero,<br> +las venas y las plantas. Continúa<br> +la floración eterna. Canta el viento.<br> +Se oye la carcajada de la Orgía,<br> +se sonríe el Amor. Palpita un beso,<br> +y entre flores, se yergue la mañana<br> +brindando con el sol, ¡copón ardiendo...!</p> +<h3><b>ANTE LA DERROTA DE MONTOJO, EN CAVITE</b></h3> +<p>En la bahía entró.--¡Le +«embotellaron!»--<br> +todos a voz en grito prorrumpieron<br> +Los enemigos <i>yankees</i> le siguieron<br> +y con potente escuadra le cercaron.<br> +<br> +De nuestras pobres naves se mofaron;<br> +su aciago fin unánimes previeron...<br> +Y pronto todos por seguro dieron<br> +el desastre español que presagiaron.<br> +<a name='p349' id="p349"></a><br> +¿Cómo luchar con tan maldita estrella<br> +y hacer que la bandera se salvara?<br> +Sólo hubo un medio: el de morir con ella.<br> +<br> +Y antes que el enemigo lo pensara...<br> +...¡rompió el pobre almirante «la +botella...»<br> +¡y se tiró los vidrios a la cara!!</p> +<p>Madrid, Mayo, 1898. <a name='p350' id="p350"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name= +'return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_"><b>García +Collado (José María)</b></a></h2> +<p>Extremeño--como Espronceda, con quien tuvo cierta +afinidad espiritual --aunque recriado en Madrid. Un +trasatlántico le volcó, en plena juventud, sobre +Manila. Comenzó a versificar. Desde 1887 colaboró +asiduamente en el diario «La Oceanía +Española». Publicó un volumen, <i>Leyendas +filipinas</i>. Le inspiró la musa ebria de Poe y Verlaine. +Fué desdichadísimo, tormentosa su vida. Le +acorralaron las acerbidades. Conoció la cárcel. +«Descansó»,--que paz le fué la +muerte--alrededor de los treinta años, Abril de 1890. Siete +años después de muerto, sus admiradores, y los de +Manuel Romero de Aquino, publicaron una selección de +composiciones poéticas de ambos bajo el título +«Homenaje a dos poetas».--Manila, 1897, con +prólogo de Manuel María Rincón, ilustre +periodista español de las islas.</p> +<h3><b>A MANILA</b></h3> +<p>Pobre bardo, hoy a tus pies<br> +vengo a ofrecer mis cantares.<br> +Rica perla de dos mares,<br> +si humilde la ofrenda es,<br> + tú ya +ves<br> +que, inspirada en tu belleza<br> +y reflejando tu historia,<br> +tiene por timbre de gloria<br> +la sombra de tu grandeza.<br> +<br> +Años ha que mi navío,<br> +después de tender la lona<br> +<a name='p351' id="p351"></a>y recorrer la ancha zona<br> +de la mar a su albedrío,<br> + cedió +pío<br> +de mi afán al hondo anhelo.<br> +A tus playas se acercó<br> +y benigno me dejó,<br> +Manila, sobre tu suelo.<br> +<br> +Aunque de España alejado,<br> +nunca de la patria lejos,<br> +mirando en ti sus reflejos<br> +quedó mi afán consolado.<br> + ¡Sea +loado<br> +Dios, que consiguió juntar,<br> +pedazos tan divididos,<br> +que siempre han de estar unidos<br> +aunque los separe el mar.<br> +<br> +¡Allá la remota ola<br> +besa los lindes de España!<br> +¡Aquí la mar besa y baña<br> +tierra también española!<br> + Arrebola<br> +sol de gloria el tierno abrazo<br> +y el alma se alegra al ver<br> +que jamás se ha de romper<br> +ese sacrosanto lazo.<br> +<br> +La imaginación inquieta,<br> +al contemplar tal unión,<br> +enciende la inspiración<br> +en la mente del poeta.<br> + Noble, reta<br> +al bardo, que acude al duelo<br> +y al herir la egregia lira<br> +<a name='p352' id="p352"></a>copia, a la luz que le inspira,<br> +cantares que oyó en el cielo.<br> +<br> +¡Cómo a la noche callada<br> +le place el verte ¡oh Manila!<br> +hermosa, alegre y tranquila<br> +cabe la mar reclinada...!<br> + Ver la agrada,<br> +cuando sube la marea<br> +la ola que al llegar se ve,<br> +como por besar tu pie<br> +se deshace y forcejea.<br> +<br> +No le pareces sultana<br> +de belleza caprichosa:<br> +le pareces, más hermosa,<br> +antigua virgen cristiana...<br> + Soberana,<br> +al ver doblar tu cabeza<br> +sobre tu brazo a la noche,<br> +flor eres que cierra el broche<br> +para ocultar su belleza.<br> +<br> +¡Como encierras y avasallas<br> +de tu pasado el blasón!<br> +¡Bien lo dice el cinturón<br> +que te ciñen tus murallas!<br> + Derribarlas<br> +quieren, con feroz piqueta...<br> +¡Arrancarte el blasón regio!<br> +¡De tan torpe sacrilegio<br> +protesto como poeta!<br> +<br> +Al mirar la majestad<br> +de tu encastillado busto,<br> +se presiente algo de augusto<br> +<a name='p353' id="p353"></a>que ha quedado de otra edad.<br> + La impiedad<br> +no quitará en sus conjuros<br> +y esfuerzos extraordinarios,<br> +la cruz de tus campanarios,<br> +ni la piedra de tus muros.<br> +<br> +¡Salve, cristiana amazona<br> +que tras de tantos afanes<br> +dió el ilustre Magallanes<br> +de mi España a la corona!<br> + Si blasona<br> +tu pecho de real nobleza,<br> +rica perla de dos mares,<br> +no desdeñes los cantares<br> +con que ensalzo tu grandeza.<br> +<br> +Movido de anhelo santo,<br> +voy rebuscando en tu historia<br> +los anales de tu gloria,<br> +copiándolos en mi canto.<br> + De su encanto,<br> +que ninguna sombra empaña<br> +tendrá valor y nobleza,<br> +porque al cantar tu grandeza<br> +también canto la de España.<br> +<br> +Pobre bardo, hoy a tus pies<br> +vengo a ofrecer mis cantares.<br> +Rica perla de dos mares,<br> +si humilde mi ofrenda es,<br> + tú ya +ves<br> +que con profunda emoción,<br> +de tu cariño al encanto,<br> +también, al par de mi canto,<br> +te ofrezco mi corazón.<br> +<a name='p354' id="p354"></a></p> +<h3><b>¡FACILISIMO...!</b></h3> +<p>Es hacer un soneto facil cosa<br> +que, en sabiendo rimar, hace cualquiera;<br> +por más que más de uno considera<br> +que es sobrenatural y milagrosa.<br> +<br> +De su facilidad dificultosa<br> +es el fondo la gracia verdadera,<br> +Siempre el fondo; la forma es la manera<br> +de dar al fondo una cubierta hermosa.<br> +<br> +El que sin fondo y forma hace un soneto,<br> +con que es cosa difícil no se escude,<br> +su ignorancia ocultar queriendo agreste.<br> +<br> +No lo frague si busca ser discreto,<br> +porque hará, si lo fragua, no lo dude,<br> +¡un soneto tan malo como éste...!</p> +<h3><b>AMBICION CESARISTA</b></h3> +<p>Cruza del Rubicón al otro lado<br> +turba adiestrada de agoreras aves,<br> +y Céras, ambicioso, dice al verlas:<br> +--«¡Roma es la gloria!»--Y tras la gloria +parte.<br> +<br> +¡Qué importa que a su paso rasgue el pecho<br> +de la que fué su generosa madre!<br> +Decís que es un mal hijo... ¿a qué ser +bueno,<br> +cuando es tan fácil el hacerse grande?<br> +<a name='p355' id="p355"></a><br> +Murió la libertad. Al solio augusto<br> +el tirano ascendió... ¡Vedle, arrogante,<br> +convertir de la patria el cuerpo hermoso<br> +en insepulto y colosal cadáver!<br> +<br> +Roma era noble, y como noble, altiva...<br> +Roma fué esclava, y como esclava, infame...<br> +¡Y el mundo entero doblegó la frente<br> +ante el mal hijo que humilló a su madre!<br> +<br> +Por eso cuando leo las Historias,<br> +reyes, emperadores y magnates,<br> +se me figuran turba de bandidos<br> +cruel y sanguinaria y miserable!<br> +<br> +Hijos felices de la odiosa espada,<br> +la tierra, a su capricho, se reparten...<br> +¡Dióles vida la tierra! ¡Ellos, feroces,<br> +se alimentan del cuerpo de la madre!</p> +<h3><b>NOCHEBUENA DE 1887</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small><br> +Cede ¡oh Dios! cede en tu ira<br> +y mis desventuras mira<br> +con inmensa compasión.<br> +Derrama en mí tu luz pura,<br> +y libra de su amargura<br> +a mi triste corazón.<br> +<br> +Si el dolor con su agonía<br> +torna pura el alma mía<br> +<a name='p356' id="p356"></a>¡viva el dolor siempre en +mí!<br> +¡Y si es la herida honda y fiera,<br> +más y más y más me hiera,<br> +que quiero la muerte así!<br> +<br> +¡Mas tanto sufrir no puedo!<br> +Algo en mí, que me da miedo,<br> +me es imposible arrancar...<br> + ¡Náufrago soy que, sin brío,<br> +en medio de un mar bravío,<br> +no logró al puerto arribar!<br> +<br> +Está el horizonte obscuro...<br> +El corazón inseguro<br> +siento, templando, latir;<br> +y el mónstruo me empuja y roza<br> +y aunque cruel me destroza<br> +¡me es imposible morir!<br> +<br> +¡Terrible mar de la vida!<br> +Fiera sirte aborrecida,<br> +cuanto apacible falaz,<br> +¿qué ley aquí nos encierra,<br> +que nos tiene siempre en guerra<br> +sin darnos nunca la paz?<br> +<br> +¡Viene la ola! Sereno<br> +busco una tumba en su seno<br> +donde tranquilo dormir...<br> +En vano, que otra ola avanza<br> +fingiéndome una esperanza<br> +y obligándome a vivir.<br> +<br> +Y, sin este fin que ansío,<br> +¿será mi destino impío<br> +luchar y siempre luchar?<br> +¿Existiré eternamente<br> +<a name='p357' id="p357"></a>combatiendo frente a frente<br> +con las olas de este mar?<br> +<br> +¿Habrá más horrible infierno?<br> +¡Deseando un sueño eterno<br> +eternamente existir!<br> +¡Apiádate, Dios bendito,<br> +de este dolor infinito<br> +que tanto me hace sufrir!<br> +<br> +Y de mi llanto deshecho<br> +ten piedad: muerte y un lecho<br> +prepárame con amor.<br> +¡Tras de este vivir amargo,<br> +dame un sueño largo, largo...<br> +muy largo y reparador...!<br> +<a name='p358' id="p358"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' href= +'#index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' id= +"return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_"><b>Martínez +(Fray Graciano)</b></a></h2> +<p>Fraile agustino, muchos años residente en Filipinas, +donde estuvo prisionero cuando la revolución de 1896, +concluída en 1898 con la emancipación de las islas. +Es asturiano, de Pola de Labiana. Dirige ahora en Madrid la revista +«España y América». Editó en +Manila, 1901, el libro de versos <i>Flores de un día</i>, en +el cual se han espigado los insertos a continuación.</p> +<h3><b>FILIPINAS</b></h3> +<p>¡Cantara yo la espléndida techumbre<br> +que tu suelo cobija y hermosea<br> +como un manto tejido de alma lumbre;<br> +<br> +ese sol que en tus cimas centellea<br> +y en los torrentes vívidos te inunda<br> +que su carro de luz relampaguea!<br> +<br> +Cantara yo tu tierra floribunda,<br> +donde en raudales inexhaustos mana.<br> +Primavera su plétora fecunda;<br> +<br> +esa vegetación rica y lozana<br> +que te baña en color y poesía<br> +como en rayos el sol a la mañana!<br> +<br> +¡Cantara yo tu mar, tu mar bravía<br> +que, al romper en tus plantas sus cristales<br> +te arrulla con su bárbara armonía;<br> +<a name='p359' id="p359"></a><br> +Cantara, en fin, tus brisas matinales<br> +tus crepúsculos plácidos y hermosos,<br> +tus magníficas noches tropicales...!<br> +<br> +¡Cuál entonces mis versos sonorosos<br> +como el limpio cristal de una cascada<br> +fluyesen inspirados y armoniosos!<br> +<br> +Como entonces mi musa arrebatada,<br> +hasta donde tu cielo reverbera,<br> +desde allí como alondra enamorada,<br> +<br> +en divinas estrofas prorrumpiera<br> +cantando de tus dones el tesoro<br> +con ritmos de perenne primavera!<br> +<br> +Pero los días son más bien de lloro,<br> +no de adularte ¡oh pueblo filipino!<br> +a los ecos de cántico sonoro.<br> +<br> +Mientras, tal desatado torbellino<br> +surque tu faz, el rayo de la guerra<br> +alfombrando de escombros su camino;<br> +<br> +mientras del llano a la escarpada sierra,<br> +el acero traidor rompa tu entraña<br> +y en sangre inunde tu bendita tierra:<br> +<br> +mientras no enfrenes esa impía saña<br> +que hoy ceba sus instintos destructores<br> +en tantos hijos de la madre España;<br> +<br> +mientras al Dios del Sinaí no implores<br> +que tienda un velo a tu reciente historia,<br> +nunca esperes ni aplausos ni loores.<br> +<a name='p360' id="p360"></a><br> +¿Porqué engreirte con la vana gloria<br> +de ver a tu Metrópoli vencida<br> +ciñéndote el laurel de la victoria?<br> +<br> +Aquí España cayó como el suicida<br> +a quien del goce lúbrico el veneno<br> +poco a poco arrancando fué la vida.<br> +<br> +No surgió un sólo ánimo sereno,<br> +que al presentir tu arrollador embate<br> +se lanzase a morir honrado y bueno.<br> +<br> +¡Sí; bien lo sabes tú! No hubo combate<br> +en que el león ibero haya lucido<br> +el bélico furor que en su alma late.<br> +<br> +Por viles redes de traición perdido,<br> +en tus manos cayó, como el cordero<br> +en los mercados públicos vendido.<br> +<br> +No fué el atleta histórico, el guerrero<br> +que cae en medio de la lid sangrienta<br> +herido al golpe de mortal acero.<br> +<br> +¡Me estremece de horror la vil afrenta!<br> +Espurios hijos para quienes nada<br> +es todo el odio que en el mundo alienta,<br> +<br> +traición hicieron a mi patria amada,<br> +mancillando su honor, que aun esplendía<br> +con vivos resplandores de alborada.<br> +<br> +¡Ah! si pudiese con la sangre mía<br> +borrar ese baldón de tu memoria...<br> +¡Hasta la última gota vertería!<br> +<a name='p361' id="p361"></a><br> +¡No! No brotó en los campos de la gloria<br> +el árbol de tu triste independencia:<br> +nació como un aborto de la historia,<br> +<br> +surgió como un hedor de pestilencia,<br> +como el miasma mefítico de un lago,<br> +como el mal de una pútrida conciencia.<br> +<br> +No espere nunca el lisonjero halago<br> +de inmarchito laurel tu saña impía,<br> +nacida para el luto y el estrago.<br> +<br> +Ni sueñes que la gloria te sonría;<br> +que la revolución es el castigo<br> +que Dios a un pueblo delincuente envía.</p> +........................................................ +<p>La fiebre de odios que tu pecho agita<br> +ya es más que fiebre vértigo iracundo,<br> +cráter que horrores sin cesar vomita.<br> +<br> +¿Porqué, porqué, escandalizando al mundo,<br> +se ensaña hasta en el mismo sacerdote<br> +tu rencor despiadado y furibundo?<br> +<br> +¿No temes, dí, que el exterminio brote<br> +del seno impuro de nequicia tanta<br> +y con sus alas de huracán te azote?</p>........................................................ +<p>No seas, no, como la débil hoja<br> +que arranca a su merced el cierzo frío<br> +que en Otoño los árboles despoja.<br> +<a name='p362' id="p362"></a><br> +Sé cual la <i>narra</i><sup><a name='Footmark_361_1' href= +'#Footnote_361_1' id="Footmark_361_1">43</a></sup> de tu bosque +umbrío<br> +que, al ascender por el azul sereno,<br> +lanza al baguio valiente desafío.<br> +<br> +No desarraigues nunca de tu seno<br> +el árbol santo que hoy tu furia ataca,<br> +ni en tu ser inocules más veneno.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_361_1' href='#Footmark_361_1' id= +"Footnote_361_1">Nota 43</a>: Arbol leguminoso, maderable, muy +empleado en la construcción de moblaje.</p> +</div>........................................................<p>El pájaro que vuela de su nido,<br> +cuando aun el vuelo remontar no sabe,<br> +cae por sus propias alas oprimido.<br> +<br> +No sea símil de tu historia el ave.<br> +No, al sacudir tu cuello una coyunda,<br> +otra más dura y más senil lo grave.</p> +........................................................ +<p>Truene a lucir el templo sacrosanto,<br> +vuelve a adorar su redentor emblema<br> +¡o reinen por doquier luto y espanto<br> +y flagele tu rostro al anatema! <a name='p363' id="p363"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' href= +'#index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' id= +"return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_"><b>Molina del Pando +(Angelina de)</b></a></h2> +<p>Española. Sólo cultivó la poesía en +Filipinas, colaborando para «El Mercantil» y otros +periódicos de las islas, bajo el seudónimo de +<i>Casandra</i>. Aparece muy hermosa en el retrato que tenemos a la +vista. Murió, prematuramente, en 1917. Su madre, doña +Angela Perejamo, reunió los materiales para la +colección de poesías de Angelina, rotulada +<i>Siemprevivas</i>, editada en 1920 por la Casa Maucci, de la cual +se han entresacado las que siguen:</p> +<h3><b>TUS MANOS</b></h3> +<p>PARA MI HIJA<br><br> +¡Manitas, las dulces<br> +manos de mi nena!<br> +Las manos mimosas,<br> +rosadas, sedeñas;<br> +las manos, divinas<br> +como dos camelias,<br> +que al acariciarme<br> +parece que besan.<br> +<br> +Manos adoradas,<br> +juguetonas, tiernas,<br> +como satinadas<br> +manos de muñeca;<br> +con la delicada<br> +pura transparencia<br> +<a name='p364' id="p364"></a>que tienen las suaves<br> +hojas de gardenia...<br> +<br> +Manos adoradas,<br> +como dos inquietas<br> +diminutas brujas<br> +locas y traviesas,<br> +que lo mismo rompen<br> +todo lo que encuentran,<br> +que se unen pidiendo<br> +perdón, cuando pecan...<br> +<br> +¡Que sean las dulces<br> +manos de mi nena,<br> +las que cierren mis ojos<br> +cuando yo me muera!<br> +<br></p> +<h3><b>EL MARTIRIO DE MI VIDA</b></h3> +<p> Son largos los +días;<br> + las noches, eternas...<br> +¡Qué largo es el tiempo, cuando nos ahogan<br> + en llanto las penas!<br> +<br> + Los celos, como +áscuas,<br> + en mi alma penetran.<br> +¡Son ascuas de fuego que todo lo arrasan,<br> + que nada respetan!<br> +<br> + Los celos +traidores<br> + son ráfagas negras.<br> +¡Son arma de majo que hiere en la sombra,<br> + donde no le vean!<br> +<a name='p365' id="p365"></a><br> + No quiero +sentirlos,<br> + y me hacen su presa;<br> +me dominan, se enroscan en mi alma...<br> + ¡Soy su prisionera!<br> +<br> + Los celos son +malos.<br> + ¡Ay del que los +sienta...!<br> +Yo tengo la senda erizada de celos<br> + ¡La muerte me acecha!<br> +<a name='p366' id="p366"></a></p> +<h3><b>TU PORVENIR</b></h3> +<p>Tras los cristales del jardin sombrío<br> +pasar he visto tu perfil romano,<br> +hundida en el landó, con tu mundano<br> +gesto de burla, de desdén y hastío.<br> +<br> +Reina en tu mundo, despreciaste el mío,<br> +y cuanto te ofrecí resultó en vano.<br> +¡Poseedora del cetro cortesano,<br> +un hogar de virtud te causa frío!<br> +<br> +Pasa, pasa, mundana incorregible,<br> +que corres ciega tras el imposible<br> +placer que anhela tu alma pecadora...<br> +<br> +Yo he de verte, más tarde, envejecida,<br> +sollozar el recuerdo de tu vida<br> +sumida en tu vejez desoladora.<br> +<a name='p367' id="p367"></a></p> +<h3><b>FLOR VALENCIANA</b></h3> +<p>Has nacido en la huerta de Valencia<br> +hueles a naranjal y a limonero,<br> +y en tus ojos, de encanto zalamero,<br> +brilla como una estrella tu inocencia.<br> +<br> +Llena la Huerta tu gentil presencia<br> +y encantas con tu gracia al mundo entero,<br> +haciendo resbalar por el pandero<br> +tus dedos, que de nardos son la esencia.<br> +<br> +La Huerta con sus flores te engalana,<br> +y hay algo en tu belleza valenciana<br> +que encanta, y estremece, y enamora.<br> +<br> +Pareces de un sultán la favorita,<br> +y toda tu persona clama y grita<br> +que corre por tus venas sangre mora.<br> +<a name='p368' id="p368"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' href= +'#index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' id= +"return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_"><b>Pellicena y +Camacho (Joaquín)</b></a></h2> +<p>Hijo de catalanes, nació en Valladolid (1879), y muy +niño le llevaron sus padres a Filipinas, donde ha morado +alrededor de treinta años. Cursó el bachillerato en +el Ateneo municipal de Manila. Allí nació su +afición al arte literario, componiendo versos desde la +adolescencia. Antes de cumplir los veinte años, fundó +y dirigió en Manila «El soldado español», +luego «La Unión Ibérica» y más +tarde el diario «El Noticiero de Manila». Fundó +después la revista «Cultura Filipina», y +fué redactor jefe de «El Mercantil». Volviendo a +España hace pocos años, se estableció en +Barcelona, donde dirige ahora «La Veu de +Catalunya».</p> +<h3><b>ASPIRACION</b></h3> +<p>En esas horas de inefable calma,<br> +cuando las nubes, al morir, colora<br> +el rojo sol, y estremecida el alma<br> +inquiere, meditando, soñadora,<br> +ese tenaz misterio de la vida<br> +que engendra de la duda roedora<br> +la imagen maldecida...<br> +¡cuántas veces, del mar en la presencia,<br> +y escuchando su música salvaje,<br> +creía, entre el rumor del oleaje,<br> +los gritos percibir de la conciencia!<br> +<br> +Cuando vencido el pensamiento gime<br> +y la razón ya vacilante calla;<br> +con ímpetu sublime,<br> +<a name='p369' id="p369"></a>que no sé si condena o si +redime,<br> +la idea en luces de color estalla.<br> +<br> +Con suave arrullo o con feroz empuje,<br> +como la lira acaso del poeta,<br> +el mar, o canta o ruje,<br> +y en su canción o en su rugido inquieta<br> +finge la mente del absorto vate<br> +recuerdos de un ayer que va pasando,<br> +de su lira en las cuerdas evocando<br> +los «gritos del combate».<br> +<br> +Casi olvidado de la humana escoria,<br> +de amor henchido el corazón ardiente<br> +y mintiendo los nimbos de la gloria<br> +en la marchita frente,<br> +del bardo las hermosas ilusiones<br> +inventan, en el mundo, el paraíso...<br> +¡Fantásticas ficciones!<br> +Piadoso Dios, para humillarle, quiso<br> +que el mar, con estridente carcajada,<br> +hiciera resurgir en su memoria<br> +todo el recuerdo de la duda odiada,<br> +trasunto de su historia.<br> +<br> +Y después, con desprecio,<br> +en la augusta agonía de la tarde,<br> +se ríe el hombre de su orgullo necio<br> +que quiso hacer de indiferencia alarde,<br> +pues mientras vive, lucha, y es al cabo,<br> +César potente o miserable esclavo,<br> +lidiador en la vida, aun el cobarde.<br> +Siempre el mortal, en su inquietud batalla;<br> +y mártir o verdugo,<br> +vencido o vencedor, en la lid halla<br> +lauro esplendente o vergonzoso yugo.<br> +<a name='p370' id="p370"></a><br> +Mas no calma el infinito anhelo<br> +de la idea rebelde o redentora;<br> +si se apagan los astros en el cielo,<br> +la luz presiente de la nueva aurora.<br> +<br> +Por eso, el alma mía,<br> +para llenar ese vacío horrible,<br> +a otras regiones ascender ansía...<br> +mas ¡ay! ¿será posible?</p> +<h3><b>EVOCACION</b></h3> +<p>¿Porqué, cuando la noche perezosa<br> +envuelve la ciudad en el misterio,<br> +así me atrae la olvidada fosa,<br> +perdida en un rincón del cementerio?<br> +<br> +¿Porqué voy a rezar sobre esa tumba<br> +donde duerme el pasado, si me deja<br> +hasta el insecto que en los aires zumba<br> +en el alma la cifra de una queja?<br> +<br> +Fué ayer cuando murió la pobre Rosa.<br> +¡Fué ayer cuando murió! ¡la amaba +tanto<br> +que busco siempre su olvidada fosa,<br> +perdida en un rincón del camposanto!<br> +<br> +Con rudo golpe mi contraria suerte<br> +me hirió, cuando en el cielo me creía;<br> +el dulce idilio interrumpió la muerte...<br> +¡y nadie compartió la pena mía!<br> +<br> +Por su belleza y su bondad vencido,<br> +aún vive su recuerdo en mi memoria,<br> +mas mi ventura para siempre ha huído<br> +desde que el ángel retornó a la gloria.<br> +<a name='p371' id="p371"></a><br> +No lo puedo olvidar; amanecía<br> +y el sol, de luz en lágrimas deshecho,<br> +hasta la alcoba penetrar quería<br> +y besar su cadáver en el lecho.<br> +<br> +¡Pasó como las nubes del estío!<br> +después ¡la realidad...! una mortaja...<br> +un cuerpo inerte, inanimado, frío,<br> +que encierran sin piedad en una caja...<br> +<br> +Como valor fingía, de mis ojos<br> +el llanto contener pude un instante;<br> +para no ver sus míseros despojos<br> +oculté entre mis manos mi semblante.<br> +<br> +Alcé luego la frente, mas no estaba<br> +su cadáver allí. ¡Vana porfía!<br> +¡Ya su cuerpo en la tierra descansaba!<br> +¡Ya en una tumba su beldad yacía!<br> +<br> +No para hacer de mi pasión alarde,<br> +para hallar fuerzas en la lucha acaso,<br> +al templo de la muerte por la tarde<br> +del triste día dirigí mi paso.<br> +<br> +Lloré sobre su abierta sepultura<br> +aquel perdido bien que tanto amara...<br> +¡Nunca pude pensar que mi ternura<br> +tanto placer en el dolor hallara!<br> +<br> +Y desde entonces, de la noche umbrosa,<br> +envuelta la ciudad en el misterio,<br> +así me atrae la olvidada fosa<br> +perdida en un rincón del cementerio.<br> +<a name='p372' id="p372"></a></p> +<p><small>(CANCIONERO DE MANILA)</small></p> +<h3><b>LAS CALLES DE INTRAMUROS</b></h3> +<p>Cuando paso por las calles de Manila, me parece<br> +que resurgen intramuros los recuerdos del ayer;<br> +en la vaga somnolencia de la tarde que anochece,<br> +evocando voy memorias de heroismo y de poder.<br> +<br> +Veo lanzas y arcabuces, veo picas y banderas;<br> +oigo vítores y pasos en ruidosa confusión,<br> +desfilando por mi mente las legiones altaneras<br> +de Legazpi y de Salcedo, Lavezares y Chacón.<br> +<br> +A mis ojos con visiones de centurias idas brindo<br> +y me abstraigo de las gentes y costumbres de mi edad,<br> +sorprendiendo a don Alonso cuando, al pié del tamarindo,<br> +de su esposa Catalina castigó la liviandad.<br> +<br> +Las aceras animadas van poblándose de seres<br> +que en las místicas edades esculpieron su vivir;<br> +a la luz de la leyenda pasan hombres y mujeres,<br> +con sus gozos y sus duelos, su llorar y su reir.<br> +<br> +Una dama que en el manto se arrebuja el lindo talle<br> +se ve entrar en una iglesia; y, al oirse la oración,<br> +un hidalgo que se para en la esquina de una calle<br> +y el chambergo se destoca con cristiana devoción.<br> +<br> +Por los claustros vagan sombras pensativas de doctores<br> +que escribieron en las celdas o incensaron el altar;<br> +y del Sol a los postreros moribundos resplandores<br> +a un alféizar asomado se ve a un fraile meditar.<br> +<a name='p373' id="p373"></a><br> +El espacio hienden torres de la iglesia redentora<br> +que la cúpula cobija con los brazos de la cruz<br> +y del fondo de los siglos va la chispa inspiradora<br> +encendiendo en las conciencias los destellos de su luz.<br> +<br> +Con monjiles atavíos, tras las tapias del convento,<br> +se presiente que va pronto María Clara a parecer,<br> +evocando soñadora, ya dormido el pensamiento,<br> +la azotea do hizo Ibarra sus mejillas florecer.<br> +<br> +Allá enfrente se divisa de la Fuerza de Santiago<br> +el histórico recinto, de almenaje señorial,<br> +que con fúnebres tapices enlútose el día +aciago<br> +que vió arder entre sus muros la capilla de Rizal.<br> +<br> +¡Ah! ¡Que apague la Discordia de su tea fratricida<br> +los impúdicos fulgores, el maldito resplandor!<br> +¡Que la Muerte no separe lo que júntase en la +Vida!<br> +¡Que los hombres no desunan lo que uniera el Creador!<br> +<br> +Ni separa ni desune. Su cristiano testamento<br> +fué la síntesis suprema de la unión +espiritual<br> +de dos pueblos que son uno, por la Fé y el Pensamiento;<br> +que son uno en los amores y en el verbo de Rizal.<br> +<br> +Y asi fué. Cuando caía de los mástiles +gloriosos<br> +la bandera que la cuna de Rizal empavesó,<br> +el espíritu hermanado de dos pueblos generosos<br> +en la mente libertaria de Rizal nidificó. <a name='p374' id= +"p374"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' href= +'#index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' id= +"return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_"><b>Peñaranda +y Escudero (Carlos)</b></a></h2> +<p>Nació en Sevilla el 7 de Abril de 1849 y † en +Madrid, 19 Noviembre 1908. En su ciudad natal publicó, muy +joven, su primer libro. Luego varios en Madrid, prologado por +Víctor Hugo el rotulado <i>Cantos del pueblo</i>. Por +entonces alcanzó Peñaranda mucha boga en la corte +como poeta. En Filipinas, ejerciendo altos cargos administrativos, +residió durante dos etapas: alrededor de 1887, en que +fundó «La Opinión», diario de +espíritu Iberial, que murió al tornar +Peñaranda a España; y de 1891 a 1898, colaborando +entonces en varios periódicos manileños, y con mayor +asiduidad en «El Comercio». Al estallar (1896) la +insurrección, organizó la guerrilla de voluntarios de +San Miguel, a cuyo frente asistió a la toma de Silang +(Febrero, 1897), otorgándosele la placa de la cruz roja del +Mérito Militar. En Manila estampó cuatro libros: +<i>Prosa</i>, <i>Más prosa</i>, <i>Poesías +selectas</i> y <i>Por la Patria</i>. Por su probidad como +funcionario y su cultura excepcional, mereció el respeto de +españoles y de filipinos.</p> +<h3><b>AL CUMPLIR CUARENTA AÑOS</b></h3> +<p>¡Adios, auras de gloria y de poesía<br> +dulces errores y tiranos dueños!<br> +¡Adios, por siempre, altísimos empeños<br> +luchas sin galardón, noches sin día!<br> +<br> +Roto el encanto, la conciencia fría<br> +ve alzarse, hoy burladora, ayer risueños,<br> +tiempos que fueron ya--sueño de sueños--<br> +del porvenir la negación sombría.<br> +<a name='p375' id="p375"></a><br> +Ver la felicidad y no alcanzarla,<br> +correr tras de la gloria y no obtenerla,<br> +tener un alma libre, esclavizarla...<br> +<br> +¡Vida que no es ni nuestra al poseerla,<br> +no vale el torpe afán de conservarla,<br> +ni el miedo miserable de perderla!<br> +<a name='p376' id="p376"></a></p> +<h3><b>A UN PALO DEL TELEGRAFO</b></h3> +<p>Ayer monarca de los bosques eras,<br> +dispensador de sombra regalada,<br> +lecho hojoso del aura enamorada,<br> +bulliciosa ciudad de aves parleras.<br> +<br> +Hoy, triste, escueto, ni volver esperas<br> +a tu pomposa juventud pasada;<br> +de desnudéz imagen desolada,<br> +y esqueleto de muertas primaveras.<br> +<br> +Mas no llores tu verde lozanía,<br> +ni las ausentes auras voladoras,<br> +ni tu diadema de follaje vano.<br> +<br> +Hoy de un gran porvenir marcas la vía;<br> +tus auras son palabras vibradoras<br> +y tu corona el pensamiento humano.<br> +<a name='p377' id="p377"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p376_Perejamo_Morales__Angela_' href= +'#index_p376_Perejamo_Morales__Angela_' id= +"return_p376_Perejamo_Morales__Angela_"><b>Perejamo Morales +(Angela)</b></a></h2> +<p>Española, con larga residencia en Filipinas. Madre de la +poetisa Angelina Molina de Pando <i>(Casandra)</i>. Vive en +Cebú, islas Bisayas. Juntó los materiales para +<i>Siemprevivas</i>, la obra poética póstuma de +Angelina, publicando al frente de aquélla la siguiente +composición <i>A la memoria</i> de su hija, de factura muy +clásica.</p> +<h3><b>A LA MEMORIA DE MI HIJA</b></h3> +<p>Ya todo terminó; ya te marchaste;<br> +ya no estás a mi lado;<br> +ya se abrieron tus alas y volaste<br> +a la inmensa región de lo ignorado.<br> +<br> +¡Que triste, Lina mía,<br> +nuestra casa quedó! Tú te has llevado<br> +nuestro afán de vivir, nuestra alegría,<br> +la esperanza de todo lo soñado<br> +cuando estabas en nuestra compañía.<br> +<br> +¡Quién decirnos pudiera<br> +hace muy poco tiempo, quién pensara<br> +que tu voz para siempre enmudeciera;<br> +que tu risa por siempre se esfumara,<br> +que tu cuerpo de tierra se cubriera!<br> +<a name='p378' id="p378"></a><br> +¡Qué horroroso tormento<br> +el que junto a tu lecho hemos pasado<br> +queriendo aminorar tu sufrimiento!<br> +<br> +¡Y éste de hoy, en que tristes, desolados,<br> +sin poderte apartar del pensamiento<br> +nos vernos, sin tu amor, abandonados!<br> +<br> +Sí, como yo confío,<br> +desde el mundo mejor en donde moras,<br> +ves nuestro llanto y este dolor mío,<br> +¡consuélete el saber que a todas horas<br> +al miramos sin tí, sentimos frío!<br> +<br> +¡Y qué pena tan fiera<br> +es para mi pensar que no has logrado<br> +ver realizada una ilusión que era<br> +algo hermoso que tú habías soñado<br> +desde los tiempos de tu edad primera!<br> +<br> +¡Pobre consuelo el mío;<br> +el de juntar de tu fecundo númen<br> +las frases que leer no puedo en calma<br> +e imprimir con mi orgullo este volúmen<br> +en el que van pedazos de tu alma!<br> +<br> +¡Ah, si saber te es dado<br> +lo que pasa en el mundo que perdiste<br> +verás el fuego con que se te ha amado,<br> +pues desde el día horrible en que partiste,<br> +el dolor de los tuyos no ha cesado!<br> +<a name='p379' id="p379"></a><br> +Que tal vacío dejas<br> +en el pecho de cuantos te han querido,<br> +que aunque inútiles son todas sus quejas,<br> +añoran siempre el dulce bien perdido,<br> +y más te adoran cuanto más te alejas...</p> +<p>Cebú, Octubre 1919. <a name='p380' id="p380"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' href= +'#index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' id= +"return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_"><b>Romero de Aquino +(Manuel)</b></a></h2> +<p>Andaluz. ¿Sevillano? Hizo estada larga en Manila, donde +casó y engendró prole. † Diciembre 1894, y a +poco el Ayuntamiento acordó dar su nombre a una calle de la +ciudad. Dos años antes de su óbito publicó el +libro primero--y único--de su <i>Romancero filipino</i>, +obra hermosa y definitiva. La dedicó al general Despujols, +capitán general de las islas. Este y Gutiérrez de la +Vega, director general de Administración, y Mecenas de +Romero, lograron que el Estado adquiriera, con destino a las +escuelas, buen golpe de ejemplares. Fué un medio delicado de +remediar la penuria del poeta, hombre inadaptado, incapaz de +sujetarse a escritorio u oficina, ni a ninguna suerte de trabajo +vulgar. Escribió con intermitencias. Le faltó la +espontaneidad y el vigor de García Collado, su émulo; +pero le superó en sentimiento y corrección y en +cultura literaria.</p> +<h3><b>PERDONAME...</b></h3> +<p>¡Perdóname, bien mío!<br> +De inmenso amor arrobadores cuentos<br> +nos relataba el río:<br> +aún palpitaban del ardiente estío<br> +en las fugaces auras los alientos.<br> +<br> +Con cántiga amorosa,<br> +daba su adiós al espirante día<br> +la alondra melodiosa:<br> +bajo inmenso dosel color de rosa<br> +Héspero, rutilante, sonreía.<br> +<a name='p381' id="p381"></a><br> +El astro soberano<br> +al descender tras el roquero monte<br> +que cierra el fertil llano,<br> +trasunto hermoso del Edén cristiano<br> +dibujaba en el mágico horizonte.<br> +<br> +Tus ojos, como espejos<br> +reflejaban también aquellos rojos<br> +y dorados reflejos:<br> +tu mirabas allá, lejos, muy lejos...<br> +y yo te devoraba con mis ojos.<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío!<br> +Todo invitaba amores, alegría,<br> +demente desvarío:<br> +la tierna alondra, el murmurante río,<br> +el sol de ocaso, el fugitivo día.<br> +<br> +¿Quién se hubiera cuidado<br> +de humanos males ni mundanos dolos?<br> +Tú al mío, yo a tu lado,<br> +¡solos, mi bien! hubiéramos estado,<br> +sin nuestro tierno amor, nosotros solos.<br> +<br> +«Mi amor a tí--decía--<br> +arderá como el sol que siempre arde:<br> +ese sol, alma mía,<br> +da en otros horizontes vida al día<br> +que aquí mata en los brazos de la tarde.<br> +<br> +Sus alas extendiendo,<br> +la plúmea turba al aire ofrece en salva<br> +sonoroso estruendo,<br> +la tarde aquí con pena despidiendo,<br> +allá dichosa saludando al alba.»<br> +<a name='p382' id="p382"></a><br> +El día, agonizante,<br> +suspiraba quizá por la luz pura<br> +que, al sonreirme amante,<br> +derramaba en mi pecho palpitante<br> +de tu mirada intensa la ternura...<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío!<br> +Todo, menos tu faz y mi alegría,<br> +tornábase sombrío:<br> +calló la alondra, adormecióse el río,<br> +bajó al abismo el sol, expiró el día...<br> +<br> +--«Qué dichosos instantes,<br> +viendo el alba nacer en esos otros<br> +horizontes distantes,<br> +las almas gozarán de dos amantes<br> +tan felices tal vez como nosotros.<br> +<br> +¡Ellos más...! Aquí mata<br> +nuestro bien, la que odiamos, noche impía;<br> +allí la aurora grata<br> +que en fúlgidos torrentes se desata<br> +les ofrece de amor entero un día!»<br> +<br> +Tus frases de amor llenas,<br> +desbordaron, rompiendo de mi calma<br> +las frágiles cadenas,<br> +un mar de hirviente lava por mis venas<br> +y otro mar de delirios por mi alma.<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío...!<br> +Pusieron contra tí del alma mía<br> +en el volcán impío,<br> +<a name='p383' id="p383"></a>su amor la alondra, su murmurio el +río,<br> +su ausencia el sol, su negra noche el día.<br> +<br> +Cediendo tu fiereza<br> +en mi seno estreché con embeleso<br> +tu celestial cabeza...<br> +¡Y el último fulgor de tu pureza<br> +partió con el rumor del primer beso...!<br> +<a name='p384' id="p384"></a></p> +<h3><b>¡ADIOS, LA NAVE!</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Ya se ha borrado la estela<br> +que bordaba aquella nave,<br> +que al impulso de su vela,<br> +sobre los abismos rueda<br> +ráuda y gentil como el ave.<br> +<br> +Ya en lid con los elementos<br> +en el ancho mar a solas,<br> +no traen hasta mi los vientos<br> +los rumorosos lamentos<br> +de aquellas vencidas olas;<br> +<br> +y apenas la vista alcanza<br> +su velámen arrogante,<br> +que se ofrece a semejanza<br> +de blanco espectro gigante,<br> +alzándose en lontananza.<br> +<br> +¡La nave...! ¿Quién sabe cierto<br> +si los que surcando van<br> +de los mares el desierto<br> +llegarán salvos al pueblo?<br> +¿Quién sabe si volverán?<br> +<br> +¿Quién sabe si el mar aborda<br> +detrás del eco postrero<br> +de la canción lenta y sorda<br> +que, recostado en la borda,<br> +canta el bravo marinero?<br> +<a name='p385' id="p385"></a><br> +Mi ser tras de ti se lanza;<br> +sólo allí, en la inmensidad,<br> +el alma a entrever alcanza<br> +de su insegura esperanza<br> +la anhelada realidad.<br> +<br> +Del infinito en presencia,<br> +sólo la vital esencia<br> +puede sentir explicable<br> +el eterno e insondable<br> +misterio de la existencia.<br> +<br> +Volemos, nave querida,<br> +lejos del mundano lodo;<br> +la inmensidad nos convida,<br> +y siento que es dulce todo<br> +lo que aleja de la vida.<br> +<br> +Las aguas del mar envuelve<br> +en su seno y sube, sube,<br> +y otra vez se las devuelve<br> +cuando en lluvia se resuelve,<br> +limpias y dulces la nube.<br> +<br> +Y es que del mar la amargura<br> +al subir de si destierra,<br> +y el agua es tanto más pura<br> +cuanto mayor es la altura<br> +que la aparta de la tierra.<br> +<br> +¡La nave, adios! Muere el dia<br> +y plácida noche en calma<br> +su primer beso te envía:<br> +al mundo paz, a mi alma<br> +profunda melancolía....<br> +<a name='p386' id="p386"></a></p> +<h3><b>A MI LIRA</b></h3> +<p>Amaremos a la aurora<br> +que arrulla tierna a los días<br> +en la cuna,<br> +y a la tibia luz que llora,<br> +llena de melancolías,<br> +blanca luna.<br> +<br> +A las gotas de rocío,<br> +que engalanan con diamantes<br> +a las flores,<br> +y al que alegra el bosque umbrío,<br> +gorgear de los amantes<br> +ruiseñores.<br> +<br> +De las líquidas serpientes,<br> +las de espumosas escamas,<br> +los acentos,<br> +y las selvas y las fuentes<br> +y las hojas y las ramas<br> +y los vientos.<br> +<br> +Al celaje caprichoso<br> +que de mil raras visiones<br> +formas toma;<br> +y al arrullo cariñoso<br> +con que alegra a sus pichones<br> +la paloma.<br> +<a name='p387' id="p387"></a><br> +A la noche, cuyos duelos<br> +en su manto de topacios<br> +lleva escritos;<br> +amaremos a los cielos,<br> +amaremos los espacios<br> +infinitos.<br> +<br> +Amarás tú mis canciones,<br> +yo el encanto que suspira<br> +tu ternura;<br> +tú mis versos, yo tus sones,<br> +tú a tu dueño, yo a mi lira<br> +¡qué ventura!<br> +<br> +Almas para el bien nacidas<br> +que perdidos sus lamentos<br> +gimen solas,<br> +naves son ¡ay! sumergidas<br> +al embate de los vientos<br> +y las olas.<br> +<br> +¿Lloras mi lira? ¿Estás triste?<br> +No nos suma en sus abismos<br> +la amargura.<br> +Dios nos dió el raudal que existe<br> +dentro de nosotros mismos<br> +de ventura.<br> +<br> +Lloraremos la alegría,<br> +reiremos indiferentes<br> +los enojos.<br> +Y agotáranse algún dia<br> +tus suspiros y las fuentes<br> +de mis ojos.<br> +<a name='p388' id="p388"></a><br> +Yo te daré mis canciones;<br> +tú la voz que en mi ser deja<br> +dulce calma;<br> +yo mis versos, tú tus sones;<br> +yo un ¡ay! triste, tú una queja,<br> + ¡yo mi alma...!<br> +<a name='p389' id="p389"></a></p> +<h3><b>ROMANCERO FILIPINO</b></h3> +<p>XV</p> +<p>Regalo son de los ojos,<br> +haciéndolas menos densas<br> +y bordando de la noche<br> +las misteriosas tinieblas:<br> +un luminoso suspiro<br> +de la luna macilenta;<br> +¡del astro que lejos muere<br> +la despedida postrera!<br> +la luz temblorosa y pura<br> +de mil millares de estrellas<br> +que errantes chispas encienden<br> +sobre las ondas serenas;<br> +huyendo de los esquifes,<br> +murmurándoles sus quejas,<br> +fosforescentes espumas<br> +por irritadas más bellas;<br> +nieve, purísima nieve,<br> +dormida en las aguas quedas<br> +y que azoran, de los remos,<br> +las sacudidas violentas:<br> +destellos que multiplican<br> +las armas de los cincuenta<br> +que van a Máctan, del Régulo<br> +a vengar la grave ofensa,<br> +y que en la costa enemiga<br> +marcaran, antes, sus huellas,<br> +de que las nocturnas sombras<br> +avergonzadas por feas,<br> +se escondan viendo del alba<br> +la blanca faz hechicera.<br> +<a name='p390' id="p390"></a>Avanzan como los vientos<br> +las navecillas ligeras,<br> +y presto en Máctan embisten<br> +de la playa las arenas:<br> +Hernando de Magallanes<br> +dictó consigna severa<br> +y desembarcan los bravos<br> +de sombras con apariencias;<br> +porque tal es el silencio,<br> +que no se mueve una lengua<br> +ni para alzar sus ruidos<br> +tienen las armas licencia,<br> +y de los mismos esquifes<br> +enmudecen las maderas<br> +y hasta las olas acallan<br> +el rumor de la marea;<br> +que las órdenes de Hernando<br> +no quieren desobediencias...!<br> +Es todo inutil; al punto<br> +se oyen las voces aquellas<br> +agudas, desapacibles,<br> +que repetidas se alejan<br> +lo mismo que las del eco<br> +volando de sierra en sierra,<br> +con las que anuncian los indios,<br> +habiendo ocurrido apenas<br> +la cautelosa llegada<br> +de la falange extranjera;<br> +mostrando con sus aullidos<br> +y con vivir tan alerta,<br> +que nunca abrigaron duda,<br> +antes tuvieron certeza<br> +de que los de España irían<br> +a castigar la insolencia<br> +del altanero cacique;<br> +sin afligirles más pena<br> +<a name='p391' id="p391"></a>que no poder de los tiempos<br> +quebrantar la ley suprema,<br> +acelerando las horas,<br> +para sus ansias tan lentas!<br> +que han de aguardar impacientes<br> +antes de lavar su afrenta.<br> +<br> +Al ver burlado el misterio<br> +con que trataban ausencia<br> +mentirles, juzgan más próxima<br> +la vengadora refriega,<br> +y al viento dan los aceros,<br> +apoyanlos en las piedras,<br> +y de las lucientes hojas<br> +probando la resistencia,<br> +llegan a poner las puntas,<br> +de las guarniciones cerca;<br> +y al clavarlas en el suelo,<br> +sienten hervir en las venas<br> +de sus abuelos la sangre,<br> +que fué su mejor herencia,<br> +y acariciando la santa<br> +memoria de sus proezas,<br> +murmuran--<i>¡desperta ferro!</i>--<br> +siguiendo la usanza vieja.<br> +<br> +Forman un compacto grupo<br> +dispuestos a la pelea:<br> +bostezan los arcabuces<br> +mostrando sus bocas negras;<br> +que ansían vomitar muerte<br> +y les aburre la huelga:<br> +suena el clarín sacudiendo<br> +de su mudez la vergüenza,<br> +<a name='p392' id="p392"></a>y a su son acude el dia,<br> +precedido de la incierta<br> +luz del alba, como nuncio<br> +de su próxima presencia.<br> +<br> +Ven entonces los guerreros<br> +de enemigos nube inmensa,<br> +llenando apiñada masa<br> +toda la tendida cuesta<br> +desde donde acaba el llano<br> +hasta donde el bosque empieza.<br> +<br> +La viviente mancha obscura,<br> +las incontables ballestas<br> +las innumerables lanzas<br> +juntas cual lluviosas hebras,<br> +todo obscuro como el bosque<br> +que guarda sus madrigueras,<br> +todo inquieto cual las ramas<br> +que sacude la tormenta,<br> +preséntase prolongando<br> +la espesura de la selva.<br> +¿Qué es aguardar? Magallanes,<br> +al ver que con impaciencia<br> +por la cifra de contrarios<br> +multiplica su fiereza,<br> +dirigiéndose a su hueste<br> +dice las razones éstas:<br> +--«El santo nombre de Cristo,<br> +la noble gracia del César,<br> +y la gloria de la patria<br> +y la limpia fama nuestra<br> +los estáis viendo ultrajados<br> +por aquella vil caterva,<br> +<a name='p393' id="p393"></a>y de su venganza os hacen<br> +la generosa encomienda.<br> +<br> +Los que nacen en España<br> +sólo conocen dos sendas:<br> +o morir, para honra propia,<br> +o vencer, para honra de ella.<br> +<br> +Cuanto hasta el presente hicimos<br> +va jugando en esta empresa;<br> +ved lo que puede costaros<br> +un momento de flaqueza.<br> +<br> +La causa que sustentais,<br> +de batallar la experiencia,<br> +el corazón y las armas;<br> +toda la ventaja es vuestra.<br> +<br> +¡Compañeros! nuestras glorias<br> +son de los salvajes presa;<br> +vamos por ella, llevando<br> +rayos de acero en la diestra,<br> +el agravio, en la memoria<br> +y la fé, en la Providencia!»--<br> +<br> +El grito de «Dios y Patria»<br> +ruje la hueste de Iberia,<br> +y al punto hacia el enemigo<br> +emprende veloz carrera<br> +estremeciéndose, altiva<br> +y feroz, con la soberbia<br> +de leones irritados<br> +que sacuden las melenas;<br> +los alaridos del indio<br> +turban la región serena<br> +del aire, y la muchedumbre<br> +<a name='p394' id="p394"></a>de los contrarios, inquieta,<br> +en sinuosas oleadas<br> +agítase, a la manera<br> +con que a los ojos se ofrecen<br> +las ondas altas y lejas,<br> +o las mieses que combaten<br> +los vientos de la pradera.<br> +<br> +Forman cerrada techumbre<br> +en el espacio las flechas<br> +despedidas por los indios<br> +con vigorosa destreza,<br> +y de las finas corazas<br> +el temple ponen a prueba,<br> +hasta parecer dudoso<br> +lo eficaz de su defensa;<br> +llegan, hieren y rebotan<br> +sin un instante de tregua<br> +y es pavoroso redoble<br> +el que sin cesar resuena,<br> +imitando el que produce<br> +de granizo nube espesa,<br> +cuando los vidrios azota<br> +con iracunda violencia.<br> +<br> +Ruje de los arcabuces<br> +la detonación siniestra<br> +y ante sus fuegos los indios<br> +de vacilación dan muestra;<br> +más, prestos, cual si escuchasen<br> +amenazadora arenga,<br> +con nuevo aliento sacuden<br> +la momentánea tibieza,<br> +y los que detrás combaten<br> +cierran sin temor las brechas<br> +en que rompe el plomo hirviente<br> +las avanzadas hileras,<br> +<a name='p395' id="p395"></a>y no cede de los indios<br> +la pertinaz resistencia,<br> +y van pasando las horas,<br> +y aquella humana barrera<br> +si cien veces viene al suelo<br> +otras cien se alza más recia.<br> +<br> +Sobre el enemigo bando<br> +corre la mesnada ibera,<br> +empeñándose la lucha<br> +más fragorosa y sangrienta.<br> +<br> +Las incansables espadas<br> +relumbran como centellas,<br> +y dan a sus rudos golpes<br> +robustas lanzas respuesta;<br> +saltando bajo las mazas<br> +las armaduras deshechas,<br> +por el campo estremecido<br> +hacen abundante siembra<br> +de hombreras, petos, celadas,<br> +brazaletes y escarcelas.<br> +<br> +Los de España sus aceros<br> +con ambas manos aferran,<br> +y a su filo no resisten<br> +las enemigas rodelas,<br> +y divide el mismo golpe<br> +hasta el pecho las cabezas,<br> +y parece, al descargarle,<br> +que surge de una caverna<br> +el ronco aliento, imitando<br> +esa saña, ese ardor, esa<br> +respiración del labriego,<br> +ruidosa, cuando maneja<br> +el hacha y gigante tronco<br> +desmenuza en leves leñas;<br> +<a name='p396' id="p396"></a>y para espantar las almas<br> +abren tan cumplidas puertas<br> +que al salir, aún las más grandes<br> +se sienten harto pequeñas:<br> +todo fuego, todo llamas,<br> +lumbre todo en la contienda;<br> +las rojas chispas que al choque<br> +de los hierros centellean,<br> +los rayos de las pupilas,<br> +el ardor de la ira ciega,<br> +el resuello incandescente,<br> +el mar de sangre que humea...!<br> +<br> +Al fin, el tesón desmaya<br> +de su brava resistencia<br> +y las enemigas turbas<br> +guarecense en la floresta,<br> +de mortal pavor transidas,<br> +arrastradas y dispersas,<br> +como al rugir de los vientos<br> +las pálidas hojas muertas,<br> +cumpliéndose la de Hernando<br> +a Amábar brava promesa.<br> +<br> +Tras de ellos los españoles,<br> +con bien escasa prudencia,<br> +prosiguiendo la victoria<br> +van a la espesura negra,<br> +y de los contrarios muertos<br> +dificultando la cuenta<br> +es cruel carnicería<br> +la que fué función de guerra,<br> +y es angustioso lamento<br> +lo que fué rugir de fieras.<br> +<br> +Apaga la luz del día<br> +de humo negro nube espesa;<br> +<a name='p397' id="p397"></a>rásganla voraces llamas<br> +incendiando la ancha esfera,<br> +que a los deslumbrados ojos<br> +miente tempestad horrenda,<br> +y aquella sangre, que baña<br> +monte y llano por doquiera,<br> +parece la roja lluvia<br> +de aquella nube bermeja.<br> +<br> +La morada del cacique<br> +y las vecinas viviendas<br> +de los indios principales,<br> +son sólo incendiaria tea<br> +a cuyo contacto el bosque<br> +se inflama en gigante hoguera,<br> +de la victoria de España<br> +solemnizando la fiesta;<br> +pero pronto aquella lumbre,<br> +breves momentos risueña,<br> +lo mismo que de las hojas<br> +hace del placer pavesas,<br> +y es antorcha funeraria<br> +que alumbra con llama tétrica,<br> +la realidad espantosa<br> +de las humanas miserias...!<br> +<br> +Seguido de algunos pocos<br> +soldados, con marcha presta<br> +Hernando de Magallanes,<br> +siguiendo angosta vereda,<br> +adelanta sin recelo,<br> +ni cuidar de que la senda<br> +se prolonga entre dos vallas<br> +de impenetrables malezas,<br> +cuando una lanza traidora<br> +salida de entre las breñas,<br> +rápida, pujante, aguda<br> +<a name='p398' id="p398"></a>como acerada saeta,<br> +sin que su poder resista<br> +la coraza milanesa,<br> +de peto, espaldar y entrañas<br> +desmiente la fortaleza,<br> +y del pecho del caudillo<br> +lanza el alma gigantesca;<br> +veda el color al semblante<br> +la savia de sus arterias<br> +apareciendo en las armas<br> +el carmín que al rostro niega;<br> +cae el acero de sus manos,<br> +alza una mirada inmensa<br> +al cielo, ruge, desmaya,<br> +y, cual coloso de piedra,<br> +cuando a plomo se derrumba<br> +hace trepidar la tierra....<br> +<br> +Acúdenle los soldados<br> +con estéril diligencia;<br> +no salen los españoles<br> +de la terrible sorpresa<br> +vanas son las esperanzas;<br> +sola su desdicha es cierta;<br> +¡no le tornan a la vida<br> +juramentos ni querellas...!<br> +<br> +Cuando cumple a la Fortuna<br> +mostrarse con él espléndida,<br> +le asalta traidora muerte,<br> +le aguarda salvaje huesa;<br> +pero logra el buen Hernando,<br> +por preciada recompensa,<br> +¡aquí abajo eterna fama<br> +y allá arriba gloria eterna! <a name='p399' id= +"p399"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' href= +'#index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' id= +"return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_"><b>Segura y Miralles +(Luis)</b></a></h2> +<p>Alicantino, de Novelda, aunque originario de Valencia. Hace un +cuarto de siglo reside en la provincia de Cogayán, donde se +cosecha el más exquisito tabaco filipino, a cuyo negocio se +consagra. Allí casó con una dama del país. Y +allí, en sus ocios, pulsa la cítara.</p> +<h3><b>EL OLVIDO</b></h3> +<p>Por encontrar la fuente del olvido,<br> +errante, por el mundo fuí corriendo,<br> +cuando un hombre de rostro venerable,<br> +de hirsuta barba y de mirar severo,<br> +cruzóse en mi camino, y apoyando<br> +su flaca mano en mi cansado pecho,<br> +--«¿dónde vas? +caminante»,--preguntóme--.<br> +<br> +--«Remedio busco a mi dolor acerbo;<br> +beber ansío el agua cristalina,<br> +que las penas disipa y los recuerdos.»<br> +<br> +Lanzó el anciano horrible carcajada<br> +y con temblona voz, como un lamento,<br> +--«También yo un día--dijo--crucé el +mundo<br> +llagado por terribles sufrimientos....<br> +<br> +Pero hallé al fin la fuente deseada.<br> +Sigue esa senda--continuó el buen viejo--<br> +<a name='p400' id="p400"></a>y al llegar de aquel monte, a lo +más alto,<br> +verás cumplido, ¡oh, joven! tu deseo.»<br> +<br> +Allá me encaminé, trepé a la cumbre,<br> +coronada de aliagas y romeros,<br> +y al tender la mirada en lontananza,<br> +medio oculta entre sauces gigantescos,<br> +erguida, vi una cruz, la cruz bendita<br> +que el hondo sueño vela de los muertos.</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>MI TESORO</b></h3> +<p>Guardo yo aquel mechón de tus cabellos<br> +como el devoto la reliquia santa,<br> +como el sórdido avaro su tesoro,<br> +como el proscrito guarda,<br> +en su triste destierro, los recuerdos<br> +dulces y halagadores de la patria.<br> +<br> +Y cuando estoy a solas, dueño mío,<br> +doy rienda suelta a mis mortales ansias,<br> +y aquel precioso rizo que tu frente<br> +un día engalanara,<br> +beso mil y mil veces amoroso,<br> +evocando tu imagen adorada.</p> +<p>1921. <a name='p401' id="p401"></a></p> +<h3><b>SONETO CLASICO</b></h3> +<p>Antes que el hilo de mi triste vida<br> +corte la Parca inexorable, quiero<br> +decirte, bella Inés, que por ti muero<br> +de lanza de desdén el alma herida.<br> +<br> +De mi oculta pasión la no extinguida<br> +llama consume con ardor tan fiero<br> +esta materia vil, que ansío y espero<br> +verla pronto en ceniza convertida.<br> +<br> +Y cual vuela hacia ti mi pensamiento,<br> +irá hacia ti mi espíritu volando,<br> +libre ya de dolor, con ansia loca,<br> +<br> +a morir otra vez y mil, libando<br> +el néctar delicioso de tu aliento<br> +en la fresca amapola de tu boca.</p> +<p>1922 <a name= +'p402' id="p402"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' href= +'#index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' id= +"return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_"><b>Toral y +Sagristá (José)</b></a></h2> +<p>De linajuda progenie, nació en Andújar +(Jaén) en Enero de 1874. Huérfano muy niño, se +trasladó a Manila en 1892. Allí estudió +Derecho y comenzó a cultivar las bellas letras. Fué +redactor del «Diario de Manila». Publicó +entonces <i>La musa y el poeta</i> y <i>Primeras notas</i> (verso) +y <i>Tradiciones filipinas</i> y <i>El sitio de Manila</i> (prosa). +Volvió a la Península (1898), y concluída su +carrera fué opositor a Notarías, con tan brillante +resultado que obtuvo el número 2 entre los cien aspirantes +aprobados, mereciendo una de las vacantes en Madrid. Volvió +al Arte, después de diez años de apartamiento, con +renovados bríos. Durante esta segunda época, que se +inicia (1914) con <i>Cadena sin fin</i>, poesía premiada en +los Juegos florales del Escorial, ha publicado: <i>Para el +descanso</i> (verso) 1917, y las novelas <i>La Cadena</i> (1918), +<i>Poemas en prosa</i> (1919), <i>La sombra</i> (1920), <i>Flor de +pecado</i>, <i>Un regenerador</i> (1921), <i>Horas +sentimentales</i> (1922) y <i>El ajusticiado</i> (1923).</p> +<h3><b>EN LA RENDICION DE MANILA</b></h3> +<p>Mi dulce musa, que el dolor inspira,<br> +hoy entona canción de amargo acento<br> +y pulsando las cuerdas de la lira<br> +triste responde al nacional lamento,<br> +lamento por los aires repetido<br> +que es a la vez plegaria y es gemido.<br> +De España en el pendón, siempre glorioso,<br> +miro negros crespones,<br> +fúnebres galas de terrible luto;<br> +por eso entono triste mis canciones,<br> +por eso rindo amante mi tributo.<br> +Patria del alma, madre bien amada,<br> +hoy con el alma triste acongojada<br> +contemplo tu infortunio y tus pesares;<br> +tu dolor es mi propia desventura<br> +<a name='p403' id="p403"></a>y te envío un saludo de +ternura<br> +desde el confín de los remotos mares.<br> +Patria siempre querida:<br> +hoy que lloras vencida,<br> +tu imagen pura y santa<br> +más y más en mi pecho se agiganta.<br> +Y ¿por qué has de llorar? Llora si quieres;<br> +pero no como lloran las mujeres,<br> +lágrimas de dolor, llanto sublime<br> +que al correr de los ojos nos redime;<br> +llora como el león enfurecido<br> +que mezcla a los sollozos el rugido;<br> +llora al romperse el nacional poema,<br> +mientras entonas funerario canto,<br> +poniendo en los raudales de tu llanto<br> +lágrimas de plegaria y de anatema.<br> +.............................................................. +<br>Esa enemiga raza americana<br> +te debe su existencia;<br> +de tu inmenso valor y de tu ciencia<br> +por ella hiciste espléndido derroche,<br> +y apareció en la luz de la mañana<br> +de entre las sombras de la obscura noche.<br> +A cumplir tu misión ansiosa vuelas<br> +con atrevida planta.<br> +Tú lanzaste tus raudas carabelas<br> +bajo la mano santa<br> +de tus sagrados dioses tutelares,<br> +y con ardor fecundo<br> +hiciste que surgiera un nuevo mundo<br> +de la revuelta espuma de los mares.<br> +De la fecunda llama que alimentas<br> +llevaste allí tus leyes<br> +e hiciste cultas greyes<br> +de las salvajes tribus turbulentas.<br> +<a name='p404' id="p404"></a>También clavaste allí la +cruz sublime,<br> +cruz de la redención, la cruz gloriosa<br> +en que el amor divino reverbera;<br> +la cruz que fortalece y que redime<br> +y que siempre amorosa<br> +del mundo los cadáveres espera.<br> +Hoy esa tierra ingrata<br> +los sacrosantos vínculos desata,<br> +y con los ojos en el lucro fijos<br> +logra que torpes hijos<br> +hagan pedazos tu amoroso seno.<br> +¡Oh, si Colón resucitar pudiera,<br> +de su obra quizá se arrepintiera,<br> +y con dolor profundo<br> +aquel soñado y misterioso mundo<br> +en los abismos de la mar hundiera.<br>.............................................................. +<br>Al dolor inclemente<br> +no te abatas ¡oh Patria! alza la frente.<br> +Tú no puedes morir, tú eres eterna<br> +como el eterno Dios que nos gobierna.<br> +Tú que distes al libro de la Historia<br> +--página eterna de tu eterna gloria--<br> +ejemplos de valor y de constancia,<br> +los héroes de Sagunto y de Numancia;<br> +tú que hiciste temblar al mundo entero;<br> +que enarbolaste tu pendón guerrero<br> +en todos los confines de la tierra<br> +y con valor profundo<br> +agrandaste los límites del mundo;<br> +tú que el lábaro santo<br> +de tu fé peregrina<br> +clavaste en la Alhambra granadina<br> +y en las sangrientas aguas de Lepanto;<br> +tú que alumbraste a la humana historia<br> +<a name='p405' id="p405"></a>con los reflejos de tu inmensa +gloria,<br> +no puedes perecer, nación guerrera.<br> +Si hoy te humilla derrota pasajera<br> +mañana te alzarás, más grande y fuerte,<br> +sobre el fantasma de tu infausta suerte.<br> +Cuando quede la tierra aniquilada;<br> +cuando el mundo soberbio, cruel y vano<br> +se sepulte en la nada<br> +y en el profundo arcano;<br> +cuando no reste un hombre,<br> +aún vivirá la fama de tu nombre.<br> +.............................................................. +<br>Patria, en la paz reposa<br> +y prepara afanosa<br> +el hierro poderoso de tu lanza<br> +y jura firme en la sangrienta fosa<br> +de tus hijos, tomar cruda venganza.<br> +Valor, España; generosa y fuerte,<br> +prefiere noble muerte<br> +a contemplar tu pabellón manchado;<br> +muéstrate en tu desgracia más gigante<br> +que en tus sangrientas guerras te has mostrado.<br> +Si tu triste derrota es vergonzosa<br> +de tu propia vergüenza, victoriosa<br> +álzate, erguida en pie. ¡Patria, adelante!</p> +<h3><b>AGUAFUERTE</b></h3> +<p>Soy de los hombres que el dolor no abate<br> +ni la implacable adversidad humilla;<br> +luz de esperanza en mis pupilas brilla,<br> +hirviente sangre en mis arterias late.<br> +<br> +Me enamoran los lances del combate<br> +y abandono a la mar mi fuerte quilla,<br> +<a name='p406' id="p406"></a>buscando, como el nauta de +Castilla,<br> +tierra que ante mis ojos se dilate.<br> +<br> +Sueño con peligrosas aventuras,<br> +con el Sol de gloria que mi paso alumbre;<br> +desdeño las monótonas llanuras<br> +<br> +y alzarme quiero a la difícil cumbre,<br> +cual águila que vive en las alturas<br> +sin rendirse a ninguna servidumbre.</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>SUEÑOS</b></h3> +<p>Sueños de mi niñez: sueños floridos,<br> +que el dolorido corazón añora;<br> +sueños de juventud, sueños de aurora,<br> +de clara luz y de ilusión vestidos.<br> +<br> +Sueños de gloria, ya desvanecidos,<br> +¿por qué volvéis a mí tan a +deshora?<br> +¿Por qué turbáis mi calma bienhechora<br> +con el loco vibrar de los sentidos?<br> +<br> +Ya declina mi vida su carrera<br> +de dolor, de ilusiones y de engaños;<br> +pero, aun soñando, el corazón espera<br> +<br> +que a través de sus mismos desengaños<br> +las flores de una nueva primavera<br> +broten entre la nieve de mis años.</p> +<p>1919.</p> +<h3>FIN</h3><a name='p407' id="p407"></a> +<br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p406_Indice' id= +"return_p406_Indice"><b>Indice</b></a></h2> +<a name='p408' id="p408"></a><a name='p409' id="p409"></a><a name= +'p410' id="p410"></a><a name='p411' id="p411"></a><a name='p412' +id="p412"></a><a name='p413' id="p413"></a> +<table width="80%" summary="(Author/Poem)-(Page number)"> +<tr> +<td width="75%"></td> +<td width="25%"></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td><i>Págs.</i></td> +</tr> +<tr> +<td><a name='index_p006_PROLOGO' href='#return_p006_PROLOGO' id= +"index_p006_PROLOGO">Prólogo</a></td> +<td><a href='#p007'>7</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p018_Apostol__Cecilio_' href= +'#return_p018_Apostol__Cecilio_' id= +"index_p018_Apostol__Cecilio_">CECILIO APOSTOL</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Rizal</td> +<td><a href='#p019'>19</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Emilio Jacinto</td> +<td><a href='#p021'>21</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Sobre el Plinto</td> +<td><a href='#p024'>24</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A España imperialista</td> +<td><a href='#p029'>29</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Paisaje filipino</td> +<td><a href='#p031'>31</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Líneas actuales</td> +<td><a href='#p032'>32</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p035_Atayde__Juan_' href= +'#return_p035_Atayde__Juan_' id="index_p035_Atayde__Juan_">JUAN +ATAYDE</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Un año menos</td> +<td><a href='#p036'>36</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' href= +'#return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' id= +"index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._">DALMACIO H. +BALAGTÁS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lágrimas</td> +<td><a href='#p037'>37</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Dulcemente-Homenaje</td> +<td><a href='#p038'>38</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p039_Balmori__Jes_uacutes_' href= +'#return_p039_Balmori__Jes_uacutes_' id= +"index_p039_Balmori__Jes_uacutes_">JESÚS +BALMORI</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Gloria!</td> +<td><a href='#p040'>40</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La venganza de las flores</td> +<td><a href='#p041'>41</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El volcán de Taal</td> +<td><a href='#p043'>43</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En el circo</td> +<td><a href='#p044'>44</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Buenaventuranza</td> +<td><a href='#p045'>45</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Don Quijote</td> +<td><a href='#p046'>46</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tríptico Real</td> +<td><a href='#p048'>48</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Canto a España</td> +<td><a href='#p050'>50</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p052_Barbaza__Florencio_G._' href= +'#return_p052_Barbaza__Florencio_G._' id= +"index_p052_Barbaza__Florencio_G._">FLORENCIO G. +BARBAZA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Elogio a tus ojos</td> +<td><a href='#p053'>53</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fantasía crepuscular</td> +<td><a href='#p054'>54</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Catilinaria</td> +<td><a href='#p056'>56</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tristezas</td> +<td><a href='#p058'>58</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name= +'index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_">JOSÉ +MARÍA BARROSO-ARRIETA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Consummatum est...!</td> +<td><a href='#p059'>59</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Espiritualidad</td> +<td><a href='#p060'>60</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El eucalipto del panteón</td> +<td><a href='#p061'>61</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p062_Bautista__Vicente_' href= +'#return_p062_Bautista__Vicente_' id= +"index_p062_Bautista__Vicente_">VICENTE BAUTISTA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mayo</td> +<td><a href='#p063'>63</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Requiescat</td> +<td><a href='#p064'>64</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p065_Bernab_eacute__Manuel_' href= +'#return_p065_Bernab_eacute__Manuel_' id= +"index_p065_Bernab_eacute__Manuel_">MANUEL +BERNABÉ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lo imposible</td> +<td><a href='#p066'>66</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Soldado poeta.--¡Canta, poeta!</td> +<td><a href='#p067'>67</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Blasón.--Mi adiós a Iloilo</td> +<td><a href='#p070'>70</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Castidad</td> +<td><a href='#p071'>71</a></td> +</tr> +<tr> +<td>España en Filipinas</td> +<td><a href='#p072'>72</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p076_Canon__Fernando_' href= +'#return_p076_Canon__Fernando_' id= +"index_p076_Canon__Fernando_">FERNANDO CANON</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor ideal</td> +<td><a href='#p077'>77</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Rizal artista</td> +<td><a href='#p080'>80</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' href= +'#return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' id= +"index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_">JESÚS CASUSO +ALCUAZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Las cañas</td> +<td><a href='#p089'>89</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A España</td> +<td><a href='#p091'>91</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Almas</td> +<td><a href='#p092'>92</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p093_Dayot__Rosario_' href= +'#return_p093_Dayot__Rosario_' id= +"index_p093_Dayot__Rosario_">ROSARIO DAYOT</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A España, ofrenda</td> +<td><a href='#p094'>94</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' href= +'#return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' id= +"index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_">ENRIQUE +FERNÁNDEZ LUMBA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La mujer</td> +<td><a href='#p095'>95</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Mientras dicen...</td> +<td><a href='#p096'>96</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Plaridel</td> +<td><a href='#p097'>97</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Magallanes</td> +<td><a href='#p098'>98</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las tres banderas</td> +<td><a href='#p099'>99</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¿Qué más decir?</td> +<td><a href='#p101'>101</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' href= +'#return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' id= +"index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_">FERNANDO MARÍA +GUERRERO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Filipinas</td> +<td><a href='#p103'>103</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Bajo las cañas</td> +<td><a href='#p106'>106</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fantasía carnavalesca</td> +<td><a href='#p108'>108</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Dolora de Pascua</td> +<td><a href='#p111'>111</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Más que todo mi cruz</td> +<td><a href='#p112'>112</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La bandera</td> +<td><a href='#p114'>114</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Marcha fúnebre de Chopín</td> +<td><a href='#p115'>115</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Antifonario</td> +<td><a href='#p117'>117</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Hora cálida</td> +<td><a href='#p121'>121</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La isla hermana</td> +<td><a href='#p122'>122</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ilang-Ilang</td> +<td><a href='#p124'>124</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El dolor de las cuartillas vírgenes</td> +<td><a href='#p125'>125</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Hispania</td> +<td><a href='#p128'>128</a></td> +</tr> +<tr> +<td>No cierres tu puerta</td> +<td><a href='#p131'>131</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El jardín redivivo</td> +<td><a href='#p133'>133</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las dos hoces</td> +<td><a href='#p136'>136</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Viaje fantástico</td> +<td><a href='#p138'>138</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El «Kundiman»</td> +<td><a href='#p139'>139</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Copa bohemia</td> +<td><a href='#p140'>140</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Eterna herida</td> +<td><a href='#p141'>141</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p142_Gurrea__Adelina_' href= +'#return_p142_Gurrea__Adelina_' id= +"index_p142_Gurrea__Adelina_">ADELINA GURREA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El nido</td> +<td><a href='#p143'>143</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mis primos</td> +<td><a href='#p147'>147</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El fantasma de María Clara</td> +<td><a href='#p151'>151</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Del prado amigo</td> +<td><a href='#p154'>154</a></td> +</tr> +<tr> +<td>No estés triste</td> +<td><a href='#p155'>155</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' +href='#return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' id= +"index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_">JOSÉ +HERNÁNDEZ GAVIRA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>No es mi musa</td> +<td><a href='#p157'>157</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Para ti.--La esperanza</td> +<td><a href='#p158'>158</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la hora del crepúsculo.--Cuando yo muera</td> +<td><a href='#p159'>159</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' href= +'#return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' id= +"index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_">TIRSO DE IRURETA +GOYENA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Recuerdos</td> +<td><a href='#p161'>161</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tríptico</td> +<td><a href='#p165'>165</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Hermanos españoles</td> +<td><a href='#p166'>166</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p167_Jacinto__Emilio_' href= +'#return_p167_Jacinto__Emilio_' id= +"index_p167_Jacinto__Emilio_">EMILIO JACINTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la patria</td> +<td><a href='#p168'>168</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' +href='#return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' id= +"index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_">ANSELMO DE +JESÚS Y VERGARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A una rosa</td> +<td><a href='#p172'>172</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La infancia.--La sampaguita.--El hombre</td> +<td><a href='#p173'>173</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' +href='#return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' id= +"index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_">VICENTE DE +JESÚS Y VERGARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lo imposible.--Después de todo</td> +<td><a href='#p175'>175</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p176_Lam__Rosario_' href= +'#return_p176_Lam__Rosario_' id="index_p176_Lam__Rosario_">ROSARIO +LAM</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Aspiración</td> +<td><a href='#p177'>177</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p177_Laygo__Enrique_K._' href= +'#return_p177_Laygo__Enrique_K._' id= +"index_p177_Laygo__Enrique_K._">ENRIQUE K. LAYOO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Siempre igual.--Tirong</td> +<td><a href='#p178'>178</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p179_Lazcano__Edilberto_' href= +'#return_p179_Lazcano__Edilberto_' id= +"index_p179_Lazcano__Edilberto_">EDILBERTO LAZCANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Díptico</td> +<td><a href='#p180'>180</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fascinación</td> +<td><a href='#p181'>181</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p182_Magno__Leoncio_G._' href= +'#return_p182_Magno__Leoncio_G._' id= +"index_p182_Magno__Leoncio_G._">LEONCIO G. MAGNO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Trova dolorosa</td> +<td><a href='#p183'>183</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La juventud filipina</td> +<td><a href='#p185'>185</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Flores olvidadas</td> +<td><a href='#p186'>186</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Amor de madre</td> +<td><a href='#p187'>187</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p188_Marfori__Isidro_' href= +'#return_p188_Marfori__Isidro_' id= +"index_p188_Marfori__Isidro_">ISIDRO MARFORI</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p189'>189</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A una estrella.--Las noches de cita</td> +<td><a href='#p190'>190</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El Pasig</td> +<td><a href='#p191'>191</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Al volcán Apo</td> +<td><a href='#p192'>192</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A la muerte de Irureta-Goyena</td> +<td><a href='#p193'>193</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Por amor a España</td> +<td><a href='#p194'>194</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tres sonetos de amor</td> +<td><a href='#p196'>196</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p197_Nedruda__Esteban_' href= +'#return_p197_Nedruda__Esteban_' id= +"index_p197_Nedruda__Esteban_">ESTEBAN NEDRUDA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Anhelos</td> +<td><a href='#p198'>198</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Meditación</td> +<td><a href='#p199'>199</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p201_Nolasco__Luis_F._' href= +'#return_p201_Nolasco__Luis_F._' id= +"index_p201_Nolasco__Luis_F._">LUIS F. NOLASCO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor de dolor</td> +<td><a href='#p202'>202</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' +href='#return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' id= +"index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_">JOSÉ PALMA +VÁZQUEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi regalo</td> +<td><a href='#p204'>204</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la última página</td> +<td><a href='#p207'>207</a></td> +</tr> +<tr> +<td>De mi jardín</td> +<td><a href='#p208'>208</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la hamaca</td> +<td><a href='#p210'>210</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Rizal en capilla</td> +<td><a href='#p212'>212</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p214_Paterno__Pedro_A._' href= +'#return_p214_Paterno__Pedro_A._' id= +"index_p214_Paterno__Pedro_A._">PEDRO A. PATERNO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Sampaguitas</td> +<td><a href='#p215'>215</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La cruz</td> +<td><a href='#p216'>216</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' href= +'#return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' id= +"index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_">VICENTE +PELÁEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Huérfana</td> +<td><a href='#p222'>222</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' href= +'#return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' id= +"index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_">LORENZO PÉREZ +TUELLS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Intima</td> +<td><a href='#p224'>224</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la huella lunar.--Salmos</td> +<td><a href='#p225'>225</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Neurótica</td> +<td><a href='#p228'>228</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En hora de ilusiones</td> +<td><a href='#p229'>229</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Recuerdo arqueológico.--Medieval</td> +<td><a href='#p230'>230</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Pasionaria.--Piedras preciosas</td> +<td><a href='#p231'>231</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p232_Recto__Claro_M._' href= +'#return_p232_Recto__Claro_M._' id= +"index_p232_Recto__Claro_M._">CLARO M. RECTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El alma de la raza</td> +<td><a href='#p233'>233</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Noche de Manila</td> +<td><a href='#p236'>236</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Oración al dios Apolo</td> +<td><a href='#p237'>237</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Laguna de Bombon</td> +<td><a href='#p240'>240</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Elogio del castellano</td> +<td><a href='#p241'>241</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Envío.--Rosas de carne</td> +<td><a href='#p246'>246</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las dalagas filipinas</td> +<td><a href='#p247'>247</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Luz de luna</td> +<td><a href='#p249'>249</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La choza de nipa</td> +<td><a href='#p250'>250</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' href= +'#return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' id= +"index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_">JOSÉ RIZAL Y +ALONSO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi primera inspiración</td> +<td><a href='#p253'>253</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A la juventud filipina</td> +<td><a href='#p255'>255</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Me piden versos!</td> +<td><a href='#p256'>256</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El canto de María Clara.--Mi retiro</td> +<td><a href='#p259'>259</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Canto del viajero</td> +<td><a href='#p263'>263</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mí...</td> +<td><a href='#p264'>264</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A las flores de Heilderberg</td> +<td><a href='#p268'>268</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ultimo adiós</td> +<td><a href='#p270'>270</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p272_Sacramento__Vicente_A._' href= +'#return_p272_Sacramento__Vicente_A._' id= +"index_p272_Sacramento__Vicente_A._">VICENTE A. +SACRAMENTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Ermita</td> +<td><a href='#p273'>273</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Yo te perdono</td> +<td><a href='#p274'>274</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p274_Seva__Agust_iacuten_' href= +'#return_p274_Seva__Agust_iacuten_' id= +"index_p274_Seva__Agust_iacuten_">AGUSTÍN SEVA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El gigante de los mares</td> +<td><a href='#p275'>275</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Ven!</td> +<td><a href='#p278'>278</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tus lágrimas</td> +<td><a href='#p280'>280</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p282'>282</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' href= +'#return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' id= +"index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._">JOSÉ R. +TEOTICO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La dalaga de mi tierra</td> +<td><a href='#p284'>284</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Trilogía ideológica</td> +<td><a href='#p286'>286</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Meditación</td> +<td><a href='#p288'>288</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' href= +'#return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' id= +"index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._">RAMÓN J. +TORRES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Alma mater</td> +<td><a href='#p290'>290</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' href= +'#return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' id= +"index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_">ALEJO VALDÉS +PICA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la luz moribunda</td> +<td><a href='#p297'>297</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Lucían en tu espalda.--A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p298'>298</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Arte decorativo</td> +<td><a href='#p299'>299</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Pastoral</td> +<td><a href='#p302'>302</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la quietud.--«Spleen»</td> +<td><a href='#p303'>303</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Oración</td> +<td><a href='#p304'>304</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Autoconsolación</td> +<td><a href='#p306'>306</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El amor de los amores</td> +<td><a href='#p308'>308</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Bendita seas, pecadora</td> +<td><a href='#p309'>309</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Estaba escrito</td> +<td><a href='#p311'>311</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' href= +'#return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' id= +"index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_">PACÍFICO +VICTORIANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>En la brecha</td> +<td><a href='#p312'>312</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Altivez tagala</td> +<td><a href='#p315'>315</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Emilio Jacinto</td> +<td><a href='#p317'>317</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Excelsior</td> +<td><a href='#p319'>319</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p323'>323</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p324_Villanueva__Francisco_' href= +'#return_p324_Villanueva__Francisco_' id= +"index_p324_Villanueva__Francisco_">FRANCISCO +VILLANUEVA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Awake</td> +<td><a href='#p325'>325</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' href= +'#return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' id= +"index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_">ANTONIO +ZACARÍAS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>España inmortal</td> +<td><a href='#p327'>327</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' href= +'#return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' id= +"index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_">FLAVIO ZARAGOZA +CANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La gota de agua</td> +<td><a href='#p330'>330</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Proemial</td> +<td><a href='#p332'>332</a></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' +href='#return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' id= +"index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS">Poetas +españoles en Filipinas</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' href= +'#return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' id= +"index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_">FELIPE A. DE LA +CÁMARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La sampaguita</td> +<td><a href='#p335'>335</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La mestiza española</td> +<td><a href='#p336'>336</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' href= +'#return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' id= +"index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_">TOMÁS +CÁRABES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Tota pulchra es María</td> +<td><a href='#p338'>338</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p341_Casuso__Manuel_' href= +'#return_p341_Casuso__Manuel_' id= +"index_p341_Casuso__Manuel_">MANUEL CASUSO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Cóndor, dame tus alas!</td> +<td><a href='#p342'>342</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Qué terrible dolor!</td> +<td><a href='#p343'>343</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Lágrimas</td> +<td><a href='#p344'>344</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p344_Escalera__Francisco_de_la_' href= +'#return_p344_Escalera__Francisco_de_la_' id= +"index_p344_Escalera__Francisco_de_la_">FRANCISCO DE LA +ESCALERA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Año Nuevo</td> +<td><a href='#p345'>345</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ante la derrota de Montojo, en Cavite</td> +<td><a href='#p348'>348</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name= +'index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_">JOSÉ +MARÍA GARCÍA COLLADO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Manila</td> +<td><a href='#p350'>350</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Facilísimo!--Ambición cesarista</td> +<td><a href='#p354'>354</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Nochebuena de 1887</td> +<td><a href='#p355'>355</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' href= +'#return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' id= +"index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_">FRAY GRACIANO +MARTÍNEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Filipinas</td> +<td><a href='#p358'>358</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' href= +'#return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' id= +"index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_">ANGELINA DE MOLINA DE +PANDO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Tus manos</td> +<td><a href='#p363'>363</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El martirio de mi vida</td> +<td><a href='#p364'>364</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tu porvenir</td> +<td><a href='#p366'>366</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor valenciana</td> +<td><a href='#p367'>367</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' +href='#return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' id= +"index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_">JOAQUÍN +PELLICENA Y CAMACHO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Aspiración</td> +<td><a href='#p368'>368</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Evocación</td> +<td><a href='#p370'>370</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Cancionero de Manila.--Las calles de intramuros</td> +<td><a href='#p372'>372</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' +href='#return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' id= +"index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_">CARLOS +PEÑARANDA Y ESCUDERO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Al cumplir cuarenta años</td> +<td><a href='#p374'>374</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A un palo del telégrafo</td> +<td><a href='#p376'>376</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p376_Perejamo_Morales__Angela_' href= +'#return_p376_Perejamo_Morales__Angela_' id= +"index_p376_Perejamo_Morales__Angela_">ANGELA PEREJAMO +MORALES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la memoria de mi hija</td> +<td><a href='#p377'>377</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' href= +'#return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' id= +"index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_">MANUEL ROMERO DE +AQUINO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Perdóname</td> +<td><a href='#p380'>380</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Adiós la nave!</td> +<td><a href='#p384'>384</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mi lira</td> +<td><a href='#p386'>386</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Romancero filipino</td> +<td><a href='#p389'>389</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' href= +'#return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' id= +"index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_">LUIS SEGURA +MIRALLES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El olvido</td> +<td><a href='#p399'>399</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi tesoro</td> +<td><a href='#p400'>400</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Soneto clásico</td> +<td><a href='#p401'>401</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' +href='#return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' id= +"index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_">JOSÉ TORAL +Y SAGRISTÁ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La rendición de Manila</td> +<td><a href='#p402'>402</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Aguafuerte</td> +<td><a href='#p405'>405</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Sueños</td> +<td><a href='#p406'>406</a></td> +</tr> +</table> +<a name='p415' id="p415"></a><a name='p416' id="p416"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><b>OBRAS POETICAS</b></h2> +<b>Cantos de Vida y Esperanza</b>, por Rubén +Darío.--Un tomo, 3 ptas.<br> +<b>Colección de sonetos</b> (350 de los mejores autores de +España y de América), por N. Díaz de +Escobar.--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>El libro azul</b> (poesías), por Adalberto A. Esteva.--Un +tomo, 3 ptas.<br> +<b>Futilezas</b>, por J. Ferrer Esteller.--Un tomo en tela, 2 +pesetas.<br> +<b>Jovillos.--Pomarrosas.--Cantos de rebeldía</b>, por +José de Diego. Tres tomos, 9 pesetas.<br> +<b>La Casa del Pecado</b>, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>La Araucana</b>, por Alonso de Ercilla.--2 tomos, 4 pesetas.<br> +<b>Mis Mejores Poesías</b>, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Mi Patria y mi Dama</b>, por J.L. Cordero.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Obras Poéticas</b> de José Espronceda.--Con ocho +láminas, 3 ptas.<br> +<b>Obras Completas</b> de D. Ramón Campoamor.--Cuatro tomos +ilustrados. Cada tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Obras</b> de Manuel Acuña (poesías).--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Argentino.</b>--Con retratos, un tomo, 4 pesetas.<br> +<b>Parnaso Antillano</b>, por O. Bazil--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Boliviano</b>, por L.F. Blanco Meaño.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Brasileiro</b>, por Alfonso Costa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Colombiano.</b>--Un tomo, 4 pesetas.<br> +<b>Parnaso Chileno.</b>--Un tomo ilustrado con 30 retratos, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Dominicano</b>, por O. Bazil.--Un tomo en +rústica, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Ecuatoriano</b>, por José Brissa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Español Contemporáneo</b>, por José +Brissa.--Un t. 6 ptas.<br> +<b>Parnaso Mexicano</b>, por A. Esteva y J. Pablo Rivas.--2 tomos, +4 ptas.<br> +<b>Parnaso Nicaragüense.</b>--Un tomo con retratos, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Peruano</b>, por V.G. Calderón.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Portorriqueño.</b>--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Salvadoreño</b>, por Salvador L. Erazo.--Un tomo, +3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Venezolano</b>, por G. Gamargo.--Dos tomos, 4 +pesetas.<br> +<b>Poesías Escogidas</b>, por Juan de Dios Peza.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Antonio Plaza.--Un tomo ilustrado, 3 +pesetas.<br> +<b>Pasionarias</b>, por Manuel Flores.--Edición ilustrada, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Completas</b> de Ricardo Palma.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Escogidas</b> de Manuel Machado.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Completas</b> de Salvador Rueda.--Un tomo en +4º, de 576 páginas, con el retrato del autor, 6 +pesetas.<br> +<b>Poemas</b> de Enrique Heine.--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Andrés Bello.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Olegario V. Andrade.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de José Asunción Silva.--Un +tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de José Joaquín Olmedo.--Un +tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Rosas de Pasión.</b>--Poesías de Carlos Miranda. +Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Cubano</b>, por Adrián del Valle. Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>La Corte de los Phelipes</b>, por A.R. Chaves.--Un t. 3 +ptas.<br> +<b>La Poesía en el Mundo</b>, (poetas extranjeros).--Un t. 3 +ptas.<br> +<b>Poesías completas</b> de Santos Chocano. Dos tomos, 6 +pesetas.<br> +<b>Campanas Pascuales</b>, por F. Villaespesa. Un tomo, 2 +pesetas.<br> <a name= +'p417' id="p417"></a><br> +<br> +<br> +<h2><a name='return_INDEX' href='#return_p406_Indice' id= +"return_INDEX">INDEX</a></h2> +<br> + + + + + + + +<pre> + + + + + +End of Project Gutenberg's Parnaso Filipino, by Eduardo Martin de la Camara + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + +***** This file should be named 16201-h.htm or 16201-h.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/6/2/0/16201/ + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the +trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone +providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance +with this agreement, and any volunteers associated with the production, +promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works, +harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees, +that arise directly or indirectly from any of the following which you do +or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm +work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any +Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause. + + +Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm + +Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of +electronic works in formats readable by the widest variety of computers +including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at https://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +https://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. 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