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+*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12276 ***
+
+Viajes por Filipinas
+De Manila á Tayabas
+
+
+
+Por
+Don Juan Álvarez Guerra
+
+
+
+(Segunda Edición)
+Madrid
+Imprenta de Fortanet
+Calle de la Libertad, Núm. 29
+1887
+
+
+
+
+Al Sr. D. Cristino Martos
+
+_Usted, mi buen amigo, me animó para que volviese á Filipinas, y á
+V. le debo los tres años que pasé en Tayabas. Las páginas de este
+libro, allí están escritas, y si algo bueno tienen, es la veracidad
+de lo que en ellas se consigna. Acójalas con cariño, y no se olvide
+que_ «mas allá de los mares», _como decía al hablar de este país un
+profundo orador, tiene un verdadero amigo en_
+
+Juan Álvarez Guerra.
+
+
+
+
+ÍNDICE DE CAPÍTULOS.
+
+CAPÍTULO I.
+
+Adiós á Manila.--_El Batea_.--El puente de la
+Convalecencia.--El Pasig.--El recodo de las Beatas.--Santa
+Ana.--Paco.--Ruinas de San Nicolás.--Canteras de Guadalupe.--El
+Santuario.--Herrera.--Malapadnabató.--Cueva de Doña Jerónima.--Pueblo
+de Pasig.--Pateros.--Sarambaos.--Río de Antipolo.--Las orillas del
+Pasig.--Sus recuerdos.--Sus fiestas.--Antaño y hogaño.--M. Le-Gentil
+y otros autores. _Conocimientos_ del país.--Barra de Napindan.--El
+capitán del _Batea_.--Almuerzo en el vapor.--Bertita.--Locuacidad
+y mutismo.--Alhajeros ambulantes.--Laguna de Bay.--Unión de dos
+mares.--El pantalán de Santa Cruz.--Mi amigo Junquitu.--Madrugada
+del 1.° de Julio.--Carromatas.--Palos y atasques.--De Magdalena á
+Majayjay.--El río Olla.--Recuerdo á D. Gustavo Tóbler.--Una noche
+en Suiza.--Proyectos
+
+CAPÍTULO II.
+
+Lucban.--Su origen.--Situación.--Mr. Jagor y Sir John Bowring en
+camino.--Alturas inexploradas.--Arroyos y torrentes.--Amazonas
+tagalas.--Datos estadísticos.--Fechas imperecederas.--La
+iglesia, el convento y el tribunal.--Dos cuadros.--Un cocinero
+municipal y una mestiza tendera.--Aguas constantes.--Higrómetros
+y termómetros.--Frío.--Las frondas del gran Banajao.--Artes y
+oficios.--La niña, la hermana y la madre.--Tejedoras.--Petacas y
+sombreros.--Música _fuerte_ y música _débil_.--Fray Samuel Mena.--El
+pretil del convento.--La campana de las ánimas.--Cofradías.--La
+guardia de honor de María.--El Calvario.--El novenario de las
+flores.--Las dalagas de Lucban.--La _tagabayan_, la _tagatabi_
+y la _tagalinang_.--El feudo y el terruño.--La sangre celeste y la
+plebe.--La capitana Babae.--La melodía del Fausto.--Cumplimiento de
+una oferta.--El autógrafo
+
+CAPÍTULO III.
+
+Horizontes intertropicales.--Suelo y cielo de Filipinas.--Panoramas
+indescriptibles.--La cascada del Botocan.--La grandiosidad ante
+los ojos del alma.--Evocaciones y recuerdos.--Un ateo.--El camarín
+del Botocan.--Almuerzo al borde del abismo.--Chismografía al
+por menor.--Cuentos y anécdotas.--Las mujeres filipinas.--Tipos y
+registros.--Opiniones.--Amor desgraciado.--Leyenda y autógrafo.--Camino
+de Tayabas.--Llegada á Lucban
+
+CAPÍTULO IV.
+
+El puente del suspiro
+
+CAPÍTULO V.
+
+Despedida de Lucban.--Arroyos que se convierten en torrentes.--Huellas
+de un baguio.--Puentes derruídos.--Troncos de cocos.--La sampaca y el
+jazmín silvestre.--Pedregales, hondonadas y pendientes.--Relente de
+la tarde.--Aguas sulfurosas.--El puente de la Princesa.--Belleza del
+paisaje.--Bravía y salvaje naturaleza tropical.--Melancolía.--Una
+caña acueducto.--El camarín de Alaminos.--Cuatrocientas dalagas
+á caballo.--Tubiganes.--Garzas blancas.--Cuesta y puente de las
+Despedidas.--Bulliciosa cabalgata.--Cocales.--El puente de la
+Ese.--Vista de Tayabas.--El kilómetro 146.
+
+CAPÍTULO VI.
+
+Tayabas.--Su antigüedad.--Situación.--Estadística.--Pureza de
+raza.--El bambán grande.--Fiebres palúdicas.--Su remedio.--Casa
+real, tribunal, iglesia y convento.--Una Semana Santa en
+Tayabas.--Riqueza de ornamentación.--Correría histórica
+alrededor de un escribano de Pilatos.--Fisonomías da los
+pueblos.--Comparaciones.--Indolencia.--Supersticiones.
+
+CAPÍTULO VII.
+
+Costumbres.--Poesía popular indígena.--La tradición y el
+manuscrito.--_El cumintán_.--¿Qué es el _cumintán_.?--Reminiscencias
+moriscas.--El _cariquitdiquitán_.--Pensamientos tomados al oído.--El
+indio.--¿Es ó no definible?--El libro en blanco.--Identificación del
+indio.--Condiciones para conocerlo.--Fenómenos psicológicos.--Un
+regimiento europeo y un regimiento indígena.--Ingratitud y
+agradecimiento.--La india amiga y la india amante.--El portalón del
+Gloria.--_Titay_.--Una fortuna á la mar.--La Revista Europea viajando
+por el reino de Aracan.--Conocimientos de los escritores de allá y
+algunos de los de acá.--El cómo se escribe la historia.--Apreciaciones
+diversas
+
+CAPÍTULO VIII.
+
+Costumbres.--Casamientos.--Código amoroso indio.--Prólogo al
+libro.--Bindoy.--Cabezang Juan y cabezang María.--Los faldones del
+munícipe.--Elocuencia de las uñas.--El Eureka tagalo.--El pretendiente
+y la pretendida.--_El pamimianan_.--El _amang-cruz_.--Una casa vacía y
+una casa provista.--El _habiling_.--Calabazas en redondo.--Influencia
+de los mayores.--Rencor indio.--Los picos quemados de una carta.--La
+_gayuma_ y _jonjon_.--Aceptación del habiling.--De novio á marido.--El
+_pag-haharap_.--Ceremoniales.--La vuelta á la casa.--Novenario.
+
+CAPÍTULO IX.
+
+¿Es ó no feliz Ambrosio?
+
+CAPÍTULO X.
+
+Paseo á caballo.--El cocal de las _Angustias_.--La ermita.--La
+esquila del santuario.--Una alborada en los trópicos.--La niña, el
+árbol y el crepúsculo.--Una misa en la ermita.--Oración que implora
+y curiosidad que investiga.--La madre del dolor.--Una cifra y una
+fecha.--Averiguaciones inútiles.--El matandá de la ermita.--La Casa
+Real de Cotta.--Las ruinas y la recámara de la muerte.--Estancia
+en el barrio de Cotta.--Tamayo y Belloc.--Recuerdos.--Horas
+felices.--Salubridad y riqueza.
+
+CAPÍTULO XI.
+
+Costumbres.--Enfermedades y entierros.--El _orimon_.--Creencias
+del indio.--El mediquillo.--Confección de una receta.--El
+_constructor_ de cigarrillos.--_Dos respiraciones_.--El frío y
+el calor.--Muerte de cabezang Pedro.--Al hoyo y ... _talagá nang
+Dios_.--La casa por concluir.--Dolor de embarazo--Las plegarias y
+la Orden tercera.--Las listas del presente.--_El panalañgin_.--El
+sentimiento y el estómago.--_Inoac y sayos_.--El sentimiento y el
+indio.--Filosofía del _icao ang bahala_, y el _talagá nang Dios_.--El
+cementerio de Tayabas.--La vida y la muerte.--¡Eterno olvido!--El
+_dasalan_.--Creencias.--El _lungcasan_.--Último recuerdo del vivo
+al muerto.
+
+CAPÍTULO XII.
+
+Estancia en Tayabas.--El archivo del Gobierno.--Trabajos preparatorios
+para girar una visita á la provincia.--Preliminares de quintas y
+elecciones.--Andoy.--Laboriosidad y mutismo.--El 1.° de Abril.--Salida
+de Tayabas.--El río Ali tao.--Barrio de _Muntingbayan_.--Camino de
+Tayabas á Sariaya.--El gobernador D. José María de la O.
+
+CAPÍTULO XIII.
+
+Sariaya.--Su situación, límites, historia, productos y estadística.--La
+iglesia y el convento.--Una modesta catedral del saber convertida
+en un bullicioso templo de Tersípcore.--La mujer de Sariaya.--La
+_dalaga_.--El bosquejo, la caricatura y la fotografía.--Más sobre las
+hijas del país.--Sistema de gobierno femenino.--¿Manda, ú obedece?--La
+india casada con europeo.--El _castila_ y el marido.--Valor de un
+calificativo.--Los saludos y el alma de _Garibay_.--Episodio histórico.
+
+CAPÍTULO XIV.
+
+Quintas y elecciones en Sariaya.--Adorno del salón.--Las
+_bungas_.--Los capitanes pasados, los cabezas reformados y los
+cabezas en ejercicio.--Escrutinio de _canutos_.--Preparación de una
+elección.--Los muñidores de allá y los _camisas por fuera_ de por
+acá.--Engranaje municipal.--El Gobernadorcillo, el Teniente mayor
+y el Juez mayor.--Zambalinas y bastidores.--Votación.--Forma de
+hacerse.--Ternas.--Constitución del municipio.--Las _principalas_
+de oficio.--El sorteo.--Manera de verificarse.--Fisonomía de un
+día de quintas en Filipinas.--Los alrededores de un tribunal y el
+interior de un hogar.--Deducciones y apreciaciones.--Lógica pura.--La
+cena.--Despedida de Sariaya.--Un santo y un hombre honrado.
+
+CAPÍTULO XV.
+
+De Sariaya á Tiaong,--Monotonía del camino.--Diversidad del resto de la
+provincia.--Panoramas.--El _Lagnas_.--Aguas minerales.--El río Quiapo
+y el Maasim.--Barrio de Maasim.--Su riqueza y necesidades.--Un indio
+rico.--Apunte de una idea financiera.--Cambio de caballos.--Vista
+de Tiaong.--Su situación, límites, historia, salubridad,
+productos y estadística.--Aspecto del pueblo.--Inclinaciones de sus
+habitantes.--La resistencia pasiva.--Falta de edificios.--El consabido
+baile.--Brillantes y sayas.--Paredes aprovechadas.--Camino de Tiaong
+á Dolores.--Dolores.--Su historia.--Bellos paisajes y riquísimas
+aguas.--Regreso á Tayabas en posta.
+
+CAPÍTULO XVI.
+
+De Tayabas á Pagbilao.--El _bantayan_.--Riqueza
+de cocales.--Alambiques.--Aguardiente de coco.--Su
+fabricación.--_El mananguitero_.--El coco _mura_ y el
+_macapunó_.--Crecientes y menguantes de la luna.--Aceite
+de coco.--Forma de extraerlo.--Tubiganes.--Quebrada del
+Maragoldon.--El Dumaca.--Puente.--Sistema para resguardar
+los puentes de madera.--Pagbilao.--Su fundación, límites,
+situación, riqueza y estadística.--El convento, la iglesia y las
+escuelas.--Fray Manuel Rodríguez.--Importancia que tiene Pagbilao
+y la que debía tener.--Conducción de efectos.--Centralización de
+poderes.--Observaciones y lógica de los números.--Paráfrasis de un
+dicho de Montes.
+
+CAPÍTULO XVII.
+
+Las mareas.--El río de Pagbilao.--El castellano
+de _Tabangay_.--Islita de Patayan.--Simón el
+lazarino.--Capuluan.--Bajo Talusan.--Antiguas ruinas.--Las rocas
+Bagobinas.--Laguimanoc.--Almuerzo.--Un astillero.--Ensenada de
+Talusan.--Caserío y bajo de Calutan.--Calilayan, barrio y Unisan,
+pueblo.--Historia.--Ladia.--Castillo de Calilayan.--Síntesis de
+dos civilizaciones.--D. José Barco.--¡Rumbo á Pitogo!--Bajo
+Salincapo.--Cabulijan.--Pitogo.--Cacería de caimanes.--Un
+bailujan, un collar de coral y una pregunta.--¡A los
+botes!--Macalelong.--Su estadística.--Catanauan.--Su presente y
+su porvenir.--Mulanay.--Pastos y cogonales.--Monte Dumalong.--San
+Narciso.--Seno de Ragay.--Guinayangan.--Unión de los mares.--El
+Cabibijan.--Alunero.--Río y pueblo de Calauag.--López.--Su fundación,
+su estadística.--Alto en Gumaca.
+
+CAPÍTULO XVIII.
+
+Gumaca.--Su antigüedad.--Su situación.--Águilas
+imperiales.--Castillos de Santa María, San Diego, San Sebastián
+y San Miguel.--Estadística.--Saqueo, incendio y peste.--Libros
+canónicos.--Reminiscencias valencianas.--Una velada en las
+ruinas.--Recuerdo glorioso.--Productos.--De Gumaca á Atimonan.--Una
+madera incorruptible y un hongo fosforescente.--Kiosco en el
+camino.--Grupos fantásticos.--Compañía no buscada.--Ninay.--Una
+presentación por medio de un cigarro.--El _Moro_ y el
+Rosillo.--Atimonan.--Su historia, sus productos y su estadística.--Un
+bailujan, un regalo y una promesa.--El correo.
+
+CAPÍTULO XIX.
+
+Navegación en _baroto_.--Escasez de luz y abundancia de mosquitos.--Los
+principios y los medios.--Horas interminables.--_Malayo
+po_.--El monte Soledad.--Vista de Mauban.--Su historia,
+estadística y productos.--Episodio glorioso.--Don Simón de Anda
+y los franciscanos.--Documento notable.--Setecientos quintales
+de plata.--De Mauban á Lucban.--Caminos que hace el hombre y
+arreglos que hacen las aguas. Vadeos, precipicios, quebradas y
+desmontes.--El Balete.--Barrio de Sampaloc.--La hamaca.--Lúgubres
+semejanzas.--Descanso en Lucban.--Vuelta á Tayabas.
+
+CAPÍTULO XX.
+
+Costumbres.--Aprobación de actas.--Un Gobernadorcillo electo
+paseando por Manila.--El sastre municipal.--Los faldones del frac,
+el sombrero de copa, la camisa de chorreras y el bastón.--Vajilla,
+lámparas y rancho.--Diez varas de glasé y diez de gró.--Los
+caballeros _utraques_.--Un lío, otro lío y un liito.--El campanario
+del pueblo.--Vuelta al hogar.--Exhibición de compras.--La saya de
+la capitana.--La pagoda.--El 1.° de Julio.--Juramento.--Misa de
+vara.--Recuerdos de las bodas de Camacho.--Un chocolate serio y un
+descarnado hueso.--La tenientela mayora y las juezas.--Amontonamiento
+de alhajas.--Lectura del _Tadhana_.--La coronación.--El rigodón
+oficial.--Un borracho ante un apellido vascuence--Fin de la fiesta
+_aniyaya nang bayan_.
+
+CAPÍTULO XXI.
+
+Costumbres.--Fiestas.--El _bínyagan_.--El _unang pag paligo_.--El
+_diariuhan_.--El _labac, el puong y la aniyaya_.--El _suizan_.--El
+tañido del _tambulic_.--Inspección del barrio.--La cama del Juez
+mayor.--Cincuenta y dos días de bailujan.--El _buisan._--Los
+_pintacasis_.--Juntas y cabildeos.--Triunfó de la Liceria y de la
+Chananay.--Aliño de un teatro en Tayabas.--El cómico de la legua.--¡Ojo
+con los empresarios!--Un día de buen comer.--Preparativos de
+cuaresma.--_Lapasan_.--El vino en vaso y el coquillo en tabo.--El
+_tapatan mang pasión._--_Moros_ y cristianos.--El sábado de
+gloria.--El canto del gallo.--_Pascuhan_.--El _hatiran_.--Recuerdo
+de una pregunta.
+
+CAPÍTULO XXII.
+
+La provincia de Tayabas á principios del presente siglo.
+
+CAPÍTULO XXIII.
+
+La provincia de Tayabas en general.--Su descubrimiento.--Su
+situación.--Creación del obispado de Nueva Cáceres,--Un obispo en
+el año 1600 y otro en el 1875.--Fray Francisco Gainza.--D. Simón
+Álvarez.--Padrones de 1754, 1831, 1836 y 1875.--Aumento de población
+y de riqueza.--Montes y vegas--Aceite de coco.--Caza mayor y
+menor.--El _tabon_.--Hierbas y flores olorosas.--Frutos, hortalizas,
+granos, resinas y caldos.--Minas.--El tayabense psicológicamente
+considerado.--Costumbres antiguas de los tagalos.--La última
+cuartilla.--Adiós á Tayabas.--Últimos contornos del Banajao.--La cuna
+de un hijo.--Confianza en la caridad de Filipinas.
+
+
+
+
+
+CHAPTER I
+
+CAPÍTULO I.
+
+Adiós á Manila.--_El Batea_.--El puente de la
+Convalecencia.--El Pasig.--El recodo de las Beatas.--Santa
+Ana.--Paco.--Ruinas de San Nicolás.--Canteras de Guadalupe--El
+Santuario.--Herrera.--Malapadnabató.--Cueva de Doña Jerónima.--Pueblo
+de Pasig.--Pateros.--Sarambaos.--Río de Antipolo.--Las orillas del
+Pasig.--Sus recuerdos.--Sus fiestas.--Antaño y hogaño.--M. Le-Gentil
+y otros autores. _Conocimientos_ del país.--Barra de Napindan.--El
+capitán del _Batea_.--Almuerzo en el vapor.--Bertita.--Locuacidad
+y mutismo.--Alhajeros ambulantes.--Laguna de Bay.--Unión de dos
+mares.--El pantalán de Santa Cruz.--Mi amigo Junquitu.--Madrugada
+del 1.° de Julio.--Carromatas.--Palos y atasques.--De Magdalena á
+Majayjay.--El río Olla.--Recuerdo á D. Gustavo Tóbler.--Una noche
+en Suiza.--Proyectos.
+
+En la madrugada del 30 de Junio de 187..., dejé los incómodos asientos
+de un desvencijado _sipan_, tomando el que dicen camino--por más
+que no sea ni aun vereda,--que dirige al modesto embarcadero que en
+la margen del Pasig, y al pié del magnífico puente colgante, tienen
+los vaporcitos que hacen la carrera entre Manila y la provincia de
+la Laguna.
+
+Instalado en la cámara de popa, mediante cuatro pesos, que fueron
+canjeados por un tarjetoncito amarillo y grasiento por el uso,
+principió la maniobra de largar. Silbó el vapor, desatracamos, y
+sorteando numerosas bancas zacateras, pusimos rumbo contra corriente,
+á la laguna de Bay.
+
+Las palas del vaporcito, pesadamente batían las aguas del Pasig,
+evitando el timonel con una lenta marcha, el choque con alguna de
+las muchas pequeñas embarcaciones que afluyen en aquellas horas á
+las cercanías del puente colgante, cargadas unas de cocos, verduras,
+leña, piedras, ladrillos y tejas, y conduciendo otras gran número de
+alegres cigarreras que tienen su trabajo en la fábrica de Arroceros, y
+su domicilio en alguna de las poéticas casitas que bordan las orillas
+del río, y forman parte de los pueblos que hemos de ver desde las
+bandas del vapor.
+
+A las pocas orzadas, dejamos por la proa los descarnados pilares
+de madera que serán en su día la sustentación del puente de la
+Convalecencia, así llamado,--se entiende cuando esté concluído [1]
+porque pondrá en comunicación las dos orillas del Pasig, siendo
+la principal base y en la que descansará aquel, la pequeña isla de
+Convalecencia, en la que vimos destacarse un amplio edificio, que
+nos dijeron ser el Hospicio.
+
+Doblado el recodo que forma la islita, pudimos apreciar las
+esbeltas y elegantes construcciones de la calzada de San Miguel;
+construcciones, que de día en día, van perfeccionando, hasta el punto,
+que vimos una, constituyendo un verdadero palacio á la moderna. Dicho
+palacio es de hierro en su mayor parte; en sus jardines, cortados
+á la inglesa, se encuentran estatuas en gran profusión, y por las
+entreabiertas ventanas de los muros--cuyas líneas son una reminiscencia
+morisca--indiscretamente se asoma el sibaritismo oriental, por mas
+que trate de ocultarse entre cortinajes, importados de los ricos
+telares del viejo mundo.
+
+Siguiendo la línea de construcciones, dejamos á la proa, Malacañang,
+residencia de nuestra primera Autoridad, y bien modesta por cierto,
+para la jerarquía del alto Jefe que la habita. Á continuación de
+Malacañang--palabra tagala que quiere decir casa del pescador,--quedó
+el barrio de Nagtajan, desde el cual las orillas del río principian
+á tomar otro carácter. La piedra, el hierro y el ladrillo, son
+sustituidos por la caña, la nipa, y la palma brava, los cuidados
+jardines, por las revueltas y compactas agrupaciones de plátanos,
+bongas y cañas; mezclándose las mansiones de recreo, con centros
+manufactureros, en los que predominan las alfarerías, las canteras y
+las cordelerías. En alguna de estas últimas, la alta chimenea indicaba,
+que bajo su negro tubo se aprisionaban las múltiples fuerzas del vapor.
+
+Distraídos en la contemplación de la ribera que teníamos á babor,
+dejamos el poético pueblecito de Pandacan, doblamos el recodo de las
+Beatas--así llamado, por haber existido en aquel lugar, un piadoso
+establecimiento de monjas,--y no sin trabajos, en los que hubo que
+emplear el _tiguin_ para evitar los cientos de salientes que forman
+las revueltas del Pasig, nos pusimos á la altura de la sólida iglesia
+del pueblo de Santa Ana, teniendo también dentro de nuestro horizonte
+visible, el remate del torreón de la de Paco.
+
+Tras la bullente estela de _El Batea_, fueron quedando, el rústico
+embarcadero de Lamayan, la sólida iglesia de Mandaloyo--por cuya cima
+se destacaban los picachos de los montes de Mariquina--los pueblos
+de San Pedro Macati y Guadalupe, el vadeo de San Pedrillo,--que
+pone en comunicación el barrio de ese nombre con aquel pueblo,--y
+las ruinas de San Nicolás, con su histórica peña, en que dice la
+tradición se convirtió un caimán, á la invocación que hizo un chino
+en aquel sitio, á dicho Santo, estando próximo á ser devorado por el
+carnicero _saurio_.
+
+El santuario de Guadalupe fué el primer templo de Filipinas en que
+se empleó el ladrillo y piedra para bóveda. Fué construido por un
+fraile agustino, pariente del inmortal Herrera, á quien se debe el
+Monasterio del Escorial. El que dirigió el alegre santuario, dió más
+tarde ancho campo á la valentía de sus concepciones, en las magníficas
+obras de San Agustín de Manila, cuyo templo forma una hoja de laurel
+con el ilustre apellido de Herrera.
+
+El pueblo de San Pedro Macati, perteneció á los padres jesuítas;
+á la salida de estos, fueron comprados sus terrenos y hacienda por
+el marquesado de Villamediana.
+
+Pasado el sitio donde se dice se operó el milagro, y al que van en
+romería, y con toda la devoción de que son susceptibles los chinos,
+se principian á ver en ambas orillas del río grandes depósitos de
+piedras toscamente labradas, procedentes de las canteras de Guadalupe,
+las que suministran y llenan en gran parte las necesidades de Manila
+y sus arrabales. Dichas piedras, aunque muy porosas, y por lo tanto
+de fácil desmoronamiento, son apreciadas, y su transporte se hace en
+grandes bancas, que son vaciadas al pié del puente colgante, ó á las
+márgenes de los muchos esteros que afluyen al Pasig.
+
+Las precauciones tomadas por el capitán, colocando á toda la gente de á
+bordo con _tiquines_, á la banda de estribor, nos hicieron comprender
+las dificultades que para doblarla presentaba la acantilada roca de
+_Malapadnabató,_--palabra tagala, que quiere decir, piedra ancha.--Los
+bellísimos helechos que tapizan el estrecho paso que abre en la peña
+el camino qué dirige al pueblo de Pateros, es altamente bello, y el
+naturalista tiene en aquellas graníticas paredes preciosos ejemplares
+de gigantescos musgos. Casi frente á la peña de _Malapadnabató_ se
+halla el vadeo de aquel nombre, en el que, una rústica garita, y uno
+menos rústico camarín, señalan un puesto de carabineros, llamados á
+vigilar las importaciones que lleva á Manila el Pasig. En las cercanías
+de la garita, y visible perfectamente desde el vapor, se destaca la
+entrada de la cueva de _Doña Jerónima,_, de cuya cueva--que dicen
+se comunica con la de San Mateo,--cuentan los indios terroríficas
+historias de aparecidos, duendes, y sobre todo de tulisanes. Se
+afirma que el nombre que lleva es debido á que en su cavidad hizo
+vida cenobítica una pecadora arrepentida llamada Doña Jerónima;
+habiendo quien asegura, por el contrario, que aquella cavidad fué
+hecha para baño de una sibarita y opulenta señora.
+
+Á un tiro de bala de la cueva se levanta la iglesia del rico pueblo
+de Pasig. Aquí, el horizonte se ensancha y se aprecian distintamente
+las desigualdades de los escabrosos y agrestes montes de San Mateo.
+
+Las orillas de esta parte del río están llenas de cascos y bancas. Los
+indios de Pasig son tenidos por los mejores bogadores de la provincia
+de Manila. Son, en efecto, muy fuertes, y manejan con destreza y
+vigor la ancha y corta pala que les sirve de remo, al par que de timón.
+
+Hubiéramos querido visitar de noche el pueblo de Pasig para _ver_
+el uniforme que usan los serenos, de que nos habla Mr. Jagor, en sus
+_Viajes por Filipinas_.
+
+No bien concluímos de oir el desagradable graznido de los miles de
+patos que rodean las cercanías del vadeo de Pasig, cuando el panorama
+varía por completo. Dilatados campos sembrados de palay, se muestran
+por doquier. Las riberas se despojan de las verdes y poéticas bóvedas,
+viéndose al carabao arador que pesadamente abre el surco en que ha de
+fructificar el arroz. En este dilatado trayecto va ensanchándose el
+cauce, contándose en él gran número de _sarambaos_, en cuya plataforma
+no solamente se alzan los cruzados brazos de caña que sostienen la
+red, sino que también un cobacho de nipa, en el que vive toda una
+familia, cuyos individuos, durante las horas de trabajo, tienen su
+puesto y su lugar de maniobra en aquel rústico aparato flotante,
+cuyo mecanismo se reduce á una red tejida de cabo negro pendiente en
+sus cuatro extremos de unas cañas, que á su vez las sujeta un mástil,
+dispuesto de forma, que un contrapeso graduado sumerge y hace subir
+la bolsa que forma la red.
+
+Tras consagrar un piadoso recuerdo á la milagrosa imagen de Antipolo,
+á la vista del río, cuyo cauce siguen la mayor parte de los miles
+de romeros que visitan el santuario, y después de una corta marcha,
+franca y desembarazada, entramos en la barra de _Napindan,_ que abre
+la gran _Laguna de Bay_.
+
+Las riberas del Pasig han sido objeto de rimas y trovas, y sus
+aguas cantadas por _melancólicos_ amantes y por músicos más ó
+menos inspirados. El día de San Juan y los tres de carnestolendas
+constituían cuatro fiestas fluviales, en las que los remojones,
+las regatas y las _enfrentadas_ en banca, figuraban en primer
+término. La libertad que reinaba en estas diversiones, la convierte en
+libertinaje _M. Le-Gentil_ en las descripciones que de ellas hace en
+sus _Viajes_. Dicho francés, que dignamente precedió en _exactitud_
+en la manera de narrar costumbres á otros compatriotas suyos, vino
+á estas islas el año 1767, por orden de su rey á estudiar el paso
+de Venus por el disco del sol; y si observó el cielo, de la forma
+que lo hizo del suelo, no hay duda que el monarca francés quedaría
+completamente enterado de el _paseito_ de Venus. Como _M. Le-Gentil_
+vino á observar los astros, nada tiene de extraño que al escribir
+costumbres filipinas en Francia, se acordara de el tan sabido cantar
+«_de el mentir de las estrellas_».
+
+En honor á la verdad, no nos debe tampoco extrañar esto en extranjeros,
+cuanto que ahora bien recientito [2] se ha publicado en Madrid
+un libro titulado _Recuerdos de Filipinas_, y una _Memoria_ en
+Barcelona, sobre colonización de estas islas, que dan gozo leer. Si los
+recuerdos del autor del primero tienen el valor que los de su libro,
+no me extrañaría se le olvidara _hasta_ el saber escribir, lo que es
+difícil, pues literariamente hablando el libro es bueno. En cuanto
+al autor de la _Memoria_, solo diremos que muy formalmente afirma en
+el prólogo llevar estudiando diez años de colonización filipina, y en
+efecto ... , á las cuatro páginas dice, que los principales productos
+de exportación de este país, los constituyen entre otras cosas--en
+que por cierto no cita el abacá--los _mongoz_ (?), las _naranjas_
+y _los cortes de pantalón _... ¡Bien! ¡muy retebién, por los _cortes
+de pantalón, los mongoz_ y los _diez años_ de colonización!
+
+Á las once de la mañana, navegando en plena laguna, se sirvió el
+almuerzo, sentándose á la mesa el capitán, antiguo lobo marino
+de la carrera del _Cabo_, que le ahogaba el calor de la caldera,
+la estrechez del barco, lo limitado del horizonte, y más que todo,
+el agua dulce, que en tres palmos de fondo batían las palas de las
+ruedas. Se comprende el mal humor que habitualmente dominaba al capitán
+del _Batea_, acostumbrado á recorrer la grandiosidad de los inmensos
+desiertos del Océano.
+
+La vida del agua dulce, la monotonía de una ribera siempre la misma,
+la precisión de las llegadas, las inofensivas y uniformes varadas,
+la etiqueta de la cámara, el tiquin, la falta de olas, de horizonte,
+de grandiosidad, de espacio y de luz, traían al bueno del capitán de
+un humor que había ratos en ni él mismo se podía sufrir. El hombre
+de mar metido entre las cuatro tablas de un vaporcito ribereño, es
+como el milano de las regiones australes, que se le encerrara en un
+jaulón de gallinas.
+
+--¡Capitán! ¿cómo se llama ese aparato de pesca?--le dije señalándole
+una balsa que se veía en la orilla.
+
+--No sé--me contestó con marcada aspereza.--No conozco--añadió--más
+aparatos de pesca, que los arpones balleneros y los dobles aparejos
+para izar las _tintoreras_ de los trópicos.
+
+--Pescas que deben ser muy peligrosas, capitán.
+
+--¡Capitán! ¡capitán!--repitió con acentuado desprecio.--¿Capitán de
+qué? ¿de este cajón con ruedas? ¡Mil rayos y bombas! ¡Capitán de río,
+sin rol, sextante, ni brújula, con cuatro rajas de leña en la bodega,
+una derrota de diez horas, un buque en miniatura y un _tiquín_ por
+timón! ¡Vaya un capitán!
+
+El sarcasmo y la rudeza de las palabras del antiguo marino,
+involuntariamente me hicieron recordar al célebre personaje de la
+_Agonía_, drama en que Larra dice por boca de un viejo contramaestre
+de los que acompañaron á Colón, «que las tormentas en tierra, son
+truenos que apenas se oyen y gotas de agua que ensucian». El capitán
+del _Batea_ era un retrato del viejo _lobo_ de la _Niña_.
+
+Ya que hemos principiado á bosquejar tipos, vamos á trazar cuatro
+brochazos--por más que sea á la ligera--en los bocetos de los
+personajes que ocupaban la mesa. A la derecha del capitán, que sudaba,
+no tinta, sino brea, embutido en un corbatín y una americana negra, se
+encontraba sentada una _empleada_ que respondía al nombre de Bertita:
+ojos melados, negros, grandes, y velados de largas pestañas; pelo
+fino, lustroso, abundante, negro como sus ojos; nariz pequeña y un
+tanto arremangada, símbolo de burla; labios finos; dientes, aunque
+de mortales huesos, y no de perlas, compactos, blancos é iguales;
+tez morena; seno alto y exuberante; manos redondas y pequeñas, y
+sonrisa marcadamente picaresca, constituían el distinguido conjunto de
+Bertita, que vestía ligera y limpia bata de viaje, recogido sombrero
+de terciopelo con pluma, cuello y puños á la marinera, cinturón de
+piel de Rusia, y diminutas botitas color café.--¿Les gusta á ustedes
+el tipo?--Sí.--Pues á mí también. El capitán, de cuando en cuando,
+la miraba de reojo, y hasta creo que el buen hombre se olvidaba
+de todos los horizontes de los trópicos, por el pequeño cielo que
+constituía la risueña cara de Bertita, en la que no había mas nubes
+que un picaresco lunar puesto en el labio superior con más malicia
+que queso en ratonera. A la mitad del almuerzo, ya nos había contado
+quién era, adonde iba, porqué había venido, quién era su padre,
+su abuelo y hasta un primito á cuyo solo nombre, largó un bufido muy
+pronunciado un respetable y obeso señor que estaba sentado á su lado,
+y que á grandes rodeos--pues en esto, era lo único en que enmudecía
+Bertita--supimos era su esposo. _Este_, como le llamaba _aquella_,
+tenía una _cara_ de todo un buen hombre; el _género_ paciente y la
+_clase_ resignada, se definían perfectamente en aquel armazón de
+carne, en la que brillaban dos ojillos azules, unas narices abultadas
+y granugientas, y una calva cercada de algunos mechones blancos,
+compañeros de un enmarañado y desigual bigote. Toda la locuacidad
+de Bertita, era mutismo en el señor D. Paco, quien se limitaba á
+aprobar con monosílabos los largos períodos que salían de la fresca
+y sonrosada boca de su esposa.
+
+Ocupaba la izquierda del capitán, uno de esos misteriosos seres que
+de cuando en cuando aparecen por las provincias del Archipiélago,
+llamándose unas veces alhajeros y otras naturalistas, por más que en
+la generalidad de los casos, sean verdaderos caballeros de industria,
+que á la sombra de cuatro maletas llenas de abalorios y hoja de
+lata, engañan la credulidad de los indios; sirviéndoles otras veces
+de pretexto, media docena de plantas parásitas, que ni entienden,
+estudian ni clasifican. Al lado de estos últimos, los hay--y yo me
+honro con la amistad de algunos--que recorren los bosques de este
+país con el afán de enriquecer la ciencia, sufriendo toda clase de
+privaciones, ante la satisfacción de aumentar sus herbarios. El tipo
+que nos ocupa, no puedo definir á qué clase pertenece. Habla poco y su
+acentuación señala al gascón, por más que dice es alemán; come bien,
+y sobre todo bebe mejor. Completaban los comensales, una pálida,
+mestiza china, más difícil de bosquejar que el anterior.
+
+Al lado de la mestiza, observaba y comía el autor de estas líneas.
+
+--¡Jesús, que café, capitán!--dijo Bertita, haciendo un gracioso
+mohín de desagrado al saborear el negro líquido que humeaba en la
+taza:--nunca podré acostumbrarme á estos brebajes recordando el
+Moka que se tomaba en casa del Ministro, el primo de _este_. Pues
+no digo á ustedes nada, del que se servía en la embajada de Rusia,
+ni el que se daba en las _soirées_ de la Baronesa: ¡Jesús, Jesús,
+qué país! Veinte días hace que desembarcamos, y lo que es así pronto
+me vuelvo á mi Cádiz.
+
+Ya pareció aquello, dije para mis adentros, andalucita tenemos.
+
+--Pues no crea V. que esto es tan malo--la dije--cuando V. se instale,
+y lleve algún tiempo de país, le parecerá muy bueno.
+
+Él silbido del vapor cortó nuestra conversación, al par que nos
+anunciaba la llegada á Biñan. El bretón se quedó en aquel pueblo.
+
+Nuevamente en marcha, cada cual procuró colocarse lo mejor que pudo,
+tanto en la cámara como sobre cubierta.
+
+El vapor navegaba por la extensa laguna de Bay, madre del Pasig. Las
+aguas de aquella en los fuertes _Sures y Nordestes_, toman gran
+movilidad, haciéndose un tanto peligrosa la navegación en pequeñas
+embarcaciones. Varios naufragios registra la crónica de la laguna de
+Bay, y según algunos pesimistas, aquella es una constante amenaza para
+Manila. No conozco el desnivel que existe entre la laguna y Manila,
+si bien debe ser mucho, dada la situación que aquella ocupa y lo
+rápido de la corriente del Pasig.
+
+La laguna de Bay--que no sabemos qué razón hay para no darle el
+nombre de lago, pues aun de estos habrá pocos en el mundo que midan
+las grandiosas proporciones de aquella--tiene un circuito que se
+hace subir por unos á 35 leguas y por otros á 30. Esta laguna tiene
+islas, penínsulas, cabos y ensenadas, y en sus orillas, se asientan
+ricos y bellísimos pueblos, contándose entre ellos, el de Santa Cruz,
+cabecera de la provincia. La península que forman los ricos terrenos
+de Jalajala, y los poéticos sitios que rodean á Los Baños--pueblecito
+así llamado por tener unas termas de reconocidas propiedades
+medicinales,--son lugares que encontramos en los itinerarios de la
+mayor parte de los _turistas_. Las playas de aquel pequeño mar--pues
+no otro nombre debe dársele--están salpicadas de bonitos pueblos,
+los cuales de día en día, ven con creciente temor que las aguas van
+invadiendo sus territorios, fenómeno fácil de explicar, si se tiene en
+cuenta la cantidad de agua y arenas que arrastran las treinta y tres
+vías que alimentan la laguna, con la desproporción de su desagüe,
+que se opera por una sola, que es la del Pasig. La aglomeración de
+arenas, va haciendo difícil la navegación por muchos sitios, y si
+en un plazo corto no se establecen servicios de dragas, la barra de
+Napindan opondrá un poderoso obstáculo á los más reducidos calados
+al par que las aguas irán absorbiendo territorio. La cordillera
+del Bay-bay limita uno de los horizontes de la laguna, la que podría
+unirse con el mar Pacífico, de abrirse un canal en aquella cordillera,
+única barrera que se interpone entre ambas aguas.
+
+Á las cuatro de la tarde, después de no pocas varadas, atracamos al
+_pantalán_ de Santa. Cruz.
+
+Hechos los ofrecimientos y despedidas de ordenanza, vino un fuerte
+abrazo, dado por mi querido amigo D. Manuel Junquitu, quien me esperaba
+en el desembarcadero.
+
+El resto de la tarde lo pasamos en visitar el pueblo, el cual me
+pareció sucio y triste. Está dividido por un río, sobre el cual se
+levanta un magnífico puente, construido en estos últimos años. La
+cárcel, hecha en pequeño bajo el modelo de la de Bilibid, de Manila;
+la iglesia, convento, y Casa Real, [3] son los únicos edificios
+notables que tiene Santa Cruz.
+
+Por la noche después de la cena, nos obsequió el bondadoso Alcalde
+D. Antonio del Rosario con una serenata que oímos desde los balcones
+de la Casa Real.
+
+Á las once, habiendo dejado todo dispuesto para seguir mi viaje,
+me acosté.
+
+Muy de madrugada fuí despertado, tomando después del indispensable
+chocolate, los duros asientos de una carromata tirada por dos
+_pencos_. Palo aquí y atasques allá, llegamos al cabo de hora y media
+á Magdalena, en donde mudamos de caballos, continuando hasta Majayjay,
+pueblo muy nombrado y conocido por tener en su jurisdicción la célebre
+cascada del _Botocan_.
+
+De Magdalena á Majayjay puede hacerse el camino en tiempo de secas
+en carruaje, empleando dos horas, siendo expuesta esta forma de
+locomoción cuando reinan las aguas, en cuya época, lo accidentado del
+terreno y los aguaceros torrenciales que manda el _Banajao_, ponen
+el camino intransitable. En dicho camino es notable un puente que se
+eleva sobre el río Olla, dedicado á Nuestra Señora de la Sacristía,
+según leímos en la piedra.
+
+En Majayjay, fuí á parar á la casa del suizo D. Gustavo Tóbler,
+excelente naturalista, radicado y casado en el país. Jamás olvidaré
+las horas que pasé al lado de aquella inteligencia verdaderamente
+cosmopolita, y de aquella actividad incansable. Interpretaba al piano
+con envidiable maestría las más delicadas melodías de Beethoven, y
+fotografiaba con su cáustico lápiz, ó su correcta pluma, las costumbres
+filipinas. El tiempo que le dejaba libre el cuidado de un magnífico
+cafetal, lo repartía entre el amor de su esposa, el cariño de sus
+hijos, el estudio, y el preparado y conservación de sus colecciones.
+
+Amante, hasta el delirio, de su país, vivía feliz entre las agrestes
+fragosidades que rodean á Majayjay, las cuales le recordaban las
+pintorescas montañas de Suiza. Efecto de su laboriosidad contrajo una
+afección al hígado, que le condujo al sepulcro siendo aún joven. Murió
+en Hong-kong, dejando algunos trabajos inéditos, que el autor de
+estas líneas le vió escribir en una temporada que vivieron juntos.
+
+La tarde que llegué á Majayjay y en la que por primera vez hablé al
+Sr. Tóbler, se concertó que á la madrugada siguiente visitaríamos
+la _cascada_. El resto de tarde y noche hasta que nos acostamos, la
+ocupamos en recorrer y examinar el pequeño museo que constituía la
+casa del Sr. Tóbler, quien con su acostumbrada amabilidad explicaba
+objeto por objeto. Pájaros, mariposas, reptiles, herbarios y parásitas,
+había por doquier. Al lado de Linneo y Cuvier, se veía á Goethe y
+Cervántes, confundidos con espátulas y bisturís, lápices y pinceles,
+mezclándose en este conjunto los tarros de jabones arsenicales,
+con los tubos de colores. Lo artificial, juntamente con lo natural,
+las obras del hombre, con las obras de Dios.
+
+En la época á que me refiero, concluía el Sr. Tóbler un precioso álbum
+de costumbres filipinas, que más tarde mandó litografiar á Alemania,
+formando un curiosísimo tomo, del cual conservo un ejemplar que
+me regaló.
+
+Ya era bien entrada la noche, cuando dejamos la conversación, yendo
+en busca del lecho, en el que no tardé en quedarme dormido al arrullo
+de un riachuelo que corre cerca de la casa.
+
+
+
+CHAPTER II
+
+CAPÍTULO II.
+
+Horizontes intertropicales.--Suelo y cielo de Filipinas.--Panoramas
+indescriptibles.--La cascada del Botocan.--La grandiosidad ante
+los ojos del alma.--Evocaciones y recuerdos.--Un ateo.--El camarín
+del Botocan.--Almuerzo al borde del abismo.--Chismografía al
+por menor.--Cuentos y anécdotas.--Las mujeres filipinas.--Tipos y
+registros.--Opiniones.--Amor desgraciado.--Leyenda y autógrafo.--Camino
+de Tayabas.--Llegada á Lucban.
+
+Hay panoramas en este país imposibles de describir ni pintar. La más
+fácil pluma y el más valiente pincel vacilan en la cuartilla y en la
+paleta; ni en la primera se pueden coordinar ideas, ni en la segunda
+combinar colores que remotamente se aproximen á la realidad. Me decía
+un pintor en una ocasión que presenciábamos la puesta del sol:--Vea
+usted ese horizonte desconocido completamente fuera de las regiones
+intertropicales, y dígame si habrá quien pueda soñar esa clase de
+tintas.--Aquel artista tenía muchísima razón. El pincel es impotente
+ante la insondable bóveda de los trópicos.
+
+Si imposible es pintar el cielo de este país, tanto lo es el describir
+algunos panoramas de su suelo. Muchas y magistrales descripciones de
+la cascada del Botocan conozco; respetables firmas suscriben aquellas;
+eminencias en la república de las letras la han admirado; buenos
+poetas le han consagrado sus inspiraciones, y hasta extraviados amantes
+la han popularizado haciendo á sus hirvientes espumas, cómplices de
+amargos desengaños; mas soy franco, ni la tradicional leyenda, ni el
+fugaz artículo, ni el profundo libro, ni el cuadro, ni la narración,
+ni nada de lo que hasta entonces había leído, visto ú oído referente
+á la cascada, se evocó á mi memoria cuando llegamos al borde del
+grandioso precipicio. La emoción y la sorpresa son instantáneas,
+pues la situación y configuración del terreno donde la masa de
+agua se precipita, tiene una depresión particular que no permite
+al viajero apreciar detalle alguno, sino todo el conjunto. Una sola
+visual descorre el grandioso cuadro, y el estupor invade la materia,
+concentrando la admiración en el espíritu.
+
+El vértigo, la grandiosidad, lo insondable, lo indefinido; masas de
+agua que se coloran, que chocan, que ensordecen; abismo que atrae y que
+fascina; transparentes trombas que se cristalizan, se retuercen, y por
+último se esparcen en gigantescas cabelleras, cuyos hilos de plata al
+rozar en la roca se descomponen y se elevan en tenues vapores; millones
+de preciosos cambiantes con los que se ilumina la granítica cárcel,
+en la que el Sumo Hacedor guarda una de sus más bellas creaciones;
+sombras queridas que forja la fantasía envueltas en transparentes
+encajes de espuma; tiernas evocaciones de otras edades y otros tiempos;
+gratas reminiscencias de seres amados; consoladoras fantasmas surgidas
+de las compactas brumas; misteriosos ruidos que suplican, amenazan,
+suspiran ó maldicen, es lo que instantáneamente se agolpa y embarga
+nuestros sentidos al llegar al borde de aquel abismo, en cuyo negro
+fondo truena la grandeza del Dios del _Sinaí_, recordando á los
+mortales el terrible _Dios ira_ de los inmutables y eternos fallos.
+
+Todo lo grande despierta en el alma cuantos sublimes ensueños se
+elaboran en los misterios de la admiración. El espectador se encarna
+con el cuadro que presencia, se paralizan sus sentidos y el éxtasis
+alienta las más tiernas creaciones. Un poeta ante la cascada del
+Botocan, resucita todos los colosos del sentimiento, y al murmurio
+de las ondas, recuerda sus inmortales producciones.
+
+El artista aprecia con los ojos del alma las más sublimes imágenes
+y sueña con la realización de su ideal, viendo surgir de las
+tornasoladas espumas los rayos de luz que iluminaron la mente de
+Murillo y Rafael; las columnas monolíticas, imperecederas memorias de
+edades prehistóricas; las atrevidas afiligranadas ojivas moriscas,
+síntesis de la mas grande de las epopeyas; las medrosas siluetas
+de las esfinges faraónicas con sus impenetrables jeroglíficos; los
+derruídos circos romanos, compendio de la salvaje barbarie, al par
+que del sibaritismo de los antiguos imperios; los truncados altares
+druídicos con los tiernos recuerdos de sus _vestales_, y lo horrible
+de sus sacrificios; los almenados cubos de las feudales torres,
+con sus severas damas, sus tiernos trovadores, sus rientes bufones,
+sus turbulentos caballeros; la estalactítica gruta, débil remedo
+del sumo poder; el triunfo, el genio, la gloria, las aspiraciones,
+la esperanza, el amor, las titánicas empresas; todo, todo cuanto
+embellece la vida desfila ante el letárgico estupor á que predispone
+la contemplación de todo lo grande..
+
+ * * * * *
+
+El plano por el que se precipitan las aguas del Botocan, no tiene
+rampa, siendo perfectamente perpendicular.
+
+Las paredes que forman el abismo, tienen casi la misma altura,
+y en cuanto á su circunferencia es muy limitada, tanto, que cuando
+las aguas son caudalosas, rompen en el muro paralelo al en que se
+precipitan, cubriéndose de vapores, tanto el total del fondo como la
+boca de la sima.
+
+Hecha esta pequeña explicación, se comprende que no hay preparación
+alguna para el espectáculo; á cinco pasos del borde solo se ve un
+bello paisaje y un raquítico río, con un puente de bongas y cañas;
+percibiendo el oído el ruido repercutido, que llega muy amortiguado
+al romper las ondas en las encadenadas rocas.
+
+Muchas veces he admirado la cascada, y siempre su espectáculo me
+parece nuevo. Al borde de aquel precipicio, he pasado muchas horas de
+contemplación. Allí, por un poder misterioso y consolador, me creía
+más cerca de Dios, y de los seres que sintetizan y compendian mi fe,
+mis esperanzas y mis amores. No pocas veces el ruido atronador de las
+aguas se ha mezclado con una oración murmurada por mis labios y un
+profundo suspiro arrancado de mi alma, dirigiendo la primera al cielo,
+y el segundo al tranquilo y lejano hogar que guarda mi cuna. Una de las
+veces que visité el Botocan, fuí acompañado de un amigo que tiene sus
+_ribetes_ de ateo. Observé cuidadosamente las impresiones que reflejaba
+su cara á la vista de aquel cuadro, cuando de pronto se volvió á mí,
+diciéndome con una verdadera emoción:--«Hay misteriosos templos,
+fabricados en la insondable noche de los tiempos, ante los cuales la
+rodilla se dobla, el espíritu se fortalece y el alma busca tras lo
+desconocido á quien los crea y alienta.»--La espontánea confesión de
+mi amigo, resume la mejor definición de la cascada del Botocan.
+
+Como todo tiene su término, también lo tuvo en la mañana á que me
+refiero la admiración de que estábamos poseídos, esparciéndose unos
+por aquí, y otros por allá, buscando los más la sombra de un rústico
+camarín levantado en uno de los bordes más altos de la roca. Allí se
+sirvió el almuerzo, encontrándonos envueltos en los frescos efluvios,
+pudiendo jurar á mis lectores, que pocos recuerdo como aquel. El
+Burdeos y el Champagne concluyeron de disipar las últimas nubes de
+emoción, sustituyéndolas por risueños horizontes de color de rosa.
+
+Á los postres _acudieron_ las anécdotas, los sucedidos, los
+apropósitos, la chismografía de buen género y todo el vocabulario
+de gente joven y de buen humor. Con las superfluidades y dicharachos
+del momento vino el picaresco cuento con sus indispensables gallegos
+y andaluces, y tras la facundia de estos y el engaño de aquellos, se
+recordaron escenas amorosas. De relato en relato, de idilio en idilio
+y de desengaño en desengaño, vinimos á parar á las mujeres del país,
+y cada cual opinó á su manera. Unos decían que la india ama, que la
+mestiza española es indiferente y la china fría y calculadora; otros,
+que las mujeres en todas partes son lo mismo, y por último, después
+de barajarse la conversación por todos los tonos, tipos y registros,
+dijo uno en son profético y concluyente:
+
+--Nada, caballeros, hay que desengañarse, en este país, ni las mujeres
+aman, ni los pájaros cantan, ni las flores huelen.
+
+--¡Eh!--murmuró uno con la misma viveza que si le hubiera picado una
+culebra.--¡Qué blasfemia ha dicho usted! En esa especie de aforismo,
+solo se compendia una de las muchas vulgaridades que se repiten en
+este país, por quien no lo conoce.
+
+--Que pruebe que las mujeres aman--dijo uno.--Que nos demuestre que
+los pájaros cantan--gritó otro.
+
+--Pues que justifique que las flores huelen--balbuceó un tercero.
+
+--Que sí, que sí, que lo pruebe, que lo pruebe, que lo
+_pruebe_,--gritamos todos.
+
+--Corriente, señores, dijo con gran calma el interpelado.--Allá
+va, no una leyenda, sino un verídico suceso: testigo de él nuestro
+amigo Tóbler.
+
+Hace unos cuantos años, bajamos el Sr. Tóbler y yo al fondo de ese
+abismo; y ¿saben ustedes á qué? Pues á recoger los últimos restos
+de una pobre mujer que buscó en el suicidio el olvido á un amor
+desgraciado.
+
+--No sería del país,--replicó uno.
+
+--Del país, y muy del país; tanto que no cuento detalles, porque no
+lejos de aquí viven parientes muy allegados de aquella desgraciada
+joven.
+
+--¡Vaya unas pruebas!--añadió un tercero.
+
+--¿No ha satisfecho? ¿No? pues escuchen.
+
+Tras estas palabras, _tomó plaza_, en boca de mi amigo, una poética
+leyenda que hacía referencia á los sitios que pisábamos, á la cascada,
+á un grandioso puente sin concluir que se encuentra no lejos de aquel
+lugar, y sobre todo á demostrar que en Filipinas las mujeres aman,
+los pájaros cantan y las flores huelen.
+
+--La leyenda que concluyo de contar,--dijo mi buen amigo, una vez que
+terminó aquella,--no crean ustedes es de mi invención y prueba de ello
+que conservo el autógrafo de su autor, el cual me lo dejó como prenda
+de amistad.--Oídos que tal oyen,--dije en mi interior.--Puesto que
+existe autógrafo, y el tenedor de él es amigo, renuncio á repetir
+la leyenda, reservándome pedir el original y transcribirlo punto
+por punto.
+
+El sol marchaba á su ocaso, y aprovechando los compactos nubarrones
+que nos preservaban de sus rayos, montamos á caballo, dirigiéndonos
+á Lucban, primer pueblo de la provincia de Tayabas.
+
+Á las seis de la tarde entramos en aquel pueblo por la calle de
+Majayjay, nombre que leímos en un tarjetón de madera clavado en la
+primera casa. Á los pocos minutos parábamos ante la maciza y claveteada
+puerta del convento.
+
+
+
+CHAPTER III
+
+CAPÍTULO III.
+
+Lucban.--Su origen.--Situación.--Mr. Jagor y Sir John Bowring en
+camino.--Alturas inexploradas.--Arroyos y torrentes.--Amazonas
+tagalas.--Datos estadísticos.--Fechas imperecederas.--La
+iglesia, el convento y el tribunal.--Dos cuadros.--Un cocinero
+municipal y una mestiza tendera.--Aguas constantes.--Higrómetros
+y termómetros.--Frío.--Las frondas del gran Banajao.--Artes y
+oficios.--La niña, la hermana y la madre.--Tejedoras.--Petacas y
+sombreros.--Música _fuerte_ y música _débil_.--Fray Samuel Mena.--El
+pretil del convento.--La campana de las ánimas.--Cofradías.--La
+guardia de honor de María.--El Calvario.--El novenario de las
+flores.--Las dalagas de Lucban.--La _tagabayan_, la _tagalabi_ y
+la _tagalinang_.--El feudo y el terruño.--La sangre _celeste_ y la
+plebe.--La capitana _Babae_.--La melodía del Fausto.--Cumplimiento
+de una oferta.--El autógrafo.
+
+Lucban--como ya dejo dicho--es el primer pueblo de la provincia
+de Tayabas, viniendo de la Laguna. Se encuentra en una bellísima
+situación, á la falda del Banajao, coloso que domina un extenso
+horizonte. Lucban es un pueblo de gran antigüedad, y su nombre,
+que en tagalo significa naranja, se debe, sin duda, á que en su
+jurisdicción se criaron gran número de dichos frutales. Confina con
+Tayabas, Majayjay y Mauban, de los cuales el pueblo de Mauban es el
+más lejano, que dista unas cinco horas de camino, sumamente montuoso
+y accidentado.
+
+Los alrededores de Lucban presentan panoramas de los más bellos y
+agrestes que puede soñar la fantasía. El camino que dirige á Majayjay
+es indescriptible, y esto no somos nosotros solo quien lo decimos,
+sino que así lo asegura Mr. Jagor en sus _Viajes por Filipinas_, en
+los que, hablando del trayecto de Majayjay á Lucban, dice: «El camino
+va siguiendo hondos barrancos de bloques basálticos por la falda del
+Banajao. La vegetación ofrece una magnificencia indescriptible. A las
+tres horas de marcha se llega á Lucban, rico pueblo situado al NE. de
+Majayjay. La agricultura, á causa de lo accidentado del terreno, no
+es de gran consideración, pero hay bastante industria. Los habitantes
+tejen sombreros y petacas con tiras de hojas de una palma llamada
+burí. El agua corre en abundancia por los lados de la calle, abiertos
+como canales; todas están empedradas con una especie de _macadán._»
+
+Sir John Bowring, al ocuparse del mismo camino y de Lucban, dice:
+«El Alcalde de Tayabas vino á Majayjay para invitarnos á que pasáramos
+á su provincia, en donde, según nos dijo, el pueblo nos esperaba con
+afán, y se habían hecho varios preparativos para nuestra recepción,
+y quedaría muy descontento si no visitábamos Lucban. No perdimos la
+amable invitación, y nos metimos en los palanquines que para ello
+prepararon, y en verdad fuimos bien recompensados. Los caminos son
+torrentes muy á menudo impracticables, por las muchas rocas que
+arrastran las aguas; algunas veces nos vimos obligados á dejar el
+camino para coger otro paso peor. En algunos lugares, el barro era
+tan profundo, que nuestros sostenedores se metían hasta las rodillas,
+y solo la larga práctica y la asistencia de sus compañeros pudieron
+sacarles del mal paso. Pero toda dificultad se vencía con aclamaciones,
+con espíritu alegre y festivo, risa estrepitosa, y por una espontánea
+y fraternal cooperación. A nuestro alrededor todo era soledad,
+silencio interrumpido solo por el zumbido de la abeja y el canto
+de los pájaros; profundos barrancos cubiertos de árboles que nunca
+hacha alguna ha tocado; alturas todavía de más difícil exploración,
+coronadas de árboles; arroyos y torrentes que forman precipicios y
+caídas de agua, dirigiéndose hacia el gran receptáculo del Océano.
+
+«Por fin llegamos á una planicie, en la cima de una montaña, en
+donde dos grandes literas adornadas aguardaban, y fuimos saludados
+por una multitud de lindas jóvenes, montadas en caballitos que
+manejaban con admirable agilidad. Se hallaban vestidas con los
+más pintorescos trajes. El Alcalde las llamaba sus amazonas, y una
+hermosa intérprete nos informó, en buen castellano, que habían venido
+á escoltarnos hasta Lucban, que se hallaba próximamente á una legua de
+distancia. La presencia de ellas era tan inesperada, como agradable
+y sorprendente. Noté que las tagalas montaban indistintamente, á
+uno ú otro lado del caballo. Eran excelentes jinetes, y galopaban y
+caracoleaban á uno y otro lado, chasqueando sus bonitos látigos. Una
+banda de música nos precedía, y las casas indias que pasábamos
+presentaban sus acostumbradas demostraciones de bienvenida. Los caminos
+tenían mayor número de adornos y arcos de bambúes en ambos lados. Los
+morteros haciendo fuego anunciaban nuestra llegada. Las amazonas usaban
+unos sombreros adornados con cintas y flores; todas llevaban pañuelos
+de piña en sus hombros, é iban vestidas con telas de fuertes colores,
+fabricadas en el país que aumentaban el efecto del cuadro. Tan pronto
+estaban delante como detrás, siendo perfectamente naturales todos
+los movimientos. El convento, como siempre, fué nuestro destino.»
+
+Hemos hecho mención de los anteriores párrafos por dos razones: la
+primera, porque hay gran exactitud en ellos, y la segunda, porque es
+de lo poquito que hay escrito respecto de la provincia de Tayabas.
+
+Tiene Lucban [4] 12.247 almas, de las que tributan 6.456,
+correspondiendo á 66 cabecerías. Dista de Tayabas, la cabecera,
+algo más de 12 kilómetros, siendo paso de la línea telegráfica que
+hoy concluye en Tayabas, pero que seguirá en breve hasta Albay.
+
+De los datos que he podido adquirir resulta, que durante el año 1875
+hubo 419 bautizos, 102 casamientos y 471 defunciones; fueron sorteados
+para el servicio de las armas 667 mozos, de los cuales se sacaron 12
+soldados. Se vacunaron 386 niños y asistieron á las escuelas durante
+el año 2.002 de ambos sexos. Su jurisdicción comprende 152 barrios,
+bajo la vigilancia de otros tantos caudillos ó _matandáng sa-nayos._
+La fuerza de cuadrilleros la forman 74 hombres, y por último, como dato
+estadístico consignaremos que en el juzgado se sustanciaron 18 causas
+de otros tantos delitos cometidos dentro de la demarcación de dicho
+pueblo. Tiene destacamento de guardia civil, á cargo de un oficial
+de ejército; fuerza de carabineros y Administración de Hacienda. El
+ministerio parroquial está á cargo de la orden de San Francisco.
+
+Lucban ha pasado en estos últimos años por un sin número de
+vicisitudes. La noche del 18 de Agosto de 1860 y la madrugada del
+25 de Octubre de 1873, son dos fechas imperecederas que recordará
+Lucban mientras exista. En la primera fué reducido casi por completo
+á cenizas y en la segunda el vórtice de un tifón derrumbó la mayoría
+de sus edificios. Entre los que quedaron en pié--si bien con grandes
+deterioros--son dignos de citarse la iglesia, el convento y el
+tribunal. Aquel es de sólida fábrica, estando sus muros reforzados
+con grandes machones de piedra y ladrillo. La iglesia, lo mismo que
+el pueblo, está bajo la advocación de San Luís obispo, cuya fiesta
+se celebra con gran solemnidad el 19 de Agosto. El templo es muy
+espacioso; lo forma una extensa nave, un proporcionado crucero y un
+amplio y hermoso presbiterio. En dicho templo hay un cuadro muy digno
+de llamar la atención, no por su mérito artístico, que es completamente
+nulo, sino por la fuerza terrorífica de inventiva de su autor. El
+asunto está muy traído y manoseado en el arte pictórico indígena,
+y sin embargo de esto--y en ello está precisamente el mérito--el
+_artista_ ha sabido dar alguna novedad al cuadro, que es, ni más ni
+menos, el infierno ¡pero qué infierno! Todos los dibujos, pinturas y
+grabados que hemos visto--que en verdad no son pocos--representando la
+muerte del pecador, asunto muy rebuscado por los indios, se quedan muy
+_chiquitos_ al lado del que hemos convenido en llamar cuadro, más bien
+por el marco que tiene que por el fondo, fondo que lo constituye unas
+cuantas libras de almazarrón, delineando la más completa colección de
+pinchos, ruedas y garfios que hasta entonces habíamos visto. Sentimos
+no poder revelar el nombre del autor de aquella _tienda_ de pimentón,
+pues no lo sabemos. Entre los _méritos_ que tiene, es el ser anónimo.
+
+En cambio del anterior, recomiendo á los aficionados á la pintura que
+pasen por Lucban, una Purísima que el Padre Mena tiene en el salón
+del convento, sacada de entre el polvo y las telarañas que ha muchos
+años ocultaban su mérito en la húmeda meseta de la escalera.
+
+Según las crónicas de la orden de San Francisco, la iglesia y convento
+que hoy existen fueron concluidos el año 1738. El primer templo que
+se levantó en Lucban, según las expresadas crónicas, fué en el año
+1595 por Fr. Miguel de Talavera.
+
+Dicho templo fué arruinado en 1629, construyéndose otro más sólido,
+que á su vez fué presa de las llamas, consumiéndose hasta el punto que
+no pudo salvar el párroco más que el copón y una Purísima. ¿Sería esta
+imagen la misma que hoy se admira en el salón del convento? Pregunta
+es esta á que no han podido dar contestación las muchas horas que he
+dedicado á buscar la historia del cuadro.
+
+El templo, como el convento, reclamaban en la fecha en que escribo
+estas líneas, una pronta reparación en el maderamen, tanto que ambos
+edificios estaban hechos una completa gotera.
+
+Á más de las anteriores construcciones, es digno de citarse el
+tribunal, que puede competir con los mejores de su clase, y en el
+que el transeunte encuentra todo género de auxilios, que proporciona
+un mayordomo mediante los precios de tarifa que están expuestos al
+público. El viajero que llega á Lucban no debe preocuparse por nada
+teniendo dinero, pues en el tribunal halla buenas y limpias camas,
+magnífico servicio de mesa, elegante vajilla, fina cristalería y un
+cocinero _municipal_ bastante aceptable, que cuenta no solo con los
+recursos de sus conocimientos culinarios, si que también con los
+abundantes y escogidos surtidos de Europa que guardan los escaparates
+de dos establecimientos. Uno de estos pertenece á una simpática é
+inteligente mestiza, cuya afabilidad lleva á su tienda gran número
+de consumidores.
+
+La escuela es muy espaciosa, siendo de piedra su construcción. El
+resto de los edificios de Lucban no presentan nada de particular,
+viéndose algunas casas con teja y zinc, si bien la generalidad son
+de tabla con cubiertas de cabo negro. Por todas partes se conservan
+las huellas del terrible tifón del 25 de Octubre.
+
+La proximidad á los altos picachos del Banajao y los vecinos bosques,
+hacen que raro sea el día que no llueva. En cuanto á su humedad, es
+tan constante, que estoy seguro pocos sitios habitados habrá en el
+mundo que acusen en los higrómetros una intensidad mayor; á pesar de
+esto, Lucban no es malsano, teniendo la precaución de resguardarse
+de el relente de la tarde, y sobre todo, dormir entre lana, con el
+vientre fajado, cosa que en nada atormenta, pues aun prescindiendo de
+la ciencia higiénica, las necesidades de la materia hacen que los que
+duermen en aquel pueblo busquen la manta, y no diré las mantas porque
+no se me tache de exagerado, por más que las he usado en los meses de
+Diciembre y Enero, en los que tenía mi cama con todo el servicio de
+las de Europa. Tuve ocasión de observar los termómetros, señalando
+12° centígrados en algunas madrugadas. En Manila la temperatura
+fluctúa en todo el año, entre los 22° á 33°. Estas cifras señalan una
+grandísima desproporción, tanto más de notar, cuanto que de un punto
+á otro solo hay unas 22 leguas. Semejante desnivel de temperatura
+en tan corto espacio, solo se explica por la grandísima altura que
+tiene Lucban con relación á Manila y por las continuas lluvias que
+mantienen una latente humedad en la atmósfera, refrescada por los
+Nortes y purificada por las azoadas emanaciones que recogen aquellos
+al recorrer las elevadas y espesas frondas del Banajao. Sin embargo
+de tales condiciones climatológicas, altamente beneficiosas para el
+cultivo del campo, en dicho pueblo se dedican poco á la agricultura,
+verdad es, que su jurisdicción es escasa, y á más de escasa, difícil
+de ponerla en situación de beneficio por lo quebrado del terreno y los
+árboles y malezas que lo pueblan. No es agricultor, pero en cambio es
+artista como pueblo alguno de Filipinas. En esta ocasión, como en otras
+muchas de este libro, advierto á mis lectores escribo muy en serio,
+llevando por norma la pura verdad. Hago esta salvedad, por juzgarla
+muy oportuna antes de decir lo que conservo en mi memoria y en las
+notas de mi cartera. Lucban tiene 12.247 habitantes, que son otros
+tantos artistas. El oro, la plata, el acero y el hierro los manejan
+á la perfección. La fragua, el yunque, la lima y el cincel producen
+preciosas obras de joyería, útiles maquinarias, variados artefactos
+y primorosos objetos de colección y adorno. Incrustaciones en el
+hierro y el acero he visto, que francamente, hasta mis ojos dudaban
+que tales hombres, y sobre todo con las herramientas que empleaban,
+pudieran hacerlas. Los cuchillos cortos de hoja ancha, que el natural
+llama _bolos,_ no tienen rival con los que se fabrican en Lucban. [5]
+
+Con la varilla de un paraguas viejo, hacen un buril, y con este y un
+mal cortaplumas, tallan todo lo tallable, luciendo principalmente
+su habilidad en el cuerno del carabao cimarrón, haciendo objetos
+primorosos. Puños de armas, de bastones, de cuchillos; cajas,
+salacots, cucharas, tapas de libros, pequeñas estatuas, estuches,
+petacas y otros cientos de objetos, hacen del cuerno del carabao,
+que ha de ser _cimarrón_ y no doméstico, porque la fibra del primero
+es más compacta que la del segundo; circunstancia fácil de explicar
+al tener en cuenta el constante uso que hace el carabao montaraz de
+sus cuernos y el poco que hace el doméstico.
+
+A más de los anteriores trabajos, son dignas de citar, y muy en
+primer término, las obras femeniles. En Lucban, las niñas no juegan,
+pues todas trabajan: la niña limpia, estira y prepara las fibras del
+_burí,_ el _cabo-negro_ y el _buntan,_ con las que la hermana arma,
+y la madre teje finísimos sombreros, petacas, _salacots_, guardavasos,
+petates, _tampipis,_ y hasta unos pantalones, si le dan horma, tiempo
+y dinero, y digo esto, porque ya se ha hecho un chaleco, tejido con
+la fibra del _burí._
+
+Las petacas y sombreros de Lucban constituyen una industria bien
+conocida en Manila, y aun en España y en el extranjero. En los mismos
+momentos en que escribo estas líneas, tiene hecha la casa de Guichard
+y Compañía con un amigo mío, una gran contrata de sombreros para la
+exportación. A la Exposición de Filadelfia se mandaron varias clases
+de tejidos de fibras de diversas palmas, que de seguro llamarían
+la atención. La mujer que no teje, borda en oro, ó hace trabajos de
+abalorios, sedas, ó escamas de pescado. De estas últimas, adornadas
+de oro, regaló el pueblo de Lucban al general Alaminos en su visita
+del año de 1874, una preciosísima corona. Si queréis un retrato al
+pasar por Lucban, no tengáis cuidado, que lo tendréis; hay allí indios
+que, con solo veros una vez, os trasladarán al lienzo. Con una mala
+fotografía de D. Alfonso XII se ha hecho el retrato de cuerpo entero
+que ostenta el tribunal de Mauban.
+
+En cuanto á la música, nada tengo que decir á mis lectores, pues en
+muchas provincias, incluso en Manila, conocen la de Lucban, la cual
+tendrá muy pocas en todo Filipinas que puedan rivalizar con ella,
+A más de la música _fuerte_, había,--pues hoy ya no existe--una
+orquesta del _sexo débil,_ que concluyó por casarse la mayor parte
+de las artistas. En conclusión, para que todos sean artistas en
+Lucban diré á ustedes que mi querido amigo Fr. Samuel Mena, su cura
+párroco, es entre otras cosas buenas, un excelente músico, y vean mis
+lectores cómo rodando rodando, hemos vuelto adonde partimos. Llegamos
+al convento, y ahora tropezamos con el párroco, quien nos brindó con
+una franca y cordial hospitalidad, que aceptamos gustosos, alojándonos
+en una espaciosa habitación con vistas al Banajao.
+
+El convento, enclavado en uno de los extremos del pueblo, presenta en
+su maciza y negruzca fábrica, un aspecto triste y sombrío. La piedra
+tapizada de musgo y cubierta con la viscosidad que forma el continuo
+azotar de las aguas, le dan un todo imponente y majestuoso, que hace
+recordar los viejos sillares de los antiguos castillos descritos en
+legendarios romances.
+
+El que cruza de noche el amplio pretil que se extiende frente á la
+puerta del convento, insensiblemente acelera el paso. La masa negra que
+forma el frontispicio de la iglesia, destacándose bajo un cielo siempre
+cubierto de nubes; la opaca lamparilla que perezosamente chisporrotea
+en el hueco del muro, alumbrando, ó mejor dicho, queriendo alumbrar,
+la imagen de San Luís, patrón del pueblo, y más que todo el monótono
+y pertinaz llover, forman un cuadro altamente medroso. La campana que
+á las ocho nos recuerda á los que _fueron_, tiene un eco tristísimo,
+efecto sin duda de alguna rotura en el bronce.
+
+Todo el silencio que rodea al templo durante las horas de las sombras,
+se convierte en alegre bullicio tan luego aquellas desaparecen. Pocos
+pueblos del mundo habrá que tengan tantas cofradías, hermandades
+y archicofradías religiosas, así que la iglesia es constantemente
+visitada por gran número de fieles de ambos sexos, que preparan y
+disponen las fiestas que unas á otras se suceden durante todo el año,
+siendo entre todas de notar, la que celebran las dalagas en el mes
+de Mayo. Las combinaciones de flores con que adornan el altar, la
+precisión de detalles, la potente facultad inventiva para sustituir
+y apropiar cuanto hace falta, es admirable. Del tronco del plátano
+construyen ingeniosas armaduras para gigantescos candelabros, que
+primorosamente revisten de follaje, haciendo con las hojas de la
+sampaguita, el ilang-ilang, la sampaca y las doradas campanillas,
+artísticas combinaciones. La fiesta de las _flores_ corre á cargo de
+la cofradía titulada _La guarda de honor de María,_ formada por el
+sexo femenino, sin exclusión de estados ni edades. Como distintivo,
+llevan las cofrades una medalla de plata pendiente de una cinta
+azul. La guarda de María está perfectamente organizada, constituyendo
+la base de la asociación, la adoración perpetua á la Virgen, para lo
+que la hermana mayor distribuye las horas del día y de la noche de
+tal forma y con tal precisión, que constantemente hay tres hermanas
+en oración. Los rezos se verifican en las casas, á cuyo efecto con
+la debida anticipación se señala el día y hora en que cada hermana
+debe hacerlos. Como esta asociación no obedece á presión alguna,
+y si solo á un acto puramente espontáneo, excuso decir á mis lectores
+que todas las hermanas sin excepción de clases, cumplen al pie de la
+letra su misión.
+
+La guarda de María, durante algunos días de la cuaresma y Semana Santa,
+acude en romería á una pintoresca montaña llamada el _Calvario_,
+en la que se alza una tosca cruz de madera. La ofrenda á María que
+hacen las _dalaguitas_ al terminarse el último novenario del mes
+de Mayo, es digna de verse por todos conceptos. En aquel día se
+recarga el templo de flores y follaje, suspendiéndose de la bóveda
+un colosal rosario de verdura, el cual baja desde el centro de la
+nave formando pabellones y rematando en el comedio del presbiterio,
+con una gran cruz de flores. Termina la fiesta por ofrecer y depositar
+las _dalagas_ á los pies de la Virgen las blancas coronas con que van
+engalanadas. He visto más de una _dalaga_ en ese día, vestida de una
+forma irreprochable, y en cuyo conjunto nada tendría que recusar la
+más puritana de las modistas. El traje que se usa para la ofrenda
+es el de la desposada, viéndose en ellas desde la primorosa botita
+de raso blanco llevada del _Bazar Oriental_, á el más transparente
+encaje de casa de _Los Catalanes_.
+
+Las _dalagas_ de Lucban imprimen un sello especial y _sui generis_
+á todas sus fiestas, bien sean de carácter religioso, bien puramente
+mundano. La lucbanense no prescinde por nada ni por nadie del rango
+social que ocupa, pues es de advertir que en dicho pueblo las mujeres
+están divididas en tres clases: La primera, ó sea la _taga-bayan,_ la
+constituye la sangre _azul_, ó como si dijéramos la aristocracia. A
+las _taga-bayan_ las veréis siempre en carácter. Sus distintivos
+son: hablar más ó menos el español, calzar botitos en las grandes
+solemnidades; medias, con bordadas chinelas en las medias fiestas,
+y pié desnudo resguardado por pintado zueco, en lo ordinario; viste
+estrecho tapiz, con la abertura atrás, permitiéndose algunas veces,
+saya suelta, la que invariablemente es de seda, completando su atavío,
+ternos más ó menos costosos _y piñas_ más ó menos bordadas. En la
+iglesia se arrodilla siempre próxima al presbiterio, y jamás se ha
+visto á una _taga-bayan_ sin su correspondiente devocionario y su
+rosario de coral, plata ó nácar. Casi todas han estado en colegio,
+saben leer, escribir y bordar, un poquito de música, y hasta algunas
+se permiten rimar un _cundiman_, dedicado á alguna amiga, el día de
+su santo.
+
+El distintivo culminante en la _taga-bayan_, es el orgullo con que
+llevan y mantienen su jerarquía. Una intrusión de una _dalaga_ de
+segunda, ó tercera clase, en las fronteras de la sangre _celeste_,
+produciría una verdadera revolución femenina.
+
+La segunda jerarquía, la constituye la _taga-tabi,_ la que generalmente
+vive por las orillas del pueblo, y se diferencian poco de la primera
+clase en cuanto á usos y costumbres. Asiste á las fiestas de aquellas,
+si bien sin confundirse con ellas, no habla español, no calza botitos
+por más _tieso_ que repiquen, y no conoce el colegio, más que por
+las relaciones que oye de la _taga-bayan_ cuando la permite que se
+acerque hasta ella. El constante anhelo, el desideratum de los sueños
+de una _taga-tabi_, es poder llegar al rango de las _taga-bayan_, á
+cuyo deseo, suele sacrificar no pocas veces su felicidad, uniendo su
+suerte á la de algún viejo _capitán pasado, ó cabeza reformado_, cuyas
+jerarquías dan á sus mujeres un lugar en el suspirado _taga-bayan_.
+
+La verdadera diferencia donde existe, es con la tercera clase llamada
+_taga-linang_, ó sea la plebe, mujeres todas de sementera que miran
+á una _taga-bayan_ con la misma admiración con que contempla un hijo
+del _Corán_ el último rayo del sol poniente.
+
+La _taga-bayan_ tiene el orgullo de la antigua señora feudal, que
+desde la alta almena despreciaba á la pobre villana que labraba
+la tierra al pié de los fosos del castillo. La primera noche que
+estuve en Lucban, fuí presentado en la casa de la _capitana babae_,
+ó sea la Reina de las _taga-bayan_, guapa mestiza china, de labios
+muy finos, mirada penetrante, conversación amena y sentimientos
+fríos y calculadores. La encontramos rodeada de unas cuantas amigas,
+y habiéndome llamado la atención la solicitud con que era servida,
+no pude menos de observarlo á uno de los que me acompañaban, quien
+me explicó las diferencias sociales que dejo hecha mención, y que
+más tarde tuve ocasión de comprobar.
+
+--¿Le gusta á V.?--me dijo mi excelente amigo Pardo Pimentel,
+comerciante radicado hacía años en Lucban, viendo la profunda
+atención con que escuchaba una melodía del Fausto, tocada al piano
+por la mestiza.
+
+--No sé qué decir á V.,--contesté--la estatua es correcta; pero el
+espíritu que la anima me parece frío cual el mármol.
+
+--Frío, no; dotado de una potente fuerza de disimulo, sí. Esa mujer
+hace de su cara lo que quiere, su cabeza manda al corazón, y muy
+de tarde en tarde pasa por su negra pupila un vivido relámpago, que
+momentáneamente descubre el insondable abismo de su alma. Jamás esa
+mujer retrocederá en un propósito, morirá si es preciso en la lucha,
+pero créame V., morirá sin ocurrírsele volver la cabeza atrás.
+
+--Y nosotros, amigo Pardo, volvemos con esto al tema de la cascada.
+
+--Y bien, ¿ha quedado V. convencido de la verdad que encierra aquel
+tema, ó es de los que creen que las filipinas no aman?
+
+--Creo como V., y en prueba de ello, le ruego que me entregue el
+autógrafo de la leyenda que nos contó en la cascada. Sacaré una
+copia, y le prometo que en el primer libro que escriba la publicaré,
+haciéndome solidario de las ideas que encierra.
+
+Los últimos acordes del Fausto, fueron arrancados al piano, á la sazón
+que el toque de las ánimas nos recordó que el Padre cenaba á esa hora,
+y por lo tanto nos dirigimos al convento.
+
+La promesa de mi amigo Pardo, no se dejó esperar. Al irme á acostar,
+me encontré sobre la mesita de noche el original de la leyenda,
+cuya copia literal es objeto del siguiente capítulo.
+
+
+
+CHAPTER IV
+
+CAPÍTULO IV.
+
+_El puente del suspiro_.
+
+
+Las mujeres no aman, los pájaros
+no cantan, y las flores no huelen.
+
+
+(Dicho popular filipino.)
+
+
+SECTION I
+
+
+¡Qué triste es un día sin sol!
+
+Cuanta melancolía lleva al alma uno de esos breves crepúsculos en
+que el astro del día desciende oculto tras los inmensos pliegues de
+brumas, que forma el insondable manto de los cielos.
+
+¡Qué momentos tan llenos de sentimiento los que se mezclan con los
+pausados ecos de la oración de la tarde!
+
+La esquila que en el sombrío torreón produce los sonidos de la oración
+vespertina, vibra en el mundo del sentimiento con una forma extraña;
+tiene un no sé qué indefinido, misterioso, incalificable.
+
+Las campanadas que siguen al crepúsculo son el sublime canto funeral
+que el cristianismo creó á la muerte del día.
+
+El alegre volteo de la campana cede en esos cortos momentos sus
+bulliciosos ecos á las tristes, melancólicas y pausadas notas que se
+desprenden del bronce, yendo á mezclarse con el _Ángelus_ que murmura
+la lengua y el recuerdo que despierta la mente.
+
+En el misterioso _archivo_ de la memoria recorre el eco de la campana
+todas las más sublimes páginas; páginas que á la voz de los recuerdos
+llegan al santuario del alma, evocando realidades del ayer y creando
+fantasmas para el mañana.
+
+El toque de la muerte del día siempre me parece nuevo, siempre creo
+oírlo por primera vez.
+
+Su primera campanada produce en mi organismo una sacudida magnética,
+creyendo percibir en su monótono tañir la voz querida de la mujer
+amada.
+
+Años hace que el ángel de mis sueños oyó, desde el _mundo_ de la luz,
+mi triste plegaria y el funeral doblar que escribe en el libro de la
+vida la última letra, al confundirse con el ruido de la piqueta que
+abre la fosa y el martillazo que cierra el ataúd; últimos _adiós_
+que se elevan desde el fondo de la tumba á los que quedan esperando
+en el _teatro_ del mundo la realidad de la muerte.
+
+¡Qué triste está hoy el día!
+
+La _madeja rubia_ que reparte la luz á los mundos en sus puras hebras,
+perezosamente ha corrido el firmamento envuelta entre pardas nubes. Un
+fuerte _Noroeste_ ha hecho gemir á la naturaleza que me rodea.
+
+¡Hoy no hay crepúsculo!
+
+Hoy muere el día sin que el astro que lo alienta y vivifica haya
+reanimado mi ser.
+
+¡La noche bate sus negras alas en el cementerio de los vivos...!
+
+Abstraído en mis profundas reflexiones, no he notado que la luz
+artificial ha sustituído á la luz del día.
+
+¡Suena la oración!
+
+Recemos por los que fueron...
+
+ * * * * *
+
+Las anteriores líneas, ¿cuándo han sido escritas? No lo recuerdo, solo
+puedo decir que las leí entre las notas de mi cartera, encabezadas
+con dos renglones que decían: «Recuerdos de Filipinas.» _De cómo no
+es verdad que las mujeres no aman, los pájaros no cantan y las flores
+no huelen_.
+
+La lectura de semejantes conclusiones me hicieron leer y releer
+lo que seguía, y por más que refrescaba mi memoria, no encontraba
+la relación de lo escrito con su epígrafe. ¡Bah!--dije por último
+tirando la cartera sobre la mesa--sea de ello lo que quiera, es lo
+cierto que _Ratelán_, [6] á quien cariñosamente saludo, tiene razón
+en muchas de sus brillantes y poéticas apreciaciones.
+
+--Ratelán tiene razón--dije distraído en voz alta.
+
+La india puede poetizar el amor, es más, lo poetiza.--¿Lo poetiza?--¿Sí
+ó no?--le dije en tono de buen humor á mi buen _Quico_, antiguo
+veterano de la guerra de Cochinchina, más mudo que _Grimeau_ y más
+fiel que un perro de Terranova.
+
+Mi criado que me ayudaba á vestir, se quedó mirándome con esa gravedad
+del que trata de investigar una cosa que no comprende, y por último
+me dijo--no entiendo, señor.
+
+--Digo, mi buen Quico, si tú crees, por ejemplo, que una india pueda
+llegar á ponerse muy flaca, muy pálida y muy mala, en _puro_ querer
+á un hombre.
+
+--Puede más, señor.
+
+--¡Caramba! Puede más.
+
+--Seguro, más.
+
+--¿Has visto tú alguna india en esas noches en que la luna asoma su
+blanca faz por allí--y le señalé los picachos del vecino Banajao--que
+haya cantado muy bajito, muy bajito, canciones que al que las escuchaba
+le dieran ganas de llorar?
+
+--_Sabe,_ señor.
+
+--¿Si será cierto que la india podrá llegar al paroxismo del amor, á
+la idealidad del querer, á la poética fusión de dos almas, á parodiar
+á Julieta, á sacrificar su vida, á morir en fin, de amor?
+
+--Muere también--dijo Quico, interrumpiendo mi _crescendo_.
+
+--¡Que muere has dicho!
+
+--Muere, señor--contestó aquel con esa gravedad cómica del
+indio.--Pregunte V. á su amiga X ... y ella contará á V. la historia
+de _El puente del suspiro_.
+
+Diez minutos después de la anterior conversación, y bajo un cielo
+cubierto de pesados nubarrones, cosa habitual en los horizontes
+que cierran las elevadas cumbres del Banajao, cabalgaba camino del
+pintoresco pueblo de Lucban, donde vive mi amiga, en busca de la
+misteriosa historia de _El puente del suspiro_.
+
+
+
+SECTION II
+
+
+El que haya corrido las alturas y hondonadas con que encadenan el
+_Malinao_, el _Dalitiuan_ y el _Balete,_ á las provincias de la Laguna
+y Tayabas; el que haya contemplado desde la descarnada atalaya del
+_San Cristóbal,_ los risueños panoramas de Paquil y Paete; el que
+haya palpitado de emoción ante la grandiosidad del _Botocan_; el que
+la curiosidad, el estudio, la necesidad, ó la caza le hayan obligado
+á pasar el camino de Majayjay, necesariamente le habrá llamado la
+atención un puente abandonado, semi-derruído y de lúgubre aspecto que
+se eleva á un lado del camino. Su antigua y sólida fábrica ha adquirido
+con el tiempo, las aguas, y la viscosidad de los musgos que abrazan
+la bóveda que lo forma, un aspecto tan sencillo, al par que severo,
+que parece decir al viajero:--«Deten tu marcha; deletrea en mis piedras
+con los ojos de la investigación; escucha el gemir de las puras ondas
+que en un beso eterno acarician mi vida; contempla el panorama que
+rodea mi cuna; oye los alegres cantos y los melancólicos susurros
+que adormecen en mi cárcel de granito á los genios de las sombras,
+en esas interminables noches en que el aguacero carcome mis entrañas
+y el _cierzo_ conmueve mi ser; reúne todo esto en el _laboratorio_
+donde se purifican los pensamientos, donde se aquilatan las más
+sublimes concepciones, donde se anida el genio, donde mora el alma;
+y al leer mi nombre de _El suspiro_ en los viejos sillares que me
+sostienen, evocarás la triste historia de la desgraciada Hasay. [7]
+
+¿Quién fué Hasay? ¿Cuál fué su vida? ¿Cuál su historia?
+
+Poco más ó menos, procuraré recordar lo que en lenguaje natural y
+verídico me contó mi buena y bellísima amiga.
+
+
+SECTION III
+
+
+Hasay, era allá por los años de 1845, una hermosa dalaga que contaba
+unos quince, desde que su madre, india en toda su pureza, lanzó el
+último aliento al arrancar de sus entrañas un pedazo de su alma en
+su hija Hasay.
+
+La primera lágrima de Hasay, cayó sobre los inmóviles restos de
+su madre.
+
+Hasay jamás supo quién fué su padre.
+
+¡Infeliz expósita!...
+
+La niñez de la huérfana fué todo lo laboriosa que era consiguiente
+á una pobre que no la habían legado más que un padrón de deshonra su
+padre, y una ardiente lágrima, que en un beso supremo antes de espirar,
+depósito en su frente su desgraciada madre.
+
+Ha dicho no sé quién--creo que Selgas--que se conocen los niños que
+se crían sin madre.
+
+¡Qué cierto es esto!
+
+¡Cuántas veces en mi querida España, en las templadas tardes del
+Otoño, he admirado en los jardines del _Parterre_, aquellas bandadas
+de alegres niños entretenidos en sus juegos! ¡Cuántas otras, al
+caer cerca de mí un volante ó llegar rodando un aro, he detenido al
+pequeño ser que lo buscaba! Al ver una de aquellas rubias cabecitas
+cuidadosamente peinadas, formando bucles; al distinguir entre los
+blanquísimos pliegues de la batista una pequeñita Virgen de los
+Dolores; al apreciar aquellas ligeras falditas, tan minuciosamente
+inspeccionadas, sin faltarles ni una cinta, ni un pliegue, ni el
+más ligero detalle, no he podido menos de exclamar. Esa niña tiene
+madre. Nadie, nadie más que una madre sabe vestir á su hija.
+
+¡Significa tanto el nombre de madre!
+
+Por el contrario, cuando ha llegado hasta mi vista una niña de faz
+macilenta, con el peinado descuidado, el vestido aunque rico, manchado,
+sustituyendo algunos botones con alfileres puestos á la ligera, no la
+he mirado al sonrosado y puro seno, pues estaba seguro que cual en la
+anterior no descansaría la pequeña imagen _símbolo del dolor_. Al ver á
+estas niñas, siempre he dicho: ¡pobrecitas! ¡vosotras no tenéis madre!
+
+Una madre para su hija, es como el rocío de la mañana para la flor;
+encerrar esta en una estufa, privarla de los primeros besos de la
+fresca aurora y palidecerá triste y mustia.
+
+Un niño sin madre es cual la flor.
+
+¡Saben tantas cosas las madres! ¡Tiene tanto calor el seno de la que
+nos dió el ser!
+
+¡Hasay, estaba en el número de las niñas que no tienen madre! ¡Era
+la flor de la estufa!
+
+En la misteriosa cadena de todo lo creado se destacan dos eslabones; la
+_sensitiva_ y la madre: en la primera concluye el vegetal; en el amor
+de la segunda, se establece el lazo de unión entre lo inmortal y lo
+mortal, entre lo infinito y lo finito. La Reina de los Angeles, antes
+de ser la _Señora_ de los cielos, fué la amantísima madre del Salvador.
+
+Con la proverbial caridad de Filipinas, afortunadamente no se ha
+llegado á escribir todavía en estas playas el filosófico pareado
+que inspiró un infanticidio á el autor de _El Rey se divierte_,
+al exclamar:
+
+
+«Amor, contra el honor, te dió la vida.
+Honor, contra el amor, te dió la muerte.»
+
+
+Pensamiento sublime encerrado en dos versos, que en su laconismo
+expresan y revelan todo un mundo de pasión el primero, todo un infierno
+no descrito tras el terrible _lasciate_ del Dante, el segundo.
+
+¡Qué negra será la existencia de la madre que ahoga al hijo de sus
+entrañas!
+
+Imposible es que la oración dé consuelo, el sol alegría, ni el tiempo
+olvido, á la que no conmovió la inocencia del niño, que en vez de
+encontrar los amantes brazos que le dan vida y calor, solo halló,
+al alargar sus manitas, el frío hierro de la reja del refugio, ó
+sintió sobre su sonrosada faz el duro viento que se estrella contra
+las macizas puertas del templo, ante cuyo dintel lo abandonó el crimen
+para que lo recoja la caridad.
+
+En Filipinas, donde no se conoce esa monstruosidad del corazón,
+tampoco se conoce el que un ser quede abandonado en el mundo.
+
+Hasay fué recogida por unas vecinas de su madre, y aunque con trabajos,
+llegó á los seis años, en que una casualidad hizo la conociese Doña
+Luisa, excelente y buenísima mujer, que en los veinticinco años que
+llevaba de país, no había olvidado la hidalguía castellana.
+
+La protectora de la niña, era lavandera de la casa de Doña Luisa,
+y un día en que Hasay llevaba sobre su cabecita un lío de ropa,
+la vió aquella.
+
+Desde aquel día, la vida de Hasay tomó un nuevo aspecto.
+
+
+SECTION IV
+
+
+Doña Luisa, viuda y rica, poseía en su hija Lola la verdadera riqueza
+que satisfacía su alma, sin perjuicio que las atesoraba, y muy pingües,
+para las necesidades materiales, en las que acaudaló su difunto marido,
+probo empleado primero, activo comerciante más tarde, é inteligente
+propietario después.
+
+Dos años tenía Lola cuando murió su padre. Doña Luisa, desde que su
+marido descendió á la tumba, concentró toda su vida, todo su cariño,
+todos sus cuidados en la hija de sus amores.
+
+Hasay pasó á casa de Doña Luisa, teniendo Lola su misma edad.
+
+Los infantiles juegos y las caricias de Doña Luisa desarrollaron la
+existencia de sus dos hijas, como ella las llamaba.
+
+El nombre de hija que daba á Hasay, era verdadero; su noble y bello
+corazón latía para el amor, y lo que en un principio fué compasión,
+poco á poco fué cambiándose en un profundo cariño.
+
+Hasay tenía una segunda madre en su protectora.
+
+Sin conocer su triste historia, y sin que pena alguna amargase la
+tierna infancia de la huérfana, cumplió los diez años.
+
+Lola, ya hemos dicho, era de su misma edad.
+
+La noble viuda comprendió debía confiar la educación de su hija á uno
+de esos centros en que la vida se auna con el saber, formando de la
+niña que juega con la muñeca, la mujer que piensa en las hojas del
+libro, ó siente ante el teclado del piano.
+
+De la muñeca al piano, hay la misma distancia que de la crisálida á
+la mariposa.
+
+La niña, instintivamente, llega un día en que deja de fijar su mirada
+en las inmóviles formas del cartón, lo mismo que la mariposa llega un
+momento en que rompe su cárcel de seda y extiende su vuelo revoloteando
+donde hay luz y perfumes.
+
+Doña Luisa confió la educación de sus dos hijas al desvelo de las
+virtuosas y buenas madres del beaterío de Santa Isabel, no sin antes
+tener que vencer algunas dificultades para el ingreso de Hasay,
+cuyas facciones acentuaban marcadamente su raza india.
+
+Hasay vivía feliz entre sus amigas, sus juegos y sus estudios.
+
+Una sola frase de una colegiala, vino á verter la primera gota de
+hiel en el hermoso vaso que guardaba la existencia de la huérfana.
+
+Sucede--no sabemos cómo, pero es un hecho que sucede,--que tras
+las paredes de esas infantiles sociedades que se llaman colegios,
+trascienden hechos íntimos que se desarrollan en el hogar de los
+pequeños asociados. Lo que todos habían tenido cuidado de ocultar,
+lo que la misma Hasay ignoraba, se lo reveló en una sola palabra una
+amiga suya.
+
+--¿Qué quiere decir inclusera?--Preguntó un día Hasay á la que llamaba
+su hermana.
+
+--No sé, contestó Lola; y, dime: ¿por qué me lo preguntas?
+
+--Porque ayer, sin querer, pisé el vestido á Ángela, y esta al ver
+que estaba roto, me dijo:--¡anda, inclusera!
+
+La terrible palabra que descorría en parte el misterio de la vida de
+la niña, quedó grabada en su memoria, y poco á poco fué comprendiendo
+todo el valor de aquella frase.
+
+
+SECTION V
+
+
+La alegría de Hasay fué desapareciendo, sustituyéndola una profunda
+tristeza.
+
+A los trece años, la niña era mujer.
+
+La mujer, dejó de jugar y pensó.
+
+Por este tiempo la naturaleza de Lola sostenía una terrible crisis,
+luchando con la pobreza de su constitución.
+
+Lola era el melancólico lirio que poco á poco doblega su esbelto talle.
+
+Esa terrible enfermedad de la juventud; ese aterrador despertar de los
+más hermosos sueños del amor; ese descarnado fantasma, que inflexible,
+rígido, implacable, avanza y avanza siempre cual si lo empujara la
+maléfica influencia de la maldición del réprobo; esa enfermedad,
+tormento de la ciencia que busca siempre el calor del alma, que
+se desarrolla al compás del amante corazón, y que nunca retrocede,
+se apoderó de la pobre existencia de Lola.
+
+¡La tisis, es incurable! Ante ella, la ciencia es impotente. El nombre
+no puede parar las funciones del organismo. El pulmón obedece al
+corazón. Para curar al primero, era preciso dejara de latir el segundo.
+
+No hay ningún engranaje que se componga funcionando la máquina.
+
+Y la humana máquina obedece como las obras del _Divino Artífice_
+á inmutables leyes.
+
+¡Inmutable ley es, que el corazón no dejará de latir mientras haya
+vida!
+
+¡La tisis ocupará siempre un rincón en las salas de incurables!
+
+
+SECTION VI
+
+
+Los médicos que asistían á Lola, comprendieron bien pronto que la
+terrible enfermedad se incubaba en su vida.
+
+La ciencia creyó que lo mejor para la enferma sería el campo y las
+puras y frescas brisas.
+
+Doña Luisa poseía un magnífico cafetal en las vertientes del Banajao,
+y tan luego fué prescrito á la enferma la vida del campo, su solícita
+madre dió órdenes para que se alojara y dispusiera la casa que se
+alzaba en el centro de la hacienda.
+
+Nada de cuanto constituye lo necesario y representa lo supérfluo
+faltaba en la finca. Hábiles tallistas de Paete, inteligentes
+artistas de Lucban, y activos personeros de Manila, cambiaron en
+pocos días el aspecto de la granja agrícola en mansión señorial. No
+se olvidó ni un detalle en el pequeño santuario de la coquetería,
+que constituye el tocador de una dama, ni se dejó de indagar hasta
+encontrar un excelente piano de _cola_, construcción belga, que con
+grandes cuidados, quedó instalado en la casa, pronto á llenar de
+armonías las fragosas faldas del Banajao.
+
+A doscientos metros de la casa se destacaba cual centinela avanzado,
+el sombrío _Puente del suspiro_, conocido por entonces, por el del
+_Capricho_, nombre que tuvo su origen en el informe que se emitió al
+ser reconocido y en la extraña y atrevida concepción de su único arco.
+
+Registrando crónicas he podido adquirir algunas curiosas noticias
+respecto al puente que nos ocupa.
+
+Un respetable escritor, virtuoso y docto, hijo de la orden de San
+Francisco, dice en sus escritos:
+
+«Dicho puente fué construido por el reverendo padre Fr. Victoriano
+de Moral. Se halla sobre el río Olla, basado sobre dos montes y cuyo
+arco tiene sobre noventa piés de cuerda, sin haber usado más amarras
+ni maderas para la formación de la colosal cimbra que bejucos, cañas,
+cocos y bongas; entrando en su construcción solo argamasa; su único
+ojo mide de luz cincuenta y dos pies de alto por cuarenta y ocho de
+ancho, construcción casi milagrosa, por lo cual sin duda alguna el
+arquitecto mayor de Filipinas en su informe al Superior Gobierno,
+fechado en 7 de Diciembre de 1852 decía entre otras cosas lo que
+literalmente copiamos.»
+
+«Si se tratase de un puente levantado con estudio y bajo las reglas
+del arte, la prueba hecha con el de Majayjay era ya suficiente para
+manifestar su estabilidad. Por desgracia se trata de una obra sin
+principios: que los aplicados en su ejecución han sido caprichosos,
+y si bien el arco se mantiene sin desprenderse, como no puede hallarse
+en la ciencia una regla que manifieste la causa de este procedimiento,
+ó mejor diré fenómeno, no es la opinión del que suscribe, sino de toda
+la ciencia junta la que lo condena.»--A cuyo informe, donosamente dice
+un cronista de la orden del constructor. «Hete aquí un puente, tan asaz
+atrevido, que á pesar de estar condenado por toda la ciencia junta,
+tiene la desfachatez de mantenerse firme, de sufrir temblores como los
+del 16 de Setiembre de 1852 y el 3 de Junio de 1863 sin resentirse;
+fuertes avenidas como las que se desprenden del gran monte Banajao,
+sin descimbrarse, estando dispuesto y con pensamientos quizás de
+decir después de algunos siglos: _yo fuí construido por un fraile
+franciscano sin principios. Sabed que los principios aplicados en mi
+construcción fueron caprichosos, y más caprichoso aún, el empeño de
+construirme sin gastar un solo maravedí y llevar á cabo su empeño._»
+
+Muchos más datos poseemos entre nuestros apuntes tomados unos
+del análisis del mismo puente y otros de documentos particulares y
+oficiales; pero como nuestra misión ni es arquitectónica, ni histórica,
+ni más que ligeramente descriptiva, basta con que nuestros lectores
+sepan que dicho puente existe, como existen diferentes _consejas_
+que á él se refieren.
+
+
+
+SECTION VII
+
+
+--Decíamos,--que el _Puente del suspiro_, se destacaba cual sombría
+atalaya á la vista de la casa de Doña Luisa.
+
+Esta quedó instalada en el cafetal con sus dos hijas, su antiguo y leal
+Pedro, criado depositario de la confianza de la familia ya largos años,
+su servidumbre, y su fiel León, hermosísimo perro de Terranova.
+
+La joven naturaleza de Lola; las puras emanaciones azoadas del
+Banajao; sus frescas y deliciosas brisas, impregnadas de las delicadas
+esencias de la _sampaguita_ y del _ilang-ilang;_ la vida del campo,
+el constante murmurio de sus bosques, el lenguaje poético y enamorado
+de los cientos de arroyos que retratan en sus bulliciosas ondas la
+_palma, la bonga y el coco_; la existencia tranquila, la bondad del
+clima y los exquisitos cuidados, hicieron crisis en la enfermedad
+de Lola. Sus ojos se animaron, adquirieron color sus mejillas, y
+la imperceptible y pertinaz tos, terrible alerta de la enfermedad,
+dejó su monótona y constante pertinacia.
+
+Todo respiraba alegría.
+
+Hasay únicamente estaba triste.
+
+Lola, entre los puros cristales del rocío de la mañana, buscaba la
+brillante rosa.
+
+Hasay, entre las sombras de la noche, arrancaba triste y melancólica
+la humilde _siempreviva_, fiel emblema de la amargura.
+
+Cuando los blancos dedos de Lola recorrían el teclado, arrancaban
+bulliciosos _allegros_; cuando los de Hasay se posaban en el marfil,
+solo producían tiernos _nocturnos_. A la una la animaba el genio de
+_Strauss_, á la otra la tierna inspiración de Beethoven.
+
+Aunque distintos tipos, las dos eran hermosas.
+
+Lola era blanca cual los misteriosos genios de las puras nieves:
+Hasay morena cual la mas perfecta concepción del sueño de un árabe. La
+primera poseía en sus azules ojos toda la ternura de la resignación;
+la segunda despedía de su negra y ardiente pupila el rugir de la
+pasión. Las rizadas _hebras_ que adornaban á Lola se esparcían sobre su
+sonrosado seno, cuya blancura se confundía con las purísimas mallas del
+encaje que resguardaba los encantos de la virgen: la suelta cabellera
+de Hasay, negra cual el palacio de la noche, destacaba las cobrizas
+y mórbidas formas en que descansaba. El conjunto de esta irradiaba
+el ardor de la lucha, el de aquella, la paz de la conformidad.
+
+Una mañana, encontrándose toda la familia reunida en la espaciosa
+caída, recibió Doña Luisa una carta de un antiguo capitán de la marina
+mercante, paisano y amigo de su difunto marido. En dicha carta la
+decía tendría sobre anclas el barco hasta _abarrotar_ sus bodegas
+y cubierta de madera, y aprovechando la circunstancia de la larga
+_estadía,_ y la proximidad del cafetal al fondeadero donde hacía su
+carga el velero _Neblí,_ invitaba el capitán á sus antiguas y leales
+amigas á pasar unos días á bordo.
+
+La oferta fué aceptada, y se dieron órdenes para emprender la marcha
+lo antes posible.
+
+Hasay, de día en día, aumentaba su tristeza, viéndola muchas veces
+coger un libro y pasar horas sin volver una hoja, prueba evidente
+del ensimismamiento que dominaba su ser.
+
+¿Qué motiva la creciente tristeza de Hasay? ¿Por qué todas las tardes,
+cuando el sublime artista combina en los cielos sus más divinas tintas,
+va al puente cual si fuera empujada por una invisible fuerza? ¿Por
+qué contempla con la inmovilidad de la estatua del dolor, el profundo
+abismo? ¿Por qué cuidadosamente limpia de gramas una frondosa planta
+de _suspiros_ [8] que crece á la orilla del río? ¿Qué maléfico
+genio atormenta su corazón? ¿Qué sueño la adormece? ¿Qué fantasma
+la despierta?
+
+¡Solo Dios lo sabe!...
+
+
+SECTION VIII
+
+
+Los diamantinos dedos de la aurora perezosamente plegaban los crespones
+de las sombras, en el amanecer del día en que Doña Luisa debía llegar
+á bordo del _Neblí_.
+
+El gallardo _brik_ denunciaba en su aparejo, en su fino y airoso
+casco, en su ligera arboladura, y en lo minucioso de su cordaje, la
+construcción americana. El _Neblí_ besó por primera vez las saladas
+aguas, en las que acarician las playas de California. En uno de
+sus viajes dió fondo en las revueltas ondas de Bilbao, en donde fué
+comprado por una casa española, la cual desde aquel momento lo dedicó
+á la carrera de Filipinas.
+
+Barco alguno ha rendido viajes tan rápidos como el _Neblí_.
+
+Cuando sobre el _espejo_ de los cielos tendía el _Neblí_ sus blancas
+_alas_; cuando la _embergadura_ de sus ligeras _arrastraderas_
+reclinaba en sus _tomadores;_ cuando en la fresca _ventolina_
+se largaban _gabias y velas altas_, crugiendo _cables, motones y
+relingas_; cuando no quedaba _rizo, trapo_, ni _estay_ que al viento
+no diera cara, entonces era de ver al _Neblí_ besar con sus finísimos
+_tajamares_ el encaje de espuma con que el creador borda el insondable
+_manto_ de las ondas.
+
+A bordo del _Neblí_ venía como agregado, un joven que había dejado las
+rutinarias y graves carreras universitarias, optando por inscribirse
+en Cádiz en la matrícula del colegio naval.
+
+López Ródenas se llamaba el prófugo de la Universidad de Madrid, en
+cuyos claustros siempre se había distinguido como calavera, decidor
+y camorrista.
+
+Las horas que le dejaban libres el aula y los libros--que eran
+casi todas,--las pasaba entre requiebros, cañas y jolgorios. Jamás
+estudiante alguno ha corrido la calle de la _Luna_, llevando con más
+gracia la recortada _torera_; jamás _pirata_ callejero, ha sabido mejor
+poner _facha_ y dar _caza_ á la picaresca y alegre modista; jamás ha
+entrado en casa de _Botín_ joven alguno tan rumboso como Ródenas.
+
+En la alegre zambra, el primer duro que se gastaba era el suyo,
+y en la contienda, el último que huía era él.
+
+Desde los misteriosos cuartitos de la _Fonda de la Castellana_, nidos
+poéticos de las mañanas de Abril y Mayo, hasta los ahumados _chamizos_
+de _Maravillas_ y _Tribulete;_ desde la elegante _victoria_ de Muñoz,
+hasta la histórica calesa; desde los aristocráticos bastidores del
+teatro de Oriente, hasta las desgarradas _bambalinas_ de _Capellanes_;
+todo le era familiar, todo conocido. Punteaba unas malagueñas, que
+ni el _Tío planeta_; hacia llorar en el _polo_, como _Silverio_,
+y era capaz de dar lecciones _gitanas_ al mismo _Antón_ el _pelao_.
+
+Ródenas era todo un buen muchacho, que se dormía con los textos de las
+_Pandectas_, que derrochaba la fortuna de sus mayores, que gustaba
+de las mujeres, daba jaqueca á los padres y maridos, y de cuando en
+cuando los disgustos iban precedidos de alguna que otra de _cuello
+vuelto_ que obligaban al paciente á que _Nogués_ le _carenase_ una
+muela ó una mandíbula.
+
+Con este género de vida, sucedió lo que debía suceder. Su tutor--pues
+era huérfano--le anunció un día, en son fatídico, que todo aquel
+caminito de rosas lo llevaban directamente y en tren _expres_ á la
+portería de San Bernardino, santo respetable en el _almanaque_,
+pero que, inscrito al frente del establecimiento á que se alude,
+es capaz de dar un calambre á una pieza de molave.
+
+Ródenas soñó con el beato santo, y ya que no podía echar cuentas
+con su tutor, las echó consigo mismo, resolviendo variar de vida,
+emprendiendo la carrera de la marina mercante, confiando en que un
+lejano pariente armador le daría con el tiempo el mando de alguno de
+los barcos de la casa.
+
+Hecho el proyecto, lió los bártulos y se instaló en Cádiz, de donde
+salió á los tres años, montando el _Neblí_ como agregado.
+
+
+SECTION IX
+
+
+Al llegar aquí, y viendo la precisión con que mi amiga X ... había
+descrito la vida del estudiante tronera, no pude menos de interrogarla,
+y con cierto disimulo, para que no lo oyera su madre, me dijo no le era
+desconocido _Fígaro_ ni _Mesonero Romanos,_ y que casi podría recordar
+alguna de las bellísimas redondillas de _El estudiante de Salamanca_.
+
+Con esta explicación me dí por satisfecho, y mi bella narradora,
+haciendo un gracioso gesto al ver mi admiración de que á las agrestes
+vertientes del Banajao se evocaran sombras tan venerandas como la
+del autor de _El día de difuntos_ siguió su relación.
+
+Abordo del _Neblí_ pasaron Doña Luisa y sus dos hijas ocho días,
+al cabo de los cuales regresaron á la quinta.
+
+
+SECTION X
+
+
+Seis meses han transcurrido desde que Doña Luisa y sus hijas volvieron
+del _Neblí_.
+
+Era el mes de Diciembre.
+
+En las faldas del Banajao se respiraba una temperatura semejante á
+la del otoño en España.
+
+Los panoramas que rodeaban la quinta de Doña Luisa tenían gran
+semejanza con los que retrata el suelo y el cielo de nuestras
+provincias meridionales en los meses de Setiembre y Octubre.
+
+El árbol del Banajao pierde su lozanía, la hoja aminora su brillo y
+el cielo se cubre de fantásticos nubarrones que velozmente recorren
+su bóveda á impulsos de los fuertes _Noroestes_.
+
+En una de esas tardes melancólicas en que todo lo que nos rodea
+se impregna de sentimiento y amor, se encontraba Hasay, _cabe_ la
+murmurante corriente que se desliza bajo el puente.
+
+Rojos están sus ojos, pálidas sus mejillas, contraídas sus
+facciones. Sus labios dibujan ora una sonrisa amarga, ora murmuran
+palabras ininteligibles.
+
+¿Reza ó blasfema? ¿Implora ó maldice?
+
+¡Pobre niña!
+
+De pronto se levantó con un movimiento convulsivo: sus ojos adquirieron
+una potente fuerza de irradiación, sus facciones se acentuaron y ¡hay
+que acabar!--murmuró su lengua, al par que como una corza herida
+desapareció por las graníticas quebradas que conducen á la vecina
+cascada del _Botocan_.
+
+
+SECTION XI
+
+
+Aquella noche, Hasay no pareció por su casa. A la mañana siguiente
+se encontró el cadáver de la niña bajo el puente.
+
+Entre las frescas campanillas de los frondosos _suspiros_ descansaba
+el cuerpo de Hasay.
+
+¿La mató el rayo del sentimiento que hace estallar el corazón ó la
+última resolución del suicida? ¡Dios y la muda y poética naturaleza,
+únicos testigos, solo lo saben!
+
+--Y bien--dije á mi amiga,-¿por qué murió Hasay?
+
+--Murió--me dijo muy bajito--de amor; al día siguiente al en que se
+encontró el cadáver de Hasay, debía Lola casarse con López Ródenas.
+
+Hasay estaba enamorada de Ródenas.
+
+¡Amaba sin esperanza!...
+
+Mi amiga, al pronunciar la última frase de la leyenda del puente,
+cuyo nombre del _suspiro_ se debe sin duda á las flores que crecen á
+su alrededor, vertió una lágrima á la memoria de Hasay, lágrima que
+se deslizó al blanco teclado del piano, sobre el que maquinalmente
+apoyaba sus dedos.
+
+La voz calló, mas el piano fué alentado por el genio de mi buena amiga,
+arrancando de sus cuerdas uno de los más sublimes _nocturnos_.
+
+Las últimas notas se confundieron con el gorjeo de un precioso pájaro,
+de plumaje tan bello como armonioso era su canto, que alojaba una
+dorada jaula pendiente de uno de los huecos de la caída.
+
+--¿Ese pájaro es de China?--dije á mi amiga.
+
+--No, me contestó con la mayor naturalidad--nace allí,--dijo
+señalándome las alturas del _Balete,_ y se llama _el pájaro del
+sol_. [9]
+
+
+SECTION XII
+
+
+La modesta cruz puesta sobre la tumba de Hasay, y los gorjeos del
+_pájaro del sol_, son una página que claramente _dice_, que las
+mujeres en Filipinas aman, y los pájaros cantan.
+
+Ya escrita la última cuartilla de esta histórica leyenda, recibo el
+correo de Europa. Entre las cartas viene una, de la que literalmente
+copio un párrafo.
+
+Dice así:
+
+«Adjunto te mando, hijo mío, el diploma del premio que han logrado
+en la Exposición de Viena, las esencias de las flores de ese país,
+que mandaste en tus colecciones.»
+
+
+SECTION XIII
+
+
+¡Hasay!
+
+¡El pájaro del sol!
+
+¡El premio de la Exposición de Viena!
+
+ * * * * *
+
+Ratelán, tiene razón.
+
+En Filipinas las mujeres aman, los pájaros cantan, y las flores huelen.
+
+
+
+CHAPTER V
+
+CAPÍTULO V.
+
+Despedida de Lucban.--Arroyos que se convierten en torrentes.--Huellas
+de un baguio.--Puentes derruídos.--Troncos de cocos.--La sampaca y el
+jazmín silvestre.--Pedregales, hondonadas y pendientes.--Relente de
+la tarde.--Aguas sulfurosas.--El puente de la Princesa.--Belleza del
+paisaje.--Bravía y salvaje naturaleza tropical.--Melancolía.--Una
+caña acueducto.--El camarín de Alaminos.--Cuatrocientas dalagas
+á caballo.--Tubiganes.--Garzas blancas.--Cuesta y puente de las
+Despedidas.--Bulliciosa cabalgata.--Cocales.--El puente de la
+Ese.--Vista de Tayabas.--El kilómetro 146.
+
+La buena y franca amistad que encontré en Lucban, detuvo mi viaje
+más tiempo del que me había propuesto, decidiéndome por último,
+aunque no sin trabajo, á señalar día para seguir á Tayabas; aquel
+llegó como todo en la vida, y en una entoldada tarde, me puse en
+marcha acompañado de mi inolvidable amigo Pardo.
+
+A los pocos pasos que dieron los caballos, encontramos las huellas del
+terrible baguio del año 1873. Dos riachuelos que en tiempo de secas
+son completamente inofensivos, pero que en las grandes avenidas hacen
+imposible su vadeo, y que corre el primero á la salida del pueblo,
+y el segundo á un tiro de fusil de aquel, mostraban al viajero las
+ruinas de sus dos puentes, habiéndose establecido sobre las del
+último un arriesgado paso, formado de troncos de coco. El día en que
+hacíamos este viaje, ambos ríos traían poquísima agua, así que nos
+pusieron los caballos al otro lado sin salpicarnos las botas. Pasado
+el último, dejamos á la espalda una pequeña eminencia que da entrada
+á una bellísima cañada sombreada por miles de cocos, entremezclados
+de cañas, baletes y madre-cacao, cuyas verdes cimeras entrelazaban
+aquella vegetación virgen con las flexibles lianas, salpicadas de
+pálidas campanillas de la sampaca y del jazmín silvestre. En la cañada
+retozaban hermosos toretes, cuya lustrosa piel y buen estado de carnes,
+bien claramente demostraban la abundancia de agua y de pasto. Un
+sostenido galope nos alejó de aquel espacioso trozo de camino,
+haciéndose la marcha embarazosa por los pedregales y resbaladizas
+pendientes que íbamos encontrando.
+
+El cielo estaba surcado de nubes, cosa muy frecuente en aquellas
+alturas; los picachos del Banajao los envolvía la bruma, y la humedad
+de que estaba impregnada la atmósfera nos obligó á ponernos los
+capotes á fin de preservarnos del desapacible relente de la tarde.
+
+De hondonada en hondonada, y caminando siempre entre una salvaje y
+exuberante vegetación, entre la que de trecho en trecho se elevaba
+alguna que otra casita, morada de sementereros ó abrigo de viajeros,
+llegamos á la altura del puente de la Princesa, en la que un fuerte
+olor á huevos podridos nos indicó la presencia en aquellas cercanías
+de algún manantial sulfuroso. El olor á medida que avanzábamos era más
+acentuado, notando por último en la misma meseta de la prominencia,
+ligeros surcos impregnados de los residuos mineralógicos que arrastran
+las aguas. En el puente de la Princesa dimos un pequeño descanso á los
+caballos, y tuvimos ocasión de examinar la solidez de su fábrica. Una
+escalinata hecha en uno de los estribos, nos condujo guardando ciertas
+precauciones al lecho del río. El puente lo constituye un solo ojo
+de una gran altura fabricado con suma valentía, y cuya consistencia
+la probó en el último baguio, el cual arrastró por completo uno de
+los estribos, quedando el arco totalmente descarnado por uno de los
+lados, sin resentirse gran cosa su bóveda en el año y medio que duró
+su reconstrucción. Dicho puente, según las inscripciones que muestran
+sus pretiles, fué dedicado á la Princesa de Asturias, y concurrieron
+por igual, tanto para los gastos como para los trabajos, los pueblos
+de Tayabas y Lucban, constituyendo en la actualidad el comedio de
+dicho puente, la línea jurisdiccional entre aquellos.
+
+El paisaje que se admira desde el puente de la Princesa es de lo
+más bello que puede crear la naturaleza. El río corre entre dos
+eminencias, en las que el Sumo Hacedor ha derramado uno de los más
+hermosos destellos de su poder. Todos los matices de la flor, todos
+los misterios de la selva y toda la grandiosidad de la vegetación
+intertropical, se muestran escalonados en aquellas alturas, en las que
+repercutido se deja oir el estridente chillido del mono, el agorero
+canto del _calao,_ el triste gemir del _bató-bató_, el monótono piar
+del _solitario_ y los alegres gorjeos del _pájaro del sol_. Todo este
+conjunto, cerrado casi de continuo por compactas nieblas, predispone
+fuertemente á la melancolía. No concibo pueda reírse al pasar el
+puente de la Princesa.
+
+Aquel panorama oprime el alma, aquellas alturas concentran en un
+círculo de tristeza el espíritu, y las brumas que se corren desde
+las quebradas del Banajao, las da vida la fantasía, convirtiéndolas
+en sombríos sudarios.
+
+¡Qué triste, qué salvaje, y á la par qué hermoso es todo esto!--dije
+á mi buen amigo, al par que ligeramente rozaba con la espuela los
+hijares del caballo.
+
+Pasamos un sencillísimo _acueducto_ á los pocos pasos, tan
+sencillísimo, que solo lo componía una gruesa caña que comunicaba el
+agua de un borde á otro del desmonte que cruzábamos, y que da paso á
+una limpia planicie sembrada de caña dulce. Señalándome aquel lugar,
+me dijo Pardo se le conocía con el nombre del _camarín_ de Alaminos. Le
+interrogué sobre este particular y me contó que allí se había elevado
+un precioso _kiosco_ de caña y flores en la visita de aquel general,
+al cual, según el testimonio de mi amigo, esperaban en aquel sitio más
+de 400 dalagas á caballo adornadas con sus mejores galas y escoltadas
+por unos 4.000 jinetes. Me sonreí con cierto aire de incredulidad,
+pareciéndome muchos caballos, pero más adelante quedó fijada la
+veracidad de la cifra por las notas conservadas por el Alcalde. [10]
+
+Pasado el cañadulzal, empiezan á verse _tubiganes_ ó sean terrenos
+regadíos, labrados y escalonados, en los que se siembra el arroz y
+en los que vimos grandes bandadas de garzas blancas.
+
+Puestos los caballos al paso y afianzándonos en el borrel de la silla,
+bajamos la escabrosa cuesta de las _Despedidas_, á cuya falda se
+asienta sobre un riachuelo el puente de aquel nombre, el cual le
+fué dado, según he podido averiguar, por ser el lugar señalado por
+la costumbre para despedir los de Tayabas á los que se van. ¡Qué
+tiernas escenas habrá presenciado! ¡Cuántas lágrimas habrá absorbido
+su candente arena! ¡De cuántos juramentos y de cuántas fugaces promesas
+habrá sido mudo testigo!....
+
+El camino mejora notablemente desde aquel puente, pudiéndose hacer
+uso del carruaje. El bosque y el matorral cesan y solo se extienden
+á uno y otro lado, tierras cultivadas, sembradas de palay ó plantadas
+de coco. El agua es abundantísima, manteniendo los cuadros del arroz
+constantemente anegados.
+
+Al otro lado del puente nos encontramos una alegre caravana, en la
+que nos llamó la atención varias dalagas á caballo perfectamente
+ataviadas, luciendo caprichosos sombreros con gran profusión de gasas
+y flores. Los colores de las faldas y los pañuelos que resguardaban
+sus hombros, eran de colores muy fuertes que destacaban el negro del
+_tápiz_. La tayabense jamás deja el _tápiz_; monta admirablemente y
+cifra su orgullo en su traje de montar y en la riqueza de los atalajes
+de su caballo. Todas montan al lado izquierdo y desconocen el uso de la
+espuela, sustituyéndola con flexibles latiguillos que suspenden de la
+muñeca con una cadenita de plata. La tayabense á caballo, es sumamente
+locuaz y decidora, desconoce el peligro, se impacienta á menudo y
+pocas veces lleva al paso su cabalgadura. Aquellas dalagas supimos
+se dirigían á una de las vecinas sementeras á pasar un día de campo.
+
+Dejando á ambos lados del camino umbrosos cocales recargados de
+fruto, pasamos el pequeño puente de la _Ese_--así llamado por su
+configuración que lo asemeja á dicha letra--y dimos vistas á Tayabas,
+á cuyo _bantayán_ llegamos de una trotada. El poste telegráfico que
+se eleva en la afuera del pueblo, marca en una tablilla el km. 146,
+cifra que representa la distancia que separa á Tayabas de Manila. De
+Lucban á Tayabas hay 12 km. y pico.
+
+
+
+CHAPTER VI
+
+CAPÍTULO VI.
+
+Tayabas.--Su antigüedad,--Situación.--Estadística.--Pureza de
+raza--El bambán grande.--Fiebres palúdicas.--Su remedio.--Casa
+real, tribunal, iglesia y convento.--Una Semana Santa en
+Tayabas.--Riqueza de ornamentación.--Correría histórica
+alrededor de un escribano de Pilatos.--Fisonomías de los
+pueblos.--Comparaciones.--Indolencia.--Supersticiones.
+
+Tayabas es pueblo de muchísima antigüedad; hoy es cabecera de
+la provincia á la que da nombre, habiéndolo sido anteriormente
+Calilayan. Se encuentra bajo la influencia del Banajao y á dos leguas
+del estrecho, cuyas aguas se divisan perfectamente á virtud de la gran
+altura en que dicho pueblo está situado. Confina con Pagbilao, Lucban
+y Sariaya. Tiene, según los padrones del año 1875, 125 cabecerías
+repartidas en 156 barrios, componiendo un total de población de
+22.337 almas, de las que tributan 12.176. Acaecieron en dicho año
+810 defunciones, igual número de nacimientos, y 311 casamientos;
+se sortearon 1.132 mozos, sacándose 17 soldados; concurrieron á las
+escuelas por término medio 150 niños de ambos sexos, vacunándose 1.109;
+se sustanciaron en el juzgado 23 causas correspondientes á delitos
+cometidos en su demarcación, y por último, tiene 71 cuadrilleros á más
+del puesto de la guardia civil al mando del capitán, jefe de la línea.
+
+La situación de Tayabas, según el Padre Buceta, es 14° 50' lat. y 128°
+30' long.
+
+Tayabas, como toda la provincia á que da nombre, es el centro de la
+pureza de la raza india y la buena dicción del tagalo; por lo tanto,
+allí es donde puede estudiarse con gran resultado al indio y sus
+costumbres.
+
+El pueblo es muy limpio, corriendo por sus principales calles
+abundantes aguas encauzadas en _bambanes_. La que lleva el de la
+llamada del _bambán grande_, hace mover una pesadísima máquina para
+descascarillar palay, que se asienta al final de aquella. Dichos
+encáuces no solo constituyen un poderoso elemento de limpieza, sino
+que también se utilizan para todo género de necesidades domésticas,
+siendo sus cristalinas aguas que vienen desde las vertientes del San
+Cristóbal y el Banajao, un abasto para Tayabas, esparciéndose luego por
+cientos de canales que riegan los extensos campos escalonados de palay.
+
+El foco de la insalubridad de Tayabas, está precisamente en su misma
+riqueza; sus productivos regadíos, llamados _tubiganes_, alientan
+el virus palúdico que emponzoña la atmósfera, originando las tan
+conocidas y temidas calenturas que tantísimas víctimas hacen, sobre
+todo de Julio á Octubre, meses en los que la tierra descansa y hace
+pudrir con la ayuda del agua estancada, las raíces y demás hierbas que
+deja tras sí la siega del palay. Estamos seguros que desapareciendo
+los tubiganes, se concluirían las fiebres; pero el remedio salubre,
+está en la ruina de Tayabas, cuya principal riqueza la tiene en sus
+arrozales. El paludismo de Tayabas constituye la desesperación de la
+ciencia. Jóvenes ilustradísimos, avezados á la clínica y á estudiar
+la dolencia á la cabecera del enfermo hemos visto desconcertarse
+ante el extraño y mortífero desarrollo de aquellas fiebres, en las
+que las intermitencias unas veces, son verdaderamente locas, y otras
+pasan completamente desapercibidas, sucediéndose una fiebre á otra
+en la generalidad de los casos, sin dar lugar á poder emplear la
+quinina. Aparte de los meses citados en que las calenturas toman un
+carácter verdaderamente epidémico, la salubridad no es mala.
+
+Las construcciones que componen el pueblo en su mayoría son de tabla
+con techo de cabo negro. Descuellan entre aquellas la Casa Real,
+la iglesia y el tribunal [11]. La primera, aunque pequeña, llena
+todas las necesidades oficiales y personales del Alcalde mayor, que la
+habita. El tribunal es sin disputa uno de los mejores de Filipinas, y
+no decimos el mejor, porque no conocemos todos los de las islas. Tiene
+espaciosos salones, magnífico decorado y ricos muebles. En uno de
+los ángulos del tribunal está la estación telegráfica.
+
+La iglesia mide 113 varas y 2 palmos de longitud, siendo de 53
+con 9 pulgadas de latitud de su _crucero_. Estas dimensiones
+que guardan relación con el edificio, forman una grandiosa masa,
+á cuya contemplación se aquilata cuanto puede hacer la fe de un
+pueblo. Aquella magnífica obra, y aquellos miles de sillares, suman
+un total de trabajo que nada más que la fe puede acumular. A la
+grandiosidad del edificio, no desmerece la suntuosidad y riqueza de
+los ornamentos que guarda, y la solemnidad con que en ella se practica
+el culto y se hacen las funciones religiosas. Lámparas de plata,
+pesados candelabros, riquísimos altares, moquetas, damascos, bronces
+y dorados se ven en el espacioso presbiterio. En los días solemnes, se
+luce un antiguo terno bordado de oro, procedente de Toledo, que llama
+grandemente la atención. Las procesiones se hacen con un orden y una
+magnificencia tal, que nos permite recomendar á nuestros lectores una
+_Semana Santa_ en Tayabas. Los _pasos_ que se exhiben en la semana
+del dolor, no serán de gran gusto, sus combinaciones resultarán
+churriguerescas, incorrecta la talla de sus figuras, impropios sus
+trajes, la verdad histórica falseada y el arte muy mal parado; pero
+lo que falta de arte, lo suple la riqueza. El armazón de uno de los
+carros es todo de plata. En la última procesión que vimos el año 1876,
+contamos 19 pasos, conteniendo algunos de ellos en sus plataformas
+hasta 12 figuras de tamaño natural profusamente recargadas de valiosos
+metales y preciosas telas. La verdad histórica, volvemos á repetir,
+está completamente olvidada en aquellas figuras. En uno de los pasos
+campea en primer término un escribano con sus correspondientes anteojos
+y su indispensable legajo, recordando en las prendas de su traje todas
+las épocas conocidas, haciendo sus gregüescos acuchillados dar una
+galopada de más de dos siglos, hasta llegar á su abotonado chaleco. El
+_acuchillado_ escribano de Pilatos, no causó en nosotros extrañeza,
+puesto que ya habíamos visto á un personaje de las cruzadas luciendo un
+descomunal morrión de la milicia nacional, traído por un _cabanista._
+Para muestra, creemos basta con ese ... morrión.
+
+Parece imposible que las fisonomías de los pueblos varíen tan
+en absoluto, mediando entre sí cortas distancias. Decimos esto
+al recordar á Lucban. Poco más de dos leguas separa este pueblo
+de Tayabas, y sin embargo las costumbres y manera de ser del uno,
+son casi la antítesis del otro. En el primero, el gusto y el arte
+suplen muchas veces á la riqueza; en el segundo, al contrario; en
+este, el rico amontona y entierra los antiguos pesos de _dos mundos_;
+en el otro, la vida activa y comercial baraja continuamente su poco
+numerario. En Tayabas no busquéis ni petacas, ni petates, ni tejidos,
+ni bolos, ni trabajos de palmas, ni ninguna de las múltiples y variadas
+producciones que hemos visto en Lucban. En Tayabas, el hombre no sabe
+más que cultivar el campo; en cuanto á la mujer, francamente, todavía
+no hemos podido averiguar lo que hace y en qué se ocupa. De esa misma
+indolencia y ese perpetuo reposo, nacen sin duda alguna el sin número
+de _abusiones_, ó sean supersticiones de que está llena la tayabense,
+y de las que nos ocuparemos en los capítulos siguientes, en los que
+trataremos de describir lo mejor posible al indio y sus costumbres.
+
+
+
+CHAPTER VII
+
+CAPÍTULO VII.
+
+Costumbres.--Poesía popular indígena.--La tradición y el
+manuscrito.--_El cumintán._--¿Qué es el _cumintán--_?--Reminiscencias
+moriscas.--El _cariquitdiquitán._--Pensamientos tomados al oido.--El
+indio.--¿Es ó no definible?--El libro en blanco.--Identificación del
+indio.--Condiciones para conocerlo.--Fenómenos psicológicos.--Un
+regimiento europeo y un regimiento indígena.--Ingratitud y
+agradecimiento.--La india amiga y la india amante.--El portalón del
+_Gloria.--Titay_.--Una fortuna á la mar.--La Revista Europea viajando
+por el reino de Aracan.--_Conocimientos_ de los escritores de allá y
+algunos de los de acá.--El cómo se escribe la historia.--Apreciaciones
+diversas.
+
+Todas las comarcas del mundo tienen su poesía popular que conservan
+bien por la constante repetición que cuidadosamente hacen de padres
+á hijos, ó bien por la compilación escrita que guarda el libro.
+
+El indio posee, como todas las demás razas, su romancero popular, que
+conserva por la tradición, y algo, aunque poco, en el manuscrito. El
+_cumintán_ tagalo no es, ni más ni menos que el primer auxiliar de
+sus tradiciones.
+
+Si al recorrer los extensos _tubiganes_ y _cocales_ que rodean á
+Tayabas oís plañidera guitarra y dirigís vuestros pasos en busca del
+tañidor; si al llegar al cerco de la casa donde salen los acordes, veis
+los _tapancos_ y _caranes_ alzados, notando en el interior profusión
+de gente que con gran silencio escucha á una india que perezosamente
+canta y baila al son de la guitarra, siguiendo con gran cuidado las
+ondulaciones de su cuerpo, el equilibrio de una taza que mantiene en
+la cabeza; si de cuando en cuando el silencio de los que escuchan es
+sustituído por el característico grito de alegría del indio y á veces
+con un palmoteo semejante al que acompaña las canciones andaluzas;
+si subís la _escala_ de caña y bejuco y tomáis asiento entre aquella
+reunión, que sin preguntaros quién sois, ni quién os presenta, os acoge
+con cariño y os da lo que tiene; si entendéis el tagalo y lleváis
+algún tiempo en el país, desde luego comprenderéis que á vuestra
+llegada se bailaba y cantaba el _cumintán_. ¿Qué es el _cumintán?_
+dirán aquellos de nuestros lectores que no conozcan las costumbres
+tagalas. El _cumintán_ es una mezcla de todos los acordes tristes y
+melancólicos que se conocen en el pentágrama. El _cumintán_ es una
+balada compuesta de suspiros. Sus notas son otros tantos _ayes_
+arrancados en el silencio de la noche, de la mujer que ama, del
+corazón que espera, del proscripto que tras la azulada bóveda busca
+cual otro rey del Oriente la estrella que marca el derrotero de su
+patria. El _cumintán_ tiene algo de salvaje, algo que hace volver la
+vista á los agrestes bosques en que se escuchan sus acordes. Tiene
+sus reminiscencias de las antiguas cántigas moriscas, recordando no
+pocas veces el gemir del _polo_ gitano. El _cumintán_ nació con la
+primera guitarra que se oyó en estas playas. En esta canción india,
+todas las razas que han pasado por este suelo han llevado una adición
+ó una nota. Como dejamos dicho, se asemeja á las canciones gitanas,
+las cuales ni se aprenden, ni se inspiran en la _pauta_ sino en la
+vívida luz de unos ojos de fuego, en el dolor intenso de una perfidia
+ó en el triste recuerdo que sintetiza un acerbo dolor.
+
+El _cumintán_ no se aclimata en las ciudades, así es, que hay que
+buscarlo en esas perdidas casitas ocultas tras los verdes penachos
+de las bongas y las cañas.
+
+Veamos lo que es el _cumintán_.
+
+En la casa á que habéis llegado se celebra un _suizán_. Una treintena
+de indios é indias están sentados en el _sajig_; un indio templa
+las dobles cuerdas de metal de su guitarra, y un individuo del sexo
+fuerte y otro del débil, esperan que aquella esté á punto, teniendo
+la mujer sobre la cabeza una taza llena de vino de coco. Templada la
+guitarra, principia el baile que se reduce á ligeras ondulaciones de
+las caderas, acompañando á los cortos pasos con que van acercándose
+los _bailadores_. Al encontrarse, se paran y ella canta, tomando un
+tema alusivo á la persona por quien se da la fiesta ó picarescamente
+intencionado contra el individuo con quien baila. Concluída la copla,
+beben ambos, y cambiando la taza de cabeza, contesta el indio á la
+canción que le han dirigido, repitiéndose estas evoluciones horas y
+horas, en que se oyen tiernos y delicados pensamientos. ¿Quién es
+su autor? Nadie lo sabe, son hijos de un momento de inspiración;
+el oído los recoge y la memoria los perpetúa. Si entre nuestros
+cantares populares tenemos tiernos y delicados pensamientos, no los
+tiene menos el indio, tanto en el _cumintán_, como en el _balitao_
+[12] y el _cutang-cutang._
+
+El tagalo se presta mucho para los poéticos giros que generalmente
+emplea el indio en sus cantares. Hay una palabra en casi todos los
+_cumintán_ que no se puede traducir á ningún idioma conocido; es como
+si dijéramos el ¡ole! ó el _¡chachipé!_ de la taberna del _candil_
+de _Cádiz_.
+
+Si no hay lengua en el mundo que traduzca esas palabras, tampoco la hay
+que lo haga del _cariquit-diquitán_ tagalo. Dicha palabra compendia
+todo un mundo de mimos, de caricias, de besos, de suspiros. Es el
+_summum_ de la belleza á quien se le aplica, y el paroxismo del amor
+en el lenguaje de los amantes.
+
+--«Si mi novio se muriese, yo iría á dormir sobre su tumba, para
+que sus huesos no tuvieran frío»--decía en una ocasión una india
+que cantaba un _cundimán_.--«Si tú estuvieras aquí, yo me pondría
+buena»--oímos decir una noche á una india, que en el delirio de
+una fiebre palúdica modulaba un _cumintán_, en el que recordaba á
+su amante.
+
+Se dice, y se dice como una cosa concluyente que no admite réplica,
+que el indio es imposible de definir. Difícil, sí, imposible, no. Se
+aduce como premisas de que el indio es indefinible, aquel célebre
+libro de un misionero, cuidadosamente encuadernado, en cuyo lomo se
+leía: _El indio_, libro que á nadie dejó hojear y que ávidamente fué
+abierto tan luego murió, encontrándose los curiosos con que todas
+las páginas estaban en blanco. Á más del libro en blanco, corre de
+boca en boca la célebre definición que hace del indio un doctísimo
+escritor, en la que asienta entre otras muchas cosas, lo imposible
+de conocer al indio. En las páginas en blanco, solo vemos, ya que no
+un cuento, por lo menos un rato de buen humor del Reverendo Padre,
+que ponía á tortura la curiosidad tras las alambradas puertas de la
+librería. En cuanto al segundo testimonio, solo podremos decir que en
+las definiciones se ve que el pobre Padre lo que tenía más bien, era
+un empacho indio que no podía digerir, y se comprende perfectamente
+al decir llevaba cuando tal escribió, más de cuarenta años de país.
+
+Al indio no se le conoce, dicen unos; es imposible definir ni
+calificar, replican otros: jamás podréis formar juicio sobre ellos,
+añaden los más. ¿Por qué? decimos nosotros. ¿Le habéis estudiado,
+ó solo le habéis visto? Si solo lo veis, ¿como queréis conocerle? El
+indio tarda muchísimo tiempo en presentarse ante el europeo tal cual
+es; el mismo respeto es la primera circunstancia que nos aleja de
+su conocimiento. Hacer con tiempo y cariño que se identifique con
+vosotros; lograr que vuestra vista no interrumpa sus costumbres;
+aprender su idioma; ser tolerantes, procurando modificar con el
+ejemplo, lo que queráis reprender; llevar á su inteligencia la
+seguridad de que ni os burláis de él, ni tratáis de originarle mal
+alguno, y cuando esto suceda, principiaréis á estar en condiciones
+de poder definirlo; mientras esto no suceda, no sé con qué derecho
+queréis profundizar una moral, cuyos sentimientos os son completamente
+desconocidos. No estando en las condiciones descritas, á buen seguro
+que tampoco podréis apreciar la poesía popular indígena.
+
+Una india que canta un romance ó un _cumintán_, que es sorprendida por
+un europeo, deja la mayor parte de las veces su canto, ó de continuar,
+lo hace de una forma cohibida á todas luces. Aquel ser se transforma
+tan luego reina la confianza á su alrededor. Dirán mis lectores,
+¿de modo que para conocer al indio hay que hacerse tan indio como
+ellos? No, puesto que podemos asegurar hemos vivido muchísimo tiempo
+á su lado, tanto en el campo como en la ciudad, sin que jamás se hayan
+identificado nuestras costumbres con las suyas. La base de la confianza
+es el cariño, y ese es el que hemos empleado para _apoderarnos_ de
+su manera de ser y poder asegurar que en el mundo psicológico del
+indio se opera toda la serie de sentimientos que se conocen en el
+_vocabulario_ del corazón.
+
+El indio, y entiéndase que hablamos del indio de raza, del indio
+puro, no mistificado ni con las costumbres de las ciudades ni con
+los instintos de la conjunción de sangre, es sumamente adaptable
+á modelarse en el busto en quien reconoce superioridad, y en
+esto, podemos asegurar que la reconoce siempre. El indio, aunque
+sea rico, siempre rinde homenaje á un amo; es un ser libre con
+todas las condiciones para haber conllevado con resignación el ser
+esclavo. Por los criados muchas veces conocéis el amo. Al definir al
+amo, generalmente se define al criado. El indio hace lo que ve hacer,
+y se deja llevar en momentos dados, desde sus indolentes sueños á las
+altas regiones donde centellea la luz de los héroes. Un capitán español
+al frente de cien indios, puede recordar las grandes epopeyas de las
+guerras épicas. El español se bate por el ardimiento de su sangre,
+por el sacrosanto amor patrio, por su espíritu de raza. El indio se
+bate ante el ejemplo, ante la identificación que hace de su ser en
+otro ser, en quien reconoce superioridad. ¡Misteriosa mistificación
+que crea y alienta una campaña como la de Cochinchina, una epopeya
+como la de Simón de Anda, y un recuerdo glorioso como el de Clavería;
+el jefe que al frente de fuerzas europeas vuelve la espalda en un
+momento de peligro, encuentra las bayonetas de sus soldados; el que la
+vuelve ante fuerzas indígenas, tropieza con las mochilas. Un coronel
+de un regimiento europeo, es la táctica; un coronel de un regimiento
+indígena, es la conjunción de mil almas en la suya, flotando en su
+espíritu la suerte del regimiento: su responsabilidad es inmensa,
+pues tan fácil le es llegar al Capitolio como á la roca _Tarpeya_.
+
+La identificación del indio con el sér en quien reconoce superioridad,
+está demostrada. De esta demostración, se deducen necesariamente un
+sinnúmero de corolarios que vienen á definirlo.
+
+Se dice, el indio es esto y aquello y principalmente desagradecido,
+á lo que contestamos nosotros, que si bien se ven entre ellos pruebas
+de olvido--cosa que por otra parte, y dicho sea de paso, no es de
+extrañar, dado el estado de la humanidad--también podríamos citar
+hechos concretos, de que si hay indios que olvidan, también los hay
+que recuerdan y agradecen.
+
+Lo que muchas veces se llama desagradecimiento, suele ser exigencias
+no otorgadas quizás porque vienen repetidas ó porque son odiosas.
+
+--¿Por qué te vas de esta provincia?--decía en una ocasión una india
+á un amigo nuestro.
+
+--Me voy porque me han ascendido, y porque lo manda el rey.
+
+--Pues, pídele al rey--replicó con la mayor naturalidad--que te deje
+aquí, y en cuanto al sueldo, yo te lo daré.
+
+Las anteriores palabras, en la generalidad de los casos despiertan la
+indignación; pero juramos á nuestros lectores que en el tono y la forma
+en que lo dijo la india, solo originan la gratitud. Es de advertir
+que aquella no tenía amores con mi amigo, y solo había tenido ocasión
+de prestarle aquel algunos pequeños favores. Hacemos esta salvedad,
+pues es de hacer, puesto que la india amante, no ofrece, sino que da,
+ó tira cuanto tiene. Como ejemplo, citaremos un hecho.
+
+Una mañana estaba á punto de levar anclas el magnífico vapor _Gloria_,
+de la casa Clano. Las blancas burbujas que se escapaban de los tubos
+y la compacta columna de humo que perezosamente se iba confundiendo
+con las matinales brumas, bien claramente demostraban que el coloso
+estaba listo para alentar con sus potentes transpiraciones, las dobles
+hélices. El _Gloria_ debía conducir á la madre patria gran número de
+sus valientes hijos, que después de haber peleado como buenos en las
+aguas de Joló, iban con la alegría pintada en la cara en busca de
+las azules ondas de las castellanas playas. De pronto saltó desde
+el _portalón_ á la cubierta una india, preguntó por el capitán, y
+una vez en su presencia le suplicó la llevase á España, ofreciéndole
+doscientos pesos por su pasaje. A las justas observaciones del capitán
+explicándole lo imposible de realizar su petición por no tener
+pasaporte ni haber llenado ninguno de los requisitos de embarque,
+la india rompió á llorar; volvió á suplicar, y no pudiendo conseguir
+nada, secó sus lágrimas, y dirigiéndose silenciosamente al _portalón_
+tiró á la mar los doscientos pesos.--¡Pobre Titay!--oímos decir á un
+artillero que veía alejarse la barquilla en que iba la india.--¿Quién
+es Titay?--preguntamos nosotros.--Titay es esa pobre mujer que acaba de
+salir, era la amante de un compañero y anoche supimos había vendido
+cuanto tenía, creyendo poder seguirnos.--¡Pobrecilla!--añadió el
+valiente hijo de España visiblemente conmovido; sin él nada quiere
+y toda su fortuna la ha tirado á la mar.
+
+Que le digan al novio de la india que son indefinibles, y de seguro
+se sonreirá amargamente al recordar la facilidad con que él podría
+definir á la desgraciada Titay.
+
+Sin el trato y el conocimiento íntimo del carácter, volvemos á repetir,
+es completamente imposible definir, máxime cuando corre de boca en
+boca tanta y tanta vulgaridad, escribiéndose en la generalidad de
+los casos en el mismo tono en que se habla.
+
+No ha muchos días, hojeando una de las últimas entregas de la
+_Revista Europea_ nos fijamos en un artículo, en cuyo epígrafe se
+leía: _Una llaga social_. La respetabilidad de la firma del autor,
+la justísima reputación de la revista y nuestra afición á la lectura
+nos hicieron adivinar un precioso cuadro que encarnaría algún cáncer
+moral. Principiamos la lectura, y á vueltas de bellezas de primer
+orden nos encontramos con un párrafo que literalmente dice así: _En
+el reino de Aracan, en las islas Filipinas, ningún hombre toma por
+esposa una doncella so pena de considerarse deshonrado._
+
+Después de decirse que en estas islas la virginidad es una deshonra,
+creemos que bien puede asegurarse lo de los nidos en los rabos de
+los carabaos; lo de los misteriosos embozados de la calle de San
+Jacinto; lo de la persecución del _anay_ por fuerzas del ejército;
+lo de los rabos de las indias de la costa de _Baler_ lo de los tigres
+de Mariveles, y lo otro y lo otro, incluso el asegurar que el indio
+es indefinido. Si lo han de tratar de la forma que lo hace el autor de
+_La llaga social_, más vale que lo sea y no le atribuyan cosas que está
+muy lejos de ser, y con las cuales se forman conceptos y apreciaciones
+completamente erróneas. Todos los indios de Filipinas, lo mismo los
+remontados que los de las ciudades; lo mismo los que campan en su
+vida nómada en las escabrosidades del _Banajao_ y del _Caraballo_,
+que los reducidos; lo mismo los cristianos que los idólatras, _aetas,
+tinguianes y busiaos_ conocen el valor de la virginidad, y en sus
+confusas ideas del deber y el honor jamás ha entrado como deshonra el
+que la compañera que han de tomar por esposa haya perdido al unirse
+á ellos la flor de la pureza.
+
+Si tales cosas dice un periódico tan serio y de los primeros de Europa,
+¿qué no podrán decir los demás?
+
+¡Así se escribe la historia!....
+
+ * * * * *
+
+En muchas de nuestras ideas acerca del indio, convienen gran número de
+profundos observadores, y entre otros citaremos al eminente jesuita
+Murillo Velarde, quien en su _Historia de Filipinas_, dice: _que el
+español es un vivo espejo en el que se mira el indio_. Robertson, en
+su _Historia universal de las Indias_, compara á los indios con los
+muchachos de la escuela; semejanza que también la encuentran el abate
+Marden en sus escritos, y Solorzano en su _Política Indiana_. El sabio
+cronista de los viajes por Filipinas, del General D. Ignacio María
+de Alaba, Frey Joaquín de Zúñiga, escribe en un manuscrito, valiosa
+joya que guardan los archivos de San Agustín, cuyo hábito vistió, lo
+siguiente: «El genio de los indios, según los autores que han escrito
+de ellos, es un embolismo de contradicciones; dicen que al mismo tiempo
+son humildes y soberbios, atrevidos y cobardes, crueles y compasivos,
+perezosos y diligentes, y refieren de ellos otras mil contrariedades
+como estas. Yo he vivido con ellos diez y seis años y no he hallado
+contradicción alguna, sino una gran debilidad y mucha disposición á
+recibir la impresión de todas las pasiones, las cuales se les pasan
+luego, y con gran facilidad se desprenden de una para dar lugar á
+otra. Muchas de sus acciones nos parecen contradictorias, porque las
+referimos á nuestros ojos y no á los suyos; lo que entre nosotros es
+tenido por bajeza, lo tienen ellos por honra; lo que á nosotros nos
+abochorna, suele ser á veces entre ellos muy honorífico. Si cotejamos
+su modo de obrar con el modo de discurrir que se halla entre ellos,
+muchas que nos parecen contradicciones, las hallaremos consecuencias
+legítimas de sus principios.
+
+
+
+CHAPTER VIII
+
+CAPÍTULO VIII.
+
+Costumbres.--Casamientos.--Código amoroso indio.--Prólogo al
+libro.--Bíndo--Cabezang Juan y cabezang María.--Los faldones del
+munícipe.--Elocuencia de las uñas.--El Eureka tagalo.--El pretendiente
+y la pretendida..--El _pamimianan_.--El _amang-cruz.--_Una casa vacía y
+una casa provista.--El _habiling.--_Calabazas en redondo.--Influencia
+de los mayores.--Rencor indio.--Los picos quemados de una carta.--La
+_gayuma_ y el _jonjon_.--Aceptación del _habiling_.--De novio
+á marido.--El _pag-haharap.--_Ceremoniales.--La vuelta á la
+casa.--Novenario.
+
+El indio en general es muy dado á sus tradiciones, y por nada en el
+mundo varía sus costumbres, costando no poco trabajo el introducir
+la más ligera adición ó supresión en ellas.
+
+Desde que un _lalaqui_ forma el propósito de hacer el amor á una
+_babay_, hasta que se consuma el matrimonio, pasa por una serie
+de ceremonias y es objeto de un sinnúmero de fórmulas difíciles de
+enumerar, y desgraciado de él si en esa larga gestación de pretendiente
+á _catipán_, ó sea novio, y de este á _maridable_, infringe alguno de
+los infinitos detalles del larguísimo ritual del código amoroso indio.
+
+Ni el pretendiente que en fuerza de cortesías llega á _retratarse_
+en los tersos botones de portero de Ministerio, ni el aspirante á
+rica dote ante exigente futura suegra, ni el candidato extra-oficial
+en distrito cunero, ni el cesante con ocho hijos frente á despótico
+casero, tolera las injusticias, los desaires, las cavilaciones y los
+sudores que sufre y aguanta con estoica resignación el indio ante la
+bronceada deidad de sus pensamientos.
+
+Veamos el tipo.
+
+Bindoy es un fornido muchachote de veinte años, su padre _Cabezang_
+Juan y su madre _Cabezang_ María, son dos honrados seres que tienen
+cuatro cavanes de regadío, quinientos, cocos, algunas vacas y
+dos carabaos aradores que labran la tierra, en la que se levanta
+el hogar donde nació Bindoy. Aquella casa se llama de sementera,
+y los habitantes de las ciudades conocen á sus moradores con el
+nombre de sementereros. Bindoy y sus padres no van al pueblo sino
+los domingos, los días de procesión y aquellos otros en que el ronco
+tañido del _tambulic_ del _matandá sa nayon_ anuncia al barrio que en
+la población ha de verificarse algo extraordinario. Cabezang Juan,
+acompañado de su hijo--que es primogénito de su cabecería,--asiste
+á las altas deliberaciones que algunos sábados se discuten en el
+Tribunal, y no sin gran trabajo recauda de sus _carolos_ el tributo,
+trabajo que en cambio le da fuero sobre uso de chaqueta, asiento en
+la principalía, voto en las deliberaciones, media firma en informes
+de conducta, y sobre todo el oir llamar con cierto respeto á su cara
+consorte el aristocrático _Cabezang_, título tan nobiliario, como
+si su propietaria pudiera ostentar en vez de los blancos faldones
+de la munícipe camisa de su marido, un escudo con media docena de
+lagartijas en campo amarillo.
+
+Bindoy ha entrado en quintas y sacado un número alto, por lo
+tanto, viéndose libre del servicio del Rey, principió á pasar
+por su imaginación el deseo de dedicarse al de una _dama_. Con tal
+resolución, se echó mi buen Bindoy por aquellas sementeras de Dios en
+busca del ideal de sus sueños. Una tarde se hizo cargo de una guapa
+dalaga que pilaba arroz acompañando el ruido acompasado del _jalo_
+con una monótona canción. Ver á la dalaga y pararse, y tras pararse,
+rascarse, fué simultáneo. En Europa, sabemos, mejor dicho lo saben
+_otros_, que con la música puede darse las buenas tardes y hasta
+pedir un fósforo al vecino; pudiéndose hacer esto, y muchísimo más,
+en el arte coreográfico, en el que, y solo con la ayuda de los pies se
+pueden recitar todos los pentacrósticos de Estrada. El arte mímico ha
+llegado á una gran altura en el viejo mundo; pero juramos á nuestros
+lectores, que con toda aquella mímica junta, no se llega á la expresión
+que envuelve el hecho de pararse un _bagontao_ ante una dalaga, y
+rascarse. Las uñas en este caso tienen más elocuencia que todas las
+_catilinarias_ juntas. Una _rasqueta_, reposada, tranquila y practicada
+en aquel _sitio_ de que Sancho se quejaba después del manteo de la
+_venta_, es el ultimatum más perfecto que se conoce en el lenguaje de
+las peticiones. Cuando el indio se rasca en la cabeza, su exigencia
+solo será material, es el preámbulo para pedir ó dinero, ó cosa que lo
+valga; pero si el indio _corre_ las uñas por los _antedichos lugares_,
+entonces la petición cambia de especie, y se convierte en moral.
+
+La dalaga, vió que Bindoy se paró, que miró, y que abrió la boca; oyó
+que pronunció el _eureka_ tagalo, ó sea el característico, _¡aba!_
+y sobre todo, observó que bajó la mano y se rascó con el mismo mimo
+y parsimonia que podría hacerlo un gitano sobre el lomo de un pollino
+en feria, y visto y oído lo anterior, dejó _jalo_ dentro del _lusong_
+y miró de reojo á Bindoy como diciendo, mañana tú serás el que piles.
+
+En las costumbres tagalas de la provincia de Tayabas, el hombre
+trabaja mientras es novio, cuando es marido, generalmente quien lo
+hace es la mujer.
+
+Sigamos á nuestro Bindoy.
+
+Una vez que comprendió había encontrado su media naranja, traspuso el
+cerco de _madre cacao_ que resguardaba la casa, en la que entró con
+la misma familiaridad que si fuera la suya. Dió las buenas tardes á
+los padres de la dalaga, fué cuidadosamente observado por aquellos,
+y acto continuo indicaron faltaba agua, á cuya indicación el pobre
+Bindoy, cargó con un pesado _bombón_ de caña, que llenó en un manantial
+vecino. Con este trabajo empieza el _via-crucis_ que tiene que recorrer
+el pretendiente. En el mero hecho de haber desempeñado una ocupación de
+la dalaga, se le acepta, y en tal concepto, presta con el nombre del
+_servicio_, ó sea el _pamimianan_, toda clase de trabajos. Acompaña
+á su pretendida á todas partes, desempeña sus quehaceres, pila por
+ella el arroz, lampacea el suelo, limpia los _carajais_ y los platos,
+ayuda al padre en las faenas de las sementeras, y todo por ella, por
+ella, á quien mira con una cómica gravedad. No hay nada más digno de
+notar, que la respetuosidad con que es tratada una india en situación
+de pretendida.
+
+El _servicio_, lo impone el padre de la dalaga, dura generalmente un
+año, ó sea de cosecha á cosecha, viviendo muchas veces el pretendiente
+en la misma casa de la pretendida. Desde el momento en que se acepta
+el servicio por parte de la familia de la dalaga, se abren dos
+listas, una que lleva el padre de aquella y otra el pretendiente,
+consignándose en ellas el importe de todo cuanta gasta en obsequios,
+sean de la clase que quieran. Los trabajos también tienen su tarifa,
+abonándose en cuenta dos reales por los servicios de noche, y uno los
+de día. Las listas del _pamimianan_ son altamente curiosas, leyéndose
+en ellas, al lado de una libra de _lichón,_ un pañuelo de guinaras,
+figurando más allá de este apunte, dos reales por una noche en claro
+velando el _romadizo_ de la futura suegra, y más allá, un real por
+media noche en que acompañó á la dalaga á cantar la pasión. Al cumplir
+el año se hace la liquidación del importe total de los trabajos, de
+los obsequios y del valor de todo lo comible y bebible, que ha llevado
+el pretendiente, y este se prepara á recibir su sentencia, pues al
+concluir el servicio se resuelve en definitiva si se le acepta ó no.
+
+En esta aceptación, poco ó nada se oye el asentimiento de la dalaga,
+la cual con raras excepciones sigue la voluntad de sus _mayores_,
+sin réplica ni objeción alguna.
+
+El pretendiente, en esos días, se preocupa todo lo que puede
+preocuparse un indio; busca una especie de hombre bueno, que se le
+conoce con el nombre de _amang-cruz,_ y con este, y algunas veces la
+música, se dirige á la casa de la dama de sus pensamientos, siendo
+de advertir que ya con anticipación se ha procurado se le comunique
+la noticia. Constituidos en la casa, si ven que nada falta en ella,
+es mala señal; mas si por el contrario, se encuentran solo con las
+paredes, sin que haya fuego, ni leña en el hogar, ni bancos, mesas
+y lamcapes en la caída y sala, entonces la cosa varía de aspecto,
+y el novio, el _amang-cruz_ y los individuos de la familia de aquel,
+en un momento llevan cuanto hace falta, procediéndose acto continuo
+á preparar la cena y buscar á la dalaga, que la tienen escondida en
+alguna casa vecina. Encontrada aquella--y es de advertir que se la
+encuentra siempre--el _amang-cruz_ entrega á su padre una bandeja
+adornada de flores. Entre estas se coloca una cajita, en cuyo fondo
+se ponen dos monedas de plata, cuyos bustos resulten mirándose el
+uno al otro. A esta ofrenda se la llama el _habilin_, y aceptado
+este, principia la cena; se bebe, se canta, se baila y se habla de
+todo, menos de la proyectada boda. A los ocho ó quince días de la
+entrega del _habilin_, se prepara otra cena, previo aviso á todos
+los parientes de una y otra parte, y si á la conclusión de aquella
+devuelve el padre de la dalaga al _amang-cruz_ las dos monedas, es
+señal de calabazas en redondo; si no hay devolución, el pretendiente
+pasa á ser novio oficial.
+
+De no aceptarse al novio, se le entrega el importe del servicio, el
+cual se le carga en cuenta al nuevo pretendiente que tenga la dalaga,
+de modo que el _pamimianan_ no es ni más ni menos que un préstamo
+que se hace al padre, con la garantía de la hija. Volvemos á repetir,
+que pocas veces entre las indias de la provincia de Tayabas, se ven
+ejemplos de que contraríen la voluntad de sus _mayores_, y cuando esto
+sucede, el rencor se lleva á un terreno casi incomprensible. Conocimos
+una joven, que habiendo apelado al amparo de las leyes, y habiéndose
+decretado su depósito, escribió á sus padres una carta pidiéndoles
+perdón. El día que tal hizo fuimos á la casa en que se hallaba, y la
+encontramos llorando, teniendo á la vista su carta con los cuatro
+picos quemados, una mortaja, un cordón, un rosario y cuatro velas
+amarillas. Aquellos objetos mortuorios nos llamaron la atención,
+y al interrogar á la joven, nos dijo, que aquella carta era la suya,
+devuelta sin contestar por sus padres, quienes, juntamente con ella
+le habían acompañado los anteriores objetos. La carta que se devuelve
+quemadas las cuatro puntas, significa que el odio será eterno; si se
+acompaña la mortaja, revela, que aquel se llevará hasta la tumba.
+
+La oposición de los _mayores_ tratan algunas veces los pretendientes de
+conjurarla por medio de empíricas recetas ó tradicionales _anitos._ Las
+hojas de la _gayuma_ y del _jonjon_, se prestan en primer término para
+las cábalas amorosas. Aquí no hay _echadoras_ de cartas, ni agoreras
+pitonisas; pero el género no es desconocido, La _mangcuculam_ suple
+aquí las rayas de la mano, la sota de bastos y los _setenarios_ del
+amor, con los brebajes del _jonjon_ y los sahumerios de la _gayuma_.
+
+Nuestro conocido Bindoy no tuvo necesidad de recurrir á medios
+extraordinarios. Fué aceptado por todos, trabajó como un cumplido
+pacientísimo su año de servicio, y cabezang Juan guardó en el fondo
+del arca las dos monedas del _habilin_. Ya lo tenemos, por lo tanto,
+novio oficial de la simpática dalaga, cuyo nombre era el de Nínay.
+
+Del estado de novio al de marido, hay entre el indio muy poco camino,
+así que á los pocos días tomaron el que dirige al convento, Bindoy,
+Nínay, el _amang-cruz_ y los padres de aquellos. Presentes los novios
+ante el párroco, fueron examinados, y _nemine discrepante_ aprobados,
+quedaron inscritos para las amonestaciones.
+
+La presentación que hacen al cura la llaman el _paghaharap_, y con
+este nombre se da una fiesta, que se repite la víspera de la unión, con
+el nombre del _casalan_, la que dura hasta la hora de ir á la iglesia.
+
+En todos estos actos hay un ceremonial especial que se repite de unos
+á otros con la precisión del engranaje de un cronómetro inglés.
+
+Bindoy, solo, según programa, marcha por medio de la calzada que dirige
+al convento á la cabeza de la música; detrás de esta, y en la misma
+forma que su futuro, camina muy despacio la novia, llevando sobre su
+cuerpo la saya más pintarrajeada que ha encontrado y cuantos objetos
+relucientes ha podido proporcionarse. Leídas que fueron las solemnes
+palabras de San Pablo, Bindoy miró de reojo á Nínay, el cura bendijo la
+unión de ambos, y todos contentos y satisfechos regresaron á la casa de
+la desposada, en la que el pobre marido, antes de entrar en posesión
+de su mujer, tiene que sufrir nueve--¡nueve!--interminables días, por
+supuesto con sus correspondientes noches de baile, _cutang-cutang,
+coquillo_ y demás agasajos que para el pobre Bindoy son otras
+tantas mortificaciones. En estos nueve días la desposada duerme
+con sus amigas, las cuales la rodean, no dejándola ni un momento
+sola. ¡Delicada y alegórica costumbre en que se despide la dalaga del
+mundo, rindiendo en aquel novenario el último tributo á la virginidad!
+
+Bindoy es completamente feliz al lado de Nínay. Veamos en el siguiente
+capítulo si es ó no posible la felicidad en el indio.
+
+
+
+CHAPTER IX
+
+CAPÍTULO IX.
+
+_¿Es ó no feliz Ambrosio_?
+
+Decía un amigo mío que á ser posible volver á nacer y tener el
+derecho de petición, pediría á Dios nacer indio, pero indio puro,
+de sementera. Fundaba su deseo en la observación que había hecho de
+este país en su larga permanencia en él y en el trato y conocimiento
+de las costumbres del indio.
+
+Hoy que llevo algunos años en Filipinas y que he pasado muchísimos
+días estudiándolo, comprendo cuánta razón tenía mi amigo.
+
+Entiéndase, que tanto aquel como yo, nos referimos al indio de campo,
+no al ilustrado de las ciudades.
+
+Para que no haya duda, voy á describir el tipo tomado del natural.
+
+En mis excursiones por uno de los pintorescos ríos de la contra-costa
+de Tayabas, que desembocan en el Pacífico, vi deslizarse pesadamente
+una balsa de cañas, sobre las cuales tranquilamente dormía un indio. A
+las voces que le dió nuestro timonel, se incorporó lentamente y tras
+un largo esperezo y un no menos largo resoplido soñoliento, separó
+con la ayuda del _tiquin_ su rústica embarcación, dejándonos paso en
+la corriente.
+
+He ahí, dije en mi interior, un ser que respira tranquilidad, salud
+y bienestar.
+
+Formulado que fué el anterior juicio, me asaltó el deseo de saber si
+habría sido ó no exacto en dicha apreciación.
+
+--¿Conoces á ese indio que va en la balsa?--dije al timonel.
+
+--No conoce, señor.
+
+--Pregunta si vive cerca, y de vivir próximo al río, díle si podríamos
+pasar la noche en su casa.
+
+El timonel con la ayuda de mi criado, tradujo en tagalo mi deseo,
+dando su contestación por resultado, que vivía un cuarto de hora de
+_remo_ de donde nos encontrábamos, y que con mucho gusto nos ofrecía su
+casa y cuanto tenía, á cuyo ofrecimiento dí orden para que se largara
+un cabo á la balsa. Con la ayuda del remolque y apretando _bogas_,
+atracamos al poco rato al pié de la morada del indio. La casa era de
+caña y nipa, y todo su ajuar se reducía á dos _lancapes_, una mesa,
+una banga y unos cuantos tabos de coco, destacándose en las paredes
+varias estampas pegadas con morisqueta.
+
+El indio nos dijo llamarse Ambrosio, estaba casado y tenía
+dos hijos. Veamos las necesidades morales y materiales de
+aquella familia. El espíritu de Ambrosio flotaba en el mundo
+del indiferentismo, sin que le atormentase ninguna clase de
+ambiciones, puesto que ignoraba el ancho campo y el dilatado más
+allá, que se extendía tras la cerca de palmabraba que resguardaba la
+casa. Allí vivía, sin recuerdos del ayer, sin aspiraciones del hoy,
+ni intranquilidad ni zozobra para el mañana. Las edades, los tiempos,
+las esperanzas, las tiernas conmemoraciones y todo cuanto constituyen
+esos eternos fantasmas que se suceden sin interrupción en el gran
+laboratorio que da calor al alma, son completamente desconocidos en la
+morada de Ambrosio. No sabe cuándo nació y confusamente recuerda _los
+cabos de año_ que ha celebrado desde que murieron sus padres. Adora
+á Dios sin que en sus ideas religiosas entre para nada tratar de
+profundizar ninguno de sus misterios, llevándole su misma ignorancia al
+fatalismo que predomina en la generalidad de los indios. Á la muerte
+la llaman la _raya-negra,_ y poco ó nada hacen para contrarestar ese
+negro surco de sus creencias, tan luego anuncia una de sus muchas
+_abusiones_ que la muerte ha de entrar en una casa.
+
+Las necesidades morales de Ambrosio son perfectamente nulas. Tiene
+mujer é hijos, pero ni remotamente le ha preocupado su porvenir. Las
+palabras hospital, hospicio, casa de empeños y de refugio, son
+completamente desconocidas en su vocabulario; es más, Ambrosio no
+llegará jamás á comprender su significación; ignora lo que son las
+interminables noches del invierno sin abrigo y sin luz, y no sabe lo
+horrible de la palabra _¡pan!_ pronunciada por un hijo hambriento
+y aterido. La nauseabunda guardilla, los harapos, la miseria, el
+hambre, las privaciones de todo género, las luchas de la virtud con las
+necesidades, la camilla y la fosa común, jamás han llegado ni llegarán
+á atormentar los pensamientos de Ambrosio. Pertenece á la raza pura,
+su constitución como la de los suyos, es virgen, desconociendo casi las
+enfermedades, teniendo para las que le aquejen admirables específicos
+en las hojas de sus bosques, en los jugos de sus plantas y en las
+corolas de sus flores. La constante y benigna temperatura intertropical
+de su cielo, le libra de todas las necesidades que trae en pos de sí
+el invierno, poseyendo Ambrosio á su alrededor cuanto constituye su
+vida, no solamente con relación á su materia, sino que también á su
+espíritu. Un pequeño campo le provee de arroz para su morisqueta; el
+río le brinda con la riqueza de sus pescados; el coco, le ayuda con las
+múltiples aplicaciones de sus hojas, sus jugos y sus fibras; el chile,
+fortifica su organismo; las hebras del abacá, cubren su cuerpo; las
+esbeltas cañas y los trepadores bejucos, le dan albergue; los verdes
+nipares, bebidas alcohólicas; y por último, refrescan su sangre los
+poéticos _tamarindos._ Y todo esto lo tiene Ambrosio en las treinta
+varas que rodean su casa. En aquel terreno están cubiertas todas sus
+aspiraciones, no inquietándole el porvenir de sus hijos, puesto que
+sabe que en aquel suelo, mina inagotable cultivada por la mano del
+Sumo Hacedor, está encerrado todo el horizonte del mañana. Su cielo,
+siempre lleno de luz; sus alboradas, con sus diamantinos rocíos; sus
+plácidas noches, con los vividos destellos de los miles de _alitaptap_
+que baten sus alas de fuego en las rojas corolas del árbol del amor;
+la grandiosidad de la selva con sus árboles seculares, sus misterios,
+sus pájaros, sus arroyos y sus flores, sonríen á su espíritu y le
+enseñan á amar al que enciende en los altos plenilunios la pálida faz
+de la _sultana_ de los cielos, á la que Ambrosio como todos los de su
+raza, rinde una verdadera admiración. Así nace y vive el indio, viendo
+llegar tranquilamente su última hora, sabiendo que sus despojos no
+han de ser llevados por manos mercenarias y sí por sus propios deudos,
+los cuales no tienen el amargo _privilegio_ de verlos arrojar en la
+fosa común, _ese_ horrible rincón de las grandes _necrópolis,_ donde
+se hacinan cientos de cadáveres y se compendian millones de lágrimas.
+
+¿Es ó no feliz Ambrosio?
+
+
+
+CHAPTER X
+
+CAPÍTULO X.
+
+Costumbres.--Enfermedades y entierros.--El _orimon_.--Creencias
+del indio.--El mediquillo.--Confección de una receta.--El
+_constructor_ de cigarrillos.--Dos _respiraciones._--El frío y
+el calor.--Muerte de cabezang Pedro.--Al hoyo y ... _talagá nang
+Dios._--La casa por concluir.--_Dolor de embarazo_.--Las plegarias
+y la Orden tercera.--Las listas del presente.--_El panalañgin._--El
+sentimiento y el estómago.--_Inoac_ y _sayos_.--El sentimiento y el
+indio.--Filosofía del _icao ang bahala_, y el _talagá nang Dios_.--El
+cementerio de Tayabas.--La vida y la muerte.--¡Eterno olvido!--El
+_dasalan._--Creencias.--El _lungcasan_.--Último recuerdo del vivo
+al muerto.
+
+Ya que hemos visto todo el ceremonial que precede á un casamiento
+en Tayabas, síganme los lectores que quieran á la cabecera de un
+enfermo grave, y si muere les daremos á conocer las costumbres que
+se practican en los entierros.
+
+--¿Estamos en camino? Sí, pues principiemos por doblar la rodilla,
+pues á pocos pasos de la casa adonde nos dirigimos llevan el _orimon_,
+resguardado por un inmenso payo de seda grana, y dentro de aquel se
+ve al ministro del Altísimo con la sacrosanta _forma_. Detrás del
+_orimon_, que no es ni más ni menos que una silla de manos conducida
+en hombros de cuatro fieles, y custodiada por una guardia de honor de
+cuadrilleros, va la música tocando la marcha real, y á continuación
+gran número de acompañantes con velas.
+
+La devota comitiva se dirige á la iglesia, y nosotros entramos en la
+casa del paciente, en la que se notan algunos adornos, lo que prueba,
+que en aquella se ha recibido al _Rey_ de los _Reyes_, con toda la
+suntuosidad á que alcanzan los recursos de sus moradores.
+
+Ya estamos en la caída; si quien padece es mujer, y se encuentra de
+parto, no podemos detenernos ni hablar hasta llegar á la habitación
+donde se encuentra la enferma; si esto no hacemos, se creería en un
+resultado funesto. Delante de nosotros ha pasado un indio que se ha
+parado á encender un cigarro en una de las muchas luces que hay en la
+caída, á pesar de ser las cuatro de la tarde; aquella parada, desde
+luego nos da á conocer no habrá bautizo, ni necesidad de preparar
+agua de socorro. Con nosotros viene el estudioso y aventajado joven
+D. Evaristo Batlle, médico titular de la provincia; lleva poco
+tiempo en ella, y todavía no ha podido desterrar con su ciencia las
+ridículas y hasta estrafalarias prácticas de los mediquillos. El
+doctor nos acompaña como simple curioso, si bien, va animado de
+los mejores deseos humanitarios. Cerca de la caída está la cocina,
+y en ella nos enseñan á un grave y respetable _señor,_ de camisa por
+fuera, armado de unos tremendos anteojos, cuyo varillaje difícilmente
+encuentra apoyo en una _cosa_ que quiere ser narices. Aquel personaje,
+es el mediquillo; se encuentra rodeado de una porción de cachivaches,
+dando órdenes y disposiciones con un gran aplomo. Cree que ninguno de
+nosotros conoce el tagalo, y por lo tanto continúa con su explicación
+medica, al par que confecciona una receta. Veamos los ingredientes
+de esta, y oigamos el discurso.
+
+En una hoja de plátano, embadurnado de aceite para que no se pegue,
+deja destilar la melaza de unos caramelos, que derrite á la llama
+de unos _tinsines_ que arden por cima de la hoja, sobre la que
+vemos perfectamente picado un poco de tabaco y otro poco de _buyo_,
+que mezcla y revuelve con la melaza, haciendo por último con todos
+aquellos _compuestos_, una especie de tabaco de las dimensiones de un
+_primera habano_. Concluída su obra, miró por cima de las antiparras
+á todos los que aguardaban brotase la salud de sus manos, y con _aire_
+reposado y sentencioso, dijo en tagalo, lo que traducimos en español.
+
+--Toma,--dijo, dándole el cigarrillo á una india, que supimos
+era la esposa del enfermo,--cuando le _suba_ el frío, hay que
+traerlo _abajo_, y para llamarlo, tienes que taparle con _eso_
+todas las _respiraciones_--¡Santos cielos! exclamamos en nuestro
+interior,--¡cuántas _respiraciones_ conocerá ese _constructor_ de
+cigarrillos! Sudando, solo en pensar la horrible faena para conducir
+el frío _abajo,_ nos dirigimos á la habitación del paciente. Con
+más parches que redoblante de concejo; más hierbajos que anaquelería
+de herbolario: y más _sobas_ que espalda de galeote, _yacía_, en el
+petate del dolor, mi bueno de cabezang Pedro, aquejado de un descomunal
+ataque de _frío_ y _calor_.
+
+Al ver al pobre cabezang Pedro, comprendimos todo lo grave que es el
+estar malo en Tayabas.
+
+Y en efecto, lo estaba tanto, que murió aquella misma noche.
+
+Nuestro amigo el doctor nos dijo que el frío y el calor, no era ni
+más ni menos, que una fiebre maligna.
+
+Por supuesto la muerte de cabezang Pedro, no se la achacaron al
+mediquillo ni mucho menos, pues allí no hay la _fea_ costumbre de
+echar el muerto á las espaldas del que lo asistió en vida. Se muere
+porque _sí_, y al hoyo y _talagá nang Dios_.
+
+Si la casa donde acaece una defunción es nueva y está concluída,
+entonces no hay que preguntar, pues que está muy arraigada la creencia
+que enfermo que cae en casa nueva y concluída indefectiblemente ha
+de morir, haciendo esto, que jamás se concluyan las casas de Tayabas,
+dejando por poner, ó una puerta, ó una concha, ó una ventana. Durante
+los embarazos se suspende toda obra, así que si la dueña de una casa
+en construcción ó reparación nota síntomas de embarazo, se paraliza el
+trabajo en el estado en que se encuentre, hasta que aquella dé á luz.
+
+Hemos dicho si la mujer nota síntomas de embarazo, y en esto no hay
+completa exactitud, pues basta que aquellos síntomas lo sienta por
+su mujer el marido. Pero..., pero que vamos, que hay que ponerse
+serio para decir ciertas cosas, mas es lo cierto, que en Tayabas la
+generalidad de los futuros papás, llevan su tradicional creencia,
+hasta jurar que sienten los mismos dolores que la mujer.
+
+--¿Qué tiene tu padre?--decíamos en una ocasión á una muchacha.
+
+--Tiene, señor, dolor de embarazo,--nos contestó.
+
+--¡Vamos, que les digo á ustedes, que entre las muchas gangas que posee
+un marido, jamás pudimos creer podría llegar á tener la de _ponerse_
+á parir.
+
+El pobre cabezang Pedro--como dejamos dicho--murió, no de una ilusoria
+creencia sino de una real y efectiva fiebre palúdica.
+
+Tan luego espiró se le cubrió la cara con un pañuelo, se le
+entrelazaron las manos, poniendo en ellas un crucifijo, las campanas
+tocaron plegarias, y todos los individuos de la _Orden Tercera_,
+invadieron el cuarto, poniéndose á rezar, mientras los parientes más
+cercanos preparaban un hábito de San Francisco, mortaja con la que
+habían de vestir el inanimado cuerpo.
+
+El toque de plegarias, al par que avisa á los vivos recen por el alma
+de un muerto, convoca con su lúgubre tañir á todos los que fueron
+sus parientes. Estos acuden á la casa si es que ya no están en ella,
+llevando cada uno un obsequio, consistente en dinero ó bien en tabaco,
+en bebidas ó en comestibles, obsequios que á su vez son recompensados
+en igual forma y en casos semejantes por los que los reciben, á cuyo
+efecto, se guarda una lista de _presentes_ en cada casa.
+
+Como los parientes del cabezang Pedro son muchos y pudientes, la lista
+del _presente_ está llena de _números,_ que aparecen traducidos en
+_especie_, sobre las mesas y fogones.
+
+Una vez reunidos deudos y amigos, empieza el _panalañgin_ ó sea el
+canto de la pasión, que dura toda la noche con gran contentamiento
+del estómago, al que se da lastre y refuerzo tras cada estrofa.
+
+Entre cabezadas, esperezos y cánticos roncos y destemplados, viene
+el día, y con él el carro ó angarillas que ha de conducir al cadáver
+á la iglesia y de aquí al lugar del eterno reposo.
+
+Todos los parientes acompañan al cadáver, conociéndose aquellos por
+una especie de frac de percalina engomada color garbanzo, de faldones
+muy largos, llamados _sayos_, que visten los hombres, y un manto,
+generalmente de raso, conocido con el nombre de _inuac_, con el que
+se cubren las mujeres.
+
+El indio, bajo el punto de vista del sentimiento, ó es niño ó es viejo,
+lo que viene á ser sinónimo, de aquí lo difícil de definirlo. Tiene la
+volubilidad, la indiferencia, y los momentáneos caprichos del niño:
+como este odia y ama, como este quiere y olvida, sucediéndose en los
+impenetrables misterios de su espíritu, las más fuertes impresiones,
+sin dejar el dolor la más ligera huella, ni el placer el más mínimo
+recuerdo. Todas las cosas posibles la envuelve en su lacónico _aco ang
+bahala_, como todos los hechos consumados, los acepta en su filosófico
+_talagá nang Dios_.
+
+Pronunciando el _aco ang bahala_, emprende todos los actos de su vida;
+y murmurando el _talagá nang Dios_, arroja el primer puñado de tierra
+sobre los últimos restos de la que le dió el sér, ó sigue con estóico
+indiferentismo el féretro del fruto de sus amores, sin que jamás se le
+ocurra protestar ni con la lengua ni con los ademanes de su profunda
+y filosófica frase.
+
+Si la ciencia no hubiera ya convenido que las canas son, en la
+generalidad de los casos, consecuencia de la fijeza de los grandes
+dolores morales, nos convenceríamos de ello en este país. La casi
+carencia en el indio de esas prematuras y plateadas hebras, recuerdo
+de otras tantas lágrimas, prueba, que en su mente hay una gran
+fuerza de conformidad, que la mayor parte de las veces lo conduce al
+indiferentismo. ¿Será esto producto de una inquebrantable y poderosa
+fe, ó derivación de su temperamento? ¡Arcano insondable que solo Dios
+lo sabe, mas es lo cierto, que felices ellos mil veces que á la vista
+de una gran desgracia se quedan dormidos murmurando su concluyente y
+consolador _talagá nang Dios_, no conociendo las interminables noches
+de insomnios, en que se lucha con un insistente y doloroso recuerdo!
+
+Haciendo estas reflexiones, llegamos al cementerio de Tayabas.
+
+Aquella mansión de olvido y descanso, está rodeada de una gran
+exuberancia de vida. El murmurio del río que rompe entre guijas
+al pié de uno de sus muros; los esbeltos penachos de las flexibles
+cañas que los coronan, y los hermosos plumajes de las _oropéndolas_ y
+solitarios que se posan en su parduzca y viscosa argamasa, constituyen
+una amarga verdad que enseña á los que _vuelven_ cuán cerca está la
+vida de la muerte.
+
+En uno de los lados del cementerio se alza una espaciosa y sólida
+capilla, en la que de poco tiempo á esta parte se ha principiado
+á formar _esa_ fúnebre anaquelería invento de la pobre humanidad,
+que sin duda cree que un cajón de ladrillo elevado á tres cuartas
+del suelo es mejor lecho para dormir el sueño eterno, que el hoyo
+abierto en la madre tierra.
+
+En el amplio y extenso patio, no vimos ni un mausoleo, ni un monumento,
+ni una lápida, ni una fecha, ni una inicial, ni nada que recordase
+un nombre. ¡Hierbas y musgos por doquier!... ¡Eterno olvido!
+
+ * * * * *
+
+Recordando las sentidas estrofas, que la soledad del _campo santo_
+inspiraron al malogrado Becquer, volvimos al pueblo.
+
+Aquella noche se verificó el _dasalán,_ ó sea el principio del
+novenario, en el que si bien se reza, también se cena. Esta suele
+servirse en algunas casas los nueve días, mas lo general es verificarlo
+en el cuarto con el nombre de _apat na arao, y_ en el último que se
+celebra con el de _siam na arao_.
+
+Hasta que este se lleva á cabo, los parientes del muerto ni comen
+verduras, ni se bañan. Al quinto día de acaecida la defunción, creen
+que el muerto se aparece al que duerme en la misma cama del finado. Al
+sacar el cadáver de la casa, ponen á todos los chicos sentados en
+la escalera, de forma que el ataúd pase por cima de ellos. De no
+hacer esto, y no cerrar inmediatamente que sale el féretro todas las
+ventanas, se cree que pronto entrará en la casa otra muerte.
+
+Con el nombre del _lungcasan_ se celebra _el cabo de año,_ en el que
+no solamente se cena, sino que en la generalidad de los casos también
+se baila.
+
+Después del _lungcasan_, último recuerdo que consagra el vivo al
+muerto, no quedan ni fechas, ni memorias, ni conmemoraciones, ni
+marchitas coronas. Solo la iglesia conserva en sus archivos una partida
+de defunción; la campana un triste eco en la noche de todas las ánimas;
+la tierra un poco más de lodo, y el enterrador unos trozos de leña,
+restos de los descarnados brazos de una tosca cruz que carcomió y
+desunió la inclemencia del tiempo.
+
+
+
+CHAPTER XI
+
+CAPÍTULO XI.
+
+Paseo á caballo.--El cocal de las _Angustias.--_La ermita.--La
+esquila del santuario.--Una alborada en los trópicos.--La niña, el
+árbol y el crepúsculo.--Una misa en la ermita.--Oración que implora
+y curiosidad que investiga.--La madre del dolor.--Una cifra y una
+fecha.--Averiguaciones inútiles.--El matandá de la ermita.--La Casa
+Real de Cotta.--Las ruinas y la recámara de la muerte.--Estancia
+en el barrio de Cotta.--Tamayo y Belloc.--Recuerdos.--Horas
+felices.--Salubridad y riqueza.
+
+--Hermoso cocal es ese--dije á mi buen amigo A... con quien paseaba
+á caballo una tarde por el pintoresco y agreste camino que conduce
+al pueblo de Lucban.
+
+--En efecto--me contestó mi amigo,--no encontrarás en toda la
+provincia un cocal como este; observa su cerca, su tierra, su labor,
+sus árboles y verás que ni falta una piedra, ni crece una grama,
+ni fructifica una parásita, y, cosa rara, este cocal no tiene dueño,
+es de todos y de nadie, no hay vecino del pueblo que no lo atienda,
+que no lo cuide, que no lo mejore, y, sin embargo, su dueño no es de
+este mundo. Cuando el indio pasa por delante de sus flexibles palmas
+agobiadas por los compactos racimos de sus frutos, si se ha desmoronado
+una piedra coloca otra, si se ha torcido un pono lo apuntala, si una
+planta exótica abraza un tronco la arranca, y cuando nada de esto hace
+porque nada falta, se quita el sombrero, lleva los dedos á la frente,
+hace la señal de la cruz y murmura una oración. Estamos en el cocal
+de las _Angustias_ y su propietaria es la imagen que se venera en la
+ermita de aquel nombre.
+
+--¡El cocal de las Angustias!--Ese título dije, seguramente debe
+encerrar un misterio sintetizando alguna histórica leyenda del país.
+
+--No conozco la leyenda, solo sé que el producto del cocal se emplea en
+beneficio de la ermita, y que de cuando en cuando se extrae cantidad
+bastante de aceite para que una lámpara continuamente alumbre á la
+sublime madre del dolor.
+
+--¿Y nada más sabes?--repliqué con creciente impaciencia.
+
+--Absolutamente nada más, mis ocupaciones, y más que todo mi poca
+afición á escudriñar cosas que ni me van ni me vienen, han hecho que en
+los años que llevo por estas comarcas practicase lo que he visto hacer,
+quitándome el sombrero cuando por aquí paso, por aquello de que adonde
+quiera que fueres haz lo que vieres, sin que haya tratado de averiguar
+el cómo y el por qué _la_ que es dueña de todo desde el cielo viene
+á ser propietaria aquí en el suelo de esas flexibles palmas.
+
+Después de la anterior manifestación de mi amigo, continuamos el
+paseo sin hablar más acerca de la ermita y el cocal de las Angustias.
+
+Volvimos al pueblo, y al día siguiente muy de madrugada me encaminé
+á la ermita, encontrando en ella á un matrimonio indio que la cuidaba.
+
+--Abre--dije en tagalo á la mujer que se había adelantado á mi llegada.
+
+Las pesadas hojas de una puerta profusamente claveteada rechinaron en
+sus goznes, quedando á la vista el interior del santuario. Este lo
+componía un pequeño cláustro, un modesto presbiterio y la sacristía
+que ocupaba un local á la derecha del presbiterio. Cuatro ventanas en
+los muros provistas de conchas y cristales, el altar con la imagen
+de la Dolorosa y una lámpara de plata que ardía frente á aquella,
+completaban el modesto templo á cuya puerta se levantaba una pequeña
+esquila, cuyo bronce anunciaba todos los días la oración de la tarde,
+y un alegre repique los viernes, el sacrosanto sacrificio que desde
+tiempo inmemorial se celebraba en ese día, conmemorativo de los
+dolores de María.
+
+Después de inspeccionarlo todo, me volví á mi casa sin haber podido
+adquirir noticias referentes á la ermita.
+
+Una hermosa y risueña alborada como lo son todas en la
+India, me despertó, oyendo los ecos del lejano volteo de la
+campanita que convocaba á los creyentes á la misa del alba. Era
+viernes. Apresuradamente me vestí, abrí las conchas de mi cuarto y
+me dispuse á asistir al más grande de los misterios del cristianismo.
+
+Los últimos crespones de la noche fueron replegados por la tenue luz
+de un corto crepúsculo, y la claridad sustituyó á las sombras con
+esa potencia, esa vitalidad y esa gigantesca exuberancia con que hace
+la naturaleza en este país todas sus manifestaciones.
+
+Aquí no hay crepúsculos, como tampoco hay juventud. El niño, pasa á
+ser viejo sin haber sido joven, y la niña se da cuenta que ha dejado
+de jugar, cuando es madre. Al árbol lo rinden los años, sin que su
+añoso tronco ó su ligera palma hayan visto arremolinarse al pié de su
+cuna, ni el melancólico sudario de su dorado otoño, ni los descarnados
+brazos de su prematura vejez.
+
+Aquí, una semilla es un árbol, una niña, una mujer, y un crepúsculo,
+una rapidísima penumbra de la vívida luz de los trópicos.
+
+Preguntar á una india qué acaba de dar á luz y os dirá que ha parido,
+no un niño ó una niña, sino una _babai_ ó un _lalaqui_, es decir,
+un hombre ó una mujer. Plantar una simiente de las que en el viejo
+mundo dan un arbusto, y aquí saldrá un árbol. Salir á la calle sin
+el payo, contando con el crepúsculo y más que á paso tendréis que
+volveros con los sesos achicharrados.
+
+Mas dejemos digresiones y entremos en la ermita, á cuya puerta se
+agolpaban gran número de fieles.
+
+Me arrodillé al pié del presbiterio, y al levantarme después de oir
+pronunciar al sacerdote la última palabra del conmovedor evangelio
+del día, alcé los ojos á los inmóviles de la imagen, no recuerdo,
+si con el fervor de la oración que implora ó de la curiosidad que
+investiga; mas el resultado fué que poco á poco, el fiel se convirtió
+en el artista, admirando la corrección de la talla, lo acabado de
+sus detalles, lo valiente de sus líneas, y más que todo la profunda
+expresión de sentimiento que el artífice había sabido impregnar en
+la Dolorosa Madre. Recorriendo mi vista todos los detalles de la
+escultura, con gran insistencia se fijaron en un objeto que estaba
+á sus piés y que poco á poco vine á convencerme era un bastón.
+
+Concluída la misa, me dirigí á la sacristía y supliqué al sacerdote
+me permitiera examinar aquel. Mi ruego fué atendido, teniendo
+ocasión de observar un antiguo bastón de mando, en cuyo rico puño,
+toscamente cincelada se destacaba una cifra, la misma que según me
+dijo el sacerdote, tenían el cáliz, propiedad de la ermita, y la
+lámpara. Examiné esta y aquella, y en efecto, en el oro del primero
+y en la plata de la segunda, se encontraba la cifra y una inscripción
+debajo de ella que decía: 8 de Enero 1720.
+
+Mientras hice mis investigaciones, el sacerdote concluyó su rezo de
+gracias, y ambos nos dirigimos á la casa de mi amigo A...
+
+Incidentalmente hice recaer la conversación acerca de la ermita y de lo
+que á ella se refería. El misterioso cocal, siempre cuidado y atendido,
+la correcta escultura escondida tras los muros del modesto santuario,
+el antiguo bastón de mando á los pies de la imagen, el laconismo de
+la jeroglífica cifra, y más que todo, aquel 8 _de Enero de_ 1720, en
+cuya fecha seguramente se compendiaba alguna ofrenda conmemorativa de
+pasados sucesos, embargaban fuertemente todo mi ser. Tras no pocas
+insistentes preguntas y no menos vagas respuestas que mediaron,
+mientras tomamos chocolate, vine á perder la esperanza de lograr
+mi deseo.
+
+Pasaron algunos días y una tarde en que con mi amigo respiraba la
+fresca brisa, sentados en la espaciosa azotea de su casa, pasó
+por la calle una procesión en la que todos los alumbrantes eran
+muy viejos. Esto hizo que se hablara sobre los frecuentes casos de
+longevidad de Filipinas, y el que dijera á mi amigo que entre aquellos
+alumbrantes irían muchos de ochenta y noventa años, á lo que me replicó
+aquel, que conocía un antiguo veterano que llevaba más de cuarenta
+años cobrando su retiro, siendo de advertir que al salir del ejército
+ya tenía el máximun de tiempo, debiendo por lo tanto cifrar en más
+de cien años. Encontrándonos en esta conversación, fué á hacernos
+compañía un honrado comerciante español, casado con hija del país y
+radicado en aquel pueblo. Enterado de nuestra conversación nos dijo,
+que él sabía de un viejo de ciento dieciocho años, que se le conocía
+con el nombre del _matandá de la ermita_, el cual, hacía tiempo vivía
+en el barrio de _Cotta_, distante dos leguas de Tayabas.
+
+Al día siguiente al en que tuvimos la anterior conversación, caminaba
+con dirección á Cotta.
+
+Tan luego desmonté del caballo, al pié de la escalera, de la que
+llaman Casa Real, indagué del _castellano_ que la habita, quién era
+y dónde vivía el _matandá de la ermita_, sabiendo por boca de aquel
+y con gran desconsuelo mío, que hacía más de un año había muerto.
+
+El castellano, pudo iluminar poco, ó nada, mis investigaciones,
+dando mis preguntas el único resultado de saber, que el matandá tuvo
+una especial predilección por unas ruinas que se descubrían en la
+margen del río. Dichas ruinas, cubiertas en su mayoría de brozas,
+musgos y malezas, muestran en su antigua argamasa las señales de un
+incendio. Sobre algunos ahumados y dentados ladrillos, descansa un
+tosco cañón de hierro de gran calibre. Su. _ánima_ está destrozada,
+el herrumbre cubre su áspera superficie, y en su desportillada boca
+relucen en las horas de sol los ojillos de los verdes lagartos,
+que buscan la vida, en la que fué _recámara_ de la muerte.
+
+Sentado sobre aquel cañón, y rodeado de aquellos restos, supe pasaba
+muchas horas el matandá.
+
+Las negruzcas ruinas del baluarte de Cotta, y su inválido cañón,
+claramente demostraban que por allí había pasado la tea incendiaria de
+la piratería morisca. Aquella muda, pero elocuente página de muerte
+y destrucción, seguramente ocupaba un lugar importante en la leyenda
+de la Virgen de las Angustias. ¿Cuál sería aquel? Hasta la fecha en
+que escribo no he podido averiguarlo. [13]
+
+En los días que estuve en Cotta, tuve ocasión de ver y apreciar lo
+agradable que es una estancia en aquel precioso y saludable barrio
+levantado al borde de dos ríos, cuyas aguas se confunden en un mismo
+desagüe antes de llegar á la barra, la que dista del embarcadero un
+cuarto de hora.
+
+En Cotta he pasado días cuyo recuerdo será tan imperecedero en mi
+memoria, como lo es en mi alma el cariño que profeso á los que me
+acompañaron en aquellos. Mis amigos, mejor dicho, mis hermanos Tamayo
+y Belloc me han visto escribir en aquellas alegres soledades muchas
+cuartillas de este libro. Un frondoso tamarindo nos resguardaba
+de los rayos del sol mientras Belloc estudiaba, Tamayo disecaba,
+y yo escribía. Allí fuimos felices muchas horas, y ellos, lo mismo
+que yo, es imposible olviden aquellas tibias tardes, entre aquella
+naturaleza, que tiene en su cielo toda clase de colores, en su suelo
+toda la variedad de plantas, y en su ambiente toda la diversidad
+de aromas que Dios alienta en los _pulmones_ de las flores. Cotta,
+como ya he dicho, es un barrio de Tayabas que necesariamente llegará
+á ser pueblo. [14] Su proximidad al Estrecho, lo caudaloso de su río,
+y la benignidad y salud que se respira en sus aires, hacen que su
+población aumente de día en día. Los vecinos de Tayabas buscan este
+barrio como lugar de convalecencia y recreo.
+
+La riqueza de Cotta consiste en sus cocales, que puede asegurarse
+son de los mejores y más productivos del Archipiélago. Los bayones
+que tejen sus mujeres, la cera silvestre que producen las salvajes
+abejas de sus bosques, y la gran variedad de pescados que recogen
+las mallas de la red, ó las entrelazadas celosías de los corrales,
+completan los productos de Cotta, que dista como ya hemos dicho,
+dos leguas y cuarto de la cabecera.
+
+
+
+CHAPTER XII
+
+CAPÍTULO XII.
+
+Estancia en Tayabas.--El archivo del Gobierno.--Trabajos preparatorios
+para girar una visita á la provincia.--Preliminares de quintas y
+elecciones.--Andoy.--Laboriosidad y mutismo.--El 1.° de Abril.--Salida
+de Tayabas.--El río Alitao.--Barrio de _Muntingbayan_.--Camino de
+Tayabas á Sariaya.--El gobernador D. José María de la O.
+
+Mi estancia en Tayabas se prolongaba mucho más de lo que yo me propuse.
+
+Dos años largos hacía que salí de Manila y residía en aquel
+pueblo. Sus costumbres, su manera de ser, sus campos, su industria,
+su agricultura, sus edificios, y hasta el nombre de sus habitantes
+me eran conocidos. El archivo del Gobierno--que dicho sea de paso,
+es de los más ricos y ordenados que conozco--me fué franqueado,
+y no había estante, tabla, ni legajo, que no hubiese registrado
+tomando luminosas notas y curiosísimos apuntes de la provincia. Uno
+de los días que me ocupaba con gran afán ayudado del bueno de Andoy,
+oficial encargado del archivo, en la busca de un dato estadístico
+que me faltaba, fuí sorprendido por mi querido amigo el Alcalde.
+
+Era á fines del mes de Marzo, y se tenían sobre la mesa todos los
+trabajos preparatorios para verificarse en la provincia las quintas
+y elecciones de gobernadorcillos y demás cargos del municipio.
+
+Nada faltaba. Las listas de mozos sorteables, los reglamentos, las
+actas, y cuanto hacía falta lo tenía Andoy perfectamente clasificado
+y ordenado. No restaba más que el Alcalde señalase día de salida para
+formar los itinerarios, y avisar á los pueblos.
+
+Al hablar de las oficinas del Gobierno de Tayabas, es imposible dejar
+de consagrar un recuerdo á Andoy. Andoy está tan identificado con los
+estantes del archivo, que estoy seguro moriría de nostalgia el día que
+se le separara de ellos. A su vista aprendió á escribir, y entre sus
+legajos pasó de la niñez á la juventud, y de esta á la vejez. Más de
+treinta años lleva manejando aquellas carpetas que jamás han estado
+empolvadas, merced al cuidado y cariño con que son tratadas. Para
+Andoy no hay más allá que su oficina, esta constituye su hogar,
+sus goces y sus distracciones. La palabra mañana aplicada al trabajo
+le es desconocida, pues jamás dejó para _luego_ lo que debe hacerse
+hoy. Andoy no habla, obra. Se le da una orden, y la cumple sin que
+jamás haga una observación. Al entrar una persona en sus dominios la
+mira por cima de sus dorados anteojos, contesta á los buenos días con
+un movimiento de cabeza si le es desconocida, y con una dulce sonrisa
+si es de su afecto, y después de este ligerísimo paréntesis su cara
+adquiere la severidad oficial de que está revestido, y continúa su
+trabajo esté quien esté en el despacho. Cuando se le habla, escucha;
+y cuando concluye de escuchar, busca un papel, hojea una _Gaceta_
+ó abre un libro, y contesta con el texto, mas pocas ó raras veces
+con la lengua.
+
+Después de inspeccionar el Alcalde todos los trabajos y ver nada
+faltaba, dió orden de que el 1.° de Abril saldría de Tayabas á las
+cuatro de la tarde, con dirección á Sariaya.
+
+Mientras Andoy extendía los oficios, mi buen amigo me invitó á que le
+acompañara en la visita de la provincia, invitación que desde luego
+acepté con muchísimo gusto.
+
+Ya había oído que la salida sería á las cuatro de la tarde del día 1.°
+de Abril, y estábamos á 28 de Marzo, de modo que no había tiempo que
+perder, pues demasiado sabía que una vuelta á la provincia de Tayabas
+requiere algunos preparativos, por más que yendo con el jefe de la
+provincia poco podría faltarnos.
+
+Ocupado en registrar escopetas, hacer cartuchos, ordenar apuntes y dar
+la última mano á las maletas, llegó la mañana del día 1.°, y con ella
+la animación propia de un pueblo que rompe con su habitual monotonía. A
+las doce llegaron á caballo frente la casa real, el Gobernadorcillo
+de Sariaya y principales que nos habían de acompañar. A las cuatro
+en punto me ofreció el Alcalde un sitio en su coche, y precedido de
+diez y seis cuadrilleros á caballo, armados de lanzas y seguidos de
+más de doscientos principales de Sariaya y Tayabas, emprendimos la
+marcha á los acordes de la música que nos despedía.
+
+Dejamos la calle Real, y tan luego pasamos el amplio pretil del
+convento, entramos en el sólido puente que se levanta sobre el río
+Alitao. Este divide la población con Muntingbayan, primer barrio
+que se encuentra yendo á Sariaya y adonde va afluyendo el vecindario
+de Tayabas. En dicho barrio, y á la derecha del camino se halla una
+espaciosa capilla abandonada. La solidez de la obra, toda de magníficos
+sillares y la amplitud de la nave nos hizo sentir el injustificado
+estado en que se encuentra aquel edificio que á poca costa podría
+habilitarse y dársele aplicación.
+
+El camino de Tayabas á Sariaya está en muy buen estado. A uno y otro
+lado se ven magníficos cocales y extensos terrenos, tanto de secano
+como de regadío, perfectamente labrados para la siembra de palay.
+
+El cultivo de la tierra mantiene cerca de ella á sus dueños que viven
+en pintorescas y limpias casitas.
+
+A más del puente de Muntingbayan son muy notables y dignos de citarse
+en este camino el de Isabel II, levantado sobre el río Iyam--su primera
+piedra la puso el inolvidable Gobernador, D. José María de la O., el 15
+de Marzo de 1852, y la última el 6 de Julio del siguiente año,--el de
+Urbistondo sobre el río _Malaoa_ y el de D. Francisco de Asís que une
+las altas rocas entre las que corre el pintoresco cáuce del tortuoso
+y agreste _Domoit_. El puente de Urbistondo se terminó el 31 de Julio
+de 1854, y el de D. Francisco de Asís el 15 de Octubre del mismo año,
+habiendo entrado en la fábrica de aquel 10.651 sillares de piedra y
+en la del último 9.967, según se lee en los datos que he recogido de
+sus planos. Excuso decir, que tanto estas obras como la mayoría de
+las que se encuentran en la provincia, son hechas bajo la inmediata
+dirección de los gobernadores con el empleo del trabajo comunal.
+
+A los cuarenta y cinco minutos de marcha, dimos vista al bonito y
+pintoresco pueblo de Sariaya, en cuyos _bantayanes_ nos esperaba la
+música, la que nos acompañó hasta el Tribunal provisional.
+
+El trayecto entre Tayabas y Sariaya es de 11 km.
+
+
+
+CHAPTER XIII
+
+CAPÍTULO XIII.
+
+Sariaya.--Su situación, límites, historia, productos y estadística.--La
+iglesia y el convento.--Una modesta cátedra del saber, convertida
+en un bullicioso templo de Tersípcore.--La mujer de Sariaya.--La
+_dalaga_.--El bosquejo, la caricatura y la fotografía.--Más sobre las
+hijas del país.--Sistema de gobierno femenino.--¿Manda, ú obedece?--La
+india casada con europeo.--El _castila_ y el marido.--Valor de un
+calificativo.--Los saludos y el alma de _Garibay_.--Episodio histórico.
+
+El alegre y pintoresco pueblo de Sariaya, se encuentra entre la mar y
+las estribaciones del San Cristóbal. Confina con los pueblos de Tiaong
+y Tayabas. Las brisas de la mar refrescan su atmósfera, y las brumas
+que se forman en las crestas del San Cristóbal, entoldan su cielo. Su
+situación, según el padre Buceta, es la de 125° 13' 40'' long. y 13°
+55' 26'' latitud. Tiene gran altura sobre el nivel del mar, que se
+domina perfectamente, á pesar de distar su caserío una legua y media.
+
+Este pueblo es de gran antigüedad, ignorándose la época exacta de su
+fundación. Registrando archivos, se encuentra, en el de Reverendos
+PP. Franciscanos, la tabla capitular más antigua de su orden, que data
+del 17 de Abril de 1599, en la que ya figura el nombre de Sariaya,
+y el nombramiento del Padre Frey Miguel Linares, para su convento de
+Santa Clara. Según las crónicas de dicha orden, el año 1605, ya fuese
+por escasez de Misioneros ó ya por ser el pueblo demasiado pequeño,
+quedó agregado al de Tayabas permaneciendo así hasta el año 1743,
+desde cuya fecha existen datos exactos.
+
+Los límites jurisdiccionales de Sariaya, abarcan un diámetro de unas
+cinco leguas en su mayor extensión, de terrenos llanos de pasto y
+de labor. Se cosecha gran cantidad de arroz, café, cacao, aceite y
+trigo. Este último es de grano pequeño y oscuro. El pan que se hace
+de su harina es excelente.
+
+La salubridad de Sariaya es buena, siendo de notar la diferencia de
+temperatura que se advierte entre este pueblo y Tayabas. El paludismo
+que tantas víctimas hace en este último, apenas es conocido en aquel.
+
+El caserío de Sariaya es muy limpio, viéndose entre sus ligeras
+construcciones de palma brava, caña, cabo negro y cogón, no pocas
+de sólidos y buenos materiales. El convento es muy espacioso,
+apreciándose desde sus galerías un lindísimo paisaje. En su iglesia
+se venera un crucifijo que, según cuenta la tradición, fué salvado
+de las llamas á que redujeron los moros el pueblo de Sariaya, en
+una de las muchas correrías que verificaron en la costa de Tayabas
+en el pasado siglo. El convento, es de bonito aspecto, cómodo y muy
+proporcionado en su distribución. La amplitud de su escalera da acceso
+á una dilatada caída, que termina en una bonita azotea con vistas al
+Banajao. La construcción de los dos salones que á derecha é izquierda
+tiene la galería, revelan la arquitectura moderna, y descubren en el
+director de la obra un gusto nada común. A primera vista, mas parece
+la casa de un rico hacendado, que el asilo ascético de un misionero;
+es verdad, que contribuye á ello, en primer término, la situación
+pintoresca en que se asienta, y los dilatados horizontes que domina.
+
+Como edificios, son de citar á más del anterior, la casa cuartel
+de la Guardia civil, levantada á la margen del río,--que lame con
+su corriente los límites del caserío,--y la escuela, que se halla
+en el centro de la plaza, y que sirve de tribunal en las grandes
+solemnidades.
+
+Los datos estadísticos que hemos podido reunir son los siguientes:
+tiene Sariaya 50 cabecerías que componen 7.778 almas, de las que
+tributan 4.462; hubo 281 defunciones, 103 casamientos y 245 bautizos;
+se vacunaron 246 niños; asistieron á las escuelas por término medio
+60 á 70; fueron sorteados para el servicio de las armas 357 mozos,
+de los que correspondieron 8 soldados; en el juzgado se tramitaron
+20 causas, á consecuencia de otros tantos delitos perpetrados en su
+jurisdicción, que la compone 48 barrios, bajo la vigilancia de otros
+tantos caudillos; la fuerza pública la forma un puesto de Guardia
+civil al cargo de un oficial europeo, y 66 cuadrilleros, dependientes
+del tribunal; la distancia á la cabecera, como ya hemos dicho, es de
+poco más de 11 km.
+
+La noche que llegamos á Sariaya, hubo baile en el Tribunal, al que
+concurrieron todas las dalagas adornadas con sus mejores galas. El
+tipo de la mujer de Sariaya, es en su generalidad como el de toda la
+provincia, indio puro. Sus facciones son muy acentuadas, si bien las
+dulcifica la constante sonrisa de bondad que dibujan sus labios y el
+meloso adormecimiento que retrata la negra pupila de sus ojos; son
+muy inteligentes, y aunque su oído no conozca la significación de la
+palabra española, sin embargo, sus ojos saben penetrar y traducir el
+más ligero deseo. Es verdad que la raza india tiene muy perfeccionado
+el espíritu de observación. Nadie como ellos saben fotografiar en
+una sola frase á un individuo, y nadie aplicar un calificativo,
+una definición ó un mote.
+
+Aquellos de mis lectores que conozcan el tagalo, les recomiendo que
+si pasan por Tayabas, procuren sorprender una conversación íntima
+entre varias dalagas. Si estas se creen completamente solas, de
+seguro pronunciarán conceptos altamente ingeniosos á la par que
+poéticos. Manejan con gran facilidad los metafóricos giros y no
+perdonan en su alegre cháchara, persona, cosa objeto que se presente
+á la vista ó á la memoria. No hay intención de herir y jamás sus
+dichos traspasan las negras fronteras de la calumnia. En una palabra,
+hacen un bosquejo; en un gesto, un retrato; y en un movimiento,
+una caricatura; se ríen de su obra y de aquí no pasa.
+
+La risa jamás llega al sarcasmo y nunca fabrican en sus labios el
+sucio barro en que modela la maledicencia sus asquerosos ídolos.
+
+La mujer de Filipinas, tiene muchísimo que estudiar. El que
+verdaderamente la llega á comprender, es el que sabe apreciar cuánto
+vale. Para la generalidad, es un misterio el cómo muchos europeos
+concluyen por estar completamente dominados por hijas del país. Esto
+se atribuye á debilidad en ellos y fuerza de carácter en ellas,
+nosotros no lo creemos así; conocemos á varias de esas _despóticas_
+señoras, que toda la fuerza que emplean en su _sistema_ de gobierno,
+la basan precisamente en su misma humildad. Nada desarma tanto el
+carácter, como la obediencia, como nadie está más dispuesto á ser
+dominado que quien lucha con una dulce sonrisa de resignación. La
+mujer india, casada con un europeo, jamás dice _mi marido_, sino
+_el castila_. En esta sola palabra establece la diferencia de raza y
+retrata su propia humildad. Llega á su casa y al entregar el tápiz á la
+criada, á buen seguro que no dirá ¿dónde está mi marido? y sí ¿dónde
+está _el castila_? Á los hijos de este, los llamará por sus nombres
+ó simplemente sus hijos; pero lo que es _el castila_ jamás será en
+el hogar, ni Pepe, ni Juan, ni Andrés, sino siempre _el castila_. La
+madre, en todas partes es la misma. La mujer, no en todas es igual.
+
+Es de advertir que cuando en una casa viven varios europeos, los
+criados no dan el nombre de _castila_ sino á aquel en quien reconocen
+más superioridad.
+
+Un indio de pura raza que sirva, por ejemplo, en Malacañang, no
+encontrará otra palabra más gráfica para nombrar al general que la
+de _el castila_, todos los demás que lo rodean serán _D. Fulano,
+D. Mengano_, ó esto ó aquello, pero el general será siempre _el
+castila_. Sale aquel criado del servicio de palacio y entra al de
+alguno de los que llamó _D. Fulano_ ó _D. Mengano,_ y si este vive
+con otros ciento, que sean en posición oficial menos pasará á ser
+_el castila_, y los demás seguirán siendo _D. Mengano_ ó _D. Fulano_.
+
+El mayor título de respeto que puede dar el indio es el llamarle á
+uno _el castila_, palabra que va aplicando en el escalafón de las
+categorías.
+
+Tan difícil sería convencer á un aragonés de que había más duques que
+el de la Victoria, como hacer comprender á un indio, tal como él lo
+aplica y entiende, que _el castila_ es todo aquel que ha nacido bajo
+la bandera española.
+
+Con _el castila_ indio sucede lo que con los saludos. Ir veinte ó
+treinta caballeros honrados acompañando en Tayabas, por ejemplo,
+al Alcalde, encontrar á quinientos indios, en el camino, y á buen
+seguro que no oiréis ni á uno solo emplear el _plural_ en sus
+salutaciones. Se quitará el sombrero, se inclinará ante el Alcalde,
+y solo dirá _magandang hapon pô,_ es decir, buenas tardes, señor. _El
+Señor,_ en este caso, es _el castila_. Fuera del Alcalde todos los
+acompañantes son para el indio otras tantas almas de _Garibay._
+
+Hemos hecho la anterior digresión para que se comprenda el valor que
+tiene _el castila_ pronunciado por la esposa india. Para recargar el
+cuadro y hacer comprender el cariño y respeto que tiene la mujer de
+la provincia de Tayabas al español, voy á recordar un episodio que
+presencié el año 1874. Había llegado el general Alaminos á Lucban,
+y todas las dalagas se ocupaban en el tribunal de Tayabas en hacer
+preparativos para recibir dignamente al primer magistrado de las
+islas. Unas cosían banderolas y gallardetes, otras confeccionaban
+adornos, aquellas limpiaban vajillas, no pocas arreglaban cortinas y
+damascos, y las más daban la última mano á los trajes y galas que
+habían de lucir. Todas trabajaban y todas hablaban. La impaciencia
+era grande por saber cuándo llegaría el general. Esto por una parte,
+y la rivalidad por otra que existe entre las de Lucban y Tayabas,
+hacía que la impaciencia de las últimas subiese de punto, deseando
+saber si podrían ó no sobrepujar á las primeras. Este era el tono
+de todos los corrillos y de todas las conversaciones, hasta que,
+por último, para salir de dudas, se resolvió mandar á Lucban, de
+riguroso _incógnito,_ á una picaresca y lista mestiza, que era quien
+las capitaneaba. La misión de la _embajadora_ se reducía á correr en
+posta las dos leguas que separan á los dos pueblos, y una vez salvada
+la distancia, averiguar, escudriñar, verlo todo y tomar nota de
+cuanto se hiciese y se pensase. Hubo quien la dijo, en un rasgo de
+verdadero valor--¡mira, si es preciso, habla al mismo general!--La
+niña, que en honor á la verdad no es corta de genio, montó á caballo,
+y á los cincuenta minutos estaba en plenas funciones. Nada le quedó por
+ver, incluso al ilustre viajero. A las cuatro horas de haber salido
+de Tayabas refrenó el caballo á la puerta de su Tribunal, en donde
+esperaban en sesión permanente, no solo las dalagas, sino que también
+las _ñoras_ graves. Taconeando como un húsar apareció la enviada en el
+dintel. Su larga falda, toda llena de barro, no estaba tan mustia como
+su cara. Todas la rodearon.--¿Qué hay?--murmuraron los labios.--¡Qué
+no viene, que se vuelve desde Lucban!--dijo con voz desfallecida la
+interrogada. Ni la inscripción del festín de Baltasar, ni la rota de
+Roncesvalles, ni la capitulación de Sedán, produjeron tanto efecto
+como el que originaron las anteriores palabras. Un silencio de muerte
+invadió el salón, y las lágrimas se agolparon á los ojos. Viendo á
+todas llorar, la capitana babae prorrumpió en una carcajada, al par
+que las decía:--Vamos, muchachas, no hay tiempo que perder; mañana
+llegará á las once.--¡Qué soberano contará en sus crónicas que todo
+un pueblo ha llorado ante la idea de no verle! Creemos que ninguno.
+
+Los anteriores recuerdos nos los acentuó el baile de Sariaya, en el que
+vimos muchas de las dalagas que figuraron en el verídico episodio que
+hemos narrado, encontrándose entre ellas la protagonista, que aquella
+noche nos demostró que lo mismo sirve para correr la _posta_, que para
+entonar un cadencioso _cundiman_, ó bailar un característico _balitao_.
+
+A las dos de la madrugada concluyó el baile. Á las ocho de la mañana,
+según la orden que dió el Alcalde, debían verificarse las elecciones,
+á las que Dios mediante, nos proponemos asistir.
+
+
+
+CHAPTER XIV
+
+CAPÍTULO XIV.
+
+Quintas y elecciones en Sariaya.--Adorno del salón.--Las
+_bangas_.--Los capitanes pasados, los cabezas reformados y los
+cabezas en ejercicio.--Escrutinio de _canutos_.--Preparación de una
+elección.--Los muñidores de allá y los _camisas por fuera_ de por
+acá.--Engranaje municipal.--El Gobernadorcillo, el Teniente mayor
+y el Juez mayor.--Bambalinas y bastidores.--Votación.--Forma de
+hacerse.--Ternas.--Constitución del municipio.--Las _principalas_,
+de oficio.--El sorteo.--Manera de verificarse.--Fisonomía de un
+día de quintas en Filipinas.--Los alrededores de un tribunal y el
+interior de un hogar.--Deducciones y apreciaciones.--Lógica pura.--La
+cena.--Despedida de Sariaya.--Un santo y un hombre honrado.
+
+Exactos como cronómetro inglés nos encontramos á las siete de la
+mañana en el gran salón de la escuela, cuyo techo estaba revestido
+de verde ramaje, formando una pintoresca bóveda, de la que pendían
+una gran variedad de frutos. Los huecos de las conchas y ventanas
+cerraban colgaduras, banderolas, grímpolas y gallardetes. Una ancha
+mesa, con un dorado sitial en el centro, y otra formando martillo
+con aquella, provista de trece tinteros sujetando bajo su base
+blancas cuartillas, se destacaban en el testero de la derecha. Dos
+hileras de bancos corrían por toda la extensión del salón, y frente
+á la mesa presidencial, en el testero de la izquierda, se hacinaban
+en otra mesa, cubierta de blanquísimo mantel, adornado de lazos y
+bullones de colores, gran profusión de fiambres, pastas y dulces,
+y no escaso número de botellas de vinos y cerveza. Sobre la mesa
+presidencial campeaba una magnífica escribanía de plata, y á derecha
+é izquierda de aquella dos bangas, cuyas bocas las cerraba un papel
+pegado con morisqueta. La mesa de la votación con sus cuartillas, sus
+trece tinteros, convenientemente separados, y las sillas que rodeaban
+aquella, más bien la semejaban á la de confección de un periódico
+que á otra cosa, por más que esa _cosa_ sea tan grave y trascendental
+para el pueblo, como el nombramiento de su municipio. En este estado
+sonó el tambor y tras este la música y precedidos de _escuelas_,
+principales y cuadrilleros, llegó el Alcalde acompañado del Cura y
+de algunos otros españoles. Ya todos en el salón, cesó la música,
+y habló el Gobernador, traduciendo el intérprete en tagalo lo que
+les dijo aquel en español. El discurso se reducía á prevenirles que
+al llegar á las urnas, lo hicieran sin sujetarse á presión alguna,
+obedeciendo solo á su conciencia y al bien del pueblo. El Alcalde
+rompió los _parches_ que cubrían las urnas, que eran unas tripudas y
+relucientes _bangas, obras_ perfectas de alfarería, llamadas en aquel
+día á contener dentro de su frágil barro la futura suerte del pueblo,
+por más que fuesen más tarde relegadas al último rincón del _sajig_
+de la cocina, ocupando la morisqueta ó el _atole_ aquellas _entrañas_
+de barro, que albergaron los nombres de tanto, y tanto cabeza de
+... barangay.
+
+Rota la cubierta de la banga que estaba á la derecha, vació el Alcalde
+su contenido, cayendo sobre la mesa unos pequeños canutitos de caña,
+cuyos extremos enseñaban el rollito de papel que contenían. En dichos
+papelitos estaban inscritos los nombres de los capitanes pasados y
+cabezas reformados, ó sean aquellos individuos que teniendo todas
+sus cuentas corrientes han pertenecido diez años al municipio.
+
+En la banga de la izquierda estaban los nombres de todos los _cabezas_
+que en aquel entonces formaban la principalía.
+
+Mientras el Alcalde hace el escrutinio de _canutos_ que precede al
+acto del sorteo, hagamos una pequeña digresión y veamos los actos
+que preparan una elección.
+
+Me río yo de todos los _muñidores_ de por _allá_, pues créanme mis
+lectores, hay _camisa por fuera_ de por acá que les pueden dar, no digo
+cruz y raya, sino un centenar de calvarios más rayados que libro mayor
+de comerciante chino. Los elementos que entran en Tayabas para toda
+elección, son en primer término, el lechón asado y las damajuanas
+de vino y anisado. Meses antes de la elección empiezan á moverse
+los partidarios de los distintos candidatos, y estos por su parte
+menudean las comilonas entre los votantes. Se hacen ofrecimientos, se
+buscan influencias, se apalabran concesiones, se reanudan amistades,
+se dirimen odios y todos marchan al objeto que se proponen. El cargo
+de Gobernadorcillo y los de Teniente primero y Juez mayor son los
+más ambicionados, y no viéndolo, no se concibe los resortes que se
+mueven en ese complicadísimo engranaje municipal que empieza en
+las altas prerogativas del Gobernadorcillo, y acaba en el amargo
+servilismo del _tanor_ de tribunal. Un tribunal de Filipinas tiene
+más bambalinas, bastidores y telares que el mejor provisto teatro,
+y hay Gobernadorcillo que se reiría de _compasión_ al enterarse de
+lo atrasados que en esta materia están los anfitriones de Fornos. ¡Si
+ellos tuvieran _un Fornos_ qué no harían!
+
+El Alcalde había vuelto á sus respectivas bangas todos los canutos,
+diciendo con voz solemne.--Señores, principia la elección:--Acto
+continuo un niño de cinco á seis años sacó, uno por uno hasta seis
+canutos de la banga de la derecha, y otro niño de aquella edad,
+igual número de la izquierda, procediendo el Alcalde á desarrollar
+los papelitos, leyendo los nombres de los doce votantes. En medio
+de un religioso silencio se acercaron aquellos á la mesa, tomando
+asiento en unión del Gobernadorcillo en funciones, quién tiene voto
+personalísimo. Armado cada cual de pluma y cuartilla, en la que con
+anticipación se ha puesto el encabezamiento, se llenan los huecos
+estampando tres nombres, dos de libre elección del votante y uno
+forzoso. Este uno, es el Gobernadorcillo en ejercicio que completa
+la terna, figurando siempre en el último lugar. Llenas las papeletas
+se las presentan al Alcalde quien las lee en voz alta, procediéndose
+al escrutinio y formando á su vez con los dos que hayan reunido más
+votos y el Gobernadorcillo la terna que con informe documentado,
+en el que se enlegajan las papeletas de la votación, lo eleva al
+Gobernador general, quien tiene el derecho de elección.
+
+Concluída la votación de Gobernadorcillo, fueron acercándose uno
+á uno los trece votantes á la mesa presidencial, manifestando
+verbalmente las candidaturas para los cargos de Teniente mayor,
+que es el llamado á sustituir al Gobernadorcillo, en ausencia,
+licencia ó enfermedad; el Juez mayor, munícipe encargado del fomento
+y mejora de la agricultura; el Juez de ganados á cuyo cargo está la
+vigilancia de la matanza, ventas, transferencias y marcas de reses;
+el Juez de caminos llamado á mantener en buen estado las carreteras,
+puentes y demás obras fuera de poblado; el Juez de palmas cuya misión
+estriba en la buena conservación y fomento de los cocales; el Juez
+de policía á cuyo cuidado está el ornato y aseo público, y el Juez
+de aguas, por último, que está en el deber de velar por las presas,
+bambanes, encauces y cuanto se refiere á tubiganes y regadíos.
+
+Concluída la elección, nuevamente sonó la música, desaparecieron de
+la mesa tinteros y cuartillas, sustituyéndose con finos manteles de
+_piña_, que bien pronto se cubrieron de manjares. Se almorzó y acto
+continuo se retiró á descansar el Alcalde, habiendo antes prevenido,
+que las quintas las haría á las cinco de la tarde.
+
+Ni chiquillos de escuela en ausencia del maestro, armarían más ruido
+y batahola que la que armaron los concurrentes al Tribunal tan luego
+desapareció el jefe de la provincia. Se comentó la elección, se
+murmuró, se bebió, se comió, y, por último, se bailó. Es de advertir
+que en la provincia de Tayabas, las _principalas_ asisten á la mayor
+parte de los actos oficiales, no faltando nunca á las elecciones.
+
+Más de un indio se _traspuso_ ante los vapores del tinto; pero sin
+consecuencias. La borrachera del indio es _sui generis_, propia y
+peculiar suya. Generalmente no pierde el conocimiento, y rarísimas
+veces le da la _juma_ por ser valiente y pendenciero.
+
+A las cinco de la tarde se tocó el tambor, yendo todas y todos en
+dos filas á _sacar_ al Alcalde.
+
+A los pocos minutos todo estaba listo para dar principio al sorteo. A
+derecha é izquierda del Jefe de la provincia hay dos bangas; en la
+primera, dice un papelito que tiene pegado: _Nombres de los mozos
+solteros sorteables_. En el rótulo de la segunda, se lee: _Números._
+Tanto estos como aquellos, están inscritos en tiritas de papel
+enchufadas en pequeños canutos de caña. Al lado de cada banga hay
+un niño.
+
+Varios escribientes debidamente separados, tienen sus listas con
+los nombres de los sorteados puestos por cabecerías, dispuestos
+á poner á continuación de cada uno de aquellos, el número que le
+toque en suerte. Dos Auxiliares de Fomento son los llamados á sacar
+de los canutos las papeletas, y dos individuos de la principalía,
+provistos cada cual de sus respectivos hilos encerados y enhebrados
+esperan de pie detrás del sillón presidencial. Todo estaba listo. A un
+campanillazo y un _principia el sorteo--_ metió mano en la banga el
+niño de la derecha, sacó un canuto, el Auxiliar de Fomento desdobló
+el papel, lo dió al Alcalde y este leyó:--_Cabecería,_ número _cual:
+Fulanito de Tal_. Los escribientes buscaron en sus listas la cabecería
+y apoyaron los puntos de la pluma al margen de _Fulanito de Tal_. El
+niño de la banga de la izquierda, sacó acto continuo su canutito,
+se hizo lo mismo que con el anterior, y una vez leído el número,
+pasaron las papeletas á las agujas enhebrándose por el orden con
+que van saliendo, en un hilo los nombres, y en el otro los números,
+de modo que, de resultar la más ligera inexactitud en los cotejos,
+los hilos son los llamados á resolverla. El sistema, como se ve,
+no puede ser, ni más exacto ni más sencillo.
+
+Mientras se leen nombres y números, hagamos nosotros algunas
+observaciones sobre las quintas en Filipinas.
+
+Alrededor del tribunal, no veréis esa multitud impaciente y anhelante,
+que con gran zozobra espera oir su nombre. En el hogar, ni llora la
+madre, ni reza la abuela, ni suspira la novia, ni calcula el padre. En
+Filipinas nada de esto sucede, ni hay lágrimas, ni impaciencias,
+ni temores, ni zozobras.
+
+Las cercanías de un tribunal en día de quintas, presenta su fisonomía
+habitual, y en el salón donde se verifican aquellas, están todos,
+menos los interesados. ¿A qué obedece este indiferentismo? ¿Tiene su
+razón de ser, ó es uno de los muchos fenómenos psicológicos que se
+dicen se operan en este país? Estudiemos un poquito esta cuestión,
+y se verá, que en esto, como en otras muchas cosas, hay su perfecta
+lógica y su concluyente razón de ser. El temor del sorteado y de su
+familia, crece en razón directa, al número de soldados que han de
+sacarse, á las penalidades del cuartel, y á los riesgos más ó menos
+probables. En Filipinas, la contribución de sangre es escasísima,
+las fatigas del cuartel nulas, y los riesgos del soldado tan lejanos
+que generalmente cumplen su tiempo, suponiéndoseles el valor. En el
+año 1875, entraron en suerte en la provincia de Tayabas _cinco mil
+trece_ quintos, de los cuales, solo fueron á ser soldados _ochenta y
+cinco_. Con estas cifras, ¿no es lógica la falta de temor, y sin él,
+la indiferencia? Lo es, máxime si se agrega que el soldado cumplido
+al volver á su pueblo, cuenta la vida holgada del cuartel, y con
+sus relaciones, aleja el temor de los quintos, que saben, que el
+soldado viste bien, come mejor, tiene dinero, y vive con holgura y
+poco trabajo. La paz, que gracias á la Providencia gozan las Islas,
+aleja la zozobra de presenciar escenas de sangre y horrores. Después
+de lo anterior, ¿es ó no lógico, eso que se llama indiferentismo? ¿Hay
+en esto misterios? Creemos que no, y para concluir de robustecer esta
+idea, y como prueba evidente de que el indio no es refractario al
+servicio de las armas, diremos, que conocemos sustitutos que se han
+comprado por _cuarenta pesos_. Esta es la mejor apología que puede
+hacerse del trato verdaderamente paternal que se da en estas colonias
+al soldado.
+
+Una vez que fué cosido el último papelito, se preparó la cena, y tras
+ella, el baile, que duró hasta las dos de la madrugada.
+
+Antes de despedirnos de Sariaya, no podemos menos de citar dos
+nombres. El Padre Juan Bellón, y el _capitán Perto_. El primero,
+es un santo, el segundo, un modelo de buenos Gobernadorcillos.
+
+
+
+CHAPTER XV
+
+CAPÍTULO XV.
+
+De Sariaya á Tiaong.--Monotonía del camino.--Diversidad del resto de la
+provincia.--Panoramas.--El _Lagnas_.--Aguas minerales.--El río Quiapo
+y el Maasim.--Barrio de Maasim.--Su riqueza y necesidades.--Un indio
+rico.--Apunte de una idea financiera.--Cambio de caballos.--Vista
+de Tiaong.--Su situación, límites, historia, salubridad,
+productos y estadística.--Aspecto del pueblo.--Inclinaciones de sus
+habitantes.--La resistencia pasiva.--Falta de edificios.--El consabido
+baile.--Brillantes y sayas.--Paredes aprovechadas.--Camino de Tiaong
+á Dolores.--Dolores.--Su historia.--Bellos paisajes y riquísimas
+aguas.--Regreso á Tayabas en posta.
+
+La jornada que habíamos de hacer el día tres para ir al pueblo de
+Tiaong era muy larga; así que se dió orden de salir antes de que
+alboreara.
+
+A las cuatro de la madrugada todo estaba listo, ocupando á los pocos
+minutos el carruaje que nos había de conducir.
+
+A la salida del pueblo dejamos un puente de piedra bastante bien
+conservado, y entramos en una recta y espaciosa carretera.
+
+El camino de Sariaya á Tiaong, difiere completamente del resto de los
+que se encuentran en la localidad; verdad es que de la cabecera á aquel
+pueblo, forma la provincia un saliente que hay que retornar cuando
+se trata de dar á aquella la vuelta. El espacio que separa Tiaong á
+Tayabas, no armoniza ni en su geología ni en su industria, con el
+total de los demás terrenos que componen la provincia. Riquísimos
+pastos; dilatados cogonales; extensos manchones sin derivación
+alguna; profusión de _mangas, bongas_ y _madre-cacao;_ no escasos
+plantíos de palay en secano; algún que otro café, resguardado por la
+sombra del _balete_ ó del _abacá_; y de trecho en trecho, descarnados
+_algodoneros_, en cuyas desnudas ramas acecha el aguilucho ó arrulla el
+bató-bató, es lo que se va encontrando en aquel camino cuya monotonía,
+regularidad y falta de accidentes hace interminable, máxime si se
+recorre en época de secas, en que los cascos de los caballos levantan
+un polvo cernido muy molesto. En aquel camino no encontraréis ni
+cascadas, ni ríos caudalosos, ni viva ni alegre vegetación. La hoja
+pierde su esmalte con el polvo que la cubre, y los ríos en tiempo de
+secas muestran sus descarnados lechos salpicados de las excrecencias
+volcánicas que arrastran de las misteriosas grutas del San Cristóbal.
+
+Las aguas del Lagnas al cruzar el camino, en el que no tienen puente,
+dejan gran cantidad de hierro y azufre, conteniendo principios
+medicinales que han dado buen resultado á los que de ellas han
+hecho uso, sobre todo en las afecciones de la piel. Vadeado el
+río Quiapo--que se encuentra á continuación de Lagnas y cuyo vado
+generalmente está seco--entramos en la jurisdicción del rico y poblado
+barrio de _Maasim_, por cuyas tierras corre el río de su nombre.
+
+El barrio de Maasim está llamado á ser pueblo en un plazo no muy
+largo. Se encuentra en el comedio del camino de Sariaya á Tiaong, y
+en la fecha en que escribimos, afluyen ricos propietarios que lo van
+poblando de excelentes construcciones. El día que Maasim sea pueblo,
+perderán gran número de tributos Tiaong y Sariaya, y así se explica
+la oposición que viene sosteniéndose para que no salga de su modesto
+nombre de barrio.
+
+En una buena y cómoda casa de Maasim, descansamos y mudamos
+de caballos. El dueño de aquella, _Capitán Ciriaco,_ que sabía
+nuestro viaje, nos tenía preparado un buen almuerzo, durante el
+cual nos enteramos que aquel poseía un capital inmenso consistente
+en sementeras, cafetales y ganados, lo que comprendimos desde luego
+al ver las dimensiones de sus tambobos, repletos de bayones de café,
+y cavanes de palay. Al apreciar toda aquella riqueza, y al calcular
+la tierra que debía poseer para lograr tales cosechas, no pudimos
+menos de reflexionar los pingües rendimientos que podría producirle al
+Estado la introducción de una módica contribución territorial. Capitán
+Ciriaco y otros muchos que se encuentran en su caso, por no pagar,
+ni aun pagan la prestación personal, de la que están exentos por
+razón del cargo que ejercieron. Ligeramente apuntamos esta idea que
+algún día quizá desarrollaremos, si Dios quiere, juntamente con otras
+muchas que guardamos en cartera.
+
+Puestos nuevamente en locomoción, merced á la fogosidad de dos
+magníficos caballos que enganchó Ciriaco, continuamos nuestro camino,
+á una hora, en que no solamente molestaba el polvo, sino que también
+un calor sofocante.
+
+Sin nada que de citarse sea, y después de cruzar el río _Taguan_,
+dimos vistas á Tiaong. En tres horas salvamos los 27,50 km. que
+separan á Tiaong de Sariaya.
+
+El pueblo de Tiaong, fué fundado á principios del siglo XVII.
+
+Está situado en una llanura por la que corre el río _Lalig_, cuyas
+aguas bañan las orillas del pueblo. Confina con Dolores, Sariaya y
+San Pablo. Su clima es seco y mal sano. Tiene 52 cabecerías, 7.273
+almas, tributando 4.722. Acaecieron 252 defunciones, 115 casamientos
+y 310 bautizos. Se sortearon 335 mozos, de los que correspondieron
+8 soldados.
+
+Por término medio asistieron á las escuelas 50 niños, vacunándose
+182. La jurisdicción de Tiaong está á cargo de 18 caudillos, y su
+fuerza pública la componen 38 cuadrilleros, y á más un puesto de
+Guardia civil, mandado por un teniente. La criminalidad de Tiaong da
+un resultado desconsolador, pues se registraron 33 causas.
+
+Los vecinos de Tiaong son muy insistentes en sus propósitos, siendo
+muy apropiado el calificativo de _cavilosos_, con que los define el
+indio de Tayabas.
+
+El pueblo tiene un aspecto triste, la hierba crece en sus calles
+y las _conchas_ y puertas de las casas permanecen casi todo el año
+cerradas, efecto de vivir la mayoría de sus vecinos en las haciendas
+ó sementeras, de las que no salen sino en los días solemnes.
+
+Edificios no tiene ninguno digno de citarse. La iglesia está en obra
+y el convento en completa ruina, estado en que permanecerán largo
+tiempo, teniendo en cuenta la proverbial resistencia pasiva del
+natural de Tiaong, quien prestará pocos y tardíos auxilios.
+
+No hay Tribunal, y la escuela la constituye un malísimo camarín. El
+cuartel de la Guardia civil se levantó á fuerza de excitaciones y
+_algo_ más. En el centro de la plaza, campea una casa que cuando se
+concluya será magnífica, mas no podemos responder el cuando _brillará_
+dicha magnificencia, pues por espacio de tres años la vimos siempre
+en el mismo estado.
+
+Tiaong, es pueblo rico, cosechándose arroz en gran cantidad, que
+llevan á los mercados de Batangas; café recogen en bastante número
+de cabanes, cuya cosecha por lo general se compra por adelantado.
+
+La pepita del _lumban_, que tanto llamó la atención en la última
+Exposición de París, deja un buen rendimiento. Se cultiva alguna
+caña de azúcar, cacao y abacá. Es agricultor en primer término,
+favoreciéndole á ello las dilatadas llanuras que comprende su
+territorio, en el que se encuentra mucha y buena caza mayor y menor,
+predominando en la primera, el venado y el jabalí, y en la segunda
+una rica y numerosa variedad de palomas. Pastos los posee excelentes,
+criándose en ellos ganado vacuno y caballar.
+
+La noche de nuestra llegada hubo su correspondiente baile en la
+casa del Gobernadorcillo, y en ella vimos reflejarse la riqueza del
+pueblo. Había india que lucía valiosas perlas y gruesos brillantes;
+llamando sobre todo nuestra atención, lo extremadamente largo de las
+colas de sus ricas sayas.
+
+Las quintas y elecciones se hicieron en el camarín que sirve de
+escuela. Días antes habíamos estado en Tiaong, y aquel _mismo_
+modestísimo templo de la ley y de la ciencia, estaba convertido en
+depósito de cadáveres. Pocas, poquísimas paredes habrá tan aprovechadas
+como aquellas, pues por aprovechar, ni aun desperdician los remolinos
+de polvo, que dan entrada, mas nunca salida, los irregulares agujeros
+que empiezan en la puerta y concluyen en el tejado. Si en aquella
+escuela se recoge tanta ciencia como basura, con el tiempo será Tiaong
+un pueblo de Sénecas.
+
+En las primeras horas de la mañana del cuatro nos dirigimos á
+Dolores. El camino á este pueblo puede recorrerse en carruaje, en
+época de secas, en la de aguas se pone intransitable. Hay en aquel
+tres cuestas y un profundo barranco por el que corre un riachuelo,
+cuyos pasos deben hacerse con precauciones.
+
+De Tiaong á Dolores, hay 10 km. que hicimos en cinco cuartos de hora.
+
+Dolores es un alegre pueblecito enclavado bajo la influencia del
+Banajao, el San Cristóbal y el Masalacot. Su fundación es moderna,
+datando del año 1835. Ocupa el sitio que antiguamente se llamaba
+_Hambuhan,_ y lo forman antiguos tributarios procedentes de Tiaong
+y de sus vecinos pueblos de Batangas.
+
+El nombre que se le puso á su creación fué el de _Nuestra Señora de
+los Dolores_.
+
+La altura que ocupa y lo limpio de los horizontes que domina, descubren
+pintorescos y bellísimos paisajes. Es muy sano y sus aguas contienen
+sustancias altamente diuréticas, efecto de venir muy batidas entre
+campos en que crece la zarzaparrilla. Sus productos son los mismos que
+los de Tiaong. Confina con este pueblo y con el de San Pablo. Lo forman
+1.498 almas, de las que tributan 916 en 11 cabecerías. Sus defunciones
+llegaron á 49, á 21 sus casamientos y á 63 sus bautizos. Concurrieron
+á las escuelas 20 niños y se vacunaron 19. Se sustanciaron 3 causas,
+se sortearon 62 mozos, de los que se sacaron 2 soldados. Hay puesto
+de Guardia civil al mando de un sargento europeo; compone su dotación
+de cuadrilleros 16 individuos y 6 el número de caudillos para vigilar
+sus barrios.
+
+Su Tribunal, lo mismo que la escuela, están en casas particulares. La
+iglesia, el convento y el cuartel, constituyen tres modestísimos
+edificios.
+
+En Dolores almorzamos después de haber cumplido nuestra
+misión. Regresamos á Tiaong aquella misma tarde, desde donde retornamos
+á Tayabas, á cuyos _bantayanes_ llegamos á las diez de la noche,
+habiendo aprovechado desde Dolores cuatro parejas de caballos,
+distribuídas en Tiaong, Maasim y Sariaya.
+
+El día seis por la tarde debíamos salir para dar la vuelta á la
+provincia.
+
+
+
+CHAPTER XVI
+
+CAPÍTULO XVI.
+
+De Tayabas á Pagbilao.--El _bantayan_.--Riqueza
+de cocales.--Alambiques.--Aguardiente de coco.--Su
+fabricación.--_El mananguitero_.--El coco _mura_ y el
+_macapunó._--Crecientes y menguantes de la luna.--Aceite
+de coco.--Forma de extraerlo.--Tubiganes.--Quebrada del
+Maragoldon.--El Dumaca.--Puente.--Sistema para resguardar
+los puentes de madera.--Pagbilao.--Su fundación, límites,
+situación, riqueza y estadística.--El convento, la iglesia y las
+escuelas.--Frey Manuel Rodríguez.--Importancia que tiene Pagbilao
+y la que debía tener.--Conducción de efectos.--Centralización de
+poderes.--Observaciones y lógica de los números.--Paráfrasis de un
+dicho de Montes.
+
+En la tarde del seis salimos para Pagbilao, verdadero punto de partida
+para el que se proponga dar la vuelta á la provincia.
+
+_El bantayan_ que abre el camino para Pagbilao, es de mampostería y
+en él se sitúa una guardia durante la noche. Dicho camino ya tiene el
+carácter de los que predominan en la localidad, si bien su acentuación
+no es tan grande que no permita hacerlo en carruaje.
+
+En el trayecto que media hasta una casa que se alza á la izquierda
+del camino--y que nos dijeron llamarse del _capitán_ Basio,--cimbrean
+á un lado y á otro magníficos cocales, á cuya sombra se ven algunos
+camarines, bajo cuyas nipas humean los hornos de los alambiques. Estos
+vierten en las tinajas gran cantidad de aguardiente, cuya fortaleza
+fluctúa entre los 16 y 19°. La tinaja de á veinticinco gantas de dicho
+alcohol, se vende de 28 á 34 reales fuertes. Este aguardiente es el
+resultado de la destilación del jugo del coco, llamado _tuba_. A los
+cocales que se dedican al aprovechamiento de la _tuba_ no les dejan
+prosperar sus frutos, cortando al efecto _la espata_, ó botón en que
+nace el racimo, por cuyo corte destila un líquido ligeramente lechoso
+que va depositándose en pequeños bombones de caña, que atan debajo de
+aquellos. De árbol á árbol se suspende un rústico andamio, formado de
+dos cañas paralelas, por las que cada veinticuatro horas recorre el
+_mananguitero_ todas las cimeras de las palmas. El _mananguitero_ lleva
+colgado á la cintura el _cabuic_, ó sea un cilindro hueco de madera,
+en el que vacía los jugos que encuentra en cada coco. Una vez lleno
+el _cabuic_, se vierte en tinajas, que tapan perfectamente con la hoja
+verde del mismo coco, dejándolas en tal estado tres ó cuatro días, en
+los que fermenta la tuba. Hecha esta operación, se somete aquella á la
+destilación de la alquitara ó alambique, del que sale el aguardiente.
+
+Al camarín en que está el alambique le llaman _fábrica,_ y esta exige
+á su dueño una patente, que paga al Estado, y cuyo importe varía
+según la fuerza del aparato y de las arrobas que destile. Hasta ocho
+arrobas, por cada veinticuatro horas, exige patente de 4.ª clase,
+y esta lleva como condición el no poderse hacer ventas al por mayor,
+no teniendo en depósito más cantidad que la que se destila por día,
+ni operar ventas que excedan de una arroba.
+
+Las faenas en que se ocupa el _mananguitero,_ no solo son muy duras,
+sino que también expuestas, pereciendo todos los años algunos de
+ellos. Las palmas de Tayabas miden una gran altura, y como el paso de
+copa á copa solo se hace con la ayuda de dos cañas, de aquí el que
+algunas veces se escurra y caiga el operario. Estas circunstancias
+las aprovechan los que á tales trabajos se dedican, exigiendo crecidos
+jornales, y sobre todo el _utang_, ó sea el adelanto.
+
+La tuba recién cogida es una bebida muy fresca y medicinal: en Tayabas
+la toman los tísicos y disentéricos.
+
+Cuando á la _palma_ se la deja desarrollar el fruto, este presenta
+las señales de madurez por un color amarillento. El coco verde, ó sea
+el _mura_, da una bebida muy agradable. El verdadero coco _mura_ es
+aquel cuya carne no ha llegado á solidificarse en el interior de las
+paredes ó chiretas de la nuez. Hay una clase de estas nueces ó cocos
+muy especiales, llamados _macapunó._ Este crece entre los otros, no
+distinguiéndose ni el árbol que lo da ni el racimo en que se produce;
+es de advertir que en un racimo en que hay 15 ó 20 cocos, solo se
+encuentra uno de aquella clase. Si se señala la palma que lo crió
+y se registran los sucesivos frutos, no vuelve á encontrarse entre
+ellos por lo general, lo que prueba un fenómeno forestal que aparece
+y desaparece de una forma misteriosa. La propiedad del _macapunó_
+consiste en que la carne lo llena casi por completo, dándose la
+particularidad--según aseguran los mismos _mananguiteros_,--que esta
+clase de nuez se llena en los altos plenilunios, quedando un pequeño
+espacio en las crecientes y menguantes.
+
+Del coco se extrae el aceite de su nombre, siendo el de Tayabas muy
+estimado en el mercado. En el camino de Pagbilao se encuentran algunos
+camarines de aceite. El sistema que tienen para extraerlo es todo
+lo primitivo que puede imaginarse. Cogen fruto por fruto, y con el
+bolo le quitan la corteza estoposa exterior, llamada _bonote_; rayan
+sobre _bilaos_ de madera la carne, empleando para esta operación una
+cuchilla de cortas dimensiones y ligeramente curva, á fin de que pueda
+trabajar en las paredes cóncavas de la chireta. Una vez recogida toda
+la carne, la descomposición, el cocimiento y la prensa se encargan de
+lo demás. Con tal sistema, las faenas de corte, rayado, cocimiento
+y prensado son muy lentas y caras. Un buen molino en Tayabas daría
+utilidad. Por término medio, se dan mil nueces para cada tinaja
+de aceite.
+
+En el camino de Tayabas á Pagbilao se hallan también riquísimos
+tubiganes y buenos terrenos de pasto.
+
+La quebrada de Maragoldon, que se encuentra á media legua de Tayabas,
+es bellísima por los musgos y helechos que abrigan la peña. A la
+bajada del desmonte se admira el magnífico puente de aquel nombre,
+levantado sobre una profundísima sima, por la que corre el caudaloso
+Dumacá. Dicha obra es, sin duda, la mejor de la provincia, y por lo
+tanto, digna de figurar entre las primeras de Filipinas. El puente
+que nos ocupa se empezó el año 1841, siendo Gobernador el desgraciado
+D. Joaquín Ortega, y se concluyó en 1850. El nombre de Fr. Antonio
+Mateus va íntimamente ligado con la historia de aquella construcción,
+en la que es sabido aportó dicho padre conocimientos, trabajo y
+dinero. Recomendamos á los que vayan á Tayabas visiten aquella obra,
+la que es fácil de inspeccionar, merced á una rampa que le da bajada
+en una de las estribaciones.
+
+A más del anterior, se encuentra en dicho camino el llamado de _Mate_-,
+que fué concluído el 15 de Diciembre de 1851, y otros cuatro más,
+de madera, resguardados con una montera de caña y nipa.
+
+De Tayabas á Pagbilao hay 12,50 km., distancia que recorrió nuestro
+carruaje en hora y cuarto.
+
+Pagbilao fué fundado á principios del siglo XVII en el sitio llamado
+_Nayun_, cuyo nombre llevó hasta que fué trasladado al que hoy
+ocupa. Se encuentra próximo al Estrecho, en una pequeña eminencia que
+conduce al embarcadero del río, que desagua en la mar á una media legua
+corta. La salubridad de Pagbilao es buena y sus productos principales
+son arroz, aceite, brea, bejucos y madera. Sus naturales tejen bayones
+en bastante número.
+
+La iglesia está bajo la advocación de San Juan Bautista; es de buena
+fábrica, lo mismo que el convento. En este pueblo se destacan dos
+espaciosas y alegres construcciones, estas son las escuelas. Fueron
+principiadas y concluídas bajo la dirección de su párroco.
+
+El natural de Pagbilao es flojo y apático por lo general, habiéndose
+dado el caso de que tuvimos que suspender la elección el día que
+llegamos por no haber concurrido los votantes. Aquella se llevó á
+cabo en la mañana del siete, sirviendo de Tribunal una de las escuelas
+habilitadas al efecto.
+
+Las obras del Tribunal están presupuestadas, mas en las veces que se
+han sacado á licitación no concurrieron postores.
+
+Pagbilao tiene 4.686 almas, de las que tributan 2.220 en
+22 cabecerías. Nacieron 223, murieron 131, y se consumaron 53
+casamientos. Mozos sorteados subieron al número de 163, de los que solo
+1 fué al servicio. Asistieron á las escuelas 120 niños y se vacunaron
+200. Su criminalidad está representada por 4 causas; su fuerza pública
+por 23 cuadrilleros, siendo vigilados sus barrios por 39 caudillos.
+
+Pagbilao debía ser el punto de más importancia de la provincia, y el
+llamado á importar y exportar los productos de muchos de los pueblos
+del interior. Una de las cosas que no comprendemos es el por qué las
+conducciones de efectos estancados que se asignan á la provincia no se
+llevan por Pagbilao. Los fletes son baratísimos, y en las licitaciones
+lograría gran beneficio el Estado de hacerse allí la conducción.
+
+Hoy se llevan los efectos á los almacenes de Pagsanjan, en la Laguna, y
+de aquí á Lucban. El camino que media entre ambos pueblos es muy largo
+y sobre todo penosísimo, tanto que el contratista necesita destinar á
+este servicio gran número de carabaos. Cada arroba de tabaco puesta en
+la Administración de Lucban, pasa por el gravamen de dos contratistas
+uno que lo lleva á Pagsanjan y otro á Lucban, mientras que de hacerlo
+directamente á Pagbilao y situar la Administración de Hacienda en
+Tayabas--que no sabemos haya razón en contrario,--repetimos sería
+mucho más económico, pues en las dos leguas que median entre los dos
+últimos pueblos, puede utilizarse el carretón.
+
+Las ventajas de la exportación por dicho puerto la van comprendiendo
+los naturales, saliendo periódicamente de aquel algunas embarcaciones
+que hacen viajes á Manila.
+
+Muchas economías podría hacer el Estado en el ramo de Hacienda;
+pero para ello debían desaparecer las Administraciones de
+provincias. Aquellas, quedando concentradas en la Casa Real y bajo
+la gestión del Gobernador, no producirían los entorpecimientos,
+complicaciones y gastos que hoy se originan. Para los que pregonan
+las excelencias de la división de, poderes, [15] solo les diremos
+que prácticamente se han visto los resultados de la centralización en
+el cobro de rezagos. Provincias enteras había que tenían cuantiosos
+descubiertos de muchos años atrás. Los dignísimos Jefes de Hacienda
+habían depurado todos sus recursos y excitaciones cerca de sus
+subalternos, y el final era _arrastres_ y más _arrastres_ en los
+cierres de cuentas. Llegó un día en que sin duda se trató de poner
+á prueba la influencia de los Jefes de provincia, y al efecto se
+les encomendó aquel cobro, lo que dichas autoridades hicieron no
+somos nosotros los llamados á decirlo: respondan los números y los
+resultados.
+
+Para legislar hay que conocer las localidades, y muchas veces hemos
+repetido, que el que crea conocer á Filipinas conociendo solo á Manila,
+está en un grandísimo error.
+
+Un día que un Gobernadorcillo leía uno de los muchos artículos que
+sudaron la prensa de la capital, tratando de tan debatida cuestión
+de _fallas_, le vimos sonreir picarescamente, le interrogamos, y en
+buenas palabras nos hizo una paráfrasis de aquel célebre dicho de
+Montes; _de que las lecciones se dan á la cabeza del toro_.
+
+
+
+CHAPTER XVII
+
+CAPÍTULO XVII.
+
+Las mareas.--El río de Pagbilao.--El castellano
+de _Tabangay._--Islita de Patayan.--Simón el
+lazarino.--Capuluan.--Bajo Talusan.--Antiguas ruinas.--Las rocas
+Bagobinas.--Laguimanoc.--Almuerzo.--Un astillero.--Ensenada de
+Talusan.--Caserío y bajo de Calutan.--Calilayan, barrio y Unisan,
+pueblo.--Historia.--Ladia.--Castillo de Calilayan.--Síntesis
+de dos civilizaciones.--D. José Barco.--¡Rumbo á Pitogo!--Bajo
+Salincapo.--Cabulijan.--Pitogo.--Cacería de caimanes.--Un
+bailujan, un collar de coral y una pregunta.--¡A los
+botes!--Macalelong.--Su estadística.--Catanauan.--Su presente y
+su porvenir.--Mulanay.--Pastos y cogonales.--Monte Dumalong.--San
+Narciso.--Seno de Ragay.--Guinayangan.--Unión de los mares.--El
+Cabibijan.--Alunero.--Río y pueblo de Calauag.--López.--Su fundación,
+su estadística.--Alto en Gumaca.
+
+Después de una larga discusión en que se oyeron varias opiniones
+respecto á las mareas,--circunstancia muy de tener en cuenta antes de
+embarcarse en Pagbilao,--se convino en que saliendo á la madrugada,
+encontraríamos agua bastante para el calado de nuestros botes, en el
+seno y bajo de Talusan.
+
+Podríamos salvar este bajo, mas para ello, era preciso alejarse de
+la costa y navegar por fuera de las islas de Patayan y Capuloan,
+lo que no convenía á nuestros cálculos, no solo por el tiempo que
+habíamos de perder tomando tanta altura, sino también por lo inseguro
+de nuestras pequeñas embarcaciones.
+
+Recomiendo á los que tengan que costear los _senos_ de Tayabas,
+cuenten con las mareas antes de que se empuñen los remos, pues es
+muy fácil queden encallados entre medréporas y arenas si no aprecian
+debidamente las subidas y bajadas de las aguas.
+
+A la madrugada, como dejamos dicho, embarcamos en un ligero y espacioso
+bote, propiedad de un honrado y laborioso comerciante, radicado en
+Calilayan, que galantemente nos lo había mandado. Acto seguido cayeron
+en las aguas del río de Pagbilao las seis palas de los remos. Con
+la ayuda de estos, navegamos durante unos veinte minutos por aquel
+caudaloso río embovedado de verdes ramajes, A la banda de babor, y en
+las cercanías del desagüe del estero de Tabangay, se alza un antiguo
+torreón, en el que se conserva un castellano llamado á vigilar aquella
+parte del Estrecho, en el que entramos siguiendo el canal del río.
+
+Una vez tomada la competente altura, navegamos entre la costa de
+Pagbilao que teníamos á estribor, y la islita de Patayan que cual un
+canastillo de verdura se nos mostraba á babor.
+
+En la playa de Patayan llamó nuestra atención una solitaria y alegre
+casita que se divisaba entre un grupo de cocos. Preguntamos y nos
+dijeron que en aquella vivía hacía algunos años, un lazarino llamado
+Simón, quien no sale del recinto de la isla y á quien sus parientes
+llevan semanalmente los alimentos, dejándoselos en la playa. Dicho
+lazarino, siempre que se le proponía el mandarlo á un establecimiento
+piadoso, rompía en lágrimas rogando no se le sacase de aquellas
+soledades para él tan queridas.
+
+Dejando la bocana del Maruhi--en la que se ven las ruinas de un
+castillejo,--nos pusimos á la altura de la isla de Capuloan teniendo
+siempre á estribor la costa. Aquella isla la divide el arenal de
+Tulay-buhangin, cuyo arenal lo cubren las altas mareas formando un
+canal que une á Capuloan con Lipata, islas que al bajar las aguas se
+confunden en una.
+
+Entre aquellas y la costa, se encuentra el bajo madrepórico del
+Talusan y los descarnados peñascos llamados San Juan y Taliban.
+
+Frente á aquellas islas desaguan el Parsabangon,--cuyo río tiene un
+vadeo por el que pasa el correo de Pagbilao á la contracosta,--el
+Binajan, el Malicbing, el Palaspas, y el Hinguibin, cuyas bocanas
+muestran al viajero las ruinas de los antiguos castillejos que las
+defendieron contra las piraterías moras.
+
+Al doblar el recodo del Hinguibin se entra en la resguardada concha
+de Laguimanoc,--en la que avanzan cual dos vigilantes centinelas las
+acantiladas y tajadas rocas Bagobinas. Estas se llamaron antiguamente
+Lauig y Manoc, palabras tagalas que significan aguilucho y gallo. Al
+crearse barrio en aquella ensenada, unieron las dos palabras formando
+la de Laguimanoc, adonde atracamos á las dos horas de nuestra salida
+de la barra de Pagbilao.
+
+Laguimanoc, depende de Atimonan pueblo situado en la contracosta,
+ó sea en el Pacífico. De Laguimanoc á su matriz Atimonan, hay que
+cruzar de costa á costa separada una de otra por un accidentado camino
+de bosque, que mide por lo más corto 18,50 km. Esta larga distancia y
+lo penoso de salvarla, hace no comprendamos cómo no depende Laguimanoc
+de Pagbilao, adonde es mucho más corto y más cómodo el llegar, bien
+por agua, ó bien por el camino de la playa.
+
+El barrio de Laguimanoc lo forma un pequeño vecindario, compuesto
+de madereros, carpinteros, constructores de barcos y acopiadores de
+maderas. Dos eminencias cierran el anfiteatro, en el que se alzan
+el astillero, un camarín que resguarda una sierra movida por el
+vapor, y varias casas que se apoyan en la misma roca, en cuya cima y
+estribaciones se reparten el resto de las que componen el barrio. En
+aquel astillero se han construido magníficos barcos de alto porte,
+habiendo sido el último que se botó al agua el vapor _Paz_, propiedad
+de los hermanos Alcántara. En aquella ensenada hacen carga de maderas
+para China y Japón, gran número de barcos. En la fecha en que pasamos
+por Laguimanoc había dedicados á este negocio dos extranjeros, uno de
+ellos, Mr. Broom, nos ofreció una cordial hospitalidad y un confortable
+almuerzo, en las pocas horas que permanecimos en Laguimanoc. Allí
+estuvimos hasta las tres de la tarde, en que nuevamente volvimos á
+los botes para seguir á Calilayan, en donde debíamos pernoctar.
+
+Una fresca brisa de tierra nos permitió _dar_ vela en demanda de
+Punta-Remo, extensa lengua de tierra que va á hundirse entre las
+madréporas y arrecifes del Estrecho.
+
+Una vez que la estrecha quilla de nuestro bote cortó las aguas de
+la ensenada del Talusan, notamos que el sondaje disminuía hasta
+el extremo de apreciarse los más insignificantes detalles de las
+preciosas y variadas algas, que destilan sus viscosos jugos sobre
+las afiladas excrecencias que forman el bajo de Calutan. En aquella
+ensenada desaguan gran número de ríos y esteros, siendo de citarse los
+llamados Pinanimdim, Yaue, Ipil y Cabuyao, cuyas corrientes prestan
+un gran servicio á los madereros, arrastrando los trozos que cortan
+en los bosques.
+
+En la ensenada de Calutan, se conserva un castillejo habitado por un
+guardián. Alrededor de aquel modesto baluarte, se agrupan unas cuantas
+casitas que vienen á formar el barrio á que da nombre la ensenada;
+aquel pertenece al pueblo de Atimonan.
+
+A las seis de la tarde orzamos á estribor, cambiamos vela, y enfilamos
+la bocana del río Calilayan, á cuyas márgenes se asienta la visita
+de dicho nombre.
+
+Calilayan cuando lo visitamos dependía de Pitogo, hoy es pueblo,
+y en el superior decreto que mandaba su creación, se varió aquel
+nombre por el de Unisan.
+
+Calilayan ya existía al descubrirse las tierras que componen la
+provincia de Tayabas, por _Juan de Salcedo_, que, se cree fué el
+primero que de ellas tomó posesión en nombre de Castilla, al ir en
+busca de las renombradas minas de oro de Camarines.
+
+Aquel pueblo, según antiguas tradiciones, debe su fundación á Ladia,
+hermana del cacique Maglansangan, sanguinario y despótico señor que por
+largo tiempo impuso leyes en el Estrecho. A Ladia se la conocía por la
+reina de Calilayan. En las negras páginas de las conmociones populares,
+figura este nombre, que estuvo borrado por largo tiempo del número
+de los pueblos, habiendo renacido más tarde con el modesto de barrio.
+
+El Tribunal de Calilayan lo compone un espacioso castillo de dos
+cuerpos, resguardado con sus correspondientes aspilleras, por las
+que asoman sus bocas dos inofensivos cañones, mudos veteranos, que
+difícilmente pueden mantener su actitud amenazadora, sosteniéndose
+sobre las agorgojadas y apuntaladas paralelas de sus cureñas.
+
+En las corroídas masas de hierro del castillo y en los gallardetes
+que ondean en los barcos que de continuo hacen carga en la ensenada
+de Calilayan, se ve la síntesis de dos civilizaciones; la primera
+está escrita á la rojiza tea de la morisma, la segunda registra sus
+anales en las serenas y tranquilas regiones del trabajo. La piratería
+quedó encerrada para siempre en los últimos picachos que sombrean
+las candentes arenas del Archipiélago de Joló, pudiéndose entregar
+con toda tranquilidad á sus habituales faenas los pueblos playeros
+que bordan el Estrecho de San Bernardino.
+
+Calilayan es un centro maderero de gran importancia, y en su localidad
+hay inteligentes maestros y fuertes y robustos hacheros, que dan al
+comercio, con su duro trabajo, muchísimos miles de pies cúbicos de
+riquísimas maderas. En este pueblo hay establecidos algunos españoles
+dedicados exclusivamente á construir barcos y exportar maderas. Entre
+los constructores está nuestro querido amigo D. José Barco, cuya
+hospitalidad nos ofreció y gustosos aceptamos.
+
+El 10, muy de madrugada, emprendimos rumbo á Pitogo. Entre este pueblo
+y Calilayan se encuentra el temido bajo de Salincapo, y en uno de los
+senos que abre la costa se halla el barrio de Cabulihan, dependiente
+de Gumaca; rico pueblo que encontraremos en las playas del Pacífico.
+
+A las tres horas de navegación, aprovechando seis bogas, atracamos en
+el rústico embarcadero de Pitogo. Este pueblecito se halla situado en
+una prominencia que domina un extenso y limpio horizonte. Las casas
+ocupan la estribación de la montaña, esparciéndose hasta la misma
+playa. Entre esta y las cúspides de la prominencia, se levantan
+el Tribunal, la iglesia y el convento. El primero y el último,
+son edificios sólidos y espaciosos; en cuanto á la iglesia estaba
+reconstruyéndose. Un sólido castillo, hoy rodeado de malezas, estuvo
+llamado en otro tiempo á defender al pueblo contra los desembarcos
+de los piratas joloanos. Dicho castillo se encuentra á un tiro de
+fusil del Tribunal.
+
+En los ríos y mangles que rodean á Pitogo, viven caimanes de
+extraordinarias proporciones. La cacería del caimán--ó sea la
+buaya, como le llama el indio--la verifican de una forma muy cómoda
+y sencilla. Cuelgan de las ramas del mangle un poderoso anzuelo
+revestido de un buen pedazo de carroña, que se mantiene á flor de agua;
+de la argolla del anzuelo, parte, á más del cabo que lo sostiene,
+una extensa y gruesa mata de abacá, cuyos hilos rematan en tres
+ó cuatro cañas muy largas que fuertemente anudan. En lo alto del
+mangle, atan un perro, cuyos ladridos bien pronto atraen al caimán;
+este, tan luego se halla dentro de las fuertes emanaciones de la
+carroña, fija en ella su voracidad, hundiéndose en el interior de
+su descomunal boca, las afiladas barras del anzuelo. Este es corto,
+de modo, que al hacer presa el caimán y cerrar la boca tropiezan sus
+poderosos colmillos en la mazorca de abacá, cuyas sueltas hebras se
+le introducen en la unión de aquellos, haciendo imposible su rotura;
+en tal estado, el animal se enfurece, hace esfuerzos supremos y rompe
+la cuerda que sostenía del mangle el anzuelo; mas esto le es imposible
+hacer con la suelta madeja. Tan luego se pone el caimán en movimiento,
+entran en juego las cañas; y si anda, malo, y si nada, peor, puesto
+que, la condición fibrosa de la caña hace imposible su rotura, y en
+la faena que el carnicero lagarto emplea para desprenderse de aquel
+enemigo, concluye por rendirle el cansancio y la fatiga.
+
+Pitogo, con su antigua visita de Calilayan, formaban 21 cabecerías,
+á que correspondían 3.719 almas, tributando de ellas 2.006; hubo el año
+1875, 200 defunciones, 39 casamientos y 194 bautizos. Se sortearon 173
+mozos, de los que se sacaron 2 soldados; se vacunaron 325; asistieron
+á las escuelas 40. Se registraron 2 causas criminales, y se contaron
+para el resguardo del pueblo, y de su visita, 16 cuadrilleros,
+llamados á vigilar los 17 barrios que componían la jurisdicción.
+
+En la tarde, verificó el Alcalde las quintas y elecciones. Por la
+noche hubo su indispensable bailujan, en el que, hizo los honores con
+gran desenvoltura una agraciada mestiza, llamada María, si bien ella
+respondía siempre por el nombre de _Angue_. De la conversación que
+tuve con Angue, deduje el estado primitivo de su espíritu. En un rasgo
+de verdadero orgullo hacia Pitogo y después de haberme hecho notar
+con infantil insistencia, los faroles de colores, los abullonados
+coquillos, las sayas de las dalagas, los exiguos instrumentos de la
+orquesta, y las gruesas y amarillas cuentas de un collar de ámbar, que
+descansaba en su amplio pecho, me preguntó con una alegre sonrisa si en
+España había bailes mejores que aquel. Bien valía aquella pregunta una
+inocente mentirilla, así que la contesté con un negativo monosílabo,
+con el que se quedó la buena de Angue en la firme creencia de que en
+toda la _redondez_ de la tierra no había mas collares que el suyo,
+ni más faroles de colores que los de su pueblo.
+
+A las doce de la noche terminó el baile y cada cual tomó el petate.
+
+Pensando en la cara que pondría Angue al trasladarla de repente al
+Teatro Real en una noche de baile, cerré los ojos y me quedé dormido.
+
+Muy de madrugada nos embarcamos en los botes, salvando en tres cuartos
+de hora el trayecto que media entre Pitogo y Macalelong.
+
+Macalelong, con su visita de Hingoso, lo componen 2.212 almas; tributan
+1.182 en 15 cabecerías. Hubo 82 defunciones, 36 casamientos, y 121
+bautizos. Se sortearon 77 mozos, de los que se sacaron 2 soldados. Se
+vacunaron 140. Asistieron á las escuelas 60 niños de ambos sexos;
+se sustanciaron 7 causas; y su fuerza de cuadrilleros ascendía al
+número de 23.
+
+Poco ó nada que citarse hay en aquel pueblecito, cuyos habitantes
+en su mayoría viven en una indiferente apatía, de la que no les
+arrancan ni las necesidades ni las constantes excitaciones de la
+autoridad. Allí fuimos asediados por un sinnúmero de pobres, quienes
+nos demandaban una limosna con destemplada y gangosa voz. Este pueblo,
+lo mismo que el anterior y los que encontraremos hasta llegar á López,
+están á cargo de sacerdotes indígenas; en los demás de la provincia,
+sus parroquias son administradas por frailes franciscanos.
+
+Siguiendo la línea de la playa, la que no habíamos perdido desde
+que salimos de Pagbilao, continuamos el día doce la navegación en
+demanda del pueblo de Catanauan. En esta travesía hay que ir provistos
+de todo, no solo por lo larga y pesada, sino que también por las
+peripecias á que da lugar lo inseguro de las imprevistas _tufadas_
+que repentinamente suelen soplar.
+
+Toda la playa está deshabitada, pues á excepción de los pequeños
+caseríos de Cabuluan é Hingoso, apenas se ve alguna que otra miserable
+choza.
+
+Al doblar la punta Sandoval, y cuando ya llevábamos diez horas de
+navegación, nos pusimos á la vista de Catanauan.
+
+Dicho pueblo lo componen 3.174 almas, de las que tributan 1.462 en
+15 cabecerías. Hubo 68 defunciones, 129 bautizos y 41 casamientos. Se
+sortearon 207 mozos, á los que correspondieron 3 soldados. Se vacunaron
+122, asistieron á las escuelas 40 niños de ambos sexos, siendo 23 el
+número de cuadrilleros.
+
+Catanauan poco á poco va despertando de su indolencia, y tenemos la
+seguridad de que tan luego se habitúe al trabajo, llegará á ser un
+pueblo muy rico, dadas las condiciones de su territorio. Hoy corre la
+triste y precaria suerte de sus colindantes. A Catanauan seguía en
+nuestro itinerario Mulanay, adonde puede llegarse en tres ó cuatro
+horas, utilizando una regular brisa ó seis fuertes remeros. Este
+pueblecito, con su visita de Bondo, lo forman 2.076 almas, de las
+que tributan 1.216 en 13 cabecerías.
+
+Los dilatadísimos campos que se encuentran entre Mulanay y Bondo son
+susceptibles de mantener muchos miles de reses. Hay buenas piaras de
+vacas, pero no llegan ni con mucho á las que pueden sustentar aquellas
+riquísimas vegas refrescadas con las aguas de cientos de arroyuelos.
+
+De Mulanay teníamos que cruzar al seno de Ragay, y para ello dejamos
+la vía marítima, tomando la terrestre.
+
+De aquel pueblo al de San Narciso empleamos todo el día catorce,
+bien es verdad que dedicamos la mañana á la caza del carabao cimarrón.
+
+Para llegar á San Narciso hay que vadear un sinnúmero de veces el
+Dumalong, no siendo esto lo más malo, y sí el salvar las peligrosas
+fragosidades del monte de aquel nombre. No hay que soñar siquiera
+en hacer este trayecto á caballo, y sí en carabao ó en hamaca. Hay
+precipicios y fangosos barrancos, que únicamente la planta humana,
+ayudada de la inteligencia ó las condiciones especiales de la pezuña é
+instinto del carabao, pueden salvar. Para colmo de males se encuentra
+tal profusión de pequeñas sanguijuelas en el ramaje, en las puntas del
+cogón y hasta en las hierbas, que no hay forma de evitar su sangrienta
+voracidad. Vencidas las alturas del Dumalong, se interna el viajero
+en un espeso bosque, y tras este se alegra su espíritu ante la vista
+de San Narciso, en donde podrá hallar descanso su desvencijado cuerpo.
+
+A San Narciso lo forman un caserío levantado en el seno de Ragay. Aquel
+lo habitan 1.375 almas, de las que tributan 990 en 9 cabecerías.
+
+En San Narciso nuevamente volvimos á la mar, navegando por espacio
+de doce horas en el seno de Ragay para encontrar á Guinayangan. Este
+pueblecito con su visita de Piris, lo forman 7 cabecerías. Toda la
+miseria en que hoy se consume, es indudable que en una época más
+ó menos lejana se trocará en riqueza y movimiento. Teniendo á la
+vista un buen plano de la provincia de Tayabas, se comprende que
+necesariamente está llamado Guinayangan á ser uno de los puntos
+en que ha de arrancar la división de la isla de Luzón, poniéndose
+en comunicación el gran Pacífico con el Estrecho que aprisiona las
+revueltas ondas del mar de China. Guinayangan está situado en el seno
+de Ragay, en el desagüe del río Cabibijan. Las condiciones de este,
+su caudalosa corriente, su gran anchura y su mucho fondo lo hacen
+navegable. Dicho río se interna en el istmo que separa el seno de
+Ragay de el de Alabat; istmo que constituye el punto más estrecho
+de toda la isla de Luzón. Entre Guinayangan y Calauag está el río
+Cabibijan, que desagua como ya hemos dicho en el mar de China, y por
+parte de Calauag se halla el río de este nombre vertiendo sus aguas
+en el seno de Alabat ó sea en la gran bahía de Lamón. Bien que se
+eligiera el río Calauag, ó bien el de Viñas que se encuentra algo más
+al Norte, la unión entre los dos ríos sería trabajo de legua y media
+á dos de canal, confundiéndose en este las ondas de ambos mares. Los
+beneficios que esto reportaría son incalculables, y repetimos que
+abrigamos la firme creencia de que la unión ha de verificarse por
+la vía indicada, que es la misma que nosotros seguíamos para llegar
+á Calauag. De Guinayangan fuimos en banca contra corriente del río
+Cabibijan hasta el desembarcadero de Alunero; de aquí á caballo más
+de dos horas hasta encontrar las aguas del río Calauag, y una vez
+dentro de aquellas los remeros condujeron la banca á dicho pueblo.
+
+Calauag lo mismo que Guinayangan, más bien que pueblos son una
+agrupación de sucias y miserables casucas que difícilmente dan albergue
+á su vecindario, compuesto de 9 cabecerías.
+
+De Calauag á López hay un regular camino, fácil de hacer á
+caballo. Hasta dicho pueblo nuestra marcha fué muy acelerada,
+deseando cuanto antes salir de aquellos lugares en los que nada
+nuevo encontrábamos.
+
+López fué creado con la visita de Talolong, el año 1857, siendo
+Gobernador de la provincia D. Cándido López Díaz. Dicho pueblo lo
+componen 5.432 almas, de las que tributan 2.892 en 30 cabecerías. Hubo
+47 casamientos, 221 bautizos y 173 defunciones. Se sortearon 247 mozos
+de los que fueron 3 á ser soldados. Se vacunaron 147, asistieron á las
+escuelas durante el año 120 niños. Se sustanciaron 4 causas criminales,
+ascendiendo sus cuadrilleros al núm. 99. A nuestro paso por López se
+estaba construyendo una iglesia, que á juzgar por la solidez de sus
+cimientos y por las proporciones de su obra está llamada á ser una
+de las primeras de Filipinas.
+
+De López á Gumaca el camino mejora notablemente, y una vez pasada la
+balsa de Camuhangin apenas se pierde de vista la playa. Este camino
+puede hacerse en tres á cuatro horas.
+
+
+
+CHAPTER XVIII
+
+CAPÍTULO XVIII.
+
+Gumaca.--Su antigüedad.--Su _situación._--Águilas
+imperiales.--Castillos de Santa María, San Diego, San Sebastián
+y San Miguel.--Estadística.--Saqueo, incendio y peste.--Libros
+canónicos.--Reminiscencias valencianas.--Una velada en las
+ruinas.--Recuerdo glorioso.--Productos.--De Gumaca á Atimonan.--Una
+madera incorruptible y un hongo fosforescente.--Kiosco en el
+camino,--Grupos fantásticos.--Compañía no buscada.--Ninay.--Una
+presentación por medio de un cigarro.--El _Moro_ y el
+Rosillo.--Atimonan.--Su historia, sus productos y su estadística.--Un
+bailujan, un regalo y una promesa.--El correo.
+
+Gumaca es uno de los pueblos más sanos y mejor situados de los que
+bañan las aguas del Pacífico en las costas de Tayabas. Su fundación no
+hemos podido comprobarla, debiendo ser muy antigua, puesto que ya se le
+nombra en los registros de la Orden de San Francisco correspondientes
+al año 1582. En 1638 se trasladó á la Silanga de la isla de Alabat,
+volviendo á su antiguo sitio después del incendio á que le redujeron
+los holandeses en el año 1665.
+
+Gumaca debió ser muy combatido de las piraterías moras, teniendo en
+cuenta la situación que ocupa y los restos de defensas que aún se
+conservan. Una sólida muralla corre por la playa, arrancando desde
+el río á que da nombre el pueblo. Sobre aquel se alza un puente de
+madera, que comunica con el fuerte de Santa María. Encima de la puerta
+del fuerte--que abre el camino que dirige á Atimonan--se conservan
+toscamente grabadas sobre la piedra las águilas imperiales de la casa
+de Austria, escudo que también se muestra en las ruinosas paredes
+del Tribunal. La muralla cierra el pueblo por la parte que mira á
+la mar con el castillo de San Diego. La construcción de este fuerte
+revela una mano inteligente, y la solidez de su fábrica lo mantendrá
+en pie muchísimos años. En su plataforma se guarda un pesado cañón de
+hierro. Formando cuadrilátero con aquellos fuertes, quedan restos de
+los llamados San Sebastián y San Miguel. Entre estos había una fuerte
+empalizada de _molave_.
+
+Gumaca tiene 7.137 almas; tributan 3.360 en 38 cabecerías. Hubo 151
+defunciones, 88 casamientos y 273 bautizos. Se sortearon 330 mozos,
+de los que se sacaron 4 soldados. Se vacunaron 431. Asistieron á las
+escuelas 130 niños de ambos sexos; correspondieron á su territorio 5
+causas criminales. Los cuadrilleros, llamados á vigilar los 19 barrios,
+ascendían á 38.
+
+Entre los edificios de Gumaca, son dignos de visitarse la iglesia,
+el convento y la escuela. El convento abre sus muros en una espaciosa
+plaza, que limita la muralla. La iglesia es buena y espaciosa, lo
+mismo que la escuela.
+
+Gumaca ha pasado por un sinnúmero de vicisitudes, no habiendo
+respetado á su laborioso vecindario ni los horrores del saqueo, ni las
+destructoras llamas del incendio, ni los estragos de la peste. Hojeando
+los libros canónicos de defunciones de aquel pueblo, correspondientes
+á los meses de Abril y Mayo del año 1772, y fijándose en las páginas
+que empiezan en el asiento 28, se verá el tristísimo cuadro de las
+más encarnizadas hecatombes que registra la historia de la viruela.
+
+Examinando el antiguo Tribunal, los fuertes de San Diego y
+Santa María, la muralla, las empalizadas y el capitel ojival que
+resguarda la gran cisterna que provee de agua al pueblo, se viene en
+perfecto conocimiento de que por allí ha pasado una activa y buena
+inteligencia. El piso alto del Tribunal está basado en arquerías,
+terminando en azotea, construcción rarísima en Filipinas, que hace
+recordar las casas de Alicante y Valencia.
+
+En la plataforma del castillo de San Diego pasamos al lado del virtuoso
+párroco Fray Mariano Granja, una alegre velada respirando las puras
+emanaciones de las ondas del gran Pacífico.
+
+Toda ruina tiene para nosotros un augusto misterio ante el cual bajamos
+con respeto la frente. Las agrietadas aspilleras del castillo de San
+Diego, son otras tantas páginas de nuestra gloriosa historia. Sobre
+aquellos muros había ondeado la sacrosanta enseña de Castilla, en
+una época en que, si la tenue brisa de la caída de la tarde plegaba
+sus paños en otros horizontes, los matinales céfiros acariciaban
+sus colores enseñando al primer rayo del sol los castillos y leones,
+inseparables compañeros de su luz.
+
+El castillo de San Diego debió prestar excelentes servicios, pues dada
+la situación de Gumaca necesitaba un avanzado centinela que precaviese
+las sorpresas, fáciles de llevar á cabo en aquellas playas, por la
+circunstancia de interceptar la exploración la extensa isla de Alabat.
+
+Los principales productos de Gumaca son: el arroz, las maderas, la
+brea y la cera. Caza hay mucha en sus bosques, y el poco cacao que
+recoge es muy estimado.
+
+En la tarde del veintiuno nos dirigimos al pueblo de Atimonan. El
+camino que conduce á aquel, salvo ligeros trayectos, no se separa
+de la playa. Los muchos ríos y esteros que desaguan en el Pacífico
+en toda la contra-costa de Tayabas, hacían que á cada paso tuvieran
+nuestros caballos que vadear un arroyuelo, ó hiciesen resonar bajo
+sus duros cascos los fuertes ensambles de los veintinueve puentes
+que encontramos. Aquellos son de madera, empleándose el molave para
+los pilares. El molave es incorruptible á la acción del agua, como
+impenetrable á la destrucción de los insectos. Hemos visto sacarse de
+un fondo de fango, harigues de molave que habían permanecido entre
+aquel más de cien años, sin que mostrasen señales de carcoma ni
+podredumbre. En la demolición de todo antiguo edificio en que haya
+molave y cañas, llama la atención la conservación de los primeros,
+y las bellísimas fosforescencias que se desprenden de los _alimacmac_
+en las segundas. El _alimacmac,_ es un pequeño hongo que nace en el
+interior de la caña cuando es vieja y ha estado sometida por largo
+tiempo á la acción de las aguas. La vejez ayudada de la humedad,
+incuban en las paredes de la caña esa brillante excrecencia que
+buscan las dalagas entre las ruinas, adornando con ellas su pelo y
+sus relicarios.
+
+Los añosos y entrelazados troncos de los _bacauan_ que forman los
+mangles, constituyen una sólida barrera que resguarda contra la
+rompiente de las olas el camino de Atimonan. Si aquel se recorre de
+noche, hay que ir despacio y con algunas precauciones, so pena de
+exponerse á que se rompa el caballo una pata en alguno de los agujeros
+que hacen los cangrejos, y de que está salpicado todo el terreno.
+
+En la línea que empieza la jurisdicción de Atimonan, nos encontramos la
+comitiva que salía á esperar al Alcalde. Las dalagas iban lujosamente
+vestidas, montando ligeros caballos. El Gobernadorcillo de Atimonan
+tenía preparada bajo un bonito kiosko, una suculenta merienda. Lo
+delicioso del lugar, las frescas brisas del Pacífico cuyas espumas
+llegaban á nuestros pies, y la armonía de la música que se mezclaba
+con el eterno y acompasado murmullo de las ondas, nos retuvo más
+tiempo del que debíamos.
+
+Montamos nuevamente á caballo al aproximarse el crepúsculo, así que,
+bien pronto nos envolvieron las sombras. El numeroso grupo que componía
+nuestro acompañamiento presentaba un aspecto altamente fantástico. La
+fosforescencia de la mar, los destellos de los _alitaptap_, y los
+preciosos cambiantes de luz, que nos mandaba Sirio, la estrella
+más hermosa de los cielos, daban la bastante claridad para apreciar
+conjuntos, ya que no detalles.
+
+El camino era bastante estrecho, circunstancia que hacía marchásemos
+de dos en dos. Varias veces levanté la cabeza desde que dejamos
+el kiosco y siempre encontré á mi lado una misma cara. Yo no
+buscaba á Ninay, y sin embargo, constantemente estaba cerca de
+mí. ¿Quieres fumar?--la dije, á la par que sacaba la petaca para
+encender un cigarro.--Tu cuidado,--me contestó con esa habitual
+franqueza de la india. Un cigarro, en todas partes del mundo es un
+gran introductor; el que oprimía entre sus labios Ninay, hizo tan
+perfectamente la presentación, que no se interrumpió entre nosotros
+la conversación hasta que llegamos á los bantayanes de Atimonan. Dos
+horas fuimos hablando, y en ellas me contó Ninay, con una encantadora
+naturalidad, una verdadera serie de superfluidades para mí, pero que
+constituían para ella un mundo. Me habló de su cocal, de la saya que
+tenía preparada para el baile, de la peineta de su amiga Chichay,
+del _imbay_ del Moro y del Rosillo, y por último de su novio. Moro
+y Rosillo, se llamaban los caballos que montábamos, eran hermanos, y
+siempre habían comido en una misma _tina_, estando en esto explicado,
+el por qué al buscarse ellos, nos acercaban á nosotros. Al pronunciar
+Ninay el nombre de su novio, no lo hizo balbuceando ni mucho menos,
+aquel estaba ya admitido por sus _mayores_, y por lo tanto la _cosa_
+era muy natural y corriente.
+
+A las nueve de la noche entramos en Atimonan; de este á Gumaca hay
+21,50 km.
+
+Atimonan se llamaba en lo antiguo un llano que se extiende en una
+ensenada de las costas de Lamon; y en aquel sitio se resguardaron
+por los años de 1635 los pocos seres que pudieron escapar de las
+llamas de Cabullao, pueblo que fué reducido á cenizas por los piratas
+moros. En dicha ensenada quedó formado Atimonan el año 1637, siendo
+hoy el pueblo más rico de la contra-costa de Tayabas. Su extenso
+territorio, que abarca de costa á costa, produce preciosas maderas,
+inmejorables resinas, cera, maíz, café, cacao, abacá y aceite. Las
+ceras de Atimonan son de una pureza y transparencia tal, que pocas
+habrá que las igualen. En la Exposición de Filadelfia fueron premiadas,
+y abrigamos la convicción de que también lo serán en la próxima de
+París, adonde sabemos se mandarán. Los tejidos de piña que hacen las
+mujeres son muy buscados en el comercio.
+
+La salubridad de Atimonan es buena, y aun cuando no se halla en la
+misma playa, solo la separa el corto cáuce de la desembocadura del río,
+á cuya margen derecha se levanta. El caserío es bueno, destacándose
+por la solidez de su fábrica, la iglesia y convento. Los muros de
+estas obras tienen de doce á quince pies de espesor. El Tribunal lo
+componen dos cuerpos, el uno antiguo y el otro moderno, en el último
+hay un salón de los más grandes que hemos visto en Filipinas.
+
+Atimonan tiene 8.790 almas, tributan 4.262 en las 46 cabecerías que
+registra. Hubo 172 defunciones, 62 casamientos y 343 bautizos. Se
+sortearon 475 mozos, de los que se sacaron 9 soldados. Se vacunaron,
+234, asistiendo á las escuelas 160 niños de ambos sexos. Se
+sustanciaren 2 causas criminales y su territorio está á cargo de 42
+caudillos y 53 cuadrilleros.
+
+A la noche siguiente á la de nuestra llegada á Atimonan, y terminadas
+que fueron las quintas y elecciones, hubo el consabido baile, en el
+que volví á reanudar la conversación con Ninay: me hizo conocer á su
+novio; y yo en pago de sus secretillos la dí un anillito, en el que
+estaba esmaltada una imagen de los Dolores, exigiéndola al dárselo
+que había de ser el que usase el día que se casara.
+
+Después supe no había olvidado mi deseo, y que alguna que otra vez
+recordaba Ninay al _castila_ de las _balbas_, nombre con el que me
+conocían en toda la contra-costa.
+
+En Atimonan recibimos el correo, este sale de Tayabas con dirección
+á Pagbilao los viernes; de aquel punto cruza toda la provincia,
+yendo á Atimonan, y de aquí sigue por toda la contra-costa á buscar
+á Calauad, para internarse después en la provincia de Camarines,
+y de aquí á Albay. La línea de inspección del correo de Manila á
+Albay termina en Tayabas; el conductor llega hasta este pueblo,
+en donde espera, quedando la correspondencia á merced de Dios y del
+servicio personal de los muchísimos pueblos que tiene que recorrer
+hasta llegar á Albay. Sin balijas, sacos ni árganas, excuso decir á
+mis lectores los deterioros y detrimentos por que pasarán los paquetes.
+
+Para evitar gran calor, convinimos en hacer el trayecto, que separa
+Atimonan de Mauban, de noche y por mar, á cuyo efecto se prepararon
+bancas y barotos, quedando todo listo para embarcarnos á la caída de
+la tarde.
+
+
+
+CHAPTER XIX
+
+CAPÍTULO XIX.
+
+Navegación en _baroto_.--Escasez de luz y abundancia de mosquitos.--Los
+principios y los medios.--Horas interminables.--_Malayo
+po_.--El monte Soledad.--Vista de Mauban.--Su historia,
+estadística y productos.--Episodio glorioso.--Don Simón de Anda
+y los franciscanos.--Documento notable.--Setecientos quintales
+de plata.--De Mauban á Lucban.--Caminos que hace el hombre y
+arreglos que hacen las aguas. Vadeos, precipicios, quebradas y
+desmontes.--El Balete.--Barrio de Sampaloc.--La hamaca.--Lúgubres
+semejanzas.--Descanso en Lucban.--Vuelta á Tayabas.
+
+_¿Saben ustedes lo que es navegar en baroto?_
+
+Si la contestación es negativa no deseen hacerla afirmativa,
+pues de seguro se arrepentirán. De Atimonan á Mauban puede irse
+por _algo_, que algunos afirman que es vereda; pero el viajero que
+llega á poner en ella su planta, se convence á costa de sus huesos
+de que no hay tal _cosa_, sobre todo, en la parte que comprende el
+escabroso monte Pitisang. Para evitar esto, y sobre todo las ocho ó
+diez horas á caballo que se invierte en la jornada, resolvimos dejar
+la vía terrestre y entrar en la marítima.
+
+El tiempo estaba algo revuelto, y el patrón del baroto trincó
+perfectamente las amarras del _caran_, de modo que la parte habitada
+de la embarcación quedó convertida en una especie de ratonera, en
+que si bien escaseaba luz y aire, abundaban los mosquitos y las moscas.
+
+A las seis vencimos la barra, balanceándonos en el gran Pacífico;
+orzamos para tomar rumbo, pero la vela se empeñaba en no tomar viento,
+empeño perfectamente justificado al ver los agujeros que tenía su
+triangular superficie y la poca gana de soplar que había por arriba.
+
+La postura que se busca en cualquier forma de locomoción es agradable
+al principio, más si la jornada es larga, antes de llegar á los
+_medios_ aquella, no solo es molesta, sino que no hay ninguna que
+satisfaga. El baroto no tenía asientos, así que los que íbamos
+embanastados en su camareta tuvimos que hacerlos con mantas y
+maletas. Durante la primera hora todo fué bien; fumamos, reimos y
+hablamos de largo, mas poco á poco se nos _entró_ la noche por la
+boca de la camareta, y las nuestras dejaron paulatinamente de moverse
+y de chupar.
+
+El monótono crujir que produce toda vieja embarcación; la uniformidad
+del quejido de la onda al ser cortada por una lenta marcha; el
+silencio de la noche y lo impenetrable de las sombras, traen al
+espíritu un sinnúmero de fantasmas que pasan y se desvanecen en la
+misma forma en que nacen; mas cuando esas fantasmas son _vistas_ por
+unos ojos que pertenecen á un cuerpo que no encuentra postura buena,
+que desea reposo y no lo halla, y que tiene sueño y le es imposible
+conciliarlo, entonces entra un grandísimo malestar y las horas se
+hacen interminables. La estrechez del baroto no permitía echarnos,
+obligándonos á conservar posturas irreconciliables con el descanso;
+y no hay nada más molesto que estar completamente rendido y falto
+de sueño, y, sin embargo, no poder dormir. Cincuenta veces por
+hora preguntamos al patrón si faltaba mucho, y siempre tuvimos por
+contestación su invariable _malayo po._
+
+Macilentos, escalofriados, somnolientos y doloridos, principiamos
+á ver el cómo se retiraban las sombras á sus antros y el cómo la
+aurora abría las puertas al día. El sol apareció en los cielos,
+y nos mostró entre ligeras brumas el monte Soledad, á cuya falda se
+asienta el pueblo de Mauban.
+
+A las ocho de la mañana llegamos á aquel. Catorce horas invertimos
+en tan _deliciosa_ navegación, de que me acordaré mientras viva.
+
+Mauban no se conoce cuando se fundó. En los archivos se encuentra aquel
+nombre figurando en los anales del último tercio del siglo XVI. El año
+1600 se sabe fué su párroco el padre frey Fernando Moraga. Dicho pueblo
+sufrió varias traslaciones hasta el año 1647, en que definitivamente
+ocupó el sitio en que hoy se halla. Se encuentra en la costa del
+Pacífico frente á la isla de Alabat. Su clima es muy caluroso, si bien
+las tardes y madrugadas son refrescadas por las brisas del mar. Mauban
+tiene 9.039 almas, tributando en sus 48 cabecerías 4.274. Hubo 366
+defunciones, 57 casamientos y 320 bautizos. Se sortearon 476 mozos,
+á los que correspondieron 9 soldados. Se vacunaron 341. Asistieron
+á las escuelas 160 niños. Se incoaron 9 causas, y el número de
+cuadrilleros y de caudillos ascendían, los primeros al número de 43,
+y de 29 los segundos.
+
+Como edificios no hay ninguno digno de citarse, excepción hecha de
+la iglesia y el convento. Aquella es de una fuertísima construcción,
+componiendo su torre cinco cuerpos.
+
+Los productos principales son arroz, abacá, café, cacao y maderas. Las
+mujeres tejen salacots y petates muy buscados. En la extensa
+jurisdicción de Mauban se cría mucha y buena caza.
+
+El nombre de Mauban, representa un hecho histórico digno de
+citarse. Habiéndose logrado sacar de Manila con grandes trabajos
+y peligros durante la invasión inglesa, el Real Tesoro, aquellos
+se aumentaron, estando en camino de la Pampanga, por haber dado el
+enemigo con su pista; conociendo esta posición el cauteloso D. Simón
+de Anda, se dirigió al Provincial de los Franciscanos, que se hallaba
+en Lucban, comisionándole para que de acuerdo con los conductores
+del Tesoro, buscara forma para embarcarlo y salvarlo en uno de los
+puertos de Tayabas.
+
+El superior de la Orden, en vista de tan arriesgada comisión, eligió
+para llevarla á cabo á Mauban, á cuyo cura párroco le dirigió la
+siguiente carta, acreedora por todos conceptos de ser conocida. Dice
+así:
+
+«A nuestro hermano Frey Francisco Rosado de Brozas, Predicador
+ex-definidor, Guardián y Ministro de doctrina de nuestro convento de
+Mauban, salud y paz en Nuestro Señor Jesucristo.
+
+«Hallándonos con este superior decreto que con la mayor veneración
+y rendimiento obedecemos; y siendo de nuestra obligación el poner
+todo nuestro desvelo y cuidado en el servicio de Nuestro Rey y Señor
+natural, aunque sea á costa de nuestras vidas, manifestando el debido
+vasallaje y lealtad de agradecidos hijos y afortunados vasallos
+de un Rey y Señor, de cuya soberana mano viven tan reconocidas y
+obligadas, nuestra seráfica religión y apostólica provincia de San
+Gregorio. Por tanto, teniendo satisfacción de las prendas que en
+V.C. concurren, mandamos á V.C. por santa obediencia, acompañe,
+ayude y sirva á conducir el Tesoro de S.M. (q.D.g.), según que
+dispusieran el Capitán de navío D. José de Acevedo y el maestre de
+plata D. José Góngora: y á este efecto mandamos á V.C. disponga y
+avíe todas las embarcaciones servibles de todos nuestros conventos,
+ya sean de esa costa, ya de la provincia de Camarines, sacando de
+dichos conventos cuantas provisiones se juzguen necesarias para el
+gasto y manutención de la gente necesaria, hasta consumir lo que
+los conventos tengan para su preciso mantenimiento. Y porque es muy
+correspondiente á nuestro instituto y gratitud, el servir á nuestro
+Soberano Monarca, con el desinterés y celo, á que nos obligan tantas
+leyes y respetos como sus leales vasallos, obligadísimos frailes
+de San Francisco. Mando á V.C. por santa obediencia, que por ningún
+concepto permita reciban nuestros conventos ni religiosos cosa alguna
+por el servicio de embarcaciones, y recompensa de las provisiones
+que suplan, y sí solo se expresarán á continuación de estas nuestras
+letras, las embarcaciones con la nominación de sus conventos; los
+víveres que de estos se sacaren con expresión singular, y todo lo
+demás que acredite el desempeño de nuestra obediencia al superior
+decreto y servicio á Nuestro Soberano y al común de la patria. Y
+estas nuestras letras serán leídas é intimadas á nuestro hermano
+Guardián de nuestro convento de Naga y Comisario provincial de la
+provincia de Camarines, para que en su vista provea lo conveniente
+y necesario á la expedición del presente negocio, y concluído este
+se nos devolverán originales con el Superior decreto que acompaña,
+para presentarlo al superior Gobierno. Dadas en este nuestro convento
+de San Luís obispo, del pueblo de Lucban, firmadas de nuestra mano,
+selladas con el sello mayor de nuestro oficio y refrendadas de nuestro
+Secretario en siete días del mes de Febrero de mil setecientos sesenta
+y tres años.--_Frey Roque de la Purificación_, Ministro provincial.»
+
+La comisión cumplió su encargo, embarcando en Mauban, en 20 bancas y
+1 pontín, el Real Tesoro, que pesaba unos 700 quintales. A los pocos
+días se encontraba toda la plata en poder del justiciero y valiente
+magistrado.
+
+Dos días permanecimos en Mauban, y al terminar aquellos emprendimos
+el camino de Lucban. La descripción de dicho camino es imposible,
+entre otras cosas, porque en muchos sitios no lo hay, y en otros las
+torrenciales aguas lo modifican á su antojo entre aquellas accidentadas
+y bruscas estribaciones. Vadeos, precipicios, quebradas, desmontes
+y derrumbaderos es lo que se encuentre entre la balsa de Mauban y
+la visita de Sampaloc, en donde termina el Balete, ó sea el monte
+que divide las jurisdicciones de Mauban y Lucban. Hasta Sampaloc
+generalmente se emplea la hamaca, muchos van á caballo, pero es
+peligroso y molesto por las continuas bajadas. Las hamacas de la
+provincia de Tayabas consisten en dos bastidores de vara y media de
+largos, y menos de una de anchos, divididos y sujetos por dos tablas
+de narra, por las que pasa una larga y fuerte caña. Sobre el bastidor
+superior se coloca el trapal, y el inferior es el llamado á sostener
+al viajero. Entre bastidor y bastidor hay poco espacio, de forma
+que no hay medio de sentarse, habiendo que permanecer echado todo el
+tiempo que dure la jornada. La hamaca es llevada por 8 á 16 hombres,
+en cuyos hombros se apoyan los salientes de la caña, que pasan por
+el interior de la hamaca. Cuando llueve y hay que cerrar aquella,
+dejando caer las faldetas de los trapales, se asemeja á un ataúd más
+que á otra cosa. Esta lúgubre semejanza la han encontrado todos los
+que por primera vez han viajado de tal forma.
+
+Desde Sampaloc á Lucban el camino mejora notablemente, pudiéndose
+emplear el caballo.
+
+De Mauban á Lucban hay 25 km. En este último pueblo descansamos un
+par de días, al cabo de los cuales volvimos á pisar la casa Real
+de Tayabas.
+
+
+
+CHAPTER XX
+
+CAPÍTULO XX.
+
+Costumbres.--Aprobación de actas.--Un Gobernadorcillo electo
+paseando por Manila.--El sastre municipal.--Los faldones del frac,
+el sombrero de copa, la camisa de chorreras y el bastón.--Vajilla,
+lámparas y rancho.--Diez varas de glasé y diez de gró.--Los
+caballeros _utraques_.--Un lío, otro lío y un liito.--El campanario
+del pueblo.--Vuelta al hogar.--Exhibición de compras.--La saya de
+la capitana.--La pagoda.--El 1.° de Julio.--Juramento.--Misa de
+vara.--Recuerdos de las bodas de Camacho.--Un chocolate serio y un
+descarnado hueso.--La tenientela mayora y las juezas.--Amontonamiento
+de alhajas.--Lectura del _Tadhana._--La coronación.--El rigodón
+oficial--Un borracho ante un apellido vascuence.--Fin de la fiesta
+_aniyaya nang bayan_.
+
+A los pocos días de llegar á la cabecera se recibieron en el Gobierno
+aprobadas las actas de las elecciones en la forma que las había
+redactado el Alcalde.
+
+Tan luego se hacen públicos los nombramientos, todos los
+Gobernadorcillos electos principian á echar cuentas, y por lo general
+resuelven, en consejo de sus _mayores_, marchar á Manila.
+
+Casi todas las provincias tienen su casa posada en la capital, en la
+que no solamente viven los que de ellas van, sino que también reciben
+noticias y servicios del casero, estos se convierten en ciceronis y
+acompañantes de sus huéspedes.
+
+Sigamos á un Gobernadorcillo electo en Manila.
+
+La primera diligencia es llamar al sastre _municipal_. Este se
+presenta en la casa con un rollo de telas, hace su correspondiente
+cortesía al _neófito_, le da la enhorabuena y _el que sea para
+mucha felicidad del pueblo_, se sonríen ambos, y acto seguido el
+_maestro_ tira de regla, de jabón y de lápiz y cubica, mide y estira
+al pobre munícipe que empieza á sudar al solo olor del reluciente
+paño que ha de convertirse en los faldones de un frac. El frac es
+tan indispensable para el Gobernadorcillo, como el sombrero de copa,
+el bastón y la camisa de chorreras. El sombrero suele legarse y servir
+en tres ó cuatro bienios; la camisa lo mismo que el bastón podrán ser
+_manufacturas_ de el pueblo, pero lo que es el frac necesariamente
+ha de estrenarse y pasar por el corte de los sastres de Manila. Ni
+durante la medida, ni en las pruebas, ni en la elección de paño habla
+una palabra nuestro hombre, y se deja hacer, pues le basta y le sobra
+con saber que el sastre que le sirve es el mismo que está encargado
+hace años de proveer á los Gobernadorcillos de Manila de trajes de
+etiqueta. Un Gobernadorcillo de Manila para uno de provincias, es una
+especie de amo y se da por satisfecho con solo ponérsele en parangón,
+siquiera sea ante el recorte de dos varas de faldones.
+
+El _Bazar Oriental_ y el almacén del _Vivac_ indispensablemente son
+visitados. En el primero compra vajilla y lámparas, y en el segundo le
+da vueltas y revueltas á latas y frascos, cuyos rótulos no entiende,
+pero que no implica para que mande encajonar un buen provisto rancho.
+
+Si el Gobernadorcillo es casado, una vez que se haya ocupado del frac,
+del rancho, del menaje de casa, y algunas veces del sombrero de copa,
+se acuerda de su munícipe mitad y muestra en mano acude en casa
+de los _Catalanes_, en donde se provee de diez varas--ni una más,
+ni una menos,--de glasé negro, y otras diez de un gró _rabioso_,
+cruzado de anchas franjas más rabiosas que el fondo á ser posible,
+posibilidad que por lo común no puede satisfacerse, por la sencilla
+razón de que la capitana en ciernes encarga que la saya sea grana.
+
+Hay una cosa que el Gobernadorcillo no compra en Manila; esta otra
+cosa son las cucharas, tenedores y cuchillos, los que tiene todo indio
+rico de tiempo inmemorial, por más que no los use, sobre todo si su
+riqueza no ha sido improvisada. Si su riqueza es moderna la plata de
+dichos objetos estará más reluciente que la de los primeros fundidos,
+á no dudar, con los respetables y nunca bien ponderados _utraques_
+de ambos mundos, legendarios _señores,_ cuyas _bruñidas_ caras son
+más caras de ver en el día que la que está en Jaén.
+
+Empaquetadas todas las compras y atados cajones, maletas, _tampipis_,
+cajitas, balutanes y el indispensable lio y otro lío y liito de última
+hora, toma nuestro hombre el vapor, carromata, carabao ó caballo que le
+conduzca á su pueblo adonde es de _ene_ ha de llegar montado en algo.
+
+Ni la mirada de Isabel I, al ver los castillos y leones ondeando por
+primera vez en las almenadas torres de Granada, ni la de Napoleón I
+al admirar las pirámides, ni la de Luís XIV al mirarse á sí mismo, al
+decir que la Francia _era_ él, retrataron la intensidad que se verificó
+en la del capitán al divisar el campanario de la iglesia del pueblo,
+cuyos destinos--hasta cierto punto--estaba llamado á regir y gobernar.
+
+Una vez en su casa--que en breve ha de abandonar para vivir en el
+Tribunal,--se desempaca lo comprado, que habrá llegado custodiado
+por un futuro munícipe de cuarto orden, que ha ido al servicio de el
+que será su jefe. Todos los parientes y amigos alaban el buen gusto
+de las compras. Se coloca la vajilla en los aparadores, se cuelgan
+lámparas, se descuelgan las sillas y sofás, que de ordinario las tiene
+suspendidas en el techo, se clasifican, como Dios les da á entender
+vinos y conservas, y se pone á pública exhibición la saya que ha de
+lucir la capitana en la misa _nang varas_, y la que ha de ostentar
+en el primer rigodón oficial de la fiesta de la _aniyaya nang bayan_.
+
+El uso del frac es objeto de una serie de ensayos difíciles de
+enumerar, no habiendo espejo una legua á la redonda que no lo haya
+reproducido, colgado por supuesto de los hombros del futuro jefe
+del municipio.
+
+En el reloj de los tiempos--pues en el del pueblo no podía ser, entre
+otras razones, por no haberlo--dieron las tres de la tarde del 30
+de Junio. A esta hora se sacó del patio del Tribunal cañas, ramaje,
+flores y bejucos, y aquí amarro, allí cuelgo y más allá adorno, se
+improvisó con la ayuda de unos 300 taos, una vistosa y engalanada
+pagoda que fué conducida con gran bulla y algazara al frente de la
+casa del que será Gobernadorcillo. Esta pagoda es la insignia llamada
+á dar á conocer á propios y extraños la casa del munícipe.
+
+Como todo llega, amaneció el día 1.° de Julio, y aquí te quiero
+escopeta. Todas las caras están más rientes que la misma aurora que
+las alumbra; todos los labios se agitan, y todas las manos se mueven.
+
+A las ocho en punto se encuentra el héroe de la fiesta de _tiros_
+largos, que juro á mis lectores que si por _tiros_ entendemos faldones,
+la frase está perfectamente aplicada. A aquella hora sonó la música
+y aparecieron juntamente con ella, la principalía, los que habían
+de cesar y los que habían de posesionarse. A un sostenido redoble
+salió el munícipe, y todos juntos y al compás de un paso doble, se
+dirigieron á la Casa Real en la que juraron sus cargos ante el Alcalde,
+los electos á quienes les hizo comprender en un pequeño discurso sus
+deberes, después de haberles entregado los bastones y bejuquillos,
+símbolos de sus empleos. De la Casa Real van á la iglesia en la que
+oran un breve rato; de allí, dejan en su casa al Gobernadorcillo,
+y cada cual va á la suya no sin haber antes aplazado la fiesta para
+el próximo domingo.
+
+El día de la posesión fué el jueves, de modo que poco había que
+aguardar.
+
+El sábado por la tarde, todo estaba listo y dispuesto.
+
+La misa de vara iba á celebrarse con toda la suntuosidad de quien
+tiene gana de gastar y sendos doblones en el arca, grandes pilas de
+palay en el _tambobo_, cientos de tinajas de coquillo y aceite en
+los alambiques y bodegas, y no escaso número de lustrosas parenderas
+en las _tanzas_. Para que un Gobernadorcillo pueda cumplir con la
+costumbre, ha de ser rico, y como ya sabemos que el indio por nada
+prescinde de aquellas, de aquí, que aseguramos lo es.
+
+Alumbró el domingo, y el primer rayo de luz que se desprendió de los
+cielos, fué saludado con el estruendo de los _versos_, el volteo
+de las campanas, el reventar de las bombas y los acordes de la
+música. Todo es animación, todo risa, todo alegría. A la puerta del
+Tribunal hay varias tinajas de aguardiente de coco, que gratuitamente
+van trasegando los transeúntes. En los hornos se cuecen pastas, y
+en las mesas de la cocina hay tal número de aves y tal cantidad de
+tasajos de carne, que hacen recordar las bodas de Camacho. Ese día
+come y bebe todo el pueblo á costa de su nuevo capitán. A las ocho en
+punto empieza la misa de vara. Esta se celebra con toda solemnidad,
+y una vez que echa su bendición el sacerdote, sigue la saturnal que
+ha de durar veinticuatro horas. Toda la principalía en ejercicio, y
+fuera de él, todos los capitanes pasados, cabezas reformados, vecinos
+condecorados, jefes de cuadrilleros, caudillos, primogénitos y cuantos
+tienen, han tenido ó esperan tener algún cargo municipal, se sientan
+en la mesa del festín en esas veinticuatro horas. Se principia por un
+chocolate _serio_ que preside el Alcalde acompañado de toda la colonia
+española, y concluye con las heces del coquillo que apura el tanor,
+y los últimos huesos que roe el pretendiente á cuadrillero. Desde
+el chocolate al hueso, desfilan en perfecto orden de categorías,
+todos los que existen en el pueblo. Tan luego termina el chocolate,
+que dicho sea de paso, está servido con acompañamiento de jamón,
+queso,_potos, bibincas_ y toda clase de dulces y pastas ocupan la
+mesa _las_ capitanas y demás _babais_ de representación; á estas
+suceden sus maridos siguiendo _las_ cabezang, principalía y demás
+gente menuda. La música y el baile, no cesan ni un momento.
+
+Concluído el primer refrigerio, se encierra la _Tenientela_ mayora
+con las _Juezas_ y algunas _Cabezang_ de su confianza, en una de las
+habitaciones del Tribunal, y confeccionan una corona, amontonando
+sobre su varillaje todas las mejores alhajas del pueblo. Hemos visto
+coronas de esta clase, formadas de anillos, pendientes, peinetas,
+clavos y cadenas de un grandísimo valor. A más de esta corona, se
+adorna un bastón de mando, cuyos objetos una vez terminados, guarda
+bajo llave la _Tenientela._
+
+Mientras las _babais_ se ocupan en el adorno de la corona, el
+capitán, rodeado de todo el pueblo oficial, dirige una alocución
+en la que desarrolla su futura forma de gobierno. Después de esto,
+lee el _tadhana_, ó sea el bando. Cada Tribunal, conserva por lo
+general en sus archivos su _tadhana_, que se lee no solo ante el
+Municipio, sino que también se da publicidad á voz de pregón en plazas
+y esquinas. Tengo entre mis papeles, algunos de dichos _tadhanas_;
+todos ellos son curiosísimos, y envuelven en su espíritu, santos y
+benéficos principios.
+
+Como muestra, traducimos del tagaloc el que oímos publicar en Lucban,
+cuyo original en forma de acta, lo guardo entre los autógrafos
+curiosos. Dice así:
+
+«Dios, Supremo Hacedor de todas las cosas, creó el animal y el hombre
+racional; en cuanto al animal lo perfeccionó en todo, menos en la
+razón, de que dotó al hombre para que conociese á Dios, respetase á
+los mayores en edad, dignidad y gobierno, enseñase á sus hijos á no
+dañar á nadie, dar á cada uno lo que es suyo, y compartir con el pobre
+lo que tuviese; mas todos estos santos principios se corrompieron,
+desde que el hombre pecó á su Dios; y he aquí por qué las tribus
+eligieron rey; mas siendo imposible que este se encuentre en todos
+los pueblos gobernados, creó Jueces para que lo representasen y por
+uno de los cuales, hoy me tienen ustedes, señores, aunque indigno,
+para interpretar la voluntad de los representantes del Rey, por
+lo que y dentro de las atribuciones de un mísero Gobernadorcillo,
+vengo en decretar los artículos siguientes, seguro de que ustedes me
+ayudarán en esta insignificante, pero difícil tarea.
+
+Artículo 1.° Que todos cumplan los santos preceptos de Dios, de la
+Madre Iglesia y de sus mayores.
+
+Art. 2.° Que procuren no jurar, sino cuando se les exigiere en los
+Tribunales de Justicia, acordándose al hacerlo que si lo verificasen
+en falso, tendrán castigo en esta vida y en la otra.
+
+Art. 3.° Que oigan misa en los dias de domingo y fiestas de guardar.
+
+Art. 4.° Que respeten á los mayores y que estos hagan entrar á sus
+hijos en las escuelas; haciéndoles rezar á los solteros y solteras el
+rosario en los sábados, y que no permitan los caudillos de los barrios,
+permanezcan en las sementeras, los sexagenarios y las preñadas.
+
+Art. 5.° Prevengo en este artículo el que no se deshonre al prójimo,
+y que sus infractores serán remitidos al Juzgado.
+
+Art. 6.° Prevengo á los padres que no consientan que sus hijas traten
+por largo tiempo con mancebos, ni reciban dádivas y servicios gratuitos
+de los amorosos pretendientes.
+
+Art. 7.° Que no dejen de labrar tierras, alzar casas, sembrar palay
+y árboles provechosos, y que los que tengan no empleen la usura,
+acordándose de Dios y de que pueden dejar de tener.
+
+Art. 8.° Que los seductores se acuerden del mal que pueden originar,
+y que pueden algún día convertirse en seducidos.
+
+Art. 9.° Que no infrinjan este precepto, pues que de su infracción
+nacen los malos deseos.
+
+Art. 10. Que se retiren los vecinos del pueblo al toque de las diez
+de la noche, á cuya hora deben quedar apagados todos los _calanes_
+y encendidos los faroles de la calle.
+
+Art. 11. Hago saber á los tributantes que al llegar los días de
+trabajos cuarentenales, todos deben concurrir á ellos, pagando á su
+tiempo su tributo y demás sagrados deberes.
+
+Art. 12. Deben comprender todos los habitantes de este pueblo que el
+trabajo y la limpieza son cosas que recomiendan los sagrados preceptos,
+por lo tanto, debe empezarse el trabajo temprano, cuidando antes de
+barrer y limpiar los alrededores de sus casas.
+
+Art. 13. Los que deseen promover demandas dentro de mis atribuciones,
+me encontrarán en el Tribunal á cualquier hora que me busquen. Hé
+dicho.»
+
+A las cinco de la tarde ellas y ellos, llevando las primeras la corona
+sobre una bandeja, van á buscar al párroco, y este con la comitiva
+lo hace del Alcalde, dirigiéndose todos al Tribunal. El salón está
+hecho un ascua de fuego. Donde quiera hay espacio para una colgadura,
+flota un damasco; donde quiera hay lugar para fijar un clavo, luce
+una mecha alimentada por aceite, petróleo, cera ó esperma. Ya todos
+en el salón, la capitana y su marido se arrodillan delante de un
+altar provisional en el que se coloca la imagen, á cuya advocación
+está el pueblo; el Alcalde coge el bastón y el párroco la corona,
+se pronuncia por el último una oración, se coloca sobre la cabeza de
+la capitana la corona, se entrega el bastón al capitán, y repetidos
+_vivas_ atruenan el Tribunal; suena la música, se hacen disparos,
+revientan bombas y cohetes, y en medio de esta alegría y algazara,
+las dalagas cubren de flores á la capitana. Acto seguido empieza,
+ó mejor dicho se reanuda el baile, dando comienzo con un rigodón que
+generalmente baila el jefe de la provincia con la capitana. A las doce
+se cena, y á la madrugada se retiran los más recalcitrantes haciendo
+más _eses que erres_ tiene un apellido vascuence.
+
+A esta fiesta se la conoce con el nombre de _aniyaya nang bayan._
+Antes de cerrar este capítulo, bueno es que digamos, para que no se nos
+tache por algunos de exagerados, que la fiesta que hemos descrito es
+propia de las cabeceras ó pueblos de primer orden y no de los pequeños,
+en que no hay recursos ni elementos.
+
+
+
+CHAPTER XXI
+
+CAPÍTULO XXI.
+
+Costumbres.--Fiestas.--El _bínyagan_--El _unang pag paligo_.--El
+_diariuhan._.--El _labac, el pulong y la aniyaya._.--El _suizan_.--El
+tañido del _tambulic_.--Inspección del barrio.--La cama del
+Juez mayor.--Cincuenta y dos días de bailujan.--El _buisan.--_
+Los _pintacasis_.--Juntas y cabildeos.--Triunfo de la Liceria y
+de la Chananay.--Aliño de un teatro en Tayabas.--El cómico de la
+legua.--¡Ojo con los empresarios!--Un día de buen comer.--Preparativos
+de cuaresma.--_Lapasan_.--El vino en vaso y el coquillo en tabo.--El
+_tapatan mang pasion._--_Moros_ y cristianos.--El sábado de gloria.--El
+canto del gallo.--_Pascuhan_.--El _hatiran_.--Recuerdo de una pregunta.
+
+A más de las fiestas que dejamos descritas, existen otras muchísimas
+en la provincia de Tayabas. La muerte proporciona diversiones, el
+nacer también. El bautizo origina la fiesta llamada _bínyagan_. A
+los siete días se baña la parida, y con este motivo se celebra el
+_unang pag paligo_. Si el niño muere después de recibir el agua, se
+le coloca en una bandeja, se le rodea de flores y en vez de lágrimas
+hay la fiesta del _diariuhan_.
+
+Si en el hogar nacen un sinnúmero de fiestas no nacen menos en un
+Tribunal.
+
+Nombrado un Cabeza de barangay no toma posesión de su cargo ni
+asiento en la principalía hasta el primer día de misa que sigue
+á su aceptación, y en el que espera en la sacristía, de donde lo
+saca el Teniente mayor antes de principiar aquella, dándole asiento
+en lugar preferente, y quedando desde aquel momento revestido de
+toda la plenitud de su cargo. La primera misa que oye el Cabeza
+origina la fiesta llamada _labac_. La primera junta que preside el
+Gobernadorcillo crea el _pulong_. Cuando se propuso al Cabeza ya se
+consumó la _aniyaya_.
+
+Las visitas á los barrios que hace el Juez mayor dan nombre á los
+_suizan_.
+
+Para llevar á cabo dichas visitas, aquel avisa al _matandá sa
+nayon_ más viejo--cada barrio tiene tres--el día que ha de hacerla,
+señalamiento, que da á conocer por medio del tañido del tambuli,
+que convoca á todos los vecinos. Una comisión de principales montados
+en buenos y bien atalajados caballos, va á la casa para sacarle. Los
+vecinos del barrio lo esperan en sus fronteras, y una vez en ellas,
+lo llevan á una casa perfectamente adornada, en la que se nota un
+especial detalle. El indio duerme en el suelo, pues bien, al Juez
+mayor se le prepara en _alto_ una cama, en cuyo adorno emplean las
+dalagas del barrio gran esmero.
+
+Constituída la visita en el barrio, el Juez mayor, ayudado de otros
+munícipes, inquiere, inspecciona y averigua los adelantos y mejoras
+que se han llevado á cabo en el trascurso del año. El Juez, lleva
+para estos actos una caja que contiene las listas del estado del
+barrio en la última visita, el _tadhana_ ó bando que le autoriza,
+unas disciplinas y una palmeta, castigando con esta á las que se han
+hecho acreedoras é imponiendo correctivo á los delincuentes con las
+primeras. En estos castigos no hay nada de crueldad, y sí solo, una
+mortificación al amor propio, por hacerse aquellos á la vista pública.
+
+La inspección del Juez mayor no se limita á la esfera material,
+sino que también se extiende á indagar la moral de cada individuo.
+
+Concluído el acto oficial da comienzo la fiesta del _suizan_, que
+por lo general dura veinticuatro horas. Tayabas tiene cincuenta y dos
+barrios, de modo, que los aficionados ya saben que estos catapúsanes
+dan un contingente de cincuenta y dos noches de jolgorio durante
+el año.
+
+El _suizan_ es la verdadera fiesta del indio; en ella es donde hay
+que buscarlo para encontrarlo tal cual es.
+
+El _buisan_ es parecido al anterior, con la diferencia que en este el
+Cabeza convoca á todos sus carolos ó tributantes para un día dado,
+á fin de rendir y ajustar los finiquitos de cuentas. El _buisan_
+irroga algunos gastos al Cabeza, que sufraga la fiesta, más también
+le evita el tener que andar meses enteros á caza de sus tributantes.
+
+Como cada barrio está bajo la advocación de algún santo, excuso decir
+á mis lectores que cuando el calendario señala sus nombres hay sus
+correspondientes _pintacasis_.
+
+En la fiesta en que realmente se echa el resto es en la del _pintacasi_
+del pueblo. Meses antes del en que se celebra aquella principian
+las juntas, los cabildeos, los proyectos y los preparativos. En el
+Tribunal se somete á la sanción de la principalía las opiniones que
+prevalecen. La misa solemne de tres padres, con sermón, las músicas,
+los globos, los bailes y los fuegos artificiales están fuera de
+discusión, pues siempre se cuenta con ellos. Donde se riñe la verdadera
+batalla, donde los _oradores_ esgrimen toda su argucia, es en si ha
+de haber ó no comedia. Una comedia en Manila se arregla en dos horas,
+habiendo un socio capitalista que tenga en cartera _hasta_ un billete
+de Banco de 10 pesos, ó un crédito en plaza, ó plazuela, de 20 pesetas;
+capitales que, aunados con un _industrial_ que á la par de socio sea
+cómico, cantante y bailarín, se concierta un programita. Esto, que es
+tan fácil en Manila, en Tayabas constituye una empresa verdaderamente
+piramidal, y aun cuando los indios no conocen las colosales masas
+de piedra del Egipto, sin embargo, recuerdan que la última comedia
+que tuvieron había costado una _derramita_ de á 20 pesos, si no por
+barba, por lo menos de bolsillo, y con tal recuerdo no es de extrañar
+que el asunto se debata, y hasta algunas veces se _arañe._ Demos de
+barato--por más que á ellos les ha de salir algo caro--que los amantes
+de la Chananay y la Liceria triunfen. Este triunfo representa tres
+noches de comedia de magia, con cantos, bailes y gimnasia. La magia
+y los turbantes son tan indispensables en toda comedia tagala, como
+el llamar _simpática_ á la Liceria, omisión que el día que la hiciera
+un cajista de _cartel_, produciría un _terremoto_ de bambalinas.
+
+En Tayabas no hay teatro, por consiguiente, hay que hacerlo, y después
+de hecho _aliñarlo_ para el caso, y el _caso_ tiene más harigues y
+bejucos de lo que parece. Entre el tablado y Manila hay nueve legüitas
+de monte--¡pero qué monte!--y á más, el sorbito de agua que tiene la
+laguna de Bay. La maquinaria, _atrezos_, vestuarios, telones y demás
+tarantines hay que llevarlos á brazo, y los brazos son caros.
+
+El cómico indio, cuando viaja por su cuenta, es muy sobrio en comidas,
+bebidas y bagajes, pero cuando viaja á cuenta de un _pintacasi_ pide
+billete de cámara, caballo que tenga _imbay_, merienda, paraguas por
+si llueve, y sombrilla por si hace sol. Come como un sabañón, y bebe
+como una cuba. Con estos antecedentes, excuso manifestar á mis lectores
+que todo empresario de provincias lo primero que pide en el contrato
+es que los _artistas_ han de ser traídos, llevados comidos y bebidos
+por cuenta de la principalía. Si esta no tiene la amarga experiencia
+que da la práctica y cae en tal contrato sin ponerle cortapisas, se ha
+divertido. EL _artista_, cuando se convierte en cómico de la legua, se
+transforma en un sér distinto de los demás, y si esto es ó no cierto,
+apelo á todas las principalías que han caído en el lazo que les tiende
+un sutil empresario, desarrollando ante sus ojos un tremendo telón,
+exhibiendo en almazarrón lo que promete dar en carne y hueso.
+
+Pero en fin, la cosa es que generalmente se vota por la comedia,
+y más ó menos cara la hay con gran contentamiento de miles de seres.
+
+Las cosas más insignificantes crean un día de jolgorio, de todo sacan
+partido, y todos los actos de la vida los comienza el indio con unas
+horas de placer.
+
+En sus expansiones, buscan por lo regular las casas de sementeras;
+en los pueblos se ahogan, y no se encuentran á sus anchas.
+
+Cualquier convalecencia, satisfacción, enhorabuena, ó cumpleaños, da
+pretexto á un _dadayo ang pagcain sa linang_, ó sea día de buen comer
+en el campo. A la vuelta de estas fiestas, las dalagas se adornan de
+flores que con gran algazara cogen, combinan y deshojan por el camino.
+
+Al aproximarse la cuaresma el indio de Tayabas se prepara á despedirse
+de comer carne, con las fiestas de _lapasan_, las que siempre se
+celebran en las sementeras. Si los que las dan son ricos, asiste
+la música; si no lo son, la guitarra, las voces y las palmas la
+sustituyen. En los aristocráticos _lapasan_, se bailan habaneras y
+rigodones, se cantan _trozos_ de ... cualquier cosa, y se bebe vino
+de Europa en vaso: mientras que en los _lapasan_ tradicionales,
+en los puros tagalos, se empina _coquillo_, se baila _cumintang_,
+se canta _cutang-cutang,_ se bebe en tabo, se come lechón, y por
+todo mantel está el verde césped, por todo tenedor los cinco dedos,
+y por todo pan sendas pelotas de morisqueta.
+
+Para todas estas fiestas se construye de cañas y ramaje un emparrado,
+á cuya sombra se pasa el día.
+
+Durante la cuaresma no se come carne, mas esto no obsta para que
+continúen las reuniones indias, sustituyendo en lugar de aquella
+pescados y _gulays. El tapatan nang pasion,_ da origen á una cena. A
+esta preceden costumbres altamente curiosas. Al intentarse que en
+una casa se verifique un _tapatan nang pasion,_ acuden por la noche
+frente á ella varios individuos vestidos de judíos,--según ellos
+dicen--y simulan alguna de las escenas de la semana del dolor. Los
+de afuera piden hospitalidad y descanso á los de adentro, cantando
+la crudeza del tiempo, lo cansado de sus cuerpos y los sufrimientos
+de su espíritu, hasta que compadecidos los dueños de la casa abren
+las puertas y una vez que judíos, moros y cristianos fraternizan,
+se canta la pasión y después se cena.
+
+Este solo cuadro de costumbres, podría llenar un libro. _El tapatan
+nang pasion_ por sí solo, da origen á una serie de reflexiones y
+observaciones que ocuparían muchas cuartillas.
+
+El sábado de gloria es animadísimo el ver por las calles de los pueblos
+de la provincia de Tayabas, á chicos, grandes y mujeres. Todos van
+provistos de bombones en que rebosa la sangre de cerdo, ó la espuma
+del coquillo, y ninguno deja de llevar tremendos tasajos de todas las
+carnes comibles, conocidas en la localidad. A paso largo se dirigen
+á sus respectivas sementeras, y á buen seguro que prueben un solo
+bocado de carne hasta que la altura de la luna, ó el canto del gallo
+anuncie haber mediado la noche.
+
+El nacimiento del domingo de gloria, tiene por _mantillas_ cientos
+de pieles de otros tantos pobres animales inmolados ante el ara de
+miles de famélicos dientes, que por espacio de cuarenta días han
+estado soñando con carne.
+
+Los tres días de Pascua los celebran con el nombre del _pascuhan._
+
+Para cerrar este capítulo y hacer comprender el espíritu bullanguero
+y alegre del tayabense, voy á recordar cómo conocí una de sus fiestas.
+
+Una tarde, que solitario, mustio y pensativo paseaba por la calle
+del Bambán, llamó mi atención un alegre grupo acompañado de la
+música, que con gran algazara traía la misma dirección en que
+yo marchaba. Acorté el paso, levanté los ojos de las espumosas
+aguas que corren aprisionadas en el bambán, y la curiosidad hizo
+me fijara en el grupo, llamando mi atención una bandeja llevada
+en manos de una dalaga. Los seguí, y al ver entraban en una casa,
+interrogué á uno de los acompañantes quien me dijo iban á tener un
+_hatiran_. No comprendiendo la _cosa,_ me entré con ellos y vi que
+la bandeja contenía un pañuelo rodeado de sampaguitas, campanillas y
+calachuches. Pregunté, y me dijeron que aquel pañuelo lo había perdido
+la dueña de la casa, y una vez encontrado y averiguado de quién era,
+se lo iban á devolver, no sin antes pagar el hallazgo con la fiesta
+conocida con el nombre ya dicho.
+
+Después de leer estas páginas, y hacer presente á mis lectores que el
+indio jamás se aburre en sus fiestas, y que asiste á ellas con todo
+el júbilo infantil de un colegial en día de asueto, no puedo menos
+de recordar la pregunta que ya queda hecha. ¿Es, ó no, feliz Ambrosio?
+
+
+
+CHAPTER XXII
+
+CAPÍTULO XXII.
+
+_La provincia de Tayabas á principios del presente siglo._
+
+Registrando crónicas y archivos tuve la suerte de encontrar un
+precioso manuscrito de principios de siglo, [16] obra del docto
+religioso Fr. Bartolomé Galán. Dicho manuscrito lo constituye una
+extensa Memoria referente á la provincia de Tayabas, de cuya cabecera
+fué Párroco muchos años, y cuya Memoria no encuentro datos de que
+se haya publicado, y hasta casi puedo asegurar que el ejemplar que
+tengo á la vista, es el único que existe. Por estas razones, por las
+comparaciones que puede hacerse de su lectura, y por las curiosas
+noticias que contiene, acerca de una provincia tan poco conocida,
+me hace la dedique unas páginas de este libro. El manuscrito es de
+grandes proporciones, así que he copilado y extractado lo que tiene
+más interés.
+
+Hélo aquí:
+
+El ramo principal de la riqueza de Tayabas es el arroz; desde las
+hambres que hubo á consecuencia de la langosta que asoló las islas,
+los individuos de Tayabas, sin que nadie los dirigiese, mas que la
+necesidad, hicieron los tubiganes ó sementeras de regadío, abriendo
+cuantas tierras son susceptibles de este beneficio, con un trabajo
+inmenso, que asombra á cuantos lo ven, á fin de coger dos cosechas
+en diferentes estaciones. En el pueblo de Tayabas se cogerán unos
+130.000 cavanes de arroz; teniendo dicho pueblo 3.000 vecinos, y
+gastando unos con otros, ajustando á cinco personas por vecino, 30
+cavanes al año, ó sean 15 fanegas, le resta para vender 40.000 que á
+razón de á 6 reales cavan, importan 30.000 pesos. En algunos terrenos,
+siembran trigo en pequeña cantidad, de el que se cosechará unos 600
+picos que venden á 3 pesos, en los mercados de Santa Cruz. De maíz,
+se han hecho algunos ensayos: se coge mucho cacao y se cogiera más,
+si no fuera por lo que esta planta padece con los huracanes. La ganta,
+ó sea medio celemín colmado de cacao, se vende á 3 pesos. Este ramo
+de riqueza podría tener mucho incremento en Tayabas, si se apreciara y
+diera á conocer en los mercados europeos, pues es seguro puede competir
+con el de Caracas. El cacao que hoy produce, lo consumen en el pueblo,
+tomándolo los indios en todos sus casamientos y demás fiestas. También
+hay mucho café que se vende en los mercados de Batangas. Cañadulce
+se siembra muchísima en este pueblo, y se venden, ocho ó diez por un
+cuarto; del jugo no se hace azúcar, pero sí unas panochas llamadas
+pacascás de que hacen gran consumo. El ajonjolí se siembra, pero con
+el solo objeto de hacer un poco de aceite, que el indio emplea en
+frotaciones en todas sus enfermedades.
+
+Frutas del país, tales como plátanos, naranjitas, piñas, mangas,
+limones, lanzones, ates y granadas, hay con abundancia, como también
+algunas berzas y raíces farináceas.
+
+Tayabas apenas conoce la industria, en lo que respecta á tejidos, si
+bien hay uno ó dos telares. Por las mujeres se hacen muchos bayones,
+petates y esteras de la hoja de una palma llamada burí: hacen bayones
+llamados baluyot, que caben mas de 50 cavanes de arroz. De los petates
+se sirven para enfardar y también para velas de sus embarcaciones.
+
+Abundando en cocos este pueblo, es consiguiente haga aceite, mas
+no lo extrae en la proporción de las palmas que posee, por no tener
+fácil salida, pues el llevarlo á Santa Cruz de la Laguna tiene cada
+tinaja un recargo de más de 6 reales. Este ramo dará al pueblo un
+ingreso de 500 pesos. La profusión de cocos se debe á una ordenanza
+que manda á los Alcaldes mayores hagan que los indios planten cocos
+por escasear el bonote en Manila, para carenar las embarcaciones del
+Rey. El valor de un pié de coco en lozanía, con inclusión del terreno,
+es el de un real. El ramo de industria más útil á este pueblo es el
+de la cría de vacas; se criarán al año unas 6.000 vendiéndose de 3
+á 4 pesos cabeza. La cría de caballos es corta.
+
+Lucban coge unos 100.000 cavanes de arroz, siendo su principal
+producto, el cual renta al pueblo unos 13.000 pesos anuales. Se
+fabrican sombreros de las fibras del burí y el pandan que vale de
+1 á 3 reales. Se tejen también petates que llaman bancuanes y hacen
+cajas ó tampipis de mayor á menor.
+
+Tendrá los mismos cocos que Tayabas, y su aceite lo lleva á vender
+á Santa Cruz.
+
+El comercio que Lucban tiene en grande es el expendio de arroz que
+venden en Majayjay, Lilio y Nagcarlang, tres pueblos que apenas
+lo cosechan y que los de Lucban buscan en Sariaya y Tiaong. La
+ingratitud del terreno la suplen ventajosamente los vecinos de
+Lucban con su industria y trabajo, pues aunque el natural de esta
+provincia es laborioso, ninguno llega á aquellos; ellos van hasta
+Mambulao á cambiar sus productos por oro; van á Polillo por balate,
+concha y cera; en fin, son los chinos de la provincia, agenciando
+con el comercio lo que les niega la naturaleza.
+
+Sariaya posee un extenso término de terreno pingüe y feraz, situado en
+la ladera del monte Banajao. Su agricultura es la siembra de arroz,
+no solo de secano, sino que mucho más de regadío, por consiguiente,
+coge dos cosechas. A pesar de ser un pueblo de 1.200 vecinos, coge
+tanto arroz como Tayabas, siendo de mejor calidad.
+
+El Gobernador D. José Domínguez Samudio, sembró el añil, el cual
+fructificó muy bien en el barrio llamado Malabambang; el producto fué
+excelente, habiéndose vendido el quintal á 110 pesos. También se daría
+el algodón, pero sería necesario seguridad en venderlo y máquina para
+despepitarlo. La cría de vacas y caballos compite con la de Tayabas.
+
+El pueblo de Tiaong está al final de la provincia por el Poniente,
+lindando con la de Batangas, por los pueblos de San Pablo y el Rosario,
+y á pesar de tener mejor término y más que Sariaya, no produce lo que
+este. El principal renglón de su riqueza es el arroz, sin embargo de
+que no hay tierras de regadío. Cogerá al año unos 20.000 cavanes,
+que la mayor parte consumen los 600 vecinos de que se compone su
+población. Siembra algún trigo, más no como el de Tayabas y Sariaya,
+sino de grano más pequeño, semejante al que se colecta en Batangas
+acaso por participar más del temperamento de esta misma provincia en
+que son uniformes los tiempos de agua y sol y menos los fríos.
+
+Cuando la extinguida compañía de Filipinas empezaba, mandó á Tiaong,
+varios dependientes para que activasen la siembra del algodón, pero no
+pudieron adelantar nada: la causa no fué otra que obligar á sembrar
+á todos y no proveerlos de máquinas para limpiarlo. El añil se da
+también en su territorio. Hay algún cacao, pero en corta cantidad,
+y es lástima á la verdad, pues no solo es el mejor de la provincia,
+sino acaso preferible al de Cebú.
+
+Lindando el pueblo de Tiaong con la laguna de Bay, Batangas y Tayabas,
+es la unión de todos los malhechores de las tres provincias, y aun
+del partido de Cavite, cometiendo impunemente robos sin fin. Este
+es el motivo por el que el vecindario ha tardado tanto en crecer,
+á pesar de poseer un término grandísimo y excelente, pues hacia la
+mar tiene un llano de 6 leguas, en el que cría unas 2.000 vacas.
+
+Hay muchos venados en su término y algunos carabaos y caballos,
+que continuamente son robados por los malhechores.
+
+A pesar de lo antiguo que es Tiaong, no tiene más que iglesia y casa
+parroquial provisional.
+
+El pueblo de Pagbilao tiene en la actualidad 300 vecinos; se fundó con
+200, y en un siglo solo ha aumentado en 100; es decir, que Tayabas
+duplicará su vecindario en cuarenta años, mientras que Pagbilao no
+lo hará en doscientos.
+
+Los pueblos tienen ciertas cargas que llevadas por pocos, ni aun tienen
+tiempo para cumplirlas. Pagbilao, por ejemplo, lo defienden cuatro
+castillos que hay que guarnecer, y de los seis barangayes de que se
+compone necesita dos para solo este servicio: agregúese que la fábrica
+de la iglesia y casa parroquial, por lo menos necesita otro barangay,
+este último servicio se hace sin detrimento de otros accidentales,
+pero necesarios, como son el acopio de piedra, cal, maderas y cañas;
+de suerte que lo referido les ocupa más de la mitad útil del año,
+y esto sin contar con el ajuste de cóngrua que se le da al párroco.
+
+La agricultura de Pagbilao está circunscrita á la siembra del arroz,
+del que cogerá unos 7.000 cavanes. Produce café y cacao. Cría algunas
+vacas, y sus naturales se dedican á la pesca, que venden en Tayabas
+y Lucban. De la isla de Capuloan extraen brea blanca.
+
+El pueblo de Macalelong, con su visita llamada Pitogo, consta de
+200 vecinos. Está situado en la mar del Sur, á unas 12 leguas de
+Pagbilao, siguiendo para el Oriente, y puede asegurarse no tiene
+más agricultura que la de raíces indígenas de las islas, tales como
+camote, úbi y tugui, con las que pasan el año, y cuando faltan echan
+mano del corazón de la palma llamada burí; en una palabra, Macalelong
+es un dechado, el más propio, de la miseria y barbarie.
+
+La visita de Pitogo está á una legua de su matriz, pero su vecindario
+es más laborioso. Está situada en un cerro que arranca desde la orilla
+de la mar. Tiene dos ríos caudalosos á ambos lados de la población,
+resguardados por dos castillejos.
+
+Si no fuera por la obligación de pagar el tributo, no tendrían ninguna
+industria estos pueblos, mas aquella les hace ir al monte á coger cera,
+que venden á 25 pesos quintal, en Gumaca y Atimonan.
+
+El pueblo de Catanauan tiene magníficas condiciones para ser rico, y
+sin embargo es de los más miserables. Se cría todo con gran lozanía,
+sin más trabajo que el sembrarlo, y á pesar de esto y poseer muchos
+carabaos aradores, solo cultiva unos pedacitos de tierra inmediatos á
+la población, de suerte que teniendo 360 tributos, solo cosecha unos
+3.000 cavanes de arroz, proveyéndose del resto para su manutención
+en las provincias de Cápiz, Iloilo y Antique, que se lo dan á cambio
+de brea, con la que también sufragan su tributo, pagándoles el Estado
+el quintal, puesto en la cotta de la cabecera, á 10 reales.
+
+El pueblo de Catanauan es muy vicioso, dominándole el juego, y el
+natural que se envicia deja desde aquel momento cuantos medios conocía
+para buscar dinero; varias causas, largas de referir, han influído
+para este mal, y se juega con tanto descaro, que se convoca á toque
+de tambor siempre que hay embarcaciones ó gentes de fuera. Cortado
+este vicio, se dedicarían á la labranza, en atención á que solo les
+falta el tiempo que invierten en el juego; carabaos y tierra les
+sobra. Las vacas que se crían en la jurisdicción de Catanauan son de
+las más grandes que hay en Filipinas.
+
+Lo mismo que en Catanauan acaece en Mulanay, pueblo de 200 vecinos, que
+viven con el producto de la brea, con la que pagan el tributo. Este
+pueblo está á unas 2 leguas de Catanauan, siguiendo la costa al
+Oriente, hacia Punta Arenas. Tiene una visita llamada Bondo, en la que
+no solamente se utiliza la brea, sino que hacen tapa de los carabaos
+cimarrones, vendiendo el pico á 4 pesos.
+
+Torciendo la punta que forma la tierra que avanza más al Sur, y que
+se extiende entre Pinagbotongan y Punta de Arenas, dirigiéndose al
+Nordeste, á 2 leguas de la dicha punta, se halla el pueblo de Obuyon,
+al cual rodean sus visitas de Tinapo, Piris y Niyasas, con las que
+compone un total de vecindario de 180 tributos. Este pueblo y visitas
+son, si cabe, más miserables que Catanauan y Mulanay: como están en
+el seno de Ragay y jamás se hacen en él el corso, andan los moros
+con la misma satisfacción que si estuviesen en Mindanao.
+
+El pueblo de Guinayangan, situado en lo último del seno de Ragay, al
+Poniente de Camarines, de donde dista unas 10 leguas, es el último
+por allí de la provincia de Tayabas. Solo tiene 100 vecinos que se
+mantienen la mayor parte del año de raíces. Cogen algún balate y cera
+silvestre, pero todo en corta cantidad, que los dos Cabezas jamás
+pueden cubrir á tiempo la capitación.
+
+Los pueblecitos de Calauang y su agregado Apat, se encuentran en la
+mar del Norte, lindando con Camarines por el pueblo de Capalongan,
+del que dista unas 10 leguas. Ambos pueblos, tienen un vecindario de
+unos 80 tributos, cuyas cargas las sufragan con el carey, balate y
+cera, que venden en los pueblos inmediatos.
+
+En las cercanías de Apat, es donde se estrecha más la isla de
+Luzón, pues de la mar del Norte, á un río bastante caudaloso llamado
+Cabibijan, que desemboca en la mar del Sur, no hay más distancia que
+2 leguas de terreno llano. Siendo Alcalde mayor de Tayabas D. José
+Domínguez Samudio, pasó por tierra á dicha mar del Norte, dos falúas
+de diez y ocho remos, operación que no hubiera sido posible llevar á
+cabo no siendo el terreno llano. Si se abriere este corto trayecto,
+se establecería comunicación entre el mar Pacífico y el Estrecho de San
+Bernardino, y los beneficios que esto irrogaría serían incalculables.
+
+Gumaca es el primer pueblo viniendo de la mar del Norte; está situado
+al comienzo del gran seno que forma la tierra firme de Luzón, con las
+islas de Alabat y Sangirín, de las que está al Sur. Su agricultura
+principal es el arroz, del que cogerá unos 30.000 cavanes, incluyendo
+lo que se cosecha en su visita de Talolon. Su vecindario consta de
+1.350 tributos. En Talolon se cosechaba excelente pimienta, ramo de
+agricultura que se va extinguiendo. Se produce cacao, café, frutas
+y verduras. Se tejen petates del burí, y algunos vecinos se dedican
+á la pesca del balate y concha de carey, en la isla de Alabat, y
+cogen alguna cera en sus montes. Este pueblo es el que extiende más
+su navegación: embarca en sus _balasianes_, sal, petates, vinagre,
+aceite y algunas ropas, y llegan hasta la cabecera de Naga, en que
+hacen cambios por oro en polvo de las minas de Paracale y Mambulao.
+
+Atimonan, está á unas 3 leguas de Gumaca, siguiendo la misma costa
+hacia Poniente y tanto un pueblo como otro, extienden su territorio de
+mar á mar, teniendo en lo más estrecho 4 leguas, y 8 en lo más ancho,
+de terrenos altamente montuosos, por lo que necesita gran número de
+baluartes para hacer frente á la rapiña de los moros. Tiene muy bien
+labrado su término, en el que recogen sus 1.100 vecinos, unos 45.000
+cavanes de arroz. En este pueblo hay unos 300 telares de sinamais y
+guinaras. Estos tejidos y algún balate, cera y carey que adquieren
+en las costas de la isla de Alabat, constituyen la riqueza de Atimonan.
+
+Mauban se halla al fin del seno que forman las islas de Alabat y
+Sangirín con la de Luzón y á distancia de 6 leguas de Atimonan; de
+suerte, que dicho seno mide unas 11 leguas poco más ó menos. Este
+seno tiene tres entradas y su mayor anchura unas 5 leguas. El pueblo
+de Mauban cogerá 20.000 cavanes de arroz, y su vecindario lo forman
+1.100 tributos. Habrá los mismos telares que en Atimonan, siendo
+semejantes á los de este pueblo sus demás productos.
+
+De Mauban se va á Lucban, en unas seis horas, por un camino altamente
+accidentado y montuoso.
+
+
+
+CHAPTER XXIII
+
+CAPÍTULO XXIII.
+
+La provincia de Tayabas en general.--Su descubrimiento.--Su
+situación.--Creación del obispado de Nueva Cáceres.--Un obispo en
+el año 1600 y otro en el 1875.--Fray Francisco Gainza.--D. Simón
+Álvarez.--Padrones de 1754, 1831, 1836 y 1875.--Aumento de población
+y de riqueza.--Montes y vegas.--Aceite de coco.--Caza mayor y
+menor.--El _tabon_.--Hierbas y flores olorosas.--Frutos, hortalizas,
+granos, resinas y caldos.--Minas.--El tayabense psicológicamente
+considerado.--Costumbres antiguas de los tagalos.--La última
+cuartilla.--Adiós á Tayabas.--Últimos contornos del Banajao.--La cuna
+de un hijo.--Confianza en la caridad de Filipinas.
+
+Para terminar este libro vamos á ver en unas cuantas páginas la
+provincia de Tayabas en general, ya que hemos recorrido uno á uno
+todos sus pueblos.
+
+Dicha provincia fué descubierta por Juan de Salcedo al ir en busca
+de los renombrados veneros de oro de Camarines.
+
+Se halla, según el Padre Buceta, entre los 125° 56' longitud, donde
+se alza el Malarauat, á los 126° 24' situación de la Punta Pusgo,
+en el seno de Guinayangan, punto el más oriental de la provincia,
+y entre los 13° 20' latitud, situación de Cabeza Bondo y 14° 22'
+extremo Norte de la isla Calbalete.
+
+La provincia de Tayabas pertenece en lo eclesiástico al obispado de
+Nueva Cáceres. Este se creó el año 1595, por bula de Clemente VII,
+con la asignación de 4.000 pesos. El primer nombramiento que se
+hizo para ocupar dicha silla apostólica, recayó en Fray Francisco
+Ortega, de la orden de San Agustín, quien fué electo el año 1600,
+no llegando á posesionarse. En la actualidad gobierna la diócesis el
+Excmo. Sr. Fray Francisco Gainza, de la orden de Santo Domingo. Lo
+que este activo y virtuoso Prelado ha hecho y viene haciendo en su
+obispado, escrito está en las múltiples y variadas obras en que ha
+empleado sus conocimientos, su constancia, su hacienda y su salud.
+
+El primer Gobernador con nombramiento Real que tuvo la provincia fué
+D. Simón Álvarez mandándola desde el año 1651 al 1655.
+
+Los padrones completos más antiguos que hemos podido encontrar, datan
+del año 1754, y según aquellos, formados por el Gobernador Rodríguez
+Morales, la provincia de Tayabas constaba de los siguientes pueblos
+con el número expresivo de almas.
+
+
+ Tayabas .............................. 3.579
+ Lucban ............................... 5.109
+ Mauban ............................... 2.236
+ Atimonan ............................. 1.455
+ Gumaca ............................... 1.874
+ Guinayangan .......................... 1.073
+ Obuyon ............................... 729
+ Catanauan ............................ 690
+ Mayobog .............................. 654
+ Pagbilao ............................. 435
+ Sariaya .............................. 1.239
+ Tiaong ............................... 1.436
+ Polillo .............................. 310
+ Baler ................................ 168
+ Cariguran ............................ 125
+ Binangonan ........................... 364
+
+
+Cuyas cifras forman un total de 21.476 almas.
+
+Según los padrones hechos por D. Salvador Baquero el año 1831 tenía
+la provincia 59.433 almas, las que subieron al número de 70.555 en
+el año 1836, según puede verse en los padrones, elevados al Gobierno
+general en dicha fecha por D. Isidro Vital.
+
+La estadística de la provincia dió el siguiente resultado el año 1875.
+
+
+ Pueblos................................ 18
+ Barrios................................ 598
+ Cabecerías............................. 579
+ Almas.................................. 102.165
+ Tributos............................... 54.284
+ Defunciones............................ 3.353
+ Casamientos............................ 1.171
+ Bautizos............................... 4.022
+ Chinos empadronados.................... 220
+ Europeos radicados..................... 14
+ Licencias para cortes de maderas
+ concedidas durante el año ........... 61
+ Idem para uso de armas................. 16
+ Cuadrilleros........................... 684
+ Mozos sorteados........................ 5.013
+ Soldados que se sacaron................ 85
+ Vacunados.............................. 4.211
+ Gasto total de personal y material de
+ escuelas........................Pesos. 4.145
+
+
+ Presupuesto total de gastos ........... 24.023
+ Gastado ............................... 13.243
+ Ingreso en capítulo de Gobierno ....... 26.257
+ Importe de las penúltimas contratas ... 24.741
+ Idem id. de las últimas ............... 34.324
+ Sacado del presupuesto de gastos para
+ el mantenimiento de la cárcel ....... 2.072
+ Causas criminales que se numeraron en
+ el Juzgado .......................... 136
+
+
+El aumento de población de esta provincia ha sido verdaderamente
+asombroso; en poco más de un siglo vemos quintuplicar el número de sus
+almas. El vecindario que tenía la provincia el año 1754 lo cuenta hoy
+con exceso la cabecera. Si el aumento de población ha sido grandísimo,
+el fomento de productos y riqueza no lo ha sido menos, constituyendo
+aquella demarcación una verdadera y legítima esperanza, no solo por
+lo que produce, sino por lo que está llamada á producir.
+
+Sus montes son una mina inagotable, principiada á explotar con la
+activa é inteligente inspección de los ingenieros que velan por el
+mejor aprovechamiento de la riqueza forestal de estas islas.
+
+En los bosques de Tayabas hay tanta y tal variedad de maderas,
+que podrían dar abasto por mucho tiempo á todas las necesidades
+del comercio.
+
+La colección que la Inspección de montes mandó á la Exposición de
+Filadelfia ascendía á 281 especies.
+
+La superficie total de hectáreas de la provincia de Tayabas, según
+los estudios hechos por el Cuerpo de Montes, que tenemos á la vista,
+asciende á 562.492, siendo forestales 380.000.
+
+En el año económico de 1872 á 73, se concedieron 34 licencias para el
+corte de maderas en los montes de Tayabas, cortes que produjeron al
+Estado 83.865 pesetas. Lo producido en los años económicos de 1873
+á 74, y de 1874 á 75 no lo conocemos, si bien ha de haber aumentado
+considerablemente, si se tiene en cuenta que solo en el año 1875 se
+concedieron 61 licencias, es decir, 27 más que el año 1872.
+
+Si riqueza hay en los montes, no la hay menos en sus dilatados
+manchones de vegas y cañadas. Solo en los verdes campos que comprende
+el perímetro que forma Mulanay con San Narciso y Cabeza Bondoc,
+pueden alimentar muchos miles de reses.
+
+La gran profusión de aguas hace que las cosechas de arroz, cultivadas
+por el sistema de escalonados tubiganes, sean más productivas.
+
+Las plantaciones de coco aumentan de día en día, siendo esta palma una
+de las más legítimas riquezas de la provincia. El aceite de Tayabas
+se confunde con el de la Laguna y se da al comercio con este nombre.
+
+Tanto en las quebradas de sus montes como en las florestas de sus
+valles, se cría en abundancia caza mayor y menor, figurando en la
+primera el carabao cimarrón, el venado y el jabalí; en la segunda,
+hay una gran variedad de pájaros, siendo de notar la gran colección
+de palomas. El _tabon_, ave muy digna de estudio por la manera que
+tiene de incubar sus huevos, enterrándolos, se halla en bastante
+número en Tayabas.
+
+En flores y hierbas olorosas nada tiene que envidiar á otras
+provincias, viéndose por doquier el tornasol, la rosa de Alejandría,
+el camantigue, la sampaca, el campupot, la gumamela, el ilang-ilang,
+el calachuche, los lirios, las azucenas, las saguilalas, el romero,
+la salvia, el pandacaque, la albahaca, el hagonoy, la hierba-luisa, el
+lagundi, la pasionaria y la siempre-viva; hierbas y flores que crecen
+sin que mano amiga las cuide, riegue y desbroce. Si la inclemencia
+del campo ó el agrietado muro se convirtiera en la resguardada maceta
+ó el vigilado arriete, ¡qué combinaciones tan bellas y tan variadas
+produciría la floricultura de este país!
+
+En frutas también hay gran diversidad, y si no las tiene en hortalizas,
+es porque no se siembran, y decimos esto al ver los magníficos
+resultados que han dado algunos ensayos.
+
+Café, cacao, lumban, bongas y trigo se cosechan en bastante
+cantidad. Resinas y caldos se extraen de valiosa calidad, siendo
+inmejorables las ceras, las breas y los aguardientes de coco y de nipa.
+
+Al hablar de Lucban ya dimos á conocer el arte y la industria de
+aquel pueblo.
+
+En minas son de citar: la de carbón, sita en el término de Gumaca,
+á la confluencia del río Carlati; la de cobre, en el sitio de
+Lambo-lambo, jurisdicción de Calilayan; la de oro y cobre, registrada
+en Colon-colon, termino de Atimonan; la de carbón, en los montes de
+Ayquirín; la de oro en Sangirín; la de carbón de isla Pulon y la de
+este último mineral del barrio de Bocboc, orilla del río de Pitogo,
+divisoria y término de Gumaca.
+
+A grandes rasgos ya hemos visto lo que es materialmente hablando la
+provincia; digamos algo en general de la moral de sus habitantes.
+
+El tayabense tiene orgullo en decir ha nacido en aquella provincia,
+y lo tiene más por la circunscripción que rodea la pila bautismal
+que le dió nombre.
+
+Las imágenes que guardan en el hogar, en áureas urnas ó trasparentes
+fanales, las defenderían en un momento de peligro, con la misma
+bravura que los romanos defendían sus dioses penates.
+
+Para el tayabense no hay más cielo, más suelo, ni más techo que el
+suyo. Intentar la más pequeña intrusión en su provincialismo y lo
+veréis agruparse y fundirse en su idea marchando á su objeto, cueste
+lo que cueste, y caiga el que cayere. Ni el tiempo, ni el arraigo,
+ni los lazos del parentesco, ni los del amor dan carta de naturaleza
+en Tayabas. Para ser tayabense es preciso haber nacido allí, y todos
+los que no estén en ese caso son conceptuados como extranjeros. Esto
+que hemos tenido ocasión de observarlo muchas veces, cuando más se
+acentúa es al aproximarse las elecciones municipales. Desgraciado
+del que intente ocupar un puesto en la principalía, si no tiene
+registrada su partida de bautismo en la iglesia del pueblo, y la fosa
+de sus mayores en su cementerio. Ya podrá ser honrado, rico y hasta
+casado con tayabense que no le bastará para librarse de la cruzada
+que ha de levantarse contra él ... En esta cuestión el tayabense no
+prescinde por nada, ni por nadie, y sacrifica si es preciso la honra,
+la familia y la gratitud.
+
+Esto que pasa en el municipio aumenta en el seno del hogar. Una dalaga
+que tenga la desgracia--pues de tal debe calificarse,--de aceptar
+amores con uno que no sea su paisano, tiene que sufrir todo género
+de tormentos para llegar á realizar su enlace. La raza tayabense es
+en el Oriente, la guardadora de las tradiciones jitanas. El jitano
+no se casa sino con jitana, lo mismo que el tayabense no lo hace,
+salvas pocas excepciones, si no con tayabense.
+
+Las sangrientas conmociones que registra la historia de Tayabas,
+no obedecen á otro móvil que al religioso culto que rinden á lo suyo.
+
+Todo lo que tiene el tayabense de díscolo, tiene de humilde y
+obediente, acudiendo á cualquier llamamiento que se haga á sus
+sentimientos, sabiéndolo llevar. La provincia de Tayabas es la más
+fácil y difícil de gobernar. En los tres años que allí permanecimos
+se acudió á ella dos veces; en la una la caridad la pidió una limosna;
+en la otra, la patria la demandó un auxilio, y en ambas--no quisiéramos
+equivocarnos,--pero nos parece que computando su población con la de
+las otras provincias, fué á la cabeza de todas.
+
+Para terminar y como apuntes curiosos, extractaremos de diversos
+manuscritos que tenemos á la vista, algunos de los usos y costumbres
+que en lo antiguo tenían los indios de Tayabas.
+
+El indio de aquella provincia, pertenece á la raza pura tagala--palabra
+que quiere decir hombre de río.
+
+Los casamientos--dicen los manuscritos que consultamos,--se hacen según
+el ritual romano, pero en los preparativos hay muchas particularidades
+dignas de notarse. Para casarse no se piensa comunmente en procurarse
+lo necesario para mantener la casa y los hijos, en contando lo
+suficiente para la boda, que es muy poco, si no se tiene convite,
+se casan los tagalos sin más pensar en lo que han de comer al día
+siguiente del matrimonio. Los padres mismos de los novios no suelen
+pensar en esto, porque dicen que _Dios cuidado_; pero nunca dispensan
+los padres de las novias el que se les sirva tres, cuatro ó más años
+por su hija, y el que se ha de casar con ella tiene obligación de
+asistirlos todo ese tiempo con su servicio corporal y remediarlos
+en sus necesidades, regalarlos en ciertos días, y llevar de comer
+á la gente que les trabaja la sementera. Esta intimidad tiene sus
+inconvenientes y no faltan hombres que después de estar en cinta su
+novia la dejan burlada. Los padres saben estos casos, pero todo lo
+vence la codicia. Es verdad que una mujer á quien ha sucedido esto no
+pierde tanto como en España, ni le suele faltar pretendiente. Entre
+la gente rica se acostumbra á dotar á la mujer por quien ha de ser su
+marido. Las dotes son de dos maneras: la una se llama _bigay-suso_,
+que es lo que se da á la madre por haber dado los pechos á la hija;
+la otra se llama _bigay-caya_, que se destina para que los novios se
+mantengan después de casados, aunque á veces se gasta casi todo en la
+boda. Más se recibe esta dote por vanidad que por juzgarla necesaria
+para después del casamiento, y así la novia á quien se señala mayor
+dote, se la tiene por de mayor suposición porque se compró más cara. La
+edad en que se casan los tagalos es para las mujeres de 12 á 15 años,
+y para los hombres de 14 á 17.
+
+Los entierros se hacen en la iglesia ó en el cementerio según el
+ritual romano, con la pompa correspondiente. Antes del entierro
+se juntan todos los parientes del difunto, y no cesan de llorar y
+relatar su vida hasta que lo llevan á enterrar. Al cuarto día del
+entierro se juntan otra vez en la misma casa cantan el rosario, y
+suelen pasar allí toda la noche. En su infidelidad dejaban ese día
+un asiento desocupado en la mesa, y creían que lo ocupaba el difunto;
+y para persuadirse de ello, esparcían ceniza por la casa, en la que,
+al día siguiente hallaban impresas sus pisadas.
+
+Son muchos los _abusos_, ó como ellos dicen, los _ugales_, que
+tienen los tagalos; los primeros están basados en la creencia de los
+_nonos_; con dichos genios ó _nonos_, ejecutan los indios muchas y
+muy frecuentes idolatrías; cuando quieren coger alguna flor ó fruta
+del árbol, le piden licencia al _nono_ para poderla tomar; cuando
+pasan por algunas sementeras, ríos, esteros, bosques y cañaverales,
+piden licencia y buen pasaje á los genios que en ellos habitan. Cuando
+son obligados á cortar algún árbol viejo ó á no guardar las prácticas
+y ceremonias que ellos imaginan ser del agrado de los _nonos_, se
+excusan con ellos diciendo tres veces en alta voz _que el padre se lo
+mandó, y que no es voluntad suya, faltar á sus respetos_. Cuando caen
+enfermos, les piden salud y les ofrecen comidas, las que consumen en
+las sementeras y á la sombra del árbol llamado _calumpang_. Creen
+que las almas de los muertos vuelven á su casa al tercer día de su
+entierro, para visitar á la gente de ellas ó asistir á la ceremonia
+del _tibao_, que se reduce á tender un petate en el que esparcen
+ceniza, rodeando aquel de candelas amarillas. A la puerta de la casa
+ponen una fuente de agua perfumada, para que cuando vaya el alma á
+acostarse pueda lavarse.
+
+El _ticbálang_, es uno de los fantasmas á quien acuden para pedirle
+cosas prodigiosas. Al _patianac_ atribuyen el mal suceso de los partos,
+y dicen que para dañarlos y echarlos á perder, se colocan cerca de la
+casa y allí cantan á manera de los que van bogando. Para impedir el
+daño del _patianac_, se sitúan armados en los caballetes y alrededores
+de la casa, y dan tajos á derecha é izquierda y fuertes voces para
+ahuyentar al mal genio. También atribuyen al patianac la muerte de
+los niños: dicen que el pájaro llamado _tictic_, es el que enseña al
+patianac la casa donde hay un recien nacido: con este aviso el fantasma
+se coloca en un tejado inmediato, y desde allí alarga la lengua en
+forma de hilo hasta el vientre del niño, sacándole las tripas.
+
+Cuando se eclipsa la luna arman los tagalos gran ruido, con el que
+dicen la defienden de la lucha que tiene con el dragón. Creen en
+amuletos para que no les toquen las balas, y para librarse de otros
+peligros. Aquellos consisten en libritos que contienen períodos en
+latín y en español completamente ininteligibles; piedras que hallan
+en los cuerpos de los animales; granos de fruta petrificada; huesos
+de esqueletos de niños y dientes de rata, de culebra y de caimán. La
+creencia en los amuletos data de mucho antes de la conquista,
+conociéndolos con el nombre de _aguimat_.
+
+Los indios tagalos forman melancólicos discursos, si la lechuza canta;
+tienen como buenos augurios el encontrar una culebra en la casa ó en
+el barco. Algunos creen en las hierbas amatorias.
+
+Estas y otras muchas falsas creencias, de las que aún quedan algunas
+reminiscencias, poco á poco las va desterrando la vívida luz del
+Evangelio y la civilización.
+
+ * * * * *
+
+Aquí hacemos punto en este libro, en el que nos hemos propuesto dar
+á conocer una provincia tan rica como ignorada.
+
+Tres años estuvimos en Tayabas, y ni su temperamento nos produjo
+un dolor de cabeza, ni sus habitantes un disgusto. Al abandonar la
+provincia, y al entrar en la de la Laguna, no pudimos menos de volver
+la vista al brumoso horizonte que dejábamos, y al divisar los confusos
+contornos del Banajao alumbrados por la cansada luz de la caída de la
+tarde, sentimos una verdadera y tierna emoción al abandonar, quizás
+para siempre, aquel coloso á cuya sombra ha nacido este pobre hijo
+mío. Conocida es la caridad en Filipinas, así que el padre confía
+en aquella, teniendo la seguridad de que lo tratarán con cariño y le
+darán un modesto rincón en el hogar.
+
+FIN.
+
+
+
+
+NOTAS
+
+[1] Este puente se llama hoy de Ayala.
+
+[2] Téngase en cuenta que este libro se escribió el año 1878,
+imprimiéndose su primera edición ese mismo año en Manila.--(_N. del
+A_.)
+
+[3] Este edificio lo destruyó un tifón levantando sobre sus escombros
+un verdadero palacio, como quizá no haya otro en Filipinas, el
+inteligente Alcalde mayor D. Francisco Iriarte.--(_N. del A_.)
+
+[4] De ahora para adelante, hacemos presente que todos los datos
+estadísticos consignados en esta obra se refieren al año 1875.
+
+[5] Lo que decíamos en 1878 y su exactitud, se puede comprobar en los
+magníficos ejemplares que el arte y la industria de Lucban presenta
+en la Exposición de Filipinas que se celebra al reimprimirse esta
+obra.--(_N. del A_.)
+
+[6] Con este pseudónimo escribió Entrala curiosísimos artículos
+tratando costumbres filipinas. Fué gran entusiasta de la mujer india
+á quien ha consagrado muchas páginas en sus obras. Este notable
+escritor murió hace cinco años. Entrala y el veterano Vázquez de
+Aldana son, á mi juicio, los escritores de costumbres más notables
+de la literatura filipina moderna. Al último, que vive en el modesto
+pueblo de la Hermita, con no pocos achaques en el cuerpo y no escasos
+desengaños en el alma, le envio un tiernísimo recuerdo.--_(N. del A_.)
+
+[7] En ninguna parte del mundo sufren los nombres más variantes y
+se hace más uso del apócope que en Filipinas, así que no se extrañará
+digamos que en algunos puntos se llaman Hasays á las Tomasas--_(N. del
+A_.)
+
+[8] En España se llama, D. Diego de Noche.
+
+[9] Los indios lo conocen con el nombre de _Salanga_.
+
+[10] El veterano general D. Juan Alaminos de seguro ratificará á
+quien le pregunte la certeza de esta y otras citas,--_(Nota del A_.)
+
+[11] Este desapareció con la mayor parte de los edificios,
+en un horroroso incendio acaecido poco después de escrito este
+libro.--(_N. del A_.)
+
+[12] Aunque el _balitao_ visaya no tiene, á mi juicio, todo el
+sabor indio del cundimán y cumintán tagalo, sin embargo, da idea del
+originalísimo ritmo de la música oriental. Entre los individuos que
+forman en la Exposición la colonia filipina, hay uno que toca bastante
+bien el _balitao_ en la guitarra del país con cuerda de metal. Las
+indias visayas que figuran en aquella agrupación, lo cantan y bailan
+bastante bien.--(_N. del A._)
+
+[13] En este capítulo hay algo imaginativo que lealmente confesamos: el
+cocal no existe, pero sí la ermita, la imagen, el bastón, las ruinas,
+el cañón y la leyenda. Algún día relataremos esta última.--_(N,
+del A_.)
+
+[14] Hoy ya lo es.--(_N del A._)
+
+[15] De la época en que esto se escribía á la fecha, las islas
+Filipinas han sufrido grandísimas transformaciones, y ante ellas
+no pecamos de inconsecuentes al abogar ahora por lo que entonces
+condenábamos, creyendo como creemos un bien la descentralización de
+poderes.--(_N. del A_.)
+
+[16] Este manuscrito, figura en la instalación que tiene el autor en
+la Exposición de Filipinas.--(_Nota del A_.)
+
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Viajes por Filipinas: De Manila á
+Tayabas, by Juan Álvarez Guerra
+
+*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12276 ***