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diff --git a/14796-h/14796-h.htm b/14796-h/14796-h.htm new file mode 100644 index 0000000..6e400ec --- /dev/null +++ b/14796-h/14796-h.htm @@ -0,0 +1,770 @@ +<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Transitional//EN" + "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-transitional.dtd"> +<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"> +<head> +<meta name="generator" content="HTML Tidy, see www.w3.org" /> +<meta http-equiv="Content-Type" +content="text/html; charset=UTF-8" /> +<title>The Project Gutenberg eBook of El Consejo de los Dioses, by +Dr. JOSE RIZAL.</title> +<style type="text/css"> +/*<![CDATA[ XML blockout */ +<!-- + P { margin-top: .75em; + text-align: justify; + margin-bottom: .75em; + } + H1,H2,H3,H4,H5,H6 { + text-align: center; /* all headings centered */ + } + HR { width: 33%; + margin-top: 1em; + margin-bottom: 1em; + } + BODY{margin-left: 10%; + margin-right: 10%; + } + .linenum {position: absolute; top: auto; left: 4%;} /* poetry number */ + .note {margin-left: 2em; margin-right: 2em; margin-bottom: 1em;} /* footnote */ + .blkquot {margin-left: 4em; margin-right: 4em;} /* block indent */ + .pagenum {position: absolute; left: 92%; font-size: smaller; text-align: right;} /* page numbers */ + .sidenote {width: 20%; margin-bottom: 1em; margin-top: 1em; padding-left: 1em; font-size: smaller; float: right; clear: right;} + + .poem {margin-left:10%; margin-right:10%; text-align: left;} + .poem br {display: none;} + .poem .stanza {margin: 1em 0em 1em 0em;} + .poem span {display: block; margin: 0; padding-left: 3em; text-indent: -3em;} + .poem span.i2 {display: block; margin-left: 2em;} + .poem span.i4 {display: block; margin-left: 4em;} + .poem .caesura {vertical-align: -200%;} + // --> + /* XML end ]]>*/ + +</style> +</head> +<body> +<div>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14796 ***</div> + +<br /> + + +<h1><a href="images/001.gif"><img src="images/001.gif" border="0" +alt="El Consejo de los Dioses" width="290" height="472" /></a></h1> + +<br /> + + +<h2><b>Dr. JOSE RIZAL</b></h2> + +<br /> + + +<h1>El Consejo de los Dioses</h1> + +<br /> +<h3>Con el recuerdo del pasado entro en el porvenir.</h3> + +<br /> +<br /> +<h3>ALEGORÍA ARREGLADA EN FORMA TEATRAL<br /> +POR<br /> +Lope Blás Hucapte</h3> + +<br /> +<br /> +<h4>Imprenta y taller de encuadernación<br /> +DEL<br /> +"DIA FILIPINO"</h4> + +<br /> + + +<h4><i>Calle de Sacristía núm. 954, Santa Cruz, +Manila, I.F.</i></h4> + +<h3>1915</h3> + +.<br /> + + +<hr style='width: 65%;' /> +<br /> +<h2>El Consejo de los Dioses</h2> + +<h2>Juicio crítico</h2> + +<br /> +<br /> + <br /> + + +<p>En el Certámen literario para conmemorar el CCLXIV +aniversario del inmortal Cervantes que celebró el Liceo +Artístico Literario de Manila el 23 de abril de 1880, se +concedió como premio á la mejor de las composiciones +en prosa, una sortija con un camafeo que lleva el busto de +Cervantes.</p> + +<p>Al referirse al resultado obtenido en el certámen abierto +para este aniversario y después de señalar que se +habían presentado 14 pliegos, de los cuales fueron +rechazados todos menos los que llevaban los números 1 y 12, +dice el Jurado: «Leídos ambos trabajos, los que +suscriben no han vacilado en la adjudicación del premio, +atendida la superioridad de la alegoría marcada con el +número 12», y después de hacer un estracto del +trabajo el <i>Consejo de los dioses</i>, cuyo lema era <i>Con el +recuerdo del pasado entro en el porvenir</i>, se expresa +así: «Como se vé, la idea y el argumento de la +obrita son de gran originalidad, á lo que debe +añadirse la circunstancia de brillar en toda ella un estilo +correcto hasta lo sumo, una admirable riqueza de detalles, +delicadeza de pensamientos y figuras y, por fin, un sabor tan +helénico que figura el lector encontrarse saboreando +algún delicioso pasage de Homero, que con tanta frecuencia +nos describe en sus obras las Olímpicas +sesiones.—Tantas y tan preciadas cualidades han pesado en el +ánimo de los que suscriben para, sin discusión, ni +vacilación siquiera, preferir este trabajo al marcado con el +número 1.<a id="FNanchor_1_1" name='FNanchor_1_1'></a><a +href='#Footnote_1_1'><sup>[1]</sup></a>»</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<h2><b>Dr. JOSE RIZAL</b></h2> + +<h1>El Consejo de los Dioses</h1> + +<h3>Con el recuerdo del pasado entro en el porvenir.</h3> + +<br /> + + +<h3>ALEGORÍA ARREGLADA EN FORMA TEATRAL<br /> +POR<br /> +Lope Blás Hucapte</h3> + +<br /> +<h4>Imprenta y taller de encuadernación<br /> +DEL</h4> + +<h4>"DIA FILIPINO"</h4> + +<br /> +<h4><i>Calle de Sacristía núm. 954, Santa Cruz, +Manila. I.F.</i></h4> + +<h3>1915</h3> + +. + +<hr style='width: 65%;' /> +<h2><b>El Consejo de los Dioses</b></h2> + +<h3>(ALEGORÍA)</h3> + +<h3><b>ACTO UNICO</b></h3> + +<h3>REUNIÓN DE LOS DIOSES EN EL OLIMPO.</h3> + +<br /> + + +<p>JÚPITER sentado en el trono de oro y piedras preciosas y +llevando en la mano el cetro de ciprés, tiene á sus +piés al águila, cuyo plumaje de acero refleja mil +diversos colores: los rayos, sus terribles armas yacen en el suelo. +A su derecha está su esposa, la celosa JUNO, con refulgente +diadema, y el vanidoso pavo real. A su izquierda la sábia +PALAS (MINERVA), hija y consejera, adornada de su casco y terrible +égida, ciñendo el verde olivo y sosteniendo +gallardamente su pesada lanza. Formando severo contraste +está SATURNO, acurrucado y mirando desde léjos tan +hermoso grupo. En gracioso desórden hállanse la +hermosa VENUS, recostada en un lecho de rosas, coronada de oloroso +mirto, y acariciando al AMOR; el divino APOLO, que pulsa +blandamente su lira de oro y nacar y jugando con las ocho MUSAS<a +id="FNanchor_2_2" name='FNanchor_2_2'></a><a +href='#Footnote_2_2'><sup>[2]</sup></a>, mientras que MARTE, +BELONA, ALCIDES y MOMO cierran aquel círculo escogido. +Detrás de JÚPITER y de JUNO se hallan HEBE y +GANÍMEDES.</p> + +Hacia el lado derecho de JÚPITER<br /> +se halla la JUSTICIA, sentada<br /> +en su trono, teniendo en las<br /> +manos sus atributos.<br /> + <br /> +<hr style='width: 65%;' /> +<h2>ESCENA PRIMERA</h2> + +<br /> + + +<p>Los DIOSES y las DIOSAS y las ocho MUSAS mencionados. Llegan la +musa TERPSÍCORE<a id="FNanchor_3_3" +name='FNanchor_3_3'></a><a href='#Footnote_3_3'><sup>[3]</sup></a> +primeramente, y después las NINFAS, las NÁYADES y las +ONDINAS bailando y esparciendo flores al son de las liras de APOLO +y de ERATO y de la flauta de EUTERPE. Después de la danza +todos se colocan á ambos lados del escenario.</p> + +<br /> + + +<h2>ESCENA SEGUNDA</h2> + +<p>(<i>Dichos y</i> MERCURIO.)</p> + +<p>(Llega MERCURIO y quitándose de la cabeza el gorro frigio +habla:)</p> + +<p>MERCURIO.</p> + +<p>He cumplido ya tus mandatos, soberano Padre; NEPTUNO y su corte +no pueden venir, pues temen perder el imperio de los mares, +á causa del actual arrojo de los hombres; VULCANO aún +no ha terminado los rayos que le encargaste para armar al Olimpo y +los está concluyendo; en cuanto á Pluton ...</p> + +<p>JÚPITER.</p> + +<p>(<i>Interrumpiendo a</i> MERCURIO.)</p> + +<p>¡Basta! Tampoco los necesito. HEBE, y tú, +GANÍMEDES, repartid el néctar para que beban los +inmortales.</p> + +<p>(Mientras HEBE y GANÍMEDES llenan su cometido, llegan +BACO y SILENO, éste á pié y aquél +montado en una burra con el tirso en la mano y verdes +pámpanos en las sienes, cantando:)</p> + +<span style='margin-left: 1em;'>«El que vivir +desea</span><br /> +Y divertirse,<br /> +Abandone á <i>Minerva</i>:<br /> +Mis viñas cuide...»<br /> + + +<p>MINERVA.</p> + +<p>(<i>En alta voz</i>.)</p> + +<p>¡Silencio! ¿No ves que el poderoso JÚPITER +ha de hablar?</p> + +<p>SILENO.</p> + +<p>¿Y qué? ¿Se ha enfadado el vencedor de los +Titanes? Los Dioses toman el néctar: por consiguiente, puede +cualquiera expresar su alegría de la manera como le plazca; +pero ya veo que mi discípulo te ha ofendido y tomas por +pretexto ...</p> + +<p>MOMO.</p> + +<p>(<i>Con voz socarrona</i>.)</p> + +<p>Defiéndele, SILENO, porque no digan que tus +discípulos son unos impertinentes.</p> + +<p>MINERVA.</p> + +<p>(<i>Trata de replicar, pero JÚPITER la contiene con un +gesto. Entonces manifiesta MINERVA su desprecio con una sonrisa tan +desdeñosa que altera la delicada severidad de sus hermosos +labios</i>.)</p> + +<p>(Después de tomar todos los Dioses, de la inmortal +bebida, comienza á hablar.)</p> + +<p>JÚPITER.</p> + +<p>Hubo un tiempo, excelsos dioses, en que los soberbios hijos de +la tierra pretendieron escalar el Olimpo y arrebatarme el imperio, +acumulando montes sobre montes, y lo hubieran conseguido, sin duda +alguna, si vuestros brazos y mis terribles rayos no los hubieran +precipitado al Tártaro, sepultando á los otros en las +entrañas de la ardiente Etna. Tan fausto acontecimiento +deseo celebrar con la pompa de los inmortales, hoy que la Tierra, +siguiendo su eterna carrera, ha vuelto á ocupar el mismo +punto en su órbita, donde giraba entonces. Así, que +yo, el Soberano de los dioses, quiero que comience la fiesta con un +certamen literario. Tengo una soberbia trompa guerrera, una lira y +una corona de laurel esmeradamente fabricadas: la trompa es de un +metal, que solo VULCANO conoce, más precioso que el oro y la +plata; la lira, como la de APOLO, es de oro y nacar, labrada +también por el mismo VULCANO, pero sus cuerdas, obra de las +Musas, no conocen rivales, y la corona, tejida por las Gracias, del +mejor laurel que crece en mis jardines inmortales, brilla +más que todas las de los reyes de la Tierra. Las tres valen +igualmente, y el que haya cultivado mejor las letras y las +virtudes, ese será el dueño de tan magníficas +alhajas. Presentadme, pues, vosotros el mortal que juzguéis +digno de merecerlas.</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>(<i>Se levanta en actitud arogante y altiva</i>.)</p> + +<p>JÚPITER, permíteme que hable la primera, como tu +esposa y madre de los dioses más poderosos. Ninguno mejor +que yo podrá presentarte el mortal más perfecto que +el divino HOMERO. Y á la verdad, ¿quién +osará disputarle la supremacía, así como +ninguna obra puede competir con su <i>Iliada</i>, valiente y +atrevida, y su reflexiva y prudente <i>Odisea</i>? +¿Quién, como él, ha cantado tu grandeza y la +de los demás dioses, tan magníficamente como si nos +hubiera sorprendido en el Olimpo mismo y asistido á nuestras +asambleas? ¿Quién contribuyó más +á que el odoro incienso de la Arabia se quemase +abundantemente ante nuestras imágenes y se nos ofreciesen +pingües hecatombes, cuyo sabroso humo, subiendo en caprichosos +espirales, nos era tan grato que aplacaba nuestras iras? +¿Quién, como él, refirió las batallas +más sublimes en más hermosos versos? Él +cantó á la divinidad, al saber, á la +vírtud, el valor, al heroísmo y á la +desgracia, recorriendo todos los tonos de su lira. Sea él el +premiado; pues creo, como cree el Olimpo entero, que ninguno se ha +hecho más acreedor á nuestras simpatías.</p> + +<p>VENUS.</p> + +<p>Perdona, hermana y esposa del grandioso JOVE, si no soy de tu +respetable opinión. Y tú, JÚPITER, visible tan +sólo para los inmortales, sé propicio á mis +súplicas. Ruégote no permitas que al cantor de mi +hijo ENEAS le venza HOMERO. Acuérdate de la lira de +VIRGILIO, que cantó nuestras glorias y moduló las +quejas del amor desgraciado; sus dulcísimos y +melancólicos versos conmueven el alma: él +alabó la piedad, encarnada en el hijo de ANCHISES: sus +combates no son menos bellos que los que se efectuaron á los +pies de los muros troyanos; ENEAS es más grande y piadoso +que el iracundo AQUILES: en fin, en mi sentir, VIRGILIO es muy +superior al poeta de Chío. ¿No es verdad que +él llena todas las cualidades que tu sagrada mente ha +concebido?</p> + +<p>(Dicho esto se acomoda graciosamente en su lecho, cual la +graciosa ONDINA que, medio reclinada en blanca espuma de las azules +olas, forma la joya más preciosa de un hermoso y +poético lago.)</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>(<i>Airada</i>.)</p> + +<p>¡Cómo! ¡Cómo el poeta romano ha de ser +preferido al griego! ¿Virgilio, imitador tan sólo, ha +de ser mejor que Homero? ¿De cuándo acá la +copia ha sido mejor que el original? ¡Ah, hermosa VENUS! +(<i>En tono desdenoso</i>). Veo que estás equivocada, y no +lo extraño; porque no tratándose de amores no +estás en tu juicio; además, el corazón y las +pasiones jamás supieron descurrir. Deja el asunto; te lo +suplico por tus innumerables queridos ...</p> + +<p>VENUS.</p> + +<p>(Interrumpiendo ruborizada.)</p> + +<p>¡Oh, bellísima JUNO, tan celosa como vengativa! +Á pesar de tu buena memoria, que siempre se acuerda de la +manzana de oro que injustamente fué negada á tu +renombrada y nunca bien ponderada hermosura, miro con disgusto que +te olvides de lo groseras que nos ha hecho tu favorito HOMERO. +Empero, si por tu parte le encuentras razonable y verídico, +sea esto en buen hora, y te felicito por ello; pero por lo que +á mi me toca, los dioses del Olimpo digan ...</p> + +<p>MOMO.</p> + +<p>(<i>Iinterrumpiendo a Venus</i>.)</p> + +<p>¡Si! Que digan que tú alabas á VIRGILIO, +porque él se ha portado bien contigo; que JUNO defiende +á HOMERO, pues él es el cantor de las venganzas; que +os hacéis mútuas caricias y atentos cumplidos. Pero, +tú, JÚPITER, ¿por qué no intervienes en +las disputas y te estás allí, como el ignorante, que +oye embobado las trilogías en las fiestas +olímpicas?</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>(<i>En alta voz</i>.)</p> + +<p>¡Esposo! ¿Por qué permites que nos insulte +así este mónstruo deforme y feo? Échale del +Olimpo, pues su aliento infesta. Además ...</p> + +<p>MOMO.</p> + +<p>¡Gloria á JUNO, que nunca insulta, pues sólo +me llama feo y deforme! (<i>Los dioses se rien</i>.)</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>(Palidece, su frente se arruga, y lanza una fulminante mirada +á todos, especialmente á MOMO.)</p> + +<p>¡Calle el dios de la burla! ¡Por la laguna Stygia! +... Pero dejemos eso, y hable MINERVA, cuya opinión ha sido +siempre la mía desde lejanos tiempos.</p> + +<p>MOMO.</p> + +<p>¡Sí! Otra como tú ilustres mequetrefes, que +os halláis allá donde no debéis estar.</p> + +<p>MINERVA.</p> + +<p>(<i>Aparenta no oirle. Levanta su casco, descubre su severa y +tersa frente, mansión de la inteligencia, y con voz +argentina y clara, exclama.</i>)</p> + +<p>Te ruego me oigas, poderoso hijo de SATURNO, que conmueves el +Olimpo al fruncir tu ceño terrible, y vosotros, prudentes y +venerandos dioses que presidís y gobernáis á +los hombres, no toméis á mal mis palabras, siempre +sometidas á la voluntad del donante. Si por acaso mis +razones carecen á vuestros ojos de peso, dignáos +rebatirlas y pesarlas en la balanza de la justicia. Hay en la +antigua HESPERIA, más allá de los Pirineos, un hombre +cuya fama ha atravesado ya el espacio que separa al mundo de los +mortales del Olimpo, ligera cual rápida centella. De +ignorado y oscuro que era, pasó á ser juguete de la +envidia y ruines pasiones, abrumado por la desgracia, triste +destino de los grandes genios. No parece otra cosa sino que el +mundo, extrayendo del TÁRTARO todos los padecimientos y +torturas, los ha acumulado sobre su infeliz persona. Más +á pesar de tantos sufrimientos é injusticias no ha +querido devolver á sus semejantes todo el dolor que de ellos +recibiera, sino por piadoso y demasiado grande para vengarse, +trató de corregirles y educarles, dando á luz su obra +inmortal, el DON QUIJOTE. Hablo, pues, de CERVANTES, de ese hijo de +la ESPAÑA, que más tarde será su orgullo, y +que ahora perece en la más espantosa miseria. EL QUIJOTE, su +parto grandioso, es el látigo que castiga la risa; es el +néctar que encierra las virtudes de la amarga medicina; es +la mano halagüeña que guía enérgica +á las pasiones humanas. Si me preguntáis por los +obstáculos que superó, servíos escucharme un +momento, y lo sabréis. Hallábase el mundo invadido +por una especie de locura, tanto más triste y +frenética cuanto más extendida estaba por las +imbéciles plumas de imaginaciones calenturientas, +cundía por todas partes el mal gusto y gastábase +inútilmente en lecturas perniciosas, cuando hé +aquí que aparece esa luz brillante que disipa las tinieblas +de la inteligencia; y cual suelen las tímidas aves huir al +divisar al cazador ó al oir el silbido de la flecha, +así desaparecieron los errores, el mal gusto y las absurdas +creencias, sepultándose en la noche del olvido. Y si bien es +verdad que el cantor de Ilión, en sus sonoros versos, +abrió el primero el templo de las musas, y celebró el +heroísmo de los hombres y la sabiduría de los +inmortales; que el cisne de Mantua consalzó la piedad del +que libró á los dioses del incendio de su patria y +renunció á las delicias de VENUS, por seguir tu +voluntad; tú, el más grande de los dioses todos, y +que los más delicados sentimientos brotaron de su lira, y su +melancólico estro transporta á la mente á +otras regiones; también no es menos cierto que ni uno ni +otro mejoró las costumbres de su siglo, cual hizo CERVANTES. +A su aparición, la Verdad volvió á ocupar su +asiento, anunciando una nueva Era al mundo, entonces corrompido. Si +me preguntáis por sus bellezas, á pesar de conocerlas +yo, os envío á APOLO, único juez en este +punto, y preguntadle si el autor del QUIJOTE ha quemado incienso en +sus inmortales aras.</p> + +<p>APOLO.</p> + +<p>Con el placer con que acojes en serena noche las quejas de +FILOMENA, así serán gratas para tí mis +razones, padre mío. Las nueve Hermanas y yo leímos en +los jardines del Parnaso ese libro de que habla la sabia MINERVA. +Su estilo festivo y su acento agradable suenan á mis oidos +cual la sonora fuente que brota en la entrada de mi gruta +umbría. (Os ruego no me tachéis de apasionado porque +CERVANTES me haya dedicado muchas de sus bellas páginas.) Si +en la extremada pobreza, engendradora del hambre, la miseria y las +desgracias, que al infeliz de contínuo acosan, un humilde +hijo mío ha sabido elevar hasta mi sus cantos y armonizar +sus acentos, al ofrecerme un tributo mucho más bello y +precioso que mi carro reluciente é indómitos +caballos; si en la hedionda mazmorra, funesto encierro para mi alma +que á volar aspira, su bien cortada pluma supo verter +raudales de deslumbradora poesía, mucho más +agradables y ricas que las linfas del dorado Pactolo, ¿por +qué le hemos de negar la superioridad y no darle la victoria +cuál á ingenio el más grande que los mundos +vieron? Su QUIJOTE es el libro predilecto de las MUSAS, y mientras +festivo consuela á tristes y melancólicos, é +ilustra al ignorante, es al mismo tiempo una historia, la historia +más fiel de las costumbres españolas. Opino, pues, +con la sabia PALAS, y me perdonen los otros dioses que de mi +parecer no participan.</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>Si su mayor mérito consiste en haber soportado tantas +desgracias, pues en lo demás á ninguno aventaja, ni +es que no sale vencido, diré también que HOMERO, +ciego y miserable, imploró en un tiempo la caridad +pública (lo que nunca ha hecho CERVANTES), recorriendo +pueblos y ciudades con su lira, única amiga, y viviendo en +la más completa miseria. Esto bien lo recuerdas, ingrato +APOLO.</p> + +<p>VENUS.</p> + +<p>¿Y qué? ¿Y VIRGILIO no ha sido +también pobre? ¿No estuvo mucho tiempo +manteniéndose con un pan solo, regalo de César? La +melancolía que se aspira en sus obras, ¿no dice lo +bastante cuánto debió haber sufrido su corazón +sensible y delicado? ¿Habrá padecido menos que el +brillante HOMERO y el festivo CERVANTES?</p> + +<p>MINERVA.</p> + +<p>Sin duda, todo esto es cierto; pero vosotros no debéis +ignorar que CERVANTES fué herido y cautivo por muchos en el +inhospitalario suelo del África, donde apuró hasta +las heces el cáliz de la amargura, viviendo con la continua +amenaza de la muerte.</p> + +<p>(JÚPITER hace demostraciones de estar conforme con +MINERVA.)</p> + +<p>MARTE.</p> + +<p>(<i>Se levanta y habla con voz atronadora é +iracunda</i>.)</p> + +<p>¡No, por mi lanza! ¡No! ¡Jamás! +Mientras una gota de sangre inmortal aliente en mis venas, +CERVANTES no triunfará. ¿Cómo permitir que el +libro que echa al suelo mi gloria y ridiculiza mis hazañas +se alce victorioso? JÚPITER; yo te ayudé en otro +tiempo: atiende, pues, ahora á mis razones.</p> + +<p>JUNO.</p> + +<p>(<i>Exaltada</i>.)</p> + +<p>¿Oyes, justiciero JOVE, las razones del valeroso MARTE, +tan sensato como esforzado? La luz y la verdad campean en sus +palabras. ¿Cómo, pues, dejaremos que el hombre, cuya +gloria el tiempo respetó (y que lo diga SATURNO), se vea +pospuesto á ese advenedizo y manco, sarcasmo de la +sociedad?</p> + +<p>MARTE.</p> + +<p>Y si tú, padre de los dioses y de los hombres, dudas de +la fuerza de mis razonamientos, pregunta á esos otros, si +hay algo que se atreve a sostener los suyos con su brazo.</p> + +<p>(Se adelanta arrogante al medio, desafiando á todos con +su mirada y blandiendo su acero.)</p> + +<p>MINERVA.</p> + +<p>(<i>Con rostro altanero y mirada reluciente, dá un paso y +exclama con voz tranquila</i>:)</p> + +<p>Temerario MARTE; que te olvidas de los campos troyanos do fuiste +herido por un simple mortal: si tus razones se fundan en tu espada, +las mías no temerán combatirte en tu terreno. Pero +para que no se me tache de imprudente, quiero demostrarte que te +equivocas mucho. CERVANTES siguió tus banderas, y te +sirvió heróicamente en las aguas de Lepanto, donde su +vida perdiera, si el DESTINO no le dedicase a un fin más +grande. Si tiró la espada para coger la pluma, fué +por la voluntad de los inmortales, y no por despreciarte, como tal +vez te lo has imaginado en tu loco desvarío. (<i>Y mas +blandamente añade</i>:) No seas, pues, ingrato, tú, +cuyo magnánimo corazón es inaccesible al rencor y +odiosas pasiones. Puso en ridículo la caballería; +porque no era ya conveniente á su siglo; además, no +son esas las luchas que a tí te honran, sino las batallas +campales; tú lo sabes bien. Estas son mis razones, y si no +te convencen, acepto tu reto.</p> + +<p>(Dijo, y cual suele caliginosa nube, cargada de rayos, acercarse +á otra en medio del Océano cuando el cielo se +encapota, así MINERVA camina lentamente, embrazando su +formidable escudo y enristrando la lanza, mensajera terrible de la +destrucción. Tranquila es su mirada, pero aterradora: su voz +tiene un sonido que infunde pavor.)</p> + +<p>BELONA.</p> + +<p>(<i>Se pone al lado del iracundo Marte, dispuesto á +ayudarle</i>.)</p> + +<p>APOLO.</p> + +<p>(<i>Al ver la actitud de BELONA, suelta la lira, coge el arco, +arranca de la dorada aljaba una flecha, y colocándose al +lado de MINERVA, tiende el arco, dispuesto á +disparar</i>)</p> + +<p>(El Olimpo, próximo á desplomarse, se estremece, +la luz del día se obscurece, y los dioses tiemblan).</p> + +<p>JÚPITER.</p> + +<p>(<i>Enojado blande un rayo y grita</i>):</p> + +<p>¡Á vuestros asientos, MINERVA, APOLO: y vosotros, +MARTE y BELONA! ¡No irritéis mi cólera +celeste!</p> + +<p>(Cual suelen las carniceras y terribles fieras, encerradas en +jaula de hierro, obedecer sumisas á la voz del esforzado +domador, así aquellos dioses ocupan respectivamente sus +puestos, amedrentados por la amenaza del hijo de CIBELES, quien, al +ver su obediencia, más blandamente añade):</p> + +<p>Yo terminaré la contienda: la Justicia pesará los +libros con su recta imparcialidad, y lo que ella diga, se +seguirá en el mundo, mientras que vosotros acataréis +su inmutable fallo.</p> + +<p>JUSTICIA.</p> + +<p>(Desciende de su asiento, se coloca en medio del concurso, +sosteniendo su siempre imparciat balanza; mientras que MERCURIO +coloca en los platillos la ENEIDA y al QUIJOTE. Después de +oscilar por mucho tiempo la aguja marcará al fin el medio, +declarando que eran iguales.</p> + +<p>VENUS se asombra, pero calla.</p> + +<p>MERCURIO quita del platillo la ENEIDA, substituyéndola +con la ILIADA.</p> + +<p>Una sonrisa se dibuja en los labios de JUNO, sonrisa que se +disipa rápidamente cuando vé subir y bajar á +los dos platillos donde el QUIJOTE y la ILIADA están.</p> + +<p>Suspensos están los ánimos: ninguno habla, ninguno +respira.</p> + +<p>Se vé volar un CÉFIRO que inmediatamente se posa +en la rama de un árbol, para aguardar también la +decisión del DESTINO.</p> + +<p>Al fin ambos platillos se detienen á una misma altura, y +allí permanecen fijos).</p> + +<p>JÚPITER.</p> + +<p>(<i>Con voz solemne</i>.)</p> + +<p>Dioses y diosas: la JUSTICIA los cree iguales; doblad, pues, la +frente, y demos á HOMERO la trompa, á VIRGILIO la +lira y á CERVANTES el lauro; mientras que la FAMA +publicará por el mundo la sentencia del DESTINO, y el cantor +APOLO entonará un himno al nuevo astro, que desde hoy +brillará en el cielo de la gloria y ocupará un +asiento en el templo de la inmortalidad.</p> + +<p>APOLO.</p> + +<p>(<i>Pulsa la lira á cuyo sonido se ilumina el Olimpo, +entona el himno de gloria que resuena majestuoso en todo el +coliseo</i>.)</p> + +<p>"¡Salve, oh, tú, el más grande de los +hombres, hijo predilecto de las Musas, foco de intensa luz que +alumbrará á los mundos; salve! Loor á tu +nombre, hermosa lumbrera, en cuyo derredor girarán en lo +futuro mil inteligencias, admiradoras de tu gloria! ¡Salve, +grandiosa obra de la mano del Potente, orgullo de las +ESPAÑAS; flor la más hermosa que ciñe mis +sienes, yo te saludo! ¡Tú eclipsarás las +glorias de la antigüedad; tu nombre escrito en letras de oro +en el templo de la Inmortalidad, será la +desesperación de los demás ingenios! ¡Gigante +poderoso, serás invencible! Colocado como soberbio monumento +en medio de tu siglo, todas las miradas se encontrarán en +tí. Tu brazo poderoso vencerá á tus enemigos, +cual voraz incendio consume la seca pajilla. ¡Id, inspiradas +MUSAS, y cogiendo del oloroso mirto, laurel bello y rosas +purpurinas, tejed en honor de CERVANTES inmortales coronas! PAN, y +vosotros, SILENOS, FAUNOS y alegres SÁTIROS, danzad en la +alfombra de los umbrosos bosques, en tanto que las NEREIDAS, las +Náyades, las bulliciosas ONDINAS y juguetonas NINFAS, +esparciendo mil aromosas flores, embellecerán con sus cantos +la soledad de los mares, las lagunas, las cascadas y los +ríos, y agitarán la clara superficie de las fuentes +en sus variados juegos."</p> + +<p>(Se ponen á danzar las musas, las ninfas, las +náyades, etc. y también BACO, MOMO, SILENO y +GANÍMEDES, siendo la principal bailarina la musa +TERPSÍCORE. APOLO y ERATO tocan la lira, EUTERPE la flauta, +CLÍO, la trompeta y CALÍOPE el clarín. +Entretanto los dioses y las diosas se ponen á ambos lados +del escenario y sus tronos y asientos son transportados +también á un lado; se toca la marcha filipina. Se +abre un segundo telón, se verá aparecer en el fondo, +iluminado fantásticamente, un busto de CERVANTES, á +cuyo lado izquierdo se halla una estátua de cuerpo entero de +RIZAL, coronándolo. Será substituida, entonces, la +marcha nacional filipina con la marcha real española.)</p> + +<br /> + + +<h3>TELÓN.</h3> + +<br /> +<h1><a href="images/017.gif"><img src="images/017.gif" border="0" +alt="Disenio" width="113" height="169" /></a></h1> + +<br /> + + +<p>NOTAS A PIE DE PÁGINA:</p> + +<a id="Footnote_1_1" name='Footnote_1_1'></a><a +href='#FNanchor_1_1'>[1]</a> +<div class='note'> +<p>Vide: <i>Revista del Liceo Artístico-Literario de +Manila</i> de 23 de abril de 1880 p. 41, pudiendo leerse +íntegra esta obra de nuestro Héroe, en la p. 43.</p> +</div> + +<a id="Footnote_2_2" name='Footnote_2_2'></a><a +href='#FNanchor_2_2'>[2]</a> +<div class='note'> +<p>Las <i>Musas</i> eran nueve hermanas hijas de Júpiter y +de Mnemosina, diosa de la memoria. He aquí los nombres de +las ocho que aquí se citan: CALIOPE, musa de la +poesía heróica; MELPÓMENE, musa de la +trajedia; TALÍA, musa de la comedia; POLIMNIA, musa de la +retórica; ERATO, musa de la poesía lírica; +EUTERPE, musa del canto y de la música, URANIA, musa de la +astronomía, y CLÍO, musa de la historia.</p> +</div> + +<a id="Footnote_3_3" name='Footnote_3_3'></a><a +href='#FNanchor_3_3'>[3]</a> +<div class='note'> +<p>TERPSÍCORE, musa de la danza y es la última de las +nueve hermanas.</p> +</div> + +<div>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14796 ***</div> +</body> +</html> + |
