diff options
| author | Roger Frank <rfrank@pglaf.org> | 2025-10-15 04:44:10 -0700 |
|---|---|---|
| committer | Roger Frank <rfrank@pglaf.org> | 2025-10-15 04:44:10 -0700 |
| commit | ac4befef6c3f7a473fde711ecbe86f916c7e0c46 (patch) | |
| tree | 61e7e295fc9d5cf4c522d014a5ee7c611d1ec6c6 /14307-h | |
Diffstat (limited to '14307-h')
| -rw-r--r-- | 14307-h/14307-h.htm | 1811 |
1 files changed, 1811 insertions, 0 deletions
diff --git a/14307-h/14307-h.htm b/14307-h/14307-h.htm new file mode 100644 index 0000000..1a21e59 --- /dev/null +++ b/14307-h/14307-h.htm @@ -0,0 +1,1811 @@ +<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Transitional//EN" + "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-transitional.dtd"> +<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"> +<head> +<meta name="generator" content="HTML Tidy, see www.w3.org" /> +<meta http-equiv="Content-Type" +content="text/html; charset=UTF-8" /> +<title>The Project Gutenberg eBook of RESEÑA VERÍDICA +DE LA REVOLUCIÓN FILIPINA , by Emilio Aguinaldo Y +Famy.</title> +<style type="text/css"> +/*<![CDATA[ XML blockout */ +<!-- + P { margin-top: .75em; + text-align: justify; + margin-bottom: .75em; + } + H1,H2,H3,H4,H5,H6 { + text-align: center; /* all headings centered */ + } + HR { width: 33%; + margin-top: 1em; + margin-bottom: 1em; + } + BODY{margin-left: 10%; + margin-right: 10%; + } + .linenum {position: absolute; top: auto; left: 4%;} /* poetry number */ + .note {margin-left: 2em; margin-right: 2em; margin-bottom: 1em;} /* footnote */ + .blkquot {margin-left: 4em; margin-right: 4em;} /* block indent */ + .pagenum {position: absolute; left: 92%; font-size: smaller; text-align: right;} /* page numbers */ + .sidenote {width: 20%; margin-bottom: 1em; margin-top: 1em; padding-left: 1em; font-size: smaller; float: right; clear: right;} + + .poem {margin-left:10%; margin-right:10%; text-align: left;} + .poem br {display: none;} + .poem .stanza {margin: 1em 0em 1em 0em;} + .poem span {display: block; margin: 0; padding-left: 3em; text-indent: -3em;} + .poem span.i2 {display: block; margin-left: 2em;} + .poem span.i4 {display: block; margin-left: 4em;} + .poem .caesura {vertical-align: -200%;} + // --> + /* XML end ]]>*/ + +</style> +</head> +<body> +<div>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14307 ***</div> + +<h1>RESEÑA VERÍDICA DE LA REVOLUCIÓN +FILIPINA</h1> + +<br /> +<h2>POR DON EMILIO AGUINALDO Y FAMY</h2> + +<h3>Presidente de la República Filipina.</h3> + +<br /> +<br /> +<h3>TARLAK (ISLAS FILIPINAS.)</h3> + +<h4>Imprenta Nacional a cargo del Sr. Zacarías Fajardo</h4> + +<h3>1899</h3> + +<hr style='width: 65%;' /> +<h2>ÍNDICE</h2> + +<br /> + + +<h3><a href='#I'>I. LA REVOLUCIÓN DE 1896</a></h3> + +<h3><a href='#II'>II. EL TRATADO DE PAZ DE +BIAK-NA-BATÓ</a></h3> + +<h3><a href='#III'>III. NEGOCIACIONES</a></h3> + +<h3><a href='#IV'>IV. LA REVOLUCIÓN DE 1898</a></h3> + +<h3><a href='#V'>V. EL GOBIERNO DICTATORIAL</a></h3> + +<h3><a href='#VI'>VI. LOS PRIMEROS TRIUNFOS</a></h3> + +<h3><a href='#VII'>VII. LA BANDERA FILIPINA</a></h3> + +<h3><a href='#VIII'>VIII. EXPEDICIÓN Á +VISAYAS</a></h3> + +<h3><a href='#IX'>IX. EL VAPOR «COMPAÑÍA DE +FILIPINAS»</a></h3> + +<h3><a href='#X'>X. LA PROCLAMACIÓN DE LA +INDEPENDENCIA</a></h3> + +<h3><a href='#XI'>XI. LA COMISIÓN ESPAÑOLA</a></h3> + +<h3><a href='#XII'>XII. NUEVAS TROPAS AMERICANAS</a></h3> + +<h3><a href='#XIII'>XIII. EL 13 DE AGOSTO</a></h3> + +<h3><a href='#XIV'>XIV. PRIMEROS NUBARRONES</a></h3> + +<h3><a href='#XV'>XV.ESPERANZAS FALLIDAS</a></h3> + +<h3><a href='#XVI'>XVI. LA COMISIÓN AMERICANA</a></h3> + +<h3><a href='#XVII'>XVII. ACTOS IMPOLÍTICOS</a></h3> + +<h3><a href='#XVIII'>XVIII. LA COMISIÓN MIXTA</a></h3> + +<h3><a href='#XIX'>XIX. RUPTURA DE HOSTILIDADES</a></h3> + +<hr style='width: 65%;' /> +<h2><b>RESEÑA VERÍDICA</b> DE LA REVOLUCIÓN +FILIPINA</h2> + +<br /> + <a id="I" name='I'></a> + +<h2>I.</h2> + +<h2>LA REVOLUCIÓN DE 1896</h2> + +<br /> + + +<p>España dominó las Islas Filipinas por más +de Tres siglos y medio, durante los cuales, abusos de la +frailocracia y de la Administración acabaron con la +paciencia de los naturales, obligándoles en los días +26 al 31 de Agosto de 1896, á sacudir tan pesado yugo, +iniciando la revolución las provincias de Manila y +Cavite.</p> + +<p>En tan gloriosos días levantáronse Balintawak, +Santa Mesa, Kalookan, Kawit, Noveleta y San Francisco de Malabon, +proclamando la independencia de Filipinas, seguidos, á los +cinco días, por todos los demás pueblos de la +provincia de Cavite; sin que para ello existiera concierto +prévio para ejecutar el movimiento, atraídos sin duda +alguna por el noble ejemplo de aquellos.</p> + +<p>Por lo que toca á la provincia de Cavite, si bien se +circularon órdenes de llamamiento por escrito firmadas por +D. Agustin Rieta, D. Cándido Tirona, y por mí, +Tenientes de las tropas revolucionarias, sin embargo, no +había seguridad de que fueran atendidas, ni recibidas +siquiera; como en efecto, una de estas órdenes cayó +en manos del español D. Fernando Parga, Gobernador +Político Militar de la provincia, que dió cuenta al +Capitán General Don Ramón Blanco y Erenas +quién ordenó á seguida, combatir y atacar +á los revolucionarios.</p> + +<p>La Providencia que había señalado sin duda la hora +de la emancipación filipina, protegió á los +revolucionarios; pues solo así se explica que hombres +armados de palos y <i>gulok</i>, sin disciplina ni +organización, vencieran á fuerzas españolas de +Ejército regular, en los rudos combates de Bakoor, Imus y +Noveleta, hasta el extremo de arrebatarles numerosos fusiles; lo +que obligó al General Blanco á suspender las +operaciones y tratar de sofocar la revolución por la +política de atracción, pretextando que no le gustaba +«hacer carnicería en los filipinos.»</p> + +<p>El Gobierno de Madrid, no aprobando esta clase de +política del General Blanco, envió al Teniente +General don Camilo Polavieja para relevarle del cargo, mandando al +propio tiempo, tropas regulares de españoles +peninsulares.</p> + +<p>Polavieja con 16 mil hombres armados de Maüser y una +batería de cañones, atacó á los +revolucionarios, con energía; apenas reconquistó la +mitad de la provincia de Cavite; y habiéndose enfermado, +dimitió el cargo en Abril de 1897.</p> + +<p>Relevado D. Camilo Polavieja por el Capitán General D. +Fernando Primo de Rivera, éste anciano guerrero +persiguió en persona á los revolucionarios con tanta +firmeza como humanidad, logrando reconquistar toda la provincia de +Cavite y arrojando á los rebeldes á las +montañas.</p> + +<p>Entónces senté mis reales en la abrupta y +desconocida sierra de <i>Biak-na-bató,</i> donde +establecí el Gobierno Republicano de Filipinas, á +fines de Mayo de 1897.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="II" name='II'></a> +<h2>II.</h2> + +<h2>EL TRATADO DE PAZ DE BIAK-NA-BATÓ</h2> + +<br /> + + +<p>Don Pedro Alejandro Paterno estuvo várias veces en +<i>Biak-na-bató</i> á proponer la paz, que +después de cinco meses y largas deliberaciones, quedó +concertada y firmada en 14 de Diciembre de dicho año 1897, +bajo las bases siguientes:</p> + +<p>1.a Que era yo libre de vivir en el extrangero con los +compañeros que quisieran seguirme, y habiendo fijado la +residencia en Hong kong, en cuyo punto debería hacerse la +entrega de los 800,000 pesos de indemnización, en tres +plazos:—400,000 á la recepción de todas las +armas que había en <i>Biak-na-bató</i>—200,000 +cuando llegáran á 800 las armas rendidas y los +últimos 200,000 pesos al completarse á 1,000 el +número total de las mismas y después de cantado el +<i>Te Deum</i> en la Catedral de Manila, en acción de +gracias.—La segunda quincena de Febrero se fijó como +tiempo máximo para la entrega de las armas.</p> + +<p>2.a El dinero sería todo entregado á mi persona, +entendiéndome con entera libertad con mis compañeros +y demás revolucionarios.</p> + +<p>3.a Antes de evacuarse <i>Biak-na-bató</i> por los +revolucionarios filipinos, el Capitán General Sr. Primo de +Rivera me enviaría dos Generales del Ejército +español, que permanecerán en rehenes hasta que yo y +mis compañeros llegásemos á Hong-kong, y se +recibiera el primer plazo de indemnización, ó sean +los 400,000 pesos.</p> + +<p>4.a También se convino suprimir las Corporaciones +religiosas de las Islas y establecer la autonomía en el +órden político y administrativo, aunque á +petición del General Primo de Rivera, éstos extremos +no se consignaron por escrito, alegando que era muy humillante +hacerlo así para el Gobierno Español, cuyo +cumplimiento por otra parte, garantizaba él con su honor de +caballero y militar.</p> + +<p>El General Primo de Rivera entregó el primer plazo de +400,000 pesos mientras aún permanecían los dos +Generales en rehenes.</p> + +<p>Nosotros, los revolucionarios, cumplimos por nuestra parte con +la entrega de armas, que pasaron de mil, como consta á todo +el mundo por haberse publicado la noticia en los periódicos +de Manila. Pero el citado Capitán General dejó de +cumplir los demás plazos, la supresión de frailes y +las reformas convenidas, no obstante haberse cantado el <i>Te +Deum</i>; lo que causó profunda tristeza á mí +y á mis compañeros; tristeza que se convirtió +en desesperación al recibirse la carta del Teniente Coronel +D. Miguel Primo de Rivera, sobrino de dicho General y su Secretario +particular, avisándome que mis compañeros y yo +nó podríamos ya volver á Manila.</p> + +<p>¿Es justo éste proceder del representante del +Gobierno de España?—Contesten las conciencias +honradas.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="III" name='III'></a> +<h2>III.</h2> + +<h2>NEGOCIACIONES</h2> + +<br /> + + +<p>No hube de permanecer con mis compañeros por mucho tiempo +bajo el peso de tan crítica situación, porque en el +mes de Marzo del referido año 1898 se me presentó un +judío á nombre del Comandante del buque de guerra +norte-americano <i>Petrell</i>, solicitando conferencia por encargo +del Almirante Dewey.</p> + +<p>Celebráronse varias con el citado Comandante en las +noches del 16 de Marzo al 6 de Abril, quien solicitando de +mí volviera á Filipinas para reanudar la guerra de la +independencia contra los Españoles, ofrecióme la +ayuda de los Estados Unidos, caso de declararse la guerra entre +ésta nación y España.</p> + +<p>Pregunté entónces al Comandante del <i>Petrell</i> +lo que Estados Unidos concedería á Filipinas, +á lo que dicho Comandante, contestó que <i>Estados +Unidos era nación grande y rica, y nó necesitaba +Colonias</i>.</p> + +<p>En su vista, manifesté al Comandante la conveniencia de +extender por escrito, lo convenido, á lo que contestó +que así lo haría presente al Almirante Dewey.</p> + +<p>Estas conferencias quedaron interrumpidas por haber, el 5 de +Abril, recibido cartas de Isabelo Artacho y de su Abogado, +reclamándome 200,000 pesos de la indemnización, parte +que le correspondía percibir como Secretario del Interior +que había sido en el Gobierno Filipino de +<i>Biak-na-bató,</i> amenazándome llevar ante los +Tribunales de Hong kong, si no me conformaba con sus +exigencias.</p> + +<p>Aunque de paso haré constar que Isabelo Artacho +llegó á <i>Biak-na-bató</i> é +ingresó en el campo de la revolución el 2 de +Septiembre de 1897, y fué nombrado Secretario, á +principios de Noviembre, cuando la paz propuesta y trabajada por D. +Pedro Alejandro Paterno, estaba casi concertada, como lo prueba el +que en 14 de Diciembre siguiente se +firmára.—Véase, pues, la injusta y desmedida +ambición de Artacho al pretender la participación de +200.000 pesos por los pocos días de servicios que á +la Revolución prestára.</p> + +<p>Además se había convenido entre todos nosotros los +revolucionarios, en <i>Biak-na-bató</i>, que, en el caso de +no cumplir los españoles lo estipulado, el dinero procedente +de la indemnización, no se repartiría, y se +destinaría á comprar armas para reanudar la +guerra.</p> + +<p>Artacho, pues, obraba entónces como un espía, +agente del General Primo de Rivera, toda vez que quería +aniquilar la revolución, quitándola su más +poderoso elemento, cual era, el dinero. Y así fué +considerado el asunto por todos los Revolucionarios, +acordándose en junta, saliera yó inmediatamente de +Hong-kong, evitando la demanda de Artacho, á fin de que los +demás tuvieran tiempo de conjurar éste nuevo peligro +para nuestros sacrosantos ideales, consiguiéndolo así +en efecto: Artacho convino en retirar su demanda por medio de una +transacción.</p> + +<p>En cumplimiento de dicho acuerdo, marchéme sigilosamente +de Hong-kong, el dia 7 de Abril, embarcándome en el +<i>Taisan</i>, y pasando por Saigón fuí á +parar con la mayor reserva á Singapore, llegando á +este puerto en el <i>Eridan</i> el 21 de dicho mes, +hospedándome en casa de un paisano nuestro. Tal fué +la causa de la interrupción de las importantisimas +conferencias con el Almirante Dewey iniciadas por el Comandante del +<i>Petrell</i>.</p> + +<p>Pero «el hombre propone y Dios dispone», +refrán que en ésta ocasión se cumplió +en todas sus partes; porque no obstante lo incógnito del +viaje, á las cuatro de la tarde del dia de mi llegada +á Singapoore, presentóse en la casa, donde me +hospedaba, un inglés que, con mucho sigilo, dijo que el +Cónsul de Estados Unidos de aquel punto, Mr. Pratt, deseaba +conferenciar con D. Emilio Aguinaldo, á lo que se le +contestó que en dicha casa no se conocía á +ningún Aguinaldo; pues así se había convenido +responder á todo el mundo.</p> + +<p>Pero habiendo vuelto el inglés repetidas veces con la +misma pretensión, accedí á la entrevista con +Mister Pratt, la cual, se verificó, con la mayor reserva de +9 á 12 de la noche del dia 24 de Abril de 1898, en un barrio +apartado.</p> + +<p>En la entrevista aludida manifestóme el Cónsul +Pratt, que no habiendo los españoles cumplido con lo pactado +en <i>Biak-na-bató</i>, tenían los filipinos derecho +á continuar de nuevo su interrumpida revolución, +induciéndome á hacer de nuevo la guerra contra +España, y asegurando que América daría mayores +ventajas á los filipinos.</p> + +<p>Pregunté entonces al Cónsul qué ventajas +concedería Estados Unidos á Filipinas, indicando al +propio tiempo la conveniencia de hacer por escrito el convenio, +á lo que el Cónsul contestó que +telegráficamente daría cuenta sobre el particular +á Mr. Dewey, que era Jefe de la expedición para +Filipinas, y tenía ámplias facultades del Presidente +Mac-Kinley.</p> + +<p>Al dia siguiente, entre 10 y 12 de la mañana, se +reanudó la conferencia, manifestando el Cónsul Mister +Pratt que el Almirante había contestado acerca de mis deseos +<b>que, Estados Unidos por lo menos reconocería la +Independencia de Filipinas bajo protectorado naval y que no +había necesidad de documentar éste convenio, porque +las palabras del Almirante y del Cónsul Americano eran +sagradas y se cumplirían, no siendo semejantes á las +de los Españoles</b>, añadiendo por último, +que, <b>el Gobierno de Norte América era un Gobierno muy +honrado, muy justo y muy poderoso</b>.</p> + +<p>Deseoso de aprovechar tan providencial ocasión para +regresar á mi país y reanudar la santa empresa de la +Independencia del pueblo filipino, presté entero +crédito á las solemnes promesas del Cónsul +Americano, y le contesté que podía desde luego contar +con mi cooperación de levantar en masa al pueblo filipino, +con tal de que llegára á Filipinas con armas +ofreciendo hacer todo cuanto pudiera para rendir á los +Españoles, capturando la plaza de Manila, en dos semanas de +sitio, siempre que contára con una batería de 12 +cañones.</p> + +<p>Replicó el Cónsul que me ayudaría para +hacer la expedición de armas que yo tenía proyectada +en Hong-kong; pues telegrafiaría enseguida al Almirante +Dewey lo convenido, para que por su parte prestára su +auxilio á la citada expedición.</p> + +<p>El día 26 de Abril se llevó á cabo la +última conferencia en el Consulado americano, á donde +fuí invitado por Mr. Pratt, quien me notició que la +guerra entre España y Estados Unidos estaba declarada, y por +tanto, que era necesario me marchára á Hong-kong en +el primer vapor, para reunirme con el Almirante Dewey que se +hallaba con su escuadra en «Mirs bay», puerto de China; +también recomendóme Mr. Pratt le nombrase +Representante de Filipinas en América para recabar con +prontitud el reconocimiento de la Independencia. Contesté +que desde luego marcharía yo á Hong-kong á +reunirme con el Almirante, y que en cuanto se formara el Gobierno +filipino le propondría para el cargo que deseaba, si bien lo +consideraba insignificante recompensa á su ayuda; pues para +el caso de tener la fortuna de conseguir la Independencia, le +otorgaría un alto puesto en la Aduana, además de las +ventajas mercantiles y la ayuda de gastos de guerra que el +Cónsul pedía para Estados Unidos; y que los filipinos +estarían conformes en conceder á América en +justa gratitud á su generosa cooperación.</p> + +<p>Luego que hube tomado pasaje en el vapor <i>Malacca</i> +volví á despedirme del Cónsul Pratt, quien +aseguró, que antes de entrar en el Puerto de Hong-kong me +recibiría secretamente una lancha de la escuadra americana +con el fin de evitar la publicidad, sigilo que también yo lo +deseaba. Partí para Hong-kong en dicho vapor las 4 de la +tarde del mismo dia 26.</p> + +<p>A las dos ménos cuarto de la madrugada del dia 1.° de +Mayo fondeábamos en aquel puerto sin que saliera á +encontrarnos ninguna lancha. A invitación del Cónsul +de esta colonia, Mr. Wildman dirijíme al consulado y de 9 +á 11 de la noche del mismo dia de mi llegada +conferencié con él, diciéndome que el +Almirante Dewey se había marchado á Manila sin +esperarme, por haber recibido órden perentoria de su +Gobierno para atacar la escuadra española, dejando recado de +que me mandaría sacar por medio de una cañonera. En +aquella conferencia traté con el indicado Cónsul +acerca de la expedición de armas que tenía en +proyecto y convenimos en que dicho Cónsul y el filipino Sr. +Teodoro Sandico quedaban encargados de la expedición, +dejando en la misma noche en poder de dichos señores la +cantidad de 50.000 pesos, en depósito.</p> + +<p>Pudo adquirirse á seguida una lancha de vapor por 1.000 +pesos, y se contrató la compra de 2.000 fusiles á +razón de $ 8'50 uno, con 200.000 cartuchos á +razón de $ 33'50 el millar.</p> + +<p>Al cabo de una semana, el 7 de Mayo, llegó de Manila el +cañonero americano <i>Mac-Cullock</i>, trayendo la noticia +de la victoria del Almirante Dewey sobre la escuadra +española, pero no traía órden de llevarme +á Manila y á las nueve de la noche tuve con el mismo +Cónsul, á su invitación, una segunda +conferencia.</p> + +<p>El 15 del mismo mes volvió de nuevo el <i>Mac-Cullock</i> +que trajo la órden de trasladarme á Manila con mis +compañeros, habiendo sido inmediatamente notificado del +embarque por el Cónsul Wildman, y á las diez de la +noche del dia 16 en el pantalan City Hall, de Hong-kong, +acompañado del mismo, en unión del Comandante de la +cañonera y de Mr. Barrett, ex-Secretario de la embajada +americana del Reino de Siam, según propio decir del mismo, +nos dirijimos en una lancha americana á un puerto de Chinese +Kowloon, donde se hallaba aquel cañonero. Mr. Barrett en el +acto de la despedida, ofreció visitarme en Filipinas, +cumpliendo más tarde su promesa en Cavite y Malolos.</p> + +<p>Encargóme el Cónsul Wildman que tan pronto llegase +á Filipinas, estableciera el Gobierno filipino bajo forma +Dictatorial, y que él procuraría, por todos los +medios posibles enviar pronto la expedición de armas como +así lo cumplió en efecto.</p> + +<p>Partiendo el <i>Mac-Cullock</i> á las 11 de la +mañana del 17 de Mayo para Filipinas, fondeábamos +entre doce y una de la tarde del 19, en aguas de Cavite; é +inmediatamente la lancha del Almirante con su Ayudante y Secretario +particular vino á sacarme para el <i>Olimpia</i>, donde +fuí recibido con mi Ayudante Sr. Leyva con honores de +General por una sección de guardias marinas.</p> + +<p>El Almirante acogióme en su salón y después +de los saludos de cortesía, preguntéle <i>si eran +ciertos todos los telégramas que había él +dirigido al Cónsul de Singapore, Mr. Pratt, relativos +á mi; contestándome afirmativamente, y +añadiendo que, Estados Unidos había venido á +Filipinas para protejer á sus naturales y libertarles del +yugo de España.</i></p> + +<p>Dijo además que <i>América era rica en terrenos y +dinero, y que no necesitaba colonias</i>, concluyendo por +asegurarme <i>no tuviera duda alguna sobre el reconocimiento de la +Independencia Filipina, por parte de Estados Unidos</i>. Y +enseguida me preguntó, si podría levantar el pueblo +contra los Españoles y hacer una rápida +campaña.</p> + +<p>Contestéle que los sucesos darían prueba de ello; +pero mientras no llegára la expedición de armas +encomendada al Cónsul Wildman en uno de los puertos de +China, nada podría hacer; pues sin armas cada victoria +costaría muchas vidas de valientes y temerarios +revolucionarios filipinos. El Almirante, ofreció enviar un +vapor para activar la referida expedición de armas aparte de +las órdenes que tenía dadas al Cónsul Wildman, +poniendo inmediatamente á mi disposición todos los +cañones que había en los buques de la escuadra +española y 62 fusiles Maüser con muchas municiones, que +estaban en el <i>Petrell</i> procedentes de la Isla del +Corregidor.</p> + +<p>Expreséle entonces mi profundo reconocimiento por la +generosa ayuda que Estados Unidos dispensaba al pueblo filipino, +así como mi admiración á las grandezas y +bondad del pueblo Americano. Le expuse también <i>que antes +de salir de Hong-kong, la colonia filipina había celebrado +una junta en que se deliberó y discutió la +posibilidad de que, después de vencer á los +Españoles, los Filipinos tuvieran una guerra con los +Americanos por negarse á reconocer nuestra Independencia, +seguros de vencer por hallarnos cansados y pobres de municiones +gastadas en la guerra contra los Españoles; +suplicándole dispensase mi franqueza.</i></p> + +<p>El Almirante contestó, <i>que se alegraba de mí +sinceridad; y creía que así, filipinos y americanos +debíamos tratamos como aliados y amigos, exponiendo con +claridad todas las dudas para la más fácil +inteligencia entre ambas partes, añadiendo que, según +tenia manifestado,</i> <b>Estados Unidos reconocería la +Independencia del pueblo filipino,</b> <i>garantida por la honrada +palabra de los Americanos, de mayor eficacia que los documentos que +pueden quedar incumplidos, cuando se quiere faltar á +ellos</i>, como <i>ocurrió con los pactos suscritos por los +Españoles, aconsejándome formara enseguida la</i> +<b>bandera nacional</b> <i>filipina, ofreciendo en su virtud +reconocerla y protegerla ante las demás Naciones,</i> que +estaban representadas por las diferentes escuadras que se hallaban +en la bahía, si bien dijo, que debíamos conquistar el +poder de los españoles, antes de hacer ondear dicha bandera, +para que el acto fuera más honroso á la vista de todo +el mundo, y sobre todo, de los Estados Unidos, y para que cuando +pasaran los buques filipinos con su <i>bandera nacional</i> por +delante de las escuadras extranjeras infundieran respeto y +estimación.</p> + +<p>De nuevo agradecí al Almirante sus buenos consejos y +generosos ofrecimientos, haciéndole presente que, si +necesario fuera el sacrificio de mi propia vida para honrar al +Almirante cerca de Estados Unidos, pronto estaba dispuesto á +sacrificarla.</p> + +<p>Añadí que con tales condiciones podía +asegurar que todo el pueblo filipino se uniría á la +revolución para sacudir el yugo de España, no siendo +de extrañar que algunos pocos estuvieran aún de su +parte por falta de armas, ó por conveniencias +personales.</p> + +<p>Así concluyó esta primera conferencia con el +Almirante Dewey, á quien anuncié, que +residiría en la Comandancia de Marina del Arsenal de +Cavile.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="IV" name='IV'></a> +<h2>IV.</h2> + +<h2>LA REVOLUCIÓN DE 1898</h2> + +<br /> + + +<p>Volví al <i>Mac-Cullock</i> para ordenar la descarga del +equipaje y <i>efectos de guerra</i> que traía, habiendo +tenido ocasión de encontrar en aquellas aguas de Cavite +á varios revolucionarios de Bataan, á quienes +entregué dos pliegos que contenían órdenes de +levantamiento para la citada provincia y la de Zambales.</p> + +<p>Antes de fondear en el Arsenal, encontré también +varias bancas llenas de revolucionarios de Kawit, mi pueblo natal, +los cuales me manifestaron que hacía dos semanas esperaban +mi llegada, anunciada por los mismos americanos. No poca +alegría sentí al ver á mis paisanos y +parientes, antiguos compañeros de la temeraria +campaña del 96 al 97. Aproveché aquella primera +ocasión, pisando apenas la Comandancia de Marina en el +Arsenal á las 4 de la tarde, para entregarles las +demás órdenes de levantamiento.</p> + +<p>Continué toda aquella noche con mis compañeros +escribiendo más y más órdenes y circulares +para el mismo fin; pues sin explicar cómo ni de qué +manera, aglomerábanse despachos de todas partes, pidiendo +noticia de mi llegada, á la vez que consignas para +levantarse contra los españoles.</p> + +<p>Dios, sin duda alguna, tenía señalado aquel +momento para el derrumbamiento del imperio español en +Filipinas, porque mí inesperada llegada no podía ser +saludada ni sabida, con la rapidez y publicidad que aquellos hechos +demuestran. Sesenta y dos voluntarios de San Roque y Caridad, +armados de Remington y Maüser, organizados por los +españoles, se presentaron al día siguiente, +poniéndose incondicionalmente á mis órdenes. +Al principio se alarmaron las fuerzas americanas por la llegada de +dichos voluntarios y por precaución tomaron posiciones para +defender la entrada del Arsenal; mas, enterado yo del caso, +bajé á ver á dichos voluntarios, +trasmitiéndoles órdenes de guardar el puesto de +Dalajican, al objeto de impedir la entrada de las tropas +españolas, que, según recientes noticias, así +lo intentaban.</p> + +<p>Sabedores los americanos de lo ocurrido, se tranquilizaron, y +dando la consigna correspondiente á toda la tropa americana, +se ordenó al Comandante del <i>Petrell</i> para que me +fueran entregados los 62 fusiles y municiones ofrecidos por el +Almirante, como así, en efecto, se llevó á +cabo; pues al poco tiempo, á eso de las 10 del dia, las +lanchas del <i>Petrell</i> traían y desembarcaban en el +dique del Arsenal el referido armamento, que fue enseguida +distribuido á los presentados, que por millares +acudían pidiendo un puesto en las filas de la +revolución y un fusil para ir á las avanzadas.</p> + +<p>En la noche de aquel dia, 20 de Mayo, se me presentó el +antiguo Jefe revolucionario, Sr. Luciano San Miguel, hoy General de +Brigada, á recibir órdenes, que le fueron dadas, para +el levantamiento, de las provincias de Manila, Laguna, Batangas, +Tayabas, Bulakan, Morong, Pampanga, Tarlak, Nueva Ecija y otras del +Norte de Luzón, saliendo aquella misma noche, el +Señor San Miguel á ejecutarlas.</p> + +<p>Los dias 21, 22, 23 y demás del propio mes hubo un +continuado desfile de revolucionarios presentados para tomar parte +en el movimiento, de tal modo, que tuve necesidad de salir del +Arsenal y pasar á otra casa del mismo Cavite, para dejar +tranquilos á los marinos que guarnecían aquel +establecimiento.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="V" name='V'></a> +<h2>V.</h2> + +<h2>EL GOBIERNO DICTATORIAL.</h2> + +<br /> + + +<p>El dia 24 se estableció el Gobierno Dictatorial, +circulándose la 1.a proclama, que suscribí, como Jefe +del citado Gobierno. De este documento se entregaron ejemplares al +Almirante Dewey, y por su mediación, á los +cónsules extrangeros residentes en Manila, no obstante la +incomunicación en que nos hallábamos con dicha +ciudad.</p> + +<p>Á los pocos dias, se trasladó el Gobierno +Dictatorial á la casa que fué Gobierno Civil de los +españoles en Cavite, porque la aglomeración de +personas que de todas partes acudían, hacía estrecha +la primera que se tomó de un particular, y en esta +fué donde recibí la grata noticia de la llegada de la +expedición de armas, que fueron desembarcadas en el mismo +dique del Arsenal á la vista del cañonero +<i>Petrell</i> siendo 1.999 el número de rifles, y 200.000 +el de municiones con otros armamentos particulares.</p> + +<p>Inmediatamente envié una Comisión á dar +gracias al almirante Dewey por la pronta llegada de la +expedición, merced á sus gestiones, +participándole á la vez, que se había fijado +el día 31 del citado mes de Mayo, para comenzar las +operaciones. El almirante envió á su Secretario para +felicitarme, así como á mi Gobierno, por la +animación y actividad que se notaban á favor de la +campaña, manifestándome al propio tiempo, que +entendía muy próximo el día fijado para +empezar el levantamiento, y que debía transferirlo para otro +más lejano en el que las tropas revolucionarias estuvieran +mejor organizadas. Le contesté por dicho Secretario, que +podía estar tranquilo el señor almirante, porque +estaba todo preparado, y los filipinos tenían muchas +ánsias de sacudir y librarse del yugo de los +españoles, y esto suplía la disciplina, como lo +justificaría el tiempo, agradeciendo, no obstante, sus +buenos consejos.</p> + +<p>Ordené enseguida la distribución á varias +provincias, de las armas recibidas, destinando algunas para los +revolucionarios de Káwit, que fueron introducidas en la +noche del 27 de Mayo, en el barrio Alapang.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="VI" name='VI'></a> +<h2>VI.</h2> + +<h2>LOS PRIMEROS TRIUNFOS</h2> + +<br /> + + +<p>Al día siguiente, (28 Mayo 1898) y á la hora de +entregarse las armas á los de Káwit en el citado +barrio, presentóse una columna de más de 270 soldados +españoles de Infantería marina, enviados por el +General español Sr. Peña en persecución de +dichas armas.</p> + +<p>Allí fué donde se entabló el primer combate +de la revolución filipina de 1898, que podemos llamar la +continuación de la campaña de 1896 á 97, +combate que duró desde las diez del dia hasta las tres de la +tarde, en que por falta de municiones se rindieron los +españoles con todas sus armas á los revolucionarios +filipinos, que entraron en Cavite con los prisioneros, cuya +gloriosa ocasión aproveché para sacar á luz y +hacer ondear la bandera nacional, que fue saludada por un inmenso +gentío, con aclamaciones de delirante alegría y +grandes vivas á Filipinas independiente y á la +generosa nación de los Estados Unidos, habiendo presenciado +el acto varios oficiales y marinos de la escuadra americana, que +demostraron claramente sus simpatías por la causa de los +filipinos, tomando parte en su natural júbilo.</p> + +<p>Este glorioso triunfo fué el preludio de continuadas +victorias; pues llegado el dia 31 de Mayo, fecha fijada para el +alzamiento general, Filipinas entera se levantó como un solo +hombre, á sacudir el poder de España.</p> + +<p>El segundo triunfo se realizó en Binakayan, en el sitio +llamado <i>Polvorin</i>, donde fué atacado por los +revolucionarios, el destacamento español, compuesto de unos +250 hombres, rindiéndose á las pocas horas por falta +de municiones.</p> + +<p>De nuevo tomé ocasión de esta victoriosa jornada +para hacer ondear nuestra bandera nacional en los altos del cuartel +del <i>Polvorín</i>, que se halla á orillas del mar, +á fin de que la santa enseña de nuestra libertad +é Independencia, fuese vista y contemplada por todos los +buques de guerra, que representando todas las naciones más +grandes y civilizadas del mundo, se hallaban congregadas en la +bahía, observando los acontecimientos providenciales que se +verificaban en Filipinas, después de más de +trescientos años de dominación española.</p> + +<p>Apenas había transcurrido una hora cuando otra bandera +nuestra se vió ondear en la torre de la iglesia de Bakoor, +que también se halla á orillas del mar, señal +de nuevo triunfo de las tropas revolucionarias contra las fuerzas +españolas que guarnecían dicho pueblo, compuestas de +unos 300 hombres, los cuales por igual falta de municiones se +rindíeron al ejército revolucionario.</p> + +<p>Y así la revolución marchó de triunfo en +triunfo, justificando el pueblo filipino su poder y su +resolución de librarse de todo yugo extrangero, para vivir +independiente, tal como yo le había afirmado al almirante +Dewey, por lo que este señor y los Jefes y oficiales +americanos felicitaron calurosamente á mi y al +ejército filipino por los innegables triunfos, comprobados +por el gran número de prisioneros que llegaban de todas +partes de Luzón á Cavite.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="VII" name='VII'></a> +<h2>VII.</h2> + +<h2>LA BANDERA FILIPINA</h2> + +<br /> + + +<p>El día 1.º de Septiembre ordené que en todas +las embarcaciones filipinas enarbolaran nuestro pabellón; +hecho que se cumplió en primer término, por los +marinos de nuestra pequeña flota, compuesta de unas ocho +lanchas de vapor españolas y de otros cinco buques de mayor +porte intitulados <i>Taaleño, Balayan, Taal, Bulusan</i>, y +<i>Purísima Concepción</i>, donados al Gobierno +filipino por sus respectivos dueños, los cuales fueron +enseguida arreglados en nuestro Arsenal para el servicio de +cañoneras, dotándoles de piezas de 9 y 8 +centímetros, que se sacaron de los <i>buques de la escuadra +española.</i></p> + +<p>¡Oh! qué hermosa y gallarda es nuestra bandera al +aire desplegada desde los topes de nuestros buques, sobre las aguas +propias de la bahía da Manila, alternando con las +enseñas de otras grandes naciones, ante cuyos navíos +iban y venían los nuestros con la reciente enseña de +libertad é independencia! ¡Cuán respetada y +admirada como nacida entre legítimos ecos triunfales del +bisoño ejército filipino ante las rendidas fuerzas +regulares del gobierno español!</p> + +<p>El corazón se dilata de gozo; el alma se enardece de +orgullo; y el patriotismo se vé complacido en medio de tan +grandiosa contemplación!</p> + +<hr style='width: 45%;' /> +<p>A fines del mes de Junio visité al almirante Dewey, quien +después de cumplimentarme <i>por los rápidos triunfos +de la revolución filipina</i>, me manifestó que los +almirantes alemán y francés habíanle +preguntado porqué consentía á los filipinos +usar bandera no reconocida en sus embarcaciones, y que á +semejante interpelación había él contestado +<i>que con su conocimiento y consentimiento usaban los filipinos +dicha bandera</i>; aparte de que por su valor y resolución +en la guerra contra los españoles, merecían desde +luego usar de dicho derecho.</p> + +<p>Prorrumpí entonces en muestras de vivo agradecimiento +ante tan valiosa y decidida protección del almirante, y +ordené inmediatamente que la flota filipina llevara tropas +á las demás provincias de Luzón é islas +del Sur, para hacer la guerra contra los españoles que las +guarnecían.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="VIII" name='VIII'></a> +<h2>VIII.</h2> + +<h2>EXPEDICIÓN Á VISAYAS</h2> + +<br /> + + +<p>Hízose esta expedición con mucha suerte, +regresando nuestros vapores sin novedad alguna después de +dejar las tropas en los puntos convenidos. Pero el <i>Bulusan</i> +que fué á Masbate para recoger la columna del Coronel +D. Mariano Riego de Dios y trasladarla á Samar, fué +visto por los cañoneros españoles <i>Elcano</i> y +<i>Uranus</i>, atacándole el primero hasta el punto de +hacerle zozobrar en aquellas aguas, no sin experimentar los vapores +españoles, daños de alguna consideración, +causados por nuestras tropas. La tripulación del +<i>Bulusan</i> se salvó afortunadamente, ganando la playa a +nado.</p> + +<br /> +<hr style='width: 65%;' /> +<br /> +<a id="IX" name='IX'></a> + +<h2>IX.</h2> + +<h2>EL VAPOR «COMPAÑÍA DE FILIPINAS»</h2> + +<br /> + + +<p>Al poco tiempo se presentó en Cavite el vapor +español <i>Compañía de Filipinas</i>, apresado +por los revolucionarios en aguas de Aparri. Inmediatamente +fué artillado y despachado con tropas para Olongapó; +pero hubo de darse orden á otro cañonero nuestro para +que volviera á petición del almirante Dewey, á +fin de resolver la reclamación del cónsul +francés acerca de dicho vapor. Enterado el almirante de que +el <i>Compañía de Filipinas</i> había sido +apresado con bandera española, se abstuvo de entender en el +asunto, remitiéndome la carta reclamación del +cónsul francés, afirmando el Almirante que +<i>él y sus fuerzas nada tenían que ver en el +asunto</i>.</p> + +<p>Asi concluyó este incidente, que demuestra con claridad +el reconocímiento y la protección que dispensaba el +almirante Dewey á la revolución filipina.</p> + +<p>El «Filipinas», que así se llamó desde +entonces el vapor en cuestión, siguió en viaje +á Olongapó, y á su vuelta llevó la +expedición de tropas para libertar del poder de +España las provincias del valle de Gagayán y las +islas Batanes.—Este vapor que de nuevo cambió de +nombre y que hoy se llama <i>Luzón</i>, se encuentra en el +rio grande de Cagayán, varado por haber sufrido +averiaavería, en su máquina.</p> + +<p>En todas las expediciones, nuestros barcos antes de zarpar +saludaban al <i>Olimpia</i> como buque insignia, cumpliendo +así deberes de cortesía internacional, siendo +contestados nuestros saludos con iguales demostraciones de +amistad.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="X" name='X'></a> +<h2>X.</h2> + +<h2>LA PROCLAMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA</h2> + +<br /> + + +<p>El Gobierno Dictatorial dispuso la proclamación de la +Independencia filipina en el pueblo de Káwit, para el 12 de +Junio. Al efecto envié una Comisión para dar +conocimiento de ella al almirante, invitándole al propio +tiempo para asistir al acto, que se verificó con toda +solemnidad. El almirante mandó á su Secretario para +excusar su asistencia, alegando que era día de correo.</p> + +<p>A fines del mismo Junio, el cañonero español +<i>Leyte</i> huyó para Manila, de los rios de Macabebe en +donde estaba sitiado por fuerzas del General Torres, y llevaba +parte de las tropas y voluntarios que mandaba el coronel filipino +D. Eugenio Blanco; pero habiendo sido visto por un crucero +americano, se rindió voluntariamente. El almirante Dewey me +entregó todos los prisioneros y todas las armas, menos el +vapor, pero más tarde reclamó la devolución de +los prisioneros, después de la Capitulación de +Manila.</p> + +<p>En 4 de Julio llegó la primera expedición militar +de Estados Unidos al mando del General Anderson, siendo alojados en +el Arsenal de Cavite.</p> + +<p>Poco antes de llegar esta expedición militar, y las que +despues vinieron con el General Merrit, el almirante Dewey, +envió á su Secretario, al Gobierno Dictatorial +pidiéndome permiso para colocar las tropas americanas en +Tambò y Maytubig, lugares de los pueblos de Parañaque +y Pasay; á todo lo que el Gobierno Dictatorial +accedió debido á las honradas promesas del almirante +Dewey arriba consignadas.</p> + +<p>En el mismo mes de Julio, se presentó en Cavite el +almirante acompañado del General Anderson, y despues de los +saludos de cortesía, me dijo:—Ha visto V. confirmado +todo cuanto le he dicho y prometido.—Qué bonita es +vuestra bandera.—Tiene un triángulo y se parece +á la de Cuba.—Me dará V. una de recuerdo cuando +yo regrese á América?</p> + +<p>Le contesté que estaba convencido de su honrada palabra y +de la ninguna necesidad de extender en documento sus convenios; y +que en cuanto á la bandera, podía contar con ella +aunque fuera en el momento.</p> + +<p>Dewey continuó: <i>Los documentos no se cumplen</i> +<i>cuando no hay honor, como ocurrió con lo que Vd. +pactó con los españoles que faltaron á lo +escrito y firmado. Confíen Vds. en mi palabra, que yo +respondo de que Estados Unidos reconocerá la Independencia +del país.—Pero les recomiendo guarden por ahora mucha +reserva en todo cuanto hemos hablado y convenido.—Y +además, les suplico tengan paciencia, si nuestros soldados +atropellan á algún filipino; pues como voluntarios +carecen aún de disciplina.</i></p> + +<p>Contesté al almirante que tendría presente todas +sus recomendaciones de reserva, y que en cuanto á los abusos +de los soldados, ya se habían dado las órdenes +convenientes sobre el particular, haciendo al almirante igual +advertencia con respecto á nuestros soldados.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XI" name='XI'></a> +<h2>XI.</h2> + +<h2>LA COMISIÓN ESPAÑOLA</h2> + +<br /> + + +<p>El almirante cambiando repentinamente el curso de la +conversación, me preguntó: ¿porqué no +se alzan los vecinos de Manila, como lo han hecho ya los de +provincias? ¿Será verdad que aceptan la +<i>autonomía</i> ofrecida por el General Augustín con +Asamblea de Representantes? ¿Será cierto el aviso que +he recibido, que ha salido de Manila una Comisión de +filipinos para proponerles la aceptación de dicha +<i>autonomía</i>, y reconocer á V. el empleo de +General, así como á sus compañeros, el que +disfrutan?</p> + +<p>Le contesté que los de Manila no se alzan porque no +tienen armas, y porque como comerciantes y propietarios que son, +temen que de levantarse, los españoles se apoderen de sus +riquezas, quemando y distruyendo lo demás, por lo que +aparentan aceptar la <i>autonomía</i> por política de +engaño.</p> + +<p>Pero que yo confiaba en que todos los filipinos de Manila eran +partidarios de la Independencia, como se comprobaría el +día de la toma de Manila por nuestras tropas. Para +entónces creo que los vecinos de Manila vitorearán +con nosotros la Independencia de Filipinas, haciendo nuevas +demostraciones de adhesión á nuestro Gobierno.</p> + +<p>Díjele también que era cierto había venido +una Comisión mixta á nombre del General Agustin y del +arzobispo Nozaleda, la cual Comisión me había +manifestado que venía obligada por los españoles, +pero que hacía constar su adhesión á nuestra +causa. Los individuos de la Comisión me expusieron que los +españoles les habían recomendado dijeran que +venían de <i>motu propio</i>, sin misión concreta ni +excitación de los autoridades españolas, figurando +ser fieles intérpretes de todos los vecinos de Manila, pero +que aseguráran que con tal de que se aceptara la +<i>autonomía</i>, el General Agustin y el arzobispo Nozaleda +me reconocerían el empleo de General y los de mis +compañeros, dándome un millón de pesos, las +indemnizaciones no percibidas del pacto de +<i>Biak-na-bató</i>, y un buen puesto con gran sueldo en la +Asamblea de Representantes, promesas á las que los mismos +comisionados no prestaban crédito aunque algunos opinaban, +que debía recibirse el dinero para restarlo de la caja del +Gobierno español y como procedente de la contribución +de los filipinos. Los comisionados concluyeron por asegurarme que +ellos se alzarían en Manila, si se les proporcionaban armas, +y que lo mejor que podía yo hacer era atacar Manila por los +lugares que señalaban como puntos débiles, defendidos +por destacamentos españoles fáciles de copar.</p> + +<p>Dí las gracias á la Comisión por su +sinceridad y franqueza, y les dije, que se retiren tranquilos, +haciendo presente á los que les habían mandado que no +habían sido recibidos por falta de credencial, y que, aunque +las hubieran tenido según lo habían visto y oido de +otros revolucionarios, D. Emilio Aguinaldo no aceptaría sus +proposiciones de <i>autonomía</i>, porque el pueblo filipino +tenía la suficiente ilustración para gobernarse por +sí mismo y estaba cansado de ser martirizado por los abusos +del poder extrangero, por lo que, no desea más que su +Independencia, y así los españoles podían +prepararse para defender su Soberanía, porque el +ejército filipino les atacaría duramente y con +constancia hasta tomar Manila.</p> + +<p>También encargué á los comisionados dijeran +á Nozaleda, que abusaba mucho en el ejercicio de su elevado +cargo, conducía contraria á los preceptos del Sumo +Pontífice, que si no la enmendaba me vería, el +día menos pensado, precisado á sacar á luz +cosas que le llenarían de vergüenza, y que sabía +que unido á Augustín habían comisionado +á cuatro alemanes y cinco franceses que disfrazados me +asesinarían bajo la equivocada esperanza, sin duda, de que +muerto yo, el pueblo filipino se sometería tranquilamente +á la Soberanía de España; error +crasísimo, porque si hubiera sido asesinado, el pueblo +filipino hubiera seguido con mayor calor la revolución, +surjirían otros hombres como yo que vengaran mi muerte. Y +por último, les recomendé á los comisionados +que dijeran á los vecinos de Manila se ocuparan en sus +industrias y comercios, pudiendo estar tranquilos con respecto al +Gobierno nuestro, cuya norma de conducta era la rectitud y +justicia, pues no teníamos frailes que corrompan aquellas +virtudes cívicas, que el Gobierno filipino procura ostentar +ante los ojos de todas las naciones. Que trabajaran, pues, en sus +negocios y no pensasen en salir de Manila para este campo, donde +había escasez de recursos, y porque ya habrá +demasiado gente que servía al Gobierno y al ejército; +si algo nos faltaba eran armas.</p> + +<p>La Comisión me preguntó qué condiciones +impondrían los Estados Unidos y qué ventajas +darían al pueblo filipino, á lo que contesté +que era difícil responder á la pregunta en vista del +compromiso que tenía de callar los términos del +convenio; concretándome á manifestarles se fijaran en +los actos de Soberanía que ejercía nuestro Gobierno +Dictatorial, especialmente en las aguas de la bahía.</p> + +<p>Estas palabras hicieron mucha impresión en el almirante, +hasta el extremo de interrumpir la traducción de mis +palabras por el intérprete señor Leyva, y me +interpeló diciendo: ¿Porqué ha revelado V. +nuestro secreto? ¿Quiere decir que V. no cumple con mi +consigna y el silencio ofrecido?</p> + +<p>Le contesté que ninguna revelación había +hecho del secreto referente á él y al Cónsul. +El almirante, dándome las gracias por mi reserva, se +despidió en unión del General Anderson, no sin +suplicarme suspendiera por entonces el ataque contra Manila, porque +ellos estaban estudiando un plan; para tomar con sus fuerzas +Intramuros, dejando la toma de los arrabales para las nuestras.</p> + +<p>Encargóme, sin embargo, que estudiara por mi parte otro +plan para combinarlo con el suyo, con todo lo cual me +conformé.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XII" name='XII'></a> +<h2>XII.</h2> + +<h2>NUEVAS TROPAS AMERICANAS</h2> + +<br /> + + +<p>Al poco tiempo, llegaron tropas americanas y con ellas el +General Merrit, presentándose al Gobierno Dictatorial el +Secretario del almirante con dos jefes para pedir que se les +concediera ocupar nuestras trincheras de Maytubig, desde la playa +hasta el camino Real, donde se unirían en cordon con las +tropas filipinas que ocupaban Pasay y Singalong; á lo que +también accedí, debido á las solemnes promesas +del repetido almirante y naturales esperanzas de ellas nacidas +sobre el apoyo y reconocimiento de nuestra Independencia.</p> + +<p>Diez dias después de ocupado por las fuerzas americanas, +Maytubig, sabedores de ello los españoles que estaban en +frente fortificados en el polvorín de San Antonio Abad, +durante la noche sorprendieron las avanzadas americanas que +compuestas de pocos individuos no tuvieron más tiempo que +para saltar de la cama y replegarse hácia su centro, +abandonando sus fusiles y 6 cañones.</p> + +<p>Oído el tiroteo por nuestras tropas acudieron +inmediatamente en auxilio de los amigos y aliados, haciendo huir +á los españoles y recuperando los fusiles y +cañones de su poder, cuyos armamentos ordené fueran +devueltos á los americanos en ley de buena amistad.</p> + +<p>El General Noriel se oponía á ésta +devolución, alegando que dicho armamento ya no era de los +americanos, cuando lo ocuparon las fuerzas filipinas del poder de +los españoles, pero, desatendí esta razonada +oposición de mi General, ordenando terminantemente la +devolución de las armas á los americanos, demostrando +con ello clara y evidentemente la sincera amistad de los filipinos. +Dichos fusiles y cañones con abundantes municiones, fueron, +pues, devueltos á los que entonces eran nuestros aliados, +apesar de que el General Noriel y sus fuerzas los habían +conquistado á costa de la vida de muchos +compañeros.</p> + +<p>Poco después llegaron más refuerzos americanos y +otra vez el almirante Dewey, por medio de su Secretario +interesó más trincheras para su ejército, +alegando que eran ya cortas las que antes les había dado, +concediéndoseles entonces su continuación hasta cerca +de Pasay.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XIII" name='XIII'></a> +<h2>XIII.</h2> + +<h2>EL 13 DE AGOSTO</h2> + +<br /> + + +<p>Llegó el día 13 de Agosto en que noté un +movimiento general de ataque contra Manila por parte de la escuadra +americana y de las fuerzas de tierra que estaban al mando del +General Anderson en Parañaque.</p> + +<p>Seguidamente ordené á mis tropas, para que +atacaran en todas las líneas, consiguiendo el General Pio +del Pilar entrar por Sampalok y atacar á las tropas +españolas que defendían el puente Colgante, las +cuales se retiraron hacia el puente de España. La columna de +nuestro General Gregorio H. del Pilar tomó los arrabales del +Pretil, Tondo, Divisoria y Paseo de Azcárraga al Norte de +Manila, y la del General Noriel, por la parte de Pasay, tomó +los arrabales de Singalong y Pako, siguiendo detrás la +columna americana y flanqueando las fuerzas españolas que +defendían la línea de S. Antonio Abad; lo que visto +por los jefes españoles, ordenaron la retirada de sus tropas +hácia Intramuros, con lo cual las fuerzas americanas que +ocupaban las trincheras del frente, entraron, sin pegar un tiro, +por los arrabales de Malate y Ermita; pero allí se +encontraron con las tropas del General Noriel que se habían +posesionado de los referidos arrabales y establecido sus cuarteles +en el convento de Malate y Ermita, en los edificios que fueron de +la Exposición regional de Filipinas, en la Escuela Normal y +en la casa del Sr. Perez, en Pako.</p> + +<p>En Santa Ana, parte Este de Manila, logró copar el +General Ricarte cinco columnas españolas, auxiliado por +tropas del General Pio del Pilar.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XIV" name='XIV'></a> +<h2>XIV.</h2> + +<h2>PRIMEROS NUBARRONES</h2> + +<br /> + + +<p>Los nuestros veían desembarcar fuerzas americanas en las +playas de la Luneta y paseo de Santa Lucía, llamando la +atención de todos el que los soldados españoles que +había en la muralla de la Ciudad no tiraran contra aquellas, +misterio que al anochecer de este dia, se explicó por la +noticia de la capitulación de la plaza hecha por el General +español, señor Jáudenes, al General americano, +Mr. Merrit; capitulación que se reservaron los Generales +americanos, con infracción de lo convenido con el almirante +Dewey, sobre formación de planes para atacar y tomar Manila, +juntos y en combinación los dos ejércitos, americano +y filipino.</p> + +<p>Esta inexplicable conducta de los jefes americanos se hizo +más evidente con los telegramas que el General Anderson en +dicho dia 13, me dirigió desde Maytubig, rogando que +ordenara á nuestras tropas no entrasen en Manila, +petición, que fué denegada, toda vez que era +contraria á lo pactado y á los altos fines del +Gobierno revolucionario, que al tomarse el inmenso trabajo de +sitiar Manila durante dos meses y medio, sacrificando miles de +vidas y millones de intereses materiales, no podía ser, +seguramente, con otro objeto más que con el de capturar +Manila y la guarnición española que defendía +con firmeza y tenacidad la plaza.</p> + +<p>Pero el General Merrit tenaz en su propósito, +rogóme ya no por medio del almirante, si no por el del Mayor +Bell, retirase mis tropas de los arrabales, á fin de +prevenir peligros y conflictos que son siempre de temer en una +doble ocupación militar y evitar también en ello +á las tropas americanas, el ridículo; ofreciendo en +sus tres escritos, negociar, después de realizados sus +deseos, á lo que accedí, pero no de pronto y de una +sola vez, sino haciendo retirar gradualmente á nuestras +tropas, hasta llegar á los blokhaus, con objeto de que lodos +los habitantes de Manila fueran testigos de nuestros hechos +militares, y de tan consecuente conducta con nuestros aliados +americanos.</p> + +<p>Hasta entonces y hasta la fecha en que rompieron los americanos +abiertamente las hostilidades contra nosotros, había +abrigado en mi sima las más fundadas esperanzas de que los +jefes americanos harían valer ante su Gobierno, los pactos +celebrados verbalmente con el jefe de la Revolución +filipina; no obstante las señales en contrario que se +notaban en su conducta, sobre todo, en la del almirante Dewey que, +sin motivo alguno, un día del mes de Octubre se +incautó, de todos nuestros buques y lanchas.</p> + +<p>Enterado de tan extraño proceder, estando ya el Gobierno +Revolucionario en Malolos, envió una Comisión al +General Otis para tratar del asunto, quien remitió y +recomendó al almirante á nuestros comisionados, los +cuales no fueron recibidos por el almirante, no obstante la +recomendación del General Otis.</p> + +<p>Apesar de este proceder de los jefes americanos, tan contrario +á todos los pactos y antecedentes arriba referidos, +seguí observando con ellos, la misma conducta amistosa, +enviando una Comisión que fué á despedirle al +General Merrit, cuando su marcha para París; acto que al +agradecerlo dicho General, tuvo la bondad de manifestar á +nuestros comisionados, que defendería á los filipinos +en los Estados Unidos: así mismo envié al almirante +Dewey un puñal con su vaina, todo de plata, y un +bastón de caña finísima con puño de oro +labrado por el mejor platero filipino, recuerdos de afecto y +antigua amistad, que el almirante aceptó, consolando de esta +manera y en cierto modo mi alma afligida y la de todos los +filipinos que formaban el Gobierno Revolucionario, haciendo de +nuevo renacer en el corazón de todos, las +alhagüeñas esperanzas de un arreglo con el almirante +Dewey.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XV" name='XV'></a> +<h2>XV.</h2> + +<h2>ESPERANZAS FALLIDAS</h2> + +<br /> + + +<p>Pero desvanecidas quedaron tales esperanzas, cuando se +recibió la noticia de que Mr. Dewey había obrado y +obraba así contra el Gobierno Revolucionario por +órden del Exemo. Mr. Mac-Kinley, que sugestionado por el +partido imperialista, había decidido anexionar las +Filipinas, cediendo tal vez á la ambición de explotar +las inmensas riquezas naturales que oculta nuestro virgen +suelo.</p> + +<p>Esta noticia cayó como un rayo en el campo de la +revolución.—Unos maldecían la hora y el dia de +haber tratado verbalmente con los americanos; otros, censuraban +haber cedido los arrabales.—Y los más, optaban por +enviar una Comisión al General Otis para provocar +declaraciones francas sobre la situación, +formalizándose el tratado de amistad, si Estados Unidos +reconocía nuestra Independencia,—ó se +rompían en el acto las hostilidades, si se negaba á +ello.</p> + +<p>En tan grave situación á todos aconsejaba +moderación y prudencia, pues aun esperaba en la justicia y +rectitud del Congreso de los Estados Unidos que no aprobaría +las tendencias del partido imperialista, y escucharía la voz +del almirante Dewey, que, como alto representante de América +en estas islas, concertó y pactó conmigo y el pueblo +filipino, el reconocimiento de nuestra Independencia.</p> + +<p>No de otra manera, con efecto, se debe pensar en tan grave +asunto; pues si América confió en el almirante Dewey, +el honor de sus armas en tan lejanas tierras, bien pudieron +también los filipinos confiar en las honradas promesas de +tan cumplido caballero como bravo marino, seguros de que el grande +y noble pueblo americano no desautorizaría ni +expondría al ridículo, al ilustre vencedor de la +escuadra española.</p> + +<p>Del mismo modo induce a hacer este juicio la circunstancia no +menos evidente y notoria, de que los demás jefes americanos, +que vinieron después de las sonadas victorias del almirante, +los Generales Merrit Anderson y Otis proclamaron al pueblo filipino +que América <i>no venia á conquistar territorios si +no á librar á sus habitantes de la opresión de +la Soberanía española</i>. Sería, por tanto, +exponer también el honor de estos jefes al ridículo +universal, si Estados Unidos desautorizando su oficial y +pública conducta se anexionara las islas por conquista.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XVI" name='XVI'></a> +<h2>XVI.</h2> + +<h2>LA COMISIÓN AMERICANA</h2> + +<br /> + + +<p>Con tan prudentes como bien fundadas reflexiones, +conseguí calmar los ánimos de mis compañeros +revolucionarios, á tiempo que vino la noticia oficial de que +el Gobierno de Washington, á moción del almirante +Dewey había dispuesto la venida de una Comisión +civil, que se entendería con los filipinos para llegar +á un arreglo en el Gobierno definitivo de las islas.</p> + +<p>La alegría y la satisfacción volvieron á +renacer en el ánimo de todos los revolucionarios filipinos, +y entonces dispuse el nombramiento de una Comisión que +recibiera á los Comisionados americanos, al propio tiempo +que daba órden estricta á todos, para que guardaran +con los americanos la mejor armonía, tolerando y disimulando +los abusos y atropellos de la soldadesca; pues no seria de buen +electo para la Comisión que se esperaba, el que nos hallase +desavenidos con las fuerzas de su nación.</p> + +<p>Pero los abusos de los americanos se hacían en muchos +casos intolerables: en el mercado de Arroceros, á pretexto +de un juego, mataron á una muger y un niño, +produciendo la indignación de toda la multitud que llenaba +el lugar.</p> + +<p>A mis Ayudantes que tenían pases para entrar en Manila +armados y de uniforme, se les molestaba con repetidas detenciones +en todos los cuerpos de guardia donde transitaban, viéndose +claramente la intención de provocarles con el +ridículo público.</p> + +<p>¡Y mientras estas molestias se hacían con los +nuestros, los jefes y oficiales americanos que entraban en nuestro +campo eran atendidos y agazajados!</p> + +<p>En la calle de Lacoste, un vigilante americano mató de un +tiro á un chiquillo de siete años, por haberle +quitado á un chino, un plátano.</p> + +<p>Los registros en las casas menudeaban como en tiempo de los +españoles y las avanzadas de las fuerzas americanas +invadían nuestras líneas, provocando á +nuestros centinelas; en fin sería darle á este +escrito una extensión desmedida si yo continuara relatando +uno á uno los abusos y atropellos cometidos por la +soldadesca americana en aquellas días de ansiedad +general.</p> + +<p>Parecían mandados ó por lo menos oficialmente +tolerados los abusos con intención evidente de provocarnos +á la lucha.—Los ánimos estaban muy excitados, +pero el Gobierno Filipino, que había asumido la +responsabilidad de los actos de su pueblo, con prudentes +órdenes continuadamente repetidas procuraba conservar la +paz, aconsejando á todos los atropellados, paciencia y +cordura hasta la llegada de la Comisión civil.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XVII" name='XVII'></a> +<h2>XVII.</h2> + +<h2>ACTOS IMPOLÍTICOS</h2> + +<br /> + + +<p>En tan apurada como crítica situación y antes de +que llegara la ansiada Comisión civil americana, se le +ocurre al General Otis, gobernador militar de las fuerzas +americanas, llevar á efecto dos actos á cual +más impolíticos.—Uno, la orden de requisar las +oficinas de nuestro telégrafo en la calle de Sagunto, en +Tondo, embargando los aparatos y deteniendo al oficial señor +Reyna en la fuerza de Santiago, bajo el pretexto de que conspiraba +contra los americanos.</p> + +<p>¿Cómo y porqué conspiraba el Sr. Reyna? +¿No hubiera bastado al Gobierno filipino haber dado la orden +de atacar, para que nuestros ocho mil hombres hubieran entrado en +lucha inmediata con las fuerzas de los Estados Unidos? ¿Se +había de conspirar cuando se tenía el poder en las +manos? ¿Y sobre todo, un telegrafista se había de +meter en cosas de guerra, cuando existía un ejército +que tenía aquel deber?</p> + +<p>Se veía, pues, la intención de zaherir y de +ridiculizar directamente al Gobierno filipino para provocar la +lucha, siendo de notar que este acto, ya no era de la soldadesca, +sino del mismo General Otis, á cuya política +imperialista no convenía la llegada de la Comisión +civil; y mucho menos, que encontrara á Filipinas en estado +de paz, porque era evidente para dicho General como, para todo el +mundo, que los filipinos se hubieran entendido y arreglado +amistosamente con la citada Comisión, si hubiera ésta +llegado y alcanzado el estado de paz.</p> + +<p>Los filipinos hubiéramos recibido á dicha +Comisión con muestras de verdadero cariño y completa +adhesión como honrados agentes de la gran América. +Los comisionados se hubieran paseado por todas nuestras provincias, +viendo y observando directamente el órden y la tranquilidad, +en todo nuestro territorio.</p> + +<p>Hubieran visto los campos labrados y sembrados. Hubieran +examinado nuestra Constitucion y Administración +pública, con perfecta tranquilidad, y habrían sentido +y gozado ese inefable encanto de nuestro trato oriental, mezcla de +abandono y de solicitud, de calor y de frialdad, de confianza y de +suspicacia, que hace cambiar de mil colores, á cual +más agradables, nuestras relaciones con los extranjeros.</p> + +<p>¡Ah! pero ni al General Otis ni á los +imperialistas, convenía este paisaje. Era mejor para su +criminal intención el que los comisionados americanos +encontraran las desolaciones de la guerra en Filipinas, sintiendo +desde su llegada el fétido olor despedido por los +cadáveres de americanos y filipinos confundidos. Era mejor +á sus propósitos que el caballero Mr. Shurman, +Presidente de la Comisión, no pudiera salir de Manila, +limitándose sólo á oír á los +pocos filipinos que, reducidos por las razones del oro, eran +partidarios de los imperialistas. Era mejor que la Comisión +contemplara el problema filipino, al través de los +incendios, al silvar de las balas y al trasluz de todas las +pasiones desencadenadas, para que no pudiera formar ningún +juicio exacto ni cabal de los términos propios y naturales +de dicho problema. ¡Ah! era mejor, en fin, que la +Comisión se retirara vencida de no haber obtenido la paz y +me inculpara, á mí y á los demás +filipinos; cuando yo y todo el pueblo filipino anhelábamos +que esa paz, se hubiera hecho ayer, antes que hoy, pero paz digna y +honrosa para Estados Unidos y la República Filipina, +á fin de que fuera sincera y perpétua.</p> + +<p>El otro acto impolítico cometido por el General Otis, fue +la publicación de la Proclama del 4 de Enero, estableciendo +á nombre del Presidente Mr. Mac-Kinley la +<i>Soberanía de América</i> en estas islas, con +amenazas de ruina, muerte y desolación á todo el que +no la reconociera.</p> + +<p>Yo, Emilio Aguinaldo, humilde servidor de todos, pero Presidente +de la República Filipina, encargado, por tanto, de velar por +las libertades y la Independencia del pueblo que me ha elegido para +aquel elevado y espinoso cargo, desconfié por primera vez +del honor de los americanos, comprendiendo desde luego, que +ésta Proclama del General Otis había rebasado los +límites de toda prudencia, y que no había más +remedio que rechazar con las armas tan injusto como inesperado +proceder del Jefe de un ejército amigo.</p> + +<p>Protesté, pues, contra dicha Proclama, amenazando +también con romper inmediatamente las hostilidades; pues el +pueblo entero clamaba, «traición», diciendo con +fundamento, que la anunciada Comisión civil pedida por el +almirante Dewey, era una farsa y que lo que había pretendido +el General Otis era entretenernos para traer refuerzos y más +refuerzos de los Estados Unidos, con objeto de aplastar de un +sólo golpe nuestro novel y mal armado ejército.</p> + +<p>Pero el General Otis actuó por primera vez de +diplomático, y me escribió, por conducto de su +secretario Mr. Carman, una carta, invitando al Gobierno filipino +á que enviara una Comisión para entenderse con otra +de americanos, sobre un arreglo amistoso entre ambas partes; y +aunque no confiaba en la sinceridad de los amistosos +propósitos de dicho General, cuya decidida intención +de impedir que la Comisión alcanzara el estado de paz, era +ya probada, accedí, sin embargo á la citada +invitación, tanto porque la vi oficialmente confirmada en +órden de 9 de Enero, dada por el indicado General, como para +demostrar ante el mundo, mis evidentes deseos de conservar la paz y +amistad con los Estados Unidos, solemnemente pactados con el +almirante Dewey.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XVIII" name='XVIII'></a> +<h2>XVIII.</h2> + +<h2>LA COMISIÓN MIXTA</h2> + +<br /> + + +<p>Celebráronse en Manila las conferencias de la +Comisión mixta de americanos y filipinos, desde el dia 11 al +31 de dicho mes de Enero. Los últimos manifestaron con +claridad los deseos de nuestro pueblo de ser reconocidos como +Nación independiente.</p> + +<p>También expusieron con franqueza las quejas del pueblo +filipino contra los abusos y atropellos de la soldadesca, siendo +escuchados atenta y benévolamente por los comisionados +americanos. Estos contestaron que ellos carecían de +facultades para reconocer el Gobierno filipino, concretando su +misión á la de oir, recoger las fórmulas de la +voluntad de nuestro pueblo para transmitirlas fielmente al Gobierno +de Washington, quien solamente podía decidir, en definitiva, +del asunto, concluyendo así estas conferencias en la mejor +harmonía, augurando mejores y más difinitivos +días de paz para la fecha en que contestara Mr. Mac-Kinley +á los telegramas del General Otis, transcribiendo nuestros +deseos con recomendaciones favorables segun se dijo, por los +comisionados americanos.</p> + +<hr style='width: 65%;' /> +<a id="XIX" name='XIX'></a> +<h2>XIX.</h2> + +<h2>RUPTURA DE HOSTILIDADES</h2> + +<br /> + + +<p>Y cuando yo, el Gobierno, el Congreso y el pueblo entero +esperábamos tan deseada contestación, +entregándose la mayor parte á las más +halagüeñas impresiones, vino el fatal día 4 de +Febrero, en cuya noche las fuerzas americanas atacaron de repente +todas nuestras líneas, que estaban por cierto casi +abandonadas, porque como sábado, víspera de fiesta, +nuestros Generales y algunos jefes de los más caracterizados +habían pedido licencia para retirarse al lado de sus +respectivas familias.</p> + +<p>El General don Pantaleón García fué el +único que en tan crítico momento se encontraba en su +puesto de Maypajo, Norte de Manila; pues los Generales Noriel, +Rizal y Ricarte y los coroneles San Miguel, Cailles y otros, +estaban fuera, disfrutando de sus licencias.</p> + +<p>El General Otis, segun informes verídicos, +telegrafió á Washington que los filipinos +habían agredido al ejército americano. El Presidente +Mac-Kinley leyó el telegrama ante el Senado, donde se +debatió para su ratificación el Tratado de +París de 10 de Diciembre de 1898, en cuanto se +refería á la anexión de las Filipinas, +obteniendo por tan criminal medio, la aprobación total del +referido Tratado, solamente por tres votos, los cuales se dieron +con la protesta de hacerlo, en consideración al estado de +guerra en estas islas.</p> + +<p>Tan singular comedia no podía subsistir por mucho tiempo, +porque los filipinos nunca podíamos ser los agresores de las +fuerzas americanas, cuya amistad habíamos jurado, y en cuyo +poder esperábamos hallar la protección necesaria para +recabar de las otras potencias el reconocimiento oficial de nuestra +Independencia.</p> + +<p>La ofuscación de los primeros momentos fué grande, +pero luego fué cediendo ante la luz de la verdad que +arrojaban serenas y graves reflexiones.</p> + +<p>Cuando las personas sensatas repasaron los hechos de Mr. +Mac-Kinley, enviando tropas y más tropas á Manila +despues de celebrado el armisticio y aún la paz con +España; cuando reflexionaron que había ido retardando +el envío de la Comisión civil para ajustar con los +filipinos el tratado amistoso; cuando conocieron los antecedentes +de mi alianza con el almirante Dewey, preparada y arreglada por los +cónsules Pratt y Wildman de Singapoore y de Hong-kong; +cuando se enteraron del verdadero estado de las cosas en Filipinas +el día 4 de Febrero, sabiendo que los filipinos esperaban la +contestación de Mr. Mac-Kinley al telegrama del General +Otis, transmitiendo los deseos pacíficos del pueblo +filipino, de vivir como Nación independiente; cuando, en +fin, se fijaron en los términos del tratado de París +cuya aprobación en lo referente á la anexión +de Filipinas, fué saludada con gritos de júbilo y +satisfacción por el partido imperialista dirigido por Mr. +Mac-Kinley, entonces abrieron los ojos, á la referida luz de +la verdad, percibiendo con claridad la política baja, +egoista y poco humanitaria, que Mr. Mac-Kinley había seguido +con nosotros los filipinos, sacrificando despiadadamente á +sus inmoderadas ambiciones, el honor del almirante Dewey, +exponiendo á este digno caballero é ilustre vencedor +de la escuadra española, al ridículo universal, pues +no otra deducción se puede hacer del hecho de que, á +mediados del mes de Mayo de 1898, el <i>Mac-Cullock</i>, vapor de +guerra de los Estados Unidos, me trajera, con mis compañeros +revolucionarios, de Hong-kong por órden del mencionado +almirante, y esté hoy dedicado á bombardear los +puertos y poblados de la misma revolución, cuyo lema es la +libertad y la Independencia.</p> + +<p>Los hechos relatados son recientes, y deben retenerse aún +frescos sus recuerdos, en la memoria de todos.</p> + +<p>Los que en Mayo de 1898 admiraron el valor de los marinos del +almirante Dewey, y los sentimientos humanitarios de este ilustre +jefe, prestando apoyo visible á un pueblo oprimido para que +fuera libre é independiente, no podrán seguramente +cohonestar la presente inhumana guerra, con aquellos elevados y +honrados sentimientos.</p> + +<p>Pasaré por alto las crueldades con que desde el +rompimiento de hostilidades trató el General Otis á +los filipinos, fusilando sigilosamente á muchos que no +quisieran firmar el escrito, pidiendo la autonomía; nada +diré de los abusos de fuerza, que los soldados americanos +cometieron contra inocentes é indefensos vecinos de Manila, +fusilando á niños y mujeres por estar asomados +á los balcones; allanando domicilios á media noche; +descerrajando arcas y aparadores, y llevándose dinero, +alhajas y cuantos objetos de valor encontraban, rompiendo sillas, +mesas y espejos que no se podían llevar, porque al fin y al +cabo, son consecuencias de la guerra, aunque impropias de un +ejército culto; pero lo que no pasaré por alto, es la +inhumana conducta observada por dicho General con el +ejército filipino, cuando para arreglar un tratado de paz +con la Comisión civil presidida por Mr. Schurman, +envié por tres veces mis mensajeros, pidiéndole +suspensión de hostilidades.</p> + +<p>El General Otis negó á mis enviados tan justa como +prudente petición, contestando, que <i>no suspendía +hostilidades mientras el ejèrcito filipino no depusiera las +armas.</i></p> + +<p>Pues qué, ¿no merecía este ejército +ninguna consideración de parte del General Otis y de las +fuerzas americanas? ¿Se habían olvidado ya de los +importantes servicios que el ejército filipino prestó +al americano, en la pasada guerra contra los españoles?</p> + +<p>¿Se había olvidado ya el General Otis del favor +que el ejército filipino le dispensara, cediéndole +á él y á sus fuerzas, los arrabales y +blockhaus que con tantos sacrificios se tomaron?</p> + +<p>¿Porqué imponía el General Otis para la +paz, condición tan humillante á un ejército +que juntamente con el americano había derramado su sangre y +cuya bravura y heroismo fueron celebrados por el almirante Dewey y +otros jefes americanos?</p> + +<p>Esta inexplicable conducta del General Otis, evidentemente +contraria á todas las leyes del Derecho internacional y del +honor militar, es la prueba más elocuente de su decidida +intención de inutilizar la pacificadora misión de Mr. +Schurman.</p> + +<p>¿Qué paz puede concertarse al estruendo de los +cañones y al silbido de las balas?</p> + +<p>¿Qué procedimiento ha seguido y sigue el General +Brooks en Cuba? ¿No siguen hasta ahora armados los cubanos, +sin embargo, de estarse tratando de la paz y del porvenir de +aquella isla?</p> + +<p>Y ¿somos por ventura menos dignos, que aquellos +revolucionarios, de la libertad y de la Independencia?</p> + +<p>¡Oh, amada Filipinas! inculpa á tus riquezas, +á tu hermosura, la inmensa desgracia que pesa sobre tus +fieles hijos.</p> + +<p>Has despertado la ambición de los imperialistas y +expansionistas del Norte de América, y unos y otros han +echado sus afiladas garras sobre tus entrañas!</p> + +<p>¡Madre amada, madre querida, estamos aquí para +defender tu libertad é Independencia, hasta morir! No +queremos guerra; por el contrario, deseamos la paz, pero paz digna +que no colore tus mejillas ni manche de vergüenza ni rubor tu +frente; y te juramos y prometemos, que América con su poder +y sus riquezas, podrá quizás aniquilarnos matando +á todos; pero esclavizarnos, jamas!!!</p> + +<p>No; no es ésta humillación el pacto que yo +celebrara en Singapoore con el Consul americano Mister Pratt. No +era tal el convenio que yo estipulara con mister Wildman, +Cónsul de Hong-kong. No es, en fin, la sumisión de mi +amada pátria á nuevo yugo extranjero, lo que me +prometiera el almirante Dewey.</p> + +<p>Cierto és que los tres me han abandonado, olvidando que +fuí yo por ellos buscado y sacado de mi destierro y +deportación, olvidando también, que ninguno de los +tres había solicitado mis servicios en favor de la +Soberanía americana, pagando los gastos de la +revolución filipina, para la que, evidentemente, me han +buscado y traido á tu amado seno!</p> + +<p>Si hay, como creo, un Dios, raiz y fuente de toda justicia, y +juez eterno y único de las contiendas internacionales, no +tardará mucho, madre querida, en que seas salvada de las +garras de tus injustos enemigos. Yo, así lo espero del honor +del almirante Dewey. Yo así lo espero de la rectitud del +gran pueblo de los Estados Unidos, donde si hay ambiciosos +imperialistas, tambien existen honrados círculos defensores +de las humanitarias doctrinas de los inmortales Monroe, Franklin y +Washington, salvo que la raza de virtuosos ciudadanos, gloriosos +fundadores de la actual grandeza de la República +norte-americana, haya decrecido tánto, que su +legítima y benéfica influencia esté supeditada +por la poderosa ambición de los expansionistas; en cuyo +desgraciado y último caso ¿no es más dulce +morir que nacer esclava?</p> + +<p>¡Oh sensato pueblo americano!</p> + +<p>Honda es la admiración producida en todo el pueblo +filipino y su novel ejército, por el valor de todos vuestros +soldados y jefes. Débiles somos ante tan titánicos +adalides de la ambiciosa política cesarista de vuestro +actual Gobierno, para resistir á su valeroso empuje; escasos +son nuestros elementos; pero continuarémos en esta lucha +injusta, sangrienta y desigual, no por amor á la guerra, que +la detestamos, sino por defender nuestros innegables derechos +á la libertad é Independencia, tán caramente +conquistados, y nuestro territorio amenazado por las ambiciones de +<i>un partido</i> que trata de sojuzgarnos.</p> + +<p>¡Sensible es la guerra! ¡horror nos causa sus +estragos! ¡infelices filipinos perecen en el fragor de los +combates, dejando madres, viudas é hijos! Podrá para +Norte-América pasar desapercibida las desgracias que ella +nos acarrea; pero lo que no consentirá indudablemente el +pueblo norte-americano, és que continúen +sacrificándose sus hijos, llorando madres, viudas é +hijas, por el sólo capricho de sostener una guerra contraria +á sus honrosas tradiciones proclamadas por Washington y +Jefferson.</p> + +<p>Volved, pues, pueblo norte-americano, por vuestras legendarias +libertades; llevad la mano á vuestros corazones, y decidme: +¿Os sería agradable que en el curso de los sucesos, +Norte-América se encontrara en la triste situación de +un pueblo débil y oprimido, y Filipinas nación libre +y poderosa, en guerra con vuestros opresores, solicitara vuestro +auxilio, prometiéndoos libertar de tan pesado yugo, y +después de vencer á su enemiga con vuestra ayuda, os +sojuzgara, negándoos esa libertad?</p> + +<p>Pueblos civilizados, honrados habitantes de los Estados Unidos, +á cuya elevada y recta consideración someto este mal +pergeñado documento; ahí teneis los hechos +providenciales, que prepararon la injustamente combatida existencia +de la actual República Filipina y de los que, aunque +indigno, Dios me ha hecho el agente principal.</p> + +<p>La veracidad de los mismos descansa en mi palabra de Presidente +de esta República, y en el honor de todo un pueblo de ocho +millones de almas, que hace más de tres años lleva +sacrificando vidas y haciendas de sus heróicos hijos por +obtener el debido reconocimiento á sus naturales derechos de +libertad é Independencia.</p> + +<p>Y si me otorgáreis el honor de recibir y de leer este +escrito y juzgárais luego con imparcialidad, declarando +solemnemente de qué lado están la justicia y el +derecho, os quedará eternamente agradecido vuestro +respetuoso servidor,</p> + +<p>[Nota del transcriptor: Parece que el documento original +presenta la firma del autor.]</p> + +<div>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 14307 ***</div> +</body> +</html> + |
