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diff --git a/12276-0.txt b/12276-0.txt new file mode 100644 index 0000000..280b45d --- /dev/null +++ b/12276-0.txt @@ -0,0 +1,6360 @@ +*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12276 *** + +Viajes por Filipinas +De Manila á Tayabas + + + +Por +Don Juan Álvarez Guerra + + + +(Segunda Edición) +Madrid +Imprenta de Fortanet +Calle de la Libertad, Núm. 29 +1887 + + + + +Al Sr. D. Cristino Martos + +_Usted, mi buen amigo, me animó para que volviese á Filipinas, y á +V. le debo los tres años que pasé en Tayabas. Las páginas de este +libro, allí están escritas, y si algo bueno tienen, es la veracidad +de lo que en ellas se consigna. Acójalas con cariño, y no se olvide +que_ «mas allá de los mares», _como decía al hablar de este país un +profundo orador, tiene un verdadero amigo en_ + +Juan Álvarez Guerra. + + + + +ÍNDICE DE CAPÍTULOS. + +CAPÍTULO I. + +Adiós á Manila.--_El Batea_.--El puente de la +Convalecencia.--El Pasig.--El recodo de las Beatas.--Santa +Ana.--Paco.--Ruinas de San Nicolás.--Canteras de Guadalupe.--El +Santuario.--Herrera.--Malapadnabató.--Cueva de Doña Jerónima.--Pueblo +de Pasig.--Pateros.--Sarambaos.--Río de Antipolo.--Las orillas del +Pasig.--Sus recuerdos.--Sus fiestas.--Antaño y hogaño.--M. Le-Gentil +y otros autores. _Conocimientos_ del país.--Barra de Napindan.--El +capitán del _Batea_.--Almuerzo en el vapor.--Bertita.--Locuacidad +y mutismo.--Alhajeros ambulantes.--Laguna de Bay.--Unión de dos +mares.--El pantalán de Santa Cruz.--Mi amigo Junquitu.--Madrugada +del 1.° de Julio.--Carromatas.--Palos y atasques.--De Magdalena á +Majayjay.--El río Olla.--Recuerdo á D. Gustavo Tóbler.--Una noche +en Suiza.--Proyectos + +CAPÍTULO II. + +Lucban.--Su origen.--Situación.--Mr. Jagor y Sir John Bowring en +camino.--Alturas inexploradas.--Arroyos y torrentes.--Amazonas +tagalas.--Datos estadísticos.--Fechas imperecederas.--La +iglesia, el convento y el tribunal.--Dos cuadros.--Un cocinero +municipal y una mestiza tendera.--Aguas constantes.--Higrómetros +y termómetros.--Frío.--Las frondas del gran Banajao.--Artes y +oficios.--La niña, la hermana y la madre.--Tejedoras.--Petacas y +sombreros.--Música _fuerte_ y música _débil_.--Fray Samuel Mena.--El +pretil del convento.--La campana de las ánimas.--Cofradías.--La +guardia de honor de María.--El Calvario.--El novenario de las +flores.--Las dalagas de Lucban.--La _tagabayan_, la _tagatabi_ +y la _tagalinang_.--El feudo y el terruño.--La sangre celeste y la +plebe.--La capitana Babae.--La melodía del Fausto.--Cumplimiento de +una oferta.--El autógrafo + +CAPÍTULO III. + +Horizontes intertropicales.--Suelo y cielo de Filipinas.--Panoramas +indescriptibles.--La cascada del Botocan.--La grandiosidad ante +los ojos del alma.--Evocaciones y recuerdos.--Un ateo.--El camarín +del Botocan.--Almuerzo al borde del abismo.--Chismografía al +por menor.--Cuentos y anécdotas.--Las mujeres filipinas.--Tipos y +registros.--Opiniones.--Amor desgraciado.--Leyenda y autógrafo.--Camino +de Tayabas.--Llegada á Lucban + +CAPÍTULO IV. + +El puente del suspiro + +CAPÍTULO V. + +Despedida de Lucban.--Arroyos que se convierten en torrentes.--Huellas +de un baguio.--Puentes derruídos.--Troncos de cocos.--La sampaca y el +jazmín silvestre.--Pedregales, hondonadas y pendientes.--Relente de +la tarde.--Aguas sulfurosas.--El puente de la Princesa.--Belleza del +paisaje.--Bravía y salvaje naturaleza tropical.--Melancolía.--Una +caña acueducto.--El camarín de Alaminos.--Cuatrocientas dalagas +á caballo.--Tubiganes.--Garzas blancas.--Cuesta y puente de las +Despedidas.--Bulliciosa cabalgata.--Cocales.--El puente de la +Ese.--Vista de Tayabas.--El kilómetro 146. + +CAPÍTULO VI. + +Tayabas.--Su antigüedad.--Situación.--Estadística.--Pureza de +raza.--El bambán grande.--Fiebres palúdicas.--Su remedio.--Casa +real, tribunal, iglesia y convento.--Una Semana Santa en +Tayabas.--Riqueza de ornamentación.--Correría histórica +alrededor de un escribano de Pilatos.--Fisonomías da los +pueblos.--Comparaciones.--Indolencia.--Supersticiones. + +CAPÍTULO VII. + +Costumbres.--Poesía popular indígena.--La tradición y el +manuscrito.--_El cumintán_.--¿Qué es el _cumintán_.?--Reminiscencias +moriscas.--El _cariquitdiquitán_.--Pensamientos tomados al oído.--El +indio.--¿Es ó no definible?--El libro en blanco.--Identificación del +indio.--Condiciones para conocerlo.--Fenómenos psicológicos.--Un +regimiento europeo y un regimiento indígena.--Ingratitud y +agradecimiento.--La india amiga y la india amante.--El portalón del +Gloria.--_Titay_.--Una fortuna á la mar.--La Revista Europea viajando +por el reino de Aracan.--Conocimientos de los escritores de allá y +algunos de los de acá.--El cómo se escribe la historia.--Apreciaciones +diversas + +CAPÍTULO VIII. + +Costumbres.--Casamientos.--Código amoroso indio.--Prólogo al +libro.--Bindoy.--Cabezang Juan y cabezang María.--Los faldones del +munícipe.--Elocuencia de las uñas.--El Eureka tagalo.--El pretendiente +y la pretendida.--_El pamimianan_.--El _amang-cruz_.--Una casa vacía y +una casa provista.--El _habiling_.--Calabazas en redondo.--Influencia +de los mayores.--Rencor indio.--Los picos quemados de una carta.--La +_gayuma_ y _jonjon_.--Aceptación del habiling.--De novio á marido.--El +_pag-haharap_.--Ceremoniales.--La vuelta á la casa.--Novenario. + +CAPÍTULO IX. + +¿Es ó no feliz Ambrosio? + +CAPÍTULO X. + +Paseo á caballo.--El cocal de las _Angustias_.--La ermita.--La +esquila del santuario.--Una alborada en los trópicos.--La niña, el +árbol y el crepúsculo.--Una misa en la ermita.--Oración que implora +y curiosidad que investiga.--La madre del dolor.--Una cifra y una +fecha.--Averiguaciones inútiles.--El matandá de la ermita.--La Casa +Real de Cotta.--Las ruinas y la recámara de la muerte.--Estancia +en el barrio de Cotta.--Tamayo y Belloc.--Recuerdos.--Horas +felices.--Salubridad y riqueza. + +CAPÍTULO XI. + +Costumbres.--Enfermedades y entierros.--El _orimon_.--Creencias +del indio.--El mediquillo.--Confección de una receta.--El +_constructor_ de cigarrillos.--_Dos respiraciones_.--El frío y +el calor.--Muerte de cabezang Pedro.--Al hoyo y ... _talagá nang +Dios_.--La casa por concluir.--Dolor de embarazo--Las plegarias y +la Orden tercera.--Las listas del presente.--_El panalañgin_.--El +sentimiento y el estómago.--_Inoac y sayos_.--El sentimiento y el +indio.--Filosofía del _icao ang bahala_, y el _talagá nang Dios_.--El +cementerio de Tayabas.--La vida y la muerte.--¡Eterno olvido!--El +_dasalan_.--Creencias.--El _lungcasan_.--Último recuerdo del vivo +al muerto. + +CAPÍTULO XII. + +Estancia en Tayabas.--El archivo del Gobierno.--Trabajos preparatorios +para girar una visita á la provincia.--Preliminares de quintas y +elecciones.--Andoy.--Laboriosidad y mutismo.--El 1.° de Abril.--Salida +de Tayabas.--El río Ali tao.--Barrio de _Muntingbayan_.--Camino de +Tayabas á Sariaya.--El gobernador D. José María de la O. + +CAPÍTULO XIII. + +Sariaya.--Su situación, límites, historia, productos y estadística.--La +iglesia y el convento.--Una modesta catedral del saber convertida +en un bullicioso templo de Tersípcore.--La mujer de Sariaya.--La +_dalaga_.--El bosquejo, la caricatura y la fotografía.--Más sobre las +hijas del país.--Sistema de gobierno femenino.--¿Manda, ú obedece?--La +india casada con europeo.--El _castila_ y el marido.--Valor de un +calificativo.--Los saludos y el alma de _Garibay_.--Episodio histórico. + +CAPÍTULO XIV. + +Quintas y elecciones en Sariaya.--Adorno del salón.--Las +_bungas_.--Los capitanes pasados, los cabezas reformados y los +cabezas en ejercicio.--Escrutinio de _canutos_.--Preparación de una +elección.--Los muñidores de allá y los _camisas por fuera_ de por +acá.--Engranaje municipal.--El Gobernadorcillo, el Teniente mayor +y el Juez mayor.--Zambalinas y bastidores.--Votación.--Forma de +hacerse.--Ternas.--Constitución del municipio.--Las _principalas_ +de oficio.--El sorteo.--Manera de verificarse.--Fisonomía de un +día de quintas en Filipinas.--Los alrededores de un tribunal y el +interior de un hogar.--Deducciones y apreciaciones.--Lógica pura.--La +cena.--Despedida de Sariaya.--Un santo y un hombre honrado. + +CAPÍTULO XV. + +De Sariaya á Tiaong,--Monotonía del camino.--Diversidad del resto de la +provincia.--Panoramas.--El _Lagnas_.--Aguas minerales.--El río Quiapo +y el Maasim.--Barrio de Maasim.--Su riqueza y necesidades.--Un indio +rico.--Apunte de una idea financiera.--Cambio de caballos.--Vista +de Tiaong.--Su situación, límites, historia, salubridad, +productos y estadística.--Aspecto del pueblo.--Inclinaciones de sus +habitantes.--La resistencia pasiva.--Falta de edificios.--El consabido +baile.--Brillantes y sayas.--Paredes aprovechadas.--Camino de Tiaong +á Dolores.--Dolores.--Su historia.--Bellos paisajes y riquísimas +aguas.--Regreso á Tayabas en posta. + +CAPÍTULO XVI. + +De Tayabas á Pagbilao.--El _bantayan_.--Riqueza +de cocales.--Alambiques.--Aguardiente de coco.--Su +fabricación.--_El mananguitero_.--El coco _mura_ y el +_macapunó_.--Crecientes y menguantes de la luna.--Aceite +de coco.--Forma de extraerlo.--Tubiganes.--Quebrada del +Maragoldon.--El Dumaca.--Puente.--Sistema para resguardar +los puentes de madera.--Pagbilao.--Su fundación, límites, +situación, riqueza y estadística.--El convento, la iglesia y las +escuelas.--Fray Manuel Rodríguez.--Importancia que tiene Pagbilao +y la que debía tener.--Conducción de efectos.--Centralización de +poderes.--Observaciones y lógica de los números.--Paráfrasis de un +dicho de Montes. + +CAPÍTULO XVII. + +Las mareas.--El río de Pagbilao.--El castellano +de _Tabangay_.--Islita de Patayan.--Simón el +lazarino.--Capuluan.--Bajo Talusan.--Antiguas ruinas.--Las rocas +Bagobinas.--Laguimanoc.--Almuerzo.--Un astillero.--Ensenada de +Talusan.--Caserío y bajo de Calutan.--Calilayan, barrio y Unisan, +pueblo.--Historia.--Ladia.--Castillo de Calilayan.--Síntesis de +dos civilizaciones.--D. José Barco.--¡Rumbo á Pitogo!--Bajo +Salincapo.--Cabulijan.--Pitogo.--Cacería de caimanes.--Un +bailujan, un collar de coral y una pregunta.--¡A los +botes!--Macalelong.--Su estadística.--Catanauan.--Su presente y +su porvenir.--Mulanay.--Pastos y cogonales.--Monte Dumalong.--San +Narciso.--Seno de Ragay.--Guinayangan.--Unión de los mares.--El +Cabibijan.--Alunero.--Río y pueblo de Calauag.--López.--Su fundación, +su estadística.--Alto en Gumaca. + +CAPÍTULO XVIII. + +Gumaca.--Su antigüedad.--Su situación.--Águilas +imperiales.--Castillos de Santa María, San Diego, San Sebastián +y San Miguel.--Estadística.--Saqueo, incendio y peste.--Libros +canónicos.--Reminiscencias valencianas.--Una velada en las +ruinas.--Recuerdo glorioso.--Productos.--De Gumaca á Atimonan.--Una +madera incorruptible y un hongo fosforescente.--Kiosco en el +camino.--Grupos fantásticos.--Compañía no buscada.--Ninay.--Una +presentación por medio de un cigarro.--El _Moro_ y el +Rosillo.--Atimonan.--Su historia, sus productos y su estadística.--Un +bailujan, un regalo y una promesa.--El correo. + +CAPÍTULO XIX. + +Navegación en _baroto_.--Escasez de luz y abundancia de mosquitos.--Los +principios y los medios.--Horas interminables.--_Malayo +po_.--El monte Soledad.--Vista de Mauban.--Su historia, +estadística y productos.--Episodio glorioso.--Don Simón de Anda +y los franciscanos.--Documento notable.--Setecientos quintales +de plata.--De Mauban á Lucban.--Caminos que hace el hombre y +arreglos que hacen las aguas. Vadeos, precipicios, quebradas y +desmontes.--El Balete.--Barrio de Sampaloc.--La hamaca.--Lúgubres +semejanzas.--Descanso en Lucban.--Vuelta á Tayabas. + +CAPÍTULO XX. + +Costumbres.--Aprobación de actas.--Un Gobernadorcillo electo +paseando por Manila.--El sastre municipal.--Los faldones del frac, +el sombrero de copa, la camisa de chorreras y el bastón.--Vajilla, +lámparas y rancho.--Diez varas de glasé y diez de gró.--Los +caballeros _utraques_.--Un lío, otro lío y un liito.--El campanario +del pueblo.--Vuelta al hogar.--Exhibición de compras.--La saya de +la capitana.--La pagoda.--El 1.° de Julio.--Juramento.--Misa de +vara.--Recuerdos de las bodas de Camacho.--Un chocolate serio y un +descarnado hueso.--La tenientela mayora y las juezas.--Amontonamiento +de alhajas.--Lectura del _Tadhana_.--La coronación.--El rigodón +oficial.--Un borracho ante un apellido vascuence--Fin de la fiesta +_aniyaya nang bayan_. + +CAPÍTULO XXI. + +Costumbres.--Fiestas.--El _bínyagan_.--El _unang pag paligo_.--El +_diariuhan_.--El _labac, el puong y la aniyaya_.--El _suizan_.--El +tañido del _tambulic_.--Inspección del barrio.--La cama del Juez +mayor.--Cincuenta y dos días de bailujan.--El _buisan._--Los +_pintacasis_.--Juntas y cabildeos.--Triunfó de la Liceria y de la +Chananay.--Aliño de un teatro en Tayabas.--El cómico de la legua.--¡Ojo +con los empresarios!--Un día de buen comer.--Preparativos de +cuaresma.--_Lapasan_.--El vino en vaso y el coquillo en tabo.--El +_tapatan mang pasión._--_Moros_ y cristianos.--El sábado de +gloria.--El canto del gallo.--_Pascuhan_.--El _hatiran_.--Recuerdo +de una pregunta. + +CAPÍTULO XXII. + +La provincia de Tayabas á principios del presente siglo. + +CAPÍTULO XXIII. + +La provincia de Tayabas en general.--Su descubrimiento.--Su +situación.--Creación del obispado de Nueva Cáceres,--Un obispo en +el año 1600 y otro en el 1875.--Fray Francisco Gainza.--D. Simón +Álvarez.--Padrones de 1754, 1831, 1836 y 1875.--Aumento de población +y de riqueza.--Montes y vegas--Aceite de coco.--Caza mayor y +menor.--El _tabon_.--Hierbas y flores olorosas.--Frutos, hortalizas, +granos, resinas y caldos.--Minas.--El tayabense psicológicamente +considerado.--Costumbres antiguas de los tagalos.--La última +cuartilla.--Adiós á Tayabas.--Últimos contornos del Banajao.--La cuna +de un hijo.--Confianza en la caridad de Filipinas. + + + + + +CHAPTER I + +CAPÍTULO I. + +Adiós á Manila.--_El Batea_.--El puente de la +Convalecencia.--El Pasig.--El recodo de las Beatas.--Santa +Ana.--Paco.--Ruinas de San Nicolás.--Canteras de Guadalupe--El +Santuario.--Herrera.--Malapadnabató.--Cueva de Doña Jerónima.--Pueblo +de Pasig.--Pateros.--Sarambaos.--Río de Antipolo.--Las orillas del +Pasig.--Sus recuerdos.--Sus fiestas.--Antaño y hogaño.--M. Le-Gentil +y otros autores. _Conocimientos_ del país.--Barra de Napindan.--El +capitán del _Batea_.--Almuerzo en el vapor.--Bertita.--Locuacidad +y mutismo.--Alhajeros ambulantes.--Laguna de Bay.--Unión de dos +mares.--El pantalán de Santa Cruz.--Mi amigo Junquitu.--Madrugada +del 1.° de Julio.--Carromatas.--Palos y atasques.--De Magdalena á +Majayjay.--El río Olla.--Recuerdo á D. Gustavo Tóbler.--Una noche +en Suiza.--Proyectos. + +En la madrugada del 30 de Junio de 187..., dejé los incómodos asientos +de un desvencijado _sipan_, tomando el que dicen camino--por más +que no sea ni aun vereda,--que dirige al modesto embarcadero que en +la margen del Pasig, y al pié del magnífico puente colgante, tienen +los vaporcitos que hacen la carrera entre Manila y la provincia de +la Laguna. + +Instalado en la cámara de popa, mediante cuatro pesos, que fueron +canjeados por un tarjetoncito amarillo y grasiento por el uso, +principió la maniobra de largar. Silbó el vapor, desatracamos, y +sorteando numerosas bancas zacateras, pusimos rumbo contra corriente, +á la laguna de Bay. + +Las palas del vaporcito, pesadamente batían las aguas del Pasig, +evitando el timonel con una lenta marcha, el choque con alguna de +las muchas pequeñas embarcaciones que afluyen en aquellas horas á +las cercanías del puente colgante, cargadas unas de cocos, verduras, +leña, piedras, ladrillos y tejas, y conduciendo otras gran número de +alegres cigarreras que tienen su trabajo en la fábrica de Arroceros, y +su domicilio en alguna de las poéticas casitas que bordan las orillas +del río, y forman parte de los pueblos que hemos de ver desde las +bandas del vapor. + +A las pocas orzadas, dejamos por la proa los descarnados pilares +de madera que serán en su día la sustentación del puente de la +Convalecencia, así llamado,--se entiende cuando esté concluído [1] +porque pondrá en comunicación las dos orillas del Pasig, siendo +la principal base y en la que descansará aquel, la pequeña isla de +Convalecencia, en la que vimos destacarse un amplio edificio, que +nos dijeron ser el Hospicio. + +Doblado el recodo que forma la islita, pudimos apreciar las +esbeltas y elegantes construcciones de la calzada de San Miguel; +construcciones, que de día en día, van perfeccionando, hasta el punto, +que vimos una, constituyendo un verdadero palacio á la moderna. Dicho +palacio es de hierro en su mayor parte; en sus jardines, cortados +á la inglesa, se encuentran estatuas en gran profusión, y por las +entreabiertas ventanas de los muros--cuyas líneas son una reminiscencia +morisca--indiscretamente se asoma el sibaritismo oriental, por mas +que trate de ocultarse entre cortinajes, importados de los ricos +telares del viejo mundo. + +Siguiendo la línea de construcciones, dejamos á la proa, Malacañang, +residencia de nuestra primera Autoridad, y bien modesta por cierto, +para la jerarquía del alto Jefe que la habita. Á continuación de +Malacañang--palabra tagala que quiere decir casa del pescador,--quedó +el barrio de Nagtajan, desde el cual las orillas del río principian +á tomar otro carácter. La piedra, el hierro y el ladrillo, son +sustituidos por la caña, la nipa, y la palma brava, los cuidados +jardines, por las revueltas y compactas agrupaciones de plátanos, +bongas y cañas; mezclándose las mansiones de recreo, con centros +manufactureros, en los que predominan las alfarerías, las canteras y +las cordelerías. En alguna de estas últimas, la alta chimenea indicaba, +que bajo su negro tubo se aprisionaban las múltiples fuerzas del vapor. + +Distraídos en la contemplación de la ribera que teníamos á babor, +dejamos el poético pueblecito de Pandacan, doblamos el recodo de las +Beatas--así llamado, por haber existido en aquel lugar, un piadoso +establecimiento de monjas,--y no sin trabajos, en los que hubo que +emplear el _tiguin_ para evitar los cientos de salientes que forman +las revueltas del Pasig, nos pusimos á la altura de la sólida iglesia +del pueblo de Santa Ana, teniendo también dentro de nuestro horizonte +visible, el remate del torreón de la de Paco. + +Tras la bullente estela de _El Batea_, fueron quedando, el rústico +embarcadero de Lamayan, la sólida iglesia de Mandaloyo--por cuya cima +se destacaban los picachos de los montes de Mariquina--los pueblos +de San Pedro Macati y Guadalupe, el vadeo de San Pedrillo,--que +pone en comunicación el barrio de ese nombre con aquel pueblo,--y +las ruinas de San Nicolás, con su histórica peña, en que dice la +tradición se convirtió un caimán, á la invocación que hizo un chino +en aquel sitio, á dicho Santo, estando próximo á ser devorado por el +carnicero _saurio_. + +El santuario de Guadalupe fué el primer templo de Filipinas en que +se empleó el ladrillo y piedra para bóveda. Fué construido por un +fraile agustino, pariente del inmortal Herrera, á quien se debe el +Monasterio del Escorial. El que dirigió el alegre santuario, dió más +tarde ancho campo á la valentía de sus concepciones, en las magníficas +obras de San Agustín de Manila, cuyo templo forma una hoja de laurel +con el ilustre apellido de Herrera. + +El pueblo de San Pedro Macati, perteneció á los padres jesuítas; +á la salida de estos, fueron comprados sus terrenos y hacienda por +el marquesado de Villamediana. + +Pasado el sitio donde se dice se operó el milagro, y al que van en +romería, y con toda la devoción de que son susceptibles los chinos, +se principian á ver en ambas orillas del río grandes depósitos de +piedras toscamente labradas, procedentes de las canteras de Guadalupe, +las que suministran y llenan en gran parte las necesidades de Manila +y sus arrabales. Dichas piedras, aunque muy porosas, y por lo tanto +de fácil desmoronamiento, son apreciadas, y su transporte se hace en +grandes bancas, que son vaciadas al pié del puente colgante, ó á las +márgenes de los muchos esteros que afluyen al Pasig. + +Las precauciones tomadas por el capitán, colocando á toda la gente de á +bordo con _tiquines_, á la banda de estribor, nos hicieron comprender +las dificultades que para doblarla presentaba la acantilada roca de +_Malapadnabató,_--palabra tagala, que quiere decir, piedra ancha.--Los +bellísimos helechos que tapizan el estrecho paso que abre en la peña +el camino qué dirige al pueblo de Pateros, es altamente bello, y el +naturalista tiene en aquellas graníticas paredes preciosos ejemplares +de gigantescos musgos. Casi frente á la peña de _Malapadnabató_ se +halla el vadeo de aquel nombre, en el que, una rústica garita, y uno +menos rústico camarín, señalan un puesto de carabineros, llamados á +vigilar las importaciones que lleva á Manila el Pasig. En las cercanías +de la garita, y visible perfectamente desde el vapor, se destaca la +entrada de la cueva de _Doña Jerónima,_, de cuya cueva--que dicen +se comunica con la de San Mateo,--cuentan los indios terroríficas +historias de aparecidos, duendes, y sobre todo de tulisanes. Se +afirma que el nombre que lleva es debido á que en su cavidad hizo +vida cenobítica una pecadora arrepentida llamada Doña Jerónima; +habiendo quien asegura, por el contrario, que aquella cavidad fué +hecha para baño de una sibarita y opulenta señora. + +Á un tiro de bala de la cueva se levanta la iglesia del rico pueblo +de Pasig. Aquí, el horizonte se ensancha y se aprecian distintamente +las desigualdades de los escabrosos y agrestes montes de San Mateo. + +Las orillas de esta parte del río están llenas de cascos y bancas. Los +indios de Pasig son tenidos por los mejores bogadores de la provincia +de Manila. Son, en efecto, muy fuertes, y manejan con destreza y +vigor la ancha y corta pala que les sirve de remo, al par que de timón. + +Hubiéramos querido visitar de noche el pueblo de Pasig para _ver_ +el uniforme que usan los serenos, de que nos habla Mr. Jagor, en sus +_Viajes por Filipinas_. + +No bien concluímos de oir el desagradable graznido de los miles de +patos que rodean las cercanías del vadeo de Pasig, cuando el panorama +varía por completo. Dilatados campos sembrados de palay, se muestran +por doquier. Las riberas se despojan de las verdes y poéticas bóvedas, +viéndose al carabao arador que pesadamente abre el surco en que ha de +fructificar el arroz. En este dilatado trayecto va ensanchándose el +cauce, contándose en él gran número de _sarambaos_, en cuya plataforma +no solamente se alzan los cruzados brazos de caña que sostienen la +red, sino que también un cobacho de nipa, en el que vive toda una +familia, cuyos individuos, durante las horas de trabajo, tienen su +puesto y su lugar de maniobra en aquel rústico aparato flotante, +cuyo mecanismo se reduce á una red tejida de cabo negro pendiente en +sus cuatro extremos de unas cañas, que á su vez las sujeta un mástil, +dispuesto de forma, que un contrapeso graduado sumerge y hace subir +la bolsa que forma la red. + +Tras consagrar un piadoso recuerdo á la milagrosa imagen de Antipolo, +á la vista del río, cuyo cauce siguen la mayor parte de los miles +de romeros que visitan el santuario, y después de una corta marcha, +franca y desembarazada, entramos en la barra de _Napindan,_ que abre +la gran _Laguna de Bay_. + +Las riberas del Pasig han sido objeto de rimas y trovas, y sus +aguas cantadas por _melancólicos_ amantes y por músicos más ó +menos inspirados. El día de San Juan y los tres de carnestolendas +constituían cuatro fiestas fluviales, en las que los remojones, +las regatas y las _enfrentadas_ en banca, figuraban en primer +término. La libertad que reinaba en estas diversiones, la convierte en +libertinaje _M. Le-Gentil_ en las descripciones que de ellas hace en +sus _Viajes_. Dicho francés, que dignamente precedió en _exactitud_ +en la manera de narrar costumbres á otros compatriotas suyos, vino +á estas islas el año 1767, por orden de su rey á estudiar el paso +de Venus por el disco del sol; y si observó el cielo, de la forma +que lo hizo del suelo, no hay duda que el monarca francés quedaría +completamente enterado de el _paseito_ de Venus. Como _M. Le-Gentil_ +vino á observar los astros, nada tiene de extraño que al escribir +costumbres filipinas en Francia, se acordara de el tan sabido cantar +«_de el mentir de las estrellas_». + +En honor á la verdad, no nos debe tampoco extrañar esto en extranjeros, +cuanto que ahora bien recientito [2] se ha publicado en Madrid +un libro titulado _Recuerdos de Filipinas_, y una _Memoria_ en +Barcelona, sobre colonización de estas islas, que dan gozo leer. Si los +recuerdos del autor del primero tienen el valor que los de su libro, +no me extrañaría se le olvidara _hasta_ el saber escribir, lo que es +difícil, pues literariamente hablando el libro es bueno. En cuanto +al autor de la _Memoria_, solo diremos que muy formalmente afirma en +el prólogo llevar estudiando diez años de colonización filipina, y en +efecto ... , á las cuatro páginas dice, que los principales productos +de exportación de este país, los constituyen entre otras cosas--en +que por cierto no cita el abacá--los _mongoz_ (?), las _naranjas_ +y _los cortes de pantalón _... ¡Bien! ¡muy retebién, por los _cortes +de pantalón, los mongoz_ y los _diez años_ de colonización! + +Á las once de la mañana, navegando en plena laguna, se sirvió el +almuerzo, sentándose á la mesa el capitán, antiguo lobo marino +de la carrera del _Cabo_, que le ahogaba el calor de la caldera, +la estrechez del barco, lo limitado del horizonte, y más que todo, +el agua dulce, que en tres palmos de fondo batían las palas de las +ruedas. Se comprende el mal humor que habitualmente dominaba al capitán +del _Batea_, acostumbrado á recorrer la grandiosidad de los inmensos +desiertos del Océano. + +La vida del agua dulce, la monotonía de una ribera siempre la misma, +la precisión de las llegadas, las inofensivas y uniformes varadas, +la etiqueta de la cámara, el tiquin, la falta de olas, de horizonte, +de grandiosidad, de espacio y de luz, traían al bueno del capitán de +un humor que había ratos en ni él mismo se podía sufrir. El hombre +de mar metido entre las cuatro tablas de un vaporcito ribereño, es +como el milano de las regiones australes, que se le encerrara en un +jaulón de gallinas. + +--¡Capitán! ¿cómo se llama ese aparato de pesca?--le dije señalándole +una balsa que se veía en la orilla. + +--No sé--me contestó con marcada aspereza.--No conozco--añadió--más +aparatos de pesca, que los arpones balleneros y los dobles aparejos +para izar las _tintoreras_ de los trópicos. + +--Pescas que deben ser muy peligrosas, capitán. + +--¡Capitán! ¡capitán!--repitió con acentuado desprecio.--¿Capitán de +qué? ¿de este cajón con ruedas? ¡Mil rayos y bombas! ¡Capitán de río, +sin rol, sextante, ni brújula, con cuatro rajas de leña en la bodega, +una derrota de diez horas, un buque en miniatura y un _tiquín_ por +timón! ¡Vaya un capitán! + +El sarcasmo y la rudeza de las palabras del antiguo marino, +involuntariamente me hicieron recordar al célebre personaje de la +_Agonía_, drama en que Larra dice por boca de un viejo contramaestre +de los que acompañaron á Colón, «que las tormentas en tierra, son +truenos que apenas se oyen y gotas de agua que ensucian». El capitán +del _Batea_ era un retrato del viejo _lobo_ de la _Niña_. + +Ya que hemos principiado á bosquejar tipos, vamos á trazar cuatro +brochazos--por más que sea á la ligera--en los bocetos de los +personajes que ocupaban la mesa. A la derecha del capitán, que sudaba, +no tinta, sino brea, embutido en un corbatín y una americana negra, se +encontraba sentada una _empleada_ que respondía al nombre de Bertita: +ojos melados, negros, grandes, y velados de largas pestañas; pelo +fino, lustroso, abundante, negro como sus ojos; nariz pequeña y un +tanto arremangada, símbolo de burla; labios finos; dientes, aunque +de mortales huesos, y no de perlas, compactos, blancos é iguales; +tez morena; seno alto y exuberante; manos redondas y pequeñas, y +sonrisa marcadamente picaresca, constituían el distinguido conjunto de +Bertita, que vestía ligera y limpia bata de viaje, recogido sombrero +de terciopelo con pluma, cuello y puños á la marinera, cinturón de +piel de Rusia, y diminutas botitas color café.--¿Les gusta á ustedes +el tipo?--Sí.--Pues á mí también. El capitán, de cuando en cuando, +la miraba de reojo, y hasta creo que el buen hombre se olvidaba +de todos los horizontes de los trópicos, por el pequeño cielo que +constituía la risueña cara de Bertita, en la que no había mas nubes +que un picaresco lunar puesto en el labio superior con más malicia +que queso en ratonera. A la mitad del almuerzo, ya nos había contado +quién era, adonde iba, porqué había venido, quién era su padre, +su abuelo y hasta un primito á cuyo solo nombre, largó un bufido muy +pronunciado un respetable y obeso señor que estaba sentado á su lado, +y que á grandes rodeos--pues en esto, era lo único en que enmudecía +Bertita--supimos era su esposo. _Este_, como le llamaba _aquella_, +tenía una _cara_ de todo un buen hombre; el _género_ paciente y la +_clase_ resignada, se definían perfectamente en aquel armazón de +carne, en la que brillaban dos ojillos azules, unas narices abultadas +y granugientas, y una calva cercada de algunos mechones blancos, +compañeros de un enmarañado y desigual bigote. Toda la locuacidad +de Bertita, era mutismo en el señor D. Paco, quien se limitaba á +aprobar con monosílabos los largos períodos que salían de la fresca +y sonrosada boca de su esposa. + +Ocupaba la izquierda del capitán, uno de esos misteriosos seres que +de cuando en cuando aparecen por las provincias del Archipiélago, +llamándose unas veces alhajeros y otras naturalistas, por más que en +la generalidad de los casos, sean verdaderos caballeros de industria, +que á la sombra de cuatro maletas llenas de abalorios y hoja de +lata, engañan la credulidad de los indios; sirviéndoles otras veces +de pretexto, media docena de plantas parásitas, que ni entienden, +estudian ni clasifican. Al lado de estos últimos, los hay--y yo me +honro con la amistad de algunos--que recorren los bosques de este +país con el afán de enriquecer la ciencia, sufriendo toda clase de +privaciones, ante la satisfacción de aumentar sus herbarios. El tipo +que nos ocupa, no puedo definir á qué clase pertenece. Habla poco y su +acentuación señala al gascón, por más que dice es alemán; come bien, +y sobre todo bebe mejor. Completaban los comensales, una pálida, +mestiza china, más difícil de bosquejar que el anterior. + +Al lado de la mestiza, observaba y comía el autor de estas líneas. + +--¡Jesús, que café, capitán!--dijo Bertita, haciendo un gracioso +mohín de desagrado al saborear el negro líquido que humeaba en la +taza:--nunca podré acostumbrarme á estos brebajes recordando el +Moka que se tomaba en casa del Ministro, el primo de _este_. Pues +no digo á ustedes nada, del que se servía en la embajada de Rusia, +ni el que se daba en las _soirées_ de la Baronesa: ¡Jesús, Jesús, +qué país! Veinte días hace que desembarcamos, y lo que es así pronto +me vuelvo á mi Cádiz. + +Ya pareció aquello, dije para mis adentros, andalucita tenemos. + +--Pues no crea V. que esto es tan malo--la dije--cuando V. se instale, +y lleve algún tiempo de país, le parecerá muy bueno. + +Él silbido del vapor cortó nuestra conversación, al par que nos +anunciaba la llegada á Biñan. El bretón se quedó en aquel pueblo. + +Nuevamente en marcha, cada cual procuró colocarse lo mejor que pudo, +tanto en la cámara como sobre cubierta. + +El vapor navegaba por la extensa laguna de Bay, madre del Pasig. Las +aguas de aquella en los fuertes _Sures y Nordestes_, toman gran +movilidad, haciéndose un tanto peligrosa la navegación en pequeñas +embarcaciones. Varios naufragios registra la crónica de la laguna de +Bay, y según algunos pesimistas, aquella es una constante amenaza para +Manila. No conozco el desnivel que existe entre la laguna y Manila, +si bien debe ser mucho, dada la situación que aquella ocupa y lo +rápido de la corriente del Pasig. + +La laguna de Bay--que no sabemos qué razón hay para no darle el +nombre de lago, pues aun de estos habrá pocos en el mundo que midan +las grandiosas proporciones de aquella--tiene un circuito que se +hace subir por unos á 35 leguas y por otros á 30. Esta laguna tiene +islas, penínsulas, cabos y ensenadas, y en sus orillas, se asientan +ricos y bellísimos pueblos, contándose entre ellos, el de Santa Cruz, +cabecera de la provincia. La península que forman los ricos terrenos +de Jalajala, y los poéticos sitios que rodean á Los Baños--pueblecito +así llamado por tener unas termas de reconocidas propiedades +medicinales,--son lugares que encontramos en los itinerarios de la +mayor parte de los _turistas_. Las playas de aquel pequeño mar--pues +no otro nombre debe dársele--están salpicadas de bonitos pueblos, +los cuales de día en día, ven con creciente temor que las aguas van +invadiendo sus territorios, fenómeno fácil de explicar, si se tiene en +cuenta la cantidad de agua y arenas que arrastran las treinta y tres +vías que alimentan la laguna, con la desproporción de su desagüe, +que se opera por una sola, que es la del Pasig. La aglomeración de +arenas, va haciendo difícil la navegación por muchos sitios, y si +en un plazo corto no se establecen servicios de dragas, la barra de +Napindan opondrá un poderoso obstáculo á los más reducidos calados +al par que las aguas irán absorbiendo territorio. La cordillera +del Bay-bay limita uno de los horizontes de la laguna, la que podría +unirse con el mar Pacífico, de abrirse un canal en aquella cordillera, +única barrera que se interpone entre ambas aguas. + +Á las cuatro de la tarde, después de no pocas varadas, atracamos al +_pantalán_ de Santa. Cruz. + +Hechos los ofrecimientos y despedidas de ordenanza, vino un fuerte +abrazo, dado por mi querido amigo D. Manuel Junquitu, quien me esperaba +en el desembarcadero. + +El resto de la tarde lo pasamos en visitar el pueblo, el cual me +pareció sucio y triste. Está dividido por un río, sobre el cual se +levanta un magnífico puente, construido en estos últimos años. La +cárcel, hecha en pequeño bajo el modelo de la de Bilibid, de Manila; +la iglesia, convento, y Casa Real, [3] son los únicos edificios +notables que tiene Santa Cruz. + +Por la noche después de la cena, nos obsequió el bondadoso Alcalde +D. Antonio del Rosario con una serenata que oímos desde los balcones +de la Casa Real. + +Á las once, habiendo dejado todo dispuesto para seguir mi viaje, +me acosté. + +Muy de madrugada fuí despertado, tomando después del indispensable +chocolate, los duros asientos de una carromata tirada por dos +_pencos_. Palo aquí y atasques allá, llegamos al cabo de hora y media +á Magdalena, en donde mudamos de caballos, continuando hasta Majayjay, +pueblo muy nombrado y conocido por tener en su jurisdicción la célebre +cascada del _Botocan_. + +De Magdalena á Majayjay puede hacerse el camino en tiempo de secas +en carruaje, empleando dos horas, siendo expuesta esta forma de +locomoción cuando reinan las aguas, en cuya época, lo accidentado del +terreno y los aguaceros torrenciales que manda el _Banajao_, ponen +el camino intransitable. En dicho camino es notable un puente que se +eleva sobre el río Olla, dedicado á Nuestra Señora de la Sacristía, +según leímos en la piedra. + +En Majayjay, fuí á parar á la casa del suizo D. Gustavo Tóbler, +excelente naturalista, radicado y casado en el país. Jamás olvidaré +las horas que pasé al lado de aquella inteligencia verdaderamente +cosmopolita, y de aquella actividad incansable. Interpretaba al piano +con envidiable maestría las más delicadas melodías de Beethoven, y +fotografiaba con su cáustico lápiz, ó su correcta pluma, las costumbres +filipinas. El tiempo que le dejaba libre el cuidado de un magnífico +cafetal, lo repartía entre el amor de su esposa, el cariño de sus +hijos, el estudio, y el preparado y conservación de sus colecciones. + +Amante, hasta el delirio, de su país, vivía feliz entre las agrestes +fragosidades que rodean á Majayjay, las cuales le recordaban las +pintorescas montañas de Suiza. Efecto de su laboriosidad contrajo una +afección al hígado, que le condujo al sepulcro siendo aún joven. Murió +en Hong-kong, dejando algunos trabajos inéditos, que el autor de +estas líneas le vió escribir en una temporada que vivieron juntos. + +La tarde que llegué á Majayjay y en la que por primera vez hablé al +Sr. Tóbler, se concertó que á la madrugada siguiente visitaríamos +la _cascada_. El resto de tarde y noche hasta que nos acostamos, la +ocupamos en recorrer y examinar el pequeño museo que constituía la +casa del Sr. Tóbler, quien con su acostumbrada amabilidad explicaba +objeto por objeto. Pájaros, mariposas, reptiles, herbarios y parásitas, +había por doquier. Al lado de Linneo y Cuvier, se veía á Goethe y +Cervántes, confundidos con espátulas y bisturís, lápices y pinceles, +mezclándose en este conjunto los tarros de jabones arsenicales, +con los tubos de colores. Lo artificial, juntamente con lo natural, +las obras del hombre, con las obras de Dios. + +En la época á que me refiero, concluía el Sr. Tóbler un precioso álbum +de costumbres filipinas, que más tarde mandó litografiar á Alemania, +formando un curiosísimo tomo, del cual conservo un ejemplar que +me regaló. + +Ya era bien entrada la noche, cuando dejamos la conversación, yendo +en busca del lecho, en el que no tardé en quedarme dormido al arrullo +de un riachuelo que corre cerca de la casa. + + + +CHAPTER II + +CAPÍTULO II. + +Horizontes intertropicales.--Suelo y cielo de Filipinas.--Panoramas +indescriptibles.--La cascada del Botocan.--La grandiosidad ante +los ojos del alma.--Evocaciones y recuerdos.--Un ateo.--El camarín +del Botocan.--Almuerzo al borde del abismo.--Chismografía al +por menor.--Cuentos y anécdotas.--Las mujeres filipinas.--Tipos y +registros.--Opiniones.--Amor desgraciado.--Leyenda y autógrafo.--Camino +de Tayabas.--Llegada á Lucban. + +Hay panoramas en este país imposibles de describir ni pintar. La más +fácil pluma y el más valiente pincel vacilan en la cuartilla y en la +paleta; ni en la primera se pueden coordinar ideas, ni en la segunda +combinar colores que remotamente se aproximen á la realidad. Me decía +un pintor en una ocasión que presenciábamos la puesta del sol:--Vea +usted ese horizonte desconocido completamente fuera de las regiones +intertropicales, y dígame si habrá quien pueda soñar esa clase de +tintas.--Aquel artista tenía muchísima razón. El pincel es impotente +ante la insondable bóveda de los trópicos. + +Si imposible es pintar el cielo de este país, tanto lo es el describir +algunos panoramas de su suelo. Muchas y magistrales descripciones de +la cascada del Botocan conozco; respetables firmas suscriben aquellas; +eminencias en la república de las letras la han admirado; buenos +poetas le han consagrado sus inspiraciones, y hasta extraviados amantes +la han popularizado haciendo á sus hirvientes espumas, cómplices de +amargos desengaños; mas soy franco, ni la tradicional leyenda, ni el +fugaz artículo, ni el profundo libro, ni el cuadro, ni la narración, +ni nada de lo que hasta entonces había leído, visto ú oído referente +á la cascada, se evocó á mi memoria cuando llegamos al borde del +grandioso precipicio. La emoción y la sorpresa son instantáneas, +pues la situación y configuración del terreno donde la masa de +agua se precipita, tiene una depresión particular que no permite +al viajero apreciar detalle alguno, sino todo el conjunto. Una sola +visual descorre el grandioso cuadro, y el estupor invade la materia, +concentrando la admiración en el espíritu. + +El vértigo, la grandiosidad, lo insondable, lo indefinido; masas de +agua que se coloran, que chocan, que ensordecen; abismo que atrae y que +fascina; transparentes trombas que se cristalizan, se retuercen, y por +último se esparcen en gigantescas cabelleras, cuyos hilos de plata al +rozar en la roca se descomponen y se elevan en tenues vapores; millones +de preciosos cambiantes con los que se ilumina la granítica cárcel, +en la que el Sumo Hacedor guarda una de sus más bellas creaciones; +sombras queridas que forja la fantasía envueltas en transparentes +encajes de espuma; tiernas evocaciones de otras edades y otros tiempos; +gratas reminiscencias de seres amados; consoladoras fantasmas surgidas +de las compactas brumas; misteriosos ruidos que suplican, amenazan, +suspiran ó maldicen, es lo que instantáneamente se agolpa y embarga +nuestros sentidos al llegar al borde de aquel abismo, en cuyo negro +fondo truena la grandeza del Dios del _Sinaí_, recordando á los +mortales el terrible _Dios ira_ de los inmutables y eternos fallos. + +Todo lo grande despierta en el alma cuantos sublimes ensueños se +elaboran en los misterios de la admiración. El espectador se encarna +con el cuadro que presencia, se paralizan sus sentidos y el éxtasis +alienta las más tiernas creaciones. Un poeta ante la cascada del +Botocan, resucita todos los colosos del sentimiento, y al murmurio +de las ondas, recuerda sus inmortales producciones. + +El artista aprecia con los ojos del alma las más sublimes imágenes +y sueña con la realización de su ideal, viendo surgir de las +tornasoladas espumas los rayos de luz que iluminaron la mente de +Murillo y Rafael; las columnas monolíticas, imperecederas memorias de +edades prehistóricas; las atrevidas afiligranadas ojivas moriscas, +síntesis de la mas grande de las epopeyas; las medrosas siluetas +de las esfinges faraónicas con sus impenetrables jeroglíficos; los +derruídos circos romanos, compendio de la salvaje barbarie, al par +que del sibaritismo de los antiguos imperios; los truncados altares +druídicos con los tiernos recuerdos de sus _vestales_, y lo horrible +de sus sacrificios; los almenados cubos de las feudales torres, +con sus severas damas, sus tiernos trovadores, sus rientes bufones, +sus turbulentos caballeros; la estalactítica gruta, débil remedo +del sumo poder; el triunfo, el genio, la gloria, las aspiraciones, +la esperanza, el amor, las titánicas empresas; todo, todo cuanto +embellece la vida desfila ante el letárgico estupor á que predispone +la contemplación de todo lo grande.. + + * * * * * + +El plano por el que se precipitan las aguas del Botocan, no tiene +rampa, siendo perfectamente perpendicular. + +Las paredes que forman el abismo, tienen casi la misma altura, +y en cuanto á su circunferencia es muy limitada, tanto, que cuando +las aguas son caudalosas, rompen en el muro paralelo al en que se +precipitan, cubriéndose de vapores, tanto el total del fondo como la +boca de la sima. + +Hecha esta pequeña explicación, se comprende que no hay preparación +alguna para el espectáculo; á cinco pasos del borde solo se ve un +bello paisaje y un raquítico río, con un puente de bongas y cañas; +percibiendo el oído el ruido repercutido, que llega muy amortiguado +al romper las ondas en las encadenadas rocas. + +Muchas veces he admirado la cascada, y siempre su espectáculo me +parece nuevo. Al borde de aquel precipicio, he pasado muchas horas de +contemplación. Allí, por un poder misterioso y consolador, me creía +más cerca de Dios, y de los seres que sintetizan y compendian mi fe, +mis esperanzas y mis amores. No pocas veces el ruido atronador de las +aguas se ha mezclado con una oración murmurada por mis labios y un +profundo suspiro arrancado de mi alma, dirigiendo la primera al cielo, +y el segundo al tranquilo y lejano hogar que guarda mi cuna. Una de las +veces que visité el Botocan, fuí acompañado de un amigo que tiene sus +_ribetes_ de ateo. Observé cuidadosamente las impresiones que reflejaba +su cara á la vista de aquel cuadro, cuando de pronto se volvió á mí, +diciéndome con una verdadera emoción:--«Hay misteriosos templos, +fabricados en la insondable noche de los tiempos, ante los cuales la +rodilla se dobla, el espíritu se fortalece y el alma busca tras lo +desconocido á quien los crea y alienta.»--La espontánea confesión de +mi amigo, resume la mejor definición de la cascada del Botocan. + +Como todo tiene su término, también lo tuvo en la mañana á que me +refiero la admiración de que estábamos poseídos, esparciéndose unos +por aquí, y otros por allá, buscando los más la sombra de un rústico +camarín levantado en uno de los bordes más altos de la roca. Allí se +sirvió el almuerzo, encontrándonos envueltos en los frescos efluvios, +pudiendo jurar á mis lectores, que pocos recuerdo como aquel. El +Burdeos y el Champagne concluyeron de disipar las últimas nubes de +emoción, sustituyéndolas por risueños horizontes de color de rosa. + +Á los postres _acudieron_ las anécdotas, los sucedidos, los +apropósitos, la chismografía de buen género y todo el vocabulario +de gente joven y de buen humor. Con las superfluidades y dicharachos +del momento vino el picaresco cuento con sus indispensables gallegos +y andaluces, y tras la facundia de estos y el engaño de aquellos, se +recordaron escenas amorosas. De relato en relato, de idilio en idilio +y de desengaño en desengaño, vinimos á parar á las mujeres del país, +y cada cual opinó á su manera. Unos decían que la india ama, que la +mestiza española es indiferente y la china fría y calculadora; otros, +que las mujeres en todas partes son lo mismo, y por último, después +de barajarse la conversación por todos los tonos, tipos y registros, +dijo uno en son profético y concluyente: + +--Nada, caballeros, hay que desengañarse, en este país, ni las mujeres +aman, ni los pájaros cantan, ni las flores huelen. + +--¡Eh!--murmuró uno con la misma viveza que si le hubiera picado una +culebra.--¡Qué blasfemia ha dicho usted! En esa especie de aforismo, +solo se compendia una de las muchas vulgaridades que se repiten en +este país, por quien no lo conoce. + +--Que pruebe que las mujeres aman--dijo uno.--Que nos demuestre que +los pájaros cantan--gritó otro. + +--Pues que justifique que las flores huelen--balbuceó un tercero. + +--Que sí, que sí, que lo pruebe, que lo pruebe, que lo +_pruebe_,--gritamos todos. + +--Corriente, señores, dijo con gran calma el interpelado.--Allá +va, no una leyenda, sino un verídico suceso: testigo de él nuestro +amigo Tóbler. + +Hace unos cuantos años, bajamos el Sr. Tóbler y yo al fondo de ese +abismo; y ¿saben ustedes á qué? Pues á recoger los últimos restos +de una pobre mujer que buscó en el suicidio el olvido á un amor +desgraciado. + +--No sería del país,--replicó uno. + +--Del país, y muy del país; tanto que no cuento detalles, porque no +lejos de aquí viven parientes muy allegados de aquella desgraciada +joven. + +--¡Vaya unas pruebas!--añadió un tercero. + +--¿No ha satisfecho? ¿No? pues escuchen. + +Tras estas palabras, _tomó plaza_, en boca de mi amigo, una poética +leyenda que hacía referencia á los sitios que pisábamos, á la cascada, +á un grandioso puente sin concluir que se encuentra no lejos de aquel +lugar, y sobre todo á demostrar que en Filipinas las mujeres aman, +los pájaros cantan y las flores huelen. + +--La leyenda que concluyo de contar,--dijo mi buen amigo, una vez que +terminó aquella,--no crean ustedes es de mi invención y prueba de ello +que conservo el autógrafo de su autor, el cual me lo dejó como prenda +de amistad.--Oídos que tal oyen,--dije en mi interior.--Puesto que +existe autógrafo, y el tenedor de él es amigo, renuncio á repetir +la leyenda, reservándome pedir el original y transcribirlo punto +por punto. + +El sol marchaba á su ocaso, y aprovechando los compactos nubarrones +que nos preservaban de sus rayos, montamos á caballo, dirigiéndonos +á Lucban, primer pueblo de la provincia de Tayabas. + +Á las seis de la tarde entramos en aquel pueblo por la calle de +Majayjay, nombre que leímos en un tarjetón de madera clavado en la +primera casa. Á los pocos minutos parábamos ante la maciza y claveteada +puerta del convento. + + + +CHAPTER III + +CAPÍTULO III. + +Lucban.--Su origen.--Situación.--Mr. Jagor y Sir John Bowring en +camino.--Alturas inexploradas.--Arroyos y torrentes.--Amazonas +tagalas.--Datos estadísticos.--Fechas imperecederas.--La +iglesia, el convento y el tribunal.--Dos cuadros.--Un cocinero +municipal y una mestiza tendera.--Aguas constantes.--Higrómetros +y termómetros.--Frío.--Las frondas del gran Banajao.--Artes y +oficios.--La niña, la hermana y la madre.--Tejedoras.--Petacas y +sombreros.--Música _fuerte_ y música _débil_.--Fray Samuel Mena.--El +pretil del convento.--La campana de las ánimas.--Cofradías.--La +guardia de honor de María.--El Calvario.--El novenario de las +flores.--Las dalagas de Lucban.--La _tagabayan_, la _tagalabi_ y +la _tagalinang_.--El feudo y el terruño.--La sangre _celeste_ y la +plebe.--La capitana _Babae_.--La melodía del Fausto.--Cumplimiento +de una oferta.--El autógrafo. + +Lucban--como ya dejo dicho--es el primer pueblo de la provincia +de Tayabas, viniendo de la Laguna. Se encuentra en una bellísima +situación, á la falda del Banajao, coloso que domina un extenso +horizonte. Lucban es un pueblo de gran antigüedad, y su nombre, +que en tagalo significa naranja, se debe, sin duda, á que en su +jurisdicción se criaron gran número de dichos frutales. Confina con +Tayabas, Majayjay y Mauban, de los cuales el pueblo de Mauban es el +más lejano, que dista unas cinco horas de camino, sumamente montuoso +y accidentado. + +Los alrededores de Lucban presentan panoramas de los más bellos y +agrestes que puede soñar la fantasía. El camino que dirige á Majayjay +es indescriptible, y esto no somos nosotros solo quien lo decimos, +sino que así lo asegura Mr. Jagor en sus _Viajes por Filipinas_, en +los que, hablando del trayecto de Majayjay á Lucban, dice: «El camino +va siguiendo hondos barrancos de bloques basálticos por la falda del +Banajao. La vegetación ofrece una magnificencia indescriptible. A las +tres horas de marcha se llega á Lucban, rico pueblo situado al NE. de +Majayjay. La agricultura, á causa de lo accidentado del terreno, no +es de gran consideración, pero hay bastante industria. Los habitantes +tejen sombreros y petacas con tiras de hojas de una palma llamada +burí. El agua corre en abundancia por los lados de la calle, abiertos +como canales; todas están empedradas con una especie de _macadán._» + +Sir John Bowring, al ocuparse del mismo camino y de Lucban, dice: +«El Alcalde de Tayabas vino á Majayjay para invitarnos á que pasáramos +á su provincia, en donde, según nos dijo, el pueblo nos esperaba con +afán, y se habían hecho varios preparativos para nuestra recepción, +y quedaría muy descontento si no visitábamos Lucban. No perdimos la +amable invitación, y nos metimos en los palanquines que para ello +prepararon, y en verdad fuimos bien recompensados. Los caminos son +torrentes muy á menudo impracticables, por las muchas rocas que +arrastran las aguas; algunas veces nos vimos obligados á dejar el +camino para coger otro paso peor. En algunos lugares, el barro era +tan profundo, que nuestros sostenedores se metían hasta las rodillas, +y solo la larga práctica y la asistencia de sus compañeros pudieron +sacarles del mal paso. Pero toda dificultad se vencía con aclamaciones, +con espíritu alegre y festivo, risa estrepitosa, y por una espontánea +y fraternal cooperación. A nuestro alrededor todo era soledad, +silencio interrumpido solo por el zumbido de la abeja y el canto +de los pájaros; profundos barrancos cubiertos de árboles que nunca +hacha alguna ha tocado; alturas todavía de más difícil exploración, +coronadas de árboles; arroyos y torrentes que forman precipicios y +caídas de agua, dirigiéndose hacia el gran receptáculo del Océano. + +«Por fin llegamos á una planicie, en la cima de una montaña, en +donde dos grandes literas adornadas aguardaban, y fuimos saludados +por una multitud de lindas jóvenes, montadas en caballitos que +manejaban con admirable agilidad. Se hallaban vestidas con los +más pintorescos trajes. El Alcalde las llamaba sus amazonas, y una +hermosa intérprete nos informó, en buen castellano, que habían venido +á escoltarnos hasta Lucban, que se hallaba próximamente á una legua de +distancia. La presencia de ellas era tan inesperada, como agradable +y sorprendente. Noté que las tagalas montaban indistintamente, á +uno ú otro lado del caballo. Eran excelentes jinetes, y galopaban y +caracoleaban á uno y otro lado, chasqueando sus bonitos látigos. Una +banda de música nos precedía, y las casas indias que pasábamos +presentaban sus acostumbradas demostraciones de bienvenida. Los caminos +tenían mayor número de adornos y arcos de bambúes en ambos lados. Los +morteros haciendo fuego anunciaban nuestra llegada. Las amazonas usaban +unos sombreros adornados con cintas y flores; todas llevaban pañuelos +de piña en sus hombros, é iban vestidas con telas de fuertes colores, +fabricadas en el país que aumentaban el efecto del cuadro. Tan pronto +estaban delante como detrás, siendo perfectamente naturales todos +los movimientos. El convento, como siempre, fué nuestro destino.» + +Hemos hecho mención de los anteriores párrafos por dos razones: la +primera, porque hay gran exactitud en ellos, y la segunda, porque es +de lo poquito que hay escrito respecto de la provincia de Tayabas. + +Tiene Lucban [4] 12.247 almas, de las que tributan 6.456, +correspondiendo á 66 cabecerías. Dista de Tayabas, la cabecera, +algo más de 12 kilómetros, siendo paso de la línea telegráfica que +hoy concluye en Tayabas, pero que seguirá en breve hasta Albay. + +De los datos que he podido adquirir resulta, que durante el año 1875 +hubo 419 bautizos, 102 casamientos y 471 defunciones; fueron sorteados +para el servicio de las armas 667 mozos, de los cuales se sacaron 12 +soldados. Se vacunaron 386 niños y asistieron á las escuelas durante +el año 2.002 de ambos sexos. Su jurisdicción comprende 152 barrios, +bajo la vigilancia de otros tantos caudillos ó _matandáng sa-nayos._ +La fuerza de cuadrilleros la forman 74 hombres, y por último, como dato +estadístico consignaremos que en el juzgado se sustanciaron 18 causas +de otros tantos delitos cometidos dentro de la demarcación de dicho +pueblo. Tiene destacamento de guardia civil, á cargo de un oficial +de ejército; fuerza de carabineros y Administración de Hacienda. El +ministerio parroquial está á cargo de la orden de San Francisco. + +Lucban ha pasado en estos últimos años por un sin número de +vicisitudes. La noche del 18 de Agosto de 1860 y la madrugada del +25 de Octubre de 1873, son dos fechas imperecederas que recordará +Lucban mientras exista. En la primera fué reducido casi por completo +á cenizas y en la segunda el vórtice de un tifón derrumbó la mayoría +de sus edificios. Entre los que quedaron en pié--si bien con grandes +deterioros--son dignos de citarse la iglesia, el convento y el +tribunal. Aquel es de sólida fábrica, estando sus muros reforzados +con grandes machones de piedra y ladrillo. La iglesia, lo mismo que +el pueblo, está bajo la advocación de San Luís obispo, cuya fiesta +se celebra con gran solemnidad el 19 de Agosto. El templo es muy +espacioso; lo forma una extensa nave, un proporcionado crucero y un +amplio y hermoso presbiterio. En dicho templo hay un cuadro muy digno +de llamar la atención, no por su mérito artístico, que es completamente +nulo, sino por la fuerza terrorífica de inventiva de su autor. El +asunto está muy traído y manoseado en el arte pictórico indígena, +y sin embargo de esto--y en ello está precisamente el mérito--el +_artista_ ha sabido dar alguna novedad al cuadro, que es, ni más ni +menos, el infierno ¡pero qué infierno! Todos los dibujos, pinturas y +grabados que hemos visto--que en verdad no son pocos--representando la +muerte del pecador, asunto muy rebuscado por los indios, se quedan muy +_chiquitos_ al lado del que hemos convenido en llamar cuadro, más bien +por el marco que tiene que por el fondo, fondo que lo constituye unas +cuantas libras de almazarrón, delineando la más completa colección de +pinchos, ruedas y garfios que hasta entonces habíamos visto. Sentimos +no poder revelar el nombre del autor de aquella _tienda_ de pimentón, +pues no lo sabemos. Entre los _méritos_ que tiene, es el ser anónimo. + +En cambio del anterior, recomiendo á los aficionados á la pintura que +pasen por Lucban, una Purísima que el Padre Mena tiene en el salón +del convento, sacada de entre el polvo y las telarañas que ha muchos +años ocultaban su mérito en la húmeda meseta de la escalera. + +Según las crónicas de la orden de San Francisco, la iglesia y convento +que hoy existen fueron concluidos el año 1738. El primer templo que +se levantó en Lucban, según las expresadas crónicas, fué en el año +1595 por Fr. Miguel de Talavera. + +Dicho templo fué arruinado en 1629, construyéndose otro más sólido, +que á su vez fué presa de las llamas, consumiéndose hasta el punto que +no pudo salvar el párroco más que el copón y una Purísima. ¿Sería esta +imagen la misma que hoy se admira en el salón del convento? Pregunta +es esta á que no han podido dar contestación las muchas horas que he +dedicado á buscar la historia del cuadro. + +El templo, como el convento, reclamaban en la fecha en que escribo +estas líneas, una pronta reparación en el maderamen, tanto que ambos +edificios estaban hechos una completa gotera. + +Á más de las anteriores construcciones, es digno de citarse el +tribunal, que puede competir con los mejores de su clase, y en el +que el transeunte encuentra todo género de auxilios, que proporciona +un mayordomo mediante los precios de tarifa que están expuestos al +público. El viajero que llega á Lucban no debe preocuparse por nada +teniendo dinero, pues en el tribunal halla buenas y limpias camas, +magnífico servicio de mesa, elegante vajilla, fina cristalería y un +cocinero _municipal_ bastante aceptable, que cuenta no solo con los +recursos de sus conocimientos culinarios, si que también con los +abundantes y escogidos surtidos de Europa que guardan los escaparates +de dos establecimientos. Uno de estos pertenece á una simpática é +inteligente mestiza, cuya afabilidad lleva á su tienda gran número +de consumidores. + +La escuela es muy espaciosa, siendo de piedra su construcción. El +resto de los edificios de Lucban no presentan nada de particular, +viéndose algunas casas con teja y zinc, si bien la generalidad son +de tabla con cubiertas de cabo negro. Por todas partes se conservan +las huellas del terrible tifón del 25 de Octubre. + +La proximidad á los altos picachos del Banajao y los vecinos bosques, +hacen que raro sea el día que no llueva. En cuanto á su humedad, es +tan constante, que estoy seguro pocos sitios habitados habrá en el +mundo que acusen en los higrómetros una intensidad mayor; á pesar de +esto, Lucban no es malsano, teniendo la precaución de resguardarse +de el relente de la tarde, y sobre todo, dormir entre lana, con el +vientre fajado, cosa que en nada atormenta, pues aun prescindiendo de +la ciencia higiénica, las necesidades de la materia hacen que los que +duermen en aquel pueblo busquen la manta, y no diré las mantas porque +no se me tache de exagerado, por más que las he usado en los meses de +Diciembre y Enero, en los que tenía mi cama con todo el servicio de +las de Europa. Tuve ocasión de observar los termómetros, señalando +12° centígrados en algunas madrugadas. En Manila la temperatura +fluctúa en todo el año, entre los 22° á 33°. Estas cifras señalan una +grandísima desproporción, tanto más de notar, cuanto que de un punto +á otro solo hay unas 22 leguas. Semejante desnivel de temperatura +en tan corto espacio, solo se explica por la grandísima altura que +tiene Lucban con relación á Manila y por las continuas lluvias que +mantienen una latente humedad en la atmósfera, refrescada por los +Nortes y purificada por las azoadas emanaciones que recogen aquellos +al recorrer las elevadas y espesas frondas del Banajao. Sin embargo +de tales condiciones climatológicas, altamente beneficiosas para el +cultivo del campo, en dicho pueblo se dedican poco á la agricultura, +verdad es, que su jurisdicción es escasa, y á más de escasa, difícil +de ponerla en situación de beneficio por lo quebrado del terreno y los +árboles y malezas que lo pueblan. No es agricultor, pero en cambio es +artista como pueblo alguno de Filipinas. En esta ocasión, como en otras +muchas de este libro, advierto á mis lectores escribo muy en serio, +llevando por norma la pura verdad. Hago esta salvedad, por juzgarla +muy oportuna antes de decir lo que conservo en mi memoria y en las +notas de mi cartera. Lucban tiene 12.247 habitantes, que son otros +tantos artistas. El oro, la plata, el acero y el hierro los manejan +á la perfección. La fragua, el yunque, la lima y el cincel producen +preciosas obras de joyería, útiles maquinarias, variados artefactos +y primorosos objetos de colección y adorno. Incrustaciones en el +hierro y el acero he visto, que francamente, hasta mis ojos dudaban +que tales hombres, y sobre todo con las herramientas que empleaban, +pudieran hacerlas. Los cuchillos cortos de hoja ancha, que el natural +llama _bolos,_ no tienen rival con los que se fabrican en Lucban. [5] + +Con la varilla de un paraguas viejo, hacen un buril, y con este y un +mal cortaplumas, tallan todo lo tallable, luciendo principalmente +su habilidad en el cuerno del carabao cimarrón, haciendo objetos +primorosos. Puños de armas, de bastones, de cuchillos; cajas, +salacots, cucharas, tapas de libros, pequeñas estatuas, estuches, +petacas y otros cientos de objetos, hacen del cuerno del carabao, +que ha de ser _cimarrón_ y no doméstico, porque la fibra del primero +es más compacta que la del segundo; circunstancia fácil de explicar +al tener en cuenta el constante uso que hace el carabao montaraz de +sus cuernos y el poco que hace el doméstico. + +A más de los anteriores trabajos, son dignas de citar, y muy en +primer término, las obras femeniles. En Lucban, las niñas no juegan, +pues todas trabajan: la niña limpia, estira y prepara las fibras del +_burí,_ el _cabo-negro_ y el _buntan,_ con las que la hermana arma, +y la madre teje finísimos sombreros, petacas, _salacots_, guardavasos, +petates, _tampipis,_ y hasta unos pantalones, si le dan horma, tiempo +y dinero, y digo esto, porque ya se ha hecho un chaleco, tejido con +la fibra del _burí._ + +Las petacas y sombreros de Lucban constituyen una industria bien +conocida en Manila, y aun en España y en el extranjero. En los mismos +momentos en que escribo estas líneas, tiene hecha la casa de Guichard +y Compañía con un amigo mío, una gran contrata de sombreros para la +exportación. A la Exposición de Filadelfia se mandaron varias clases +de tejidos de fibras de diversas palmas, que de seguro llamarían +la atención. La mujer que no teje, borda en oro, ó hace trabajos de +abalorios, sedas, ó escamas de pescado. De estas últimas, adornadas +de oro, regaló el pueblo de Lucban al general Alaminos en su visita +del año de 1874, una preciosísima corona. Si queréis un retrato al +pasar por Lucban, no tengáis cuidado, que lo tendréis; hay allí indios +que, con solo veros una vez, os trasladarán al lienzo. Con una mala +fotografía de D. Alfonso XII se ha hecho el retrato de cuerpo entero +que ostenta el tribunal de Mauban. + +En cuanto á la música, nada tengo que decir á mis lectores, pues en +muchas provincias, incluso en Manila, conocen la de Lucban, la cual +tendrá muy pocas en todo Filipinas que puedan rivalizar con ella, +A más de la música _fuerte_, había,--pues hoy ya no existe--una +orquesta del _sexo débil,_ que concluyó por casarse la mayor parte +de las artistas. En conclusión, para que todos sean artistas en +Lucban diré á ustedes que mi querido amigo Fr. Samuel Mena, su cura +párroco, es entre otras cosas buenas, un excelente músico, y vean mis +lectores cómo rodando rodando, hemos vuelto adonde partimos. Llegamos +al convento, y ahora tropezamos con el párroco, quien nos brindó con +una franca y cordial hospitalidad, que aceptamos gustosos, alojándonos +en una espaciosa habitación con vistas al Banajao. + +El convento, enclavado en uno de los extremos del pueblo, presenta en +su maciza y negruzca fábrica, un aspecto triste y sombrío. La piedra +tapizada de musgo y cubierta con la viscosidad que forma el continuo +azotar de las aguas, le dan un todo imponente y majestuoso, que hace +recordar los viejos sillares de los antiguos castillos descritos en +legendarios romances. + +El que cruza de noche el amplio pretil que se extiende frente á la +puerta del convento, insensiblemente acelera el paso. La masa negra que +forma el frontispicio de la iglesia, destacándose bajo un cielo siempre +cubierto de nubes; la opaca lamparilla que perezosamente chisporrotea +en el hueco del muro, alumbrando, ó mejor dicho, queriendo alumbrar, +la imagen de San Luís, patrón del pueblo, y más que todo el monótono +y pertinaz llover, forman un cuadro altamente medroso. La campana que +á las ocho nos recuerda á los que _fueron_, tiene un eco tristísimo, +efecto sin duda de alguna rotura en el bronce. + +Todo el silencio que rodea al templo durante las horas de las sombras, +se convierte en alegre bullicio tan luego aquellas desaparecen. Pocos +pueblos del mundo habrá que tengan tantas cofradías, hermandades +y archicofradías religiosas, así que la iglesia es constantemente +visitada por gran número de fieles de ambos sexos, que preparan y +disponen las fiestas que unas á otras se suceden durante todo el año, +siendo entre todas de notar, la que celebran las dalagas en el mes +de Mayo. Las combinaciones de flores con que adornan el altar, la +precisión de detalles, la potente facultad inventiva para sustituir +y apropiar cuanto hace falta, es admirable. Del tronco del plátano +construyen ingeniosas armaduras para gigantescos candelabros, que +primorosamente revisten de follaje, haciendo con las hojas de la +sampaguita, el ilang-ilang, la sampaca y las doradas campanillas, +artísticas combinaciones. La fiesta de las _flores_ corre á cargo de +la cofradía titulada _La guarda de honor de María,_ formada por el +sexo femenino, sin exclusión de estados ni edades. Como distintivo, +llevan las cofrades una medalla de plata pendiente de una cinta +azul. La guarda de María está perfectamente organizada, constituyendo +la base de la asociación, la adoración perpetua á la Virgen, para lo +que la hermana mayor distribuye las horas del día y de la noche de +tal forma y con tal precisión, que constantemente hay tres hermanas +en oración. Los rezos se verifican en las casas, á cuyo efecto con +la debida anticipación se señala el día y hora en que cada hermana +debe hacerlos. Como esta asociación no obedece á presión alguna, +y si solo á un acto puramente espontáneo, excuso decir á mis lectores +que todas las hermanas sin excepción de clases, cumplen al pie de la +letra su misión. + +La guarda de María, durante algunos días de la cuaresma y Semana Santa, +acude en romería á una pintoresca montaña llamada el _Calvario_, +en la que se alza una tosca cruz de madera. La ofrenda á María que +hacen las _dalaguitas_ al terminarse el último novenario del mes +de Mayo, es digna de verse por todos conceptos. En aquel día se +recarga el templo de flores y follaje, suspendiéndose de la bóveda +un colosal rosario de verdura, el cual baja desde el centro de la +nave formando pabellones y rematando en el comedio del presbiterio, +con una gran cruz de flores. Termina la fiesta por ofrecer y depositar +las _dalagas_ á los pies de la Virgen las blancas coronas con que van +engalanadas. He visto más de una _dalaga_ en ese día, vestida de una +forma irreprochable, y en cuyo conjunto nada tendría que recusar la +más puritana de las modistas. El traje que se usa para la ofrenda +es el de la desposada, viéndose en ellas desde la primorosa botita +de raso blanco llevada del _Bazar Oriental_, á el más transparente +encaje de casa de _Los Catalanes_. + +Las _dalagas_ de Lucban imprimen un sello especial y _sui generis_ +á todas sus fiestas, bien sean de carácter religioso, bien puramente +mundano. La lucbanense no prescinde por nada ni por nadie del rango +social que ocupa, pues es de advertir que en dicho pueblo las mujeres +están divididas en tres clases: La primera, ó sea la _taga-bayan,_ la +constituye la sangre _azul_, ó como si dijéramos la aristocracia. A +las _taga-bayan_ las veréis siempre en carácter. Sus distintivos +son: hablar más ó menos el español, calzar botitos en las grandes +solemnidades; medias, con bordadas chinelas en las medias fiestas, +y pié desnudo resguardado por pintado zueco, en lo ordinario; viste +estrecho tapiz, con la abertura atrás, permitiéndose algunas veces, +saya suelta, la que invariablemente es de seda, completando su atavío, +ternos más ó menos costosos _y piñas_ más ó menos bordadas. En la +iglesia se arrodilla siempre próxima al presbiterio, y jamás se ha +visto á una _taga-bayan_ sin su correspondiente devocionario y su +rosario de coral, plata ó nácar. Casi todas han estado en colegio, +saben leer, escribir y bordar, un poquito de música, y hasta algunas +se permiten rimar un _cundiman_, dedicado á alguna amiga, el día de +su santo. + +El distintivo culminante en la _taga-bayan_, es el orgullo con que +llevan y mantienen su jerarquía. Una intrusión de una _dalaga_ de +segunda, ó tercera clase, en las fronteras de la sangre _celeste_, +produciría una verdadera revolución femenina. + +La segunda jerarquía, la constituye la _taga-tabi,_ la que generalmente +vive por las orillas del pueblo, y se diferencian poco de la primera +clase en cuanto á usos y costumbres. Asiste á las fiestas de aquellas, +si bien sin confundirse con ellas, no habla español, no calza botitos +por más _tieso_ que repiquen, y no conoce el colegio, más que por +las relaciones que oye de la _taga-bayan_ cuando la permite que se +acerque hasta ella. El constante anhelo, el desideratum de los sueños +de una _taga-tabi_, es poder llegar al rango de las _taga-bayan_, á +cuyo deseo, suele sacrificar no pocas veces su felicidad, uniendo su +suerte á la de algún viejo _capitán pasado, ó cabeza reformado_, cuyas +jerarquías dan á sus mujeres un lugar en el suspirado _taga-bayan_. + +La verdadera diferencia donde existe, es con la tercera clase llamada +_taga-linang_, ó sea la plebe, mujeres todas de sementera que miran +á una _taga-bayan_ con la misma admiración con que contempla un hijo +del _Corán_ el último rayo del sol poniente. + +La _taga-bayan_ tiene el orgullo de la antigua señora feudal, que +desde la alta almena despreciaba á la pobre villana que labraba +la tierra al pié de los fosos del castillo. La primera noche que +estuve en Lucban, fuí presentado en la casa de la _capitana babae_, +ó sea la Reina de las _taga-bayan_, guapa mestiza china, de labios +muy finos, mirada penetrante, conversación amena y sentimientos +fríos y calculadores. La encontramos rodeada de unas cuantas amigas, +y habiéndome llamado la atención la solicitud con que era servida, +no pude menos de observarlo á uno de los que me acompañaban, quien +me explicó las diferencias sociales que dejo hecha mención, y que +más tarde tuve ocasión de comprobar. + +--¿Le gusta á V.?--me dijo mi excelente amigo Pardo Pimentel, +comerciante radicado hacía años en Lucban, viendo la profunda +atención con que escuchaba una melodía del Fausto, tocada al piano +por la mestiza. + +--No sé qué decir á V.,--contesté--la estatua es correcta; pero el +espíritu que la anima me parece frío cual el mármol. + +--Frío, no; dotado de una potente fuerza de disimulo, sí. Esa mujer +hace de su cara lo que quiere, su cabeza manda al corazón, y muy +de tarde en tarde pasa por su negra pupila un vivido relámpago, que +momentáneamente descubre el insondable abismo de su alma. Jamás esa +mujer retrocederá en un propósito, morirá si es preciso en la lucha, +pero créame V., morirá sin ocurrírsele volver la cabeza atrás. + +--Y nosotros, amigo Pardo, volvemos con esto al tema de la cascada. + +--Y bien, ¿ha quedado V. convencido de la verdad que encierra aquel +tema, ó es de los que creen que las filipinas no aman? + +--Creo como V., y en prueba de ello, le ruego que me entregue el +autógrafo de la leyenda que nos contó en la cascada. Sacaré una +copia, y le prometo que en el primer libro que escriba la publicaré, +haciéndome solidario de las ideas que encierra. + +Los últimos acordes del Fausto, fueron arrancados al piano, á la sazón +que el toque de las ánimas nos recordó que el Padre cenaba á esa hora, +y por lo tanto nos dirigimos al convento. + +La promesa de mi amigo Pardo, no se dejó esperar. Al irme á acostar, +me encontré sobre la mesita de noche el original de la leyenda, +cuya copia literal es objeto del siguiente capítulo. + + + +CHAPTER IV + +CAPÍTULO IV. + +_El puente del suspiro_. + + +Las mujeres no aman, los pájaros +no cantan, y las flores no huelen. + + +(Dicho popular filipino.) + + +SECTION I + + +¡Qué triste es un día sin sol! + +Cuanta melancolía lleva al alma uno de esos breves crepúsculos en +que el astro del día desciende oculto tras los inmensos pliegues de +brumas, que forma el insondable manto de los cielos. + +¡Qué momentos tan llenos de sentimiento los que se mezclan con los +pausados ecos de la oración de la tarde! + +La esquila que en el sombrío torreón produce los sonidos de la oración +vespertina, vibra en el mundo del sentimiento con una forma extraña; +tiene un no sé qué indefinido, misterioso, incalificable. + +Las campanadas que siguen al crepúsculo son el sublime canto funeral +que el cristianismo creó á la muerte del día. + +El alegre volteo de la campana cede en esos cortos momentos sus +bulliciosos ecos á las tristes, melancólicas y pausadas notas que se +desprenden del bronce, yendo á mezclarse con el _Ángelus_ que murmura +la lengua y el recuerdo que despierta la mente. + +En el misterioso _archivo_ de la memoria recorre el eco de la campana +todas las más sublimes páginas; páginas que á la voz de los recuerdos +llegan al santuario del alma, evocando realidades del ayer y creando +fantasmas para el mañana. + +El toque de la muerte del día siempre me parece nuevo, siempre creo +oírlo por primera vez. + +Su primera campanada produce en mi organismo una sacudida magnética, +creyendo percibir en su monótono tañir la voz querida de la mujer +amada. + +Años hace que el ángel de mis sueños oyó, desde el _mundo_ de la luz, +mi triste plegaria y el funeral doblar que escribe en el libro de la +vida la última letra, al confundirse con el ruido de la piqueta que +abre la fosa y el martillazo que cierra el ataúd; últimos _adiós_ +que se elevan desde el fondo de la tumba á los que quedan esperando +en el _teatro_ del mundo la realidad de la muerte. + +¡Qué triste está hoy el día! + +La _madeja rubia_ que reparte la luz á los mundos en sus puras hebras, +perezosamente ha corrido el firmamento envuelta entre pardas nubes. Un +fuerte _Noroeste_ ha hecho gemir á la naturaleza que me rodea. + +¡Hoy no hay crepúsculo! + +Hoy muere el día sin que el astro que lo alienta y vivifica haya +reanimado mi ser. + +¡La noche bate sus negras alas en el cementerio de los vivos...! + +Abstraído en mis profundas reflexiones, no he notado que la luz +artificial ha sustituído á la luz del día. + +¡Suena la oración! + +Recemos por los que fueron... + + * * * * * + +Las anteriores líneas, ¿cuándo han sido escritas? No lo recuerdo, solo +puedo decir que las leí entre las notas de mi cartera, encabezadas +con dos renglones que decían: «Recuerdos de Filipinas.» _De cómo no +es verdad que las mujeres no aman, los pájaros no cantan y las flores +no huelen_. + +La lectura de semejantes conclusiones me hicieron leer y releer +lo que seguía, y por más que refrescaba mi memoria, no encontraba +la relación de lo escrito con su epígrafe. ¡Bah!--dije por último +tirando la cartera sobre la mesa--sea de ello lo que quiera, es lo +cierto que _Ratelán_, [6] á quien cariñosamente saludo, tiene razón +en muchas de sus brillantes y poéticas apreciaciones. + +--Ratelán tiene razón--dije distraído en voz alta. + +La india puede poetizar el amor, es más, lo poetiza.--¿Lo poetiza?--¿Sí +ó no?--le dije en tono de buen humor á mi buen _Quico_, antiguo +veterano de la guerra de Cochinchina, más mudo que _Grimeau_ y más +fiel que un perro de Terranova. + +Mi criado que me ayudaba á vestir, se quedó mirándome con esa gravedad +del que trata de investigar una cosa que no comprende, y por último +me dijo--no entiendo, señor. + +--Digo, mi buen Quico, si tú crees, por ejemplo, que una india pueda +llegar á ponerse muy flaca, muy pálida y muy mala, en _puro_ querer +á un hombre. + +--Puede más, señor. + +--¡Caramba! Puede más. + +--Seguro, más. + +--¿Has visto tú alguna india en esas noches en que la luna asoma su +blanca faz por allí--y le señalé los picachos del vecino Banajao--que +haya cantado muy bajito, muy bajito, canciones que al que las escuchaba +le dieran ganas de llorar? + +--_Sabe,_ señor. + +--¿Si será cierto que la india podrá llegar al paroxismo del amor, á +la idealidad del querer, á la poética fusión de dos almas, á parodiar +á Julieta, á sacrificar su vida, á morir en fin, de amor? + +--Muere también--dijo Quico, interrumpiendo mi _crescendo_. + +--¡Que muere has dicho! + +--Muere, señor--contestó aquel con esa gravedad cómica del +indio.--Pregunte V. á su amiga X ... y ella contará á V. la historia +de _El puente del suspiro_. + +Diez minutos después de la anterior conversación, y bajo un cielo +cubierto de pesados nubarrones, cosa habitual en los horizontes +que cierran las elevadas cumbres del Banajao, cabalgaba camino del +pintoresco pueblo de Lucban, donde vive mi amiga, en busca de la +misteriosa historia de _El puente del suspiro_. + + + +SECTION II + + +El que haya corrido las alturas y hondonadas con que encadenan el +_Malinao_, el _Dalitiuan_ y el _Balete,_ á las provincias de la Laguna +y Tayabas; el que haya contemplado desde la descarnada atalaya del +_San Cristóbal,_ los risueños panoramas de Paquil y Paete; el que +haya palpitado de emoción ante la grandiosidad del _Botocan_; el que +la curiosidad, el estudio, la necesidad, ó la caza le hayan obligado +á pasar el camino de Majayjay, necesariamente le habrá llamado la +atención un puente abandonado, semi-derruído y de lúgubre aspecto que +se eleva á un lado del camino. Su antigua y sólida fábrica ha adquirido +con el tiempo, las aguas, y la viscosidad de los musgos que abrazan +la bóveda que lo forma, un aspecto tan sencillo, al par que severo, +que parece decir al viajero:--«Deten tu marcha; deletrea en mis piedras +con los ojos de la investigación; escucha el gemir de las puras ondas +que en un beso eterno acarician mi vida; contempla el panorama que +rodea mi cuna; oye los alegres cantos y los melancólicos susurros +que adormecen en mi cárcel de granito á los genios de las sombras, +en esas interminables noches en que el aguacero carcome mis entrañas +y el _cierzo_ conmueve mi ser; reúne todo esto en el _laboratorio_ +donde se purifican los pensamientos, donde se aquilatan las más +sublimes concepciones, donde se anida el genio, donde mora el alma; +y al leer mi nombre de _El suspiro_ en los viejos sillares que me +sostienen, evocarás la triste historia de la desgraciada Hasay. [7] + +¿Quién fué Hasay? ¿Cuál fué su vida? ¿Cuál su historia? + +Poco más ó menos, procuraré recordar lo que en lenguaje natural y +verídico me contó mi buena y bellísima amiga. + + +SECTION III + + +Hasay, era allá por los años de 1845, una hermosa dalaga que contaba +unos quince, desde que su madre, india en toda su pureza, lanzó el +último aliento al arrancar de sus entrañas un pedazo de su alma en +su hija Hasay. + +La primera lágrima de Hasay, cayó sobre los inmóviles restos de +su madre. + +Hasay jamás supo quién fué su padre. + +¡Infeliz expósita!... + +La niñez de la huérfana fué todo lo laboriosa que era consiguiente +á una pobre que no la habían legado más que un padrón de deshonra su +padre, y una ardiente lágrima, que en un beso supremo antes de espirar, +depósito en su frente su desgraciada madre. + +Ha dicho no sé quién--creo que Selgas--que se conocen los niños que +se crían sin madre. + +¡Qué cierto es esto! + +¡Cuántas veces en mi querida España, en las templadas tardes del +Otoño, he admirado en los jardines del _Parterre_, aquellas bandadas +de alegres niños entretenidos en sus juegos! ¡Cuántas otras, al +caer cerca de mí un volante ó llegar rodando un aro, he detenido al +pequeño ser que lo buscaba! Al ver una de aquellas rubias cabecitas +cuidadosamente peinadas, formando bucles; al distinguir entre los +blanquísimos pliegues de la batista una pequeñita Virgen de los +Dolores; al apreciar aquellas ligeras falditas, tan minuciosamente +inspeccionadas, sin faltarles ni una cinta, ni un pliegue, ni el +más ligero detalle, no he podido menos de exclamar. Esa niña tiene +madre. Nadie, nadie más que una madre sabe vestir á su hija. + +¡Significa tanto el nombre de madre! + +Por el contrario, cuando ha llegado hasta mi vista una niña de faz +macilenta, con el peinado descuidado, el vestido aunque rico, manchado, +sustituyendo algunos botones con alfileres puestos á la ligera, no la +he mirado al sonrosado y puro seno, pues estaba seguro que cual en la +anterior no descansaría la pequeña imagen _símbolo del dolor_. Al ver á +estas niñas, siempre he dicho: ¡pobrecitas! ¡vosotras no tenéis madre! + +Una madre para su hija, es como el rocío de la mañana para la flor; +encerrar esta en una estufa, privarla de los primeros besos de la +fresca aurora y palidecerá triste y mustia. + +Un niño sin madre es cual la flor. + +¡Saben tantas cosas las madres! ¡Tiene tanto calor el seno de la que +nos dió el ser! + +¡Hasay, estaba en el número de las niñas que no tienen madre! ¡Era +la flor de la estufa! + +En la misteriosa cadena de todo lo creado se destacan dos eslabones; la +_sensitiva_ y la madre: en la primera concluye el vegetal; en el amor +de la segunda, se establece el lazo de unión entre lo inmortal y lo +mortal, entre lo infinito y lo finito. La Reina de los Angeles, antes +de ser la _Señora_ de los cielos, fué la amantísima madre del Salvador. + +Con la proverbial caridad de Filipinas, afortunadamente no se ha +llegado á escribir todavía en estas playas el filosófico pareado +que inspiró un infanticidio á el autor de _El Rey se divierte_, +al exclamar: + + +«Amor, contra el honor, te dió la vida. +Honor, contra el amor, te dió la muerte.» + + +Pensamiento sublime encerrado en dos versos, que en su laconismo +expresan y revelan todo un mundo de pasión el primero, todo un infierno +no descrito tras el terrible _lasciate_ del Dante, el segundo. + +¡Qué negra será la existencia de la madre que ahoga al hijo de sus +entrañas! + +Imposible es que la oración dé consuelo, el sol alegría, ni el tiempo +olvido, á la que no conmovió la inocencia del niño, que en vez de +encontrar los amantes brazos que le dan vida y calor, solo halló, +al alargar sus manitas, el frío hierro de la reja del refugio, ó +sintió sobre su sonrosada faz el duro viento que se estrella contra +las macizas puertas del templo, ante cuyo dintel lo abandonó el crimen +para que lo recoja la caridad. + +En Filipinas, donde no se conoce esa monstruosidad del corazón, +tampoco se conoce el que un ser quede abandonado en el mundo. + +Hasay fué recogida por unas vecinas de su madre, y aunque con trabajos, +llegó á los seis años, en que una casualidad hizo la conociese Doña +Luisa, excelente y buenísima mujer, que en los veinticinco años que +llevaba de país, no había olvidado la hidalguía castellana. + +La protectora de la niña, era lavandera de la casa de Doña Luisa, +y un día en que Hasay llevaba sobre su cabecita un lío de ropa, +la vió aquella. + +Desde aquel día, la vida de Hasay tomó un nuevo aspecto. + + +SECTION IV + + +Doña Luisa, viuda y rica, poseía en su hija Lola la verdadera riqueza +que satisfacía su alma, sin perjuicio que las atesoraba, y muy pingües, +para las necesidades materiales, en las que acaudaló su difunto marido, +probo empleado primero, activo comerciante más tarde, é inteligente +propietario después. + +Dos años tenía Lola cuando murió su padre. Doña Luisa, desde que su +marido descendió á la tumba, concentró toda su vida, todo su cariño, +todos sus cuidados en la hija de sus amores. + +Hasay pasó á casa de Doña Luisa, teniendo Lola su misma edad. + +Los infantiles juegos y las caricias de Doña Luisa desarrollaron la +existencia de sus dos hijas, como ella las llamaba. + +El nombre de hija que daba á Hasay, era verdadero; su noble y bello +corazón latía para el amor, y lo que en un principio fué compasión, +poco á poco fué cambiándose en un profundo cariño. + +Hasay tenía una segunda madre en su protectora. + +Sin conocer su triste historia, y sin que pena alguna amargase la +tierna infancia de la huérfana, cumplió los diez años. + +Lola, ya hemos dicho, era de su misma edad. + +La noble viuda comprendió debía confiar la educación de su hija á uno +de esos centros en que la vida se auna con el saber, formando de la +niña que juega con la muñeca, la mujer que piensa en las hojas del +libro, ó siente ante el teclado del piano. + +De la muñeca al piano, hay la misma distancia que de la crisálida á +la mariposa. + +La niña, instintivamente, llega un día en que deja de fijar su mirada +en las inmóviles formas del cartón, lo mismo que la mariposa llega un +momento en que rompe su cárcel de seda y extiende su vuelo revoloteando +donde hay luz y perfumes. + +Doña Luisa confió la educación de sus dos hijas al desvelo de las +virtuosas y buenas madres del beaterío de Santa Isabel, no sin antes +tener que vencer algunas dificultades para el ingreso de Hasay, +cuyas facciones acentuaban marcadamente su raza india. + +Hasay vivía feliz entre sus amigas, sus juegos y sus estudios. + +Una sola frase de una colegiala, vino á verter la primera gota de +hiel en el hermoso vaso que guardaba la existencia de la huérfana. + +Sucede--no sabemos cómo, pero es un hecho que sucede,--que tras +las paredes de esas infantiles sociedades que se llaman colegios, +trascienden hechos íntimos que se desarrollan en el hogar de los +pequeños asociados. Lo que todos habían tenido cuidado de ocultar, +lo que la misma Hasay ignoraba, se lo reveló en una sola palabra una +amiga suya. + +--¿Qué quiere decir inclusera?--Preguntó un día Hasay á la que llamaba +su hermana. + +--No sé, contestó Lola; y, dime: ¿por qué me lo preguntas? + +--Porque ayer, sin querer, pisé el vestido á Ángela, y esta al ver +que estaba roto, me dijo:--¡anda, inclusera! + +La terrible palabra que descorría en parte el misterio de la vida de +la niña, quedó grabada en su memoria, y poco á poco fué comprendiendo +todo el valor de aquella frase. + + +SECTION V + + +La alegría de Hasay fué desapareciendo, sustituyéndola una profunda +tristeza. + +A los trece años, la niña era mujer. + +La mujer, dejó de jugar y pensó. + +Por este tiempo la naturaleza de Lola sostenía una terrible crisis, +luchando con la pobreza de su constitución. + +Lola era el melancólico lirio que poco á poco doblega su esbelto talle. + +Esa terrible enfermedad de la juventud; ese aterrador despertar de los +más hermosos sueños del amor; ese descarnado fantasma, que inflexible, +rígido, implacable, avanza y avanza siempre cual si lo empujara la +maléfica influencia de la maldición del réprobo; esa enfermedad, +tormento de la ciencia que busca siempre el calor del alma, que +se desarrolla al compás del amante corazón, y que nunca retrocede, +se apoderó de la pobre existencia de Lola. + +¡La tisis, es incurable! Ante ella, la ciencia es impotente. El nombre +no puede parar las funciones del organismo. El pulmón obedece al +corazón. Para curar al primero, era preciso dejara de latir el segundo. + +No hay ningún engranaje que se componga funcionando la máquina. + +Y la humana máquina obedece como las obras del _Divino Artífice_ +á inmutables leyes. + +¡Inmutable ley es, que el corazón no dejará de latir mientras haya +vida! + +¡La tisis ocupará siempre un rincón en las salas de incurables! + + +SECTION VI + + +Los médicos que asistían á Lola, comprendieron bien pronto que la +terrible enfermedad se incubaba en su vida. + +La ciencia creyó que lo mejor para la enferma sería el campo y las +puras y frescas brisas. + +Doña Luisa poseía un magnífico cafetal en las vertientes del Banajao, +y tan luego fué prescrito á la enferma la vida del campo, su solícita +madre dió órdenes para que se alojara y dispusiera la casa que se +alzaba en el centro de la hacienda. + +Nada de cuanto constituye lo necesario y representa lo supérfluo +faltaba en la finca. Hábiles tallistas de Paete, inteligentes +artistas de Lucban, y activos personeros de Manila, cambiaron en +pocos días el aspecto de la granja agrícola en mansión señorial. No +se olvidó ni un detalle en el pequeño santuario de la coquetería, +que constituye el tocador de una dama, ni se dejó de indagar hasta +encontrar un excelente piano de _cola_, construcción belga, que con +grandes cuidados, quedó instalado en la casa, pronto á llenar de +armonías las fragosas faldas del Banajao. + +A doscientos metros de la casa se destacaba cual centinela avanzado, +el sombrío _Puente del suspiro_, conocido por entonces, por el del +_Capricho_, nombre que tuvo su origen en el informe que se emitió al +ser reconocido y en la extraña y atrevida concepción de su único arco. + +Registrando crónicas he podido adquirir algunas curiosas noticias +respecto al puente que nos ocupa. + +Un respetable escritor, virtuoso y docto, hijo de la orden de San +Francisco, dice en sus escritos: + +«Dicho puente fué construido por el reverendo padre Fr. Victoriano +de Moral. Se halla sobre el río Olla, basado sobre dos montes y cuyo +arco tiene sobre noventa piés de cuerda, sin haber usado más amarras +ni maderas para la formación de la colosal cimbra que bejucos, cañas, +cocos y bongas; entrando en su construcción solo argamasa; su único +ojo mide de luz cincuenta y dos pies de alto por cuarenta y ocho de +ancho, construcción casi milagrosa, por lo cual sin duda alguna el +arquitecto mayor de Filipinas en su informe al Superior Gobierno, +fechado en 7 de Diciembre de 1852 decía entre otras cosas lo que +literalmente copiamos.» + +«Si se tratase de un puente levantado con estudio y bajo las reglas +del arte, la prueba hecha con el de Majayjay era ya suficiente para +manifestar su estabilidad. Por desgracia se trata de una obra sin +principios: que los aplicados en su ejecución han sido caprichosos, +y si bien el arco se mantiene sin desprenderse, como no puede hallarse +en la ciencia una regla que manifieste la causa de este procedimiento, +ó mejor diré fenómeno, no es la opinión del que suscribe, sino de toda +la ciencia junta la que lo condena.»--A cuyo informe, donosamente dice +un cronista de la orden del constructor. «Hete aquí un puente, tan asaz +atrevido, que á pesar de estar condenado por toda la ciencia junta, +tiene la desfachatez de mantenerse firme, de sufrir temblores como los +del 16 de Setiembre de 1852 y el 3 de Junio de 1863 sin resentirse; +fuertes avenidas como las que se desprenden del gran monte Banajao, +sin descimbrarse, estando dispuesto y con pensamientos quizás de +decir después de algunos siglos: _yo fuí construido por un fraile +franciscano sin principios. Sabed que los principios aplicados en mi +construcción fueron caprichosos, y más caprichoso aún, el empeño de +construirme sin gastar un solo maravedí y llevar á cabo su empeño._» + +Muchos más datos poseemos entre nuestros apuntes tomados unos +del análisis del mismo puente y otros de documentos particulares y +oficiales; pero como nuestra misión ni es arquitectónica, ni histórica, +ni más que ligeramente descriptiva, basta con que nuestros lectores +sepan que dicho puente existe, como existen diferentes _consejas_ +que á él se refieren. + + + +SECTION VII + + +--Decíamos,--que el _Puente del suspiro_, se destacaba cual sombría +atalaya á la vista de la casa de Doña Luisa. + +Esta quedó instalada en el cafetal con sus dos hijas, su antiguo y leal +Pedro, criado depositario de la confianza de la familia ya largos años, +su servidumbre, y su fiel León, hermosísimo perro de Terranova. + +La joven naturaleza de Lola; las puras emanaciones azoadas del +Banajao; sus frescas y deliciosas brisas, impregnadas de las delicadas +esencias de la _sampaguita_ y del _ilang-ilang;_ la vida del campo, +el constante murmurio de sus bosques, el lenguaje poético y enamorado +de los cientos de arroyos que retratan en sus bulliciosas ondas la +_palma, la bonga y el coco_; la existencia tranquila, la bondad del +clima y los exquisitos cuidados, hicieron crisis en la enfermedad +de Lola. Sus ojos se animaron, adquirieron color sus mejillas, y +la imperceptible y pertinaz tos, terrible alerta de la enfermedad, +dejó su monótona y constante pertinacia. + +Todo respiraba alegría. + +Hasay únicamente estaba triste. + +Lola, entre los puros cristales del rocío de la mañana, buscaba la +brillante rosa. + +Hasay, entre las sombras de la noche, arrancaba triste y melancólica +la humilde _siempreviva_, fiel emblema de la amargura. + +Cuando los blancos dedos de Lola recorrían el teclado, arrancaban +bulliciosos _allegros_; cuando los de Hasay se posaban en el marfil, +solo producían tiernos _nocturnos_. A la una la animaba el genio de +_Strauss_, á la otra la tierna inspiración de Beethoven. + +Aunque distintos tipos, las dos eran hermosas. + +Lola era blanca cual los misteriosos genios de las puras nieves: +Hasay morena cual la mas perfecta concepción del sueño de un árabe. La +primera poseía en sus azules ojos toda la ternura de la resignación; +la segunda despedía de su negra y ardiente pupila el rugir de la +pasión. Las rizadas _hebras_ que adornaban á Lola se esparcían sobre su +sonrosado seno, cuya blancura se confundía con las purísimas mallas del +encaje que resguardaba los encantos de la virgen: la suelta cabellera +de Hasay, negra cual el palacio de la noche, destacaba las cobrizas +y mórbidas formas en que descansaba. El conjunto de esta irradiaba +el ardor de la lucha, el de aquella, la paz de la conformidad. + +Una mañana, encontrándose toda la familia reunida en la espaciosa +caída, recibió Doña Luisa una carta de un antiguo capitán de la marina +mercante, paisano y amigo de su difunto marido. En dicha carta la +decía tendría sobre anclas el barco hasta _abarrotar_ sus bodegas +y cubierta de madera, y aprovechando la circunstancia de la larga +_estadía,_ y la proximidad del cafetal al fondeadero donde hacía su +carga el velero _Neblí,_ invitaba el capitán á sus antiguas y leales +amigas á pasar unos días á bordo. + +La oferta fué aceptada, y se dieron órdenes para emprender la marcha +lo antes posible. + +Hasay, de día en día, aumentaba su tristeza, viéndola muchas veces +coger un libro y pasar horas sin volver una hoja, prueba evidente +del ensimismamiento que dominaba su ser. + +¿Qué motiva la creciente tristeza de Hasay? ¿Por qué todas las tardes, +cuando el sublime artista combina en los cielos sus más divinas tintas, +va al puente cual si fuera empujada por una invisible fuerza? ¿Por +qué contempla con la inmovilidad de la estatua del dolor, el profundo +abismo? ¿Por qué cuidadosamente limpia de gramas una frondosa planta +de _suspiros_ [8] que crece á la orilla del río? ¿Qué maléfico +genio atormenta su corazón? ¿Qué sueño la adormece? ¿Qué fantasma +la despierta? + +¡Solo Dios lo sabe!... + + +SECTION VIII + + +Los diamantinos dedos de la aurora perezosamente plegaban los crespones +de las sombras, en el amanecer del día en que Doña Luisa debía llegar +á bordo del _Neblí_. + +El gallardo _brik_ denunciaba en su aparejo, en su fino y airoso +casco, en su ligera arboladura, y en lo minucioso de su cordaje, la +construcción americana. El _Neblí_ besó por primera vez las saladas +aguas, en las que acarician las playas de California. En uno de +sus viajes dió fondo en las revueltas ondas de Bilbao, en donde fué +comprado por una casa española, la cual desde aquel momento lo dedicó +á la carrera de Filipinas. + +Barco alguno ha rendido viajes tan rápidos como el _Neblí_. + +Cuando sobre el _espejo_ de los cielos tendía el _Neblí_ sus blancas +_alas_; cuando la _embergadura_ de sus ligeras _arrastraderas_ +reclinaba en sus _tomadores;_ cuando en la fresca _ventolina_ +se largaban _gabias y velas altas_, crugiendo _cables, motones y +relingas_; cuando no quedaba _rizo, trapo_, ni _estay_ que al viento +no diera cara, entonces era de ver al _Neblí_ besar con sus finísimos +_tajamares_ el encaje de espuma con que el creador borda el insondable +_manto_ de las ondas. + +A bordo del _Neblí_ venía como agregado, un joven que había dejado las +rutinarias y graves carreras universitarias, optando por inscribirse +en Cádiz en la matrícula del colegio naval. + +López Ródenas se llamaba el prófugo de la Universidad de Madrid, en +cuyos claustros siempre se había distinguido como calavera, decidor +y camorrista. + +Las horas que le dejaban libres el aula y los libros--que eran +casi todas,--las pasaba entre requiebros, cañas y jolgorios. Jamás +estudiante alguno ha corrido la calle de la _Luna_, llevando con más +gracia la recortada _torera_; jamás _pirata_ callejero, ha sabido mejor +poner _facha_ y dar _caza_ á la picaresca y alegre modista; jamás ha +entrado en casa de _Botín_ joven alguno tan rumboso como Ródenas. + +En la alegre zambra, el primer duro que se gastaba era el suyo, +y en la contienda, el último que huía era él. + +Desde los misteriosos cuartitos de la _Fonda de la Castellana_, nidos +poéticos de las mañanas de Abril y Mayo, hasta los ahumados _chamizos_ +de _Maravillas_ y _Tribulete;_ desde la elegante _victoria_ de Muñoz, +hasta la histórica calesa; desde los aristocráticos bastidores del +teatro de Oriente, hasta las desgarradas _bambalinas_ de _Capellanes_; +todo le era familiar, todo conocido. Punteaba unas malagueñas, que +ni el _Tío planeta_; hacia llorar en el _polo_, como _Silverio_, +y era capaz de dar lecciones _gitanas_ al mismo _Antón_ el _pelao_. + +Ródenas era todo un buen muchacho, que se dormía con los textos de las +_Pandectas_, que derrochaba la fortuna de sus mayores, que gustaba +de las mujeres, daba jaqueca á los padres y maridos, y de cuando en +cuando los disgustos iban precedidos de alguna que otra de _cuello +vuelto_ que obligaban al paciente á que _Nogués_ le _carenase_ una +muela ó una mandíbula. + +Con este género de vida, sucedió lo que debía suceder. Su tutor--pues +era huérfano--le anunció un día, en son fatídico, que todo aquel +caminito de rosas lo llevaban directamente y en tren _expres_ á la +portería de San Bernardino, santo respetable en el _almanaque_, +pero que, inscrito al frente del establecimiento á que se alude, +es capaz de dar un calambre á una pieza de molave. + +Ródenas soñó con el beato santo, y ya que no podía echar cuentas +con su tutor, las echó consigo mismo, resolviendo variar de vida, +emprendiendo la carrera de la marina mercante, confiando en que un +lejano pariente armador le daría con el tiempo el mando de alguno de +los barcos de la casa. + +Hecho el proyecto, lió los bártulos y se instaló en Cádiz, de donde +salió á los tres años, montando el _Neblí_ como agregado. + + +SECTION IX + + +Al llegar aquí, y viendo la precisión con que mi amiga X ... había +descrito la vida del estudiante tronera, no pude menos de interrogarla, +y con cierto disimulo, para que no lo oyera su madre, me dijo no le era +desconocido _Fígaro_ ni _Mesonero Romanos,_ y que casi podría recordar +alguna de las bellísimas redondillas de _El estudiante de Salamanca_. + +Con esta explicación me dí por satisfecho, y mi bella narradora, +haciendo un gracioso gesto al ver mi admiración de que á las agrestes +vertientes del Banajao se evocaran sombras tan venerandas como la +del autor de _El día de difuntos_ siguió su relación. + +Abordo del _Neblí_ pasaron Doña Luisa y sus dos hijas ocho días, +al cabo de los cuales regresaron á la quinta. + + +SECTION X + + +Seis meses han transcurrido desde que Doña Luisa y sus hijas volvieron +del _Neblí_. + +Era el mes de Diciembre. + +En las faldas del Banajao se respiraba una temperatura semejante á +la del otoño en España. + +Los panoramas que rodeaban la quinta de Doña Luisa tenían gran +semejanza con los que retrata el suelo y el cielo de nuestras +provincias meridionales en los meses de Setiembre y Octubre. + +El árbol del Banajao pierde su lozanía, la hoja aminora su brillo y +el cielo se cubre de fantásticos nubarrones que velozmente recorren +su bóveda á impulsos de los fuertes _Noroestes_. + +En una de esas tardes melancólicas en que todo lo que nos rodea +se impregna de sentimiento y amor, se encontraba Hasay, _cabe_ la +murmurante corriente que se desliza bajo el puente. + +Rojos están sus ojos, pálidas sus mejillas, contraídas sus +facciones. Sus labios dibujan ora una sonrisa amarga, ora murmuran +palabras ininteligibles. + +¿Reza ó blasfema? ¿Implora ó maldice? + +¡Pobre niña! + +De pronto se levantó con un movimiento convulsivo: sus ojos adquirieron +una potente fuerza de irradiación, sus facciones se acentuaron y ¡hay +que acabar!--murmuró su lengua, al par que como una corza herida +desapareció por las graníticas quebradas que conducen á la vecina +cascada del _Botocan_. + + +SECTION XI + + +Aquella noche, Hasay no pareció por su casa. A la mañana siguiente +se encontró el cadáver de la niña bajo el puente. + +Entre las frescas campanillas de los frondosos _suspiros_ descansaba +el cuerpo de Hasay. + +¿La mató el rayo del sentimiento que hace estallar el corazón ó la +última resolución del suicida? ¡Dios y la muda y poética naturaleza, +únicos testigos, solo lo saben! + +--Y bien--dije á mi amiga,-¿por qué murió Hasay? + +--Murió--me dijo muy bajito--de amor; al día siguiente al en que se +encontró el cadáver de Hasay, debía Lola casarse con López Ródenas. + +Hasay estaba enamorada de Ródenas. + +¡Amaba sin esperanza!... + +Mi amiga, al pronunciar la última frase de la leyenda del puente, +cuyo nombre del _suspiro_ se debe sin duda á las flores que crecen á +su alrededor, vertió una lágrima á la memoria de Hasay, lágrima que +se deslizó al blanco teclado del piano, sobre el que maquinalmente +apoyaba sus dedos. + +La voz calló, mas el piano fué alentado por el genio de mi buena amiga, +arrancando de sus cuerdas uno de los más sublimes _nocturnos_. + +Las últimas notas se confundieron con el gorjeo de un precioso pájaro, +de plumaje tan bello como armonioso era su canto, que alojaba una +dorada jaula pendiente de uno de los huecos de la caída. + +--¿Ese pájaro es de China?--dije á mi amiga. + +--No, me contestó con la mayor naturalidad--nace allí,--dijo +señalándome las alturas del _Balete,_ y se llama _el pájaro del +sol_. [9] + + +SECTION XII + + +La modesta cruz puesta sobre la tumba de Hasay, y los gorjeos del +_pájaro del sol_, son una página que claramente _dice_, que las +mujeres en Filipinas aman, y los pájaros cantan. + +Ya escrita la última cuartilla de esta histórica leyenda, recibo el +correo de Europa. Entre las cartas viene una, de la que literalmente +copio un párrafo. + +Dice así: + +«Adjunto te mando, hijo mío, el diploma del premio que han logrado +en la Exposición de Viena, las esencias de las flores de ese país, +que mandaste en tus colecciones.» + + +SECTION XIII + + +¡Hasay! + +¡El pájaro del sol! + +¡El premio de la Exposición de Viena! + + * * * * * + +Ratelán, tiene razón. + +En Filipinas las mujeres aman, los pájaros cantan, y las flores huelen. + + + +CHAPTER V + +CAPÍTULO V. + +Despedida de Lucban.--Arroyos que se convierten en torrentes.--Huellas +de un baguio.--Puentes derruídos.--Troncos de cocos.--La sampaca y el +jazmín silvestre.--Pedregales, hondonadas y pendientes.--Relente de +la tarde.--Aguas sulfurosas.--El puente de la Princesa.--Belleza del +paisaje.--Bravía y salvaje naturaleza tropical.--Melancolía.--Una +caña acueducto.--El camarín de Alaminos.--Cuatrocientas dalagas +á caballo.--Tubiganes.--Garzas blancas.--Cuesta y puente de las +Despedidas.--Bulliciosa cabalgata.--Cocales.--El puente de la +Ese.--Vista de Tayabas.--El kilómetro 146. + +La buena y franca amistad que encontré en Lucban, detuvo mi viaje +más tiempo del que me había propuesto, decidiéndome por último, +aunque no sin trabajo, á señalar día para seguir á Tayabas; aquel +llegó como todo en la vida, y en una entoldada tarde, me puse en +marcha acompañado de mi inolvidable amigo Pardo. + +A los pocos pasos que dieron los caballos, encontramos las huellas del +terrible baguio del año 1873. Dos riachuelos que en tiempo de secas +son completamente inofensivos, pero que en las grandes avenidas hacen +imposible su vadeo, y que corre el primero á la salida del pueblo, +y el segundo á un tiro de fusil de aquel, mostraban al viajero las +ruinas de sus dos puentes, habiéndose establecido sobre las del +último un arriesgado paso, formado de troncos de coco. El día en que +hacíamos este viaje, ambos ríos traían poquísima agua, así que nos +pusieron los caballos al otro lado sin salpicarnos las botas. Pasado +el último, dejamos á la espalda una pequeña eminencia que da entrada +á una bellísima cañada sombreada por miles de cocos, entremezclados +de cañas, baletes y madre-cacao, cuyas verdes cimeras entrelazaban +aquella vegetación virgen con las flexibles lianas, salpicadas de +pálidas campanillas de la sampaca y del jazmín silvestre. En la cañada +retozaban hermosos toretes, cuya lustrosa piel y buen estado de carnes, +bien claramente demostraban la abundancia de agua y de pasto. Un +sostenido galope nos alejó de aquel espacioso trozo de camino, +haciéndose la marcha embarazosa por los pedregales y resbaladizas +pendientes que íbamos encontrando. + +El cielo estaba surcado de nubes, cosa muy frecuente en aquellas +alturas; los picachos del Banajao los envolvía la bruma, y la humedad +de que estaba impregnada la atmósfera nos obligó á ponernos los +capotes á fin de preservarnos del desapacible relente de la tarde. + +De hondonada en hondonada, y caminando siempre entre una salvaje y +exuberante vegetación, entre la que de trecho en trecho se elevaba +alguna que otra casita, morada de sementereros ó abrigo de viajeros, +llegamos á la altura del puente de la Princesa, en la que un fuerte +olor á huevos podridos nos indicó la presencia en aquellas cercanías +de algún manantial sulfuroso. El olor á medida que avanzábamos era más +acentuado, notando por último en la misma meseta de la prominencia, +ligeros surcos impregnados de los residuos mineralógicos que arrastran +las aguas. En el puente de la Princesa dimos un pequeño descanso á los +caballos, y tuvimos ocasión de examinar la solidez de su fábrica. Una +escalinata hecha en uno de los estribos, nos condujo guardando ciertas +precauciones al lecho del río. El puente lo constituye un solo ojo +de una gran altura fabricado con suma valentía, y cuya consistencia +la probó en el último baguio, el cual arrastró por completo uno de +los estribos, quedando el arco totalmente descarnado por uno de los +lados, sin resentirse gran cosa su bóveda en el año y medio que duró +su reconstrucción. Dicho puente, según las inscripciones que muestran +sus pretiles, fué dedicado á la Princesa de Asturias, y concurrieron +por igual, tanto para los gastos como para los trabajos, los pueblos +de Tayabas y Lucban, constituyendo en la actualidad el comedio de +dicho puente, la línea jurisdiccional entre aquellos. + +El paisaje que se admira desde el puente de la Princesa es de lo +más bello que puede crear la naturaleza. El río corre entre dos +eminencias, en las que el Sumo Hacedor ha derramado uno de los más +hermosos destellos de su poder. Todos los matices de la flor, todos +los misterios de la selva y toda la grandiosidad de la vegetación +intertropical, se muestran escalonados en aquellas alturas, en las que +repercutido se deja oir el estridente chillido del mono, el agorero +canto del _calao,_ el triste gemir del _bató-bató_, el monótono piar +del _solitario_ y los alegres gorjeos del _pájaro del sol_. Todo este +conjunto, cerrado casi de continuo por compactas nieblas, predispone +fuertemente á la melancolía. No concibo pueda reírse al pasar el +puente de la Princesa. + +Aquel panorama oprime el alma, aquellas alturas concentran en un +círculo de tristeza el espíritu, y las brumas que se corren desde +las quebradas del Banajao, las da vida la fantasía, convirtiéndolas +en sombríos sudarios. + +¡Qué triste, qué salvaje, y á la par qué hermoso es todo esto!--dije +á mi buen amigo, al par que ligeramente rozaba con la espuela los +hijares del caballo. + +Pasamos un sencillísimo _acueducto_ á los pocos pasos, tan +sencillísimo, que solo lo componía una gruesa caña que comunicaba el +agua de un borde á otro del desmonte que cruzábamos, y que da paso á +una limpia planicie sembrada de caña dulce. Señalándome aquel lugar, +me dijo Pardo se le conocía con el nombre del _camarín_ de Alaminos. Le +interrogué sobre este particular y me contó que allí se había elevado +un precioso _kiosco_ de caña y flores en la visita de aquel general, +al cual, según el testimonio de mi amigo, esperaban en aquel sitio más +de 400 dalagas á caballo adornadas con sus mejores galas y escoltadas +por unos 4.000 jinetes. Me sonreí con cierto aire de incredulidad, +pareciéndome muchos caballos, pero más adelante quedó fijada la +veracidad de la cifra por las notas conservadas por el Alcalde. [10] + +Pasado el cañadulzal, empiezan á verse _tubiganes_ ó sean terrenos +regadíos, labrados y escalonados, en los que se siembra el arroz y +en los que vimos grandes bandadas de garzas blancas. + +Puestos los caballos al paso y afianzándonos en el borrel de la silla, +bajamos la escabrosa cuesta de las _Despedidas_, á cuya falda se +asienta sobre un riachuelo el puente de aquel nombre, el cual le +fué dado, según he podido averiguar, por ser el lugar señalado por +la costumbre para despedir los de Tayabas á los que se van. ¡Qué +tiernas escenas habrá presenciado! ¡Cuántas lágrimas habrá absorbido +su candente arena! ¡De cuántos juramentos y de cuántas fugaces promesas +habrá sido mudo testigo!.... + +El camino mejora notablemente desde aquel puente, pudiéndose hacer +uso del carruaje. El bosque y el matorral cesan y solo se extienden +á uno y otro lado, tierras cultivadas, sembradas de palay ó plantadas +de coco. El agua es abundantísima, manteniendo los cuadros del arroz +constantemente anegados. + +Al otro lado del puente nos encontramos una alegre caravana, en la +que nos llamó la atención varias dalagas á caballo perfectamente +ataviadas, luciendo caprichosos sombreros con gran profusión de gasas +y flores. Los colores de las faldas y los pañuelos que resguardaban +sus hombros, eran de colores muy fuertes que destacaban el negro del +_tápiz_. La tayabense jamás deja el _tápiz_; monta admirablemente y +cifra su orgullo en su traje de montar y en la riqueza de los atalajes +de su caballo. Todas montan al lado izquierdo y desconocen el uso de la +espuela, sustituyéndola con flexibles latiguillos que suspenden de la +muñeca con una cadenita de plata. La tayabense á caballo, es sumamente +locuaz y decidora, desconoce el peligro, se impacienta á menudo y +pocas veces lleva al paso su cabalgadura. Aquellas dalagas supimos +se dirigían á una de las vecinas sementeras á pasar un día de campo. + +Dejando á ambos lados del camino umbrosos cocales recargados de +fruto, pasamos el pequeño puente de la _Ese_--así llamado por su +configuración que lo asemeja á dicha letra--y dimos vistas á Tayabas, +á cuyo _bantayán_ llegamos de una trotada. El poste telegráfico que +se eleva en la afuera del pueblo, marca en una tablilla el km. 146, +cifra que representa la distancia que separa á Tayabas de Manila. De +Lucban á Tayabas hay 12 km. y pico. + + + +CHAPTER VI + +CAPÍTULO VI. + +Tayabas.--Su antigüedad,--Situación.--Estadística.--Pureza de +raza--El bambán grande.--Fiebres palúdicas.--Su remedio.--Casa +real, tribunal, iglesia y convento.--Una Semana Santa en +Tayabas.--Riqueza de ornamentación.--Correría histórica +alrededor de un escribano de Pilatos.--Fisonomías de los +pueblos.--Comparaciones.--Indolencia.--Supersticiones. + +Tayabas es pueblo de muchísima antigüedad; hoy es cabecera de +la provincia á la que da nombre, habiéndolo sido anteriormente +Calilayan. Se encuentra bajo la influencia del Banajao y á dos leguas +del estrecho, cuyas aguas se divisan perfectamente á virtud de la gran +altura en que dicho pueblo está situado. Confina con Pagbilao, Lucban +y Sariaya. Tiene, según los padrones del año 1875, 125 cabecerías +repartidas en 156 barrios, componiendo un total de población de +22.337 almas, de las que tributan 12.176. Acaecieron en dicho año +810 defunciones, igual número de nacimientos, y 311 casamientos; +se sortearon 1.132 mozos, sacándose 17 soldados; concurrieron á las +escuelas por término medio 150 niños de ambos sexos, vacunándose 1.109; +se sustanciaron en el juzgado 23 causas correspondientes á delitos +cometidos en su demarcación, y por último, tiene 71 cuadrilleros á más +del puesto de la guardia civil al mando del capitán, jefe de la línea. + +La situación de Tayabas, según el Padre Buceta, es 14° 50' lat. y 128° +30' long. + +Tayabas, como toda la provincia á que da nombre, es el centro de la +pureza de la raza india y la buena dicción del tagalo; por lo tanto, +allí es donde puede estudiarse con gran resultado al indio y sus +costumbres. + +El pueblo es muy limpio, corriendo por sus principales calles +abundantes aguas encauzadas en _bambanes_. La que lleva el de la +llamada del _bambán grande_, hace mover una pesadísima máquina para +descascarillar palay, que se asienta al final de aquella. Dichos +encáuces no solo constituyen un poderoso elemento de limpieza, sino +que también se utilizan para todo género de necesidades domésticas, +siendo sus cristalinas aguas que vienen desde las vertientes del San +Cristóbal y el Banajao, un abasto para Tayabas, esparciéndose luego por +cientos de canales que riegan los extensos campos escalonados de palay. + +El foco de la insalubridad de Tayabas, está precisamente en su misma +riqueza; sus productivos regadíos, llamados _tubiganes_, alientan +el virus palúdico que emponzoña la atmósfera, originando las tan +conocidas y temidas calenturas que tantísimas víctimas hacen, sobre +todo de Julio á Octubre, meses en los que la tierra descansa y hace +pudrir con la ayuda del agua estancada, las raíces y demás hierbas que +deja tras sí la siega del palay. Estamos seguros que desapareciendo +los tubiganes, se concluirían las fiebres; pero el remedio salubre, +está en la ruina de Tayabas, cuya principal riqueza la tiene en sus +arrozales. El paludismo de Tayabas constituye la desesperación de la +ciencia. Jóvenes ilustradísimos, avezados á la clínica y á estudiar +la dolencia á la cabecera del enfermo hemos visto desconcertarse +ante el extraño y mortífero desarrollo de aquellas fiebres, en las +que las intermitencias unas veces, son verdaderamente locas, y otras +pasan completamente desapercibidas, sucediéndose una fiebre á otra +en la generalidad de los casos, sin dar lugar á poder emplear la +quinina. Aparte de los meses citados en que las calenturas toman un +carácter verdaderamente epidémico, la salubridad no es mala. + +Las construcciones que componen el pueblo en su mayoría son de tabla +con techo de cabo negro. Descuellan entre aquellas la Casa Real, +la iglesia y el tribunal [11]. La primera, aunque pequeña, llena +todas las necesidades oficiales y personales del Alcalde mayor, que la +habita. El tribunal es sin disputa uno de los mejores de Filipinas, y +no decimos el mejor, porque no conocemos todos los de las islas. Tiene +espaciosos salones, magnífico decorado y ricos muebles. En uno de +los ángulos del tribunal está la estación telegráfica. + +La iglesia mide 113 varas y 2 palmos de longitud, siendo de 53 +con 9 pulgadas de latitud de su _crucero_. Estas dimensiones +que guardan relación con el edificio, forman una grandiosa masa, +á cuya contemplación se aquilata cuanto puede hacer la fe de un +pueblo. Aquella magnífica obra, y aquellos miles de sillares, suman +un total de trabajo que nada más que la fe puede acumular. A la +grandiosidad del edificio, no desmerece la suntuosidad y riqueza de +los ornamentos que guarda, y la solemnidad con que en ella se practica +el culto y se hacen las funciones religiosas. Lámparas de plata, +pesados candelabros, riquísimos altares, moquetas, damascos, bronces +y dorados se ven en el espacioso presbiterio. En los días solemnes, se +luce un antiguo terno bordado de oro, procedente de Toledo, que llama +grandemente la atención. Las procesiones se hacen con un orden y una +magnificencia tal, que nos permite recomendar á nuestros lectores una +_Semana Santa_ en Tayabas. Los _pasos_ que se exhiben en la semana +del dolor, no serán de gran gusto, sus combinaciones resultarán +churriguerescas, incorrecta la talla de sus figuras, impropios sus +trajes, la verdad histórica falseada y el arte muy mal parado; pero +lo que falta de arte, lo suple la riqueza. El armazón de uno de los +carros es todo de plata. En la última procesión que vimos el año 1876, +contamos 19 pasos, conteniendo algunos de ellos en sus plataformas +hasta 12 figuras de tamaño natural profusamente recargadas de valiosos +metales y preciosas telas. La verdad histórica, volvemos á repetir, +está completamente olvidada en aquellas figuras. En uno de los pasos +campea en primer término un escribano con sus correspondientes anteojos +y su indispensable legajo, recordando en las prendas de su traje todas +las épocas conocidas, haciendo sus gregüescos acuchillados dar una +galopada de más de dos siglos, hasta llegar á su abotonado chaleco. El +_acuchillado_ escribano de Pilatos, no causó en nosotros extrañeza, +puesto que ya habíamos visto á un personaje de las cruzadas luciendo un +descomunal morrión de la milicia nacional, traído por un _cabanista._ +Para muestra, creemos basta con ese ... morrión. + +Parece imposible que las fisonomías de los pueblos varíen tan +en absoluto, mediando entre sí cortas distancias. Decimos esto +al recordar á Lucban. Poco más de dos leguas separa este pueblo +de Tayabas, y sin embargo las costumbres y manera de ser del uno, +son casi la antítesis del otro. En el primero, el gusto y el arte +suplen muchas veces á la riqueza; en el segundo, al contrario; en +este, el rico amontona y entierra los antiguos pesos de _dos mundos_; +en el otro, la vida activa y comercial baraja continuamente su poco +numerario. En Tayabas no busquéis ni petacas, ni petates, ni tejidos, +ni bolos, ni trabajos de palmas, ni ninguna de las múltiples y variadas +producciones que hemos visto en Lucban. En Tayabas, el hombre no sabe +más que cultivar el campo; en cuanto á la mujer, francamente, todavía +no hemos podido averiguar lo que hace y en qué se ocupa. De esa misma +indolencia y ese perpetuo reposo, nacen sin duda alguna el sin número +de _abusiones_, ó sean supersticiones de que está llena la tayabense, +y de las que nos ocuparemos en los capítulos siguientes, en los que +trataremos de describir lo mejor posible al indio y sus costumbres. + + + +CHAPTER VII + +CAPÍTULO VII. + +Costumbres.--Poesía popular indígena.--La tradición y el +manuscrito.--_El cumintán._--¿Qué es el _cumintán--_?--Reminiscencias +moriscas.--El _cariquitdiquitán._--Pensamientos tomados al oido.--El +indio.--¿Es ó no definible?--El libro en blanco.--Identificación del +indio.--Condiciones para conocerlo.--Fenómenos psicológicos.--Un +regimiento europeo y un regimiento indígena.--Ingratitud y +agradecimiento.--La india amiga y la india amante.--El portalón del +_Gloria.--Titay_.--Una fortuna á la mar.--La Revista Europea viajando +por el reino de Aracan.--_Conocimientos_ de los escritores de allá y +algunos de los de acá.--El cómo se escribe la historia.--Apreciaciones +diversas. + +Todas las comarcas del mundo tienen su poesía popular que conservan +bien por la constante repetición que cuidadosamente hacen de padres +á hijos, ó bien por la compilación escrita que guarda el libro. + +El indio posee, como todas las demás razas, su romancero popular, que +conserva por la tradición, y algo, aunque poco, en el manuscrito. El +_cumintán_ tagalo no es, ni más ni menos que el primer auxiliar de +sus tradiciones. + +Si al recorrer los extensos _tubiganes_ y _cocales_ que rodean á +Tayabas oís plañidera guitarra y dirigís vuestros pasos en busca del +tañidor; si al llegar al cerco de la casa donde salen los acordes, veis +los _tapancos_ y _caranes_ alzados, notando en el interior profusión +de gente que con gran silencio escucha á una india que perezosamente +canta y baila al son de la guitarra, siguiendo con gran cuidado las +ondulaciones de su cuerpo, el equilibrio de una taza que mantiene en +la cabeza; si de cuando en cuando el silencio de los que escuchan es +sustituído por el característico grito de alegría del indio y á veces +con un palmoteo semejante al que acompaña las canciones andaluzas; +si subís la _escala_ de caña y bejuco y tomáis asiento entre aquella +reunión, que sin preguntaros quién sois, ni quién os presenta, os acoge +con cariño y os da lo que tiene; si entendéis el tagalo y lleváis +algún tiempo en el país, desde luego comprenderéis que á vuestra +llegada se bailaba y cantaba el _cumintán_. ¿Qué es el _cumintán?_ +dirán aquellos de nuestros lectores que no conozcan las costumbres +tagalas. El _cumintán_ es una mezcla de todos los acordes tristes y +melancólicos que se conocen en el pentágrama. El _cumintán_ es una +balada compuesta de suspiros. Sus notas son otros tantos _ayes_ +arrancados en el silencio de la noche, de la mujer que ama, del +corazón que espera, del proscripto que tras la azulada bóveda busca +cual otro rey del Oriente la estrella que marca el derrotero de su +patria. El _cumintán_ tiene algo de salvaje, algo que hace volver la +vista á los agrestes bosques en que se escuchan sus acordes. Tiene +sus reminiscencias de las antiguas cántigas moriscas, recordando no +pocas veces el gemir del _polo_ gitano. El _cumintán_ nació con la +primera guitarra que se oyó en estas playas. En esta canción india, +todas las razas que han pasado por este suelo han llevado una adición +ó una nota. Como dejamos dicho, se asemeja á las canciones gitanas, +las cuales ni se aprenden, ni se inspiran en la _pauta_ sino en la +vívida luz de unos ojos de fuego, en el dolor intenso de una perfidia +ó en el triste recuerdo que sintetiza un acerbo dolor. + +El _cumintán_ no se aclimata en las ciudades, así es, que hay que +buscarlo en esas perdidas casitas ocultas tras los verdes penachos +de las bongas y las cañas. + +Veamos lo que es el _cumintán_. + +En la casa á que habéis llegado se celebra un _suizán_. Una treintena +de indios é indias están sentados en el _sajig_; un indio templa +las dobles cuerdas de metal de su guitarra, y un individuo del sexo +fuerte y otro del débil, esperan que aquella esté á punto, teniendo +la mujer sobre la cabeza una taza llena de vino de coco. Templada la +guitarra, principia el baile que se reduce á ligeras ondulaciones de +las caderas, acompañando á los cortos pasos con que van acercándose +los _bailadores_. Al encontrarse, se paran y ella canta, tomando un +tema alusivo á la persona por quien se da la fiesta ó picarescamente +intencionado contra el individuo con quien baila. Concluída la copla, +beben ambos, y cambiando la taza de cabeza, contesta el indio á la +canción que le han dirigido, repitiéndose estas evoluciones horas y +horas, en que se oyen tiernos y delicados pensamientos. ¿Quién es +su autor? Nadie lo sabe, son hijos de un momento de inspiración; +el oído los recoge y la memoria los perpetúa. Si entre nuestros +cantares populares tenemos tiernos y delicados pensamientos, no los +tiene menos el indio, tanto en el _cumintán_, como en el _balitao_ +[12] y el _cutang-cutang._ + +El tagalo se presta mucho para los poéticos giros que generalmente +emplea el indio en sus cantares. Hay una palabra en casi todos los +_cumintán_ que no se puede traducir á ningún idioma conocido; es como +si dijéramos el ¡ole! ó el _¡chachipé!_ de la taberna del _candil_ +de _Cádiz_. + +Si no hay lengua en el mundo que traduzca esas palabras, tampoco la hay +que lo haga del _cariquit-diquitán_ tagalo. Dicha palabra compendia +todo un mundo de mimos, de caricias, de besos, de suspiros. Es el +_summum_ de la belleza á quien se le aplica, y el paroxismo del amor +en el lenguaje de los amantes. + +--«Si mi novio se muriese, yo iría á dormir sobre su tumba, para +que sus huesos no tuvieran frío»--decía en una ocasión una india +que cantaba un _cundimán_.--«Si tú estuvieras aquí, yo me pondría +buena»--oímos decir una noche á una india, que en el delirio de +una fiebre palúdica modulaba un _cumintán_, en el que recordaba á +su amante. + +Se dice, y se dice como una cosa concluyente que no admite réplica, +que el indio es imposible de definir. Difícil, sí, imposible, no. Se +aduce como premisas de que el indio es indefinible, aquel célebre +libro de un misionero, cuidadosamente encuadernado, en cuyo lomo se +leía: _El indio_, libro que á nadie dejó hojear y que ávidamente fué +abierto tan luego murió, encontrándose los curiosos con que todas +las páginas estaban en blanco. Á más del libro en blanco, corre de +boca en boca la célebre definición que hace del indio un doctísimo +escritor, en la que asienta entre otras muchas cosas, lo imposible +de conocer al indio. En las páginas en blanco, solo vemos, ya que no +un cuento, por lo menos un rato de buen humor del Reverendo Padre, +que ponía á tortura la curiosidad tras las alambradas puertas de la +librería. En cuanto al segundo testimonio, solo podremos decir que en +las definiciones se ve que el pobre Padre lo que tenía más bien, era +un empacho indio que no podía digerir, y se comprende perfectamente +al decir llevaba cuando tal escribió, más de cuarenta años de país. + +Al indio no se le conoce, dicen unos; es imposible definir ni +calificar, replican otros: jamás podréis formar juicio sobre ellos, +añaden los más. ¿Por qué? decimos nosotros. ¿Le habéis estudiado, +ó solo le habéis visto? Si solo lo veis, ¿como queréis conocerle? El +indio tarda muchísimo tiempo en presentarse ante el europeo tal cual +es; el mismo respeto es la primera circunstancia que nos aleja de +su conocimiento. Hacer con tiempo y cariño que se identifique con +vosotros; lograr que vuestra vista no interrumpa sus costumbres; +aprender su idioma; ser tolerantes, procurando modificar con el +ejemplo, lo que queráis reprender; llevar á su inteligencia la +seguridad de que ni os burláis de él, ni tratáis de originarle mal +alguno, y cuando esto suceda, principiaréis á estar en condiciones +de poder definirlo; mientras esto no suceda, no sé con qué derecho +queréis profundizar una moral, cuyos sentimientos os son completamente +desconocidos. No estando en las condiciones descritas, á buen seguro +que tampoco podréis apreciar la poesía popular indígena. + +Una india que canta un romance ó un _cumintán_, que es sorprendida por +un europeo, deja la mayor parte de las veces su canto, ó de continuar, +lo hace de una forma cohibida á todas luces. Aquel ser se transforma +tan luego reina la confianza á su alrededor. Dirán mis lectores, +¿de modo que para conocer al indio hay que hacerse tan indio como +ellos? No, puesto que podemos asegurar hemos vivido muchísimo tiempo +á su lado, tanto en el campo como en la ciudad, sin que jamás se hayan +identificado nuestras costumbres con las suyas. La base de la confianza +es el cariño, y ese es el que hemos empleado para _apoderarnos_ de +su manera de ser y poder asegurar que en el mundo psicológico del +indio se opera toda la serie de sentimientos que se conocen en el +_vocabulario_ del corazón. + +El indio, y entiéndase que hablamos del indio de raza, del indio +puro, no mistificado ni con las costumbres de las ciudades ni con +los instintos de la conjunción de sangre, es sumamente adaptable +á modelarse en el busto en quien reconoce superioridad, y en +esto, podemos asegurar que la reconoce siempre. El indio, aunque +sea rico, siempre rinde homenaje á un amo; es un ser libre con +todas las condiciones para haber conllevado con resignación el ser +esclavo. Por los criados muchas veces conocéis el amo. Al definir al +amo, generalmente se define al criado. El indio hace lo que ve hacer, +y se deja llevar en momentos dados, desde sus indolentes sueños á las +altas regiones donde centellea la luz de los héroes. Un capitán español +al frente de cien indios, puede recordar las grandes epopeyas de las +guerras épicas. El español se bate por el ardimiento de su sangre, +por el sacrosanto amor patrio, por su espíritu de raza. El indio se +bate ante el ejemplo, ante la identificación que hace de su ser en +otro ser, en quien reconoce superioridad. ¡Misteriosa mistificación +que crea y alienta una campaña como la de Cochinchina, una epopeya +como la de Simón de Anda, y un recuerdo glorioso como el de Clavería; +el jefe que al frente de fuerzas europeas vuelve la espalda en un +momento de peligro, encuentra las bayonetas de sus soldados; el que la +vuelve ante fuerzas indígenas, tropieza con las mochilas. Un coronel +de un regimiento europeo, es la táctica; un coronel de un regimiento +indígena, es la conjunción de mil almas en la suya, flotando en su +espíritu la suerte del regimiento: su responsabilidad es inmensa, +pues tan fácil le es llegar al Capitolio como á la roca _Tarpeya_. + +La identificación del indio con el sér en quien reconoce superioridad, +está demostrada. De esta demostración, se deducen necesariamente un +sinnúmero de corolarios que vienen á definirlo. + +Se dice, el indio es esto y aquello y principalmente desagradecido, +á lo que contestamos nosotros, que si bien se ven entre ellos pruebas +de olvido--cosa que por otra parte, y dicho sea de paso, no es de +extrañar, dado el estado de la humanidad--también podríamos citar +hechos concretos, de que si hay indios que olvidan, también los hay +que recuerdan y agradecen. + +Lo que muchas veces se llama desagradecimiento, suele ser exigencias +no otorgadas quizás porque vienen repetidas ó porque son odiosas. + +--¿Por qué te vas de esta provincia?--decía en una ocasión una india +á un amigo nuestro. + +--Me voy porque me han ascendido, y porque lo manda el rey. + +--Pues, pídele al rey--replicó con la mayor naturalidad--que te deje +aquí, y en cuanto al sueldo, yo te lo daré. + +Las anteriores palabras, en la generalidad de los casos despiertan la +indignación; pero juramos á nuestros lectores que en el tono y la forma +en que lo dijo la india, solo originan la gratitud. Es de advertir +que aquella no tenía amores con mi amigo, y solo había tenido ocasión +de prestarle aquel algunos pequeños favores. Hacemos esta salvedad, +pues es de hacer, puesto que la india amante, no ofrece, sino que da, +ó tira cuanto tiene. Como ejemplo, citaremos un hecho. + +Una mañana estaba á punto de levar anclas el magnífico vapor _Gloria_, +de la casa Clano. Las blancas burbujas que se escapaban de los tubos +y la compacta columna de humo que perezosamente se iba confundiendo +con las matinales brumas, bien claramente demostraban que el coloso +estaba listo para alentar con sus potentes transpiraciones, las dobles +hélices. El _Gloria_ debía conducir á la madre patria gran número de +sus valientes hijos, que después de haber peleado como buenos en las +aguas de Joló, iban con la alegría pintada en la cara en busca de +las azules ondas de las castellanas playas. De pronto saltó desde +el _portalón_ á la cubierta una india, preguntó por el capitán, y +una vez en su presencia le suplicó la llevase á España, ofreciéndole +doscientos pesos por su pasaje. A las justas observaciones del capitán +explicándole lo imposible de realizar su petición por no tener +pasaporte ni haber llenado ninguno de los requisitos de embarque, +la india rompió á llorar; volvió á suplicar, y no pudiendo conseguir +nada, secó sus lágrimas, y dirigiéndose silenciosamente al _portalón_ +tiró á la mar los doscientos pesos.--¡Pobre Titay!--oímos decir á un +artillero que veía alejarse la barquilla en que iba la india.--¿Quién +es Titay?--preguntamos nosotros.--Titay es esa pobre mujer que acaba de +salir, era la amante de un compañero y anoche supimos había vendido +cuanto tenía, creyendo poder seguirnos.--¡Pobrecilla!--añadió el +valiente hijo de España visiblemente conmovido; sin él nada quiere +y toda su fortuna la ha tirado á la mar. + +Que le digan al novio de la india que son indefinibles, y de seguro +se sonreirá amargamente al recordar la facilidad con que él podría +definir á la desgraciada Titay. + +Sin el trato y el conocimiento íntimo del carácter, volvemos á repetir, +es completamente imposible definir, máxime cuando corre de boca en +boca tanta y tanta vulgaridad, escribiéndose en la generalidad de +los casos en el mismo tono en que se habla. + +No ha muchos días, hojeando una de las últimas entregas de la +_Revista Europea_ nos fijamos en un artículo, en cuyo epígrafe se +leía: _Una llaga social_. La respetabilidad de la firma del autor, +la justísima reputación de la revista y nuestra afición á la lectura +nos hicieron adivinar un precioso cuadro que encarnaría algún cáncer +moral. Principiamos la lectura, y á vueltas de bellezas de primer +orden nos encontramos con un párrafo que literalmente dice así: _En +el reino de Aracan, en las islas Filipinas, ningún hombre toma por +esposa una doncella so pena de considerarse deshonrado._ + +Después de decirse que en estas islas la virginidad es una deshonra, +creemos que bien puede asegurarse lo de los nidos en los rabos de +los carabaos; lo de los misteriosos embozados de la calle de San +Jacinto; lo de la persecución del _anay_ por fuerzas del ejército; +lo de los rabos de las indias de la costa de _Baler_ lo de los tigres +de Mariveles, y lo otro y lo otro, incluso el asegurar que el indio +es indefinido. Si lo han de tratar de la forma que lo hace el autor de +_La llaga social_, más vale que lo sea y no le atribuyan cosas que está +muy lejos de ser, y con las cuales se forman conceptos y apreciaciones +completamente erróneas. Todos los indios de Filipinas, lo mismo los +remontados que los de las ciudades; lo mismo los que campan en su +vida nómada en las escabrosidades del _Banajao_ y del _Caraballo_, +que los reducidos; lo mismo los cristianos que los idólatras, _aetas, +tinguianes y busiaos_ conocen el valor de la virginidad, y en sus +confusas ideas del deber y el honor jamás ha entrado como deshonra el +que la compañera que han de tomar por esposa haya perdido al unirse +á ellos la flor de la pureza. + +Si tales cosas dice un periódico tan serio y de los primeros de Europa, +¿qué no podrán decir los demás? + +¡Así se escribe la historia!.... + + * * * * * + +En muchas de nuestras ideas acerca del indio, convienen gran número de +profundos observadores, y entre otros citaremos al eminente jesuita +Murillo Velarde, quien en su _Historia de Filipinas_, dice: _que el +español es un vivo espejo en el que se mira el indio_. Robertson, en +su _Historia universal de las Indias_, compara á los indios con los +muchachos de la escuela; semejanza que también la encuentran el abate +Marden en sus escritos, y Solorzano en su _Política Indiana_. El sabio +cronista de los viajes por Filipinas, del General D. Ignacio María +de Alaba, Frey Joaquín de Zúñiga, escribe en un manuscrito, valiosa +joya que guardan los archivos de San Agustín, cuyo hábito vistió, lo +siguiente: «El genio de los indios, según los autores que han escrito +de ellos, es un embolismo de contradicciones; dicen que al mismo tiempo +son humildes y soberbios, atrevidos y cobardes, crueles y compasivos, +perezosos y diligentes, y refieren de ellos otras mil contrariedades +como estas. Yo he vivido con ellos diez y seis años y no he hallado +contradicción alguna, sino una gran debilidad y mucha disposición á +recibir la impresión de todas las pasiones, las cuales se les pasan +luego, y con gran facilidad se desprenden de una para dar lugar á +otra. Muchas de sus acciones nos parecen contradictorias, porque las +referimos á nuestros ojos y no á los suyos; lo que entre nosotros es +tenido por bajeza, lo tienen ellos por honra; lo que á nosotros nos +abochorna, suele ser á veces entre ellos muy honorífico. Si cotejamos +su modo de obrar con el modo de discurrir que se halla entre ellos, +muchas que nos parecen contradicciones, las hallaremos consecuencias +legítimas de sus principios. + + + +CHAPTER VIII + +CAPÍTULO VIII. + +Costumbres.--Casamientos.--Código amoroso indio.--Prólogo al +libro.--Bíndo--Cabezang Juan y cabezang María.--Los faldones del +munícipe.--Elocuencia de las uñas.--El Eureka tagalo.--El pretendiente +y la pretendida..--El _pamimianan_.--El _amang-cruz.--_Una casa vacía y +una casa provista.--El _habiling.--_Calabazas en redondo.--Influencia +de los mayores.--Rencor indio.--Los picos quemados de una carta.--La +_gayuma_ y el _jonjon_.--Aceptación del _habiling_.--De novio +á marido.--El _pag-haharap.--_Ceremoniales.--La vuelta á la +casa.--Novenario. + +El indio en general es muy dado á sus tradiciones, y por nada en el +mundo varía sus costumbres, costando no poco trabajo el introducir +la más ligera adición ó supresión en ellas. + +Desde que un _lalaqui_ forma el propósito de hacer el amor á una +_babay_, hasta que se consuma el matrimonio, pasa por una serie +de ceremonias y es objeto de un sinnúmero de fórmulas difíciles de +enumerar, y desgraciado de él si en esa larga gestación de pretendiente +á _catipán_, ó sea novio, y de este á _maridable_, infringe alguno de +los infinitos detalles del larguísimo ritual del código amoroso indio. + +Ni el pretendiente que en fuerza de cortesías llega á _retratarse_ +en los tersos botones de portero de Ministerio, ni el aspirante á +rica dote ante exigente futura suegra, ni el candidato extra-oficial +en distrito cunero, ni el cesante con ocho hijos frente á despótico +casero, tolera las injusticias, los desaires, las cavilaciones y los +sudores que sufre y aguanta con estoica resignación el indio ante la +bronceada deidad de sus pensamientos. + +Veamos el tipo. + +Bindoy es un fornido muchachote de veinte años, su padre _Cabezang_ +Juan y su madre _Cabezang_ María, son dos honrados seres que tienen +cuatro cavanes de regadío, quinientos, cocos, algunas vacas y +dos carabaos aradores que labran la tierra, en la que se levanta +el hogar donde nació Bindoy. Aquella casa se llama de sementera, +y los habitantes de las ciudades conocen á sus moradores con el +nombre de sementereros. Bindoy y sus padres no van al pueblo sino +los domingos, los días de procesión y aquellos otros en que el ronco +tañido del _tambulic_ del _matandá sa nayon_ anuncia al barrio que en +la población ha de verificarse algo extraordinario. Cabezang Juan, +acompañado de su hijo--que es primogénito de su cabecería,--asiste +á las altas deliberaciones que algunos sábados se discuten en el +Tribunal, y no sin gran trabajo recauda de sus _carolos_ el tributo, +trabajo que en cambio le da fuero sobre uso de chaqueta, asiento en +la principalía, voto en las deliberaciones, media firma en informes +de conducta, y sobre todo el oir llamar con cierto respeto á su cara +consorte el aristocrático _Cabezang_, título tan nobiliario, como +si su propietaria pudiera ostentar en vez de los blancos faldones +de la munícipe camisa de su marido, un escudo con media docena de +lagartijas en campo amarillo. + +Bindoy ha entrado en quintas y sacado un número alto, por lo +tanto, viéndose libre del servicio del Rey, principió á pasar +por su imaginación el deseo de dedicarse al de una _dama_. Con tal +resolución, se echó mi buen Bindoy por aquellas sementeras de Dios en +busca del ideal de sus sueños. Una tarde se hizo cargo de una guapa +dalaga que pilaba arroz acompañando el ruido acompasado del _jalo_ +con una monótona canción. Ver á la dalaga y pararse, y tras pararse, +rascarse, fué simultáneo. En Europa, sabemos, mejor dicho lo saben +_otros_, que con la música puede darse las buenas tardes y hasta +pedir un fósforo al vecino; pudiéndose hacer esto, y muchísimo más, +en el arte coreográfico, en el que, y solo con la ayuda de los pies se +pueden recitar todos los pentacrósticos de Estrada. El arte mímico ha +llegado á una gran altura en el viejo mundo; pero juramos á nuestros +lectores, que con toda aquella mímica junta, no se llega á la expresión +que envuelve el hecho de pararse un _bagontao_ ante una dalaga, y +rascarse. Las uñas en este caso tienen más elocuencia que todas las +_catilinarias_ juntas. Una _rasqueta_, reposada, tranquila y practicada +en aquel _sitio_ de que Sancho se quejaba después del manteo de la +_venta_, es el ultimatum más perfecto que se conoce en el lenguaje de +las peticiones. Cuando el indio se rasca en la cabeza, su exigencia +solo será material, es el preámbulo para pedir ó dinero, ó cosa que lo +valga; pero si el indio _corre_ las uñas por los _antedichos lugares_, +entonces la petición cambia de especie, y se convierte en moral. + +La dalaga, vió que Bindoy se paró, que miró, y que abrió la boca; oyó +que pronunció el _eureka_ tagalo, ó sea el característico, _¡aba!_ +y sobre todo, observó que bajó la mano y se rascó con el mismo mimo +y parsimonia que podría hacerlo un gitano sobre el lomo de un pollino +en feria, y visto y oído lo anterior, dejó _jalo_ dentro del _lusong_ +y miró de reojo á Bindoy como diciendo, mañana tú serás el que piles. + +En las costumbres tagalas de la provincia de Tayabas, el hombre +trabaja mientras es novio, cuando es marido, generalmente quien lo +hace es la mujer. + +Sigamos á nuestro Bindoy. + +Una vez que comprendió había encontrado su media naranja, traspuso el +cerco de _madre cacao_ que resguardaba la casa, en la que entró con +la misma familiaridad que si fuera la suya. Dió las buenas tardes á +los padres de la dalaga, fué cuidadosamente observado por aquellos, +y acto continuo indicaron faltaba agua, á cuya indicación el pobre +Bindoy, cargó con un pesado _bombón_ de caña, que llenó en un manantial +vecino. Con este trabajo empieza el _via-crucis_ que tiene que recorrer +el pretendiente. En el mero hecho de haber desempeñado una ocupación de +la dalaga, se le acepta, y en tal concepto, presta con el nombre del +_servicio_, ó sea el _pamimianan_, toda clase de trabajos. Acompaña +á su pretendida á todas partes, desempeña sus quehaceres, pila por +ella el arroz, lampacea el suelo, limpia los _carajais_ y los platos, +ayuda al padre en las faenas de las sementeras, y todo por ella, por +ella, á quien mira con una cómica gravedad. No hay nada más digno de +notar, que la respetuosidad con que es tratada una india en situación +de pretendida. + +El _servicio_, lo impone el padre de la dalaga, dura generalmente un +año, ó sea de cosecha á cosecha, viviendo muchas veces el pretendiente +en la misma casa de la pretendida. Desde el momento en que se acepta +el servicio por parte de la familia de la dalaga, se abren dos +listas, una que lleva el padre de aquella y otra el pretendiente, +consignándose en ellas el importe de todo cuanta gasta en obsequios, +sean de la clase que quieran. Los trabajos también tienen su tarifa, +abonándose en cuenta dos reales por los servicios de noche, y uno los +de día. Las listas del _pamimianan_ son altamente curiosas, leyéndose +en ellas, al lado de una libra de _lichón,_ un pañuelo de guinaras, +figurando más allá de este apunte, dos reales por una noche en claro +velando el _romadizo_ de la futura suegra, y más allá, un real por +media noche en que acompañó á la dalaga á cantar la pasión. Al cumplir +el año se hace la liquidación del importe total de los trabajos, de +los obsequios y del valor de todo lo comible y bebible, que ha llevado +el pretendiente, y este se prepara á recibir su sentencia, pues al +concluir el servicio se resuelve en definitiva si se le acepta ó no. + +En esta aceptación, poco ó nada se oye el asentimiento de la dalaga, +la cual con raras excepciones sigue la voluntad de sus _mayores_, +sin réplica ni objeción alguna. + +El pretendiente, en esos días, se preocupa todo lo que puede +preocuparse un indio; busca una especie de hombre bueno, que se le +conoce con el nombre de _amang-cruz,_ y con este, y algunas veces la +música, se dirige á la casa de la dama de sus pensamientos, siendo +de advertir que ya con anticipación se ha procurado se le comunique +la noticia. Constituidos en la casa, si ven que nada falta en ella, +es mala señal; mas si por el contrario, se encuentran solo con las +paredes, sin que haya fuego, ni leña en el hogar, ni bancos, mesas +y lamcapes en la caída y sala, entonces la cosa varía de aspecto, +y el novio, el _amang-cruz_ y los individuos de la familia de aquel, +en un momento llevan cuanto hace falta, procediéndose acto continuo +á preparar la cena y buscar á la dalaga, que la tienen escondida en +alguna casa vecina. Encontrada aquella--y es de advertir que se la +encuentra siempre--el _amang-cruz_ entrega á su padre una bandeja +adornada de flores. Entre estas se coloca una cajita, en cuyo fondo +se ponen dos monedas de plata, cuyos bustos resulten mirándose el +uno al otro. A esta ofrenda se la llama el _habilin_, y aceptado +este, principia la cena; se bebe, se canta, se baila y se habla de +todo, menos de la proyectada boda. A los ocho ó quince días de la +entrega del _habilin_, se prepara otra cena, previo aviso á todos +los parientes de una y otra parte, y si á la conclusión de aquella +devuelve el padre de la dalaga al _amang-cruz_ las dos monedas, es +señal de calabazas en redondo; si no hay devolución, el pretendiente +pasa á ser novio oficial. + +De no aceptarse al novio, se le entrega el importe del servicio, el +cual se le carga en cuenta al nuevo pretendiente que tenga la dalaga, +de modo que el _pamimianan_ no es ni más ni menos que un préstamo +que se hace al padre, con la garantía de la hija. Volvemos á repetir, +que pocas veces entre las indias de la provincia de Tayabas, se ven +ejemplos de que contraríen la voluntad de sus _mayores_, y cuando esto +sucede, el rencor se lleva á un terreno casi incomprensible. Conocimos +una joven, que habiendo apelado al amparo de las leyes, y habiéndose +decretado su depósito, escribió á sus padres una carta pidiéndoles +perdón. El día que tal hizo fuimos á la casa en que se hallaba, y la +encontramos llorando, teniendo á la vista su carta con los cuatro +picos quemados, una mortaja, un cordón, un rosario y cuatro velas +amarillas. Aquellos objetos mortuorios nos llamaron la atención, +y al interrogar á la joven, nos dijo, que aquella carta era la suya, +devuelta sin contestar por sus padres, quienes, juntamente con ella +le habían acompañado los anteriores objetos. La carta que se devuelve +quemadas las cuatro puntas, significa que el odio será eterno; si se +acompaña la mortaja, revela, que aquel se llevará hasta la tumba. + +La oposición de los _mayores_ tratan algunas veces los pretendientes de +conjurarla por medio de empíricas recetas ó tradicionales _anitos._ Las +hojas de la _gayuma_ y del _jonjon_, se prestan en primer término para +las cábalas amorosas. Aquí no hay _echadoras_ de cartas, ni agoreras +pitonisas; pero el género no es desconocido, La _mangcuculam_ suple +aquí las rayas de la mano, la sota de bastos y los _setenarios_ del +amor, con los brebajes del _jonjon_ y los sahumerios de la _gayuma_. + +Nuestro conocido Bindoy no tuvo necesidad de recurrir á medios +extraordinarios. Fué aceptado por todos, trabajó como un cumplido +pacientísimo su año de servicio, y cabezang Juan guardó en el fondo +del arca las dos monedas del _habilin_. Ya lo tenemos, por lo tanto, +novio oficial de la simpática dalaga, cuyo nombre era el de Nínay. + +Del estado de novio al de marido, hay entre el indio muy poco camino, +así que á los pocos días tomaron el que dirige al convento, Bindoy, +Nínay, el _amang-cruz_ y los padres de aquellos. Presentes los novios +ante el párroco, fueron examinados, y _nemine discrepante_ aprobados, +quedaron inscritos para las amonestaciones. + +La presentación que hacen al cura la llaman el _paghaharap_, y con +este nombre se da una fiesta, que se repite la víspera de la unión, con +el nombre del _casalan_, la que dura hasta la hora de ir á la iglesia. + +En todos estos actos hay un ceremonial especial que se repite de unos +á otros con la precisión del engranaje de un cronómetro inglés. + +Bindoy, solo, según programa, marcha por medio de la calzada que dirige +al convento á la cabeza de la música; detrás de esta, y en la misma +forma que su futuro, camina muy despacio la novia, llevando sobre su +cuerpo la saya más pintarrajeada que ha encontrado y cuantos objetos +relucientes ha podido proporcionarse. Leídas que fueron las solemnes +palabras de San Pablo, Bindoy miró de reojo á Nínay, el cura bendijo la +unión de ambos, y todos contentos y satisfechos regresaron á la casa de +la desposada, en la que el pobre marido, antes de entrar en posesión +de su mujer, tiene que sufrir nueve--¡nueve!--interminables días, por +supuesto con sus correspondientes noches de baile, _cutang-cutang, +coquillo_ y demás agasajos que para el pobre Bindoy son otras +tantas mortificaciones. En estos nueve días la desposada duerme +con sus amigas, las cuales la rodean, no dejándola ni un momento +sola. ¡Delicada y alegórica costumbre en que se despide la dalaga del +mundo, rindiendo en aquel novenario el último tributo á la virginidad! + +Bindoy es completamente feliz al lado de Nínay. Veamos en el siguiente +capítulo si es ó no posible la felicidad en el indio. + + + +CHAPTER IX + +CAPÍTULO IX. + +_¿Es ó no feliz Ambrosio_? + +Decía un amigo mío que á ser posible volver á nacer y tener el +derecho de petición, pediría á Dios nacer indio, pero indio puro, +de sementera. Fundaba su deseo en la observación que había hecho de +este país en su larga permanencia en él y en el trato y conocimiento +de las costumbres del indio. + +Hoy que llevo algunos años en Filipinas y que he pasado muchísimos +días estudiándolo, comprendo cuánta razón tenía mi amigo. + +Entiéndase, que tanto aquel como yo, nos referimos al indio de campo, +no al ilustrado de las ciudades. + +Para que no haya duda, voy á describir el tipo tomado del natural. + +En mis excursiones por uno de los pintorescos ríos de la contra-costa +de Tayabas, que desembocan en el Pacífico, vi deslizarse pesadamente +una balsa de cañas, sobre las cuales tranquilamente dormía un indio. A +las voces que le dió nuestro timonel, se incorporó lentamente y tras +un largo esperezo y un no menos largo resoplido soñoliento, separó +con la ayuda del _tiquin_ su rústica embarcación, dejándonos paso en +la corriente. + +He ahí, dije en mi interior, un ser que respira tranquilidad, salud +y bienestar. + +Formulado que fué el anterior juicio, me asaltó el deseo de saber si +habría sido ó no exacto en dicha apreciación. + +--¿Conoces á ese indio que va en la balsa?--dije al timonel. + +--No conoce, señor. + +--Pregunta si vive cerca, y de vivir próximo al río, díle si podríamos +pasar la noche en su casa. + +El timonel con la ayuda de mi criado, tradujo en tagalo mi deseo, +dando su contestación por resultado, que vivía un cuarto de hora de +_remo_ de donde nos encontrábamos, y que con mucho gusto nos ofrecía su +casa y cuanto tenía, á cuyo ofrecimiento dí orden para que se largara +un cabo á la balsa. Con la ayuda del remolque y apretando _bogas_, +atracamos al poco rato al pié de la morada del indio. La casa era de +caña y nipa, y todo su ajuar se reducía á dos _lancapes_, una mesa, +una banga y unos cuantos tabos de coco, destacándose en las paredes +varias estampas pegadas con morisqueta. + +El indio nos dijo llamarse Ambrosio, estaba casado y tenía +dos hijos. Veamos las necesidades morales y materiales de +aquella familia. El espíritu de Ambrosio flotaba en el mundo +del indiferentismo, sin que le atormentase ninguna clase de +ambiciones, puesto que ignoraba el ancho campo y el dilatado más +allá, que se extendía tras la cerca de palmabraba que resguardaba la +casa. Allí vivía, sin recuerdos del ayer, sin aspiraciones del hoy, +ni intranquilidad ni zozobra para el mañana. Las edades, los tiempos, +las esperanzas, las tiernas conmemoraciones y todo cuanto constituyen +esos eternos fantasmas que se suceden sin interrupción en el gran +laboratorio que da calor al alma, son completamente desconocidos en la +morada de Ambrosio. No sabe cuándo nació y confusamente recuerda _los +cabos de año_ que ha celebrado desde que murieron sus padres. Adora +á Dios sin que en sus ideas religiosas entre para nada tratar de +profundizar ninguno de sus misterios, llevándole su misma ignorancia al +fatalismo que predomina en la generalidad de los indios. Á la muerte +la llaman la _raya-negra,_ y poco ó nada hacen para contrarestar ese +negro surco de sus creencias, tan luego anuncia una de sus muchas +_abusiones_ que la muerte ha de entrar en una casa. + +Las necesidades morales de Ambrosio son perfectamente nulas. Tiene +mujer é hijos, pero ni remotamente le ha preocupado su porvenir. Las +palabras hospital, hospicio, casa de empeños y de refugio, son +completamente desconocidas en su vocabulario; es más, Ambrosio no +llegará jamás á comprender su significación; ignora lo que son las +interminables noches del invierno sin abrigo y sin luz, y no sabe lo +horrible de la palabra _¡pan!_ pronunciada por un hijo hambriento +y aterido. La nauseabunda guardilla, los harapos, la miseria, el +hambre, las privaciones de todo género, las luchas de la virtud con las +necesidades, la camilla y la fosa común, jamás han llegado ni llegarán +á atormentar los pensamientos de Ambrosio. Pertenece á la raza pura, +su constitución como la de los suyos, es virgen, desconociendo casi las +enfermedades, teniendo para las que le aquejen admirables específicos +en las hojas de sus bosques, en los jugos de sus plantas y en las +corolas de sus flores. La constante y benigna temperatura intertropical +de su cielo, le libra de todas las necesidades que trae en pos de sí +el invierno, poseyendo Ambrosio á su alrededor cuanto constituye su +vida, no solamente con relación á su materia, sino que también á su +espíritu. Un pequeño campo le provee de arroz para su morisqueta; el +río le brinda con la riqueza de sus pescados; el coco, le ayuda con las +múltiples aplicaciones de sus hojas, sus jugos y sus fibras; el chile, +fortifica su organismo; las hebras del abacá, cubren su cuerpo; las +esbeltas cañas y los trepadores bejucos, le dan albergue; los verdes +nipares, bebidas alcohólicas; y por último, refrescan su sangre los +poéticos _tamarindos._ Y todo esto lo tiene Ambrosio en las treinta +varas que rodean su casa. En aquel terreno están cubiertas todas sus +aspiraciones, no inquietándole el porvenir de sus hijos, puesto que +sabe que en aquel suelo, mina inagotable cultivada por la mano del +Sumo Hacedor, está encerrado todo el horizonte del mañana. Su cielo, +siempre lleno de luz; sus alboradas, con sus diamantinos rocíos; sus +plácidas noches, con los vividos destellos de los miles de _alitaptap_ +que baten sus alas de fuego en las rojas corolas del árbol del amor; +la grandiosidad de la selva con sus árboles seculares, sus misterios, +sus pájaros, sus arroyos y sus flores, sonríen á su espíritu y le +enseñan á amar al que enciende en los altos plenilunios la pálida faz +de la _sultana_ de los cielos, á la que Ambrosio como todos los de su +raza, rinde una verdadera admiración. Así nace y vive el indio, viendo +llegar tranquilamente su última hora, sabiendo que sus despojos no +han de ser llevados por manos mercenarias y sí por sus propios deudos, +los cuales no tienen el amargo _privilegio_ de verlos arrojar en la +fosa común, _ese_ horrible rincón de las grandes _necrópolis,_ donde +se hacinan cientos de cadáveres y se compendian millones de lágrimas. + +¿Es ó no feliz Ambrosio? + + + +CHAPTER X + +CAPÍTULO X. + +Costumbres.--Enfermedades y entierros.--El _orimon_.--Creencias +del indio.--El mediquillo.--Confección de una receta.--El +_constructor_ de cigarrillos.--Dos _respiraciones._--El frío y +el calor.--Muerte de cabezang Pedro.--Al hoyo y ... _talagá nang +Dios._--La casa por concluir.--_Dolor de embarazo_.--Las plegarias +y la Orden tercera.--Las listas del presente.--_El panalañgin._--El +sentimiento y el estómago.--_Inoac_ y _sayos_.--El sentimiento y el +indio.--Filosofía del _icao ang bahala_, y el _talagá nang Dios_.--El +cementerio de Tayabas.--La vida y la muerte.--¡Eterno olvido!--El +_dasalan._--Creencias.--El _lungcasan_.--Último recuerdo del vivo +al muerto. + +Ya que hemos visto todo el ceremonial que precede á un casamiento +en Tayabas, síganme los lectores que quieran á la cabecera de un +enfermo grave, y si muere les daremos á conocer las costumbres que +se practican en los entierros. + +--¿Estamos en camino? Sí, pues principiemos por doblar la rodilla, +pues á pocos pasos de la casa adonde nos dirigimos llevan el _orimon_, +resguardado por un inmenso payo de seda grana, y dentro de aquel se +ve al ministro del Altísimo con la sacrosanta _forma_. Detrás del +_orimon_, que no es ni más ni menos que una silla de manos conducida +en hombros de cuatro fieles, y custodiada por una guardia de honor de +cuadrilleros, va la música tocando la marcha real, y á continuación +gran número de acompañantes con velas. + +La devota comitiva se dirige á la iglesia, y nosotros entramos en la +casa del paciente, en la que se notan algunos adornos, lo que prueba, +que en aquella se ha recibido al _Rey_ de los _Reyes_, con toda la +suntuosidad á que alcanzan los recursos de sus moradores. + +Ya estamos en la caída; si quien padece es mujer, y se encuentra de +parto, no podemos detenernos ni hablar hasta llegar á la habitación +donde se encuentra la enferma; si esto no hacemos, se creería en un +resultado funesto. Delante de nosotros ha pasado un indio que se ha +parado á encender un cigarro en una de las muchas luces que hay en la +caída, á pesar de ser las cuatro de la tarde; aquella parada, desde +luego nos da á conocer no habrá bautizo, ni necesidad de preparar +agua de socorro. Con nosotros viene el estudioso y aventajado joven +D. Evaristo Batlle, médico titular de la provincia; lleva poco +tiempo en ella, y todavía no ha podido desterrar con su ciencia las +ridículas y hasta estrafalarias prácticas de los mediquillos. El +doctor nos acompaña como simple curioso, si bien, va animado de +los mejores deseos humanitarios. Cerca de la caída está la cocina, +y en ella nos enseñan á un grave y respetable _señor,_ de camisa por +fuera, armado de unos tremendos anteojos, cuyo varillaje difícilmente +encuentra apoyo en una _cosa_ que quiere ser narices. Aquel personaje, +es el mediquillo; se encuentra rodeado de una porción de cachivaches, +dando órdenes y disposiciones con un gran aplomo. Cree que ninguno de +nosotros conoce el tagalo, y por lo tanto continúa con su explicación +medica, al par que confecciona una receta. Veamos los ingredientes +de esta, y oigamos el discurso. + +En una hoja de plátano, embadurnado de aceite para que no se pegue, +deja destilar la melaza de unos caramelos, que derrite á la llama +de unos _tinsines_ que arden por cima de la hoja, sobre la que +vemos perfectamente picado un poco de tabaco y otro poco de _buyo_, +que mezcla y revuelve con la melaza, haciendo por último con todos +aquellos _compuestos_, una especie de tabaco de las dimensiones de un +_primera habano_. Concluída su obra, miró por cima de las antiparras +á todos los que aguardaban brotase la salud de sus manos, y con _aire_ +reposado y sentencioso, dijo en tagalo, lo que traducimos en español. + +--Toma,--dijo, dándole el cigarrillo á una india, que supimos +era la esposa del enfermo,--cuando le _suba_ el frío, hay que +traerlo _abajo_, y para llamarlo, tienes que taparle con _eso_ +todas las _respiraciones_--¡Santos cielos! exclamamos en nuestro +interior,--¡cuántas _respiraciones_ conocerá ese _constructor_ de +cigarrillos! Sudando, solo en pensar la horrible faena para conducir +el frío _abajo,_ nos dirigimos á la habitación del paciente. Con +más parches que redoblante de concejo; más hierbajos que anaquelería +de herbolario: y más _sobas_ que espalda de galeote, _yacía_, en el +petate del dolor, mi bueno de cabezang Pedro, aquejado de un descomunal +ataque de _frío_ y _calor_. + +Al ver al pobre cabezang Pedro, comprendimos todo lo grave que es el +estar malo en Tayabas. + +Y en efecto, lo estaba tanto, que murió aquella misma noche. + +Nuestro amigo el doctor nos dijo que el frío y el calor, no era ni +más ni menos, que una fiebre maligna. + +Por supuesto la muerte de cabezang Pedro, no se la achacaron al +mediquillo ni mucho menos, pues allí no hay la _fea_ costumbre de +echar el muerto á las espaldas del que lo asistió en vida. Se muere +porque _sí_, y al hoyo y _talagá nang Dios_. + +Si la casa donde acaece una defunción es nueva y está concluída, +entonces no hay que preguntar, pues que está muy arraigada la creencia +que enfermo que cae en casa nueva y concluída indefectiblemente ha +de morir, haciendo esto, que jamás se concluyan las casas de Tayabas, +dejando por poner, ó una puerta, ó una concha, ó una ventana. Durante +los embarazos se suspende toda obra, así que si la dueña de una casa +en construcción ó reparación nota síntomas de embarazo, se paraliza el +trabajo en el estado en que se encuentre, hasta que aquella dé á luz. + +Hemos dicho si la mujer nota síntomas de embarazo, y en esto no hay +completa exactitud, pues basta que aquellos síntomas lo sienta por +su mujer el marido. Pero..., pero que vamos, que hay que ponerse +serio para decir ciertas cosas, mas es lo cierto, que en Tayabas la +generalidad de los futuros papás, llevan su tradicional creencia, +hasta jurar que sienten los mismos dolores que la mujer. + +--¿Qué tiene tu padre?--decíamos en una ocasión á una muchacha. + +--Tiene, señor, dolor de embarazo,--nos contestó. + +--¡Vamos, que les digo á ustedes, que entre las muchas gangas que posee +un marido, jamás pudimos creer podría llegar á tener la de _ponerse_ +á parir. + +El pobre cabezang Pedro--como dejamos dicho--murió, no de una ilusoria +creencia sino de una real y efectiva fiebre palúdica. + +Tan luego espiró se le cubrió la cara con un pañuelo, se le +entrelazaron las manos, poniendo en ellas un crucifijo, las campanas +tocaron plegarias, y todos los individuos de la _Orden Tercera_, +invadieron el cuarto, poniéndose á rezar, mientras los parientes más +cercanos preparaban un hábito de San Francisco, mortaja con la que +habían de vestir el inanimado cuerpo. + +El toque de plegarias, al par que avisa á los vivos recen por el alma +de un muerto, convoca con su lúgubre tañir á todos los que fueron +sus parientes. Estos acuden á la casa si es que ya no están en ella, +llevando cada uno un obsequio, consistente en dinero ó bien en tabaco, +en bebidas ó en comestibles, obsequios que á su vez son recompensados +en igual forma y en casos semejantes por los que los reciben, á cuyo +efecto, se guarda una lista de _presentes_ en cada casa. + +Como los parientes del cabezang Pedro son muchos y pudientes, la lista +del _presente_ está llena de _números,_ que aparecen traducidos en +_especie_, sobre las mesas y fogones. + +Una vez reunidos deudos y amigos, empieza el _panalañgin_ ó sea el +canto de la pasión, que dura toda la noche con gran contentamiento +del estómago, al que se da lastre y refuerzo tras cada estrofa. + +Entre cabezadas, esperezos y cánticos roncos y destemplados, viene +el día, y con él el carro ó angarillas que ha de conducir al cadáver +á la iglesia y de aquí al lugar del eterno reposo. + +Todos los parientes acompañan al cadáver, conociéndose aquellos por +una especie de frac de percalina engomada color garbanzo, de faldones +muy largos, llamados _sayos_, que visten los hombres, y un manto, +generalmente de raso, conocido con el nombre de _inuac_, con el que +se cubren las mujeres. + +El indio, bajo el punto de vista del sentimiento, ó es niño ó es viejo, +lo que viene á ser sinónimo, de aquí lo difícil de definirlo. Tiene la +volubilidad, la indiferencia, y los momentáneos caprichos del niño: +como este odia y ama, como este quiere y olvida, sucediéndose en los +impenetrables misterios de su espíritu, las más fuertes impresiones, +sin dejar el dolor la más ligera huella, ni el placer el más mínimo +recuerdo. Todas las cosas posibles la envuelve en su lacónico _aco ang +bahala_, como todos los hechos consumados, los acepta en su filosófico +_talagá nang Dios_. + +Pronunciando el _aco ang bahala_, emprende todos los actos de su vida; +y murmurando el _talagá nang Dios_, arroja el primer puñado de tierra +sobre los últimos restos de la que le dió el sér, ó sigue con estóico +indiferentismo el féretro del fruto de sus amores, sin que jamás se le +ocurra protestar ni con la lengua ni con los ademanes de su profunda +y filosófica frase. + +Si la ciencia no hubiera ya convenido que las canas son, en la +generalidad de los casos, consecuencia de la fijeza de los grandes +dolores morales, nos convenceríamos de ello en este país. La casi +carencia en el indio de esas prematuras y plateadas hebras, recuerdo +de otras tantas lágrimas, prueba, que en su mente hay una gran +fuerza de conformidad, que la mayor parte de las veces lo conduce al +indiferentismo. ¿Será esto producto de una inquebrantable y poderosa +fe, ó derivación de su temperamento? ¡Arcano insondable que solo Dios +lo sabe, mas es lo cierto, que felices ellos mil veces que á la vista +de una gran desgracia se quedan dormidos murmurando su concluyente y +consolador _talagá nang Dios_, no conociendo las interminables noches +de insomnios, en que se lucha con un insistente y doloroso recuerdo! + +Haciendo estas reflexiones, llegamos al cementerio de Tayabas. + +Aquella mansión de olvido y descanso, está rodeada de una gran +exuberancia de vida. El murmurio del río que rompe entre guijas +al pié de uno de sus muros; los esbeltos penachos de las flexibles +cañas que los coronan, y los hermosos plumajes de las _oropéndolas_ y +solitarios que se posan en su parduzca y viscosa argamasa, constituyen +una amarga verdad que enseña á los que _vuelven_ cuán cerca está la +vida de la muerte. + +En uno de los lados del cementerio se alza una espaciosa y sólida +capilla, en la que de poco tiempo á esta parte se ha principiado +á formar _esa_ fúnebre anaquelería invento de la pobre humanidad, +que sin duda cree que un cajón de ladrillo elevado á tres cuartas +del suelo es mejor lecho para dormir el sueño eterno, que el hoyo +abierto en la madre tierra. + +En el amplio y extenso patio, no vimos ni un mausoleo, ni un monumento, +ni una lápida, ni una fecha, ni una inicial, ni nada que recordase +un nombre. ¡Hierbas y musgos por doquier!... ¡Eterno olvido! + + * * * * * + +Recordando las sentidas estrofas, que la soledad del _campo santo_ +inspiraron al malogrado Becquer, volvimos al pueblo. + +Aquella noche se verificó el _dasalán,_ ó sea el principio del +novenario, en el que si bien se reza, también se cena. Esta suele +servirse en algunas casas los nueve días, mas lo general es verificarlo +en el cuarto con el nombre de _apat na arao, y_ en el último que se +celebra con el de _siam na arao_. + +Hasta que este se lleva á cabo, los parientes del muerto ni comen +verduras, ni se bañan. Al quinto día de acaecida la defunción, creen +que el muerto se aparece al que duerme en la misma cama del finado. Al +sacar el cadáver de la casa, ponen á todos los chicos sentados en +la escalera, de forma que el ataúd pase por cima de ellos. De no +hacer esto, y no cerrar inmediatamente que sale el féretro todas las +ventanas, se cree que pronto entrará en la casa otra muerte. + +Con el nombre del _lungcasan_ se celebra _el cabo de año,_ en el que +no solamente se cena, sino que en la generalidad de los casos también +se baila. + +Después del _lungcasan_, último recuerdo que consagra el vivo al +muerto, no quedan ni fechas, ni memorias, ni conmemoraciones, ni +marchitas coronas. Solo la iglesia conserva en sus archivos una partida +de defunción; la campana un triste eco en la noche de todas las ánimas; +la tierra un poco más de lodo, y el enterrador unos trozos de leña, +restos de los descarnados brazos de una tosca cruz que carcomió y +desunió la inclemencia del tiempo. + + + +CHAPTER XI + +CAPÍTULO XI. + +Paseo á caballo.--El cocal de las _Angustias.--_La ermita.--La +esquila del santuario.--Una alborada en los trópicos.--La niña, el +árbol y el crepúsculo.--Una misa en la ermita.--Oración que implora +y curiosidad que investiga.--La madre del dolor.--Una cifra y una +fecha.--Averiguaciones inútiles.--El matandá de la ermita.--La Casa +Real de Cotta.--Las ruinas y la recámara de la muerte.--Estancia +en el barrio de Cotta.--Tamayo y Belloc.--Recuerdos.--Horas +felices.--Salubridad y riqueza. + +--Hermoso cocal es ese--dije á mi buen amigo A... con quien paseaba +á caballo una tarde por el pintoresco y agreste camino que conduce +al pueblo de Lucban. + +--En efecto--me contestó mi amigo,--no encontrarás en toda la +provincia un cocal como este; observa su cerca, su tierra, su labor, +sus árboles y verás que ni falta una piedra, ni crece una grama, +ni fructifica una parásita, y, cosa rara, este cocal no tiene dueño, +es de todos y de nadie, no hay vecino del pueblo que no lo atienda, +que no lo cuide, que no lo mejore, y, sin embargo, su dueño no es de +este mundo. Cuando el indio pasa por delante de sus flexibles palmas +agobiadas por los compactos racimos de sus frutos, si se ha desmoronado +una piedra coloca otra, si se ha torcido un pono lo apuntala, si una +planta exótica abraza un tronco la arranca, y cuando nada de esto hace +porque nada falta, se quita el sombrero, lleva los dedos á la frente, +hace la señal de la cruz y murmura una oración. Estamos en el cocal +de las _Angustias_ y su propietaria es la imagen que se venera en la +ermita de aquel nombre. + +--¡El cocal de las Angustias!--Ese título dije, seguramente debe +encerrar un misterio sintetizando alguna histórica leyenda del país. + +--No conozco la leyenda, solo sé que el producto del cocal se emplea en +beneficio de la ermita, y que de cuando en cuando se extrae cantidad +bastante de aceite para que una lámpara continuamente alumbre á la +sublime madre del dolor. + +--¿Y nada más sabes?--repliqué con creciente impaciencia. + +--Absolutamente nada más, mis ocupaciones, y más que todo mi poca +afición á escudriñar cosas que ni me van ni me vienen, han hecho que en +los años que llevo por estas comarcas practicase lo que he visto hacer, +quitándome el sombrero cuando por aquí paso, por aquello de que adonde +quiera que fueres haz lo que vieres, sin que haya tratado de averiguar +el cómo y el por qué _la_ que es dueña de todo desde el cielo viene +á ser propietaria aquí en el suelo de esas flexibles palmas. + +Después de la anterior manifestación de mi amigo, continuamos el +paseo sin hablar más acerca de la ermita y el cocal de las Angustias. + +Volvimos al pueblo, y al día siguiente muy de madrugada me encaminé +á la ermita, encontrando en ella á un matrimonio indio que la cuidaba. + +--Abre--dije en tagalo á la mujer que se había adelantado á mi llegada. + +Las pesadas hojas de una puerta profusamente claveteada rechinaron en +sus goznes, quedando á la vista el interior del santuario. Este lo +componía un pequeño cláustro, un modesto presbiterio y la sacristía +que ocupaba un local á la derecha del presbiterio. Cuatro ventanas en +los muros provistas de conchas y cristales, el altar con la imagen +de la Dolorosa y una lámpara de plata que ardía frente á aquella, +completaban el modesto templo á cuya puerta se levantaba una pequeña +esquila, cuyo bronce anunciaba todos los días la oración de la tarde, +y un alegre repique los viernes, el sacrosanto sacrificio que desde +tiempo inmemorial se celebraba en ese día, conmemorativo de los +dolores de María. + +Después de inspeccionarlo todo, me volví á mi casa sin haber podido +adquirir noticias referentes á la ermita. + +Una hermosa y risueña alborada como lo son todas en la +India, me despertó, oyendo los ecos del lejano volteo de la +campanita que convocaba á los creyentes á la misa del alba. Era +viernes. Apresuradamente me vestí, abrí las conchas de mi cuarto y +me dispuse á asistir al más grande de los misterios del cristianismo. + +Los últimos crespones de la noche fueron replegados por la tenue luz +de un corto crepúsculo, y la claridad sustituyó á las sombras con +esa potencia, esa vitalidad y esa gigantesca exuberancia con que hace +la naturaleza en este país todas sus manifestaciones. + +Aquí no hay crepúsculos, como tampoco hay juventud. El niño, pasa á +ser viejo sin haber sido joven, y la niña se da cuenta que ha dejado +de jugar, cuando es madre. Al árbol lo rinden los años, sin que su +añoso tronco ó su ligera palma hayan visto arremolinarse al pié de su +cuna, ni el melancólico sudario de su dorado otoño, ni los descarnados +brazos de su prematura vejez. + +Aquí, una semilla es un árbol, una niña, una mujer, y un crepúsculo, +una rapidísima penumbra de la vívida luz de los trópicos. + +Preguntar á una india qué acaba de dar á luz y os dirá que ha parido, +no un niño ó una niña, sino una _babai_ ó un _lalaqui_, es decir, +un hombre ó una mujer. Plantar una simiente de las que en el viejo +mundo dan un arbusto, y aquí saldrá un árbol. Salir á la calle sin +el payo, contando con el crepúsculo y más que á paso tendréis que +volveros con los sesos achicharrados. + +Mas dejemos digresiones y entremos en la ermita, á cuya puerta se +agolpaban gran número de fieles. + +Me arrodillé al pié del presbiterio, y al levantarme después de oir +pronunciar al sacerdote la última palabra del conmovedor evangelio +del día, alcé los ojos á los inmóviles de la imagen, no recuerdo, +si con el fervor de la oración que implora ó de la curiosidad que +investiga; mas el resultado fué que poco á poco, el fiel se convirtió +en el artista, admirando la corrección de la talla, lo acabado de +sus detalles, lo valiente de sus líneas, y más que todo la profunda +expresión de sentimiento que el artífice había sabido impregnar en +la Dolorosa Madre. Recorriendo mi vista todos los detalles de la +escultura, con gran insistencia se fijaron en un objeto que estaba +á sus piés y que poco á poco vine á convencerme era un bastón. + +Concluída la misa, me dirigí á la sacristía y supliqué al sacerdote +me permitiera examinar aquel. Mi ruego fué atendido, teniendo +ocasión de observar un antiguo bastón de mando, en cuyo rico puño, +toscamente cincelada se destacaba una cifra, la misma que según me +dijo el sacerdote, tenían el cáliz, propiedad de la ermita, y la +lámpara. Examiné esta y aquella, y en efecto, en el oro del primero +y en la plata de la segunda, se encontraba la cifra y una inscripción +debajo de ella que decía: 8 de Enero 1720. + +Mientras hice mis investigaciones, el sacerdote concluyó su rezo de +gracias, y ambos nos dirigimos á la casa de mi amigo A... + +Incidentalmente hice recaer la conversación acerca de la ermita y de lo +que á ella se refería. El misterioso cocal, siempre cuidado y atendido, +la correcta escultura escondida tras los muros del modesto santuario, +el antiguo bastón de mando á los pies de la imagen, el laconismo de +la jeroglífica cifra, y más que todo, aquel 8 _de Enero de_ 1720, en +cuya fecha seguramente se compendiaba alguna ofrenda conmemorativa de +pasados sucesos, embargaban fuertemente todo mi ser. Tras no pocas +insistentes preguntas y no menos vagas respuestas que mediaron, +mientras tomamos chocolate, vine á perder la esperanza de lograr +mi deseo. + +Pasaron algunos días y una tarde en que con mi amigo respiraba la +fresca brisa, sentados en la espaciosa azotea de su casa, pasó +por la calle una procesión en la que todos los alumbrantes eran +muy viejos. Esto hizo que se hablara sobre los frecuentes casos de +longevidad de Filipinas, y el que dijera á mi amigo que entre aquellos +alumbrantes irían muchos de ochenta y noventa años, á lo que me replicó +aquel, que conocía un antiguo veterano que llevaba más de cuarenta +años cobrando su retiro, siendo de advertir que al salir del ejército +ya tenía el máximun de tiempo, debiendo por lo tanto cifrar en más +de cien años. Encontrándonos en esta conversación, fué á hacernos +compañía un honrado comerciante español, casado con hija del país y +radicado en aquel pueblo. Enterado de nuestra conversación nos dijo, +que él sabía de un viejo de ciento dieciocho años, que se le conocía +con el nombre del _matandá de la ermita_, el cual, hacía tiempo vivía +en el barrio de _Cotta_, distante dos leguas de Tayabas. + +Al día siguiente al en que tuvimos la anterior conversación, caminaba +con dirección á Cotta. + +Tan luego desmonté del caballo, al pié de la escalera, de la que +llaman Casa Real, indagué del _castellano_ que la habita, quién era +y dónde vivía el _matandá de la ermita_, sabiendo por boca de aquel +y con gran desconsuelo mío, que hacía más de un año había muerto. + +El castellano, pudo iluminar poco, ó nada, mis investigaciones, +dando mis preguntas el único resultado de saber, que el matandá tuvo +una especial predilección por unas ruinas que se descubrían en la +margen del río. Dichas ruinas, cubiertas en su mayoría de brozas, +musgos y malezas, muestran en su antigua argamasa las señales de un +incendio. Sobre algunos ahumados y dentados ladrillos, descansa un +tosco cañón de hierro de gran calibre. Su. _ánima_ está destrozada, +el herrumbre cubre su áspera superficie, y en su desportillada boca +relucen en las horas de sol los ojillos de los verdes lagartos, +que buscan la vida, en la que fué _recámara_ de la muerte. + +Sentado sobre aquel cañón, y rodeado de aquellos restos, supe pasaba +muchas horas el matandá. + +Las negruzcas ruinas del baluarte de Cotta, y su inválido cañón, +claramente demostraban que por allí había pasado la tea incendiaria de +la piratería morisca. Aquella muda, pero elocuente página de muerte +y destrucción, seguramente ocupaba un lugar importante en la leyenda +de la Virgen de las Angustias. ¿Cuál sería aquel? Hasta la fecha en +que escribo no he podido averiguarlo. [13] + +En los días que estuve en Cotta, tuve ocasión de ver y apreciar lo +agradable que es una estancia en aquel precioso y saludable barrio +levantado al borde de dos ríos, cuyas aguas se confunden en un mismo +desagüe antes de llegar á la barra, la que dista del embarcadero un +cuarto de hora. + +En Cotta he pasado días cuyo recuerdo será tan imperecedero en mi +memoria, como lo es en mi alma el cariño que profeso á los que me +acompañaron en aquellos. Mis amigos, mejor dicho, mis hermanos Tamayo +y Belloc me han visto escribir en aquellas alegres soledades muchas +cuartillas de este libro. Un frondoso tamarindo nos resguardaba +de los rayos del sol mientras Belloc estudiaba, Tamayo disecaba, +y yo escribía. Allí fuimos felices muchas horas, y ellos, lo mismo +que yo, es imposible olviden aquellas tibias tardes, entre aquella +naturaleza, que tiene en su cielo toda clase de colores, en su suelo +toda la variedad de plantas, y en su ambiente toda la diversidad +de aromas que Dios alienta en los _pulmones_ de las flores. Cotta, +como ya he dicho, es un barrio de Tayabas que necesariamente llegará +á ser pueblo. [14] Su proximidad al Estrecho, lo caudaloso de su río, +y la benignidad y salud que se respira en sus aires, hacen que su +población aumente de día en día. Los vecinos de Tayabas buscan este +barrio como lugar de convalecencia y recreo. + +La riqueza de Cotta consiste en sus cocales, que puede asegurarse +son de los mejores y más productivos del Archipiélago. Los bayones +que tejen sus mujeres, la cera silvestre que producen las salvajes +abejas de sus bosques, y la gran variedad de pescados que recogen +las mallas de la red, ó las entrelazadas celosías de los corrales, +completan los productos de Cotta, que dista como ya hemos dicho, +dos leguas y cuarto de la cabecera. + + + +CHAPTER XII + +CAPÍTULO XII. + +Estancia en Tayabas.--El archivo del Gobierno.--Trabajos preparatorios +para girar una visita á la provincia.--Preliminares de quintas y +elecciones.--Andoy.--Laboriosidad y mutismo.--El 1.° de Abril.--Salida +de Tayabas.--El río Alitao.--Barrio de _Muntingbayan_.--Camino de +Tayabas á Sariaya.--El gobernador D. José María de la O. + +Mi estancia en Tayabas se prolongaba mucho más de lo que yo me propuse. + +Dos años largos hacía que salí de Manila y residía en aquel +pueblo. Sus costumbres, su manera de ser, sus campos, su industria, +su agricultura, sus edificios, y hasta el nombre de sus habitantes +me eran conocidos. El archivo del Gobierno--que dicho sea de paso, +es de los más ricos y ordenados que conozco--me fué franqueado, +y no había estante, tabla, ni legajo, que no hubiese registrado +tomando luminosas notas y curiosísimos apuntes de la provincia. Uno +de los días que me ocupaba con gran afán ayudado del bueno de Andoy, +oficial encargado del archivo, en la busca de un dato estadístico +que me faltaba, fuí sorprendido por mi querido amigo el Alcalde. + +Era á fines del mes de Marzo, y se tenían sobre la mesa todos los +trabajos preparatorios para verificarse en la provincia las quintas +y elecciones de gobernadorcillos y demás cargos del municipio. + +Nada faltaba. Las listas de mozos sorteables, los reglamentos, las +actas, y cuanto hacía falta lo tenía Andoy perfectamente clasificado +y ordenado. No restaba más que el Alcalde señalase día de salida para +formar los itinerarios, y avisar á los pueblos. + +Al hablar de las oficinas del Gobierno de Tayabas, es imposible dejar +de consagrar un recuerdo á Andoy. Andoy está tan identificado con los +estantes del archivo, que estoy seguro moriría de nostalgia el día que +se le separara de ellos. A su vista aprendió á escribir, y entre sus +legajos pasó de la niñez á la juventud, y de esta á la vejez. Más de +treinta años lleva manejando aquellas carpetas que jamás han estado +empolvadas, merced al cuidado y cariño con que son tratadas. Para +Andoy no hay más allá que su oficina, esta constituye su hogar, +sus goces y sus distracciones. La palabra mañana aplicada al trabajo +le es desconocida, pues jamás dejó para _luego_ lo que debe hacerse +hoy. Andoy no habla, obra. Se le da una orden, y la cumple sin que +jamás haga una observación. Al entrar una persona en sus dominios la +mira por cima de sus dorados anteojos, contesta á los buenos días con +un movimiento de cabeza si le es desconocida, y con una dulce sonrisa +si es de su afecto, y después de este ligerísimo paréntesis su cara +adquiere la severidad oficial de que está revestido, y continúa su +trabajo esté quien esté en el despacho. Cuando se le habla, escucha; +y cuando concluye de escuchar, busca un papel, hojea una _Gaceta_ +ó abre un libro, y contesta con el texto, mas pocas ó raras veces +con la lengua. + +Después de inspeccionar el Alcalde todos los trabajos y ver nada +faltaba, dió orden de que el 1.° de Abril saldría de Tayabas á las +cuatro de la tarde, con dirección á Sariaya. + +Mientras Andoy extendía los oficios, mi buen amigo me invitó á que le +acompañara en la visita de la provincia, invitación que desde luego +acepté con muchísimo gusto. + +Ya había oído que la salida sería á las cuatro de la tarde del día 1.° +de Abril, y estábamos á 28 de Marzo, de modo que no había tiempo que +perder, pues demasiado sabía que una vuelta á la provincia de Tayabas +requiere algunos preparativos, por más que yendo con el jefe de la +provincia poco podría faltarnos. + +Ocupado en registrar escopetas, hacer cartuchos, ordenar apuntes y dar +la última mano á las maletas, llegó la mañana del día 1.°, y con ella +la animación propia de un pueblo que rompe con su habitual monotonía. A +las doce llegaron á caballo frente la casa real, el Gobernadorcillo +de Sariaya y principales que nos habían de acompañar. A las cuatro +en punto me ofreció el Alcalde un sitio en su coche, y precedido de +diez y seis cuadrilleros á caballo, armados de lanzas y seguidos de +más de doscientos principales de Sariaya y Tayabas, emprendimos la +marcha á los acordes de la música que nos despedía. + +Dejamos la calle Real, y tan luego pasamos el amplio pretil del +convento, entramos en el sólido puente que se levanta sobre el río +Alitao. Este divide la población con Muntingbayan, primer barrio +que se encuentra yendo á Sariaya y adonde va afluyendo el vecindario +de Tayabas. En dicho barrio, y á la derecha del camino se halla una +espaciosa capilla abandonada. La solidez de la obra, toda de magníficos +sillares y la amplitud de la nave nos hizo sentir el injustificado +estado en que se encuentra aquel edificio que á poca costa podría +habilitarse y dársele aplicación. + +El camino de Tayabas á Sariaya está en muy buen estado. A uno y otro +lado se ven magníficos cocales y extensos terrenos, tanto de secano +como de regadío, perfectamente labrados para la siembra de palay. + +El cultivo de la tierra mantiene cerca de ella á sus dueños que viven +en pintorescas y limpias casitas. + +A más del puente de Muntingbayan son muy notables y dignos de citarse +en este camino el de Isabel II, levantado sobre el río Iyam--su primera +piedra la puso el inolvidable Gobernador, D. José María de la O., el 15 +de Marzo de 1852, y la última el 6 de Julio del siguiente año,--el de +Urbistondo sobre el río _Malaoa_ y el de D. Francisco de Asís que une +las altas rocas entre las que corre el pintoresco cáuce del tortuoso +y agreste _Domoit_. El puente de Urbistondo se terminó el 31 de Julio +de 1854, y el de D. Francisco de Asís el 15 de Octubre del mismo año, +habiendo entrado en la fábrica de aquel 10.651 sillares de piedra y +en la del último 9.967, según se lee en los datos que he recogido de +sus planos. Excuso decir, que tanto estas obras como la mayoría de +las que se encuentran en la provincia, son hechas bajo la inmediata +dirección de los gobernadores con el empleo del trabajo comunal. + +A los cuarenta y cinco minutos de marcha, dimos vista al bonito y +pintoresco pueblo de Sariaya, en cuyos _bantayanes_ nos esperaba la +música, la que nos acompañó hasta el Tribunal provisional. + +El trayecto entre Tayabas y Sariaya es de 11 km. + + + +CHAPTER XIII + +CAPÍTULO XIII. + +Sariaya.--Su situación, límites, historia, productos y estadística.--La +iglesia y el convento.--Una modesta cátedra del saber, convertida +en un bullicioso templo de Tersípcore.--La mujer de Sariaya.--La +_dalaga_.--El bosquejo, la caricatura y la fotografía.--Más sobre las +hijas del país.--Sistema de gobierno femenino.--¿Manda, ú obedece?--La +india casada con europeo.--El _castila_ y el marido.--Valor de un +calificativo.--Los saludos y el alma de _Garibay_.--Episodio histórico. + +El alegre y pintoresco pueblo de Sariaya, se encuentra entre la mar y +las estribaciones del San Cristóbal. Confina con los pueblos de Tiaong +y Tayabas. Las brisas de la mar refrescan su atmósfera, y las brumas +que se forman en las crestas del San Cristóbal, entoldan su cielo. Su +situación, según el padre Buceta, es la de 125° 13' 40'' long. y 13° +55' 26'' latitud. Tiene gran altura sobre el nivel del mar, que se +domina perfectamente, á pesar de distar su caserío una legua y media. + +Este pueblo es de gran antigüedad, ignorándose la época exacta de su +fundación. Registrando archivos, se encuentra, en el de Reverendos +PP. Franciscanos, la tabla capitular más antigua de su orden, que data +del 17 de Abril de 1599, en la que ya figura el nombre de Sariaya, +y el nombramiento del Padre Frey Miguel Linares, para su convento de +Santa Clara. Según las crónicas de dicha orden, el año 1605, ya fuese +por escasez de Misioneros ó ya por ser el pueblo demasiado pequeño, +quedó agregado al de Tayabas permaneciendo así hasta el año 1743, +desde cuya fecha existen datos exactos. + +Los límites jurisdiccionales de Sariaya, abarcan un diámetro de unas +cinco leguas en su mayor extensión, de terrenos llanos de pasto y +de labor. Se cosecha gran cantidad de arroz, café, cacao, aceite y +trigo. Este último es de grano pequeño y oscuro. El pan que se hace +de su harina es excelente. + +La salubridad de Sariaya es buena, siendo de notar la diferencia de +temperatura que se advierte entre este pueblo y Tayabas. El paludismo +que tantas víctimas hace en este último, apenas es conocido en aquel. + +El caserío de Sariaya es muy limpio, viéndose entre sus ligeras +construcciones de palma brava, caña, cabo negro y cogón, no pocas +de sólidos y buenos materiales. El convento es muy espacioso, +apreciándose desde sus galerías un lindísimo paisaje. En su iglesia +se venera un crucifijo que, según cuenta la tradición, fué salvado +de las llamas á que redujeron los moros el pueblo de Sariaya, en +una de las muchas correrías que verificaron en la costa de Tayabas +en el pasado siglo. El convento, es de bonito aspecto, cómodo y muy +proporcionado en su distribución. La amplitud de su escalera da acceso +á una dilatada caída, que termina en una bonita azotea con vistas al +Banajao. La construcción de los dos salones que á derecha é izquierda +tiene la galería, revelan la arquitectura moderna, y descubren en el +director de la obra un gusto nada común. A primera vista, mas parece +la casa de un rico hacendado, que el asilo ascético de un misionero; +es verdad, que contribuye á ello, en primer término, la situación +pintoresca en que se asienta, y los dilatados horizontes que domina. + +Como edificios, son de citar á más del anterior, la casa cuartel +de la Guardia civil, levantada á la margen del río,--que lame con +su corriente los límites del caserío,--y la escuela, que se halla +en el centro de la plaza, y que sirve de tribunal en las grandes +solemnidades. + +Los datos estadísticos que hemos podido reunir son los siguientes: +tiene Sariaya 50 cabecerías que componen 7.778 almas, de las que +tributan 4.462; hubo 281 defunciones, 103 casamientos y 245 bautizos; +se vacunaron 246 niños; asistieron á las escuelas por término medio +60 á 70; fueron sorteados para el servicio de las armas 357 mozos, +de los que correspondieron 8 soldados; en el juzgado se tramitaron +20 causas, á consecuencia de otros tantos delitos perpetrados en su +jurisdicción, que la compone 48 barrios, bajo la vigilancia de otros +tantos caudillos; la fuerza pública la forma un puesto de Guardia +civil al cargo de un oficial europeo, y 66 cuadrilleros, dependientes +del tribunal; la distancia á la cabecera, como ya hemos dicho, es de +poco más de 11 km. + +La noche que llegamos á Sariaya, hubo baile en el Tribunal, al que +concurrieron todas las dalagas adornadas con sus mejores galas. El +tipo de la mujer de Sariaya, es en su generalidad como el de toda la +provincia, indio puro. Sus facciones son muy acentuadas, si bien las +dulcifica la constante sonrisa de bondad que dibujan sus labios y el +meloso adormecimiento que retrata la negra pupila de sus ojos; son +muy inteligentes, y aunque su oído no conozca la significación de la +palabra española, sin embargo, sus ojos saben penetrar y traducir el +más ligero deseo. Es verdad que la raza india tiene muy perfeccionado +el espíritu de observación. Nadie como ellos saben fotografiar en +una sola frase á un individuo, y nadie aplicar un calificativo, +una definición ó un mote. + +Aquellos de mis lectores que conozcan el tagalo, les recomiendo que +si pasan por Tayabas, procuren sorprender una conversación íntima +entre varias dalagas. Si estas se creen completamente solas, de +seguro pronunciarán conceptos altamente ingeniosos á la par que +poéticos. Manejan con gran facilidad los metafóricos giros y no +perdonan en su alegre cháchara, persona, cosa objeto que se presente +á la vista ó á la memoria. No hay intención de herir y jamás sus +dichos traspasan las negras fronteras de la calumnia. En una palabra, +hacen un bosquejo; en un gesto, un retrato; y en un movimiento, +una caricatura; se ríen de su obra y de aquí no pasa. + +La risa jamás llega al sarcasmo y nunca fabrican en sus labios el +sucio barro en que modela la maledicencia sus asquerosos ídolos. + +La mujer de Filipinas, tiene muchísimo que estudiar. El que +verdaderamente la llega á comprender, es el que sabe apreciar cuánto +vale. Para la generalidad, es un misterio el cómo muchos europeos +concluyen por estar completamente dominados por hijas del país. Esto +se atribuye á debilidad en ellos y fuerza de carácter en ellas, +nosotros no lo creemos así; conocemos á varias de esas _despóticas_ +señoras, que toda la fuerza que emplean en su _sistema_ de gobierno, +la basan precisamente en su misma humildad. Nada desarma tanto el +carácter, como la obediencia, como nadie está más dispuesto á ser +dominado que quien lucha con una dulce sonrisa de resignación. La +mujer india, casada con un europeo, jamás dice _mi marido_, sino +_el castila_. En esta sola palabra establece la diferencia de raza y +retrata su propia humildad. Llega á su casa y al entregar el tápiz á la +criada, á buen seguro que no dirá ¿dónde está mi marido? y sí ¿dónde +está _el castila_? Á los hijos de este, los llamará por sus nombres +ó simplemente sus hijos; pero lo que es _el castila_ jamás será en +el hogar, ni Pepe, ni Juan, ni Andrés, sino siempre _el castila_. La +madre, en todas partes es la misma. La mujer, no en todas es igual. + +Es de advertir que cuando en una casa viven varios europeos, los +criados no dan el nombre de _castila_ sino á aquel en quien reconocen +más superioridad. + +Un indio de pura raza que sirva, por ejemplo, en Malacañang, no +encontrará otra palabra más gráfica para nombrar al general que la +de _el castila_, todos los demás que lo rodean serán _D. Fulano, +D. Mengano_, ó esto ó aquello, pero el general será siempre _el +castila_. Sale aquel criado del servicio de palacio y entra al de +alguno de los que llamó _D. Fulano_ ó _D. Mengano,_ y si este vive +con otros ciento, que sean en posición oficial menos pasará á ser +_el castila_, y los demás seguirán siendo _D. Mengano_ ó _D. Fulano_. + +El mayor título de respeto que puede dar el indio es el llamarle á +uno _el castila_, palabra que va aplicando en el escalafón de las +categorías. + +Tan difícil sería convencer á un aragonés de que había más duques que +el de la Victoria, como hacer comprender á un indio, tal como él lo +aplica y entiende, que _el castila_ es todo aquel que ha nacido bajo +la bandera española. + +Con _el castila_ indio sucede lo que con los saludos. Ir veinte ó +treinta caballeros honrados acompañando en Tayabas, por ejemplo, +al Alcalde, encontrar á quinientos indios, en el camino, y á buen +seguro que no oiréis ni á uno solo emplear el _plural_ en sus +salutaciones. Se quitará el sombrero, se inclinará ante el Alcalde, +y solo dirá _magandang hapon pô,_ es decir, buenas tardes, señor. _El +Señor,_ en este caso, es _el castila_. Fuera del Alcalde todos los +acompañantes son para el indio otras tantas almas de _Garibay._ + +Hemos hecho la anterior digresión para que se comprenda el valor que +tiene _el castila_ pronunciado por la esposa india. Para recargar el +cuadro y hacer comprender el cariño y respeto que tiene la mujer de +la provincia de Tayabas al español, voy á recordar un episodio que +presencié el año 1874. Había llegado el general Alaminos á Lucban, +y todas las dalagas se ocupaban en el tribunal de Tayabas en hacer +preparativos para recibir dignamente al primer magistrado de las +islas. Unas cosían banderolas y gallardetes, otras confeccionaban +adornos, aquellas limpiaban vajillas, no pocas arreglaban cortinas y +damascos, y las más daban la última mano á los trajes y galas que +habían de lucir. Todas trabajaban y todas hablaban. La impaciencia +era grande por saber cuándo llegaría el general. Esto por una parte, +y la rivalidad por otra que existe entre las de Lucban y Tayabas, +hacía que la impaciencia de las últimas subiese de punto, deseando +saber si podrían ó no sobrepujar á las primeras. Este era el tono +de todos los corrillos y de todas las conversaciones, hasta que, +por último, para salir de dudas, se resolvió mandar á Lucban, de +riguroso _incógnito,_ á una picaresca y lista mestiza, que era quien +las capitaneaba. La misión de la _embajadora_ se reducía á correr en +posta las dos leguas que separan á los dos pueblos, y una vez salvada +la distancia, averiguar, escudriñar, verlo todo y tomar nota de +cuanto se hiciese y se pensase. Hubo quien la dijo, en un rasgo de +verdadero valor--¡mira, si es preciso, habla al mismo general!--La +niña, que en honor á la verdad no es corta de genio, montó á caballo, +y á los cincuenta minutos estaba en plenas funciones. Nada le quedó por +ver, incluso al ilustre viajero. A las cuatro horas de haber salido +de Tayabas refrenó el caballo á la puerta de su Tribunal, en donde +esperaban en sesión permanente, no solo las dalagas, sino que también +las _ñoras_ graves. Taconeando como un húsar apareció la enviada en el +dintel. Su larga falda, toda llena de barro, no estaba tan mustia como +su cara. Todas la rodearon.--¿Qué hay?--murmuraron los labios.--¡Qué +no viene, que se vuelve desde Lucban!--dijo con voz desfallecida la +interrogada. Ni la inscripción del festín de Baltasar, ni la rota de +Roncesvalles, ni la capitulación de Sedán, produjeron tanto efecto +como el que originaron las anteriores palabras. Un silencio de muerte +invadió el salón, y las lágrimas se agolparon á los ojos. Viendo á +todas llorar, la capitana babae prorrumpió en una carcajada, al par +que las decía:--Vamos, muchachas, no hay tiempo que perder; mañana +llegará á las once.--¡Qué soberano contará en sus crónicas que todo +un pueblo ha llorado ante la idea de no verle! Creemos que ninguno. + +Los anteriores recuerdos nos los acentuó el baile de Sariaya, en el que +vimos muchas de las dalagas que figuraron en el verídico episodio que +hemos narrado, encontrándose entre ellas la protagonista, que aquella +noche nos demostró que lo mismo sirve para correr la _posta_, que para +entonar un cadencioso _cundiman_, ó bailar un característico _balitao_. + +A las dos de la madrugada concluyó el baile. Á las ocho de la mañana, +según la orden que dió el Alcalde, debían verificarse las elecciones, +á las que Dios mediante, nos proponemos asistir. + + + +CHAPTER XIV + +CAPÍTULO XIV. + +Quintas y elecciones en Sariaya.--Adorno del salón.--Las +_bangas_.--Los capitanes pasados, los cabezas reformados y los +cabezas en ejercicio.--Escrutinio de _canutos_.--Preparación de una +elección.--Los muñidores de allá y los _camisas por fuera_ de por +acá.--Engranaje municipal.--El Gobernadorcillo, el Teniente mayor +y el Juez mayor.--Bambalinas y bastidores.--Votación.--Forma de +hacerse.--Ternas.--Constitución del municipio.--Las _principalas_, +de oficio.--El sorteo.--Manera de verificarse.--Fisonomía de un +día de quintas en Filipinas.--Los alrededores de un tribunal y el +interior de un hogar.--Deducciones y apreciaciones.--Lógica pura.--La +cena.--Despedida de Sariaya.--Un santo y un hombre honrado. + +Exactos como cronómetro inglés nos encontramos á las siete de la +mañana en el gran salón de la escuela, cuyo techo estaba revestido +de verde ramaje, formando una pintoresca bóveda, de la que pendían +una gran variedad de frutos. Los huecos de las conchas y ventanas +cerraban colgaduras, banderolas, grímpolas y gallardetes. Una ancha +mesa, con un dorado sitial en el centro, y otra formando martillo +con aquella, provista de trece tinteros sujetando bajo su base +blancas cuartillas, se destacaban en el testero de la derecha. Dos +hileras de bancos corrían por toda la extensión del salón, y frente +á la mesa presidencial, en el testero de la izquierda, se hacinaban +en otra mesa, cubierta de blanquísimo mantel, adornado de lazos y +bullones de colores, gran profusión de fiambres, pastas y dulces, +y no escaso número de botellas de vinos y cerveza. Sobre la mesa +presidencial campeaba una magnífica escribanía de plata, y á derecha +é izquierda de aquella dos bangas, cuyas bocas las cerraba un papel +pegado con morisqueta. La mesa de la votación con sus cuartillas, sus +trece tinteros, convenientemente separados, y las sillas que rodeaban +aquella, más bien la semejaban á la de confección de un periódico +que á otra cosa, por más que esa _cosa_ sea tan grave y trascendental +para el pueblo, como el nombramiento de su municipio. En este estado +sonó el tambor y tras este la música y precedidos de _escuelas_, +principales y cuadrilleros, llegó el Alcalde acompañado del Cura y +de algunos otros españoles. Ya todos en el salón, cesó la música, +y habló el Gobernador, traduciendo el intérprete en tagalo lo que +les dijo aquel en español. El discurso se reducía á prevenirles que +al llegar á las urnas, lo hicieran sin sujetarse á presión alguna, +obedeciendo solo á su conciencia y al bien del pueblo. El Alcalde +rompió los _parches_ que cubrían las urnas, que eran unas tripudas y +relucientes _bangas, obras_ perfectas de alfarería, llamadas en aquel +día á contener dentro de su frágil barro la futura suerte del pueblo, +por más que fuesen más tarde relegadas al último rincón del _sajig_ +de la cocina, ocupando la morisqueta ó el _atole_ aquellas _entrañas_ +de barro, que albergaron los nombres de tanto, y tanto cabeza de +... barangay. + +Rota la cubierta de la banga que estaba á la derecha, vació el Alcalde +su contenido, cayendo sobre la mesa unos pequeños canutitos de caña, +cuyos extremos enseñaban el rollito de papel que contenían. En dichos +papelitos estaban inscritos los nombres de los capitanes pasados y +cabezas reformados, ó sean aquellos individuos que teniendo todas +sus cuentas corrientes han pertenecido diez años al municipio. + +En la banga de la izquierda estaban los nombres de todos los _cabezas_ +que en aquel entonces formaban la principalía. + +Mientras el Alcalde hace el escrutinio de _canutos_ que precede al +acto del sorteo, hagamos una pequeña digresión y veamos los actos +que preparan una elección. + +Me río yo de todos los _muñidores_ de por _allá_, pues créanme mis +lectores, hay _camisa por fuera_ de por acá que les pueden dar, no digo +cruz y raya, sino un centenar de calvarios más rayados que libro mayor +de comerciante chino. Los elementos que entran en Tayabas para toda +elección, son en primer término, el lechón asado y las damajuanas +de vino y anisado. Meses antes de la elección empiezan á moverse +los partidarios de los distintos candidatos, y estos por su parte +menudean las comilonas entre los votantes. Se hacen ofrecimientos, se +buscan influencias, se apalabran concesiones, se reanudan amistades, +se dirimen odios y todos marchan al objeto que se proponen. El cargo +de Gobernadorcillo y los de Teniente primero y Juez mayor son los +más ambicionados, y no viéndolo, no se concibe los resortes que se +mueven en ese complicadísimo engranaje municipal que empieza en +las altas prerogativas del Gobernadorcillo, y acaba en el amargo +servilismo del _tanor_ de tribunal. Un tribunal de Filipinas tiene +más bambalinas, bastidores y telares que el mejor provisto teatro, +y hay Gobernadorcillo que se reiría de _compasión_ al enterarse de +lo atrasados que en esta materia están los anfitriones de Fornos. ¡Si +ellos tuvieran _un Fornos_ qué no harían! + +El Alcalde había vuelto á sus respectivas bangas todos los canutos, +diciendo con voz solemne.--Señores, principia la elección:--Acto +continuo un niño de cinco á seis años sacó, uno por uno hasta seis +canutos de la banga de la derecha, y otro niño de aquella edad, +igual número de la izquierda, procediendo el Alcalde á desarrollar +los papelitos, leyendo los nombres de los doce votantes. En medio +de un religioso silencio se acercaron aquellos á la mesa, tomando +asiento en unión del Gobernadorcillo en funciones, quién tiene voto +personalísimo. Armado cada cual de pluma y cuartilla, en la que con +anticipación se ha puesto el encabezamiento, se llenan los huecos +estampando tres nombres, dos de libre elección del votante y uno +forzoso. Este uno, es el Gobernadorcillo en ejercicio que completa +la terna, figurando siempre en el último lugar. Llenas las papeletas +se las presentan al Alcalde quien las lee en voz alta, procediéndose +al escrutinio y formando á su vez con los dos que hayan reunido más +votos y el Gobernadorcillo la terna que con informe documentado, +en el que se enlegajan las papeletas de la votación, lo eleva al +Gobernador general, quien tiene el derecho de elección. + +Concluída la votación de Gobernadorcillo, fueron acercándose uno +á uno los trece votantes á la mesa presidencial, manifestando +verbalmente las candidaturas para los cargos de Teniente mayor, +que es el llamado á sustituir al Gobernadorcillo, en ausencia, +licencia ó enfermedad; el Juez mayor, munícipe encargado del fomento +y mejora de la agricultura; el Juez de ganados á cuyo cargo está la +vigilancia de la matanza, ventas, transferencias y marcas de reses; +el Juez de caminos llamado á mantener en buen estado las carreteras, +puentes y demás obras fuera de poblado; el Juez de palmas cuya misión +estriba en la buena conservación y fomento de los cocales; el Juez +de policía á cuyo cuidado está el ornato y aseo público, y el Juez +de aguas, por último, que está en el deber de velar por las presas, +bambanes, encauces y cuanto se refiere á tubiganes y regadíos. + +Concluída la elección, nuevamente sonó la música, desaparecieron de +la mesa tinteros y cuartillas, sustituyéndose con finos manteles de +_piña_, que bien pronto se cubrieron de manjares. Se almorzó y acto +continuo se retiró á descansar el Alcalde, habiendo antes prevenido, +que las quintas las haría á las cinco de la tarde. + +Ni chiquillos de escuela en ausencia del maestro, armarían más ruido +y batahola que la que armaron los concurrentes al Tribunal tan luego +desapareció el jefe de la provincia. Se comentó la elección, se +murmuró, se bebió, se comió, y, por último, se bailó. Es de advertir +que en la provincia de Tayabas, las _principalas_ asisten á la mayor +parte de los actos oficiales, no faltando nunca á las elecciones. + +Más de un indio se _traspuso_ ante los vapores del tinto; pero sin +consecuencias. La borrachera del indio es _sui generis_, propia y +peculiar suya. Generalmente no pierde el conocimiento, y rarísimas +veces le da la _juma_ por ser valiente y pendenciero. + +A las cinco de la tarde se tocó el tambor, yendo todas y todos en +dos filas á _sacar_ al Alcalde. + +A los pocos minutos todo estaba listo para dar principio al sorteo. A +derecha é izquierda del Jefe de la provincia hay dos bangas; en la +primera, dice un papelito que tiene pegado: _Nombres de los mozos +solteros sorteables_. En el rótulo de la segunda, se lee: _Números._ +Tanto estos como aquellos, están inscritos en tiritas de papel +enchufadas en pequeños canutos de caña. Al lado de cada banga hay +un niño. + +Varios escribientes debidamente separados, tienen sus listas con +los nombres de los sorteados puestos por cabecerías, dispuestos +á poner á continuación de cada uno de aquellos, el número que le +toque en suerte. Dos Auxiliares de Fomento son los llamados á sacar +de los canutos las papeletas, y dos individuos de la principalía, +provistos cada cual de sus respectivos hilos encerados y enhebrados +esperan de pie detrás del sillón presidencial. Todo estaba listo. A un +campanillazo y un _principia el sorteo--_ metió mano en la banga el +niño de la derecha, sacó un canuto, el Auxiliar de Fomento desdobló +el papel, lo dió al Alcalde y este leyó:--_Cabecería,_ número _cual: +Fulanito de Tal_. Los escribientes buscaron en sus listas la cabecería +y apoyaron los puntos de la pluma al margen de _Fulanito de Tal_. El +niño de la banga de la izquierda, sacó acto continuo su canutito, +se hizo lo mismo que con el anterior, y una vez leído el número, +pasaron las papeletas á las agujas enhebrándose por el orden con +que van saliendo, en un hilo los nombres, y en el otro los números, +de modo que, de resultar la más ligera inexactitud en los cotejos, +los hilos son los llamados á resolverla. El sistema, como se ve, +no puede ser, ni más exacto ni más sencillo. + +Mientras se leen nombres y números, hagamos nosotros algunas +observaciones sobre las quintas en Filipinas. + +Alrededor del tribunal, no veréis esa multitud impaciente y anhelante, +que con gran zozobra espera oir su nombre. En el hogar, ni llora la +madre, ni reza la abuela, ni suspira la novia, ni calcula el padre. En +Filipinas nada de esto sucede, ni hay lágrimas, ni impaciencias, +ni temores, ni zozobras. + +Las cercanías de un tribunal en día de quintas, presenta su fisonomía +habitual, y en el salón donde se verifican aquellas, están todos, +menos los interesados. ¿A qué obedece este indiferentismo? ¿Tiene su +razón de ser, ó es uno de los muchos fenómenos psicológicos que se +dicen se operan en este país? Estudiemos un poquito esta cuestión, +y se verá, que en esto, como en otras muchas cosas, hay su perfecta +lógica y su concluyente razón de ser. El temor del sorteado y de su +familia, crece en razón directa, al número de soldados que han de +sacarse, á las penalidades del cuartel, y á los riesgos más ó menos +probables. En Filipinas, la contribución de sangre es escasísima, +las fatigas del cuartel nulas, y los riesgos del soldado tan lejanos +que generalmente cumplen su tiempo, suponiéndoseles el valor. En el +año 1875, entraron en suerte en la provincia de Tayabas _cinco mil +trece_ quintos, de los cuales, solo fueron á ser soldados _ochenta y +cinco_. Con estas cifras, ¿no es lógica la falta de temor, y sin él, +la indiferencia? Lo es, máxime si se agrega que el soldado cumplido +al volver á su pueblo, cuenta la vida holgada del cuartel, y con +sus relaciones, aleja el temor de los quintos, que saben, que el +soldado viste bien, come mejor, tiene dinero, y vive con holgura y +poco trabajo. La paz, que gracias á la Providencia gozan las Islas, +aleja la zozobra de presenciar escenas de sangre y horrores. Después +de lo anterior, ¿es ó no lógico, eso que se llama indiferentismo? ¿Hay +en esto misterios? Creemos que no, y para concluir de robustecer esta +idea, y como prueba evidente de que el indio no es refractario al +servicio de las armas, diremos, que conocemos sustitutos que se han +comprado por _cuarenta pesos_. Esta es la mejor apología que puede +hacerse del trato verdaderamente paternal que se da en estas colonias +al soldado. + +Una vez que fué cosido el último papelito, se preparó la cena, y tras +ella, el baile, que duró hasta las dos de la madrugada. + +Antes de despedirnos de Sariaya, no podemos menos de citar dos +nombres. El Padre Juan Bellón, y el _capitán Perto_. El primero, +es un santo, el segundo, un modelo de buenos Gobernadorcillos. + + + +CHAPTER XV + +CAPÍTULO XV. + +De Sariaya á Tiaong.--Monotonía del camino.--Diversidad del resto de la +provincia.--Panoramas.--El _Lagnas_.--Aguas minerales.--El río Quiapo +y el Maasim.--Barrio de Maasim.--Su riqueza y necesidades.--Un indio +rico.--Apunte de una idea financiera.--Cambio de caballos.--Vista +de Tiaong.--Su situación, límites, historia, salubridad, +productos y estadística.--Aspecto del pueblo.--Inclinaciones de sus +habitantes.--La resistencia pasiva.--Falta de edificios.--El consabido +baile.--Brillantes y sayas.--Paredes aprovechadas.--Camino de Tiaong +á Dolores.--Dolores.--Su historia.--Bellos paisajes y riquísimas +aguas.--Regreso á Tayabas en posta. + +La jornada que habíamos de hacer el día tres para ir al pueblo de +Tiaong era muy larga; así que se dió orden de salir antes de que +alboreara. + +A las cuatro de la madrugada todo estaba listo, ocupando á los pocos +minutos el carruaje que nos había de conducir. + +A la salida del pueblo dejamos un puente de piedra bastante bien +conservado, y entramos en una recta y espaciosa carretera. + +El camino de Sariaya á Tiaong, difiere completamente del resto de los +que se encuentran en la localidad; verdad es que de la cabecera á aquel +pueblo, forma la provincia un saliente que hay que retornar cuando +se trata de dar á aquella la vuelta. El espacio que separa Tiaong á +Tayabas, no armoniza ni en su geología ni en su industria, con el +total de los demás terrenos que componen la provincia. Riquísimos +pastos; dilatados cogonales; extensos manchones sin derivación +alguna; profusión de _mangas, bongas_ y _madre-cacao;_ no escasos +plantíos de palay en secano; algún que otro café, resguardado por la +sombra del _balete_ ó del _abacá_; y de trecho en trecho, descarnados +_algodoneros_, en cuyas desnudas ramas acecha el aguilucho ó arrulla el +bató-bató, es lo que se va encontrando en aquel camino cuya monotonía, +regularidad y falta de accidentes hace interminable, máxime si se +recorre en época de secas, en que los cascos de los caballos levantan +un polvo cernido muy molesto. En aquel camino no encontraréis ni +cascadas, ni ríos caudalosos, ni viva ni alegre vegetación. La hoja +pierde su esmalte con el polvo que la cubre, y los ríos en tiempo de +secas muestran sus descarnados lechos salpicados de las excrecencias +volcánicas que arrastran de las misteriosas grutas del San Cristóbal. + +Las aguas del Lagnas al cruzar el camino, en el que no tienen puente, +dejan gran cantidad de hierro y azufre, conteniendo principios +medicinales que han dado buen resultado á los que de ellas han +hecho uso, sobre todo en las afecciones de la piel. Vadeado el +río Quiapo--que se encuentra á continuación de Lagnas y cuyo vado +generalmente está seco--entramos en la jurisdicción del rico y poblado +barrio de _Maasim_, por cuyas tierras corre el río de su nombre. + +El barrio de Maasim está llamado á ser pueblo en un plazo no muy +largo. Se encuentra en el comedio del camino de Sariaya á Tiaong, y +en la fecha en que escribimos, afluyen ricos propietarios que lo van +poblando de excelentes construcciones. El día que Maasim sea pueblo, +perderán gran número de tributos Tiaong y Sariaya, y así se explica +la oposición que viene sosteniéndose para que no salga de su modesto +nombre de barrio. + +En una buena y cómoda casa de Maasim, descansamos y mudamos +de caballos. El dueño de aquella, _Capitán Ciriaco,_ que sabía +nuestro viaje, nos tenía preparado un buen almuerzo, durante el +cual nos enteramos que aquel poseía un capital inmenso consistente +en sementeras, cafetales y ganados, lo que comprendimos desde luego +al ver las dimensiones de sus tambobos, repletos de bayones de café, +y cavanes de palay. Al apreciar toda aquella riqueza, y al calcular +la tierra que debía poseer para lograr tales cosechas, no pudimos +menos de reflexionar los pingües rendimientos que podría producirle al +Estado la introducción de una módica contribución territorial. Capitán +Ciriaco y otros muchos que se encuentran en su caso, por no pagar, +ni aun pagan la prestación personal, de la que están exentos por +razón del cargo que ejercieron. Ligeramente apuntamos esta idea que +algún día quizá desarrollaremos, si Dios quiere, juntamente con otras +muchas que guardamos en cartera. + +Puestos nuevamente en locomoción, merced á la fogosidad de dos +magníficos caballos que enganchó Ciriaco, continuamos nuestro camino, +á una hora, en que no solamente molestaba el polvo, sino que también +un calor sofocante. + +Sin nada que de citarse sea, y después de cruzar el río _Taguan_, +dimos vistas á Tiaong. En tres horas salvamos los 27,50 km. que +separan á Tiaong de Sariaya. + +El pueblo de Tiaong, fué fundado á principios del siglo XVII. + +Está situado en una llanura por la que corre el río _Lalig_, cuyas +aguas bañan las orillas del pueblo. Confina con Dolores, Sariaya y +San Pablo. Su clima es seco y mal sano. Tiene 52 cabecerías, 7.273 +almas, tributando 4.722. Acaecieron 252 defunciones, 115 casamientos +y 310 bautizos. Se sortearon 335 mozos, de los que correspondieron +8 soldados. + +Por término medio asistieron á las escuelas 50 niños, vacunándose +182. La jurisdicción de Tiaong está á cargo de 18 caudillos, y su +fuerza pública la componen 38 cuadrilleros, y á más un puesto de +Guardia civil, mandado por un teniente. La criminalidad de Tiaong da +un resultado desconsolador, pues se registraron 33 causas. + +Los vecinos de Tiaong son muy insistentes en sus propósitos, siendo +muy apropiado el calificativo de _cavilosos_, con que los define el +indio de Tayabas. + +El pueblo tiene un aspecto triste, la hierba crece en sus calles +y las _conchas_ y puertas de las casas permanecen casi todo el año +cerradas, efecto de vivir la mayoría de sus vecinos en las haciendas +ó sementeras, de las que no salen sino en los días solemnes. + +Edificios no tiene ninguno digno de citarse. La iglesia está en obra +y el convento en completa ruina, estado en que permanecerán largo +tiempo, teniendo en cuenta la proverbial resistencia pasiva del +natural de Tiaong, quien prestará pocos y tardíos auxilios. + +No hay Tribunal, y la escuela la constituye un malísimo camarín. El +cuartel de la Guardia civil se levantó á fuerza de excitaciones y +_algo_ más. En el centro de la plaza, campea una casa que cuando se +concluya será magnífica, mas no podemos responder el cuando _brillará_ +dicha magnificencia, pues por espacio de tres años la vimos siempre +en el mismo estado. + +Tiaong, es pueblo rico, cosechándose arroz en gran cantidad, que +llevan á los mercados de Batangas; café recogen en bastante número +de cabanes, cuya cosecha por lo general se compra por adelantado. + +La pepita del _lumban_, que tanto llamó la atención en la última +Exposición de París, deja un buen rendimiento. Se cultiva alguna +caña de azúcar, cacao y abacá. Es agricultor en primer término, +favoreciéndole á ello las dilatadas llanuras que comprende su +territorio, en el que se encuentra mucha y buena caza mayor y menor, +predominando en la primera, el venado y el jabalí, y en la segunda +una rica y numerosa variedad de palomas. Pastos los posee excelentes, +criándose en ellos ganado vacuno y caballar. + +La noche de nuestra llegada hubo su correspondiente baile en la +casa del Gobernadorcillo, y en ella vimos reflejarse la riqueza del +pueblo. Había india que lucía valiosas perlas y gruesos brillantes; +llamando sobre todo nuestra atención, lo extremadamente largo de las +colas de sus ricas sayas. + +Las quintas y elecciones se hicieron en el camarín que sirve de +escuela. Días antes habíamos estado en Tiaong, y aquel _mismo_ +modestísimo templo de la ley y de la ciencia, estaba convertido en +depósito de cadáveres. Pocas, poquísimas paredes habrá tan aprovechadas +como aquellas, pues por aprovechar, ni aun desperdician los remolinos +de polvo, que dan entrada, mas nunca salida, los irregulares agujeros +que empiezan en la puerta y concluyen en el tejado. Si en aquella +escuela se recoge tanta ciencia como basura, con el tiempo será Tiaong +un pueblo de Sénecas. + +En las primeras horas de la mañana del cuatro nos dirigimos á +Dolores. El camino á este pueblo puede recorrerse en carruaje, en +época de secas, en la de aguas se pone intransitable. Hay en aquel +tres cuestas y un profundo barranco por el que corre un riachuelo, +cuyos pasos deben hacerse con precauciones. + +De Tiaong á Dolores, hay 10 km. que hicimos en cinco cuartos de hora. + +Dolores es un alegre pueblecito enclavado bajo la influencia del +Banajao, el San Cristóbal y el Masalacot. Su fundación es moderna, +datando del año 1835. Ocupa el sitio que antiguamente se llamaba +_Hambuhan,_ y lo forman antiguos tributarios procedentes de Tiaong +y de sus vecinos pueblos de Batangas. + +El nombre que se le puso á su creación fué el de _Nuestra Señora de +los Dolores_. + +La altura que ocupa y lo limpio de los horizontes que domina, descubren +pintorescos y bellísimos paisajes. Es muy sano y sus aguas contienen +sustancias altamente diuréticas, efecto de venir muy batidas entre +campos en que crece la zarzaparrilla. Sus productos son los mismos que +los de Tiaong. Confina con este pueblo y con el de San Pablo. Lo forman +1.498 almas, de las que tributan 916 en 11 cabecerías. Sus defunciones +llegaron á 49, á 21 sus casamientos y á 63 sus bautizos. Concurrieron +á las escuelas 20 niños y se vacunaron 19. Se sustanciaron 3 causas, +se sortearon 62 mozos, de los que se sacaron 2 soldados. Hay puesto +de Guardia civil al mando de un sargento europeo; compone su dotación +de cuadrilleros 16 individuos y 6 el número de caudillos para vigilar +sus barrios. + +Su Tribunal, lo mismo que la escuela, están en casas particulares. La +iglesia, el convento y el cuartel, constituyen tres modestísimos +edificios. + +En Dolores almorzamos después de haber cumplido nuestra +misión. Regresamos á Tiaong aquella misma tarde, desde donde retornamos +á Tayabas, á cuyos _bantayanes_ llegamos á las diez de la noche, +habiendo aprovechado desde Dolores cuatro parejas de caballos, +distribuídas en Tiaong, Maasim y Sariaya. + +El día seis por la tarde debíamos salir para dar la vuelta á la +provincia. + + + +CHAPTER XVI + +CAPÍTULO XVI. + +De Tayabas á Pagbilao.--El _bantayan_.--Riqueza +de cocales.--Alambiques.--Aguardiente de coco.--Su +fabricación.--_El mananguitero_.--El coco _mura_ y el +_macapunó._--Crecientes y menguantes de la luna.--Aceite +de coco.--Forma de extraerlo.--Tubiganes.--Quebrada del +Maragoldon.--El Dumaca.--Puente.--Sistema para resguardar +los puentes de madera.--Pagbilao.--Su fundación, límites, +situación, riqueza y estadística.--El convento, la iglesia y las +escuelas.--Frey Manuel Rodríguez.--Importancia que tiene Pagbilao +y la que debía tener.--Conducción de efectos.--Centralización de +poderes.--Observaciones y lógica de los números.--Paráfrasis de un +dicho de Montes. + +En la tarde del seis salimos para Pagbilao, verdadero punto de partida +para el que se proponga dar la vuelta á la provincia. + +_El bantayan_ que abre el camino para Pagbilao, es de mampostería y +en él se sitúa una guardia durante la noche. Dicho camino ya tiene el +carácter de los que predominan en la localidad, si bien su acentuación +no es tan grande que no permita hacerlo en carruaje. + +En el trayecto que media hasta una casa que se alza á la izquierda +del camino--y que nos dijeron llamarse del _capitán_ Basio,--cimbrean +á un lado y á otro magníficos cocales, á cuya sombra se ven algunos +camarines, bajo cuyas nipas humean los hornos de los alambiques. Estos +vierten en las tinajas gran cantidad de aguardiente, cuya fortaleza +fluctúa entre los 16 y 19°. La tinaja de á veinticinco gantas de dicho +alcohol, se vende de 28 á 34 reales fuertes. Este aguardiente es el +resultado de la destilación del jugo del coco, llamado _tuba_. A los +cocales que se dedican al aprovechamiento de la _tuba_ no les dejan +prosperar sus frutos, cortando al efecto _la espata_, ó botón en que +nace el racimo, por cuyo corte destila un líquido ligeramente lechoso +que va depositándose en pequeños bombones de caña, que atan debajo de +aquellos. De árbol á árbol se suspende un rústico andamio, formado de +dos cañas paralelas, por las que cada veinticuatro horas recorre el +_mananguitero_ todas las cimeras de las palmas. El _mananguitero_ lleva +colgado á la cintura el _cabuic_, ó sea un cilindro hueco de madera, +en el que vacía los jugos que encuentra en cada coco. Una vez lleno +el _cabuic_, se vierte en tinajas, que tapan perfectamente con la hoja +verde del mismo coco, dejándolas en tal estado tres ó cuatro días, en +los que fermenta la tuba. Hecha esta operación, se somete aquella á la +destilación de la alquitara ó alambique, del que sale el aguardiente. + +Al camarín en que está el alambique le llaman _fábrica,_ y esta exige +á su dueño una patente, que paga al Estado, y cuyo importe varía +según la fuerza del aparato y de las arrobas que destile. Hasta ocho +arrobas, por cada veinticuatro horas, exige patente de 4.ª clase, +y esta lleva como condición el no poderse hacer ventas al por mayor, +no teniendo en depósito más cantidad que la que se destila por día, +ni operar ventas que excedan de una arroba. + +Las faenas en que se ocupa el _mananguitero,_ no solo son muy duras, +sino que también expuestas, pereciendo todos los años algunos de +ellos. Las palmas de Tayabas miden una gran altura, y como el paso de +copa á copa solo se hace con la ayuda de dos cañas, de aquí el que +algunas veces se escurra y caiga el operario. Estas circunstancias +las aprovechan los que á tales trabajos se dedican, exigiendo crecidos +jornales, y sobre todo el _utang_, ó sea el adelanto. + +La tuba recién cogida es una bebida muy fresca y medicinal: en Tayabas +la toman los tísicos y disentéricos. + +Cuando á la _palma_ se la deja desarrollar el fruto, este presenta +las señales de madurez por un color amarillento. El coco verde, ó sea +el _mura_, da una bebida muy agradable. El verdadero coco _mura_ es +aquel cuya carne no ha llegado á solidificarse en el interior de las +paredes ó chiretas de la nuez. Hay una clase de estas nueces ó cocos +muy especiales, llamados _macapunó._ Este crece entre los otros, no +distinguiéndose ni el árbol que lo da ni el racimo en que se produce; +es de advertir que en un racimo en que hay 15 ó 20 cocos, solo se +encuentra uno de aquella clase. Si se señala la palma que lo crió +y se registran los sucesivos frutos, no vuelve á encontrarse entre +ellos por lo general, lo que prueba un fenómeno forestal que aparece +y desaparece de una forma misteriosa. La propiedad del _macapunó_ +consiste en que la carne lo llena casi por completo, dándose la +particularidad--según aseguran los mismos _mananguiteros_,--que esta +clase de nuez se llena en los altos plenilunios, quedando un pequeño +espacio en las crecientes y menguantes. + +Del coco se extrae el aceite de su nombre, siendo el de Tayabas muy +estimado en el mercado. En el camino de Pagbilao se encuentran algunos +camarines de aceite. El sistema que tienen para extraerlo es todo +lo primitivo que puede imaginarse. Cogen fruto por fruto, y con el +bolo le quitan la corteza estoposa exterior, llamada _bonote_; rayan +sobre _bilaos_ de madera la carne, empleando para esta operación una +cuchilla de cortas dimensiones y ligeramente curva, á fin de que pueda +trabajar en las paredes cóncavas de la chireta. Una vez recogida toda +la carne, la descomposición, el cocimiento y la prensa se encargan de +lo demás. Con tal sistema, las faenas de corte, rayado, cocimiento +y prensado son muy lentas y caras. Un buen molino en Tayabas daría +utilidad. Por término medio, se dan mil nueces para cada tinaja +de aceite. + +En el camino de Tayabas á Pagbilao se hallan también riquísimos +tubiganes y buenos terrenos de pasto. + +La quebrada de Maragoldon, que se encuentra á media legua de Tayabas, +es bellísima por los musgos y helechos que abrigan la peña. A la +bajada del desmonte se admira el magnífico puente de aquel nombre, +levantado sobre una profundísima sima, por la que corre el caudaloso +Dumacá. Dicha obra es, sin duda, la mejor de la provincia, y por lo +tanto, digna de figurar entre las primeras de Filipinas. El puente +que nos ocupa se empezó el año 1841, siendo Gobernador el desgraciado +D. Joaquín Ortega, y se concluyó en 1850. El nombre de Fr. Antonio +Mateus va íntimamente ligado con la historia de aquella construcción, +en la que es sabido aportó dicho padre conocimientos, trabajo y +dinero. Recomendamos á los que vayan á Tayabas visiten aquella obra, +la que es fácil de inspeccionar, merced á una rampa que le da bajada +en una de las estribaciones. + +A más del anterior, se encuentra en dicho camino el llamado de _Mate_-, +que fué concluído el 15 de Diciembre de 1851, y otros cuatro más, +de madera, resguardados con una montera de caña y nipa. + +De Tayabas á Pagbilao hay 12,50 km., distancia que recorrió nuestro +carruaje en hora y cuarto. + +Pagbilao fué fundado á principios del siglo XVII en el sitio llamado +_Nayun_, cuyo nombre llevó hasta que fué trasladado al que hoy +ocupa. Se encuentra próximo al Estrecho, en una pequeña eminencia que +conduce al embarcadero del río, que desagua en la mar á una media legua +corta. La salubridad de Pagbilao es buena y sus productos principales +son arroz, aceite, brea, bejucos y madera. Sus naturales tejen bayones +en bastante número. + +La iglesia está bajo la advocación de San Juan Bautista; es de buena +fábrica, lo mismo que el convento. En este pueblo se destacan dos +espaciosas y alegres construcciones, estas son las escuelas. Fueron +principiadas y concluídas bajo la dirección de su párroco. + +El natural de Pagbilao es flojo y apático por lo general, habiéndose +dado el caso de que tuvimos que suspender la elección el día que +llegamos por no haber concurrido los votantes. Aquella se llevó á +cabo en la mañana del siete, sirviendo de Tribunal una de las escuelas +habilitadas al efecto. + +Las obras del Tribunal están presupuestadas, mas en las veces que se +han sacado á licitación no concurrieron postores. + +Pagbilao tiene 4.686 almas, de las que tributan 2.220 en +22 cabecerías. Nacieron 223, murieron 131, y se consumaron 53 +casamientos. Mozos sorteados subieron al número de 163, de los que solo +1 fué al servicio. Asistieron á las escuelas 120 niños y se vacunaron +200. Su criminalidad está representada por 4 causas; su fuerza pública +por 23 cuadrilleros, siendo vigilados sus barrios por 39 caudillos. + +Pagbilao debía ser el punto de más importancia de la provincia, y el +llamado á importar y exportar los productos de muchos de los pueblos +del interior. Una de las cosas que no comprendemos es el por qué las +conducciones de efectos estancados que se asignan á la provincia no se +llevan por Pagbilao. Los fletes son baratísimos, y en las licitaciones +lograría gran beneficio el Estado de hacerse allí la conducción. + +Hoy se llevan los efectos á los almacenes de Pagsanjan, en la Laguna, y +de aquí á Lucban. El camino que media entre ambos pueblos es muy largo +y sobre todo penosísimo, tanto que el contratista necesita destinar á +este servicio gran número de carabaos. Cada arroba de tabaco puesta en +la Administración de Lucban, pasa por el gravamen de dos contratistas +uno que lo lleva á Pagsanjan y otro á Lucban, mientras que de hacerlo +directamente á Pagbilao y situar la Administración de Hacienda en +Tayabas--que no sabemos haya razón en contrario,--repetimos sería +mucho más económico, pues en las dos leguas que median entre los dos +últimos pueblos, puede utilizarse el carretón. + +Las ventajas de la exportación por dicho puerto la van comprendiendo +los naturales, saliendo periódicamente de aquel algunas embarcaciones +que hacen viajes á Manila. + +Muchas economías podría hacer el Estado en el ramo de Hacienda; +pero para ello debían desaparecer las Administraciones de +provincias. Aquellas, quedando concentradas en la Casa Real y bajo +la gestión del Gobernador, no producirían los entorpecimientos, +complicaciones y gastos que hoy se originan. Para los que pregonan +las excelencias de la división de, poderes, [15] solo les diremos +que prácticamente se han visto los resultados de la centralización en +el cobro de rezagos. Provincias enteras había que tenían cuantiosos +descubiertos de muchos años atrás. Los dignísimos Jefes de Hacienda +habían depurado todos sus recursos y excitaciones cerca de sus +subalternos, y el final era _arrastres_ y más _arrastres_ en los +cierres de cuentas. Llegó un día en que sin duda se trató de poner +á prueba la influencia de los Jefes de provincia, y al efecto se +les encomendó aquel cobro, lo que dichas autoridades hicieron no +somos nosotros los llamados á decirlo: respondan los números y los +resultados. + +Para legislar hay que conocer las localidades, y muchas veces hemos +repetido, que el que crea conocer á Filipinas conociendo solo á Manila, +está en un grandísimo error. + +Un día que un Gobernadorcillo leía uno de los muchos artículos que +sudaron la prensa de la capital, tratando de tan debatida cuestión +de _fallas_, le vimos sonreir picarescamente, le interrogamos, y en +buenas palabras nos hizo una paráfrasis de aquel célebre dicho de +Montes; _de que las lecciones se dan á la cabeza del toro_. + + + +CHAPTER XVII + +CAPÍTULO XVII. + +Las mareas.--El río de Pagbilao.--El castellano +de _Tabangay._--Islita de Patayan.--Simón el +lazarino.--Capuluan.--Bajo Talusan.--Antiguas ruinas.--Las rocas +Bagobinas.--Laguimanoc.--Almuerzo.--Un astillero.--Ensenada de +Talusan.--Caserío y bajo de Calutan.--Calilayan, barrio y Unisan, +pueblo.--Historia.--Ladia.--Castillo de Calilayan.--Síntesis +de dos civilizaciones.--D. José Barco.--¡Rumbo á Pitogo!--Bajo +Salincapo.--Cabulijan.--Pitogo.--Cacería de caimanes.--Un +bailujan, un collar de coral y una pregunta.--¡A los +botes!--Macalelong.--Su estadística.--Catanauan.--Su presente y +su porvenir.--Mulanay.--Pastos y cogonales.--Monte Dumalong.--San +Narciso.--Seno de Ragay.--Guinayangan.--Unión de los mares.--El +Cabibijan.--Alunero.--Río y pueblo de Calauag.--López.--Su fundación, +su estadística.--Alto en Gumaca. + +Después de una larga discusión en que se oyeron varias opiniones +respecto á las mareas,--circunstancia muy de tener en cuenta antes de +embarcarse en Pagbilao,--se convino en que saliendo á la madrugada, +encontraríamos agua bastante para el calado de nuestros botes, en el +seno y bajo de Talusan. + +Podríamos salvar este bajo, mas para ello, era preciso alejarse de +la costa y navegar por fuera de las islas de Patayan y Capuloan, +lo que no convenía á nuestros cálculos, no solo por el tiempo que +habíamos de perder tomando tanta altura, sino también por lo inseguro +de nuestras pequeñas embarcaciones. + +Recomiendo á los que tengan que costear los _senos_ de Tayabas, +cuenten con las mareas antes de que se empuñen los remos, pues es +muy fácil queden encallados entre medréporas y arenas si no aprecian +debidamente las subidas y bajadas de las aguas. + +A la madrugada, como dejamos dicho, embarcamos en un ligero y espacioso +bote, propiedad de un honrado y laborioso comerciante, radicado en +Calilayan, que galantemente nos lo había mandado. Acto seguido cayeron +en las aguas del río de Pagbilao las seis palas de los remos. Con +la ayuda de estos, navegamos durante unos veinte minutos por aquel +caudaloso río embovedado de verdes ramajes, A la banda de babor, y en +las cercanías del desagüe del estero de Tabangay, se alza un antiguo +torreón, en el que se conserva un castellano llamado á vigilar aquella +parte del Estrecho, en el que entramos siguiendo el canal del río. + +Una vez tomada la competente altura, navegamos entre la costa de +Pagbilao que teníamos á estribor, y la islita de Patayan que cual un +canastillo de verdura se nos mostraba á babor. + +En la playa de Patayan llamó nuestra atención una solitaria y alegre +casita que se divisaba entre un grupo de cocos. Preguntamos y nos +dijeron que en aquella vivía hacía algunos años, un lazarino llamado +Simón, quien no sale del recinto de la isla y á quien sus parientes +llevan semanalmente los alimentos, dejándoselos en la playa. Dicho +lazarino, siempre que se le proponía el mandarlo á un establecimiento +piadoso, rompía en lágrimas rogando no se le sacase de aquellas +soledades para él tan queridas. + +Dejando la bocana del Maruhi--en la que se ven las ruinas de un +castillejo,--nos pusimos á la altura de la isla de Capuloan teniendo +siempre á estribor la costa. Aquella isla la divide el arenal de +Tulay-buhangin, cuyo arenal lo cubren las altas mareas formando un +canal que une á Capuloan con Lipata, islas que al bajar las aguas se +confunden en una. + +Entre aquellas y la costa, se encuentra el bajo madrepórico del +Talusan y los descarnados peñascos llamados San Juan y Taliban. + +Frente á aquellas islas desaguan el Parsabangon,--cuyo río tiene un +vadeo por el que pasa el correo de Pagbilao á la contracosta,--el +Binajan, el Malicbing, el Palaspas, y el Hinguibin, cuyas bocanas +muestran al viajero las ruinas de los antiguos castillejos que las +defendieron contra las piraterías moras. + +Al doblar el recodo del Hinguibin se entra en la resguardada concha +de Laguimanoc,--en la que avanzan cual dos vigilantes centinelas las +acantiladas y tajadas rocas Bagobinas. Estas se llamaron antiguamente +Lauig y Manoc, palabras tagalas que significan aguilucho y gallo. Al +crearse barrio en aquella ensenada, unieron las dos palabras formando +la de Laguimanoc, adonde atracamos á las dos horas de nuestra salida +de la barra de Pagbilao. + +Laguimanoc, depende de Atimonan pueblo situado en la contracosta, +ó sea en el Pacífico. De Laguimanoc á su matriz Atimonan, hay que +cruzar de costa á costa separada una de otra por un accidentado camino +de bosque, que mide por lo más corto 18,50 km. Esta larga distancia y +lo penoso de salvarla, hace no comprendamos cómo no depende Laguimanoc +de Pagbilao, adonde es mucho más corto y más cómodo el llegar, bien +por agua, ó bien por el camino de la playa. + +El barrio de Laguimanoc lo forma un pequeño vecindario, compuesto +de madereros, carpinteros, constructores de barcos y acopiadores de +maderas. Dos eminencias cierran el anfiteatro, en el que se alzan +el astillero, un camarín que resguarda una sierra movida por el +vapor, y varias casas que se apoyan en la misma roca, en cuya cima y +estribaciones se reparten el resto de las que componen el barrio. En +aquel astillero se han construido magníficos barcos de alto porte, +habiendo sido el último que se botó al agua el vapor _Paz_, propiedad +de los hermanos Alcántara. En aquella ensenada hacen carga de maderas +para China y Japón, gran número de barcos. En la fecha en que pasamos +por Laguimanoc había dedicados á este negocio dos extranjeros, uno de +ellos, Mr. Broom, nos ofreció una cordial hospitalidad y un confortable +almuerzo, en las pocas horas que permanecimos en Laguimanoc. Allí +estuvimos hasta las tres de la tarde, en que nuevamente volvimos á +los botes para seguir á Calilayan, en donde debíamos pernoctar. + +Una fresca brisa de tierra nos permitió _dar_ vela en demanda de +Punta-Remo, extensa lengua de tierra que va á hundirse entre las +madréporas y arrecifes del Estrecho. + +Una vez que la estrecha quilla de nuestro bote cortó las aguas de +la ensenada del Talusan, notamos que el sondaje disminuía hasta +el extremo de apreciarse los más insignificantes detalles de las +preciosas y variadas algas, que destilan sus viscosos jugos sobre +las afiladas excrecencias que forman el bajo de Calutan. En aquella +ensenada desaguan gran número de ríos y esteros, siendo de citarse los +llamados Pinanimdim, Yaue, Ipil y Cabuyao, cuyas corrientes prestan +un gran servicio á los madereros, arrastrando los trozos que cortan +en los bosques. + +En la ensenada de Calutan, se conserva un castillejo habitado por un +guardián. Alrededor de aquel modesto baluarte, se agrupan unas cuantas +casitas que vienen á formar el barrio á que da nombre la ensenada; +aquel pertenece al pueblo de Atimonan. + +A las seis de la tarde orzamos á estribor, cambiamos vela, y enfilamos +la bocana del río Calilayan, á cuyas márgenes se asienta la visita +de dicho nombre. + +Calilayan cuando lo visitamos dependía de Pitogo, hoy es pueblo, +y en el superior decreto que mandaba su creación, se varió aquel +nombre por el de Unisan. + +Calilayan ya existía al descubrirse las tierras que componen la +provincia de Tayabas, por _Juan de Salcedo_, que, se cree fué el +primero que de ellas tomó posesión en nombre de Castilla, al ir en +busca de las renombradas minas de oro de Camarines. + +Aquel pueblo, según antiguas tradiciones, debe su fundación á Ladia, +hermana del cacique Maglansangan, sanguinario y despótico señor que por +largo tiempo impuso leyes en el Estrecho. A Ladia se la conocía por la +reina de Calilayan. En las negras páginas de las conmociones populares, +figura este nombre, que estuvo borrado por largo tiempo del número +de los pueblos, habiendo renacido más tarde con el modesto de barrio. + +El Tribunal de Calilayan lo compone un espacioso castillo de dos +cuerpos, resguardado con sus correspondientes aspilleras, por las +que asoman sus bocas dos inofensivos cañones, mudos veteranos, que +difícilmente pueden mantener su actitud amenazadora, sosteniéndose +sobre las agorgojadas y apuntaladas paralelas de sus cureñas. + +En las corroídas masas de hierro del castillo y en los gallardetes +que ondean en los barcos que de continuo hacen carga en la ensenada +de Calilayan, se ve la síntesis de dos civilizaciones; la primera +está escrita á la rojiza tea de la morisma, la segunda registra sus +anales en las serenas y tranquilas regiones del trabajo. La piratería +quedó encerrada para siempre en los últimos picachos que sombrean +las candentes arenas del Archipiélago de Joló, pudiéndose entregar +con toda tranquilidad á sus habituales faenas los pueblos playeros +que bordan el Estrecho de San Bernardino. + +Calilayan es un centro maderero de gran importancia, y en su localidad +hay inteligentes maestros y fuertes y robustos hacheros, que dan al +comercio, con su duro trabajo, muchísimos miles de pies cúbicos de +riquísimas maderas. En este pueblo hay establecidos algunos españoles +dedicados exclusivamente á construir barcos y exportar maderas. Entre +los constructores está nuestro querido amigo D. José Barco, cuya +hospitalidad nos ofreció y gustosos aceptamos. + +El 10, muy de madrugada, emprendimos rumbo á Pitogo. Entre este pueblo +y Calilayan se encuentra el temido bajo de Salincapo, y en uno de los +senos que abre la costa se halla el barrio de Cabulihan, dependiente +de Gumaca; rico pueblo que encontraremos en las playas del Pacífico. + +A las tres horas de navegación, aprovechando seis bogas, atracamos en +el rústico embarcadero de Pitogo. Este pueblecito se halla situado en +una prominencia que domina un extenso y limpio horizonte. Las casas +ocupan la estribación de la montaña, esparciéndose hasta la misma +playa. Entre esta y las cúspides de la prominencia, se levantan +el Tribunal, la iglesia y el convento. El primero y el último, +son edificios sólidos y espaciosos; en cuanto á la iglesia estaba +reconstruyéndose. Un sólido castillo, hoy rodeado de malezas, estuvo +llamado en otro tiempo á defender al pueblo contra los desembarcos +de los piratas joloanos. Dicho castillo se encuentra á un tiro de +fusil del Tribunal. + +En los ríos y mangles que rodean á Pitogo, viven caimanes de +extraordinarias proporciones. La cacería del caimán--ó sea la +buaya, como le llama el indio--la verifican de una forma muy cómoda +y sencilla. Cuelgan de las ramas del mangle un poderoso anzuelo +revestido de un buen pedazo de carroña, que se mantiene á flor de agua; +de la argolla del anzuelo, parte, á más del cabo que lo sostiene, +una extensa y gruesa mata de abacá, cuyos hilos rematan en tres +ó cuatro cañas muy largas que fuertemente anudan. En lo alto del +mangle, atan un perro, cuyos ladridos bien pronto atraen al caimán; +este, tan luego se halla dentro de las fuertes emanaciones de la +carroña, fija en ella su voracidad, hundiéndose en el interior de +su descomunal boca, las afiladas barras del anzuelo. Este es corto, +de modo, que al hacer presa el caimán y cerrar la boca tropiezan sus +poderosos colmillos en la mazorca de abacá, cuyas sueltas hebras se +le introducen en la unión de aquellos, haciendo imposible su rotura; +en tal estado, el animal se enfurece, hace esfuerzos supremos y rompe +la cuerda que sostenía del mangle el anzuelo; mas esto le es imposible +hacer con la suelta madeja. Tan luego se pone el caimán en movimiento, +entran en juego las cañas; y si anda, malo, y si nada, peor, puesto +que, la condición fibrosa de la caña hace imposible su rotura, y en +la faena que el carnicero lagarto emplea para desprenderse de aquel +enemigo, concluye por rendirle el cansancio y la fatiga. + +Pitogo, con su antigua visita de Calilayan, formaban 21 cabecerías, +á que correspondían 3.719 almas, tributando de ellas 2.006; hubo el año +1875, 200 defunciones, 39 casamientos y 194 bautizos. Se sortearon 173 +mozos, de los que se sacaron 2 soldados; se vacunaron 325; asistieron +á las escuelas 40. Se registraron 2 causas criminales, y se contaron +para el resguardo del pueblo, y de su visita, 16 cuadrilleros, +llamados á vigilar los 17 barrios que componían la jurisdicción. + +En la tarde, verificó el Alcalde las quintas y elecciones. Por la +noche hubo su indispensable bailujan, en el que, hizo los honores con +gran desenvoltura una agraciada mestiza, llamada María, si bien ella +respondía siempre por el nombre de _Angue_. De la conversación que +tuve con Angue, deduje el estado primitivo de su espíritu. En un rasgo +de verdadero orgullo hacia Pitogo y después de haberme hecho notar +con infantil insistencia, los faroles de colores, los abullonados +coquillos, las sayas de las dalagas, los exiguos instrumentos de la +orquesta, y las gruesas y amarillas cuentas de un collar de ámbar, que +descansaba en su amplio pecho, me preguntó con una alegre sonrisa si en +España había bailes mejores que aquel. Bien valía aquella pregunta una +inocente mentirilla, así que la contesté con un negativo monosílabo, +con el que se quedó la buena de Angue en la firme creencia de que en +toda la _redondez_ de la tierra no había mas collares que el suyo, +ni más faroles de colores que los de su pueblo. + +A las doce de la noche terminó el baile y cada cual tomó el petate. + +Pensando en la cara que pondría Angue al trasladarla de repente al +Teatro Real en una noche de baile, cerré los ojos y me quedé dormido. + +Muy de madrugada nos embarcamos en los botes, salvando en tres cuartos +de hora el trayecto que media entre Pitogo y Macalelong. + +Macalelong, con su visita de Hingoso, lo componen 2.212 almas; tributan +1.182 en 15 cabecerías. Hubo 82 defunciones, 36 casamientos, y 121 +bautizos. Se sortearon 77 mozos, de los que se sacaron 2 soldados. Se +vacunaron 140. Asistieron á las escuelas 60 niños de ambos sexos; +se sustanciaron 7 causas; y su fuerza de cuadrilleros ascendía al +número de 23. + +Poco ó nada que citarse hay en aquel pueblecito, cuyos habitantes +en su mayoría viven en una indiferente apatía, de la que no les +arrancan ni las necesidades ni las constantes excitaciones de la +autoridad. Allí fuimos asediados por un sinnúmero de pobres, quienes +nos demandaban una limosna con destemplada y gangosa voz. Este pueblo, +lo mismo que el anterior y los que encontraremos hasta llegar á López, +están á cargo de sacerdotes indígenas; en los demás de la provincia, +sus parroquias son administradas por frailes franciscanos. + +Siguiendo la línea de la playa, la que no habíamos perdido desde +que salimos de Pagbilao, continuamos el día doce la navegación en +demanda del pueblo de Catanauan. En esta travesía hay que ir provistos +de todo, no solo por lo larga y pesada, sino que también por las +peripecias á que da lugar lo inseguro de las imprevistas _tufadas_ +que repentinamente suelen soplar. + +Toda la playa está deshabitada, pues á excepción de los pequeños +caseríos de Cabuluan é Hingoso, apenas se ve alguna que otra miserable +choza. + +Al doblar la punta Sandoval, y cuando ya llevábamos diez horas de +navegación, nos pusimos á la vista de Catanauan. + +Dicho pueblo lo componen 3.174 almas, de las que tributan 1.462 en +15 cabecerías. Hubo 68 defunciones, 129 bautizos y 41 casamientos. Se +sortearon 207 mozos, á los que correspondieron 3 soldados. Se vacunaron +122, asistieron á las escuelas 40 niños de ambos sexos, siendo 23 el +número de cuadrilleros. + +Catanauan poco á poco va despertando de su indolencia, y tenemos la +seguridad de que tan luego se habitúe al trabajo, llegará á ser un +pueblo muy rico, dadas las condiciones de su territorio. Hoy corre la +triste y precaria suerte de sus colindantes. A Catanauan seguía en +nuestro itinerario Mulanay, adonde puede llegarse en tres ó cuatro +horas, utilizando una regular brisa ó seis fuertes remeros. Este +pueblecito, con su visita de Bondo, lo forman 2.076 almas, de las +que tributan 1.216 en 13 cabecerías. + +Los dilatadísimos campos que se encuentran entre Mulanay y Bondo son +susceptibles de mantener muchos miles de reses. Hay buenas piaras de +vacas, pero no llegan ni con mucho á las que pueden sustentar aquellas +riquísimas vegas refrescadas con las aguas de cientos de arroyuelos. + +De Mulanay teníamos que cruzar al seno de Ragay, y para ello dejamos +la vía marítima, tomando la terrestre. + +De aquel pueblo al de San Narciso empleamos todo el día catorce, +bien es verdad que dedicamos la mañana á la caza del carabao cimarrón. + +Para llegar á San Narciso hay que vadear un sinnúmero de veces el +Dumalong, no siendo esto lo más malo, y sí el salvar las peligrosas +fragosidades del monte de aquel nombre. No hay que soñar siquiera +en hacer este trayecto á caballo, y sí en carabao ó en hamaca. Hay +precipicios y fangosos barrancos, que únicamente la planta humana, +ayudada de la inteligencia ó las condiciones especiales de la pezuña é +instinto del carabao, pueden salvar. Para colmo de males se encuentra +tal profusión de pequeñas sanguijuelas en el ramaje, en las puntas del +cogón y hasta en las hierbas, que no hay forma de evitar su sangrienta +voracidad. Vencidas las alturas del Dumalong, se interna el viajero +en un espeso bosque, y tras este se alegra su espíritu ante la vista +de San Narciso, en donde podrá hallar descanso su desvencijado cuerpo. + +A San Narciso lo forman un caserío levantado en el seno de Ragay. Aquel +lo habitan 1.375 almas, de las que tributan 990 en 9 cabecerías. + +En San Narciso nuevamente volvimos á la mar, navegando por espacio +de doce horas en el seno de Ragay para encontrar á Guinayangan. Este +pueblecito con su visita de Piris, lo forman 7 cabecerías. Toda la +miseria en que hoy se consume, es indudable que en una época más +ó menos lejana se trocará en riqueza y movimiento. Teniendo á la +vista un buen plano de la provincia de Tayabas, se comprende que +necesariamente está llamado Guinayangan á ser uno de los puntos +en que ha de arrancar la división de la isla de Luzón, poniéndose +en comunicación el gran Pacífico con el Estrecho que aprisiona las +revueltas ondas del mar de China. Guinayangan está situado en el seno +de Ragay, en el desagüe del río Cabibijan. Las condiciones de este, +su caudalosa corriente, su gran anchura y su mucho fondo lo hacen +navegable. Dicho río se interna en el istmo que separa el seno de +Ragay de el de Alabat; istmo que constituye el punto más estrecho +de toda la isla de Luzón. Entre Guinayangan y Calauag está el río +Cabibijan, que desagua como ya hemos dicho en el mar de China, y por +parte de Calauag se halla el río de este nombre vertiendo sus aguas +en el seno de Alabat ó sea en la gran bahía de Lamón. Bien que se +eligiera el río Calauag, ó bien el de Viñas que se encuentra algo más +al Norte, la unión entre los dos ríos sería trabajo de legua y media +á dos de canal, confundiéndose en este las ondas de ambos mares. Los +beneficios que esto reportaría son incalculables, y repetimos que +abrigamos la firme creencia de que la unión ha de verificarse por +la vía indicada, que es la misma que nosotros seguíamos para llegar +á Calauag. De Guinayangan fuimos en banca contra corriente del río +Cabibijan hasta el desembarcadero de Alunero; de aquí á caballo más +de dos horas hasta encontrar las aguas del río Calauag, y una vez +dentro de aquellas los remeros condujeron la banca á dicho pueblo. + +Calauag lo mismo que Guinayangan, más bien que pueblos son una +agrupación de sucias y miserables casucas que difícilmente dan albergue +á su vecindario, compuesto de 9 cabecerías. + +De Calauag á López hay un regular camino, fácil de hacer á +caballo. Hasta dicho pueblo nuestra marcha fué muy acelerada, +deseando cuanto antes salir de aquellos lugares en los que nada +nuevo encontrábamos. + +López fué creado con la visita de Talolong, el año 1857, siendo +Gobernador de la provincia D. Cándido López Díaz. Dicho pueblo lo +componen 5.432 almas, de las que tributan 2.892 en 30 cabecerías. Hubo +47 casamientos, 221 bautizos y 173 defunciones. Se sortearon 247 mozos +de los que fueron 3 á ser soldados. Se vacunaron 147, asistieron á las +escuelas durante el año 120 niños. Se sustanciaron 4 causas criminales, +ascendiendo sus cuadrilleros al núm. 99. A nuestro paso por López se +estaba construyendo una iglesia, que á juzgar por la solidez de sus +cimientos y por las proporciones de su obra está llamada á ser una +de las primeras de Filipinas. + +De López á Gumaca el camino mejora notablemente, y una vez pasada la +balsa de Camuhangin apenas se pierde de vista la playa. Este camino +puede hacerse en tres á cuatro horas. + + + +CHAPTER XVIII + +CAPÍTULO XVIII. + +Gumaca.--Su antigüedad.--Su _situación._--Águilas +imperiales.--Castillos de Santa María, San Diego, San Sebastián +y San Miguel.--Estadística.--Saqueo, incendio y peste.--Libros +canónicos.--Reminiscencias valencianas.--Una velada en las +ruinas.--Recuerdo glorioso.--Productos.--De Gumaca á Atimonan.--Una +madera incorruptible y un hongo fosforescente.--Kiosco en el +camino,--Grupos fantásticos.--Compañía no buscada.--Ninay.--Una +presentación por medio de un cigarro.--El _Moro_ y el +Rosillo.--Atimonan.--Su historia, sus productos y su estadística.--Un +bailujan, un regalo y una promesa.--El correo. + +Gumaca es uno de los pueblos más sanos y mejor situados de los que +bañan las aguas del Pacífico en las costas de Tayabas. Su fundación no +hemos podido comprobarla, debiendo ser muy antigua, puesto que ya se le +nombra en los registros de la Orden de San Francisco correspondientes +al año 1582. En 1638 se trasladó á la Silanga de la isla de Alabat, +volviendo á su antiguo sitio después del incendio á que le redujeron +los holandeses en el año 1665. + +Gumaca debió ser muy combatido de las piraterías moras, teniendo en +cuenta la situación que ocupa y los restos de defensas que aún se +conservan. Una sólida muralla corre por la playa, arrancando desde +el río á que da nombre el pueblo. Sobre aquel se alza un puente de +madera, que comunica con el fuerte de Santa María. Encima de la puerta +del fuerte--que abre el camino que dirige á Atimonan--se conservan +toscamente grabadas sobre la piedra las águilas imperiales de la casa +de Austria, escudo que también se muestra en las ruinosas paredes +del Tribunal. La muralla cierra el pueblo por la parte que mira á +la mar con el castillo de San Diego. La construcción de este fuerte +revela una mano inteligente, y la solidez de su fábrica lo mantendrá +en pie muchísimos años. En su plataforma se guarda un pesado cañón de +hierro. Formando cuadrilátero con aquellos fuertes, quedan restos de +los llamados San Sebastián y San Miguel. Entre estos había una fuerte +empalizada de _molave_. + +Gumaca tiene 7.137 almas; tributan 3.360 en 38 cabecerías. Hubo 151 +defunciones, 88 casamientos y 273 bautizos. Se sortearon 330 mozos, +de los que se sacaron 4 soldados. Se vacunaron 431. Asistieron á las +escuelas 130 niños de ambos sexos; correspondieron á su territorio 5 +causas criminales. Los cuadrilleros, llamados á vigilar los 19 barrios, +ascendían á 38. + +Entre los edificios de Gumaca, son dignos de visitarse la iglesia, +el convento y la escuela. El convento abre sus muros en una espaciosa +plaza, que limita la muralla. La iglesia es buena y espaciosa, lo +mismo que la escuela. + +Gumaca ha pasado por un sinnúmero de vicisitudes, no habiendo +respetado á su laborioso vecindario ni los horrores del saqueo, ni las +destructoras llamas del incendio, ni los estragos de la peste. Hojeando +los libros canónicos de defunciones de aquel pueblo, correspondientes +á los meses de Abril y Mayo del año 1772, y fijándose en las páginas +que empiezan en el asiento 28, se verá el tristísimo cuadro de las +más encarnizadas hecatombes que registra la historia de la viruela. + +Examinando el antiguo Tribunal, los fuertes de San Diego y +Santa María, la muralla, las empalizadas y el capitel ojival que +resguarda la gran cisterna que provee de agua al pueblo, se viene en +perfecto conocimiento de que por allí ha pasado una activa y buena +inteligencia. El piso alto del Tribunal está basado en arquerías, +terminando en azotea, construcción rarísima en Filipinas, que hace +recordar las casas de Alicante y Valencia. + +En la plataforma del castillo de San Diego pasamos al lado del virtuoso +párroco Fray Mariano Granja, una alegre velada respirando las puras +emanaciones de las ondas del gran Pacífico. + +Toda ruina tiene para nosotros un augusto misterio ante el cual bajamos +con respeto la frente. Las agrietadas aspilleras del castillo de San +Diego, son otras tantas páginas de nuestra gloriosa historia. Sobre +aquellos muros había ondeado la sacrosanta enseña de Castilla, en +una época en que, si la tenue brisa de la caída de la tarde plegaba +sus paños en otros horizontes, los matinales céfiros acariciaban +sus colores enseñando al primer rayo del sol los castillos y leones, +inseparables compañeros de su luz. + +El castillo de San Diego debió prestar excelentes servicios, pues dada +la situación de Gumaca necesitaba un avanzado centinela que precaviese +las sorpresas, fáciles de llevar á cabo en aquellas playas, por la +circunstancia de interceptar la exploración la extensa isla de Alabat. + +Los principales productos de Gumaca son: el arroz, las maderas, la +brea y la cera. Caza hay mucha en sus bosques, y el poco cacao que +recoge es muy estimado. + +En la tarde del veintiuno nos dirigimos al pueblo de Atimonan. El +camino que conduce á aquel, salvo ligeros trayectos, no se separa +de la playa. Los muchos ríos y esteros que desaguan en el Pacífico +en toda la contra-costa de Tayabas, hacían que á cada paso tuvieran +nuestros caballos que vadear un arroyuelo, ó hiciesen resonar bajo +sus duros cascos los fuertes ensambles de los veintinueve puentes +que encontramos. Aquellos son de madera, empleándose el molave para +los pilares. El molave es incorruptible á la acción del agua, como +impenetrable á la destrucción de los insectos. Hemos visto sacarse de +un fondo de fango, harigues de molave que habían permanecido entre +aquel más de cien años, sin que mostrasen señales de carcoma ni +podredumbre. En la demolición de todo antiguo edificio en que haya +molave y cañas, llama la atención la conservación de los primeros, +y las bellísimas fosforescencias que se desprenden de los _alimacmac_ +en las segundas. El _alimacmac,_ es un pequeño hongo que nace en el +interior de la caña cuando es vieja y ha estado sometida por largo +tiempo á la acción de las aguas. La vejez ayudada de la humedad, +incuban en las paredes de la caña esa brillante excrecencia que +buscan las dalagas entre las ruinas, adornando con ellas su pelo y +sus relicarios. + +Los añosos y entrelazados troncos de los _bacauan_ que forman los +mangles, constituyen una sólida barrera que resguarda contra la +rompiente de las olas el camino de Atimonan. Si aquel se recorre de +noche, hay que ir despacio y con algunas precauciones, so pena de +exponerse á que se rompa el caballo una pata en alguno de los agujeros +que hacen los cangrejos, y de que está salpicado todo el terreno. + +En la línea que empieza la jurisdicción de Atimonan, nos encontramos la +comitiva que salía á esperar al Alcalde. Las dalagas iban lujosamente +vestidas, montando ligeros caballos. El Gobernadorcillo de Atimonan +tenía preparada bajo un bonito kiosko, una suculenta merienda. Lo +delicioso del lugar, las frescas brisas del Pacífico cuyas espumas +llegaban á nuestros pies, y la armonía de la música que se mezclaba +con el eterno y acompasado murmullo de las ondas, nos retuvo más +tiempo del que debíamos. + +Montamos nuevamente á caballo al aproximarse el crepúsculo, así que, +bien pronto nos envolvieron las sombras. El numeroso grupo que componía +nuestro acompañamiento presentaba un aspecto altamente fantástico. La +fosforescencia de la mar, los destellos de los _alitaptap_, y los +preciosos cambiantes de luz, que nos mandaba Sirio, la estrella +más hermosa de los cielos, daban la bastante claridad para apreciar +conjuntos, ya que no detalles. + +El camino era bastante estrecho, circunstancia que hacía marchásemos +de dos en dos. Varias veces levanté la cabeza desde que dejamos +el kiosco y siempre encontré á mi lado una misma cara. Yo no +buscaba á Ninay, y sin embargo, constantemente estaba cerca de +mí. ¿Quieres fumar?--la dije, á la par que sacaba la petaca para +encender un cigarro.--Tu cuidado,--me contestó con esa habitual +franqueza de la india. Un cigarro, en todas partes del mundo es un +gran introductor; el que oprimía entre sus labios Ninay, hizo tan +perfectamente la presentación, que no se interrumpió entre nosotros +la conversación hasta que llegamos á los bantayanes de Atimonan. Dos +horas fuimos hablando, y en ellas me contó Ninay, con una encantadora +naturalidad, una verdadera serie de superfluidades para mí, pero que +constituían para ella un mundo. Me habló de su cocal, de la saya que +tenía preparada para el baile, de la peineta de su amiga Chichay, +del _imbay_ del Moro y del Rosillo, y por último de su novio. Moro +y Rosillo, se llamaban los caballos que montábamos, eran hermanos, y +siempre habían comido en una misma _tina_, estando en esto explicado, +el por qué al buscarse ellos, nos acercaban á nosotros. Al pronunciar +Ninay el nombre de su novio, no lo hizo balbuceando ni mucho menos, +aquel estaba ya admitido por sus _mayores_, y por lo tanto la _cosa_ +era muy natural y corriente. + +A las nueve de la noche entramos en Atimonan; de este á Gumaca hay +21,50 km. + +Atimonan se llamaba en lo antiguo un llano que se extiende en una +ensenada de las costas de Lamon; y en aquel sitio se resguardaron +por los años de 1635 los pocos seres que pudieron escapar de las +llamas de Cabullao, pueblo que fué reducido á cenizas por los piratas +moros. En dicha ensenada quedó formado Atimonan el año 1637, siendo +hoy el pueblo más rico de la contra-costa de Tayabas. Su extenso +territorio, que abarca de costa á costa, produce preciosas maderas, +inmejorables resinas, cera, maíz, café, cacao, abacá y aceite. Las +ceras de Atimonan son de una pureza y transparencia tal, que pocas +habrá que las igualen. En la Exposición de Filadelfia fueron premiadas, +y abrigamos la convicción de que también lo serán en la próxima de +París, adonde sabemos se mandarán. Los tejidos de piña que hacen las +mujeres son muy buscados en el comercio. + +La salubridad de Atimonan es buena, y aun cuando no se halla en la +misma playa, solo la separa el corto cáuce de la desembocadura del río, +á cuya margen derecha se levanta. El caserío es bueno, destacándose +por la solidez de su fábrica, la iglesia y convento. Los muros de +estas obras tienen de doce á quince pies de espesor. El Tribunal lo +componen dos cuerpos, el uno antiguo y el otro moderno, en el último +hay un salón de los más grandes que hemos visto en Filipinas. + +Atimonan tiene 8.790 almas, tributan 4.262 en las 46 cabecerías que +registra. Hubo 172 defunciones, 62 casamientos y 343 bautizos. Se +sortearon 475 mozos, de los que se sacaron 9 soldados. Se vacunaron, +234, asistiendo á las escuelas 160 niños de ambos sexos. Se +sustanciaren 2 causas criminales y su territorio está á cargo de 42 +caudillos y 53 cuadrilleros. + +A la noche siguiente á la de nuestra llegada á Atimonan, y terminadas +que fueron las quintas y elecciones, hubo el consabido baile, en el +que volví á reanudar la conversación con Ninay: me hizo conocer á su +novio; y yo en pago de sus secretillos la dí un anillito, en el que +estaba esmaltada una imagen de los Dolores, exigiéndola al dárselo +que había de ser el que usase el día que se casara. + +Después supe no había olvidado mi deseo, y que alguna que otra vez +recordaba Ninay al _castila_ de las _balbas_, nombre con el que me +conocían en toda la contra-costa. + +En Atimonan recibimos el correo, este sale de Tayabas con dirección +á Pagbilao los viernes; de aquel punto cruza toda la provincia, +yendo á Atimonan, y de aquí sigue por toda la contra-costa á buscar +á Calauad, para internarse después en la provincia de Camarines, +y de aquí á Albay. La línea de inspección del correo de Manila á +Albay termina en Tayabas; el conductor llega hasta este pueblo, +en donde espera, quedando la correspondencia á merced de Dios y del +servicio personal de los muchísimos pueblos que tiene que recorrer +hasta llegar á Albay. Sin balijas, sacos ni árganas, excuso decir á +mis lectores los deterioros y detrimentos por que pasarán los paquetes. + +Para evitar gran calor, convinimos en hacer el trayecto, que separa +Atimonan de Mauban, de noche y por mar, á cuyo efecto se prepararon +bancas y barotos, quedando todo listo para embarcarnos á la caída de +la tarde. + + + +CHAPTER XIX + +CAPÍTULO XIX. + +Navegación en _baroto_.--Escasez de luz y abundancia de mosquitos.--Los +principios y los medios.--Horas interminables.--_Malayo +po_.--El monte Soledad.--Vista de Mauban.--Su historia, +estadística y productos.--Episodio glorioso.--Don Simón de Anda +y los franciscanos.--Documento notable.--Setecientos quintales +de plata.--De Mauban á Lucban.--Caminos que hace el hombre y +arreglos que hacen las aguas. Vadeos, precipicios, quebradas y +desmontes.--El Balete.--Barrio de Sampaloc.--La hamaca.--Lúgubres +semejanzas.--Descanso en Lucban.--Vuelta á Tayabas. + +_¿Saben ustedes lo que es navegar en baroto?_ + +Si la contestación es negativa no deseen hacerla afirmativa, +pues de seguro se arrepentirán. De Atimonan á Mauban puede irse +por _algo_, que algunos afirman que es vereda; pero el viajero que +llega á poner en ella su planta, se convence á costa de sus huesos +de que no hay tal _cosa_, sobre todo, en la parte que comprende el +escabroso monte Pitisang. Para evitar esto, y sobre todo las ocho ó +diez horas á caballo que se invierte en la jornada, resolvimos dejar +la vía terrestre y entrar en la marítima. + +El tiempo estaba algo revuelto, y el patrón del baroto trincó +perfectamente las amarras del _caran_, de modo que la parte habitada +de la embarcación quedó convertida en una especie de ratonera, en +que si bien escaseaba luz y aire, abundaban los mosquitos y las moscas. + +A las seis vencimos la barra, balanceándonos en el gran Pacífico; +orzamos para tomar rumbo, pero la vela se empeñaba en no tomar viento, +empeño perfectamente justificado al ver los agujeros que tenía su +triangular superficie y la poca gana de soplar que había por arriba. + +La postura que se busca en cualquier forma de locomoción es agradable +al principio, más si la jornada es larga, antes de llegar á los +_medios_ aquella, no solo es molesta, sino que no hay ninguna que +satisfaga. El baroto no tenía asientos, así que los que íbamos +embanastados en su camareta tuvimos que hacerlos con mantas y +maletas. Durante la primera hora todo fué bien; fumamos, reimos y +hablamos de largo, mas poco á poco se nos _entró_ la noche por la +boca de la camareta, y las nuestras dejaron paulatinamente de moverse +y de chupar. + +El monótono crujir que produce toda vieja embarcación; la uniformidad +del quejido de la onda al ser cortada por una lenta marcha; el +silencio de la noche y lo impenetrable de las sombras, traen al +espíritu un sinnúmero de fantasmas que pasan y se desvanecen en la +misma forma en que nacen; mas cuando esas fantasmas son _vistas_ por +unos ojos que pertenecen á un cuerpo que no encuentra postura buena, +que desea reposo y no lo halla, y que tiene sueño y le es imposible +conciliarlo, entonces entra un grandísimo malestar y las horas se +hacen interminables. La estrechez del baroto no permitía echarnos, +obligándonos á conservar posturas irreconciliables con el descanso; +y no hay nada más molesto que estar completamente rendido y falto +de sueño, y, sin embargo, no poder dormir. Cincuenta veces por +hora preguntamos al patrón si faltaba mucho, y siempre tuvimos por +contestación su invariable _malayo po._ + +Macilentos, escalofriados, somnolientos y doloridos, principiamos +á ver el cómo se retiraban las sombras á sus antros y el cómo la +aurora abría las puertas al día. El sol apareció en los cielos, +y nos mostró entre ligeras brumas el monte Soledad, á cuya falda se +asienta el pueblo de Mauban. + +A las ocho de la mañana llegamos á aquel. Catorce horas invertimos +en tan _deliciosa_ navegación, de que me acordaré mientras viva. + +Mauban no se conoce cuando se fundó. En los archivos se encuentra aquel +nombre figurando en los anales del último tercio del siglo XVI. El año +1600 se sabe fué su párroco el padre frey Fernando Moraga. Dicho pueblo +sufrió varias traslaciones hasta el año 1647, en que definitivamente +ocupó el sitio en que hoy se halla. Se encuentra en la costa del +Pacífico frente á la isla de Alabat. Su clima es muy caluroso, si bien +las tardes y madrugadas son refrescadas por las brisas del mar. Mauban +tiene 9.039 almas, tributando en sus 48 cabecerías 4.274. Hubo 366 +defunciones, 57 casamientos y 320 bautizos. Se sortearon 476 mozos, +á los que correspondieron 9 soldados. Se vacunaron 341. Asistieron +á las escuelas 160 niños. Se incoaron 9 causas, y el número de +cuadrilleros y de caudillos ascendían, los primeros al número de 43, +y de 29 los segundos. + +Como edificios no hay ninguno digno de citarse, excepción hecha de +la iglesia y el convento. Aquella es de una fuertísima construcción, +componiendo su torre cinco cuerpos. + +Los productos principales son arroz, abacá, café, cacao y maderas. Las +mujeres tejen salacots y petates muy buscados. En la extensa +jurisdicción de Mauban se cría mucha y buena caza. + +El nombre de Mauban, representa un hecho histórico digno de +citarse. Habiéndose logrado sacar de Manila con grandes trabajos +y peligros durante la invasión inglesa, el Real Tesoro, aquellos +se aumentaron, estando en camino de la Pampanga, por haber dado el +enemigo con su pista; conociendo esta posición el cauteloso D. Simón +de Anda, se dirigió al Provincial de los Franciscanos, que se hallaba +en Lucban, comisionándole para que de acuerdo con los conductores +del Tesoro, buscara forma para embarcarlo y salvarlo en uno de los +puertos de Tayabas. + +El superior de la Orden, en vista de tan arriesgada comisión, eligió +para llevarla á cabo á Mauban, á cuyo cura párroco le dirigió la +siguiente carta, acreedora por todos conceptos de ser conocida. Dice +así: + +«A nuestro hermano Frey Francisco Rosado de Brozas, Predicador +ex-definidor, Guardián y Ministro de doctrina de nuestro convento de +Mauban, salud y paz en Nuestro Señor Jesucristo. + +«Hallándonos con este superior decreto que con la mayor veneración +y rendimiento obedecemos; y siendo de nuestra obligación el poner +todo nuestro desvelo y cuidado en el servicio de Nuestro Rey y Señor +natural, aunque sea á costa de nuestras vidas, manifestando el debido +vasallaje y lealtad de agradecidos hijos y afortunados vasallos +de un Rey y Señor, de cuya soberana mano viven tan reconocidas y +obligadas, nuestra seráfica religión y apostólica provincia de San +Gregorio. Por tanto, teniendo satisfacción de las prendas que en +V.C. concurren, mandamos á V.C. por santa obediencia, acompañe, +ayude y sirva á conducir el Tesoro de S.M. (q.D.g.), según que +dispusieran el Capitán de navío D. José de Acevedo y el maestre de +plata D. José Góngora: y á este efecto mandamos á V.C. disponga y +avíe todas las embarcaciones servibles de todos nuestros conventos, +ya sean de esa costa, ya de la provincia de Camarines, sacando de +dichos conventos cuantas provisiones se juzguen necesarias para el +gasto y manutención de la gente necesaria, hasta consumir lo que +los conventos tengan para su preciso mantenimiento. Y porque es muy +correspondiente á nuestro instituto y gratitud, el servir á nuestro +Soberano Monarca, con el desinterés y celo, á que nos obligan tantas +leyes y respetos como sus leales vasallos, obligadísimos frailes +de San Francisco. Mando á V.C. por santa obediencia, que por ningún +concepto permita reciban nuestros conventos ni religiosos cosa alguna +por el servicio de embarcaciones, y recompensa de las provisiones +que suplan, y sí solo se expresarán á continuación de estas nuestras +letras, las embarcaciones con la nominación de sus conventos; los +víveres que de estos se sacaren con expresión singular, y todo lo +demás que acredite el desempeño de nuestra obediencia al superior +decreto y servicio á Nuestro Soberano y al común de la patria. Y +estas nuestras letras serán leídas é intimadas á nuestro hermano +Guardián de nuestro convento de Naga y Comisario provincial de la +provincia de Camarines, para que en su vista provea lo conveniente +y necesario á la expedición del presente negocio, y concluído este +se nos devolverán originales con el Superior decreto que acompaña, +para presentarlo al superior Gobierno. Dadas en este nuestro convento +de San Luís obispo, del pueblo de Lucban, firmadas de nuestra mano, +selladas con el sello mayor de nuestro oficio y refrendadas de nuestro +Secretario en siete días del mes de Febrero de mil setecientos sesenta +y tres años.--_Frey Roque de la Purificación_, Ministro provincial.» + +La comisión cumplió su encargo, embarcando en Mauban, en 20 bancas y +1 pontín, el Real Tesoro, que pesaba unos 700 quintales. A los pocos +días se encontraba toda la plata en poder del justiciero y valiente +magistrado. + +Dos días permanecimos en Mauban, y al terminar aquellos emprendimos +el camino de Lucban. La descripción de dicho camino es imposible, +entre otras cosas, porque en muchos sitios no lo hay, y en otros las +torrenciales aguas lo modifican á su antojo entre aquellas accidentadas +y bruscas estribaciones. Vadeos, precipicios, quebradas, desmontes +y derrumbaderos es lo que se encuentre entre la balsa de Mauban y +la visita de Sampaloc, en donde termina el Balete, ó sea el monte +que divide las jurisdicciones de Mauban y Lucban. Hasta Sampaloc +generalmente se emplea la hamaca, muchos van á caballo, pero es +peligroso y molesto por las continuas bajadas. Las hamacas de la +provincia de Tayabas consisten en dos bastidores de vara y media de +largos, y menos de una de anchos, divididos y sujetos por dos tablas +de narra, por las que pasa una larga y fuerte caña. Sobre el bastidor +superior se coloca el trapal, y el inferior es el llamado á sostener +al viajero. Entre bastidor y bastidor hay poco espacio, de forma +que no hay medio de sentarse, habiendo que permanecer echado todo el +tiempo que dure la jornada. La hamaca es llevada por 8 á 16 hombres, +en cuyos hombros se apoyan los salientes de la caña, que pasan por +el interior de la hamaca. Cuando llueve y hay que cerrar aquella, +dejando caer las faldetas de los trapales, se asemeja á un ataúd más +que á otra cosa. Esta lúgubre semejanza la han encontrado todos los +que por primera vez han viajado de tal forma. + +Desde Sampaloc á Lucban el camino mejora notablemente, pudiéndose +emplear el caballo. + +De Mauban á Lucban hay 25 km. En este último pueblo descansamos un +par de días, al cabo de los cuales volvimos á pisar la casa Real +de Tayabas. + + + +CHAPTER XX + +CAPÍTULO XX. + +Costumbres.--Aprobación de actas.--Un Gobernadorcillo electo +paseando por Manila.--El sastre municipal.--Los faldones del frac, +el sombrero de copa, la camisa de chorreras y el bastón.--Vajilla, +lámparas y rancho.--Diez varas de glasé y diez de gró.--Los +caballeros _utraques_.--Un lío, otro lío y un liito.--El campanario +del pueblo.--Vuelta al hogar.--Exhibición de compras.--La saya de +la capitana.--La pagoda.--El 1.° de Julio.--Juramento.--Misa de +vara.--Recuerdos de las bodas de Camacho.--Un chocolate serio y un +descarnado hueso.--La tenientela mayora y las juezas.--Amontonamiento +de alhajas.--Lectura del _Tadhana._--La coronación.--El rigodón +oficial--Un borracho ante un apellido vascuence.--Fin de la fiesta +_aniyaya nang bayan_. + +A los pocos días de llegar á la cabecera se recibieron en el Gobierno +aprobadas las actas de las elecciones en la forma que las había +redactado el Alcalde. + +Tan luego se hacen públicos los nombramientos, todos los +Gobernadorcillos electos principian á echar cuentas, y por lo general +resuelven, en consejo de sus _mayores_, marchar á Manila. + +Casi todas las provincias tienen su casa posada en la capital, en la +que no solamente viven los que de ellas van, sino que también reciben +noticias y servicios del casero, estos se convierten en ciceronis y +acompañantes de sus huéspedes. + +Sigamos á un Gobernadorcillo electo en Manila. + +La primera diligencia es llamar al sastre _municipal_. Este se +presenta en la casa con un rollo de telas, hace su correspondiente +cortesía al _neófito_, le da la enhorabuena y _el que sea para +mucha felicidad del pueblo_, se sonríen ambos, y acto seguido el +_maestro_ tira de regla, de jabón y de lápiz y cubica, mide y estira +al pobre munícipe que empieza á sudar al solo olor del reluciente +paño que ha de convertirse en los faldones de un frac. El frac es +tan indispensable para el Gobernadorcillo, como el sombrero de copa, +el bastón y la camisa de chorreras. El sombrero suele legarse y servir +en tres ó cuatro bienios; la camisa lo mismo que el bastón podrán ser +_manufacturas_ de el pueblo, pero lo que es el frac necesariamente +ha de estrenarse y pasar por el corte de los sastres de Manila. Ni +durante la medida, ni en las pruebas, ni en la elección de paño habla +una palabra nuestro hombre, y se deja hacer, pues le basta y le sobra +con saber que el sastre que le sirve es el mismo que está encargado +hace años de proveer á los Gobernadorcillos de Manila de trajes de +etiqueta. Un Gobernadorcillo de Manila para uno de provincias, es una +especie de amo y se da por satisfecho con solo ponérsele en parangón, +siquiera sea ante el recorte de dos varas de faldones. + +El _Bazar Oriental_ y el almacén del _Vivac_ indispensablemente son +visitados. En el primero compra vajilla y lámparas, y en el segundo le +da vueltas y revueltas á latas y frascos, cuyos rótulos no entiende, +pero que no implica para que mande encajonar un buen provisto rancho. + +Si el Gobernadorcillo es casado, una vez que se haya ocupado del frac, +del rancho, del menaje de casa, y algunas veces del sombrero de copa, +se acuerda de su munícipe mitad y muestra en mano acude en casa +de los _Catalanes_, en donde se provee de diez varas--ni una más, +ni una menos,--de glasé negro, y otras diez de un gró _rabioso_, +cruzado de anchas franjas más rabiosas que el fondo á ser posible, +posibilidad que por lo común no puede satisfacerse, por la sencilla +razón de que la capitana en ciernes encarga que la saya sea grana. + +Hay una cosa que el Gobernadorcillo no compra en Manila; esta otra +cosa son las cucharas, tenedores y cuchillos, los que tiene todo indio +rico de tiempo inmemorial, por más que no los use, sobre todo si su +riqueza no ha sido improvisada. Si su riqueza es moderna la plata de +dichos objetos estará más reluciente que la de los primeros fundidos, +á no dudar, con los respetables y nunca bien ponderados _utraques_ +de ambos mundos, legendarios _señores,_ cuyas _bruñidas_ caras son +más caras de ver en el día que la que está en Jaén. + +Empaquetadas todas las compras y atados cajones, maletas, _tampipis_, +cajitas, balutanes y el indispensable lio y otro lío y liito de última +hora, toma nuestro hombre el vapor, carromata, carabao ó caballo que le +conduzca á su pueblo adonde es de _ene_ ha de llegar montado en algo. + +Ni la mirada de Isabel I, al ver los castillos y leones ondeando por +primera vez en las almenadas torres de Granada, ni la de Napoleón I +al admirar las pirámides, ni la de Luís XIV al mirarse á sí mismo, al +decir que la Francia _era_ él, retrataron la intensidad que se verificó +en la del capitán al divisar el campanario de la iglesia del pueblo, +cuyos destinos--hasta cierto punto--estaba llamado á regir y gobernar. + +Una vez en su casa--que en breve ha de abandonar para vivir en el +Tribunal,--se desempaca lo comprado, que habrá llegado custodiado +por un futuro munícipe de cuarto orden, que ha ido al servicio de el +que será su jefe. Todos los parientes y amigos alaban el buen gusto +de las compras. Se coloca la vajilla en los aparadores, se cuelgan +lámparas, se descuelgan las sillas y sofás, que de ordinario las tiene +suspendidas en el techo, se clasifican, como Dios les da á entender +vinos y conservas, y se pone á pública exhibición la saya que ha de +lucir la capitana en la misa _nang varas_, y la que ha de ostentar +en el primer rigodón oficial de la fiesta de la _aniyaya nang bayan_. + +El uso del frac es objeto de una serie de ensayos difíciles de +enumerar, no habiendo espejo una legua á la redonda que no lo haya +reproducido, colgado por supuesto de los hombros del futuro jefe +del municipio. + +En el reloj de los tiempos--pues en el del pueblo no podía ser, entre +otras razones, por no haberlo--dieron las tres de la tarde del 30 +de Junio. A esta hora se sacó del patio del Tribunal cañas, ramaje, +flores y bejucos, y aquí amarro, allí cuelgo y más allá adorno, se +improvisó con la ayuda de unos 300 taos, una vistosa y engalanada +pagoda que fué conducida con gran bulla y algazara al frente de la +casa del que será Gobernadorcillo. Esta pagoda es la insignia llamada +á dar á conocer á propios y extraños la casa del munícipe. + +Como todo llega, amaneció el día 1.° de Julio, y aquí te quiero +escopeta. Todas las caras están más rientes que la misma aurora que +las alumbra; todos los labios se agitan, y todas las manos se mueven. + +A las ocho en punto se encuentra el héroe de la fiesta de _tiros_ +largos, que juro á mis lectores que si por _tiros_ entendemos faldones, +la frase está perfectamente aplicada. A aquella hora sonó la música +y aparecieron juntamente con ella, la principalía, los que habían +de cesar y los que habían de posesionarse. A un sostenido redoble +salió el munícipe, y todos juntos y al compás de un paso doble, se +dirigieron á la Casa Real en la que juraron sus cargos ante el Alcalde, +los electos á quienes les hizo comprender en un pequeño discurso sus +deberes, después de haberles entregado los bastones y bejuquillos, +símbolos de sus empleos. De la Casa Real van á la iglesia en la que +oran un breve rato; de allí, dejan en su casa al Gobernadorcillo, +y cada cual va á la suya no sin haber antes aplazado la fiesta para +el próximo domingo. + +El día de la posesión fué el jueves, de modo que poco había que +aguardar. + +El sábado por la tarde, todo estaba listo y dispuesto. + +La misa de vara iba á celebrarse con toda la suntuosidad de quien +tiene gana de gastar y sendos doblones en el arca, grandes pilas de +palay en el _tambobo_, cientos de tinajas de coquillo y aceite en +los alambiques y bodegas, y no escaso número de lustrosas parenderas +en las _tanzas_. Para que un Gobernadorcillo pueda cumplir con la +costumbre, ha de ser rico, y como ya sabemos que el indio por nada +prescinde de aquellas, de aquí, que aseguramos lo es. + +Alumbró el domingo, y el primer rayo de luz que se desprendió de los +cielos, fué saludado con el estruendo de los _versos_, el volteo +de las campanas, el reventar de las bombas y los acordes de la +música. Todo es animación, todo risa, todo alegría. A la puerta del +Tribunal hay varias tinajas de aguardiente de coco, que gratuitamente +van trasegando los transeúntes. En los hornos se cuecen pastas, y +en las mesas de la cocina hay tal número de aves y tal cantidad de +tasajos de carne, que hacen recordar las bodas de Camacho. Ese día +come y bebe todo el pueblo á costa de su nuevo capitán. A las ocho en +punto empieza la misa de vara. Esta se celebra con toda solemnidad, +y una vez que echa su bendición el sacerdote, sigue la saturnal que +ha de durar veinticuatro horas. Toda la principalía en ejercicio, y +fuera de él, todos los capitanes pasados, cabezas reformados, vecinos +condecorados, jefes de cuadrilleros, caudillos, primogénitos y cuantos +tienen, han tenido ó esperan tener algún cargo municipal, se sientan +en la mesa del festín en esas veinticuatro horas. Se principia por un +chocolate _serio_ que preside el Alcalde acompañado de toda la colonia +española, y concluye con las heces del coquillo que apura el tanor, +y los últimos huesos que roe el pretendiente á cuadrillero. Desde +el chocolate al hueso, desfilan en perfecto orden de categorías, +todos los que existen en el pueblo. Tan luego termina el chocolate, +que dicho sea de paso, está servido con acompañamiento de jamón, +queso,_potos, bibincas_ y toda clase de dulces y pastas ocupan la +mesa _las_ capitanas y demás _babais_ de representación; á estas +suceden sus maridos siguiendo _las_ cabezang, principalía y demás +gente menuda. La música y el baile, no cesan ni un momento. + +Concluído el primer refrigerio, se encierra la _Tenientela_ mayora +con las _Juezas_ y algunas _Cabezang_ de su confianza, en una de las +habitaciones del Tribunal, y confeccionan una corona, amontonando +sobre su varillaje todas las mejores alhajas del pueblo. Hemos visto +coronas de esta clase, formadas de anillos, pendientes, peinetas, +clavos y cadenas de un grandísimo valor. A más de esta corona, se +adorna un bastón de mando, cuyos objetos una vez terminados, guarda +bajo llave la _Tenientela._ + +Mientras las _babais_ se ocupan en el adorno de la corona, el +capitán, rodeado de todo el pueblo oficial, dirige una alocución +en la que desarrolla su futura forma de gobierno. Después de esto, +lee el _tadhana_, ó sea el bando. Cada Tribunal, conserva por lo +general en sus archivos su _tadhana_, que se lee no solo ante el +Municipio, sino que también se da publicidad á voz de pregón en plazas +y esquinas. Tengo entre mis papeles, algunos de dichos _tadhanas_; +todos ellos son curiosísimos, y envuelven en su espíritu, santos y +benéficos principios. + +Como muestra, traducimos del tagaloc el que oímos publicar en Lucban, +cuyo original en forma de acta, lo guardo entre los autógrafos +curiosos. Dice así: + +«Dios, Supremo Hacedor de todas las cosas, creó el animal y el hombre +racional; en cuanto al animal lo perfeccionó en todo, menos en la +razón, de que dotó al hombre para que conociese á Dios, respetase á +los mayores en edad, dignidad y gobierno, enseñase á sus hijos á no +dañar á nadie, dar á cada uno lo que es suyo, y compartir con el pobre +lo que tuviese; mas todos estos santos principios se corrompieron, +desde que el hombre pecó á su Dios; y he aquí por qué las tribus +eligieron rey; mas siendo imposible que este se encuentre en todos +los pueblos gobernados, creó Jueces para que lo representasen y por +uno de los cuales, hoy me tienen ustedes, señores, aunque indigno, +para interpretar la voluntad de los representantes del Rey, por +lo que y dentro de las atribuciones de un mísero Gobernadorcillo, +vengo en decretar los artículos siguientes, seguro de que ustedes me +ayudarán en esta insignificante, pero difícil tarea. + +Artículo 1.° Que todos cumplan los santos preceptos de Dios, de la +Madre Iglesia y de sus mayores. + +Art. 2.° Que procuren no jurar, sino cuando se les exigiere en los +Tribunales de Justicia, acordándose al hacerlo que si lo verificasen +en falso, tendrán castigo en esta vida y en la otra. + +Art. 3.° Que oigan misa en los dias de domingo y fiestas de guardar. + +Art. 4.° Que respeten á los mayores y que estos hagan entrar á sus +hijos en las escuelas; haciéndoles rezar á los solteros y solteras el +rosario en los sábados, y que no permitan los caudillos de los barrios, +permanezcan en las sementeras, los sexagenarios y las preñadas. + +Art. 5.° Prevengo en este artículo el que no se deshonre al prójimo, +y que sus infractores serán remitidos al Juzgado. + +Art. 6.° Prevengo á los padres que no consientan que sus hijas traten +por largo tiempo con mancebos, ni reciban dádivas y servicios gratuitos +de los amorosos pretendientes. + +Art. 7.° Que no dejen de labrar tierras, alzar casas, sembrar palay +y árboles provechosos, y que los que tengan no empleen la usura, +acordándose de Dios y de que pueden dejar de tener. + +Art. 8.° Que los seductores se acuerden del mal que pueden originar, +y que pueden algún día convertirse en seducidos. + +Art. 9.° Que no infrinjan este precepto, pues que de su infracción +nacen los malos deseos. + +Art. 10. Que se retiren los vecinos del pueblo al toque de las diez +de la noche, á cuya hora deben quedar apagados todos los _calanes_ +y encendidos los faroles de la calle. + +Art. 11. Hago saber á los tributantes que al llegar los días de +trabajos cuarentenales, todos deben concurrir á ellos, pagando á su +tiempo su tributo y demás sagrados deberes. + +Art. 12. Deben comprender todos los habitantes de este pueblo que el +trabajo y la limpieza son cosas que recomiendan los sagrados preceptos, +por lo tanto, debe empezarse el trabajo temprano, cuidando antes de +barrer y limpiar los alrededores de sus casas. + +Art. 13. Los que deseen promover demandas dentro de mis atribuciones, +me encontrarán en el Tribunal á cualquier hora que me busquen. Hé +dicho.» + +A las cinco de la tarde ellas y ellos, llevando las primeras la corona +sobre una bandeja, van á buscar al párroco, y este con la comitiva +lo hace del Alcalde, dirigiéndose todos al Tribunal. El salón está +hecho un ascua de fuego. Donde quiera hay espacio para una colgadura, +flota un damasco; donde quiera hay lugar para fijar un clavo, luce +una mecha alimentada por aceite, petróleo, cera ó esperma. Ya todos +en el salón, la capitana y su marido se arrodillan delante de un +altar provisional en el que se coloca la imagen, á cuya advocación +está el pueblo; el Alcalde coge el bastón y el párroco la corona, +se pronuncia por el último una oración, se coloca sobre la cabeza de +la capitana la corona, se entrega el bastón al capitán, y repetidos +_vivas_ atruenan el Tribunal; suena la música, se hacen disparos, +revientan bombas y cohetes, y en medio de esta alegría y algazara, +las dalagas cubren de flores á la capitana. Acto seguido empieza, +ó mejor dicho se reanuda el baile, dando comienzo con un rigodón que +generalmente baila el jefe de la provincia con la capitana. A las doce +se cena, y á la madrugada se retiran los más recalcitrantes haciendo +más _eses que erres_ tiene un apellido vascuence. + +A esta fiesta se la conoce con el nombre de _aniyaya nang bayan._ +Antes de cerrar este capítulo, bueno es que digamos, para que no se nos +tache por algunos de exagerados, que la fiesta que hemos descrito es +propia de las cabeceras ó pueblos de primer orden y no de los pequeños, +en que no hay recursos ni elementos. + + + +CHAPTER XXI + +CAPÍTULO XXI. + +Costumbres.--Fiestas.--El _bínyagan_--El _unang pag paligo_.--El +_diariuhan._.--El _labac, el pulong y la aniyaya._.--El _suizan_.--El +tañido del _tambulic_.--Inspección del barrio.--La cama del +Juez mayor.--Cincuenta y dos días de bailujan.--El _buisan.--_ +Los _pintacasis_.--Juntas y cabildeos.--Triunfo de la Liceria y +de la Chananay.--Aliño de un teatro en Tayabas.--El cómico de la +legua.--¡Ojo con los empresarios!--Un día de buen comer.--Preparativos +de cuaresma.--_Lapasan_.--El vino en vaso y el coquillo en tabo.--El +_tapatan mang pasion._--_Moros_ y cristianos.--El sábado de gloria.--El +canto del gallo.--_Pascuhan_.--El _hatiran_.--Recuerdo de una pregunta. + +A más de las fiestas que dejamos descritas, existen otras muchísimas +en la provincia de Tayabas. La muerte proporciona diversiones, el +nacer también. El bautizo origina la fiesta llamada _bínyagan_. A +los siete días se baña la parida, y con este motivo se celebra el +_unang pag paligo_. Si el niño muere después de recibir el agua, se +le coloca en una bandeja, se le rodea de flores y en vez de lágrimas +hay la fiesta del _diariuhan_. + +Si en el hogar nacen un sinnúmero de fiestas no nacen menos en un +Tribunal. + +Nombrado un Cabeza de barangay no toma posesión de su cargo ni +asiento en la principalía hasta el primer día de misa que sigue +á su aceptación, y en el que espera en la sacristía, de donde lo +saca el Teniente mayor antes de principiar aquella, dándole asiento +en lugar preferente, y quedando desde aquel momento revestido de +toda la plenitud de su cargo. La primera misa que oye el Cabeza +origina la fiesta llamada _labac_. La primera junta que preside el +Gobernadorcillo crea el _pulong_. Cuando se propuso al Cabeza ya se +consumó la _aniyaya_. + +Las visitas á los barrios que hace el Juez mayor dan nombre á los +_suizan_. + +Para llevar á cabo dichas visitas, aquel avisa al _matandá sa +nayon_ más viejo--cada barrio tiene tres--el día que ha de hacerla, +señalamiento, que da á conocer por medio del tañido del tambuli, +que convoca á todos los vecinos. Una comisión de principales montados +en buenos y bien atalajados caballos, va á la casa para sacarle. Los +vecinos del barrio lo esperan en sus fronteras, y una vez en ellas, +lo llevan á una casa perfectamente adornada, en la que se nota un +especial detalle. El indio duerme en el suelo, pues bien, al Juez +mayor se le prepara en _alto_ una cama, en cuyo adorno emplean las +dalagas del barrio gran esmero. + +Constituída la visita en el barrio, el Juez mayor, ayudado de otros +munícipes, inquiere, inspecciona y averigua los adelantos y mejoras +que se han llevado á cabo en el trascurso del año. El Juez, lleva +para estos actos una caja que contiene las listas del estado del +barrio en la última visita, el _tadhana_ ó bando que le autoriza, +unas disciplinas y una palmeta, castigando con esta á las que se han +hecho acreedoras é imponiendo correctivo á los delincuentes con las +primeras. En estos castigos no hay nada de crueldad, y sí solo, una +mortificación al amor propio, por hacerse aquellos á la vista pública. + +La inspección del Juez mayor no se limita á la esfera material, +sino que también se extiende á indagar la moral de cada individuo. + +Concluído el acto oficial da comienzo la fiesta del _suizan_, que +por lo general dura veinticuatro horas. Tayabas tiene cincuenta y dos +barrios, de modo, que los aficionados ya saben que estos catapúsanes +dan un contingente de cincuenta y dos noches de jolgorio durante +el año. + +El _suizan_ es la verdadera fiesta del indio; en ella es donde hay +que buscarlo para encontrarlo tal cual es. + +El _buisan_ es parecido al anterior, con la diferencia que en este el +Cabeza convoca á todos sus carolos ó tributantes para un día dado, +á fin de rendir y ajustar los finiquitos de cuentas. El _buisan_ +irroga algunos gastos al Cabeza, que sufraga la fiesta, más también +le evita el tener que andar meses enteros á caza de sus tributantes. + +Como cada barrio está bajo la advocación de algún santo, excuso decir +á mis lectores que cuando el calendario señala sus nombres hay sus +correspondientes _pintacasis_. + +En la fiesta en que realmente se echa el resto es en la del _pintacasi_ +del pueblo. Meses antes del en que se celebra aquella principian +las juntas, los cabildeos, los proyectos y los preparativos. En el +Tribunal se somete á la sanción de la principalía las opiniones que +prevalecen. La misa solemne de tres padres, con sermón, las músicas, +los globos, los bailes y los fuegos artificiales están fuera de +discusión, pues siempre se cuenta con ellos. Donde se riñe la verdadera +batalla, donde los _oradores_ esgrimen toda su argucia, es en si ha +de haber ó no comedia. Una comedia en Manila se arregla en dos horas, +habiendo un socio capitalista que tenga en cartera _hasta_ un billete +de Banco de 10 pesos, ó un crédito en plaza, ó plazuela, de 20 pesetas; +capitales que, aunados con un _industrial_ que á la par de socio sea +cómico, cantante y bailarín, se concierta un programita. Esto, que es +tan fácil en Manila, en Tayabas constituye una empresa verdaderamente +piramidal, y aun cuando los indios no conocen las colosales masas +de piedra del Egipto, sin embargo, recuerdan que la última comedia +que tuvieron había costado una _derramita_ de á 20 pesos, si no por +barba, por lo menos de bolsillo, y con tal recuerdo no es de extrañar +que el asunto se debata, y hasta algunas veces se _arañe._ Demos de +barato--por más que á ellos les ha de salir algo caro--que los amantes +de la Chananay y la Liceria triunfen. Este triunfo representa tres +noches de comedia de magia, con cantos, bailes y gimnasia. La magia +y los turbantes son tan indispensables en toda comedia tagala, como +el llamar _simpática_ á la Liceria, omisión que el día que la hiciera +un cajista de _cartel_, produciría un _terremoto_ de bambalinas. + +En Tayabas no hay teatro, por consiguiente, hay que hacerlo, y después +de hecho _aliñarlo_ para el caso, y el _caso_ tiene más harigues y +bejucos de lo que parece. Entre el tablado y Manila hay nueve legüitas +de monte--¡pero qué monte!--y á más, el sorbito de agua que tiene la +laguna de Bay. La maquinaria, _atrezos_, vestuarios, telones y demás +tarantines hay que llevarlos á brazo, y los brazos son caros. + +El cómico indio, cuando viaja por su cuenta, es muy sobrio en comidas, +bebidas y bagajes, pero cuando viaja á cuenta de un _pintacasi_ pide +billete de cámara, caballo que tenga _imbay_, merienda, paraguas por +si llueve, y sombrilla por si hace sol. Come como un sabañón, y bebe +como una cuba. Con estos antecedentes, excuso manifestar á mis lectores +que todo empresario de provincias lo primero que pide en el contrato +es que los _artistas_ han de ser traídos, llevados comidos y bebidos +por cuenta de la principalía. Si esta no tiene la amarga experiencia +que da la práctica y cae en tal contrato sin ponerle cortapisas, se ha +divertido. EL _artista_, cuando se convierte en cómico de la legua, se +transforma en un sér distinto de los demás, y si esto es ó no cierto, +apelo á todas las principalías que han caído en el lazo que les tiende +un sutil empresario, desarrollando ante sus ojos un tremendo telón, +exhibiendo en almazarrón lo que promete dar en carne y hueso. + +Pero en fin, la cosa es que generalmente se vota por la comedia, +y más ó menos cara la hay con gran contentamiento de miles de seres. + +Las cosas más insignificantes crean un día de jolgorio, de todo sacan +partido, y todos los actos de la vida los comienza el indio con unas +horas de placer. + +En sus expansiones, buscan por lo regular las casas de sementeras; +en los pueblos se ahogan, y no se encuentran á sus anchas. + +Cualquier convalecencia, satisfacción, enhorabuena, ó cumpleaños, da +pretexto á un _dadayo ang pagcain sa linang_, ó sea día de buen comer +en el campo. A la vuelta de estas fiestas, las dalagas se adornan de +flores que con gran algazara cogen, combinan y deshojan por el camino. + +Al aproximarse la cuaresma el indio de Tayabas se prepara á despedirse +de comer carne, con las fiestas de _lapasan_, las que siempre se +celebran en las sementeras. Si los que las dan son ricos, asiste +la música; si no lo son, la guitarra, las voces y las palmas la +sustituyen. En los aristocráticos _lapasan_, se bailan habaneras y +rigodones, se cantan _trozos_ de ... cualquier cosa, y se bebe vino +de Europa en vaso: mientras que en los _lapasan_ tradicionales, +en los puros tagalos, se empina _coquillo_, se baila _cumintang_, +se canta _cutang-cutang,_ se bebe en tabo, se come lechón, y por +todo mantel está el verde césped, por todo tenedor los cinco dedos, +y por todo pan sendas pelotas de morisqueta. + +Para todas estas fiestas se construye de cañas y ramaje un emparrado, +á cuya sombra se pasa el día. + +Durante la cuaresma no se come carne, mas esto no obsta para que +continúen las reuniones indias, sustituyendo en lugar de aquella +pescados y _gulays. El tapatan nang pasion,_ da origen á una cena. A +esta preceden costumbres altamente curiosas. Al intentarse que en +una casa se verifique un _tapatan nang pasion,_ acuden por la noche +frente á ella varios individuos vestidos de judíos,--según ellos +dicen--y simulan alguna de las escenas de la semana del dolor. Los +de afuera piden hospitalidad y descanso á los de adentro, cantando +la crudeza del tiempo, lo cansado de sus cuerpos y los sufrimientos +de su espíritu, hasta que compadecidos los dueños de la casa abren +las puertas y una vez que judíos, moros y cristianos fraternizan, +se canta la pasión y después se cena. + +Este solo cuadro de costumbres, podría llenar un libro. _El tapatan +nang pasion_ por sí solo, da origen á una serie de reflexiones y +observaciones que ocuparían muchas cuartillas. + +El sábado de gloria es animadísimo el ver por las calles de los pueblos +de la provincia de Tayabas, á chicos, grandes y mujeres. Todos van +provistos de bombones en que rebosa la sangre de cerdo, ó la espuma +del coquillo, y ninguno deja de llevar tremendos tasajos de todas las +carnes comibles, conocidas en la localidad. A paso largo se dirigen +á sus respectivas sementeras, y á buen seguro que prueben un solo +bocado de carne hasta que la altura de la luna, ó el canto del gallo +anuncie haber mediado la noche. + +El nacimiento del domingo de gloria, tiene por _mantillas_ cientos +de pieles de otros tantos pobres animales inmolados ante el ara de +miles de famélicos dientes, que por espacio de cuarenta días han +estado soñando con carne. + +Los tres días de Pascua los celebran con el nombre del _pascuhan._ + +Para cerrar este capítulo y hacer comprender el espíritu bullanguero +y alegre del tayabense, voy á recordar cómo conocí una de sus fiestas. + +Una tarde, que solitario, mustio y pensativo paseaba por la calle +del Bambán, llamó mi atención un alegre grupo acompañado de la +música, que con gran algazara traía la misma dirección en que +yo marchaba. Acorté el paso, levanté los ojos de las espumosas +aguas que corren aprisionadas en el bambán, y la curiosidad hizo +me fijara en el grupo, llamando mi atención una bandeja llevada +en manos de una dalaga. Los seguí, y al ver entraban en una casa, +interrogué á uno de los acompañantes quien me dijo iban á tener un +_hatiran_. No comprendiendo la _cosa,_ me entré con ellos y vi que +la bandeja contenía un pañuelo rodeado de sampaguitas, campanillas y +calachuches. Pregunté, y me dijeron que aquel pañuelo lo había perdido +la dueña de la casa, y una vez encontrado y averiguado de quién era, +se lo iban á devolver, no sin antes pagar el hallazgo con la fiesta +conocida con el nombre ya dicho. + +Después de leer estas páginas, y hacer presente á mis lectores que el +indio jamás se aburre en sus fiestas, y que asiste á ellas con todo +el júbilo infantil de un colegial en día de asueto, no puedo menos +de recordar la pregunta que ya queda hecha. ¿Es, ó no, feliz Ambrosio? + + + +CHAPTER XXII + +CAPÍTULO XXII. + +_La provincia de Tayabas á principios del presente siglo._ + +Registrando crónicas y archivos tuve la suerte de encontrar un +precioso manuscrito de principios de siglo, [16] obra del docto +religioso Fr. Bartolomé Galán. Dicho manuscrito lo constituye una +extensa Memoria referente á la provincia de Tayabas, de cuya cabecera +fué Párroco muchos años, y cuya Memoria no encuentro datos de que +se haya publicado, y hasta casi puedo asegurar que el ejemplar que +tengo á la vista, es el único que existe. Por estas razones, por las +comparaciones que puede hacerse de su lectura, y por las curiosas +noticias que contiene, acerca de una provincia tan poco conocida, +me hace la dedique unas páginas de este libro. El manuscrito es de +grandes proporciones, así que he copilado y extractado lo que tiene +más interés. + +Hélo aquí: + +El ramo principal de la riqueza de Tayabas es el arroz; desde las +hambres que hubo á consecuencia de la langosta que asoló las islas, +los individuos de Tayabas, sin que nadie los dirigiese, mas que la +necesidad, hicieron los tubiganes ó sementeras de regadío, abriendo +cuantas tierras son susceptibles de este beneficio, con un trabajo +inmenso, que asombra á cuantos lo ven, á fin de coger dos cosechas +en diferentes estaciones. En el pueblo de Tayabas se cogerán unos +130.000 cavanes de arroz; teniendo dicho pueblo 3.000 vecinos, y +gastando unos con otros, ajustando á cinco personas por vecino, 30 +cavanes al año, ó sean 15 fanegas, le resta para vender 40.000 que á +razón de á 6 reales cavan, importan 30.000 pesos. En algunos terrenos, +siembran trigo en pequeña cantidad, de el que se cosechará unos 600 +picos que venden á 3 pesos, en los mercados de Santa Cruz. De maíz, +se han hecho algunos ensayos: se coge mucho cacao y se cogiera más, +si no fuera por lo que esta planta padece con los huracanes. La ganta, +ó sea medio celemín colmado de cacao, se vende á 3 pesos. Este ramo +de riqueza podría tener mucho incremento en Tayabas, si se apreciara y +diera á conocer en los mercados europeos, pues es seguro puede competir +con el de Caracas. El cacao que hoy produce, lo consumen en el pueblo, +tomándolo los indios en todos sus casamientos y demás fiestas. También +hay mucho café que se vende en los mercados de Batangas. Cañadulce +se siembra muchísima en este pueblo, y se venden, ocho ó diez por un +cuarto; del jugo no se hace azúcar, pero sí unas panochas llamadas +pacascás de que hacen gran consumo. El ajonjolí se siembra, pero con +el solo objeto de hacer un poco de aceite, que el indio emplea en +frotaciones en todas sus enfermedades. + +Frutas del país, tales como plátanos, naranjitas, piñas, mangas, +limones, lanzones, ates y granadas, hay con abundancia, como también +algunas berzas y raíces farináceas. + +Tayabas apenas conoce la industria, en lo que respecta á tejidos, si +bien hay uno ó dos telares. Por las mujeres se hacen muchos bayones, +petates y esteras de la hoja de una palma llamada burí: hacen bayones +llamados baluyot, que caben mas de 50 cavanes de arroz. De los petates +se sirven para enfardar y también para velas de sus embarcaciones. + +Abundando en cocos este pueblo, es consiguiente haga aceite, mas +no lo extrae en la proporción de las palmas que posee, por no tener +fácil salida, pues el llevarlo á Santa Cruz de la Laguna tiene cada +tinaja un recargo de más de 6 reales. Este ramo dará al pueblo un +ingreso de 500 pesos. La profusión de cocos se debe á una ordenanza +que manda á los Alcaldes mayores hagan que los indios planten cocos +por escasear el bonote en Manila, para carenar las embarcaciones del +Rey. El valor de un pié de coco en lozanía, con inclusión del terreno, +es el de un real. El ramo de industria más útil á este pueblo es el +de la cría de vacas; se criarán al año unas 6.000 vendiéndose de 3 +á 4 pesos cabeza. La cría de caballos es corta. + +Lucban coge unos 100.000 cavanes de arroz, siendo su principal +producto, el cual renta al pueblo unos 13.000 pesos anuales. Se +fabrican sombreros de las fibras del burí y el pandan que vale de +1 á 3 reales. Se tejen también petates que llaman bancuanes y hacen +cajas ó tampipis de mayor á menor. + +Tendrá los mismos cocos que Tayabas, y su aceite lo lleva á vender +á Santa Cruz. + +El comercio que Lucban tiene en grande es el expendio de arroz que +venden en Majayjay, Lilio y Nagcarlang, tres pueblos que apenas +lo cosechan y que los de Lucban buscan en Sariaya y Tiaong. La +ingratitud del terreno la suplen ventajosamente los vecinos de +Lucban con su industria y trabajo, pues aunque el natural de esta +provincia es laborioso, ninguno llega á aquellos; ellos van hasta +Mambulao á cambiar sus productos por oro; van á Polillo por balate, +concha y cera; en fin, son los chinos de la provincia, agenciando +con el comercio lo que les niega la naturaleza. + +Sariaya posee un extenso término de terreno pingüe y feraz, situado en +la ladera del monte Banajao. Su agricultura es la siembra de arroz, +no solo de secano, sino que mucho más de regadío, por consiguiente, +coge dos cosechas. A pesar de ser un pueblo de 1.200 vecinos, coge +tanto arroz como Tayabas, siendo de mejor calidad. + +El Gobernador D. José Domínguez Samudio, sembró el añil, el cual +fructificó muy bien en el barrio llamado Malabambang; el producto fué +excelente, habiéndose vendido el quintal á 110 pesos. También se daría +el algodón, pero sería necesario seguridad en venderlo y máquina para +despepitarlo. La cría de vacas y caballos compite con la de Tayabas. + +El pueblo de Tiaong está al final de la provincia por el Poniente, +lindando con la de Batangas, por los pueblos de San Pablo y el Rosario, +y á pesar de tener mejor término y más que Sariaya, no produce lo que +este. El principal renglón de su riqueza es el arroz, sin embargo de +que no hay tierras de regadío. Cogerá al año unos 20.000 cavanes, +que la mayor parte consumen los 600 vecinos de que se compone su +población. Siembra algún trigo, más no como el de Tayabas y Sariaya, +sino de grano más pequeño, semejante al que se colecta en Batangas +acaso por participar más del temperamento de esta misma provincia en +que son uniformes los tiempos de agua y sol y menos los fríos. + +Cuando la extinguida compañía de Filipinas empezaba, mandó á Tiaong, +varios dependientes para que activasen la siembra del algodón, pero no +pudieron adelantar nada: la causa no fué otra que obligar á sembrar +á todos y no proveerlos de máquinas para limpiarlo. El añil se da +también en su territorio. Hay algún cacao, pero en corta cantidad, +y es lástima á la verdad, pues no solo es el mejor de la provincia, +sino acaso preferible al de Cebú. + +Lindando el pueblo de Tiaong con la laguna de Bay, Batangas y Tayabas, +es la unión de todos los malhechores de las tres provincias, y aun +del partido de Cavite, cometiendo impunemente robos sin fin. Este +es el motivo por el que el vecindario ha tardado tanto en crecer, +á pesar de poseer un término grandísimo y excelente, pues hacia la +mar tiene un llano de 6 leguas, en el que cría unas 2.000 vacas. + +Hay muchos venados en su término y algunos carabaos y caballos, +que continuamente son robados por los malhechores. + +A pesar de lo antiguo que es Tiaong, no tiene más que iglesia y casa +parroquial provisional. + +El pueblo de Pagbilao tiene en la actualidad 300 vecinos; se fundó con +200, y en un siglo solo ha aumentado en 100; es decir, que Tayabas +duplicará su vecindario en cuarenta años, mientras que Pagbilao no +lo hará en doscientos. + +Los pueblos tienen ciertas cargas que llevadas por pocos, ni aun tienen +tiempo para cumplirlas. Pagbilao, por ejemplo, lo defienden cuatro +castillos que hay que guarnecer, y de los seis barangayes de que se +compone necesita dos para solo este servicio: agregúese que la fábrica +de la iglesia y casa parroquial, por lo menos necesita otro barangay, +este último servicio se hace sin detrimento de otros accidentales, +pero necesarios, como son el acopio de piedra, cal, maderas y cañas; +de suerte que lo referido les ocupa más de la mitad útil del año, +y esto sin contar con el ajuste de cóngrua que se le da al párroco. + +La agricultura de Pagbilao está circunscrita á la siembra del arroz, +del que cogerá unos 7.000 cavanes. Produce café y cacao. Cría algunas +vacas, y sus naturales se dedican á la pesca, que venden en Tayabas +y Lucban. De la isla de Capuloan extraen brea blanca. + +El pueblo de Macalelong, con su visita llamada Pitogo, consta de +200 vecinos. Está situado en la mar del Sur, á unas 12 leguas de +Pagbilao, siguiendo para el Oriente, y puede asegurarse no tiene +más agricultura que la de raíces indígenas de las islas, tales como +camote, úbi y tugui, con las que pasan el año, y cuando faltan echan +mano del corazón de la palma llamada burí; en una palabra, Macalelong +es un dechado, el más propio, de la miseria y barbarie. + +La visita de Pitogo está á una legua de su matriz, pero su vecindario +es más laborioso. Está situada en un cerro que arranca desde la orilla +de la mar. Tiene dos ríos caudalosos á ambos lados de la población, +resguardados por dos castillejos. + +Si no fuera por la obligación de pagar el tributo, no tendrían ninguna +industria estos pueblos, mas aquella les hace ir al monte á coger cera, +que venden á 25 pesos quintal, en Gumaca y Atimonan. + +El pueblo de Catanauan tiene magníficas condiciones para ser rico, y +sin embargo es de los más miserables. Se cría todo con gran lozanía, +sin más trabajo que el sembrarlo, y á pesar de esto y poseer muchos +carabaos aradores, solo cultiva unos pedacitos de tierra inmediatos á +la población, de suerte que teniendo 360 tributos, solo cosecha unos +3.000 cavanes de arroz, proveyéndose del resto para su manutención +en las provincias de Cápiz, Iloilo y Antique, que se lo dan á cambio +de brea, con la que también sufragan su tributo, pagándoles el Estado +el quintal, puesto en la cotta de la cabecera, á 10 reales. + +El pueblo de Catanauan es muy vicioso, dominándole el juego, y el +natural que se envicia deja desde aquel momento cuantos medios conocía +para buscar dinero; varias causas, largas de referir, han influído +para este mal, y se juega con tanto descaro, que se convoca á toque +de tambor siempre que hay embarcaciones ó gentes de fuera. Cortado +este vicio, se dedicarían á la labranza, en atención á que solo les +falta el tiempo que invierten en el juego; carabaos y tierra les +sobra. Las vacas que se crían en la jurisdicción de Catanauan son de +las más grandes que hay en Filipinas. + +Lo mismo que en Catanauan acaece en Mulanay, pueblo de 200 vecinos, que +viven con el producto de la brea, con la que pagan el tributo. Este +pueblo está á unas 2 leguas de Catanauan, siguiendo la costa al +Oriente, hacia Punta Arenas. Tiene una visita llamada Bondo, en la que +no solamente se utiliza la brea, sino que hacen tapa de los carabaos +cimarrones, vendiendo el pico á 4 pesos. + +Torciendo la punta que forma la tierra que avanza más al Sur, y que +se extiende entre Pinagbotongan y Punta de Arenas, dirigiéndose al +Nordeste, á 2 leguas de la dicha punta, se halla el pueblo de Obuyon, +al cual rodean sus visitas de Tinapo, Piris y Niyasas, con las que +compone un total de vecindario de 180 tributos. Este pueblo y visitas +son, si cabe, más miserables que Catanauan y Mulanay: como están en +el seno de Ragay y jamás se hacen en él el corso, andan los moros +con la misma satisfacción que si estuviesen en Mindanao. + +El pueblo de Guinayangan, situado en lo último del seno de Ragay, al +Poniente de Camarines, de donde dista unas 10 leguas, es el último +por allí de la provincia de Tayabas. Solo tiene 100 vecinos que se +mantienen la mayor parte del año de raíces. Cogen algún balate y cera +silvestre, pero todo en corta cantidad, que los dos Cabezas jamás +pueden cubrir á tiempo la capitación. + +Los pueblecitos de Calauang y su agregado Apat, se encuentran en la +mar del Norte, lindando con Camarines por el pueblo de Capalongan, +del que dista unas 10 leguas. Ambos pueblos, tienen un vecindario de +unos 80 tributos, cuyas cargas las sufragan con el carey, balate y +cera, que venden en los pueblos inmediatos. + +En las cercanías de Apat, es donde se estrecha más la isla de +Luzón, pues de la mar del Norte, á un río bastante caudaloso llamado +Cabibijan, que desemboca en la mar del Sur, no hay más distancia que +2 leguas de terreno llano. Siendo Alcalde mayor de Tayabas D. José +Domínguez Samudio, pasó por tierra á dicha mar del Norte, dos falúas +de diez y ocho remos, operación que no hubiera sido posible llevar á +cabo no siendo el terreno llano. Si se abriere este corto trayecto, +se establecería comunicación entre el mar Pacífico y el Estrecho de San +Bernardino, y los beneficios que esto irrogaría serían incalculables. + +Gumaca es el primer pueblo viniendo de la mar del Norte; está situado +al comienzo del gran seno que forma la tierra firme de Luzón, con las +islas de Alabat y Sangirín, de las que está al Sur. Su agricultura +principal es el arroz, del que cogerá unos 30.000 cavanes, incluyendo +lo que se cosecha en su visita de Talolon. Su vecindario consta de +1.350 tributos. En Talolon se cosechaba excelente pimienta, ramo de +agricultura que se va extinguiendo. Se produce cacao, café, frutas +y verduras. Se tejen petates del burí, y algunos vecinos se dedican +á la pesca del balate y concha de carey, en la isla de Alabat, y +cogen alguna cera en sus montes. Este pueblo es el que extiende más +su navegación: embarca en sus _balasianes_, sal, petates, vinagre, +aceite y algunas ropas, y llegan hasta la cabecera de Naga, en que +hacen cambios por oro en polvo de las minas de Paracale y Mambulao. + +Atimonan, está á unas 3 leguas de Gumaca, siguiendo la misma costa +hacia Poniente y tanto un pueblo como otro, extienden su territorio de +mar á mar, teniendo en lo más estrecho 4 leguas, y 8 en lo más ancho, +de terrenos altamente montuosos, por lo que necesita gran número de +baluartes para hacer frente á la rapiña de los moros. Tiene muy bien +labrado su término, en el que recogen sus 1.100 vecinos, unos 45.000 +cavanes de arroz. En este pueblo hay unos 300 telares de sinamais y +guinaras. Estos tejidos y algún balate, cera y carey que adquieren +en las costas de la isla de Alabat, constituyen la riqueza de Atimonan. + +Mauban se halla al fin del seno que forman las islas de Alabat y +Sangirín con la de Luzón y á distancia de 6 leguas de Atimonan; de +suerte, que dicho seno mide unas 11 leguas poco más ó menos. Este +seno tiene tres entradas y su mayor anchura unas 5 leguas. El pueblo +de Mauban cogerá 20.000 cavanes de arroz, y su vecindario lo forman +1.100 tributos. Habrá los mismos telares que en Atimonan, siendo +semejantes á los de este pueblo sus demás productos. + +De Mauban se va á Lucban, en unas seis horas, por un camino altamente +accidentado y montuoso. + + + +CHAPTER XXIII + +CAPÍTULO XXIII. + +La provincia de Tayabas en general.--Su descubrimiento.--Su +situación.--Creación del obispado de Nueva Cáceres.--Un obispo en +el año 1600 y otro en el 1875.--Fray Francisco Gainza.--D. Simón +Álvarez.--Padrones de 1754, 1831, 1836 y 1875.--Aumento de población +y de riqueza.--Montes y vegas.--Aceite de coco.--Caza mayor y +menor.--El _tabon_.--Hierbas y flores olorosas.--Frutos, hortalizas, +granos, resinas y caldos.--Minas.--El tayabense psicológicamente +considerado.--Costumbres antiguas de los tagalos.--La última +cuartilla.--Adiós á Tayabas.--Últimos contornos del Banajao.--La cuna +de un hijo.--Confianza en la caridad de Filipinas. + +Para terminar este libro vamos á ver en unas cuantas páginas la +provincia de Tayabas en general, ya que hemos recorrido uno á uno +todos sus pueblos. + +Dicha provincia fué descubierta por Juan de Salcedo al ir en busca +de los renombrados veneros de oro de Camarines. + +Se halla, según el Padre Buceta, entre los 125° 56' longitud, donde +se alza el Malarauat, á los 126° 24' situación de la Punta Pusgo, +en el seno de Guinayangan, punto el más oriental de la provincia, +y entre los 13° 20' latitud, situación de Cabeza Bondo y 14° 22' +extremo Norte de la isla Calbalete. + +La provincia de Tayabas pertenece en lo eclesiástico al obispado de +Nueva Cáceres. Este se creó el año 1595, por bula de Clemente VII, +con la asignación de 4.000 pesos. El primer nombramiento que se +hizo para ocupar dicha silla apostólica, recayó en Fray Francisco +Ortega, de la orden de San Agustín, quien fué electo el año 1600, +no llegando á posesionarse. En la actualidad gobierna la diócesis el +Excmo. Sr. Fray Francisco Gainza, de la orden de Santo Domingo. Lo +que este activo y virtuoso Prelado ha hecho y viene haciendo en su +obispado, escrito está en las múltiples y variadas obras en que ha +empleado sus conocimientos, su constancia, su hacienda y su salud. + +El primer Gobernador con nombramiento Real que tuvo la provincia fué +D. Simón Álvarez mandándola desde el año 1651 al 1655. + +Los padrones completos más antiguos que hemos podido encontrar, datan +del año 1754, y según aquellos, formados por el Gobernador Rodríguez +Morales, la provincia de Tayabas constaba de los siguientes pueblos +con el número expresivo de almas. + + + Tayabas .............................. 3.579 + Lucban ............................... 5.109 + Mauban ............................... 2.236 + Atimonan ............................. 1.455 + Gumaca ............................... 1.874 + Guinayangan .......................... 1.073 + Obuyon ............................... 729 + Catanauan ............................ 690 + Mayobog .............................. 654 + Pagbilao ............................. 435 + Sariaya .............................. 1.239 + Tiaong ............................... 1.436 + Polillo .............................. 310 + Baler ................................ 168 + Cariguran ............................ 125 + Binangonan ........................... 364 + + +Cuyas cifras forman un total de 21.476 almas. + +Según los padrones hechos por D. Salvador Baquero el año 1831 tenía +la provincia 59.433 almas, las que subieron al número de 70.555 en +el año 1836, según puede verse en los padrones, elevados al Gobierno +general en dicha fecha por D. Isidro Vital. + +La estadística de la provincia dió el siguiente resultado el año 1875. + + + Pueblos................................ 18 + Barrios................................ 598 + Cabecerías............................. 579 + Almas.................................. 102.165 + Tributos............................... 54.284 + Defunciones............................ 3.353 + Casamientos............................ 1.171 + Bautizos............................... 4.022 + Chinos empadronados.................... 220 + Europeos radicados..................... 14 + Licencias para cortes de maderas + concedidas durante el año ........... 61 + Idem para uso de armas................. 16 + Cuadrilleros........................... 684 + Mozos sorteados........................ 5.013 + Soldados que se sacaron................ 85 + Vacunados.............................. 4.211 + Gasto total de personal y material de + escuelas........................Pesos. 4.145 + + + Presupuesto total de gastos ........... 24.023 + Gastado ............................... 13.243 + Ingreso en capítulo de Gobierno ....... 26.257 + Importe de las penúltimas contratas ... 24.741 + Idem id. de las últimas ............... 34.324 + Sacado del presupuesto de gastos para + el mantenimiento de la cárcel ....... 2.072 + Causas criminales que se numeraron en + el Juzgado .......................... 136 + + +El aumento de población de esta provincia ha sido verdaderamente +asombroso; en poco más de un siglo vemos quintuplicar el número de sus +almas. El vecindario que tenía la provincia el año 1754 lo cuenta hoy +con exceso la cabecera. Si el aumento de población ha sido grandísimo, +el fomento de productos y riqueza no lo ha sido menos, constituyendo +aquella demarcación una verdadera y legítima esperanza, no solo por +lo que produce, sino por lo que está llamada á producir. + +Sus montes son una mina inagotable, principiada á explotar con la +activa é inteligente inspección de los ingenieros que velan por el +mejor aprovechamiento de la riqueza forestal de estas islas. + +En los bosques de Tayabas hay tanta y tal variedad de maderas, +que podrían dar abasto por mucho tiempo á todas las necesidades +del comercio. + +La colección que la Inspección de montes mandó á la Exposición de +Filadelfia ascendía á 281 especies. + +La superficie total de hectáreas de la provincia de Tayabas, según +los estudios hechos por el Cuerpo de Montes, que tenemos á la vista, +asciende á 562.492, siendo forestales 380.000. + +En el año económico de 1872 á 73, se concedieron 34 licencias para el +corte de maderas en los montes de Tayabas, cortes que produjeron al +Estado 83.865 pesetas. Lo producido en los años económicos de 1873 +á 74, y de 1874 á 75 no lo conocemos, si bien ha de haber aumentado +considerablemente, si se tiene en cuenta que solo en el año 1875 se +concedieron 61 licencias, es decir, 27 más que el año 1872. + +Si riqueza hay en los montes, no la hay menos en sus dilatados +manchones de vegas y cañadas. Solo en los verdes campos que comprende +el perímetro que forma Mulanay con San Narciso y Cabeza Bondoc, +pueden alimentar muchos miles de reses. + +La gran profusión de aguas hace que las cosechas de arroz, cultivadas +por el sistema de escalonados tubiganes, sean más productivas. + +Las plantaciones de coco aumentan de día en día, siendo esta palma una +de las más legítimas riquezas de la provincia. El aceite de Tayabas +se confunde con el de la Laguna y se da al comercio con este nombre. + +Tanto en las quebradas de sus montes como en las florestas de sus +valles, se cría en abundancia caza mayor y menor, figurando en la +primera el carabao cimarrón, el venado y el jabalí; en la segunda, +hay una gran variedad de pájaros, siendo de notar la gran colección +de palomas. El _tabon_, ave muy digna de estudio por la manera que +tiene de incubar sus huevos, enterrándolos, se halla en bastante +número en Tayabas. + +En flores y hierbas olorosas nada tiene que envidiar á otras +provincias, viéndose por doquier el tornasol, la rosa de Alejandría, +el camantigue, la sampaca, el campupot, la gumamela, el ilang-ilang, +el calachuche, los lirios, las azucenas, las saguilalas, el romero, +la salvia, el pandacaque, la albahaca, el hagonoy, la hierba-luisa, el +lagundi, la pasionaria y la siempre-viva; hierbas y flores que crecen +sin que mano amiga las cuide, riegue y desbroce. Si la inclemencia +del campo ó el agrietado muro se convirtiera en la resguardada maceta +ó el vigilado arriete, ¡qué combinaciones tan bellas y tan variadas +produciría la floricultura de este país! + +En frutas también hay gran diversidad, y si no las tiene en hortalizas, +es porque no se siembran, y decimos esto al ver los magníficos +resultados que han dado algunos ensayos. + +Café, cacao, lumban, bongas y trigo se cosechan en bastante +cantidad. Resinas y caldos se extraen de valiosa calidad, siendo +inmejorables las ceras, las breas y los aguardientes de coco y de nipa. + +Al hablar de Lucban ya dimos á conocer el arte y la industria de +aquel pueblo. + +En minas son de citar: la de carbón, sita en el término de Gumaca, +á la confluencia del río Carlati; la de cobre, en el sitio de +Lambo-lambo, jurisdicción de Calilayan; la de oro y cobre, registrada +en Colon-colon, termino de Atimonan; la de carbón, en los montes de +Ayquirín; la de oro en Sangirín; la de carbón de isla Pulon y la de +este último mineral del barrio de Bocboc, orilla del río de Pitogo, +divisoria y término de Gumaca. + +A grandes rasgos ya hemos visto lo que es materialmente hablando la +provincia; digamos algo en general de la moral de sus habitantes. + +El tayabense tiene orgullo en decir ha nacido en aquella provincia, +y lo tiene más por la circunscripción que rodea la pila bautismal +que le dió nombre. + +Las imágenes que guardan en el hogar, en áureas urnas ó trasparentes +fanales, las defenderían en un momento de peligro, con la misma +bravura que los romanos defendían sus dioses penates. + +Para el tayabense no hay más cielo, más suelo, ni más techo que el +suyo. Intentar la más pequeña intrusión en su provincialismo y lo +veréis agruparse y fundirse en su idea marchando á su objeto, cueste +lo que cueste, y caiga el que cayere. Ni el tiempo, ni el arraigo, +ni los lazos del parentesco, ni los del amor dan carta de naturaleza +en Tayabas. Para ser tayabense es preciso haber nacido allí, y todos +los que no estén en ese caso son conceptuados como extranjeros. Esto +que hemos tenido ocasión de observarlo muchas veces, cuando más se +acentúa es al aproximarse las elecciones municipales. Desgraciado +del que intente ocupar un puesto en la principalía, si no tiene +registrada su partida de bautismo en la iglesia del pueblo, y la fosa +de sus mayores en su cementerio. Ya podrá ser honrado, rico y hasta +casado con tayabense que no le bastará para librarse de la cruzada +que ha de levantarse contra él ... En esta cuestión el tayabense no +prescinde por nada, ni por nadie, y sacrifica si es preciso la honra, +la familia y la gratitud. + +Esto que pasa en el municipio aumenta en el seno del hogar. Una dalaga +que tenga la desgracia--pues de tal debe calificarse,--de aceptar +amores con uno que no sea su paisano, tiene que sufrir todo género +de tormentos para llegar á realizar su enlace. La raza tayabense es +en el Oriente, la guardadora de las tradiciones jitanas. El jitano +no se casa sino con jitana, lo mismo que el tayabense no lo hace, +salvas pocas excepciones, si no con tayabense. + +Las sangrientas conmociones que registra la historia de Tayabas, +no obedecen á otro móvil que al religioso culto que rinden á lo suyo. + +Todo lo que tiene el tayabense de díscolo, tiene de humilde y +obediente, acudiendo á cualquier llamamiento que se haga á sus +sentimientos, sabiéndolo llevar. La provincia de Tayabas es la más +fácil y difícil de gobernar. En los tres años que allí permanecimos +se acudió á ella dos veces; en la una la caridad la pidió una limosna; +en la otra, la patria la demandó un auxilio, y en ambas--no quisiéramos +equivocarnos,--pero nos parece que computando su población con la de +las otras provincias, fué á la cabeza de todas. + +Para terminar y como apuntes curiosos, extractaremos de diversos +manuscritos que tenemos á la vista, algunos de los usos y costumbres +que en lo antiguo tenían los indios de Tayabas. + +El indio de aquella provincia, pertenece á la raza pura tagala--palabra +que quiere decir hombre de río. + +Los casamientos--dicen los manuscritos que consultamos,--se hacen según +el ritual romano, pero en los preparativos hay muchas particularidades +dignas de notarse. Para casarse no se piensa comunmente en procurarse +lo necesario para mantener la casa y los hijos, en contando lo +suficiente para la boda, que es muy poco, si no se tiene convite, +se casan los tagalos sin más pensar en lo que han de comer al día +siguiente del matrimonio. Los padres mismos de los novios no suelen +pensar en esto, porque dicen que _Dios cuidado_; pero nunca dispensan +los padres de las novias el que se les sirva tres, cuatro ó más años +por su hija, y el que se ha de casar con ella tiene obligación de +asistirlos todo ese tiempo con su servicio corporal y remediarlos +en sus necesidades, regalarlos en ciertos días, y llevar de comer +á la gente que les trabaja la sementera. Esta intimidad tiene sus +inconvenientes y no faltan hombres que después de estar en cinta su +novia la dejan burlada. Los padres saben estos casos, pero todo lo +vence la codicia. Es verdad que una mujer á quien ha sucedido esto no +pierde tanto como en España, ni le suele faltar pretendiente. Entre +la gente rica se acostumbra á dotar á la mujer por quien ha de ser su +marido. Las dotes son de dos maneras: la una se llama _bigay-suso_, +que es lo que se da á la madre por haber dado los pechos á la hija; +la otra se llama _bigay-caya_, que se destina para que los novios se +mantengan después de casados, aunque á veces se gasta casi todo en la +boda. Más se recibe esta dote por vanidad que por juzgarla necesaria +para después del casamiento, y así la novia á quien se señala mayor +dote, se la tiene por de mayor suposición porque se compró más cara. La +edad en que se casan los tagalos es para las mujeres de 12 á 15 años, +y para los hombres de 14 á 17. + +Los entierros se hacen en la iglesia ó en el cementerio según el +ritual romano, con la pompa correspondiente. Antes del entierro +se juntan todos los parientes del difunto, y no cesan de llorar y +relatar su vida hasta que lo llevan á enterrar. Al cuarto día del +entierro se juntan otra vez en la misma casa cantan el rosario, y +suelen pasar allí toda la noche. En su infidelidad dejaban ese día +un asiento desocupado en la mesa, y creían que lo ocupaba el difunto; +y para persuadirse de ello, esparcían ceniza por la casa, en la que, +al día siguiente hallaban impresas sus pisadas. + +Son muchos los _abusos_, ó como ellos dicen, los _ugales_, que +tienen los tagalos; los primeros están basados en la creencia de los +_nonos_; con dichos genios ó _nonos_, ejecutan los indios muchas y +muy frecuentes idolatrías; cuando quieren coger alguna flor ó fruta +del árbol, le piden licencia al _nono_ para poderla tomar; cuando +pasan por algunas sementeras, ríos, esteros, bosques y cañaverales, +piden licencia y buen pasaje á los genios que en ellos habitan. Cuando +son obligados á cortar algún árbol viejo ó á no guardar las prácticas +y ceremonias que ellos imaginan ser del agrado de los _nonos_, se +excusan con ellos diciendo tres veces en alta voz _que el padre se lo +mandó, y que no es voluntad suya, faltar á sus respetos_. Cuando caen +enfermos, les piden salud y les ofrecen comidas, las que consumen en +las sementeras y á la sombra del árbol llamado _calumpang_. Creen +que las almas de los muertos vuelven á su casa al tercer día de su +entierro, para visitar á la gente de ellas ó asistir á la ceremonia +del _tibao_, que se reduce á tender un petate en el que esparcen +ceniza, rodeando aquel de candelas amarillas. A la puerta de la casa +ponen una fuente de agua perfumada, para que cuando vaya el alma á +acostarse pueda lavarse. + +El _ticbálang_, es uno de los fantasmas á quien acuden para pedirle +cosas prodigiosas. Al _patianac_ atribuyen el mal suceso de los partos, +y dicen que para dañarlos y echarlos á perder, se colocan cerca de la +casa y allí cantan á manera de los que van bogando. Para impedir el +daño del _patianac_, se sitúan armados en los caballetes y alrededores +de la casa, y dan tajos á derecha é izquierda y fuertes voces para +ahuyentar al mal genio. También atribuyen al patianac la muerte de +los niños: dicen que el pájaro llamado _tictic_, es el que enseña al +patianac la casa donde hay un recien nacido: con este aviso el fantasma +se coloca en un tejado inmediato, y desde allí alarga la lengua en +forma de hilo hasta el vientre del niño, sacándole las tripas. + +Cuando se eclipsa la luna arman los tagalos gran ruido, con el que +dicen la defienden de la lucha que tiene con el dragón. Creen en +amuletos para que no les toquen las balas, y para librarse de otros +peligros. Aquellos consisten en libritos que contienen períodos en +latín y en español completamente ininteligibles; piedras que hallan +en los cuerpos de los animales; granos de fruta petrificada; huesos +de esqueletos de niños y dientes de rata, de culebra y de caimán. La +creencia en los amuletos data de mucho antes de la conquista, +conociéndolos con el nombre de _aguimat_. + +Los indios tagalos forman melancólicos discursos, si la lechuza canta; +tienen como buenos augurios el encontrar una culebra en la casa ó en +el barco. Algunos creen en las hierbas amatorias. + +Estas y otras muchas falsas creencias, de las que aún quedan algunas +reminiscencias, poco á poco las va desterrando la vívida luz del +Evangelio y la civilización. + + * * * * * + +Aquí hacemos punto en este libro, en el que nos hemos propuesto dar +á conocer una provincia tan rica como ignorada. + +Tres años estuvimos en Tayabas, y ni su temperamento nos produjo +un dolor de cabeza, ni sus habitantes un disgusto. Al abandonar la +provincia, y al entrar en la de la Laguna, no pudimos menos de volver +la vista al brumoso horizonte que dejábamos, y al divisar los confusos +contornos del Banajao alumbrados por la cansada luz de la caída de la +tarde, sentimos una verdadera y tierna emoción al abandonar, quizás +para siempre, aquel coloso á cuya sombra ha nacido este pobre hijo +mío. Conocida es la caridad en Filipinas, así que el padre confía +en aquella, teniendo la seguridad de que lo tratarán con cariño y le +darán un modesto rincón en el hogar. + +FIN. + + + + +NOTAS + +[1] Este puente se llama hoy de Ayala. + +[2] Téngase en cuenta que este libro se escribió el año 1878, +imprimiéndose su primera edición ese mismo año en Manila.--(_N. del +A_.) + +[3] Este edificio lo destruyó un tifón levantando sobre sus escombros +un verdadero palacio, como quizá no haya otro en Filipinas, el +inteligente Alcalde mayor D. Francisco Iriarte.--(_N. del A_.) + +[4] De ahora para adelante, hacemos presente que todos los datos +estadísticos consignados en esta obra se refieren al año 1875. + +[5] Lo que decíamos en 1878 y su exactitud, se puede comprobar en los +magníficos ejemplares que el arte y la industria de Lucban presenta +en la Exposición de Filipinas que se celebra al reimprimirse esta +obra.--(_N. del A_.) + +[6] Con este pseudónimo escribió Entrala curiosísimos artículos +tratando costumbres filipinas. Fué gran entusiasta de la mujer india +á quien ha consagrado muchas páginas en sus obras. Este notable +escritor murió hace cinco años. Entrala y el veterano Vázquez de +Aldana son, á mi juicio, los escritores de costumbres más notables +de la literatura filipina moderna. Al último, que vive en el modesto +pueblo de la Hermita, con no pocos achaques en el cuerpo y no escasos +desengaños en el alma, le envio un tiernísimo recuerdo.--_(N. del A_.) + +[7] En ninguna parte del mundo sufren los nombres más variantes y +se hace más uso del apócope que en Filipinas, así que no se extrañará +digamos que en algunos puntos se llaman Hasays á las Tomasas--_(N. del +A_.) + +[8] En España se llama, D. Diego de Noche. + +[9] Los indios lo conocen con el nombre de _Salanga_. + +[10] El veterano general D. Juan Alaminos de seguro ratificará á +quien le pregunte la certeza de esta y otras citas,--_(Nota del A_.) + +[11] Este desapareció con la mayor parte de los edificios, +en un horroroso incendio acaecido poco después de escrito este +libro.--(_N. del A_.) + +[12] Aunque el _balitao_ visaya no tiene, á mi juicio, todo el +sabor indio del cundimán y cumintán tagalo, sin embargo, da idea del +originalísimo ritmo de la música oriental. Entre los individuos que +forman en la Exposición la colonia filipina, hay uno que toca bastante +bien el _balitao_ en la guitarra del país con cuerda de metal. Las +indias visayas que figuran en aquella agrupación, lo cantan y bailan +bastante bien.--(_N. del A._) + +[13] En este capítulo hay algo imaginativo que lealmente confesamos: el +cocal no existe, pero sí la ermita, la imagen, el bastón, las ruinas, +el cañón y la leyenda. Algún día relataremos esta última.--_(N, +del A_.) + +[14] Hoy ya lo es.--(_N del A._) + +[15] De la época en que esto se escribía á la fecha, las islas +Filipinas han sufrido grandísimas transformaciones, y ante ellas +no pecamos de inconsecuentes al abogar ahora por lo que entonces +condenábamos, creyendo como creemos un bien la descentralización de +poderes.--(_N. del A_.) + +[16] Este manuscrito, figura en la instalación que tiene el autor en +la Exposición de Filipinas.--(_Nota del A_.) + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Viajes por Filipinas: De Manila á +Tayabas, by Juan Álvarez Guerra + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12276 *** |
