diff options
| -rw-r--r-- | .gitattributes | 4 | ||||
| -rw-r--r-- | LICENSE.txt | 11 | ||||
| -rw-r--r-- | README.md | 2 | ||||
| -rw-r--r-- | old/67354-0.txt | 4987 | ||||
| -rw-r--r-- | old/67354-0.zip | bin | 49377 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h.zip | bin | 124315 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/67354-h.htm | 5622 | ||||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/adorno.jpg | bin | 1370 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/borla005.jpg | bin | 12604 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/borla027.jpg | bin | 10947 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/borla047.jpg | bin | 11961 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/borla063.jpg | bin | 12143 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/67354-h/images/cover.jpg | bin | 50396 -> 0 bytes |
13 files changed, 17 insertions, 10609 deletions
diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes new file mode 100644 index 0000000..d7b82bc --- /dev/null +++ b/.gitattributes @@ -0,0 +1,4 @@ +*.txt text eol=lf +*.htm text eol=lf +*.html text eol=lf +*.md text eol=lf diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize +this eBook outside of the United States should confirm copyright +status under the laws that apply to them. diff --git a/README.md b/README.md new file mode 100644 index 0000000..6600a9d --- /dev/null +++ b/README.md @@ -0,0 +1,2 @@ +Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for +eBook #67354 (https://www.gutenberg.org/ebooks/67354) diff --git a/old/67354-0.txt b/old/67354-0.txt deleted file mode 100644 index 2b3282c..0000000 --- a/old/67354-0.txt +++ /dev/null @@ -1,4987 +0,0 @@ -The Project Gutenberg eBook of La Tosca, by Victorien Sardou - -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at -www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you -will have to check the laws of the country where you are located before -using this eBook. - -Title: La Tosca - -Author: Victorien Sardou - -Translators: Félix González Llana - José Francos Rodríguez - -Release Date: February 7, 2022 [eBook #67354] - -Language: Spanish - -Produced by: Ramón Pajares Box (This file was produced from images - generously made available by The Internet Archive/American - Libraries) - -*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK LA TOSCA *** - - -NOTA DE TRANSCRIPCIÓN - - * Las cursivas se muestran entre _subrayados_, las indicaciones o - acotaciones escénicas entre ~virgulillas~ y las versalitas se han - convertido a MAYÚSCULAS. - - * Los errores de imprenta han sido corregidos. - - * La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con - las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española. - - * Para facilitar la lectura, se han expandido las abreviaturas en los - nombres de los personajes. - - * Las páginas en blanco han sido eliminadas. - - - - -LA TOSCA - - - - - Esta obra es propiedad de sus autores, y nadie podrá, sin su - permiso, reimprimirla ni representarla en España ni en los países - con los cuales se hayan celebrado o se celebren en adelante tratados - internacionales de propiedad literaria. - - Los autores se reservan el derecho de traducción. - - Los comisionados y representantes de la _Sociedad de Autores - Españoles_ son los encargados exclusivamente de conceder o negar el - permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad. - - Queda hecho el depósito que marca la ley. - - - - - LA TOSCA - - DRAMA TRÁGICO - EN CUATRO ACTOS DIVIDIDOS EN CINCO CUADROS, EN PROSA - - ORIGINAL DE - V. SARDOU - - _traducido y adaptado a la escena española_ - POR - FÉLIX G. LLANA y JOSÉ FRANCOS RODRÍGUEZ - - - MADRID - R. VELASCO, IMPRESOR, MARQUÉS DE SANTA ANA, 11 - Teléfono número 551 - -- - 1904 - - - - -PERSONAJES - - - FLORIA, llamada _La Tosca_. - LUCIANA (camarista). - BARÓN DE SCARPIA. - MARIO CAVARADOSSI. - CÉSAR ANGELOTTI. - EL PADRE EUSEBIO, sacristán en el Quirinal. - SCHIARRONE. - COLOMETTI. - GENARINO. - CECCO. - ROBERTI. - UN SARGENTO. - Criados, policías, soldados y gentes del pueblo - - -La acción en Roma, en el año 1800 - -Derecha e izquierda, las del espectador - - - - -ACTO PRIMERO - -Iglesia de San Andrés en el Quirinal en Roma. Arcos a todo foro sobre -pilastras de mármol. El espectador solo ve la nave derecha. Entre -sombras distínguese el coro. En primer término derecha, una puerta -practicable con ventanillo y llamador y cerca de ella una pila de -agua bendita. La parte de la izquierda está ocupada por un andamio -colocado cerca de un altar. Sobre el andamio un gran lienzo para -pintar, en el cual hay algunas figuras abocetadas, y útiles de pintor, -pinceles, paleta, paños, etc., etc. Se sube al andamio por una escalera -de tres peldaños y en uno de ellos hay una cesta con el almuerzo de -Cavaradossi. En medio de la escena y en un pedestal dorado la imagen de -la Virgen, y al pie de la imagen flores y un candelabro con velas. - - -ESCENA PRIMERA - -GENARINO y el PADRE EUSEBIO. El primero está dormido sobre el andamio -y el segundo le despierta haciendo ruido con el manojo de llaves que -trae en la mano. - -P. EUSEBIO - -¡Eh! ¡Genarino, Genarino! - -GENARINO - -~(Despertándose sobresaltado.)~ ¿Qué ocurre? - -P. EUSEBIO - -¡Durmiendo! - -GENARINO - -~(Frotándose los ojos.)~ Sí, me quedé traspuesto. - -P. EUSEBIO - -¡Holgazán!... Por de contado que yo voy a hacer lo mismo en seguida. -Han dado las doce y es hora de cerrar las puertas; y el maestro ¿dónde -está? - -GENARINO - -Ha ido a buscar una tela que le hace falta para el cuadro. - -P. EUSEBIO - -Sí; el cuadro del francés. - -GENARINO - -~(Bajando.)~ El señor Mario Cavaradossi no es francés, padre Eusebio, -sino romano como nosotros y de antigua familia patricia. - -P. EUSEBIO - -Su padre era romano, verdad, pero la madre nació en Francia y al cabo -y al fin el carácter de la madre se adquiere. Si fuera romano de pura -sangre no trabajaría a la hora de la siesta, que es hora de descanso. - -GENARINO - -~(Preparando la mesa.)~ Dice el maestro que las horas mejores para -pintar son, en este tiempo, las del centro del día. Cerrada la iglesia -no pueden distraerle ni curiosos ni visitantes, y el templo solitario -excita su inspiración y acrecienta su fantasía. - -P. EUSEBIO - -~(Con malicia.)~ Y además a solas puede recibir la visita de alguna -señora. - -GENARINO - -¿Qué decís? - -P. EUSEBIO - -Nada, cosas mías... pero, en fin, lo que yo siento es que tu maestro -sea poco religioso. - -GENARINO - -¿Poco? Nada. - -P. EUSEBIO - -No se le ha visto asistir a las ceremonias del culto. En París -frecuentaba el trato de los impíos revolucionarios. Cuida, hijo mío, de -que la compañía de tu maestro no te lleve derechamente al infierno. - -GENARINO - -¿Se duerme en el infierno? - -P. EUSEBIO - -No lo sé a punto fijo; pero me imagino que uno de los mayores tormentos -de los condenados ha de ser el del insomnio. - -GENARINO - -¡Tal creo! - -P. EUSEBIO - -Y por si acaso, procura conducir a tu maestro por el buen camino; -sugiérele ideas santas y hasta si es posible inclínale a que nos -ofrezca para el culto de la misa una de esas botellas de Marsala que -veo sobre la mesa. - -GENARINO - -No es Marsala, es Gargnano, padre Eusebio. - -P. EUSEBIO - -~(Cogiendo la botella y mirándola.)~ ¡A ver! Por el color apostaría a -que es Marsala. - -GENARINO - -Pues perderíais si apostaseis. - -P. EUSEBIO - -~(Escanciando un vaso y bebiéndoselo con delicia.)~ Por mi salud que he -de convencerme. - -GENARINO - -~(Quitándole la botella.)~ ¡Padre Eusebio! - -P. EUSEBIO - -~(Paladeando el vino.)~ Es Gargnano y del más exquisito. - -GENARINO - -No veis que el maestro creerá... - -P. EUSEBIO - -Quita, tonto. El maestro no se entera de nada y además de algún modo he -de cobrarme su tardanza. - -GENARINO - -Le retendrán los preparativos de la fiesta que ha de celebrarse en el -palacio de Farnesio, esta misma noche. - -P. EUSEBIO - -Pues poco ha de agradarle porque se celebra en honor del nuevo triunfo -que han conseguido las armas austriacas sobre las francesas. Oye lo que -dice la _Gaceta_: ~(Saca un impreso y lee.)~ «Recibimos nuevas noticias -acerca de la lucha sostenida en Génova. El general Masena ha huido de -la ciudad, Soult está prisionero y gravemente herido. El desastre es -tremendo para las indisciplinadas fuerzas que pomposamente se llaman -el ejército francés.» Y más adelante añade: «S. M. María Carolina ha -dispuesto que se celebre una gran fiesta para honrar la victoria de las -tropas austriacas.» Ya lo ves, Genarino; la cosa marcha y el general -Melas dará buena cuenta de Bonaparte el falso. - -GENARINO - -¿El falso? - -P. EUSEBIO - -¡Del falso, sí! ~(Con misterio.)~ Sé de muy buena tinta que el -auténtico general Bonaparte murió en Egipto, ahogado en el mar Rojo -como Faraón. Ahora le suplanta su hermano José. ¿Verdad que da risa? - -GENARINO - -¡El maestro! ~(Viendo a Cavaradossi que viene por la puerta de la -derecha trayendo un rollo de tela en la mano.)~ - - -ESCENA II - -DICHOS y MARIO CAVARADOSSI - -MARIO - -Perdonad, padre Eusebio; me he retrasado un poco. - -P. EUSEBIO - -Le estaba contando a Genarino las últimas noticias de la guerra. Todo -está ya cerrado. ¿Puedo marcharme? - -MARIO - -Sí, y tú también, Genarino, puedes irte. Hasta que se abran las puertas -de la iglesia no me haces falta. - -GENARINO - -Hasta luego, maestro. ~(Vanse los dos.)~ - - -ESCENA III - -MARIO y ANGELOTTI - -MARIO - -~(Después de colocar la tela coge la paleta y se pone a pintar, -poniéndose una blusa larga. En este momento aparece Angelotti por la -izquierda, mira a todas partes con desconfianza y va hacia la puerta de -la derecha para escuchar. El pintor se vuelve y le ve.)~ ¿Un hombre? - -ANGELOTTI - -Os suplico que no alcéis la voz. ¿Estamos solos? - -MARIO - -Solos estamos. - -ANGELOTTI - -¿No vendrá nadie? - -MARIO - -¡Cuántas precauciones! ¿Sois algún malhechor? - -ANGELOTTI - -¡Para algunos, sí! Para vos, espero que no. - -MARIO - -~(Bajando del andamio.)~ Ahorremos palabras inútiles ¿Quién sois? - -ANGELOTTI - -A vos me confío. Soy un prisionero fugado del castillo de Santángelo. - -MARIO - -¿Un fugitivo? - -ANGELOTTI - -Y quizá no desconocido para vos. Fui en Nápoles uno de los más -ardientes defensores de la vencida república partenopea. Mi nombre está -en las listas de los proscritos. Me llamo César... - -MARIO - -~(Interrumpiéndole.)~ ¿Angelotti? - -ANGELOTTI - -El mismo. - -MARIO - -~(Corriendo hacia la puerta de la derecha y echando el candado.)~ -¡Qué imprudencia! ¿Por qué no os habéis apresurado a declarar vuestro -nombre? ¿Cómo os habéis refugiado en esta iglesia? - -ANGELOTTI - -Os lo explicaré todo. Pero antes, caballero, dadme algo con que -reponga mis abatidas fuerzas. La sed y el hambre me agobian. - -MARIO - -~(Escanciándole un vaso de vino.)~ Tomad; este licor os confortará. - -ANGELOTTI - -~(Bebiendo con ansia.)~ ¡Gracias a Dios que hallo una mano generosa que -me socorra! ¡He pasado tantos días luchando con esbirros y carceleros! - -MARIO - -Comed. ~(Le acerca las viandas.)~ ¿Cómo lograsteis evadiros? - -ANGELOTTI - -Nada hice para conseguirlo. ~(Mirando hacia la puerta.)~ Pero ¿estáis -seguro de nuestra soledad? - -MARIO - -Segurísimo. Todas las puertas están cerradas. ~(Angelotti se pone a -comer ansiosamente.)~ Podemos disponer de una hora para que repongáis -vuestras fuerzas. ¿Y decís que en la evasión nada habéis puesto de -vuestra parte?... - -ANGELOTTI - -Absolutamente nada. Mi fuga la preparó mi hermana la marquesa de -Atavantti. ¿La conocéis? - -MARIO - -De vista. - -ANGELOTTI - -Ella me proporcionó este vestido para disfrazarme; ella me franqueó -la salida de mi prisión. Conseguido esto, advertí con espanto que las -puertas de la ciudad estaban cerradas. ¿Dónde refugiarme? En casa de -mi hermana era imposible, porque su marido es un defensor fanático del -altar y del trono. Entonces pensamos en esta capilla, que es propiedad -de mis antepasados, y aquí permanecí, esperando a Travelli, el único -de mis amigos que conoce el lugar donde me he refugiado, y que debía -auxiliarme hasta salir fuera de los Estados romanos. Pero Travelli no -llega; y ya angustiado me decido a salir de mi escondite. ¿Se habrá -descubierto mi fuga? ¿Estará preso Travelli? - -MARIO - -Si hubiesen descubierto la fuga, se habría anunciado a la ciudad con un -cañonazo. - -ANGELOTTI - -Cierto. - -MARIO - -La tardanza de vuestro amigo estará motivada por un accidente -cualquiera. Tranquilizaos; si él no viene yo me encargo de poneros en -salvo. - -ANGELOTTI - -¡Gracias con toda mi alma, caballero! Pero mi hermana estará impaciente. - -MARIO - -No hay medio de avisarla. Y por cierto que ahora me explico la visita -que hizo ayer a esta capilla la Marquesa. - -ANGELOTTI - -¿La visteis? - -MARIO - -La vi y la contemplé el tiempo suficiente para dejar sobre la tela -recuerdos de su peregrina belleza. ~(Señalando el cuadro.)~ ¡Mirad! - -ANGELOTTI - -~(Acercándose para mirarlo.)~ Admirable parecido. - -MARIO - -No es más que un boceto. - -ANGELOTTI - -¡Qué bien han copiado vuestros pinceles la dulce expresión de los ojos -azules de mi hermana! ¡Pobre Julia! ¡Cuánto se esfuerza por salvarme! -Pero, ¡ay de mí!, que el cariño de una mujer es menos poderoso que el -odio de otra. - -MARIO - -¡El odio de una mujer! - -ANGELOTTI - -Es el origen de mis infortunios. Hace veinte años conocí en Londres a -una de esas desdichadas que venden sus encantos al mejor postor. Me -cautivó su belleza y seguí la aventura unos cuantos días, los precisos -para que se extinguiera el capricho. Pasó el tiempo, y hallándome de -regreso en Nápoles, me presentaron en la Embajada de Inglaterra, donde -se celebraba un baile. ¡La esposa del embajador era la misma mujer con -quien había trabado amores pasajeros en Londres! - -MARIO - -Conozco la historia de Lady Hamilton, la famosa Emma Liona, chicuela -abandonada, criada de una fonda, que pasó por todos los lugares de la -degradación para concluir en embajadora del Reino Unido de Inglaterra. - -ANGELOTTI - -No supe disimular mi sorpresa. Lady Hamilton comprendió que la había -reconocido. En la mesa, senteme a su lado; pero entre ambos hubo un -invitado más, el odio. Ya sabéis que la Hamilton ejerce un verdadero -imperio sobre la reina y sobre el almirante Nelson, y que todos -juntos persiguen a los partidarios de la revolución. Molestado por -la hostilidad de la embajadora, cometí la imprudencia de revelar el -secreto de nuestros amores, y dos días después los esbirros asaltaron -mi casa, acusándome de auxiliar a los republicanos. Me encerraron en -una prisión donde cumplí dos años de condena en Nápoles, y después me -trasladaron a Roma. En este tiempo fueron confiscadas mis propiedades, -y para colmo de males la corte envía aquí como Regente de policía a un -italiano, a un miserable que se rodea de una legión feroz de verdugos. - -MARIO - -El barón Scarpia. - -ANGELOTTI - -Sí, un hombre implacable que de seguro no me olvida. - -MARIO - -¡Infame! ¡Cubre con apariencias de cortesía y de ferviente devoción -instintos perversos! ¡Cuántas esposas, hijas o hermanas de infelices -acusados pueden ser testigos de la crueldad lasciva de Scarpia! - -ANGELOTTI - -¿Quién mejor que yo para corroborar lo que decís? Mi hermana tuvo que -huir horrorizada de tal monstruo de corrupción. De no haberme fugado, -Scarpia me habría enviado a Nápoles para entregarme a Lady Hamilton, -mi antigua amante. Pero ni ella ni él gozarán con el espectáculo de mi -suplicio. En este anillo puedo encontrar el remedio para eludir los -tormentos. - -MARIO - -~(Escuchando.)~ ¡Silencio! - -ANGELOTTI - -¿Llaman? - -MARIO - -No... Alguien que habrá pasado... No hay peligro. - -ANGELOTTI - -¡Cuánto me apena mezclaros en mis inquietudes! Nunca os pagaré el favor -que reciba de vos, cuyo nombre aún no conozco. - -MARIO - -Mario Cavaradossi, romano como vos. - -ANGELOTTI - -Creí que vuestra familia se había extinguido. - -MARIO - -Estuvo alejada de Roma. Mi padre se casó con una francesa y yo -estudié en París con el famoso pintor David, durante el período de la -revolución. - -ANGELOTTI - -¿Y habéis vuelto a Roma? - -MARIO - -Por azar. Tengo que resolver algunos asuntos en esta ciudad, y además -encuentro en ella un ambiente muy a propósito para mi profesión de -artista. - -ANGELOTTI - -¿Solo por el arte? - -MARIO - -No quiero engañaros. Lo que principalmente me retiene en Roma es el -cariño de una mujer. - -ANGELOTTI - -Siempre fue privilegio de la hermosura el de encadenar la voluntad de -los hombres. ¿Y se puede saber? - -MARIO - -¿Su nombre? Floria _Tosca_. - -ANGELOTTI - -¿_La Tosca_? ¿La célebre cantante? - -MARIO - -Sí. ¿La conocéis? - -ANGELOTTI - -Por su fama, solamente. - -MARIO - -¡Su fama de cantante! Es grande, incomparable. ¡Pero la mujer vale más, -mucho más que la artista!... ¡Quién creería que la que hoy escucha -aclamaciones y recibe tributos del más ardiente entusiasmo fuese hace -pocos años una pobre muchacha sin educación, recogida por las monjas de -un convento! El organista que la enseñó el solfeo se quedó maravillado -al notar sus adelantos y a los diez y seis años iba la gente al templo -para extasiarse oyéndola cantar. Cimarrosa, atraído por la celebridad -de su nombre, quiso oírla, y después de una lucha empeñada con las -religiosas, consiguió llevarla al teatro. A los cuatro años los -triunfos de la Tosca ensordecían a Roma, y desde aquel instante fue la -artista más celebrada del mundo y en Milán, en Venecia, en Viena, se -aclamaba su nombre. En este último punto conocí a la Tosca. - -ANGELOTTI - -¿Y ella os ama? - -MARIO - -Sí, me ama. Llena mi nombre su corazón y solo me disputan su albedrío -dos cosas: los celos y el fervor religioso. Por ella permanezco en -Roma, expuesto a grandes peligros, pues mi traje despierta sospechas, -mi barba es revolucionaria y de fijo que Scarpia habría dado buena -cuenta de mi persona si yo no me hubiese valido de una estratagema. - -ANGELOTTI - -¿Cuál? - -MARIO - -La de brindarme al Capítulo de esta iglesia para restaurar varios -cuadros sin pedir retribución alguna por mi trabajo. Mis pinceles -conjuran el peligro que me amenazaba y en Roma estaré, mientras en ella -permanezca Floria, y con Floria partiré para Venecia, donde podremos -amarnos sin sobresalto. - -ANGELOTTI - -Y con entera libertad. - -MARIO - -Yo no oculto mi amor. Al palacio Cavaradossi va la _Tosca_ y aun a este -templo viene a buscarme. De no retenerla el ensayo para la fiesta de -esta noche, la habríais encontrado aquí y por cierto que lo hubiera -sentido. - -ANGELOTTI - -¿Por qué? A ella como a vos le hubiese confiado mi secreto. - -MARIO - -Por lo mismo. No quiero mezclar en estas aventuras a ninguna mujer. - -ANGELOTTI - -¿Ni siquiera a la que os ama? - -MARIO - -A esa menos que a las demás. El concurso de Floria no nos es necesario, -y con solo mezclarla en este asunto podríamos exponerla a peligros -ciertos. - -FLORIA - -~(Desde la puerta.)~ ¡Mario! ~(Llamando.)~ - -MARIO - -¡Ella! ~(Alto y dirigiéndose a la puerta.)~ ¿Eres tú? ~(A Angelotti.)~ -Pronto, escondeos. Procuraré que la visita sea breve. - -FLORIA - -~(Llamando más fuerte.)~ ¿Pero no abres? - -MARIO - -~(Oculta a Angelotti, después coge los pinceles y la paleta y descorre -el candado.)~ Aguarda. Ya voy... Pasa. - - -ESCENA IV - -MARIO y FLORIA, esta entra elegantemente vestida y con un ramo de -flores en la mano. - -FLORIA - -¡Cuánto has tardado en abrirme! - -MARIO - -El tiempo indispensable para bajar del andamio. - -FLORIA - -~(Mirando alrededor con desconfianza.)~ ¿Por qué corres el candado de -la puerta? - -MARIO - -Es el Padre Eusebio quien lo echa. - -FLORIA - -¿No está Genarino? - -MARIO - -Le di permiso para que se fuera. Pero, ¿qué pasa? ¿Parece que estás -inquieta? - -FLORIA - -¿Con quién hablabas? - -MARIO - -No hablaba; cantaba. - -FLORIA - -¡No es cierto! Yo te oí hablar en voz baja. - -MARIO - -¡Qué disparate! ¿Quién podía estar aquí? - -FLORIA - -Acaso alguna devota. - -MARIO - -¿Celos? ¿Una escena de celos en este sitio? ¡Bah, no seas tonta! -~(Cogiéndole las manos.)~ ¿Un ramo de flores? - -FLORIA - -Para la Virgen. Tengo que implorar su perdón. - -MARIO - -¿Por qué? - -FLORIA - -Por lo que tú haces. - -MARIO - -Nada de malo hago. - -FLORIA - -¿Que no? ¿Y tus ideas? ~(Mario va a cogerla la mano y ella la retira.)~ -No, permíteme que antes salude a Nuestra Señora. - -MARIO - -¡Como gustes! - -FLORIA - -~(Se dirige a la imagen que está en la columna central y pone las -flores en un búcaro. Se arrodilla y reza. Entretanto Cavaradossi hace -señas a Angelotti que asoma la cabeza para que se retire.)~ Cumplí mi -deber con la Santísima Virgen. - -MARIO - -~(Besándole las manos apasionadamente.)~ ¡Y ahora yo! - -FLORIA - -¡Si vieras qué disgusto tan grande tengo! - -MARIO - -¿Qué ocurre? - -FLORIA - -Que hasta mañana no podemos vernos. - -MARIO - -¿La fiesta? - -FLORIA - -Sí, tendré que pasar la noche en el palacio de Farnesio. Hay concierto -y tomo en él mucha parte. - -MARIO - -Bueno, pero después... - -FLORIA - -Después se celebra un baile. - -MARIO - -¿Y asistirás a él? - -FLORIA - -La reina me ha invitado. - -MARIO - -¡Gran honor! - -FLORIA - -Su Majestad es muy buena para mí. Me colma de atenciones, pero las de -esta noche me entristecen, porque hasta mañana no volveré a verte. - -MARIO - -¡Qué le hemos de hacer! ¡Habrá que resignarse! - -FLORIA - -¡Con qué calma lo dices! ¿No te contraría? ¿Verdad? - -MARIO - -Yo no he dicho eso. - -FLORIA - -Los hombres amáis con demasiada filosofía. La mujer se entrega a -la pasión con el alma entera. Para nosotras no hay más que este -sentimiento en nuestra vida. ~(Mirando al cuadro.)~ ¿Quién es aquella -mujer? - -MARIO - -~(Mirando a su alrededor.)~ ¿Cuál mujer? - -FLORIA - -La del cuadro. - -MARIO - -¡Ah! ¿Esa rubia? Pues es una María Magdalena. ¿Qué te parece? - -FLORIA - -Demasiado hermosa. - -MARIO - -¿Demasiado? - -FLORIA - -No me gusta que pintes mujeres tan bellas. - -MARIO - -~(Riéndose.)~ ¿Vas a tener celos de las mujeres que dibujo en los -cuadros como si fueran de carne y hueso? - -FLORIA - -¿Y por qué no? ¿Crees que no sé lo que ocurre entre el artista y las -figuras que traza con sus pinceles? Cuando pintas unos ojos hermosos, -te extasías contemplándolos; cuando dibujas unos labios que incitan -al beso, gozas, admirándolos, y te recreas en la hermosura del rostro -trazado por tu misma mano, en un momento de inspiración. - -MARIO - -~(Riéndose.)~ Es gracioso. Graciosísimo. ~(Poniéndose a trabajar.)~ - -FLORIA - -Y pienso, a veces, que tus contemplaciones más apasionadas, son para -las figuras a las cuales das vida con tu arte. ~(Se sube al andamio -y contempla el cuadro.)~ ¡A ver! Déjame contemplar a tu Magdalena. -~(Pausa.)~ Sí, no hay duda; esos cabellos rubios y esos ojos grises -azulados, me recuerdan los de alguna mujer a quien conozco. Juraría -haberlos visto muchas veces. - -MARIO - -Es posible. - -FLORIA - -¡Ah, vamos! ¿Es un retrato? ¿Existe el original? - -MARIO - -Existe. ¡Ea! esfuerza tu memoria a ver si recuerdas. - -FLORIA - -Espera. Es... ¡Ya caigo! La de Atavantti. No hay otra romana con -cabellera igual a la de tu Magdalena. - -MARIO - -Confieso que has adivinado. - -FLORIA - -¿Luego conoces a la Marquesa? ¿Luego la ves? ¿Dónde? ¿En su casa? -¿Aquí? ¿En tu estudio? Responde. Pronto, respóndeme sin mentir. - -MARIO - -¡Pero, mujer! - -FLORIA - -Responde de una vez. - -MARIO - -Si no me dejas hablar... Pues bien, declaro que he visto a la Marquesa, -aquí, una sola vez y por casualidad. - -FLORIA - -¡Por casualidad! ¿eh? - -MARIO - -Te repito que por casualidad. Mientras yo pintaba en este sitio, llegó -ella hasta esa imagen y se puso a rezar, levantando sus ojos azules al -cielo, con los cabellos rubios que caían, en bucles, sobre su frente. - -FLORIA - -Rubios no; rojos. - -MARIO - -Que un rayo de sol convertía en hebras doradas y con la cara tranquila -de quien se pone en comunicación con Dios. Pareciome ver en su rostro -la imagen de la Magdalena y copié el modelo en unas cuantas pinceladas, -sin que nadie lo advirtiera. - -FLORIA - -¿No te servía yo como modelo? - -MARIO - -Tú no tienes el aspecto de santa... y sobre todo ahora, en que el enojo -descompone tu semblante. - -FLORIA - -¿Y ella sí? ¿La marquesa de Atavantti puede servir de modelo para la -Magdalena? Será antes del arrepentimiento, porque la tal señora engaña -a su marido y tiene la desfachatez de presentarse en público con su -amante. - -MARIO - -Perdona, no es un amante; es un importuno. - -FLORIA - -Pues yo, que no tengo ni marido a quien engañar, ni importunos que me -sigan a todas partes, no me cambio por ella, ¿entiendes? - -MARIO - -~(Con ternura.)~ ¡Si sabes que te adoro! ¡Si no pienso más que en ti, -celosa incorregible! - -FLORIA - -¡Buscarte! - -MARIO - -¡Ea, basta, dejemos en paz a la marquesa! - -FLORIA - -Mejor hiciera en convertir a su hermano. - -MARIO - -¡Su hermano! - -FLORIA - -Sí, un perverso, un demagogo, un ateo como tú. - -MARIO - -~(Mirando hacia la capilla.)~ ¿Quieres convertirme a mí también? - -FLORIA - -No eches a broma mis palabras. ¡Tú no sabes el pesar que me produce -esto! ¡Un hombre que lee a Voltaire! ¿Sabes lo que me ha dicho de ti el -padre Carafa? - -MARIO - -¿Tu confesor? ¿Acaso le confiesas mis pecados? - -FLORIA - -Le confieso los míos... ¡Son los mismos! - -MARIO - -Pues de seguro habrá dicho que soy un desalmado. - -FLORIA - -Dice algo peor. Dice que eres un impío y y que te condenarás. - -MARIO - -¿Contigo? Entonces no me importa. ~(Abrazándola.)~ - -FLORIA - -El padre Carafa me ha repetido muchas veces: «Hija mía, si queréis que -Dios os perdone vuestros pecados, procurad por la salvación del hombre -a quien amáis. El amor sagrado purificará el amor profano.» ¿A que no -aciertas lo que me ha aconsejado que alcance de ti? - -MARIO - -¡Quién lo sabe! - -FLORIA - -Que te quites la barba. - -MARIO - -¿La barba? ¿Y por qué? - -FLORIA - -Porque es emblema revolucionario. - -MARIO - -¡Vaya un capricho! - -FLORIA - -Por eso, porque es un capricho mío, habrás de complacerme. ¿Qué trabajo -te cuesta? ¡Tus ideas me amargan el amor que te tengo! Mira, algunas -veces no me atrevo a ponerme a los pies del confesor, por si me exige -que te abandone, y otras veces me espanta el pensar en lo que me -sucedería si, encontrándome en pecado mortal, muriese de repente. - -MARIO - -Pues ya se sabe; al infierno los dos. - -FLORIA - -¿Morirías tú también? - -MARIO - -Está claro... ¿Cómo iba yo a vivir sin ti, sin mi _Tosca_? ~(Llaman a -la puerta.)~ - -FLORIA - -¡Silencio! - -MARIO - -¿Qué? - -FLORIA - -Han llamado. - -LUCIANA - -~(Desde fuera.)~ ¡Señora!... ¡Señora! - -FLORIA - -Es mi camarera. ~(Bajando del andamio.)~ Abre la puerta. ~(Mario -descorre el cerrojo.)~ - - -ESCENA V - -LOS MISMOS y LUCIANA - -FLORIA - -~(A Luciana.)~ ¿Qué sucede? - -LUCIANA - -Traigo una carta urgente del maestro. - -FLORIA - -De Paisiello. ¿Qué querrá? ~(Busca Luciana la carta y Mario hace una -seña a Angelotti que se asoma impaciente.)~ - -LUCIANA - -Aquí está. ~(Dándole la carta.)~ - -FLORIA - -~(Leyendo.)~ «Divina _Tosca_. Su excelencia, el duque de Oseole, -me comunica que la Reina ha recibido un mensaje del general Melas, -participándole que el día 14 ganó una batalla decisiva contra Bonaparte -en la llanura de Marengo, cerca de Alejandría...» - -MARIO - -~(Interrumpiéndole y cogiéndole el papel.)~ Perdona, me interesan estas -noticias. ~(Lee alto para que le oiga Angelotti.)~ «Nuestras armas han -alcanzado un triunfo completo.» Toma. ~(Se sienta apesadumbrado en el -lado izquierdo.)~ - -FLORIA - -~(Continuando la lectura.)~ «En vista de tan fausto acontecimiento, su -majestad ha ordenado que se celebren grandes funciones en todas las -iglesias y yo acabo de improvisar una canción dedicada a la victoria. -Mi pobre trabajo no podrá brillar esta noche en la fiesta del palacio -de Farnesio, sin el concurso de vuestro talento. La orquesta está ya -reunida y os ruego que vengáis a ensayar.» - -MARIO - -Pues vete en seguida. - -FLORIA - -¿Y tú que vas a hacer cuando yo te deje? - -MARIO - -Trabajaré hasta la noche. - -FLORIA - -¿A qué hora nos veremos mañana? - -MARIO - -A las doce. - -FLORIA - -¿Tan tarde? - -MARIO - -Quiero que tengas tiempo de descansar. - -FLORIA - -No necesito dormir tanto. ¿Irás a despertarme? - -MARIO - -Iré... Adiós. - -FLORIA - -Un momento. - -MARIO - -¿Qué quieres? - -FLORIA - -~(Señalándole el cuadro.)~ Convierte en negros los ojos de la -Magdalena... Es un deseo mío. - -MARIO - -Corriente. - -FLORIA - -~(Abrazándole.)~ ¡Te adoro! - -MARIO - -Delante de la Virgen. - -FLORIA - -Es tan buena que me perdonará... Adiós, Mario mío. Hasta mañana. -Escucha. Que no olvides mi encargo. - -MARIO - -¡Otra vez! - -FLORIA - -Sí, dices bien... Qué loca soy... qué loca... Hasta mañana... ~(Vanse -Floria y Luciana.)~ - - -ESCENA VI - -MARIO y ANGELOTTI. Este último sale de la capilla apenas se cierra la -puerta. - -MARIO - -Los franceses han sido derrotados. - -ANGELOTTI - -Sí, estamos perdidos. - -MARIO - -Nada de desalientos. Es necesario pensar en la manera de que salgáis de -la ciudad antes que cierren las puertas. - -ANGELOTTI - -¿Sin esperar a Travelli? - -MARIO - -Sin dilaciones de ningún género. ~(En este momento se oye sonar un -cañonazo lejano.)~ - -ANGELOTTI - -¡Ah! - -MARIO - -¡La señal! Vuestra fuga se ha descubierto. - -ANGELOTTI - -Acaso sean salvas festejando la victoria. ~(Escucha con ansiedad.)~ - -MARIO - -No... un solo cañonazo. Es el anuncio de vuestra evasión. - -ANGELOTTI - -¡Habrán detenido a Travelli! - -MARIO - -Hay necesidad de salir de aquí a toda costa. Vos os dirigiréis por -la salida más oscura a la puerta principal; allí os aguardaré yo... -Pronto, andad... El sacristán llega. ~(Angelotti entra en la capilla y -Mario se sube al andamio.)~ - - -ESCENA VII - -MARIO, el PADRE EUSEBIO y GENARINO - -P. EUSEBIO - -~(Sale por la derecha con un manojo de llaves.)~ ¿Habéis oído? - -MARIO - -¿Qué? - -P. EUSEBIO - -El cañonazo. - -MARIO - -Sí, será para festejar la victoria. - -P. EUSEBIO - -No, es que se habrá escapado del castillo algún jacobino. - -MARIO - -Quizás. - -GENARINO - -~(Entrando por la derecha precipitadamente.)~ ¿No saben lo que sucede? -Angelotti se ha fugado. - -P. EUSEBIO - -¡Infame! - -GENARINO - -Por las calles pregonan la fuga, ofreciendo mil piastras al que -entregue al preso y la horca a quien le oculte. - -P. EUSEBIO - -¡Es poco! - -GENARINO - -Un cómplice de Angelotti ha sido denunciado. - -MARIO - -¿Y está preso? - -GENARINO - -¡Claro! - -MARIO - -~(Bajando.)~ ¿Ha declarado? - -GENARINO - -Naturalmente. Como que le han puesto en el tormento. - -P. EUSEBIO - -¡Y es poco! - -MARIO - -¿Está fuera mi coche? - -GENARINO - -Sí, señor, con Fabio. - -MARIO - -Pues di al cochero que vaya a esperarme cerca de la puerta principal. -Después vienes a arreglar todo esto... Pronto. - -GENARINO - -En seguida. ~(Vase por la derecha. En el fondo se empiezan a ver velas -encendidas y también se ven entrar algunos devotos.)~ - -P. EUSEBIO - -~(Encendiendo las velas de la Virgen.)~ ¿De modo que habéis oído hablar -de la victoria de Marengo? - -MARIO - -Sí. ~(Con inquietud y mirando el sitio donde está oculto Angelotti, -mientras se quita la blusa.)~ - -P. EUSEBIO - -~(Riendo.)~ José ha llevado su merecido. - -MARIO - -~(Cogiendo el sombrero.)~ ¿José? - -P. EUSEBIO - -El Bonaparte apócrifo, el Bonaparte falso. Tiene gracia, ¿verdad? ~(En -este momento sale Angelotti con un velo de mujer y desaparece por el -fondo.)~ - -MARIO - -¡Por fin! - -P. EUSEBIO - -~(Volviéndose.)~ ¿Qué decís? - -MARIO - -Nada. ~(Procurando distraerle.)~ Tomad, Padre Eusebio ~(Le da unas -monedas.)~ y buenas tardes. ~(Se va por la izquierda.)~ - -P. EUSEBIO - -Buenas tardes. ¡Qué prisa tiene el jacobino! Veamos. Tres piastras.. -No es mucho, pero en fin, del enemigo... ~(Se oyen sonar el órgano y -cantos y salmodias, lejanos.)~ - - -ESCENA VIII - -EUSEBIO, EL BARÓN DE SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, DOS POLICÍAS y -GENARINO. Todos entran por la derecha, mientras se oyen los cánticos. -Los dos policías se colocan en el fondo. - -SCHIARRONE - -~(Toma agua Bendita de la pila y se la ofrece a Scarpia, el cual hace -la señal de la cruz; después hace lo mismo con Colometti y los dos se -persignan.)~ - -SCARPIA - -~(A Colometti en voz baja.)~ Ya que están bien guardadas todas las -puertas, registrad hasta los últimos rincones de la Iglesia, pero con -disimulo, ¿entiendes? ~(Colometti y uno de los agentes desaparecen por -el fondo. El otro policía y Schiarrone quedan en la escena. El Padre -Eusebio, al ver a Scarpia, hace una profunda reverencia.)~ - -P. EUSEBIO - -¡Señor barón! - -SCARPIA - -Acercaos. ¿Sois vos el sacristán? - -P. EUSEBIO - -Y humilde servidor vuestro, excelencia. - -SCARPIA - -Un fugado del castillo de Santángelo pasó la noche última en esta -Iglesia y aún debe de encontrarse en ella. - -P. EUSEBIO - -¿Aquí? ¿Es posible? - -SCARPIA - -Es indudable. ¿Cuál es la capilla de los Ángeles? - -P. EUSEBIO - -~(Señalando el sitio donde estuvo oculto Angelotti.)~ Aquella es, señor -barón. - -SCARPIA - -~(A Schiarrone y al polizonte.)~ Registradla. ~(Pausa; sigue oyéndose -la plegaria. Después de breves momentos aparecen Schiarrone y el -policía.)~ ¿Está ahí? - -SCHIARRONE - -No hay nadie. - -SCARPIA - -Por lo visto llegamos tarde. ¿Y no ha dejado rastro? - -SCHIARRONE - -~(Presentando varios objetos.)~ Sí, Señor. Un espejo, horquillas, dos -navajas de afeitar y un abanico. - -SCARPIA - -¡Un abanico! ¡A ver! ~(Examinándole.)~ Una corona de marquesa... De la -de Atavantti. ¿Y no encontrasteis ninguna cosa más? - -SCHIARRONE - -Ninguna. - -SCARPIA - -La delación era exacta. El fugitivo se ha disfrazado de mujer... Pero, -¿dónde se habrá escondido? ¿Quién le encubrirá? ~(A Eusebio.)~ ¿No -habéis notado nada de particular en los alrededores de la capilla -durante el día? - -P. EUSEBIO - -Nada, excelencia, ni antes ni después de haber cerrado las puertas. - -SCARPIA - -¿Habéis cerrado vos todas las puertas de la iglesia? - -P. EUSEBIO - -Sí, excelencia; esa es mi obligación. - -SCARPIA - -¿Con llave? - -P. EUSEBIO - -Con llave las cerré todas menos esta. ~(Señalando la de la izquierda.)~ - -SCARPIA - -Y esta, ¿por qué no? - -P. EUSEBIO - -Porque aquí se queda siempre una persona. - -SCARPIA - -¿Quién? - -P. EUSEBIO - -El pintor Mario Cavaradossi. - -SCARPIA - -¡Ah! ¡El señor Cavaradossi! El demagogo, el francés. ~(Genarino, que -durante el diálogo anterior, arregló todos los objetos del andamio, -baja de este y atraviesa la escena con el cesto de la comida.)~ Y ese -muchacho, ¿qué lleva en ese cesto? - -GENARINO - -Es la cesta donde traigo la comida para el maestro. - -SCARPIA - -~(Mirando el cesto.)~ Restos de un pollo, jamón, pan... Por lo visto tu -amo tiene buen apetito, ¿verdad? - -GENARINO - -No siempre... Que lo diga el Padre Eusebio, que es quien acostumbra a -escurrir la botella la mayor parte de los días. - -P. EUSEBIO - -~(Protestando.)~ ¡Calumnia, señor barón! - -SCARPIA - -Basta. ~(Despide a Genarino, que se marcha.)~ No cabe duda; aquí -estaba. Cuando volvisteis, ¿aún se hallaba Cavaradossi en la capilla? -~(A Eusebio.)~ - -P. EUSEBIO - -Sí, señor. Acaba de salir hace un momento. - -SCARPIA - -¿Estaba solo? - -P. EUSEBIO - -Como siempre. Cuando trabaja no quiere ver a nadie, excepto... - -SCARPIA - -Excepto ¿a quién? - -P. EUSEBIO - -A una señora. - -SCARPIA - -_La Tosca_. - -P. EUSEBIO - -La misma. Y sin duda le ha visitado hoy, porque veo un ramo de flores -junto a la Virgen. - -SCARPIA - -_La Tosca_ es leal a la Iglesia y al Trono. No se puede sospechar -una traición de su parte. Sin embargo, ella podría ponernos sobre la -verdadera pista. ~(A Colometti, que vuelve.)~ ¿Has encontrado algo? - -COLOMETTI - -Nada, señor barón. - -SCARPIA - -¿No has visto a ningún sospechoso? - -COLOMETTI - -A ninguno. - -P. EUSEBIO - -¿Manda su excelencia algo más? - -SCARPIA - -No, podéis retiraros. ~(El Padre Eusebio se va por el fondo.)~ Por -ahora basta de pesquisas. Vamos. ~(Se dirige hacia el fondo, y en -este momento entra La Tosca. Al oír el ruido de la puerta se vuelve -Scarpia.)~ ¡Ella! ~(A los polizontes.)~ ¡Alejaos! - - -ESCENA VIII - -FLORIA y SCARPIA en la escena. SCHIARRONE, COLOMETTI y los polizontes -ocultos. - -FLORIA - -~(Entrando alegremente.)~ ¡Concluyó el ensayo! ¡Mario! ¡Mario! -~(Mirando hacia el andamio.)~ ¿No está? - -SCARPIA - -~(Aparte desde el fondo.)~ ¡Ah! Sí. Los celos. ~(Adelantándose.)~ -Buenas tardes, ilustre artista. - -FLORIA - -~(Con disgusto.)~ ¿Vos aquí? - -SCARPIA - -¡Os sorprende! ¿Buscáis acaso al caballero Cavaradossi? - -FLORIA - -¿Sabéis? - -SCARPIA - -Yo lo sé todo. Es mi oficio. - -FLORIA - -En esta ocasión no hay mérito alguno. Yo no lo oculto. - -SCARPIA - -¡Tanto se merece el pintor! ¿Cómo una mujer tan buena y tan religiosa -puede querer a un hombre tan pervertido, a un ateo? ¿Cómo se atreve a -cambiar con él dos palabras siquiera? - -FLORIA - -Es que las dos palabras son muy dulces... «¡Te quiero!» - -SCARPIA - -¿Y no oirá de los mismos labios esas dos palabras ninguna otra mujer? - -FLORIA - -¡Oh, ninguna! Creo en su amor como en el Evangelio. - -SCARPIA - -Muy impía es la comparación, y además de impía, aventurada; porque -quien es descreído en religión, no suele tener fe en otras cosas. - -FLORIA - -Esa es cuestión mía. ¿Y sabéis dónde ha ido, señor barón? - -SCARPIA - -No lo sé; pero quiero ahorrar a vuestro amante el trabajo de devolveros -esto que sin duda olvidasteis. ~(Dándole el abanico.)~ - -FLORIA - -¿Un abanico? - -SCARPIA - -Contemplando el cuadro de Cavaradossi, vi sobre la banqueta este -abanico; lo recogí para que nadie se lo llevara, y como supongo que es -vuestro, os lo devuelvo. - -FLORIA - -~(Estallando.)~ ¡Este abanico no es mío! - -SCARPIA - -~(Fingiendo un gran asombro.)~ ¡No! - -FLORIA - -Pero, ¿de quién puede ser? Y tiene una corona de marquesa. - -SCARPIA - -~(Mirándolo.)~ ¡A ver! ¡Pues es verdad!... ¡No había reparado! - -FLORIA - -¡Es de la de Atavantti! ¡Oh! - -SCARPIA - -¿Y por qué de ella? - -FLORIA - -Sí, de ella; estoy segura. Llegaría después que yo me marché. Pero, no; -de fijo estaba aquí escondida... Por eso le oí cuchichear... Por eso -tardó en abrirme la puerta... Por eso tenía ansia de que me marchara... -No hay duda; estuvo oculta viéndome, oyéndome, y luego cuando le dejé -solo, volvería a sus brazos para robarme su amor. ¡Ah, infame, infame! -Ahora veo clara su traición; pero me vengaré, y de un modo terrible. - -SCARPIA - -¿Y si os equivocáis? - -FLORIA - -¿Equivocarme? Pronto lo sabremos. Los sorprenderé esta misma noche -después del concierto. Ya sé dónde están. - -SCARPIA - -¿De veras? - -FLORIA - -Sí. - -SCARPIA - -~(Con gran ansiedad.)~ ¿Dónde? - -FLORIA - -No os lo diré; queréis saberlo para avisarlos, para que huyan de mí. - -SCARPIA - -No es para eso, os lo juro. - -FLORIA - -Dejadme... La policía no entrará allí... Yo me basto. ~(En este momento -empieza a escucharse el sonido del órgano y el canto del «Te Deum».)~ - -SCARPIA - -¡El _Te Deum_, callad! - -FLORIA - -Ahora a buscarlos, a confundirlos, a vengarme. ~(Sale -precipitadamente.)~ - -SCARPIA - -~(Sonriendo ferozmente.)~ ¡Ya son míos! ~(Llamando.)~ ¡Colometti! -~(Entran Colometti, Schiarrone y los polizontes.)~ - -COLOMETTI - -¿Qué mandáis? - -SCARPIA - -Sigue a esa mujer de lejos y procura que no te vea. - -COLOMETTI - -Está bien, ~(Sale.)~ - -SCARPIA - -Y nosotros demos gracias a Dios por la victoria de nuestras armas y -pidamos a la Virgen que proteja nuestros trabajos para dar con los -impíos revolucionarios, enemigos de la religión y del trono. ~(Se -arrodillan todos al pie de la imagen de la Virgen mientras continúa -oyéndose el canto del «Te Deum» y el sonido del órgano.)~ - - -TELÓN - - - - -ACTO SEGUNDO - -Piso bajo del interior de una casa de campo en las inmediaciones de -Roma. A la izquierda, bien expuesta a la vista del público, hacia la -primera caja, una puerta de dos hojas. En el mismo lado, caballete, -maniquí, paletas, pinceles y demás objetos propios de un pintor. En -el fondo, grandes arcos al través de los cuales se descubre un jardín -iluminado por la luz de la luna. Puerta de entrada a la derecha. Una -mesa en el mismo lado, sillas, sillones, cuadros, etc., etc. - - -ESCENA PRIMERA - -MARIO, ANGELOTTI y CECCO. Al levantarse el telón la escena está sola. -Después aparece Cecco con una bujía encendida que deja sobre la mesa, -seguido de Mario y Angelotti que lleva al brazo un vestido de mujer. - -MARIO - -Por fin. Aquí podemos respirar con entera libertad. Estáis en sitio -seguro. - -ANGELOTTI - -Gracias a vos. ~(Deja el vestido en una silla al fondo.)~ - -MARIO - -Y que no era cosa fácil recorrer casi toda la ciudad disfrazado de -ese modo sin despertar sospechas. Ahora mi fiel Cecco, diligente -guardián de la casa, que además de ser un servidor leal posee grandes -conocimientos en el arte culinario, nos improvisará una excelente cena -en un santiamén. En seguida de reforzar el estómago, examinaremos con -entera tranquilidad lo que haya de hacerse. ~(A Cecco.)~ ¿Está en casa -tu hijo? - -CECCO - -Sí, señor. - -MARIO - -Pues dile que cierre bien todas las puertas y que esté alerta. ~(Cecco -se va.)~ - - -ESCENA II - -MARIO y ANGELOTTI - -MARIO - -Nos encontramos, como habréis podido ver al resplandor de la luna, -entre las termas de Caracalla y la tumba de Escipión, rodeados de -ruinas y en la soledad más absoluta. - -ANGELOTTI - -¿Vivís aquí? - -MARIO - -Ordinariamente no. Mi habitación está situada en el centro de Roma. -Esta es mi casa de campo, mi villa, como decimos los romanos. Fue -edificada por uno de mis antepasados, Luis Cavaradossi. Solo Floria me -ha acompañado algunas veces, de manera que a ninguna otra persona se -le puede ocurrir la idea de venir a buscarme aquí y mucho menos a vos. -¿Quién habrá de sospechar siquiera que yo os conozco? En la iglesia -nadie nos ha podido ver, en la calle nadie nos ha observado tampoco, -de manera que podemos estar tranquilos, absolutamente tranquilos. Y en -último término, aunque vinieran, aunque rodearan la casa los más finos -sabuesos de Scarpia, aún tendría medio de salvaros. - -ANGELOTTI - -¿Cómo? - -MARIO - -En esta casa, fabricada sobre las ruinas de una antigua aldea romana, -hay un refugio secreto del cual solo las personas de mi familia y el -honrado Cecco tienen noticia. ~(Se dirige hacia el arco del fondo.)~ -¿Veis allí, iluminadas por el resplandor de la luna aquellas dos -columnas de mármol blanco? - -ANGELOTTI - -¿Unidas por un travesaño del cual pende una polea? - -MARIO - -Precisamente. - -ANGELOTTI - -¿Es un pozo? - -MARIO - -Un viejo pozo, de la antigua aldea. Mi antepasado, tratando de cegarle, -encontró a doce pies del suelo, entre la pared, una especie de covacha -en la cual no se podía entrar sino arrastrándose, pero después el -agujero se ensanchaba bastante hasta el punto de poder estar en él un -hombre cómodamente sentado. Cavaradossi se guardó bien de destruir esta -galería subterránea; al contrario, la hizo limpiar, porque en un país -como el nuestro siempre es conveniente tener un sitio secreto donde -refugiarse. Yo lo he visitado muchas veces deslizándome por el pozo que -está oculto por la maleza, y por los cipreses. Ya veis, amigo mío, que -aún puedo ofreceros asilo más seguro que mi casa. - -ANGELOTTI - -No sé como expresaros mi gratitud. Hace aún pocas horas, no me -conocíais siquiera y ahora encuentro en vos la ayuda y la protección -que pudiera esperar de un hermano. - -MARIO - -Tengo en ello mucho gusto... Además, soy por naturaleza arriesgado y -las aventuras peligrosas me divierten. - -ANGELOTTI - -¡Corazón generoso! ~(Dándole la mano.)~ Demasiado sabéis que al -protegerme y ampararme en mi huida, arriesgáis vuestra propia -existencia. - -MARIO - -¡Bah, bah! ¿Quién se acuerda de eso? La partida está empeñada y hay que -jugarla hasta el fin. Pensemos, pues, en los recursos que hay que poner -en práctica para libraros de las garras de vuestros perseguidores. -Scarpia habrá mandado a estas horas a todos sus sabuesos en persecución -vuestra, las puertas de la ciudad estarán también muy vigiladas, de -manera que no se me ocurre más que un solo medio de salvación. ¿Sois -buen nadador? - -ANGELOTTI - -Excelente. - -MARIO - -Entonces podréis atravesar el Tíber. - -ANGELOTTI - -Sin duda. - -MARIO - -Corriente. Hablaremos de eso cenando. Entretanto venid conmigo a ver el -pozo. - -ANGELOTTI - -Vamos. ~(En el momento de salir Mario oye un ruido.)~ - -MARIO - -¡Silencio! ~(Angelotti se para cerca de los arcos del fondo.)~ - -ANGELOTTI - -¿Qué sucede? - -MARIO - -~(Atraviesa la escena y escucha por el ventanillo de la derecha.)~ He -oído abrir una puerta de la cual solo Floria tiene la llave. - -ANGELOTTI - -¿Luego es ella? - -MARIO - -Indudablemente. - -ANGELOTTI - -¿Qué hacemos? - -MARIO - -Tened la bondad de ir solo. Veré qué es lo que la trae. Si ocurre algo -imprevisto yo os llamaré. ~(Angelotti desaparece en el jardín por la -derecha. Mario vuelve a acercarse al ventanillo.)~ - - -ESCENA III - -FLORIA y MARIO. Floria penetra impetuosamente en la escena, -observándolo todo con mirada recelosa. - -MARIO - -~(Acercándose a ella y cogiéndole la mano con ternura.)~ ¿Eres tú? - -FLORIA - -~(Mirándolo fijamente.)~ Sí, yo... ¿Te disgusta acaso? - -MARIO - -No, me inquieta... ¿Por qué has venido? - -FLORIA - -Por curiosidad... Quiero verla. - -MARIO - -¿A quién? - -FLORIA - -A tu querida. - -Mario ¿A mi...? ~(Riéndose.)~ ¿Conque era eso? ¿Un arrebato de celos, -nada más? ¡Me has dado un susto! - -FLORIA - -No te hagas el desentendido. ¿Dónde está? Porque ella está aquí, no me -cabe duda. - -MARIO - -¿Pero, quién es ella? - -FLORIA - -Ya te lo he dicho... Tu Marquesa. - -MARIO - -~(Bromeándose.)~ Y vuelta con la Marquesa. - -FLORIA - -Si yo sé que está aquí escondida. ~(Viendo los vestidos que dejó -Angelotti sobre una silla.)~ ¡Ah!... Bien decía yo. - -MARIO - -¿Qué? ¿La encontraste al fin? - -FLORIA - -~(Mostrándole el vestido.)~ ¿Y esto? ¿De quién es? ¿Es un traje tuyo, -por ventura? - -MARIO - -~(Siempre en tono de broma.)~ Vamos, ven acá... Yo te explicaré. - -FLORIA - -No, me engañas... Estaba aquí contigo. Sirviéndote de modelo quizá... -¡Miren la inocente! - -MARIO - -~(Cogiéndole las manos.)~ Déjame hablar. - -FLORIA - -~(Separándose de él.)~ Aparta... No te acerques a mí. ~(Acercándose -a la puerta de la izquierda.)~ Tened la bondad de salir, señora -Marquesa... Vamos... No os dé rubor de presentaros en ese traje. - -MARIO - -Escucha, Floria. - -FLORIA - -~(Siguiendo sin hacerte caso y arrojando el abanico sobre la mesa.)~ -Devuelve su abanico a ese portento de virtud, para que tenga, al menos, -algún objeto con que cubrir sus formas. - -MARIO - -¿Pero te has vuelto loca? Loca de remate. - -FLORIA - -Sí, lo estoy. Es una verdadera locura el amar a un hombre que no me -quiere, que me engaña, que me traiciona, que pasa de los brazos de esa -infame a los míos. - -MARIO - -Pero, ¡óyeme, por favor! - -FLORIA - -~(Rompiendo a llorar.)~ ¡Ah! el miserable... el inicuo... Y yo le adoro -con toda mi alma, y no vivo más que por él y para él... Sí, soy tan -cobarde que le amo, le llevo en el corazón, en la sangre, en todo mi -ser... Y la primera desvergonzada que llega me lo roba, y yo continúo -siendo tan vil que aun sabiéndolo, todavía le quiero, le quiero más que -nunca, y siento que, cuanto más me esfuerzo en aborrecerlo, le quiero -con mayor ímpetu. ¿Hay en el mundo mayor infelicidad que la mía? ~(Cae -sentada en un silla, esconde la cabeza entre sus manos y llora apoyada -en la mesa.)~ - -MARIO - -~(Acercándose a ella amorosamente.)~ ¿Has acabado ya? ¿Pasó el acceso? -¿Me permites ahora que te diga una palabra? ¿Una sola? ~(Le coge una -mano que ella le abandona, mientras se enjuga el llanto con la otra.)~ - -FLORIA - -~(Sin mirarlo, pero con amorosa reconvención.)~ ¡Infame! ¡Infame! -¡Engañarme así! - -MARIO - -Pues bien, no lo niego, aquel vestido es de la Marquesa. - -FLORIA - -~(Poniéndose en pie.)~ ¡Ah! ¿Y lo confiesas? - -MARIO - -~(Con dulzura y obligándole a sentarse.)~ Pero la Marquesa no lo ha -traído aquí. Fue un desgraciado a quien le sirvió de disfraz, un pobre -fugitivo... - -FLORIA - -¿Su hermano? - -MARIO - -Sí, su hermano, que está allí, en el jardín. - -FLORIA - -~(Con gran alegría.)~ ¿Conque no es ella? ~(Abrazándole.)~ ¡Cómo te -quiero! - -MARIO - -¡Así me gusta! - -FLORIA - -¡Mario mío! ¡Amor mío!... ¡Vida mía! ~(Besándole la mano con efusión.)~ -¡Tesoro mío! ~(Interrumpiéndose de pronto.)~ Pero, ¿y si mientes? - -MARIO - -¿Volvemos a empezar? - -FLORIA - -~(Vivamente, tapándole la boca.)~ No... ni una palabra más, te creo. - -MARIO - -¿Quieres verlo? - -FLORIA - -No, de ningún modo, me basta tu palabra. - -MARIO - -~(Siempre sentado.)~ Está allí, míralo. - -FLORIA - -Si te digo que no quiero verlo. Repito que lo creo bajo tu palabra... -¡Así te haré olvidar mis estúpidos celos!... Quiero probarte que tengo -plena confianza en ti y que no me queda ni la más leve sospecha... -Nada, no hay nada en mí, más que un amor infinito. ~(Mira en rededor -suyo, mientras dice estas palabras.)~ ¡Ah! sí, es verdad, acabo... -acabo de verlo. - -MARIO - -~(Riendo.)~ ¡Ja! Tú eres como Santo Tomás... cuando ves las cosas... ¿Y -ahora, me perdonas? - -FLORIA - -~(Con seriedad.)~ Te perdono. - -MARIO - -~(Levantándose.)~ ¿Las injurias que me has dirigido? Muchas gracias. - -FLORIA - -~(Levantándose y siguiendo detrás de él.)~ Tienes razón. No eres tú, -sino yo, quien debe pedir perdón... Tú arriesgas la vida por salvar a -un infeliz, ¡Qué bueno y qué generoso eres!... ¡Mejor que yo... mucho -mejor!... Por eso debes ser indulgente con esta cabeza loca, loca por -culpa tuya... Sí, te amo de tal modo, que he perdido la razón. ¡Tú no -sabes cuánto te quiero y de cuántos sacrificios sería capaz! ¡Ah! ¡si -tú me quisieras de igual manera! - -MARIO - -~(Cogiéndole las manos.)~ Yo te quiero con toda el alma. Pero ahora, es -preciso que me dejes. - -FLORIA - -¿Dejarte ahora? ¡Soy tan feliz en este momento! ~(Pausa.)~ ¿Se quedará -aquí ese hombre? - -MARIO - -¿Angelotti? Naturalmente. Toda la noche, por lo menos; al amanecer -procuraré que salga fuera de la ciudad por el río. - -FLORIA - -Pues entonces también me quedo yo. Te ayudaré en la empresa. - -MARIO - -Eso no, de ninguna manera. Tú no debes mezclarte en una aventura tan -peligrosa. - -FLORIA - -¡Qué importa! - -MARIO - -¡No, no!... ¡vete a casa! - -FLORIA - -¡Sola! - -MARIO - -Sí... Es preciso. ¿Has dejado tu coche a la puerta? - -FLORIA - -No... un poco más lejos... Ya ves, quería sorprenderte. - -MARIO - -El hijo de Cecco te acompañará. - -FLORIA - -¿Cuándo volveré a verte? - -MARIO - -Mañana temprano, en cuanto Angelotti haya huido. - -FLORIA - -¡Dios mío! ¡Si os prendieran a los dos! - -MARIO - -~(Ayudándola a ponerse el abrigo.)~ ¡Qué idea! No temas. Procederé con -mucha precaución... Espérame por la mañana. - -FLORIA - -¡Oh, sí, ven pronto, estaré muy inquieta! - -MARIO - -~(Cogiendo el abanico que está sobre la mesa.)~ ¿No te llevas este -abanico que despertó tus recelos? - -FLORIA - -¿Acaso no había motivo para ello? - -MARIO - -Era para Angelotti, lo mismo que ese vestido. - -FLORIA - -¿Y quién podía adivinarlo? ¿Puedo hablar al hermano de la Marquesa? - -MARIO - -Si tienes empeño en ello... ~(Va hacia el fondo.)~ Está allí examinando -el pozo, donde debe esconderse, en caso de sorpresa. ~(Volviéndose -a Floria.)~ ¿De manera que volviste a San Andrés, después que yo me -marché? - -FLORIA - -Sí. - -MARIO - -¿Y encontraste este abanico? - -FLORIA - -No. - -MARIO - -¿Entonces cómo ha llegado a tus manos? - -FLORIA - -~(Como quien siente despertar una idea terrible en su cerebro.)~ -¡Ah!... él es... ~(Interrumpiéndose.)~ Sí. - -MARIO - -¿Qué? Acaba. - -FLORIA - -¡Ah! ¡Dios mío!... ¿La policía busca a Angelotti? - -MARIO - -¡Claro que sí! - -FLORIA - -¿Scarpia? - -MARIO - -Por supuesto. - -FLORIA - -Él fue quien despertó mis sospechas... Ahora comprendo... Ha sido una -emboscada. - -MARIO - -~(Sin comprender.)~ ¿Una emboscada? - -FLORIA - -Él me inspiró la desconfianza hacia ti. Él me dio este abanico. - -MARIO - -~(Empezando a comprender.)~ ¿Scarpia? - -FLORIA - -Se sirve de mis celos como de sus esbirros el infame. - -MARIO - -¿Te ha visto venir? ~(Aterrorizado.)~ - -FLORIA - -Y me habrá seguido, no hay duda. - -MARIO - -¿Qué has hecho? ¡Desgraciada! - -FLORIA - -Silencio... ¿oyes? - -MARIO - -Rumor de voces. - -FLORIA - -~(Espantada.)~ ¡Ahí están! ¡Son ellos! - - -ESCENA IV - -LOS MISMOS, CECCO y después ANGELOTTI - -CECCO - -~(Entrando.)~ Señor... La casa está rodeada por una infinidad de -polizontes... Llaman a la puerta. - -MARIO - -Entretenlos todo el tiempo que puedas. ~(Cecco sale. Mario va al fondo -y llama.)~ ¡Angelotti! ~(Este se presenta.)~ Estamos descubiertos... -Ahí está la policía. ~(Floria escucha con ansiedad en la puerta -derecha.)~ - -ANGELOTTI - -Pues salto las tapias y me oculto en el campo entre las ruinas. - -MARIO - -No, es demasiado tarde. El jardín y la casa están rodeados, al -escondite pronto... pronto. - -ANGELOTTI - -Por el santo de mi nombre, si me descubren, yo os juro que no me -cogerán vivo. ~(Se va rápidamente por el fondo.)~ - -MARIO - -Y ahora ~(A Floria.)~ sangre fría, mucha sangre fría, si no quieres -perderme a mí con él. - -FLORIA - -¡Oh! Infortunada de mí... ¡Y soy yo la causa de todo esto! ~(Se oye -ruido de voces y se ven aparecer varios polizontes por diferentes -sitios del jardín.)~ - - -ESCENA V - -LOS MISMOS, SCARPIA, COLOMETTI, AGENTES DE POLICÍA, UN ESCRIBANO, -UN ALGUACIL y SOLDADOS. Scarpia entra por el fondo lo mismo que sus -secuaces y baja lentamente. - -MARIO - -~(Yendo a su encuentro.)~ ¿Me permitirá el señor barón de Scarpia -preguntarle a qué debo el honor de su visita en una hora tan -intempestiva como esta? - -SCARPIA - -~(Con gran frialdad.)~ Una penosa obligación de mi cargo, caballero... -Aquí dentro debe de hallarse oculto un reo político fugado del castillo -de Santángelo. - -MARIO - -Se equivoca el señor barón. Aquí no hay nadie. - -SCARPIA - -Ahora lo veremos. - -MARIO - -Es decir que venís a practicar un registro. - -SCARPIA - -Y además un interrogatorio. - -FLORIA - -Yo os aseguro, barón, que no hay nadie. Ya he registrado yo toda la -casa inútilmente y bien sabéis que nada se oculta a los ojos de una -mujer celosa. - -SCARPIA - -Es posible que vean más claro los ojos de un Director de policía. ~(Con -la misma frialdad.)~ - - -ESCENA VI - -LOS MISMOS y SCHIARRONE - -SCARPIA - -Aquí está Schiarrone, a quien he encargado que haga un examen previo. -¿Has registrado toda la casa? - -SCHIARRONE - -Sí, excelencia y no hemos encontrado a nadie. - -SCARPIA - -¿Y en el jardín? - -SCHIARRONE - -Tampoco. - -SCARPIA - -Pues escaparse no ha podido escaparse... La casa y el jardín están bien -vigilados... Sin duda se esconde aquí dentro en algún sitio secreto. - -SCHIARRONE - -Examinaremos todas las paredes, habitación por habitación hasta dar con -él. - -SCARPIA - -Esa es tarea demasiado larga y es ya tarde. Más breve será que el -caballero Cavaradossi se tome la molestia de decirnos donde está. - -MARIO - -¿Yo? - -SCARPIA - -Sin duda. - -MARIO - -Pues yo no puedo decir más que una cosa. El señor Angelotti no está en -mi casa. - -SCARPIA - -Y yo tengo la seguridad de que el caballero variará de opinión y -acabará él mismo por decirnos dónde se encuentra la persona a quien -buscamos... ¿Tenéis la bondad de pasar a la habitación inmediata y de -responder a un ligero interrogatorio que se os va a hacer? - -MARIO - -¿Y por qué no en esta? - -SCARPIA - -Podría contestar: porque así me parece conveniente. Pero quiero ser -cortés y comedido hasta el fin y os diré que al rogaros que tengáis -la bondad de pasar a la habitación inmediata es por la sencilla razón -de que la señora ~(Señalando a Floria.)~ no debe asistir a vuestro -interrogatorio puesto que el suyo vendrá después. - -MARIO - -~(Vivamente.)~ La señora no puede saber más que yo. - -SCARPIA - -Ya veremos... Pero hay necesidad de concluir. ~(A los polizontes.)~ -Pronto... conducid al caballero a aquella estancia. ~(Los polizontes -hacen un movimiento para acercarse a Mario.)~ - -MARIO - -¡Atrás! ¡Nadie se acerque!... Iré yo solo. ~(Entra por la izquierda -seguido por varios polizontes.)~ - -SCARPIA - -~(Al canciller.)~ Vos, Roberti, interrogaréis al caballero empleando -las fórmulas de costumbre, si persiste en sus negativas. - -ROBERTI - -Está bien. - -SCARPIA - -Y suspenderéis o reanudaréis el interrogatorio, según las órdenes que -yo os daré desde esta habitación, y que dependerán de las respuestas -de la señora, naturalmente... ~(Roberti se inclina y sale acompañado de -su ayudante.)~ - - -ESCENA VII - -FLORIA, SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, SOLDADOS, que vigilan al fondo -y dos POLIZONTES que guardan la puerta de la izquierda. - -FLORIA - -~(Sentada cerca de la mesa, a la derecha y jugando con el abanico.)~ -¿De mis respuestas? ¿Qué puedo contestar? - -SCARPIA - -~(Acercándose.)~ Lo preciso, nada más que lo preciso. - -FLORIA - -¿Cómo voy a responder a lo que me preguntáis si no sé ni siquiera de -qué se trata? - -SCARPIA - -~(Sonriéndose y con tono amistoso.)~ Vamos a hablar como dos buenos -amigos. ¿No es cierto? ~(Coge una silla.)~ Y comenzaremos nuestro -coloquio en el mismo punto en que lo interrumpimos, hace pocas horas, -en la capilla de San Andrés. ~(Se sientan.)~ ¿Conque los celos y las -sospechas que despertó en vos ese lindo abanico no tenían fundamento -alguno? - -FLORIA - -~(Con mucho aplomo.)~ Vos lo sabréis mejor que yo, señor barón. - -SCARPIA - -Por lo visto confundí las personas. ¿No es eso? El caballero -Cavaradossi no estaba aquí con la marquesa de Atavantti, pero sí con su -hermano. - -FLORIA - -Ni con ella ni con él... Estaba solo, completamente solo. - -SCARPIA - -~(Burlándose.)~ ¿De veras? - -FLORIA - -~(Un poco impaciente.)~ Sí. - -SCARPIA - -¿Vos lo afirmáis bajo vuestra palabra? - -FLORIA - -~(Nerviosa.)~ Sí... yo lo afirmo... Nadie tiene el derecho de poner en -duda lo que yo digo. Nadie, ¿entendéis?, nadie. - -SCARPIA - -Vamos, calma. ~(Volviéndose en la silla.)~ ¡Schiarrone! - -SCHIARRONE - -~(Desde la puerta izquierda.)~ ¡Excelencia! - -SCARPIA - -¿Qué dice el caballero? - -SCHIARRONE - -Nada. - -SCARPIA - -¿Se obstina en negar? - -SCHIARRONE - -Con más terquedad que antes. - -SCARPIA - -~(Levantando la voz.)~ En tal caso, insistid. Roberti, insistid. - -FLORIA - -~(Vivamente.)~ Esa insistencia será inútil. Nadie le obligará a decir -lo que no sabe. Lo que no es cierto. - -SCARPIA - -El silencio del señor Cavaradossi no me sorprende. A primera vista he -juzgado su fortaleza de ánimo y he previsto su obstinación... Lo único -que me extraña es que imitéis su ejemplo... Esperaba que fueseis mucho -más razonable que él. - -FLORIA - -¿Y por qué suponíais que iba a ser razonable, señor barón? ¿Acaso -pretendéis que yo mienta? - -SCARPIA - -~(Sonriendo.)~ De ningún modo. ¿Mentir? ¿Quién piensa en eso? Lo que yo -deseaba es que dijeseis la verdad, aunque no fuera más que por ahorrar -al caballero un mal cuarto de hora. - -FLORIA - -~(Levantándose asustada.)~ ¿Eh? ¿Cómo? ¿Qué queréis decir? ¿Qué es lo -que sucede en esa habitación? - -SCARPIA - -Una cosa sencillísima. Se interroga al caballero Cavaradossi con las -formalidades y por los procedimientos establecidos en las leyes. - -FLORIA - -~(Empezando a comprender.)~ Quiero entrar. - -SCARPIA - -~(Deteniéndola.)~ Es inútil, yo mismo os explicaré lo que ocurre. -El caballero está cómodamente sentado en un sillón sujeto de pies y -manos y con un hermoso casco de acero en la cabeza, que hace desatar -la lengua a la persona más taciturna. Este célebre casco de invención -reciente, tiene tres puntas afiladas, una que se ajusta sobre la nuca y -las otras dos sobre las sienes. - -FLORIA - -~(Con terror.)~ ¡Ah! - -SCARPIA - -~(Levantándose.)~ A cada negativa del caballero se hace girar un -tornillo de rosca y la base del casco se aprieta suavemente. - -FLORIA - -~(Tratando de escaparse de Scarpia, que la tiene sujeta por un brazo.)~ -¡Ah! ¡Malditos! Basta... Por Dios... basta... ~(Mirando con espanto a -la habitación inmediata.)~ - -SCARPIA - -~(Sujetándola siempre.)~ ¿Hablaréis? ¿No es cierto? - -FLORIA - -Pero antes decidles que cesen... Pronto, decídselo. - -SCARPIA - -Roberti, aflojad un poco el tornillo. ~(Alto.)~ - -FLORIA - -No... no... más... - -SCARPIA - -Bien. ~(Alto.)~ Roberti, aflojad del todo. - -SCHIARRONE - -~(Desde la puerta.)~ Ya está, excelencia. - -SCARPIA - -~(A Floria.)~ Ya lo oís. Está hecho. - -FLORIA - -¡Oh! Dios mío... Someter a él, a mi Mario, a un suplicio tan -espantoso... ¡Cobardes! ¡Cobardes! Quizá continúen todavía. - -SCARPIA - -Mientras yo no lo mande, no. - -FLORIA - -~(Separándose de él.)~ ¡Quiero verle! ~(Corre hacia la puerta, pero -Schiarrone y los polizontes le impiden el paso.)~ ¡Dejadme pasar! -¡Dejadme pasar! - -SCARPIA - -Schiarrone, cierra la puerta. ~(Schiarrone obedece.)~ - -FLORIA - -~(Empujando furiosa la puerta.)~ ¡Mario, Mario! Respóndeme. ¿No me -oyes? Dime una sola palabra, una sola. ~(Silencio.)~ ¡Me lo han -asesinado esos infames! - -SCARPIA - -~(Sentándose de nuevo a la derecha y con mucha frialdad.)~ No... le -dejan el tiempo preciso para tomar aliento. - -FLORIA - -¡Mario! ¡Mario! ¡Mario! - -MARIO - -~(Desde dentro y con voz ahogada.)~ ¡Floria! - -FLORIA - -¡Ah! Por fin le oigo - -MARIO - -Nada temas... El valor no me faltará. - -FLORIA - -¿Te hacen daño? Dímelo, dímelo, vida mía. - -MARIO - -En este momento no... Valor, Floria, valor. - -FLORIA - -~(Separándose de la puerta.)~ ¡Oh, qué voz tan dolorida! ¡Cómo sabe -sufrir! ¡Atormentarle de ese modo tan horrible a él, tan compasivo, -tan generoso, tan bueno!... ¿Y le destrozan las sienes con puntas de -acero? ¡Qué horror! ¿Y son seres humanos los que hacen tales infamias -con un semejante suyo? ¿Y ese hombre lo ordena fríamente ~(Mirando a -Scarpia.)~ y aspira con voluptuosidad de tigre el olor de la sangre? - -SCARPIA - -~(Sonriéndose de un modo siniestro.)~ Todos esos son acentos -dramáticos, desplantes de trágica, buenos a lo sumo para las tablas de -un escenario... Mi felicitación más sincera. ~(Acercándose a Floria.)~ -Pero, hablemos en serio... Ya lo habéis oído... El caballero acaba de -decirlo. «El valor no me faltará.» Eso significa que está decidido a no -pronunciar una palabra, ni de grado ni por fuerza. - -FLORIA - -¡Antes le arrancarán el alma! - -SCARPIA - -Supongo que no habrá necesidad de llegar hasta ese extremo. - -FLORIA - -Pues entonces, señor barón, disponed que le pongan en libertad ahora -mismo. Porque no dirá nada. Yo lo afirmo. Ya se acabó... ¿no es cierto? - -SCARPIA - -¡Concluir! Si apenas hemos comenzado... - -FLORIA - -¡Ah! - -SCARPIA - -Vamos a continuar el interrogatorio. - -FLORIA - -¡Torturarle más! ¡Y para no saber nada! - -SCARPIA - -Os equivocáis, amiga mía. Lo sabré todo... todo... Él sufrirá el -interrogatorio y vos responderéis. - -FLORIA - -¿Yo? - -SCARPIA - -Sí, vos. Y os prevengo que cada negativa vuestra será una vuelta más -que daréis al tornillo y un nuevo riesgo para la vida de vuestro amante. - -FLORIA - -¡Verdugo! - -SCARPIA - -No, yo no... En tal caso, el verdugo seréis vos, puesto que con -una sola palabra podéis ahorrarle todo sufrimiento. ~(Llamando.)~ -Preparado, Roberti. ~(Schiarrone abre la puerta.)~ - -FLORIA - -¡Asesino! ~(Gesto amenazador de Scarpia.)~ No, señor barón... piedad... -piedad para él... Perdonadme, no sé lo que digo... Es horrible, -horrible... - -SCARPIA - -¿Dónde está escondido Angelotti? - -FLORIA - -~(Con acento dolorido.)~ Pero si no sé nada, si no sé nada... ¡Cómo -he de saberlo yo! ~(Scarpia hace una seña con la mano a Schiarrone -que se vuelve hacia el interior de la estancia. Floria se dirige -precipitadamente a Scarpia y le coge el brazo que tiene levantado.)~ -No, esperad... un momento... ¡Dios mío! ¡Perder al uno por salvar al -otro! Esto es inaudito, espantoso. ~(A Scarpia.)~ Aguardad, aguardad -un instante... Ahora no se le atormenta de nuevo, ¿no es así? - -SCARPIA - -No, todavía no... esperaré... Pero abreviemos... ¿Qué es lo que -respondéis? - -FLORIA - -¡Yo! ¿Cómo debo responder? Decídmelo... Yo no lo sé... Las ideas se -confunden en mi cerebro... Diré todo lo que queráis. ¡Todo lo diré para -salvarle! - -SCARPIA - -Perfectamente. Cuando llegasteis a esta habitación, estaba en ella un -hombre, ¿no es cierto? - -FLORIA - -No. ~(Movimiento de Scarpia.)~ Sí... sí... esperad... Dejadme al -menos recoger las ideas... ¿Un hombre? Me parece que no. ~(Nuevo -movimiento.)~ Sí... sí... creo que sí. ~(A Schiarrone que sigue en la -puerta.)~ Pero siendo yo quien responde por él, ¡miserable, cierra esa -puerta! - -SCARPIA - -¿Y ese hombre era Angelotti? - -FLORIA - -De eso no estoy segura. ~(Rápidamente.)~ ¡Oh, no! no era él -ciertamente... Yo juro... - -SCARPIA - -~(Burlándose.)~ Ese juramento equivale a decir que sí. - -FLORIA - -No... os digo... que no. - -SCARPIA - -Pero lo negáis con tal energía que vale un sí. - -FLORIA - -¡Dios os pedirá cuenta de lo que hacéis conmigo en este momento! ¿Cómo -he de saber yo si ese hombre era Angelotti? ¿Le conozco yo por ventura? - -SCARPIA - -En suma, ese hombre, sea el que fuera, ¿está escondido? - -FLORIA - -¿Escondido? Dios sabe dónde se encontrará a estas horas. - -SCARPIA - -No ha podido fugarse... La casa está bien vigilada. - -FLORIA - -Si no creéis lo que digo, ¿para qué he de continuar? ~(Escuchando con -ansiedad.)~ ¿Un grito? ¡Han vuelto a torturarle! - -SCARPIA - -No... - -FLORIA - -Sí... Yo lo he oído, ~(signe escuchando.)~ - -SCARPIA - -Repito que no. ~(Pausa.)~ ¿Lo veis? Continuemos... Aquel hombre está -escondido en algún lugar secreto, quizá en esta misma sala. - -FLORIA - -Ojalá que así fuese, porque entonces no consentiría que atormentasen -tan cruelmente a su salvador. - -SCARPIA - -¿De manera que es su salvador? - -FLORIA - -~(Reponiéndose y tratando de enmendar su torpeza.)~ Yo no he dicho -eso... ¡No lo he dicho! - -SCARPIA - -Si acabáis de confesarlo. - -FLORIA - -¿Quién hace caso de mis respuestas? Me obligáis a hablar, empleando tan -horrorosos procedimientos, que no sé lo que contesto, y digo lo primero -que se me ocurre. - -SCARPIA - -En una palabra: Angelotti está escondido. ~(Movimiento de Floria.)~ -¿Dónde? ¡Ea, acabemos! - -FLORIA - -No lo sé. - -SCARPIA - -~(Volviéndose hacia la puerta.)~ ¡Roberti! - -FLORIA - -Sí... sí... Lo está... - -SCARPIA - -¿En qué sitio? - -FLORIA - -~(Que en el primer momento estuvo a punto de indicar el jardín, se -arrepiente.)~ ¡Pero es horrible entregar a ese desgraciado para que lo -asesinen! - -SCARPIA - -¿En qué sitio? ~(Con mayor violencia.)~ - -FLORIA - -~(Prorrumpiendo en llanto.)~ Ved que no puedo hablar. Las palabras se -ahogan en mi garganta. Estoy a punto de desfallecer. ~(Cae sentada en -una silla retorciéndose las manos desesperadamente. Pausa.)~ - -SCARPIA - -~(Inclinándose hacia ella, y con voz que procura dulcificar.)~ Vamos, -un poco de resolución, y vuestro amante estará libre. - -FLORIA - -~(Sollozando.)~ ¡Oh! ¡Dios mío! Mario no me perdonará nunca, nunca... - -SCARPIA - -Decídmelo a mí solo, en voz baja. Él no lo sabrá, yo os lo juro... -vamos. - -FLORIA - -~(Con voz sofocada.)~ Deseo hablar con él antes una palabra, una sola... - -SCARPIA - -¿Para qué? - -FLORIA - -Concededme este favor. Después haré todo lo que queráis, pero antes -quiero hablarle, quiero verle. - -SCARPIA - -~(Alto.)~ Roberti, cesad un momento. ~(A Schiarrone.)~ Abre esa puerta. -~(Schiarrone obedece, y se coloca con dos polizontes a ambos lados -de la puerta. Scarpia está en el centro del escenario, y Floria a su -derecha. Un momento de pausa. Floria se enjuga el sudor de la frente, -se incorpora vacilante, y quiere aproximarse a la puerta, pero Scarpia -se lo impide sujetándola por un brazo.)~ - -SCARPIA - -No... Dispensad... Desde aquí únicamente... - -FLORIA - -¡Mario! ¡Mario mío!... ¿Me oyes, no es cierto? - -MARIO - -~(Dentro, con voz doliente.)~ Sí. - -FLORIA - -¡Mira, amor mío! Tú no puedes resistir más ni yo tampoco, te lo juro. -¿No es verdad que debo hablar? ¡Oh... dime que consientes en ello, -dímelo por el amor de Dios! - -MARIO - -¿Y qué vas a decir, desgraciada? - -FLORIA - -~(Suplicante.)~ ¡Mario! - -MARIO - -~(Con acento enérgico.)~ Nada puedes decir, porque nada sabes. - -FLORIA - -~(Vivamente en medio de la escena, y con las manos extendidas hacia -el sitio donde se encuentra Mario.)~ Pero yo no puedo dejarte en tan -horrible situación. ¡Sufres mucho, y yo sufro más que tú, mi tormento -es aún más espantoso! Te pido de rodillas... Déjame hablar... Dime que -consientes... - -MARIO - -~(Con energía.)~ No... no... no... Nada tienes que decir... Te lo -prohíbo, ¿entiendes? - -FLORIA - -~(Desesperada.)~ ¡Te matarán! - -MARIO - -Te lo prohíbo. - -SCARPIA - -~(Con voz terrible.)~ Continuad, Roberti, y no ceséis ya. - -FLORIA - -~(A los pies de Scarpia.)~ No... no... ¡Que no sigan! Yo hablaré, yo lo -diré todo. - -MARIO - -¡Calla, o te maldigo! - -FLORIA - -~(Mirando al cielo.)~ ¡Señor! ¡Señor! ¡Dios justo! ¡Dios poderoso! - -SCARPIA - -~(A Roberti.)~ ¡Vamos! - -FLORIA - -~(Abrazándose a sus rodillas.)~ ¡Que cesen! - -SCARPIA - -~(Inclinándose sobre ella.)~ ¿Dónde está? - -MARIO - -~(Se oye dentro un grito de dolor.)~ ¡Ah! - -FLORIA - -~(Fuera de sí, y repitiendo el grito.)~ ¡Ah! ¡No puedo! ¡No puedo más! -Lo diré todo... - -SCARPIA - -Basta, Roberti. - -FLORIA - -Está allí. ~(Señalando al jardín.)~ - -SCARPIA - -¿En el jardín? - -FLORIA - -Dentro del pozo. - -SCARPIA - -~(Volviéndose hacia los polizontes.)~ Ya lo habéis oído. ~(Los -polizontes se van hacia el jardín y los soldados les siguen.)~ - -FLORIA - -~(Levantándose del suelo.)~ Ahora, miserables, devolvedme a mi Mario. - -SCARPIA - -~(A Schiarrone.)~ Desatad al preso. - - -ESCENA VIII - -MARIO aparece en la puerta, pálido, jadeante, casi desfallecido, -apoyándose en el marco de la puerta para no caer. Se le ven dos manchas -de sangre en las sienes. Floria corre hacia él; lo sostiene, lo conduce -hasta el sillón, donde cae desfallecido. Schiarrone, después de cumplir -la orden de Scarpia, se dirige hacia el jardín. - -FLORIA - -~(Enjugándose el sudor de la frente.)~ ¡Amor mío! ¡Vida mía! -¡Respóndeme! ¡Mírame! - -MARIO - -~(Abre los ojos penosamente y después de una breve pausa.)~ Tú no has -dicho nada... ni yo tampoco, ¿no es verdad? - -FLORIA - -No... No... Tú no has dicho nada. ~(Mario se desvanece de nuevo y -Floria llora y le besa las manos. En este momento aparece Schiarrone en -la arcada del fondo.)~ - -SCARPIA - -~(A Schiarrone.)~ ¿Le encontraste? - -SCHIARRONE - -Sí, señor. Muerto. - -SCARPIA - -¡Muerto! ~(Los polizontes traen el cadáver de Angelotti, y lo depositan -en el jardín, cerca de la entrada. La luna ilumina el cuerpo. En este -mismo instante Mario abre los ojos y Floria se coloca delante de él -para que no pueda ver el cadáver.)~ - -SCHIARRONE - -Sin duda se ha suicidado con un veneno. ~(A Scarpia.)~ - -MARIO - -~(Incorporándose.)~ ¿Eh? ¿Muerto? ~(A Floria, que trata de impedir -a todo trance que pueda ver el cadáver.)~ ¿Quién ha muerto? ¿Quién? -¡Aparta! Déjame ver. ¡Él! ¡Ah! ¡Miserable! ¡Miserable! - -FLORIA - -¡Mario! - -MARIO - -No te acerques. ¡Vete! Tú has sido su verdugo. ¡Infame! - -FLORIA - -Por salvarte. - -SCARPIA - -~(A los polizontes.)~ Ea, pronto. ¡Fuera! ¡Fuera! El muerto al -depósito. Y el vivo... Su cómplice... - -FLORIA - -~(Con terror.)~ ¿A dónde? ~(En este momento los polizontes rodean a -Mario y se lo llevan.)~ - -SCARPIA - -A la horca. ~(Floria da un grito.)~ - -FLORIA - -~(Corre hacia Scarpia, intenta hablar, pero no lo consigue. Le mira con -ojos asombrados y cae pesadamente en tierra.)~ - -SCHIARRONE - -¿Y la mujer también? - -SCARPIA - -También. - - -TELÓN - - - - -ACTO TERCERO - -Habitación octógona en el castillo de Santángelo. A la izquierda, en -la parte transversal, una alcoba, ricamente amueblada, con un lecho, -también lujosamente colgado, al fondo. En la correspondiente pared, -a la derecha, un amplio hueco con vidrieras que da sobre un balcón -practicable. Al fondo, la puerta de entrada. En la primera caja, a la -derecha, una mesa con enseres de escribir, y a la izquierda, en frente -de la mesa, una rica consola, y sobre ella un espejo. Al pie de la -cama un reclinatorio, sobre el cual se ve un crucifijo de ébano. En -la escena, hacia la izquierda, una mesa cubierta con un mantel, donde -está servida una suculenta comida, y a la derecha de la mesa un sofá. -Es todavía de noche, y la escena solo está iluminada por un candelabro -con bujías, puesto sobre la mesa. Al levantarse el telón, un jefe de -comedor y dos criados sirven la comida a Scarpia, el cual está sentado -entre la mesa y la consola, vuelto de espaldas a esta. - - -ESCENA PRIMERA - -SCARPIA, SCHIARRONE, el JEFE DE COMEDOR y los DOS CRIADOS - -SCARPIA - -~(A uno de los criados.)~ Abre esas vidrieras... Aquí dentro hace un -calor sofocante. ~(A Schiarrone.)~ ¿Qué hora es, Schiarrone? - -SCHIARRONE - -Las tres de la mañana, excelencia. - -SCARPIA - -¿La ciudad me parece que está tranquila? - -SCHIARRONE - -Completamente tranquila, excelencia. Sin embargo el gobernador ha hecho -reforzar los cuerpos de guardia, y toda la guarnición está sobre las -armas. - -SCARPIA - -¿El preso está en la capilla? - -SCHIARRONE - -Sí, excelencia, acaba de entrar en ella, acompañado de los hermanos -dominicos, pero a sus piadosas exhortaciones para que encomiende su -alma a la divina misericordia, contesta el reo que no tiene necesidad -de pedir perdón a nadie por haber cumplido con su deber de hombre -honrado, tratando de salvar a un inocente de las persecuciones de la -tiranía más desenfrenada. - -SCARPIA - -~(Sirviéndose vianda en el plato.)~ Excelente máxima digna de un -jacobino. - -SCHIARRONE - -Y que si el cielo consintiera tales infamias, el propio cielo se haría -cómplice de los malvados. - -SCARPIA - -¡Blasfemia horrible! ¿Y qué más? - -SCHIARRONE - -Los santos religiosos han concluido por perder la paciencia ante un -pecador tan empedernido y acaban de abandonarle. - -SCARPIA - -¿Y él? - -SCHIARRONE - -Pues se ha echado a dormir tranquilamente. - -SCARPIA - -¡Vaya una manera ejemplar de prepararse para entrar en la vida eterna! - - -ESCENA II - -SCARPIA, SCHIARRONE y COLOMETTI - -COLOMETTI - -¿Se puede pasar? - -SCARPIA - -Adelante. ¿Y el gobernador? - -COLOMETTI - -Volvía del palacio de Farnesio cuando yo llegué. Le ha complacido mucho -la noticia de la captura de Angelotti y sus cómplices y me ha entregado -esta orden, escrita de su puño y letra. - -SCARPIA - -Trae. ~(Lee la orden.)~ El caballero Cavaradossi, como cómplice -del delito de alta traición, será ejecutado antes de salir el sol. -~(Dobla la orden y la coloca sobre la mesa.)~ Acabo de reflexionar -sobre ciertos asuntos y he cambiado de parecer. Aunque Angelotti se -haya dado la muerte con un veneno para librarse de la pena infamante -que le aguardaba, no por eso debe dejar de ejecutarse la sentencia. -Los suicidios son de un efecto deplorable y es preciso que la ley se -cumpla... Por lo tanto, he resuelto que Angelotti sea ajusticiado por -mano del verdugo. Si no se puede ahorcar a un vivo, se ahorcará un -muerto. Es inútil que nadie, a excepción de nosotros, conozca la verdad -de lo ocurrido. ¿Está preparada la horca? - -SCHIARRONE - -La están levantando debajo de ese balcón, a la entrada del puente. - -SCARPIA - -Pues dejaréis el cuerpo de Angelotti pendiente de ella hasta que -termine la misa mayor, para que todo el mundo pueda verlo. Después -enterraréis el cadáver en un hoyo cualquiera, no en tierra sagrada, -por supuesto... Los suicidas no tienen derecho a recibir sepultura -cristiana. - -SCHIARRONE - -Así se hará. ¿Y el otro? - -SCARPIA - -De Cavaradossi trataremos después. ¿Dónde está la _Tosca_? - -COLOMETTI - -Aquí al lado, en el cuarto inmediato a las habitaciones de su -excelencia... Pero la tengo bien vigilada. - -SCARPIA - -Sigue furiosa, ¿eh? - -COLOMETTI - -Menos que antes... En cambio está muy inquieta; en primer lugar, por -el caballero Cavaradossi, y en segundo lugar, por conocer el sitio -adonde la hemos conducido desmayada. Nosotros, no habiendo recibido -instrucción de ningún género, no hemos considerado oportuno decirle -nada. - -SCARPIA - -~(A Schiarrone.)~ Ve a buscarla y condúcela aquí. ~(Schiarrone se va.)~ -Y tú, Colometti, vigila bien la ejecución del muerto, y cuando hayas -concluido, yo te llamaré desde el balcón. ~(Colometti se inclina y -sale. En este mismo momento entra Schiarrone acompañando a Floria. A -los criados.)~ ¡Retiraos! ~(Salen los criados y Schiarrone.)~ - - -ESCENA III - -FLORIA y SCARPIA. Floria entra silenciosa, pálida y vacilante, con los -cabellos en desorden. Para andar se apoya en el respaldo del sofá y -mira en torno suyo con inquietud y curiosidad. Un momento de pausa. - -SCARPIA - -¿Deseáis conocer el lugar a dónde os hemos conducido, no es cierto? -Pues bien, señora mía, vos, lo mismo que el caballero Cavaradossi, -os encontráis en el castillo de Santángelo, en mis habitaciones -particulares. Ahora yo me imagino que, después de haber pasado una -noche tan agitada, tan llena de emociones, tendréis necesidad de algún -reposo, y por lo mismo os ofrezco de muy buena voluntad este humilde -albergue y una parte en esta cena, que hubiera sido mucho más exquisita -si yo hubiese podido figurarme siquiera que iba a tener una convidada -tan ilustre. ~(Floria, sin mirarlo siquiera, hace un expresivo gesto -de negativa y de disgusto. Scarpia se ríe.)~ ¿Quizá sospecháis que -os ofrezco un festín nocturno, a lo Borgia, aderezado con veneno? -Esas fueron costumbres de otras épocas, costumbres ya en desuso, por -fortuna. Nosotros no empleamos el veneno. - -FLORIA - -Pero asesináis siempre. - -SCARPIA - -~(Fríamente.)~ Los asesinatos no son hoy frecuentes... A Travelli y sus -cómplices les puedo hacer fusilar, ahorcar, empalar o descuartizar, -según me plazca. ~(Movimiento de Floria.)~ ¿Os asombráis acaso? -¿Sospechasteis por ventura que el señor Cavaradossi sería sometido a un -proceso? - -FLORIA - -¿No será juzgado? - -SCARPIA - -~(Con el mismo tono.)~ ¡Qué locura! Un interrogatorio, testigos, -fiscales, jueces, defensores... nada de eso. No podemos perder el -tiempo en semejantes fruslerías... Su majestad católica ha simplificado -mucho el procedimiento. Tened la bondad de asomaros a ese balcón y -podréis ver a la luz de las antorchas que agita ligeramente la fresca -brisa de la madrugada unos cuantos hombres que trabajan a la entrada -del puente. ¿Queréis saber qué es lo que hacen? Pues están plantando -una horca, una sólida horca de dos brazos... En uno de ellos se colgará -dentro de un poco un muerto, Angelotti, y en el otro, un vivo... - -FLORIA - -¿Mario? ~(Con espanto.)~ - -SCARPIA - -Exacto... Y no depende más que de mí, de mi voluntad exclusivamente -el embellecer ese famoso grupo añadiéndole una nueva figura... ¡la -vuestra! ~(Floria levanta los hombros despreciativamente.)~ Pero no -lo haré. No soy tan insensato que pretenda privar a los romanos de su -ídolo, al cual también profeso yo un verdadero culto... El _dilettante -Scarpia_ no perdonaría nunca al director de policía semejante atentado -de leso arte... Ah, no, de ningún modo. Vos, señora mía, no honraréis -con vuestro concurso personal tan lúgubre representación... Vuestro -coche, por orden mía, os aguarda abajo; las puertas del castillo las -tenéis abiertas de par en par... Estáis libre, completamente libre. - -FLORIA - -~(Al oír estas palabras lanza una exclamación de alegría y corre hacia -la puerta de salida.)~ ¡Ah!... - -SCARPIA - -~(Sentándose de nuevo a la mesa.)~ Esperad... Creo adivinar el -verdadero significado de ese grito. ~(Floria se para.)~ De seguro no -es la noticia de vuestra libertad la que acaba de haceros prorrumpir -en esa espontánea exclamación de alegría. Es sin duda este pensamiento -que ha surgido al propio tiempo en vuestro cerebro: «Corro ahora mismo -al palacio de Farnesio, penetro de cualquier modo en la cámara de la -reina, que siempre me ha profesado mucho afecto, y la arranco con -súplicas y con lágrimas el indulto de mi amante...» ¿Acerté? - -FLORIA - -Si... Eso haré... - -SCARPIA - -Por desgracia tengo aquí una orden terminante que debo cumplir. -~(Desdobla el papel que está sobre la mesa.)~ «El caballero -Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» Leedla. Cuando -llegue a mi poder la gracia de indulto, el reo habrá sufrido ya la -última pena. - -FLORIA - -¿Pero vos no haréis eso? - -SCARPIA - -¿Que no? Sois injusta conmigo. Que yo lleve mi filantropía hasta el -punto de salvaros y de poneros en libertad, es natural y además lo -realizo con el mayor gusto; pero que haga lo propio con él... eso no... -eso no lo haré nunca. - -FLORIA - -~(Fuera de sí.)~ Pero entonces, miserable, ¿eres un asesino? - -SCARPIA - -~(Tranquilamente.)~ Lo que yo soy y lo que haya de ser, dependerá de -vos, de vos exclusivamente. - -FLORIA - -~(Sin comprender.)~ ¿De mí? - -SCARPIA - -Sí; pero, pronto, sentaos... Estáis a punto de caer desfallecida y yo -no puedo seguir cenando con tranquilidad mientras vos continuáis en -pie... Vamos, hacedme el favor de tomar asiento y aceptad siquiera dos -dedos de este excelente vino de España. ~(Se lo sirve.)~ Y aquí, con -los codos apoyados sobre la mesa, hablaremos con más intimidad y más -cómodamente acerca de los medios de aliviar en lo posible, la triste -situación por la que atraviesa Cavaradossi. - -FLORIA - -No tengo hambre ni sed más que de su libertad. ~(Se sienta -resueltamente enfrente de él, retira el vaso de vino y coloca los codos -sobre la mesa.)~ ¡Concluyamos!... ¿Cuánto? - -SCARPIA - -~(Dejando de beber.)~ ¿Cómo cuánto? - -FLORIA - -Sí; ¿qué suma queréis? - -SCARPIA - -¿Dinero? ¿Por quién me habéis tomado? ¡Quién piensa en eso! Porque hace -pocas horas estuve implacable, hasta feroz quizá, en el cumplimiento -de mis deberes, ¿suponéis que soy capaz de venderme? ¡Qué mal, que mal -me conocéis! Si yo extremaba mi celo en la persecución de Angelotti, -era porque su fuga constituía mi perdición... Pero una vez realizada -mi tarea, soy como el soldado que depone la cólera al cesar el -combate... Ahora ya no encontraréis en mí más que al barón Scarpia, -uno de vuestros más fanáticos admiradores. ~(Se levanta y se acerca a -ella, que, siempre sentada, le mira con inquietud.)~ Y esta ferviente -adoración mía ha adquirido esta noche mayor intensidad... Sí, Floria, -hasta hoy yo solo había visto en vos a la inimitable intérprete de -las dulcísimas melodías de Cimarrosa y de Paisiello; pero de pronto -se me ha revelado la mujer... la mujer más apasionada y mil veces más -admirable en la realidad de la pasión y del dolor que en las ficciones -de la escena... ¡Qué acentos tan patéticos acabo de oíros!... ¡qué -gestos tan conmovedores!... ¡qué gritos tan sublimes!... Cuando yo -he visto todo esto, verdaderamente maravillado, estuve a punto de -olvidar mi papel en aquella terrible tragedia, para aclamaros como un -espectador entusiasmado, y declararme vencido ante tan prodigiosas -seducciones. - -FLORIA - -~(A media voz, pero siempre inquieta.)~ ¡Ojalá lo hubieseis hecho! - -SCARPIA - -~(Dejando el vaso sobre la mesa y sentándose en el sofá cerca de -ella.)~ ¿Queréis saber por qué no lo hice? Pues porque al mismo tiempo -que experimentaba este entusiasmo súbito por la mujer fascinadora, tan -diferente de aquellas que había conocido hasta entonces, surgieron -en mi alma unos celos horribles... unos celos espantosos que me -roían las entrañas. ¿Cómo --me decía yo-- esta cólera que enrojece -su semblante, estos gritos de angustia que ella lanza, son por un -individuo cualquiera, por un miserable pintor que no vale ni una -sola de sus lágrimas? Y cuanto mayores y más sentidas eran vuestras -súplicas por él, más se aferraba en mí el ansia de tenerlo en mi poder -para hacerle sufrir todo lo que yo sufría, para hacerle pagar con la -vida tanto amor, y castigarle, sí, sí, castigarle sin compasión y sin -tregua... ¡Oh! le odio de tal modo por esa felicidad inmerecida que -ha conseguido, le envidio de tal suerte por poseer una criatura tan -angelical como vos, que no podré perdonarlo nunca... nunca, sino con -una condición... una sola... La de tener yo también mi parte en esa -dicha. - -FLORIA - -~(Levantándose.)~ ¿Tú? - -SCARPIA - -Y la tendré. ~(Sentado y tratando de retenerla por un brazo.)~ - -FLORIA - -~(Separándose de él violentamente y lanzando una carcajada de burla.)~ -¿Tú?... Antes me arrojaría por ese balcón. - -SCARPIA - -Hazlo y dentro de poco estará detrás de él el cadáver de tu amante, -~(Con mucha frialdad y sin moverse.)~ - -FLORIA - -¿Conque ese era el precio de tu infamia? - -SCARPIA - -Por fin lo entendiste. ~(Sonriéndose.)~ Pronuncia un sí y lo salvo... -un no y lo asesino. - -FLORIA - -~(Retrocediendo asustada.)~ ¿Serás capaz de emplear hasta la violencia? - -SCARPIA - -~(Aproximándose tranquilamente a la mesa y echando azúcar al café.)~ -La violencia no, de ningún modo... Eso no entra en mis hábitos... Si -la proposición no te agrada puedes irte tranquilamente; ya te lo he -dicho... ~(Agita el café con una cucharilla.)~ Todas las salidas las -encontrarás abiertas. Pero te desafío a que lo realices... Ahora, -si piensas entretenerte en insultarme, en suplicarme, te aconsejo -que desistas de hacerlo, porque vas a perder el tiempo de una manera -lastimosa. De modo que la mejor resolución que puedes tomar es decir sí -desde luego. - -FLORIA - -¡Nunca! Voy a despertar a todo el mundo para pregonar tu infamia. ~(Se -dirige de nuevo hacia la puerta.)~ - -SCARPIA - -~(Tomando un sorbo de café.)~ Pero no podrás despertar al muerto. ~(Al -oír estas palabras se vuelve Floria con un gesto de desprecio. Scarpia -continúa sonriendo.)~ Me odias mucho, ¿no es cierto? - -FLORIA - -¡Que si te odio! - -SCARPIA - -Muy bien... así te quiero yo. ~(Concluye de tomar el café y deja la -taza sobre la mesa.)~ De las mujeres que se rinden sin lucha estaba ya -cansado; más que cansado, ahíto. Lo que me seduce es tu desprecio, -lo que ansío es vencer tu repugnancia, domar tu cólera y humillar tu -orgullo. - -FLORIA - -¡Demonio! - -SCARPIA - -¿Demonio? Sea... Acepto el calificativo... Por lo mismo que soy un -demonio tengo impulsos satánicos y goces infernales. Sí, quiero -saborear el supremo placer de sentir tu alma indignada doblegarse ante -mí, hasta quedar rendida... ¿Qué venganza mejor puedo tomar de tus -ultrajes? ¿Qué refinamiento más delicado para un demonio que verte -batallar inútilmente entre el dolor y la cólera, hasta caer vencida? ¿Y -dices que me odias? Eso es lo que yo esperaba de ti, un odio mortal, -implacable, feroz, y me prometo una alegría diabólica, al mirarte a mis -pies, suplicante, entre los últimos espasmos de tu rencor impotente. - -FLORIA - -~(Atónita y mirándole con horror.)~ ¿Pero qué especie de monstruo eres -tú? ¿De qué lodo infecto te han hecho? ¿Qué fiera te ha engendrado? - -SCARPIA - -Sigue... sigue... Más... más... ¡aún más!... Continúa -escarneciéndome... ¡Nunca me parecerán bastantes tus insultos!... -Vamos, no te detengas... Amontona contra mí las injurias más -expresivas, abofetéame el rostro con los dicterios más repugnantes, -escúpeme a la cara los insultos más soeces... Todo eso no servirá más -que para encender la hoguera de la pasión que arde en mi pecho. ~(Trata -de abrazarla.)~ - -FLORIA - -~(Retrocediendo espantada.)~ ¡Atrás! ¡No te acerques! ¡Socorro! ¡A mi! -¡A mí! - -SCARPIA - -No acudirá nadie. Te cansas en vano. ~(Acercándose al balcón.)~ Mira... -Los primeros fulgores de la mañana empiezan a colorear el horizonte. Tu -Mario, tu idolatrado Mario, solo tiene ya un cuarto de hora de vida. - -FLORIA - -~(Levantando las manos al cielo.)~ ¡Señor!... ¡Dios justo!... ¡Dios -omnipotente!... ¿pero no ves esto? ¿Cómo consientes tanta infamia? -¡Dios mío, socórreme!... Ven en mi ayuda. - -SCARPIA - -~(Burlándose.)~ ¡Si no cuentas con otro auxilio! ~(Mirando desde el -balcón.)~ Ya está en la horca el cadáver de Angelotti... ¿Le ves? -~(Floria retrocede horrorizada cubriéndose los ojos con las manos.)~ -Ahora le toca al vivo. ~(Llamando.)~ ¡Colometti! - -FLORIA - -~(Lanzándose desesperada hacia el balcón.)~ ¡No, no!... ¡Eso no!... -¡salvadle!... - -SCARPIA - -~(Abrazándola.)~ ¿Entonces? - -FLORIA - -~(Dejándose caer a sus pies.)~ ¡Piedad!... ¡Tened piedad de mí! ¡Ya os -habéis vengado bastante!... Vedme aquí, a vuestros pies, castigada, -vencida, suplicante, casi moribunda, implorando vuestro perdón por todo -lo que haya podido ofenderos... - -SCARPIA - -~(Levantándola y abrazándola estrechamente.)~ Es decir, que estamos de -acuerdo, ¿no es verdad? - -FLORIA - -~(Separándose de él y lanzando un grito de repugnancia invencible.)~ -¡Ah!... ¡no!... ¡Nunca!... ¡nunca!... ¡Antes la muerte!... ~(Huye hacia -la derecha, crispada de terror. En este momento se abre la puerta de -entrada y aparece Colometti.)~ - - -ESCENA IV - -LOS MISMOS, COLOMETTI y algunos soldados que están agrupados detrás de -él. - -COLOMETTI - -¿Debo ir a buscar al reo, excelencia? - -FLORIA - -¡Oh! - -SCARPIA - -Espera. ~(En voz baja a Floria, que está apoyada en el respaldo del -sofá.)~ Te doy un minuto para reflexionar. - -FLORIA - -~(Con angustia infinita.)~ ¡No puedo más!... ¡No puedo más! ¡Todo ha -concluido en mí! - -SCARPIA - -~(En voz baja.)~ Responde. - -FLORIA - -~(Después de una pausa y haciendo un violento esfuerzo.)~ Sí... ~(Al -decir este monosílabo se deja caer en el sofá, anegada en lágrimas, con -el rostro sobre los almohadones y sollozando desesperadamente.)~ - -SCARPIA - -~(Sonriendo.)~ He cambiado de opinión, Colometti. El verdugo puede -retirarse a descansar... Por ahora su faena ha concluido. ~(Colometti -da una orden a los soldados y estos se retiran.)~ - -FLORIA - -~(Incorporándose penosamente y en voz baja, ahogada por los sollozos.)~ -Quiero la libertad de Mario, pero ahora, en este mismo instante. - -SCARPIA - -~(También en voz baja.)~ Poco a poco, amiga mía. No se puede andar -tan deprisa. Aquí está la orden formal del gobernador a quien debo -obedecer. ~(Se la enseña.)~ «Cavaradossi será ejecutado antes de -salir el sol.» El caballero debe, pues, sufrir la pena impuesta por -las leyes o por lo menos, debe creer todo el mundo que la ha sufrido. -La estratagema que voy a emplear para librarle de la muerte, solo la -conoceremos el caballero Cavaradossi, Colometti y nosotros dos. - -FLORIA - -¿Y quién me garantiza que cumpliréis vuestra palabra? - -SCARPIA - -Las órdenes que voy a dar ahora mismo. ~(En voz alta.)~ Colometti, -cierra esa puerta. ~(Colometti obedece.)~ Oye bien lo que tengo que -decirte... El preso no será ahorcado, sino fusilado ~(Movimiento en -Floria. Scarpia la tranquiliza con un gesto.)~ sobre la explanada del -castillo, lo mismo, exactamente lo mismo, que el conde de Palmieri. - -COLOMETTI - -¿Es decir que esa ejecución?... - -SCARPIA - -No será más que simulada, ¿comprendes? Como lo fue la del conde. - -COLOMETTI - -Entendido, excelencia. - -SCARPIA - -Tú mismo elegirás entre los soldados de la compañía de guardias, doce -hombres de tu confianza, cuyos fusiles también tendrás cuidado de -cargar por ti mismo, con cartuchos sin bala. - -COLOMETTI - -Así lo haré. - -SCARPIA - -En seguida, advertirás al caballero Cavaradossi todo lo que debe de -hacer para evitar sospechas... Cuando el reo oiga el ruido de la -descarga, se dejará caer en tierra, como herido por el rayo... En este -momento te acercarás a él como para convencerte de que está bien muerto -y después de decir en alta voz que no necesita el tiro de gracia, -ordenarás al piquete que se retire al castillo. Cuando los soldados -hayan desaparecido, te aproximarás al caballero Cavaradossi y después -de echarle la capa sobre los hombros, le acompañarás tú mismo, hasta la -puerta del castillo, donde le esperará el coche de la señora. Entrarás -con él en el carruaje y sin perder un momento le acompañarás hasta la -puerta Angélica, que has de mandar abrir por orden mía. Cuando estéis -fuera de las murallas, en lugar seguro, le dejarás continuar su viaje y -tú vendrás a darme cuenta de todo y a descansar. ¿Has entendido bien? - -COLOMETTI - -Perfectamente, excelencia. ¿Cumplo ahora lo mandado? - -SCARPIA - -No. Deja solo al reo en la capilla y espera. - -FLORIA - -~(A media voz.)~ Quiero verle... quiero decirle yo misma cuanto acabáis -de ordenar. - -SCARPIA - -Sea. ~(A Colometti.)~ La señora está en libertad y puede ir y venir -a su antojo por el castillo. Deja a uno de tus compañeros al pie de -la escalera, para que la acompañe hasta la capilla. Después de la -entrevista y cuando la señora haya entrado en su coche ejecutarás -fielmente todo lo que acabo de ordenarte. - -COLOMETTI - -Está bien, excelencia. ~(Inclinándose.)~ - -SCARPIA - -No te olvides de nada... Ordena, en nombre mío, que no entre nadie a -molestarme... ~(Colometti sale cerrando la puerta. Scarpia echa el -cerrojo por dentro.)~ - - -ESCENA V - -FLORIA y SCARPIA - -FLORIA - -~(Al ruido que hace el cerrojo, Floria se estremece y se levanta pálida -y vacilante.)~ - -SCARPIA - -~(Acercándose a ella.)~ ¿Estás satisfecha? - -FLORIA - -~(Con voz débil y temblando.)~ Aún no. - -SCARPIA - -¿Tienes más que pedirme todavía? - -FLORIA - -~(Haciendo un esfuerzo.)~ Quiero un salvoconducto, autorizándome para -abandonar libremente los Estados Romanos. - -SCARPIA - -Es muy justo. ~(Va hacia la escribanía y se pone a a escribir vuelto -de espaldas. Floria se acerca a la mesa y toma el vaso en que Scarpia -le sirvió vino al principio del acto. Al acercarlo a sus labios, se -fija en el cuchillo de trinchar, de hoja muy afilada, que está sobre -la mesa y se iluminan sus ojos con brillo siniestro, volviéndose en el -acto a mirar a Scarpia que sigue escribiendo. Deja el vaso sobre la -mesa y aproxima hacia sí el cuchillo. Después se quita, rápidamente, -el guante de la mano derecha y lo coloca encima del cuchillo. Scarpia, -que ha concluido de escribir, lee en alta voz.)~ «Se ordena a todas -las autoridades civiles y militares, que dejen salir libremente de la -ciudad de Roma y de todos los Estados romanos a la artista Floria, -llamada _La Tosca_, y al caballero que la acompaña, encargándoles -además que les presten protección y ayuda si la necesitasen. Tal es -nuestra voluntad.-- Roma, diez y ocho de junio de mil ochocientos.-- -Vitelio Scarpia, director general de Policía.-- Por mandado de su -majestad Católica el rey Fernando.» ~(Se acerca a Floria, la cual -vuelve a coger el vaso, apurando de una vez su contenido.)~ Está bien -así, ¿no es cierto? ~(Entrega el salvoconducto a Floria que lee en pie, -rozando casi su espalda con el rostro de Scarpia, que está inclinado -sobre ella, devorándola con los ojos. Floria, después de leer, coloca -el vaso sobre la mesa, procurando que su mano esté casi encima del -cuchillo.)~ Y ahora, ¿qué me darás tú en cambio? ~(La estrecha por la -cintura con un brazo, mientras la besa ardientemente en la espalda.)~ - -FLORIA - -¡Esto! ~(Se vuelve rápidamente y le clava el cuchillo en el corazón.)~ - -SCARPIA - -~(Cayendo sobre el sofá.)~ ¡Ah... maldita! - -FLORIA - -~(Prorrumpiendo en una carcajada de alegría salvaje.)~ ¡Por fin!... -¡por fin! ¡Estás en mi poder! - -SCARPIA - -¡Socorro!... ¡A mí!... - -FLORIA - -¡Grita, grita si puedes! ¡Miserable!... ¡Ah!... ¡Dios ha oído mis -súplicas! ~(Arroja el cuchillo sobre la mesa.)~ ¡Verdugo! ¡Me has -torturado durante toda una noche! ¡Te has reído de mi desesperación y -de mis lágrimas, has pisoteado sin piedad las fibras más delicadas de -mi alma! ¿Y no había de tener yo mi desquite? ~(Se encorva y se acerca -a él.)~ Mírame bien, infame... Mira el regocijo que siento ante tu -agonía... mira el placer con que contemplo tu muerte... ¡Cobarde!... -Y mueres por mano de una mujer, aborto del infierno. Sí, y mueres -desesperado, blasfemando de rabia como los réprobos, ¡como lo que -eres!... ¡Muere, demonio! ¡Muere, monstruo!... ¡Muere condenado por -toda la eternidad! - -SCARPIA - -~(Tratando de incorporarse, sobre el respaldo del sofá.)~ ¡Favor!... -¡Yo muero! - -FLORIA - -~(Va hacia la puerta de salida a escuchar, pero sin dejar de mirar a -Scarpia.)~ ¡No llames en tu auxilio! ¡Nadie vendrá!... Tu propia sangre -te ahoga la voz en la garganta, ¡miserable! ~(Scarpia, por un último -y supremo esfuerzo, logra ponerse casi de pie y Floria, al verlo, va -hacia la mesa, empuñando de nuevo el cuchillo. Ambos están, uno frente -al otro, unos instantes; ella, amenazadora, y él, sofocado por el -estertor de la agonía y sin poder hablar hasta que por fin, cae sobre -el sofá lanzando un gemido, y del sofá vuelve a caer en tierra. Floria -deja el cuchillo sobre la mesa y dice con frialdad.)~ ¡Más vale así! -~(Toma el candelero que está sobre la mesa y lo acerca al rostro de -Scarpia que en este instante expira.)~ ¡Ahora estamos en paz! ~(Sin -volver a mirar el cadáver, coloca el candelabro, en su sitio y se -limpia, tranquilamente, la mano con el mantel. Después ve una mancha de -sangre en el vestido y moja una punta de la servilleta en la botella -de agua y se frota con ella el vestido, estruja la servilleta y la -tira en la alcoba. Anda alrededor de la mesa y se va hacia el espejo, -coge el candelabro que está sobre la consola y lo enciende y vuelve -a dejarlo en su sitio. En seguida se arregla los cabellos, recoge el -guante, se lo calza, y al abrochárselo, ve el cadáver.)~ ¿Y era eso -lo que hacía temblar a toda una ciudad? ~(En este, instante empieza -a oírse el redoble lejano de tambores.)~ ¡La diana! ¿Ya? ~(Sigue el -ruido de los tambores que no cesa hasta que cae el telón. Floria toma, -sobre la mesa, el salvoconducto y se lo guarda en el pecho. Escucha -hacia la puerta, después se acuerda de que ha encendido el candelabro -y se dirige a apagarlo, pero de pronto cambia de idea y vuelve a -encenderlo con el que está sobre la mesa, colocando los dos candelabros -a ambos lados del cadáver. Mira en torno suyo, ve el crucifijo que está -sobre el reclinatorio, lo coge y lo pone sobre el pecho de Scarpia. -Por último, se dirige a la puerta, descorre el cerrojo, la abre con -precaución y mira hacia el corredor que está muy oscuro. Permanece un -momento escuchando y sale, cerrando la puerta detrás de sí, mientras -los tambores redoblan con mayor fuerza.)~ - - -TELÓN - - - - -ACTO CUARTO - -CUADRO PRIMERO - -La capilla de los condenados a muerte en el castillo de Santángelo. -Ventana con fuertes rejas de hierro al fondo, un altar a la derecha y -la puerta de entrada a la izquierda. - - -ESCENA PRIMERA - -MARIO, acostado y dormitando, UN CARCELERO, COLOMETTI y DOS SOLDADOS -que están de centinela. - -COLOMETTI - -~(Acercándose a Mario.)~ ¡Caballero! ¡Vamos... caballero! - -MARIO - -~(Despertándose.)~ ¿Eh? ¿Que hay? ¡Ah! ¿Sois vos?... ¡Dormía de una -manera tan agradable!... Llegó el momento. ¿No es eso? ¿Venís a poner -fin a este hermoso sueño para anunciarme que voy a entrar en el otro, -en aquel otro que no concluye nunca? - -COLOMETTI - -Os equivocáis. Vengo a deciros que está ahí una persona que quiere -hablaros. ~(Se acerca hacia la puerta de entrada, que permanece -abierta.)~ - -MARIO - -~(Deteniéndole.)~ Aguardad. Si es alguno de esos frailes que pretenden -hacerme implorar la misericordia divina por haber intentado salvar la -vida de un fugitivo, decidle de mi parte que se vaya, que no quiero -verle. Sí, yo os ruego que me libréis de la presencia de esas gentes -y de sus cánticos lúgubres. La muerte es ya harto desagradable por sí -misma para ennegrecerla aún más con la tristeza que infunden en el -ánimo semejantes ceremonias. ~(Vuelve a recostarse como para dormir de -nuevo.)~ - -COLOMETTI - -No es eso. Los religiosos se han retirado ya por orden de su -excelencia. La persona que desea entrar es una persona de vuestro -agrado. - -MARIO - -~(Vivamente.)~ ¿Floria? - -COLOMETTI - -Sí. - -MARIO - -~(Levantándose.)~ ¡Oh!... que venga... que venga al instante... ¿Dónde -está? ~(Colometti hace un gesto al carcelero y este hace entrar a -Floria.)~ - - -ESCENA II - -LOS MISMOS y FLORIA - -FLORIA - -~(Corriendo a abrazar a Mario.)~ ¡Mario! - -MARIO - -¡Alma mía! - -FLORIA - -¿Me has perdonado ya? - -MARIO - -¡Perdonarte! ¡Tú eres quien debe perdonarme un injusto movimiento -de cólera!... ¡Qué habías de hacer después de atormentarte de aquel -modo!... ¿Vienes a darme el último adiós? - -FLORIA - -~(Mirando de soslayo a los polizontes que ante una señal de Colometti -se disponen a marcharse.)~ No... no vengo a darte el último adiós. - -MARIO - -~(Sin comprender.)~ ¿Qué dices? - -FLORIA - -~(En voz baja.)~ ¡Calla!... Espera, espera a que se hayan marchado. -~(Acerca su rostro al de Mario, el cual al sentir su contacto en la -mejilla no puede contener un gesto de dolor.)~ ¿Sufres mucho todavía? - -MARIO - -~(Cogiéndole las manos a Floria y besándolas con amor.)~ No... un -poco... Ya estoy mejor. - -FLORIA - -Yo te curaré. ¡Amor mío!... Dentro de algunos minutos estaremos lejos, -muy lejos de esta ciudad... Los dos juntos... y a salvo de todo -riesgo... ~(En este momento han salido el carcelero y los soldados y no -queda más que Colometti.)~ Sí... te traigo la libertad, la salvación. - -MARIO - -~(Asombrado.)~ ¡Mi libertad! - -FLORIA - -Absoluta. - -MARIO - -~(Atónito.)~ ¡De Scarpia! - -FLORIA - -Sí, de él, de él mismo... ¿No es cierto señor Comisario? ¿No es verdad -que estará libre? - -COLOMETTI - -Hace pocos momentos su excelencia me ha dado órdenes que confirman todo -cuanto dice la señora. - -FLORIA - -¿Lo ves, Mario? - -MARIO - -~(Mirando a uno y a otro.)~ ¡Órdenes! ¿Qué órdenes son esas? ~(Sin -comprender.)~ - -FLORIA - -Que tu fusilamiento no será más que simulado. ¿Entiendes? Nada más -que por pura fórmula... pero los fusiles estarán cargados con pólvora -sola. ¿No es cierto señor Comisario? ~(Colometti hace una señal de -asentimiento.)~ Sin bala. ¿Entiendes bien? Y para mayor seguridad -las armas las preparará el mismo señor Comisario, aquí presente. ¿No -es verdad? ~(Colometti vuelve a afirmar. Mario sigue mirándola con -incredulidad.)~ Que te lo asegure él, que él mismo te lo afirme, porque -parece que no quieres dar crédito a mis palabras... Vamos, hablad, -hablad pronto. ~(A Colometti.)~ - -COLOMETTI - -Sí, yo mismo he cargado los fusiles... Así lo ha ordenado su excelencia. - -FLORIA - -¿Lo oyes? Él mismo acaba de decirlo... Ya ves que no te engaño... -En seguida te conducirán a la explanada y al oír el ruido de la -descarga te dejarás caer en tierra como muerto... El señor Comisario -despedirá al piquete y en el acto te abrirá la puerta del castillo. -Saltamos después en mi coche y ya estamos en libertad... ¿Comprendes? -En libertad completa... ¡Libres para siempre! ¿Ves qué felicidad tan -grande? - -MARIO - -~(Con la misma incredulidad.)~ ¿Pero todo eso es posible? - -FLORIA - -Naturalmente. ¿Por qué muestras tanto empeño en negarlo? Mira... -Mira... ~(Sacando del pecho el salvoconducto.)~ Aquí está el -salvoconducto para atravesar la frontera. - -MARIO - -¿Tú? - -FLORIA - -Y tú también. ¡Mario mío! Léelo entero. «La señora Floria, llamada _La -Tosca_, y el caballero que la acompaña.» Bien claro está. - -MARIO - -~(Después de leer.)~ Sí, eso dice. ¿Y la firma de Scarpia? ~(Confuso y -sin comprender.)~ - -FLORIA - -¿Estás convencido? ~(Abrazándole.)~ - -MARIO - -~(Creyendo adivinar.)~ ¡Ah! ~(Se detiene mirando a Colometti.)~ - -COLOMETTI - -Sí, el caballero no debe tener ningún género de desconfianza. Conviene -apresurarse y no aguardar a que el día aclare por completo. Después -tendrán tiempo de hablar y abrazarse. - -FLORIA - -¡Es verdad!... ¡Tenéis razón!... ¡Pronto!... ¡Pronto!... - -COLOMETTI - -El piquete se encuentra ya formado en la explanada. Voy a cerciorarme -de que el sitio está completamente desierto y vuelvo a buscaros. - -FLORIA - -Sí... sí... Que nadie te vea. ¡Cómo os agradezco lo que hacéis por -nosotros! - -COLOMETTI - -Cumplo las órdenes de mi jefe. ~(Vase.)~ - - -ESCENA III - -MARIO y FLORIA - -MARIO - -~(Apenas sale Colometti se dirige a Floria cogiéndola violentamente por -un brazo.)~ ¡Desgraciada! ¿A qué precio compraste mi libertad? - -FLORIA - -¿A qué precio? - -MARIO - -Sí. - -FLORIA - -~(Con voz terrible.)~ Pues con una puñalada en el corazón... -~(Rápidamente.)~ Pero, antes... ¿entiendes? Antes. - -MARIO - -¿Tú has hecho eso? - -FLORIA - -¡Yo! - -MARIO - -¿Y ha muerto? - -FLORIA - -~(Con alegría.)~ A mis pies y revolcándose en su propia sangre. - -MARIO - -¿Y no has huido? ¿Y estás aquí tan tranquila? ¡Pero se descubrirá su -muerte y te buscarán! - -FLORIA - -No, no temas... Él mismo, delante de mí, ordenó que le dejaran -descansar. ¡Ya descansa! - -MARIO - -¡No importa... huye... huye pronto! - -FLORIA - -Repito que no tengas temor alguno. Es natural que habiendo velado -toda la noche sus gentes le dejen solo hasta la hora de almorzar, de -modo que tenemos por delante el tiempo suficiente para llegar hasta -Civitavecchia, donde podremos encontrar un buque que se haga a la vela, -o un bote o una barca de pescadores. Cuando vean el cadáver, nosotros -estaremos en alta mar, fuera de las garras de la policía. - -MARIO - -¡Ah, valerosa Floria!... ¡Eres una romana, una verdadera romana de los -tiempos heroicos! ~(Abrazándola.)~ - -FLORIA - -~(Al ver que se abre la puerta.)~ ¡Silencio!... El Comisario. - - -ESCENA IV - -DICHOS, COLOMETTI y SOLDADOS - -COLOMETTI - -Vamos... - -MARIO - -Cuando gustéis. - -FLORIA - -~(Vivamente.)~ ¡Sí... sí! ~(Al ver a los soldados cambia de tono.)~ -¡Mario! ~(Le abraza. En voz baja a Colometti.)~ ¿Puedo acompañarle? - -COLOMETTI - -No. ~(También en voz baja.)~ Es más conveniente que no os presentéis -hasta que oigáis los disparos. - -FLORIA - -~(Idem.)~ La explanada está aquí encima. ¿No es cierto? - -COLOMETTI - -Sí... No hay más que subir veinte escalones. - -FLORIA - -Bien... - -COLOMETTI - -Vamos, caballero. ~(A Mario.)~ - -FLORIA - -~(Siempre abrazada a Mario.)~ No te olvides de nada. ¡Por Dios, Mario -mío, déjate caer en cuanto oigas la descarga!... Y sobre todo no te -muevas hasta que yo te avise... ¿Entiendes? - -MARIO - -Sí. ~(Besándola las manos.)~ Adiós, Floria. - -FLORIA - -Adiós no... Hasta luego, vida mía. - -COLOMETTI - -¡Adelante!... ¡Marchen! ~(Los soldados rodean a Mario que sale -conmovido.)~ - - -ESCENA V - -FLORIA sola - -FLORIA - -~(Después de una pausa.)~ Sí, no hay duda... Con mis caballos -llegaremos a Civitavecchia antes de cuatro horas. ¡Ah, cuándo veré -perderse en el horizonte esta maldita tierra romana! ¡Con qué placer -respiraremos fuera de ella! ~(Pausa.)~ Les oigo andar aquí encima... -~(Escucha.)~ Ya se paran... ¡Por fin llegó el momento supremo!... -Con tal de que no se le ocurra a nadie ir a despertar al otro para -cualquier asunto... ~(Otra pausa.)~ ¿Qué es lo que hacen ahora? ¿A qué -aguardan? Debía ya de haberse cumplido todo... El más leve indicio -puede perderle... Me estremece el alma tanto esperar... ¡Me digo a mí -misma que no se trata más que de una ficción, y sin embargo la idea -de que van a disparar sobre él me hiela la sangre en las venas!... -¡Pronto!... ¡Pronto!... ¡Dios mío, qué minutos tan eternos!... ¿Pues -no estoy temblando?... ¡Concluid!... ~(Suena el ruido de la descarga, -al oírle lanza un grito de espanto.)~ ¡Ah!... ¡Estoy loca!... ¡Me he -estremecido de horror como si fuera verdad!... ¡Ya está hecho!... -¡Ahora pronto, arriba!... Su capa que han olvidado. ~(Toma la capa de -Mario y sale precipitadamente.)~ - - -MUTACIÓN - - - - -CUADRO SEGUNDO - -Explanada. Al fondo un parapeto defendido con cañones. En las -lejanías, vista de la ciudad de Roma, entre el Coliseo y la cúpula de -San Pedro, iluminada por los fulgores del sol naciente. A la izquierda -una muralla alta, y al final de ella, bambalinas de aire. A la derecha, -otro muro, en el cual se abre la poterna, que está a la entrada de -la escalera. Más hacia la izquierda, un pasadizo entre el muro y el -parapeto. Empieza a amanecer en el momento de alzarse el telón, y la -escena se va iluminando con mayor intensidad hasta finalizar el cuadro, -en que brillará el sol espléndidamente sobre el horizonte. - - -ESCENA ÚNICA - -MARIO está tendido en tierra cerca de la muralla, a la izquierda. -Los SOLDADOS están en el fondo, a la derecha, entre el parapeto y el -muro de la poterna. COLOMETTI está inclinado sobre el cuerpo de Mario, -cuya cabeza está vuelta hacia la muralla. Un SARGENTO con una linterna -alumbra a Colometti. - -COLOMETTI - -~(Después de observar el cuerpo durante un momento, se incorpora y se -dirige al sargento.)~ Está bien muerto. Podéis retiraros. ~(El sargento -se va, seguido de los soldados. En este mismo instante aparece Floria -por la poterna con la capa de Mario al brazo.)~ - -FLORIA - -Este debe ser el sitio... Sí, aquí está la explanada. ~(Ve a -Colometti.)~ Ah, es él. ¿Los soldados se han retirado ya? - -COLOMETTI - -Hace un momento. - -FLORIA - -~(Avanzando.)~ ¿Dónde está? - -COLOMETTI - -~(Señalando al sitio.)~ Allí. - -FLORIA - -Ah. ~(Se lleva la mano al pecho.)~ Está bien. ~(Reponiéndose.)~ Tened -la bondad de ver si el camino está solitario. ~(Colometti sale por el -fondo derecha. Floria corre hacia el sitio donde se encuentra el cuerpo -de Mario.)~ ¡Soy yo! ~(Aparece un soldado.)~ ¡No te muevas!... ¡No te -muevas, por Dios!... Pasa un soldado... Aguarda. ~(Se separa de Mario -repentinamente.)~ ¡Ya se ha ido! ~(Vuelve a acercarse a él, pero en -este instante aparecen cuatro hombres con dos linternas.)~ ¡Quieto, -todavía viene gente!... ¡Dios mío, y el comisario que no llega! ~(Se -acercan los cuatro hombres.)~ ¿Eh? ¿Qué queréis? ¿Adónde vais? - -SARGENTO - -Venimos a buscar el cadáver. - -FLORIA - -~(Con el espanto propio de la situación.)~ ¡Atrás! ¡No os acerquéis! -¡Ese cadáver me pertenece!... ¡Es mío!... ¡Me lo ha entregado el señor -barón de Scarpia!... ¿No os lo ha dicho el Comisario? - -SARGENTO - -Nada nos ha dicho. - -FLORIA - -Se habrá olvidado de daros la orden... Llamadle... Buscadle en -seguida. ~(Los soldados van hacia la derecha. Floria se acerca a -Mario, sin perder de vista a los soldados.)~ ¡No te levantes aún! -¡Podrían verte! ¡Espera a que se hayan alejado y después nos iremos! -¡Es lo mejor! ¡Podría ocurrir cualquier desgracia imprevista! Con -el salvoconducto saldremos del castillo los dos sin esperar al -Comisario... ~(Respirando.)~ ¡Por fin!... Ya no se les ve... Ya se han -ido... ¡Ahora! ~(Le arroja la capa, mirando siempre a la derecha hacia -el fondo.)~ ¡Pronto! ¡Embózate! ¡Arriba! ~(Se vuelve y le ve inmóvil.)~ -¿Eh? ¿Qué haces? ¡Levántate! ¿No me oyes? ~(Espantada se acerca a -él.)~ ¡Mario! ¡Mario mío! ¿Se habrá desmayado? ~(Se aproxima, le coge -la cabeza y la vuelve rápidamente. Entonces ve el rostro de Mario -con la palidez de la muerte y el brazo derecho del cadáver, que cae -rebotando sobre el suelo.)~ ¡Jesús! ¿Qué miro? ~(Abrazada al cadáver.)~ -¡Sangre!... ¡Sangre!... ¡Muerto!... ¡Asesinos! ¡Asesinos! ~(Colometti y -Schiarrone con los soldados. Al verlos Floria se levanta como una furia -y se dirige a Colometti.)~ ¡Miserable!... ¡Verdugo, lo has asesinado! - -COLOMETTI - -He cumplido la orden. Le mandé fusilar como al Conde Palmieri. - -FLORIA - -¡Ah!... ¡la fiera!... ¡el monstruo!... ¡Y no puedo matarlo por segunda -vez! - -SCHIARRONE - -¿Matar? ¿A quién? - -FLORIA - -~(Con acento terrible.)~ A vuestro infame Scarpia... ¡A ese demonio del -infierno!... ¡Sí, acabo de matarlo de una cuchillada en el corazón! -¡Y ahora siento que esté muerto, porque quisiera clavarle de nuevo el -puñal en la herida y retorcerlo, en ella mientras tuviera fuerza en -mi brazo y aliento en mi pecho! ~(Colometti hace una seña y se van el -Sargento y los soldados.)~ ¡Sí, andad, cobardes!... ¡Corred a ver lo -que he hecho de ese monstruo que asesina después de muerto!... - -SCHIARRONE - -~(Tratando de abalanzarse a ella.)~ ¿Tú? - -COLOMETTI - -~(Deteniéndole.)~ No hagas caso. ¡No ves que está loca de dolor!... -¡Delira! - -FLORIA - -No deliro... Está muerto... ¡Muerto! ¡Muerto! - -COLOMETTI - -¿Entonces? - -FLORIA - -~(Desafiándole con el gesto.)~ ¿Qué? - -COLOMETTI - -Sería poca tu vida para pagar la suya. - -FLORIA - -¿Mi vida? ¿Qué me importa la vida, miserable?... ¡Tomadla, tomadla -pronto! ~(En este instante se oyen voces confusas en el interior del -castillo y redobles de tambores.)~ - -COLOMETTI - -~(Al Sargento que vuelve precipitadamente.)~ ¿Qué sucede? - -SARGENTO - -Esa mujer ha dicho la verdad. - -COLOMETTI - -¿El barón? - -SARGENTO - -¡Muerto! - -TODOS - -¡Ah! ~(Gritos de cólera.)~ - -COLOMETTI - -~(A Floria que durante este breve diálogo se ha ido retirando con -expresión de alegría siniestra.)~ ¡Te mandaré a hacer compañía a tu -amante! - -FLORIA - -~(En lo alto del parapeto.)~ Voy yo misma sin necesidad de tu auxilio. -¡No quiero sufrir más el horror de veros, infames esbirros de una -infame tiranía!... ~(Mirando hacia Roma.)~ ¡Pueblo envilecido que la -soportas!... ~(Alzando el puño hacia el sol que aparece radiante en el -horizonte.)~ ¡Sol estúpido que la alumbras, malditos seáis! ~(Se arroja -por el parapeto.)~ - - -TELÓN - -*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK LA TOSCA *** - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the -United States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. - -START: FULL LICENSE - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg-tm License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project -Gutenberg-tm electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the -person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph -1.E.8. - -1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm -electronic works. See paragraph 1.E below. - -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the -Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when -you share it without charge with others. - -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. - -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: - -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work -on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the -phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: - - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and - most other parts of the world at no cost and with almost no - restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it - under the terms of the Project Gutenberg License included with this - eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the - United States, you will have to check the laws of the country where - you are located before using this eBook. - -1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase "Project -Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. - -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg-tm. - -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg-tm License. - -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format -other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg-tm website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain -Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1. - -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works -provided that: - -* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation." - -* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm - works. - -* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - -* You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg-tm works. - -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. - -1.F. - -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. - -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right -of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. - -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. - -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. - -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. - -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any -Defect you cause. - -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm - -Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at -www.gutenberg.org - -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation's website -and official page at www.gutenberg.org/contact - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without -widespread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular -state visit www.gutenberg.org/donate - -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. - -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. - -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate - -Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works - -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of -volunteer support. - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. - -Most people start at our website which has the main PG search -facility: www.gutenberg.org - -This website includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/old/67354-0.zip b/old/67354-0.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 08e81fb..0000000 --- a/old/67354-0.zip +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h.zip b/old/67354-h.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 95ebc25..0000000 --- a/old/67354-h.zip +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/67354-h.htm b/old/67354-h/67354-h.htm deleted file mode 100644 index 1456628..0000000 --- a/old/67354-h/67354-h.htm +++ /dev/null @@ -1,5622 +0,0 @@ -<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" - "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> -<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es"> - <head> - <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" /> - <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" /> - <title> - La Tosca, by Victorien Sardou—A Project Gutenberg eBook - </title> - <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> - <style type="text/css"> - -.formato { margin: 0 auto; width: 28em; max-width: 30em; font-size: 125%; } -.x-ebookmaker.formato { width: 100%; max-width: 100%; font-size: medium; } - -p { margin: 0; text-align: justify; text-indent: 1.25em; } - -h1, h2, h3 { text-align: center; font-weight: normal; text-indent: 0; } -h1.faux { margin: 0; font-size: xx-small; visibility: hidden; } -h2 { margin: 2em 0 0 0; font-size: 140%; word-spacing: 0.2em; } -h2.nobreak { page-break-before: avoid; } -.subh2 { text-indent: 0; text-align: center; font-size: 140%; } -h3 { margin: 2em 0 0.5em 0; font-size: 110%; word-spacing: 0.2em; } - -.mt05 { margin-top: 0.5em; } -.mt1 { margin-top: 1em; } -.mt15 { margin-top: 1.5em; } -.mt2 { margin-top: 2em; } - -.pt6 { padding-top: 0; } -.x-ebookmaker .pt6 { padding-top: 6em; } - -.fs60 { font-size: 60%; } -.fs75 { font-size: 75%; } -.fs90 { font-size: 90%; } -.fs120 { font-size: 120%; } -.fs140 { font-size: 140%; } -.fs250 { font-size: 250%; } -.smaller { font-size: smaller; } - -.g0 { letter-spacing: 0.05em; margin-right: -0.05em; } -.g1 { letter-spacing: 0.1em; margin-right: -0.1em; } -.g2 { letter-spacing: 0.2em; margin-right: -0.2em; } - -.ws1 { word-spacing: 0.2em; } - -hr { width: 34%; margin-left: 33%; clear: both; } -hr.full { width: 100%; margin: 3em 0; border: medium solid silver; } -hr.chap { width: 20%; margin: 3em 0 3em 40%; } -hr.sep { width: 12%; margin: 1.5em 0 1.5em 44%; } -hr.sep0 { width: 16%; margin: 1.5em 0 1.5em 42%; } -hr.tir { width: 8%; margin: 1em 0 1em 46%; } - -.front { padding: 3em 0 0 0; page-break-before: always; } -.front p { margin: 0; text-indent: 0; text-align: left; font-family: sans-serif; font-size: 90%; } -.tit { margin: 3em auto 0 auto; page-break-before: always; } -.tit p { text-indent: 0; text-align: center; } -.negr { font-weight: bold; } - -div.chapter { page-break-before: always; margin-bottom: 2em; } - -.centra { text-align: center; text-indent: 0; } -.asc { text-transform: lowercase; font-variant: small-caps; font-style: normal; } -.legal { margin: 0 0 0 25%; border-top: 2px solid black; - border-bottom: 2px solid black; padding: 1em; font-size: smaller; } -.legal p { margin: 0; } - -.elenco { margin-left: 15%; font-size: 90%; list-style-type: none; line-height: 150%; } -.elenco li { padding-left: 1.25em; text-indent: -1.25em; } -.dondeh { text-align: justify; font-size: smaller; padding-left: 1.25em; - text-indent: -1.25em; } -.quienes { text-align: center; margin: 1em 0; text-indent: 0; font-size: smaller; - word-spacing: 0.2em; } -.quienesh { text-align: justify; margin: 1em 0; font-size: smaller; padding-left: 1.25em; - text-indent: -1.25em; } -.rol { float: left; clear: left; width: 5.5em; text-align: left; text-indent: 0; - font-variant: small-caps; font-style: normal; } -.x-ebookmaker .rol { float: left; clear: left; } -.txt { margin-left: 5.5em; text-align: justify; text-indent: 0; font-style: normal; } -em.acot { margin-top: 1em; text-align: center; text-indent: 0; font-size: 75%; - font-style: normal; } - -.fin { margin-top: 3em; text-indent: 0; text-align: center; font-style: normal; } - -.pagenum { - position: absolute; - left: 92%; - font-size: small; - text-align: right; - font-family: serif; - font-style: normal; - font-weight: normal; - font-variant: normal; - letter-spacing: normal; - color: #B0B0B0; - text-indent: 0; -} - -/* Images */ -.figcenter { text-align: center; page-break-inside: avoid; } -img { vertical-align: middle; } -.thin { border: solid thin black; padding: 0; } -.screenonly { display: block; } - -/* Transcriber's notes */ -.transnote { border: thin solid gray; background-color: #f8f8f8; font-family: sans-serif; - font-size: smaller; margin: 2em 0; padding: 1em 0; } -#tnote ul { list-style-type: inherit; margin: 0 0 0 1.5em; padding: 0 2em 0.5em 1em; } -#tnote li { margin-top: 0.5em; text-align: justify; } -.tnotetit { font-weight: bold; text-align: center; text-indent: 0; margin-bottom: 1em; } - - </style> - </head> - -<body class="formato"> -<div lang='en' xml:lang='en'> -<p style='text-align:center; font-size:1.2em; font-weight:bold'>The Project Gutenberg eBook of <span lang='es' xml:lang='es'>La Tosca</span>, by Victorien Sardou</p> -<div style='display:block; margin:1em 0'> -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online -at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you -are not located in the United States, you will have to check the laws of the -country where you are located before using this eBook. -</div> -</div> - -<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:1em; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Title: <span lang='es' xml:lang='es'>La Tosca</span></p> -<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Author: Victorien Sardou</p> -<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Translators: Félix González Llana</p> -<p style='display:block; margin-top:0; margin-bottom:0; margin-left:2em;'>José Francos Rodríguez</p> -<p style='display:block; text-indent:0; margin:1em 0'>Release Date: February 7, 2022 [eBook #67354]</p> -<p style='display:block; text-indent:0; margin:1em 0'>Language: Spanish</p> - <p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:0; margin-left:2em; text-indent:-2em; text-align:left'>Produced by: Ramón Pajares Box (This file was produced from images generously made available by The Internet Archive/American Libraries)</p> -<div style='margin-top:2em; margin-bottom:4em'>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK <span lang='es' xml:lang='es'>LA TOSCA</span> ***</div> - -<div class="front"> - <hr class="full" /> - <h1 class="faux">La Tosca</h1> -</div> - -<div class="transnote" id="tnote"> - <p class="tnotetit">Nota de transcripción</p> - <ul> - <li>Los errores de imprenta han sido corregidos.</li> - - <li>La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con - las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.</li> - - <li>Para facilitar la lectura, se han expandido las abreviaturas - en los nombres de los personajes.</li> - - <li>Las páginas en blanco han sido eliminadas.</li> - </ul> -</div> - - -<div class="screenonly x-ebookmaker-drop"> - <hr class="chap" /> - <div class="figcenter"> - <img class="thin" - style="width: 26em; height: auto;" - src="images/cover.jpg" - alt="Cubierta del libro" /> - </div> -</div> - - -<div class="tit pt6"> - <hr class="chap" /> - <p><span class="pagenum" id="Page_1">p. 1</span></p> - <p class="fs140 ws1">LA TOSCA</p> - <hr class="chap" /> -</div> - - -<div class="chapter pt6"> - <div class="legal"> - <p><span class="pagenum" id="Page_2">p. 2</span>Esta obra es - propiedad de sus autores, y nadie podrá, sin su permiso, reimprimirla - ni representarla en España ni en los países con los cuales se hayan - celebrado o se celebren en adelante tratados internacionales de - propiedad literaria.</p> - - <p>Los autores se reservan el derecho de traducción.</p> - - <p>Los comisionados y representantes de la <i>Sociedad de Autores - Españoles</i> son los encargados exclusivamente de conceder o - negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de - propiedad.</p> - - <p>Queda hecho el depósito que marca la ley.</p> - </div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="tit"> - <p><span class="pagenum" id="Page_3">p. 3</span></p> - <p class="fs250 g1 ws1">LA TOSCA</p> - <p class="fs75 negr ws1 mt1">DRAMA TRÁGICO</p> - <p class="fs60 ws1 mt15">EN CUATRO ACTOS DIVIDIDOS EN CINCO CUADROS, EN PROSA</p> - <p class="fs60 ws1 mt2">ORIGINAL DE</p> - <p class="fs120 negr g0 ws1 mt1">V. SARDOU</p> - <p class="fs60 ws1 mt2"><i>traducido y adaptado a la escena española</i></p> - <p class="fs60 mt1">POR</p> - <p class="smaller negr ws1 mt1">FÉLIX G. LLANA y JOSÉ FRANCOS RODRÍGUEZ</p> - - - <div class="figcenter mt2"> - <img src="images/adorno.jpg" - style="width: 8em; height: auto;" - alt="Ilustración ornamental" /> - </div> - - - <p class="negr g1 mt2">MADRID</p> - <p class="smaller asc ws1 mt05">R. VELASCO, IMPRESOR, MARQUÉS DE SANTA ANA, 11</p> - <p class="smaller ws1 mt05">Teléfono número 551</p> - <p>—</p> - <p class="smaller">1904</p> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_4">p. 4</span></p> - <h2 class="nobreak g2">PERSONAJES</h2> - <hr class="tir" /> -</div> - -<ul class="elenco"> - <li>FLORIA, llamada <i>La Tosca</i>.</li> - <li>LUCIANA (camarista).</li> - <li>BARÓN DE SCARPIA.</li> - <li>MARIO CAVARADOSSI.</li> - <li>CÉSAR ANGELOTTI.</li> - <li>EL PADRE EUSEBIO, sacristán en el Quirinal.</li> - <li>SCHIARRONE.</li> - <li>COLOMETTI.</li> - <li>GENARINO.</li> - <li>CECCO.</li> - <li>ROBERTI.</li> - <li>UN SARGENTO.</li> -</ul> - -<p class="centra fs90">Criados, policías, soldados y gentes del pueblo</p> - -<hr class="sep0" /> - -<p class="centra ws1">La acción en Roma, en el año 1800</p> - -<hr class="sep" /> - -<p class="centra smaller ws1">Derecha e izquierda, las del espectador</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter" id="Ch_1"> - <p><span class="pagenum" id="Page_5">p. 5</span></p> - <div class="figcenter"> - <img src="images/borla005.jpg" - style="width: 28em; height: auto;" - alt="Ilustración ornamental" /> - </div> - <h2 class="nobreak">ACTO PRIMERO</h2> - <hr class="tir" /> -</div> - -<p class="dondeh">Iglesia de San Andrés en el Quirinal en Roma. Arcos -a todo foro sobre pilastras de mármol. El espectador solo ve la nave -derecha. Entre sombras distínguese el coro. En primer término derecha, -una puerta practicable con ventanillo y llamador y cerca de ella una -pila de agua bendita. La parte de la izquierda está ocupada por un -andamio colocado cerca de un altar. Sobre el andamio un gran lienzo -para pintar, en el cual hay algunas figuras abocetadas, y útiles de -pintor, pinceles, paleta, paños, etc., etc. Se sube al andamio por -una escalera de tres peldaños y en uno de ellos hay una cesta con el -almuerzo de Cavaradossi. En medio de la escena y en un pedestal dorado -la imagen de la Virgen, y al pie de la imagen flores y un candelabro -con velas.</p> - - -<h3>ESCENA PRIMERA</h3> - -<p class="quienesh">GENARINO y el PADRE EUSEBIO. El primero está -dormido sobre el andamio y el segundo le despierta haciendo ruido con -el manojo de llaves que trae en la mano.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Eh! ¡Genarino, Genarino!</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Despertándose sobresaltado.)</em> ¿Qué -ocurre?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Durmiendo!</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Frotándose los ojos.)</em> Sí, me -quedé traspuesto.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Holgazán!... Por de contado que yo voy a hacer lo mismo -en seguida. Han dado las doce y es hora de cerrar las puertas; y el -maestro ¿dónde está?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_6">p. 6</span>Genarino</p> - -<p class="txt">Ha ido a buscar una tela que le hace falta para el -cuadro.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Sí; el cuadro del francés.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Bajando.)</em> El señor Mario -Cavaradossi no es francés, padre Eusebio, sino romano como nosotros y -de antigua familia patricia.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Su padre era romano, verdad, pero la madre nació en -Francia y al cabo y al fin el carácter de la madre se adquiere. Si -fuera romano de pura sangre no trabajaría a la hora de la siesta, que -es hora de descanso.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Preparando la mesa.)</em> Dice el -maestro que las horas mejores para pintar son, en este tiempo, las del -centro del día. Cerrada la iglesia no pueden distraerle ni curiosos ni -visitantes, y el templo solitario excita su inspiración y acrecienta su -fantasía.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con malicia.)</em> Y además a solas -puede recibir la visita de alguna señora.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¿Qué decís?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Nada, cosas mías... pero, en fin, lo que yo siento es -que tu maestro sea poco religioso.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¿Poco? Nada.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">No se le ha visto asistir a las ceremonias del culto. -En París frecuentaba el trato de los impíos revolucionarios. Cuida, -hijo mío, de que la compañía de tu maestro no te lleve derechamente al -infierno.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¿Se duerme en el infierno?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">No lo sé a punto fijo; pero me imagino que uno de los -mayores tormentos de los condenados ha de ser el del insomnio.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¡Tal creo!</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Y por si acaso, procura conducir a tu maestro por el -buen camino; sugiérele ideas santas y hasta si es posible inclínale -a que nos ofrezca para el culto de la misa una de esas botellas de -Marsala que veo sobre la mesa.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">No es Marsala, es Gargnano, padre Eusebio.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo la botella y mirándola.)</em> -¡A ver! Por el color apostaría a que es Marsala.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Pues perderíais si apostaseis.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Escanciando un vaso y bebiéndoselo con -delicia.)</em> Por mi salud que he de convencerme.</p> - -<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_7">p. 7</span></p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Quitándole la botella.)</em> ¡Padre -Eusebio!</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Paladeando el vino.)</em> Es Gargnano -y del más exquisito.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">No veis que el maestro creerá...</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Quita, tonto. El maestro no se entera de nada y además -de algún modo he de cobrarme su tardanza.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Le retendrán los preparativos de la fiesta que ha de -celebrarse en el palacio de Farnesio, esta misma noche.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Pues poco ha de agradarle porque se celebra en honor -del nuevo triunfo que han conseguido las armas austriacas sobre las -francesas. Oye lo que dice la <i>Gaceta</i>: <em class="acot">(Saca -un impreso y lee.)</em> «Recibimos nuevas noticias acerca de la lucha -sostenida en Génova. El general Masena ha huido de la ciudad, Soult -está prisionero y gravemente herido. El desastre es tremendo para -las indisciplinadas fuerzas que pomposamente se llaman el ejército -francés.» Y más adelante añade: «S. M. María Carolina ha dispuesto -que se celebre una gran fiesta para honrar la victoria de las tropas -austriacas.» Ya lo ves, Genarino; la cosa marcha y el general Melas -dará buena cuenta de Bonaparte el falso.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¿El falso?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Del falso, sí! <em class="acot">(Con misterio.)</em> Sé -de muy buena tinta que el auténtico general Bonaparte murió en Egipto, -ahogado en el mar Rojo como Faraón. Ahora le suplanta su hermano José. -¿Verdad que da risa?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¡El maestro! <em class="acot">(Viendo a Cavaradossi -que viene por la puerta de la derecha trayendo un rollo de tela en la -mano.)</em></p> - - -<h3>ESCENA II</h3> - -<p class="quienes">DICHOS y MARIO CAVARADOSSI</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Perdonad, padre Eusebio; me he retrasado un poco.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Le estaba contando a Genarino las últimas<span -class="pagenum" id="Page_8">p. 8</span> noticias de la guerra. Todo -está ya cerrado. ¿Puedo marcharme?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí, y tú también, Genarino, puedes irte. Hasta que se -abran las puertas de la iglesia no me haces falta.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Hasta luego, maestro. <em class="acot">(Vanse los -dos.)</em></p> - - -<h3>ESCENA III</h3> - -<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Después de colocar la tela coge -la paleta y se pone a pintar, poniéndose una blusa larga. En este -momento aparece Angelotti por la izquierda, mira a todas partes con -desconfianza y va hacia la puerta de la derecha para escuchar. El -pintor se vuelve y le ve.)</em> ¿Un hombre?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Os suplico que no alcéis la voz. ¿Estamos solos?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Solos estamos.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿No vendrá nadie?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Cuántas precauciones! ¿Sois algún malhechor?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Para algunos, sí! Para vos, espero que no.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Bajando del andamio.)</em> Ahorremos -palabras inútiles ¿Quién sois?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">A vos me confío. Soy un prisionero fugado del castillo -de Santángelo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Un fugitivo?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Y quizá no desconocido para vos. Fui en Nápoles uno de -los más ardientes defensores de la vencida república partenopea. Mi -nombre está en las listas de los proscritos. Me llamo César...</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Interrumpiéndole.)</em> ¿Angelotti?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">El mismo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Corriendo hacia la puerta de la -derecha y echando el candado.)</em> ¡Qué imprudencia! ¿Por qué no os -habéis apresurado a declarar vuestro nombre? ¿Cómo os habéis refugiado -en esta iglesia?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Os lo explicaré todo. Pero antes, caballero,<span -class="pagenum" id="Page_9">p. 9</span> dadme algo con que reponga mis -abatidas fuerzas. La sed y el hambre me agobian.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Escanciándole un vaso de vino.)</em> -Tomad; este licor os confortará.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Bebiendo con ansia.)</em> ¡Gracias a -Dios que hallo una mano generosa que me socorra! ¡He pasado tantos días -luchando con esbirros y carceleros!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Comed. <em class="acot">(Le acerca las viandas.)</em> -¿Cómo lograsteis evadiros?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Nada hice para conseguirlo. <em class="acot">(Mirando -hacia la puerta.)</em> Pero ¿estáis seguro de nuestra soledad?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Segurísimo. Todas las puertas están cerradas. <em -class="acot">(Angelotti se pone a comer ansiosamente.)</em> Podemos -disponer de una hora para que repongáis vuestras fuerzas. ¿Y decís que -en la evasión nada habéis puesto de vuestra parte?...</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Absolutamente nada. Mi fuga la preparó mi hermana la -marquesa de Atavantti. ¿La conocéis?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">De vista.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Ella me proporcionó este vestido para disfrazarme; -ella me franqueó la salida de mi prisión. Conseguido esto, advertí -con espanto que las puertas de la ciudad estaban cerradas. ¿Dónde -refugiarme? En casa de mi hermana era imposible, porque su marido -es un defensor fanático del altar y del trono. Entonces pensamos en -esta capilla, que es propiedad de mis antepasados, y aquí permanecí, -esperando a Travelli, el único de mis amigos que conoce el lugar donde -me he refugiado, y que debía auxiliarme hasta salir fuera de los -Estados romanos. Pero Travelli no llega; y ya angustiado me decido a -salir de mi escondite. ¿Se habrá descubierto mi fuga? ¿Estará preso -Travelli?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Si hubiesen descubierto la fuga, se habría anunciado a -la ciudad con un cañonazo.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Cierto.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">La tardanza de vuestro amigo estará motivada<span -class="pagenum" id="Page_10">p. 10</span> por un accidente cualquiera. -Tranquilizaos; si él no viene yo me encargo de poneros en salvo.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Gracias con toda mi alma, caballero! Pero mi hermana -estará impaciente.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No hay medio de avisarla. Y por cierto que ahora me -explico la visita que hizo ayer a esta capilla la Marquesa.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿La visteis?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">La vi y la contemplé el tiempo suficiente para -dejar sobre la tela recuerdos de su peregrina belleza. <em -class="acot">(Señalando el cuadro.)</em> ¡Mirad!</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose para mirarlo.)</em> -Admirable parecido.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No es más que un boceto.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Qué bien han copiado vuestros pinceles la dulce -expresión de los ojos azules de mi hermana! ¡Pobre Julia! ¡Cuánto se -esfuerza por salvarme! Pero, ¡ay de mí!, que el cariño de una mujer es -menos poderoso que el odio de otra.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡El odio de una mujer!</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Es el origen de mis infortunios. Hace veinte años conocí -en Londres a una de esas desdichadas que venden sus encantos al mejor -postor. Me cautivó su belleza y seguí la aventura unos cuantos días, -los precisos para que se extinguiera el capricho. Pasó el tiempo, y -hallándome de regreso en Nápoles, me presentaron en la Embajada de -Inglaterra, donde se celebraba un baile. ¡La esposa del embajador era -la misma mujer con quien había trabado amores pasajeros en Londres!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Conozco la historia de Lady Hamilton, la famosa Emma -Liona, chicuela abandonada, criada de una fonda, que pasó por todos los -lugares de la degradación para concluir en embajadora del Reino Unido -de Inglaterra.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">No supe disimular mi sorpresa. Lady Hamilton comprendió -que la había reconocido. En la mesa, senteme a su lado; pero entre -ambos hubo un invitado más, el odio. Ya sabéis que la Hamilton ejerce -un verdadero imperio sobre la reina y sobre el almirante<span -class="pagenum" id="Page_11">p. 11</span> Nelson, y que todos juntos -persiguen a los partidarios de la revolución. Molestado por la -hostilidad de la embajadora, cometí la imprudencia de revelar el -secreto de nuestros amores, y dos días después los esbirros asaltaron -mi casa, acusándome de auxiliar a los republicanos. Me encerraron en -una prisión donde cumplí dos años de condena en Nápoles, y después me -trasladaron a Roma. En este tiempo fueron confiscadas mis propiedades, -y para colmo de males la corte envía aquí como Regente de policía -a un italiano, a un miserable que se rodea de una legión feroz de -verdugos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">El barón Scarpia.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Sí, un hombre implacable que de seguro no me olvida.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Infame! ¡Cubre con apariencias de cortesía y de -ferviente devoción instintos perversos! ¡Cuántas esposas, hijas o -hermanas de infelices acusados pueden ser testigos de la crueldad -lasciva de Scarpia!</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Quién mejor que yo para corroborar lo que decís? Mi -hermana tuvo que huir horrorizada de tal monstruo de corrupción. De no -haberme fugado, Scarpia me habría enviado a Nápoles para entregarme a -Lady Hamilton, mi antigua amante. Pero ni ella ni él gozarán con el -espectáculo de mi suplicio. En este anillo puedo encontrar el remedio -para eludir los tormentos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Escuchando.)</em> ¡Silencio!</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Llaman?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No... Alguien que habrá pasado... No hay peligro.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Cuánto me apena mezclaros en mis inquietudes! Nunca os -pagaré el favor que reciba de vos, cuyo nombre aún no conozco.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Mario Cavaradossi, romano como vos.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Creí que vuestra familia se había extinguido.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Estuvo alejada de Roma. Mi padre se casó con una -francesa y yo estudié en París con el famoso pintor David, durante el -período de la revolución.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_12">p. 12</span>Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Y habéis vuelto a Roma?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Por azar. Tengo que resolver algunos asuntos en esta -ciudad, y además encuentro en ella un ambiente muy a propósito para mi -profesión de artista.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Solo por el arte?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No quiero engañaros. Lo que principalmente me retiene en -Roma es el cariño de una mujer.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Siempre fue privilegio de la hermosura el de encadenar -la voluntad de los hombres. ¿Y se puede saber?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Su nombre? Floria <i>Tosca</i>.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿<i>La Tosca</i>? ¿La célebre cantante?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí. ¿La conocéis?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Por su fama, solamente.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Su fama de cantante! Es grande, incomparable. ¡Pero -la mujer vale más, mucho más que la artista!... ¡Quién creería que -la que hoy escucha aclamaciones y recibe tributos del más ardiente -entusiasmo fuese hace pocos años una pobre muchacha sin educación, -recogida por las monjas de un convento! El organista que la enseñó el -solfeo se quedó maravillado al notar sus adelantos y a los diez y seis -años iba la gente al templo para extasiarse oyéndola cantar. Cimarrosa, -atraído por la celebridad de su nombre, quiso oírla, y después de una -lucha empeñada con las religiosas, consiguió llevarla al teatro. A los -cuatro años los triunfos de la Tosca ensordecían a Roma, y desde aquel -instante fue la artista más celebrada del mundo y en Milán, en Venecia, -en Viena, se aclamaba su nombre. En este último punto conocí a la -Tosca.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Y ella os ama?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí, me ama. Llena mi nombre su corazón y solo me -disputan su albedrío dos cosas: los celos y el fervor religioso. Por -ella permanezco en Roma, expuesto a grandes peligros, pues mi traje -despierta sospechas, mi barba es revolucionaria y de fijo que Scarpia -habría dado buena cuenta de mi persona si yo no me hubiese valido de -una estratagema.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_13">p. 13</span>Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Cuál?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">La de brindarme al Capítulo de esta iglesia para -restaurar varios cuadros sin pedir retribución alguna por mi trabajo. -Mis pinceles conjuran el peligro que me amenazaba y en Roma estaré, -mientras en ella permanezca Floria, y con Floria partiré para Venecia, -donde podremos amarnos sin sobresalto.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Y con entera libertad.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Yo no oculto mi amor. Al palacio Cavaradossi va la -<i>Tosca</i> y aun a este templo viene a buscarme. De no retenerla el -ensayo para la fiesta de esta noche, la habríais encontrado aquí y por -cierto que lo hubiera sentido.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Por qué? A ella como a vos le hubiese confiado mi -secreto.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Por lo mismo. No quiero mezclar en estas aventuras a -ninguna mujer.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Ni siquiera a la que os ama?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">A esa menos que a las demás. El concurso de Floria -no nos es necesario, y con solo mezclarla en este asunto podríamos -exponerla a peligros ciertos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta.)</em> ¡Mario! <em -class="acot">(Llamando.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Ella! <em class="acot">(Alto y dirigiéndose a la -puerta.)</em> ¿Eres tú? <em class="acot">(A Angelotti.)</em> Pronto, -escondeos. Procuraré que la visita sea breve.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Llamando más fuerte.)</em> ¿Pero no -abres?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Oculta a Angelotti, después coge los -pinceles y la paleta y descorre el candado.)</em> Aguarda. Ya voy... -Pasa.</p> - - -<h3>ESCENA IV</h3> - -<p class="quienes">MARIO y FLORIA, esta entra elegantemente vestida y -con un ramo de flores en la mano.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Cuánto has tardado en abrirme!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">El tiempo indispensable para bajar del andamio.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando alrededor con -desconfianza.)</em> ¿Por qué corres el candado de la puerta?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_14">p. 14</span>Mario</p> - -<p class="txt">Es el Padre Eusebio quien lo echa.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿No está Genarino?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Le di permiso para que se fuera. Pero, ¿qué pasa? -¿Parece que estás inquieta?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Con quién hablabas?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No hablaba; cantaba.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡No es cierto! Yo te oí hablar en voz baja.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Qué disparate! ¿Quién podía estar aquí?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Acaso alguna devota.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Celos? ¿Una escena de celos en este sitio? ¡Bah, no -seas tonta! <em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> ¿Un ramo de -flores?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Para la Virgen. Tengo que implorar su perdón.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Por qué?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Por lo que tú haces.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Nada de malo hago.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Que no? ¿Y tus ideas? <em class="acot">(Mario va a -cogerla la mano y ella la retira.)</em> No, permíteme que antes salude -a Nuestra Señora.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Como gustes!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Se dirige a la imagen que está en la -columna central y pone las flores en un búcaro. Se arrodilla y reza. -Entretanto Cavaradossi hace señas a Angelotti que asoma la cabeza para -que se retire.)</em> Cumplí mi deber con la Santísima Virgen.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Besándole las manos -apasionadamente.)</em> ¡Y ahora yo!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Si vieras qué disgusto tan grande tengo!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué ocurre?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Que hasta mañana no podemos vernos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿La fiesta?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, tendré que pasar la noche en el palacio de Farnesio. -Hay concierto y tomo en él mucha parte.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Bueno, pero después...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Después se celebra un baile.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y asistirás a él?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">La reina me ha invitado.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Gran honor!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Su Majestad es muy buena para mí. Me colma de -atenciones, pero las de esta noche me entristecen, porque hasta mañana -no volveré a verte.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_15">p. 15</span>Mario</p> - -<p class="txt">¡Qué le hemos de hacer! ¡Habrá que resignarse!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Con qué calma lo dices! ¿No te contraría? ¿Verdad?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Yo no he dicho eso.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Los hombres amáis con demasiada filosofía. La mujer -se entrega a la pasión con el alma entera. Para nosotras no hay más -que este sentimiento en nuestra vida. <em class="acot">(Mirando al -cuadro.)</em> ¿Quién es aquella mujer?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando a su alrededor.)</em> ¿Cuál -mujer?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">La del cuadro.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Ah! ¿Esa rubia? Pues es una María Magdalena. ¿Qué te -parece?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Demasiado hermosa.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Demasiado?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No me gusta que pintes mujeres tan bellas.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Riéndose.)</em> ¿Vas a tener celos -de las mujeres que dibujo en los cuadros como si fueran de carne y -hueso?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y por qué no? ¿Crees que no sé lo que ocurre entre el -artista y las figuras que traza con sus pinceles? Cuando pintas unos -ojos hermosos, te extasías contemplándolos; cuando dibujas unos labios -que incitan al beso, gozas, admirándolos, y te recreas en la hermosura -del rostro trazado por tu misma mano, en un momento de inspiración.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Riéndose.)</em> Es gracioso. -Graciosísimo. <em class="acot">(Poniéndose a trabajar.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Y pienso, a veces, que tus contemplaciones más -apasionadas, son para las figuras a las cuales das vida con tu arte. -<em class="acot">(Se sube al andamio y contempla el cuadro.)</em> ¡A -ver! Déjame contemplar a tu Magdalena. <em class="acot">(Pausa.)</em> -Sí, no hay duda; esos cabellos rubios y esos ojos grises azulados, me -recuerdan los de alguna mujer a quien conozco. Juraría haberlos visto -muchas veces.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Es posible.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Ah, vamos! ¿Es un retrato? ¿Existe el original?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Existe. ¡Ea! esfuerza tu memoria a ver si recuerdas.</p> - -<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_16">p. 16</span></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Espera. Es... ¡Ya caigo! La de Atavantti. No hay otra -romana con cabellera igual a la de tu Magdalena.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Confieso que has adivinado.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Luego conoces a la Marquesa? ¿Luego la ves? ¿Dónde? -¿En su casa? ¿Aquí? ¿En tu estudio? Responde. Pronto, respóndeme sin -mentir.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Pero, mujer!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Responde de una vez.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Si no me dejas hablar... Pues bien, declaro que he visto -a la Marquesa, aquí, una sola vez y por casualidad.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Por casualidad! ¿eh?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Te repito que por casualidad. Mientras yo pintaba en -este sitio, llegó ella hasta esa imagen y se puso a rezar, levantando -sus ojos azules al cielo, con los cabellos rubios que caían, en bucles, -sobre su frente.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Rubios no; rojos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Que un rayo de sol convertía en hebras doradas y con la -cara tranquila de quien se pone en comunicación con Dios. Pareciome -ver en su rostro la imagen de la Magdalena y copié el modelo en unas -cuantas pinceladas, sin que nadie lo advirtiera.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿No te servía yo como modelo?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Tú no tienes el aspecto de santa... y sobre todo ahora, -en que el enojo descompone tu semblante.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y ella sí? ¿La marquesa de Atavantti puede servir de -modelo para la Magdalena? Será antes del arrepentimiento, porque la -tal señora engaña a su marido y tiene la desfachatez de presentarse en -público con su amante.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Perdona, no es un amante; es un importuno.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pues yo, que no tengo ni marido a quien engañar, -ni importunos que me sigan a todas partes, no me cambio por ella, -¿entiendes?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con ternura.)</em> ¡Si sabes que te -adoro! ¡Si no pienso más que en ti, celosa incorregible!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Buscarte!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Ea, basta, dejemos en paz a la marquesa!</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_17">p. 17</span>Floria</p> - -<p class="txt">Mejor hiciera en convertir a su hermano.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Su hermano!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, un perverso, un demagogo, un ateo como tú.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando hacia la capilla.)</em> -¿Quieres convertirme a mí también?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No eches a broma mis palabras. ¡Tú no sabes el pesar que -me produce esto! ¡Un hombre que lee a Voltaire! ¿Sabes lo que me ha -dicho de ti el padre Carafa?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Tu confesor? ¿Acaso le confiesas mis pecados?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Le confieso los míos... ¡Son los mismos!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues de seguro habrá dicho que soy un desalmado.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Dice algo peor. Dice que eres un impío y y que te -condenarás.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Contigo? Entonces no me importa. <em -class="acot">(Abrazándola.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">El padre Carafa me ha repetido muchas veces: «Hija -mía, si queréis que Dios os perdone vuestros pecados, procurad por la -salvación del hombre a quien amáis. El amor sagrado purificará el amor -profano.» ¿A que no aciertas lo que me ha aconsejado que alcance de -ti?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Quién lo sabe!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Que te quites la barba.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿La barba? ¿Y por qué?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Porque es emblema revolucionario.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Vaya un capricho!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Por eso, porque es un capricho mío, habrás de -complacerme. ¿Qué trabajo te cuesta? ¡Tus ideas me amargan el amor que -te tengo! Mira, algunas veces no me atrevo a ponerme a los pies del -confesor, por si me exige que te abandone, y otras veces me espanta -el pensar en lo que me sucedería si, encontrándome en pecado mortal, -muriese de repente.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues ya se sabe; al infierno los dos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Morirías tú también?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Está claro... ¿Cómo iba yo a vivir sin ti, sin mi -<i>Tosca</i>? <em class="acot">(Llaman a la puerta.)</em></p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_18">p. 18</span>Floria</p> - -<p class="txt">¡Silencio!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Han llamado.</p> - -<p class="rol">Luciana</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desde fuera.)</em> ¡Señora!... -¡Señora!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Es mi camarera. <em class="acot">(Bajando del -andamio.)</em> Abre la puerta. <em class="acot">(Mario descorre el -cerrojo.)</em></p> - - -<h3>ESCENA V</h3> - -<p class="quienes">LOS MISMOS y LUCIANA</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Luciana.)</em> ¿Qué sucede?</p> - -<p class="rol">Luciana</p> - -<p class="txt">Traigo una carta urgente del maestro.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">De Paisiello. ¿Qué querrá? <em class="acot">(Busca -Luciana la carta y Mario hace una seña a Angelotti que se asoma -impaciente.)</em></p> - -<p class="rol">Luciana</p> - -<p class="txt">Aquí está. <em class="acot">(Dándole la carta.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Leyendo.)</em> «Divina <i>Tosca</i>. -Su excelencia, el duque de Oseole, me comunica que la Reina ha recibido -un mensaje del general Melas, participándole que el día 14 ganó una -batalla decisiva contra Bonaparte en la llanura de Marengo, cerca de -Alejandría...»</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Interrumpiéndole y cogiéndole -el papel.)</em> Perdona, me interesan estas noticias. <em -class="acot">(Lee alto para que le oiga Angelotti.)</em> «Nuestras -armas han alcanzado un triunfo completo.» Toma. <em class="acot">(Se -sienta apesadumbrado en el lado izquierdo.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Continuando la lectura.)</em> «En -vista de tan fausto acontecimiento, su majestad ha ordenado que -se celebren grandes funciones en todas las iglesias y yo acabo de -improvisar una canción dedicada a la victoria. Mi pobre trabajo no -podrá brillar esta noche en la fiesta del palacio de Farnesio, sin el -concurso de vuestro talento. La orquesta está ya reunida y os ruego que -vengáis a ensayar.»</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues vete en seguida.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y tú que vas a hacer cuando yo te deje?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Trabajaré hasta la noche.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿A qué hora nos veremos mañana?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">A las doce.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_19">p. 19</span>Floria</p> - -<p class="txt">¿Tan tarde?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Quiero que tengas tiempo de descansar.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No necesito dormir tanto. ¿Irás a despertarme?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Iré... Adiós.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Un momento.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué quieres?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Señalándole el cuadro.)</em> Convierte -en negros los ojos de la Magdalena... Es un deseo mío.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Corriente.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándole.)</em> ¡Te adoro!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Delante de la Virgen.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Es tan buena que me perdonará... Adiós, Mario mío. Hasta -mañana. Escucha. Que no olvides mi encargo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Otra vez!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, dices bien... Qué loca soy... qué loca... Hasta -mañana... <em class="acot">(Vanse Floria y Luciana.)</em></p> - - -<h3>ESCENA VI</h3> - -<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI. Este último sale de la capilla -apenas se cierra la puerta.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Los franceses han sido derrotados.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Sí, estamos perdidos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Nada de desalientos. Es necesario pensar en la manera de -que salgáis de la ciudad antes que cierren las puertas.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Sin esperar a Travelli?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sin dilaciones de ningún género. <em class="acot">(En -este momento se oye sonar un cañonazo lejano.)</em></p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Ah!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡La señal! Vuestra fuga se ha descubierto.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Acaso sean salvas festejando la victoria. <em -class="acot">(Escucha con ansiedad.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No... un solo cañonazo. Es el anuncio de vuestra -evasión.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Habrán detenido a Travelli!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Hay necesidad de salir de aquí a toda costa. Vos -os dirigiréis por la salida más oscura a la puerta principal; -allí os aguardaré yo... Pronto, andad... El sacristán llega. <em -class="acot">(Angelotti entra en la capilla y Mario se sube al -andamio.)</em></p> - - -<h3 title="ESCENA VII"><span class="pagenum" id="Page_20">p. -20</span>ESCENA VII</h3> - -<p class="quienes">MARIO, el PADRE EUSEBIO y GENARINO</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sale por la derecha con un manojo de -llaves.)</em> ¿Habéis oído?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">El cañonazo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí, será para festejar la victoria.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">No, es que se habrá escapado del castillo algún -jacobino.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Quizás.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Entrando por la derecha -precipitadamente.)</em> ¿No saben lo que sucede? Angelotti se ha -fugado.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Infame!</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Por las calles pregonan la fuga, ofreciendo mil piastras -al que entregue al preso y la horca a quien le oculte.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Es poco!</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Un cómplice de Angelotti ha sido denunciado.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y está preso?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">¡Claro!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Bajando.)</em> ¿Ha declarado?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Naturalmente. Como que le han puesto en el tormento.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Y es poco!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Está fuera mi coche?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Sí, señor, con Fabio.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues di al cochero que vaya a esperarme cerca de la -puerta principal. Después vienes a arreglar todo esto... Pronto.</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">En seguida. <em class="acot">(Vase por la derecha. En -el fondo se empiezan a ver velas encendidas y también se ven entrar -algunos devotos.)</em></p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Encendiendo las velas de la -Virgen.)</em> ¿De modo que habéis oído hablar de la victoria de -Marengo?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí. <em class="acot">(Con inquietud y mirando el sitio -donde está oculto Angelotti, mientras se quita la blusa.)</em></p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Riendo.)</em> José ha llevado su -merecido.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo el sombrero.)</em> ¿José?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_21">p. 21</span>P. Eusebio</p> - -<p class="txt">El Bonaparte apócrifo, el Bonaparte falso. Tiene gracia, -¿verdad? <em class="acot">(En este momento sale Angelotti con un velo -de mujer y desaparece por el fondo.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Por fin!</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose.)</em> ¿Qué decís?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Nada. <em class="acot">(Procurando distraerle.)</em> -Tomad, Padre Eusebio <em class="acot">(Le da unas monedas.)</em> y -buenas tardes. <em class="acot">(Se va por la izquierda.)</em></p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Buenas tardes. ¡Qué prisa tiene el jacobino! -Veamos. Tres piastras.. No es mucho, pero en fin, del enemigo... -<em class="acot">(Se oyen sonar el órgano y cantos y salmodias, -lejanos.)</em></p> - - -<h3>ESCENA VIII</h3> - -<p class="quienesh">EUSEBIO, EL BARÓN DE SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, -DOS POLICÍAS y GENARINO. Todos entran por la derecha, mientras se oyen -los cánticos. Los dos policías se colocan en el fondo.</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Toma agua Bendita de la pila y se la -ofrece a Scarpia, el cual hace la señal de la cruz; después hace lo -mismo con Colometti y los dos se persignan.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Colometti en voz baja.)</em> Ya -que están bien guardadas todas las puertas, registrad hasta los -últimos rincones de la Iglesia, pero con disimulo, ¿entiendes? <em -class="acot">(Colometti y uno de los agentes desaparecen por el fondo. -El otro policía y Schiarrone quedan en la escena. El Padre Eusebio, al -ver a Scarpia, hace una profunda reverencia.)</em></p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¡Señor barón!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Acercaos. ¿Sois vos el sacristán?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Y humilde servidor vuestro, excelencia.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Un fugado del castillo de Santángelo pasó la noche -última en esta Iglesia y aún debe de encontrarse en ella.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¿Aquí? ¿Es posible?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Es indudable. ¿Cuál es la capilla de los Ángeles?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Señalando el sitio donde estuvo oculto -Angelotti.)</em> Aquella es, señor barón.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone y al polizonte.)</em> -Registradla. <em class="acot">(Pausa;<span class="pagenum" -id="Page_22">p. 22</span> sigue oyéndose la plegaria. Después de breves -momentos aparecen Schiarrone y el policía.)</em> ¿Está ahí?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">No hay nadie.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Por lo visto llegamos tarde. ¿Y no ha dejado rastro?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Presentando varios objetos.)</em> Sí, -Señor. Un espejo, horquillas, dos navajas de afeitar y un abanico.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Un abanico! ¡A ver! <em -class="acot">(Examinándole.)</em> Una corona de marquesa... De la de -Atavantti. ¿Y no encontrasteis ninguna cosa más?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Ninguna.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">La delación era exacta. El fugitivo se ha disfrazado -de mujer... Pero, ¿dónde se habrá escondido? ¿Quién le encubrirá? <em -class="acot">(A Eusebio.)</em> ¿No habéis notado nada de particular en -los alrededores de la capilla durante el día?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Nada, excelencia, ni antes ni después de haber cerrado -las puertas.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Habéis cerrado vos todas las puertas de la iglesia?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Sí, excelencia; esa es mi obligación.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Con llave?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Con llave las cerré todas menos esta. <em -class="acot">(Señalando la de la izquierda.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y esta, ¿por qué no?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Porque aquí se queda siempre una persona.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Quién?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">El pintor Mario Cavaradossi.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Ah! ¡El señor Cavaradossi! El demagogo, el francés. <em -class="acot">(Genarino, que durante el diálogo anterior, arregló todos -los objetos del andamio, baja de este y atraviesa la escena con el -cesto de la comida.)</em> Y ese muchacho, ¿qué lleva en ese cesto?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">Es la cesta donde traigo la comida para el maestro.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando el cesto.)</em> Restos de -un pollo, jamón, pan... Por lo visto tu amo tiene buen apetito, -¿verdad?</p> - -<p class="rol">Genarino</p> - -<p class="txt">No siempre... Que lo diga el Padre Eusebio, que es quien -acostumbra a escurrir la botella la mayor parte de los días.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Protestando.)</em> ¡Calumnia, señor -barón!</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_23">p. 23</span>Scarpia</p> - -<p class="txt">Basta. <em class="acot">(Despide a Genarino, que -se marcha.)</em> No cabe duda; aquí estaba. Cuando volvisteis, -¿aún se hallaba Cavaradossi en la capilla? <em class="acot">(A -Eusebio.)</em></p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Sí, señor. Acaba de salir hace un momento.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Estaba solo?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">Como siempre. Cuando trabaja no quiere ver a nadie, -excepto...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Excepto ¿a quién?</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">A una señora.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><i>La Tosca</i>.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">La misma. Y sin duda le ha visitado hoy, porque veo un -ramo de flores junto a la Virgen.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><i>La Tosca</i> es leal a la Iglesia y al Trono. No se -puede sospechar una traición de su parte. Sin embargo, ella podría -ponernos sobre la verdadera pista. <em class="acot">(A Colometti, que -vuelve.)</em> ¿Has encontrado algo?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Nada, señor barón.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿No has visto a ningún sospechoso?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">A ninguno.</p> - -<p class="rol">P. Eusebio</p> - -<p class="txt">¿Manda su excelencia algo más?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No, podéis retiraros. <em class="acot">(El Padre Eusebio -se va por el fondo.)</em> Por ahora basta de pesquisas. Vamos. <em -class="acot">(Se dirige hacia el fondo, y en este momento entra La -Tosca. Al oír el ruido de la puerta se vuelve Scarpia.)</em> ¡Ella! <em -class="acot">(A los polizontes.)</em> ¡Alejaos!</p> - - -<h3>ESCENA VIII</h3> - -<p class="quienes">FLORIA y SCARPIA en la escena. SCHIARRONE, COLOMETTI -y los polizontes ocultos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Entrando alegremente.)</em> ¡Concluyó -el ensayo! ¡Mario! ¡Mario! <em class="acot">(Mirando hacia el -andamio.)</em> ¿No está?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Aparte desde el fondo.)</em> ¡Ah! -Sí. Los celos. <em class="acot">(Adelantándose.)</em> Buenas tardes, -ilustre artista.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con disgusto.)</em> ¿Vos aquí?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Os sorprende! ¿Buscáis acaso al caballero -Cavaradossi?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Sabéis?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_24">p. 24</span>Scarpia</p> - -<p class="txt">Yo lo sé todo. Es mi oficio.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">En esta ocasión no hay mérito alguno. Yo no lo -oculto.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Tanto se merece el pintor! ¿Cómo una mujer tan buena y -tan religiosa puede querer a un hombre tan pervertido, a un ateo? ¿Cómo -se atreve a cambiar con él dos palabras siquiera?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Es que las dos palabras son muy dulces... «¡Te -quiero!»</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y no oirá de los mismos labios esas dos palabras -ninguna otra mujer?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Oh, ninguna! Creo en su amor como en el Evangelio.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Muy impía es la comparación, y además de impía, -aventurada; porque quien es descreído en religión, no suele tener fe en -otras cosas.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Esa es cuestión mía. ¿Y sabéis dónde ha ido, señor -barón?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No lo sé; pero quiero ahorrar a vuestro amante -el trabajo de devolveros esto que sin duda olvidasteis. <em -class="acot">(Dándole el abanico.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Un abanico?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Contemplando el cuadro de Cavaradossi, vi sobre la -banqueta este abanico; lo recogí para que nadie se lo llevara, y como -supongo que es vuestro, os lo devuelvo.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Estallando.)</em> ¡Este abanico no es -mío!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Fingiendo un gran asombro.)</em> -¡No!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pero, ¿de quién puede ser? Y tiene una corona de -marquesa.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirándolo.)</em> ¡A ver! ¡Pues es -verdad!... ¡No había reparado!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Es de la de Atavantti! ¡Oh!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y por qué de ella?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, de ella; estoy segura. Llegaría después que yo -me marché. Pero, no; de fijo estaba aquí escondida... Por eso le oí -cuchichear... Por eso tardó en abrirme la puerta... Por eso tenía ansia -de que me marchara... No hay duda; estuvo oculta viéndome, oyéndome, y -luego cuando le dejé solo, volvería a sus brazos para robarme su amor. -¡Ah, infame,<span class="pagenum" id="Page_25">p. 25</span> infame! -Ahora veo clara su traición; pero me vengaré, y de un modo terrible.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y si os equivocáis?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Equivocarme? Pronto lo sabremos. Los sorprenderé esta -misma noche después del concierto. Ya sé dónde están.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿De veras?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con gran ansiedad.)</em> ¿Dónde?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No os lo diré; queréis saberlo para avisarlos, para que -huyan de mí.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No es para eso, os lo juro.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Dejadme... La policía no entrará allí... Yo me basto. -<em class="acot">(En este momento empieza a escucharse el sonido del -órgano y el canto del «Te Deum».)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡El <i>Te Deum</i>, callad!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Ahora a buscarlos, a confundirlos, a vengarme. <em -class="acot">(Sale precipitadamente.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo ferozmente.)</em> -¡Ya son míos! <em class="acot">(Llamando.)</em> ¡Colometti! <em -class="acot">(Entran Colometti, Schiarrone y los polizontes.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿Qué mandáis?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sigue a esa mujer de lejos y procura que no te vea.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Está bien, <em class="acot">(Sale.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y nosotros demos gracias a Dios por la victoria de -nuestras armas y pidamos a la Virgen que proteja nuestros trabajos -para dar con los impíos revolucionarios, enemigos de la religión y del -trono. <em class="acot">(Se arrodillan todos al pie de la imagen de la -Virgen mientras continúa oyéndose el canto del «Te Deum» y el sonido -del órgano.)</em></p> - -<p class="fin">TELÓN</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter" id="Ch_2"> - <p><span class="pagenum" id="Page_27">p. 27</span></p> - <div class="figcenter"> - <img src="images/borla027.jpg" - style="width: 28em; height: auto;" - alt="Ilustración ornamental" /> - </div> - <h2 class="nobreak">ACTO SEGUNDO</h2> - <hr class="tir" /> -</div> - -<p class="dondeh">Piso bajo del interior de una casa de campo en las -inmediaciones de Roma. A la izquierda, bien expuesta a la vista del -público, hacia la primera caja, una puerta de dos hojas. En el mismo -lado, caballete, maniquí, paletas, pinceles y demás objetos propios -de un pintor. En el fondo, grandes arcos al través de los cuales se -descubre un jardín iluminado por la luz de la luna. Puerta de entrada a -la derecha. Una mesa en el mismo lado, sillas, sillones, cuadros, etc., -etc.</p> - - -<h3>ESCENA PRIMERA</h3> - -<p class="quienesh">MARIO, ANGELOTTI y CECCO. Al levantarse el telón la -escena está sola. Después aparece Cecco con una bujía encendida que -deja sobre la mesa, seguido de Mario y Angelotti que lleva al brazo un -vestido de mujer.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Por fin. Aquí podemos respirar con entera libertad. -Estáis en sitio seguro.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Gracias a vos. <em class="acot">(Deja el vestido en una -silla al fondo.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Y que no era cosa fácil recorrer casi toda la ciudad -disfrazado de ese modo sin despertar sospechas. Ahora mi fiel Cecco, -diligente guardián de la casa, que además de ser un servidor leal -posee grandes conocimientos en el arte culinario, nos improvisará una -excelente cena en un santiamén. En seguida de reforzar el estómago, -examinaremos<span class="pagenum" id="Page_28">p. 28</span> con entera -tranquilidad lo que haya de hacerse. <em class="acot">(A Cecco.)</em> -¿Está en casa tu hijo?</p> - -<p class="rol">Cecco</p> - -<p class="txt">Sí, señor.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues dile que cierre bien todas las puertas y que esté -alerta. <em class="acot">(Cecco se va.)</em></p> - - -<h3>ESCENA II</h3> - -<p class="quienes">MARIO y ANGELOTTI</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Nos encontramos, como habréis podido ver al resplandor -de la luna, entre las termas de Caracalla y la tumba de Escipión, -rodeados de ruinas y en la soledad más absoluta.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Vivís aquí?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Ordinariamente no. Mi habitación está situada en el -centro de Roma. Esta es mi casa de campo, mi villa, como decimos los -romanos. Fue edificada por uno de mis antepasados, Luis Cavaradossi. -Solo Floria me ha acompañado algunas veces, de manera que a ninguna -otra persona se le puede ocurrir la idea de venir a buscarme aquí -y mucho menos a vos. ¿Quién habrá de sospechar siquiera que yo os -conozco? En la iglesia nadie nos ha podido ver, en la calle nadie -nos ha observado tampoco, de manera que podemos estar tranquilos, -absolutamente tranquilos. Y en último término, aunque vinieran, aunque -rodearan la casa los más finos sabuesos de Scarpia, aún tendría medio -de salvaros.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Cómo?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">En esta casa, fabricada sobre las ruinas de una antigua -aldea romana, hay un refugio secreto del cual solo las personas de mi -familia y el honrado Cecco tienen noticia. <em class="acot">(Se dirige -hacia el arco del fondo.)</em> ¿Veis allí, iluminadas por el resplandor -de la luna aquellas dos columnas de mármol blanco?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Unidas por un travesaño del cual pende una polea?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_29">p. 29</span>Mario</p> - -<p class="txt">Precisamente.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Es un pozo?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Un viejo pozo, de la antigua aldea. Mi antepasado, -tratando de cegarle, encontró a doce pies del suelo, entre la -pared, una especie de covacha en la cual no se podía entrar sino -arrastrándose, pero después el agujero se ensanchaba bastante hasta el -punto de poder estar en él un hombre cómodamente sentado. Cavaradossi -se guardó bien de destruir esta galería subterránea; al contrario, la -hizo limpiar, porque en un país como el nuestro siempre es conveniente -tener un sitio secreto donde refugiarse. Yo lo he visitado muchas veces -deslizándome por el pozo que está oculto por la maleza, y por los -cipreses. Ya veis, amigo mío, que aún puedo ofreceros asilo más seguro -que mi casa.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">No sé como expresaros mi gratitud. Hace aún pocas -horas, no me conocíais siquiera y ahora encuentro en vos la ayuda y la -protección que pudiera esperar de un hermano.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Tengo en ello mucho gusto... Además, soy por naturaleza -arriesgado y las aventuras peligrosas me divierten.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¡Corazón generoso! <em class="acot">(Dándole la -mano.)</em> Demasiado sabéis que al protegerme y ampararme en mi huida, -arriesgáis vuestra propia existencia.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Bah, bah! ¿Quién se acuerda de eso? La partida está -empeñada y hay que jugarla hasta el fin. Pensemos, pues, en los -recursos que hay que poner en práctica para libraros de las garras de -vuestros perseguidores. Scarpia habrá mandado a estas horas a todos -sus sabuesos en persecución vuestra, las puertas de la ciudad estarán -también muy vigiladas, de manera que no se me ocurre más que un solo -medio de salvación. ¿Sois buen nadador?</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Excelente.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Entonces podréis atravesar el Tíber.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_30">p. 30</span>Angelotti</p> - -<p class="txt">Sin duda.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Corriente. Hablaremos de eso cenando. Entretanto venid -conmigo a ver el pozo.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Vamos. <em class="acot">(En el momento de salir Mario -oye un ruido.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Silencio! <em class="acot">(Angelotti se para cerca de -los arcos del fondo.)</em></p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Qué sucede?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Atraviesa la escena y escucha por el -ventanillo de la derecha.)</em> He oído abrir una puerta de la cual -solo Floria tiene la llave.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Luego es ella?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Indudablemente.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">¿Qué hacemos?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Tened la bondad de ir solo. Veré qué es lo que la trae. -Si ocurre algo imprevisto yo os llamaré. <em class="acot">(Angelotti -desaparece en el jardín por la derecha. Mario vuelve a acercarse al -ventanillo.)</em></p> - - -<h3>ESCENA III</h3> - -<p class="quienes">FLORIA y MARIO. Floria penetra impetuosamente en la -escena, observándolo todo con mirada recelosa.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella y cogiéndole la -mano con ternura.)</em> ¿Eres tú?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirándolo fijamente.)</em> Sí, yo... -¿Te disgusta acaso?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No, me inquieta... ¿Por qué has venido?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Por curiosidad... Quiero verla.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿A quién?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">A tu querida.</p> - -<p class="txt">Mario ¿A mi...? <em class="acot">(Riéndose.)</em> -¿Conque era eso? ¿Un arrebato de celos, nada más? ¡Me has dado un -susto!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No te hagas el desentendido. ¿Dónde está? Porque ella -está aquí, no me cabe duda.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Pero, quién es ella?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Ya te lo he dicho... Tu Marquesa.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Bromeándose.)</em> Y vuelta con la -Marquesa.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Si yo sé que está aquí escondida. <em -class="acot">(Viendo los vestidos que dejó Angelotti sobre una -silla.)</em> ¡Ah!... Bien decía yo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué? ¿La encontraste al fin?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_31">p. 31</span>Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mostrándole el vestido.)</em> ¿Y esto? -¿De quién es? ¿Es un traje tuyo, por ventura?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Siempre en tono de broma.)</em> Vamos, -ven acá... Yo te explicaré.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No, me engañas... Estaba aquí contigo. Sirviéndote de -modelo quizá... ¡Miren la inocente!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> Déjame -hablar.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él.)</em> Aparta... -No te acerques a mí. <em class="acot">(Acercándose a la puerta de la -izquierda.)</em> Tened la bondad de salir, señora Marquesa... Vamos... -No os dé rubor de presentaros en ese traje.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Escucha, Floria.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Siguiendo sin hacerte caso y arrojando -el abanico sobre la mesa.)</em> Devuelve su abanico a ese portento -de virtud, para que tenga, al menos, algún objeto con que cubrir sus -formas.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Pero te has vuelto loca? Loca de remate.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, lo estoy. Es una verdadera locura el amar a un -hombre que no me quiere, que me engaña, que me traiciona, que pasa de -los brazos de esa infame a los míos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pero, ¡óyeme, por favor!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Rompiendo a llorar.)</em> ¡Ah! el -miserable... el inicuo... Y yo le adoro con toda mi alma, y no vivo más -que por él y para él... Sí, soy tan cobarde que le amo, le llevo en -el corazón, en la sangre, en todo mi ser... Y la primera desvergonzada -que llega me lo roba, y yo continúo siendo tan vil que aun sabiéndolo, -todavía le quiero, le quiero más que nunca, y siento que, cuanto más -me esfuerzo en aborrecerlo, le quiero con mayor ímpetu. ¿Hay en el -mundo mayor infelicidad que la mía? <em class="acot">(Cae sentada en -un silla, esconde la cabeza entre sus manos y llora apoyada en la -mesa.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella amorosamente.)</em> -¿Has acabado ya? ¿Pasó el acceso? ¿Me permites ahora que te diga una -palabra? ¿Una sola? <em class="acot">(Le coge una mano que ella le -abandona, mientras se enjuga el llanto con la otra.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sin mirarlo, pero con amorosa -reconvención.)</em> ¡Infame! ¡Infame! ¡Engañarme así!</p> - -<p class="txt"><span class="pagenum" id="Page_32">p. 32</span></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues bien, no lo niego, aquel vestido es de la -Marquesa.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Poniéndose en pie.)</em> ¡Ah! ¿Y lo -confiesas?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con dulzura y obligándole a -sentarse.)</em> Pero la Marquesa no lo ha traído aquí. Fue un -desgraciado a quien le sirvió de disfraz, un pobre fugitivo...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Su hermano?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí, su hermano, que está allí, en el jardín.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con gran alegría.)</em> ¿Conque no es -ella? <em class="acot">(Abrazándole.)</em> ¡Cómo te quiero!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Así me gusta!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Mario mío! ¡Amor mío!... ¡Vida mía! <em -class="acot">(Besándole la mano con efusión.)</em> ¡Tesoro mío! <em -class="acot">(Interrumpiéndose de pronto.)</em> Pero, ¿y si mientes?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Volvemos a empezar?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente, tapándole la boca.)</em> -No... ni una palabra más, te creo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Quieres verlo?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No, de ningún modo, me basta tu palabra.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Siempre sentado.)</em> Está allí, -míralo.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Si te digo que no quiero verlo. Repito que lo creo bajo -tu palabra... ¡Así te haré olvidar mis estúpidos celos!... Quiero -probarte que tengo plena confianza en ti y que no me queda ni la más -leve sospecha... Nada, no hay nada en mí, más que un amor infinito. <em -class="acot">(Mira en rededor suyo, mientras dice estas palabras.)</em> -¡Ah! sí, es verdad, acabo... acabo de verlo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Riendo.)</em> ¡Ja! Tú eres como Santo -Tomás... cuando ves las cosas... ¿Y ahora, me perdonas?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con seriedad.)</em> Te perdono.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¿Las injurias que -me has dirigido? Muchas gracias.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose y siguiendo detrás de -él.)</em> Tienes razón. No eres tú, sino yo, quien debe pedir perdón... -Tú arriesgas la vida por salvar a un infeliz, ¡Qué bueno y qué generoso -eres!... ¡Mejor que yo... mucho mejor!... Por eso debes ser indulgente -con esta cabeza loca, loca por culpa tuya... Sí, te amo de tal modo, -que he perdido la razón. ¡Tú no sabes cuánto te quiero y de cuántos -sacrificios sería<span class="pagenum" id="Page_33">p. 33</span> -capaz! ¡Ah! ¡si tú me quisieras de igual manera!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos.)</em> Yo te -quiero con toda el alma. Pero ahora, es preciso que me dejes.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Dejarte ahora? ¡Soy tan feliz en este momento! <em -class="acot">(Pausa.)</em> ¿Se quedará aquí ese hombre?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Angelotti? Naturalmente. Toda la noche, por lo menos; -al amanecer procuraré que salga fuera de la ciudad por el río.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pues entonces también me quedo yo. Te ayudaré en la -empresa.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Eso no, de ninguna manera. Tú no debes mezclarte en una -aventura tan peligrosa.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Qué importa!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡No, no!... ¡vete a casa!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Sola!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí... Es preciso. ¿Has dejado tu coche a la puerta?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No... un poco más lejos... Ya ves, quería -sorprenderte.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">El hijo de Cecco te acompañará.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Cuándo volveré a verte?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Mañana temprano, en cuanto Angelotti haya huido.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Dios mío! ¡Si os prendieran a los dos!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Ayudándola a ponerse el abrigo.)</em> -¡Qué idea! No temas. Procederé con mucha precaución... Espérame por la -mañana.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Oh, sí, ven pronto, estaré muy inquieta!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiendo el abanico que está sobre la -mesa.)</em> ¿No te llevas este abanico que despertó tus recelos?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Acaso no había motivo para ello?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Era para Angelotti, lo mismo que ese vestido.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y quién podía adivinarlo? ¿Puedo hablar al hermano de -la Marquesa?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Si tienes empeño en ello... <em class="acot">(Va hacia -el fondo.)</em> Está allí examinando el pozo, donde debe esconderse, -en caso de sorpresa. <em class="acot">(Volviéndose a Floria.)</em> ¿De -manera que volviste a San Andrés, después que yo me marché?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y encontraste este abanico?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_34">p. 34</span>Mario</p> - -<p class="txt">¿Entonces cómo ha llegado a tus manos?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Como quien siente despertar -una idea terrible en su cerebro.)</em> ¡Ah!... él es... <em -class="acot">(Interrumpiéndose.)</em> Sí.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué? Acaba.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Ah! ¡Dios mío!... ¿La policía busca a Angelotti?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Claro que sí!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Scarpia?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Por supuesto.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Él fue quien despertó mis sospechas... Ahora -comprendo... Ha sido una emboscada.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿Una -emboscada?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Él me inspiró la desconfianza hacia ti. Él me dio este -abanico.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Empezando a comprender.)</em> -¿Scarpia?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Se sirve de mis celos como de sus esbirros el -infame.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Te ha visto venir? <em -class="acot">(Aterrorizado.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Y me habrá seguido, no hay duda.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Qué has hecho? ¡Desgraciada!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Silencio... ¿oyes?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Rumor de voces.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Espantada.)</em> ¡Ahí están! ¡Son -ellos!</p> - - -<h3>ESCENA IV</h3> - -<p class="quienes">LOS MISMOS, CECCO y después ANGELOTTI</p> - -<p class="rol">Cecco</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Entrando.)</em> Señor... La casa está -rodeada por una infinidad de polizontes... Llaman a la puerta.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Entretenlos todo el tiempo que puedas. <em -class="acot">(Cecco sale. Mario va al fondo y llama.)</em> ¡Angelotti! -<em class="acot">(Este se presenta.)</em> Estamos descubiertos... Ahí -está la policía. <em class="acot">(Floria escucha con ansiedad en la -puerta derecha.)</em></p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Pues salto las tapias y me oculto en el campo entre las -ruinas.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No, es demasiado tarde. El jardín y la casa están -rodeados, al escondite pronto... pronto.</p> - -<p class="rol">Angelotti</p> - -<p class="txt">Por el santo de mi nombre, si me descubren, yo os juro -que no me cogerán vivo. <em class="acot">(Se va rápidamente por el -fondo.)</em></p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_35">p. 35</span>Mario</p> - -<p class="txt">Y ahora <em class="acot">(A Floria.)</em> sangre fría, -mucha sangre fría, si no quieres perderme a mí con él.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Oh! Infortunada de mí... ¡Y soy yo la causa de todo -esto! <em class="acot">(Se oye ruido de voces y se ven aparecer varios -polizontes por diferentes sitios del jardín.)</em></p> - - -<h3>ESCENA V</h3> - -<p class="quienesh">LOS MISMOS, SCARPIA, COLOMETTI, AGENTES DE POLICÍA, -UN ESCRIBANO, UN ALGUACIL y SOLDADOS. Scarpia entra por el fondo lo -mismo que sus secuaces y baja lentamente.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Yendo a su encuentro.)</em> ¿Me -permitirá el señor barón de Scarpia preguntarle a qué debo el honor de -su visita en una hora tan intempestiva como esta?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con gran frialdad.)</em> Una penosa -obligación de mi cargo, caballero... Aquí dentro debe de hallarse -oculto un reo político fugado del castillo de Santángelo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Se equivoca el señor barón. Aquí no hay nadie.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Ahora lo veremos.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Es decir que venís a practicar un registro.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y además un interrogatorio.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Yo os aseguro, barón, que no hay nadie. Ya he registrado -yo toda la casa inútilmente y bien sabéis que nada se oculta a los ojos -de una mujer celosa.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Es posible que vean más claro los ojos de un Director de -policía. <em class="acot">(Con la misma frialdad.)</em></p> - - -<h3>ESCENA VI</h3> - -<p class="quienes">LOS MISMOS y SCHIARRONE</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Aquí está Schiarrone, a quien he encargado que haga un -examen previo. ¿Has registrado toda la casa?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Sí, excelencia y no hemos encontrado a nadie.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y en el jardín?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_36">p. 36</span>Schiarrone</p> - -<p class="txt">Tampoco.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Pues escaparse no ha podido escaparse... La casa y el -jardín están bien vigilados... Sin duda se esconde aquí dentro en algún -sitio secreto.</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Examinaremos todas las paredes, habitación por -habitación hasta dar con él.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Esa es tarea demasiado larga y es ya tarde. Más breve -será que el caballero Cavaradossi se tome la molestia de decirnos donde -está.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Yo?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sin duda.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Pues yo no puedo decir más que una cosa. El señor -Angelotti no está en mi casa.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y yo tengo la seguridad de que el caballero variará de -opinión y acabará él mismo por decirnos dónde se encuentra la persona a -quien buscamos... ¿Tenéis la bondad de pasar a la habitación inmediata -y de responder a un ligero interrogatorio que se os va a hacer?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y por qué no en esta?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Podría contestar: porque así me parece conveniente. Pero -quiero ser cortés y comedido hasta el fin y os diré que al rogaros que -tengáis la bondad de pasar a la habitación inmediata es por la sencilla -razón de que la señora <em class="acot">(Señalando a Floria.)</em> -no debe asistir a vuestro interrogatorio puesto que el suyo vendrá -después.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> La señora no puede -saber más que yo.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Ya veremos... Pero hay necesidad de concluir. <em -class="acot">(A los polizontes.)</em> Pronto... conducid al caballero a -aquella estancia. <em class="acot">(Los polizontes hacen un movimiento -para acercarse a Mario.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Atrás! ¡Nadie se acerque!... Iré yo solo. -<em class="acot">(Entra por la izquierda seguido por varios -polizontes.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Al canciller.)</em> Vos, Roberti, -interrogaréis al caballero empleando las fórmulas de costumbre, si -persiste en sus negativas.</p> - -<p class="rol">Roberti</p> - -<p class="txt">Está bien.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y suspenderéis o reanudaréis el interrogatorio, según -las órdenes que yo os daré desde<span class="pagenum" id="Page_37">p. -37</span> esta habitación, y que dependerán de las respuestas de la -señora, naturalmente... <em class="acot">(Roberti se inclina y sale -acompañado de su ayudante.)</em></p> - - -<h3>ESCENA VII</h3> - -<p class="quienesh">FLORIA, SCARPIA, SCHIARRONE, COLOMETTI, SOLDADOS, -que vigilan al fondo y dos POLIZONTES que guardan la puerta de la -izquierda.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sentada cerca de la mesa, a la -derecha y jugando con el abanico.)</em> ¿De mis respuestas? ¿Qué puedo -contestar?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose.)</em> Lo preciso, nada -más que lo preciso.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Cómo voy a responder a lo que me preguntáis si no sé ni -siquiera de qué se trata?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sonriéndose y con tono amistoso.)</em> -Vamos a hablar como dos buenos amigos. ¿No es cierto? <em -class="acot">(Coge una silla.)</em> Y comenzaremos nuestro coloquio -en el mismo punto en que lo interrumpimos, hace pocas horas, en la -capilla de San Andrés. <em class="acot">(Se sientan.)</em> ¿Conque los -celos y las sospechas que despertó en vos ese lindo abanico no tenían -fundamento alguno?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con mucho aplomo.)</em> Vos lo sabréis -mejor que yo, señor barón.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Por lo visto confundí las personas. ¿No es eso? El -caballero Cavaradossi no estaba aquí con la marquesa de Atavantti, pero -sí con su hermano.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Ni con ella ni con él... Estaba solo, completamente -solo.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> ¿De veras?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Un poco impaciente.)</em> Sí.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Vos lo afirmáis bajo vuestra palabra?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Nerviosa.)</em> Sí... yo lo afirmo... -Nadie tiene el derecho de poner en duda lo que yo digo. Nadie, -¿entendéis?, nadie.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Vamos, calma. <em class="acot">(Volviéndose en la -silla.)</em> ¡Schiarrone!</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta izquierda.)</em> -¡Excelencia!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Qué dice el caballero?</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_38">p. 38</span>Schiarrone</p> - -<p class="txt">Nada.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Se obstina en negar?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Con más terquedad que antes.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantando la voz.)</em> En tal caso, -insistid. Roberti, insistid.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> Esa insistencia -será inútil. Nadie le obligará a decir lo que no sabe. Lo que no es -cierto.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">El silencio del señor Cavaradossi no me sorprende. -A primera vista he juzgado su fortaleza de ánimo y he previsto su -obstinación... Lo único que me extraña es que imitéis su ejemplo... -Esperaba que fueseis mucho más razonable que él.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y por qué suponíais que iba a ser razonable, señor -barón? ¿Acaso pretendéis que yo mienta?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo.)</em> De ningún modo. -¿Mentir? ¿Quién piensa en eso? Lo que yo deseaba es que dijeseis la -verdad, aunque no fuera más que por ahorrar al caballero un mal cuarto -de hora.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose asustada.)</em> ¿Eh? -¿Cómo? ¿Qué queréis decir? ¿Qué es lo que sucede en esa habitación?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Una cosa sencillísima. Se interroga al caballero -Cavaradossi con las formalidades y por los procedimientos establecidos -en las leyes.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Empezando a comprender.)</em> Quiero -entrar.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndola.)</em> Es inútil, yo -mismo os explicaré lo que ocurre. El caballero está cómodamente sentado -en un sillón sujeto de pies y manos y con un hermoso casco de acero en -la cabeza, que hace desatar la lengua a la persona más taciturna. Este -célebre casco de invención reciente, tiene tres puntas afiladas, una -que se ajusta sobre la nuca y las otras dos sobre las sienes.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con terror.)</em> ¡Ah!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> A cada negativa -del caballero se hace girar un tornillo de rosca y la base del casco se -aprieta suavemente.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de escaparse de Scarpia, que -la tiene sujeta por un brazo.)</em> ¡Ah! ¡Malditos! Basta... Por<span -class="pagenum" id="Page_39">p. 39</span> Dios... basta... <em -class="acot">(Mirando con espanto a la habitación inmediata.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sujetándola siempre.)</em> ¿Hablaréis? -¿No es cierto?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pero antes decidles que cesen... Pronto, decídselo.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Roberti, aflojad un poco el tornillo. <em -class="acot">(Alto.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No... no... más...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Bien. <em class="acot">(Alto.)</em> Roberti, aflojad del -todo.</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desde la puerta.)</em> Ya está, -excelencia.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Floria.)</em> Ya lo oís. Está -hecho.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Oh! Dios mío... Someter a él, a mi Mario, a un suplicio -tan espantoso... ¡Cobardes! ¡Cobardes! Quizá continúen todavía.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Mientras yo no lo mande, no.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él.)</em> ¡Quiero -verle! <em class="acot">(Corre hacia la puerta, pero Schiarrone y los -polizontes le impiden el paso.)</em> ¡Dejadme pasar! ¡Dejadme pasar!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Schiarrone, cierra la puerta. <em -class="acot">(Schiarrone obedece.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Empujando furiosa la puerta.)</em> -¡Mario, Mario! Respóndeme. ¿No me oyes? Dime una sola palabra, una -sola. <em class="acot">(Silencio.)</em> ¡Me lo han asesinado esos -infames!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sentándose de nuevo a la derecha y -con mucha frialdad.)</em> No... le dejan el tiempo preciso para tomar -aliento.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Mario! ¡Mario! ¡Mario!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desde dentro y con voz ahogada.)</em> -¡Floria!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Ah! Por fin le oigo</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Nada temas... El valor no me faltará.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Te hacen daño? Dímelo, dímelo, vida mía.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">En este momento no... Valor, Floria, valor.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de la puerta.)</em> ¡Oh, -qué voz tan dolorida! ¡Cómo sabe sufrir! ¡Atormentarle de ese modo -tan horrible a él, tan compasivo, tan generoso, tan bueno!... ¿Y le -destrozan las sienes con puntas de acero? ¡Qué horror! ¿Y son seres -humanos los que hacen tales infamias con un semejante suyo? ¿Y ese -hombre lo ordena fríamente <em class="acot">(Mirando a Scarpia.)</em> y -aspira con voluptuosidad de tigre el olor de la sangre?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sonriéndose de un modo -siniestro.)</em> Todos esos son acentos dramáticos, desplantes de -trágica,<span class="pagenum" id="Page_40">p. 40</span> buenos a lo -sumo para las tablas de un escenario... Mi felicitación más sincera. -<em class="acot">(Acercándose a Floria.)</em> Pero, hablemos en -serio... Ya lo habéis oído... El caballero acaba de decirlo. «El valor -no me faltará.» Eso significa que está decidido a no pronunciar una -palabra, ni de grado ni por fuerza.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Antes le arrancarán el alma!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Supongo que no habrá necesidad de llegar hasta ese -extremo.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pues entonces, señor barón, disponed que le pongan en -libertad ahora mismo. Porque no dirá nada. Yo lo afirmo. Ya se acabó... -¿no es cierto?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Concluir! Si apenas hemos comenzado...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Ah!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Vamos a continuar el interrogatorio.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Torturarle más! ¡Y para no saber nada!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Os equivocáis, amiga mía. Lo sabré todo... todo... Él -sufrirá el interrogatorio y vos responderéis.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Yo?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sí, vos. Y os prevengo que cada negativa vuestra será -una vuelta más que daréis al tornillo y un nuevo riesgo para la vida de -vuestro amante.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Verdugo!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No, yo no... En tal caso, el verdugo seréis vos, -puesto que con una sola palabra podéis ahorrarle todo sufrimiento. -<em class="acot">(Llamando.)</em> Preparado, Roberti. <em -class="acot">(Schiarrone abre la puerta.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Asesino! <em class="acot">(Gesto amenazador de -Scarpia.)</em> No, señor barón... piedad... piedad para él... -Perdonadme, no sé lo que digo... Es horrible, horrible...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Dónde está escondido Angelotti?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con acento dolorido.)</em> Pero -si no sé nada, si no sé nada... ¡Cómo he de saberlo yo! <em -class="acot">(Scarpia hace una seña con la mano a Schiarrone -que se vuelve hacia el interior de la estancia. Floria se -dirige precipitadamente a Scarpia y le coge el brazo que tiene -levantado.)</em> No, esperad... un momento... ¡Dios mío! ¡Perder al uno -por salvar al otro! Esto es inaudito, espantoso. <em class="acot">(A -Scarpia.)</em> Aguardad,<span class="pagenum" id="Page_41">p. -41</span> aguardad un instante... Ahora no se le atormenta de nuevo, -¿no es así?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No, todavía no... esperaré... Pero abreviemos... ¿Qué es -lo que respondéis?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Yo! ¿Cómo debo responder? Decídmelo... Yo no lo sé... -Las ideas se confunden en mi cerebro... Diré todo lo que queráis. ¡Todo -lo diré para salvarle!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Perfectamente. Cuando llegasteis a esta habitación, -estaba en ella un hombre, ¿no es cierto?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No. <em class="acot">(Movimiento de Scarpia.)</em> Sí... -sí... esperad... Dejadme al menos recoger las ideas... ¿Un hombre? -Me parece que no. <em class="acot">(Nuevo movimiento.)</em> Sí... -sí... creo que sí. <em class="acot">(A Schiarrone que sigue en la -puerta.)</em> Pero siendo yo quien responde por él, ¡miserable, cierra -esa puerta!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y ese hombre era Angelotti?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">De eso no estoy segura. <em -class="acot">(Rápidamente.)</em> ¡Oh, no! no era él ciertamente... Yo -juro...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> Ese juramento -equivale a decir que sí.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No... os digo... que no.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Pero lo negáis con tal energía que vale un sí.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Dios os pedirá cuenta de lo que hacéis conmigo en este -momento! ¿Cómo he de saber yo si ese hombre era Angelotti? ¿Le conozco -yo por ventura?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">En suma, ese hombre, sea el que fuera, ¿está -escondido?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Escondido? Dios sabe dónde se encontrará a estas -horas.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No ha podido fugarse... La casa está bien vigilada.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Si no creéis lo que digo, ¿para qué he de continuar? <em -class="acot">(Escuchando con ansiedad.)</em> ¿Un grito? ¡Han vuelto a -torturarle!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí... Yo lo he oído, <em class="acot">(signe -escuchando.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Repito que no. <em class="acot">(Pausa.)</em> ¿Lo veis? -Continuemos... Aquel hombre está escondido en algún lugar secreto, -quizá en esta misma sala.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_42">p. 42</span>Floria</p> - -<p class="txt">Ojalá que así fuese, porque entonces no consentiría que -atormentasen tan cruelmente a su salvador.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿De manera que es su salvador?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Reponiéndose y tratando de enmendar su -torpeza.)</em> Yo no he dicho eso... ¡No lo he dicho!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Si acabáis de confesarlo.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Quién hace caso de mis respuestas? Me obligáis a -hablar, empleando tan horrorosos procedimientos, que no sé lo que -contesto, y digo lo primero que se me ocurre.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">En una palabra: Angelotti está escondido. <em -class="acot">(Movimiento de Floria.)</em> ¿Dónde? ¡Ea, acabemos!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No lo sé.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose hacia la puerta.)</em> -¡Roberti!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí... sí... Lo está...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿En qué sitio?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Que en el primer momento estuvo a -punto de indicar el jardín, se arrepiente.)</em> ¡Pero es horrible -entregar a ese desgraciado para que lo asesinen!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿En qué sitio? <em class="acot">(Con mayor -violencia.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Prorrumpiendo en llanto.)</em> Ved -que no puedo hablar. Las palabras se ahogan en mi garganta. Estoy -a punto de desfallecer. <em class="acot">(Cae sentada en una silla -retorciéndose las manos desesperadamente. Pausa.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Inclinándose hacia ella, y con voz -que procura dulcificar.)</em> Vamos, un poco de resolución, y vuestro -amante estará libre.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sollozando.)</em> ¡Oh! ¡Dios mío! -Mario no me perdonará nunca, nunca...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Decídmelo a mí solo, en voz baja. Él no lo sabrá, yo os -lo juro... vamos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con voz sofocada.)</em> Deseo hablar -con él antes una palabra, una sola...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Para qué?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Concededme este favor. Después haré todo lo que queráis, -pero antes quiero hablarle, quiero verle.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Alto.)</em> Roberti, cesad un -momento. <em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Abre esa puerta. <em -class="acot">(Schiarrone obedece, y se coloca con dos polizontes a -ambos lados de la puerta. Scarpia está en el centro del escenario, y -Floria a su derecha. Un momento de pausa. Floria se enjuga el<span -class="pagenum" id="Page_43">p. 43</span> sudor de la frente, se -incorpora vacilante, y quiere aproximarse a la puerta, pero Scarpia se -lo impide sujetándola por un brazo.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No... Dispensad... Desde aquí únicamente...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Mario! ¡Mario mío!... ¿Me oyes, no es cierto?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Dentro, con voz doliente.)</em> Sí.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Mira, amor mío! Tú no puedes resistir más ni yo -tampoco, te lo juro. ¿No es verdad que debo hablar? ¡Oh... dime que -consientes en ello, dímelo por el amor de Dios!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y qué vas a decir, desgraciada?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Suplicante.)</em> ¡Mario!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con acento enérgico.)</em> Nada puedes -decir, porque nada sabes.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente en medio de la escena, y con -las manos extendidas hacia el sitio donde se encuentra Mario.)</em> -Pero yo no puedo dejarte en tan horrible situación. ¡Sufres mucho, -y yo sufro más que tú, mi tormento es aún más espantoso! Te pido de -rodillas... Déjame hablar... Dime que consientes...</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con energía.)</em> No... no... no... -Nada tienes que decir... Te lo prohíbo, ¿entiendes?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desesperada.)</em> ¡Te matarán!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Te lo prohíbo.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con voz terrible.)</em> Continuad, -Roberti, y no ceséis ya.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A los pies de Scarpia.)</em> No... -no... ¡Que no sigan! Yo hablaré, yo lo diré todo.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Calla, o te maldigo!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando al cielo.)</em> ¡Señor! -¡Señor! ¡Dios justo! ¡Dios poderoso!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Roberti.)</em> ¡Vamos!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándose a sus rodillas.)</em> ¡Que -cesen!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Inclinándose sobre ella.)</em> ¿Dónde -está?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Se oye dentro un grito de dolor.)</em> -¡Ah!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Fuera de sí, y repitiendo el -grito.)</em> ¡Ah! ¡No puedo! ¡No puedo más! Lo diré todo...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Basta, Roberti.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Está allí. <em class="acot">(Señalando al -jardín.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿En el jardín?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Dentro del pozo.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Volviéndose hacia los -polizontes.)</em> Ya lo habéis oído. <em class="acot">(Los polizontes -se van hacia el jardín y los soldados les siguen.)</em></p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_44">p. 44</span>Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose del suelo.)</em> Ahora, -miserables, devolvedme a mi Mario.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Desatad al -preso.</p> - - -<h3>ESCENA VIII</h3> - -<p class="quienesh">MARIO aparece en la puerta, pálido, jadeante, -casi desfallecido, apoyándose en el marco de la puerta para no caer. -Se le ven dos manchas de sangre en las sienes. Floria corre hacia -él; lo sostiene, lo conduce hasta el sillón, donde cae desfallecido. -Schiarrone, después de cumplir la orden de Scarpia, se dirige hacia el -jardín.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Enjugándose el sudor de la -frente.)</em> ¡Amor mío! ¡Vida mía! ¡Respóndeme! ¡Mírame!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Abre los ojos penosamente y después de -una breve pausa.)</em> Tú no has dicho nada... ni yo tampoco, ¿no es -verdad?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No... No... Tú no has dicho nada. <em -class="acot">(Mario se desvanece de nuevo y Floria llora y le besa -las manos. En este momento aparece Schiarrone en la arcada del -fondo.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> ¿Le -encontraste?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Sí, señor. Muerto.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Muerto! <em class="acot">(Los polizontes traen el -cadáver de Angelotti, y lo depositan en el jardín, cerca de la -entrada. La luna ilumina el cuerpo. En este mismo instante Mario abre -los ojos y Floria se coloca delante de él para que no pueda ver el -cadáver.)</em></p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Sin duda se ha suicidado con un veneno. <em -class="acot">(A Scarpia.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Incorporándose.)</em> ¿Eh? ¿Muerto? -<em class="acot">(A Floria, que trata de impedir a todo trance que -pueda ver el cadáver.)</em> ¿Quién ha muerto? ¿Quién? ¡Aparta! Déjame -ver. ¡Él! ¡Ah! ¡Miserable! ¡Miserable!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Mario!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">No te acerques. ¡Vete! Tú has sido su verdugo. -¡Infame!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Por salvarte.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A los polizontes.)</em> Ea, pronto. -¡Fuera! ¡Fuera! El muerto al depósito. Y el vivo... Su cómplice...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con terror.)</em> ¿A dónde? <em -class="acot">(En este momento los polizontes rodean a Mario y se lo -llevan.)</em></p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_45">p. 45</span>Scarpia</p> - -<p class="txt">A la horca. <em class="acot">(Floria da un -grito.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Corre hacia Scarpia, intenta hablar, -pero no lo consigue. Le mira con ojos asombrados y cae pesadamente en -tierra.)</em></p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">¿Y la mujer también?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">También.</p> - -<p class="fin">TELÓN</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter" id="Ch_3"> - <p><span class="pagenum" id="Page_47">p. 47</span></p> - <div class="figcenter"> - <img src="images/borla047.jpg" - style="width: 28em; height: auto;" - alt="Ilustración ornamental" /> - </div> - <h2 class="nobreak">ACTO TERCERO</h2> - <hr class="tir" /> -</div> - -<p class="dondeh">Habitación octógona en el castillo de Santángelo. -A la izquierda, en la parte transversal, una alcoba, ricamente -amueblada, con un lecho, también lujosamente colgado, al fondo. En la -correspondiente pared, a la derecha, un amplio hueco con vidrieras -que da sobre un balcón practicable. Al fondo, la puerta de entrada. -En la primera caja, a la derecha, una mesa con enseres de escribir, -y a la izquierda, en frente de la mesa, una rica consola, y sobre -ella un espejo. Al pie de la cama un reclinatorio, sobre el cual se -ve un crucifijo de ébano. En la escena, hacia la izquierda, una mesa -cubierta con un mantel, donde está servida una suculenta comida, y a -la derecha de la mesa un sofá. Es todavía de noche, y la escena solo -está iluminada por un candelabro con bujías, puesto sobre la mesa. Al -levantarse el telón, un jefe de comedor y dos criados sirven la comida -a Scarpia, el cual está sentado entre la mesa y la consola, vuelto de -espaldas a esta.</p> - - -<h3>ESCENA PRIMERA</h3> - -<p class="quienes">SCARPIA, SCHIARRONE, el JEFE DE COMEDOR y los DOS -CRIADOS</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A uno de los criados.)</em> Abre esas -vidrieras... Aquí dentro hace un calor sofocante. <em class="acot">(A -Schiarrone.)</em> ¿Qué hora es, Schiarrone?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Las tres de la mañana, excelencia.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿La ciudad me parece que está tranquila?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Completamente tranquila, excelencia. Sin embargo el -gobernador ha hecho reforzar<span class="pagenum" id="Page_48">p. -48</span> los cuerpos de guardia, y toda la guarnición está sobre las -armas.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿El preso está en la capilla?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Sí, excelencia, acaba de entrar en ella, acompañado -de los hermanos dominicos, pero a sus piadosas exhortaciones para -que encomiende su alma a la divina misericordia, contesta el reo que -no tiene necesidad de pedir perdón a nadie por haber cumplido con -su deber de hombre honrado, tratando de salvar a un inocente de las -persecuciones de la tiranía más desenfrenada.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sirviéndose vianda en el plato.)</em> -Excelente máxima digna de un jacobino.</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Y que si el cielo consintiera tales infamias, el propio -cielo se haría cómplice de los malvados.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Blasfemia horrible! ¿Y qué más?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Los santos religiosos han concluido por perder la -paciencia ante un pecador tan empedernido y acaban de abandonarle.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Y él?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Pues se ha echado a dormir tranquilamente.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Vaya una manera ejemplar de prepararse para entrar en -la vida eterna!</p> - - -<h3>ESCENA II</h3> - -<p class="quienes">SCARPIA, SCHIARRONE y COLOMETTI</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿Se puede pasar?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Adelante. ¿Y el gobernador?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Volvía del palacio de Farnesio cuando yo llegué. Le ha -complacido mucho la noticia de la captura de Angelotti y sus cómplices -y me ha entregado esta orden, escrita de su puño y letra.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Trae. <em class="acot">(Lee la orden.)</em> El caballero -Cavaradossi, como cómplice del delito de alta traición, será ejecutado -antes de salir el sol. <em class="acot">(Dobla la orden y la coloca -sobre la mesa.)</em> Acabo de reflexionar sobre ciertos asuntos y he -cambiado de<span class="pagenum" id="Page_49">p. 49</span> parecer. -Aunque Angelotti se haya dado la muerte con un veneno para librarse de -la pena infamante que le aguardaba, no por eso debe dejar de ejecutarse -la sentencia. Los suicidios son de un efecto deplorable y es preciso -que la ley se cumpla... Por lo tanto, he resuelto que Angelotti sea -ajusticiado por mano del verdugo. Si no se puede ahorcar a un vivo, -se ahorcará un muerto. Es inútil que nadie, a excepción de nosotros, -conozca la verdad de lo ocurrido. ¿Está preparada la horca?</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">La están levantando debajo de ese balcón, a la entrada -del puente.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Pues dejaréis el cuerpo de Angelotti pendiente de ella -hasta que termine la misa mayor, para que todo el mundo pueda verlo. -Después enterraréis el cadáver en un hoyo cualquiera, no en tierra -sagrada, por supuesto... Los suicidas no tienen derecho a recibir -sepultura cristiana.</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">Así se hará. ¿Y el otro?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">De Cavaradossi trataremos después. ¿Dónde está la -<i>Tosca</i>?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Aquí al lado, en el cuarto inmediato a las habitaciones -de su excelencia... Pero la tengo bien vigilada.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sigue furiosa, ¿eh?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Menos que antes... En cambio está muy inquieta; en -primer lugar, por el caballero Cavaradossi, y en segundo lugar, por -conocer el sitio adonde la hemos conducido desmayada. Nosotros, no -habiendo recibido instrucción de ningún género, no hemos considerado -oportuno decirle nada.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Schiarrone.)</em> Ve a buscarla -y condúcela aquí. <em class="acot">(Schiarrone se va.)</em> Y tú, -Colometti, vigila bien la ejecución del muerto, y cuando hayas -concluido, yo te llamaré desde el balcón. <em class="acot">(Colometti -se inclina y sale. En este mismo momento entra Schiarrone acompañando -a Floria. A los criados.)</em> ¡Retiraos! <em class="acot">(Salen los -criados y Schiarrone.)</em></p> - - -<h3 title="ESCENA III"><span class="pagenum" id="Page_50">p. -50</span>ESCENA III</h3> - -<p class="quienesh">FLORIA y SCARPIA. Floria entra silenciosa, pálida -y vacilante, con los cabellos en desorden. Para andar se apoya en el -respaldo del sofá y mira en torno suyo con inquietud y curiosidad. Un -momento de pausa.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Deseáis conocer el lugar a dónde os hemos conducido, -no es cierto? Pues bien, señora mía, vos, lo mismo que el caballero -Cavaradossi, os encontráis en el castillo de Santángelo, en mis -habitaciones particulares. Ahora yo me imagino que, después de haber -pasado una noche tan agitada, tan llena de emociones, tendréis -necesidad de algún reposo, y por lo mismo os ofrezco de muy buena -voluntad este humilde albergue y una parte en esta cena, que hubiera -sido mucho más exquisita si yo hubiese podido figurarme siquiera que -iba a tener una convidada tan ilustre. <em class="acot">(Floria, sin -mirarlo siquiera, hace un expresivo gesto de negativa y de disgusto. -Scarpia se ríe.)</em> ¿Quizá sospecháis que os ofrezco un festín -nocturno, a lo Borgia, aderezado con veneno? Esas fueron costumbres -de otras épocas, costumbres ya en desuso, por fortuna. Nosotros no -empleamos el veneno.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Pero asesináis siempre.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Fríamente.)</em> Los asesinatos -no son hoy frecuentes... A Travelli y sus cómplices les puedo -hacer fusilar, ahorcar, empalar o descuartizar, según me plazca. -<em class="acot">(Movimiento de Floria.)</em> ¿Os asombráis acaso? -¿Sospechasteis por ventura que el señor Cavaradossi sería sometido a un -proceso?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿No será juzgado?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con el mismo tono.)</em> ¡Qué -locura! Un interrogatorio, testigos, fiscales, jueces, defensores... -nada de eso. No podemos perder el tiempo en semejantes fruslerías... -Su majestad católica ha simplificado mucho el procedimiento. Tened -la bondad de asomaros a ese<span class="pagenum" id="Page_51">p. -51</span> balcón y podréis ver a la luz de las antorchas que agita -ligeramente la fresca brisa de la madrugada unos cuantos hombres que -trabajan a la entrada del puente. ¿Queréis saber qué es lo que hacen? -Pues están plantando una horca, una sólida horca de dos brazos... En -uno de ellos se colgará dentro de un poco un muerto, Angelotti, y en el -otro, un vivo...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Mario? <em class="acot">(Con espanto.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Exacto... Y no depende más que de mí, de mi voluntad -exclusivamente el embellecer ese famoso grupo añadiéndole una nueva -figura... ¡la vuestra! <em class="acot">(Floria levanta los hombros -despreciativamente.)</em> Pero no lo haré. No soy tan insensato que -pretenda privar a los romanos de su ídolo, al cual también profeso -yo un verdadero culto... El <i>dilettante Scarpia</i> no perdonaría -nunca al director de policía semejante atentado de leso arte... Ah, -no, de ningún modo. Vos, señora mía, no honraréis con vuestro concurso -personal tan lúgubre representación... Vuestro coche, por orden mía, os -aguarda abajo; las puertas del castillo las tenéis abiertas de par en -par... Estáis libre, completamente libre.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Al oír estas palabras lanza una -exclamación de alegría y corre hacia la puerta de salida.)</em> -¡Ah!...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sentándose de nuevo a la mesa.)</em> -Esperad... Creo adivinar el verdadero significado de ese grito. <em -class="acot">(Floria se para.)</em> De seguro no es la noticia de -vuestra libertad la que acaba de haceros prorrumpir en esa espontánea -exclamación de alegría. Es sin duda este pensamiento que ha surgido -al propio tiempo en vuestro cerebro: «Corro ahora mismo al palacio -de Farnesio, penetro de cualquier modo en la cámara de la reina, que -siempre me ha profesado mucho afecto, y la arranco con súplicas y con -lágrimas el indulto de mi amante...» ¿Acerté?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Si... Eso haré...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Por desgracia tengo aquí una orden terminante que debo -cumplir. <em class="acot">(Desdobla el papel que<span class="pagenum" -id="Page_52">p. 52</span> está sobre la mesa.)</em> «El caballero -Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» Leedla. Cuando -llegue a mi poder la gracia de indulto, el reo habrá sufrido ya la -última pena.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Pero vos no haréis eso?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Que no? Sois injusta conmigo. Que yo lleve mi -filantropía hasta el punto de salvaros y de poneros en libertad, es -natural y además lo realizo con el mayor gusto; pero que haga lo propio -con él... eso no... eso no lo haré nunca.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Fuera de sí.)</em> Pero entonces, -miserable, ¿eres un asesino?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Tranquilamente.)</em> Lo que yo soy y -lo que haya de ser, dependerá de vos, de vos exclusivamente.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿De mí?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sí; pero, pronto, sentaos... Estáis a punto de caer -desfallecida y yo no puedo seguir cenando con tranquilidad mientras -vos continuáis en pie... Vamos, hacedme el favor de tomar asiento -y aceptad siquiera dos dedos de este excelente vino de España. <em -class="acot">(Se lo sirve.)</em> Y aquí, con los codos apoyados sobre -la mesa, hablaremos con más intimidad y más cómodamente acerca de -los medios de aliviar en lo posible, la triste situación por la que -atraviesa Cavaradossi.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No tengo hambre ni sed más que de su libertad. <em -class="acot">(Se sienta resueltamente enfrente de él, retira el vaso -de vino y coloca los codos sobre la mesa.)</em> ¡Concluyamos!... -¿Cuánto?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Dejando de beber.)</em> ¿Cómo -cuánto?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí; ¿qué suma queréis?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Dinero? ¿Por quién me habéis tomado? ¡Quién piensa -en eso! Porque hace pocas horas estuve implacable, hasta feroz -quizá, en el cumplimiento de mis deberes, ¿suponéis que soy capaz -de venderme? ¡Qué mal, que mal me conocéis! Si yo extremaba mi celo -en la persecución de Angelotti, era porque su fuga constituía mi -perdición... Pero una vez realizada mi tarea, soy como el soldado<span -class="pagenum" id="Page_53">p. 53</span> que depone la cólera al cesar -el combate... Ahora ya no encontraréis en mí más que al barón Scarpia, -uno de vuestros más fanáticos admiradores. <em class="acot">(Se levanta -y se acerca a ella, que, siempre sentada, le mira con inquietud.)</em> -Y esta ferviente adoración mía ha adquirido esta noche mayor -intensidad... Sí, Floria, hasta hoy yo solo había visto en vos a la -inimitable intérprete de las dulcísimas melodías de Cimarrosa y de -Paisiello; pero de pronto se me ha revelado la mujer... la mujer más -apasionada y mil veces más admirable en la realidad de la pasión y del -dolor que en las ficciones de la escena... ¡Qué acentos tan patéticos -acabo de oíros!... ¡qué gestos tan conmovedores!... ¡qué gritos tan -sublimes!... Cuando yo he visto todo esto, verdaderamente maravillado, -estuve a punto de olvidar mi papel en aquella terrible tragedia, para -aclamaros como un espectador entusiasmado, y declararme vencido ante -tan prodigiosas seducciones.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A media voz, pero siempre -inquieta.)</em> ¡Ojalá lo hubieseis hecho!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Dejando el vaso sobre la mesa y -sentándose en el sofá cerca de ella.)</em> ¿Queréis saber por qué no -lo hice? Pues porque al mismo tiempo que experimentaba este entusiasmo -súbito por la mujer fascinadora, tan diferente de aquellas que había -conocido hasta entonces, surgieron en mi alma unos celos horribles... -unos celos espantosos que me roían las entrañas. ¿Cómo —me decía yo— -esta cólera que enrojece su semblante, estos gritos de angustia que -ella lanza, son por un individuo cualquiera, por un miserable pintor -que no vale ni una sola de sus lágrimas? Y cuanto mayores y más -sentidas eran vuestras súplicas por él, más se aferraba en mí el ansia -de tenerlo en mi poder para hacerle sufrir todo lo que yo sufría, para -hacerle pagar con la vida tanto amor, y castigarle, sí, sí, castigarle -sin compasión y sin tregua... ¡Oh! le odio de tal modo por esa -felicidad inmerecida<span class="pagenum" id="Page_54">p. 54</span> -que ha conseguido, le envidio de tal suerte por poseer una criatura tan -angelical como vos, que no podré perdonarlo nunca... nunca, sino con -una condición... una sola... La de tener yo también mi parte en esa -dicha.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¿Tú?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Y la tendré. <em class="acot">(Sentado y tratando de -retenerla por un brazo.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él violentamente y -lanzando una carcajada de burla.)</em> ¿Tú?... Antes me arrojaría por -ese balcón.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Hazlo y dentro de poco estará detrás de él el cadáver de -tu amante, <em class="acot">(Con mucha frialdad y sin moverse.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Conque ese era el precio de tu infamia?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Por fin lo entendiste. <em -class="acot">(Sonriéndose.)</em> Pronuncia un sí y lo salvo... un no y -lo asesino.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Retrocediendo asustada.)</em> ¿Serás -capaz de emplear hasta la violencia?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Aproximándose tranquilamente a la mesa -y echando azúcar al café.)</em> La violencia no, de ningún modo... Eso -no entra en mis hábitos... Si la proposición no te agrada puedes irte -tranquilamente; ya te lo he dicho... <em class="acot">(Agita el café -con una cucharilla.)</em> Todas las salidas las encontrarás abiertas. -Pero te desafío a que lo realices... Ahora, si piensas entretenerte en -insultarme, en suplicarme, te aconsejo que desistas de hacerlo, porque -vas a perder el tiempo de una manera lastimosa. De modo que la mejor -resolución que puedes tomar es decir sí desde luego.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Nunca! Voy a despertar a todo el mundo para pregonar tu -infamia. <em class="acot">(Se dirige de nuevo hacia la puerta.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Tomando un sorbo de café.)</em> -Pero no podrás despertar al muerto. <em class="acot">(Al oír estas -palabras se vuelve Floria con un gesto de desprecio. Scarpia continúa -sonriendo.)</em> Me odias mucho, ¿no es cierto?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Que si te odio!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Muy bien... así te quiero yo. <em class="acot">(Concluye -de tomar el café y deja la taza sobre la mesa.)</em> De las mujeres -que se rinden sin lucha estaba ya cansado;<span class="pagenum" -id="Page_55">p. 55</span> más que cansado, ahíto. Lo que me seduce es -tu desprecio, lo que ansío es vencer tu repugnancia, domar tu cólera y -humillar tu orgullo.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Demonio!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Demonio? Sea... Acepto el calificativo... Por lo -mismo que soy un demonio tengo impulsos satánicos y goces infernales. -Sí, quiero saborear el supremo placer de sentir tu alma indignada -doblegarse ante mí, hasta quedar rendida... ¿Qué venganza mejor puedo -tomar de tus ultrajes? ¿Qué refinamiento más delicado para un demonio -que verte batallar inútilmente entre el dolor y la cólera, hasta caer -vencida? ¿Y dices que me odias? Eso es lo que yo esperaba de ti, un -odio mortal, implacable, feroz, y me prometo una alegría diabólica, al -mirarte a mis pies, suplicante, entre los últimos espasmos de tu rencor -impotente.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Atónita y mirándole con horror.)</em> -¿Pero qué especie de monstruo eres tú? ¿De qué lodo infecto te han -hecho? ¿Qué fiera te ha engendrado?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sigue... sigue... Más... más... ¡aún más!... Continúa -escarneciéndome... ¡Nunca me parecerán bastantes tus insultos!... -Vamos, no te detengas... Amontona contra mí las injurias más -expresivas, abofetéame el rostro con los dicterios más repugnantes, -escúpeme a la cara los insultos más soeces... Todo eso no servirá más -que para encender la hoguera de la pasión que arde en mi pecho. <em -class="acot">(Trata de abrazarla.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Retrocediendo espantada.)</em> ¡Atrás! -¡No te acerques! ¡Socorro! ¡A mi! ¡A mí!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No acudirá nadie. Te cansas en vano. <em -class="acot">(Acercándose al balcón.)</em> Mira... Los primeros -fulgores de la mañana empiezan a colorear el horizonte. Tu Mario, tu -idolatrado Mario, solo tiene ya un cuarto de hora de vida.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantando las manos al cielo.)</em> -¡Señor!... ¡Dios justo!... ¡Dios omnipotente!... ¿pero no ves esto? -¿Cómo consientes tanta infamia? ¡Dios mío, socórreme!... Ven en mi -ayuda.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_56">p. 56</span>Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Burlándose.)</em> ¡Si no cuentas -con otro auxilio! <em class="acot">(Mirando desde el balcón.)</em> -Ya está en la horca el cadáver de Angelotti... ¿Le ves? <em -class="acot">(Floria retrocede horrorizada cubriéndose los ojos con las -manos.)</em> Ahora le toca al vivo. <em class="acot">(Llamando.)</em> -¡Colometti!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Lanzándose desesperada hacia el -balcón.)</em> ¡No, no!... ¡Eso no!... ¡salvadle!...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Abrazándola.)</em> ¿Entonces?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Dejándose caer a sus pies.)</em> -¡Piedad!... ¡Tened piedad de mí! ¡Ya os habéis vengado bastante!... -Vedme aquí, a vuestros pies, castigada, vencida, suplicante, casi -moribunda, implorando vuestro perdón por todo lo que haya podido -ofenderos...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándola y abrazándola -estrechamente.)</em> Es decir, que estamos de acuerdo, ¿no es -verdad?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Separándose de él y lanzando un grito -de repugnancia invencible.)</em> ¡Ah!... ¡no!... ¡Nunca!... ¡nunca!... -¡Antes la muerte!... <em class="acot">(Huye hacia la derecha, crispada -de terror. En este momento se abre la puerta de entrada y aparece -Colometti.)</em></p> - - -<h3>ESCENA IV</h3> - -<p class="quienes">LOS MISMOS, COLOMETTI y algunos soldados que están -agrupados detrás de él.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿Debo ir a buscar al reo, excelencia?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Oh!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Espera. <em class="acot">(En voz baja a Floria, que -está apoyada en el respaldo del sofá.)</em> Te doy un minuto para -reflexionar.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con angustia infinita.)</em> ¡No puedo -más!... ¡No puedo más! ¡Todo ha concluido en mí!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(En voz baja.)</em> Responde.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Después de una pausa y haciendo -un violento esfuerzo.)</em> Sí... <em class="acot">(Al decir este -monosílabo se deja caer en el sofá, anegada en lágrimas, con el rostro -sobre los almohadones y sollozando desesperadamente.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sonriendo.)</em> He cambiado de -opinión, Colometti. El verdugo puede retirarse a descansar...<span -class="pagenum" id="Page_57">p. 57</span> Por ahora su faena ha -concluido. <em class="acot">(Colometti da una orden a los soldados y -estos se retiran.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Incorporándose penosamente y en voz -baja, ahogada por los sollozos.)</em> Quiero la libertad de Mario, pero -ahora, en este mismo instante.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(También en voz baja.)</em> Poco a -poco, amiga mía. No se puede andar tan deprisa. Aquí está la orden -formal del gobernador a quien debo obedecer. <em class="acot">(Se la -enseña.)</em> «Cavaradossi será ejecutado antes de salir el sol.» El -caballero debe, pues, sufrir la pena impuesta por las leyes o por lo -menos, debe creer todo el mundo que la ha sufrido. La estratagema -que voy a emplear para librarle de la muerte, solo la conoceremos el -caballero Cavaradossi, Colometti y nosotros dos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Y quién me garantiza que cumpliréis vuestra palabra?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Las órdenes que voy a dar ahora mismo. <em -class="acot">(En voz alta.)</em> Colometti, cierra esa puerta. -<em class="acot">(Colometti obedece.)</em> Oye bien lo que tengo -que decirte... El preso no será ahorcado, sino fusilado <em -class="acot">(Movimiento en Floria. Scarpia la tranquiliza con un -gesto.)</em> sobre la explanada del castillo, lo mismo, exactamente lo -mismo, que el conde de Palmieri.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿Es decir que esa ejecución?...</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No será más que simulada, ¿comprendes? Como lo fue la -del conde.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Entendido, excelencia.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Tú mismo elegirás entre los soldados de la compañía de -guardias, doce hombres de tu confianza, cuyos fusiles también tendrás -cuidado de cargar por ti mismo, con cartuchos sin bala.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Así lo haré.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">En seguida, advertirás al caballero Cavaradossi todo -lo que debe de hacer para evitar sospechas... Cuando el reo oiga el -ruido de la descarga, se dejará caer en tierra, como herido por el -rayo... En este momento te acercarás a él como para convencerte de -que está bien muerto y después de decir en alta voz que no necesita -el tiro de gracia, ordenarás<span class="pagenum" id="Page_58">p. -58</span> al piquete que se retire al castillo. Cuando los soldados -hayan desaparecido, te aproximarás al caballero Cavaradossi y después -de echarle la capa sobre los hombros, le acompañarás tú mismo, hasta la -puerta del castillo, donde le esperará el coche de la señora. Entrarás -con él en el carruaje y sin perder un momento le acompañarás hasta la -puerta Angélica, que has de mandar abrir por orden mía. Cuando estéis -fuera de las murallas, en lugar seguro, le dejarás continuar su viaje -y tú vendrás a darme cuenta de todo y a descansar. ¿Has entendido -bien?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Perfectamente, excelencia. ¿Cumplo ahora lo mandado?</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No. Deja solo al reo en la capilla y espera.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A media voz.)</em> Quiero verle... -quiero decirle yo misma cuanto acabáis de ordenar.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Sea. <em class="acot">(A Colometti.)</em> La señora está -en libertad y puede ir y venir a su antojo por el castillo. Deja a uno -de tus compañeros al pie de la escalera, para que la acompañe hasta la -capilla. Después de la entrevista y cuando la señora haya entrado en su -coche ejecutarás fielmente todo lo que acabo de ordenarte.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Está bien, excelencia. <em -class="acot">(Inclinándose.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">No te olvides de nada... Ordena, en nombre mío, que no -entre nadie a molestarme... <em class="acot">(Colometti sale cerrando -la puerta. Scarpia echa el cerrojo por dentro.)</em></p> - - -<h3>ESCENA V</h3> - -<p class="quienes">FLORIA y SCARPIA</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Al ruido que hace el cerrojo, Floria -se estremece y se levanta pálida y vacilante.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a ella.)</em> ¿Estás -satisfecha?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con voz débil y temblando.)</em> Aún -no.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¿Tienes más que pedirme todavía?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Haciendo un esfuerzo.)</em> Quiero -un salvoconducto,<span class="pagenum" id="Page_59">p. 59</span> -autorizándome para abandonar libremente los Estados Romanos.</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">Es muy justo. <em class="acot">(Va hacia la escribanía -y se pone a a escribir vuelto de espaldas. Floria se acerca a la -mesa y toma el vaso en que Scarpia le sirvió vino al principio del -acto. Al acercarlo a sus labios, se fija en el cuchillo de trinchar, -de hoja muy afilada, que está sobre la mesa y se iluminan sus ojos -con brillo siniestro, volviéndose en el acto a mirar a Scarpia que -sigue escribiendo. Deja el vaso sobre la mesa y aproxima hacia sí el -cuchillo. Después se quita, rápidamente, el guante de la mano derecha y -lo coloca encima del cuchillo. Scarpia, que ha concluido de escribir, -lee en alta voz.)</em> «Se ordena a todas las autoridades civiles y -militares, que dejen salir libremente de la ciudad de Roma y de todos -los Estados romanos a la artista Floria, llamada <i>La Tosca</i>, y -al caballero que la acompaña, encargándoles además que les presten -protección y ayuda si la necesitasen. Tal es nuestra voluntad.— Roma, -diez y ocho de junio de mil ochocientos.— Vitelio Scarpia, director -general de Policía.— Por mandado de su majestad Católica el rey -Fernando.» <em class="acot">(Se acerca a Floria, la cual vuelve a coger -el vaso, apurando de una vez su contenido.)</em> Está bien así, ¿no es -cierto? <em class="acot">(Entrega el salvoconducto a Floria que lee -en pie, rozando casi su espalda con el rostro de Scarpia, que está -inclinado sobre ella, devorándola con los ojos. Floria, después de -leer, coloca el vaso sobre la mesa, procurando que su mano esté casi -encima del cuchillo.)</em> Y ahora, ¿qué me darás tú en cambio? <em -class="acot">(La estrecha por la cintura con un brazo, mientras la besa -ardientemente en la espalda.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Esto! <em class="acot">(Se vuelve rápidamente y le -clava el cuchillo en el corazón.)</em></p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cayendo sobre el sofá.)</em> ¡Ah... -maldita!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Prorrumpiendo en una carcajada de -alegría salvaje.)</em> ¡Por fin!... ¡por fin! ¡Estás en mi poder!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt">¡Socorro!... ¡A mí!...</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Grita, grita si puedes! ¡Miserable!... ¡Ah!... ¡Dios -ha oído mis súplicas! <em class="acot">(Arroja el cuchillo sobre -la mesa.)</em> ¡Verdugo! ¡Me has torturado durante toda una noche! -¡Te has reído de<span class="pagenum" id="Page_60">p. 60</span> mi -desesperación y de mis lágrimas, has pisoteado sin piedad las fibras -más delicadas de mi alma! ¿Y no había de tener yo mi desquite? <em -class="acot">(Se encorva y se acerca a él.)</em> Mírame bien, infame... -Mira el regocijo que siento ante tu agonía... mira el placer con que -contemplo tu muerte... ¡Cobarde!... Y mueres por mano de una mujer, -aborto del infierno. Sí, y mueres desesperado, blasfemando de rabia -como los réprobos, ¡como lo que eres!... ¡Muere, demonio! ¡Muere, -monstruo!... ¡Muere condenado por toda la eternidad!</p> - -<p class="rol">Scarpia</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de incorporarse, sobre el -respaldo del sofá.)</em> ¡Favor!... ¡Yo muero!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Va hacia la puerta de salida a -escuchar, pero sin dejar de mirar a Scarpia.)</em> ¡No llames en tu -auxilio! ¡Nadie vendrá!... Tu propia sangre te ahoga la voz en la -garganta, ¡miserable! <em class="acot">(Scarpia, por un último y -supremo esfuerzo, logra ponerse casi de pie y Floria, al verlo, va -hacia la mesa, empuñando de nuevo el cuchillo. Ambos están, uno frente -al otro, unos instantes; ella, amenazadora, y él, sofocado por el -estertor de la agonía y sin poder hablar hasta que por fin, cae sobre -el sofá lanzando un gemido, y del sofá vuelve a caer en tierra. Floria -deja el cuchillo sobre la mesa y dice con frialdad.)</em> ¡Más vale -así! <em class="acot">(Toma el candelero que está sobre la mesa y lo -acerca al rostro de Scarpia que en este instante expira.)</em> ¡Ahora -estamos en paz! <em class="acot">(Sin volver a mirar el cadáver, coloca -el candelabro, en su sitio y se limpia, tranquilamente, la mano con el -mantel. Después ve una mancha de sangre en el vestido y moja una punta -de la servilleta en la botella de agua y se frota con ella el vestido, -estruja la servilleta y la tira en la alcoba. Anda alrededor de la mesa -y se va hacia el espejo, coge el candelabro que está sobre la consola -y lo enciende y vuelve a dejarlo en su sitio. En seguida se arregla -los cabellos, recoge el guante, se lo calza, y al abrochárselo, ve el -cadáver.)</em> ¿Y era eso lo que hacía temblar a toda una ciudad? <em -class="acot">(En este, instante empieza a oírse el redoble lejano de -tambores.)</em> ¡La diana! ¿Ya? <em class="acot">(Sigue el ruido de -los tambores que no cesa hasta que cae el telón. Floria toma, sobre la -mesa, el salvoconducto y se lo<span class="pagenum" id="Page_61">p. -61</span> guarda en el pecho. Escucha hacia la puerta, después se -acuerda de que ha encendido el candelabro y se dirige a apagarlo, pero -de pronto cambia de idea y vuelve a encenderlo con el que está sobre la -mesa, colocando los dos candelabros a ambos lados del cadáver. Mira en -torno suyo, ve el crucifijo que está sobre el reclinatorio, lo coge y -lo pone sobre el pecho de Scarpia. Por último, se dirige a la puerta, -descorre el cerrojo, la abre con precaución y mira hacia el corredor -que está muy oscuro. Permanece un momento escuchando y sale, cerrando -la puerta detrás de sí, mientras los tambores redoblan con mayor -fuerza.)</em></p> - -<p class="fin">TELÓN</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter" id="Ch_41"> - <p><span class="pagenum" id="Page_63">p. 63</span></p> - <div class="figcenter"> - <img src="images/borla063.jpg" - style="width: 28em; height: auto;" - alt="Ilustración ornamental" /> - </div> - <h2 class="nobreak" title="ACTO CUARTO. CUADRO PRIMERO">ACTO CUARTO</h2> - <hr class="tir" /> - <p class="subh2 mt15">CUADRO PRIMERO</p> -</div> - -<p class="dondeh">La capilla de los condenados a muerte en el castillo -de Santángelo. Ventana con fuertes rejas de hierro al fondo, un altar a -la derecha y la puerta de entrada a la izquierda.</p> - - -<h3>ESCENA PRIMERA</h3> - -<p class="quienes">MARIO, acostado y dormitando, UN CARCELERO, -COLOMETTI y DOS SOLDADOS que están de centinela.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Acercándose a Mario.)</em> ¡Caballero! -¡Vamos... caballero!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Despertándose.)</em> ¿Eh? ¿Que hay? -¡Ah! ¿Sois vos?... ¡Dormía de una manera tan agradable!... Llegó el -momento. ¿No es eso? ¿Venís a poner fin a este hermoso sueño para -anunciarme que voy a entrar en el otro, en aquel otro que no concluye -nunca?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Os equivocáis. Vengo a deciros que está ahí una persona -que quiere hablaros. <em class="acot">(Se acerca hacia la puerta de -entrada, que permanece abierta.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndole.)</em> Aguardad. Si es -alguno de esos frailes que pretenden hacerme implorar la misericordia -divina por haber intentado salvar la vida de un fugitivo, decidle de -mi parte que se vaya, que no quiero verle. Sí,<span class="pagenum" -id="Page_64">p. 64</span> yo os ruego que me libréis de la presencia -de esas gentes y de sus cánticos lúgubres. La muerte es ya harto -desagradable por sí misma para ennegrecerla aún más con la tristeza que -infunden en el ánimo semejantes ceremonias. <em class="acot">(Vuelve a -recostarse como para dormir de nuevo.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">No es eso. Los religiosos se han retirado ya por orden -de su excelencia. La persona que desea entrar es una persona de vuestro -agrado.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> ¿Floria?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Sí.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Levantándose.)</em> ¡Oh!... -que venga... que venga al instante... ¿Dónde está? <em -class="acot">(Colometti hace un gesto al carcelero y este hace entrar a -Floria.)</em></p> - - -<h3>ESCENA II</h3> - -<p class="quienes">LOS MISMOS y FLORIA</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Corriendo a abrazar a Mario.)</em> -¡Mario!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Alma mía!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Me has perdonado ya?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Perdonarte! ¡Tú eres quien debe perdonarme un injusto -movimiento de cólera!... ¡Qué habías de hacer después de atormentarte -de aquel modo!... ¿Vienes a darme el último adiós?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando de soslayo a los polizontes -que ante una señal de Colometti se disponen a marcharse.)</em> No... no -vengo a darte el último adiós.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Sin comprender.)</em> ¿Qué dices?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(En voz baja.)</em> ¡Calla!... Espera, -espera a que se hayan marchado. <em class="acot">(Acerca su rostro al -de Mario, el cual al sentir su contacto en la mejilla no puede contener -un gesto de dolor.)</em> ¿Sufres mucho todavía?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Cogiéndole las manos a Floria y -besándolas con amor.)</em> No... un poco... Ya estoy mejor.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Yo te curaré. ¡Amor mío!... Dentro de algunos minutos -estaremos lejos, muy lejos de<span class="pagenum" id="Page_65">p. -65</span> esta ciudad... Los dos juntos... y a salvo de todo riesgo... -<em class="acot">(En este momento han salido el carcelero y los -soldados y no queda más que Colometti.)</em> Sí... te traigo la -libertad, la salvación.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Asombrado.)</em> ¡Mi libertad!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Absoluta.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Atónito.)</em> ¡De Scarpia!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí, de él, de él mismo... ¿No es cierto señor Comisario? -¿No es verdad que estará libre?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Hace pocos momentos su excelencia me ha dado órdenes que -confirman todo cuanto dice la señora.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Lo ves, Mario?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Mirando a uno y a otro.)</em> -¡Órdenes! ¿Qué órdenes son esas? <em class="acot">(Sin -comprender.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Que tu fusilamiento no será más que simulado. -¿Entiendes? Nada más que por pura fórmula... pero los fusiles -estarán cargados con pólvora sola. ¿No es cierto señor Comisario? -<em class="acot">(Colometti hace una señal de asentimiento.)</em> -Sin bala. ¿Entiendes bien? Y para mayor seguridad las armas las -preparará el mismo señor Comisario, aquí presente. ¿No es verdad? <em -class="acot">(Colometti vuelve a afirmar. Mario sigue mirándola con -incredulidad.)</em> Que te lo asegure él, que él mismo te lo afirme, -porque parece que no quieres dar crédito a mis palabras... Vamos, -hablad, hablad pronto. <em class="acot">(A Colometti.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Sí, yo mismo he cargado los fusiles... Así lo ha -ordenado su excelencia.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Lo oyes? Él mismo acaba de decirlo... Ya ves que no te -engaño... En seguida te conducirán a la explanada y al oír el ruido de -la descarga te dejarás caer en tierra como muerto... El señor Comisario -despedirá al piquete y en el acto te abrirá la puerta del castillo. -Saltamos después en mi coche y ya estamos en libertad... ¿Comprendes? -En libertad completa... ¡Libres para siempre! ¿Ves qué felicidad tan -grande?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con la misma incredulidad.)</em> ¿Pero -todo eso es posible?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Naturalmente. ¿Por qué muestras tanto empeño en negarlo? -Mira... Mira... <em class="acot">(Sacando del<span class="pagenum" -id="Page_66">p. 66</span> pecho el salvoconducto.)</em> Aquí está el -salvoconducto para atravesar la frontera.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Tú?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Y tú también. ¡Mario mío! Léelo entero. «La señora -Floria, llamada <i>La Tosca</i>, y el caballero que la acompaña.» Bien -claro está.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Después de leer.)</em> Sí, eso -dice. ¿Y la firma de Scarpia? <em class="acot">(Confuso y sin -comprender.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Estás convencido? <em -class="acot">(Abrazándole.)</em></p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Creyendo adivinar.)</em> ¡Ah! <em -class="acot">(Se detiene mirando a Colometti.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Sí, el caballero no debe tener ningún género de -desconfianza. Conviene apresurarse y no aguardar a que el día aclare -por completo. Después tendrán tiempo de hablar y abrazarse.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Es verdad!... ¡Tenéis razón!... ¡Pronto!... -¡Pronto!...</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">El piquete se encuentra ya formado en la explanada. Voy -a cerciorarme de que el sitio está completamente desierto y vuelvo a -buscaros.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Sí... sí... Que nadie te vea. ¡Cómo os agradezco lo que -hacéis por nosotros!</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Cumplo las órdenes de mi jefe. <em -class="acot">(Vase.)</em></p> - - -<h3>ESCENA III</h3> - -<p class="quienes">MARIO y FLORIA</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Apenas sale Colometti se dirige a -Floria cogiéndola violentamente por un brazo.)</em> ¡Desgraciada! ¿A -qué precio compraste mi libertad?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿A qué precio?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con voz terrible.)</em> Pues con una -puñalada en el corazón... <em class="acot">(Rápidamente.)</em> Pero, -antes... ¿entiendes? Antes.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Tú has hecho eso?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Yo!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¿Y ha muerto?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con alegría.)</em> A mis pies y -revolcándose en su propia sangre.</p> - -<p class="rol"><span class="pagenum" id="Page_67">p. 67</span>Mario</p> - -<p class="txt">¿Y no has huido? ¿Y estás aquí tan tranquila? ¡Pero se -descubrirá su muerte y te buscarán!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No, no temas... Él mismo, delante de mí, ordenó que le -dejaran descansar. ¡Ya descansa!</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡No importa... huye... huye pronto!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Repito que no tengas temor alguno. Es natural que -habiendo velado toda la noche sus gentes le dejen solo hasta la hora -de almorzar, de modo que tenemos por delante el tiempo suficiente para -llegar hasta Civitavecchia, donde podremos encontrar un buque que se -haga a la vela, o un bote o una barca de pescadores. Cuando vean el -cadáver, nosotros estaremos en alta mar, fuera de las garras de la -policía.</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">¡Ah, valerosa Floria!... ¡Eres una romana, una verdadera -romana de los tiempos heroicos! <em class="acot">(Abrazándola.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Al ver que se abre la puerta.)</em> -¡Silencio!... El Comisario.</p> - - -<h3>ESCENA IV</h3> - -<p class="quienes">DICHOS, COLOMETTI y SOLDADOS</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Vamos...</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Cuando gustéis.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Vivamente.)</em> ¡Sí... sí! <em -class="acot">(Al ver a los soldados cambia de tono.)</em> ¡Mario! -<em class="acot">(Le abraza. En voz baja a Colometti.)</em> ¿Puedo -acompañarle?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">No. <em class="acot">(También en voz baja.)</em> Es más -conveniente que no os presentéis hasta que oigáis los disparos.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Idem.)</em> La explanada está aquí -encima. ¿No es cierto?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Sí... No hay más que subir veinte escalones.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Bien...</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Vamos, caballero. <em class="acot">(A Mario.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Siempre abrazada a Mario.)</em> No -te olvides de nada. ¡Por Dios, Mario mío, déjate caer en cuanto oigas -la descarga!... Y sobre todo no<span class="pagenum" id="Page_68">p. -68</span> te muevas hasta que yo te avise... ¿Entiendes?</p> - -<p class="rol">Mario</p> - -<p class="txt">Sí. <em class="acot">(Besándola las manos.)</em> Adiós, -Floria.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Adiós no... Hasta luego, vida mía.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¡Adelante!... ¡Marchen! <em class="acot">(Los soldados -rodean a Mario que sale conmovido.)</em></p> - - -<h3>ESCENA V</h3> - -<p class="quienes">FLORIA sola</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Después de una pausa.)</em> Sí, -no hay duda... Con mis caballos llegaremos a Civitavecchia antes -de cuatro horas. ¡Ah, cuándo veré perderse en el horizonte esta -maldita tierra romana! ¡Con qué placer respiraremos fuera de ella! -<em class="acot">(Pausa.)</em> Les oigo andar aquí encima... <em -class="acot">(Escucha.)</em> Ya se paran... ¡Por fin llegó el momento -supremo!... Con tal de que no se le ocurra a nadie ir a despertar al -otro para cualquier asunto... <em class="acot">(Otra pausa.)</em> ¿Qué -es lo que hacen ahora? ¿A qué aguardan? Debía ya de haberse cumplido -todo... El más leve indicio puede perderle... Me estremece el alma -tanto esperar... ¡Me digo a mí misma que no se trata más que de una -ficción, y sin embargo la idea de que van a disparar sobre él me hiela -la sangre en las venas!... ¡Pronto!... ¡Pronto!... ¡Dios mío, qué -minutos tan eternos!... ¿Pues no estoy temblando?... ¡Concluid!... <em -class="acot">(Suena el ruido de la descarga, al oírle lanza un grito -de espanto.)</em> ¡Ah!... ¡Estoy loca!... ¡Me he estremecido de horror -como si fuera verdad!... ¡Ya está hecho!... ¡Ahora pronto, arriba!... -Su capa que han olvidado. <em class="acot">(Toma la capa de Mario y -sale precipitadamente.)</em></p> - -<p class="fin">MUTACIÓN</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter" id="Ch_42"> - <p><span class="pagenum" id="Page_69">p. 69</span></p> - <h2 class="nobreak" title="ACTO CUARTO. CUADRO SEGUNDO">CUADRO SEGUNDO</h2> - <hr class="tir" /> -</div> - -<p class="dondeh">Explanada. Al fondo un parapeto defendido con -cañones. En las lejanías, vista de la ciudad de Roma, entre el Coliseo -y la cúpula de San Pedro, iluminada por los fulgores del sol naciente. -A la izquierda una muralla alta, y al final de ella, bambalinas de -aire. A la derecha, otro muro, en el cual se abre la poterna, que está -a la entrada de la escalera. Más hacia la izquierda, un pasadizo entre -el muro y el parapeto. Empieza a amanecer en el momento de alzarse -el telón, y la escena se va iluminando con mayor intensidad hasta -finalizar el cuadro, en que brillará el sol espléndidamente sobre el -horizonte.</p> - - -<h3>ESCENA ÚNICA</h3> - -<p class="quienesh">MARIO está tendido en tierra cerca de la muralla, a -la izquierda. Los SOLDADOS están en el fondo, a la derecha, entre el -parapeto y el muro de la poterna. COLOMETTI está inclinado sobre el -cuerpo de Mario, cuya cabeza está vuelta hacia la muralla. Un SARGENTO -con una linterna alumbra a Colometti.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Después de observar el cuerpo durante -un momento, se incorpora y se dirige al sargento.)</em> Está bien -muerto. Podéis retiraros. <em class="acot">(El sargento se va, seguido -de los soldados. En este mismo instante aparece Floria por la poterna -con la capa de Mario al brazo.)</em></p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Este debe ser el sitio... Sí, aquí está la explanada. -<em class="acot">(Ve a Colometti.)</em> Ah, es él. ¿Los soldados se han -retirado ya?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Hace un momento.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Avanzando.)</em> ¿Dónde está?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Señalando al sitio.)</em> Allí.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Ah. <em class="acot">(Se lleva la mano al pecho.)</em> -Está bien. <em class="acot">(Reponiéndose.)</em> Tened la bondad de ver -si el camino está solitario. <em class="acot">(Colometti sale por el -fondo derecha. Floria corre hacia el sitio donde se encuentra el cuerpo -de Mario.)</em> ¡Soy yo! <em class="acot">(Aparece un soldado.)</em> -¡No te muevas!... ¡No te muevas, por Dios!... Pasa un soldado... -Aguarda. <em class="acot">(Se separa de Mario repentinamente.)</em> ¡Ya -se ha ido! <em class="acot">(Vuelve a acercarse<span class="pagenum" -id="Page_70">p. 70</span> a él, pero en este instante aparecen cuatro -hombres con dos linternas.)</em> ¡Quieto, todavía viene gente!... ¡Dios -mío, y el comisario que no llega! <em class="acot">(Se acercan los -cuatro hombres.)</em> ¿Eh? ¿Qué queréis? ¿Adónde vais?</p> - -<p class="rol">Sargento</p> - -<p class="txt">Venimos a buscar el cadáver.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con el espanto propio de la -situación.)</em> ¡Atrás! ¡No os acerquéis! ¡Ese cadáver me -pertenece!... ¡Es mío!... ¡Me lo ha entregado el señor barón de -Scarpia!... ¿No os lo ha dicho el Comisario?</p> - -<p class="rol">Sargento</p> - -<p class="txt">Nada nos ha dicho.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">Se habrá olvidado de daros la orden... Llamadle... -Buscadle en seguida. <em class="acot">(Los soldados van hacia -la derecha. Floria se acerca a Mario, sin perder de vista a los -soldados.)</em> ¡No te levantes aún! ¡Podrían verte! ¡Espera a -que se hayan alejado y después nos iremos! ¡Es lo mejor! ¡Podría -ocurrir cualquier desgracia imprevista! Con el salvoconducto -saldremos del castillo los dos sin esperar al Comisario... <em -class="acot">(Respirando.)</em> ¡Por fin!... Ya no se les ve... Ya -se han ido... ¡Ahora! <em class="acot">(Le arroja la capa, mirando -siempre a la derecha hacia el fondo.)</em> ¡Pronto! ¡Embózate! ¡Arriba! -<em class="acot">(Se vuelve y le ve inmóvil.)</em> ¿Eh? ¿Qué haces? -¡Levántate! ¿No me oyes? <em class="acot">(Espantada se acerca a -él.)</em> ¡Mario! ¡Mario mío! ¿Se habrá desmayado? <em class="acot">(Se -aproxima, le coge la cabeza y la vuelve rápidamente. Entonces ve el -rostro de Mario con la palidez de la muerte y el brazo derecho del -cadáver, que cae rebotando sobre el suelo.)</em> ¡Jesús! ¿Qué miro? -<em class="acot">(Abrazada al cadáver.)</em> ¡Sangre!... ¡Sangre!... -¡Muerto!... ¡Asesinos! ¡Asesinos! <em class="acot">(Colometti y -Schiarrone con los soldados. Al verlos Floria se levanta como una -furia y se dirige a Colometti.)</em> ¡Miserable!... ¡Verdugo, lo has -asesinado!</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">He cumplido la orden. Le mandé fusilar como al Conde -Palmieri.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¡Ah!... ¡la fiera!... ¡el monstruo!... ¡Y no puedo -matarlo por segunda vez!</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt">¿Matar? ¿A quién?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Con acento terrible.)</em> A vuestro -infame Scarpia... ¡A ese demonio del infierno!... ¡Sí, acabo de -matarlo de una cuchillada en el corazón! ¡Y<span class="pagenum" -id="Page_71">p. 71</span> ahora siento que esté muerto, porque -quisiera clavarle de nuevo el puñal en la herida y retorcerlo, en -ella mientras tuviera fuerza en mi brazo y aliento en mi pecho! <em -class="acot">(Colometti hace una seña y se van el Sargento y los -soldados.)</em> ¡Sí, andad, cobardes!... ¡Corred a ver lo que he hecho -de ese monstruo que asesina después de muerto!...</p> - -<p class="rol">Schiarrone</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Tratando de abalanzarse a ella.)</em> -¿Tú?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Deteniéndole.)</em> No hagas caso. ¡No -ves que está loca de dolor!... ¡Delira!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">No deliro... Está muerto... ¡Muerto! ¡Muerto!</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿Entonces?</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Desafiándole con el gesto.)</em> -¿Qué?</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">Sería poca tu vida para pagar la suya.</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt">¿Mi vida? ¿Qué me importa la vida, miserable?... -¡Tomadla, tomadla pronto! <em class="acot">(En este instante se -oyen voces confusas en el interior del castillo y redobles de -tambores.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(Al Sargento que vuelve -precipitadamente.)</em> ¿Qué sucede?</p> - -<p class="rol">Sargento</p> - -<p class="txt">Esa mujer ha dicho la verdad.</p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt">¿El barón?</p> - -<p class="rol">Sargento</p> - -<p class="txt">¡Muerto!</p> - -<p class="rol">Todos</p> - -<p class="txt">¡Ah! <em class="acot">(Gritos de cólera.)</em></p> - -<p class="rol">Colometti</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(A Floria que durante este breve -diálogo se ha ido retirando con expresión de alegría siniestra.)</em> -¡Te mandaré a hacer compañía a tu amante!</p> - -<p class="rol">Floria</p> - -<p class="txt"><em class="acot">(En lo alto del parapeto.)</em> -Voy yo misma sin necesidad de tu auxilio. ¡No quiero sufrir más el -horror de veros, infames esbirros de una infame tiranía!... <em -class="acot">(Mirando hacia Roma.)</em> ¡Pueblo envilecido que la -soportas!... <em class="acot">(Alzando el puño hacia el sol que aparece -radiante en el horizonte.)</em> ¡Sol estúpido que la alumbras, malditos -seáis! <em class="acot">(Se arroja por el parapeto.)</em></p> - -<p class="fin">TELÓN</p> - -<hr class="chap" /> - - -<hr class="full" /> - -<div lang='en' xml:lang='en'> -<div style='display:block; margin-top:4em'>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK <span lang='es' xml:lang='es'>LA TOSCA</span> ***</div> -<div style='text-align:left'> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Updated editions will replace the previous one—the old editions will -be renamed. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg™ electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG™ -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away—you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. -</div> - -<div style='margin:0.83em 0; font-size:1.1em; text-align:center'>START: FULL LICENSE<br /> -<span style='font-size:smaller'>THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE<br /> -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK</span> -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -To protect the Project Gutenberg™ mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase “Project -Gutenberg”), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg™ License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg™ electronic works -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg™ -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg™ electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg™ electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the person -or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.B. “Project Gutenberg” is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg™ electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg™ electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg™ -electronic works. See paragraph 1.E below. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation (“the -Foundation” or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg™ electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg™ mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg™ -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg™ name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg™ License when -you share it without charge with others. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg™ work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg™ License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg™ work (any work -on which the phrase “Project Gutenberg” appears, or with which the -phrase “Project Gutenberg” is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: -</div> - -<blockquote> - <div style='display:block; margin:1em 0'> - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most - other parts of the world at no cost and with almost no restrictions - whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms - of the Project Gutenberg License included with this eBook or online - at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you - are not located in the United States, you will have to check the laws - of the country where you are located before using this eBook. - </div> -</blockquote> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.2. If an individual Project Gutenberg™ electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase “Project -Gutenberg” associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg™ -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.3. If an individual Project Gutenberg™ electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg™ License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg™ -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg™. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg™ License. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg™ work in a format -other than “Plain Vanilla ASCII” or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg™ website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original “Plain -Vanilla ASCII” or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg™ License as specified in paragraph 1.E.1. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg™ works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg™ electronic works -provided that: -</div> - -<div style='margin-left:0.7em;'> - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg™ works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg™ trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, “Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation.” - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg™ - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg™ - works. - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg™ works. - </div> -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg™ electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg™ trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg™ collection. Despite these efforts, Project Gutenberg™ -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain “Defects,” such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the “Right -of Replacement or Refund” described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg™ trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg™ electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you ‘AS-IS’, WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg™ electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg™ -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg™ work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg™ work, and (c) any -Defect you cause. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg™ -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg™’s -goals and ensuring that the Project Gutenberg™ collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg™ and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at www.gutenberg.org. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation’s EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state’s laws. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation’s business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation’s website -and official page at www.gutenberg.org/contact -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ depends upon and cannot survive without widespread -public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular state -visit <a href="https://www.gutenberg.org/donate/">www.gutenberg.org/donate</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 5. General Information About Project Gutenberg™ electronic works -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg™ concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg™ eBooks with only a loose network of -volunteer support. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Most people start at our website which has the main PG search -facility: <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -This website includes information about Project Gutenberg™, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. -</div> - -</div> -</div> -</body> -</html> diff --git a/old/67354-h/images/adorno.jpg b/old/67354-h/images/adorno.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index b13379c..0000000 --- a/old/67354-h/images/adorno.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/images/borla005.jpg b/old/67354-h/images/borla005.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 10ee6c8..0000000 --- a/old/67354-h/images/borla005.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/images/borla027.jpg b/old/67354-h/images/borla027.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 3940c05..0000000 --- a/old/67354-h/images/borla027.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/images/borla047.jpg b/old/67354-h/images/borla047.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 59d6e97..0000000 --- a/old/67354-h/images/borla047.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/images/borla063.jpg b/old/67354-h/images/borla063.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index a7ecf87..0000000 --- a/old/67354-h/images/borla063.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/67354-h/images/cover.jpg b/old/67354-h/images/cover.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 7018755..0000000 --- a/old/67354-h/images/cover.jpg +++ /dev/null |
