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+<title>The Project Gutenberg eBook of El Consejo de los Dioses, by
+Dr. JOSE RIZAL.</title>
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+<div>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14796 ***</div>
+
+<br />
+
+
+<h1><a href="images/001.gif"><img src="images/001.gif" border="0"
+alt="El Consejo de los Dioses" width="290" height="472" /></a></h1>
+
+<br />
+
+
+<h2><b>Dr. JOSE RIZAL</b></h2>
+
+<br />
+
+
+<h1>El Consejo de los Dioses</h1>
+
+<br />
+<h3>Con el recuerdo del pasado entro en el porvenir.</h3>
+
+<br />
+<br />
+<h3>ALEGOR&Iacute;A ARREGLADA EN FORMA TEATRAL<br />
+POR<br />
+Lope Bl&aacute;s Hucapte</h3>
+
+<br />
+<br />
+<h4>Imprenta y taller de encuadernaci&oacute;n<br />
+DEL<br />
+"DIA FILIPINO"</h4>
+
+<br />
+
+
+<h4><i>Calle de Sacrist&iacute;a n&uacute;m. 954, Santa Cruz,
+Manila, I.F.</i></h4>
+
+<h3>1915</h3>
+
+.<br />
+
+
+<hr style='width: 65%;' />
+<br />
+<h2>El Consejo de los Dioses</h2>
+
+<h2>Juicio cr&iacute;tico</h2>
+
+<br />
+<br />
+ <br />
+
+
+<p>En el Cert&aacute;men literario para conmemorar el CCLXIV
+aniversario del inmortal Cervantes que celebr&oacute; el Liceo
+Art&iacute;stico Literario de Manila el 23 de abril de 1880, se
+concedi&oacute; como premio &aacute; la mejor de las composiciones
+en prosa, una sortija con un camafeo que lleva el busto de
+Cervantes.</p>
+
+<p>Al referirse al resultado obtenido en el cert&aacute;men abierto
+para este aniversario y despu&eacute;s de se&ntilde;alar que se
+hab&iacute;an presentado 14 pliegos, de los cuales fueron
+rechazados todos menos los que llevaban los n&uacute;meros 1 y 12,
+dice el Jurado: &laquo;Le&iacute;dos ambos trabajos, los que
+suscriben no han vacilado en la adjudicaci&oacute;n del premio,
+atendida la superioridad de la alegor&iacute;a marcada con el
+n&uacute;mero 12&raquo;, y despu&eacute;s de hacer un estracto del
+trabajo el <i>Consejo de los dioses</i>, cuyo lema era <i>Con el
+recuerdo del pasado entro en el porvenir</i>, se expresa
+as&iacute;: &laquo;Como se v&eacute;, la idea y el argumento de la
+obrita son de gran originalidad, &aacute; lo que debe
+a&ntilde;adirse la circunstancia de brillar en toda ella un estilo
+correcto hasta lo sumo, una admirable riqueza de detalles,
+delicadeza de pensamientos y figuras y, por fin, un sabor tan
+hel&eacute;nico que figura el lector encontrarse saboreando
+alg&uacute;n delicioso pasage de Homero, que con tanta frecuencia
+nos describe en sus obras las Ol&iacute;mpicas
+sesiones.&mdash;Tantas y tan preciadas cualidades han pesado en el
+&aacute;nimo de los que suscriben para, sin discusi&oacute;n, ni
+vacilaci&oacute;n siquiera, preferir este trabajo al marcado con el
+n&uacute;mero 1.<a id="FNanchor_1_1" name='FNanchor_1_1'></a><a
+href='#Footnote_1_1'><sup>[1]</sup></a>&raquo;</p>
+
+<hr style='width: 65%;' />
+<h2><b>Dr. JOSE RIZAL</b></h2>
+
+<h1>El Consejo de los Dioses</h1>
+
+<h3>Con el recuerdo del pasado entro en el porvenir.</h3>
+
+<br />
+
+
+<h3>ALEGOR&Iacute;A ARREGLADA EN FORMA TEATRAL<br />
+POR<br />
+Lope Bl&aacute;s Hucapte</h3>
+
+<br />
+<h4>Imprenta y taller de encuadernaci&oacute;n<br />
+DEL</h4>
+
+<h4>"DIA FILIPINO"</h4>
+
+<br />
+<h4><i>Calle de Sacrist&iacute;a n&uacute;m. 954, Santa Cruz,
+Manila. I.F.</i></h4>
+
+<h3>1915</h3>
+
+.
+
+<hr style='width: 65%;' />
+<h2><b>El Consejo de los Dioses</b></h2>
+
+<h3>(ALEGOR&Iacute;A)</h3>
+
+<h3><b>ACTO UNICO</b></h3>
+
+<h3>REUNI&Oacute;N DE LOS DIOSES EN EL OLIMPO.</h3>
+
+<br />
+
+
+<p>J&Uacute;PITER sentado en el trono de oro y piedras preciosas y
+llevando en la mano el cetro de cipr&eacute;s, tiene &aacute; sus
+pi&eacute;s al &aacute;guila, cuyo plumaje de acero refleja mil
+diversos colores: los rayos, sus terribles armas yacen en el suelo.
+A su derecha est&aacute; su esposa, la celosa JUNO, con refulgente
+diadema, y el vanidoso pavo real. A su izquierda la s&aacute;bia
+PALAS (MINERVA), hija y consejera, adornada de su casco y terrible
+&eacute;gida, ci&ntilde;endo el verde olivo y sosteniendo
+gallardamente su pesada lanza. Formando severo contraste
+est&aacute; SATURNO, acurrucado y mirando desde l&eacute;jos tan
+hermoso grupo. En gracioso des&oacute;rden h&aacute;llanse la
+hermosa VENUS, recostada en un lecho de rosas, coronada de oloroso
+mirto, y acariciando al AMOR; el divino APOLO, que pulsa
+blandamente su lira de oro y nacar y jugando con las ocho MUSAS<a
+id="FNanchor_2_2" name='FNanchor_2_2'></a><a
+href='#Footnote_2_2'><sup>[2]</sup></a>, mientras que MARTE,
+BELONA, ALCIDES y MOMO cierran aquel c&iacute;rculo escogido.
+Detr&aacute;s de J&Uacute;PITER y de JUNO se hallan HEBE y
+GAN&Iacute;MEDES.</p>
+
+Hacia el lado derecho de J&Uacute;PITER<br />
+se halla la JUSTICIA, sentada<br />
+en su trono, teniendo en las<br />
+manos sus atributos.<br />
+ <br />
+<hr style='width: 65%;' />
+<h2>ESCENA PRIMERA</h2>
+
+<br />
+
+
+<p>Los DIOSES y las DIOSAS y las ocho MUSAS mencionados. Llegan la
+musa TERPS&Iacute;CORE<a id="FNanchor_3_3"
+name='FNanchor_3_3'></a><a href='#Footnote_3_3'><sup>[3]</sup></a>
+primeramente, y despu&eacute;s las NINFAS, las N&Aacute;YADES y las
+ONDINAS bailando y esparciendo flores al son de las liras de APOLO
+y de ERATO y de la flauta de EUTERPE. Despu&eacute;s de la danza
+todos se colocan &aacute; ambos lados del escenario.</p>
+
+<br />
+
+
+<h2>ESCENA SEGUNDA</h2>
+
+<p>(<i>Dichos y</i> MERCURIO.)</p>
+
+<p>(Llega MERCURIO y quit&aacute;ndose de la cabeza el gorro frigio
+habla:)</p>
+
+<p>MERCURIO.</p>
+
+<p>He cumplido ya tus mandatos, soberano Padre; NEPTUNO y su corte
+no pueden venir, pues temen perder el imperio de los mares,
+&aacute; causa del actual arrojo de los hombres; VULCANO a&uacute;n
+no ha terminado los rayos que le encargaste para armar al Olimpo y
+los est&aacute; concluyendo; en cuanto &aacute; Pluton ...</p>
+
+<p>J&Uacute;PITER.</p>
+
+<p>(<i>Interrumpiendo a</i> MERCURIO.)</p>
+
+<p>&iexcl;Basta! Tampoco los necesito. HEBE, y t&uacute;,
+GAN&Iacute;MEDES, repartid el n&eacute;ctar para que beban los
+inmortales.</p>
+
+<p>(Mientras HEBE y GAN&Iacute;MEDES llenan su cometido, llegan
+BACO y SILENO, &eacute;ste &aacute; pi&eacute; y aqu&eacute;l
+montado en una burra con el tirso en la mano y verdes
+p&aacute;mpanos en las sienes, cantando:)</p>
+
+<span style='margin-left: 1em;'>&laquo;El que vivir
+desea</span><br />
+Y divertirse,<br />
+Abandone &aacute; <i>Minerva</i>:<br />
+Mis vi&ntilde;as cuide...&raquo;<br />
+
+
+<p>MINERVA.</p>
+
+<p>(<i>En alta voz</i>.)</p>
+
+<p>&iexcl;Silencio! &iquest;No ves que el poderoso J&Uacute;PITER
+ha de hablar?</p>
+
+<p>SILENO.</p>
+
+<p>&iquest;Y qu&eacute;? &iquest;Se ha enfadado el vencedor de los
+Titanes? Los Dioses toman el n&eacute;ctar: por consiguiente, puede
+cualquiera expresar su alegr&iacute;a de la manera como le plazca;
+pero ya veo que mi disc&iacute;pulo te ha ofendido y tomas por
+pretexto ...</p>
+
+<p>MOMO.</p>
+
+<p>(<i>Con voz socarrona</i>.)</p>
+
+<p>Defi&eacute;ndele, SILENO, porque no digan que tus
+disc&iacute;pulos son unos impertinentes.</p>
+
+<p>MINERVA.</p>
+
+<p>(<i>Trata de replicar, pero J&Uacute;PITER la contiene con un
+gesto. Entonces manifiesta MINERVA su desprecio con una sonrisa tan
+desde&ntilde;osa que altera la delicada severidad de sus hermosos
+labios</i>.)</p>
+
+<p>(Despu&eacute;s de tomar todos los Dioses, de la inmortal
+bebida, comienza &aacute; hablar.)</p>
+
+<p>J&Uacute;PITER.</p>
+
+<p>Hubo un tiempo, excelsos dioses, en que los soberbios hijos de
+la tierra pretendieron escalar el Olimpo y arrebatarme el imperio,
+acumulando montes sobre montes, y lo hubieran conseguido, sin duda
+alguna, si vuestros brazos y mis terribles rayos no los hubieran
+precipitado al T&aacute;rtaro, sepultando &aacute; los otros en las
+entra&ntilde;as de la ardiente Etna. Tan fausto acontecimiento
+deseo celebrar con la pompa de los inmortales, hoy que la Tierra,
+siguiendo su eterna carrera, ha vuelto &aacute; ocupar el mismo
+punto en su &oacute;rbita, donde giraba entonces. As&iacute;, que
+yo, el Soberano de los dioses, quiero que comience la fiesta con un
+certamen literario. Tengo una soberbia trompa guerrera, una lira y
+una corona de laurel esmeradamente fabricadas: la trompa es de un
+metal, que solo VULCANO conoce, m&aacute;s precioso que el oro y la
+plata; la lira, como la de APOLO, es de oro y nacar, labrada
+tambi&eacute;n por el mismo VULCANO, pero sus cuerdas, obra de las
+Musas, no conocen rivales, y la corona, tejida por las Gracias, del
+mejor laurel que crece en mis jardines inmortales, brilla
+m&aacute;s que todas las de los reyes de la Tierra. Las tres valen
+igualmente, y el que haya cultivado mejor las letras y las
+virtudes, ese ser&aacute; el due&ntilde;o de tan magn&iacute;ficas
+alhajas. Presentadme, pues, vosotros el mortal que juzgu&eacute;is
+digno de merecerlas.</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>(<i>Se levanta en actitud arogante y altiva</i>.)</p>
+
+<p>J&Uacute;PITER, perm&iacute;teme que hable la primera, como tu
+esposa y madre de los dioses m&aacute;s poderosos. Ninguno mejor
+que yo podr&aacute; presentarte el mortal m&aacute;s perfecto que
+el divino HOMERO. Y &aacute; la verdad, &iquest;qui&eacute;n
+osar&aacute; disputarle la supremac&iacute;a, as&iacute; como
+ninguna obra puede competir con su <i>Iliada</i>, valiente y
+atrevida, y su reflexiva y prudente <i>Odisea</i>?
+&iquest;Qui&eacute;n, como &eacute;l, ha cantado tu grandeza y la
+de los dem&aacute;s dioses, tan magn&iacute;ficamente como si nos
+hubiera sorprendido en el Olimpo mismo y asistido &aacute; nuestras
+asambleas? &iquest;Qui&eacute;n contribuy&oacute; m&aacute;s
+&aacute; que el odoro incienso de la Arabia se quemase
+abundantemente ante nuestras im&aacute;genes y se nos ofreciesen
+ping&uuml;es hecatombes, cuyo sabroso humo, subiendo en caprichosos
+espirales, nos era tan grato que aplacaba nuestras iras?
+&iquest;Qui&eacute;n, como &eacute;l, refiri&oacute; las batallas
+m&aacute;s sublimes en m&aacute;s hermosos versos? &Eacute;l
+cant&oacute; &aacute; la divinidad, al saber, &aacute; la
+v&iacute;rtud, el valor, al hero&iacute;smo y &aacute; la
+desgracia, recorriendo todos los tonos de su lira. Sea &eacute;l el
+premiado; pues creo, como cree el Olimpo entero, que ninguno se ha
+hecho m&aacute;s acreedor &aacute; nuestras simpat&iacute;as.</p>
+
+<p>VENUS.</p>
+
+<p>Perdona, hermana y esposa del grandioso JOVE, si no soy de tu
+respetable opini&oacute;n. Y t&uacute;, J&Uacute;PITER, visible tan
+s&oacute;lo para los inmortales, s&eacute; propicio &aacute; mis
+s&uacute;plicas. Ru&eacute;gote no permitas que al cantor de mi
+hijo ENEAS le venza HOMERO. Acu&eacute;rdate de la lira de
+VIRGILIO, que cant&oacute; nuestras glorias y modul&oacute; las
+quejas del amor desgraciado; sus dulc&iacute;simos y
+melanc&oacute;licos versos conmueven el alma: &eacute;l
+alab&oacute; la piedad, encarnada en el hijo de ANCHISES: sus
+combates no son menos bellos que los que se efectuaron &aacute; los
+pies de los muros troyanos; ENEAS es m&aacute;s grande y piadoso
+que el iracundo AQUILES: en fin, en mi sentir, VIRGILIO es muy
+superior al poeta de Ch&iacute;o. &iquest;No es verdad que
+&eacute;l llena todas las cualidades que tu sagrada mente ha
+concebido?</p>
+
+<p>(Dicho esto se acomoda graciosamente en su lecho, cual la
+graciosa ONDINA que, medio reclinada en blanca espuma de las azules
+olas, forma la joya m&aacute;s preciosa de un hermoso y
+po&eacute;tico lago.)</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>(<i>Airada</i>.)</p>
+
+<p>&iexcl;C&oacute;mo! &iexcl;C&oacute;mo el poeta romano ha de ser
+preferido al griego! &iquest;Virgilio, imitador tan s&oacute;lo, ha
+de ser mejor que Homero? &iquest;De cu&aacute;ndo ac&aacute; la
+copia ha sido mejor que el original? &iexcl;Ah, hermosa VENUS!
+(<i>En tono desdenoso</i>). Veo que est&aacute;s equivocada, y no
+lo extra&ntilde;o; porque no trat&aacute;ndose de amores no
+est&aacute;s en tu juicio; adem&aacute;s, el coraz&oacute;n y las
+pasiones jam&aacute;s supieron descurrir. Deja el asunto; te lo
+suplico por tus innumerables queridos ...</p>
+
+<p>VENUS.</p>
+
+<p>(Interrumpiendo ruborizada.)</p>
+
+<p>&iexcl;Oh, bell&iacute;sima JUNO, tan celosa como vengativa!
+&Aacute; pesar de tu buena memoria, que siempre se acuerda de la
+manzana de oro que injustamente fu&eacute; negada &aacute; tu
+renombrada y nunca bien ponderada hermosura, miro con disgusto que
+te olvides de lo groseras que nos ha hecho tu favorito HOMERO.
+Empero, si por tu parte le encuentras razonable y ver&iacute;dico,
+sea esto en buen hora, y te felicito por ello; pero por lo que
+&aacute; mi me toca, los dioses del Olimpo digan ...</p>
+
+<p>MOMO.</p>
+
+<p>(<i>Iinterrumpiendo a Venus</i>.)</p>
+
+<p>&iexcl;Si! Que digan que t&uacute; alabas &aacute; VIRGILIO,
+porque &eacute;l se ha portado bien contigo; que JUNO defiende
+&aacute; HOMERO, pues &eacute;l es el cantor de las venganzas; que
+os hac&eacute;is m&uacute;tuas caricias y atentos cumplidos. Pero,
+t&uacute;, J&Uacute;PITER, &iquest;por qu&eacute; no intervienes en
+las disputas y te est&aacute;s all&iacute;, como el ignorante, que
+oye embobado las trilog&iacute;as en las fiestas
+ol&iacute;mpicas?</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>(<i>En alta voz</i>.)</p>
+
+<p>&iexcl;Esposo! &iquest;Por qu&eacute; permites que nos insulte
+as&iacute; este m&oacute;nstruo deforme y feo? &Eacute;chale del
+Olimpo, pues su aliento infesta. Adem&aacute;s ...</p>
+
+<p>MOMO.</p>
+
+<p>&iexcl;Gloria &aacute; JUNO, que nunca insulta, pues s&oacute;lo
+me llama feo y deforme! (<i>Los dioses se rien</i>.)</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>(Palidece, su frente se arruga, y lanza una fulminante mirada
+&aacute; todos, especialmente &aacute; MOMO.)</p>
+
+<p>&iexcl;Calle el dios de la burla! &iexcl;Por la laguna Stygia!
+... Pero dejemos eso, y hable MINERVA, cuya opini&oacute;n ha sido
+siempre la m&iacute;a desde lejanos tiempos.</p>
+
+<p>MOMO.</p>
+
+<p>&iexcl;S&iacute;! Otra como t&uacute; ilustres mequetrefes, que
+os hall&aacute;is all&aacute; donde no deb&eacute;is estar.</p>
+
+<p>MINERVA.</p>
+
+<p>(<i>Aparenta no oirle. Levanta su casco, descubre su severa y
+tersa frente, mansi&oacute;n de la inteligencia, y con voz
+argentina y clara, exclama.</i>)</p>
+
+<p>Te ruego me oigas, poderoso hijo de SATURNO, que conmueves el
+Olimpo al fruncir tu ce&ntilde;o terrible, y vosotros, prudentes y
+venerandos dioses que presid&iacute;s y gobern&aacute;is &aacute;
+los hombres, no tom&eacute;is &aacute; mal mis palabras, siempre
+sometidas &aacute; la voluntad del donante. Si por acaso mis
+razones carecen &aacute; vuestros ojos de peso, dign&aacute;os
+rebatirlas y pesarlas en la balanza de la justicia. Hay en la
+antigua HESPERIA, m&aacute;s all&aacute; de los Pirineos, un hombre
+cuya fama ha atravesado ya el espacio que separa al mundo de los
+mortales del Olimpo, ligera cual r&aacute;pida centella. De
+ignorado y oscuro que era, pas&oacute; &aacute; ser juguete de la
+envidia y ruines pasiones, abrumado por la desgracia, triste
+destino de los grandes genios. No parece otra cosa sino que el
+mundo, extrayendo del T&Aacute;RTARO todos los padecimientos y
+torturas, los ha acumulado sobre su infeliz persona. M&aacute;s
+&aacute; pesar de tantos sufrimientos &eacute; injusticias no ha
+querido devolver &aacute; sus semejantes todo el dolor que de ellos
+recibiera, sino por piadoso y demasiado grande para vengarse,
+trat&oacute; de corregirles y educarles, dando &aacute; luz su obra
+inmortal, el DON QUIJOTE. Hablo, pues, de CERVANTES, de ese hijo de
+la ESPA&Ntilde;A, que m&aacute;s tarde ser&aacute; su orgullo, y
+que ahora perece en la m&aacute;s espantosa miseria. EL QUIJOTE, su
+parto grandioso, es el l&aacute;tigo que castiga la risa; es el
+n&eacute;ctar que encierra las virtudes de la amarga medicina; es
+la mano halag&uuml;e&ntilde;a que gu&iacute;a en&eacute;rgica
+&aacute; las pasiones humanas. Si me pregunt&aacute;is por los
+obst&aacute;culos que super&oacute;, serv&iacute;os escucharme un
+momento, y lo sabr&eacute;is. Hall&aacute;base el mundo invadido
+por una especie de locura, tanto m&aacute;s triste y
+fren&eacute;tica cuanto m&aacute;s extendida estaba por las
+imb&eacute;ciles plumas de imaginaciones calenturientas,
+cund&iacute;a por todas partes el mal gusto y gast&aacute;base
+in&uacute;tilmente en lecturas perniciosas, cuando h&eacute;
+aqu&iacute; que aparece esa luz brillante que disipa las tinieblas
+de la inteligencia; y cual suelen las t&iacute;midas aves huir al
+divisar al cazador &oacute; al oir el silbido de la flecha,
+as&iacute; desaparecieron los errores, el mal gusto y las absurdas
+creencias, sepult&aacute;ndose en la noche del olvido. Y si bien es
+verdad que el cantor de Ili&oacute;n, en sus sonoros versos,
+abri&oacute; el primero el templo de las musas, y celebr&oacute; el
+hero&iacute;smo de los hombres y la sabidur&iacute;a de los
+inmortales; que el cisne de Mantua consalz&oacute; la piedad del
+que libr&oacute; &aacute; los dioses del incendio de su patria y
+renunci&oacute; &aacute; las delicias de VENUS, por seguir tu
+voluntad; t&uacute;, el m&aacute;s grande de los dioses todos, y
+que los m&aacute;s delicados sentimientos brotaron de su lira, y su
+melanc&oacute;lico estro transporta &aacute; la mente &aacute;
+otras regiones; tambi&eacute;n no es menos cierto que ni uno ni
+otro mejor&oacute; las costumbres de su siglo, cual hizo CERVANTES.
+A su aparici&oacute;n, la Verdad volvi&oacute; &aacute; ocupar su
+asiento, anunciando una nueva Era al mundo, entonces corrompido. Si
+me pregunt&aacute;is por sus bellezas, &aacute; pesar de conocerlas
+yo, os env&iacute;o &aacute; APOLO, &uacute;nico juez en este
+punto, y preguntadle si el autor del QUIJOTE ha quemado incienso en
+sus inmortales aras.</p>
+
+<p>APOLO.</p>
+
+<p>Con el placer con que acojes en serena noche las quejas de
+FILOMENA, as&iacute; ser&aacute;n gratas para t&iacute; mis
+razones, padre m&iacute;o. Las nueve Hermanas y yo le&iacute;mos en
+los jardines del Parnaso ese libro de que habla la sabia MINERVA.
+Su estilo festivo y su acento agradable suenan &aacute; mis oidos
+cual la sonora fuente que brota en la entrada de mi gruta
+umbr&iacute;a. (Os ruego no me tach&eacute;is de apasionado porque
+CERVANTES me haya dedicado muchas de sus bellas p&aacute;ginas.) Si
+en la extremada pobreza, engendradora del hambre, la miseria y las
+desgracias, que al infeliz de cont&iacute;nuo acosan, un humilde
+hijo m&iacute;o ha sabido elevar hasta mi sus cantos y armonizar
+sus acentos, al ofrecerme un tributo mucho m&aacute;s bello y
+precioso que mi carro reluciente &eacute; ind&oacute;mitos
+caballos; si en la hedionda mazmorra, funesto encierro para mi alma
+que &aacute; volar aspira, su bien cortada pluma supo verter
+raudales de deslumbradora poes&iacute;a, mucho m&aacute;s
+agradables y ricas que las linfas del dorado Pactolo, &iquest;por
+qu&eacute; le hemos de negar la superioridad y no darle la victoria
+cu&aacute;l &aacute; ingenio el m&aacute;s grande que los mundos
+vieron? Su QUIJOTE es el libro predilecto de las MUSAS, y mientras
+festivo consuela &aacute; tristes y melanc&oacute;licos, &eacute;
+ilustra al ignorante, es al mismo tiempo una historia, la historia
+m&aacute;s fiel de las costumbres espa&ntilde;olas. Opino, pues,
+con la sabia PALAS, y me perdonen los otros dioses que de mi
+parecer no participan.</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>Si su mayor m&eacute;rito consiste en haber soportado tantas
+desgracias, pues en lo dem&aacute;s &aacute; ninguno aventaja, ni
+es que no sale vencido, dir&eacute; tambi&eacute;n que HOMERO,
+ciego y miserable, implor&oacute; en un tiempo la caridad
+p&uacute;blica (lo que nunca ha hecho CERVANTES), recorriendo
+pueblos y ciudades con su lira, &uacute;nica amiga, y viviendo en
+la m&aacute;s completa miseria. Esto bien lo recuerdas, ingrato
+APOLO.</p>
+
+<p>VENUS.</p>
+
+<p>&iquest;Y qu&eacute;? &iquest;Y VIRGILIO no ha sido
+tambi&eacute;n pobre? &iquest;No estuvo mucho tiempo
+manteni&eacute;ndose con un pan solo, regalo de C&eacute;sar? La
+melancol&iacute;a que se aspira en sus obras, &iquest;no dice lo
+bastante cu&aacute;nto debi&oacute; haber sufrido su coraz&oacute;n
+sensible y delicado? &iquest;Habr&aacute; padecido menos que el
+brillante HOMERO y el festivo CERVANTES?</p>
+
+<p>MINERVA.</p>
+
+<p>Sin duda, todo esto es cierto; pero vosotros no deb&eacute;is
+ignorar que CERVANTES fu&eacute; herido y cautivo por muchos en el
+inhospitalario suelo del &Aacute;frica, donde apur&oacute; hasta
+las heces el c&aacute;liz de la amargura, viviendo con la continua
+amenaza de la muerte.</p>
+
+<p>(J&Uacute;PITER hace demostraciones de estar conforme con
+MINERVA.)</p>
+
+<p>MARTE.</p>
+
+<p>(<i>Se levanta y habla con voz atronadora &eacute;
+iracunda</i>.)</p>
+
+<p>&iexcl;No, por mi lanza! &iexcl;No! &iexcl;Jam&aacute;s!
+Mientras una gota de sangre inmortal aliente en mis venas,
+CERVANTES no triunfar&aacute;. &iquest;C&oacute;mo permitir que el
+libro que echa al suelo mi gloria y ridiculiza mis haza&ntilde;as
+se alce victorioso? J&Uacute;PITER; yo te ayud&eacute; en otro
+tiempo: atiende, pues, ahora &aacute; mis razones.</p>
+
+<p>JUNO.</p>
+
+<p>(<i>Exaltada</i>.)</p>
+
+<p>&iquest;Oyes, justiciero JOVE, las razones del valeroso MARTE,
+tan sensato como esforzado? La luz y la verdad campean en sus
+palabras. &iquest;C&oacute;mo, pues, dejaremos que el hombre, cuya
+gloria el tiempo respet&oacute; (y que lo diga SATURNO), se vea
+pospuesto &aacute; ese advenedizo y manco, sarcasmo de la
+sociedad?</p>
+
+<p>MARTE.</p>
+
+<p>Y si t&uacute;, padre de los dioses y de los hombres, dudas de
+la fuerza de mis razonamientos, pregunta &aacute; esos otros, si
+hay algo que se atreve a sostener los suyos con su brazo.</p>
+
+<p>(Se adelanta arrogante al medio, desafiando &aacute; todos con
+su mirada y blandiendo su acero.)</p>
+
+<p>MINERVA.</p>
+
+<p>(<i>Con rostro altanero y mirada reluciente, d&aacute; un paso y
+exclama con voz tranquila</i>:)</p>
+
+<p>Temerario MARTE; que te olvidas de los campos troyanos do fuiste
+herido por un simple mortal: si tus razones se fundan en tu espada,
+las m&iacute;as no temer&aacute;n combatirte en tu terreno. Pero
+para que no se me tache de imprudente, quiero demostrarte que te
+equivocas mucho. CERVANTES sigui&oacute; tus banderas, y te
+sirvi&oacute; her&oacute;icamente en las aguas de Lepanto, donde su
+vida perdiera, si el DESTINO no le dedicase a un fin m&aacute;s
+grande. Si tir&oacute; la espada para coger la pluma, fu&eacute;
+por la voluntad de los inmortales, y no por despreciarte, como tal
+vez te lo has imaginado en tu loco desvar&iacute;o. (<i>Y mas
+blandamente a&ntilde;ade</i>:) No seas, pues, ingrato, t&uacute;,
+cuyo magn&aacute;nimo coraz&oacute;n es inaccesible al rencor y
+odiosas pasiones. Puso en rid&iacute;culo la caballer&iacute;a;
+porque no era ya conveniente &aacute; su siglo; adem&aacute;s, no
+son esas las luchas que a t&iacute; te honran, sino las batallas
+campales; t&uacute; lo sabes bien. Estas son mis razones, y si no
+te convencen, acepto tu reto.</p>
+
+<p>(Dijo, y cual suele caliginosa nube, cargada de rayos, acercarse
+&aacute; otra en medio del Oc&eacute;ano cuando el cielo se
+encapota, as&iacute; MINERVA camina lentamente, embrazando su
+formidable escudo y enristrando la lanza, mensajera terrible de la
+destrucci&oacute;n. Tranquila es su mirada, pero aterradora: su voz
+tiene un sonido que infunde pavor.)</p>
+
+<p>BELONA.</p>
+
+<p>(<i>Se pone al lado del iracundo Marte, dispuesto &aacute;
+ayudarle</i>.)</p>
+
+<p>APOLO.</p>
+
+<p>(<i>Al ver la actitud de BELONA, suelta la lira, coge el arco,
+arranca de la dorada aljaba una flecha, y coloc&aacute;ndose al
+lado de MINERVA, tiende el arco, dispuesto &aacute;
+disparar</i>)</p>
+
+<p>(El Olimpo, pr&oacute;ximo &aacute; desplomarse, se estremece,
+la luz del d&iacute;a se obscurece, y los dioses tiemblan).</p>
+
+<p>J&Uacute;PITER.</p>
+
+<p>(<i>Enojado blande un rayo y grita</i>):</p>
+
+<p>&iexcl;&Aacute; vuestros asientos, MINERVA, APOLO: y vosotros,
+MARTE y BELONA! &iexcl;No irrit&eacute;is mi c&oacute;lera
+celeste!</p>
+
+<p>(Cual suelen las carniceras y terribles fieras, encerradas en
+jaula de hierro, obedecer sumisas &aacute; la voz del esforzado
+domador, as&iacute; aquellos dioses ocupan respectivamente sus
+puestos, amedrentados por la amenaza del hijo de CIBELES, quien, al
+ver su obediencia, m&aacute;s blandamente a&ntilde;ade):</p>
+
+<p>Yo terminar&eacute; la contienda: la Justicia pesar&aacute; los
+libros con su recta imparcialidad, y lo que ella diga, se
+seguir&aacute; en el mundo, mientras que vosotros acatar&eacute;is
+su inmutable fallo.</p>
+
+<p>JUSTICIA.</p>
+
+<p>(Desciende de su asiento, se coloca en medio del concurso,
+sosteniendo su siempre imparciat balanza; mientras que MERCURIO
+coloca en los platillos la ENEIDA y al QUIJOTE. Despu&eacute;s de
+oscilar por mucho tiempo la aguja marcar&aacute; al fin el medio,
+declarando que eran iguales.</p>
+
+<p>VENUS se asombra, pero calla.</p>
+
+<p>MERCURIO quita del platillo la ENEIDA, substituy&eacute;ndola
+con la ILIADA.</p>
+
+<p>Una sonrisa se dibuja en los labios de JUNO, sonrisa que se
+disipa r&aacute;pidamente cuando v&eacute; subir y bajar &aacute;
+los dos platillos donde el QUIJOTE y la ILIADA est&aacute;n.</p>
+
+<p>Suspensos est&aacute;n los &aacute;nimos: ninguno habla, ninguno
+respira.</p>
+
+<p>Se v&eacute; volar un C&Eacute;FIRO que inmediatamente se posa
+en la rama de un &aacute;rbol, para aguardar tambi&eacute;n la
+decisi&oacute;n del DESTINO.</p>
+
+<p>Al fin ambos platillos se detienen &aacute; una misma altura, y
+all&iacute; permanecen fijos).</p>
+
+<p>J&Uacute;PITER.</p>
+
+<p>(<i>Con voz solemne</i>.)</p>
+
+<p>Dioses y diosas: la JUSTICIA los cree iguales; doblad, pues, la
+frente, y demos &aacute; HOMERO la trompa, &aacute; VIRGILIO la
+lira y &aacute; CERVANTES el lauro; mientras que la FAMA
+publicar&aacute; por el mundo la sentencia del DESTINO, y el cantor
+APOLO entonar&aacute; un himno al nuevo astro, que desde hoy
+brillar&aacute; en el cielo de la gloria y ocupar&aacute; un
+asiento en el templo de la inmortalidad.</p>
+
+<p>APOLO.</p>
+
+<p>(<i>Pulsa la lira &aacute; cuyo sonido se ilumina el Olimpo,
+entona el himno de gloria que resuena majestuoso en todo el
+coliseo</i>.)</p>
+
+<p>"&iexcl;Salve, oh, t&uacute;, el m&aacute;s grande de los
+hombres, hijo predilecto de las Musas, foco de intensa luz que
+alumbrar&aacute; &aacute; los mundos; salve! Loor &aacute; tu
+nombre, hermosa lumbrera, en cuyo derredor girar&aacute;n en lo
+futuro mil inteligencias, admiradoras de tu gloria! &iexcl;Salve,
+grandiosa obra de la mano del Potente, orgullo de las
+ESPA&Ntilde;AS; flor la m&aacute;s hermosa que ci&ntilde;e mis
+sienes, yo te saludo! &iexcl;T&uacute; eclipsar&aacute;s las
+glorias de la antig&uuml;edad; tu nombre escrito en letras de oro
+en el templo de la Inmortalidad, ser&aacute; la
+desesperaci&oacute;n de los dem&aacute;s ingenios! &iexcl;Gigante
+poderoso, ser&aacute;s invencible! Colocado como soberbio monumento
+en medio de tu siglo, todas las miradas se encontrar&aacute;n en
+t&iacute;. Tu brazo poderoso vencer&aacute; &aacute; tus enemigos,
+cual voraz incendio consume la seca pajilla. &iexcl;Id, inspiradas
+MUSAS, y cogiendo del oloroso mirto, laurel bello y rosas
+purpurinas, tejed en honor de CERVANTES inmortales coronas! PAN, y
+vosotros, SILENOS, FAUNOS y alegres S&Aacute;TIROS, danzad en la
+alfombra de los umbrosos bosques, en tanto que las NEREIDAS, las
+N&aacute;yades, las bulliciosas ONDINAS y juguetonas NINFAS,
+esparciendo mil aromosas flores, embellecer&aacute;n con sus cantos
+la soledad de los mares, las lagunas, las cascadas y los
+r&iacute;os, y agitar&aacute;n la clara superficie de las fuentes
+en sus variados juegos."</p>
+
+<p>(Se ponen &aacute; danzar las musas, las ninfas, las
+n&aacute;yades, etc. y tambi&eacute;n BACO, MOMO, SILENO y
+GAN&Iacute;MEDES, siendo la principal bailarina la musa
+TERPS&Iacute;CORE. APOLO y ERATO tocan la lira, EUTERPE la flauta,
+CL&Iacute;O, la trompeta y CAL&Iacute;OPE el clar&iacute;n.
+Entretanto los dioses y las diosas se ponen &aacute; ambos lados
+del escenario y sus tronos y asientos son transportados
+tambi&eacute;n &aacute; un lado; se toca la marcha filipina. Se
+abre un segundo tel&oacute;n, se ver&aacute; aparecer en el fondo,
+iluminado fant&aacute;sticamente, un busto de CERVANTES, &aacute;
+cuyo lado izquierdo se halla una est&aacute;tua de cuerpo entero de
+RIZAL, coron&aacute;ndolo. Ser&aacute; substituida, entonces, la
+marcha nacional filipina con la marcha real espa&ntilde;ola.)</p>
+
+<br />
+
+
+<h3>TEL&Oacute;N.</h3>
+
+<br />
+<h1><a href="images/017.gif"><img src="images/017.gif" border="0"
+alt="Disenio" width="113" height="169" /></a></h1>
+
+<br />
+
+
+<p>NOTAS A PIE DE P&Aacute;GINA:</p>
+
+<a id="Footnote_1_1" name='Footnote_1_1'></a><a
+href='#FNanchor_1_1'>[1]</a>
+<div class='note'>
+<p>Vide: <i>Revista del Liceo Art&iacute;stico-Literario de
+Manila</i> de 23 de abril de 1880 p. 41, pudiendo leerse
+&iacute;ntegra esta obra de nuestro H&eacute;roe, en la p. 43.</p>
+</div>
+
+<a id="Footnote_2_2" name='Footnote_2_2'></a><a
+href='#FNanchor_2_2'>[2]</a>
+<div class='note'>
+<p>Las <i>Musas</i> eran nueve hermanas hijas de J&uacute;piter y
+de Mnemosina, diosa de la memoria. He aqu&iacute; los nombres de
+las ocho que aqu&iacute; se citan: CALIOPE, musa de la
+poes&iacute;a her&oacute;ica; MELP&Oacute;MENE, musa de la
+trajedia; TAL&Iacute;A, musa de la comedia; POLIMNIA, musa de la
+ret&oacute;rica; ERATO, musa de la poes&iacute;a l&iacute;rica;
+EUTERPE, musa del canto y de la m&uacute;sica, URANIA, musa de la
+astronom&iacute;a, y CL&Iacute;O, musa de la historia.</p>
+</div>
+
+<a id="Footnote_3_3" name='Footnote_3_3'></a><a
+href='#FNanchor_3_3'>[3]</a>
+<div class='note'>
+<p>TERPS&Iacute;CORE, musa de la danza y es la &uacute;ltima de las
+nueve hermanas.</p>
+</div>
+
+<div>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14796 ***</div>
+</body>
+</html>
+