summaryrefslogtreecommitdiff
diff options
context:
space:
mode:
-rw-r--r--.gitattributes4
-rw-r--r--LICENSE.txt11
-rw-r--r--README.md2
-rw-r--r--old/67354-0.txt4987
-rw-r--r--old/67354-0.zipbin49377 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h.zipbin124315 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/67354-h.htm5622
-rw-r--r--old/67354-h/images/adorno.jpgbin1370 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/images/borla005.jpgbin12604 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/images/borla027.jpgbin10947 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/images/borla047.jpgbin11961 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/images/borla063.jpgbin12143 -> 0 bytes
-rw-r--r--old/67354-h/images/cover.jpgbin50396 -> 0 bytes
13 files changed, 17 insertions, 10609 deletions
diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes
new file mode 100644
index 0000000..d7b82bc
--- /dev/null
+++ b/.gitattributes
@@ -0,0 +1,4 @@
+*.txt text eol=lf
+*.htm text eol=lf
+*.html text eol=lf
+*.md text eol=lf
diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt
new file mode 100644
index 0000000..6312041
--- /dev/null
+++ b/LICENSE.txt
@@ -0,0 +1,11 @@
+This eBook, including all associated images, markup, improvements,
+metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be
+in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES.
+
+Procedures for determining public domain status are described in
+the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org.
+
+No investigation has been made concerning possible copyrights in
+jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize
+this eBook outside of the United States should confirm copyright
+status under the laws that apply to them.
diff --git a/README.md b/README.md
new file mode 100644
index 0000000..6600a9d
--- /dev/null
+++ b/README.md
@@ -0,0 +1,2 @@
+Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for
+eBook #67354 (https://www.gutenberg.org/ebooks/67354)
diff --git a/old/67354-0.txt b/old/67354-0.txt
deleted file mode 100644
index 2b3282c..0000000
--- a/old/67354-0.txt
+++ /dev/null
@@ -1,4987 +0,0 @@
-The Project Gutenberg eBook of La Tosca, by Victorien Sardou
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
-most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms
-of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you
-will have to check the laws of the country where you are located before
-using this eBook.
-
-Title: La Tosca
-
-Author: Victorien Sardou
-
-Translators: Félix González Llana
- José Francos Rodríguez
-
-Release Date: February 7, 2022 [eBook #67354]
-
-Language: Spanish
-
-Produced by: Ramón Pajares Box (This file was produced from images
- generously made available by The Internet Archive/American
- Libraries)
-
-*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK LA TOSCA ***
-
-
-NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
-
- * Las cursivas se muestran entre _subrayados_, las indicaciones o
- acotaciones escénicas entre ~virgulillas~ y las versalitas se han
- convertido a MAYÚSCULAS.
-
- * Los errores de imprenta han sido corregidos.
-
- * La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con
- las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.
-
- * Para facilitar la lectura, se han expandido las abreviaturas en los
- nombres de los personajes.
-
- * Las páginas en blanco han sido eliminadas.
-
-
-
-
-LA TOSCA
-
-
-
-
- Esta obra es propiedad de sus autores, y nadie podrá, sin su
- permiso, reimprimirla ni representarla en España ni en los países
- con los cuales se hayan celebrado o se celebren en adelante tratados
- internacionales de propiedad literaria.
-
- Los autores se reservan el derecho de traducción.
-
- Los comisionados y representantes de la _Sociedad de Autores
- Españoles_ son los encargados exclusivamente de conceder o negar el
- permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad.
-
- Queda hecho el depósito que marca la ley.
-
-
-
-
- LA TOSCA
-
- DRAMA TRÁGICO
- EN CUATRO ACTOS DIVIDIDOS EN CINCO CUADROS, EN PROSA
-
- ORIGINAL DE
- V. SARDOU
-
- _traducido y adaptado a la escena española_
- POR
- FÉLIX G. LLANA y JOSÉ FRANCOS RODRÍGUEZ
-
-
- MADRID
- R. VELASCO, IMPRESOR, MARQUÉS DE SANTA ANA, 11
- Teléfono número 551
- --
- 1904
-
-
-
-
-PERSONAJES
-
-
- FLORIA, llamada _La Tosca_.
- LUCIANA (camarista).
- BARÓN DE SCARPIA.
- MARIO CAVARADOSSI.
- CÉSAR ANGELOTTI.
- EL PADRE EUSEBIO, sacristán en el Quirinal.
- SCHIARRONE.
- COLOMETTI.
- GENARINO.
- CECCO.
- ROBERTI.
- UN SARGENTO.
- Criados, policías, soldados y gentes del pueblo
-
-
-La acción en Roma, en el año 1800
-
-Derecha e izquierda, las del espectador
-
-
-
-
-ACTO PRIMERO
-
-Iglesia de San Andrés en el Quirinal en Roma. Arcos a todo foro sobre
-pilastras de mármol. El espectador solo ve la nave derecha. Entre
-sombras distínguese el coro. En primer término derecha, una puerta
-practicable con ventanillo y llamador y cerca de ella una pila de
-agua bendita. La parte de la izquierda está ocupada por un andamio
-colocado cerca de un altar. Sobre el andamio un gran lienzo para
-pintar, en el cual hay algunas figuras abocetadas, y útiles de pintor,
-pinceles, paleta, paños, etc., etc. Se sube al andamio por una escalera
-de tres peldaños y en uno de ellos hay una cesta con el almuerzo de
-Cavaradossi. En medio de la escena y en un pedestal dorado la imagen de
-la Virgen, y al pie de la imagen flores y un candelabro con velas.
-
-
-ESCENA PRIMERA
-
-GENARINO y el PADRE EUSEBIO. El primero está dormido sobre el andamio
-y el segundo le despierta haciendo ruido con el manojo de llaves que
-trae en la mano.
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Eh! ¡Genarino, Genarino!
-
-GENARINO
-
-~(Despertándose sobresaltado.)~ ¿Qué ocurre?
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Durmiendo!
-
-GENARINO
-
-~(Frotándose los ojos.)~ Sí, me quedé traspuesto.
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Holgazán!... Por de contado que yo voy a hacer lo mismo en seguida.
-Han dado las doce y es hora de cerrar las puertas; y el maestro ¿dónde
-está?
-
-GENARINO
-
-Ha ido a buscar una tela que le hace falta para el cuadro.
-
-P. EUSEBIO
-
-Sí; el cuadro del francés.
-
-GENARINO
-
-~(Bajando.)~ El señor Mario Cavaradossi no es francés, padre Eusebio,
-sino romano como nosotros y de antigua familia patricia.
-
-P. EUSEBIO
-
-Su padre era romano, verdad, pero la madre nació en Francia y al cabo
-y al fin el carácter de la madre se adquiere. Si fuera romano de pura
-sangre no trabajaría a la hora de la siesta, que es hora de descanso.
-
-GENARINO
-
-~(Preparando la mesa.)~ Dice el maestro que las horas mejores para
-pintar son, en este tiempo, las del centro del día. Cerrada la iglesia
-no pueden distraerle ni curiosos ni visitantes, y el templo solitario
-excita su inspiración y acrecienta su fantasía.
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Con malicia.)~ Y además a solas puede recibir la visita de alguna
-señora.
-
-GENARINO
-
-¿Qué decís?
-
-P. EUSEBIO
-
-Nada, cosas mías... pero, en fin, lo que yo siento es que tu maestro
-sea poco religioso.
-
-GENARINO
-
-¿Poco? Nada.
-
-P. EUSEBIO
-
-No se le ha visto asistir a las ceremonias del culto. En París
-frecuentaba el trato de los impíos revolucionarios. Cuida, hijo mío, de
-que la compañía de tu maestro no te lleve derechamente al infierno.
-
-GENARINO
-
-¿Se duerme en el infierno?
-
-P. EUSEBIO
-
-No lo sé a punto fijo; pero me imagino que uno de los mayores tormentos
-de los condenados ha de ser el del insomnio.
-
-GENARINO
-
-¡Tal creo!
-
-P. EUSEBIO
-
-Y por si acaso, procura conducir a tu maestro por el buen camino;
-sugiérele ideas santas y hasta si es posible inclínale a que nos
-ofrezca para el culto de la misa una de esas botellas de Marsala que
-veo sobre la mesa.
-
-GENARINO
-
-No es Marsala, es Gargnano, padre Eusebio.
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Cogiendo la botella y mirándola.)~ ¡A ver! Por el color apostaría a
-que es Marsala.
-
-GENARINO
-
-Pues perderíais si apostaseis.
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Escanciando un vaso y bebiéndoselo con delicia.)~ Por mi salud que he
-de convencerme.
-
-GENARINO
-
-~(Quitándole la botella.)~ ¡Padre Eusebio!
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Paladeando el vino.)~ Es Gargnano y del más exquisito.
-
-GENARINO
-
-No veis que el maestro creerá...
-
-P. EUSEBIO
-
-Quita, tonto. El maestro no se entera de nada y además de algún modo he
-de cobrarme su tardanza.
-
-GENARINO
-
-Le retendrán los preparativos de la fiesta que ha de celebrarse en el
-palacio de Farnesio, esta misma noche.
-
-P. EUSEBIO
-
-Pues poco ha de agradarle porque se celebra en honor del nuevo triunfo
-que han conseguido las armas austriacas sobre las francesas. Oye lo que
-dice la _Gaceta_: ~(Saca un impreso y lee.)~ «Recibimos nuevas noticias
-acerca de la lucha sostenida en Génova. El general Masena ha huido de
-la ciudad, Soult está prisionero y gravemente herido. El desastre es
-tremendo para las indisciplinadas fuerzas que pomposamente se llaman
-el ejército francés.» Y más adelante añade: «S. M. María Carolina ha
-dispuesto que se celebre una gran fiesta para honrar la victoria de las
-tropas austriacas.» Ya lo ves, Genarino; la cosa marcha y el general
-Melas dará buena cuenta de Bonaparte el falso.
-
-GENARINO
-
-¿El falso?
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Del falso, sí! ~(Con misterio.)~ Sé de muy buena tinta que el
-auténtico general Bonaparte murió en Egipto, ahogado en el mar Rojo
-como Faraón. Ahora le suplanta su hermano José. ¿Verdad que da risa?
-
-GENARINO
-
-¡El maestro! ~(Viendo a Cavaradossi que viene por la puerta de la
-derecha trayendo un rollo de tela en la mano.)~
-
-
-ESCENA II
-
-DICHOS y MARIO CAVARADOSSI
-
-MARIO
-
-Perdonad, padre Eusebio; me he retrasado un poco.
-
-P. EUSEBIO
-
-Le estaba contando a Genarino las últimas noticias de la guerra. Todo
-está ya cerrado. ¿Puedo marcharme?
-
-MARIO
-
-Sí, y tú también, Genarino, puedes irte. Hasta que se abran las puertas
-de la iglesia no me haces falta.
-
-GENARINO
-
-Hasta luego, maestro. ~(Vanse los dos.)~
-
-
-ESCENA III
-
-MARIO y ANGELOTTI
-
-MARIO
-
-~(Después de colocar la tela coge la paleta y se pone a pintar,
-poniéndose una blusa larga. En este momento aparece Angelotti por la
-izquierda, mira a todas partes con desconfianza y va hacia la puerta de
-la derecha para escuchar. El pintor se vuelve y le ve.)~ ¿Un hombre?
-
-ANGELOTTI
-
-Os suplico que no alcéis la voz. ¿Estamos solos?
-
-MARIO
-
-Solos estamos.
-
-ANGELOTTI
-
-¿No vendrá nadie?
-
-MARIO
-
-¡Cuántas precauciones! ¿Sois algún malhechor?
-
-ANGELOTTI
-
-¡Para algunos, sí! Para vos, espero que no.
-
-MARIO
-
-~(Bajando del andamio.)~ Ahorremos palabras inútiles ¿Quién sois?
-
-ANGELOTTI
-
-A vos me confío. Soy un prisionero fugado del castillo de Santángelo.
-
-MARIO
-
-¿Un fugitivo?
-
-ANGELOTTI
-
-Y quizá no desconocido para vos. Fui en Nápoles uno de los más
-ardientes defensores de la vencida república partenopea. Mi nombre está
-en las listas de los proscritos. Me llamo César...
-
-MARIO
-
-~(Interrumpiéndole.)~ ¿Angelotti?
-
-ANGELOTTI
-
-El mismo.
-
-MARIO
-
-~(Corriendo hacia la puerta de la derecha y echando el candado.)~
-¡Qué imprudencia! ¿Por qué no os habéis apresurado a declarar vuestro
-nombre? ¿Cómo os habéis refugiado en esta iglesia?
-
-ANGELOTTI
-
-Os lo explicaré todo. Pero antes, caballero, dadme algo con que
-reponga mis abatidas fuerzas. La sed y el hambre me agobian.
-
-MARIO
-
-~(Escanciándole un vaso de vino.)~ Tomad; este licor os confortará.
-
-ANGELOTTI
-
-~(Bebiendo con ansia.)~ ¡Gracias a Dios que hallo una mano generosa que
-me socorra! ¡He pasado tantos días luchando con esbirros y carceleros!
-
-MARIO
-
-Comed. ~(Le acerca las viandas.)~ ¿Cómo lograsteis evadiros?
-
-ANGELOTTI
-
-Nada hice para conseguirlo. ~(Mirando hacia la puerta.)~ Pero ¿estáis
-seguro de nuestra soledad?
-
-MARIO
-
-Segurísimo. Todas las puertas están cerradas. ~(Angelotti se pone a
-comer ansiosamente.)~ Podemos disponer de una hora para que repongáis
-vuestras fuerzas. ¿Y decís que en la evasión nada habéis puesto de
-vuestra parte?...
-
-ANGELOTTI
-
-Absolutamente nada. Mi fuga la preparó mi hermana la marquesa de
-Atavantti. ¿La conocéis?
-
-MARIO
-
-De vista.
-
-ANGELOTTI
-
-Ella me proporcionó este vestido para disfrazarme; ella me franqueó
-la salida de mi prisión. Conseguido esto, advertí con espanto que las
-puertas de la ciudad estaban cerradas. ¿Dónde refugiarme? En casa de
-mi hermana era imposible, porque su marido es un defensor fanático del
-altar y del trono. Entonces pensamos en esta capilla, que es propiedad
-de mis antepasados, y aquí permanecí, esperando a Travelli, el único
-de mis amigos que conoce el lugar donde me he refugiado, y que debía
-auxiliarme hasta salir fuera de los Estados romanos. Pero Travelli no
-llega; y ya angustiado me decido a salir de mi escondite. ¿Se habrá
-descubierto mi fuga? ¿Estará preso Travelli?
-
-MARIO
-
-Si hubiesen descubierto la fuga, se habría anunciado a la ciudad con un
-cañonazo.
-
-ANGELOTTI
-
-Cierto.
-
-MARIO
-
-La tardanza de vuestro amigo estará motivada por un accidente
-cualquiera. Tranquilizaos; si él no viene yo me encargo de poneros en
-salvo.
-
-ANGELOTTI
-
-¡Gracias con toda mi alma, caballero! Pero mi hermana estará impaciente.
-
-MARIO
-
-No hay medio de avisarla. Y por cierto que ahora me explico la visita
-que hizo ayer a esta capilla la Marquesa.
-
-ANGELOTTI
-
-¿La visteis?
-
-MARIO
-
-La vi y la contemplé el tiempo suficiente para dejar sobre la tela
-recuerdos de su peregrina belleza. ~(Señalando el cuadro.)~ ¡Mirad!
-
-ANGELOTTI
-
-~(Acercándose para mirarlo.)~ Admirable parecido.
-
-MARIO
-
-No es más que un boceto.
-
-ANGELOTTI
-
-¡Qué bien han copiado vuestros pinceles la dulce expresión de los ojos
-azules de mi hermana! ¡Pobre Julia! ¡Cuánto se esfuerza por salvarme!
-Pero, ¡ay de mí!, que el cariño de una mujer es menos poderoso que el
-odio de otra.
-
-MARIO
-
-¡El odio de una mujer!
-
-ANGELOTTI
-
-Es el origen de mis infortunios. Hace veinte años conocí en Londres a
-una de esas desdichadas que venden sus encantos al mejor postor. Me
-cautivó su belleza y seguí la aventura unos cuantos días, los precisos
-para que se extinguiera el capricho. Pasó el tiempo, y hallándome de
-regreso en Nápoles, me presentaron en la Embajada de Inglaterra, donde
-se celebraba un baile. ¡La esposa del embajador era la misma mujer con
-quien había trabado amores pasajeros en Londres!
-
-MARIO
-
-Conozco la historia de Lady Hamilton, la famosa Emma Liona, chicuela
-abandonada, criada de una fonda, que pasó por todos los lugares de la
-degradación para concluir en embajadora del Reino Unido de Inglaterra.
-
-ANGELOTTI
-
-No supe disimular mi sorpresa. Lady Hamilton comprendió que la había
-reconocido. En la mesa, senteme a su lado; pero entre ambos hubo un
-invitado más, el odio. Ya sabéis que la Hamilton ejerce un verdadero
-imperio sobre la reina y sobre el almirante Nelson, y que todos
-juntos persiguen a los partidarios de la revolución. Molestado por
-la hostilidad de la embajadora, cometí la imprudencia de revelar el
-secreto de nuestros amores, y dos días después los esbirros asaltaron
-mi casa, acusándome de auxiliar a los republicanos. Me encerraron en
-una prisión donde cumplí dos años de condena en Nápoles, y después me
-trasladaron a Roma. En este tiempo fueron confiscadas mis propiedades,
-y para colmo de males la corte envía aquí como Regente de policía a un
-italiano, a un miserable que se rodea de una legión feroz de verdugos.
-
-MARIO
-
-El barón Scarpia.
-
-ANGELOTTI
-
-Sí, un hombre implacable que de seguro no me olvida.
-
-MARIO
-
-¡Infame! ¡Cubre con apariencias de cortesía y de ferviente devoción
-instintos perversos! ¡Cuántas esposas, hijas o hermanas de infelices
-acusados pueden ser testigos de la crueldad lasciva de Scarpia!
-
-ANGELOTTI
-
-¿Quién mejor que yo para corroborar lo que decís? Mi hermana tuvo que
-huir horrorizada de tal monstruo de corrupción. De no haberme fugado,
-Scarpia me habría enviado a Nápoles para entregarme a Lady Hamilton,
-mi antigua amante. Pero ni ella ni él gozarán con el espectáculo de mi
-suplicio. En este anillo puedo encontrar el remedio para eludir los
-tormentos.
-
-MARIO
-
-~(Escuchando.)~ ¡Silencio!
-
-ANGELOTTI
-
-¿Llaman?
-
-MARIO
-
-No... Alguien que habrá pasado... No hay peligro.
-
-ANGELOTTI
-
-¡Cuánto me apena mezclaros en mis inquietudes! Nunca os pagaré el favor
-que reciba de vos, cuyo nombre aún no conozco.
-
-MARIO
-
-Mario Cavaradossi, romano como vos.
-
-ANGELOTTI
-
-Creí que vuestra familia se había extinguido.
-
-MARIO
-
-Estuvo alejada de Roma. Mi padre se casó con una francesa y yo
-estudié en París con el famoso pintor David, durante el período de la
-revolución.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Y habéis vuelto a Roma?
-
-MARIO
-
-Por azar. Tengo que resolver algunos asuntos en esta ciudad, y además
-encuentro en ella un ambiente muy a propósito para mi profesión de
-artista.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Solo por el arte?
-
-MARIO
-
-No quiero engañaros. Lo que principalmente me retiene en Roma es el
-cariño de una mujer.
-
-ANGELOTTI
-
-Siempre fue privilegio de la hermosura el de encadenar la voluntad de
-los hombres. ¿Y se puede saber?
-
-MARIO
-
-¿Su nombre? Floria _Tosca_.
-
-ANGELOTTI
-
-¿_La Tosca_? ¿La célebre cantante?
-
-MARIO
-
-Sí. ¿La conocéis?
-
-ANGELOTTI
-
-Por su fama, solamente.
-
-MARIO
-
-¡Su fama de cantante! Es grande, incomparable. ¡Pero la mujer vale más,
-mucho más que la artista!... ¡Quién creería que la que hoy escucha
-aclamaciones y recibe tributos del más ardiente entusiasmo fuese hace
-pocos años una pobre muchacha sin educación, recogida por las monjas de
-un convento! El organista que la enseñó el solfeo se quedó maravillado
-al notar sus adelantos y a los diez y seis años iba la gente al templo
-para extasiarse oyéndola cantar. Cimarrosa, atraído por la celebridad
-de su nombre, quiso oírla, y después de una lucha empeñada con las
-religiosas, consiguió llevarla al teatro. A los cuatro años los
-triunfos de la Tosca ensordecían a Roma, y desde aquel instante fue la
-artista más celebrada del mundo y en Milán, en Venecia, en Viena, se
-aclamaba su nombre. En este último punto conocí a la Tosca.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Y ella os ama?
-
-MARIO
-
-Sí, me ama. Llena mi nombre su corazón y solo me disputan su albedrío
-dos cosas: los celos y el fervor religioso. Por ella permanezco en
-Roma, expuesto a grandes peligros, pues mi traje despierta sospechas,
-mi barba es revolucionaria y de fijo que Scarpia habría dado buena
-cuenta de mi persona si yo no me hubiese valido de una estratagema.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Cuál?
-
-MARIO
-
-La de brindarme al Capítulo de esta iglesia para restaurar varios
-cuadros sin pedir retribución alguna por mi trabajo. Mis pinceles
-conjuran el peligro que me amenazaba y en Roma estaré, mientras en ella
-permanezca Floria, y con Floria partiré para Venecia, donde podremos
-amarnos sin sobresalto.
-
-ANGELOTTI
-
-Y con entera libertad.
-
-MARIO
-
-Yo no oculto mi amor. Al palacio Cavaradossi va la _Tosca_ y aun a este
-templo viene a buscarme. De no retenerla el ensayo para la fiesta de
-esta noche, la habríais encontrado aquí y por cierto que lo hubiera
-sentido.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Por qué? A ella como a vos le hubiese confiado mi secreto.
-
-MARIO
-
-Por lo mismo. No quiero mezclar en estas aventuras a ninguna mujer.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Ni siquiera a la que os ama?
-
-MARIO
-
-A esa menos que a las demás. El concurso de Floria no nos es necesario,
-y con solo mezclarla en este asunto podríamos exponerla a peligros
-ciertos.
-
-FLORIA
-
-~(Desde la puerta.)~ ¡Mario! ~(Llamando.)~
-
-MARIO
-
-¡Ella! ~(Alto y dirigiéndose a la puerta.)~ ¿Eres tú? ~(A Angelotti.)~
-Pronto, escondeos. Procuraré que la visita sea breve.
-
-FLORIA
-
-~(Llamando más fuerte.)~ ¿Pero no abres?
-
-MARIO
-
-~(Oculta a Angelotti, después coge los pinceles y la paleta y descorre
-el candado.)~ Aguarda. Ya voy... Pasa.
-
-
-ESCENA IV
-
-MARIO y FLORIA, esta entra elegantemente vestida y con un ramo de
-flores en la mano.
-
-FLORIA
-
-¡Cuánto has tardado en abrirme!
-
-MARIO
-
-El tiempo indispensable para bajar del andamio.
-
-FLORIA
-
-~(Mirando alrededor con desconfianza.)~ ¿Por qué corres el candado de
-la puerta?
-
-MARIO
-
-Es el Padre Eusebio quien lo echa.
-
-FLORIA
-
-¿No está Genarino?
-
-MARIO
-
-Le di permiso para que se fuera. Pero, ¿qué pasa? ¿Parece que estás
-inquieta?
-
-FLORIA
-
-¿Con quién hablabas?
-
-MARIO
-
-No hablaba; cantaba.
-
-FLORIA
-
-¡No es cierto! Yo te oí hablar en voz baja.
-
-MARIO
-
-¡Qué disparate! ¿Quién podía estar aquí?
-
-FLORIA
-
-Acaso alguna devota.
-
-MARIO
-
-¿Celos? ¿Una escena de celos en este sitio? ¡Bah, no seas tonta!
-~(Cogiéndole las manos.)~ ¿Un ramo de flores?
-
-FLORIA
-
-Para la Virgen. Tengo que implorar su perdón.
-
-MARIO
-
-¿Por qué?
-
-FLORIA
-
-Por lo que tú haces.
-
-MARIO
-
-Nada de malo hago.
-
-FLORIA
-
-¿Que no? ¿Y tus ideas? ~(Mario va a cogerla la mano y ella la retira.)~
-No, permíteme que antes salude a Nuestra Señora.
-
-MARIO
-
-¡Como gustes!
-
-FLORIA
-
-~(Se dirige a la imagen que está en la columna central y pone las
-flores en un búcaro. Se arrodilla y reza. Entretanto Cavaradossi hace
-señas a Angelotti que asoma la cabeza para que se retire.)~ Cumplí mi
-deber con la Santísima Virgen.
-
-MARIO
-
-~(Besándole las manos apasionadamente.)~ ¡Y ahora yo!
-
-FLORIA
-
-¡Si vieras qué disgusto tan grande tengo!
-
-MARIO
-
-¿Qué ocurre?
-
-FLORIA
-
-Que hasta mañana no podemos vernos.
-
-MARIO
-
-¿La fiesta?
-
-FLORIA
-
-Sí, tendré que pasar la noche en el palacio de Farnesio. Hay concierto
-y tomo en él mucha parte.
-
-MARIO
-
-Bueno, pero después...
-
-FLORIA
-
-Después se celebra un baile.
-
-MARIO
-
-¿Y asistirás a él?
-
-FLORIA
-
-La reina me ha invitado.
-
-MARIO
-
-¡Gran honor!
-
-FLORIA
-
-Su Majestad es muy buena para mí. Me colma de atenciones, pero las de
-esta noche me entristecen, porque hasta mañana no volveré a verte.
-
-MARIO
-
-¡Qué le hemos de hacer! ¡Habrá que resignarse!
-
-FLORIA
-
-¡Con qué calma lo dices! ¿No te contraría? ¿Verdad?
-
-MARIO
-
-Yo no he dicho eso.
-
-FLORIA
-
-Los hombres amáis con demasiada filosofía. La mujer se entrega a
-la pasión con el alma entera. Para nosotras no hay más que este
-sentimiento en nuestra vida. ~(Mirando al cuadro.)~ ¿Quién es aquella
-mujer?
-
-MARIO
-
-~(Mirando a su alrededor.)~ ¿Cuál mujer?
-
-FLORIA
-
-La del cuadro.
-
-MARIO
-
-¡Ah! ¿Esa rubia? Pues es una María Magdalena. ¿Qué te parece?
-
-FLORIA
-
-Demasiado hermosa.
-
-MARIO
-
-¿Demasiado?
-
-FLORIA
-
-No me gusta que pintes mujeres tan bellas.
-
-MARIO
-
-~(Riéndose.)~ ¿Vas a tener celos de las mujeres que dibujo en los
-cuadros como si fueran de carne y hueso?
-
-FLORIA
-
-¿Y por qué no? ¿Crees que no sé lo que ocurre entre el artista y las
-figuras que traza con sus pinceles? Cuando pintas unos ojos hermosos,
-te extasías contemplándolos; cuando dibujas unos labios que incitan
-al beso, gozas, admirándolos, y te recreas en la hermosura del rostro
-trazado por tu misma mano, en un momento de inspiración.
-
-MARIO
-
-~(Riéndose.)~ Es gracioso. Graciosísimo. ~(Poniéndose a trabajar.)~
-
-FLORIA
-
-Y pienso, a veces, que tus contemplaciones más apasionadas, son para
-las figuras a las cuales das vida con tu arte. ~(Se sube al andamio
-y contempla el cuadro.)~ ¡A ver! Déjame contemplar a tu Magdalena.
-~(Pausa.)~ Sí, no hay duda; esos cabellos rubios y esos ojos grises
-azulados, me recuerdan los de alguna mujer a quien conozco. Juraría
-haberlos visto muchas veces.
-
-MARIO
-
-Es posible.
-
-FLORIA
-
-¡Ah, vamos! ¿Es un retrato? ¿Existe el original?
-
-MARIO
-
-Existe. ¡Ea! esfuerza tu memoria a ver si recuerdas.
-
-FLORIA
-
-Espera. Es... ¡Ya caigo! La de Atavantti. No hay otra romana con
-cabellera igual a la de tu Magdalena.
-
-MARIO
-
-Confieso que has adivinado.
-
-FLORIA
-
-¿Luego conoces a la Marquesa? ¿Luego la ves? ¿Dónde? ¿En su casa?
-¿Aquí? ¿En tu estudio? Responde. Pronto, respóndeme sin mentir.
-
-MARIO
-
-¡Pero, mujer!
-
-FLORIA
-
-Responde de una vez.
-
-MARIO
-
-Si no me dejas hablar... Pues bien, declaro que he visto a la Marquesa,
-aquí, una sola vez y por casualidad.
-
-FLORIA
-
-¡Por casualidad! ¿eh?
-
-MARIO
-
-Te repito que por casualidad. Mientras yo pintaba en este sitio, llegó
-ella hasta esa imagen y se puso a rezar, levantando sus ojos azules al
-cielo, con los cabellos rubios que caían, en bucles, sobre su frente.
-
-FLORIA
-
-Rubios no; rojos.
-
-MARIO
-
-Que un rayo de sol convertía en hebras doradas y con la cara tranquila
-de quien se pone en comunicación con Dios. Pareciome ver en su rostro
-la imagen de la Magdalena y copié el modelo en unas cuantas pinceladas,
-sin que nadie lo advirtiera.
-
-FLORIA
-
-¿No te servía yo como modelo?
-
-MARIO
-
-Tú no tienes el aspecto de santa... y sobre todo ahora, en que el enojo
-descompone tu semblante.
-
-FLORIA
-
-¿Y ella sí? ¿La marquesa de Atavantti puede servir de modelo para la
-Magdalena? Será antes del arrepentimiento, porque la tal señora engaña
-a su marido y tiene la desfachatez de presentarse en público con su
-amante.
-
-MARIO
-
-Perdona, no es un amante; es un importuno.
-
-FLORIA
-
-Pues yo, que no tengo ni marido a quien engañar, ni importunos que me
-sigan a todas partes, no me cambio por ella, ¿entiendes?
-
-MARIO
-
-~(Con ternura.)~ ¡Si sabes que te adoro! ¡Si no pienso más que en ti,
-celosa incorregible!
-
-FLORIA
-
-¡Buscarte!
-
-MARIO
-
-¡Ea, basta, dejemos en paz a la marquesa!
-
-FLORIA
-
-Mejor hiciera en convertir a su hermano.
-
-MARIO
-
-¡Su hermano!
-
-FLORIA
-
-Sí, un perverso, un demagogo, un ateo como tú.
-
-MARIO
-
-~(Mirando hacia la capilla.)~ ¿Quieres convertirme a mí también?
-
-FLORIA
-
-No eches a broma mis palabras. ¡Tú no sabes el pesar que me produce
-esto! ¡Un hombre que lee a Voltaire! ¿Sabes lo que me ha dicho de ti el
-padre Carafa?
-
-MARIO
-
-¿Tu confesor? ¿Acaso le confiesas mis pecados?
-
-FLORIA
-
-Le confieso los míos... ¡Son los mismos!
-
-MARIO
-
-Pues de seguro habrá dicho que soy un desalmado.
-
-FLORIA
-
-Dice algo peor. Dice que eres un impío y y que te condenarás.
-
-MARIO
-
-¿Contigo? Entonces no me importa. ~(Abrazándola.)~
-
-FLORIA
-
-El padre Carafa me ha repetido muchas veces: «Hija mía, si queréis que
-Dios os perdone vuestros pecados, procurad por la salvación del hombre
-a quien amáis. El amor sagrado purificará el amor profano.» ¿A que no
-aciertas lo que me ha aconsejado que alcance de ti?
-
-MARIO
-
-¡Quién lo sabe!
-
-FLORIA
-
-Que te quites la barba.
-
-MARIO
-
-¿La barba? ¿Y por qué?
-
-FLORIA
-
-Porque es emblema revolucionario.
-
-MARIO
-
-¡Vaya un capricho!
-
-FLORIA
-
-Por eso, porque es un capricho mío, habrás de complacerme. ¿Qué trabajo
-te cuesta? ¡Tus ideas me amargan el amor que te tengo! Mira, algunas
-veces no me atrevo a ponerme a los pies del confesor, por si me exige
-que te abandone, y otras veces me espanta el pensar en lo que me
-sucedería si, encontrándome en pecado mortal, muriese de repente.
-
-MARIO
-
-Pues ya se sabe; al infierno los dos.
-
-FLORIA
-
-¿Morirías tú también?
-
-MARIO
-
-Está claro... ¿Cómo iba yo a vivir sin ti, sin mi _Tosca_? ~(Llaman a
-la puerta.)~
-
-FLORIA
-
-¡Silencio!
-
-MARIO
-
-¿Qué?
-
-FLORIA
-
-Han llamado.
-
-LUCIANA
-
-~(Desde fuera.)~ ¡Señora!... ¡Señora!
-
-FLORIA
-
-Es mi camarera. ~(Bajando del andamio.)~ Abre la puerta. ~(Mario
-descorre el cerrojo.)~
-
-
-ESCENA V
-
-LOS MISMOS y LUCIANA
-
-FLORIA
-
-~(A Luciana.)~ ¿Qué sucede?
-
-LUCIANA
-
-Traigo una carta urgente del maestro.
-
-FLORIA
-
-De Paisiello. ¿Qué querrá? ~(Busca Luciana la carta y Mario hace una
-seña a Angelotti que se asoma impaciente.)~
-
-LUCIANA
-
-Aquí está. ~(Dándole la carta.)~
-
-FLORIA
-
-~(Leyendo.)~ «Divina _Tosca_. Su excelencia, el duque de Oseole,
-me comunica que la Reina ha recibido un mensaje del general Melas,
-participándole que el día 14 ganó una batalla decisiva contra Bonaparte
-en la llanura de Marengo, cerca de Alejandría...»
-
-MARIO
-
-~(Interrumpiéndole y cogiéndole el papel.)~ Perdona, me interesan estas
-noticias. ~(Lee alto para que le oiga Angelotti.)~ «Nuestras armas han
-alcanzado un triunfo completo.» Toma. ~(Se sienta apesadumbrado en el
-lado izquierdo.)~
-
-FLORIA
-
-~(Continuando la lectura.)~ «En vista de tan fausto acontecimiento, su
-majestad ha ordenado que se celebren grandes funciones en todas las
-iglesias y yo acabo de improvisar una canción dedicada a la victoria.
-Mi pobre trabajo no podrá brillar esta noche en la fiesta del palacio
-de Farnesio, sin el concurso de vuestro talento. La orquesta está ya
-reunida y os ruego que vengáis a ensayar.»
-
-MARIO
-
-Pues vete en seguida.
-
-FLORIA
-
-¿Y tú que vas a hacer cuando yo te deje?
-
-MARIO
-
-Trabajaré hasta la noche.
-
-FLORIA
-
-¿A qué hora nos veremos mañana?
-
-MARIO
-
-A las doce.
-
-FLORIA
-
-¿Tan tarde?
-
-MARIO
-
-Quiero que tengas tiempo de descansar.
-
-FLORIA
-
-No necesito dormir tanto. ¿Irás a despertarme?
-
-MARIO
-
-Iré... Adiós.
-
-FLORIA
-
-Un momento.
-
-MARIO
-
-¿Qué quieres?
-
-FLORIA
-
-~(Señalándole el cuadro.)~ Convierte en negros los ojos de la
-Magdalena... Es un deseo mío.
-
-MARIO
-
-Corriente.
-
-FLORIA
-
-~(Abrazándole.)~ ¡Te adoro!
-
-MARIO
-
-Delante de la Virgen.
-
-FLORIA
-
-Es tan buena que me perdonará... Adiós, Mario mío. Hasta mañana.
-Escucha. Que no olvides mi encargo.
-
-MARIO
-
-¡Otra vez!
-
-FLORIA
-
-Sí, dices bien... Qué loca soy... qué loca... Hasta mañana... ~(Vanse
-Floria y Luciana.)~
-
-
-ESCENA VI
-
-MARIO y ANGELOTTI. Este último sale de la capilla apenas se cierra la
-puerta.
-
-MARIO
-
-Los franceses han sido derrotados.
-
-ANGELOTTI
-
-Sí, estamos perdidos.
-
-MARIO
-
-Nada de desalientos. Es necesario pensar en la manera de que salgáis de
-la ciudad antes que cierren las puertas.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Sin esperar a Travelli?
-
-MARIO
-
-Sin dilaciones de ningún género. ~(En este momento se oye sonar un
-cañonazo lejano.)~
-
-ANGELOTTI
-
-¡Ah!
-
-MARIO
-
-¡La señal! Vuestra fuga se ha descubierto.
-
-ANGELOTTI
-
-Acaso sean salvas festejando la victoria. ~(Escucha con ansiedad.)~
-
-MARIO
-
-No... un solo cañonazo. Es el anuncio de vuestra evasión.
-
-ANGELOTTI
-
-¡Habrán detenido a Travelli!
-
-MARIO
-
-Hay necesidad de salir de aquí a toda costa. Vos os dirigiréis por
-la salida más oscura a la puerta principal; allí os aguardaré yo...
-Pronto, andad... El sacristán llega. ~(Angelotti entra en la capilla y
-Mario se sube al andamio.)~
-
-
-ESCENA VII
-
-MARIO, el PADRE EUSEBIO y GENARINO
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Sale por la derecha con un manojo de llaves.)~ ¿Habéis oído?
-
-MARIO
-
-¿Qué?
-
-P. EUSEBIO
-
-El cañonazo.
-
-MARIO
-
-Sí, será para festejar la victoria.
-
-P. EUSEBIO
-
-No, es que se habrá escapado del castillo algún jacobino.
-
-MARIO
-
-Quizás.
-
-GENARINO
-
-~(Entrando por la derecha precipitadamente.)~ ¿No saben lo que sucede?
-Angelotti se ha fugado.
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Infame!
-
-GENARINO
-
-Por las calles pregonan la fuga, ofreciendo mil piastras al que
-entregue al preso y la horca a quien le oculte.
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Es poco!
-
-GENARINO
-
-Un cómplice de Angelotti ha sido denunciado.
-
-MARIO
-
-¿Y está preso?
-
-GENARINO
-
-¡Claro!
-
-MARIO
-
-~(Bajando.)~ ¿Ha declarado?
-
-GENARINO
-
-Naturalmente. Como que le han puesto en el tormento.
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Y es poco!
-
-MARIO
-
-¿Está fuera mi coche?
-
-GENARINO
-
-Sí, señor, con Fabio.
-
-MARIO
-
-Pues di al cochero que vaya a esperarme cerca de la puerta principal.
-Después vienes a arreglar todo esto... Pronto.
-
-GENARINO
-
-En seguida. ~(Vase por la derecha. En el fondo se empiezan a ver velas
-encendidas y también se ven entrar algunos devotos.)~
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Encendiendo las velas de la Virgen.)~ ¿De modo que habéis oído hablar
-de la victoria de Marengo?
-
-MARIO
-
-Sí. ~(Con inquietud y mirando el sitio donde está oculto Angelotti,
-mientras se quita la blusa.)~
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Riendo.)~ José ha llevado su merecido.
-
-MARIO
-
-~(Cogiendo el sombrero.)~ ¿José?
-
-P. EUSEBIO
-
-El Bonaparte apócrifo, el Bonaparte falso. Tiene gracia, ¿verdad? ~(En
-este momento sale Angelotti con un velo de mujer y desaparece por el
-fondo.)~
-
-MARIO
-
-¡Por fin!
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Volviéndose.)~ ¿Qué decís?
-
-MARIO
-
-Nada. ~(Procurando distraerle.)~ Tomad, Padre Eusebio ~(Le da unas
-monedas.)~ y buenas tardes. ~(Se va por la izquierda.)~
-
-P. EUSEBIO
-
-Buenas tardes. ¡Qué prisa tiene el jacobino! Veamos. Tres piastras..
-No es mucho, pero en fin, del enemigo... ~(Se oyen sonar el órgano y
-cantos y salmodias, lejanos.)~
-
-
-ESCENA VIII
-
-EUSEBIO, EL BARÓN DE SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, DOS POLICÍAS y
-GENARINO. Todos entran por la derecha, mientras se oyen los cánticos.
-Los dos policías se colocan en el fondo.
-
-SCHIARRONE
-
-~(Toma agua Bendita de la pila y se la ofrece a Scarpia, el cual hace
-la señal de la cruz; después hace lo mismo con Colometti y los dos se
-persignan.)~
-
-SCARPIA
-
-~(A Colometti en voz baja.)~ Ya que están bien guardadas todas las
-puertas, registrad hasta los últimos rincones de la Iglesia, pero con
-disimulo, ¿entiendes? ~(Colometti y uno de los agentes desaparecen por
-el fondo. El otro policía y Schiarrone quedan en la escena. El Padre
-Eusebio, al ver a Scarpia, hace una profunda reverencia.)~
-
-P. EUSEBIO
-
-¡Señor barón!
-
-SCARPIA
-
-Acercaos. ¿Sois vos el sacristán?
-
-P. EUSEBIO
-
-Y humilde servidor vuestro, excelencia.
-
-SCARPIA
-
-Un fugado del castillo de Santángelo pasó la noche última en esta
-Iglesia y aún debe de encontrarse en ella.
-
-P. EUSEBIO
-
-¿Aquí? ¿Es posible?
-
-SCARPIA
-
-Es indudable. ¿Cuál es la capilla de los Ángeles?
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Señalando el sitio donde estuvo oculto Angelotti.)~ Aquella es, señor
-barón.
-
-SCARPIA
-
-~(A Schiarrone y al polizonte.)~ Registradla. ~(Pausa; sigue oyéndose
-la plegaria. Después de breves momentos aparecen Schiarrone y el
-policía.)~ ¿Está ahí?
-
-SCHIARRONE
-
-No hay nadie.
-
-SCARPIA
-
-Por lo visto llegamos tarde. ¿Y no ha dejado rastro?
-
-SCHIARRONE
-
-~(Presentando varios objetos.)~ Sí, Señor. Un espejo, horquillas, dos
-navajas de afeitar y un abanico.
-
-SCARPIA
-
-¡Un abanico! ¡A ver! ~(Examinándole.)~ Una corona de marquesa... De la
-de Atavantti. ¿Y no encontrasteis ninguna cosa más?
-
-SCHIARRONE
-
-Ninguna.
-
-SCARPIA
-
-La delación era exacta. El fugitivo se ha disfrazado de mujer... Pero,
-¿dónde se habrá escondido? ¿Quién le encubrirá? ~(A Eusebio.)~ ¿No
-habéis notado nada de particular en los alrededores de la capilla
-durante el día?
-
-P. EUSEBIO
-
-Nada, excelencia, ni antes ni después de haber cerrado las puertas.
-
-SCARPIA
-
-¿Habéis cerrado vos todas las puertas de la iglesia?
-
-P. EUSEBIO
-
-Sí, excelencia; esa es mi obligación.
-
-SCARPIA
-
-¿Con llave?
-
-P. EUSEBIO
-
-Con llave las cerré todas menos esta. ~(Señalando la de la izquierda.)~
-
-SCARPIA
-
-Y esta, ¿por qué no?
-
-P. EUSEBIO
-
-Porque aquí se queda siempre una persona.
-
-SCARPIA
-
-¿Quién?
-
-P. EUSEBIO
-
-El pintor Mario Cavaradossi.
-
-SCARPIA
-
-¡Ah! ¡El señor Cavaradossi! El demagogo, el francés. ~(Genarino, que
-durante el diálogo anterior, arregló todos los objetos del andamio,
-baja de este y atraviesa la escena con el cesto de la comida.)~ Y ese
-muchacho, ¿qué lleva en ese cesto?
-
-GENARINO
-
-Es la cesta donde traigo la comida para el maestro.
-
-SCARPIA
-
-~(Mirando el cesto.)~ Restos de un pollo, jamón, pan... Por lo visto tu
-amo tiene buen apetito, ¿verdad?
-
-GENARINO
-
-No siempre... Que lo diga el Padre Eusebio, que es quien acostumbra a
-escurrir la botella la mayor parte de los días.
-
-P. EUSEBIO
-
-~(Protestando.)~ ¡Calumnia, señor barón!
-
-SCARPIA
-
-Basta. ~(Despide a Genarino, que se marcha.)~ No cabe duda; aquí
-estaba. Cuando volvisteis, ¿aún se hallaba Cavaradossi en la capilla?
-~(A Eusebio.)~
-
-P. EUSEBIO
-
-Sí, señor. Acaba de salir hace un momento.
-
-SCARPIA
-
-¿Estaba solo?
-
-P. EUSEBIO
-
-Como siempre. Cuando trabaja no quiere ver a nadie, excepto...
-
-SCARPIA
-
-Excepto ¿a quién?
-
-P. EUSEBIO
-
-A una señora.
-
-SCARPIA
-
-_La Tosca_.
-
-P. EUSEBIO
-
-La misma. Y sin duda le ha visitado hoy, porque veo un ramo de flores
-junto a la Virgen.
-
-SCARPIA
-
-_La Tosca_ es leal a la Iglesia y al Trono. No se puede sospechar
-una traición de su parte. Sin embargo, ella podría ponernos sobre la
-verdadera pista. ~(A Colometti, que vuelve.)~ ¿Has encontrado algo?
-
-COLOMETTI
-
-Nada, señor barón.
-
-SCARPIA
-
-¿No has visto a ningún sospechoso?
-
-COLOMETTI
-
-A ninguno.
-
-P. EUSEBIO
-
-¿Manda su excelencia algo más?
-
-SCARPIA
-
-No, podéis retiraros. ~(El Padre Eusebio se va por el fondo.)~ Por
-ahora basta de pesquisas. Vamos. ~(Se dirige hacia el fondo, y en
-este momento entra La Tosca. Al oír el ruido de la puerta se vuelve
-Scarpia.)~ ¡Ella! ~(A los polizontes.)~ ¡Alejaos!
-
-
-ESCENA VIII
-
-FLORIA y SCARPIA en la escena. SCHIARRONE, COLOMETTI y los polizontes
-ocultos.
-
-FLORIA
-
-~(Entrando alegremente.)~ ¡Concluyó el ensayo! ¡Mario! ¡Mario!
-~(Mirando hacia el andamio.)~ ¿No está?
-
-SCARPIA
-
-~(Aparte desde el fondo.)~ ¡Ah! Sí. Los celos. ~(Adelantándose.)~
-Buenas tardes, ilustre artista.
-
-FLORIA
-
-~(Con disgusto.)~ ¿Vos aquí?
-
-SCARPIA
-
-¡Os sorprende! ¿Buscáis acaso al caballero Cavaradossi?
-
-FLORIA
-
-¿Sabéis?
-
-SCARPIA
-
-Yo lo sé todo. Es mi oficio.
-
-FLORIA
-
-En esta ocasión no hay mérito alguno. Yo no lo oculto.
-
-SCARPIA
-
-¡Tanto se merece el pintor! ¿Cómo una mujer tan buena y tan religiosa
-puede querer a un hombre tan pervertido, a un ateo? ¿Cómo se atreve a
-cambiar con él dos palabras siquiera?
-
-FLORIA
-
-Es que las dos palabras son muy dulces... «¡Te quiero!»
-
-SCARPIA
-
-¿Y no oirá de los mismos labios esas dos palabras ninguna otra mujer?
-
-FLORIA
-
-¡Oh, ninguna! Creo en su amor como en el Evangelio.
-
-SCARPIA
-
-Muy impía es la comparación, y además de impía, aventurada; porque
-quien es descreído en religión, no suele tener fe en otras cosas.
-
-FLORIA
-
-Esa es cuestión mía. ¿Y sabéis dónde ha ido, señor barón?
-
-SCARPIA
-
-No lo sé; pero quiero ahorrar a vuestro amante el trabajo de devolveros
-esto que sin duda olvidasteis. ~(Dándole el abanico.)~
-
-FLORIA
-
-¿Un abanico?
-
-SCARPIA
-
-Contemplando el cuadro de Cavaradossi, vi sobre la banqueta este
-abanico; lo recogí para que nadie se lo llevara, y como supongo que es
-vuestro, os lo devuelvo.
-
-FLORIA
-
-~(Estallando.)~ ¡Este abanico no es mío!
-
-SCARPIA
-
-~(Fingiendo un gran asombro.)~ ¡No!
-
-FLORIA
-
-Pero, ¿de quién puede ser? Y tiene una corona de marquesa.
-
-SCARPIA
-
-~(Mirándolo.)~ ¡A ver! ¡Pues es verdad!... ¡No había reparado!
-
-FLORIA
-
-¡Es de la de Atavantti! ¡Oh!
-
-SCARPIA
-
-¿Y por qué de ella?
-
-FLORIA
-
-Sí, de ella; estoy segura. Llegaría después que yo me marché. Pero, no;
-de fijo estaba aquí escondida... Por eso le oí cuchichear... Por eso
-tardó en abrirme la puerta... Por eso tenía ansia de que me marchara...
-No hay duda; estuvo oculta viéndome, oyéndome, y luego cuando le dejé
-solo, volvería a sus brazos para robarme su amor. ¡Ah, infame, infame!
-Ahora veo clara su traición; pero me vengaré, y de un modo terrible.
-
-SCARPIA
-
-¿Y si os equivocáis?
-
-FLORIA
-
-¿Equivocarme? Pronto lo sabremos. Los sorprenderé esta misma noche
-después del concierto. Ya sé dónde están.
-
-SCARPIA
-
-¿De veras?
-
-FLORIA
-
-Sí.
-
-SCARPIA
-
-~(Con gran ansiedad.)~ ¿Dónde?
-
-FLORIA
-
-No os lo diré; queréis saberlo para avisarlos, para que huyan de mí.
-
-SCARPIA
-
-No es para eso, os lo juro.
-
-FLORIA
-
-Dejadme... La policía no entrará allí... Yo me basto. ~(En este momento
-empieza a escucharse el sonido del órgano y el canto del «Te Deum».)~
-
-SCARPIA
-
-¡El _Te Deum_, callad!
-
-FLORIA
-
-Ahora a buscarlos, a confundirlos, a vengarme. ~(Sale
-precipitadamente.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Sonriendo ferozmente.)~ ¡Ya son míos! ~(Llamando.)~ ¡Colometti!
-~(Entran Colometti, Schiarrone y los polizontes.)~
-
-COLOMETTI
-
-¿Qué mandáis?
-
-SCARPIA
-
-Sigue a esa mujer de lejos y procura que no te vea.
-
-COLOMETTI
-
-Está bien, ~(Sale.)~
-
-SCARPIA
-
-Y nosotros demos gracias a Dios por la victoria de nuestras armas y
-pidamos a la Virgen que proteja nuestros trabajos para dar con los
-impíos revolucionarios, enemigos de la religión y del trono. ~(Se
-arrodillan todos al pie de la imagen de la Virgen mientras continúa
-oyéndose el canto del «Te Deum» y el sonido del órgano.)~
-
-
-TELÓN
-
-
-
-
-ACTO SEGUNDO
-
-Piso bajo del interior de una casa de campo en las inmediaciones de
-Roma. A la izquierda, bien expuesta a la vista del público, hacia la
-primera caja, una puerta de dos hojas. En el mismo lado, caballete,
-maniquí, paletas, pinceles y demás objetos propios de un pintor. En
-el fondo, grandes arcos al través de los cuales se descubre un jardín
-iluminado por la luz de la luna. Puerta de entrada a la derecha. Una
-mesa en el mismo lado, sillas, sillones, cuadros, etc., etc.
-
-
-ESCENA PRIMERA
-
-MARIO, ANGELOTTI y CECCO. Al levantarse el telón la escena está sola.
-Después aparece Cecco con una bujía encendida que deja sobre la mesa,
-seguido de Mario y Angelotti que lleva al brazo un vestido de mujer.
-
-MARIO
-
-Por fin. Aquí podemos respirar con entera libertad. Estáis en sitio
-seguro.
-
-ANGELOTTI
-
-Gracias a vos. ~(Deja el vestido en una silla al fondo.)~
-
-MARIO
-
-Y que no era cosa fácil recorrer casi toda la ciudad disfrazado de
-ese modo sin despertar sospechas. Ahora mi fiel Cecco, diligente
-guardián de la casa, que además de ser un servidor leal posee grandes
-conocimientos en el arte culinario, nos improvisará una excelente cena
-en un santiamén. En seguida de reforzar el estómago, examinaremos con
-entera tranquilidad lo que haya de hacerse. ~(A Cecco.)~ ¿Está en casa
-tu hijo?
-
-CECCO
-
-Sí, señor.
-
-MARIO
-
-Pues dile que cierre bien todas las puertas y que esté alerta. ~(Cecco
-se va.)~
-
-
-ESCENA II
-
-MARIO y ANGELOTTI
-
-MARIO
-
-Nos encontramos, como habréis podido ver al resplandor de la luna,
-entre las termas de Caracalla y la tumba de Escipión, rodeados de
-ruinas y en la soledad más absoluta.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Vivís aquí?
-
-MARIO
-
-Ordinariamente no. Mi habitación está situada en el centro de Roma.
-Esta es mi casa de campo, mi villa, como decimos los romanos. Fue
-edificada por uno de mis antepasados, Luis Cavaradossi. Solo Floria me
-ha acompañado algunas veces, de manera que a ninguna otra persona se
-le puede ocurrir la idea de venir a buscarme aquí y mucho menos a vos.
-¿Quién habrá de sospechar siquiera que yo os conozco? En la iglesia
-nadie nos ha podido ver, en la calle nadie nos ha observado tampoco,
-de manera que podemos estar tranquilos, absolutamente tranquilos. Y en
-último término, aunque vinieran, aunque rodearan la casa los más finos
-sabuesos de Scarpia, aún tendría medio de salvaros.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Cómo?
-
-MARIO
-
-En esta casa, fabricada sobre las ruinas de una antigua aldea romana,
-hay un refugio secreto del cual solo las personas de mi familia y el
-honrado Cecco tienen noticia. ~(Se dirige hacia el arco del fondo.)~
-¿Veis allí, iluminadas por el resplandor de la luna aquellas dos
-columnas de mármol blanco?
-
-ANGELOTTI
-
-¿Unidas por un travesaño del cual pende una polea?
-
-MARIO
-
-Precisamente.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Es un pozo?
-
-MARIO
-
-Un viejo pozo, de la antigua aldea. Mi antepasado, tratando de cegarle,
-encontró a doce pies del suelo, entre la pared, una especie de covacha
-en la cual no se podía entrar sino arrastrándose, pero después el
-agujero se ensanchaba bastante hasta el punto de poder estar en él un
-hombre cómodamente sentado. Cavaradossi se guardó bien de destruir esta
-galería subterránea; al contrario, la hizo limpiar, porque en un país
-como el nuestro siempre es conveniente tener un sitio secreto donde
-refugiarse. Yo lo he visitado muchas veces deslizándome por el pozo que
-está oculto por la maleza, y por los cipreses. Ya veis, amigo mío, que
-aún puedo ofreceros asilo más seguro que mi casa.
-
-ANGELOTTI
-
-No sé como expresaros mi gratitud. Hace aún pocas horas, no me
-conocíais siquiera y ahora encuentro en vos la ayuda y la protección
-que pudiera esperar de un hermano.
-
-MARIO
-
-Tengo en ello mucho gusto... Además, soy por naturaleza arriesgado y
-las aventuras peligrosas me divierten.
-
-ANGELOTTI
-
-¡Corazón generoso! ~(Dándole la mano.)~ Demasiado sabéis que al
-protegerme y ampararme en mi huida, arriesgáis vuestra propia
-existencia.
-
-MARIO
-
-¡Bah, bah! ¿Quién se acuerda de eso? La partida está empeñada y hay que
-jugarla hasta el fin. Pensemos, pues, en los recursos que hay que poner
-en práctica para libraros de las garras de vuestros perseguidores.
-Scarpia habrá mandado a estas horas a todos sus sabuesos en persecución
-vuestra, las puertas de la ciudad estarán también muy vigiladas, de
-manera que no se me ocurre más que un solo medio de salvación. ¿Sois
-buen nadador?
-
-ANGELOTTI
-
-Excelente.
-
-MARIO
-
-Entonces podréis atravesar el Tíber.
-
-ANGELOTTI
-
-Sin duda.
-
-MARIO
-
-Corriente. Hablaremos de eso cenando. Entretanto venid conmigo a ver el
-pozo.
-
-ANGELOTTI
-
-Vamos. ~(En el momento de salir Mario oye un ruido.)~
-
-MARIO
-
-¡Silencio! ~(Angelotti se para cerca de los arcos del fondo.)~
-
-ANGELOTTI
-
-¿Qué sucede?
-
-MARIO
-
-~(Atraviesa la escena y escucha por el ventanillo de la derecha.)~ He
-oído abrir una puerta de la cual solo Floria tiene la llave.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Luego es ella?
-
-MARIO
-
-Indudablemente.
-
-ANGELOTTI
-
-¿Qué hacemos?
-
-MARIO
-
-Tened la bondad de ir solo. Veré qué es lo que la trae. Si ocurre algo
-imprevisto yo os llamaré. ~(Angelotti desaparece en el jardín por la
-derecha. Mario vuelve a acercarse al ventanillo.)~
-
-
-ESCENA III
-
-FLORIA y MARIO. Floria penetra impetuosamente en la escena,
-observándolo todo con mirada recelosa.
-
-MARIO
-
-~(Acercándose a ella y cogiéndole la mano con ternura.)~ ¿Eres tú?
-
-FLORIA
-
-~(Mirándolo fijamente.)~ Sí, yo... ¿Te disgusta acaso?
-
-MARIO
-
-No, me inquieta... ¿Por qué has venido?
-
-FLORIA
-
-Por curiosidad... Quiero verla.
-
-MARIO
-
-¿A quién?
-
-FLORIA
-
-A tu querida.
-
-Mario ¿A mi...? ~(Riéndose.)~ ¿Conque era eso? ¿Un arrebato de celos,
-nada más? ¡Me has dado un susto!
-
-FLORIA
-
-No te hagas el desentendido. ¿Dónde está? Porque ella está aquí, no me
-cabe duda.
-
-MARIO
-
-¿Pero, quién es ella?
-
-FLORIA
-
-Ya te lo he dicho... Tu Marquesa.
-
-MARIO
-
-~(Bromeándose.)~ Y vuelta con la Marquesa.
-
-FLORIA
-
-Si yo sé que está aquí escondida. ~(Viendo los vestidos que dejó
-Angelotti sobre una silla.)~ ¡Ah!... Bien decía yo.
-
-MARIO
-
-¿Qué? ¿La encontraste al fin?
-
-FLORIA
-
-~(Mostrándole el vestido.)~ ¿Y esto? ¿De quién es? ¿Es un traje tuyo,
-por ventura?
-
-MARIO
-
-~(Siempre en tono de broma.)~ Vamos, ven acá... Yo te explicaré.
-
-FLORIA
-
-No, me engañas... Estaba aquí contigo. Sirviéndote de modelo quizá...
-¡Miren la inocente!
-
-MARIO
-
-~(Cogiéndole las manos.)~ Déjame hablar.
-
-FLORIA
-
-~(Separándose de él.)~ Aparta... No te acerques a mí. ~(Acercándose
-a la puerta de la izquierda.)~ Tened la bondad de salir, señora
-Marquesa... Vamos... No os dé rubor de presentaros en ese traje.
-
-MARIO
-
-Escucha, Floria.
-
-FLORIA
-
-~(Siguiendo sin hacerte caso y arrojando el abanico sobre la mesa.)~
-Devuelve su abanico a ese portento de virtud, para que tenga, al menos,
-algún objeto con que cubrir sus formas.
-
-MARIO
-
-¿Pero te has vuelto loca? Loca de remate.
-
-FLORIA
-
-Sí, lo estoy. Es una verdadera locura el amar a un hombre que no me
-quiere, que me engaña, que me traiciona, que pasa de los brazos de esa
-infame a los míos.
-
-MARIO
-
-Pero, ¡óyeme, por favor!
-
-FLORIA
-
-~(Rompiendo a llorar.)~ ¡Ah! el miserable... el inicuo... Y yo le adoro
-con toda mi alma, y no vivo más que por él y para él... Sí, soy tan
-cobarde que le amo, le llevo en el corazón, en la sangre, en todo mi
-ser... Y la primera desvergonzada que llega me lo roba, y yo continúo
-siendo tan vil que aun sabiéndolo, todavía le quiero, le quiero más que
-nunca, y siento que, cuanto más me esfuerzo en aborrecerlo, le quiero
-con mayor ímpetu. ¿Hay en el mundo mayor infelicidad que la mía? ~(Cae
-sentada en un silla, esconde la cabeza entre sus manos y llora apoyada
-en la mesa.)~
-
-MARIO
-
-~(Acercándose a ella amorosamente.)~ ¿Has acabado ya? ¿Pasó el acceso?
-¿Me permites ahora que te diga una palabra? ¿Una sola? ~(Le coge una
-mano que ella le abandona, mientras se enjuga el llanto con la otra.)~
-
-FLORIA
-
-~(Sin mirarlo, pero con amorosa reconvención.)~ ¡Infame! ¡Infame!
-¡Engañarme así!
-
-MARIO
-
-Pues bien, no lo niego, aquel vestido es de la Marquesa.
-
-FLORIA
-
-~(Poniéndose en pie.)~ ¡Ah! ¿Y lo confiesas?
-
-MARIO
-
-~(Con dulzura y obligándole a sentarse.)~ Pero la Marquesa no lo ha
-traído aquí. Fue un desgraciado a quien le sirvió de disfraz, un pobre
-fugitivo...
-
-FLORIA
-
-¿Su hermano?
-
-MARIO
-
-Sí, su hermano, que está allí, en el jardín.
-
-FLORIA
-
-~(Con gran alegría.)~ ¿Conque no es ella? ~(Abrazándole.)~ ¡Cómo te
-quiero!
-
-MARIO
-
-¡Así me gusta!
-
-FLORIA
-
-¡Mario mío! ¡Amor mío!... ¡Vida mía! ~(Besándole la mano con efusión.)~
-¡Tesoro mío! ~(Interrumpiéndose de pronto.)~ Pero, ¿y si mientes?
-
-MARIO
-
-¿Volvemos a empezar?
-
-FLORIA
-
-~(Vivamente, tapándole la boca.)~ No... ni una palabra más, te creo.
-
-MARIO
-
-¿Quieres verlo?
-
-FLORIA
-
-No, de ningún modo, me basta tu palabra.
-
-MARIO
-
-~(Siempre sentado.)~ Está allí, míralo.
-
-FLORIA
-
-Si te digo que no quiero verlo. Repito que lo creo bajo tu palabra...
-¡Así te haré olvidar mis estúpidos celos!... Quiero probarte que tengo
-plena confianza en ti y que no me queda ni la más leve sospecha...
-Nada, no hay nada en mí, más que un amor infinito. ~(Mira en rededor
-suyo, mientras dice estas palabras.)~ ¡Ah! sí, es verdad, acabo...
-acabo de verlo.
-
-MARIO
-
-~(Riendo.)~ ¡Ja! Tú eres como Santo Tomás... cuando ves las cosas... ¿Y
-ahora, me perdonas?
-
-FLORIA
-
-~(Con seriedad.)~ Te perdono.
-
-MARIO
-
-~(Levantándose.)~ ¿Las injurias que me has dirigido? Muchas gracias.
-
-FLORIA
-
-~(Levantándose y siguiendo detrás de él.)~ Tienes razón. No eres tú,
-sino yo, quien debe pedir perdón... Tú arriesgas la vida por salvar a
-un infeliz, ¡Qué bueno y qué generoso eres!... ¡Mejor que yo... mucho
-mejor!... Por eso debes ser indulgente con esta cabeza loca, loca por
-culpa tuya... Sí, te amo de tal modo, que he perdido la razón. ¡Tú no
-sabes cuánto te quiero y de cuántos sacrificios sería capaz! ¡Ah! ¡si
-tú me quisieras de igual manera!
-
-MARIO
-
-~(Cogiéndole las manos.)~ Yo te quiero con toda el alma. Pero ahora, es
-preciso que me dejes.
-
-FLORIA
-
-¿Dejarte ahora? ¡Soy tan feliz en este momento! ~(Pausa.)~ ¿Se quedará
-aquí ese hombre?
-
-MARIO
-
-¿Angelotti? Naturalmente. Toda la noche, por lo menos; al amanecer
-procuraré que salga fuera de la ciudad por el río.
-
-FLORIA
-
-Pues entonces también me quedo yo. Te ayudaré en la empresa.
-
-MARIO
-
-Eso no, de ninguna manera. Tú no debes mezclarte en una aventura tan
-peligrosa.
-
-FLORIA
-
-¡Qué importa!
-
-MARIO
-
-¡No, no!... ¡vete a casa!
-
-FLORIA
-
-¡Sola!
-
-MARIO
-
-Sí... Es preciso. ¿Has dejado tu coche a la puerta?
-
-FLORIA
-
-No... un poco más lejos... Ya ves, quería sorprenderte.
-
-MARIO
-
-El hijo de Cecco te acompañará.
-
-FLORIA
-
-¿Cuándo volveré a verte?
-
-MARIO
-
-Mañana temprano, en cuanto Angelotti haya huido.
-
-FLORIA
-
-¡Dios mío! ¡Si os prendieran a los dos!
-
-MARIO
-
-~(Ayudándola a ponerse el abrigo.)~ ¡Qué idea! No temas. Procederé con
-mucha precaución... Espérame por la mañana.
-
-FLORIA
-
-¡Oh, sí, ven pronto, estaré muy inquieta!
-
-MARIO
-
-~(Cogiendo el abanico que está sobre la mesa.)~ ¿No te llevas este
-abanico que despertó tus recelos?
-
-FLORIA
-
-¿Acaso no había motivo para ello?
-
-MARIO
-
-Era para Angelotti, lo mismo que ese vestido.
-
-FLORIA
-
-¿Y quién podía adivinarlo? ¿Puedo hablar al hermano de la Marquesa?
-
-MARIO
-
-Si tienes empeño en ello... ~(Va hacia el fondo.)~ Está allí examinando
-el pozo, donde debe esconderse, en caso de sorpresa. ~(Volviéndose
-a Floria.)~ ¿De manera que volviste a San Andrés, después que yo me
-marché?
-
-FLORIA
-
-Sí.
-
-MARIO
-
-¿Y encontraste este abanico?
-
-FLORIA
-
-No.
-
-MARIO
-
-¿Entonces cómo ha llegado a tus manos?
-
-FLORIA
-
-~(Como quien siente despertar una idea terrible en su cerebro.)~
-¡Ah!... él es... ~(Interrumpiéndose.)~ Sí.
-
-MARIO
-
-¿Qué? Acaba.
-
-FLORIA
-
-¡Ah! ¡Dios mío!... ¿La policía busca a Angelotti?
-
-MARIO
-
-¡Claro que sí!
-
-FLORIA
-
-¿Scarpia?
-
-MARIO
-
-Por supuesto.
-
-FLORIA
-
-Él fue quien despertó mis sospechas... Ahora comprendo... Ha sido una
-emboscada.
-
-MARIO
-
-~(Sin comprender.)~ ¿Una emboscada?
-
-FLORIA
-
-Él me inspiró la desconfianza hacia ti. Él me dio este abanico.
-
-MARIO
-
-~(Empezando a comprender.)~ ¿Scarpia?
-
-FLORIA
-
-Se sirve de mis celos como de sus esbirros el infame.
-
-MARIO
-
-¿Te ha visto venir? ~(Aterrorizado.)~
-
-FLORIA
-
-Y me habrá seguido, no hay duda.
-
-MARIO
-
-¿Qué has hecho? ¡Desgraciada!
-
-FLORIA
-
-Silencio... ¿oyes?
-
-MARIO
-
-Rumor de voces.
-
-FLORIA
-
-~(Espantada.)~ ¡Ahí están! ¡Son ellos!
-
-
-ESCENA IV
-
-LOS MISMOS, CECCO y después ANGELOTTI
-
-CECCO
-
-~(Entrando.)~ Señor... La casa está rodeada por una infinidad de
-polizontes... Llaman a la puerta.
-
-MARIO
-
-Entretenlos todo el tiempo que puedas. ~(Cecco sale. Mario va al fondo
-y llama.)~ ¡Angelotti! ~(Este se presenta.)~ Estamos descubiertos...
-Ahí está la policía. ~(Floria escucha con ansiedad en la puerta
-derecha.)~
-
-ANGELOTTI
-
-Pues salto las tapias y me oculto en el campo entre las ruinas.
-
-MARIO
-
-No, es demasiado tarde. El jardín y la casa están rodeados, al
-escondite pronto... pronto.
-
-ANGELOTTI
-
-Por el santo de mi nombre, si me descubren, yo os juro que no me
-cogerán vivo. ~(Se va rápidamente por el fondo.)~
-
-MARIO
-
-Y ahora ~(A Floria.)~ sangre fría, mucha sangre fría, si no quieres
-perderme a mí con él.
-
-FLORIA
-
-¡Oh! Infortunada de mí... ¡Y soy yo la causa de todo esto! ~(Se oye
-ruido de voces y se ven aparecer varios polizontes por diferentes
-sitios del jardín.)~
-
-
-ESCENA V
-
-LOS MISMOS, SCARPIA, COLOMETTI, AGENTES DE POLICÍA, UN ESCRIBANO,
-UN ALGUACIL y SOLDADOS. Scarpia entra por el fondo lo mismo que sus
-secuaces y baja lentamente.
-
-MARIO
-
-~(Yendo a su encuentro.)~ ¿Me permitirá el señor barón de Scarpia
-preguntarle a qué debo el honor de su visita en una hora tan
-intempestiva como esta?
-
-SCARPIA
-
-~(Con gran frialdad.)~ Una penosa obligación de mi cargo, caballero...
-Aquí dentro debe de hallarse oculto un reo político fugado del castillo
-de Santángelo.
-
-MARIO
-
-Se equivoca el señor barón. Aquí no hay nadie.
-
-SCARPIA
-
-Ahora lo veremos.
-
-MARIO
-
-Es decir que venís a practicar un registro.
-
-SCARPIA
-
-Y además un interrogatorio.
-
-FLORIA
-
-Yo os aseguro, barón, que no hay nadie. Ya he registrado yo toda la
-casa inútilmente y bien sabéis que nada se oculta a los ojos de una
-mujer celosa.
-
-SCARPIA
-
-Es posible que vean más claro los ojos de un Director de policía. ~(Con
-la misma frialdad.)~
-
-
-ESCENA VI
-
-LOS MISMOS y SCHIARRONE
-
-SCARPIA
-
-Aquí está Schiarrone, a quien he encargado que haga un examen previo.
-¿Has registrado toda la casa?
-
-SCHIARRONE
-
-Sí, excelencia y no hemos encontrado a nadie.
-
-SCARPIA
-
-¿Y en el jardín?
-
-SCHIARRONE
-
-Tampoco.
-
-SCARPIA
-
-Pues escaparse no ha podido escaparse... La casa y el jardín están bien
-vigilados... Sin duda se esconde aquí dentro en algún sitio secreto.
-
-SCHIARRONE
-
-Examinaremos todas las paredes, habitación por habitación hasta dar con
-él.
-
-SCARPIA
-
-Esa es tarea demasiado larga y es ya tarde. Más breve será que el
-caballero Cavaradossi se tome la molestia de decirnos donde está.
-
-MARIO
-
-¿Yo?
-
-SCARPIA
-
-Sin duda.
-
-MARIO
-
-Pues yo no puedo decir más que una cosa. El señor Angelotti no está en
-mi casa.
-
-SCARPIA
-
-Y yo tengo la seguridad de que el caballero variará de opinión y
-acabará él mismo por decirnos dónde se encuentra la persona a quien
-buscamos... ¿Tenéis la bondad de pasar a la habitación inmediata y de
-responder a un ligero interrogatorio que se os va a hacer?
-
-MARIO
-
-¿Y por qué no en esta?
-
-SCARPIA
-
-Podría contestar: porque así me parece conveniente. Pero quiero ser
-cortés y comedido hasta el fin y os diré que al rogaros que tengáis
-la bondad de pasar a la habitación inmediata es por la sencilla razón
-de que la señora ~(Señalando a Floria.)~ no debe asistir a vuestro
-interrogatorio puesto que el suyo vendrá después.
-
-MARIO
-
-~(Vivamente.)~ La señora no puede saber más que yo.
-
-SCARPIA
-
-Ya veremos... Pero hay necesidad de concluir. ~(A los polizontes.)~
-Pronto... conducid al caballero a aquella estancia. ~(Los polizontes
-hacen un movimiento para acercarse a Mario.)~
-
-MARIO
-
-¡Atrás! ¡Nadie se acerque!... Iré yo solo. ~(Entra por la izquierda
-seguido por varios polizontes.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Al canciller.)~ Vos, Roberti, interrogaréis al caballero empleando
-las fórmulas de costumbre, si persiste en sus negativas.
-
-ROBERTI
-
-Está bien.
-
-SCARPIA
-
-Y suspenderéis o reanudaréis el interrogatorio, según las órdenes que
-yo os daré desde esta habitación, y que dependerán de las respuestas
-de la señora, naturalmente... ~(Roberti se inclina y sale acompañado de
-su ayudante.)~
-
-
-ESCENA VII
-
-FLORIA, SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, SOLDADOS, que vigilan al fondo
-y dos POLIZONTES que guardan la puerta de la izquierda.
-
-FLORIA
-
-~(Sentada cerca de la mesa, a la derecha y jugando con el abanico.)~
-¿De mis respuestas? ¿Qué puedo contestar?
-
-SCARPIA
-
-~(Acercándose.)~ Lo preciso, nada más que lo preciso.
-
-FLORIA
-
-¿Cómo voy a responder a lo que me preguntáis si no sé ni siquiera de
-qué se trata?
-
-SCARPIA
-
-~(Sonriéndose y con tono amistoso.)~ Vamos a hablar como dos buenos
-amigos. ¿No es cierto? ~(Coge una silla.)~ Y comenzaremos nuestro
-coloquio en el mismo punto en que lo interrumpimos, hace pocas horas,
-en la capilla de San Andrés. ~(Se sientan.)~ ¿Conque los celos y las
-sospechas que despertó en vos ese lindo abanico no tenían fundamento
-alguno?
-
-FLORIA
-
-~(Con mucho aplomo.)~ Vos lo sabréis mejor que yo, señor barón.
-
-SCARPIA
-
-Por lo visto confundí las personas. ¿No es eso? El caballero
-Cavaradossi no estaba aquí con la marquesa de Atavantti, pero sí con su
-hermano.
-
-FLORIA
-
-Ni con ella ni con él... Estaba solo, completamente solo.
-
-SCARPIA
-
-~(Burlándose.)~ ¿De veras?
-
-FLORIA
-
-~(Un poco impaciente.)~ Sí.
-
-SCARPIA
-
-¿Vos lo afirmáis bajo vuestra palabra?
-
-FLORIA
-
-~(Nerviosa.)~ Sí... yo lo afirmo... Nadie tiene el derecho de poner en
-duda lo que yo digo. Nadie, ¿entendéis?, nadie.
-
-SCARPIA
-
-Vamos, calma. ~(Volviéndose en la silla.)~ ¡Schiarrone!
-
-SCHIARRONE
-
-~(Desde la puerta izquierda.)~ ¡Excelencia!
-
-SCARPIA
-
-¿Qué dice el caballero?
-
-SCHIARRONE
-
-Nada.
-
-SCARPIA
-
-¿Se obstina en negar?
-
-SCHIARRONE
-
-Con más terquedad que antes.
-
-SCARPIA
-
-~(Levantando la voz.)~ En tal caso, insistid. Roberti, insistid.
-
-FLORIA
-
-~(Vivamente.)~ Esa insistencia será inútil. Nadie le obligará a decir
-lo que no sabe. Lo que no es cierto.
-
-SCARPIA
-
-El silencio del señor Cavaradossi no me sorprende. A primera vista he
-juzgado su fortaleza de ánimo y he previsto su obstinación... Lo único
-que me extraña es que imitéis su ejemplo... Esperaba que fueseis mucho
-más razonable que él.
-
-FLORIA
-
-¿Y por qué suponíais que iba a ser razonable, señor barón? ¿Acaso
-pretendéis que yo mienta?
-
-SCARPIA
-
-~(Sonriendo.)~ De ningún modo. ¿Mentir? ¿Quién piensa en eso? Lo que yo
-deseaba es que dijeseis la verdad, aunque no fuera más que por ahorrar
-al caballero un mal cuarto de hora.
-
-FLORIA
-
-~(Levantándose asustada.)~ ¿Eh? ¿Cómo? ¿Qué queréis decir? ¿Qué es lo
-que sucede en esa habitación?
-
-SCARPIA
-
-Una cosa sencillísima. Se interroga al caballero Cavaradossi con las
-formalidades y por los procedimientos establecidos en las leyes.
-
-FLORIA
-
-~(Empezando a comprender.)~ Quiero entrar.
-
-SCARPIA
-
-~(Deteniéndola.)~ Es inútil, yo mismo os explicaré lo que ocurre.
-El caballero está cómodamente sentado en un sillón sujeto de pies y
-manos y con un hermoso casco de acero en la cabeza, que hace desatar
-la lengua a la persona más taciturna. Este célebre casco de invención
-reciente, tiene tres puntas afiladas, una que se ajusta sobre la nuca y
-las otras dos sobre las sienes.
-
-FLORIA
-
-~(Con terror.)~ ¡Ah!
-
-SCARPIA
-
-~(Levantándose.)~ A cada negativa del caballero se hace girar un
-tornillo de rosca y la base del casco se aprieta suavemente.
-
-FLORIA
-
-~(Tratando de escaparse de Scarpia, que la tiene sujeta por un brazo.)~
-¡Ah! ¡Malditos! Basta... Por Dios... basta... ~(Mirando con espanto a
-la habitación inmediata.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Sujetándola siempre.)~ ¿Hablaréis? ¿No es cierto?
-
-FLORIA
-
-Pero antes decidles que cesen... Pronto, decídselo.
-
-SCARPIA
-
-Roberti, aflojad un poco el tornillo. ~(Alto.)~
-
-FLORIA
-
-No... no... más...
-
-SCARPIA
-
-Bien. ~(Alto.)~ Roberti, aflojad del todo.
-
-SCHIARRONE
-
-~(Desde la puerta.)~ Ya está, excelencia.
-
-SCARPIA
-
-~(A Floria.)~ Ya lo oís. Está hecho.
-
-FLORIA
-
-¡Oh! Dios mío... Someter a él, a mi Mario, a un suplicio tan
-espantoso... ¡Cobardes! ¡Cobardes! Quizá continúen todavía.
-
-SCARPIA
-
-Mientras yo no lo mande, no.
-
-FLORIA
-
-~(Separándose de él.)~ ¡Quiero verle! ~(Corre hacia la puerta, pero
-Schiarrone y los polizontes le impiden el paso.)~ ¡Dejadme pasar!
-¡Dejadme pasar!
-
-SCARPIA
-
-Schiarrone, cierra la puerta. ~(Schiarrone obedece.)~
-
-FLORIA
-
-~(Empujando furiosa la puerta.)~ ¡Mario, Mario! Respóndeme. ¿No me
-oyes? Dime una sola palabra, una sola. ~(Silencio.)~ ¡Me lo han
-asesinado esos infames!
-
-SCARPIA
-
-~(Sentándose de nuevo a la derecha y con mucha frialdad.)~ No... le
-dejan el tiempo preciso para tomar aliento.
-
-FLORIA
-
-¡Mario! ¡Mario! ¡Mario!
-
-MARIO
-
-~(Desde dentro y con voz ahogada.)~ ¡Floria!
-
-FLORIA
-
-¡Ah! Por fin le oigo
-
-MARIO
-
-Nada temas... El valor no me faltará.
-
-FLORIA
-
-¿Te hacen daño? Dímelo, dímelo, vida mía.
-
-MARIO
-
-En este momento no... Valor, Floria, valor.
-
-FLORIA
-
-~(Separándose de la puerta.)~ ¡Oh, qué voz tan dolorida! ¡Cómo sabe
-sufrir! ¡Atormentarle de ese modo tan horrible a él, tan compasivo,
-tan generoso, tan bueno!... ¿Y le destrozan las sienes con puntas de
-acero? ¡Qué horror! ¿Y son seres humanos los que hacen tales infamias
-con un semejante suyo? ¿Y ese hombre lo ordena fríamente ~(Mirando a
-Scarpia.)~ y aspira con voluptuosidad de tigre el olor de la sangre?
-
-SCARPIA
-
-~(Sonriéndose de un modo siniestro.)~ Todos esos son acentos
-dramáticos, desplantes de trágica, buenos a lo sumo para las tablas de
-un escenario... Mi felicitación más sincera. ~(Acercándose a Floria.)~
-Pero, hablemos en serio... Ya lo habéis oído... El caballero acaba de
-decirlo. «El valor no me faltará.» Eso significa que está decidido a no
-pronunciar una palabra, ni de grado ni por fuerza.
-
-FLORIA
-
-¡Antes le arrancarán el alma!
-
-SCARPIA
-
-Supongo que no habrá necesidad de llegar hasta ese extremo.
-
-FLORIA
-
-Pues entonces, señor barón, disponed que le pongan en libertad ahora
-mismo. Porque no dirá nada. Yo lo afirmo. Ya se acabó... ¿no es cierto?
-
-SCARPIA
-
-¡Concluir! Si apenas hemos comenzado...
-
-FLORIA
-
-¡Ah!
-
-SCARPIA
-
-Vamos a continuar el interrogatorio.
-
-FLORIA
-
-¡Torturarle más! ¡Y para no saber nada!
-
-SCARPIA
-
-Os equivocáis, amiga mía. Lo sabré todo... todo... Él sufrirá el
-interrogatorio y vos responderéis.
-
-FLORIA
-
-¿Yo?
-
-SCARPIA
-
-Sí, vos. Y os prevengo que cada negativa vuestra será una vuelta más
-que daréis al tornillo y un nuevo riesgo para la vida de vuestro amante.
-
-FLORIA
-
-¡Verdugo!
-
-SCARPIA
-
-No, yo no... En tal caso, el verdugo seréis vos, puesto que con
-una sola palabra podéis ahorrarle todo sufrimiento. ~(Llamando.)~
-Preparado, Roberti. ~(Schiarrone abre la puerta.)~
-
-FLORIA
-
-¡Asesino! ~(Gesto amenazador de Scarpia.)~ No, señor barón... piedad...
-piedad para él... Perdonadme, no sé lo que digo... Es horrible,
-horrible...
-
-SCARPIA
-
-¿Dónde está escondido Angelotti?
-
-FLORIA
-
-~(Con acento dolorido.)~ Pero si no sé nada, si no sé nada... ¡Cómo
-he de saberlo yo! ~(Scarpia hace una seña con la mano a Schiarrone
-que se vuelve hacia el interior de la estancia. Floria se dirige
-precipitadamente a Scarpia y le coge el brazo que tiene levantado.)~
-No, esperad... un momento... ¡Dios mío! ¡Perder al uno por salvar al
-otro! Esto es inaudito, espantoso. ~(A Scarpia.)~ Aguardad, aguardad
-un instante... Ahora no se le atormenta de nuevo, ¿no es así?
-
-SCARPIA
-
-No, todavía no... esperaré... Pero abreviemos... ¿Qué es lo que
-respondéis?
-
-FLORIA
-
-¡Yo! ¿Cómo debo responder? Decídmelo... Yo no lo sé... Las ideas se
-confunden en mi cerebro... Diré todo lo que queráis. ¡Todo lo diré para
-salvarle!
-
-SCARPIA
-
-Perfectamente. Cuando llegasteis a esta habitación, estaba en ella un
-hombre, ¿no es cierto?
-
-FLORIA
-
-No. ~(Movimiento de Scarpia.)~ Sí... sí... esperad... Dejadme al
-menos recoger las ideas... ¿Un hombre? Me parece que no. ~(Nuevo
-movimiento.)~ Sí... sí... creo que sí. ~(A Schiarrone que sigue en la
-puerta.)~ Pero siendo yo quien responde por él, ¡miserable, cierra esa
-puerta!
-
-SCARPIA
-
-¿Y ese hombre era Angelotti?
-
-FLORIA
-
-De eso no estoy segura. ~(Rápidamente.)~ ¡Oh, no! no era él
-ciertamente... Yo juro...
-
-SCARPIA
-
-~(Burlándose.)~ Ese juramento equivale a decir que sí.
-
-FLORIA
-
-No... os digo... que no.
-
-SCARPIA
-
-Pero lo negáis con tal energía que vale un sí.
-
-FLORIA
-
-¡Dios os pedirá cuenta de lo que hacéis conmigo en este momento! ¿Cómo
-he de saber yo si ese hombre era Angelotti? ¿Le conozco yo por ventura?
-
-SCARPIA
-
-En suma, ese hombre, sea el que fuera, ¿está escondido?
-
-FLORIA
-
-¿Escondido? Dios sabe dónde se encontrará a estas horas.
-
-SCARPIA
-
-No ha podido fugarse... La casa está bien vigilada.
-
-FLORIA
-
-Si no creéis lo que digo, ¿para qué he de continuar? ~(Escuchando con
-ansiedad.)~ ¿Un grito? ¡Han vuelto a torturarle!
-
-SCARPIA
-
-No...
-
-FLORIA
-
-Sí... Yo lo he oído, ~(signe escuchando.)~
-
-SCARPIA
-
-Repito que no. ~(Pausa.)~ ¿Lo veis? Continuemos... Aquel hombre está
-escondido en algún lugar secreto, quizá en esta misma sala.
-
-FLORIA
-
-Ojalá que así fuese, porque entonces no consentiría que atormentasen
-tan cruelmente a su salvador.
-
-SCARPIA
-
-¿De manera que es su salvador?
-
-FLORIA
-
-~(Reponiéndose y tratando de enmendar su torpeza.)~ Yo no he dicho
-eso... ¡No lo he dicho!
-
-SCARPIA
-
-Si acabáis de confesarlo.
-
-FLORIA
-
-¿Quién hace caso de mis respuestas? Me obligáis a hablar, empleando tan
-horrorosos procedimientos, que no sé lo que contesto, y digo lo primero
-que se me ocurre.
-
-SCARPIA
-
-En una palabra: Angelotti está escondido. ~(Movimiento de Floria.)~
-¿Dónde? ¡Ea, acabemos!
-
-FLORIA
-
-No lo sé.
-
-SCARPIA
-
-~(Volviéndose hacia la puerta.)~ ¡Roberti!
-
-FLORIA
-
-Sí... sí... Lo está...
-
-SCARPIA
-
-¿En qué sitio?
-
-FLORIA
-
-~(Que en el primer momento estuvo a punto de indicar el jardín, se
-arrepiente.)~ ¡Pero es horrible entregar a ese desgraciado para que lo
-asesinen!
-
-SCARPIA
-
-¿En qué sitio? ~(Con mayor violencia.)~
-
-FLORIA
-
-~(Prorrumpiendo en llanto.)~ Ved que no puedo hablar. Las palabras se
-ahogan en mi garganta. Estoy a punto de desfallecer. ~(Cae sentada en
-una silla retorciéndose las manos desesperadamente. Pausa.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Inclinándose hacia ella, y con voz que procura dulcificar.)~ Vamos,
-un poco de resolución, y vuestro amante estará libre.
-
-FLORIA
-
-~(Sollozando.)~ ¡Oh! ¡Dios mío! Mario no me perdonará nunca, nunca...
-
-SCARPIA
-
-Decídmelo a mí solo, en voz baja. Él no lo sabrá, yo os lo juro...
-vamos.
-
-FLORIA
-
-~(Con voz sofocada.)~ Deseo hablar con él antes una palabra, una sola...
-
-SCARPIA
-
-¿Para qué?
-
-FLORIA
-
-Concededme este favor. Después haré todo lo que queráis, pero antes
-quiero hablarle, quiero verle.
-
-SCARPIA
-
-~(Alto.)~ Roberti, cesad un momento. ~(A Schiarrone.)~ Abre esa puerta.
-~(Schiarrone obedece, y se coloca con dos polizontes a ambos lados
-de la puerta. Scarpia está en el centro del escenario, y Floria a su
-derecha. Un momento de pausa. Floria se enjuga el sudor de la frente,
-se incorpora vacilante, y quiere aproximarse a la puerta, pero Scarpia
-se lo impide sujetándola por un brazo.)~
-
-SCARPIA
-
-No... Dispensad... Desde aquí únicamente...
-
-FLORIA
-
-¡Mario! ¡Mario mío!... ¿Me oyes, no es cierto?
-
-MARIO
-
-~(Dentro, con voz doliente.)~ Sí.
-
-FLORIA
-
-¡Mira, amor mío! Tú no puedes resistir más ni yo tampoco, te lo juro.
-¿No es verdad que debo hablar? ¡Oh... dime que consientes en ello,
-dímelo por el amor de Dios!
-
-MARIO
-
-¿Y qué vas a decir, desgraciada?
-
-FLORIA
-
-~(Suplicante.)~ ¡Mario!
-
-MARIO
-
-~(Con acento enérgico.)~ Nada puedes decir, porque nada sabes.
-
-FLORIA
-
-~(Vivamente en medio de la escena, y con las manos extendidas hacia
-el sitio donde se encuentra Mario.)~ Pero yo no puedo dejarte en tan
-horrible situación. ¡Sufres mucho, y yo sufro más que tú, mi tormento
-es aún más espantoso! Te pido de rodillas... Déjame hablar... Dime que
-consientes...
-
-MARIO
-
-~(Con energía.)~ No... no... no... Nada tienes que decir... Te lo
-prohíbo, ¿entiendes?
-
-FLORIA
-
-~(Desesperada.)~ ¡Te matarán!
-
-MARIO
-
-Te lo prohíbo.
-
-SCARPIA
-
-~(Con voz terrible.)~ Continuad, Roberti, y no ceséis ya.
-
-FLORIA
-
-~(A los pies de Scarpia.)~ No... no... ¡Que no sigan! Yo hablaré, yo lo
-diré todo.
-
-MARIO
-
-¡Calla, o te maldigo!
-
-FLORIA
-
-~(Mirando al cielo.)~ ¡Señor! ¡Señor! ¡Dios justo! ¡Dios poderoso!
-
-SCARPIA
-
-~(A Roberti.)~ ¡Vamos!
-
-FLORIA
-
-~(Abrazándose a sus rodillas.)~ ¡Que cesen!
-
-SCARPIA
-
-~(Inclinándose sobre ella.)~ ¿Dónde está?
-
-MARIO
-
-~(Se oye dentro un grito de dolor.)~ ¡Ah!
-
-FLORIA
-
-~(Fuera de sí, y repitiendo el grito.)~ ¡Ah! ¡No puedo! ¡No puedo más!
-Lo diré todo...
-
-SCARPIA
-
-Basta, Roberti.
-
-FLORIA
-
-Está allí. ~(Señalando al jardín.)~
-
-SCARPIA
-
-¿En el jardín?
-
-FLORIA
-
-Dentro del pozo.
-
-SCARPIA
-
-~(Volviéndose hacia los polizontes.)~ Ya lo habéis oído. ~(Los
-polizontes se van hacia el jardín y los soldados les siguen.)~
-
-FLORIA
-
-~(Levantándose del suelo.)~ Ahora, miserables, devolvedme a mi Mario.
-
-SCARPIA
-
-~(A Schiarrone.)~ Desatad al preso.
-
-
-ESCENA VIII
-
-MARIO aparece en la puerta, pálido, jadeante, casi desfallecido,
-apoyándose en el marco de la puerta para no caer. Se le ven dos manchas
-de sangre en las sienes. Floria corre hacia él; lo sostiene, lo conduce
-hasta el sillón, donde cae desfallecido. Schiarrone, después de cumplir
-la orden de Scarpia, se dirige hacia el jardín.
-
-FLORIA
-
-~(Enjugándose el sudor de la frente.)~ ¡Amor mío! ¡Vida mía!
-¡Respóndeme! ¡Mírame!
-
-MARIO
-
-~(Abre los ojos penosamente y después de una breve pausa.)~ Tú no has
-dicho nada... ni yo tampoco, ¿no es verdad?
-
-FLORIA
-
-No... No... Tú no has dicho nada. ~(Mario se desvanece de nuevo y
-Floria llora y le besa las manos. En este momento aparece Schiarrone en
-la arcada del fondo.)~
-
-SCARPIA
-
-~(A Schiarrone.)~ ¿Le encontraste?
-
-SCHIARRONE
-
-Sí, señor. Muerto.
-
-SCARPIA
-
-¡Muerto! ~(Los polizontes traen el cadáver de Angelotti, y lo depositan
-en el jardín, cerca de la entrada. La luna ilumina el cuerpo. En este
-mismo instante Mario abre los ojos y Floria se coloca delante de él
-para que no pueda ver el cadáver.)~
-
-SCHIARRONE
-
-Sin duda se ha suicidado con un veneno. ~(A Scarpia.)~
-
-MARIO
-
-~(Incorporándose.)~ ¿Eh? ¿Muerto? ~(A Floria, que trata de impedir
-a todo trance que pueda ver el cadáver.)~ ¿Quién ha muerto? ¿Quién?
-¡Aparta! Déjame ver. ¡Él! ¡Ah! ¡Miserable! ¡Miserable!
-
-FLORIA
-
-¡Mario!
-
-MARIO
-
-No te acerques. ¡Vete! Tú has sido su verdugo. ¡Infame!
-
-FLORIA
-
-Por salvarte.
-
-SCARPIA
-
-~(A los polizontes.)~ Ea, pronto. ¡Fuera! ¡Fuera! El muerto al
-depósito. Y el vivo... Su cómplice...
-
-FLORIA
-
-~(Con terror.)~ ¿A dónde? ~(En este momento los polizontes rodean a
-Mario y se lo llevan.)~
-
-SCARPIA
-
-A la horca. ~(Floria da un grito.)~
-
-FLORIA
-
-~(Corre hacia Scarpia, intenta hablar, pero no lo consigue. Le mira con
-ojos asombrados y cae pesadamente en tierra.)~
-
-SCHIARRONE
-
-¿Y la mujer también?
-
-SCARPIA
-
-También.
-
-
-TELÓN
-
-
-
-
-ACTO TERCERO
-
-Habitación octógona en el castillo de Santángelo. A la izquierda, en
-la parte transversal, una alcoba, ricamente amueblada, con un lecho,
-también lujosamente colgado, al fondo. En la correspondiente pared,
-a la derecha, un amplio hueco con vidrieras que da sobre un balcón
-practicable. Al fondo, la puerta de entrada. En la primera caja, a la
-derecha, una mesa con enseres de escribir, y a la izquierda, en frente
-de la mesa, una rica consola, y sobre ella un espejo. Al pie de la
-cama un reclinatorio, sobre el cual se ve un crucifijo de ébano. En
-la escena, hacia la izquierda, una mesa cubierta con un mantel, donde
-está servida una suculenta comida, y a la derecha de la mesa un sofá.
-Es todavía de noche, y la escena solo está iluminada por un candelabro
-con bujías, puesto sobre la mesa. Al levantarse el telón, un jefe de
-comedor y dos criados sirven la comida a Scarpia, el cual está sentado
-entre la mesa y la consola, vuelto de espaldas a esta.
-
-
-ESCENA PRIMERA
-
-SCARPIA, SCHIARRONE, el JEFE DE COMEDOR y los DOS CRIADOS
-
-SCARPIA
-
-~(A uno de los criados.)~ Abre esas vidrieras... Aquí dentro hace un
-calor sofocante. ~(A Schiarrone.)~ ¿Qué hora es, Schiarrone?
-
-SCHIARRONE
-
-Las tres de la mañana, excelencia.
-
-SCARPIA
-
-¿La ciudad me parece que está tranquila?
-
-SCHIARRONE
-
-Completamente tranquila, excelencia. Sin embargo el gobernador ha hecho
-reforzar los cuerpos de guardia, y toda la guarnición está sobre las
-armas.
-
-SCARPIA
-
-¿El preso está en la capilla?
-
-SCHIARRONE
-
-Sí, excelencia, acaba de entrar en ella, acompañado de los hermanos
-dominicos, pero a sus piadosas exhortaciones para que encomiende su
-alma a la divina misericordia, contesta el reo que no tiene necesidad
-de pedir perdón a nadie por haber cumplido con su deber de hombre
-honrado, tratando de salvar a un inocente de las persecuciones de la
-tiranía más desenfrenada.
-
-SCARPIA
-
-~(Sirviéndose vianda en el plato.)~ Excelente máxima digna de un
-jacobino.
-
-SCHIARRONE
-
-Y que si el cielo consintiera tales infamias, el propio cielo se haría
-cómplice de los malvados.
-
-SCARPIA
-
-¡Blasfemia horrible! ¿Y qué más?
-
-SCHIARRONE
-
-Los santos religiosos han concluido por perder la paciencia ante un
-pecador tan empedernido y acaban de abandonarle.
-
-SCARPIA
-
-¿Y él?
-
-SCHIARRONE
-
-Pues se ha echado a dormir tranquilamente.
-
-SCARPIA
-
-¡Vaya una manera ejemplar de prepararse para entrar en la vida eterna!
-
-
-ESCENA II
-
-SCARPIA, SCHIARRONE y COLOMETTI
-
-COLOMETTI
-
-¿Se puede pasar?
-
-SCARPIA
-
-Adelante. ¿Y el gobernador?
-
-COLOMETTI
-
-Volvía del palacio de Farnesio cuando yo llegué. Le ha complacido mucho
-la noticia de la captura de Angelotti y sus cómplices y me ha entregado
-esta orden, escrita de su puño y letra.
-
-SCARPIA
-
-Trae. ~(Lee la orden.)~ El caballero Cavaradossi, como cómplice
-del delito de alta traición, será ejecutado antes de salir el sol.
-~(Dobla la orden y la coloca sobre la mesa.)~ Acabo de reflexionar
-sobre ciertos asuntos y he cambiado de parecer. Aunque Angelotti se
-haya dado la muerte con un veneno para librarse de la pena infamante
-que le aguardaba, no por eso debe dejar de ejecutarse la sentencia.
-Los suicidios son de un efecto deplorable y es preciso que la ley se
-cumpla... Por lo tanto, he resuelto que Angelotti sea ajusticiado por
-mano del verdugo. Si no se puede ahorcar a un vivo, se ahorcará un
-muerto. Es inútil que nadie, a excepción de nosotros, conozca la verdad
-de lo ocurrido. ¿Está preparada la horca?
-
-SCHIARRONE
-
-La están levantando debajo de ese balcón, a la entrada del puente.
-
-SCARPIA
-
-Pues dejaréis el cuerpo de Angelotti pendiente de ella hasta que
-termine la misa mayor, para que todo el mundo pueda verlo. Después
-enterraréis el cadáver en un hoyo cualquiera, no en tierra sagrada,
-por supuesto... Los suicidas no tienen derecho a recibir sepultura
-cristiana.
-
-SCHIARRONE
-
-Así se hará. ¿Y el otro?
-
-SCARPIA
-
-De Cavaradossi trataremos después. ¿Dónde está la _Tosca_?
-
-COLOMETTI
-
-Aquí al lado, en el cuarto inmediato a las habitaciones de su
-excelencia... Pero la tengo bien vigilada.
-
-SCARPIA
-
-Sigue furiosa, ¿eh?
-
-COLOMETTI
-
-Menos que antes... En cambio está muy inquieta; en primer lugar, por
-el caballero Cavaradossi, y en segundo lugar, por conocer el sitio
-adonde la hemos conducido desmayada. Nosotros, no habiendo recibido
-instrucción de ningún género, no hemos considerado oportuno decirle
-nada.
-
-SCARPIA
-
-~(A Schiarrone.)~ Ve a buscarla y condúcela aquí. ~(Schiarrone se va.)~
-Y tú, Colometti, vigila bien la ejecución del muerto, y cuando hayas
-concluido, yo te llamaré desde el balcón. ~(Colometti se inclina y
-sale. En este mismo momento entra Schiarrone acompañando a Floria. A
-los criados.)~ ¡Retiraos! ~(Salen los criados y Schiarrone.)~
-
-
-ESCENA III
-
-FLORIA y SCARPIA. Floria entra silenciosa, pálida y vacilante, con los
-cabellos en desorden. Para andar se apoya en el respaldo del sofá y
-mira en torno suyo con inquietud y curiosidad. Un momento de pausa.
-
-SCARPIA
-
-¿Deseáis conocer el lugar a dónde os hemos conducido, no es cierto?
-Pues bien, señora mía, vos, lo mismo que el caballero Cavaradossi,
-os encontráis en el castillo de Santángelo, en mis habitaciones
-particulares. Ahora yo me imagino que, después de haber pasado una
-noche tan agitada, tan llena de emociones, tendréis necesidad de algún
-reposo, y por lo mismo os ofrezco de muy buena voluntad este humilde
-albergue y una parte en esta cena, que hubiera sido mucho más exquisita
-si yo hubiese podido figurarme siquiera que iba a tener una convidada
-tan ilustre. ~(Floria, sin mirarlo siquiera, hace un expresivo gesto
-de negativa y de disgusto. Scarpia se ríe.)~ ¿Quizá sospecháis que
-os ofrezco un festín nocturno, a lo Borgia, aderezado con veneno?
-Esas fueron costumbres de otras épocas, costumbres ya en desuso, por
-fortuna. Nosotros no empleamos el veneno.
-
-FLORIA
-
-Pero asesináis siempre.
-
-SCARPIA
-
-~(Fríamente.)~ Los asesinatos no son hoy frecuentes... A Travelli y sus
-cómplices les puedo hacer fusilar, ahorcar, empalar o descuartizar,
-según me plazca. ~(Movimiento de Floria.)~ ¿Os asombráis acaso?
-¿Sospechasteis por ventura que el señor Cavaradossi sería sometido a un
-proceso?
-
-FLORIA
-
-¿No será juzgado?
-
-SCARPIA
-
-~(Con el mismo tono.)~ ¡Qué locura! Un interrogatorio, testigos,
-fiscales, jueces, defensores... nada de eso. No podemos perder el
-tiempo en semejantes fruslerías... Su majestad católica ha simplificado
-mucho el procedimiento. Tened la bondad de asomaros a ese balcón y
-podréis ver a la luz de las antorchas que agita ligeramente la fresca
-brisa de la madrugada unos cuantos hombres que trabajan a la entrada
-del puente. ¿Queréis saber qué es lo que hacen? Pues están plantando
-una horca, una sólida horca de dos brazos... En uno de ellos se colgará
-dentro de un poco un muerto, Angelotti, y en el otro, un vivo...
-
-FLORIA
-
-¿Mario? ~(Con espanto.)~
-
-SCARPIA
-
-Exacto... Y no depende más que de mí, de mi voluntad exclusivamente
-el embellecer ese famoso grupo añadiéndole una nueva figura... ¡la
-vuestra! ~(Floria levanta los hombros despreciativamente.)~ Pero no
-lo haré. No soy tan insensato que pretenda privar a los romanos de su
-ídolo, al cual también profeso yo un verdadero culto... El _dilettante
-Scarpia_ no perdonaría nunca al director de policía semejante atentado
-de leso arte... Ah, no, de ningún modo. Vos, señora mía, no honraréis
-con vuestro concurso personal tan lúgubre representación... Vuestro
-coche, por orden mía, os aguarda abajo; las puertas del castillo las
-tenéis abiertas de par en par... Estáis libre, completamente libre.
-
-FLORIA
-
-~(Al oír estas palabras lanza una exclamación de alegría y corre hacia
-la puerta de salida.)~ ¡Ah!...
-
-SCARPIA
-
-~(Sentándose de nuevo a la mesa.)~ Esperad... Creo adivinar el
-verdadero significado de ese grito. ~(Floria se para.)~ De seguro no
-es la noticia de vuestra libertad la que acaba de haceros prorrumpir
-en esa espontánea exclamación de alegría. Es sin duda este pensamiento
-que ha surgido al propio tiempo en vuestro cerebro: «Corro ahora mismo
-al palacio de Farnesio, penetro de cualquier modo en la cámara de la
-reina, que siempre me ha profesado mucho afecto, y la arranco con
-súplicas y con lágrimas el indulto de mi amante...» ¿Acerté?
-
-FLORIA
-
-Si... Eso haré...
-
-SCARPIA
-
-Por desgracia tengo aquí una orden terminante que debo cumplir.
-~(Desdobla el papel que está sobre la mesa.)~ «El caballero
-Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» Leedla. Cuando
-llegue a mi poder la gracia de indulto, el reo habrá sufrido ya la
-última pena.
-
-FLORIA
-
-¿Pero vos no haréis eso?
-
-SCARPIA
-
-¿Que no? Sois injusta conmigo. Que yo lleve mi filantropía hasta el
-punto de salvaros y de poneros en libertad, es natural y además lo
-realizo con el mayor gusto; pero que haga lo propio con él... eso no...
-eso no lo haré nunca.
-
-FLORIA
-
-~(Fuera de sí.)~ Pero entonces, miserable, ¿eres un asesino?
-
-SCARPIA
-
-~(Tranquilamente.)~ Lo que yo soy y lo que haya de ser, dependerá de
-vos, de vos exclusivamente.
-
-FLORIA
-
-~(Sin comprender.)~ ¿De mí?
-
-SCARPIA
-
-Sí; pero, pronto, sentaos... Estáis a punto de caer desfallecida y yo
-no puedo seguir cenando con tranquilidad mientras vos continuáis en
-pie... Vamos, hacedme el favor de tomar asiento y aceptad siquiera dos
-dedos de este excelente vino de España. ~(Se lo sirve.)~ Y aquí, con
-los codos apoyados sobre la mesa, hablaremos con más intimidad y más
-cómodamente acerca de los medios de aliviar en lo posible, la triste
-situación por la que atraviesa Cavaradossi.
-
-FLORIA
-
-No tengo hambre ni sed más que de su libertad. ~(Se sienta
-resueltamente enfrente de él, retira el vaso de vino y coloca los codos
-sobre la mesa.)~ ¡Concluyamos!... ¿Cuánto?
-
-SCARPIA
-
-~(Dejando de beber.)~ ¿Cómo cuánto?
-
-FLORIA
-
-Sí; ¿qué suma queréis?
-
-SCARPIA
-
-¿Dinero? ¿Por quién me habéis tomado? ¡Quién piensa en eso! Porque hace
-pocas horas estuve implacable, hasta feroz quizá, en el cumplimiento
-de mis deberes, ¿suponéis que soy capaz de venderme? ¡Qué mal, que mal
-me conocéis! Si yo extremaba mi celo en la persecución de Angelotti,
-era porque su fuga constituía mi perdición... Pero una vez realizada
-mi tarea, soy como el soldado que depone la cólera al cesar el
-combate... Ahora ya no encontraréis en mí más que al barón Scarpia,
-uno de vuestros más fanáticos admiradores. ~(Se levanta y se acerca a
-ella, que, siempre sentada, le mira con inquietud.)~ Y esta ferviente
-adoración mía ha adquirido esta noche mayor intensidad... Sí, Floria,
-hasta hoy yo solo había visto en vos a la inimitable intérprete de
-las dulcísimas melodías de Cimarrosa y de Paisiello; pero de pronto
-se me ha revelado la mujer... la mujer más apasionada y mil veces más
-admirable en la realidad de la pasión y del dolor que en las ficciones
-de la escena... ¡Qué acentos tan patéticos acabo de oíros!... ¡qué
-gestos tan conmovedores!... ¡qué gritos tan sublimes!... Cuando yo
-he visto todo esto, verdaderamente maravillado, estuve a punto de
-olvidar mi papel en aquella terrible tragedia, para aclamaros como un
-espectador entusiasmado, y declararme vencido ante tan prodigiosas
-seducciones.
-
-FLORIA
-
-~(A media voz, pero siempre inquieta.)~ ¡Ojalá lo hubieseis hecho!
-
-SCARPIA
-
-~(Dejando el vaso sobre la mesa y sentándose en el sofá cerca de
-ella.)~ ¿Queréis saber por qué no lo hice? Pues porque al mismo tiempo
-que experimentaba este entusiasmo súbito por la mujer fascinadora, tan
-diferente de aquellas que había conocido hasta entonces, surgieron
-en mi alma unos celos horribles... unos celos espantosos que me
-roían las entrañas. ¿Cómo --me decía yo-- esta cólera que enrojece
-su semblante, estos gritos de angustia que ella lanza, son por un
-individuo cualquiera, por un miserable pintor que no vale ni una
-sola de sus lágrimas? Y cuanto mayores y más sentidas eran vuestras
-súplicas por él, más se aferraba en mí el ansia de tenerlo en mi poder
-para hacerle sufrir todo lo que yo sufría, para hacerle pagar con la
-vida tanto amor, y castigarle, sí, sí, castigarle sin compasión y sin
-tregua... ¡Oh! le odio de tal modo por esa felicidad inmerecida que
-ha conseguido, le envidio de tal suerte por poseer una criatura tan
-angelical como vos, que no podré perdonarlo nunca... nunca, sino con
-una condición... una sola... La de tener yo también mi parte en esa
-dicha.
-
-FLORIA
-
-~(Levantándose.)~ ¿Tú?
-
-SCARPIA
-
-Y la tendré. ~(Sentado y tratando de retenerla por un brazo.)~
-
-FLORIA
-
-~(Separándose de él violentamente y lanzando una carcajada de burla.)~
-¿Tú?... Antes me arrojaría por ese balcón.
-
-SCARPIA
-
-Hazlo y dentro de poco estará detrás de él el cadáver de tu amante,
-~(Con mucha frialdad y sin moverse.)~
-
-FLORIA
-
-¿Conque ese era el precio de tu infamia?
-
-SCARPIA
-
-Por fin lo entendiste. ~(Sonriéndose.)~ Pronuncia un sí y lo salvo...
-un no y lo asesino.
-
-FLORIA
-
-~(Retrocediendo asustada.)~ ¿Serás capaz de emplear hasta la violencia?
-
-SCARPIA
-
-~(Aproximándose tranquilamente a la mesa y echando azúcar al café.)~
-La violencia no, de ningún modo... Eso no entra en mis hábitos... Si
-la proposición no te agrada puedes irte tranquilamente; ya te lo he
-dicho... ~(Agita el café con una cucharilla.)~ Todas las salidas las
-encontrarás abiertas. Pero te desafío a que lo realices... Ahora,
-si piensas entretenerte en insultarme, en suplicarme, te aconsejo
-que desistas de hacerlo, porque vas a perder el tiempo de una manera
-lastimosa. De modo que la mejor resolución que puedes tomar es decir sí
-desde luego.
-
-FLORIA
-
-¡Nunca! Voy a despertar a todo el mundo para pregonar tu infamia. ~(Se
-dirige de nuevo hacia la puerta.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Tomando un sorbo de café.)~ Pero no podrás despertar al muerto. ~(Al
-oír estas palabras se vuelve Floria con un gesto de desprecio. Scarpia
-continúa sonriendo.)~ Me odias mucho, ¿no es cierto?
-
-FLORIA
-
-¡Que si te odio!
-
-SCARPIA
-
-Muy bien... así te quiero yo. ~(Concluye de tomar el café y deja la
-taza sobre la mesa.)~ De las mujeres que se rinden sin lucha estaba ya
-cansado; más que cansado, ahíto. Lo que me seduce es tu desprecio,
-lo que ansío es vencer tu repugnancia, domar tu cólera y humillar tu
-orgullo.
-
-FLORIA
-
-¡Demonio!
-
-SCARPIA
-
-¿Demonio? Sea... Acepto el calificativo... Por lo mismo que soy un
-demonio tengo impulsos satánicos y goces infernales. Sí, quiero
-saborear el supremo placer de sentir tu alma indignada doblegarse ante
-mí, hasta quedar rendida... ¿Qué venganza mejor puedo tomar de tus
-ultrajes? ¿Qué refinamiento más delicado para un demonio que verte
-batallar inútilmente entre el dolor y la cólera, hasta caer vencida? ¿Y
-dices que me odias? Eso es lo que yo esperaba de ti, un odio mortal,
-implacable, feroz, y me prometo una alegría diabólica, al mirarte a mis
-pies, suplicante, entre los últimos espasmos de tu rencor impotente.
-
-FLORIA
-
-~(Atónita y mirándole con horror.)~ ¿Pero qué especie de monstruo eres
-tú? ¿De qué lodo infecto te han hecho? ¿Qué fiera te ha engendrado?
-
-SCARPIA
-
-Sigue... sigue... Más... más... ¡aún más!... Continúa
-escarneciéndome... ¡Nunca me parecerán bastantes tus insultos!...
-Vamos, no te detengas... Amontona contra mí las injurias más
-expresivas, abofetéame el rostro con los dicterios más repugnantes,
-escúpeme a la cara los insultos más soeces... Todo eso no servirá más
-que para encender la hoguera de la pasión que arde en mi pecho. ~(Trata
-de abrazarla.)~
-
-FLORIA
-
-~(Retrocediendo espantada.)~ ¡Atrás! ¡No te acerques! ¡Socorro! ¡A mi!
-¡A mí!
-
-SCARPIA
-
-No acudirá nadie. Te cansas en vano. ~(Acercándose al balcón.)~ Mira...
-Los primeros fulgores de la mañana empiezan a colorear el horizonte. Tu
-Mario, tu idolatrado Mario, solo tiene ya un cuarto de hora de vida.
-
-FLORIA
-
-~(Levantando las manos al cielo.)~ ¡Señor!... ¡Dios justo!... ¡Dios
-omnipotente!... ¿pero no ves esto? ¿Cómo consientes tanta infamia?
-¡Dios mío, socórreme!... Ven en mi ayuda.
-
-SCARPIA
-
-~(Burlándose.)~ ¡Si no cuentas con otro auxilio! ~(Mirando desde el
-balcón.)~ Ya está en la horca el cadáver de Angelotti... ¿Le ves?
-~(Floria retrocede horrorizada cubriéndose los ojos con las manos.)~
-Ahora le toca al vivo. ~(Llamando.)~ ¡Colometti!
-
-FLORIA
-
-~(Lanzándose desesperada hacia el balcón.)~ ¡No, no!... ¡Eso no!...
-¡salvadle!...
-
-SCARPIA
-
-~(Abrazándola.)~ ¿Entonces?
-
-FLORIA
-
-~(Dejándose caer a sus pies.)~ ¡Piedad!... ¡Tened piedad de mí! ¡Ya os
-habéis vengado bastante!... Vedme aquí, a vuestros pies, castigada,
-vencida, suplicante, casi moribunda, implorando vuestro perdón por todo
-lo que haya podido ofenderos...
-
-SCARPIA
-
-~(Levantándola y abrazándola estrechamente.)~ Es decir, que estamos de
-acuerdo, ¿no es verdad?
-
-FLORIA
-
-~(Separándose de él y lanzando un grito de repugnancia invencible.)~
-¡Ah!... ¡no!... ¡Nunca!... ¡nunca!... ¡Antes la muerte!... ~(Huye hacia
-la derecha, crispada de terror. En este momento se abre la puerta de
-entrada y aparece Colometti.)~
-
-
-ESCENA IV
-
-LOS MISMOS, COLOMETTI y algunos soldados que están agrupados detrás de
-él.
-
-COLOMETTI
-
-¿Debo ir a buscar al reo, excelencia?
-
-FLORIA
-
-¡Oh!
-
-SCARPIA
-
-Espera. ~(En voz baja a Floria, que está apoyada en el respaldo del
-sofá.)~ Te doy un minuto para reflexionar.
-
-FLORIA
-
-~(Con angustia infinita.)~ ¡No puedo más!... ¡No puedo más! ¡Todo ha
-concluido en mí!
-
-SCARPIA
-
-~(En voz baja.)~ Responde.
-
-FLORIA
-
-~(Después de una pausa y haciendo un violento esfuerzo.)~ Sí... ~(Al
-decir este monosílabo se deja caer en el sofá, anegada en lágrimas, con
-el rostro sobre los almohadones y sollozando desesperadamente.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Sonriendo.)~ He cambiado de opinión, Colometti. El verdugo puede
-retirarse a descansar... Por ahora su faena ha concluido. ~(Colometti
-da una orden a los soldados y estos se retiran.)~
-
-FLORIA
-
-~(Incorporándose penosamente y en voz baja, ahogada por los sollozos.)~
-Quiero la libertad de Mario, pero ahora, en este mismo instante.
-
-SCARPIA
-
-~(También en voz baja.)~ Poco a poco, amiga mía. No se puede andar
-tan deprisa. Aquí está la orden formal del gobernador a quien debo
-obedecer. ~(Se la enseña.)~ «Cavaradossi será ejecutado antes de
-salir el sol.» El caballero debe, pues, sufrir la pena impuesta por
-las leyes o por lo menos, debe creer todo el mundo que la ha sufrido.
-La estratagema que voy a emplear para librarle de la muerte, solo la
-conoceremos el caballero Cavaradossi, Colometti y nosotros dos.
-
-FLORIA
-
-¿Y quién me garantiza que cumpliréis vuestra palabra?
-
-SCARPIA
-
-Las órdenes que voy a dar ahora mismo. ~(En voz alta.)~ Colometti,
-cierra esa puerta. ~(Colometti obedece.)~ Oye bien lo que tengo que
-decirte... El preso no será ahorcado, sino fusilado ~(Movimiento en
-Floria. Scarpia la tranquiliza con un gesto.)~ sobre la explanada del
-castillo, lo mismo, exactamente lo mismo, que el conde de Palmieri.
-
-COLOMETTI
-
-¿Es decir que esa ejecución?...
-
-SCARPIA
-
-No será más que simulada, ¿comprendes? Como lo fue la del conde.
-
-COLOMETTI
-
-Entendido, excelencia.
-
-SCARPIA
-
-Tú mismo elegirás entre los soldados de la compañía de guardias, doce
-hombres de tu confianza, cuyos fusiles también tendrás cuidado de
-cargar por ti mismo, con cartuchos sin bala.
-
-COLOMETTI
-
-Así lo haré.
-
-SCARPIA
-
-En seguida, advertirás al caballero Cavaradossi todo lo que debe de
-hacer para evitar sospechas... Cuando el reo oiga el ruido de la
-descarga, se dejará caer en tierra, como herido por el rayo... En este
-momento te acercarás a él como para convencerte de que está bien muerto
-y después de decir en alta voz que no necesita el tiro de gracia,
-ordenarás al piquete que se retire al castillo. Cuando los soldados
-hayan desaparecido, te aproximarás al caballero Cavaradossi y después
-de echarle la capa sobre los hombros, le acompañarás tú mismo, hasta la
-puerta del castillo, donde le esperará el coche de la señora. Entrarás
-con él en el carruaje y sin perder un momento le acompañarás hasta la
-puerta Angélica, que has de mandar abrir por orden mía. Cuando estéis
-fuera de las murallas, en lugar seguro, le dejarás continuar su viaje y
-tú vendrás a darme cuenta de todo y a descansar. ¿Has entendido bien?
-
-COLOMETTI
-
-Perfectamente, excelencia. ¿Cumplo ahora lo mandado?
-
-SCARPIA
-
-No. Deja solo al reo en la capilla y espera.
-
-FLORIA
-
-~(A media voz.)~ Quiero verle... quiero decirle yo misma cuanto acabáis
-de ordenar.
-
-SCARPIA
-
-Sea. ~(A Colometti.)~ La señora está en libertad y puede ir y venir
-a su antojo por el castillo. Deja a uno de tus compañeros al pie de
-la escalera, para que la acompañe hasta la capilla. Después de la
-entrevista y cuando la señora haya entrado en su coche ejecutarás
-fielmente todo lo que acabo de ordenarte.
-
-COLOMETTI
-
-Está bien, excelencia. ~(Inclinándose.)~
-
-SCARPIA
-
-No te olvides de nada... Ordena, en nombre mío, que no entre nadie a
-molestarme... ~(Colometti sale cerrando la puerta. Scarpia echa el
-cerrojo por dentro.)~
-
-
-ESCENA V
-
-FLORIA y SCARPIA
-
-FLORIA
-
-~(Al ruido que hace el cerrojo, Floria se estremece y se levanta pálida
-y vacilante.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Acercándose a ella.)~ ¿Estás satisfecha?
-
-FLORIA
-
-~(Con voz débil y temblando.)~ Aún no.
-
-SCARPIA
-
-¿Tienes más que pedirme todavía?
-
-FLORIA
-
-~(Haciendo un esfuerzo.)~ Quiero un salvoconducto, autorizándome para
-abandonar libremente los Estados Romanos.
-
-SCARPIA
-
-Es muy justo. ~(Va hacia la escribanía y se pone a a escribir vuelto
-de espaldas. Floria se acerca a la mesa y toma el vaso en que Scarpia
-le sirvió vino al principio del acto. Al acercarlo a sus labios, se
-fija en el cuchillo de trinchar, de hoja muy afilada, que está sobre
-la mesa y se iluminan sus ojos con brillo siniestro, volviéndose en el
-acto a mirar a Scarpia que sigue escribiendo. Deja el vaso sobre la
-mesa y aproxima hacia sí el cuchillo. Después se quita, rápidamente,
-el guante de la mano derecha y lo coloca encima del cuchillo. Scarpia,
-que ha concluido de escribir, lee en alta voz.)~ «Se ordena a todas
-las autoridades civiles y militares, que dejen salir libremente de la
-ciudad de Roma y de todos los Estados romanos a la artista Floria,
-llamada _La Tosca_, y al caballero que la acompaña, encargándoles
-además que les presten protección y ayuda si la necesitasen. Tal es
-nuestra voluntad.-- Roma, diez y ocho de junio de mil ochocientos.--
-Vitelio Scarpia, director general de Policía.-- Por mandado de su
-majestad Católica el rey Fernando.» ~(Se acerca a Floria, la cual
-vuelve a coger el vaso, apurando de una vez su contenido.)~ Está bien
-así, ¿no es cierto? ~(Entrega el salvoconducto a Floria que lee en pie,
-rozando casi su espalda con el rostro de Scarpia, que está inclinado
-sobre ella, devorándola con los ojos. Floria, después de leer, coloca
-el vaso sobre la mesa, procurando que su mano esté casi encima del
-cuchillo.)~ Y ahora, ¿qué me darás tú en cambio? ~(La estrecha por la
-cintura con un brazo, mientras la besa ardientemente en la espalda.)~
-
-FLORIA
-
-¡Esto! ~(Se vuelve rápidamente y le clava el cuchillo en el corazón.)~
-
-SCARPIA
-
-~(Cayendo sobre el sofá.)~ ¡Ah... maldita!
-
-FLORIA
-
-~(Prorrumpiendo en una carcajada de alegría salvaje.)~ ¡Por fin!...
-¡por fin! ¡Estás en mi poder!
-
-SCARPIA
-
-¡Socorro!... ¡A mí!...
-
-FLORIA
-
-¡Grita, grita si puedes! ¡Miserable!... ¡Ah!... ¡Dios ha oído mis
-súplicas! ~(Arroja el cuchillo sobre la mesa.)~ ¡Verdugo! ¡Me has
-torturado durante toda una noche! ¡Te has reído de mi desesperación y
-de mis lágrimas, has pisoteado sin piedad las fibras más delicadas de
-mi alma! ¿Y no había de tener yo mi desquite? ~(Se encorva y se acerca
-a él.)~ Mírame bien, infame... Mira el regocijo que siento ante tu
-agonía... mira el placer con que contemplo tu muerte... ¡Cobarde!...
-Y mueres por mano de una mujer, aborto del infierno. Sí, y mueres
-desesperado, blasfemando de rabia como los réprobos, ¡como lo que
-eres!... ¡Muere, demonio! ¡Muere, monstruo!... ¡Muere condenado por
-toda la eternidad!
-
-SCARPIA
-
-~(Tratando de incorporarse, sobre el respaldo del sofá.)~ ¡Favor!...
-¡Yo muero!
-
-FLORIA
-
-~(Va hacia la puerta de salida a escuchar, pero sin dejar de mirar a
-Scarpia.)~ ¡No llames en tu auxilio! ¡Nadie vendrá!... Tu propia sangre
-te ahoga la voz en la garganta, ¡miserable! ~(Scarpia, por un último
-y supremo esfuerzo, logra ponerse casi de pie y Floria, al verlo, va
-hacia la mesa, empuñando de nuevo el cuchillo. Ambos están, uno frente
-al otro, unos instantes; ella, amenazadora, y él, sofocado por el
-estertor de la agonía y sin poder hablar hasta que por fin, cae sobre
-el sofá lanzando un gemido, y del sofá vuelve a caer en tierra. Floria
-deja el cuchillo sobre la mesa y dice con frialdad.)~ ¡Más vale así!
-~(Toma el candelero que está sobre la mesa y lo acerca al rostro de
-Scarpia que en este instante expira.)~ ¡Ahora estamos en paz! ~(Sin
-volver a mirar el cadáver, coloca el candelabro, en su sitio y se
-limpia, tranquilamente, la mano con el mantel. Después ve una mancha de
-sangre en el vestido y moja una punta de la servilleta en la botella
-de agua y se frota con ella el vestido, estruja la servilleta y la
-tira en la alcoba. Anda alrededor de la mesa y se va hacia el espejo,
-coge el candelabro que está sobre la consola y lo enciende y vuelve
-a dejarlo en su sitio. En seguida se arregla los cabellos, recoge el
-guante, se lo calza, y al abrochárselo, ve el cadáver.)~ ¿Y era eso
-lo que hacía temblar a toda una ciudad? ~(En este, instante empieza
-a oírse el redoble lejano de tambores.)~ ¡La diana! ¿Ya? ~(Sigue el
-ruido de los tambores que no cesa hasta que cae el telón. Floria toma,
-sobre la mesa, el salvoconducto y se lo guarda en el pecho. Escucha
-hacia la puerta, después se acuerda de que ha encendido el candelabro
-y se dirige a apagarlo, pero de pronto cambia de idea y vuelve a
-encenderlo con el que está sobre la mesa, colocando los dos candelabros
-a ambos lados del cadáver. Mira en torno suyo, ve el crucifijo que está
-sobre el reclinatorio, lo coge y lo pone sobre el pecho de Scarpia.
-Por último, se dirige a la puerta, descorre el cerrojo, la abre con
-precaución y mira hacia el corredor que está muy oscuro. Permanece un
-momento escuchando y sale, cerrando la puerta detrás de sí, mientras
-los tambores redoblan con mayor fuerza.)~
-
-
-TELÓN
-
-
-
-
-ACTO CUARTO
-
-CUADRO PRIMERO
-
-La capilla de los condenados a muerte en el castillo de Santángelo.
-Ventana con fuertes rejas de hierro al fondo, un altar a la derecha y
-la puerta de entrada a la izquierda.
-
-
-ESCENA PRIMERA
-
-MARIO, acostado y dormitando, UN CARCELERO, COLOMETTI y DOS SOLDADOS
-que están de centinela.
-
-COLOMETTI
-
-~(Acercándose a Mario.)~ ¡Caballero! ¡Vamos... caballero!
-
-MARIO
-
-~(Despertándose.)~ ¿Eh? ¿Que hay? ¡Ah! ¿Sois vos?... ¡Dormía de una
-manera tan agradable!... Llegó el momento. ¿No es eso? ¿Venís a poner
-fin a este hermoso sueño para anunciarme que voy a entrar en el otro,
-en aquel otro que no concluye nunca?
-
-COLOMETTI
-
-Os equivocáis. Vengo a deciros que está ahí una persona que quiere
-hablaros. ~(Se acerca hacia la puerta de entrada, que permanece
-abierta.)~
-
-MARIO
-
-~(Deteniéndole.)~ Aguardad. Si es alguno de esos frailes que pretenden
-hacerme implorar la misericordia divina por haber intentado salvar la
-vida de un fugitivo, decidle de mi parte que se vaya, que no quiero
-verle. Sí, yo os ruego que me libréis de la presencia de esas gentes
-y de sus cánticos lúgubres. La muerte es ya harto desagradable por sí
-misma para ennegrecerla aún más con la tristeza que infunden en el
-ánimo semejantes ceremonias. ~(Vuelve a recostarse como para dormir de
-nuevo.)~
-
-COLOMETTI
-
-No es eso. Los religiosos se han retirado ya por orden de su
-excelencia. La persona que desea entrar es una persona de vuestro
-agrado.
-
-MARIO
-
-~(Vivamente.)~ ¿Floria?
-
-COLOMETTI
-
-Sí.
-
-MARIO
-
-~(Levantándose.)~ ¡Oh!... que venga... que venga al instante... ¿Dónde
-está? ~(Colometti hace un gesto al carcelero y este hace entrar a
-Floria.)~
-
-
-ESCENA II
-
-LOS MISMOS y FLORIA
-
-FLORIA
-
-~(Corriendo a abrazar a Mario.)~ ¡Mario!
-
-MARIO
-
-¡Alma mía!
-
-FLORIA
-
-¿Me has perdonado ya?
-
-MARIO
-
-¡Perdonarte! ¡Tú eres quien debe perdonarme un injusto movimiento
-de cólera!... ¡Qué habías de hacer después de atormentarte de aquel
-modo!... ¿Vienes a darme el último adiós?
-
-FLORIA
-
-~(Mirando de soslayo a los polizontes que ante una señal de Colometti
-se disponen a marcharse.)~ No... no vengo a darte el último adiós.
-
-MARIO
-
-~(Sin comprender.)~ ¿Qué dices?
-
-FLORIA
-
-~(En voz baja.)~ ¡Calla!... Espera, espera a que se hayan marchado.
-~(Acerca su rostro al de Mario, el cual al sentir su contacto en la
-mejilla no puede contener un gesto de dolor.)~ ¿Sufres mucho todavía?
-
-MARIO
-
-~(Cogiéndole las manos a Floria y besándolas con amor.)~ No... un
-poco... Ya estoy mejor.
-
-FLORIA
-
-Yo te curaré. ¡Amor mío!... Dentro de algunos minutos estaremos lejos,
-muy lejos de esta ciudad... Los dos juntos... y a salvo de todo
-riesgo... ~(En este momento han salido el carcelero y los soldados y no
-queda más que Colometti.)~ Sí... te traigo la libertad, la salvación.
-
-MARIO
-
-~(Asombrado.)~ ¡Mi libertad!
-
-FLORIA
-
-Absoluta.
-
-MARIO
-
-~(Atónito.)~ ¡De Scarpia!
-
-FLORIA
-
-Sí, de él, de él mismo... ¿No es cierto señor Comisario? ¿No es verdad
-que estará libre?
-
-COLOMETTI
-
-Hace pocos momentos su excelencia me ha dado órdenes que confirman todo
-cuanto dice la señora.
-
-FLORIA
-
-¿Lo ves, Mario?
-
-MARIO
-
-~(Mirando a uno y a otro.)~ ¡Órdenes! ¿Qué órdenes son esas? ~(Sin
-comprender.)~
-
-FLORIA
-
-Que tu fusilamiento no será más que simulado. ¿Entiendes? Nada más
-que por pura fórmula... pero los fusiles estarán cargados con pólvora
-sola. ¿No es cierto señor Comisario? ~(Colometti hace una señal de
-asentimiento.)~ Sin bala. ¿Entiendes bien? Y para mayor seguridad
-las armas las preparará el mismo señor Comisario, aquí presente. ¿No
-es verdad? ~(Colometti vuelve a afirmar. Mario sigue mirándola con
-incredulidad.)~ Que te lo asegure él, que él mismo te lo afirme, porque
-parece que no quieres dar crédito a mis palabras... Vamos, hablad,
-hablad pronto. ~(A Colometti.)~
-
-COLOMETTI
-
-Sí, yo mismo he cargado los fusiles... Así lo ha ordenado su excelencia.
-
-FLORIA
-
-¿Lo oyes? Él mismo acaba de decirlo... Ya ves que no te engaño...
-En seguida te conducirán a la explanada y al oír el ruido de la
-descarga te dejarás caer en tierra como muerto... El señor Comisario
-despedirá al piquete y en el acto te abrirá la puerta del castillo.
-Saltamos después en mi coche y ya estamos en libertad... ¿Comprendes?
-En libertad completa... ¡Libres para siempre! ¿Ves qué felicidad tan
-grande?
-
-MARIO
-
-~(Con la misma incredulidad.)~ ¿Pero todo eso es posible?
-
-FLORIA
-
-Naturalmente. ¿Por qué muestras tanto empeño en negarlo? Mira...
-Mira... ~(Sacando del pecho el salvoconducto.)~ Aquí está el
-salvoconducto para atravesar la frontera.
-
-MARIO
-
-¿Tú?
-
-FLORIA
-
-Y tú también. ¡Mario mío! Léelo entero. «La señora Floria, llamada _La
-Tosca_, y el caballero que la acompaña.» Bien claro está.
-
-MARIO
-
-~(Después de leer.)~ Sí, eso dice. ¿Y la firma de Scarpia? ~(Confuso y
-sin comprender.)~
-
-FLORIA
-
-¿Estás convencido? ~(Abrazándole.)~
-
-MARIO
-
-~(Creyendo adivinar.)~ ¡Ah! ~(Se detiene mirando a Colometti.)~
-
-COLOMETTI
-
-Sí, el caballero no debe tener ningún género de desconfianza. Conviene
-apresurarse y no aguardar a que el día aclare por completo. Después
-tendrán tiempo de hablar y abrazarse.
-
-FLORIA
-
-¡Es verdad!... ¡Tenéis razón!... ¡Pronto!... ¡Pronto!...
-
-COLOMETTI
-
-El piquete se encuentra ya formado en la explanada. Voy a cerciorarme
-de que el sitio está completamente desierto y vuelvo a buscaros.
-
-FLORIA
-
-Sí... sí... Que nadie te vea. ¡Cómo os agradezco lo que hacéis por
-nosotros!
-
-COLOMETTI
-
-Cumplo las órdenes de mi jefe. ~(Vase.)~
-
-
-ESCENA III
-
-MARIO y FLORIA
-
-MARIO
-
-~(Apenas sale Colometti se dirige a Floria cogiéndola violentamente por
-un brazo.)~ ¡Desgraciada! ¿A qué precio compraste mi libertad?
-
-FLORIA
-
-¿A qué precio?
-
-MARIO
-
-Sí.
-
-FLORIA
-
-~(Con voz terrible.)~ Pues con una puñalada en el corazón...
-~(Rápidamente.)~ Pero, antes... ¿entiendes? Antes.
-
-MARIO
-
-¿Tú has hecho eso?
-
-FLORIA
-
-¡Yo!
-
-MARIO
-
-¿Y ha muerto?
-
-FLORIA
-
-~(Con alegría.)~ A mis pies y revolcándose en su propia sangre.
-
-MARIO
-
-¿Y no has huido? ¿Y estás aquí tan tranquila? ¡Pero se descubrirá su
-muerte y te buscarán!
-
-FLORIA
-
-No, no temas... Él mismo, delante de mí, ordenó que le dejaran
-descansar. ¡Ya descansa!
-
-MARIO
-
-¡No importa... huye... huye pronto!
-
-FLORIA
-
-Repito que no tengas temor alguno. Es natural que habiendo velado
-toda la noche sus gentes le dejen solo hasta la hora de almorzar, de
-modo que tenemos por delante el tiempo suficiente para llegar hasta
-Civitavecchia, donde podremos encontrar un buque que se haga a la vela,
-o un bote o una barca de pescadores. Cuando vean el cadáver, nosotros
-estaremos en alta mar, fuera de las garras de la policía.
-
-MARIO
-
-¡Ah, valerosa Floria!... ¡Eres una romana, una verdadera romana de los
-tiempos heroicos! ~(Abrazándola.)~
-
-FLORIA
-
-~(Al ver que se abre la puerta.)~ ¡Silencio!... El Comisario.
-
-
-ESCENA IV
-
-DICHOS, COLOMETTI y SOLDADOS
-
-COLOMETTI
-
-Vamos...
-
-MARIO
-
-Cuando gustéis.
-
-FLORIA
-
-~(Vivamente.)~ ¡Sí... sí! ~(Al ver a los soldados cambia de tono.)~
-¡Mario! ~(Le abraza. En voz baja a Colometti.)~ ¿Puedo acompañarle?
-
-COLOMETTI
-
-No. ~(También en voz baja.)~ Es más conveniente que no os presentéis
-hasta que oigáis los disparos.
-
-FLORIA
-
-~(Idem.)~ La explanada está aquí encima. ¿No es cierto?
-
-COLOMETTI
-
-Sí... No hay más que subir veinte escalones.
-
-FLORIA
-
-Bien...
-
-COLOMETTI
-
-Vamos, caballero. ~(A Mario.)~
-
-FLORIA
-
-~(Siempre abrazada a Mario.)~ No te olvides de nada. ¡Por Dios, Mario
-mío, déjate caer en cuanto oigas la descarga!... Y sobre todo no te
-muevas hasta que yo te avise... ¿Entiendes?
-
-MARIO
-
-Sí. ~(Besándola las manos.)~ Adiós, Floria.
-
-FLORIA
-
-Adiós no... Hasta luego, vida mía.
-
-COLOMETTI
-
-¡Adelante!... ¡Marchen! ~(Los soldados rodean a Mario que sale
-conmovido.)~
-
-
-ESCENA V
-
-FLORIA sola
-
-FLORIA
-
-~(Después de una pausa.)~ Sí, no hay duda... Con mis caballos
-llegaremos a Civitavecchia antes de cuatro horas. ¡Ah, cuándo veré
-perderse en el horizonte esta maldita tierra romana! ¡Con qué placer
-respiraremos fuera de ella! ~(Pausa.)~ Les oigo andar aquí encima...
-~(Escucha.)~ Ya se paran... ¡Por fin llegó el momento supremo!...
-Con tal de que no se le ocurra a nadie ir a despertar al otro para
-cualquier asunto... ~(Otra pausa.)~ ¿Qué es lo que hacen ahora? ¿A qué
-aguardan? Debía ya de haberse cumplido todo... El más leve indicio
-puede perderle... Me estremece el alma tanto esperar... ¡Me digo a mí
-misma que no se trata más que de una ficción, y sin embargo la idea
-de que van a disparar sobre él me hiela la sangre en las venas!...
-¡Pronto!... ¡Pronto!... ¡Dios mío, qué minutos tan eternos!... ¿Pues
-no estoy temblando?... ¡Concluid!... ~(Suena el ruido de la descarga,
-al oírle lanza un grito de espanto.)~ ¡Ah!... ¡Estoy loca!... ¡Me he
-estremecido de horror como si fuera verdad!... ¡Ya está hecho!...
-¡Ahora pronto, arriba!... Su capa que han olvidado. ~(Toma la capa de
-Mario y sale precipitadamente.)~
-
-
-MUTACIÓN
-
-
-
-
-CUADRO SEGUNDO
-
-Explanada. Al fondo un parapeto defendido con cañones. En las
-lejanías, vista de la ciudad de Roma, entre el Coliseo y la cúpula de
-San Pedro, iluminada por los fulgores del sol naciente. A la izquierda
-una muralla alta, y al final de ella, bambalinas de aire. A la derecha,
-otro muro, en el cual se abre la poterna, que está a la entrada de
-la escalera. Más hacia la izquierda, un pasadizo entre el muro y el
-parapeto. Empieza a amanecer en el momento de alzarse el telón, y la
-escena se va iluminando con mayor intensidad hasta finalizar el cuadro,
-en que brillará el sol espléndidamente sobre el horizonte.
-
-
-ESCENA ÚNICA
-
-MARIO está tendido en tierra cerca de la muralla, a la izquierda.
-Los SOLDADOS están en el fondo, a la derecha, entre el parapeto y el
-muro de la poterna. COLOMETTI está inclinado sobre el cuerpo de Mario,
-cuya cabeza está vuelta hacia la muralla. Un SARGENTO con una linterna
-alumbra a Colometti.
-
-COLOMETTI
-
-~(Después de observar el cuerpo durante un momento, se incorpora y se
-dirige al sargento.)~ Está bien muerto. Podéis retiraros. ~(El sargento
-se va, seguido de los soldados. En este mismo instante aparece Floria
-por la poterna con la capa de Mario al brazo.)~
-
-FLORIA
-
-Este debe ser el sitio... Sí, aquí está la explanada. ~(Ve a
-Colometti.)~ Ah, es él. ¿Los soldados se han retirado ya?
-
-COLOMETTI
-
-Hace un momento.
-
-FLORIA
-
-~(Avanzando.)~ ¿Dónde está?
-
-COLOMETTI
-
-~(Señalando al sitio.)~ Allí.
-
-FLORIA
-
-Ah. ~(Se lleva la mano al pecho.)~ Está bien. ~(Reponiéndose.)~ Tened
-la bondad de ver si el camino está solitario. ~(Colometti sale por el
-fondo derecha. Floria corre hacia el sitio donde se encuentra el cuerpo
-de Mario.)~ ¡Soy yo! ~(Aparece un soldado.)~ ¡No te muevas!... ¡No te
-muevas, por Dios!... Pasa un soldado... Aguarda. ~(Se separa de Mario
-repentinamente.)~ ¡Ya se ha ido! ~(Vuelve a acercarse a él, pero en
-este instante aparecen cuatro hombres con dos linternas.)~ ¡Quieto,
-todavía viene gente!... ¡Dios mío, y el comisario que no llega! ~(Se
-acercan los cuatro hombres.)~ ¿Eh? ¿Qué queréis? ¿Adónde vais?
-
-SARGENTO
-
-Venimos a buscar el cadáver.
-
-FLORIA
-
-~(Con el espanto propio de la situación.)~ ¡Atrás! ¡No os acerquéis!
-¡Ese cadáver me pertenece!... ¡Es mío!... ¡Me lo ha entregado el señor
-barón de Scarpia!... ¿No os lo ha dicho el Comisario?
-
-SARGENTO
-
-Nada nos ha dicho.
-
-FLORIA
-
-Se habrá olvidado de daros la orden... Llamadle... Buscadle en
-seguida. ~(Los soldados van hacia la derecha. Floria se acerca a
-Mario, sin perder de vista a los soldados.)~ ¡No te levantes aún!
-¡Podrían verte! ¡Espera a que se hayan alejado y después nos iremos!
-¡Es lo mejor! ¡Podría ocurrir cualquier desgracia imprevista! Con
-el salvoconducto saldremos del castillo los dos sin esperar al
-Comisario... ~(Respirando.)~ ¡Por fin!... Ya no se les ve... Ya se han
-ido... ¡Ahora! ~(Le arroja la capa, mirando siempre a la derecha hacia
-el fondo.)~ ¡Pronto! ¡Embózate! ¡Arriba! ~(Se vuelve y le ve inmóvil.)~
-¿Eh? ¿Qué haces? ¡Levántate! ¿No me oyes? ~(Espantada se acerca a
-él.)~ ¡Mario! ¡Mario mío! ¿Se habrá desmayado? ~(Se aproxima, le coge
-la cabeza y la vuelve rápidamente. Entonces ve el rostro de Mario
-con la palidez de la muerte y el brazo derecho del cadáver, que cae
-rebotando sobre el suelo.)~ ¡Jesús! ¿Qué miro? ~(Abrazada al cadáver.)~
-¡Sangre!... ¡Sangre!... ¡Muerto!... ¡Asesinos! ¡Asesinos! ~(Colometti y
-Schiarrone con los soldados. Al verlos Floria se levanta como una furia
-y se dirige a Colometti.)~ ¡Miserable!... ¡Verdugo, lo has asesinado!
-
-COLOMETTI
-
-He cumplido la orden. Le mandé fusilar como al Conde Palmieri.
-
-FLORIA
-
-¡Ah!... ¡la fiera!... ¡el monstruo!... ¡Y no puedo matarlo por segunda
-vez!
-
-SCHIARRONE
-
-¿Matar? ¿A quién?
-
-FLORIA
-
-~(Con acento terrible.)~ A vuestro infame Scarpia... ¡A ese demonio del
-infierno!... ¡Sí, acabo de matarlo de una cuchillada en el corazón!
-¡Y ahora siento que esté muerto, porque quisiera clavarle de nuevo el
-puñal en la herida y retorcerlo, en ella mientras tuviera fuerza en
-mi brazo y aliento en mi pecho! ~(Colometti hace una seña y se van el
-Sargento y los soldados.)~ ¡Sí, andad, cobardes!... ¡Corred a ver lo
-que he hecho de ese monstruo que asesina después de muerto!...
-
-SCHIARRONE
-
-~(Tratando de abalanzarse a ella.)~ ¿Tú?
-
-COLOMETTI
-
-~(Deteniéndole.)~ No hagas caso. ¡No ves que está loca de dolor!...
-¡Delira!
-
-FLORIA
-
-No deliro... Está muerto... ¡Muerto! ¡Muerto!
-
-COLOMETTI
-
-¿Entonces?
-
-FLORIA
-
-~(Desafiándole con el gesto.)~ ¿Qué?
-
-COLOMETTI
-
-Sería poca tu vida para pagar la suya.
-
-FLORIA
-
-¿Mi vida? ¿Qué me importa la vida, miserable?... ¡Tomadla, tomadla
-pronto! ~(En este instante se oyen voces confusas en el interior del
-castillo y redobles de tambores.)~
-
-COLOMETTI
-
-~(Al Sargento que vuelve precipitadamente.)~ ¿Qué sucede?
-
-SARGENTO
-
-Esa mujer ha dicho la verdad.
-
-COLOMETTI
-
-¿El barón?
-
-SARGENTO
-
-¡Muerto!
-
-TODOS
-
-¡Ah! ~(Gritos de cólera.)~
-
-COLOMETTI
-
-~(A Floria que durante este breve diálogo se ha ido retirando con
-expresión de alegría siniestra.)~ ¡Te mandaré a hacer compañía a tu
-amante!
-
-FLORIA
-
-~(En lo alto del parapeto.)~ Voy yo misma sin necesidad de tu auxilio.
-¡No quiero sufrir más el horror de veros, infames esbirros de una
-infame tiranía!... ~(Mirando hacia Roma.)~ ¡Pueblo envilecido que la
-soportas!... ~(Alzando el puño hacia el sol que aparece radiante en el
-horizonte.)~ ¡Sol estúpido que la alumbras, malditos seáis! ~(Se arroja
-por el parapeto.)~
-
-
-TELÓN
-
-*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK LA TOSCA ***
-
-Updated editions will replace the previous one--the old editions will
-be renamed.
-
-Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright
-law means that no one owns a United States copyright in these works,
-so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the
-United States without permission and without paying copyright
-royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part
-of this license, apply to copying and distributing Project
-Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm
-concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark,
-and may not be used if you charge for an eBook, except by following
-the terms of the trademark license, including paying royalties for use
-of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for
-copies of this eBook, complying with the trademark license is very
-easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation
-of derivative works, reports, performances and research. Project
-Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may
-do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected
-by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark
-license, especially commercial redistribution.
-
-START: FULL LICENSE
-
-THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
-PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
-
-To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
-distribution of electronic works, by using or distributing this work
-(or any other work associated in any way with the phrase "Project
-Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full
-Project Gutenberg-tm License available with this file or online at
-www.gutenberg.org/license.
-
-Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project
-Gutenberg-tm electronic works
-
-1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
-electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
-and accept all the terms of this license and intellectual property
-(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
-the terms of this agreement, you must cease using and return or
-destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your
-possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a
-Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound
-by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the
-person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph
-1.E.8.
-
-1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
-used on or associated in any way with an electronic work by people who
-agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
-things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
-even without complying with the full terms of this agreement. See
-paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
-Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this
-agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm
-electronic works. See paragraph 1.E below.
-
-1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the
-Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection
-of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual
-works in the collection are in the public domain in the United
-States. If an individual work is unprotected by copyright law in the
-United States and you are located in the United States, we do not
-claim a right to prevent you from copying, distributing, performing,
-displaying or creating derivative works based on the work as long as
-all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope
-that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting
-free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm
-works in compliance with the terms of this agreement for keeping the
-Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily
-comply with the terms of this agreement by keeping this work in the
-same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when
-you share it without charge with others.
-
-1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
-what you can do with this work. Copyright laws in most countries are
-in a constant state of change. If you are outside the United States,
-check the laws of your country in addition to the terms of this
-agreement before downloading, copying, displaying, performing,
-distributing or creating derivative works based on this work or any
-other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no
-representations concerning the copyright status of any work in any
-country other than the United States.
-
-1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
-
-1.E.1. The following sentence, with active links to, or other
-immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear
-prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work
-on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the
-phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed,
-performed, viewed, copied or distributed:
-
- This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
- most other parts of the world at no cost and with almost no
- restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it
- under the terms of the Project Gutenberg License included with this
- eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the
- United States, you will have to check the laws of the country where
- you are located before using this eBook.
-
-1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is
-derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not
-contain a notice indicating that it is posted with permission of the
-copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in
-the United States without paying any fees or charges. If you are
-redistributing or providing access to a work with the phrase "Project
-Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply
-either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or
-obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm
-trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
-with the permission of the copyright holder, your use and distribution
-must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any
-additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms
-will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works
-posted with the permission of the copyright holder found at the
-beginning of this work.
-
-1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
-License terms from this work, or any files containing a part of this
-work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
-
-1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
-electronic work, or any part of this electronic work, without
-prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
-active links or immediate access to the full terms of the Project
-Gutenberg-tm License.
-
-1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
-compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including
-any word processing or hypertext form. However, if you provide access
-to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format
-other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official
-version posted on the official Project Gutenberg-tm website
-(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense
-to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means
-of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain
-Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the
-full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1.
-
-1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
-performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
-unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
-access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works
-provided that:
-
-* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
- the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
- you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed
- to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has
- agreed to donate royalties under this paragraph to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid
- within 60 days following each date on which you prepare (or are
- legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty
- payments should be clearly marked as such and sent to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in
- Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg
- Literary Archive Foundation."
-
-* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
- you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
- does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
- License. You must require such a user to return or destroy all
- copies of the works possessed in a physical medium and discontinue
- all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm
- works.
-
-* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of
- any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
- electronic work is discovered and reported to you within 90 days of
- receipt of the work.
-
-* You comply with all other terms of this agreement for free
- distribution of Project Gutenberg-tm works.
-
-1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project
-Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than
-are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing
-from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of
-the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set
-forth in Section 3 below.
-
-1.F.
-
-1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
-effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
-works not protected by U.S. copyright law in creating the Project
-Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm
-electronic works, and the medium on which they may be stored, may
-contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate
-or corrupt data, transcription errors, a copyright or other
-intellectual property infringement, a defective or damaged disk or
-other medium, a computer virus, or computer codes that damage or
-cannot be read by your equipment.
-
-1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
-of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
-Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
-Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
-liability to you for damages, costs and expenses, including legal
-fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
-LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
-PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
-TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
-LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
-INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
-DAMAGE.
-
-1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
-defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
-receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
-written explanation to the person you received the work from. If you
-received the work on a physical medium, you must return the medium
-with your written explanation. The person or entity that provided you
-with the defective work may elect to provide a replacement copy in
-lieu of a refund. If you received the work electronically, the person
-or entity providing it to you may choose to give you a second
-opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If
-the second copy is also defective, you may demand a refund in writing
-without further opportunities to fix the problem.
-
-1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
-in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO
-OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT
-LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
-
-1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
-warranties or the exclusion or limitation of certain types of
-damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement
-violates the law of the state applicable to this agreement, the
-agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or
-limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or
-unenforceability of any provision of this agreement shall not void the
-remaining provisions.
-
-1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
-trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
-providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in
-accordance with this agreement, and any volunteers associated with the
-production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm
-electronic works, harmless from all liability, costs and expenses,
-including legal fees, that arise directly or indirectly from any of
-the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this
-or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or
-additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any
-Defect you cause.
-
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
-
-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of
-computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It
-exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations
-from people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future
-generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
-Sections 3 and 4 and the Foundation information page at
-www.gutenberg.org
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
-U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West,
-Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up
-to date contact information can be found at the Foundation's website
-and official page at www.gutenberg.org/contact
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without
-widespread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine-readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
-DONATIONS or determine the status of compliance for any particular
-state visit www.gutenberg.org/donate
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations. To
-donate, please visit: www.gutenberg.org/donate
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works
-
-Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
-Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be
-freely shared with anyone. For forty years, he produced and
-distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of
-volunteer support.
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
-the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
-necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
-edition.
-
-Most people start at our website which has the main PG search
-facility: www.gutenberg.org
-
-This website includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
diff --git a/old/67354-0.zip b/old/67354-0.zip
deleted file mode 100644
index 08e81fb..0000000
--- a/old/67354-0.zip
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h.zip b/old/67354-h.zip
deleted file mode 100644
index 95ebc25..0000000
--- a/old/67354-h.zip
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/67354-h.htm b/old/67354-h/67354-h.htm
deleted file mode 100644
index 1456628..0000000
--- a/old/67354-h/67354-h.htm
+++ /dev/null
@@ -1,5622 +0,0 @@
-<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN"
- "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd">
-<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es">
- <head>
- <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" />
- <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" />
- <title>
- La Tosca, by Victorien Sardou&mdash;A Project Gutenberg eBook
- </title>
- <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" />
- <style type="text/css">
-
-.formato { margin: 0 auto; width: 28em; max-width: 30em; font-size: 125%; }
-.x-ebookmaker.formato { width: 100%; max-width: 100%; font-size: medium; }
-
-p { margin: 0; text-align: justify; text-indent: 1.25em; }
-
-h1, h2, h3 { text-align: center; font-weight: normal; text-indent: 0; }
-h1.faux { margin: 0; font-size: xx-small; visibility: hidden; }
-h2 { margin: 2em 0 0 0; font-size: 140%; word-spacing: 0.2em; }
-h2.nobreak { page-break-before: avoid; }
-.subh2 { text-indent: 0; text-align: center; font-size: 140%; }
-h3 { margin: 2em 0 0.5em 0; font-size: 110%; word-spacing: 0.2em; }
-
-.mt05 { margin-top: 0.5em; }
-.mt1 { margin-top: 1em; }
-.mt15 { margin-top: 1.5em; }
-.mt2 { margin-top: 2em; }
-
-.pt6 { padding-top: 0; }
-.x-ebookmaker .pt6 { padding-top: 6em; }
-
-.fs60 { font-size: 60%; }
-.fs75 { font-size: 75%; }
-.fs90 { font-size: 90%; }
-.fs120 { font-size: 120%; }
-.fs140 { font-size: 140%; }
-.fs250 { font-size: 250%; }
-.smaller { font-size: smaller; }
-
-.g0 { letter-spacing: 0.05em; margin-right: -0.05em; }
-.g1 { letter-spacing: 0.1em; margin-right: -0.1em; }
-.g2 { letter-spacing: 0.2em; margin-right: -0.2em; }
-
-.ws1 { word-spacing: 0.2em; }
-
-hr { width: 34%; margin-left: 33%; clear: both; }
-hr.full { width: 100%; margin: 3em 0; border: medium solid silver; }
-hr.chap { width: 20%; margin: 3em 0 3em 40%; }
-hr.sep { width: 12%; margin: 1.5em 0 1.5em 44%; }
-hr.sep0 { width: 16%; margin: 1.5em 0 1.5em 42%; }
-hr.tir { width: 8%; margin: 1em 0 1em 46%; }
-
-.front { padding: 3em 0 0 0; page-break-before: always; }
-.front p { margin: 0; text-indent: 0; text-align: left; font-family: sans-serif; font-size: 90%; }
-.tit { margin: 3em auto 0 auto; page-break-before: always; }
-.tit p { text-indent: 0; text-align: center; }
-.negr { font-weight: bold; }
-
-div.chapter { page-break-before: always; margin-bottom: 2em; }
-
-.centra { text-align: center; text-indent: 0; }
-.asc { text-transform: lowercase; font-variant: small-caps; font-style: normal; }
-.legal { margin: 0 0 0 25%; border-top: 2px solid black;
- border-bottom: 2px solid black; padding: 1em; font-size: smaller; }
-.legal p { margin: 0; }
-
-.elenco { margin-left: 15%; font-size: 90%; list-style-type: none; line-height: 150%; }
-.elenco li { padding-left: 1.25em; text-indent: -1.25em; }
-.dondeh { text-align: justify; font-size: smaller; padding-left: 1.25em;
- text-indent: -1.25em; }
-.quienes { text-align: center; margin: 1em 0; text-indent: 0; font-size: smaller;
- word-spacing: 0.2em; }
-.quienesh { text-align: justify; margin: 1em 0; font-size: smaller; padding-left: 1.25em;
- text-indent: -1.25em; }
-.rol { float: left; clear: left; width: 5.5em; text-align: left; text-indent: 0;
- font-variant: small-caps; font-style: normal; }
-.x-ebookmaker .rol { float: left; clear: left; }
-.txt { margin-left: 5.5em; text-align: justify; text-indent: 0; font-style: normal; }
-em.acot { margin-top: 1em; text-align: center; text-indent: 0; font-size: 75%;
- font-style: normal; }
-
-.fin { margin-top: 3em; text-indent: 0; text-align: center; font-style: normal; }
-
-.pagenum {
- position: absolute;
- left: 92%;
- font-size: small;
- text-align: right;
- font-family: serif;
- font-style: normal;
- font-weight: normal;
- font-variant: normal;
- letter-spacing: normal;
- color: #B0B0B0;
- text-indent: 0;
-}
-
-/* Images */
-.figcenter { text-align: center; page-break-inside: avoid; }
-img { vertical-align: middle; }
-.thin { border: solid thin black; padding: 0; }
-.screenonly { display: block; }
-
-/* Transcriber's notes */
-.transnote { border: thin solid gray; background-color: #f8f8f8; font-family: sans-serif;
- font-size: smaller; margin: 2em 0; padding: 1em 0; }
-#tnote ul { list-style-type: inherit; margin: 0 0 0 1.5em; padding: 0 2em 0.5em 1em; }
-#tnote li { margin-top: 0.5em; text-align: justify; }
-.tnotetit { font-weight: bold; text-align: center; text-indent: 0; margin-bottom: 1em; }
-
- </style>
- </head>
-
-<body class="formato">
-<div lang='en' xml:lang='en'>
-<p style='text-align:center; font-size:1.2em; font-weight:bold'>The Project Gutenberg eBook of <span lang='es' xml:lang='es'>La Tosca</span>, by Victorien Sardou</p>
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
-most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms
-of the Project Gutenberg License included with this eBook or online
-at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you
-are not located in the United States, you will have to check the laws of the
-country where you are located before using this eBook.
-</div>
-</div>
-
-<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:1em; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Title: <span lang='es' xml:lang='es'>La Tosca</span></p>
-<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Author: Victorien Sardou</p>
-<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Translators: Félix González Llana</p>
-<p style='display:block; margin-top:0; margin-bottom:0; margin-left:2em;'>José Francos Rodríguez</p>
-<p style='display:block; text-indent:0; margin:1em 0'>Release Date: February 7, 2022 [eBook #67354]</p>
-<p style='display:block; text-indent:0; margin:1em 0'>Language: Spanish</p>
- <p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em; text-align:left'>Produced by: Ramón Pajares Box (This file was produced from images generously made available by The Internet Archive/American Libraries)</p>
-<div style='margin-top:2em; margin-bottom:4em'>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK <span lang='es' xml:lang='es'>LA TOSCA</span> ***</div>
-
-<div class="front">
- <hr class="full" />
- <h1 class="faux">La Tosca</h1>
-</div>
-
-<div class="transnote" id="tnote">
- <p class="tnotetit">Nota de transcripción</p>
- <ul>
- <li>Los errores de imprenta han sido corregidos.</li>
-
- <li>La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con
- las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.</li>
-
- <li>Para facilitar la lectura, se han expandido las abreviaturas
- en los nombres de los personajes.</li>
-
- <li>Las páginas en blanco han sido eliminadas.</li>
- </ul>
-</div>
-
-
-<div class="screenonly x-ebookmaker-drop">
- <hr class="chap" />
- <div class="figcenter">
- <img class="thin"
- style="width: 26em; height: auto;"
- src="images/cover.jpg"
- alt="Cubierta del libro" />
- </div>
-</div>
-
-
-<div class="tit pt6">
- <hr class="chap" />
- <p><span class="pagenum" id="Page_1">p. 1</span></p>
- <p class="fs140 ws1">LA TOSCA</p>
- <hr class="chap" />
-</div>
-
-
-<div class="chapter pt6">
- <div class="legal">
- <p><span class="pagenum" id="Page_2">p. 2</span>Esta obra es
- propiedad de sus autores, y nadie podrá, sin su permiso, reimprimirla
- ni representarla en España ni en los países con los cuales se hayan
- celebrado o se celebren en adelante tratados internacionales de
- propiedad literaria.</p>
-
- <p>Los autores se reservan el derecho de traducción.</p>
-
- <p>Los comisionados y representantes de la <i>Sociedad de Autores
- Españoles</i> son los encargados exclusivamente de conceder o
- negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de
- propiedad.</p>
-
- <p>Queda hecho el depósito que marca la ley.</p>
- </div>
-</div>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="tit">
- <p><span class="pagenum" id="Page_3">p. 3</span></p>
- <p class="fs250 g1 ws1">LA TOSCA</p>
- <p class="fs75 negr ws1 mt1">DRAMA TRÁGICO</p>
- <p class="fs60 ws1 mt15">EN CUATRO ACTOS DIVIDIDOS EN CINCO CUADROS, EN PROSA</p>
- <p class="fs60 ws1 mt2">ORIGINAL DE</p>
- <p class="fs120 negr g0 ws1 mt1">V. SARDOU</p>
- <p class="fs60 ws1 mt2"><i>traducido y adaptado a la escena española</i></p>
- <p class="fs60 mt1">POR</p>
- <p class="smaller negr ws1 mt1">FÉLIX G. LLANA y JOSÉ FRANCOS RODRÍGUEZ</p>
-
-
- <div class="figcenter mt2">
- <img src="images/adorno.jpg"
- style="width: 8em; height: auto;"
- alt="Ilustración ornamental" />
- </div>
-
-
- <p class="negr g1 mt2">MADRID</p>
- <p class="smaller asc ws1 mt05">R. VELASCO, IMPRESOR, MARQUÉS DE SANTA ANA, 11</p>
- <p class="smaller ws1 mt05">Teléfono número 551</p>
- <p>—</p>
- <p class="smaller">1904</p>
-</div>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_4">p. 4</span></p>
- <h2 class="nobreak g2">PERSONAJES</h2>
- <hr class="tir" />
-</div>
-
-<ul class="elenco">
- <li>FLORIA, llamada <i>La Tosca</i>.</li>
- <li>LUCIANA (camarista).</li>
- <li>BARÓN DE SCARPIA.</li>
- <li>MARIO CAVARADOSSI.</li>
- <li>CÉSAR ANGELOTTI.</li>
- <li>EL PADRE EUSEBIO, sacristán en el Quirinal.</li>
- <li>SCHIARRONE.</li>
- <li>COLOMETTI.</li>
- <li>GENARINO.</li>
- <li>CECCO.</li>
- <li>ROBERTI.</li>
- <li>UN SARGENTO.</li>
-</ul>
-
-<p class="centra fs90">Criados, policías, soldados y gentes del pueblo</p>
-
-<hr class="sep0" />
-
-<p class="centra ws1">La acción en Roma, en el año 1800</p>
-
-<hr class="sep" />
-
-<p class="centra smaller ws1">Derecha e izquierda, las del espectador</p>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter" id="Ch_1">
- <p><span class="pagenum" id="Page_5">p. 5</span></p>
- <div class="figcenter">
- <img src="images/borla005.jpg"
- style="width: 28em; height: auto;"
- alt="Ilustración ornamental" />
- </div>
- <h2 class="nobreak">ACTO PRIMERO</h2>
- <hr class="tir" />
-</div>
-
-<p class="dondeh">Iglesia de San Andrés en el Quirinal en Roma. Arcos
-a todo foro sobre pilastras de mármol. El espectador solo ve la nave
-derecha. Entre sombras distínguese el coro. En primer término derecha,
-una puerta practicable con ventanillo y llamador y cerca de ella una
-pila de agua bendita. La parte de la izquierda está ocupada por un
-andamio colocado cerca de un altar. Sobre el andamio un gran lienzo
-para pintar, en el cual hay algunas figuras abocetadas, y útiles de
-pintor, pinceles, paleta, paños, etc., etc. Se sube al andamio por
-una escalera de tres peldaños y en uno de ellos hay una cesta con el
-almuerzo de Cavaradossi. En medio de la escena y en un pedestal dorado
-la imagen de la Virgen, y al pie de la imagen flores y un candelabro
-con velas.</p>
-
-
-<h3>ESCENA PRIMERA</h3>
-
-<p class="quienesh">GENARINO y el PADRE EUSEBIO. El primero está
-dormido sobre el andamio y el segundo le despierta haciendo ruido con
-el manojo de llaves que trae en la mano.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Eh! ¡Genarino, Genarino!</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Despertándose sobresaltado.)</em> ¿Qué
-ocurre?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Durmiendo!</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Frotándose los ojos.)</em> Sí, me
-quedé traspuesto.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Holgazán!... Por de contado que yo voy a hacer lo mismo
-en seguida. Han dado las doce y es hora de cerrar las puertas; y el
-maestro ¿dónde está?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_6">p. 6</span>Genarino</p>
-
-<p class="txt">Ha ido a buscar una tela que le hace falta para el
-cuadro.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Sí; el cuadro del francés.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Bajando.)</em> El señor Mario
-Cavaradossi no es francés, padre Eusebio, sino romano como nosotros y
-de antigua familia patricia.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Su padre era romano, verdad, pero la madre nació en
-Francia y al cabo y al fin el carácter de la madre se adquiere. Si
-fuera romano de pura sangre no trabajaría a la hora de la siesta, que
-es hora de descanso.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Preparando la mesa.)</em> Dice el
-maestro que las horas mejores para pintar son, en este tiempo, las del
-centro del día. Cerrada la iglesia no pueden distraerle ni curiosos ni
-visitantes, y el templo solitario excita su inspiración y acrecienta su
-fantasía.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con malicia.)</em> Y además a solas
-puede recibir la visita de alguna señora.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¿Qué decís?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Nada, cosas mías... pero, en fin, lo que yo siento es
-que tu maestro sea poco religioso.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¿Poco? Nada.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">No se le ha visto asistir a las ceremonias del culto.
-En París frecuentaba el trato de los impíos revolucionarios. Cuida,
-hijo mío, de que la compañía de tu maestro no te lleve derechamente al
-infierno.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¿Se duerme en el infierno?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">No lo sé a punto fijo; pero me imagino que uno de los
-mayores tormentos de los condenados ha de ser el del insomnio.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¡Tal creo!</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Y por si acaso, procura conducir a tu maestro por el
-buen camino; sugiérele ideas santas y hasta si es posible inclínale
-a que nos ofrezca para el culto de la misa una de esas botellas de
-Marsala que veo sobre la mesa.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">No es Marsala, es Gargnano, padre Eusebio.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo la botella y mirándola.)</em>
-¡A ver! Por el color apostaría a que es Marsala.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Pues perderíais si apostaseis.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Escanciando un vaso y bebiéndoselo con
-delicia.)</em> Por mi salud que he de convencerme.</p>
-
-<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_7">p. 7</span></p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Quitándole la botella.)</em> ¡Padre
-Eusebio!</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Paladeando el vino.)</em> Es Gargnano
-y del más exquisito.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">No veis que el maestro creerá...</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Quita, tonto. El maestro no se entera de nada y además
-de algún modo he de cobrarme su tardanza.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Le retendrán los preparativos de la fiesta que ha de
-celebrarse en el palacio de Farnesio, esta misma noche.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Pues poco ha de agradarle porque se celebra en honor
-del nuevo triunfo que han conseguido las armas austriacas sobre las
-francesas. Oye lo que dice la <i>Gaceta</i>: <em class="acot">(Saca
-un impreso y lee.)</em> «Recibimos nuevas noticias acerca de la lucha
-sostenida en Génova. El general Masena ha huido de la ciudad, Soult
-está prisionero y gravemente herido. El desastre es tremendo para
-las indisciplinadas fuerzas que pomposamente se llaman el ejército
-francés.» Y más adelante añade: «S. M. María Carolina ha dispuesto
-que se celebre una gran fiesta para honrar la victoria de las tropas
-austriacas.» Ya lo ves, Genarino; la cosa marcha y el general Melas
-dará buena cuenta de Bonaparte el falso.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¿El falso?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Del falso, sí! <em class="acot">(Con misterio.)</em> Sé
-de muy buena tinta que el auténtico general Bonaparte murió en Egipto,
-ahogado en el mar Rojo como Faraón. Ahora le suplanta su hermano José.
-¿Verdad que da risa?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¡El maestro! <em class="acot">(Viendo a Cavaradossi
-que viene por la puerta de la derecha trayendo un rollo de tela en la
-mano.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA II</h3>
-
-<p class="quienes">DICHOS y MARIO CAVARADOSSI</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Perdonad, padre Eusebio; me he retrasado un poco.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Le estaba contando a Genarino las últimas<span
-class="pagenum" id="Page_8">p. 8</span> noticias de la guerra. Todo
-está ya cerrado. ¿Puedo marcharme?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí, y tú también, Genarino, puedes irte. Hasta que se
-abran las puertas de la iglesia no me haces falta.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Hasta luego, maestro. <em class="acot">(Vanse los
-dos.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA III</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Después de colocar la tela coge
-la paleta y se pone a pintar, poniéndose una blusa larga. En este
-momento aparece Angelotti por la izquierda, mira a todas partes con
-desconfianza y va hacia la puerta de la derecha para escuchar. El
-pintor se vuelve y le ve.)</em> ¿Un hombre?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Os suplico que no alcéis la voz. ¿Estamos solos?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Solos estamos.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿No vendrá nadie?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Cuántas precauciones! ¿Sois algún malhechor?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Para algunos, sí! Para vos, espero que no.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Bajando del andamio.)</em> Ahorremos
-palabras inútiles ¿Quién sois?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">A vos me confío. Soy un prisionero fugado del castillo
-de Santángelo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Un fugitivo?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Y quizá no desconocido para vos. Fui en Nápoles uno de
-los más ardientes defensores de la vencida república partenopea. Mi
-nombre está en las listas de los proscritos. Me llamo César...</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Interrumpiéndole.)</em> ¿Angelotti?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">El mismo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Corriendo hacia la puerta de la
-derecha y echando el candado.)</em> ¡Qué imprudencia! ¿Por qué no os
-habéis apresurado a declarar vuestro nombre? ¿Cómo os habéis refugiado
-en esta iglesia?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Os lo explicaré todo. Pero antes, caballero,<span
-class="pagenum" id="Page_9">p. 9</span> dadme algo con que reponga mis
-abatidas fuerzas. La sed y el hambre me agobian.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Escanciándole un vaso de vino.)</em>
-Tomad; este licor os confortará.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Bebiendo con ansia.)</em> ¡Gracias a
-Dios que hallo una mano generosa que me socorra! ¡He pasado tantos días
-luchando con esbirros y carceleros!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Comed. <em class="acot">(Le acerca las viandas.)</em>
-¿Cómo lograsteis evadiros?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Nada hice para conseguirlo. <em class="acot">(Mirando
-hacia la puerta.)</em> Pero ¿estáis seguro de nuestra soledad?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Segurísimo. Todas las puertas están cerradas. <em
-class="acot">(Angelotti se pone a comer ansiosamente.)</em> Podemos
-disponer de una hora para que repongáis vuestras fuerzas. ¿Y decís que
-en la evasión nada habéis puesto de vuestra parte?...</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Absolutamente nada. Mi fuga la preparó mi hermana la
-marquesa de Atavantti. ¿La conocéis?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">De vista.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Ella me proporcionó este vestido para disfrazarme;
-ella me franqueó la salida de mi prisión. Conseguido esto, advertí
-con espanto que las puertas de la ciudad estaban cerradas. ¿Dónde
-refugiarme? En casa de mi hermana era imposible, porque su marido
-es un defensor fanático del altar y del trono. Entonces pensamos en
-esta capilla, que es propiedad de mis antepasados, y aquí permanecí,
-esperando a Travelli, el único de mis amigos que conoce el lugar donde
-me he refugiado, y que debía auxiliarme hasta salir fuera de los
-Estados romanos. Pero Travelli no llega; y ya angustiado me decido a
-salir de mi escondite. ¿Se habrá descubierto mi fuga? ¿Estará preso
-Travelli?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Si hubiesen descubierto la fuga, se habría anunciado a
-la ciudad con un cañonazo.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Cierto.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">La tardanza de vuestro amigo estará motivada<span
-class="pagenum" id="Page_10">p. 10</span> por un accidente cualquiera.
-Tranquilizaos; si él no viene yo me encargo de poneros en salvo.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Gracias con toda mi alma, caballero! Pero mi hermana
-estará impaciente.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No hay medio de avisarla. Y por cierto que ahora me
-explico la visita que hizo ayer a esta capilla la Marquesa.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿La visteis?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">La vi y la contemplé el tiempo suficiente para
-dejar sobre la tela recuerdos de su peregrina belleza. <em
-class="acot">(Señalando el cuadro.)</em> ¡Mirad!</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose para mirarlo.)</em>
-Admirable parecido.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No es más que un boceto.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Qué bien han copiado vuestros pinceles la dulce
-expresión de los ojos azules de mi hermana! ¡Pobre Julia! ¡Cuánto se
-esfuerza por salvarme! Pero, ¡ay de mí!, que el cariño de una mujer es
-menos poderoso que el odio de otra.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡El odio de una mujer!</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Es el origen de mis infortunios. Hace veinte años conocí
-en Londres a una de esas desdichadas que venden sus encantos al mejor
-postor. Me cautivó su belleza y seguí la aventura unos cuantos días,
-los precisos para que se extinguiera el capricho. Pasó el tiempo, y
-hallándome de regreso en Nápoles, me presentaron en la Embajada de
-Inglaterra, donde se celebraba un baile. ¡La esposa del embajador era
-la misma mujer con quien había trabado amores pasajeros en Londres!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Conozco la historia de Lady Hamilton, la famosa Emma
-Liona, chicuela abandonada, criada de una fonda, que pasó por todos los
-lugares de la degradación para concluir en embajadora del Reino Unido
-de Inglaterra.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">No supe disimular mi sorpresa. Lady Hamilton comprendió
-que la había reconocido. En la mesa, senteme a su lado; pero entre
-ambos hubo un invitado más, el odio. Ya sabéis que la Hamilton ejerce
-un verdadero imperio sobre la reina y sobre el almirante<span
-class="pagenum" id="Page_11">p. 11</span> Nelson, y que todos juntos
-persiguen a los partidarios de la revolución. Molestado por la
-hostilidad de la embajadora, cometí la imprudencia de revelar el
-secreto de nuestros amores, y dos días después los esbirros asaltaron
-mi casa, acusándome de auxiliar a los republicanos. Me encerraron en
-una prisión donde cumplí dos años de condena en Nápoles, y después me
-trasladaron a Roma. En este tiempo fueron confiscadas mis propiedades,
-y para colmo de males la corte envía aquí como Regente de policía
-a un italiano, a un miserable que se rodea de una legión feroz de
-verdugos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">El barón Scarpia.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Sí, un hombre implacable que de seguro no me olvida.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Infame! ¡Cubre con apariencias de cortesía y de
-ferviente devoción instintos perversos! ¡Cuántas esposas, hijas o
-hermanas de infelices acusados pueden ser testigos de la crueldad
-lasciva de Scarpia!</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Quién mejor que yo para corroborar lo que decís? Mi
-hermana tuvo que huir horrorizada de tal monstruo de corrupción. De no
-haberme fugado, Scarpia me habría enviado a Nápoles para entregarme a
-Lady Hamilton, mi antigua amante. Pero ni ella ni él gozarán con el
-espectáculo de mi suplicio. En este anillo puedo encontrar el remedio
-para eludir los tormentos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Escuchando.)</em> ¡Silencio!</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Llaman?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No... Alguien que habrá pasado... No hay peligro.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Cuánto me apena mezclaros en mis inquietudes! Nunca os
-pagaré el favor que reciba de vos, cuyo nombre aún no conozco.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Mario Cavaradossi, romano como vos.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Creí que vuestra familia se había extinguido.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Estuvo alejada de Roma. Mi padre se casó con una
-francesa y yo estudié en París con el famoso pintor David, durante el
-período de la revolución.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_12">p. 12</span>Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Y habéis vuelto a Roma?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Por azar. Tengo que resolver algunos asuntos en esta
-ciudad, y además encuentro en ella un ambiente muy a propósito para mi
-profesión de artista.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Solo por el arte?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No quiero engañaros. Lo que principalmente me retiene en
-Roma es el cariño de una mujer.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Siempre fue privilegio de la hermosura el de encadenar
-la voluntad de los hombres. ¿Y se puede saber?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Su nombre? Floria <i>Tosca</i>.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿<i>La Tosca</i>? ¿La célebre cantante?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí. ¿La conocéis?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Por su fama, solamente.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Su fama de cantante! Es grande, incomparable. ¡Pero
-la mujer vale más, mucho más que la artista!... ¡Quién creería que
-la que hoy escucha aclamaciones y recibe tributos del más ardiente
-entusiasmo fuese hace pocos años una pobre muchacha sin educación,
-recogida por las monjas de un convento! El organista que la enseñó el
-solfeo se quedó maravillado al notar sus adelantos y a los diez y seis
-años iba la gente al templo para extasiarse oyéndola cantar. Cimarrosa,
-atraído por la celebridad de su nombre, quiso oírla, y después de una
-lucha empeñada con las religiosas, consiguió llevarla al teatro. A los
-cuatro años los triunfos de la Tosca ensordecían a Roma, y desde aquel
-instante fue la artista más celebrada del mundo y en Milán, en Venecia,
-en Viena, se aclamaba su nombre. En este último punto conocí a la
-Tosca.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Y ella os ama?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí, me ama. Llena mi nombre su corazón y solo me
-disputan su albedrío dos cosas: los celos y el fervor religioso. Por
-ella permanezco en Roma, expuesto a grandes peligros, pues mi traje
-despierta sospechas, mi barba es revolucionaria y de fijo que Scarpia
-habría dado buena cuenta de mi persona si yo no me hubiese valido de
-una estratagema.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_13">p. 13</span>Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Cuál?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">La de brindarme al Capítulo de esta iglesia para
-restaurar varios cuadros sin pedir retribución alguna por mi trabajo.
-Mis pinceles conjuran el peligro que me amenazaba y en Roma estaré,
-mientras en ella permanezca Floria, y con Floria partiré para Venecia,
-donde podremos amarnos sin sobresalto.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Y con entera libertad.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Yo no oculto mi amor. Al palacio Cavaradossi va la
-<i>Tosca</i> y aun a este templo viene a buscarme. De no retenerla el
-ensayo para la fiesta de esta noche, la habríais encontrado aquí y por
-cierto que lo hubiera sentido.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Por qué? A ella como a vos le hubiese confiado mi
-secreto.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Por lo mismo. No quiero mezclar en estas aventuras a
-ninguna mujer.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Ni siquiera a la que os ama?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">A esa menos que a las demás. El concurso de Floria
-no nos es necesario, y con solo mezclarla en este asunto podríamos
-exponerla a peligros ciertos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta.)</em> ¡Mario! <em
-class="acot">(Llamando.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Ella! <em class="acot">(Alto y dirigiéndose a la
-puerta.)</em> ¿Eres tú? <em class="acot">(A Angelotti.)</em> Pronto,
-escondeos. Procuraré que la visita sea breve.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Llamando más fuerte.)</em> ¿Pero no
-abres?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Oculta a Angelotti, después coge los
-pinceles y la paleta y descorre el candado.)</em> Aguarda. Ya voy...
-Pasa.</p>
-
-
-<h3>ESCENA IV</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO y FLORIA, esta entra elegantemente vestida y
-con un ramo de flores en la mano.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Cuánto has tardado en abrirme!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">El tiempo indispensable para bajar del andamio.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando alrededor con
-desconfianza.)</em> ¿Por qué corres el candado de la puerta?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_14">p. 14</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">Es el Padre Eusebio quien lo echa.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿No está Genarino?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Le di permiso para que se fuera. Pero, ¿qué pasa?
-¿Parece que estás inquieta?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Con quién hablabas?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No hablaba; cantaba.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡No es cierto! Yo te oí hablar en voz baja.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Qué disparate! ¿Quién podía estar aquí?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Acaso alguna devota.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Celos? ¿Una escena de celos en este sitio? ¡Bah, no
-seas tonta! <em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> ¿Un ramo de
-flores?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Para la Virgen. Tengo que implorar su perdón.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Por qué?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Por lo que tú haces.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Nada de malo hago.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Que no? ¿Y tus ideas? <em class="acot">(Mario va a
-cogerla la mano y ella la retira.)</em> No, permíteme que antes salude
-a Nuestra Señora.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Como gustes!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Se dirige a la imagen que está en la
-columna central y pone las flores en un búcaro. Se arrodilla y reza.
-Entretanto Cavaradossi hace señas a Angelotti que asoma la cabeza para
-que se retire.)</em> Cumplí mi deber con la Santísima Virgen.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Besándole las manos
-apasionadamente.)</em> ¡Y ahora yo!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Si vieras qué disgusto tan grande tengo!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué ocurre?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Que hasta mañana no podemos vernos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿La fiesta?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, tendré que pasar la noche en el palacio de Farnesio.
-Hay concierto y tomo en él mucha parte.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Bueno, pero después...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Después se celebra un baile.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y asistirás a él?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">La reina me ha invitado.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Gran honor!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Su Majestad es muy buena para mí. Me colma de
-atenciones, pero las de esta noche me entristecen, porque hasta mañana
-no volveré a verte.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_15">p. 15</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Qué le hemos de hacer! ¡Habrá que resignarse!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Con qué calma lo dices! ¿No te contraría? ¿Verdad?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Yo no he dicho eso.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Los hombres amáis con demasiada filosofía. La mujer
-se entrega a la pasión con el alma entera. Para nosotras no hay más
-que este sentimiento en nuestra vida. <em class="acot">(Mirando al
-cuadro.)</em> ¿Quién es aquella mujer?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando a su alrededor.)</em> ¿Cuál
-mujer?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">La del cuadro.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Ah! ¿Esa rubia? Pues es una María Magdalena. ¿Qué te
-parece?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Demasiado hermosa.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Demasiado?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No me gusta que pintes mujeres tan bellas.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Riéndose.)</em> ¿Vas a tener celos
-de las mujeres que dibujo en los cuadros como si fueran de carne y
-hueso?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y por qué no? ¿Crees que no sé lo que ocurre entre el
-artista y las figuras que traza con sus pinceles? Cuando pintas unos
-ojos hermosos, te extasías contemplándolos; cuando dibujas unos labios
-que incitan al beso, gozas, admirándolos, y te recreas en la hermosura
-del rostro trazado por tu misma mano, en un momento de inspiración.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Riéndose.)</em> Es gracioso.
-Graciosísimo. <em class="acot">(Poniéndose a trabajar.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Y pienso, a veces, que tus contemplaciones más
-apasionadas, son para las figuras a las cuales das vida con tu arte.
-<em class="acot">(Se sube al andamio y contempla el cuadro.)</em> ¡A
-ver! Déjame contemplar a tu Magdalena. <em class="acot">(Pausa.)</em>
-Sí, no hay duda; esos cabellos rubios y esos ojos grises azulados, me
-recuerdan los de alguna mujer a quien conozco. Juraría haberlos visto
-muchas veces.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Es posible.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Ah, vamos! ¿Es un retrato? ¿Existe el original?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Existe. ¡Ea! esfuerza tu memoria a ver si recuerdas.</p>
-
-<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_16">p. 16</span></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Espera. Es... ¡Ya caigo! La de Atavantti. No hay otra
-romana con cabellera igual a la de tu Magdalena.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Confieso que has adivinado.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Luego conoces a la Marquesa? ¿Luego la ves? ¿Dónde?
-¿En su casa? ¿Aquí? ¿En tu estudio? Responde. Pronto, respóndeme sin
-mentir.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Pero, mujer!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Responde de una vez.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Si no me dejas hablar... Pues bien, declaro que he visto
-a la Marquesa, aquí, una sola vez y por casualidad.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Por casualidad! ¿eh?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Te repito que por casualidad. Mientras yo pintaba en
-este sitio, llegó ella hasta esa imagen y se puso a rezar, levantando
-sus ojos azules al cielo, con los cabellos rubios que caían, en bucles,
-sobre su frente.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Rubios no; rojos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Que un rayo de sol convertía en hebras doradas y con la
-cara tranquila de quien se pone en comunicación con Dios. Pareciome
-ver en su rostro la imagen de la Magdalena y copié el modelo en unas
-cuantas pinceladas, sin que nadie lo advirtiera.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿No te servía yo como modelo?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Tú no tienes el aspecto de santa... y sobre todo ahora,
-en que el enojo descompone tu semblante.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y ella sí? ¿La marquesa de Atavantti puede servir de
-modelo para la Magdalena? Será antes del arrepentimiento, porque la
-tal señora engaña a su marido y tiene la desfachatez de presentarse en
-público con su amante.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Perdona, no es un amante; es un importuno.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pues yo, que no tengo ni marido a quien engañar,
-ni importunos que me sigan a todas partes, no me cambio por ella,
-¿entiendes?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con ternura.)</em> ¡Si sabes que te
-adoro! ¡Si no pienso más que en ti, celosa incorregible!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Buscarte!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Ea, basta, dejemos en paz a la marquesa!</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_17">p. 17</span>Floria</p>
-
-<p class="txt">Mejor hiciera en convertir a su hermano.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Su hermano!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, un perverso, un demagogo, un ateo como tú.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando hacia la capilla.)</em>
-¿Quieres convertirme a mí también?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No eches a broma mis palabras. ¡Tú no sabes el pesar que
-me produce esto! ¡Un hombre que lee a Voltaire! ¿Sabes lo que me ha
-dicho de ti el padre Carafa?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Tu confesor? ¿Acaso le confiesas mis pecados?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Le confieso los míos... ¡Son los mismos!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues de seguro habrá dicho que soy un desalmado.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Dice algo peor. Dice que eres un impío y y que te
-condenarás.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Contigo? Entonces no me importa. <em
-class="acot">(Abrazándola.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">El padre Carafa me ha repetido muchas veces: «Hija
-mía, si queréis que Dios os perdone vuestros pecados, procurad por la
-salvación del hombre a quien amáis. El amor sagrado purificará el amor
-profano.» ¿A que no aciertas lo que me ha aconsejado que alcance de
-ti?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Quién lo sabe!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Que te quites la barba.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿La barba? ¿Y por qué?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Porque es emblema revolucionario.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Vaya un capricho!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Por eso, porque es un capricho mío, habrás de
-complacerme. ¿Qué trabajo te cuesta? ¡Tus ideas me amargan el amor que
-te tengo! Mira, algunas veces no me atrevo a ponerme a los pies del
-confesor, por si me exige que te abandone, y otras veces me espanta
-el pensar en lo que me sucedería si, encontrándome en pecado mortal,
-muriese de repente.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues ya se sabe; al infierno los dos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Morirías tú también?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Está claro... ¿Cómo iba yo a vivir sin ti, sin mi
-<i>Tosca</i>? <em class="acot">(Llaman a la puerta.)</em></p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_18">p. 18</span>Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Silencio!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Han llamado.</p>
-
-<p class="rol">Luciana</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desde fuera.)</em> ¡Señora!...
-¡Señora!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Es mi camarera. <em class="acot">(Bajando del
-andamio.)</em> Abre la puerta. <em class="acot">(Mario descorre el
-cerrojo.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA V</h3>
-
-<p class="quienes">LOS MISMOS y LUCIANA</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Luciana.)</em> ¿Qué sucede?</p>
-
-<p class="rol">Luciana</p>
-
-<p class="txt">Traigo una carta urgente del maestro.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">De Paisiello. ¿Qué querrá? <em class="acot">(Busca
-Luciana la carta y Mario hace una seña a Angelotti que se asoma
-impaciente.)</em></p>
-
-<p class="rol">Luciana</p>
-
-<p class="txt">Aquí está. <em class="acot">(Dándole la carta.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Leyendo.)</em> «Divina <i>Tosca</i>.
-Su excelencia, el duque de Oseole, me comunica que la Reina ha recibido
-un mensaje del general Melas, participándole que el día 14 ganó una
-batalla decisiva contra Bonaparte en la llanura de Marengo, cerca de
-Alejandría...»</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Interrumpiéndole y cogiéndole
-el papel.)</em> Perdona, me interesan estas noticias. <em
-class="acot">(Lee alto para que le oiga Angelotti.)</em> «Nuestras
-armas han alcanzado un triunfo completo.» Toma. <em class="acot">(Se
-sienta apesadumbrado en el lado izquierdo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Continuando la lectura.)</em> «En
-vista de tan fausto acontecimiento, su majestad ha ordenado que
-se celebren grandes funciones en todas las iglesias y yo acabo de
-improvisar una canción dedicada a la victoria. Mi pobre trabajo no
-podrá brillar esta noche en la fiesta del palacio de Farnesio, sin el
-concurso de vuestro talento. La orquesta está ya reunida y os ruego que
-vengáis a ensayar.»</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues vete en seguida.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y tú que vas a hacer cuando yo te deje?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Trabajaré hasta la noche.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿A qué hora nos veremos mañana?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">A las doce.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_19">p. 19</span>Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Tan tarde?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Quiero que tengas tiempo de descansar.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No necesito dormir tanto. ¿Irás a despertarme?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Iré... Adiós.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Un momento.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué quieres?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Señalándole el cuadro.)</em> Convierte
-en negros los ojos de la Magdalena... Es un deseo mío.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Corriente.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándole.)</em> ¡Te adoro!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Delante de la Virgen.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Es tan buena que me perdonará... Adiós, Mario mío. Hasta
-mañana. Escucha. Que no olvides mi encargo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Otra vez!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, dices bien... Qué loca soy... qué loca... Hasta
-mañana... <em class="acot">(Vanse Floria y Luciana.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA VI</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI. Este último sale de la capilla
-apenas se cierra la&nbsp;puerta.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Los franceses han sido derrotados.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Sí, estamos perdidos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Nada de desalientos. Es necesario pensar en la manera de
-que salgáis de la ciudad antes que cierren las puertas.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Sin esperar a Travelli?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sin dilaciones de ningún género. <em class="acot">(En
-este momento se oye sonar un cañonazo lejano.)</em></p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Ah!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡La señal! Vuestra fuga se ha descubierto.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Acaso sean salvas festejando la victoria. <em
-class="acot">(Escucha con ansiedad.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No... un solo cañonazo. Es el anuncio de vuestra
-evasión.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Habrán detenido a Travelli!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Hay necesidad de salir de aquí a toda costa. Vos
-os dirigiréis por la salida más oscura a la puerta principal;
-allí os aguardaré yo... Pronto, andad... El sacristán llega. <em
-class="acot">(Angelotti entra en la capilla y Mario se sube al
-andamio.)</em></p>
-
-
-<h3 title="ESCENA VII"><span class="pagenum" id="Page_20">p.
-20</span>ESCENA VII</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO, el PADRE EUSEBIO y GENARINO</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sale por la derecha con un manojo de
-llaves.)</em> ¿Habéis oído?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">El cañonazo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí, será para festejar la victoria.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">No, es que se habrá escapado del castillo algún
-jacobino.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Quizás.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Entrando por la derecha
-precipitadamente.)</em> ¿No saben lo que sucede? Angelotti se ha
-fugado.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Infame!</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Por las calles pregonan la fuga, ofreciendo mil piastras
-al que entregue al preso y la horca a quien le oculte.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Es poco!</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Un cómplice de Angelotti ha sido denunciado.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y está preso?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">¡Claro!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Bajando.)</em> ¿Ha declarado?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Naturalmente. Como que le han puesto en el tormento.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Y es poco!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Está fuera mi coche?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Sí, señor, con Fabio.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues di al cochero que vaya a esperarme cerca de la
-puerta principal. Después vienes a arreglar todo esto... Pronto.</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">En seguida. <em class="acot">(Vase por la derecha. En
-el fondo se empiezan a ver velas encendidas y también se ven entrar
-algunos devotos.)</em></p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Encendiendo las velas de la
-Virgen.)</em> ¿De modo que habéis oído hablar de la victoria de
-Marengo?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí. <em class="acot">(Con inquietud y mirando el sitio
-donde está oculto Angelotti, mientras se quita la blusa.)</em></p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Riendo.)</em> José ha llevado su
-merecido.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo el sombrero.)</em> ¿José?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_21">p. 21</span>P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">El Bonaparte apócrifo, el Bonaparte falso. Tiene gracia,
-¿verdad? <em class="acot">(En este momento sale Angelotti con un velo
-de mujer y desaparece por el fondo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Por fin!</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose.)</em> ¿Qué decís?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Nada. <em class="acot">(Procurando distraerle.)</em>
-Tomad, Padre Eusebio <em class="acot">(Le da unas monedas.)</em> y
-buenas tardes. <em class="acot">(Se va por la izquierda.)</em></p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Buenas tardes. ¡Qué prisa tiene el jacobino!
-Veamos. Tres piastras.. No es mucho, pero en fin, del enemigo...
-<em class="acot">(Se oyen sonar el órgano y cantos y salmodias,
-lejanos.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA VIII</h3>
-
-<p class="quienesh">EUSEBIO, EL BARÓN DE SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI,
-DOS POLICÍAS y GENARINO. Todos entran por la derecha, mientras se oyen
-los cánticos. Los dos policías se colocan en el fondo.</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Toma agua Bendita de la pila y se la
-ofrece a Scarpia, el cual hace la señal de la cruz; después hace lo
-mismo con Colometti y los dos se persignan.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Colometti en voz baja.)</em> Ya
-que están bien guardadas todas las puertas, registrad hasta los
-últimos rincones de la Iglesia, pero con disimulo, ¿entiendes? <em
-class="acot">(Colometti y uno de los agentes desaparecen por el fondo.
-El otro policía y Schiarrone quedan en la escena. El Padre Eusebio, al
-ver a Scarpia, hace una profunda reverencia.)</em></p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¡Señor barón!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Acercaos. ¿Sois vos el sacristán?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Y humilde servidor vuestro, excelencia.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Un fugado del castillo de Santángelo pasó la noche
-última en esta Iglesia y aún debe de encontrarse en ella.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¿Aquí? ¿Es posible?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Es indudable. ¿Cuál es la capilla de los Ángeles?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Señalando el sitio donde estuvo oculto
-Angelotti.)</em> Aquella es, señor barón.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone y al polizonte.)</em>
-Registradla. <em class="acot">(Pausa;<span class="pagenum"
-id="Page_22">p. 22</span> sigue oyéndose la plegaria. Después de breves
-momentos aparecen Schiarrone y el policía.)</em> ¿Está ahí?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">No hay nadie.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Por lo visto llegamos tarde. ¿Y no ha dejado rastro?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Presentando varios objetos.)</em> Sí,
-Señor. Un espejo, horquillas, dos navajas de afeitar y un abanico.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Un abanico! ¡A ver! <em
-class="acot">(Examinándole.)</em> Una corona de marquesa... De la de
-Atavantti. ¿Y no encontrasteis ninguna cosa más?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Ninguna.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">La delación era exacta. El fugitivo se ha disfrazado
-de mujer... Pero, ¿dónde se habrá escondido? ¿Quién le encubrirá? <em
-class="acot">(A Eusebio.)</em> ¿No habéis notado nada de particular en
-los alrededores de la capilla durante el día?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Nada, excelencia, ni antes ni después de haber cerrado
-las puertas.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Habéis cerrado vos todas las puertas de la iglesia?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Sí, excelencia; esa es mi obligación.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Con llave?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Con llave las cerré todas menos esta. <em
-class="acot">(Señalando la de la izquierda.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y esta, ¿por qué no?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Porque aquí se queda siempre una persona.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Quién?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">El pintor Mario Cavaradossi.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Ah! ¡El señor Cavaradossi! El demagogo, el francés. <em
-class="acot">(Genarino, que durante el diálogo anterior, arregló todos
-los objetos del andamio, baja de este y atraviesa la escena con el
-cesto de la comida.)</em> Y ese muchacho, ¿qué lleva en ese cesto?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">Es la cesta donde traigo la comida para el maestro.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando el cesto.)</em> Restos de
-un pollo, jamón, pan... Por lo visto tu amo tiene buen apetito,
-¿verdad?</p>
-
-<p class="rol">Genarino</p>
-
-<p class="txt">No siempre... Que lo diga el Padre Eusebio, que es quien
-acostumbra a escurrir la botella la mayor parte de los días.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Protestando.)</em> ¡Calumnia, señor
-barón!</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_23">p. 23</span>Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Basta. <em class="acot">(Despide a Genarino, que
-se marcha.)</em> No cabe duda; aquí estaba. Cuando volvisteis,
-¿aún se hallaba Cavaradossi en la capilla? <em class="acot">(A
-Eusebio.)</em></p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Sí, señor. Acaba de salir hace un momento.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Estaba solo?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">Como siempre. Cuando trabaja no quiere ver a nadie,
-excepto...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Excepto ¿a quién?</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">A una señora.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><i>La Tosca</i>.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">La misma. Y sin duda le ha visitado hoy, porque veo un
-ramo de flores junto a la Virgen.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><i>La Tosca</i> es leal a la Iglesia y al Trono. No se
-puede sospechar una traición de su parte. Sin embargo, ella podría
-ponernos sobre la verdadera pista. <em class="acot">(A Colometti, que
-vuelve.)</em> ¿Has encontrado algo?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Nada, señor barón.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿No has visto a ningún sospechoso?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">A ninguno.</p>
-
-<p class="rol">P. Eusebio</p>
-
-<p class="txt">¿Manda su excelencia algo más?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No, podéis retiraros. <em class="acot">(El Padre Eusebio
-se va por el fondo.)</em> Por ahora basta de pesquisas. Vamos. <em
-class="acot">(Se dirige hacia el fondo, y en este momento entra La
-Tosca. Al oír el ruido de la puerta se vuelve Scarpia.)</em> ¡Ella! <em
-class="acot">(A los polizontes.)</em> ¡Alejaos!</p>
-
-
-<h3>ESCENA VIII</h3>
-
-<p class="quienes">FLORIA y SCARPIA en la escena. SCHIARRONE, COLOMETTI
-y&nbsp;los&nbsp;polizontes ocultos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Entrando alegremente.)</em> ¡Concluyó
-el ensayo! ¡Mario! ¡Mario! <em class="acot">(Mirando hacia el
-andamio.)</em> ¿No está?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Aparte desde el fondo.)</em> ¡Ah!
-Sí. Los celos. <em class="acot">(Adelantándose.)</em> Buenas tardes,
-ilustre artista.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con disgusto.)</em> ¿Vos aquí?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Os sorprende! ¿Buscáis acaso al caballero
-Cavaradossi?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Sabéis?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_24">p. 24</span>Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Yo lo sé todo. Es mi oficio.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">En esta ocasión no hay mérito alguno. Yo no lo
-oculto.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Tanto se merece el pintor! ¿Cómo una mujer tan buena y
-tan religiosa puede querer a un hombre tan pervertido, a un ateo? ¿Cómo
-se atreve a cambiar con él dos palabras siquiera?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Es que las dos palabras son muy dulces... «¡Te
-quiero!»</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y no oirá de los mismos labios esas dos palabras
-ninguna otra mujer?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Oh, ninguna! Creo en su amor como en el Evangelio.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Muy impía es la comparación, y además de impía,
-aventurada; porque quien es descreído en religión, no suele tener fe en
-otras cosas.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Esa es cuestión mía. ¿Y sabéis dónde ha ido, señor
-barón?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No lo sé; pero quiero ahorrar a vuestro amante
-el trabajo de devolveros esto que sin duda olvidasteis. <em
-class="acot">(Dándole el abanico.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Un abanico?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Contemplando el cuadro de Cavaradossi, vi sobre la
-banqueta este abanico; lo recogí para que nadie se lo llevara, y como
-supongo que es vuestro, os lo devuelvo.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Estallando.)</em> ¡Este abanico no es
-mío!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Fingiendo un gran asombro.)</em>
-¡No!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pero, ¿de quién puede ser? Y tiene una corona de
-marquesa.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirándolo.)</em> ¡A ver! ¡Pues es
-verdad!... ¡No había reparado!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Es de la de Atavantti! ¡Oh!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y por qué de ella?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, de ella; estoy segura. Llegaría después que yo
-me marché. Pero, no; de fijo estaba aquí escondida... Por eso le oí
-cuchichear... Por eso tardó en abrirme la puerta... Por eso tenía ansia
-de que me marchara... No hay duda; estuvo oculta viéndome, oyéndome, y
-luego cuando le dejé solo, volvería a sus brazos para robarme su amor.
-¡Ah, infame,<span class="pagenum" id="Page_25">p. 25</span> infame!
-Ahora veo clara su traición; pero me vengaré, y de un modo terrible.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y si os equivocáis?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Equivocarme? Pronto lo sabremos. Los sorprenderé esta
-misma noche después del concierto. Ya sé dónde están.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿De veras?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con gran ansiedad.)</em> ¿Dónde?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No os lo diré; queréis saberlo para avisarlos, para que
-huyan de mí.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No es para eso, os lo juro.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Dejadme... La policía no entrará allí... Yo me basto.
-<em class="acot">(En este momento empieza a escucharse el sonido del
-órgano y el canto del «Te Deum».)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡El <i>Te Deum</i>, callad!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Ahora a buscarlos, a confundirlos, a vengarme. <em
-class="acot">(Sale precipitadamente.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo ferozmente.)</em>
-¡Ya son míos! <em class="acot">(Llamando.)</em> ¡Colometti! <em
-class="acot">(Entran Colometti, Schiarrone y los polizontes.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿Qué mandáis?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sigue a esa mujer de lejos y procura que no te vea.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Está bien, <em class="acot">(Sale.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y nosotros demos gracias a Dios por la victoria de
-nuestras armas y pidamos a la Virgen que proteja nuestros trabajos
-para dar con los impíos revolucionarios, enemigos de la religión y del
-trono. <em class="acot">(Se arrodillan todos al pie de la imagen de la
-Virgen mientras continúa oyéndose el canto del «Te Deum» y el sonido
-del órgano.)</em></p>
-
-<p class="fin">TELÓN</p>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter" id="Ch_2">
- <p><span class="pagenum" id="Page_27">p. 27</span></p>
- <div class="figcenter">
- <img src="images/borla027.jpg"
- style="width: 28em; height: auto;"
- alt="Ilustración ornamental" />
- </div>
- <h2 class="nobreak">ACTO SEGUNDO</h2>
- <hr class="tir" />
-</div>
-
-<p class="dondeh">Piso bajo del interior de una casa de campo en las
-inmediaciones de Roma. A la izquierda, bien expuesta a la vista del
-público, hacia la primera caja, una puerta de dos hojas. En el mismo
-lado, caballete, maniquí, paletas, pinceles y demás objetos propios
-de un pintor. En el fondo, grandes arcos al través de los cuales se
-descubre un jardín iluminado por la luz de la luna. Puerta de entrada a
-la derecha. Una mesa en el mismo lado, sillas, sillones, cuadros, etc.,
-etc.</p>
-
-
-<h3>ESCENA PRIMERA</h3>
-
-<p class="quienesh">MARIO, ANGELOTTI y CECCO. Al levantarse el telón la
-escena está sola. Después aparece Cecco con una bujía encendida que
-deja sobre la mesa, seguido de Mario y Angelotti que lleva al brazo un
-vestido de mujer.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Por fin. Aquí podemos respirar con entera libertad.
-Estáis en sitio seguro.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Gracias a vos. <em class="acot">(Deja el vestido en una
-silla al fondo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Y que no era cosa fácil recorrer casi toda la ciudad
-disfrazado de ese modo sin despertar sospechas. Ahora mi fiel Cecco,
-diligente guardián de la casa, que además de ser un servidor leal
-posee grandes conocimientos en el arte culinario, nos improvisará una
-excelente cena en un santiamén. En seguida de reforzar el estómago,
-examinaremos<span class="pagenum" id="Page_28">p. 28</span> con entera
-tranquilidad lo que haya de hacerse. <em class="acot">(A Cecco.)</em>
-¿Está en casa tu hijo?</p>
-
-<p class="rol">Cecco</p>
-
-<p class="txt">Sí, señor.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues dile que cierre bien todas las puertas y que esté
-alerta. <em class="acot">(Cecco se va.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA II</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Nos encontramos, como habréis podido ver al resplandor
-de la luna, entre las termas de Caracalla y la tumba de Escipión,
-rodeados de ruinas y en la soledad más absoluta.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Vivís aquí?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Ordinariamente no. Mi habitación está situada en el
-centro de Roma. Esta es mi casa de campo, mi villa, como decimos los
-romanos. Fue edificada por uno de mis antepasados, Luis Cavaradossi.
-Solo Floria me ha acompañado algunas veces, de manera que a ninguna
-otra persona se le puede ocurrir la idea de venir a buscarme aquí
-y mucho menos a vos. ¿Quién habrá de sospechar siquiera que yo os
-conozco? En la iglesia nadie nos ha podido ver, en la calle nadie
-nos ha observado tampoco, de manera que podemos estar tranquilos,
-absolutamente tranquilos. Y en último término, aunque vinieran, aunque
-rodearan la casa los más finos sabuesos de Scarpia, aún tendría medio
-de salvaros.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Cómo?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">En esta casa, fabricada sobre las ruinas de una antigua
-aldea romana, hay un refugio secreto del cual solo las personas de mi
-familia y el honrado Cecco tienen noticia. <em class="acot">(Se dirige
-hacia el arco del fondo.)</em> ¿Veis allí, iluminadas por el resplandor
-de la luna aquellas dos columnas de mármol blanco?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Unidas por un travesaño del cual pende una polea?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_29">p. 29</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">Precisamente.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Es un pozo?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Un viejo pozo, de la antigua aldea. Mi antepasado,
-tratando de cegarle, encontró a doce pies del suelo, entre la
-pared, una especie de covacha en la cual no se podía entrar sino
-arrastrándose, pero después el agujero se ensanchaba bastante hasta el
-punto de poder estar en él un hombre cómodamente sentado. Cavaradossi
-se guardó bien de destruir esta galería subterránea; al contrario, la
-hizo limpiar, porque en un país como el nuestro siempre es conveniente
-tener un sitio secreto donde refugiarse. Yo lo he visitado muchas veces
-deslizándome por el pozo que está oculto por la maleza, y por los
-cipreses. Ya veis, amigo mío, que aún puedo ofreceros asilo más seguro
-que mi casa.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">No sé como expresaros mi gratitud. Hace aún pocas
-horas, no me conocíais siquiera y ahora encuentro en vos la ayuda y la
-protección que pudiera esperar de un hermano.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Tengo en ello mucho gusto... Además, soy por naturaleza
-arriesgado y las aventuras peligrosas me divierten.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¡Corazón generoso! <em class="acot">(Dándole la
-mano.)</em> Demasiado sabéis que al protegerme y ampararme en mi huida,
-arriesgáis vuestra propia existencia.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Bah, bah! ¿Quién se acuerda de eso? La partida está
-empeñada y hay que jugarla hasta el fin. Pensemos, pues, en los
-recursos que hay que poner en práctica para libraros de las garras de
-vuestros perseguidores. Scarpia habrá mandado a estas horas a todos
-sus sabuesos en persecución vuestra, las puertas de la ciudad estarán
-también muy vigiladas, de manera que no se me ocurre más que un solo
-medio de salvación. ¿Sois buen nadador?</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Excelente.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Entonces podréis atravesar el Tíber.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_30">p. 30</span>Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Sin duda.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Corriente. Hablaremos de eso cenando. Entretanto venid
-conmigo a ver el pozo.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Vamos. <em class="acot">(En el momento de salir Mario
-oye un ruido.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Silencio! <em class="acot">(Angelotti se para cerca de
-los arcos del fondo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Qué sucede?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Atraviesa la escena y escucha por el
-ventanillo de la derecha.)</em> He oído abrir una puerta de la cual
-solo Floria tiene la llave.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Luego es ella?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Indudablemente.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">¿Qué hacemos?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Tened la bondad de ir solo. Veré qué es lo que la trae.
-Si ocurre algo imprevisto yo os llamaré. <em class="acot">(Angelotti
-desaparece en el jardín por la derecha. Mario vuelve a acercarse al
-ventanillo.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA III</h3>
-
-<p class="quienes">FLORIA y MARIO. Floria penetra impetuosamente en la
-escena, observándolo&nbsp;todo con mirada recelosa.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella y cogiéndole la
-mano con ternura.)</em> ¿Eres tú?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirándolo fijamente.)</em> Sí, yo...
-¿Te disgusta acaso?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No, me inquieta... ¿Por qué has venido?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Por curiosidad... Quiero verla.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿A quién?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">A tu querida.</p>
-
-<p class="txt">Mario ¿A mi...? <em class="acot">(Riéndose.)</em>
-¿Conque era eso? ¿Un arrebato de celos, nada más? ¡Me has dado un
-susto!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No te hagas el desentendido. ¿Dónde está? Porque ella
-está aquí, no me cabe duda.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Pero, quién es ella?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Ya te lo he dicho... Tu Marquesa.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Bromeándose.)</em> Y vuelta con la
-Marquesa.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Si yo sé que está aquí escondida. <em
-class="acot">(Viendo los vestidos que dejó Angelotti sobre una
-silla.)</em> ¡Ah!... Bien decía yo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué? ¿La encontraste al fin?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_31">p. 31</span>Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mostrándole el vestido.)</em> ¿Y esto?
-¿De quién es? ¿Es un traje tuyo, por ventura?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Siempre en tono de broma.)</em> Vamos,
-ven acá... Yo te explicaré.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No, me engañas... Estaba aquí contigo. Sirviéndote de
-modelo quizá... ¡Miren la inocente!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> Déjame
-hablar.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él.)</em> Aparta...
-No te acerques a mí. <em class="acot">(Acercándose a la puerta de la
-izquierda.)</em> Tened la bondad de salir, señora Marquesa... Vamos...
-No os dé rubor de presentaros en ese traje.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Escucha, Floria.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Siguiendo sin hacerte caso y arrojando
-el abanico sobre la mesa.)</em> Devuelve su abanico a ese portento
-de virtud, para que tenga, al menos, algún objeto con que cubrir sus
-formas.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Pero te has vuelto loca? Loca de remate.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, lo estoy. Es una verdadera locura el amar a un
-hombre que no me quiere, que me engaña, que me traiciona, que pasa de
-los brazos de esa infame a los míos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pero, ¡óyeme, por favor!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Rompiendo a llorar.)</em> ¡Ah! el
-miserable... el inicuo... Y yo le adoro con toda mi alma, y no vivo más
-que por él y para él... Sí, soy tan cobarde que le amo, le llevo en
-el corazón, en la sangre, en todo mi ser... Y la primera desvergonzada
-que llega me lo roba, y yo continúo siendo tan vil que aun sabiéndolo,
-todavía le quiero, le quiero más que nunca, y siento que, cuanto más
-me esfuerzo en aborrecerlo, le quiero con mayor ímpetu. ¿Hay en el
-mundo mayor infelicidad que la mía? <em class="acot">(Cae sentada en
-un silla, esconde la cabeza entre sus manos y llora apoyada en la
-mesa.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella amorosamente.)</em>
-¿Has acabado ya? ¿Pasó el acceso? ¿Me permites ahora que te diga una
-palabra? ¿Una sola? <em class="acot">(Le coge una mano que ella le
-abandona, mientras se enjuga el llanto con la otra.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sin mirarlo, pero con amorosa
-reconvención.)</em> ¡Infame! ¡Infame! ¡Engañarme así!</p>
-
-<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_32">p. 32</span></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues bien, no lo niego, aquel vestido es de la
-Marquesa.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Poniéndose en pie.)</em> ¡Ah! ¿Y lo
-confiesas?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con dulzura y obligándole a
-sentarse.)</em> Pero la Marquesa no lo ha traído aquí. Fue un
-desgraciado a quien le sirvió de disfraz, un pobre fugitivo...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Su hermano?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí, su hermano, que está allí, en el jardín.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con gran alegría.)</em> ¿Conque no es
-ella? <em class="acot">(Abrazándole.)</em> ¡Cómo te quiero!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Así me gusta!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Mario mío! ¡Amor mío!... ¡Vida mía! <em
-class="acot">(Besándole la mano con efusión.)</em> ¡Tesoro mío! <em
-class="acot">(Interrumpiéndose de pronto.)</em> Pero, ¿y si mientes?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Volvemos a empezar?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente, tapándole la boca.)</em>
-No... ni una palabra más, te creo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Quieres verlo?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No, de ningún modo, me basta tu palabra.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Siempre sentado.)</em> Está allí,
-míralo.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Si te digo que no quiero verlo. Repito que lo creo bajo
-tu palabra... ¡Así te haré olvidar mis estúpidos celos!... Quiero
-probarte que tengo plena confianza en ti y que no me queda ni la más
-leve sospecha... Nada, no hay nada en mí, más que un amor infinito. <em
-class="acot">(Mira en rededor suyo, mientras dice estas palabras.)</em>
-¡Ah! sí, es verdad, acabo... acabo de verlo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Riendo.)</em> ¡Ja! Tú eres como Santo
-Tomás... cuando ves las cosas... ¿Y ahora, me perdonas?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con seriedad.)</em> Te perdono.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¿Las injurias que
-me has dirigido? Muchas gracias.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose y siguiendo detrás de
-él.)</em> Tienes razón. No eres tú, sino yo, quien debe pedir perdón...
-Tú arriesgas la vida por salvar a un infeliz, ¡Qué bueno y qué generoso
-eres!... ¡Mejor que yo... mucho mejor!... Por eso debes ser indulgente
-con esta cabeza loca, loca por culpa tuya... Sí, te amo de tal modo,
-que he perdido la razón. ¡Tú no sabes cuánto te quiero y de cuántos
-sacrificios sería<span class="pagenum" id="Page_33">p. 33</span>
-capaz! ¡Ah! ¡si tú me quisieras de igual manera!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> Yo te
-quiero con toda el alma. Pero ahora, es preciso que me dejes.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Dejarte ahora? ¡Soy tan feliz en este momento! <em
-class="acot">(Pausa.)</em> ¿Se quedará aquí ese hombre?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Angelotti? Naturalmente. Toda la noche, por lo menos;
-al amanecer procuraré que salga fuera de la ciudad por el río.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pues entonces también me quedo yo. Te ayudaré en la
-empresa.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Eso no, de ninguna manera. Tú no debes mezclarte en una
-aventura tan peligrosa.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Qué importa!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡No, no!... ¡vete a casa!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Sola!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí... Es preciso. ¿Has dejado tu coche a la puerta?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No... un poco más lejos... Ya ves, quería
-sorprenderte.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">El hijo de Cecco te acompañará.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Cuándo volveré a verte?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Mañana temprano, en cuanto Angelotti haya huido.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Dios mío! ¡Si os prendieran a los dos!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Ayudándola a ponerse el abrigo.)</em>
-¡Qué idea! No temas. Procederé con mucha precaución... Espérame por la
-mañana.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Oh, sí, ven pronto, estaré muy inquieta!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo el abanico que está sobre la
-mesa.)</em> ¿No te llevas este abanico que despertó tus recelos?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Acaso no había motivo para ello?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Era para Angelotti, lo mismo que ese vestido.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y quién podía adivinarlo? ¿Puedo hablar al hermano de
-la Marquesa?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Si tienes empeño en ello... <em class="acot">(Va hacia
-el fondo.)</em> Está allí examinando el pozo, donde debe esconderse,
-en caso de sorpresa. <em class="acot">(Volviéndose a Floria.)</em> ¿De
-manera que volviste a San Andrés, después que yo me marché?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y encontraste este abanico?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_34">p. 34</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Entonces cómo ha llegado a tus manos?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Como quien siente despertar
-una idea terrible en su cerebro.)</em> ¡Ah!... él es... <em
-class="acot">(Interrumpiéndose.)</em> Sí.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué? Acaba.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Ah! ¡Dios mío!... ¿La policía busca a Angelotti?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Claro que sí!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Scarpia?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Por supuesto.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Él fue quien despertó mis sospechas... Ahora
-comprendo... Ha sido una emboscada.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿Una
-emboscada?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Él me inspiró la desconfianza hacia ti. Él me dio este
-abanico.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Empezando a comprender.)</em>
-¿Scarpia?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Se sirve de mis celos como de sus esbirros el
-infame.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Te ha visto venir? <em
-class="acot">(Aterrorizado.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Y me habrá seguido, no hay duda.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Qué has hecho? ¡Desgraciada!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Silencio... ¿oyes?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Rumor de voces.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Espantada.)</em> ¡Ahí están! ¡Son
-ellos!</p>
-
-
-<h3>ESCENA IV</h3>
-
-<p class="quienes">LOS MISMOS, CECCO y después ANGELOTTI</p>
-
-<p class="rol">Cecco</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Entrando.)</em> Señor... La casa está
-rodeada por una infinidad de polizontes... Llaman a la puerta.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Entretenlos todo el tiempo que puedas. <em
-class="acot">(Cecco sale. Mario va al fondo y llama.)</em> ¡Angelotti!
-<em class="acot">(Este se presenta.)</em> Estamos descubiertos... Ahí
-está la policía. <em class="acot">(Floria escucha con ansiedad en la
-puerta derecha.)</em></p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Pues salto las tapias y me oculto en el campo entre las
-ruinas.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No, es demasiado tarde. El jardín y la casa están
-rodeados, al escondite pronto... pronto.</p>
-
-<p class="rol">Angelotti</p>
-
-<p class="txt">Por el santo de mi nombre, si me descubren, yo os juro
-que no me cogerán vivo. <em class="acot">(Se va rápidamente por el
-fondo.)</em></p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_35">p. 35</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">Y ahora <em class="acot">(A Floria.)</em> sangre fría,
-mucha sangre fría, si no quieres perderme a mí con él.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Oh! Infortunada de mí... ¡Y soy yo la causa de todo
-esto! <em class="acot">(Se oye ruido de voces y se ven aparecer varios
-polizontes por diferentes sitios del jardín.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA V</h3>
-
-<p class="quienesh">LOS MISMOS, SCARPIA, COLOMETTI, AGENTES DE POLICÍA,
-UN ESCRIBANO, UN ALGUACIL y SOLDADOS. Scarpia entra por el fondo lo
-mismo que sus secuaces y baja lentamente.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Yendo a su encuentro.)</em> ¿Me
-permitirá el señor barón de Scarpia preguntarle a qué debo el honor de
-su visita en una hora tan intempestiva como esta?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con gran frialdad.)</em> Una penosa
-obligación de mi cargo, caballero... Aquí dentro debe de hallarse
-oculto un reo político fugado del castillo de Santángelo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Se equivoca el señor barón. Aquí no hay nadie.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Ahora lo veremos.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Es decir que venís a practicar un registro.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y además un interrogatorio.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Yo os aseguro, barón, que no hay nadie. Ya he registrado
-yo toda la casa inútilmente y bien sabéis que nada se oculta a los ojos
-de una mujer celosa.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Es posible que vean más claro los ojos de un Director de
-policía. <em class="acot">(Con la misma frialdad.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA VI</h3>
-
-<p class="quienes">LOS MISMOS y SCHIARRONE</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Aquí está Schiarrone, a quien he encargado que haga un
-examen previo. ¿Has registrado toda la casa?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Sí, excelencia y no hemos encontrado a nadie.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y en el jardín?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_36">p. 36</span>Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Tampoco.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Pues escaparse no ha podido escaparse... La casa y el
-jardín están bien vigilados... Sin duda se esconde aquí dentro en algún
-sitio secreto.</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Examinaremos todas las paredes, habitación por
-habitación hasta dar con él.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Esa es tarea demasiado larga y es ya tarde. Más breve
-será que el caballero Cavaradossi se tome la molestia de decirnos donde
-está.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Yo?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sin duda.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Pues yo no puedo decir más que una cosa. El señor
-Angelotti no está en mi casa.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y yo tengo la seguridad de que el caballero variará de
-opinión y acabará él mismo por decirnos dónde se encuentra la persona a
-quien buscamos... ¿Tenéis la bondad de pasar a la habitación inmediata
-y de responder a un ligero interrogatorio que se os va a hacer?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y por qué no en esta?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Podría contestar: porque así me parece conveniente. Pero
-quiero ser cortés y comedido hasta el fin y os diré que al rogaros que
-tengáis la bondad de pasar a la habitación inmediata es por la sencilla
-razón de que la señora <em class="acot">(Señalando a Floria.)</em>
-no debe asistir a vuestro interrogatorio puesto que el suyo vendrá
-después.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> La señora no puede
-saber más que yo.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Ya veremos... Pero hay necesidad de concluir. <em
-class="acot">(A los polizontes.)</em> Pronto... conducid al caballero a
-aquella estancia. <em class="acot">(Los polizontes hacen un movimiento
-para acercarse a Mario.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Atrás! ¡Nadie se acerque!... Iré yo solo.
-<em class="acot">(Entra por la izquierda seguido por varios
-polizontes.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Al canciller.)</em> Vos, Roberti,
-interrogaréis al caballero empleando las fórmulas de costumbre, si
-persiste en sus negativas.</p>
-
-<p class="rol">Roberti</p>
-
-<p class="txt">Está bien.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y suspenderéis o reanudaréis el interrogatorio, según
-las órdenes que yo os daré desde<span class="pagenum" id="Page_37">p.
-37</span> esta habitación, y que dependerán de las respuestas de la
-señora, naturalmente... <em class="acot">(Roberti se inclina y sale
-acompañado de su ayudante.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA VII</h3>
-
-<p class="quienesh">FLORIA, SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, SOLDADOS,
-que vigilan al fondo y dos POLIZONTES que guardan la puerta de la
-izquierda.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sentada cerca de la mesa, a la
-derecha y jugando con el abanico.)</em> ¿De mis respuestas? ¿Qué puedo
-contestar?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose.)</em> Lo preciso, nada
-más que lo preciso.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Cómo voy a responder a lo que me preguntáis si no sé ni
-siquiera de qué se trata?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sonriéndose y con tono amistoso.)</em>
-Vamos a hablar como dos buenos amigos. ¿No es cierto? <em
-class="acot">(Coge una silla.)</em> Y comenzaremos nuestro coloquio
-en el mismo punto en que lo interrumpimos, hace pocas horas, en la
-capilla de San Andrés. <em class="acot">(Se sientan.)</em> ¿Conque los
-celos y las sospechas que despertó en vos ese lindo abanico no tenían
-fundamento alguno?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con mucho aplomo.)</em> Vos lo sabréis
-mejor que yo, señor barón.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Por lo visto confundí las personas. ¿No es eso? El
-caballero Cavaradossi no estaba aquí con la marquesa de Atavantti, pero
-sí con su hermano.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Ni con ella ni con él... Estaba solo, completamente
-solo.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> ¿De veras?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Un poco impaciente.)</em> Sí.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Vos lo afirmáis bajo vuestra palabra?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Nerviosa.)</em> Sí... yo lo afirmo...
-Nadie tiene el derecho de poner en duda lo que yo digo. Nadie,
-¿entendéis?, nadie.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Vamos, calma. <em class="acot">(Volviéndose en la
-silla.)</em> ¡Schiarrone!</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta izquierda.)</em>
-¡Excelencia!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Qué dice el caballero?</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_38">p. 38</span>Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Nada.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Se obstina en negar?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Con más terquedad que antes.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantando la voz.)</em> En tal caso,
-insistid. Roberti, insistid.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> Esa insistencia
-será inútil. Nadie le obligará a decir lo que no sabe. Lo que no es
-cierto.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">El silencio del señor Cavaradossi no me sorprende.
-A primera vista he juzgado su fortaleza de ánimo y he previsto su
-obstinación... Lo único que me extraña es que imitéis su ejemplo...
-Esperaba que fueseis mucho más razonable que él.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y por qué suponíais que iba a ser razonable, señor
-barón? ¿Acaso pretendéis que yo mienta?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo.)</em> De ningún modo.
-¿Mentir? ¿Quién piensa en eso? Lo que yo deseaba es que dijeseis la
-verdad, aunque no fuera más que por ahorrar al caballero un mal cuarto
-de hora.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose asustada.)</em> ¿Eh?
-¿Cómo? ¿Qué queréis decir? ¿Qué es lo que sucede en esa habitación?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Una cosa sencillísima. Se interroga al caballero
-Cavaradossi con las formalidades y por los procedimientos establecidos
-en las leyes.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Empezando a comprender.)</em> Quiero
-entrar.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndola.)</em> Es inútil, yo
-mismo os explicaré lo que ocurre. El caballero está cómodamente sentado
-en un sillón sujeto de pies y manos y con un hermoso casco de acero en
-la cabeza, que hace desatar la lengua a la persona más taciturna. Este
-célebre casco de invención reciente, tiene tres puntas afiladas, una
-que se ajusta sobre la nuca y las otras dos sobre las sienes.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con terror.)</em> ¡Ah!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> A cada negativa
-del caballero se hace girar un tornillo de rosca y la base del casco se
-aprieta suavemente.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de escaparse de Scarpia, que
-la tiene sujeta por un brazo.)</em> ¡Ah! ¡Malditos! Basta... Por<span
-class="pagenum" id="Page_39">p. 39</span> Dios... basta... <em
-class="acot">(Mirando con espanto a la habitación inmediata.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sujetándola siempre.)</em> ¿Hablaréis?
-¿No es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pero antes decidles que cesen... Pronto, decídselo.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Roberti, aflojad un poco el tornillo. <em
-class="acot">(Alto.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No... no... más...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Bien. <em class="acot">(Alto.)</em> Roberti, aflojad del
-todo.</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta.)</em> Ya está,
-excelencia.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Floria.)</em> Ya lo oís. Está
-hecho.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Oh! Dios mío... Someter a él, a mi Mario, a un suplicio
-tan espantoso... ¡Cobardes! ¡Cobardes! Quizá continúen todavía.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Mientras yo no lo mande, no.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él.)</em> ¡Quiero
-verle! <em class="acot">(Corre hacia la puerta, pero Schiarrone y los
-polizontes le impiden el paso.)</em> ¡Dejadme pasar! ¡Dejadme pasar!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Schiarrone, cierra la puerta. <em
-class="acot">(Schiarrone obedece.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Empujando furiosa la puerta.)</em>
-¡Mario, Mario! Respóndeme. ¿No me oyes? Dime una sola palabra, una
-sola. <em class="acot">(Silencio.)</em> ¡Me lo han asesinado esos
-infames!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sentándose de nuevo a la derecha y
-con mucha frialdad.)</em> No... le dejan el tiempo preciso para tomar
-aliento.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Mario! ¡Mario! ¡Mario!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desde dentro y con voz ahogada.)</em>
-¡Floria!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Ah! Por fin le oigo</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Nada temas... El valor no me faltará.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Te hacen daño? Dímelo, dímelo, vida mía.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">En este momento no... Valor, Floria, valor.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de la puerta.)</em> ¡Oh,
-qué voz tan dolorida! ¡Cómo sabe sufrir! ¡Atormentarle de ese modo
-tan horrible a él, tan compasivo, tan generoso, tan bueno!... ¿Y le
-destrozan las sienes con puntas de acero? ¡Qué horror! ¿Y son seres
-humanos los que hacen tales infamias con un semejante suyo? ¿Y ese
-hombre lo ordena fríamente <em class="acot">(Mirando a Scarpia.)</em> y
-aspira con voluptuosidad de tigre el olor de la sangre?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sonriéndose de un modo
-siniestro.)</em> Todos esos son acentos dramáticos, desplantes de
-trágica,<span class="pagenum" id="Page_40">p. 40</span> buenos a lo
-sumo para las tablas de un escenario... Mi felicitación más sincera.
-<em class="acot">(Acercándose a Floria.)</em> Pero, hablemos en
-serio... Ya lo habéis oído... El caballero acaba de decirlo. «El valor
-no me faltará.» Eso significa que está decidido a no pronunciar una
-palabra, ni de grado ni por fuerza.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Antes le arrancarán el alma!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Supongo que no habrá necesidad de llegar hasta ese
-extremo.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pues entonces, señor barón, disponed que le pongan en
-libertad ahora mismo. Porque no dirá nada. Yo lo afirmo. Ya se acabó...
-¿no es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Concluir! Si apenas hemos comenzado...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Ah!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Vamos a continuar el interrogatorio.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Torturarle más! ¡Y para no saber nada!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Os equivocáis, amiga mía. Lo sabré todo... todo... Él
-sufrirá el interrogatorio y vos responderéis.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Yo?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sí, vos. Y os prevengo que cada negativa vuestra será
-una vuelta más que daréis al tornillo y un nuevo riesgo para la vida de
-vuestro amante.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Verdugo!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No, yo no... En tal caso, el verdugo seréis vos,
-puesto que con una sola palabra podéis ahorrarle todo sufrimiento.
-<em class="acot">(Llamando.)</em> Preparado, Roberti. <em
-class="acot">(Schiarrone abre la puerta.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Asesino! <em class="acot">(Gesto amenazador de
-Scarpia.)</em> No, señor barón... piedad... piedad para él...
-Perdonadme, no sé lo que digo... Es horrible, horrible...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Dónde está escondido Angelotti?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con acento dolorido.)</em> Pero
-si no sé nada, si no sé nada... ¡Cómo he de saberlo yo! <em
-class="acot">(Scarpia hace una seña con la mano a Schiarrone
-que se vuelve hacia el interior de la estancia. Floria se
-dirige precipitadamente a Scarpia y le coge el brazo que tiene
-levantado.)</em> No, esperad... un momento... ¡Dios mío! ¡Perder al uno
-por salvar al otro! Esto es inaudito, espantoso. <em class="acot">(A
-Scarpia.)</em> Aguardad,<span class="pagenum" id="Page_41">p.
-41</span> aguardad un instante... Ahora no se le atormenta de nuevo,
-¿no es así?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No, todavía no... esperaré... Pero abreviemos... ¿Qué es
-lo que respondéis?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Yo! ¿Cómo debo responder? Decídmelo... Yo no lo sé...
-Las ideas se confunden en mi cerebro... Diré todo lo que queráis. ¡Todo
-lo diré para salvarle!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Perfectamente. Cuando llegasteis a esta habitación,
-estaba en ella un hombre, ¿no es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No. <em class="acot">(Movimiento de Scarpia.)</em> Sí...
-sí... esperad... Dejadme al menos recoger las ideas... ¿Un hombre?
-Me parece que no. <em class="acot">(Nuevo movimiento.)</em> Sí...
-sí... creo que sí. <em class="acot">(A Schiarrone que sigue en la
-puerta.)</em> Pero siendo yo quien responde por él, ¡miserable, cierra
-esa puerta!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y ese hombre era Angelotti?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">De eso no estoy segura. <em
-class="acot">(Rápidamente.)</em> ¡Oh, no! no era él ciertamente... Yo
-juro...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> Ese juramento
-equivale a decir que sí.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No... os digo... que no.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Pero lo negáis con tal energía que vale un sí.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Dios os pedirá cuenta de lo que hacéis conmigo en este
-momento! ¿Cómo he de saber yo si ese hombre era Angelotti? ¿Le conozco
-yo por ventura?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">En suma, ese hombre, sea el que fuera, ¿está
-escondido?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Escondido? Dios sabe dónde se encontrará a estas
-horas.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No ha podido fugarse... La casa está bien vigilada.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Si no creéis lo que digo, ¿para qué he de continuar? <em
-class="acot">(Escuchando con ansiedad.)</em> ¿Un grito? ¡Han vuelto a
-torturarle!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí... Yo lo he oído, <em class="acot">(signe
-escuchando.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Repito que no. <em class="acot">(Pausa.)</em> ¿Lo veis?
-Continuemos... Aquel hombre está escondido en algún lugar secreto,
-quizá en esta misma sala.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_42">p. 42</span>Floria</p>
-
-<p class="txt">Ojalá que así fuese, porque entonces no consentiría que
-atormentasen tan cruelmente a su salvador.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿De manera que es su salvador?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Reponiéndose y tratando de enmendar su
-torpeza.)</em> Yo no he dicho eso... ¡No lo he dicho!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Si acabáis de confesarlo.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Quién hace caso de mis respuestas? Me obligáis a
-hablar, empleando tan horrorosos procedimientos, que no sé lo que
-contesto, y digo lo primero que se me ocurre.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">En una palabra: Angelotti está escondido. <em
-class="acot">(Movimiento de Floria.)</em> ¿Dónde? ¡Ea, acabemos!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No lo sé.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose hacia la puerta.)</em>
-¡Roberti!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí... sí... Lo está...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿En qué sitio?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Que en el primer momento estuvo a
-punto de indicar el jardín, se arrepiente.)</em> ¡Pero es horrible
-entregar a ese desgraciado para que lo asesinen!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿En qué sitio? <em class="acot">(Con mayor
-violencia.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Prorrumpiendo en llanto.)</em> Ved
-que no puedo hablar. Las palabras se ahogan en mi garganta. Estoy
-a punto de desfallecer. <em class="acot">(Cae sentada en una silla
-retorciéndose las manos desesperadamente. Pausa.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Inclinándose hacia ella, y con voz
-que procura dulcificar.)</em> Vamos, un poco de resolución, y vuestro
-amante estará libre.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sollozando.)</em> ¡Oh! ¡Dios mío!
-Mario no me perdonará nunca, nunca...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Decídmelo a mí solo, en voz baja. Él no lo sabrá, yo os
-lo juro... vamos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con voz sofocada.)</em> Deseo hablar
-con él antes una palabra, una sola...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Para qué?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Concededme este favor. Después haré todo lo que queráis,
-pero antes quiero hablarle, quiero verle.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Alto.)</em> Roberti, cesad un
-momento. <em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Abre esa puerta. <em
-class="acot">(Schiarrone obedece, y se coloca con dos polizontes a
-ambos lados de la puerta. Scarpia está en el centro del escenario, y
-Floria a su derecha. Un momento de pausa. Floria se enjuga el<span
-class="pagenum" id="Page_43">p. 43</span> sudor de la frente, se
-incorpora vacilante, y quiere aproximarse a la puerta, pero Scarpia se
-lo impide sujetándola por un brazo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No... Dispensad... Desde aquí únicamente...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Mario! ¡Mario mío!... ¿Me oyes, no es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Dentro, con voz doliente.)</em> Sí.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Mira, amor mío! Tú no puedes resistir más ni yo
-tampoco, te lo juro. ¿No es verdad que debo hablar? ¡Oh... dime que
-consientes en ello, dímelo por el amor de Dios!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y qué vas a decir, desgraciada?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Suplicante.)</em> ¡Mario!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con acento enérgico.)</em> Nada puedes
-decir, porque nada sabes.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente en medio de la escena, y con
-las manos extendidas hacia el sitio donde se encuentra Mario.)</em>
-Pero yo no puedo dejarte en tan horrible situación. ¡Sufres mucho,
-y yo sufro más que tú, mi tormento es aún más espantoso! Te pido de
-rodillas... Déjame hablar... Dime que consientes...</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con energía.)</em> No... no... no...
-Nada tienes que decir... Te lo prohíbo, ¿entiendes?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desesperada.)</em> ¡Te matarán!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Te lo prohíbo.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con voz terrible.)</em> Continuad,
-Roberti, y no ceséis ya.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A los pies de Scarpia.)</em> No...
-no... ¡Que no sigan! Yo hablaré, yo lo diré todo.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Calla, o te maldigo!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando al cielo.)</em> ¡Señor!
-¡Señor! ¡Dios justo! ¡Dios poderoso!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Roberti.)</em> ¡Vamos!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándose a sus rodillas.)</em> ¡Que
-cesen!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Inclinándose sobre ella.)</em> ¿Dónde
-está?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Se oye dentro un grito de dolor.)</em>
-¡Ah!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Fuera de sí, y repitiendo el
-grito.)</em> ¡Ah! ¡No puedo! ¡No puedo más! Lo diré todo...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Basta, Roberti.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Está allí. <em class="acot">(Señalando al
-jardín.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿En el jardín?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Dentro del pozo.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose hacia los
-polizontes.)</em> Ya lo habéis oído. <em class="acot">(Los polizontes
-se van hacia el jardín y los soldados les siguen.)</em></p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_44">p. 44</span>Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose del suelo.)</em> Ahora,
-miserables, devolvedme a mi Mario.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Desatad al
-preso.</p>
-
-
-<h3>ESCENA VIII</h3>
-
-<p class="quienesh">MARIO aparece en la puerta, pálido, jadeante,
-casi desfallecido, apoyándose en el marco de la puerta para no caer.
-Se le ven dos manchas de sangre en las sienes. Floria corre hacia
-él; lo sostiene, lo conduce hasta el sillón, donde cae desfallecido.
-Schiarrone, después de cumplir la orden de Scarpia, se dirige hacia el
-jardín.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Enjugándose el sudor de la
-frente.)</em> ¡Amor mío! ¡Vida mía! ¡Respóndeme! ¡Mírame!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Abre los ojos penosamente y después de
-una breve pausa.)</em> Tú no has dicho nada... ni yo tampoco, ¿no es
-verdad?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No... No... Tú no has dicho nada. <em
-class="acot">(Mario se desvanece de nuevo y Floria llora y le besa
-las manos. En este momento aparece Schiarrone en la arcada del
-fondo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> ¿Le
-encontraste?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Sí, señor. Muerto.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Muerto! <em class="acot">(Los polizontes traen el
-cadáver de Angelotti, y lo depositan en el jardín, cerca de la
-entrada. La luna ilumina el cuerpo. En este mismo instante Mario abre
-los ojos y Floria se coloca delante de él para que no pueda ver el
-cadáver.)</em></p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Sin duda se ha suicidado con un veneno. <em
-class="acot">(A Scarpia.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Incorporándose.)</em> ¿Eh? ¿Muerto?
-<em class="acot">(A Floria, que trata de impedir a todo trance que
-pueda ver el cadáver.)</em> ¿Quién ha muerto? ¿Quién? ¡Aparta! Déjame
-ver. ¡Él! ¡Ah! ¡Miserable! ¡Miserable!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Mario!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">No te acerques. ¡Vete! Tú has sido su verdugo.
-¡Infame!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Por salvarte.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A los polizontes.)</em> Ea, pronto.
-¡Fuera! ¡Fuera! El muerto al depósito. Y el vivo... Su cómplice...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con terror.)</em> ¿A dónde? <em
-class="acot">(En este momento los polizontes rodean a Mario y se lo
-llevan.)</em></p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_45">p. 45</span>Scarpia</p>
-
-<p class="txt">A la horca. <em class="acot">(Floria da un
-grito.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Corre hacia Scarpia, intenta hablar,
-pero no lo consigue. Le mira con ojos asombrados y cae pesadamente en
-tierra.)</em></p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">¿Y la mujer también?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">También.</p>
-
-<p class="fin">TELÓN</p>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter" id="Ch_3">
- <p><span class="pagenum" id="Page_47">p. 47</span></p>
- <div class="figcenter">
- <img src="images/borla047.jpg"
- style="width: 28em; height: auto;"
- alt="Ilustración ornamental" />
- </div>
- <h2 class="nobreak">ACTO TERCERO</h2>
- <hr class="tir" />
-</div>
-
-<p class="dondeh">Habitación octógona en el castillo de Santángelo.
-A la izquierda, en la parte transversal, una alcoba, ricamente
-amueblada, con un lecho, también lujosamente colgado, al fondo. En la
-correspondiente pared, a la derecha, un amplio hueco con vidrieras
-que da sobre un balcón practicable. Al fondo, la puerta de entrada.
-En la primera caja, a la derecha, una mesa con enseres de escribir,
-y a la izquierda, en frente de la mesa, una rica consola, y sobre
-ella un espejo. Al pie de la cama un reclinatorio, sobre el cual se
-ve un crucifijo de ébano. En la escena, hacia la izquierda, una mesa
-cubierta con un mantel, donde está servida una suculenta comida, y a
-la derecha de la mesa un sofá. Es todavía de noche, y la escena solo
-está iluminada por un candelabro con bujías, puesto sobre la mesa. Al
-levantarse el telón, un jefe de comedor y dos criados sirven la comida
-a Scarpia, el cual está sentado entre la mesa y la consola, vuelto de
-espaldas a esta.</p>
-
-
-<h3>ESCENA PRIMERA</h3>
-
-<p class="quienes">SCARPIA, SCHIARRONE, el JEFE DE COMEDOR y los DOS
-CRIADOS</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A uno de los criados.)</em> Abre esas
-vidrieras... Aquí dentro hace un calor sofocante. <em class="acot">(A
-Schiarrone.)</em> ¿Qué hora es, Schiarrone?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Las tres de la mañana, excelencia.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿La ciudad me parece que está tranquila?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Completamente tranquila, excelencia. Sin embargo el
-gobernador ha hecho reforzar<span class="pagenum" id="Page_48">p.
-48</span> los cuerpos de guardia, y toda la guarnición está sobre las
-armas.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿El preso está en la capilla?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Sí, excelencia, acaba de entrar en ella, acompañado
-de los hermanos dominicos, pero a sus piadosas exhortaciones para
-que encomiende su alma a la divina misericordia, contesta el reo que
-no tiene necesidad de pedir perdón a nadie por haber cumplido con
-su deber de hombre honrado, tratando de salvar a un inocente de las
-persecuciones de la tiranía más desenfrenada.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sirviéndose vianda en el plato.)</em>
-Excelente máxima digna de un jacobino.</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Y que si el cielo consintiera tales infamias, el propio
-cielo se haría cómplice de los malvados.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Blasfemia horrible! ¿Y qué más?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Los santos religiosos han concluido por perder la
-paciencia ante un pecador tan empedernido y acaban de abandonarle.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Y él?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Pues se ha echado a dormir tranquilamente.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Vaya una manera ejemplar de prepararse para entrar en
-la vida eterna!</p>
-
-
-<h3>ESCENA II</h3>
-
-<p class="quienes">SCARPIA, SCHIARRONE y COLOMETTI</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿Se puede pasar?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Adelante. ¿Y el gobernador?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Volvía del palacio de Farnesio cuando yo llegué. Le ha
-complacido mucho la noticia de la captura de Angelotti y sus cómplices
-y me ha entregado esta orden, escrita de su puño y letra.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Trae. <em class="acot">(Lee la orden.)</em> El caballero
-Cavaradossi, como cómplice del delito de alta traición, será ejecutado
-antes de salir el sol. <em class="acot">(Dobla la orden y la coloca
-sobre la mesa.)</em> Acabo de reflexionar sobre ciertos asuntos y he
-cambiado de<span class="pagenum" id="Page_49">p. 49</span> parecer.
-Aunque Angelotti se haya dado la muerte con un veneno para librarse de
-la pena infamante que le aguardaba, no por eso debe dejar de ejecutarse
-la sentencia. Los suicidios son de un efecto deplorable y es preciso
-que la ley se cumpla... Por lo tanto, he resuelto que Angelotti sea
-ajusticiado por mano del verdugo. Si no se puede ahorcar a un vivo,
-se ahorcará un muerto. Es inútil que nadie, a excepción de nosotros,
-conozca la verdad de lo ocurrido. ¿Está preparada la horca?</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">La están levantando debajo de ese balcón, a la entrada
-del puente.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Pues dejaréis el cuerpo de Angelotti pendiente de ella
-hasta que termine la misa mayor, para que todo el mundo pueda verlo.
-Después enterraréis el cadáver en un hoyo cualquiera, no en tierra
-sagrada, por supuesto... Los suicidas no tienen derecho a recibir
-sepultura cristiana.</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">Así se hará. ¿Y el otro?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">De Cavaradossi trataremos después. ¿Dónde está la
-<i>Tosca</i>?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Aquí al lado, en el cuarto inmediato a las habitaciones
-de su excelencia... Pero la tengo bien vigilada.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sigue furiosa, ¿eh?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Menos que antes... En cambio está muy inquieta; en
-primer lugar, por el caballero Cavaradossi, y en segundo lugar, por
-conocer el sitio adonde la hemos conducido desmayada. Nosotros, no
-habiendo recibido instrucción de ningún género, no hemos considerado
-oportuno decirle nada.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Ve a buscarla
-y condúcela aquí. <em class="acot">(Schiarrone se va.)</em> Y tú,
-Colometti, vigila bien la ejecución del muerto, y cuando hayas
-concluido, yo te llamaré desde el balcón. <em class="acot">(Colometti
-se inclina y sale. En este mismo momento entra Schiarrone acompañando
-a Floria. A los criados.)</em> ¡Retiraos! <em class="acot">(Salen los
-criados y Schiarrone.)</em></p>
-
-
-<h3 title="ESCENA III"><span class="pagenum" id="Page_50">p.
-50</span>ESCENA III</h3>
-
-<p class="quienesh">FLORIA y SCARPIA. Floria entra silenciosa, pálida
-y vacilante, con los cabellos en desorden. Para andar se apoya en el
-respaldo del sofá y mira en torno suyo con inquietud y curiosidad. Un
-momento de pausa.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Deseáis conocer el lugar a dónde os hemos conducido,
-no es cierto? Pues bien, señora mía, vos, lo mismo que el caballero
-Cavaradossi, os encontráis en el castillo de Santángelo, en mis
-habitaciones particulares. Ahora yo me imagino que, después de haber
-pasado una noche tan agitada, tan llena de emociones, tendréis
-necesidad de algún reposo, y por lo mismo os ofrezco de muy buena
-voluntad este humilde albergue y una parte en esta cena, que hubiera
-sido mucho más exquisita si yo hubiese podido figurarme siquiera que
-iba a tener una convidada tan ilustre. <em class="acot">(Floria, sin
-mirarlo siquiera, hace un expresivo gesto de negativa y de disgusto.
-Scarpia se ríe.)</em> ¿Quizá sospecháis que os ofrezco un festín
-nocturno, a lo Borgia, aderezado con veneno? Esas fueron costumbres
-de otras épocas, costumbres ya en desuso, por fortuna. Nosotros no
-empleamos el veneno.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Pero asesináis siempre.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Fríamente.)</em> Los asesinatos
-no son hoy frecuentes... A Travelli y sus cómplices les puedo
-hacer fusilar, ahorcar, empalar o descuartizar, según me plazca.
-<em class="acot">(Movimiento de Floria.)</em> ¿Os asombráis acaso?
-¿Sospechasteis por ventura que el señor Cavaradossi sería sometido a un
-proceso?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿No será juzgado?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con el mismo tono.)</em> ¡Qué
-locura! Un interrogatorio, testigos, fiscales, jueces, defensores...
-nada de eso. No podemos perder el tiempo en semejantes fruslerías...
-Su majestad católica ha simplificado mucho el procedimiento. Tened
-la bondad de asomaros a ese<span class="pagenum" id="Page_51">p.
-51</span> balcón y podréis ver a la luz de las antorchas que agita
-ligeramente la fresca brisa de la madrugada unos cuantos hombres que
-trabajan a la entrada del puente. ¿Queréis saber qué es lo que hacen?
-Pues están plantando una horca, una sólida horca de dos brazos... En
-uno de ellos se colgará dentro de un poco un muerto, Angelotti, y en el
-otro, un vivo...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Mario? <em class="acot">(Con espanto.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Exacto... Y no depende más que de mí, de mi voluntad
-exclusivamente el embellecer ese famoso grupo añadiéndole una nueva
-figura... ¡la vuestra! <em class="acot">(Floria levanta los hombros
-despreciativamente.)</em> Pero no lo haré. No soy tan insensato que
-pretenda privar a los romanos de su ídolo, al cual también profeso
-yo un verdadero culto... El <i>dilettante Scarpia</i> no perdonaría
-nunca al director de policía semejante atentado de leso arte... Ah,
-no, de ningún modo. Vos, señora mía, no honraréis con vuestro concurso
-personal tan lúgubre representación... Vuestro coche, por orden mía, os
-aguarda abajo; las puertas del castillo las tenéis abiertas de par en
-par... Estáis libre, completamente libre.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Al oír estas palabras lanza una
-exclamación de alegría y corre hacia la puerta de salida.)</em>
-¡Ah!...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sentándose de nuevo a la mesa.)</em>
-Esperad... Creo adivinar el verdadero significado de ese grito. <em
-class="acot">(Floria se para.)</em> De seguro no es la noticia de
-vuestra libertad la que acaba de haceros prorrumpir en esa espontánea
-exclamación de alegría. Es sin duda este pensamiento que ha surgido
-al propio tiempo en vuestro cerebro: «Corro ahora mismo al palacio
-de Farnesio, penetro de cualquier modo en la cámara de la reina, que
-siempre me ha profesado mucho afecto, y la arranco con súplicas y con
-lágrimas el indulto de mi amante...» ¿Acerté?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Si... Eso haré...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Por desgracia tengo aquí una orden terminante que debo
-cumplir. <em class="acot">(Desdobla el papel que<span class="pagenum"
-id="Page_52">p. 52</span> está sobre la mesa.)</em> «El caballero
-Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» Leedla. Cuando
-llegue a mi poder la gracia de indulto, el reo habrá sufrido ya la
-última pena.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Pero vos no haréis eso?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Que no? Sois injusta conmigo. Que yo lleve mi
-filantropía hasta el punto de salvaros y de poneros en libertad, es
-natural y además lo realizo con el mayor gusto; pero que haga lo propio
-con él... eso no... eso no lo haré nunca.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Fuera de sí.)</em> Pero entonces,
-miserable, ¿eres un asesino?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Tranquilamente.)</em> Lo que yo soy y
-lo que haya de ser, dependerá de vos, de vos exclusivamente.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿De mí?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sí; pero, pronto, sentaos... Estáis a punto de caer
-desfallecida y yo no puedo seguir cenando con tranquilidad mientras
-vos continuáis en pie... Vamos, hacedme el favor de tomar asiento
-y aceptad siquiera dos dedos de este excelente vino de España. <em
-class="acot">(Se lo sirve.)</em> Y aquí, con los codos apoyados sobre
-la mesa, hablaremos con más intimidad y más cómodamente acerca de
-los medios de aliviar en lo posible, la triste situación por la que
-atraviesa Cavaradossi.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No tengo hambre ni sed más que de su libertad. <em
-class="acot">(Se sienta resueltamente enfrente de él, retira el vaso
-de vino y coloca los codos sobre la mesa.)</em> ¡Concluyamos!...
-¿Cuánto?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Dejando de beber.)</em> ¿Cómo
-cuánto?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí; ¿qué suma queréis?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Dinero? ¿Por quién me habéis tomado? ¡Quién piensa
-en eso! Porque hace pocas horas estuve implacable, hasta feroz
-quizá, en el cumplimiento de mis deberes, ¿suponéis que soy capaz
-de venderme? ¡Qué mal, que mal me conocéis! Si yo extremaba mi celo
-en la persecución de Angelotti, era porque su fuga constituía mi
-perdición... Pero una vez realizada mi tarea, soy como el soldado<span
-class="pagenum" id="Page_53">p. 53</span> que depone la cólera al cesar
-el combate... Ahora ya no encontraréis en mí más que al barón Scarpia,
-uno de vuestros más fanáticos admiradores. <em class="acot">(Se levanta
-y se acerca a ella, que, siempre sentada, le mira con inquietud.)</em>
-Y esta ferviente adoración mía ha adquirido esta noche mayor
-intensidad... Sí, Floria, hasta hoy yo solo había visto en vos a la
-inimitable intérprete de las dulcísimas melodías de Cimarrosa y de
-Paisiello; pero de pronto se me ha revelado la mujer... la mujer más
-apasionada y mil veces más admirable en la realidad de la pasión y del
-dolor que en las ficciones de la escena... ¡Qué acentos tan patéticos
-acabo de oíros!... ¡qué gestos tan conmovedores!... ¡qué gritos tan
-sublimes!... Cuando yo he visto todo esto, verdaderamente maravillado,
-estuve a punto de olvidar mi papel en aquella terrible tragedia, para
-aclamaros como un espectador entusiasmado, y declararme vencido ante
-tan prodigiosas seducciones.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A media voz, pero siempre
-inquieta.)</em> ¡Ojalá lo hubieseis hecho!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Dejando el vaso sobre la mesa y
-sentándose en el sofá cerca de ella.)</em> ¿Queréis saber por qué no
-lo hice? Pues porque al mismo tiempo que experimentaba este entusiasmo
-súbito por la mujer fascinadora, tan diferente de aquellas que había
-conocido hasta entonces, surgieron en mi alma unos celos horribles...
-unos celos espantosos que me roían las entrañas. ¿Cómo —me decía yo—
-esta cólera que enrojece su semblante, estos gritos de angustia que
-ella lanza, son por un individuo cualquiera, por un miserable pintor
-que no vale ni una sola de sus lágrimas? Y cuanto mayores y más
-sentidas eran vuestras súplicas por él, más se aferraba en mí el ansia
-de tenerlo en mi poder para hacerle sufrir todo lo que yo sufría, para
-hacerle pagar con la vida tanto amor, y castigarle, sí, sí, castigarle
-sin compasión y sin tregua... ¡Oh! le odio de tal modo por esa
-felicidad inmerecida<span class="pagenum" id="Page_54">p. 54</span>
-que ha conseguido, le envidio de tal suerte por poseer una criatura tan
-angelical como vos, que no podré perdonarlo nunca... nunca, sino con
-una condición... una sola... La de tener yo también mi parte en esa
-dicha.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¿Tú?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Y la tendré. <em class="acot">(Sentado y tratando de
-retenerla por un brazo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él violentamente y
-lanzando una carcajada de burla.)</em> ¿Tú?... Antes me arrojaría por
-ese balcón.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Hazlo y dentro de poco estará detrás de él el cadáver de
-tu amante, <em class="acot">(Con mucha frialdad y sin moverse.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Conque ese era el precio de tu infamia?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Por fin lo entendiste. <em
-class="acot">(Sonriéndose.)</em> Pronuncia un sí y lo salvo... un no y
-lo asesino.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Retrocediendo asustada.)</em> ¿Serás
-capaz de emplear hasta la violencia?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Aproximándose tranquilamente a la mesa
-y echando azúcar al café.)</em> La violencia no, de ningún modo... Eso
-no entra en mis hábitos... Si la proposición no te agrada puedes irte
-tranquilamente; ya te lo he dicho... <em class="acot">(Agita el café
-con una cucharilla.)</em> Todas las salidas las encontrarás abiertas.
-Pero te desafío a que lo realices... Ahora, si piensas entretenerte en
-insultarme, en suplicarme, te aconsejo que desistas de hacerlo, porque
-vas a perder el tiempo de una manera lastimosa. De modo que la mejor
-resolución que puedes tomar es decir sí desde luego.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Nunca! Voy a despertar a todo el mundo para pregonar tu
-infamia. <em class="acot">(Se dirige de nuevo hacia la puerta.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Tomando un sorbo de café.)</em>
-Pero no podrás despertar al muerto. <em class="acot">(Al oír estas
-palabras se vuelve Floria con un gesto de desprecio. Scarpia continúa
-sonriendo.)</em> Me odias mucho, ¿no es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Que si te odio!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Muy bien... así te quiero yo. <em class="acot">(Concluye
-de tomar el café y deja la taza sobre la mesa.)</em> De las mujeres
-que se rinden sin lucha estaba ya cansado;<span class="pagenum"
-id="Page_55">p. 55</span> más que cansado, ahíto. Lo que me seduce es
-tu desprecio, lo que ansío es vencer tu repugnancia, domar tu cólera y
-humillar tu orgullo.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Demonio!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Demonio? Sea... Acepto el calificativo... Por lo
-mismo que soy un demonio tengo impulsos satánicos y goces infernales.
-Sí, quiero saborear el supremo placer de sentir tu alma indignada
-doblegarse ante mí, hasta quedar rendida... ¿Qué venganza mejor puedo
-tomar de tus ultrajes? ¿Qué refinamiento más delicado para un demonio
-que verte batallar inútilmente entre el dolor y la cólera, hasta caer
-vencida? ¿Y dices que me odias? Eso es lo que yo esperaba de ti, un
-odio mortal, implacable, feroz, y me prometo una alegría diabólica, al
-mirarte a mis pies, suplicante, entre los últimos espasmos de tu rencor
-impotente.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Atónita y mirándole con horror.)</em>
-¿Pero qué especie de monstruo eres tú? ¿De qué lodo infecto te han
-hecho? ¿Qué fiera te ha engendrado?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sigue... sigue... Más... más... ¡aún más!... Continúa
-escarneciéndome... ¡Nunca me parecerán bastantes tus insultos!...
-Vamos, no te detengas... Amontona contra mí las injurias más
-expresivas, abofetéame el rostro con los dicterios más repugnantes,
-escúpeme a la cara los insultos más soeces... Todo eso no servirá más
-que para encender la hoguera de la pasión que arde en mi pecho. <em
-class="acot">(Trata de abrazarla.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Retrocediendo espantada.)</em> ¡Atrás!
-¡No te acerques! ¡Socorro! ¡A mi! ¡A mí!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No acudirá nadie. Te cansas en vano. <em
-class="acot">(Acercándose al balcón.)</em> Mira... Los primeros
-fulgores de la mañana empiezan a colorear el horizonte. Tu Mario, tu
-idolatrado Mario, solo tiene ya un cuarto de hora de vida.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantando las manos al cielo.)</em>
-¡Señor!... ¡Dios justo!... ¡Dios omnipotente!... ¿pero no ves esto?
-¿Cómo consientes tanta infamia? ¡Dios mío, socórreme!... Ven en mi
-ayuda.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_56">p. 56</span>Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> ¡Si no cuentas
-con otro auxilio! <em class="acot">(Mirando desde el balcón.)</em>
-Ya está en la horca el cadáver de Angelotti... ¿Le ves? <em
-class="acot">(Floria retrocede horrorizada cubriéndose los ojos con las
-manos.)</em> Ahora le toca al vivo. <em class="acot">(Llamando.)</em>
-¡Colometti!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Lanzándose desesperada hacia el
-balcón.)</em> ¡No, no!... ¡Eso no!... ¡salvadle!...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándola.)</em> ¿Entonces?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Dejándose caer a sus pies.)</em>
-¡Piedad!... ¡Tened piedad de mí! ¡Ya os habéis vengado bastante!...
-Vedme aquí, a vuestros pies, castigada, vencida, suplicante, casi
-moribunda, implorando vuestro perdón por todo lo que haya podido
-ofenderos...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándola y abrazándola
-estrechamente.)</em> Es decir, que estamos de acuerdo, ¿no es
-verdad?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él y lanzando un grito
-de repugnancia invencible.)</em> ¡Ah!... ¡no!... ¡Nunca!... ¡nunca!...
-¡Antes la muerte!... <em class="acot">(Huye hacia la derecha, crispada
-de terror. En este momento se abre la puerta de entrada y aparece
-Colometti.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA IV</h3>
-
-<p class="quienes">LOS MISMOS, COLOMETTI y algunos soldados que están
-agrupados detrás&nbsp;de él.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿Debo ir a buscar al reo, excelencia?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Oh!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Espera. <em class="acot">(En voz baja a Floria, que
-está apoyada en el respaldo del sofá.)</em> Te doy un minuto para
-reflexionar.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con angustia infinita.)</em> ¡No puedo
-más!... ¡No puedo más! ¡Todo ha concluido en mí!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(En voz baja.)</em> Responde.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Después de una pausa y haciendo
-un violento esfuerzo.)</em> Sí... <em class="acot">(Al decir este
-monosílabo se deja caer en el sofá, anegada en lágrimas, con el rostro
-sobre los almohadones y sollozando desesperadamente.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo.)</em> He cambiado de
-opinión, Colometti. El verdugo puede retirarse a descansar...<span
-class="pagenum" id="Page_57">p. 57</span> Por ahora su faena ha
-concluido. <em class="acot">(Colometti da una orden a los soldados y
-estos se retiran.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Incorporándose penosamente y en voz
-baja, ahogada por los sollozos.)</em> Quiero la libertad de Mario, pero
-ahora, en este mismo instante.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(También en voz baja.)</em> Poco a
-poco, amiga mía. No se puede andar tan deprisa. Aquí está la orden
-formal del gobernador a quien debo obedecer. <em class="acot">(Se la
-enseña.)</em> «Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» El
-caballero debe, pues, sufrir la pena impuesta por las leyes o por lo
-menos, debe creer todo el mundo que la ha sufrido. La estratagema
-que voy a emplear para librarle de la muerte, solo la conoceremos el
-caballero Cavaradossi, Colometti y nosotros dos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Y quién me garantiza que cumpliréis vuestra palabra?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Las órdenes que voy a dar ahora mismo. <em
-class="acot">(En voz alta.)</em> Colometti, cierra esa puerta.
-<em class="acot">(Colometti obedece.)</em> Oye bien lo que tengo
-que decirte... El preso no será ahorcado, sino fusilado <em
-class="acot">(Movimiento en Floria. Scarpia la tranquiliza con un
-gesto.)</em> sobre la explanada del castillo, lo mismo, exactamente lo
-mismo, que el conde de Palmieri.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿Es decir que esa ejecución?...</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No será más que simulada, ¿comprendes? Como lo fue la
-del conde.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Entendido, excelencia.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Tú mismo elegirás entre los soldados de la compañía de
-guardias, doce hombres de tu confianza, cuyos fusiles también tendrás
-cuidado de cargar por ti mismo, con cartuchos sin bala.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Así lo haré.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">En seguida, advertirás al caballero Cavaradossi todo
-lo que debe de hacer para evitar sospechas... Cuando el reo oiga el
-ruido de la descarga, se dejará caer en tierra, como herido por el
-rayo... En este momento te acercarás a él como para convencerte de
-que está bien muerto y después de decir en alta voz que no necesita
-el tiro de gracia, ordenarás<span class="pagenum" id="Page_58">p.
-58</span> al piquete que se retire al castillo. Cuando los soldados
-hayan desaparecido, te aproximarás al caballero Cavaradossi y después
-de echarle la capa sobre los hombros, le acompañarás tú mismo, hasta la
-puerta del castillo, donde le esperará el coche de la señora. Entrarás
-con él en el carruaje y sin perder un momento le acompañarás hasta la
-puerta Angélica, que has de mandar abrir por orden mía. Cuando estéis
-fuera de las murallas, en lugar seguro, le dejarás continuar su viaje
-y tú vendrás a darme cuenta de todo y a descansar. ¿Has entendido
-bien?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Perfectamente, excelencia. ¿Cumplo ahora lo mandado?</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No. Deja solo al reo en la capilla y espera.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A media voz.)</em> Quiero verle...
-quiero decirle yo misma cuanto acabáis de ordenar.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Sea. <em class="acot">(A Colometti.)</em> La señora está
-en libertad y puede ir y venir a su antojo por el castillo. Deja a uno
-de tus compañeros al pie de la escalera, para que la acompañe hasta la
-capilla. Después de la entrevista y cuando la señora haya entrado en su
-coche ejecutarás fielmente todo lo que acabo de ordenarte.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Está bien, excelencia. <em
-class="acot">(Inclinándose.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">No te olvides de nada... Ordena, en nombre mío, que no
-entre nadie a molestarme... <em class="acot">(Colometti sale cerrando
-la puerta. Scarpia echa el cerrojo por dentro.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA V</h3>
-
-<p class="quienes">FLORIA y SCARPIA</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Al ruido que hace el cerrojo, Floria
-se estremece y se levanta pálida y vacilante.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella.)</em> ¿Estás
-satisfecha?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con voz débil y temblando.)</em> Aún
-no.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¿Tienes más que pedirme todavía?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Haciendo un esfuerzo.)</em> Quiero
-un salvoconducto,<span class="pagenum" id="Page_59">p. 59</span>
-autorizándome para abandonar libremente los Estados Romanos.</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">Es muy justo. <em class="acot">(Va hacia la escribanía
-y se pone a a escribir vuelto de espaldas. Floria se acerca a la
-mesa y toma el vaso en que Scarpia le sirvió vino al principio del
-acto. Al acercarlo a sus labios, se fija en el cuchillo de trinchar,
-de hoja muy afilada, que está sobre la mesa y se iluminan sus ojos
-con brillo siniestro, volviéndose en el acto a mirar a Scarpia que
-sigue escribiendo. Deja el vaso sobre la mesa y aproxima hacia sí el
-cuchillo. Después se quita, rápidamente, el guante de la mano derecha y
-lo coloca encima del cuchillo. Scarpia, que ha concluido de escribir,
-lee en alta voz.)</em> «Se ordena a todas las autoridades civiles y
-militares, que dejen salir libremente de la ciudad de Roma y de todos
-los Estados romanos a la artista Floria, llamada <i>La Tosca</i>, y
-al caballero que la acompaña, encargándoles además que les presten
-protección y ayuda si la necesitasen. Tal es nuestra voluntad.— Roma,
-diez y ocho de junio de mil ochocientos.— Vitelio Scarpia, director
-general de Policía.— Por mandado de su majestad Católica el rey
-Fernando.» <em class="acot">(Se acerca a Floria, la cual vuelve a coger
-el vaso, apurando de una vez su contenido.)</em> Está bien así, ¿no es
-cierto? <em class="acot">(Entrega el salvoconducto a Floria que lee
-en pie, rozando casi su espalda con el rostro de Scarpia, que está
-inclinado sobre ella, devorándola con los ojos. Floria, después de
-leer, coloca el vaso sobre la mesa, procurando que su mano esté casi
-encima del cuchillo.)</em> Y ahora, ¿qué me darás tú en cambio? <em
-class="acot">(La estrecha por la cintura con un brazo, mientras la besa
-ardientemente en la espalda.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Esto! <em class="acot">(Se vuelve rápidamente y le
-clava el cuchillo en el corazón.)</em></p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cayendo sobre el sofá.)</em> ¡Ah...
-maldita!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Prorrumpiendo en una carcajada de
-alegría salvaje.)</em> ¡Por fin!... ¡por fin! ¡Estás en mi poder!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt">¡Socorro!... ¡A mí!...</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Grita, grita si puedes! ¡Miserable!... ¡Ah!... ¡Dios
-ha oído mis súplicas! <em class="acot">(Arroja el cuchillo sobre
-la mesa.)</em> ¡Verdugo! ¡Me has torturado durante toda una noche!
-¡Te has reído de<span class="pagenum" id="Page_60">p. 60</span> mi
-desesperación y de mis lágrimas, has pisoteado sin piedad las fibras
-más delicadas de mi alma! ¿Y no había de tener yo mi desquite? <em
-class="acot">(Se encorva y se acerca a él.)</em> Mírame bien, infame...
-Mira el regocijo que siento ante tu agonía... mira el placer con que
-contemplo tu muerte... ¡Cobarde!... Y mueres por mano de una mujer,
-aborto del infierno. Sí, y mueres desesperado, blasfemando de rabia
-como los réprobos, ¡como lo que eres!... ¡Muere, demonio! ¡Muere,
-monstruo!... ¡Muere condenado por toda la eternidad!</p>
-
-<p class="rol">Scarpia</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de incorporarse, sobre el
-respaldo del sofá.)</em> ¡Favor!... ¡Yo muero!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Va hacia la puerta de salida a
-escuchar, pero sin dejar de mirar a Scarpia.)</em> ¡No llames en tu
-auxilio! ¡Nadie vendrá!... Tu propia sangre te ahoga la voz en la
-garganta, ¡miserable! <em class="acot">(Scarpia, por un último y
-supremo esfuerzo, logra ponerse casi de pie y Floria, al verlo, va
-hacia la mesa, empuñando de nuevo el cuchillo. Ambos están, uno frente
-al otro, unos instantes; ella, amenazadora, y él, sofocado por el
-estertor de la agonía y sin poder hablar hasta que por fin, cae sobre
-el sofá lanzando un gemido, y del sofá vuelve a caer en tierra. Floria
-deja el cuchillo sobre la mesa y dice con frialdad.)</em> ¡Más vale
-así! <em class="acot">(Toma el candelero que está sobre la mesa y lo
-acerca al rostro de Scarpia que en este instante expira.)</em> ¡Ahora
-estamos en paz! <em class="acot">(Sin volver a mirar el cadáver, coloca
-el candelabro, en su sitio y se limpia, tranquilamente, la mano con el
-mantel. Después ve una mancha de sangre en el vestido y moja una punta
-de la servilleta en la botella de agua y se frota con ella el vestido,
-estruja la servilleta y la tira en la alcoba. Anda alrededor de la mesa
-y se va hacia el espejo, coge el candelabro que está sobre la consola
-y lo enciende y vuelve a dejarlo en su sitio. En seguida se arregla
-los cabellos, recoge el guante, se lo calza, y al abrochárselo, ve el
-cadáver.)</em> ¿Y era eso lo que hacía temblar a toda una ciudad? <em
-class="acot">(En este, instante empieza a oírse el redoble lejano de
-tambores.)</em> ¡La diana! ¿Ya? <em class="acot">(Sigue el ruido de
-los tambores que no cesa hasta que cae el telón. Floria toma, sobre la
-mesa, el salvoconducto y se lo<span class="pagenum" id="Page_61">p.
-61</span> guarda en el pecho. Escucha hacia la puerta, después se
-acuerda de que ha encendido el candelabro y se dirige a apagarlo, pero
-de pronto cambia de idea y vuelve a encenderlo con el que está sobre la
-mesa, colocando los dos candelabros a ambos lados del cadáver. Mira en
-torno suyo, ve el crucifijo que está sobre el reclinatorio, lo coge y
-lo pone sobre el pecho de Scarpia. Por último, se dirige a la puerta,
-descorre el cerrojo, la abre con precaución y mira hacia el corredor
-que está muy oscuro. Permanece un momento escuchando y sale, cerrando
-la puerta detrás de sí, mientras los tambores redoblan con mayor
-fuerza.)</em></p>
-
-<p class="fin">TELÓN</p>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter" id="Ch_41">
- <p><span class="pagenum" id="Page_63">p. 63</span></p>
- <div class="figcenter">
- <img src="images/borla063.jpg"
- style="width: 28em; height: auto;"
- alt="Ilustración ornamental" />
- </div>
- <h2 class="nobreak" title="ACTO CUARTO. CUADRO PRIMERO">ACTO CUARTO</h2>
- <hr class="tir" />
- <p class="subh2 mt15">CUADRO PRIMERO</p>
-</div>
-
-<p class="dondeh">La capilla de los condenados a muerte en el castillo
-de Santángelo. Ventana con fuertes rejas de hierro al fondo, un altar a
-la derecha y la puerta de entrada a la izquierda.</p>
-
-
-<h3>ESCENA PRIMERA</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO, acostado y dormitando, UN CARCELERO,
-COLOMETTI y DOS SOLDADOS que están de centinela.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a Mario.)</em> ¡Caballero!
-¡Vamos... caballero!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Despertándose.)</em> ¿Eh? ¿Que hay?
-¡Ah! ¿Sois vos?... ¡Dormía de una manera tan agradable!... Llegó el
-momento. ¿No es eso? ¿Venís a poner fin a este hermoso sueño para
-anunciarme que voy a entrar en el otro, en aquel otro que no concluye
-nunca?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Os equivocáis. Vengo a deciros que está ahí una persona
-que quiere hablaros. <em class="acot">(Se acerca hacia la puerta de
-entrada, que permanece abierta.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndole.)</em> Aguardad. Si es
-alguno de esos frailes que pretenden hacerme implorar la misericordia
-divina por haber intentado salvar la vida de un fugitivo, decidle de
-mi parte que se vaya, que no quiero verle. Sí,<span class="pagenum"
-id="Page_64">p. 64</span> yo os ruego que me libréis de la presencia
-de esas gentes y de sus cánticos lúgubres. La muerte es ya harto
-desagradable por sí misma para ennegrecerla aún más con la tristeza que
-infunden en el ánimo semejantes ceremonias. <em class="acot">(Vuelve a
-recostarse como para dormir de nuevo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">No es eso. Los religiosos se han retirado ya por orden
-de su excelencia. La persona que desea entrar es una persona de vuestro
-agrado.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> ¿Floria?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Sí.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¡Oh!...
-que venga... que venga al instante... ¿Dónde está? <em
-class="acot">(Colometti hace un gesto al carcelero y este hace entrar a
-Floria.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA II</h3>
-
-<p class="quienes">LOS MISMOS y FLORIA</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Corriendo a abrazar a Mario.)</em>
-¡Mario!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Alma mía!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Me has perdonado ya?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Perdonarte! ¡Tú eres quien debe perdonarme un injusto
-movimiento de cólera!... ¡Qué habías de hacer después de atormentarte
-de aquel modo!... ¿Vienes a darme el último adiós?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando de soslayo a los polizontes
-que ante una señal de Colometti se disponen a marcharse.)</em> No... no
-vengo a darte el último adiós.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿Qué dices?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(En voz baja.)</em> ¡Calla!... Espera,
-espera a que se hayan marchado. <em class="acot">(Acerca su rostro al
-de Mario, el cual al sentir su contacto en la mejilla no puede contener
-un gesto de dolor.)</em> ¿Sufres mucho todavía?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos a Floria y
-besándolas con amor.)</em> No... un poco... Ya estoy mejor.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Yo te curaré. ¡Amor mío!... Dentro de algunos minutos
-estaremos lejos, muy lejos de<span class="pagenum" id="Page_65">p.
-65</span> esta ciudad... Los dos juntos... y a salvo de todo riesgo...
-<em class="acot">(En este momento han salido el carcelero y los
-soldados y no queda más que Colometti.)</em> Sí... te traigo la
-libertad, la salvación.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Asombrado.)</em> ¡Mi libertad!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Absoluta.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Atónito.)</em> ¡De Scarpia!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí, de él, de él mismo... ¿No es cierto señor Comisario?
-¿No es verdad que estará libre?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Hace pocos momentos su excelencia me ha dado órdenes que
-confirman todo cuanto dice la señora.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Lo ves, Mario?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Mirando a uno y a otro.)</em>
-¡Órdenes! ¿Qué órdenes son esas? <em class="acot">(Sin
-comprender.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Que tu fusilamiento no será más que simulado.
-¿Entiendes? Nada más que por pura fórmula... pero los fusiles
-estarán cargados con pólvora sola. ¿No es cierto señor Comisario?
-<em class="acot">(Colometti hace una señal de asentimiento.)</em>
-Sin bala. ¿Entiendes bien? Y para mayor seguridad las armas las
-preparará el mismo señor Comisario, aquí presente. ¿No es verdad? <em
-class="acot">(Colometti vuelve a afirmar. Mario sigue mirándola con
-incredulidad.)</em> Que te lo asegure él, que él mismo te lo afirme,
-porque parece que no quieres dar crédito a mis palabras... Vamos,
-hablad, hablad pronto. <em class="acot">(A Colometti.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Sí, yo mismo he cargado los fusiles... Así lo ha
-ordenado su excelencia.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Lo oyes? Él mismo acaba de decirlo... Ya ves que no te
-engaño... En seguida te conducirán a la explanada y al oír el ruido de
-la descarga te dejarás caer en tierra como muerto... El señor Comisario
-despedirá al piquete y en el acto te abrirá la puerta del castillo.
-Saltamos después en mi coche y ya estamos en libertad... ¿Comprendes?
-En libertad completa... ¡Libres para siempre! ¿Ves qué felicidad tan
-grande?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con la misma incredulidad.)</em> ¿Pero
-todo eso es posible?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Naturalmente. ¿Por qué muestras tanto empeño en negarlo?
-Mira... Mira... <em class="acot">(Sacando del<span class="pagenum"
-id="Page_66">p. 66</span> pecho el salvoconducto.)</em> Aquí está el
-salvoconducto para atravesar la frontera.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Tú?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Y tú también. ¡Mario mío! Léelo entero. «La señora
-Floria, llamada <i>La Tosca</i>, y el caballero que la acompaña.» Bien
-claro está.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Después de leer.)</em> Sí, eso
-dice. ¿Y la firma de Scarpia? <em class="acot">(Confuso y sin
-comprender.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Estás convencido? <em
-class="acot">(Abrazándole.)</em></p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Creyendo adivinar.)</em> ¡Ah! <em
-class="acot">(Se detiene mirando a Colometti.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Sí, el caballero no debe tener ningún género de
-desconfianza. Conviene apresurarse y no aguardar a que el día aclare
-por completo. Después tendrán tiempo de hablar y abrazarse.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Es verdad!... ¡Tenéis razón!... ¡Pronto!...
-¡Pronto!...</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">El piquete se encuentra ya formado en la explanada. Voy
-a cerciorarme de que el sitio está completamente desierto y vuelvo a
-buscaros.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Sí... sí... Que nadie te vea. ¡Cómo os agradezco lo que
-hacéis por nosotros!</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Cumplo las órdenes de mi jefe. <em
-class="acot">(Vase.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA III</h3>
-
-<p class="quienes">MARIO y FLORIA</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Apenas sale Colometti se dirige a
-Floria cogiéndola violentamente por un brazo.)</em> ¡Desgraciada! ¿A
-qué precio compraste mi libertad?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿A qué precio?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con voz terrible.)</em> Pues con una
-puñalada en el corazón... <em class="acot">(Rápidamente.)</em> Pero,
-antes... ¿entiendes? Antes.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Tú has hecho eso?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Yo!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y ha muerto?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con alegría.)</em> A mis pies y
-revolcándose en su propia sangre.</p>
-
-<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_67">p. 67</span>Mario</p>
-
-<p class="txt">¿Y no has huido? ¿Y estás aquí tan tranquila? ¡Pero se
-descubrirá su muerte y te buscarán!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No, no temas... Él mismo, delante de mí, ordenó que le
-dejaran descansar. ¡Ya descansa!</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡No importa... huye... huye pronto!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Repito que no tengas temor alguno. Es natural que
-habiendo velado toda la noche sus gentes le dejen solo hasta la hora
-de almorzar, de modo que tenemos por delante el tiempo suficiente para
-llegar hasta Civitavecchia, donde podremos encontrar un buque que se
-haga a la vela, o un bote o una barca de pescadores. Cuando vean el
-cadáver, nosotros estaremos en alta mar, fuera de las garras de la
-policía.</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">¡Ah, valerosa Floria!... ¡Eres una romana, una verdadera
-romana de los tiempos heroicos! <em class="acot">(Abrazándola.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Al ver que se abre la puerta.)</em>
-¡Silencio!... El Comisario.</p>
-
-
-<h3>ESCENA IV</h3>
-
-<p class="quienes">DICHOS, COLOMETTI y SOLDADOS</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Vamos...</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Cuando gustéis.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> ¡Sí... sí! <em
-class="acot">(Al ver a los soldados cambia de tono.)</em> ¡Mario!
-<em class="acot">(Le abraza. En voz baja a Colometti.)</em> ¿Puedo
-acompañarle?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">No. <em class="acot">(También en voz baja.)</em> Es más
-conveniente que no os presentéis hasta que oigáis los disparos.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Idem.)</em> La explanada está aquí
-encima. ¿No es cierto?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Sí... No hay más que subir veinte escalones.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Bien...</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Vamos, caballero. <em class="acot">(A Mario.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Siempre abrazada a Mario.)</em> No
-te olvides de nada. ¡Por Dios, Mario mío, déjate caer en cuanto oigas
-la descarga!... Y sobre todo no<span class="pagenum" id="Page_68">p.
-68</span> te muevas hasta que yo te avise... ¿Entiendes?</p>
-
-<p class="rol">Mario</p>
-
-<p class="txt">Sí. <em class="acot">(Besándola las manos.)</em> Adiós,
-Floria.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Adiós no... Hasta luego, vida mía.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¡Adelante!... ¡Marchen! <em class="acot">(Los soldados
-rodean a Mario que sale conmovido.)</em></p>
-
-
-<h3>ESCENA V</h3>
-
-<p class="quienes">FLORIA sola</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Después de una pausa.)</em> Sí,
-no hay duda... Con mis caballos llegaremos a Civitavecchia antes
-de cuatro horas. ¡Ah, cuándo veré perderse en el horizonte esta
-maldita tierra romana! ¡Con qué placer respiraremos fuera de ella!
-<em class="acot">(Pausa.)</em> Les oigo andar aquí encima... <em
-class="acot">(Escucha.)</em> Ya se paran... ¡Por fin llegó el momento
-supremo!... Con tal de que no se le ocurra a nadie ir a despertar al
-otro para cualquier asunto... <em class="acot">(Otra pausa.)</em> ¿Qué
-es lo que hacen ahora? ¿A qué aguardan? Debía ya de haberse cumplido
-todo... El más leve indicio puede perderle... Me estremece el alma
-tanto esperar... ¡Me digo a mí misma que no se trata más que de una
-ficción, y sin embargo la idea de que van a disparar sobre él me hiela
-la sangre en las venas!... ¡Pronto!... ¡Pronto!... ¡Dios mío, qué
-minutos tan eternos!... ¿Pues no estoy temblando?... ¡Concluid!... <em
-class="acot">(Suena el ruido de la descarga, al oírle lanza un grito
-de espanto.)</em> ¡Ah!... ¡Estoy loca!... ¡Me he estremecido de horror
-como si fuera verdad!... ¡Ya está hecho!... ¡Ahora pronto, arriba!...
-Su capa que han olvidado. <em class="acot">(Toma la capa de Mario y
-sale precipitadamente.)</em></p>
-
-<p class="fin">MUTACIÓN</p>
-
-<hr class="chap x-ebookmaker-drop" />
-
-
-<div class="chapter" id="Ch_42">
- <p><span class="pagenum" id="Page_69">p. 69</span></p>
- <h2 class="nobreak" title="ACTO CUARTO. CUADRO SEGUNDO">CUADRO SEGUNDO</h2>
- <hr class="tir" />
-</div>
-
-<p class="dondeh">Explanada. Al fondo un parapeto defendido con
-cañones. En las lejanías, vista de la ciudad de Roma, entre el Coliseo
-y la cúpula de San Pedro, iluminada por los fulgores del sol naciente.
-A la izquierda una muralla alta, y al final de ella, bambalinas de
-aire. A la derecha, otro muro, en el cual se abre la poterna, que está
-a la entrada de la escalera. Más hacia la izquierda, un pasadizo entre
-el muro y el parapeto. Empieza a amanecer en el momento de alzarse
-el telón, y la escena se va iluminando con mayor intensidad hasta
-finalizar el cuadro, en que brillará el sol espléndidamente sobre el
-horizonte.</p>
-
-
-<h3>ESCENA ÚNICA</h3>
-
-<p class="quienesh">MARIO está tendido en tierra cerca de la muralla, a
-la izquierda. Los SOLDADOS están en el fondo, a la derecha, entre el
-parapeto y el muro de la poterna. COLOMETTI está inclinado sobre el
-cuerpo de Mario, cuya cabeza está vuelta hacia la muralla. Un SARGENTO
-con una linterna alumbra a Colometti.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Después de observar el cuerpo durante
-un momento, se incorpora y se dirige al sargento.)</em> Está bien
-muerto. Podéis retiraros. <em class="acot">(El sargento se va, seguido
-de los soldados. En este mismo instante aparece Floria por la poterna
-con la capa de Mario al brazo.)</em></p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Este debe ser el sitio... Sí, aquí está la explanada.
-<em class="acot">(Ve a Colometti.)</em> Ah, es él. ¿Los soldados se han
-retirado ya?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Hace un momento.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Avanzando.)</em> ¿Dónde está?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Señalando al sitio.)</em> Allí.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Ah. <em class="acot">(Se lleva la mano al pecho.)</em>
-Está bien. <em class="acot">(Reponiéndose.)</em> Tened la bondad de ver
-si el camino está solitario. <em class="acot">(Colometti sale por el
-fondo derecha. Floria corre hacia el sitio donde se encuentra el cuerpo
-de Mario.)</em> ¡Soy yo! <em class="acot">(Aparece un soldado.)</em>
-¡No te muevas!... ¡No te muevas, por Dios!... Pasa un soldado...
-Aguarda. <em class="acot">(Se separa de Mario repentinamente.)</em> ¡Ya
-se ha ido! <em class="acot">(Vuelve a acercarse<span class="pagenum"
-id="Page_70">p. 70</span> a él, pero en este instante aparecen cuatro
-hombres con dos linternas.)</em> ¡Quieto, todavía viene gente!... ¡Dios
-mío, y el comisario que no llega! <em class="acot">(Se acercan los
-cuatro hombres.)</em> ¿Eh? ¿Qué queréis? ¿Adónde vais?</p>
-
-<p class="rol">Sargento</p>
-
-<p class="txt">Venimos a buscar el cadáver.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con el espanto propio de la
-situación.)</em> ¡Atrás! ¡No os acerquéis! ¡Ese cadáver me
-pertenece!... ¡Es mío!... ¡Me lo ha entregado el señor barón de
-Scarpia!... ¿No os lo ha dicho el Comisario?</p>
-
-<p class="rol">Sargento</p>
-
-<p class="txt">Nada nos ha dicho.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">Se habrá olvidado de daros la orden... Llamadle...
-Buscadle en seguida. <em class="acot">(Los soldados van hacia
-la derecha. Floria se acerca a Mario, sin perder de vista a los
-soldados.)</em> ¡No te levantes aún! ¡Podrían verte! ¡Espera a
-que se hayan alejado y después nos iremos! ¡Es lo mejor! ¡Podría
-ocurrir cualquier desgracia imprevista! Con el salvoconducto
-saldremos del castillo los dos sin esperar al Comisario... <em
-class="acot">(Respirando.)</em> ¡Por fin!... Ya no se les ve... Ya
-se han ido... ¡Ahora! <em class="acot">(Le arroja la capa, mirando
-siempre a la derecha hacia el fondo.)</em> ¡Pronto! ¡Embózate! ¡Arriba!
-<em class="acot">(Se vuelve y le ve inmóvil.)</em> ¿Eh? ¿Qué haces?
-¡Levántate! ¿No me oyes? <em class="acot">(Espantada se acerca a
-él.)</em> ¡Mario! ¡Mario mío! ¿Se habrá desmayado? <em class="acot">(Se
-aproxima, le coge la cabeza y la vuelve rápidamente. Entonces ve el
-rostro de Mario con la palidez de la muerte y el brazo derecho del
-cadáver, que cae rebotando sobre el suelo.)</em> ¡Jesús! ¿Qué miro?
-<em class="acot">(Abrazada al cadáver.)</em> ¡Sangre!... ¡Sangre!...
-¡Muerto!... ¡Asesinos! ¡Asesinos! <em class="acot">(Colometti y
-Schiarrone con los soldados. Al verlos Floria se levanta como una
-furia y se dirige a Colometti.)</em> ¡Miserable!... ¡Verdugo, lo has
-asesinado!</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">He cumplido la orden. Le mandé fusilar como al Conde
-Palmieri.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¡Ah!... ¡la fiera!... ¡el monstruo!... ¡Y no puedo
-matarlo por segunda vez!</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt">¿Matar? ¿A quién?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Con acento terrible.)</em> A vuestro
-infame Scarpia... ¡A ese demonio del infierno!... ¡Sí, acabo de
-matarlo de una cuchillada en el corazón! ¡Y<span class="pagenum"
-id="Page_71">p. 71</span> ahora siento que esté muerto, porque
-quisiera clavarle de nuevo el puñal en la herida y retorcerlo, en
-ella mientras tuviera fuerza en mi brazo y aliento en mi pecho! <em
-class="acot">(Colometti hace una seña y se van el Sargento y los
-soldados.)</em> ¡Sí, andad, cobardes!... ¡Corred a ver lo que he hecho
-de ese monstruo que asesina después de muerto!...</p>
-
-<p class="rol">Schiarrone</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de abalanzarse a ella.)</em>
-¿Tú?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndole.)</em> No hagas caso. ¡No
-ves que está loca de dolor!... ¡Delira!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">No deliro... Está muerto... ¡Muerto! ¡Muerto!</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿Entonces?</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Desafiándole con el gesto.)</em>
-¿Qué?</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">Sería poca tu vida para pagar la suya.</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt">¿Mi vida? ¿Qué me importa la vida, miserable?...
-¡Tomadla, tomadla pronto! <em class="acot">(En este instante se
-oyen voces confusas en el interior del castillo y redobles de
-tambores.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(Al Sargento que vuelve
-precipitadamente.)</em> ¿Qué sucede?</p>
-
-<p class="rol">Sargento</p>
-
-<p class="txt">Esa mujer ha dicho la verdad.</p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt">¿El barón?</p>
-
-<p class="rol">Sargento</p>
-
-<p class="txt">¡Muerto!</p>
-
-<p class="rol">Todos</p>
-
-<p class="txt">¡Ah! <em class="acot">(Gritos de cólera.)</em></p>
-
-<p class="rol">Colometti</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(A Floria que durante este breve
-diálogo se ha ido retirando con expresión de alegría siniestra.)</em>
-¡Te mandaré a hacer compañía a tu amante!</p>
-
-<p class="rol">Floria</p>
-
-<p class="txt"><em class="acot">(En lo alto del parapeto.)</em>
-Voy yo misma sin necesidad de tu auxilio. ¡No quiero sufrir más el
-horror de veros, infames esbirros de una infame tiranía!... <em
-class="acot">(Mirando hacia Roma.)</em> ¡Pueblo envilecido que la
-soportas!... <em class="acot">(Alzando el puño hacia el sol que aparece
-radiante en el horizonte.)</em> ¡Sol estúpido que la alumbras, malditos
-seáis! <em class="acot">(Se arroja por el parapeto.)</em></p>
-
-<p class="fin">TELÓN</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<hr class="full" />
-
-<div lang='en' xml:lang='en'>
-<div style='display:block; margin-top:4em'>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK <span lang='es' xml:lang='es'>LA TOSCA</span> ***</div>
-<div style='text-align:left'>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Updated editions will replace the previous one&#8212;the old editions will
-be renamed.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright
-law means that no one owns a United States copyright in these works,
-so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United
-States without permission and without paying copyright
-royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part
-of this license, apply to copying and distributing Project
-Gutenberg&#8482; electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG&#8482;
-concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark,
-and may not be used if you charge for an eBook, except by following
-the terms of the trademark license, including paying royalties for use
-of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for
-copies of this eBook, complying with the trademark license is very
-easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation
-of derivative works, reports, performances and research. Project
-Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away&#8212;you may
-do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected
-by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark
-license, especially commercial redistribution.
-</div>
-
-<div style='margin:0.83em 0; font-size:1.1em; text-align:center'>START: FULL LICENSE<br />
-<span style='font-size:smaller'>THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE<br />
-PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK</span>
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-To protect the Project Gutenberg&#8482; mission of promoting the free
-distribution of electronic works, by using or distributing this work
-(or any other work associated in any way with the phrase &#8220;Project
-Gutenberg&#8221;), you agree to comply with all the terms of the Full
-Project Gutenberg&#8482; License available with this file or online at
-www.gutenberg.org/license.
-</div>
-
-<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'>
-Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg&#8482; electronic works
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg&#8482;
-electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
-and accept all the terms of this license and intellectual property
-(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
-the terms of this agreement, you must cease using and return or
-destroy all copies of Project Gutenberg&#8482; electronic works in your
-possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a
-Project Gutenberg&#8482; electronic work and you do not agree to be bound
-by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the person
-or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.B. &#8220;Project Gutenberg&#8221; is a registered trademark. It may only be
-used on or associated in any way with an electronic work by people who
-agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
-things that you can do with most Project Gutenberg&#8482; electronic works
-even without complying with the full terms of this agreement. See
-paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
-Gutenberg&#8482; electronic works if you follow the terms of this
-agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg&#8482;
-electronic works. See paragraph 1.E below.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation (&#8220;the
-Foundation&#8221; or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection
-of Project Gutenberg&#8482; electronic works. Nearly all the individual
-works in the collection are in the public domain in the United
-States. If an individual work is unprotected by copyright law in the
-United States and you are located in the United States, we do not
-claim a right to prevent you from copying, distributing, performing,
-displaying or creating derivative works based on the work as long as
-all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope
-that you will support the Project Gutenberg&#8482; mission of promoting
-free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg&#8482;
-works in compliance with the terms of this agreement for keeping the
-Project Gutenberg&#8482; name associated with the work. You can easily
-comply with the terms of this agreement by keeping this work in the
-same format with its attached full Project Gutenberg&#8482; License when
-you share it without charge with others.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
-what you can do with this work. Copyright laws in most countries are
-in a constant state of change. If you are outside the United States,
-check the laws of your country in addition to the terms of this
-agreement before downloading, copying, displaying, performing,
-distributing or creating derivative works based on this work or any
-other Project Gutenberg&#8482; work. The Foundation makes no
-representations concerning the copyright status of any work in any
-country other than the United States.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.1. The following sentence, with active links to, or other
-immediate access to, the full Project Gutenberg&#8482; License must appear
-prominently whenever any copy of a Project Gutenberg&#8482; work (any work
-on which the phrase &#8220;Project Gutenberg&#8221; appears, or with which the
-phrase &#8220;Project Gutenberg&#8221; is associated) is accessed, displayed,
-performed, viewed, copied or distributed:
-</div>
-
-<blockquote>
- <div style='display:block; margin:1em 0'>
- This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
- other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
- whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms
- of the Project Gutenberg License included with this eBook or online
- at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you
- are not located in the United States, you will have to check the laws
- of the country where you are located before using this eBook.
- </div>
-</blockquote>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.2. If an individual Project Gutenberg&#8482; electronic work is
-derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not
-contain a notice indicating that it is posted with permission of the
-copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in
-the United States without paying any fees or charges. If you are
-redistributing or providing access to a work with the phrase &#8220;Project
-Gutenberg&#8221; associated with or appearing on the work, you must comply
-either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or
-obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg&#8482;
-trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.3. If an individual Project Gutenberg&#8482; electronic work is posted
-with the permission of the copyright holder, your use and distribution
-must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any
-additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms
-will be linked to the Project Gutenberg&#8482; License for all works
-posted with the permission of the copyright holder found at the
-beginning of this work.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg&#8482;
-License terms from this work, or any files containing a part of this
-work or any other work associated with Project Gutenberg&#8482;.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
-electronic work, or any part of this electronic work, without
-prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
-active links or immediate access to the full terms of the Project
-Gutenberg&#8482; License.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
-compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including
-any word processing or hypertext form. However, if you provide access
-to or distribute copies of a Project Gutenberg&#8482; work in a format
-other than &#8220;Plain Vanilla ASCII&#8221; or other format used in the official
-version posted on the official Project Gutenberg&#8482; website
-(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense
-to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means
-of obtaining a copy upon request, of the work in its original &#8220;Plain
-Vanilla ASCII&#8221; or other form. Any alternate format must include the
-full Project Gutenberg&#8482; License as specified in paragraph 1.E.1.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
-performing, copying or distributing any Project Gutenberg&#8482; works
-unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
-access to or distributing Project Gutenberg&#8482; electronic works
-provided that:
-</div>
-
-<div style='margin-left:0.7em;'>
- <div style='text-indent:-0.7em'>
- &#8226; You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
- the use of Project Gutenberg&#8482; works calculated using the method
- you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed
- to the owner of the Project Gutenberg&#8482; trademark, but he has
- agreed to donate royalties under this paragraph to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid
- within 60 days following each date on which you prepare (or are
- legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty
- payments should be clearly marked as such and sent to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in
- Section 4, &#8220;Information about donations to the Project Gutenberg
- Literary Archive Foundation.&#8221;
- </div>
-
- <div style='text-indent:-0.7em'>
- &#8226; You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
- you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
- does not agree to the terms of the full Project Gutenberg&#8482;
- License. You must require such a user to return or destroy all
- copies of the works possessed in a physical medium and discontinue
- all use of and all access to other copies of Project Gutenberg&#8482;
- works.
- </div>
-
- <div style='text-indent:-0.7em'>
- &#8226; You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of
- any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
- electronic work is discovered and reported to you within 90 days of
- receipt of the work.
- </div>
-
- <div style='text-indent:-0.7em'>
- &#8226; You comply with all other terms of this agreement for free
- distribution of Project Gutenberg&#8482; works.
- </div>
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project
-Gutenberg&#8482; electronic work or group of works on different terms than
-are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing
-from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of
-the Project Gutenberg&#8482; trademark. Contact the Foundation as set
-forth in Section 3 below.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
-effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
-works not protected by U.S. copyright law in creating the Project
-Gutenberg&#8482; collection. Despite these efforts, Project Gutenberg&#8482;
-electronic works, and the medium on which they may be stored, may
-contain &#8220;Defects,&#8221; such as, but not limited to, incomplete, inaccurate
-or corrupt data, transcription errors, a copyright or other
-intellectual property infringement, a defective or damaged disk or
-other medium, a computer virus, or computer codes that damage or
-cannot be read by your equipment.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the &#8220;Right
-of Replacement or Refund&#8221; described in paragraph 1.F.3, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
-Gutenberg&#8482; trademark, and any other party distributing a Project
-Gutenberg&#8482; electronic work under this agreement, disclaim all
-liability to you for damages, costs and expenses, including legal
-fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
-LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
-PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
-TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
-LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
-INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
-DAMAGE.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
-defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
-receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
-written explanation to the person you received the work from. If you
-received the work on a physical medium, you must return the medium
-with your written explanation. The person or entity that provided you
-with the defective work may elect to provide a replacement copy in
-lieu of a refund. If you received the work electronically, the person
-or entity providing it to you may choose to give you a second
-opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If
-the second copy is also defective, you may demand a refund in writing
-without further opportunities to fix the problem.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
-in paragraph 1.F.3, this work is provided to you &#8216;AS-IS&#8217;, WITH NO
-OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT
-LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
-warranties or the exclusion or limitation of certain types of
-damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement
-violates the law of the state applicable to this agreement, the
-agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or
-limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or
-unenforceability of any provision of this agreement shall not void the
-remaining provisions.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
-trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
-providing copies of Project Gutenberg&#8482; electronic works in
-accordance with this agreement, and any volunteers associated with the
-production, promotion and distribution of Project Gutenberg&#8482;
-electronic works, harmless from all liability, costs and expenses,
-including legal fees, that arise directly or indirectly from any of
-the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this
-or any Project Gutenberg&#8482; work, (b) alteration, modification, or
-additions or deletions to any Project Gutenberg&#8482; work, and (c) any
-Defect you cause.
-</div>
-
-<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'>
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg&#8482;
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Project Gutenberg&#8482; is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of
-computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It
-exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations
-from people in all walks of life.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg&#8482;&#8217;s
-goals and ensuring that the Project Gutenberg&#8482; collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg&#8482; and future
-generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
-Sections 3 and 4 and the Foundation information page at www.gutenberg.org.
-</div>
-
-<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'>
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation&#8217;s EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
-U.S. federal laws and your state&#8217;s laws.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-The Foundation&#8217;s business office is located at 809 North 1500 West,
-Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up
-to date contact information can be found at the Foundation&#8217;s website
-and official page at www.gutenberg.org/contact
-</div>
-
-<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'>
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Project Gutenberg&#8482; depends upon and cannot survive without widespread
-public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine-readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
-DONATIONS or determine the status of compliance for any particular state
-visit <a href="https://www.gutenberg.org/donate/">www.gutenberg.org/donate</a>.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Please check the Project Gutenberg web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations. To
-donate, please visit: www.gutenberg.org/donate
-</div>
-
-<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'>
-Section 5. General Information About Project Gutenberg&#8482; electronic works
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
-Gutenberg&#8482; concept of a library of electronic works that could be
-freely shared with anyone. For forty years, he produced and
-distributed Project Gutenberg&#8482; eBooks with only a loose network of
-volunteer support.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Project Gutenberg&#8482; eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
-the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
-necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
-edition.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-Most people start at our website which has the main PG search
-facility: <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>.
-</div>
-
-<div style='display:block; margin:1em 0'>
-This website includes information about Project Gutenberg&#8482;,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
-</div>
-
-</div>
-</div>
-</body>
-</html>
diff --git a/old/67354-h/images/adorno.jpg b/old/67354-h/images/adorno.jpg
deleted file mode 100644
index b13379c..0000000
--- a/old/67354-h/images/adorno.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/images/borla005.jpg b/old/67354-h/images/borla005.jpg
deleted file mode 100644
index 10ee6c8..0000000
--- a/old/67354-h/images/borla005.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/images/borla027.jpg b/old/67354-h/images/borla027.jpg
deleted file mode 100644
index 3940c05..0000000
--- a/old/67354-h/images/borla027.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/images/borla047.jpg b/old/67354-h/images/borla047.jpg
deleted file mode 100644
index 59d6e97..0000000
--- a/old/67354-h/images/borla047.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/images/borla063.jpg b/old/67354-h/images/borla063.jpg
deleted file mode 100644
index a7ecf87..0000000
--- a/old/67354-h/images/borla063.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ
diff --git a/old/67354-h/images/cover.jpg b/old/67354-h/images/cover.jpg
deleted file mode 100644
index 7018755..0000000
--- a/old/67354-h/images/cover.jpg
+++ /dev/null
Binary files differ