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You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Parnaso Filipino + Antologie de Poetas del Archipelago Magellanico + +Author: Eduardo Martin de la Camara + +Release Date: July 4, 2005 [EBook #16201] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + + + + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + + + + + + + PARNASO FILIPINO + + + ANTOLOGÍA DE POETAS + DEL + ARCHIPIÉLAGO MAGALLÁNICO + + + Prólogo, selección y notas + DE EDUARDO MARTÍN DE LA CÁMARA + + + + + BARCELONA + CASA EDITORIAL MAUCCI + Gran Medalla de oro en las Exposiciones de Viena de 1903, + Madrid 1907, Budapest 1907 y Gran Premio en la de + Buenos Aires de 1910. + + MALLORCA 166 + + + ES PROPIEDAD DE ESTA CASA EDITORIAL + + + A LA HONRADA MEMORIA + DE MI PADRE + Eduardo Martín de la Cámara y Dávila, + + Notario que fué de Manila; + _español a ultranza; humano, + fraterno y justo, cuando el serlo, + bajo aquel_ "medio", _despertaba + suspicacias_... + E.M. de la C. y M. + + + +[Ilustración: PARNASO FILIPINO] + + + + +PROLOGO + + +No te alebres, lector, al afrontar el título de este volumen, +imaginando que van a servirte versos escritos en todas o algunas de +las treinta y tantas lenguas vernáculas del Archipiélago Filipino. Ni +yo sabría aderezar ese manjar, ni tú cómo catarle. Sobre que tal +poesía es parva, "difícil de exponer", según el ilustrado erudito de +allá Don Epifanio de los Santos Cristóbal, y con la antinomia de ser +sus cultivadores, tanto o más que los autóctonos, misioneros +españoles, en rimas "a lo divino", enderezadas a inyectar la fe de +Cristo en los corazones isleños. + +Los poetas son filipinos, pero los versos castellanos. + +Por los dedos pueden contarse los vates indígenas en nuestro romance +durante los tres siglos y pico de dominación hispánica. W.E. Retana[1] +nota tres hasta 1896: Atayde, Paterno y Rizal. Hubo algunos más: Seva, +quejumbrón cantor de Charing (que aquí diríamos Rosarito); Manolo +Rávago, en números de pura ortodoxia; Juan Caro y Mora, Hermógenes +Marcó, Isabelo de los Reyes, etcétera, y ciertos bardos de ocasión +aspirantes a la láurea en los certámenes patrióticos y religiosos, +mocerío casi siempre adoctrinado en el "Ateneo" de la Compañía. Hasta +1898, año límite de nuestro señorío, fué meñique la falange +versificadora, ¿Motivos? Retana aduce dos: la censura de imprenta y el +desconocimiento del castellano literario por la mayor parte de los +filipinos netos. Con la primera,--ejercida por funcionarios a tono con +el ambiente, de patriotismo anquilosado, dignos de las covachuelas de +Fernando VII,--sobra para justificar la inanidad del Arte egregio que +no admite trabas ni menoscabos, sólo germinante en la gleba arada con +reja de libertad y de justicia. + +[Nota 1: De la evolución de la Literatura Castellana en +Filipinas.--Los Poetas.--Madrid, 1909.] + +Cuanto a la propagación del castellano, prueba Retana, +documentalmente, cómo la coercieron los frailes--excepción los +jesuítas--contrariando espíritu y letra de sucesivas reales cédulas +metropolitanas. Cuán poco valió la treta lo demuestra no haber finado +1898 sin que vieran la luz pública composiciones de los más altos +metrificadores tagalos, Cecilio Apóstol, Fernando M.ª Guerrero y José +Palma, seguramente florecidas en aquellos retirados cenáculos donde se +hacía literatura y revolución. + +¿Están todos los que son y son todos los que están? Creemos +sinceramente que sí. De los "inolvidables" no debe de faltar ninguno. +Si se advierte llenura en la selección, entiéndase que el editor tiene +sus exigencias y que este volumen ha de contar predeterminado número +de páginas. Por añadidura, tratándose de exhumar una literatura +inédita para muchedumbre de españoles, pide la discreción entregar al +lector los mayores elementos de juicio en cantidad y calidad. + +Poetas se hallarán capaces de medirse con los consagrados nuestros: +tales Guerrero y Apóstol. Rizal, Bernabé, Recto, Palma, Balmori, Pérez +Tuells, Victoriano, Torres, Marfori, muéstranse también versificadores +de inspiración y enjundia, sin desdeñar a los otros, ni a ninguno, +como explícitamente demuestra la recolección de su cosecha pimplea. +Pero no queremos trocar en índice lo que es prólogo. Además, bueno es +dejar un margen al leyente para que, con su propia solercia, espigue +en el FLORILEGIO lo bello y lo galano. + +La poesía filipina, por la época de su gestación, brota--¡en +castellano!--algo hostil a la Metrópoli exdominadora. No pudiéndose +evitar el idioma, esquívanse los únicos razonables modelos, nuestros +clásicos y nuestros modernos, yendo los bardos a beber las castalias +aguas en los "parnasianos" y simbolistas franceses y en los +modernistas hispano-americanos. En éstos, singularmente. El _azul_ y +los lirios y rosas líricos de Rubén coloran y perfuman la nueva poesía +ultramarina. Chispea el + + "anillo de oro hecho pedazos, + que ya no es anillo, pero siempre es oro", + +de Santos Chocano. ¡Y cuán equivocados los neo-versificadores, si así +creyeron librarse de hispanismo! ¡El autor de la _Sonatina_ es poeta +excelso porque hay muchos, muchos clásicos españoles en su educación +literaria; y Mallarmé, por sólo citar un ejemplo, es chozno de +Góngora!... + +Es poeta elegante y lapidario Cecilio Apóstol, en cuyos números campa +serenidad clásica. Bebió el licor ático en búcaro francés, posibles +divinos "alfareros" Moreas o Heredia, no nacidos en Francia. + +Otro vate plenamente logrado es Fernando María Guerrero, "príncipe de +los líricos filipinos". En nuestra opinión desautorizada es el +exponente etnológico, el poeta malayo por excelencia, el que más +hondamente siente su raza. En _Ilang-ilang, El Kundiman, A Filipinas, +Bajo las cañas_... vibra aquel alma tagala tan incomprendida, psiquis +sin complicaciones ni morbosidades, primitiva, melancólica, paciente, +siempre opresa y nostálgica de libertad, nervea y con arrestos en las +ocasiones altas. + +Trasciende en Bernabé, con muy gallardas estrofas en su obra, la +preparación latina e hispano-clásica. También en Pacífico Victoriano y +en Ramón J. Torres, poetas vigorosos. + +Recto--discípulo de Guerrero como Marfori--luce amplio léxico, rico de +color. Es lírico verdadero. ¡Si no se repitiera! + +Palma, de estro enfermizo, fué delicado, noble y correcto. + +Balmori es desigual. Tiene temperamento. Sabe decir muy bellamente..., +cuando quiere. + +Pérez Tuells ha de cuajarse. Ya da mucho. Más promete. + +En la lira femenina el cordaje más melodioso pertenece a Adelina +Gurrea, toda sentimiento y emoción. + +Y asombrárase el leyente de que no haya aparecido todavía el nombre +del doctor Rizal, cuya soberana poesía _Ultimo Adiós_ ha recorrido el +orbe. Sí, Rizal fué poeta; pero secundariamente. Su rasgo +característico, bastante a obscurecer otras modalidades de su +mentalidad, fué el de revolucionario: dentro de este amplio círculo +están insertos el científico, el literato y el políglota. Cultivó +todas las artes bellas, pero siempre disfrazada de musa la obsesión de +manumitir y dignificar a su patria. Como poeta, le superan Guerrero y +Apóstol. + +En toda esa labor apolinea, aun sin cumplir--prescindiendo de los +precursores--el cuarto de siglo de existencia, abundan inspiraciones +gemelas: cantos a la patria, a la nacionalidad y la independencia, a +los héroes epónimos--Rizal, Mabini, Jacinto, Bonifacio--loanzas de lo +aborigen... A las veces--¡ay! con demasiada frecuencia,--y asombrados +de discurrir sobre aquel bravío paisaje, surgen "Mimí", los violines +de Versalles y el tacón rojo. Aun la metrificación suele ser exótica. +Pero hay ternuras como la de Guerrero, tejiendo su canto _A Hispania_ +en el romance rotundo de los abuelos peninsulares. + +Los poetas de este PARNASO, por lo general, no parecen descubrir en su +solar motivos de inspiración. Porque los encuentra, elogia Guerrero a +Marfori en el proemio de _Aromas de ensueño_. Ni el paisaje, tan +sugeridor, les tienta, de lo que se duele el ya citado erudito de los +Santos Cristóbal en el prólogo a _Palomicas de mi palomar_, de Felipe +A. de la Cámara. Acaso lamentos tales obraron como nervino sobre +algunas idiosincrasias, pues Apóstol, Recto, Valdés, Marfori, en +composiciones recientes, plasman sensaciones de aquella prodigiosa +Naturaleza. + +Recapitulación de tildes. Es frecuente en los filipinos, aun los +ilustrados, el sesear, defecto emergente de carecer del fonetismo de +la _ce_ sus lenguas vernáculas. De ahí el aconsonantar _besos_ con +_rezos_ y _sonrisa_ con _sinfoniza_. Otro vate consuena _jazmín_ con +_jardín_, lo que es menos explicable. Un tercero, queriendo decirle +"rimador" a Rueda le dice _rimero_, cosa bien distinta... Pero no +desmenucemos. En la construcción, es anomalía reiterada la de emplear +los varios modos de los verbos cual si tuvieran igual valor en el +tiempo. + +Atañe este tema de los poetas filipinos pronunciándose por el +castellano, a otro de transcendencia nacional: la perdurabilidad de +nuestro idioma en el lejano Oriente. + +Norte-América hizo, hace y hará lo posible por desarraigarle. Es un +hecho que desde 1911 el lenguaje oficial obligatorio de las islas es +el inglés; pero otro que dos años antes, o sea a los once de férula +"yankee", se publicaban en el Archipiélago 79 periódicos, de los que +29 estaban redactados en castellano, 15 en lenguas vernáculas, 16 en +castellano y lenguas vernáculas, 11 en inglés, 1 en castellano, inglés +y lengua vernácula y 7 en castellano e inglés[2]. Ahora mismo, "La +Vanguardia" y "El Debate", los diarios filipinos de mayor autoridad y +circulación, en castellano se imprimen. Es también un hecho que de los +40 poetas insulares catalogados en esta ANTOLOGÍA poseen el inglés +cuantos moran en las islas; pero otro que todos escriben ¡y sienten! +sus composiciones en castellano. Y así, cuando vemos como título de +una el _Awake_ britano en lugar del español, _Despierta_, nos sentimos +sorprendidos, como defraudados... + +[Nota 2: _El idioma castellano en Filipinas_.--Artículo de Antonio +Medrano en la revista "Cultura Filipina". n.º I, Abril de 1***] + +No parece próxima la concesión al solar rizalino de la independencia +que ansía. Tanto peor para el idioma inglés. Porque el nacionalismo, +henchido de brillantes poetas y prosistas, por dar en rostro al +detentador, más ahincadamente empleará y propagará nuestro romance. + +Y arribada la independencia, que al fin ha de llegar, insuficientes +las lenguas vernáculas para las relaciones exteriores, así como el +Japón, en trance parigual, escogió el inglés, el nuevo estado, si cae +del lado del corazón, elegirá el castellano. Al fin, el área de los +países de habla hispana es superior al área de los territorios de +habla inglesa, y como idioma internacional el imperio del castellano +será creciente, por lo prolífico de la raza, por el desarrollo de las +jóvenes repúblicas de América, por haber sustituído su enseñanza a la +del inglés y francés en las naciones que cuando la gran guerra +lucharon frente a la _Entente_, y por extenderse el cultivo en las de +ésta misma, con vistas a los mercados del Nuevo Mundo. + +¡Sean los bardos tagalos paladines en su dorada Malasia del idioma +colonizador! + +Que "en Flandes se puso el sol"; pero para la lengua castellana no se +ha puesto todavía... + +Algunas líneas para justificar la incorporación al PARNASO de la +sección consagrada a los _Poetas españoles en Filipinas_. + +Apenas esgrimiendo el plectro, durante nuestra dominación, los +nativos, por las razones apuntadas, ¿era posible que una robusta +colonia de españoles alentara sin ejercitar el noble arte de la +Poesía? No, por cierto. Siempre hubo poetas, pero más desde que la +prensa fuése extendiendo. El culto estuvo reservado a una minoría de +peninsulares, que, sin entrar de lleno en el país, estimándose +transeúntes, no recibieron la sugestión de aquellas almas ni de +aquella Naturaleza. A que la inspiración poética volara rastrera +contribuyeron el medio y la censura de imprenta, también aplicada a la +raza dominadora. Era de mal tono loanzar al país sin muchas reservas y +alguna ironía; y quien con perennidad lo hiciera, corría el riesgo de +que le apellidaran filibustero... + +Aquellos metrificadores hispanos fueron, por lo común, "poetas de +'Madrid Cómico', fabricantes de versitos festivos, sin pretensiones" +ni transcendencia. De los que merecieron dictado de poetas se han +recogido muestras. Hay entre ellos dos, Manuel Romero de Aquino y José +García Collado, sobre cuya obra requerimos la atención del lector. +Peninsulares ambos; pero emigrantes en edad moza al Archipiélago, allí +besaron las pimpleides su frente de elegidos. Allí murieron, +desconocidos de la tierra del abolorio. Mostráronse vates verdaderos, +aun bajo el yugo de la censura, y habrían lucido como tales en los +senos de cualquier mundo literario. + +No sin esfuerzo hanse juntado los materiales del presente FLORILEGIO. +Para seleccionar lo moderno, la enorme distancia entre aquende y +allende y la inveterada pereza--por poetas y por filipinos--de los +vates luego arracimados, nos amontonaron dificultades. Por suerte, +hanos acorrido la sacra amistad, personificada en Adelina Gurrea, +gentil poetisa insular, morante ahora en España, y en dos ilustres +directores de periódico, que son algo más que periodistas: José María +Romero Salas, de "El Mercantil", de Manila en esta oceánica ciudad +conocido, entre literatos, por "El Maestro", y Joaquín Pellicena +Camacho, eximio periodista en España. Con generosidad ejemplar de +artistas enamorados de la Belleza y del Bien, nos han franqueado +libros y papeles donde el alma malaya dejó su emoción lírica... +Váyales nuestra gratitud, que no es una palabra más, sino un cordial +latido del corazón. + +Ahora, lector, déjame, porque yo te dejo. Tú vas ganando. Avanza la +procesión de poetas... + + EDUARDO MARTÍN DE LA CÁMARA + +Alcalá de Henares, ciudad abuela del "Quijote", Septiembre, 1922. + + + + +Apostol (Cecilio) + +Nació en Manila--humilde su cuna como la de Plauto--el 22 noviembre +1877. Fué bachiller por el Ateneo municipal, que regentaban los +Jesuitas; y abogado, 1903, mediante exámenes ante la Corte Suprema de +Manila. Comenzó a escribir, adolescente, en periódicos españoles de su +ciudad natal. Su salida al mundo de las letras fué en "El Comercio", +1895, con la composición _El terror de los mares índicos_. Declara ser +sus poetas dilectos Verlaine, Moreas y Baudelaire. Escribió versos en +lengua francesa. Muchos premios en certámenes literarios. + + + A RIZAL + +(EN EL SEGUNDO ANIVERSARIO DE SU FUSILAMIENTO) + +¡Héroe inmortal, coloso legendario, +emerge del abismo del osario +en que duermes el sueño de la gloria! +Ven. Nuestro amor, que tu recuerdo inflama, +de la sombrosa eternidad te llama +para ceñir de flores tu memoria. + +Esta es la fecha, el día funerario +en el cual el tirano sanguinario +te hizo sufrir el último tormento, +cual, si al romper el ánfora de tierra, +la esencia que en el ánfora se encierra +no hubiera, acaso, de impregnar el viento. +¡Cuánto te debe el pueblo! En tu calvario +eras ayer el astro solitario +que alumbraba los campos de batalla, +la dulce aparición, rizo del cielo, +que infundía a los mártires consuelo, +valor al héroe y miedo a la canalla. + +¿Quién no sintió huídas sus congojas +repasando tu libro[3] en cuyas hojas +la popular execración estalla? +Hermanando la mofa y el lamento, +vibra, encarnado en su robusto acento, +el silbo agudo de candente tralla. + +[Nota 3: José Rizal, _Noli me tangere._] + +Quizás en tu ostracismo voluntario +juzgabas que era un sueño temerario +manumitir nuestra oprimida raza; +mírala hoy: es virgen arrogante +que, con la augusta libertad, tu amante, +en un amplexo fraternal se enlaza. + +Caíste como fruta ya amarilla, +pero cayó contigo la semilla. +Ya es una planta vigorosa; el germen +ha medrado en el surco de la senda, +y libres ya de la mortal contienda +bajo su sombra tus hermanos duermen. + +¡Duerme en paz en las sombras de la nada, +redentor de una patria esclavizada! +¡No llores, de la tumba en el misterio, +del español el triunfo momentáneo, +que si una bala destrozó tu cráneo, +también tu idea destrozó un imperio! + +¡Gloria a Rizal! Su nombre sacrosanto, +que con incendios de Thabor llamea, +en la mente del sabio es luz de idea, +vida en el mármol y en el arpa canto. + +El enjugó de nuestra patria el llanto; +su verbo fué la vengadora tea +que encendió, en el fragor de la pelea, +los laureles de Otumba y de Lepanto. + +Reverénciale, ¡oh pueblo redimido! +Llanto del corazón vierte afligido +por el amargo fin del gran patriota. +Y hoy que en los aires la tormenta zumba, +¡no salga ni un quejido de su tumba +al verte, oh pueblo, nuevamente ilota! + +30 Diciembre 1898. + + + A EMILIO JACINTO[4] + +[Nota 4: Aparece registrado como poeta en el lugar +correspondiente de este Florilegio.] + +Patriota: en los tiempos de ingratos estudios y audaces +locuras, y dulces visiones de rostros fugaces +con rezos y risas en labios de ingenuo carmín, +hermético fuiste al amor y su gaya conquista. +Lo raro anidaba en tu airosa melena de artista, +y raras orquídeas poblaban tu austero jardín... + +En odio implacable a todo lo inicuo y nefario, +tu mente inflamaba una arenga del nuevo Brumario +o un trozo del "Noli"; adorabas a Ibarra[5] y Danton +y amabas lo antiguo. La edad patriarcal y de oro +del pristino régulo, tuvo en tu verbo sonoro +la clara justeza de amada y distante visión. + +[Nota 5: Personaje central de _Noli me tangere_, donde el autor de +la novela tal vez quiso personificarse.] + +Espíritu prócer, sensible al poético encanto,-- +que a veces es ritmo y a veces es flor,--de tu canto +aun queda el recuerdo sonoro en el aire natal; +aun vibra y contagia el patriótico ardor de tus versos, +y muestra tu limpia versión el claror de los tersos +diamantes que enjoyan el "Ultimo adiós" de Rizal. + +No fué tu exclusiva misión la del canto apolíneo. +La arcana virtud, que preside el rodar curvilíneo +de pueblos y razas que integran la adámica grey, +tu acción en el ciclo inicial prefijó en el espacio: +Rizal puso el germen; su músculo Andrés Bonifacio[6]; +tú, el brazo y la idea juntaste en armónica ley. + +[Nota 6: Revolucionario filipino, caudillo de las partidas que +dieron (Agos* **illisible** Balintauac) el grito de rebelión.] + +Así como el gris tenebroso de edades provectas +doraron las máximas puras de las Analectas, +y en ellas el Asia, rompiendo el sopor secular, +la voz escuchó del que luego escribiera a Corinto, +tu noble evangelio de honor y de patria, ¡oh Jacinto!, +nimbando a tu raza, engrandece la historia insular. + +Rumor subterráneo, en mitad de la idílica fiesta, +sintió la colonia, y un viento de airada protesta +pasó por las frentes su fuego de cálido tul. +Plasmaste el anhelo en que espíritus libres se adunan, +y entonces, al rojo fulgor del audaz _Katipunan_, +puñales febriles lanzaron su reto al azul... + +La ubérrima tierra tornóse después en un lago +de sangre firmada en el Pacto,[7] y el bolo hizo estrago, +fulgiendo en el puño broncíneo de añoso rencor. +La suerte fué adversa a tu ardor eficaz de guerrero; +no obstante, a tu genio encubría el vulgar prisionero, +y hubiste merced del hidalgo oficial cazador. + +[Nota 7: Alusión al de amistad concertado entre Miguel López de +Legaspi, primer Adelantado de las islas Filipinas por España, y el +régulo Lacandola. Por imitación de éste le firmaron ambos personajes, +mojado el cálamo en sangre para el caso extraída de sus venas. Tal +suceso histórico sujirió al gran pintor tagalo Juan Luna y Novicio un +hermoso lienzo que, al cesar la soberanía de España en el +Archipiélago, (Agosto, 1898), decoraba un salón del Palacio municipal +de Manila.] + +Después que la amada bandera se irguió hacia los astros, +en montes y valles, floridos, de históricos rastros, +tu dúplice gloria fué esquiva al favor popular. +Buscó tu nostalgia el retiro ancestral, y en belleza +rendiste, por fin, a la Parca tu insigne cabeza, +de cara a tu cielo, debajo de airoso palmar. + +"La muerte es descanso". Cerebro en que tuvo su hornaza, +la idea que urdió la epopeya inmortal de la raza, +descansa. La Patria vigila tu sueño de paz. +La patria, orgullosa, entre epónimos héroes te nombra. +Moriste dichoso, sin ver que sobre el pecho la sombra +del ala extendida y las garras del buitre voraz. + +La suerte está echada. Borraste el padrón infamante, +y en su híspida senda tu pueblo camina adelante. +Tal vez llegue al fin, o tal vez lo sepulte el alud. +Ya el árbol, nutrido con sangre y acerbos dolores, +sonríe en sus frutos y espera en sus vírgenes flores. +No es una razón el negarlo; tampoco es virtud. +1912. + + +SOBRE EL PLINTO + + (A. MABINI)[8] + +_Justum et tenacem propositi virum_. HORACIO. + +[Nota 8: Apolinario Mabini, paralítico de cuerpo pero luminoso +cerebro de estadista, redactó las leyes sobre que se asentó la efímera +república filipina y fué elegido presidente del primer gobierno +revolucionario de Malolos, Enero, 1899.] + +Ante el eterno símbolo granítico, +consagración de tus civiles palmas, +cumbre mental, sublime paralítico, +te aclaman hoy nueve millones de almas. + +El tiempo, que devora despiadado +nobles recuerdos dignos de la historia, +sobre el rojo horizonte del pasado +conserva y magnifica tu memoria. + +Hoy, como ayer, la multitud te aclama, +te elogia el sabio, te celebra el sistro; +y es actual, por imperio de tu fama, +tu investidura de primer ministro. + +Murió el Estado efímero que urdiste, +sin otro alguno, ni anterior, ni análogo; +mas tu gobierno espiritual, subsiste, +está en vigor tu original Decálogo. + +Cuantos admiran tu genial vestigio +grabado en el solar de tu linaje, +vinculan a tu límpido prestigio +la sanción de un perpetuo caudillaje. + +Madura en hechos la rebelde idea, +mútilo el cetro de la noble España, +la reconquista levantó su tea +para alumbrar tu constructiva hazaña. + +La patria de las ansias juveniles +estaba allí, de sus destinos dueña, +alzada sobre un bosque de fusiles +bajo el amparo de una libre enseña. + +La que soñaste, acaso, en un monólogo +bajo un frandaje de rotundas _mangas_,[9] +labrando arquitecturas de ideólogo +en la quietud de tu natal Batangas. + +[Nota 9: Fruto del árbol terebintaceo nombrado _mango_.] + +Patria inmortal de la actuación primera, +que en sangre mártir empapó tu suelo, +y en los pliegues cuajó de una bandera +la afirmación de su vital anhelo. + +Patria naciente, tras labor titánica +como aquellas de Bismarck y de Mazzini, +faltaba un hombre que la hiciese orgánica, +¡y ese hombre fuiste, colosal Mabini! + +Ignota corre el agua subterrána +hasta que, gracias al humano ingenio, +bajo el subsuelo surge subitánea: +así, glorioso, apareció tu genio. + +Y fué cuando otra vez tembló la tierra +al paso audaz del triunfador Emilio,[10] +cuando la mano que rigió la guerra +se levantó al poder desde tu exilio. + +[Nota 10: Aguinaldo, caudillo de la revolución, luego generalísimo +y presidente de la república.] + +Todo el nuevo fervor del patriotismo +que exaltaba un espíritu halagüeño, +la intuición, la acuidad, el dinamismo +mental pusiste en tu grandioso empeño. + +Y tu obra demostró que, si fecundo +fué tu pueblo en heroismos de batalla, +también podía presentar al mundo +un estadista de tu enorme talla. + +La flor ilustre que cuidó tu mano +tronchóla el soplo de enemigo cierzo; +mas la medida del valor humano +no el éxito la da, sino el esfuerzo. + +No queda del ayer para el fenicio +mas que la huella del sangriento agravio, +y para el pueblo el noble sacrificio +y tus laureles de patriota y sabio. + +Será execrado el triunfo de la fuerza +en nuestra actualidad de cautiverio, +mientras la ley de la justicia ejerza +en la conciencia universal su imperio. + +Mas no murió la causa independiente. +Faltóla el brazo, pero tiene asilo +en las almas, y flota en el presente +como la cesta bíblica del Nilo. + +No es fácil, no, que el ideal sucumba +bajo la acción del tiempo o la violencia, +pues, como el trigo de la egipcia tumba, +en sí contiene secular potencia. + +Y ha de surgir en el futuro ignoto, +llevado a plenitud por el destino, +como la flor del legendario loco, +como el cofre del Padre Florentino; + +porque supo de triunfos y derrotas, +porque tuvo su cruz y su calvario; +la sangre le ofrecieron los patriotas +y tú el cerebro, ¡oh gran Apolinario! + +Era de hierro y de cristal tu mente; +grandes ideas modeló su fragua; +tuvo el vuelo del águila potente +y la profunda claridad del agua. + +La vida concentró sus energías +en tu cerebro luminoso y triste. +Ninguna falta de los pies tenías +para los altos vuelos que emprendiste. + +Fuiste toda una mente geométrica, +fórmula abstracta, puro pensamiento, +que nos hablaba en nuestra noche tétrica +con una voz de sibilino acento. + +A la tienda llegó del adversario, +razonador, sin altivez ni reto. +Si no cambió su juicio refractario, +mucho fué que ganara su respeto. + +Buscó el retiro de rural sosiego +y prosiguió su ruta sin desmayo. +Para trazar su rúbrica de fuego, +tras densa nube se recoge el rayo. + +Sobre el rojo fulgor del exterminio, +sobre el mortal estruendo de las balas, +en el azur, su natural dominio, +serenamente desplegó las alas. + +Allí alumbró la senda tenebrosa +en su función de numen y atalaya; +allí engendró la concepción grandiosa +de una fecunda comunión malaya. + +Tu inteligencia en su carnal encierro, +era un poder supremo y absorbente. +¿Que fué tu misma voluntad de hierro +sino una fuerza que forjó tu mente? + +Y este fué el timbre, el sello más glorioso +que señaló tu espléndida carrera; +rimaste el pensamiento vigoroso +con la indomable voluntad austera. + +Aquí estás ya en lo eterno de la piedra, +genio vindicador de nuestra raza. +A tu columna, con amor de hiedra, +nuestra ferviente admiración se abraza. + +Gentes futuras cantarán tu nombre, +y al contemplar tu busto en el espacio +dirán:--"Fué un alto pensador, un hombre +justo y tenaz como el varón de Horacio." + +Patria, que ves, gozosa, en tu sorpresa, +los saltos de gigante de tu raza, +y vives entre un iris de promesa +y un nubarrón lejano de amenaza; + +patria fecunda en héroes y licurgos, +nadie habrá que tus méritos no estime; +pues siendo madre de Rizal y Burgos, +pariste un paralítico sublime. + +Mabini fué un excelso paradigma. +En sus virtudes tu virtud renueva. +Así saldrás, gallarda y sin estigma, +de los rojos crisoles de la prueba. + +Y aunque contemples en casual desfile +el torpe halago y la esperanza trunca, +sabrás sentir, cuando tu fe vacile, +toda la fuerza del vocablo "nunca". + +Pero, si indigna de tus dioses lares +perpetuamente has de vivir cautiva, +fuera mejor que tus contiguos mares +en un sepulcro te sepulten viva. + +Marzo, 1915. (Al inaugurarse en Batangas el monumento a Apolinario +Mabini). + + + A ESPAÑA IMPERIALISTA + +(CON OCASIÓN DEL VIAJE A FILIPINAS DE SALVADOR RUEDA) + +Y mientras en Europa tiene un festín la "Intrusa" +y los vetustos pueblos son como inmensas piras, +España, fabricante de las más fuertes liras, +desda el castillo en donde la hostilidad rehusa, +amante nos recuerda enviándonos su musa. + +Gracias, oh madre antigua, por el presente regio +que a la abundancia sumas de tus pasados dones. +¿Qué más que la embajada de tu poeta egregio, +qué más que su exquisito y vasto florilegio +para sellar afectos y sugerir uniones? + +España: está en el mundo tu alta misión fijada; +en sueños de conquista tu acción total se inspira, +tu historia está en América, en Flandes y en Granada. +Ayer fundaste reinos por medio de la espada. +Hoy vuelves a ganarlos por medio de la lira. + +En la extensión del tiempo aquel sueño aquilino +que presidió las hoestes del Quinto de los Cárlos, +en forma renovada, prosigue su camino. +Si a pueblos de tu raza no intentas sojuzgarlos, +sus rumbos enderezas hacia un común destino. + +Yo admiro el alto vuelo de tu ideal conquista +que, alzándose del lodo de la mortal miseria, +abarca el mundo hispano con ojo imperialista, +y aspira, por la magia del sabio y del artista, +a establecer las bases de una mayor Iberia. + +España: nos desune del piélago la anchura; +también la propia sangre de tí nos diferencia. +Mas tuyo es nuestro idioma, es tuya la cultura +que a remontar nos lleva tu nacional altura; +que nutre el santo anhelo de nuestra independencia. + +Y si, por rasgos étnicos, en gran desemejanza +de tu linaje insigne nuestra nación está, +sabemos que, al principio, para pactar su alianza, +juntaron y bebieron, a la nativa usanza, +sus sangres en un vaso Legazpi y el Rajah. + +Madre de veinte pueblos que hablan tu hermoso idioma +yo te saludo en este tu embajador poeta +y ansío que tu sueño, análogo al de Roma, +lo vivifique un mundo que te ama y te respeta +eterno sea el triunfo de tu vital axioma. + +Vivir es renovarse. De tu pasada gloria +el canto repetido tu acción jamás empaña. +España ya estás libre; no hay moros en tu entraña. +Renueva el viejo grito que truena por tu historia +y dí al patrón heróico: ¡Santiago, y abre España! + +Abre España a las nuevas corrientes de la vida, +abre España al abrazo de sus hijos dispersos +y surja del Pirene, como hostia bendecida, +el sol de un culto unánime, en el que adore unida +la progenie del inca de los cultos diversos. + +Bendito será el día en que a la vida brote +del suelo de Pelayo un nuevo y fuerte imperio +que pase de Galicia, que pase del islote +de Gibraltar, el día en que medio hemisferio +raye con larga sombra la lanza de Quijote. + +Septiembre, 1915. + + + PAISAJE FILIPINO + +El sol en su ebriedad suprema el suelo muerde. +Porque todo en la hora canicular concuerde, +Ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde +Paz del campo, ni un ave en el azúl se pierde. + +Un mango aislado eleva su centenaria fronda +Junto a un _punsó_[11] enano de giba aguda y monda, +Que las hormigas alzan para que en él se esconda +El _nunu_[12] vigilante que por las mieses ronda. + +Lejos corre, seguida del crío, una potranca; +Un carabao lustroso en un charco se estanca; +En su lomo una garza hace una nota blanca. + +Un río desenrosca las eses de su tripa, +Y asoman, allá en donde su curva se disipa, +Las manchas trapeciales de unos techos de nipa. + +[Nota 11: _(Punsó)_ Montículo de tierra elevado para su albergue +por la hormiga nombrada _anay_.] + +[Nota 12: Fauno, silvano.] + + + LÍNEAS ACTUALES + + (EN LA NATIVIDAD DE RIZAL) + +Fué en una hora de graves indicios, +cuando por sobre la calma ilusoria, +tú, que ensayabas tus vuelos novicios, +patria, escuchaste mi voz monitoria. + +Dieron los hechos razón a mi aviso +diste en la clave del pérfido enigma, +cándido el pueblo que fué manumiso +en la quimera que dora su estigma. + +Sobrevivimos con harto desdoro +a los horrores del fiero desastre; +sobrevivimos y un áureo decoro +cubre un harapo de vida en arrastre. + +¡Oh, cuántas veces, en noches sin astros, +como al imperio de un alto dictamen, +héroe, tu sombra define sus rastros +fija en un gesto solemne de examen! + +Y yo te veo, temblando ante el mágico +gesto que imprime en el aire su marca, +(tal vió la sombra paterna aquel trágico +príncipe triste que hubo en Dinamarca). + +No de vindicta de infamias inultas +tu epifanía camino me traza; +yo te adivino las ansias ocultas: +quieres la suerte saber de tu raza. + +¡Cómo decirte que un huésped ingrato, +hábil en agios y en constituciones, +rota la suya, mediante un contrato, +es nuestro dueño por veinte millones![13] + +[Nota 13: Alfilerazo a los Estados Unidos.] + +¡Cómo decirte que un mal metabólico +identifica a la antigua colonia, +que, bajo el peso de hierro simbólico, +nuestro terruño nos es Babilonia! + +¡Cómo decirte que yerras ilusas +las esperanzas bajo un cielo obscuro, +que el Ideal, con ambiguas excusas, +tiénenlo a fianza de ignoto futuro! + +Una tutela que no demandamos +pone a las ansias el freno del hecho. +Y tras dos guerras por no tener amos, +¡somos mendigos del propio derecho! + +Hay libertades civiles, hay templos +en que se plasman futuras matrices +de ideas sanas, hay nobles ejemplos, +¡hay el empeño de hacernos felices! + +Tiene un programa de sano humanismo +el nuevo César plutócrata y rubio, +y hasta en el culto a tu excelso heroismo +se nos asocia en un sabio connubio. + +Bellas promesas que un rato recrean +luego se fugan con gestos ausentes, +y en combativas arenas chispean +cruentos reproches, cual gladios fulgentes. + +Propios y ajenos pecados disculpo; +--con la codicia, del brazo, va el hambre,-- +cierto es, en tanto, que hemópico pulpo +viene extendiendo su odiosa raigambre. + +Haz que formemos, Señor y Maestro, +contra ambiciones un sólido muro, +por la memoria inmortal del ancestro, +por el destino del nieto futuro. + +Frente a la audacia del imperialismo, +que en triunfo ostenta el orgullo del yelmo, +danos tu lumbre, tu bravo heroismo, +y une las almas en fuerte cogüelmo. + +Y proclamemos, de cara al Destino +y ante cañones de gruesos calibres, +que existe un nuevo derecho divino: +el de los pueblos a ser todos libres. + +Y antes que el tiempo nuestra espalda encorve, +pueda la patria de tu amor, Rizal, +bajo el glorioso luminar del orbe, +levantar su bandera nacional. + +1920. + + + +Atayde (Juan) + +Manileño. Residió largas temporadas en la metrópoli, forzado algunas +veces por su profesión militar. Murió, siendo comandante, en 1896. +Cultivó el apólogo. Dirigió en Manila un diario. + + + UN AÑO MENOS + +Ve el hombre pasar el año +con mirada indiferente, +cual ve el árbol la corriente +que le riega con su baño. + +Justo el desprecio es quizá; +que el agua que va pasando +a la tierra socavando, +al árbol arrastrará. + +Tampoco el hombre "no" advierte +del tiempo la brusca huida, +¡que al par que le da la vida, +le va arrastrando a la muerte! + + + + +Balagtás (Dalmacio H.) + +Contemporáneo. Natural de la Pampanga. + + + LÁGRIMAS + +Lentamente se mustian mis pobres ilusiones +Tristemente se mueren mis ensueños en flor... +Y en todas mis endechas y en todas mis canciones +Solo hay cantos de pena y quejas de dolor. + +Ignoro este misterio tan triste de mi vida +Que a veces con mis lloros, yo quisiera morir... +Ignoro si hay otra alma sensible y dolorida +Que en esta vida quiera mis penas compartir. + +Ni los labios henchidos de mimos y embelesos +Que mitigan las penas con caricias y besos +Han podido de mi alma suavizar el dolor. + +¡Misterio de mi vida! ¡Oh mi queja infinita! +¡Sólo a ti te comprende, mi fiel madre bendita, +Que con su santo beso, regenera mi amor!... + + + DULCEMENTE + +Hay como besos locos de bocas olorosas, +hay brisas perfumadas de lejanos abriles, +hay aromas quiméricos de mileguas y rosas, +al oscular la aurora los dormidos pensiles. + +Hermosa está Natura. Albarizos encajes +pueblan el azúl cielo. En amorosas citas +las aves mañaneras juegan en los ramajes +y se inebrian de esencias de suaves sampaguitas. + +Besos de sol se posan en las cabezas mustias, +y ante las plantas de una Virgen de las Angustias, +musitando plegarias de matinal candor, + +como una blanca sombra, está Mimí de hinojos +desgreñada la trenza, soñolientos los ojos, +--princesa fugitiva de un país del amor. + + + HOMENAJE + A SALVADOR RUEDA + +Embajador poeta que vienes a esta tierra +donde flameó un día la enseña roja y gualda, +toma las galas todas que mi solaz encierra +y danos de tus rimas la perennal guirnalda. + +De tus gloriosos versos la prodigiosa alquimia +afianzará los vínculos de nuestra antigua alianza, +que no en balde parlamos la hispana lengua eximia +y bruñó el sol nativo del "Quijote" la lanza. + +No morirá en mi tierra la lengua de Castilla, +la cultura española no encontrará su ocaso, +las leyes del Rey Sabio tendrán vida inmortal; + +porque en la historia un nombre eternamente brilla, +al lado de Cervantes, Molina y Garcilaso, +el nombre de aquel vate, héroe y mártir: Rizal. + +Octubre, 1915. + + + + +Balmori (Jesús) + +Manileño. Comenzó a metrificar para el público a los quince años, y a +los diez y siete publicó su volumen _Rimas malayas_ (Manila, 1904). +Sus primeros modelos fueron Bécquer, Espronceda y otros bardos +hispanos. Idolatró, luego, en Rubén. También cree en Villaespesa, +Rostand y D'Annunzio. Es padre de dos novelas y dos zarzuelas. +Laureáronle en copia de certámenes poéticos. + + + ¡GLORIA! + +(LETRA DE UN HIMNO ESCOLAR A RIZAL, PREMIADO NOVIEMBRE, 1908), EN +CONCURSO PROMOVIDO POR _El Renacimiento_, DIARIO NACIONALISTA DE +MANILA. + +Del suelo de la patria que vuestra, sangre encierra +hoy brota un himno santo en vuestro augusto honor. +¡Gloria al que abrió los surcos para labrar su tierra! +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su amor! + +No se extinguió en los aires vuestra palabra amada; +no faltan labios jóvenes que besen vuestra cruz; +y la legión de apóstoles por vos fructificada +no olvida al que en la noche cayó pidiendo luz. + +Luz para las conciencias, para las almas todas; +luz para el ara triste del olvidado altar; +que aquella vuestra lámpara que se apagó en las bodas +iluminó, estallando, el alma popular. + +Brotan frutos del suelo que el germen vuestro encierra; +las almas aprendieron a amar en vuestro honor... +¡Gloria al que abrió los surcos para labrar su tierra! +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su amor! + + + LA VENGANZA DE LAS FLORES + + (CUENTO) + + I + +Señor: Pues ésta era una gentil chiquilla +Hija de un primitivo y autóctono rajhá, +Más bella que la estrella que sobre el viento brilla, +Más dulce que este cuento que a tí brindado vá. + +¡Si hubieras visto qué ojos! ¡Lo mismo que dos frutas +De un _lomboy_[14] que tuviera las ramas perfumadas! +¡Y qué labios de rosa! ¡Y qué gloriosas rutas +Y líneas las del cuerpo de carnes encantadas! + +Y se llamaba Flora, como la primavera, +Y su voz como el canto de los pájaros era, +Y sus cabellos negros y largos, y su frente... + +Su frente era como un jazmín harto de aurora, +Con mucho de románticos amores soñadora +Y mucho de los rayos de luna. Dulcemente. + +[Nota 14: Fruto negro, brillante, del árbol así nombrado.] + + II + +Señor: Pues esta niña estaba abandonada +Por el rajhá, ocupado en combates sin fin, +Y como ya muriera su madre, infortunada, +Ahora buscaba amor y aroma en el jardín. + +Pero las flores, muchísimo menos amorosas +Que esas santas llamadas las madres de los hombres, +De la gentil chiquilla y su beldad celosas +Acordaron matarla, señor, aunque te asombres. + +Que a veces la flor mata, como matan las leyes, +Así sean las víctimas diosas o hijas de reyes, +Así el verdugo luego grite arrepentimiento. + +Y el acuerdo de todas las flores vengativas, +Desde las sampaguitas hasta las siemprevivas, +Quedó temblando a modo de una hoz sobre el viento. + + III + +Y aquí viene lo triste, señor, de todo esto; +Porque una tarde Flora cortó y cortó más flores, +Y luego de apiñarlas en su tagalo cesto, +Se fué a su lecho para contarlas sus amores. + +Y se quedó dormida con ellas, y con ellas, +Que se reían bajo la luz de las estrellas,-- +Lámparas de oro puestas en el celaje cónico,-- + +Flora, a la luz del alba amaneció abrasada, +Completa y dulcemente, de muerte perfumada. +¡Las flores la mataron con su ácido carbónico! + +1910. + + + EL VOLCAN DE TAAL + + (HACIA LO PARADÓJICO) + +Y Dios cogió una vara de estrellas encendidas +Para prenderle fuego al cráter del volcán. + +Temblaron las entrañas del monstruo, sacudidas. +La noche se tiñó del sol de sus heridas. +Y al despertar del sueño de siglos el titán, +Buscó a las dulces vírgenes al pié de su albo lecho, +Buscó a las flores hechas de todos sus vapores +Para clavar--¡qué loco!--sus garras en el pecho + De vírgenes y flores. + + Cayeron. Y por ellas +Lloró el coloso luego sus lágrimas de estrellas. + +Y es que algo en el zarpazo del débil a los fuertes +Pudiera aventurarnos a inmensos silogismos. +Si fueran esas cumbres eternamente inertes +Las águilas no harían su nido en los abismos +¡Oh ejemplo de las lavas! +¡Oh, tú, que matas vírgenes y rosas con tus babas +Llorando aquella risa con que rodó Satán! +Sigue rompiendo almas, sigue rompiendo prados. + +Dios cogerá una vara de lirios perfumados +Para apagar el fuego del cráter del volcán. + +1910. + + + EN EL CIRCO + +Alma bohemia que jamás se abate, +gemela de Talión y Prometeo, +antes que suene el grito de combate +por la arena del circo me paseo. + +No temas tú, oh Amor, porque me veas +despreciando mi vida ante el Coloso; +Una gota de sangre en las ideas +¡es Jesús en el Gólgota glorioso! + +¡Y yo no temo al César! Por mis venas +corre sangre de mártires malayos... +¿Quién dijo que con balas o cadenas +puede atajarse el vuelo de los rayos? + +Se ha de inclinar su testa coronada +bajo el verbo de gloria que pregono, +¡que es más grande mi pluma que su espada! +¡y hay más fuerza en mi pecho que en su trono! + +Pero no has de temblar, ¡oh dulce amada, +Luz de mis ojos, paraiso mío! +Cuando tú veas fulgurar mi espada +en el solemne y loco desafío. + +Que así cubra mi frente la victoria +como sobre la arena me desangre, +¡Si triunfo, para tí toda mi gloria! +¡Si caigo, para tí toda mi sangre! + + + BIENAVENTURANZA + +Yo he abierto mi puerta al mendigo +y le he dado el dinero que tengo. +El pobre es mi padre y mi amigo, +y es pobre el hogar de que vengo. + +He dado mi plata, a los ruegos +del viejo que llama a mi puerta +y clava sus ojos, ya ciegos, +en mi alma al amor siempre abierta. + +Yo he dado mi plata ¡qué importa! +No lloren por mí los abuelos. +La vida es muy triste y muy corta, +y hay algo que premian los cielos. + +Y no ha de faltarme a la mesa +el triste mendrugo que he dado; +que un ángel de Dios siempre besa +la mesa del que es desgraciado. + +Bendiga mi frente la muerta; +la madre que lloro y bendigo. +Por ella yo he abierto mi puerta, +y he dado mi plata al mendigo. + + +A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE DE LA MANCHA + +(PREMIADA EN CONCURSO ORGANIZADO POR LA "CASA DE ESPAÑA", DE MANILA, +1920). + +Señor de los poetas, de los desventurados +De todos los de ensueño de libertad turbados, +De los que han hambre y sed de justicia en la tierra! +Señor de los esclavos, señor de las zagalas, +En cuya frente baten las águilas sus alas, +Y en cuyo pecho España su corazón encierra! + +En la vida que es triste, que es llena de amargura, +Y que sólo el amor salpica de ventura, +Como a ingrata doncella amante dadivoso, +¿Qué corazón que suena, que espíritu que adora, +No convierte en princesa la humilde labradora +Y no cree que Aldonza es la flor del Toboso? + +Aún seguimos soñando castillos las posadas, +Ejércitos de príncipes altivos las mesnadas, +Jardines encantados los páramos sin dueño, +Y en todos los instantes y en todos los caminos, +Todos vamos cayendo por luchar con molinos, +Y a todos nos destrozan las aspas del ensueño! + +¿Qué sería del mundo sin el halo divino +Que nos cubre lo mismo que el yelmo de Mambrino? +¿Qué sería la vida sin la dulce poesía +Que ciega nuestros ojos con sus flotantes tules, +Para llenar el alma de límites azules, +Y partir con un Sancho el pan de cada dia? + +¡Oh, señor, ve que es cosa de gran desesperanza +salir por esos campos empuñando la lanza, +A desfacer entuertos en sin igual empresa! +¡Luchar con la quimera hasta rendir los brazos, +Y azotarse las carnes hasta hacerlas pedazos, +Por romper el encanto que aduerme a una princesa! + +Pero todos lo hacemos. Todos siguen de trote +No hay un hijo de España que no sea Quijote, +Y aunque vaya soñando, haga el bien por doquiera. +Destrozado y herido le hallarán en la vida, +Pero no habrá una herida más ideal que su herida, +Ni habrá estrella más alta que su noble quimera. + +Nada importa el que clama que su esfuerzo es locura, +Que es inútil su arrojo, que es fatal su aventura +¡Don Quijote discute todo eso con su lanza! +Y, en tanto ya ensartando malandrines follones, +Cargado de esperanzas, de ensueños, de visiones, +Por los campos del mundo avanza, avanza, avanza.... + +A su paso se llenan de flores los caminos, +Se abren todas las ventas, se callan los molinos, +Y aunque por todo oro lleve su sola historia, +Ante su porte triste soberbio, vagabundo, +El sol se para en lo alto de la frente del mundo, +Y como una campana de luz repica a gloria. + + +TRIPTICO REAL + +(PREMIADA EN EL MISMO CERTAMEN QUE LA ANTERIOR) + + I + + ALFONSO XIII + +Cuando cada monarca de la tierra +Sobre un cráter de horror su espada afila, +Y muere en flor la pompa de la tierra +Bajo los potros del moderno Atila; + +Cuando Europa, violada y destruida, +En ese loco batallar sin nombre, +Siente que escapa su divina vida +En el agonizar de cada hombre; + +Sólo tú, paladín excelso y franco, +Caballero ideal de punta en blanco, +Guardas tu espada de encendida lumbre. + +Y abres en cruz tus brazos soberanos, +Para llamar a todos tus hermanos, +Como un Dios en lo alto de una cumbre. + + II + + VICTORIA DE BATTEMBERG + +Mujer de fresa y nieve y terciopelo, +Suave como los besos de las brisas, +En cuyos ojos el azul del cielo +Es una flor de luz rota en sonrisas; + +Hada dormida en pálido y sonoro +Ensueño ideal de amores y sigilos, +Cuyos cabellos de fragante oro +perfumaron a un rey entre sus hilos; + +Reina gentil de aroma y maravillas +A quien un pueblo puesto de rodillas +Como a custodia de su fé venera. + +No de Isabel la sangre esplendorosa +Va en tus venas. ¡Pero eres una rosa +Que lleva España abierta en su bandera! + + III + + BANDERA ESPAÑOLA + +No hubo rincón en el mundo en que no ondearas, +Izada por la gloria de una hazaña; +No hubo ciudad ni yermo en que no hablaras, +Con tu oro y con tu púrpura, de España. + +Y siempre en lo alto del ideal que enfloras, +Y del amor divino que sustentas, +Te besaron sonriendo las auroras, +Y te escupieron su ira las tormentas. + +Pero aún flameas bajo el sol intacta, +Y la gloria que aun contigo pacta +Alza hacia ti su corazón desnudo. + +Te reserva más cumbres y más cielo; +Cumbres de amor y honor para tu vuelo; +Cielos de egregia luz para tu escudo! + + + CANTO A ESPAÑA + +El alma del poeta filipino +Se detiene en la aurora del camino +Y llama con sus alas a tu puerta +¡Es la hora en que el amor abre sus galas +Si has oido los golpes de mis alas, +Señora de mis cánticos, despierta! + +Crisol de veinte estados castellanos, +Reina que sostuviste con tus manos +De dos Mundos la esfera estremecida, +Y rasgaste en pedazos tu bandera +Porque la enseña de esos pueblos fuera +Girón de tu alma, soplo de tu vida! + +¡Vieja y noble leona castellana! +Tuya será la norma del mañana, +Como es hoy, por la gloria de tus hechos. +¡Te lo rujen unidos los cachorros +Que se amamantaron con los chorros +De las divinas fuentes de tus pechos! + +Te lo dice esta fiesta de la Raza, +Rosal de luz que en rosas se te enlaza; +Y de onda a onda, en rebrincar mirífico +Te lo clama vibrando en aureo cántico, +Cristóforo Colombo en el Atlántico, +Y Hernán de Magalhaes en el Pacífico. + +Tu eres la amada que jamás se olvida, +La labradora, de ilusión vestida, +Que hace de eriales, cármenes fecundos, +Y si ante el Cid, Castilla no se ensancha, +En cambio Don Quijote de la Mancha +Tiene por lanza el cetro de los mundos. + +¿Qué te importa que en tierras del Oriente +Coronaran de abrojos la tu frente? +¿Qué, el que las Américas en coro +Se desprendieran todas de tus brazos? +"Un anillo de oro hecho pedazos, +Ya no es anillo, pero siempre es oro!" + +Y nos queda el amor. ¡Lo que no muere! +Lo que es igual cuando nos besa o hiere! +¡Rosa inmortal rodeada de espinas! +El santo amor que te empujó quimérica +A vender tu corona por América, +Y a abrirte el corazón por Filipinas. + +Alza la frente que abatió la pena; +Sacude el huracán de tu melena; +Llene el viento el clangor de tus rugidos... +Despierta, hermosa leona castellana, +Que tus huestes tocando están a diana, +Con los aceros hacia a tí rendidos. + +Restallan bajo el sol tus estandartes, +Dice España el amor por todas partes, +Las almas beben cuanto tú interpretas, +Y por cumbres, collados y senderos, +Se une al himno triunfal de los guerreros, +La divina canción de los poetas. + +Por igual en las pampas argentinas +Que en nuestras sementeras filipinas, +La espiga de oro que en el sol se baña +Y la flor que perfuma estremecida, +Flor que es el alma, espiga que es la vida, +Son vida y alma tuyas, madre España... + +¡Madre, sí, más que reina, más que dueña, +Madre de Guatemoc cuando te sueña, +Y de Kalipulako si te hiere! +¡Madre que todo lo ama y lo perdona! +¿Qué labio ruin tu gloria no pregona? +¿Qué pecho es el traidor que no te quiere? + +¡Oh, España! ¡Porque en tu alma nos enlazas, +Que te troven su amor todas las razas! +¡Y pues sus grandes gestas altaneras +Creó el mundo al calor de tus leones, +Que te echen flores todas las naciones, +Y que te besen todas las banderas! + +El eco de tu mágico renombre +Que de hemisferio en hemisferio vuela, +Es el atril divino de tu Historia.... +¡Llenas están las tierras de tu nombre! +¡Llenos están los mares de tu estela! +¡Llenos están los cielos de tu gloria! + +Octubre, 1921. + + + + +Barbaza (Florencio G.) + +Contemporáneo. De familia lauta, nació en Manila el 30 de Septiembre +de 1892. Cursó estudios en el Instituto de los Jesuitas y Universidad +dominicana de Santo Tomás. Aquí, algunos de Medicina. Colabora en +Prensa de Manila e Ilo-Ilo, habiendo dirigido en la capital de las +Bisayas el "Nuevo Heraldo". Sus poetas favoritos son Villaespesa, +Carrere, Marquina, Juan Ramón Jiménez, los hermanos Machado y Nervo. +Pero, sobre todos, Rubén Darío. Ha usado el seudónimo _Floriam_. + + + ELOGIO A TUS OJOS + +He mirado tus ojos serenos, +me be bañado en su luz tardecina, +y he sentido vibrar alma adentro +una voz misteriosa escondida... +Fiel remedo de acordes lejanos, +con arrullo de besos y brisas, +con susurro de mansas corrientes, +con acento de notas distintas, +con la amarga profunda tristeza +que evoca doliente la cítara lírica. + +He mirado tus ojos serenos, +me he bañado en su luz tardecina, +y he logrado saber tus angustias, +y he logrado leer tus desdichas. +Hay un dardo mortal en tu pecho +y en tu frente una sombra querida, +una tenue tristeza en tu rostro +y en tu boca una vaga sonrisa... +algo raro que es todo un misterio, +que nadie lo acierta y no lo adivina. + +No te importe la cruel carcajada +de esa gran muchedumbre que grita. +Ven a mi, pobre enferma del alma, +y en mis hombros amantes reclina. +Yo te doy el calor de mis brazos, +yo te entrego gustoso mi vida, +yo te ofrendo la miel de mis trovas, +yo seré tu cantor, alma mía... +quien arrulle con versos tus sueños +tus sueños marchitos, mimosa chiquilla. + +1920. + + + FANTASÍA CREPUSCULAR + +En las postreras horas del crepúsculo, +cuando respira todo paz y calma, +y la tristeza reina en el ambiente +oloroso a sampagas...; +ese momento hermoso +del sol que se desmaya, +ocultando sus últimos fulgores +en las cumbres lejanas, +para dar paso a la plateada luna +que en luces se desata; +cuando pára el acento +de las corrientes mansas, +y de las ramas dormidas +descansan sosegadas +las _mayas_[15] que anhelantes sólo sueñan +en la pronta alborada +para lanzar de nuevo por los aires +la voz de su garganta; +cuando parece que la gente toda +el calor del hogar busca en sus casas, +gusta en estas horas de quietud solemne +mi fantasía alada +de remontarse hasta el azul del cielo +a regiones soñadas +donde no existen viles opresores, +ni pasiones funestas y malvadas. + +[Nota 15: Pájaro diminuto, de dulce pio, abundante en los bosques +del país.] + +Semejante ilusión mi mente crea +cuando en la imperial calma +de la tarde que muere lentamente, +cual la luz de una llama, +yo dejo en libertad mi pensamiento +que forja una añoranza; +sueño estar a tu lado, y es mi anhelo +y son mi dicha y mi alegría tantas +que con amor te llamo como un loco +buscando a la mujer que yo soñara +en un rato de ciego desvarío, +que con fervor pensaba, +recordando en el brillo de tus ojos +cual fulgor de alborada... + +Mas, ¡nada!, esta ilusión, fugaz, ligera, +sólo es vana esperanza +que aumenta mi dolor y mi agonía +que me roba la calma, +y arranca de mis ojos melancólicos, +sinceras, fugitivas, muchas lágrimas. + +Abril, 1919. + + + CATILINARIA + +Bien, aquí estoy, de cara al Universo, +Altivo el gesto y el mirar sereno; +Lanzando al viento mi sonoro verso, +De grato incienso y de perfumes pleno. + +Desde mi alto sitial, indiferente, +Contemplo al pueblo que ante mi se inclina; +La pobre humanidad triste y doliente +Que por la senda del ideal camina. + +Me encuentro solo, sin ningún recelo +A los Zoilos pedantes y ruines. +Yo tengo por bandera el ancho cielo, +Vibra mi voz en todos los confines. + +Me inspiran compasión esos traidores +Que vallas van poniendo en mi camino, +Mi numen de centellas y fulgores +Les señala a cada uno su destino. + +No me asusta el ladrido de los canes +Que celosos envidian de mi suerte; +Yo, como Cristo, repartiendo panes +Protejo al débil cuanto insulto al fuerte. + +Soy el bardo rebelde que en sí encierra +Un corazón ingente y bondadoso; +Y mi verbo es de admonición y guerra +Que aplasta al necio vil, ruin y coloso. + +No me espanta la voz del sordo trueno. +Yo no conozco el miedo ni el fracaso, +Mi alma es un sol de resplandores lleno... +Sobre la ignata muchedumbre paso. + +¡Oh, musa, ven a mi! Dame tu aliento, +Que quiero hablar retando al orbe entero, +Y aunque el dolor me abrume el sentimiento +No he de soltar mi cítara de acero. + +Me gusta combatir. Amo la lucha. +Me siento fuerte ante el cruel tirano, +Y al torpe que mi voz no atento escucha, +Castigo impío con nervuda mano. + +¿Qué me importa lidiar?--Si tras la lidia +Me aguarda entre sus brazos la victoria. +¿Qué me importa que otros con perfidia +Quieran manchar mi nombre envuelto en gloria? + +Detesto el odio, la traición y engaño +Y a aquellos quienes me odian los perdono; +Podrán viles hacerme todo daño, +Mas no me harán temblar en mi alto trono. + +Por encima del odio y de la inquina, +Todos pregonan mi carácter noble. +Yo proclamo mi sangre filipina, +Y tengo la altivez del viejo roble. + +He heredado mi roja rebeldía +De un valiente sultán invicto moro. +Es mi sola heredad, y a fe mía, +Yo la guardo como único tesoro... + +1920. + + + TRISTEZAS + +Alma presa de dolencia, +Nunca encontrarás clemencia +Si no te acudes a mí: +Yo tu tristeza sentí, +Alma presa de dolencia. + +Rosa de melancolía, +Toda pasión y dulzura, +¿Quien te dará su alegría? +Yo por tu bien te daría, +Todo mi amor y ternura, +Rosa de melancolía. + +Todo es mentira en el mundo. +El desengaño encontraste, +Tu que mi afán despertaste, +Con tu desprecio profundo. +¡Todo en la vida es contraste, +Todo es mentira en el mundo! + +Olvidemos lo pasado, +Ven de mis ansias en pos... +Ya que el amor ha tronchado +La existencia de los dos, +Olvidemos lo pasado. + +Lejos de todo, olvidados, +Entre mil plantas y flores +Construyamos nuestro hogar; +Y por siempre enamorados, +Cantemos nuestros amores, +Ciegos a cualquier pesar, +Lejos de todo, olvidados.... + + + + +Barroso-Arrieta (José María) + +Manileño aunque de abolengo español. Abogado por la Universidad de +Manila. En esta ciudad, muy joven, comenzó a actuar de periodista en +"El Comercio" y otros diarios españoles. Alrededor del cambio de +dominación vino a España, fijando su residencia en Barcelona, donde +ejerce con lucimiento su carrera hace más de veinte años. + + + CONSUMMATUM EST...! + +¡Qué dulcemente en el eterno sueño +que en flor segó una vida sin agravios...! +La pálida escarlata de tus labios +que el rocío del alma humedecía, +los santos clavos del sagrado Leño +tenuamente teñía. + +Contemplando tu faz agonizante, +contemplando impotente que arrastraba +mis venturas la Muerte en su fiereza, +"¡En tus manos, Señor, +encomiendo mi espíritu...!", clamaba +trémula de estupor +mi voz desesperante. + +Dulcísima rendiste la cabeza +consumando espantoso sacrificio; +a la gloria ascendiste con presteza +para empuñar de la virtud la palma, +dejándome en el alma +mortal tortura, aterrador suplicio... + +Tus despojos después enriquecieron +próvidas flores que en cercano día +en ánforas tus manos dispusieron, +las mismas que en tus últimos delirios +impetrabas la amable compañía. + +Y verbenas y anémonas y lírios, +llenos de excelsitud y de poesía, +rociados con mi llanto +fueron contigo, ¡Emula!, al Camposanto... + + + ESPIRITUALIDAD + +Me prestas la sonrisa encantadora +que el pecho desgarrado necesita +para aplacar los ayes que vomita +del terrible dolor que le devora. + +De nuestro amor el ánsia arrobadora +que fluya eternamente Dios permita, +feliz en tu alma en la Mansión bendita, +triste en mí en esta Tierra engañadora! + +Por eso le suplico reverente +que no falte jamás luz en la mente +para que en ti se fije el pensamiento; + +en el habla, calor para ensalzarte; +y fuego abrasador, encendimiento +vivo en el corazón, para adorarte. + + + EL EUCALIPTO DEL PANTEÓN + + ¡Mirtácea esplendorosa...! +¡Quién pudiera en tu médula inyectar + la esencia misteriosa + del alma tormentosa +que no ha podido el llanto debelar! + + Tu estrenua arboladura +gallarda y rígida se yergue al pie + de sacra sepultura + que guarda la armadura +de la verdad de mi amorosa fe. + + Tu fronda balancea +temerosa, y las hojas ven lucir + cuando el día febea, + la líquida presea +que ha de absorber la tierra al efundir. + + El pétalo minúsculo +ufana ostenta tu plateada flor, + y al brote de su súrculo + más vivo en el crepúsculo +en declinando el sol dominador. + + Exhala ténue esencia, +que es plegaria que envuelve, al descender + hasta la Omnipotencia, + lamento y asistencia, +primera lágrima, efusión postrer. + + ¡Eucalipto arrogante +que erguido impávido junto al panteón + despliegas fascinante + tu fronda murmurante +y embalsama tu nívea floración; + + cipo fúnebre; estela +que Natura levanta a la virtud; + superno centinela + que siempre, siempre vela +de mi amada la frígida quietud; + + mirtácea esplendorosa...! +¡Quién pudiera en tus fibras inyectar + la esencia misteriosa + del alma congojosa +que no ha podido el llanto debelar! + + + + +Bautista (Vicente) + +Comtemporáneo. Frisaba con los 17 años cuando publicó en Manila (1911) +su colección de poesías _Luzónicas_. Es natural de la Pampanga. + + + MAYO + +Ha llegado a mi casa sobre el ala de un rayo +y ha llenado de rosas mi pobre habitación, +y yo le he preguntado quién era, y era Mayo, +Mayo con su perfume de flor y corazón. + +Abriéronse mis brazos a su áurea caravana +y se llenó mi mesa de vaga devoción; +fué un desfile de rosas y aves por mi ventana, +abierta a la olorosa y dulce procesión. + +Y al fin, emocionado, hablé:--Mayo, ¿qué quieres? +(El me miraba como miran esas mujeres +que están enamoradas o enfermas de soñar). + +Mayo ¿qué quieres?--dije de nuevo. Y él entonces, +sonó todas sus risas, sus besos y sus bronces, +para rugirme como pudiera un tigre:--¡Amar...! + + + REQUIESCAT... + +Que descansen en paz los que cayeron +porque el volcán les hizo lo que fueron: +barro, barro no más, +¡Que descansen en paz! + +Un requiescat a todos los temblores, +y a todos los dolores, +de los niños, ancianos y mujeres, +que mató ese maldito, ese loco criminal +que en el mapa se llama el volcán de Taal. + +Dios puso el fuego en los volcanes como galas, +para que su humo trémulo, a modo de un favor, +le incensase; +como puso dos alas en el ave y cien alas +en la flor +para que le perfumase. + +Y de esto que proclamo +¡oh, pueblo! no te asombres; +conos de cumbres, horror de los infiernos, +los volcanes, los reyes, los gobiernos, +son para la vida universal que yo amo +y no para matar razas y hombres. + +Para el desastre hay que oponer el alma; +a la indigencia abrir nuestro tesoro, +y ahora que alumbra, en calma, +el sol, los restos de aquel toro de oro +que adoraba el taaleño como Israel el becerro +en los vastos desiertos, lloremos por los muertos, +por el hombre, el águila y el perro. + +También lloró el volcán. Y fué su llanto +de lágrimas de oro, de besos de quebranto, +y de terror, +después que vió a sus vírgenes completamente yertas, +después que vió a sus islas completamente muertas, +Y sobre todo, muerto para él, todo el amor. + +Mirad. No tiene fuego; +su cumbre está violada, su entraña carcomida, +perdió el Coloso vida, +de tanta vida en flor, como extirpara luego, +y loco de vergüenza y de arrepentimiento, +va hundiéndose, va hundiéndose, +la mismo que un perfume deshecho por el viento; +reuniéndose; +plegándose como una multitud plegárase en un templo, +o como van los pájaros enfermos a su nido, +para gemir:--¡Oh, Césares, miraos en mi ejemplo! +para gritar:--¡Oh fuertes, yo muero arrepentido...! + + + + +Bernabé (Manuel) + +Nació en Parañaque (hoy provincia de Rizal), el 17 de Febrero de 1890. +Estudió en el Ateneo municipal de los Jesuitas y luego en la +Universidad de Santo Tomás. A los nueve años hacía versos castellanos. +A los 14 los componía en latín. Ha obtenido premios en certámenes. Sin +desdeñar lo moderno, venera a los clásicos españoles. Es maravilloso +declamador. Ahora actúa como redactor muy distinguido de "La +Vanguardia" y profesor de la Universidad de Filipinas. + + + LO IMPOSIBLE + (EN UN ALBUM) + +En la flor de tus labios adivino +algo ideal que tu hermosura viste, +mientras, soñando en ellos, bebo el vino +de un ensueño de gloria que no existe. + +Lo imposible es un ala que nos roza +creando en el dolor fuertes enojos. +¡Ay! No poder volver hasta mi choza, +llevando la presea de tus ojos! + +Le diría a mi madre:--¡Madre mía, +pon tu albo traje, alégrate sin tasa; +ya tenemos los dos, de noche y día, +Un milagro de Dios en nuestra casa! + + + SOLDADO-POETA + +Dios ha puesto en el arco de tus cejas +la excelsitud de un arco-iris santo, +igual que pongo un borbotón de canto +en una lira de cadencias viejas. + +En el hondo negror de tus guedejas +la Noche obscura distendió su manto, +esa deidad que sorprendió mi llanto +más de una vez en tus doradas rejas. + +Ven, y no tardes más. Dios ha querido +que fueras la paloma que convida +a las ternezas místicas del nido, + +y yo, un fuerte soldado apolonida, +que, recogiendo mi pendón caído, +con la espada y laud, te dé la vida. + +Julio, 1919. + + + ¡CANTA, POETA! + +(A SALVADOR RUEDA, DURANTE SU ESTANCIA EN MANILA) + (FRAGMENTO) + +Embajador de madre Hispania: alzo la copa +a lo alto del Ensueño por la salud de Europa, +la Europa uncida al yugo del hado militar +bautizada con sangre por aire, tierra y mar, +la Europa que há rencores de hermanos entre hermanos +pero jamás de bardos indios y castellanos, +porque es la onda que corre por la arteria del verso +piélago de armonías que baña el Universo. + +La España de hoy es sorda a irrumpir de metralla +ahita de laureles en cesáreas batallas, +no quiere ya ser cuna del Cid y de Pelayo, +de la Armada Invencible, los Tercios, Dos de Mayo, +la que hizo de los pueblos haz de suelo español +en que no se ponía la hipérbola del sol; +ramo de oliva porta en sus divinas manos, +que no quieren teñirse en sangre de cristianos, +consiguiendo el arrullo de la fabla rimada +lo que soñara en vano tiranizar la espada. + +Tú, que al partír de Cuba, inclinada la frente, +cojiste tierra, "para besarla eternamente", +lee en el libro abierto de mi Naturaleza, +donde es panal la vida y otro Dios la belleza, +donde, como en un pórtico de bienaventuranza, +encontrarás a cada aurora una esperanza, +y en la mujer, la flor, el nido y los alcores, +oirás la sinfonía de todos los amores; +el cielo, siempre azul, sin mácula ni daño, +que da eternal cobijo al propio y al extraño; +los árboles ciclopeos que alzan la copa al cielo +y hunden, por defenderse, la raigambre en el suelo, +de corteza tan amplia, que unida la cintura +de tres gigantes de descomunal figura; +el Apo y el Maquiling, el Taal y el Mayón[16] +de fraguas encendidas como un gran corazón, +incensario de fuego hiriente en el altar +de la patria, como un eterno luminar, +como idea que salta del crisol de tu mente, +como el anhelo indígena de ser independiente... + +[Nota 16: Volcanes filipinos.] + +Y así, mientras la Europa riñe feroz contienda, +y España es madre que no olvida a su hija ausente, +también como guerrero de acero no humillado +que alegra la vejez mirando en el pasado... + +Ese es el pueblo tuyo, que canta diplomacias +del rey Alfonso XIII, flor de las democracias; +que con la unción del reino te entregó el estandarte +tutelar y simbólico de la Paz y del Arte, +para que tu voz fuera en mi indiano solar +el reparto y renuevo de un amor secular, +(el árbol que la entraña de nuestro bosque cría +en cada retoñar acrece su ufanía); +para que tu voz fuera el aviso y proclama +de que el idioma hispano no muere, pues se le ama, +y España es madre que no olvida a su hija ausente +a quien dió sangre e idioma en un rincón de Oriente; +y de que es ley que el vínculo espiritual subsista +por cima del destino, del tiempo y la conquista. + +Heraldo de grandezas de la matrona ibérica, +que pulsaste la cítara en la española América, +y envuelto entre los pliegues de su argentino manto +volcaste toda el ánfora de tu lirismo santo, +la flor que aroma, clave que trina, el río en calma, +como en el laberinto de sus dudas el alma, +te brindará su encanto la paz de los cañales, +desatará tu rima bajo espesos mangales, +te pondrás en el cuello un collar de sampagas, +la flor amada de las vírgenes dalagas... + Verás, al fin, un breve Edén en el planeta +que no pudo jamás soñar ningún poeta. +Canta, poeta, canta. Pienso y no es desvarío, +que ha de inmortalizar tu canto al pueblo mío. + +Septiembre, 1915. + + + BLASON + +Al ver los oros tenues de tu encaje, +tu lino de eucarística blancura, +quiero curar mi hidalga desventura +encarcelado en la prisión de un traje. + +Tal que mis potros es mi amor salvaje; +pero, en mi sed de clásica aventura, +yo deshojo una flor a la hermosura +y la rindo perpetuo vasallaje. + +Ya se que afirmas que no sabes cómo +el ciego impulso de mis potros domo; +pero perdona si a mi vez te arguyo. + +Que este mi amor es impetuosa fiera +que sólo una mujer domar pudiera +con un mirar celeste como el tuyo. + + + MI ADIOS A ILOILO + +Antes de abandonarte, ciudad maravillosa, +que ungiste de alegrías mi peregrinación, +quiero dejar prendida en tu escudo una rosa, +que yo he santificado ante el altar de Otón. + +La nave lleva al bardo. Pero en la silenciosa +lágrima que yo vierto, queda mi corazón; +y el noble ilongo amigo, como la ilonga hermosa, +vivirán por los siglos dentro de mi canción. + +Más alto que el _kanuyos_ cerniéndose en los montes +mi alma tenderá el vuelo a extraños horizontes, +cantando de los pueblos el himno redentor; + +Pero, así bramen vientos y se refosquen cielos, +hacia estas islas sacras retornará sus vuelos, +¡como el ave que vuelve a su nidal de amor! + +Abril, 1920. + + + CASTIDAD + +Mujer, ¿te acuerdas? Con la sien caída, +en tu palor marmóreo de azucena, +tú desleías, como un alma buena, +todo el rosal de una ilusión perdida. + +Aquella tarde fué. No sé si herida +en la raíz de tu virtud serena, +mi audacia fácil añadió otra pena +al calvario de penas de tu vida. + +Llorabas y reías. De tu boca, +rojo nidal de sierpes del deseo, +fluían en suspiros mil encantos... + +--¡Qué loco eres!--dijiste. Y yo, ¡qué loca!-- +Pero en medio de tanto devaneo, +--¿lo recuerdas aún?--fuimos dos santos. + +Julio, 1920. + + + ESPAÑA EN FILIPINAS + + I + +La dulce Hija, postrándose de hinojos, +dice a la Madre, a tiempo que sus ojos +leve cendal de lágrimas empaña:-- +Dios ha dispuesto el término del plazo +y ya es la hora de romper el lazo +que nos unió tres siglos, ¡Madre España! + + II + +¡Madre, sí, madre! Sobre mi haz tendido +va fermentando el anhelar dormido +y, el germen abonado se agiganta, +la gratitud es flor del alma mía, +y no muere la clásica hidalguía +donde se irgue tu cruz, tres reces santa. + + III + +Puede venir el águila altanera +y hundir el corvo pico en la bandera +de gualda y oro, que nos da alegría; +podrán poner a mi garganta un nudo, +que cuando ¡el labio se retuerza mudo, +irá a gritar el alma: ¡Madre mía! + + IV + +¡Dichoso instante aquel que vió a las olas +dialogar con las naves españolas, +llevando a Limasawa a Magallanes! +De entonces a hoy, portentos mil se han visto, +y es que el poder de España arraiga en Cristo, +manso y sin hiel, multiplicando panes. + + V + +Soberbio es tu ideal, como tu gloria, +largos siglos ataste a la victoria +al carro de tu funesta monarquía. +¿Cómo no amar tu gesta no igualada, +si en las fronteras que humilló tu espada, +el gran disco del sol no se ponía? + + VI + +Mas, ¡no es la espada omnipotente sólo +la que al brillar del uno al otro polo, +obró cien maravillas en el llano; +es la esencia vital de las Españas, +que al invadir palacios y cabañas, +prestó eficacia al ideal cristiano. + + VII + +Quién empuñó con varonil denuedo, +en los tiempos de Lope y de Quevedo, +"el cetro de oro y el blasón divino"; +quién sembró de fé en la individual conciencia +decoro en la mujer, que es otra herencia, +luz en las mentes y oro en el camino. + + VIII + +La que duerme arrullada por el cántico +de las ingentes olas del Atlántico; +la que empujó a Colón hasta la entraña +del mundo nuevo, que copió su hechura; +la que llevó a las pueblos fé y cultura +y áuras de libertad... Esa es España. + + IX + +España, la invencible soñadora, +que monta rocinantes a deshora, +los toros lidia, viste la mantilla, +ama la jota y al _danzón_ se entrega, +mas cuyo acero no es una hoz que siega, +sino arado que pone la semilla; + + X + +La patria de la vid y la verbena, +que fía a la guitarra su honda pena, +dominadora de la Argel moruna, +la que las tierras incas civiliza, +hidalgo pueblo, de otros cien nodriza, +única madre que meció mi cuna. + + XI + +Los claustros de tus Cuevas y tus Prados +noche y día miráronse atestados +de hijos nativos del saber amantes: +hiciste héroes y armaste caballeros, +y aun late en el cantar de mis troveros +la dulcísima lengua de Cervantes. + + XII + +¡Oh rica fabla espiritual! Simula +cordaje de una cítara que ondula, +--es blanda arcilla y música ese idioma--, +claro choque de perlas y corales, +remedo de los coros celestiales +que de Dios mismo su raigambre toma. + + XIII + +Si lloro, se unifica con mi llanto, +impregna hasta el _kundiman_[17] cuando canto, +y es en la liza imprecación y alerta. +Podrán hurtarme mis veneros de oro, +pero al perder tan singular tesoro, +es que habré sido traicionado y muerta. + +[Nota 17: Canto popular filipino.] + + XIV + +Rizal, Mabini, del Rosario y Luna, +hijos míos y tuyos son. Cada una +lleva en la frente un evangelio escrito. +Si yo les dí mi maternal entraña, +no empresa mía fué, sino de España, +fundir el alma en su troquel bendito. + + XV + +La Cruz de Arrechedera y Urdaneta +está en mis cielos, tabla es que sujeta, +cuando zozobra, al bien; porque a despecho +de las más encontradas ambiciones, +tu religión, tu fé, tus tradiciones, +han abrigo recóndito en mi pecho. + + XVI + +En el curso del tiempo, desenvuelto, +tú, España, volverás,--¿Qué amor no ha vuelto?-- +Presa en la red del propio bien perdido: + +serás un ave, enferma de añoranza, +que va a volar cuando la noche avanza, +en dirección al solitario nido... + + XVII + +Si están ahitos de llorar tus ojos, +y en otros días te causara enojos, +la era de paz y de perdón se inicie. +¡Oh, qué mejor que tras la despedida, +seamos como el agua, en dos partida, +que se torna a juntar en la planicie! + + XVIII + +...Mientras la vista atónita vislumbra +la luz de redención en la penumbra, +e hijos del alma apréstanse a las lides; +¡vé, Madre! Y digan valles y colinas: +¡Gloria a la Madre España en Filipinas!... +¡Loor eterno a tí! Tú, no me olvides. + + + + +Canon (Fernando) + +Veterano poeta cuyo plectro ha golpeado la lira bajo las dos +soberanías. Nació en Biñán (Laguna), en 1860, Fué condiscípulo y +_alter ego_ de Rizal en el Ateneo municipal, y juntos se graduaron de +bachiller en 1877. Hacía versos a los catorce años. Cursó la carrera +de ingeniero industrial, y para perfeccionar sus estudios viajó por +Europa, Años residió en Barcelona. Son sus pasiones, además de la +matemática, el ajedrez y la música. Fué general de ingenieros con el +ejército revolucionario. Sus poetas dilectos son Campoamor y +Villaespesa. Mora en Manila actualmente, siendo profesor de guitarra +del Conservatorio. + + + FLOR IDEAL + +El rocío de nubes blanquecinas +Eterniza la _flor de las colinas_, +Esa flor que en su cáliz peregrino +Encierra el ósculo del amor divino, +Llevado allí por las sublimes notas +Del eterno cantar de los patriotas. +Blanca flor de montañas +Que en el azul empíreo se mece, +Cuando surgen patrióticas hazañas +Se multiplica y por doquier florece; +Pero diz que se oculta y desparece, +O se demuda roja, +Cuando patria postrada se sonroja, +Y vagan por las nubes sus raíces +Lloradas por las musas infelices. +En tanto llega el día +En que, unido el valor a la hidalguía, +Surje en la excelsa cumbre +La cálida ambrosía +Que, a la ignición de misteriosa lumbre, +La planta vitaliza +Y el amor de las musas fecundiza. + +Sus hojas transparentes, +que guarnecen flexibles enramadas, +Irradian luces mil, resplandecientes +En medio de penumbras, azuladas, +Y esparcen, difundidos en su brillo, +Los campestres olores del tomillo +Refrescados por niveas sampaguitas, +Burlonas de las cuitas. + +Del filipino céfiro amoroso, +Que atrae candencioso +Mil íntimas fruiciones infinitas... +Vértigo voluptuoso +De sonrisas, caricias y murmullo +Que vibran de una flor en el capullo. + +El tronco de esa planta legendaria +Viste el tul que en la selva solitaria +La quietud simboliza +Y el frío del olvido cristaliza. +Mas, en lo alto, los vientos con sus marchas +Pasan para engarzar vivas escarchas +En derredor del cristalino encaje +Que en excelso ropaje +El tronco viste... ¡signo de grandezas! +Bajo una blanca trama de finezas. +Misterioso tamiz de las virtudes +Que alcanzan a divinas altitudes, +y parece una espléndida bandera +Que cubre un mástil de genial quimera. +Veste reticular a cuyas mallas +Llega el eco triunfal de las batallas, +Velo quizás de nupcias redentoras +Que a la patria querida +Viene anunciando bendecidas horas +De una raza indomable redimida. + +Y ¡lo que más asombra!... +Sus raices nunca, yacen en la sombra. +Se adaptan en graníticas fisuras, +Desafiando el rigor de las alturas. +Forman telas de mimbre, +De finísima, urdimbre, +Sobre cálido erial o entre los hielos... +Sólidas, al amparo de los cielos, +Y a la vista del sol y las estrellas, +Bajo el fluído vital de las centellas. +Y, hasta en sus pequeñeces, +No puede la soberbia planta humana +Hollar con altiveces +La raiz soberana, +Que en la cúspide siempre se coloca +De acantilada roca, +Por cortantes aristas defendida... +Y es necesario despreciar la vida +Para llegar al pie de la meseta +Donde marca la flor dificil meta... +Pináculo oriental de lo sublime +Al que el astro solar su beso imprime. + +Genio inmortal que velas noche y día +Por la ventura de la patria mía: +¿Cuando hallarás la _flor de los colinas_ +En las altas montañas filipinas? + + + "RIZAL ARTISTA" + +En sus juegos de niño, +Al descender ufano +Del tronco envejecido de un manzano, +Miraba con cariño +El fruto más hermoso, +Que a mí me regalaba generoso, +Y muy sério decía: + +"Es pequeña, redonda, +Y parece una cara de muñeca +Sonrosada y moronda... +Y yo, en vez de comerla, le pondría +Ojitos".--Y, apesar de alguna mueca, +Convertía aquel fruto +En busto de cupido diminuto. + +Lector; si crées invención galana +La escultura pueril de la manzana, +Admite estos detalles, +Y prueba por tí mismo, +(Siempre que iguales elementos halles +Para el escultural idealismo), +Hacer de aquella fruta +Una muñeca fresca y diminuta. + +Manzana filipina, +Sonrosada, aromosa, pequeñina, +Y para dar una cabal idea, +De la infantil presea, +Te diré los coloquios que en la infancia +Sostuve con Rizal, en una estancia. + +Parece que lo veo: +Con un carbón muy negro y puntiagudo +Le puso cejas y ojos... lo que pudo. +--¿Sin narices? le dije, ¡oh que feo...! +--"Estate quieto, espera, +ya le pondremos la nariz de cera, +Una nariz pequeña, filipina, +Nariz de la modestia, simple y fina." + +--Pero dime, ¿y la boca? +--"Eso aquí, muy pequeña, se coloca +Sobre este hueco, ¡hoyuelo de bellezas! +Expresión de inocentes gentilezas. +Con dos más, forman una maravilla +En cualquier sitio de infantil mejilla". +--¿Queda sin cabellera? +--Sí. Sólo una gorrita +Con una blanca y grande _sampaguita_[18]. +Un pámpano escotado por pechera, +Y en el cuello... así... o como se quiera +Por corbata _ilang-ilang_ o _champacas_[19] +O las verdes hojuelas de albahacas; +Por faldillas las rojas _gumamelas_[20] +Y dos partidos mondos cacahuetes +Por piés, con dos corolas por chinelas, +Ocultas por ribetes +Formados en minúsculos estambres, +Y verdosos pistilos, +Que ensartan dos alambres +O metálicos hilos, +A simular el oropel y encantos +Que dan la majestad a regios mantos. + +[Nota 18: Aromosas flores del Archipiélago.] + +[Nota 19: Flor roja, silvestre, parecida a nuestra amapola.] + +[Nota 20: Hibiscos (Tagalog).] + +"¡Es niño filipino!",--me decía,-- +"Le visto con suprema gallardía." + +Pasaron sin quebrantos +Esos días de juegos infantiles; +Vinieron los Abriles, +Con todos sus encantos +Haciendo palpitar los corazones. +Y Rizal ya tallaba +Machetes y cañones, +Y siempre preparaba,-- +¡Manera singular de sus hazañas!-- +Contra el cañón el triunfo de las cañas. +Y esto es verdad, mi buen lector mundano, +Porque él, con catapultas de cañizo, +Con frecuencia deshizo +El rico armón de mi cañón prusiano. +¡Del arte militar, el horizonte +Que ve un Napoleón o un Jenofonte...! + +Mas tarde, siempre vencedor en tierra, +Piensa en barcos de guerra filipinos... +Y ya cansado un día +De la dificultad que siempre encierra +El triunfo en mar bravía, +¡Buscó en lo sobrehumano los destinos...! +Se puso con empeño +A esculpir en un leño +El frío simbolismo de algún santo... +Y el arte místico feliz nacía +Con religioso encanto +Al modelar su culta idolatría. + +Ya es preciso cruzar los anchos mares. +Los genios tutelares +Nos señalan el triunfo muy lejano. +Allende el Océano +Veremos a Rizal en Barcelona +Sobre una mesa del "Café Pelayo" +Mirarnos de soslayo, +y con, medida artística segura +y sonrisa burlona, +En el mármol hermoso, muy pulido, +Una caricatura +Haciendo, pronto, igual y de corrido. +y allí nos señalaba, +Con rayas y con puntos +Cada uno y todos juntos, +Y caracterizaba +Nuestras tendencias siempre juveniles +En el loco correr de los Abriles. + +Do quiera, hasta en los días de algaradas +Era Rizal artista en las veladas. +Siempre sus poesías +Eran una escultura, +O luciente pintura, +De sublimes, vibrantes melodías +Que por los mares y hasta por los aires +Transportaba, en patrióticos donaires, +Su artístico altar de estro divino, +Del suelo filipino +Amor de sus amores, +Búcaro inmenso de orientales flores. + +Recuerdo que una tarde del Otoño, +En la Villa del oso y del madroño, +En casa de Paterno, +De filipinas glorias +Recolector eterno +Y pensador de idílicas historias, +Se hallaban literatos, +Ministros, periodistas, +Músicos y pintores, +Y todos los artistas, +En raros pugilatos, +A conquistar aplausos o bellezas +Exhibiendo primores +En cultas gentilezas... +Rizal, con tino singular y austero, +Me señaló en un rico musiquero +La colección de músicas tagalas, +Diciénidome sincero: +"Mi corazón palpita +Cuando a la luz de filipinas galas +La música infinita +De un canto lastimero +Despierta el alma mía +Al _kundiman_ de suave melodía..." +Y me habló de la insólita guitarra +Y me dijo galante: +"Yo siempre pintaría al estudiante +Con libro, con laúd y cimitarra". +Y mientras la alegría fermentaba +En aquellos espléndidos salones, +De los ricos plafones +Donde el genio ideal seleccionaba +Filipinas pinturas, +Y salacots y bolos... +Mil bellas esculturas +Y hasta los chirimbolos +De igorrotes y aetas +Y mandobles y cotas +De ignorados atletas +En regiones remotas, +Y juventud allí rivalizaba... +Y entre música y flores se libaba, +En copa de abundancias, +Amistad y elegancias. +Rizal siente volar en el ambiente +Las cadencias aladas +Que allí llegaban desde Extremo Oriente +Por aires filipinos transportadas... +¡Melancólica música sonriente, +por el artístico ideal rimadas! + +Y siguiendo el relato +De aquellas expansiones +Que enaltecen patrióticas reuniones, +Donde el ameno trato +De jóvenes diplómatas noveles +Para la Patria conquistó laureles; +He de nombrar la femenil belleza, +Ornada de modestas galanuras +De filipina alteza, +Con sus alegres castas timideces, +Conjunto de hermosuras +Mezcladas con ingenuas altiveces. + +Que preparó en su casa la velada, +Do emulación despierta en dulce calma +A filipina juventud mimada +En amores artísticos del alma; +La admirable Consuelo Ortiga y Rey, +Que amó en Madrid la filipina grey. +Allí Rizal "Me piden versos[21]" dijo +En su patriótico amor siempre prolijo... +Y aquella niña, sin igual hermosa, +Divisó en lontananza alguna cosa +Que faltaba en aquel rico concierto, +En donde gracias, músicas y flores +Esparcían fulgores, +Pues Rizal se sentía _en un desierto_ +Recordando a su Patria encadenada. +La huérfana gentil cerró sus ojos, +Y hasta arrugó su frente iluminada +Por mil destellos rojos, +Al pensar en su madre idolatrada... +¡Así Rizal llenó de pensamientos +Aquella hora de luz y arrobamientos!... + +[Nota 21: Cópiase esta composición entre las del Dr. Rizal.] + +Es arte el de decir hondas tristezas, +Revestidas de fuego y de bellezas. + De Luna e Hidalgo es el cantor sublime. +Del "Spoliarium" a mujer llorosa, +Y de "Las Vírgenes" a voz que gime +En cristiana actitud de fé radiosa, +Cuando pinta con vívida hermosura +La expresión de simbólica pintura +En un brindis genial "A los pintores" +Que a la patria llenaron de esplendores. +Allí comienza el prólogo infinito +De su pasión creciente +Y patriotismo ardiente, +En el _Noli me tángere_ descrito, +Con al arte de hacer a los patriotas +En las batallas de candentes notas. + +Clarividente y singular atleta +Ya era Rizal el escultor profeta. +En Leitmeritz he visto un esqueleto +Que me llenó de asombro, +Y cual un amuleto +Me conmovió por su expresión macabra: +Sobre cualquier escombro +Puesta de pié, famélica osamenta +Cubierta por sayal que apenas se abra. +En el cuello un rosario. +Y mujer macilenta, +Forcejeando en ánsias ya mortales, +Contra el lúbrico abrazo del falsario +En sus horribles crápulas letales... +Con sus órbitas huecas +De carcomido sátiro en lujuria +Que arranca, atroz, horripilantes muecas +En la tragedia de bestial injuria. + +Así lanza Rizal su primer reto +Al amor monacal en esqueleto... +Y ya a Dámaso Ponce le vengaba +Y a su historia infeliz se anticipaba. + Borremos esa escena +Do el arte lucha en la mortal gangrena. + +Otra rica escultura, +En "La ciencia que triunfa en la muerte" +Me enseñó Blumentritt con galanura, +Por venturosa suerte +Oí de aquellos labios +La incomparable explicación de sabios. +Un joven decidido y vigoroso +En lo alto, con indómita energía, +Cual bandera que ondea +En terrible porfía, +Ya blande victorioso +Antorcha que flamea +Para destruir el germen venenoso... + +Bajo los pies, la calavera chata +En que ignorancia o muerte se retrata. + +Esas dos creaciones +O esculturas que admiran las naciones, +A Blumentritt le fueron regaladas +Por el mismo Rizal, cuando, talladas, +Buscó el depositario +Que comprenda y explique +Al pueblo filipino +Aquel plan legendario +Que opondrá eterno dique +A la ruda invasión de un adversario +En el duro camino +Para alcanzar la justa independencia... +¡Expresión soberana de arte y ciencia! + +Blumentritt, en sus fúlgidos salones +De filipino ambiente, +Do laten filipinos corazones, +Sincero y elocuente +En aquel sitio mismo +¡Qué parece el dosel del patriotismo! +Donde Rizal y él, solos conversaron... +Y de su patria con amor trataron +Me dijo conmovido: +"Ah... esas dos hermosas obras de arte +A solas, serán parte +A preparar santuario indefinido +Para un altar futuro +Cuando el género humano, +En su criterio puro, +Y amor cosmopolita +Del mundo, soberano, +Viva doquier con libertad bendita, +Y transforme del todo el fanatismo +En virtud, ciencias, artes y civismo". + +Sí. De un templo en las gradas +Fundó Rizal sus obras celebradas, +!Texto o arquitectura +De un amor infinito, legendario, +Que revela en artística hermosura +Su noble corazón humanitario. + +Y, por Rizal os juro, +Al entregar el último retazo +De este papel en que sus artes trazo, +Que es preciso que "Euterpe" siempre viva +En el amor más puro +De aquella iniciativa. +Y _creciente_ este círculo del arte, +Con severa constancia +Y oriental arrogancia, +Levante inmaculado el estandarte +Do brillarán los astros de la gloria +Del libro artístico de nuestra historia. + + + + +Casuso Alcuaz (Jesús) + +Hijo de Manuel Casuso. Nació en Manila en 1898. Murió en el Japon el 19 +de Julio de 1918. Escribió, cuando cursaba el bachillerato, las +composiciones que se copian. + + + LAS CAÑAS + +Cada caña es una flauta que solloza inconsolable +Si Céfiro agita blando sus penachos de esmeralda, +Y en el tedio de las siestas, si cruzamos los senderos, +Nos convidan a la sombra de sus plañideras ramas. + +Son sus voces cual las dulces de princesas medievales +En el fondo de castillos imponentes encerradas, +Que inspiraron a los bardos melenudos de Provenza +Los más dulces madrigales arrancadas de sus arpas. + +En la calma apetecible de los pueblos escondidos, +Como duendes protectores en las sendas se levantan, +Declamando sus estrofas de lirismo incomprensible, +A la vez que por sus hojas ruedan tímidas las lágrimas. + +Viajero, que con anhelos de poder llorar a solas +Te encaminas de las selvas a las partes resguardadas, +Llora, llora con el ritmo de las cañas majestuosas +Bajo pálios florecidos de vegetación malaya. + +Cuántas veces he cruzado los caminos empolvados +Con el sol que descendió como un manto a mis espaldas, +Y he buscado la frescura de sus ramas temblorosas, +Cual oásis en desierto la sedienta caravana. + +Y me han dicho sus tristezas, sus pesares, sus dolores; +Me han abierto los arcanos musicales de sus almas; +Me han narrado complacientes los sucesos culminantes +Y apopeyas de los días venturosos de la patria. + +--"¿Dónde están aquellos fuertes y valientes Solimanes +Que cruzaron otros tiempos estas selvas solitarias +A la guerra? Todo duerme bajo el polvo de la muerte +Y la voz del tiempo rudo va segando nuestra raza". + +--"En los pechos y en los brazos falta ya el viril denuedo +Y en la frente el entusiasmo y en las bocas la palabra: +Y la patria llora, llora, de sufrir el cautiverio, +Y no hay hombres, no hay soldados, no hay valientes no hay espadas..." + +--"Cuan mejores, ¡ay! los días en que férricos guerreros +Nuestros troncos con el bolo para fin marcial cortaban. +Fuimos lanzas, fuimos saetas, que llevábamos la muerte +A las filas del contrario, con apóstrofes de rabia." + +"Hoy dormidas, sólo tienen nuestros troncos musicales +Armonías, que el ambiente saturando van de gracia, +Y amedrentan a los niños, a los tímidos y púberes, +Que imagínanse que oyen los gemidos de las almas." +.................................................. +Retiréme de la sombra de las cañas sollozantes +Y me vine pensativo, ya muy tarde, hacia mi casa; +¡Y en el bosque proseguía dolorida sus lamentos +Una orquesta fabulosa de un millar de verdes flautas! + + + A ESPAÑA + (FRAGMENTO) + +Allá, detrás del mar, descansa España +con aire augusto de titán, rendida; +que al peso tanto de su mucha hazaña, +sobre sus lauros se cayó dormida... + +Allá la patria de Guzmán el Bueno, +de un Cid que reta y en palestras mata; +y su tizona, remedando el trueno, +a los muslines en pavor desata... + +Allá la noble España, madre nuestra, +aquí su noble hija del Oriente, +que a los extraños y a los propios muestra +que de ella supo levantar la frente... + +Allá lo grande y lo sublime impera; +en Hispania halló el arte sus altares; +aquí esta Perla, que felice fuera +un pedazo de España en estos mares... + +Mas hoy, cortados los benditos lazos, +tú estás muy lejos de nosotros, madre, +y aquí tendemos hacia ti los brazos +porque no hay suerte que sin ti nos cuadre... + +Tú diste al mundo tus caducas leyes, +con cien coronas se ciñó tu frente; +hollaste cetros, destronaste reyes, +y ebria de gloria se durmió tu gente... + +Si tanta gloria sin igual tuviste +y lauros cien tu señorial cabeza, +deja que diga que si al fin caíste, +fué tu caída tu mayor grandeza. + +¿Mas, hemos de insultarte cuando vemos +plegar tus alas que taparon soles? +¡Oh, nunca, nunca, que mejor seremos +hermanos filipinos y españoles...! + + + ALMAS + +Cuando inclinan las flores sus corolas + sobre los tallos, + meditan sus pesares + y vierten llanto. +A las flores he oído muchas veces + gimiendo por lo bajo... +¿Tal vez entre sus pétalos el alma + hay de un enamorado? +¿Tal vez las mismas flores aun lozanas + reciban desengaños, +y tengan de amarguras y dolores + repletos los nectarios? +Yo no sé, yo no sé qué es lo que tienen, + pero ello es el caso +que cuando agita el aire sus corolas + suspiran por lo bajo... +¡Las flores son las almas de mujeres +que en la tierra su crimen no purgaron, +mujeres que murieron olvidadas + después que tanto amaron, + y ahora vagan sus almas +de unas flores a otras emigrando, +y en el crisol ardiente de sus penas +purifican las huellas del pasado... +¡No arranquemos jamás con mano brusca + una flor de su tallo: +las flores tienen alma; las he oído +gimiendo muchas veces por lo bajo...! + +...................................... + + Salí al campo cantando una mañana, + y vi sobre su alfombra +una siembra de gotas cristalinas, + de polícromas gotas. +¿Quién había llorado aquella noche? + ¿Fueron, quizá, las sombras? + ¿Fueron, quizá, los astros? +¿Fuera, quizá, la luna soñadora...? + No sé, no sé quién fuera, +pero lágrimas eran tales gotas; + lágrimas transparentes +y de luces radiantes como auroras...! + Dicen que tienen alma las estrellas; + mas, ¿por qué lloran? +Yo conozco esas lágrimas y juro + que son de penas hondas... +A veces, cuando el cielo está sereno + y la noche reposa, +levanto al firmamento la mirada + y pálidas las veo y ojerosas...! + ¿Hay penas allá arriba? +Y si penas no hay, ¿por qué sollozan? + ¡Las estrellas son almas +que vivieron errantes y azarosas, + informando unos cuerpos +de materia podrida y hedionda...! + +Marzo, 1916. + + + + +Dayot (Rosario) + +Contemporánea. Alumna de tercer año en el Centro Escolar de señoritas +(_High School_) de Manila. + + + A ESPAÑA + +(OFRENDA.--DÍA ESPAÑOL, 25 JULIO 1922) + +Con lealtad y gratitud sincera, +Unida a tí por irrompible lazo, +el alma filipina, en tu regazo, +Pone un beso de amor en tu bandera. + +Perdónala si evoca plañidera +De tu recuerdo el indeleble trazo; +¡Oh! ¡cuán dulce calor el de tu abrazo +Para el que sufre en angustiosa espera! + +Mas... escucha sus votos inmarchitos: +Ni del tiempo los cursos infinitos, +Ni el nuevo rumbo de tutela extraña. + +Extinguirán en tierra filipina +La fe en tu amor, la fabla cervantina +Ni este grito supremo: ¡Viva España! + + + + +Fernández Lumba (Enrique) + +Nació en Manila en Abril de 1899. En San Juan de Letrán y en la +Universidad de Santo Tomás, centros de enseñanza regidos por los +frailes dominicos, se hizo bachiller y abogado. Fué redactor de "El +Comercio", diario manileño en español. Lo es ahora del diario católico +"La Defensa". + + + LA MUJER + +Es del artista inspiración fecunda; +flor divina en el huerto de la vida; +del bardo en el laud nota escogida +que de armonías la existencia inunda. + +Angel hermoso que a la tierra inmunda +cayó del cielo con el ala herida; +blanca luz de la gloria desprendida, +que del vivir la lobreguez profunda + +disipa con la magia de su encanto. +Es talismán de poderoso hechizo +que al brío de su amor no hay quien resista, + +ni pecho que no ablande con su llanto. +¡Es Eva que nos quita el paraíso, +y es María que el cielo nos conquista! + +1919. + + + MIENTRAS DICEN... + +Madre España, +por tu gloria, +por el brillo de tu historia, +por tu hazaña de tres siglos en la tierra de mi amor, +por la sangre que vertiste en las Américas, +por tus luchas tan homéricas, +por la gloria de tu enseña bicolor, +hoy levanto +la ideal copa de mi canto, +mientras dicen mis hermanos, los poetas, +en estrofas peregrinas: +¡viva españa en Filipinas! +¡viva España y su memoria...! +y proclaman las trompetas +de la gloria +tu mirífica victoria. + +Yo quisiera que mi verso condensara +el sentir de veinte pueblos hermanados +por tu idioma de armonía tan preclara; +veinte pueblos troquelados +en el fuego de tu alma generosa; +veinte pueblos herederos de tu historia y tu nobleza. +Yo los miro en este día como pétalos de rosa +colocada en el altar de tu grandeza; +como cuerdas de una lira colosal +que, pulsada por el genio de la historia, +suena un cántico real +de sublimes resonancias, +que venciendo las distancias +publicando va tu gloria +por los lindes del planeta... + +Madre España: por tu honor, +por tu idioma, por Legazpi y Urdaneta, +por la gloria de tu enseña bicolor, +por la cruz que nos legaste, yo levanto +la ideal copa de mi canto, +mientras cantan mis hermanos, los poetas, +en estrofas peregrinas: +¡viva España en Filipinas! +Y proclaman las trompetas +de la gloria +lo inmortal de tu victoria... + +Julio, 1920. + + + A PLARIDEL[22] + +Luchaste allá en la vieja monarquía +con voluntad exenta de egoísmo, +sirviéndote de escudo el patriotismo +y nuestra santa libertad por guía. + +Vertiste gota a gota tu energía +en la lucha mental del periodismo, +al pueblo predicando el heroismo +y encendiéndole en sacra rebeldía. + +Y es justo que hoy, en los nativos lares, +ensalce el vate en líricos cantares +tu nombre pregonado por doquiera; + +y es justo que la patria agradecida, +por quien supistes inmolar la vida, +¡guarde en su seno tu mansión postrera...! + +Noviembre, 1920. + +[Nota 22: Seudónimo que usó en el periódico "La Solidaridad", por +él fundado, el escritor filipino Marcelo H. del Pilar. "La +Solidaridad" se publicó en Barcelona.] + + + A MAGALLANES + +(EN EL CUARTO CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE FILIPINAS) + +En vano tu recuerdo y tu nombre esclarecidos +indignas almas viles intentan olvidar; +los signos de tu gloria quedaron esculpidos +en páginas eternas del libro universal. + +Jamás el hombre aleve podrá borrar la estela +que tus sencillas naves dejaron en el mar; +el genio de la historia por tu recuerdo vela +y tu glorioso nombre los siglos guardarán. + +La noche del olvido no puede con sus brumas +de tu memoria egregia las luces apagar; +constante el mar azota las peñas, y en espumas +tan sólo se convierte su furia pertinaz. + +No en vano con tus naves cargadas de nobleza, +del todo lo sublime que Iberia pudo dar, +venciste los embates del mar y su fiereza, +trayendo con tu espada la cruz y la verdad. + +Tu gloria es como el astro que intenso resplandece; +mirar tal vez no quieran su bello fulgurar, +pero su clara lumbre ni muere ni decrece, +y en los espacios célicos luciendo siempre está. + +Mi débil voz te anuncia que tu gloriosa hazaña +trayendo a Filipinas--¡a mi adorado lar!-- +la lengua de Castilla, la fe de aquella España, +los buenos filipinos jamás olvidarán. + +En vano la desidia pretenderá olvidarte, +que el eco de tu nombre resuena sin cesar; +se oye entre las ruinas que sirven de baluarte +a un ayer glorioso que nunca cederá; + +lo lleva entre los labios el hijo de esta tierra: +nombrar a Filipinas tu nombre es pronunciar; +si el tiempo borra un día la losa que te encierra, +no temas, pues tu nombre jamás se perderá. + +Después de cuatro siglos aun tu gloria existe +aun recuerda el pueblo tu hazaña singular, +que el tiempo ni los hombres la sangre que vertiste +borrar no pueden ellos del suelo de Mactán. +............................................. +¡Oh, insigne Magallanes, bendita tu memoria! +¡Bendito aquel instante cuando cruzaste el mar, +trayendo a estas regiones un nombre y una historia, +y con la cruz de Cristo la luz de la verdad! + +Noviembre, 1921. + + + LAS TRES BANDERAS + + I + +Vedla, llena de gloria, ondear pacífica +Sin los arrestos bélicos de ayer, +Es la bandera bicolor, magnífica, +Que arrastró un día el triunfo por doquier. + +Es la de España, la nación prolífica +Que a pueblos dió la libertad y el ser; +La gualda y roja, a cuya luz mirífica +Pudo Iberia la gloria retener... + +Yo te saludo con el alma extática, +Que siempre fué por tu esplendor fanática +Queriendo verte ondear en el confín. + +Rotos los lazos de la unión política, +Bendícete mi patria en la hora crítica +como al emblema de un amor sin fin... + + II + +Ved la otra que se ostenta dominante +Llena de juventud y de vigor, +Y porque es ella fuerte va delante +Deslumbrando con su áurico fulgor. + +Ayer en Francia se mostró gigante +Guiada por el genio vencedor; +Hoy por el mundo llévala triunfante +De la concordia el ángel mediador. + +Es la enseña que anuncia libertades +Prometiendo trocar en realidades +De los pueblos las ansias de vivir... + +¡Oh bandera de América potente! +Mi pueblo te saluda reverente +Como al signo de un bello porvenir... + + III + +Y allí la siempre amada y bendecida +Que un tiempo se eclipsó de nuestros cielos; +La que entrevió Rizal en sus desvelos +Y en el supremo instante de su vida. + +La enseña que en Malolos vióse erguida +Colmando de mi patria los anhelos; +La que a mi pueblo préstale consuelos +En tanto espera verla enaltecida... + +¡Bendita seas, tricolor enseña! +Mirarte libre un día mi alma sueña, +Derramando la luz de tus colores; + +Y cuando llegue aquel dichoso instante. +Yo te diré con alma delirante +¡Que tú eres el amor de mis amores! + +Enero, 1922. + + + ¿QUE MAS DECIR...? + + A ESPAÑA + +Por cantar tu excelsa gloria los poetas ya agotaron +los acentos de sus liras, los vocablos del lenguaje... +¿Qué poetas, inspirados por tu historia, no cantaron +la nobleza de tus hechos, la virtud de tu linaje? + +¿Qué oceanos los colores de tu enseña no copiaron? +¿Qué naciones no sintieron el vigor de tu coraje? +¿Qué países tus soldados con su sangre no sellaron +y qué historia habrá en el mundo que a tus fastos aventaje? + +¿Qué cultura habrá más alta que la tuya tan cristiana? +¿Cuál más dulce que tu idioma, que parece una fontana +que hace siglos se desliza sobre un lecho de diamantes? + +--Y en el alma filipina, ¿qué recuerdo habrá más dulce? +¿Qué potencia irresistible que al progreso nos impulse, +Que la fe de Jesucristo, más la lengua de Cervantes...? + +Julio, 1922. + + + + +Guerrero (Fernando María) + +Nació en el barrio playero manilense de la Ermita, año de 1873. Cursó +la segunda enseñanza en el Ateneo municipal. Se hizo perito mecánico y +abogado luego. Aunque siempre con aficiones literarias, no comenzó a +lucir como poeta hasta el cese de la soberanía española. A partir de +1898, consagróse al periodismo. Dirigió "El Renacimiento", diario +filipino, nacionalista, escrito en castellano. Usó el pseudónimo +_Belisario Rosas_. En 1907 fué elegido diputado. Ultimamente era +secretario del Senado. Es correspondiente de la Real Academia +Española. + + + A FILIPINAS + +Virgen de la Malasia, ramo de flores +que argentan con su espuma los roncos mares: +tuyos son mis suspiros y mis amores, +tuyo el ritmo tembloso de mis cantares. +Ya está tu sien radiante libre de abrojos; +ya, como ayer, no arrastras veste de ilota, +y ya el alba soñada brilla en tus ojos, +y tu clámide limpia de manchas flota. + +Tú eres hoy la sirena del mar malayo, +el hada rozagante que endechas quiere +y vive de los astros al níveo rayo, +cantando su amor puro que nunca muere. +¡Escúchame! En las rimas del bardo errante +flamea el sacro fuego del sol de Oriente; +deja que al son del arpa tu nombre cante, +porque beses siquiera su mustia frente. + +Sobre un lecho, adormida, de piedras finas, +te arrullan de los bosques las auras suaves; +velan tus sueños de oro castas ondinas, +te murmuran mil trovas parleras aves. + +Palpita en tus entrañas, arde en tu suelo +la áurea y candente lava de los volcanes; +sierpes de escamas ígneas hienden tu cielo +cuando ruedan crujiendo los huracanes. + +Ondulando en el éter, sobre los campos, +despliega la neblina su blanco tul, +y la apolínea antorcha, con vivos lampos, +arrebola del cielo la veste azul. + +En la cúspide esbelta de las montañas, +donde el águila altiva trenza su nido, +mecidas por la brisa sueñan las cañas +con la inflexión de un hondo flébil quejido. + +A impulsos de la savia de su energía, +agitan las palmeras sus verdes plumas; +mientras allá, en la selva fresca y sombría, +van flotando calladas las densas brumas. + +Como alígeras flores de oro y zafiro +llevadas por el hálito de auras sutiles, +los insectos se esparcen con manso giro +a libar la ambrosía de los pensiles. + +Desde la agreste cumbre, suelta, hervorosa, +su penacho de linfas la catarata: +en él dibuja el iris su franja hermosa, +que el lago en sus cristales después retrata. + +Por tu atmósfera vírgen, urna de aromas, +donde sus róseos labios la aurora imprime, +vuelan y se acarician blancas palomas, +suspirando de amores himno sublime. + +Y cuando por las tardes el sol desmaya +sobre olas de esmeralda su frente roja, +niñas de tez morena van a la playa +a recoger las conchas que el mar arroja. + +Son dulces y mimosas como las hadas, +rutilan en su rostro ojos traviesos, +y hay caricias eternas en sus miradas, +y hay un fuego divino que arde en sus besos. + +Asidas de la mano, suelto el cabello, +cruzan nuestras praderas siempre inmarchitas, +ostentando en su grácil, flexible cuello, +perfumados collares de sampaguitas. + +Y en la paz de los bosques, en donde vuela +el céfiro de mayo vertiendo olores, +con los ritmos dolientes de una vihuela +mezclan la voz sin mancha de sus amores. + +........................................ + +¡Patria! ¡Patria bendita, ramo de flores, +que besan con sus ondas los roncos mares! +Ya que fuiste la cuna de mis amores, +¡Oh! sé también la tumba de mis pesares. + +Noviembre 1898. + + + BAJO LAS CAÑAS + +Solemne y honda la mudez del campo; +cálido el aire, el término azuloso... +Todo vibra de gloria bajo el lampo +de un sol que es siempre, cual Apolo, hermoso. + +En el bochorno de la tarde estiva, +sueña la flor y duerme hasta la idea. +Sólo aparece como mancha viva, +allá en lo alto, la llama que caldea. + +Silencio y paz... El único sonido +que el ambiente volcánico desgarra, +lo da, bajo el ramaje florecido, +con su música agreste, la cigarra. + +El espacio es cristal; fulge y ondula +cual la cuerda de un arpa estremecida, +y mientras más el término se azula, +más bellos son los sueños de la vida. + +¡Soñar! ¡Vivir...! Soñar bajo las cañas +y vivir a su sombra eternamente, +sin sentir esas penas tan extrañas +que ensombrecen el alma lentamente. + +Soñar que el corazón es siempre joven +y que esa juventud es una gloria, +sin cuitas que en el vértigo nos roben +lo más caro escondido en la memoria. + +Soñar así es soñar de color rosa; +vivir así es vivir en pleno idilio; +es tener en el alma, en vez de prosa, +una égloga admirable de Virgilio... + +¡Oh, dulces soledades campesinas! +¡Oh, refugio de amor de los cañales...! +Tan sólo allí las almas filipinas +consiguen olvidar todos sus males. + +Allí se escucha la palabra santa, +la dulce voz de la querida tierra, +esa que llora, y regenera, y canta, +y en sí las notas de lo grande encierra. + +Allí todas las almas se expansionan +y se abren al amor los corazones, +y hasta las frentes tristes se coronan +con flores, muy abiertas, de ilusiones. + +Allí, por un milagro, se ensimisma +el alma de la patria con la nuestra, +y allí la vemos, bajo el propio prisma, +dentro del corazón como maestra... + +¡Soñar! ¡Vivir! ¡Soñar allí a la sombra, +con la vista clavada en el celaje, +que cuanto se contempla y aun se nombra +es filipino todo en el paisaje...! + +Eso es soñar triunfando de la pena +y mover con la fe hasta las montañas. +¡Oh, dejadme soñar en mi hada buena +a la sombra piadosa de las cañas...! + + + FANTASIA CARNAVALESCA + +Y cruzaban, y cruzaban sobre el lomo verdinegro + del antiguo Pasig[23], todas +las espléndidas y gráciles, las espléndidas pagodas +como notas fugitivas y triunfantes de un alegro, +fusionando con las odas, con los ecos de las odas + que exhalaban de sus labios, + parecidos a sublimes instrumentos + de invisibles gnomos sabios, +los espíritus acuáticos y las diosas de los vientos. + Y cruzaban las pagodas, +y cruzaban las pagodas cual visión de mil colores, + como regias invitadas a las bodas +de la luz de las estrellas y el aroma de las flores. + Y eran flores, flores bellas, + las que mórbidas, y esbeltas, y rientes, + arrastraban al claror de las estrellas + y al sollozo de las aguas somnolentes, + sus disfraces de princesas, + de princesas refulgentes + y de históricas marquesas, +con magníficas diademas y con túnicas crujientes. + +[Nota 23: Río caudaloso que nace en la Laguna de Bay y cruza la +capital del Archipiélago, donde vierte al mar.] + +.................................................. + Ya arribaron todas, todas, +con sus pórticos y flámulas y sus globos de escarlata: + ya arribaron las pagodas... +Las pagodas han tocado la marmórea escalinata + del palacio del Gran Hombre + de mortífera sonrisa, y cuyo nombre +lo repiten la corriente de las aguas y los vientos en sus odas +y en los flébiles arpegios de su eterna serenata. +Ya están quietas las pagodas, ya están quietas + cual quelónidos fosfóricos + que han plegado sus aletas, +escindidas en las ramas de los bosques madrepóricos. + Ya las flores van brotando, flores bellas, + flores mórbidas, rientes, + que recogen, al claror de las estrellas + y al murmullo de las ondas balbucientes, + los cendales de sus pétalos divinos, + y las nieblas de sus túnicas crujientes +empapadas en la gama de color de los ardientes + paisajes filipinos. +Los voltáicos van vertiendo con sus ánforas de plata + raudales diamantinos, +y en la lámina del agua y en la breve escalinata, +la luz blanca va escribiendo mil ensueños peregrinos, + mil curiosas historietas +de mundanas e inocentes, de galanes y poetas, + y de flores, y de flores + que vibraron entre ráfagas inquietas + de los cierzos destructores, + y murieron en un vértigo de amores, + reposando todas, todas, +al igual de las gloriosas, las espléndidas pagodas, + que se aduermen, que están quietas +como saurios gigantescos, cual quelónidos fosfóricos + que han plegado sus aletas +desgarradas en las puntas de los bancos madrepóricos. +.................................................. +Está lleno el gran palacio. En los fúlgidos salones + los disfraces van bailando + y ondulando, +al compás de locos valses y corteses rigodones. +Está lleno el gran palacio. Los voltaicos sinfonizan +un poema de alas blancas y eucarísticos jazmines, + mientras mugen los trombones, + mientras miman los violines + con sus mimos que electrizan, +y rotundos bordonean los pastosos violoncelos +unas músicas de ensueño que la mente narcotizan + como un opio de los cielos, + y derraman los oboes +la armonía voluptuosa del amor y del idilio +que recuerda bellas páginas del gran Longo y de Virgilio, +¡bellas páginas soñadas en la Hélade y el Lacio, + tierra azul de las ideas! + con sus Dafnis y sus Cloes, +con sus Títiros agrestes y sus lindas Galateas... + ¡Está lleno el gran palacio! +Y se agitan los disfraces en tumulto pintoresco, + y fascinan con sus ropas, +con sus ropas policrómicas, con su rostro pierrotesco, +y entre rápidas volutas del furioso torbellino, +burbujea efervescente, hasta el borde de las copas +delicadas y sonoras, la alegría del buen vino. + Las parejas se entrelazan, +las parejas sudorosas se entrelazan en la fiesta, +como ramas de mil árboles que se funden y se abrazan; + y a los sones de la orquesta, +que acaricia con sus flautas, sus oboes y violines, +los sedeños zapatitos y los nítidos botines +van trazando nuevas vueltas y espirales, + nuevas curvas ideales +a la luz de los voltaicos semejantes a jazmines, + a jazmines de florestas siderales, + de corolas luminosas, de pistilos colosales, +mientras sobre el lomo ingente del gran Pasig verdinegro, + las pagodas todas, todas, + las hieráticas pagodas, +se fastidian y bostezan, envidiosas del alegro, + las fantásticas pagodas. +.................................................. +Ya amanece. Ya el sol bello pontifica en el espacio, +en su altar de azul y grana y con su hostia de topacio. + ¡Ya está mudo el gran palacio! + +Diciembre, 1903. + + + DOLORA DE PASCUA + +¡Alma de Diciembre, perfume de Pascua, +que impregnas la arcilla de mi corazón, +y en lo frío pones de mi vida un ascua +de alegría ingenua y otra de ilusión...! + +Sonajas y parches alzarán en coro +frente a los belenes pastoril canción, +y sobre el establo, una estrella de oro +marcará la senda de la adoración. + +Son trozos de espejo los azules lagos, +algodón las nubes, lo demás cartón; +cruzarán un puente los tres Reyes Magos +y ordenará Herodes la degollación... + +¡Ah! sí, muy dichosos los que todavía +no han roto los velos de la encantación, +y sueñan de noche, y también de día, +en que son las nubes copos de algodón. + +¡Dichosas las manos de los pequeñuelos +que aun aroma el óleo de la tradición, +y dejan zapatos como barquichuelos +en espera de algo, sobre algún balcón...! + +Si ellas no tocaran jamás una herida +ni tocaran nunca la humana ficción, +fueran inocentes por toda la vida +y en Belén durmiera toda su ilusión. + +Pero se harán grandes, palparán desdenes, +tomarán un cetro: el de la Razón, +y ya no habrá el goce de erigir belenes +ni soñar en Reyes Magos de cartón... + +....................................... + +¡Alma de Diciembre, beso de la Pascua +que aromas la arcilla de mi corazón! +¿Por qué en nuestras vidas no pones un ascua +de candor eterno y eterna ilusión? + + + MAS QUE TODO, MI CRUZ... + +Hay un amor oculto en cada cosa +y en cada cosa una sutil tristeza, +lo mismo en una rosa +--vaso que Abril llenó de su belleza-- +que en la fina y voluble mariposa +de lírica hermosura, +que, al posarse temblando en tu cabeza, +surmonta su locura a tu locura. + +Cuando despunta un sueño +y florece en la vida una quimera, +el fondo de las cosas es risueño +porque es azul como una primavera. +Pero si un sueño muere +y la quimera amable nos olvida, +cada cosa es un dardo que nos hiere, +y lloran no sé qué miserere +las cosas de la vida. + +Todavía eres joven, +pero yo voy haciéndome ya viejo, +y antes que tu primor los años roben +y te diga el espejo +la verdad de un encanto destruído, +permite que te envíe este consejo +del corazón, un poco entristecido: + +Busca el amor oculto en cada cosa, +quédate con el alma de la rosa, +con su aroma y color; +y de las alas de la mariposa +toma el vuelo sutil, la gracia leve, +y hallarás en la vida, que es tan breve, +una divina suavidad de amor. +Busca en la quieta fuente +la armonía del agua que hace santa +la enorme soledad; +busca en la ondulación de la corriente, +que a veces llora y otras veces canta, +el hondo arcano de la libertad. +No interrogues al astro +perdido en el zafir, +por tu senda o tu rastro, +o lo que ha de venir. +Pregunta por su luz, tan dulce y pura, +pregunta por su inmensa trayectoria, +y si es verdad que en la celeste altura +existe o no la gloria. +Busca, en fin, un amor en cada cosa +y cada amor te ofrecerá su rosa. + +Yo, mientras tanto, buscaré en las cosas +una lágrima oculta, una tristeza. +Es justo. En mis jardines ya no hay rosas +sino espinas: ¡las lleva mi cabeza! +He cambiado las llaves del cariño +por las llaves del cofre del dolor, +y voy, o como un viejo o como un niño, +muerto para las glorias del amor. +Quede en tus manos, pues, la mariposa, +quede en tus manos la divina rosa, +el agua mansa y la celeste luz, +y déjame en limosna la tristeza, +las espinas que ciñen mi cabeza, +y, más que todo, mi sangrienta cruz. + + + LA BANDERA + +Corre el torrente alborotado y ciego, +y el Derecho parece una quimera; +pero aun hay fe, y allí donde yo llego +ha de llegar conmigo mi bandera. + +Es bandera muy santa. Me la dieron +hombres ya muertos de mi propia raza. +Ellos la amaron mucho y defendieron +cuando tronó el insulto o la amenaza. + +Y hoy la defiendo yo. No sea el torrente +la fuerza superior que la derribe. +Esa bandera es algo omnipotente +que flota y obsesiona, y siempre vive. + +¡Vivirá...! Si algún día de mis manos +un golpe del azar la desprendiera, +en pos de mí vendrían mis hermanos +a tremolar de nuevo esa bandera. + +Fija en la brecha está. Ese es su puesto; +allí la encontrarán otras edades; +allí irán a besar su hierro enhiesto +rayos de gloria o fieras tempestades. + +Allí la mirarán, siempre clavada, +flameando al sol, las esperanzas mías; +vieja quizás, pero jamás hollada, +jamás vendida por el bravo _Elías_...[24] + +[Nota 24: Interesante personaje de _Noli me tangere_.] + +Y Elías es mi hermano. Su firmeza +arde en todas las almas filipinas, +ya la ciñan de flores o de espinas, +y satura de fe nuestra cabeza. + +¿Y qué brazo mejor que el brazo hermano +para sostén de la bandera santa? +Ese la salvaría del pantano, +como la salva ahora y la levanta. + +¡Alcémosla...! ¡Que llegue hasta los cielos, +que ondee y que restalle muy arriba, +que cubra con su gloria nuestros duelos +y que mantenga la esperanza viva! + +Y aunque ciego el raudal se precipite +y parezca el Derecho una quimera, +nadie, mientras la fe no se marchite, +podrá decir que ha muerto esa bandera... + +Junio, 1905. + + + MARCHA FUNEBRE DE CHOPIN + +Pausas, grandes pausas, notas largas, +estertores musicales, lloriqueos de almas rotas, + fusión de cosas amargas, + y entre el lloro de las notas +lamentables y solemnes, melancólicas y graves, + un olor a flores mustias, + un vuelo de negras aves +cantando en el aire gélido la canción de las angustias. +Pausas, grandes pausas. (Va el cortejo, + con sus sombríos crespones, +por la calle silenciosa, de los cirios al reflejo, +farfullando rezos tristes. Los relinchantes bridones + estremecen sus gualdrapas + y sacuden sus airones +negros como las coronas, las estolas y las capas...) +Pausas, grandes pausas. Amarguras, +humedades en los ojos, en el pecho una honda herida... + ¡Oh, flor de las sepulturas! + ¡oh, tristeza de la vida! +.................................................. +De repente un gran quejido, de repente un gran lamento. + una armonía inefable, +un suspiro sofocado bajo las alas del viento... + ¡algo que queda imborrable...! + El muerto va en la carroza, +anegada hasta los bordes de muchas rosas muy pálidas... +Detrás, la pobre familia que padece y que solloza, +¡caras de pena que cubren temblonas manos escuálidas! + El quejido pasa y muere + en languidez dolorosa, +y a lo lejos va llorando sus llantos el _Miserere_, + ¡triste canción de la fosa! + ...Y luego una melodía, +una música de ensueño y de aflicción resignada, + como el hielo, blanca y fría, + como el beso, delicada... +(El cuerpo es el del amado... ¡Adiós! Blanquea un pañuelo + sobre el negror de unos ojos +que suben desde el cadáver hasta la gloria del cielo + lleno de matices rojos...) +Crepúsculo. Entra el cortejo en la ciudad de los muertos. +Pausas, grandes pausas, notas largas, +armonías lamentosas, soledad de los desiertos, + ¡inmensas cosas amargas...! + +¡Oh, Chopín! ¡Oh, gran maestro! +(Ya están cayendo las hojas, ya está cayendo la escarcha). +Haz que suenen en el aire melancólico y siniestro, +cerca a mí, las armonías funerales de tu _Marcha_... + +Octubre, 1905. + + + ANTIFONARIO + +ORACIÓN DE TODA HORA + +Santa Reina del amor: +tú sabes que noche y día +te rezo la letanía +y la salve del dolor. +Tú sabes que es el deleite +de mi alma sentimental +llenar de fragante aceite +tu lámpara de cristal, +y con mano temblorosa +mi luz votiva encender, +y enflorar con una rosa +tus leves pies de mujer. +Señora: por la belleza +de toda melancolía; +por la vesperal tristeza +de mi ruta; por la fría +cerrazón de mis mañanas; +por las rosas que en Abril +mueren solas y tempranas; +por toda brisa sutil +que besó flores amargas; +por toda negra visión +y por las horas ¡tan largas! +en que espera el corazón; +por los escollos adversos +donde se estrella mi esquife; +por mis lágrimas y versos +y por el mismo arrecife, +libértame del delito +de hablarte a veces en prosa; +libértame, y pues contrito +estoy de mi culpa odiosa, +guárdame en tu corazón +y en tu memoria también, +y dame tu bendición +por siempre jamás. Amén. + + + ORACIÓN MATINAL + +Nuestra Señora de la mañana: + tú, que deslíes +sobre las nieblas tu suave grana; +tú, que te enjoyas de mil rubíes; + tú, soberana, + que te sonríes +como una dulce Fata Morgana, +pon en mi lengua sabor de mieles +y una sonrisa bajo mis labios. +No me des nunca laureles sabios... +Odio lo amargo: gloria, laureles. +Guíame al prado de tu optimismo, +donde el buen Emerson, todo sonrisa, + dijo su misa, +que era la misa de su pietismo... +¡Santa mañana, reina ideal, +vaso de lirios en eclosión, +arca de gemas y de cristal, +por tí suspira mi corazón! + Reina inmortal, +manda a mi pluma tu tentación, +toda la excelsa luz de tu edén; +libra mis sueños de todo mal, +y haz que a tu diestra me siente. Amén. + + + ORACIÓN DEL MEDIODÍA + +Padre y señor. Tú, Mitra, el del ojo sanguíneo, +gran arquero celeste +que lo penetras todo con tu dardo lumíneo; +tú, el de la roja veste +con orlas y con flecos de eternas igniciones; +tú, Helios, y tú, Osiris, +por quien vive el imperio de las constelaciones +y se hace en las alturas el milagro del iris; +tú, bello emperador, +envíanos tus dones, +tus púrpuras de gloria y tu vital calor. +Derrite en tus brasas todos los corazones, +para que al fin, señor, +salgan del frío ártico de su inercia y desdén, +y en su nuevo ecuador +reciban el espíritu del arte nuevo. Amén. + + + ORACIÓN VESPERAL + +Madona crepuscular +que de nostalgias te vistes, +cuando, tristes, +caen las rosas del otro lado del mar; +Madona, tú que, si pasas +sobre el camino del hombre, +dejas en toda frente prendidas las tenues gasas +de unas "saudades" sin nombre; +¡Madona! ¡Madona mía! +la de los ojos cargados de resplandores violeta, +fuente de melancolía +del poeta; +tiende tus pálidas manos +al que en tus velos de reina clara un dardo de ironía, +porque no entiende tu culto ni sabe de tus arcanos, +¡santa mía! +Dale a besar tus anillos +en que Véspero escintila, +tus collares, tus zarcillos, +tu boca roja y tranquila... +Y cuando tu seducción +divina y crepuscular +conquiste para tu rito algún nuevo corazón +que sepa quimerizar, +extiende sobre el neófito tus manos en bendición, + ¡oh Madona!, +y alrededor de su sien +pon las perlas de nostalgia que tiemblan en tu corona, +por toda tu vida. Amén. + + + ORACIÓN DE LA ALTA NOCHE + +¡Noche...! Sulamita, +tan hermosa y tan negra cual mis propios pesares, +como aquella que muere de langor, y palpita +entre los nardos del _Cantar de los cantares_; +emperatriz augusta del silencio y la sombra, +noche meditabunda, +¡salve, mil veces salve! Por mi voz que te nombra, +por mi vida errabunda, +por mi senda cubierta de propósitos muertos +y de muertas venturas; +por la luz que no encuentran mis jardines desiertos, +por todas mis tristuras; +unge mi pecho en un claror de luna, +en un beso de brisas; dame el bien +de todos tus misterios, noche bruna, +y no me prives de tu luna. Amén. + +1908. + + + HORA CALIDA + +¡Oh calor de la siesta filipina, +calor de corazón, calor de fragua, +en que hierve en la copa cristalina, +con temblores estuosos, hasta el agua! + +Una suave molicie que alucina +irrumpe en nuestra carne, y la cabeza, +como agobiada de sopor, se inclina +florecida de rosas de pereza. + +Hay como una decadencia en las pupilas +húmedas de pasión; y mientras fiera +la luz solar sobre las cosas arde, + +beben las almas graves y tranquilas +el vino del ensueño y la quimera +en el cálido vaso de la tarde. + +Octubre, 1908. + + + LA ISLA HERMANA + + Isla de los tesoros, +Mindanao, isla fuerte de cristianos y moros, +grande bajo el aliento del polífono mar; +isla de bravas gestas y pugnas legendarias, +que tiene por reductos las selvas milenarias +y por vivac inmenso el campo secular. + + Isla maravillosa, +sultana bella y grácil a quien vemos ansiosa +poner oro y corales sobre el nativo altar, +y buscar en la arena de sus sonoras playas, +como sus dos hermanas, cual Luzón y Bisayas, +la perla de un ensueño que no quiere llegar... + + La gran Naturaleza +te dió la magia augusta de su inmortal belleza, +su savia formidable, su sol canicular; +por eso son enormes tus bosques y tus ríos, +y hacen temblar ejércitos tus indomables bríos, +y el Apo a las estrellas no cesa de retar. + + Eres como tus lagos, +para la flor propicios, para el pirata aciagos, +épicos en la guerra, líricos en la paz; +y eres, cuando el peligro tus lares amenaza, +la cúspide en que erige sus tiendas una raza +para gritar:--"¡Atilas! mi gloria no es fugaz. + + "Yo soy como el granito; +mi sed de vivir sube hasta el infinito +como las flechas ágiles de mi aljaba ancestral. +Yo, aunque me ciña ajorcas, zarcillos y turbante, +tengo en las venas mías la sangre palpitante, +la misma que en el ara oblacionó Rizal." + + ¡Loor a tu boca altiva, +Mindanao, isla de oro, Cólquida rediviva, +a donde van los Argos de un moderno Jasón! +Tu increpación histórica tiene inmanente vida; +es la consigna étnica de que jamás se olvida +ni el hombre de Bisayas, ni el hijo de Luzón. + + Un vínculo más fuerte +que el puño de los Césares y que la misma muerte +hace de las tres islas un solo corazón; +que tendrá, en la ventura, una sonrisa única, +y, en las adversas horas, sabrá rasgar su túnica +con un definitivo y unánime tirón. + + ¿No son tus noches bellas +las mismas que las nuestras? ¿No es luz de tus estrellas +la que reciben juntas Bisayas y Luzón? +¿No es aroma indígena del _ilang-ilang_ regio +el que a leer nos mueve un solo florilegio +y a sentir, alma adentro, una sola emoción? + + ¡No morirás...! No temas +que extrañas manos roben tus collares de gemas +y maten de un hachazo tu árbol tradicional: +los que guardan su libro de gestas legendarias +y tienen por reductos las selvas milenarias, +clarinearán mañana una marcha triunfal... + + Cólquida filipina, +Mindanao, isla hermana, isla bella y divina +en cuyo honor dispara sus retumbos el mar: +para quien sea osado a herir tus esperanzas, +sé como nuestra piña, corónate de lanzas +y quede en ellas muerto el pulpo secular. + +Agosto, 1908. + + + ILANG-ILANG + +_Ilang-ilang_ de los huertos filipinos, +donde aroman aurinegras mariposas +sus dos alas de colores vespertinos +cual flabeles para reinas voluptuosas; + +_ilang-ilang_ de ramaje desmayado +--varillaje de verdosos parasoles-- +tú eres fuerte por el beso que han dejado +en tu copa melodiosa muchos soles. + +Son tus flores glaucos astros pensativos +y eres todo, cuando ondulas, incensario +ante el ara de los dioses primitivos +en el templo de algún bosque milenario. + +Tu perfume, como un alma grande y sola, +ha pasado del terruño las fronteras; +y el prestigio que embellece tu corola +no lo olvidan las beldades extranjeras. + +De sus áureos tocadores los cristales +--ostensorios de tu lírica fragancia-- +reverdecen en los lechos virginales +un delirio que halló vida en la constancia... + +_Ilang-ilang_, árbol patrio, suave y bello: +a tu sombra dicen cuentos y cariños +nuestras musas de negrísimo cabello +y alma ingenua como el alma de los niños. + +Si tus hojas, bajo el ala de la brisa, +dan al aire de la noche madrigales, +no hay un labio que no enflore una sonrisa +ni una fuente que no azule sus cristales. + +_Ilang-ilang_ que arrojaste tus corolas +en mis sendas a la luz del plenilunio: +¡cuántas almas que están tristes y están solas +han cubierto con tus flores su infortunio! + +Y han creído que era un beso muy cercano +el suspiro de tus flores estelares, +y han gritado: "¡Ya, ya viene el beso hermano +a la herida que han abierto los pesares!" + +Por tí, todo: por la gloria de tu esencia, +por tus hojas que alcatifan nuestra ruta, +por tu sombra, donde es buena la existencia +y pensamos que no es todo fuerza bruta. + +Danos siempre con tu olor de primavera +un anhelo de ser libres como el viento, +que sacude tu fragante cabellera +y emborracha nuestra vida con su aliento. + +_Ilang-ilang_ de los huertos filipinos +a que el alma de mis cánticos se abraza; +sé tú el árbol de verdores matutinos +que perfume las tristezas de mi raza. + +Septiembre, 1909. + + + EL DOLOR DE LAS CUARTILLAS VÍRGENES + +Quedó sin nada en la mesa la inmaculada cuartilla, +y yo me dí en pensar hondo pidiendo una maravilla +a la luz chisporroteante de una candela amarilla +de pena... Quedó sin nada la inmaculada cuartilla. + +Yo quise llenar el pliego, casto por sus resplandores, +de mis locuras de niño, de mis risas y dolores, +del aroma inolvidado de no sé qué santas flores, +y así convertir el pliego en libro de mis amores. + +Era la noche de luna. Fuera decían los vientos +el suspiro milenario de sus plácidos lamentos. +En mi frente había un loco florecer de pensamientos +y de tristezas nocturnas... ¡Fuera lloraban los vientos! + +Mis pobres quimeras iban rotas en el torbellino; +mis pies no tenían rumbo, ni mi espíritu destino; +pero allá lejos un niño, un niño ciego y divino, +me disparaba una flecha y me enseñaba el camino. + +Tomé la pluma. En mi mano hubo temblores febriles, +miedo de no encarnar nunca en las palabras sutiles +la voz de mi vida; el miedo de un _bebé_ de cuatro abriles +a las brujas y los duendes de los cuentos infantiles. + +¿Qué escribir? ¿Qué pensamientos consignar en aquel trozo +de papel? ¿Mis ilusiones? ¿La hora triste o la del gozo? +Miré dentro de mi vida y mi vida era un destrozo; +miré fuera, y desde fuera llegó a mí un hondo sollozo. + +Solté el cálamo. Mi vida no me daba la respuesta; +no había una flor en toda la inmensidad de la cuesta; +mi fatiga siempre grande, la carga siempre molesta, +y en el aire ni el susurro de la más leve respuesta. + +¿Qué escribir...? La tinta obscura del tintero era tristeza; +tristeza el silencio augusto de la gran Naturaleza, +y en medio de este dualismo de dolor y de aspereza, +se moría lo más triste de lo triste: mi cabeza. + +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada. +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada; +pedí al pábilo amarillo la lumbre de una mirada, +y en el fondo de mi vida no hubo nada, nada... nada. + +¡Oh vacío de las almas...! ¡Oh negras horas tediosas +en que no hay para las manos que tiemblan divinas rosas, +ni para los ojos tristes un vuelo de mariposas +novias del sol...! ¡Oh infinita pesadumbre de las cosas! + +Dejadme esta noche solo retroceder a mi cuna, +ver que la besa y la envuelve un suave rayo de luna; +no me arranquéis de los ojos una lágrima importuna... +¡Dejadme solo esta noche, que la noche está de luna! + +Alcé mi frente. La vida no me daba su respuesta. +No había una flor en toda la inmensidad de la cuesta; +mi fatiga siempre grande, mi carga siempre molesta, +y los labios de mi musa no me daban la respuesta... + +Y mientras yo meditaba sobre la virgen cuartilla, +penetró por mi ventana un ave de pesadilla; +yo pedí que me cantara un canto de maravilla, +y el ave mató la luz de la candela amarilla. + +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada. +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada; +busqué en mi cofre más íntimo alguna perla encantada, +y en el cofre de mi vida no hallé nada, nada... ¡nada...! + +Septiembre, 1910. + + +A HISPANIA + +Te hablo en tu lengua; mis versos +te dirán que hay un amor +que en la hecatombe pretérita +su raigambre conservó +en lo más hondo y arcano +de mi pecho. Es como flor +que han respetado celliscas +y avalanchas de pasión, +flor abierta suavemente +en cumbres llenas de sol, +a donde sube el espíritu +de sus quimeras en pos, +para rezarte:--"¡Oh, Hispania! +¡oh dulce idioma español, +el del Arcipreste de Hita, +el de Lope y Calderón, +de Juan de Mena y Cervantes, +de Pereda y de Galdós! +¡Oh dulce lengua, que irradias +tu latina irisación +y encierras la amplia eufonía +de toda una selva en flor, +pues eres susurro de agua, +gorjeo de ave, canción +de brisa leve en las hojas +en mañanitas de sol...!" +En esta lengua ¡oh Hispania! +balbuciente formuló +mi alma en los días niños +sus caprichos, su candor; +y en las horas juveniles, +cuando hicieron irrupción +en mi vida las primeras +exaltaciones de amor, +también fué tu idioma egregio +el que sirvió a mi ilusión +y la dió plumas divinas +de mágico tornasol, +para llegar hasta el fondo +de un lejano corazón +y decirle:--"Ven conmigo +y dame un beso de amor". +Murió este amor. En mi pecho, +muerta la hoguera, restó +un puñado de cenizas +de la pasada ilusión; +y al verme tan olvidado +de la mujer que me amó, +para luego envenenarme +con una negra traición, +cuando quise maldecirla +con mi pluma y con mi voz, +llorando de pena y rabia, +la maldije ¡en español...! +Y en tu idioma, que es un iris +por su fulgencia y color, +voy dando a todos los vientos +trozos de mi corazón, +mis líricos fantaseos, +mis optimismos, mi horror +por lo prosaico y mis gritos +de protesta y rebelión +contra todas las limazas, +contra el buho y el halcón, +contra la sierpe asquerosa +que quiere alzarse hasta el sol, +contra "chaturas estéticas" +que nos roban la emoción, +contra Verres coloniales +y su dolar corruptor[25], +y contra todos los hombres +que hacen tan fiera irrisión +del derecho de mi pueblo +a ser su único señor... +¡Oh noble Hispania! Este día +es para ti mi canción, +canción que viene de lejos +como eco de antiguo amor, +temblorosa, palpitante +y olorosa a tradición, +para abrir sus alas cándidas +bajo el oro de aquel sol +que nos metiste en el alma +con el fuego de tu voz, +y a cuya lumbre, montando +clavileños de ilusión, +mi raza adoró la gloria +del bello idioma español, +que parlan aun los Quijotes +de esta malaya región, +donde quieren nuevos Sanchos +que parlemos en sajón. +Pero yo te hablo en tu lengua, +¡oh Hispania! porque es su són +como música de fuente, +como arrullo encantador, +y como beso de vírgenes +en primaveras de amor. + +1913. + +[Nota 25: Alusión explícita al nuevo dominador, o sea la república +de los Estados Unidos.] + + + NO CIERRES TU PUERTA + +Un labio lejano me ha dicho +que tienes cerrada tu puerta... +Si es cierto, reforma el capricho: +¡tu puerta ha de estar siempre abierta! + +Abierta a las aves del cielo, +abierta al rumor de las brisas, +al goce, al dolor, al consuelo +y al triste que pida sonrisas. + +Abierta a los claros de luna, +al suave perfume de mayo, +al lloro del niño en la cuna +y al viejo que tiembla en desmayo. + +No cierres tu puerta. ¿No sabes +que cruzan el largo camino +mil sombras, mil vidas, mil aves +que ignoran su obscuro destino? + +Tu mano, que abrió las entrañas +del suelo y halló un gran tesoro, +arroje las llaves extrañas +que cierran tus puertas al lloro. + +Preparen tus manos la mesa, +el plato de arroz y hasta el vino. +¡La sombra en la luz hace presa +y es largo y tortuoso el camino! + +Que sea, en la vida, tu techo +la fuente que lave los males, +que cierre las llagas del pecho +que borre las penas mortales. + +Si quieres que nazcan al paso +de tu alma las rosas celestes, +acoge el dolor del ocaso +y zurce las míseras vestes. + +Bien sabes que es noble y es santo +alzar al que cae en la vía. +No dudes ni niegues. El llanto +secado es raudal de alegría. + +Si pones tu mano en la mano +del pobre, Dios besa la tuya. +No cierres tu puerta, ¡oh mi hermano! +no sea que de ella Dios huya. + +Ten siempre dispuesta tu casa +y esté a todo huésped abierta, +que acaso la sombra que pasa +es sombra de tu madre muerta. + +No cierres tu puerta. ¿No sabes +que cruzan el largo camino +mil sombras, mil vidas, mil aves +que apenas si saben cuál es su destino? + + + EL JARDÍN REDIVIVO + + PARA EL "JARDÍN DE EPICURO"[26] + +[Nota 26: Así era nombrado un cenáculo literario de Manila. Y para +festejar la cena con que fué inaugurada su segunda etapa, escribió los +versos el poeta.] + +Nuestros días sin sol, de retiro y mudez, +en que el alma sufrió de congoja o esplín, +han pasado a ser ya cosa muerta, y, al fin, +nuevos besos de luz nos encienden la tez +y florece otra vez el antiguo jardín. + +¡Oh delicia! ¡oh amor del humilde pensil +donde el alma sintió la pasión de soñar +y, en el giro fugaz de las auras, gustar +el olor celestial de las rosas de Abril +y el dulzor juvenil de un anhelo de amar! + +Está abierto el jardín. Venid todos a él +los que ansiéis suspirar besuqueando una flor, +los que, en vez de llorar, tengáis hambre de amor +al sonrís, al fulgor, al olor, a la miel +de una bella emoción. ¡El jardín está en flor! + +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín +sólo os pide otra vez, por su nueva eclosión, +que tengáis para él una eterna canción, +una voz de querer, un espíritu afín +y una sed de habitar con la Reina Ilusión. + +El vivir es el _hoy_; nadie sabe el _después_: +¿a qué tristes vivir, a qué solos vagar +sin un lazo de unión que nos pueda estrechar +y, aunque herida la sien y maltrechos los piés, +nos dé amor de vivir, de soñar y cantar? + +Está abierto el jardín... ¡Cómo invita su olor +a subir al azul y olvidar el fangal, +lo que tiene de vil nuestra arcilla mortal, +lo que pone en la miel de la vida un sabor +parecido al cruel de las "flores del mal". + +Corazón, emoción, ala leve y sutil, +tenlos siempre, oh varón, y tú siempre, oh mujer, +y ambos siempre tendréis, con las rosas de Abril, +entre risas de sol, un rincón de pensil +en que a solas oir el volar de un querer. + +Este mar del vivir es muy fiero; este mar +tiene a veces un són de alarido de horror, +y quien oiga esa voz y no sepa ensoñar, +ante la ola sabrá cuán amargo es llorar +por el alma sin luz y la vida sin flor. + +Luz y flor las veréis en el nuevo jardín +cuya fronda es de paz, cuyo ambiente es cordial; +unas veces dirá su quimera un violín +y otras veces de amor, Chaminade y Chopín, +en el clave dirán la sonata inmortal. + +Vibrará su cristal una voz de mujer +como un ¡ay! de pasión o un suspiro de Abril, +y el poeta alzará, fresca, gaya y gentil, +su canción al amor, a la vida, al placer, +y entre todos harán un edén del pensil. + +¡Oh delicia! ¡oh amor del tranquilo jardín +donde el alma sintió la pasión de soñar +y, en el vuelo fugaz de la brisa, escuchar +la quejumbre sutil de un celeste violín +o el latido inicial de un anhelo de amar! + +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín +sólo os pide esta vez, por su nueva eclosión, +que tengáis para él una bella canción, +una voz de querer, un espíritu afín +y una sed de morir por la Reina Ilusión. + +Julio, 1913. + + + LAS DOS HOCES + + I + +Parece la fragua el ojo cerrado + de un muerto titán, +y el yunque parece un pico en silencio + de un ave anormal. +En un negro rincón duerme el mazo +que otros días batiera el metal... +¡Cómo duele esta paz de la fragua! + ¡Cómo duele esta paz! + +"¡Hola, herrero! ¿qué tienes? ¿qué inercias +han ganado tus músculos hoy? +Tus brazos semejan dos ramas tronchadas, +dos angustias largas de una abdicación. + ¡Levántate, herrero! +Haz que de la fragua resucite un sol. +Enarbola el mazo y así, junto al yunque, +entre rojos hálos serás como un dios." +........................................ +Ha soplado el fuelle sobre los carbones, +ya la roja llama crepitando está; +sobre el recio tórax del despierto herrero, +hay como una bella púrpura imperial. + El mazo es tu cetro; +¡oh herrero! comienza de nuevo a reinar, +y en tus brazos aprendan los flojos + a batir y forjar. + + II + +"--Toma este oro--le digo al becerro-- +y forja una hoz". +"--Yo no soy orfebre--me dice-- +que herrero yo soy". +"--Forjarás la segur; los orfebres +no pondrían en mi oro un vigor. +Ellos saben de ajorcas y anillos; +de segures, no. +Yo no quiero mi oro para hacer joyeles +que tengan el brillo de una tentación; +yo no quiero mi oro para que me muerda +la interior serpiente que mordió a Shylock. + Resuélvete, herrero; +mientras en la altura nos sonríe el sol, +coge el oro mío con tus manos rudas + y forja una hoz." +......................................... +¡Cómo irradia la luz hecha de oro + y tiembla el metal, +con su luz de ideal novilunio + rielando en el mar! +En mis manos pone no sé qué virtudes +y en mi pecho enciende nueva claridad, +y en su empuñadura siento que palpita +el misterio fuerte de una inmensidad. + + + + III + +"--He aquí el hierro--le digo al herrero-- +y forja otra hoz". +"--Ya me duelen--contesta--los brazos +y débil estoy". +"--Forjarás la segur. ¿No recuerdas +que el hierro es tu honor; +que del hierro has vivido y el hierro +dió a tu fragua inmortal tradición? + Herrero: a toda hora +es el hierro quien manda: ¡es el dios! +Si te cruzas de brazos, si doblas +el cuello al sopor, +en tu abulia torpe ya no escucharás +la solemne voz +del hierro, tu amigo... Escúchame, herrero, +y forja otra hoz." +....................................... +La segunda segur, la de hierro, +fabricada está. +Es como la ceja borrascosa y dura +de un fiero titán. +En mis manos tiene un brillo de relámpago +y en mi pecho enciende redentor afán, +y en su empuñadura, cuando ya la cojo, +siento el loco empuje de una tempestad. + + IV + +Ya están en mis manos las dos sacras hoces +que el herrero anónimo para mí forjó: +la de hierro duro, que es mi fortaleza, +y la de oro fino, que es mi ensoñación. +La segur más grácil, para cuando quiera +cercenar un lauro o una flor de amor, +para el santo muérdago de la vida íntima +y para el ensueño de mi corazón; +y la más robusta, para las podridas +ramas que del árbol la ignominia son; +para las raíces de la mala yerba +que la gloria roban de la mies en flor, +y para los cuellos del halcón y el lobo + y el áspid traidor. + +Mayo, 1914. + + + VIAJE FANTASTICO + +¡Va el corcel de mis versos...! Da a los aires sus crines +de metáforas nuevas y de símbolos bellos; +sus relinchos rimbomban como fieros clarines +y sus cascos galopan despidiendo destellos. + +El corcel de mis versos es rebelde a los frenos +porque sabe que ahogan como en flor su carrera; +y en su fuga brillante por los cielos serenos, +no es Pegaso con alas, sino roja bandera... + +¡Va el corcel de mis versos! En sus lomos cabalgo, +y enristrando el acero de mi acrática pluma, +con su hierro alanceo, como el clásico Hidalgo, +los fantasmas y duendes de la clásica bruma. + +Mi corcel es el libre morador de los campos +donde se alzan en triunfo los ensueños del arte, +donde vierten de lleno sus magníficos lampos +las pupilas de Erato y el escudo de Marte. + +Corre, corre a lo lejos, ¡oh corcel de mis versos! +y en los aires restallen tus indómitas crines, +que allí hay flores más regias y celajes más tersos, +y a tus nuevos escapes más abiertos confines... + +¡Va el corcel de mis versos! Y azotando sus ancas +con la tralla flamígera de mi audaz fantasía, +llego, al fin, a unas tierras ideales y blancas; +llego, y beso entre auroras a la musa del día... + +Abril, 1921. + + + EL "KUNDIMAN" + +Tagalo _Kundiman_, _Kundiman_ de versos de amores +que en los plenilunios prefieres tu vuelo tender: +tus suaves estrofas que lloran ocultos dolores +dicen la nativa tristeza del atardecer. + +Tienes el aroma de nuestras edémicas flores +y el ritmo y el mimo de un beso ideal de mujer, +y resumes toda la queja de los soñadores +de mi pobre raza, sujeta a un extraño poder. + +Fuiste la delicia de nuestros difuntos abuelos; +dasnos, en el tiempo presente, un dulzor de consuelos, +que son para el alma cual riego en muriente jardín; + +y serás mañana de toda una raza la gloria +cuando, con tu música, su toque marcial de victoria +dé a los cuatro vientos un libre y sonoro clarín... + + + COPA BOHEMIA + +Héla ahí: fino el cristal, +tembloroso, musical. +Héla ahí: fino el cristal. + +Aún exhala un viejo olor +el cristal: guardó una flor +que aún exhala un suave olor... + +Dió la flor una griseta +y dejó su alma el poeta +en la flor de la griseta. + +Una noche dolorosa +robó la envidia la rosa +en la noche dolorosa... + +Y dió fama a su bohemia +el pobre. ¡Sangre y blasfemia +dieron gloria a su bohemia! + +Volvió al "bar", pidió más vino, +y, negro ya su camino, +en el "bar" bebió más vino. + +Dijo sus últimos versos, +y, entre sus sueños dispersos, +lloró sus últimos versos. + +Postrer copa... Dió un suspiro +y se suicidó de un tiro +en la sien... ¡Postrer suspiro! + +Cayó al suelo la pistola +y al cristal dió una aureola +el humo de la pistola. + +El rodó bajo la mesa +con se desgracia inconfesa, +bajo el mármol de la mesa... + +Y desde entonces no existe +quien beba en la copa triste +de bohemio que no existe. + +Héla ahí: fino el cristal, +sin la flor sentimental +Héla ahí: ¡rojo el cristal!... + + + ETERNA HERIDA + +¡Oh pobre corazón! +¡oh entraña mía, sitibunda y loca, +que tiemblas a la más breve ilusión +puesta en la miel de una divina boca! + +¡Oh víscera escondida +que sin cesar renuevas en tu fondo +tu amor ardiente y hondo, +sin ver que quedas para siempre herida...! + +¡Oh triste corazón! ¿por qué vas ciego +tropezando en las sombras del camino, +cuando tu propio sino +te grita:--"¡Aún no! Tu ruego +no llegó a su destino +y tu tiempo de amar no es hoy, es luego"? + +Pero tú, entraña mía, +vas amando a deshora, y sueñas... sueñas +que esas bocas risueñas +tienen piedad de tu melancolía. + +Y creen tus quimeras, +y ves en lontanazas ilusorias +no sé que nuevas glorias, +no sé qué flor de nuevas primaveras. + +Y tu sed de gozar te lleva lejos, +centuplica las plumas de tus alas +y hasta te olvidas de las cosas malas +cual si te alucinasen mil espejos. + +¡Oh pobre corazón! ¡Icaro triste +y triste Prometeo! +si subes a la altura el sol te embiste +y, amarrado a la roca del deseo, +ni dicha ni quietud para ti existe. + +Y esto lo sabes bien, ¡oh entraña mía! +y sabes del sendero que es muy largo +¡oh entraña! y, sin embargo, +vas cruzando el sendero en tu porfía. + +Ya estás llena de sangre, ya tus fibras +se han desgarrado en su latir convulso +¡y sin embargo aun vibras! +¡y sin embargo aun tienes nuevo impulso! + +¡Oh vaso de dolor! ¡oh pecho mío +que sabes convertir tu muerte en vida! +si has de seguir amando sin hastío +¿quién habrá de curar tu eterna herida? + +Mayo, 1921. + + + + +Gurrea (Adelina) + +Nació en la Carlota (Negros occidental), hija de los españoles don +Carlos y doña Ramona Monasterio, ella hermana del notable autor don +Ricardo. Recibió esmerada educación, primero en colegio español de +monjas y luego, durante once años, en otro inglés. Cursó el +bachillerato, sobresaliendo en el estudio de la Preceptiva y la +Literatura británicas. A pesar de ello ha escrito sus versos en +castellano, nunca en la lengua de Shakespeare. Salió al mundo de las +letras por la "puerta grande", al obtener el primer premio en un +concurso de cuentos para plumas femeninas (1915). Cuatro años después +mereció igual galardón en certamen organizado por la "Casa de España", +de Manila, Dirigió la Sección femenina de "La Vanguardia", de la misma +ciudad. Hace poco más de un año mora en la Península. + + + EL NIDO + +(PRIMER PREMIO EN EL CONCURSO LITERARIO ORGANIZADO POR LA "CASA DE +ESPASA", MANILA, 1919) + + I + +Ha lanzado la paloma su quejido lastimero. +En el beso de la tierra con el cielo, muere el sol... +De la tarde el arrebol +se desmaya entre las sombras de la noche del guerrero. +El silencio de las horas enlutadas +ha rasgado los clarines del heraldo de la muerte; +hay espectros en las sombras y hay terror en las miradas +y vomitan los cañones el derecho del más fuerte. +Y ha volado la paloma de plumaje alabastrino +ahuyentada por la mano poderosa del destino. + + II + +De su nido de ideales +sólo queda el esqueleto, ¡Seculares ambiciones! +Aquel nido que cubierto de olorosas ilusiones +orgulloso se mecía de la historia en los anales. +Más su túnica de nieve +ha rasgado el negro aullido de los vientos, +y debajo de los santos, ideales sentimientos, +son los odios un grabado, la ambición es un relieve. +Aquel nido, que era un beso +en el vivir de los hermanos corazones, +es escarnio de la fé que se deben las naciones; +y por eso +ha volado la paloma de plumaje alabastrino, +ahuyentada por la mano poderosa del destino. + + III + +¡Oh, la mística paloma de las pálidas canciones! +A través de nausebundas humaredas, +por encima de campiñas que atraviesan las veredas, +entre el ronco estremecer de los cañones, +entre el trueno de las turbas que fatídicas vocean +por encima de sepulcros y de alfombras funerarias, +suspirando sus plegarias, +va esfumándose su vuelo, +y se aleja con sus alas de los mundos que pelean +y se acerca con sus ansias a las cúpulas del cielo. +Ave errante y fugitiva, ave hecha de azahares, +¿Dónde buscas el encanto y el amor de tu doctrina? +¿Dónde están las resonancias de tu plática divina +y la piedra de holocausto que reclaman tus altares? +¿Dónde vas? +Si hoy el hombre irreverente +ya no quiere que te poses en su frente +palomita de la paz... +"Voy buscando" dijo ella, "algún nido hecho de amores +donde vivan mis creencias, donde mueran mis dolores". +.................................................. +Tañen lentas, compungidas, las campanas de la Francia, +y vigilan solitarios +en sus níveos sudarios +los mil picos (que se burlan de la altura y la distancia) +de los rudos Pirineos. +El blancor de su cabeza +da un aliento en su tristeza +a la reina del olivo y a sus líricos deseos. +Pero sigue su camino, +porque en ellos aun se escucha +el estruendo de la lucha, +y aun la empuja aquella mano poderosa del destino. + Ya ha pasado por encima de la típica montaña +de los místicos del norte, +y ha llegado hasta la corte, +y en el suelo de la España +se ha posado la paloma de plumaje alabastrino +subyugada por un alma que es más fuerte que el destino. + + IV + +En el fondo dulce y cálido +de un humano corazón +ha hecho nido la paloma, mientras reza una oración +por la viuda sin amores, y los hijos del inválido. +Santo nido hecho de flores y fragancias maternales +de caricias, de ternuras +y sedientas calenturas +Por el bien de los mortales! +¡Corazón que guarda dentro +el calor de las canciones +que palpitan en los tristes corazones, +que es altar, estuche, y centro +de noblezas olvidadas y de hidalgas compasiones! +¡Ruiseñor enamorado +de los cánticos del arte! +¡Corazón! Santo estandarte +de lo honrado, +donde vive la divina poesía +de la tétrica tragedia del vivir. +¡Vaso hondo del sentir! +¡Corazón que es una mezcla de tristeza y de alegría! +Que es color, canto, fragancia, +clamor, risa, luz, suspiro, +movimiento, danza, giro, +simpatía y añoranza. +Don Quijote que enloquece +acariciando una ilusión. +¡Corazón, fiel corazón. +del gran Rey Alfonso Trece! +.................................................. +Y ha vivido la paloma de plumaje alabastrino +en el fondo de ese pecho que es más fuerte que el destino. + + V + +Ha cesado la matanza, +han callado los cañones, +y la voz de las naciones +la reclama una vez más con promesas de bonanza. +La paloma no se mueve. Con suspiro tenue y quedo +tiembla aún de sus ansias al compás. +La paloma de la paz +todavía tiene miedo. +.................................................. +En, la boca del monarca juguetea una sonrisa; +en el hueco de su mano aún descansa +la paloma blanca y mansa +que ha quedado para siempre convertida en su divisa. +¿Qué derecho hay en la tierra que le quite el blanco emblema, +redivivo con su aliento, +escudado con su honra, en el trágico momemto +en que quisieron arrancarle esa gloria de su lema? +En las luchas de la corte, en lia inquietud de la cabaña, +ha sabido defenderla con su pecho y con su ley, +ha sabido defenderla vuestro rey, +por la unión de sus hermanos y la gloria de su España. + + + A MIS PRIMOS + EN EL DÍA DE SUS BODAS + + I + +¿La Vida?........ +Es un drama, de más o menos actos, +que puede ser comedia, aunque asi siéndolo +no han de faltarle lágrimas; +o puede ser tragedia, aunque asi siéndolo +no han de faltarle risas. +En ambos casos +Ni deja de ser drama +ni deja de ser vida. + + II + +Nace el niño. +Y su primer saludo +es un llanto inconsciente; +ni siente lo que llora +ni llora lo que siente. +Pero en los huecos que egoísta deja +el reir y llorar de su niñez, +deposita la mano del destino +la pólvora dormida, +y la oculta alegría +que explote en la tragedia +y en la comedia ria. +El drama ya ha empezado y sin sentirlo +un acto ha terminado. + + III + +Y suben el telón del segundo acto. +La adolescencia loca, +con sus brios de férvida osadía, +se levanta gigante +en medio de la lucha +desafiando al mundo con los años +que tiene por delante. +Se propone vencer, porque confía +en ese amor sin fin +que engendra un ideal, +y en el firme y seguro pedestal +de una amistad sin cerco ni confín. +Ante sus ojos el mundo que soñó +se desvanece pronto, +y en su lugar, irguiéndose asesino, +otro mundo de prosas y mentiras +acaba de matar +del pecho joven el último ideal +.................................... +Ya vemos asomar los dedos lívidos +de la cruel tragedia, +que por entre la puerta sin cerrojos +del corazón humano +intenta introducir toda la mano. +Y la vemos entrar, +muy abiertos los ojos, +la faz idiotizada, +pensando cuán inútil +será toda defensa meditada. +¡Oh maldecida mano +que llaman experiencia! +¡Qué caro cuesta el aprender tu ciencia! +................................... +Y con estas palabras el telón +vuelve lento a caer, +sin que el público sepa +lo que entre bastidores puede haber. + + IV + +Ya está el héroe otra vez sobre la escena +con su porte viril, pero... ¿y su fuerza? +Su fuerza no es la loca rebeldía +del que quiere vivir; +es la resignación, es la alegría +del vencido en la lucha, +que no le importa nada su derrota +porque trae la paz, aunque en sus garras +lleve su voluntad deshecha y rota. +Y se entrega en los brazos del amor +para gozar en paz +la dicha gue promete, +y se arrima al hogar que da calor, +mientras el huracán fuera arremete +contra el loco que quiere, ensangrentado, +batirse moribundo, +y con la boca cubierta ya de espuma +hacer un gesto de desprecio al mundo. +A vosotros os hablo, ahora arribais +al puerto de la paz. +Sois prisioneros de la gran batalla +donde la sociedad +al débil avasalla, +y en la cárcel sombría del deber +vais a reir, +vais a llorar, +y vais a recordar +el fragor de la lucha del ayer. +Yo soy siempre cruel con el cobarde, +más no hace caso ¡por Dios! de los poetas: +somos locos enfermos de la vida +y es que para curar +nuestro pensar suicida +la sociedad no encuentra una receta. +...................................... +Tenéis derecho a vuestra dicha de hoy; +pues que es la libertad +a cambio de amor. +Reid la carcajada +de la felicidad, +soltad vuestras campanas, +que repiquen a gloria, +que suenen alegría, +que lleguen sus tañidos +a esta mansión dichosa, +que besen vuestras almas +con sus sueños de rosa. +Yo quiero panderetas, +yo quiero cascabeles, +quiero trinos de pájaros +y ruido de caireles, +yo quiero la alegría +de los días de sol, +quiero la chillería +de la niñez dichosa, +y en medio del concierto +de este bullicio humano +una salva de aplausos +por mis primos hermanos. + + V + +Ya sólo falta un acto, +Y ese os toca a vosotros concluir. +Estais sobre la escena... +Acabad vuestro drama +con el arte grandioso del vivir. +Pero tened en cuenta +que si os sale tragedia +no han de faltarle risas; +ni han de faltarle lágrimas +si os resulta comedia. + + + EL FANTASMA DE MARÍA CLARA[27] + +[Nota 27: Heroina de _Noli me tangere_.] + +El epílogo triste de tu vida +se prolonga cubriendo con su gloria +el silencio expresivo de la historia. +Fingiéndote dormida, +cual sonámbula audaz, en la alta noche, +caminas abordando los abismos, +y eres el albo escudo, +protector de sagrados misticismos, +y eres dorado broche +del rosario oloroso de sampagas, +emblema de virtudes femeninas, +que adoran las _dalagas_ [28] +nuestras dulces mujeres filipinas. + +[Nota 28: Muchacha, doncella.] + +Allá en la negra noche, +rasgada por relámpagos inquietos +y llorada por negros nubarrones, +hiciste de tus lágrimas derroche, +para llorar tus retos +en un ¡ay! de deshechas ilusiones. +Muerta, más no vencida, +tu alma extenuada y fría +comprendió la grandeza del dolor; +del dolor que afrontó con heroismo, +para hacer de la vida +una trágica negra poesía; +para hacer del amor +un sublime grandioso fanatismo. + +Creyéronte fantasma, y sí lo eras; +de pié, sobre un tejado +batido por la lluvia huracanada, +no eras masa de carne que gemía, +eras la encarnación de algo soñado, +un aliento que vive de quimeras, +el último estertor de una agonía, +aquella sombra tierna y desgraciada +que con su cuerpo proyectó Rizal +sobre el sol de una creencia, +salvando su existencia +con las luces espléndidas +de su genio inmortal. + +¿No te acuerdas ya más, María Clara? +La noche saturada de negrores. +Sobre la ingente ara +de la naturaleza embravecida +sacrificaste todos tus amores, +diste toda tu vida. +La noche se prolonga y hay quien llora. +Entre muros que llaman Democracia +la mujer filipina +siente el zarpazo de un progreso falso, +y se busca tu fuerza de aquella hora, +tu alma llena de gracia, +para huir de un cadalso +lento y espiritual, mas no por eso +menos tirano que el que mata al preso. +Tu eres chispa nacida +del cerebro de un mártir de la Idea, +en el choque aquel seco del amor +(a la patria adorada) +contra alguna injusticia maldecida. +No murió tu esplendor, +y en la noche del hoy aún eres tea +que camina en la nada +del misterio del alma femenina, +un fantasma esparcido +en su psicología tenue y fina, +aroma desprendido +del dolor de un poeta, +que te dejó al morir, +para que en la carrera +empuñases muy alto su bandera +y llegases por él hasta la meta +antes de sucumbir. + +Por eso en la presente obscuridad +escuchamos el ritmo de tus pasos, +porque en aquella noche de orfandad +dilataste tu espíritu +hasta romper los lazos +del abrazo fugaz de lo mortal. +Y por eso, +fantasma azul del alma femenina +que soñara Rizal, +prolongación del beso +de su obsesión divina, +vibrante poesía +que el poeta cantara, +eres, clara María, +¡Nuestra María Clara! + + + DEL PRADO AMIGO + +Hay un silencio triste, de consuelo, en el prado. +Una esquila se queja en los brazos del viento +como un poeta triste, eternamente atado +al buey de la materia, sin luz ni sentimiento. + +Las voces pueblerinas de unos chicos se alejan +entre el grueso ramaje con que se adorna al río. +De su inercia unas rocas parecen que se quejan +y la yerba se seca al beso del estío. + +Otra vez el silencio. Ahora es un gorjeo +que sobre mi cabeza sueña un verso de amor... +Vuelve a chillar la prosa: mugriento y sin aseo +el tren silba ya el grito carnal de un estertor. + +Unas nubes muy blancas se agarran al azul. +Árboles verdinegros vigilan el espacio. +Los murmullos del río me rozan como un tul +que acaricia las trenzas de una novia. Despacio +marcha el sol. Al azar abro el libro, un retrato +me sonríe... ¡Es tu risa!... En mi triste mirar +se esfuma la campiña. Todo esto es sólo un rato. +¡Después son unas ganas muy grandes de llorar!.. + +Los Molinos, Agosto 1921. + + + NO ESTÉS TRISTE + +No estés triste... +A través del espacio, +tan henchido de arcanos +y apariencias de calma, +enlacemos, despacio, +el alma de las manos +y las manos del alma. + +No estés triste... +Voy a inclinar mi frente, +para que en ella escribas +tu pregunta en un beso. +Un silencio doliente +responderá con vivas +ternuras hechas verso. + +No estés triste... +Yo callo porque quiero +que tú, en la sinfonía +del silencio sagrado, +percibiendo el lijero +temblor del alma mía, +me sientas a tu lado. + +No estés triste... +¡que tú nunca estás sola! +ha bajado una estrella +y ha llegado a tu lecho. +¿Conoces su aureola? +mi amor hecho centella +se refugia en tu pecho. + +No estés triste... +Que también ha bajado +un rayo de luna. +¡Yo estoy siempre contigo! +mi tristeza a tu lado +es siempre, ¡siempre! una +caricia de un amigo. + +No, no; nunca estés triste... +A través del espacio, +que guarda los arcanos +de nuestro amor sin calma, +enlacemos, despacio, +el alma de las manos +y las manos del alma. + +Cercedilla, Septiembre 1922. + + + + +Hernández Gavira (José) + +Nació en Ilo-Ilo el 20 de Octubre de 1893. Bachiller en 1912 y abogado +en 1916, paró en militar, siendo ahora teniente del tercer regimiento +de infantería de la división filipina al servicio de Norte América. En +Ilo-Ilo dirigió "El Adalid". Fué luego redactor del "The Philippines +National Weekly". Ha publicado en Manila, 1921, un volumen de versos: +_De mi jardín sinfónico_. + + + NO ES MI MUSA... + +No es mi musa la sílfide aturdida +que corre tras azules mariposas, +ni tampoco es Ofelia dolorida +que pasa desbordando tuberosas. + +Es Astarté mi musa preferida, +la que inspira pasiones clamorosas. +Es voluptuosa y es gentil panida +la diosa de mis vidas primorosas. + +Es mónada que ríe, canta y llora +con locura de pájaro divino, +de ritmos y de vida sembradora. + +Baco la ofrenda cántaros de vino, +e implora Pan, cabe sus pies de Flora, +loco de amor celeste y peregrino. + +1921. + + + PARA TI + +Para tí son todas +mis ternezas cálidas, +y mis rosas pálidas, +y mis reales odas. + +Para tí mi aliento +y también mis rezos, +la miel de mis besos +y mi pensamiento. + +Para tí mis cantos +que humedecen llantos +de acerbo dolor. +Para tí la esencia +de esta mi existencia +que atrista el amor. + +1921. + + + LA ESPERANZA + +Nácar de luna que en los cielos, riela, +oriflama brillante sobre el mar, +nieve en la cima que el calor deshiela, +pebetero encendido ante el altar, +presto a los caminantes mi consuelo, +acompañando a Fé y a Caridad; +las tres llevamos por camino el cielo, +formando una gloriosa trinidad. + +Soy la princesa del ropaje verde +que renueva en el hombre la confianza, +cuando el naufragio del vivir le pierde; +le hago entrever la mística bonanza, +mientras la sierpe del dolor le muerde; +soy la última en morir: soy la Esperanza. + +1921. + + + EN LA HORA DEL CREPÚSCULO + +Se oye un lamento de agoreras aves +bajo el palio del cielo tropical, +y se aspira un olor de brisas suaves +que estremece el silencio sepulcral. + +Sobre el lejano mar las negras naves +sombras son en la calma vesperal; +en la fronda un rumor de notas graves, +que deslíe un liróforo oriental. + +Es la hora del crepúsculo. Silente +gime el aura rindiendo vasallaje +a Febo que desciende al Occidente. + +Eternamente fúlgida y doliente, +es la tarde del trópico salvaje +que muere lenta, lenta, lentamente... + + + CUANDO YO MUERA... + +Cuando yo muera llevad mis restos +allá a la cumbre de una montaña +que sea digna de mis arrestos +de indio poeta, nieto de España. + +Egregia lira mi tumba exorne, +para que preste vida a mis huesos, +y allí una virgen y Pan bicorne +derramen ritmos, flores y besos. + +Grabad entonces sobre mi fosa +con letras de oro esta inscripción: +"Yace aquí un bardo que a toda cosa +grande o hermosa dio el corazón". + + + + +Irureta Goyena (Tirso de) + +Español su abolengo. Hijo de don Ramón, teniente coronel de Ingenieros +de nuestro ejército, ya difunto, y hermano de un actual comandante de +caballería. Perdió Tirso la nacionalidad de la progenie para ejercer +en Manila la abogacía. Fué nombrado C. de la Española y le sorprendió +la muerte (1918) cuando trataba de organizar una Academia, +corresponsal de la citada, en la capital del Archipiélago. + + + RECUERDOS + + I + +Cae la inmensa cascada +en numerosos raudales +cual los niveos cendales +de una vírgen desposada. +Y aquella masa agitada +de cortinas espumosas +que se pierden rumorosas +en el fondo del abismo, +semejan el eco mismo +de una conciencia irritada. + + II + +El ambiente, saturado +de mil líquidos vapores, +llena de frescos olores +aquel lugar retirado. +Y así el tajo fabricado +por térreas convulsiones, +irisado por millones +de rayos de un sol que baña, +figura enorme champaña +que chispea desbordado. + + III + +Junto a los trozos de roca +cubiertos por verde hiedra, +formando dique de piedra +al agua que se desboca, +se oye un rumor que entrechoca +con multitud de sonidos; +notas de risas, gemidos, +sollozos e imprecaciones +y acentuadas inflexiones +de besos de boca a boca. + + IV + +Ante el murmullo constante +de rápidos surtidores, +que descienden bullidores +en un caer incesante, +hace sentir palpitante +mi corazón sus latidos, +y cien recuerdos queridos. +Cual procesión ilusoria, +desfilan por mi memoria +con marchar avasallante. + + V + +Siente el alma, dolorida +por fiebre que la consume, +sutil y vago perfume, +que al descanso la convida; +y al quedar adormecida +por el agua saltadora, +que susurra arrulladora, +dejos de ardientes caricias, +sueña con locas delicias +de las que alegran la vida. + + VI + +Hay en el agua una nota +de tonos arrulladores, +cual si pregonase amores +el líquido que borbota; +y por la atmósfera flota +una humedad impalpable, +cuyo vaho imponderable +exhala en sus blandos giros +los sofocados suspiros +de la cavidad ignota. + + VII + +Bajo el azulado velo +del sereno firmamento +en aquel feliz momento +de olvido y de loco anhelo, +quisiera emprender el vuelo +hacia recuerdos hermosos, +que brillan esplendorosos +en medio de mis dolores +y ofrecen consoladores +las dulzuras de mi cielo. + + VIII + +Las matas y los abrojos +se agitan al roce leve +de la brisa blanda y breve +que acaricia sin sonrojos; +y entre los verdes despojos +del fondo de la llanura, +creo entrever la figura +de alguna imagen querida +que me mira enternecida +con sus adorados ojos. + + IX + +Mas, al despertar ligero +de las dichas de mi sueño, +y abandonar el beleño +de aquel cuadro lisonjero; +sólo escucho el lastimero +movimiento de las aguas +y el ruido de las piraguas +que surcan río cercano, +perdiéndose por el llano +a impulsos de hábil remero. + + X + +Dije mal; no se ha perdido +la impresión de mi memoria. +Y en la accidentada historia +de lo poco que he vivido, +evocaré enternecido +los gentiles surtidores +que, blandos y arrulladores +cual la brisa del desierto, +me hacían soñar despierto +con mi recuerdo querido. + + + TRIPTICO + + DIVINA VOZ + +Es tu voz cuando cantas dulce fuente, +arroyo fresco que en la selva umbría +el himno de cristal de su corriente +va entonando en suave melodía. + +Escuchándote, el alma se extasía, +brilla luz de ideales en mi mente +y calma de tus notas la harmonía +la fiebre abrasadora de mi frente. + +Ahora que triste, enfermo y abrumado +por desengaños, descansar quisiera +en un rincón obscuro y olvidado. + +Oyendo el eco de tu voz de diosa, +en el pecho sombrío la quimera +deja caer sus pétalos de rosa. + + + JUNTO AL ALTAR + +La lucidez de mi amoroso anhelo +entrevé tu límpida mirada, +que a través de las sombras de tu velo +me hiere el corazón como una espada. + +Marchando, silenciosa y recatada, +hacia el altar, con religioso celo, +pareces una virgen arrancada +de las alturas del divino cielo. + +La nieve de tu frente se ilumina +cuando el ungido tu presencia acierta +y a darte el cuerpo de Jesús se inclina; + +Mi adormecido corazón despierta, +y en tus hermosos ojos adivina +los mismos ojos de mi madre muerta. + + + ARDIENTE AMOR + +No pudieron la ausencia ni el olvido, +ni el hielo de tu cruel indiferencia +arrancar para siempre esta dolencia +del fondo de mi pecho dolorido. + +La pasión que me tiene enloquecido +me consume con honda persistencia, +y resurge con súbita violencia +ante el prodigio de tu sér querido. + +Cual hadas misteriosas de un ensueño, +son la nieve y la rosa de tu encanto +que aumentan la porfía de mi empeño; + +¡Oh amor inexplicable, bajo el manto +de las blancas cenizas de mi sueño +entona el himno de su ardiente canto! + + + HERMANOS ESPAÑOLES + +(SONETO IMPROVISADO EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN DE LA "CASA DE +ESPAÑA") + +Hermanos españoles: un bardo de mi raza +ha cantado las glorias de vuestro hablar divino, +que es el sublime nexo que a todos nos enlaza +y hace un súbdito hispano de todo filipino. + +Por eso, aunque designios fatales del destino +rompieron la cadena de amor que nos unía. +caballeros andantes por el mismo camino +marcharán juntas siempre vuestra patria y la mía. + +Y así como en tres siglos de perenne memoria +vivieron bajo Hispania las filipinas greyes, +y escribimos unidos los fastos de la historia; + +Aun las leyes de España se llaman nuestras leyes, +vuestra alma es la nuestra y es nuestra vuestra gloria, +Y es Miguel de Cervantes el rey de nuestros reyes. + + + + +Jacinto (Emilio) + +Revolucionario ardiente en el movimiento secesionista de Filipinas. +Organizó el _Katipunan_. Con Andrés Bonifacio dió el grito de +independencia en Balintauac, Agosto de 1896. Generalísimo del ejército +del Norte, combatiendo contra los españoles, fué herido y hecho prisionero +(1898), muriendo al año siguiente. Sus conterráneos veneran su +memoria. Escribió poesías, principalmente en su lengua vernácula y +pocas en castellano. La inserta recuerda _Ultimo adiós_, de Rizal. + + + A LA PATRIA + +¡Salve, oh patria, que adoro, amor de mis amores, +que Natura de tantos tesoros prodigó; +vergel do son más suaves y gentiles las flores, +donde el alba se asoma con más bellos colores, +donde el poeta contempla delicias que soñó! + +¡Salve, oh reina de encantos, Filipinas querida, +resplandeciente Venus, tierra amada y sin par: +región de luz, colores, poesía, fragancias, vida, +región de ricos frutos y de armonías, mecida +por la brisa y los dulces murmullos de la mar! + +Preciosísima y blanca perla del mar de Oriente, +edén esplendoroso de refulgente sol: +yo te saludo ansioso, y adoración ardiente +te rinde el alma mía, que es su deseo vehemente +verte sin amarguras, sin el yugo español. + +En medio de tus galas, gimes entre cadenas; +la libertad lo es todo y estás sin libertad; +para aliviar, oh patria, tu padecer, tus penas, +gustoso diera toda la sangre de mis venas, +durmiera como duermen tantos la eternidad. + +El justo inalienable derecho que te asiste +palabra vana es sólo, sarcasmo, burla cruel; +la justicia es quimera para tu suerte triste; +esclava, y sin embargo ser reina mereciste; +goces das al verdugo que en cambio te dá hiel. + +¿Y de qué sirve ¡ay, patria! triste, desventurada, +que sea límpido y puro tu cielo de zafir, +que tu luna se ostente con luz más argentada, +de que sirve, si en tanto lloras esclavizada, +si cuatro siglos hace que llevas de sufrir? + +¿De que sirve que cubran tus campos tantas flores, +que en tus selvas se oiga al pájaro trinar, +si el aire que trasporta sus cantos, sus olores, +en alas también lleva quejidos y clamores +que el alma sobrecogen y al hombre hacen pensar? + +¿De qué sirve que, perla de virginal pureza, +luzcas en tu blancura la riqueza oriental, +si toda tu hermosura, si toda tu belleza, +en mortíferos hierros de sin igual dureza +engastan los tiranos, gozándose en tu mal? + +¿De qué sirve que asombre tu exuberante suelo, +produciendo sabrosos frutos y frutos mil, +si al fin cuanto cobija tu esplendoroso cielo +el hispano declara que es suyo y sin recelo +su _derecho_ proclama con insolencia vil? + +Mas el silencio acaba y la senil paciencia, +que la hora ya ha sonada de combatir por ti. +Para aplastar sin miedo, de frente, sin clemencia, +la sierpe que envenena tu mísera existencia, +arrastrando la muerte, nos tienes, patria, aquí. + +La madre idolatrada, la esposa que adoramos, +el hijo que es pedazo de nuestro corazón, +por defender tu causa todo lo abandonamos: +esperanzas y amores, la dicha que anhelamos, +todos nuestros ensueños, toda nuestra ilusión. + +Surgen de todas partes los héroes por encanto, +en sacro amor ardiendo, radiantes de virtud; +hasta morir no cejan, y espiran. Entre tanto +que fervientes pronuncian, patria, tu nombre santo; +su último aliento exhalan deseándote salud. + +Y así, cual las estrellas del cielo numerosas, +por tí se sacrifican mil vidas sin dolor: +y al oir de los combates las cargas horrorosas +rogando porque vuelvan tus huestes victoriosas +oran niños, mujeres y ancianos con fervor. + +Con saña que horroriza, indecibles torturas,-- +porque tanto te amaron y desearon tu bien,-- +cuantos mártires sufren; más en sus almas puras +te bendicen en medio de angustias y amarguras +y, si les dan la muerte, bendicente también. + +No importa que sucumban a cientos, a millones, +tus hijos en lucha tremenda y desigual +y su preciosa sangre se vierta y forme mares: +no importa, si defienden a tí y a sus hogares, +si por luchar perecen, su destino fatal. + +No importa que suframos destierros y prisiones, +tormentos infernales con salvaje furor; +ante el altar sagrado que en nuestras corazones +juntos te hemos alzado, sin mancha de pasiones, +juramentos te hicieron el alma y el honor. + +Si al terminar la lucha con laureles de gloria +nuestra obra y sacrificios corona el triunfo al fin, +las edades futuras harán de tí memoria; +y reina de esplendores, sin manchas ya ni escoria, +te admirarán los pueblos del mundo en el confín. + +Ya en tu cielo brillando el claro y nuevo día, +respirando venturas, amor y libertad, +de los que caído hubieren en la noche sombría +no te olvides, que aun bajo la humilde tumba fría +se sentirán felices por tu felicidad. + +Pero si la victoria favorece al hispano +y adversa te es la suerte en la actual ocasión, +no importa: seguiremos llamándonos "hermano", +que habrá libertadores mientras haya tirano, +la fé vivirá mientras palpite el corazón. + +Y la labor penosa en la calma aparente +que al huracán precede y volverá a bramar, +con la tarea siguiendo más firme, más prudente, +provocará otra lucha aun más tenaz y ardiente +hasta que consigamos tus lágrimas secar. + +¡Oh patria idolatrada, cuanto más afligida +y angustiada te vemos te amamos más y más: +no pierdas la esperanza; de la profunda herida +siempre brotará sangre, mientras tengamos vida, +nunca te olvidaremos: ¡jamás, jamás, jamás! + +Octubre, 1897. + + + + +Jesús y Vergara (Anselmo de) + +Nació y murió en Manila, Abril 1869 y Mayo 1901, respectivamente, cursó +el bachillerato en escuelas privadas, y en centros oficiales de +enseñanza dibujo y rudimentos de escultura. Se consagró luego a este +arte en el taller de su padre, don Romualdo Teodoro, imaginero de nota. +En sus vagares cultivó la poesía amatoria y la patriótica, siempre en +castellano. Colaboró en "El Comercio", "El Resumen" y "El Bello Sexo", +y fué uno de los fundadores de "La Moda Filipina", periódicos todos de +Manila. + + + A UNA ROSA + +Vé, tierna y fragante rosa, +llena de encanto nacida, +el aroma que en tí anida +a ofrecerla bondadosa. + +Cual amante mariposa, +de nieve y carmín teñida, +besa su boca encendida +y en su cabellera posa. + +Y díla que en tu pensil, +en bullicioso tropel, +huríes te han reclamado +y beldades más de mil, +y que a todas ellas, cruel, +con esquivez te he negado. + + + LA INFANCIA + +Sueño fugaz de la vida, +campo esmaltado de flores, +aura empapada de olores, +carrera llana y florida...: +tal es la infancia querida. + +La vida le es placentera, +al ignorar que le espera, +en su camino escabroso, +con el semblante lloroso, +la triste vejez austera. + + + LA SAMPAGUITA + +Diminuta y nevada, +en los pensiles de mi patria amada, +entre mil raras flores peregrinas, +brota la sampaguita perfumada, +cuyo tímido broche, +joya digna de ser de las ondinas, +ábrese al tierno aliento de la noche. + +Nocturno adorno bello +que a las encantadoras filipinas +regala Dios para prenderse al cuello. + + + EL HOMBRE + +Con ardiente ambición desmesurada, +anhela ciego el hombre, sin reposo, +blasones adquirir, nombre famoso, +y subyugar la ciencia ilimitada. + +Escudriñar la bóveda estrellada, +registrar el Océano proceloso, +por llegar, arrogante y majestuoso, +de la gloria a la cúspide escarpada. + +Tal es su ceguedad y su locura: +llevado por mezquinas ambiciones, +lauros y gloria sin cesar procura. + +¡Vive anhelando vanas ilusiones, +sin recordar que en una tumba obscura +se perderán sus glorias y blasones! + + + + +Jesús y Vergara (Vicente de) + +Contemporáneo. Hermano de Anselmo. + + + LO IMPOSIBLE + +Tú y yo somos dos almas de misterio. +Eres tú la poesía de la vida, +materia que germina en el imperio +lumínico del astro apolonida. + +Yo soy el vate de inmortal salterio; +alma sublime a la emoción nacida, +que vuela de hemisferio en hemisferio +siempre a los rayos de tu luz asida. + +No confundas tu sueño con mi sueño, +que somos dos materias bien distintas +apesar de esta magna afinidad... + +Eres la Inspiración, mas soy el dueño +del ritmo y de las gamas inextintas, +¡y mía es la sublime eternidad! + + + DESPUÉS DE TODO... + +Sobre la cresta del altivo monte, +águila herida por audaz, detengo +mi vuelo para ver el horizonte +ensangrentado y triste de que vengo. + +Abajo yacen muertos pavorosos; +los cuervos que han posado a mi partida, +llenarán sus estómagos ansiosos +bebiendo sangre en cada fresca herida. + +Así es la humanidad; para el herido +la paz, la indiferencia y el olvido, +sólo en el llano y en la cumbre solo. + +Para el muerto la unción de los gusanos, +repartición, de carnes entre hermanos: +¡comedia eterna, repugnante dolo! + +Mayo, 1920. + + + + +Lam (Rosario) + +Poetisa contemporánea, casada con norteamericano, pero españolísima de +sentimientos. + + + ASPIRACION + + A ALEJO VALDÉS + +De tu lira, poeta, yo diría +que los pechos embriaga con su canto +cuando llora las penas, el quebranto, +del hijo por la madre en agonía. + +El que lea tus versos pensaría +eres bardo sutil, semidivino. +Virgilio del Parnaso filipino, +y filtro del dolor tu poesía. + +Yo te auguro corona de laureles +con tu "Electa", panal de ricas mieles, +ánfora evocadora de tus cuitas. + +Y aspiro, como premio a tus dolores, +ofrenden a tu musa bellas flores +de cadenas de amor y sampaguitas. + +Octubre, 1915. + + + + +Laygo (Enrique K.) + +Abogado y poeta contemporáneo. + + + ¡SIEMPRE IGUAL! + +Siempre lo mismo, siempre igual. Mi vida, +cansada está de sus antiguos vuelos, +y estúpida persigue la medida +carrera de dos rieles paralelos. + +¡Siempre igual!... Hay la misma establecida +mudéz indescifrable de los cielos; +la misma torpe humanidad vencida +besando la cadena de sus duelos. + +¡Oh! ¡Quién, teniendo fuerzas lapidarias, +pudiese ese banal mundo de parias +sostener como un Atlas en sus hombros; + +y sacudirlo, en un supremo esfuerzo, +a ver si así revive el Universo; +o se sepulta al fin en sus escombros! + + + "TIRONG" + +Caballeresco tipo que de otros tiempos queda, +forma nota discorde con el siglo presente. +Bien merece el prestigio de casacas de seda, +con una espada al cinto y un chambergo en la frente. + +Así podría abrir camino a cintarazos +al paso de su potro que corre como el viento +mientras, acongojada, desmáyase en sus brazos +una dama arrancada al dolor de un convento. + +Y en el seno tranquilo de la noche sombría, +con el ojo avizor, su fuga seguiría +hasta que el nuevo sol derramase su brillo. + +A tiempo que a través de floridos jardines +resonasen triunfantes clangores de clarines +desde los alminares de su feudal castillo... + + + + +Lazcano (Edilberto) + +Presbítero. Colabora en "El Debate", de Manila. Ha comenzado a +versificar, para el público, hace poco; pero ya tan formado +literariamente, que merece un lugar en este PARNASO. + + + DIPTICO + + I + + LA CAMPANA + +¡Oh España, de sin par ejecutoria, +que a tu cabeza unciste el Universo: +del sol de tu poder radiante y terso +hoy sólo queda pálida memoria! + +Más, ya hundida la torre de tu historia +bajo las olas de un olvido adverso, +aún repica sonora como el verso +la campana gloriosa de tal gloria. + +En el templo ideal del alma humana +es tu lenguaje esa inmortal campana; +y es de su voz el eco soberano + +la virtud de cien pueblos diferentes, +para avanzar, seguros y valientes, +por la ancha vía del progreso humano... + + II + + RAMO DESGAJADO + +No lamentes, España, tu caída, +si te hirió con su hachazo el elemento; +también lograste que impregnase el viento +la rica esencia que exhaló tu herida. + +Y del árbol herido de tu vida +un ramo en flor se desgajó violento; +que fué rodando a la merced del viento +hasta hundirse en la mar embravecida. + +Pero, al cogerlo Dewey de la playa, +vio que era un gajo de la mar malaya +florecido de perlas peregrinas. + +El que se desgajó de tu existencia, +llevándose tu amor, tu fé, tu esencia, +¡el ramo en flor: mi patria, Filipinas! + +Julio, 1922. + + + FASCINACIÓN + +He soñado contigo... ¿No lo dudas? +Mejor; así comprenderás al fin +que hay besos más horribles que el de Judas, +cerebros locos y almas de Caín. + +He soñado contigo... Han sido mudas +horas de ensueño,--horas de jardín,-- +con los ojos abiertos a las rudas +olas de olor que me brindó un jazmín. + +He soñado contigo... Mira; aun arde +mi corazón en su postrer alarde. +Mírame bien ¡oh amor! mírame bien. + +Y aunque en la vida sea todo falso, +hazme con tus abrazos un cadalso, +pero ven a matarme de amor... ¡Ven! + +1911. + + + + +Magno (Leoncio G.) + +Nació en Manila el 13 de Enero de 1895; Una acuitada adolescencia le +impidió acabar en el Ateneo municipal el bachillerato. Ejerció el +oficio de tornero mecánico. A los 16 años versificaba. Consagrado +ahora al periodismo, es redactor del diario filipino "La Vanguardia". +Adora a Rubén y Villaespesa. + + + TROVA DOLOROSA + + Romántica _dalaga_ + que lloras, dolorida, +con tu alma de azucena, sin luz, desfallecida, +en medio de la senda de la desolación. + Del astro de tu angustia + suprema a los reflejos, +bardo de ensoñaciones, vengo a tí, de muy lejos, +con la lira enlutada y triste el corazón. + + Aquí me tienes, virgen + de sublimes amores. +Ante el ara sombría de tus hondos dolores, +donde fulgura el cirio de la Fatalidad, + permite que lamente + tus penas y tormentos, +yo que, cual tú, he sentido también mis sufrimientos, +sin ver siquiera un prado de la Felicidad. + + ¡Qué suerte tan infausta + te dio la Providencia! +la esperanza nacida en tu pura conciencia, +de la implacable parca, cayó bajo el rigor, + y el ser idolatrado + de tu sueño divino, +se fué por el sendero que le trazó el Destino +¡y te has quedado sola con tu infinito amor! + + ¡Ah! Si pudiera mi alma, + _dalaga_ de mi tierra, +mitigar los pesares que tu espíritu encierra, +te enseñaría un prado de encanto singular, + y en medio de tus ansias, + bellísima criatura, +te haría ver poéticos jardines de ventura, +do eternamente puedas tu cuitas olvidar. + + Mas, enjuga el llanto + ¡oh virgen desolada! +eleva hacia el Altísimo tu lánguida mirada, +tu mirada piadosa ¡oh púdica mujer! + y piensa que el amado, + tu gloria, tu consuelo, +aquel que te adoraba no ha muerto, está en el cielo, +y allá en el cielo sueña, feliz con tu querer! + + ¿Qué más hacer podrías, + con entera eficacia, +sino saber, heroica, triunfar en la desgracia, +y dar un santo bálsamo de paz a tu orfandad? + La vida es así: mezcla + de gozo y agonía... +A la tétrica noche, sucede el claro día, +y al día placentero, la triste obscuridad... + + Alma buena y romántica, + corazón dolorido, +levanta, pues, tu espíritu sin luz, desfallecido, +en medio de la senda de la desolación... + Del astro, de tu angustia + suprema a los reflejos, +bardo de ensoñaciones, vine a tí, de muy lejos, +para darte las rosas de la consolación. + + Hélas aquí, pletóricas + de esencia consagrada... +Yo las pongo a tus plantas con mi lira enlutada, +en el augusto nombre del rey universal... + ¡No pierdas la esperanza! + La muerte, en sí, no es muerte... +¡Es sólo una vereda que nos conduce al fuerte +imperio donde irradia el Sol de lo inmortal...! + +1920. + + + A LA JUVENTUD FILIPINA + +Juventud, flor divina de mi tierra, +el horizonte se abre a tu camino... +Mira las cumbres... Tu progreso encierra +el ideal del pueblo filipino. + +Es verdad que jamás falta en la ruta +de ía existencia, un negro precipicio... +Pero ¿qué importa? Tu alma no se inmuta +y está dispuesta siempre al sacrificio. + +Animosa prosigue tu jornada... +Bajo el beso del hada de la Historia, +tu naciste con alma destinada +a ser conquistadora de la gloria! + +Con un amor ardiente e infinito, +enarbola la enseña de la ciencia... +En las hojas del libro allí está escrito +el poema inmortal: la independencia! + +Juventud estudiosa del Oriente, +las libertades nacen en la guerra, +pero tú, de la paz bajo el ambiente, +con tu saber libertarás mi tierra. + +Que no haya ni un pequeño desaliento, +a la luz de tu espíritu sublime... +Con la labor constante y el talento, +así una raza toda se redime. + +Mañana, cuando llegues, afanosa, +con tus frescos laureles, a las cumbres, +te abrazará una patria venturosa, +ante una aurora de gloriosas lumbres... + +Te rendirán la vida y el misterio, +del porvenir los prados ideales, +y las musas, en todo el hemisferio, +te cantarán con trovas inmortales. + +Juventud, esperanza de mi tierra, +es grandioso y sublime tu destino... +Sigue avanzando... ¡Tu progreso encierra +la redención del pueblo filipino!... + +1920. + + + FLORES OLVIDADAS + +La virgen desposada lleva floridos ramos, +radiante de ternura y de felicidad. +Se arrodilla ante el ara. Y, con dulces reclamos, +ofreciendo a Dios flores, jura fidelidad... + +Las flores son las bellas mensajeras del alma +que saben de las glorias que dora la ilusión. +Hay pájaros sin nido, hay momentos sin calma, +más, sin flores no tiene palabra el corazón! + +¡Pobres flores que bajo un obscuro destino +he encontrado olvidadas en medio del camino... +Por vuestras gracias vibra mi lira con amor! + +Vuestro hermoso capullo una misión encierra: +la aurora por vosotras ilumina la tierra... +¡La tierra, por vosotras, no olvida a su Creador! + + + AMOR DE MADRE + +Bajo un sol de misterio, +en un pobre ataud, +cuatro hombres me llevaron a un negro cementerio, +poblado de violetas en mística quietud. + +Estaba triste el cielo +tres rosas del amor, +de vigoroso luto, con hondo desconsuelo +lloraban por la muerte del joven trovador. + +Era una la adorable, +enferma de ilusión, +a quien bajo un ramaje de dicha, inolvidable, +una tarde yo diera todo mi corazón. + +Era otra la afligida +musa de mi querer, +que en las horas sombrías e inciertas de la vida +consolaba mi espíritu con su alma de mujer. + +La tercera era aquella +que me enseñó a sufrir, +aquella madre mía, pura como una estrella, +conturbada pensando siempre en mi porvenir. + +¡Y que lección encierra +aquel sueño opresor! +Ante una sepultura pusiéronme en la tierra, +abrieron mi ataud y después... ¡oh dolor! + +En el horrendo estado +de la disgregación +mi carne, barro siempre, había entrado, +ahuyentando el encanto de la humana ficción. + +La musa idolatrada +de mi ardiente querer, +y aquella novia enferma de ilusión, tan amada, +gimieron mucho, pero resistiéndose a ver... + +Y en un sublime exceso +de su amor inmortal, +mi madre fué la única mujer que un sacro beso +depositó en las ruinas de mi carne mortal. + +1921. + + + + +Marfori (Isidro) + +De la Laguna, como Rizal y Cánon. Nació el 15 de Mayo de 1890. Interno +con jesuítas y dominicos, se graduó de perito mercantil. En talante de +poeta, tuvo una primera juventud inquieta y romántica, aunque al fin +le sujetaron las realidades de la vida. Ha impreso en Manila dos +colecciones de poesías: _Aromas de ensueño_ (1914) y _Cadencias_ +(1917). Villaespesa es su poeta preferido: luego Darío, Núñez de Arce, +Chocano y Vargas Vila. + + + A SALVADOR RUEDA + +CON MOTIVO DE SU VIAJE A FILIPINAS + +Artífice inmortal de la Poesía, +incomparable y mágico rimero +que tienes en las venas fuego ibero +y en el pecho panales de ambrosía. + +Alma de luz, de sol y de armonía, +que en medio de este siglo de odio fiero, +descuellas indicando un derrotero +a la soberbia humanidad del día; + +bardo de paz y de combate rudo, +que la bandera azul tan alto agitas, +¡divino soñador, yo te saludo! + +Mi musa a ti, con temblorosa mano, +te ofrenda un haz de frescas sampaguitas +¡oh embajador del intelecto hispano! + +1915. + + +A UNA ESTRELLA + +Dulzuras destella +tu luz de topacio, +luminosa estrella +del celeste espacio. + +Y viendo que de ella +yo nunca me sacio, +me sonríes bella, +desde tu palacio. + +Tus fulgores dame, +que amante los guardo +en mi ánima opresa, + +y deja que te ame +nostálgico el bardo, +¡divina princesa! + +1917. + + + LAS NOCHES DE CITA + +Todas las noches, a la sombra amena +de un frondoso macizo floreciente, +yo acudía con paso diligente +y con el alma de ilusiones llena. + +Veía a poco su cuerpo de azucena +avanzar indeciso, lentamente, +mientras un ansia de pasión ardiente +daba a mi pecho hervores de colmena. + +Juntos los dos en dulces embelesos, +volviamos al cuento de los besos, +sin pensar que es voluble la fortuna. + +Y sólo nuestro ardor se interrumpía +cuando ya en el azul se desleía +la dorada sonrisa de la luna. + +1917. + + + EL PASIG + +En una vega ubérrima y tranquila, +bajo el quemante ardor de un sol de estío, +sonoro y riente se desliza el río +desde el lago de Bay hasta Manila. + +Bruñe la faz de su caudal bravío +brillante luz que todo refocila, +y se entorna ofuscada la pupila +al contemplar tan fulgido atavío. + +Al saludo jovial de la cañada +y del _sipao_ que trina en la enramada, +su romántica y triste serenata, + +van pasando sus linfas transparentes +bajo el arco de hierro de los puentes +como una eterna procesión de plata. + + + A LA GLORIA + +En la aurora de mi vida, +aún sin dolores aciagos, +te he visto, de azul vestida, +flotando en mis sueños vagos. + +Despertaron mi dormida +pasión tus dulces halagos, +tornaste en arpa mi vida +y fuí cisne de tus lagos. + +Y ahora qué en ellos me agito, +con una sed de infinito +y la visión de mi cruz + +¿porque le niegas ¡oh gloria! +a mi breve trayectoria +tu eterna estela de luz? + +1917. + + + AL VOLCAN APO + +Guarda silencio el coloso, silencio largo y profundo. +Ni siquiera se estremece su ardiente seno iracundo +al paso del fiero _baguio_[29] que desvasta en un segundo, +azotando en su locura la enorme esfera del mundo. + +Velado por blancas nubes yace en un frío mutismo; +ningún rumor de amenaza se escapa de su hondo abismo +¿Está en vísperas y acaso se reconcentra en sí mismo +y prepara en sus entrañas un horrendo cataclismo? + +Preguntádselo a las tribus que moran en sus laderas +y os dirán que el Apo duerme con sus ansiedades fieras +que las lavas de sus hornos sólo se desbordarán +el año en que ellos olviden, en su propio menoscabo, +la tradición milenaria de dar a feudo un esclavo +arrojándole a las fauces insaciables del volcán. + +1917. + +[Nota 29: Ciclón.] + + +EN LA MUERTE DE TIRSO DE IRURETA-GOYENA + +Junto al negro ataud de tus despojos +¡oh prócer de linaje apolonida! +mi frente inclino, humilde y abatida, +y un responso de amor rezo de hinojos, + +al pensar en tus épicos arrojos, +en los laureles de tu edad florida, +siento la honda amargura de la vida +y se llenan de lágrimas mis ojos... + +No te alzas ya para domar la rabia, +de la impiedad y el credo disoluto... +ya no escuchamos tu ingeniosa labia. + +Has caído, llenándonos de luto, +¡como un árbol pletórico de savia +al grave peso de su mismo fruto! + +Octubre, 1918. + + + POR AMOR A ESPAÑA + +(SEGUNDO PREMIO EN EL CONCURSO DE LA "CASA DE ESPAÑA", 1919) + + TRIPTICO HEROICO + + I + +Desafiando del sino los desmanes, +un grupo de española valentía +arribaba a las ínsulas un día +al mando de Fernán de Magallanes. + +En la cruz de sus recios gavilanes +las católicas luces nos traía, +en sus fuertes aceros la hidalguía, +en sus pechos, olímpicos afanes. + +Estoicos, en el ciclo de sus penas +conquistaron sus glorias de soldado, +y al sellar con la sangre de sus venas + +su epopeya brillante y espartana, +nos dejaron el dúplice legado +de su habla hermosa y de su fe cristiana. + + II + +Arbol coloso de verdor florido +que há tres centurias crece y exubera, +es en mi patria la cultura ibera +que la escuadra inmortal nos ha traído. + +Nativos ruiseñores hacen nido +en sus frondas de eterna primavera, +y aunque enfurece la ventisca fiera, +en la arada social seguirá erguido. + +En vano ilusos de intelecto oscuro, +que miran su grandeza con inquina, +clavan las hachas en su tronco duro. + +¡Por virtud de sus mismas cicatrices +no hay un trozo de tierra filipina +que no abarquen sus cívicas raíces! + + III + +La gratitud es una flor que brota +de la pureza del sentir humano, +y no hay sarcasmo ni atrevida mano +que la marchite en mísera picota. + +--¡Oh falange del yelmo y de la cota! +Para pagar tu esfuerzo soberano, +lidiar quisiera por el fuero hispano +en una tierra anónima y remota. + +Que el talismán sagrado del ensueño, +oculto en mi armadura de guerrero, +hará un gigante de mi ser pequeño. + +Y en una gran batalla yo quisiera +hacer del brazo un mástil altanero +¡para elevar al cielo tu bandera! + + + TRES SONETOS DE AMOR + + I + +Paseaba su gracia de sultana +al múrice reflejo del Poniente, +cuando en la luz de su mirada ardiente +vi el paraiso de la vida humana. + +En pos de sí marchó la caravana +--cual una estela inmensa y esplendente-- +de todos los ensueños de mi frente +y todos mis anhelos del mañana. + +Y fué la estrella que fulgió en mis cimas, +la lírica cadencia de mis rimas, +el encanto perenne de mis horas. + +Mi astro altivo tejióla una guirnalda, +la hizo un trono y pidió para su espalda +el bermellón de todas las auroras. + + II + +A distancia la amé, porque quería +vaciar en un romántico latido +la excelsitud del ideal florido, +su esencia de suprema poesía. + +En silencio la amé porque temía +que mi orgullo tenaz fuese vencido, +que se mofara de mi pecho herido +¡y sólo fuera mi ilusión de un día! + +...Pero el disimular inútil era, +pues no se oculta una pasión sincera +con grávidas cadenas o cerrojos. +Y al fin la dijo mi íntimo secreto, +tras la prisión de un antifaz discreto, +la pena delatora de mis ojos. + + III + +Como va al sol la inquieta mariposa +para besarle en su febril intento, +constante iba mi inquieto pensamiento +tras la esquiva figura de mi hermosa. + +El tierno hechizo de su faz radiosa +me sonreía en mi amargo aislamiento, +añoranza celeste que al momento +remozaba mi vida tumultuosa. + +¡Callar más tiempo me oprimía el pecho! +y dejando el amor su encierro estrecho, +entró en el alma de la amada mía. + +¡Mas vió en el templo su candor inerte +y en su ara triste, al soplo de la muerte, +un resplandor que en sombras se extinguía! + +Enero, 1920. + + + + +Nedruda (Esteban) + +Consagrado al periodismo, es ahora redactor de "El Debate". Antes lo +fué de "La Vanguardia". + + + ANHELOS + +Quiero los cantares que miman al alma, +las tiernas endechas que saben a miel, +los trinos del ave de la noche en calma +y el aroma suave que esparce el vergel. + +Quiero las caricias de la fresca aurora +sentir en la frente al amanecer, +y en los labios rojos de la diosa Flora +libar tiernos besos que embriaguen mi ser. + +Quiero de la brisa el blando murmurio +en campos y valles plácido escuchar, +y de la sibila el feliz augurio +de glorias y triunfos de mi patrio lar. + +Quiero luz, colores, vida, miel, aroma, +pues tengo en mi pecho una eterna sed +que mi alma atormenta cual una carcoma +y de las tristezas me pone a merced. + +Y quiero en mi rostro sentir de los vientos +ósculos ardientes que sepan de amor, +y en mi mente loca tejer pensamientos +tan bellos que halaguen mi alma, mi alma en flor. + +Porque necesito decirme a mí mismo +que el dolor no existe, que es pura ilusión, +que sólo germina el laudable altruísmo +de todos los hombres en el corazón. + +Que todo es ameno, que todo es de rosa, +que es palabra vana la fatalidad, +que ninguna pena mi pecho destroza +y que no es amarga la realidad. + +Porque hay que engañarse si el alma queremos +que no se deshaga en girones mil, +y siempre pensemos y siempre forjemos +que nunca se mueren las rosas de Abril. + +Ya que nuestro mundo lleno está de abrojos, +vilezas y engaños que causan horror, +un cristal de rosa pondré ante mis ojos +porque todo sea de hermoso color. + +Por eso yo adoro del sol los fulgores, +y busco en los ritmos el grato solaz, +y alfombro mi senda con versos y flores +para hacer más dulce la vida fugaz. + + + MEDITACION + +Segado por el viento de un huracán furioso +desciende al frío suelo el cáliz de una flor: +tal de los desengaños al sopolo venenoso +fugaz se desvanece un sueño encantador. + +El río solitario, cruzando las malezas, +en su áspero camino tropieza sin cesar, +y en vez de alegres odas murmura sus tristezas: +tal navegan los hombres de la vida en el mar. + +Un día contemplaba en viejo campanario +la ligera veleta de su eterno girar, +y pensé que es veleta el hombre en su calvario +que gira sin descanso en constante penar. + +Y, si acaso, hay momentos de calma lisonjera +que de gozo inocente nos hacen sonreir, +son momentos fugaces que con la primavera +dejan triste recuerdo en el pecho, al partir. + +Cuando en noches serenas despierta el alma mía +tras un sueño de rosa,--dulce sueño de amor--, +que en suave desvarío recreó mi fantasía +por mundos ignorados y jardines en flor; + +Cuando en alas del rápido y misterioso viento, +de la argentada luna a la trémula luz, +a las altas regiones vuela mi pensamiento +olvidando un instante de las penas la cruz; + +Yo siento que en mis labios se enjoya la sonrisa +y la calma perdida vuelve el alma a sentir, +y yo bendigo todo: rocío, flores, brisa; +y entonces me parece que es hermoso el vivir. + +¡Oh, cuán grata es la vida cuando sólo ilusiones +llenan de nuestra mente el invisible azul! +¡cuán bello es todo el mundo si nuestros corazones +de amor se sienten presos en el rosado tul! + +Mas ¡ay! cuando se cae la venda de los ojos, +el bello panorama tórnase en funeral... +¡los que gratos nos fueron, hoy nos causan enojos! +¡lo que fué nuestra dicha, es ahora nuestro mal! + +Entonces es en vano que alcemos las miradas +hacia el límpido cielo do dicen que está Dios; +¡no tendrán ningún eco nuestras tristes baladas +y de los sueños idos se perderán en pos...! + +¿Porqué ha de ser la vida cadena de amarguras? +¿porqué todos nosotros hemos de padecer? +Dime, ¡oh rey de los astros que radiante fulguras! +¿porqué gime lloroso el infante al nacer? + + + + +Nolasco (Luis F.) + +Contemporáneo. Posee el título de abogado. + + + FLOR DE DOLOR + +Tus lágrimas enjuga, amada mía, +y escucha los gemidos del amante +que te alza una rosa lacerante +en cada estrofa de su poesía. + +No llores ¡virgen mía! si el destino +de negras gasas recubrió tu suerte; +no llores, que mi amor hasta la muerte +luchando seguirá por tu camino. + +Bien comprendo la cruel melancolía +que en tu alma dolorida se atesora, +las penas que tu sufres cada día, +y las nostalgias que tu pecho llora. + +Mas no llores; la vida es así, amada, +toda lucha y dolor, pena y tormento; +la vida es viva acción del sufrimiento +y es imagen de amor, despedazada. + +Yo adoro tu beldad y tu pureza +como adoro a los ángeles del cielo; +sólo por adorarte me desvelo +en medio del dolor y la tristeza. + +Yo te entrego la flor de mis amores, +mi lauro eterno, mi triunfante palma; +te entrego así mi corazón y mi alma +pero nunca la cruz de mis dolores. + +Seca tus negros y divinos ojos, +alza tu frente de oriental violeta, +mi amor tu senda limpiará de abrojos... +¡Ya eres salva, mujer...! ¡Te ama un poeta! + + + + +Palma y Velázquez (José) + +Nació en el arrabal de Tondo, de Manila, en 1876, falleciendo el 12 de +Febrero de 1903. Fué ardiente revolucionario, como sus hermanos Manuel +y Rafael. Cursó el bachillerato con los jesuitas. Escribió sus +primeras poesías a los 17 años. Perteneció, con sus hermanos, Cecilio +Apostol, los Guerrero (Fernando y Manuel), Veyra, Zulueta y otros al +cenáculo literario aposentado en la morada de Epifanio de los Santos +Cristóbal, el filipino erudito, C. de nuestras Academias de la Lengua +y de la Historia. En 1912, los hermanos de José Palma editaron un +tomito de las poesías del poeta muerto, bajo el título de +_Melancólicas_, con prólogo de Cecilio Apostol. + + + MI REGALO + +¿Sabes cuál es...? ¡Escúchame un momento! +con voz muy queda lo diré a tu oído, +que no lo pueda oir el mismo viento +que, al refrescar tu frente con su aliento, +palpita de placer estremecido. + +Es muy pobre, muy pobre... casi nada, +es más bien la fineza de un mendigo: +una joya sin brillo, desgastada, +que, por cobrar su luz en tu mirada, +te la ofrece el afecto de un amigo. + +¡Aquí lo tienes, toma!... te lo entrego: +es este corazón ya moribundo, +que se agita entre océanos de fuego, +y que latiendo temeroso y ciego, +te vió y te amó con un amor profundo... + +Es este corazón de fibras rotas, +anémico y enfermo, siempre triste... +donde circulan de la hiel las gotas +y vibran melancólicas las notas +de un mal tenaz que en maltratar insiste. + +Es este corazón, que va sangrando +con la herida brutal de su delirio, +mi pobre corazón, agonizando, +mientras va sollozando... sollozando... +al rudo golpear de su martirio. + +Este martirio he siempre comprimido +por inquieto temor a tu repulsa, +hondo martirio que, a mi ser asido, +parece cual mi vida confundido +y siempre al lloro y al sufrir me impulsa. + +¡Cuántas veces sentí su horrible clavo +golpearme con áspera sevicia, +y sentí a su furor cómo temblaba +el cielo de las dichas que soñaba, +como un mundo de luz que se desquicia! + +¡Cuántas veces también alzó en mi pecho, +la indómita borrasca de la angustia, +y por las noches le encontré en acecho +para robar mi sueño, sobre el lecho +en que gemía por mi vida mustia! + +¡Ay, no es verdad que brote la alborada +tras la noche caótica y severa!... +Donde la pena labra su morada, +allí estará cual víbora enroscada, +siempre más pertinaz, siempre más fiera. + +En vano, muchas veces, temerario, +intenté refrenar con valla ruda +el cauce de mis penas tumultuario: +no he logrado desviarme del calvario +donde sucumbo sin piedad ni ayuda. + +Ya han hollado mis pies muchas espinas, +y aunque avanzo llorando en mi camino, +sólo encuentro doquier sombras y ruinas, +tristes, como las tintas vespertinas, +y obscuras, cual la voz de mi destino. + +¿Qué me resta sufrir?... En mi amargura, +¿Dónde tender la vista lacrimosa +sin que encuentre mi propia desventura? +¡oh!... ¿Como descansar de esta tortura +el alma que no vive ni reposa? + +Sólo tú, sólo tú, virgen del cielo, +puedes reverdecer mi vida muerta; +tú regalarme puedes el consuelo, +y puedes alegrar mi triste duelo +y restañar mi herida siempre abierta. + +¡Oh! en tí está mi esperanza; no la mates; +déjame acariciar mis ilusiones, +y no me arranques ¡ay! no me arrebates +la dicha que me anima en los combates +y rompe de mi mal los eslabones. + +¡Es tan triste sufrir!... Es tan sombrío +batallar con el propio sentimiento, +que, si no escuchas el acento mío, +tal vez con la punzada del estío +no me dure la vida ni un momento. + +¡Oh! escúchame... ¡Aquí estoy! Solo, perdido +en mitad de mi obscuro derrotero... +Y aunque procuro, loco, dolorido, +desterrar mi pesar con el olvido, +ya no puedo luchar... ¡Amame o muero! + + +EN LA ULTIMA PAGINA DEL "NOLI ME TANGERE" + +Eres el grito del derecho herido, +la encarnación de las candentes lágrimas +que en la noche sin luz de su pasado, +de mi país los ojos escaldaban. + +Yo te leí cien veces. Noble amigo, +hallé siempre flotando en cada página, +un paño para el llanto del esclavo, +para el tirano vengadora tralla. + +¡Cómo sentía, al recortar tus hojas, +lástima por mi patria esclavizada! +¡Cuál lloraba contigo en mis insomnios, +y ansiaba, como tú, la luz del alba! + +Más un día... sonaron los fusiles, +ahogó los suspiros la metralla, +y fulminando muertes, al derecho +pronto abriéronle paso las espadas. + +Y tembló la opresión. Himno de muerte +parecía el rugido de sus armas, +y en su mismo estertor... ¡ay! frente a ella +irguióse su conciencia: ¡cuán manchada! + +Entonces, al clangor estrepitoso +que producían, al herir, las balas, +veía al pueblo defender sin miedo +la idea que tus párrafos inflama. + +Veíale surgir grande, potente, +dispuesto a perecer en la demanda, +a recabar con sangre de sus venas +su libertad y su honra conculcadas. + +Y fué obra tuya, tuya solamente; +que, sin tí, aún no viera nuestra patria +roto el dogal que le estrujaba el cuello +y en sus cielos brillando la alborada. + +¡Ah!--Mucho hiciste. Verbo del opreso, +anatema al poder, tus hojas santas, +al irradiar en los cerebros muertos, +de la opresión libraron una raza. + +..................................... + +Te cierro ya. En la noche de su sueño, +¡paz al patriota que escribió tus páginas! +dile que sus hermanos no le olvidan, +que en cada pecho se le erige un ara. + +Octubre, 1898. + + + DE MI JARDIN + +Me pides sampaguitas... No te envío, +porque, al ir a cortarlas de la rama, +sentí temblar mis manos y mi pecho +prensado por la lástima. + +No quiero que padezcan esas flores, +como padece, lejos de tí, mi alma, +no quiero que al contacto de mis manos +perezcan marchitadas. + +¡Qué caigan ellas solas! Yo, que siento +más que nunca mortíferas nostalgias, +no quiero que por mí tengan las flores +nostalgia de las ramas. + +Es crueldad separarlas de sus tallos +antes que lo haga el soplo de las áuras +¡quién sabe si en las horas más de vida +que se irán al troncharlas, + +ellas esparcirán en el ambiente +la esencia más sabrosa y delicada +que formada con mieles de rocío +en sus corolas guardan! + +Deja que vivan. A nosotros mismos, +a pesar de seguir nuestra jornada, +marchando sobre espinas y entre sombras +la vida nos es grata. + +Nada tememos más sino la muerte... +¿Y si tuvieran esas flores alma? +¡Quién sabe si sintieran asimismo +temor de verse lacias! + +No; déjalas vivir. Que vivan siempre +en su palacio de hojas y de ramas; +que las encuentre allí la mariposa, +su eterna enamorada; + +que saluden los ocres de la tarde, +que explendan con las púrpuras del alba, +que beban del rocío de las noches +y halaguen las miradas. + +Las pobres sampaguitas se resienten +cuando alguien de su tallo las separa; +al hallarse en el pecho o en las trenzas, +sufren; se tornan pálidas. + +Y cuando están así ¿qué hombre puede +contener de los ojos una lágrima? +¿Quién no se acuerda de los tristes seres +que mueren de nostalgia? + +1900. + + + EN LA HAMACA + +¿Qué se perdió en el seno del vacío? +¿que inquieren sus miradas? +¿mira, acaso, a las aves que se esconden +del calor en las ramas? + +¿Por la escala de luz de un rayo de oro +retorna quizás su alma +al paraíso reluciente y bello, +su prístina morada? + +La siesta asfixia. El son de los cañales +preludia a la tagala +esa canción de miel que ha desprendido +la ilusión del pentágrama. + +Los insectos rebullen en las hojas +sobre el tapiz de grama, +y se duermen rendidos a los hálitos +de un ambiente de lavas. + +El sopor se difunde, derramado +por estivales áuras, +y en el lejano término simulan +dorarse las montañas. + +Hay vida y poesía en esas horas +en que el calor abrasa; +pera la vírgen tiene en el espacio +inmóvil la mirada. + +Hija gentil de una región de fuego, +acaso vuela su alma +por el país de rosas del idilio +cuyo perfume embriaga. + +Tal vez sueña en las dulces sampaguitas +cogidas de las ramas, +para ser el collar lleno de aromas +en la linda garganta. + +La alegre sonatina de los besos +que da el viento a las palmas, +tal vez rima a sus oidos el _kundiman_ +trovado en noche plácida. + +Mas ¡quién sabe...! Deshácese la tromba +en aquellas montañas +y alguien atrae allí el corazón virgen +de la virgen tagala. + +En el album rosado de la vida +también hay negras páginas, +donde se ocultan los ensueños místicos +bajo un velo de lágrimas. + +Y mientras sueña en cuerpos que se caen, +se hieren, se desgarran, +en un campo sembrado de cadáveres +y de sangrientas charcas, + +vibra la llama estuosa de la siesta, +pasa la brisa cálida, +y murmura en sus notas el prefacio +de algún idilio convertido en drama. + +1900. + + + RIZAL EN CAPILLA + +En la pequeña estancia, la luz pálida +alumbra al reo; fuera, +la dormida ciudad con su pesado +silencio de necrópolis desierta... +Quedan horas no más... Ya es el instante +en que todo refluye a la conciencia; +en que, a través de todos los recuerdos, +y todos los amores y quimeras, +el alma quiere mucho más la vida, +porque la muerte más y más se acerca... +¡Hora sombría en que sudó con sangre +el mismo Cristo en la sagrada huerta...! + +Quedan horas no más para el martirio. +El alma que ya acecha, +es el alma que quiere nubes rojas, +pero rojas con sangre de las venas. +Cada minuto ya la va acercando, +fatal inevitable... El reo espera, +vibrante el corazón, opresa el alma, +pero tranquilo el rostro y la conciencia. +Allí quedan "sus padres; sus hermanos, +en el perdido hogar"; más allá deja +"a la dulce extranjera, su alegría", +y sobre todo amor, su "amada" tierra. + +¡Oh, la tierra de todos sus encantos, +la idolatrada tierra, +"dolor de sus dolores" de patriota +y sueños de sus sueños de poeta! +Rápidos, en tropel, sólo a su nombre, +como nubes compactas de tormenta, +luchas, melancolías, desalientos, +acuden, se avalanzan, se atropellan +y llenan el espíritu del reo, +resanando ecos de perdidas épocas +con la dulce quimera de una patria +que resurge triunfante de la ciénaga. + +Era la patria que llenó su vida. +Como santa promesa, +allá, en la proscripción, brilló animando +su corazón de bronce a la pelea. +Lo recordaba: desolado, loco, +la vió llorar, se estremeció a sus quejas, +y sintióse morir con sus angustias, +y sintióse ahogarse con sus penas... +Nadie estaba en redor; ¡nadie...! tan sólo +unas sombras muy lúgubres, muy densas, +unas sombras que todo lo envolvían, +porque la podre horrible no se viera. + +Y fué entonces. Cual vívido relámpago +horadó las tinieblas +el rayo de su noble pensamiento, +despertando a las masas. Tronó recia +su voz de apóstol, y el enjambre mudo +de ilotas escuchó:--"¡La patria es esta!" +¡Sólo entonces cayeron de rodillas! +¡sólo entonces supieron conocerla...! +Corrió en la multitud hervor de fuego, +eléctrica explosión de vida nueva, +un ansia de elevar aquella patria +al bello Sinaí de las grandezas. + +Y estalló fragorosa la borrasca... +Hoy, desde aquella celda, +parece percibir rumor de lucha +encarnizada, pertinaz, violenta. +¡Son los cruzados de Simoun que acuden +y se lanzan pujantes a la arena, +son los nobles ilusos que pretenden +ascender hasta el triunfo de su idea +con el vuelo del águila gloriosa, +sin otras alas que su fé sin mengua...! +¡No caerán como Icaro!--está escrito--: +¡Los que van con la patria siempre llegan! + +El llegaba también. La noche huía, +y con palidez tétrica +la luz temblaba sus fulgores últimos +envueltos en la agónica tristeza. +Oye el reo anhelante... ¡Ya es el alba! +¡Son los soldados que a llevarle llegan! +¡Es la hora tenebrosa de la muerte...! +¡La muerte misma que fatal se acerca! +Todo se pierde en el horrible caos +del cerebro estallante, y sólo encuentra +--¡luz única!---la patria por quién muere, +triunfadora, sublime, resurrexa. + + + + +Paterno (Pedro A.) + +Aunque flojo poeta, es uno de los precursores entre los filipinos. +Nació en Manila, de familia acomodada, el 27 de Febrero de 1858. En el +Ateneo de la Compañía se graduó de bachiller el 71. Vino a España +luego, haciendo aquí larga estada y doctorándose en Derecho y Cánones +en la Universidad salmantina. Convivió en Madrid con políticos +influyentes, literatos y todo linaje de artistas. Tuvo una mesa +hospitalaria. En el Ateneo, leyó el crítico y académico Cañete versos +de Paterno. Escribió novelas y sobre historia y folklore filipinos. +Contribuyó a organizar la Exposición filipina de Madrid (1888). +Intervino en la paz de Biacnabató. Murió, gran cruz de Isabel la +Católica, en 1911. + + + SAMPAGUITAS + +A los mortales ofrece +el sacrosanto madero +nueva escala de Jacob +para remontarse al cielo: +"con su frente abre la gloria +con su pie cierra el infierno, +y sus brazos amorosos +abrazan al mundo entero". +........................... +Al rebramar la tormenta, +por la playa me paseo, +y en ver las agitaciones +del vasto mar, me embeleso. +En su inmensidad descubro, +de mi amor el viejo espejo. +¡Cuántas olas luchan fuera! +¡Cuántas perlas duermen dentro! +.............................. +Subiendo una alta montaña +vi a la Fama encantadora. + --Para ser grande--le dije-- +¿qué debo hacer, bella diosa? + --No sigas ningún ejemplo, +si quieres hallar la gloria: +sé Platón o sé Alejandro, +que hallaron sendas ignotas. + No en copia servil te arrojes +por la senda que otro explora: +con la pluma de tus hechos +escribe una nueva historia. + +Madrid, 1880. + + + LA CRUZ + + I + +Nació Alejandro; su potente lanza, +al ronco grito de incesante guerra, +cubrió de luto y ruinas y matanza +cuanto entre el _Ister_ y entre el _Sindh_ se encierra. +Murió Alejandro; y a su gran pujanza +estrecha fosa concedió la tierra, +y él y su lanza y su poder temido +se hundieron en la sima del olvido. + + II + +Cruzaron el espacio en raudo vuelo +las águilas que Roma ostentó un día; +cuanto cobija el anchuroso cielo +sintió de su poder la tiranía. +Hundióse Roma; retembló su suelo; +se escuchó el estertor de su agonía, +y esparcieron sus restos funerales +del Septentrión los recios vendavales. + + III + +¿Qué se hicieron los ínclitos varones +que legaron sus nombres a la historia? +¿Dónde encontrar los regios panteones +que guardan sus cenizas y memoria? +¿Dónde está, con harapos y girones, +cual leve resto de su antigua gloria, +la clámide a sus hombros suspendida, +más en sangre que en púrpura teñida? + + IV + +Todo despareció; tan sólo un trono, +de cien edades sobre el polvo inerte +resiste inmoble al infernal encono, +y a los rudos embates de la suerte. +Crece su gloria al par que su abandono, +más es que el mundo y que sus furias fuerte, +a sus pies veinte siglos han pasado, +y sigue el rey, y sigue su reinado. + + V + +¿Sabéis dónde se vió por vez primera? +Del sacrosanto Gólgota en la cumbre +¿Queréis saber las leyes con que impera? +son de amor, de humildad, de mansedumbre +Por él doce hombres alzan la bandera, +retando a la enemiga muchedumbre. +¿Sabéis que quieren en su ardor profundo? +cambiar la faz del universo mundo. + + VI + +Ellos son. Allá van, sin más arreos +que el calzado y bordón del peregrino; +ellos son, allá van, arde en deseos +su pecho, hoguera del amor divino; +ellos, los pescadores galileos, +allá van, cada cual por su camino; +hombres son de entre el pueblo despreciado +y apóstoles de un Dios crucificado. + + VII + +Ante su vista, en el espacio inmenso +que descubre su ardiente fantasía, +ven, entre nubes de aromado incienso, +los dioses que abortó la idolatría; +de esclavos viles el rebaño denso +sujetos a nefanda tiranía, +y entre bosques de picas apiñados, +los monarcas del mundo y potentados. + + VIII + +Y cien cadalsos ven en el vacío +levantando sus moles altaneras, +y ven el hacha y el ecúleo impío, +y los potros, los hierros, las hogueras, +y escuchan de los circos el gentío, +mezclando su rugir al de las fieras; +más al ver los aprestos del combate +su noble corazón con fuego late. + + IX + +Aunque siembren de espinas su camino +y a palmos se disputen el terreno, +cumplirán como bravos su destino, +predicando la ley del Nazareno. +¿Quién se opondrá al espíritu divino +de que su corazón se siente lleno? +Y a la Cruz santa que en sus diestras brilla +¿quién habrá que no doble la rodilla? + + X + +¡La Cruz! Esa es la luz que los encanta +por los tristes desiertos de la tierra. +¡La Cruz! Esa es el alma sacrosanta; +que les hace invencibles en la guerra. +Cuando, erguida en sus manos, se levanta, +los más alzados ídolos aterra. +Idolos fuertes que a los ciegos doman +tiemblan ante la cruz y se desploman. + + XI + +Con ella cada paso es un prodigio; +tras cada lucha un triunfo; a cada hora +cede el de Tracia al celestial prestigio, +y el de Etiopía con pasión la adora, +y el ateniense sabio, el muelle frigio, +el que de Libia en los desiertos mora, +el que se apoya en pérsicos divanes, +y el que enfrena soberbios alazanes. + + XII + +Y llevan sus influjos salvadores +a los centros del lujo y monopolio +a las chozas de humildes labradores, +de los romanos Césares al solio; +y hacen brillar sus célicos fulgores +sobre el negro frontón del Capitolio, +enclavando la Cruz con heroísmo +en medio el corazón del paganismo. + + XIII + +Y triunfarán de los verdugos fieros +de cien persecuciones al estrago, +de las garras de tigres carniceros, +de falaces serpientes al halago; +y aunque derramen, embotando aceros, +para ahogar la verdad, de sangre un lago, +que si la Cruz al lago es arrojada, +sobre el lago de sangre sobrenada. + + XIV + +Y vencieron. Y el Lábaro divino, +presagio de una gloria verdadera, +hizo triunfar, al par que a Constantino +la causa santa del que en él muriera. +Y tuvo desde allí mejor destino +el que un suplicio vil tan sólo fuera, +brillando con fulgores celestiales +en las mismas coronas imperiales. + + XV + +Arbol de vida, místico Madero +donde reina el Señor de los señores, +al pie de cuyas ramas el viajero +mitiga del camino los ardores; +lecho de las esposas del Cordero, +centro de sus purísimos amores: +¡Oh dulce Cruz donde Jesús espira! +¿Quién no te adora, si una vez te mira? + + XVI + +¿Quién se arrojó a tus pies, que no sintiera +la pasión sosegarse que le agita? +¿Quién no halló en ti la calma verdadera +que anhela el pecho que de amor palpita? +¿Quién no querrá abrazarte, oh Cruz bendita? +¿Quién morirá, si en tu virtud espera, +hacecillo de mirra regalado, +que nos dejó en recuerdo nuestro amado? + + XVII + +¡Feliz el alma que la Cruz adora, +siguiendo, amante, de Jesús la huella! +¡Feliz el que la mira cuando llora! +¡Aparece, entre lágrimas, tan bella! +¡Feliz quién llega a su postrera hora +de pies y manos enclavado en ella, +y espira donde Dios espirar quiso, +y pasa de la Cruz al Paraíso...! + + + + +Peláez (Vicente) + +El nombre de este bisayo poeta y un fragmento de composición, nos +salen al encuentro en el folleto de W.E. Retana, "De la evolución de +la Literatura Castellana en Filipinas.--Los Poetas". Se copia el +fragmento, reminiscencia de Bécquer, como una muestra más de poesía +española pulsada en lira tagala. + + + HUERFANA + (FRAGMENTO) + + Un triste silencio + reinaba en la estancia. +Un viejo ministo, abierto al breviario, + al pié de la cama + murmuraba quedo + una honda plegaria. + +Tendida en el lecho la pálida enferma, + sintiendo cercana + la hora de la muerte, + con voz apagada + a todos sus hijos + a todos llamaba. + +Tortura el silencio de la triste alcoba, + angustia la calma + de aquel cuadro negro. +En la iglesia próxima, al dar de las ánimas + el último toque, + la madre espiraba, + entre los sollozos + de mi novia amada. + +Con un negro sayo cubrieron su cuerpo +después con un velo cubrieron su cara: + de amigos y deudos + se llenó la estancia, +y velaron todos a la pobre muerta. + ¡Huérfana de mi alma! +--pensé en un momento de duda y de duelo-- +¿qué mano piadosa secará tus lágrimas? + + + + +Pérez Tuells (Lorenzo) + +Hijo de españoles; su padre comandante de nuestro Ejército. Dirige en +Manila el hebdomadario ilustrado "Excelsior". + + + INTIMA + + A ISIDRO MARFORI + +No importa que la vida traidoramente hiera +nuestras huérfanas almas con su terso puñal +mientras haya en el mundo rosas de primavera +y brille en los espacios el sol de un ideal. + +Si hay bárbaros de bronce que ignoran la preciosa +tarea del poeta que parte su alma en dos, +dejadlos que devoren la paja de su prosa: +no se hicieron para ellos los reinados de Dios. + +Yo seguiré regando mis dulces pasionarias, +a tiempo que musite las místicas plegarias +que son como incensarios de mi azul religión; + +y en las horas de tedio que una a una desfibro +reposaré en las hojas de tu mágico libro +donde pone un latido vital tu corazón. + +1917. + + + EN LA HUELLA LUNAR... + +En la huella lunar de sus encajes +puso, al pasar su sombra bizantina, +un perfume de rosa alejandrina +el extasis azul de los celajes. + +Languidecer de sedas y plumajes, +en un vuelo de ciega golondrina, +fué su marcha, de muerta y peregrina, +hacia un sueño de místicos paisajes. + +Envanecidos sus gloriosos velos, +cayó la noche tras su blanca sombra, +con un dolor de exhaustos terciopelos; + +Y desde entonces--inconsciente y mudo-- +busca mi labio en la enlutada alfombra +el tibio rastro de su pié desnudo... + +Octubre, 1921. + + + SALMOS + + LAS ÁGUILAS BLANCAS + + I + +¡Son las águilas blancas! Son las águilas blancas y fuertes, +cuyo vuelo se expande bajo el palio divino del cielo, +y en el largo vibrar de sus alas rampantes +se adivinan las notas que componen los himnos de gloria. + +Un deshoje de soles heraldiza la aurora que llega +para hacer que germinen las semillas dispersas en un polvo de siglos, +las semillas dispersas con la sangre y la carne de los Conquistadores +que sirvieron de abono a la idea suprema de fundir continentes. + +Son las águilas blancas que decoran sus picos con el ramo de oliva, +las libérrimas águilas que con un aletazo desafían al trueno, +pero que al presentir el deshielo constante de las nieves del Norte, +abandonan los Andes por el nido que España les conserva caliente +en la cumbre soberbia del natal Pirineo. + + II + +Ha caido Cartago. Ha caido la Roma de los cónsules, Grecia +se anquilosa en la vida de sus piedras heladas. +Toda gloria mundana se sepulta en la sima del Espacio infinito +por la acción corrosiva de las Horas en pos de las Horas. +Pese al Tiempo que roe y a la Envidia que seca, +y a los odios terrenos que al olvido condenan fraternales abrazos, +en el noble plumón de las águilas blancas +hay el sello latino de una estirpe por algo elegida, +que ni es Roma ni es Grecia; ni es Cartago ni es Nínive, +es Iberia... y es Dios! + + III + +Es el tiempo propicio de segar las espigas doradas +que en ya próximos días, formarán las hogazas del mortal sacrificio. +En la áurea patena, y formado con trigos de América, +yazga el pan de la Misa sobre el cáliz teñido con la sangre de España. + +Pueblos fuertes, robustos, hincarán las rodillas en tierra, +ante el hondo milagro del amor que las almas auna +en la elíptica curva de la breve existencia. +Es el tiempo oportuno de coger y exprimir los racimos +cosechados enmedio del fragor de sociales contiendas, +en el dulce sosiego de la huerta nativa, +al amparo solícito de la madre Esperanza. + +Esto anuncian las águilas con su ramo de paz en el pico +y la Muerte--su presa--en las garras. + + IV + +Nítidas cláusulas épicas: fúlgidas ondas triunfales, +todo un himno glorioso van trazando las águilas, +a golpes de huracán, al cruzar los espacios suspensos +en un éxtasis único. Viejas trompas se limpian de su herrumbre de +siglos, +viejas arcas se abren, donde el tiempo juntara en revueltas marañas, +con provectos armiños las guedejas doradas de infantiles cabezas; +los aceros de guerra, en el ignoto crisol del Amor, hoy se funden +para hacer los arados que abrirán las entrañas de la fértil llanura, +y al llover el sudor de las frentes hermanas, +granarán las espigas de los trigos del Mundo +que serán los de Hispania...! + + V + +¡Salve fraternas repúblicas! ¡Pueblos de América, Salve! +porque cerca está el tiempo en que el sol no se ponga en los vastos +dominios +que a través de milenios aún perciben la voz del gentil Romancero +y muelen su grano de ensueños e ideas en los rudos Molinos de +Cervantes. +Porque cerca está el día de borrar horizontes, la Distancia y el +Tiempo, +y el espíritu libre de opresores cadenas y ergástulas, +ya podrá remontarse en idéntico azul bajo todos los cielos, +que serán uno solo para todo el Imperio y los mares, +y los pechos unidos en un grito que escuchen las edades remotas +harán a Don Quijote, Emperador... + + VI + +¡Y tu, la hija menor, oh, Filipinas! +Vive alerta en el seno de tu actual nodriza, +fórmate exhuberante, potente y democrática, +y si algún día libre te ves de la tutela, +y falta luz a España para alumbrar sus mundos, +puedes brindarle, entonces, el sol de tu bandera...! + +1921. + + + NEURÓTICA + +Una nostalgia azul de primaveras +teje en el cielo su ilusión de encaje, +y languidece el alma del paisaje +asomada al balcón de sus ojeras. + +Los bandos de palomas mensajeras +esponjan blandamente su plumaje +en la tarde, que pliega el varillaje +de un fúlgido abanico de quimeras. + +Su rostro se retrata en los cristales +del lago, donde un cisne hecho de espuma +el cuello enarca ante los pavos reales; + +y ella, que sabe del amor de Leda, +mientras alisa la nevada pluma, +hunde los dientes en su chal de seda... + +Marzo, 1922. + + + EN HORA DE ILUSIONES + +Sueña la luz crepuscular del cielo +en la difusa paz de sus salones, +y es su mano en los rojos almohadones +una magnolia astral de terciopelo. + +Leve se agita en el temblor de un vuelo +la rosa que agoniza en los jarrones. +Es la hora santa de las ilusiones, +que llega y pasa sin rozar el suelo... + +En un ambiente a nardos evangélicos +deshojan los llorosos surtidores +su inspiración de bardos arcangélicos, + +bajo la luna que nostalgias llueve, +bordando en sus azules bastidores +el arabesco de su nombre en nieve... + +Marzo, 1922. + + + RECUERDO ARQUEOLOGICO + +En la paz de los viejos parques ducales, +junto al lago que irradia verdes reflejos, +el alma pensativa de los rosales +flota en un azulado temblor de espejos. + +El gemido del agua se pierde en una +vaguedad por la senda de las acacias; +y las ruinas adquieren, bajo la luna, +esplendor de remotas aristocracias. + +Estas grises estátuas han visto acaso +la pareja, de rosas engalanada, +esfumarse en túpidos fondos de raso; + +y lucir como un dardo de amor y celo, +en la noche de estrellas, embalsamada, +el puñal veneciano de algún Otelo... + +Abril, 1922. + + + MEDIEVAL + +Atruenan el patio ligeros corceles, +sus locas fanfárrias la trompa sonora +une al argentino ladrar de lebreles +en la cristalina quietud de la aurora. + +Los hierros del puente desatan sus nudos, +invade los bosques alegres el coro: +ellos, como heráldos de nobles escudos, +ellas, como un vuelo de alondras de oro. + +De súbito, un grito mortal se derrama; +se apercibe el ruido de una lucha breve... +Todos enmudecen de espanto ante el drama + +del que Benvenuto forjara un esmalte: +la garza, una rubia marquesa de nieve, +ha muerto en las garras de un vil gerifalte... + +Abril, 1922. + + + PASIONARIA + +Con una lenta ondulación de raso, +después de largo y febricente asedio, +veo tu sombra deslizarse en medio +de una esfumada claridad de ocaso. + +El leve aroma de tu carne acaso +sea el que impregna de tu parque el predio; +como la rosa que al morir de tedio +deja su esencia en el marfil del vaso. + +El sol que copia tu mirada ambigua, +sobre tu negra cabellera undosa, +irisa el tul de la vestal antigua. + +Y entre los oros de la tarde incierta +vuela al capullo de tus labios rosa +la mariposa de mi alma muerta... + + + PIEDRAS PRECIOSAS + +Cual átomos de raras pedrerías +los pensamientos de la luz circulan +en las templadas brisas que modulan +un desplegar de ténues sederías. + +Salta en collar de rotas melodías, +que en musicales ópalos ondulan, +la risa entre sus dientes que simulan +un éxtasis de esclavas perlerías. + +Un sueño de nevadas morbideces +oculta su dorada cabellera +en un flotar de vagas palideces. + +Cuando en mi rostro sus pupilas fija, +en vez de corazón tener quisiera +el infernal rubí de su sortija...! + + + + +Recto (Claro M.) + +Nació en Batangas, 1890. Cual la mayor parte de los vates registrados +en este _Florilegio_, cursó el bachillerato en el Ateneo de la +Compañía, donde fomentábase el amor a las letras humanas. A los 19 +años, guiado por Fernando M.ª Guerrero, comenzó a publicar versos, +singularmente en "El Renacimiento". En tres meses compuso los +materiales para su libro _Bajo los cocoteros_, impreso en 1911, cuando +Recto frisaba con los 21 años. Luego se hizo abogado y le favoreció un +acta de representante o diputado. Bufete y política le han apartado +del ejercicio del Arte. Es C. de la Real Academia Española. + + + EL ALMA DE LA RAZA + +Mi sangre tiene un alma que es alma de titanes. +Sangre de Solimanes +corre por sus arterias, que siempre latirán. +Tiene el pecho templado al fragor de la guerra. +Bajo sus pies de atleta se estremece la tierra, +porque enciende sus nervios la flama de un volcán. + +Es tricolor su enseña. Tiene el azul del Arte, +la blancura del lirio y la rojez de Marte, +por tres timbres gloriosos de su ilustre blasón. +Sonríe, si la hiere la silbante metralla. +Es su soñada gloria caer en la batalla, +teniendo por sudario su santo pabellón. + +Es suave como el ritmo de las flautas bucólicas, +que ensaya dulcemente en notas melancólicas, +entre las verdes cañas, la brisa vesperal. +Fuerte, como el _tamarao_[30] de las selvas malayas, +como el caimán enorme que custodia sus playas, +cual las eternas fráguas del Apo y del Taal. + +[Nota 30: Carabao "cimarrón", originario de la isla, de Mindoro, +imposible de domesticar, y muy fiero.] + +Escala cubiertas cumbres, conquista hondos abismos, +jamás sucumbe en lucha contra los despotismos +del extraño poder. +Se lanza cantando himnos a la tumba enemiga, +el ideal por gladio y por triple loriga +la gloria de su patria, el honor y el deber. + +Es sílfide ligera de fantásticos vuelos, +virgen como sus selvas, azul como sus cielos, +ciclón en los combates y céfiro en la paz. +Tiene furias de trueno y trinos de canario. +Oveja, más no teme al león sanguinario; +paloma, más no huye del águila rapaz. + +Sabe pulsar la cítara con melodioso acento, +lúgubre como un cisne, triste como un lamento +si se siente morir. +Sabe pulsar la cítara en arpegios bullentes, +como del _champagne_ rubios los topacios hirvientes, +cuando su pecho embriaga la dicha del vivir. + +Suspiran sus cantares las campiñas de flores, +las brisas de la sierra, los alegres rumores +del bosque tropical; +la lluvia que desciende en perlas diminutas, +los oros del crepúsculo, las sombras de las grutas +y el épico tumulto del fiero vendaval. + +El alma de mi raza tiene ensueños románticos; +calma sus pesadumbres con amorosos cánticos, +en idílicas noches, bajo un claro fulgor. +Sonríe cuando mira la pensativa luna +rielar sobre las ondas de una inquieta laguna, +fingiendo dulce calma, ahogando su dolor. + +Sonríe cuando escucha, en la blanca mañana, +los acordes de un canto que un pájaro desgrana +en las frondas de un bosque virgen de humano pie. +Sonríe, aunque padece, cuando triste vislumbra +del muriente crepúsculo en la leve penumbra +los recuerdos lejanos de un imperio que fué. + +Es río que serpea bajo cañaverales, +copiando en el encanto de sus claros cristales +la azul inmensidad; +pero es también oceano que derrumba montañas +cuando, en el seno obscuro de sus vastas entrañas, +hieren iras volcánicas su sed de libertad. + +El alma filipina es tierna en sus amores, +profunda en sus tormentos, serena en sus dolores, +ardiente en su pasión. +Si le es grata la vida y son sus sueños de oro, +hay en su boca rosa cual pífanos en coro, +de risas argentinas eterna floración. + +Es ánfora de encantos, palacio de grandezas, +castillo de heroísmos, santuario de bellezas, +refugio de los besos del oloroso Abril. +Con su _bolo_[31] en las lides indómita guerrea +y con su dulce flauta, cual ave que gorjea, +celebra sus amores bajo un tibio pensil. +. . . . . . . . . . . . . . . . . . +Hermanos en la idea: nuestra raza es divina +¡Es grande y sacrosanta el alma filipina! +Digamos, pues, un himno por su gloria inmortal. +Y tú ¡oh Fama! recorre del mundo los confines, +y al son de tus clarines +pregona las grandezas del pueblo de Rizal. + +Noviembre, 1909. + +[Nota 31: Machete, de ancha hoja, que acompaña al filipino, +singularmente al del campo.] + + + NOCHE DE MANILA + +En el azul un triunfo de estrellas parpadea, +en el espacio en calma el ambiente aletea. +El Pasig, arrastrando sus _quiapos_[32] culebrea +y al beso de los aires sonríe y burbujea. + +La luz de los voltáicos las esquinas blanquea +Un carro de basuras crujiendo traquetea. +El _yanki_ en el delirio del wisky tambalea, +mientras, pegado a un poste, un _polis_ cabecea. + +Mis violetas suspiran en la blanca azotea. +De vez en vez un rayo los cielos besotea. +Todavía en los _bares_ el vino espumajea... + +El caco en las cocinas husmea y mangonea... +. . . . . . . . . . . . . . . . . + +Un gato enarca el lomo junto a una chimenea +y en las cosas de la urbe medita y fantasea... + +Septiembre, 1910. + +[Nota 32: Plantas acuáticas viajeras.] + + + ORACIÓN AL DIOS APOLO + + I + +Padre de la Armonía, fuente de gracias líricas, +que en piafantes corceles exploras el azur: +detén el nervioso ímpetu de tus fuertes bridones +ante el himno que reza por tí la Juventud. +Te amamos, padre Apolo, por tu tirso de rosas, +por tus bellos pegasos, por tu carro de luz, +porque tienes la lira, y la flauta y el pífano, +la siringa, el salterio, el sistro y el laud. + + II + +En estos días trágicos en que el bárbaro esquilmo +en esta tierra idílica alza su pabellón, +en que nos hiere el fuerte, porque nacimos débiles +y tiramos del carro del colonizador; +danos el ritmo olímpico de tu música sacra +y la dulce armonía de tu nueva canción, +y ante el dolor, estóicos, el mundo cruzaremos +del Ideal incólume volando siempre en pos. + + III + +Padre, más de tres largas centurias transcurrieron +y seguimos libando la hiel del padecer; +huyó el león rampante, ensangrentado el lomo, +pero vinieron águilas voraces en tropel[33]. +Y nuestro pueblo llora, porque es pesado el yugo +y protestar no puede, porque es débil su grey, +porque los ancestrales todos ya sucumbieron +sin dejarnos su aliento, sin legarnos su fe. + +[Nota 33: Alusiones transparentes. Son: el "león rampante", España, +y las "águilas voraces", Norte-América. A Claro Recto le ha complacido +la sinécdoque. Antes, en _El alma de la raza_, la emplea igualmente.] + + IV + +Ya agotaron sus flechas nuestras viejas aljabas +con el león hispano en rudo batallar, +y con aquellas águilas que viéndonos inermes, +cruzaron el Pacífico en un vuelo triunfal. +Por eso te pedimos que prestes el acento +de tu lira a estos hijos de indómitos rajáhs, +para que, ahogando el grito de nuestras penas íntimas, +ambulemos cantando por no querer matar. + + V + +Excelso padre Apolo: por las musas gloriosas, +por los sátiros viejos del bosque secular, +por las suaves ondinas que duermen en los lagos, +por la luna, tu hermana, de soñolienta faz; +suelta las rojas bridas de los salvajes potros +que, en furioso galope, sus crines tenderán, +y que enciendan sus cascos, al chocar con los soles, +reverberantes rayos de paz y libertad. + + VI + +Ayúdanos, oh padre, a conquistar la gloria, +que lograr no pudieron el plomo y el fusil; +por símbolo izaremos la bandera del Arte, +tocaremos tu flauta por bélico clarín; +y sin armar cañones de potentes calibres, +y sin teñir de sangre los campos del país, +lo que jamás lográramos en sangrientos combates +juramos alcanzarlo en artística lid. + + VII + +Nos libertará el Arte de la opresión extraña, +saltarán las cadenas al compás del laud, +poblará los espacios nuestro armónico himno, +nuestra enseña ultrajada flotará en el azul; +el estro del poeta abrirá las mazmorras, +la paleta y el ritmo rasgarán el capúz, +y luego tu voz única bajará del Olimpo, +y nos dirá a nosotros: "hermanos, _Fiat Lux_." + + VIII + +¿Puede decirme alguien que el Arte no redime? +Jesucristo fué artista y redimió a Israel; +y aquel inolvidable mesías filipino +era un sublime artista y un redentor también. +Con la unción de su verbo fundó aquí su reinado, +el genial superhombre, varón de Nazareth; +y Rizal con su pluma, demolió tiranías +y liberó a su pueblo del hispano poder. + + IX + +Para alcanzar la gloria, son una misma cosa +el pincel elegante y el mohoso fusil, +la melena del vate y el casco del guerrero, +el son de los cañones y el llanto del violín. +Lo mismo premia el mundo con lauros al artista +que al valiente soldado que sucumbió en la lid; +porque si la lid siembra de mártires la historia, +el Arte la convierte en florido pensil. + + X + +Mas, si al fin, padre Apolo, exhaustas nuestras fuerzas, +no esplende en las alturas el libertario Sol, +suelta las rojas bridas de tus salvajes potros +y que troten furiosos con épico fragor. + +Que salga de su cauce el indómito Agno,[34] +donde quemó sus naves últimas Limahóng; +que estremezca el _tamarao_ los llanos y las selvas +y revienten sus cráteres el Taal y el Mayón. + +Octubre, 1910. + +[Nota 34: Río caudaloso que cruza la provincia de Pangasinán y +vierte en el golfo de Ligayén.] + + + LAGUNA DE BOMBON + +Canto un himno a tus aguas santas, madre laguna, +donde en las noches blancas, noches de amor y luna, +juguetean las ninfas de cabellera bruna +y de abiertas pupilas, color de aceituna. + +Tú encierras el prestigio de los días egregios, +cuando los ancestrales hacían sortilegios +en nuestras selvas vírgenes, de perfumes y arpegios, +leyendo unos infolios de santos florilegios. + +La aurora de los trópicos, como flor cabalística, +pone en tus ondas tersas coloración artística, +mientras mancha el azul una paloma mística, +que es muy blanca, tan blanca como la hostia eucarística. + +Por tus aguas bogaron en primitivas barcas, +con sus lanzas y bolos los tagalos monarcas, +a lidiar con el hombre de las pupilas zarcas +que invadió hace tres siglos las malayas comarcas. + +¡Oh laguna que encarnas las grandezas de Lipa, +--pueblo de ardientes niñas y buen vino de nipa--[35] +cuando cruzo tus aguas mi dolor se disipa +y hasta siento que el pueblo de Rizal se emancipa! + +[Nota 35: Palma de que se extrae un aguardiente fuerte.] + +Moran en tus entrañas la ira de cien volcanes, +moluscos, peces raros, gigantescos caimanes, +y acaso el polvo inerte de bravos Solimanes +que en desiguales luchas cayeron cual titanes. + +Cuando lanzó el Taal la furia de sus fraguas +brotaron de sus cráteres tus impetuosas aguas, +y sobre sus burbujas--tenues borlas de enaguas-- +se arrastraron las casas cual débiles piraguas. + +Tus hermosas cascadas, al caer espumantes, +engarzan en el aire millones de diamantes, +y en las noches parecen sus rugidos vibrantes +monótonos quejidos de fantasmas errantes. + +¡Madre, madre laguna! Tu nombre es una gloria, +una página de oro en la malaya historia, +un destello lumínico que ilustra la memoria, +un poema de amor, un himno de victoria. + +Octubre, 1910. + + + ELOGIO DEL CASTELLANO + +PREMIO DE POESÍA EN CERTAMEN ABIERTO POR EL CASINO ESPAÑOL DE MANILA, +ENERO 1917, AL INAUGURARSE LA "CASA DE ESPAÑA" + +"¿Ya no hay nobles hidalgos + ni bravos caballeros? +¿Callaremos ahora + para llorar después?" +(RUBEN DARIO, "Los Cisnes") + +Arca santa inviolable de la Raza, +Arca santa de próceres bellezas, +que a tu prestigio espiritual vinculas +la gloria de las magnas epopeyas; +Arca egregia y divina, +que en las ingentes luchas ya pretéritas +sobreviviste al colonial desastre, +cual sobrevive el alma a la materia; +Arca ebúrnea, copón de maravillas, +donde se guarda secular herencia; +Arca de lo inmortal que veneramos +en la vetusta casa solariega; +Arca de oro que ofrece el Libro Santo +y el perfumado pan de la Belleza, +por quién juramos proscribir la casta +de osados malandrines que te afrentan; +la musa tropical, la musa autóctona, +de tus clásicos lauros heredera, +torna a pulsar el clavicordio hispano, +clavicordio romántico que sueña, +clavicordio que sufre como un alma, +clavicordio polífono que encierra +en sus notas lo grande, clavicordio +donde llora sus cuitas Filomela, +donde estallan los gritos del combate, +donde retumba la canción de gesta... + +Y canta en tu loor, oh lengua hispana, +del pensamiento alada mensajera, +que fulguras, cual límpida custodia +de la eterna Verdad, en las conciencias, +como el sol en las cúspides altivas +donde la tromba y el ciclón fermentan, +como el anhelo indígena que fulge +en el blasón astral de mi bandera. + +Oh lengua sacrosanta +de Fray Luis y Miguel, Lope de Vega, +del Arcipreste, Calderón y Góngora, +los Argensola, Hurtado y Espronceda; +la lengua que enfloró de madrigales +las prístinas edades romancescas, +toda hecha de vorágines y truenos, +toda hecha de suspiros y cadencias, +coro inmenso de tímpanos, concierto +de las panidas flautas en la sierra, +sinfonía fantástica que irrumpe +del arpa gigantesca de las selvas. + +Es tu ritmo la ronda bulliciosa +de crótalos y locas panderetas, +de guitarras que dicen el elogio +de unos ojos reidores que asaetan; +es la risa que en notas se desata +cual cristalino desgranar de perlas, +el madrigal sonoro que deslíe +sus estrofas de amor en las verbenas, +y el chocar de las copas musicales +donde hierve la sangre de las cepas. + +Es tu acento el susurro que adormece +del aura al retozar en la floresta, +y el blando caramillo que solloza, +bajo el beso lunar en primavera. +Te remeda el gorjeo de la alondra, +la imperativa voz de las trompetas, +el quejido que emerge de la cuna +y el doliente "kundiman" de mi tierra, +el raudo vendaval que avanza indómito +por cima de las altas cordilleras, +y brama en los barrancos y hondonadas +y en las rocas que hendieron las centellas. + +Y tuviste en la lira de Quintana +ecos triunfales, resonancias bélicas +de estoques y corazas y armaduras +que son el timbre perennal de Iberia; +en los versos broncíneos de Chocano, +fragor de sordas cataratas épicas, +algazara de pompas coloniales, +rumor de besos y temblor de quenas. +De Solís en la prosa cincelada, +ímpetus de corcel, dianas homéricas, +estrépito de lanzas y tizonas, +de broqueles y cascos y rodelas. +En Fray Luis de León fuíste cigarra +que endulzaba el reposo de la siesta, +y tonada de amor de la tierruca +en los cuadros agrestes de Pereda; +caballero gentil de la Armonía +en el rugiente "Niágara" de Heredia, +batir de alas de ingrávidos querubes +en las trovas ardientes de Teresa. +Y en el arpa divina de Darío, +ruido de encajes y _frufús_ de seda, +música de cinceles sobre el mármol +y murmurio de risas y de gemas, +canción de cisnes sobre el quieto estanque +al paso de las "púberes canéforas", +arpegio de violines cortesanos +y vibración de cítaras helenas. + Y cerraste la elipse de tu gloria, +con un estruendo de imperial proeza; +en las perennes páginas altísimas +del libro de Cervantes Saavedra. + +No en vano fueron por ignotos mares +de Hispania las veloces carabelas, +en comunión ferviente con la Audacia +y los altos designios de la Idea; +no en vano los Cortés y los Balboa +desafiaron el hambre y las tormentas, +y sus bridones épicos midieron +las pampas infinitas de la América; +no en vano sobre el pico de los Andes, +dueña del mundo, flameó tu enseña, +tan amplia que cubrió dos continentes, +tan gloriosa, tan noble y tan excelsa; +no en vano, por tres siglos, tus ejércitos +han levantado en mi solar sus tiendas, +y vieron el prodigio de mis lagos +y de mis bellas noches el poema; +no en vano en nuestras almas imprimistes +de tus virtudes la radiosa estela, +y gallardos enjoyan tus rosales +plenos de aroma las nativas sendas: +tu imperio espiritual vive y perdura, +y extiende su simbólica cadena +del Pirene a los Andes y al Carballo, +y en un abrazo inmenso los estrecha. +Por los mares Atlántico y Pacífico +tus fuertes galeones aún navegan, +y van en ellos, bajo un sol de gloria, +almas grandes que luchan y que anhelan, +andantes caballeros del Ensueño, +guardianes de la fé de Dulcinea, +locos sublimes que descubren mundos +y mueren por su reina la Quimera. +Aún nos ofrecen tus antiguos códices +la fórmula inmortal de la Belleza, +y tus filtros y alquimias prodigiosos +del humano dolor la panacea. +No morirás jamás en este suelo +que ilumina tu luz. Quien lo pretenda +ignora que el castillo de mi raza +es de bloques que dieron tus canteras. + + + ENVIO + +Casa de España, Olimpo de las Artes, +Templo del Porvenir, ¡bendita seas! +Las musas danzarán sobre tu césped +y gustarán la miel de tus colmenas. +Sé el manantial donde las almas nobles +el agua pura del Ensueño beban, +la torre de márfil donde se guarde +el tesoro ideal de nuestra lengua. +Hispanos: si algún día la escarnecen, +nuestras aljabas vaciarán sus flechas, +y nos verán, triunfantes o vencidos, +al pié de esta sagrada ciudadela. + + + ROSAS DE CARNE + + ¡Oh rosas de lascivia! +Yo sé que os extenuais de emociones supremas +cuando en vuestras corolas deposita sus gemmas +el bienhechor rocío, entre la noche tibia. + Fuísteis como diademas +en las frentes de Lais, de Salomé, de Aspasia, +de las _cocottes_ de Europa y bayaderas de Asia +y de las Margaritas que enfloraron América. + +Vuestro perfume intenso de prostituta histérica, +que incita al sacrilegio, +lo anhela todo el mundo, desde el burgués intonso +hasta el artista egregio, +y desde el venerable que reza su responso +y ornamenta sus dedos con aguas de amatista +hasta el viejo eremita que entiende el sortilegio, +conversa con los astros y es brujo y alquimista. + +Los secretos de alcoba +los que sabéis vosotras: el espasmo que arroba, +el deseo que mata, los contactos sutiles, +las caricias de seda +y el estremecimiento de las carnes febriles. +Habéis mirado al cisne, prodigador de halagos, +ensangrentar su pico en los muslos de Leda +sobre la mansedumbre de los dormidos lagos. + +Los ojos de Astartea +os contemplaron mucho. Frinés y Mesalinas +perfumaron el agua que besaba sus senos +con el aroma vuestro. Médicis y Popea, +y otras hembras felinas, +os dieron el hechizo de sus labios obscenos. + +No ignoráis lo que ocurre +en las silentes noches: el cuerpo que se escurre +entre las suavidades de los ropajes blancos, +las manos que se pierden por los turgentes flancos, +el beso que provoca, +los labios que se buscan y los lenguajes francos +que van de boca a boca. + + Y sabéis, por fin, rosas, + que el talismán eterno + de las damas hermosas + de anémicos suicidas ha llenado el infierno... + +1911. + + + LAS DALAGAS FILIPINAS + +Dalagas del terruño: el poeta os saluda +coronado de flores, de ensueño y de arrebol +y por los dioses lares y por el mismo Budha +os ofrenda estas rosas, novias todas del sol. + +Por las manos que tienen mansedumbre de tules, +por las sampagas niveas del malayo vergel, +por las místicas garzas de los lagos azules +coloco en vuestras frentes esta hoja de laurel. + +Adoro vuestros labios, donde el sol de mi tierra +ha dejado sus besos de sátiro oriental, +porque son el santuario de bellezas que encierra +el glorioso prestigio del solar de Rizal. + +Ojos negros, refugio de hechizos y embelesos, +dolientes, langorosos, plenos de soñación +como noches sin luna; pero con rojos besos +que vierten en el alma perfumes de ilusión. + +Manos sutiles como suavidades de lago, +de seda que se aleja en rítmico _frufú_, +como el hogar quimérico de un ensueño muy vago +sobre las aguas mansas del piélago de azur. + +Frente color de aurora, donde bellas florecen, +con aromas de cielo, flores de castidad; +mejillas sonrosadas que en su gracia parecen +vírgenes de los lienzos de la pasada edad. + +Cabellera flotante, cual selva enmarañada, +que exhala dulcemente aromas de querer; +ensoñación, delirio del alma, enamorada +de las carnes y besos de la amada mujer. + +Piés finos, diminutos, de rosáceos talones +y senos que se exaltan con ferviente ansiedad; +ánforas virginales con vino de ilusiones +que emborracha las almas de voluptuosidad. + +Tallo gentil y esbelto, como enhiesta palmera +donde alegres laboran las abejas su miel, +con suave ritmo que los nervios exaspera, +como si fuese espíritu de un viejo moscatel. + +Todo un conjunto armónico y grato que envidiara +la ardiente castellana y la impasible _miss_, +la princesa que el cielo de Rusia cobijara +y la dama que siente la fiebre de París. + +Quién dice no ser bella la mujer filipina +que visite esta tierra de Búrgos[36] y Rizal; +y verá que es más mística, más dulce y más divina +la hija de los rajáhs, la niña tropical. + +1911 + +[Nota 36: Manuel Búrgos, clérigo filipino, promotor de un +movimiento revolucionario en 1872 y fusilado en Cairte.] + + + LUZ DE LUNA + + Sonrióme la amada, +la esquiva, la imposesa, la que vió nuestro idilio + bajo el frescor amable + de un emparrado lírico; +la que encantó mi celda cuando escribí el elogio + de tus labios divinos +en unos versos tristes que sabían a lágrimas; +la que besó tu frente en el blanco camino +de la silente aldea, cuando ibas a jurarme +la eternidad sublime de tu santo cariño. + Sonrióme la amada, +y floreció en el alma la ilusión que se ha ido, +y tuve sueños plácidos de corderos que triscan + camino del aprisco, +de soles que agonizan tras montañas azules, + de cristalinos ríos + que arrastran hojas secas +sobre sus ondas suaves como bucles de niño. + Fué en una noche blanca en que las susurrantes +melodías del viento eran largos suspiros; +fué una noche en que mi alma, recostada en tu seno, +admiraba tus formas con mágico delirio; +fué en una hora romántica en que el cielo del trópico +era un arpa encantada, cuyos lejanos cirios + alumbraban unánimes +tu efigie soberana de mayestático ídolo. + +Yo pregunté a la luna por los labios febriles +de aquella dulce impúber, santuario del cariño, +por sus mágicos ojos, que cuando me miraban + eran caricias y mimos; +por su boca melosa que en mis largas veladas +se posaba en mi frente a calmar mi martirio. + +Me contestó la esquiva amada de los vates +que tú vives muy lejos, que fué tu amor un mito, + que en tu corazón tierno + ha muerto aquel cariño +que hizo feliz un día a tu caro poeta +y dió a sus locos versos un eternal prestigio. + +1915. + + + LA CHOZA DE NIPA + +Venid a mi alcázar, la frágil cabaña +que se esconde tímida bajo un platanar. +Entrad con cuidado: es de nipa y de caña +y puede romperla un brusco ademán. + +Soy el cenobita de estas soledades; +me hacen compañía las aves, el sol, +la brisa campestre llena de bondades +y el recuerdo de una difunta ilusión. + +Al caer la tarde, por este camino +a quien fresca sombra los árboles dan, +pasa con sus dichas el buen campesino +montado en el lomo de su carabao[37]. + +[Nota 37: Rumiante, corpulento y vigoroso, utilizado como bestia de +tiro.] + +Su canción monótona, dulce, evocadora, +flota en el crepúsculo bañado de azúl, +parece que ríe, parece que llora, +como una quimera de la juventud. + +A veces la noche, como novia loca, +me sorprende triste en el tosco umbral, +pensando en aquella muy amada boca +que me brindó un día venturanza y paz. + +Cuando es plenilunio, entro en el boscaje, +de ensueños poblada la imaginación, +y bajo la sombra del tibio follaje +me siento muy niño, más cerca de Dios. + +Es la confidente de mis hondas cuitas +la luna que argenta mi amado jardín, +y me habla de aquellas prestigiosas citas +que tuve con ella en un mes de Abril. + +Los recios flabelos de los cocoteros +meciendo mi sueño, cantan sin cesar. +Los "nunus" del bosque me dicen sinceros +que soy muy dichoso en mi soledad. + +Huyo del tumulto de la vida urbana, +la fiebre del oro, la fraterna lid; +la ciudad es fosa de la gleba humana, +de los hombres-fieras madriguera vil. + +Entrad en mi humilde y frágil cabaña +que se esconde tímida bajo un platanar. +Mi choza de nipa, mi choza de caña +os dará un tesoro: el alma natal. + +1915. + + + + +Rizal y Alonso (José) + +Nació en Calamba (provincia de la Laguna), el 19 de Junio de 1861, +hijo de Francisco Rizal y Mercado y de Alejandra Alonso y Quintos, +labradores acomodados. En el Ateneo de los jesuitas se graduó de +bachiller, algo después de estrenar en el teatrito del colegio su +melodrama "Junto al Pasig". Frisaba entonces con los 14 años. Viniendo +a España en 1882, a los dos años ganó los títulos de Doctor en +Medicina y Licenciado en Filosofía y Letras, y se trasladó a Francia, +Alemania y Austria para ampliar en aquellas clínicas sus estudios. +Morando en Gante (Bélgica), publicó (año de 1887) su novela _Noli me +tangere_. Tornó a su país en 1888; pero, hostigado por autoridades y +frailes, se retiró al Japón y más tarde a Inglaterra y España. En esta +etapa publicó _El Filibusterismo_, segunda parte de _Noli me tangere_. +De nuevo en Filipinas hacia 1892, como peligroso a la soberanía, el +capitán general Despujols le deportó a la isla de Dapitan. En 1896, al +estallar el movimiento emancipador, Rizal fué desterrado a España; +pero, sin consentirle desembarcar en Barcelona, el mismo buque le +reintegró a la capital del Archipiélago. Gobernaba las islas el +general Polavieja. Bajo tales auspicios se formó a Rizal un consejo de +Guerra que decretó su fusilamiento, realizándose éste en la mañana del +30 de Diciembre de 1896.--Fué José Rizal el tagalo con más amplia +cultura entre sus contemporáneos. Estudiosísimo, austero, con generoso +espíritu de sacrificio, de concentradas energías, ofreció el tipo del +revolucionario clásico. Brilló como oftalmólogo. Le embargó el Arte, +siendo poeta, músico, pintor y dibujante. Poseyó, además de varios +dialectos vernáculos, el castellano, latín, francés, italiano, inglés, +holandés, alemán, japonés y ruso. Tradujo del griego, árabe, hebreo y +sánskrito. + + +MI PRIMERA INSPIRACIÓN + +(HE AQUÍ LA COMPOSICIÓN PRIMERIZA. SEGÚN SOLEDAD RIZAL, LA ESCRIBIÓ SU +HERMANO A LOS NUEVE AÑOS) + +¿Porque exhalan a porfía +del cáliz dulces olores +las embalsamadas flores +en este festivo día? + +¿Y porqué, en la selva amena, +se oye dulce melodía, +que asemeja la armonía +en la arpada filomena? + +¿Porqué en la mullida grama +las aves, al son del viento, +exhalan meloso acento +y saltan de rama en rama, + +y la fuente cristalina, +formando dulce murmullo, +del céfiro al suave arrullo +entre las flores camina? + +Es que hoy celebran tu día +¡oh, mi madre cariñosa! +con su perfume la rosa +y el ave con su armonía. + +Y la fuente rumorosa, +en este día felice, +con su murmullo te dice +que vivas siempre gozosa. + +Y, de esa fuente al rumor, +oye la primera nota, +que ahora de mi laud brota +al impulso de mi amor. + + + A LA JUVENTUD FILIPINA + +(PRIMER PREMIO, UNA PLUMA DE PLATA, EN CERTAMEN DEL "LICEO +ARTÍSTICO-LITERARIO" DE MANILA, 1879) + +¡Alza tu tersa frente, +juventud filipina, en este día! +¡Luce resplandeciente +tu rica gallardía, +bella esperanza de la patria mía! + +Vuela, genio grandioso, +y les infunde noble pensamiento, +que lance vigoroso, +más rápido que el viento, +su mente virgen al glorioso asiento. + +Baja, con la luz grata +de las artes y ciencias, a la arena, +juventud, y desata +la pesada cadena +que tu genio poético encadena. + +Ve que en la ardiente zona +do moraron las sombras, el hispano +esplendente corona, +con pía y sabia mano, +ofrece al hijo de este suelo indiano. + +Tú, que buscando subes, +en alas de tu rica fantasía, +del Olimpo en las nubes +tiernísima Poesía, +más sabrosa que néctar y ambrosía. + +Tú, de celeste acento, +melodioso rival de filomena, +que en variado concento +en la noche serena +disipas del mortal la amarga pena; + +Tú, que la pena dura +animas al impulso de tu mente, +y la memoria pura +del genio refulgente +eternizas, con genio prepotente; + +Y tú, que el vario encanto +de Febo, amado del divino Apeles, +y de Natura el manto, +con mágicos pinceles +trasladar al sencillo lienzo sueles; + +¡Corred! que sacra llama +del genio el lauro coronar espera, +esparciendo la Fama +con trompa pregonera +el nombre del mortal por la ancha esfera. + +¡Día, día felice, +Filipinas gentil, para tu suelo! +Al Potente bendice, +que con amante anhelo +la ventura te envía y el consuelo. + + + ¡ME PIDEN VERSOS! + + I + +Piden que pulse la lira +há tiempo callada y rota: +¡Si ya no arranco una nota +ni mi musa ya me inspira! +Balbuce fría y delira +si la tortura mi mente; +cuando ríe, sólo miente, +como miente su lamento. +Y es que en mi triste aislamiento +mi alma ni goza ni siente. + + II + +Hubo un tiempo... ¡y es verdad!... +--Pero ya aquel tiempo huyó,-- +en que vate me llamó +la indulgencia o la amistad. +Ahora, de aquella edad +el recuerdo apenas resta, +como quedan de una fiesta +los misteriosos sonidos +que retienen los oídos +del bullicio de la orquesta. + + III + +Soy planta, apenas crecida, +arrancada del Oriente, +donde es perfume el ambiente, +donde es un sueño la vida: +¡Patria que jamás se olvida! +Enseñáronme a cantar +las aves, con su trinar, +con su rumor, las cascadas; +y en sus playas dilatadas, +los murmullos de la mar. + + IV + +Mientras en la infancia mía +pude a tu sol sonreír, +dentro de mi pecho hervir +volcán de fuego sentía; +vate fuí, porque quería +con mis versos, con mi aliento, +decir al rápido viento: +"¡Vuela; su fama pregona! +¡Cántala de zona en zona; +de la tierra al firmamento!" + + V + +¡La dejé...! Mis patrios lares, +¡Arbol deshojado y seco! +ya no repiten el eco +de mis pasados cantares. +Yo crucé los vastos mares +ansiando cambiar de suerte, +y mi locura no advierte +que, en vez del bien que buscaba, +el mar conmigo surcaba +el espectro de la muerte. + + VI + +Toda mi hermosa ilusión, +amor, entusiasmo, anhelo, +allá quedan bajo el cielo +de tan florida región. +No pidáis al corazón +cantos de amor, que está yerto; +porque en medio del desierto +donde discurro sin calma, +siento que agoniza el alma +y mi númen está muerto. + +Madrid, 1882. + + + EL CANTO DE MARÍA CLARA + +¡Dulces las horas en la propia patria +donde es amigo cuanto alumbra el sol, +vida es la brisa que en sus campos vuela, +grata la muerte y más tierno amor! + +Ardientes besos en los labios juegan, +de una madre en el seno al despertar, +buscan los brazos a ceñir el cuello, +y los ojos sonríense al mirar. + +Dulce es la muerte por la propia patria +donde es amigo cuanto alumbra el sol; +muerte es la brisa para quien no tiene +una patria, una madre y un amor. + + + MI RETIRO + +Cabe anchurosa playa de fina y suave arena, +y al pié de una montaña cubierta de verdor, +planté mi choza humilde bajo arboleda amena, +buscando de los bosques en la quietud serena +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor. + +Su techo es frágil nipa, su suelo débil caña, +sus vigas y columnas maderas sin labrar: +nada vale, por cierto, mi rústica cabaña; +más duerme en el regazo de la eterna montaña, +y la canta y la arrulla, noche y día, el mar. + +Un afluente arroyuelo, que de la selva umbría +desciende entre peñascos, la baña con amor; +y un chorro le regaba por tosca cañería, +que en la callada noche es canto y melodía +y néctar cristalino del día en el calor. + +Si el cielo está sereno, mansa corre la fuente, +su cítara invisible tañendo sin cesar; +pero vienen las lluvias, e impetuoso torrente +peñas y abismos salta, ronco, espumante, hirviente, +y se arroja, rugiendo frenético, hacia el mar. + +Del perro los ladridos, de las aves el trino, +del calao la voz ronca sólo se oyen allí; +no hay hombre vanidoso ni importuno vecino +que se imponga a mi mente, ni estorbe mi camino; +sólo tengo las selvas y el mar cerca de mí. + +¡El mar, el mar es todo! Su masa soberana +los átomos me trae de mundos que lejos son; +me alienta su sonrisa de límpida mañana, +y cuando por la tarde mi fé resulta vana +encuentra en sus tristezas un eco el corazón. + +¡De noche es un arcano...! Su diáfano elemento +se cubre de millares refulgencias de luz; +la brisa vaga fresca, reluce el firmamento, +las olas en suspiros cuentan al manso viento +historias que se pierden del tiempo en el capúz. + +Diz que narran del mundo la primera alborada, +del sol el primer beso que su seno encendió, +cuando miles de seres surgieron de la nada, +y el abismo poblaron y la cima encumbrada +y doquiera su beso fecundante estampó. + +Más, cuando en noche obscura los vientos enfurecen +y las inquietas olas comiénzanse a agitar, +cruzan el aire gritos que el ánimo estremecen +coros, voces que rezan, lamentos que parecen +exhalar los que un tiempo se hundieron en el mar. + +Entonces repercuten los montes en la altura, +los árboles se agitan de confín a confín; +aullan los ganados, retumba la espesura, +sus espíritus dicen que van a la llanura +llamados por los muertos a fúnebre festín. + +Silba, silba la noche, confusa, aterradora; +verdes, azules llamas en el mar vénse arder; +mas la calma renace con la próxima aurora, +y pronto una atrevida barquilla pescadora +las fatigadas olas comienza a recorrer. + +Así pasan los días en mi obscuro retiro, +desterrado del mundo donde un tiempo viví; +de mi rara fortuna la providencia admiro: +¡guijarro abandonado que al musgo sólo aspiro +para ocultar a todos el mundo que hay en mí! + +Vivo con los recuerdos de los que yo he amado, +y oigo de vez en cuando sus nombres pronunciar: +unos están ya muertos, otros me han abandonado; +más ¿qué importa...? Yo vivo pensando en lo pasado +y lo pasado nadie me puede arrebatar. + +El es mi fiel amigo que nunca me desdora, +que siempre alienta al alma cuando triste la vé; +que en mis noches de insomnio conmigo vela y ora; +conmigo en mi destierro y en mi cabaña mora, +y cuando todos dudan sólo él me infunde fé. + +Yo la tengo, y yo espero que ha de brillar un día +en que venza la idea a la fuerza brutal; +que después de la lucha y la lenta agonía, +otra voz más sonora y más felíz que la mía +sabrá cantar entonces el cántico triunfal. + +Veo brillar el cielo tan puro y refulgente +como cuando forjaba mi primera ilusión, +el mismo soplo siento besar mi mustia frente, +el mismo que encendía mi entusiasmo ferviente +y hacía hervir la sangre del joven corazón. + +Yo respiro la brisa que acaso haya pasado +por los campos y ríos de mi pueblo natal; +¡acaso me devuelva lo que antes le he confiado: +los besos y suspiros de un ser idolatrado, +las dulces confidencias de un amor virginal! + +Al ver la misma luna, cual antes argentada, +la antigua melancolía siento en mí renacer; +despiertan mil recuerdos de amor y fé jurada... +Un patio, una azotea, la playa, una enramada, +silencios y suspiros, rubores de placer... + +Mariposa sedienta de luz y de colores, +soñando en otros cielos y en más vasto pensil, +dejé, joven apenas, mi patria y mis amores, +y errante por doquiera, sin dudas, sin temores, +gasté en tierras extrañas de mi vida el abril. + +Y después, cuando quise, golondrina cansada, +al nido de mis padres y de mi amor volver, +rugió fiera de pronto violenta turbonada: +vénse rotas mis alas, deshecha la morada, +la fé vendida a otros y ruinas por doquier. + +Lanzado a una peña de la patria que adoro, +el porvenir destruído, sin hogar, sin salud, +venís a mí de nuevo, sueños de rosa y oro, +de toda mi existencia el único tesoro, +creencias de una sana, sincera juventud. + +Ya no sois como antes, llenas de fuego y vida, +brindando mil coronas a la inmortalidad; +algo serias os hallo; más vuestra faz querida +si ya no es tan ingenua, si está descolorida, +en cambio lleva el sello de la fidelidad. + +Me ofrecéis, ¡oh ilusiones! la copa del consuelo, +y mis jóvenes años a despertar venís: +gracias a tí, tormenta; gracias, vientos del cielo, +que a buena hora supísteis cortar mi incierto vuelo, +para abatirme al suelo de mi natal país. + +Cabe anchurosa playa de fina y suave arena +y al pié de una montaña cubierta de verdor, +hallé en mi patria asilo bajo arboleda amena, +y en sus umbrosos bosques, tranquilidad serena, +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor. + +(Durante el destierro en la isla de Dapitan). + + + CANTO DEL VIAJERO + +Hoja seca que vuela indecisa +y arrebata violento turbión, +así vive en la tierra el viajero, +sin norte, sin alma, sin patria ni amor. + +Busca ansioso doquiera la dicha, +y la dicha se aleja fugaz: +¡Vana sombra que burla su anhelo...! +¡Por ella el viajero se lanza a la mar! + +Impelido por mano invisible +vagará de confín en confín; +los recuerdos le harán compañía +de seres queridos, de un día feliz. + +Una tumba quizá en el desierto +hallará, dulce asilo de paz, +de su patria y del mundo olvidado... +¡Descanse tranquilo, tras tanto penar! + +Y le envidian al triste viajero +cuando cruza la tierra veloz... +¡Ay! ¡no saben que dentro del alma +existe un vacío do falta el amor! + +Volverá el peregrino a su patria, +y a sus lares tal vez volverá, +y hallará por doquier nieve y ruina, +amores perdidos, sepulcros, no más. + +Vé, viajero, prosigue tu senda, +extranjero en tu propio país; +deja a otros que canten amores; +los otros que gocen; tú vuelve a partir. + +Vé, viajero, no vuelvas el rostro, +que no hay llanto que siga al adiós; +vé, viajero, y ahoga tus penas; +que el mundo se burla de ajeno dolor. + + + A MI... + +Ya no se invoca la musa; +pasó de moda la lira; +ya ningún poeta la usa... +Aún la juventud ilusa +en otras cosas se inspira. + +Hoy, si a la imaginación +le exijen que versos dé, +no se invoca al Helicón: +sólo se pide al _garçon_ +una taza de café. + +Y, en vez del estro sincero +que al corazón conmovía, +se escribe una poesía +con una pluma de acero, +un chiste y una ironía. + +Musa que en mi edad pasada +me inspiraste cariñosa +cantos de amor, ve y reposa. +Hoy necesito una espada, +ríos de oro y acre prosa. + +Necesito razonar, +meditar y combatir; +algunas veces llorar, +pues quién mucho quiere amar +mucho tiene que sufrir. + +Huyeron los días de calma, +días de alegres amores, +en que bastaban las flores +para consolar al alma +de sus penas y dolores. + +Van huyendo, poco a poco, +cuantos amé, de mi lado; +aquél muerto, éste casado, +porque sella cuanto toco +con la desventura el hado. + +¡Huye también, musa! ¡Vete! +Busca otra región más pura; +que mi patria te promete +por laureles el grillete +por templo cárcel obscura. + +Que si es infame e impío +oprimir a la verdad, +¿No fuera en mí desvarío +detenerte al lado mío +privada de libertad? + +Y ¿a qué cantar, cuando llama +a serio estudio el Destino, +cuando la tempestad brama, +cuando a sus hijos reclama +ronco el pueblo filipino? + +¿Y a qué cantar, si mi canto +ha de resonar a llanto +que a nadie conmoverá? +¿Si del ajeno quebranto +el mundo cansado está? + +¿A qué, cuando entre el gentío +que me critica y maltrata, +seca el alma, el labio frío, +no hay un corazón que lata +con los latidos del mío? + +Deja dormir en la sima +del olvido cuanto siento. +¡Bien está allí! Que el aliento +no lo mezcle con la rima +que se evapora en el viento. + +Como duermen de los mares +los monstruos en el abismo +deja dormir mis pesares, +mis caprichos, mis cantares, +sepultados en mí mismo. + +Yo bien sé que tus favores +sólo puedes prodigar +en esa edad de las flores, +de los primeros amores +sin nubes y sin pesar. + +Muchos años han pasado +desde que con beso ardiente +has abrasado mi frente... +Aquel beso se ha enfriado +y hasta lo tengo olvidado. + +Mas, antes que partas, dí, +dí que a tu acento sublime +siempre ha respondido en mí +un canto para el que gime +y un reto para el que oprime. + +Mas tú vendrás inspiración sagrada, +de nuevo a caldear mi fantasía +cuando mustia la fé, rota la espada, +morir no pueda por la patria mía... + +Tú me darás la cítara enlutada +con las cuerdas que vibran la elegía, +para endulzar de mi nación las penas +y el ruído amortiguar de sus cadenas. + +Y si el tiempo con el laurel corona +nuestros esfuerzos, y mi patria amada +surge cual reina de la ardiente zona, +blanca perla del fango, redimida, +entonces vuelve y con vigor entona +el himno sacro de la nueva vida, +que nosotros el coro cantaremos +aún cuando en el sepulcro descansemos. + + + A LAS FLORES DE HEIDELBERG + +¡Id a mi patria, id extranjeras flores +sembradas del viajero en el camino, +y bajo su azul cielo, +que guarda mis amores, +contad del peregrino +la fé que alienta por su patrio suelo! + +Id y decid...; decid que cuando el alba +vuestro cáliz abrió por vez primera, +cabe el Neckar helado, +le vísteis silencioso a vuestro lado +pensando en su constante primavera. + +Decid que cuando el alba, +que roba vuestro aroma, +cantos de amor jugando os susurraba, +él también murmuraba +cantos de amor en su natal idioma; +que cuando el sol la cumbre +del Koenigsthul en la mañana dora +y con su tibia lumbre +anima el valle, el bosque y la espesura, +saluda en ese sol, aún en su aurora, +al que en su patria en su cenit fulgura. + +Y contad aquel día +cuando os cojía al borde del sendero, +entre las ruinas del feudal castillo +orilla al Neckar o en la selva umbría. +Contad lo que os decía, +cuando, con gran cuidado, +entre las páginas de un libro usado +vuestras flexibles hojas oprimía. + +Llevad, llevad ¡oh flores! +amor a mis amores +paz a mi país y a su fecunda tierra, +fé a sus hombres, virtud a sus mujeres, +salud a dulces seres +que el paternal sagrado hogar encierra... + +Cuando toquéis la playa, +el beso que os imprimo +depositadlo en alas de la brisa, +porque con ella vaya, +y bese cuando adoro, amo y estimo. + +Mas ¡ay! llegaréis, flores, +conservaréis, quizás, vuestros colores; +pero lejos del patrio, heroico suelo, +a quién debeis la vida +perderéis los olores; + +que aroma es alma, y no abandona el cielo +cuya luz viera en su nacer, ni olvida. + +Heidelberg, Abril 1896. + + + ULTIMO ADIOS + +(ES LA POESÍA MÁS HERMOSA Y POPULARIZADA DE JOSÉ RIZAL. LA ESCRIBIÓ EN +LA REAL FUERZA DE SANTIAGO DE MANILA, DONDE SE HALLABA PRISIONERO, +POCAS HORAS ANTES DE SU FUSILAMIENTO.) + +¡Adiós, patria adorada, región del sol querida, +perla del mar de Oriente, nuestro perdido edén! +a darte voy alegre, la triste mustia vida: +si fuera más brillante, más fresca, más florida, +también por tí la diera, la diera por tu bien. + +En campos de batalla, luchando con delirio, +otros te dan sus vidas, sin dudas, sin pesar. +El sitio nada importa: ciprés, laurel o lirio, +cadalso o campo abierto, combate o cruel martirio, +lo mismo es, si lo piden la patria y el hogar. + +Yo muero cuando veo que el cielo se colora +y al fin anuncia el día tras lóbrego capúz: +si granas necesitas para teñir tu aurora, +¡vierte la sangre mía, derrámala en buena hora, +y dórela un reflejo de su naciente luz! + +Mis sueños cuando apenas niño o adolescente, +mis sueños cuando joven, ya lleno de vigor, +fueron el verte un día, ¡joya del mar de Oriente! +secos los ojos negros, alta la tersa frente, +sin ceño, sin arrugas, sin manchas de rubor. + +Ensueño de mi vida, mi ardiente vivo anhelo, +¡salud! te grita el alma que pronto va a partir. +¡Salud...! ¡Oh, que es hermoso caer por darte vuelo, +morir por darte vida, morir bajo tu cielo, +y en tu encantada tierra la eternidad dormir. + +Si sobre mi sepulcro vieres brotar un día, +entre la espesa yerba, sencilla humilde flor, +acércala a tus labios y bésa el alma mía, +y sienta yo en mi frente, bajo la tumba fría, +de tu ternura el soplo, de tu hálito el calor. + +Deja a la luna verme con luz tranquila y suave, +deja que el alba envíe su resplandor fugaz, +deja gemir al viento con su murmullo grave; +y si desciende y posa sobre mi cruz un ave, +deja que el ave entone su cántico de paz. + +Deja que el sol ardiendo las lluvias evapore, +y al cielo tornen puras con mi clamor en pos; +deja que un ser amigo mi fin temprano llore, +y en las serenas tardes, cuando por mí alguien ore, +ora también, ¡oh patria! por mi descanso a Dios. + +Ora por todos cuantos murieron sin ventura, +por cuantos padecieron tormentos sin igual, +por nuestras pobres madres que gimen su amargura, +por huérfanos y viudas, por presos en tortura, +y ora por tí, que veas tu redención final. + +Y cuando en noche obscura se envuelva el cementerio +y sólo, sólo muertos queden velando allí, +no turbes su reposo, no turbes el misterio: +tal vez acordes oigas de cítara o salterio: +soy yo, querida patria; yo que te canto a tí. + +Y cuando ya mi tumba, de todos olvidada, +no tenga cruz ni piedra que marquen su lugar, +deja que la are el hombre, la esparza con la azada, +y mis cenizas, antes que vuelvan a la nada, +el polvo de tu alfombra que vayan a formar. + +Entonces nada importa me pongas en olvido. +Tu atmósfera, tu espacio, tus valles cruzaré. +Vibrante y limpia nota seré para tu oído; +Aroma, luz, colores, rumor, canto, gemido, +constante repitiendo la esencia de mi fe. + +¡Mi patria idolatrada, dolor de mis dolores, +querida Filipinas, oye el postrer adiós! +Ahí te lo dejo todo: mis padres, mis amores; +voy a do no hay esclavos, verdugos ni opresores; +donde la fe no mata, ¡donde el que reina es Dios! + +¡Adiós, padres, hermanos, trozos del alma mía, +amigos de la infancia en el perdido hogar! +¡Dad gracias que descanso del fatigoso día...! +¡Adiós, dulce extranjera, mi amiga, mi alegría! +¡Adiós, queridos seres...! ¡Morir es descansar! + + + + +Sacramento (Vicente A.) + +Poeta mozo. Colaboró en la Sección femenina de "La Vanguardia" cuando +la dirigía Adelina Gurrea. + + + ERMITA[38] + +Es so la arena de oro de la Ermita +donde mi musa su canción ensaya, +perla de luz y rosa que palpita +bajo el beso del Sol sobre la playa. + +Quizás de mi alma en sus nostalgias haya +--lucero, golondrina o sampaguita,-- +el verso alado que a besarte vaya, +o la canción que en mi ilusión dormita. + +Que inspiraste el cantar de mis cantares +y mis estrofas se alzan como altares +en donde, hermosa y única y aurina, + +sobre un temblor de ardientes resplandores +y de incensarios mágicos y flores +¡tu eres la hostia de mi amor, divina! + +1919. + +[Nota 38: Lindo y señoril arrabal de Manila, a orillas del mar.] + + + YO TE PERDONO + +Como Cristo en la bíblica leyenda +yo te digo: "mujer, ¡yo te perdono!" +ya que te apartas de la negra senda +donde se alberga el mal y arde el encono. + +Más, si alguno me cuenta tu pasado, +con su lengua traidora cual la hiedra, +le diré: "Si estás limpio de pecado +sé tu el que arrojes la primera piedra". + +No llores, pues, mitiga tu quebranto, +y enjuga de una vez tu amargo llanto, +porque empaña el fulgor de tu mirada. + +No creas que, aún que muchos te maldicen, +también hay labios que tu amor bendicen +porque saben que estás regenerada.... + +1919. + + + + +Seva (Agustín) + +Bisayo, nacido en Molo (Ilo-Ilo). Bachiller por los jesuitas del +Ateneo y abogado por los dominicos de la Universidad de Santo Tomás, +de Manila. Escribió versos desde muy joven, casi siempre ofrendados a +la dama con quien luego casó. Hace años vive en la isla de Negros, +consagrado al ejercicio de su carrera y a los negocios agrícolas, sin +trato con las musas. + + + EL GIGANTE DE LOS MARES + + Y, libre como el águila del cielo, + Podré cruzar los mares, cual me ordenas. + ROSELLÓ. + +Dame, ¡oh! musa, tu voz, dame tu acento +para cantar al héroe sin segundo, +cuyo nombre feliz susurra el viento +de la apartada Iberia al Nuevo Mundo... +De tu gloria en el piélago infinito +se pierde el alma mía; +y aunque mis alas débiles agito +por abarcar tu colosal recuerdo, +cuanto más lo investigo, más me pierdo. + +Figura sin igual, genio glorioso, +_gigante de los mares_, gloria nuestra: +tú un diamante engarzaste esplendoroso +en la diadema hispana con tu diestra; +tú el valladar del Ponto embravecido +sin temor traspasaste; +y a tu sublime genio enardecido +sólo prestaba campo dilatado +un mundo de grandezas ignorado. + +Ese mundo es tu gloria y tu corona, +el que con lauros, mil tu sien circunda +el que del polo a la abrasada zona +con tu nombre sin par la tierra inunda. +Cuba, Lucayas, Háiti, Dominica, +Boriquén y Jamaica, +Trinidad, Guadalupe y Martinica +son de tu honor los timbres sacrosantos +y el sublime ideal de nuestros cantos. + +Tal puñado de perlas en tu mano +a tu patria sin fé ¡triste! brindaste, +y después al monarca lusitano; +y en cambio de tu oferta ¿qué encontraste? +desprecio a tu saber, bajo y mezquino. +Tu corazón tan sólo, +tu corazón de temple diamantino +que del genio la voz potente escucha, +supo salir triunfante de la lucha. + +Y tras fatigas y hórridos azares, +cruzando montes, traspasando llanos, +salvando la distancia de los mares, +la intrépida nación de los hispanos +te presentó su mano salvadora, +y tu frente abatida, +al levantar de España la señera +con una cruz volaste y una espada +a una playa de todos ignorada. + +Y fuerte el corazón, firme el semblante, +su tesoro a las olas disputabas, +y a lejanas regiones anhelante +de tu bajel la prora enderezabas, +ignota mar con la ferrada quilla +cortabas sin recelos; +por las olas lamida, hermosa orilla +dibujóse después a tus miradas, +en su verdor lozano extasiadas. + +Fértil región, alhaja desprendida +de las ondas de un mar que no te arredra, +entre árboles gigantes escondida +y entre murallas de granito y piedra. +Mas tú, _Cristóbal_, por el ancho espacio +lanzando tu mirada, +de ricas esmeraldas y topacio +labrada viste la inmortal aureola, +que la sien del hispano tornasola. + +Y en esa tierra, do Favonio y Flora +juntos muestran sus galas y hermosura, +fijaste tú la enseña salvadora +que el progreso en los pueblos asegura: +_Dios y mi rey_: idea portentosa, +digno sólo del alma generosa, +emblema sacrosanto, +digno solo del alma generosa, +que uniendo con la fé su patriotismo +se aventura a cruzar el hondo abismo. + +Mas ¡ay! que siempre al genio venerando +guarda el hado fatal triste destino, +y de abrojos punzantes vá sembrando +con torva faz el árido camino +Y sólo, en un rincón de nuestra España, +el término encontraste, +que marcaba el Señor a tanta hazaña. +Escucha, escucha al menos nuestro canto, +porque es del corazón tributo santo. + +Gloria a tí, gran _Colón_, eterna gloria, +que un nuevo mundo al piélago infinito +arrancaste. Perenne tu memoria +en bronce esculpiráse y en granito +España, sobre el carro poderoso, +que al rodar otro tiempo, +dos mundos arrastraba vigoroso, +al atronar el orbe con tu fama +_Gigante de los mares_ te proclama. + + + ¡VEN! + + Lo admira todo, pero... no le llena; + la nostalgia le apena. + _El Marino Español._--P. PI. + +¡Cuan hermoso es el Sol cuando la frente +de entre nubes alzando esplendorosa +baña la tierra con su luz fulgente, +perfume embriagador presta a la rosa, +dá murmurios al mar, perlas al río, +al pájaro cantares de alegría, +los colores del iris al rocío, +rumor a la cascada y armonía! + +Cuando la luz sus hojas abrillanta +refractándose en rayos de colores, +¡cuán hermosa en la flor que se levanta +esparciendo balsámicos olores! + +Tranquilo duerme el mar: la tenue brisa +riza apenas su líquida planicie, +y jugando en las ondas indecisa +resbala por la inmensa superficie; +copia a lo lejos el cristal tembloso, +como entre guijas de oro, la luz pura +con que el sidéreo coro esplendoroso +brilla en otra región. ¡Cuánta hermosura! + +Quién sabe si en las ondas que desata, +resbalando entre juncos y maleza, +fugaz arroyo tímido retrata +de alguna ondina la gentil cabeza! +Quién sabe si, entre flores escondida, +en su cristal colúmpiase graciosa +náyade bella que al placer convida +meciéndose en las limfas voluptuosa! +Acaso alzando la nevada frente, +límpida y tersa como manso lago, +la mirada fugaz por la corriente +tiende en redor con incitante halago! + +¡Todo es hermoso, todo! El sol, las flores, +el cristalino mar, la fresca brisa, +de la estrella los vívidos fulgores, +de la náyade bella la sonrisa. + +_Todo lo admiro, pero... no me llena_ +y, al recordar que estás tan apartada, +triste _nostalgia_ el corazón _me apena_ +y fuera de tu amor no quiero nada. + +No sé por qué mis lágrimas contengo +cercándome tan negra desventura; +dentro del pecho fluctuando tengo +el corazón en olas de amargura. + +¡Vuelve a mi lado, que me causa enojos +cuanto en redor acongojado miro! +¡vuelve, que sólo por mirar tus ojos +desque partiste sin cesar suspiro! + +Son tan hermosos, ¡ay! tus ojos bellos, +tan dulce su mirar, paloma mía, +que diera yo para mirarme en ellos +lo que nunca jamás otro daría. + +Si al menos este afán que me devora +alejarlo del alma consiguiera...! +Más, ¡ay! que esta ilusión engañadora +hasta en el sueño me persigue fiera. + +Yo te veo en el rayo delicado +con que flota la luna en el vacío, +y en las hojas del lirio perfumado +cuando esconde una gota de rocío. + +Yo escucho de tu voz el blando arrullo +en la brisa que juega con la rosa, +yo percibo tu acento en el murmullo +de cristalina fuente temblorosa. + +Yo soy la nube que perdida flota +en la extensión azul, tú eres el viento; +yo soy del arpa la dormida nota +que trocará tu mano en dulce acento. + +¡Ven ya, mi dulce amor! ¡Ven, que entre tanto +_lo admiro todo, pero... no me llena!_ +¡Vén a enjugar por fin mi acerbo llanto! +Vén ¡_la nostalgia_ el corazón _me apena!_ + +1895. + + + TUS LÁGRIMAS + + --Yo soy un sueño, un imposible, + vano fantasma de niebla y luz; + soy incorpórea, soy intangible; + no puedo amarte.--¡Oh, ven, ven tú! + BECQUER. + +¿Por qué tan lejos, mi bien, +y de tí tan apartado, +continuamente suspiros +por tí de mi pecho arranco? + +¿No me has dicho una y mil veces +que todo mi esfuerzo es vano, +que no habría entre los dos +más que el cariño de hermanos? + +¿No me dijiste cien veces +que tanto afán y amor tanto +eran quimérico sueño? +¿que nunca en tus ojos claros + +la mirada de los míos +clavara yo enamorado, +porque tú solo podías +darme un triste desengaño? + +¿Por qué, sin buscar alivio +a mi dolor y a mi llanto, +fijo en tí mi pensamiento, +de tí no quiero apartarlo? + +¿No hay, acaso, otras mujeres +ni otros amores, acaso, +ni otras beldades que amantes +me reciban en sus brazos? + +¿Acaso en tí solamente +Natura ha depositado +la esbeltez y la hermosura +y los mayores encantos? + +¿Eres tú, acaso, la sola +en cuyos ojos rasgados +hay miradas que fascinan +cuando miran con agrado? + +Acaso, dí, vida mía, +otras no habrá que, escuchando +mis tiernísimos requiebros +o mis amorosos cánticos, +con sonrisas y miradas +me den de mi amor el pago...? +¡Muchas habrá! ¿quién lo duda? +Habrá dos, y tres, y cuatro +que a mis ayes y lamentos +respondan con dulce halago; +pero ninguna, ninguna, +viéndome sufrir callando, +llorará como tú lloras, +con un lloro tan amargo. +Tú, en cambio, mi bien, lloraste +y lloraste tanto y tanto, +que nunca será posible +que yo consiga olvidarlo. +Por eso, luz de mis ojos, +sólo a tí te adoro y amo; +por eso los ayes míos +a tí sola los consagro; +y aunque solamente quieras +darme un triste desengaño, +tus lágrimas lo han querido: +¡yo siempre seré tu esclavo! + + + A SALVADOR RUEDA + +Mientras ruge el fragor de los cañones +y retiembla la tierra con pavura, +y encaramado en la nubosa altura +escudriña el avión los batallones; + +mientras de Marte bélicas canciones +el pecho llenan de feroz bravura, +tornando en lobo al hombre en la espesura +y en rayo el galopar de los bridones, + +sobre el lomo rizado de las olas +que hendieron las valientes carabelas +venidas de las playas españolas, + +llegas, del Arte envuelto entre las galas, +tendiendo al aire tus gallardas velas, +como un cisne cantor de blancas alas. + +Octubre, 1915. + + + + +Teotico (José R.) + +Natural de la isla de Luzón, tal vez manileño. Cursó la segunda +enseñanza en el Ateneo de los jesuitas. Dirigió "La Vanguardia". Luego +fué redactor del diario nacionalista "El Ideal", que ya no se publica. + + + LA DALAGA DE MI TIERRA + (FRAGMENTO) + +Es dulce como el arpegio de una cítara pagana; +es suave como el aroma de un jardín cuando florece, +ténue y leve cual la brisa que murmura en la mañana +y diciendo sus murmurios nos seduce y enloquece. + +Con sus mimos y caricias los pesares adormece +cual la música hechizante de una flauta virgiliana, +y en sus mágicos encantos de beldad ultramundana, +el consuelo apetecido halla el alma que padece. + +En la esencia de su todo--que es esencia de lirismo-- +que convergen hacia un foco por la acción de los espejos +envolviendo pudorosa sus encantos tropicales, + +cual si fueran de una flama los lumínicos reflejos, +que convergen hacia un foco por la acción de los espejos +convergen los más hermosos, los más santos ideales. + +Es tímida y es ingénua, sincera en sus sentimientos +y sabe cubrir de rosas celestes nuestros caminos +cuando se apaga, entre el lloro de los ojos macilentos +y gritos de horror, la estrella de nuestros pobres destinos. + +Es sencilla, cual la flora de los bosques filipinos +donde aletea el suspiro perfumado de los vientos: +tiene un alma grande y noble y en sus labios purpurinos +van a morir dulcemente nuestros hondos sufrimientos. + +Tiene el eco sollozante de las notas del _kundiman_, +tiene el ritmo alado y suave de los vates cuando riman +las estrofas de un poema con palabras de ilusión; + +Y sus ojos, que parecen dos sagitarios brillantes, +nos arrojan por el arco de sus párpados soñantes +flechas de amor que se clavan, temblando, en el corazón... + +Figulina delicada, no es frívola ni es coqueta, +sino hermana cariñosa de su ardiente fantasía; +es mística, cual lo son los ensueños de un poeta +que se agrandan como el vuelo de melódica armonía. + +Es un ángel del hogar, que sabiamente interpreta +en su modo de pensar la vital filosofía, +y en su modo de sentir el suspiro de Julieta, +el gemido de Desdémona y el delirio de Lucía. + +Ama su honra más que el brillo del oro resplandeciente, +porque su honra constituye el tesoro solamente +de su vida tan serena cual la hora matutina; + +y si el amor que fué suyo asesina su esperanza, +se revuelve brava y fuerte como en busca de venganza +y sabe morir y muere por la quimera divina... + +¿Es hermosa? Sí; es hermosa. Al mirar su tez morena, +siento la embriaguez sagrada que produce la ternura, +y en mi deliquio la veo como lánguida sirena +cuando en la paz de los mares tristes canciones murmura. + +En ella vive la raza, y su lírica figura +a las hadas rememora, cuando en la noche serena +aparecen con sus clámides rutilantes de hermosura +bajo los besos de amor y paz de la luna llena. + +En la magia de su rostro--que es poético y sencillo-- +se conserva la dulzura de la Virgen de Murillo, +una bruma de delirio y una sensación de seda. + +Y en su alma suprasensible, de romántica señora, +como en un cofre de encanto ella guarda y atesora, +la pasión de aquella "Elvira", de los versos de Espronceda... + + + TRILOGIA IDEOLOGICA + + PESIMISMO + +Vivir es condenarse a eterno sufrimiento, +llorar continuamente sin encontrar consuelo, +buscar con ansia loca el goce de un momento +teniendo el alma llena de amargo desconsuelo. + +Rimar todo un poema entero de dolores, +cruzar todo un sendero sembrado de amarguras, +y, entre penas y llantos y amargos sinsabores, +gustar de un trago toda la hiel de las torturas. + +Y si el vivir es sólo sinónimo de pena, +¿por qué nos crió el hado y luego nos condena +a una existencia triste, penosa y dolorida? + +¿Es que tal vez el hombre no es digno de otra suerte +Y así es que tiene siempre el dolor y la muerte +por los únicos polos del eje de su vida? + + MATERIALISMO + +¿El hombre es un conjunto de espíritu y materia? +¡Combinación que pasma! ¡Dualismo que contrasta! +Para explicar la vida con toda su miseria, +el espíritu sobra, pues la materia basta. + +La vida es el producto de todas las funciones +de la materia sola. El alma es la quimera, +que vive entre las nubes y se harta de ilusiones +hasta que se disuelve en la hora postrimera. + +En vano me resisto a toda esta evidencia. +El espíritu es nada, la materia es potencia +que sostiene y engendra las funciones vitales. + +Al hombre, por lo tanto, le basta la materia +para explicar la vida con toda su miseria, +con todos sus quebrantos y con todos sus males. + + ESCEPTICISMO + +Yo fuí en un tiempo ido fanático creyente +que sólo profesaba católica doctrina, +teniendo como norma la ley omnipotente, +teniendo como pauta la voluntad divina. + +Después, el golpe rudo de un brusco desengaño +mostróme cuán amarga es la verdad desnuda, +y uniendo con lo cierto el dolo de un engaño +plasmé nuevas ideas, y germinó la duda. + +Entonces dudé siempre de todo cuanto existe, +y dudo todavía de lo que hasta hoy persiste, +de lo veraz, incluso de lo que palpo y toco. + +Y tanto ya he dudado, que a concebir no alcanzo +si en el mar de la vida, con mi bajel avanzo +como un hombre juicioso o como un hombre loco. + + + MEDITACION + (FRAGMENTO) + +.................................................. +Media la noche. Hasta el mundo me parece que dormida. +Columpiado por los brazos de Dios mismo, blandamente, +sólo en vela me mantengo. Una amarga y honda cuita +me carcome el alma toda, lentamente... lentamente. +Calma intensa. Nada turba el descanso de la noche +más que el rápido descenso del insólito aguacero, +el monótono chirrido de las ruedas de algun coche +que resbala quietamente sobre el barro del sendero, +el crujir de las persianas azotadas por el viento, +la canturria discordante de los hierros del tejado +(donde cuando el sol los días alegraba, como un cuento, +las parleras avecillas sus nidales han labrado), +y el suspiro que flotando en los aires va cautivo +inspirado por la pena que en secreto me acongoja +el suspiro que se escapa en un vuelo fugitivo +de mis labios, por mi ensueño que en sollozos se deshoja. + +La luz tiembla, porque siente el martirio de los vientos, +que irrumpieron desde fuera en la calma de mi estancia, +a encerrarse prisioneros en elásticos fragmentos +y perderse, en un bostezo, vagamente, en la distancia. +Parpadea la luz trémula. Y de súbito se apaga, +entre espasmos convulsivos de un cuerpo que lento muere. +Sigue el viento en mi aposento que de negruras se embriaga, +mascullando monofónico un extraño _Miserere_. + + + + +Torres (Ramón J.) + +Bisayo. Fundador y codirector, ahora, con Francisco Varona, del diario +"El Debate". Destaca como soberano prosista y escritor político. Ha +escrito algo para el teatro. + + + ALMA MATER + +(CON OCASIÓN DEL TRICENTENARIO DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD DE MANILA) + + "Si después de tres siglos y medio el + escultor no ha podido sacar más que una + caricatura, ¡bien torpe debe de ser!... + O bien, mala la masa de que se sirve..." + RIZAL. + + I + +Generación que naces poseída +de nuevos entusiasmos y virtudes, +y en el contacto de la nueva vida +tus energías vírgenes sacudes; +Viril generación, tú, que te empinas +sobre el nivel de las doradas cuestas, +y abriendo en cruz los redentores brazos, +en un raudal de luces iluminas +el éxito de tus pasadas gestas +y el porvenir de los presentes lazos; +depón el ceño, olvida los prejuicios +de los antiguos días en que vives, +¡oh, tú, generación que te apercibes, +una salmodia fraternal levanta, +para más generosos sacrificios! +y en medio de esta fatigosa fiebre +un tierno epitalamio, que celebre +la institución real y pontificia +de esta Universidad tres veces santa, +tres veces secular. + + Alzarlo en coro +vosotros primogénitos benditos +de la progénie patria, ilustres sabios, +honor y prez del nacional decoro, +que recibísteis con los mismos ritos +la sal de la sapiencia en vuestros labios, +y en comunión los unos con los otros +brote del seno del filial linaje +el cántico, que en labios de vosotros +sea como un legítimo homenaje +a la madre común. + + Matrona egregia, +gloria viviente del amor hispano, +que ciñe al par una corona regia +y una señal del símbolo cristiano; +Madre de razas parias, que dió el pecho +a un pobre niño, abandonado y magro, +y le infundió en un soplo de milagro +la vida de los pueblos: el Derecho. + +¡Almas tenaces, respetad siquiera +el noble gozo de esta madre anciana +cuya misión de paz la venidera +posteridad vendrá a juzgar mañana! + +En la tardía anunciación del verbo, +que gestó en sus entrañas redentoras, +sintió la madre aquel afán acerbo, +que, sin que ya su corazón taladre, +fué sólo las angustias precursoras +de la mujer que pronto iba a ser madre! +y madre fué; y el hijo que nacía, +como bautismo recibió en la frente +el ósculo de luz del nuevo día, +que ya apuntaba en el extremo Oriente. + +Pero la humanidad no sólo tiene +la vida material; tiene en el pecho +arraigada la cepa más perenne +de otra vida; la vida del Derecho. +De ahí esa benemérita milicia +de paladines que en tranquila guerra +luchan para afirmar sobre la tierra +el reinado final de la Justicia! + +Discípulos de Hipócrates, juristas, +ministros del altar, notables hombres +legaron de la patria las conquistas +de su saber y sus preclaros nombres. + + II + +Madre y maestra de las almas, digna +del nombre singular de Benavides[39], +en cuyas nobles y proficuas lides +fué siempre la verdad una consigna, +en nombre de sus cánones severos, +luchó con entereza por los fueros +de la verdad. + +[Nota 39: Don Fray Miguel de Benavides, primer Obispo de Nueva +Segovia y luego metropolitano de Manila (1540-1605). Fundó la +provincia dominicana del Santísimo Rosario de Filipinas y al Colegio +de Santo Tomás base de la futura Universidad. Su estatua se levantó +frente a ésta.] + + ¡Y la verdad, lo mismo +que Dios, que impone su invariable ruta, +tendió al justificado despotismo +de ser verdad, que es una y absoluta! + +Verdad sencilla y múltiple: compendio +de las eternas ánsias de las gentes: +universal y silencioso incendio, +que baja sobre todas las conciencias +para encender en las insignes frentes +la llama inextinguible de las ciencias! + +La llama ardió. Su luz, que fué de aurora, +que se abriese en el cielo de verano, +llenó el hogar, como una salvadora +consagración del pensamiento humano; + +Y aparecieron hombres celebrados +de ciencia y de virtud, sobresalientes +en todos los eternos postulados +de la moderna ciencia. Almas creyentes +que se iniciaron en los santos ritos +y con la fé que la visión expande, +supieron los arcanos infinitos +de la divinidad tres veces grande! + +¡Oh virtud de la fé! La ciencia incrédula +también tiene su fé, la fé potente +del microscopio. Insignes compatriotas +violaron los secretos de la célula +por el milagro insigne de la lente; +e hicieron con los mudos caracteres +de la materia, en concentradas gotas, +la esencia de la vida de los seres. + +Otros buscaron en el cuerpo inerte +la causa eterna del dolor humano, +y con el bisturí sobre la herida +arrebatar supieron de la muerte, +vibrándolas en triunfo entre la mano, +las palmas victoriosas de la Vida...! + + III + +Pronto anidaron en aquellas almas, +presas bajo inquietas pesadumbres, +anhelos como antojos iniciales; +pronto gimieron las nativas palmas +al soplo que traía de las cumbres +el polen de fecundos ideales. + +Pronto la hoz del nuevo pensamiento, +a golpes de cerebro hacía mella +en la raíz de instituciones rancias; +y pronto sucedió el derrumbamiento +al tajo vengador de la centella, +que incubaron las mismas circunstancias. + +En medio de los rudos episodios +del despertar de aquellas multitudes +vieron pasar las familiares glebas, +sobre el torrente de encontrados odios, +la racha formidable de virtudes, +la tempestad de las ideas nuevas. + +Y sobre el mar del popular tumulto, +en la corriente de furor insano, +como reliquia de inviolable culto, +flotaba el arca del saber humano. + +Fué menester el trasponer la orilla +de aquella charca de corrupto lodo, +aniquilar y abandonarlo todo, +tener las manos limpias de mancilla +y no lavarse nada en la conciencia +sino el tesoro santo de la ciencia. + +Tres siglos han pasado. ¡Tres centurias +que desataron las tremendas furias +de condensadas iras en sufragio +del alma popular! Viejos prestigios +cayeron con los últimos vestigios +después de aquel providencial naufragio. + +Y dijo entonces Dios: "Pondré en la altura +mi arco en señal de la perpetua alianza +entre vosotros". Y brilló en los cielos +el signo de los tiempos que inaugura +la era anunciada de la nueva gracia; +arco de triunfo bajo el cual avanza +la humanidad con todos sus anhelos; +el gran iris social: la democracia! +Iris de nuestras épocas triunfales, +nuncio de un bello porvenir, que arranca +de su fecundo seno hecho de amores +la plenitud de todos los ideales, +como se funde en una luz--la blanca-- +la hermosa variedad de los colores. + +Tres siglos han pasado. Espesa hiedra +veo cubrir el cúmulo de escombros +que han apilado los pasados años; +y veo levantar la enorme piedra +del porvenir los esforzados hombros +llenos de fé, de propios y de extraños. + +Hacínense a la luz de los crepúsculos +y excítelos el nervio de mis versos, +como en un haz de contraídos músculos, +esos sumandos de vigor dispersos: +que antes que nuestra fuerza, que hoy se agosta, +en mútuas desconfianzas se consuma, +la patria necesita, a toda costa, +fundar el porvenir sobre la suma +de todos los esfuerzos. + + Escarbemos +la tierra inculta como unidos potros, +y bienvenidos sean los supremos +y francos sacrificios de los otros: +porque en el campo inmenso de la Historia +y en la vasta expansión de sus periodos +hay tiempo y hay lugar para la gloria, +para la gloria, por igual, de todos. + + IV + +Y tú, hijo y sucesor de Benavides, +llegado en pleno siglo iconoclasta, +que participas como el viejo Alcides +de la verdad de tu divina casta: +Sigue esparciendo con la ungida diestra +las luminosas gracias de tus cruces, +y en el único ideal que el pueblo abraza +por obra y gracia de la ciencia vuestra, +se hará, al amor de redentoras luces, +la transfiguración de nuestra raza. + +Entonces, de la cúspide mas alta +de los grandes ensueños que acaricia +la juventud, que tu labor exalta, +habrá de bendecirte... Y si hace falta +la misma humanidad te hará justicia. + +Diciembre, 1911. + + + + +Valdés Pica (Alejo) + +Nació en Quiapo, barrio de Manila, el 3 de Noviembre de 1890. Sus +padres le trajeron a España en 1897, y en varios institutos de +Barcelona cursó el bachillerato. Vuelto a Filipinas a los 18 años, e +hijo de médico, estudió medicina tres años. Es ahora capitán de +constabularios al servicio de los Estados Unidos. Luce como buen +esgrimista y apasionado de la música. Comenzó a versificar (1914) en +la revista "Alma Moderna". Por el poeta en que cree y a quien sigue, +le nombran "el Villaespesa filipino". Ha publicado: en verso, _Electa_ +(1915) e _Intimas_ (1919); y en prosa, _Breviario de amor_ y +_Sinceridades_. + + + A LA LUZ MORIBUNDA... + +A la luz moribunda del recuerdo, +sueño en aquel mi amor, mi amor primero, +y triste soñador aventurero +entre las sombras del pesar me pierdo. + +Cual la celda de un mísero ermitaño +queda abierta a los vientos del desierto, +así mi corazón quedóse abierto +al soplo huracanado del engaño. + +Del fondo de mi vida agonizante +se alzaba aquel recuerdo torturante, +en su quietismo silencioso y vago, + +cual se alza en las mañanas invernales +la bruma de las nieblas invernales +sobre las aguas límpidas de un lago. + +1914. + + + LUCIAN EN TU ESPALDA... + +Lucían en tu espalda por entero +tus cabellos, de un negro tenebroso, +que tenían el brillo esplendoroso +y cortantes de láminas de acero. + +En el salón, hundido en las tinieblas, +había tonalidades misteriosas, +cual de aguas tranquilas y azulosas +cubiertas por las brumas y las nieblas. + +Tu hermosa cabellera me atraía +con la fascinación negra y sombría +de los ignotos bosques seculares, + +y mis labios hundía en tus cabellos, +y, loco de pasión, dejaba en ellos +un enjambre de abejas osculares. + +1914. + + + A SALVADOR RUEDA + + I + +Poeta ruiseñor: en las difusas +alegorías tuyas misteriosas, +hay un aletear de mariposas +y la atracción de estrofas inconclusas. + +Exquisito cantor: en las profusas +bellezas exquisitas de tus glosas +--como en un lecho de fragantes rosas-- +se extenuan de amor las nueve musas. + +Tus versos tienen la atracción secreta +de un quieto lago bajo un cielo en calma +cuando entonas tu lenta salmodía. + +Porque tu estirpe de andaluz poeta +rindió a las musas, que te dieron su alma, +y tú diste tu alma a la Poesía. + + II + +Del templo del Amor tomó la ruta +el poeta. Cantó versos adónicos. +Como remate a capiteles jónicos +puso música y versos por voluta. + +Todos tus versos tienen la impoluta +blancura inmaculada del armiño, +porque, inocente, cantas como un niño +en tus estrofas la verdad absoluta. + +En plena aspiración de ser sincero +escribiste sincero el cancionero, +y es tu sinceridad tu baluarte. + +A la lectura fiel de tus canciones +han sentido las almas emociones +porque es tu alma el alma de tu Arte. + + + ARTE DECORATIVO + + I + +Miguel Nieto ha pintado, en un intenso +amor por lo oriental, una cadencia. +En su cuadro la Tórtola Valencia +danza, febril, la danza del incienso. + +El cielo nocturnal, azul de Oriente, +dosela su figura. Orientales +perfumes la circundan, y sus chales +resbalan de sus hombros lentamente. + +Extraña luz, como de mármol blanco +entrevisto a través de una esmeralda, +estiliza su rostro de judía. + +Y al movimiento, en celo, de su flanco +se entreabren los pliegues de su falda +en una irradiación de pedrería. + + II + +Rozando las ajorcas y los velos +con caricias de mano femenina, +una pantera arrastra por los suelos +el moteado de su piel felina. + +Sus patas, sigilosas, se deslizan +entre las piernas de la bailarina, +y en inquietud sus ojos rivalizan +con las miradas de la danzarina. + +La pantera es un símbolo viviente, +como lo son también las dos panteras +que pusiera Dulac, clarividente, + +bajo los pies de Circe; en un ambiente +de sutiles encantos y quimeras +bajo el nocturno cielo azul de Oriente. + + III + +Dulac y Miguel Nieto han presentido +la vida de este símbolo, y han dado +la tristeza febril de lo vivido +a la quimera de lo que han pintado. + +(Mujeres y panteras son afines +en la crueldad de sus inclinaciones... +Gustan de palpitantes corazones +para la esplendidez de sus festines.) + +(Por eso, en las tragedias de la vida, +a la caricia femenil vá unida +la garra sanguinaria de la fiera; + +y estar entre los brazos de la amada, +es cual sentir la carne desgarrada +por la zarpa brutal de una pantera.) + + IV + +La vida femenil de sus pinturas +es tan real, que llega hasta inquietarme, +pues me hace presentir que las figuras +van a salir del lienzo para hablarme. + +En el estudio, lleno de tristeza, +la mujer y la fiera son tan bellas, +que parece tangible su belleza +cual si la vida palpitase en ellas. + +Y a las primeras horas vespertinas, +cuando solas están mujer y fiera, +los ojos del felino tienen quedas + +y lánguidas miradas femeninas, +y la mujer se mueve entre sus sedas +con felina arrogancia de pantera. + + + PASTORAL + + I + +Estoy en pleno monte. Recluído +en un camaranchón llamado escuela, +siento sobre mi alma la secuela +de la dolencia del que está aburrido. + +En pleno monte. Flota en el ambiente +la gris opacidad de una neblina, +que a los rayos del sol se difumina +y se rasga en girones lentamente. + +Derrama el sol su oro por los ampos, +en un derroche de alegrías gualdas, +irisando el techar del caserío; + +y fingen, en el verde de los campos, +diamantes en monturas de esmeraldas +las cristalinas gotas de rocío. + + II + +Llueve torrencialmente, y el chubasco +es tan pródigo en agua que sepulta +los caminos en lodo. El sol se oculta +tras cortinas de nubes. De un peñasco, + +dando tumbos, despéñase un torrente: +entre un choque ruidoso de guijarros +y un murmullo de roce de chinarros +se desliza del río en la corriente. + +Vuelve a lucir el sol. La lluvia es fina +como agujas de plata, en cuyos ojos +ténues hilos de oro el sol enhebra; + +pero quiere bordar, en sus antojos, +un capricho en el agua cristalina +y las agujas y los hilos quiebra. + +1919. + + + EN LA QUIETUD... + +En la quietud calma de la hora +el poeta relee sus poemas, +y con sus ojos, que parecen gemas, +los negros signos que escribió devora. + +De la lectura de sus versos goza +besando aquellos que le mienten gozo, +y ante los tristes con pesar solloza +poniendo el alma toda en un sollozo. + +Una ténue sonrisa se dibuja +en sus pálidos labios sensuales +al murmurar sus rimas musicales; + +y ante las tristes y sentimentales +su alma soñadora se arrebuja +en un manto rosado de ideales. + +1919. + + + "SPLEEN" + + (Traducción de Juan Moreas) + +Como un vencedor ávido de exterminio y de ensaño +en mi frente ha plantado su bandera el hastío. +En prados luminosos va a pacer el rebaño +de ilusiones que han hecho en mi alma el vacío. + +Un castillo fingía perspectiva lejana: +de rubíes y oro le forjé en mis ensueños; +pero sus muros eran de arcilla... Una mañana +se derrumbó el dorado castillo de mis sueños. + +El corazón, roído por un pesar muy hondo, +se abandonó al miraje de una quimera loca; +bebí, para curarme, de su copa sin fondo +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca. + +Hundido en las tinieblas, muero calladamente. +Es la vida espejismo de sueños y palabras, +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca, +vomitan el veneno por sus bocas macabras. + +1919. + + + ORACION + + Filósofo, + Poeta, +que mirais las cosas +tristes de este mundo, +uno, muy profundo, +con ojos de asceta, +y otro, como rosas; +los dos en mi vida +pusísteis un mal: +uno abrió una herida, +otro abrió un rosal. + +Tus rosas, poeta, +perfuman la vida, +la hacen bella y fuerte, +¡toda juventud! + +y tú, cruel asceta, +nos muestras la vida +velando a la muerte +junto a un ataud. + +Tú, poeta, sueñas +vagas sensaciones, +que pasan risueñas +como tus canciones +con las que te adueñas +de los corazones. + +Me dijiste, asceta, +que es triste la vida, +que amor es llorar, +sé que no mentiste +cuando lo dijiste; +mas dime, poeta, +¿hay algo en la vida +más dulce que amar? + +Yo te odio, asceta, +porque sé que sientes +con sinceridad. +Te amo, poeta, +porque sé que mientes +la realidad. + + Filósofo, + Poeta, +que mirais las cosas +tristes de este mundo, +uno, muy profundo, +con ojos de asceta +y otro, como rosas; + +los dos en mi vida +pusísteis un mal: +uno abrió una herida, +otro abrió un rosal. + +Tu verdad, asceta, +hizo de mi vida +un inmenso crial; +tu llanto, poeta, +hizo de mi herida +brotar un rosal. + +1919. + + + AUTOCONSOLACION + + I + +Sonríe, poeta del dolor, sonríe; +ya tu ensueño de amores ha triunfado +en una luminosa apoteosis +al pié del tabernáculo. + +Por los mismos dolores que sufríste, +por lo que has de sufrir seca tu llanto, +y a la pálida novia que a tí viene, +sedienta de tu amor, abre los brazos. + +A tu puerta ha llegado sonriente, +como una virgen rústica, temblando, +a ahuyentar tus tristezas dolorosas +con la caricia de sus dedos blancos. + +Cierra al dolor tu corazón, poeta; +para las dichas guárdalo; +ahuyenta los fantasmas de las penas +que hoy sólo la alegría ha de ocuparlo. + +Deja la puerta de tu estancia abierta +al paso del amor y obra el milagro +de tu resurrección inesperada +con la consolación de lo esperado. + +Ya la pálida novia que esperabas +en busca de tus brazos ha llegado +a enfriar los ardores de tu carne +y a calentar las nieves de tu tálamo. + +El juego de sus dedos ha deshecho +el trenzado de sedas del peinado +y la luz moribunda de tu lámpara +al soplo de su aliento se ha apagado. + +Sonríe, poeta del dolor, sonríe; +la hora de los besos ha sonado... + + II + +El viejo Cristo de marfil que adorna +las desnudas paredes de tu cuarto, +aquél que obró el milagro de los peces +y de los panes ácimos, +que serenó el tumulto de los mares +con la caricia de sus pies descalzos, +y en su doctrina de piedad y amores +perdonó a Magdalena sus pecados. + +Desde su cruz contempla vuestros cuerpos +en un estrecho abrazo entrelazados, +y con tristeza en sus pupilas cándidas +y en sus ojos dos lágrimas temblando +parece que te dice, entre suspiros, +y de dolor sobre su cruz llorando: + +--Como yo, tú también agonizaste +sobre la cruz de tu dolor clavado, +y las zarzas de todos los dolores +tus sienes y tu frente desgarraron: +has sufrido la mofa y el desprecio, +y has sentido en tu rostro el salivazo +del legionario que salió a tu encuentro +cuando llevabas el madero al hombro +camino del Calvario. + +Tú también has sentido de la lanza +el golpe en el costado +y has muerto, como yo, cantando amores +y a todos perdonando. + +Toda tu vida ha sido un ansia eterna +--moribundo y en cruz puestas las manos-- +esperando el amor de los amores +para abarcarlo con tus brazos cárdenos. + +Ya la pálida novia que aguardabas, +en busca de tus besos ha llegado. +Por los tristes dolores que sufríste, +por los que has de sufrir, seca tu llanto, +y a la pálida novia que a tí viene, +sedienta de tu amor, abre los brazos. + +Sonríe, poeta del dolor, sonríe: +la hora de los besos ha sonado. + +1919. + + + EL AMOR DE LOS AMORES + +La vida es un dolor. Es algo incierto, +lleno da brumas y de ensoñaciones +que nos hacen temblar. Sepulcro abierto +para enterrar en él las ilusiones. + +Es triste caravana en el desierto. +Nos morimos de sed. Las desazones +son inquietantes, como un cuerpo muerto +destrozado por garras de leones. + +De la vida en el áspero camino +yo he sido como humilde peregrino +que hizo el amor de su ideal un rito; + +atravesó el desierto con mis penas, +y he quemado mis pies en sus arenas +en un ansia infinita de infinito. + +1919. + + + ¡BENDITA SEAS, PECADORA! + + I + +Yo fuí también a tí, cuando soñaba +mi deseo con curvas morbideces +y mi joven pupila dilataba +la visión de tus blancas desnudeces. + +En tu boca he bebido hasta las heces, +el néctar que tu labio me brindaba, +y de amor, en tus brazos, me embriagaba, +en un ansia infinita de embriagueces. + +Bendita tú, entre todas las mujeres, +porque colmas el ansia de placeres +y el ansia de placer aguijoneas. + +Porque tus blancos y afilados dientes +el goce intensifican; porque mientes +un platónico amor, ¡bendita seas! + + II + +Yo creí adivinar en tus antojos +acicate a pasiones sexuales; +mas moduló tu voz ternuras tales, +que hasta llegué a creer en tus sonrojos. + +¡Cómo fingias crisis pasionales, +de hondo y sentido amor, en tus enojos...! +¡Si hasta fingieron lágrimas tus ojos, +en sartales de perlas, a raudales...! + +Porque haces olvidar, con tus engaños, +que el amor sólo brinda desengaños, +y fingiendo el amor, el amor creas; + +por hacemos creer, con tus pudores, +en la sinceridad de tus amores, +¡por hacernos creer, bendita seas! + + III + +Cuando estoy solo, sueño en la blancura +de tu piel y en el negro de tu pelo, +y enardecido de pasión, me encelo +por la sensualidad de tu cintura. + +Entre las sombras del pesar me pierdo. +Mi deseo recuerda tu hermosura, +y aumento intensamente mi amargura +con el opio sutil de su recuerdo. + +Porque finges un férvido entusiasmo +durante la epilepsia de tu espasmo; +porque al hacerte desear, deseas; + +porque vibran caricias redentoras +en tus humildes manos pecadoras, +¡bendita seas, mujer! ¡Bendita seas! + +1919. + + + ESTABA ESCRITO + +Me has herido a traición. En emboscada +miserable y ruín me has acechado, +y en pleno corazón me has asestado +sin compasión, amor, tu puñalada. + +No te guardo rencor. Mi amor sincero +es tan intenso que me llena el pecho. +Me ha herido tu traición, como un acero... +Yo te perdono el daño que me has hecho. + +¡A qué, guardar rencor, si todo ha sido +tan sólo un sueño que alegró mi vida... +un bálsamo fugaz sobre una herida...! + +¡A qué, llorar una esperanza muerta, +si todo ha de caer en el olvido, +aunque la herida permanezca abierta! + +1920. + + + + +Victoriano (Pacífico) + +Caviteño. Médico de nota en Manila. Ejerce el profesorado. + + + EN LA BRECHA + +El turbión, formidable ya no ruge; +ya amainaron las hórridas ventascas; +y en la manigua trágica y bravía +ya no vibra el tronido de las balas... + +Ha pasado la noche dolorosa, +nuestra noche fatídica y amarga... +Auras de paz retozan en la tierra +y platean el cielo nuevas albas... + +En las yermas campiñas y en las selvas +con la sangre del pueblo bautizadas, +lanza el toque de diana la corneta +y resucita la moderna Esparta... + +Sobre el montón de ruinas y cadáveres +que queda del naufragio de la patria; +del sepulcro en que duermen tantos mártires +¡emerge, oh juventud! írguete y anda... + +¡Emerge, oh juventud! ya entre el celaje +ríe la nueva aurora sospirada, +que ayer empurpuraron con su sangre +los genios salvadores de tu raza... + +En la cumbre gloriosa del Calvario, +como un astro radiante, aún fulge el ara, +no logró el huracán con sus embates +derribar de ella a la deidad preclara... + +Baja sin miedo con la frente erguida +a la candente arena, en que se entablan +las luchas de la heróica inteligencia, +y ante el bravo adversario avanza, avanza... + +¡Oh, no temas caer ante el coloso +con el pecho horadado con las balas! +Tiene tu alma la fuerza de esos árboles +que, al caer, estremecen las montañas... + +Compra tu libertad y tus derechos +con los propios esfuerzos de tu alma, +que la presente edad sólo nos lega +una herencia de penas y desgracias... + +¡Triunfarás, juventud! con tu heroísmo +que no teme el peligro ni las balas... +Tú eres como el _limbás_[40] de nuestros montes +que al estallar el rayo, ¡vuela y canta! + +[Nota 40: (Limbás) Ave de rapiña, pequeña, de vuelo imperios.] + +Tú eres como esas águilas altivas, +que más se elevan en las nubes altas +cuando roza sus plumas el relámpago +y estallan en su frente las borrascas. + +El choque engendra luz; por eso libras +contiendas con la pluma o con la espada; +brota el rayo del choque de dos nubes +y al golpe del martillo el fuego salta... + +Cuando rodeada de banderas rojas +sucumbas en tu propia barricada, +nuestro ideal no morirá contigo; +¡el cuerpo se desploma, nunca el alma! + +¡Venga el golpe hacia ti! Espera firme +y sitúate siempre a la vanguardia... +Procura no caer en la refriega +sin coronar la cumbre suspirada. + +Si otra víctima exige el holocausto +escala con la cruz la sima sàcra, +que imitando a Isaac y a Jesucristo +salvarás en tu Gólgota a la patria. + +Te miro triunfadora como Marte +hundir al despotismo con la espada, +galopar sobre un rayo de la aurora, +y ascender hasta el cielo de la Fama; +y, mientras sueña el alma con victorias, +predica el evangelio de tu raza +que nos enseña a estrangular tiranos +y a retar al Destino cara a cara... + +¡Tú vencerás! Tú no eres carne fofa, +carne que se aniquila en las borrascas... +Tú no llevas encima de la frente +el Inri denigrante de los parias... + +Adora ese evangelio que te obliga +a defender tus fueros con la espada, +como te obliga a levantar un trono +el inri denigrante de los parias... + +Templa tu alma en el yunque del martirio; +en el martirio se sublima el alma +que batalla en el campo del trabajo +y trabaja en el campo de batalla... + +¡Trabaja!--nuestra época es de luchas-- +y cumple la misión a tí confiada, +de edificar sobre el montón de escombros +el majestuosa trono de la patria...! + +¡Que te quepa la gloria inmarcesible +de coronar su frente inmaculada...! + +Así, al brillar el sol del nuevo día, +y al ondear la enseña soberana, +podrás cantar ante la tumba ignota +de los caídos en la noche aciaga: + +"--¡Dormid en paz, oh mártires anónimos, +inolvidables hijos de mi raza! +Yo coroné vuestra obra con el éxito". +Y después exclamar ante la patria: + +"--¡Salve a ti, encantadora Filipinas, +yo te saludo, madre idolatrada! +¡Ya eres feliz, gloriosa y redimida! +¡Reina sobre la tierra libertada...!" + + + ALTIVEZ TAGALA + +Lucho, aunque el fardo del pesar me abrume, +y bajo a la palestra sin recelos... +¡Triunfaré al fin! No soy cual ave implume +incapaz de elevarse hasta los cielos... + +Me denuesta la envidia... ¡No me importa! +Yo prosigo impasible la jornada, +¡el vuelo del condor jamás se acorta +al silbo del reptil de la hondonada! + +No mendigo un aplauso lisonjero, +ni algún laurel para calmar mi angustia. +El aplauso es un ruido pasajero, +y el laurel, verde rama que se mustia. + +Para alegrarme en la hórrida cruzada +que libro, redimiendo mi inocencia, +me basta con mirar la cumbre ansiada +y contemplar sin manchas mi conciencia. + +Sin armas entró en lid mi adversario, +y afrontó con valor el rudo embate. +La pluma puede el púgil literario +convertirla en espacia de combate... + +¡Nunca fuí estoico!--El gladio yo he blandido, +siendo infante en el trágico espoliario. +La fuerza me arrolló, sentíme herido, +pero seguí a la patria hasta el Calvario. + +En pró del bien no rehuyó el holocausto, +ni desertó del culto al patriotismo. +Yo amo tanto a mi patria--pueblo infausto-- +que la erijo en altar mi pecho mismo. + +¡No soy vil...! Yo odio la careta fea +con que oculta su crimen el malvado. +Que me diseque el corazón y vea +si lo tengo corrupto o inmaculado. + +Mi alma, que el duelo despreciarlo sabe, +no teme de la sátira las balas. +¡Bajo lluvia de plomo se irgue el ave +porque cree en la fuerza de sus alas! + + + A EMILIO JACINTO + +¡Héroe preclaro de la patria mía... +resurge del abismo del olvido...! +Ya te llama el clarín del nuevo día, +pregonando tu nombre esclarecido... + +En la epopeya de la patria esclava, +fuíste fuerza motriz, luz refulgente, +formidable turbión, tempestad brava, +que hízonos respirar el libre ambiente. + +Cuando pedía sangre nuestra aurora, +y ayes de muerte hendían el espacio, +armaste con tu idea salvadora +el brazo vengador de Bonifacio... + +Cayó lluvia de sangre en nuestra tierra, +flameó la _sandata_[41] en el boscaje, +y arrojaste a la hoguera de la guerra +el inicuo pendón del coloniaje... + +[Nota 41: Especie de _Kries_, o machete de hoja ondulada.] + +Tú enseñaste a jurar al insurgente, +las banderas del bien y del decoro, +y a odiar con el encono más ardiente +la cadena del siervo, aunque de oro. + +Nos enseñabas a atajar las balas, +y a conseguir el triunfo en las derrotas, +al corazón cobarde diste alas, +llenando las trincheras de patriotas. + +Luchando te mató bala asesina, +y, al caer, no lograron los tiranos, +arrancarte la enseña filipina +de las sangrientas y crispadas manos. + +Bajo tu dirección, la masa estoica +se redimió con el esfuerzo suyo; +si Bonifacio y su legión heroica +triunfo obtuvieron, ¡fué ese triunfo tuyo! + +La grana de tu sangre redentora, +en que la fuerza y el valor se adunan, +cual rubí del volcán, tiñó la aurora +del gran Pentecostés del _Katipunan_. + +Si te hirió un proyectil, a tu caída, +rayó el alba entre negras tempestades; +¡cada gota de sangre de tu herida +fué semilla de nuestras libertades! + +Con tus lanzas tomaste nuestras villas, +venciste al César con su plan de engaños; +hizo tu _talibóng_[42] su trono, astillas, +¡Rompió su cetro de trescientos años! + +[Nota 42: Arma blanca, parecida al machete cubano.] + +Nos salvó tu estrategia. ¡Cuántas muertes +evitaron por tí nuestras legiones! +Débiles fuímos, nos hiciste fuertes, +y combatimos como bravos leones... + +¿Como olvidarte en el camino incierto +si tu ejemplo fulgura en la conciencia? +¿Si en batalla campal caíste muerto +por conquistar la patria independencia? + +¡Surge triunfal! No son tus glorias pocas: +que el pueblo audaz que estranguló tiranos, +¡te ensalzará con su millón de bocas! +¡te aplaudirá con su millón de manos! + +Para alcanzar el pueblo el triunfo suyo, +le hace falta un espíritu indomable, +¡un corazón entero como el tuyo, +y una fé, cual la tuya, inquebrantable! + +En el libro del mérito no has muerto. +Tu timbre ostenta victoriosa palma. +¡Quién muere por la patria en campo abierto +tiene un altar de gloria en nuestra alma! + + + EXCELSIOR + + A CERVANTES + +(PREMIADA CON LA FLOR NATURAL EN LOS JUEGOS FLORALES ESPAÑOLES DE +MANILA, MAYO, 1905, CONMEMORATIVOS DEL III CENTENARIO DE LA +PUBLICACIÓN DEL "QUIJOTE"). + +¡Pasmo de todos es la obra gigante +que perpetúa tu fulgente gloria! +¡Me parece gran mole de diamante +alzada en monumento a tu memoria! + +Goza vida inmortal en las edades +el libro bello que tu fama afianza. +En todas las humanas sociedades +sueña Quijote y ríe Sancho Panza... + +En tu pluma de oro educadora +resplandece, con gracia y galanura, +el rico idioma hispano, que atesora +iras, amores, música y ternura. + +Prodigio de tu ínclito talento +fué el libro que logró inmortalizarte; +con él alzas a España un monumento +y un monumento a España erige el Arte... + +Tu proeza ilumina ¡oh Sol preclaro! +el siglo que tu mérito abrillanta. +Eres genio del mundo, eterno faro; +y encarnación de Dios es tu obra santa. + +Tu sátira donosa fué la fusta +con que abatiste el vil positivismo. +Retrata enteramente tu obra augusta +a esa edad de prosáico realismo. + +Desde tu huesa, que el ciprés corona, +oye la sinfonía de mi lira; +es la canción que a tu memoria entona +el bardo filipino que te admira... + +Para esculpir tu nombre giganteo, +para encumbrar tu gloria soberana, +arrancaré la lira de Tirteo +y el estro portentoso de Quintana. + +Al mundo literario que te aclama +le enalteces ¡oh clásico ironista! +y a España le has legado con tu fama +tu corona de insigne novelista. + +Mientras se nutra el pecho de ilusiones, +de esperanzas y fé que el alma anhela, +y elaboren amor los corazones, +triunfará el ideal de tu novela. + +Vive aún Sancho con vida depravada +y el pundonor con su ambición se junta; +¡no está la sociedad regenerada, +y la aurora social aún no despunta! + +¿Quien no se dignifica en ser Quijote +ante la corrupción y la innobleza, +para vivir sin denigrante mote +coronado con nimbo de grandeza? + +¡Buen Quijote, salud! No eres vencido; +írguete hasta las nubes arrogante! +Vas como el Nazareno escarnecido, +¡pero serás después un dios triunfante! + +Tu apostolado, en méritos fecundo, +conquistará la admiración humana. +Más que buscar, como Colón, un mundo. +¡Tú formarás el mundo de mañana! + +El bien social, tu sueño soberano, +no impera aún sobre la tierra mía. +¡No siempre el Sol amaneció temprano, +pero siempre fulgura el nuevo día! + +La crítica social tu libro entraña, +ideal de sociólogos profundos. +¡Cervantes, loor a ti, gloria a España, +la que fué soberana de dos mundos...! + +Santa es tu obra y exije sacrificios, +padeciste por ella mil dolores; +¡salvar a las naciones de sus vicios +es misión de los grandes redentores! + +¡Grande es Moisés, guiando al patrio suelo +al pueblo de Israel que se redime! +¡Más grande emerges tú, en el noble anhelo +de crear humildad justa y sublime! + +¡No! No esa humanidad tan corrompida +que pisotea la honra y el decoro; +¡e hipoteca el amor y hasta la vida +por la ruindad, el cálculo y el oro! + +¡Loor al que salva al pueblo corrompido +del mal que le esclaviza y le pervierte! +Por rescatar al mundo envilecido +Cristo aceptó la cruz hasta la muerte. + +Los Sanchos se aniquilan con presteza; +muere esa raza mísera y raquítica; +¡Ya expira la maldad con la innobleza +ensartada en el hierro de tu crítica...! +....................................... +Los fervientes apóstoles del día +sobrellevan aún tu cruz sagrada! +¡Aún van cruzando la siniestra vía; +aún distan de la meta suspirada! + +Al llegar al pináculo glorioso, +tras las pendientes trágicas y abruptas, +comulgarán, ante el altar del gozo, +la hostia de amor las almas incorruptas. + +¡Oh la Pascua social! ¡Día de encanto; +la fé redimirás, hoy naufragada. +Tú, sí, realizarás el sueño santo +de ver la humanidad regenerada! + +¡Llegarás! No eres, no, delirio vano. +¡Trae el ciclón, después, días de calma! +¡Y ha de emerger, en tiempo no lejano, +la gran patria inmortal con nueva alma...! + + + A SALVADOR RUEDA + +Heraldo de la raza. En turquesa latina +ha modelado España el alma filipina +con rosas de su carne y oro de su pendón. +Por eso, aunque nos vieres malayos por la cara +y morena la frente que el indio sol tostara +somos siempre españoles en alma y corazón. + +El pacto hispano-indígena de tres siglos de amores +no fué vana quimera de los conquistadores, +¡con sangre rubricáronle Legazpi y Solimán! +Subsistirá ese pacto, que alientan ideales +de secular cariño y lazos fraternales, +porque lo anhela el pueblo con perdurable afán. + +De España es el espíritu de mi nación querida, +es rosa de su carne, pedazo de su vida, +y es de ella el mismo rayo de nuestro ardiente sol. +Corren por nuestra sangre glóbulos españoles +y hasta el sagrado loto nimbado de arreboles +se fecundó en las islas con polen español. + +Dí a la matrona ibérica, a la gloriosa anciana, +la que empuñó el gran cetro del mundo, soberana, +que la ama Filipinas con hondo amor filial; +y al cobijarla un tiempo bajo su enseña de oro, +legándole su ciencia y su idioma sonoro, +cumplió ella su sagrada misión providencial. + +La cruz del misionero salvó el malayo suelo, +y señaló la ruta que nos conduce al cielo +sembrando en nuestras almas cien rosas de virtud, +y el hierro de Legazpi defendió nuestras tierras +de las piraguas moras en fratricidas guerras +librando nuestra estirpe de horrible esclavitud. + +Tú traes, sacerdote ungido por la Fama, +el copón milagroso que guarda sacra llama +a este florón de Iberia del oriental vergel. +Comulgue nuestra alma, hincada la rodilla, +ante el altar del Arte, la hostia de Castilla, +jurando amor a España, ser a ella siempre fiel. + +Somos floridas ramas del roble milenario: +conserve nuestra raza el poder legendario, +que trasmitióle España, de su progenie audaz. +Los lazos que nos unen a ella en la ventura, +de religión, de sangre, de idéntica cultura, +son vínculos eternos ¡no se rompen jamás! + +No morirá en mi tierra su lengua encantadora +y tras la niebla plúmbea que oculta roja aurora +teñida en sangre y lágrimas, en fiera tempestad, +la patria independiente, ciñendo hermosa aureola, +en español sonoro como bramido de ola +entonará su himno a nuestra libertad. + +Octubre, 1915. + + + + +Villanueva (Francisco) + +Bisayo. Vive consagrado a la política. Estampó en Manila (1913), una +colección de poesías: _Horas de luz_. + + + AWAKE... + +Mira: yo sufro, y yo lloro, +pues bien puede suceder +que no llegues a entender +lo mucho que yo te adoro. + +Si tu corazón de oro +el Sol de mi amor no advierte, +déjame que lo despierte +de su letargo profundo, +para que viva en el mundo +junto al mío hasta la muerte. + +1913. + + + A MI PATRIA + +Hermosa patria mía, amor de mis amores, +¿Sabes porqué mi acento hoy se dirije a tí, +y porqué el más indigno entre tus trovadores +gozoso te contempla con loco frenesí? + +Es porque se anonada la ardiente fantasía +ante el recuerdo santo del poema de tu ayer; +es porque sueño verte alta la frente un día, +señora del Oriente, reuniendo por doquier. + +Entonces tu alma enseña envolverá tu suelo, +tus plácidos hogares con ella se ornarán, +de oro, de azul y grana se teñirá tu cielo, +y oro y azul y grana tus campos mostrarán. + +Tus ínclitos donceles, tus vírgenes amadas +celebrarán ansiosos tu página inmortal; +y temblarán tus montes, rosales, y cascadas +a los melífluos sones de tu himno nacional. + +Desde su trono el mundo levantará su frente +para entonar un himno, un himno en tu loor +¡Gloria para la patria ya libre e independiente +que luce a cuatro vientos la enseña tricolor! + +Un amor acendrado ¡oh patria! por ti siento. +Tuyos son mis laureles; es tuya mi ilusión. +¡Libre desea verte el claro entendimiento! +¡Libre desea verte el noble corazón! + +1913. + + + + +Zacarías (Antonio) + +Poeta nuevo. Ha escrito poco. Colabora en "La Defensa", diario +católico de Manila. Muestra la gentileza de cantar en sus primeros +versos a la patria de la colonización. + + + ESPAÑA INMORTAL + + TRIPTICO + + I + + ESPAÑA HEROICA + +La gloria de los grandes batallones, +que a la tierra asombró con sus grandezas, +resplandece de nuevo en las proezas +africanas de sus ínclitos leones; + +Aún respiran los viejos corazones +que arrullaron al mundo en sus ternezas, +y ante quienes bajaron las cabezas +el orgullo de cien Napoleones; + +Aquella intrepidez en el combate +aún existe y vigorosa late +en el alma inmortal de su soldado; + +¡La patria, vencedora de cien lides, +abre de nuevo el libro del pasado, +donde vagan las sombras de los Cides! + + II + + ESPAÑA CATÓLICA + +Esa nación grandiosa que, a porfía, +conquista mandos con ardor valiente, +también ensalza con fervor creyente, +las sublimes grandezas de María. + +De fervorosa y mística alegría, +se ilumina su rostro de repente, +y se postra de hinojos, reverente, +cuando pasa la virgen por su vida. + +Y es que en esa nación de maravilla, +la lumbre de la fé constante brilla, +y hasta en la sangre de sus venas late; + +¡Por eso entre el fragor de la metralla, +a sus hombres veréis en la batalla, +que se persignan antes del combate! + + III + + ESPAÑA LITERARIA + +Esa España ferviente y valerosa, +que confunde la Cruz con la Bandera, +también adora a la inmortal Quimera +que forma su ilusión maravillosa; + +Y respira el perfume de la Rosa +de su Poesía, la creación entera; +la humanidad, estática venera +las obras de esa patria esplendorosa; + +El Rosal de su ilusión florece, +el mundo, con su triunfo, se estremece +y el horizonte de su amor se ensancha; + +y vivirá su gloria eternamente, +mientras haya ideas en la frente, +mientras viva QUIJOTE DE LA MANCHA. + + + + +Zaragoza Cano (Flavio) + +Bisayo, de Ilo-Ilo, donde dirige "El Heraldo". + + + LA GOTA DE AGUA + +Bajando por la impávida eminencia, +desde incógnitas fuentes, +rueda la gota de agua. En la confluencia +donde se unen arroyos y torrentes, +--con su ritmo triunfal de excelsas notas +o de ondas desatadas-- +se entremezclan mil gotas con mil gotas +hasta formar ciclópeas cascadas... + +Y a la manera +del salto audaz--desde la roca al llano-- +con que muestra su esfuerzo la pantera, +salta el río también al oceano +con terco empuje; +mientras en cada gota de agua ruje +la génesis de ignotas tempestades, +la mar y el río, en colosal connubio, +fecundan en las vastas soledades +la nube anunciadora del diluvio. + +La nube retadora +pronta a caer en lluvias torrenciales, +se alzará de la mar que se evapora, +subiendo a los espacios siderales; +y cuando el viento +azote con su tralla el firmamento, +la densa nube la región ignota +cubrirá de los vastos horizontes, +para bajar de nuevo, gota a gota, +sobre la cumbre de los altos montes. + +Gota de agua es el vate: +con su verbo profético y sombrío +piérdese de la vida en el combate, +cual árbol seco que arrastrara el río; +su idea es torrente +que brota de la cumbre de su frente +y derramando la cascada roja +de sus magnas virtudes, +como el río, también salta y se arroja +al mar de las dormidas multitudes. + +En raudo vuelo +cruza de los espíritus el cielo, +"donde Dios reina y do la fé no mata," +formando con las nubes de su idea +y sus cerebraciones, +la tempestad social que se desata, +que fecunda y procrea +el árbol-Libertad de las naciones! + +Y cuando baje +la idea desprendida del celaje, +volverá a fulgurar sobre otras frentes, +para trocarse en frescos manantiales +de futuros torrentes +que llenarán el mar con sus caudales: +correrá como inmensa catarata +propulsora de ineptas voluntades, +en cuyo albo remanso se retrata +el vago porvenir de las edades... + + + PROEMIAL + + A JOSÉ HERNÁNDEZ GAVIRA + +Joven bardo que encerró poesía +en pagodas de marfil y de plata: +templa el sistro de celeste armonía +y tus sáficos cantares desata... + +Suelta al trote tus gallardos bridones +y que escalen la altitud tus corceles, +al concierto de modernas canciones, +bajo un arco de floridos laureles. + +Verterás la dulce euritmia del verso +en prestigio de los lares nativos, +cual aroma de grandeza, en el terso +y aureo yelmo de patriotas altivos... + +Tu canción sea de triunfos y amores +ante el alma nacional que te escucha: +blancos ritmos a doncellas y flores, +bravos toques a adalides en lucha...! + + + + +POETAS ESPAÑOLES EN FILIPINAS + + + + +Cámara (Felipe A. de la) + +Granadino. Comenzó a escribir en "Madrid Cómico". Residió en Filipinas +(donde casó), más de veinte años, publicando allí sus libros _Bajo el +cielo de Manila_ (1908), _Palomicas de mi palomar_ (1915) y _Cadena de +amor_ (1918). Ultimamente residía en su ciudad natal. + + + LA SAMPAGUITA + +Pendiente sobre un seno que palpita +callada exhalas de tu olor la huella. +No hay otra flor que te aventaje a bella +¡Por algo te pusieron sampaguita! + +Igual que una esperanza de bonita, +eres flor y pareces una estrella; +y no hay mejor adorno de doncella, +ni perfume más fino necesita. + +Bella mujer, que la belleza igualas +del "rosario" que lleno de ufanía +luce en sus cuentos tan fragantes galas: + +Un rosario de flores bien querría. +Si el que llevas al cuello me regalas +¡te prometo rezarlo cada día! + + + LA MESTIZA ESPAÑOLA + +Cuando llegue la noche del olvido +nadie tendrá noción de lo pasado, +y al encontrarlo todo transformado +alguien creerá que nada se ha perdido. + +De Urdaneta y Legazpi el apellido +será, acaso, de todos olvidado, +y de mi patria el nombre venerado +ni evocado será, ni enaltecido. + +Acaso alguien recuerde, como en sueños, +un pasado de encantos más risueños, +que en su eterna canción digan las olas; + +pero aun cuando en placer se trueque el llanto +¡No tendrán ya estas islas el encanto +de las dulces mestizas españolas! + +¡La mestiza española...! La que auna +la sangre de dos razas, la admiraba +de Norte a Sur; la ninfa elaborada +por los rayos de plata de la luna; + +la mujer amorosa cual ninguna, +del malayo pensil flor delicada, +no volverá a lucir, ni la templada +brisa de Oriente arrullará su cuna. + +No más la languidez de su semblante, +ni su busto arrogante, +en sus espejos copiarán los ríos; + +Ni la verán ciñendo su alba frente +de sampagas, al brillo refulgente +de sus ojos obscuros y sombríos. + +Bella mujer, que en los felices días, +como la flor que aroma los vergeles, +endulzaras la vida con las mieles +de tus eternas y mansas alegrías; + +Dieron solaz las dulces melodías +de tu garganta a los proscriptos fieles, +y gozó la fragancia de claveles +que de tu dulce cuerpo despedías. + +Acaso tu recuerdo pronto muera; +pero tu tumba de mi patria amada +seguirá cobijando la bandera, + +mientras luzca en lugar tranquilo y quieto, +a merced de los vientos desplegada, +la leyenda triunfal de mi soneto. + + + + +Cáraves (Tomás) + +Montañés, de Cabuérniga, donde nació en 1864. Licenciado en Derecho y +Filosofía y Letras. Residió en Manila muchos años, ejerciendo la +abogacía. Fué catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Santo +Tomás. Ocupó altos cargos administrativos. Colaboró en los principales +periódicos de Manila, singularmente en el "Diario". Regresó de allá +hacia 1898. Vive ahora en Alcalá de Henares. + + + TOTA PULCHRA ES MARIA + +"_El Señor me poseyó desde el principio"_ + (PROV. VIII, 23). + +Dadme canoras aves la armonía +que en cascada sonora +surge del fondo de la selva umbría, +cuando el naciente día +fresco rocío en las campiñas llora. +Dame, arroyuelo cristalino y manso, +el suave murmurar de tu corriente, +de espuma matizada en el remanso. +Préstame inquieto mar tu voz potente, +vosotras auras el susurro ledo +que vibra en los cristales de la fuente. +La fe su inspiración hija del cielo; +las cuerdas del laud su melodía, +la cristiana oración su grato anhelo +y sus cantos la hermosa poesía +que busca a Dios, cuando remonta el vuelo. +Fanales suspendidos en la altura, +alborada magnífica de Mayo +rival eterna de la noche obscura, +préstame de tu luz vívido rayo. +Envuelta en densa bruma +no sabe a donde va la mente inquieta; +dale tu luz al alma del poeta, +tus tintas a su pluma. +Cantar quiero a María Inmaculada, +aquel primer momento +en que al surgir de la impalpable nada, +tuvo lugar el sin igual portento. +Del pasado primero el vaho aleve, +no empañó un solo instante su pureza +semejante a la nieve +que del Alpe se posa en la cabeza. +¡Mirad! Allá en su frente, +la alborada riente +de sus tintas los haces amontona, +ciñéndola esplendente +y sin rival magnífica corona. +¡Ved!... a sus bellos ojos +asoma el rosicler de la mañana +y son sus labios rojos +envidia de la grana. +Las clavellinas que de ingente roca +nacen en la hendidura, +envidian los perfumes de su boca, +y el marfil de sus dientes la blancura. +De su albo cuello en el contorno vago +algo incorpóreo, inmaterial se extiende... +¡Es el cisne del lago! +¡Es la paloma que el espacio hiende! +Es María, la cándida doncella, +orgullo de Sión, la que escogida +fué del Señor para encarnar en ella, +La que de Sol vestida +con sus divinos pies los astros huella. +La matrona valiente +que de la astuta y pérfida serpiente +quebrantó la cabeza con su planta, +es la Madre de un Dios omnipotente +a quien absorto el Universo canta. +Es María, la egida y el amparo +del que en la tierra infortunado llora; +y es en el mar el encendido faro +enmedio de tormenta aterradora. +La que invoca el marino en sus azares, +cuando el azote de huracán violento, +las olas de los mares, +amenazan trepar al firmamento. +Entonces ¡ay! es ella +quien al revuelto mar dice:--¡Detente! +la que apaga el rumor del oleaje +y hace que el Sol magnífico, esplendente, +rompa del nubarrón el denso encaje. +Es ella, quien a raya +pone al viento y amansa sus rigores; +aliento del que mísero desmaya +y quien conduce a la distante playa +las barcas de los pobres pescadores. +Con labio balbuciente y vivo anhelo +"¡Dios te salve, María!" +en la cuna te dice el pequeñuelo: +salúdate el anciano +que harto ya de luchar con el destino, +apoyo busca en tu segura mano. +¿Mas que mucho, Señora, +que el hombre de quien eres bienhechora +su gratitud te ofrezca y, sus amores...? +también del Sol los mágicos fulgores +te rinden homenaje +y te saluda el mar con sus rumores, +con su aroma las flores, +las aves con su canto en el follaje. +La Creación entera a ti rendida +himnos en tu loor, creyente, lanza, +que eres, al par que aliento de su vida, +el puerto en lo inmortal de su esperanza. +¡Dios te salve, María! +lirio de Nazaret, blanca azucena, +bendito imán de la esperanza mía! +Escucha la plegaria del poeta +que a cantar se atrevió tu gran Misterio, +que antes cantara el arpa del profeta, +del ángel el salterio... +Mas disculpa, Señora, mi osadía +si me atreví a llegar a tu grandeza. +¡Qué madre no perdona una flaqueza...! + ¡Perdona, Madre mía! + + + + +Casuso (Manuel) + +Hijo de españoles, nació en la Habana el 6 de Marzo de 1874. Fué niño +a Filipinas, cursando el bachillerato en el Instituto de San Juan de +Letrán, de los PP. dominicos, Hizo allí sus primeras armas literarias. +Colaboró luego en periódicos españoles del país. Regresó a España al +emanciparse el Archipiélago. Es ahora, en Barcelona, Director de la +Cárcel de mujeres. + + + ¡CONDOR, DAME TUS ALAS...! + +¡Del mundano vivír, cuanto me aterra +compartír la dorada falsedad! +¡Cómo me ahoga el lodo de la tierra! +¡Cómo mancha su negra suciedad! + +Condor, dame tus alas: necesito +volar cómo tu vuelas, ¡oh cóndor! +Tengo sed de beberme el infinito +en un vuelo sin fin, libertador. + +¡Mas ay! ¿a qué volar? El alma impura +cautiva del dolor tiene que ser. +Condor, ¿a que volar hacia la altura, +si al lodo de la tierra he de volver...? + + + ¡QUE TERRIBLE DOLOR! + +¡Qué terrible dolor es este mío: +hoy como ayer, mañana como hoy! +Como revuelto y caudaloso río +de mi destino al fin marchando voy. + +Calma te pido, padecer constante; +calma te pido, inhóspito sufrir: +como el héroe al marchar hacia adelante +quiero cara al peligro sucumbír. + +A la muerte no temo: ¿qué es la muerte +sino el almo principio de otra vida...? +Queda frío en la tierra el cuerpo inerte +y vuela el alma que en el cuerpo anida. + +Vuela el alma a los cielos y en la altura +es encendida chispa, es un fulgor, +y cuando brilla, desprendida y pura, +va a postrarse a las plantas del Señor. + +Y desde entonces queda convertida +en un astro que miran los humanos; +una dorada estrella suspendida +del cristalino espacio en los arcanos. + +......................................... + +Estrellas rutilantes que contemplo +de azul y luminoso palpitar; +¡luminaria magnífica de un Templo +sin rito, sin imágenes ni altar! + +¡Luceros de radiar inextinguible! +¡soles que apenas los humanos ven; +almas, felices almas! ¿es posible +que llegue a ser estrella yo también...? + +1921. + + + LAGRIMAS + +¿Sabéis lo que es el río al parecer inerme, +cuyas dormidas aguas espejan lozanías? +Es el titán pacífico en cuyo seno duerme +un nunca sospechado tesoro de energías. + +¿Sabéis dónde ha nacido la plácida corriente? +Brotaron de las rocas sus gotas de cristal +y cáliz son las rocas en el que lentamente +cayendo van las lágrimas de un llanto universal. + +La escarcha se desprende cual lágrimas de frío; +lloran de la neblina los impalpables lutos; +son lágrimas del alba las gotas de rocío +y los arbustos lloran las mieles de sus frutos. + +El mar llora sus perlas; las nubes sus fluídos; +llora la tierra gemas de ardiente claridad, +y llora el firmamento luceros desprendidos, +y llora entre sus risas también la humanidad. + +¡Benditas sean las lágrimas! Cayendo persistentes +en río se convierten tras lenta filtración, +y en ese río santo, ocúltanse latentes +tesoros no apreciados de luz y redención. + +1922. + + + + +Escalera (Francisco de la) + +Madrileño. Vivió expatriado gran parte de su vida en América y +Filipinas. Aquí fué redactor de "El Comercio" y "El Diario de Manila", +donde publicaba versos a diario bajo el pseudónimo _Peldaño_. En +Manila editó (1897) su libro _Poemas relámpagos_. En Madrid estampó +(1898) otro con el título de _Baraja de sonetos_, porque contenía +cuarenta. Colaboró también en la Prensa de la corte, singularmente en +la ilustrada. Falleció en Buenos Aires en 1914. + + + AÑO NUEVO + +En la hora sombría de la noche +nace al mundo del vientre del Misterio. +Entre la Edad y el Siglo lo engendraron +en un instante criminal de incesto: +lo crean a traición; como un delito; +como crea el reptil bajo del cieno. +Y sin embargo es grande. Por alcoba +tiene la inmensidad del firmamento +y ve al nacer, como primer paisaje, +de estrellas de oro empavesado el cielo. +Las horas, con las gamas de los bronces +a gloria tocan. Le saluda Enero +con ósculo glacial. La Virgen Alba +le da un beso de luz. Y entona el viento +una marcha real en su homenaje; +un preludio de honor, un himno imenso. +En el Jordán de oro de la aurora +le bautiza el rocío, y es su templo, +el Cáos con su grandeza apocalíptica; +mansión del super-Dios; altar etéreo. +--¡Ya nace un año más!--dice Diana +brindando con el Sol, copón ardiendo, +que eleva con su mano triunfadora +desde el Atrio de Oriente; estalla un beso +que lo lanza el Amor... y la Alborada +se envuelve entre sus túnicas de incendio, +mientras el día nimba de colores +el panoramma azul. Sonríe Invierno. +La humanidad imbécil con sus vítores +saluda desde el mundo al año nuevo +y la naturaleza inagotable +le amamanta con savia de su seno. +La Esperanza le mira con angustia; +la Fuerza echa a reir; tiembla el Progreso; +la Paz suspira; la Igualdad en tanto +lanza una maldición; se oye el lamento +que exhala la Honradez en las bohardillas; +pugna el Trabajo por romper los hierros +de su cadena vil; se ve en el lodo +como un gusano revolcarse al Pueblo +que tiene, harto de yugo y de miseria, +fiebre de dinamita en el cerebro... +y en su carrera de onzas, coronado +con diadema imperial, llevando un cetro +macizo de brillantes y rubíes, +como un César o un Dios, pasa el Dinero. +......................................... +El Filósofo piensa:--"¿Es algo? ¡Nada! +¿Qué es lo que significas, Año Nuevo, +entre la Eternidad?" ¡No eres ni el átomo +que el aire mece! En el Reloj eterno +vales mil veces menos que un segundo +del horario del hombre. En lo pequeño +no hay algo a lo que puedas compararte; +un "algo" es colosal; ¡aun eres menos! +La Juventud cavila: "¡Eres el triunfo +de mi placer; apoteosis regio +de la procreación, en tu holocausto +flotarán nuevos seres de mi cuerpo... +e iré unciendo tus días y tus horas +con cadenas de flores y de besos!" +Dice la Senectud: "¡Yo te saludo +doblando hacia la tierra mi esqueleto; +eres el peristilo de mi cripta, +eres mi enterrador, eres mi féretro! +Noto que ya fermentan los gusanos +bajo mi vestidura de pellejo; +yo sé que has de tejerme con tus noches +una mortaja negra: sólo ruego +que me arranques del cráneo las ideas; +¡queman como rescoldo!" Y dice el Tiempo: +"¡Un año más de la Barbarie humana! +sigue la Edad de piedra; un cafre nuevo. +Así guerrean los hombres. Los Caínes +visten de magistrados y guerreros; +santifican el Maüser y la Horca, +hacen del Oceano un Coliseo, +del campo del honor un spoliarium; +matan y juran entre rezo y rezo +y convierten la tierra creadora +en palacios de buhos y de cuervos, +los únicos amigos de las tumbas, +los únicos amantes de los muertos; +esas dos majestades de la noche +que van en recepción al cementerio... +Todo es convencional y todo rige: +Conciencia, Patria, Aristocracia, Infierno, +Justicia, Fuerza, Jerarquías, Leyes, +Honor, Banderas, Religiones, Cetros, +sólo la Inteligencia y el Cariño +son los supervivientes de los tiempos; +can ellos dos se escalarán las nubes; +con ellos dos se invadirán los cielos. +El Corazón y el Cráneo; dos grandezas +que tutean a Dios; son dos fragmentos +de su divino sér; el mundo en masa +es pobre y vil para guardarlas dentro; +para ellas dos, se necesita espacio: +lo llenan todo; ¡inmensidad en pleno!" + ...La luz del Primer día +se encuentra en el Cenit; el Año Nuevo +fecunda ya la tierra; baña el Orbe +una ola vital; incuba Enero, +las venas y las plantas. Continúa +la floración eterna. Canta el viento. +Se oye la carcajada de la Orgía, +se sonríe el Amor. Palpita un beso, +y entre flores, se yergue la mañana +brindando con el sol, ¡copón ardiendo...! + + + +ANTE LA DERROTA DE MONTOJO, EN CAVITE + +En la bahía entró.--¡Le "embotellaron!"-- +todos a voz en grito prorrumpieron +Los enemigos _yankees_ le siguieron +y con potente escuadra le cercaron. + +De nuestras pobres naves se mofaron; +su aciago fin unánimes previeron... +Y pronto todos por seguro dieron +el desastre español que presagiaron. + +¿Cómo luchar con tan maldita estrella +y hacer que la bandera se salvara? +Sólo hubo un medio: el de morir con ella. + +Y antes que el enemigo lo pensara... +...¡rompió el pobre almirante "la botella..." +¡y se tiró los vidrios a la cara!! + +Madrid, Mayo, 1898. + + + + +García Collado (José María) + +Extremeño--como Espronceda, con quien tuvo cierta afinidad espiritual +--aunque recriado en Madrid. Un trasatlántico le volcó, en plena +juventud, sobre Manila. Comenzó a versificar. Desde 1887 colaboró +asiduamente en el diario "La Oceanía Española". Publicó un volumen, +_Leyendas filipinas_. Le inspiró la musa ebria de Poe y Verlaine. Fué +desdichadísimo, tormentosa su vida. Le acorralaron las acerbidades. +Conoció la cárcel. "Descansó",--que paz le fué la muerte--alrededor de +los treinta años, Abril de 1890. Siete años después de muerto, sus +admiradores, y los de Manuel Romero de Aquino, publicaron una +selección de composiciones poéticas de ambos bajo el título "Homenaje +a dos poetas".--Manila, 1897, con prólogo de Manuel María Rincón, +ilustre periodista español de las islas. + + + A MANILA + +Pobre bardo, hoy a tus pies +vengo a ofrecer mis cantares. +Rica perla de dos mares, +si humilde la ofrenda es, + tú ya ves +que, inspirada en tu belleza +y reflejando tu historia, +tiene por timbre de gloria +la sombra de tu grandeza. + +Años ha que mi navío, +después de tender la lona +y recorrer la ancha zona +de la mar a su albedrío, + cedió pío +de mi afán al hondo anhelo. +A tus playas se acercó +y benigno me dejó, +Manila, sobre tu suelo. + +Aunque de España alejado, +nunca de la patria lejos, +mirando en ti sus reflejos +quedó mi afán consolado. + ¡Sea loado +Dios, que consiguió juntar, +pedazos tan divididos, +que siempre han de estar unidos +aunque los separe el mar. + +¡Allá la remota ola +besa los lindes de España! +¡Aquí la mar besa y baña +tierra también española! + Arrebola +sol de gloria el tierno abrazo +y el alma se alegra al ver +que jamás se ha de romper +ese sacrosanto lazo. + +La imaginación inquieta, +al contemplar tal unión, +enciende la inspiración +en la mente del poeta. + Noble, reta +al bardo, que acude al duelo +y al herir la egregia lira +copia, a la luz que le inspira, +cantares que oyó en el cielo. + +¡Cómo a la noche callada +le place el verte ¡oh Manila! +hermosa, alegre y tranquila +cabe la mar reclinada...! + Ver la agrada, +cuando sube la marea +la ola que al llegar se ve, +como por besar tu pie +se deshace y forcejea. + +No le pareces sultana +de belleza caprichosa: +le pareces, más hermosa, +antigua virgen cristiana... + Soberana, +al ver doblar tu cabeza +sobre tu brazo a la noche, +flor eres que cierra el broche +para ocultar su belleza. + +¡Como encierras y avasallas +de tu pasado el blasón! +¡Bien lo dice el cinturón +que te ciñen tus murallas! + Derribarlas +quieren, con feroz piqueta... +¡Arrancarte el blasón regio! +¡De tan torpe sacrilegio +protesto como poeta! + +Al mirar la majestad +de tu encastillado busto, +se presiente algo de augusto +que ha quedado de otra edad. + La impiedad +no quitará en sus conjuros +y esfuerzos extraordinarios, +la cruz de tus campanarios, +ni la piedra de tus muros. + +¡Salve, cristiana amazona +que tras de tantos afanes +dió el ilustre Magallanes +de mi España a la corona! + Si blasona +tu pecho de real nobleza, +rica perla de dos mares, +no desdeñes los cantares +con que ensalzo tu grandeza. + +Movido de anhelo santo, +voy rebuscando en tu historia +los anales de tu gloria, +copiándolos en mi canto. + De su encanto, +que ninguna sombra empaña +tendrá valor y nobleza, +porque al cantar tu grandeza +también canto la de España. + +Pobre bardo, hoy a tus pies +vengo a ofrecer mis cantares. +Rica perla de dos mares, +si humilde mi ofrenda es, + tú ya ves +que con profunda emoción, +de tu cariño al encanto, +también, al par de mi canto, +te ofrezco mi corazón. + + + ¡FACILISIMO...! + +Es hacer un soneto facil cosa +que, en sabiendo rimar, hace cualquiera; +por más que más de uno considera +que es sobrenatural y milagrosa. + +De su facilidad dificultosa +es el fondo la gracia verdadera, +Siempre el fondo; la forma es la manera +de dar al fondo una cubierta hermosa. + +El que sin fondo y forma hace un soneto, +con que es cosa difícil no se escude, +su ignorancia ocultar queriendo agreste. + +No lo frague si busca ser discreto, +porque hará, si lo fragua, no lo dude, +¡un soneto tan malo como éste...! + + + AMBICIÓN CESARISTA + +Cruza del Rubicón al otro lado +turba adiestrada de agoreras aves, +y Céras, ambicioso, dice al verlas: +--"¡Roma es la gloria!"--Y tras la gloria parte. + +¡Qué importa que a su paso rasgue el pecho +de la que fué su generosa madre! +Decís que es un mal hijo... ¿a qué ser bueno, +cuando es tan fácil el hacerse grande? + +Murió la libertad. Al solio augusto +el tirano ascendió... ¡Vedle, arrogante, +convertir de la patria el cuerpo hermoso +en insepulto y colosal cadáver! + +Roma era noble, y como noble, altiva... +Roma fué esclava, y como esclava, infame... +¡Y el mundo entero doblegó la frente +ante el mal hijo que humilló a su madre! + +Por eso cuando leo las Historias, +reyes, emperadores y magnates, +se me figuran turba de bandidos +cruel y sanguinaria y miserable! + +Hijos felices de la odiosa espada, +la tierra, a su capricho, se reparten... +¡Dióles vida la tierra! ¡Ellos, feroces, +se alimentan del cuerpo de la madre! + + + NOCHEBUENA DE 1887 + (FRAGMENTO) + +Cede ¡oh Dios! cede en tu ira +y mis desventuras mira +con inmensa compasión. +Derrama en mí tu luz pura, +y libra de su amargura +a mi triste corazón. + +Si el dolor con su agonía +torna pura el alma mía +¡viva el dolor siempre en mí! +¡Y si es la herida honda y fiera, +más y más y más me hiera, +que quiero la muerte así! + +¡Mas tanto sufrir no puedo! +Algo en mí, que me da miedo, +me es imposible arrancar... + ¡Náufrago soy que, sin brío, +en medio de un mar bravío, +no logró al puerto arribar! + +Está el horizonte obscuro... +El corazón inseguro +siento, templando, latir; +y el mónstruo me empuja y roza +y aunque cruel me destroza +¡me es imposible morir! + +¡Terrible mar de la vida! +Fiera sirte aborrecida, +cuanto apacible falaz, +¿qué ley aquí nos encierra, +que nos tiene siempre en guerra +sin darnos nunca la paz? + +¡Viene la ola! Sereno +busco una tumba en su seno +donde tranquilo dormir... +En vano, que otra ola avanza +fingiéndome una esperanza +y obligándome a vivir. + +Y, sin este fin que ansío, +¿será mi destino impío +luchar y siempre luchar? +¿Existiré eternamente +combatiendo frente a frente +con las olas de este mar? + +¿Habrá más horrible infierno? +¡Deseando un sueño eterno +eternamente existir! +¡Apiádate, Dios bendito, +de este dolor infinito +que tanto me hace sufrir! + +Y de mi llanto deshecho +ten piedad: muerte y un lecho +prepárame con amor. +¡Tras de este vivir amargo, +dame un sueño largo, largo... +muy largo y reparador...! + + + + +Martínez (Fray Graciano) + +Fraile agustino, muchos años residente en Filipinas, donde estuvo +prisionero cuando la revolución de 1896, concluída en 1898 con la +emancipación de las islas. Es asturiano, de Pola de Labiana. Dirige +ahora en Madrid la revista "España y América". Editó en Manila, 1901, +el libro de versos _Flores de un día_, en el cual se han espigado los +insertos a continuación. + + + FILIPINAS + +¡Cantara yo la espléndida techumbre +que tu suelo cobija y hermosea +como un manto tejido de alma lumbre; + +ese sol que en tus cimas centellea +y en los torrentes vívidos te inunda +que su carro de luz relampaguea! + +Cantara yo tu tierra floribunda, +donde en raudales inexhaustos mana. +Primavera su plétora fecunda; + +esa vegetación rica y lozana +que te baña en color y poesía +como en rayos el sol a la mañana! + +¡Cantara yo tu mar, tu mar bravía +que, al romper en tus plantas sus cristales +te arrulla con su bárbara armonía; + +Cantara, en fin, tus brisas matinales +tus crepúsculos plácidos y hermosos, +tus magníficas noches tropicales...! + +¡Cuál entonces mis versos sonorosos +como el limpio cristal de una cascada +fluyesen inspirados y armoniosos! + +Como entonces mi musa arrebatada, +hasta donde tu cielo reverbera, +desde allí como alondra enamorada, + +en divinas estrofas prorrumpiera +cantando de tus dones el tesoro +con ritmos de perenne primavera! + +Pero los días son más bien de lloro, +no de adularte ¡oh pueblo filipino! +a los ecos de cántico sonoro. + +Mientras, tal desatado torbellino +surque tu faz, el rayo de la guerra +alfombrando de escombros su camino; + +mientras del llano a la escarpada sierra, +el acero traidor rompa tu entraña +y en sangre inunde tu bendita tierra: + +mientras no enfrenes esa impía saña +que hoy ceba sus instintos destructores +en tantos hijos de la madre España; + +mientras al Dios del Sinaí no implores +que tienda un velo a tu reciente historia, +nunca esperes ni aplausos ni loores. + +¿Porqué engreirte con la vana gloria +de ver a tu Metrópoli vencida +ciñéndote el laurel de la victoria? + +Aquí España cayó como el suicida +a quien del goce lúbrico el veneno +poco a poco arrancando fué la vida. + +No surgió un sólo ánimo sereno, +que al presentir tu arrollador embate +se lanzase a morir honrado y bueno. + +¡Sí; bien lo sabes tú! No hubo combate +en que el león ibero haya lucido +el bélico furor que en su alma late. + +Por viles redes de traición perdido, +en tus manos cayó, como el cordero +en los mercados públicos vendido. + +No fué el atleta histórico, el guerrero +que cae en medio de la lid sangrienta +herido al golpe de mortal acero. + +¡Me estremece de horror la vil afrenta! +Espurios hijos para quienes nada +es todo el odio que en el mundo alienta, + +traición hicieron a mi patria amada, +mancillando su honor, que aun esplendía +con vivos resplandores de alborada. + +¡Ah! si pudiese con la sangre mía +borrar ese baldón de tu memoria... +¡Hasta la última gota vertería! + +¡No! No brotó en los campos de la gloria +el árbol de tu triste independencia: +nació como un aborto de la historia, + +surgió como un hedor de pestilencia, +como el miasma mefítico de un lago, +como el mal de una pútrida conciencia. + +No espere nunca el lisonjero halago +de inmarchito laurel tu saña impía, +nacida para el luto y el estrago. + +Ni sueñes que la gloria te sonría; +que la revolución es el castigo +que Dios a un pueblo delincuente envía. + +...................................... + +La fiebre de odios que tu pecho agita +ya es más que fiebre vértigo iracundo, +cráter que horrores sin cesar vomita. + +¿Porqué, porqué, escandalizando al mundo, +se ensaña hasta en el mismo sacerdote +tu rencor despiadado y furibundo? + +¿No temes, dí, que el exterminio brote +del seno impuro de nequicia tanta +y con sus alas de huracán te azote? + +...................................... + +No seas, no, como la débil hoja +que arranca a su merced el cierzo frío +que en Otoño los árboles despoja. + +Sé cual la _narra_[43] de tu bosque umbrío +que, al ascender por el azul sereno, +lanza al baguio valiente desafío. + +No desarraigues nunca de tu seno +el árbol santo que hoy tu furia ataca, +ni en tu ser inocules más veneno. + +[Nota 43: Arbol leguminoso, maderable, muy empleado en la +construcción de moblaje.] + +.................................... + +El pájaro que vuela de su nido, +cuando aun el vuelo remontar no sabe, +cae por sus propias alas oprimido. + +No sea símil de tu historia el ave. +No, al sacudir tu cuello una coyunda, +otra más dura y más senil lo grave. + +...................................... + +Truene a lucir el templo sacrosanto, +vuelve a adorar su redentor emblema +¡o reinen por doquier luto y espanto +y flagele tu rostro al anatema! + + + + +Molina del Pando (Angelina de) + +Española. Sólo cultivó la poesía en Filipinas, colaborando para "El +Mercantil" y otros periódicos de las islas, bajo el seudónimo de +_Casandra_. Aparece muy hermosa en el retrato que tenemos a la vista. +Murió, prematuramente, en 1917. Su madre, doña Angela Perejamo, reunió +los materiales para la colección de poesías de Angelina, rotulada +_Siemprevivas_, editada en 1920 por la Casa Maucci, de la cual se han +entresacado las que siguen: + + + TUS MANOS + + PARA MI HIJA + +¡Manitas, las dulces +manos de mi nena! +Las manos mimosas, +rosadas, sedeñas; +las manos, divinas +como dos camelias, +que al acariciarme +parece que besan. + +Manos adoradas, +juguetonas, tiernas, +como satinadas +manos de muñeca; +con la delicada +pura transparencia +que tienen las suaves +hojas de gardenia... + +Manos adoradas, +como dos inquietas +diminutas brujas +locas y traviesas, +que lo mismo rompen +todo lo que encuentran, +que se unen pidiendo +perdón, cuando pecan... + +¡Que sean las dulces +manos de mi nena, +las que cierren mis ojos +cuando yo me muera! + + + EL MARTIRIO DE MI VIDA + + Son largos los días; + las noches, eternas... +¡Qué largo es el tiempo, cuando nos ahogan + en llanto las penas! + + Los celos, como áscuas, + en mi alma penetran. +¡Son ascuas de fuego que todo lo arrasan, + que nada respetan! + + Los celos traidores + son ráfagas negras. +¡Son arma de majo que hiere en la sombra, + donde no le vean! + + No quiero sentirlos, + y me hacen su presa; +me dominan, se enroscan en mi alma... + ¡Soy su prisionera! + + Los celos son malos. + ¡Ay del que los sienta...! +Yo tengo la senda erizada de celos + ¡La muerte me acecha! + + + TU PORVENIR + +Tras los cristales del jardin sombrío +pasar he visto tu perfil romano, +hundida en el landó, con tu mundano +gesto de burla, de desdén y hastío. + +Reina en tu mundo, despreciaste el mío, +y cuanto te ofrecí resultó en vano. +¡Poseedora del cetro cortesano, +un hogar de virtud te causa frío! + +Pasa, pasa, mundana incorregible, +que corres ciega tras el imposible +placer que anhela tu alma pecadora... + +Yo he de verte, más tarde, envejecida, +sollozar el recuerdo de tu vida +sumida en tu vejez desoladora. + + + FLOR VALENCIANA + +Has nacido en la huerta de Valencia +hueles a naranjal y a limonero, +y en tus ojos, de encanto zalamero, +brilla como una estrella tu inocencia. + +Llena la Huerta tu gentil presencia +y encantas con tu gracia al mundo entero, +haciendo resbalar por el pandero +tus dedos, que de nardos son la esencia. + +La Huerta con sus flores te engalana, +y hay algo en tu belleza valenciana +que encanta, y estremece, y enamora. + +Pareces de un sultán la favorita, +y toda tu persona clama y grita +que corre por tus venas sangre mora. + + + + +Pellicena y Camacho (Joaquín) + +Hijo de catalanes, nació en Valladolid (1879), y muy niño le llevaron +sus padres a Filipinas, donde ha morado alrededor de treinta años. +Cursó el bachillerato en el Ateneo municipal de Manila. Allí nació su +afición al arte literario, componiendo versos desde la adolescencia. +Antes de cumplir los veinte años, fundó y dirigió en Manila "El +soldado español", luego "La Unión Ibérica" y más tarde el diario "El +Noticiero de Manila". Fundó después la revista "Cultura Filipina", y +fué redactor jefe de "El Mercantil". Volviendo a España hace pocos +años, se estableció en Barcelona, donde dirige ahora "La Veu de +Catalunya". + + + ASPIRACIÓN + +En esas horas de inefable calma, +cuando las nubes, al morir, colora +el rojo sol, y estremecida el alma +inquiere, meditando, soñadora, +ese tenaz misterio de la vida +que engendra de la duda roedora +la imagen maldecida... +¡cuántas veces, del mar en la presencia, +y escuchando su música salvaje, +creía, entre el rumor del oleaje, +los gritos percibir de la conciencia! + +Cuando vencido el pensamiento gime +y la razón ya vacilante calla; +con ímpetu sublime, +que no sé si condena o si redime, +la idea en luces de color estalla. + +Con suave arrullo o con feroz empuje, +como la lira acaso del poeta, +el mar, o canta o ruje, +y en su canción o en su rugido inquieta +finge la mente del absorto vate +recuerdos de un ayer que va pasando, +de su lira en las cuerdas evocando +los "gritos del combate". + +Casi olvidado de la humana escoria, +de amor henchido el corazón ardiente +y mintiendo los nimbos de la gloria +en la marchita frente, +del bardo las hermosas ilusiones +inventan, en el mundo, el paraíso... +¡Fantásticas ficciones! +Piadoso Dios, para humillarle, quiso +que el mar, con estridente carcajada, +hiciera resurgir en su memoria +todo el recuerdo de la duda odiada, +trasunto de su historia. + +Y después, con desprecio, +en la augusta agonía de la tarde, +se ríe el hombre de su orgullo necio +que quiso hacer de indiferencia alarde, +pues mientras vive, lucha, y es al cabo, +César potente o miserable esclavo, +lidiador en la vida, aun el cobarde. +Siempre el mortal, en su inquietud batalla; +y mártir o verdugo, +vencido o vencedor, en la lid halla +lauro esplendente o vergonzoso yugo. + +Mas no calma el infinito anhelo +de la idea rebelde o redentora; +si se apagan los astros en el cielo, +la luz presiente de la nueva aurora. + +Por eso, el alma mía, +para llenar ese vacío horrible, +a otras regiones ascender ansía... +mas ¡ay! ¿será posible? + + + EVOCACIÓN + +¿Porqué, cuando la noche perezosa +envuelve la ciudad en el misterio, +así me atrae la olvidada fosa, +perdida en un rincón del cementerio? + +¿Porqué voy a rezar sobre esa tumba +donde duerme el pasado, si me deja +hasta el insecto que en los aires zumba +en el alma la cifra de una queja? + +Fué ayer cuando murió la pobre Rosa. +¡Fué ayer cuando murió! ¡la amaba tanto +que busco siempre su olvidada fosa, +perdida en un rincón del camposanto! + +Con rudo golpe mi contraria suerte +me hirió, cuando en el cielo me creía; +el dulce idilio interrumpió la muerte... +¡y nadie compartió la pena mía! + +Por su belleza y su bondad vencido, +aún vive su recuerdo en mi memoria, +mas mi ventura para siempre ha huído +desde que el ángel retornó a la gloria. + +No lo puedo olvidar; amanecía +y el sol, de luz en lágrimas deshecho, +hasta la alcoba penetrar quería +y besar su cadáver en el lecho. + +¡Pasó como las nubes del estío! +después ¡la realidad...! una mortaja... +un cuerpo inerte, inanimado, frío, +que encierran sin piedad en una caja... + +Como valor fingía, de mis ojos +el llanto contener pude un instante; +para no ver sus míseros despojos +oculté entre mis manos mi semblante. + +Alcé luego la frente, mas no estaba +su cadáver allí. ¡Vana porfía! +¡Ya su cuerpo en la tierra descansaba! +¡Ya en una tumba su beldad yacía! + +No para hacer de mi pasión alarde, +para hallar fuerzas en la lucha acaso, +al templo de la muerte por la tarde +del triste día dirigí mi paso. + +Lloré sobre su abierta sepultura +aquel perdido bien que tanto amara... +¡Nunca pude pensar que mi ternura +tanto placer en el dolor hallara! + +Y desde entonces, de la noche umbrosa, +envuelta la ciudad en el misterio, +así me atrae la olvidada fosa +perdida en un rincón del cementerio. + + + (CANCIONERO DE MANILA) + + LAS CALLES DE INTRAMUROS + +Cuando paso por las calles de Manila, me parece +que resurgen intramuros los recuerdos del ayer; +en la vaga somnolencia de la tarde que anochece, +evocando voy memorias de heroismo y de poder. + +Veo lanzas y arcabuces, veo picas y banderas; +oigo vítores y pasos en ruidosa confusión, +desfilando por mi mente las legiones altaneras +de Legazpi y de Salcedo, Lavezares y Chacón. + +A mis ojos con visiones de centurias idas brindo +y me abstraigo de las gentes y costumbres de mi edad, +sorprendiendo a don Alonso cuando, al pié del tamarindo, +de su esposa Catalina castigó la liviandad. + +Las aceras animadas van poblándose de seres +que en las místicas edades esculpieron su vivir; +a la luz de la leyenda pasan hombres y mujeres, +con sus gozos y sus duelos, su llorar y su reir. + +Una dama que en el manto se arrebuja el lindo talle +se ve entrar en una iglesia; y, al oirse la oración, +un hidalgo que se para en la esquina de una calle +y el chambergo se destoca con cristiana devoción. + +Por los claustros vagan sombras pensativas de doctores +que escribieron en las celdas o incensaron el altar; +y del Sol a los postreros moribundos resplandores +a un alféizar asomado se ve a un fraile meditar. + +El espacio hienden torres de la iglesia redentora +que la cúpula cobija con los brazos de la cruz +y del fondo de los siglos va la chispa inspiradora +encendiendo en las conciencias los destellos de su luz. + +Con monjiles atavíos, tras las tapias del convento, +se presiente que va pronto María Clara a parecer, +evocando soñadora, ya dormido el pensamiento, +la azotea do hizo Ibarra sus mejillas florecer. + +Allá enfrente se divisa de la Fuerza de Santiago +el histórico recinto, de almenaje señorial, +que con fúnebres tapices enlútose el día aciago +que vió arder entre sus muros la capilla de Rizal. + +¡Ah! ¡Que apague la Discordia de su tea fratricida +los impúdicos fulgores, el maldito resplandor! +¡Que la Muerte no separe lo que júntase en la Vida! +¡Que los hombres no desunan lo que uniera el Creador! + +Ni separa ni desune. Su cristiano testamento +fué la síntesis suprema de la unión espiritual +de dos pueblos que son uno, por la Fé y el Pensamiento; +que son uno en los amores y en el verbo de Rizal. + +Y asi fué. Cuando caía de los mástiles gloriosos +la bandera que la cuna de Rizal empavesó, +el espíritu hermanado de dos pueblos generosos +en la mente libertaria de Rizal nidificó. + + + + +Peñaranda y Escudero (Carlos) + +Nació en Sevilla el 7 de Abril de 1849 y murió en Madrid, 19 Noviembre +1908. En su ciudad natal publicó, muy joven, su primer libro. Luego +varios en Madrid, prologado por Víctor Hugo el rotulado _Cantos del +pueblo_. Por entonces alcanzó Peñaranda mucha boga en la corte como +poeta. En Filipinas, ejerciendo altos cargos administrativos, residió +durante dos etapas: alrededor de 1887, en que fundó "La Opinión", +diario de espíritu Iberial, que murió al tornar Peñaranda a España; y +de 1891 a 1898, colaborando entonces en varios periódicos manileños, y +con mayor asiduidad en "El Comercio". Al estallar (1896) la +insurrección, organizó la guerrilla de voluntarios de San Miguel, a +cuyo frente asistió a la toma de Silang (Febrero, 1897), otorgándosele +la placa de la cruz roja del Mérito Militar. En Manila estampó cuatro +libros: _Prosa_, _Más prosa_, _Poesías selectas_ y _Por la Patria_. +Por su probidad como funcionario y su cultura excepcional, mereció el +respeto de españoles y de filipinos. + + + AL CUMPLIR CUARENTA AÑOS + +¡Adios, auras de gloria y de poesía +dulces errores y tiranos dueños! +¡Adios, por siempre, altísimos empeños +luchas sin galardón, noches sin día! + +Roto el encanto, la conciencia fría +ve alzarse, hoy burladora, ayer risueños, +tiempos que fueron ya--sueño de sueños-- +del porvenir la negación sombría. + +Ver la felicidad y no alcanzarla, +correr tras de la gloria y no obtenerla, +tener un alma libre, esclavizarla... + +¡Vida que no es ni nuestra al poseerla, +no vale el torpe afán de conservarla, +ni el miedo miserable de perderla! + + + A UN PALO DEL TELEGRAFO + +Ayer monarca de los bosques eras, +dispensador de sombra regalada, +lecho hojoso del aura enamorada, +bulliciosa ciudad de aves parleras. + +Hoy, triste, escueto, ni volver esperas +a tu pomposa juventud pasada; +de desnudéz imagen desolada, +y esqueleto de muertas primaveras. + +Mas no llores tu verde lozanía, +ni las ausentes auras voladoras, +ni tu diadema de follaje vano. + +Hoy de un gran porvenir marcas la vía; +tus auras son palabras vibradoras +y tu corona el pensamiento humano. + + + + +Perejamo Morales (Angela) + +Española, con larga residencia en Filipinas. Madre de la poetisa +Angelina Molina de Pando _(Casandra)_. Vive en Cebú, islas Bisayas. +Juntó los materiales para _Siemprevivas_, la obra poética póstuma de +Angelina, publicando al frente de aquélla la siguiente composición _A +la memoria_ de su hija, de factura muy clásica. + + + A LA MEMORIA DE MI HIJA + +Ya todo terminó; ya te marchaste; +ya no estás a mi lado; +ya se abrieron tus alas y volaste +a la inmensa región de lo ignorado. + +¡Que triste, Lina mía, +nuestra casa quedó! Tú te has llevado +nuestro afán de vivir, nuestra alegría, +la esperanza de todo lo soñado +cuando estabas en nuestra compañía. + +¡Quién decirnos pudiera +hace muy poco tiempo, quién pensara +que tu voz para siempre enmudeciera; +que tu risa por siempre se esfumara, +que tu cuerpo de tierra se cubriera! + +¡Qué horroroso tormento +el que junto a tu lecho hemos pasado +queriendo aminorar tu sufrimiento! + +¡Y éste de hoy, en que tristes, desolados, +sin poderte apartar del pensamiento +nos vernos, sin tu amor, abandonados! + +Sí, como yo confío, +desde el mundo mejor en donde moras, +ves nuestro llanto y este dolor mío, +¡consuélete el saber que a todas horas +al miramos sin tí, sentimos frío! + +¡Y qué pena tan fiera +es para mi pensar que no has logrado +ver realizada una ilusión que era +algo hermoso que tú habías soñado +desde los tiempos de tu edad primera! + +¡Pobre consuelo el mío; +el de juntar de tu fecundo númen +las frases que leer no puedo en calma +e imprimir con mi orgullo este volúmen +en el que van pedazos de tu alma! + +¡Ah, si saber te es dado +lo que pasa en el mundo que perdiste +verás el fuego con que se te ha amado, +pues desde el día horrible en que partiste, +el dolor de los tuyos no ha cesado! + +Que tal vacío dejas +en el pecho de cuantos te han querido, +que aunque inútiles son todas sus quejas, +añoran siempre el dulce bien perdido, +y más te adoran cuanto más te alejas... + +Cebú, Octubre 1919. + + + + +Romero de Aquino (Manuel) + +Andaluz. ¿Sevillano? Hizo estada larga en Manila, donde casó y +engendró prole. Murió Diciembre 1894, y a poco el Ayuntamiento acordó +dar su nombre a una calle de la ciudad. Dos años antes de su óbito +publicó el libro primero--y único--de su _Romancero filipino_, obra +hermosa y definitiva. La dedicó al general Despujols, capitán general +de las islas. Este y Gutiérrez de la Vega, director general de +Administración, y Mecenas de Romero, lograron que el Estado +adquiriera, con destino a las escuelas, buen golpe de ejemplares. Fué +un medio delicado de remediar la penuria del poeta, hombre inadaptado, +incapaz de sujetarse a escritorio u oficina, ni a ninguna suerte de +trabajo vulgar. Escribió con intermitencias. Le faltó la espontaneidad +y el vigor de García Collado, su émulo; pero le superó en sentimiento +y corrección y en cultura literaria. + + + PERDONAME... + +¡Perdóname, bien mío! +De inmenso amor arrobadores cuentos +nos relataba el río: +aún palpitaban del ardiente estío +en las fugaces auras los alientos. + +Con cántiga amorosa, +daba su adiós al espirante día +la alondra melodiosa: +bajo inmenso dosel color de rosa +Héspero, rutilante, sonreía. + +El astro soberano +al descender tras el roquero monte +que cierra el fertil llano, +trasunto hermoso del Edén cristiano +dibujaba en el mágico horizonte. + +Tus ojos, como espejos +reflejaban también aquellos rojos +y dorados reflejos: +tu mirabas allá, lejos, muy lejos... +y yo te devoraba con mis ojos. + +¡Perdóname, bien mío! +Todo invitaba amores, alegría, +demente desvarío: +la tierna alondra, el murmurante río, +el sol de ocaso, el fugitivo día. + +¿Quién se hubiera cuidado +de humanos males ni mundanos dolos? +Tú al mío, yo a tu lado, +¡solos, mi bien! hubiéramos estado, +sin nuestro tierno amor, nosotros solos. + +"Mi amor a tí--decía-- +arderá como el sol que siempre arde: +ese sol, alma mía, +da en otros horizontes vida al día +que aquí mata en los brazos de la tarde. + +Sus alas extendiendo, +la plúmea turba al aire ofrece en salva +sonoroso estruendo, +la tarde aquí con pena despidiendo, +allá dichosa saludando al alba." + +El día, agonizante, +suspiraba quizá por la luz pura +que, al sonreirme amante, +derramaba en mi pecho palpitante +de tu mirada intensa la ternura... + +¡Perdóname, bien mío! +Todo, menos tu faz y mi alegría, +tornábase sombrío: +calló la alondra, adormecióse el río, +bajó al abismo el sol, expiró el día... + +--"Qué dichosos instantes, +viendo el alba nacer en esos otros +horizontes distantes, +las almas gozarán de dos amantes +tan felices tal vez como nosotros. + +¡Ellos más...! Aquí mata +nuestro bien, la que odiamos, noche impía; +allí la aurora grata +que en fúlgidos torrentes se desata +les ofrece de amor entero un día!" + +Tus frases de amor llenas, +desbordaron, rompiendo de mi calma +las frágiles cadenas, +un mar de hirviente lava por mis venas +y otro mar de delirios por mi alma. + +¡Perdóname, bien mío...! +Pusieron contra tí del alma mía +en el volcán impío, +su amor la alondra, su murmurio el río, +su ausencia el sol, su negra noche el día. + +Cediendo tu fiereza +en mi seno estreché con embeleso +tu celestial cabeza... +¡Y el último fulgor de tu pureza +partió con el rumor del primer beso...! + + + ¡ADIOS, LA NAVE! + (FRAGMENTO) + +Ya se ha borrado la estela +que bordaba aquella nave, +que al impulso de su vela, +sobre los abismos rueda +ráuda y gentil como el ave. + +Ya en lid con los elementos +en el ancho mar a solas, +no traen hasta mi los vientos +los rumorosos lamentos +de aquellas vencidas olas; + +y apenas la vista alcanza +su velámen arrogante, +que se ofrece a semejanza +de blanco espectro gigante, +alzándose en lontananza. + +¡La nave...! ¿Quién sabe cierto +si los que surcando van +de los mares el desierto +llegarán salvos al pueblo? +¿Quién sabe si volverán? + +¿Quién sabe si el mar aborda +detrás del eco postrero +de la canción lenta y sorda +que, recostado en la borda, +canta el bravo marinero? + +Mi ser tras de ti se lanza; +sólo allí, en la inmensidad, +el alma a entrever alcanza +de su insegura esperanza +la anhelada realidad. + +Del infinito en presencia, +sólo la vital esencia +puede sentir explicable +el eterno e insondable +misterio de la existencia. + +Volemos, nave querida, +lejos del mundano lodo; +la inmensidad nos convida, +y siento que es dulce todo +lo que aleja de la vida. + +Las aguas del mar envuelve +en su seno y sube, sube, +y otra vez se las devuelve +cuando en lluvia se resuelve, +limpias y dulces la nube. + +Y es que del mar la amargura +al subir de si destierra, +y el agua es tanto más pura +cuanto mayor es la altura +que la aparta de la tierra. + +¡La nave, adios! Muere el dia +y plácida noche en calma +su primer beso te envía: +al mundo paz, a mi alma +profunda melancolía.... + + + A MI LIRA + +Amaremos a la aurora +que arrulla tierna a los días +en la cuna, +y a la tibia luz que llora, +llena de melancolías, +blanca luna. + +A las gotas de rocío, +que engalanan con diamantes +a las flores, +y al que alegra el bosque umbrío, +gorgear de los amantes +ruiseñores. + +De las líquidas serpientes, +las de espumosas escamas, +los acentos, +y las selvas y las fuentes +y las hojas y las ramas +y los vientos. + +Al celaje caprichoso +que de mil raras visiones +formas toma; +y al arrullo cariñoso +con que alegra a sus pichones +la paloma. + +A la noche, cuyos duelos +en su manto de topacios +lleva escritos; +amaremos a los cielos, +amaremos los espacios +infinitos. + +Amarás tú mis canciones, +yo el encanto que suspira +tu ternura; +tú mis versos, yo tus sones, +tú a tu dueño, yo a mi lira +¡qué ventura! + +Almas para el bien nacidas +que perdidos sus lamentos +gimen solas, +naves son ¡ay! sumergidas +al embate de los vientos +y las olas. + +¿Lloras mi lira? ¿Estás triste? +No nos suma en sus abismos +la amargura. +Dios nos dió el raudal que existe +dentro de nosotros mismos +de ventura. + +Lloraremos la alegría, +reiremos indiferentes +los enojos. +Y agotáranse algún dia +tus suspiros y las fuentes +de mis ojos. + +Yo te daré mis canciones; +tú la voz que en mi ser deja +dulce calma; +yo mis versos, tú tus sones; +yo un ¡ay! triste, tú una queja, + ¡yo mi alma...! + + + ROMANCERO FILIPINO + + XV + +Regalo son de los ojos, +haciéndolas menos densas +y bordando de la noche +las misteriosas tinieblas: +un luminoso suspiro +de la luna macilenta; +¡del astro que lejos muere +la despedida postrera! +la luz temblorosa y pura +de mil millares de estrellas +que errantes chispas encienden +sobre las ondas serenas; +huyendo de los esquifes, +murmurándoles sus quejas, +fosforescentes espumas +por irritadas más bellas; +nieve, purísima nieve, +dormida en las aguas quedas +y que azoran, de los remos, +las sacudidas violentas: +destellos que multiplican +las armas de los cincuenta +que van a Máctan, del Régulo +a vengar la grave ofensa, +y que en la costa enemiga +marcaran, antes, sus huellas, +de que las nocturnas sombras +avergonzadas por feas, +se escondan viendo del alba +la blanca faz hechicera. +Avanzan como los vientos +las navecillas ligeras, +y presto en Máctan embisten +de la playa las arenas: +Hernando de Magallanes +dictó consigna severa +y desembarcan los bravos +de sombras con apariencias; +porque tal es el silencio, +que no se mueve una lengua +ni para alzar sus ruidos +tienen las armas licencia, +y de los mismos esquifes +enmudecen las maderas +y hasta las olas acallan +el rumor de la marea; +que las órdenes de Hernando +no quieren desobediencias...! +Es todo inutil; al punto +se oyen las voces aquellas +agudas, desapacibles, +que repetidas se alejan +lo mismo que las del eco +volando de sierra en sierra, +con las que anuncian los indios, +habiendo ocurrido apenas +la cautelosa llegada +de la falange extranjera; +mostrando con sus aullidos +y con vivir tan alerta, +que nunca abrigaron duda, +antes tuvieron certeza +de que los de España irían +a castigar la insolencia +del altanero cacique; +sin afligirles más pena +que no poder de los tiempos +quebrantar la ley suprema, +acelerando las horas, +para sus ansias tan lentas! +que han de aguardar impacientes +antes de lavar su afrenta. + +Al ver burlado el misterio +con que trataban ausencia +mentirles, juzgan más próxima +la vengadora refriega, +y al viento dan los aceros, +apoyanlos en las piedras, +y de las lucientes hojas +probando la resistencia, +llegan a poner las puntas, +de las guarniciones cerca; +y al clavarlas en el suelo, +sienten hervir en las venas +de sus abuelos la sangre, +que fué su mejor herencia, +y acariciando la santa +memoria de sus proezas, +murmuran--_¡desperta ferro!_-- +siguiendo la usanza vieja. + +Forman un compacto grupo +dispuestos a la pelea: +bostezan los arcabuces +mostrando sus bocas negras; +que ansían vomitar muerte +y les aburre la huelga: +suena el clarín sacudiendo +de su mudez la vergüenza, +y a su son acude el dia, +precedido de la incierta +luz del alba, como nuncio +de su próxima presencia. + +Ven entonces los guerreros +de enemigos nube inmensa, +llenando apiñada masa +toda la tendida cuesta +desde donde acaba el llano +hasta donde el bosque empieza. + +La viviente mancha obscura, +las incontables ballestas +las innumerables lanzas +juntas cual lluviosas hebras, +todo obscuro como el bosque +que guarda sus madrigueras, +todo inquieto cual las ramas +que sacude la tormenta, +preséntase prolongando +la espesura de la selva. +¿Qué es aguardar? Magallanes, +al ver que con impaciencia +por la cifra de contrarios +multiplica su fiereza, +dirigiéndose a su hueste +dice las razones éstas: +--"El santo nombre de Cristo, +la noble gracia del César, +y la gloria de la patria +y la limpia fama nuestra +los estáis viendo ultrajados +por aquella vil caterva, +y de su venganza os hacen +la generosa encomienda. + +Los que nacen en España +sólo conocen dos sendas: +o morir, para honra propia, +o vencer, para honra de ella. + +Cuanto hasta el presente hicimos +va jugando en esta empresa; +ved lo que puede costaros +un momento de flaqueza. + +La causa que sustentais, +de batallar la experiencia, +el corazón y las armas; +toda la ventaja es vuestra. + +¡Compañeros! nuestras glorias +son de los salvajes presa; +vamos por ella, llevando +rayos de acero en la diestra, +el agravio, en la memoria +y la fé, en la Providencia!"-- + +El grito de "Dios y Patria" +ruje la hueste de Iberia, +y al punto hacia el enemigo +emprende veloz carrera +estremeciéndose, altiva +y feroz, con la soberbia +de leones irritados +que sacuden las melenas; +los alaridos del indio +turban la región serena +del aire, y la muchedumbre +de los contrarios, inquieta, +en sinuosas oleadas +agítase, a la manera +con que a los ojos se ofrecen +las ondas altas y lejas, +o las mieses que combaten +los vientos de la pradera. + +Forman cerrada techumbre +en el espacio las flechas +despedidas por los indios +con vigorosa destreza, +y de las finas corazas +el temple ponen a prueba, +hasta parecer dudoso +lo eficaz de su defensa; +llegan, hieren y rebotan +sin un instante de tregua +y es pavoroso redoble +el que sin cesar resuena, +imitando el que produce +de granizo nube espesa, +cuando los vidrios azota +con iracunda violencia. + +Ruje de los arcabuces +la detonación siniestra +y ante sus fuegos los indios +de vacilación dan muestra; +más, prestos, cual si escuchasen +amenazadora arenga, +con nuevo aliento sacuden +la momentánea tibieza, +y los que detrás combaten +cierran sin temor las brechas +en que rompe el plomo hirviente +las avanzadas hileras, +y no cede de los indios +la pertinaz resistencia, +y van pasando las horas, +y aquella humana barrera +si cien veces viene al suelo +otras cien se alza más recia. + +Sobre el enemigo bando +corre la mesnada ibera, +empeñándose la lucha +más fragorosa y sangrienta. + +Las incansables espadas +relumbran como centellas, +y dan a sus rudos golpes +robustas lanzas respuesta; +saltando bajo las mazas +las armaduras deshechas, +por el campo estremecido +hacen abundante siembra +de hombreras, petos, celadas, +brazaletes y escarcelas. + +Los de España sus aceros +con ambas manos aferran, +y a su filo no resisten +las enemigas rodelas, +y divide el mismo golpe +hasta el pecho las cabezas, +y parece, al descargarle, +que surge de una caverna +el ronco aliento, imitando +esa saña, ese ardor, esa +respiración del labriego, +ruidosa, cuando maneja +el hacha y gigante tronco +desmenuza en leves leñas; +y para espantar las almas +abren tan cumplidas puertas +que al salir, aún las más grandes +se sienten harto pequeñas: +todo fuego, todo llamas, +lumbre todo en la contienda; +las rojas chispas que al choque +de los hierros centellean, +los rayos de las pupilas, +el ardor de la ira ciega, +el resuello incandescente, +el mar de sangre que humea...! + +Al fin, el tesón desmaya +de su brava resistencia +y las enemigas turbas +guarecense en la floresta, +de mortal pavor transidas, +arrastradas y dispersas, +como al rugir de los vientos +las pálidas hojas muertas, +cumpliéndose la de Hernando +a Amábar brava promesa. + +Tras de ellos los españoles, +con bien escasa prudencia, +prosiguiendo la victoria +van a la espesura negra, +y de los contrarios muertos +dificultando la cuenta +es cruel carnicería +la que fué función de guerra, +y es angustioso lamento +lo que fué rugir de fieras. + +Apaga la luz del día +de humo negro nube espesa; +rásganla voraces llamas +incendiando la ancha esfera, +que a los deslumbrados ojos +miente tempestad horrenda, +y aquella sangre, que baña +monte y llano por doquiera, +parece la roja lluvia +de aquella nube bermeja. + +La morada del cacique +y las vecinas viviendas +de los indios principales, +son sólo incendiaria tea +a cuyo contacto el bosque +se inflama en gigante hoguera, +de la victoria de España +solemnizando la fiesta; +pero pronto aquella lumbre, +breves momentos risueña, +lo mismo que de las hojas +hace del placer pavesas, +y es antorcha funeraria +que alumbra con llama tétrica, +la realidad espantosa +de las humanas miserias...! + +Seguido de algunos pocos +soldados, con marcha presta +Hernando de Magallanes, +siguiendo angosta vereda, +adelanta sin recelo, +ni cuidar de que la senda +se prolonga entre dos vallas +de impenetrables malezas, +cuando una lanza traidora +salida de entre las breñas, +rápida, pujante, aguda +como acerada saeta, +sin que su poder resista +la coraza milanesa, +de peto, espaldar y entrañas +desmiente la fortaleza, +y del pecho del caudillo +lanza el alma gigantesca; +veda el color al semblante +la savia de sus arterias +apareciendo en las armas +el carmín que al rostro niega; +cae el acero de sus manos, +alza una mirada inmensa +al cielo, ruge, desmaya, +y, cual coloso de piedra, +cuando a plomo se derrumba +hace trepidar la tierra.... + +Acúdenle los soldados +con estéril diligencia; +no salen los españoles +de la terrible sorpresa +vanas son las esperanzas; +sola su desdicha es cierta; +¡no le tornan a la vida +juramentos ni querellas...! + +Cuando cumple a la Fortuna +mostrarse con él espléndida, +le asalta traidora muerte, +le aguarda salvaje huesa; +pero logra el buen Hernando, +por preciada recompensa, +¡aquí abajo eterna fama +y allá arriba gloria eterna! + + + + +Segura y Miralles (Luis) + +Alicantino, de Novelda, aunque originario de Valencia. Hace un cuarto +de siglo reside en la provincia de Cogayán, donde se cosecha el más +exquisito tabaco filipino, a cuyo negocio se consagra. Allí casó con +una dama del país. Y allí, en sus ocios, pulsa la cítara. + + + EL OLVIDO + +Por encontrar la fuente del olvido, +errante, por el mundo fuí corriendo, +cuando un hombre de rostro venerable, +de hirsuta barba y de mirar severo, +cruzóse en mi camino, y apoyando +su flaca mano en mi cansado pecho, +--"¿dónde vas?, caminante",--preguntóme--. + +--"Remedio busco a mi dolor acerbo; +beber ansío el agua cristalina, +que las penas disipa y los recuerdos." + +Lanzó el anciano horrible carcajada +y con temblona voz, como un lamento, +--"También yo un día--dijo--crucé el mundo +llagado por terribles sufrimientos.... + +Pero hallé al fin la fuente deseada. +Sigue esa senda--continuó el buen viejo-- +y al llegar de aquel monte, a lo más alto, +verás cumplido, ¡oh, joven! tu deseo." + +Allá me encaminé, trepé a la cumbre, +coronada de aliagas y romeros, +y al tender la mirada en lontananza, +medio oculta entre sauces gigantescos, +erguida, vi una cruz, la cruz bendita +que el hondo sueño vela de los muertos. + +1920. + + + MI TESORO + +Guardo yo aquel mechón de tus cabellos +como el devoto la reliquia santa, +como el sórdido avaro su tesoro, +como el proscrito guarda, +en su triste destierro, los recuerdos +dulces y halagadores de la patria. + +Y cuando estoy a solas, dueño mío, +doy rienda suelta a mis mortales ansias, +y aquel precioso rizo que tu frente +un día engalanara, +beso mil y mil veces amoroso, +evocando tu imagen adorada. + +1921. + + + SONETO CLASICO + +Antes que el hilo de mi triste vida +corte la Parca inexorable, quiero +decirte, bella Inés, que por ti muero +de lanza de desdén el alma herida. + +De mi oculta pasión la no extinguida +llama consume con ardor tan fiero +esta materia vil, que ansío y espero +verla pronto en ceniza convertida. + +Y cual vuela hacia ti mi pensamiento, +irá hacia ti mi espíritu volando, +libre ya de dolor, con ansia loca, + +a morir otra vez y mil, libando +el néctar delicioso de tu aliento +en la fresca amapola de tu boca. + + + + + +Toral y Sagristá (José) + +De linajuda progenie, nació en Andújar (Jaén) en Enero de 1874. +Huérfano muy niño, se trasladó a Manila en 1892. Allí estudió Derecho +y comenzó a cultivar las bellas letras. Fué redactor del "Diario de +Manila". Publicó entonces _La musa y el poeta_ y _Primeras notas_ +(verso) y _Tradiciones filipinas_ y _El sitio de Manila_ (prosa). +Volvió a la Península (1898), y concluída su carrera fué opositor a +Notarías, con tan brillante resultado que obtuvo el número 2 entre los +cien aspirantes aprobados, mereciendo una de las vacantes en Madrid. +Volvió al Arte, después de diez años de apartamiento, con renovados +bríos. Durante esta segunda época, que se inicia (1914) con _Cadena +sin fin_, poesía premiada en los Juegos florales del Escorial, ha +publicado: _Para el descanso_ (verso) 1917, y las novelas _La Cadena_ +(1918), _Poemas en prosa_ (1919), _La sombra_ (1920), _Flor de +pecado_, _Un regenerador_ (1921), _Horas sentimentales_ (1922) y _El +ajusticiado_ (1923). + + + EN LA RENDICION DE MANILA + +Mi dulce musa, que el dolor inspira, +hoy entona canción de amargo acento +y pulsando las cuerdas de la lira +triste responde al nacional lamento, +lamento por los aires repetido +que es a la vez plegaria y es gemido. +De España en el pendón, siempre glorioso, +miro negros crespones, +fúnebres galas de terrible luto; +por eso entono triste mis canciones, +por eso rindo amante mi tributo. +Patria del alma, madre bien amada, +hoy con el alma triste acongojada +contemplo tu infortunio y tus pesares; +tu dolor es mi propia desventura +y te envío un saludo de ternura +desde el confín de los remotos mares. +Patria siempre querida: +hoy que lloras vencida, +tu imagen pura y santa +más y más en mi pecho se agiganta. +Y ¿por qué has de llorar? Llora si quieres; +pero no como lloran las mujeres, +lágrimas de dolor, llanto sublime +que al correr de los ojos nos redime; +llora como el león enfurecido +que mezcla a los sollozos el rugido; +llora al romperse el nacional poema, +mientras entonas funerario canto, +poniendo en los raudales de tu llanto +lágrimas de plegaria y de anatema. +.................................. +Esa enemiga raza americana +te debe su existencia; +de tu inmenso valor y de tu ciencia +por ella hiciste espléndido derroche, +y apareció en la luz de la mañana +de entre las sombras de la obscura noche. +A cumplir tu misión ansiosa vuelas +con atrevida planta. +Tú lanzaste tus raudas carabelas +bajo la mano santa +de tus sagrados dioses tutelares, +y con ardor fecundo +hiciste que surgiera un nuevo mundo +de la revuelta espuma de los mares. +De la fecunda llama que alimentas +llevaste allí tus leyes +e hiciste cultas greyes +de las salvajes tribus turbulentas. +También clavaste allí la cruz sublime, +cruz de la redención, la cruz gloriosa +en que el amor divino reverbera; +la cruz que fortalece y que redime +y que siempre amorosa +del mundo los cadáveres espera. +Hoy esa tierra ingrata +los sacrosantos vínculos desata, +y con los ojos en el lucro fijos +logra que torpes hijos +hagan pedazos tu amoroso seno. +¡Oh, si Colón resucitar pudiera, +de su obra quizá se arrepintiera, +y con dolor profundo +aquel soñado y misterioso mundo +en los abismos de la mar hundiera. +................................... +Al dolor inclemente +no te abatas ¡oh Patria! alza la frente. +Tú no puedes morir, tú eres eterna +como el eterno Dios que nos gobierna. +Tú que distes al libro de la Historia +--página eterna de tu eterna gloria-- +ejemplos de valor y de constancia, +los héroes de Sagunto y de Numancia; +tú que hiciste temblar al mundo entero; +que enarbolaste tu pendón guerrero +en todos los confines de la tierra +y con valor profundo +agrandaste los límites del mundo; +tú que el lábaro santo +de tu fé peregrina +clavaste en la Alhambra granadina +y en las sangrientas aguas de Lepanto; +tú que alumbraste a la humana historia +con los reflejos de tu inmensa gloria, +no puedes perecer, nación guerrera. +Si hoy te humilla derrota pasajera +mañana te alzarás, más grande y fuerte, +sobre el fantasma de tu infausta suerte. +Cuando quede la tierra aniquilada; +cuando el mundo soberbio, cruel y vano +se sepulte en la nada +y en el profundo arcano; +cuando no reste un hombre, +aún vivirá la fama de tu nombre. +................................... +Patria, en la paz reposa +y prepara afanosa +el hierro poderoso de tu lanza +y jura firme en la sangrienta fosa +de tus hijos, tomar cruda venganza. +Valor, España; generosa y fuerte, +prefiere noble muerte +a contemplar tu pabellón manchado; +muéstrate en tu desgracia más gigante +que en tus sangrientas guerras te has mostrado. +Si tu triste derrota es vergonzosa +de tu propia vergüenza, victoriosa +álzate, erguida en pie. ¡Patria, adelante! + + + AGUAFUERTE + +Soy de los hombres que el dolor no abate +ni la implacable adversidad humilla; +luz de esperanza en mis pupilas brilla, +hirviente sangre en mis arterias late. + +Me enamoran los lances del combate +y abandono a la mar mi fuerte quilla, +buscando, como el nauta de Castilla, +tierra que ante mis ojos se dilate. + +Sueño con peligrosas aventuras, +con el Sol de gloria que mi paso alumbre; +desdeño las monótonas llanuras + +y alzarme quiero a la difícil cumbre, +cual águila que vive en las alturas +sin rendirse a ninguna servidumbre. + +1917. + + + SUEÑOS + +Sueños de mi niñez: sueños floridos, +que el dolorido corazón añora; +sueños de juventud, sueños de aurora, +de clara luz y de ilusión vestidos. + +Sueños de gloria, ya desvanecidos, +¿por qué volvéis a mí tan a deshora? +¿Por qué turbáis mi calma bienhechora +con el loco vibrar de los sentidos? + +Ya declina mi vida su carrera +de dolor, de ilusiones y de engaños; +pero, aun soñando, el corazón espera + +que a través de sus mismos desengaños +las flores de una nueva primavera +broten entre la nieve de mis años. + +1919. + + + + +FIN + + + + + Indice + + _Págs._ + +Prólogo 7 + +CECILIO APOSTOL +A Rizal 19 +A Emilio Jacinto 21 +Sobre el Plinto 24 +A España imperialista 29 +Paisaje filipino 31 +Líneas actuales 32 + +JUAN ATAYDE +Un año menos 36 + +DALMACIO H. BALAGTÁS +Lágrimas 37 +Dulcemente-Homenaje 38 + +JESÚS BALMORI +¡Gloria! 40 +La venganza de las flores 41 +El volcán de Taal 43 +En el circo 44 +Buenaventuranza 45 +A Don Quijote 46 +Tríptico Real 48 +Canto a España 50 + +FLORENCIO G. BARBAZA +Elogio a tus ojos 53 +Fantasía crepuscular 54 +Catilinaria 56 +Tristezas 58 + +JOSÉ MARÍA BARROSO-ARRIETA +Consummatum est...! 59 +Espiritualidad 60 +El eucalipto del panteón 61 + +VICENTE BAUTISTA +Mayo 63 +Requiescat 64 + +MANUEL BERNABÉ +Lo imposible 66 +Soldado poeta.--¡Canta, poeta! 67 +Blasón.--Mi adiós a Iloilo 70 +Castidad 71 +España en Filipinas 72 + +FERNANDO CANON +Flor ideal 77 +Rizal artista 80 + +JESÚS CASUSO ALCUAZ +Las cañas 89 +A España 91 +Almas 92 + +ROSARIO DAYOT +A España, ofrenda 94 + +ENRIQUE FERNÁNDEZ LUMBA +La mujer 95 +Mientras dicen... 96 +A Plaridel 97 +A Magallanes 98 +Las tres banderas 99 +¿Qué más decir? 101 + +FERNANDO MARÍA GUERRERO +A Filipinas 103 +Bajo las cañas 106 +Fantasía carnavalesca 108 +Dolora de Pascua 111 +Más que todo mi cruz 112 +La bandera 114 +Marcha fúnebre de Chopín 115 +Antifonario 117 +Hora cálida 121 +La isla hermana 122 +Ilang-Ilang 124 +El dolor de las cuartillas vírgenes 125 +A Hispania 128 +No cierres tu puerta 131 +El jardín redivivo 133 +Las dos hoces 136 +Viaje fantástico 138 +El "Kundiman" 139 +Copa bohemia 140 +Eterna herida 141 + +ADELINA GURREA +El nido 143 +A mis primos 147 +El fantasma de María Clara 151 +Del prado amigo 154 +No estés triste 155 + +JOSÉ HERNÁNDEZ GAVIRA +No es mi musa 157 +Para ti.--La esperanza 158 +En la hora del crepúsculo.--Cuando yo muera 159 + +TIRSO DE IRURETA GOYENA +Recuerdos 161 +Tríptico 165 +Hermanos españoles 166 + +EMILIO JACINTO +A la patria 168 + +ANSELMO DE JESÚS Y VERGARA +A una rosa 172 +La infancia.--La sampaguita.--El hombre 173 + +VICENTE DE JESÚS Y VERGARA +Lo imposible.--Después de todo 175 + +ROSARIO LAM +Aspiración 177 + +ENRIQUE K. LAYOO +Siempre igual.--Tirong 178 + +EDILBERTO LAZCANO +Díptico 180 +Fascinación 181 + +LEONCIO G. MAGNO +Trova dolorosa 183 +La juventud filipina 185 +Flores olvidadas 186 +Amor de madre 187 + +ISIDRO MARFORI +A Salvador Rueda 189 +A una estrella.--Las noches de cita 190 +El Pasig 191 +Al volcán Apo 192 +A la muerte de Irureta-Goyena 193 +Por amor a España 194 +Tres sonetos de amor 196 + +ESTEBAN NEDRUDA +Anhelos 198 +Meditación 199 + +LUIS F. NOLASCO +Flor de dolor 202 + +JOSÉ PALMA VÁZQUEZ +Mi regalo 204 +En la última página 207 +De mi jardín 208 +En la hamaca 210 +Rizal en capilla 212 + +PEDRO A. PATERNO +Sampaguitas 215 +La cruz 216 + +VICENTE PELÁEZ +Huérfana 222 + +LORENZO PÉREZ TUELLS +Intima 224 +En la huella lunar.--Salmos 225 +Neurótica 228 +En hora de ilusiones 229 +Recuerdo arqueológico.--Medieval 230 +Pasionaria.--Piedras preciosas 231 + +CLARO M. RECTO +El alma de la raza 233 +Noche de Manila 236 +Oración al dios Apolo 237 +Laguna de Bombon 240 +Elogio del castellano 241 +Envío.--Rosas de carne 246 +Las dalagas filipinas 247 +Luz de luna 249 +La choza de nipa 250 + +JOSÉ RIZAL Y ALONSO +Mi primera inspiración 253 +A la juventud filipina 255 +¡Me piden versos! 256 +El canto de María Clara.--Mi retiro 259 +Canto del viajero 263 +A mí... 264 +A las flores de Heilderberg 268 +Ultimo adiós 270 + +VICENTE A. SACRAMENTO +Ermita 273 +Yo te perdono 274 + +AGUSTÍN SEVA +El gigante de los mares 275 +¡Ven! 278 +Tus lágrimas 280 +A Salvador Rueda 282 + +JOSÉ R. TEOTICO +La dalaga de mi tierra 284 +Trilogía ideológica 286 +Meditación 288 + +RAMÓN J. TORRES +Alma mater 290 + +ALEJO VALDÉS PICA +A la luz moribunda 297 +Lucían en tu espalda.--A Salvador Rueda 298 +Arte decorativo 299 +Pastoral 302 +En la quietud.--"Spleen" 303 +Oración 304 +Autoconsolación 306 +El amor de los amores 308 +Bendita seas, pecadora 309 +Estaba escrito 311 + +PACÍFICO VICTORIANO +En la brecha 312 +Altivez tagala 315 +A Emilio Jacinto 317 +Excelsior 319 +A Salvador Rueda 323 + +FRANCISCO VILLANUEVA +Awake 325 + +ANTONIO ZACARÍAS +España inmortal 327 + +FLAVIO ZARAGOZA CANO +La gota de agua 330 +Proemial 332 + + +Poetas españoles en Filipinas + +FELIPE A. DE LA CÁMARA +La sampaguita 335 +La mestiza española 336 + +TOMÁS CÁRABES +Tota pulchra es María 338 + +MANUEL CASUSO +¡Cóndor, dame tus alas! 342 +¡Qué terrible dolor! 343 +Lágrimas 344 + +FRANCISCO DE LA ESCALERA +Año Nuevo 345 +Ante la derrota de Montojo, en Cavite 348 + +JOSÉ MARÍA GARCÍA COLLADO +A Manila 350 +¡Facilísimo!--Ambición cesarista 354 +Nochebuena de 1887 355 + +FRAY GRACIANO MARTÍNEZ +Filipinas 358 + +ANGELINA DE MOLINA DE PANDO +Tus manos 363 +El martirio de mi vida 364 +Tu porvenir 366 +Flor valenciana 367 + +JOAQUÍN PELLICENA Y CAMACHO +Aspiración 368 +Evocación 370 +Cancionero de Manila.--Las calles de intramuros 372 + +CARLOS PEÑARANDA Y ESCUDERO +Al cumplir cuarenta años 374 +A un palo del telégrafo 376 + +ANGELA PEREJAMO MORALES +A la memoria de mi hija 377 + +MANUEL ROMERO DE AQUINO +Perdóname 380 +¡Adiós la nave! 384 +A mi lira 386 +Romancero filipino 389 + +LUIS SEGURA MIRALLES +El olvido 399 +Mi tesoro 400 +Soneto clásico 401 + +JOSÉ TORAL Y SAGRISTÁ +La rendición de Manila 402 +Aguafuerte 405 +Sueños 406 + + + + +OBRAS POETICAS + + +Cantos de Vida y Esperanza, por Rubén Darío.--Un tomo, 3 ptas. + +Colección de sonetos (350 de los mejores autores de España y de +América), por N. Díaz de Escobar.--Un tomo, 3 pesetas. + +El libro azul (poesías), por Adalberto A. Esteva.--Un tomo, 3 ptas. +Futilezas, por J. Ferrer Esteller.--Un tomo en tela, 2 pesetas. + +Jovillos.--Pomarrosas.--Cantos de rebeldía, por José de Diego. Tres +tomos, 9 pesetas. + +La Casa del Pecado, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 pesetas. + +La Araucana, por Alonso de Ercilla.--2 tomos, 4 pesetas. + +Mis Mejores Poesías, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 pesetas. + +Mi Patria y mi Dama, por J.L. Cordero.--Un tomo, 3 pesetas. + +Obras Poéticas de José Espronceda.--Con ocho láminas, 3 ptas. + +Obras Completas de D. Ramón Campoamor.--Cuatro tomos ilustrados. Cada +tomo, 3 pesetas. + +Obras de Manuel Acuña (poesías).--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Argentino.--Con retratos, un tomo, 4 pesetas. + +Parnaso Antillano, por O. Bazil--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Boliviano, por L.F. Blanco Meaño.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Brasileiro, por Alfonso Costa.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Colombiano.--Un tomo, 4 pesetas. + +Parnaso Chileno.--Un tomo ilustrado con 30 retratos, 3 pesetas. + +Parnaso Dominicano, por O. Bazil.--Un tomo en rústica, 3 pesetas. + +Parnaso Ecuatoriano, por José Brissa.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Español Contemporáneo, por José Brissa.--Un t. 6 ptas. + +Parnaso Mexicano, por A. Esteva y J. Pablo Rivas.--2 tomos, 4 ptas. + +Parnaso Nicaragüense.--Un tomo con retratos, 3 pesetas. + +Parnaso Peruano, por V.G. Calderón.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Portorriqueño.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Salvadoreño, por Salvador L. Erazo.--Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Venezolano, por G. Gamargo.--Dos tomos, 4 pesetas. + +Poesías Escogidas, por Juan de Dios Peza.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías de Antonio Plaza.--Un tomo ilustrado, 3 pesetas. + +Pasionarias, por Manuel Flores.--Edición ilustrada, 3 pesetas. + +Poesías Completas de Ricardo Palma.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías Escogidas de Manuel Machado.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías Completas de Salvador Rueda.--Un tomo en 4º, de 576 páginas, +con el retrato del autor, 6 pesetas. + +Poemas de Enrique Heine.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías de Andrés Bello.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías de Olegario V. Andrade.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías de José Asunción Silva.--Un tomo, 3 pesetas. + +Poesías de José Joaquín Olmedo.--Un tomo, 3 pesetas. + +Rosas de Pasión.--Poesías de Carlos Miranda. Un tomo, 3 pesetas. + +Parnaso Cubano, por Adrián del Valle. Un tomo, 3 pesetas. + +La Corte de los Phelipes, por A.R. Chaves.--Un t. 3 ptas. + +La Poesía en el Mundo, (poetas extranjeros).--Un t. 3 ptas. + +Poesías completas de Santos Chocano. Dos tomos, 6 pesetas. + +Campanas Pascuales, por F. Villaespesa. Un tomo, 2 pesetas. + + + + + + +End of Project Gutenberg's Parnaso Filipino, by Eduardo Martin de la Camara + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + +***** This file should be named 16201-8.txt or 16201-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/6/2/0/16201/ + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Parnaso Filipino + Antologie de Poetas del Archipelago Magellanico + +Author: Eduardo Martin de la Camara + +Release Date: July 4, 2005 [EBook #16201] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + + + + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + + + + + +</pre> + + + +<a name='p002' id="p002"></a><a name='p003' id="p003"></a><br> +<h1><b>PARNASO FILIPINO</b></h1> +<h2>ANTOLOGÍA DE POETAS DEL <b>ARCHIPIÉLAGO +MAGALLANICO</b></h2> +<center> +<h3>Prólogo, selección y notas</h3> +</center> +<h2>DE EDUARDO MARTÍN DE LA CÁMARA</h2> +<br> +<center> +<h3>BARCELONA<br> +CASA EDITORIAL MAUCCI</h3> +</center> +<div class='table'> +<p>Gran Medalla de oro en las Exposiciones de Viena de 1903, Madrid +1907, Budapest 1907 y Gran Premio en la de Buenos Aires de 1910</p> +</div> +<center> +<h3>MALLORCA 166</h3> +</center> +<br> +<a name='p004' id="p004"></a> +<h2>ES PROPIEDAD DE ESTA CASA EDITORIAL</h2> +<br> +<a name='p005' id="p005"></a> +<center> +<h3>A LA HONRADA MEMORIA DE MI PADRE</h3> +</center> +<center><b>Eduardo Martín de la Cámara y +Dávila</b>,</center> +<center>Notario que fué de Manila;</center> +<div class='footnote'> +<p><i>español a ultranza; humano, fraterno y justo, cuando +el serlo, bajo aquel</i> «medio», <i>despertaba +suspicacias</i>...</p> +</div> +<h3 align="right"><b>E.M. de la C. y M.</b></h3> +<br> + +<p class="mid"><img src="images/01.jpg" alt="PARNASO FILIPINO">PARNASO FILIPINO</p> + + +<br> +<br><a name='p006' id="p006"></a><a name='p007' id="p007"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p006_PROLOGO' href='#index_p006_PROLOGO' id= +"return_p006_PROLOGO"><b>PROLOGO</b></a></h2> +<p>No te alebres, lector, al afrontar el título de este +volumen, imaginando que van a servirte versos escritos en todas o +algunas de las treinta y tantas lenguas vernáculas del +Archipiélago Filipino. Ni yo sabría aderezar ese +manjar, ni tú cómo catarle. Sobre que tal +poesía es parva, «difícil de exponer», +según el ilustrado erudito de allá Don Epifanio de +los Santos Cristóbal, y con la antinomia de ser sus +cultivadores, tanto o más que los autóctonos, +misioneros españoles, en rimas «a lo divino», +enderezadas a inyectar la fe de Cristo en los corazones +isleños.</p> +<p>Los poetas son filipinos, pero los versos castellanos.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%"></center> +<br><p>Por los dedos pueden contarse los vates indígenas en +nuestro romance durante los tres siglos <a name='p008' id= +"p008"></a>y pico de dominación hispánica. W.E. +Retana<sup><a name='Footmark_7_1' href='#Footnote_7_1' id= +"Footmark_7_1">1</a></sup> nota tres hasta 1896: Atayde, Paterno +y Rizal. Hubo algunos más: Seva, quejumbrón cantor de +Charing (que aquí diríamos Rosarito); Manolo +Rávago, en números de pura ortodoxia; Juan Caro y +Mora, Hermógenes Marcó, Isabelo de los Reyes, +etcétera, y ciertos bardos de ocasión aspirantes a la +láurea en los certámenes patrióticos y +religiosos, mocerío casi siempre adoctrinado en el +«Ateneo» de la Compañía. Hasta 1898, +año límite de nuestro señorío, +fué meñique la falange versificadora, +¿Motivos? Retana aduce dos: la censura de imprenta y el +desconocimiento del castellano literario por la mayor parte de los +filipinos netos. Con la primera,--ejercida por funcionarios a tono +con el ambiente, de patriotismo anquilosado, dignos de las +covachuelas de Fernando VII,--sobra para justificar la inanidad del +Arte egregio que no admite trabas ni menoscabos, sólo +germinante en la gleba arada con reja de libertad y de +justicia.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_7_1' href='#Footmark_7_1' id= +"Footnote_7_1">Nota 1</a>: De la evolución de la +Literatura Castellana en Filipinas.--Los Poetas.--Madrid, +1909.</p> +</div> +<p>Cuanto a la propagación del castellano, prueba Retana, +documentalmente, cómo la coercieron los +frailes--excepción los jesuítas--contrariando +espíritu y letra de sucesivas reales cédulas +metropolitanas. Cuán poco valió la treta lo demuestra +no haber finado 1898 sin que vieran la luz pública <a name= +'p009' id="p009"></a>composiciones de los más altos +metrificadores tagalos, Cecilio Apóstol, Fernando M.ª +Guerrero y José Palma, seguramente florecidas en aquellos +retirados cenáculos donde se hacía literatura y +revolución.</p> +<br><br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>¿Están todos los que son y son todos los que +están? Creemos sinceramente que sí. De los +«inolvidables» no debe de faltar ninguno. Si se +advierte llenura en la selección, entiéndase que el +editor tiene sus exigencias y que este volumen ha de contar +predeterminado número de páginas. Por +añadidura, tratándose de exhumar una literatura +inédita para muchedumbre de españoles, pide la +discreción entregar al lector los mayores elementos de +juicio en cantidad y calidad.</p> +<p>Poetas se hallarán capaces de medirse con los consagrados +nuestros: tales Guerrero y Apóstol. Rizal, Bernabé, +Recto, Palma, Balmori, Pérez Tuells, Victoriano, Torres, +Marfori, muéstranse también versificadores de +inspiración y enjundia, sin desdeñar a los otros, ni +a ninguno, como explícitamente demuestra la +recolección de su cosecha pimplea. Pero no queremos trocar +en índice lo que es prólogo. Además, bueno es +dejar un margen al leyente para que, con su propia solercia, +espigue en el FLORILEGIO lo bello y lo galano. <a name='p010' id= +"p010"></a></p> +<p>La poesía filipina, por la época de su +gestación, brota--¡en castellano!--algo hostil a la +Metrópoli exdominadora. No pudiéndose evitar el +idioma, esquívanse los únicos razonables modelos, +nuestros clásicos y nuestros modernos, yendo los bardos a +beber las castalias aguas en los «parnasianos» y +simbolistas franceses y en los modernistas hispano-americanos. En +éstos, singularmente. El <i>azul</i> y los lirios y rosas +líricos de Rubén coloran y perfuman la nueva +poesía ultramarina. Chispea el</p> + + + +<div class="poem"> <div class="stanza"> +<p class="i8">«anillo de oro hecho pedazos,</p> +<p class="i8"> +que ya no es anillo, pero siempre es oro»,</p> + +</div></div> + +<p>de Santos Chocano. ¡Y cuán equivocados los +neo-versificadores, si así creyeron librarse de hispanismo! +¡El autor de la <i>Sonatina</i> es poeta excelso porque hay +muchos, muchos clásicos españoles en su +educación literaria; y Mallarmé, por sólo +citar un ejemplo, es chozno de Góngora!...</p> +<p>Es poeta elegante y lapidario Cecilio Apóstol, en cuyos +números campa serenidad clásica. Bebió el +licor ático en búcaro francés, posibles +divinos «alfareros» Moreas o Heredia, no nacidos en +Francia.</p> +<p>Otro vate plenamente logrado es Fernando María Guerrero, +«príncipe de los líricos filipinos». En +nuestra opinión desautorizada es el exponente +etnológico, el poeta malayo por excelencia, el que +más hondamente siente su raza. En <i>Ilang-ilang, El +Kundiman, A Filipinas, Bajo las cañas</i>... vibra aquel +alma tagala tan incomprendida, psiquis sin complicaciones ni +morbosidades, primitiva, melancólica, <a name='p011' id= +"p011"></a>paciente, siempre opresa y nostálgica de +libertad, nervea y con arrestos en las ocasiones altas.</p> +<p>Trasciende en Bernabé, con muy gallardas estrofas en su +obra, la preparación latina e hispano-clásica. +También en Pacífico Victoriano y en Ramón J. +Torres, poetas vigorosos.</p> +<p>Recto--discípulo de Guerrero como Marfori--luce amplio +léxico, rico de color. Es lírico verdadero. ¡Si +no se repitiera!</p> +<p>Palma, de estro enfermizo, fué delicado, noble y +correcto.</p> +<p>Balmori es desigual. Tiene temperamento. Sabe decir muy +bellamente..., cuando quiere.</p> +<p>Pérez Tuells ha de cuajarse. Ya da mucho. Más +promete.</p> +<p>En la lira femenina el cordaje más melodioso pertenece a +Adelina Gurrea, toda sentimiento y emoción.</p> +<p>Y asombrárase el leyente de que no haya aparecido +todavía el nombre del doctor Rizal, cuya soberana +poesía <i>Ultimo Adiós</i> ha recorrido el orbe. +Sí, Rizal fué poeta; pero secundariamente. Su rasgo +característico, bastante a obscurecer otras modalidades de +su mentalidad, fué el de revolucionario: dentro de este +amplio círculo están insertos el científico, +el literato y el políglota. Cultivó todas las artes +bellas, pero siempre disfrazada de musa la obsesión de +manumitir y dignificar a su patria. Como poeta, le superan Guerrero +y Apóstol. <a name='p012' id="p012"></a></p> +<p>En toda esa labor apolinea, aun sin cumplir--prescindiendo de +los precursores--el cuarto de siglo de existencia, abundan +inspiraciones gemelas: cantos a la patria, a la nacionalidad y la +independencia, a los héroes epónimos--Rizal, Mabini, +Jacinto, Bonifacio--loanzas de lo aborigen... A las +veces--¡ay! con demasiada frecuencia,--y asombrados de +discurrir sobre aquel bravío paisaje, surgen +«Mimí», los violines de Versalles y el +tacón rojo. Aun la metrificación suele ser +exótica. Pero hay ternuras como la de Guerrero, tejiendo su +canto <i>A Hispania</i> en el romance rotundo de los abuelos +peninsulares.</p> +<p>Los poetas de este PARNASO, por lo general, no parecen descubrir +en su solar motivos de inspiración. Porque los encuentra, +elogia Guerrero a Marfori en el proemio de <i>Aromas de +ensueño</i>. Ni el paisaje, tan sugeridor, les tienta, de lo +que se duele el ya citado erudito de los Santos Cristóbal en +el prólogo a <i>Palomicas de mi palomar</i>, de Felipe A. de +la Cámara. Acaso lamentos tales obraron como nervino sobre +algunas idiosincrasias, pues Apóstol, Recto, Valdés, +Marfori, en composiciones recientes, plasman sensaciones de aquella +prodigiosa Naturaleza.</p> +<p>Recapitulación de tildes. Es frecuente en los filipinos, +aun los ilustrados, el sesear, defecto emergente de carecer del +fonetismo de la <i>ce</i> sus lenguas vernáculas. De +ahí el aconsonantar <i>besos</i> con <i>rezos</i> y +<i>sonrisa</i> con <i>sinfoniza</i>. Otro vate consuena +<i>jazmín</i> con <i>jardín</i>, lo que es menos +explicable. <a name='p013' id="p013"></a>Un tercero, queriendo +decirle «rimador» a Rueda le dice <i>rimero</i>, cosa +bien distinta... Pero no desmenucemos. En la construcción, +es anomalía reiterada la de emplear los varios modos de los +verbos cual si tuvieran igual valor en el tiempo.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center><br> +<p>Atañe este tema de los poetas filipinos +pronunciándose por el castellano, a otro de transcendencia +nacional: la perdurabilidad de nuestro idioma en el lejano +Oriente.</p> +<p>Norte-América hizo, hace y hará lo posible por +desarraigarle. Es un hecho que desde 1911 el lenguaje oficial +obligatorio de las islas es el inglés; pero otro que dos +años antes, o sea a los once de férula +«yankee», se publicaban en el Archipiélago 79 +periódicos, de los que 29 estaban redactados en castellano, +15 en lenguas vernáculas, 16 en castellano y lenguas +vernáculas, 11 en inglés, 1 en castellano, +inglés y lengua vernácula y 7 en castellano e +inglés<sup><a name='Footmark_12_1' href='#Footnote_12_1' id= +"Footmark_12_1">2</a></sup>. Ahora mismo, «La +Vanguardia» y «El Debate», los diarios filipinos +de mayor autoridad y circulación, en castellano se imprimen. +Es también un hecho que de los 40 poetas insulares +catalogados en esta ANTOLOGÍA poseen el inglés +cuantos moran en las islas; pero otro que todos escriben ¡y +sienten! sus composiciones en castellano. Y así, cuando +vemos como título de una el <i>Awake</i> britano en lugar +del español, <i>Despierta</i>, nos sentimos sorprendidos, +como defraudados...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_12_1' href='#Footmark_12_1' id= +"Footnote_12_1">Nota 2</a>: <i>El idioma castellano en +Filipinas</i>.--Artículo de Antonio Medrano en la revista +«Cultura Filipina». n.º I, Abril de 1***.</p> +</div> +<a name='p014' id="p014"></a> +<p>No parece próxima la concesión al solar rizalino +de la independencia que ansía. Tanto peor para el idioma +inglés. Porque el nacionalismo, henchido de brillantes +poetas y prosistas, por dar en rostro al detentador, más +ahincadamente empleará y propagará nuestro +romance.</p> +<p>Y arribada la independencia, que al fin ha de llegar, +insuficientes las lenguas vernáculas para las relaciones +exteriores, así como el Japón, en trance parigual, +escogió el inglés, el nuevo estado, si cae del lado +del corazón, elegirá el castellano. Al fin, el +área de los países de habla hispana es superior al +área de los territorios de habla inglesa, y como idioma +internacional el imperio del castellano será creciente, por +lo prolífico de la raza, por el desarrollo de las +jóvenes repúblicas de América, por haber +sustituído su enseñanza a la del inglés y +francés en las naciones que cuando la gran guerra lucharon +frente a la <i>Entente</i>, y por extenderse el cultivo en las de +ésta misma, con vistas a los mercados del Nuevo Mundo.</p> +<p>¡Sean los bardos tagalos paladines en su dorada Malasia +del idioma colonizador!</p> +<p>Que «en Flandes se puso el sol»; pero para la lengua +castellana no se ha puesto todavía... <a name='p015' id= +"p015"></a></p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center><br> +<p>Algunas líneas para justificar la incorporación al +PARNASO de la sección consagrada a los <i>Poetas +españoles en Filipinas</i>.</p> +<p>Apenas esgrimiendo el plectro, durante nuestra +dominación, los nativos, por las razones apuntadas, +¿era posible que una robusta colonia de españoles +alentara sin ejercitar el noble arte de la Poesía? No, por +cierto. Siempre hubo poetas, pero más desde que la prensa +fuése extendiendo. El culto estuvo reservado a una +minoría de peninsulares, que, sin entrar de lleno en el +país, estimándose transeúntes, no recibieron +la sugestión de aquellas almas ni de aquella Naturaleza. A +que la inspiración poética volara rastrera +contribuyeron el medio y la censura de imprenta, también +aplicada a la raza dominadora. Era de mal tono loanzar al +país sin muchas reservas y alguna ironía; y quien con +perennidad lo hiciera, corría el riesgo de que le +apellidaran filibustero...</p> +<p>Aquellos metrificadores hispanos fueron, por lo común, +«poetas de «Madrid Cómico», fabricantes de +versitos festivos, sin pretensiones» ni transcendencia. De +los que merecieron dictado de poetas se han recogido muestras. Hay +entre ellos dos, Manuel Romero de Aquino y José +García Collado, <a name='p016' id="p016"></a>sobre cuya obra +requerimos la atención del lector. Peninsulares ambos; pero +emigrantes en edad moza al Archipiélago, allí besaron +las pimpleides su frente de elegidos. Allí murieron, +desconocidos de la tierra del abolorio. Mostráronse vates +verdaderos, aun bajo el yugo de la censura, y habrían lucido +como tales en los senos de cualquier mundo literario.</p> +<br><br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>No sin esfuerzo hanse juntado los materiales del presente +FLORILEGIO. Para seleccionar lo moderno, la enorme distancia entre +aquende y allende y la inveterada pereza--por poetas y por +filipinos--de los vates luego arracimados, nos amontonaron +dificultades. Por suerte, hanos acorrido la sacra amistad, +personificada en Adelina Gurrea, gentil poetisa insular, morante +ahora en España, y en dos ilustres directores de +periódico, que son algo más que periodistas: +José María Romero Salas, de «El +Mercantil», de Manila en esta oceánica ciudad +conocido, entre literatos, por «El Maestro», y +Joaquín Pellicena Camacho, eximio periodista en +España. Con generosidad ejemplar de artistas enamorados de +la Belleza y del Bien, nos han franqueado libros y papeles donde el +alma malaya dejó su emoción lírica... <a name= +'p017' id="p017"></a>Váyales nuestra gratitud, que no es una +palabra más, sino un cordial latido del corazón.</p><br> +<br><center> +<hr width="50%" ></center> +<br><p>Ahora, lector, déjame, porque yo te dejo. Tú vas +ganando. Avanza la procesión de poetas...</p> +<div align="right">EDUARDO MARTIN DE LA CÁMARA</div> +<p>Alcalá de Henares, ciudad abuela del +«Quijote», Septiembre, 1922. <a name='p018' id= +"p018"></a><a name='p019' id="p019"></a><br></p><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center><br> +<h2><a name='return_p018_Apostol__Cecilio_' href= +'#index_p018_Apostol__Cecilio_' id= +"return_p018_Apostol__Cecilio_"><b>Apostol (Cecilio)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila--humilde su cuna como la de Plauto--el 22 +noviembre 1877. Fué bachiller por el Ateneo municipal, que +regentaban los Jesuitas; y abogado, 1903, mediante exámenes +ante la Corte Suprema de Manila. Comenzó a escribir, +adolescente, en periódicos españoles de su ciudad +natal. Su salida al mundo de las letras fué en «El +Comercio», 1895, con la composición <i>El terror de +los mares índicos</i>. Declara ser sus poetas dilectos +Verlaine, Moreas y Baudelaire. Escribió versos en lengua +francesa. Muchos premios en certámenes literarios.</p> +<h3><b>A RIZAL</b></h3> +<p><small>(EN EL SEGUNDO ANIVERSARIO DE SU +FUSILAMIENTO)</small></p> +<p>¡Héroe inmortal, coloso legendario,<br> +emerge del abismo del osario<br> +en que duermes el sueño de la gloria!<br> +Ven. Nuestro amor, que tu recuerdo inflama,<br> +de la sombrosa eternidad te llama<br> +para ceñir de flores tu memoria.</p> +<p>Esta es la fecha, el día funerario<br> +en el cual el tirano sanguinario<br> +te hizo sufrir el último tormento,<br> +cual, si al romper el ánfora de tierra,<br> +la esencia que en el ánfora se encierra<br> +no hubiera, acaso, de impregnar el viento.<br> +<a name='p020' id="p020"></a>¡Cuánto te debe el +pueblo! En tu calvario<br> +eras ayer el astro solitario<br> +que alumbraba los campos de batalla,<br> +la dulce aparición, rizo del cielo,<br> +que infundía a los mártires consuelo,<br> +valor al héroe y miedo a la canalla.<br> +<br> +¿Quién no sintió huídas sus +congojas<br> +repasando tu libro<sup><a name='Footmark_19_1' href= +'#Footnote_19_1' id="Footmark_19_1">3</a></sup> en cuyas +hojas<br> +la popular execración estalla?<br> +Hermanando la mofa y el lamento,<br> +vibra, encarnado en su robusto acento,<br> +el silbo agudo de candente tralla.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_19_1' href='#Footmark_19_1' id= +"Footnote_19_1">Nota 3</a>: José Rizal, <i>Noli me tangere.</i></p> +</div> +<p>Quizás en tu ostracismo voluntario<br> +juzgabas que era un sueño temerario<br> +manumitir nuestra oprimida raza;<br> +mírala hoy: es virgen arrogante<br> +que, con la augusta libertad, tu amante,<br> +en un amplexo fraternal se enlaza.<br> +<br> +Caíste como fruta ya amarilla,<br> +pero cayó contigo la semilla.<br> +Ya es una planta vigorosa; el germen<br> +ha medrado en el surco de la senda,<br> +y libres ya de la mortal contienda<br> +bajo su sombra tus hermanos duermen.<br> +<br> +¡Duerme en paz en las sombras de la nada,<br> +redentor de una patria esclavizada!<br> +¡No llores, de la tumba en el misterio,<br> +del español el triunfo momentáneo,<br> +que si una bala destrozó tu cráneo,<br> +también tu idea destrozó un imperio!<br> +<a name='p021' id="p021"></a><br> +¡Gloria a Rizal! Su nombre sacrosanto,<br> +que con incendios de Thabor llamea,<br> +en la mente del sabio es luz de idea,<br> +vida en el mármol y en el arpa canto.<br> +<br> +El enjugó de nuestra patria el llanto;<br> +su verbo fué la vengadora tea<br> +que encendió, en el fragor de la pelea,<br> +los laureles de Otumba y de Lepanto.<br> +<br> +Reverénciale, ¡oh pueblo redimido!<br> +Llanto del corazón vierte afligido<br> +por el amargo fin del gran patriota.<br> +Y hoy que en los aires la tormenta zumba,<br> +¡no salga ni un quejido de su tumba<br> +al verte, oh pueblo, nuevamente ilota!<br></p> +<p>30 Diciembre 1898.</p> +<h3><b>A EMILIO JACINTO<sup><a name='Footmark_20_1' href= +'#Footnote_20_1' id="Footmark_20_1">4</a></sup></b></h3> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_20_1' href='#Footmark_20_1' id= +"Footnote_20_1">Nota 4</a>: Aparece registrado como poeta en el +lugar correspondiente de este Florilegio.</p> +</div> +<br> +Patriota: en los tiempos de ingratos estudios y audaces<br> +locuras, y dulces visiones de rostros fugaces<br> +con rezos y risas en labios de ingenuo carmín,<br> +hermético fuiste al amor y su gaya conquista.<br> +Lo raro anidaba en tu airosa melena de artista,<br> +y raras orquídeas poblaban tu austero jardín...<br> +<br> +En odio implacable a todo lo inicuo y nefario,<br> +tu mente inflamaba una arenga del nuevo Brumario<br> +<a name='p022' id="p022"></a>o un trozo del «Noli»; +adorabas a Ibarra<sup><a name='Footmark_21_1' href='#Footnote_21_1' +id="Footmark_21_1">5</a></sup> y Danton<br> +y amabas lo antiguo. La edad patriarcal y de oro<br> +del pristino régulo, tuvo en tu verbo sonoro<br> +la clara justeza de amada y distante visión.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_21_1' href='#Footmark_21_1' id= +"Footnote_21_1">Nota 5</a>: Personaje central de <i>Noli me +tangere</i>, donde el autor de la novela tal vez quiso +personificarse.</p> +</div> +Espíritu prócer, sensible al poético +encanto,--<br> +que a veces es ritmo y a veces es flor,--de tu canto<br> +aun queda el recuerdo sonoro en el aire natal;<br> +aun vibra y contagia el patriótico ardor de tus versos,<br> +y muestra tu limpia versión el claror de los tersos<br> +diamantes que enjoyan el «Ultimo adiós» de +Rizal.<br> +<br> +No fué tu exclusiva misión la del canto +apolíneo.<br> +La arcana virtud, que preside el rodar curvilíneo<br> +de pueblos y razas que integran la adámica grey,<br> +tu acción en el ciclo inicial prefijó en el +espacio:<br> +Rizal puso el germen; su músculo Andrés +Bonifacio<sup><a name='Footmark_21_2' href='#Footnote_21_2' id= +"Footmark_21_2">6</a></sup>;<br> +tú, el brazo y la idea juntaste en armónica ley.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_21_2' href='#Footmark_21_2' id= +"Footnote_21_2">Nota 6</a>: Revolucionario filipino, caudillo +de las partidas que dieron (Agos* **illisible** Balintauac) el + grito de rebelión.</p> +</div> +Así como el gris tenebroso de edades provectas<br> +doraron las máximas puras de las Analectas,<br> +y en ellas el Asia, rompiendo el sopor secular,<br> +la voz escuchó del que luego escribiera a Corinto,<br> +tu noble evangelio de honor y de patria, ¡oh Jacinto!<br> +nimbando a tu raza, engrandece la historia insular.<br> +<br> +Rumor subterráneo, en mitad de la idílica fiesta,<br> +sintió la colonia, y un viento de airada protesta<br> +pasó por las frentes su fuego de cálido tul.<br> +Plasmaste el anhelo en que espíritus libres se adunan,<br> +y entonces, al rojo fulgor del audaz <i>Katipunan</i>,<br> +puñales febriles lanzaron su reto al azul...<br> +<a name='p023' id="p023"></a><br> +La ubérrima tierra tornóse después en un +lago<br> +de sangre firmada en el Pacto,<sup><a name='Footmark_22_1' href= +'#Footnote_22_1' id="Footmark_22_1">7</a></sup> y el bolo hizo +estrago,<br> +fulgiendo en el puño broncíneo de añoso +rencor.<br> +La suerte fué adversa a tu ardor eficaz de guerrero;<br> +no obstante, a tu genio encubría el vulgar prisionero,<br> +y hubiste merced del hidalgo oficial cazador.<br> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_22_1' href='#Footmark_22_1' id= +"Footnote_22_1">Nota 7</a>: Alusión al de amistad +concertado entre Miguel López de Legaspi, primer Adelantado +de las islas Filipinas por España, y el régulo +Lacandola. Por imitación de éste le firmaron ambos +personajes, mojado el cálamo en sangre para el caso +extraída de sus venas. Tal suceso histórico +sujirió al gran pintor tagalo Juan Luna y Novicio un hermoso +lienzo que, al cesar la soberanía de España en el +Archipiélago, (Agosto, 1898), decoraba un salón del +Palacio municipal de Manila.</p> +</div> +Después que la amada bandera se irguió hacia los +astros,<br> +en montes y valles, floridos, de históricos rastros,<br> +tu dúplice gloria fué esquiva al favor popular.<br> +Buscó tu nostalgia el retiro ancestral, y en belleza<br> +rendiste, por fin, a la Parca tu insigne cabeza,<br> +de cara a tu cielo, debajo de airoso palmar.<br> +<br> +«La muerte es descanso». Cerebro en que tuvo su +hornaza,<br> +la idea que urdió la epopeya inmortal de la raza,<br> +descansa. La Patria vigila tu sueño de paz.<br> +La patria, orgullosa, entre epónimos héroes te +nombra.<br> +Moriste dichoso, sin ver que sobre el pecho la sombra<br> +del ala extendida y las garras del buitre voraz.<br> +<br> +La suerte está echada. Borraste el padrón +infamante,<br> +y en su híspida senda tu pueblo camina adelante.<br> +Tal vez llegue al fin, o tal vez lo sepulte el alud.<br> +Ya el árbol, nutrido con sangre y acerbos dolores,<br> +sonríe en sus frutos y espera en sus vírgenes +flores.<br> +No es una razón el negarlo; tampoco es virtud.<br> +<p>1912. <a name='p024' id="p024"></a></p> +<h3><b>SOBRE EL PLINTO</b></h3> +<p><small>(A. MABINI)</small><sup><a name='Footmark_23_1' href= +'#Footnote_23_1' id="Footmark_23_1">8</a></sup></p> +<p><i>Justum et tenacem propositi virum</i>. <b>HORACIO</b>.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_23_1' href='#Footmark_23_1' id= +"Footnote_23_1">Nota 8</a>: Apolinario Mabini, +paralítico de cuerpo pero luminoso cerebro de estadista, +redactó las leyes sobre que se asentó la +efímera república filipina y fué elegido +presidente del primer gobierno revolucionario de Malolos, Enero, +1899.</p> +</div> +<p>Ante el eterno símbolo granítico,<br> +consagración de tus civiles palmas,<br> +cumbre mental, sublime paralítico,<br> +te aclaman hoy nueve millones de almas.</p> +<p>El tiempo, que devora despiadado<br> +nobles recuerdos dignos de la historia,<br> +sobre el rojo horizonte del pasado<br> +conserva y magnifica tu memoria.<br> +<br> +Hoy, como ayer, la multitud te aclama,<br> +te elogia el sabio, te celebra el sistro;<br> +y es actual, por imperio de tu fama,<br> +tu investidura de primer ministro.<br> +<br> +Murió el Estado efímero que urdiste,<br> +sin otro alguno, ni anterior, ni análogo;<br> +mas tu gobierno espiritual, subsiste,<br> +está en vigor tu original Decálogo.<br> +<br> +Cuantos admiran tu genial vestigio<br> +grabado en el solar de tu linaje, <a name='p025' id="p025"></a></p> +<p>vinculan a tu límpido prestigio<br> +la sanción de un perpetuo caudillaje.<br> +<br> +Madura en hechos la rebelde idea,<br> +mútilo el cetro de la noble España,<br> +la reconquista levantó su tea<br> +para alumbrar tu constructiva hazaña.<br> +<br> +La patria de las ansias juveniles<br> +estaba allí, de sus destinos dueña,<br> +alzada sobre un bosque de fusiles<br> +bajo el amparo de una libre enseña.<br> +<br> +La que soñaste, acaso, en un monólogo<br> +bajo un frandaje de rotundas <i>mangas</i>,<sup><a name= +'Footmark_24_1' href='#Footnote_24_1' id= +"Footmark_24_1">9</a></sup><br> +labrando arquitecturas de ideólogo<br> +en la quietud de tu natal Batangas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_24_1' href='#Footmark_24_1' id= +"Footnote_24_1">Nota 9</a>: Fruto del árbol terebintaceo +nombrado <i>mango</i>.</p> +</div> +<p>Patria inmortal de la actuación primera,<br> +que en sangre mártir empapó tu suelo,<br> +y en los pliegues cuajó de una bandera<br> +la afirmación de su vital anhelo.<br> +<br> +Patria naciente, tras labor titánica<br> +como aquellas de Bismarck y de Mazzini,<br> +faltaba un hombre que la hiciese orgánica,<br> +¡y ese hombre fuiste, colosal Mabini!<br> +<br> +Ignota corre el agua subterrána<br> +hasta que, gracias al humano ingenio,<br> +bajo el subsuelo surge subitánea:<br> +así, glorioso, apareció tu genio. <a name='p026' id= +"p026"></a></p> +<p>Y fué cuando otra vez tembló la tierra<br> +al paso audaz del triunfador Emilio,<sup><a name='Footmark_25_1' +href='#Footnote_25_1' id="Footmark_25_1">10</a></sup><br> +cuando la mano que rigió la guerra<br> +se levantó al poder desde tu exilio.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_25_1' href='#Footmark_25_1' id= +"Footnote_25_1">Nota 10</a>: Aguinaldo, caudillo de la +revolución, luego generalísimo y presidente de la +república.</p> +</div> +<p>Todo el nuevo fervor del patriotismo<br> +que exaltaba un espíritu halagüeño,<br> +la intuición, la acuidad, el dinamismo<br> +mental pusiste en tu grandioso empeño.<br> +<br> +Y tu obra demostró que, si fecundo<br> +fué tu pueblo en heroismos de batalla,<br> +también podía presentar al mundo<br> +un estadista de tu enorme talla.<br> +<br> +La flor ilustre que cuidó tu mano<br> +tronchóla el soplo de enemigo cierzo;<br> +mas la medida del valor humano<br> +no el éxito la da, sino el esfuerzo.<br> +<br> +No queda del ayer para el fenicio<br> +mas que la huella del sangriento agravio,<br> +y para el pueblo el noble sacrificio<br> +y tus laureles de patriota y sabio.<br> +<br> +Será execrado el triunfo de la fuerza<br> +en nuestra actualidad de cautiverio,<br> +mientras la ley de la justicia ejerza<br> +en la conciencia universal su imperio.<br> +<br> +Mas no murió la causa independiente.<br> +Faltóla el brazo, pero tiene asilo<br> +en las almas, y flota en el presente<br> +como la cesta bíblica del Nilo. <a name='p027' id= +"p027"></a></p> +<p>No es fácil, no, que el ideal sucumba<br> +bajo la acción del tiempo o la violencia,<br> +pues, como el trigo de la egipcia tumba,<br> +en sí contiene secular potencia.</p> +<p>Y ha de surgir en el futuro ignoto,<br> +llevado a plenitud por el destino,<br> +como la flor del legendario loco,<br> +como el cofre del Padre Florentino;<br> +<br> +porque supo de triunfos y derrotas,<br> +porque tuvo su cruz y su calvario;<br> +la sangre le ofrecieron los patriotas<br> +y tú el cerebro, ¡oh gran Apolinario!<br> +<br> +Era de hierro y de cristal tu mente;<br> +grandes ideas modeló su fragua;<br> +tuvo el vuelo del águila potente<br> +y la profunda claridad del agua.<br> +<br> +La vida concentró sus energías<br> +en tu cerebro luminoso y triste.<br> +Ninguna falta de los pies tenías<br> +para los altos vuelos que emprendiste.<br> +<br> +Fuiste toda una mente geométrica,<br> +fórmula abstracta, puro pensamiento,<br> +que nos hablaba en nuestra noche tétrica<br> +con una voz de sibilino acento.<br> +<br> +A la tienda llegó del adversario,<br> +razonador, sin altivez ni reto.<br> +Si no cambió su juicio refractario,<br> +mucho fué que ganara su respeto.<br> +<br> +Buscó el retiro de rural sosiego<br> +y prosiguió su ruta sin desmayo.<br> +<a name='p028' id="p028"></a>Para trazar su rúbrica de +fuego,<br> +tras densa nube se recoge el rayo.<br> +<br> +Sobre el rojo fulgor del exterminio,<br> +sobre el mortal estruendo de las balas,<br> +en el azur, su natural dominio,<br> +serenamente desplegó las alas.<br> +<br> +Allí alumbró la senda tenebrosa<br> +en su función de numen y atalaya;<br> +allí engendró la concepción grandiosa<br> +de una fecunda comunión malaya.<br> +<br> +Tu inteligencia en su carnal encierro,<br> +era un poder supremo y absorbente.<br> +¿Que fué tu misma voluntad de hierro<br> +sino una fuerza que forjó tu mente?<br> +<br> +Y este fué el timbre, el sello más glorioso<br> +que señaló tu espléndida carrera;<br> +rimaste el pensamiento vigoroso<br> +con la indomable voluntad austera.<br> +<br> +Aquí estás ya en lo eterno de la piedra,<br> +genio vindicador de nuestra raza.<br> +A tu columna, con amor de hiedra,<br> +nuestra ferviente admiración se abraza.<br> +<br> +Gentes futuras cantarán tu nombre,<br> +y al contemplar tu busto en el espacio<br> +dirán:--«Fué un alto pensador, un hombre<br> +justo y tenaz como el varón de Horacio.»<br> +<br> +Patria, que ves, gozosa, en tu sorpresa,<br> +los saltos de gigante de tu raza,<br> +y vives entre un iris de promesa<br> +y un nubarrón lejano de amenaza;<br> +<a name='p029' id="p029"></a><br> +patria fecunda en héroes y licurgos,<br> +nadie habrá que tus méritos no estime;<br> +pues siendo madre de Rizal y Burgos,<br> +pariste un paralítico sublime.<br> +<br> +Mabini fué un excelso paradigma.<br> +En sus virtudes tu virtud renueva.<br> +Así saldrás, gallarda y sin estigma,<br> +de los rojos crisoles de la prueba.<br> +<br> +Y aunque contemples en casual desfile<br> +el torpe halago y la esperanza trunca,<br> +sabrás sentir, cuando tu fe vacile,<br> +toda la fuerza del vocablo «nunca».<br> +<br> +Pero, si indigna de tus dioses lares<br> +perpetuamente has de vivir cautiva,<br> +fuera mejor que tus contiguos mares<br> +en un sepulcro te sepulten viva.</p> +<p>Marzo, 1915. (Al inaugurarse en Batangas el monumento a +Apolinario Mabini).</p> +<h3><b>A ESPAÑA IMPERIALISTA</b></h3> +<p><small>(CON OCASIÓN DEL VIAJE A FILIPINAS DE SALVADOR +RUEDA)</small></p> +<p>Y mientras en Europa tiene un festín la +«Intrusa»<br> +y los vetustos pueblos son como inmensas piras,<br> +España, fabricante de las más fuertes liras,<br> +desda el castillo en donde la hostilidad rehusa,<br> +amante nos recuerda enviándonos su musa.<br> +<br> +Gracias, oh madre antigua, por el presente regio<br> +que a la abundancia sumas de tus pasados dones.<br> +<a name='p030' id="p030"></a>¿Qué más que la +embajada de tu poeta egregio,<br> +qué más que su exquisito y vasto florilegio<br> +para sellar afectos y sugerir uniones?<br> +<br> +España: está en el mundo tu alta misión +fijada;<br> +en sueños de conquista tu acción total se +inspira,<br> +tu historia está en América, en Flandes y en +Granada.<br> +Ayer fundaste reinos por medio de la espada.<br> +Hoy vuelves a ganarlos por medio de la lira.<br> +<br> +En la extensión del tiempo aquel sueño aquilino<br> +que presidió las hoestes del Quinto de los +Cárlos,<br> +en forma renovada, prosigue su camino.<br> +Si a pueblos de tu raza no intentas sojuzgarlos,<br> +sus rumbos enderezas hacia un común destino.<br> +<br> +Yo admiro el alto vuelo de tu ideal conquista<br> +que, alzándose del lodo de la mortal miseria,<br> +abarca el mundo hispano con ojo imperialista,<br> +y aspira, por la magia del sabio y del artista,<br> +a establecer las bases de una mayor Iberia.<br> +<br> +España: nos desune del piélago la anchura;<br> +también la propia sangre de tí nos diferencia.<br> +Mas tuyo es nuestro idioma, es tuya la cultura<br> +que a remontar nos lleva tu nacional altura;<br> +que nutre el santo anhelo de nuestra independencia.<br> +<br> +Y si, por rasgos étnicos, en gran desemejanza<br> +de tu linaje insigne nuestra nación está,<br> +sabemos que, al principio, para pactar su alianza,<br> +juntaron y bebieron, a la nativa usanza,<br> +sus sangres en un vaso Legazpi y el Rajah.<br> +<br> +Madre de veinte pueblos que hablan tu hermoso idioma<br> +yo te saludo en este tu embajador poeta<br> +y ansío que tu sueño, análogo al de Roma,<br> +<a name='p031' id="p031"></a>lo vivifique un mundo que te ama y te +respeta<br> +eterno sea el triunfo de tu vital axioma.<br> +<br> +Vivir es renovarse. De tu pasada gloria<br> +el canto repetido tu acción jamás empaña.<br> +España ya estás libre; no hay moros en tu +entraña.<br> +Renueva el viejo grito que truena por tu historia<br> +y dí al patrón heróico: ¡Santiago, y +abre España!<br> +<br> +Abre España a las nuevas corrientes de la vida,<br> +abre España al abrazo de sus hijos dispersos<br> +y surja del Pirene, como hostia bendecida,<br> +el sol de un culto unánime, en el que adore unida<br> +la progenie del inca de los cultos diversos.<br> +<br> +Bendito será el día en que a la vida brote<br> +del suelo de Pelayo un nuevo y fuerte imperio<br> +que pase de Galicia, que pase del islote<br> +de Gibraltar, el día en que medio hemisferio<br> +raye con larga sombra la lanza de Quijote.</p> +<p>Septiembre, 1915.</p> +<h3><b>PAISAJE FILIPINO</b></h3> +<p>El sol en su ebriedad suprema el suelo muerde.<br> +Porque todo en la hora canicular concuerde,<br> +Ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde<br> +Paz del campo, ni un ave en el azúl se pierde.<br> +<a name='p032' id="p032"></a><br> +Un mango aislado eleva su centenaria fronda<br> +Junto a un <i>punsó</i><sup><a name='Footmark_31_1' href= +'#Footnote_31_1' id="Footmark_31_1">11</a></sup> enano de giba +aguda y monda,<br> +Que las hormigas alzan para que en él se esconda<br> +El <i>nunu</i><sup><a name='Footmark_31_2' href='#Footnote_31_2' +id="Footmark_31_2">12</a></sup> vigilante que por las mieses +ronda.<br> +<br> +Lejos corre, seguida del crío, una potranca;<br> +Un carabao lustroso en un charco se estanca;<br> +En su lomo una garza hace una nota blanca.<br> +<br> +Un río desenrosca las eses de su tripa,<br> +Y asoman, allá en donde su curva se disipa,<br> +Las manchas trapeciales de unos techos de nipa.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_31_1' href='#Footmark_31_1' id= +"Footnote_31_1">Nota 11</a>: <i>(Punsó)</i> +Montículo de tierra elevado para su albergue por la hormiga +nombrada <i>anay</i>.</p> +</div> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_31_2' href='#Footmark_31_2' id= +"Footnote_31_2">Nota 12</a>: Fauno, silvano.</p> +</div> +<h3><b>LINEAS ACTUALES</b></h3> +<p><small>(EN LA NATIVIDAD DE RIZAL)</small></p> +<p>Fué en una hora de graves indicios,<br> +cuando por sobre la calma ilusoria,<br> +tú, que ensayabas tus vuelos novicios,<br> +patria, escuchaste mi voz monitoria.<br> +<br> +Dieron los hechos razón a mi aviso<br> +diste en la clave del pérfido enigma,<br> +cándido el pueblo que fué manumiso<br> +en la quimera que dora su estigma. <a name='p033' id= +"p033"></a></p> +<p>Sobrevivimos con harto desdoro<br> +a los horrores del fiero desastre;<br> +sobrevivimos y un áureo decoro<br> +cubre un harapo de vida en arrastre.</p> +<p>¡Oh, cuántas veces, en noches sin astros,<br> +como al imperio de un alto dictamen,<br> +héroe, tu sombra define sus rastros<br> +fija en un gesto solemne de examen!<br> +<br> +Y yo te veo, temblando ante el mágico<br> +gesto que imprime en el aire su marca,<br> +(tal vió la sombra paterna aquel trágico<br> +príncipe triste que hubo en Dinamarca).<br> +<br> +No de vindicta de infamias inultas<br> +tu epifanía camino me traza;<br> +yo te adivino las ansias ocultas:<br> +quieres la suerte saber de tu raza.<br> +<br> +¡Cómo decirte que un huésped ingrato,<br> +hábil en agios y en constituciones,<br> +rota la suya, mediante un contrato,<br> +es nuestro dueño por veinte millones!<sup><a name= +'Footmark_32_1' href='#Footnote_32_1' id= +"Footmark_32_1">13</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_32_1' href='#Footmark_32_1' id= +"Footnote_32_1">Nota 13</a>: Alfilerazo a los Estados +Unidos.</p> +</div> +<p>¡Cómo decirte que un mal metabólico<br> +identifica a la antigua colonia,<br> +que, bajo el peso de hierro simbólico,<br> +nuestro terruño nos es Babilonia!<br> +<br> +¡Cómo decirte que yerras ilusas<br> +las esperanzas bajo un cielo obscuro,<br> +que el Ideal, con ambiguas excusas,<br> +tiénenlo a fianza de ignoto futuro! <a name='p034' id= +"p034"></a></p> +<p>Una tutela que no demandamos<br> +pone a las ansias el freno del hecho.<br> +Y tras dos guerras por no tener amos,<br> +¡somos mendigos del propio derecho!</p> +<p>Hay libertades civiles, hay templos<br> +en que se plasman futuras matrices<br> +de ideas sanas, hay nobles ejemplos,<br> +¡hay el empeño de hacernos felices!<br> +<br> +Tiene un programa de sano humanismo<br> +el nuevo César plutócrata y rubio,<br> +y hasta en el culto a tu excelso heroismo<br> +se nos asocia en un sabio connubio.<br> +<br> +Bellas promesas que un rato recrean<br> +luego se fugan con gestos ausentes,<br> +y en combativas arenas chispean<br> +cruentos reproches, cual gladios fulgentes.<br> +<br> +Propios y ajenos pecados disculpo;<br> +--con la codicia, del brazo, va el hambre,--<br> +cierto es, en tanto, que hemópico pulpo<br> +viene extendiendo su odiosa raigambre.<br> +<br> +Haz que formemos, Señor y Maestro,<br> +contra ambiciones un sólido muro,<br> +por la memoria inmortal del ancestro,<br> +por el destino del nieto futuro.<br> +<br> +Frente a la audacia del imperialismo,<br> +que en triunfo ostenta el orgullo del yelmo,<br> +danos tu lumbre, tu bravo heroismo,<br> +y une las almas en fuerte cogüelmo.<br> +<br> +Y proclamemos, de cara al Destino<br> +y ante cañones de gruesos calibres,<br> +<a name='p035' id="p035"></a>que existe un nuevo derecho +divino:<br> +el de los pueblos a ser todos libres.<br> +<br> +Y antes que el tiempo nuestra espalda encorve,<br> +pueda la patria de tu amor, Rizal,<br> +bajo el glorioso luminar del orbe,<br> +levantar su bandera nacional.</p> +<p>1920. <a name='p036' id="p036"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p035_Atayde__Juan_' href= +'#index_p035_Atayde__Juan_' id= +"return_p035_Atayde__Juan_"><b>Atayde (Juan)</b></a></h2> +<p>Manileño. Residió largas temporadas en la +metrópoli, forzado algunas veces por su profesión +militar. Murió, siendo comandante, en 1896. Cultivó +el apólogo. Dirigió en Manila un diario.</p> +<h3><b>UN AÑO MENOS</b></h3> +<p>Ve el hombre pasar el año<br> +con mirada indiferente,<br> +cual ve el árbol la corriente<br> +que le riega con su baño.<br> +<br> +Justo el desprecio es quizá;<br> +que el agua que va pasando<br> +a la tierra socavando,<br> +al árbol arrastrará.<br> +<br> +Tampoco el hombre «no» advierte<br> +del tiempo la brusca huida,<br> +¡que al par que le da la vida,<br> +le va arrastrando a la muerte! <a name='p037' id= +"p037"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' href= +'#index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' id= +"return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._"><b>Balagtás +(Dalmacio H.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Natural de la Pampanga.</p> +<h3><b>LAGRIMAS</b></h3> +<p>Lentamente se mustian mis pobres ilusiones<br> +Tristemente se mueren mis ensueños en flor...<br> +Y en todas mis endechas y en todas mis canciones<br> +Solo hay cantos de pena y quejas de dolor.<br> +<br> +Ignoro este misterio tan triste de mi vida<br> +Que a veces con mis lloros, yo quisiera morir...<br> +Ignoro si hay otra alma sensible y dolorida<br> +Que en esta vida quiera mis penas compartir.<br> +<br> +Ni los labios henchidos de mimos y embelesos<br> +Que mitigan las penas con caricias y besos<br> +Han podido de mi alma suavizar el dolor.<br> +<br> +¡Misterio de mi vida! ¡Oh mi queja infinita!<br> +¡Sólo a ti te comprende, mi fiel madre bendita,<br> +Que con su santo beso, regenera mi amor!...<br> +<a name='p038' id="p038"></a></p> +<h3><b>DULCEMENTE</b></h3> +<p>Hay como besos locos de bocas olorosas,<br> +hay brisas perfumadas de lejanos abriles,<br> +hay aromas quiméricos de mileguas y rosas,<br> +al oscular la aurora los dormidos pensiles.<br> +<br> +Hermosa está Natura. Albarizos encajes<br> +pueblan el azúl cielo. En amorosas citas<br> +las aves mañaneras juegan en los ramajes<br> +y se inebrian de esencias de suaves sampaguitas.<br> +<br> +Besos de sol se posan en las cabezas mustias,<br> +y ante las plantas de una Virgen de las Angustias,<br> +musitando plegarias de matinal candor,<br> +<br> +como una blanca sombra, está Mimí de hinojos<br> +desgreñada la trenza, soñolientos los ojos,<br> +--princesa fugitiva de un país del amor.</p> +<h3><b>HOMENAJE</b></h3> +<p>A SALVADOR RUEDA</p> +<p>Embajador poeta que vienes a esta tierra<br> +donde flameó un día la enseña roja y +gualda,<br> +toma las galas todas que mi solaz encierra<br> +y danos de tus rimas la perennal guirnalda.<br> +<br> +De tus gloriosos versos la prodigiosa alquimia<br> +afianzará los vínculos de nuestra antigua +alianza,<br> +que no en balde parlamos la hispana lengua eximia<br> +y bruñó el sol nativo del «Quijote» la +lanza.<br> +<a name='p039' id="p039"></a><br> +No morirá en mi tierra la lengua de Castilla,<br> +la cultura española no encontrará su ocaso,<br> +las leyes del Rey Sabio tendrán vida inmortal;<br> +<br> +porque en la historia un nombre eternamente brilla,<br> +al lado de Cervantes, Molina y Garcilaso,<br> +el nombre de aquel vate, héroe y mártir: Rizal.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p040' id="p040"></a><br></p> +<br><br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p039_Balmori__Jes_uacutes_' href= +'#index_p039_Balmori__Jes_uacutes_' id= +"return_p039_Balmori__Jes_uacutes_"><b>Balmori +(Jesús)</b></a></h2> +<p>Manileño. Comenzó a metrificar para el +público a los quince años, y a los diez y siete +publicó su volumen <i>Rimas malayas</i> (Manila, 1904). Sus +primeros modelos fueron Bécquer, Espronceda y otros bardos +hispanos. Idolatró, luego, en Rubén. También +cree en Villaespesa, Rostand y D'Annunzio. Es padre de dos novelas +y dos zarzuelas. Laureáronle en copia de certámenes +poéticos.</p> +<h3><b>¡GLORIA!</b></h3> +<p><small>(LETRA DE UN HIMNO ESCOLAR A RIZAL, PREMIADO NOVIEMBRE, +1908), EN CONCURSO PROMOVIDO POR <i>El Renacimiento</i>, DIARIO +NACIONALISTA DE MANILA.</small></p> +<p>Del suelo de la patria que vuestra, sangre encierra<br> +hoy brota un himno santo en vuestro augusto honor.<br> +¡Gloria al que abrió los surcos para labrar su +tierra!<br> +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su +amor!<br> +<br> +No se extinguió en los aires vuestra palabra amada;<br> +no faltan labios jóvenes que besen vuestra cruz;<br> +y la legión de apóstoles por vos fructificada<br> +no olvida al que en la noche cayó pidiendo luz.<br> +<br> +Luz para las conciencias, para las almas todas;<br> +luz para el ara triste del olvidado altar;<br> +que aquella vuestra lámpara que se apagó en las +bodas<br> +iluminó, estallando, el alma popular.<br> +<br> +Brotan frutos del suelo que el germen vuestro encierra;<br> +las almas aprendieron a amar en vuestro honor...<br> +<a name='p041' id="p041"></a>¡Gloria al que abrió los +surcos para labrar su tierra!<br> +¡Gloria al que abrió las almas para enseñar su +amor!</p> +<h3><b>LA VENGANZA DE LAS FLORES</b></h3> +<p><small>(CUENTO)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Señor: Pues ésta era una gentil chiquilla<br> +Hija de un primitivo y autóctono rajhá,<br> +Más bella que la estrella que sobre el viento brilla,<br> +Más dulce que este cuento que a tí brindado +vá.<br> +<br> +¡Si hubieras visto qué ojos! ¡Lo mismo que dos +frutas<br> +De un <i>lomboy</i><sup><a name='Footmark_40_1' href= +'#Footnote_40_1' id="Footmark_40_1">14</a></sup> que tuviera las +ramas perfumadas!<br> +¡Y qué labios de rosa! ¡Y qué gloriosas +rutas<br> +Y líneas las del cuerpo de carnes encantadas!</p> +<p>Y se llamaba Flora, como la primavera,<br> +Y su voz como el canto de los pájaros era,<br> +Y sus cabellos negros y largos, y su frente...<br> +<br> +Su frente era como un jazmín harto de aurora,<br> +Con mucho de románticos amores soñadora<br> +Y mucho de los rayos de luna. Dulcemente.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_40_1' href='#Footmark_40_1' id= +"Footnote_40_1">Nota 14</a>: Fruto negro, brillante, del +árbol así nombrado.</p> +</div> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Señor: Pues esta niña estaba abandonada<br> +Por el rajhá, ocupado en combates sin fin,<br> +Y como ya muriera su madre, infortunada,<br> +Ahora buscaba amor y aroma en el jardín. <a name='p042' id= +"p042"></a></p> +<p>Pero las flores, muchísimo menos amorosas<br> +Que esas santas llamadas las madres de los hombres,<br> +De la gentil chiquilla y su beldad celosas<br> +Acordaron matarla, señor, aunque te asombres.<br> +<br> +Que a veces la flor mata, como matan las leyes,<br> +Así sean las víctimas diosas o hijas de reyes,<br> +Así el verdugo luego grite arrepentimiento.<br> +<br> +Y el acuerdo de todas las flores vengativas,<br> +Desde las sampaguitas hasta las siemprevivas,<br> +Quedó temblando a modo de una hoz sobre el viento.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y aquí viene lo triste, señor, de todo esto;<br> +Porque una tarde Flora cortó y cortó más +flores,<br> +Y luego de apiñarlas en su tagalo cesto,<br> +Se fué a su lecho para contarlas sus amores.<br> +<br> +Y se quedó dormida con ellas, y con ellas,<br> +Que se reían bajo la luz de las estrellas,--<br> +Lámparas de oro puestas en el celaje cónico,--<br> +<br> +Flora, a la luz del alba amaneció abrasada,<br> +Completa y dulcemente, de muerte perfumada.<br> +¡Las flores la mataron con su ácido +carbónico!</p> +<p>1910. <a name='p043' id="p043"></a></p> +<h3><b>EL VOLCAN DE TAAL</b></h3> +<p><small>(HACIA LO PARADÓJICO)</small></p> +<p>Y Dios cogió una vara de estrellas encendidas<br> +Para prenderle fuego al cráter del volcán.<br> +<br> +Temblaron las entrañas del monstruo, sacudidas.<br> +La noche se tiñó del sol de sus heridas.<br> +Y al despertar del sueño de siglos el titán,<br> +Buscó a las dulces vírgenes al pié de su albo +lecho,<br> +Buscó a las flores hechas de todos sus vapores<br> +Para clavar--¡qué loco!--sus garras en el pecho<br> + De vírgenes y flores.<br> +<br> + Cayeron. Y por ellas<br> +Lloró el coloso luego sus lágrimas de estrellas.<br> +<br> +Y es que algo en el zarpazo del débil a los fuertes<br> +Pudiera aventurarnos a inmensos silogismos.<br> +Si fueran esas cumbres eternamente inertes<br> +Las águilas no harían su nido en los abismos<br> +¡Oh ejemplo de las lavas!<br> +¡Oh, tú, que matas vírgenes y rosas con tus +babas<br> +Llorando aquella risa con que rodó Satán!<br> +Sigue rompiendo almas, sigue rompiendo prados.<br> +<br> +Dios cogerá una vara de lirios perfumados<br> +Para apagar el fuego del cráter del volcán.</p> +<p>1910. <a name='p044' id="p044"></a></p> +<h3><b>EN EL CIRCO</b></h3> +<p>Alma bohemia que jamás se abate,<br> +gemela de Talión y Prometeo,<br> +antes que suene el grito de combate<br> +por la arena del circo me paseo.<br> +<br> +No temas tú, oh Amor, porque me veas<br> +despreciando mi vida ante el Coloso;<br> +Una gota de sangre en las ideas<br> +¡es Jesús en el Gólgota glorioso!<br> +<br> +¡Y yo no temo al César! Por mis venas<br> +corre sangre de mártires malayos...<br> +¿Quién dijo que con balas o cadenas<br> +puede atajarse el vuelo de los rayos?<br> +<br> +Se ha de inclinar su testa coronada<br> +bajo el verbo de gloria que pregono,<br> +¡que es más grande mi pluma que su espada!<br> +¡y hay más fuerza en mi pecho que en su trono!<br> +<br> +Pero no has de temblar, ¡oh dulce amada,<br> +Luz de mis ojos, paraiso mío!<br> +Cuando tú veas fulgurar mi espada<br> +en el solemne y loco desafío.<br> +<br> +Que así cubra mi frente la victoria<br> +como sobre la arena me desangre,<br> +¡Si triunfo, para tí toda mi gloria!<br> +¡Si caigo, para tí toda mi sangre!<br> +<a name='p045' id="p045"></a></p> +<h3><b>BIENAVENTURANZA</b></h3> +<p>Yo he abierto mi puerta al mendigo<br> +y le he dado el dinero que tengo.<br> +El pobre es mi padre y mi amigo,<br> +y es pobre el hogar de que vengo.<br> +<br> +He dado mi plata, a los ruegos<br> +del viejo que llama a mi puerta<br> +y clava sus ojos, ya ciegos,<br> +en mi alma al amor siempre abierta.<br> +<br> +Yo he dado mi plata ¡qué importa!<br> +No lloren por mí los abuelos.<br> +La vida es muy triste y muy corta,<br> +y hay algo que premian los cielos.<br> +<br> +Y no ha de faltarme a la mesa<br> +el triste mendrugo que he dado;<br> +que un ángel de Dios siempre besa<br> +la mesa del que es desgraciado.<br> +<br> +Bendiga mi frente la muerta;<br> +la madre que lloro y bendigo.<br> +Por ella yo he abierto mi puerta,<br> +y he dado mi plata al mendigo.<br> +<a name='p046' id="p046"></a></p> +<h3><b>A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE DE LA MANCHA</b></h3> +<p><small>(PREMIADA EN CONCURSO ORGANIZADO POR LA «CASA DE +ESPAÑA», DE MANILA, 1920).</small></p> +<p>Señor de los poetas, de los desventurados<br> +De todos los de ensueño de libertad turbados,<br> +De los que han hambre y sed de justicia en la tierra!<br> +Señor de los esclavos, señor de las zagalas,<br> +En cuya frente baten las águilas sus alas,<br> +Y en cuyo pecho España su corazón encierra!<br> +<br> +En la vida que es triste, que es llena de amargura,<br> +Y que sólo el amor salpica de ventura,<br> +Como a ingrata doncella amante dadivoso,<br> +¿Qué corazón que suena, que espíritu +que adora,<br> +No convierte en princesa la humilde labradora<br> +Y no cree que Aldonza es la flor del Toboso?<br> +<br> +Aún seguimos soñando castillos las posadas,<br> +Ejércitos de príncipes altivos las mesnadas,<br> +Jardines encantados los páramos sin dueño,<br> +Y en todos los instantes y en todos los caminos,<br> +Todos vamos cayendo por luchar con molinos,<br> +Y a todos nos destrozan las aspas del ensueño!<br> +<br> +¿Qué sería del mundo sin el halo divino<br> +Que nos cubre lo mismo que el yelmo de Mambrino?<br> +¿Qué sería la vida sin la dulce +poesía<br> +Que ciega nuestros ojos con sus flotantes tules,<br> +Para llenar el alma de límites azules,<br> +Y partir con un Sancho el pan de cada dia?<br> +<a name='p047' id="p047"></a><br> +¡Oh, señor, ve que es cosa de gran desesperanza<br> +salir por esos campos empuñando la lanza,<br> +A desfacer entuertos en sin igual empresa!<br> +¡Luchar con la quimera hasta rendir los brazos,<br> +Y azotarse las carnes hasta hacerlas pedazos,<br> +Por romper el encanto que aduerme a una princesa!<br> +<br> +Pero todos lo hacemos. Todos siguen de trote<br> +No hay un hijo de España que no sea Quijote,<br> +Y aunque vaya soñando, haga el bien por doquiera.<br> +Destrozado y herido le hallarán en la vida,<br> +Pero no habrá una herida más ideal que su herida,<br> +Ni habrá estrella más alta que su noble quimera.<br> +<br> +Nada importa el que clama que su esfuerzo es locura,<br> +Que es inútil su arrojo, que es fatal su aventura<br> +¡Don Quijote discute todo eso con su lanza!<br> +Y, en tanto ya ensartando malandrines follones,<br> +Cargado de esperanzas, de ensueños, de visiones,<br> +Por los campos del mundo avanza, avanza, +avánzá....<br> +<br> +A su paso se llenan de flores los caminos,<br> +Se abren todas las ventas, se callan los molinos,<br> +Y aunque por todo oro lleve su sola historia,<br> +Ante su porte triste soberbio, vagabundo,<br> +El sol se para en lo alto de la frente del mundo,<br> +Y como una campana de luz repica a gloria.<br> +<a name='p048' id="p048"></a></p> +<h3><b>TRIPTICO REAL</b></h3> +<p><small>(PREMIADA EN EL MISMO CERTAMEN QUE LA +ANTERIOR)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<h3><b>ALFONSO XIII</b></h3> +<p>Cuando cada monarca de la tierra<br> +Sobre un cráter de horror su espada afila,<br> +Y muere en flor la pompa de la tierra<br> +Bajo los potros del moderno Atila;<br> +<br> +Cuando Europa, violada y destruida,<br> +En ese loco batallar sin nombre,<br> +Siente que escapa su divina vida<br> +En el agonizar de cada hombre;<br> +<br> +Sólo tú, paladín excelso y franco,<br> +Caballero ideal de punta en blanco,<br> +Guardas tu espada de encendida lumbre,<br> +<br> +Y abres en cruz tus brazos soberanos,<br> +Para llamar a todos tus hermanos,<br> +Como un Dios en lo alto de una cumbre.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>VICTORIA DE BATTEMBERG</p> +<p>Mujer de fresa y nieve y terciopelo,<br> +Suave como los besos de las brisas,<br> +En cuyos ojos el azul del cielo<br> +Es una flor de luz rota en sonrisas;<br> +<a name='p049' id="p049"></a><br> +Hada dormida en pálido y sonoro<br> +Ensueño ideal de amores y sigilos,<br> +Cuyos cabellos de fragante oro<br> +perfumaron a un rey entre sus hilos;<br> +<br> +Reina gentil de aroma y maravillas<br> +A quien un pueblo puesto de rodillas<br> +Como a custodia de su fé venera.<br> +<br> +No de Isabel la sangre esplendorosa<br> +Va en tus venas. ¡Pero eres una rosa<br> +Que lleva España abierta en su bandera!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>BANDERA ESPAÑOLA</p> +<p>No hubo rincón en el mundo en que no ondearas,<br> +Izada por la gloria de una hazaña;<br> +No hubo ciudad ni yermo en que no hablaras,<br> +Con tu oro y con tu púrpura, de España.<br> +<br> +Y siempre en lo alto del ideal que enfloras,<br> +Y del amor divino que sustentas,<br> +Te besaron sonriendo las auroras,<br> +Y te escupieron su ira las tormentas.<br> +<br> +Pero aún flameas bajo el sol intacta,<br> +Y la gloria que aun contigo pacta<br> +Alza hacia ti su corazón desnudo.<br> +<br> +Te reserva más cumbres y más cielo;<br> +Cumbres de amor y honor para tu vuelo;<br> +Cielos de egregia luz para tu escudo!<br> +<a name='p050' id="p050"></a></p> +<h3><b>CANTO A ESPAÑA</b></h3> +<p>El alma del poeta filipino<br> +Se detiene en la aurora del camino<br> +Y llama con sus alas a tu puerta<br> +¡Es la hora en que el amor abre sus galas<br> +Si has oido los golpes de mis alas,<br> +Señora de mis cánticos, despierta!<br> +<br> +Crisol de veinte estados castellanos,<br> +Reina que sostuviste con tus manos<br> +De dos Mundos la esfera estremecida,<br> +Y rasgaste en pedazos tu bandera<br> +Porque la enseña de esos pueblos fuera<br> +Girón de tu alma, soplo de tu vida!<br> +<br> +¡Vieja y noble leona castellana!<br> +Tuya será la norma del mañana,<br> +Como es hoy, por la gloria de tus hechos.<br> +¡Te lo rujen unidos los cachorros<br> +Que se amamantaron con los chorros<br> +De las divinas fuentes de tus pechos!<br> +<br> +Te lo dice esta fiesta de la Raza,<br> +Rosal de luz que en rosas se te enlaza;<br> +Y de onda a onda, en rebrincar mirífico<br> +Te lo clama vibrando en aureo cántico,<br> +Cristóforo Colombo en el Atlántico,<br> +Y Hernán de Magalhaes en el Pacífico.<br> +<br> +Tu eres la amada que jamás se olvida,<br> +La labradora, de ilusión vestida,<br> +Que hace de eriales, cármenes fecundos,<br> +Y si ante el Cid, Castilla no se ensancha,<br> +<a name='p051' id="p051"></a>En cambio Don Quijote de la Mancha<br> +Tiene por lanza el cetro de los mundos.<br> +<br> +¿Qué te importa que en tierras del Oriente<br> +Coronaran de abrojos la tu frente?<br> +¿Qué, el que las Américas en coro<br> +Se desprendieran todas de tus brazos?<br> +«Un anillo de oro hecho pedazos,<br> +Ya no es anillo, pero siempre es oro!»<br> +<br> +Y nos queda el amor. ¡Lo que no muere!<br> +Lo que es igual cuando nos besa o hiere!<br> +¡Rosa inmortal rodeada de espinas!<br> +El santo amor que te empujó quimérica<br> +A vender tu corona por América,<br> +Y a abrirte el corazón por Filipinas.<br> +<br> +Alza la frente que abatió la pena;<br> +Sacude el huracán de tu melena;<br> +Llene el viento el clangor de tus rugidos...<br> +Despierta, hermosa leona castellana,<br> +Que tus huestes tocando están a diana,<br> +Con los aceros hacia a tí rendidos.<br> +<br> +Restallan bajo el sol tus estandartes,<br> +Dice España el amor por todas partes,<br> +Las almas beben cuanto tú interpretas,<br> +Y por cumbres, collados y senderos,<br> +Se une al himno triunfal de los guerreros,<br> +La divina canción de los poetas.<br> +<br> +Por igual en las pampas argentinas<br> +Que en nuestras sementeras filipinas,<br> +La espiga de oro que en el sol se baña<br> +Y la flor que perfuma estremecida,<br> +Flor que es el alma, espiga que es la vida,<br> +Son vida y alma tuyas, madre España...<br> +<a name='p052' id="p052"></a><br> +¡Madre, sí, más que reina, más que +dueña,<br> +Madre de Guatemoc cuando te sueña,<br> +Y de Kalipulako si te hiere!<br> +¡Madre que todo lo ama y lo perdona!<br> +¿Qué labio ruin tu gloria no pregona?<br> +¿Qué pecho es el traidor que no te quiere?<br> +<br> +¡Oh, España! ¡Porque en tu alma nos enlazas,<br> +Que te troven su amor todas las razas!<br> +¡Y pues sus grandes gestas altaneras<br> +Creó el mundo al calor de tus leones,<br> +Que te echen flores todas las naciones,<br> +Y que te besen todas las banderas!<br> +<br> +El eco de tu mágico renombre<br> +Que de hemisferio en hemisferio vuela,<br> +Es el atril divino de tu Historia....<br> +¡Llenas están las tierras de tu nombre!<br> +¡Llenos están los mares de tu estela!<br> +¡Llenos están los cielos de tu gloria!</p> +<p>Octubre, 1921. <a name='p053' id="p053"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p052_Barbaza__Florencio_G._' href= +'#index_p052_Barbaza__Florencio_G._' id= +"return_p052_Barbaza__Florencio_G._"><b>Barbaza (Florencio +G.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. De familia lauta, nació en Manila +el 30 de Septiembre de 1892. Cursó estudios en el Instituto +de los Jesuitas y Universidad dominicana de Santo Tomás. +Aquí, algunos de Medicina. Colabora en Prensa de Manila e +Ilo-Ilo, habiendo dirigido en la capital de las Bisayas el +«Nuevo Heraldo». Sus poetas favoritos son Villaespesa, +Carrere, Marquina, Juan Ramón Jiménez, los hermanos +Machado y Nervo. Pero, sobre todos, Rubén Darío. Ha +usado el seudónimo <i>Floriam</i>.</p> +<h3><b>ELOGIO A TUS OJOS</b></h3> +<p>He mirado tus ojos serenos,<br> +me be bañado en su luz tardecina,<br> +y he sentido vibrar alma adentro<br> +una voz misteriosa escondida...<br> +Fiel remedo de acordes lejanos,<br> +con arrullo de besos y brisas,<br> +con susurro de mansas corrientes,<br> +con acento de notas distintas,<br> +con la amarga profunda tristeza<br> +que evoca doliente la cítara lírica.<br> +<br> +He mirado tus ojos serenos,<br> +me he bañado en su luz tardecina,<br> +y he logrado saber tus angustias,<br> +y he logrado leer tus desdichas.<br> +<a name='p054' id="p054"></a>Hay un dardo mortal en tu pecho<br> +y en tu frente una sombra querida,<br> +una tenue tristeza en tu rostro<br> +y en tu boca una vaga sonrisa...<br> +algo raro que es todo un misterio,<br> +que nadie lo acierta y no lo adivina.<br> +<br> +No te importe la cruel carcajada<br> +de esa gran muchedumbre que grita.<br> +Ven a mi, pobre enferma del alma,<br> +y en mis hombros amantes reclina.<br> +Yo te doy el calor de mis brazos,<br> +yo te entrego gustoso mi vida,<br> +yo te ofrendo la miel de mis trovas,<br> +yo seré tu cantor, alma mía...<br> +quien arrulle con versos tus sueños<br> +tus sueños marchitos, mimosa chiquilla.</p> +<p>1920</p> +<h3><b>FANTASÍA CREPUSCULAR</b></h3> +<p>En las postreras horas del crepúsculo,<br> +cuando respira todo paz y calma,<br> +y la tristeza reina en el ambiente<br> +oloroso a sampagas...;<br> +ese momento hermoso<br> +del sol que se desmaya,<br> +ocultando sus últimos fulgores<br> +en las cumbres lejanas,<br> +para dar paso a la plateada luna<br> +que en luces se desata;<br> +cuando pára el acento<br> +de las corrientes mansas,<br> +y de las ramas dormidas<br> +descansan sosegadas<br> +<a name='p055' id="p055"></a>las <i>mayas</i><sup><a name= +'Footmark_54_1' href='#Footnote_54_1' id= +"Footmark_54_1">15</a></sup> que anhelantes sólo +sueñan<br> +en la pronta alborada<br> +para lanzar de nuevo por los aires<br> +la voz de su garganta;<br> +cuando parece que la gente toda<br> +el calor del hogar busca en sus casas,<br> +gusta en estas horas de quietud solemne<br> +mi fantasía alada<br> +de remontarse hasta el azul del cielo<br> +a regiones soñadas<br> +donde no existen viles opresores,<br> +ni pasiones funestas y malvadas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_54_1' href='#Footmark_54_1' id= +"Footnote_54_1">Nota 15</a>: Pájaro diminuto, de dulce +pio, abundante en los bosques del país.</p> +</div> +<p>Semejante ilusión mi mente crea<br> +cuando en la imperial calma<br> +de la tarde que muere lentamente,<br> +cual la luz de una llama,<br> +yo dejo en libertad mi pensamiento<br> +que forja una añoranza;<br> +sueño estar a tu lado, y es mi anhelo<br> +y son mi dicha y mi alegría tantas<br> +que con amor te llamo como un loco<br> +buscando a la mujer que yo soñara<br> +<br> +en un rato de ciego desvarío,<br> +que con fervor pensaba,<br> +recordando en el brillo de tus ojos<br> +cual fulgor de alborada...<br> +<br> +Mas, ¡nada! esta ilusión, fugaz, ligera,<br> +sólo es vana esperanza<br> +que aumenta mi dolor y mi agonía<br> +que me roba la calma,<br> +y arranca de mis ojos melancólicos,<br> +sinceras, fugitivas, muchas lágrimas.</p> +<p>Abril, 1919. <a name='p056' id="p056"></a></p> +<h3><b>CATILINARIA</b></h3> +<p>Bien, aquí estoy, de cara al Universo,<br> +Altivo el gesto y el mirar sereno;<br> +Lanzando al viento mi sonoro verso,<br> +De grato incienso y de perfumes pleno.<br> +<br> +Desde mi alto sitial, indiferente,<br> +Contemplo al pueblo que ante mi se inclina;<br> +La pobre humanidad triste y doliente<br> +Que por la senda del ideal camina.<br> +<br> +Me encuentro solo, sin ningún recelo<br> +A los Zoilos pedantes y ruines.<br> +Yo tengo por bandera el ancho cielo,<br> +Vibra mi voz en todos los confines.<br> +<br> +Me inspiran compasión esos traidores<br> +Que vallas van poniendo en mi camino,<br> +Mi numen de centellas y fulgores<br> +Les señala a cada uno su destino.<br> +<br> +No me asusta el ladrido de los canes<br> +Que celosos envidian de mi suerte;<br> +Yo, como Cristo, repartiendo panes<br> +Protejo al débil cuanto insulto al fuerte.<br> +<br> +Soy el bardo rebelde que en sí encierra<br> +Un corazón ingente y bondadoso;<br> +Y mi verbo es de admonición y guerra<br> +Que aplasta al necio vil, ruin y coloso.<br> +<br> +No me)espanta la voz del sordo trueno.<br> +Yo no conozco el miedo ni el fracaso,<br> +<a name='p057' id="p057"></a>Mi alma es un sol de resplandores +lleno...<br> +Sobre la ignata muchedumbre paso.<br> +<br> +¡Oh, musa, ven a mi! Dame tu aliento,<br> +Que quiero hablar retando al orbe entero,<br> +Y aunque el dolor me abrume el sentimiento<br> +No he de soltar mi cítara de acero.<br> +<br> +Me gusta combatir. Amo la lucha.<br> +Me siento fuerte ante el cruel tirano,<br> +Y al torpe que mi voz no atento escucha,<br> +Castigo impío con nervuda mano.<br> +<br> +¿Qué me importa lidiar?--Si tras la lidia<br> +Me aguarda entre sus brazos la victoria.<br> +¿Qué me importa que otros con perfidia<br> +Quieran manchar mi nombre envuelto en gloria?<br> +<br> +Detesto el odio, la traición y engaño<br> +Y a aquellos quienes me odian los perdono;<br> +Podrán viles hacerme todo daño,<br> +Mas no me harán temblar en mi alto trono.<br> +<br> +Por encima del odio y de la inquina,<br> +Todos pregonan mi carácter noble.<br> +Yo proclamo mi sangre filipina,<br> +Y tengo la altivez del viejo roble.<br> +<br> +He heredado mi roja rebeldía<br> +De un valiente sultán invicto moro.<br> +Es mi sola heredad, y a fe mía,<br> +Yo la guardo como único tesoro...</p> +<p>1920. <a name='p058' id="p058"></a></p> +<h3><b>TRISTEZAS</b></h3> +<p>Alma presa de dolencia,<br> +Nunca encontrarás clemencia<br> +Si no te acudes a mí:<br> +Yo tu tristeza sentí,<br> +Alma presa de dolencia.<br> +<br> +Rosa de melancolía,<br> +Toda pasión y dulzura,<br> +¿Quien te dará su alegría?<br> +Yo por tu bien te daría,<br> +Todo mi amor y ternura,<br> +Rosa de melancolía.<br> +<br> +Todo es mentira en el mundo.<br> +El desengaño encontraste,<br> +Tu que mi afán despertaste,<br> +Con tu desprecio profundo.<br> +¡Todo en la vida es contraste,<br> +Todo es mentira en el mundo!<br> +<br> +Olvidemos lo pasado,<br> +Ven de mis ansias en pos...<br> +Ya que el amor ha tronchado<br> +La existencia de los dos,<br> +Olvidemos lo pasado.<br> +<br> +Lejos de todo, olvidados,<br> +Entre mil plantas y flores<br> +Construyamos nuestro hogar;<br> +Y por siempre enamorados,<br> +Cantemos nuestros amores,<br> +Ciegos a cualquier pesar,<br> +Lejos de todo, olvidados.... <a name='p059' id="p059"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' +href='#index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_"><b>Barroso-Arrieta +(José María)</b></a></h2> +<p>Manileño aunque de abolengo español. Abogado por +la Universidad de Manila. En esta ciudad, muy joven, comenzó +a actuar de periodista en «El Comercio» y otros diarios +españoles. Alrededor del cambio de dominación vino a +España, fijando su residencia en Barcelona, donde ejerce con +lucimiento su carrera hace más de veinte años.</p> +<h3><b>CONSUMMATUM EST...!</b></h3> +<p>¡Qué dulcemente en el eterno sueño<br> +que en flor segó una vida sin agravios...!<br> +La pálida escarlata de tus labios<br> +que el rocío del alma humedecía,<br> +los santos clavos del sagrado Leño<br> +tenuamente teñía.<br> +<br> +Contemplando tu faz agonizante,<br> +contemplando impotente que arrastraba<br> +mis venturas la Muerte en su fiereza,<br> +«¡En tus manos, Señor,<br> +encomiendo mi espíritu...!», clamaba<br> +trémula de estupor<br> +mi voz desesperante.<br> +<br> +Dulcísima rendiste la cabeza<br> +consumando espantoso sacrificio;<br> +a la gloria ascendiste con presteza<br> +<a name='p060' id="p060"></a>para empuñar de la virtud la +palma,<br> +dejándome en el alma<br> +mortal tortura, aterrador suplicio...<br>...................................................... +</p> +<p>Tus despojos después enriquecieron<br> +próvidas flores que en cercano día<br> +en ánforas tus manos dispusieron,<br> +las mismas que en tus últimos delirios<br> +impetrabas la amable compañía.<br> +<br> +Y verbenas y anémonas y lírios,<br> +llenos de excelsitud y de poesía,<br> +rociados con mi llanto<br> +fueron contigo, ¡Emula! al Camposanto...</p> +<h3><b>ESPIRITUALIDAD</b></h3> +<p>Me prestas la sonrisa encantadora<br> +que el pecho desgarrado necesita<br> +para aplacar los ayes que vomita<br> +del terrible dolor que le devora.<br> +<br> +De nuestro amor el ánsia arrobadora<br> +que fluya eternamente Dios permita,<br> +feliz en tu alma en la Mansión bendita,<br> +triste en mí en esta Tierra engañadora!<br> +<br> +Por eso le suplico reverente<br> +que no falte jamás luz en la mente<br> +para que en ti se fije el pensamiento;<br> +<br> +en el habla, calor para ensalzarte;<br> +y fuego abrasador, encendimiento<br> +vivo en el corazón, para adorarte. <a name='p061' id= +"p061"></a></p> +<h3><b>EL EUCALIPTO DEL PANTEÓN</b></h3> +<p> ¡Mirtácea +esplendorosa...!<br> +¡Quién pudiera en tu médula inyectar<br> + la esencia misteriosa<br> + del alma tormentosa<br> +que no ha podido el llanto debelar!<br> +<br> + Tu estrenua arboladura<br> +gallarda y rígida se yergue al pie<br> + de sacra sepultura<br> + que guarda la armadura<br> +de la verdad de mi amorosa fe.<br> +<br> + Tu fronda balancea<br> +temerosa, y las hojas ven lucir<br> + cuando el día +febea,<br> + la líquida presea<br> +que ha de absorber la tierra al efundir.<br> +<br> + El pétalo +minúsculo<br> +ufana ostenta tu plateada flor,<br> + y al brote de su +súrculo<br> + más vivo en el +crepúsculo<br> +en declinando el sol dominador.<br> +<br> + Exhala ténue +esencia,<br> +que es plegaria que envuelve, al descender<br> + hasta la Omnipotencia,<br> + lamento y asistencia,<br> +primera lágrima, efusión postrer.<br> +<br> + ¡Eucalipto arrogante<br> +que erguido impávido junto al panteón<br> +<a name='p062' id="p062"></a> +despliegas fascinante<br> + tu fronda murmurante<br> +y embalsama tu nívea floración;<br> +<br> + cipo fúnebre; +estela<br> +que Natura lavanta a la virtud;<br> + superno centinela<br> + que siempre, siempre vela<br> +de mi amada la frígida quietud;<br> +<br> + mirtácea +esplendorosa...!<br> +¡Quién pudiera en tus fibras inyectar<br> + la esencia misteriosa<br> + del alma congojosa<br> +que no ha podido el llanto debelar! <a name='p063' id= +"p063"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p062_Bautista__Vicente_' href= +'#index_p062_Bautista__Vicente_' id= +"return_p062_Bautista__Vicente_"><b>Bautista (Vicente)</b></a></h2> +<p>Comtemporáneo. Frisaba con los 17 años cuando +publicó en Manila (1911) su colección de +poesías <i>Luzónicas</i>. Es natural de la +Pampanga.</p> +<h3><b>MAYO</b></h3> +<p>Ha llegado a mi casa sobre el ala de un rayo<br> +y ha llenado de rosas mi pobre habitación,<br> +y yo le he preguntado quién era, y era Mayo,<br> +Mayo con su perfume de flor y corazón.<br> +<br> +Abriéronse mis brazos a su áurea caravana<br> +y se llenó mi mesa de vaga devoción;<br> +fué un desfile de rosas y aves por mi ventana,<br> +abierta a la olorosa y dulce procesión.<br> +<br> +Y al fin, emocionado, hablé:--Mayo, ¿qué +quieres?<br> +(El me miraba como miran esas mujeres<br> +que están enamoradas o enfermas de soñar).<br> +<br> +Mayo ¿qué quieres?--dije de nuevo. Y él +entonces,<br> +sonó todas sus risas, sus besos y sus bronces,<br> +para rugirme como pudiera un tigre:--¡Amar...!<br> +<a name='p064' id="p064"></a></p> +<h3><b>REQUIESCAT...</b></h3> +<p>Que descansen en paz los que cayeron<br> +porque el volcán les hizo lo que fueron:<br> +barro, barro no más,<br> +¡Que descansen en paz!<br> +<br> +Un requiescat a todos los temblores,<br> +y a todos los dolores,<br> +de los niños, ancianos y mujeres,<br> +que mató ese maldito, ese loco criminal<br> +que en el mapa se llama el volcán de Taal.<br> +<br> +Dios puso el fuego en los volcanes como galas,<br> +para que su humo trémulo, a modo de un favor,<br> +le incensase;<br> +como puso dos alas en el ave y cien alas<br> +en la flor<br> +para que le perfumase.<br> +<br> +Y de esto que proclamo<br> +¡oh, pueblo! no te asombres;<br> +conos de cumbres, horror de los infiernos,<br> +los volcanes, los reyes, los gobiernos,<br> +son para la vida universal que yo amo<br> +y no para matar razas y hombres.<br> +<br> +Para el desastre hay que oponer el alma;<br> +a la indigencia abrir nuestro tesoro,<br> +y ahora que alumbra, en calma,<br> +el sol, los restos de aquel toro de oro<br> +que adoraba el taaleño como Israel el becerro<br> +en los vastos desiertos, lloremos por los muertos,<br> +por el hombre, el águila y el perro.<br> +<a name='p065' id="p065"></a><br> +También lloró el volcán. Y fué su +llanto<br> +de lágrimas de oro, de besos de quebranto,<br> +y de terror,<br> +después que vió a sus vírgenes completamente +yertas,<br> +después que vió a sus islas completamente +muertas,<br> +Y sobre todo, muerto para él, todo el amor.<br> +<br> +Mirad. No tiene fuego;<br> +su cumbre está violada, su entraña carcomida,<br> +perdió el Coloso vida,<br> +de tanta vida en flor, como extirpara luego,<br> +y loco de vergüenza y de arrepentimiento,<br> +va hundiéndose, va hundiéndose,<br> +la mismo que un perfume deshecho por el viento;<br> +reuniéndose;<br> +plegándose como una multitud plegárase en un +templo,<br> +o como van los pájaros enfermos a su nido,<br> +para gemir:--¡Oh, Césares, miraos en mi ejemplo!<br> +para gritar:--¡Oh fuertes, yo muero arrepentido...! <a name= +'p066' id="p066"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p065_Bernab_eacute__Manuel_' href= +'#index_p065_Bernab_eacute__Manuel_' id= +"return_p065_Bernab_eacute__Manuel_"><b>Bernabé +(Manuel)</b></a></h2> +<p>Nació en Parañaque (hoy provincia de Rizal), el 17 +de Febrero de 1890. Estudió en el Ateneo municipal de los +Jesuitas y luego en la Universidad de Santo Tomás. A los +nueve años hacía versos castellanos. A los 14 los +componía en latín. Ha obtenido premios en +certámenes. Sin desdeñar lo moderno, venera a los +clásicos españoles. Es maravilloso declamador. Ahora +actúa como redactor muy distinguido de «La +Vanguardia» y profesor de la Universidad de Filipinas.</p> +<h3><b>LO IMPOSIBLE</b></h3> +<p><small>(EN UN ALBUM)</small></p> +<p>En la flor de tus labios adivino<br> +algo ideal que tu hermosura viste,<br> +mientras, soñando en ellos, bebo el vino<br> +de un ensueño de gloria que no existe.<br> +<br> +Lo imposible es un ala que nos roza<br> +creando en el dolor fuertes enojos.<br> +¡Ay! No poder volver hasta mi choza,<br> +llevando la presea de tus ojos!<br> +<br> +Le diría a mi madre:--¡Madre mía,<br> +pon tu albo traje, alégrate sin tasa;<br> +ya tenemos los dos, de noche y día,<br> +Un milagro de Dios en nuestra casa!<br> +<a name='p067' id="p067"></a></p> +<h3><b>SOLDADO-POETA</b></h3> +<p>Dios ha puesto en el arco de tus cejas<br> +la excelsitud de un arco-iris santo,<br> +igual que pongo un borbotón de canto<br> +en una lira de cadencias viejas.<br> +<br> +En el hondo negror de tus guedejas<br> +la Noche obscura distendió su manto,<br> +esa deidad que sorprendió mi llanto<br> +más de una vez en tus doradas rejas.<br> +<br> +Ven, y no tardes más. Dios ha querido<br> +que fueras la paloma que convida<br> +a las ternezas místicas del nido,<br> +<br> +y yo, un fuerte soldado apolonida,<br> +que, recogiendo mi pendón caído,<br> +con la espada y laud, te dé la vida.</p> +<p>Julio, 1919.</p> +<h3><b>¡CANTA, POETA!</b></h3> +<p><small>(A SALVADOR RUEDA, DURANTE SU ESTANCIA EN MANILA) +(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Embajador de madre Hispania: alzo la copa<br> +a lo alto del Ensueño por la salud de Europa,<br> +la Europa uncida al yugo del hado militar<br> +bautizada con sangre por aire, tierra y mar,<br> +la Europa que há rencores de hermanos entre hermanos<br> +pero jamás de bardos indios y castellanos,<br> +porque es la onda que corre por la arteria del verso<br> +piélago de armonías que baña el Universo.<br> +<a name='p068' id="p068"></a><br> +La España de hoy es sorda a irrumpir de metralla<br> +ahita de laureles en cesáreas batallas,<br> +no quiere ya ser cuna del Cid y de Pelayo,<br> +de la Armada Invencible, los Tercios, Dos de Mayo,<br> +la que hizo de los pueblos haz de suelo español<br> +en que no se ponía la hipérbola del sol;<br> +ramo de oliva porta en sus divinas manos,<br> +que no quieren teñirse en sangre de cristianos,<br> +consiguiendo el arrullo de la fabla rimada<br> +lo que soñara en vano tiranizar la espada.<br> +<br> +Tú, que al partír de Cuba, inclinada la frente,<br> +cojiste tierra, «para besarla eternamente»,<br> +lee en el libro abierto de mi Naturaleza,<br> +donde es panal la vida y otro Dios la belleza,<br> +donde, como en un pórtico de bienaventuranza,<br> +encontrarás a cada aurora una esperanza,<br> +y en la mujer, la flor, el nido y los alcores,<br> +oirás la sinfonía de todos los amores;<br> +el cielo, siempre azul, sin mácula ni daño,<br> +que da eternal cobijo al propio y al extraño;<br> +los árboles ciclopeos que alzan la copa al cielo<br> +y hunden, por defenderse, la raigambre en el suelo,<br> +de corteza tan amplia, que unida la cintura<br> +de tres gigantes de descomunal figura;<br> +el Apo y el Maquiling, el Taal y el Mayón<sup><a name= +'Footmark_67_1' href='#Footnote_67_1' id= +"Footmark_67_1">16</a></sup><br> +de fraguas encendidas como un gran corazón,<br> +incensario de fuego hiriente en el altar<br> +de la patria, como un eterno luminar,<br> +como idea que salta del crisol de tu mente,<br> +como el anhelo indígena de ser independiente...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_67_1' href='#Footmark_67_1' id= +"Footnote_67_1">Nota 16</a>: Volcanes filipinos.</p> +</div> +<p>Y así, mientras la Europa riñe feroz +contienda,<br> +y España es madre que no olvida a su hija ausente,<br> +también como guerrero de acero no humillado<br> +que alegra la vejez mirando en el pasado... <a name='p069' id= +"p069"></a></p> +<p>Ese es el pueblo tuyo, que canta diplomacias<br> +del rey Alfonso XIII, flor de las democracias;<br> +que con la unción del reino te entregó el +estandarte<br> +tutelar y simbólico de la Paz y del Arte,<br> +para que tu voz fuera en mi indiano solar<br> +el reparto y renuevo de un amor secular,<br> +(el árbol que la entraña de nuestro bosque +cría<br> +en cada retoñar acrece su ufanía);<br> +para que tu voz fuera el aviso y proclama<br> +de que el idioma hispano no muere, pues se le ama,<br> +y España es madre que no olvida a su hija ausente<br> +a quien dió sangre e idioma en un rincón de +Oriente;<br> +y de que es ley que el vínculo espiritual subsista<br> +por cima del destino, del tiempo y la conquista.<br> +<br> +Heraldo de grandezas de la matrona ibérica,<br> +que pulsaste la cítara en la española +América,<br> +y envuelto entre los pliegues de su argentino manto<br> +volcaste toda el ánfora de tu lirismo santo,<br> +la flor que aroma, clave que trina, el río en calma,<br> +como en el laberinto de sus dudas el alma,<br> +te brindará su encanto la paz de los cañales,<br> +desatará tu rima bajo espesos mangales,<br> +te pondrás en el cuello un collar de sampagas,<br> +la flor amada de las vírgenes dalagas...<br> + Verás, al fin, un breve Edén en el +planeta<br> +que no pudo jamás soñar ningún poeta.<br> +Canta, poeta, canta. Pienso y no es desvarío,<br> +que ha de inmortalizar tu canto al pueblo mío.</p> +<p>Septiembre, 1915. <a name='p070' id="p070"></a></p> +<h3><b>BLASON</b></h3> +<p>Al ver los oros tenues de tu encaje,<br> +tu lino de eucarística blancura,<br> +quiero curar mi hidalga desventura<br> +encarcelado en la prisión de un traje.<br> +<br> +Tal que mis potros es mi amor salvaje;<br> +pero, en mi sed de clásica aventura,<br> +yo deshojo una flor a la hermosura<br> +y la rindo perpetuo vasallaje.<br> +<br> +Ya se que afirmas que no sabes cómo<br> +el ciego impulso de mis potros domo;<br> +pero perdona si a mi vez te arguyo,<br> +<br> +Que este mi amor es impetuosa fiera<br> +que sólo una mujer domar pudiera<br> +con un mirar celeste como el tuyo.</p> +<h3><b>MI ADIOS A ILOILO</b></h3> +<p>Antes de abandonarte, ciudad maravillosa,<br> +que ungiste de alegrías mi peregrinación,<br> +quiero dejar prendida en tu escudo una rosa,<br> +que yo he santificado ante el altar de Otón.<br> +<br> +La nave lleva al bardo. Pero en la silenciosa<br> +lágrima que yo vierto, queda mi corazón;<br> +y el noble ilongo amigo, como la ilonga hermosa,<br> +vivirán por los siglos dentro de mi canción.<br> +<a name='p071' id="p071"></a><br> +Más alto que el <i>kanuyos</i> +cerniéndose en los montes<br> +mi alma tenderá el vuelo a extraños horizontes,<br> +cantando de los pueblos el himno redentor;<br> +<br> +Pero, así bramen vientos y se refosquen cielos,<br> +hacia estas islas sacras retornará sus vuelos,<br> +¡como el ave que vuelve a su nidal de amor!</p> +<p>Abril, 1920.</p> +<h3><b>CASTIDAD</b></h3> +<p>Mujer, ¿te acuerdas? Con la sien caída,<br> +en tu palor marmóreo de azucena,<br> +tú desleías, como un alma buena,<br> +todo el rosal de una ilusión perdida.<br> +<br> +Aquella tarde fué. No sé si herida<br> +en la raíz de tu virtud serena,<br> +mi audacia fácil añadió otra pena<br> +al calvario de penas de tu vida.<br> +<br> +Llorabas y reías. De tu boca,<br> +rojo nidal de sierpes del deseo,<br> +fluían en suspiros mil encantos...<br> +<br> +--¡Qué loco eres!--dijiste. Y yo, ¡qué +loca!--<br> +Pero en medio de tanto devaneo,<br> +--¿lo recuerdas aún?--fuimos dos santos.</p> +<p>Julio, 1920. <a name='p072' id="p072"></a></p> +<h3><b>ESPAÑA EN FILIPINAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>La dulce Hija, postrándose de hinojos,<br> +dice a la Madre, a tiempo que sus ojos<br> +leve cendal de lágrimas empaña:--<br> +--«Dios ha dispuesto el término del plazo<br> +y ya es la hora de romper el lazo<br> +que nos unió tres siglos, ¡Madre España!</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>¡Madre, sí, madre! Sobre mi haz tendido<br> +va fermentando el anhelar dormido<br> +y, el germen abonado se agiganta,<br> +la gratitud es flor del alma mía,<br> +y no muere la clásica hidalguía<br> +donde se irgue tu cruz, tres reces santa.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Puede venir el águila altanera<br> +y hundir el corvo pico en la bandera<br> +de gualda y oro, que nos da alegría;<br> +podrán poner a mi garganta un nudo,<br> +que cuando ¡el labio se retuerza mudo,<br> +irá a gritar el alma: ¡Madre mía!</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>¡Dichoso instante aquel que vió a las olas<br> +dialogar con las naves españolas,<br> +<a name='p073' id="p073"></a>llevando a Limasawa a Magallanes!<br> +De entonces a hoy, portentos mil se han visto,<br> +y es que el poder de España arraiga en Cristo,<br> +manso y sin hiel, multiplicando panes.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Soberbio es tu ideal, como tu gloria,<br> +largos siglos ataste a la victoria<br> +al carro de tu funesta monarquía.<br> +¿Cómo no amar tu gesta no igualada,<br> +si en las fronteras que humilló tu espada,<br> +el gran disco del sol no se ponía?</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Mas, ¡no es la espada omnipotente sólo<br> +la que al brillar del uno al otro polo,<br> +obró cien maravillas en el llano;<br> +es la esencia vital de las Españas,<br> +que al invadir palacios y cabañas,<br> +prestó eficacia al ideal cristiano.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Quién empuñó con varonil denuedo,<br> +en los tiempos de Lope y de Quevedo,<br> +«el cetro de oro y el blasón divino»;<br> +quién sembró de fé en la individual +conciencia<br> +decoro en la mujer, que es otra herencia,<br> +luz en las mentes y oro en el camino.</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>La que duerme arrullada por el cántico<br> +de las ingentes olas del Atlántico;<br> +la que empujó a Colón hasta la entraña<br> +<a name='p074' id="p074"></a>del mundo nuevo, que copió su +hechura;<br> +la que llevó a las pueblos fé y cultura<br> +y áuras de libertad... Esa es España.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>España, la invencible soñadora,<br> +que monta rocinantes a deshora,<br> +los toros lidia, viste la mantilla,<br> +ama la jota y al <i>danzón</i> se entrega,<br> +mas cuyo acero no es una hoz que siega,<br> +sino arado que pone la semilla;</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>La patria de la vid y la verbena,<br> +que fía a la guitarra su honda pena,<br> +dominadora de la Argel moruna,<br> +la que las tierras incas civiliza,<br> +hidalgo pueblo, de otros cien nodriza,<br> +única madre que meció mi cuna.</p> +<h3><b>XI</b></h3> +<p>Los claustros de tus Cuevas y tus Prados<br> +noche y día miráronse atestados<br> +de hijos nativos del saber amantes:<br> +hiciste héroes y armaste caballeros,<br> +y aun late en el cantar de mis troveros<br> +la dulcísima lengua de Cervantes.</p> +<h3><b>XII</b></h3> +<p>¡Oh rica fabla espiritual! Simula<br> +cordaje de una cítara que ondula,<br> +--es blanda arcilla y música ese idioma--,<br> +<a name='p075' id="p075"></a>claro choque de perlas y corales,<br> +remedo de los coros celestiales<br> +que de Dios mismo su raigambre toma.</p> +<h3><b>XIII</b></h3> +<p>Si lloro, se unifica con mi llanto,<br> +impregna hasta el <i>kundiman</i><sup><a name='Footmark_74_1' href= +'#Footnote_74_1' id="Footmark_74_1">17</a></sup> cuando canto,<br> +y es en la liza imprecación y alerta.<br> +Podrán hurtarme mis veneros de oro,<br> +pero al perder tan singular tesoro,<br> +es que habré sido traicionado y muerta.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_74_1' href='#Footmark_74_1' id= +"Footnote_74_1">Nota 17</a>: Canto popular filipino.</p> +</div> +<h3><b>XIV</b></h3> +<p>Rizal, Mabini, del Rosario y Luna,<br> +hijos míos y tuyos son. Cada una<br> +lleva en la frente un evangelio escrito.<br> +Si yo les dí mi maternal entraña,<br> +no empresa mía fué, sino de España,<br> +fundir el alma en su troquel bendito.</p> +<h3><b>XV</b></h3> +<p>La Cruz de Arrechedera y Urdaneta<br> +está en mis cielos, tabla es que sujeta,<br> +cuando zozobra, al bien; porque a despecho<br> +de las más encontradas ambiciones,<br> +tu religión, tu fé, tus tradiciones,<br> +han abrigo recóndito en mi pecho.</p> +<h3><b>XVI</b></h3> +<p>En el curso del tiempo, desenvuelto,<br> +tú, España, volverás,--¿Qué amor +no ha vuelto?--<br> +Presa en la red del propio bien perdido: <a name='p076' id= +"p076"></a></p> +<p>serás un ave, enferma de añoranza,<br> +que va a volar cuando la noche avanza,<br> +en dirección al solitario nido...</p> +<h3><b>XVII</b></h3> +<p>Si están ahitos de llorar tus ojos,<br> +y en otros días te causara enojos,<br> +la era de paz y de perdón se inicie.<br> +¡Oh, qué mejor que tras la despedida,<br> +seamos como el agua, en dos partida,<br> +que se torna a juntar en la planicie!</p> +<h3><b>XVIII</b></h3> +<p>...Mientras la vista atónita vislumbra<br> +la luz de redención en la penumbra,<br> +e hijos del alma apréstanse a las lides;<br> +¡vé, Madre! Y digan valles y colinas:<br> +¡Gloria a la Madre España en Filipinas!...<br> +¡Loor eterno a tí! Tú, no me olvides.» +<a name='p077' id="p077"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p076_Canon__Fernando_' href= +'#index_p076_Canon__Fernando_' id= +"return_p076_Canon__Fernando_"><b>Canon (Fernando)</b></a></h2> +<p>Veterano poeta cuyo plectro ha golpeado la lira bajo las dos +soberanías. Nació en Biñán (Laguna), en +1860, Fué condiscípulo y <i>alter ego</i> de Rizal en +el Ateneo municipal, y juntos se graduaron de bachiller en 1877. +Hacía versos a los catorce años. Cursó la +carrera de ingeniero industrial, y para perfeccionar sus estudios +viajó por Europa, Años residió en Barcelona. +Son sus pasiones, además de la matemática, el ajedrez +y la música. Fué general de ingenieros con el +ejército revolucionario. Sus poetas dilectos son Campoamor y +Villaespesa. Mora en Manila actualmente, siendo profesor de +guitarra del Conservatorio.</p> +<h3><b>FLOR IDEAL</b></h3> +<p>El rocío de nubes blanquecinas<br> +Eterniza la <i>flor de las colinas</i>,<br> +Esa flor que en su cáliz peregrino<br> +Encierra el ósculo del amor divino,<br> +Llevado allí por las sublimes notas<br> +Del eterno cantar de los patriotas.<br> +Blanca flor de montañas<br> +Que en el azul empíreo se mece,<br> +Cuando surgen patrióticas hazañas<br> +Se multiplica y por doquier florece;<br> +Pero diz que se oculta y desparece,<br> +0 se demuda roja,<br> +Cuando patria postrada se sonroja,<br> +Y vagan por las nubes sus raíces<br> +<a name='p078' id="p078"></a>Lloradas por las musas infelices.<br> +En tanto llega el día<br> +En que, unido el valor a la hidalguía,<br> +Surje en la excelsa cumbre<br> +La cálida ambrosía<br> +Que, a la ignición de misteriosa lumbre,<br> +La planta vitaliza<br> +Y el amor de las musas fecundiza.<br> +<br> +Sus hojas transparentes,<br> +que guarnecen flexibles enramadas,<br> +Irradian luces mil, resplandecientes<br> +En medio de penumbras, azuladas,<br> +Y esparcen, difundidos en su brillo,<br> +Los campestres olores del tomillo<br> +Refrescados por niveas sampaguitas,<br> +Burlonas de las cuitas.<br> +<br> +Del filipino céfiro amoroso,<br> +Que atrae candencioso<br> +Mil íntimas fruiciones infinitas...<br> +Vértigo voluptuoso<br> +De sonrisas, caricias y murmullo<br> +Que vibran de una flor en el capullo.<br> +<br> +El tronco de esa planta legendaria<br> +Viste el tul que en la selva solitaria<br> +La quietud simboliza<br> +Y el frío del olvido cristaliza.<br> +Mas, en lo alto, los vientos con sus marchas<br> +Pasan para engarzar vivas escarchas<br> +En derredor del cristalino encaje<br> +Que en excelso ropaje<br> +El tronco viste... ¡signo de grandezas!<br> +Bajo una blanca trama de finezas.<br> +Misterioso tamiz de las virtudes<br> +Que alcanzan a divinas altitudes,<br> +<a name='p079' id="p079"></a>y parece una espléndida +bandera<br> +Que cubre un mástil de genial quimera.<br> +Veste reticular a cuyas mallas<br> +Llega el eco triunfal de las batallas,<br> +Velo quizás de nupcias redentoras<br> +Que a la patria querida<br> +Viene anunciando bendecidas horas<br> +De una raza indomable redimida.<br> +<br> +Y ¡lo que más asombra!...<br> +Sus raices nunca, yacen en la sombra.<br> +Se adaptan en graníticas fisuras,<br> +Desafiando el rigor de las alturas.<br> +Forman telas de mimbre,<br> +De finísima, urdimbre,<br> +Sobre cálido erial o entre los hielos...<br> +Sólidas, al amparo de los cielos,<br> +Y a la vista del sol y las estrellas,<br> +Bajo el fluído vital de las centellas.<br> +Y, hasta en sus pequeñeces,<br> +No puede la soberbia planta humana<br> +Hollar con altiveces<br> +La raiz soberana,<br> +Que en la cúspide siempre se coloca<br> +De acantilada roca,<br> +Por cortantes aristas defendida...<br> +Y es necesario despreciar la vida<br> +Para llegar al pie de la meseta<br> +Donde marca la flor dificil meta...<br> +Pináculo oriental de lo sublime<br> +Al que el astro solar su beso imprime,<br> +<br> +Genio inmortal que velas noche y día<br> +Por la ventura de la patria mía:<br> +¿Cuando hallarás la <i>flor de los colinas</i><br> +En las altas montañas filipinas?<br> +<a name='p080' id="p080"></a></p> +<h3><b>«RIZAL ARTISTA»</b></h3> +<p>En sus juegos de niño,<br> +Al descender ufano<br> +Del tronco envejecido de un manzano,<br> +Miraba con cariño<br> +El fruto más hermoso,<br> +Que a mí me regalaba generoso,<br> +Y muy sério decía:<br> +<br> +«Es pequeña, redonda,<br> +Y parece una cara de muñeca<br> +Sonrosada y moronda...<br> +Y yo, en vez de comerla, le pondría<br> +Ojitos».--Y, apesar de alguna mueca,<br> +Convertía aquel fruto<br> +En busto de cupido diminuto.<br> +<br> +Lector; si crées invención galana<br> +La escultura pueril de la manzana,<br> +Admite estos detalles,<br> +Y prueba por tí mismo,<br> +(Siempre que iguales elementos halles<br> +Para el escultural idealismo),<br> +Hacer de aquella fruta<br> +Una muñeca fresca y diminuta.<br> +<br> +Manzana filipina,<br> +Sonrosada, aromosa, pequeñina,<br> +Y para dar una cabal idea,<br> +De la infantil presea,<br> +Te diré los coloquios que en la infancia<br> +Sostuve con Rizal, en una estancia.<br> +<a name='p081' id="p081"></a><br> +Parece que lo veo:<br> +Con un carbón muy negro y puntiagudo<br> +Le puso cejas y ojos... lo que pudo.<br> +--¿Sin narices? le dije, ¡oh que feo...!<br> +--«Estate quieto, espera,<br> +ya le pondremos la nariz de cera,<br> +Una nariz pequeña, filipina,<br> +Nariz de la modestia, simple y fina.»<br> +<br> +--Pero dime, ¿y la boca?<br> +--«Eso aquí, muy pequeña, se coloca<br> +Sobre este hueco, ¡hoyuelo de bellezas!<br> +Expresión de inocentes gentilezas.<br> +Con dos más, forman una maravilla<br> +En cualquier sitio de infantil mejilla».<br> +--¿Queda sin cabellera?<br> +--«Sí. Sólo una gorrita<br> +Con una blanca y grande <i>sampaguita</i> +<sup><a name= +'Footmark_80_1' href='#Footnote_80_1' id= +"Footmark_80_1">18</a></sup>. +<br> +Un pámpano escotado por pechera,<br> +Y en el cuello... así... o como se quiera<br> +Por corbata <i>ilang-ilang</i> o <i>champacas</i><sup><a name= +'Footmark_80_2' href='#Footnote_80_2' id= +"Footmark_80_2">19</a></sup><br> +0 las verdes hojuelas de albahacas;<br> +Por faldillas las rojas <i>gumamelas</i><sup><a name= +'Footmark_80_3' href='#Footnote_80_3' id= +"Footmark_80_3">20</a></sup><br> +Y dos partidos mondos cacahuetes<br> +Por piés, con dos corolas por chinelas,<br> +Ocultas por ribetes<br> +Formados en minúsculos estambres,<br> +Y verdosos pistilos,<br> +Que ensartan dos alambres<br> +O metálicos hilos,<br> +A simular el oropel y encantos<br> +Que dan la majestad a regios mantos.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_1' href='#Footmark_80_1' id= +"Footnote_80_1">Nota 18</a>: Aromosas flores del +Archipiélago.</p> +</div> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_2' href='#Footmark_80_2' id= +"Footnote_80_2">Nota 19</a>: Flor roja, silvestre, parecida a +nuestra amapola.</p> +</div> + + +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_80_3' href='#Footmark_80_3' id= +"Footnote_80_3">Nota 20</a>: Hibiscos (Tagalog).</p> +</div> +<p>«¡Es niño filipino!»,--me +decía,--<br> +«Le visto con suprema gallardía.»<br> +<br> +<a name='p082' id="p082"></a> Pasaron sin quebrantos<br> +Esos días de juegos infantiles;<br> +Vinieron los Abriles,<br> +Con todos sus encantos<br> +Haciendo palpitar los corazones.<br> +Y Rizal ya tallaba<br> +Machetes y cañones,<br> +Y siempre preparaba,--<br> +¡Manera singular de sus hazañas!--<br> +Contra el cañón el triunfo de las cañas.<br> +Y esto es verdad, mi buen lector mundano,<br> +Porque él, con catapultas de cañizo,<br> +Con frecuencia deshizo<br> +El rico armón de mi cañón prusiano.<br> +!Del arte militar, el horizonte<br> +Que ve un Napoleón o un Jenofonte...!<br> +<br> +Mas tarde, siempre vencedor en tierra,<br> +Piensa en barcos de guerra filipinos...<br> +Y ya cansado un día<br> +De la dificultad que siempre encierra<br> +El triunfo en mar bravía,<br> +¡Buscó en lo sobrehumano los destinos...!<br> +Se puso con empeño<br> +A esculpir en un leño<br> +El frío simbolismo de algún santo...<br> +Y el arte místico feliz nacía<br> +Con religioso encanto<br> +Al modelar su culta idolatría.<br> +<br> +Ya es preciso cruzar los anchos mares.<br> +Los genios tutelares<br> +Nos señalan el triunfo muy lejano.<br> +Allende el Océano<br> +Veremos a Rizal en Barcelona<br> +Sobre una mesa del «Café Pelayo»<br> +Mirarnos de soslayo,<br> +<a name='p083' id="p083"></a>y con, medida artística +segura<br> +y sonrisa burlona,<br> +En el mármol hermoso, muy pulido,<br> +Una caricatura<br> +Haciendo, pronto, igual y de corrido.<br> +y allí nos señalaba,<br> +Con rayas y con puntos<br> +Cada uno y todos juntos,<br> +Y caracterizaba<br> +Nuestras tendencias siempre juveniles<br> +En el loco correr de los Abriles.<br> +<br> +Do quiera, hasta en los días de algaradas<br> +Era Rizal artista en las veladas.<br> +Siempre sus poesías<br> +Eran una escultura,<br> +0 luciente pintura,<br> +De sublimes, vibrantes melodías<br> +Que por los mares y hasta por los aires<br> +Transportaba, en patrióticos donaires,<br> +Su artístico altar de estro divino,<br> +Del suelo filipino<br> +Amor de sus amores,<br> +Búcaro inmenso de orientales flores.<br> +<br> +Recuerdo que una tarde del Otoño,<br> +En la Villa del oso y del madroño,<br> +En casa de Paterno,<br> +De filipinas glorias<br> +Recolector eterno<br> +Y pensador de idílicas historias,<br> +Se hallaban literatos,<br> +Ministros, periodistas,<br> +Músicos y pintores,<br> +Y todos los artistas,<br> +En raros pugilatos,<br> +A conquistar aplausos o bellezas<br> +<a name='p084' id="p084"></a>Exhibiendo primores<br> +En cultas gentilezas...<br> +Rizal, con tino singular y austero,<br> +Me señaló en un rico musiquero<br> +La colección de músicas tagalas,<br> +Diciénidome sincero:<br> +«Mi corazón palpita<br> +Cuando a la luz de filipinas galas<br> +La música infinita<br> +De un canto lastimero<br> +Despierta el alma mía<br> +Al <i>kundiman</i> de suave melodía...»<br> +Y me habló de la insólita guitarra<br> +Y me dijo galante:<br> +«Yo siempre pintaría al estudiante<br> +Con libro, con laúd y cimitarra».<br> +Y mientras la alegría fermentaba<br> +En aquellos espléndidos salones,<br> +De los ricos plafones<br> +Donde el genio ideal seleccionaba<br> +Filipinas pinturas,<br> +Y salacots y bolos...<br> +Mil bellas esculturas<br> +Y hasta los chirimbolos<br> +De igorrotes y aetas<br> +Y mandobles y cotas<br> +De ignorados atletas<br> +En regiones remotas,<br> +Y juventud allí rivalizaba...<br> +Y entre música y flores se libaba,<br> +En copa de abundancias,<br> +Amistad y elegancias.<br> +Rizal siente volar en el ambiente<br> +Las cadencias aladas<br> +Que allí llegaban desde Extremo Oriente<br> +Por aires filipinos transportadas...<br> +<a name='p085' id="p085"></a>¡Melancólica +música sonriente,<br> +por el artístico ideal rimadas!<br> +<br> +Y siguiendo el relato<br> +De aquellas expansiones<br> +Que enaltecen patrióticas reuniones,<br> +Donde el ameno trato<br> +De jóvenes diplómatas noveles<br> +Para la Patria conquistó laureles;<br> +He de nombrar la femenil belleza,<br> +Ornada de modestas galanuras<br> +De filipina alteza,<br> +Con sus alegres castas timideces,<br> +Conjunto de hermosuras<br> +Mezcladas con ingenuas altiveces.<br> +<br> +Que preparó en su casa la velada,<br> +Do emulación despierta en dulce calma<br> +A filipina juventud mimada<br> +En amores artísticos del alma;<br> +La admirable Consuelo Ortiga y Rey,<br> +Que amó en Madrid la filipina grey.<br> +Allí Rizal «Me piden versos»<sup><a name= +'Footmark_84_1' href='#Footnote_84_1' id= +"Footmark_84_1">21</a></sup> dijo<br> +En su patriótico amor siempre prolijo...<br> +Y aquella niña, sin igual hermosa,<br> +Divisó en lontananza alguna cosa<br> +Que faltaba en aquel rico concierto,<br> +En donde gracias, músicas y flores<br> +Esparcían fulgores,<br> +Pues Rizal se sentía <i>en un desierto</i><br> +Recordando a su Patria encadenada.<br> +La huérfana gentil cerró sus ojos,<br> +Y hasta arrugó su frente iluminada<br> +Por mil destellos rojos,<br> +Al pensar en su madre idolatrada...<br> +¡Así Rizal llenó de pensamientos<br> +Aquella hora de luz y arrobamientos!...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_84_1' href='#Footmark_84_1' id= +"Footnote_84_1">Nota 21</a>: Cópiase esta +composición entre las del Dr. Rizal.</p> +</div> +<a name='p086' id="p086"></a> +<p>Es arte el de decir hondas tristezas,<br> +Revestidas de fuego y de bellezas.<br> + De Luna e Hidalgo es el cantor sublime.<br> +Del «Spoliarium» a mujer llorosa,<br> +Y de «Las Vírgenes» a voz que gime<br> +En cristiana actitud de fé radiosa,<br> +Cuando pinta con vívida hermosura<br> +La expresión de simbólica pintura<br> +En un brindis genial «A los pintores»<br> +Que a la patria llenaron de esplendores.<br> +Allí comienza el prólogo infinito<br> +De su pasión creciente<br> +Y patriotismo ardiente,<br> +En el <i>Noli me tángere</i> descrito,<br> +Con al arte de hacer a los patriotas<br> +En las batallas de candentes notas.<br> +<br> +Clarividente y singular atleta<br> +Ya era Rizal el escultor profeta.<br> +En Leitmeritz he visto un esqueleto<br> +Que me llenó de asombro,<br> +Y cual un amuleto<br> +Me conmovió por su expresión macabra:<br> +Sobre cualquier escombro<br> +Puesta de pié, famélica osamenta<br> +Cubierta por sayal que apenas se abra.<br> +En el cuello un rosario.<br> +Y mujer macilenta,<br> +Forcejeando en ánsias ya mortales,<br> +Contra el lúbrico abrazo del falsario<br> +En sus horribles crápulas letales...<br> +Con sus órbitas huecas<br> +De carcomido sátiro en lujuria<br> +Que arranca, atroz, horripilantes muecas<br> +En la tragedia de bestial injuria.<br> +<br> +Así lanza Rizal su primer reto<br> +Al amor monacal en esqueleto...<br> +<a name='p087' id="p087"></a>Y ya a Dámaso Ponce le +vengaba<br> +Y a su historia infeliz se anticipaba.<br> + Borremos esa escena<br> +Do el arte lucha en la mortal gangrena.<br> +<br> +Otra rica escultura,<br> +En «La ciencia que triunfa en la muerte»<br> +Me enseñó Blumentritt con galanura,<br> +Por venturosa suerte<br> +Oí de aquellos labios<br> +La incomparable explicación de sabios.<br> +Un joven decidido y vigoroso<br> +En lo alto, con indómita energía,<br> +Cual bandera que ondea<br> +En terrible porfía,<br> +Ya blande victorioso<br> +Antorcha que flamea<br> +Para destruir el germen venenoso...<br> +<br> +Bajo los pies, la calavera chata<br> +En que ignorancia o muerte se retrata.<br> +<br> +Esas dos creaciones<br> +0 esculturas que admiran las naciones,<br> +A Blumentritt le fueron regaladas<br> +Por el mismo Rizal, cuando, talladas,<br> +Buscó el depositario<br> +Que comprenda y explique<br> +Al pueblo filipino<br> +Aquel plan legendario<br> +Que opondrá eterno dique<br> +A la ruda invasión de un adversario<br> +En el duro camino<br> +Para alcanzar la justa independencia...<br> +¡Expresión soberana de arte y ciencia!<br> +<br> +Blumentritt, en sus fúlgidos salones<br> +De filipino ambiente,<br> +<a name='p088' id="p088"></a>Do laten filipinos corazones,<br> +Sincero y elocuente<br> +En aquel sitio mismo<br> +!Qué parece el dosel del patriotismo!<br> +Donde Rizal y él, solos conversaron...<br> +Y de su patria con amor trataron<br> +Me dijo conmovido:<br> +«Ah... esas dos hermosas obras de arte<br> +«A solas, serán parte<br> +«A preparar santuario indefinido<br> +«Para un altar futuro<br> +«Cuando el género humano,<br> +«En su criterio puro,<br> +«Y amor cosmopolita<br> +«Del mundo, soberano,<br> +«Viva doquier con libertad bendita,<br> +«Y transforme del todo el fanatismo<br> +«En virtud, ciencias, artes y civismo.<br> +<br> +Sí. De un templo en las gradas<br> +Fundó Rizal sus obras celebradas,<br> +!Texto o arquitectura<br> +De un amor infinito, legendario,<br> +Que revela en artística hermosura<br> +Su noble corazón humanitario.<br> +<br> +Y, por Rizal os juro,<br> +Al entregar el último retazo<br> +De este papel en que sus artes trazo,<br> +Que es preciso que «Euterpe» siempre viva<br> +En el amor más puro<br> +De aquella iniciativa.<br> +Y <i>creciente</i> este círculo del arte,<br> +Con severa constancia<br> +Y oriental arrogancia,<br> +Levante inmaculado el estandarte<br> +Do brillarán los astros de la gloria<br> +Del libro artístico de nuestra historia. <a name='p089' id= +"p089"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' href= +'#index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' id= +"return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_"><b>Casuso Alcuaz +(Jesús)</b></a></h2> +<p>Hijo de Manuel Casuso. Nació en Manila en 1898. † +en el Japon el 19 de Julio de 1918. Escribió, cuando cursaba +el bachillerato, las composiciones que se copian.</p> +<h3><b>LAS CAÑAS</b></h3> +<p>Cada caña es una flauta que solloza inconsolable<br> +Si Céfiro agita blando sus penachos de esmeralda,<br> +Y en el tedio de las siestas, si cruzamos los senderos,<br> +Nos convidan a la sombra de sus plañideras ramas.<br> +<br> +Son sus voces cual las dulces de princesas medievales<br> +En el fondo de castillos imponentes encerradas,<br> +Que inspiraron a los bardos melenudos de Provenza<br> +Los más dulces madrigales arrancadas de sus arpas.<br> +<br> +En la calma apetecible de los pueblos escondidos,<br> +Como duendes protectores en las sendas se levantan,<br> +Declamando sus estrofas de lirismo incomprensible,<br> +A la vez que por sus hojas ruedan tímidas las +lágrimas.<br> +<br> +Viajero, que con anhelos de poder llorar a solas<br> +Te encaminas de las selvas a las partes resguardadas,<br> +Llora, llora con el ritmo de las cañas majestuosas<br> +Bajo pálios florecidos de vegetación malaya.<br> +<a name='p090' id="p090"></a><br> +Cuántas veces he cruzado los caminos empolvados<br> +Con el sol que descendió como un manto a mis espaldas,<br> +Y he buscado la frescura de sus ramas temblorosas,<br> +Cual oásis en desierto la sedienta caravana.<br> +<br> +Y me han dicho sus tristezas, sus pesares, sus dolores;<br> +Me han abierto los arcanos musicales de sus almas;<br> +Me han narrado complacientes los sucesos culminantes<br> +Y apopeyas de los días venturosos de la patria.<br> +<br> +--«¿Dónde están aquellos fuertes y +valientes Solimanes<br> +Que cruzaron otros tiempos estas selvas solitarias<br> +A la guerra? Todo duerme bajo el polvo de la muerte<br> +Y la voz del tiempo rudo va segando nuestra raza».<br> +<br> +--«En los pechos y en los brazos falta ya el viril +denuedo<br> +Y en la frente el entusiasmo y en las bocas la palabra:<br> +Y la patria llora, llora, de sufrir el cautiverio,<br> +Y no hay hombres, no hay soldados, no hay valientes no hay +espadas...»<br> +<br> +--«Cuan mejores, ¡ay! los días en que +férricos guerreros<br> +Nuestros troncos con el bolo para fin marcial cortaban.<br> +Fuimos lanzas, fuimos saetas, que llevábamos la muerte<br> +A las filas del contrario, con apóstrofes de rabia.<br> +<br> +Hoy dormidas, sólo tienen nuestros troncos musicales<br> +Armonías, que el ambiente saturando van de gracia,<br> +Y amedrentan a los niños, a los tímidos y +púberes,<br> +Que imagínanse que oyen los gemidos de las almas.»</p><p>....................................................................................</p><p> +Retiréme de la sombra de las cañas sollozantes<br> +Y me vine pensativo, ya muy tarde, hacia mi casa;<br> +¡Y en el bosque proseguía dolorida sus lamentos<br> +Una orquesta fabulosa de un millar de verdes flautas!<br> +<a name='p091' id="p091"></a> +<h3><b>A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Allá, detrás del mar, descansa España<br> +con aire augusto de titán, rendida;<br> +que al peso tanto de su mucha hazaña,<br> +sobre sus lauros se cayó dormida...<br> +<br> +Allá la patria de Guzmán el Bueno,<br> +de un Cid que reta y en palestras mata;<br> +y su tizona, remedando el trueno,<br> +a los muslines en pavor desata...<br> +<br> +Allá la noble España, madre nuestra,<br> +aquí su noble hija del Oriente,<br> +que a los extraños y a los propios muestra<br> +que de ella supo levantar la frente...<br> +<br> +Allá lo grande y lo sublime impera;<br> +en Hispania halló el arte sus altares;<br> +aquí esta Perla, que felice fuera<br> +un pedazo de España en estos mares...<br> +<br> +Mas hoy, cortados los benditos lazos,<br> +tú estás muy lejos de nosotros, madre,<br> +y aquí tendemos hacia ti los brazos<br> +porque no hay suerte que sin ti nos cuadre...<br> +<br> +Tú diste al mundo tus caducas leyes,<br> +con cien coronas se ciñó tu frente;<br> +hollaste cetros, destronaste reyes,<br> +y ebria de gloria se durmió tu gente...<br> +<br> +Si tanta gloria sin igual tuviste<br> +y lauros cien tu señorial cabeza,<br> +<a name='p092' id="p092"></a>deja que diga que si al fin +caíste,<br> +fué tu caída tu mayor grandeza.<br> +<br> +¿Mas, hemos de insultarte cuando vemos<br> +plegar tus alas que taparon soles?<br> +¡Oh, nunca, nunca, que mejor seremos<br> +hermanos filipinos y españoles...!</p> +<h3><b>ALMAS</b></h3> +<p>Cuando inclinan las flores sus corolas<br> + sobre los tallos,<br> + meditan sus pesares<br> + y vierten llanto.<br> +A las flores he oído muchas veces<br> + gimiendo por lo bajo...<br> +¿Tal vez entre sus pétalos el alma<br> + hay de un enamorado?<br> +¿Tal vez las mismas flores aun lozanas<br> + reciban desengaños,<br> +y tengan de amarguras y dolores<br> + repletos los nectarios?<br> +Yo no sé, yo no sé qué es lo que tienen,<br> + pero ello es el caso<br> +que cuando agita el aire sus corolas<br> + suspiran por lo bajo ...<br> +¡Las flores son las almas de mujeres<br> +que en la tierra su crimen no purgaron,<br> +mujeres que murieron olvidadas<br> + después que tanto amaron,<br> + y ahora vagan sus almas<br> +de unas flores a otras emigrando,<br> +y en el crisol ardiente de sus penas<br> +purifican las huellas del pasado...<br> +¡No arranquemos jamás con mano brusca<br> +<a name='p093' id="p093"></a> una flor de su +tallo:<br> +las flores tienen alma; las he oído<br> +gimiendo muchas veces por lo bajo...!<br>................................................... +</p><p>Salí al campo cantando una mañana,<br> + y vi sobre su alfombra<br> +una siembra de gotas cristalinas,<br> + de polícromas gotas.<br> +¿Quién había llorado aquella noche?<br> + ¿Fueron, quizá, las +sombras?<br> + ¿Fueron, quizá, los +astros?<br> +¿Fuera, quizá, la luna soñadora...?<br> + No sé, no sé quién +fuera,<br> +pero lágrimas eran tales gotas;<br> + lágrimas transparentes<br> +y de luces radiantes como auroras...!<br> + Dicen que tienen alma las estrellas;<br> + mas, ¿por qué lloran?<br> +Yo conozco esas lágrimas y juro<br> + que son de penas hondas...<br> +A veces, cuando el cielo está sereno<br> + y la noche reposa,<br> +levanto al firmamento la mirada<br> + y pálidas las veo y ojerosas...!<br> + ¿Hay penas allá arriba?<br> +Y si penas no hay, ¿por qué sollozan?<br> + ¡Las estrellas son almas<br> +que vivieron errantes y azarosas,<br> + informando unos cuerpos<br> +de materia podrida y hedionda...!<br></p> +<p>Marzo, 1916. <a name='p094' id="p094"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p093_Dayot__Rosario_' href= +'#index_p093_Dayot__Rosario_' id= +"return_p093_Dayot__Rosario_"><b>Dayot (Rosario)</b></a></h2> +<p>Contemporánea. Alumna de tercer año en el Centro +Escolar de señoritas (<i>High School</i>) de Manila.</p> +<h3><b>A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(OFRENDA.--DÍA ESPAÑOL, 25 JULIO +1922)</small></p> +<p>Con lealtad y gratitud sincera,<br> +Unida a tí por irrompible lazo,<br> +el alma filipina, en tu regazo,<br> +Pone un beso de amor en tu bandera.<br> +<br> +Perdónala si evoca plañidera<br> +De tu recuerdo el indeleble trazo;<br> +¡Oh! ¡cuán dulce calor el de tu abrazo<br> +Para el que sufre en angustiosa espera!<br> +<br> +Mas... escucha sus votos inmarchitos:<br> +Ni del tiempo los cursos infinitos,<br> +Ni el nuevo rumbo de tutela extraña,<br> +<br> +Extinguirán en tierra filipina<br> +La fe en tu amor, la fabla cervantina<br> +Ni este grito supremo: ¡Viva España! <a name='p095' +id="p095"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' href= +'#index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' id= +"return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_"><b>Fernández +Lumba (Enrique)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila en Abril de 1899. En San Juan de +Letrán y en la Universidad de Santo Tomás, centros de +enseñanza regidos por los frailes dominicos, se hizo +bachiller y abogado. Fué redactor de «El +Comercio», diario manileño en español. Lo es +ahora del diario católico «La Defensa».</p> +<h3><b>LA MUJER</b></h3> +<p>Es del artista inspiración fecunda;<br> +flor divina en el huerto de la vida;<br> +del bardo en el laud nota escogida<br> +que de armonías la existencia inunda.<br> +<br> +Angel hermoso que a la tierra inmunda<br> +cayó del cielo con el ala herida;<br> +blanca luz de la gloria desprendida,<br> +que del vivir la lobreguez profunda<br> +<br> +disipa con la magia de su encanto.<br> +Es talismán de poderoso hechizo<br> +que al brío de su amor no hay quien resista,<br> +<br> +ni pecho que no ablande con su llanto.<br> +¡Es Eva que nos quita el paraíso,<br> +y es María que el cielo nos conquista!</p> +<p>1919. <a name='p096' id="p096"></a></p> +<h3><b>MIENTRAS DICEN...</b></h3> +<p>Madre España,<br> +por tu gloria,<br> +por el brillo de tu historia,<br> +por tu hazaña de tres siglos en la tierra de mi amor,<br> +por la sangre que vertiste en las Américas,<br> +por tus luchas tan homéricas,<br> +por la gloria de tu enseña bicolor,<br> +hoy levanto<br> +la ideal copa de mi canto,<br> +mientras dicen mis hermanos, los poetas,<br> +en estrofas peregrinas:<br> +¡viva españa en Filipinas!<br> +¡viva España y su memoria...!<br> +y proclaman las trompetas<br> +de la gloria<br> +tu mirífica victoria.<br> +<br> +Yo quisiera que mi verso condensara<br> +el sentir de veinte pueblos hermanados<br> +por tu idioma de armonía tan preclara;<br> +veinte pueblos troquelados<br> +en el fuego de tu alma generosa;<br> +veinte pueblos herederos de tu historia y tu nobleza.<br> +Yo los miro en este día como pétalos de rosa<br> +colocada en el altar de tu grandeza;<br> +como cuerdas de una lira colosal<br> +que, pulsada por el genio de la historia,<br> +suena un cántico real<br> +de sublimes resonancias,<br> +que venciendo las distancias<br> +publicando va tu gloria<br> +por los lindes del planeta...<br> +<a name='p097' id="p097"></a><br> +Madre España: por tu honor,<br> +por tu idioma, por Legazpi y Urdaneta,<br> +por la gloria de tu enseña bicolor,<br> +por la cruz que nos legaste, yo levanto<br> +la ideal copa de mi canto,<br> +mientras cantan mis hermanos, los poetas,<br> +en estrofas peregrinas:<br> +¡viva España en Filipinas!<br> +Y proclaman las trompetas<br> +de la gloria<br> +lo inmortal de tu victoria...</p> +<p>Julio, 1920.</p> +<h3><b>A PLARIDEL<sup><a name='Footmark_96_1' href='#Footnote_96_1' +id="Footmark_96_1">22</a></sup></b></h3> +<p>Luchaste allá en la vieja monarquía<br> +con voluntad exenta de egoísmo,<br> +sirviéndote de escudo el patriotismo<br> +y nuestra santa libertad por guía.</p> +<p>Vertiste gota a gota tu energía<br> +en la lucha mental del periodismo,<br> +al pueblo predicando el heroismo<br> +y encendiéndole en sacra rebeldía.<br> +<br> +Y es justo que hoy, en los nativos lares,<br> +ensalce el vate en líricos cantares<br> +tu nombre pregonado por doquiera;<br> +<br> +<a name='p098' id="p098"></a> y es justo que la patria +agradecida,<br> +por quien supistes inmolar la vida,<br> +¡guarde en su seno tu mansión postrera...!</p> +<p>Noviembre, 1920.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_96_1' href='#Footmark_96_1' id= +"Footnote_96_1">Nota 22</a>: Seudónimo que usó en +el periódico «La Solidaridad», por él +fundado, el escritor filipino Marcelo H. del Pilar. «La +Solidaridad» se publicó en Barcelona.</p> +</div> +<h3><b>A MAGALLANES</b></h3> +<p><small>(EN EL CUARTO CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE +FILIPINAS)</small></p> +<p>En vano tu recuerdo y tu nombre esclarecidos<br> +indignas almas viles intentan olvidar;<br> +los signos de tu gloria quedaron esculpidos<br> +en páginas eternas del libro universal.<br> +<br> +Jamás el hombre aleve podrá borrar la estela<br> +que tus sencillas naves dejaron en el mar;<br> +el genio de la historia por tu recuerdo vela<br> +y tu glorioso nombre los siglos guardarán.<br> +<br> +La noche del olvido no puede con sus brumas<br> +de tu memoria egregia las luces apagar;<br> +constante el mar azota las peñas, y en espumas<br> +tan sólo se convierte su furia pertinaz.<br> +<br> +No en vano con tus naves cargadas de nobleza,<br> +del todo lo sublime que Iberia pudo dar,<br> +venciste los embates del mar y su fiereza,<br> +trayendo con tu espada la cruz y la verdad.<br> +<br> +Tu gloria es como el astro que intenso resplandece;<br> +mirar tal vez no quieran su bello fulgurar,<br> +pero su clara lumbre ni muere ni decrece,<br> +y en los espacios célicos luciendo siempre está.<br> +<a name='p099' id="p099"></a><br> +Mi débil voz te anuncia que tu gloriosa hazaña<br> +trayendo a Filipinas--¡a mi adorado lar!--<br> +la lengua de Castilla, la fe de aquella España,<br> +los buenos filipinos jamás olvidarán.<br> +<br> +En vano la desidia pretenderá olvidarte,<br> +que el eco de tu nombre resuena sin cesar;<br> +se oye entre las ruinas que sirven de baluarte<br> +a un ayer glorioso que nunca cederá;<br> +<br> +lo lleva entre los labios el hijo de esta tierra:<br> +nombrar a Filipinas tu nombre es pronunciar;<br> +si el tiempo borra un día la losa que te encierra,<br> +no temas, pues tu nombre jamás se perderá.<br> +<br> +Después de cuatro siglos aun tu gloria existe<br> +aun recuerda el pueblo tu hazaña singular,<br> +que el tiempo ni los hombres la sangre que vertiste<br> +borrar no pueden ellos del suelo de Mactán.<br> +.......................................................................... +</p><p>¡Oh, insigne Magallanes, bendita tu memoria!<br> +¡Bendito aquel instante cuando cruzaste el mar,<br> +trayendo a estas regiones un nombre y una historia,<br> +y con la cruz de Cristo la luz de la verdad!<br></p> +<p>Noviembre, 1921.</p> +<h3><b>LAS TRES BANDERAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Vedla, llena de gloria, ondear pacífica<br> +Sin los arrestos bélicos de ayer,<br> +Es la bandera bicolor, magnífica,<br> +Que arrastró un día el triunfo por doquier.<br> +<a name='p100' id="p100"></a><br> +Es la de España, la nación prolífica<br> +Que a pueblos dió la libertad y el ser;<br> +La gualda y roja, a cuya luz mirífica<br> +Pudo Iberia la gloria retener...<br> +<br> +Yo te saludo con el alma extática,<br> +Que siempre fué por tu esplendor fanática<br> +Queriendo verte ondear en el confín.<br> +<br> +Rotos los lazos de la unión política,<br> +Bendícete mi patria en la hora crítica<br> +como al emblema de un amor sin fin...</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Ved la otra que se ostenta dominante<br> +Llena de juventud y de vigor,<br> +Y porque es ella fuerte va delante<br> +Deslumbrando con su áurico fulgor.<br> +<br> +Ayer en Francia se mostró gigante<br> +Guiada por el genio vencedor;<br> +Hoy por el mundo llévala triunfante<br> +De la concordia el ángel mediador.<br> +<br> +Es la enseña que anuncia libertades<br> +Prometiendo trocar en realidades<br> +De los pueblos las ansias de vivir...<br> +<br> +¡Oh bandera de América potente!<br> +Mi pueblo te saluda reverente<br> +Como al signo de un bello porvenir...</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y allí la siempre amada y bendecida<br> +Que un tiempo se eclipsó de nuestros cielos;<br> +<a name='p101' id="p101"></a>La que entrevió Rizal en sus +desvelos<br> +Y en el supremo instante de su vida.<br> +<br> +La enseña que en Malolos vióse erguida<br> +Colmando de mi patria los anhelos;<br> +La que a mi pueblo préstale consuelos<br> +En tanto espera verla enaltecida...<br> +<br> +¡Bendita seas, tricolor enseña!<br> +Mirarte libre un día mi alma sueña,<br> +Derramando la luz de tus colores;<br> +<br> +Y cuando llegue aquel dichoso instante.<br> +Yo te diré con alma delirante<br> +¡Que tú eres el amor de mis amores!</p> +<p>Enero, 1922.</p> +<h3><b>¿QUE MAS DECIR...?</b></h3> +<p>A ESPAÑA</p> +<p>Por cantar tu excelsa gloria los poetas ya agotaron<br> +los acentos de sus liras, los vocablos del lenguaje...<br> +¿Qué poetas, inspirados por tu historia, no +cantaron<br> +la nobleza de tus hechos, la virtud de tu linaje?<br> +<br> +¿Qué oceanos los colores de tu enseña no +copiaron?<br> +¿Qué naciones no sintieron el vigor de tu coraje?<br> +¿Qué países tus soldados con su sangre no +sellaron<br> +y qué historia habrá en el mundo que a tus fastos +aventaje?<br> +<a name='p102' id="p102"></a><br> +¿Qué cultura habrá más alta que la tuya +tan cristiana?<br> +¿Cuál más dulce que tu idioma, que parece una +fontana<br> +que hace siglos se desliza sobre un lecho de diamantes?<br> +<br> +--Y en el alma filipina, ¿qué recuerdo habrá +más dulce?<br> +¿Qué potencia irresistible que al progreso nos +impulse,<br> +Que la fe de Jesucristo, más la lengua de Cervantes...?</p> +<p>Julio, 1922. <a name='p103' id="p103"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' href= +'#index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' id= +"return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_"><b>Guerrero (Fernando +María)</b></a></h2> +<p>Nació en el barrio playero manilense de la Ermita, +año de 1873. Cursó la segunda enseñanza en el +Ateneo municipal. Se hizo perito mecánico y abogado luego. +Aunque siempre con aficiones literarias, no comenzó a lucir +como poeta hasta el cese de la soberanía española. A +partir de 1898, consagróse al periodismo. Dirigió +«El Renacimiento», diario filipino, nacionalista, +escrito en castellano. Usó el pseudónimo <i>Belisario +Rosas</i>. En 1907 fué elegido diputado. Ultimamente era +secretario del Senado. Es correspondiente de la Real Academia +Española.</p> +<h3><b>A FILIPINAS</b></h3> +<p>Virgen de la Malasia, ramo de flores<br> +que argentan con su espuma los roncos mares:<br> +tuyos son mis suspiros y mis amores,<br> +tuyo el ritmo tembloso de mis cantares.<br> +Ya está tu sien radiante libre de abrojos;<br> +ya, como ayer, no arrastras veste de ilota,<br> +y ya el alba soñada brilla en tus ojos,<br> +y tu clámide limpia de manchas flota.<br> +<br> +Tú eres hoy la sirena del mar malayo,<br> +el hada rozagante que endechas quiere<br> +y vive de los astros al níveo rayo,<br> +cantando su amor puro que nunca muere.<br> +<a name='p104' id="p104"></a>¡Escúchame! En las rimas +del bardo errante<br> +flamea el sacro fuego del sol de Oriente;<br> +deja que al son del arpa tu nombre cante,<br> +porque beses siquiera su mustia frente.<br> +<br> +Sobre un lecho, adormida, de piedras finas,<br> +te arrullan de los bosques las auras suaves;<br> +velan tus sueños de oro castas ondinas,<br> +te murmuran mil trovas parleras aves.<br> +<br> +Palpita en tus entrañas, arde en tu suelo<br> +la áurea y candente lava de los volcanes;<br> +sierpes de escamas ígneas hienden tu cielo<br> +cuando ruedan crujiendo los huracanes.<br> +<br> +Ondulando en el éter, sobre los campos,<br> +despliega la neblina su blanco tul,<br> +y la apolínea antorcha, con vivos lampos,<br> +arrebola del cielo la veste azul.<br> +<br> +En la cúspide esbelta de las montañas,<br> +donde el águila altiva trenza su nido,<br> +mecidas por la brisa sueñan las cañas<br> +con la inflexión de un hondo flébil quejido.<br> +<br> +A impulsos de la savia de su energía,<br> +agitan las palmeras sus verdes plumas;<br> +mientras allá, en la selva fresca y sombría,<br> +van flotando calladas las densas brumas.<br> +<br> +Como alígeras flores de oro y zafiro<br> +llevadas por el hálito de auras sutiles,<br> +los insectos se esparcen con manso giro<br> +a libar la ambrosía de los pensiles.<br> +<br> +Desde la agreste cumbre, suelta, hervorosa,<br> +su penacho de linfas la catarata:<br> +<a name='p105' id="p105"></a>en él dibuja el iris su franja +hermosa,<br> +que el lago en sus cristales después retrata.<br> +<br> +Por tu atmósfera vírgen, urna de aromas,<br> +donde sus róseos labios la aurora imprime,<br> +vuelan y se acarician blancas palomas,<br> +suspirando de amores himno sublime.<br> +<br> +Y cuando por las tardes el sol desmaya<br> +sobre olas de esmeralda su frente roja,<br> +niñas de tez morena van a la playa<br> +a recoger las conchas que el mar arroja.<br> +<br> +Son dulces y mimosas como las hadas,<br> +rutilan en su rostro ojos traviesos,<br> +y hay caricias eternas en sus miradas,<br> +y hay un fuego divino que arde en sus besos.<br> +<br> +Asidas de la mano, suelto el cabello,<br> +cruzan nuestras praderas siempre inmarchitas,<br> +ostentando en su grácil, flexible cuello,<br> +perfumados collares de sampaguitas.<br> +<br> +Y en la paz de los bosques, en donde vuela<br> +el céfiro de mayo vertiendo olores,<br> +con los ritmos dolientes de una vihuela<br> +mezclan la voz sin mancha de sus amores.<br> +.......................................................... +</p><p>¡Patria! ¡Patria bendita, ramo de flores,<br> +que besan con sus ondas los roncos mares!<br> +Ya que fuiste la cuna de mis amores,<br> +¡Oh! sé también la tumba de mis +pesares.<br></p> +<p>Noviembre 1898. <a name='p106' id="p106"></a></p> +<h3><b>BAJO LAS CAÑAS</b></h3> +<p>Solemne y honda la mudez del campo;<br> +cálido el aire, el término azuloso...<br> +Todo vibra de gloria bajo el lampo<br> +de un sol que es siempre, cual Apolo, hermoso.<br> +<br> +En el bochorno de la tarde estiva,<br> +sueña la flor y duerme hasta la idea.<br> +Sólo aparece como mancha viva,<br> +allá en lo alto, la llama que caldea.<br> +<br> +Silencio y paz... El único sonido<br> +que el ambiente volcánico desgarra,<br> +lo da, bajo el ramaje florecido,<br> +con su música agreste, la cigarra.<br> +<br> +El espacio es cristal; fulge y ondula<br> +cual la cuerda de un arpa estremecida,<br> +y mientras más el término se azula,<br> +más bellos son los sueños de la vida.<br> +<br> +¡Soñar! ¡Vivir...! Soñar bajo las +cañas<br> +y vivir a su sombra eternamente,<br> +sin sentir esas penas tan extrañas<br> +que ensombrecen el alma lentamente.<br> +<br> +Soñar que el corazón es siempre joven<br> +y que esa juventud es una gloria,<br> +sin cuitas que en el vértigo nos roben<br> +lo más caro escondido en la memoria.<br> +<br> +Soñar así es soñar de color rosa;<br> +vivir así es vivir en pleno idilio;<br> +es tener en el alma, en vez de prosa,<br> +una égloga admirable de Virgilio...<br> +<a name='p107' id="p107"></a><br> +¡Oh, dulces soledades campesinas!<br> +¡Oh, refugio de amor de los cañales...!<br> +Tan sólo allí las almas filipinas<br> +consiguen olvidar todos sus males.<br> +<br> +Allí se escucha la palabra santa,<br> +la dulce voz de la querida tierra,<br> +esa que llora, y regenera, y canta,<br> +y en sí las notas de lo grande encierra.<br> +<br> +Allí todas las almas se expansionan<br> +y se abren al amor los corazones,<br> +y hasta las frentes tristes se coronan<br> +con flores, muy abiertas, de ilusiones.<br> +<br> +Allí, por un milagro, se ensimisma<br> +el alma de la patria con la nuestra,<br> +y allí la vemos, bajo el propio prisma,<br> +dentro del corazón como maestra...<br> +<br> +¡Soñar! ¡Vivir! ¡Soñar allí +a la sombra,<br> +con la vista clavada en el celaje,<br> +que cuanto se contempla y aun se nombra<br> +es filipino todo en el paisaje...!<br> +<br> +Eso es soñar triunfando de la pena<br> +y mover con la fe hasta las montañas.<br> +¡Oh, dejadme soñar en mi hada buena<br> +a la sombra piadosa de las cañas...!<br> +<a name='p108' id="p108"></a></p> +<h3><b>FANTASIA CARNAVALESCA</b></h3> +<p>Y cruzaban, y cruzaban sobre el lomo verdinegro<br> + del antiguo Pasig<sup><a name= +'Footmark_107_1' href='#Footnote_107_1' id= +"Footmark_107_1">23</a></sup>, todas<br> +las espléndidas y gráciles, las espléndidas +pagodas<br> +como notas fugitivas y triunfantes de un alegro,<br> +fusionando con las odas, con los ecos de las odas<br> + que exhalaban de sus +labios,<br> + parecidos a sublimes +instrumentos<br> + de invisibles gnomos +sabios,<br> +los espíritus acuáticos y las diosas de los +vientos.<br> + Y cruzaban las pagodas,<br> +y cruzaban las pagodas cual visión de mil colores,<br> + como regias invitadas a las +bodas<br> +de la luz de las estrellas y el aroma de las flores.<br> + Y eran flores, flores +bellas,<br> + las que mórbidas, y +esbeltas, y rientes,<br> + arrastraban al claror de las +estrellas<br> + y al sollozo de las aguas +somnolentes,<br> + sus disfraces de princesas,<br> + de princesas refulgentes<br> + y de históricas +marquesas,<br> +con magníficas diademas y con túnicas crujientes.</p> +<div class='footnote'><a name='Footnote_107_1' href='#Footmark_107_1' id= +"Footnote_107_1">Nota 23</a>: Río caudaloso que nace en +la Laguna de Bay y cruza la capital del Archipiélago, donde +vierte al mar.</div><p>.......................................................... + +.........................<br> Ya arribaron todas, +todas,<br> +con sus pórticos y flámulas y sus globos de +escarlata:<br> + ya arribaron las pagodas...<br> +Las pagodas han tocado la marmórea escalinata<br> + del palacio del Gran Hombre<br> + de mortífera sonrisa, y + cuyo nombre <a name='p109' id="p109"></a><br>lo repiten la corriente de las aguas y los vientos en sus +odas<br> +y en los flébiles arpegios de su eterna serenata.<br> +Ya están quietas las pagodas, ya están quietas<br> + cual quelónidos +fosfóricos<br> + que han plegado sus aletas,<br> +escindidas en las ramas de los bosques madrepóricos.<br> + Ya las flores van brotando, +flores bellas,<br> + flores mórbidas, +rientes,<br> + que recogen, al claror de las +estrellas<br> + y al murmullo de las ondas +balbucientes,<br> + los cendales de sus +pétalos divinos,<br> + y las nieblas de sus +túnicas crujientes<br> +empapadas en la gama de color de los ardientes<br> + paisajes filipinos.<br> +Los voltáicos van vertiendo con sus ánforas de +plata<br> + raudales diamantinos,<br> +y en la lámina del agua y en la breve escalinata,<br> +la luz blanca va escribiendo mil ensueños peregrinos,<br> + mil curiosas historietas<br> +de mundanas e inocentes, de galanes y poetas,<br> + y de flores, y de flores<br> + que vibraron entre +ráfagas inquietas<br> + de los cierzos +destructores,<br> + y murieron en un vértigo +de amores,<br> + reposando todas, todas,<br> +al igual de las gloriosas, las espléndidas pagodas,<br> + que se aduermen, que +están quietas<br> +como saurios gigantescos, cual quelónidos +fosfóricos<br> + que han plegado sus aletas<br> +desgarradas en las puntas de los bancos madrepóricos.</p> +.......................................................... + +.........................<p>Está lleno el gran palacio. En los fúlgidos +salones<br> + los disfraces van bailando<br> + y ondulando,<br> +<a name='p110' id="p110"></a>al compás de locos valses y +corteses rigodones.<br> +Está lleno el gran palacio. Los voltaicos sinfonizan<br> +un poema de alas blancas y eucarísticos jazmines,<br> + mientras mugen los +trombones,<br> + mientras miman los violines<br> + con sus mimos que +electrizan,<br> +y rotundos bordonean los pastosos violoncelos<br> +unas músicas de ensueño que la mente narcotizan<br> + como un opio de los cielos,<br> + y derraman los oboes<br> +la armonía voluptuosa del amor y del idilio<br> +que recuerda bellas páginas del gran Longo y de +Virgilio,<br> +¡bellas páginas soñadas en la Hélade y +el Lacio,<br> + tierra azul de las ideas!<br> + con sus Dafnis y sus Cloes,<br> +con sus Títiros agrestes y sus lindas Galateas...<br> + ¡Está lleno el +gran palacio!<br> +Y se agitan los disfraces en tumulto pintoresco,<br> + y fascinan con sus ropas,<br> +con sus ropas policrómicas, con su rostro pierrotesco,<br> +y entre rápidas volutas del furioso torbellino,<br> +burbujea efervescente, hasta el borde de las copas<br> +delicadas y sonoras, la alegría del buen vino.<br> + Las parejas se entrelazan,<br> +las parejas sudorosas se entrelazan en la fiesta,<br> +como ramas de mil árboles que se funden y se abrazan;<br> + y a los sones de la +orquesta,<br> +que acaricia con sus flautas, sus oboes y violines,<br> +los sedeños zapatitos y los nítidos botines<br> +van trazando nuevas vueltas y espirales,<br> + nuevas curvas ideales<br> +a la luz de los voltaicos semejantes a jazmines,<br> + a jazmines de florestas +siderales,<br> + de corolas luminosas, de +pistilos colosales,<br> +mientras sobre el lomo ingente del gran Pasig verdinegro,<br> + las pagodas todas, todas,<br> + las hieráticas +pagodas,<br> +<a name='p111' id="p111"></a>se fastidian y bostezan, envidiosas +del alegro,<br> + las fantásticas +pagodas.<br>.............................................................................. +<br>Ya amanece. Ya el sol bello pontifica en el espacio,<br> +en su altar de azul y grana y con su hostia de topacio.<br> + ¡Ya está mudo el +gran palacio!<br> +<p>Diciembre, 1903.</p> +<h3><b>DOLORA DE PASCUA</b></h3> +<p>¡Alma de Diciembre, perfume de Pascua,<br> +que impregnas la arcilla de mi corazón,<br> +y en lo frío pones de mi vida un ascua<br> +de alegría ingenua y otra de ilusión...!<br> +<br> +Sonajas y parches alzarán en coro<br> +frente a los belenes pastoril canción,<br> +y sobre el establo, una estrella de oro<br> +marcará la senda de la adoración.<br> +<br> +Son trozos de espejo los azules lagos,<br> +algodón las nubes, lo demás cartón;<br> +cruzarán un puente los tres Reyes Magos<br> +y ordenará Herodes la degollación...<br> +<br> +¡Ah! sí, muy dichosos los que todavía<br> +no han roto los velos de la encantación,<br> +y sueñan de noche, y también de día,<br> +en que son las nubes copos de algodón.<br> +<br> +¡Dichosas las manos de los pequeñuelos<br> +que aun aroma el óleo de la tradición,<br> +y dejan zapatos como barquichuelos<br> +en espera de algo, sobre algún balcón...!<br> +<a name='p112' id="p112"></a><br> +Si ellas no tocaran jamás una herida<br> +ni tocaran nunca la humana ficción,<br> +fueran inocentes por toda la vida<br> +y en Belén durmiera toda su ilusión.<br> +<br> +Pero se harán grandes, palparán desdenes,<br> +tomarán un cetro: el de la Razón,<br> +y ya no habrá el goce de erigir belenes<br> +ni soñar en Reyes Magos de cartón...</p>........................................................... +<p>¡Alma de Diciembre, beso de la Pascua<br> +que aromas la arcilla de mi corazón!<br> +¿Por qué en nuestras vidas no pones un ascua<br> +de candor eterno y eterna ilusión?</p> +<h3><b>MAS QUE TODO, MI CRUZ...</b></h3> +<p>Hay un amor oculto en cada cosa<br> +y en cada cosa una sutil tristeza,<br> +lo mismo en una rosa<br> +--vaso que Abril llenó de su belleza--<br> +que en la fina y voluble mariposa<br> +de lírica hermosura,<br> +que, al posarse temblando en tu cabeza,<br> +surmonta su locura a tu locura.<br> +<br> +Cuando despunta un sueño<br> +y florece en la vida una quimera,<br> +el fondo de las cosas es risueño<br> +porque es azul como una primavera.<br> +Pero si un sueño muere<br> +y la quimera amable nos olvida,<br> +cada cosa es un dardo que nos hiere,<br> +y lloran no sé qué miserere<br> +las cosas de la vida.<br> +<a name='p113' id="p113"></a><br> +Todavía eres joven,<br> +pero yo voy haciéndome ya viejo,<br> +y antes que tu primor los años roben<br> +y te diga el espejo<br> +la verdad de un encanto destruído,<br> +permite que te envíe este consejo<br> +del corazón, un poco entristecido:<br> +<br> +Busca el amor oculto en cada cosa,<br> +quédate con el alma de la rosa,<br> +con su aroma y color;<br> +y de las alas de la mariposa<br> +toma el vuelo sutil, la gracia leve,<br> +y hallarás en la vida, que es tan breve,<br> +una divina suavidad de amor.<br> +Busca en la quieta fuente<br> +la armonía del agua que hace santa<br> +la enorme soledad;<br> +busca en la ondulación de la corriente,<br> +que a veces llora y otras veces canta,<br> +el hondo arcano de la libertad.<br> +No interrogues al astro<br> +perdido en el zafir,<br> +por tu senda o tu rastro,<br> +o lo que ha de venir.<br> +Pregunta por su luz, tan dulce y pura,<br> +pregunta por su inmensa trayectoria,<br> +y si es verdad que en la celeste altura<br> +existe o no la gloria.<br> +Busca, en fin, un amor en cada cosa<br> +y cada amor te ofrecerá su rosa.<br> +<br> +Yo, mientras tanto, buscaré en las cosas<br> +una lágrima oculta, una tristeza.<br> +Es justo. En mis jardines ya no hay rosas<br> +sino espinas: ¡las lleva mi cabeza!<br> +<a name='p114' id="p114"></a>He cambiado las llaves del +cariño<br> +por las llaves del cofre del dolor,<br> +y voy, o como un viejo o como un niño,<br> +muerto para las glorias del amor.<br> +Quede en tus manos, pues, la mariposa,<br> +quede en tus manos la divina rosa,<br> +el agua mansa y la celeste luz,<br> +y déjame en limosna la tristeza,<br> +las espinas que ciñen mi cabeza,<br> +y, más que todo, mi sangrienta cruz.</p> +<h3><b>LA BANDERA</b></h3> +<p>Corre el torrente alborotado y ciego,<br> +y el Derecho parece una quimera;<br> +pero aun hay fe, y allí donde yo llego<br> +ha de llegar conmigo mi bandera.<br> +<br> +Es bandera muy santa. Me la dieron<br> +hombres ya muertos de mi propia raza.<br> +Ellos la amaron mucho y defendieron<br> +cuando tronó el insulto o la amenaza.<br> +<br> +Y hoy la defiendo yo. No sea el torrente<br> +la fuerza superior que la derribe.<br> +Esa bandera es algo omnipotente<br> +que flota y obsesiona, y siempre vive.<br> +<br> +¡Vivirá...! Si algún día de mis +manos<br> +un golpe del azar la desprendiera,<br> +en pos de mí vendrían mis hermanos<br> +a tremolar de nuevo esa bandera.<br> +<br> +Fija en la brecha está. Ese es su puesto;<br> +allí la encontrarán otras edades;<br> +allí irán a besar su hierro enhiesto<br> +rayos de gloria o fieras tempestades.<br> +<a name='p115' id="p115"></a><br> +Allí la mirarán, siempre clavada,<br> +flameando al sol, las esperanzas mías;<br> +vieja quizás, pero jamás hollada,<br> +jamás vendida por el bravo +<i>Elías</i>...<sup><a name='Footmark_114_1' href= +'#Footnote_114_1' id="Footmark_114_1">24</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_114_1' href='#Footmark_114_1' id= +"Footnote_114_1">Nota 24</a>: Interesante personaje de <i>Noli +me tangere</i>.</p> +</div> +<p>Y Elías es mi hermano. Su firmeza<br> +arde en todas las almas filipinas,<br> +ya la ciñan de flores o de espinas,<br> +y satura de fe nuestra cabeza,<br> +<br> +¿Y qué brazo mejor que el brazo hermano<br> +para sostén de la bandera santa?<br> +Ese la salvaría del pantano,<br> +como la salva ahora y la levanta.<br> +<br> +¡Alcémosla...! ¡Que llegue hasta los cielos,<br> +que ondee y que restalle muy arriba,<br> +que cubra con su gloria nuestros duelos<br> +y que mantenga la esperanza viva!<br> +<br> +Y aunque ciego el raudal se precipite<br> +y parezca el Derecho una quimera,<br> +nadie, mientras la fe no se marchite,<br> +podrá decir que ha muerto esa bandera...</p> +<p>Junio, 1905.</p> +<h3><b>MARCHA FUNEBRE DE CHOPIN</b></h3> +<p>Pausas, grandes pausas, notas largas,<br> +estertores musicales, lloriqueos de almas rotas,<br> + fusión +de cosas amargas,<br> + y entre +el lloro de las notas<br> +<a name='p116' id="p116"></a> lamentables y solemnes, +melancólicas y graves,<br> + un olor +a flores mustias,<br> + un +vuelo de negras aves<br> +cantando en el aire gélido la canción de las +angustias.<br> +Pausas, grandes pausas. (Va el cortejo,<br> + con sus +sombríos crespones,<br> +por la calle silenciosa, de los cirios al reflejo,<br> +farfullando rezos tristes. Los relinchantes bridones<br> + estremecen +sus gualdrapas<br> + y +sacuden sus airones<br> +negros como las coronas, las estolas y las capas...)<br> +Pausas, grandes pausas. Amarguras,<br> +humedades en los ojos, en el pecho una honda herida...<br> + ¡Oh, +flor de las sepulturas!<br> + ¡oh, +tristeza de la vida!<br> +.................................................................................<br> +De repente un gran quejido, de repente un gran lamento.<br> + una +armonía inefable,<br> +un suspiro sofocado bajo las alas del viento...<br> + ¡algo +que queda imborrable...!<br> + (El +muerto va en la carroza,<br> +anegada hasta los bordes de muchas rosas muy pálidas...<br> +Detrás, la pobre familia que padece y que solloza,<br> +¡caras de pena que cubren temblonas manos +escuálidas!<br> + El +quejido pasa y muere<br> + en +languidez dolorosa,<br> +y a lo lejos va llorando sus llantos el <i>Miserere</i>,<br> + ¡triste +canción de la fosa!<br> + ...Y +luego una melodía,<br> +una música de ensueño y de aflicción +resignada,<br> + como el +hielo, blanca y fría,<br> + como el +beso, delicada...<br> +<a name='p117' id="p117"></a>(El cuerpo es el del amado... +¡Adiós! Blanquea un pañuelo<br> + sobre +el negror de unos ojos<br> +que suben desde el cadáver hasta la gloria del cielo<br> + lleno +de matices rojos...)<br> +Crepúsculo. Entra el cortejo en la ciudad de los +muertos.<br> +Pausas, grandes pausas, notas largas,<br> +armonías lamentosas, soledad de los desiertos,<br> + ¡inmensas +cosas amargas...!<br> +<br> +¡Oh, Chopín! ¡Oh, gran maestro!<br> +(Ya están cayendo las hojas, ya está cayendo la +escarcha).<br> +Haz que suenen en el aire melancólico y siniestro,<br> +cerca a mí, las armonías funerales de tu +<i>Marcha</i>...<br> +<p>Octubre, 1905.</p> +<h3><b>ANTIFONARIO</b></h3> +<p>ORACIÓN DE TODA HORA</p> +<p>Santa Reina del amor:<br> +tú sabes que noche y día<br> +te rezo la letanía<br> +y la salve del dolor.<br> +Tú sabes que es el deleite<br> +de mi alma sentimental<br> +llenar de fragante aceite<br> +tu lámpara de cristal,<br> +y con mano temblorosa<br> +mi luz votiva encender,<br> +y enflorar con una rosa<br> +tus leves pies de mujer.<br> +Señora: por la belleza<br> +de toda melancolía;<br> +<a name='p118' id="p118"></a>por la vesperal tristeza<br> +de mi ruta; por la fría<br> +cerrazón de mis mañanas;<br> +por las rosas que en Abril<br> +mueren solas y tempranas;<br> +por toda brisa sutil<br> +que besó flores amargas;<br> +por toda negra visión<br> +y por las horas ¡tan largas!<br> +en que espera el corazón;<br> +por los escollos adversos<br> +donde se estrella mi esquife;<br> +por mis lágrimas y versos<br> +y por el mismo arrecife,<br> +libértame del delito<br> +de hablarte a veces en prosa;<br> +libértame, y pues contrito<br> +estoy de mi culpa odiosa,<br> +guárdame en tu corazón<br> +y en tu memoria también,<br> +y dame tu bendición<br> +por siempre jamás. Amén.</p> +<p>ORACIÓN MATINAL</p> +<p>Nuestra Señora de la mañana:<br> + tú, que +deslíes<br> +sobre las nieblas tu suave grana;<br> +tú, que te enjoyas de mil rubíes;<br> + tú, +soberana,<br> + que te +sonríes<br> +como una dulce Fata Morgana,<br> +pon en mi lengua sabor de mieles<br> +y una sonrisa bajo mis labios.<br> +No me des nunca laureles sabios...<br> +Odio lo amargo: gloria, laureles.<br> +Guíame al prado de tu optimismo,<br> +<a name='p119' id="p119"></a>donde el buen Emerson, todo +sonrisa,<br> + dijo su misa,<br> +que era la misa de su pietismo...<br> +¡Santa mañana, reina ideal,<br> +vaso de lirios en eclosión,<br> +arca de gemas y de cristal,<br> +por tí suspira mi corazón!<br> + Reina inmortal,<br> +manda a mi pluma tu tentación,<br> +toda la excelsa luz de tu edén;<br> +libra mis sueños de todo mal,<br> +y haz que a tu diestra me siente. Amén.</p> +<p>ORACIÓN DEL MEDIODÍA</p> +<p>Padre y señor. Tú, Mitra, el del ojo +sanguíneo,<br> +gran arquero celeste<br> +que lo penetras todo con tu dardo lumíneo;<br> +tú, el de la roja veste<br> +con orlas y con flecos de eternas igniciones;<br> +tú, Helios, y tú, Osiris,<br> +por quien vive el imperio de las constelaciones<br> +y se hace en las alturas el milagro del iris;<br> +tú, bello emperador,<br> +envíanos tus dones,<br> +tus púrpuras de gloria y tu vital calor.<br> +Derrite en tus brasas todos los corazones,<br> +para que al fin, señor,<br> +salgan del frío ártico de su inercia y +desdén,<br> +y en su nuevo ecuador<br> +reciban el espíritu del arte nuevo. Amén.</p> +<p>ORACIÓN VESPERAL</p> +<p>Madona crepuscular<br> +que de nostalgias te vistes,<br> +cuando, tristes,<br> +<a name='p120' id="p120"></a>caen las rosas del otro lado del +mar;<br> +Madona, tú que, si pasas<br> +sobre el camino del hombre,<br> +dejas en toda frente prendidas las tenues gasas<br> +de unas «saudades» sin nombre;<br> +¡Madona! ¡Madona mía!<br> +la de los ojos cargados de resplandores violeta,<br> +fuente de melancolía<br> +del poeta;<br> +tiende tus pálidas manos<br> +al que en tus velos de reina clara un dardo de ironía,<br> +porque no entiende tu culto ni sabe de tus arcanos,<br> +¡santa mía!<br> +Dale a besar tus anillos<br> +en que Véspero escintila,<br> +tus collares, tus zarcillos,<br> +tu boca roja y tranquila...<br> +Y cuando tu seducción<br> +divina y crepuscular<br> +conquiste para tu rito algún nuevo corazón<br> +que sepa quimerizar,<br> +extiende sobre el neófito tus manos en bendición,<br> + ¡oh +Madona!<br> +y alrededor de su sien<br> +pon las perlas de nostalgia que tiemblan en tu corona,<br> +por toda tu vida. Amén.</p> +<p>ORACIÓN DE LA ALTA NOCHE</p> +<p>¡Noche...! Sulamita,<br> +tan hermosa y tan negra cual mis propios pesares,<br> +como aquella que muere de langor, y palpita<br> +entre los nardos del <i>Cantar de los cantares</i>;<br> +emperatriz augusta del silencio y la sombra,<br> +noche meditabunda,<br> +¡salve, mil veces salve! Por mi voz que te nombra,<br> +<a name='p121' id="p121"></a>por mi vida errabunda,<br> +por mi senda cubierta de propósitos muertos<br> +y de muertas venturas;<br> +por la luz que no encuentran mis jardines desiertos,<br> +por todas mis tristuras;<br> +unge mi pecho en un claror de luna,<br> +en un beso de brisas; dame el bien<br> +de todos tus misterios, noche bruna,<br> +y no me prives de tu luna. Amén.</p> +<p>1908.</p> +<h3><b>HORA CALIDA</b></h3> +<p>¡Oh calor de la siesta filipina,<br> +calor de corazón, calor de fragua,<br> +en que hierve en la copa cristalina,<br> +con temblores estuosos, hasta el agua!<br> +<br> +Una suave molicie que alucina<br> +irrumpe en nuestra carne, y la cabeza,<br> +como agobiada de sopor, se inclina<br> +florecida de rosas de pereza.<br> +<br> +Hay como una decadencia en las pupilas<br> +húmedas de pasión; y mientras fiera<br> +la luz solar sobre las cosas arde,<br> +<br> +beben las almas graves y tranquilas<br> +el vino del ensueño y la quimera<br> +en el cálido vaso de la tarde.</p> +<p>Octubre, 1908. <a name='p122' id="p122"></a></p> +<h3><b>LA ISLA HERMANA</b></h3> +<p> Isla +de los tesoros,<br> +Mindanao, isla fuerte de cristianos y moros,<br> +grande bajo el aliento del polífono mar;<br> +isla de bravas gestas y pugnas legendarias,<br> +que tiene por reductos las selvas milenarias<br> +y por vivac inmenso el campo secular.<br> +<br> + Isla +maravillosa,<br> +sultana bella y grácil a quien vemos ansiosa<br> +poner oro y corales sobre el nativo altar,<br> +y buscar en la arena de sus sonoras playas,<br> +como sus dos hermanas, cual Luzón y Bisayas,<br> +la perla de un ensueño que no quiere llegar...<br> +<br> + La gran +Naturaleza<br> +te dió la magia augusta de su inmortal belleza,<br> +su savia formidable, su sol canicular;<br> +por eso son enormes tus bosques y tus ríos,<br> +y hacen temblar ejércitos tus indomables bríos,<br> +y el Apo a las estrellas no cesa de retar.<br> +<br> + Eres +como tus lagos,<br> +para la flor propicios, para el pirata aciagos,<br> +épicos en la guerra, líricos en la paz;<br> +y eres, cuando el peligro tus lares amenaza,<br> +la cúspide en que erige sus tiendas una raza<br> +para gritar:--«¡Atilas! mi gloria no es fugaz.<br> +<br> + »Yo +soy como el granito;<br> +mi sed de vivir sube hasta el infinito<br> +como las flechas ágiles de mi aljaba ancestral.<br> +Yo, aunque me ciña ajorcas, zarcillos y turbante,<br> +tengo en las venas mías la sangre palpitante,<br> +la misma que en el ara oblacionó Rizal.»<br> +<a name='p123' id="p123"></a><br> + ¡Loor +a tu boca altiva,<br> +Mindanao, isla de oro, Cólquida rediviva,<br> +a donde van los Argos de un moderno Jasón!<br> +Tu increpación histórica tiene inmanente vida;<br> +es la consigna étnica de que jamás se olvida<br> +ni el hombre de Bisayas, ni el hijo de Luzón.<br> +<br> + Un +vínculo más fuerte<br> +que el puño de los Césares y que la misma muerte<br> +hace de las tres islas un solo corazón;<br> +que tendrá, en la ventura, una sonrisa única,<br> +y, en las adversas horas, sabrá rasgar su túnica<br> +con un definitivo y unánime tirón.<br> +<br> + ¿No +son tus noches bellas<br> +las mismas que las nuestras? ¿No es luz de tus estrellas<br> +la que reciben juntas Bisayas y Luzón?<br> +¿No es aroma indígena del <i>ilang-ilang</i> +regio<br> +el que a leer nos mueve un solo florilegio<br> +y a sentir, alma adentro, una sola emoción?<br> +<br> + ¡No +morirás...! No temas<br> +que extrañas manos roben tus collares de gemas<br> +y maten de un hachazo tu árbol tradicional:<br> +los que guardan su libro de gestas legendarias<br> +y tienen por reductos las selvas milenarias,<br> +clarinearán mañana una marcha triunfal...<br> +<br> + Cólquida +filipina,<br> +Mindanao, isla hermana, isla bella y divina<br> +en cuyo honor dispara sus retumbos el mar:<br> +para quien sea osado a herir tus esperanzas,<br> +sé como nuestra piña, corónate de lanzas<br> +y quede en ellas muerto el pulpo secular.</p> +<p>Agosto, 1908. <a name='p124' id="p124"></a></p> +<h3><b>ILANG-ILANG</b></h3> +<p><i>Ilang-ilang</i> de los huertos filipinos,<br> +donde aroman aurinegras mariposas<br> +sus dos alas de colores vespertinos<br> +cual flabeles para reinas voluptuosas;<br> +<br> +<i>ilang-ilang</i> de ramaje desmayado<br> +--varillaje de verdosos parasoles--<br> +tú eres fuerte por el beso que han dejado<br> +en tu copa melodiosa muchos soles.<br> +<br> +Son tus flores glaucos astros pensativos<br> +y eres todo, cuando ondulas, incensario<br> +ante el ara de los dioses primitivos<br> +en el templo de algún bosque milenario.<br> +<br> +Tu perfume, como un alma grande y sola,<br> +ha pasado del terruño las fronteras;<br> +y el prestigio que embellece tu corola<br> +no lo olvidan las beldades extranjeras.<br> +<br> +De sus áureos tocadores los cristales<br> +--ostensorios de tu lírica fragancia--<br> +reverdecen en los lechos virginales<br> +un delirio que halló vida en la constancia...<br> +<br> +<i>Ilang-ilang</i>, árbol patrio, suave y bello:<br> +a tu sombra dicen cuentos y cariños<br> +nuestras musas de negrísimo cabello<br> +y alma ingenua como el alma de los niños.<br> +<br> +Si tus hojas, bajo el ala de la brisa,<br> +dan al aire de la noche madrigales,<br> +no hay un labio que no enflore una sonrisa<br> +ni una fuente que no azule sus cristales.<br> +<a name='p125' id="p125"></a><br> +<i>Ilang-ilang</i> que arrojaste tus corolas<br> +en mis sendas a la luz del plenilunio:<br> +¡cuántas almas que están tristes y están +solas<br> +han cubierto con tus flores su infortunio!<br> +<br> +Y han creído que era un beso muy cercano<br> +el suspiro de tus flores estelares,<br> +y han gritado: «¡Ya, ya viene el beso hermano<br> +a la herida que han abierto los pesares!»<br> +<br> +Por tí, todo: por la gloria de tu esencia,<br> +por tus hojas que alcatifan nuestra ruta,<br> +por tu sombra, donde es buena la existencia<br> +y pensamos que no es todo fuerza bruta.<br> +<br> +Danos siempre con tu olor de primavera<br> +un anhelo de ser libres como el viento,<br> +que sacude tu fragante cabellera<br> +y emborracha nuestra vida con su aliento.<br> +<br> +<i>Ilang-ilang</i> de los huertos filipinos<br> +a que el alma de mis cánticos se abraza;<br> +sé tú el árbol de verdores matutinos<br> +que perfume las tristezas de mi raza.</p> +<p>Septiembre, 1909.</p> +<h3><b>EL DOLOR DE LAS CUARTILLAS VIRGENES</b></h3> +<p>Quedó sin nada en la mesa la inmaculada cuartilla,<br> +y yo me dí en pensar hondo pidiendo una maravilla<br> +a la luz chisporroteante de una candela amarilla<br> +de pena... Quedó sin nada la inmaculada cuartilla.<br> +<a name='p126' id="p126"></a><br> +Yo quise llenar el pliego, casto por sus resplandores,<br> +de mis locuras de niño, de mis risas y dolores,<br> +del aroma inolvidado de no sé qué santas flores,<br> +y así convertir el pliego en libro de mis amores.<br> +<br> +Era la noche de luna. Fuera decían los vientos<br> +el suspiro milenario de sus plácidos lamentos.<br> +En mi frente había un loco florecer de pensamientos<br> +y de tristezas nocturnas... ¡Fuera lloraban los vientos!<br> +<br> +Mis pobres quimeras iban rotas en el torbellino;<br> +mis pies no tenían rumbo, ni mi espíritu destino;<br> +pero allá lejos un niño, un niño ciego y +divino,<br> +me disparaba una flecha y me enseñaba el camino.<br> +<br> +Tomé la pluma. En mi mano hubo temblores febriles,<br> +miedo de no encarnar nunca en las palabras sutiles<br> +la voz de mi vida; el miedo de un <i>bebé</i> de cuatro +abriles<br> +a las brujas y los duendes de los cuentos infantiles.<br> +<br> +¿Qué escribir? ¿Qué pensamientos +consignar en aquel trozo<br> +de papel? ¿Mis ilusiones? ¿La hora triste o la del +gozo?<br> +Miré dentro de mi vida y mi vida era un destrozo;<br> +miré fuera, y desde fuera llegó a mí un hondo +sollozo.<br> +<br> +Solté el cálamo. Mi vida no me daba la respuesta;<br> +no había una flor en toda la inmensidad de la cuesta;<br> +mi fatiga siempre grande, la carga siempre molesta,<br> +y en el aire ni el susurro de la más leve respuesta.<br> +<br> +¿Qué escribir...? La tinta obscura del tintero era +tristeza;<br> +tristeza el silencio augusto de la gran Naturaleza,<br> +y en medio de este dualismo de dolor y de aspereza,<br> +se moría lo más triste de lo triste: mi cabeza.<br> +<a name='p127' id="p127"></a><br> +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada.<br> +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada;<br> +pedí al pábilo amarillo la lumbre de una mirada,<br> +y en el fondo de mi vida no hubo nada, nada... nada.<br> +<br> +¡Oh vacío de las almas...! ¡Oh negras horas +tediosas<br> +en que no hay para las manos que tiemblan divinas rosas,<br> +ni para los ojos tristes un vuelo de mariposas<br> +novias del sol...! ¡Oh infinita pesadumbre de las cosas!<br> +<br> +Dejadme esta noche solo retroceder a mi cuna,<br> +ver que la besa y la envuelve un suave rayo de luna;<br> +no me arranquéis de los ojos una lágrima +importuna...<br> +¡Dejadme solo esta noche, que la noche está de +luna!<br> +<br> +Alcé mi frente. La vida no me daba su respuesta.<br> +No había una flor en toda la inmensidad de la cuesta;<br> +mi fatiga siempre grande, mi carga siempre molesta,<br> +y los labios de mi musa no me daban la respuesta...<br> +<br> +Y mientras yo meditaba sobre la virgen cuartilla,<br> +penetró por mi ventana un ave de pesadilla;<br> +yo pedí que me cantara un canto de maravilla,<br> +y el ave mató la luz de la candela amarilla.<br> +<br> +Quedó sin nada en la mesa la cuartilla inmaculada.<br> +Hundí en las manos mi frente ardorosa y quebrantada;<br> +busqué en mi cofre más íntimo alguna perla +encantada,<br> +y en el cofre de mi vida no hallé nada, nada... +¡nada...!</p> +<p>Septiembre, 1910. <a name='p128' id="p128"></a></p> +<h3><b>A HISPANIA</b></h3> +<p>Te hablo en tu lengua; mis versos<br> +te dirán que hay un amor<br> +que en la hecatombe pretérita<br> +su raigambre conservó<br> +en lo más hondo y arcano<br> +de mi pecho. Es como flor<br> +que han respetado celliscas<br> +y avalanchas de pasión,<br> +flor abierta suavemente<br> +en cumbres llenas de sol,<br> +a donde sube el espíritu<br> +de sus quimeras en pos,<br> +para rezarte:--«¡Oh, Hispania!<br> +¡oh dulce idioma español,<br> +el del Arcipreste de Hita,<br> +el de Lope y Calderón,<br> +de Juan de Mena y Cervantes,<br> +de Pereda y de Galdós!<br> +¡Oh dulce lengua, que irradias<br> +tu latina irisación<br> +y encierras la amplia eufonía<br> +de toda una selva en flor,<br> +pues eres susurro de agua,<br> +gorjeo de ave, canción<br> +de brisa leve en las hojas<br> +en mañanitas de sol...!»<br> +En esta lengua ¡oh Hispania!<br> +balbuciente formuló<br> +mi alma en los días niños<br> +sus caprichos, su candor;<br> +y en las horas juveniles,<br> +cuando hicieron irrupción<br> +<a name='p129' id="p129"></a>en mi vida las primeras<br> +exaltaciones de amor,<br> +también fué tu idioma egregio<br> +el que sirvió a mi ilusión<br> +y la dió plumas divinas<br> +de mágico tornasol,<br> +para llegar hasta el fondo<br> +de un lejano corazón<br> +y decirle:--«Ven conmigo<br> +y dame un beso de amor».<br> +Murió este amor. En mi pecho,<br> +muerta la hoguera, restó<br> +un puñado de cenizas<br> +de la pasada ilusión;<br> +y al verme tan olvidado<br> +de la mujer que me amó,<br> +para luego envenenarme<br> +con una negra traición,<br> +cuando quise maldecirla<br> +con mi pluma y con mi voz,<br> +llorando de pena y rabia,<br> +la maldije ¡en español...!<br> +Y en tu idioma, que es un iris<br> +por su fulgencia y color,<br> +voy dando a todos los vientos<br> +trozos de mi corazón,<br> +mis líricos fantaseos,<br> +mis optimismos, mi horror<br> +por lo prosaico y mis gritos<br> +de protesta y rebelión<br> +contra todas las limazas,<br> +contra el buho y el halcón,<br> +contra la sierpe asquerosa<br> +que quiere alzarse hasta el sol,<br> +contra «chaturas estéticas»<br> +que nos roban la emoción,<br> +<a name='p130' id="p130"></a>contra Verres coloniales<br> +y su dolar corruptor<sup><a name='Footmark_129_1' href= +'#Footnote_129_1' id="Footmark_129_1">25</a></sup>,<br> +y contra todos los hombres<br> +que hacen tan fiera irrisión<br> +del derecho de mi pueblo<br> +a ser su único señor...<br> +¡Oh noble Hispania! Este día<br> +es para ti mi canción,<br> +canción que viene de lejos<br> +como eco de antiguo amor,<br> +temblorosa, palpitante<br> +y olorosa a tradición,<br> +para abrir sus alas cándidas<br> +bajo el oro de aquel sol<br> +que nos metiste en el alma<br> +con el fuego de tu voz,<br> +y a cuya lumbre, montando<br> +clavileños de ilusión,<br> +mi raza adoró la gloria<br> +del bello idioma español,<br> +que parlan aun los Quijotes<br> +de esta malaya región,<br> +donde quieren nuevos Sanchos<br> +que parlemos en sajón.<br> +Pero yo te hablo en tu lengua,<br> +¡oh Hispania! porque es su són<br> +como música de fuente,<br> +como arrullo encantador,<br> +y como beso de vírgenes<br> +en primaveras de amor.</p> +<p>1913.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_129_1' href='#Footmark_129_1' id= +"Footnote_129_1">Nota 25</a>: Alusión explícita al +nuevo dominador, o sea la república de los Estados +Unidos.</p> +</div> +<a name='p131' id="p131"></a> +<h3><b>NO CIERRES TU PUERTA</b></h3> +<p>Un labio lejano me ha dicho<br> +que tienes cerrada tu puerta...<br> +Si es cierto, reforma el capricho:<br> +¡tu puerta ha de estar siempre abierta!<br> +<br> +Abierta a las aves del cielo,<br> +abierta al rumor de las brisas,<br> +al goce, al dolor, al consuelo<br> +y al triste que pida sonrisas.<br> +<br> +Abierta a los claros de luna,<br> +al suave perfume de mayo,<br> +al lloro del niño en la cuna<br> +y al viejo que tiembla en desmayo.<br> +<br> +No cierres tu puerta. ¿No sabes<br> +que cruzan el largo camino<br> +mil sombras, mil vidas, mil aves<br> +que ignoran su obscuro destino?<br> +<br> +Tu mano, que abrió las entrañas<br> +del suelo y halló un gran tesoro,<br> +arroje las llaves extrañas<br> +que cierran tus puertas al lloro.<br> +<br> +Preparen tus manos la mesa,<br> +el plato de arroz y hasta el vino.<br> +¡La sombra en la luz hace presa<br> +y es largo y tortuoso el camino!<br> +<br> +Que sea, en la vida, tu techo<br> +la fuente que lave los males,<br> +<a name='p132' id="p132"></a>que cierre las llagas del pecho<br> +que borre las penas mortales.<br> +<br> +Si quieres que nazcan al paso<br> +de tu alma las rosas celestes,<br> +acoge el dolor del ocaso<br> +y zurce las míseras vestes.<br> +<br> +Bien sabes que es noble y es santo<br> +alzar al que cae en la vía.<br> +No dudes ni niegues. El llanto<br> +secado es raudal de alegría.<br> +<br> +Si pones tu mano en la mano<br> +del pobre, Dios besa la tuya.<br> +No cierres tu puerta, ¡oh mi hermano!<br> +no sea que de ella Dios huya.<br> +<br> +Ten siempre dispuesta tu casa<br> +y esté a todo huésped abierta,<br> +que acaso la sombra que pasa<br> +es sombra de tu madre muerta.<br> +<br> +No cierres tu puerta. ¿No sabes<br> +que cruzan el largo camino<br> +mil sombras, mil vidas, mil aves<br> +que apenas si saben cuál es su destino?<br> +<a name='p133' id="p133"></a></p> +<h3><b>EL JARDIN REDIVIVO</b></h3> +<p>PARA EL «JARDÍN DE EPICURO»<sup><a name= +'Footmark_132_A' href='#Footnote_132_A' id= +"Footmark_132_A">26</a></sup></p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_132_A' href='#Footmark_132_A' id= +"Footnote_132_A">Nota 26</a>: Así era nombrado un +cenáculo literario de Manila. Y para festejar la cena con +que fué inaugurada su segunda etapa, escribió los +versos el poeta.</p> +</div> +<p>Nuestros días sin sol, de retiro y mudez,<br> +en que el alma sufrió de congoja o esplín,<br> +han pasado a ser ya cosa muerta, y, al fin,<br> +nuevos besos de luz nos encienden la tez<br> +y florece otra vez el antiguo jardín.<br> +<br> +¡Oh delicia! ¡oh amor del humilde pensil<br> +donde el alma sintió la pasión de soñar<br> +y, en el giro fugaz de las auras, gustar<br> +el olor celestial de las rosas de Abril<br> +y el dulzor juvenil de un anhelo de amar!<br> +<br> +Está abierto el jardín. Venid todos a él<br> +los que ansiéis suspirar besuqueando una flor,<br> +los que, en vez de llorar, tengáis hambre de amor<br> +al sonrís, al fulgor, al olor, a la miel<br> +de una bella emoción. ¡El jardín está en +flor!<br> +<br> +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín<br> +sólo os pide otra vez, por su nueva eclosión,<br> +que tengáis para él una eterna canción,<br> +una voz de querer, un espíritu afín<br> +y una sed de habitar con la Reina Ilusión.<br> +<br> +El vivir es el <i>hoy</i>; nadie sabe el <i>después</i>:<br> +¿a qué tristes vivir, a qué solos vagar<br> +<a name='p134' id="p134"></a> sin un lazo de unión que nos +pueda estrechar<br> +y, aunque herida la sien y maltrechos los piés,<br> +nos dé amor de vivir, de soñar y cantar?<br> +<br> +Está abierto el jardín... ¡Cómo invita +su olor<br> +a subir al azul y olvidar el fangal,<br> +lo que tiene de vil nuestra arcilla mortal,<br> +lo que pone en la miel de la vida un sabor<br> +parecido al cruel de las «flores del mal».<br> +<br> +Corazón, emoción, ala leve y sutil,<br> +tenlos siempre, oh varón, y tú siempre, oh mujer,<br> +y ambos siempre tendréis, con las rosas de Abril,<br> +entre risas de sol, un rincón de pensil<br> +en que a solas oir el volar de un querer.<br> +<br> +Este mar del vivir es muy fiero; este mar<br> +tiene a veces un són de alarido de horror,<br> +y quien oiga esa voz y no sepa ensoñar,<br> +ante la ola sabrá cuán amargo es llorar<br> +por el alma sin luz y la vida sin flor.<br> +<br> +Luz y flor las veréis en el nuevo jardín<br> +cuya fronda es de paz, cuyo ambiente es cordial;<br> +unas veces dirá su quimera un violín<br> +y otras veces de amor, Chaminade y Chopín,<br> +en el clave dirán la sonata inmortal.<br> +<br> +Vibrará su cristal una voz de mujer<br> +como un ¡ay! de pasión o un suspiro de Abril,<br> +y el poeta alzará, fresca, gaya y gentil,<br> +su canción al amor, a la vida, al placer,<br> +y entre todos harán un edén del pensil.<br> +<br> +¡Oh delicia! ¡oh amor del tranquilo jardín<br> +donde el alma sintió la pasión de soñar<br> +y, en el vuelo fugaz de la brisa, escuchar<br> +<a name='p135' id="p135"></a>la quejumbre sutil de un celeste +violín<br> +o el latido inicial de un anhelo de amar!<br> +<br> +Entrad todos, entrad. El antiguo jardín<br> +sólo os pide esta vez, por su nueva eclosión,<br> +que tengáis para él una bella canción,<br> +una voz de querer, un espíritu afín<br> +y una sed de morir por la Reina Ilusión.</p> +<p>Julio, 1913.</p> +<h3><b>LAS DOS HOCES</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Parece la fragua el ojo cerrado<br> + de un muerto +titán,<br> +y el yunque parece un pico en silencio<br> + de un ave +anormal.<br> +En un negro rincón duerme el mazo<br> +que otros días batiera el metal...<br> +¡Cómo duele esta paz de la fragua!<br> + ¡Cómo +duele esta paz!<br> +<br> +«¡Hola, herrero! ¿qué tienes? +¿qué inercias<br> +han ganado tus músculos hoy?<br> +Tus brazos semejan dos ramas tronchadas,<br> +dos angustias largas de una abdicación.<br> + ¡Levántate, +herrero!<br> +Haz que de la fragua resucite un sol.<br> +Enarbola el mazo y así, junto al yunque,<br> +entre rojos hálos serás como un dios.»</p> +....................................................................... +<p>Ha soplado el fuelle sobre los carbones,<br> +ya la roja llama crepitando está;<br> +<a name='p136' id="p136"></a>sobre el recio tórax del +despierto herrero,<br> +hay como una bella púrpura imperial.<br> + El mazo es tu +cetro;<br> +¡oh herrero! comienza de nuevo a reinar,<br> +y en tus brazos aprendan los flojos<br> + a batir y +forjar.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>«--Toma este oro--le digo al becerro--<br> +y forja una hoz».<br> +«--Yo no soy orfebre--me dice--<br> +que herrero yo soy».<br> +«--Forjarás la segur; los orfebres<br> +no pondrían en mi oro un vigor.<br> +Ellos saben de ajorcas y anillos;<br> +de segures, no.<br> +Yo no quiero mi oro para hacer joyeles<br> +que tengan el brillo de una tentación;<br> +yo no quiero mi oro para que me muerda<br> +la interior serpiente que mordió a Shylock.<br> + Resuélvete, +herrero;<br> +mientras en la altura nos sonríe el sol,<br> +coge el oro mío con tus manos rudas<br> + y forja una +hoz.»<br> +....................................................................... +<br>¡Cómo irradia la luz hecha de oro<br> + y tiembla el +metal,<br> +con su luz de ideal novilunio<br> + rielando en el +mar!<br> +En mis manos pone no sé qué virtudes<br> +y en mi pecho enciende nueva claridad,<br> +y en su empuñadura siento que palpita<br> +el misterio fuerte de una inmensidad,<br> +<a name='p137' id="p137"></a></p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>«--He aquí el hierro--le digo al herrero--<br> +y forja otra hoz».<br> +«--Ya me duelen--contesta--los brazos<br> +y débil estoy».<br> +«--Forjarás la segur. ¿No recuerdas<br> +que el hierro es tu honor;<br> +que del hierro has vivido y el hierro<br> +dió a tu fragua inmortal tradición?<br> + Herrero: a toda +hora<br> +es el hierro quien manda: ¡es el dios!<br> +Si te cruzas de brazos, si doblas<br> +el cuello al sopor,<br> +en tu abulia torpe ya no escucharás<br> +la solemne voz<br> +del hierro, tu amigo... Escúchame, herrero,<br> +y forja otra hoz.»<br>....................................................................... +<br>La segunda segur, la de hierro,<br> +fabricada está.<br> +Es como la ceja borrascosa y dura<br> +de un fiero titán.<br> +En mis manos tiene un brillo de relámpago<br> +y en mi pecho enciende redentor afán,<br> +y en su empuñadura, cuando ya la cojo,<br> +siento el loco empuje de una tempestad.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya están en mis manos las dos sacras hoces<br> +que el herrero anónimo para mí forjó:<br> +la de hierro duro, que es mi fortaleza,<br> +y la de oro fino, que es mi ensoñación.<br> +La segur más grácil, para cuando quiera<br> +<a name='p138' id="p138"></a>cercenar un lauro o una flor de +amor,<br> +para el santo muérdago de la vida íntima<br> +y para el ensueño de mi corazón;<br> +y la más robusta, para las podridas<br> +ramas que del árbol la ignominia son;<br> +para las raíces de la mala yerba<br> +que la gloria roban de la mies en flor,<br> +y para los cuellos del halcón y el lobo<br> + y el áspid +traidor.</p> +<p>Mayo, 1914.</p> +<h3><b>VIAJE FANTASTICO</b></h3> +<p>¡Va el corcel de mis versos...! Da a los aires sus +crines<br> +de metáforas nuevas y de símbolos bellos;<br> +sus relinchos rimbomban como fieros clarines<br> +y sus cascos galopan despidiendo destellos.<br> +<br> +El corcel de mis versos es rebelde a los frenos<br> +porque sabe que ahogan como en flor su carrera;<br> +y en su fuga brillante por los cielos serenos,<br> +no es Pegaso con alas, sino roja bandera...<br> +<br> +¡Va el corcel de mis versos! En sus lomos cabalgo,<br> +y enristrando el acero de mi acrática pluma,<br> +con su hierro alanceo, como el clásico Hidalgo,<br> +los fantasmas y duendes de la clásica bruma.<br> +<br> +Mi corcel es el libre morador de los campos<br> +donde se alzan en triunfo los ensueños del arte,<br> +donde vierten de lleno sus magníficos lampos<br> +las pupilas de Erato y el escudo de Marte.<br> +<a name='p139' id="p139"></a><br> +Corre, corre a lo lejos, ¡oh corcel de mis versos!<br> +y en los aires restallen tus indómitas crines,<br> +que allí hay flores más regias y celajes más +tersos,<br> +y a tus nuevos escapes más abiertos confines...<br> +<br> +¡Va el corcel de mis versos! Y azotando sus ancas<br> +con la tralla flamígera de mi audaz fantasía,<br> +llego, al fin, a unas tierras ideales y blancas;<br> +llego, y beso entre auroras a la musa del día...</p> +<p>Abril, 1921.</p> +<h3><b>EL "KUNDIMAN"</b></h3> +<p>Tagalo <i>Kundiman</i>, <i>Kundiman</i> de versos de amores<br> +que en los plenilunios prefieres tu vuelo tender:<br> +tus suaves estrofas que lloran ocultos dolores<br> +dicen la nativa tristeza del atardecer.<br> +<br> +Tienes el aroma de nuestras edémicas flores<br> +y el ritmo y el mimo de un beso ideal de mujer,<br> +y resumes toda la queja de los soñadores<br> +de mi pobre raza, sujeta a un extraño poder.<br> +<br> +Fuiste la delicia de nuestros difuntos abuelos;<br> +dasnos, en el tiempo presente, un dulzor de consuelos,<br> +que son para el alma cual riego en muriente jardín;<br> +<br> +y serás mañana de toda una raza la gloria<br> +cuando, con tu música, su toque marcial de victoria<br> +dé a los cuatro vientos un libre y sonoro +clarín...<br> +<a name='p140' id="p140"></a></p> +<h3><b>COPA BOHEMIA</b></h3> +<p>Héla ahí: fino el cristal,<br> +tembloroso, musical.<br> +Héla ahí: fino el cristal.<br> +<br> +Aún exhala un viejo olor<br> +el cristal: guardó una flor<br> +que aún exhala un suave olor...<br> +<br> +Dió la flor una griseta<br> +y dejó su alma el poeta<br> +en la flor de la griseta.<br> +<br> +Una noche dolorosa<br> +robó la envidia la rosa<br> +en la noche dolorosa...<br> +<br> +Y dió fama a su bohemia<br> +el pobre. ¡Sangre y blasfemia<br> +dieron gloria a su bohemia!<br> +<br> +Volvió al «bar», pidió más +vino,<br> +y, negro ya su camino,<br> +en el «bar» bebió más vino.<br> +<br> +Dijo sus últimos versos,<br> +y, entre sus sueños dispersos,<br> +lloró sus últimos versos.<br> +<br> +Postrer copa... Dió un suspiro<br> +y se suicidó de un tiro<br> +en la sien... ¡Postrer suspiro!<br> +<a name='p141' id="p141"></a><br> +Cayó al suelo la pistola<br> +y al cristal dió una aureola<br> +el humo de la pistola.<br> +<br> +El rodó bajo la mesa<br> +con se desgracia inconfesa,<br> +bajo el mármol de la mesa...<br> +<br> +Y desde entonces no existe<br> +quien beba en la copa triste<br> +de bohemio que no existe.<br> +<br> +Héla ahí: fino el cristal,<br> +sin la flor sentimental<br> +Héla ahí: ¡rojo el cristal!...</p> +<h3><b>ETERNA HERIDA</b></h3> +<p>¡Oh pobre corazón!<br> +¡oh entraña mía, sitibunda y loca,<br> +que tiemblas a la más breve ilusión<br> +puesta en la miel de una divina boca!<br> +<br> +¡Oh víscera escondida<br> +que sin cesar renuevas en tu fondo<br> +tu amor ardiente y hondo,<br> +sin ver que quedas para siempre herida...!<br> +<br> +¡Oh triste corazón! ¿por qué vas +ciego<br> +tropezando en las sombras del camino,<br> +cuando tu propio sino<br> +te grita:--«¡Aún no! Tu ruego<br> +no llegó a su destino<br> +y tu tiempo de amar no es hoy, es luego»?<br> +<a name='p142' id="p142"></a><br> +Pero tú, entraña mía,<br> +vas amando a deshora, y sueñas... sueñas<br> +que esas bocas risueñas<br> +tienen piedad de tu melancolía.<br> +<br> +Y creen tus quimeras,<br> +y ves en lontanazas ilusorias<br> +no sé que nuevas glorias,<br> +no sé qué flor de nuevas primaveras.<br> +<br> +Y tu sed de gozar te lleva lejos,<br> +centuplica las plumas de tus alas<br> +y hasta te olvidas de las cosas malas<br> +cual si te alucinasen mil espejos.<br> +<br> +¡Oh pobre corazón! ¡Icaro triste<br> +y triste Prometeo!<br> +si subes a la altura el sol te embiste<br> +y, amarrado a la roca del deseo,<br> +ni dicha ni quietud para ti existe.<br> +<br> +Y esto lo sabes bien, ¡oh entraña mía!<br> +y sabes del sendero que es muy largo<br> +¡oh entraña! y, sin embargo,<br> +vas cruzando el sendero en tu porfía.<br> +<br> +Ya estás llena de sangre, ya tus fibras<br> +se han desgarrado en su latir convulso<br> +¡y sin embargo aun vibras!<br> +¡y sin embargo aun tienes nuevo impulso!<br> +<br> +¡Oh vaso de dolor! ¡oh pecho mío<br> +que sabes convertir tu muerte en vida!<br> +si has de seguir amando sin hastío<br> +¿quién habrá de curar tu eterna herida?</p> +<p>Mayo, 1921. <a name='p143' id="p143"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p142_Gurrea__Adelina_' href= +'#index_p142_Gurrea__Adelina_' id= +"return_p142_Gurrea__Adelina_"><b>Gurrea (Adelina)</b></a></h2> +<p>Nació en la Carlota (Negros occidental), hija de los +españoles don Carlos y doña Ramona Monasterio, ella +hermana del notable autor don Ricardo. Recibió esmerada +educación, primero en colegio español de monjas y +luego, durante once años, en otro inglés. +Cursó el bachillerato, sobresaliendo en el estudio de la +Preceptiva y la Literatura británicas. A pesar de ello ha +escrito sus versos en castellano, nunca en la lengua de +Shakespeare. Salió al mundo de las letras por la +«puerta grande», al obtener el primer premio en un +concurso de cuentos para plumas femeninas (1915). Cuatro +años después mereció igual galardón en +certamen organizado por la «Casa de España», de +Manila, Dirigió la Sección femenina de «La +Vanguardia», de la misma ciudad. Hace poco más de un +año mora en la Península.</p> +<h3><b>EL NIDO</b></h3> +<p><small>(PRIMER PREMIO EN EL CONCURSO LITERARIO ORGANIZADO POR LA +«CASA DE ESPASA», MANILA, 1919)</small></p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Ha lanzado la paloma su quejido lastimero.<br> +En el beso de la tierra con el cielo, muere el sol...<br> +De la tarde el arrebol<br> +se desmaya entre las sombras de la noche del guerrero.<br> +El silencio de las horas enlutadas<br> +ha rasgado los clarines del heraldo de la muerte;<br> +hay espectros en las sombras y hay terror en las miradas<br> +y vomitan los cañones el derecho del más fuerte.<br> +<a name='p144' id="p144"></a>Y ha volado la paloma de plumaje +alabastrino<br> +ahuyentada por la mano poderosa del destino.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>De su nido de ideales<br> +sólo queda el esqueleto, ¡Seculares ambiciones!<br> +Aquel nido que cubierto de olorosas ilusiones<br> +orgulloso se mecía de la historia en los anales.<br> +Más su túnica de nieve<br> +ha rasgado el negro aullido de los vientos,<br> +y debajo de los santos, ideales sentimientos,<br> +son los odios un grabado, la ambición es un relieve.<br> +Aquel nido, que era un beso<br> +en el vivir de los hermanos corazones,<br> +es escarnio de la fé que se deben las naciones;<br> +y por eso<br> +ha volado la paloma de plumaje alabastrino,<br> +ahuyentada por la mano poderosa del destino.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>¡Oh, la mística paloma de las pálidas +canciones!<br> +A través de nausebundas humaredas,<br> +por encima de campiñas que atraviesan las veredas,<br> +entre el ronco estremecer de los cañones,<br> +entre el trueno de las turbas que fatídicas vocean<br> +por encima de sepulcros y de alfombras funerarias,<br> +suspirando sus plegarias,<br> +va esfumándose su vuelo,<br> +y se aleja con sus alas de los mundos que pelean<br> +y se acerca con sus ansias a las cúpulas del cielo.<br> +Ave errante y fugitiva, ave hecha de azahares,<br> +¿Dónde buscas el encanto y el amor de tu +doctrina?<br> +¿Dónde están las resonancias de tu +plática divina<br> +y la piedra de holocausto que reclaman tus altares?<br> +¿Dónde vas?<br> +<a name='p145' id="p145"></a>Si hoy el hombre irreverente<br> +ya no quiere que te poses en su frente<br> +palomita de la paz...<br> +«Voy buscando» dijo ella, «algún nido +hecho de amores<br> +donde vivan mis creencias, donde mueran mis dolores».<br>.................................................................................................. +<br>Tañen lentas, compungidas, las campanas de la +Francia,<br> +y vigilan solitarios<br> +en sus níveos sudarios<br> +los mil picos (que se burlan de la altura y la distancia)<br> +de los rudos Pirineos.<br> +El blancor de su cabeza<br> +da un aliento en su tristeza<br> +a la reina del olivo y a sus líricos deseos.<br> +Pero sigue su camino,<br> +porque en ellos aun se escucha<br> +el estruendo de la lucha,<br> +y aun la empuja aquella mano poderosa del destino.<br> + Ya ha pasado por encima de la típica +montaña<br> +de los místicos del norte,<br> +y ha llegado hasta la corte,<br> +y en el suelo de la España<br> +se ha posado la paloma de plumaje alabastrino<br> +subyugada por un alma que es más fuerte que el destino.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>En el fondo dulce y cálido<br> +de un humano corazón<br> +ha hecho nido la paloma, mientras reza una oración<br> +por la viuda sin amores, y los hijos del inválido.<br> +Santo nido hecho de flores y fragancias maternales<br> +de caricias, de ternuras<br> +y sedientas calenturas<br> +Por el bien de los mortales!<br> +¡Corazón que guarda dentro<br> +<a name='p146' id="p146"></a>el calor de las canciones<br> +que palpitan en los tristes corazones,<br> +que es altar, estuche, y centro<br> +de noblezas olvidadas y de hidalgas compasiones!<br> +¡Ruiseñor enamorado<br> +de los cánticos del arte!<br> +¡Corazón! Santo estandarte<br> +de lo honrado,<br> +donde vive la divina poesía<br> +de la tétrica tragedia del vivir.<br> +¡Vaso hondo del sentir!<br> +¡Corazón que es una mezcla de tristeza y de +alegría!<br> +Que es color, canto, fragancia,<br> +clamor, risa, luz, suspiro,<br> +movimiento, danza, giro,<br> +simpatía y añoranza.<br> +Don Quijote que enloquece<br> +acariciando una ilusión.<br> +¡Corazón, fiel corazón.<br> +del gran Rey Alfonso Trece!<br> +....................................................<br>Y ha vivido la paloma de plumaje alabastrino<br> +en el fondo de ese pecho que es más fuerte que el +destino.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Ha cesado la matanza,<br> +han callado los cañones,<br> +y la voz de las naciones<br> +la reclama una vez más con promesas de bonanza.<br> +La paloma no se mueve. Con suspiro tenue y quedo<br> +tiembla aún de sus ansias al compás.<br> +La paloma de la paz<br> +todavía tiene miedo.<br> +.................................................... +<br>En, la boca del monarca juguetea una sonrisa;<br> +en el hueco de su mano aún descansa<br> +<a name='p147' id="p147"></a>la paloma blanca y mansa<br> +que ha quedado para siempre convertida en su divisa.<br> +¿Oué derecho hay en la tierra que le quite el blanco +emblema,<br> +redivivo con su aliento,<br> +escudado con su honra, en el trágico momemto<br> +en que quisieron arrancarle esa gloria de su lema?<br> +En las luchas de la corte, en lia inquietud de la +cabaña,<br> +ha sabido defenderla con su pecho y con su ley,<br> +ha sabido defenderla vuestro rey,<br> +por la unión de sus hermanos y la gloria de su +España.</p> +<h3><b>A MIS PRIMOS</b></h3> +<p>EN EL DÍA DE SUS BODAS</p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>¿La Vida?........<br> +Es un drama, de más o menos actos,<br> +que puede ser comedia, aunque asi siéndolo<br> +no han de faltarle lágrimas;<br> +o puede ser tragedia, aunque asi siéndolo<br> +no han de faltarle risas.<br> +En ambos casos<br> +Ni deja de ser drama<br> +ni deja de ser vida.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Nace el niño.<br> +Y su primer saludo<br> +es un llanto inconsciente;<br> +ni siente lo que llora<br> +<a name='p148' id="p148"></a>ni llora lo que siente.<br> +Pero en los huecos que egoísta deja<br> +el reir y llorar de su niñez,<br> +deposita la mano del destino<br> +la pólvora dormida,<br> +y la oculta alegría<br> +que explote en la tragedia<br> +y en la comedia ria.<br> +El drama ya ha empezado y sin sentirlo<br> +un acto ha terminado.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Y suben el telón del segundo acto.<br> +La adolescencia loca,<br> +con sus brios de férvida osadía,<br> +se levanta gigante<br> +en medio de la lucha<br> +desafiando al mundo con los años<br> +que tiene por delante.<br> +Se propone vencer, porque confía<br> +en ese amor sin fin<br> +que engendra un ideal,<br> +y en el firme y seguro pedestal<br> +de una amistad sin cerco ni confín.<br> +Ante sus ojos el mundo que soñó<br> +se desvanece pronto,<br> +y en su lugar, irguiéndose asesino,<br> +otro mundo de prosas y mentiras<br> +acaba de matar<br> +del pecho joven el último ideal<br> +.................................................... +<br>Ya vemos asomar los dedos lívidos<br> +de la cruel tragedia,<br> +que por entre la puerta sin cerrojos<br> +del corazón humano<br> +<a name='p149' id="p149"></a>intenta introducir toda la mano.<br> +Y la vemos entrar,<br> +muy abiertos los ojos,<br> +la faz idiotizada,<br> +pensando cuán inútil<br> +será toda defensa meditada.<br> +¡Oh maldecida mano<br> +que llaman experiencia!<br> +¡Qué caro cuesta el aprender tu ciencia!<br> +....................................................<br>Y con estas palabras el telón<br> +vuelve lento a caer,<br> +sin que el público sepa<br> +lo que entre bastidores puede haber.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya está el héroe otra vez sobre la escena<br> +con su porte viril, pero... ¿y su fuerza?<br> +Su fuerza no es la loca rebeldía<br> +del que quiere vivir;<br> +es la resignación, es la alegría<br> +del vencido en la lucha,<br> +que no le importa nada su derrota<br> +porque trae la paz, aunque en sus garras<br> +lleve su voluntad deshecha y rota.<br> +Y se entrega en los brazos del amor<br> +para gozar en paz<br> +la dicha gue promete,<br> +y se arrima al hogar que da calor,<br> +mientras el huracán fuera arremete<br> +contra el loco que quiere, ensangrentado,<br> +batirse moribundo,<br> +y con la boca cubierta ya de espuma<br> +hacer un gesto de desprecio al mundo.<br> +<a name='p150' id="p150"></a>A vosotros os hablo, ahora +arribais<br> +al puerto de la paz.<br> +Sois prisioneros de la gran batalla<br> +donde la sociedad<br> +al débil avasalla,<br> +y en la cárcel sombría del deber<br> +vais a reir,<br> +vais a llorar,<br> +y vais a recordar<br> +el fragor de la lucha del ayer.<br> +Yo soy siempre cruel con el cobarde,<br> +más no hace caso ¡por Dios! de los poetas:<br> +somos locos enfermos de la vida<br> +y es que para curar<br> +nuestro pensar suicida<br> +la sociedad no encuentra una receta. +<br> +................................................................. +<br>Tenéis derecho a vuestra dicha de hoy;<br> +pues que es la libertad<br> +a cambio de amor.<br> +Reid la carcajada<br> +de la felicidad,<br> +soltad vuestras campanas,<br> +que repiquen a gloria,<br> +que suenen alegría,<br> +que lleguen sus tañidos<br> +a esta mansión dichosa,<br> +que besen vuestras almas<br> +con sus sueños de rosa.<br> +Yo quiero panderetas,<br> +yo quiero cascabeles,<br> +quiero trinos de pájaros<br> +y ruido de caireles,<br> +yo quiero la alegría<br> +de los días de sol,<br> +quiero la chillería<br> +<a name='p151' id="p151"></a>de la niñez dichosa,<br> +y en medio del concierto<br> +de este bullicio humano<br> +una salva de aplausos<br> +por mis primos hermanos.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Ya sólo falta un acto,<br> +Y ese os toca a vosotros concluir.<br> +Estais sobre la escena...<br> +Acabad vuestro drama<br> +con el arte grandioso del vivir.<br> +Pero tened en cuenta<br> +que si os sale tragedia<br> +no han de faltarle risas;<br> +ni han de faltarle lágrimas<br> +si os resulta comedia.</p> +<h3><b>EL FANTASMA DE MARIA CLARA<sup><a name='Footmark_150_1' +href='#Footnote_150_1' id="Footmark_150_1">27</a></sup></b></h3> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_150_1' href='#Footmark_150_1' id= +"Footnote_150_1">Nota 27</a>: Heroina de <i>Noli me +tangere</i>.</p> +</div> +<p>El epílogo triste de tu vida<br> +se prolonga cubriendo con su gloria<br> +el silencio expresivo de la historia.<br> +Fingiéndote dormida,<br> +cual sonámbula audaz, en la alta noche,<br> +caminas abordando los abismos,<br> +y eres el albo escudo,<br> +protector de sagrados misticismos,<br> +y eres dorado broche<br> +del rosario oloroso de sampagas,<br> +emblema de virtudes femeninas,<br> +<a name='p152' id="p152"></a> que adoran las <i>dalagas</i> +<sup><a name='Footmark_151_1' href='#Footnote_151_1' id= +"Footmark_151_1">28</a></sup><br> +nuestras dulces mujeres filipinas.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_151_1' href='#Footmark_151_1' id= +"Footnote_151_1">Nota 28</a>: Muchacha, doncella.</p> +</div> +<p>Allá en la negra noche,<br> +rasgada por relámpagos inquietos<br> +y llorada por negros nubarrones,<br> +hiciste de tus lágrimas derroche,<br> +para llorar tus retos<br> +en un ¡ay! de deshechas ilusiones.<br> +Muerta, más no vencida,<br> +tu alma extenuada y fría<br> +comprendió la grandeza del dolor;<br> +del dolor que afrontó con heroismo,<br> +para hacer de la vida<br> +una trágica negra poesía;<br> +para hacer del amor<br> +un sublime grandioso fanatismo.<br> +<br> +Creyéronte fantasma, y sí lo eras;<br> +de pié, sobre un tejado<br> +batido por la lluvia huracanada,<br> +no eras masa de carne que gemía,<br> +eras la encarnación de algo soñado,<br> +un aliento que vive de quimeras,<br> +el último estertor de una agonía,<br> +aquella sombra tierna y desgraciada<br> +que con su cuerpo proyectó Rizal<br> +sobre el sol de una creencia,<br> +salvando su existencia<br> +con las luces espléndidas<br> +de su genio inmortal.</p> +<p>¿No te acuerdas ya más, María Clara?<br> +La noche saturada de negrores.<br> +Sobre la ingente ara<br> +<a name='p153' id="p153"></a> de la naturaleza embravecida<br> +sacrificaste todos tus amores,<br> +diste toda tu vida.<br> +La noche se prolonga y hay quien llora.<br> +Entre muros que llaman Democracia<br> +la mujer filipina<br> +siente el zarpazo de un progreso falso,<br> +y se busca tu fuerza de aquella hora,<br> +tu alma llena de gracia,<br> +para huir de un cadalso<br> +lento y espiritual, mas no por eso<br> +menos tirano que el que mata al preso.<br> +Tu eres chispa nacida<br> +del cerebro de un mártir de la Idea,<br> +en el choque aquel seco del amor<br> +(a la patria adorada)<br> +contra alguna injusticia maldecida.<br> +No murió tu esplendor,<br> +y en la noche del hoy aún eres tea<br> +que camina en la nada<br> +del misterio del alma femenina,<br> +un fantasma esparcido<br> +en su psicología tenue y fina,<br> +aroma desprendido<br> +del dolor de un poeta,<br> +que te dejó al morir,<br> +para que en la carrera<br> +empuñases muy alto su bandera<br> +y llegases por él hasta la meta<br> +antes de sucumbir.</p> +<p>Por eso en la presente obscuridad<br> +escuchamos el ritmo de tus pasos,<br> +porque en aquella noche de orfandad<br> +dilataste tu espíritu<br> +hasta romper los lazos<br> +del abrazo fugaz de lo mortal.<br> +<a name='p154' id="p154"></a>Y por eso,<br> +fantasma azul del alma femenina<br> +que soñara Rizal,<br> +prolongación del beso<br> +de su obsesión divina,<br> +vibrante poesía<br> +que el poeta cantara,<br> +eres, clara María,<br> +¡Nuestra María Clara!</p> +<h3><b>DEL PRADO AMIGO</b></h3> +<p>Hay un silencio triste, de consuelo, en el prado.<br> +Una esquila se queja en los brazos del viento<br> +como un poeta triste, eternamente atado<br> +al buey de la materia, sin luz ni sentimiento.<br> +<br> +Las voces pueblerinas de unos chicos se alejan<br> +entre el grueso ramaje con que se adorna al río.<br> +De su inercia unas rocas parecen que se quejan<br> +y la yerba se seca al beso del estío.<br> +<br> +Otra vez el silencio. Ahora es un gorjeo<br> +que sobre mi cabeza sueña un verso de amor...<br> +Vuelve a chillar la prosa: mugriento y sin aseo<br> +el tren silba ya el grito carnal de un estertor.<br> +<br> +Unas nubes muy blancas se agarran al azul.<br> +Árboles verdinegros vigilan el espacio.<br> +Los murmullos del río me rozan como un tul<br> +que acaricia las trenzas de una novia. Despacio<br><br> +marcha el sol. Al azar abro el libro, un retrato<br> +<a name='p155' id="p155"></a>me sonríe... ¡Es tu +risa!... En mi triste mirar<br> +se esfuma la campiña. Todo esto es sólo un rato.<br> +¡Después son unas ganas muy grandes de llorar!..</p> +<p>Los Molinos, Agosto 1921.</p> +<h3><b>NO ESTES TRISTE</b></h3> +<p>No estés triste...<br> +A través del espacio,<br> +tan henchido de arcanos<br> +y apariencias de calma,<br> +enlacemos, despacio,<br> +el alma de las manos<br> +y las manos del alma.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Voy a inclinar mi frente,<br> +para que en ella escribas<br> +tu pregunta en un beso.<br> +Un silencio doliente<br> +responderá con vivas<br> +ternuras hechas verso.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Yo callo porque quiero<br> +que tú, en la sinfonía<br> +del silencio sagrado,<br> +percibiendo el lijero<br> +temblor del alma mía,<br> +me sientas a tu lado.<br> +<br> +No estés triste...<br> +¡que tú nunca estás sola!<br> +ha bajado una estrella<br> +<a name='p156' id="p156"></a>y ha llegado a tu lecho.<br> +¿Conoces su aureola?<br> +mi amor hecho centella<br> +se refugia en tu pecho.<br> +<br> +No estés triste...<br> +Que también ha bajado<br> +un rayo de luna.<br> +¡Yo estoy siempre contigo!<br> +mi tristeza a tu lado<br> +es siempre, ¡siempre! una<br> +caricia de un amigo.<br> +<br> +No, no; nunca estés triste...<br> +A través del espacio,<br> +que guarda los arcanos<br> +de nuestro amor sin calma,<br> +enlacemos, despacio,<br> +el alma de las manos<br> +y las manos del alma.</p> +<p>Cercedilla, Septiembre 1922. <a name='p157' id= +"p157"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' href= +'#index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' id= +"return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_"><b>Hernández +Gavira (José)</b></a></h2> +<p>en Ilo-Ilo el 20 de Octubre de 1893. Bachiller en 1912 y abogado +en 1916, paró en militar, siendo ahora teniente del tercer +regimiento de infantería de la división filipina al +servicio de Norte América. En Ilo-Ilo dirigió +«El Adalid». Fué luego redactor del «The +Philippines National Weekly». Ha publicado en Manila, 1921, +un volumen de versos: <i>De mi jardín +sinfónico</i>.</p> +<h3><b>NO ES MI MUSA...</b></h3> +<p>No es mi musa la sílfide aturdida<br> +que corre tras azules mariposas,<br> +ni tampoco es Ofelia dolorida<br> +que pasa desbordando tuberosas.<br> +<br> +Es Astarté mi musa preferida,<br> +la que inspira pasiones clamorosas.<br> +Es voluptuosa y es gentil panida<br> +la diosa de mis vidas primorosas.<br> +<br> +Es mónada que ríe, canta y llora<br> +con locura de pájaro divino,<br> +de ritmos y de vida sembradora.<br> +<br> +Baco la ofrenda cántaros de vino,<br> +e implora Pan, cabe sus pies de Flora,<br> +loco de amor celeste y peregrino.</p> +<p>1921. <a name='p158' id="p158"></a></p> +<h3><b>PARA TI</b></h3> +<p>Para tí son todas<br> +mis ternezas cálidas,<br> +y mis rosas pálidas,<br> +y mis reales odas.<br> +<br> +Para tí mi aliento<br> +y también mis rezos,<br> +la miel de mis besos<br> +y mi pensamiento.<br> +<br> +Para tí mis cantos<br> +que humedecen llantos<br> +de acerbo dolor.<br> +Para tí la esencia<br> +de esta mi existencia<br> +que atrista el amor.</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>LA ESPERANZA</b></h3> +<p>Nácar de luna que en los cielos, riela,<br> +oriflama brillante sobre el mar,<br> +nieve en la cima que el calor deshiela,<br> +pebetero encendido ante el altar,<br> +presto a los caminantes mi consuelo,<br> +acompañando a Fé y a Caridad;<br> +las tres llevamos por camino el cielo,<br> +formando una gloriosa trinidad.<br> +<a name='p159' id="p159"></a><br> +Soy la princesa del ropaje verde<br> +que renueva en el hombre la confianza,<br> +cuando el naufragio del vivir le pierde;<br> +le hago entrever la mística bonanza,<br> +mientras la sierpe del dolor le muerde;<br> +soy la última en morir: soy la Esperanza,</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>EN LA HORA DEL CREPUSCULO</b></h3> +<p>Se oye un lamento de agoreras aves<br> +bajo el palio del cielo tropical,<br> +y se aspira un olor de brisas suaves<br> +que estremece el silencio sepulcral.<br> +<br> +Sobre el lejano mar las negras naves<br> +sombras son en la calma vesperal;<br> +en la fronda un rumor de notas graves,<br> +que deslíe un liróforo oriental.<br> +<br> +Es la hora del crepúsculo. Silente<br> +gime el aura rindiendo vasallaje<br> +a Febo que desciende al Occidente.<br> +<br> +Eternamente fúlgida y doliente,<br> +es la tarde del trópico salvaje<br> +que muere lenta, lenta, lentamente...</p> +<h3><b>CUANDO YO MUERA...</b></h3> +<p>Cuando yo muera llevad mis restos<br> +allá a la cumbre de una montaña<br> +que sea digna de mis arrestos<br> +de indio poeta, nieto de España.<br> +<a name='p160' id="p160"></a><br> +Egregia lira mi tumba exorne,<br> +para que preste vida a mis huesos,<br> +y allí una virgen y Pan bicorne<br> +derramen ritmos, flores y besos.<br> +<br> +Grabad entonces sobre mi fosa<br> +con letras de oro esta inscripción:<br> +«Yace aquí un bardo que a toda cosa<br> +grande o hermosa dio el corazón».<br> +<a name='p161' id="p161"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' href= +'#index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' id= +"return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_"><b>Irureta Goyena (Tirso +de)</b></a></h2> +<p>Español su abolengo. Hijo de don Ramón, teniente +coronel de Ingenieros de nuestro ejército, ya difunto, y +hermano de un actual comandante de caballería. Perdió +Tirso la nacionalidad de la progenie para ejercer en Manila la +abogacía. Fué nombrado C. de la Española y le +sorprendió la muerte (1918) cuando trataba de organizar una +Academia, corresponsal de la citada, en la capital del +Archipiélago.</p> +<h3><b>RECUERDOS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Cae la inmensa cascada<br> +en numerosos raudales<br> +cual los niveos cendales<br> +de una vírgen desposada.<br> +Y aquella masa agitada<br> +de cortinas espumosas<br> +que se pierden rumorosas<br> +en el fondo del abismo,<br> +semejan el eco mismo<br> +de una conciencia irritada.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>El ambiente, saturado<br> +de mil líquidos vapores,<br> +llena de frescos olores<br> +aquel lugar retirado.<br> +<a name='p162' id="p162"></a>Y así el tajo fabricado<br> +por térreas convulsiones,<br> +irisado por millones<br> +de rayos de un sol que baña,<br> +figura enorme champaña<br> +que chispea desbordado.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Junto a los trozos de roca<br> +cubiertos por verde hiedra,<br> +formando dique de piedra<br> +al agua que se desboca,<br> +se oye un rumor que entrechoca<br> +con multitud de sonidos;<br> +notas de risas, gemidos,<br> +sollozos e imprecaciones<br> +y acentuadas inflexiones<br> +de besos de boca a boca.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ante el murmullo constante<br> +de rápidos surtidores,<br> +que descienden bullidores<br> +en un caer incesante,<br> +hace sentir palpitante<br> +mi corazón sus latidos,<br> +y cien recuerdos queridos.<br> +Cual procesión ilusoria,<br> +desfilan por mi memoria<br> +con marchar avasallante.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Siente el alma, dolorida<br> +por fiebre que la consume,<br> +<a name='p163' id="p163"></a>sutil y vago perfume,<br> +que al descanso la convida;<br> +y al quedar adormecida<br> +por el agua saltadora,<br> +que susurra arrulladora,<br> +dejos de ardientes caricias,<br> +sueña con locas delicias<br> +de las que alegran la vida.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Hay en el agua una nota<br> +de tonos arrulladores,<br> +cual si pregonase amores<br> +el líquido que borbota;<br> +y por la atmósfera flota<br> +una humedad impalpable,<br> +cuyo vaho imponderable<br> +exhala en sus blandos giros<br> +los sofocados suspiros<br> +de la cavidad ignota.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Bajo el azulado velo<br> +del sereno firmamento<br> +en aquel feliz momento<br> +de olvido y de loco anhelo,<br> +quisiera emprender el vuelo<br> +hacia recuerdos hermosos,<br> +que brillan esplendorosos<br> +en medio de mis dolores<br> +y ofrecen consoladores<br> +las dulzuras de mi cielo. <a name='p164' id="p164"></a></p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>Las matas y los abrojos<br> +se agitan al roce leve<br> +de la brisa blanda y breve<br> +que acaricia sin sonrojos;<br> +y entre los verdes despojos<br> +del fondo de la llanura,<br> +creo entrever la figura<br> +de alguna imagen querida<br> +que me mira enternecida<br> +con sus adorados ojos.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Mas, al despertar ligero<br> +de las dichas de mi sueño,<br> +y abandonar el beleño<br> +de aquel cuadro lisonjero;<br> +sólo escucho el lastimero<br> +movimiento de las aguas<br> +y el ruido de las piraguas<br> +que surcan río cercano,<br> +perdiéndose por el llano<br> +a impulsos de hábil remero.</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>Dije mal; no se ha perdido<br> +la impresión de mi memoria.<br> +Y en la accidentada historia<br> +de lo poco que he vivido,<br> +evocaré enternecido<br> +los gentiles surtidores<br> +que, blandos y arrulladores<br> +cual la brisa del desierto,<br> +me hacían soñar despierto<br> +con mi recuerdo querido. <a name='p165' id="p165"></a></p> +<h3><b>TRIPTICO</b></h3> +<h3><b>DIVINA VOZ</b></h3> +<p>Es tu voz cuando cantas dulce fuente,<br> +arroyo fresco que en la selva umbría<br> +el himno de cristal de su corriente<br> +va entonando en suave melodía.<br> +<br> +Escuchándote, el alma se extasía,<br> +brilla luz de ideales en mi mente<br> +y calma de tus notas la harmonía<br> +la fiebre abrasadora de mi frente.<br> +<br> +Ahora que triste, enfermo y abrumado<br> +por desengaños, descansar quisiera<br> +en un rincón obscuro y olvidado,<br> +<br> +Oyendo el eco de tu voz de diosa,<br> +en el pecho sombrío la quimera<br> +deja caer sus pétalos de rosa.</p> +<h3><b>JUNTO AL ALTAR</b></h3> +<p>La lucidez de mi amoroso anhelo<br> +entrevé tu límpida mirada,<br> +que a través de las sombras de tu velo<br> +me hiere el corazón como una espada.<br> +<br> +Marchando, silenciosa y recatada,<br> +hacia el altar, con religioso celo,<br> +pareces una virgen arrancada<br> +de las alturas del divino cielo.<br> +<br> +La nieve de tu frente se ilumina<br> +cuando el ungido tu presencia acierta<br> +y a darte el cuerpo de Jesús se inclina;<br> +<a name='p166' id="p166"></a><br> +Mi adormecido corazón despierta,<br> +y en tus hermosos ojos adivina<br> +los mismos ojos de mi madre muerta.</p> +<h3><b>ARDIENTE AMOR</b></h3> +<p>No pudieron la ausencia ni el olvido,<br> +ni el hielo de tu cruel indiferencia<br> +arrancar para siempre esta dolencia<br> +del fondo de mi pecho dolorido.<br> +<br> +La pasión que me tiene enloquecido<br> +me consume con honda persistencia,<br> +y resurge con súbita violencia<br> +ante el prodigio de tu sér querido.<br> +<br> +Cual hadas misteriosas de un ensueño,<br> +son la nieve y la rosa de tu encanto<br> +que aumentan la porfía de mi empeño;<br> +<br> +¡Oh amor inexplicable, bajo el manto<br> +de las blancas cenizas de mi sueño<br> +entona el himno de su ardiente canto!</p> +<h3><b>HERMANOS ESPAÑOLES</b></h3> +<p><small>(SONETO IMPROVISADO EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN +DE LA «CASA DE ESPAÑA»)</small></p> +<p>Hermanos españoles: un bardo de mi raza<br> +ha cantado las glorias de vuestro hablar divino,<br> +que es el sublime nexo que a todos nos enlaza<br> +y hace un súbdito hispano de todo filipino.<br> +<br> +Por eso, aunque designios fatales del destino<br> +rompieron la cadena de amor que nos unía.<br> +<a name='p167' id="p167"></a>caballeros andantes por el mismo +camino<br> +marcharán juntas siempre vuestra patria y la mía.<br> +<br> +Y así como en tres siglos de perenne memoria<br> +vivieron bajo Hispania las filipinas greyes,<br> +y escribimos unidos los fastos de la historia;<br> +<br> +Aun las leyes de España se llaman nuestras leyes,<br> +vuestra alma es la nuestra y es nuestra vuestra gloria,<br> +Y es Miguel de Cervantes el rey de nuestros reyes.<br> +<a name='p168' id="p168"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p167_Jacinto__Emilio_' href= +'#index_p167_Jacinto__Emilio_' id= +"return_p167_Jacinto__Emilio_"><b>Jacinto (Emilio)</b></a></h2> +<p>Revolucionario ardiente en el movimiento secesionista de +Filipinas. Organizó el <i>Katipunan</i>. Con Andrés +Bonifacio dió el grito de independencia en Balintauac, +Agosto de 1896. Generalísimo del ejército del Norte, +combatiendo contra los españoles, fué herido y hecho +pri- sionero (1898), muriendo al año siguiente. Sus +conterráneos veneran su memoria. Escribió +poesías, principalmente en su lengua vernácula y +pocas en castellano. La inserta recuerda <i>Ultimo +adiós</i>, de Rizal.</p> +<h3><b>A LA PATRIA</b></h3> +<p>¡Salve, oh patria, que adoro, amor de mis amores,<br> +que Natura de tantos tesoros prodigó;<br> +vergel do son más suaves y gentiles las flores,<br> +donde el alba se asoma con más bellos colores,<br> +donde el poeta contempla delicias que soñó!<br> +<br> +¡Salve, oh reina de encantos, Filipinas querida,<br> +resplandeciente Venus, tierra amada y sin par:<br> +región de luz, colores, poesía, fragancias, vida,<br> +región de ricos frutos y de armonías, mecida<br> +por la brisa y los dulces murmullos de la mar!<br> +<br> +Preciosísima y blanca perla del mar de Oriente,<br> +edén esplendoroso de refulgente sol:<br> +yo te saludo ansioso, y adoración ardiente<br> +te rinde el alma mía, que es su deseo vehemente<br> +verte sin amarguras, sin el yugo español.<br> +<a name='p169' id="p169"></a><br> +En medio de tus galas, gimes entre cadenas;<br> +la libertad lo es todo y estás sin libertad;<br> +para aliviar, oh patria, tu padecer, tus penas,<br> +gustoso diera toda la sangre de mis venas,<br> +durmiera como duermen tantos la eternidad.<br> +<br> +El justo inalienable derecho que te asiste<br> +palabra vana es sólo, sarcasmo, burla cruel;<br> +la justicia es quimera para tu suerte triste;<br> +esclava, y sin embargo ser reina mereciste;<br> +goces das al verdugo que en cambio te dá hiel.<br> +<br> +¿Y de qué sirve ¡ay, patria! triste, +desventurada,<br> +que sea límpido y puro tu cielo de zafir,<br> +que tu luna se ostente con luz más argentada,<br> +de que sirve, si en tanto lloras esclavizada,<br> +si cuatro siglos hace que llevas de sufrir?<br> +<br> +¿De que sirve que cubran tus campos tantas flores,<br> +que en tus selvas se oiga al pájaro trinar,<br> +si el aire que trasporta sus cantos, sus olores,<br> +en alas también lleva quejidos y clamores<br> +que el alma sobrecogen y al hombre hacen pensar?<br> +<br> +¿De qué sirve que, perla de virginal pureza,<br> +luzcas en tu blancura la riqueza oriental,<br> +si toda tu hermosura, si toda tu belleza,<br> +en mortíferos hierros de sin igual dureza<br> +engastan los tiranos, gozándose en tu mal?<br> +<br> +¿De qué sirve que asombre tu exuberante suelo,<br> +produciendo sabrosos frutos y frutos mil,<br> +si al fin cuanto cobija tu esplendoroso cielo<br> +el hispano declara que es suyo y sin recelo<br> +su <i>derecho</i> proclama con insolencia vil?<br> +<a name='p170' id="p170"></a><br> +Mas el silencio acaba y la senil paciencia,<br> +que la hora ya ha sonada de combatir por ti.<br> +Para aplastar sin miedo, de frente, sin clemencia,<br> +la sierpe que envenena tu mísera existencia,<br> +arrastrando la muerte, nos tienes, patria, aquí.<br> +<br> +La madre idolatrada, la esposa que adoramos,<br> +el hijo que es pedazo de nuestro corazón,<br> +por defender tu causa todo lo abandonamos:<br> +esperanzas y amores, la dicha que anhelamos,<br> +todos nuestros ensueños, toda nuestra ilusión<br> +<br> +Surgen de todas partes los héroes por encanto,<br> +en sacro amor ardiendo, radiantes de virtud;<br> +hasta morir no cejan, y espiran. Entre tanto<br> +que fervientes pronuncian, patria, tu nombre santo;<br> +su último aliento exhalan deseándote salud.<br> +<br> +Y así, cual las estrellas del cielo numerosas,<br> +por tí se sacrifican mil vidas sin dolor:<br> +y al oir de los combates las cargas horrorosas<br> +rogando porque vuelvan tus huestes victoriosas<br> +oran niños, mujeres y ancianos con fervor.<br> +<br> +Con saña que horroriza, indecibles torturas,--<br> +porque tanto te amaron y desearon tu bien,--<br> +cuantos mártires sufren; más en sus almas puras<br> +te bendicen en medio de angustias y amarguras<br> +y, si les dan la muerte, bendicente también.<br> +<br> +No importa que sucumban a cientos, a millones,<br> +tus hijos en lucha tremenda y desigual<br> +y su preciosa sangre se vierta y forme mares:<br> +no importa, si defienden a tí y a sus hogares,<br> +si por luchar perecen, su destino fatal.<br> +<a name='p171' id="p171"></a><br> +No importa que suframos destierros y prisiones,<br> +tormentos infernales con salvaje furor;<br> +ante el altar sagrado que en nuestras corazones<br> +juntos te hemos alzado, sin mancha de pasiones,<br> +juramentos te hicieron el alma y el honor.<br> +<br> +Si al terminar la lucha con laureles de gloria<br> +nuestra obra y sacrificios corona el triunfo al fin,<br> +las edades futuras harán de tí memoria;<br> +y reina de esplendores, sin manchas ya ni escoria,<br> +te admirarán los pueblos del mundo en el confín.<br> +<br> +Ya en tu cielo brillando el claro y nuevo día,<br> +respirando venturas, amor y libertad,<br> +de los que caído hubieren en la noche sombría<br> +no te olvides, que aun bajo la humilde tumba fría<br> +se sentirán felices por tu felicidad.<br> +<br> +Pero si la victoria favorece al hispano<br> +y adversa te es la suerte en la actual ocasión,<br> +no importa: seguiremos llamándonos +«hermano»,<br> +que habrá libertadores mientras haya tirano,<br> +la fé vivirá mientras palpite el corazón.<br> +<br> +Y la labor penosa en la calma aparente<br> +que al huracán precede y volverá a bramar,<br> +con la tarea siguiendo más firme, más prudente,<br> +provocará otra lucha aun más tenaz y ardiente<br> +hasta que consigamos tus lágrimas secar.<br> +<br> +¡Oh patria idolatrada, cuanto más afligida<br> +y angustiada te vemos te amamos más y más:<br> +no pierdas la esperanza; de la profunda herida<br> +siempre brotará sangre, mientras tengamos vida,<br> +nunca te olvidaremos: ¡jamás, jamás, +jamás!</p> +<p>Octubre, 1897 <a name='p172' id="p172"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' href= +'#index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' id= +"return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_"><b>Jesús y +Vergara (Anselmo de)</b></a></h2> +<p>Nació y † en Manila, Abril 1869 y Mayo 1901, +respectivamente. cursó el bachillerato en escuelas privadas, +y en centros oficiales de enseñanza dibujo y rudimentos de +escultura. Se consagró luego a este arte en el taller de su +padre, don Romualdo Teodoro, imaginero de nota. En sus vagares +cultivó la poesía amatoria y la patriótica, +siempre en castellano. Colaboró en «El +Comercio», «El Resumen» y «El Bello +Sexo», y fué uno de los fundadores de «La Moda +Filipina», periódicos todos de Manila.</p> +<h3><b>A UNA ROSA</b></h3> +<p>Vé, tierna y fragante rosa,<br> +llena de encanto nacida,<br> +el aroma que en tí anida<br> +a ofrecerla bondadosa.<br> +<br> +Cual amante mariposa,<br> +de nieve y carmín teñida,<br> +besa su boca encendida<br> +y en su cabellera posa.<br> +<br> +Y díla que en tu pensil,<br> +en bullicioso tropel,<br> +huríes te han reclamado<br> +y beldades más de mil,<br> +y que a todas ellas, cruel,<br> +con esquivez te he negado.<br> +<a name='p173' id="p173"></a></p> +<h3><b>LA INFANCIA</b></h3> +<p>Sueño fugaz de la vida,<br> +campo esmaltado de flores,<br> +aura empapada de olores,<br> +carrera llana y florida... :<br> +tal es la infancia querida.<br> +<br> +La vida le es placentera,<br> +al ignorar que le espera,<br> +en su camino escabroso,<br> +con el semblante lloroso,<br> +la triste vejez austera.</p> +<h3><b>LA SAMPAGUITA</b></h3> +<p>Diminuta y nevada,<br> +en los pensiles de mi patria amada,<br> +entre mil raras flores peregrinas,<br> +brota la sampaguita perfumada,<br> +cuyo tímido broche,<br> +joya digna de ser de las ondinas,<br> +ábrese al tierno aliento de la noche.<br> +<br> +Nocturno adorno bello<br> +que a las encantadoras filipinas<br> +regala Dios para prenderse al cuello.</p> +<h3><b>EL HOMBRE</b></h3> +<p>Con ardiente ambición desmesurada,<br> +anhela ciego el hombre, sin reposo,<br> +blasones adquirir, nombre famoso,<br> +y subyugar la ciencia ilimitada.<br> +<a name='p174' id="p174"></a><br> +Escudriñar la bóveda estrellada,<br> +registrar el Océano proceloso,<br> +por llegar, arrogante y majestuoso,<br> +de la gloria a la cúspide escarpada.<br> +<br> +Tal es su ceguedad y su locura:<br> +llevado por mezquinas ambiciones,<br> +lauros y gloria sin cesar procura.<br> +<br> +¡Vive anhelando vanas ilusiones,<br> +sin recordar que en una tumba obscura<br> +se perderán sus glorias y blasones!<br> +<a name='p175' id="p175"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' href= +'#index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' id= +"return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_"><b>Jesús y +Vergara (Vicente de)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Hermano de Anselmo.</p> +<h3><b>LO IMPOSIBLE</b></h3> +<p>Tú y yo somos dos almas de misterio.<br> +Eres tú la poesía de la vida,<br> +materia que germina en el imperio<br> +lumínico del astro apolonida.<br> +<br> +Yo soy el vate de inmortal salterio;<br> +alma sublime a la emoción nacida,<br> +que vuela de hemisferio en hemisferio<br> +siempre a los rayos de tu luz asida.<br> +<br> +No confundas tu sueño con mi sueño,<br> +que somos dos materias bien distintas<br> +apesar de esta magna afinidad...<br> +<br> +Eres la Inspiración, mas soy el dueño<br> +del ritmo y de las gamas inextintas,<br> +¡y mía es la sublime eternidad!</p> +<h3><b>DESPUÉS DE TODO...</b></h3> +<p>Sobre la cresta del altivo monte,<br> +águila herida por audaz, detengo<br> +mi vuelo para ver el horizonte<br> +ensangrentado y triste de que vengo.<br> +<a name='p176' id="p176"></a><br> +Abajo yacen muertos pavorosos;<br> +los cuervos que han posado a mi partida,<br> +llenarán sus estómagos ansiosos<br> +bebiendo sangre en cada fresca herida.<br> +<br> +Así es la humanidad; para el herido<br> +la paz, la indiferencia y el olvido,<br> +sólo en el llano y en la cumbre solo.<br> +<br> +Para el muerto la unción de los gusanos,<br> +repartición, de carnes entre hermanos:<br> +¡comedia eterna, repugnante dolo!</p> +<p>Mayo, 1920. <a name='p177' id="p177"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p176_Lam__Rosario_' href= +'#index_p176_Lam__Rosario_' id="return_p176_Lam__Rosario_"><b>Lam +(Rosario)</b></a></h2> +<p>Poetisa contemporánea, casada con norteamericano, pero +españolísima de sentimientos.</p> +<h3><b>ASPIRACION</b></h3> +<p><small>A ALEJO VALDÉS</small></p> +<p>De tu lira, poeta, yo diría<br> +que los pechos embriaga con su canto<br> +cuando llora las penas, el quebranto,<br> +del hijo por la madre en agonía.<br> +<br> +El que lea tus versos pensaría<br> +eres bardo sutil, semidivino.<br> +Virgilio del Parnaso filipino,<br> +y filtro del dolor tu poesía.<br> +<br> +Yo te auguro corona de laureles<br> +con tu «Electa», panal de ricas mieles,<br> +ánfora evocadora de tus cuitas.<br> +<br> +Y aspiro, como premio a tus dolores,<br> +ofrenden a tu musa bellas flores<br> +de cadenas de amor y sampaguitas.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p178' id="p178"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p177_Laygo__Enrique_K._' href= +'#index_p177_Laygo__Enrique_K._' id= +"return_p177_Laygo__Enrique_K._"><b>Laygo (Enrique K.)</b></a></h2> +<p>Abogado y poeta contemporáneo.</p> +<h3><b>¡SIEMPRE IGUAL!</b></h3> +<p>Siempre lo mismo, siempre igual. Mi vida,<br> +cansada está de sus antiguos vuelos,<br> +y estúpida persigue la medida<br> +carrera de dos rieles paralelos.<br> +<br> +¡Siempre igual!... Hay la misma establecida<br> +mudéz indescifrable de los cielos;<br> +la misma torpe humanidad vencida<br> +besando la cadena de sus duelos.<br> +<br> +¡Oh! ¡Quién, teniendo fuerzas lapidarias,<br> +pudiese ese banal mundo de parias<br> +sostener como un Atlas en sus hombros;<br> +<br> +y sacudirlo, en un supremo esfuerzo,<br> +a ver si así revive el Universo;<br> +o se sepulta al fin en sus escombros!</p> +<h3><b>«TIRONG»</b></h3> +<p>Caballeresco tipo que de otros tiempos queda,<br> +forma nota discorde con el siglo presente.<br> +<a name='p179' id="p179"></a>Bien merece el prestigio de casacas de +seda,<br> +con una espada al cinto y un chambergo en la frente.<br> +<br> +Así podría abrir camino a cintarazos<br> +al paso de su potro que corre como el viento<br> +mientras, acongojada, desmáyase en sus brazos<br> +una dama arrancada al dolor de un convento.<br> +<br> +Y en el seno tranquilo de la noche sombría,<br> +con el ojo avizor, su fuga seguiría<br> +hasta que el nuevo sol derramase su brillo,<br> +<br> +A tiempo que a través de floridos jardines<br> +resonasen triunfantes clangores de clarines<br> +desde los alminares de su feudal castillo... <a name='p180' id= +"p180"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p179_Lazcano__Edilberto_' href= +'#index_p179_Lazcano__Edilberto_' id= +"return_p179_Lazcano__Edilberto_"><b>Lazcano +(Edilberto)</b></a></h2> +<p>Presbítero. Colabora en «El Debate», de +Manila. Ha comenzado a versificar, para el público, hace +poco; pero ya tan formado literariamente, que merece un lugar en +este PARNASO.</p> +<h3><b>DIPTICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<h3><b>LA CAMPANA</b></h3> +<p>¡Oh España, de sin par ejecutoria,<br> +que a tu cabeza unciste el Universo:<br> +del sol de tu poder radiante y terso<br> +hoy sólo queda pálida memoria!<br> +<br> +Más, ya hundida la torre de tu historia<br> +bajo las olas de un olvido adverso,<br> +aún repica sonora como el verso<br> +la campana gloriosa de tal gloria.<br> +<br> +En el templo ideal del alma humana<br> +es tu lenguaje esa inmortal campana;<br> +y es de su voz el eco soberano<br> +<br> +la virtud de cien pueblos diferentes,<br> +para avanzar, seguros y valientes,<br> +por la ancha vía del progreso humano... <a name='p181' id= +"p181"></a><br> +<br></p> +<h3><b>II</b></h3> +<h3><b>RAMO DESGAJADO</b></h3> +<p>No lamentes, España, tu caída,<br> +si te hirió con su hachazo el elemento;<br> +también lograste que impregnase el viento<br> +la rica esencia que exhaló tu herida.<br> +<br> +Y del árbol herido de tu vida<br> +un ramo en flor se desgajó violento;<br> +que fué rodando a la merced del viento<br> +hasta hundirse en la mar embravecida.<br> +<br> +Pero, al cogerlo Dewey de la playa,<br> +vio que era un gajo de la mar malaya<br> +florecido de perlas peregrinas.<br> +<br> +El que se desgajó de tu existencia,<br> +llevándose tu amor, tu fé, tu esencia,<br> +¡el ramo en flor: mi patria, Filipinas!</p> +<p>Julio, 1922.</p> +<h3><b>FASCINACIÓN</b></h3> +<p>He soñado contigo... ¿No lo dudas?<br> +Mejor; así comprenderás al fin<br> +que hay besos más horribles que el de Judas,<br> +cerebros locos y almas de Caín.<br> +<br> +He soñado contigo... Han sido mudas<br> +horas de ensueño,--horas de jardín,--<br> +con los ojos abiertos a las rudas<br> +olas de olor que me brindó un jazmín.<br> +<a name='p182' id="p182"></a><br> +He soñado contigo... Mira; aun arde<br> +mi corazón en su postrer alarde.<br> +Mírame bien ¡oh amor! mírame bien.<br> +<br> +Y aunque en la vida sea todo falso,<br> +hazme con tus abrazos un cadalso,<br> +pero ven a matarme de amor... ¡Ven!</p> +<p>1911. <a name='p183' id="p183"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p182_Magno__Leoncio_G._' href= +'#index_p182_Magno__Leoncio_G._' id= +"return_p182_Magno__Leoncio_G._"><b>Magno (Leoncio G.)</b></a></h2> +<p>Nació en Manila el 13 de Enero de 1895; Una acuitada +adolescencia le impidió acabar en el Ateneo municipal el +bachillerato. Ejerció el oficio de tornero mecánico. +A los 16 años versificaba. Consagrado ahora al periodismo, +es redactor del diario filipino «La Vanguardia». Adora +a Rubén y Villaespesa.</p> +<h3><b>TROVA DOLOROSA</b></h3> +<p> Romántica +<i>dalaga</i><br> + que lloras, +dolorida,<br> +con tu alma de azucena, sin luz, desfallecida,<br> +en medio de la senda de la desolación.<br> + Del astro de tu +angustia<br> + suprema a los +reflejos,<br> +bardo de ensoñaciones, vengo a tí, de muy lejos,<br> +con la lira enlutada y triste el corazón.<br> +<br> + Aquí me +tienes, virgen<br> + de sublimes +amores.<br> +Ante el ara sombría de tus hondos dolores,<br> +donde fulgura el cirio de la Fatalidad,<br> + permite que +lamente<br> + tus penas y +tormentos,<br> +yo que, cual tú, he sentido también mis +sufrimientos,<br> +sin ver siquiera un prado de la Felicidad.<br> +<br> + ¡Qué +suerte tan infausta<br> + te dio la +Providencia!<br> +la esperanza nacida en tu pura conciencia,<br> +<a name='p184' id="p184"></a>de la implacable parca, cayó +bajo el rigor,<br> + y el ser +idolatrado<br> + de tu sueño +divino,<br> +se fué por el sendero que le trazó el Destino<br> +¡y te has quedado sola con tu infinito amor!<br> +<br> + ¡Ah! Si +pudiera mi alma,<br> + <i>dalaga</i> de mi +tierra,<br> +mitigar los pesares que tu espíritu encierra,<br> +te enseñaría un prado de encanto singular,<br> + y en medio de tus +ansias,<br> + bellísima +criatura,<br> +te haría ver poéticos jardines de ventura,<br> +do eternamente puedas tu cuitas olvidar.<br> +<br> + Mas, enjuga el +llanto<br> + ¡oh virgen +desolada!<br> +eleva hacia el Altísimo tu lánguida mirada,<br> +tu mirada piadosa ¡oh púdica mujer!<br> + y piensa que el +amado,<br> + tu gloria, tu +consuelo,<br> +aquel que te adoraba no ha muerto, está en el cielo,<br> +y allá en el cielo sueña, feliz con tu querer!<br> +<br> + ¿Qué +más hacer podrías,<br> + con entera +eficacia,<br> +sino saber, heroica, triunfar en la desgracia,<br> +y dar un santo bálsamo de paz a tu orfandad?<br> + La vida es +así: mezcla<br> + de gozo y +agonía...<br> +A la tétrica noche, sucede el claro día,<br> +y al día placentero, la triste obscuridad...<br> +<br> + Alma buena y +romántica,<br> + corazón +dolorido,<br> +levanta, pues, tu espíritu sin luz, desfallecido,<br> +en medio de la senda de la desolación...<br> +<a name='p185' id= +"p185"></a> Del +astro, de tu angustia<br> + suprema a los +reflejos,<br> +bardo de ensoñaciones, vine a tí, de muy lejos,<br> +para darte las rosas de la consolación.<br> +<br> + Hélas +aquí, pletóricas<br> + de esencia +consagrada...<br> +Yo las pongo a tus plantas con mi lira enlutada,<br> +en el augusto nombre del rey universal...<br> + ¡No pierdas +la esperanza!<br> + La muerte, en +sí, no es muerte...<br> +¡Es sólo una vereda que nos conduce al fuerte<br> +imperio donde irradia el Sol de lo inmortal...!</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>A LA JUVENTUD FILIPINA</b></h3> +<p>Juventud, flor divina de mi tierra,<br> +el horizonte se abre a tu camino...<br> +Mira las cumbres... Tu progreso encierra<br> +el ideal del pueblo filipino.<br> +<br> +Es verdad que jamás falta en la ruta<br> +de ía existencia, un negro precipicio...<br> +Pero ¿qué importa? Tu alma no se inmuta<br> +y está dispuesta siempre al sacrificio.<br> +<br> +Animosa prosigue tu jornada...<br> +Bajo el beso del hada de la Historia,<br> +tu naciste con alma destinada<br> +a ser conquistadora de la gloria!<br> +<br> +Con un amor ardiente e infinito,<br> +enarbola la enseña de la ciencia...<br> +En las hojas del libro allí está escrito<br> +el poema inmortal: la independencia!<br> +<a name='p186' id="p186"></a><br> +Juventud estudiosa del Oriente,<br> +las libertades nacen en la guerra,<br> +pero tú, de la paz bajo el ambiente,<br> +con tu saber libertarás mi tierra.<br> +<br> +Que no haya ni un pequeño desaliento,<br> +a la luz de tu espíritu sublime...<br> +Con la labor constante y el talento,<br> +así una raza toda se redime.<br> +<br> +Mañana, cuando llegues, afanosa,<br> +con tus frescos laureles, a las cumbres,<br> +te abrazará una patria venturosa,<br> +ante una aurora de gloriosas lumbres...<br> +<br> +Te rendirán la vida y el misterio,<br> +del porvenir los prados ideales,<br> +y las musas, en todo el hemisferio,<br> +te cantarán con trovas inmortales.<br> +<br> +Juventud, esperanza de mi tierra,<br> +es grandioso y sublime tu destino...<br> +Sigue avanzando... ¡Tu progreso encierra<br> +la redención del pueblo filipino!...</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>FLORES OLVIDADAS</b></h3> +<p>La virgen desposada lleva floridos ramos,<br> +radiante de ternura y de felicidad.<br> +Se arrodilla ante el ara. Y, con dulces reclamos,<br> +ofreciendo a Dios flores, jura fidelidad...<br> +<br> +Las flores son las bellas mensajeras del alma<br> +que saben de las glorias que dora la ilusión.<br> +<a name='p187' id="p187"></a>Hay pájaros sin nido, hay +momentos sin calma,<br> +más, sin flores no tiene palabra el corazón!<br> +<br> +¡Pobres flores que bajo un obscuro destino<br> +he encontrado olvidadas en medio del camino...<br> +Por vuestras gracias vibra mi lira con amor!<br> +<br> +Vuestro hermoso capullo una misión encierra:<br> +la aurora por vosotras ilumina la tierra...<br> +¡La tierra, por vosotras, no olvida a su Creador!</p> +<h3><b>AMOR DE MADRE</b></h3> +<p>Bajo un sol de misterio,<br> +en un pobre ataud,<br> +cuatro hombres me llevaron a un negro cementerio,<br> +poblado de violetas en mística quietud.<br> +<br> +Estaba triste el cielo<br> +tres rosas del amor,<br> +de vigoroso luto, con hondo desconsuelo<br> +lloraban por la muerte del joven trovador.<br> +<br> +Era una la adorable,<br> +enferma de ilusión,<br> +a quien bajo un ramaje de dicha, inolvidable,<br> +una tarde yo diera todo mi corazón.<br> +<br> +Era otra la afligida<br> +musa de mi querer,<br> +que en las horas sombrías e inciertas de la vida<br> +consolaba mi espíritu con su alma de mujer.<br> +<br> +La tercera era aquella<br> +que me enseñó a sufrir,<br> +aquella madre mía, pura como una estrella,<br> +conturbada pensando siempre en mi porvenir.<br> +<a name='p188' id="p188"></a><br> +¡Y que lección encierra<br> +aquel sueño opresor!<br> +Ante una sepultura pusiéronme en la tierra,<br> +abrieron mi ataud y después... ¡oh dolor!<br> +<br> +En el horrendo estado<br> +de la disgregación<br> +mi carne, barro siempre, había entrado,<br> +ahuyentando el encanto de la humana ficción.<br> +<br> +La musa idolatrada<br> +de mi ardiente querer,<br> +y aquella novia enferma de ilusión, tan amada,<br> +gimieron mucho, pero resistiéndose a ver...<br> +<br> +Y en un sublime exceso<br> +de su amor inmortal,<br> +mi madre fué la única mujer que un sacro beso<br> +depositó en las ruinas de mi carne mortal.</p> +<p>1921. <a name='p189' id="p189"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p188_Marfori__Isidro_' href= +'#index_p188_Marfori__Isidro_' id= +"return_p188_Marfori__Isidro_"><b>Marfori (Isidro)</b></a></h2> +<p>De la Laguna, como Rizal y Cánon. Nació el 15 de +Mayo de 1890. Interno con jesuítas y dominicos, se +graduó de perito mercantil. En talante de poeta, tuvo una +primera juventud inquieta y romántica, aunque al fin le +sujetaron las realidades de la vida. Ha impreso en Manila dos +colecciones de poesías: <i>Aromas de ensueño</i> +(1914) y <i>Cadencias</i> (1917). Villaespesa es su poeta +preferido: luego Darío, Núñez de Arce, Chocano +y Vargas Vila.</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<center><small>CON MOTIVO DE SU VIAJE A FILIPINAS</small></center> +<p>Artífice inmortal de la Poesía,<br> +incomparable y mágico rimero<br> +que tienes en las venas fuego ibero<br> +y en el pecho panales de ambrosía.<br> +<br> +Alma de luz, de sol y de armonía,<br> +que en medio de este siglo de odio fiero,<br> +descuellas indicando un derrotero<br> +a la soberbia humanidad del día;<br> +<br> +bardo de paz y de combate rudo,<br> +que la bandera azul tan alto agitas,<br> +¡divino soñador, yo te saludo!<br> +<a name='p190' id="p190"></a><br> +Mi musa a ti, con temblorosa mano,<br> +te ofrenda un haz de frescas sampaguitas<br> +¡oh embajador del intelecto hispano!</p> +<p>1915.</p> +<h3><b>A UNA ESTRELLA</b></h3> +<p>Dulzuras destella<br> +tu luz de topacio,<br> +luminosa estrella<br> +del celeste espacio.<br> +<br> +Y viendo que de ella<br> +yo nunca me sacio,<br> +me sonríes bella,<br> +desde tu palacio.<br> +<br> +Tus fulgores dame,<br> +que amante los guardo<br> +en mi ánima opresa,<br> +<br> +y deja que te ame<br> +nostálgico el bardo,<br> +¡divina princesa!</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>LAS NOCHES DE CITA</b></h3> +<p>Todas las noches, a la sombra amena<br> +de un frondoso macizo floreciente,<br> +yo acudía con paso diligente<br> +y con el alma de ilusiones llena.<br> +<a name='p191' id="p191"></a><br> +Veía a poco su cuerpo de azucena<br> +avanzar indeciso, lentamente,<br> +mientras un ansia de pasión ardiente<br> +daba a mi pecho hervores de colmena.<br> +<br> +Juntos los dos en dulces embelesos,<br> +volviamos al cuento de los besos,<br> +sin pensar que es voluble la fortuna.<br> +<br> +Y sólo nuestro ardor se interrumpía<br> +cuando ya en el azul se desleía<br> +la dorada sonrisa de la luna.</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>EL PASIG</b></h3> +<p>En una vega ubérrima y tranquila,<br> +bajo el quemante ardor de un sol de estío,<br> +sonoro y riente se desliza el río<br> +desde el lago de Bay hasta Manila.<br> +<br> +Bruñe la faz de su caudal bravío<br> +brillante luz que todo refocila,<br> +y se entorna ofuscada la pupila<br> +al contemplar tan fulgido atavío.<br> +<br> +Al saludo jovial de la cañada<br> +y del <i>sipao</i> que trina en la enramada,<br> +su romántica y triste serenata,<br> +<br> +van pasando sus linfas transparentes<br> +bajo el arco de hierro de los puentes<br> +como una eterna procesión de plata. <a name='p192' id= +"p192"></a><br> +<br></p> +<h3><b>A LA GLORIA</b></h3> +<p>En la aurora de mi vida,<br> +aún sin dolores aciagos,<br> +te he visto, de azul vestida,<br> +flotando en mis sueños vagos.<br> +<br> +Despertaron mi dormida<br> +pasión tus dulces halagos,<br> +tornaste en arpa mi vida<br> +y fuí cisne de tus lagos.<br> +<br> +Y ahora qué en ellos me agito,<br> +con una sed de infinito<br> +y la visión de mi cruz<br> +<br> +¿porque le niegas ¡oh gloria!<br> +a mi breve trayectoria<br> +tu eterna estela de luz?</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>AL VOLCAN APO</b></h3> +<p>Guarda silencio el coloso, silencio largo y profundo.<br> +Ni siquiera se estremece su ardiente seno iracundo<br> +al paso del fiero <i>baguio</i><sup><a name='Footmark_191_1' href= +'#Footnote_191_1' id="Footmark_191_1">29</a></sup> que desvasta en +un segundo,<br> +azotando en su locura la enorme esfera del mundo.</p> +<p>Velado por blancas nubes yace en un frío mutismo;<br> +ningún rumor de amenaza se escapa de su hondo abismo<br> +¿Está en vísperas y acaso se reconcentra en +sí mismo<br> +y prepara en sus entrañas un horrendo cataclismo? <a name= +'p193' id="p193"></a></p> +<p>Preguntádselo a las tribus que moran en sus laderas<br> +y os dirán que el Apo duerme con sus ansiedades fieras<br> +que las lavas de sus hornos sólo se desbordarán<br> +el año en que ellos olviden, en su propio menoscabo,<br> +la tradición milenaria de dar a feudo un esclavo<br> +arrojándole a las fauces insaciables del volcán.</p> +<p>1917.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_191_1' href='#Footmark_191_1' id= +"Footnote_191_1">Nota 29</a>: Ciclón.</p> +</div> +<p><b>EN LA MUERTE DE TIRSO DE IRURETA-GOYENA</b></p> +<p>Junto al negro ataud de tus despojos<br> +¡oh prócer de linaje apolonida!<br> +mi frente inclino, humilde y abatida,<br> +y un responso de amor rezo de hinojos.<br> +<br> +al pensar en tus épicos arrojos,<br> +en los laureles de tu edad florida,<br> +siento la honda amargura de la vida<br> +y se llenan de lágrimas mis ojos...<br> +<br> +No te alzas ya para domar la rabia,<br> +de la impiedad y el credo disoluto...<br> +ya no escuchamos tu ingeniosa labia.<br> +<br> +Has caído, llenándonos de luto,<br> +¡como un árbol pletórico de savia<br> +al grave peso de su mismo fruto!</p> +<p>Octubre, 1918. <a name='p194' id="p194"></a></p> +<h3><b>POR AMOR A ESPAÑA</b></h3> +<p><small>(SEGUNDO PREMIO EN EL CONCURSO DE LA «CASA DE +ESPAÑA», 1919)</small></p> +<h3><b>TRIPTICO HEROICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Desafiando del sino los desmanes,<br> +un grupo de española valentía<br> +arribaba a las ínsulas un día<br> +al mando de Fernán de Magallanes.<br> +<br> +En la cruz de sus recios gavilanes<br> +las católicas luces nos traía,<br> +en sus fuertes aceros la hidalguía,<br> +en sus pechos, olímpicos afanes.<br> +<br> +Estoicos, en el ciclo de sus penas<br> +conquistaron sus glorias de soldado,<br> +y al sellar con la sangre de sus venas<br> +<br> +su epopeya brillante y espartana,<br> +nos dejaron el dúplice legado<br> +de su habla hermosa y de su fe cristiana.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Arbol coloso de verdor florido<br> +que há tres centurias crece y exubera,<br> +es en mi patria la cultura ibera<br> +que la escuadra inmortal nos ha traído.<br> +<br> +Nativos ruiseñores hacen nido<br> +en sus frondas de eterna primavera,<br> +<a name='p195' id="p195"></a>y aunque enfurece la ventisca +fiera,<br> +en la arada social seguirá erguido.<br> +<br> +En vano ilusos de intelecto oscuro,<br> +que miran su grandeza con inquina,<br> +clavan las hachas en su tronco duro.<br> +<br> +¡Por virtud de sus mismas cicatrices<br> +no hay un trozo de tierra filipina<br> +que no abarquen sus cívicas raíces!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>La gratitud es una flor que brota<br> +de la pureza del sentir humano,<br> +y no hay sarcasmo ni atrevida mano<br> +que la marchite en mísera picota.<br> +<br> +--¡Oh falange del yelmo y de la cota!<br> +Para pagar tu esfuerzo soberano,<br> +lidiar quisiera por el fuero hispano<br> +en una tierra anónima y remota.<br> +<br> +Que el talismán sagrado del ensueño,<br> +oculto en mi armadura de guerrero,<br> +hará un gigante de mi ser pequeño.<br> +<br> +Y en una gran batalla yo quisiera<br> +hacer del brazo un mástil altanero<br> +¡para elevar al cielo tu bandera!<br> +<a name='p196' id="p196"></a></p> +<h3><b>TRES SONETOS DE AMOR</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Paseaba su gracia de sultana<br> +al múrice reflejo del Poniente,<br> +cuando en la luz de su mirada ardiente<br> +vi el paraiso de la vida humana.<br> +<br> +En pos de sí marchó la caravana<br> +--cual una estela inmensa y esplendente--<br> +de todos los ensueños de mi frente<br> +y todos mis anhelos del mañana.<br> +<br> +Y fué la estrella que fulgió en mis cimas,<br> +la lírica cadencia de mis rimas,<br> +el encanto perenne de mis horas.<br> +<br> +Mi astro altivo tejióla una guirnalda,<br> +la hizo un trono y pidió para su espalda<br> +el bermellón de todas las auroras.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>A distancia la amé, porque quería<br> +vaciar en un romántico latido<br> +la excelsitud del ideal florido,<br> +su esencia de suprema poesía.<br> +<br> +En silencio la amé porque temía<br> +que mi orgullo tenaz fuese vencido,<br> +que se mofara de mi pecho herido<br> +¡y sólo fuera mi ilusión de un día!<br> +<br> +...Pero el disimular inútil era,<br> +pues no se oculta una pasión sincera<br> +con grávidas cadenas o cerrojos.<br> +<a name='p197' id="p197"></a>Y al fin la dijo mi íntimo +secreto,<br> +tras la prisión de un antifaz discreto,<br> +la pena delatora de mis ojos.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Como va al sol la inquieta mariposa<br> +para besarle en su febril intento,<br> +constante iba mi inquieto pensamiento<br> +tras la esquiva figura de mi hermosa.<br> +<br> +El tierno hechizo de su faz radiosa<br> +me sonreía en mi amargo aislamiento,<br> +añoranza celeste que al momento<br> +remozaba mi vida tumultuosa.<br> +<br> +¡Callar más tiempo me oprimía el pecho!<br> +y dejando el amor su encierro estrecho,<br> +entró en el alma de la amada mía.<br> +<br> +¡Mas vió en el templo su candor inerte<br> +y en su ara triste, al soplo de la muerte,<br> +un resplandor que en sombras se extinguía!</p> +<p>Enero, 1920. <a name='p198' id="p198"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p197_Nedruda__Esteban_' href= +'#index_p197_Nedruda__Esteban_' id= +"return_p197_Nedruda__Esteban_"><b>Nedruda (Esteban)</b></a></h2> +<p>Consagrado al periodismo, es ahora redactor de «El +Debate». Antes lo fué de «La +Vanguardia».</p> +<h3><b>ANHELOS</b></h3> +<p>Quiero los cantares que miman al alma,<br> +las tiernas endechas que saben a miel,<br> +los trinos del ave de la noche en calma<br> +y el aroma suave que esparce el vergel.<br> +<br> +Quiero las caricias de la fresca aurora<br> +sentir en la frente al amanecer,<br> +y en los labios rojos de la diosa Flora<br> +libar tiernos besos que embriaguen mi ser.<br> +<br> +Quiero de la brisa el blando murmurio<br> +en campos y valles plácido escuchar,<br> +y de la sibila el feliz augurio<br> +de glorias y triunfos de mi patrio lar.<br> +<br> +Quiero luz, colores, vida, miel, aroma,<br> +pues tengo en mi pecho una eterna sed<br> +que mi alma atormenta cual una carcoma<br> +y de las tristezas me pone a merced.<br> +<br> +Y quiero en mi rostro sentir de los vientos<br> +ósculos ardientes que sepan de amor,<br> +<a name='p199' id="p199"></a>y en mi mente loca tejer +pensamientos<br> +tan bellos que halaguen mi alma, mi alma en flor.<br> +<br> +Porque necesito decirme a mí mismo<br> +que el dolor no existe, que es pura ilusión,<br> +que sólo germina el laudable altruísmo<br> +de todos los hombres en el corazón.<br> +<br> +Que todo es ameno, que todo es de rosa,<br> +que es palabra vana la fatalidad,<br> +que ninguna pena mi pecho destroza<br> +y que no es amarga la realidad.<br> +<br> +Porque hay que engañarse si el alma queremos<br> +que no se deshaga en girones mil,<br> +y siempre pensemos y siempre forjemos<br> +que nunca se mueren las rosas de Abril.<br> +<br> +Ya que nuestro mundo lleno está de abrojos,<br> +vilezas y engaños que causan horror,<br> +un cristal de rosa pondré ante mis ojos<br> +porque todo sea de hermoso color.<br> +<br> +Por eso yo adoro del sol los fulgores,<br> +y busco en los ritmos el grato solaz,<br> +y alfombro mi senda con versos y flores<br> +para hacer más dulce la vida fugaz.</p> +<h3><b>MEDITACION</b></h3> +<p>Segado por el viento de un huracán furioso<br> +desciende al frío suelo el cáliz de una flor:<br> +tal de los desengaños al sopolo venenoso<br> +fugaz se desvanece un sueño encantador.<br> +<br> +El río solitario, cruzando las malezas,<br> +en su áspero camino tropieza sin cesar,<br> +<a name='p200' id="p200"></a>y en vez de alegres odas murmura sus +tristezas:<br> +tal navegan los hombres de la vida en el mar.<br> +<br> +Un día contemplaba en viejo campanario<br> +la ligera veleta de su eterno girar,<br> +y pensé que es veleta el hombre en su calvario<br> +que gira sin descanso en constante penar.<br> +<br> +Y, si acaso, hay momentos de calma lisonjera<br> +que de gozo inocente nos hacen sonreir,<br> +son momentos fugaces que con la primavera<br> +dejan triste recuerdo en el pecho, al partir.<br> +<br> +Cuando en noches serenas despierta el alma mía<br> +tras un sueño de rosa,--dulce sueño de amor--,<br> +que en suave desvarío recreó mi fantasía<br> +por mundos ignorados y jardines en flor;<br> +<br> +Cuando en alas del rápido y misterioso viento,<br> +de la argentada luna a la trémula luz,<br> +a las altas regiones vuela mi pensamiento<br> +olvidando un instante de las penas la cruz;<br> +<br> +Yo siento que en mis labios se enjoya la sonrisa<br> +y la calma perdida vuelve el alma a sentir,<br> +y yo bendigo todo: rocío, flores, brisa;<br> +y entonces me parece que es hermoso el vivir.<br> +<br> +¡Oh, cuán grata es la vida cuando sólo +ilusiones<br> +llenan de nuestra mente el invisible azul!<br> +¡cuán bello es todo el mundo si nuestros corazones<br> +de amor se sienten presos en el rosado tul!<br> +<br> +Mas ¡ay! cuando se cae la venda de los ojos,<br> +el bello panorama tórnase en funeral...<br> +¡los que gratos nos fueron, hoy nos causan enojos!<br> +¡lo que fué nuestra dicha, es ahora nuestro mal!<br> +<a name='p201' id="p201"></a><br> +Entonces es en vano que alcemos las miradas<br> +hacia el límpido cielo do dicen que está Dios;<br> +¡no tendrán ningún eco nuestras tristes +baladas<br> +y de los sueños idos se perderán en pos...!<br> +<br> +¿Porqué ha de ser la vida cadena de amarguras?<br> +¿porqué todos nosotros hemos de padecer?<br> +Dime, ¡oh rey de los astros que radiante fulguras!<br> +¿porqué gime lloroso el infante al nacer? <a name= +'p202' id="p202"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p201_Nolasco__Luis_F._' href= +'#index_p201_Nolasco__Luis_F._' id= +"return_p201_Nolasco__Luis_F._"><b>Nolasco (Luis F.)</b></a></h2> +<p>Contemporáneo. Posee el título de abogado.</p> +<h3><b>FLOR DE DOLOR</b></h3> +<p>Tus lágrimas enjuga, amada mía,<br> +y escucha los gemidos del amante<br> +que te alza una rosa lacerante<br> +en cada estrofa de su poesía.<br> +<br> +No llores ¡virgen mía! si el destino<br> +de negras gasas recubrió tu suerte;<br> +no llores, que mi amor hasta la muerte<br> +luchando seguirá por tu camino.<br> +<br> +Bien comprendo la cruel melancolía<br> +que en tu alma dolorida se atesora,<br> +las penas que tu sufres cada día,<br> +y las nostalgias que tu pecho llora.<br> +<br> +Mas no llores; la vida es así, amada,<br> +toda lucha y dolor, pena y tormento;<br> +la vida es viva acción del sufrimiento<br> +y es imagen de amor, despedazada.<br> +<br> +Yo adoro tu beldad y tu pureza<br> +como adoro a los ángeles del cielo;<br> +sólo por adorarte me desvelo<br> +en medio del dolor y la tristeza.<br> +<a name='p203' id="p203"></a><br> +Yo te entrego la flor de mis amores,<br> +mi lauro eterno, mi triunfante palma;<br> +te entrego así mi corazón y mi alma<br> +pero nunca la cruz de mis dolores.<br> +<br> +Seca tus negros y divinos ojos,<br> +alza tu frente de oriental violeta,<br> +mi amor tu senda limpiará de abrojos...<br> +¡Ya eres salva, mujer...! ¡Te ama un poeta! <a name= +'p204' id="p204"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' +href='#index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' id= +"return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_"><b>Palma y +Velázquez (José)</b></a></h2> +<p>Nació en el arrabal de Tondo, de Manila, en 1876, +falleciendo el 12 de Febrero de 1903. Fué ardiente +revolucionario, como sus hermanos Manuel y Rafael. Cursó el +bachillerato con los jesuitas. Escribió sus primeras +poesías a los 17 años. Perteneció, con sus +hermanos, Cecilio Apostol, los Guerrero (Fernando y Manuel), Veyra, +Zulueta y otros al cenáculo literario aposentado en la +morada de Epifanio de los Santos Cristóbal, el filipino +erudito, C. de nuestras Academias de la Lengua y de la Historia. En +1912, los hermanos de José Palma editaron un tomito de las +poesías del poeta muerto, bajo el título de +<i>Melancólicas</i>, con prólogo de Cecilio +Apostol.</p> +<h3><b>MI REGALO</b></h3> +<p>¿Sabes cuál es...? ¡Escúchame un +momento!<br> +con voz muy queda lo diré a tu oído,<br> +que no lo pueda oir el mismo viento<br> +que, al refrescar tu frente con su aliento,<br> +palpita de placer estremecido.<br> +<br> +Es muy pobre, muy pobre... casi nada,<br> +es más bien la fineza de un mendigo:<br> +una joya sin brillo, desgastada,<br> +que, por cobrar su luz en tu mirada,<br> +te la ofrece el afecto de un amigo.<br> +<br> +¡Aquí lo tienes, toma!... te lo entrego:<br> +es este corazón ya moribundo,<br> +que se agita entre océanos de fuego,<br> +y que latiendo temeroso y ciego,<br> +te vió y te amó con un amor profundo...<br> +<a name='p205' id="p205"></a><br> +Es este corazón de fibras rotas,<br> +anémico y enfermo, siempre triste...<br> +donde circulan de la hiel las gotas<br> +y vibran melancólicas las notas<br> +de un mal tenaz que en maltratar insiste.<br> +<br> +Es este corazón, que va sangrando<br> +con la herida brutal de su delirio,<br> +mi pobre corazón, agonizando,<br> +mientras va sollozando... sollozando...<br> +al rudo golpear de su martirio.<br> +<br> +Este martirio he siempre comprimido<br> +por inquieto temor a tu repulsa,<br> +hondo martirio que, a mi ser asido,<br> +parece cual mi vida confundido<br> +y siempre al lloro y al sufrir me impulsa.<br> +<br> +¡Cuántas veces sentí su horrible clavo<br> +golpearme con áspera sevicia,<br> +y sentí a su furor cómo temblaba<br> +el cielo de las dichas que soñaba,<br> +como un mundo de luz que se desquicia!<br> +<br> +¡Cuántas veces también alzó en mi +pecho,<br> +la indómita borrasca de la angustia,<br> +y por las noches le encontré en acecho<br> +para robar mi sueño, sobre el lecho<br> +en que gemía por mi vida mustia!<br> +<br> +¡Ay, no es verdad que brote la alborada<br> +tras la noche caótica y severa!...<br> +Donde la pena labra su morada,<br> +allí estará cual víbora enroscada,<br> +siempre más pertinaz, siempre más fiera.<br> +<a name='p206' id="p206"></a><br> +En vano, muchas veces, temerario,<br> +intenté refrenar con valla ruda<br> +el cauce de mis penas tumultuario:<br> +no he logrado desviarme del calvario<br> +donde sucumbo sin piedad ni ayuda.<br> +<br> +Ya han hollado mis pies muchas espinas,<br> +y aunque avanzo llorando en mi camino,<br> +sólo encuentro doquier sombras y ruinas,<br> +tristes, como las tintas vespertinas,<br> +y obscuras, cual la voz de mi destino.<br> +<br> +¿Qué me resta sufrir?... En mi amargura,<br> +¿Dónde tender la vista lacrimosa<br> +sin que encuentre mi propia desventura?<br> +¡oh!... ¿Como descansar de esta tortura<br> +el alma que no vive ni reposa?<br> +<br> +Sólo tú, sólo tú, virgen del cielo,<br> +puedes reverdecer mi vida muerta;<br> +tú regalarme puedes el consuelo,<br> +y puedes alegrar mi triste duelo<br> +y restañar mi herida siempre abierta.<br> +<br> +¡Oh! en tí está mi esperanza; no la mates;<br> +déjame acariciar mis ilusiones,<br> +y no me arranques ¡ay! no me arrebates<br> +la dicha que me anima en los combates<br> +y rompe de mi mal los eslabones.<br> +<br> +¡Es tan triste sufrir!... Es tan sombrío<br> +batallar con el propio sentimiento,<br> +que, si no escuchas el acento mío,<br> +tal vez con la punzada del estío<br> +no me dure la vida ni un momento.<br> +<a name='p207' id="p207"></a><br> +¡Oh! escúchame... ¡Aquí estoy! Solo, +perdido<br> +en mitad de mi obscuro derrotero...<br> +Y aunque procuro, loco, dolorido,<br> +desterrar mi pesar con el olvido,<br> +ya no puedo luchar... ¡Amame o muero!</p> +<h3><b>EN LA ULTIMA PAGINA DEL «NOLI ME +TANGERE»</b></h3> +<p>Eres el grito del derecho herido,<br> +la encarnación de las candentes lágrimas<br> +que en la noche sin luz de su pasado,<br> +de mi país los ojos escaldaban.<br> +<br> +Yo te leí cien veces. Noble amigo,<br> +hallé siempre flotando en cada página,<br> +un paño para el llanto del esclavo,<br> +para el tirano vengadora tralla.<br> +<br> +¡Cómo sentía, al recortar tus hojas,<br> +lástima por mi patria esclavizada!<br> +¡Cuál lloraba contigo en mis insomnios,<br> +y ansiaba, como tú, la luz del alba!<br> +<br> +Más un día... sonaron los fusiles,<br> +ahogó los suspiros la metralla,<br> +y fulminando muertes, al derecho<br> +pronto abriéronle paso las espadas.<br> +<br> +Y tembló la opresión. Himno de muerte<br> +parecía el rugido de sus armas,<br> +y en su mismo estertor... ¡ay! frente a ella<br> +irguióse su conciencia: ¡cuán manchada!<br> +<br> +Entonces, al clangor estrepitoso<br> +que producían, al herir, las balas,<br> +<a name='p208' id="p208"></a>veía al pueblo defender sin +miedo<br> +la idea que tus párrafos inflama.<br> +<br> +Veíale surgir grande, potente,<br> +dispuesto a perecer en la demanda,<br> +a recabar con sangre de sus venas<br> +su libertad y su honra conculcadas.<br> +<br> +Y fué obra tuya, tuya solamente;<br> +que, sin tí, aún no viera nuestra patria<br> +roto el dogal que le estrujaba el cuello<br> +y en sus cielos brillando la alborada.<br> +<br> +¡Ah!--Mucho hiciste. Verbo del opreso,<br> +anatema al poder, tus hojas santas,<br> +al irradiar en los cerebros muertos,<br> +de la opresión libraron una raza.</p>.............................................................. +<p>Te cierro ya. En la noche de su sueño,<br> +¡paz al patriota que escribió tus páginas!<br> +dile que sus hermanos no le olvidan,<br> +que en cada pecho se le erige un ara.</p> +<p>Octubre, 1898.</p> +<h3><b>DE MI JARDIN</b></h3> +<p>Me pides sampaguitas... No te envío,<br> +porque, al ir a cortarlas de la rama,<br> +sentí temblar mis manos y mi pecho<br> +prensado por la lástima.<br> +<br> +No quiero que padezcan esas flores,<br> +como padece, lejos de tí, mi alma,<br> +no quiero que al contacto de mis manos<br> +perezcan marchitadas.<br> +<a name='p209' id="p209"></a><br> +¡Qué caigan ellas solas! Yo, que siento<br> +más que nunca mortíferas nostalgias,<br> +no quiero que por mí tengan las flores<br> +nostalgia de las ramas.<br> +<br> +Es crueldad separarlas de sus tallos<br> +antes que lo haga el soplo de las áuras<br> +¡quién sabe si en las horas más de vida<br> +que se irán al troncharlas,<br> +<br> +ellas esparcirán en el ambiente<br> +la esencia más sabrosa y delicada<br> +que formada con mieles de rocío<br> +en sus corolas guardan!<br> +<br> +Deja que vivan. A nosotros mismos,<br> +a pesar de seguir nuestra jornada,<br> +marchando sobre espinas y entre sombras<br> +la vida nos es grata.<br> +<br> +Nada tememos más sino la muerte...<br> +¿Y si tuvieran esas flores alma?<br> +¡Quién sabe si sintieran asimismo<br> +temor de verse lacias!<br> +<br> +No; déjalas vivir. Que vivan siempre<br> +en su palacio de hojas y de ramas;<br> +que las encuentre allí la mariposa,<br> +su eterna enamorada;<br> +<br> +que saluden los ocres de la tarde,<br> +que explendan con las púrpuras del alba,<br> +que beban del rocío de las noches<br> +y halaguen las miradas.<br> +<br> +Las pobres sampaguitas se resienten<br> +cuando alguien de su tallo las separa;<br> +<a name='p210' id="p210"></a>al hallarse en el pecho o en las +trenzas,<br> +sufren; se tornan pálidas.<br> +<br> +Y cuando están así ¿qué hombre +puede<br> +contener de los ojos una lágrima?<br> +¿Quién no se acuerda de los tristes seres<br> +que mueren de nostalgia?</p> +<p>1900.</p> +<h3><b>EN LA HAMACA</b></h3> +<p>¿Qué se perdió en el seno del +vacío?<br> +¿que inquieren sus miradas?<br> +¿mira, acaso, a las aves que se esconden<br> +del calor en las ramas?<br> +<br> +¿Por la escala de luz de un rayo de oro<br> +retorna quizás su alma<br> +al paraíso reluciente y bello,<br> +su prístina morada?<br> +<br> +La siesta asfixia. El son de los cañales<br> +preludia a la tagala<br> +esa canción de miel que ha desprendido<br> +la ilusión del pentágrama.<br> +<br> +Los insectos rebullen en las hojas<br> +sobre el tapiz de grama,<br> +y se duermen rendidos a los hálitos<br> +de un ambiente de lavas.<br> +<br> +El sopor se difunde, derramado<br> +por estivales áuras,<br> +y en el lejano término simulan<br> +dorarse las montañas.<br> +<a name='p211' id="p211"></a><br> +Hay vida y poesía en esas horas<br> +en que el calor abrasa;<br> +pera la vírgen tiene en el espacio<br> +inmóvil la mirada.<br> +<br> +Hija gentil de una región de fuego,<br> +acaso vuela su alma<br> +por el país de rosas del idilio<br> +cuyo perfume embriaga.<br> +<br> +Tal vez sueña en las dulces sampaguitas<br> +cogidas de las ramas,<br> +para ser el collar lleno de aromas<br> +en la linda garganta.<br> +<br> +La alegre sonatina de los besos<br> +que da el viento a las palmas,<br> +tal vez rima a sus oidos el <i>kundiman</i><br> +trovado en noche plácida.<br> +<br> +Mas ¡quién sabe...! Deshácese la tromba<br> +en aquellas montañas<br> +y alguien atrae allí el corazón virgen<br> +de la virgen tagala.<br> +<br> +En el album rosado de la vida<br> +también hay negras páginas,<br> +donde se ocultan los ensueños místicos<br> +bajo un velo de lágrimas.<br> +<br> +Y mientras sueña en cuerpos que se caen,<br> +se hieren, se desgarran,<br> +en un campo sembrado de cadáveres<br> +y de sangrientas charcas,<br> +<a name='p212' id="p212"></a><br> +vibra la llama estuosa de la siesta,<br> +pasa la brisa cálida,<br> +y murmura en sus notas el prefacio<br> +de algún idilio convertido en drama.</p> +<p>1900.</p> +<h3><b>RIZAL EN CAPILLA</b></h3> +<p>En la pequeña estancia, la luz pálida<br> +alumbra al reo; fuera,<br> +la dormida ciudad con su pesado<br> +silencio de necrópolis desierta...<br> +Quedan horas no más... Ya es el instante<br> +en que todo refluye a la conciencia;<br> +en que, a través de todos los recuerdos,<br> +y todos los amores y quimeras,<br> +el alma quiere mucho más la vida,<br> +porque la muerte más y más se acerca...<br> +¡Hora sombría en que sudó con sangre<br> +el mismo Cristo en la sagrada huerta...!<br> +<br> +Quedan horas no más para el martirio.<br> +El alma que ya acecha,<br> +es el alma que quiere nubes rojas,<br> +pero rojas con sangre de las venas.<br> +Cada minuto ya la va acercando,<br> +fatal inevitable... El reo espera,<br> +vibrante el corazón, opresa el alma,<br> +pero tranquilo el rostro y la conciencia.<br> +Allí quedan «sus padres; sus hermanos,<br> +en el perdido hogar»; más allá deja<br> +«a la dulce extranjera, su alegría»,<br> +y sobre todo amor, su «amada» tierra.<br> +<a name='p213' id="p213"></a><br> +¡Oh, la tierra de todos sus encantos,<br> +la idolatrada tierra,<br> +«dolor de sus dolores» de patriota<br> +y sueños de sus sueños de poeta!<br> +Rápidos, en tropel, sólo a su nombre,<br> +como nubes compactas de tormenta,<br> +luchas, melancolías, desalientos,<br> +acuden, se avalanzan, se atropellan<br> +y llenan el espíritu del reo,<br> +resanando ecos de perdidas épocas<br> +con la dulce quimera de una patria<br> +que resurge triunfante de la ciénaga.<br> +<br> +Era la patria que llenó su vida.<br> +Como santa promesa,<br> +allá, en la proscripción, brilló animando<br> +su corazón de bronce a la pelea.<br> +Lo recordaba: desolado, loco,<br> +la vió llorar, se estremeció a sus quejas,<br> +y sintióse morir con sus angustias,<br> +y sintióse ahogarse con sus penas...<br> +Nadie estaba en redor; ¡nadie...! tan sólo<br> +unas sombras muy lúgubres, muy densas,<br> +unas sombras que todo lo envolvían,<br> +porque la podre horrible no se viera.<br> +<br> +Y fué entonces. Cual vívido relámpago<br> +horadó las tinieblas<br> +el rayo de su noble pensamiento,<br> +despertando a las masas. Tronó recia<br> +su voz de apóstol, y el enjambre mudo<br> +de ilotas escuchó:--«¡La patria es +esta!»<br> +¡Sólo entonces cayeron de rodillas!<br> +¡sólo entonces supieron conocerla...!<br> +Corrió en la multitud hervor de fuego,<br> +eléctrica explosión de vida nueva,<br> +<a name='p214' id="p214"></a>un ansia de elevar aquella patria<br> +al bello Sinaí de las grandezas.<br> +<br> +Y estalló fragorosa la borrasca...<br> +Hoy, desde aquella celda,<br> +parece percibir rumor de lucha<br> +encarnizada, pertinaz, violenta.<br> +¡Son los cruzados de Simoun que acuden<br> +y se lanzan pujantes a la arena,<br> +son los nobles ilusos que pretenden<br> +ascender hasta el triunfo de su idea<br> +con el vuelo del águila gloriosa,<br> +sin otras alas que su fé sin mengua...!<br> +¡No caerán como Icaro!--está escrito--:<br> +¡Los que van con la patria siempre llegan!<br> +<br> +El llegaba también. La noche huía,<br> +y con palidez tétrica<br> +la luz temblaba sus fulgores últimos<br> +envueltos en la agónica tristeza.<br> +Oye el reo anhelante... ¡Ya es el alba!<br> +¡Son los soldados que a llevarle llegan!<br> +¡Es la hora tenebrosa de la muerte...!<br> +¡La muerte misma que fatal se acerca!<br> +Todo se pierde en el horrible caos<br> +del cerebro estallante, y sólo encuentra<br> +--¡luz única!---la patria por quién muere,<br> +triunfadora, sublime, resurrexa. <a name='p215' id= +"p215"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p214_Paterno__Pedro_A._' href= +'#index_p214_Paterno__Pedro_A._' id= +"return_p214_Paterno__Pedro_A._"><b>Paterno (Pedro A.)</b></a></h2> +<p>Aunque flojo poeta, es uno de los precursores entre los +filipinos. Nació en Manila, de familia acomodada, el 27 de +Febrero de 1858. En el Ateneo de la Compañía se +graduó de bachiller el 71. Vino a España luego, +haciendo aquí larga estada y doctorándose en Derecho +y Cánones en la Universidad salmantina. Convivió en +Madrid con políticos influyentes, literatos y todo linaje de +artistas. Tuvo una mesa hospitalaria. En el Ateneo, leyó el +crítico y académico Cañete versos de Paterno. +Escribió novelas y sobre historia y folk-lore filipinos. +Contribuyó a organizar la Exposición filipina de +Madrid (1888). Intervino en la paz de Biacnabató. +Murió, gran cruz de Isabel la Católica, en 1911.</p> +<h3><b>SAMPAGUITAS</b></h3> +<p>A los mortales ofrece<br> +el sacrosanto madero<br> +nueva escala de Jacob<br> +para remontarse al cielo:<br> +«con su frente abre la gloria<br> +con su pie cierra el infierno,<br> +y sus brazos amorosos<br> +abrazan al mundo entero».</p> +......................................................... +<p>Al rebramar la tormenta,<br> +por la playa me paseo,<br> +y en ver las agitaciones<br> +del vasto mar, me embeleso.<br> +<a name='p216' id="p216"></a>En su inmensidad descubro,<br> +de mi amor el viejo espejo.<br> +¡Cuántas olas luchan fuera!<br> +¡Cuántas perlas duermen dentro!</p> +.........................................................<p>Subiendo una alta montaña<br> +vi a la Fama encantadora.<br> + --Para ser grande--le dije--<br> +¿qué debo hacer, bella diosa?<br> + --No sigas ningún ejemplo,<br> +si quieres hallar la gloria:<br> +sé Platón o sé Alejandro,<br> +que hallaron sendas ignotas.<br> + No en copia servil te arrojes<br> +por la senda que otro explora:<br> +con la pluma de tus hechos<br> +escribe una nueva historia.</p> +<p>Madrid, 1880.</p> +<h3><b>LA CRUZ</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Nació Alejandro; su potente lanza,<br> +al ronco grito de incesante guerra,<br> +cubrió de luto y ruinas y matanza<br> +cuanto entre el <i>Ister</i> y entre el <i>Sindh</i> se +encierra.<br> +Murió Alejandro; y a su gran pujanza<br> +estrecha fosa concedió la tierra,<br> +y él y su lanza y su poder temido<br> +se hundieron en la sima del olvido. <a name='p217' id= +"p217"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Cruzaron el espacio en raudo vuelo<br> +las águilas que Roma ostentó un día;<br> +cuanto cobija el anchuroso cielo<br> +sintió de su poder la tiranía.<br> +Hundióse Roma; retembló su suelo;<br> +se escuchó el estertor de su agonía,<br> +y esparcieron sus restos funerales<br> +del Septentrión los recios vendavales.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>¿Qué se hicieron los ínclitos varones<br> +que legaron sus nombres a la historia?<br> +¿Dónde encontrar los regios panteones<br> +que guardan sus cenizas y memoria?<br> +¿Dónde está, con harapos y girones,<br> +cual leve resto de su antigua gloria,<br> +la clámide a sus hombros suspendida,<br> +más en sangre que en púrpura teñida?</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Todo despareció; tan sólo un trono,<br> +de cien edades sobre el polvo inerte<br> +resiste inmoble al infernal encono,<br> +y a los rudos embates de la suerte.<br> +Crece su gloria al par que su abandono,<br> +más es que el mundo y que sus furias fuerte,<br> +a sus pies veinte siglos han pasado,<br> +y sigue el rey, y sigue su reinado.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¿Sabéis dónde se vió por vez +primera?<br> +Del sacrosanto Gólgota en la cumbre<br> +<a name='p218' id="p218"></a>¿Queréis saber las leyes +con que impera?<br> +son de amor, de humildad, de mansedumbre<br> +Por él doce hombres alzan la bandera,<br> +retando a la enemiga muchedumbre.<br> +¿Sabéis que quieren en su ardor profundo?<br> +cambiar la faz del universo mundo.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Ellos son. Allá van, sin más arreos<br> +que el calzado y bordón del peregrino;<br> +ellos son, allá van, arde en deseos<br> +su pecho, hoguera del amor divino;<br> +ellos, los pescadores galileos,<br> +allá van, cada cual por su camino;<br> +hombres son de entre el pueblo despreciado<br> +y apóstoles de un Dios crucificado.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Ante su vista, en el espacio inmenso<br> +que descubre su ardiente fantasía,<br> +ven, entre nubes de aromado incienso,<br> +los dioses que abortó la idolatría;<br> +de esclavos viles el rebaño denso<br> +sujetos a nefanda tiranía,<br> +y entre bosques de picas apiñados,<br> +los monarcas del mundo y potentados.</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>Y cien cadalsos ven en el vacío<br> +levantando sus moles altaneras,<br> +y ven el hacha y el ecúleo impío,<br> +y los potros, los hierros, las hogueras,<br> +y escuchan de los circos el gentío,<br> +mezclando su rugir al de las fieras;<br> +<a name='p219' id="p219"></a>más al ver los aprestos del +combate<br> +su noble corazón con fuego late.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Aunque siembren de espinas su camino<br> +y a palmos se disputen el terreno,<br> +cumplirán como bravos su destino,<br> +predicando la ley del Nazareno.<br> +¿Quién se opondrá al espíritu +divino<br> +de que su corazón se siente lleno?<br> +Y a la Cruz santa que en sus diestras brilla<br> +¿quién habrá que no doble la rodilla?</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>¡La Cruz! Esa es la luz que los encanta<br> +por los tristes desiertos de la tierra.<br> +¡La Cruz! Esa es el alma sacrosanta;<br> +que les hace invencibles en la guerra.<br> +Cuando, erguida en sus manos, se levanta,<br> +los más alzados ídolos aterra.<br> +Idolos fuertes que a los ciegos doman<br> +tiemblan ante la cruz y se desploman.</p> +<h3><b>XI</b></h3> +<p>Con ella cada paso es un prodigio;<br> +tras cada lucha un triunfo; a cada hora<br> +cede el de Tracia al celestial prestigio,<br> +y el de Etiopía con pasión la adora,<br> +y el ateniense sabio, el muelle frigio,<br> +el que de Libia en los desiertos mora,<br> +el que se apoya en pérsicos divanes,<br> +y el que enfrena soberbios alazanes. <a name='p220' id= +"p220"></a></p> +<h3><b>XII</b></h3> +<p>Y llevan sus influjos salvadores<br> +a los centros del lujo y monopolio<br> +a las chozas de humildes labradores,<br> +de los romanos Césares al solio;<br> +y hacen brillar sus célicos fulgores<br> +sobre el negro frontón del Capitolio,<br> +enclavando la Cruz con heroísmo<br> +en medio el corazón del paganismo.</p> +<h3><b>XIII</b></h3> +<p>Y triunfarán de los verdugos fieros<br> +de cien persecuciones al estrago,<br> +de las garras de tigres carniceros,<br> +de falaces serpientes al halago;<br> +y aunque derramen, embotando aceros,<br> +para ahogar la verdad, de sangre un lago,<br> +que si la Cruz al lago es arrojada,<br> +sobre el lago de sangre sobrenada.</p> +<h3><b>XIV</b></h3> +<p>Y vencieron. Y el Lábaro divino,<br> +presagio de una gloria verdadera,<br> +hizo triunfar, al par que a Constantino<br> +la causa santa del que en él muriera.<br> +Y tuvo desde allí mejor destino<br> +el que un suplicio vil tan sólo fuera,<br> +brillando con fulgores celestiales<br> +en las mismas coronas imperiales.</p> +<h3><b>XV</b></h3> +<p>Arbol de vida, místico Madero<br> +donde reina el Señor de los señores,<br> +<a name='p221' id="p221"></a>al pie de cuyas ramas el viajero<br> +mitiga del camino los ardores;<br> +lecho de las esposas del Cordero,<br> +centro de sus purísimos amores:<br> +¡Oh dulce Cruz donde Jesús espira!<br> +¿Quién no te adora, si una vez te mira?</p> +<h3><b>XVI</b></h3> +<p>¿Quién se arrojó a tus pies, que no +sintiera<br> +la pasión sosegarse que le agita?<br> +¿Quién no halló en ti la calma verdadera<br> +que anhela el pecho que de amor palpita?<br> +¿Quién no querrá abrazarte, oh Cruz +bendita?<br> +¿Quién morirá, si en tu virtud espera,<br> +hacecillo de mirra regalado,<br> +que nos dejó en recuerdo nuestro amado?</p> +<h3><b>XVII</b></h3> +<p>¡Feliz el alma que la Cruz adora,<br> +siguiendo, amante, de Jesús la huella!<br> +¡Feliz el que la mira cuando llora!<br> +¡Aparece, entre lágrimas, tan bella!<br> +¡Feliz quién llega a su postrera hora<br> +de pies y manos enclavado en ella,<br> +y espira donde Dios espirar quiso,<br> +y pasa de la Cruz al Paraíso...! <a name='p222' id= +"p222"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' href= +'#index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' id= +"return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_"><b>Peláez +(Vicente)</b></a></h2> +<p>El nombre de este bisayo poeta y un fragmento de +composición, nos salen al encuentro en el folleto de W.E. +Retana, «De la evolución de la Literatura Castellana +en Filipinas.--Los Poetas». Se copia el fragmento, +reminiscencia de Bécquer, como una muestra más de +poesía española pulsada en lira tagala.</p> +<h3><b>HUERFANA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p> Un +triste silencio<br> + reinaba en la +estancia.<br> +Un viejo ministo, abierto al breviario,<br> + al pié de la +cama<br> + murmuraba quedo<br> + una honda +plegaria.<br> +<br> +Tendida en el lecho la pálida enferma,<br> + sintiendo +cercana<br> + la hora de la +muerte,<br> + con voz apagada<br> + a todos sus +hijos<br> + a todos +llamaba.<br> +<br> +Tortura el silencio de la triste alcoba,<br> + angustia la +calma<br> + de aquel cuadro +negro.<br> +En la iglesia próxima, al dar de las ánimas<br> + el último +toque,<br> +<a name='p223' id= +"p223"></a> la madre +espiraba,<br> + entre los +sollozos<br> + de mi novia +amada.<br> +<br> +Con un negro sayo cubrieron su cuerpo<br> +después con un velo cubrieron su cara:<br> + de amigos y +deudos<br> + se llenó la +estancia,<br> +y velaron todos a la pobre muerta.<br> + ¡Huérfana +de mi alma!<br> +--pensé en un momento de duda y de duelo--<br> +¿qué mano piadosa secará tus lágrimas? +<a name='p224' id="p224"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' href= +'#index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' id= +"return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_"><b>Pérez Tuells +(Lorenzo)</b></a></h2> +<p>Hijo de españoles; su padre comandante de nuestro +Ejército. Dirige en Manila el hebdomadario ilustrado +«Excelsior».</p> +<h3><b>INTIMA</b></h3> +<p><small>A ISIDRO MARFORI</small></p> +<p>No importa que la vida traidoramente hiera<br> +nuestras huérfanas almas con su terso puñal<br> +mientras haya en el mundo rosas de primavera<br> +y brille en los espacios el sol de un ideal.<br> +<br> +Si hay bárbaros de bronce que ignoran la preciosa<br> +tarea del poeta que parte su alma en dos,<br> +dejadlos que devoren la paja de su prosa:<br> +no se hicieron para ellos los reinados de Dios.<br> +<br> +Yo seguiré regando mis dulces pasionarias,<br> +a tiempo que musite las místicas plegarias<br> +que son como incensarios de mi azul religión;<br> +<br> +y en las horas de tedio que una a una desfibro<br> +reposaré en las hojas de tu mágico libro<br> +donde pone un latido vital tu corazón.</p> +<p>1917. <a name='p225' id="p225"></a></p> +<h3><b>EN LA HUELLA LUNAR...</b></h3> +<p>En la huella lunar de sus encajes<br> +puso, al pasar su sombra bizantina,<br> +un perfume de rosa alejandrina<br> +el extasis azul de los celajes.<br> +<br> +Languidecer de sedas y plumajes,<br> +en un vuelo de ciega golondrina,<br> +fué su marcha, de muerta y peregrina,<br> +hacia un sueño de místicos paisajes.<br> +<br> +Envanecidos sus gloriosos velos,<br> +cayó la noche tras su blanca sombra,<br> +con un dolor de exhaustos terciopelos;<br> +<br> +Y desde entonces--inconsciente y mudo--<br> +busca mi labio en la enlutada alfombra<br> +el tibio rastro de su pié desnudo...</p> +<p>Octubre, 1921</p> +<h3><b>SALMOS</b></h3> +<h3><b>LAS ÁGUILAS BLANCAS</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>¡Son las águilas blancas! Son las águilas +blancas y fuertes,<br> +cuyo vuelo se expande bajo el palio divino del cielo,<br> +y en el largo vibrar de sus alas rampantes<br> +se adivinan las notas que componen los himnos de gloria.<br> +<a name='p226' id="p226"></a><br> +Un deshoje de soles heraldiza la aurora que llega<br> +para hacer que germinen las semillas dispersas en un polvo de +siglos,<br> +las semillas dispersas con la sangre y la carne de los +Conquistadores<br> +que sirvieron de abono a la idea suprema de fundir continentes.<br> +<br> +Son las águilas blancas que decoran sus picos con el ramo de +oliva,<br> +las libérrimas águilas que con un aletazo +desafían al trueno,<br> +pero que al presentir el deshielo constante de las nieves del +Norte,<br> +abandonan los Andes por el nido que España les conserva +caliente<br> +en la cumbre soberbia del natal Pirineo.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Ha caido Cartago. Ha caido la Roma de los cónsules, +Grecia<br> +se anquilosa en la vida de sus piedras heladas.<br> +Toda gloria mundana se sepulta en la sima del Espacio infinito<br> +por la acción corrosiva de las Horas en pos de las +Horas.<br> +Pese al Tiempo que roe y a la Envidia que seca,<br> +y a los odios terrenos que al olvido condenan fraternales +abrazos,<br> +en el noble plumón de las águilas blancas<br> +hay el sello latino de una estirpe por algo elegida,<br> +que ni es Roma ni es Grecia; ni es Cartago ni es Nínive,<br> +es Iberia... y es Dios!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Es el tiempo propicio de segar las espigas doradas<br> +<a name='p227' id="p227"></a>que en ya próximos días, +formarán las hogazas del mortal sacrificio.<br> +En la áurea patena, y formado con trigos de +América,<br> +yazga el pan de la Misa sobre el cáliz teñido con la +sangre de España.<br> +<br> +Pueblos fuertes, robustos, hincarán las rodillas en +tierra,<br> +ante el hondo milagro del amor que las almas auna<br> +en la elíptica curva de la breve existencia.<br> +Es el tiempo oportuno de coger y exprimir los racimos<br> +cosechados enmedio del fragor de sociales contiendas,<br> +en el dulce sosiego de la huerta nativa,<br> +al amparo solícito de la madre Esperanza.<br> +<br> +Esto anuncian las águilas con su ramo de paz en el pico<br> +y la Muerte--su presa--en las garras.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Nítidas cláusulas épicas: fúlgidas +ondas triunfales,<br> +todo un himno glorioso van trazando las águilas,<br> +a golpes de huracán, al cruzar los espacios suspensos<br> +en un éxtasis único. Viejas trompas se limpian de su +herrumbre de siglos,<br> +viejas arcas se abren, donde el tiempo juntara en revueltas +marañas,<br> +con provectos armiños las guedejas doradas de infantiles +cabezas;<br> +los aceros de guerra, en el ignoto crisol del Amor, hoy se +funden<br> +para hacer los arados que abrirán las entrañas de la +fértil llanura,<br> +y al llover el sudor de las frentes hermanas,<br> +granarán las espigas de los trigos del Mundo<br> +que serán los de Hispania...! <a name='p228' id= +"p228"></a></p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¡Salve fraternas repúblicas! ¡Pueblos de +América, Salve!<br> +porque cerca está el tiempo en que el sol no se ponga en los +vastos dominios<br> +que a través de milenios aún perciben la voz del +gentil Romancero<br> +y muelen su grano de ensueños e ideas en los rudos Molinos +de Cervantes.<br> +Porque cerca está el día de borrar horizontes, la +Distancia y el Tiempo,<br> +y el espíritu libre de opresores cadenas y +ergástulas,<br> +ya podrá remontarse en idéntico azul bajo todos los +cielos,<br> +que serán uno solo para todo el Imperio y los mares,<br> +y los pechos unidos en un grito que escuchen las edades remotas<br> +harán a Don Quijote, Emperador...</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>¡Y tu, la hija menor, oh, Filipinas!<br> +Vive alerta en el seno de tu actual nodriza,<br> +fórmate exhuberante, potente y democrática,<br> +y si algún día libre te ves de la tutela,<br> +y falta luz a España para alumbrar sus mundos,<br> +puedes brindarle, entonces, el sol de tu bandera...!</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>NEURÓTICA</b></h3> +<p>Una nostalgia azul de primaveras<br> +teje en el cielo su ilusión de encaje,<br> +y languidece el alma del paisaje<br> +asomada al balcón de sus ojeras.<br> +<a name='p229' id="p229"></a><br> +Los bandos de palomas mensajeras<br> +esponjan blandamente su plumaje<br> +en la tarde, que pliega el varillaje<br> +de un fúlgido abanico de quimeras.<br> +<br> +Su rostro se retrata en los cristales<br> +del lago, donde un cisne hecho de espuma<br> +el cuello enarca ante los pavos reales;<br> +<br> +y ella, que sabe del amor de Leda,<br> +mientras alisa la nevada pluma,<br> +hunde los dientes en su chal de seda...</p> +<p>Marzo, 1922.</p> +<h3><b>EN HORA DE ILUSIONES</b></h3> +<p>Sueña la luz crepuscular del cielo<br> +en la difusa paz de sus salones,<br> +y es su mano en los rojos almohadones<br> +una magnolia astral de terciopelo.<br> +<br> +Leve se agita en el temblor de un vuelo<br> +la rosa que agoniza en los jarrones.<br> +Es la hora santa de las ilusiones,<br> +que llega y pasa sin rozar el suelo...<br> +<br> +En un ambiente a nardos evangélicos<br> +deshojan los llorosos surtidores<br> +su inspiración de bardos arcangélicos,<br> +<br> +bajo la luna que nostalgias llueve,<br> +bordando en sus azules bastidores<br> +el arabesco de su nombre en nieve...</p> +<p>Marzo, 1922. <a name='p230' id="p230"></a></p> +<h3><b>RECUERDO ARQUEOLOGICO</b></h3> +<p>En la paz de los viejos parques ducales,<br> +junto al lago que irradia verdes reflejos,<br> +el alma pensativa de los rosales<br> +flota en un azulado temblor de espejos.<br> +<br> +El gemido del agua se pierde en una<br> +vaguedad por la senda de las acacias;<br> +y las ruinas adquieren, bajo la luna,<br> +esplendor de remotas aristocracias.<br> +<br> +Estas grises estátuas han visto acaso<br> +la pareja, de rosas engalanada,<br> +esfumarse en túpidos fondos de raso;<br> +<br> +y lucir como un dardo de amor y celo,<br> +en la noche de estrellas, embalsamada,<br> +el puñal veneciano de algún Otelo...</p> +<p>Abril, 1922.</p> +<h3><b>MEDIEVAL</b></h3> +<p>Atruenan el patio ligeros corceles,<br> +sus locas fanfárrias la trompa sonora<br> +une al argentino ladrar de lebreles<br> +en la cristalina quietud de la aurora.<br> +<br> +Los hierros del puente desatan sus nudos,<br> +invade los bosques alegres el coro:<br> +ellos, como heráldos de nobles escudos,<br> +ellas, como un vuelo de alondras de oro.<br> +<a name='p231' id="p231"></a><br> +De súbito, un grito mortal se derrama;<br> +se apercibe el ruido de una lucha breve...<br> +Todos enmudecen de espanto ante el drama<br> +<br> +del que Benvenuto forjara un esmalte:<br> +la garza, una rubia marquesa de nieve,<br> +ha muerto en las garras de un vil gerifalte...</p> +<p>Abril, 1922.</p> +<h3><b>PASIONARIA</b></h3> +<p>Con una lenta ondulación de raso,<br> +después de largo y febricente asedio,<br> +veo tu sombra deslizarse en medio<br> +de una esfumada claridad de ocaso.<br> +<br> +El leve aroma de tu carne acaso<br> +sea el que impregna de tu parque el predio;<br> +como la rosa que al morir de tedio<br> +deja su esencia en el marfil del vaso.<br> +<br> +El sol que copia tu mirada ambigua,<br> +sobre tu negra cabellera undosa,<br> +irisa el tul de la vestal antigua.<br> +<br> +Y entre los oros de la tarde incierta<br> +vuela al capullo de tus labios rosa<br> +la mariposa de mi alma muerta...</p> +<h3><b>PIEDRAS PRECIOSAS</b></h3> +<p>Cual átomos de raras pedrerías<br> +los pensamientos de la luz circulan<br> +en las templadas brisas que modulan<br> +un desplegar de ténues sederías.<br> +<a name='p232' id="p232"></a><br> +Salta en collar de rotas melodías,<br> +que en musicales ópalos ondulan,<br> +la risa entre sus dientes que simulan<br> +un éxtasis de esclavas perlerías.<br> +<br> +Un sueño de nevadas morbideces<br> +oculta su dorada cabellera<br> +en un flotar de vagas palideces.<br> +<br> +Cuando en mi rostro sus pupilas fija,<br> +en vez de corazón tener quisiera<br> +el infernal rubí de su sortija...!<br> +<a name='p233' id="p233"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p232_Recto__Claro_M._' href= +'#index_p232_Recto__Claro_M._' id= +"return_p232_Recto__Claro_M._"><b>Recto (Claro M.)</b></a></h2> +<p>Nació en Batangas, 1890. Cual la mayor parte de los vates +registrados en este <i>Florilegio</i>, cursó el bachillerato +en el Ateneo de la Compañía, donde fomentábase +el amor a las letras humanas. A los 19 años, guiado por +Fernando M.ª Guerrero, comenzó a publicar versos, +singularmente en «El Renacimiento». En tres meses +compuso los materiales para su libro <i>Bajo los cocoteros</i>, +impreso en 1911, cuando Recto frisaba con los 21 años. Luego +se hizo abogado y le favoreció un acta de representante o +diputado. Bufete y política le han apartado del ejercicio +del Arte. Es C. de la Real Academia Española.</p> +<h3><b>EL ALMA DE LA RAZA</b></h3> +<p>Mi sangre tiene un alma que es alma de titanes.<br> +Sangre de Solimanes<br> +corre por sus arterias, que siempre latirán.<br> +Tiene el pecho templado al fragor de la guerra.<br> +Bajo sus pies de atleta se estremece la tierra,<br> +porque enciende sus nervios la flama de un volcán.<br> +<br> +Es tricolor su enseña. Tiene el azul del Arte,<br> +la blancura del lirio y la rojez de Marte,<br> +por tres timbres gloriosos de su ilustre blasón.<br> +Sonríe, si la hiere la silbante metralla.<br> +Es su soñada gloria caer en la batalla,<br> +teniendo por sudario su santo pabellón.<br> +<br> +Es suave como el ritmo de las flautas bucólicas,<br> +que ensaya dulcemente en notas melancólicas,<br> +<a name='p234' id="p234"></a>entre las verdes cañas, la +brisa vesperal.<br> +Fuerte, como el <i>tamarao</i><sup><a name='Footmark_233_1' href= +'#Footnote_233_1' id="Footmark_233_1">30</a></sup> de las selvas +malayas,<br> +como el caimán enorme que custodia sus playas,<br> +cual las eternas fráguas del Apo y del Taal.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_233_1' href='#Footmark_233_1' id= +"Footnote_233_1">Nota 30</a>: Carabao +«cimarrón», originario de la isla de Mindoro, +imposible de domesticar, y muy fiero.</p> +</div> +<p>Escala cubiertas cumbres, conquista hondos abismos,<br> +jamás sucumbe en lucha contra los despotismos<br> +del extraño poder.<br> +Se lanza cantando himnos a la tumba enemiga,<br> +el ideal por gladio y por triple loriga<br> +la gloria de su patria, el honor y el deber.<br> +<br> +Es sílfide ligera de fantásticos vuelos,<br> +virgen como sus selvas, azul como sus cielos,<br> +ciclón en los combates y céfiro en la paz.<br> +Tiene furias de trueno y trinos de canario.<br> +Oveja, más no teme al león sanguinario;<br> +paloma, más no huye del águila rapaz.<br> +<br> +Sabe pulsar la cítara con melodioso acento,<br> +lúgubre como un cisne, triste como un lamento<br> +si se siente morir.<br> +Sabe pulsar la cítara en arpegios bullentes,<br> +como del <i>champagne</i> rubios los topacios hirvientes,<br> +cuando su pecho embriaga la dicha del vivir.<br> +<br> +Suspiran sus cantares las campiñas de flores,<br> +las brisas de la sierra, los alegres rumores<br> +del bosque tropical;<br> +la lluvia que desciende en perlas diminutas,<br> +los oros del crepúsculo, las sombras de las grutas<br> +y el épico tumulto del fiero vendaval.<br> +<br> +El alma de mi raza tiene ensueños románticos;<br> +calma sus pesadumbres con amorosos cánticos,<br> +<a name='p235' id="p235"></a> en idílicas noches, bajo un +claro fulgor.<br> +Sonríe cuando mira la pensativa luna<br> +rielar sobre las ondas de una inquieta laguna,<br> +fingiendo dulce calma, ahogando su dolor.</p> +<p>Sonríe cuando escucha, en la blanca mañana,<br> +los acordes de un canto que un pájaro desgrana<br> +en las frondas de un bosque virgen de humano pie.<br> +Sonríe, aunque padece, cuando triste vislumbra<br> +del muriente crepúsculo en la leve penumbra<br> +los recuerdos lejanos de un imperio que fué.<br> +<br> +Es río que serpea bajo cañaverales,<br> +copiando en el encanto de sus claros cristales<br> +la azul inmensidad;<br> +pero es también oceano que derrumba montañas<br> +cuando, en el seno obscuro de sus vastas entrañas,<br> +hieren iras volcánicas su sed de libertad.<br> +<br> +El alma filipina es tierna en sus amores,<br> +profunda en sus tormentos, serena en sus dolores,<br> +ardiente en su pasión.<br> +Si le es grata la vida y son sus sueños de oro,<br> +hay en su boca rosa cual pífanos en coro,<br> +de risas argentinas eterna floración.<br> +<br> +Es ánfora de encantos, palacio de grandezas,<br> +castillo de heroísmos, santuario de bellezas,<br> +refugio de los besos del oloroso Abril.<br> +Con su <i>bolo</i><sup><a name='Footmark_234_1' href= +'#Footnote_234_1' id="Footmark_234_1">31</a></sup> en las lides +indómita guerrea<br> +y con su dulce flauta, cual ave que gorjea,<br> +celebra sus amores bajo un tibio pensil.<br> +. . . . . . . . . . . . . . . . . . <a name='p236' id= +"p236"></a></p> +<p>Hermanos en la idea: nuestra raza es divina<br> +¡Es grande y sacrosanta el alma filipina!<br> +Digamos, pues, un himno por su gloria inmortal.<br> +Y tú ¡oh Fama! recorre del mundo los confines,<br> +y al son de tus clarines<br> +pregona las grandezas del pueblo de <b>Rizal</b>.</p> +<p>Noviembre, 1909.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_234_1' href='#Footmark_234_1' id= +"Footnote_234_1">Nota 31</a>: Machete, de ancha hoja, que +acompaña al filipino, singularmente al del campo.</p> +</div> +<h3><b>NOCHE DE MANILA</b></h3> +<p>En el azul un triunfo de estrellas parpadea,<br> +en el espacio en calma el ambiente aletea.<br> +El Pasig, arrastrando sus <i>quiapos</i><sup><a name= +'Footmark_235_1' href='#Footnote_235_1' id= +"Footmark_235_1">32</a></sup> culebrea<br> +y al beso de los aires sonríe y burbujea.</p> +<p>La luz de los voltáicos las esquinas blanquea<br> +Un carro de basuras crujiendo traquetea.<br> +El <i>yanki</i> en el delirio del wisky tambalea,<br> +mientras, pegado a un poste, un <i>polis</i> cabecea.<br> +<br> +Mis violetas suspiran en la blanca azotea.<br> +De vez en vez un rayo los cielos besotea.<br> +Todavía en los <i>bares</i> el vino espumajea...<br> +<br> +El caco en las cocinas husmea y mangonea...<br> +...........................................................................<br> +Un gato enarca el lomo junto a una chimenea<br> +y en las cosas de la urbe medita y fantasea...</p> +<p>Septiembre, 1910.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_235_1' href='#Footmark_235_1' id= +"Footnote_235_1">Nota 32</a>: Plantas acuáticas +viajeras.</p> +</div> +<a name='p237' id="p237"></a> +<h3><b>ORACIÓN AL DIOS APOLO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Padre de la Armonía, fuente de gracias +líricas,<br> +que en piafantes corceles exploras el azur:<br> +detén el nervioso ímpetu de tus fuertes bridones<br> +ante el himno que reza por tí la Juventud.<br> +Te amamos, padre Apolo, por tu tirso de rosas,<br> +por tus bellos pegasos, por tu carro de luz,<br> +porque tienes la lira, y la flauta y el pífano,<br> +la siringa, el salterio, el sistro y el laud.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>En estos días trágicos en que el bárbaro +esquilmo<br> +en esta tierra idílica alza su pabellón,<br> +en que nos hiere el fuerte, porque nacimos débiles<br> +y tiramos del carro del colonizador;<br> +danos el ritmo olímpico de tu música sacra<br> +y la dulce armonía de tu nueva canción,<br> +y ante el dolor, estóicos, el mundo cruzaremos<br> +del Ideal incólume volando siempre en pos.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Padre, más de tres largas centurias transcurrieron<br> +y seguimos libando la hiel del padecer;<br> +huyó el león rampante, ensangrentado el lomo,<br> +pero vinieron águilas voraces en tropel<sup><a name= +'Footmark_236_1' href='#Footnote_236_1' id= +"Footmark_236_1">33</a></sup>.<br> +Y nuestro pueblo llora, porque es pesado el yugo<br> +y protestar no puede, porque es débil su grey,<br> +porque los ancestrales todos ya sucumbieron<br> +sin dejarnos su aliento, sin legarnos su fe.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_236_1' href='#Footmark_236_1' id= +"Footnote_236_1">Nota 33</a>: Alusiones transparentes. Son: el +«león rampante», España, y las +"águilas voraces», Norte-América. A Claro Recto +le ha complacido la sinécdoque. Antes, en <i>El alma de la +raza</i>, la emplea igualmente.</p> +</div> +<a name='p238' id="p238"></a> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Ya agotaron sus flechas nuestras viejas aljabas<br> +con el león hispano en rudo batallar,<br> +y con aquellas águilas que viéndonos inermes,<br> +cruzaron el Pacífico en un vuelo triunfal.<br> +Por eso te pedimos que prestes el acento<br> +de tu lira a estos hijos de indómitos rajáhs,<br> +para que, ahogando el grito de nuestras penas íntimas,<br> +ambulemos cantando por no querer matar.</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>Excelso padre Apolo: por las musas gloriosas,<br> +por los sátiros viejos del bosque secular,<br> +por las suaves ondinas que duermen en los lagos,<br> +por la luna, tu hermana, de soñolienta faz;<br> +suelta las rojas bridas de los salvajes potros<br> +que, en furioso galope, sus crines tenderán,<br> +y que enciendan sus cascos, al chocar con los soles,<br> +reverberantes rayos de paz y libertad.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Ayúdanos, oh padre, a conquistar la gloria,<br> +que lograr no pudieron el plomo y el fusil;<br> +por símbolo izaremos la bandera del Arte,<br> +tocaremos tu flauta por bélico clarín;<br> +y sin armar cañones de potentes calibres,<br> +y sin teñir de sangre los campos del país,<br> +lo que jamás lográramos en sangrientos combates<br> +juramos alcanzarlo en artística lid.</p> +<h3><b>VII</b></h3> +<p>Nos libertará el Arte de la opresión +extraña,<br> +saltarán las cadenas al compás del laud,<br> +<a name='p239' id="p239"></a>poblará los espacios nuestro +armónico himno,<br> +nuestra enseña ultrajada flotará en el azul;<br> +el estro del poeta abrirá las mazmorras,<br> +la paleta y el ritmo rasgarán el capúz,<br> +y luego tu voz única bajará del Olimpo,<br> +y nos dirá a nosotros: «hermanos, <i>Fiat +Lux</i>.»</p> +<h3><b>VIII</b></h3> +<p>¿Puede decirme alguien que el Arte no redime?<br> +Jesucristo fué artista y redimió a Israel;<br> +y aquel inolvidable mesías filipino<br> +era un sublime artista y un redentor también.<br> +Con la unción de su verbo fundó aquí su +reinado,<br> +el genial superhombre, varón de Nazareth;<br> +y Rizal con su pluma, demolió tiranías<br> +y liberó a su pueblo del hispano poder.</p> +<h3><b>IX</b></h3> +<p>Para alcanzar la gloria, son una misma cosa<br> +el pincel elegante y el mohoso fusil,<br> +la melena del vate y el casco del guerrero,<br> +el son de los cañones y el llanto del violín.<br> +Lo mismo premia el mundo con lauros al artista<br> +que al valiente soldado que sucumbió en la lid;<br> +porque si la lid siembra de mártires la historia,<br> +el Arte la convierte en florido pensil.</p> +<h3><b>X</b></h3> +<p>Mas, si al fin, padre Apolo, exhaustas nuestras fuerzas,<br> +no esplende en las alturas el libertario Sol,<br> +suelta las rojas bridas de tus salvajes potros<br> +y que troten furiosos con épico fragor.<br> +<a name='p240' id="p240"></a> +Que salga de su cauce el indómito Agno,<sup><a name= +'Footmark_239_1' href='#Footnote_239_1' id= +"Footmark_239_1">34</a></sup><br> +donde quemó sus naves últimas Limahóng;<br> +que estremezca el <i>tamarao</i> los llanos y las selvas<br> +y revienten sus cráteres el Taal y el Mayón.</p> +<p>Octubre, 1910.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_239_1' href='#Footmark_239_1' id= +"Footnote_239_1">Nota 34</a>: Río caudaloso que cruza la +provincia de Pangasinán y vierte en el golfo de +Ligayén.</p> +</div> +<h3><b>LAGUNA DE BOMBON</b></h3> +<p>Canto un himno a tus aguas santas, madre laguna,<br> +donde en las noches blancas, noches de amor y luna,<br> +juguetean las ninfas de cabellera bruna<br> +y de abiertas pupilas, color de aceituna.<br> +<br> +Tú encierras el prestigio de los días egregios,<br> +cuando los ancestrales hacían sortilegios<br> +en nuestras selvas vírgenes, de perfumes y arpegios,<br> +leyendo unos infolios de santos florilegios.<br> +<br> +La aurora de los trópicos, como flor cabalística,<br> +pone en tus ondas tersas coloración artística,<br> +mientras mancha el azul una paloma mística,<br> +que es muy blanca, tan blanca como la hostia +eucarística.<br> +<br> +Por tus aguas bogaron en primitivas barcas,<br> +con sus lanzas y bolos los tagalos monarcas,<br> +a lidiar con el hombre de las pupilas zarcas<br> +que invadió hace tres siglos las malayas comarcas.<br> +<br> +¡Oh laguna que encarnas las grandezas de Lipa,<br> +--pueblo de ardientes niñas y buen vino de +nipa--<sup><a name='Footmark_239_2' href='#Footnote_239_2' id= +"Footmark_239_2">35</a></sup><br> +cuando cruzo tus aguas mi dolor se disipa<br> +y hasta siento que el pueblo de Rizal se emancipa!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_239_2' href='#Footmark_239_2' id= +"Footnote_239_2">Nota 35</a>: Palma de que se extrae un +aguardiente fuerte.</p> +</div> +<a name='p241' id="p241"></a> +<p>Moran en tus entrañas la ira de cien volcanes,<br> +moluscos, peces raros, gigantescos caimanes,<br> +y acaso el polvo inerte de bravos Solimanes<br> +que en desiguales luchas cayeron cual titanes.<br> +<br> +Cuando lanzó el Taal la furia de sus fraguas<br> +brotaron de sus cráteres tus impetuosas aguas,<br> +y sobre sus burbujas--tenues borlas de enaguas--<br> +se arrastraron las casas cual débiles piraguas.<br> +<br> +Tus hermosas cascadas, al caer espumantes,<br> +engarzan en el aire millones de diamantes,<br> +y en las noches parecen sus rugidos vibrantes<br> +monótonos quejidos de fantasmas errantes.<br> +<br> +¡Madre, madre laguna! Tu nombre es una gloria,<br> +una página de oro en la malaya historia,<br> +un destello lumínico que ilustra la memoria,<br> +un poema de amor, un himno de victoria.</p> +<p>Octubre, 1910.</p> +<h3><b>ELOGIO DEL CASTELLANO</b></h3> +<p><small>PREMIO DE POESÍA EN CERTAMEN ABIERTO POR EL CASINO +ESPAÑOL DE MANILA, ENERO 1917, AL INAUGURARSE LA «CASA +DE ESPAÑA»</small></p> +<p>«¿Ya no hay nobles hidalgos<br> + ni bravos +caballeros?<br> +¿Callaremos ahora<br> + para llorar +después?»<br> +(<small>RUBEN DARIO</small>, «Los Cisnes»)</p> +<p>Arca santa inviolable de la Raza,<br> +Arca santa de próceres bellezas,<br> +que a tu prestigio espiritual vinculas<br> +<a name='p242' id="p242"></a>la gloria de las magnas epopeyas;<br> +Arca egregia y divina,<br> +que en las ingentes luchas ya pretéritas<br> +sobreviviste al colonial desastre,<br> +cual sobrevive el alma a la materia;<br> +Arca ebúrnea, copón de maravillas,<br> +donde se guarda secular herencia;<br> +Arca de lo inmortal que veneramos<br> +en la vetusta casa solariega;<br> +Arca de oro que ofrece el Libro Santo<br> +y el perfumado pan de la Belleza,<br> +por quién juramos proscribir la casta<br> +de osados malandrines que te afrentan;<br> +la musa tropical, la musa autóctona,<br> +de tus clásicos lauros heredera,<br> +torna a pulsar el clavicordio hispano,<br> +clavicordio romántico que sueña,<br> +clavicordio que sufre como un alma,<br> +clavicordio polífono que encierra<br> +en sus notas lo grande, clavicordio<br> +donde llora sus cuitas Filomela,<br> +donde estallan los gritos del combate,<br> +donde retumba la canción de gesta...<br> +<br> +Y canta en tu loor, oh lengua hispana,<br> +del pensamiento alada mensajera,<br> +que fulguras, cual límpida custodia<br> +de la eterna Verdad, en las conciencias,<br> +como el sol en las cúspides altivas<br> +donde la tromba y el ciclón fermentan,<br> +como el anhelo indígena que fulge<br> +en el blasón astral de mi bandera.<br> +<br> +Oh lengua sacrosanta<br> +de Fray Luis y Miguel, Lope de Vega,<br> +del Arcipreste, Calderón y Góngora,<br> +los Argensola, Hurtado y Espronceda;<br> +<a name='p243' id="p243"></a>la lengua que enfloró de +madrigales<br> +las prístinas edades romancescas,<br> +toda hecha de vorágines y truenos,<br> +toda hecha de suspiros y cadencias,<br> +coro inmenso de tímpanos, concierto<br> +de las panidas flautas en la sierra,<br> +sinfonía fantástica que irrumpe<br> +del arpa gigantesca de las selvas.<br> +<br> +Es tu ritmo la ronda bulliciosa<br> +de crótalos y locas panderetas,<br> +de guitarras que dicen el elogio<br> +de unos ojos reidores que asaetan;<br> +es la risa que en notas se desata<br> +cual cristalino desgranar de perlas,<br> +el madrigal sonoro que deslíe<br> +sus estrofas de amor en las verbenas,<br> +y el chocar de las copas musicales<br> +donde hierve la sangre de las cepas.<br> +<br> +Es tu acento el susurro que adormece<br> +del aura al retozar en la floresta,<br> +y el blando caramillo que solloza,<br> +bajo el beso lunar en primavera.<br> +Te remeda el gorjeo de la alondra,<br> +la imperativa voz de las trompetas,<br> +el quejido que emerge de la cuna<br> +y el doliente «kundiman» de mi tierra,<br> +el raudo vendaval que avanza indómito<br> +por cima de las altas cordilleras,<br> +y brama en los barrancos y hondonadas<br> +y en las rocas que hendieron las centellas.<br> +<br> +Y tuviste en la lira de Quintana<br> +ecos triunfales, resonancias bélicas<br> +de estoques y corazas y armaduras<br> +que son el timbre perennal de Iberia;<br> +<a name='p244' id="p244"></a>en los versos broncíneos de +Chocano,<br> +fragor de sordas cataratas épicas,<br> +algazara de pompas coloniales,<br> +rumor de besos y temblor de quenas.<br> +De Solís en la prosa cincelada,<br> +ímpetus de corcel, dianas homéricas,<br> +estrépito de lanzas y tizonas,<br> +de broqueles y cascos y rodelas.<br> +En Fray Luis de León fuíste cigarra<br> +que endulzaba el reposo de la siesta,<br> +y tonada de amor de la tierruca<br> +en los cuadros agrestes de Pereda;<br> +caballero gentil de la Armonía<br> +en el rugiente «Niágara» de Heredia,<br> +batir de alas de ingrávidos querubes<br> +en las trovas ardientes de Teresa.<br> +Y en el arpa divina de Darío,<br> +ruido de encajes y <i>frufús</i> de seda,<br> +música de cinceles sobre el mármol<br> +y murmurio de risas y de gemas,<br> +canción de cisnes sobre el quieto estanque<br> +al paso de las «púberes canéforas»,<br> +arpegio de violines cortesanos<br> +y vibración de cítaras helenas.<br> + Y cerraste la elipse de tu gloria,<br> +con un estruendo de imperial proeza;<br> +en las perennes páginas altísimas<br> +del libro de Cervantes Saavedra.<br> +<br> +No en vano fueron por ignotos mares<br> +de Hispania las veloces carabelas,<br> +en comunión ferviente con la Audacia<br> +y los altos designios de la Idea;<br> +no en vano los Cortés y los Balboa<br> +desafiaron el hambre y las tormentas,<br> +y sus bridones épicos midieron<br> +las pampas infinitas de la América;<br> +<a name='p245' id="p245"></a>no en vano sobre el pico de los +Andes,<br> +dueña del mundo, flameó tu enseña,<br> +tan amplia que cubrió dos continentes,<br> +tan gloriosa, tan noble y tan excelsa;<br> +no en vano, por tres siglos, tus ejércitos<br> +han levantado en mi solar sus tiendas,<br> +y vieron el prodigio de mis lagos<br> +y de mis bellas noches el poema;<br> +no en vano en nuestras almas imprimistes<br> +de tus virtudes la radiosa estela,<br> +y gallardos enjoyan tus rosales<br> +plenos de aroma las nativas sendas:<br> +tu imperio espiritual vive y perdura,<br> +y extiende su simbólica cadena<br> +del Pirene a los Andes y al Carballo,<br> +y en un abrazo inmenso los estrecha.<br> +Por los mares Atlántico y Pacífico<br> +tus fuertes galeones aún navegan,<br> +y van en ellos, bajo un sol de gloria,<br> +almas grandes que luchan y que anhelan,<br> +andantes caballeros del Ensueño,<br> +guardianes de la fé de Dulcinea,<br> +locos sublimes que descubren mundos<br> +y mueren por su reina la Quimera.<br> +Aún nos ofrecen tus antiguos códices<br> +la fórmula inmortal de la Belleza,<br> +y tus filtros y alquimias prodigiosos<br> +del humano dolor la panacea.<br> +No morirás jamás en este suelo<br> +que ilumina tu luz. Quien lo pretenda<br> +ignora que el castillo de mi raza<br> +es de bloques que dieron tus canteras.<br> +<a name='p246' id="p246"></a></p> +<h3><b>ENVIO</b></h3> +<p>Casa de España, Olimpo de las Artes,<br> +Templo del Porvenir, ¡bendita seas!<br> +Las musas danzarán sobre tu césped<br> +y gustarán la miel de tus colmenas.<br> +Sé el manantial donde las almas nobles<br> +el agua pura del Ensueño beban,<br> +la torre de márfil donde se guarde<br> +el tesoro ideal de nuestra lengua.<br> +Hispanos: si algún día la escarnecen,<br> +nuestras aljabas vaciarán sus flechas,<br> +y nos verán, triunfantes o vencidos,<br> +al pié de esta sagrada ciudadela.</p> +<h3><b>ROSAS DE CARNE</b></h3> +<p> ¡Oh rosas +de lascivia!<br> +Yo sé que os extenuais de emociones supremas<br> +cuando en vuestras corolas deposita sus gemmas<br> +el bienhechor rocío, entre la noche tibia.<br> + Fuísteis +como diademas<br> +en las frentes de Lais, de Salomé, de Aspasia,<br> +de las <i>cocottes</i> de Europa y bayaderas de Asia<br> +y de las Margaritas que enfloraron América.<br> +<br> +Vuestro perfume intenso de prostituta histérica,<br> +que incita al sacrilegio,<br> +lo anhela todo el mundo, desde el burgués intonso<br> +hasta el artista egregio,<br> +y desde el venerable que reza su responso<br> +y ornamenta sus dedos con aguas de amatista<br> +hasta el viejo eremita que entiende el sortilegio,<br> +conversa con los astros y es brujo y alquimista.<br> +<a name='p247' id="p247"></a><br> +Los secretos de alcoba<br> +los que sabéis vosotras: el espasmo que arroba,<br> +el deseo que mata, los contactos sutiles,<br> +las caricias de seda<br> +y el estremecimiento de las carnes febriles.<br> +Habéis mirado al cisne, prodigador de halagos,<br> +ensangrentar su pico en los muslos de Leda<br> +sobre la mansedumbre de los dormidos lagos.<br> +<br> +Los ojos de Astartea<br> +os contemplaron mucho. Frinés y Mesalinas<br> +perfumaron el agua que besaba sus senos<br> +con el aroma vuestro. Médicis y Popea,<br> +y otras hembras felinas,<br> +os dieron el hechizo de sus labios obscenos.<br> +<br> +No ignoráis lo que ocurre<br> +en las silentes noches: el cuerpo que se escurre<br> +entre las suavidades de los ropajes blancos,<br> +las manos que se pierden por los turgentes flancos,<br> +el beso que provoca,<br> +los labios que se buscan y los lenguajes francos<br> +que van de boca a boca.<br> +<br> + Y sabéis, por fin, +rosas,<br> + que el talismán +eterno<br> + de las damas hermosas<br> + de anémicos suicidas ha +llenado el infierno...</p> +<p>1911.</p> +<h3><b>LAS DALAGAS FILIPINAS</b></h3> +<p>Dalagas del terruño: el poeta os saluda<br> +coronado de flores, de ensueño y de arrebol<br> +y por los dioses lares y por el mismo Budha<br> +os ofrenda estas rosas, novias todas del sol.<br> +<a name='p248' id="p248"></a><br> +Por las manos que tienen mansedumbre de tules,<br> +por las sampagas niveas del malayo vergel,<br> +por las místicas garzas de los lagos azules<br> +coloco en vuestras frentes esta hoja de laurel.<br> +<br> +Adoro vuestros labios, donde el sol de mi tierra<br> +ha dejado sus besos de sátiro oriental,<br> +porque son el santuario de bellezas que encierra<br> +el glorioso prestigio del solar de Rizal.<br> +<br> +Ojos negros, refugio de hechizos y embelesos,<br> +dolientes, langorosos, plenos de soñación<br> +como noches sin luna; pero con rojos besos<br> +que vierten en el alma perfumes de ilusión.<br> +<br> +Manos sutiles como suavidades de lago,<br> +de seda que se aleja en rítmico <i>frufú</i>,<br> +como el hogar quimérico de un ensueño muy vago<br> +sobre las aguas mansas del piélago de azur.<br> +<br> +Frente color de aurora, donde bellas florecen,<br> +con aromas de cielo, flores de castidad;<br> +mejillas sonrosadas que en su gracia parecen<br> +vírgenes de los lienzos de la pasada edad.<br> +<br> +Cabellera flotante, cual selva enmarañada,<br> +que exhala dulcemente aromas de querer;<br> +ensoñación, delirio del alma, enamorada<br> +de las carnes y besos de la amada mujer.<br> +<br> +Piés finos, diminutos, de rosáceos talones<br> +y senos que se exaltan con ferviente ansiedad;<br> +ánforas virginales con vino de ilusiones<br> +que emborracha las almas de voluptuosidad.<br> +<br> +Tallo gentil y esbelto, como enhiesta palmera<br> +donde alegres laboran las abejas su miel,<br> +<a name='p249' id="p249"></a>con suave ritmo que los nervios +exaspera,<br> +como si fuese espíritu de un viejo moscatel.<br> +<br> +Todo un conjunto armónico y grato que envidiara<br> +la ardiente castellana y la impasible <i>miss</i>,<br> +la princesa que el cielo de Rusia cobijara<br> +y la dama que siente la fiebre de París.<br> +<br> +Quién dice no ser bella la mujer filipina<br> +que visite esta tierra de Búrgos<sup><a name= +'Footmark_248_1' href='#Footnote_248_1' id= +"Footmark_248_1">36</a></sup> y Rizal;<br> +y verá que es más mística, más dulce y +más divina<br> +la hija de los rajáhs, la niña tropical.</p> +<p>1911</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_248_1' href='#Footmark_248_1' id= +"Footnote_248_1">Nota 36</a>: Manuel Búrgos, +clérigo filipino, promotor de un movimiento revolucionario +en 1872 y fusilado en Cairte.</p> +</div> +<br> +<br> +<h3><b>LUZ DE LUNA</b></h3> +<p> + Sonrióme +la amada,<br> +la esquiva, la imposesa, la que vió nuestro idilio<br> + bajo +el frescor amable<br> + de +un emparrado lírico;<br> +la que encantó mi celda cuando escribí el elogio<br> + de +tus labios divinos<br> +en unos versos tristes que sabían a lágrimas;<br> +la que besó tu frente en el blanco camino<br> +de la silente aldea, cuando ibas a jurarme<br> +la eternidad sublime de tu santo cariño.<br> + Sonrióme +la amada,<br> +y floreció en el alma la ilusión que se ha ido,<br> +y tuve sueños plácidos de corderos que triscan<br> + camino +del aprisco,<br> +de soles que agonizan tras montañas azules,<br> +<a name='p250' id="p250"></a> + de +cristalinos ríos<br> + que arrastran hojas +secas<br> +sobre sus ondas suaves como bucles de niño.<br> + Fué en una noche blanca en que las +susurrantes<br> +melodías del viento eran largos suspiros;<br> +fué una noche en que mi alma, recostada en tu seno,<br> +admiraba tus formas con mágico delirio;<br> +fué en una hora romántica en que el cielo del +trópico<br> +era un arpa encantada, cuyos lejanos cirios<br> + alumbraban +unánimes<br> +tu efigie soberana de mayestático ídolo.<br> +<br> +Yo pregunté a la luna por los labios febriles<br> +de aquella dulce impúber, santuario del cariño,<br> +por sus mágicos ojos, que cuando me miraban<br> + eran +caricias y mimos;<br> +por su boca melosa que en mis largas veladas<br> +se posaba en mi frente a calmar mi martirio.<br> +<br> +Me contestó la esquiva amada de los vates<br> +que tú vives muy lejos, que fué tu amor un mito,<br> + que +en tu corazón tierno<br> + ha +muerto aquel cariño<br> +que hizo feliz un día a tu caro poeta<br> +y dió a sus locos versos un eternal prestigio.</p> +<p>1915.</p> +<h3><b>LA CHOZA DE NIPA</b></h3> +<p>Venid a mi alcázar, la frágil cabaña<br> +que se esconde tímida bajo un platanar.<br> +Entrad con cuidado: es de nipa y de caña<br> +y puede romperla un brusco ademán.<br> +<a name='p251' id="p251"></a><br> +Soy el cenobita de estas soledades;<br> +me hacen compañía las aves, el sol,<br> +la brisa campestre llena de bondades<br> +y el recuerdo de una difunta ilusión.<br> +<br> +Al caer la tarde, por este camino<br> +a quien fresca sombra los árboles dan,<br> +pasa con sus dichas el buen campesino<br> +montado en el lomo de su carabao<sup><a name='Footmark_250_1' href= +'#Footnote_250_1' id="Footmark_250_1">37</a></sup>.</p> +<div class='footnote'> +<p>[<a name='Footnote_250_1' href='#Footmark_250_1' id= +"Footnote_250_1">Nota 37</a>: Rumiante, corpulento y vigoroso, +utilizado como bestia de tiro.</p> +</div> +<p>Su canción monótona, dulce, evocadora,<br> +flota en el crepúsculo bañado de azúl,<br> +parece que ríe, parece que llora,<br> +como una quimera de la juventud.<br> +<br> +A veces la noche, como novia loca,<br> +me sorprende triste en el tosco umbral,<br> +pensando en aquella muy amada boca<br> +que me brindó un día venturanza y paz.<br> +<br> +Cuando es plenilunio, entro en el boscaje,<br> +de ensueños poblada la imaginación,<br> +y bajo la sombra del tibio follaje<br> +me siento muy niño, más cerca de Dios.<br> +<br> +Es la confidente de mis hondas cuitas<br> +la luna que argenta mi amado jardín,<br> +y me habla de aquellas prestigiosas citas<br> +que tuve con ella en un mes de Abril.<br> +<br> +Los recios flabelos de los cocoteros<br> +meciendo mi sueño, cantan sin cesar.<br> +Los «nunus» del bosque me dicen sinceros<br> +que soy muy dichoso en mi soledad.<br> +<a name='p252' id="p252"></a><br> +Huyo del tumulto de la vida urbana,<br> +la fiebre del oro, la fraterna lid;<br> +la ciudad es fosa de la gleba humana,<br> +de los hombres-fieras madriguera vil.<br> +<br> +Entrad en mi humilde y frágil cabaña<br> +que se esconde tímida bajo un platanar.<br> +Mi choza de nipa, mi choza de caña<br> +os dará un tesoro: el alma natal.</p> +<p>1915. <a name='p253' id="p253"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' href= +'#index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' id= +"return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_"><b>Rizal y Alonso +(José)</b></a></h2> +<p>Nació en Calamba (provincia de la Laguna), el 19 de Junio +de 1861, hijo de Francisco Rizal y Mercado y de Alejandra Alonso y +Quintos, labradores acomodados. En el Ateneo de los jesuitas se +graduó de bachiller, algo después de estrenar en el +teatrito del colegio su melodrama «Junto al Pasig». +Frisaba entonces con los 14 años. Viniendo a España +en 1882, a los dos años ganó los títulos de +Doctor en Medicina y Licenciado en Filosofía y Letras, y se +trasladó a Francia, Alemania y Austria para ampliar en +aquellas clínicas sus estudios. Morando en Gante +(Bélgica), publicó (año de 1887) su novela +<i>Noli me tangere</i>. Tornó a su país en 1888; +pero, hostigado por autoridades y frailes, se retiró al +Japón y más tarde a Inglaterra y España. En +esta etapa publicó <i>El Filibusterismo</i>, segunda parte +de <i>Noli me tangere</i>. De nuevo en Filipinas hacia 1892, como +peligroso a la soberanía, el capitán general +Despujols le deportó a la isla de Dapitan. En 1896, al +estallar el movimiento emancipador, Rizal fué desterrado a +España; pero, sin consentirle desembarcar en Barcelona, el +mismo buque le reintegró a la capital del +Archipiélago. Gobernaba las islas el general Polavieja. Bajo +tales auspicios se formó a Rizal un consejo de Guerra que +decretó su fusilamiento, realizándose éste en +la mañana del 30 de Diciembre de 1896.--Fué +José Rizal el tagalo con más amplia cultura entre sus +contemporáneos. Estudiosísimo, austero, con generoso +espíritu de sacrificio, de concentradas energías, +ofreció el tipo del revolucionario clásico. +Brilló como oftalmólogo. Le embargó el Arte, +siendo poeta, músico, pintor y dibujante. Poseyó, +además de varios dialectos vernáculos, el castellano, +latín, francés, italiano, inglés, +holandés, alemán, japonés y ruso. Tradujo del +griego, árabe, hebreo y sánskrito.</p> +<h3><b>MI PRIMERA INSPIRACIÓN</b></h3> +<p><small>(HE AQUÍ LA COMPOSICIÓN PRIMERIZA. +SEGÚN SOLEDAD RIZAL, LA ESCRIBIÓ SU HERMANO A LOS +NUEVE AÑOS)</small></p> +<p>¿Porque exhalan a porfía<br> +del cáliz dulces olores<br> +<a name='p254' id="p254"></a>las embalsamadas flores<br> +en este festivo día?<br> +<br> +¿Y porqué, en la selva amena,<br> +se oye dulce melodía,<br> +que asemeja la armonía<br> +en la arpada filomena?<br> +<br> +¿Porqué en la mullida grama<br> +las aves, al son del viento,<br> +exhalan meloso acento<br> +y saltan de rama en rama,<br> +<br> +y la fuente cristalina,<br> +formando dulce murmullo,<br> +del céfiro al suave arrullo<br> +entre las flores camina?<br> +<br> +Es que hoy celebran tu día<br> +¡oh, mi madre cariñosa!<br> +con su perfume la rosa<br> +y el ave con su armonía.<br> +<br> +Y la fuente rumorosa,<br> +en este día felice,<br> +con su murmullo te dice<br> +que vivas siempre gozosa.<br> +<br> +Y, de esa fuente al rumor,<br> +oye la primera nota,<br> +que ahora de mi laud brota<br> +al impulso de mi amor.<br> +<a name='p255' id="p255"></a></p> +<h3><b>A LA JUVENTUD FILIPINA</b></h3> +<p><small>(PRIMER PREMIO, UNA PLUMA DE PLATA, EN CERTAMEN DEL +«LICEO ARTÍSTICO-LITERARIO» DE MANILA, +1879)</small></p> +<p>¡Alza tu tersa frente,<br> +juventud filipina, en este día!<br> +¡Luce resplandeciente<br> +tu rica gallardía,<br> +bella esperanza de la patria mía!<br> +<br> +Vuela, genio grandioso,<br> +y les infunde noble pensamiento,<br> +que lance vigoroso,<br> +más rápido que el viento,<br> +su mente virgen al glorioso asiento.<br> +<br> +Baja, con la luz grata<br> +de las artes y ciencias, a la arena,<br> +juventud, y desata<br> +la pesada cadena<br> +que tu genio poético encadena.<br> +<br> +Ve que en la ardiente zona<br> +do moraron las sombras, el hispano<br> +esplendente corona,<br> +con pía y sabia mano,<br> +ofrece al hijo de este suelo indiano.<br> +<br> +Tú, que buscando subes,<br> +en alas de tu rica fantasía,<br> +del Olimpo en las nubes<br> +tiernísima Poesía,<br> +más sabrosa que néctar y ambrosía.<br> +<a name='p256' id="p256"></a><br> +Tú, de celeste acento,<br> +melodioso rival de filomena,<br> +que en variado concento<br> +en la noche serena<br> +disipas del mortal la amarga pena;<br> +<br> +Tú, que la pena dura<br> +animas al impulso de tu mente,<br> +y la memoria pura<br> +del genio refulgente<br> +eternizas, con genio prepotente;<br> +<br> +Y tú, que el vario encanto<br> +de Febo, amado del divino Apeles,<br> +y de Natura el manto,<br> +con mágicos pinceles<br> +trasladar al sencillo lienzo sueles;<br> +<br> +¡Corred! que sacra llama<br> +del genio el lauro coronar espera,<br> +esparciendo la Fama<br> +con trompa pregonera<br> +el nombre del mortal por la ancha esfera.<br> +<br> +¡Día, día felice,<br> +Filipinas gentil, para tu suelo!<br> +Al Potente bendice,<br> +que con amante anhelo<br> +la ventura te envía y el consuelo.</p> +<h3><b>¡ME PIDEN VERSOS!</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Piden que pulse la lira<br> +há tiempo callada y rota:<br> +¡Si ya no arranco una nota<br> +<a name='p257' id="p257"></a>ni mi musa ya me inspira!<br> +Balbuce fría y delira<br> +si la tortura mi mente;<br> +cuando ríe, sólo miente,<br> +como miente su lamento.<br> +Y es que en mi triste aislamiento<br> +mi alma ni goza ni siente.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Hubo un tiempo... ¡y es verdad!...<br> +--Pero ya aquel tiempo huyó,--<br> +en que vate me llamó<br> +la indulgencia o la amistad.<br> +Ahora, de aquella edad<br> +el recuerdo apenas resta,<br> +como quedan de una fiesta<br> +los misteriosos sonidos<br> +que retienen los oídos<br> +del bullicio de la orquesta.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Soy planta, apenas crecida,<br> +arrancada del Oriente,<br> +donde es perfume el ambiente,<br> +donde es un sueño la vida:<br> +¡Patria que jamás se olvida!<br> +Enseñáronme a cantar<br> +las aves, con su trinar,<br> +con su rumor, las cascadas;<br> +y en sus playas dilatadas,<br> +los murmullos de la mar.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Mientras en la infancia mía<br> +pude a tu sol sonreír,<br> +<a name='p258' id="p258"></a>dentro de mi pecho hervir<br> +volcán de fuego sentía;<br> +vate fuí, porque quería<br> +con mis versos, con mi aliento,<br> +decir al rápido viento:<br> +«¡Vuela; su fama pregona!<br> +¡Cántala de zona en zona;<br> +de la tierra al firmamento!»</p> +<h3><b>V</b></h3> +<p>¡La dejé...! Mis patrios lares,<br> +¡Arbol deshojado y seco!<br> +ya no repiten el eco<br> +de mis pasados cantares.<br> +Yo crucé los vastos mares<br> +ansiando cambiar de suerte,<br> +y mi locura no advierte<br> +que, en vez del bien que buscaba,<br> +el mar conmigo surcaba<br> +el espectro de la muerte.</p> +<h3><b>VI</b></h3> +<p>Toda mi hermosa ilusión,<br> +amor, entusiasmo, anhelo,<br> +allá quedan bajo el cielo<br> +de tan florida región.<br> +No pidáis al corazón<br> +cantos de amor, que está yerto;<br> +porque en medio del desierto<br> +donde discurro sin calma,<br> +siento que agoniza el alma<br> +y mi númen está muerto.</p> +<p>Madrid, 1882. <a name='p259' id="p259"></a></p> +<h3><b>EL CANTO DE MARIA CLARA</b></h3> +<p>¡Dulces las horas en la propia patria<br> +donde es amigo cuanto alumbra el sol,<br> +vida es la brisa que en sus campos vuela,<br> +grata la muerte y más tierno amor!<br> +<br> +Ardientes besos en los labios juegan,<br> +de una madre en el seno al despertar,<br> +buscan los brazos a ceñir el cuello,<br> +y los ojos sonríense al mirar.<br> +<br> +Dulce es la muerte por la propia patria<br> +donde es amigo cuanto alumbra el sol;<br> +muerte es la brisa para quien no tiene<br> +una patria, una madre y un amor.</p> +<h3><b>MI RETIRO</b></h3> +<p>Cabe anchurosa playa de fina y suave arena,<br> +y al pié de una montaña cubierta de verdor,<br> +planté mi choza humilde bajo arboleda amena,<br> +buscando de los bosques en la quietud serena<br> +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor.<br> +<br> +Su techo es frágil nipa, su suelo débil +caña,<br> +sus vigas y columnas maderas sin labrar:<br> +nada vale, por cierto, mi rústica cabaña;<br> +más duerme en el regazo de la eterna montaña,<br> +y la canta y la arrulla, noche y día, el mar.<br> +<br> +Un afluente arroyuelo, que de la selva umbría<br> +desciende entre peñascos, la baña con amor;<br> +y un chorro le regaba por tosca cañería,<br> +<a name='p260' id="p260"></a>que en la callada noche es canto y +melodía<br> +y néctar cristalino del día en el calor.<br> +<br> +Si el cielo está sereno, mansa corre la fuente,<br> +su cítara invisible tañendo sin cesar;<br> +pero vienen las lluvias, e impetuoso torrente<br> +peñas y abismos salta, ronco, espumante, hirviente,<br> +y se arroja, rugiendo frenético, hacia el mar.<br> +<br> +Del perro los ladridos, de las aves el trino,<br> +del calao la voz ronca sólo se oyen allí;<br> +no hay hombre vanidoso ni importuno vecino<br> +que se imponga a mi mente, ni estorbe mi camino;<br> +sólo tengo las selvas y el mar cerca de mí.<br> +<br> +¡El mar, el mar es todo! Su masa soberana<br> +los átomos me trae de mundos que lejos son;<br> +me alienta su sonrisa de límpida mañana,<br> +y cuando por la tarde mi fé resulta vana<br> +encuentra en sus tristezas un eco el corazón.<br> +<br> +¡De noche es un arcano...! Su diáfano elemento<br> +se cubre de millares refulgencias de luz;<br> +la brisa vaga fresca, reluce el firmamento,<br> +las olas en suspiros cuentan al manso viento<br> +historias que se pierden del tiempo en el capúz.<br> +<br> +Diz que narran del mundo la primera alborada,<br> +del sol el primer beso que su seno encendió,<br> +cuando miles de seres surgieron de la nada,<br> +y el abismo poblaron y la cima encumbrada<br> +y doquiera su beso fecundante estampó.<br> +<br> +Más, cuando en noche obscura los vientos enfurecen<br> +y las inquietas olas comiénzanse a agitar,<br> +cruzan el aire gritos que el ánimo estremecen<br> +<a name='p261' id="p261"></a>coros, voces que rezan, lamentos que +parecen<br> +exhalar los que un tiempo se hundieron en el mar.<br> +<br> +Entonces repercuten los montes en la altura,<br> +los árboles se agitan de confín a confín;<br> +aullan los ganados, retumba la espesura,<br> +sus espíritus dicen que van a la llanura<br> +llamados por los muertos a fúnebre festín.<br> +<br> +Silba, silba la noche, confusa, aterradora;<br> +verdes, azules llamas en el mar vénse arder;<br> +mas la calma renace con la próxima aurora,<br> +y pronto una atrevida barquilla pescadora<br> +las fatigadas olas comienza a recorrer.<br> +<br> +Así pasan los días en mi obscuro retiro,<br> +desterrado del mundo donde un tiempo viví;<br> +de mi rara fortuna la providencia admiro:<br> +¡guijarro abandonado que al musgo sólo aspiro<br> +para ocultar a todos el mundo que hay en mí!<br> +<br> +Vivo con los recuerdos de los que yo he amado,<br> +y oigo de vez en cuando sus nombres pronunciar:<br> +unos están ya muertos, otros me han abandonado;<br> +más ¿qué importa...? Yo vivo pensando en lo +pasado<br> +y lo pasado nadie me puede arrebatar.<br> +<br> +El es mi fiel amigo que nunca me desdora,<br> +que siempre alienta al alma cuando triste la vé;<br> +que en mis noches de insomnio conmigo vela y ora;<br> +conmigo en mi destierro y en mi cabaña mora,<br> +y cuando todos dudan sólo él me infunde +fé.<br> +<br> +Yo la tengo, y yo espero que ha de brillar un día<br> +en que venza la idea a la fuerza brutal;<br> +que después de la lucha y la lenta agonía,<br> +<a name='p262' id="p262"></a>otra voz más sonora y +más felíz que la mía<br> +sabrá cantar entonces el cántico triunfal.<br> +<br> +Veo brillar el cielo tan puro y refulgente<br> +como cuando forjaba mi primera ilusión,<br> +el mismo soplo siento besar mi mustia frente,<br> +el mismo que encendía mi entusiasmo ferviente<br> +y hacía hervir la sangre del joven corazón.<br> +<br> +Yo respiro la brisa que acaso haya pasado<br> +por los campos y ríos de mi pueblo natal;<br> +¡acaso me devuelva lo que antes le he confiado:<br> +los besos y suspiros de un ser idolatrado,<br> +las dulces confidencias de un amor virginal!<br> +<br> +Al ver la misma luna, cual antes argentada,<br> +la antigua melancolía siento en mí renacer;<br> +despiertan mil recuerdos de amor y fé jurada...<br> +Un patio, una azotea, la playa, una enramada,<br> +silencios y suspiros, rubores de placer...<br> +<br> +Mariposa sedienta de luz y de colores,<br> +soñando en otros cielos y en más vasto pensil,<br> +dejé, joven apenas, mi patria y mis amores,<br> +y errante por doquiera, sin dudas, sin temores,<br> +gasté en tierras extrañas de mi vida el abril.<br> +<br> +Y después, cuando quise, golondrina cansada,<br> +al nido de mis padres y de mi amor volver,<br> +rugió fiera de pronto violenta turbonada:<br> +vénse rotas mis alas, deshecha la morada,<br> +la fé vendida a otros y ruinas por doquier.<br> +<br> +Lanzado a una peña de la patria que adoro,<br> +el porvenir destruído, sin hogar, sin salud,<br> +venís a mí de nuevo, sueños de rosa y oro,<br> +<a name='p263' id="p263"></a>de toda mi existencia el único +tesoro,<br> +creencias de una sana, sincera juventud.<br> +<br> +Ya no sois como antes, llenas de fuego y vida,<br> +brindando mil coronas a la inmortalidad;<br> +algo serias os hallo; más vuestra faz querida<br> +si ya no es tan ingenua, si está descolorida,<br> +en cambio lleva el sello de la fidelidad.<br> +<br> +Me ofrecéis, ¡oh ilusiones! la copa del consuelo,<br> +y mis jóvenes años a despertar venís:<br> +gracias a tí, tormenta; gracias, vientos del cielo,<br> +que a buena hora supísteis cortar mi incierto vuelo,<br> +para abatirme al suelo de mi natal país.<br> +<br> +Cabe anchurosa playa de fina y suave arena<br> +y al pié de una montaña cubierta de verdor,<br> +hallé en mi patria asilo bajo arboleda amena,<br> +y en sus umbrosos bosques, tranquilidad serena,<br> +reposo a mi cerebro, silencio a mi dolor.</p> +<p>(Durante el destierro en la isla de Dapitan).</p> +<h3><b>CANTO DEL VIAJERO</b></h3> +<p>Hoja seca que vuela indecisa<br> +y arrebata violento turbión,<br> +así vive en la tierra el viajero,<br> +sin norte, sin alma, sin patria ni amor.<br> +<br> +Busca ansioso doquiera la dicha,<br> +y la dicha se aleja fugaz:<br> +¡Vana sombra que burla su anhelo...!<br> +¡Por ella el viajero se lanza a la mar!<br> +<a name='p264' id="p264"></a><br> +Impelido por mano invisible<br> +vagará de confín en confín;<br> +los recuerdos le harán compañía<br> +de seres queridos, de un día feliz.<br> +<br> +Una tumba quizá en el desierto<br> +hallará, dulce asilo de paz,<br> +de su patria y del mundo olvidado...<br> +¡Descanse tranquilo, tras tanto penar!<br> +<br> +Y le envidian al triste viajero<br> +cuando cruza la tierra veloz...<br> +¡Ay! ¡no saben que dentro del alma<br> +existe un vacío do falta el amor!<br> +<br> +Volverá el peregrino a su patria,<br> +y a sus lares tal vez volverá,<br> +y hallará por doquier nieve y ruina,<br> +amores perdidos, sepulcros, no más.<br> +<br> +Vé, viajero, prosigue tu senda,<br> +extranjero en tu propio país;<br> +deja a otros que canten amores;<br> +los otros que gocen; tú vuelve a partir.<br> +<br> +Vé, viajero, no vuelvas el rostro,<br> +que no hay llanto que siga al adiós;<br> +vé, viajero, y ahoga tus penas;<br> +que el mundo se burla de ajeno dolor.</p> +<h3><b>A MI...</b></h3> +<p>Ya no se invoca la musa;<br> +pasó de moda la lira;<br> +ya ningún poeta la usa...<br> +Aún la juventud ilusa<br> +en otras cosas se inspira.<br> +<a name='p265' id="p265"></a><br> +Hoy, si a la imaginación<br> +le exijen que versos dé,<br> +no se invoca al Helicón:<br> +sólo se pide al <i>garçon</i><br> +una taza de café.<br> +<br> +Y, en vez del estro sincero<br> +que al corazón conmovía,<br> +se escribe una poesía<br> +con una pluma de acero,<br> +un chiste y una ironía.<br> +<br> +Musa que en mi edad pasada<br> +me inspiraste cariñosa<br> +cantos de amor, ve y reposa.<br> +Hoy necesito una espada,<br> +ríos de oro y acre prosa.<br> +<br> +Necesito razonar,<br> +meditar y combatir;<br> +algunas veces llorar,<br> +pues quién mucho quiere amar<br> +mucho tiene que sufrir.<br> +<br> +Huyeron los días de calma,<br> +días de alegres amores,<br> +en que bastaban las flores<br> +para consolar al alma<br> +de sus penas y dolores.<br> +<br> +Van huyendo, poco a poco,<br> +cuantos amé, de mi lado;<br> +aquél muerto, éste casado,<br> +porque sella cuanto toco<br> +con la desventura el hado.<br> +<br> +¡Huye también, musa! ¡Vete!<br> +Busca otra región más pura;<br> +<a name='p266' id="p266"></a>que mi patria te promete<br> +por laureles el grillete<br> +por templo cárcel obscura.<br> +<br> +Que si es infame e impío<br> +oprimir a la verdad,<br> +¿No fuera en mí desvarío<br> +detenerte al lado mío<br> +privada de libertad?<br> +<br> +Y ¿a qué cantar, cuando llama<br> +a serio estudio el Destino,<br> +cuando la tempestad brama,<br> +cuando a sus hijos reclama<br> +ronco el pueblo filipino?<br> +<br> +¿Y a qué cantar, si mi canto<br> +ha de resonar a llanto<br> +que a nadie conmoverá?<br> +¿Si del ajeno quebranto<br> +el mundo cansado está?<br> +<br> +¿A qué, cuando entre el gentío<br> +que me critica y maltrata,<br> +seca el alma, el labio frío,<br> +no hay un corazón que lata<br> +con los latidos del mío?<br> +<br> +Deja dormir en la sima<br> +del olvido cuanto siento.<br> +¡Bien está allí! Que el aliento<br> +no lo mezcle con la rima<br> +que se evapora en el viento.<br> +<br> +Como duermen de los mares<br> +los monstruos en el abismo<br> +deja dormir mis pesares,<br> +<a name='p267' id="p267"></a>mis caprichos, mis cantares,<br> +sepultados en mí mismo.<br> +<br> +Yo bien sé que tus favores<br> +sólo puedes prodigar<br> +en esa edad de las flores,<br> +de los primeros amores<br> +sin nubes y sin pesar.<br> +<br> +Muchos años han pasado<br> +desde que con beso ardiente<br> +has abrasado mi frente...<br> +Aquel beso se ha enfriado<br> +y hasta lo tengo olvidado.<br> +<br> +Mas, antes que partas, dí,<br> +dí que a tu acento sublime<br> +siempre ha respondido en mí<br> +un canto para el que gime<br> +y un reto para el que oprime.<br> +<br> +Mas tú vendrás inspiración sagrada,<br> +de nuevo a caldear mi fantasía<br> +cuando mustia la fé, rota la espada,<br> +morir no pueda por la patria mía...<br> +<br> +Tú me darás la cítara enlutada<br> +con las cuerdas que vibran la elegía,<br> +para endulzar de mi nación las penas<br> +y el ruído amortiguar de sus cadenas.<br> +<br> +Y si el tiempo con el laurel corona<br> +nuestros esfuerzos, y mi patria amada<br> +surge cual reina de la ardiente zona,<br> +blanca perla del fango, redimida,<br> +entonces vuelve y con vigor entona<br> +el himno sacro de la nueva vida,<br> +<a name='p268' id="p268"></a>que nosotros el coro cantaremos<br> +aún cuando en el sepulcro descansemos.</p> +<h3><b>A LAS FLORES DE HEIDELBERG</b></h3> +<p>¡Id a mi patria, id extranjeras flores<br> +sembradas del viajero en el camino,<br> +y bajo su azul cielo,<br> +que guarda mis amores,<br> +contad del peregrino<br> +la fé que alienta por su patrio suelo!<br> +<br> +Id y decid...; decid que cuando el alba<br> +vuestro cáliz abrió por vez primera,<br> +cabe el Neckar helado,<br> +le vísteis silencioso a vuestro lado<br> +pensando en su constante primavera.<br> +<br> +Decid que cuando el alba,<br> +que roba vuestro aroma,<br> +cantos de amor jugando os susurraba,<br> +él también murmuraba<br> +cantos de amor en su natal idioma;<br> +que cuando el sol la cumbre<br> +del Koenigsthul en la mañana dora<br> +y con su tibia lumbre<br> +anima el valle, el bosque y la espesura,<br> +saluda en ese sol, aún en su aurora,<br> +al que en su patria en su cenit fulgura.<br> +<br> +Y contad aquel día<br> +cuando os cojía al borde del sendero,<br> +entre las ruinas del feudal castillo<br> +orilla al Neckar o en la selva umbría.<br> +<a name='p269' id="p269"></a>Contad lo que os decía,<br> +cuando, con gran cuidado,<br> +entre las páginas de un libro usado<br> +vuestras flexibles hojas oprimía.<br> +<br> +Llevad, llevad ¡oh flores!<br> +amor a mis amores<br> +paz a mi país y a su fecunda tierra,<br> +fé a sus hombres, virtud a sus mujeres,<br> +salud a dulces seres<br> +que el paternal sagrado hogar encierra...<br> +<br> +Cuando toquéis la playa,<br> +el beso que os imprimo<br> +depositadlo en alas de la brisa,<br> +porque con ella vaya,<br> +y bese cuando adoro, amo y estimo.<br> +<br> +Mas ¡ay! llegaréis, flores,<br> +conservaréis, quizás, vuestros colores;<br> +pero lejos del patrio, heroico suelo,<br> +a quién debeis la vida<br> +perderéis los olores;<br> +<br> +que aroma es alma, y no abandona el cielo<br> +cuya luz viera en su nacer, ni olvida.</p> +<p>Heidelberg, Abril 1896. <a name='p270' id="p270"></a></p> +<h3><b>ULTIMO ADIOS</b></h3> +<p><small>(ES LA POESÍA MÁS HERMOSA Y POPULARIZADA DE +JOSÉ RIZAL. LA ESCRIBIÓ EN LA REAL FUERZA DE SANTIAGO +DE MANILA, DONDE SE HALLABA PRISIONERO, POCAS HORAS ANTES DE SU +FUSILAMIENTO.)</small></p> +<p>¡Adiós, patria adorada, región del sol +querida,<br> +perla del mar de Oriente, nuestro perdido edén!<br> +a darte voy alegre, la triste mustia vida:<br> +si fuera más brillante, más fresca, más +florida,<br> +también por tí la diera, la diera por tu bien.<br> +<br> +En campos de batalla, luchando con delirio,<br> +otros te dan sus vidas, sin dudas, sin pesar.<br> +El sitio nada importa: ciprés, laurel o lirio,<br> +cadalso o campo abierto, combate o cruel martirio,<br> +lo mismo es, si lo piden la patria y el hogar.<br> +<br> +Yo muero cuando veo que el cielo se colora<br> +y al fin anuncia el día tras lóbrego +capúz:<br> +si granas necesitas para teñir tu aurora,<br> +¡vierte la sangre mía, derrámala en buena +hora,<br> +y dórela un reflejo de su naciente luz!<br> +<br> +Mis sueños cuando apenas niño o adolescente,<br> +mis sueños cuando joven, ya lleno de vigor,<br> +fueron el verte un día, ¡joya del mar de Oriente!<br> +secos los ojos negros, alta la tersa frente,<br> +sin ceño, sin arrugas, sin manchas de rubor.<br> +<br> +Ensueño de mi vida, mi ardiente vivo anhelo,<br> +¡salud! te grita el alma que pronto va a partir.<br> +¡Salud...! ¡Oh, que es hermoso caer por darte +vuelo,<br> +morir por darte vida, morir bajo tu cielo,<br> +y en tu encantada tierra la eternidad dormir.<br> +<a name='p271' id="p271"></a><br> +Si sobre mi sepulcro vieres brotar un día,<br> +entre la espesa yerba, sencilla humilde flor,<br> +acércala a tus labios y bésa el alma mía,<br> +y sienta yo en mi frente, bajo la tumba fría,<br> +de tu ternura el soplo, de tu hálito el calor.<br> +<br> +Deja a la luna verme con luz tranquila y suave,<br> +deja que el alba envíe su resplandor fugaz,<br> +deja gemir al viento con su murmullo grave;<br> +y si desciende y posa sobre mi cruz un ave,<br> +deja que el ave entone su cántico de paz.<br> +<br> +Deja que el sol ardiendo las lluvias evapore,<br> +y al cielo tornen puras con mi clamor en pos;<br> +deja que un ser amigo mi fin temprano llore,<br> +y en las serenas tardes, cuando por mí alguien ore,<br> +ora también, ¡oh patria! por mi descanso a Dios.<br> +<br> +Ora por todos cuantos murieron sin ventura,<br> +por cuantos padecieron tormentos sin igual,<br> +por nuestras pobres madres que gimen su amargura,<br> +por huérfanos y viudas, por presos en tortura,<br> +y ora por tí, que veas tu redención final.<br> +<br> +Y cuando en noche obscura se envuelva el cementerio<br> +y sólo, sólo muertos queden velando allí,<br> +no turbes su reposo, no turbes el misterio:<br> +tal vez acordes oigas de cítara o salterio:<br> +soy yo, querida patria; yo que te canto a tí.<br> +<br> +Y cuando ya mi tumba, de todos olvidada,<br> +no tenga cruz ni piedra que marquen su lugar,<br> +deja que la are el hombre, la esparza con la azada,<br> +y mis cenizas, antes que vuelvan a la nada,<br> +el polvo de tu alfombra que vayan a formar.<br> +<a name='p272' id="p272"></a><br> +Entonces nada importa me pongas en olvido.<br> +Tu atmósfera, tu espacio, tus valles cruzaré.<br> +Vibrante y limpia nota seré para tu oído;<br> +Aroma, luz, colores, rumor, canto, gemido,<br> +constante repitiendo la esencia de mi fe.<br> +<br> +¡Mi patria idolatrada, dolor de mis dolores,<br> +querida Filipinas, oye el postrer adiós!<br> +Ahí te lo dejo todo: mis padres, mis amores;<br> +voy a do no hay esclavos, verdugos ni opresores;<br> +donde la fe no mata, ¡donde el que reina es Dios!<br> +<br> +¡Adiós, padres, hermanos, trozos del alma +mía,<br> +amigos de la infancia en el perdido hogar!<br> +¡Dad gracias que descanso del fatigoso día...!<br> +¡Adiós, dulce extranjera, mi amiga, mi +alegría!<br> +¡Adiós, queridos seres...! ¡Morir es descansar! +<a name='p273' id="p273"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p272_Sacramento__Vicente_A._' href= +'#index_p272_Sacramento__Vicente_A._' id= +"return_p272_Sacramento__Vicente_A._"><b>Sacramento (Vicente +A.)</b></a></h2> +<p>Poeta mozo. Colaboró en la Sección femenina de +«La Vanguardia» cuando la dirigía Adelina +Gurrea.</p> +<p><b>ERMITA</b><sup><a name='Footmark_272_1' href= +'#Footnote_272_1' id="Footmark_272_1">38</a></sup></p> +<p>Es so la arena de oro de la Ermita<br> +donde mi musa su canción ensaya,<br> +perla de luz y rosa que palpita<br> +bajo el beso del Sol sobre la playa.<br> +<br> +Quizás de mi alma en sus nostalgias haya<br> +--lucero, golondrina o sampaguita,--<br> +el verso alado que a besarte vaya,<br> +o la canción que en mi ilusión dormita.<br> +<br> +Que inspiraste el cantar de mis cantares<br> +y mis estrofas se alzan como altares<br> +en donde, hermosa y única y aurina,<br> +<br> +sobre un temblor de ardientes resplandores<br> +y de incensarios mágicos y flores<br> +¡tu eres la hostia de mi amor, divina!</p> +<p>1919.</p> +<div class='footnote'> +<p>[<a name='Footnote_272_1' href='#Footmark_272_1' id= +"Footnote_272_1">Nota 38</a>: Lindo y señoril arrabal de +Manila, a orillas del mar.</p> +</div> +<a name='p274' id="p274"></a> +<h3><b>YO TE PERDONO</b></h3> +<p>Como Cristo en la bíblica leyenda<br> +yo te digo: «mujer, ¡yo te perdono!»<br> +ya que te apartas de la negra senda<br> +donde se alberga el mal y arde el encono.<br> +<br> +Más, si alguno me cuenta tu pasado,<br> +con su lengua traidora cual la hiedra,<br> +le diré: «Si estás limpio de pecado<br> +sé tu el que arrojes la primera piedra».<br> +<br> +No llores, pues, mitiga tu quebranto,<br> +y enjuga de una vez tu amargo llanto,<br> +porque empaña el fulgor de tu mirada.<br> +<br> +No creas que, aún que muchos te maldicen,<br> +también hay labios que tu amor bendicen<br> +porque saben que estás regenerada....</p> +<p>1919. <a name='p275' id="p275"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p274_Seva__Agust_iacuten_' href= +'#index_p274_Seva__Agust_iacuten_' id= +"return_p274_Seva__Agust_iacuten_"><b>Seva +(Agustín)</b></a></h2> +<p>Bisayo, nacido en Molo (Ilo-Ilo). Bachiller por los jesuitas del +Ateneo y abogado por los dominicos de la Universidad de Santo +Tomás, de Manila. Escribió versos desde muy joven, +casi siempre ofrendados a la dama con quien luego casó. Hace +años vive en la isla de Negros, consagrado al ejercicio de +su carrera y a los negocios agrícolas, sin trato con las +musas.</p> +<h3><b>EL GIGANTE DE LOS MARES</b></h3> +<p> Y, libre como el +águila del cielo,<br> + Podré cruzar los mares, cual me +ordenas.<br> + ROSELLÓ.</p> +<p>Dame, ¡oh! musa, tu voz, dame tu acento<br> +para cantar al héroe sin segundo,<br> +cuyo nombre feliz susurra el viento<br> +de la apartada Iberia al Nuevo Mundo...<br> +De tu gloria en el piélago infinito<br> +se pierde el alma mía;<br> +y aunque mis alas débiles agito<br> +por abarcar tu colosal recuerdo,<br> +cuanto más lo investigo, más me pierdo.<br> +<br> +Figura sin igual, genio glorioso,<br> +<i>gigante de los mares</i>, gloria nuestra:<br> +tú un diamante engarzaste esplendoroso<br> +en la diadema hispana con tu diestra;<br> +tú el valladar del Ponto embravecido<br> +sin temor traspasaste;<br> +<a name='p276' id="p276"></a>y a tu sublime genio enardecido<br> +sólo prestaba campo dilatado<br> +un mundo de grandezas ignorado.<br> +<br> +Ese mundo es tu gloria y tu corona,<br> +el que con lauros, mil tu sien circunda<br> +el que del polo a la abrasada zona<br> +con tu nombre sin par la tierra inunda.<br> +Cuba, Lucayas, Háiti, Dominica,<br> +Boriquén y Jamaica,<br> +Trinidad, Guadalupe y Martinica<br> +son de tu honor los timbres sacrosantos<br> +y el sublime ideal de nuestros cantos.<br> +<br> +Tal puñado de perlas en tu mano<br> +a tu patria sin fé ¡triste! brindaste,<br> +y después al monarca lusitano;<br> +y en cambio de tu oferta ¿qué encontraste?<br> +desprecio a tu saber, bajo y mezquino.<br> +Tu corazón tan sólo,<br> +tu corazón de temple diamantino<br> +que del genio la voz potente escucha,<br> +supo salir triunfante de la lucha.<br> +<br> +Y tras fatigas y hórridos azares,<br> +cruzando montes, traspasando llanos,<br> +salvando la distancia de los mares,<br> +la intrépida nación de los hispanos<br> +te presentó su mano salvadora,<br> +y tu frente abatida,<br> +al levantar de España la señera<br> +con una cruz volaste y una espada<br> +a una playa de todos ignorada.<br> +<br> +Y fuerte el corazón, firme el semblante,<br> +su tesoro a las olas disputabas,<br> +y a lejanas regiones anhelante<br> +<a name='p277' id="p277"></a>de tu bajel la prora enderezabas,<br> +ignota mar con la ferrada quilla<br> +cortabas sin recelos;<br> +por las olas lamida, hermosa orilla<br> +dibujóse después a tus miradas,<br> +en su verdor lozano extasiadas.<br> +<br> +Fértil región, alhaja desprendida<br> +de las ondas de un mar que no te arredra,<br> +entre árboles gigantes escondida<br> +y entre murallas de granito y piedra.<br> +Mas tú, <i>Cristóbal</i>, por el ancho espacio<br> +lanzando tu mirada,<br> +de ricas esmeraldas y topacio<br> +labrada viste la inmortal aureola,<br> +que la sien del hispano tornasola.<br> +<br> +Y en esa tierra, do Favonio y Flora<br> +juntos muestran sus galas y hermosura,<br> +fijaste tú la enseña salvadora<br> +que el progreso en los pueblos asegura:<br> +<i>Dios y mi rey</i>: idea portentosa,<br> +digno sólo del alma generosa,<br> +emblema sacrosanto,<br> +digno solo del alma generosa,<br> +que uniendo con la fé su patriotismo<br> +se aventura a cruzar el hondo abismo.<br> +<br> +Mas ¡ay! que siempre al genio venerando<br> +guarda el hado fatal triste destino,<br> +y de abrojos punzantes vá sembrando<br> +con torva faz el árido camino<br> +Y sólo, en un rincón de nuestra España,<br> +el término encontraste,<br> +que marcaba el Señor a tanta hazaña.<br> +Escucha, escucha al menos nuestro canto,<br> +porque es del corazón tributo santo.<br> +<a name='p278' id="p278"></a><br> +Gloria a tí, gran <i>Colón</i>, eterna gloria,<br> +que un nuevo mundo al piélago infinito<br> +arrancaste. Perenne tu memoria<br> +en bronce esculpiráse y en granito<br> +España, sobre el carro poderoso,<br> +que al rodar otro tiempo,<br> +dos mundos arrastraba vigoroso,<br> +al atronar el orbe con tu fama<br> +<i>Gigante de los mares</i> te proclama.</p> +<h3><b>¡VEN!</b></h3> +<p> Lo admira todo, +pero... no le llena;<br> + la nostalgia le apena.<br> + <i> +El Marino Español.</i>--P. PI.<br> +<br> +¡Cuan hermoso es el Sol cuando la frente<br> +de entre nubes alzando esplendorosa<br> +baña la tierra con su luz fulgente,<br> +perfume embriagador presta a la rosa,<br> +dá murmurios al mar, perlas al río,<br> +al pájaro cantares de alegría,<br> +los colores del iris al rocío,<br> +rumor a la cascada y armonía!<br> +<br> +Cuando la luz sus hojas abrillanta<br> +refractándose en rayos de colores,<br> +¡cuán hermosa en la flor que se levanta<br> +esparciendo balsámicos olores!<br> +<br> +Tranquilo duerme el mar: la tenue brisa<br> +riza apenas su líquida planicie,<br> +y jugando en las ondas indecisa<br> +resbala por la inmensa superficie;<br> +copia a lo lejos el cristal tembloso,<br> +como entre guijas de oro, la luz pura<br> +con que el sidéreo coro esplendoroso<br> +brilla en otra región. ¡Cuánta hermosura!<br> +<a name='p279' id="p279"></a><br> +Quién sabe si en las ondas que desata,<br> +resbalando entre juncos y maleza,<br> +fugaz arroyo tímido retrata<br> +de alguna ondina la gentil cabeza!<br> +Quién sabe si, entre flores escondida,<br> +en su cristal colúmpiase graciosa<br> +náyade bella que al placer convida<br> +meciéndose en las limfas voluptuosa!<br> +Acaso alzando la nevada frente,<br> +límpida y tersa como manso lago,<br> +la mirada fugaz por la corriente<br> +tiende en redor con incitante halago!<br> +<br> +¡Todo es hermoso, todo! El sol, las flores,<br> +el cristalino mar, la fresca brisa,<br> +de la estrella los vívidos fulgores,<br> +de la náyade bella la sonrisa.<br> +<br> +<i>Todo lo admiro, pero... no me llena</i><br> +y, al recordar que estás tan apartada,<br> +triste <i>nostalgia</i> el corazón <i>me apena</i><br> +y fuera de tu amor no quiero nada.<br> +<br> +No sé por qué mis lágrimas contengo<br> +cercándome tan negra desventura;<br> +dentro del pecho fluctuando tengo<br> +el corazón en olas de amargura.<br> +<br> +¡Vuelve a mi lado, que me causa enojos<br> +cuanto en redor acongojado miro!<br> +¡vuelve, que sólo por mirar tus ojos<br> +desque partiste sin cesar suspiro!<br> +<br> +Son tan hermosos, ¡ay! tus ojos bellos,<br> +tan dulce su mirar, paloma mía,<br> +que diera yo para mirarme en ellos<br> +lo que nunca jamás otro daría.<br> +<a name='p280' id="p280"></a><br> +Si al menos este afán que me devora<br> +alejarlo del alma consiguiera...!<br> +Más, ¡ay! que esta ilusión +engañadora<br> +hasta en el sueño me persigue fiera.<br> +<br> +Yo te veo en el rayo delicado<br> +con que flota la luna en el vacío,<br> +y en las hojas del lirio perfumado<br> +cuando esconde una gota de rocío.<br> +<br> +Yo escucho de tu voz el blando arrullo<br> +en la brisa que juega con la rosa,<br> +yo percibo tu acento en el murmullo<br> +de cristalina fuente temblorosa.<br> +<br> +Yo soy la nube que perdida flota<br> +en la extensión azul, tú eres el viento;<br> +yo soy del arpa la dormida nota<br> +que trocará tu mano en dulce acento.<br> +<br> +¡Ven ya, mi dulce amor! ¡Vén, que entre +tanto<br> +<i>lo admiro todo, pero... no me llena!</i><br> +¡Vén a enjugar por fin mi acerbo llanto!<br> +Vén ¡<i>la nostalgia</i> el corazón <i>me +apena!</i></p> +<p>1895.</p> +<h3><b>TUS LAGRIMAS</b></h3> +<p> --Yo soy un +sueño, un imposible,<br> + vano fantasma de niebla y +luz;<br> + soy incorpórea, soy +intangible;<br> + no puedo amarte.--¡Oh, +ven, ven tú!<br> + BECQUER.<br> + +<br> +¿Por qué tan lejos, mi bien,<br> +y de tí tan apartado,<br> +continuamente suspiros<br> +por tí de mi pecho arranco?<br> +<a name='p281' id="p281"></a><br> +¿No me has dicho una y mil veces<br> +que todo mi esfuerzo es vano,<br> +que no habría entre los dos<br> +más que el cariño de hermanos?<br> +<br> +¿No me dijiste cien veces<br> +que tanto afán y amor tanto<br> +eran quimérico sueño?<br> +¿que nunca en tus ojos claros<br> +<br> +la mirada de los míos<br> +clavara yo enamorado,<br> +porque tú solo podías<br> +darme un triste desengaño?<br> +<br> +¿Por qué, sin buscar alivio<br> +a mi dolor y a mi llanto,<br> +fijo en tí mi pensamiento,<br> +de tí no quiero apartarlo?<br> +<br> +¿No hay, acaso, otras mujeres<br> +ni otros amores, acaso,<br> +ni otras beldades que amantes<br> +me reciban en sus brazos?<br> +<br> +¿Acaso en tí solamente<br> +Natura ha depositado<br> +la esbeltez y la hermosura<br> +y los mayores encantos?<br> +<br> +¿Eres tú, acaso, la sola<br> +en cuyos ojos rasgados<br> +hay miradas que fascinan<br> +cuando miran con agrado?<br> +<br> +Acaso, dí, vida mía,<br> +otras no habrá que, escuchando<br> +<a name='p282' id="p282"></a>mis tiernísimos requiebros<br> +o mis amorosos cánticos,<br> +con sonrisas y miradas<br> +me den de mi amor el pago...?<br> +¡Muchas habrá! ¿quién lo duda?<br> +Habrá dos, y tres, y cuatro<br> +que a mis ayes y lamentos<br> +respondan con dulce halago;<br> +pero ninguna, ninguna,<br> +viéndome sufrir callando,<br> +llorará como tú lloras,<br> +con un lloro tan amargo.<br> +Tú, en cambio, mi bien, lloraste<br> +y lloraste tanto y tanto,<br> +que nunca será posible<br> +que yo consiga olvidarlo.<br> +Por eso, luz de mis ojos,<br> +sólo a tí te adoro y amo;<br> +por eso los ayes míos<br> +a tí sola los consagro;<br> +y aunque solamente quieras<br> +darme un triste desengaño,<br> +tus lágrimas lo han querido:<br> +¡yo siempre seré tu esclavo!</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<p>Mientras ruge el fragor de los cañones<br> +y retiembla la tierra con pavura,<br> +y encaramado en la nubosa altura<br> +escudriña el avión los batallones;<br> +<br> +mientras de Marte bélicas canciones<br> +el pecho llenan de feroz bravura,<br> +tornando en lobo al hombre en la espesura<br> +y en rayo el galopar de los bridones,<br> +<a name='p283' id="p283"></a><br> +sobre el lomo rizado de las olas<br> +que hendieron las valientes carabelas<br> +venidas de las playas españolas,<br> +<br> +llegas, del Arte envuelto entre las galas,<br> +tendiendo al aire tus gallardas velas,<br> +como un cisne cantor de blancas alas.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p284' id="p284"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' href= +'#index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' id= +"return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._"><b>Teotico (José +R.)</b></a></h2> +<p>Natural de la isla de Luzón, tal vez manileño. +Cursó la segunda enseñanza en el Ateneo de los +jesuitas. Dirigió «La Vanguardia». Luego +fué redactor del diario nacionalista «El Ideal», +que ya no se publica. '</p> +<h3><b>LA DALAGA DE MI TIERRA</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small><br> +Es dulce como el arpegio de una cítara pagana;<br> +es suave como el aroma de un jardín cuando florece,<br> +ténue y leve cual la brisa que murmura en la +mañana<br> +y diciendo sus murmurios nos seduce y enloquece.<br> +<br> +Con sus mimos y caricias los pesares adormece<br> +cual la música hechizante de una flauta virgiliana,<br> +y en sus mágicos encantos de beldad ultramundana,<br> +el consuelo apetecido halla el alma que padece.<br> +<br> +En la esencia de su todo--que es esencia de lirismo--<br> +que convergen hacia un foco por la acción de los +espejos)<br> +envolviendo pudorosa sus encantos tropicales,<br> +<br> +(cual si fueran de una flama los lumínicos reflejos,<br> +que convergen hacia un foco por la acción de los espejos<br> +convergen los más hermosos, los más santos +ideales.<br> +<br> +Es tímida y es ingénua, sincera en sus +sentimientos<br> +y sabe cubrir de rosas celestes nuestros caminos<br> +<a name='p285' id="p285"></a>cuando se apaga, entre el lloro de los +ojos macilentos<br> +y gritos de horror, la estrella de nuestros pobres destinos.<br> +<br> +Es sencilla, cual la flora de los bosques filipinos<br> +donde aletea el suspiro perfumado de los vientos:<br> +tiene un alma grande y noble y en sus labios purpurinos<br> +van a morir dulcemente nuestros hondos sufrimientos.<br> +<br> +Tiene el eco sollozante de las notas del <i>kundiman</i>,<br> +tiene el ritmo alado y suave de los vates cuando riman<br> +las estrofas de un poema con palabras de ilusión;<br> +<br> +Y sus ojos, que parecen dos sagitarios brillantes,<br> +nos arrojan por el arco de sus párpados soñantes<br> +flechas de amor que se clavan, temblando, en el +corazón...<br> +<br> +Figulina delicada, no es frívola ni es coqueta,<br> +sino hermana cariñosa de su ardiente fantasía;<br> +es mística, cual lo son los ensueños de un poeta<br> +que se agrandan como el vuelo de melódica +armonía.<br> +<br> +Es un ángel del hogar, que sabiamente interpreta<br> +en su modo de pensar la vital filosofía,<br> +y en su modo de sentir el suspiro de Julieta,<br> +el gemido de Desdémona y el delirio de Lucía.<br> +<br> +Ama su honra más que el brillo del oro resplandeciente,<br> +porque su honra constituye el tesoro solamente<br> +de su vida tan serena cual la hora matutina;<br> +<br> +y si el amor que fué suyo asesina su esperanza,<br> +se revuelve brava y fuerte como en busca de venganza<br> +y sabe morir y muere por la quimera divina...<br> +<br> +¿Es hermosa? Sí; es hermosa. Al mirar su tez +morena,<br> +siento la embriaguez sagrada que produce la ternura,<br> +<a name='p286' id="p286"></a>y en mi deliquio la veo como +lánguida sirena<br> +cuando en la paz de los mares tristes canciones murmura.<br> +<br> +En ella vive la raza, y su lírica figura<br> +a las hadas rememora, cuando en la noche serena<br> +aparecen con sus clámides rutilantes de hermosura<br> +bajo los besos de amor y paz de la luna llena.<br> +<br> +En la magia de su rostro--que es poético y sencillo--<br> +se conserva la dulzura de la Virgen de Murillo,<br> +una bruma de delirio y una sensación de seda.<br> +<br> +Y en su alma suprasensible, de romántica señora,<br> +como en un cofre de encanto ella guarda y atesora,<br> +la pasión de aquella «Elvira», de los versos de +Espronceda...<br> +<br></p> +<h3><b>TRILOGIA IDEOLOGICA</b></h3> +<p>PESIMISMO<br> +Vivir es condenarse a eterno sufrimiento,<br> +llorar continuamente sin encontrar consuelo,<br> +buscar con ansia loca el goce de un momento<br> +teniendo el alma llena de amargo desconsuelo.<br> +<br> +Rimar todo un poema entero de dolores,<br> +cruzar todo un sendero sembrado de amarguras,<br> +y, entre penas y llantos y amargos sinsabores,<br> +gustar de un trago toda la hiel de las torturas.<br> +<br> +Y si el vivir es sólo sinónimo de pena,<br> +¿por qué nos crió el hado y luego nos +condena<br> +a una existencia triste, penosa y dolorida?<br> +<a name='p287' id="p287"></a><br> +¿Es que tal vez el hombre no es digno de otra suerte<br> +Y así es que tiene siempre el dolor y la muerte<br> +por los únicos polos del eje de su vida?<br></p> +<p>MATERIALISMO<br> +¿El hombre es un conjunto de espíritu y materia?<br> +¡Combinación que pasma! ¡Dualismo que +contrasta!<br> +Para explicar la vida con toda su miseria,<br> +el espíritu sobra, pues la materia basta.<br> +<br> +La vida es el producto de todas las funciones<br> +de la materia sola. El alma es la quimera,<br> +que vive entre las nubes y se harta de ilusiones<br> +hasta que se disuelve en la hora postrimera.<br> +<br> +En vano me resisto a toda esta evidencia.<br> +El espíritu es nada, la materia es potencia<br> +que sostiene y engendra las funciones vitales.<br> +<br> +Al hombre, por lo tanto, le basta la materia<br> +para explicar la vida con toda su miseria,<br> +con todos sus quebrantos y con todos sus males.<br></p> +<p>ESCEPTICISMO<br> +Yo fuí en un tiempo ido fanático creyente<br> +que sólo profesaba católica doctrina,<br> +teniendo como norma la ley omnipotente,<br> +teniendo como pauta la voluntad divina.<br> +<br> +Después, el golpe rudo de un brusco desengaño<br> +mostróme cuán amarga es la verdad desnuda,<br> +y uniendo con lo cierto el dolo de un engaño<br> +plasmé nuevas ideas, y germinó la duda.<br> +<a name='p288' id="p288"></a><br> +Entonces dudé siempre de todo cuanto existe,<br> +y dudo todavía de lo que hasta hoy persiste,<br> +de lo veraz, incluso de lo que palpo y toco.<br> +<br> +Y tanto ya he dudado, que a concebir no alcanzo<br> +si en el mar de la vida, con mi bajel avanzo<br> +como un hombre juicioso o como un hombre loco.<br> +<br></p> +<h3><b>MEDITACION</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +.................................................................................... + +<p>Media la noche. Hasta el mundo me parece que dormida.<br> +Columpiado por los brazos de Dios mismo, blandamente,<br> +sólo en vela me mantengo. Una amarga y honda cuita<br> +me carcome el alma toda, lentamente... lentamente.<br> +Calma intensa. Nada turba el descanso de la noche<br> +más que el rápido descenso del insólito +aguacero,<br> +el monótono chirrido de las ruedas de algun coche<br> +que resbala quietamente sobre el barro del sendero,<br> +el crujir de las persianas azotadas por el viento,<br> +la canturria discordante de los hierros del tejado<br> +(donde cuando el sol los días alegraba, como un cuento,<br> +las parleras avecillas sus nidales han labrado),<br> +y el suspiro que flotando en los aires va cautivo<br> +inspirado por la pena que en secreto me acongoja<br> +el suspiro que se escapa en un vuelo fugitivo<br> +de mis labios, por mi ensueño que en sollozos se +deshoja.<br> +<br> +La luz tiembla, porque siente el martirio de los vientos,<br> +que irrumpieron desde fuera en la calma de mi estancia,<br> +<a name='p289' id="p289"></a>a encerrarse prisioneros en +elásticos fragmentos<br> +y perderse, en un bostezo, vagamente, en la distancia.<br> +Parpadea la luz trémula. Y de súbito se apaga,<br> +entre espasmos convulsivos de un cuerpo que lento muere.<br> +Sigue el viento en mi aposento que de negruras se embriaga,<br> +mascullando monofónico un extraño <i>Miserere</i>. +<a name='p290' id="p290"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' href= +'#index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' id= +"return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._"><b>Torres (Ramón +J.)</b></a></h2> +<p>Bisayo. Fundador y codirector, ahora, con Francisco Varona, del +diario «El Debate». Destaca como soberano prosista y +escritor político. Ha escrito algo para el teatro.</p> +<h3><b>ALMA MATER</b></h3> +<p><small>(CON OCASIÓN DEL TRICENTENARIO DE LA PONTIFICIA +UNIVERSIDAD DE MANILA)</small></p> +<p> + «Si +después de tres siglos y medio el<br> + escultor +no ha podido sacar más que una<br> + caricatura, +¡bien torpe debe de ser!...<br> + O +bien, mala la masa de que se sirve...»<br> + RIZAL.</p> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Generación que naces poseída<br> +de nuevos entusiasmos y virtudes,<br> +y en el contacto de la nueva vida<br> +tus energías vírgenes sacudes;<br> +Viril generación, tú, que te empinas<br> +sobre el nivel de las doradas cuestas,<br> +y abriendo en cruz los redentores brazos,<br> +en un raudal de luces iluminas<br> +el éxito de tus pasadas gestas<br> +y el porvenir de los presentes lazos;<br> +depón el ceño, olvida los prejuicios<br> +de los antiguos días en que vives,<br> +<a name='p291' id="p291"></a>¡oh, tú, +generación que te apercibes,<br> +una salmodia fraternal levanta,<br> +para más generosos sacrificios!<br> +y en medio de esta fatigosa fiebre<br> +un tierno epitalamio, que celebre<br> +la institución real y pontificia<br> +de esta Universidad tres veces santa,<br> +tres veces secular.<br> +<br> + Alzarlo en coro<br> +vosotros primogénitos benditos<br> +de la progénie patria, ilustres sabios,<br> +honor y prez del nacional decoro,<br> +que recibísteis con los mismos ritos<br> +la sal de la sapiencia en vuestros labios,<br> +y en comunión los unos con los otros<br> +brote del seno del filial linaje<br> +el cántico, que en labios de vosotros<br> +sea como un legítimo homenaje<br> +a la madre común.<br> +<br> + Matrona +egregia,<br> +gloria viviente del amor hispano,<br> +que ciñe al par una corona regia<br> +y una señal del símbolo cristiano;<br> +Madre de razas parias, que dió el pecho<br> +a un pobre niño, abandonado y magro,<br> +y le infundió en un soplo de milagro<br> +la vida de los pueblos: el Derecho.<br> +<br> +¡Almas tenaces, respetad siquiera<br> +el noble gozo de esta madre anciana<br> +cuya misión de paz la venidera<br> +posteridad vendrá a juzgar mañana!<br> +<br> +En la tardía anunciación del verbo,<br> +que gestó en sus entrañas redentoras,<br> +<a name='p292' id="p292"></a>sintió la madre aquel +afán acerbo,<br> +que, sin que ya su corazón taladre,<br> +fué sólo las angustias precursoras<br> +de la mujer que pronto iba a ser madre!<br> +y madre fué; y el hijo que nacía,<br> +como bautismo recibió en la frente<br> +el ósculo de luz del nuevo día,<br> +que ya apuntaba en el extremo Oriente.<br> +<br> +Pero la humanidad no sólo tiene<br> +la vida material; tiene en el pecho<br> +arraigada la cepa más perenne<br> +de otra vida; la vida del Derecho.<br> +De ahí esa benemérita milicia<br> +de paladines que en tranquila guerra<br> +luchan para afirmar sobre la tierra<br> +el reinado final de la Justicia!<br> +<br> +Discípulos de Hipócrates, juristas,<br> +ministros del altar, notables hombres<br> +legaron de la patria las conquistas<br> +de su saber y sus preclaros nombres.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Madre y maestra de las almas, digna<br> +del nombre singular de Benavides<sup><a name='Footmark_291_1' href= +'#Footnote_291_1' id="Footmark_291_1">39</a></sup>,<br> +en cuyas nobles y proficuas lides<br> +fué siempre la verdad una consigna,<br> +en nombre de sus cánones severos,<br> +<a name='p293' id="p293"></a> luchó con entereza por los +fueros<br> +de la verdad.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_291_1' href='#Footmark_291_1' id= +"Footnote_291_1">Nota 39</a>: Don Fray Miguel de Benavides, +primer Obispo de Nueva Segovia y luego metropolitano de Manila +(1540-1605). Fundó la provincia dominicana del +Santísimo Rosario de Filipinas y al Colegio de Santo +Tomás base de la futura Universidad. Su estatua se +levantó frente a ésta.</p> +</div> +<p> ¡Y la +verdad, lo mismo<br> +que Dios, que impone su invariable ruta,<br> +tendió al justificado despotismo<br> +de ser verdad, que es una y absoluta!<br> +<br> +Verdad sencilla y múltiple: compendio<br> +de las eternas ánsias de las gentes:<br> +universal y silencioso incendio,<br> +que baja sobre todas las conciencias<br> +para encender en las insignes frentes<br> +la llama inextinguible de las ciencias!<br> +<br> +La llama ardió. Su luz, que fué de aurora,<br> +que se abriese en el cielo de verano,<br> +llenó el hogar, como una salvadora<br> +consagración del pensamiento humano;<br> +<br> +Y aparecieron hombres celebrados<br> +de ciencia y de virtud, sobresalientes<br> +en todos los eternos postulados<br> +de la moderna ciencia. Almas creyentes<br> +que se iniciaron en los santos ritos<br> +y con la fé que la visión expande,<br> +supieron los arcanos infinitos<br> +de la divinidad tres veces grande!<br> +<br> +¡Oh virtud de la fé! La ciencia incrédula<br> +también tiene su fé, la fé potente<br> +del microscopio. Insignes compatriotas<br> +violaron los secretos de la célula<br> +por el milagro insigne de la lente;<br> +e hicieron con los mudos caracteres<br> +de la materia, en concentradas gotas,<br> +la esencia de la vida de los seres.<br> +<a name='p294' id="p294"></a><br> +Otros buscaron en el cuerpo inerte<br> +la causa eterna del dolor humano,<br> +y con el bisturí sobre la herida<br> +arrebatar supieron de la muerte,<br> +vibrándolas en triunfo entre la mano,<br> +las palmas victoriosas de la Vida...!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Pronto anidaron en aquellas almas,<br> +presas bajo inquietas pesadumbres,<br> +anhelos como antojos iniciales;<br> +pronto gimieron las nativas palmas<br> +al soplo que traía de las cumbres<br> +el polen de fecundos ideales.<br> +<br> +Pronto la hoz del nuevo pensamiento,<br> +a golpes de cerebro hacía mella<br> +en la raíz de instituciones rancias;<br> +y pronto sucedió el derrumbamiento<br> +al tajo vengador de la centella,<br> +que incubaron las mismas circunstancias.<br> +<br> +En medio de los rudos episodios<br> +del despertar de aquellas multitudes<br> +vieron pasar las familiares glebas,<br> +sobre el torrente de encontrados odios,<br> +la racha formidable de virtudes,<br> +la tempestad de las ideas nuevas.<br> +<br> +Y sobre el mar del popular tumulto,<br> +en la corriente de furor insano,<br> +como reliquia de inviolable culto,<br> +flotaba el arca del saber humano.<br> +<br> +Fué menester el trasponer la orilla<br> +de aquella charca de corrupto lodo,<br> +<a name='p295' id="p295"></a>aniquilar y abandonarlo todo,<br> +tener las manos limpias de mancilla<br> +y no lavarse nada en la conciencia<br> +sino el tesoro santo de la ciencia.<br> +<br> +Tres siglos han pasado. ¡Tres centurias<br> +que desataron las tremendas furias<br> +de condensadas iras en sufragio<br> +del alma popular! Viejos prestigios<br> +cayeron con los últimos vestigios<br> +después de aquel providencial naufragio.<br> +<br> +Y dijo entonces Dios: «Pondré en la altura<br> +mi arco en señal de la perpetua alianza<br> +entre vosotros». Y brilló en los cielos<br> +el signo de los tiempos que inaugura<br> +la era anunciada de la nueva gracia;<br> +arco de triunfo bajo el cual avanza<br> +la humanidad con todos sus anhelos;<br> +el gran iris social: la democracia!<br> +Iris de nuestras épocas triunfales,<br> +nuncio de un bello porvenir, que arranca<br> +de su fecundo seno hecho de amores<br> +la plenitud de todos los ideales,<br> +como se funde en una luz--la blanca--<br> +la hermosa variedad de los colores.<br> +<br> +Tres siglos han pasado. Espesa hiedra<br> +veo cubrir el cúmulo de escombros<br> +que han apilado los pasados años;<br> +y veo levantar la enorme piedra<br> +del porvenir los esforzados hombros<br> +llenos de fé, de propios y de extraños.<br> +<br> +Hacínense a la luz de los crepúsculos<br> +y excítelos el nervio de mis versos,<br> +como en un haz de contraídos músculos,<br> +<a name='p296' id="p296"></a>esos sumandos de vigor dispersos:<br> +que antes que nuestra fuerza, que hoy se agosta,<br> +en mútuas desconfianzas se consuma,<br> +la patria necesita, a toda costa,<br> +fundar el porvenir sobre la suma<br> +de todos los esfuerzos.<br> +<br> + Escarbemos<br> +la tierra inculta como unidos potros,<br> +y bienvenidos sean los supremos<br> +y francos sacrificios de los otros:<br> +porque en el campo inmenso de la Historia<br> +y en la vasta expansión de sus periodos<br> +hay tiempo y hay lugar para la gloria,<br> +para la gloria, por igual, de todos.</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>Y tú, hijo y sucesor de Benavides,<br> +llegado en pleno siglo iconoclasta,<br> +que participas como el viejo Alcides<br> +de la verdad de tu divina casta:<br> +Sigue esparciendo con la ungida diestra<br> +las luminosas gracias de tus cruces,<br> +y en el único ideal que el pueblo abraza<br> +por obra y gracia de la ciencia vuestra,<br> +se hará, al amor de redentoras luces,<br> +la transfiguración de nuestra raza.<br> +<br> +Entonces, de la cúspide mas alta<br> +de los grandes ensueños que acaricia<br> +la juventud, que tu labor exalta,<br> +habrá de bendecirte... Y si hace falta<br> +la misma humanidad te hará justicia.</p> +<p>Diciembre, 1911. <a name='p297' id="p297"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' href= +'#index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' id= +"return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_"><b>Valdés Pica +(Alejo)</b></a></h2> +<p>Nació en Quiapo, barrio de Manila, el 3 de Noviembre de +1890. Sus padres le trajeron a España en 1897, y en varios +institutos de Barcelona cursó el bachillerato. Vuelto a +Filipinas a los 18 años, e hijo de médico, +estudió medicina tres años. Es ahora capitán +de constabularios al servicio de los Estados Unidos. Luce como buen +esgrimista y apasionado de la música. Comenzó a +versificar (1914) en la revista «Alma Moderna». Por el +poeta en que cree y a quien sigue, le nombran «el Villaespesa +filipino». Ha publicado: en verso, <i>Electa</i> (1915) e +<i>Intimas</i> (1919); y en prosa, <i>Breviario de amor</i> y +<i>Sinceridades</i>.</p> +<h3><b>A LA LUZ MORIBUNDA...</b></h3> +<p>A la luz moribunda del recuerdo,<br> +sueño en aquel mi amor, mi amor primero,<br> +y triste soñador aventurero<br> +entre las sombras del pesar me pierdo.<br> +<br> +Cual la celda de un mísero ermitaño<br> +queda abierta a los vientos del desierto,<br> +así mi corazón quedóse abierto<br> +al soplo huracanado del engaño.<br> +<br> +Del fondo de mi vida agonizante<br> +se alzaba aquel recuerdo torturante,<br> +en su quietismo silencioso y vago,<br> +<br> +cual se alza en las mañanas invernales<br> +la bruma de las nieblas invernales<br> +sobre las aguas límpidas de un lago.</p> +<p>1914. <a name='p298' id="p298"></a></p> +<h3><b>LUCIAN EN TU ESPALDA...</b></h3> +<p>Lucían en tu espalda por entero<br> +tus cabellos, de un negro tenebroso,<br> +que tenían el brillo esplendoroso<br> +y cortantes de láminas de acero.<br> +<br> +En el salón, hundido en las tinieblas,<br> +había tonalidades misteriosas,<br> +cual de aguas tranquilas y azulosas<br> +cubiertas por las brumas y las nieblas.<br> +<br> +Tu hermosa cabellera me atraía<br> +con la fascinación negra y sombría<br> +de los ignotos bosques seculares,<br> +<br> +y mis labios hundía en tus cabellos,<br> +y, loco de pasión, dejaba en ellos<br> +un enjambre de abejas osculares.</p> +<p>1914.</p> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Poeta ruiseñor: en las difusas<br> +alegorías tuyas misteriosas,<br> +hay un aletear de mariposas<br> +y la atracción de estrofas inconclusas.<br> +<br> +Exquisito cantor: en las profusas<br> +bellezas exquisitas de tus glosas<br> +--como en un lecho de fragantes rosas--<br> +se extenuan de amor las nueve musas.<br> +<a name='p299' id="p299"></a><br> +Tus versos tienen la atracción secreta<br> +de un quieto lago bajo un cielo en calma<br> +cuando entonas tu lenta salmodía,<br> +<br> +Porque tu estirpe de andaluz poeta<br> +rindió a las musas, que te dieron su alma,<br> +y tú diste tu alma a la Poesía.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Del templo del Amor tomó la ruta<br> +el poeta. Cantó versos adónicos.<br> +Como remate a capiteles jónicos<br> +puso música y versos por voluta.<br> +<br> +Todos tus versos tienen la impoluta<br> +blancura inmaculada del armiño,<br> +porque, inocente, cantas como un niño<br> +en tus estrofas la verdad absoluta.<br> +<br> +En plena aspiración de ser sincero<br> +escribiste sincero el cancionero,<br> +y es tu sinceridad tu baluarte.<br> +<br> +A la lectura fiel de tus canciones<br> +han sentido las almas emociones<br> +porque es tu alma el alma de tu Arte.</p> +<h3><b>ARTE DECORATIVO</b></h3> +<p>Miguel Nieto ha pintado, en un intenso<br> +amor por lo oriental, una cadencia.<br> +En su cuadro la Tórtola Valencia<br> +danza, febril, la danza del incienso.<br> +<br> +El cielo nocturnal, azul de Oriente,<br> +dosela su figura. Orientales<br> +<a name='p300' id="p300"></a>perfumes la circundan, y sus +chales<br> +resbalan de sus hombros lentamente.<br> +<br> +Extraña luz, como de mármol blanco<br> +entrevisto a través de una esmeralda,<br> +estiliza su rostro de judía.<br> +<br> +Y al movimiento, en celo, de su flanco<br> +se entreabren los pliegues de su falda<br> +en una irradiación de pedrería.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Rozando las ajorcas y los velos<br> +con caricias de mano femenina,<br> +una pantera arrastra por los suelos<br> +el moteado de su piel felina.<br> +<br> +Sus patas, sigilosas, se deslizan<br> +entre las piernas de la bailarina,<br> +y en inquietud sus ojos rivalizan<br> +con las miradas de la danzarina.<br> +<br> +La pantera es un símbolo viviente,<br> +como lo son también las dos panteras<br> +que pusiera Dulac, clarividente,<br> +<br> +bajo los pies de Circe; en un ambiente<br> +de sutiles encantos y quimeras<br> +bajo el nocturno cielo azul de Oriente.</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Dulac y Miguel Nieto han presentido<br> +la vida de este símbolo, y han dado<br> +la tristeza febril de lo vivido<br> +a la quimera de lo que han pintado.<br> +<a name='p301' id="p301"></a><br> +(Mujeres y panteras son afines<br> +en la crueldad de sus inclinaciones...<br> +Gustan de palpitantes corazones<br> +para la esplendidez de sus festines.)<br> +<br> +(Por eso, en las tragedias de la vida,<br> +a la caricia femenil vá unida<br> +la garra sanguinaria de la fiera;<br> +<br> +y estar entre los brazos de la amada,<br> +es cual sentir la carne desgarrada<br> +por la zarpa brutal de una pantera.)</p> +<h3><b>IV</b></h3> +<p>La vida femenil de sus pinturas<br> +es tan real, que llega hasta inquietarme,<br> +pues me hace presentir que las figuras<br> +van a salir del lienzo para hablarme.<br> +<br> +En el estudio, lleno de tristeza,<br> +la mujer y la fiera son tan bellas,<br> +que parece tangible su belleza<br> +cual si la vida palpitase en ellas.<br> +<br> +Y a las primeras horas vespertinas,<br> +cuando solas están mujer y fiera,<br> +los ojos del felino tienen quedas<br> +<br> +y lánguidas miradas femeninas,<br> +y la mujer se mueve entre sus sedas<br> +con felina arrogancia de pantera.<br> +<a name='p302' id="p302"></a></p> +<h3><b>PASTORAL</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Estoy en pleno monte. Recluído<br> +en un camaranchón llamado escuela,<br> +siento sobre mi alma la secuela<br> +de la dolencia del que está aburrido.<br> +<br> +En pleno monte. Flota en el ambiente<br> +la gris opacidad de una neblina,<br> +que a los rayos del sol se difumina<br> +y se rasga en girones lentamente.<br> +<br> +Derrama el sol su oro por los ampos,<br> +en un derroche de alegrías gualdas,<br> +irisando el techar del caserío;<br> +<br> +y fingen, en el verde de los campos,<br> +diamantes en monturas de esmeraldas<br> +las cristalinas gotas de rocío.</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Llueve torrencialmente, y el chubasco<br> +es tan pródigo en agua que sepulta<br> +los caminos en lodo. El sol se oculta<br> +tras cortinas de nubes. De un peñasco,<br> +<br> +dando tumbos, despéñase un torrente:<br> +entre un choque ruidoso de guijarros<br> +y un murmullo de roce de chinarros<br> +se desliza del río en la corriente.<br> +<br> +Vuelve a lucir el sol. La lluvia es fina<br> +como agujas de plata, en cuyos ojos<br> +ténues hilos de oro el sol enhebra;<br> +<a name='p303' id="p303"></a><br> +pero quiere bordar, en sus antojos,<br> +un capricho en el agua cristalina<br> +y las agujas y los hilos quiebra.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>EN LA QUIETUD...</b></h3> +<p>En la quietud calma de la hora<br> +el poeta relee sus poemas,<br> +y con sus ojos, que parecen gemas,<br> +los negros signos que escribió devora.<br> +<br> +De la lectura de sus versos goza<br> +besando aquellos que le mienten gozo,<br> +y ante los tristes con pesar solloza<br> +poniendo el alma toda en un sollozo.<br> +<br> +Una ténue sonrisa se dibuja<br> +en sus pálidos labios sensuales<br> +al murmurar sus rimas musicales;<br> +<br> +y ante las tristes y sentimentales<br> +su alma soñadora se arrebuja<br> +en un manto rosado de ideales.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>«SPLEEN»</b></h3> +<p>(Traducción de Juan Moreas)<br> +Como un vencedor ávido de exterminio y de ensaño<br> +en mi frente ha plantado su bandera el hastío.<br> +En prados luminosos va a pacer el rebaño<br> +de ilusiones que han hecho en mi alma el vacío.<br> +<a name='p304' id="p304"></a><br> +Un castillo fingía perspectiva lejana:<br> +de rubíes y oro le forjé en mis ensueños;<br> +pero sus muros eran de arcilla... Una mañana<br> +se derrumbó el dorado castillo de mis sueños.<br> +<br> +El corazón, roído por un pesar muy hondo,<br> +se abandonó al miraje de una quimera loca;<br> +bebí, para curarme, de su copa sin fondo<br> +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca.<br> +<br> +Hundido en las tinieblas, muero calladamente.<br> +Es la vida espejismo de sueños y palabras,<br> +y su embriaguez me ha puesto amargor en la boca,<br> +vomitan el veneno por sus bocas macabras.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>ORACION</b></h3> +<p> + Filósofo,<br> + + Poeta,<br> +que mirais las cosas<br> +tristes de este mundo,<br> +uno, muy profundo,<br> +con ojos de asceta,<br> +y otro, como rosas;<br> +los dos en mi vida<br> +pusísteis un mal:<br> +uno abrió una herida,<br> +otro abrió un rosal.<br> +<br> +Tus rosas, poeta,<br> +perfuman la vida,<br> +la hacen bella y fuerte,<br> +¡toda juventud!<br> +<a name='p305' id="p305"></a><br> +y tú, cruel asceta,<br> +nos muestras la vida<br> +velando a la muerte<br> +junto a un ataud.<br> +<br> +Tú, poeta, sueñas<br> +vagas sensaciones,<br> +que pasan risueñas<br> +como tus canciones<br> +con las que te adueñas<br> +de los corazones.<br> +<br> +Me dijiste, asceta,<br> +que es triste la vida,<br> +que amor es llorar,<br> +sé que no mentiste<br> +cuando lo dijiste;<br> +mas dime, poeta,<br> +¿hay algo en la vida<br> +más dulce que amar?<br> +<br> +Yo te odio, asceta,<br> +porque sé que sientes<br> +con sinceridad.<br> +Te amo, poeta,<br> +porque sé que mientes<br> +la realidad.<br> +<br> + Filósofo,<br> + + Poeta,<br> +que mirais las cosas<br> +tristes de este mundo,<br> +uno, muy profundo,<br> +con ojos de asceta<br> +y otro, como rosas;<br> +<a name='p306' id="p306"></a><br> +los dos en mi vida<br> +pusísteis un mal:<br> +uno abrió una herida,<br> +otro abrió un rosal.<br> +<br> +Tu verdad, asceta,<br> +hizo de mi vida<br> +un inmenso crial;<br> +tu llanto, poeta,<br> +hizo de mi herida<br> +brotar un rosal.</p> +<p>1919.</p> +<h3><b>AUTOCONSOLACION</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Sonríe, poeta del dolor, sonríe;<br> +ya tu ensueño de amores ha triunfado<br> +en una luminosa apoteosis<br> +al pié del tabernáculo.<br> +<br> +Por los mismos dolores que sufríste,<br> +por lo que has de sufrir seca tu llanto,<br> +y a la pálida novia que a tí viene,<br> +sedienta de tu amor, abre los brazos.<br> +<br> +A tu puerta ha llegado sonriente,<br> +como una virgen rústica, temblando,<br> +a ahuyentar tus tristezas dolorosas<br> +con la caricia de sus dedos blancos.<br> +<br> +Cierra al dolor tu corazón, poeta;<br> +para las dichas guárdalo;<br> +ahuyenta los fantasmas de las penas<br> +que hoy sólo la alegría ha de ocuparlo.<br> +<a name='p307' id="p307"></a><br> +Deja la puerta de tu estancia abierta<br> +al paso del amor y obra el milagro<br> +de tu resurrección inesperada<br> +con la consolación de lo esperado.<br> +<br> +Ya la pálida novia que esperabas<br> +en busca de tus brazos ha llegado<br> +a enfriar los ardores de tu carne<br> +y a calentar las nieves de tu tálamo.<br> +<br> +El juego de sus dedos ha deshecho<br> +el trenzado de sedas del peinado<br> +y la luz moribunda de tu lámpara<br> +al soplo de su aliento se ha apagado.<br> +<br> +Sonríe, poeta del dolor, sonríe;<br> +la hora de los besos ha sonado...</p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>El viejo Cristo de marfil que adorna<br> +las desnudas paredes de tu cuarto,<br> +aquél que obró el milagro de los peces<br> +y de los panes ácimos,<br> +que serenó el tumulto de los mares<br> +con la caricia de sus pies descalzos,<br> +y en su doctrina de piedad y amores<br> +perdonó a Magdalena sus pecados,<br> +<br> +Desde su cruz contempla vuestros cuerpos<br> +en un estrecho abrazo entrelazados,<br> +y con tristeza en sus pupilas cándidas<br> +y en sus ojos dos lágrimas temblando<br> +parece que te dice, entre suspiros,<br> +y de dolor sobre su cruz llorando:<br> +<a name='p308' id="p308"></a><br> +--«Como yo, tú también agonizaste<br> +sobre la cruz de tu dolor clavado,<br> +y las zarzas de todos los dolores<br> +tus sienes y tu frente desgarraron:<br> +has sufrido la mofa y el desprecio,<br> +y has sentido en tu rostro el salivazo<br> +del legionario que salió a tu encuentro<br> +cuando llevabas el madero al hombro<br> +camino del Calvario.<br> +<br> +Tú también has sentido de la lanza<br> +el golpe en el costado<br> +y has muerto, como yo, cantando amores<br> +y a todos perdonando.<br> +<br> +Toda tu vida ha sido un ansia eterna<br> +--moribundo y en cruz puestas las manos--<br> +esperando el amor de los amores<br> +para abarcarlo con tus brazos cárdenos.<br> +<br> +Ya la pálida novia que aguardabas,<br> +en busca de tus besos ha llegado.<br> +Por los tristes dolores que sufríste,<br> +por los que has de sufrir, seca tu llanto,<br> +y a la pálida novia que a tí viene,<br> +sedienta de tu amor, abre los brazos.<br> +<br> +Sonríe, poeta del dolor, sonríe:<br> +la hora de los besos ha sonado.»<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>EL AMOR DE LOS AMORES</b></h3> +<p>La vida es un dolor. Es algo incierto,<br> +lleno da brumas y de ensoñaciones<br> +que nos hacen temblar. Sepulcro abierto<br> +para enterrar en él las ilusiones.<br> +<a name='p309' id="p309"></a><br> +Es triste caravana en el desierto.<br> +Nos morimos de sed. Las desazones<br> +son inquietantes, como un cuerpo muerto<br> +destrozado por garras de leones.<br> +<br> +De la vida en el áspero camino<br> +yo he sido como humilde peregrino<br> +que hizo el amor de su ideal un rito;<br> +<br> +atravesó el desierto con mis penas,<br> +y he quemado mis pies en sus arenas<br> +en un ansia infinita de infinito.<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>¡BENDITA SEAS, PECADORA!</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>Yo fuí también a tí, cuando +soñaba<br> +mi deseo con curvas morbideces<br> +y mi joven pupila dilataba<br> +la visión de tus blancas desnudeces.<br> +<br> +En tu boca he bebido hasta las heces,<br> +el néctar que tu labio me brindaba,<br> +y de amor, en tus brazos, me embriagaba,<br> +en un ansia infinita de embriagueces.<br> +<br> +Bendita tú, entre todas las mujeres,<br> +porque colmas el ansia de placeres<br> +y el ansia de placer aguijoneas.<br> +<br> +Porque tus blancos y afilados dientes<br> +el goce intensifican; porque mientes<br> +un platónico amor, ¡bendita seas!<br> +<a name='p310' id="p310"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>Yo creí adivinar en tus antojos<br> +acicate a pasiones sexuales;<br> +mas moduló tu voz ternuras tales,<br> +que hasta llegué a creer en tus sonrojos.<br> +<br> +¡Cómo fingias crisis pasionales,<br> +de hondo y sentido amor, en tus enojos...!<br> +¡Si hasta fingieron lágrimas tus ojos,<br> +en sartales de perlas, a raudales...!<br> +<br> +Porque haces olvidar, con tus engaños,<br> +que el amor sólo brinda desengaños,<br> +y fingiendo el amor, el amor creas;<br> +<br> +por hacemos creer, con tus pudores,<br> +en la sinceridad de tus amores,<br> +¡por hacernos creer, bendita seas!</p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>Cuando estoy solo, sueño en la blancura<br> +de tu piel y en el negro de tu pelo,<br> +y enardecido de pasión, me encelo<br> +por la sensualidad de tu cintura<br> +<br> +Entre las sombras del pesar me pierdo.<br> +Mi deseo recuerda tu hermosura,<br> +y aumento intensamente mi amargura<br> +con el opio sutil de su recuerdo.<br> +<br> +Porque finges un férvido entusiasmo<br> +durante la epilepsia de tu espasmo;<br> +porque al hacerte desear, deseas;<br> +<a name='p311' id="p311"></a><br> +porque vibran caricias redentoras<br> +en tus humildes manos pecadoras,<br> +¡bendita seas, mujer! ¡Bendita seas!<br></p> +<p>1919.</p> +<h3><b>ESTABA ESCRITO</b></h3> +<p>Me has herido a traición. En emboscada<br> +miserable y ruín me has acechado,<br> +y en pleno corazón me has asestado<br> +sin compasión, amor, tu puñalada.<br> +<br> +No te guardo rencor. Mi amor sincero<br> +es tan intenso que me llena el pecho.<br> +Me ha herido tu traición, como un acero...<br> +Yo te perdono el daño que me has hecho.<br> +<br> +¡A qué, guardar rencor, si todo ha sido<br> +tan sólo un sueño que alegró mi vida...<br> +un bálsamo fugaz sobre una herida...!<br> +<br> +¡A qué, llorar una esperanza muerta,<br> +si todo ha de caer en el olvido,<br> +aunque la herida permanezca abierta!<br></p> +<p>1920. <a name='p312' id="p312"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' href= +'#index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' id= +"return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_"><b>Victoriano +(Pacífico)</b></a></h2> +<p>Caviteño. Médico de nota en Manila. Ejerce el +profesorado.</p> +<h3><b>EN LA BRECHA</b></h3> +<p>El turbión, formidable ya no ruge;<br> +ya amainaron las hórridas ventascas;<br> +y en la manigua trágica y bravía<br> +ya no vibra el tronido de las balas...<br> +<br> +Ha pasado la noche dolorosa,<br> +nuestra noche fatídica y amarga...<br> +Auras de paz retozan en la tierra<br> +y platean el cielo nuevas albas...<br> +<br> +En las yermas campiñas y en las selvas<br> +con la sangre del pueblo bautizadas,<br> +lanza el toque de diana la corneta<br> +y resucita la moderna Esparta...<br> +<br> +Sobre el montón de ruinas y cadáveres<br> +que queda del naufragio de la patria;<br> +del sepulcro en que duermen tantos mártires<br> +¡emerge, oh juventud! írguete y anda...<br> +<br> +¡Emerge, oh juventud! ya entre el celaje<br> +ríe la nueva aurora sospirada,<br> +que ayer empurpuraron con su sangre<br> +los genios salvadores de tu raza...<br> +<a name='p313' id="p313"></a><br> +En la cumbre gloriosa del Calvario,<br> +como un astro radiante, aún fulge el ara,<br> +no logró el huracán con sus embates<br> +derribar de ella a la deidad preclara...<br> +<br> +Baja sin miedo con la frente erguida<br> +a la candente arena, en que se entablan<br> +las luchas de la heróica inteligencia,<br> +y ante el bravo adversario avanza, avanza...<br> +<br> +¡Oh, no temas caer ante el coloso<br> +con el pecho horadado con las balas!<br> +Tiene tu alma la fuerza de esos árboles<br> +que, al caer, estremecen las montañas...<br> +<br> +Compra tu libertad y tus derechos<br> +con los propios esfuerzos de tu alma,<br> +que la presente edad sólo nos lega<br> +una herencia de penas y desgracias...<br> +<br> +¡Triunfarás, juventud! con tu heroísmo<br> +que no teme el peligro ni las balas...<br> +Tú eres como el <i>limbás</i><sup><a name= +'Footmark_312_1' href='#Footnote_312_1' id= +"Footmark_312_1">40</a></sup> de nuestros montes<br> +que al estallar el rayo, ¡vuela y canta!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_312_1' href='#Footmark_312_1' id= +"Footnote_312_1">Nota 40</a>: (Limbás) Ave de +rapiña, pequeña, de vuelo imperios.</p> +</div> +<p>Tú eres como esas águilas altivas,<br> +que más se elevan en las nubes altas<br> +cuando roza sus plumas el relámpago<br> +y estallan en su frente las borrascas.<br> +<br> +El choque engendra luz; por eso libras<br> +contiendas con la pluma o con la espada;<br> +brota el rayo del choque de dos nubes<br> +y al golpe del martillo el fuego salta...<br> +<a name='p314' id="p314"></a><br> +Cuando rodeada de banderas rojas<br> +sucumbas en tu propia barricada,<br> +nuestro ideal no morirá contigo;<br> +¡el cuerpo se desploma, nunca el alma!<br> +<br> +¡Venga el golpe hacia ti! Espera firme<br> +y sitúate siempre a la vanguardia...<br> +Procura no caer en la refriega<br> +sin coronar la cumbre suspirada.<br> +<br> +Si otra víctima exige el holocausto<br> +escala con la cruz la sima sàcra,<br> +que imitando a Isaac y a Jesucristo<br> +salvarás en tu Gólgota a la patria.<br> +<br> +Te miro triunfadora como Marte<br> +hundir al despotismo con la espada,<br> +galopar sobre un rayo de la aurora,<br> +y ascender hasta el cielo de la Fama;<br> +y, mientras sueña el alma con victorias,<br> +predica el evangelio de tu raza<br> +que nos enseña a estrangular tiranos<br> +y a retar al Destino cara a cara...<br> +<br> +¡Tú vencerás! Tú no eres carne fofa,<br> +carne que se aniquila en las borrascas...<br> +Tú no llevas encima de la frente<br> +el Inri denigrante de los parias...<br> +<br> +Adora ese evangelio que te obliga<br> +a defender tus fueros con la espada,<br> +como te obliga a levantar un trono<br> +el inri denigrante de los parias...<br> +<br> +Templa tu alma en el yunque del martirio;<br> +en el martirio se sublima el alma<br> +<a name='p315' id="p315"></a>que batalla en el campo del +trabajo<br> +y trabaja en el campo de batalla...<br> +<br> +¡Trabaja!--nuestra época es de luchas--<br> +y cumple la misión a tí confiada,<br> +de edificar sobre el montón de escombros<br> +el majestuosa trono de la patria...!<br> +<br> +¡Que te quepa la gloria inmarcesible<br> +de coronar su frente inmaculada...!<br> +<br> +Así, al brillar el sol del nuevo día,<br> +y al ondear la enseña soberana,<br> +podrás cantar ante la tumba ignota<br> +de los caídos en la noche aciaga:<br> +<br> +«--¡Dormid en paz, oh mártires +anónimos,<br> +inolvidables hijos de mi raza!<br> +Yo coroné vuestra obra con el éxito».<br> +Y después exclamar ante la patria:<br> +<br> +«--¡Salve a ti, encantadora Filipinas,<br> +yo te saludo, madre idolatrada!<br> +¡Ya eres feliz, gloriosa y redimida!<br> +¡Reina sobre la tierra libertada...!»</p> +<h3><b>ALTIVEZ TAGALA</b></h3> +<p>Lucho, aunque el fardo del pesar me abrume,<br> +y bajo a la palestra sin recelos...<br> +¡Triunfaré al fin! No soy cual ave implume<br> +incapaz de elevarse hasta los cielos...<br> +<br> +Me denuesta la envidia... ¡No me importa!<br> +Yo prosigo impasible la jornada,<br> +¡el vuelo del condor jamás se acorta<br> +al silbo del reptil de la hondonada!<br> +<a name='p316' id="p316"></a><br> +No mendigo un aplauso lisonjero,<br> +ni algún laurel para calmar mi angustia.<br> +El aplauso es un ruido pasajero,<br> +y el laurel, verde rama que se mustia.<br> +<br> +Para alegrarme en la hórrida cruzada<br> +que libro, redimiendo mi inocencia,<br> +me basta con mirar la cumbre ansiada<br> +y contemplar sin manchas mi conciencia.<br> +<br> +Sin armas entró en lid mi adversario,<br> +y afrontó con valor el rudo embate.<br> +La pluma puede el púgil literario<br> +convertirla en espacia de combate...<br> +<br> +¡Nunca fuí estoico!--El gladio yo he blandido,<br> +siendo infante en el trágico espoliario.<br> +La fuerza me arrolló, sentíme herido,<br> +pero seguí a la patria hasta el Calvario.<br> +<br> +En pró del bien no rehuyó el holocausto,<br> +ni desertó del culto al patriotismo.<br> +Yo amo tanto a mi patria--pueblo infausto--<br> +que la erijo en altar mi pecho mismo.<br> +<br> +¡No soy vil...! Yo odio la careta fea<br> +con que oculta su crimen el malvado.<br> +Que me diseque el corazón y vea<br> +si lo tengo corrupto o inmaculado.<br> +<br> +Mi alma, que el duelo despreciarlo sabe,<br> +no teme de la sátira las balas.<br> +¡Bajo lluvia de plomo se irgue el ave<br> +porque cree en la fuerza de sus alas!<br> +<a name='p317' id="p317"></a></p> +<h3><b>A EMILIO JACINTO</b></h3> +<p>¡Héroe preclaro de la patria mía...<br> +resurge del abismo del olvido...!<br> +Ya te llama el clarín del nuevo día,<br> +pregonando tu nombre esclarecido...<br> +<br> +En la epopeya de la patria esclava,<br> +fuíste fuerza motriz, luz refulgente,<br> +formidable turbión, tempestad brava,<br> +que hízonos respirar el libre ambiente.<br> +<br> +Cuando pedía sangre nuestra aurora,<br> +y ayes de muerte hendían el espacio,<br> +armaste con tu idea salvadora<br> +el brazo vengador de Bonifacio...<br> +<br> +Cayó lluvia de sangre en nuestra tierra,<br> +flameó la <i>sandata</i><sup><a name='Footmark_316_1' href= +'#Footnote_316_1' id="Footmark_316_1">41</a></sup> en el +boscaje,<br> +y arrojaste a la hoguera de la guerra<br> +el inicuo pendón del coloniaje...</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_316_1' href='#Footmark_316_1' id= +"Footnote_316_1">Nota 41</a>: Especie de <i>Kries</i>, o machete +de hoja ondulada.</p> +</div> +<p>Tú enseñaste a jurar al insurgente,<br> +las banderas del bien y del decoro,<br> +y a odiar con el encono más ardiente<br> +la cadena del siervo, aunque de oro.<br> +<br> +Nos enseñabas a atajar las balas,<br> +y a conseguir el triunfo en las derrotas,<br> +al corazón cobarde diste alas,<br> +llenando las trincheras de patriotas.<br> +<br> +Luchando te mató bala asesina,<br> +y, al caer, no lograron los tiranos,<br> +<a name='p318' id="p318"></a> arrancarte la enseña +filipina<br> +de las sangrientas y crispadas manos.</p> +<p>Bajo tu dirección, la masa estoica<br> +se redimió con el esfuerzo suyo;<br> +si Bonifacio y su legión heroica<br> +triunfo obtuvieron, ¡fué ese triunfo tuyo!<br> +<br> +La grana de tu sangre redentora,<br> +en que la fuerza y el valor se adunan,<br> +cual rubí del volcán, tiñó la +aurora<br> +del gran Pentecostés del <i>Katipunan</i>.<br> +<br> +Si te hirió un proyectil, a tu caída,<br> +rayó el alba entre negras tempestades;<br> +¡cada gota de sangre de tu herida<br> +fué semilla de nuestras libertades!<br> +<br> +Con tus lanzas tomaste nuestras villas,<br> +venciste al César con su plan de engaños;<br> +hizo tu <i>talibóng</i><sup><a name='Footmark_317_1' href= +'#Footnote_317_1' id="Footmark_317_1">42</a></sup> su trono, +astillas,<br> +¡Rompió su cetro de trescientos años!</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_317_1' href='#Footmark_317_1' id= +"Footnote_317_1">Nota 42</a>: Arma blanca, parecida al machete +cubano.</p> +</div> +<p>Nos salvó tu estrategia. ¡Cuántas +muertes<br> +evitaron por tí nuestras legiones!<br> +Débiles fuímos, nos hiciste fuertes,<br> +y combatimos como bravos leones...<br> +<br> +¿Como olvidarte en el camino incierto<br> +si tu ejemplo fulgura en la conciencia?<br> +¿Si en batalla campal caíste muerto<br> +por conquistar la patria independencia?<br> +<br> +¡Surge triunfal! No son tus glorias pocas:<br> +que el pueblo audaz que estranguló tiranos,<br> +<a name='p319' id="p319"></a> ¡te ensalzará con su +millón de bocas!<br> +¡te aplaudirá con su millón de manos!</p> +<p>Para alcanzar el pueblo el triunfo suyo,<br> +le hace falta un espíritu indomable,<br> +¡un corazón entero como el tuyo,<br> +y una fé, cual la tuya, inquebrantable!<br> +<br> +En el libro del mérito no has muerto.<br> +Tu timbre ostenta victoriosa palma.<br> +¡Quién muere por la patria en campo abierto<br> +tiene un altar de gloria en nuestra alma!</p> +<h3><b>EXCELSIOR</b></h3> +<p>A CERVANTES</p> +<p><small>(PREMIADA CON LA FLOR NATURAL EN LOS JUEGOS FLORALES +ESPAÑOLES DE MANILA, MAYO, 1905, CONMEMORATIVOS DEL III +CENTENARIO DE LA PUBLICACIÓN DEL +«QUIJOTE»).</small><br> +<br>¡Pasmo de todos es la obra gigante<br> +que perpetúa tu fulgente gloria!<br> +¡Me parece gran mole de diamante<br> +alzada en monumento a tu memoria!<br> +<br> +Goza vida inmortal en las edades<br> +el libro bello que tu fama afianza.<br> +En todas las humanas sociedades<br> +sueña Quijote y ríe Sancho Panza...<br> +<br> +En tu pluma de oro educadora<br> +resplandece, con gracia y galanura,<br> +el rico idioma hispano, que atesora<br> +iras, amores, música y ternura.<br> +<a name='p320' id="p320"></a><br> +Prodigio de tu ínclito talento<br> +fué el libro que logró inmortalizarte;<br> +con él alzas a España un monumento<br> +y un monumento a España erige el Arte...<br> +<br> +Tu proeza ilumina ¡oh Sol preclaro!<br> +el siglo que tu mérito abrillanta.<br> +Eres genio del mundo, eterno faro;<br> +y encarnación de Dios es tu obra santa.<br> +<br> +Tu sátira donosa fué la fusta<br> +con que abatiste el vil positivismo.<br> +Retrata enteramente tu obra augusta<br> +a esa edad de prosáico realismo.<br> +<br> +Desde tu huesa, que el ciprés corona,<br> +oye la sinfonía de mi lira;<br> +es la canción que a tu memoria entona<br> +el bardo filipino que te admira...<br> +<br> +Para esculpir tu nombre giganteo,<br> +para encumbrar tu gloria soberana,<br> +arrancaré la lira de Tirteo<br> +y el estro portentoso de Quintana.<br> +<br> +Al mundo literario que te aclama<br> +le enalteces ¡oh clásico ironista!<br> +y a España le has legado con tu fama<br> +tu corona de insigne novelista.<br> +<br> +Mientras se nutra el pecho de ilusiones,<br> +de esperanzas y fé que el alma anhela,<br> +y elaboren amor los corazones,<br> +triunfará el ideal de tu novela.<br> +<br> +Vive aún Sancho con vida depravada<br> +y el pundonor con su ambición se junta;<br> +<a name='p321' id="p321"></a>¡no está la sociedad +regenerada,<br> +y la aurora social aún no despunta!<br> +<br> +¿Quien no se dignifica en ser Quijote<br> +ante la corrupción y la innobleza,<br> +para vivir sin denigrante mote<br> +coronado con nimbo de grandeza?<br> +<br> +¡Buen Quijote, salud! No eres vencido;<br> +írguete hasta las nubes arrogante!<br> +Vas como el Nazareno escarnecido,<br> +¡pero serás después un dios triunfante!<br> +<br> +Tu apostolado, en méritos fecundo,<br> +conquistará la admiración humana.<br> +Más que buscar, como Colón, un mundo.<br> +¡Tú formarás el mundo de mañana!<br> +<br> +El bien social, tu sueño soberano,<br> +no impera aún sobre la tierra mía.<br> +¡No siempre el Sol amaneció temprano,<br> +pero siempre fulgura el nuevo día!<br> +<br> +La crítica social tu libro entraña,<br> +ideal de sociólogos profundos.<br> +¡Cervantes, loor a ti, gloria a España,<br> +la que fué soberana de dos mundos...!<br> +<br> +Santa es tu obra y exije sacrificios,<br> +padeciste por ella mil dolores;<br> +¡salvar a las naciones de sus vicios<br> +es misión de los grandes redentores!<br> +<br> +¡Grande es Moisés, guiando al patrio suelo<br> +al pueblo de Israel que se redime!<br> +<a name='p322' id="p322"></a>¡Más grande emerges +tú, en el noble anhelo<br> +de crear humildad justa y sublime!<br> +<br> +¡No! No esa humanidad tan corrompida<br> +que pisotea la honra y el decoro;<br> +¡e hipoteca el amor y hasta la vida<br> +por la ruindad, el cálculo y el oro!<br> +<br> +¡Loor al que salva al pueblo corrompido<br> +del mal que le esclaviza y le pervierte!<br> +Por rescatar al mundo envilecido<br> +Cristo aceptó la cruz hasta la muerte.<br> +<br> +Los Sanchos se aniquilan con presteza;<br> +muere esa raza mísera y raquítica;<br> +¡Ya expira la maldad con la innobleza<br> +ensartada en el hierro de tu crítica...!</p> +........................................................<p>Los fervientes apóstoles del día<br> +sobrellevan aún tu cruz sagrada!<br> +¡Aún van cruzando la siniestra vía;<br> +aún distan de la meta suspirada!</p> +Al llegar al pináculo glorioso,<br> +tras las pendientes trágicas y abruptas,<br> +comulgarán, ante el altar del gozo,<br> +la hostia de amor las almas incorruptas.<br> +<br> +¡Oh la Pascua social! ¡Día de encanto;<br> +la fé redimirás, hoy naufragada.<br> +Tú, sí, realizarás el sueño santo<br> +de ver la humanidad regenerada!<br> +<br> +¡Llegarás! No eres, no, delirio vano.<br> +¡Trae el ciclón, después, días de +calma!<br> +¡Y ha de emerger, en tiempo no lejano,<br> +la gran patria inmortal con nueva alma...!<br> +<a name='p323' id="p323"></a> +<h3><b>A SALVADOR RUEDA</b></h3> +<p>Heraldo de la raza. En turquesa latina<br> +ha modelado España el alma filipina<br> +con rosas de su carne y oro de su pendón.<br> +Por eso, aunque nos vieres malayos por la cara<br> +y morena la frente que el indio sol tostara<br> +somos siempre españoles en alma y corazón.<br> +<br> +El pacto hispano-indígena de tres siglos de amores<br> +no fué vana quimera de los conquistadores,<br> +¡con sangre rubricáronle Legazpi y Solimán!<br> +Subsistirá ese pacto, que alientan ideales<br> +de secular cariño y lazos fraternales,<br> +porque lo anhela el pueblo con perdurable afán.<br> +<br> +De España es el espíritu de mi nación +querida,<br> +es rosa de su carne, pedazo de su vida,<br> +y es de ella el mismo rayo de nuestro ardiente sol.<br> +Corren por nuestra sangre glóbulos españoles<br> +y hasta el sagrado loto nimbado de arreboles<br> +se fecundó en las islas con polen español.<br> +<br> +Dí a la matrona ibérica, a la gloriosa anciana,<br> +la que empuñó el gran cetro del mundo, soberana,<br> +que la ama Filipinas con hondo amor filial;<br> +y al cobijarla un tiempo bajo su enseña de oro,<br> +legándole su ciencia y su idioma sonoro,<br> +cumplió ella su sagrada misión providencial.<br> +<br> +La cruz del misionero salvó el malayo suelo,<br> +y señaló la ruta que nos conduce al cielo<br> +sembrando en nuestras almas cien rosas de virtud,<br> +y el hierro de Legazpi defendió nuestras tierras<br> +<a name='p324' id="p324"></a>de las piraguas moras en fratricidas +guerras<br> +librando nuestra estirpe de horrible esclavitud.<br> +<br> +Tú traes, sacerdote ungido por la Fama,<br> +el copón milagroso que guarda sacra llama<br> +a este florón de Iberia del oriental vergel.<br> +Comulgue nuestra alma, hincada la rodilla,<br> +ante el altar del Arte, la hostia de Castilla,<br> +jurando amor a España, ser a ella siempre fiel.<br> +<br> +Somos floridas ramas del roble milenario:<br> +conserve nuestra raza el poder legendario,<br> +que trasmitióle España, de su progenie audaz.<br> +Los lazos que nos unen a ella en la ventura,<br> +de religión, de sangre, de idéntica cultura,<br> +son vínculos eternos ¡no se rompen jamás!<br> +<br> +No morirá en mi tierra su lengua encantadora<br> +y tras la niebla plúmbea que oculta roja aurora<br> +teñida en sangre y lágrimas, en fiera tempestad,<br> +la patria independiente, ciñendo hermosa aureola,<br> +en español sonoro como bramido de ola<br> +entonará su himno a nuestra libertad.</p> +<p>Octubre, 1915. <a name='p325' id="p325"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p324_Villanueva__Francisco_' href= +'#index_p324_Villanueva__Francisco_' id= +"return_p324_Villanueva__Francisco_"><b>Villanueva +(Francisco)</b></a></h2> +<p>Bisayo. Vive consagrado a la política. Estampó en +Manila (1913), una colección de poesías: <i>Horas de +luz</i>.</p> +<h3><b>AWAKE...</b></h3> +<p>Mira: yo sufro, y yo lloro,<br> +pues bien puede suceder<br> +que no llegues a entender<br> +lo mucho que yo te adoro.<br> +<br> +Si tu corazón de oro<br> +el Sol de mi amor no advierte,<br> +déjame que lo despierte<br> +de su letargo profundo,<br> +para que viva en el mundo<br> +junto al mío hasta la muerte.</p> +<p>1913.</p> +<h3><b>A MI PATRIA</b></h3> +<p>Hermosa patria mía, amor de mis amores,<br> +¿Sabes porqué mi acento hoy se dirije a +tí,<br> +y porqué el más indigno entre tus trovadores<br> +gozoso te contempla con loco frenesí?<br> +<a name='p326' id="p326"></a><br> +Es porque se anonada la ardiente fantasía<br> +ante el recuerdo santo del poema de tu ayer;<br> +es porque sueño verte alta la frente un día,<br> +señora del Oriente, reuniendo por doquier.<br> +<br> +Entonces tu alma enseña envolverá tu suelo,<br> +tus plácidos hogares con ella se ornarán,<br> +de oro, de azul y grana se teñirá tu cielo,<br> +y oro y azul y grana tus campos mostrarán.<br> +<br> +Tus ínclitos donceles, tus vírgenes amadas<br> +celebrarán ansiosos tu página inmortal;<br> +y temblarán tus montes, rosales, y cascadas<br> +a los melífluos sones de tu himno nacional.<br> +<br> +Desde su trono el mundo levantará su frente<br> +para entonar un himno, un himno en tu loor<br> +¡Gloria para la patria ya libre e independiente<br> +que luce a cuatro vientos la enseña tricolor!<br> +<br> +Un amor acendrado ¡oh patria! por ti siento.<br> +Tuyos son mis laureles; es tuya mi ilusión.<br> +¡Libre desea verte el claro entendimiento!<br> +¡Libre desea verte el noble corazón!</p> +<p>1913. <a name='p327' id="p327"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' href= +'#index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' id= +"return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_"><b>Zacarías +(Antonio)</b></a></h2> +<p>Poeta nuevo. Ha escrito poco. Colabora en «La +Defensa», diario católico de Manila. Muestra la +gentileza de cantar en sus primeros versos a la patria de la +colonización.</p> +<h3><b>ESPAÑA INMORTAL</b></h3> +<h3><b>TRIPTICO</b></h3> +<h3><b>I</b></h3> +<p>ESPAÑA HEROICA<br> +La gloria de los grandes batallones,<br> +que a la tierra asombró con sus grandezas,<br> +resplandece de nuevo en las proezas<br> +africanas de sus ínclitos leones;<br> +<br> +Aún respiran los viejos corazones<br> +que arrullaron al mundo en sus ternezas,<br> +y ante quienes bajaron las cabezas<br> +el orgullo de cien Napoleones;<br> +<br> +Aquella intrepidez en el combate<br> +aún existe y vigorosa late<br> +en el alma inmortal de su soldado;<br> +<br> +¡La patria, vencedora de cien lides,<br> +abre de nuevo el libro del pasado,<br> +donde vagan las sombras de los Cides!<br> +<a name='p328' id="p328"></a></p> +<h3><b>II</b></h3> +<p>ESPAÑA CATÓLICA<br> +Esa nación grandiosa que, a porfía,<br> +conquista mandos con ardor valiente,<br> +también ensalza con fervor creyente,<br> +las sublimes grandezas de María.<br> +<br> +De fervorosa y mística alegría,<br> +se ilumina su rostro de repente,<br> +y se postra de hinojos, reverente,<br> +cuando pasa la virgen por su vida.<br> +<br> +Y es que en esa nación de maravilla,<br> +la lumbre de la fé constante brilla,<br> +y hasta en la sangre de sus venas late;<br> +<br> +¡Por eso entre el fragor de la metralla,<br> +a sus hombres veréis en la batalla,<br> +que se persignan antes del combate!<br> +<br></p> +<h3><b>III</b></h3> +<p>ESPAÑA LITERARIA<br> +Esa España ferviente y valerosa,<br> +que confunde la Cruz con la Bandera,<br> +también adora a la inmortal Quimera<br> +que forma su ilusión maravillosa;<br> +<br> +Y respira el perfume de la Rosa<br> +de su Poesía, la creación entera;<br> +la humanidad, estática venera<br> +las obras de esa patria esplendorosa;<br> +<a name='p329' id="p329"></a><br> +El Rosal de su ilusión florece,<br> +el mundo, con su triunfo, se estremece<br> +y el horizonte de su amor se ensancha;<br> +<br> +y vivirá su gloria eternamente,<br> +mientras haya ideas en la frente,<br> +mientras viva QUIJOTE DE LA MANCHA.<br> +<a name='p330' id="p330"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' href= +'#index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' id= +"return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_"><b>Zaragoza Cano +(Flavio)</b></a></h2> +<p>Bisayo, de Ilo-Ilo, donde dirige «El Heraldo».</p> +<h3><b>LA GOTA DE AGUA</b></h3> +<p>Bajando por la impávida eminencia,<br> +desde incógnitas fuentes,<br> +rueda la gota de agua. En la confluencia<br> +donde se unen arroyos y torrentes,<br> +--con su ritmo triunfal de excelsas notas<br> +o de ondas desatadas--<br> +se entremezclan mil gotas con mil gotas<br> +hasta formar ciclópeas cascadas...<br> +<br> +Y a la manera<br> +del salto audaz--desde la roca al llano--<br> +con que muestra su esfuerzo la pantera,<br> +salta el río también al oceano<br> +con terco empuje;<br> +mientras en cada gota de agua ruje<br> +la génesis de ignotas tempestades,<br> +la mar y el río, en colosal connubio,<br> +fecundan en las vastas soledades<br> +la nube anunciadora del diluvio.<br> +<br> +La nube retadora<br> +pronta a caer en lluvias torrenciales,<br> +se alzará de la mar que se evapora,<br> +subiendo a los espacios siderales;<br> +<a name='p331' id="p331"></a>y cuando el viento<br> +azote con su tralla el firmamento,<br> +la densa nube la región ignota<br> +cubrirá de los vastos horizontes,<br> +para bajar de nuevo, gota a gota,<br> +sobre la cumbre de los altos montes.<br> +<br> +Gota de agua es el vate:<br> +con su verbo profético y sombrío<br> +piérdese de la vida en el combate,<br> +cual árbol seco que arrastrara el río;<br> +su idea es torrente<br> +que brota de la cumbre de su frente<br> +y derramando la cascada roja<br> +de sus magnas virtudes,<br> +como el río, también salta y se arroja<br> +al mar de las dormidas multitudes.<br> +<br> +En raudo vuelo<br> +cruza de los espíritus el cielo,<br> +«donde Dios reina y do la fé no mata,»<br> +formando con las nubes de su idea<br> +y sus cerebraciones,<br> +la tempestad social que se desata,<br> +que fecunda y procrea<br> +el árbol-Libertad de las naciones!<br> +<br> +Y cuando baje<br> +la idea desprendida del celaje,<br> +volverá a fulgurar sobre otras frentes,<br> +para trocarse en frescos manantiales<br> +de futuros torrentes<br> +que llenarán el mar con sus caudales:<br> +correrá como inmensa catarata<br> +propulsora de ineptas voluntades,<br> +en cuyo albo remanso se retrata<br> +el vago porvenir de las edades...<br> +<a name='p332' id="p332"></a></p> +<h3><b>PROEMIAL</b></h3> +<p>A JOSÉ HERNÁNDEZ GAVIRA<br> +Joven bardo que encerró poesía<br> +en pagodas de marfil y de plata:<br> +templa el sistro de celeste armonía<br> +y tus sáficos cantares desata...<br> +<br> +Suelta al trote tus gallardos bridones<br> +y que escalen la altitud tus corceles,<br> +al concierto de modernas canciones,<br> +bajo un arco de floridos laureles.<br> +<br> +Verterás la dulce euritmia del verso<br> +en prestigio de los lares nativos,<br> +cual aroma de grandeza, en el terso<br> +y aureo yelmo de patriotas altivos...<br> +<br> +Tu canción sea de triunfos y amores<br> +ante el alma nacional que te escucha:<br> +blancos ritmos a doncellas y flores,<br> +bravos toques a adalides en lucha...!<br> +<a name='p333' id="p333"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' href= +'#index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' id= +"return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS">POETAS +ESPAÑOLES EN FILIPINAS</a></h2> +<a name='p334' id="p334"></a><a name='p335' id="p335"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' href= +'#index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' id= +"return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_"><b>Cámara +(Felipe A. de la)</b></a></h2> +<p>Granadino. Comenzó a escribir en «Madrid +Cómico». Residió en Filipinas (donde +casó), más de veinte años, publicando +allí sus libros <i>Bajo el cielo de Manila</i> (1908), +<i>Palomicas de mi palomar</i> (1915) y <i>Cadena de amor</i> +(1918). Ultimamente residía en su ciudad natal.</p> +<h3><b>LA SAMPAGUITA</b></h3> +<p>Pendiente sobre un seno que palpita<br> +callada exhalas de tu olor la huella.<br> +No hay otra flor que te aventaje a bella<br> +¡Por algo te pusieron sampaguita!<br> +<br> +Igual que una esperanza de bonita,<br> +eres flor y pareces una estrella;<br> +y no hay mejor adorno de doncella,<br> +ni perfume más fino necesita.<br> +<br> +Bella mujer, que la belleza igualas<br> +del «rosario» que lleno de ufanía<br> +luce en sus cuentos tan fragantes galas:<br> +<br> +Un rosario de flores bien querría.<br> +Si el que llevas al cuello me regalas<br> +¡te prometo rezarlo cada día!<br> +<a name='p336' id="p336"></a></p> +<h3><b>LA MESTIZA ESPAÑOLA</b></h3> +<p>Cuando llegue la noche del olvido<br> +nadie tendrá noción de lo pasado,<br> +y al encontrarlo todo transformado<br> +alguien creerá que nada se ha perdido.<br> +<br> +De Urdaneta y Legazpi el apellido<br> +será, acaso, de todos olvidado,<br> +y de mi patria el nombre venerado<br> +ni evocado será, ni enaltecido.<br> +<br> +Acaso alguien recuerde, como en sueños,<br> +un pasado de encantos más risueños,<br> +que en su eterna canción digan las olas;<br> +<br> +pero aun cuando en placer se trueque el llanto<br> +¡No tendrán ya estas islas el encanto<br> +de las dulces mestizas españolas!<br> +<br> +¡La mestiza española...! La que auna<br> +la sangre de dos razas, la admiraba<br> +de Norte a Sur; la ninfa elaborada<br> +por los rayos de plata de la luna;<br> +<br> +la mujer amorosa cual ninguna,<br> +del malayo pensil flor delicada,<br> +no volverá a lucir, ni la templada<br> +brisa de Oriente arrullará su cuna.<br> +<br> +No más la languidez de su semblante,<br> +ni su busto arrogante,<br> +en sus espejos copiarán los ríos;<br> +<br> +Ni la verán ciñendo su alba frente<br> +de sampagas, al brillo refulgente<br> +de sus ojos obscuros y sombríos.<br> +<a name='p337' id="p337"></a><br> +Bella mujer, que en los felices días,<br> +como la flor que aroma los vergeles,<br> +endulzaras la vida con las mieles<br> +de tus eternas y mansas alegrías;<br> +<br> +Dieron solaz las dulces melodías<br> +de tu garganta a los proscriptos fieles,<br> +y gozó la fragancia de claveles<br> +que de tu dulce cuerpo despedías.<br> +<br> +Acaso tu recuerdo pronto muera;<br> +pero tu tumba de mi patria amada<br> +seguirá cobijando la bandera,<br> +<br> +mientras luzca en lugar tranquilo y quieto,<br> +a merced de los vientos desplegada,<br> +la leyenda triunfal de mi soneto.<br> +<a name='p338' id="p338"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' href= +'#index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' id= +"return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_"><b>Cáraves +(Tomás)</b></a></h2> +<p>Montañés, de Cabuérniga, donde nació +en 1864. Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras. +Residió en Manila muchos años, ejerciendo la +abogacía. Fué catedrático de Derecho Penal en +la Universidad de Santo Tomás. Ocupó altos cargos +administrativos. Colaboró en los principales +periódicos de Manila, singularmente en el +«Diario». Regresó de allá hacia 1898. +Vive ahora en Alcalá de Henares.</p> +<h3><b>TOTA PULCHRA ES MARIA</b></h3> +<p>"<i>El Señor me poseyó desde el principio"</i><br> + <small>(PROV. VIII, 23).</small><br> +<br> +Dadme canoras aves la armonía<br> +que en cascada sonora<br> +surge del fondo de la selva umbría,<br> +cuando el naciente día<br> +fresco rocío en las campiñas llora.<br> +Dame, arroyuelo cristalino y manso,<br> +el suave murmurar de tu corriente,<br> +de espuma matizada en el remanso.<br> +Préstame inquieto mar tu voz potente,<br> +vosotras auras el susurro ledo<br> +que vibra en los cristales de la fuente.<br> +La fe su inspiración hija del cielo;<br> +las cuerdas del laud su melodía,<br> +la cristiana oración su grato anhelo<br> +y sus cantos la hermosa poesía<br> +que busca a Dios, cuando remonta el vuelo.<br> +Fanales suspendidos en la altura,<br> +alborada magnífica de Mayo<br> +<a name='p339' id="p339"></a>rival eterna de la noche obscura,<br> +préstame de tu luz vívido rayo.<br> +Envuelta en densa bruma<br> +no sabe a donde va la mente inquieta;<br> +dale tu luz al alma del poeta,<br> +tus tintas a su pluma.<br> +Cantar quiero a María Inmaculada,<br> +aquel primer momento<br> +en que al surgir de la impalpable nada,<br> +tuvo lugar el sin igual portento.<br> +Del pasado primero el vaho aleve,<br> +no empañó un solo instante su pureza<br> +semejante a la nieve<br> +que del Alpe se posa en la cabeza.<br> +¡Mirad! Allá en su frente,<br> +la alborada riente<br> +de sus tintas los haces amontona,<br> +ciñéndola esplendente<br> +y sin rival magnífica corona.<br> +¡Ved!... a sus bellos ojos<br> +asoma el rosicler de la mañana<br> +y son sus labios rojos<br> +envidia de la grana.<br> +Las clavellinas que de ingente roca<br> +nacen en la hendidura,<br> +envidian los perfumes de su boca,<br> +y el marfil de sus dientes la blancura.<br> +De su albo cuello en el contorno vago<br> +algo incorpóreo, inmaterial se extiende...<br> +¡Es el cisne del lago!<br> +¡Es la paloma que el espacio hiende!<br> +Es María, la cándida doncella,<br> +orgullo de Sión, la que escogida<br> +fué del Señor para encarnar en ella,<br> +La que de Sol vestida<br> +con sus divinos pies los astros huella.<br> +<a name='p340' id="p340"></a>La matrona valiente<br> +que de la astuta y pérfida serpiente<br> +quebrantó la cabeza con su planta,<br> +es la Madre de un Dios omnipotente<br> +a quien absorto el Universo canta.<br> +Es María, la egida y el amparo<br> +del que en la tierra infortunado llora;<br> +y es en el mar el encendido faro<br> +enmedio de tormenta aterradora.<br> +La que invoca el marino en sus azares,<br> +cuando el azote de huracán violento,<br> +las olas de los mares,<br> +amenazan trepar al firmamento.<br> +Entonces ¡ay! es ella<br> +quien al revuelto mar dice:--¡Detente!<br> +la que apaga el rumor del oleaje<br> +y hace que el Sol magnífico, esplendente,<br> +rompa del nubarrón el denso encaje.<br> +Es ella, quien a raya<br> +pone al viento y amansa sus rigores;<br> +aliento del que mísero desmaya<br> +y quien conduce a la distante playa<br> +las barcas de los pobres pescadores.<br> +Con labio balbuciente y vivo anhelo<br> +«¡Dios te salve, María!»<br> +en la cuna te dice el pequeñuelo:<br> +salúdate el anciano<br> +que harto ya de luchar con el destino,<br> +apoyo busca en tu segura mano.<br> +¿Mas que mucho, Señora,<br> +que el hombre de quien eres bienhechora<br> +su gratitud te ofrezca y, sus amores...?<br> +también del Sol los mágicos fulgores<br> +te rinden homenaje<br> +y te saluda el mar con sus rumores,<br> +con su aroma las flores,<br> +las aves con su canto en el follaje.<br> +<a name='p341' id="p341"></a>La Creación entera a ti +rendida<br> +himnos en tu loor, creyente, lanza,<br> +que eres, al par que aliento de su vida,<br> +el puerto en lo inmortal de su esperanza.<br> +¡Dios te salve, María!<br> +lirio de Nazaret, blanca azucena,<br> +bendito imán de la esperanza mía!<br> +Escucha la plegaria del poeta<br> +que a cantar se atrevió tu gran Misterio,<br> +que antes cantara el arpa del profeta,<br> +del ángel el salterio...<br> +Mas disculpa, Señora, mi osadía<br> +si me atreví a llegar a tu grandeza.<br> +¡Qué madre no perdona una flaqueza...!<br> + ¡Perdona, Madre +mía!<br> +<a name='p342' id="p342"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p341_Casuso__Manuel_' href= +'#index_p341_Casuso__Manuel_' id= +"return_p341_Casuso__Manuel_"><b>Casuso (Manuel)</b></a></h2> +<p>Hijo de españoles, nació en la Habana el 6 de +Marzo de 1874. Fué niño a Filipinas, cursando el +bachillerato en el Instituto de San Juan de Letrán, de los +PP. dominicos, Hizo allí sus primeras armas literarias. +Colaboró luego en periódicos españoles del +país. Regresó a España al emanciparse el +Archipiélago. Es ahora, en Barcelona, Director de la +Cárcel de mujeres.</p> +<h3><b>¡CONDOR, DAME TUS ALAS...!</b></h3> +<p>¡Del mundano vivír, cuanto me aterra<br> +compartír la dorada falsedad!<br> +¡Cómo me ahoga el lodo de la tierra!<br> +¡Cómo mancha su negra suciedad!<br> +<br> +Condor, dame tus alas: necesito<br> +volar cómo tu vuelas, ¡oh cóndor!<br> +Tengo sed de beberme el infinito<br> +en un vuelo sin fin, libertador.<br> +<br> +¡Mas ay! ¿a qué volar? El alma impura<br> +cautiva del dolor tiene que ser.<br> +Condor, ¿a que volar hacia la altura,<br> +si al lodo de la tierra he de volver...?<br> +<a name='p343' id="p343"></a></p> +<h3><b>¡QUE TERRIBLE DOLOR!</b></h3> +<p>¡Qué terrible dolor es este mío:<br> +hoy como ayer, mañana como hoy!<br> +Como revuelto y caudaloso río<br> +de mi destino al fin marchando voy.<br> +<br> +Calma te pido, padecer constante;<br> +calma te pido, inhóspito sufrir:<br> +como el héroe al marchar hacia adelante<br> +quiero cara al peligro sucumbír.<br> +<br> +A la muerte no temo: ¿qué es la muerte<br> +sino el almo principio de otra vida...?<br> +Queda frío en la tierra el cuerpo inerte<br> +y vuela el alma que en el cuerpo anida.<br> +<br> +Vuela el alma a los cielos y en la altura<br> +es encendida chispa, es un fulgor,<br> +y cuando brilla, desprendida y pura,<br> +va a postrarse a las plantas del Señor.<br> +<br> +Y desde entonces queda convertida<br> +en un astro que miran los humanos;<br> +una dorada estrella suspendida<br> +del cristalino espacio en los arcanos.</p>........................................................ +<p>Estrellas rutilantes que contemplo<br> +de azul y luminoso palpitar;<br> +¡luminaria magnífica de un Templo<br> +sin rito, sin imágenes ni altar!<br> +<a name='p344' id="p344"></a><br> +¡Luceros de radiar inextinguible!<br> +¡soles que apenas los humanos ven;<br> +almas, felices almas! ¿es posible<br> +que llegue a ser estrella yo también...?</p> +<p>1921.</p> +<h3><b>LAGRIMAS</b></h3> +<p>¿Sabéis lo que es el río al parecer +inerme,<br> +cuyas dormidas aguas espejan lozanías?<br> +Es el titán pacífico en cuyo seno duerme<br> +un nunca sospechado tesoro de energías.<br> +<br> +¿Sabéis dónde ha nacido la plácida +corriente?<br> +Brotaron de las rocas sus gotas de cristal<br> +y cáliz son las rocas en el que lentamente<br> +cayendo van las lágrimas de un llanto universal.<br> +<br> +La escarcha se desprende cual lágrimas de frío;<br> +lloran de la neblina los impalpables lutos;<br> +son lágrimas del alba las gotas de rocío<br> +y los arbustos lloran las mieles de sus frutos.<br> +<br> +El mar llora sus perlas; las nubes sus fluídos;<br> +llora la tierra gemas de ardiente claridad,<br> +y llora el firmamento luceros desprendidos,<br> +y llora entre sus risas también la humanidad.<br> +<br> +¡Benditas sean las lágrimas! Cayendo persistentes<br> +en río se convierten tras lenta filtración,<br> +y en ese río santo, ocúltanse latentes<br> +tesoros no apreciados de luz y redención.</p> +<p>1922. <a name='p345' id="p345"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p344_Escalera__Francisco_de_la_' href= +'#index_p344_Escalera__Francisco_de_la_' id= +"return_p344_Escalera__Francisco_de_la_"><b>Escalera (Francisco de +la)</b></a></h2> +<p>Madrileño. Vivió expatriado gran parte de su vida +en América y Filipinas. Aquí fué redactor de +«El Comercio» y «El Diario de Manila», +donde publicaba versos a diario bajo el pseudónimo +<i>Peldaño</i>. En Manila editó (1897) su libro +<i>Poemas relámpagos</i>. En Madrid estampó (1898) +otro con el título de <i>Baraja de sonetos</i>, porque +contenía cuarenta. Colaboró también en la +Prensa de la corte, singularmente en la ilustrada. Falleció +en Buenos Aires en 1914.</p> +<h3><b>AÑO NUEVO</b></h3> +<p>En la hora sombría de la noche<br> +nace al mundo del vientre del Misterio.<br> +Entre la Edad y el Siglo lo engendraron<br> +en un instante criminal de incesto:<br> +lo crean a traición; como un delito;<br> +como crea el reptil bajo del cieno.<br> +Y sin embargo es grande. Por alcoba<br> +tiene la inmensidad del firmamento<br> +y ve al nacer, como primer paisaje,<br> +de estrellas de oro empavesado el cielo.<br> +Las horas, con las gamas de los bronces<br> +a gloria tocan. Le saluda Enero<br> +con ósculo glacial. La Virgen Alba<br> +le da un beso de luz. Y entona el viento<br> +una marcha real en su homenaje;<br> +un preludio de honor, un himno imenso.<br> +En el Jordán de oro de la aurora<br> +<a name='p346' id="p346"></a>le bautiza el rocío, y es su +templo,<br> +el Cáos con su grandeza apocalíptica;<br> +mansión del super-Dios; altar etéreo.<br> +--¡Ya nace un año más!--dice Diana<br> +brindando con el Sol, copón ardiendo,<br> +que eleva con su mano triunfadora<br> +desde el Atrio de Oriente; estalla un beso<br> +que lo lanza el Amor... y la Alborada<br> +se envuelve entre sus túnicas de incendio,<br> +mientras el día nimba de colores<br> +el panoramma azul. Sonríe Invierno.<br> +La humanidad imbécil con sus vítores<br> +saluda desde el mundo al año nuevo<br> +y la naturaleza inagotable<br> +le amamanta con savia de su seno.<br> +La Esperanza le mira con angustia;<br> +la Fuerza echa a reir; tiembla el Progreso;<br> +la Paz suspira; la Igualdad en tanto<br> +lanza una maldición; se oye el lamento<br> +que exhala la Honradez en las bohardillas;<br> +pugna el Trabajo por romper los hierros<br> +de su cadena vil; se ve en el lodo<br> +como un gusano revolcarse al Pueblo<br> +que tiene, harto de yugo y de miseria,<br> +fiebre de dinamita en el cerebro...<br> +y en su carrera de onzas, coronado<br> +con diadema imperial, llevando un cetro<br> +macizo de brillantes y rubíes,<br> +como un César o un Dios, pasa el Dinero.</p> +........................................................<p>El Filósofo piensa:--«¿Es algo? +¡Nada!<br> +¿Qué es lo que significas, Año Nuevo,<br> +entre la Eternidad? ¡No eres ni el átomo<br> +que el aire mece! En el Reloj eterno<br> +vales mil veces menos que un segundo<br> +<a name='p347' id="p347"></a>del horario del hombre. En lo +pequeño<br> +no hay algo a lo que puedas compararte;<br> +un «algo» es colosal; ¡aun eres menos!<br> +La Juventud cavila: «¡Eres el triunfo<br> +de mi placer; apoteosis regio<br> +de la procreación, en tu holocausto<br> +flotarán nuevos seres de mi cuerpo...<br> +e iré unciendo tus días y tus horas<br> +con cadenas de flores y de besos!»<br> +Dice la Senectud: «¡Yo te saludo<br> +doblando hacia la tierra mi esqueleto;<br> +eres el peristilo de mi cripta,<br> +eres mi enterrador, eres mi féretro!<br> +Noto que ya fermentan los gusanos<br> +bajo mi vestidura de pellejo;<br> +yo sé que has de tejerme con tus noches<br> +una mortaja negra: sólo ruego<br> +que me arranques del cráneo las ideas;<br> +¡queman como rescoldo!» Y dice el Tiempo:<br> +«¡Un año más de la Barbarie hummana!<br> +sigue la Edad de piedra; un cafre nuevo.<br> +Así guerrean los hombres. Los Caínes<br> +visten de magistrados y guerreros;<br> +santifican el Maüser y la Horca,<br> +hacen del Oceano un Coliseo,<br> +del campo del honor un spoliarium;<br> +matan y juran entre rezo y rezo<br> +y convierten la tierra creadora<br> +en palacios de buhos y de cuervos,<br> +los únicos amigos de las tumbas,<br> +los únicos amantes de los muertos;<br> +esas dos majestades de la noche<br> +que van en recepción al cementerio...<br> +Todo es convencional y todo rige:<br> +Conciencia, Patria, Aristocracia, Infierno,<br> +Justicia, Fuerza, Jerarquías, Leyes,<br> +Honor, Banderas, Religiones, Cetros,<br> +<a name='p348' id="p348"></a>sólo la Inteligencia y el +Cariño<br> +son los supervivientes de los tiempos;<br> +can ellos dos se escalarán las nubes;<br> +con ellos dos se invadirán los cielos.<br> +El Corazón y el Cráneo; dos grandezas<br> +que tutean a Dios; son dos fragmentos<br> +de su divino sér; el mundo en masa<br> +es pobre y vil para guardarlas dentro;<br> +para ellas dos, se necesita espacio:<br> +lo llenan todo; ¡inmensidad en pleno!»<br> + ...La +luz del Primer día<br> +se encuentra en el Cenit; el Año Nuevo<br> +fecunda ya la tierra; baña el Orbe<br> +una ola vital; incuba Enero,<br> +las venas y las plantas. Continúa<br> +la floración eterna. Canta el viento.<br> +Se oye la carcajada de la Orgía,<br> +se sonríe el Amor. Palpita un beso,<br> +y entre flores, se yergue la mañana<br> +brindando con el sol, ¡copón ardiendo...!</p> +<h3><b>ANTE LA DERROTA DE MONTOJO, EN CAVITE</b></h3> +<p>En la bahía entró.--¡Le +«embotellaron!»--<br> +todos a voz en grito prorrumpieron<br> +Los enemigos <i>yankees</i> le siguieron<br> +y con potente escuadra le cercaron.<br> +<br> +De nuestras pobres naves se mofaron;<br> +su aciago fin unánimes previeron...<br> +Y pronto todos por seguro dieron<br> +el desastre español que presagiaron.<br> +<a name='p349' id="p349"></a><br> +¿Cómo luchar con tan maldita estrella<br> +y hacer que la bandera se salvara?<br> +Sólo hubo un medio: el de morir con ella.<br> +<br> +Y antes que el enemigo lo pensara...<br> +...¡rompió el pobre almirante «la +botella...»<br> +¡y se tiró los vidrios a la cara!!</p> +<p>Madrid, Mayo, 1898. <a name='p350' id="p350"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name= +'return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_"><b>García +Collado (José María)</b></a></h2> +<p>Extremeño--como Espronceda, con quien tuvo cierta +afinidad espiritual --aunque recriado en Madrid. Un +trasatlántico le volcó, en plena juventud, sobre +Manila. Comenzó a versificar. Desde 1887 colaboró +asiduamente en el diario «La Oceanía +Española». Publicó un volumen, <i>Leyendas +filipinas</i>. Le inspiró la musa ebria de Poe y Verlaine. +Fué desdichadísimo, tormentosa su vida. Le +acorralaron las acerbidades. Conoció la cárcel. +«Descansó»,--que paz le fué la +muerte--alrededor de los treinta años, Abril de 1890. Siete +años después de muerto, sus admiradores, y los de +Manuel Romero de Aquino, publicaron una selección de +composiciones poéticas de ambos bajo el título +«Homenaje a dos poetas».--Manila, 1897, con +prólogo de Manuel María Rincón, ilustre +periodista español de las islas.</p> +<h3><b>A MANILA</b></h3> +<p>Pobre bardo, hoy a tus pies<br> +vengo a ofrecer mis cantares.<br> +Rica perla de dos mares,<br> +si humilde la ofrenda es,<br> + tú ya +ves<br> +que, inspirada en tu belleza<br> +y reflejando tu historia,<br> +tiene por timbre de gloria<br> +la sombra de tu grandeza.<br> +<br> +Años ha que mi navío,<br> +después de tender la lona<br> +<a name='p351' id="p351"></a>y recorrer la ancha zona<br> +de la mar a su albedrío,<br> + cedió +pío<br> +de mi afán al hondo anhelo.<br> +A tus playas se acercó<br> +y benigno me dejó,<br> +Manila, sobre tu suelo.<br> +<br> +Aunque de España alejado,<br> +nunca de la patria lejos,<br> +mirando en ti sus reflejos<br> +quedó mi afán consolado.<br> + ¡Sea +loado<br> +Dios, que consiguió juntar,<br> +pedazos tan divididos,<br> +que siempre han de estar unidos<br> +aunque los separe el mar.<br> +<br> +¡Allá la remota ola<br> +besa los lindes de España!<br> +¡Aquí la mar besa y baña<br> +tierra también española!<br> + Arrebola<br> +sol de gloria el tierno abrazo<br> +y el alma se alegra al ver<br> +que jamás se ha de romper<br> +ese sacrosanto lazo.<br> +<br> +La imaginación inquieta,<br> +al contemplar tal unión,<br> +enciende la inspiración<br> +en la mente del poeta.<br> + Noble, reta<br> +al bardo, que acude al duelo<br> +y al herir la egregia lira<br> +<a name='p352' id="p352"></a>copia, a la luz que le inspira,<br> +cantares que oyó en el cielo.<br> +<br> +¡Cómo a la noche callada<br> +le place el verte ¡oh Manila!<br> +hermosa, alegre y tranquila<br> +cabe la mar reclinada...!<br> + Ver la agrada,<br> +cuando sube la marea<br> +la ola que al llegar se ve,<br> +como por besar tu pie<br> +se deshace y forcejea.<br> +<br> +No le pareces sultana<br> +de belleza caprichosa:<br> +le pareces, más hermosa,<br> +antigua virgen cristiana...<br> + Soberana,<br> +al ver doblar tu cabeza<br> +sobre tu brazo a la noche,<br> +flor eres que cierra el broche<br> +para ocultar su belleza.<br> +<br> +¡Como encierras y avasallas<br> +de tu pasado el blasón!<br> +¡Bien lo dice el cinturón<br> +que te ciñen tus murallas!<br> + Derribarlas<br> +quieren, con feroz piqueta...<br> +¡Arrancarte el blasón regio!<br> +¡De tan torpe sacrilegio<br> +protesto como poeta!<br> +<br> +Al mirar la majestad<br> +de tu encastillado busto,<br> +se presiente algo de augusto<br> +<a name='p353' id="p353"></a>que ha quedado de otra edad.<br> + La impiedad<br> +no quitará en sus conjuros<br> +y esfuerzos extraordinarios,<br> +la cruz de tus campanarios,<br> +ni la piedra de tus muros.<br> +<br> +¡Salve, cristiana amazona<br> +que tras de tantos afanes<br> +dió el ilustre Magallanes<br> +de mi España a la corona!<br> + Si blasona<br> +tu pecho de real nobleza,<br> +rica perla de dos mares,<br> +no desdeñes los cantares<br> +con que ensalzo tu grandeza.<br> +<br> +Movido de anhelo santo,<br> +voy rebuscando en tu historia<br> +los anales de tu gloria,<br> +copiándolos en mi canto.<br> + De su encanto,<br> +que ninguna sombra empaña<br> +tendrá valor y nobleza,<br> +porque al cantar tu grandeza<br> +también canto la de España.<br> +<br> +Pobre bardo, hoy a tus pies<br> +vengo a ofrecer mis cantares.<br> +Rica perla de dos mares,<br> +si humilde mi ofrenda es,<br> + tú ya +ves<br> +que con profunda emoción,<br> +de tu cariño al encanto,<br> +también, al par de mi canto,<br> +te ofrezco mi corazón.<br> +<a name='p354' id="p354"></a></p> +<h3><b>¡FACILISIMO...!</b></h3> +<p>Es hacer un soneto facil cosa<br> +que, en sabiendo rimar, hace cualquiera;<br> +por más que más de uno considera<br> +que es sobrenatural y milagrosa.<br> +<br> +De su facilidad dificultosa<br> +es el fondo la gracia verdadera,<br> +Siempre el fondo; la forma es la manera<br> +de dar al fondo una cubierta hermosa.<br> +<br> +El que sin fondo y forma hace un soneto,<br> +con que es cosa difícil no se escude,<br> +su ignorancia ocultar queriendo agreste.<br> +<br> +No lo frague si busca ser discreto,<br> +porque hará, si lo fragua, no lo dude,<br> +¡un soneto tan malo como éste...!</p> +<h3><b>AMBICION CESARISTA</b></h3> +<p>Cruza del Rubicón al otro lado<br> +turba adiestrada de agoreras aves,<br> +y Céras, ambicioso, dice al verlas:<br> +--«¡Roma es la gloria!»--Y tras la gloria +parte.<br> +<br> +¡Qué importa que a su paso rasgue el pecho<br> +de la que fué su generosa madre!<br> +Decís que es un mal hijo... ¿a qué ser +bueno,<br> +cuando es tan fácil el hacerse grande?<br> +<a name='p355' id="p355"></a><br> +Murió la libertad. Al solio augusto<br> +el tirano ascendió... ¡Vedle, arrogante,<br> +convertir de la patria el cuerpo hermoso<br> +en insepulto y colosal cadáver!<br> +<br> +Roma era noble, y como noble, altiva...<br> +Roma fué esclava, y como esclava, infame...<br> +¡Y el mundo entero doblegó la frente<br> +ante el mal hijo que humilló a su madre!<br> +<br> +Por eso cuando leo las Historias,<br> +reyes, emperadores y magnates,<br> +se me figuran turba de bandidos<br> +cruel y sanguinaria y miserable!<br> +<br> +Hijos felices de la odiosa espada,<br> +la tierra, a su capricho, se reparten...<br> +¡Dióles vida la tierra! ¡Ellos, feroces,<br> +se alimentan del cuerpo de la madre!</p> +<h3><b>NOCHEBUENA DE 1887</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small><br> +Cede ¡oh Dios! cede en tu ira<br> +y mis desventuras mira<br> +con inmensa compasión.<br> +Derrama en mí tu luz pura,<br> +y libra de su amargura<br> +a mi triste corazón.<br> +<br> +Si el dolor con su agonía<br> +torna pura el alma mía<br> +<a name='p356' id="p356"></a>¡viva el dolor siempre en +mí!<br> +¡Y si es la herida honda y fiera,<br> +más y más y más me hiera,<br> +que quiero la muerte así!<br> +<br> +¡Mas tanto sufrir no puedo!<br> +Algo en mí, que me da miedo,<br> +me es imposible arrancar...<br> + ¡Náufrago soy que, sin brío,<br> +en medio de un mar bravío,<br> +no logró al puerto arribar!<br> +<br> +Está el horizonte obscuro...<br> +El corazón inseguro<br> +siento, templando, latir;<br> +y el mónstruo me empuja y roza<br> +y aunque cruel me destroza<br> +¡me es imposible morir!<br> +<br> +¡Terrible mar de la vida!<br> +Fiera sirte aborrecida,<br> +cuanto apacible falaz,<br> +¿qué ley aquí nos encierra,<br> +que nos tiene siempre en guerra<br> +sin darnos nunca la paz?<br> +<br> +¡Viene la ola! Sereno<br> +busco una tumba en su seno<br> +donde tranquilo dormir...<br> +En vano, que otra ola avanza<br> +fingiéndome una esperanza<br> +y obligándome a vivir.<br> +<br> +Y, sin este fin que ansío,<br> +¿será mi destino impío<br> +luchar y siempre luchar?<br> +¿Existiré eternamente<br> +<a name='p357' id="p357"></a>combatiendo frente a frente<br> +con las olas de este mar?<br> +<br> +¿Habrá más horrible infierno?<br> +¡Deseando un sueño eterno<br> +eternamente existir!<br> +¡Apiádate, Dios bendito,<br> +de este dolor infinito<br> +que tanto me hace sufrir!<br> +<br> +Y de mi llanto deshecho<br> +ten piedad: muerte y un lecho<br> +prepárame con amor.<br> +¡Tras de este vivir amargo,<br> +dame un sueño largo, largo...<br> +muy largo y reparador...!<br> +<a name='p358' id="p358"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' href= +'#index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' id= +"return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_"><b>Martínez +(Fray Graciano)</b></a></h2> +<p>Fraile agustino, muchos años residente en Filipinas, +donde estuvo prisionero cuando la revolución de 1896, +concluída en 1898 con la emancipación de las islas. +Es asturiano, de Pola de Labiana. Dirige ahora en Madrid la revista +«España y América». Editó en +Manila, 1901, el libro de versos <i>Flores de un día</i>, en +el cual se han espigado los insertos a continuación.</p> +<h3><b>FILIPINAS</b></h3> +<p>¡Cantara yo la espléndida techumbre<br> +que tu suelo cobija y hermosea<br> +como un manto tejido de alma lumbre;<br> +<br> +ese sol que en tus cimas centellea<br> +y en los torrentes vívidos te inunda<br> +que su carro de luz relampaguea!<br> +<br> +Cantara yo tu tierra floribunda,<br> +donde en raudales inexhaustos mana.<br> +Primavera su plétora fecunda;<br> +<br> +esa vegetación rica y lozana<br> +que te baña en color y poesía<br> +como en rayos el sol a la mañana!<br> +<br> +¡Cantara yo tu mar, tu mar bravía<br> +que, al romper en tus plantas sus cristales<br> +te arrulla con su bárbara armonía;<br> +<a name='p359' id="p359"></a><br> +Cantara, en fin, tus brisas matinales<br> +tus crepúsculos plácidos y hermosos,<br> +tus magníficas noches tropicales...!<br> +<br> +¡Cuál entonces mis versos sonorosos<br> +como el limpio cristal de una cascada<br> +fluyesen inspirados y armoniosos!<br> +<br> +Como entonces mi musa arrebatada,<br> +hasta donde tu cielo reverbera,<br> +desde allí como alondra enamorada,<br> +<br> +en divinas estrofas prorrumpiera<br> +cantando de tus dones el tesoro<br> +con ritmos de perenne primavera!<br> +<br> +Pero los días son más bien de lloro,<br> +no de adularte ¡oh pueblo filipino!<br> +a los ecos de cántico sonoro.<br> +<br> +Mientras, tal desatado torbellino<br> +surque tu faz, el rayo de la guerra<br> +alfombrando de escombros su camino;<br> +<br> +mientras del llano a la escarpada sierra,<br> +el acero traidor rompa tu entraña<br> +y en sangre inunde tu bendita tierra:<br> +<br> +mientras no enfrenes esa impía saña<br> +que hoy ceba sus instintos destructores<br> +en tantos hijos de la madre España;<br> +<br> +mientras al Dios del Sinaí no implores<br> +que tienda un velo a tu reciente historia,<br> +nunca esperes ni aplausos ni loores.<br> +<a name='p360' id="p360"></a><br> +¿Porqué engreirte con la vana gloria<br> +de ver a tu Metrópoli vencida<br> +ciñéndote el laurel de la victoria?<br> +<br> +Aquí España cayó como el suicida<br> +a quien del goce lúbrico el veneno<br> +poco a poco arrancando fué la vida.<br> +<br> +No surgió un sólo ánimo sereno,<br> +que al presentir tu arrollador embate<br> +se lanzase a morir honrado y bueno.<br> +<br> +¡Sí; bien lo sabes tú! No hubo combate<br> +en que el león ibero haya lucido<br> +el bélico furor que en su alma late.<br> +<br> +Por viles redes de traición perdido,<br> +en tus manos cayó, como el cordero<br> +en los mercados públicos vendido.<br> +<br> +No fué el atleta histórico, el guerrero<br> +que cae en medio de la lid sangrienta<br> +herido al golpe de mortal acero.<br> +<br> +¡Me estremece de horror la vil afrenta!<br> +Espurios hijos para quienes nada<br> +es todo el odio que en el mundo alienta,<br> +<br> +traición hicieron a mi patria amada,<br> +mancillando su honor, que aun esplendía<br> +con vivos resplandores de alborada.<br> +<br> +¡Ah! si pudiese con la sangre mía<br> +borrar ese baldón de tu memoria...<br> +¡Hasta la última gota vertería!<br> +<a name='p361' id="p361"></a><br> +¡No! No brotó en los campos de la gloria<br> +el árbol de tu triste independencia:<br> +nació como un aborto de la historia,<br> +<br> +surgió como un hedor de pestilencia,<br> +como el miasma mefítico de un lago,<br> +como el mal de una pútrida conciencia.<br> +<br> +No espere nunca el lisonjero halago<br> +de inmarchito laurel tu saña impía,<br> +nacida para el luto y el estrago.<br> +<br> +Ni sueñes que la gloria te sonría;<br> +que la revolución es el castigo<br> +que Dios a un pueblo delincuente envía.</p> +........................................................ +<p>La fiebre de odios que tu pecho agita<br> +ya es más que fiebre vértigo iracundo,<br> +cráter que horrores sin cesar vomita.<br> +<br> +¿Porqué, porqué, escandalizando al mundo,<br> +se ensaña hasta en el mismo sacerdote<br> +tu rencor despiadado y furibundo?<br> +<br> +¿No temes, dí, que el exterminio brote<br> +del seno impuro de nequicia tanta<br> +y con sus alas de huracán te azote?</p>........................................................ +<p>No seas, no, como la débil hoja<br> +que arranca a su merced el cierzo frío<br> +que en Otoño los árboles despoja.<br> +<a name='p362' id="p362"></a><br> +Sé cual la <i>narra</i><sup><a name='Footmark_361_1' href= +'#Footnote_361_1' id="Footmark_361_1">43</a></sup> de tu bosque +umbrío<br> +que, al ascender por el azul sereno,<br> +lanza al baguio valiente desafío.<br> +<br> +No desarraigues nunca de tu seno<br> +el árbol santo que hoy tu furia ataca,<br> +ni en tu ser inocules más veneno.</p> +<div class='footnote'> +<p><a name='Footnote_361_1' href='#Footmark_361_1' id= +"Footnote_361_1">Nota 43</a>: Arbol leguminoso, maderable, muy +empleado en la construcción de moblaje.</p> +</div>........................................................<p>El pájaro que vuela de su nido,<br> +cuando aun el vuelo remontar no sabe,<br> +cae por sus propias alas oprimido.<br> +<br> +No sea símil de tu historia el ave.<br> +No, al sacudir tu cuello una coyunda,<br> +otra más dura y más senil lo grave.</p> +........................................................ +<p>Truene a lucir el templo sacrosanto,<br> +vuelve a adorar su redentor emblema<br> +¡o reinen por doquier luto y espanto<br> +y flagele tu rostro al anatema! <a name='p363' id="p363"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' href= +'#index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' id= +"return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_"><b>Molina del Pando +(Angelina de)</b></a></h2> +<p>Española. Sólo cultivó la poesía en +Filipinas, colaborando para «El Mercantil» y otros +periódicos de las islas, bajo el seudónimo de +<i>Casandra</i>. Aparece muy hermosa en el retrato que tenemos a la +vista. Murió, prematuramente, en 1917. Su madre, doña +Angela Perejamo, reunió los materiales para la +colección de poesías de Angelina, rotulada +<i>Siemprevivas</i>, editada en 1920 por la Casa Maucci, de la cual +se han entresacado las que siguen:</p> +<h3><b>TUS MANOS</b></h3> +<p>PARA MI HIJA<br><br> +¡Manitas, las dulces<br> +manos de mi nena!<br> +Las manos mimosas,<br> +rosadas, sedeñas;<br> +las manos, divinas<br> +como dos camelias,<br> +que al acariciarme<br> +parece que besan.<br> +<br> +Manos adoradas,<br> +juguetonas, tiernas,<br> +como satinadas<br> +manos de muñeca;<br> +con la delicada<br> +pura transparencia<br> +<a name='p364' id="p364"></a>que tienen las suaves<br> +hojas de gardenia...<br> +<br> +Manos adoradas,<br> +como dos inquietas<br> +diminutas brujas<br> +locas y traviesas,<br> +que lo mismo rompen<br> +todo lo que encuentran,<br> +que se unen pidiendo<br> +perdón, cuando pecan...<br> +<br> +¡Que sean las dulces<br> +manos de mi nena,<br> +las que cierren mis ojos<br> +cuando yo me muera!<br> +<br></p> +<h3><b>EL MARTIRIO DE MI VIDA</b></h3> +<p> Son largos los +días;<br> + las noches, eternas...<br> +¡Qué largo es el tiempo, cuando nos ahogan<br> + en llanto las penas!<br> +<br> + Los celos, como +áscuas,<br> + en mi alma penetran.<br> +¡Son ascuas de fuego que todo lo arrasan,<br> + que nada respetan!<br> +<br> + Los celos +traidores<br> + son ráfagas negras.<br> +¡Son arma de majo que hiere en la sombra,<br> + donde no le vean!<br> +<a name='p365' id="p365"></a><br> + No quiero +sentirlos,<br> + y me hacen su presa;<br> +me dominan, se enroscan en mi alma...<br> + ¡Soy su prisionera!<br> +<br> + Los celos son +malos.<br> + ¡Ay del que los +sienta...!<br> +Yo tengo la senda erizada de celos<br> + ¡La muerte me acecha!<br> +<a name='p366' id="p366"></a></p> +<h3><b>TU PORVENIR</b></h3> +<p>Tras los cristales del jardin sombrío<br> +pasar he visto tu perfil romano,<br> +hundida en el landó, con tu mundano<br> +gesto de burla, de desdén y hastío.<br> +<br> +Reina en tu mundo, despreciaste el mío,<br> +y cuanto te ofrecí resultó en vano.<br> +¡Poseedora del cetro cortesano,<br> +un hogar de virtud te causa frío!<br> +<br> +Pasa, pasa, mundana incorregible,<br> +que corres ciega tras el imposible<br> +placer que anhela tu alma pecadora...<br> +<br> +Yo he de verte, más tarde, envejecida,<br> +sollozar el recuerdo de tu vida<br> +sumida en tu vejez desoladora.<br> +<a name='p367' id="p367"></a></p> +<h3><b>FLOR VALENCIANA</b></h3> +<p>Has nacido en la huerta de Valencia<br> +hueles a naranjal y a limonero,<br> +y en tus ojos, de encanto zalamero,<br> +brilla como una estrella tu inocencia.<br> +<br> +Llena la Huerta tu gentil presencia<br> +y encantas con tu gracia al mundo entero,<br> +haciendo resbalar por el pandero<br> +tus dedos, que de nardos son la esencia.<br> +<br> +La Huerta con sus flores te engalana,<br> +y hay algo en tu belleza valenciana<br> +que encanta, y estremece, y enamora.<br> +<br> +Pareces de un sultán la favorita,<br> +y toda tu persona clama y grita<br> +que corre por tus venas sangre mora.<br> +<a name='p368' id="p368"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' href= +'#index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' id= +"return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_"><b>Pellicena y +Camacho (Joaquín)</b></a></h2> +<p>Hijo de catalanes, nació en Valladolid (1879), y muy +niño le llevaron sus padres a Filipinas, donde ha morado +alrededor de treinta años. Cursó el bachillerato en +el Ateneo municipal de Manila. Allí nació su +afición al arte literario, componiendo versos desde la +adolescencia. Antes de cumplir los veinte años, fundó +y dirigió en Manila «El soldado español», +luego «La Unión Ibérica» y más +tarde el diario «El Noticiero de Manila». Fundó +después la revista «Cultura Filipina», y +fué redactor jefe de «El Mercantil». Volviendo a +España hace pocos años, se estableció en +Barcelona, donde dirige ahora «La Veu de +Catalunya».</p> +<h3><b>ASPIRACION</b></h3> +<p>En esas horas de inefable calma,<br> +cuando las nubes, al morir, colora<br> +el rojo sol, y estremecida el alma<br> +inquiere, meditando, soñadora,<br> +ese tenaz misterio de la vida<br> +que engendra de la duda roedora<br> +la imagen maldecida...<br> +¡cuántas veces, del mar en la presencia,<br> +y escuchando su música salvaje,<br> +creía, entre el rumor del oleaje,<br> +los gritos percibir de la conciencia!<br> +<br> +Cuando vencido el pensamiento gime<br> +y la razón ya vacilante calla;<br> +con ímpetu sublime,<br> +<a name='p369' id="p369"></a>que no sé si condena o si +redime,<br> +la idea en luces de color estalla.<br> +<br> +Con suave arrullo o con feroz empuje,<br> +como la lira acaso del poeta,<br> +el mar, o canta o ruje,<br> +y en su canción o en su rugido inquieta<br> +finge la mente del absorto vate<br> +recuerdos de un ayer que va pasando,<br> +de su lira en las cuerdas evocando<br> +los «gritos del combate».<br> +<br> +Casi olvidado de la humana escoria,<br> +de amor henchido el corazón ardiente<br> +y mintiendo los nimbos de la gloria<br> +en la marchita frente,<br> +del bardo las hermosas ilusiones<br> +inventan, en el mundo, el paraíso...<br> +¡Fantásticas ficciones!<br> +Piadoso Dios, para humillarle, quiso<br> +que el mar, con estridente carcajada,<br> +hiciera resurgir en su memoria<br> +todo el recuerdo de la duda odiada,<br> +trasunto de su historia.<br> +<br> +Y después, con desprecio,<br> +en la augusta agonía de la tarde,<br> +se ríe el hombre de su orgullo necio<br> +que quiso hacer de indiferencia alarde,<br> +pues mientras vive, lucha, y es al cabo,<br> +César potente o miserable esclavo,<br> +lidiador en la vida, aun el cobarde.<br> +Siempre el mortal, en su inquietud batalla;<br> +y mártir o verdugo,<br> +vencido o vencedor, en la lid halla<br> +lauro esplendente o vergonzoso yugo.<br> +<a name='p370' id="p370"></a><br> +Mas no calma el infinito anhelo<br> +de la idea rebelde o redentora;<br> +si se apagan los astros en el cielo,<br> +la luz presiente de la nueva aurora.<br> +<br> +Por eso, el alma mía,<br> +para llenar ese vacío horrible,<br> +a otras regiones ascender ansía...<br> +mas ¡ay! ¿será posible?</p> +<h3><b>EVOCACION</b></h3> +<p>¿Porqué, cuando la noche perezosa<br> +envuelve la ciudad en el misterio,<br> +así me atrae la olvidada fosa,<br> +perdida en un rincón del cementerio?<br> +<br> +¿Porqué voy a rezar sobre esa tumba<br> +donde duerme el pasado, si me deja<br> +hasta el insecto que en los aires zumba<br> +en el alma la cifra de una queja?<br> +<br> +Fué ayer cuando murió la pobre Rosa.<br> +¡Fué ayer cuando murió! ¡la amaba +tanto<br> +que busco siempre su olvidada fosa,<br> +perdida en un rincón del camposanto!<br> +<br> +Con rudo golpe mi contraria suerte<br> +me hirió, cuando en el cielo me creía;<br> +el dulce idilio interrumpió la muerte...<br> +¡y nadie compartió la pena mía!<br> +<br> +Por su belleza y su bondad vencido,<br> +aún vive su recuerdo en mi memoria,<br> +mas mi ventura para siempre ha huído<br> +desde que el ángel retornó a la gloria.<br> +<a name='p371' id="p371"></a><br> +No lo puedo olvidar; amanecía<br> +y el sol, de luz en lágrimas deshecho,<br> +hasta la alcoba penetrar quería<br> +y besar su cadáver en el lecho.<br> +<br> +¡Pasó como las nubes del estío!<br> +después ¡la realidad...! una mortaja...<br> +un cuerpo inerte, inanimado, frío,<br> +que encierran sin piedad en una caja...<br> +<br> +Como valor fingía, de mis ojos<br> +el llanto contener pude un instante;<br> +para no ver sus míseros despojos<br> +oculté entre mis manos mi semblante.<br> +<br> +Alcé luego la frente, mas no estaba<br> +su cadáver allí. ¡Vana porfía!<br> +¡Ya su cuerpo en la tierra descansaba!<br> +¡Ya en una tumba su beldad yacía!<br> +<br> +No para hacer de mi pasión alarde,<br> +para hallar fuerzas en la lucha acaso,<br> +al templo de la muerte por la tarde<br> +del triste día dirigí mi paso.<br> +<br> +Lloré sobre su abierta sepultura<br> +aquel perdido bien que tanto amara...<br> +¡Nunca pude pensar que mi ternura<br> +tanto placer en el dolor hallara!<br> +<br> +Y desde entonces, de la noche umbrosa,<br> +envuelta la ciudad en el misterio,<br> +así me atrae la olvidada fosa<br> +perdida en un rincón del cementerio.<br> +<a name='p372' id="p372"></a></p> +<p><small>(CANCIONERO DE MANILA)</small></p> +<h3><b>LAS CALLES DE INTRAMUROS</b></h3> +<p>Cuando paso por las calles de Manila, me parece<br> +que resurgen intramuros los recuerdos del ayer;<br> +en la vaga somnolencia de la tarde que anochece,<br> +evocando voy memorias de heroismo y de poder.<br> +<br> +Veo lanzas y arcabuces, veo picas y banderas;<br> +oigo vítores y pasos en ruidosa confusión,<br> +desfilando por mi mente las legiones altaneras<br> +de Legazpi y de Salcedo, Lavezares y Chacón.<br> +<br> +A mis ojos con visiones de centurias idas brindo<br> +y me abstraigo de las gentes y costumbres de mi edad,<br> +sorprendiendo a don Alonso cuando, al pié del tamarindo,<br> +de su esposa Catalina castigó la liviandad.<br> +<br> +Las aceras animadas van poblándose de seres<br> +que en las místicas edades esculpieron su vivir;<br> +a la luz de la leyenda pasan hombres y mujeres,<br> +con sus gozos y sus duelos, su llorar y su reir.<br> +<br> +Una dama que en el manto se arrebuja el lindo talle<br> +se ve entrar en una iglesia; y, al oirse la oración,<br> +un hidalgo que se para en la esquina de una calle<br> +y el chambergo se destoca con cristiana devoción.<br> +<br> +Por los claustros vagan sombras pensativas de doctores<br> +que escribieron en las celdas o incensaron el altar;<br> +y del Sol a los postreros moribundos resplandores<br> +a un alféizar asomado se ve a un fraile meditar.<br> +<a name='p373' id="p373"></a><br> +El espacio hienden torres de la iglesia redentora<br> +que la cúpula cobija con los brazos de la cruz<br> +y del fondo de los siglos va la chispa inspiradora<br> +encendiendo en las conciencias los destellos de su luz.<br> +<br> +Con monjiles atavíos, tras las tapias del convento,<br> +se presiente que va pronto María Clara a parecer,<br> +evocando soñadora, ya dormido el pensamiento,<br> +la azotea do hizo Ibarra sus mejillas florecer.<br> +<br> +Allá enfrente se divisa de la Fuerza de Santiago<br> +el histórico recinto, de almenaje señorial,<br> +que con fúnebres tapices enlútose el día +aciago<br> +que vió arder entre sus muros la capilla de Rizal.<br> +<br> +¡Ah! ¡Que apague la Discordia de su tea fratricida<br> +los impúdicos fulgores, el maldito resplandor!<br> +¡Que la Muerte no separe lo que júntase en la +Vida!<br> +¡Que los hombres no desunan lo que uniera el Creador!<br> +<br> +Ni separa ni desune. Su cristiano testamento<br> +fué la síntesis suprema de la unión +espiritual<br> +de dos pueblos que son uno, por la Fé y el Pensamiento;<br> +que son uno en los amores y en el verbo de Rizal.<br> +<br> +Y asi fué. Cuando caía de los mástiles +gloriosos<br> +la bandera que la cuna de Rizal empavesó,<br> +el espíritu hermanado de dos pueblos generosos<br> +en la mente libertaria de Rizal nidificó. <a name='p374' id= +"p374"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' href= +'#index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' id= +"return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_"><b>Peñaranda +y Escudero (Carlos)</b></a></h2> +<p>Nació en Sevilla el 7 de Abril de 1849 y † en +Madrid, 19 Noviembre 1908. En su ciudad natal publicó, muy +joven, su primer libro. Luego varios en Madrid, prologado por +Víctor Hugo el rotulado <i>Cantos del pueblo</i>. Por +entonces alcanzó Peñaranda mucha boga en la corte +como poeta. En Filipinas, ejerciendo altos cargos administrativos, +residió durante dos etapas: alrededor de 1887, en que +fundó «La Opinión», diario de +espíritu Iberial, que murió al tornar +Peñaranda a España; y de 1891 a 1898, colaborando +entonces en varios periódicos manileños, y con mayor +asiduidad en «El Comercio». Al estallar (1896) la +insurrección, organizó la guerrilla de voluntarios de +San Miguel, a cuyo frente asistió a la toma de Silang +(Febrero, 1897), otorgándosele la placa de la cruz roja del +Mérito Militar. En Manila estampó cuatro libros: +<i>Prosa</i>, <i>Más prosa</i>, <i>Poesías +selectas</i> y <i>Por la Patria</i>. Por su probidad como +funcionario y su cultura excepcional, mereció el respeto de +españoles y de filipinos.</p> +<h3><b>AL CUMPLIR CUARENTA AÑOS</b></h3> +<p>¡Adios, auras de gloria y de poesía<br> +dulces errores y tiranos dueños!<br> +¡Adios, por siempre, altísimos empeños<br> +luchas sin galardón, noches sin día!<br> +<br> +Roto el encanto, la conciencia fría<br> +ve alzarse, hoy burladora, ayer risueños,<br> +tiempos que fueron ya--sueño de sueños--<br> +del porvenir la negación sombría.<br> +<a name='p375' id="p375"></a><br> +Ver la felicidad y no alcanzarla,<br> +correr tras de la gloria y no obtenerla,<br> +tener un alma libre, esclavizarla...<br> +<br> +¡Vida que no es ni nuestra al poseerla,<br> +no vale el torpe afán de conservarla,<br> +ni el miedo miserable de perderla!<br> +<a name='p376' id="p376"></a></p> +<h3><b>A UN PALO DEL TELEGRAFO</b></h3> +<p>Ayer monarca de los bosques eras,<br> +dispensador de sombra regalada,<br> +lecho hojoso del aura enamorada,<br> +bulliciosa ciudad de aves parleras.<br> +<br> +Hoy, triste, escueto, ni volver esperas<br> +a tu pomposa juventud pasada;<br> +de desnudéz imagen desolada,<br> +y esqueleto de muertas primaveras.<br> +<br> +Mas no llores tu verde lozanía,<br> +ni las ausentes auras voladoras,<br> +ni tu diadema de follaje vano.<br> +<br> +Hoy de un gran porvenir marcas la vía;<br> +tus auras son palabras vibradoras<br> +y tu corona el pensamiento humano.<br> +<a name='p377' id="p377"></a></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p376_Perejamo_Morales__Angela_' href= +'#index_p376_Perejamo_Morales__Angela_' id= +"return_p376_Perejamo_Morales__Angela_"><b>Perejamo Morales +(Angela)</b></a></h2> +<p>Española, con larga residencia en Filipinas. Madre de la +poetisa Angelina Molina de Pando <i>(Casandra)</i>. Vive en +Cebú, islas Bisayas. Juntó los materiales para +<i>Siemprevivas</i>, la obra poética póstuma de +Angelina, publicando al frente de aquélla la siguiente +composición <i>A la memoria</i> de su hija, de factura muy +clásica.</p> +<h3><b>A LA MEMORIA DE MI HIJA</b></h3> +<p>Ya todo terminó; ya te marchaste;<br> +ya no estás a mi lado;<br> +ya se abrieron tus alas y volaste<br> +a la inmensa región de lo ignorado.<br> +<br> +¡Que triste, Lina mía,<br> +nuestra casa quedó! Tú te has llevado<br> +nuestro afán de vivir, nuestra alegría,<br> +la esperanza de todo lo soñado<br> +cuando estabas en nuestra compañía.<br> +<br> +¡Quién decirnos pudiera<br> +hace muy poco tiempo, quién pensara<br> +que tu voz para siempre enmudeciera;<br> +que tu risa por siempre se esfumara,<br> +que tu cuerpo de tierra se cubriera!<br> +<a name='p378' id="p378"></a><br> +¡Qué horroroso tormento<br> +el que junto a tu lecho hemos pasado<br> +queriendo aminorar tu sufrimiento!<br> +<br> +¡Y éste de hoy, en que tristes, desolados,<br> +sin poderte apartar del pensamiento<br> +nos vernos, sin tu amor, abandonados!<br> +<br> +Sí, como yo confío,<br> +desde el mundo mejor en donde moras,<br> +ves nuestro llanto y este dolor mío,<br> +¡consuélete el saber que a todas horas<br> +al miramos sin tí, sentimos frío!<br> +<br> +¡Y qué pena tan fiera<br> +es para mi pensar que no has logrado<br> +ver realizada una ilusión que era<br> +algo hermoso que tú habías soñado<br> +desde los tiempos de tu edad primera!<br> +<br> +¡Pobre consuelo el mío;<br> +el de juntar de tu fecundo númen<br> +las frases que leer no puedo en calma<br> +e imprimir con mi orgullo este volúmen<br> +en el que van pedazos de tu alma!<br> +<br> +¡Ah, si saber te es dado<br> +lo que pasa en el mundo que perdiste<br> +verás el fuego con que se te ha amado,<br> +pues desde el día horrible en que partiste,<br> +el dolor de los tuyos no ha cesado!<br> +<a name='p379' id="p379"></a><br> +Que tal vacío dejas<br> +en el pecho de cuantos te han querido,<br> +que aunque inútiles son todas sus quejas,<br> +añoran siempre el dulce bien perdido,<br> +y más te adoran cuanto más te alejas...</p> +<p>Cebú, Octubre 1919. <a name='p380' id="p380"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' href= +'#index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' id= +"return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_"><b>Romero de Aquino +(Manuel)</b></a></h2> +<p>Andaluz. ¿Sevillano? Hizo estada larga en Manila, donde +casó y engendró prole. † Diciembre 1894, y a +poco el Ayuntamiento acordó dar su nombre a una calle de la +ciudad. Dos años antes de su óbito publicó el +libro primero--y único--de su <i>Romancero filipino</i>, +obra hermosa y definitiva. La dedicó al general Despujols, +capitán general de las islas. Este y Gutiérrez de la +Vega, director general de Administración, y Mecenas de +Romero, lograron que el Estado adquiriera, con destino a las +escuelas, buen golpe de ejemplares. Fué un medio delicado de +remediar la penuria del poeta, hombre inadaptado, incapaz de +sujetarse a escritorio u oficina, ni a ninguna suerte de trabajo +vulgar. Escribió con intermitencias. Le faltó la +espontaneidad y el vigor de García Collado, su émulo; +pero le superó en sentimiento y corrección y en +cultura literaria.</p> +<h3><b>PERDONAME...</b></h3> +<p>¡Perdóname, bien mío!<br> +De inmenso amor arrobadores cuentos<br> +nos relataba el río:<br> +aún palpitaban del ardiente estío<br> +en las fugaces auras los alientos.<br> +<br> +Con cántiga amorosa,<br> +daba su adiós al espirante día<br> +la alondra melodiosa:<br> +bajo inmenso dosel color de rosa<br> +Héspero, rutilante, sonreía.<br> +<a name='p381' id="p381"></a><br> +El astro soberano<br> +al descender tras el roquero monte<br> +que cierra el fertil llano,<br> +trasunto hermoso del Edén cristiano<br> +dibujaba en el mágico horizonte.<br> +<br> +Tus ojos, como espejos<br> +reflejaban también aquellos rojos<br> +y dorados reflejos:<br> +tu mirabas allá, lejos, muy lejos...<br> +y yo te devoraba con mis ojos.<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío!<br> +Todo invitaba amores, alegría,<br> +demente desvarío:<br> +la tierna alondra, el murmurante río,<br> +el sol de ocaso, el fugitivo día.<br> +<br> +¿Quién se hubiera cuidado<br> +de humanos males ni mundanos dolos?<br> +Tú al mío, yo a tu lado,<br> +¡solos, mi bien! hubiéramos estado,<br> +sin nuestro tierno amor, nosotros solos.<br> +<br> +«Mi amor a tí--decía--<br> +arderá como el sol que siempre arde:<br> +ese sol, alma mía,<br> +da en otros horizontes vida al día<br> +que aquí mata en los brazos de la tarde.<br> +<br> +Sus alas extendiendo,<br> +la plúmea turba al aire ofrece en salva<br> +sonoroso estruendo,<br> +la tarde aquí con pena despidiendo,<br> +allá dichosa saludando al alba.»<br> +<a name='p382' id="p382"></a><br> +El día, agonizante,<br> +suspiraba quizá por la luz pura<br> +que, al sonreirme amante,<br> +derramaba en mi pecho palpitante<br> +de tu mirada intensa la ternura...<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío!<br> +Todo, menos tu faz y mi alegría,<br> +tornábase sombrío:<br> +calló la alondra, adormecióse el río,<br> +bajó al abismo el sol, expiró el día...<br> +<br> +--«Qué dichosos instantes,<br> +viendo el alba nacer en esos otros<br> +horizontes distantes,<br> +las almas gozarán de dos amantes<br> +tan felices tal vez como nosotros.<br> +<br> +¡Ellos más...! Aquí mata<br> +nuestro bien, la que odiamos, noche impía;<br> +allí la aurora grata<br> +que en fúlgidos torrentes se desata<br> +les ofrece de amor entero un día!»<br> +<br> +Tus frases de amor llenas,<br> +desbordaron, rompiendo de mi calma<br> +las frágiles cadenas,<br> +un mar de hirviente lava por mis venas<br> +y otro mar de delirios por mi alma.<br> +<br> +¡Perdóname, bien mío...!<br> +Pusieron contra tí del alma mía<br> +en el volcán impío,<br> +<a name='p383' id="p383"></a>su amor la alondra, su murmurio el +río,<br> +su ausencia el sol, su negra noche el día.<br> +<br> +Cediendo tu fiereza<br> +en mi seno estreché con embeleso<br> +tu celestial cabeza...<br> +¡Y el último fulgor de tu pureza<br> +partió con el rumor del primer beso...!<br> +<a name='p384' id="p384"></a></p> +<h3><b>¡ADIOS, LA NAVE!</b></h3> +<p><small>(FRAGMENTO)</small></p> +<p>Ya se ha borrado la estela<br> +que bordaba aquella nave,<br> +que al impulso de su vela,<br> +sobre los abismos rueda<br> +ráuda y gentil como el ave.<br> +<br> +Ya en lid con los elementos<br> +en el ancho mar a solas,<br> +no traen hasta mi los vientos<br> +los rumorosos lamentos<br> +de aquellas vencidas olas;<br> +<br> +y apenas la vista alcanza<br> +su velámen arrogante,<br> +que se ofrece a semejanza<br> +de blanco espectro gigante,<br> +alzándose en lontananza.<br> +<br> +¡La nave...! ¿Quién sabe cierto<br> +si los que surcando van<br> +de los mares el desierto<br> +llegarán salvos al pueblo?<br> +¿Quién sabe si volverán?<br> +<br> +¿Quién sabe si el mar aborda<br> +detrás del eco postrero<br> +de la canción lenta y sorda<br> +que, recostado en la borda,<br> +canta el bravo marinero?<br> +<a name='p385' id="p385"></a><br> +Mi ser tras de ti se lanza;<br> +sólo allí, en la inmensidad,<br> +el alma a entrever alcanza<br> +de su insegura esperanza<br> +la anhelada realidad.<br> +<br> +Del infinito en presencia,<br> +sólo la vital esencia<br> +puede sentir explicable<br> +el eterno e insondable<br> +misterio de la existencia.<br> +<br> +Volemos, nave querida,<br> +lejos del mundano lodo;<br> +la inmensidad nos convida,<br> +y siento que es dulce todo<br> +lo que aleja de la vida.<br> +<br> +Las aguas del mar envuelve<br> +en su seno y sube, sube,<br> +y otra vez se las devuelve<br> +cuando en lluvia se resuelve,<br> +limpias y dulces la nube.<br> +<br> +Y es que del mar la amargura<br> +al subir de si destierra,<br> +y el agua es tanto más pura<br> +cuanto mayor es la altura<br> +que la aparta de la tierra.<br> +<br> +¡La nave, adios! Muere el dia<br> +y plácida noche en calma<br> +su primer beso te envía:<br> +al mundo paz, a mi alma<br> +profunda melancolía....<br> +<a name='p386' id="p386"></a></p> +<h3><b>A MI LIRA</b></h3> +<p>Amaremos a la aurora<br> +que arrulla tierna a los días<br> +en la cuna,<br> +y a la tibia luz que llora,<br> +llena de melancolías,<br> +blanca luna.<br> +<br> +A las gotas de rocío,<br> +que engalanan con diamantes<br> +a las flores,<br> +y al que alegra el bosque umbrío,<br> +gorgear de los amantes<br> +ruiseñores.<br> +<br> +De las líquidas serpientes,<br> +las de espumosas escamas,<br> +los acentos,<br> +y las selvas y las fuentes<br> +y las hojas y las ramas<br> +y los vientos.<br> +<br> +Al celaje caprichoso<br> +que de mil raras visiones<br> +formas toma;<br> +y al arrullo cariñoso<br> +con que alegra a sus pichones<br> +la paloma.<br> +<a name='p387' id="p387"></a><br> +A la noche, cuyos duelos<br> +en su manto de topacios<br> +lleva escritos;<br> +amaremos a los cielos,<br> +amaremos los espacios<br> +infinitos.<br> +<br> +Amarás tú mis canciones,<br> +yo el encanto que suspira<br> +tu ternura;<br> +tú mis versos, yo tus sones,<br> +tú a tu dueño, yo a mi lira<br> +¡qué ventura!<br> +<br> +Almas para el bien nacidas<br> +que perdidos sus lamentos<br> +gimen solas,<br> +naves son ¡ay! sumergidas<br> +al embate de los vientos<br> +y las olas.<br> +<br> +¿Lloras mi lira? ¿Estás triste?<br> +No nos suma en sus abismos<br> +la amargura.<br> +Dios nos dió el raudal que existe<br> +dentro de nosotros mismos<br> +de ventura.<br> +<br> +Lloraremos la alegría,<br> +reiremos indiferentes<br> +los enojos.<br> +Y agotáranse algún dia<br> +tus suspiros y las fuentes<br> +de mis ojos.<br> +<a name='p388' id="p388"></a><br> +Yo te daré mis canciones;<br> +tú la voz que en mi ser deja<br> +dulce calma;<br> +yo mis versos, tú tus sones;<br> +yo un ¡ay! triste, tú una queja,<br> + ¡yo mi alma...!<br> +<a name='p389' id="p389"></a></p> +<h3><b>ROMANCERO FILIPINO</b></h3> +<p>XV</p> +<p>Regalo son de los ojos,<br> +haciéndolas menos densas<br> +y bordando de la noche<br> +las misteriosas tinieblas:<br> +un luminoso suspiro<br> +de la luna macilenta;<br> +¡del astro que lejos muere<br> +la despedida postrera!<br> +la luz temblorosa y pura<br> +de mil millares de estrellas<br> +que errantes chispas encienden<br> +sobre las ondas serenas;<br> +huyendo de los esquifes,<br> +murmurándoles sus quejas,<br> +fosforescentes espumas<br> +por irritadas más bellas;<br> +nieve, purísima nieve,<br> +dormida en las aguas quedas<br> +y que azoran, de los remos,<br> +las sacudidas violentas:<br> +destellos que multiplican<br> +las armas de los cincuenta<br> +que van a Máctan, del Régulo<br> +a vengar la grave ofensa,<br> +y que en la costa enemiga<br> +marcaran, antes, sus huellas,<br> +de que las nocturnas sombras<br> +avergonzadas por feas,<br> +se escondan viendo del alba<br> +la blanca faz hechicera.<br> +<a name='p390' id="p390"></a>Avanzan como los vientos<br> +las navecillas ligeras,<br> +y presto en Máctan embisten<br> +de la playa las arenas:<br> +Hernando de Magallanes<br> +dictó consigna severa<br> +y desembarcan los bravos<br> +de sombras con apariencias;<br> +porque tal es el silencio,<br> +que no se mueve una lengua<br> +ni para alzar sus ruidos<br> +tienen las armas licencia,<br> +y de los mismos esquifes<br> +enmudecen las maderas<br> +y hasta las olas acallan<br> +el rumor de la marea;<br> +que las órdenes de Hernando<br> +no quieren desobediencias...!<br> +Es todo inutil; al punto<br> +se oyen las voces aquellas<br> +agudas, desapacibles,<br> +que repetidas se alejan<br> +lo mismo que las del eco<br> +volando de sierra en sierra,<br> +con las que anuncian los indios,<br> +habiendo ocurrido apenas<br> +la cautelosa llegada<br> +de la falange extranjera;<br> +mostrando con sus aullidos<br> +y con vivir tan alerta,<br> +que nunca abrigaron duda,<br> +antes tuvieron certeza<br> +de que los de España irían<br> +a castigar la insolencia<br> +del altanero cacique;<br> +sin afligirles más pena<br> +<a name='p391' id="p391"></a>que no poder de los tiempos<br> +quebrantar la ley suprema,<br> +acelerando las horas,<br> +para sus ansias tan lentas!<br> +que han de aguardar impacientes<br> +antes de lavar su afrenta.<br> +<br> +Al ver burlado el misterio<br> +con que trataban ausencia<br> +mentirles, juzgan más próxima<br> +la vengadora refriega,<br> +y al viento dan los aceros,<br> +apoyanlos en las piedras,<br> +y de las lucientes hojas<br> +probando la resistencia,<br> +llegan a poner las puntas,<br> +de las guarniciones cerca;<br> +y al clavarlas en el suelo,<br> +sienten hervir en las venas<br> +de sus abuelos la sangre,<br> +que fué su mejor herencia,<br> +y acariciando la santa<br> +memoria de sus proezas,<br> +murmuran--<i>¡desperta ferro!</i>--<br> +siguiendo la usanza vieja.<br> +<br> +Forman un compacto grupo<br> +dispuestos a la pelea:<br> +bostezan los arcabuces<br> +mostrando sus bocas negras;<br> +que ansían vomitar muerte<br> +y les aburre la huelga:<br> +suena el clarín sacudiendo<br> +de su mudez la vergüenza,<br> +<a name='p392' id="p392"></a>y a su son acude el dia,<br> +precedido de la incierta<br> +luz del alba, como nuncio<br> +de su próxima presencia.<br> +<br> +Ven entonces los guerreros<br> +de enemigos nube inmensa,<br> +llenando apiñada masa<br> +toda la tendida cuesta<br> +desde donde acaba el llano<br> +hasta donde el bosque empieza.<br> +<br> +La viviente mancha obscura,<br> +las incontables ballestas<br> +las innumerables lanzas<br> +juntas cual lluviosas hebras,<br> +todo obscuro como el bosque<br> +que guarda sus madrigueras,<br> +todo inquieto cual las ramas<br> +que sacude la tormenta,<br> +preséntase prolongando<br> +la espesura de la selva.<br> +¿Qué es aguardar? Magallanes,<br> +al ver que con impaciencia<br> +por la cifra de contrarios<br> +multiplica su fiereza,<br> +dirigiéndose a su hueste<br> +dice las razones éstas:<br> +--«El santo nombre de Cristo,<br> +la noble gracia del César,<br> +y la gloria de la patria<br> +y la limpia fama nuestra<br> +los estáis viendo ultrajados<br> +por aquella vil caterva,<br> +<a name='p393' id="p393"></a>y de su venganza os hacen<br> +la generosa encomienda.<br> +<br> +Los que nacen en España<br> +sólo conocen dos sendas:<br> +o morir, para honra propia,<br> +o vencer, para honra de ella.<br> +<br> +Cuanto hasta el presente hicimos<br> +va jugando en esta empresa;<br> +ved lo que puede costaros<br> +un momento de flaqueza.<br> +<br> +La causa que sustentais,<br> +de batallar la experiencia,<br> +el corazón y las armas;<br> +toda la ventaja es vuestra.<br> +<br> +¡Compañeros! nuestras glorias<br> +son de los salvajes presa;<br> +vamos por ella, llevando<br> +rayos de acero en la diestra,<br> +el agravio, en la memoria<br> +y la fé, en la Providencia!»--<br> +<br> +El grito de «Dios y Patria»<br> +ruje la hueste de Iberia,<br> +y al punto hacia el enemigo<br> +emprende veloz carrera<br> +estremeciéndose, altiva<br> +y feroz, con la soberbia<br> +de leones irritados<br> +que sacuden las melenas;<br> +los alaridos del indio<br> +turban la región serena<br> +del aire, y la muchedumbre<br> +<a name='p394' id="p394"></a>de los contrarios, inquieta,<br> +en sinuosas oleadas<br> +agítase, a la manera<br> +con que a los ojos se ofrecen<br> +las ondas altas y lejas,<br> +o las mieses que combaten<br> +los vientos de la pradera.<br> +<br> +Forman cerrada techumbre<br> +en el espacio las flechas<br> +despedidas por los indios<br> +con vigorosa destreza,<br> +y de las finas corazas<br> +el temple ponen a prueba,<br> +hasta parecer dudoso<br> +lo eficaz de su defensa;<br> +llegan, hieren y rebotan<br> +sin un instante de tregua<br> +y es pavoroso redoble<br> +el que sin cesar resuena,<br> +imitando el que produce<br> +de granizo nube espesa,<br> +cuando los vidrios azota<br> +con iracunda violencia.<br> +<br> +Ruje de los arcabuces<br> +la detonación siniestra<br> +y ante sus fuegos los indios<br> +de vacilación dan muestra;<br> +más, prestos, cual si escuchasen<br> +amenazadora arenga,<br> +con nuevo aliento sacuden<br> +la momentánea tibieza,<br> +y los que detrás combaten<br> +cierran sin temor las brechas<br> +en que rompe el plomo hirviente<br> +las avanzadas hileras,<br> +<a name='p395' id="p395"></a>y no cede de los indios<br> +la pertinaz resistencia,<br> +y van pasando las horas,<br> +y aquella humana barrera<br> +si cien veces viene al suelo<br> +otras cien se alza más recia.<br> +<br> +Sobre el enemigo bando<br> +corre la mesnada ibera,<br> +empeñándose la lucha<br> +más fragorosa y sangrienta.<br> +<br> +Las incansables espadas<br> +relumbran como centellas,<br> +y dan a sus rudos golpes<br> +robustas lanzas respuesta;<br> +saltando bajo las mazas<br> +las armaduras deshechas,<br> +por el campo estremecido<br> +hacen abundante siembra<br> +de hombreras, petos, celadas,<br> +brazaletes y escarcelas.<br> +<br> +Los de España sus aceros<br> +con ambas manos aferran,<br> +y a su filo no resisten<br> +las enemigas rodelas,<br> +y divide el mismo golpe<br> +hasta el pecho las cabezas,<br> +y parece, al descargarle,<br> +que surge de una caverna<br> +el ronco aliento, imitando<br> +esa saña, ese ardor, esa<br> +respiración del labriego,<br> +ruidosa, cuando maneja<br> +el hacha y gigante tronco<br> +desmenuza en leves leñas;<br> +<a name='p396' id="p396"></a>y para espantar las almas<br> +abren tan cumplidas puertas<br> +que al salir, aún las más grandes<br> +se sienten harto pequeñas:<br> +todo fuego, todo llamas,<br> +lumbre todo en la contienda;<br> +las rojas chispas que al choque<br> +de los hierros centellean,<br> +los rayos de las pupilas,<br> +el ardor de la ira ciega,<br> +el resuello incandescente,<br> +el mar de sangre que humea...!<br> +<br> +Al fin, el tesón desmaya<br> +de su brava resistencia<br> +y las enemigas turbas<br> +guarecense en la floresta,<br> +de mortal pavor transidas,<br> +arrastradas y dispersas,<br> +como al rugir de los vientos<br> +las pálidas hojas muertas,<br> +cumpliéndose la de Hernando<br> +a Amábar brava promesa.<br> +<br> +Tras de ellos los españoles,<br> +con bien escasa prudencia,<br> +prosiguiendo la victoria<br> +van a la espesura negra,<br> +y de los contrarios muertos<br> +dificultando la cuenta<br> +es cruel carnicería<br> +la que fué función de guerra,<br> +y es angustioso lamento<br> +lo que fué rugir de fieras.<br> +<br> +Apaga la luz del día<br> +de humo negro nube espesa;<br> +<a name='p397' id="p397"></a>rásganla voraces llamas<br> +incendiando la ancha esfera,<br> +que a los deslumbrados ojos<br> +miente tempestad horrenda,<br> +y aquella sangre, que baña<br> +monte y llano por doquiera,<br> +parece la roja lluvia<br> +de aquella nube bermeja.<br> +<br> +La morada del cacique<br> +y las vecinas viviendas<br> +de los indios principales,<br> +son sólo incendiaria tea<br> +a cuyo contacto el bosque<br> +se inflama en gigante hoguera,<br> +de la victoria de España<br> +solemnizando la fiesta;<br> +pero pronto aquella lumbre,<br> +breves momentos risueña,<br> +lo mismo que de las hojas<br> +hace del placer pavesas,<br> +y es antorcha funeraria<br> +que alumbra con llama tétrica,<br> +la realidad espantosa<br> +de las humanas miserias...!<br> +<br> +Seguido de algunos pocos<br> +soldados, con marcha presta<br> +Hernando de Magallanes,<br> +siguiendo angosta vereda,<br> +adelanta sin recelo,<br> +ni cuidar de que la senda<br> +se prolonga entre dos vallas<br> +de impenetrables malezas,<br> +cuando una lanza traidora<br> +salida de entre las breñas,<br> +rápida, pujante, aguda<br> +<a name='p398' id="p398"></a>como acerada saeta,<br> +sin que su poder resista<br> +la coraza milanesa,<br> +de peto, espaldar y entrañas<br> +desmiente la fortaleza,<br> +y del pecho del caudillo<br> +lanza el alma gigantesca;<br> +veda el color al semblante<br> +la savia de sus arterias<br> +apareciendo en las armas<br> +el carmín que al rostro niega;<br> +cae el acero de sus manos,<br> +alza una mirada inmensa<br> +al cielo, ruge, desmaya,<br> +y, cual coloso de piedra,<br> +cuando a plomo se derrumba<br> +hace trepidar la tierra....<br> +<br> +Acúdenle los soldados<br> +con estéril diligencia;<br> +no salen los españoles<br> +de la terrible sorpresa<br> +vanas son las esperanzas;<br> +sola su desdicha es cierta;<br> +¡no le tornan a la vida<br> +juramentos ni querellas...!<br> +<br> +Cuando cumple a la Fortuna<br> +mostrarse con él espléndida,<br> +le asalta traidora muerte,<br> +le aguarda salvaje huesa;<br> +pero logra el buen Hernando,<br> +por preciada recompensa,<br> +¡aquí abajo eterna fama<br> +y allá arriba gloria eterna! <a name='p399' id= +"p399"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' href= +'#index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' id= +"return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_"><b>Segura y Miralles +(Luis)</b></a></h2> +<p>Alicantino, de Novelda, aunque originario de Valencia. Hace un +cuarto de siglo reside en la provincia de Cogayán, donde se +cosecha el más exquisito tabaco filipino, a cuyo negocio se +consagra. Allí casó con una dama del país. Y +allí, en sus ocios, pulsa la cítara.</p> +<h3><b>EL OLVIDO</b></h3> +<p>Por encontrar la fuente del olvido,<br> +errante, por el mundo fuí corriendo,<br> +cuando un hombre de rostro venerable,<br> +de hirsuta barba y de mirar severo,<br> +cruzóse en mi camino, y apoyando<br> +su flaca mano en mi cansado pecho,<br> +--«¿dónde vas? +caminante»,--preguntóme--.<br> +<br> +--«Remedio busco a mi dolor acerbo;<br> +beber ansío el agua cristalina,<br> +que las penas disipa y los recuerdos.»<br> +<br> +Lanzó el anciano horrible carcajada<br> +y con temblona voz, como un lamento,<br> +--«También yo un día--dijo--crucé el +mundo<br> +llagado por terribles sufrimientos....<br> +<br> +Pero hallé al fin la fuente deseada.<br> +Sigue esa senda--continuó el buen viejo--<br> +<a name='p400' id="p400"></a>y al llegar de aquel monte, a lo +más alto,<br> +verás cumplido, ¡oh, joven! tu deseo.»<br> +<br> +Allá me encaminé, trepé a la cumbre,<br> +coronada de aliagas y romeros,<br> +y al tender la mirada en lontananza,<br> +medio oculta entre sauces gigantescos,<br> +erguida, vi una cruz, la cruz bendita<br> +que el hondo sueño vela de los muertos.</p> +<p>1920.</p> +<h3><b>MI TESORO</b></h3> +<p>Guardo yo aquel mechón de tus cabellos<br> +como el devoto la reliquia santa,<br> +como el sórdido avaro su tesoro,<br> +como el proscrito guarda,<br> +en su triste destierro, los recuerdos<br> +dulces y halagadores de la patria.<br> +<br> +Y cuando estoy a solas, dueño mío,<br> +doy rienda suelta a mis mortales ansias,<br> +y aquel precioso rizo que tu frente<br> +un día engalanara,<br> +beso mil y mil veces amoroso,<br> +evocando tu imagen adorada.</p> +<p>1921. <a name='p401' id="p401"></a></p> +<h3><b>SONETO CLASICO</b></h3> +<p>Antes que el hilo de mi triste vida<br> +corte la Parca inexorable, quiero<br> +decirte, bella Inés, que por ti muero<br> +de lanza de desdén el alma herida.<br> +<br> +De mi oculta pasión la no extinguida<br> +llama consume con ardor tan fiero<br> +esta materia vil, que ansío y espero<br> +verla pronto en ceniza convertida.<br> +<br> +Y cual vuela hacia ti mi pensamiento,<br> +irá hacia ti mi espíritu volando,<br> +libre ya de dolor, con ansia loca,<br> +<br> +a morir otra vez y mil, libando<br> +el néctar delicioso de tu aliento<br> +en la fresca amapola de tu boca.</p> +<p>1922 <a name= +'p402' id="p402"></a><br></p> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' href= +'#index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' id= +"return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_"><b>Toral y +Sagristá (José)</b></a></h2> +<p>De linajuda progenie, nació en Andújar +(Jaén) en Enero de 1874. Huérfano muy niño, se +trasladó a Manila en 1892. Allí estudió +Derecho y comenzó a cultivar las bellas letras. Fué +redactor del «Diario de Manila». Publicó +entonces <i>La musa y el poeta</i> y <i>Primeras notas</i> (verso) +y <i>Tradiciones filipinas</i> y <i>El sitio de Manila</i> (prosa). +Volvió a la Península (1898), y concluída su +carrera fué opositor a Notarías, con tan brillante +resultado que obtuvo el número 2 entre los cien aspirantes +aprobados, mereciendo una de las vacantes en Madrid. Volvió +al Arte, después de diez años de apartamiento, con +renovados bríos. Durante esta segunda época, que se +inicia (1914) con <i>Cadena sin fin</i>, poesía premiada en +los Juegos florales del Escorial, ha publicado: <i>Para el +descanso</i> (verso) 1917, y las novelas <i>La Cadena</i> (1918), +<i>Poemas en prosa</i> (1919), <i>La sombra</i> (1920), <i>Flor de +pecado</i>, <i>Un regenerador</i> (1921), <i>Horas +sentimentales</i> (1922) y <i>El ajusticiado</i> (1923).</p> +<h3><b>EN LA RENDICION DE MANILA</b></h3> +<p>Mi dulce musa, que el dolor inspira,<br> +hoy entona canción de amargo acento<br> +y pulsando las cuerdas de la lira<br> +triste responde al nacional lamento,<br> +lamento por los aires repetido<br> +que es a la vez plegaria y es gemido.<br> +De España en el pendón, siempre glorioso,<br> +miro negros crespones,<br> +fúnebres galas de terrible luto;<br> +por eso entono triste mis canciones,<br> +por eso rindo amante mi tributo.<br> +Patria del alma, madre bien amada,<br> +hoy con el alma triste acongojada<br> +contemplo tu infortunio y tus pesares;<br> +tu dolor es mi propia desventura<br> +<a name='p403' id="p403"></a>y te envío un saludo de +ternura<br> +desde el confín de los remotos mares.<br> +Patria siempre querida:<br> +hoy que lloras vencida,<br> +tu imagen pura y santa<br> +más y más en mi pecho se agiganta.<br> +Y ¿por qué has de llorar? Llora si quieres;<br> +pero no como lloran las mujeres,<br> +lágrimas de dolor, llanto sublime<br> +que al correr de los ojos nos redime;<br> +llora como el león enfurecido<br> +que mezcla a los sollozos el rugido;<br> +llora al romperse el nacional poema,<br> +mientras entonas funerario canto,<br> +poniendo en los raudales de tu llanto<br> +lágrimas de plegaria y de anatema.<br> +.............................................................. +<br>Esa enemiga raza americana<br> +te debe su existencia;<br> +de tu inmenso valor y de tu ciencia<br> +por ella hiciste espléndido derroche,<br> +y apareció en la luz de la mañana<br> +de entre las sombras de la obscura noche.<br> +A cumplir tu misión ansiosa vuelas<br> +con atrevida planta.<br> +Tú lanzaste tus raudas carabelas<br> +bajo la mano santa<br> +de tus sagrados dioses tutelares,<br> +y con ardor fecundo<br> +hiciste que surgiera un nuevo mundo<br> +de la revuelta espuma de los mares.<br> +De la fecunda llama que alimentas<br> +llevaste allí tus leyes<br> +e hiciste cultas greyes<br> +de las salvajes tribus turbulentas.<br> +<a name='p404' id="p404"></a>También clavaste allí la +cruz sublime,<br> +cruz de la redención, la cruz gloriosa<br> +en que el amor divino reverbera;<br> +la cruz que fortalece y que redime<br> +y que siempre amorosa<br> +del mundo los cadáveres espera.<br> +Hoy esa tierra ingrata<br> +los sacrosantos vínculos desata,<br> +y con los ojos en el lucro fijos<br> +logra que torpes hijos<br> +hagan pedazos tu amoroso seno.<br> +¡Oh, si Colón resucitar pudiera,<br> +de su obra quizá se arrepintiera,<br> +y con dolor profundo<br> +aquel soñado y misterioso mundo<br> +en los abismos de la mar hundiera.<br>.............................................................. +<br>Al dolor inclemente<br> +no te abatas ¡oh Patria! alza la frente.<br> +Tú no puedes morir, tú eres eterna<br> +como el eterno Dios que nos gobierna.<br> +Tú que distes al libro de la Historia<br> +--página eterna de tu eterna gloria--<br> +ejemplos de valor y de constancia,<br> +los héroes de Sagunto y de Numancia;<br> +tú que hiciste temblar al mundo entero;<br> +que enarbolaste tu pendón guerrero<br> +en todos los confines de la tierra<br> +y con valor profundo<br> +agrandaste los límites del mundo;<br> +tú que el lábaro santo<br> +de tu fé peregrina<br> +clavaste en la Alhambra granadina<br> +y en las sangrientas aguas de Lepanto;<br> +tú que alumbraste a la humana historia<br> +<a name='p405' id="p405"></a>con los reflejos de tu inmensa +gloria,<br> +no puedes perecer, nación guerrera.<br> +Si hoy te humilla derrota pasajera<br> +mañana te alzarás, más grande y fuerte,<br> +sobre el fantasma de tu infausta suerte.<br> +Cuando quede la tierra aniquilada;<br> +cuando el mundo soberbio, cruel y vano<br> +se sepulte en la nada<br> +y en el profundo arcano;<br> +cuando no reste un hombre,<br> +aún vivirá la fama de tu nombre.<br> +.............................................................. +<br>Patria, en la paz reposa<br> +y prepara afanosa<br> +el hierro poderoso de tu lanza<br> +y jura firme en la sangrienta fosa<br> +de tus hijos, tomar cruda venganza.<br> +Valor, España; generosa y fuerte,<br> +prefiere noble muerte<br> +a contemplar tu pabellón manchado;<br> +muéstrate en tu desgracia más gigante<br> +que en tus sangrientas guerras te has mostrado.<br> +Si tu triste derrota es vergonzosa<br> +de tu propia vergüenza, victoriosa<br> +álzate, erguida en pie. ¡Patria, adelante!</p> +<h3><b>AGUAFUERTE</b></h3> +<p>Soy de los hombres que el dolor no abate<br> +ni la implacable adversidad humilla;<br> +luz de esperanza en mis pupilas brilla,<br> +hirviente sangre en mis arterias late.<br> +<br> +Me enamoran los lances del combate<br> +y abandono a la mar mi fuerte quilla,<br> +<a name='p406' id="p406"></a>buscando, como el nauta de +Castilla,<br> +tierra que ante mis ojos se dilate.<br> +<br> +Sueño con peligrosas aventuras,<br> +con el Sol de gloria que mi paso alumbre;<br> +desdeño las monótonas llanuras<br> +<br> +y alzarme quiero a la difícil cumbre,<br> +cual águila que vive en las alturas<br> +sin rendirse a ninguna servidumbre.</p> +<p>1917.</p> +<h3><b>SUEÑOS</b></h3> +<p>Sueños de mi niñez: sueños floridos,<br> +que el dolorido corazón añora;<br> +sueños de juventud, sueños de aurora,<br> +de clara luz y de ilusión vestidos.<br> +<br> +Sueños de gloria, ya desvanecidos,<br> +¿por qué volvéis a mí tan a +deshora?<br> +¿Por qué turbáis mi calma bienhechora<br> +con el loco vibrar de los sentidos?<br> +<br> +Ya declina mi vida su carrera<br> +de dolor, de ilusiones y de engaños;<br> +pero, aun soñando, el corazón espera<br> +<br> +que a través de sus mismos desengaños<br> +las flores de una nueva primavera<br> +broten entre la nieve de mis años.</p> +<p>1919.</p> +<h3>FIN</h3><a name='p407' id="p407"></a> +<br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><a name='return_p406_Indice' id= +"return_p406_Indice"><b>Indice</b></a></h2> +<a name='p408' id="p408"></a><a name='p409' id="p409"></a><a name= +'p410' id="p410"></a><a name='p411' id="p411"></a><a name='p412' +id="p412"></a><a name='p413' id="p413"></a> +<table width="80%" summary="(Author/Poem)-(Page number)"> +<tr> +<td width="75%"></td> +<td width="25%"></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td><i>Págs.</i></td> +</tr> +<tr> +<td><a name='index_p006_PROLOGO' href='#return_p006_PROLOGO' id= +"index_p006_PROLOGO">Prólogo</a></td> +<td><a href='#p007'>7</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p018_Apostol__Cecilio_' href= +'#return_p018_Apostol__Cecilio_' id= +"index_p018_Apostol__Cecilio_">CECILIO APOSTOL</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Rizal</td> +<td><a href='#p019'>19</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Emilio Jacinto</td> +<td><a href='#p021'>21</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Sobre el Plinto</td> +<td><a href='#p024'>24</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A España imperialista</td> +<td><a href='#p029'>29</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Paisaje filipino</td> +<td><a href='#p031'>31</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Líneas actuales</td> +<td><a href='#p032'>32</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p035_Atayde__Juan_' href= +'#return_p035_Atayde__Juan_' id="index_p035_Atayde__Juan_">JUAN +ATAYDE</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Un año menos</td> +<td><a href='#p036'>36</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' href= +'#return_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._' id= +"index_p036_Balagt_aacutes__Dalmacio_H._">DALMACIO H. +BALAGTÁS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lágrimas</td> +<td><a href='#p037'>37</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Dulcemente-Homenaje</td> +<td><a href='#p038'>38</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p039_Balmori__Jes_uacutes_' href= +'#return_p039_Balmori__Jes_uacutes_' id= +"index_p039_Balmori__Jes_uacutes_">JESÚS +BALMORI</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Gloria!</td> +<td><a href='#p040'>40</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La venganza de las flores</td> +<td><a href='#p041'>41</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El volcán de Taal</td> +<td><a href='#p043'>43</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En el circo</td> +<td><a href='#p044'>44</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Buenaventuranza</td> +<td><a href='#p045'>45</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Don Quijote</td> +<td><a href='#p046'>46</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tríptico Real</td> +<td><a href='#p048'>48</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Canto a España</td> +<td><a href='#p050'>50</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p052_Barbaza__Florencio_G._' href= +'#return_p052_Barbaza__Florencio_G._' id= +"index_p052_Barbaza__Florencio_G._">FLORENCIO G. +BARBAZA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Elogio a tus ojos</td> +<td><a href='#p053'>53</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fantasía crepuscular</td> +<td><a href='#p054'>54</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Catilinaria</td> +<td><a href='#p056'>56</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tristezas</td> +<td><a href='#p058'>58</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name= +'index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#return_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"index_p058_Barroso-Arrieta__Jos_eacute_Mar_iacutea_">JOSÉ +MARÍA BARROSO-ARRIETA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Consummatum est...!</td> +<td><a href='#p059'>59</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Espiritualidad</td> +<td><a href='#p060'>60</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El eucalipto del panteón</td> +<td><a href='#p061'>61</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p062_Bautista__Vicente_' href= +'#return_p062_Bautista__Vicente_' id= +"index_p062_Bautista__Vicente_">VICENTE BAUTISTA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mayo</td> +<td><a href='#p063'>63</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Requiescat</td> +<td><a href='#p064'>64</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p065_Bernab_eacute__Manuel_' href= +'#return_p065_Bernab_eacute__Manuel_' id= +"index_p065_Bernab_eacute__Manuel_">MANUEL +BERNABÉ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lo imposible</td> +<td><a href='#p066'>66</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Soldado poeta.--¡Canta, poeta!</td> +<td><a href='#p067'>67</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Blasón.--Mi adiós a Iloilo</td> +<td><a href='#p070'>70</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Castidad</td> +<td><a href='#p071'>71</a></td> +</tr> +<tr> +<td>España en Filipinas</td> +<td><a href='#p072'>72</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p076_Canon__Fernando_' href= +'#return_p076_Canon__Fernando_' id= +"index_p076_Canon__Fernando_">FERNANDO CANON</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor ideal</td> +<td><a href='#p077'>77</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Rizal artista</td> +<td><a href='#p080'>80</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' href= +'#return_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_' id= +"index_p088_Casuso_Alcuaz__Jes_uacutes_">JESÚS CASUSO +ALCUAZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Las cañas</td> +<td><a href='#p089'>89</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A España</td> +<td><a href='#p091'>91</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Almas</td> +<td><a href='#p092'>92</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p093_Dayot__Rosario_' href= +'#return_p093_Dayot__Rosario_' id= +"index_p093_Dayot__Rosario_">ROSARIO DAYOT</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A España, ofrenda</td> +<td><a href='#p094'>94</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' href= +'#return_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_' id= +"index_p094_Fern_aacutendez_Lumba__Enrique_">ENRIQUE +FERNÁNDEZ LUMBA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La mujer</td> +<td><a href='#p095'>95</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Mientras dicen...</td> +<td><a href='#p096'>96</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Plaridel</td> +<td><a href='#p097'>97</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Magallanes</td> +<td><a href='#p098'>98</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las tres banderas</td> +<td><a href='#p099'>99</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¿Qué más decir?</td> +<td><a href='#p101'>101</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' href= +'#return_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_' id= +"index_p102_Guerrero__Fernando_Mar_iacutea_">FERNANDO MARÍA +GUERRERO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Filipinas</td> +<td><a href='#p103'>103</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Bajo las cañas</td> +<td><a href='#p106'>106</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fantasía carnavalesca</td> +<td><a href='#p108'>108</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Dolora de Pascua</td> +<td><a href='#p111'>111</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Más que todo mi cruz</td> +<td><a href='#p112'>112</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La bandera</td> +<td><a href='#p114'>114</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Marcha fúnebre de Chopín</td> +<td><a href='#p115'>115</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Antifonario</td> +<td><a href='#p117'>117</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Hora cálida</td> +<td><a href='#p121'>121</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La isla hermana</td> +<td><a href='#p122'>122</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ilang-Ilang</td> +<td><a href='#p124'>124</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El dolor de las cuartillas vírgenes</td> +<td><a href='#p125'>125</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Hispania</td> +<td><a href='#p128'>128</a></td> +</tr> +<tr> +<td>No cierres tu puerta</td> +<td><a href='#p131'>131</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El jardín redivivo</td> +<td><a href='#p133'>133</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las dos hoces</td> +<td><a href='#p136'>136</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Viaje fantástico</td> +<td><a href='#p138'>138</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El «Kundiman»</td> +<td><a href='#p139'>139</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Copa bohemia</td> +<td><a href='#p140'>140</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Eterna herida</td> +<td><a href='#p141'>141</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p142_Gurrea__Adelina_' href= +'#return_p142_Gurrea__Adelina_' id= +"index_p142_Gurrea__Adelina_">ADELINA GURREA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El nido</td> +<td><a href='#p143'>143</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mis primos</td> +<td><a href='#p147'>147</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El fantasma de María Clara</td> +<td><a href='#p151'>151</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Del prado amigo</td> +<td><a href='#p154'>154</a></td> +</tr> +<tr> +<td>No estés triste</td> +<td><a href='#p155'>155</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' +href='#return_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_' id= +"index_p156_Hern_aacutendez_Gavira__Jos_eacute_">JOSÉ +HERNÁNDEZ GAVIRA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>No es mi musa</td> +<td><a href='#p157'>157</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Para ti.--La esperanza</td> +<td><a href='#p158'>158</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la hora del crepúsculo.--Cuando yo muera</td> +<td><a href='#p159'>159</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' href= +'#return_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_' id= +"index_p160_Irureta_Goyena__Tirso_de_">TIRSO DE IRURETA +GOYENA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Recuerdos</td> +<td><a href='#p161'>161</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tríptico</td> +<td><a href='#p165'>165</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Hermanos españoles</td> +<td><a href='#p166'>166</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p167_Jacinto__Emilio_' href= +'#return_p167_Jacinto__Emilio_' id= +"index_p167_Jacinto__Emilio_">EMILIO JACINTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la patria</td> +<td><a href='#p168'>168</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' +href='#return_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_' id= +"index_p171_Jes_uacutes_y_Vergara__Anselmo_de_">ANSELMO DE +JESÚS Y VERGARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A una rosa</td> +<td><a href='#p172'>172</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La infancia.--La sampaguita.--El hombre</td> +<td><a href='#p173'>173</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' +href='#return_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_' id= +"index_p174_Jes_uacutes_y_Vergara__Vicente_de_">VICENTE DE +JESÚS Y VERGARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Lo imposible.--Después de todo</td> +<td><a href='#p175'>175</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p176_Lam__Rosario_' href= +'#return_p176_Lam__Rosario_' id="index_p176_Lam__Rosario_">ROSARIO +LAM</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Aspiración</td> +<td><a href='#p177'>177</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p177_Laygo__Enrique_K._' href= +'#return_p177_Laygo__Enrique_K._' id= +"index_p177_Laygo__Enrique_K._">ENRIQUE K. LAYOO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Siempre igual.--Tirong</td> +<td><a href='#p178'>178</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p179_Lazcano__Edilberto_' href= +'#return_p179_Lazcano__Edilberto_' id= +"index_p179_Lazcano__Edilberto_">EDILBERTO LAZCANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Díptico</td> +<td><a href='#p180'>180</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Fascinación</td> +<td><a href='#p181'>181</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p182_Magno__Leoncio_G._' href= +'#return_p182_Magno__Leoncio_G._' id= +"index_p182_Magno__Leoncio_G._">LEONCIO G. MAGNO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Trova dolorosa</td> +<td><a href='#p183'>183</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La juventud filipina</td> +<td><a href='#p185'>185</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Flores olvidadas</td> +<td><a href='#p186'>186</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Amor de madre</td> +<td><a href='#p187'>187</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p188_Marfori__Isidro_' href= +'#return_p188_Marfori__Isidro_' id= +"index_p188_Marfori__Isidro_">ISIDRO MARFORI</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p189'>189</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A una estrella.--Las noches de cita</td> +<td><a href='#p190'>190</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El Pasig</td> +<td><a href='#p191'>191</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Al volcán Apo</td> +<td><a href='#p192'>192</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A la muerte de Irureta-Goyena</td> +<td><a href='#p193'>193</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Por amor a España</td> +<td><a href='#p194'>194</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tres sonetos de amor</td> +<td><a href='#p196'>196</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p197_Nedruda__Esteban_' href= +'#return_p197_Nedruda__Esteban_' id= +"index_p197_Nedruda__Esteban_">ESTEBAN NEDRUDA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Anhelos</td> +<td><a href='#p198'>198</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Meditación</td> +<td><a href='#p199'>199</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p201_Nolasco__Luis_F._' href= +'#return_p201_Nolasco__Luis_F._' id= +"index_p201_Nolasco__Luis_F._">LUIS F. NOLASCO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor de dolor</td> +<td><a href='#p202'>202</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' +href='#return_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_' id= +"index_p203_Palma_y_Vel_aacutezquez__Jos_eacute_">JOSÉ PALMA +VÁZQUEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi regalo</td> +<td><a href='#p204'>204</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la última página</td> +<td><a href='#p207'>207</a></td> +</tr> +<tr> +<td>De mi jardín</td> +<td><a href='#p208'>208</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la hamaca</td> +<td><a href='#p210'>210</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Rizal en capilla</td> +<td><a href='#p212'>212</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p214_Paterno__Pedro_A._' href= +'#return_p214_Paterno__Pedro_A._' id= +"index_p214_Paterno__Pedro_A._">PEDRO A. PATERNO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Sampaguitas</td> +<td><a href='#p215'>215</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La cruz</td> +<td><a href='#p216'>216</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' href= +'#return_p221_Pel_aacuteez__Vicente_' id= +"index_p221_Pel_aacuteez__Vicente_">VICENTE +PELÁEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Huérfana</td> +<td><a href='#p222'>222</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' href= +'#return_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_' id= +"index_p223_P_eacuterez_Tuells__Lorenzo_">LORENZO PÉREZ +TUELLS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Intima</td> +<td><a href='#p224'>224</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la huella lunar.--Salmos</td> +<td><a href='#p225'>225</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Neurótica</td> +<td><a href='#p228'>228</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En hora de ilusiones</td> +<td><a href='#p229'>229</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Recuerdo arqueológico.--Medieval</td> +<td><a href='#p230'>230</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Pasionaria.--Piedras preciosas</td> +<td><a href='#p231'>231</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p232_Recto__Claro_M._' href= +'#return_p232_Recto__Claro_M._' id= +"index_p232_Recto__Claro_M._">CLARO M. RECTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El alma de la raza</td> +<td><a href='#p233'>233</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Noche de Manila</td> +<td><a href='#p236'>236</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Oración al dios Apolo</td> +<td><a href='#p237'>237</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Laguna de Bombon</td> +<td><a href='#p240'>240</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Elogio del castellano</td> +<td><a href='#p241'>241</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Envío.--Rosas de carne</td> +<td><a href='#p246'>246</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Las dalagas filipinas</td> +<td><a href='#p247'>247</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Luz de luna</td> +<td><a href='#p249'>249</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La choza de nipa</td> +<td><a href='#p250'>250</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' href= +'#return_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_' id= +"index_p252_Rizal_y_Alonso__Jos_eacute_">JOSÉ RIZAL Y +ALONSO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi primera inspiración</td> +<td><a href='#p253'>253</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A la juventud filipina</td> +<td><a href='#p255'>255</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Me piden versos!</td> +<td><a href='#p256'>256</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El canto de María Clara.--Mi retiro</td> +<td><a href='#p259'>259</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Canto del viajero</td> +<td><a href='#p263'>263</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mí...</td> +<td><a href='#p264'>264</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A las flores de Heilderberg</td> +<td><a href='#p268'>268</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ultimo adiós</td> +<td><a href='#p270'>270</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p272_Sacramento__Vicente_A._' href= +'#return_p272_Sacramento__Vicente_A._' id= +"index_p272_Sacramento__Vicente_A._">VICENTE A. +SACRAMENTO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Ermita</td> +<td><a href='#p273'>273</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Yo te perdono</td> +<td><a href='#p274'>274</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p274_Seva__Agust_iacuten_' href= +'#return_p274_Seva__Agust_iacuten_' id= +"index_p274_Seva__Agust_iacuten_">AGUSTÍN SEVA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El gigante de los mares</td> +<td><a href='#p275'>275</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Ven!</td> +<td><a href='#p278'>278</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tus lágrimas</td> +<td><a href='#p280'>280</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p282'>282</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' href= +'#return_p283_Teotico__Jos_eacute_R._' id= +"index_p283_Teotico__Jos_eacute_R._">JOSÉ R. +TEOTICO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La dalaga de mi tierra</td> +<td><a href='#p284'>284</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Trilogía ideológica</td> +<td><a href='#p286'>286</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Meditación</td> +<td><a href='#p288'>288</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' href= +'#return_p289_Torres__Ram_oacuten_J._' id= +"index_p289_Torres__Ram_oacuten_J._">RAMÓN J. +TORRES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Alma mater</td> +<td><a href='#p290'>290</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' href= +'#return_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_' id= +"index_p296_Vald_eacutes_Pica__Alejo_">ALEJO VALDÉS +PICA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la luz moribunda</td> +<td><a href='#p297'>297</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Lucían en tu espalda.--A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p298'>298</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Arte decorativo</td> +<td><a href='#p299'>299</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Pastoral</td> +<td><a href='#p302'>302</a></td> +</tr> +<tr> +<td>En la quietud.--«Spleen»</td> +<td><a href='#p303'>303</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Oración</td> +<td><a href='#p304'>304</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Autoconsolación</td> +<td><a href='#p306'>306</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El amor de los amores</td> +<td><a href='#p308'>308</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Bendita seas, pecadora</td> +<td><a href='#p309'>309</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Estaba escrito</td> +<td><a href='#p311'>311</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' href= +'#return_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_' id= +"index_p311_Victoriano__Pac_iacutefico_">PACÍFICO +VICTORIANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>En la brecha</td> +<td><a href='#p312'>312</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Altivez tagala</td> +<td><a href='#p315'>315</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Emilio Jacinto</td> +<td><a href='#p317'>317</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Excelsior</td> +<td><a href='#p319'>319</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A Salvador Rueda</td> +<td><a href='#p323'>323</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p324_Villanueva__Francisco_' href= +'#return_p324_Villanueva__Francisco_' id= +"index_p324_Villanueva__Francisco_">FRANCISCO +VILLANUEVA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Awake</td> +<td><a href='#p325'>325</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' href= +'#return_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_' id= +"index_p326_Zacar_iacuteas__Antonio_">ANTONIO +ZACARÍAS</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>España inmortal</td> +<td><a href='#p327'>327</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' href= +'#return_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_' id= +"index_p329_Zaragoza_Cano__Flavio_">FLAVIO ZARAGOZA +CANO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La gota de agua</td> +<td><a href='#p330'>330</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Proemial</td> +<td><a href='#p332'>332</a></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' +href='#return_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS' id= +"index_p332_POETAS_ESPA_NtildeOLES_EN_FILIPINAS">Poetas +españoles en Filipinas</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' href= +'#return_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_' id= +"index_p334_C_aacutemara__Felipe_A._de_la_">FELIPE A. DE LA +CÁMARA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La sampaguita</td> +<td><a href='#p335'>335</a></td> +</tr> +<tr> +<td>La mestiza española</td> +<td><a href='#p336'>336</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' href= +'#return_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_' id= +"index_p337_C_aacuteraves__Tom_aacutes_">TOMÁS +CÁRABES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Tota pulchra es María</td> +<td><a href='#p338'>338</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p341_Casuso__Manuel_' href= +'#return_p341_Casuso__Manuel_' id= +"index_p341_Casuso__Manuel_">MANUEL CASUSO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Cóndor, dame tus alas!</td> +<td><a href='#p342'>342</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Qué terrible dolor!</td> +<td><a href='#p343'>343</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Lágrimas</td> +<td><a href='#p344'>344</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p344_Escalera__Francisco_de_la_' href= +'#return_p344_Escalera__Francisco_de_la_' id= +"index_p344_Escalera__Francisco_de_la_">FRANCISCO DE LA +ESCALERA</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Año Nuevo</td> +<td><a href='#p345'>345</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Ante la derrota de Montojo, en Cavite</td> +<td><a href='#p348'>348</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name= +'index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' href= +'#return_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_' id= +"index_p349_Garc_iacutea_Collado__Jos_eacute_Mar_iacutea_">JOSÉ +MARÍA GARCÍA COLLADO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A Manila</td> +<td><a href='#p350'>350</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Facilísimo!--Ambición cesarista</td> +<td><a href='#p354'>354</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Nochebuena de 1887</td> +<td><a href='#p355'>355</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' href= +'#return_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_' id= +"index_p357_Mart_iacutenez__Fray_Graciano_">FRAY GRACIANO +MARTÍNEZ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Filipinas</td> +<td><a href='#p358'>358</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' href= +'#return_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_' id= +"index_p362_Molina_del_Pando__Angelina_de_">ANGELINA DE MOLINA DE +PANDO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Tus manos</td> +<td><a href='#p363'>363</a></td> +</tr> +<tr> +<td>El martirio de mi vida</td> +<td><a href='#p364'>364</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Tu porvenir</td> +<td><a href='#p366'>366</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Flor valenciana</td> +<td><a href='#p367'>367</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' +href='#return_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_' id= +"index_p367_Pellicena_y_Camacho__Joaqu_iacuten_">JOAQUÍN +PELLICENA Y CAMACHO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Aspiración</td> +<td><a href='#p368'>368</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Evocación</td> +<td><a href='#p370'>370</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Cancionero de Manila.--Las calles de intramuros</td> +<td><a href='#p372'>372</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' +href='#return_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_' id= +"index_p373_Pe_ntildearanda_y_Escudero__Carlos_">CARLOS +PEÑARANDA Y ESCUDERO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Al cumplir cuarenta años</td> +<td><a href='#p374'>374</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A un palo del telégrafo</td> +<td><a href='#p376'>376</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p376_Perejamo_Morales__Angela_' href= +'#return_p376_Perejamo_Morales__Angela_' id= +"index_p376_Perejamo_Morales__Angela_">ANGELA PEREJAMO +MORALES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>A la memoria de mi hija</td> +<td><a href='#p377'>377</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' href= +'#return_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_' id= +"index_p379_Romero_de_Aquino__Manuel_">MANUEL ROMERO DE +AQUINO</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>Perdóname</td> +<td><a href='#p380'>380</a></td> +</tr> +<tr> +<td>¡Adiós la nave!</td> +<td><a href='#p384'>384</a></td> +</tr> +<tr> +<td>A mi lira</td> +<td><a href='#p386'>386</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Romancero filipino</td> +<td><a href='#p389'>389</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' href= +'#return_p398_Segura_y_Miralles__Luis_' id= +"index_p398_Segura_y_Miralles__Luis_">LUIS SEGURA +MIRALLES</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>El olvido</td> +<td><a href='#p399'>399</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Mi tesoro</td> +<td><a href='#p400'>400</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Soneto clásico</td> +<td><a href='#p401'>401</a></td> +</tr> +<tr> +<td><b><a name='index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' +href='#return_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_' id= +"index_p401_Toral_y_Sagrist_aacute__Jos_eacute_">JOSÉ TORAL +Y SAGRISTÁ</a></b></td> +<td></td> +</tr> +<tr> +<td>La rendición de Manila</td> +<td><a href='#p402'>402</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Aguafuerte</td> +<td><a href='#p405'>405</a></td> +</tr> +<tr> +<td>Sueños</td> +<td><a href='#p406'>406</a></td> +</tr> +</table> +<a name='p415' id="p415"></a><a name='p416' id="p416"></a><br> +<br><center> +<hr width="85%"></center> +<h2><b>OBRAS POETICAS</b></h2> +<b>Cantos de Vida y Esperanza</b>, por Rubén +Darío.--Un tomo, 3 ptas.<br> +<b>Colección de sonetos</b> (350 de los mejores autores de +España y de América), por N. Díaz de +Escobar.--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>El libro azul</b> (poesías), por Adalberto A. Esteva.--Un +tomo, 3 ptas.<br> +<b>Futilezas</b>, por J. Ferrer Esteller.--Un tomo en tela, 2 +pesetas.<br> +<b>Jovillos.--Pomarrosas.--Cantos de rebeldía</b>, por +José de Diego. Tres tomos, 9 pesetas.<br> +<b>La Casa del Pecado</b>, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>La Araucana</b>, por Alonso de Ercilla.--2 tomos, 4 pesetas.<br> +<b>Mis Mejores Poesías</b>, por F. Villaespesa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Mi Patria y mi Dama</b>, por J.L. Cordero.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Obras Poéticas</b> de José Espronceda.--Con ocho +láminas, 3 ptas.<br> +<b>Obras Completas</b> de D. Ramón Campoamor.--Cuatro tomos +ilustrados. Cada tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Obras</b> de Manuel Acuña (poesías).--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Argentino.</b>--Con retratos, un tomo, 4 pesetas.<br> +<b>Parnaso Antillano</b>, por O. Bazil--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Boliviano</b>, por L.F. Blanco Meaño.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Brasileiro</b>, por Alfonso Costa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Colombiano.</b>--Un tomo, 4 pesetas.<br> +<b>Parnaso Chileno.</b>--Un tomo ilustrado con 30 retratos, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Dominicano</b>, por O. Bazil.--Un tomo en +rústica, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Ecuatoriano</b>, por José Brissa.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Español Contemporáneo</b>, por José +Brissa.--Un t. 6 ptas.<br> +<b>Parnaso Mexicano</b>, por A. Esteva y J. Pablo Rivas.--2 tomos, +4 ptas.<br> +<b>Parnaso Nicaragüense.</b>--Un tomo con retratos, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Peruano</b>, por V.G. Calderón.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Parnaso Portorriqueño.</b>--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Salvadoreño</b>, por Salvador L. Erazo.--Un tomo, +3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Venezolano</b>, por G. Gamargo.--Dos tomos, 4 +pesetas.<br> +<b>Poesías Escogidas</b>, por Juan de Dios Peza.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Antonio Plaza.--Un tomo ilustrado, 3 +pesetas.<br> +<b>Pasionarias</b>, por Manuel Flores.--Edición ilustrada, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Completas</b> de Ricardo Palma.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Escogidas</b> de Manuel Machado.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías Completas</b> de Salvador Rueda.--Un tomo en +4º, de 576 páginas, con el retrato del autor, 6 +pesetas.<br> +<b>Poemas</b> de Enrique Heine.--Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Andrés Bello.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de Olegario V. Andrade.--Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de José Asunción Silva.--Un +tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Poesías</b> de José Joaquín Olmedo.--Un +tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Rosas de Pasión.</b>--Poesías de Carlos Miranda. +Un tomo, 3 pesetas.<br> +<b>Parnaso Cubano</b>, por Adrián del Valle. Un tomo, 3 +pesetas.<br> +<b>La Corte de los Phelipes</b>, por A.R. Chaves.--Un t. 3 +ptas.<br> +<b>La Poesía en el Mundo</b>, (poetas extranjeros).--Un t. 3 +ptas.<br> +<b>Poesías completas</b> de Santos Chocano. Dos tomos, 6 +pesetas.<br> +<b>Campanas Pascuales</b>, por F. Villaespesa. Un tomo, 2 +pesetas.<br> <a name= +'p417' id="p417"></a><br> +<br> +<br> +<h2><a name='return_INDEX' href='#return_p406_Indice' id= +"return_INDEX">INDEX</a></h2> +<br> + + + + + + + +<pre> + + + + + +End of Project Gutenberg's Parnaso Filipino, by Eduardo Martin de la Camara + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PARNASO FILIPINO *** + +***** This file should be named 16201-h.htm or 16201-h.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/6/2/0/16201/ + +Produced by Michael Ciesielski, Mariano Cecowski and the +Online Distributed Proofreading Team + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at https://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +https://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. 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Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + + +Most people start at our Web site which has the main PG search facility: + + https://www.gutenberg.org + +This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, +including how to make donations to the Project Gutenberg Literary +Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to +subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. + + +</pre> + +</body> +</html> diff --git a/16201-h/images/01.jpg b/16201-h/images/01.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..eb06119 --- /dev/null +++ b/16201-h/images/01.jpg diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. 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