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If you are not located in the United States, you -will have to check the laws of the country where you are located before -using this eBook. - -Title: El conde Lucanor - -Author: Don Juan Manuel - -Release Date: July 1, 2021 [eBook #65738] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -Produced by: Ramón Pajares Box and the Online Distributed Proofreading - Team at https://www.pgdp.net (This file was produced from - images generously made available by The Internet - Archive/Canadian Libraries) - -*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK EL CONDE LUCANOR *** - -NOTA DE TRANSCRIPCIÓN - - * Las cursivas se muestran entre _subrayados_, las versalitas se - han convertido a MAYÚSCULAS y las expresiones en l e t r a - e s p a c i a d a se han encerrado entre ~. - - * Los errores de imprenta han sido corregidos. - - * La ortografía del original, muy distinta de la actual, ha sido - respetada, sin normalización de variantes. - - * Las notas han sido renumeradas y ubicadas al final del párrafo que - contiene la llamada. - - * Las páginas en blanco han sido eliminadas. - - - - - BIBLIOTECA CALLEJA - - SEGUNDA SERIE - - - - - DON JUAN MANUEL - - EL CONDE - LUCANOR - - PRÓLOGO Y NOTAS DE - F. J. SÁNCHEZ CANTÓN - - - [Ilustración] - - - MCMXX - EDITORIAL “SATURNINO CALLEJA” S. A. - CASA FUNDADA EL AÑO 1876 - MADRID - - - - - PROPIEDAD - DERECHOS RESERVADOS - - COPYRIGHT, 1920 BY - EDITORIAL «SATURNINO CALLEJA», S. A. - - - Imp. Jaime Ratés.--Madrid. - - - - -PRÓLOGO - - -«Estando el año pasado en la corte de su Magestad, vino a mis manos -este libro del conde Lucanor, que por ser de autor tan ilustre me -aficioné a leerle, y comencé luego a hallar en él un gusto de la -propriedad y antigüedad de la lengua castellana, que me obligó a -comunicarlo a los ingenios curiosos y aficionados a las cosas de su -nación; porque juzgaba ser cosa indigna que un Príncipe tan discreto y -cortesano y de la mejor lengua de aquel tiempo, anduviese en tan pocas -manos.» - -Estas palabras, que Gonzalo Argote de Molina puso a la cabeza de la -primera edición del _Conde Lucanor_ en 1575, no han perdido actualidad; -el «libro de los buenos consejos» es en nuestros días más famoso -que leído, y no ha alcanzado la difusión de que es merecedor; ni -edición crítica, ni popular y legible de él se ha impreso hasta hoy; -y quien desee leerlo ha de acudir a los indigestos volúmenes de la -Biblioteca de Autores Españoles, ya que las lindas impresiones de -Krapf son costosas y raras como libros de bibliófilo, y la de Knust es -inasequible a la mayoría. - -A dar un texto de lectura fácil y de tamaño cómodo viene esta edición, -que por no estar hecha para «los hombres que saben», carece de todo -aparato erudito y de todo empeño de exactitud paleográfica; acéptase -en ella, como base, el texto central de Knust, que reproduce el -manuscrito más completo, y se moderniza la ortografía--según uso de -esta Biblioteca--siguiendo, en especial, la pauta que ha hecho legible -a todos el _Calila y Dimna_. - -Es el _Conde Lucanor_ un «exemplario», pero el más bello que se haya -escrito nunca; «comparte con el _Decamerón_ la gloria de haber creado -la prosa novelesca de Europa», con la ventaja, por parte de la obra del -nieto del Rey Santo, de estar terminada ya trece años antes de la peste -de Florencia (1348), ocasión de que fuesen narrados los cien inmortales -cuentos de Boccaccio. - -Se desarrolla la obra en forma de conversación entre un Príncipe, -el Conde Lucanor, y su consejero Patronio; las características de -Lucanor apenas se declaran en el libro; era señor de vasallos y de -estados grandes y estaba en edad no muy moza; las dudas que en su -espíritu surgen por asuntos de gobierno o del continuo trato del -mundo, resuélvelas su consejero con ejemplos, de los que extrae a su -fin sendas reflexiones provechosas condensadas en graciosos _viesos_. -Esto en la primera parte, que consta de cincuenta y un ejemplos[1]. -Las tres o las cuatro restantes son de interés y valor muy escasos. La -segunda comienza por un razonamiento «por amor de Don Jaime Señor de -Xérica», gran amigo de Don Juan Manuel, que le pidió escribiese «más -oscuro»; siguen cien proverbios, en su mayor parte lugares comunes de -la filosofía moral de la época, expresados a veces con raro acierto y -concisión; análoga es la tercera parte (que hasta hoy se ha impreso -siempre comprendida en la segunda, y que en esta edición se desglosa, -siguiendo el parecer de Doña María Goyri de Menéndez Pidal). La cuarta -(tercera en las anteriores impresiones), por una infantil ocurrencia -de D. Juan Manuel es punto menos que ininteligible; queriendo hablar -«oscuro» y «menos declarado», trueca en completo desorden las palabras, -y resultan logogrifos las más vulgares moralidades; la quinta parte -(antes cuarta) está constituída por unos amenos razonamientos -teológicos: entre ellos figura un bello apólogo. Desde la parte segunda -la conversación del Conde y Patronio casi se pierde en un continuo -monólogo del consejero. - - [1] En el Códice Puñonrostro figuran dos apólogos, que seguramente - no son obra de D. Juan Manuel, pero están hermosamente escritos; uno - de ellos, según Menéndez y Pelayo, es el cuento de «El durmiente - despierto» de las _Mil y una noches_. El mismo Menéndez y Pelayo no - cree tampoco obra de D. Juan Manuel el ejemplo cincuenta. - -El lunes 12 de Junio de 1335, estando en su castillo de Salmerón, -ganado a los moros, en tierra de Murcia, firma D. Juan Manuel la última -hoja del libro de Patronio, comenzado quizá dos o tres años antes. -Andaba el Príncipe moralista y guerrero en los cincuenta y tres de su -edad al acabar su obra maestra, pues él mismo declara había nacido «en -Escalona, martes cinco de Mayo, era de mil et CCC et XX años» (1282 de -Cristo). - -Hijo del Infante Don Manuel y de su segunda mujer Doña Beatriz de -Saboya, desde su nacimiento fué Señor de Peñafiel[2] y gozó del -singular privilegio de armar caballeros; a los doce años, su primo -Sancho IV le manda a Murcia como Adelantado Mayor de la Frontera, y -venturoso en las armas, derrota en Vera a los moros; plácele tanto al -Rey esta juvenil victoria, que cuando D. Juan descansaba en el invierno -en su señorío, va a visitarle, y encontrando desmantelada y pobre la -fortaleza, le hace merced de dineros para que pueda reedificar el -castillo, que aun hoy señorea el Duratón y el Duero. - - [2] La donación de Peñafiel a D. Juan, fué en el mismo año de su - nacimiento. En 1318 fundó el Convento de Dominicos donde se enterró. - En 1345 reedificó parte de las fortificaciones. Para el estado actual - del castillo y del convento, vid. Ortega y Rubio: _Los pueblos de la - provincia de Valladolid_, t. II, páginas 230 y 55; y el _Boletín_ - de la Sociedad Castellana de Excursiones, t. I, 1903, páginas 61 y - siguientes. - -Sería interminable referir por menor la vida de Don Juan Manuel; tres -veces casado, suegro de dos reyes, y a nadie fiel por largo tiempo; -su política fué un perpetuo cambiar; no hubo disensión en las tristes -minoridades del Rey Emplazado y de Alfonso el onceno en que no jugase -papel preponderante; su lealtad a la prudente Doña María de Molina, que -tanto le encargara Sancho _el Bravo_ en su lecho de muerte, flaqueó más -de una vez; y ya se le ve al lado del revoltoso Infante Don Pedro; ya -al de Don Juan _el Tuerto_; ya al del Infante de la Cerda; ya, en fin, -se «desnatura» hasta tres veces, y en una llega a hacer alianza con el -Rey moro de Granada contra su natural Señor. - -No eran los tiempos sazón de leales; y los hijos de los Infantes de -Castilla, como decía el Arzobispo de Santiago D. Rodrigo del Padrón, -«fuera mejor si fueran mejores, et nunca fallamos que fueran muy -buenos»; y D. Juan Manuel en su vida era un hombre de su época, hacía -lo que todos; «recelamos--seguía diciéndole el buen Don Rodrigo--que -non queredes fincar sólo, et queredes facer como los otros». - -En 1335, por la amenaza de la invasión almohade, apacíguanse un tanto -las luchas de Castilla, y Don Juan Manuel, reconciliado con Alfonso -XI, aprovecha quizá aquel alto en su constante pelear, y recoge en el -_Libro de Patronio_ la experiencia que el tráfago de la vida inquieta -había sedimentado en su espíritu, y la varia lectura que había sido -su consuelo en el chocar de odios, ambiciones e intereses de que era -semillero Castilla toda. - -Mas pronto se rompe de nuevo la tregua, y Don Juan, solo con sus -vasallos, lucha cuatro años contra el Rey; lógrase, por fin, el 10 de -Junio de 1340 cumplida paz, la «más honrada que nunca se falla que la -hobiese home en España». Como varón de consejo acompaña al Rey a las -gloriosas jornadas del Salado y Algeciras, y al fin de sus días aún -se oye su voz autorizada en las Cortes de Alcalá, de las que salió el -«Ordenamiento»[3]. Era entonces D. Juan tan poderoso, que «podía ir -del regno de Navarra hasta el regno de Granada, posando cada noche en -villa cercada et castillos suyos». En sus últimos tiempos placíale -vivir en Peñafiel, y en los buenos días del otoño bajaría de su -castillo, y rodeado de sus deudos y de discretos «fraires predicadores» -de su convento, en alguna olmeda de la ribera del Duratón, contaría -el anciano, despaciosamente, algún «exemplo», sazonado con avisos y -moralidades «de mucha sciencia». - - [3] Varón de consejo y de resolución, tal era el común sentir acerca - de D. Juan Manuel; muchos años después de su muerte, cuando Don - Fernando, Infante de Castilla, después Rey de Aragón, tenía puesto - cerco a Antequera, habiendo dudas en los caudillos de si aventurarse - o no a tomar una áspera sierra que era de moros, exclamó el Infante: - «Por cierto mengua face aquí mi bisabuelo Don Juan Manuel.» Lo cuenta - Argote de Molina. - -La fecha de su muerte se desconoce, pero hubo de acaecer antes de -Agosto de 1349, en que ya se titulaba Señor de Villena su hijo -Fernando[4]. - - [4] Quien desee saber más noticias de la vida del nieto de San - Fernando, consulte el t. III de la _Historia Crítica_ de Amador - de los Ríos, y no eche en olvido el consejo de Argote: «el lector - puede ver la crónica del Rey Don Alonso XI, donde muy particular - memoria del se hace». La crónica de Alonso XI en la Biblioteca de - Rivadeneyra, t. LXVI. El Señor Jiménez Soler prepara hace años un - estudio acerca de D. Juan Manuel. - -El alma de D. Juan Manuel, los hechos de su vida, y sobre todo sus -obras, nos la muestran tal cual fué, con todos sus defectos--que eran -los de su tiempo--, con todas sus excelsas cualidades, a muy pocos -discernidas; cómo fué su cuerpo, lo sabemos también; en una oscura -capilla de la Claustra de la Catedral de Murcia figuran su retrato y el -de su hija la Reina de Castilla Doña Juana, como orantes en un retablo -firmado por el pintor modenés del siglo XIV Barnabas de Mutina[5]. -Don Juan Manuel, de barba y cabellos canos y luengos, viste túnica -de grana, está de hinojos ante Santa Lucía; es éste quizá el primer -retrato pintado que de un escritor español se conserva: sus ojos son -hermosos y rasgados, fina y larga la nariz; nobles las facciones, que -expresan inteligencia, energía y desengaño. - - [5] Al lado opuesto, y orante también, una dama coronada, Doña Juana - Manuel, hija de Don Juan, y mujer de Enrique II. Creíase en Murcia - eran retratos de los Reyes Católicos; al ilustre arqueólogo señor - González Simancas se debe la verdadera identificación; el retablo - es una obra importantísima firmada en Génova por un pintor modenés - llamado Bernabé, que firma varios cuadros de 1367 a 1376; nacido en - Módena, pintó allí entre 1364 a 1380, en Génova en 1364, 70, 80 y 83 - en Pisa y en el Piamonte. (Vid. Tormo, _Cultura Española_ (1907), - VII, pág. 849.) Corrado Ricci (_The Burlington Magazine_, «Barnaba - da Modena», Noviembre de 1913) desconoce la noticia del retablo de - Murcia. - -Mucho escribió D. Juan Manuel--Historia, Caza, Política, Moral, -Teología...--increíble parece hubiera vagar para ello quien hizo reales -los versos del Romancero - - Mis arreos son las armas, - mi descanso el pelear. - -El ambiente de la corte, a pesar del amor a la cultura de Alfonso X y -Sancho IV, no era muy propicio al constante cultivo de las letras, y -D. Juan Manuel era motejado por los grandes señores de la época, a los -cuales contestaba con frase que hoy mismo pudiera repetir: «pienso que -es mejor pasar el tiempo en facer libros que en jugar a los dados o -facer otras cosas viles». - -Tuvo Don Juan Manuel conocimiento de todo el saber de su siglo[6]; mas -su inclinación le llevaba a la Historia y a las «historias»; no hubo -colección de cuentos cristianos y orientales que no conociese y que -en su memoria no dejase profunda huella, y tan bien se fundían en su -espíritu las fábulas de lejana estirpe budista, las consejas y leyendas -de Occidente y los sucedidos casi contemporáneos, que con razón dijo -de él Rosenkranz: «fué el intermediario entre la novelística oriental -y la de Occidente». Tan varias son las fuentes de sus cuentos, que, al -decir de Menéndez y Pelayo, «parece imposible reunirlas en tan corto -espacio», no hay en el _Conde Lucanor_ ningún relato original; como -tampoco lo hay en el _Decamerón_; la grande originalidad está en el -estilo. Al fin de cada cuento encontrará el lector algunas notas acerca -de su origen y difusión, en las que claramente se verá lo que aquí se -advierte; Knust, en su edición, ilustra minuciosamente las fuentes de -cada apólogo, pero acaso extrema los detalles y olvida a veces datos -que creo de interés anotar. - - [6] A mi docto amigo el R. P. Guillermo Vázquez, de la Orden de - la Merced, debo la noticia de un maestro de D. Juan Manuel. En el - fol. 88 del t. XLIII de la colección Salazar, en la Academia de - la Historia, se halla copia de un epitafio del monasterio de la - Trinidad, de Toledo; dos partes tiene la inscripción: latina una, en - romance la segunda; casi sin sentido la primera; de ella se deduce - era el muerto de estirpe «inclita portugalensis»; los renglones - castellanos dicen: _Finó Martín Fernández Pantoja, ayo de Don Juan, - fijo del Infante Don Manuel, a cinco dias de marzo, era de M. CCC - XXVII_ (1289). Tal vez alguno de los cuentos y consejos de Patronio - son recuerdo de las lecciones de este hasta hoy desconocido maestro - de la niñez de Don Juan Manuel. - -La lengua de D. Juan Manuel es la misma de Alfonso _el Sabio_; lengua -pulida y cortesana ya, en medio de su ingenuidad; está libre de todo -amaneramiento retórico; fué el primer escritor de nuestra Edad Media -que tuvo estilo en prosa, como fué el Arcipreste de Hita el primero que -lo tuvo en verso, y se nos muestra como un estilista superior, en frase -del señor Menéndez Pidal. - -También hizo versos D. Juan Manuel: un libro de _Cantares_, que se ha -perdido, y los que pone al fin de cada ejemplo en el _Conde Lucanor_, -no muy sonoros y _numerosos_; pero, como advierte Doña María Goyri, -«Don Juan no medía los versos, contaba las sílabas, admitiendo siempre -el hiato, y únicamente se permitía apocopar algún verbo o elidir algún -pronombre». - -La sobriedad, el poner las cosas «en las menos palabras que puedan ser» -fué su preocupación, como observa D. Ramón Menéndez Pidal. - -Lo que más encanta en su estilo es la ingenuidad, nunca candorosa; -siempre hay en él unos adarmes de malicia amable, y en muchos cuentos -un fondo de humorismo raras veces amargo; se ve siempre al gran señor -superior a su tiempo, y para quien las cosas de este mundo no guardan -secretos, que con mirada serena, un tanto escéptica, analiza las -acciones de los hombres y adoctrina sin empacho de moral acerca del -camino que en la vida se ha de seguir; y todo esto con una expresión -limpia de groserías y complacencias de bajos gustos; con justeza anota -Menéndez y Pelayo que «para no escribir en el siglo XIV como Boccacio -o como el Arcipreste de Hita, se necesitaba una exquisita delicadeza -de alma, una repugnancia instintiva a todo lo feo y villano, que es -condición estética, a la par que ética, de espíritus valientes». - -En el _Conde Lucanor_--dice _Azorín_--«todo es sencillo, limpio y -claro», Don Juan Manuel «lo escribe atentamente con el gesto sereno del -Erasmo retratado por Holbein». «Cuando acaba de escribir uno de sus -capítulos, se levanta, da unos paseos por la estancia, contempla sus -libros, echa un vistazo por la ventana al paisaje. Desde la ventana se -descubre el severo y noble campo de Castilla; una serranía azulina con -cimas blancas cierra el horizonte; hasta la línea azul se extiende una -campiña suavemente ondulada por los oteros y recuestos.» - - F. J. SÁNCHEZ CANTÓN. - - - - -BIBLIOGRAFÍA - - -Del Conde Lucanor se conservan cinco códices, ninguno contemporáneo; el -único completo es el 6376 (ant. S-34) de la Biblioteca Nacional; consta -de las cuatro partes (cinco, como ha probado Doña María Goyri). - -La edición _princeps_ fué publicada por Argote de Molina en 1575 en -Sevilla. Reproducciones de ella son: las de Madrid, 1642, Stuttgart, -1839, y Barcelona, 1853, con prólogo de Milá y Fontanals; en estas -cuatro ediciones sólo se publicó la primera parte. - -En la Biblioteca de Autores Españoles, t. LI, por Gayangos, se publicó -ya el texto completo, dividido en cuatro partes. Texto que se reprodujo -en dos bellos tomitos por Krapf en Vigo en 1898. Otra imprimió en 1900. - -En 1900, Adolf Birch-Hirschfeld publicó las notas y texto (del S-34 con -variantes) que Knust preparaba para publicar una edición crítica, que -murió sin terminar; de esto dependen los defectos de que adolece la -publicación, que, sin embargo, es la única hasta ahora utilizable; al -fin van eruditas ilustraciones sobre el origen y descendencia de los -cuentos; de ellas hemos entresacado algunas notas. - -En fin, en 1902, el citado Krapf publicó en Vigo una escrupulosa -edición de la primera parte--más dos interesantes cuentos que no son de -D. Juan Manuel--, según un códice que fué de los Condes de Puñonrostro -y pertenece hoy a la Academia Española, quizá la más antigua redacción -del Conde Lucanor. Completaremos la edición con estos dos cuentos. - -Últimamente, en 1914, el Sr. Tenreiro ha publicado un bello arreglo, -para niños, de varios cuentos del Conde Lucanor, modernizando el estilo -y aun el asunto; y _Azorín_ ha interpretado maravillosamente los -ejemplos de Don Illán, el raposo y el cuervo, y Don Alonso Pérez de -Valdés, en _Lecturas españolas_. (Vid. en las _Páginas Escogidas_ de -esta Biblioteca.) - -Sobre la vida y obras de D. Juan Manuel véanse la biografía de -Argote en su edición, los prólogos de Milá y Fontanals y Gayangos -a sus impresiones, de Puibusque a su traducción al francés; Amador -de los Ríos, _Historia crít. de la lit. esp._, t. III, páginas 204 -y 55; Knust, prólogo y notas a su ed.; M. Goyri de Menéndez Pidal, -_Romania_, XXIX, páginas 600-602, y _Rev. de Archivos_, t. VII, pág. -320; Bonilla, _Anales de la lit._, cap. I, pág. 258; Hanssen, Notas -a la versificación de D. Juan Manuel; _Anales de la Universidad de -Chile_, 1902; _Bulletin Hispanique_, t. IV, núm. 4.º; Menéndez y -Pelayo, _Orígenes de la Novela_, t. I, y Menéndez Pidal, _Antología de -prosistas castellanos_, Madrid, 1917, páginas 28-30. - -Es de advertir que se conserva un autógrafo de D. Juan Manuel; es -una carta al Rey, en la que se transparenta su alma noble y cauta a -la vez, publicada en facsímil por el Sr. Jiménez Soler, en la _Revue -Hispanique_, t. XIV, pág. 606. - - - - - EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS - DEL - CONDE LUCANOR - ET DE - PATRONIO - - - - -EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO - - -Este libro fizo don Johan, fijo del muy noble infante don Manuel, -deseando que los homes ficiesen en este mundo tales obras, que les -fuesen aprovechosas de las honras, et de las faciendas, et de sus -estados; et fuesen más allegados a la carrera por que pudiesen salvar -las almas. Et puso en él los enxiemplos más aprovechosos que él sopo -de las cosas que acaescieron, por que los homes puedan facer esto -que dicho es. Et seria maravilla, si de cualquier cosa que acaezca a -cualquier homne, non fallare en este libro su semejanza que acaesció a -otro. - -Et porque don Johan vió et sabe, que en los libros contescen muchos -yerros en los trasladar--cuidando por la una letra que es la otra, en -escribiéndolo, múdase toda la razón, et por aventura confóndese--et -los que despues fallan aquello escripto, ponen la culpa al que fizo el -libro; et porque don Johan se receló desto, ruega a los que leyeren -cualquier libro que fuere trasladado del que él compuso, o de los -libros que él fizo, que si fallaren alguna palabra mal puesta, que non -pongan la culpa a él, fasta que vean el libro mismo que don Johan fizo, -que es emendado, en muchos lugares, de su letra. Et los libros que él -fizo, son estos que él ha fecho fasta aqui: ~La Cronica abreviada, El -Libro de los Sabios, El Libro de la Caballeria, El Libro del Infante, -El Libro del Caballero et del Escudero, El Libro del Conde, El Libro de -la Caza, El Libro de los Engeños, El Libro de los Cantares~. E estos -~Libros~ estan en el monesterio de los Fraires Predicadores que él -fizo en Peñafiel. Pero, desque vieren los libros que él fizo, por las -menguas que en ellos fallaren, non pongan la culpa a la su entención, -mas pónganla a la mengua del su entendimiento, porque se atrevió a se -entremeter a fablar en tales cosas. Pero, Dios sabe, que lo fizo por -entención que se aprovechasen de lo que él diría las gentes que non -fuesen muy letrados, nin muy sabidores. Et por ende, fizo todos los -sus libros en romance, et esto es señal cierto que los fizo para los -legos et de non muy grand saber como lo él es. Et de aqui adelante, -comienza el prologo del ~Libro de los Enxiemplos del Conde Lucanor et -de Patronio~. - - - - -En el nombre de Dios: amen. Entre muchas cosas extrañas et maravillosas -que Nuestro Señor Dios fizo, tovo por bien de facer una muy -maravillosa; esta es, que de cuantos homes en el mundo son, non ha uno -que del todo semeje a otro en la cara; ca como quier que todos los -homes han estas mismas cosas en la cara, los unos que los otros, pero -las caras en si mesmas non semejan las unas a las otras. Et pues en las -caras que son tan pequeñas cosas ha en ellas tan grant departimiento, -menos maravilla es que haya departimiento en las voluntades et en -las entenciones de los homes. Et asi fallaredes, que ningun home non -se semeja del todo en la voluntad nin en la entención con otro. Et -facervos he algunos enxiemplos porque lo entendades mejor: - -Todos los que quieren et desean servir a Dios, todos quieren una cosa, -pero non lo sirven todos en una manera, que unos le sirven en una -manera et otros en otra. E otrosí, todos los que sirven a los señores, -todos los sirven, mas non los sirven todos en una manera. Et los que -labran et crian, et trabajan, et cazan, et facen todas las otras -cosas, todos las facen, mas non las entienden nin las facen todos en -una manera. Et asi, por este enxiemplo, et por otros que seríen muy -luengos de decir, podedes entender, que, como quier que los homes todos -sean homes, et todos hayan voluntades et entenciones, que tan poco como -se semejan en las caras, tan poco se semejan en las entenciones et en -las voluntades; pero todos se semejan, en tanto que, todos usan, et -quieren, et aprenden mejor aquellas cosas de que se más pagan que las -otras. Et por que cada homne aprende mejor aquello de que se más paga, -por ende el que alguna cosa quiere mostrar a otro, débegelo mostrar en -la manera que entendiese que será más pagado el que lo ha de aprender. -Et porque a muchos homes las cosas sotiles non les caben en los -entendimientos porque non las entienden bien, non toman placer en leer -aquellos libros nin aprenden lo que es escripto en ellos. Et porque non -toman placer en ello, non lo pueden aprender nin saber asi como a ellos -cumpliría. - -Por ende, yo Don Johan, fijo del Infante Don Manuel, Adelantado Mayor -de la frontera et del regno de Murcia, fiz este libro, compuesto -de las más apuestas palabras que yo pude, et entre las palabras -entremetí algunos enxiemplos de que se podrían aprovechar los que los -oyeren. Et esto fiz segun la manera que facen los físicos, que cuando -quieren facer alguna melicina que aproveche al fígado, por razón que -naturalmente el fígado se paga de las cosas dulces, mezclan con aquella -melecina que quiere melecinar el fígado, azucar o miel o alguna cosa -dulce; et por el pagamiento que el fígado ha de la cosa dulce, en -tirándole para si, lleva con ella la melecina quel ha de aprovechar. Et -eso mismo facen a cualquier miembro que haya mester alguna melecina, -que siempre la dan con alguna cosa que naturalmente aquel miembro la -haya de tirar a si. Et a esta semejanza, con la merced de Dios, será -fecho este libro, et los que lo leyeren, si por su voluntad tomaren -placer de las cosas provechosas, que y fallaren, serles ha bien, et aun -los que tan bien non entendieren, non podrán escusar que en leyendo -el libro, por las palabras falagueras et apuestas que en él fallarán, -que non hayan a leer las cosas aprovechosas que son y mezcladas, et -aunque ellos non lo deseen, aprovecharse han dellas, asi como el -fígado et los otros miembros dichos se aprovechan de las melecinas -que son mezcladas con las cosas de que ellos se pagan. Et Dios, que -es complido et complidor de todos los buenos fechos, por la su merced -et por la su piedad, quiera que los que este libro leyeren, que se -aprovechen dél a servicio de Dios et para salvamiento de sus almas et -aprovechamiento de sus cuerpos, asi como El sabe, que yo, Don Johan, lo -digo a esa entención. Et lo que y fallaren que non es tan bien dicho, -non pongan la culpa a la mi entención, mas pónganla a la mengua del mio -entendimiento. Et si alguna cosa fallaren bien dicha o aprovechosa, -agradéscanlo a Dios, ca El es aquel por quien todos los buenos dichos -et fechos se dicen et se facen. - -Et pues el prólogo es acabado, de aquí adelante comenzará la materia -del libro, en manera de un grand Señor que fablaba con un su consejero. -Et dicían al Señor, Conde Lucanor, et al consejero, Patronio. - - - - -ENXEMPLO I - -De lo que contesció a un Rey con un su privado. - - -Acaesció una vez, que el conde Lucanor estaba fablando en su poridad -con Patronio, su consejero, et dijol: - ---Patronio, a mi acaesció que un muy grande homne et mucho honrado, -et muy poderoso, et que da a entender que es cuanto mio amigo, que me -dijo pocos días ha en muy grant poridad, que por algunas cosas quel -acaescieran, que era su voluntad de se partir desta tierra et non -tornar a ella en ninguna manera, et que, por el amor et grant fianza -que en mi había, que me quería dejar toda su tierra, lo uno vendido, -et lo al encomendado. Et pues esto quiere, seméjame muy grand honra et -grand aprovechamiento para mi; et vos decitme et consejadme, lo que vos -paresce en este fecho. - ---Señor conde Lucanor, dijo Patronio, bien entiendo que el mio consejo -non vos face grant mengua, pero pues vuestra voluntad es que vos diga -lo que en esto entiendo, et vos conseje sobre ello, facerlo he luego. E -primeramente, vos digo, que esto que aquel que cuidades que es vuestro -amigo vos dijo, non lo fizo sinón por vos probar. Et paresce que vos -conteció con él, commo conteció a un Rey con un su privado. - -E el conde Lucanor le rogó, quél dijiese como fuera aquello. - ---Señor, dijo Patronio, un rey era que había un privado en que fiaba -mucho. Et por que non puede seer que los homes que alguna buena andanza -han, que algunos otros non hayan envidia dellos; por la privanza et -bien andanza que aquel su privado había, otros privados daquel rey -habían dél muy grant envidia et trabajábanse del buscar mal con el rey, -su señor. Et como quier que muchas razones le dijieron, nunca pudieron -guisar con el rey quel ficiese ningun mal, nin aun que tomase sospecha -nin dubda dél, nin de su servicio. Et de que vieron que por otra manera -non pudieron acabar lo que querian, ficieron entender al rey, que aquel -su privado, que se trabajaba de guisar porque él muriese, et que un -fijo pequeño que el rey habia, que fincase en su poder, et de que él -fuese apoderado de la tierra, que faría commo muriese el mozo e que -fincaría él señor de la tierra. Et commo que fasta entonce non pudieran -poner en ninguna dubda al rey contra aquel su privado, de que esto le -dijieron, non lo pudo sofrir el corazón que non tomase dél recelo; ca -en las cosas en que tan grant mal ha, que se non pueden cobrar si se -facen, ningun homne cuerdo non debe esperar ende la prueba. Et por -ende desque el rey fué caido en esta dubda et sospecha, estaba con -grant recelo, pero non se quiso mover en ninguna cosa contra aquel su -privado, fasta que desto sopiese alguna verdad. - -Et aquellos otros que buscaban mal a aquel su privado, dijiéronle una -manera muy engañosa, en commo podría probar que era verdat aquello que -ellos dicían, et enformaron bien al rey en una manera engañosa, segund -adelante oiredes, como fablase con aquel su privado. Et el rey puso en -su corazón de lo facer, et fízolo. - -Et estando a cabo de algunos dias, el rey fablando con aquel su -privado, entre otras razones muchas que fablaron comenzol un poco a -dar a entender que se despagaba mucho de la vida deste mundo et quel -parescia que todo era vanidad. Et entonce non le dijo más. Et despues a -cabo de algunos dias fablando otra vez con aquel su privado, dandol a -entender que sobre otra razón comenzaba aquella fabla, tornol a decir -que cada dia se pagaba menos de la vida deste mundo et de las maneras -que en él veía. Et esta razón le dijo tantos días et tantas vegadas, -fasta que el privado entendió que el rey non tomaba ningún placer en -las honras deste mundo, nin en las riquezas, nin en ninguna cosa de -los bienes, nin de los placeres que en este mundo habíe. Et desque el -rey entendió que aquel su privado era bien caido en aquella entención, -dijol un día: que había pensado de dejar el mundo et irse desterrar a -tierra do non fuese conoscido, et catar algún lugar extraño et muy -apartado en que ficiese penitencia de sus pecados, et que por quella -manera, pensaba que le habría Dios merced et podría haber la su gracia -por que ganase la gloria del paraiso. - -E cuando el privado del rey esto le oyó dicir, estrañógelo mucho -diciendol muchas maneras por que lo non debía facer. Et entre las -otras dijol: que si esto ficiese, que faría muy grant deservicio a -Dios en dejar tantas gentes como había en el su reino que tenía él -bien mantenidas en paz et en justicia, et que era cierto que luego que -él dende se partiese, que habría entrellos muy grant bollicio et muy -grandes contiendas, de que tomaría Dios muy grant deservicio et la -tierra muy grant dapno, et cuando por todo esto non lo dejase, que lo -debía dejar por la reina, su mujer, et por un fijo muy pequeñuelo que -dejaba, que era cierto que serían en muy gran aventura también de los -cuerpos, como de las faciendas. - -Et a esto respondió el rey que: ante que él pusiese en toda guisa en -su voluntad de se partir de aquella tierra, pensó en la manera en -como dejaría recabdo en su tierra por que su mujer et su fijo fuesen -servidos et toda su tierra guardada, et que la manera era esta: que -bien sabía él que el rey le había criado et le había fecho mucho bien -et quel fallara siempre muy leal et, quel serviera muy bien et muy -derechamente, et quel por estas razones, fiara en él más que en homne -del mundo, et que tenía por bien del dejar la mujer et el fijo en su -poder, et entregarle et apoderarle en todas las fortalezas et logares -del regno, porque ninguno non pudiese facer ninguna cosa que fuese -deservicio de su fijo; et si el rey tornase en algún tiempo, que era -cierto que fallaría muy buen recabdo en todo lo que dejase en su poder; -et si por aventura muriese, que era cierto, que serviria muy bien a la -reina, su mujer, et que criaria muy bien a su fijo, et quel ternía muy -bien guardado el su regno fasta que fuese de tiempo que lo pudiese muy -bien gobernar; et asi, por esta manera, tenia que dejaba recabdo en -toda su facienda. - -E cuando el privado oyó decir al rey que quería dejar en su poder el -reino et el fijo, como quier que lo non dijo entender, plogol mucho en -su corazón, entendiendo que pues todo fincaba en su poder, que podría -obrar en ello como quisiese. - -E este privado había en su casa un su cativo que era muy sabio homne et -muy grant filósofo. Et todas las cosas que aquel privado del rey había -de facer, et los consejos quel había de dar, todo lo facía por consejo -de aquel su cativo que tenía en casa. - -Et luego que el privado se partió del rey, fuese para aquel su cativo, -et contol todo lo quel conteciera con el rey, dandol a entender con muy -grant placer et muy grand alegría cuanto de buena ventura era, pues el -rey le quería dejar todo el reino et su fijo en su poder. - -E cuando el filósofo que estaba cativo oyó decir a su señor todo lo -que le había pasado con el rey, et como el rey entendiera que quería -él tomar en poder a su fijo et al regno, entendió que era caido en -grant yerro, e comenzolo a maltraer muy fieramente, et dijol: que fuese -cierto que era en muy grant peligro del cuerpo et de toda su facienda; -ca todo aquello quel rey le dijiera, non fuera porque el rey hobiese -voluntad de lo facer, sinón que algunos quel querian mal, habían puesto -al rey quel dijiese aquellas razones por le probar, et pues entendiera -el rey quel placía, que fuese cierto que tenía el cuerpo et su facienda -en muy grant peligro. - -E cuando el privado del rey oyó aquellas razones, fué en muy grant -cuita, ca entendió verdaderamente que todo era asi como aquel su cativo -lo había dicho. Et desque aquel sabio que tenía en su casa le vió en -tan grant cuita, consejol que tomase una manera como podríe escusar -aquel peligro en que estaba. - -Et la manera fué esta: luego, aquella noche, fuese a raer la cabeza et -la barba, et cató una vestidura muy mala et toda apedazada, tal cual -suelen traer estos homes que andan pidiendo las limosnas andando en -sus romerías, et un bordón, et unos zapatos rotos et bien ferrados, et -metió entre las costuras de aquellos pedazos de su vestidura una grant -cuantía de doblas. Et ante que amaniciese fuese para la puerta del rey, -et dijo a un portero que y falló, que dijiese al rey que se levantase -porque se pudiese ir ante que la gente despertase, ca él allí estaba -esperando, et mandol que lo dijese al rey en grant poridat. Et el -portero fué muy maravillado cuandol vió venir en tal manera, et entró -al rey et díjogelo así como aquel su privado le mandara. E desto se -maravilló mucho el rey, et mandó quel dejase entrar. - -E desque lo vió como vinía, preguntol porqué ficiera aquello. E el -privado le dijo que bien sabía como le dijiera que se quería ir -desterrar, et pues él así lo quería facer, que nunca quisiese Dios que -él desconosciese cuanto bien le feciera; et que así como de la honra et -del bien que el rey hobiera, tomara muy grant parte; que así era muy -grant razón que de la laceria et del desterramiento que el rey quería -tomar, que él otrosí tomase ende su parte; et, pues el rey non se dolía -de su mujer et de su fijo, et del regno et de lo que acá dejaba, que -non era razón que se doliese él de lo suyo, et que iría con él, et -le serviría en manera que ningún home non gelo pudiese entender, et -que aún él llevaba tanto haber metido en aquella su vestidura que les -abondaría asaz en toda su vida, et que, pues que a irse habían, que se -fuesen ante que pudiesen ser conoscidos. E cuando el rey entendió todas -aquellas cosas que aquel su privado le dicía, tovo que se lo dicía -todo con lealtad, et gradesciógelo mucho, et contol toda la manera en -como hobiera a seer engañado et que todo aquello le ficiera el rey -por le probar. Et así, hobiera a seer aquel privado engañado por mala -cobdicia, et quisol Dios guardar, et fué guardado por consejo del sabio -que tenía cativo en su casa. - -Et vos, Señor Conde Lucanor, ha menester que vos guardedes que non -seades engañado deste que tenedes por amigo; ca cierto sed, que esto -que vos dijo, que non lo fizo sinón por probar que es lo que tiene -en vos. Et conviene que en tal manera fabledes con él, que entienda -que queredes toda su pro et su honra, et que non habedes cobdicia de -ninguna cosa de lo suyo, ca si homne estas dos cosas non guarda a su -amigo, non puede durar entre ellos el amor luengamente. - -Et el conde se falló por bien aconsejado del consejo de Patronio, su -consejero, et fízolo commo le consejara, et fallose ende bien. - -Et entendiendo don Johan, que este enjemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos en que se pone la -sentencia del enjemplo. Et los viesos dicen así: - - Non vos engañedes, nin creades que en donado - Face ningún homne por otro su daño de grado. - -Et los otros dicen así: - - Por la piedat de Dios et por buen consejo - Sale homne de coita, et cumple su deseo[7]. - - [7] Según Knust, relaciónase con una parábola del cap. IV del - _Barlaam y Josafat_, famosa novela mística atribuída a San Juan - Damasceno, que tiene sus orígenes en la leyenda budista del - Lalita-Vistara. Acerca de la influencia de este libro en la - literatura española, hay un notable estudio de F. Haam, vol. X de - las _Modern Language Notes_, de Baltimore, páginas 22-34. Llegó a D. - Juan Manuel por una versión oriental árabe seguramente, también de - ella hubo de tomar el asunto central de su Libro de los Estados. A la - Leyenda Áurea pasó también el _Barlaam_, capítulo CLXXX. - - - - -EJEMPLO II - -De lo que contesció a un homne bueno con su fijo. - - -Otra vez acaesció que el conde Lucanor fablaba con Patronio, su -consejero, et dijol: como estaba en grant coidado et en grant queja de -un fecho que quería facer; ca, si por aventura lo ficiese, sabía que -muchas gentes le trabarían en ello, et otrosí, si non lo ficiese, que -él mismo entendíe, quel podrían trabar en ello con razón. Et díjole -cuál era el fecho, et rogol quel consejase lo que entendía que debía -facer sobre ello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--bien sé yo que vos fallaredes -muchos que vos podrían consejar mejor que yo, et a vos dió Dios muy -buen entendimiento, que sé, que mi consejo vos face muy pequeña mengua, -mas pues lo queredes, decirvos he lo que ende entiendo. Señor conde -Lucanor--dijo Patronio--mucho me placería que parásedes mientes a un -ejiemplo de una cosa que acaesció una vegada a un homne bueno con su -fijo. - -E el conde le rogó quel dijiese, que como fuera aquello. - -Et Patronio dijo: - ---Señor, así contesció, que un homne bueno había un fijo; e como -quier que era mozo segund sus días, era asaz de sotil entendimiento. -Et cada que el padre alguna cosa quería facer, porque pocas son las -cosas en que algún contrallo non puede acaescer, dicial el fijo: que -en aquello que él quería facer, que veía él, que podría acaescer el -contrario. Et por esta manera le partía de algunas cosas quel cumplían -para su facienda. Et bien cred que cuanto los mozos son más sotiles -de entendimiento, tanto son más aparejados para facer grandes yerros -para sus faciendas; ca han entendimiento para comenzar la cosa, mas -non saben la manera como se puede acabar, et por esto caen en grandes -yerros, si non han quien los guarde dellos. Et asi, aquel mozo por la -sotileza que había del entendimiento et quel menguaba la manera de -saber facer la obra complidamente, embargaba a su padre en muchas cosas -que habie de facer. Et de que el padre pasó grant tiempo esta vida -con su fijo, lo uno por el daño que se le seguía de las cosas que se -le embargaban de facer, et lo al, por el enojo que tomaba de aquellas -cosas que su fijo le dicía, et señaladamente lo más, por castigar su -fijo et darle ejiemplo como ficiese en las cosas quel acaesciesen -adelante, tomó esta manera segunt aquí oiredes: - -El homne bueno et su fijo eran labradores et moraban cerca de una -villa. Et un día que facían y mercado dijo a su fijo: que fuesen amos -allá para comprar algunas cosas que habían mester: et acordaron de -llevar una bestia en que lo trajiesen: et yendo amos a mercado llevaban -la bestia sin ninguna carga et iban amos de pié et encontraron unos -homes que vinían daquella villa do ellos iban. Et de que fablaron -en uno et se partieron los unos de los otros, aquellos homes que -encontraron, comenzaron a departir ellos entre sí et dicían que no les -parescían de buen recabdo aquel homne et su fijo, pues llevaban la -bestia descargada et ir entre amos de pie. E el homne bueno, después -que aquello oyó, preguntó a su fijo que quel parescía daquello que -dicían. Et el fijo dijo, que decían verdat, que pues la bestia iba -descargada que non era buen seso ir entre amos de pié: et entonce mandó -el omne bueno a su fijo que subiese en la bestia. - -Et yendo asi, por el camino fallaron otros homnes: et de que se -partieron dellos, comenzaron a decir que lo errara mucho aquel homne -bueno, porque iba él de pié que era viejo et cansado, et el mozo que -podría sofrir laceria iba en la bestia. Preguntó entonce el omne bueno -a su fijo que quel parescía de lo que aquellos dicían; et él dijol quel -parescía que dicían razón. E estonce mandó a su fijo, que descendiese -de la bestia et subió él en ella. - -Et a poca pieza toparon con otros, et dijieron que facía muy -desaguisado de dejar el mozo que era tierno et non podría sofrir -laceria, ir de pié et ir el homne bueno que era usado de pararse a las -lacerias, en la bestia. E estonce preguntó el homne bueno a su fijo que -quel parescíe desto que estos dicían. Et el mozo dijol que segund él -cuidaba, que dicían verdat. E estonce mandó el homne bueno a su fijo -que subiese en la bestia porque non fuese ninguno dellos de pié. - -Et yendo así, encontraron otros homes et comenzaron a decir que aquella -bestia en que iban era tan flaca que a ves podría andar bien por el -camino, et pues asi era, que facian muy grant yerro en ir entramos en -la bestia. Et el homne bueno preguntó a su fijo, que quel semejaba -daquello que aquellos homes buenos dicían: et el mozo dijo a su padre, -quel semejaba verdat aquello. E estonce el padre respondió a su fijo en -esta manera: - ---Fijo, bien sabes que, cuando saliemos de nuestra casa que amos -veniamos de pié et traíamos la bestia sin carga ninguna: et tu dicías, -que te semejaba que era bien. Et despues fallamos homes en el camino -que nos dijieron que non era bien, et mandete yo sobir en la bestia -et finqué de pié; et tu dijiste, que era bien. Et despues fallamos -otros homes que dijieron que non era bien, et por ende descendiste tu -et subí yo en la bestia, et tu dixiste que era aquello lo mejor. Et -porque los otros que fallamos dijieron que non era bien, mandete subir -en la bestia comigo; et tu dijiste que era mejor que non fincar tu -de pié et ir yo en la bestia. Et agora estos que fallamos, dicen que -facemos yerro en ir entre amos en la bestia; et tu tienes que dicen -verdat. Et pues que así es, ruégote que me digas que es lo que podemos -facer en que las gentes non puedan trabar; ca ya fuemos entramos de -pié, et dijieron que non faciamos bien; et fuí yo de pié et tu en la -bestia, et dijieron que errábamos; et fu yo en la bestia et tu de -pié, et dijieron que era yerro; et agora imos amos en la bestia, et -dicen que facemos mal. Pues en ninguna guisa non puede ser que alguna -destas cosas non fagamos e ya todas las ficiemos, et todas dicen que -son yerros. Et esto fiz yo porque tomases ejiemplo de las cosas que te -acaesciesen en tu facienda; ca cierto sey que nunca faras cosa de que -todos digan bien; ca si fuere buena la cosa, los malos et aquellos a -que se non sigue pro de aquella cosa, dirán mal della; et si fuera la -cosa mala, los buenos que se pagan del bien non podrían decir que es -bien el mal que tu feciste. Et por ende, si tu quieres facer lo mejor -et más a tu pro, cata que fagas lo mejor et lo que entendieres que te -cumple más, et sol que non sea mal, non dejes de lo facer por recelo -del dicho de las gentes, ca cierto es que las gentes a lo demás siempre -fablan en las cosas a su voluntad, et non catan lo que es más a su pro. - -Et vos, señor Conde Lucanor, en esto que me decides que queredes facer -et que recelades que vos trabarán las gentes en ello, et si non lo -facedes que eso mismo farán, pues me mandades que vos conseje en ello, -el mi consejo es este: que ante que comencedes el fecho, que cuidedes -toda la pro e el dapno que se vos puede ende seguir, et que non vos -fiedes en vuestro seso, et que vos guardedes que non vos engañe la -voluntad, et que vos consejedes con los que entendiéredes que son de -buen entendimiento, et leales et de buena poridat. Et si tal consejero -non falláredes, guardat que vos non arrebatedes a lo que hobiéredes -a facer, a lo menos fasta que pase un dia et una noche, si fuere cosa -que se non pierda por tiempo. Et de que estas cosas guardáredes en lo -que hobiéredes de facer, et lo falláredes que es bien et vuestra pro, -conséjavos yo que nunca lo dejedes de facer por recelo de lo que las -gentes podrían dello decir. - -E el conde tovo por buen consejo lo que Patronio le consejaba. Et -fízolo así, et fallose ende bien. - -Et cuando Don Johan falló este ejiemplo, mandolo escribir en este -libro, et fizo estos viesos en que está abreviadamente toda la -sentencia deste ejiemplo. Et los viesos dicen así: - - Por dicho de las gentes, sol que non sea mal, - Al pro tenet las mientes, et non fagades al[8]. - - [8] De los muchos textos que Knust cita por sus relaciones con este - apólogo, basta la mención del VI capítulo del libro de Gobin _Les - coupes ravissantes_: procede de una fábula esópica. La Fontaine - tiene una con el mismo asunto. En España recuerdo el bello apólogo - _As Opiniós_ del poeta gallego J. Pérez Ballesteros, publicado en su - libro _Foguetes_. Coruña, 1888, p. 151. - - - - -EJEMPLO III - -Del salto que fizo el rey Richalte de Inglaterra en la mar contra los -moros. - - -Un día se apartó el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijol -así: - ---Patronio, yo fío mucho en el vuestro entendimiento, et sé que lo -que vos non entendiéredes o a lo que vos non pudiéredes dar consejo, -que non ha ningún otro homne que lo pudiese acertar; e por ende, -vos ruego que me consejedes lo mejor que vos entendierdes en lo que -agora vos diré: Vos sabedes muy bien, que yo non so ya muy mancebo, -et acaesciome así, que desde que fuy nascido fasta agora, que siempre -me crié et visque en muy grandes guerras, a veces con cristianos et a -veces con moros, et lo demás siempre lo hobe con reys, mis señores et -mis vecinos. Et cuando lo hobe con cristianos, siempre me guardé que -non se levantase ninguna guerra a mi culpa, pero non se podía escusar -de tomar grant daño muchos que lo non merescieron. Et lo uno por esto, -et por otros yerros que yo fiz contra nuestro Señor Dios, et otrosí, -porque veo que por homne del mundo, nin por ninguna manera, non puedo -un día solo ser seguro de la muerte, et so cierto que naturalmente -segund la mi edat non puedo vevir muy luengamente, et sé que he de ir -ante Dios que es tal juez de que non me puedo escusar por palabras, -nin por otra manera, nin puedo ser juzgado sinón por las buenas obras -o malas que hobiere fecho; et sé, que si por mi desaventura fuere -fallado en cosa por que Dios con derecho haya de ser contra mí, so -cierto, que en ninguna manera non pudíe escusar de ir a las penas del -infierno en que sin fin habré a fincar, et cosa del mundo non me podría -tener pro; et si Dios me ficiere tanta merced por que él falle en mi -tal merescimiento, por que me deba escoger para ser compañero de los -sus siervos et ganar el paraíso; sé cierto, que a este bien, et a este -placer, et a esta gloria, non se puede comparar ningún otro placer del -mundo. Et pues este bien et este mal tan grande non se cobra sinón por -las obras, ruégovos que segund el estado que yo tengo, que cuidedes -et me consejedes la manera mejor que entendiéredes que pueda facer -enmienda a Dios de los yerros que contra El fiz, et pueda haber la su -gracia. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--mucho me place de todas estas -razones que habedes dicho, et señaladamente, porque me dijiestes que en -todo esto vos consejase segund el estado que vos tenedes, ca si de otra -guisa me lo dijiéredes por me probar segund la prueba que el rey fizo -a su priuado, que vos conté el otro día en el ejemplo que vos dije; -mas pláceme mucho porque decides que queredes facer emienda a Dios de -los yerros que ficiestes, guardando vuestro estado et vuestra honra; -ca ciertamente, señor conde Lucanor, si vos quisiéredes dejar vuestro -estado et tomar vida de orden o de otro apartamiento, non podríades -escusar que vos non acaesciesen dos cosas: la primera, que seríades -muy mal judgado de todas las gentes, ca todos dirían que lo facíades -con mengua de corazón et vos despagábades de vevir entre los buenos; -et la otra es, que sería muy grant maravilla, si pudiésedes sofrir las -asperezas de la orden, et si después la hobiésedes a dejar o vevir en -ella non la guardando como debíades, seervos hía muy grant daño paral -alma et grant vergüenza et grant denuesto paral cuerpo et para la fama. -Mas pues esto, bien queredes facer, placerme hía que sopiésedes lo que -mostró Dios a un ermitaño muy sancto de lo que había de contecer a él -et al rey Richalte de Englaterra. - -E el conde Lucanor le rogó quel dijiese que como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--un ermitaño era homne de muy -buena vida, et facía mucho bien, et sufría grandes trabajos por ganar -la gracia de Dios. Et por ende, fizol Dios tanta merced quel prometió -et le aseguró que habría la gloria de paraíso: e el ermitaño gradesció -esto mucho a Dios; et seyendo ya desto seguro, pidió a Dios por merced -quel mostrase quien había de seer su compañero en paraíso. Et como -quier que el Nuestro Señor le enviase decir algunas veces con el ángel -que non facía bien en le demandar tal cosa, pero tanto se afincó en su -petición, que tovo por bien Nuestro Señor Dios del responder et enviole -decir con su angel que el rey Richalte de Inglaterra et él serian -compañeros en paraiso. - -E desta razón non plogo mucho al ermitaño, ca él conoscía muy bien -al rey et sabía que era homne muy guerrero et que había muertos, et -robados, et desheredados muchas gentes, et siempre le viera facer -vida muy contralla de la suya et aún, que parescía muy alongado de -la carrera de salvación: et por esto estaba el ermitaño de muy mal -talante. - -Et desque Nuestro Señor Dios lo vió asi estar, enviol decir con el su -angel; que non se quejase nin se maravillase de lo quel dijiera, ca -cierto fuese que más servicio ficiera a Dios et más meresciera el rey -Richalte en un salto que saltara, que el ermitaño en cuantas buenas -obras ficiera en su vida. - -E el ermitaño se maravilló ende mucho, et preguntol como podia esto -seer. - -Et el angel le dijo: que sopiese que el rey de Francia, et el rey de -Inglaterra et el rey de Navarra pasaron a Ultramar. Et el día que -llegaron al puerto, yendo todos armados para tomar tierra, vieron en la -ribera tanta muchedumbre de moros que tomaron dubda si podrían salir a -tierra. E estonce el rey de Francia envió decir al rey de Inglaterra -que viniese a aquella nave a do él estaba et que acordarían como habían -de hacer. Et el rey de Inglaterra que estaba en su caballo cuando esto -oyó, dijo al mandadero del rey de Francia, quel dijiese de su parte, -que bien sabía que él había fecho a Dios muchos enojos et muchos -pesares en este mundo et que siempre le pidiera merced quel trajiese a -tiempo quel ficiese emienda por el su cuerpo, et que, loado a Dios, que -veía el día que él deseaba mucho; ca si allí muriese, pues había fecho -la emienda que pidiera ante que de su tierra se partiese, et estaba en -verdadera penitencia, que era cierto quel habría Dios merced al alma, -et que, si los moros fuesen vencidos, que tomaría Dios mucho servicio, -et serían todos muy de buena ventura. - -Et de que esta razón hobo dicha, acomendó el cuerpo et el alma a Dios -et pidiol merced quel acorriese, et signose del signo de la santa cruz -et mandó a los suyos quel ayudasen. Et luego dió de las espuelas al -caballo et saltó en la mar contra la ribera do estaban los moros. Et -como quiera que estaban cerca del puerto, non era la mar tan baja que -el rey et el caballo non se metiesen todos so el agua, en guisa que non -paresció dellos ninguna cosa; pero Dios, así como Señor tan piadoso -et de tan grant poder, et acordándose de lo que dijo en el Evangelio; -que non quiere la muerte del pecador sinón que se convierta et viva, -acorrió entonce al rey de Inglaterra et librol de muerte para este -mundo et diol vida perdurable para siempre et escapol de aquel peligro -del agua. Et enderezó a los moros. - -Et cuando los ingleses vieron facer esto a su Señor, saltaron todos -en la mar en pos dél et enderezaron todos a los moros. E cuando los -franceses vieron esto, tovieron que les era mengua grande, lo que -ellos nunca solían sofrir, et saltaron luego todos en la mar contra -los moros. Et desque los vieron venir contra sí, et vieron que non -dubdaban la muerte, et que vinían contra ellos tan buenamente, non los -osaron asperar et dejáronles el puerto de la mar et comenzaron a fuir. -Et desque los cristianos llegaron al puerto mataron muchos de los que -pudieron alcanzar et fueron muy bien andantes, et ficieron dese camino -mucho servicio a Dios. Et todo esto bien vino por aquel salto que fizo -el rey Richalte de Inglaterra. - -Et cuando el ermitaño esto oyó, plogol ende mucho et entendió quel -facía Dios muy grant merced en querer que fuese él compañón en paraíso -de homne que tal servicio ficiera a Dios, et tanto ensalzamiento en la -fe católica. - -Et vos, señor conde Lucanor, si queredes servir a Dios et facerle -emienda de los enojos quel habedes fecho, guisat que ante que partades -de vuestra tierra, emendedes lo que habedes fecho a aquellos que -entendedes que feciestes algun daño. Et faced penitencia de vuestros -pecados et non paredes mientes al ufana del mundo sin pro, et que es -toda vanidat nin creades a muchos que vos dirán que fagades mucho -por la valía, e esta valía dicen ellos por mantener muchas gentes et -non catan si han de que lo pueden complir, et non paran mientes como -acabaron o cuantos fincaron de los que non cataron sinón por esta que -ellos llaman grant valía o como son poblados los sus solares. Et vos, -señor conde Lucanor, pues decides que queredes servir a Dios et facerle -emienda de los enojos quel feciestes non querades seguir esta carrera -que es de ufana et llena de vanidat. Mas, pues Dios vos pobló en tierra -quel podades servir contra los moros tan bien en mar como por tierra, -facet vuestro poder por que seades seguro de lo que dejades en vuestra -tierra. Et esto fincando seguro, et habiendo fecho emienda a Dios de -los yerros que ficiestes, por que estedes en verdadera penitencia, por -que de los bienes que fecierdes hayades de todos merescimiento, et -faciendo esto podedes dejar todo lo al, et estar siempre en servicio -de Dios et acabar así vuestra vida. Et faciendo esto, tengo, que ésta -es la mejor manera que vos podedes tomar para salvar el alma guardando -vuestro estado et vuestra honra. Et debedes crer que por estar en -servicio de Dios non morredes ante, nin vivredes más por estar en -vuestra tierra. Et si muriéredes en servicio de Dios, viviendo en la -manera que vos yo he dicho, seredes martir et muy bien aventurado, et -aunque non murades por armas, la buena voluntat et las buenas obras vos -farán martir, et aun los que mal quisieren decir, non podrían; ca ya -todos veien que non dejades nada de lo que debedes facer de Caballería, -mas que queredes seer caballero de Dios et dejades de ser caballero -del diablo et de la ufana del mundo que es fallescedera. E agora, -señor conde, vos he dicho el mio consejo segund me lo pidiestes, de lo -que entiendo como podedes mejor salvar el alma segund el estado que -tenedes. Et semejaredes a lo que fizo el rey Richalte de Inglaterra en -el salto e buen fecho que fizo. - -E al conde Lucanor, plogo mucho del consejo que Patronio le dió, et -rogó a Dios quel guisase que lo pudiese facer como él dicía et como el -conde lo tenía en corazon. - -Et veyendo don Johan, que este ejemplo era bueno, mandolo poner en este -libro, et fizo estos viesos en que se entiende abreviadamente todo el -enjiemplo. Et estos viesos dicen así: - - Qui por caballero se toviere, - Mas debe desear este salto, - Que non si en la orden se metiere, - O se encerrase tras muro alto[9]. - - [9] El modo de iniciarse el cuento, y lo que constituye su fondo - ideal, es muy semejante al tema que Tirso de Molina desarrolló en - su _Condenado por desconfiado_. (Vid. sobre los orígenes de esta - obra capital del Teatro español, el discurso de recepción en la Real - Academia Española de don Ramón Menéndez Pidal, 1902); según Menéndez - y Pelayo, «Don Juan Manuel trató el tema a lo caballeresco, Tirso a - lo teológico». Las raíces del cuento están en Egipto, y una de las - versiones más antiguas y completas es la leyenda de S. Pafnucio, uno - de los padres del yermo. - - La cruzada en que sucede este hecho que cuenta Patronio fué la - tercera; constó de dos expediciones, una por tierra, de Federico I - _Barbarroja_, emperador de Alemania, en 1189; marítima otra, en 1190, - mandada por Felipe Augusto de Francia y por Ricardo Corazón de León, - de Inglaterra. Nárrase por extenso esta cruzada en los capítulos - CXCIV y ss. del Libro IV de _La gran Conquista de Ultramar_ (tomo - XLIV de la Bb. de AA. EE.), obra seguramente muy leída por Don Juan - Manuel; pero en ella no encuentro referencia del _salto_ del Rey de - Inglaterra. - - El núcleo del cuento, tomado de una antigua narración, _De saltu - Templarii_. Según Knust. - - - - -EXEMPLO IV - -De lo que dijo un genovés a su alma, cuando se hobo de morir. - - -Un dia fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et contabal -su facienda en esta manera: - ---Patronio, loado a Dios, yo tengo mi facienda asaz en buen estado et -en paz, et he todo lo que me cumple segund mis vecinos et mis eguales, -et por aventura más. Et algunos consénjanme que comience un fecho de -muy grant aventura, et yo he grant voluntat de facer aquello que me -consejan; pero por la fianza que en vos he, non lo quise comenzar fasta -que fablase con vusco, et vos rogase que me consejásedes lo que ficiese -en ello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos fagades en este -fecho lo que vos más cumple, placerme hía que sopiésedes lo que -conteció a un genués. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - -E Patronio le dijo: - ---Señor conde Lucanor: un genués era muy rico et muy bien andante -segund sus vecinos. Et aquel genués adolesció muy mal, et de que -entendió que non podía escapar de la muerte, fizo llamar a sus -parientes et a sus amigos; et desque todos fueron con él, envió por -su mujer et por sus fijos: et asentose en un palacio muy bueno donde -parescía la mar et la tierra; et fizo traer ante si todo su tesoro et -todas sus joyas, et de que todo lo tovo ante si, comenzó en manera de -trebejo a fablar con su alma en esta guisa: - ---Alma, yo veo que tu te quieres partir de mí, et non sé por que lo -faces; ca si tu quieres mujer et fijos, bien los vees aquí delante -tales de que te debes tener por pagada; et si quisieres parientes et -amigos ves aquí muchos et muy buenos et mucho honrados; et si quieres -muy grant tesoro de oro, et de plata, et de piedras preciosas, et de -joyas, et de paños, et de mercandías, tu tienes aquí tanto dello que -non te face mengua haber más; et si tu quieres naves, et galeas que -te ganen et te traigan muy grant haber et muy grant honra, veslas -aquí, o están en la mar que parece deste mi palacio; et si quieres -muchas heredades, et huertas muy fermosas et muy delectosas, veslas do -parescen destas finiestras; et si quieres caballos, et mulas, et aves, -et canes para cazar et tomar placer, et joglares para te facer alegría -et solaz, et muy buena posada mucho apostada de camas, et de estrados, -et de todas las otras cosas que son y mester; de todas estas cosas a ti -non te mengua nada, et pues tu has tanto bien et non te tienes ende por -pagada nin puedes sofrir el bien que tienes, e pues con todo esto non -quieres fincar et quieres buscar lo que non sabes; de aquí adelante, ve -con la ira de Dios, et será muy nescio qui de ti se doliere por mal que -te venga. - -Et vos, señor conde Lucanor, pues, loado a Dios, estades en paz et con -bien et con honra, tengo que non faredes buen recabdo en aventurar esto -et comenzar lo que decides que vos consejan, ca por aventura estos -vuestros consejeros vos lo dicen et por que saben que desque en tal -fecho vos hobieren metido, que por fuerza habredes a facer lo que ellos -quisieren et que habredes a seguir su voluntad des que fuéredes en el -grant mester, así como siguen ellos la vuestra agora que estades en -paz. Et por aventura cuidan que por el vuestro pleito enderezarán ellos -sus faciendas, lo que se les non guisa en cuanto vos vivierdes en -asosiego, et contescervos hía lo que decía el genués a la su alma; mas, -por el mi consejo, en cuanto pudierdes haber paz et asosiego a vuestra -honra, et sin vuestra mengua, non vos metades en cosa que lo hayades -todo a aventurar. - -E al conde plogo mucho del consejo que Patronio le daba. Et fízolo asi -et fallose ende bien. - -Et cuando don Johan falló este exiemplo, tóvolo por bueno et non quiso -facer viesos de nuevo, sinón que puso y una palabra que dicen las -viejas en Castiella: Et la palabra dice así: - - Quien bien se siede non se lieve[10]. - - [10] El mismo asunto en Bromyard «Summa Praedicatorum». Y en Gobin - cap. X de los Loups raviss. - - Es en este exemplo, quizá donde por primera vez aparece un genovés en - la literatura española, y es de notar que ya se le representa rico, - comerciante, amigo de vivir bien y materialista en exceso, caracteres - con los cuales ha de figurarse a todo lo largo de la producción - dramática del siglo de oro. Olvida este interesante apólogo el - erudito hispanófilo E. Mele en su magistral estudio _I genovesi - descritti dagli spagnoli_ (Fanfulla della Domenica, Roma, 6 de mayo - de 1915.) - - - - -ENXEMPLO V - -De lo que contesció a un raposo con un cuervo que tenía un pedazo de -queso en el pico. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijol -así: - ---Patronio, un homme, que da a entender que es mi amigo, me comenzó a -loar mucho, dándome a entender que había en mi muchos complimientos de -honra et de poder e de muchas bondades. Et de que con estas razones me -falagó cuanto pudo, moviome un pleito, que en la primera vista, segund -lo que yo puedo entender, que paresce que es mi pro. - -Et contó el conde a Patronio cual era el pleito quel’ movía; et como -quier que parescía el pleito aprovechoso, Patronio entendió el engaño -que yacía ascondido so las palabras fremosas. Et por ende dijo al conde: - ---Señor conde Lucanor, sabet que este homme vos quiere engañar, -dándovos a entender que el vuestro poder et el vuestro estado es mayor -de cuanto es la verdat. Et para que vos podades guardar deste engaño -que vos quiere facer, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a un -cuervo con un raposo. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, el cuervo falló una vegada -un grant pedazo de queso et subió en un arbol porque pudiese comer -el queso más a su guisa et sin recelo et sin embargo de ninguno. Et -en cuanto el cuervo así estaba, pasó el raposo por el pié del arbol, -et desque vió el queso que el cuervo tenía, comenzó a cuidar en cual -manera lo podría llevar dél. Et por ende comenzó a fablar con él en -esta guisa: - ---Don Cuervo, muy grant tiempo ha que oí fablar de vos et de la vuestra -nobleza, et de la vuestra apostura. Et como quiera que vos mucho -busqué, non fué la voluntad de Dios nin la mi ventura, que vos pudiese -fallar hasta agora, et agora que vos veo, entiendo que ha mucho más -bien en vos de cuanto me dicían. Et porque veades que non vos lo digo -por lesonja, tan bien como vos diré las aposturas que en vos entiendo, -tan bien vos diré las cosas en que las gentes tienen que non sodes tan -apuesto. Todas las gentes tienen que la color de las vuestras péñolas -et de los ojos et del pico, et de los pies, et de las uñas, que todo -es prieto, et porque la cosa prieta non es tan apuesta como la de otro -color, et vos sodes todo prieto, tienen las gentes que es mengua de -vuestra apostura, et non entienden como yerran en ello mucho; ca como -quier que las vuestras péñolas son prietas, tan prieta et tan lucia -es aquella pretura, que torna en india commo péñolas de pavón, que -es la más fremosa ave del mundo; et como quier que los vuestros ojos -son prietos, cuanto para ojos, mucho son más fremosas que otros ojos -ningunos, ca la propiedat del ojo non es sinón ver, et porque toda cosa -prieta conorta el viso para los ojos, los prietos son los mejores, et -por ende son más loados los ojos de la gancela, que son más prietos que -de ninguna otra animalia. Otrosí, el vuestro pico et las vuestras manos -et uñas son fuertes más que ninguna ave tamaña como vos. Otrosí, en el -vuestro vuelo habedes tan grant ligereza, que vos non embarga el viento -de ir contra él por recio que sea, lo que otra ave non puede facer tan -ligeramente como vos. Et bien tengo que, pues Dios todas las cosas face -con razón, que non consintiría que, pues en todo sodes tan complido, -que hobiese en vos mengua de non cantar mejor que ninguna otra ave. Et -pues Dios me fizo tanta merced que vos veo, et sé que ha en vos más -bien de cuanto nunca de vos oí, si yo pudiese oir de vos el vuestro -canto, para siempre me ternía por de buena ventura. - -Et, señor conde Lucanor, parat mientes, que maguer que la entención del -raposo era para engañar al cuervo, que siempre las sus razones fueron -con verdat. Et set cierto que los engaños et daños mortales siempre son -los que se dicen con verdat engañosa. - -Et des que el cuervo vió en cuantas maneras el raposo le alababa, et -como le dicía verdat, creyó que asíl dicía verdat en todo lo al, et -tovo que era su amigo, et non sospechó que lo facía por llevar dél el -queso que tenía en el pico, et por las muchas buenas razones quel había -oido, et por los falagos et ruegos quel ficiera porque cantase, abrió -el pico para cantar. Et des que el pico fué abierto para cantar, cayó -el queso en tierra, et tomolo el raposo et fuese con él, et así fincó -engañado el cuervo del raposo, creyendo que había en sí más apostura et -más complimiento de cuanto era la verdad. - -Et vos, señor conde Lucanor, como quier que Dios vos fizo asaz mercet -en todo, pues veedes que aquel homne vos quiere facer entender que -habedes mayor poder et mayor honra e más bondades de cuanto vos -sabedes que es la verdat, entendet que lo face por vos engañar, et -guardat vos dél et faredes como homne de buen recabdo. - -E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo, et fízolo así. Et -con su consejo fué él guardado de yerro. - -Et porque entendió don Johán que este exiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos, en que se entiende -abreviadamente la entención de todo este exiemplo. Et los viesos dicen -así: - - Qui te alaba con lo que non es en tí - Sabe, que quiere llevar lo que has, de tí[11]. - - [11] De origen oriental: está entre las fábulas de Fedro; asunto - divulgadísimo. _Azorín_ lo amplificó bellamente en _Los valores - literarios_, pág. 150. - - - - -EXEMPLO VI - -De lo que contesció a la golondrina con las otras aves cuando vió -sembrar el lino. - - -Un dia fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijol: - ---Patronio, a mi dicen que unos mis vecinos, que son más poderosos que -yo, se andan ayuntando et faciendo muchas maestrías et artes en que -me puedan engañar et facer mucho dapno; et yo non lo creo, nin me -recelo ende; pero, por el buen entendimiento que vos habedes, quiérovos -preguntar que me digades, si entendedes que deba facer alguna cosa -sobresto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que en esto fagades lo que -yo entiendo que vos cumple facer, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a la golondrina con las otras aves. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, la golondrina vido que un homne -sembraba lino, et entendió por el su buen entendimiento que, si aquel -lino nasciese, podrían los homnes facer redes et lazos para tomar las -aves. Et luego fuese para las aves et fízolas ayuntar, et díjoles en -como el homne sembraba aquel lino et que fuesen ciertas que, si aquel -lino nasciese, que se les seguiría ende muy grant dapno et que les -consejaba que ante que el lino nasciese, que fuesen allá et que lo -arrancasen; ca las cosas son ligeras de se desfacer en el comienzo -et después son muy graves de se desfacer. Et las aves tovieron esto -en poco et non lo quisieron facer. Et la golondrina les afincó desto -muchas veces, fasta que vió que las aves non se sintían desto, nin -daban por ello nada; et el lino era ya tan crescido que las aves non lo -podían arrancar con las manos nin con los picos. Et desque esto vieron -las aves que el lino era crescido et que non podían poner consejo al -daño que se les ende seguiría, arripintiéronse ende mucho porque ante -non habían y puesto consejo. Pero el repintimiento fué a tiempo que -non podía tener ya pro. - -Et ante desto, cuando la golondrina vió que non querían poner recabdo -las aves en aquel daño que les vinía, fuese paral homne et metiose en -su poder et ganó dél seguranza para si et para su linaje. Et despues -acá viven las golondrinas en poder de los homnes et son seguras dellos. -Et las otras aves que se non quisieron guardar, tómanlas cada día con -redes et con lazos. - ---Et vos, señor conde Lucanor, si queredes ser guardado deste dapno que -decides que vos puede venir, apercibitvos et ponet y recabdo, ante que -el daño vos puede acaescer, ca non es cuerdo el que vee la cosa desque -es acaescida, mas es cuerdo el que por una señaleja o por un movimiento -cualquier entiende el daño quel puede venir et pone y consejo porque -nol acaezca. - -Et al conde plogo esto mucho, et fízolo segund Patronio le consejó et -fallose ende bien. - -Et porque entendió don Johán, que este enxiemplo era muy bueno, fízolo -poner en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - En el comienzo debe homne partir - El daño que non le pueda venir[12]. - - [12] En Esopo figura ya esta fábula; ha sido aprovechado el asunto en - casi todas las literaturas. Es muy bella la versión de La Fontaine, - _L’Hirondelle et les petits oiseaux_, fábula VIII del Libro I: La - golondrina no se somete al hombre, sino que, como más fuerte que los - pajarillos, emigra. - - - - -ENXEMPLO VII - -De lo que contesció a una mujer quel dician doña Truhana. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa: - ---Patronio, un homne me dijo una razón et amostrome la manera como -podría seer. Et bien vos digo que tantas maneras de aprovechamiento ha -en ella que, si Dios quiere que se faga así como me lo dijo, que sería -mucho mi pro; ca tantas cosas son que nascen las unas de las otras, que -al cabo es muy grant fecho además. - -Et contó a Patronio la manera como podría seer. Et desque Patronio -entendió aquellas razones, respondió al conde en esta manera: - ---Señor conde Lucanor, siempre oí decir que era buen seso atenerse -homne a las cosas ciertas et non a las vanas fiuzas, ca muchas veces a -los que se atienen a las fiuzas, contésceles lo que contesció a doña -Truhana. - -Et el conde preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, una mujer fué que había nombre doña -Truhana et era asaz más pobre que rica; et un dia iba al mercado et -llevaba una olla de miel en la cabeza. Et yendo por el camino, comenzó -a cuidar que vendería aquella olla de miel et que compraría una -partida de huevos, et de aquellos huevos nascirían gallinas et depués -de aquellos dineros que valdrían compraría ovejas, et así fué comprando -de las ganancias que faría, que fallose por más rica que ninguna de sus -vecinas. - -Et con aquella riqueza que ella cuidaba que había, asmó como casaría -sus fijos et sus fijas, et como iría guardada por la calle con yernos -et con nueras et commo dirían por ella como fuera de buena ventura en -llegar a tan grant riqueza, seyendo tan pobre commo solía seer. - -Et pensando en esto comenzó a reir con grand placer que había de la su -buena andanza, et riendo dió con la mano en su frente, et entonce cayol -la olla de miel en tierra et quebrose. E cuando vió la olla quebrada, -comenzó a facer muy grant duelo, teniendo que había perdido todo lo -que cuidaba que habría si la olla non la quebrara. Et porque puso todo -su pensamiento por fiuza vana, non se fizo al cabo nada de lo que ella -cuidaba. - -Et vos, señor conde, si queredes que lo que vos dijieren et lo que vos -cuidardes sea todo cosa cierta, cred et cuydat siempre todas cosas -tales que sean aguisadas et non fiuzas dubdosas et vanas. Et si las -quisierdes probar, guardatvos que non aventuredes nin pongades de lo -vuestro cosa de que vos sintades por fiuza de la pro de lo que non -sodes cierto. - -E al conde plogo de lo que Patronio le dijo, et fízolo así et fallose -ende bien. - -Et porque don Johán se pagó deste ejiemplo, fízolo poner en este libro -et fizo estos viesos: - - A las cosas ciertas vos encomendat, - Et de las fiuzas vanas vos dexat[13]. - - [13] El viejo cuento oriental tiene en la literatura española amplio - eco: antes que en el Libro de Patronio se refiere en el Calila - y Dimna (_El religioso que vertió la miel y la manteca sobre su - cabeza_, pág. 194, de la ed. Calleja), en el siglo XVIII Samaniego - cambia a doña Truhana en _lechera_, fábula II del Libro II, siguiendo - a La Fontaine (fábula X del Libro VII). Hay como un recuerdo del - asunto en el donosísimo paso de Lope de Rueda _Las aceitunas_ - (Biblioteca de Rivadeneyra, tomo II en los _Orígenes del Teatro - español_, de Moratín), espantable disputa acerca del precio a que se - habían de vender las aceitunas de un olivo aún no sembrado. - - - - -ENXEMPLO VIII - -De lo quel contesció a un homne que habían de alimpiar el fígado. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole -así: - ---Patronio, sabet que, como quier que Dios me fizo mucha merced en -muchas cosas, que estó agora mucho afincado de mengua de dineros. Et -como quiera que me es tan grave de lo facer como la muerte, tengo que -habré a vender una de las heredades del mundo de que he más duelo, o -facer otra cosa que me será tan grand daño como esto. E haberlo he -de facer por salir agora desta laceria et desta cuita en que estó. Et -faciendo yo esto que es tan grant mio daño, vienen a mi muchos homnes -que sé que lo pueden muy bien escusar, et demándanme que les dé estos -dineros que cuestan tan caros. Et por el buen entendimiento que Dios en -vos puso, ruégovos que me digades lo que vos paresce que debo facer en -esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, paresce a mi que vos contesce -con estos homnes como contesció a un homne que era muy mal doliente. - -Et el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, un homne era muy mal doliente, así, -quel dijieron los físicos, que en ninguna guisa non podía guarescer si -non le feciesen una abertura por el costado, et quel sacasen el fígado -por ella, et que lo lavasen con unas melecinas que había mester, et -quel alimpiasen de aquellas cosas porque el fígado estaba maltrecho. E -estando él sufriendo este dolor et teniendo el físico el fígado en la -mano, otro homne que estaba y cerca dél, comenzó de rogarle quel diese -de aquel fígado para un su gato. - -Et vos, señor conde Lucanor, si queredes facer muy grand vuestro daño -por haber dineros et darlos do se deben escusar, dígovos, que lo -podedes facer por vuestra voluntad, mas nunca lo faredes por el mi -consejo. - -Et al conde plogo de aquello que Patronio le dijo, et guardose ende -dallí adelante, et fallose ende bien. - -Et porque entendió don Johán, que este ejiemplo era bueno, mandolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen asi: - - Si non sabedes que debedes dar, - A grand daño se vos podría tornar[14]. - - [14] Procede del _Gesta Romanorum_. - - - - -ENXEMPLO IX - -De lo que contesció a los dos caballeros con el león. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, grant tiempo ha que yo he un enemigo de que me vino -mucho mal, et eso mismo a él de mi en guisa que por las obras et las -voluntades estamos muy mal en uno. Et agora acaesció así; que otro -homne muy más poderoso que nos entramos, va comenzando algunas cosas de -que cada uno de nos recela quel puede venir muy grand daño. Et agora -aquel mio enemigo enviome decir que nos aviniésemos en uno, para nos -defender daquel otro que quiere ser contra nos, ca si amos fuéremos -ayuntados, es cierto que nos podremos defender, et si el uno de nos se -desvaría del otro, es cierto que cualquier de nos que quiera estroir -aquel de que nos recelamos, que lo puede facer ligeramente. Et de que -el uno de nos fuere estroido, cualquier de nos que fincare sería muy -ligero de estroir. Et yo agora estó en muy grand duda de este fecho, -ca de una parte me temo mucho que aquel mi enemigo me querría engañar -et si él una vez en su poder me toviese, non sería yo bien seguro de -la vida, et si grant amor pusiéremos en uno no se puede escusar de -fiar yo en él et él en mi. Et esto me face estar en grant recelo. E de -otra parte, entiendo que si non fuéremos amigos asi como me lo envía -rogar, que nos puede venir muy grand daño por la manera que ya vos -dije. Et por la grant fianza que yo he en vos et en el vuestro buen -entendimiento, ruégovos que me consejedes lo que faga en este fecho. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, este fecho es muy grande et muy -peligroso, et para que mejor entendades lo que vos cumple de facer, -placerme hía que sopiésedes lo que contesció en Tunez a dos caballeros -que vivían con el infante don Enrique. - -Et el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, dos caballeros que vivían con el -infante don Enrique en Tunez, eran entramos muy amigos et posaban -siempre en una misma posada. Et estos dos caballeros non tenían más de -sendos caballos, et así como los caballeros se querían muy grant bien, -así los caballos se querían muy grand mal. Et los caballeros non eran -tan ricos que pudiesen mantener dos posadas, et por la malquerencia -de los caballos non podían posar en una posada, et por esto habían de -vevir vida muy enojosa. Et de que esto les duró un tiempo et vieron -que non lo podían más sofrir, contaron su facienda a don Enrique et -pediéronle por merced que echase aquellos caballos a un león que el rey -de Tunez tenía. - -Et don Enrique les gradesció lo que decían muy mucho e fabló con el rey -de Tunez. Et fueron los caballos muy bien pechados a los caballeros. -Et metiéronlos en un corral do estaba el león. E cuando los caballos -se vieron en el corral, ante que el león saliese de la casa do yacía -encerrado, comenzáronse a matar lo más buenamente del mundo. Et estando -ellos en su pelea, abrieron la puerta de la casa en que estaba el león, -et de que salió al corral et los caballos lo vieron, comenzaron a -tremer muy fieramente et poco a poco fuéronse llegando el uno al otro. -Et desque fueron entramos juntados en uno, estovieron así una pieza, et -enderezaron entramos al león et paráronlo tal a muesos et a coces que -por fuerza se hobo de encerrar en la casa donde saliera. Et fincaron -los caballos sanos, que les non fizo ningún mal el león. Et despues -fueron aquellos caballos tan bien avenidos en uno, que comían muy de -grado en un pesebre et estaban en uno en casa muy pequeña. Et esta -avenencia hobieron entre sí por el grant recelo que hobieron del león. - ---Et vos, señor conde Lucanor, si entendedes que aquel vuestro enemigo -ha tan grand recelo de aquel otro de que se recela, et ha tan grant -mester a vos porque forzadamente haya de olvidar cuanto mal pasó entre -vos et él, et entiende que sin vos non se puede bien defender; tengo, -que así como los caballos se fueron poco a poco ayuntando en uno fasta -que perdieron el recelo et fueron bien seguros el uno del otro, que así -debedes vos poco a poco tomar fianza et afacimiento con aquel vuestro -enemigo. Et si fallardes en él siempre buena obra et leal en tal manera -que seades bien cierto que en ningún tiempo por bien quel vaya, que -nunca vos verná dél daño, estonce faredes bien et será vuestra pro de -vos ayudar porque otro homne extraño non vos conquiera nin vos estruya, -ca mucho deben los homnes facer et sofrir a sus parientes et a sus -vecinos porque non sean mal traidos de los otros estraños. Pero, si -vierdes que aquel vuestro enemigo es tal o de tal manera, que desque -lo hobiésedes ayudado en guisa que saliese por vos de aquel peligro, -que después que lo suyo fuese en salvo, que sería contra vos et non -podríades dél ser seguro; si él tal fuer, fariades mal seso en le -ayudar, ante tengo quel debedes estrañar cuanto pudierdes, ca pues -viestes que, seyendo él en tan grand queja, non quiso olvidar el mal -talante que vos había, et entendiestes que vos lo tenía guardado para -cuando viese su tiempo que vos lo podría facer, bien entendedes vos -que non vos deja logar para facer ninguna cosa porque salga por vos de -aquel grand peliglo en que está. - -E al conde plogo mucho desto que Patronio le dijo, et tovo quel daba -muy buen consejo. - -Et porque entendió don Johan que este exiemplo era bueno mandolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Guardatvos de ser conquerido del estraño - Seyendo del vuestro bien guardado de daño[15]. - - [15] Knust señala raras analogias entre este cuento y un hecho - histórico «cuando el Rey don Alonso (X) quiso prender al Infante don - Henrique». Biblioteca de Rivadeneyra, tomo LXVI, Crónica de Alfonso - X, pág. 7. Es extrañísima la relación: Perseguido don Enrique por su - hermano el Rey Sabio, se refugia en Túnez, sirve al Rey con valentía, - tal prestigio logra entre los moros, que obligan al Rey a que lo - eche del Reino; el Rey de Túnez prefiere matarlo, invítalo a una - entrevista en un corral; hallándose solo don Enrique aparecen dos - leones, de los que logra librarse con la espada y salir indemne. - - - - -EJEMPLO X - -De lo que contesció a un homne que por pobreza et mengua de otra -vianda, comía atramuces. - - -Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, bien conosco a Dios que me ha fecho muchas mercedes, más -quel yo podría servir, et en todas las otras cosas entiendo que está -la mi facienda asaz con bien et con honra; pero algunas vegadas me -contesce de estar tan afincado de pobreza que me paresce que querría -tanto la muerte como la vida. Et ruégovos que algún conorte me dedes -para esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que vos conortedes, cuando -tal cosa vos acaesciere, sería muy bien que sopiésedes lo que acaesció -a dos homnes que fueron muy ricos. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, de estos dos homnes el uno -dellos llegó a tan grand pobreza quel non fincó en el mundo cosa que -pudiese comer. Et desque fizo mucho por buscar alguna cosa que comiese, -non pudo haber cosa del mundo sinón una escudiella de atramices. Et -acordándose de cuan rico solía ser e que agora con fambre era et con -mengua había de comer los atramices que son tan amargos et de tan mal -sabor, comenzó de llorar muy fieramente, pero con la grant fambre -comenzó de comer de los atramices et en comiéndolos estaba llorando et -echaba las cortezas de los atramices en pos de si. Et él estando en -este pesar et en esta coita, sintió que estaba otro homne en pos dél -et volvió la cabeza et vió un homne cabo dél, que estaba comiendo las -cortezas de los atramices que él echaba en pos de si, et era aquel de -que vos fablé de suso. - -Et cuando aquello vió el que comía los atramices preguntó a aquel que -comía las cortezas que porque facía aquello. Et él dixo que sopiese -que fuera muy más rico que él, et que agora había llegado a tan grand -pobreza et en tan grand fambre quel placía mucho cuando fallaba -aquellas cortezas que él dejaba. Et cuando esto vió el que comía los -atramices, conortose, pues entendió que otro había más pobre que él, -et que había menos razón porque lo debía seer. Et con este conorte -esforzose, et ayudol Dios, et cató manera en como saliese de aquella -pobreza, et salió della et fué muy bien andante. - -Et vos, señor conde Lucanor, debedes saber que el mundo es tal, et aun -que Nuestro Señor Dios lo tiene por bien, que ningún homne non haya -complidamente todas las cosas. Mas, pues en todo lo al vos face Dios -merced et estades con bien et con honra, si alguna vez vos menguaren -dineros o estudierdes en afincamiento non desmayedes por ello et -cred por cierto que otros más honrados et más ricos que vos, estarán -afincados, et que se ternían por pagados si pudiesen dar a sus gentes -et les diesen aun muy menos de cuanto vos les dades a las vuestras. - -Et al conde plogo mucho desto que Patronio le dijo, et conortose et -ayudose él, et ayudol Dios, et salió muy bien de aquella queja en que -estaba. - -Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo poner -en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Por pobreza nunca desmayedes, - Pues otros más pobres que vos veedes[16]. - - [16] Recuérdese la décima de Calderón en _La vida es sueño_: «Cuentan - de un sabio que un día--tan pobre y mísero estaba--que sólo se - sustentaba--de unas hierbas que cogía».--Jornada I, escena II, que es - una ajustada adaptación de este consejo. - - - - -EJEMPLO XI - -De lo que contesció a un Deán de Sanctiago con D. Yllán, el grand -maestro de Toledo. - - -Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -contabal su facienda en esta guisa: - ---Patronio, un homne vino a me rogar quel ayudase en un fecho que había -mester mi ayuda, et prometiome que faría por mi todas las cosas que -fuesen mi pro et mi honra. Et yo comencel a ayudar cuanto pude en aquel -fecho. Et ante que el pleito fuese acabado, teniendo él que ya el su -pleito era librado, acaesció una cosa en que cumplía que la ficiese -por mi, et roguel que la ficiese et él púsome escusa. Et después -acaesció otra cosa que pudiera facer por mi, et púsome escusa como a -la otra; et esto me fizo en todo lo quel rogué quél ficiese por mi. -Et aquel fecho porque él me rogó, non es aun librado, nin se librará -si yo non quisiere. Et por la fiuza que yo he en vos et en el vuestro -entendimiento, ruégovos que me consejedes lo que faga en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--, para que vos fagades en esto lo que vos -debedes, mucho querría que sopiésedes lo que contesció a un Deán de -Sanctiago con don Yllán, el gran maestro que moraba en Toledo. - -Et el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, en Sanctiago había un Deán que había -muy grant talante de saber el arte de la nigromancia, et oyó decir -que don Yllán de Toledo sabía ende más que ninguno que fuese en -aquella sazón; et por ende vínose para Toledo para aprender de aquella -sciencia. Et el día que llegó a Toledo aderezó luego a casa de don -Yllán et fallolo que estaba leyendo en una cámara muy apartada; et -luego que llegó a él, recibiólo muy bien et dijol que non quería quel -dijiese ninguna cosa de lo porqué venía fasta que hobiese comido. Et -pensó muy bien dél et fizol dar muy buenas posadas, et todo lo que hobo -mester, et diol a entender quel placía mucho con su venida. - -Et después que hobieron comido, apartose con él, et contol la razón -porque allí viniera, et rogol muy afincadamente quel mostrase aquella -sciencia e que él había muy grant talante de la aprender. Et don Yllán -dijol, que él era Deán et homne de grand guisa et que podía llegar -a grand estado--et los homnes que grand estado tienen, de que todo -lo suyo han librado a su voluntad, olvidan mucho aína lo que otrie -ha fecho por ellos--et que él, que se recelaba que, de que hobiese -aprendido dél aquello que él quería saber, que non le faría tanto -bien como él le prometía. Et el deán le prometió et le aseguró que de -cualquier bien que él hobiese, que nunca faría sinón lo que él mandase. - -Et en estas fablas estudieron desque hobieron yantado fasta que fué -hora de cena. E de que su pleito fué bien asosegado entre ellos, dijo -don Yllán al Deán que aquella sciencia non se podía aprender sinón -en lugar mucho apartado et que luego esa noche le quería amostrar do -habían de estar fasta que hobiese aprendido aquello que él quería -saber. Et tomol por la mano et llevol a una cámara. Et en apartándose -de la otra gente, llamó a una manceba de su casa et dijol que toviese -perdices para que cenasen esa noche, mas que non las pusiesen a asar -fasta que él se lo mandase. - -Et desque esto hobo dicho, llamó al deán: et entraron entramos por -una escalera de piedra muy bien labrada et fueron descendiendo por -ella muy grand pieza, en guisa que parescía que estaban tan bajos que -pasaba el río de Tajo por cima dellos: Et desque fueron en cabo del -escalera, fallaron una posada muy buena, et una cámara mucho apuesta -que y había, do estaban los libros et el estudio en que habían de leer. -E de que se asentaron, estaban parando mientes en cuales libros habían -de comenzar. Et estando ellos en esto, entraron dos homes por la puerta -et diéronle una carta quel enviaba el Arzobispo, su tio, en quel facía -saber que estaba muy mal doliente et quel enviaba rogar que sil quería -veer vivo, que se fuese luego para él. E al Deán pesó mucho con estas -nuevas; lo uno por la dolencia de su tío, et lo al porque receló que -había de dejar su estudio que había comenzado. Pero puso en su corazón -de non dejar aquel estudio tan aína, et fizo sus cartas de repuesta et -enviolas al Arzobispo su tío. - -Et dende a tres o cuatro días, llegaron otros homes a pié que traían -otras cartas al deán en quel facían saber que el Arzobispo era finado, -et que estaban todos los de la eglesia en su esleccion et que fiaban -por la merced de Dios que esleerían a él, et por esta razón que non -se quejase de ir a la eglesia, ca mejor era para él en quel esleyesen -seyendo en otra parte que non estando en la eglesia. - -Et dende a cabo de siete o de ocho días, vinieron dos escuderos -muy bien vestidos et muy bien aparejados, et cuando llegaron a él, -besáronle la mano et mostráronle las cartas en como le habían esleido -por Arzobispo. Et cuando don Yllán esto oyó, fué al electo et dijol, -como gradescía mucho a Dios porque estas buenas nuevas le llegaran a -su casa, et pues Dios tanto bien le ficiera quel pedía por merced que -el deanadgo que fincaba vagado que lo diese a un su fijo. E el electo, -dijol: quel rogaba quél quisiese consentir que aquel deanadgo, que -lo hobiese un su hermano, mas que él le faría bien en la iglesia en -guisa que él fuese pagado, et que le rogaba que se fuese con él para -Sanctiago et que llevase con él aquel su fijo. E don Yllán dijo que lo -faría. - -E fuéronse para Sanctiago: e cuando y llegaron, fueron muy bien -recebidos et mucho honradamente. Et desque moraron y un tiempo, un día -llegaron al Arzobispo mandaderos del Papa con sus cartas en comol -daba el Obispado de Tolosa, et quel daba gracia que pudiese dar el -Arzobispado a qui quisiese. E cuando don Yllán oyó esto, retrayéndol -mucho afincadamente lo que con él había pasado, pidiol merced quel -diese a su fijo: et el Arzobispo le rogó que consentiese que lo hobiese -un su tio, hermano de su padre: et don Yllán, dijo que bien entendíe -quel facía grand tuerto, pero que esto que lo consintía en tal que -fuese seguro que se lo emendaría adelante. Et el Arzobispo le prometió -en toda guisa que lo faría así, et rogol que fuese con él a Tolosa et -que llevase su fijo. - -Et desque llegaron a Tolosa, fueron muy bien recebidos de condes et -cuantos homes buenos había en la tierra. E desque hobieron y morado -fasta dos años, llegáronle mandaderos del Papa con sus cartas en como -le facía el Papa Cardenal et quel facía gracia que diese el Obispado -de Tolosa a qui quisiese. E entonce fué a él don Yllán et dijol que, -pues tantas veces le había fallescido de lo que con él pusiera, que ya -aquí non había logar del poner escusa ninguna que non diese alguna de -aquellas dignidades a su fijo. Et el Cardenal rogol quel consentiese -que hobiese aquel Obispado un su tio, hermano de su madre, que era -homne bueno anciano; mas, que pues él Cardenal era, que se fuese con -él para la Corte, que asaz había en que le facer bien. Et don Yllán -quejose ende mucho, pero consintió en lo que el Cardenal quiso e fuese -con él para la Corte. - -Et desque y llegaron, fueron muy bien recebidos de los cardenales et de -cuantos en la Corte eran et moraban y muy grand tiempo. Et don Yllán -afincando cada día al Cardenal quel ficiese alguna gracia a su fijo et -él poníal sus escusas. - -Et estando así en la Corte finó el Papa: et todos los cardenales -esleyeron aquel Cardenal por Papa. E estonce fué a él don Yllán et -dijol que ya non podía poner escusa de non complir lo quel había -prometido. E el Papa le dijo que non lo afincase tanto, que siempre -habría lugar en quel ficiese merced segund fuese razón. Et don Yllán -se comenzó a quejar mucho, retrayéndol cuantas cosas le prometiera et -que nunca le había complido ninguna, et diciendol que aquello recelara -él la primera vegada que con él fablara, et pues a aquel estado era -llegado et nol cumplía lo quel prometiera que ya non le fincaba logar -en que atendiese dél bien ninguno. E deste aquejamiento se quejó mucho -el Papa et comenzol a maltraer diciendol: que si más le afincase quel -faría echar en una carcel, que era hereje et encantador, e que bien -sabía él que non había otra vida nin otro oficio en Toledo, do él -moraba, sinon vivir por aquella arte de nigromancia. - -Et desque don Yllán vió cuanto mal le gualardonaba el Papa lo que por -él había fecho despedióse dél: et solamente nol quiso dar el Papa que -comiese por el camino. E estonce don Yllán dijo al Papa que pues al non -tenía de comer, que se habría de tornar a las perdices que mandara -asar aquella noche, et llamó a la mujer et dijol que asase las perdices. - -E cuando esto dijo don Yllán, fallose el Papa en Toledo, deán de -Sanctiago, como lo era cuando y vino, et tan grand fué la vergüenza que -hobo que non sopo quel decir. Et don Yllán dijol que fuese en buena -ventura et que asaz había probado lo que tenía en él et que ternía por -muy mal empleado si comiese su parte de las perdices. - -Et vos, señor conde Lucanor, pues veedes que tanto facedes por aquel -home que vos demanda ayuda et non vos da ende mejores gracias, tengo -que non habedes porque trabajar nin aventurarvos mucho por llegarlo a -logar que vos dé tal gualardón como el Deán dió a don Yllán. - -E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo así, et fallose ende -bien. - -Et porque entendió don Johan, que era este muy buen ejiemplo, fízolo -poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Al que mucho ayudares et non te lo conosciere - Menos ayuda habrás, desque en grand honra subiere[17]. - - [17] Figura en el libro árabe _Las cuarenta mañanas y las cuarenta - noches_; de la versión admirable de don Juan Manuel se derivan las - comedias de Alarcón _La prueba de las promesas_, la de Cañizares _Don - Juan de Espina en Milán_, un cuento del Abate Blanchel _Le Doyen - de Badajoz_, puesto más tarde en verso por Andrieux; recuerda algo - su asunto el de la comedia del Duque de Rivas _El desengaño en un - sueño_. Infinitas son las relaciones de este tema. - - La derivación más importante es la de la bella comedia de Alarcón - (léase en la Biblioteca de Rivadeneyra, t. XX, páginas 433 a 55); - consérvase el nombre de don Illán, el Deán compostelano truécase en - el galán D. Juan, los cargos clericales son aquí titulos de Marqués - de Tarifa, etc.; la ingratitud hacia el maestro mágico, la misma; - es una de las más ordenadas comedias del Teatro español. D. Alberto - Lista la consideraba digna de Terencio. - - _Azorín_ ha hecho una deliciosa adaptación y comentario de este - apólogo en _Los valores literarios_, pág. 153. - - La localización de la casa de don Illán en la antigua cueva de - Hércules, propuesta por Knust, tal vez es inexacta; de ser más - antiguas, se identificaría con las cuevas, tenidas por construcciones - de Samuel Leví (siglo XIV), y después llamadas _casas del Marqués de - Villena_, por tradición de magia--hoy la entrada por los jardines de - la Casa del Greco--, parecen convenir mejor con las descritas por D. - Juan Manuel como próximas al Tajo. - - Estos Illanes, que quedaron en proverbios por su discreción, - sabiduría y ciencia mágica, figuraron en Toledo desde comienzos - del XII; descendían, al parecer, de un D. Pedro Paleologo, Conde - griego, y fueron progenitores del linaje de los Duques de Alba. (Vid. - _Discurso de recepción_ del Duque de Berwick y de Alba en la Real - Academia de la Historia, 18 de Mayo de 1919, pág. 17.) Amador de los - Ríos explica por la agudeza de esta familia el significado de la - palabra _perillán_. - - - - -EJEMPLO XII - -De lo que contesció a un raposo con un gallo. - - -El conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero, una vez en esta -guisa: - ---Patronio, vos sabedes que, loado sea Dios, la mi tierra es muy grande -et non es toda ayuntada en uno. Et como quier que yo hé muchos lugares -que son muy fuertes, he algunos que lo non son tanto, et otrosí otros -lugares que son ya cuanto apartados de la mi tierra en que yo he mayor -poder. Et cuando he contienda con mios señores et con mios vecinos que -han mayor poder que yo, muchos homnes que se me dan por amigos et otros -que se me facen consejeros, métenme grandes miedos et grandes espantos -et consejanme que en ninguna guisa non esté en aquellos lugares mios -apartados, sinón que me acoja et esté en los lugares más fuertes et que -son bien dentro en mi poder: et porque yo sé que vos sodes muy leal et -sabedes mucho de tales cosas como estas, ruégovos que me consejedes lo -que vos semeja que me cumple de facer en esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, en los grandes fechos et muy -dubdosos son muy periglosos los consejos, ca en los más de los consejos -non puede homne fablar ciertamente, ca non es homne seguro a que pueden -recodir las cosas, ca muchas veces veemos que cuida homne una cosa et -recude despues otra, ca lo que cuida homne que es mal recude a las -vegadas a bien, et lo que cuida homne que es bien recude a las vegadas -a mal et por ende el que ha a dar consejo, si es homne leal et de -buena entención, es en muy grant queja cuando ha de consejar, ca si el -consejo que dá recude a bien non ha otras gracias sinón que dicen que -fizo su debdo en dar buen consejo; et si el consejo a bien non recude, -siempre finca el consejero con daño et con vergüenza. Et por ende este -consejo en que hay muchas dubdas et muchos periglos placerme hía de -corazón si pudiese escusar de non lo dar, mas pues queredes que vos -conseje, et non lo puedo escusar, dígovos que querría muy mucho que -sopiésedes cómo contesció a un gallo con un raposo. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, un homne bueno había una casa en la -montaña, et entre las otras cosas que criaba en su casa criaba siempre -muchas gallinas et muchos gallos. Et acaesció que uno de aquellos -gallos andaba un día alongado de la casa por un campo et andando él -muy sin recelo, viólo el raposo et vino muy ascondidamente cuidándolo -tomar. Et el gallo sintiolo et subió en un arbol que estaba ya cuanto -alongado de los otros. Et cuando el raposo entendió que el gallo -estaba ya en salvo, pesol mucho porque nol pudiera tomar et pensó en -cual manera podría guisar quel tomase. Et entonce enderezó al arbol -et comenzol a rogar et a falagar et asegurar que descendiese a andar -por el campo como solía; et el gallo non lo quiso facer. Et desque el -raposo entendió que por ningún falago non le podía engañar, comenzol -a menazar diciendol que pues del non fiaba que él guisaría como se -fallase ende mal. Et el gallo entendiendo que estaba en salvo non daba -nada por sus amenazas nin por sus seguranzas. - -Et des que el raposo entendió que por todas estas maneras non le podía -engañar, enderezó al arbol et comenzó a roer en él con los dientes et -dar en él muy grandes colpes con la cola. Et el cativo del gallo tomó -miedo sin razón, non parando mientes en como aquel miedo que el raposo -le ponía non le podía empecer, et espantose de valde et quiso foir a -los otros árboles en que coidaba estar más seguro, que non pudo llegar -al monte, mas llegó a otro arbol. Et de que el raposo entendió que -tomaba miedo sin razón, fué en pos él et así lo llevó de arbol en arbol -fasta que lo sacó et lo tomó, et lo comió. - -Et vos, señor conde Lucanor, ha menester que pues tan grandes fechos -habedes a pasar et vos habedes de parar a ello, que nunca tomedes miedo -sin razón, nin vos espantedes de valde por amenazas, nin por dichos de -ningunos, nin fiedes en cosa de que vos pueda venir grant daño, nin -grand periglo, et pugnad siempre en defender et en amparar los lugares -más postrimeros de la vuestra tierra et non creades que tal homne como -vos teniendo gentes et vianda, que por non seer el lugar muy fuerte, -podriedes tomar peligro ninguno. Et si con miedo o con recelo valdío -dejardes los lugares de cabo de vuestra tierra, seguro sed que así vos -irán llevando de logar en logar fasta que vos saquen de todo; ca cuanto -vos et los vuestros mayor miedo et mayor desmayo mostrásedes en dejando -los vuestros logares, tanto más se esforzarán vuestros contrarios para -vos tomar lo vuestro. Et cuanto vos et los vuestros viéredes a los -vuestros contrarios más esforzados, tanto desmayaredes más, et asi irá -yendo el pleito fasta que non vos finque cosa en el mundo; mas, si bien -porfiáredes sobre lo primero, sodes seguro, como fuera el gallo si -estudiera en el primero arbol, et aun tengo que cumpliría a todos los -que tienen fortalezas, si sopiesen este ejiemplo ca non se espantarían -sin razón, cuando les metiesen miedo con engaños, o con cavas, o con -castiellos de madera, o con otras tales cosas que nunca las farían -sinón para espantar a los cercados. Et mayor cosa vos diré porque -veades que vos digo verdat. Nunca logar se puede tomar sinón subiendo -por el muro con escaleras o cavando el muro: pero si el muro es alto -non podrán llegar allá las escaleras. Et para cavarlo bien cred que han -mester grand vagar los que lo han de cavar. Et asi todos los lugares -que se toman o es con miedo o por alguna mengua que han los cercados, -et lo demás es por miedo sin razón. Et ciertamente, señor conde, los -tales como vos et aún los otros que non son de tan grand estado como -vos ante que comencedes la cosa, la debedes catar et ir a ella con -grand acuerdo, et non lo pudiendo nin debiendo escusar. Mas, desque -en el pleito fuéredes, non ha mester que por cosa del mundo tomedes -espanto nin miedo sin razón; siquier debédeslo facer, porque es cierto -que de los que son en los periglos, que muchos más escapan de los que -se defienden, que non de los que fuyen. Siquier parat mientes, que si -un periello quel quiera matar un grand alano, está quedo et regaña los -dientes, que muchas veces escapa, et por grant perro que sea si fuye, -luego es tomado et muerto. - -E al conde, plogo mucho de todo esto que Patronio le dijo, et fízolo -así, et fallose dello muy bien. - -Et porque don Johan tovo este por buen ejiemplo, fízolo poner en este -libro, et fizo estos viesos, que dicen así: - - Non te espantes por cosa sin razón - Mas defiéndete bien como varón[18]. - - [18] Está la misma fábula en La Fontaine, fábula XVIII del Libro XII. - - - - -EJEMPLO XIII - -De lo que contesció a un homne que tomaba perdices. - - -Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijole: - ---Patronio, algunos homes de grand guisa et otros que lo non son tanto -me facen a las vegadas enojos et daños en mi facienda et en mis gentes, -et cuando son ante mi, dan a entender que les pesa mucho porque lo -hobieron a facer, et que lo non ficieron sinón con muy grand mester et -con muy grant cuita et non lo pudiendo escusar. Et porque yo querría -saber lo que debo facer cuando tales cosas me ficieren, ruégovos que me -digades lo que entendedes en ello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, esto que vos decides, que a -vos contesce, sobre que me demandades consejo, paresce mucho a lo que -contesció a un homne que tomaba perdices. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, un homne paró sus redes a las perdices; -et desque las perdices fueron caidas en la red, aquel que las cazaba -llegó a la ret en que yacían las perdices: et, así como las iba -tomando, matábalas et sacábalas de la red; et en matando las perdices, -dabal viento en los ojos tan recio quel facía llorar. Et una de las -perdices que estaba viva en la red comenzó a decir a las otras: - ---Vet, amigas, lo que face este homne! como quiera que nos mata, sabet -que ha grand duelo de nos, et por ende está llorando! - -Et otra perdiz que estaba y, más sabidora que ella, et que con su -sabiduría se guardara de caer en la red, respondiol así: - ---Amiga, mucho gradesco a Dios porque me guardó, et ruego a Dios que -guarde a mi et a todas mis amigas del que me quiere matar et facer mal, -et me da a entender quel pesa del mio daño. - -Et vos, señor conde Lucanor, siempre vos guardat del que vierdes que -vos face enojo et da a entender quel pesa por ello porque lo face; -pero si alguno vos ficier enojo, non por vos facer daño nin deshonra, -et el enojo non fuere cosa que vos mucho empesca, et el homne fuer tal -de que hayades tomado servicio o ayuda, et lo ficiere con queja o con -mester, en tales logares, conséjovos yo que cerredes el ojo en ello, -pero en guisa que lo non faga tantas veces, dende se vos siga daño nin -vergüenza; mas, si de otra manera lo ficiese contra vos, estrañadle -en tal manera porque vuestra facienda et vuestra honra siempre finque -guardada. - -E el conde tovo por buen consejo este que Patronio le daba et fízolo -así et fallose ende bien. - -Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, mandolo -poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Quien te mal faz mostrando grand pesar, - Guisa como te puedas dél guardar[19]. - - [19] Figura en el _Libro de los Gatos_, Rivadeneyra, tomo LI, pág. - 544; dice la moraleja, de los prelados y señores que con dolor - hipócrita tiranizan a sus súbditos. Origen oriental. - - - - -EJEMPLO XIV - -Del miraglo que fizo Sancto Domingo cuando predicó sobre el logrero. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con su consejero Patronio, en su -facienda, et díjole: - ---Patronio, algunos homnes me consejan que ayunte el mayor tesoro que -pudiere et que esto me cumple más que otra cosa para que quier que me -contesca. Et ruégovos que me digades lo que vos paresce en ello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, como quier que a los grandes señores -vos cumple de haber algún tesoro para muchas cosas et señaladamente -porque non dejedes por mengua de haber, de facer lo que vos cumplier; -pero non entendades que este tesoro debedes ayuntar en guisa que -pongades tanto el talante en ayuntar grant tesoro por que dejedes de -facer lo que debedes a vuestras gentes et para guarda de vuestra honra, -et de vuestro estado, ca si lo ficiésedes podervos hía acaescer lo que -contesció a un lombardo en Bolonia. - -E el conde le preguntó cómo fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, en Bolonia había un lombardo que ayuntó -muy grand tesoro et non cataba si era de buena parte o non, sinón -ayuntarlo en cualquier manera que pudiese. E el lombardo adoleció de -dolencia mortal, et un su amigo que había, desque lo vió en la muerte, -consejol que se confesase con Sancto Domingo, que era estonce en -Bolonia. Et el lombardo quísolo facer. - -Et cuando fueron por Sancto Domingo, entendió Sancto Domingo que non -era voluntad de Dios que aquel mal homne non sufriese la pena por -el mal que había fecho, et non quiso ir allá, mas mandó a un fraire -que fuese allá. E cuando los fijos del lombardo sopieron que había -enviado por Sancto Domingo, pesoles ende mucho, teniendo que Sancto -Domingo faría a su padre que diese lo que había por su alma, et que non -fincaría nada a ellos. Et cuando el fraire vino, dijiéronle que sudaba -su padre, mas cuando cumpliese, que ellos enviarían por él. - -E a poco rato perdió el lombardo la fabla, et murió en guisa que non -fizo nada de lo que había mester para su alma. E otro día, cuando lo -llevaron a enterrar, rogaron a Sancto Domingo que predigase sobre aquel -lombardo. Et Sancto Domingo fízolo. Et cuando en la predigación hobo de -fablar daquel homne, dijo una palabra que dise el Evangelio, que dise -así: _Ubi est tesaurus tuus ibi est cor tuum._ Que quier decir: _Do es -el tu tesoro, y es el tu corazón._ Et cuando esto dijo, tornose a las -gentes et díjoles: - ---Amigos, porque veades que la palabra del Evangelio es verdadera, -facet catar el corazón a este homne et yo vos digo que non lo fallarán -en el cuerpo suyo et fallarlo han en el arca que tenía el su tesoro. - -E estonce fueron catar el corazón en el cuerpo et non lo fallaron y, -et falláronlo en el arca como Sancto Domingo dijo. Et estaba lleno de -gusanos et olía peor que ninguna cosa por mala nin por podrida que -fuese. - -Et vos, señor conde Lucanor, como quier que el tesoro, como desuso -es dicho, es bueno, guardad dos cosas: la una, es que el tesoro que -ayuntáredes, que sea de buena parte; la otra, que non pongades tanto el -corazón en el tesoro, porque non fagades ninguna cosa que vos non caiga -de facer, nin dejedes nada de vuestra honra, nin de lo que debedes -facer, por ayuntar grand tesoro de buenas obras, por que hayades la -gracia de Dios et buena fama de las gentes. - -E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo -así, et fallose ende bien. - -Et teniendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Gana el tesoro verdadero - Et guárdate del fallecedero[20]. - - [20] Tomado quizá del _Libro de los Milagros_, de San Gregorio de - Tours. Oído, tal vez, por Don Juan Manuel a uno de _sus fraires - predicadores_ de Peñafiel; generalmente se cuenta sin que en él - intervenga Santo Domingo, por ejemplo, en el cap. VII de los - _Castigos o documentos del Rey Don Sancho_, Riv., LI, pág. 99, con - muchas variantes. - - - - -ENJEMPLO XV - -De lo que contesció a don Lorenzo Suarez sobre la cerca de Sevilla. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, a mi acaesció que hobe un rey muy poderoso por enemigo: et -desque mucho duró la contienda entre nos, fallamos entramos por nuestra -pro de nos avenir. Et como quiera que agora estamos por avenidos et -non hayamos guerra, siempre estamos a sospecha el uno del otro. Et -algunos también de los suyos como de los míos métenme muchos miedos, et -dícenme que quiere buscar achaque para ser contra mí; et por el buen -entendimiento que habedes, ruégovos que me consejedes lo que faga en -esta razón. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, este es muy grave consejo de -dar por muchas razones; lo primero, que todo homne que vos quiera -meter en contienda ha menester muy grant aparejamiento para lo facer, -ca dando a entender que quiere vuestro servicio et vos desengaña, et -vos apercibe, et se duele de vuestro daño, vos dirá siempre cosas -para vos meter en sospecha; et por la sospecha habredes a facer tales -apercibimientos que serán comienzo de contienda, et homne del mundo non -podrá decir contra ellos; ca el que dijiere que non guardedes vuestro -cuerpo, davos a entender que non quiere vuestra vida, et el que dijiere -que non labredes, et guardedes, et bastescades vuestras fortalezas, da -a entender, que non quiere guardar vuestra heredat, et el que dijiere -que non hayades muchos amigos et vasallos et les dedes mucho por los -haber et los guardar, da a entender, que non quiere vuestra honra, nin -vuestro defendimiento: et todas estas cosas non se faciendo, seríades -en grand periglo, et puédese facer en guisa que sería comienzo de -roido; pero pues queredes que vos conseje lo que entiendo en esto, -dígovos, que querría que sopiésedes lo que contesció a un buen -caballero. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, el sancto et bienaventurado rey don -Ferrando tenía cercada a Sevilla; et entre muchos buenos que eran -y con él, había y tres caballeros que tenían por los mejores tres -caballeros d’armas que entonce había en el mundo: et decían al uno don -Lorenzo Suarez Gallinato, et al otro don García Periz de Vargas, et del -otro non me acuerdo del nombre. Et estos tres caballeros hobieron un -día porfía entre sí cual era el mejor caballero d’armas. Et porque non -se pudieron avenir en otra manera acordaron todos tres que se armasen -muy bien, et que llegasen fasta las puertas de Sevilla, en guisa que -diesen con las lanzas a la puerta. - -Et otro día de mañana, armáronse todos tres et enderezaron a la villa; -et los moros que estaban por el muro et por las torres, desque vieron -que non eran más de tres caballeros cuidaron que vinían por mandaderos, -et non salió ninguno a ellos, et los tres caballeros pasaron la cava, -et la barbacana, e llegaron a la puerta de la villa, et dieron de los -cuentos de las lanzas en ella; et desque hobieron fecho esto volvieron -las riendas a los caballos et tornáronse para la hueste. - -Et desque los moros vieron que non les dicían ninguna cosa, toviéronse -por escarnidos et comenzaron a ir en pos dellos; et cuando ellos -hobieron abierto la puerta de la villa, los tres caballeros que se -tornaban su paso, eran ya cuanto alongados; et salieron en pos dellos -más de mil et quinientos homes a caballo, et más de veinte mil a -pié. Et desque los tres caballeros vieron que vinían cerca dellos, -volvieron las riendas de los caballos contra ellos et asperáronlos. -Et cuando los moros fueron cerca dellos, aquel caballero de que olvidé -el nombre, enderezó a ellos et fuelos a ferir. Et don Lorenzo Suarez -et don García Periz estudieron quedos; et desque los moros fueron más -cerca don García Periz de Vargas fuelos ferir; et don Lorenzo Suarez -estudo quedo, et nunca fué a ellos fasta que los moros le fueron ferir; -et desque lo comenzaron a ferir, metiose entrellos et comenzó a facer -cosas maravillosas d’armas. - -Et cuando los del real vieron aquellos caballeros entre los moros, -fuéronles acorrer. Et como quier que ellos estaban en muy grand priesa -et ellos fueron feridos, fué la merced de Dios que non murió ninguno -dellos. Et la pelea fué tan grande entre los cristianos et los moros, -que hobo de llegar y el rey don Ferrando: et fueron los cristianos ese -día muy bien andantes. Et desque el rey se fué para su tienda, mandolos -prender diciendo que merescían muerte, pues que se aventuraran a facer -tan grant locura, lo uno en meter la hueste en rebato sin mandado del -rey, et lo al, en facer perder tan buenos tres caballeros. Et desque -los grandes homnes de la hueste pidieron merced al rey por ellos, -mandolos soltar. - -Et desque el rey sopo que por la contienda que entrellos hobiera fueron -a facer aquel fecho, mandó llamar cuantos buenos homnes eran con él, -para judgar cual dellos lo ficiera mejor. Et desque fueron ayuntados, -hobo entrellos grand contienda, ca los unos dicían que fisiera mayor -esfuerzo el que primero los fuera ferir, et los otros que el segundo, e -los otros que el tercero. Et cada uno desía tantas buenas razones que -parescía que desía razón derecha: et en verdad tan bueno era el fecho -en sí, que cualquier podría haber muchas buenas razones para lo alabar; -pero, a la fin del pleito el acuerdo fué este: que, si los moros que -vinían a ellos fueran tantos que se pudiesen vencer por esfuerzo o -por bondad que en aquellos caballeros hobiese, que el primero que los -fuese a ferir, era el mejor caballero, pues comenzaba cosa que se podía -acabar; mas, pues los moros eran tantos que por ninguna guisa non los -podrían vencer, que el que iba a ellos non lo facía por vencerlos, -mas la vergüenza le facía que non fuyese; et pues non había de foir, -la queja del corazón, porque non podía sofrir el miedo, le fizo que -les fuese ferir. Et el segundo que les fué ferir et esperó más que el -primero, tovieron por mejor, porque pudo sofrir más el miedo. Mas, don -Lorenzo Suarez que sufrió todo el miedo et que esperó fasta que los -moros le ferieron, aquel judgaron que fuera mejor caballero. - -Et vos, señor conde Lucanor, pues veedes que estos son miedos et -espantos, et es contienda que aunque la comencedes non la podedes -acabar, cuanto más sufriéredes estos miedos et estos espantos -tanto seredes más esforzado, et demás, faredes mejor seso; ca pues -vos tenedes recabdo en lo vuestro et non vos pueden facer cosa -arrebatadamente de que grand daño vos venga, conséjovos yo que non vos -fuerce la queja del corazón. Et pues grand colpe non podedes recebir, -esperat ante que vos fieran, et por aventura veredes, que estos miedos -et espantos que vos ponen, que no son con verdat, sinón lo que estos -vos dicen que lo facen porque cumple a ellos, ca non han bien sinón en -el mal. Et bien cred, que estos tales tambien de vuestra parte como de -la otra, que non querrían grand guerra nin grand paz, ca non son para -se parar a la guerra, nin querrían paz complida; mas, lo que ellos -querrían, sería un alborozo con que pudiesen ellos tomar et facer mal -en la tierra et tener a vos et a la vuestra parte en premia para llevar -de vos lo que habedes et non habedes, et non haber recelo que los -castigáredes por cosa que fagan: et por ende, aunque alguna cosa fagan -contra vos pues non vos pueden mucho empecer en sofrir que se mueva del -otro la culpa, venirvos ha ende mucho bien: lo uno, que habredes a Dios -por vos, que es una ayuda que cumple mucho para tales cosas; et lo al, -que todas las gentes ternán que facedes derecho en lo que ficierdes. -Et por aventura, que si non vos movierdes a facer lo que non debedes, -non se movrá el otro contra vos, et habredes paz et faredes servicio -a Dios, et pro de los buenos, et non faredes vuestro daño por facer -placer a los que querrían guarescer faciendo mal et se sintirían poco -del daño que vos viniese por esta razón. - -E al conde plogo deste consejo que Patronio le daba, et fízolo así, et -fallose ende bien. - -Et porque don Johán tovo este ejiemplo, que era muy bueno, mandolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Por queja non vos agan ferir, - Ca siempre vence quien sabe sofrir[21]. - - [21] Mención de este hecho en la _Crónica del santo Rey Don - Fernando_, cap. LX. Fernán Pérez de Guzmán afirma que el caballero - de quien don Juan Manuel no recordaba el nombre, era Payo de Correa, - Adelantado de Cazorla, y Lope García de Salazar cree fué Alonso - Tello, criado de Rey. (Cf. Puibusque.) - - - - -EJEMPLO XVI - -De la repuesta que dió el Conde Ferrant Gonsales a Nuño Laynes, su -pariente. - - -El conde Lucanor fablaba un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, bien entendedes que non so yo ya muy mancebo, et sabedes -que pasé muchos trabajos fasta aquí. Et bien vos digo, que querría de -aquí adelante folgar, et cazar, et escusar los trabajos et afanes; -et porque sé que siempre me consejastes lo mejor, ruégovos que me -consejedes lo que vierdes que me cae más de facer. - ---Señor conde--dijo Patronio--, como quier que vos decides bien et -razón, pero placerme hía que sopiésedes lo que dijo una vez el conde -Ferrant Gonsales a Nuño Laynes. - -E el conde Lucanor le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, el conde Ferrant Gonsales era en Burgos -et había pasados muchos trabajos por defender su tierra. Et una vez que -estaba ya como más en asosiego et en paz, díjole Nuño Laynes: que sería -bien que dallí adelante, que non se metiese en tantos roidos et que -folgase él, et que dejase folgar a sus gentes. - -Et el conde respondiol que a homne del mundo non plazdría más que a -él folgar et estar vicioso si pudiese; más, que bien sabía, que había -grand guerra con los moros et con los leoneses et con los navarros, -et si quisiesen mucho folgar, que los sus contrarios que luego serían -contra ellos: et si quisiesen andar a caza con buenas aves por Arlanzón -arriba et ayuso et en buenas mulas gordas, et dejar de defender la -tierra, que bien lo podrían facer, mas que les contescería como decía -el vierbo antiguo: «Murió el hombre et murió el su nombre»: mas, si -quisiéremos olvidar los vicios et facer mucho por nos defender et -llevar nuestra honra adelante, dirán por nos depués que muriésemos: -«Murió el homne, mas non murió el su nombre». Et pues viciosos et -lazdrados, todos habemos a morir, non me semeja que sería bueno si por -vicio nin por la folgura dejáremos de facer en guisa que después que -nos muriéremos, que nunca muera la buena fama de los nuestros fechos. - -Et vos, señor conde, pues sabedes que habedes a morir, por el mi -consejo nunca por vicio nin por folgura dejaredes de facer tales cosas, -porque, aun desque vos murierdes, siempre viva la fama de los vuestros -fechos. - -E al conde plogo mucho desto que Patronio le consejó, et fízolo así, et -fallose dello muy bien. - -Et porque don Johán, tovo este ejiemplo por muy bueno, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos, - La vida muy poco dura; denostados quedaremos[22]. - - [22] Se refiere de modo muy semejante en la Crónica General, 3.ª - parte, cap. XVIII, y con muy semejantes palabras en el _Poema de - Fernán González_, por ejemplo, estrofa 347 (ed. Riv. LVII, pág. 400), - «El vicioso e el lacerado amor han de morir...» - - - - -EJEMPLO XVII - -De lo que contesció a un homne que había muy grant fambre, quel -convidaron otros muy flojamente a comer. - - -Otra vez, fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole así: - ---Patronio, un homne vino a mí et díjome que faría por mí una cosa que -me cumplía a mí mucho: et como quier que me lo dijo, entendí en él -que me lo decía tan flojamente quel plazdríe mucho si yo escusase de -tomar dél aquella ayuda. Et yo de una parte entiendo que me cumpliría -mucho de facer aquello que me él ruega, et de otra parte, he muy -grand embargo de tomar de aquel ayuda, pues veo que me lo dice tan -flojamente. Et por el buen entendimiento que vos habedes, ruégovos que -me digades lo que vos paresce que debo facer en esta razón. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, porque vos fagades en esto lo -que me semeja que es vuestra pro, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a un homne con otro quel convidó a comer. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, un homne bueno era que había -seido muy rico et era llegado a muy grand pobreza, et fasíasele muy -grand vergüenza de demandar nin envergoñarse a ninguno por lo que había -de comer; et por esta razón, sufría muchas veces muy grand fambre et -muy grand laseria. Et un día, yendo él muy cuitado, porque non podía -haber ninguna cosa que comiese, pasó por una casa de un su conosciente -que estaba comiendo: et cuando le vió pasar por la puerta preguntol -muy flojamente si quería comer; et él, por el grant mester que había, -comenzó a lavar las manos et dijol: - ---En buena te, don Fulano, pues tanto me conjuraste et me afincastes -que comiese convusco, non me paresce que faría aguisado en contradecir -tanto vuestra voluntad nin facervos quebrantar vuestra jura. - -Et asentóse a comer, et perdió aquella fambre et aquella queja en que -estaba. En dende adelante, acorriol Dios, et diol manera como salió de -aquella laceria tan grande. - -Et vos, señor conde Lucanor, pues entendedes que aquello que aquel -homne vos ruega es grand vuestra pro, dalde a entender que lo facedes -por complir su ruego, et non paredes mientes a cuanto flojamente vos -lo él ruega et non esperedes a que vos afinque más por ello, sinón por -aventura non vos fablará en ello más, et servos hía más vergüenza si -vos lo hobiésedes a rogar lo que él ruega a vos. - -E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo así, et fallose ende -bien. - -Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - En lo que tu pro pudieres fallar, - Nunca te fagas mucho por rogar[23]. - - [23] No aduce Knust dato alguno acerca del origen de este _práctico_ - consejo, dictado por la experiencia a don Juan Manuel. - - - - -EJEMPLO XVIII - -De lo que contesció a don Pero Melendez de Valdés cuando se le quebró -la pierna. - - -Fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, un día, et díjole -así: - ---Patronio, vos sabedes que yo he contienda con un mi vecino que es -homne muy poderoso et muy honrado; et habemos entramos postura de ir -a una villa, et cualquier de nos que allá vaya primero, cobraría la -villa, et perderla ha el otro; et vos sabedes cómo tengo ya toda mi -gente ayuntada; et bien fío por la merced de Dios, que si yo fuese, -que fincaría ende con grand honra et con grand pro. Et agora estó -embargado, que lo non puedo facer por esta ocasión que me contesció, -que non estó bien sano: et como quier que me es grand pérdida en lo de -la villa, bien vos digo, que me tengo por más ocasionado por la mengua -que tomo et por la honra que a él ende viene, que aun por la pérdida. -Et por la fianza que yo en vos he, ruégovos que me digades lo que -entendierdes que en esto se puede facer. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, como quier que vos facedes -razón de vos quejar, para que en tales cosas como estas ficiésedes lo -mejor siempre, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a don Pero -Melendez de Valdés. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, don Pero Melendez de Valdés era -un caballero mucho honrado del reino de León, et había por costumbre -que cada quel acaescíe algun embargo, siempre dicía: «Bendicho sea -Dios, ca pues él lo face, esto es lo mejor.» - -Et este don Pero Melendez, era consejero et muy privado del rey de -León: et otros sus contrarios, por grand envidia quel hobieron, -asacáronle muy grand falsedat et buscáronle tanto mal con el rey, que -acordó de lo mandar matar. - -Et seyendo don Pero Melendez en su casa, llegol mandado del rey que -enviaba por él. Et los que le habían a matar estábanle esperando a -media legua de aquella su casa. Et queriendo cabalgar don Pero Melendez -para se ir para el rey, cayó de una escalera et quebrol la pierna. Et -cuando sus gentes que habían a ir con él, vieron esta ocasión que le -acaesciera, pesoles ende mucho, et comenzáronle a maltraer diciendol: - ---Ea, don Pero Melendez, vos que decides siempre, que lo que Dios face, -esto es lo mejor, tenedvos agora este bien que Dios vos ha fecho. - -Et él díjoles que ciertos fuesen que, como quier que ellos tomaban -grand pesar desta ocasión quel conteciera, que ellos verían que pues -Dios lo ficiera, que aquello era lo mejor. Et por cosa que ficieron -nunca desta entención le pudieron sacar. - -Et los quel estaban esperando por le matar por mandado del rey, desque -vieron que non venía, et sopieron lo quel había acaescido, tornáronse -paral rey et contáronle la razón porque non pudieran complir su mandado. - -Et don Pero Melendez estovo grand tiempo que non pudo cabalgar: et en -cuanto él así estaba maltrecho, sopo el rey que aquello que habían -asacado a don Pero Melendez, que fuera muy grant falsedat, et prendió -a aquellos que se lo habían dicho. Et fué ver a don Pero Melendez, et -contol la falsedat que dél le dijieron, et como le mandara él matar, -et pidiol perdón por el yerro que contra él hobiera de facer et fízole -mucho bien et mucha honra por le facer emienda. Et mandó luego facer -muy grand justicia antél daquellos que aquella falsedat le asacaron. - -Et así libró Dios a don Pero Melendez, porque era sin culpa et fué -verdadera la palabra que él siempre solía decir «que todo lo que Dios -face, que aquello es lo mejor». - -Et vos, señor conde Lucanor, por este embargo que vos agora vino non -vos quejedes, et tenet por cierto en vuestro corazón, que todo lo que -Dios face, que aquello es lo mejor; et si lo así pensáredes, él vos lo -sacará todo a bien; pero debedes entender, que las cosas que acaescen -son en dos maneras: la una es, que viene a homne algún embargo en que -se puede poner algún consejo; la otra es, que viene algún embargo en -que se non puede poner ningún consejo. Et en los embargos en que se -puede poner algún consejo, debe facer homne cuanto pudiere por lo -poner, y et non lo debe dejar por atender, que por voluntad de Dios o -por aventura se enderezará, ca esto sería tentar a Dios; mas, pues el -homne ha entendimiento et razón, todas las cosas que facer pudiere por -poner consejo en las cosas quel acaescieren débelo facer; mas en las -cosas en que se non puede poner y ningún consejo, aquellas debe homne -tener, que pues se facen por voluntad de Dios, que aquello es lo mejor. -Et pues esto que vos acaesció es de las cosas que vienen por voluntad -de Dios, et en que se non puede poner consejo, poned en vuestro talante -que, pues Dios lo face, que es lo mejor; et Dios lo guisará que se faga -así como lo vos tenedes en corazón. - -E el conde tovo que Patronio le decía la verdat et le daba buen -consejo, et fízolo así et fallose ende bien. - -Et porque don Johán, tovo este por buen enjiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Non te quejes por lo que Dios ficiere, - Ca por tu bien sería cuando El quisiere[24]. - - [24] Desconocido para Knust el origen de esta narración, anota el - proverbio que el hecho de don Pero Melendez confirma: «Quebreme el - pie quizá por bien.» - - - - -EJEMPLO XIX - -De lo que contesció a los cuervos con los buhos. - - -Fablaba un día el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole -así: - ---Patronio, yo he contienda con un homne muy poderoso: et aquel mio -enemigo había en su casa un su pariente et su criado, et homne a quien -había fecho mucho bien. Et un día por cosas que acaescieron entre -ellos, aquel mío enemigo fízole mucho mal et muchas deshonras, e aquel -homne con quien había tantos debdos veyendo el mal que había recebido -e queriendo catar manera como se vengase, vínose para mi, et yo tengo -que es muy grand mi pro, ca este me puede desengañar et apercebir en -como pueda más lijeramente facer daño a aquel mio enemigo. Pero, por la -grand fianza que yo he en vos et en el vuestro entendimiento, ruégovos -que me consejedes lo que faga en este fecho. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, lo primero vos digo que este -homne non vino a vos sinón por vos engañar: et para que sepades la -manera del su engaño, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a -los buhos et a los cuervos. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, los cuervos et los buhos, -habían entre si grand contienda, pero los cuervos eran en mayor queja. -Et los buhos, porque es su costumbre de andar de noche, et de día estar -escondidos en cuevas muy malas de fallar, vinían de noche a los árboles -do los cuervos albergaban et mataban muchos dellos, et facíanles mucho -mal. Et pasando los cuervos tanto daño, un cuervo que había entre ellos -muy sabidor, que se dolía mucho del mal que habían recebido de los -buhos, sus enemigos, fabló con los cuervos sus parientes, et cató esta -manera para se poder vengar. - -Et la manera fué esta: que los cuervos le mesaron todo salvo ende un -poco de las alas con que volaba muy mal et muy poco. Et desque fué así -maltrecho, fuese para los buhos et contoles el mal et el daño que los -cuervos le ficieran, señaladamente porque les dicía que non quisiesen -seer contra ellos; mas, pues tan mal lo habían fecho contra él, que si -ellos quisiesen, que él los mostraría muchas maneras como se podrían -vengar de los cuervos et facerles mucho daño. - -Et cuando los buhos esto oyeron, plógoles mucho, et tovieron que -por este cuervo que era con ellos era todo su fecho enderezado, et -comenzaron a facer mucho bien al cuervo et fiar en él todas sus -faciendas et poridades. - -E entre los otros buhos, había y uno que era muy viejo et había pasado -por muchas cosas, et desque vió este fecho del cuervo, entendió el -engaño con que el cuervo andaba, et fuese paral mayoral de los buhos -et dijol: quél fuese cierto que aquel cuervo non viniera a ellos sinón -para su daño et por saber sus faciendas, et que lo echasen de su -compaña. Mas este buho non fué creido de los otros buhos: et desque vió -que lo non querían creer, partiose dellos et fué buscar tierra do los -cuervos non lo pudiesen fallar. - -Et los otros buhos pensaron bien del cuervo. Et desque las péñolas le -fueron egualadas, dijo a los buhos que, pues podía volar, que iría -saber do estaban los cuervos et que vernía desírselo porque pudiesen -ayuntarse et ir a los estroir todos. E a los buhos plogo mucho desto. - -Et desque el cuervo fué con los otros cuervos, ayuntáronse muchos -dellos, et sabiendo toda la facienda de los buhos fueron a ellos de día -cuando ellos non vuelan et estaban segurados et sin recelo, et mataron -et destruyeron dellos tantos por que fincaron vencedores los cuervos de -toda su guerra. - -Et todo este mal vino a los buhos, porque fiaron en el cuervo que -naturalmente era su enemigo. - -Et vos, señor conde Lucanor, pues sabedes que este homne que a vos vino -es muy adebdado con aquel vuestro enemigo et naturalmente él et todo su -linaje son vuestros enemigos, conséjovos yo que en ninguna manera non -lo trayades en vuestra compaña, ca cierto sed que non vino a vos, sinón -por vos engañar et por vos facer algún daño. Pero si él vos quisiere -servir seyendo alongado de vos, de guisa que vos non pueda empescer, -nin saber nada de vuestra facienda, et de fecho ficiere tanto mal et -tales mancellamientos a aquel vuestro enemigo con quien él ha algunos -debdos, que veades vos que non le finca logar para se poder nunca -avenir con él, estonce podredes vos fiar en él, pero siempre fiat en él -tanto de que vos non pueda venir daño. - -E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo asi et fallose dello -muy bien. - -Et porque don Johán entendió que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Al que tu enemigo suel seer - Nunca quieras en él mucho creer[25]. - - [25] Está este cuento en el _Pantchatantra_ y en el _Calila_, pág. - 154, muy amplificado. Ve en él Knust alusión a sucesos del tiempo, de - los que fué actor D. Juan Manuel. - - - - -EJEMPLO XX - -De lo que contesció a un Rey con un homne quel dijo que faría alquimia. - - -Un día, fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, un homne vino a mi et díjome que me faría cobrar muy grand -pro et grand honra, et para esto que había mester que catase alguna -cosa de lo mío con que se comenzase aquel fecho, ca desque fuese -acabado por un dinero habría diez. Et por el buen entendimiento que -Dios en vos puso, ruégovos que me digades lo que vierdes que me cumple -de facer en ello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que fagades en esto lo que -fuere más vuestra pro, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a -un rey con un homne quel dicía que sabía facer alquimia. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, un homne era muy grand golfín -et había muy grand sabor de enrequescer et de salir de aquella mala -vida que pasaba. Et aquel homne sopo que un rey que non era de muy buen -recabdo se trabajaba de facer alquimia. - -Et aquel golfín tomó cient doblas et limolas et de aquellas limaduras -fizo con otras cosas que puso con ellas cient pellas, et cada una de -aquellas pellas pesaba una dobla, et demás las otras cosas que él -mezcló con las limaduras de las doblas. Et fuese para una villa do -era el rey, et vistiose de paños muy asosegados et llevó aquellas -pellas et vendiolas a un especiero. Et el especiero preguntó que para -que eran aquellas pellas, et el golfín dijol que para muchas cosas, -et señaladamente, que sin aquella cosa, que se non podía facer el -alquimia, et vendiol todas las cien pellas por cuantía de dos o tres -doblas. Et el especiero preguntol como habían nombre aquellas pellas, -et el golfín dijol que habían nombre tarbardíe. - -Et aquel golfín moró algún tiempo en aquella villa en manera de homne -muy asosegado et fué diciendo a unos et a otros en manera de poridat -que sabía facer alquimia. - -Et estas nuevas llegaron al rey: et el rey envió por él, et preguntol -si sabía facer alquimia. Et el golfín, como quier quel fizo muestra que -se quería encobrir et que lo non sabía, al cabo diol a entender que lo -sabía, pero dijo al rey: quel consejaba que deste fecho non fiase de -homne del mundo nin aventurase mucho de su haber, pero si quisiese que -probaría antél un poco et quel amostraría lo que ende sabía. Et esto le -gradesció el rey mucho et paresciol que segund estas palabras, que non -podía haber y ningún engaño. E estonce fizo traer las cosas que quiso, -et eran cosas que se podían fallar, et entre las otras mandó traer una -pella de tabardíe. Et todas las cosas que mandó traer non costaban más -de dos o tres dineros. Et desque las trajieron et las fundieron antel -rey salió peso de una dobla de oro fino. Et desque el rey vió de cosa -que costaba dos o tres dineros, salía una dobla, fué muy alegre et -tóvose por el más bien andante caballero del mundo, et dijo al golfín -que esto facía, que cuidaba el rey que era muy buen homne et que -fisiese más. - -Et el golfín respondiol como si non sopiese nada de aquello: - ---Señor, cuanto yo desto sabía, todo vos lo he mostrado, et de allí -adelante vos lo faredes tan bien como yo; pero, conviene que sepades -una cosa, que qualquier destas cosas que mengüe non se podría facer -esto oro. - -Et desque esto hobo dicho despediose del rey et fuese para su casa. - -E el rey probó sin aquel maestro de facer él oro, et dobló la recepta, -et salió peso de dos doblas de oro. E otra vez dobló la recepta, et -salió peso de cuatro doblas; et así como fué cresciendo la recepta, así -salió peso de doblas. E desque el rey vió que él podía facer cuanto -oro quisiese, mandó traer tanto daquellas cosas para que pudiese facer -mil doblas. Et fallaron todas las otras cosas, mas non fallaron el -tabardíe: e desque el rey vió que pues menguaba el tabardíe, que se non -podía facer el oro, envió por aquel que se lo mostrara facer, et dijol -que non podía facer el oro como solía. Et él preguntol si tenía todas -las cosas que él le diera por escripto. Et el rey dijol que sí, mas -quel menguaba el tabardíe. - -E estonce le dijo el golfín: que por cualquier cosa que menguase que -non se podía facer el oro, et así lo había él dicho el primero día. - -E estonce preguntó el rey si sabía él do había este tabardíe; e el -golfín le dijo que sí. - -E entonce le mandó el rey que, pues él sabía do era, que fuese él por -ello et trojiese tanto porque pudiese facer tanto cuanto oro quisiese. - -E el golfín le dijo que como quier que esto podría facer otro tan bien -o mejor que él, si el rey lo fallase por su servicio que iría por ello -que en su tierra fallaría ende asaz: e estonce contó al rey lo que -podría costar la compra e la despensa, et montó muy grand haber. - -Et desque el golfín lo tovo en su poder, fuese su carrera et nunca -tornó al rey. Et así fincó el rey engañado por su mal recabdo. Et -desque vió que tardaba más de cuanto debía, envió el rey a su casa por -saber si sabían dél algunas nuevas. Et non fallaron en su casa cosa del -mundo, sinón un arca cerrada: et desque la abrieron, fallaron y un -escripto que dicía así: - -«Bien creed que non ha en el mundo tabardíe; más, sabet que vos he -engañado, et cuando yo vos dicía que vos faría rico, debiérades decir -que lo ficiese primero a mi et que me creeríedes.» - -E a cabo de algunos días, unos homnes estaban riendo et trebejando et -escribían todos los homnes que ellos conoscían, cada uno de cual manera -era, et dicían: los ardidos son fulano et fulano, et los ricos fulano -et fulano, et los cuerdos fulano et fulano, et así de todas las otras -cosas buenas o contrarias. - -Et cuando hobieron a escribir los homnes de mal recabdo escribieron y -el rey. Et cuando el rey lo sopo, envió por ellos et aseguroles que les -non faría ningún mal por ello, et díjoles que porquel escribieron por -homne de mal recabdo. Et ellos dijiéronle: que por razón que diera tan -grand haber a homne estraño et de quien non tenía ningun recabdo. - -Et el rey les dijo que habían errado, et que si viniese aquel que había -levado el haber que non fincaría él por homne de mal recabdo. Et ellos -le dijieron que ellos non perdían nada de su cuenta, ca si el otro -viniese, que sacarían al rey del escripto et que pornían a él. - -Et vos, señor conde Lucanor, si queredes que non vos tengan por homne -de mal recabdo, non aventuredes por cosa que non sea cierta, tanto de -lo vuestro que vos arrepintades, si lo perdierdes por fiuza de haber -grand pro seyendo en dubda. - -E al conde plogo deste consejo, et fízolo así et fallose dello bien. - -Et veyendo don Johán que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir en -este libro, et fizo estos viesos, que dicen así: - - Non aventures mucho la tu riqueza, - Por consejo del que ha grand pobreza[26]. - - [26] Era antes en los críticos idea corriente que en este ejemplo - había querido D. Juan Manuel satirizar las aficiones de alquimista - de su tío el Rey Sabio; negada con buenas razones la atribución a - Alfonso X del _Libro del Tesoro_, caen los más firmes asideros de - esta suposición. - - - - -EJEMPLO XXI - -De lo que contesció a un rey mozo con un muy grant filósofo a qui lo -encomendara su padre. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, así acaesció que yo había un pariente a qui amaba mucho, -et aquel mi pariente finó et dejó un fijo muy pequeñuelo, et este mozo -criélo yo. Et por el grand debdo et grand amor que había a su padre: -et otrosí, por la grand ayuda que yo atiendo dél desque sea en tiempo -para me la facer, criélo muy bien e sabe Dios quel amo como si fuese -mi fijo. Et como quier quel mozo ha buen entendimiento et fío por Dios -que será muy buen homne, pero porque la mocedat engaña muchas veces a -los mozos et non les deja facer todo lo que más les cumplía, placerme -hía, si la mocedat non engañase tanto a este mozo. Et por el buen -entendimiento que vos habedes, ruégovos que me digades en que manera -podría yo guisar que este mozo ficiese lo que le fuese más aprovechoso -para el cuerpo et para la su facienda. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que vos fisiésedes en -fasienda deste mozo lo que al mío cuidar sería mejor, mucho querría que -sopiésedes lo que contesció a un muy grand filósofo con un rey mozo, su -criado. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, un rey había un fijo et diolo -a criar a un filósofo en que fiaba mucho: et cuando el rey finó, fincó -el rey su fijo mozo pequeño. E criolo aquel filósofo hasta que pasó -por XV años. Mas, luego que entró en la mancebía, comenzó a despreciar -el consejo daquel que lo criara et allegose a otros consejeros de los -mancebos et de los que non habían tan grand debdo con él porque mucho -ficiesen por lo guardar de daño. Et trayendo su facienda en esta guisa, -ante de poco tiempo llegó su fecho a logar que también las maneras et -costumbres del su cuerpo como la su facienda era todo muy empeorado. -Et fablaban todas las gentes muy mal de como perdía aquel rey mozo el -cuerpo et la facienda. E yendo aquel pleito tan a mal, el filósofo que -criara el rey se sentía et pesábale ende mucho, non sabía que facer, -ca ya muchas veces probara de lo castigar con ruego et con falago -et aun maltrayéndolo, et nunca pudo facer y nada, ca la mocedat lo -estorbaba todo. Et desque el filósofo vió que por otra manera non podía -dar consejo en aquel fecho, pensó esta manera que agora oiredes. - -El filósofo comenzó poco a poco a decir en casa del rey que él era el -mayor agorero del mundo. Et tantos homnes oyeron esto que lo hobo de -saber el rey mozo; et desque lo sopo, preguntó el rey al filósofo, -si era verdat que sabía catar agüero tan bien como lo dicían. Et el -filósofo, comoquier quel dió a entender que lo quería negar, pero al -cabo dijol que era verdat, mas que era mester que homne del mundo non -lo sopiese. Et como los mozos son quejosos para saber et para facer -todas las cosas, el rey que era mozo quejábase mucho por veer como -cataba los agüeros el filósofo: et cuanto el filósofo más lo alongaba, -tanto había el rey mozo mayor queja de lo saber, et tanto afincó al -filósofo que puso con él de ir un día de grand mañana con él a los -catar en manera que non lo sopiese ninguno. - -Et madurgaron mucho; et el filósofo enderezó por un valle en que había -pieza de aldeas yermas: et desque pasaron por muchas vieron una corneja -que estaba dando voces en un arbol. Et el rey mostrola al filósofo, et -el fizo contenente que la entendía. - -Et otra corneja comenzó a dar voces en otro arbol, et amas las cornejas -estudieron así dando voces a veces la una et a veces la otra. Et -desque el filósofo escuchó esto una pieza, comenzó a llorar muy -fieramente et rompió sus paños, et facía el mayor duelo del mundo. - -E cuando el rey mozo esto vió, fué muy espantado et preguntó al -filósofo: que porque facía aquello. Et el filósofo diol a entender que -se lo quería negar. Et desque lo afincó mucho dijol: que más quería -seer muerto que vivo, ca non tan solamente los homnes, mas, que aun las -aves, entendían ya como por su mal recabdo era perdida toda su tierra -et su facienda et su cuerpo despreciado. Et el rey mozo preguntol cómo -era aquello. - -Et él dijol: que aquellas dos cornejas, habían puesto de casar el -fijo de la una con la fija de la otra; et que aquella corneja que -comenzara a fablar primero, que decía a la otra, que pues tanto había -que era puesto aquel casamiento, que era bien que los casasen. Et la -otra corneja dijol, que verdat era que fuera puesto, mas que agora -ella era más rica que la otra, et que loado a Dios, que después que -este rey regnara, que eran yermas todas las aldeas de aquel valle, et -que fallaba ella en las casas yermas muchas culuebras et lagartos, et -sapos et otras tales cosas que se crían en los lugares yermos, porque -había muy mejor de comer que solía, et por ende que non era estonce el -casamiento egual. Et cuando la otra corneja esto oyó, comenzó a reir -et respondiol: que dicía poco seso si por esta razón quería alongar el -casamiento, que sol que Dios diese vida a este rey, que muy aina sería -ella más rica que ella, ca muy aina sería yermo aquel otro valle do -ella moraba en que había diez tantas aldeas que en el suyo, et que por -esto non había porque alongar el casamiento et por esto otorgaron amas -las cornejas de ayuntar luego el casamiento. - -E cuando el rey mozo esto oyó, pesol ende mucho, et comenzó a cuidar -como era su mengua en yermar así lo suyo. Et desque el filósofo vió el -pesar et el cuidar que el rey mozo tomaba, et que había sabor de cuidar -en su facienda, diol muchos buenos consejos en guisa que en poco tiempo -fué su facienda toda enderezada, tan bien de su cuerpo, como de su -regno. - -Et vos, señor conde, pues criades este mozo, et querríades que se -enderezase su facienda, catad alguna manera que por ejiemplos o por -palabras maestradas et falagueras le fagades entender su facienda, mas -por cosa del mundo non derrangedes con él castigandol nin maltrayendol -cuidandol enderezar; ca la manera de los más de los mozos es tal, que -luego aborrecen al que los castiga, et mayormente si es homne de grand -guisa, ca liévanlo a manera de menosprecio, non entendiendo cuanto lo -yerran; ca non ha tan buen amigo en el mundo como el que castiga el -mozo porque non faga su daño, mas ellos non lo toman así, sinón por la -peor manera. Et por aventura caería tal desamor entre vos e él, que -ternía daño a entramos para adelante. - -E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así -et fallose ende bien. - -Et porque don Johán se pagó mucho deste ejiemplo fízolo poner en este -libro, et fizo estos viesos, que dicen así: - - Non castigues al mozo maltrayendo, - Mas dile comol vaya placiendo[27]. - - [27] Esto de interpretar el lenguaje de las aves para corrección del - desgobierno procede del _Pantchatantra_, según Knust. En _Gil Blas de - Santillana_, lib. VIII, cap. VI, cuenta Gil Blas al Duque de Lerma - una fábula análoga, en la que hablan cuervos; dice la leyó en «Pilpai - o en otro autor fabulista». - - - - -EJEMPLO XXII - -De lo que contesció al león et al toro. - - -Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijole -así: - ---Patronio, yo he un amigo muy poderoso et muy honrado, et comoquier -que fasta aquí nunca fallé en él sinón buenas obras, agora dícenme que -me non ama tan derechamente como solía, et aunque anda buscando maneras -porque sea contra mí. Et yo estó agora en grandes dos cuidados: el -uno es, porque me he recelo, que si él entiende que yo tomo dél esta -sospecha et que me vo guardando dél, que él otrosí, que fará eso mismo, -et que así irá cresciendo la sospecha et el desamor poco a poco fasta -que nos hayamos a desavenir. Et por la grant fianza que yo en vos he -ruégovos que me consejedes lo que vierdes que más me cumple de facer en -esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que desto vos podades -guardar, placerme hía mucho que sopiésedes lo que contesció al león et -al toro. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, el león et el toro eran mucho -amigos, et porque ellos son dos animalias muy fuertes et muy recias, -apoderábanse et enseñoreaban todas las otras animalias, ca el león con -el ayuda del toro apremiaba todas las animalias que comen carne; et -el toro con el ayuda del león apremiaba todas las animalias que pacen -la hierba. Et desque todas las animalias entendieron que el león et -el toro les apremiaban por el ayuda que se facían el uno al otro, et -vieron que por esto les vinía grand premia et grant daño, fablaron -todas entre sí qué manera podrían catar para salir desta premia. - -Et entendieron; que si ficiesen desavenir al león et al toro, que -serían ellos fuera de la premia de que los traían apremiados el león -et el toro. Et porque el raposo et el carnero eran más allegados a la -privanza del león et del toro que las otras animalias, que trabajasen -cuanto pudiesen para meter desavenencia entre ellos. E el raposo e el -carnero dijieron que se trabajarían cuanto pudiesen por facer esto que -las animalias querían. - -Et el raposo que era consejero del león, dijo al oso, que es el más -esforzado et más fuerte de todas las bestias que comen carne en pos el -león, quel dijiese, que se recelaba que el toro andaba catando manera -para le traer cuanto daño pudiese, et que dias habíe que ge lo habían -dicho esto, et como quier que por aventura esto non era verdat, pero -que parase mientes en ello. - -Et eso mismo dijo el carnero, que era consejero del toro, al caballo -que es el más fuerte animal que ha en esta tierra de las bestias que -pacen hierba. - -E el oso et el caballo, cada uno de ellos dijo esta razón al león et al -toro. Et como quier que el león et el toro non creyeron esto del todo, -aun tomaron alguna sospecha que aquellos que eran los más honrados del -su linaje et de su compaña, que ge lo dician por meter mal entrellos, -pero con todo eso cayeron en alguna sospecha. Et cada uno dellos -fablaron con el raposo et con el carnero, sus privados. - -Et ellos dijiéronles: que como quier que por aventura el oso et el -caballo les dicían esto por alguna maestría engañosa, que con todo eso, -que era bien que fuesen parando mientes en los dichos et en las obras -que farían dallí adelante el león et el toro, et segund que viesen, que -así podrían facer. - -Et ya con esto cayó mayor sospecha entre el león et el toro. Et desque -las animalias entendieron que el león et el toro tomaran sospecha el -uno del otro, comenzáronles a dar a entender más descubiertamente que -cada uno dellos se recelaba del otro, et que esto non podría ser sinón -por las malas voluntades que tenían escondidas en los corazones. - -Et el raposo et el carnero, como falsos consejeros catando su pro et -olvidando la lealtad que habían de tener a sus señores en logar de -los desengañar, engañáronlos, et tanto ficieron, fasta que el amor -que solía seer entre el león et el toro tornó en muy grand desamor; -et desque las animalias esto vieron, comenzaron a esforzar a aquellos -sus mayorales fasta que los ficieron comenzar la contienda, et dando a -entender cada uno dellos a su mayoral quel guardaba, guardábanse los -unos a los otros et facían tornar todo el daño sobre el león et sobre -el toro. - -E el fin del pleito vino a esto; que como quier que el león fizo más -daño et más mal al toro et abajó mucho el su poder et la su honra, pero -siempre el león fincó tan desapoderado dallí adelante que nunca pudo -enseñorar las otras bestias nin apoderarse dellas como solía, tambien -de las de su linaje como de las otras. Et así porque el león et el toro -non entendieron que por el amor et por el ayuda que el uno tomaba del -otro, eran ellos honrados e apoderados de todas las otras animalias, -et non guardaron el amor aprovechoso que habían entre sí, et non se -sopieron guardar de los malos consejos que les dieron para salir de -su premia et apremiar a ellos, fincaron el león et el toro tan mal de -aquel pleito, que así como ellos eran ante apoderados de todos, ansi -fueron despues todos apoderados dellos. - -Et vos, señor conde Lucanor, guardatvos que estos que en esta sospecha -vos ponen contra aquel vuestro amigo, que vos lo non fagan por vos -traer a aquello que trojieron las animalias al león et al toro. Et -por ende, conséjovos yo, que si aquel vuestro amigo es homne leal et -fallastes en él siempre buenas obras et leales et fiades en él como -homne debe fiar del buen fijo o del buen hermano, que non creades -cosa que vos digan contra él, ante vos consejo, quel digades lo que -vos dijieren dél, et él luego vos dirá otrosí lo que dijieren a él -de vos. Et faced grant escarmiento en los que esta falsedat cuidaren -ordir porque nunca otros se atrevan a lo comenzar otra vegada. Pero si -el amigo non fuere desta manera que es dicha, et fuere de los amigos -que se aman por el tiempo, o por la ventura, o por el mester, a tal -amigo como este, siempre guardat que nunca digades nin fagades cosa -por que él pueda entender que de vos se mueve mala sospecha nin mala -obra contra él, et dat pasada a algunos de sus yerros; ca por ninguna -manera non puede seer que tan grant daño vos venga a deshora de que -ante vos veades alguna señal cierta, como sería el daño que vos verníe -si vos desaveniésedes por tal engaño et maestría como desuso es dicho; -pero, al tal amigo, siempre le dat a entender en buena manera que, así -como cumple a vos la su ayuda, que así cumple a él la vuestra; et lo -uno faciendol buenas obras et mostrandol buen talante et non tomando -sospecha dél sin razón, nin creyendo dicho de malos homnes et dando -alguna pasada a sus yerros; et lo al, mostrandol que así cumple a vos -la su ayuda que así cumple a él la vuestra. Por estas maneras durará -el amor entre vos, et seredes guardados de non caer en el yerro en que -cayeron el león et el toro. - -E al conde plogo mucho deste consejo, que Patronio le dió, et fízolo et -fallose ende bien. - -Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Por falso dicho de homne mintroso - Non pierdas amigo aprovechoso[28]. - - [28] Figura ya en el _Pantchatantra_ y en el _Hitopadeza, o - provechosa enseñanza_. (Vid. su edición en la Biblioteca Clásica, - traducción de J. Alemany.) - - - - -EJEMPLO XXIII - -De lo que facen las formigas para se mantener. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, loado a Dios, yo so asaz rico, et algunos conséjanme que, -pues lo puedo facer que non tome otro cuidado, sinón tomar placer et -comer, et beber, et folgar, que asaz he para mi vida, et aunque deje -a mios fijos bien heredados. Et por el buen entendimiento que vos -habedes, ruégovos que me consejedes lo que vos paresce que debo facer. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, como quier que el folgar et -tomar placer es bueno, para que vos fagades en esto lo que es más -aprovechoso, placerme hía que sopiésedes lo que fase la formiga para -mantenimiento de su vida. - -Et el conde le preguntó cómo era aquello: et Patronio le dijo: - ---Señor conde Lucanor, ya vos veedes cuanto pequeña cosa es la formiga, -et segund razón non debía haber muy grand apercibimiento, pero -fallaredes que cada año al tiempo que los homnes cogen el pan, salen -ellas de sus formigueros et van a las eras et traen cuanto pan pueden -para su mantenimiento et métenlo en sus casas. Et a la primera agua -que viene, sácanlo fuera; et las gentes dicen que lo sacan a enjugar, -et non saben lo que dicen, ca non es asi la verdat, ca bien sabedes -vos que, cuando las formigas sacan la primera vez el pan fuera de sus -formigueros, que estonce es la primera agua et comienza el invierno, -et pues si ellas cada que lloviese, hobiesen de sacar el pan para lo -enjugar, luenga labor ternían, et demás que non podrían haber sol -para lo enjugar, ca en el invierno non face tantas vegadas sol que lo -pudiesen enjugar. - -Mas la verdat porque ellas lo sacan la primera vez que llueve, es -esta: ellas meten cuanto pan pueden haber en sus casas una vez, et non -catan por al, sinón por traer cuanto pueden. Et desque lo tienen ya -en salvo, cuidan que tienen ya recabdo para su vida ese año. Et cuando -viene la lluvia et se moja el pan comienza de nacer: et ellas veen que -si el pan nace en los formigueros, que en logar de se gobernar dello, -que su pan mismo las mataría, et serían ellas ocasión de su daño. Et -entonce sácanlo fuera et comen aquel corazón que ha en cada grano de -que sale la semiente et dejan todo el grano entero. Et después por -lluvia que faga non puede nacer, et gobiérnanse dél todo el año. - -Et aun fallaredes, que maguer que tengan cuanto pan les cumple, -que cada que buen tiempo face, non dejan de acarrear cualesquier -herbízuelas que fallan. E esto facen recelando que les non cumplirá -aquello que tienen, et mientra han tiempo non quieren estar de valde -nin perder el tiempo que Dios les da, pues se pueden aprovechar dél. - -Et vos, señor conde, pues la formiga que es tan mesquina cosa, ha tal -entendimiento et face tanto por se mantener, bien debedes cuidar que -non es buena razón para ningún homne et mayormente para los que han de -mantener grand estado et gobernar a muchos, en querer siempre comer -de lo ganado; ca cierto sed, que por grant haber que sea donde sacan -cada día et non ponen y nada, que non puede durar mucho, et demás -paresce muy grant amortiguamiento et grand mengua de corazón. Mas el -mío consejo es este: que si queredes comer et folgar, que lo fagades -siempre manteniendo vuestro estado et guardando vuestra honra, et -catando, et habiendo cuidado como habredes de que lo cumplades, ca si -mucho hobierdes et bueno quisierdes seer, asaz habredes logares en que -lo despendades a vuestra honra. - -E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así -et fallose ende bien. - -Et porque don Johán, se pagó deste ejiemplo, fízolo poner en este libro -et fizo estos viesos que dicen así: - - Non comas siempre lo que has ganado, - Vive tal vida que mueras honrado[29]. - - [29] Moralidad sacada de la vida de las hormigas, tal como la cuenta - Plinio _Historia natural_, libro XI, cap. 30. - - - - -EJEMPLO XXIV - -De lo que contesció a un rey que quería probar a tres sus fijos. - - -Un día fablaba el conde Lucanor, con Patronio, su consejero, et díjole -así: - ---Patronio, en la mi casa se crían muchos mozos de los homnes de grand -guisa et de los que non lo son tanto, et veo en ellos muchas maneras et -muy estrañas. Et por el grand entendimiento que vos habedes, ruégovos -que me digades cuanto vos entendedes en qué manera puedo yo conoscer -cual mozo recudirá a seer mejor homne. - ---Señor conde--dijo Patronio--, esto que me vos decides es muy fuerte -cosa de voslo decir ciertamente, ca non se puede saber ciertamente -ninguna cosa de lo que es de venir, et por ende non se puede saber et -esta cosa que me vos preguntades es por venir ciertamente; mas lo que -desto se puede saber, es por señales que parescen en los mozos también -de dentro como de fuera; et las que parescen de fuera, son las figuras -de la cara, et el donaire, et la color, et el talle del cuerpo, et de -los miembros, ca por estas cosas paresce la señal de la complisión -de los miembros principales que son el corazón, et el meollo, et el -fígado; e como quier que estas son señales non se puede saber lo -cierto; ca pocas veces se acuerdan todas las señales a una cosa, ca si -las unas señales muestran lo uno, muestran las otras el contrario; pero -a lo más, segund son estas señales, asi recuden las obras. - -Et las más ciertas señales, son las de la cara, et señaladamente las de -los ojos, et otrosí el donaire, ca muy pocas veces fallescen estas. Et -non tengades que el donaire se dice por seer homne fermoso en la cara, -nin feo, ca muchos homnes son pintados et fermosos, et non han donaire -de homne, et otros parescen feos, que han buen donario para seer homnes -apuestos. - -Et el talle del cuerpo et de los miembros, muestra señal de la -complisión et paresce si debe seer valiente o lijero; et las tales -cosas muestra el talle del cuerpo et de los miembros, non muestra -ciertamente cuales deben seer las obras, et con todo esto estas son -señales, et pues digo señales, digo cosa non cierta, ca la señal -siempre es cosa que paresce por ella lo que debe seer, mas non es cosa -forzada que sea asi en toda guisa. Et estas son las señales de fuera -que siempre son muy dudosas para conoscer lo que vos me preguntades. -Mas para conoscer los mozos por las señales de dentro que son ya cuanto -más ciertas, placerme hía que sopiésedes como probó una vez un rey moro -a tres fijos que había, por saber cual dellos sería mejor homne. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, un rey moro había tres fijos: -et porque el padre puede facer que regne cual fijo de los suyos él -quisiere, después que el rey llegó a la vejez, los homnes buenos de su -tierra pidiéronle por merced que les señalase cual daquellos sus fijos -quería que regnase en pos él. Et el rey díjoles que dende a un mes gelo -diría. - -Et cuando vino a ocho o a dies días, una tarde dijo al fijo mayor, que -otro día de grand mañana quería cabalgar et que fuese con él. E otro -día, vino el infante mayor al rey, pero non tan mañana como el rey, su -padre, dijiera. Et desque llegó, dijol el rey, que se quería vestir -et quel ficiese traer los paños. E el infante dijo al camarero que -trojiese los paños, e el camarero preguntó, que cuales paños quería. E -el infante tornó al rey et preguntó, que cuales paños quería. E el rey -díjole que el aljuba, et él tornó al camarero et díjole que el aljuba -quería el rey. Et el camarero le preguntó que cual almexía quería, -et el infante tornó al rey a gelo preguntar. Et asi fizo por cada -vestidura que siempre iba et vinía por cada pregunta fasta que el rey -tovo todos los paños. Et vino el camarero, et lo vistió et lo calzó. - -Et desque fué vestido et calzado, mandó el rey al infante que ficiese -traer el caballo, et él dijo al que guardaba los caballos del rey quel -trojiese el caballo, et el que los guardaba, díjole: que cual caballo -traería: et el infante tornó con esto al rey, et así fizo por la -siella, et por el freno, et por la espada, et por las espuelas; et por -todo lo que había mester para cabalgar, por cada cosa fué preguntar al -rey. - -E desque todo fué guisado, dijo el rey al infante: que non podía -cabalgar, et que fuese él andar por la villa et que parase mientes a -las cosas que vería porque lo sopiese retraer al rey. - -E el infante cabalgó, et fueron con él todos los honrados homnes -del rey et del regno, et iban y muchas trompas et atabales et otros -estrumentos. E el infante andido una pieza por la villa, et desque -tornó al rey, preguntol quel parescía de lo que viera. Et el infante -díjole: que bien le parescía sinón quel facían muy grant roido aquellos -estrumentos. - -Et a cabo de otros días mandó el rey al fijo mediano que veniese a él -otro día de mañana: et el infante fízolo así. Et el rey fizo todas -las pruebas que ficiera al infante mayor, su hermano, et el infante -fízolo, et dijo bien como el hermano mayor. - -Et a cabo de otros días, mandó al infante menor, su fijo, que fuese con -él de grand mañana. Et el infante madurgó ante que el rey despertase, -et esperó fasta que despertó el rey: et luego que fuese despierto entró -el infante et homillósele con la reverencia que debía. Et el rey mandol -que ficiese traer de vestir. Et el infante preguntol que paños quería, -et en una vez le preguntó por todo lo que había de vestir et de calzar, -et fué por ello et trájogelo todo. Et non quiso que otro camarero lo -vestiese nin lo calzase sinón él, dando a entender que se ternía por de -buena ventura si el rey, su padre, tomase placer o servicio de lo que -él pudiese facer, et pues su padre era, que razón et aguisado era de le -facer cuantos servicios et homildades pudiese. - -Et desque el rey fué vestido et calzado, mandó al infante quel ficiese -traer el caballo. Et el preguntole cual caballo quería, et con cual -siella, et con cual freno, et con cual espada, et por todas las cosas -que eran menester paral cabalgar, et quien quería que cabalgase con él, -et así por todo cuanto cumplía. Et desque todo lo fizo, non preguntó -por ello más de una vez, et trájolo et aguisolo como el rey lo había -mandado. - -Et desque todo fué fecho, dijo el rey, que non quería cabalgar, mas que -cabalgase él et quel contase lo que viese. Et el infante cabalgó et -fueron con él todos como ficieron con los otros sus hermanos; mas él -ni ninguno de sus hermanos, nin homne del mundo, non sabíe nada de la -razón porque el rey facía esto. - -Et desque el infante cabalgó, mandó quel mostrasen toda la villa de -dentro, et las calles et do tenía el rey sus tesoros, et cuantas podían -seer las mezquitas, et toda la nobleza do la villa de dentro et las -gentes que y moraban. Et despues salió fuera et mandó que saliesen -allá todos los homnes de armas, de caballo et de pie, et mandoles que -trebejasen et le mostrasen todos los juegos de armas et de trebejos, et -vió los muros, et las torres, et las fortalezas de la villa. Et desque -lo hobo visto, tornose paral rey, su padre. - -Et cuando tornó era ya muy tarde. Et el rey le preguntó de las cosas -que había visto. Et el infante le dijo: que si a él non pesase, que él -diría lo quel parescía de lo que había visto. Et el le mandó so pena de -la su bendición, quel dijiese lo quel parescía. Et el infante le dijo: -que como quier que él era muy buen rey, quel parescía que non era tan -bueno como debía, ca si lo fuese, pues había tan buena gente et tanta, -et tan grand poder et tan grand haber, que si por él non fincase, que -todo el mundo debía ser suyo. - -E al rey plogo mucho deste denuesto que el infante le dijo. - -Et cuando vino el plazo a que había de dar repuesta a los de la tierra, -díjoles que aquel fijo les daba por rey. - -Et esto fizo por las señales que vió en los otros et las que vió en -este. Et como quier que más quisiera cualquier de los otros para rey, -non tovo por aguisado de lo facer por lo que vió en los unos et en el -otro. - -Et vos, señor conde, si queredes saber cual mozo será mejor, parat -mientes a estas tales cosas, et así podredes entender algo et por -aventura lo más de lo que ha de ser a los mozos. - -E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo. - -Et porque don Johán tovo este por buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos, que dicen así: - - Por obras et maneras podrás conoscer - A los mozos cuales deben lo más seer. - - - - -EJEMPLO XXV - -De lo que contesció al conde de Provencia, cómo fué librado de la -prisión por el consejo que le dio Saladín. - - -El conde Lucanor fablaba una vez con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, un mío vasallo, me dijo el otro día que quería casar una su -parienta, et que así como él era tenudo de me consejar lo mejor que él -pudiese, que me pidía por merced quel consejase en esto lo que entendía -que era más su pro, et díjome todos los casamientos quel traían. Et -porque este es homne que yo querría que lo acertase muy bien, et yo sé -que vos sabedes mucho de tales cosas, ruégovos que me digades lo que -entendedes en esto porquel yo pueda dar tal consejo que se falle él -bien dello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, para que podades bien consejar -a todo homne que haya de casar su parienta, placerme hía mucho que -sopiésedes lo que contesció al conde de Provencia con Saladín que era -soldán de Babilonia. - -E el conde Lucanor le rogó quel dijiese cómo fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, un conde hobo en Provencia que -fué muy buen homne et deseaba mucho facer en guisa porquel hobiese Dios -merced al alma et ganase la gloria del Paraiso, faciendo tales obras -que fuesen a grand su honra et del su estado. Et para que esto pudiese -complir, tomó muy grant gente consigo, et muy bien aguisada, et fuese -para la Tierra Sancta de Ultramar, poniendo en su corazón que, por -que quier que le pudiese acaescer, que siempre sería homne de buena -ventura, pues le vinía estando él derechamente en servicio de Dios. -Et porque los juicios de Dios son muy maravillosos et muy ascondidos, -et Nuestro Señor, tiene por bien de tentar muchas veces a los sus -amigos, pero si aquella temptación saben sofrir, siempre Nuestro Señor -guisa que torne el pleito a honra et a pro de aquel a quien tienta; -et por esta razón tovo Nuestro Señor por bien de temptar al conde de -Provencia et consentió que fuese preso en poder del Soldán. - -Et como quier que estaba preso, sabiendo Saladín la su grant bondat -del conde, facíale mucho bien et mucha honra, et todos los grandes -fechos que había de facer, todos los facía por su consejo. Et tan bien -le consejaba el conde et tanto fiaba dél el Soldán que, como quier que -estaba preso, que tan grand logar et tan grand poder había, et tanto -facían por él en toda la tierra de Saladin, como farían en la suya -misma. - -E cuando el conde se partió de su tierra, dejó una fija muy pequeñuela. -Et el conde estudo tan grand tiempo en la prisión que era ya su fija -en tiempo para casar: et la condesa su mujer et sus parientes enviaron -decir al conde, cuantos fijos de reis et otros grandes homnes la -demandaban por casamiento. - -Et un día cuando Saladin vino a fablar con el conde, desque hobieron -acordado aquello porque Saladín alli viniera, fabló con él el conde en -esta manera: - ---Señor, vos me facedes a mi tanta merced et tanta honra et fiades -tanto de mi que me ternía por muy buena ventura si vos lo podiese -servir. Et pues vos señor, tenedes por bien que vos conseje yo en todas -las cosas que vos acaescen, atreviéndome a la vuestra merced et fiando -del vuestro entendimiento, pidovos por merced que consejedes en una -cosa que me acaesció. - -E el Soldán gradescio esto mucho al conde, et dijol quel consejaría muy -de grado, et aún quel ayudaría muy de buena mente en quequiera quel -cumpliese. - -E entonce le dijo el conde de los casamientos quel movían para aquella -su fija et pidiol por merced quel consejase con quien la casaría. - -Et Saladin respondió así: - ---Conde, yo sé que tal es el vuestro entendimiento, que en pocas -palabras que vos homne diga entendredes todo el fecho. Et por ende -vos quiero consejar en este pleito segund lo que yo entiendo. Yo non -conosco todos estos que demandan vuestra fija, qué linaje o qué poder -han, o cuáles son en los sus cuerpos o cuánta vecindat han con vusco, -o qué mejoría han los unos de los otros, et por ende non vos puedo en -esto consejar ciertamente; mas, el mio consejo es este: que casedes -vuestra fija con homne. - -E el conde ge lo tovo en merced et entendió muy bien lo que aquello -quería decir. Et envió el conde decir a la condesa su mujer, et a sus -parientes el consejo que el Soldán le diera, et que sopiesen de cuantos -homnes fijosdalgo había en todas sus comarcas, de que maneras et de que -costumbres, et cuales eran en los sus cuerpos, et que non catasen por -su riqueza nin por su poder, mas, quel enviasen por escripto decir qué -tales eran en si los fijos de los reyes et de los grandes señores que -la demandaban et que tales eran los otros homnes fijosdalgo que eran en -las comarcas. - -Et la condesa et los parientes del conde se maravillaron desto mucho, -pero ficieron lo quel conde les envió mandar, et posieron por escrito -todas las maneras et costumbres buenas et contrarias que habían todos -los que demandaban la fija del conde et todas las otras condiciones -que eran en ellos. Et otrosí, escribieron cuales eran en si los otros -homnes fijosdalgo que eran en las comarcas, et enviáronlo todo contar -al conde. - -Et desque el conde vió este escrito, mostrolo al Soldán: et desque -Saladin lo vió, como quier que todos eran muy buenos, falló en todos -los fijos de los reyes et de los grandes señores, en cada uno algunas -tachas en seer mal acostumbrados en comer o en beber, o en seer -sañudos, o apartadizos, o de mal recebimiento a las gentes et pagarse -de malas compañas, o embargados de su palabra, o alguna otra tacha de -muchas que los homnes pueden haber. Et falló que un fijo de un rico -homne que non era de muy grand poder, que segund lo que parescía dél -en aquel escripto, que era el mejor homne et el más complido, et más -sin ninguna mala tacha de que él nunca oyera fablar. Et desque esto -oyó el Soldán consejó al conde que casase su fija con aquel homne, ca -entendió, que, comoquier que aquellos otros eran más honrados et más -fijosdalgo, que mejor casamiento era aquel et mejor casaba el conde su -fija con aquel que con ninguno de los otros en que hobiese una mala -tacha, cuanto más si hobiese muchas, et tovo, que más de preciar era él -homne por las sus obras que non por su riqueza, nin por nobleza de su -linaje. - -E el conde envió mandar a la condesa et a sus parientes que casasen -su fija con aquel que Saladin le mandara. Et como quier que se -maravillaron mucho ende, enviaron por aquel fijo de aquel rico homne et -dijiéronle lo quel conde les envió mandar. Et el respondió: que bien -entendía que el conde era más fijodalgo, et más rico, et más honrado -que él, pero que si él tan grand poder hobiese que bien tenía que toda -mujer sería bien casada con él, et que esto que fablaban con él, si lo -dicían por non lo facer, que tenía que le facían muy grand tuerto et -quel querían perder de balde. Et ellos dijieron, que lo querian facer -en toda guisa, et contáronle la razón en como el Soldán consejara al -conde, quel diese su fija ante que a ninguno de los fijos de los reyes -nin de los otros grandes señores, señaladamente porquel escogiera por -homne. E desque él esto oyó entendió que fablaban verdaderamente en -el casamiento et tovo que, pues Saladín lo escogiera por homne, et -le ficiera allegar a tan grand honra, que non sería él homne, si non -ficiese en este fecho lo que pertenescía. - -E dijo luego a la condesa et a los parientes del conde, que si ellos -querían que creyese él que ge lo dicían verdaderamente, quel apoderasen -luego de todo el condado et de todas las rentas, pero non los dijo -ninguna cosa de lo que él habia pensado de facer. E a ellos plugo de -lo que él les dicía et apoderáronle luego de todo. E él tomó muy grand -haber, et en grant poridat armó pieza de galeas et tovo muy grand -haber guardado. Et desque esto fué fecho mandó guisar sus bodas para -un día señalado. - -Et desque las bodas fueron fechas muy ricas et muy honradas, en la -noche, cuando se hobo de ir para su casa do estava su mujer, ante que -se echasen en la cama, llamó a la condesa et a sus parientes et díjoles -en grant poridat, que bien sabien que el conde le escogiera entre otros -muy mejores que él, et que lo ficiera porque el Soldán le consejara, -que casase su fija con homne, et pues el Soldán et el conde tanta honra -le ficieran e lo escogieran por homne, que tenía él que non era homne, -si non ficiese en esto lo que pertenescía; et que se quería ir et que -les dejaba aquella doncella con qui él había de casar, et el condado, -que él fiaba por Dios, que él le enderecería por que entendiesen las -gentes que facía fecho de homne. - -Et luego que esto hobo dicho cabalgó et fuese en buena ventura. Et -enderezó al regno de Armenia, et moró y tanto tiempo fasta que sopo -muy bien el lenguaje en todas las maneras de la tierra. Et sopo como -Saladín era muy cazador. - -Et él tomó muchas buenas aves, et muchos buenos canes et fuese para -Saladín, et partió aquellas sus galeas et puso una en cada puerto, et -mandoles que nunca se partiesen dende fasta quél gelo mandase. - -Et desque él llegó al Soldán, fué muy bien recebido, pero non le besó -la mano nin le fizo ninguna reverencia de las que homne debe facer -a su señor. Et Saladín mandol dar todo lo que hobo mester, et él -gradesciógelo mucho, mas non quiso tomar dél ninguna cosa et díjole -que non viniera tomar nada dél; mas, por cuanto bien oyera decir dél, -que si él por bien toviese, que queria vevir algun tiempo en la su -casa por aprender alguna cosa de cuanto bien había en él et en las sus -gentes; et por que sabía que el Soldán era muy cazador que le traía -muchas aves et muy buenas, et muchos canes, et si la su merced fuese -que tomase ende lo que quisiese, et con lo quel fincaria a él, que -mandaría con él a caza, et le faría cuanto servicio pudiese en aquello -et en al. E esto le gradescio mucho Saladín, et tomó lo que tovo por -bien de lo que él traía, mas por ninguna guisa nunca pudo guisar que -el otro tomase dél ninguna cosa, nin le dijiese ninguna cosa de su -facienda, nin hobiese entrellos cosa porque él tomase ninguna carga de -Saladín porque fuese tenido de lo guardar. Et así andido en su casa un -grand tiempo. - -Et como Dios acarrea cuando su voluntad es las cosas que El quiere, -guisó que alcanzaron los falcones a unas gruas. Et fueron matar la una -de las gruas a un puerto de la mar do estaba la una de las galeas que -el yerno del conde y pusiera. Et el Soldán que iba en muy buen caballo -et él en otro alongáronse tanto de las gentes que ninguno dellos non -vió por do iban. Et cuando Saladín llegó do los falcones estaban con la -grua, descendió mucho aina por los acorrer. Et el yerno del conde que -vinía con él de quel vió en tierra llamó a los de la galea. - -Et el Soldán que non paraba mientes sinón por cebar sus falcones, -cuando vió la gente de la galea en derredor de sí, fué muy espantado. E -el yerno del conde metió mano a la espada et dió a entender quel quería -ferir con ella. Et cuando Saladín esto vió, comenzose a quejar mucho -diciendo, que esto era muy grand traición. Et el yerno del conde le -dijo: que non lo mandase Dios, que bien sabía él que nunca le tomara -por señor, nin quisiera tomar nada de lo suyo, nin tomar dél ningún -encargo porque hobiese razón de lo guardar, mas que sopiese, que -Saladín había fecho todo aquello. - -Et desque esto hobo dicho, tomolo et metiolo en la galea, et de que lo -tovo dentro, contol como él era el yerno del conde, et que era aquel -que él escogiera, entre otros mejores que él por homne et pues él por -homne lo escogiera que bien entendía que non fuera él homne si esto -non ficiera; et quel pidía por merced, quel diese su suegro por que -entendiese que él consejo que él le diera, que era bueno et verdadero, -et que se fallaba bien dél. - -E cuando Saladín esto oyó, gradesció mucho a Dios, et plogol más porque -acertó en el su consejo, que sil hobiera acaescido otra pro o otra -honra por grande que fuese. Et dijo al yerno del conde que ge lo daría -muy de buena mente. - -Et el yerno del conde fió en el Soldán, et sacolo de la galea et fuese -con él. Et mandó a los de la galea que se alongasen del puerto tanto -que non los pudiesen veer ningunos que y llegasen. - -Et el Soldán et el yerno del conde cebaron muy bien sus falcones. Et -cuando las gentes y llegaron, fallaron a Saladín mucho alegre. Et nunca -dijo a homne del mundo nada de cuanto le había contescido. - -Et desque llegaron a la villa, fué luego descender a la casa do estaba -el conde preso et levó consigo al yerno del conde. Et desque vió al -conde, comenzol a decir con muy grand alegría: - ---Conde, mucho gradesco a Dios por la merced que me fizo en acertar tan -bien como acerté en el consejo que vos dí en el casamiento de vuestra -fija. Evad aquí vuestro yerno que vos ha sacado de prisión. - -E entonce le contó todo lo que su yerno había fecho, e la lealtad et el -grand esfuerzo que ficiera en lo prender et en fiar luego en él. - -Et el Soldán et el conde et cuantos esto sopieron, loaron mucho el -entendimiento et el esfuerzo et la lealdad del yerno del conde, et -gradescieron mucho a Dios porque quiso guisar de lo traer a tan buen -acabamiento. - -E entonce dió el Soldán muchos dones et muy ricos al conde et a su -yerno; et por el enojo que el conde tomara en la prisión diol dobladas -todas las rentas que el conde pudiera levar de su tierra en cuanto -estudo en la prisión et enviol muy rico et muy bien andante para su -tierra. - -Et todo este bien vino al conde por el buen consejo que el Soldán le -dió, que casase su fija con homne. - -Et vos señor conde Lucanor, pues habedes a consejar aquel vuestro -vasallo en razón del casamiento de aquella su parienta, consejalde; que -la principal cosa que cate en el casamiento, que sea aquel con quien la -hobiere de casar buen homne en sí; ca si esto non fuere, por honra, nin -por riqueza, nin por fidalguía que haya, nunca puede ser bien casada. -Et debedes saber, que el homne con bondad acrecenta la honra, et alza -su linaje, et acrecenta las riquezas. Et por seer muy fidalgo e muy -rico, si bueno non fuere, todo sería mucho aina perdido. Et desto, -vos podría dar muchas fazañas de muchos homnes de grand guisa que les -dejaron sus padres muy ricos et mucho honrados et pues, non fueron tan -buenos como debían, fué en ellos perdido el linaje et la riqueza, et -otros de grand guisa et de pequeña que por la grant bondad que hovieron -en si, acrescentaron mucho en sus honras et en sus faciendas en guisa -que fueron muy más loados et más preciados por lo que ellos ficieron -et por lo que ganaron, que aun por todo su linaje. E asi entendet que -todo el pro et todo el daño nasce et viene de cual el homne es en si, -de cualquier estado que sea. Et por ende la primera cosa que se debe -catar en el casamiento es, cuales maneras, et cuales costumbres, et -cual entendimiento, et cuales obras ha en si el homne o la mujer que ha -de casar, et esto seyendo primero catado, dende en adelante, cuanto el -linaje es más alto, et la riqueza mayor, et la apostura más complida -et la vecindat más acerca et más aprovechosa, tanto es el casamiento -mejor. - -E al conde plogo mucho destas razones que Patronio le dijo, et tovo que -era verdat todo así como él le decía. - -Et veyendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Qui homne es, faz todos los provechos: - Qui non lo es, mengua todos los fechos[30]. - - [30] Este apólogo fué dramatizado por Lope y después por Calderón en - _La pobreza estimada_. Knust no anota cosa alguna de este cuento. - - - - -EJEMPLO XXVI - -De lo que contesció al arbol de la Mentira. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero et díjole -así: - ---Patronio, sabet que estó en muy grand queja et en grand roido con -unos homes que me non aman mucho: et estos homes son tan revoltosos -et tan mintrosos que nunca otra cosa facen, sinón mentir a mi et a -todos los otros con quien han de facer o de librar alguna cosa. Et las -mentiras que dicen, sábenlas tan bien apostar et aprovéchanse tanto -dellas, que me traen a muy grand daño, et ellos apodéranse mucho et han -las gentes muy fieramente contra mi; et aun creed que, si yo quisiese -obrar por aquella manera, que por aventura lo sabría facer tan bien -como ellos, mas porque yo sé que la mentira es de mala manera, nunca -me pagué della. Et agora, por el buen entendimiento que vos habedes, -ruégovos que me consejedes que manera tome con estos homnes. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos fagades en esto lo -mejor et más a vuestra pro, placerme hia mucho que sopiésedes lo que -contesció a la Verdat e a la Mentira. - -E el conde le rogó quel dijiese cómo fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--la Mentira et la Verdat ficieron -su compañía en uno, et de que hobieron estado así un tiempo, la Mentira -que es acuciosa, dijo a la Verdat, que sería bien que pusiesen un arbol -de que hobiesen fructa et pudiesen estar a la su sombra cuando ficiese -calentura. Et la Verdat, como es cosa llana et de buen talante, dijo -quel placía. - -Et de que el arbol fué puesto et comenzó a nacer, dijo la Mentira a -la Verdat que tomase cada una dellas su parte de aquel arbol. Et a la -Verdat plogol con esto. Et la Mentira dandol a entender con razones -coloradas et apuestas que la raiz del arbol es la cosa que da la vida -et la mantenencia al arbol, et que es mejor cosa et más aprovechosa, -consejó la Mentira a la Verdat que tomase las raices del arbol que -están so tierra et ella que se aventuraría a tomar aquellas ramiellas -que habían de salir et estan sobre tierra, comoquier que era muy grand -peligro porque estaba a ventura de tajarlo o follarlo los homnes o -roerlo las bestias o tajarlo las aves con las manos et con los picos o -secarle la grant calentura o quemarle el grant hielo, et que de todos -estos periglos non había a sufrir ningunos la raiz. - -Et cuando la Verdat oyó todas estas razones, porque non hay en ella -muchas maestrías et es cosa de grant fianza et de grand creencia, fiose -en la Mentira su compañera, et creó que era verdat lo quel dicía et -tovo que la Mentira le consejaba que tomase muy buena parte, et tomó -la raiz del arbol et fué con aquella parte muy pagada. Et cuando la -Mentira esto hobo acabado, fué mucho alegre por el engaño que había -fecho a su compañera diciendol mentiras fermosas et apostadas. - -E la Verdat metiose so tierra para vevir do estaban las raíces, que -eran la su parte, et la mentira fincó sobre tierra do viven los homnes -et andan las gentes et todas las otras cosas. Et como es ella muy -falaguera en poco tiempo fueron todos muy pagados della. Et el su arbol -comenzó a crecer et a echar muy grandes ramos et muy anchas fojas que -facían muy fermosa sombra et parescieron en él muy apuestas flores de -muy fermosas colores et muy pagaderas a parescencia. - -Et desque las gentes vieron aquel arbol tan fermoso, ayuntávanse muy -de buena mente a estar cabo dél, et pagábanse mucho de la su sombra et -de las sus flores tan bien coloradas, et estaban y siempre las más de -las gentes, et aún los que se fallaban por los otros logares dicían los -unos a los otros que, si querían estar viciosos et alegres, que fuesen -estar a la sombra del arbol de la Mentira. - -Et cuando las gentes eran ayuntadas so aquel arbol, como la Mentira es -muy falaguera et de grand sabiduría, facía muchos placeres a las gentes -et amostrábales de su sabiduría: et las gentes pagábanse de aprender -de aquella su arte mucho. Et por esta manera tiró a sí todas las más -gentes del mundo, ca mostraba a los unos mentiras senciellas, et a los -otros más sotiles mentiras dobladas, et a otros muy más sabios mentiras -trebles. - -Et debedes saber que la mentira senciella es cuando un homne dice a -otro: «don Fulano, yo faré tal cosa por vos» et él miente de aquello -quel dice. Et la mentira doble, es cuando face juras et homenajes et -rehenes et da otros por si que fagan todos aquellos pleitos, et en -faciendo estos seguramientos, ha él ya pensado et sabe manera como todo -esto tornará en mentira et en engaño. Mas, la mentira treble que es -mortalmente engañosa, es la quel miente et le engaña diciendol verdat. - -Et desta sabiduría tal, había tanta en la Mentira et sabíala tan bien -mostrar a los que se pagaban de estar a la sombra del su arbol, que -les facía acabar por aquella sabiduría lo más de las cosas que ellos -querían, et non fallaban ningún homne que aquella arte non sopiese, -que ellos non le trojiesen a facer toda su voluntad, lo uno por la -fermosura del arbol et lo al con la gran arte que de la Mentira -aprendían. E deseaban mucho las gentes estar a aquella sombra et -aprender lo que la Mentira les amostraba. - -E la Mentira estaba mucho honrada, et muy preciada et mucho acompañada -de las gentes et el que menos se llegaba a ella et menos sabía de la su -arte, menos le preciaban todos et aún él mismo se preciaba menos. - -Et estando la Mentira tan bien andante, la lazdrada et despreciada de -la Verdat estaba ascondida so tierra, et homne del mundo non sabía -della parte, nin se pagaba della, nin la quería buscar. Et ella veyendo -que non le había fincado cosa en que se pudiese mantener sinón aquellas -raices del arbol que eran su parte, la cual le consejara tomar la -Mentira con mengua de otra vianda, hóbose a tornar a roer et a tajar -et a gobernarse de las raices del arbol de la Mentira. Et como quier -que el arbol tenía muy buenas ramas et muy anchas fojas que facían muy -grand sombra et muchas flores de muy apuestas colores ante que pudiesen -levar fructo, fueron tajadas todas sus raices, ca las hobo a comer la -Verdat, pues non había al de que se gobernar. - -Et desque las raices del arbol de la Mentira fueron todas tajadas et -estando la Mentira a la sombra del su arbol con todas las gentes que -aprendían de la su arte, vino un viento et dió en el arbol, et porque -las sus raices eran todas tajadas fué muy ligero de derribar et cayó -sobre la Mentira et quebrantola de muy mala manera, et todos los que -estaban aprendiendo de la su arte fueron todos muertos et muy mal -feridos, et fincaron muy mal andantes. - -Et por el lugar do estaba el tronco del arbol salió la Verdat que -estaba escondida, et cuando fué sobre la tierra, falló que la -Mentira et todos los que a ella se allegaron eran muy mal andantes -et se fallaron muy mal de cuanto aprendieron et usaron del arte que -aprendieron de la Mentira. - -Et vos, señor conde Lucanor, parat mientes que la mentira ha muy -grandes ramos, et las sus flores que son los sus dichos et los sus -pensamientos et los sus falagos son muy placenteros, et páganse mucho -dellos las gentes, pero todo es sombra et nunca llega a buen fructo. E -por ende si aquellos vuestros contrarios usan de las sabidurías et de -los engaños de la mentira, guardatvos dellos cuanto pudierdes et non -querades seer su compaño en aquella arte nin hayades envidia de la su -buena andanza que han por usar del arte de la mentira, ca cierto seed -que poco les durará, et non pueden haber buena fin, et cuando cuidaren -seer más bien andantes estonce les fallecerá así como fallesció el -arbol de la Mentira a los que cuydaban estar muy bien andantes a su -sombra; mas, aunque la verdat sea menospreciada abrazatvos bien con -ella et preciadla mucho, ca cierto seed que por ella seredes bien -andante et habredes buen acabamiento et ganaredes la gracia de Dios -porque vos dé en este mundo bien et mucha honra paral cuerpo et -salvamiento paral alma en el otro. - -E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió et fízolo así -et fallose ende bien. - -Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Seguid verdat por la mentira foir, - ca su mal cresce quien usa de mentir. - - - - -EJEMPLO XXVII - -De lo que contesció a un Emperador et a don Alvarhañez Minaya con sus -mujeres. - - -Fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, un día et díjole -así: - ---Patronio, dos hermanos que yo he son casados entramos et viven cada -uno dellos muy desvariadamente el uno del otro, ca el uno ama tanto -aquella dueña con qui es casado, que avés podemos guisar con él que se -parta un día del lugar onde ella es, et non faz cosa del mundo sinón lo -que ella quiere et si ante non gelo pregunta. Et el otro, en ninguna -guisa non podemos con él que un día la quiera veer de los ojos, nin -entrar en casa do ella sea. Et porque yo he grand pesar desto, ruégovos -que me digades alguna manera por que podamos y poner consejo. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--segund esto que vos decides, -entramos vuestros hermanos andan muy errados en sus faciendas; ca -el uno, nin el otro non debían mostrar tan grand amor nin tan grand -desamor como muestran a aquellas dueñas con qui ellos son casados; -mas, comoquier que ellos yerran, por aventura es por las maneras que -han aquellas sus mujeres: et por ende querría que sopiésedes lo que -contesció al Emperador Fradrique et a don Alvarfañez Minaya con sus -mujeres. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, porque estos ejiemplos son dos -et non vos los podría entramos decir en uno, contarvoshe primero lo -que contesció al Emperador Fradrique, et después contarvoshe lo que -contesció a don Alvarhanez. - ---Señor conde, el Emperador Fradrique, casó con una doncella de muy -alta sangre segund le pertenescía; mas de tanto, non le acaesció bien, -que non sopo ante que casase con aquella las maneras que había. - -Et después que fueron casados, comoquier que ella era muy buena dueña -et muy guardada en el su cuerpo, comenzó a seer la más brava, et la más -fuerte, et la más revesada cosa del mundo; así que, si el Emperador -quería comer, ella dicía que quería ayunar, et si el Emperador quería -dormir, queriese ella levantar, et si el Emperador querie bien a -alguno, luego ella lo desamaba. ¿Que vos diré más? Todas las cosas del -mundo en que el Emperador tomaba placer, en todas daba ella a entender -que tomaba pesar, et de todo lo que el Emperador facía, de todo facía -ella el contrario siempre. - -Et desque el Emperador sufrió esto un tiempo, et vió que por ninguna -guisa non la podía sacar desta entención por cosa que él nin otros le -dijiesen, nin por ruegos, nin por amenazas, nin por buen talante, nin -por malo quel mostrase, et vió que el pesar et la vida enojosa que -había de sofrir quel era tan grand daño para la su facienda et para las -sus gentes que non podía y poner consejo; et de que esto vió, fuese -paral Papa et contol la su facienda, también de la vida que pasaba, -como del grand daño que vinía a él et a toda la tierra por las maneras -que había la Emperadriz; et quisiera muy de grado, si podría seer, que -los partiese el Papa. Mas, vió que segund la ley de los cristianos non -se podían partir, et otrosí que en ninguna manera non podían vevir en -uno por las malas maneras que la Emperadriz había, et sabía el Papa que -esto era así. - -Et desque otro cobro no podieron fallar, dijo el Papa al Emperador: -que este fecho, que lo acomendaba él al entendimiento et a la sotileza -del Emperador, ca él non podía dar penitencia ante que el pecado fuese -fecho. - -Et el Emperador partiose del Papa et fuese para su casa, et trabajó por -cuantas maneras pudo, por falagos, et por amenazas, et por consejos, -et por desengaños, et por cuantas maneras él et todos los que con él -vivian pudieron asmar para la sacar de aquella mala entención, mas -todo esto non tovo y pro, que cuanto más le dicían que se partiese de -aquella manera, tanto más facía ella cada día todo lo revesado. - -Et de que el Emperador vió que por ninguna guisa esto non se podía -enderezar, dijol un día: que él quería ir a la caza de los ciervos et -que llevaría una partida de aquella hierba que ponen en las saetas con -que matan los ciervos, et que dejaria lo al para otra vegada, cuando -quisiese ir a caza, et que se guardase que por cosa del mundo non -pusiere de aquella hierba en sarna, nin en postiella, nin en lugar -donde saliese sangre; ca aquella hierba era tan fuerte que non había en -el mundo cosa viva que non matase. Et tomó de otro ungüento muy bueno -et muy aprovechoso para cualquier llaga et el Emperador untose con él -antella en algunos lugares que non estaban sanos. Et ella et cuantos y -estaban vieron que guarescia luego con ello. Et díjole que, si le fuese -mester, que de aquel pusiese en cualquier llaga que hobiese. Et esto le -dijo ante pieza de homes et de mujeres. Et de que esto hobo dicho, tomó -aquella hierba que había menester para matar los ciervos et fuese a su -caza así como había dicho. - -Et luego que el Emperador fué ido, comenzó ella a ensañarse et a -embravecer et comenzó a decir: - ---¡Veed el falso del Emperador, lo que me fué decir! Porque él sabe que -la sarna que yo he, non es de tal manera como la suya, díjome que me -untase con aquel ungüento que se él untó, por que sabe que non podría -guarescer con él, mas de aquel otro ungüento bueno con que él sabe que -guarescería, dijo, que non tomase dél en guisa ninguna; mas por le -facer pesar yo me untaré con él et cuando él viniere fallarme ha sana. -Et so cierto que en ninguna cosa non le podría facer mayor pesar, et -por esto lo faré. - -E los caballeros et las dueñas que con ella estaban, trabaron mucho con -ella que lo non ficiese, et comenzáronle a pedir merced muy fieramente -llorando que se guardase de lo facer, ca cierta fuese, si lo ficiese, -que luego sería muerta. - -Et por todo esto non lo quiso dejar: Et tomó la hierba et untó con ella -las llagas. Et a poco rato comenzol a tomar la rabia de la muerte, et -ella repintiérase si pudiera, mas ya non era tiempo en que se pudiese -facer. Et murió por la manera que había porfiosa et a su daño. - - -Mas, a don Alvarhanez contesció al contrario desto, et porque lo -sepades todo como fué, contarvos he como acaesció: - -Don Alvarhanez era muy buen homne et muy honrado et pobló a Yxcar et -moraba y. Et, el conde don Pero Ansurez pobló a Cuellar et moraba en -ella. Et el conde don Pero Ansurez había tres fijas. - -Et un día estando sin sospecha ninguna entró don Alvarhanez por la -puerta: et al conde don Pero Ansurez plogo mucho con él. Et desque -hobieron comido preguntol, que porque vinía tan sin sospecha. Et don -Alvarhanez dijol: que vinía por demandar una de sus fijas para con que -casase, mas que quería que gelas mostrase todas tres et quel dejase -fablar con cada una dellas et despues que escogeria cual quisiese. Et -el conde veyendo quel facía Dios mucho bien en ello, dijo: quel placía -mucho de facer cuanto don Alvarhanez le dicía. - -Et don Alvarhanez apartose con la fija mayor et dijol que: si a ella -ploguiese, que quería casar con ella, pero ante que fablase más en -el pleito, quel quería contar algo de su facienda, e que sopiese lo -primero que él non era muy mancebo et que por las muchas heridas que -hobiera en las lides en que se acertara, quel enflaqueciera tanto -la cabeza que por poco vino que bibiese, quel facie perder luego el -entendimiento; et de que estaba fuera de su seso que se asañaba tan -fuerte que non cataba lo que dicía; et que a las vegadas firía a los -homes en tal guisa que se repentía mucho después que tomaba a su -entendimiento; et aun, cuando se echaba a dormir, desque yacía en la -cama, que facía y muchas cosas, que non empecería nin migaja si más -limpias fuesen. Et destas cosas le dijo tantas que toda mujer quel -entendimiento non hobiese muy maduro, se podría tener dél por non muy -bien casada. - -Et de que esto lo hobo dicho, respondiol la fija del conde: que este -casamiento non estaba en ella sinón en su padre et en su madre. - -Et con tanto, partiose de don Alvarhanez et fuese para su padre. - -Et de que el padre et la madre le preguntaron qué era su voluntad de -facer; e porque ella non fué de muy buen entendimiento como lo era -mester, dijo a su padre et a su madre: que tales cosas le dijiera don -Alvarhanez que ante quería seer muerta que casar con él. - -Et el conde non le quiso decir esto a don Alvarhanez, mas dijol que su -fija, que non había entonce voluntad de casar. - -E fabló don Alvarhanez con la fija mediana: et pasaron entre él et ella -las rasones bien así como con el hermana mayor. - -Et despues fabló con el hermana menor et dijol todas aquellas cosas que -dijiera a las otras sus hermanas. - -Et ella respondiol: que gradescía mucho a Dios que don Alvarhanez -quería casar con ella, et en lo quel dicía quel facía mal el vino, que -si por aventura le cumpliese por alguna cosa de estar apartado de las -gentes por aquello quel dicía o por al, que ella lo encubriría mejor -que ninguna otra persona del mundo; et a lo que dicía que él era viejo, -que cuanto por esto non partiría ella el casamiento, que cumplíale a -ella del casamiento el bien et la honra que había de ser casada con don -Alvarhanez; et de lo que dicía que era muy sañudo et que firía a las -gentes, que cuanto por esto, non facía fuerza, ca nunca ella le faría -porque la firiese, et si lo ficiese que lo sabría muy bien sofrir. - -Et a todas las cosas que don Alvarhanez le dijo, a todas le sopo tan -bien responder que don Alvarhanez fué muy pagado, et gradesció mucho a -Dios porque fallara mujer de tan buen entendimiento. - -Et dijo al conde don Pero Ansurez que con aquella quería casar: e al -conde plogo mucho ende. Et ficieron ende sus bodas luego. E fuese -con su mujer luego en buena ventura. E esta dueña había nombre doña -Vascuñana. - -Et despues que don Alvarhanez llevó a su mujer a su casa, fué ella tan -buena dueña et tan cuerda que don Alvarhanez se tovo por bien casado -della et tenía por razón que se ficiese todo lo que ella queríe. - -Et esto facía él por dos razones: la primera, porque fizo Dios a ella -tanto bien, que tanto amaba a don Alvarhanez et tanto presciaba el -su entendimiento, que todo lo que don Alvarhanez dicía et facía, que -todo tenía ella verdaderamente que era lo mejor; et placíale mucho de -cuanto dicía et de cuanto facía, et nunca en toda su vida contralló -cosa que entendiese que a él placía. Et non entendades que facía esto -por le lisonjar, nin por le falagar, mas facíalo porque verdaderamente -creía et era su entención que todo lo que don Alvarhanez quería, et -dicía, et facía, que en ninguna guisa non podría ser yerro, nin lo -podría otro ninguno mejorar. Et lo uno por esto, que era el mayor bien -que podría seer, et lo al porque ella era de tan buen entendimiento -et de tan buenas obras que siempre acertaba en lo mejor; et por estas -cosas amábala et preciábala tanto don Alvarhanez que tenía por razón de -facer todo lo que ella querie, ca siempre ella quería et le consejaba -lo que era su pro et su honra. Et nunca tovo mientes por talante, nin -por voluntad, que hobiese de ninguna cosa, que ficiese don Alvarhanez -sinón lo que a él más le pertenescía, et que era más su honra et su pro. - -Et acaesció, que una vez seyendo don Alvarhanez en su casa, que vino -a él un su sobrino que vivía en casa del rey, et plogol mucho a don -Alvarhanez con él. Et desque hobo morado con don Alvarhanez algunos -días, dijol un día: que era muy buen homne et muy complido et que non -podía poner en él ninguna tacha sinón una. Et don Alvarhanez preguntol, -que cual era. Et el sobrino dijol que non fallaba tacha quel poner -sinón que facía mucho por su mujer et la apoderaba mucho en toda su -facienda. Et don Alvarhanez respondiol: que a esto, que dende a pocos -días, le daría ende la respuesta. - -Et ante que don Alvarhanez viese a doña Vascuñana, cabalgó e fuese -a otro lugar et andudo allá algunos días et llevó allá aquel su -sobrino consigo. Et despues envió por doña Vascuñana, et guisó así -don Alvarhanez que se encontraron en el camino, pero que non fablaron -ningunas razones entre si, nin hobo tiempo que lo quisiesen facer. - -Et don Alvarhanez fuese adelante et iba con él su sobrino. Et doña -Vascuñana vinía en pos dellos. Et desque hobieron andado así una pieza, -don Alvarhanez et su sobrino fallaron una grand pieza de vacas. Et don -Alvarhanez comenzó a decir: - ---¿Viestes, sobrino, que fermosas yeguas ha en nuestra tierra? - -E cuando su sobrino esto oyó, maravillose ende mucho, et cuidó que gelo -dicía por trebejo, et dijol que cómo dicía tal cosa, que non eran sinón -vacas. - -Et don Alvarhanez se comenzó mucho de maravillar et decíale: que -recelaba que había perdido el seso, ca bien veíe que aquellas, yeguas -eran. - -Et desque el sobrino vió que don Alvarhanez porfiaba tanto sobre esto, -et que lo dicía a todo su seso, fincó mucho espantado et cuidó que don -Alvarhanez había perdido el entendimiento. - -Et don Alvarhanez estido tanto adrede en aquella porfía, fasta que -asomó doña Vascuñana que vinía por el camino. Et de que don Alvarhanez -la vió, dijo a su sobrino: - ---Ea, don sobrino, he aqui doña Vascuñana que nos partirá nuestra -contienda. - -Al sobrino plogo desto mucho: et desque doña Vascuñana llegó dijol su -cuñado: - ---Señora, don Alvarhanez et yo estamos en contienda, ca él dice por -estas vacas, que son yeguas; et yo digo, que son vacas; et tanto -habemos porfiado que él me tiene por loco, et yo tengo que él non está -bien en su seso. Et vos, señora, departidnos agora esta contienda. - -Et cuando doña Vascuñana esto vió, como quier que ella tenía que -aquellas eran vacas, pero pues su cuñado le dijo que dicía don -Alvarhanez que eran yeguas, tovo verdaderamente ella con todo su -entendimiento que ellos erraban, que las non conoscían, mas que don -Alvarhanez non erraría en ninguna manera en las conoscer, et pues dicía -que eran yeguas, que en toda guisa del mundo que yeguas eran et non -vacas. - -Et comenzó a decir al cuñado et a cuantos y estaban: - ---Por Dios, cuñado, pésame mucho desto que decides, et sabe Dios, que -quisiera que con mayor seso et con mayor pro vos viniésedes agora de -casa del rey do tanto habedes morado; ca bien veedes vos que muy grand -mengua de entendimiento et de vista es tener que las yeguas, son vacas. - -Et comenzol a mostrar tan bien por las colores, como por las faciones, -como por otras cosas muchas, que eran yeguas, et non vacas, et que -era verdat lo que don Alvarhanez dicía, e que en ninguna manera el -entendimiento et la palabra de don Alvarhanez que nunca podría errar. -Et tanto le afirmó esto, que ya el cuñado et todos los otros comenzaron -a dubdar que ellos erraban, et que don Alvarhanez dicía verdat, que las -que ellos tenían por vacas, que eran yeguas. Et de que esto fué fecho, -fuéronse don Alvarhanez et su sobrino adelante et fallaron una grand -pieza de yeguas. - -Et don Alvarhanez, dijo a su sobrino: - ---¡Aha, sobrino! Estas son las vacas, que non las que nos dicíades -ante, que dicía yo que eran yeguas. - -E cuando el sobrino esto oyó dijo a su tío: - ---Por Dios, don Alvarhanez, si vos verdat decides el diablo me trajo a -mi a esta tierra; ca ciertamente, si estas son vacas perdido he yo el -entendimiento, ca en toda guisa del mundo estas son yeguas et non vacas. - -E don Alvarhanez comenzó a porfiar muy fieramente que eran vacas. Et -tanto duró esta porfía fasta que llegó doña Vascuñana. Et desque ella -llegó et le contaron lo que dicía don Alvarhanez et dicía su sobrino; -maguer a ella parescía que el sobrino dicía verdat, non pudo creer -por ninguna guisa que don Alvarhanez pudiese errar, nin que pudiese -seer verdat al sinón lo que él dicía. Et comenzó a catar razones para -probar que era verdat lo que dicía don Alvarhanez, et tantas razones et -tan buenas dijo, que su cuñado et todos los otros, tuvieron que el su -entendimiento et la su vista erraba; mas lo que don Alvarhanez dicía, -que era verdat. Et aquesto fincó así. - -Et fuéronse don Alvarhanez et su sobrino adelante et andudieron tanto, -fasta que llegaron a un río en que había pieza de molinos. Et dando del -agua a las bestias en el río, comenzó a decir don Alvarhanez que aquel -río, que corría contra la parte onde nascía, et aquellos molinos, que -del otra parte les vinía el agua. - -Et el sobrino de don Alvarhanez se tovo por perdido cuando esto le oyó; -ca tovo, que así como errara en el conoscimiento de las vacas et de las -yeguas, que así erraba agora en cuidar que aquel río vinía al revés de -como dicía don Alvarhanez. Pero porfiaron tanto sobresto fasta que doña -Vascuñana llegó. - -Et desquel dijieron esta porfía en que estaba don Alvarhanez et su -sobrino, pero aun que a ella parescía que el sobrino dicía verdat, non -creó al su entendimiento et tovo que era verdat lo que don Alvarhanez -dicía. Et por tantas maneras sopo ayudar a la su razón, que su cuñado -et cuantos lo oyeron, creyeron todos que aquella era la verdat. - -Et daquel día acá, fincó por fazaña, que si el marido dice que corre el -río contra arriba, que la buena mujer lo debe creer et debe decir que -es verdat. - -Et desque el sobrino de don Alvarhanez vió que por todas estas razones -que doña Vascuñana dicía, se probaba que era verdat lo que dicía don -Alvarhanez, et que erraba él en no conoscer las cosas así como eran, -tóvose por muy maltrecho, cuidando que había perdido el entendimiento. - -Et de que andudieron así una grand pieza por el camino, et don -Alvarhanez vió que su sobrino iba muy triste et en grant cuidado, -díjole así: - ---Sobrino, agora vos he dado la respuesta a lo que en el otro día me -dijiestes que me daban las gentes por grand tacha porque tanto facía -por doña Vascuñana, mi mujer; ca bien creed, que todo esto que vos et -yo habemos pasado hoy, todo lo fice porque entendiésedes quien es ella, -et que lo que yo por ella fago, que lo fago con razón; ca bien creed, -que entendía yo, que las primeras vacas que nos fallamos et que dicía -yo que eran yeguas, que vacas eran así como vos dicíades. Et desque -doña Vascuñana llegó et vos oyó que yo dicía que eran yeguas, bien -cierto so, que entendía que vos diciádes verdat: mas, porque fiaba -ella tanto en el mío entendimiento, que tien que por cosa del mundo -non podría errar, tovo que vos et ella errábades en non lo conoscer -como era. Et por ende dijo tantas razones et tan buenas, que fizo -entender a vos et a cuantos allí estaban, que lo que yo dicía era -verdat; et eso mismo fizo despues en lo de las yeguas et del río. Et -bien vos digo en verdat que del día que comigo casó, que nunca un día -le vi facer nin decir cosa en que yo pudiese entender que quería nin -tomaba placer, sinón en aquello que yo quis; nin le vi tomar enojo de -ninguna cosa que yo ficiese. Et siempre tiene verdaderamente en su -talante, que cualquier cosa que yo faga, que aquello es lo mejor; et -lo que ella ha de facer de suyo o le yo acomiendo que faga, sábelo -muy bien facer, et siempre lo face guardando toda mi honra et mi pro -et queriendo que entiendan las gentes que yo so el señor, et que la -mi voluntad et la mi honra se cumpla; et non quiere para si otra pro, -nin otra fama de todo el fecho, sinón que sepan que es mi pro, et tome -yo placer en ello. Et tengo que, si un moro de allende el mar esto -ficiese, quel debía yo mucho amar et presciar et facer mucho por él su -consejo, et demás seyendo yo casado con ella et seyendo ella tal et de -tal linaje de que me tengo por muy bien casado. Et agora, sobrino, vos -he dado respuesta a la tacha que el otro día me dijiestes que había. - -E cuando el sobrino de don Alvarhanez oyó estas razones, plogol ende -mucho, et entendió, que pues doña Vascuñana tal era et había tal -entendimiento et tal entención, que facía muy grand derecho don -Alvarhanez de la amar et fiar en ella et facer por ella cuanto facía et -aun muy más, si más ficiese. - -Et asi fueron muy contrarios, la mujer del Emperador et la mujer de don -Alvarhanez. - -Et señor conde Lucanor, si vuestros hermanos son tan desvariados, que -el uno face todo cuanto su mujer quiere et el otro todo lo contrario, -por aventura; esto es, que sus mujeres facen tal vida con ellos como -facía la Emperatriz et doña Vascuñana. Et si ellas tales son, non -debedes maravillaros nin poner culpa a vuestros hermanos; mas si ellas -non son tan buenas nin tan revesadas como estas dos de que vos he -fablado, sin dubda, vuestros hermanos non podrían seer sin grand culpa; -ca como quier que aquel vuestro hermano que face mucho por su mujer, -face bien, entendet, que este bien, que se debe facer con razón et -non más; ca si el homne por haber grand amor a su mujer quiere estar -con ella tanto porque deje de ir a los lugares o a los fechos en que -puede facer su pro et su honra, face muy grand yerro; nin si por le -facer placer nin complir su talante deja nada de lo que pertenesce a -su estado, nin a su honra, face muy desaguisado; mas guardando estas -cosas, todo buen talante et toda fianza que el marido pueda mostrar a -su mujer, todo le es facedero et todo lo debe facer et le pertenece -muy bien que lo faga. Et otrosí, debe mucho guardar que por lo que a -él mucho non cumple, nin le face grand mengua, que non le faga pesar -nin enojo e señaladamente en ninguna cosa en que haya pecado, ca desto -vienen muchos daños: lo uno el pecado e la maldad que homne fase, et -lo al, que por faserle enmienda o faserle plaser porque pierda aquel -enojo habrá de faser cosas que tornaran en daño de la facienda e de la -fama. Pero el que por su fuerte ventura tal mujer toviere como la del -Emperador, pues que al principio non sopo o non quiso poner en ello -consejo, non hay al sinón pasar por su ventura como Dios gelo quisiere -endereszar; pero sabed, que para lo uno et para lo al cumple mucho que -al primero día que el homne casare dé a entender a su mujer que él es -el señor, e le faga entender la vida que han de pasar en uno. - -E vos, señor conde, al mi cuidar parando mientes en estas tales cosas, -podredes bien aconsejar a vuestros hermanos en cual manera han de pasar -con sus mujeres. - -E al conde plogo mucho destas cosas que Patronio le dijo, et tovo que -le desía verdat e muy buen seso. - -Et porque entendió don Johán que estos dos enjemplos, que eran muy -buenos, mandolos escrebir en este libro e fizo estos versos que disen -ansí: - - En el comienzo debe el homne mostrar - A su mujer, cómo tiene de pasar[31]. - - [31] Sobre Alvarfañez Minaya puede verse lo que dice Menéndez y - Pelayo, _Tratado de los Romances viejos_; _Antología de líricos - castellanos_, tomo XII, en que se habla de un cantar de gesta perdido - que cantaba las hazañas de este compañero del Cid. Acerca del conde - Pero Ansurez (el Peranzulas de nuestro _folk-lore_), la bibliografía - abunda. - - En el desarrollo de esta deliciosa historieta se presenta un elemento - análogo, en ciertos respectos, al argumento de _The Taming of the - Shrew_, de Shakespeare. - - - - -EJEMPLO XXVIII - -De lo que acontesció en Granada a don Lorenzo Suarez Gallinato. - - -El conde Lucanor fablaba un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, un homne vino a mi por guarecer comigo, e como quier que yo -sé que es buen homne, pero algunos dísenme que ha fechas algunas cosas -desaguisadas. Et por el buen entendimiento que vos habedes, ruégovos -que me consejedes lo que faga en esta razón. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos fagades en esto lo -que yo cuido que vos más cumple, plaserme hía que sopiésedes lo que -acaesció a don Lorenzo Suarez Gallinato. - -Et el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--don Lorenzo Suarez Gallinato -vivía con el rey de Granada; et vivió con él allá en su reino grant -tiempo. - -Et despues que plogo a Dios que vino a la merced del Rey don Fernando, -preguntole el rey un día que, pues él tanto deservicio había fecho a -Dios con los moros ayudándolos contra los cristianos, si cuidaba que le -habría Dios merced porque non perdiese el alma. - -E don Lorenzo Suares le respondió: que nunca fisiera cosa porque -cuidaba que le habría Dios merced sinón que matara una ves un clérigo -de misa. - -E esto tovo el Rey don Fernando por mucho extraño. E el rey le -preguntó: cómo podía ser esto. - -E él le respondió: que viviendo él con el rey de Granada, que aquel rey -que fiaba mucho dél, e que era guarda mayor del su cuerpo. E yendo un -día con el rey cabalgando por la villa, oyó ruido de homnes que daban -voces, e porque él era guarda del rey dió de las espuelas al caballo e -llegó a donde fasían el ruido e falló un clérigo que estaba revestido. - -E debedes saber que este mal clérigo fuera cristiano e tornárase moro: - -E acaesció un día, que por facer placer a los moros, díjoles: que si -ellos quisiesen, que él les daría aquel Dios en que los cristianos -creían, e fiaban, e tenían por Dios. E los moros le rogaron que -gelo diese. E entonces el clérigo traidor e malo, fizo facer unas -vestimentas, e mandó facer un altar, e dijo la misa, e consagró -una hostia. E desque fué consagrada diola a los moros. E andábanla -arrastrando por el lodo e faciendo della muchos escarnios. - -E cuando don Lorenzo Suares esto vido, comoquier que él vivía con los -moros, membrándose como él era cristiano e creyendo verdaderamente que -aquel era el cuerpo de Dios e pues que Jesu-Cristo muriera por redemir -los pecadores que sería él de muy buena ventura si muriese por le -vengar et por le sacar de aquella deshonra, que aquella falsa gente le -facía. E desque esto hobo pensado, con el grant dolor e pesar que hobo, -enderezó contra el traidor clérigo renegado que aquella tan grant -traición ficiera e cortole la cabeza. - -E descendió del caballo e fincó los hinojos en tierra e adoró el cuerpo -de Dios que los moros traían por el lodo arrastrando. E luego que fincó -los hinojos, la hostia que estaba dél alongada, dió un salto del lodo e -saltó en la falda de don Lorenzo Suares Gallinato. - -E cuando los moros esto vieron, hobieron ende muy grant pesar, e -metieron mano a las espadas; et con espadas, et con palos, e con -piedras vinieron todos contra don Lorenzo Suarez para lo matar. E él -metió mano a su espada con que descabezara el mal clérigo, e comenzose -a defender. - -E cuando el rey moro oyó esto ruido, e vió que querían matar a don -Lorenzo Suarez, mandó que ninguno non le ficiese ningunt mal, e -preguntó por que cosa fuera aquello. E los moros que estaban con grant -queja e braveza, dijeron al rey cómo pasara aquel fecho. - -E el rey se quejó e le pesó mucho desto, e preguntó muy sañudamente a -don Lorenzo Suares, que porqué ficiera aquello sin su mandado. E don -Lorenzo Suarez le dijo: que bien sabía que él, que non era de su ley, e -que era cristiano; e que, maguer que él esto conoscía, que sabía bien -que fiaba dél el su cuerpo pensando que era leal e que por miedo de la -muerte non dejaría de lo guardar, e pues si él por tan leal le tenía, -que cuidaba que faría esto por él que era moro, que parase mientes, si -él leal era, qué debía facer, pues que era cristiano, por guardar el -cuerpo de Dios que es rey de los reyes e señor de los señores, e que -si por esto lo mandase matar, que nunca él vería mejor día. - -E cuando el rey lo oyó, plógole mucho de lo que don Lorenzo Suares -ficiera, e amole e preciole mucho más de aquella hora en adelante. - -Et vos, señor conde Lucanor, si sabedes que aquel homne que con vusco -quiere guarecer es buen homne en si e podedes dél bién fiar, cuanto -por lo que vos dicen que fizo algunas cosas sin razón, non lo debedes -por eso partir de vuestra compañía; ca por aventura aquello que los -homnes cuidan que fué sin razón non lo vieron nin fué ansí, como cuidó -el rey don Fernando de lo de don Lorenzo Suarez Gallinato que ficiera -desaguisado en matar un clérigo fasta que supo la razón dello. E asi -podemos decir que don Lorenzo Suares fizo el mejor fecho del mundo. Mas -si vos sopiésedes que lo que él fizo es tan mal fecho, faredes bien de -lo non querer en vuestra compañía. - -E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo e fízolo ansí et -fallose ende bien. - -E entendió don Juan que este enjemplo, que era muy bueno e fízolo -escribir en este libro e fizo estos viesos que dicen así: - - Muchas cosas parescen sin razón, - Et qui las sabe, en si buenas son[32]. - - [32] Falta de este apólogo una hoja en el códice S-34; algún - escrupuloso no quiso se conservase memoria del sacrílego clérigo - de Granada muerto por don Lorenzo Suárez Gallinato. (Vid. _Revista - Española de Ambos Mundos_, 1854, t. II, pág. 402, por P. Gayangos.) - - - - -EJEMPLO XXIX - -De lo que contesció a un raposo que se echó en la calle et se fizo -muerto. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio su consejero et díjole -así: - ---Patronio, un mio pariente vive en una tierra do non ha tanto poder -que pueda estrañar cuantas escatimas le facen, et los que han poder -en la tierra querrían muy de grado que ficiese él alguna cosa por que -hobiesen achaque para seer contra él. Et aquel mio pariente tiene -que le es muy grave cosa de sofrir aquellas terrerías quel facen, et -querría aventurarlo todo ante que sofrir tanto pesar de cada día. Et -porque yo querie que él acertase en lo mejor, ruégovos que me digades -en que manera le conseje por que pase lo mejor que pudiere en aquella -tierra. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio, para que vos le podades consejar -en esto, placerme hía que sopiésedes lo que contesció una vez a un -raposo que se fizo muerto. - -El conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un raposo entró una noche en un corral -do había gallinas; et andando en ruido con las gallinas, cuando él -cuidó que se podría ir, era ya de día et las gentes andaban ya todos -por las calles. E desque él vió que non se podía asconder, salió -escondidamente a la calle, et tendiose así como si fuese muerto. - -E cuando las gentes lo vieron, cuidaron que era muerto, et non cató -ninguno por él. - -E a cabo de una pieza pasó por y un homne, e dijo: que los cabellos de -la fruente del raposo, que eran buenos para poner en la fruente de los -mozos pequeños por que non les aojen. Et trasquiló con unas tijeras los -cabellos de la fruente del raposo. - -E después vino otro, et dijo eso mismo de los cabellos del lomo; e -otro, de las hijadas. Et tantos dijeron esto fasta que lo trasquilaron -todo. Et por todo, nunca se movió el raposo porque entendía que -aquellos cabellos non le facían daño en los perder. - -E después vino otro et dijo: que la uña del pulgar del raposo era buena -para guarescer de los panarizos; et sacógela. Et el raposo non se movió. - -E después vino otro que dijo: que el diente del raposo era bueno para -el dolor de los dientes; et sacógelo. Et el raposo non se movió. - -E después a cabo de otra pieza, vino otro que dijo: que el corazón del -raposo era bueno paral dolor del corazón, et metió mano a un cochiello -para sacarle el corazón. Et el raposo vió quel querían sacar el corazón -et que si gelo sacasen, non era cosa que se pudiese cobrar, et que la -vida era perdida, et tovo que era mejor de se aventurar a quequier quel -pudiese venir que sofrir cosa porque se perdiese todo. Et aventurose et -puñó en guarescer et escapó muy bien. - -Et vos, señor conde, consejad a aquel vuestro pariente que si Dios le -echó en tierra do non pueda estrañar lo quel facen como él querría o -como le cumpliría; que en cuanto las cosas quel ficiere, fueren atales -que se puedan sofrir sin grand daño et sin grand mengua, que dé a -entender que se non siente dello et que les dé pasada; ca en cuanto dá -homne a entender que se non tiene por maltrecho de lo que contra él han -fecho, non está tan envergonzado, mas desque da a entender que se tiene -por maltrecho de lo que ha recebido, si dende adelante non face todo lo -que debe por non fincar menguado, non está tan bien como ante. Et por -ende a las cosas pasaderas, pues non se puede estrañar como deben, es -mejor de les dar pasada, mas, si llegare el fecho a alguna cosa que sea -gran daño o gran mengua, estonce se aventure e non lo sufra, ca mejor -es la pérdida o la muerte, defendiendo homne su derecho e su honra et -su estado, que vevir pasando en estas cosas mal e deshonradamente. - -El conde tovo esto por buen consejo. - -Et don Johan, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que -dicen así: - - Sufre las cosas en cuanto debieres, - Estraña las otras en cuanto pudieres[33]. - - [33] El ejemplo del raposo que se hizo el muerto lo cuenta el - Arcipreste de Hita: _Exiemplo de la raposa que come las gallinas en - la aldea_. - - Hizo de él una bella adaptación glosada _Azorín_, en _Los valores - literarios_, pág. 159: _La raposa mortecina_. - - - - -EJEMPLO XXX - -De lo que contesció al Rey Abenabet de Sevilla con Ramaiquía su mujer. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera. - ---Patronio, a mi contesce con un homne así: que muchas veces me ruega -et me pide quel ayude et le dé algo de lo mio. Et comoquier que cuando -fago aquello que él me ruega, da a entender que me lo gradesce, luego -que otra vez me pide alguna cosa, si lo non fago así como él quiere, -luego se ensaña et da a entender que me lo non gradesce et que ha -olvidado todo lo que fiz por él. Et por el buen entendimiento que -habedes, ruégovos que me consejedes en que manera pase con este homne. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--a mi paresce que vos contesce con -este homne segund contesció al rey Abenabet de Sevilla con Ramaiquía, -su mujer. - -El conde preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde, dijo Patronio--el rey Abenabet era casado con Ramaiquía -et amábala más que cosa del mundo. Et ella era muy buena mujer et los -moros han della muchos buenos ejiemplos; pero había una manera que non -era muy buena, esto era que a las veces tomara algunos antojos a su -voluntad. - -Et acaesció, que un día, estando en Córdoba en el mes de febrero cayó -una nieve. Et cuando Ramaiquía la vió, comenzó a llorar. Et preguntole -el rey por que lloraba. Et ella dijol: que porque nunca le dejaba en -tierra que viese nieve. - -Et el rey por le facer placer, fizo poner almendrales por toda la -sierra de Córdoba; porque pues Córdoba es tierra caliente et non nieva -y cada año, que en febrero paresciesen los almendrales floridos, que -semejan nieve, por le facer perder el deseo de la nieve. - -E otra vez estando Ramayquía en una cámara sobre el río, vió una mujer -descalza volviendo lodo cerca el río para facer adobes: et cuando -Ramayquía lo vió, comenzó a llorar; et el rey preguntol, por qué -lloraba. Et ella dijol: porque nunca podía estar a su guisa, siquier -faciendo lo que facía aquella mujer. - -E entonce, por le facer placer, mandó el rey fenchir de agua rosada -aquella grand albuhera de Córdoba en logar de agua, et en lugar de -lodo fízola fenchir de azucar, et de canela, et de espie, et clavos, -et musgo, et ambra, et algalina, et de todas buenas especies, et -buenos olores que pudían seer: et en lugar de paja fizo poner cañas de -azucar. Et desque destas cosas fué llena el albuhera de tal lodo cual -entendedes que podría seer, dijo el rey a Ramayquía que se descalzase -et que follase aquel lodo et que ficiese adobes dél cuantos quisiese. - -E otro día, por otra cosa que se le antojó, comenzó a llorar. Et el rey -preguntol por que lo facía. - -Et ella dijol: que cómo non lloraría, que nunca ficiera el rey cosa por -le facer placer. Et el rey veyendo que, pues tanto había fecho por le -facer placer et complir su talante, que ya non sabía que pudiese facer -más, dijol una palabra que se dice en el algarabía desta guisa «Vâ la -mahar el-tin» que quiere decir: «et non el día del lodo» como diciendo -que pues las otras cosas olvidaba, que non debía olvidar el lodo que -ficiera por le facer placer. - -Et vos señor conde, si veedes que por cosa que por aquel homne -fagades, que si non le facedes todo lo al que vos dice, que luego -olvida e desgradesce todo lo que por él habedes fecho, conséjovos que -non fagades por él, tanto que se vos torne en grand daño de vuestra -facienda. Et a vos otrosí conséjovos que, si alguno ficiese por vos -alguna cosa que vos cumpla et después non ficiere todo lo que vos -querríades, que por eso nunca le desconozcades el bien que vos vino de -lo que por vos fizo. E el conde tovo este por buen consejo et fizolo -así et fallose ende bien. - -Et teniendo don Johán este por buen ejiemplo, fizolo escribir en este -libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Qui te desconosce tu bien fecho, - Non dejes por él tu grand provecho[34]. - - [34] El Abenabet de Sevilla no es otro que el rey poeta Motamid, - y Romaiquía, aquella muchacha que una mañana en el Guadalquivir - respondió en verso una improvisación suya; pertenecía Motamid a la - dinastía de los Beni-Abbad; de aquí el nombre que le da D. Juan - Manuel. Relátase la poética anécdota en _Abbad_, t. II, pág. 153; - Dozy, en su _Historia de los musulmanes españoles_, t. IV, páginas - 169 y 55 (edición castellana, Sevilla, 1877). - - Contado también por _Azorín_, _Los valores literarios_, pág. 147. - - - - -EJEMPLO XXXI - -Del juicio que dió un cardenal entre los clérigos de París et los -fraires menores. - - -Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, un mio amigo et yo querríamos facer una cosa que es pro et -honra de amos: et yo podría facer aquella cosa et no me atrevo a la -facer fasta que él llegue. Et por el buen entendimiento que Dios vos -dió, ruégovos que me consejedes en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--para que fagades en esto, lo que me -paresce más a vuestra pro, placerme hía que sopiésedes lo que contesció -a los de la eglesia catedral et a los fraires menores de París. - -El conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--los de la eglesia dician que, pues ellos -eran cabeza de la eglesia que ellos debian tañer primero a las horas; -et los fraires dicían que ellos habían de estudiar et de levantarse a -matines et a las horas en guisa que non perdiesen su estudio, et demás -eran exentos et que non habían por que esperar a ninguno. - -Et sobresto, fué muy grande la contienda et costó muy grand haber a los -abogados en el pleito a entramas las partes. - -E a cabo de muy grant tiempo, un Papa que vino acomendó este fecho a un -Cardenal et mandó que lo librase de una guisa o de otra. - -E el Cardenal fizo traer ante si el proceso, et era tan grande que todo -homne se espantaría solamente de la vista. Et desque el Cardenal tovo -todos los escriptos ante si, púsoles plazo para que viniesen otro día a -oir sentencia. - -Et cuando fueron antél, fizo quemar todos los procesos et díjoles así: - ---Amigos, este pleito ha mucho durado, et habedes todos tomado grand -costa et grand daño, et yo non vos quiero traer en pleito, mas dovos -por sentencia: que el que ante despertare, ante tanga. - -Et vos señor conde, si el pleito es provechoso para vos amos et vos lo -podedes facer, conséjovos yo que lo fagades et non le dedes vagar, ca -muchas veces se pierden las cosas que se podrian acabar por les dar -vagar et después cuando homne querría, o se pueden facer o non. - -E el conde se tovo desto por bien aconsejado et fizolo así et fallose -en ello muy bien. - -Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Si muy grand tu pro puedes facer, - Nol des vagar que se pueda perder[35]. - - [35] No anota Knust referencia alguna de esta graciosa anécdota. - - - - -EJEMPLO XXXII - -De lo que contesció a un Rey con los burladores que ficieron el paño. - - -Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dicíale: - ---Patronio, un homne vino a mi et díjome un muy grand fecho et dame a -entender que sería muy grand mi pro, pero díceme que lo non sepa homne -del mundo por mucho que yo en él fie, et tanto me encaresce que guarde -esta poridat fasta que dice que, si a homne del mundo lo digo, que toda -mi facienda et aun la mi vida es en grand periglo. Et porque yo sé, que -homne non vos podría decir cosa que vos non entendades, si se dice por -bien o por algún engaño, ruégovos que que me digades lo que vos paresce -en esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio para que vos entendades, al mío -cuidar, lo que vos más cumple de facer en esto, placerme hía que -sopiésedes lo que contesció a un Rey con tres homnes burladores que -vinieron a él. - -El conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--tres homnes burladores vinieron a un -rey et dijiéronle que eran muy buenos maestros de facer paños, et -señaladamente que facían un paño que todo homne que fuese fijo de -aquel padre que todos dicían que vería el paño, mas el que non fuese -fijo de aquel padre que él tenía et que las gentes dicían, que non -podría ver el paño. - -E al Rey plogo desto mucho, teniendo que por aquel paño podría saber -cuales homnes de su regno eran fijos de aquellos que debían seer -sus padres o cuales non, et que por esta manera podría acrescentar -mucho lo suyo; ca los moros non heredan cosa de su padre sin non son -verdaderamente sus fijos. Et para esto mandoles dar un Palacio en que -ficiesen aquel paño. - -Et ellos dijiéronle, que porque viese que non lo querían engañar, que -los mandase encerrar en aquel Palacio fasta que el paño fuese fecho. E -desto plogo mucho al Rey. Et desque hobieron tomado para facer el paño -mucho oro, et plata, et seda, et muy grand haber, para que lo ficiesen, -entraron en aquel Palacio et encerráronlos y. - -Et ellos pusieron sus talleres et daban a entender que todo el día -tejían en el paño. E a cabo de algunos días fué el uno dellos decir al -Rey que el paño era comenzado et que era la más fermosa cosa del mundo; -et dijol a que figuras et a que labores lo comenzaban de facer et que, -si fuese la su mercet, que lo fuese ver et que non entrase con él homne -del mundo. E desto plogo al Rey mucho. - -Et el Rey queriendo probar aquello ante en otro, envió un su camarero -que lo viese, pero non le apercivió quel desengañase. - -Et desque el camarero vió los maestros et lo que dicían, non se atrevió -a decir que non lo viera. E cuando tornó al Rey, dijo, que viera el -paño. Et después envió otro et dijol eso mismo. Et desque todos los que -el Rey envió, le dijieron que vieran el paño fué el rey a lo ver. - -Et cuando entró en el Palacio vió a los maestros que estaban tejiendo -et dicían: «Esto es tal labor, et esto es tal historia, et esto es tal -figura, et esto es tal color.» Et concertaban todos en una cosa et -ellos non tejían ninguna cosa. E cuando el Rey vió que ellos non tejían -et dicían de que manera era el paño, et él que non lo veía et que lo -habían visto los otros, tóvose por muerto, ca tovo que porque non era -fijo del rey que él tenía por su padre que por eso non podía ver el -paño, et receló que si dijiese que lo non veía que perdería el regno. -Et por ende comenzó a loar mucho el paño et aprendió muy bien la manera -como dicían aquellos maestros que el paño era fecho. - -Et desque fué en su casa con las gentes comenzó a decir maravillas de -cuanto bueno et cuanto maravilloso era aquel paño, et dicia las figuras -et las cosas que había en el paño, pero et estaba con muy mala sospecha. - -Ea cabo de dos o tres días, mandó a su alguacil que fuese veer aquel -paño. Et el Rey contol las maravillas et estrañezas que viera en aquel -paño. E el alguacil fué allá. - -Et desque entró et vió los maestros que tejían et dicían las figuras -et las cosas que había en el paño et oyó al Rey como lo había visto, -et que él non lo veía, tovo que porque no era fijo daquel padre que él -cuidaba, que por esto non lo veía, et tovo que, si gelo sopiesen que -perdería toda su honra. Et por ende comenzó a loar el paño tanto como -el Rey o más. - -Et desque tornó al Rey et le dijo que viera el paño et que era la más -noble et la más apuesta cosa del mundo, tóvose el rey aun más por -mal andante pensando que, pues el alguacil viera el paño et él non -lo viera, que ya non había dubda que él non era fijo del Rey que él -cuidaba. Et por ende, comenzó más de loar et de afirmar más la bondat -et la nobleza del paño et de los maestros que tal cosa sabían facer. - -Et otro día, envió el Rey otro su privado et conteciól como al Rey et -a los otros. ¿Que vos diré más? Desta guisa et por este recelo fueron -engañados el Rey et cuantos fueron en su tierra, ca ninguno non osaba -decir que non veíe el paño. - -Et asi pasó este pleito fasta que vino una grand fiesta. Et dijieron -todos al Rey que vistiese aquellos paños para la fiesta. - -Et los maestros trajiéronlos envueltos en muy buenas sábanas, et dieron -a entender que desvolvían el paño et preguntaron al Rey que quería que -tajasen de aquel paño. Et el Rey dijo cuales vestiduras quería. Et -ellos daban a entender que tajaban et que medían el talle que habían de -haber las vestiduras, et después que las coserían. - -E cuando vino el día de la fiesta vinieron los maestros al Rey, con sus -paños tajados et cosidos et ficieronle entender quel vistian et quel -allanaban los paños. Et asi lo ficieron fasta que et Rey tovo que era -vestido, ca el non se atrevía a decir que él non veía el paño. - -Et desque fué vestido tan bien como habedes oido cabalgó para andar por -la villa, mas de tanto le avino bien que era verano. - -Et desque las gentes lo vieron así venir et sabían que el que non veía -aquel paño que non era fijo de aquel padre que cuidaba, cuidaba cada -uno que los otros lo veían et él non lo veía, que si lo dijiese sería -perdido et deshonrado. Et por esto fincó aquella poridat guardada, que -non se atrevíe ninguno a lo descubrir fasta que un negro que guardaba -el caballo de Rey et que non había que pudiese perder llegó al Rey et -dijol: - ---Señor, a mí non me empece que me tengades por fijo de aquel padre -que yo digo, nin de otro, et por ende dígovos: que yo so ciego, o vos -desnudo ides. - -E el Rey le comenzó a maltraer diciendo que, porque non era fijo de -aquel padre que él cuidaba, que por eso non veía los sus paños. - -E desque el negro esto dijo, otro que lo oyó, dijo eso mismo, et así lo -fueron diciendo fasta que el Rey et todos los otros perdieron el recelo -de conoscer la verdat et entendieron el engaño que los burladores -habían fecho. E cuando los fueron buscar non los fallaron, ca se -fueran con lo que habían llevado del Rey por el engaño que habedes oido. - -Et vos señor conde Lucanor, pues aquel homne vos dice que non sepa -ninguno de los en que vos fiades nada de lo que él vos dice, cierto -seed, que vos cuida engañar, ca bien debedes entender que non ha él -razón de querer más vuestra pro, que non ha con vusco tanto debdo como -todos los que con vusco viven que han muchos debdos et bien fechos de -vos porque deben querer vuestra pro et vuestro servicio. - -E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien. - -Et veyendo don Johan, que este era buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Quien te conseja encobrir de tus amigos, - Sabe, que más te quiere engañar que dos figos[36]. - - [36] Cervantes, en _El retablo de las maravillas_, recordó este - ejemplo de Patronio, según indica Menéndez y Pelayo. Es asunto además - de un cuento de Andersen. El tema no es oriental. - - - - -EJEMPLO XXXIII - -De lo que contesció a un falcón sacre del Infante don Manuel con una -águila et una garza. - - -Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio su consejero en esta -manera: - ---Patronio, a mi contesció de haber muchas veces contiendas con muchos -homes et después que la contienda es pasada, algunos conséjanme que -huelgue et esté en paz, et algunos conséjanme que comience guerra et -contienda con los moros. Et por que yo sé que ninguno otro non me -podría consejar mejor que vos, por ende vos ruego que me consejedes lo -que faga en estas cosas. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos en esto acertedes en -lo mejor, sería bien que sopiésedes lo que contesció a los muy buenos -falcones garceros, et señaladamente lo que contesció a un falcón sacre -que era del infante don Manuel. - -El conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--el infante don Manuel andaba un día -de caza cerca de Escalona, et lanzó un falcón sacre a una garza, et -montando el falcón con la garza vino al falcón una águila. E el falcón, -con miedo del águila dejó la garza et comenzó a foir: et el águila -desque vió que non podía tomar el falcón fuese. Et desque el falcón -vió ida el águila tornó a la garza et comenzó a andar muy bien con ella -por la matar. - -Et andando el falcón con la garza, tornó otra vez el águila al falcón, -et el falcón comenzó a foir como el otra vez; et el águila fuese, et -tornó el falcón a la garza: et esto fué asi bien tres o cuatro veces -que cada que el águila se iba, luego el falcón tornaba a la garza; et -cada que el falcón tornaba a la garza, luego vinía el águila por le -matar. - -E desque el falcón vió que el águila non le quería dejar matar la -garza, dejola et montó sobre el águila et vino a ella tantas veces -feriéndola fasta que la fizo desterrar daquella tierra. Et desque la -hobo desterrado tornó a la garza, et andando con ella muy alto vino el -águila otra vez por lo matar. E desque el falcón vió que non le valía -cosa que feciese, subió otra vez sobre el águila et dejose venir a -ella et diol tan grand colpe quel quebrantó el ala. Et desque él la -vió caer, el ala quebrantada, tornó el falcón a la garza et matola. Et -esto fizo, porque tenía que la su caza non la debía dejar, luego que se -fuese desembargado de aquella águila que gelo embargaba. - -Et vos señor conde Lucanor, pues sabedes que la vuestra caza et la -vuestra honra et todo vuestro bien paral cuerpo et paral alma es que -fagades servicio a Dios, et sabedes que en cosa del mundo, segund el -vuestro estado que vos tenedes, non le podedes tanto servir como en -haber guerra con los moros para ensalzar la sancta et verdadera fe -católica, conséjovos yo que luego que podades seer seguro de las -otras partes, que hayades guerra con los moros. Et en esto faredes -muchos bienes; lo primero faredes servicio de Dios; e lo al, faredes -vuestra honra et viv[i]redes en vuestro oficio et vuestro mester et -non estaredes comiendo el pan de valde que es una cosa que non paresce -bien a ningund grand señor; ca los señores cuando estades sin ningund -mester, non preciades las gentes tanto como debedes, nin facedes por -ellos todo lo que debríades facer, et echádevos a otras cosas que -serían a las veces muy bien de las escusar. Et pues a los señores vos -es bueno et aprovechoso haber algund mester, cierto es que de los -mesteres non podedes haber ninguno tan bueno et tan honrado et tan -a pro del alma et del cuerpo, e tan sin daño como la guerra de los -moros. Et si quier, parat mientes al enjiemplo tercero que vos dije en -este libro, del salto que fizo el Rey Ricalte de Inglaterra, et cuanto -ganó por él; et pensat en vuestro corazón que habedes a morir et que -habedes fecho en vuestra vida muchos pesares a Dios, et que Dios es -derechurero et de grand justicia que non podedes salir sin pena de los -males que habedes fecho; pero veed si sodes de buena ventura en fallar -carrera para que vos en un punto podades haber perdón de todos vuestros -pecados, ca si en la guerra de los moros morierdes estando en verdadera -penitencia sodes martir et muy bienaventurado, e aunque por armas non -murades, las buenas obras et la buena entención vos salvará. - -E el conde tovo este por buen enjiemplo et puso en su corazón de lo -facer, et rogó a Dios que gelo guisase como él sabe que lo él desea. - -Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Si Dios te guisare de haber seguranza, - Puña de ganar la complida bien andanza[37]. - - [37] Cuenta aquí Don Juan Manuel un sucedido de su casa, pues no se - ignora que el Infante Don Manuel, hijo de San Fernando, era su padre. - - - - -EJEMPLO XXXIV - -De lo que contesció a un ciego que adestraba a otro. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, un mio pariente e amigo de que yo fio mucho et so cierto -que me ama verdaderamente, me conseja que vaya a un logar de que me -recelo yo mucho. Et él dice que me non haya recelo, que ante tomaría él -la muerte que yo tome ningund daño. Et agora ruégovos que me consejedes -en esto. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para este consejo mucho querría -que sopiésedes lo que contesció a un ciego con otro. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un homne moraba en una villa, et perdió -la vista de los ojos et fué ciego. Et estando así ciego et pobre, vino -a él otro ciego que moraba en aquella villa, et díjole: que fuesen amos -a otra villa cerca daquella et que pidirian por Dios et que habrían de -que se mantener et gobernar. - -Et aquel ciego le dijo: que él sabía aquel camino de aquella villa, que -había y pozos et barrancos et muy fuertes pasadas; et que se recelaba -mucho daquella ida. - -Et el otro ciego le dijo que non hobiese recelo, ca él se iría con él -et le pornía en salvo. Et tanto le aseguró et tantas proes le mostró en -la ida, que el ciego creyó al otro ciego: Et fuéronse. - -Et desque llegaron a los lugares fuertes et peligrosos cayó el ciego -que guiaba al otro, et non dejó por eso de caer el ciego que recelaba -el camino. - -Et vos señor conde, si recelo habedes con razón et el fecho es -peligroso, non vos metades en peligro por lo que vuestro pariente et -amigo vos dice que ante morrá que vos tomedes daño; ca muy poco vos -aprovecharía a vos que él muriese et vos tomásedes daño et muriésedes. - -El conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende muy -bien. - -Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Nunca te metas do puedes haber mal andanza, - Aunque el tu amigo te faga seguranza[38]. - - [38] Derívase de la parábola evangélica (San Lucas, cap. VI, vers. - 39): está en todas las literaturas. Pintó este ejemplo Brueghel _el - Viejo_. - - - - -EJEMPLO XXXV - -De lo que contesció a un mancebo que casó con una mujer muy fuerte et -muy brava. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con su consejero Patronio, et díjole: - ---Patronio, un mio criado me dijo quel tratan casamiento con una mujer -muy rica et aun que es más honrrada que él, et que es el casamiento muy -bueno para él sinón por un embargo que y ha, et el embargo es este: -díjome quel dijeran, que aquella mujer, que era la más fuerte et más -brava cosa del mundo. Et agora ruégovos que me consejedes si le mandaré -que case con aquella mujer, pues sabe de cual manera es o sil mandaré -que lo non faga. - ---Señor conde--dijo Patronio--si él fuer tal como fue un fijo de un -homne bueno que era moro, consejalde que case con ella, mas si non -fuere tal, non gelo consejedes. - -E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello. - -Patronio le dijo que en una villa había un homne bueno que había un -fijo el mejor mancebo que podía ser, mas non era tan rico que pudiese -complir tantos fechos et tan grandes como el su corazón le daba a -entender que debía complir. Et por esto era él en grand cuidado, ca -había la buena voluntad et non había el poder. - -E en aquella villa misma, había otro homne muy más honrrado et más rico -que su padre, et había una fija e non más, et era muy contraria de -aquel mancebo, ca cuanto aquel mancebo había de buenas maneras, tanto -las había aquella fija del homne bueno malas et revesadas: et por ende -homne del mundo non quería casar con aquel diablo. - -E aquel tan buen mancebo, vino un día a su padre et díjole: que bien -sabía que él non era tan rico que pudiese darle con que él pudiese -vevir a su honra, et que, pues le convenía a facer vida menguada et -lazdrada o irse daquella tierra, que, si él por bien toviese, quel -parescía mejor seso de catar algun casamiento con que pudiese haber -alguna pasada. Et el padre le dijo quel placía ende mucho si pudiese -fallar para él casamiento quel cumpliese. - -E entonce le dijo el fijo que, si él quisiese, que podría guisar que -aquel homne bueno que había aquella fija, que gela diese para él. -E cuando el padre esto oyó, fué muy maravillado et dijol: que cómo -cuidaba en tal cosa, que non había homne que la conosciese que por -pobre que fuese quisiese casar con ella. E el fijo le dijo; quel pidía -por merced quel guisase aquel casamiento. Et tanto lo afincó que, como -quier que el padre lo tovo por extraño, que gelo otorgó. - -Et él fuese luego para aquel homne bueno, et amos eran mucho amigos, -et dijol todo lo que pasaba con su fijo et rogol que, pues su fijo se -atrevía a casar con su fija, quel ploguiese et que gela diese para él. -E cuando el homne bueno esto oyó decir a aquel su amigo díjole: - ---Por Dios, amigo, si yo tal cosa ficiese seervos hía muy falso amigo, -ca vos habedes muy buen fijo, et ternía que facía muy grant maldad si -yo consintiese su mal nin su muerte; et so cierto que, si con mi fija -casase, que o sería muerto o le valdría más la muerte que la vida: -et non entendades que vos digo esto por non complir vuestro talante, -ca si la quisierdes, a mi mucho me place de la dar a vuestro fijo o -quienquier que me la saque de casa. - -Et aquel su amigo le dijo: quel gradescía mucho cuanto le dicía, et -que, pues su fijo quería aquel casamiento, quel rogaba quel ploguiese. - -E el casamiento se fizo, et llevaron la novia a casa de su marido. -Et los moros han por costumbre que adoban de cenar a los novios et -pónenles la mesa et déjanlos en su casa fasta otro día. - -Et ficiéronlo aquellos así: pero, estaban los padres et las madres et -los parientes del novio et de la novia con gran recelo, cuidando que -otro día fallarían el novio muerto o muy maltrecho. - -E luego que ellos fincaron solos en casa, asentáronse a la mesa, et -ante que ella hubiese a decir cosa, cató el novio en derredor de la -mesa, et vió un perro et dijol ya cuanto bravamente: - ---¡Perro, danos agua a las manos! - -E el perro non lo fizo. Et él comenzose a ensañar et dijol más -bravamente que les diese agua a las manos. Et el perro non lo fizo. Et -desque vió que lo non facía, levantose muy sañudo de la mesa et metió -mano a la espada et enderezó al perro. E cuando el perro lo vió venir -contra sí comenzó a foir et él en pos él, saltando amos por la ropa et, -por la mesa, et por el fuego, et tanto andido en pos dél fasta que lo -alcanzó, et cortole la cabeza et las piernas, et los brazos et fízolo -todo pedazos et ensangrentó toda la casa et toda la mesa et la ropa. - -Et así muy sañudo et todo ensangrentado tornose a sentar a la mesa et -cató enderredor, et vió un gato et dijol quel diese agua a las manos: -et porque non lo fizo díjole: - ---¿Cómo don falso traidor, non vistes lo que fiz al perro porque non -quiso facer lo quel mandé yo? Prometo que, si poco nin más conmigo -porfías, que esto mismo faré a ti que al perro. - -El gato non lo fizo, ca tampoco es su costumbre de dar agua a manos, -como del perro. Et porque non lo fizo, levantose et tomol por las -piernas et dió con él a la pared et fizo dél más de cien pedazos et -mostrandol muy mayor saña que contra el perro. - -Et así bravo et sañudo et faciendo muy malos contenentes tornose a la -mesa et cató a todas partes: e la mujer quel vió esto facer, tovo que -estaba loco o fuera de seso et non dicía nada. - -Et desque hobo catado a cada parte, vió un su caballo que estaba en -casa, et él non había más de aquel et dijol muy bravamente que les -diese agua a las manos: e el caballo non lo fizo: e desque vió que non -lo fizo dijol: - ---¿Cómo, don caballo, cuidades que porque non he otro caballo, que -por eso vos dejaré si non ficierdes lo que yo vos mandare? Desa vos -guardat, que si por vuestra mala ventura, non ficierdes lo que yo vos -mandare, yo juro a Dios, que tan mala muerte vos dé como a los otros: -et non ha cosa viva en el mundo que non faga lo que yo mandare, que eso -mismo non le faga. - -E el caballo estudo quedo. Et desque vió que non facía su mandado, -fué a él et cortol la cabeza con la mayor saña que podía mostrar e -despedazolo todo. - -E cuando la mujer vió que mataba el caballo non habiendo otro et que -dicía que esto faría a quiquier que su mandado non cumpliese, tovo que -esto ya non se facía por juego, et hobo tan grand miedo que non sabía -si era muerta o viva. - -Et él así bravo et sañudo et ensangrentado tornose a la mesa, jurando -que si mil caballos et homnes et mujeres hobiese en casa quel saliesen -de mandado, que todos serían muertos. E asentose et cató a cada parte -teniendo la espada sangrienta en el regazo: et desque cató a una parte -et a otra et non vió cosa viva, volvió los ojos contra su mujer muy -bravamente et dijol con grand saña teniendo la espada en la mano: - ---Levantavos et datme agua a las manos. - -E la mujer que non esperaba otra cosa sinón que la despedazaría toda, -levantose muy apriesa et diol agua a las manos. Et dijola él: - ---¡Ah! ¡cómo gradesco a Dios, por que ficiestes lo que vos mandé, ca de -otra guisa, por el pesar que estos locos me ficieron eso mesmo hobiera -fecho a vos que a ellos! - -E después mandol quel diese de comer: et ella fízolo. - -Et cada quel dicía alguna cosa, tan bravamente gelo dicía et con tal -son, que ella cuidaba que la cabeza era ida del polvo. - -E así pasó el fecho entrellos aquella noche, que nunca ella fabló, -mas facía lo quel mandaba. E acostáronse a dormir, e desque hobieron -dormido una pieza dijol él: - ---Con esta saña que hobe esta noche non pude bien dormir. Catad que non -me despierte cras ninguno e tenedme bien adobado de comer. - -E cuando fué gran mañana los padres et las madres et los parientes -llegaron a la puerta, et porque non fablaba ninguno, cuidaron que el -novio estaba muerto o ferido. Et desque vieron por entre las puertas a -la novia et non al novio cuidáronlo más. - -E cuando ella los vió a la puerta llegó muy paso et con grand miedo et -comenzoles a decir: - ---Locos traidores ¿qué facedes? ¿cómo osades llegar a la puerta nin -fablar? ¡callad! sinón todos, tambien vos como yo, todos somos muertos. - -E cuando todo esto oyeron, fueron mucho maravillados et desque sopieron -como pasaron en uno, presciaron mucho el mancebo porque así sopiera -facer lo quel cumplia et castigar tan bien su casa. - -Et daquel día adelante, fué aquella su mujer muy bien mandada et -hobieron muy buena vida. - -Et dende a pocos dias su suegro quiso facer asi como ficiera su yerno, -et por aquella manera mató un gallo: et díjole su mujer: - ---A la fe, don fulano, tarde vos acordastes, ca ya non vos valdría nada -si matásedes cient caballos, que ante lo hobiérades a comenzar, ca ya -bien nos conoscemos. - -Et vos señor conde, si aquel vuestro criado quiere casar con tal mujer, -si fuere él tal como aquel mancebo consejalde que case seguramente, ca -él sabrá como ha de pasar en su casa, mas si non fuere tal que entienda -lo que debe facer et lo quel cumple dejadle que pase por su ventura. Et -aun consejo a vos, que con todos los homnes que hobierdes a facer, que -siempre les dedes a entender en cual manera han de pasar con vusco. - -E el conde tovo este por buen consejo, et fízolo así et fallose dello -bien. - -Et porque don Johan lo tovo por buen enjiemplo, fízolo escribir en este -libro, et fizo estos viesos que dicen así: - - Si al comienzo non muestras qui eres, - Nunca podrás despues cuando quisieres[39]. - - [39] El mismo asunto, dramatizado por Shakespeare en su deliciosa - comedia _Taming of the Shrew_, varias veces traducida al castellano, - y recientemente, con gran fortuna, por D. Gregorio Martínez Sierra, - con el título _Domando la tarasca_. Titúlase otra versión castellana - menos fiel y de menor valor literario, _La fierecilla domada_. - - También en la literatura francesa arraigó el asunto. Puibusque cita - una comedia titulada _La jeune femme colère_. - - - - -EJEMPLO XXXVI - -De lo que contesció a un mercadero cuando falló su mujer et su fijo -durmiendo en uno. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, estando -muy sañudo por una cosa quel dijieron, que tenía él que era muy grand -su deshonra, et díjole que quería facer sobrello tan grand cosa et tan -grand movimiento que para siempre fincase por fazaña. - -Et cuando Patronio lo vió así sañudo tan arrebatamente díjole: - ---Señor conde, mucho querría que sopiésedes lo que contesció a un -mercadero que fué un día comprar sesos. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--, en una villa moraba un grand maestro -que non había otro oficio nin otro mester sinón vender sesos. Et aquel -mercadero de que ya vos fablé, por esto que oyó un día fue veer aquel -maestro que vendía sesos et dijol quel vendiese uno daquellos sesos. Et -el maestro dijol que de cuale prescio lo quería, ca segund quisiese el -seso, que asi había de dar el prescio por él. Et díjole el mercadero -que quería seso de un maravedí. Et el maestro tomó el maravedí et dijol: - ---Amigo, cuando alguno vos convidare, si non sopiérades los manjares -que hobiérades a comer, fartadvos bien del primero que vos trojieren. - -E el mercadero le dijo que non le había dicho muy grand seso. Et el -maestro le dijo que non le diera prescio por que le debiese dar grand -seso. E el mercadero le dijo quel diese seso que valiese una dobla, et -diógela. - -E el maestro le dijo: que, cuando fuese muy sañudo et quisiese facer -alguna cosa arrebatadamente, que se non quejase nin se arrebatase fasta -que sopiese toda la verdat. - -E el mercadero tovo que aprendiendo tales fabliellas podría perder -cuantas doblas traía et non quiso comprar más sesos, pero tovo este -seso en el corazón. - -Et acaesció que el mercadero fué sobre mar a una tierra muy lueñe, et -cuando se fué, dejó a su mujer en cinta. E el mercadero moró andando -en su mercadería tanto tiempo fasta que el fijo, que nasciera de que -fincara su mujer en cinta, había más de veinte años. Et la madre -por que non había otro fijo et tenía que su marido non era vivo, -conhortabase con aquel fijo et amábalo como a fijo, et por el grand -amor que había a su padre llamábalo marido. Et comía siempre con ella -et durmía con ella como cuando había un año o dos, et así pasaba su -vida como muy buena mujer et con muy grand cuita porque non sabía -nuevas de su marido. - -Et acaesció que el mercadero libró todo su mercadería et tornó muy bien -andante. Et el día que llegó al puerto de aquella villa do moraba, non -dijo nada a ninguno e fuese desconocidamente para su casa et escondiose -en un lugar encubierto por veer lo que se facía en su casa. - -E cuando fué contra la tarde llegó el fijo de la buena mujer, et la -madre preguntol: - ---¿Di, marido, onde vienes? - -E el mercadero que oyó a su mujer llamar marido a aquel mancebo pesol -mucho, ca bien tenía que era homne con quien facía mal o a lo mejor -que era casada con él, et tovo más que facía maldat que non que fuese -casada porque el homne era tan mozo: et quisiéralos matar luego, pero -acordándose del seso que costara una dobla non se arrebató. - -Et desque llegó la tarde asentáronse a comer. E desque el mercadero los -vió así estar, fué aun más movido por los matar, pero por el seso que -comprara non se arrebató. - -Mas, cuando vino la noche et los vió echar en la cama, fízosele muy -grave de sofrir et enderezó a ellos por los matar. Et yendo así muy -sañudo, acordándose del seso que comprara, estido quedo. - -Et ante que matasen la candela comenzó la madre a decir al fijo -llorando muy fuerte. - ---¡Ay, marido et fijo! ¡Señor! dijiéronme que agora llegara una nave al -puerto et dicían que vinía daquella tierra do fué vuestro padre, e por -amor de Dios id allá cras de grand mañana, et por ventura querrá Dios -que sabredes algunas nuevas dél. - -E cuando el mercadero aquello oyó et se acordó como dejara en cinta a -su mujer entendió que aquel era su fijo. Et si hobo grand placer non -vos maravilledes. Et otrosí, gradesció mucho a Dios porque le quiso -guardar que los non mató como lo quisiera facer donde fincara muy mal -andante por tal ocasión et tovo por bien empleada la dobla que dió por -aquel seso, de que se guardó et que se non arrebató por saña. - -Et vos, señor conde, como quier que cuidades que vos es mengua de -sufrir esto que decides, esto sería verdat de que fuésedes cierto de la -cosa, mas fasta que ende seades cierto, conséjovos yo que por saña nin -por rebato que vos non rebatedes a facer ninguna cosa, ca pues esto non -es cosa que se pierda por tiempo en vos sofrir fasta que sepades toda -la verdat, non perdedes nada, et del rebatamiento podervos híades muy -aina repentir. - -E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien. - -Et teniéndolo don Johan por buen enjiemplo, fizol escribir en este -libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Si con rebato grant cosa ficieres, - Ten que es derecho si te arrepentieres[40]. - - [40] Knust escribe acerca de este cuento una larguísima disquisición, - analizando procedencia y ramificaciones de cada uno de los elementos - que lo integran. - - - - -EJEMPLO XXXVII - -De la respuesta que dió el conde Ferrant Gonsales a sus gentes después -que hobo vencido la batalla de Facinas. - - -Una vegada vinia el conde de una hueste muy cansado et muy lazdrado et -muy pobre, et ante que hubiese folgar nin descansar, llegol mandado muy -presurado de otro fecho que se movía de nuevo: et los más de su gente -consejáronle que folgase algún tiempo et después que faría lo que se le -guisase. Et el conde preguntó a Patronio lo que faría en aquel fecho. -Et Patronio díjole: - ---Señor, por que vos escojades en esto lo mejor mucho querría que -sopiésedes la respuesta que dió una vez el conde Ferrant Gonsales a sus -vasallos. - -E el conde preguntó a Patronio como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--cuando el conde Ferrant Gonsales venció -al Rey Almanzor en Facinas, murieron y muchos de los suyos: et él et -todos los más que fincaron vivos fueron muy mal feridos: et ante que -hubiasen guarescer sopo quel entraba el rey de Navarra por la tierra, -et mandó a los suyos que enderezasen a lidiar con los navarros. - -Et todos los suyos dijiéronle que tenían muy cansados los caballos et -aun los cuerpos, et aunque por esto non lo dejase que lo debía dejar -porque él et todos los suyos estaban muy mal feridos, et que esperase -fasta que fuesen guaridos él et ellos. - -E cuando el conde vió que todos querían partir de aquel camino, -sintiendose más de la honra que del cuerpo, díjoles: - ---Amigos, por las feridas non lo dejemos, ca estas feridas nuevas que -agora nos darán, nos farán que olvidemos las que nos dieron en la otra -batalla. - -E desque los suyos vieron que se non dolía del su cuerpo por defender -su tierra et su honra fueron con él. Et venció la lid et fué muy bien -andante. - -Et vos señor conde Lucanor, si queredes facer lo que debierdes cuanto -viéredes que cumple para defendimiento de lo vuestro, et de los -vuestros, et de vuestra honra, nunca vos sintades por laceria nin por -trabajo, nin por peligro et facet en guisa que el peligro et la laceria -nueva vos faga olvidar lo pasado. - -E el conde tovo este por buen consejo et fizolo así et fallose dello -muy bien. - -Et entendiendo don Johan que este era muy buen ejemplo, fizolo poner en -este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Aquesto tenet cierto, que es verdat probada, - Que honra et grand vicio non han una morada[41]. - - [41] Está más por extenso contado en _La crónica del noble caballero - al conde Fernán González_, cap. VII, Burgos, 1516 (Knust). - - - - -EJEMPLO XXXVIII - -De lo que contesció a un homne que iba cargado de piedras preciosas et -se afogó en el rio. - - -Un día dijo el conde a Patronio, que había muy grand voluntad de estar -en una tierra porquel habían de dar y una partida de dineros, et -cuidaba facer y mucho de su pro, pero que había muy grand recelo que, -si allí se detoviese quel podría venir muy grand periglo del cuerpo, et -quel rogaba quel consejase que faría en ello. - ---Señor conde--dijo Patronio--para que vos fagades en esto al mio -cuidar lo que vos más cumple, sería muy bien que sopiésedes lo que -contesció a un homne que llevaba una cosa muy presciada en el cuello et -pasaba un rio. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un homne levaba muy grand pieza de -piedras preciosas a cuestas, et tantas eran que se le facían muy -pesadas de levar: et acaesció que hobo de pasar un grand rio; et como -él levaba grand carga, zafondaba más que si aquella carga non levase: -et cuando fué en hondo del río comenzó a zafondar mucho. - -Et un homne que estaba a la orilla del rio comenzol a dar voces et -decir que, si non echase aquella carga, que sería muerto. Et el -mesquino loco non entendió que, si muriese en el rio, que perdería el -cuerpo et la carga que levaba, et si la echase que, aunque perdiese la -carga que non perdería el cuerpo. Et por la grand cobdicia de lo que -valían las piedras preciosas que levaba, non las quiso echar et murió -en el rio et perdió el cuerpo et perdió la carga que levaba. - -Et vos, señor conde Lucanor, comoquier que de los dineros et de lo -al que podríedes facer vuestra pro sería bien que lo ficiésedes, -conséjovos yo que si peligro de vuestro cuerpo fallades en la fincada, -que non finquedes y por cobdicia de dineros nin de su semejante. Et aun -vos consejo que nunca aventuredes el vuestro cuerpo si non fuere por -cosa que sea vuestra honra o vos sería mengua si lo non ficiésedes, -ca el que poco se prescia et por cobdicia o por devaneo aventura su -cuerpo, bien creed que non tiene mientes de facer mucho con el su -cuerpo, ca el que mucho prescia el su cuerpo ha menester que faga en -guisa por que lo precien mucho las gentes, et non es el homne preciado -por preciarse él mucho, mas es muy preciado por que faga tales obras -quel precien mucho las gentes. Et si él tal fuere, cierto seed que -preciará mucho el su cuerpo et non lo aventurará por cobdicia nin por -cosa en que non haya grand honra, mas en lo que se deberíe aventurar, -seguro sed que non ha homne en el mundo que tan aína nin tan de buena -mente aventure su cuerpo, como el que vale mucho et se precia mucho. - -E el conde tovo este por buen ejemplo, et fízolo así et fallose dello -muy bien. - -Et por que don Johan entendió que este era muy buen enjiemplo, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Quien por grand cobdicia de haber se aventura, - Será maravilla que el bien muchol dura. - - - - -EJEMPLO XXXIX - -De lo que contesció a un homne con la golondrina et con el pardal. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, yo non puedo escusar en ninguna guisa de haber contienda -con uno de dos vecinos que yo he, et contesce así que el más mio vecino -non es tan poderoso, et el que es más poderoso non es tanto mio vecino. -Et agora ruégovos que me consejedes lo que faga en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--para que sepades para esto lo que vos más -cumple, sería bien que sopiésedes lo que contesció a un homne con un -pardal et con una golondrina. - -E el conde le preguntó que como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un homne era flaco et tomaba grand enojo -con el roido de las voces de las aves et rogó a un su amigo quel -diese algún consejo, que non podía dormir por el roido quel facian los -pardales et las golondrinas. - -Et aquel su amigo le dijo: que de todos modos non le podía desembargar, -mas que él sabía un escanto con que lo desembargaría del uno dello: o -del pardal, o de la golondrina. - -Et aquel que estaba flaco respondiol que comoquier que la golondrina da -mayores voces, pero porque la golondrina va et viene et el pardal mora -siempre en casa que antes se querría parar al roido de la golondrina -maguer que es mayor porque va et viene, que al del pardal que está -siempre en casa. - -Et vos señor conde, comoquier que aquel que mora más lejos es más -poderoso, conséjovos yo que hayades ante contienda con aquel que vos -está más acerca aunque non sea tan poderoso. - -E el conde tovo esto por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien. - -Et porque don Johán se pagó deste enjiemplo, fizolo poner en este -libro, et fizo estos viesos que dicen así: - - Si en toda guisa contienda hobieres de haber, - Toma la más lejos, aunque haya más poder. - - - - -EJEMPLO XL - -De las razones por que perdió el alma un Siniscal de Carcasona. - - -Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole: - ---Patronio, porque yo sé que la muerte non se puede escusar querría -facer en guisa que después de mi muerte, que dejase alguna cosa -señalada, que fincase por mi alma et que fincase para siempre, porque -todos sopiesen que yo feciera aquella obra. Et ruégovos que me -consejedes en que manera lo podría facer mejor. - ---Señor conde--dijo Patronio--comoquier que el bien facer en cualquier -guisa o por cualquier entención que se faga siempre el bien facer es -bien, pero para que vos sopiésedes como se debe facer lo que homne face -por su alma et a cual entención, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a un Senescal de Carcaxona. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un Senescal de Carcasona adolesció. -Et desque entendió que non podía escapar, envió por el prior de los -fraires predicadores, et por el guardián de los fraires menores et -ordenó con ellos facienda de su alma. Et mandó que luego que él fuese -muerto que ellos cumpliesen todo aquello que él mandaba. - -Et ellos ficiéronlo así. Et él había mandado mucho por su alma. Et -porque fué tan bien complido et tan aina, estaban los fraires muy -pagados et en buena entención et buena esperanza de la su salvación. - -E acaesció que dende a pocos días que fué una mujer demoniada en la -villa, et dicía muchas cosas maravillosas, porque el diablo, que -fablaba en ella, sabía todas las cosas fechas et aun las dichas. - -E cuando los fraires en que dejara el Senescal fecho de su alma, -sopieron las cosas que aquella mujer dicía, tovieron que era bien de -irla ver por preguntarle si sabía alguna cosa del alma de Senescal. - -Et ficiéronlo así. Et luego que entraron por la casa do estaba la mujer -demoniada, ante que ellos le preguntasen ninguna cosa: díjoles ella -que bien sabía porque vinían, et que sopiesen que aquella alma por que -ellos querían preguntar, que muy poco había que se partiera della et la -dejara en el Infierno. - -E cuando los fraires esto oyeron, dijiéronle que mentía, ca cierto era, -que él fuera muy bien confesado et recibiera los sacramentos de Sancta -Eglesia, et pues la fe de los cristianos era verdadera, que non podía -seer que fuese verdat lo que ella dicía. - -Et ella dijoles: que sin dubda la fe et la ley de los cristianos toda -era verdadera, et si él muriera et ficiera lo que debe facer el que es -verdadero cristiano, que salva fuera la su alma; mas él non lo fizo -como verdadero nin bueno cristiano, ca como quier que mucho mandó facer -por su alma, non lo fizo como debía nin hobo buena entención, ca él -mandó complir aquello después que fuese muerto, et su entención era -que si muriese que lo cumpliesen, mas si visquiese, que non ficiese -nada dello, et mandolo complir después que muriese cuando non lo podía -tener nin levar consigo, et otrosí dejábalo porque fincase dél fama -para siempre de lo que ficiera porque hobiese fama de las gentes et del -mundo. Et por ende como quier que él fizo buena obra non lo fizo bien, -ca Dios non gualardona solamente las buenas obras, mas gualardona las -que se facen bien. Et este bien facer es en la entención, et porque -la entención del Senescal non fué buena, ca fué cuando non debía seer -fecha, por ende non hobo della buen gualardón. - -Et vos señor conde, pues me pedides consejo, digovos, que al mio grado, -que el bien que quisiéredes facer, que lo faredes en vuestra vida: et -para que hayades dello buen gualardón, conviene, que lo primero, que -desfagades los tuertos que habedes fecho, ca poco valdría robar el -carnero et dar los pies por amor de Dios. Et a vos poco vos valdría -tener mucho robado et furtado a tuerto et facer limosnas de lo ajeno. -Et más, para que la limosna sea buena conviene que haya en ella estas -cinco cosas: la una que se faga de lo que un homne hobiere de buena -parte; et la otra, que la faga estando en verdadera penitencia et la -otra que sea tanta que sienta homne alguna mengua por lo que da, et que -sea cosa de que se duela homne; e la otra, que la faga en su vida, e -la otra que la faga homne simplemente por Dios et non por vanagloria -nin ufana del mundo. Et, señor, faciéndose estas cinco cosas, serian -todas las buenas obras et limosnas bien complidas, et habría homne -de todas muy grand gualardón, pero vos nin otro ninguno que tan -complidamente non las pudiese facer, non debe por eso dejar de facer -buenas obras, teniendo que pues non las face en las cinco maneras que -son dichas que non le tiene pro de las facer, ca esta sería muy mala -razón et sería como desesperamiento, ca cierto es que en cualquier -manera que homne faga bien, que siempre es bien, ca las buenas obras -prestan al homne a salir de pecado et venir a penitencia et a la salud -del cuerpo, et a que sea rico et honrado, et que haya buena fama de -las gentes et para todos los bienes temporales. Et asi todo bien que -homne faga a cualquier entención siempre es bueno, mas sería muy mejor -para salvamiento et aprovechamiento del alma guardando las cinco cosas -dichas. - -E el conde tovo que era verdat lo que Patronio le dicía et puso en su -corazón de lo facer asi et rogó a Dios quel guisase que lo pudiese -facer en la manera que Patronio le dicía. - -Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Faz bien et a buena entención en toda vida - Si quieres ganar la gloria complida[42]. - - [42] Relaciona Knust este cuento con el refrán catellano viejo: El - abad de Bamba, lo que no puede comer lo da por su alma. - - - - -EJEMPLO XLI - -De lo que contesció a un rey de Córdoba quel dicían Alhaquen. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, vos sabedes que yo so muy gran cazador et he fecho muchas -cazas nuevas que nunca fizo otro homne. Et aun he fecho et añadido en -las pihuelas et en los capiellos algunas cosas muy aprovechosas que -nunca fueron fechas. Et agora los que quieren decir mal de mi fablan en -manera de escarnio et cuando loan al Cid Roy Diaz o al conde Ferrant -Gonzales de cuantas lides vencieron o al sancto et bienaventurado Rey -don Fernando de cuantas buenas conquistas fizo, loan a mi diciendo que -fiz muy buen fecho porque añadí aquello en los capiellos et en las -pihuelas. Et porque yo entiendo que este alabamiento más se me torna en -denuesto que en alabamiento, ruégovos que me consejedes en que manera -faré porque me non escarnezcan por la buena obra que fiz. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos sepades lo que vos -más cumpliría de facer en esto, placerme hía que sopiésedes lo que -contesció a un moro que fué Rey de Córdoba. - -Et el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--en Córdoba hobo un Rey que había nombre -Alhaquen. E como quier que mantenía bien su regno, non se trabajaba de -facer otra cosa honrada nin de grand fama de las que suelen et deben -facer los buenos reys, ca non tan solamente son los reys tenidos de -guardar sus regnos, mas los que buenos quieren seer, conviene que tales -obras fagan porque con derecho acrecienten su regno et fagan en guisa -que en su vida sean muy loados de las gentes, et despues de su muerte -finquen buenas fazañas de las buenas obras que ellos hobieren fechas. -Et este Rey non se trabajaba desto sinón de comer et folgar et estar en -su casa vicioso. - -Et acaesció que estando un día folgando, que tañían antél un estrumento -de que se pagaban mucho los moros que han nombre albogón. Et el rey -paró mientes et entendió que non facía tan buen son como era menester, -et tomó el albogón et añadió en él un forado en la parte de yuso en -derecho de los otros forados, et dende adelante face el albogón muy -mejor son que fasta entonces facía. - -Et como quier que aquello era bien fecho para en aquella cosa, porque -non era tan grand fecho como convinía de facer a Rey, las gentes en -manera de escarnio, comenzaron aquel fecho a loar et dician cuando -loaban a alguno: «Vá hede ziat Alhaquim», que quiere decir: «Este es el -añadimiento del Rey Alhaquen». - -Et esta palabra fué sonada tanto por la tierra fasta que le hobo de -oir el rey, et preguntó porque decían las gentes esta palabra. Et -como quier que ge lo quisieran encobrir, tanto los afincó que ge lo -hobieron a decir. - -Et desque él esto oyó, tomó ende grant pesar, pero como era muy buen -Rey, non quiso facer mal en los que dicían esta palabra, mas puso en su -corazón de facer otro añadimiento de que por fuerza hobiesen las gentes -a loar el su fecho. - -E entonce porque la mezquita de Córdoba non era acabada, añadió en ella -aquel Rey toda la labor que y menguaba et acabola. - -E esta es la mayor et más complida et más noble mezquita que los moros -habían en España et, loado a Dios, es agora eglesia et llamánla Sancta -María de Córdoba, et ofreciola el Sancto Rey don Fernando a Sancta -María, cuando ganó a Córdoba de los moros. - -Et desque aquel rey hobo acabada la mezquita et fecho aquel tan buen -añadimiento dijo que: pues fasta entonce lo loaban escarniciéndole del -añadimiento que ficiera en el albogón, que tenía que de allí adelante -lo habían a loar con razón del añadimiento que ficiera a la mezquita de -Córdoba. - -Et fué depués muy loado. Et el loamiento que fasta entonce le facían -escarniciéndolo fincó depués por loor; et hoy en día dicen los moros -cuando quieren loar algun buen fecho: «este es el añadimiento de -Alhaquen». - -Et vos señor conde, si tomades pesar o cuidades que vos loan por vos -escarnecer del añadimiento que ficiestes en los capiellos et en las -pihuelas et en las otras cosas de caza que vos ficiestes, guisad de -facer algunos fechos grandes et buenos et nobles cuales pertenescen de -facer a los grandes homnes. Et por fuerza las gentes habrán de loar los -vuestros buenos fechos así como loan agora por escarnio el añadimiento -que ficiestes en las cosas de la caza. - -Et el conde touo este por buen consejo, et fízolo así et fallose ende -muy bien. - -Et porque don Johan entendió que este era buen enjiemplo, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Si algún bien ficieres que muy grande non fuere, - Faz grandes si pudieres que el bien nunca muere[43]. - - [43] Es esta anécdota un hecho de la vida del califa Hakem - el-Mostemcir, comúnmente llamado Al-Háhem II. Exacto es lo que - D. Juan Manuel observa de lo poco amigo que era este califa de - hacer grandes cosas; pero no lo es tanto atribuirlo a que no hacía - más que «comer y folgar et estar en su casa vicioso». Reunió una - estupenda biblioteca, era un lector infatigable y llegó a saberse - de memoria millares de volúmenes, según cuentan. Lo del albogón - o alboguén, creo que sólo por D. Juan Manuel se sabe. El aumento - de la Mezquita de Córdoba fué ideal suyo desde los primeros años: - añadiose once naves; mandó a Oriente por artistas musivarios que - cubrieran de oro y colores la cúpula maravillosa del mihrab; hízose - la obra hacia los años de Cristo de 965. Murió Al-Hahem II el 1.º de - Octubre de 976. Cf. _Histoire de l’Afrique et de l’Espagne intitulée - Al-Bayano’l-Mogrib_; trad. de Fagnan; Alger, 1904; t. II páginas 384 - a 418. - - «Albogón, instrumento de música, como flauta grande»; definición del - Diccionario de Autoridades, que trae únicamente este pasaje. - - - - -EJEMPLO XLII - -De lo que contesció a una falsa beguina. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa. - ---Patronio yo et otras muchas gentes estabamos fablando et -preguntábamos que cual era la manera que un homne malo podría haber -para facer a las otras gentes cosa porque más mal les veniese. Et los -unos dicían que por ser homne reboltoso, et los otros dicían que por -seer homne muy peleador, et los otros dicían, que por seer muy mal -fechor en la tierra, et los otros dicían que la cosa porque el homne -malo podría facer más mal a todas las otras gentes que era por seer de -mala lengua et asacador. Et por el buen entendimiento que vos habedes, -ruégovos que me digades de cual mal destos podría venir más mal a todas -las gentes. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos sepades esto, mucho -querría que sopiésedes lo que contesció al diablo con una mujer destas -que se facen beguinas. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--en una villa había un muy buen -mancebo et era casado con una mujer et facían buena vida en uno, así -que nunca entre ellos había desavenencia. - -Et porque el diablo se despagó siempre de las buenas cosas, hobo desto -muy grand pesar et maguer que andido muy grand tiempo por meter mal -entre ellos, nunca lo pudo guisar. - -Et un día viniendo el diablo de aquel logar do facían vida aquel -homne et aquella mujer, muy triste por que non podía poner y ningún -mal, topó con una beguina. Et desque se conoscieron preguntol por que -venía triste. Et él dijole que vinía de aquella villa do facían vida -aquel homne et aquella mujer et que había muy grand tiempo que andaba -por poner mal entrellos et que nunca pudiera, et desque lo sopiera su -mayoral quel dijiera que: pues tan grand tiempo había que andaba en -aquello et pues non lo facía, que sopiese que era perdido con él, et -que por esta razón vinía triste. - -Et ella dijol que se maravillaba, pues tanto sabía, cómo non lo podía -facer, mas que si ficiese lo que ella quería, que ella le pornía -recabdo en esto. - -Et el diablo le dijo, que faría lo que ella quisiese en tal guisa que -guisase como pusiese mal entre aquel homne et aquella mujer. - -Et de que el diablo et aquella beguina fueron a esto avenidos, fuese -la beguina para aquel logar do vivian aquel homne et aquella mujer, et -tanto fizo de día en día, fasta que se fizo conoscer con aquella mujer -de aquel mancebo et fizol entender que era criada de su madre et por -este debdo que había con ella, que era muy tenuda de la servir et que -la serviría cuanto pudiese. - -Et la buena mujer fiando en esto tóvola en su casa et fiaba della toda -su facienda, et eso mismo facía su marido. - -Et desque ella hobo morado muy grand tiempo en su casa et era privada -de entramos, vino un día muy triste et dijo a la mujer que fiaba en -ella: - ---Fija, mucho me pesa desto que agora oí, que vuestro marido que se -paga más de otra mujer que non de vos, et ruégovos quel fagades mucha -honra et mucho placer porque él non se pague más de otra mujer que de -vos, ca desto vos podría venir más mal que de otra cosa ninguna. - -E cuando la buena mujer esto oyó, comoquier que non lo creía, tovo -desto muy grand pesar et entristeció muy fieramente. Et desque la mala -beguina la vió estar triste, fuese para el logar por do su marido había -de venir. Et desque se encontró con él dijol quel pesaba mucho de lo -que facía en tener tan buena mujer como tenía et amar más a otra que -non a ella et que esto, que ella lo sabía ya, et que tomara grand pesar -et quel dijiera que, pues él esto facía, faciendol ella tanto servicio, -que cataría otro que la amase a ella tanto como él o más, e que por -Dios, que guardase que esto non lo sopiese su mujer, sinón que sería -muerta. - -E cuando el marido esto oyó, comoquier que lo non creyó, tomó ende -grand pesar et fincó muy triste. - -Et desque la falsa beguina le dejó así, fuese adelante a su muger et -dijol amostrando muy gran pesar: - ---Fija, non sé que desaventura es esta, que vuestro marido es muy -despagado de vos: et porque entendades que es verdad esto que yo vos -digo, agora veredes como viene muy triste et muy sañudo, lo que él non -solía facer. - -Et desque la dejó con este cuidado, fuese para su marido et dijol eso -mismo. Et desque el marido llegó a su casa et falló a su mujer triste, -et de los placeres que solian en uno haber que non había ninguno, -estaba cada uno con muy grand cuidado. - -Et de que el marido fué a otra parte, dijo la mala beguina a la buena -mujer: que si ella quisiese, que buscaría algun home muy sabidor quel -ficiese alguna cosa con que su marido perdiese aquel mal talante que -había contra ella. - -Et la muger queriendo haber muy buena vida con su marido, dijol, quel -placía et que gelo gradescería mucho. - -Et a cabo de algunos días tornó a ella et dijol que había fallado -un homne muy sabidor et quel dijiera: que si hobiese unos pocos de -cabellos de la barba de su marido de los que están en la garganta, que -faría con ellos una maestría que perdiese el marido toda la saña que -había della, et que vivirían en buena vida como solían o por aventura -mejor, et que a la hora que viniese, que guisase que se echase a dormir -en su regazo. Et diole una navaja con que cortase los cabellos. - -Et la buena mujer, por el grand amor que había a su marido, pesándole -mucho de la estrañeza que entrellos había caido et cudiciando más que -cosa del mundo tornar a la buena vida que en uno solian haber, dijol: -quel placía et que lo faría así. Et tomó la navaja que la mala beguina -trajo para lo facer. - -Et la beguina falsa tornó al marido, et dijole: que había muy grand -duelo de la su muerte, et por ende que gelo non podía encobrir, que -sopiese que su mujer le quería matar et irse con su amigo, et por que -entendiese quel dicía verdat, que su mujer et aquel su amigo habían -acordado que lo matasen en esta manera: que luego que viniese, que -guisaría que él que se adormiese en su regazo della, et desque fuese -adormido, quel degollase con una navaja que tenía paral degollar. - -Et cuando el marido esto oyó, fué mucho espantado, et como quier que -ante estaba con mal cuidado por las falsas palabras que la mala beguina -le había dicho, por esto que agora dijo fué muy cuitado et puso en su -corazón de se guardar et de lo probar, et fuese para su casa. - -Et luego que su mujer lo vió, recibiolo mejor que los otros días de -ante, et dijol que siempre andaba trabajando et non quería folgar nin -descansar, mas que se echase allí cerca della et que pusiese la cabeza -en su regazo et ella quel espulgaría. - -Et cuando el marido esto oyó, tovo por cierto lo quel dijiera la falsa -beguina et por probar lo que su muger faría echose a dormir en su -regazo et comenzó de dar a entender que durmía. Et de que su muger -tovo que era adormido bien, sacó la navaja para le cortar los cabellos, -segund la falsa beguina lo había dicho. E cuando el marido le vió la -navaja en la mano cerca de la su garganta, teniendo que era verdat -lo que la falsa beguina le dijiera, sacol la navaja de las manos et -degollola con ella. - -Et al roido que se fizo cuando la degollaba, recudieron el padre et los -hermanos de la mujer. Et cuando vieron que la mujer era degollada et -que nunca fasta aquel día oyeron al su marido nin a otro homne ninguna -cosa mala en ella, por el grand pesar que hobieron, enderezaron todos -al marido et matáronlo. - -Et a este roido recudieron los parientes del marido et mataron a -aquellos que mataron a su pariente. Et en tal guisa se revolvió el -pleito, que se mataron aquel día la mayor parte de cuantos eran en -aquella villa. - -Et todo esto vino por las falsas palabras que sopo decir aquella falsa -beguina. Pero, porque Dios nunca quiere que el que mal fecho face, que -finque sin pena nin aun que el mal fecho sea encubierto, guisó que -fuese sabido que todo aquel mal viniera por aquella falsa beguina e -ficieron della muchas malas justicias, et diéronle muy mala muerte et -muy cruel. - -Et vos señor conde Lucanor, si queredes saber cual es el peor homne -del mundo et de que más mal puede venir a las gentes, sabet que es el -que se muestra por buen cristiano et por homne bueno et leal et la su -entención es falsa, et anda asacando falsedades et mentiras por meter -mal entre las gentes. Et conséjovos yo que siempre vos guardedes de los -que vierdes que se facen gatos religiosos, que los más dellos siempre -andan con mal et con engaño, et para que los podades conoscer, tomad -el consejo del Evangelio que dice: «A fructibus eorum cognoscetis eos» -que quiere decir: «que por las sus obras los cognosceredes», ca cierto -sed que non ha homne en el mundo que muy luengamente pueda encubrir las -obras que tiene en la voluntad ca bien las puede encubrir algún tiempo, -mas non luengamente. - -Et el conde tovo que era verdad esto que Patronio le dijo et puso en su -corazón de lo facer así e rogó a Dios quel guardase a él e a todos sus -amigos de tal homne. - -Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era muy bueno, fizolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Para mientes a las obras et non a la semejanza, - Si cobdiciares ser guardado de haber mala andanza[44]. - - [44] En la edición de Argote y en el códice de Puñonrostro no se - encuentra la palabra _beguina_, que después de todo es un galicismo: - A esta infame mujer, mil veces peor que Celestina, según comparación - de _Azorín_, le dan el bello nombre de «pelegrina». Figura en - ejemplarios para sermones y hay de este cuento recuerdo en gran - número de obras. - - - - -EJEMPLO XLIII - -De lo que contesció al Bien et al Mal, et al cuerdo con el loco. - - -El conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero en esta manera: - ---Patronio, a mi contesce que he dos vecinos, el uno es homne a que -yo amo mucho, et ha muchos buenos debdos entre mi et él porquel debo -amar; et non sé que pecado o que ocasión es que muchas veces me face -algunos yerros et algunas escatimas de que tomo muy grand enojo: et el -otro non es homne con quien haya grandes debdos, nin grand amor, nin -hay entre nos grand razón porquel deba mucho amar; et este, otrosí a -las veces fáceme algunas cosas de que yo non me pago. Et por el buen -entendimiento que vos habedes, ruégovos que me consejedes en que manera -pase con aquellos dos homnes. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--esto que vos decides, non es una -cosa, ante son dos, et muy revesadas la una de la otra. Et para que vos -podades en esto obrar como vos cumple, placeme hía que sopiésedes dos -cosas que acaescieron; la una, lo que contesció al Bien et al Mal; et -la otra, lo que contesció a un homne bueno con un loco. - -E el conde le preguntó como fuera aquello: - ---Señor conde--dijo Patronio--porque estas son dos cosas non vos las -podría decir en uno: decirvos he primero de lo que contesció al Bien -et al Mal, et decirvos he después, lo que contesció al homne bueno con -el loco. - -Señor conde, el Bien et el Mal acordaron de facer su compañía en uno. -Et el Mal que es más acucioso et siempre anda con revuelta et non -puede folgar sinón revolver algún engaño et algún mal, dijo al Bien: -que sería buen recabdo que hobiesen algún ganado con que se pudiesen -mantener. Et al Bien plogó desto. Et acordaron de haber ovejas. - -Et luego que las ovejas fueron paridas, dijo el Mal al Bien que -escogiese en el esquilmo daquellas ovejas. Et el Bien como es bueno et -mesurado non quiso escoger, et el Bien dijo al Mal que escogiese él. Et -el Mal porque es malo et derranchado, plogol ende, et dijo; que tomase -el Bien los corderuelos así como nascían, et él, que tomaría la leche -et la lana de las ovejas. Et el Bien dió a entender que se pagaba desta -partición. - -Et el Mal, dijo; que era bien que hobiesen puercos: et al Bien plogo -desto. Et desque parieron dijo el Mal: que, pues el Bien tomara los -fijos de las ovejas et él la leche et la lana, que tomase agora la -leche et la lana de las puercas, et que tomaría él los fijos. Et el -Bien tomó aquella parte. - -Et después dijo el Mal: que pusiesen alguna hortaliza: et pusieron -nabos. Et desque nacieron, dijo el Mal al Bien: que non sabía que cosa -era lo que non veía, mas, porque el Bien viese lo que tomaba que tomase -las fojas de los nabos que parescían et estaban sobre tierra, et que -tomaría él lo que estaba so tierra; et el Bien tomó aquella parte. - -E después, pusieron coles: et desque nascieron, dijo el Mal que, pues -el Bien tomara la otra vez de los nabos lo que estaba sobre tierra, -que tomase agora de las coles lo que estaba so tierra: et el Bien tomó -aquella parte. - -E despues dijo el Mal al Bien; que sería buen recabdo que hobiesen una -mujer que los serviese. Et al Bien plogo desto. Et desque la hobieron, -dijo el Mal que tomase el Bien de la cinta contra la cabeza, et que él -tomaría de la cinta contra los pies: et el Bien tomó aquella parte. Et -así fué que la parte del Bien facía lo que cumplía en casa, et la parte -del Mal era casada con él et había de dormir con su marido. - -E la mujer fue en cinta et encaesció de un fijo. Et desque nasció, -quiso la madre dar al fijo de mamar; et cuando el Bien esto vió, dijo -que non lo ficiese, ca la leche de la su parte era, et que non lo -consintiría en ninguna manera. E cuando el Mal vino alegre por veer -el su fijo quel nasciera, falló que estaba llorando, et preguntó a su -madre que por qué lloraba. E la madre le dijo que porque non mamaba. Et -dijol el Mal quel diese a mamar. Et la mujer le dijo que el Bien gelo -defendiera diciendo que la leche era de su parte. - -E cuando el Mal esto oyó, fué al Bien et dijol riendo et burlando que -ficiese dar la leche a su fijo. Et el Bien dijo que la leche era de -su parte et que non lo faría. E cuando el Mal esto oyó comenzol de -afincar ende. Et desque el Bien vió la priesa en que estaba el Mal -dijol: - ---Amigo, non cuides que yo tampoco sabía que non entendía cuales partes -escogistes vos siempre et cuales diestes a mi; pero nunca vos demandé -yo nada de las vuestras partes, et pasé muy lazdramente con las partes -que me vos dábades, e vos nunca vos doliestes nin hobiestes mensura -contra mi, e pues si agora Dios vos trajo a lugar que habedes mester -algo de lo mío, non vos maravilledes si vos lo non quiero dar, et -acordatvos de lo que me feciestes et sofrid esto por lo al. - -E cuando el Mal entendió que el Bien dicía verdat et que su fijo sería -muerto por esta manera, fué muy mal cuitado et comenzó a rogar et pedir -merced al Bien que por amor de Dios hobiese piedat da quella criatura, -et que non parase mientes a las sus maldades, et que dallí adelante -siempre faría cuanto mandase. - -E desque el Bien esto vió, tovo quel ficiera Dios mucho bien en traerlo -a lugar que viese el Mal que non podía guarescer sinón por la bondat -del Bien, et tovo que esto le era muy grand enmienda et dijo al Mal, -que, si quería que consintiese que diese la mujer leche a su fijo, que -tomase el mozo a cuestas et andudiese por la villa pregonando en guisa -que lo oyesen todos, et que dijiese: - ---«Amigos, sabet que con bien vence el Bien al Mal»: et faciendo esto -que consintiría quel diese la leche. E desto plogo mucho al Mal, et -tovo que había de muy buen mercado la vida de su fijo, et el Bien tovo -que había muy buena enmienda. Et fízose así. Et sopieron todos, que -siempre el Bien vence con bien. - - -Mas al homne bueno contesció de otra guisa con el loco et fué así: - -Un homne bono había un baño, et el loco vinía al baño cuando las gentes -se bañaban et dábales tantos golpes con los cubos, et con piedras, et -con palos, et con cuanto fallaba, que ya homne del mundo non osaba ir -al baño de aquel homne bueno. Et perdió su renta. - -Et cuando el homne bueno vió que aquel loco le facía perder la renta -del baño, madrugó un día et metiose en el baño ante que el loco -viniese. Et desnuyose et tomó un cubo de agua bien caliente, et una -grand maza de madero. Et cuando el loco que solía venir al baño para -ferir los que se bañasen llegó, enderezó al baño como solía. Et cuando -el homne bueno que estaba atendiendo desnuyo le vió entrar, dejose ir -a él muy bravo et muy sañudo, et diol con el cubo del agua caliente -por cima de la cabeza, et metió mano a la maza et diol tantos et tales -colpes con ella por la cabeza et por el cuerpo, que el loco cuidó ser -muerto, et cuidó que aquel homne bueno, que era loco. Et salió dando -muy grandes voces et topó con un homne et preguntol cómo vinía así -dando voces et quejándose tanto: et el loco dijo: - ---Amigo, guardatvos, que sabet que otro loco ha en el baño. - ---Et vos señor conde Lucanor, con estos vuestros vecinos pasat así: -con el que habedes tales debdos que en toda guisa creed que siempre -seades amigos, facedle siempre buenas obras, et aunque vos faga algunos -enojos, datle posada et acorredle siempre al su mester, pero siempre -lo faced dandol a entender que lo facedes por los debdos et por el -amor quel habedes, mas non por vencimiento: mas al otro con quien -non habedes tales debdos en ninguna guisa non le sufrades cosa del -mundo, mas dadle bien a entender que por quequier que vos faga todo se -aventurará sobrello; ca bien cred que los malos amigos, que más guardan -el amor por barata et por recelo, que por otra buena voluntad. - -E el conde tovo este por muy buen consejo et fízolo así, et fallose -ende muy bien. - -Et porque don Johan tovo estos por buenos enjiemplos, fizolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Siempre el Bien vence con bien al Mal, - Sofrir al homne malo poco val. - - - - -EJEMPLO XLIV - -De lo que contesció a don Pero Núñez el Leal et a don Roy Gomez -Zavallos et a don Gutier Roiz de Blaquiello con el conde don Rodrigo el -Franco. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole: - ---Patronio, a mi acaesció de haber muy grandes guerras en tal guisa que -estaba la mi facienda en muy grand peligro. Et cuando yo estaba en el -mayor mester, algunos de aquellos que yo crié et a quien ficiera mucho -bien, dejáronme et aun señaláronse mucho a me facer mucho deservicio. -Et tales cosas ficieron ante mi aquellos que bien vos digo, que me -ficieron haber muy peor esperanza de las gentes de cuanto había, ante -que aquellos que así errasen contra mi. Et por el buen seso que Dios -vos dió, ruégovos que me consejedes lo que vos paresce que debo facer -en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--si los que así erraron contra vos fueran -tales como fueron don Pedro Nuñez de Fuente Almexir et don Roy Gonsáles -de Zavallos et don Gutier Roiz de Blaquiello et sopieran lo que les -contesció, non ficieran lo que ficieron. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--el conde don Rodrigo el Franco fué casado -con una dueña fija de don Gil García de Zagra et fué muy buena dueña, -et el conde, su marido, asacol falso testimonio. Et ella quejándose -desto, fizo su oración a Dios que si ella era culpada que Dios mostrase -su miraglo en ella; et si el marido le asacara falso testimonio, que lo -mostrase en él. - -E luego que la oración fué acabada por el miraglo de Dios, engafeció -el conde su marido, et ella partiose dél. Et luego que fueron partidos -envió el Rey de Navarra sus mandaderos a la dueña, et casó con ella, et -fué reina de Navarra. - -E el conde seyendo gafo, et veyendo que non podía guarescer, fuese para -la Tierra Sancta en romería para morir allá. Et como quier que él era -muy honrado et había muchos buenos vasallos, non fueron con él sinón -estos tres caballeros dichos, et moraron allá tanto tiempo que les -cumplió lo que levaron de su tierra et hobieron de venir a tan gran -pobreza, que non habían cosa que dar al conde, su señor, para comer; et -por la grand mengua alquilábanse cada día los dos en la plaza et el uno -fincaba con el conde et de lo que ganaban de su alquile gobernaban a su -señor et a si mismos. Et cada noche bañaban al conde et alimpiábanle -las llagas de aquella gafedat. - -Et acaesció, que en lavándole una noche los pies et las piernas, que -por aventura hobieron mester de escopir et escupieron. E cuando el -conde vió que todos escupieron cuidando que todos lo facían por asco -que dél tomaban, comenzó a llorar et a quejarse del grant pesar et -quebranto que daquello hobiera. - -Et porque el conde entendiese que non habían asco de la su dolencia, -tomaron con las manos daquella agua que estaba llena de podre et de -aquellas pustuellas que salían de las llagas de la gafedat que el conde -había, et bebieron della muy grand pieza. Et pasando con el conde su -señor tal vida, fincaron con él fasta que el conde murió. - -Et porque ellos tovieron que les sería mengua de tornar a Castilla sin -su señor, vivo o muerto, non quisieron venir sin él. Et como quier que -les dicían quel ficiesen cocer e que levasen los sus huesos, dijieron -ellos que tampoco consintirian que ninguno pusiese la mano en su señor -seyendo muerto como si fuese vivo. Et non consintieron quel cociesen, -mas enterráronlo et esperaron tanto tiempo fasta que fué toda la carne -desfecha. Et metieron los huesos en una arquita, et traíenlos a veces a -cuestas. - -Et así vinían pidiendo las raciones e trayendo a su señor a cuestas, -pero traían testimonio de todo esto que les había contescido. Et -viniendo ellos tan pobres, pero tan bien andantes, llegaron a tierra -de Tolosa et entrando por una villa toparon con muy grand gente que -levaban a quemar una dueña muy honrada porque la acusaba un hermano -de su marido. Et dicían que si algún caballero non la salvase, que -cumpliesen en ella aquella justicia, et non fallaban caballero que la -salvase. - -E cuando don Pero Nuñez el Leal et de buena ventura, entendió que por -mengua de caballero facían aquella justicia de aquella dueña, dijo a -sus compañeros: que si él sopiese que la dueña era sin culpa, que él la -salvaría. - -Et fuese luego para la dueña et preguntol la verdat de aquel fecho. Et -ella dijol, que ciertamente ella nunca ficiera aquel yerro de que la -acusaban, mas, que fuera su talante de lo facer. - -Et como quier que don Pero Núñez entendió que, pues ella de su talante -quisiera facer lo que non debía, que non podía seer que algun mal non -le contesciese a él que la quería salvar, pero pues lo había comenzado -et sabía que non ficiera todo el yerro de que la acusaban, dijo, que él -la salvaría. - -Et como quier que los acusadores lo cuidaron desechar diciendo que non -era caballero, desque mostró el testimonio que traía non lo pudieron -desechar. Et los parientes de la dueña diéronle caballo et armas, et -ante que entrase en el campo dijo a sus parientes que con la merced -de Dios, que él fincaría con honra et salvaría la dueña, mas que non -podía seer que a él non le viniese alguna ocasión por lo que la dueña -quisiera facer. - -Et desque entraron en el campo, ayudó Dios a don Pero Nuñez, et venció -la lid et salvó la dueña, pero perdió y don Pero Nuñez el ojo, et así -se cumplió todo lo que don Pero Nuñez dijiera ante que entrase en el -campo. - -E la dueña et los parientes dieron tanto haber a don Pero Nuñez con -que pudieron traer los huesos del conde su señor, ya cuanto más sin -laceria que ante. - -E cuando las nuevas llegaron al Rey de Castilla de como aquellos bien -andantes caballeros vinían et traían los huesos del conde, su señor, et -como vinían tan bien andantes plógole mucho ende et gradesció mucho a -Dios porque eran del su regno homnes que tal cosa ficieran. Et envioles -mandar que viniesen de pié así mal vestidos como vinían. E el día que -hobieron de entrar en el su regno de Castilla, saliolos a recibir el -rey de pié bien cinco leguas ante que llegasen al su regno, et fízoles -tanto bien que hoy en día son heredados los que vienen de sus linajes -de lo que el Rey les dió. - -Et el Rey, et todos cuantos eran con él, por facer honra al conde et -señaladamente por la facer a los caballeros, fueron con los huesos del -conde fasta Osma do lo enterraron. Et desque fué enterrado fuéronse los -caballeros para sus casas. - -Et el día que Roy Gonzalez llegó a su casa cuando se asentó a la mesa -con su mujer, desque la buena dueña vió la vianda ante sí, alzó las -manos contra Dios et dijo: - ---¡Señor!, ¡bendito seas tu que me dejaste veer este día, ca tu sabes -que despues que don Roy Gonzalez se partió desta tierra, que esta es la -primera carne que yo comí, et el primero vino que yo bebí! - -A don Roy Gonzalez pesó por esto, et preguntol porqué lo ficiera. Et -ella dijol que bien sabía él que, cuando se fuera con el conde, quel -dijiera que él nunca tornaría sin el conde et ella que visquiese como -buena dueña, que nunca le menguaría pan et agua en su casa, et pues él -esto le dijiera, que non era razón quel saliese ella de mandado et por -esto nunca comiera nin bebiera sinón pan et agua. - -E otrosí, desque don Pero Nuñez llegó a su casa, desque fincaron él -et su mujer et sus parientes sin otra compaña, la buena dueña et -sus parientes con el grand placer que habían, comenzaron a reir. Et -cuidando don Pero Nuñez que facían escarnio dél porque perdiera el -ojo, cubrió el manto por la cabeza et echose muy triste en la cama. Et -cuando la buena dueña lo vió así ser triste hobo ende muy grand pesar -et tanto le afincó fasta quel hobo a decir que se sintía mucho porquel -facían escarnio por el ojo que perdiera. - -E cuando la buena dueña esto oyó, diose con una aguja en el su ojo, et -quebrolo, et dijo a don Pero Nuñez, que aquello ficiera ella porque si -alguna vez riese, que nunca él cuidase que reía por le facer escarnio. - -Et así fizo Dios bien en todos aquellos buenos caballeros por el bien -que ficieron. - -Et tengo que, si los que tan bien non lo acertaron en vuestro servicio, -fueron tales como estos, et sopieran cuanto bien les vino por esto que -ficieron, non lo erraran como erraron; pero vos, señor conde, por vos -facer algun yerro algunos que lo non debían facer nunca vos por eso -dejedes de facer bien, ca los que vos yerran, más yerran a si mismos -que a vos. Et parad mientes que, si algunos vos erraron, que muchos -otros vos servieron; et más vos cumplió el servicio que aquellos vos -ficieron, que vos empeció, nin vos tovo mengua los que vos erraron. -Et non creades que de todos los que vos facedes bien, que de todos -tomaredes servicio, mas un tal acaescimiento vos podrá acaescer: que -uno vos fará tal servicio que ternedes por bien empleado cuanto bien -facedes a los otros. - -E el conde tovo este por buen consejo et por verdadero. - -Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así: - - Maguer que algunos te hayan errado, - Nunca dejes de facer aguisado[45]. - - [45] Acerca de los sucesos narrados en esta singular relación escribe - el puntual historiador Don Luis de Salazar y Castro en su _Casa de - Lara_ t.º III pág. 257, rectificando nombres y genealogías. - - - - -EJEMPLO XLV - -De lo que contesció a un homne que se fizo amigo et vasallo del Diablo. - - -Fablaba una vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa: - ---Patronio, un homne me dice que sabe muchas maneras también de -agüeros como de otras cosas, en como podré saber las cosas que son por -venir et como podré facer muchas arterías con que podré aprovechar -mucho mi facienda, pero en aquellas cosas tengo que non se puede -escusar de haber y pecado. Et por la fianza que de vos he, ruégovos que -me consejedes lo que faga en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--para que vos fagades en esto lo que vos -más cumple, placerme hía que sepades lo que contesció a un homne con el -Diablo. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--un homne fuera muy rico et llegó a tan -grand pobreza que non había cosa de que se mantener. Et porque non ha -en el mundo tan grand desventura como seer muy mal andante el que suele -seer bien andante, por ende aquel homne que fuera muy bien andante e -era llegado a tan gran mengua, se sintía dello mucho. Et un día, iba en -su cabo, solo, por un monte muy triste et cuidando muy fieramente, et -yendo así tan coitado encontrose con el Diablo. - -Et como el Diablo sabe todas las cosas pasadas, sabía el coidado en que -vinía aquel homne, et preguntol porque vinía tan triste. Et el homne -díjole: que para qué gelo diría, ca él non le podría dar consejo en la -tristeza que él había. - -Et el Diablo díjole; que, si él quisiese facer lo que él le diría, que -él le daría cobro paral cuidado que había et porque entendiese que lo -podía facer, quel diría en lo que vinía cuidando et la razón porque -estaba tan triste. E estonce le contó toda su facienda et la razón de -su tristeza como aquel que la sabía muy bien. Et díjol que, si quisiese -facer lo que él le diría, que él le sacaria de toda laceria et lo faría -más rico que nunca fuera él nin homne de su linaje, ca el era el Diablo -et había poder de lo facer. - -E cuando el homne oyó decir que era el Diablo tomó ende muy grand -recelo, pero por la grant cuita et grant mengua en que estaba, dijo -al Diablo que si él le diese manera como pudiese seer rico, que faría -cuanto él quisiese. - -Et bien cred que el Diablo siempre cata tiempo para engañar a los -homnes; e cuando vee que están en alguna queja, o de mengua, o de -miedo, o de querer complir su talante, estonce libra él con ellos todo -lo que quiere, et así cató manera para engañar a aquel homne en el -tiempo que estaba en aquella coita. - -E estonce ficieron sus posturas en uno, et el homne fué su vasallo. -E desque las avenencias fueron fechas, dijo el Diablo al homne; que -dallí adelante, que fuese a furtar, ca nunca fallaría puerta nin casa, -por bien cerrada que fuese, que él non gela abriese luego, et si por -aventura en alguna priesa se viese o fuese preso, que luego que lo -llamase et le dijiese: «Acorredme, don Martín», que luego fuese con él -et lo libraría de aquel periglo en que estudiese. - -E las posturas fechas entre ellos, partiéronse. - -Et el homne enderezó a casa de un mercadero de noche oscura; ca los -que mal quieren facer siempre aborrecen la lumbre: et luego que llegó a -la puerta el diablo abriógela, et eso mismo fizo a las arcas en guisa -que luego hobo ende muy grant haber. - -E otro día fizo otro furto muy grande, et despues otro, fasta que fué -tan rico que se non acordaba de la pobreza que había pasado. Et el -mal andante non se teniendo por pagado de como era fuera de laceria, -comenzó a furtar aún más; et tanto lo usó, fasta que fué preso. - -Et luego que lo prendieron llamó a don Martín que lo acorriese; et -don Martín llegó muy aprisa et librolo de la prisión. Et desque el -homne vió que don Martín le fuera tan verdadero, comenzó a furtar como -de cabo, et fizo muchos furtos en guisa que fué más rico et fuera de -laceria. - -Et usando a furtar, fué otra vez preso, et llamó a don Martín, mas don -Martín non vino tan aina como él quisiera, et los alcaldes del lugar do -fuera el furto comenzaron a facer pesquisa sobre aquel furto. E estando -así el pleito llegó don Martín: et el homne díjol: - ---¡Ah, don Martín! ¡Que grand miedo me pusiestes! ¿Porqué tanto -tardábades? - -Et don Martín le dijo: que estaba en otras grandes priesas et que por -eso tardaba: et sacole luego de la prisión. - -Et el homne se tornó a furtar et sobre muchos furtos fué preso, et -fecha la pesquisa dieron sentencia contra él. Et la sentencia dada, -llegó don Martín et sacolo. - -Et él tornó a furtar porque veía que siempre le acorría don Martín. E -otra vez fué preso, et llamó a don Martín, et non vino, et tardó tanto -fasta que fué judgado a muerte, et seyendo judgado llegó don Martín et -tomó alzada para casa del Rey et librolo de la prisión, et fué quito. - -E después tornó a furtar et fué preso, et llamó a don Martín et non -vino fasta que judgaron quel enforcasen. Et seyendo al pié de la forca -llegó don Martín; et el homne le dijo: - ---¡Ah don Martín, sabet que esto non era juego, que bien vos digo que -grand miedo he pasado! - -Et don Martín le dijo: que él le traía quinientos maravedís en una -limosnera et que los diese al alcalde et que luego sería libre, e el -homne fizolo ansí. E el alcalde había mandado ya que lo enforcasen, et -non fallaron soga para lo enforcar. E en cuanto buscaban la soga, llamó -el homne al alcalde et diole la limosnera con los dineros. E cuando el -alcalde cuidó quel daba los quinientos maravedís dijo a las gentes que -y estaban: - ---Amigos, ¡quien vió nunca que menguase soga para enforcar homne! -Ciertamente este homne non es culpado, et Dios non quiere que muera -et por eso nos mengua la soga; mas tengámoslo fasta cras, et veremos -más en este fecho; ca si culpado es y se finca para complir cras la -justicia. - -Et esto facía el alcalde por lo librar por los quinientos maravedis -que cuidaba quel había dado: Et habiendo esto así acordado, apartose -el alcalde et abrió la limosnera et cuidando fallar los quinientos -maravedís non falló los dineros; mas falló una soga en la limosnera. Et -luego que esto vió mandol enforcar. - -Et poniéndolo en la forca vino don Martín et el homne le dijo que le -acorriese. Et don Martín le dijo: que siempre él acorría a todos sus -amigos fasta que los llegaba a tal lugar. - -Et así perdió aquel homne el cuerpo et el alma creyendo al Diablo -et fiando dél. Et cierto sed que nunca homne dél creyó nin fió que -non llegase a haber mala postremería; sinón, parad mientes a todos -los agoreros, o sorteros, o adevinos, o otros que facen cercos o -encantamientos et destas cosas cualesquier, et veredes, que siempre -hobieron malos acabamientos. Et si non me credes, acordat vos de Alvar -Nuñez et de Garcilaso que fueron los homnes del mundo que más fiaron en -agüeros et en estas tales cosas, e veredes cual acabamiento hobieron. - -Et vos señor conde Lucanor, si bien queredes facer vuestra facienda -paral cuerpo et paral alma, fiat derechamente en Dios et ponet en -él toda vuestra esperanza et vos ayudatvos cuanto pudierdes et Dios -ayudarvos ha. Et non creades nin fiédes en agüeros, nin en otro -devanes, ca cierto sed, que de los pecados del mundo con que a Dios más -pesa et que homne mayor tuerto et mayor desconosimiento face a Dios, es -en catar agüeros et estas tales cosas. - -E el conde tovo este por buen consejo et fízolo et fallose muy bien -dello. - -Et porque don Johán, tovo este por buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - El que en Dios non pone su esperanza, - Morrá mala muerte, habrá mala andanza[46]. - - [46] En el Arcipreste de Hita, «el ladrón que fizo carta al Diablo - de su ánima»; imposible resumir en pocas palabras la historia de - este cuento, basada en el vulgar pacto diabólico; recuérdese en - la literatura española el _Mágico prodigioso_, de Calderón, y en - la universal el _Fausto_, bien entendido que no se señalan por - imitaciones de D. Juan Manuel--la distancia en los asuntos es - inmensa--sino por dar idea de la universalidad e infinita variedad - del tema. - - Nótese la mención de su rival Garcilaso; en la _Crónica_ también se - señala este su «catar mucho en agüeros»: lo mataron en el monasterio - de Francisco de Soria, oyendo misa cuando se dirigía contra las - tierras de D. Juan Manuel. - - - - -EJEMPLO XLVI - -De lo que contesció a un filósofo que por ocasión entró en una calle do -moraban malas mujeres. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, vos sabedes que una de las cosas del mundo por que homne -más debe trabajar es por haber buena fama et por se guardar que -ninguno non le pueda trabar en ella. Et porque yo sé que en esto nin -en al, ninguno non me podría consejar mejor que vos, ruégovos que me -consejedes en cual manera podré mejor encrescentar et levar adelante et -guardar la mi fama. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--mucho me place desto que decides, -et para que vos mejor lo podades facer, placerme hía que sopiésedes lo -que contesció a un muy grand filósofo et mucho anciano. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--un muy grand filósofo moraba -en una villa del reino de Marruecos. Et aquel filósofo había una -enfermedad que cuandol era mester de se desembargar de las cosas -sobejanas que fincaban de la vianda que había recebido, non lo podía -facer sinón con muy grant dolor et con muy grant pena, et tardaba muy -grand tiempo ante que pudiese seer desembargado. - -Et por esta enfermedat que tenía mandábanle los físicos que cada quel -tomase talante de se desembargar de aquellas cosas sobejanas, que lo -probase luego, et non lo tardase; porque cuanto aquella materia más se -quemase, más se desecaríe et más enduresceríe, en guisa, quel sería -grand pena et grand daño para la salud del cuerpo. Et porque esto le -mandaban los físicos facíelo et fallábase ende bien. - -E acaesció, que un día yendo por una calle de aquella villa do moraba -et do tenie muchos discípulos que aprendían dél, quel tomó talante -de se desembargar como es dicho. Et por facer lo que los físicos le -consejaban et era su pro, entró en una calleja para facer aquello que -non pudíe escusar. - -Et atal fué su ventura, que en aquella calleja do él entró, que moraban -y las mujeres que publicamente viven en las villas faciendo daño de -sus almas et deshonra de sus cuerpos. Et desto non sabía nada el -filósofo que tales mujeres moraban en aquel lugar. Et por la manera de -la enfermedat que él había, et por el grant tiempo que se detuvo en -aquel lugar et por las semejanzas que en él parescieron cuando salió -de aquel lugar do aquellas mujeres moraban, comoquier que él non sabía -que tal compañía allí moraba, con todo eso cuando ende salió, todas -las gentes cuidaron que entrara en aquel logar por otro fecho que -era muy desvariado de la vida que él solía et debía facer. Et porque -paresce muy peor et fablan muy más et muy peor las gentes dello cuando -algún homne de grand guisa face alguna cosa quel non pertenesce et le -está peor por pequeña que sea, que a otro que saben las gentes que es -acostumbrado de non se guardar de facer muchas cosas peores, por ende, -fué muy fablado et muy tenido a mal, porque aquel filósofo tan honrado -et tan anciano entraba en aquel lugar quel era tan dañoso paral alma, -et paral cuerpo, et para la fama. - -Et cuando fué en su casa, vinieron a él sus discípulos et con muy grand -dolor de sus corazones et con grand pesar, comenzaron a decir: qué -desventura o qué pecado fuera aquel por que en tal manera confondiera -a sí mismo et a ellos, et perdiera toda su fama que fasta entonces -guardara mejor que homne del mundo. - -Et cuando el filósofo esto oyó, fue tanto espantado et preguntoles que -porque dicían esto o que mal era este que él ficiera o cuando o en que -lugar. E ellos le dijieron: que porqué fablaba así en ello, que ya por -su desaventura dél et dellos, que non había homne en la villa que non -fablase de lo que él ficiera cuando entrara en aquel lugar do aquellas -tales mujeres moraban. - -E cuando el filósofo esto oyó, hobo muy grand pesar, pero díjoles: que -les rogaba que se non quejasen mucho desto, et que dende a ocho días -les daría ende repuesta. - -Et metiose luego en su estudio, et compuso un librete pequeño et muy -bueno et muy aprovechoso. Et entre muchas cosas buenas que en él se -contienen, fabla y de la buena ventura et de la desaventura et, como, -en manera de departimiento que departe con sus discípulos dice así: - ---Fijos, en la buena ventura et en la desaventura contesce así: a las -vegadas es fallada et buscada, et algunas vegadas es fallada et non -buscada. La fallada et buscada es cuando algund homne face bien, et por -aquel buen fecho que face, le viene alguna buena ventura; et eso mismo -cuando por algún fecho malo que face le viene alguna mala ventura; esto -tal, es ventura, buena o mala, fallada et buscada, que él busca et faz -porque venga aquel bien o aquel mal. - -Otrosí, fallada et non buscada, es cuando un homne non faciendo nada -por ello le viene alguna pro o algún bien: así como, si homne fuese -por algún lugar et fallase muy grand haber o otra cosa muy aprovechosa -porque él non hobiese nada fecho; et eso mismo, cuando un homne non -faciendo nada por ello le viene algún mal o algún daño, así como, -si homne fuese por una calle et lanzase otro una piedra a un pájaro -et descalabrase a él en la cabeza: esta es desaventura fallada et -non buscada, ca él nunca fizo nin buscó cosa porque le debiese venir -aquella desaventura. Et fijos, debedes saber, que en la buena ventura -e desaventura fallada et buscada hay menester dos cosas: la una que se -ayude homne faciendo bien para haber bien o faciendo mal para haber -mal, et la otra que le gualardone Dios segund las obras buenas et -malas que el homne hobiere fecho. Otrosí, en la buena ventura o mala, -fablada et non buscada ay menester otras dos cosas: la una, que se -guarde homne cuanto pudiere de non facer mal nin meterse en sospechas -nin en semejanza porque él deba venir a alguna desaventura nin mala -fama; la otra, es pedir merced e rogar a Dios que, pues él se guarda -cuanto puede porque nol venga desaventura nin mala fama, quel guarde -que non le venga ninguna desaventura como vino a mi el otro día que -entré en una calleja por facer lo que non podía escusar para la salud -del mi cuerpo et que era sin pecado et sin ninguna mala fama et por mi -desaventura moraban y tales compañas, porqué maguer yo era sin culpa, -finqué mal enfamado. - -Et vos, señor conde Lucanor, si queredes acrescentar et levar adelante -vuestra buena fama, conviene que fagades tres cosas: la primera que -fagades muy buenas obras a placer de Dios et esto guardado, después en -lo que pudierdes a placer de las gentes et guardando vuestra honra et -vuestro estado et que non cuidedes que por buena fama que hayades, que -la non perderedes si dejardes de facer buenas obras et ficierdes las -contrarias, ca muchos homnes ficieron bien un tiempo et porque después -non lo levaron adelante, perdieron el bien que habían fecho et fincaron -con mala fama postrimera; la otra es, que roguedes a Dios que vos -enderece que fagades tales cosas porque la vuestra acresciente et vaya -siempre adelante et que vos guarde de facer nin de decir cosa porque -la perdades: la tercera cosa es, que por fecho nin, por dicho, nin por -semejanza, nunca fagades cosa por que las gentes puedan tomar sospecha, -porque la vuestra fama vos sea guardada como debe, ca muchas veces -face homne buenas obras et por algunas malas semejanzas que face, las -gentes toman tal sospecha que empeece poco menos paral mundo et paral -dicho de las gentes como si ficiese la mala obra. Et debedes saber que -en las cosas que tañen a la fama, que tanto aprovecha o empece lo que -las gentes tienen et dicen como lo que es verdat en si; mas cuanto para -Dios et para el alma, non aprovecha nin empece, sinón las obras que el -homne face et a cual entención son fechas. - -Et el conde tovo este por buen ejiemplo et rogó a Dios quel dejase -facer tales obras cuales entendía que cumplen para salvamiento de su -alma et para guarda de su fama et de su honra et de su estado. - -Et porque don Johan, tovo este por muy buen enjiemplo, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Faz siempre bien et guárdate de sospecha, - Et siempre será la tu fama derecha. - - - - -EJEMPLO XLVII - -De lo que contesció a un moro con una su hermana que daba a entender -que era muy medrosa. - - -Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa: - ---Patronio, sabet que yo he un hermano que es mayor que yo, et somos -fijos de un padre et de una madre, et porque es mayor que yo, tengo que -lo he de tener en logar de padre et seerle a mandado. Et él ha fama -que es muy buen cristiano et muy cuerdo, pero guisolo Dios así; que yo -so más rico et más poderoso que él, et comoquier que él non lo da a -entender, so cierto que ha ende envidia, et cada que yo he mester su -ayuda et que faga por mi alguna cosa, dame a entender que lo deja de -facer porque sería pecado et estráñamelo tanto fasta que lo parte por -esta manera. Et algunas veces que ha mester mi ayuda dame a entender -que aunque todo el mundo se perdiese que non debo dejar de aventurar -el cuerpo et cuanto he porque se faga lo que a él cumple. Et porque yo -paso con él en esta guisa, ruégovos que me consejedes lo que viéredes -que debo en esto facer et lo que más me cumple. - ---Señor conde--dijo Patronio--a mi paresce que la manera que este -vuestro hermano trae con vusco, semeja mucho a lo que dijo un moro a -una su hermana. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--un moro había una hermana que era -tan regalada que de quequier que veíe o la facién, que de todo daba a -entender que tomaba recelo et se espantaba. Et tanto había esta manera, -que, cuando bebía del agua en unas tarrazuelas con que la suelen beber -los moros, que suena el agua cuando beben, cuando aquella mora oyó -aquel sueno que facía el agua en aquella tarrazuela, daba a entender -que tan grant miedo había daquel sueno que se quería amortecer. - -Et aquel su hermano era muy buen mancebo, mas era muy pobre et porque -la grant pobreza faz a homne facer lo que non querría, non podía -escusar aquel mancebo de buscar la vida muy vergonzosamente. Et facíalo -así, que cada que moría algún homne iba de noche et tomábale la mortaja -et lo que enterraban con él, et desto mantenía a si et a su hermana et -a su compaña. E su hermana sabía esto. - -Et acaesció que murió un homne muy rico, et enterraron con él muy ricos -paños et otras cosas que valían mucho. E cuando la hermana esto sopo, -dijo a su hermano que ella quería ir con él aquella noche para traer -aquello con que aquel homne habían enterrado. - -E desque la noche vino, fueron el mancebo et su hermana a la fuesa del -muerto, et abriéronla, et cuando le cuidaron tirar aquellos paños muy -preciados que tenía vestidos non pudieron sinón rompiendo los paños et -crebando las cervices del muerto. - -E cuando la hermana vió que si non quebrantasen el pescuezo del muerto, -que habrían de romper los paños et que perderían mucho de lo que -valían, fué tomar con las manos muy sin duelo, et sin piedat la cabeza -del muerto et desconjuntolo todo, et sacó los paños que tenía vestidos, -et tomaron cuanto y estaba, et fuéronse con ello. - -Et luego, otro día, cuando se asentaron a comer, desque comenzaron -a beber, cuando la tarrazuela comenzó a sonar dió a entender que se -quería amortecer de miedo de aquel sueno que facía la tarrazuela. E -cuando el hermano aquello vió, et se acordó cuanto sin miedo et sin -duelo desconjuntara la cabeza del muerto, dijol en algaravía: - ---Aha yâ uchti, tafza min bakki, vala tafza min fatr onkí. - -Et esto quiere decir: «Aha, hermana despantádesvos del sueno -de la tarrazuela que face boc, boc, et non vos espantades del -desconjuntamiento del pescuezo.» - -Et este proverbio es agora muy retraido entre los moros. - -Et vos señor conde Lucanor, si aquel vuestro hermano mayor veedes que -en lo que a vos cumple se escusa por la manera que habedes dicha, -dando a entender que tiene por grand pecado lo que vos querríades -que ficiese por vos, non seyendo tanto como él dice, et tiene que es -guisado, et dice que fagades vos lo que a él cumple aunque sea mayor -pecado et muy grand vuestro daño; entendet, que es de la manera de la -mora que se espantaba del sueno de la tarrazuela et non se espantaba de -desconjuntar la cabeza del muerto. Et pues él quiere que fagades vos -por él lo que él face a vos: desilde buenas palabras, et mostradle muy -buen talante et en lo que vos non empeesciere, faced por él todo lo -que cumpliere, mas en lo que fuer vuestro daño partitlo siempre con la -más apuesta manera que pudiéredes et en cabo por una guisa o por otra -guardatvos de facer vuestro daño. - -E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende muy -bien. - -Et teniendo don Johán este ejiemplo por bueno, fízolo escribir en este -libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Porque non quiere lo que te cumple facer, - Et tu non quieras lo tuyo por él perder[47]. - - [47] Según Gayangos (Rivadeneyra, t. LI, pág. XXI), «está - conocidamente tomado de un libro arábigo, o cuando menos Don Juan lo - oyó de boca de algún moro granadino.» Puibusque anota una versión - francesa en los _Fabliaux et Contes_; París, 1866. - - - - -EJEMPLO XLVIII - -De lo que contesció a uno que probaba sus amigos. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera: - ---Patronio, segunt el mío cuidar yo he muchos amigos que me dan a -entender que por miedo de perder los cuerpos nin lo que han, que non -dejarían de facer lo que me cumpliese, e que por cosa del mundo que -pudiese acaescer non se partirían de mi. Et por el buen entendimiento -que vos habedes, ruégovos que me digades en que manera podré saber si -estos mis amigos farían por mi tanto como dicen. - ---Señor conde Lucanor, dijo Patronio--los buenos amigos son la mejor -cosa del mundo, et bién cred que cuando viene grand mester et la grand -queja que falla homne muy menos de cuantos cuyda, et otrosí quando el -mester non es grande es grave de probar cual sería amigo verdadero -cuando la priesa veniese; pero para que vos podades saber cual es el -amigo verdadero, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a un -homne bueno con un su fijo que dicía que había muchos amigos. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--un homne bueno había un fijo et -entre las otras cosas quel mandaba et le consejaba, dicial siempre -que punase en haber muchos amigos et buenos. E el fijo fízolo así, et -comenzó a acompañarse et a partir de lo que había con muchos homnes -por tal de los haber por amigos. Et todos aquellos dicían que eran sus -amigos et que farían por él todo cuantol cumpliese, et que aventurarían -por él los cuerpos et cuanto en el mundo hobiesen cuandol fuese mester. - -E un día, estando aquel mancebo con su padre, preguntol si había fecho -lo quel mandara, et si había ganado muchos amigos. E el fijo díjole -que si, que había muchos amigos, mas que señaladamente entre todos los -otros había fasta diez de que era cierto que por miedo de muerte nin -por ningun recelo, que nunca lo erraríen por queja, nin por mengua, nin -por ocasión quel acaesciese. - -E cuando el padre esto oyó, dijol: que se maravillaba ende mucho porque -en tan poco tiempo pudiera haber tantos amigos et tales, ca él que era -mucho anciano, nunca en toda su vida pudiera haber más de un amigo et -medio. - -E el fijo comenzó a porfiar diciendo que era verdat lo que él dicía de -sus amigos. E desque el padre vió que tanto porfiaba el fijo, díjole -que los probase en esta guisa: - -Que matase un puerco et que lo metiese en un saco et que se fuese a -casa de cada uno daquellos sus amigos et que les dijiese que aquel -era un homne que él había muerto et, que era cierto, si aquello fuese -sabido que non había en el mundo cosa quel pudiese escapar de la -muerte a él et a cuantos sopiesen que sabían daquel fecho; et que les -rogase, que pues sus amigos eran, quel encubriesen aquel homne et, si -menester le fuese, que se pasasen con él a lo defender. - -E el mancebo fízolo e fué probar sus amigos según su padre le mandara. -Et desque llegó a casa de sus amigos et les dijo aquel fecho perigloso -quel acaesciera, todos le dijieron, que en otras cosas le ayudaríen; -mas que en esto, porque podrían perder los cuerpos et lo que habían, -que non se atreverían a lo ayudar et que, por amor de Dios, que -guardase que non sopiese ninguno que había ido a sus casas. Pero destos -amigos algunos le dijieron que non se atrevían a facerle otra ayuda, -mas que irían rogar por él: et otros le dijieron que cuando lo levasen -a la muerte, que non le desampararían fasta que hobiesen complido en él -la justicia, et quel farían honra al su enterramiento. - -E desque el mancebo hobo probado así todos sus amigos et non falló -cobro en ninguno, tornose para su padre et díjol todo lo quel -acaesciera. E cuando el padre así lo vió venir, díjol, que bien podía -ver ya que más saben los que mucho han visto et probado, que los que -nunca pasaron por las cosas. E estonce le dijo que él non había más de -un amigo et medio et que los fuese probar. - -E el mancebo fué probar al que su padre tenía por medio amigo: et llegó -a su casa de noche e levaba el puerco muerto a cuestas, et llamó a la -puerta daquel medio amigo de su padre et contol aquella desaventura -quel había contescido et lo que fallara en todos sus amigos, et rogol -que por el amor que había con su padre que le acorriese en aquella -cuita. - -E cuando el medio amigo de su padre aquello vió, díjol: que con él non -había amor nin afacimiento porque se debiese tanto aventurar, mas que -por el amor que había con su padre, que gelo encubriría. - -E entonce tomó el saco con el puerco a cuestas, cuidando que era homne, -et levolo a una su huerta et enterrolo en un surco de coles; et puso -las coles en el surco así como antes estaban et envió el mancebo a -buena ventura. - -Et desque fué con su padre, contol todo lo quel contesciera con aquel -su medio amigo. E el padre le mandó que otro día cuando estudiesen en -consejo, que sobre cualquier razón que departiesen que comenzase a -porfiar con aquel su medio amigo, et sobre la porfia quel diese una -puñada en el rostro, la mayor que pudiese. - -E el mancebo fizo lo quel mandó su padre et cuando gela dió, catol el -homne bueno et díjol: - ---A buena fe, fijo, mal feciste, mas dígote que por esto nin por otro -mayor tuerto, non descubriré las coles del huerto. - -Et desque el mancebo esto contó a su padre mandol que fuese probar -aquel que era su amigo cumplido. Et el fijo fízolo. - -Et desque llegó a casa del amigo de su padre et le contó todo lo que -le había contescido, díjole el homne bueno, amigo de su padre, que él -le guardaría de muerte et de daño. - -E acaesció por aventura, que en aquel tiempo habían muerto un homne en -aquella villa, et non podían saber quien lo matara. Et porque algunos -vieron que aquel mancebo había ido con aquel saco a cuestas muchas -veces de noche, tovieron que él lo había muerto. - -E ¿qué vos iré alongando? El mancebo fué judgado que lo matasen. Et el -amigo de su padre había fecho cuanto pudiera por lo escapar. E desque -vió que en ninguna manera non lo pudiera librar de muerte, dijo a los -alcaldes que non quería levar pecado de aquel mancebo, que sopiesen que -aquel mancebo non matara el homne, mas que lo matara un su fijo solo -que el había. Et fizo al fijo que lo cognosciese; et el fijo otorgolo. -Et matáronlo. Et escapó de la muerte el fijo del homne bueno que era -amigo de su padre. - -E agora, señor conde Lucanor, vos he contado cómo se prueban los -amigos, et tengo que este ejiemplo es bueno para saber hombre en este -mundo cuales son los amigos, et que los debe probar ante que se meta -en grant periglo por su fiuza, et que sepa a cuanto se pararen por él -sil fuese mester, ca cierto seed, que algunos son buenos amigos, mas -muchos, et por aventura los más, son buenos amigos de la ventura que -así como la ventura corre así son ellos amigos. E otrosí, este ejiemplo -se puede entender spiritualmente en esta manera: todos los homnes en -este mundo tienen que han amigos, et cuando viene la muerte, hanlos de -probar en aquella queja, et van a los seglares et dícenlos que asaz -han que facer en si, e van a los religiosos et dícenlos que rogarán a -Dios por ellos, e van a la mujer et a los fijos et dícenles que irán -con ellos fasta la fuesa et que les farán honra a su enterramiento, et -así prueban a todos aquellos que ellos cuidaban que eran sus amigos. -Et desque non fallan en ellos ningún cobro para escapar de la muerte, -así como tornó el fijo del buen homne,--despues que non falló cobro -en ninguno daquellos que cuidaba que eran sus amigos,--a su padre, -tórnanse a Dios que es su padre, et Dios díceles que prueben a los -sanctos que son medios amigos. Et ellos fácenlo. Et tan grand es la -bondat de los sanctos et sobre todos de sancta María, que non dejan de -rogar a Dios por los pecadores: et sancta María muéstrale cómo fué su -madre et cuanto trabajo tomó en lo tener et en lo criar, et los sanctos -muéstranle las lacerias et las penas et los tormentos et las pasiones -que recebieron por él, et todo esto facen por encobrir los yerros de -los pecadores. Et aunque hayan recebido muchos enojos dellos, non lo -descubren, así como non descubrió el medio amigo la puñada quel dió el -fijo de su amigo. Et desque el pecador vee spiritualmente que por todas -estas cosas non puede escapar de la muerte del alma, tórnase a Dios así -como tornó el fijo al padre después que non falló quien lo pudiese -escapar de la muerte. Et nuestro señor Dios así como padre et amigo -verdadero, acordándose del amor que ha al homne que es su criatura fizo -como el buen amigo, ca envió al su fijo Jesu-Cristo que moriese, non -habiendo ninguna culpa et seyendo sin pecado, por desfacer las culpas -et los pecados que los homnes merescían. Et Jesu-Cristo como buen fijo, -fué obediente a su padre et seyendo verdadero Dios et verdadero homne -quiso recebir et recebió muerte et redimió a los pecadores por la su -sangre. - -E agora, señor conde, parat mientes cuales destos amigos son mejores et -más verdaderos, o por cuales debía homne facer más por los ganar por -amigos. - -E al conde plogo mucho con todas estas razones, et tovo que eran buenas. - -Et entendiendo don Johán, que este enjiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así: - - Nunca homne podría tan buen amigo fallar, - Como Dios, que lo quiso por su sangre comprar[48]. - - [48] Fué la amistad sentimiento que siempre preocupó a D. Juan - Manuel, dedicó a ella un delicioso tratado: «De las maneras del Amor» - donde dice a su hijo «dígovos que fasta aquí, maguer que he pasado - cincuenta años, avés podré decir que fallé de tales amigos mas de - uno, et non lo quiero nombrar por non me perder con los otros». - Abundan las fuentes de este cuento. - - - - -EJEMPLO XLIX - -De lo que contesció al que echaron en la isla desnuyo cuandol tomaron -el señorío que tenía. - - -Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole: - ---Patronio, muchos me dicen que, pues yo so tan honrado et tan -poderoso, que faga cuanto pudiere por haber grand riqueza et grant -poder et grant honra, ca esto, es lo que me más cumple et más me -pertenesce. Et porque yo sé que siempre me consejades lo mejor et -que lo faredes así daqui adelante, ruégovos que me consejedes lo que -vierdes que más me cumple en esto. - ---Señor conde--dijo Patronio--este consejo que me vos demandades es -grave de dar por dos razones: lo primero, que en este consejo que me -vos demandades, habré a decir contra vuestro talante; et lo otro, -porque es muy grave de decir contra el consejo que es dado a pro del -señor. Et porque en este consejo ha estas dos cosas, esme muy grave -de decir contra él, pero, porque todo consejero, si leal es, non debe -catar sinón para dar el mejor consejo et non catar su pro, nin su daño, -nin si le place al señor, nin si le pesa, sinón decirle lo mejor que -homne viere; por ende, yo no dejaré de vos decir en este consejo lo que -entiendo que es más vuestra pro et vos cumple más. Et por ende, vos -digo, que los que esto vos dicen que en parte vos consejan bien, pero -non es el consejo complido nin bueno para vos; mas para seer del todo -complido et bueno, sería muy bien et placerme hía mucho que sopiésedes -lo que acaesció a un homne quel ficieron señor de una grand tierra. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor,--dijo Patronio--en una tierra habían por -costumbre que cada año facían un señor. Et en cuanto duraba aquel año -facían todas las cosas que él mandaba. Et luego que el año era acabado, -tomábanle cuanto había et desnudábanle et echábanle en una isla solo, -que non fincaba con él homne del mundo. - -Et acaesció que hobo una vez aquel señorio un homne que fué de mejor -entendimiento et más apercebido que los que lo fueron ante. Et porque -sabía que desque el año pasase, quel habían de facer lo que a los -otros, ante que se acabase el año del su señorio, mandó en grand -poridat facer en aquella isla, do sabía que lo habían de echar, una -morada muy buena et muy complida en que puso todas las cosas que eran -mester para toda su vida. Et fizo la morada en lugar tan encubierto que -nunca gelo pudieron entender los de aquella tierra quel dieron aquel -señorío. - -Et dejó algunos amigos en aquella tierra así adebdados et castigados -que, si por aventura algunas cosas hobiese mester de las que él non se -acordara de enviar adelante, que gelas enviasen ellos en guisa quel non -menguase ninguna cosa. - -E cuando el año fué complido et los de la tierra le tomaron el señorío -et le echaron desnudo en la isla así como a los otros ficieron que -fueron ante que él; por que él fuera apercebido et había fecho tal -morada en que podía vevir muy vicioso et muy a placer de sí, fuese para -ella, et viscó en ella muy bien andante. - -Et vos señor conde Lucanor, si queredes seer bien consejado, parad -mientes que en este tiempo que habedes de vevir en este mundo, pues -sodes cierto quel habedes a dejar et que vos habedes a partir desnudo -dél et non habedes a levar del mundo, sinón las obras que ficierdes, -guisat que las fagades tales, porque, cuando deste mundo salierdes, -que tengades fecha tal morada en el otro, que cuando vos echaren -deste mundo desnudo, que fallades buena morada para toda vuestra -vida. Et sabet que la vida del alma non se cuenta por años, mas dura -para siempre sin fin; ca el alma es cosa spiritual et non se puede -corromper, ante dura et finca para siempre. Et sabet que las obras -buenas o malas que el homne en este mundo face, todas las tiene Dios -guardadas para dar dellas gualardón en el otro mundo segund sus -merecimientos. Et por todas estas razones, conséjovos yo, que fagades -tales obras en este mundo por que cuando dél hobierdes de salir, -falledes buena posada en aquel do habedes a durar para siempre, et que -por los estados et honras deste mundo que son vanas et fallecederas, -que non querades perder aquello que es cierto que ha de durar para -siempre sin fin. Et estas buenas obras facetlas sin ufana et sin -vanagloria que aunque las vuestras buenas obras sean sabidas, siempre -serán encubiertas, pues non las facedes por ufana, nin por vanagloria. -E otrosí, dejat acá tales amigos que lo que vos non pudierdes complir -en vuestra vida, que lo cumplan ellos a pro de la vuestra alma. Pero -seyendo estas cosas guardadas, todo lo que pudierdes facer por levar -vuestra honra et vuestro estado adelante, tengo que lo debedes facer, -et es bien que lo fagades. - -E el conde tovo este por buen enjiemplo et por buen consejo et rogó a -Dios quel guisase que lo pudiese así facer como Patronio dicía. - -Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era bueno, fízolo escribir -en este libro, et fizo estos viesos que dicen así: - - Por este mundo fallecedero, - Non pierdas el que es duradero. - - - - -EJEMPLO L - -De lo que contesció a Saladin con una dueña mujer de un su vasallo. - - -Fablaba el conde Lucanor un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa: - ---Patronio, bien sé yo ciertamente que vos habedes tal entendimiento -que homne de los que son agora en esta tierra non podría dar tan buen -recabdo a ninguna cosa quel preguntasen como vos. Et por ende, vos -ruego, que me digades cual es la mejor cosa que homne puede haber en -si. Et esto vos pregunto porque bien entiendo, que muchas cosas ha -mester el homne para saber acertar en lo mejor et facerlo, ca por -entender homne la cosa et non obrar della bien, non tengo que mejora -mucho en su facienda. Et porque las cosas son tantas, querría saber a -lo menos una porque siempre me acordase della para la guardar. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--vos por vuestra merced me loades -mucho et señaladamente decides que yo he muy grant entendimiento. Et -señor conde, yo recelo que vos engañades en esto. Et bien cred, que -non ha cosa en el mundo en que homne tanto nin tan de lijero se engañe -como enconoscer los homnes cuales son en si et cual entendimiento han. -Et estas son dos cosas: la una, cual es el homne en si: e la otra, qué -entendimiento ha. Et para saber cual es en si, hase de mostrar en las -obras que face a Dios e al mundo, ca muchos parescen que facen buenas -obras, et non son buenas que todo el su bien es para este mundo. Et -creet que esta bondat, que les costará muy cara, ca por este bien que -dura un día, sufrirán mucho mal sin fin. Et otros facen buenas obras -para servicio de Dios et non cuidan en lo del mundo, et como quier -que estos escogen la mejor parte et la que nunca les será tirada nin -la perderán; pero los unos nin los otros non guardan entreamas las -carreras que son lo de Dios et del mundo. - -Et para las guardar amas, ha mester muy buenas obras et muy grant -entendimiento, que tan grave cosa es de facer esto como meter la mano -en el fuego et non sentir la su calentura; pero, ayudándole Dios, et -ayudándose el homne todo se puede facer; ca ya fueron muchos buenos -reis et otros homnes sanctos, pues estos buenos fueron a Dios et al -mundo. Et otrosí, para saber cual ha buen entendimiento ha mester -muchas cosas, ca muchos dicen muy buenas palabras et grandes sesos et -non facen sus faciendas tan bien como les cumple; e otros traen muy -bien sus faciendas et non saben o non quieren o non pueden decir tres -palabras a derechas; e otros fablan muy bien et facen muy bien sus -faciendas, mas son de malas entenciones, et como quier que obran bien -para si, obran malas obras para las gentes. Et destos tales, dice la -Scriptura, que son tales como el loco que tiene la espada en la mano, e -como el mal príncipe que ha grant poder. - -Mas, para que vos et todos los homnes podades cognoscer cual es bueno -a Dios, et al mundo, et cual es de buen entendimiento, et cual es -de buena palabra, et cual es de buena entención, e para lo escoger -verdaderamente conviene que non judguedes a ninguno sinón por las obras -que ficiere luengamente, et non poco tiempo, et por como viéredes que -mejora o que peora su facienda, ca en estas dos cosas se paresce todo -lo que desuso es dicho. - -Et todas estas razones vos dije agora, porque vos loades mucho a mi et -al mio entendimiento, et so cierto que, desque a todas estas cosas -catásedes, que me non loaredes tanto. Et a lo que me preguntastes que -vos dijiese cual era la mejor cosa que homne podía haber en si, para -saber desto la verdat, quería mucho que sopiésedes lo que contesció a -Saladín con una muy buena dueña, mujer de un caballero su vasallo. - -E el conde le preguntó como fuera aquello. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--Saladín era soldán de Babilonia -et traía consigo siempre muy grant gente; et un día porque todos non -podían posar con él, fué posar a casa de un caballero. - -Et cuando el caballero vió a su señor que era tan honrado en su casa, -fízole cuanto servicio et cuanto placer pudo, et él et su mujer et sus -fijos et sus fijas servíanle cuanto podían. Et el Diablo que siempre -se trabaja por que faga el homne lo más desaguisado puso en el talante -de Saladín que olvidase todo lo que debía guardar et que amase aquella -dueña non como debía. - -Et el amor fué tan grande, quel hobo de traer a consejarse con un -su mal consejero, en qué manera podría complir lo que él quería. Et -debedes saber que todos debían rogar a Dios que guardase a su señor de -querer facer mal fecho, ca si el señor lo quiere, cierto seed que nunca -menguará quien gelo conseje et quien le ayude a lo complir. - -Et así contesció a Saladín, que luego falló quien le consejó como -pudiese complir aquello que quería. Et aquel mal consejero, consejol, -que enviase por su marido et quel ficiese mucho bien et quel diese -muy grant gente de que fuese mayoral; et a cabo de algunos días quel -enviase a alguna tierra lueñe en su servicio, et en cuanto el caballero -estudiese allá, que podría él complir toda su voluntad. - -E esto plogo a Saladín, et fízolo así. E desque el caballero fué ido -en su servicio, cuidando que iba muy bien andante et muy amigo de su -señor, fuese Saladín para su casa. E desque la buena dueña sopo que -Saladín vinía, porque tanta merced había fecho a su marido, recibiolo -muy bien et fízole mucho servicio et cuanto placer pudo ella et toda -su compaña. E desque la mesa fué alzada et Saladín entró en su cámara, -envió por la dueña. Et ella teniendo que enviaba por al fué a él. -Et Saladín le dijo, que la amaba mucho. Et luego que ella esto oyó, -entendiolo muy bien, pero dió a entender que non entendía aquella razón -et dijol quel diese Dios buena vida et que gelo gradescía; ca bien -sabíe Dios, que ella mucho deseaba la su vida, et que siempre rogaría a -Dios por él como lo debía facer por que era su señor et, señaladamente, -por cuanta merced facía a su marido et a ella. - -E Saladín le dijo: que sin todas aquellas razones, la amaba más que a -mujer del mundo. Et ella teniagelo en merced non dando a entender que -entendía otra razón. ¿Que vos iré más alongando? Saladín le hobo a -decir cómo la amaba. E como la buena dueña aquello oyó, como era muy -buena et de muy buen entendimiento, respondió así a Saladín: - ---Señor, como quier que yo so asaz mujer de pequeña guisa, pero bien -sé que el amor non es en poder del homne, ante es el homne en poder -del amor. Et bien sé yo que, si vos tan grand amor me habedes como -decides, que podría ser verdad esto que me vos decides, pero asi como -esto sé bien, así sé otra cosa: que cuando los homnes, et señaladamente -los señores, vos pagades de alguna mujer, dades a entender que faredes -cuanto ella quisiere: Et desque ella finca mal andante et escarnida -preciádesla poco como es derecho e finca del todo mal. Et yo, Señor, -recelo que me contescerá así a mí. - -E Saladín se lo comenzó a desfacer prometiéndole quél faría cuanto ella -quisiese porque fincase muy bien andante. E desque Saladín esto le -dijo, respondiol la buena dueña que, si él le prometiese complir lo que -ella pidría ante que ficiese fuerza nin escarnio, que ella le prometía -que, luego que gelo hobiese complido, faría ella todo lo que él mandase. - -E Saladín le dijo, que recelaba quel pidiría que non le fablase más en -aquel fecho. Et ella dijol que non le demandaría eso nin cosa que él -muy bien non pudiese facer. E Saladín gelo prometió. E la buena dueña -le besó la mano et el pié et díjole, que lo que dél quería, era quel -dijiese cual era la mejor cosa que homne podía haber en si et que era -madre et cabeza de todas las bondades. - -E cuando Saladín esto oyó, comenzó muy fuertemente a cuidar, et non -pudo fallar qué respondiese a la buena dueña. Et por que él había -prometido que non le faría fuerza nin escarnio fasta quel cumpliese -lo que había prometido, díjole que quería acordar sobresto. Et ella -díjole, que prometía que en cualquier tiempo que desto le diese recado, -que ella cumpliría todo lo que él mandase. - -E así fincó pleito puesto entrellos. Et Saladín fuese para sus gentes, -et, como por otra razón, preguntó a todos sus sabios por esto. Et unos -dician que la mejor cosa que homne podía haber era ser homne de buena -alma. Et otros dicían que era verdat para el otro mundo, mas que por -ser solamente de buena alma, que non sería muy bueno para este mundo. E -otros dicían que lo mejor era seer homne muy leal. E otros dicían que, -como quier que seer leal es muy buena cosa, que podría seer leal et ser -muy cobarde, o muy escaso, o muy torpe, o mal acostumbrado et así que -al había mester aunque fuese muy leal. Et desta guisa fablaban en todas -las cosas et non podían acertar en lo que Saladín preguntaba. - -E desque Saladín non falló qui le diese recabdo a su pregunta en toda -su tierra, trajo consigo dos jubglares e esto fizo por que mejor -pudiese con estos andar por el mundo. Et desconocidamente pasó la -mar, et fué a la corte del Papa, do se ayuntan todos los cristianos. -Et preguntando por aquella razón nunca falló quien le diese recabdo. -E dende, fué a casa del Rey de Francia et a todos los reyes et nunca -falló recabdo. Et en esto moró tanto tiempo que era ya repentido de lo -que había comenzado. - -Et ya por la dueña non ficiera tanto, mas, porque él era tan buen -homne, tenía quel era mengua si dejase de saber aquello que había -comenzado; ca sin dubda el grant homne grant mengua face si deja lo que -una vez comienza, solamente que el fecho non sea malo o pecado, mas, si -por miedo o por trabajo lo deja, non se podría de mengua escusar. Et -por ende Saladín non quería dejar de saber aquello porque saliera de su -tierra. - -Et acaesció, que un día andando por su camino con sus jubglares, -toparon con un escudero que venía de correr monte et había muerto un -ciervo. Et el escudero casara poco tiempo había, et había un padre muy -viejo que fuera el mejor caballero que hobiera en toda aquella tierra. -Et por la grant vejez non veía et non podía salir de su casa, pero -había el entendimiento tan bueno et tan complido que non le menguaba -ninguna cosa por la vejez. E el escudero que venía de su caza muy -alegre preguntó [a] aquellos homnes que dónde vinían, et qué homnes -eran. E ellos dijieron que eran joglares. - -E cuando él esto oyó, plogol ende mucho, et díjoles quél vinía muy -alegre de su caza et para complir el alegría que pues eran ellos muy -buenos joglares, que fuesen con él esa noche. Et ellos le dijieron que -iban a muy grant priesa, que muy grant tiempo había que se partieran de -su tierra por saber una cosa et que non pudieron fallar della recabdo -et que se querian tornar et que por eso non podían ir con él esa noche. - -E el escudero les preguntó tanto, fasta quel hobieron a decir qué cosa -era aquello que querían saber. E cuando el escudero esto oyó, díjoles, -que si su padre non les diese consejo a esto, que non gelo daría homne -del mundo, et contoles que homne era su padre. - -E cuando Saladín, a que el escudero tenía por joglar oyó esto, plogol -ende mucho. Et fuéronse con él. - -Et desque llegaron a casa de su padre, el escudero le contó como vinía -mucho alegre porque cazara muy bien et aun que había mayor alegría -porque traía consigo aquellos juglares: Et dijo a su padre lo que -andaban preguntando, et pidiol por merced que les dijiese lo que desto -entendía él, ca él les había dicho que, pues non fallaban quien les -diese desto recabdo, que si su padre non gelo diese, que non fallarían -homne que les diese recabdo. - -E cuando el caballero anciano esto oyó, entendió que aquel que esta -pregunta facía, que non era juglar; et dijo a su fijo que, después que -hobiesen comido, que él les daría recabdo a esto que preguntaban. - -E el escudero dijo esto a Saladín, que él tenia por joglar, de que fué -Saladín mucho alegre, et alongábasele ya mucho porque había de atender -fasta que hobiese comido. - -E desque los manteles fueron levantados et los juglares hobieron fecho -su mester, díjoles el caballero anciano quel dijiera su fijo que ellos -andaban faciendo una pregunta et que non fallaban homne que les diese -recabdo et quel dijiesen qué pregunta era aquella, et él que les diría -lo que entendía. - -E entonces Saladín que andaba por joglar, dijol que la pregunta era -esta:--que cual era la mejor cosa que homne podía haber en sí, et que -era madre et cabeza de todas las bondades. - -E cuando el caballero anciano oyó esta razón entendiola muy bien; et -otrosí, conosció en la palabra que aquel era Saladín, ca él visquiera -muy grant tiempo con él en su casa et recibiera dél mucho bien, et -mucha merced: et díjole: - ---Amigo, la primera cosa que vos respondo, dígovos: que cierto so que -fasta el día de hoy, que nunca tales juglares entraron en mi casa. Et -sabet que, si yo derecho ficiere, que vos debo cognoscer por cuanto -bien de vos tomé, pero desto non vos diré agora nada fasta que fable -con vusco en poridat porque non sepa ninguno nada de vuestra facienda. -Pero, cuanto a la pregunta que facedes vos digo: que la mejor cosa -que homne puede haber en sí, et que es madre et cabeza de todas -las bondades--dígovos--que esta es la vergüenza; ca por vergüenza -sufre homne la muerte que es la más grave cosa que puede ser, et por -vergüenza deja homne de facer todas las cosas que non le parescen bien -por grand voluntat que haya de las facer. Et así, en la vergüenza han -comienzo et cabo todas las bondades, et la desvergüenza es partimiento -de todos los malos fechos. - -Et cuando Saladín esta razón oyó, entendió verdaderamente que era así -como el caballero le dicía. Et pues entendió que había fallado recabdo -de la pregunta que facía, hobo ende muy grant placer et despidiose del -caballero et del escudero cuyos huéspedes habían sido. Mas ante que se -partiesen de su casa, fabló con él el caballero anciano, et le dijo -como lo conoscía e que era Saladín, et contol cuanto bien dél había -recibido. Et él et su fijo ficiéronle cuanto servicio pudieron, pero en -guisa que non fuese descubierto. - -E desque estas cosas fueron pasadas, enderezó Saladín para irse para su -tierra cuanto más aina pudo. Et desque llegó a su tierra hobieron las -gentes con él muy grant placer et ficieron muy grant alegría por la su -venida. - -Et después que aquellas alegrías fueron pasadas, fuese Saladín para -casa de aquella buena dueña quel ficiera aquella pregunta. Et desque -ella sopo que Saladín venía a su casa, recibiol muy bien, et fizol -cuanto servicio pudo. - -Et después que Saladín hobo comido et entró en su cámara envió por -la buena dueña. Et ella vino a él. Et Saladín le dijo: cuánto había -trabajado por fallar respuesta cierta de la pregunta quel ficiera et -que la había fallado, et pues le podía dar repuesta complida así comol -había prometido, que ella otrosí cumpliese lo quel prometiera. Et ella -le dijo quel pidía por merced, quel guardase lo quel había prometido -et quel dijiese la repuesta a la pregunta quel había fecho, et que si -fuese tal que él mismo entendiese que la repuesta era complida, que -ella muy de grado compliría todo lo quel había prometido. - -E estonces le dijo Saladín, quel placía desto que ella le dicía, et -dijol que la repuesta de la pregunta que ella ficiera, que era esta; -que ella le preguntaba:--cual era la mejor cosa que homne podía haber -en si et que era madre et cabeza de todas las bondades: que esta es, la -vergüenza. - -E cuando la buena dueña esta respuesta oyó, fué muy alegre et dijol: - ---Señor, agora conosco que decides verdat, et que me habedes complido -cuanto me prometistes. Et pídovos por merced que me digades así como -rey debe decir verdad: si cuidades que ha en el mundo mejor homne que -vos. - -Et Saladín le dijo, que, como quier que se le facía vergüenza de lo -decir, pero pues le había a decir verdat como rey, quel dicía que más -cuidaba que era él mejor que los otros, que non que había otro mejor -que él. - -E cuando la buena dueña esto oyó, dejose caer en tierra ante los sus -piés et dijol así llorando muy fieramente: - ---Señor, vos habedes aquí dicho, muy grandes dos verdades: la una, -que sodes vos el mejor homne del mundo; la otra, que la vergüenza es -la mejor cosa que el homne puede haber en si. Et señor, pues vos esto -conoscedes, et sodes el mejor homne del mundo, pídovos por merced que -querades haber en vos la mejor cosa del mundo, que es la vergüenza et -que hayados vergüenza de lo que me decides. - -Et cuando Saladín todas estas buenas razones oyó et entendió cómo -aquella buena dueña con la su bondat et con el su buen entendimiento -sopiera aguisar que fuese él guardado de tan grand yerro, gradesciolo -mucho a Dios. Et comoquier que la él amaba ante de otro amor, amola muy -más dallí adelante de amor leal et verdadero, cual debe haber el buen -señor et leal a todas sus gentes. Et señaladamente por la su bondat -della, envió por su marido et fízoles tanta honra et tanta mercet por -que ellos et todos los que dellos vinieron fueron muy bien andantes -entre todos sus vecinos. - -Et todo este bien acaesció por la bondat daquella buena dueña, et -porque ella guisó que fuese sabido que la vergüenza es la mejor cosa -que homne puede haber en sí, et que es madre et cabeza de todas las -bondades. - -Et pues vos, señor conde Lucanor, me preguntades cual es la mejor -cosa que homne puede haber en si, dígovos que es la vergüenza; ca la -vergüenza face a homne ser esforzado, et franco, et leal, et de buenas -costumbres, et de buenas maneras, et facer todos los bienes que face, -ca bien creed que todas estas cosas face homne más con vergüenza que -con talante que hay de lo facer; et otrosí, por vergüenza deja homne -de facer todas las cosas desaguisadas que da la voluntad al homne -de facer. Et por ende, cuán buena cosa es haber el homne vergüenza -de facer lo que non debe et dejar de facer lo que debe, tan mala et -tan dañosa et tan fea cosa es el que pierde la vergüenza. Et debedes -saber que yerra muy fieramente el que face algunt fecho vergonzoso et -cuida que, pues que lo face encubiertamente, que non debe haber ende -vergüenza. Et cierto sed, que non ha cosa, por encubierta que sea, que -tarde o aina non sea sabida. Et aunque luego que la cosa vergonzosa se -faga, non haya ende vergüenza, debríe homne cuidar que vergüenza sería -cuando fuere sabido. Et aunque desto non tomase vergüenza, débela tomar -de si mismo que entiende el pleito vergonzoso que face. Et cuando en -todo esto non cuidase, debe entender cuánto sin ventura es, pues sabe -que, si un mozo viese lo que él face, que lo dejaría por su vergüenza, -et non lo dejar nin haber vergüenza nin miedo de Dios que lo vee et lo -sabe todo, et es cierto quel dará por ello la pena que meresciere. - -E agora, señor conde Lucanor, vos he respondido a esta pregunta que -me feciestes et con esta repuesta vos he respondido a cincuenta -preguntas que me habedes fecho. Et habedes estado en ella tanto tiempo, -que so cierto que son ende enojadas muchas de vuestras compañas, et -señaladamente se enojan ende los que non han muy mal talante de oir nin -de aprender las cosas que se pueden mucho aprovechar. Et contésceles -como a las bestias que van cargadas de oro que sienten el peso que -lievan a cuestas et non se aprovechan de la pro que ha en ello. Et -ellos sienten el enojo de lo que oyen et non se aprovechan de las cosas -buenas et aprovechosas que oyen. Et por ende vos digo, que lo uno por -esto, et lo al por el trabajo que he tomado en las otras repuestas que -vos di, que vos non quiero más responder a otras preguntas que vos -fagades, que en este enjiemplo et en otro que se sigue adelante deste -vos quiero facer fin a este libro. - -E el conde tovo este por muy buen enjiemplo. Et cuanto de lo que -Patronio dijo que non quería quel ficiese más preguntas dijo que esto -fincase en como se pudiese facer. - -Et porque don Johan tovo este enjiemplo por muy bueno, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen asi: - - La vergüenza todos los males parte, - Por vergüenza face homne bien sin arte[49]. - - [49] Ya en el libro del _Caballero et del Escudero_ había enunciado - don Juan Manuel el principio que «la madre et cabeza de todas las - bondades es la vergüenza». - - - - -EJEMPLO LI - -[=Lo que contesció a un Rey cristiano que era muy poderoso et muy -soberbio=] - - -Otra vez fablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, e díjole -asi: - ---Patronio muchos homnes me dicen que una de las cosas por que el homne -se puede ganar con Dios es por seer homildoso, otros me dicen que los -homildosos son menospreciados de las otras gentes e que son tenidos por -homnes de poco esfuerzo et de pequeño corazón, et que el grand señor, -quel cumple et le aprovecha ser sobervio. Et porque yo sé que ningun -homne non entiende mejor que vos lo que debe facer el grand señor, -ruégovos que me consejedes cual destas dos cosas me es mejor o que yo -debo más facer. - ---Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--para que vos entendades qué es -en esto lo mejor et vos más cumple de facer, mucho me placería que -sopiésedes lo que conteció a un rey christiano que era muy poderoso et -muy soberbioso. - -El conde le rogó quel dijiese cómo fuera aquello. - ---Señor conde--dijo Patronio--en una tierra de que me non acuerdo el -nombre, había un rey muy mancebo et muy rico et muy poderoso et era -muy soberbio a grand maravilla, et a tanto llegó la su soberbia que -una vez oyendo aquel cántico de Sancta María que dice: «Magnificat -anima mea dominum» oyó en él un vieso que dice: «Deposuit potentes -de sede et exaltavit humiles» que quiere decir: «Nuestro Señor Dios -tiró et abajó los poderosos soberbios del su poderío et ensalzó los -homildosos». Cuando esto oyó, pesol mucho et mandó por todo su regno -que rayasen este vieso de los libros, et que pusiesen en aquel lugar: -«Et exaltavit potentes in sede et humilis posuit in terra» que quiere -decir: «Dios ensalzó las sillas de los soberbios poderosos et derribó -los homildosos.» - -E esto pesó mucho a Dios, et fué muy contrario de lo que dijo Sancta -María en este cántico mismo; ca desque vió que era madre del fijo de -Dios que ella concibió et parió, seyendo et fincando siempre virgen -et sin ningun corrompimiento, et veyendo que era señora de los cielos -et de la tierra dijo de si misma alabando la humildat sobre todas las -virtudes: «Quia respexit humilitatem ancillae suae, ecce enim ex hoc -benedictam me dicent omnes generationes» que quiere decir: «Porque cató -el mi Señor Dios la homildat de mi que so su sierva, por esta razón -me llamarán todas las gentes bien aventurada.» Et asi fué, que nunca -ante nin después, pudo seer ninguna mujer bien aventurada, ca por las -bondades, et señaladamente por la su gran homildat meresció seer madre -de Dios et reina de los cielos et de la tierra et seer Señora puesta -sobre todos los choros de los ángeles. - -Mas al rey soberbioso conteció muy contrario desto: ca un dia hobo -talante de ir al baño et fué allá muy orgullosamente con su compaña. -Et porque entró en el baño hóbose a desnuyar et dejó todos su paños -fuera del baño. Et estando él bañándose envió nuestro señor Dios un -ángel al baño, el cual por la virtud et por la voluntad de Dios tomó la -semejanza del Rey et salió del baño et vistiose los paños del rey et -fuéronse todos con él paral Alcazar. Et dejó a la puerta del baño unos -pañizuelos muy viles et muy rotos como destos pobrezuelos que piden a -las puertas. - -El rey que fincaba en el baño non sabiendo desto ninguna cosa, cuando -entendió que era tiempo para salir del baño, llamó a aquellos camareros -et aquellos que estaban con él. Et por mucho que los llamó, non -respondió ninguno dellos que eran idos todos, cuidando que iban con -el rey. Desque vió que non le respondió ninguno tomol tan grand saña -que fué muy grand maravilla, et comenzó a jurar que los faría matar a -todos de muy crueles muertes. Et teniéndose por muy escarnido salió del -baño desnuyo cuidando que fallaría algunos de sus homnes quel diesen -de vestir. Et desque llegó do él cuidó fallar alguno de los suyos, non -falló ninguno; comenzó a catar del un cabo et del otro del baño, et non -falló a homne del mundo a qui decir una palabra. - -Et andando así muy coitado, et non sabiendo que se facer, vió aquellos -pañizuelos viles et rotos que estaban a un rincón et pensó de los -vestir et que iría encubiertamente a su casa et que se vengaría muy -cruelmente de todos los que tan grand escarnio le habían fecho. Et -vistiose los paños et fuese muy encubiertamente al Alcazar, et cuando -y llegó, vió estar a la puerta uno de los sus porteros que conoscía -muy bien que era su portero, et uno de los que fueron con él al baño, -et llamol muy paso et díjol quel abriese la puerta et le metiese en -su casa muy encubiertamente porque non entendiese ninguno que tan -envergonzadamente vinía. - -El portero tenía muy buena espada al cuello et muy buena maza en la -mano et preguntol: qué homne era que tales palabras dicía. Et el rey le -dijo: - ---¡Ah traidor! ¿Non te cumple el escarnio que me feciste tu et los -otros en me dejar solo en el baño et venir tan envergonzado como vengo? -¿Non eres tu fulano, et non me conosces como yo so el rey, vuestro -señor, que dejastes en el baño? Abreme la puerta ante que venga alguno -que me pueda conoscer, et sinón, seguro sei que yo te faré morir mala -muerte et muy cruel. - -Et el portero le dijo: - ---Homne loco, mesquino, ¿que estás diciendo? Ve a buena ventura et non -digas más estas locuras, sinón, yo te castigaré bien como a loco, ca el -rey pieza ha que vino del baño, et viniemos todos con él, et ha comido -et es echado a dormir, et guárdate que non fagas aquí roido por quel -despiertes. - -Cuando el rey esto oyó, cuidando que gelo dicía faciendol escarnio, -comenzó a rabiar de saña et de malenconía et arremetiose a él cuidandol -tomar por los cabellos. Et de que el portero esto vió, non le quiso -ferir con la maza, mas diol muy grand colpe con el mango en guisa quel -fizo salir sangre por muchos lugares. De que el rey se sintió ferido et -vió que el portero tenía buena espada et buena maza et que él non tenía -ninguna cosa con quel pudiese facer mal, nin aún para se defender, -cuidando que el portero era enloquecido, et que si más le dijiese, -quel mataría por aventura, pensó de ir a casa del su mayordomo et de -encobrirse y fasta que fuese guarido, et después que tomaría venganza -de todos aquellos traidores que tan grand escarnio le habían traido. - -Et desque llegó a casa de su mayordomo, si mal le contesciera en su -casa con el portero, muy peor le acaesció en casa de su mayordomo. - -Et dende, fuese lo más encubiertamente que pudo para casa de la reina, -su mujer, teniendo ciertamente que todo este mal quel vinía porque -aquellas gentes non le conoscían; et tenía sin duda, que cuando todo el -mundo le desconociese, que non lo desconocería la reina, su mujer. Et -desque llegó ante ella et le dijo cuanto mal le habian fecho et como -él era el rey, la reina recelando que si el rey que ella cuidaba que -estaba en casa sopiese que ella oíe tal cosa quel pesaría ende, mandol -dar muchas palancadas, diciendol quel echasen de casa aquel loco quel -dicía aquellas locuras. - -El Rey desaventurado, de que se vió tan mal andante, non sopo qué facer -et fuese echar en un hospital muy mal ferido et muy quebrantado, et -estudo allí muchos días. Et cuando lo aquejaba la fambre iba demandando -por las puertas et dicianle las gentes, et facianle escarnio, que cómo -andaba tan lazdrado siendo rey de aquella tierra. Et tantos homnes le -dijieron esto et tantas veces et en tantos logares, que ya él mismo -cuidaba que era loco et que con locura pensaba que era rey de aquella -tierra. Et desta guisa andudo muy grand tiempo, teniendo todos los -quel conoscían que era loco de una locura que contesció a muchos; que -cuidan por si mismos que son otra cosa o que son en otro estado. - -Et estando aquel homne en tan mal estado, la bondat et la piedat de -Dios que siempre quiere la pro de los pecadores et los acarrea a la -manera como se pueden salvar, si por grand culpa non fuere, obraron en -tal guisa, que el cativo del rey que por su soberbia era caido en tan -grant perdimiento et a tan grand abajamiento, comenzó a cuidar que este -mal quel viniera, que fuera por su pecado et por la grant soberbia que -en él había, et, señaladamente, tovo que era por el vieso que mandara -del cántico de Sancta María que de suso es dicho, que mudara con grant -soberbia et por grant locura. Et desque esto fué entendiendo comenzó -a haber atan grant dolor et tan grant repentimiento en su corazón, -que homne del mundo non lo podría decir por la boca; et era en tal -guisa que mayor dolor et mayor pesar había de los yerros que ficiera -contra Nuestro Señor que del regno que había perdido, et vió cuanto mal -andante el su cuerpo estaba, et por ende, nunca al facía sinón llorar -et matarse et pedir merced a Nuestro Señor Dios quel perdonase sus -pecados, que solamente nunca se acordó nin puso en su talante de pedir -merced a Nuestro Señor Dios quel tornase en su regno nin en su honra; -ca todo esto preciaba él en nada, et non cobdiciaba otra cosa sinón -haber perdón de sus pecados et poder salvar el alma. - -Et bien creed, señor conde, que cuantos facen romerías et ayunos et -limosnas et oraciones o otros bienes cualesquier por que Dios les dé o -los guarde o los acresciente en la salud de los cuerpos o en la honra -o en los bienes temporales, yo non digo que facen mal, mas digo, que -si todas estas cosas ficiesen por haber perdón de todos sus pecados o -por haber la gracia de Dios la cual se gana por buenas obras et buenas -entenciones sin hipocrisía et sin infinta, que seríe muy mejor, et sin -dubda habríen perdón de sus pecados et habríen la gracia de Dios la -cual se gana por buenas obras et buenas entenciones; ca la cosa que -Dios más quiere del pecador es el corazón quebrantado et homillado et -la entención buena et derecha. - -Et por ende, luego que por la merced de Dios el rey se arrepintió de su -pecado et Dios vió el su grand repentimiento et la su buena entención, -perdonol luego. Et porque la voluntad de Dios es tamaña que non se -puede medir, non tan solamente perdonó todos sus pecados al rey tan -pecador, mas ante le tornó su regno et su honra más complidamente que -nunca lo hobiera, et fízolo por esta manera: - -El angel que estaba en logar de aquel rey et tenía la su figura llamó -un su portero et díjol: - ---Dícenme que anda aquí un homne loco que dice que fué rey de aquesta -tierra, et dice otras muchas buenas locuras; que te vala Dios ¿qué omne -es o qué cosas dice? - -Et acaesció así por aventura que el portero era aquel que firiera al -rey el día que se desnudó cuando salió del baño. Et pues el angel, -quel cuidaba ser el rey, gelo preguntaba todo lo quel contesciera con -aquel loco, et contol como andaban las gentes riendo et trebejando con -él, oyendo las locuras que dicíe. Et desque esto dijo el portero al -rey, mandol que fuese llamar et gelo trojiese. Et desque el rey que -andaba por loco vino ante el angel que estaba en lugar de rey apartose -con él et díjol: - ---Amigo, a mi dicen: que vos que decides que sodes rey desta tierra, -et que la perdiestes, non sé por cual mala ventura et por qué ocasión. -Ruégovos por la fe que debedes a Dios que me digades todo como cuidades -que es, et que non me encubrades ninguna cosa, et yo vos prometo a -buena fe que nunca desto vos venga daño. - -Cuando el coitado del rey que andaba por loco et tan mal andante oyó -decir aquellas cosas a aquel que cuidaba que era rey, non sopo que -responder, ca de una parte hobo miedo que gelo preguntaba por lo -sosacar, et si le dijiese que era rey quel mataría et le faría más mal -andante de cuanto era, et por ende comenzó a llorar muy fieramente et -díjole como homne que estaba muy coitado: - ---Señor, yo non sé lo que vos responder a esto que me decides, pero -porque entiendo que me sería ya tan buena la muerte como la vida,--et -sabe Dios que non tengo mientes por cosa de bien nin de honra en este -mundo,--non vos quiero encobrir ninguna cosa de como lo cuido en mi -corazón. Dígovos, señor, que yo veo que so loco, et todas las gentes -me tienen por tal, et tales obras me facen que yo por tal manera ando -grand tiempo ha en esta tierra. Et como quier que alguno errase, non -podría seer si yo loco non fuese, que todas las gentes, buenos et -malos, grandes et pequeños, et de grand entendimiento et de pequeño, -todos me toviesen por loco; pero, como quier que yo esto veo et -entiendo que es asi, ciertamente la mi entención et la mi creencia es, -que yo fuí rey desta tierra et que perdí el regno et la gracia de Dios -con grand derecho por mis pecados, et, señaladamente, por la grand -soberbia et grand orgullo que en mi había. - -Et entonce contó con muy grand cuita et con muchas lágrimas todo quel -contesciera, tan bien del vieso que ficiera mudar, como los otros -pecados. Et pues el angel, que Dios enviara tomar la su figura et -estaba por rey, entendió que se dolía más de los yerros en que cayera -que del regno et de la honra que había perdido, díjol por mandado de -Dios: - ---Amigo, dígovos que decides en todo muy grand verdat, que vos fuestes -rey desta tierra. Et Nuestro Señor Dios tiróvoslo por estas razones -mismas que vos decides, et envió a mi que so su angel que tomase -vuestra figura et estudiese en vuestro lugar. Et porque la piadat de -Dios es tan complida, et non quiere del pecador sinón que se arrepienta -verdaderamente, este prodigio verdaderamente amostró dos cosas para -seer el repentimiento verdadero: la una es, que se arrepienta para -nunca tornar a aquel pecado; et la otra, que sea el repentimiento -sin infinta. Et porque el Nuestro Señor Dios entendió que el vuestro -repentimiento es tal, havos perdonado et mandó a mi que vos tornase en -vuestra figura et vos dejase vuestro regno. Et ruégovos, et conséjovos -yo que entre todos los pecados vos guardedes del pecado de la soberbia, -ca sabet que de los pecados en que segund natura los homes caen que es -el que Dios más aborrece, ca es verdaderamente contra Dios et contra el -su poder, et siempre es muy aparejado para facer perder el alma. Seed -cierto que nunca fué tierra, nin linaje, nin estado, nin persona en que -este pecado regnase, que non fuese desfecho o muy mal derribado. - -Cuando el rey que andaba por loco oyó decir estas palabras al angel, -dejose caer ante él llorando muy fieramente et creyó todo lo quel dicía -et adorol por reverencia de Dios cuyo angel mensajero era, et pidiol -merced que se non partiese ende fasta que todas las gentes se ayuntasen -porque publicase este tan grant miraglo que Nuestro Señor Dios ficiera. -Et el angel fízolo así. Et desque todos fueron ayuntados, el rey -predicó et contó todo el pleito como pasara. Et el angel, por voluntad -de Dios, paresció a todos manifiestamente et contóles eso mismo. - -Entonce el rey fizo cuantas enmiendas pudo a Nuestro Señor Dios; et -entre las otras cosas, mandó que por remembranza desto, que en todo -su regno para siempre fuese escripto aquel vieso que él revesara con -letras de oro. Et oí decir que hoy en día así se guarda en aquel -regno. Et esto acabado fuese el angel para Nuestro Señor Dios quel -enviara, et fincó el rey con sus gentes muy alegres et muy bien -andantes. Et dallí adelante fué el rey muy bueno para servicio de Dios -et pro del pueblo et fizo muchos buenos fechos por que hobo buena fama -en este mundo et meresció la gloria del paraiso, la cual él nos quiera -dar por la su merced. - -Et vos señor conde Lucanor, si queredes haber la gracia de Dios et -buena fama del mundo facet buenas obras, et entre todas las cosas del -mundo vos guardat de soberbia et set homildoso sin beguenería et sin -hipocresía; pero la humildat, sea siempre guardando vuestro estado -en guisa que seades homildoso, mas non homillado. Et los poderosos -soberbios nunca fallan en vos humildat con mengua, nin con vencimiento, -mas todos los que se vos homillasen fallen en vos siempre homildat de -vida, et de buenas obras complida. - -Al conde plogo mucho con este consejo, et rogó a Dios quel enderezase -por quel pudiese todo esto cumplir et guardar. - -Et porque don Johan se pagó mucho además deste enjiemplo, fízolo poner -en este libro et fizo estos viesos que dicen así: - - Los derechos homildosos Dios mucho los ensalza, - A los que son soberbios fiérelos peor que maza[50]. - - [50] Según Menéndez Pelayo, este cuento no es de D. Juan Manuel; es - innegable su importancia, sin embargo; procede del _Gesta romanorum_ - esta leyenda del _Emperador soberbio_; dió argumento al _Auto del - Emperador Juvencio_, de nuestro teatro primitivo, y a la comedia de - D. Rodrigo de Herrera _Del cielo viene el buen Rey_. - - - - -SEGUNDA PARTE DEL LIBRO DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO - -Razonamiento que face don Juan por amor de don Jaime, Señor de Xérica. - - -Después que yo, don Johan fijo del muy noble Infante don Manuel, -Adelantado mayor de la frontera et del regno de Murcia, hobe acabado -este libro del conde Lucanor et de Patronio que fabla de enjiemplos, et -de la manera que habedes oido, segund paresce por el libro et por el -prólogo fizlo en la manera que entendí más ligero de entender. Et esto -fiz, porque yo non so muy letrado, et queriendo que non dejasen de se -aprovechar dél los que non fuesen muy letrados, así como yo, por mengua -de lo seer, fiz las razones et enjiemplos que en el libro se contienen -asaz llanas et declaradas. - -Et porque don Jaime, Señor de Xérica, que es uno de los homnes del -mundo que yo más amo et por ventura non amo a otro tanto como a él, -me dijo que quería que los mis libros fablasen más oscuro, et me rogó -que si algund libro feciese, que non fuese tan declarado. Et so cierto -que esto me dijo porque es tan sotil et tan de buen entendimiento -que tiene por mengua de sabiduría fablar en las cosas muy llana et -declaradamente. - -Et lo que yo fiz fasta agora, fizlo por las razones que desuso he -dicho, et agora que yo so tenudo de complir en esto et en al cuanto yo -pudiese su voluntad, fablaré en este libro en las cosas que yo entiendo -que los homnes se pueden aprovechar para salvamiento de las almas, et -aprovechamiento de sus cuerpos, et mantenimiento de sus honras, et de -sus estados. Et como quier que estas cosas non son muy sotiles en sí, -así como si yo fablase de la sciencia de theología, o metafísica, o -filosofía natural, o aun moral, o otras sciencias muy sotiles, tengo -que me cae más et es más aprovechoso segund el mío estado fablar desta -materia que de otra arte o sciencia. Et porque estas cosas de que -yo cuido fablar non son en si muy sotiles, diré yo con la merced de -Dios, lo que dijiere por palabras tales que los que fueren de tan buen -entendimiento como don Jaime, que las entiendan muy bien et los que -non las entendieren non ponga la culpa a mi, ca yo non lo quería facer -sinón como fiz los otros libros, mas pónganla a don Jaime que me lo -fizo así facer, et a ellos porque lo non pueden o non quieren entender. - -Et pues el prólogo es acabado en que se entiende la razón por que -este libro cuido componer en esta guisa, daquí adelante comenzaré la -materia del libro; et Dios por la su merced et piedat quiera que sea -a su servicio et a pro de los que lo leyeren o oyeren et guarde a mi -de decir cosa de que sea reprehendido. Et bien cuido que el que leyere -este libro et los otros que yo fiz, que pocas cosas puedan acaescer -para las vidas et las faciendas de los homes, que non fallen algo en -ellos, ca yo non quis poner en este libro nada de lo que es puesto -en los otros, mas, qui de todos ficiere un libro, fallarlo ha y más -complido. - -Et la manera del libro es que Patronio fabla con el Conde Lucanor -segund adelante veredes. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--yo vos fablé fasta agora lo más -declaradamente que yo pude, et porque sé que lo queredes, fablarvos he -daquí adelante esa misma materia, mas non por esa manera, que en el -otro libro ante deste. - -Et pues el otro es acabado, este libro comienza así: - - ---En las cosas que ha muchas sentencias non se puede dar regla general-- - ---El más complido de los homes es el que cognosce la verdat et la -guarda-- - ---De mal seso es el que deja et pierde lo que dura et non ha precio, -por lo que non puede haber término a la su poca durada-- - ---Non es de buen seso el que cuida entender por su entendimiento, lo -que es sobre todo entendimiento-- - ---De mal seso es, el que cuida que contescerá a él lo que non contesció -a otri; de peor seso es si esto cuida por que non se guarde-- - ---¡Oh Dios, señor criador et complido! ¡cómo me maravillo por que -pusiestes vuestra semejanza en homne nescio!, ca cuando fabla yerra, -cuando calla muestra su mengua, cuando es rico es orgulloso, cuando es -pobre non le precian nada, si obra non fará obra de recabdo, si está de -vagar pierde lo que ha, es soberbio sobre el que ha poder, et véncese -por el que más puede, es lijero de forzar et malo de rogar, convídase -de grado, convida mal et tarde, demanda quier et con porfía, da tarde -et amidos et con facerio, non se vergüenza por sus yerros, et aborrece -quil castiga, el su falago es enojoso, la su saña es con denuesto. Es -sospechoso et de mala poridat, espántase sin razón, toma esfuerzo et -non debe, do cuida facer placer face pesar, es flaco en los bienes -et recio en los males, non se castiga por cosa quel digan contra su -voluntad. En grave día nasció quien oyó el su castigo, si lo acompañan -non lo gradesce et fácelos lazdrar, nunca concierta en dicho nin en -fecho nin yerra en lo quel non cumple, lo quél dice non se entiende, -nin entiende lo quel dicen, siempre anda desavenido de su compaña, non -se mesura en sus placeres, nin cata su mantenencia, non quiere perdonar -et quiere quel perdonen, es escarnidor e él es el escarnido, querría -engañar si lo sopiese facer, de todo lo que se pagaría tiene que es lo -mejor aunque lo non sea, querría folgar et que lazdrasen los otros. -¿Qué diré más? En los fechos et en los dichos, en todo yerra, en lo -demás, en su vista paresce que es nescio, et muchos son nescios que non -lo parescen, mas el que lo paresce nunca yerra de lo seer-- - ---Todas las cosas han fin et duran poco et se mantienen con grand -trabajo et se dejan con grand dolor et non finca otra cosa para -siempre, sinón lo que se face solamente por amor de Dios-- - ---Non es cuerdo el que solamente sabe ganar el haber, mas eslo el que -se sabe servir et honrar él dél como debe-- - ---Non es de buen seso el que se tiene por pagado de dar o decir buenos -sesos, mas eslo el que los dice et los face-- - ---En las cosas de poca fuerza cumplen las apuestas palabras, en las -cosas de grand fuerza cumplen los apuestos et aprovechosos fechos-- - ---Más val al homne andar desnuyo que cubierto de malas obras-- - ---Quién ha fijo de malas maneras et desvergonzado et non recibidor de -buen castigo, mucho le sería mejor nunca haber fijo-- - ---Mejor sería andar solo que mal acompañado-- - ---Más valdría seer homne soltero, que casar con mujer porfiosa-- - ---Non se ayunta el haber de torticería, et si se ayunta non dura-- - ---Non es de creer en facienda ajena, el que en la suya pone mal -recabdo-- - ---Unas cosas pueden seer a cerca et otras a lueñe, pues débese homne -atener a lo cierto-- - ---Por rebato et por pereza yerra homne muchas cosas, pues de grand seso -es el que se sabe guardar de amas-- - ---Sabio es el que sabe sofrir et guardar su estado en el tiempo que es -turbio-- - ---En grant cuita et periglo vive qui recela que sus consejeros querrían -más su pro que la suya-- - ---Quien siembra sin tiempo non se maraville de non seer buena la -cogida-- - ---Todas las cosas parescen bien et son buenas, et parescen mal et son -malas, et parescen bien et son malas, et parescen malas et son buenas-- - ---En mejor esperanza está el que va por la carrera derecha et non -falla lo que demanda, que el que va por la tuerta et se le face lo que -quiere-- - ---Más val alongarse homne del Señor torticiero que seer mucho su -privado-- - ---Quien desengaña con verdadero amor, ama; quien lesonja, aborrece-- - ---El que más sigue la voluntat que la razón, trae el alma et el cuerpo -en grand periglo-- - ---Usar más de razón el deleite de la carne, mata el alma et destruye la -fama et enflaquece el cuerpo et mengua el seso et las buenas maneras-- - ---Todas las cosas yacen so la mesura; et la manera es el peso-- - ---Quien non ha amigos sinón por lo que les da, poco le durarán-- - ---Aborrecida cosa es qui quiere estar solo, e más quien quiere estar -con malas compañas-- - ---El que quiere señorear los suyos por premia et non por buenas obras, -los corazones de los suyos demandan quien los señoree. Como quier que -contesce, grave cosa es seer desemejante a su linaje-- - ---Cual homne es, con tales se acompaña-- - ---Más vale seso, que ventura, que riqueza, nin linaje-- - ---Cuidan que el seso et el esfuerzo que son desemejantes, et ellos son -una cosa-- - ---Mejor es perder faciendo derecho, que ganar por facer tuerto, ca el -derecho ayuda al derecho-- - ---Non debe homne fiar en la ventura, ca múdanse los tiempos et -cámbianse las venturas-- - ---Por riqueza, nin pobreza, nin buena andanza, nin contraria, non debe -homne partirse del amor de Dios-- - ---Más daño recibe homne del estorbador, que provecho del quel ayuda-- - ---Non es sabio quien se puede desembargar de su enemigo et lo aluenga-- - ---Qui a si mismo non endereza, non podría enderezar a otri-- - ---El señor muy falaguero es despreciado; el bravo aborrecido, el cuerdo -guárdalo con la regla-- - ---Quien por poco aprovechamiento aventura grand cosa, non es de muy -buen seso-- - ---¡Cómo es aventurado qui sabe sofrir los espantos et non se queja para -facer su daño!-- - ---Si puede homne decir o facer su pro, fágalo, et sinón, guárdese de -decir o facer su daño-- - ---Homildat con razón es alabada-- - ---Cuanto es mayor el subimiento, tanto es peor la caida-- - ---Paresce la bondat del señor en cuales obras face e cuales leyes pone-- - ---Por dejar el señor al pueblo lo que debe haber dellos, les tomará lo -que non debe-- - ---Qui non face buenas obras a los que las han mester, non le ayudarán -cuando los hobier mester-- - ---Más vale sofrir fambre que tragar bocado dañoso-- - ---De los viles se sirve homne por premia, e de los buenos e honrados -con amor et buenas obras-- - ---Hay verdat buena, hay verdat mala-- - ---Tanto empece a vegadas la mala palabra como la mala obra-- - ---Non se escusa de ser menguado qui por otri face su mengua-- - ---Qui ama más de cuanto debe, por amor será desamado-- - ---La mayor desconoscencia es quien non conosce a si, pues ¿cómo -conoscerá a otri?-- - ---El que es sabio, sabe ganar perdiendo, et sabe perder ganando-- - ---El que sabe cuida que non sabe, el que non sabe cuida que sabe-- - ---La escalera del gualardón es el pensamiento, et los escalones son las -obras-- - ---Quien non cata los fines fará los comienzos errados-- - ---Qui quiere acabar lo que desea, desee lo que puede acabar-- - ---Cuando se non puede facer lo que homne quiere, quiera lo que se pueda -facer-- - ---El cuerdo sufre al loco, et non sufre el loco al cuerdo, ante le faz -premia-- - ---El rey rey, reina; el rey non rey, non reina, mas es reinado-- - ---Muchos nombran a Dios et fablan en él, et pocos andan por las sus -carreras-- - ---Espantosa cosa es enseñar el mudo, guiar el ciego, saltar el -contrecho, más lo es, decir buenas palabras et facer malas obras-- - ---El que usa parar lazos en que cayan los homnes, páralos a otri et él -caerá en ellos-- - ---Despreciado debe seer el castigamiento del que non vive vida alabada-- - ---¡Cuántos nombran la verdat et non andan por sus carreras!-- - ---Venturado et de buen seso es el que fizo caer a su contrario en el -foyo que ficiera para que en él cayese-- - ---Quien quiere que su casa esté firme, guarde los cimientos et los -pilares et el techo-- - ---Usar la verdat, seer fiel, et non fablar en lo que non aprovecha, faz -llegar a homne a grand estado-- - ---El mejor pedazo que ha en el homne es el corazón, e ese mismo es el -peor-- - ---Qui non enseña et castiga sus fijos ante del tiempo de la -desobediencia, para siempre ha dellos pecado-- - ---La mejor cosa que puede homne escoger para este mundo es la paz sin -mengua et sin vergüenza-- - ---Del fablar viene mucho bien; ¡del fablar viene mucho mal!-- - ---Del callar viene mucho bien; ¡del callar viene mune mucho mal!-- - ---El seso et la mesura et la razón departen et judgan las cosas-- - ---¡Cómo sería cuerdo qui sabe que ha de andar grand camino et pasar -fuerte puerto si aliviase la carga et amuchiguase la vianda!-- - ---Cuando el rey es de buen seso et de buen consejo et sabio sin -malicia, es bien del pueblo; et el contrario-- - ---Qui por cobdicia de haber deja los non fíeles en desobediencia de -Dios, non es tuerto de seer su despagado-- - ---Al que Dios da vencimiento de su enemigo, guárdese de lo porque fué -vencido-- - ---Si el fecho faz grand fecho et buen fecho et bien fecho non es grand -fecho. El fecho es fecho quando el fecho face el fecho, es grand fecho -et bien fecho, si el non fecho face grand fecho et bien fecho-- - ---Por naturales et batalla campal se destruyen et se conquieren los -grandes regnos-- - ---Guiamiento de la nave, vencimiento de lid, melecinamiento de enfermo, -sembramiento de cualquier semiente, ayuntamiento de novios, non se -pueden facer sin seso de homne et voluntat et gracia especial de Dios-- - ---Non será homne alabado de complida fialdat, fasta que todos sus -enemigos fien dél sus cuerpos et sus fechos; pues cate homne por cuál -es tenido si sus enemigos non osan fiar dél-- - ---Qui escoge morada en tierra do non es el señor derechurero, et fiel, -et apremiador, et físico, e sabidor, et complimiento de agua mete a si -et a su compaña en grand aventura-- - ---Todo homne es bueno, mas non para todas las cosas-- - ---Dios guarde a homne de facer fecho malo, ca por lo encobrir habrá de -facer otros muchos malos fechos-- - ---Qui face jurar al que vee que quiere mentir, ha parte en el pecado-- - ---El que face buenas obras a los buenos et a los malos, recibe bien de -los buenos et es guardado de los malos-- - ---Por homillarse al rey, et obedecer a los príncipes, et honrar a los -mayores, et facer bien a los menores, et consejarse con los leales, -será homne seguro et non arrepentirá-- - ---Qui escarnece de la lisión o mal que viene por obra de Dios, non es -seguro de acaescer a él-- - ---Non debe homne alongar el bien, pues lo piensa porque non le estorbe -la voluntat-- - ---Feo es ayunar con la boca sola et pecar con todo el cuerpo-- - ---Ante se deben escoger los amigos, que homne mucho fíe nin se aventure -por ellos-- - ---Del que te alaba más de cuanto es verdad, non te asegures de te -denostar más de cuanto es verdat-- - - - - -TERCERA PARTE DEL LIBRO DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO - -Excusación de Patronio al Conde Lucanor.[51] - - [51] Por primera vez se hace aquí separación de las partes segunda y - tercera, siguiendo la indicación exactísima de D.ª María Goyri en la - _Romania_, t. XXIX, 1896, pág. 601; hasta ahora se consideró siempre - dividido el CONDE LUCANOR en cuatro partes. - - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--después que el otro libro fué -acabado, porque entendí que lo queríades vos, comencé a fablar en este -libro más abreviado et más oscuro que en el otro. Et como quier que -en esto que vos he dicho en este libro hay menos palabras que en el -otro, sabet que non es menos el aprovechamiento et el entendimiento -deste que del otro, ante es muy mayor para quien lo estudiare et lo -entendiere; ca en el otro hay tantos enjiemplos que tengo que debedes -tener por asaz, paréceme que faríades mesura si me dejásedes folgar -daqui adelante. - ---Patronio, dijo el conde Lucanor, vos sabedes que naturalmente de tres -cosas nunca los homes se pueden tener por pagados et siempre querrían -más dellas: la una es saber, la otra es honra et preciamiento, la otra -es abastamiento para en su vida. Et porque el saber es tan buena cosa, -tengo que non me debedes culpar por querer ende haber yo la mayor parte -que pudiere, et porque sé que de ninguno non lo puedo mejor saber que -de vos, creed que en cuanto viva, nunca dejaré de vos afincar que me -amostredes lo más que yo pudiere aprender de lo que vos sabedes. - ---Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--pues veo que tan buena razón -et tan buena entención vos mueve a esto, dígovos que tengo por razón -de trabajar aún más, et decirvos he lo que entendiere de lo que aun -fasta aquí non vos dije, que aquel que lo ha de oir es tan boto que lo -non puede entender sin lo oir muchas veces e paresce que ha sabor de -fenchir el libro non sabiendo qué poner en él. Et lo que daquí adelante -vos he a decir, comienza así: - - ---Lo caro es caro, cuesta caro, guárdase caro, acábalo caro: lo rehez -es rehez, cuesta rehez, acábalo rehez, gánase rehez: lo caro es rehez, -lo rehez es caro-- - ---Grant maravilla será si bien se falla, el que fía su fecho et face -mucho bien al que erró et se partió sin grand razón del con qui había -mayor debdo-- - ---Non debe homne creer que non se atreva a él por esfuerzo de otri, el -que se atreve a otri por esfuerzo dél-- - ---El que quiere empecer a otri, non debe cuidar que el otrie non -empecerá a él-- - ---Por seso se mantiene el seso-- - ---El seso dá seso al que non ha seso-- - ---Sin seso non se guarda el seso-- - ---Tal es Dios et los sus fechos, que señal es que poco lo conoscen los -que mucho fablan en él-- - ---De buen seso es el que non puede facer al otro su amigo, de non lo -facer su enemigo-- - ---Qui cuida aprender de los homnes todo lo que saben, yerra; qui -aprende lo aprovechoso, acierta-- - ---El consejo si es grand consejo es buen consejo: faz buen consejo, da -buen consejo; parase al consejo qui de mal consejo faz buen consejo: el -mal consejo de buen consejo faz mal consejo-- - ---A grand consejo ha mester grand consejo-- - ---Grand bien es del qui ha et quiere et cree buen consejo-- - ---El mayor dolor faz olvidar al que non es tan grande-- - ---Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas, es como el que desvuelve -grand oviello que ha muchos cabos-- - ---Todas las cosas nacen pequeñas et crecen, el pesar nasce grand et -cada día mengua-- - ---Por honra, recibe honra qui faz honra-- - ---La honra debe se facer honra, guardándola-- - ---El cuerdo, de la víbora faz triaca; et el de mal seso, de las -gallinas faz vegambre-- - ---Qui se desapodera non es seguro de tornar a su poder cuando quisiere-- - ---Non es de buen seso qui mengua su honra por acrescer la ajena-- - ---Qui faz bien por recebir bien non faz bien, porque el bien es -carrera del complido bien e debe facer el bien-- - ---Aquello es bien que se faz bien-- - ---Por facer bien se ha el complido bien-- - ---Usar malas viandas et malas mujeres es carrera de traer el cuerpo et -la facienda et la fama en peligro-- - ---Qui se duele mucho de la cosa perdida que se non puede cobrar, et -desmaya por la ocasión de que non puede foir, non face buen seso-- - ---Muy caro cuesta recebir don del escaso, cuanto más pedir al -avariento-- - ---La razón es razón de razón-- - ---Por razón es el homne cosa de razón-- - ---La razón da razón-- - ---La razón faz al homne ser homne, asi por razón es el homne menos; -pues el homne sin razón non es homne, mas es de las cosas en que non ha -razón-- - ---El sofrido sufre cuanto debe et después cóbrase con bien et con -placer-- - ---Razón es de vevir mal a los que son dobles de corazón et sueltos para -complir los desaguisados deseos-- - ---Los que non creen verdaderamente en Dios, razón es que non sean por -él defendidos-- - ---Si el homne es homne, cuanto es más homne es mejor homne-- - ---Si el grand homne es bien homne, es buen homne et grand homne; cuanto -el grand homne es menos homne es peor homne; non es grand homne sinón -el buen homne; si el grand homne non es buen homne, nin es grand homne -nin buen homne, mejor le sería nunca ser homne-- - ---Largueza en mengua, abstinencia en abondamiento, castidat en -mancebía, homildat en grand honra, facen al homne martir sin -esparcimiento de sangre-- - ---Qui demanda las cosas más altas que si, et escodriña las más fuertes, -non face buen recabdo-- - ---Razón es que reciba home de sus fijos lo que su padre recibió dél-- - ---Lo mucho es para mucho; mucho sabi, qui en lo mucho faz mucho; face -mucho por lo mucho; lo poco déjalo por lo mucho--Por mengua non pierde-- - ---Lo poco endereza lo mucho-- - ---Siempre ten el corazón en lo mucho-- - ---Quanto es el homne mayor si es verdadero e homildoso, tanto fallará -más gracia ante Dios-- - ---Lo que Dios quiso esconder non es aprovechoso de lo veer home con sus -ojos-- - ---Por la bendición del padre se mantienen las cosas de los fijos; por -la maldición de la madre se derriban los cimientos de raíz-- - ---Si el poder es grand poder, el grand poder ha grand saber-- - ---Con grand saber et grand querer, teniendo que de Dios es todo el -poder, et de su gracia haber poder, debe crecer su grand poder-- - ---Qui quier honrar a sí et a su estado guise que sean seguros dél los -buenos e que se recelen dél los malos-- - ---La dubda et la pregunta facen llegar al homne a la verdat-- - ---Non debe homne aborrecer todos los homes por alguna tacha, ca non -puede seer ninguno guardado de todas las tachas-- - ---El yerro es yerro, del yerro nasce yerro, del pequeño yerro nasce -grande yerro, por un yerro viene otro yerro, si bien viene del yerro -siempre torna en yerro, nunca del yerro puede venir sinón yerro-- - ---Qui contiende con el que se paga del derecho et de la verdat et lo -usa, non es de buen seso-- - ---Los caballeros et el haber, son ligeros de nombrar et de perder et -graves de ayuntar et más de mantener-- - ---El cuerdo tiene los contrarios et el su poder por más de cuanto es, -et los ayudadores et el su poder por menos de cuanto es-- - ---Fuerza non fuerza a fuerza; fuerza se desfaz con fuerza, a veces -mejor sin fuerza; non se dice bien, fuerza a veces presta la fuerza; do -se puede escusar non es de probar fuerza-- - ---Cuerdo es quien se guía por lo que contesció a los que pasaron-- - ---Como cresce el estado así cresce el pensamiento; si mengua el estado -cresce el cuidado-- - ---Con dolor non guaresce la grand dolencia, mas con melecina sabrosa-- - ---Amor cresce amor; si amor es buen amor es amor; amor más de amor non -es amor; amor de grand amor faz desamor-- - ---Ha cuidados que ensanchan, et cuidados que encogen-- - ---Mientre se puede facer, mejor es la manera que la fuerza-- - ---Los leales dicen lo que es, los arteros lo que quieren-- - ---Vida buena, vida es; vida buena vida da-- - ---Qui non ha vida non da vida; qui es vida da vida-- - ---Non es vida la mala vida-- - ---Vida sin vida, non es vida-- - ---Qui non puede haber vida, cate que haya complida vida-- - - - - -CUARTA PARTE DEL LIBRO DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO - -Razonamiento de Patronio al Conde Lucanor. - - ---Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--porque entendí que era vuestra -voluntad, et por el afincamiento que me ficiestes, et porque entendí -que vos movíades por buena entención, trabajé de vos decir algunas -cosas más de las que vos había dicho en los enjiemplos que vos dije -en la primera parte deste libro en que ha cincuenta enjiemplos que -son muy llanos et muy declarados, et pues en la segunda parte ha -cient proverbios et algunos fueron ya cuanto oscuros et los más asaz -declarados en esta tercera parte puse cincuenta proverbios, et son -más oscuros que los primeros cincuenta enjiemplos, nin los cient -proverbios. Et así con los ejiemplos et con los proverbios hevos puesto -en este libro CC entre proverbios et ejiemplos, et más: ca en los L -ejiemplos primeros encontrando el ejiemplo fallaredes en muchos lugares -algunos proverbios tan buenos et tan provechosos como en las otras -partes deste libro en que son todos proverbios. Et bien vos digo, que -cualquier homne que todos estos proverbios et enjiemplos sopiese, et -los guardase et se aprovechase dellos, quel cumplirían asaz para salvar -el alma et guardar su facienda et su fama et su honra et su estado. -Et pues tengo que en lo que vos he puesto en este libro ha tanto que -cumple para estas cosas, tengo, que si aguisado quisiéredes catar, que -me debedes ya dejar folgar. - ---Patronio--dijo el conde--ya vos he dicho que por tan buena cosa -tengo el saber, et tanto querría dél haber lo más que pudiese, que -por ninguna guisa nunca he de partir mano de facer todo mio poder por -saber ende lo que más yo pudiere. Et porque yo sé que non podría fallar -otro de quien más pueda saber que de vos, dígovos, que en toda mi vida -nunca dejaré de vos preguntar et afincar por saber de vos lo que más yo -pudiere. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--pues así es et así lo queredes, -yo decirvos he algo segund lo entendiere de lo que fasta aquí non vos -dije, mas pues veo que lo que vos he dicho se vos face muy ligero de -entender, daquí adelante decirvos he algunas más oscuras que fasta aquí -et algunas asaz llanas. Et si más me afincásedes, habervos he a fablar -en tal manera que vos converná de aguzar el entendimiento para las -entender. - ---Patronio--dijo el conde--bien entiendo que esto me decides con saña -et con enojo por el afincamiento que vos fago; pero como quier que -segund el mio flaco saber querría más que me hablásedes claro que -oscuro; pero tanto tengo, que me cumple lo que vos decides, que querría -ante que me fablásedes cuanto oscuro vos quisierdes, que non dejar de -me mostrar algo de cuanto vos sabedes. - ---Señor conde Lucanor--dijo Patronio--pues así lo queredes daquí -adelante parad bien mientes a lo que vos diré. - - ---En el presente muchas cosas grandes son un tiempo grandes et non -parescen et homne nada en el pasado las tiene--[52] - - [52] Dicho queda en los preliminares que D. Juan Manuel adoptó - el infantil expediente de _hablar escuro_, trocando el orden de - las palabras, a veces en términos inverosímiles. Dona María Goyri - interpretó acertadamente alguna frase; en las notas siguientes se - ensaya la _ordenación_ de las restantes ininteligibles. - ---Todos los homnes se engañan en sus fijos en su apostura, et en sus -bondades, et en su canto--Do mengua seso es muy grande por los ajenos -grandes tener los yerros pequeños por los suyos--[53] - - [53] Interprétese: «Muy grande mengua de seso es tener los ajenos - yerros por grandes [et los] suyos por pequeños.» - ---Del grand afacimiento nasce menosprecio--En el medrosas debe señor -idas primero et las apresuradas ser sin el que saliere lugar, empero -fata grand periglo que sea[54]--Non debe homne fablar ante otro muy -sueltamente fasta que entienda qué comparación ha entre el su saber et -el del otro--El mal por que toviere lo otro en que vee guardar en el -que se non debe querer caya--[55] - - [54] Tal vez querrá decir: «Empero, el Señor debe ser [el] primero - que saliere en las medrosas e apresuradas idas, fasta que sea el - lugar sin grand peligro.» - - [55] Pudiera ordenarse: «El que vee el mal que otro toviere lo debe - querer guardar por que en [él] non se caya.» - ---Non se debe homne tener por sabio nin encobrir su saber más de -razón--Non la salut siente nin el su bien, el siente su contrario--[56] - - [56] «El non siente la salud nin el su bien; siente [los de] su - contrario.» - ---Non face buen seso el señor que se quiere servir o se paga del homne -que es malicioso, nin mintroso--Con más mansedumbre sabios soberbia, -con que cosas falago con bravesa los acaba--[57] - - [57] «Los sabios acaba[n] las cosas con más mansedumbre [et] falago, - que con braveza [et] soberbia.» - ---De buen seso es qui se guarda de se desavenir con aquel sobre qui -ha poder, cuanto más con el que lo ha mayor que él--Aponen que todo -homne debe alongar de si el sabio, ca los face con el mal los malos -homnes--[58] - - [58] No doy con el verdadero sentido; quizá sea: «El sabio debe - alongar de si los homnes, ca los malos aponen que todo homne face mal - con él.» - ---Quien toma contienda con el que más puede, métese en grand periglo, -qui la toma con su egual métese en aventura, qui la toma con el que -menos puede, métese en menosprecio; pues lo mejor es qui puede haber -paz a su pro et a su honra-- - ---El que se guía por su seso non es alabado, et el que non fía mucho de -su seso descubre su poridat al que es flaco-- - ---Más aprovechoso es a muchos homnes haber algún recelo que muy grand -paz sin ninguna contienda--Grand bien es al señor que non haya el -corazon esforzado et si hobiere de seer de todo corazón fuerte, cumplel -cuerpo asaz lo esforzado--El más complido et alabado para consejero es -el que guarda bien la poridat et es de muertas cobdicias et de vivo -entendimiento--Más tiempos aprovecha paral continuado deleite, que -a la facienda pensamiento e alegría--Por fuertes ánimos, por mengua -de haber, por usar mucho mujeres, et vino, et malos placeres, por -ser torticiero et cruel, por haber muchos contrarios et pocos amigos -se pierden los señorios e la vida--Errar para perdonar de ligero da -atrevimiento a los homnes--El placer face sin saber las viandas que -lo non son: el pesar face sabrosas las viandas--Grand venganza para -menester luengo tiempo para encobrir la madureza seso es[59]--Asi es -locura si el de muy grand seso se quiere mostrar por non lo seer, como -es de poco seso si el cuerdo se muestra cuerdo algunas veces--Por -fuerte voluntat que sea contender con su enemigo luengo tiempo más -fuerte cosa es con su homne[60]--Dicen por mal uso complir mester -por su talante verdat de cuanto menos por fablar lo de los homnes -es o por más saber[61]--De buen seso es qui non quiere facer grand -obra, non teniendo aparejado lo que ha mester para la acabar[62]--Más -fechos debe homne acomendar a un homne de a cuantos non puede poner -recabdo--Luengos tiempos ha homne obrado dallí adelante que creer en -cual manera obrar deben asi-- - - [59] «Grand madureza [de] seso es mester para encobrir luengo tiempo - la venganza.» - - [60] «Por fuerte que sea contender luengo tiempo con su enemigo, más - fuerte cosa es [contender] homne con su voluntad.» - - [61] No encuentro explicación a este párrafo, como no quiera decir: - «Es mal uso de verdat cuanto los homnes dicen, por complir su - talante, por lo mester, por fablar de más, o por menos saber». - - [62] Es acertada interpretación de D.ª María Goyri; el códice dice: - «De buen seso es qui non quiere facer para grand obra lo que la ha, - non teniendo acabar mester aparejado». - - - - -QUINTA PARTE DEL LIBRO DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO - - ---Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--ya desuso vos dije muchas veces -que tantos enjiemplos et proverbios, dellos muy declarados, et dellos -ya cuanto más oscuros, vos había puesto en este libro que tenía que -vos cumplían asaz, et por el afincamiento que me feciestes hobe de -poner en este postrimero treinta proverbios algunos tan oscuramente -que será maravilla si bien los pudierdes entender si yo o alguno de -aquellos a qui los yo mostré non vos los declararen, pero seet bien -cierto, que aquellos que parescen más oscuros o más sin razón que -desque los entendiéredes, que fallaredes que non son menos aprovechosos -que cualesquier de los otros que son ligeros de entender. Et pues -tantas cosas son escriptas en este libro sotiles, et oscuras, et -abreviadas, por talante que don Johan hobo de complir talante de don -Jaime, dígovos, que non quiero fablar ya en este libro de enjiemplos, -nin de proverbios, mas, fablaré un poco en otra cosa que es muy más -aprovechosa. - -Vos, señor conde, sabedes que cuanto las cosas espirituales son mejores -et más nobles que las corporales, señaladamente porque las espirituales -son duraderas et las corporales se han de corromper, tanto es -mejor cosa et más noble el alma que el cuerpo, ca el cuerpo es cosa -corrumptible et el alma cosa duradera; pues si el alma es más noble et -mejor cosa que el cuerpo, et la cosa mejor debe ser más preciada et más -guardada, por esta manera, non puede ninguno negar que el alma non debe -seer más preciada et más guardada que el cuerpo-- - -Et para seer las almas guardadas ha mester muchas cosas, et entender, -que en decir guardar las almas, non quiere al decir, sinón facer tales -obras por que se salven las almas; ca por decir guardar las almas, non -se entiende que las meten en un castillo, nin en un arca en que estén -guardadas, mas quiere decir, que por facer homne malas obras van las -almas al Infierno. Pues para las guardar que non cayan al infierno, -conviene que se guarde las malas obras que son carrera para ir al -infierno, et guardándose destas malas obras se guarde del infierno. - -Pero, debedes saber, que para ganar la gloria del Paraiso, que ha -guardarse homne de malas obras, que mester es de facer buenas obras, et -estas buenas obras para guardar las almas et guisar que vayan a Paraiso -ha mester y cuatro cosas: la primera, que haya homne fee et viva en ley -de salvación; la segunda, que desque es en tiempo para lo entender, que -crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguna cosa -dellos; la tercera, que faga buenas obras et a buena entención por que -gane el Paraiso: la cuarta, que se guarde facer malas obras por que -sea guardada la su alma de ir al Infierno-- - -A la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación: a esta -vos digo, que segund verdad la ley de salvación es la sancta fe -católica segund la tiene et la cree la sancta Madre Eclesia de Roma. Et -bien creed, que en aquella manera que lo tiene la vejezuela que está -filando a su puerta al Sol, que asi es verdaderamente; ca ella cree que -Dios es Padre et fijo et Spiritu Sancto, que son tres personas et un -Dios; et cree que Jesu-Cristo es verdadero Dios et verdadero homne; et -que fué fijo de Dios et que fué engendrado por el Spiritu Sancto en el -vientre de la bien aventurada Virgo Sancta María; et que nasció della -Dios et homne verdadero, et que fincó ella virgen cuando concibió, et -virgen seyendo preñada, et virgen después que pario; et que Jesu-Cristo -se crió et cresció como otro mozo; et después, que predicó, et que -fué preso, et tormentado, et después puesto en la cruz, et que tomó y -muerte por redemir los pecadores, et que descendió a los infiernos, -et que sacó ende los Padres Sanctos que sabían que había de venir et -esperaban la su venida, et que resucitó al tercer día; et aparesció a -muchos, et que subió a los cielos en cuerpo et en alma, et que envió a -los apóstoles el Spiritu Sancto que los confirmó et los fizo saber las -Escripturas et los lenguajes, et los envió por el mundo a predigar en -su Sancto Evangelio. Et cree, que El ordenó los sacramentos de Sancta -Iglesia et que lo son verdaderamente así como El ordenó, et que ha -de venir a nos judgar, et nos dará lo que cada uno meresció, et que -resucitaremos, et que en cuerpo et en alma habremos después gloria o -pena segund nuestros merescimientos. Et ciertamente cualquier vejezuela -cree esto, et eso mismo cree cualquier cristiano. - -Et, señor Conde Lucanor, bien cred por cierto que todas estas cosas -bien así como los cristianos las creen, que bien así son, mas los -cristianos que non son muy sabios, nin muy letrados, créenlas -simplemente como las cree la Sancta Madre Eglesia et en esta fe et -en esta creencia se salvan; mas, si lo quisiéredes saber cómo es et -cómo puede ser et cómo debia seer, fallarlo hedes más declarado que -por dicho et por seso de homne se puede decir et entender en el libro -que don Johán fizo a que llaman _De los Estados_, et tracta de cómo -se prueba por razón, que ningun cristiano nin pagano, nin hereje, nin -judío, nin moro, nin homne del mundo, non pueda decir con razón que -el mundo non sea criatura de Dios, et que, de necesidat, conviene que -sea Dios facedor, et criador, et obrador de todos, et en todas cosas: -et que ninguna non obra en El. Et otrosí, tracta cómo puede ser et -cómo et por cuales razones puede seer et debe seer que Jesu Cristo -fuese et es verdadero Dios et verdadero homne; et cómo puede ser que -los sacramentos de Sancta Eclesia hayan aquella virtud que Sancta -Eglesia dice et cree. Et otrosí, tracta de cómo se prueba por razón -que el homne es compuesto de alma et de cuerpo, et que las almas -ante de la resurrección habrán gloria o pena por las obras buenas o -malas que hobieron fechas seyendo ayuntadas con los cuerpos, segund -sus merescimientos, et despues de la resurrección que la haberán -ayuntadamente el alma et el cuerpo; et que asi como ayuntadamente -ficieron el bien o el mal, que así ayuntadamente hayan el gualardón o -la pena. - -Et, señor conde Lucanor, en esto que vos he dicho que fallaredes en -aquel libro, vos digo asaz de las dos cosas primeras que convienen -para salvamiento de las almas, que son: la primera, que haya homne -et viva en ley de salvación; et la segunda, que crea toda su ley et -todos sus articlos et que non dubde en ninguno dellos. Et porque las -otras dos, que son: cómo puede homne et debe facer buenas obras para -salvar el alma et guardarse de facer las malas por escusar las penas -del infierno, comoquier que en aquel mismo libro tracta desto asaz -complidamente, pero, porque esto es tan mester de saber et complir -tanto, et porque por aventura algunos leerán este libro et non leerán -el otro, quiero yo aqui fablar desto; pero, so cierto, que non podría -decir complidamente todo lo que para esto sería mester; pero, diré ende -segund el mío poco saber lo que Dios me enderece a decir, et quiera El -por la su piedat que diga lo que fuere su servicio et provechamiento de -los que lo leyeren et lo oyeren. - -Pero ante que fable en estas dos maneras--cómo se puede et debe homne -guardar de facer malas obras, para escusar las penas del Infierno, et -facer las buenas para ganar la gloria del Paraiso--diré un poco cómo -es et cómo puede seer que los Sacramentos sean verdaderamente asi como -lo tiene la Sancta Eglesia de Roma. Et esto diré aquí, porque non fabla -en ello tan declaradamente, el dicho libro, que don Johan fizo. - -Et fablaré primero en el sacramento del cuerpo de Dios; que es el -sacramento de la hostia, que se consagra en el altar; et comienzo en -este, porque es el más grave de lo creer que todos los sacramentos: -et probándose este por buena et por derecha razón todos los otros se -prueban. Et con la merced de Dios, desque este hobiere probado, yo -probaré tanto de los otros con buena razón, que todo homne aunque non -sea cristiano, et haya en si razón et buen entendimiento, entendrá que -se prueba con razón--que para los cristianos non cumple de catar razon, -ca tenudos son de lo creer pues es verdat et lo cree Sancta Eglesia -et como quier que esto les cumple asaz, pero non les empesce saber -estas razones, que ya desuso en aquel libro se prueba por razón, que -forzadamente habemos a saber et creer que Dios es criador et facedor de -todas las cosas et ninguna non obra en El. - -Et otrosí, es probado que Dios crió el homne et que non fué criado -solamente por su naturaleza, mas que lo crió Dios de su propia -voluntat; et otrosí que lo crió compuesto de alma et de cuerpo que es -cosa corporal et cosa espiritual, et que es compuesto de cosa duradera -et cosa que se ha de corromper, si estas son el alma et el cuerpo, et -que para estas haber amas gloria o pena, convinía que Dios fuese Dios -et homne; et todo esto se muestra muy complidamente en aquel libro que -dicho es. - -Et pues es probado que Jesu-Cristo fué et es verdaderamente Dios, et -Dios es todo poder complido, non puede ninguno negar que el sacramento -que El ordenó que lo non sea, et que non haya aquella virtud que El -en el sacramento puso: pero que si alguno dijiere que esto tañe en fe -et que él non quiere haber fe sinón en cuanto se mostrare por razón, -digo yo, que demás de muchas razones que los Sanctos et los Doctores de -sancta eglesia ponen, que digo yo esta razón: - -Cierto es que Nuestro Señor Jesu-Cristo verdadero Dios et verdadero -homne, seyendo el jueves de la cena a la mesa con sus Apóstoles, -sabiendo que otro día debia seer fecho sacrificio del su cuerpo, -et sabiendo que los homnes non podian seer salvos del poder del -Diablo,--en cuyo poder eran caidos por el pecado del primer homne, -nin podian seer redemidos sinón por el sacrificio que del se había de -facer--, quiso por la su grant bondat sofrir tan grant pena como sufrió -en la su pasion, et por aquel sacrificio que fué fecho del su cuerpo, -fueron redemidos todos los sanctos que eran en el Limbo, ca nunca -ellos pudieran ir al Paraiso sinón por el sacrificio que se fizo del -cuerpo de Jesu-Cristo; et asín tienen los Sanctos et los Doctores de -Sancta Eglesia, et es verdat, que tan grande es el bien et la gloria -del Paraiso que nunca lo podría homne haber, nin alcanzar, sinón por la -pasión de Jesu-Cristo, e por los merescimientos de Sancta María et de -los otros Sanctos. Et por aquella sancta et aprovechosa pasión fueron -salvos et redemidos todos los que fasta entonce eran en el Limbo et -serán redemidos todos los que murieren et acabaren derechamente en la -sancta fe católica. Et porque Jesu-Cristo segund homne había de morir, -et non podía fincar en el mundo et El era el verdadero cuerpo por que -los homnes habían a seer salvos, quísonos dejar el su cuerpo verdadero -asi complido como lo El era en que se salvasen todos los derechos et -verdaderos cristianos; et por esta razón, tomó el pan et bendíjolo et -partiolo et diolo a sus disciplos et dijo: «Tomat et comet, ca este -es el mio cuerpo» et después tomó el caliz et dió gracias a Dios et -dijo: «Bebet todos este, ca esta es la mi sangre»: et allí ordenó el -sacramento del su cuerpo. Et debedes saber, que la razón porque dicen -que tomó el pan et bendíjolo et partiolo es esta: cada que Jesu-Cristo -bendicía el pan luego el pan era partido tan egual como si lo partiese -con el más agudo cochiello que pudiese seer. Et por esto dice el -Evangelio, quel conoscieron los apóstoles después que resucitó en el -partir del pan--, ca por partir el pan en otra manera que como todos lo -parten, non había la Sancta Escriptura por que facer mención del partir -del pan, mas fácelo porque Jesu-Cristo partia siempre el pan mostrando -como lo podia hacer tan maravillosamente. - -Et otrosí, dejó este sancto sacramento porque fincase en su -remembranza. Et pues asi se prueba que Jesu-Cristo es verdadero Dios -et asi como Dios pudo facer todas las cosas, et es cierto que fizo et -ordenó este sacramento, non puede decir ninguno con razón que non lo -debía ordenar así como lo fizo; et que non ha complidamente aquella -virtud que Jesú, verdadero Dios, en él puso. - -Et el baptismo, otrosí, todo homne que buen entendimiento haya, por -razón debe entender que este sacramento se debió facer et era muy grand -mester, ca bien entendedes vos que como quier que el casamiento sea -fecho por mandado de Dios et sea uno de los sacramentos; pero, porque -en la manera de la engendración non se puede escusar algun deleite, -por ventura non tan ordenado como sería mester, por ende todos los que -nascieron et nascerán por engendramiento de homne et de mujer nunca fué -nin será ninguno escusado de no nascer en el pecado deste deleite. Et a -este pecado llamó la escritura pecado original, que quiere decir segund -nuestro lenguaje, pecado del nascimiento; et porque ningund homne que -esté en pecado non puede ir a paraiso, por ende, fué la merced de Dios -de dar manera como se alimpiase este pecado; et para lo alimpiar ordenó -nuestro Señor Dios en la primera ley la circuncisión; et como quier que -en cuanto duró aquella ley cumplían aquel sacramento, porque entendades -que todo lo que en aquella ley fué ordenado, que todo fué por figura -de esta sancta ley que agora habemos, debédeslo entender señaladamente -en este sacramento del baptismo, ca entonce circuncidaban los homnes -et ya en esto paresce que esa figura que de otra guisa habia de seer, -ca vos entendedes que el sacramento complido egualmente se debe facer -pues el circuncidar non se puede facer sinón a los varones; pues si non -se puede ninguno salvar del pecado original sinón por la circuncisión, -cierto es que las mujeres que non pueden este sacramento haber, non -pueden seer alimpiadas del pecado original. Et asi, entendet que la -circuncisión, que fué figura del alimpiamiento que se había de ordenar -en la sancta fe católica que nuestro señor Jesu-Cristo ordenó así -como Dios. Et cuando El ordenó este sancto sacramento quísolo ordenar -habiendo recebido en sí el sacramento de la circuncisión, et dijo que -non viniera él por menguar, nin por desfacer la ley, sinón por la -complir, et cumplió la primera ley en la circuncisión, et la segunda, -que él ordenó, recibiendo el baptismo de otri, como lo recebió de Sant -Johan Baptista. - -Et porque entendades que el sacramento que él ordenó del baptismo es -derechamente ordenado para alimpiar el pecado original, parad en ello -bien mientes et entenderedes cuanto con razón es ordenado: - -Ya desuso es dicho que en la manera del engendramiento non se puede -escusar algun deleite, contra este deleite, do conviene de haber -alguna cosa non muy limpia, es puesto uno de los elementos que es el -más limpio, et señaladamente para alimpiar, ca las más de las cosas -non limpias, todas se alimpian con el agua; otrosí en bapteando la -criatura dicen: «Yo te bateo en el nombre del Padre, et del Fijo -et del Spiritu Sancto» et métenlo en el agua. Pues veet si es este -sacramento fecho con razón, ca en diciendo «yo te bateo en el nombre -del Padre del Fijo et del Spiritu Sancto» y mismo dice et nombra toda -la Trinidat et muestra el poder del Padre et el saber del Fijo et -la bondat del Spiritu Sancto; et dice que por estas tres cosas, que -son Dios et en Dios, sea alimpiada aquella criatura de aquel pecado -original en que nasció; et la palabra llega al agua que es elemento et -facese sacramento. Et este ordenamiento deste sancto sacramento que -Jesu-Cristo ordenó es egual et complido, ca tan bien lo pueden recebir, -et lo reciben, las mujeres como los homnes. Et así pues este sancto -sacramento es tan mester, et fué ordenado tan con razón, et lo ordenó -Jesu-Cristo, que lo podía ordenar así como verdadero Dios, non puede -con razón decir homne del mundo que este sancto sacramento non sea tal -et tan complido como lo tiene la madre sancta eglesia de Roma. - -Et cuanto de los otros cinco sacramentos que son: penitencia, -confirmación, casamiento, orden, postrimera unción bien vos diría -tantas et tan buenas razones en cada uno dellos que vos entendríades -que eran asaz; mas déjolo por dos cosas: la una, por non alongar mucho -el libro; et lo al, porque sé que vos et quien quier que esto oya, -entendrá que tan con razón se prueba lo al como esto. - -Et pues esta razon es acabada asi como la yo pude acabar, tórnase a -fablar de las dos maneras en como se puede homne et debe guardar de -facer malas obras para se guardar de ir a las penas del infierno, et -podrá facer et fará buenas obras para la gloria del Paraiso. - -Señor Conde Lucanor, segund desuso es dicho, sería muy grave cosa -de se poner por escripto todas las cosas que homne debía facer para -se guardar de ir a las penas del infierno et para ganar la gloria -del Paraiso, pero, quien lo quisiese decir abreviadamente podría -decir que para esto non ha mester al sinón facer bien et non facer -mal. Et esto sería verdat, mas porque esto sería como algunos dicen -grant verdad et poco seso, por ende, conviene que--pues me atreví -a tan grand atrevimiento de fablar en fechos que cuido que me non -pertenescía segund la mengua del mio saber--que declare más como se -pueden facer estas dos cosas; por ende, digo asi: que las obras que -homne ha de facer para que haya por ellas la gloria del paraiso, lo -primero, conviene que las faga estando en estado de salvación. Et -debedes saber, que el estado de salvación es cuando el homne está -en verdadera penitencia, ca todos los bienes que el homne face non -estando en verdadera penitencia, non gana homne por ellas la gloria -del paraiso, et razón et derecho es, ca el Paraiso que es veer a Dios -et es la mayor gloria que seer puede, non es razón et derecho que la -gane homne estando en pecado mortal, mas lo que homne gana por ellas -es que aquellas buenas obras lo traen más aina a verdadera penitencia -et esto es muy grand bien. Otrosí, le ayudan a los bienes deste mundo -para haber salud et honra et riqueza et las otras bienandanzas del -mundo. Et estando en este bienaventurado estado, las obras que homne -ha de facer para haber la gloria del Paraiso, son así como limosna, et -ayuno, et oración, et romería, et todas obras de misericordia, pero -todas estas buenas obras para que homne por ellas haya la gloria del -Paraiso ha mester que se fagan en tres maneras: lo primero que faga -homne buena obra, lo segundo que la faga bien, lo tercero que la faga -por escogimiento. Et, señor Conde Lucanor, como quier que esto se puede -asaz bien entender, pero por que sea más ligero aun, decirvos lo he más -declarado. - -Facer homne buena obra es toda cosa que homne face por Dios, mas es -mester que se faga bien, et esto es, que se faga a buena entención, -non por vanagloria, nin por hipocresía, nin por otra entención, sinón -solamente por servicio de Dios: otrosí que lo faga por escogimiento, -esto es, que cuando hobiere de facer alguna obra, que escoja en su -talante, si es aquella buena obra o non, et desque viere que es buena -obra, que escoja aquella porque es buena et deje la otra que él -entiende et escoge que es mala. Et faciendo homne estas buenas obras, -et en esta manera, fará las obras que homne debe facer para haber -la gloria de Paraiso; mas por facer homne buena obra si la faz por -vanagloria o por hipocresía o por haber la fama del mundo, maguer que -faz buena obra, non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su -entendimiento bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha -et verdadera entención. Et a este tal contescerá lo que contesció al -senescal de Carcasona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, -porque non las fizo a buena nin a derecha entención, non le prestaron -para ir a Paraiso et fuese para el Infierno. Et si quisiéredes saber -cómo fué esto deste senescal fallarlo hedes en este libro en el -capítulo XL. - -Otrosí, para se guardar homne de las obras que homne puede facer para -ir al Infierno, ha mester de se guardar y de tres cosas: lo primero que -non faga homne mala obra, lo segundo que la non faga mal, lo tercero -que la non faga por escogimiento; ca non puede homne facer cosa que -de todo en todo sea mal sinón faciéndose asi: que sea mala obra, et -que se faga mal, et que se faga escogiendo en su entendimiento homne -que es mala, et entendiendo que es tal facerla a sabiendas, ca non -seyendo y estas tres cosas, non sería la obra del todo mala; ca puesto -que la obra fuese en si mala, si non fuese mal fecha, non faciéndola -escogiendo que era mala, non seríe del todo mala; ca bien así como non -sería la obra buena por seer buena en sí, si non fuese bien fecha et -por escogimiento, bien asi, aunque la obra fuese en sí mala, mala non -lo sería del todo si non fuese mal fecha et por escogimiento. Et asi -como vos digo por enjiemplo de senescal de Carcasona que fizo buena -obra, pero porque la non fizo bien non meresció haber nin hobo por -ello gualardón, asi vos daré otro enjemplo de un caballero que fué -ocasionado et mató a su señor et a su padre; como quier que fizo mala -obra, porque la non fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal nin -meresció haber por ello pena, nin la hobo. Et porque en este libro non -está escripto este enjiemplo, contarvos lo he aquí, et non escribo aquí -el enjiemplo del Senescal porque está escripto, como desuso es dicho: - - ---Asi acaesció: que un caballero había un fijo que era asaz buen -escudero. Et porque aquél señor con quien su padre vivía, non se guisó -de facer contra el escudero en guisa porque pudiese fincar con él, hobo -el escudero entre tanto de catar otro señor con quien visquiese. Et por -las bondades que en el escudero había et por cuanto bien le servió, -ante de poco tiempo fizol caballero. Et llegó a muy buen estado. Et -porque las maneras et los fechos del mundo duran poco en un estado, -acaesció así: que hobo desavenencia entre aquellos dos señores con -quien vivía el padre et el fijo, et fué en guisa que hobieron de lidiar -en uno. - -Et el padre et el fijo cada uno dellos estaba con su señor, et como las -aventuras acaescen en las lides, acaesció así, que el caballero, padre -del otro topó en lit con aquel señor con quien el su señor lidiaba et -con quien vivía su fijo, et por servir a su señor, et porque entendió -que si aquel fuese muerto o preso que su señor sería muy bien andante -et mucho honrado fué trabar dél tan recio que cayeron entramos en -tierra. Et estando sobre él por prenderle o por matarle su fijo que -andaba guardando a su señor et serviendol cuanto podía, desque vió a su -señor en tierra, conosció que aquel quel tenía era su padre. - -Si hobo ende grand pesar, non lo debedes poner en dubda, pero -doliéndose del mal de su señor comenzó a dar muy grandes voces a su -padre et a decirle, llamandol por su nombre: que dejase a su señor, ca -como quier que él era su fijo que era otrosí vasallo de aquel señor que -él tenía de aquella guisa, que si non lo dejase, que fuese cierto quel -mataría. - -Et el padre porque non lo oyó, o non lo guisó facer, non lo dejó. Et -desquel fijo vió a su señor en tal periglo et que su padre non lo -quería dejar, membrándose de la lealtad que había de facer, olvidó -et echó tras las cuestas el debdo et la naturaleza de su padre, et -entendió que si descendiese del caballo, que con la priesa de los -caballos que y estaban que por aventura ante que él pudiese acorrer, -que su señor que sería muerto: et llegó así de caballo como estaba, -todavía dando voces a su padre que dejase a su señor, et nombrando a su -padre et a si mismo. Et desque vió que en ninguna guisa non le quería -dejar, tan grand fué la cuita, et el pesar, et la saña que hobo, que -como vió que estaba su señor, que dió tan grand ferida a su padre por -las espaldas que pasó todas las armaduras et todo el cuerpo. Et aun tan -grand fué aquel desaventurado golpe que pasó a su señor el cuerpo et -las armás así como a su padre, et murieron entramos de aquel golpe. - -Otrosí, otro caballero de parte de aquel señor que era muerto, ante -que sopiese de la muerte de su señor, había muerto el señor de la otra -parte. Et así fué aquella lit de todas partes mala et ocasionada. - -Et desque la lit fué pasada et el caballero sopo la desaventura quel -acaesciera por matar en aquella ocasión a su señor et a su padre, -enderezó a casa de todos los reyes et grandes señores que había en -aquellas comarcas et trahendo las manos atadas et una soga a la -garganta, dicía a los reyes et señores que iba: que si ningún homne -merescía muerte de traidor por matar su señor et su padre, que la -merescía él; et que les pidía él por merced que cumpliesen en él lo -que fallasen quél merescía, pero si alguno dijiera que los matara por -talante de facer traición, que él se salvaría ende como ellos fallasen -que lo debía facer. - -Et desque los reyes et los señores sopieron cómo acaesciera el fecho, -todos tovieron que comoquier que él fuera muy mal ocasionado, que non -ficiera cosa porque meresciera haber ninguna pena, ante le preciaron -mucho et le fecieron mucho bien por la grand lealtad que ficiera en -ferir a su padre por escapar a su señor. Et todo esto fué porque, -comoquier que él fizo mala obra, non la fizo mal, nin por escogimiento -de facer mal. - - -Et asi, señor Conde Lucanor, debedes entender por estos enjiemplos -la razón porque las obras para que el homne vaya a Paraiso es mester -que sean buenas, et bien fechas, et por escogimiento. Et las por quel -homne ha de ir al Infierno conviene que sean malas, et mal fechas, et -por escogimiento; et esto que dice que sean bien fechas, o mal, et por -escogimiento es en la entención; ca si quier dijo el poeta: «Quicquid -agant hómines Intencio judicat omnes», que quiere decir: quequier -que los homnes fagan todos serán juzgados por la entención a que lo -ficieren. - -Agora, señor conde Lucanor, vos he dicho las maneras porque yo entiendo -que el homne puede guisar que vaya a la gloria del Paraiso et sea -guardado de ir a las penas del Infierno. Et aún porque entendades -cuanto engañado es el homne en fiar del mundo, nin tomar lozanía, nin -soberbia, nin poner grand esperanza en su honra, nin en su linaje, -nin en su riqueza, nin en su mancebía, nin en ninguna buena andanza -que en el mundo pueda haber, fablarvos he un poco en dos cosas porque -entendades que todo homne que buen entendimiento hobiese debía facer -esto que yo digo. - -La primera, qué cosa es el homne en si: et quien en esto cuidare -entendrá que non se debe el homne mucho presciar: la otra, qué cosa es -el mundo et cómo pasan los homnes en él, et qué gualardón les da de lo -que por él facen; quien de esto cuidare si de buen entendimiento fuere, -entendrá que non debría facer por él cosa porque perdiese el otro que -dura sin fin. - -La primera, qué cosa es el homne en sí; ciertamente esto tengo que -sería muy grave de decir todo, pero, con la merced de Dios, decirvos he -yo tanto que cumpla asaz para que entendades lo que yo vos quiero dar a -entender. - -Bien cred, señor conde, que entre todas las animalias que Dios crió en -el mundo, nin aun de las corporales, non crió ninguna tan complida, -nin tan menguada como el homne. Et el complimiento que Dios en él puso -non es por al sinón porquel dió entendimiento, et razón, et libre -albedrío, porque quiso que fuese compuesto de alma et de cuerpo; mas, -desta razón non vos fablaré más, que es ya puesto en otros logares asaz -complidamente en otros libros que don Johan fizo; mas, fablarvos he -en las menguas et vilezas que el homne ha en si, en cosas, tanto como -otras animalias; et en cosas, más que otra animalia ninguna. - -Sin dubda, la primera vileza que el homne ha en si, es la manera de -que se engendra, también de parte del padre como de parte de la madre, -et otrosí la manera cómo se engendra. Et porque este libro es fecho -en romance--que lo podrían leer muchas personas tambien homnes como -mujeres que tomarían vergüenza en leerlo, et aún non ternian por muy -guardado de torpedat al que lo mandó escribir,--por ende non fablaré -en ello tan declaradamente como podría, pero el que lo leyere, si muy -menguado non fuere de entendimiento, asaz entendrá lo que a esto cumple. - -Otrosí, después que es engendrado en el vientre de su madre non es -el su gobierno sinón de cosas tan sobejanas que naturalmente non -pueden fincar en el cuerpo de la mujer sinón en cuanto está preñada. -Et esto, quiso Dios que naturalmente hobiesen las mujeres aquellos -humores sobejanos en los cuerpos, de que se gobernasen las criaturas: -otrosí, el logar en que están, es tan cercado de malas humidades et -corrompidas, que sinón por una teliella muy delgada que crió Dios que -está entre el cuerpo de la criatura et aquellas humidades, que non -podría vevir en ninguna manera. - -Otrosí, conviene que sufra muchos trabajos et muchas cuitas en cuanto -está en el vientre de su madre. Otrosí, porque a cabo de los siete -meses es todo el homne complido et non le cumple el gobierno de -aquellos humores sobejanos de que se gobernaba en cuanto non había -mester tanto dél, por la mengua que siente del gobierno, quéjase; et si -es tan recio que pueda quebrantar aquellas telas de que está cercado, -non finca más en el vientre de su madre. Et estos tales son los que -nascen a siete meses et pueden tan bien vevir como si nasciesen a nueve -meses, pero si entonce non pueden quebrantar aquellas telas de que está -cercado, finca cansado et como doliente del grant trabajo que levó, et -finca todo el ochavo mes flaco et menguado de gobierno. Et si en aquel -ochavo mes nasce, en ninguna guisa non puede vevir. Mas, de que entra -en el noveno mes, porque ha estado un mes complido es ya descansado et -cobrado en su fuerza, et [en] cualquier tiempo que nasca en el noveno -mes cuanto por las razones dichas non debe morir; pero cuanto más -tomare del noveno mes, tanto es más sano et más seguro de su vida; et -aun dicen que puede tomar del deceno mes fasta diez días, et los que a -este tiempo llegan son muy más recios et más sanos, como quier que sean -más periglosos para sus madres. Et asi bien podedes entender, que por -cualquier destas maneras, por fuerza ha de sufrir muchas lacerias et -muchos enojos et muchos periglos. - -Otrosí, el periglo et la cuita que pasa en su nascimiento, en esto -non he porque fablar, ca non ha homne que non sepa que es muy grande -a maravilla. Otrosí, como quier que cuando la criatura nasce non ha -entendimiento porque lo sepa ese facer por si mismo, pero Nuestro Señor -Dios quiso que naturalmente todas las criaturas fagan tres cosas: la -una es llorar: la otra es que tremen: la otra es que tienen las manos -cerradas. Por el llorar se entiende, que vienen a morada en que ha de -vevir siempre con pesar et con dolor et que lo ha de dejar aún con -mayor pesar et con mayor dolor. Por el tremer se entiende, que viene a -morada muy espantosa, en que siempre ha de vivir con grandes espantos -et con grandes recelos, de que es cierto que ha de salir aún con mayor -espanto. Por el cerrar de las manos se entiende, que viene a morada en -que ha de vivir siempre cobdiciando más de lo que puede haber, et que -nunca puede en ella haber ningund complimiento acabado. - -Otrosí, luego que el homne es nascido, ha por fuerza de sofrir muchos -enojos et mucha laceria, ca aquellos paños con que los han de cobrir -por los guardar del frío, et de la calentura, et del aire a comparación -del cuero del su cuerpo, non ha paño, nin cosa que a él llegue por -blanda que sea, que non le paresca tan áspero como si fuese todo de -espinas. Otrosí, porque ellos non han entendimiento, nin los sus -miembros non son en estado, nin han complisión porque puedan facer -sus obras como deben, non pueden decir nin aun dar a entender lo que -sienten. Et los que los guardan et los crian, cuidan que lloran por -una cosa, et por aventura ellos lloran por otra, et todo esto les es -muy grant enojo et muy grant queja. Otrosí, de que comienzan a querer -fablar, pasan muy fuerte vida, ca non pueden decir nada de cuanto -quieren nin les dejan complir ninguna cosa de su voluntad, asi que en -todas las cosas han de pasar a fuerza de si et contra su talante. - -Otrosí de que van entendiendo, porque el su entendimiento non es aun -complido, cobdician et quieren siempre lo que les non aprovecha, o por -aventura que les es dañoso. Et los que los tienen en poder non gelo -consienten, et fácenles facer lo contrario de lo que ellos querían, -porque de los enojos non hay ninguno mayor que el de la voluntad; por -ende pasan ellos muy grand enojo et grand pesar. - -Otrosí, de que son homes, et en su entendimiento complido, lo uno por -las enfermedades, lo al por ocasiones et por pesares et por daños que -les vienen, pasan siempre grandes recelos et grandes enojos. Et ponga -cada uno la mano en su corazón, si verdat quisiere decir, bien fallará, -que nunca pasó día que non hobiese más enojos et pesares que placeres. - -Otrosí, de que va entrando la vejedat, ya esto non es de decir, ca -también del su cuerpo mismo como de todas las cosas que vee de todas -toma enojo, et por aventura todos los quel veen toman enojo dél. Et -cuanto más dura la vejez tanto más dura et cresce esto, et en cabo de -todo viene la muerte que se non puede escusar, et ella lo face partir -de si mismo et de todas las cosas que bien quiere, con grand pesar et -con grand quebranto. - -Et desto non se puede ninguno escusar et nunca se puede fallar buen -tiempo para la muerte; ca si muere el homne mozo, o mancebo, o viejo, -en cualquier tiempo le es la muerte muy cruel et muy fuerte para si -mismo et para los quel quieren bien. Et si muere pobre o lazdrado, de -amigos et de contrarios es despreciado; et si muere rico et honrado, -toman sus amigos grand quebranto, et sus contrarios grand placer, que -es tan mal como el quebranto de sus amigos. Et demás al rico contesce -como dijo el poeta: «Dives divitias» etc. que quiere decir: «Que el -rico ayunta las riquezas con grand trabajo, et poséelas con grand -temor, et déjalas con grand dolor.» - -Et asi podedes entender, que por todas estas razones, todo homne de -buen entendimiento que bien parase mientes en todas sus condiciones -debía entender que non son tales de que se debiese mucho presciar. - -Demas desto, segund es dicho desuso, el homne es más menguado que -ninguna otra animalia, ca el homne no ha ninguna cosa de suyo con que -pueda vevir, et las animalias todas son vestidas o de cueros, o de -cabellos, o de conchas, o de péñolas, con que se pueden defender del -frío et de la calentura et de los contrarios, mas el homne desto non ha -ninguna cosa, nin podría vevir si de cosas ajenas non fuese cubierto et -vestido. - -Otrosí, todas las animalias ellas se gobiernan que non han mester -que ninguno gelo apareje, mas los homnes non se pueden gobernar sin -ayuda de otri, nin pueden saber cómo pueden vevir si otri non gelo -muestra. Et aun en la vida que facen, non saben en ella guardar tan -complidamente como las animalias lo que les cumple para pro et para -salut de sus cuerpos. - -Et asi, señor Conde Lucanor, pues veedes manifiestamente que el homne -ha en sí todas estas menguas, parad mientes si face muy desaguisado en -tomar en si soberbia, nin lozanía desaguisada. - -La otra: que fabla del mundo, se parte en tres partes: la primera, qué -cosa es el mundo; la segunda cómo pasan los homnes en él; la tercera -qué gualardón les da de lo que por él facen. - ---Ciertamente, señor conde, quien quisiese fablar en estas tres maneras -complidamente, habría manera asaz para facer un libro, mas porque he -tanto fablado tomo recelo que vos et los que este libro leyeren me -ternedes por muy fablador o tomaredes dello enojo, por ende non vos -fablaré sinón lo menos que yo pudiere en esto, et facervos he fin a -este libro, et ruégovos que non me afinquedes más, ca en ninguna manera -non vos respondería más a ello, nin vos diría otra razón más de las que -vos he dicho. Et lo que agora vos quiero decir es esto: que la primera -de las tres cosas; qué cosa es el mundo: ciertamente esto seríe grand -cosa de decir, mas yo decirvos he lo que entiendo lo más brevemente que -pudiere. - -Este nombre del mundo, tómase de movimiento et de mudamiento, porque el -mundo siempre se mueve et siempre se muda, et nunca está en un estado, -nin él, nin las cosas que están en él son, et por esto ha este nombre. -Et todas las cosas que son criadas son mundo, mas él es criatura de -Dios et El lo crió cuando El tovo por bien et durará cuanto El toviere -por bien. Et Dios solo es el que sabe cuando se ha de acabar et qué -será despues que se acabare. - -La segunda, cómo pasan en él los homnes, otrosí sin dubda sería muy -grave de se decir complidamente. Et los homnes todos pasan en el mundo -en tres maneras: la una es, que algunos ponen todo su talante et su -entendimiento en las cosas del mundo, como en riquezas, et en honras, -et en deleites, et en complir sus voluntades en cualquier manera que -pueden non catando al sinón a esto, asi que dicen que en este mundo -pasasen ellos bien, ca del otro nunca vieron ninguno que les dijiese -cómo pasaban los que allá eran. La otra manera es, que otros pasan en -el mundo cobdiciando facer tales obras por que hobiesen la gloria del -Paraiso, pero non pueden partirse del todo de facer lo que les cumple -para guardar sus faciendas et sus estados, et facen por ello cuanto -pueden et, otrosí, guardan sus almas cuanto pueden. La tercera manera -es, que otros pasan en este mundo teniendose en él por estraños et -entendiendo que la principal razón para que el homne fué criado, es -para salvar el alma et pues nascen en el mundo para esto, que non deben -facer al, sinón aquellas cosas por que mejor et más seguramente pueden -salvar las almas. - -La primera manera, de los que ponen todo su talante et su entendimiento -en las cosas del mundo, ciertamente son estos tan engeñados [engañados] -et facen en ello tan sin razón et tan grand su daño et tan grand poco -seso; que non ha homne en el mundo que complidamente lo pudiese decir; -ca vos sabedes que non ha homne del mundo que diese por una cosa que -valiese diez marcos ciento, que todos non toviesen que era asaz de mal -recabdo; pues el que da el alma que es tan noble criatura de Dios, -al Diablo que es enemigo de Dios, et dal el alma por un placer o por -una honra que por aventura non le durará dos días--et por mucho quel -dure en comparación de la pena del Infierno en que siempre ha de durar -non es tanto como un día,--demás, que aun en este mundo aquel placer -o aquella honra o aquel deleite por que todo esto quiere perder, es -cierto quel durará muy poco, ca non ha deleite por grande que sea, que -de que es pasado, que non tome enojo dél, nin ha placer por grande que -sea que mucho pueda durar et que se non haya a partir tarde o aina con -grand pesar; nin honra por grande que sea, que non cueste muy cara -si homne quisiere parar mientes a los cuidados et trabajos et enojos -que homne ha de sofrir por la acrescentar et por la mantener. Et cate -cada uno et acuérdese lo quel contesció en cada una destas cosas; si -quisiere decir verdat, fallará que todo es asi como yo digo. - -Otrosí, los que pasan en el mundo cobdiciando facer porque salven las -almas, pero non se pueden partir de guardar sus honras et sus estados: -estos tales pueden errar et pueden acertar en lo mejor; ca si guardaren -todas estas cosas que ellos quieren guardar, guardando todo lo que -cumple para salvamiento de las almas aciertan en lo mejor et puédenlo -muy bien facer; ca cierto es, que muchos reis et grandes homnes et -otros de muchos estados guardaron sus honras et mantenieron sus estados -et faciéndolo todo, supieron obrar en guisa que salvaron las almas et -aun fueron sanctos, et tales como estos non pudo engañar el mundo, nin -les hobo a dar el gualardón que el mundo suele dar a los que non ponen -su esperanza en al sinón en él, et estos guardan las dos vidas que -dicen activa et contemplativa. - -Otrosí, los que pasan en este mundo teniéndose en él por estraños et -no ponen su talante en al sinón en las cosas por que mejor puedan -salvar las almas, sin dubda estas escogen la mejor carrera, et digo et -atrévome a decir que cierto estos escogen la mejor carrera porque desta -vida se dice en el Evangelio: que María escogió la mejor parte porque -la cual nuncal sería tirada. Et si todas las gentes pudiesen mantener -esta carrera, sin dubda esta sería la más segura et la más aprovechosa -para aquellos que lo guardasen; mas, porque si todos lo ficiesen sería -desfacimiento del mundo, et Nuestro Señor non quiere del todo que el -mundo sea de los homnes desamparado, por ende non se puede escusar que -muchos homnes non pasan en el mundo por estas tres maneras dichas. - -Mas, Dios por la su merced quiera que pasemos non por la segunda o -por la tercera destas tres maneras, et que vos guarde de pasar por la -primera; ca cierto es que nunca homne por ella quiso pasar que non -hobiese mal acabamiento. Et dígovos que desde los reis fasta los homes -de menores estados, que nunca vi homne que por esta manera quisiese -pasar que non hobiese mal acabamiento paral su cuerpo et que non fuese -en sospecha de ir la su alma a mal logar. Et siempre el Diablo que -trabaja cuanto puede en guisar que los homnes dejen la carrera de Dios -por las cosas del mundo, guisa de les dar tal gualardón--como cuenta -en este libro el capítulo tal--que dió el Diablo a don Martín que era -mucho su amigo. - -Agora, señor Conde Lucanor, demás de los enjiemplos et proverbios que -son en este libro vos he dicho asaz a mi cuidar para poder guardar -el alma, et aun el cuerpo, et la honra, et la facienda, et el estado, -et, loado sea Dios, segund el mio flaco entendimiento tengo que vos he -complido et acabado todo lo que vos dije. - - -Et asi pues, en esto fago fin a este libro: et acabolo don Johan en -Salmerón, lunes XII dias de junio, Era de mil et CCC et LXX et tres -años. - - -FIN - - -NOTA FINAL - - En la edición de Knust figuran, además: 1.º, un apólogo breve sobre - los verdaderos amigos; 2.º, otro largo que se titula _Capítulo LIII_: - «De la imaginación que puede sacar a homne de entendimiento, e non se - puede tornar de ligero sinon como aqui dise»; y 3.º, _Capítulo LIV_: - «De como la honra deste mundo no es sinon como sueño que pasa», del - que no se conserva el final. No se conocen estos dos últimos más que - por el códice del Conde de Puñonrostro, y su mismo editor D. Eugenio - Krapf (Vigo, 1902) no los consideró obras seguras de D. Juan Manuel. - - - - -VOCABULARIO - - - Acucia: diligencia, prisa. - Afincar: instar, apretar. - Aguisado: razonable, bien dispuesto. - Aína: presto. - Al: otra cosa. - Albuhera: estanque, alberca. - Alimania: alimaña. - Almejía: manto corto de tela basta. - Alongado: alejado. - Amos: ambos. - Andido: pretérito de andar. - Aponer: atribuir. - Aportar: adornar, componer. - Asañar: ensañarse. - Asmar: pensar. - Atan: tan. - Atramuces, atramices: altramuces. - Avés: apenas. - Ayuso: abajo. - - Barbacana: barrera en una fortaleza. - Beguina: beata, gazmoña. - - Ca: pues, porque. - Capiello: capillo, red para cazar conejos. - Catar: mirar, buscar. - Cativo: cautivo, ruin. - Cava: hoyo, foso. - Cobro: medio para conseguir un fin. - Complisión: complexión, disposición. - Conhortar: animar, reforzar. - Conquerir: conquistar. - Contrallar, contrallo: contrariar, contradición. - Connusco: con nosotros. - Convusco: con vos. - Cras: mañana. - Cuidar: pensar. - - Dende: desde. - Derranchado: descompuesto, desmandado. - Despender: gastar. - Donado: regalo. - Donario: donaire. - - Engeño: ingenio. - Escarnir: escarnecer. - Escatima: falta, defecto, agravio. - Esleer o esleir: elegir. - Estroir: destruir. - Estudo, estudieron: estuvo, estuvieron. - - Falaguero: halagüeño, halagador. - Fincar: quedar. - Finiestra: ventana. - Fiuza: confianza. - Forado: agujero. - - Gafedat, gafo: especie de lepra, leproso. - Gelo-a: se lo-a. - Golfin: ladrón en cuadrilla. - Gruas: grullas. - Guarescer: curar. - Guisar: gobernar, componer. - - Hía: pretérito imperfecto de haber. - Home, homne: hombre. - - Ijadas: cavidades entre las costillas falsas y los huesos de las caderas. - Indio: color azul. - Infinta: fingimiento. - - Laceria: desdicha. - Lazdrado: desdichado. - Ledo: alegre, contento. - Lieve (se): se levante. - Logrero: acaparador. - Lueñe: lejano. - - Maguer: aunque. - Maltraer: maltratar, reprochar. - Melicina: medicina. - - Palancada: golpe dado con palanca. - Pavón: pavo real. - Penas: plumas. - Péñolas: ídem. - Periello: peligro. - Pieza: porción, pedazo. - Pihuela: correas con que se aseguran las patas de los halcones. - Poridat: secreto. - Porné: futuro de poner. - Premia: apremio, fuerza. - Prieto: negro. - Puñar: pugnar. - - Quequier: cualquiera. - Qui: quien. - - Raer: pelar, rasurar. - Rafez o rahez: vil, barato. - Recabdo: razón. - Recudir: acudir, responder. - Retraer: recordar. - - Sacre: ave de rapiña semejante al jerifalte. - Sedie: se sentaba. - Seso: consejo, parecer. - Siede: se sienta. - Sobejano: excesivo, sobrante. - Sortero: brujo. - - Tanga: subj. de tocar. - Terné, ternía: tendré, tendría. - Terrería: astucia. - Trebejar, trebejo: jugar, juego, burla. - Tuerto: desaguisado. - - Ufana: ufanía, vanagloria. - - Vegada: vez. - Vegambre: veneno. - Viso: apariencia, vista. - Visquiese: viviese. - - Y: allí, en esto. - - - - -ÍNDICE - - - Págs. - - PRÓLOGO 7 - - BIBLIOGRAFÍA 17 - - - EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS 19 - - PRÓLOGO 23 - - - PRIMERA PARTE.--Exemplos: - - I.--De lo que contesció a un Rey con un su privado 26 - - II.--De lo que contesció a un homne bueno con su fijo 34 - - III.--Del salto que fizo el rey Richalte de Englaterra en la mar - contra los moros 39 - - IV.--De lo que dijo un genovés a su alma cuando se hobo de morir 47 - - V.--De lo que contesció a un raposo con un cuervo que tenía un - pedazo de queso en el pico 50 - - VI.--De lo que contesció a la golondrina con las otras aves - cuando vió sembrar el lino 54 - - VII.--De lo que contesció a una mujer quel dicían doña Truhana 57 - - VIII.--De lo que contesció a un homne que habían de alimpiar - el fígado 59 - - IX.--De lo que contesció a los dos caballeros con el león 61 - - X.--De lo que contesció a un homne que por pobreza et mengua - de otra vianda, comía atramuces 65 - - XI.--De lo que contesció a un Deán de Sanctiago con D. Yllán, - el grand maestro de Toledo 68 - - XII.--De lo que contesció a un raposo con un gallo 75 - - XIII.--De lo que contesció a un homne que tomaba perdices 80 - - XIV.--Del miraglo que fizo Sancto Domingo cuando predicó sobre - el logrero 82 - - XV.--De lo que contesció a don Lorenzo Suarez sobre la cerca - de Sevilla 85 - - XVI.--De la repuesta que dió el conde Ferrant Gonzales a Nuño - Laynes su pariente 91 - - XVII.--De lo que contesció a un homne que había muy grant - fambre, quel convidaron otros muy flojamente a comer 93 - - XVIII.--De lo que contesció a don Pedro Melendez de Valdés - cuando se le quebró la pierna 95 - - XIX.--De lo que contesció a los cuervos con los buhos 99 - - XX.--De lo que contesció a un Rey con un homne quel dijo que - faría alquimia 103 - - XXI.--De lo que contesció a un rey mozo con un muy grant - filósofo a qui lo encomendara su padre 108 - - XXII.--De lo que contesció al león et al toro 113 - - XXIII.--De lo que facen las formigas para se mantener 118 - - XXIV.--De lo que contesció a un rey que quería probar a tres - sus fijos 121 - - XXV.--De lo que contesció al conde de Provencia, cómo fue - librado de la prisión por el consejo que le dió Saladín 127 - - XXVI.--De lo que contesció al arbol de la Mentira 138 - - XXVII.--De lo que contesció a un Emperador et a don Alvarhañez - Minaya con sus mujeres 144 - - XXVIII.--De lo que contesció en Granada a don Lorenzo Suarez - Gallinato 160 - - XXIX.--De lo que contesció a un raposo que se echó en la calle - et se fizo muerto 164 - - XXX.--De lo que contesció al Rey Abenabet de Sevilla con - Ramaiquía su mujer 167 - - XXXI.--Del juicio que dió un cardenal entre los clérigos de - París et los fraires menores 170 - - XXXII.--De lo que contesció a un rey con los burladores que - ficieron el paño 172 - - XXXIII.--De lo que contesció a un falcón sacre del infante - don Manuel con una águila et una garza 178 - - XXXIV.--De lo que contesció a un ciego que adestraba a otro 181 - - XXXV.--De lo que contesció a un mancebo que casó con una mujer - muy fuerte et muy brava 183 - - XXXVI.--De lo que contesció a un mercadero cuando falló su - mujer et su fijo durmiendo en uno 190 - - XXXVII.--De la respuesta que dió el conde Ferrant Gonsales a - sus gentes despues que hobo vencido la batalla de Facinas 194 - - XXXVIII.--De lo que contesció a un homne que iba cargado de - piedras preciosas et se afogó en el rio 196 - - XXXIX.--De lo que contesció a un homne con la golondrina et - con el pardal 198 - - XL.--De las razones por que perdió el alma un Siniscal de - Carcasona 200 - - XLI.--De lo que contesció a un rey de Córdoba quel dicían - Alhaquen 204 - - XLII.--De lo que contesció a una falsa beguina 208 - - XLIII.--De lo que contesció al Bien et al Mal, et al cuerdo - con el loco 215 - - XLIV.--De lo que contesció a don Pero Núñez el Leal et a don - Roy Gomez Zavallos et a don Gutier Roiz de Blaquiello con el - conde don Rodrigo el Franco 221 - - XLV.--De lo que contesció a un homne que se fizo amigo et - vasallo del Diablo 227 - - XLVI.--De lo que contesció a un filósofo que por ocasión entró - en una calle do moraban malas mujeres 233 - - XLVII.--De lo que contesció a un moro con una su hermana que - daba a entender que era muy medrosa 239 - - XLVIII.--De lo que contesció a uno que probaba sus amigos 243 - - XLIX.--De lo que contesció al que echaron en la isla desnuyo - cuandol tomaron el señorío que tenía 250 - - L.--De lo que contesció a Saladín con una dueña mujer de un su - vasallo 253 - - LI.--Lo que contesció a un Rey cristiano que era muy poderoso - et muy soberbio 267 - - - SEGUNDA PARTE. 279 - - TERCERA PARTE. 291 - - CUARTA PARTE. 298 - - QUINTA PARTE. 304 - - VOCABULARIO. 333 - -*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK EL CONDE LUCANOR *** - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the -United States without permission and without paying copyright -royalties. 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Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without -widespread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. 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Hart was the originator of the Project -Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of -volunteer support. - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. - -Most people start at our website which has the main PG search -facility: www.gutenberg.org - -This website includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/old/65738-0.zip b/old/65738-0.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 2f2f697..0000000 --- a/old/65738-0.zip +++ /dev/null diff --git a/old/65738-h.zip b/old/65738-h.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index f0d219c..0000000 --- a/old/65738-h.zip +++ /dev/null diff --git a/old/65738-h/65738-h.htm b/old/65738-h/65738-h.htm deleted file mode 100644 index 6011b01..0000000 --- a/old/65738-h/65738-h.htm +++ /dev/null @@ -1,11032 +0,0 @@ -<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" - "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> -<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es"> - <head> - <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; 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You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online -at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. 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J. SÁNCHEZ CANTÓN</p> - - <div class="figcenter mt3"> - <img style="width: 6em; height: auto;" - src="images/logo.jpg" - alt="Logotipo del editor" /> - </div> - <p class="g5 asc mt3">MCMXX</p> - <p class="g2 ws1 smcap">Editorial “Saturnino Calleja” S. A.</p> - <p class="g2 ws1 smcap">Casa Fundada el año 1876</p> - <p class="g5 mt05 asc">MADRID</p> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="tit pt6"> - <p><span class="pagenum" id="Page_6">p. 6</span></p> - <p class="fs90">PROPIEDAD</p> - <p class="fs90 ws1 mt05">DERECHOS RESERVADOS</p> - <p class="fs90 ws1 asc mt1">COPYRIGHT, 1920 BY</p> - <p class="fs90 ws1 mt05">EDITORIAL «SATURNINO CALLEJA», S. A.</p> - <p class="fs75 dcha ws1 mt6">Imp. Jaime Ratés.—Madrid.</p> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_00"> - <p><span class="pagenum" id="Page_7">p. 7</span></p> - <h2 class="nobreak g3">PRÓLOGO</h2> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">«E</span><span -class="smcap">stando</span> el año pasado en la corte de su Magestad, -vino a mis manos este libro del conde Lucanor, que por ser de autor tan -ilustre me aficioné a leerle, y comencé luego a hallar en él un gusto -de la propriedad y antigüedad de la lengua castellana, que me obligó -a comunicarlo a los ingenios curiosos y aficionados a las cosas de su -nación; porque juzgaba ser cosa indigna que un Príncipe tan discreto y -cortesano y de la mejor lengua de aquel tiempo, anduviese en tan pocas -manos.»</p> - -<p>Estas palabras, que Gonzalo Argote de Molina puso a la cabeza de -la primera edición del <i>Conde Lucanor</i> en 1575, no han perdido -actualidad; el «libro de los buenos consejos» es en nuestros días más -famoso que leído, y no ha alcanzado la difusión de que es merecedor; -ni edición crítica, ni popular y legible de él se ha impreso hasta -hoy; y quien desee leerlo ha de acudir a los indigestos volúmenes de -la Biblioteca de Autores Españoles, ya que las lindas impresiones de -Krapf<span class="pagenum" id="Page_8">p. 8</span> son costosas y -raras como libros de bibliófilo, y la de Knust es inasequible a la -mayoría.</p> - -<p>A dar un texto de lectura fácil y de tamaño cómodo viene esta -edición, que por no estar hecha para «los hombres que saben», carece -de todo aparato erudito y de todo empeño de exactitud paleográfica; -acéptase en ella, como base, el texto central de Knust, que reproduce -el manuscrito más completo, y se moderniza la ortografía—según uso de -esta Biblioteca—siguiendo, en especial, la pauta que ha hecho legible a -todos el <i>Calila y Dimna</i>.</p> - -<p>Es el <i>Conde Lucanor</i> un «exemplario», pero el más bello que -se haya escrito nunca; «comparte con el <i>Decamerón</i> la gloria de -haber creado la prosa novelesca de Europa», con la ventaja, por parte -de la obra del nieto del Rey Santo, de estar terminada ya trece años -antes de la peste de Florencia (1348), ocasión de que fuesen narrados -los cien inmortales cuentos de Boccaccio.</p> - -<p>Se desarrolla la obra en forma de conversación entre un Príncipe, -el Conde Lucanor, y su consejero Patronio; las características de -Lucanor apenas se declaran en el libro; era señor de vasallos y de -estados grandes y estaba en edad no muy moza; las dudas que en su -espíritu surgen por asuntos de gobierno o del continuo trato del mundo, -resuélvelas su consejero con ejemplos, de los que extrae a su fin -sendas reflexiones provechosas condensadas en graciosos <i>viesos</i>. -Esto en la primera parte, que consta de cincuenta y un ejemplos<a -id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>.<span -class="pagenum" id="Page_9">p. 9</span> Las tres o las cuatro restantes -son de interés y valor muy escasos. La segunda comienza por un -razonamiento «por amor de Don Jaime Señor de Xérica», gran amigo de -Don Juan Manuel, que le pidió escribiese «más oscuro»; siguen cien -proverbios, en su mayor parte lugares comunes de la filosofía moral de -la época, expresados a veces con raro acierto y concisión; análoga es -la tercera parte (que hasta hoy se ha impreso siempre comprendida en -la segunda, y que en esta edición se desglosa, siguiendo el parecer -de Doña María Goyri de Menéndez Pidal). La cuarta (tercera en las -anteriores impresiones), por una infantil ocurrencia de D. Juan Manuel -es punto menos que ininteligible; queriendo hablar «oscuro» y «menos -declarado», trueca en completo desorden las palabras, y resultan -logogrifos las más vulgares moralidades; la quinta parte (antes cuarta) -está constituída por unos amenos razonamientos teológicos: entre -ellos figura un bello apólogo. Desde la parte segunda la conversación -del Conde y Patronio casi se pierde en un continuo monólogo del -consejero.</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_1" href="#FNanchor_1" class="label">[1]</a> En el -Códice Puñonrostro figuran dos apólogos, que seguramente no son obra -de D. Juan Manuel, pero están hermosamente escritos; uno de ellos, -según Menéndez y Pelayo, es el cuento de «El durmiente despierto» de -las <i>Mil y una noches</i>. El mismo Menéndez y Pelayo no cree tampoco -obra de D. Juan Manuel el ejemplo cincuenta.</p> - -</div> - -<p>El lunes 12 de Junio de 1335, estando en su castillo de Salmerón, -ganado a los moros, en tierra de Murcia, firma D. Juan Manuel la última -hoja del libro<span class="pagenum" id="Page_10">p. 10</span> de -Patronio, comenzado quizá dos o tres años antes. Andaba el Príncipe -moralista y guerrero en los cincuenta y tres de su edad al acabar su -obra maestra, pues él mismo declara había nacido «en Escalona, martes -cinco de Mayo, era de mil et CCC et XX años» (1282 de Cristo).</p> - -<p>Hijo del Infante Don Manuel y de su segunda mujer Doña Beatriz de -Saboya, desde su nacimiento fué Señor de Peñafiel<a id="FNanchor_2" -href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a> y gozó del singular -privilegio de armar caballeros; a los doce años, su primo Sancho IV le -manda a Murcia como Adelantado Mayor de la Frontera, y venturoso en las -armas, derrota en Vera a los moros; plácele tanto al Rey esta juvenil -victoria, que cuando D. Juan descansaba en el invierno en su señorío, -va a visitarle, y encontrando desmantelada y pobre la fortaleza, le -hace merced de dineros para que pueda reedificar el castillo, que aun -hoy señorea el Duratón y el Duero.</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_2" href="#FNanchor_2" class="label">[2]</a> La -donación de Peñafiel a D. Juan, fué en el mismo año de su nacimiento. -En 1318 fundó el Convento de Dominicos donde se enterró. En 1345 -reedificó parte de las fortificaciones. Para el estado actual -del castillo y del convento, vid. Ortega y Rubio: <i>Los pueblos -de la provincia de Valladolid</i>, t. II, páginas 230 y 55; y el -<i>Boletín</i> de la Sociedad Castellana de Excursiones, t. I, 1903, -páginas 61 y siguientes.</p> - -</div> - -<p>Sería interminable referir por menor la vida de Don Juan Manuel; -tres veces casado, suegro de dos reyes, y a nadie fiel por largo -tiempo; su política fué un perpetuo cambiar; no hubo disensión en las -tristes minoridades del Rey Emplazado y de Alfonso el onceno<span -class="pagenum" id="Page_11">p. 11</span> en que no jugase papel -preponderante; su lealtad a la prudente Doña María de Molina, que tanto -le encargara Sancho <i>el Bravo</i> en su lecho de muerte, flaqueó más -de una vez; y ya se le ve al lado del revoltoso Infante Don Pedro; ya -al de Don Juan <i>el Tuerto</i>; ya al del Infante de la Cerda; ya, en -fin, se «desnatura» hasta tres veces, y en una llega a hacer alianza -con el Rey moro de Granada contra su natural Señor.</p> - -<p>No eran los tiempos sazón de leales; y los hijos de los Infantes de -Castilla, como decía el Arzobispo de Santiago D. Rodrigo del Padrón, -«fuera mejor si fueran mejores, et nunca fallamos que fueran muy -buenos»; y D. Juan Manuel en su vida era un hombre de su época, hacía -lo que todos; «recelamos—seguía diciéndole el buen Don Rodrigo—que non -queredes fincar sólo, et queredes facer como los otros».</p> - -<p>En 1335, por la amenaza de la invasión almohade, apacíguanse un -tanto las luchas de Castilla, y Don Juan Manuel, reconciliado con -Alfonso XI, aprovecha quizá aquel alto en su constante pelear, y recoge -en el <i>Libro de Patronio</i> la experiencia que el tráfago de la vida -inquieta había sedimentado en su espíritu, y la varia lectura que había -sido su consuelo en el chocar de odios, ambiciones e intereses de que -era semillero Castilla toda.</p> - -<p>Mas pronto se rompe de nuevo la tregua, y Don Juan, solo con -sus vasallos, lucha cuatro años contra el Rey; lógrase, por fin, -el 10 de Junio de 1340 cumplida paz, la «más honrada que nunca -se falla que la<span class="pagenum" id="Page_12">p. 12</span> -hobiese home en España». Como varón de consejo acompaña al Rey a -las gloriosas jornadas del Salado y Algeciras, y al fin de sus -días aún se oye su voz autorizada en las Cortes de Alcalá, de las -que salió el «Ordenamiento»<a id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" -class="fnanchor">[3]</a>. Era entonces D. Juan tan poderoso, que «podía -ir del regno de Navarra hasta el regno de Granada, posando cada noche -en villa cercada et castillos suyos». En sus últimos tiempos placíale -vivir en Peñafiel, y en los buenos días del otoño bajaría de su -castillo, y rodeado de sus deudos y de discretos «fraires predicadores» -de su convento, en alguna olmeda de la ribera del Duratón, contaría -el anciano, despaciosamente, algún «exemplo», sazonado con avisos y -moralidades «de mucha sciencia».</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_3" href="#FNanchor_3" class="label">[3]</a> Varón -de consejo y de resolución, tal era el común sentir acerca de D. Juan -Manuel; muchos años después de su muerte, cuando Don Fernando, Infante -de Castilla, después Rey de Aragón, tenía puesto cerco a Antequera, -habiendo dudas en los caudillos de si aventurarse o no a tomar una -áspera sierra que era de moros, exclamó el Infante: «Por cierto mengua -face aquí mi bisabuelo Don Juan Manuel.» Lo cuenta Argote de Molina.</p> - -</div> - -<p>La fecha de su muerte se desconoce, pero hubo de acaecer -antes de Agosto de 1349, en que ya se titulaba Señor de -Villena su hijo Fernando<a id="FNanchor_4" href="#Footnote_4" -class="fnanchor">[4]</a>.</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_4" href="#FNanchor_4" class="label">[4]</a> Quien -desee saber más noticias de la vida del nieto de San Fernando, consulte -el t. III de la <i>Historia Crítica</i> de Amador de los Ríos, y no -eche en olvido el consejo de Argote: «el lector puede ver la crónica -del Rey Don Alonso XI, donde muy particular memoria del se hace». La -crónica de Alonso XI en la Biblioteca de Rivadeneyra, t. LXVI. El Señor -Jiménez Soler prepara hace años un estudio acerca de D. Juan Manuel.</p> - -</div> - -<p>El alma de D. Juan Manuel, los hechos de su<span class="pagenum" -id="Page_13">p. 13</span> vida, y sobre todo sus obras, nos la muestran -tal cual fué, con todos sus defectos—que eran los de su tiempo—, con -todas sus excelsas cualidades, a muy pocos discernidas; cómo fué su -cuerpo, lo sabemos también; en una oscura capilla de la Claustra de -la Catedral de Murcia figuran su retrato y el de su hija la Reina -de Castilla Doña Juana, como orantes en un retablo firmado por el -pintor modenés del siglo XIV Barnabas de Mutina<a id="FNanchor_5" -href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>. Don Juan Manuel, de barba -y cabellos canos y luengos, viste túnica de grana, está de hinojos ante -Santa Lucía; es éste quizá el primer retrato pintado que de un escritor -español se conserva: sus ojos son hermosos y rasgados, fina y larga -la nariz; nobles las facciones, que expresan inteligencia, energía y -desengaño.</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_5" href="#FNanchor_5" class="label">[5]</a> Al lado -opuesto, y orante también, una dama coronada, Doña Juana Manuel, hija -de Don Juan, y mujer de Enrique II. Creíase en Murcia eran retratos de -los Reyes Católicos; al ilustre arqueólogo señor González Simancas se -debe la verdadera identificación; el retablo es una obra importantísima -firmada en Génova por un pintor modenés llamado Bernabé, que firma -varios cuadros de 1367 a 1376; nacido en Módena, pintó allí entre 1364 -a 1380, en Génova en 1364, 70, 80 y 83 en Pisa y en el Piamonte. (Vid. -Tormo, <i>Cultura Española</i> (1907), VII, pág. 849.) Corrado Ricci -(<i>The Burlington Magazine</i>, «Barnaba da Modena», Noviembre de -1913) desconoce la noticia del retablo de Murcia.</p> - -</div> - -<p>Mucho escribió D. Juan Manuel—Historia, Caza, Política, Moral, -Teología...—increíble parece hubiera vagar para ello quien hizo reales -los versos del Romancero</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Mis arreos son las armas,</div> - <div class="verse indent0">mi descanso el pelear.</div> - </div> -</div> -</div> - -<p><span class="pagenum" id="Page_14">p. 14</span></p> <p>El ambiente -de la corte, a pesar del amor a la cultura de Alfonso X y Sancho IV, -no era muy propicio al constante cultivo de las letras, y D. Juan -Manuel era motejado por los grandes señores de la época, a los cuales -contestaba con frase que hoy mismo pudiera repetir: «pienso que es -mejor pasar el tiempo en facer libros que en jugar a los dados o facer -otras cosas viles».</p> - -<p>Tuvo Don Juan Manuel conocimiento de todo el saber de su siglo<a -id="FNanchor_6" href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>; mas su -inclinación le llevaba a la Historia y a las «historias»; no hubo -colección de cuentos cristianos y orientales que no conociese y que -en su memoria no dejase profunda huella, y tan bien se fundían en su -espíritu las fábulas de lejana estirpe budista, las consejas y leyendas -de Occidente y los sucedidos casi contemporáneos, que con razón dijo -de él Rosenkranz: «fué el intermediario entre la novelística oriental -y la de Occidente». Tan varias son las fuentes de sus cuentos, que, al -decir de Menéndez y Pelayo, «parece imposible reunirlas en tan corto -espacio»,<span class="pagenum" id="Page_15">p. 15</span> no hay en el -<i>Conde Lucanor</i> ningún relato original; como tampoco lo hay en el -<i>Decamerón</i>; la grande originalidad está en el estilo. Al fin de -cada cuento encontrará el lector algunas notas acerca de su origen y -difusión, en las que claramente se verá lo que aquí se advierte; Knust, -en su edición, ilustra minuciosamente las fuentes de cada apólogo, pero -acaso extrema los detalles y olvida a veces datos que creo de interés -anotar.</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_6" href="#FNanchor_6" class="label">[6]</a> A mi -docto amigo el R. P. Guillermo Vázquez, de la Orden de la Merced, -debo la noticia de un maestro de D. Juan Manuel. En el fol. 88 del t. -XLIII de la colección Salazar, en la Academia de la Historia, se halla -copia de un epitafio del monasterio de la Trinidad, de Toledo; dos -partes tiene la inscripción: latina una, en romance la segunda; casi -sin sentido la primera; de ella se deduce era el muerto de estirpe -«inclita portugalensis»; los renglones castellanos dicen: <i>Finó -Martín Fernández Pantoja, ayo de Don Juan, fijo del Infante Don Manuel, -a cinco dias de marzo, era de M. CCC XXVII</i> (1289). Tal vez alguno -de los cuentos y consejos de Patronio son recuerdo de las lecciones de -este hasta hoy desconocido maestro de la niñez de Don Juan Manuel.</p> - -</div> - -<p>La lengua de D. Juan Manuel es la misma de Alfonso <i>el Sabio</i>; -lengua pulida y cortesana ya, en medio de su ingenuidad; está libre -de todo amaneramiento retórico; fué el primer escritor de nuestra -Edad Media que tuvo estilo en prosa, como fué el Arcipreste de Hita -el primero que lo tuvo en verso, y se nos muestra como un estilista -superior, en frase del señor Menéndez Pidal.</p> - -<p>También hizo versos D. Juan Manuel: un libro de <i>Cantares</i>, que -se ha perdido, y los que pone al fin de cada ejemplo en el <i>Conde -Lucanor</i>, no muy sonoros y <i>numerosos</i>; pero, como advierte -Doña María Goyri, «Don Juan no medía los versos, contaba las sílabas, -admitiendo siempre el hiato, y únicamente se permitía apocopar algún -verbo o elidir algún pronombre».</p> - -<p>La sobriedad, el poner las cosas «en las menos palabras que puedan -ser» fué su preocupación, como observa D. Ramón Menéndez Pidal.</p> - -<p>Lo que más encanta en su estilo es la ingenuidad, nunca candorosa; -siempre hay en él unos adarmes de<span class="pagenum" id="Page_16">p. -16</span> malicia amable, y en muchos cuentos un fondo de humorismo -raras veces amargo; se ve siempre al gran señor superior a su tiempo, -y para quien las cosas de este mundo no guardan secretos, que con -mirada serena, un tanto escéptica, analiza las acciones de los hombres -y adoctrina sin empacho de moral acerca del camino que en la vida se -ha de seguir; y todo esto con una expresión limpia de groserías y -complacencias de bajos gustos; con justeza anota Menéndez y Pelayo que -«para no escribir en el siglo XIV como Boccacio o como el Arcipreste de -Hita, se necesitaba una exquisita delicadeza de alma, una repugnancia -instintiva a todo lo feo y villano, que es condición estética, a la par -que ética, de espíritus valientes».</p> - -<p>En el <i>Conde Lucanor</i>—dice <i>Azorín</i>—«todo es sencillo, -limpio y claro», Don Juan Manuel «lo escribe atentamente con el gesto -sereno del Erasmo retratado por Holbein». «Cuando acaba de escribir uno -de sus capítulos, se levanta, da unos paseos por la estancia, contempla -sus libros, echa un vistazo por la ventana al paisaje. Desde la ventana -se descubre el severo y noble campo de Castilla; una serranía azulina -con cimas blancas cierra el horizonte; hasta la línea azul se extiende -una campiña suavemente ondulada por los oteros y recuestos.»</p> - -<p class="firma"><span class="smcap">F. J. Sánchez Cantón.</span></p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_01"> - <p><span class="pagenum" id="Page_17">p. 17</span></p> - <h2 class="nobreak g2">BIBLIOGRAFÍA</h2> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">D</span><span -class="smcap">el</span> Conde Lucanor se conservan cinco códices, -ninguno contemporáneo; el único completo es el 6376 (ant. S-34) de -la Biblioteca Nacional; consta de las cuatro partes (cinco, como ha -probado Doña María Goyri).</p> - -<p>La edición <i>princeps</i> fué publicada por Argote de Molina en -1575 en Sevilla. Reproducciones de ella son: las de Madrid, 1642, -Stuttgart, 1839, y Barcelona, 1853, con prólogo de Milá y Fontanals; en -estas cuatro ediciones sólo se publicó la primera parte.</p> - -<p>En la Biblioteca de Autores Españoles, t. LI, por Gayangos, se -publicó ya el texto completo, dividido en cuatro partes. Texto que -se reprodujo en dos bellos tomitos por Krapf en Vigo en 1898. Otra -imprimió en 1900.</p> - -<p>En 1900, Adolf Birch-Hirschfeld publicó las notas y texto (del S-34 -con variantes) que Knust preparaba para publicar una edición crítica, -que murió sin terminar; de esto dependen los defectos de que adolece la -publicación, que, sin embargo, es la única hasta ahora utilizable; al -fin van eruditas ilustraciones sobre el origen y descendencia de los -cuentos; de ellas hemos entresacado algunas notas.</p> - -<p>En fin, en 1902, el citado Krapf publicó en Vigo una escrupulosa -edición de la primera parte—más dos interesantes cuentos que no son de -D. Juan Manuel—, según un códice que fué de los Condes de Puñonrostro -y pertenece hoy a la Academia Española, quizá la más antigua redacción -del Conde Lucanor. Completaremos la edición con estos dos cuentos.</p> - -<p>Últimamente, en 1914, el Sr. Tenreiro ha publicado un bello arreglo, -para niños, de varios cuentos del Conde Lucanor, modernizando el estilo -y aun el asunto; y <i>Azorín</i> ha interpretado maravillosamente los -ejemplos de Don Illán, el raposo y el cuervo,<span class="pagenum" -id="Page_18">p. 18</span> y Don Alonso Pérez de Valdés, en <i>Lecturas -españolas</i>. (Vid. en las <i>Páginas Escogidas</i> de esta -Biblioteca.)</p> - -<p>Sobre la vida y obras de D. Juan Manuel véanse la biografía de -Argote en su edición, los prólogos de Milá y Fontanals y Gayangos a -sus impresiones, de Puibusque a su traducción al francés; Amador de -los Ríos, <i>Historia crít. de la lit. esp.</i>, t. III, páginas 204 -y 55; Knust, prólogo y notas a su ed.; M. Goyri de Menéndez Pidal, -<i>Romania</i>, XXIX, páginas 600-602, y <i>Rev. de Archivos</i>, t. -VII, pág. 320; Bonilla, <i>Anales de la lit.</i>, cap. I, pág. 258; -Hanssen, Notas a la versificación de D. Juan Manuel; <i>Anales de la -Universidad de Chile</i>, 1902; <i>Bulletin Hispanique</i>, t. IV, núm. -4.º; Menéndez y Pelayo, <i>Orígenes de la Novela</i>, t. I, y Menéndez -Pidal, <i>Antología de prosistas castellanos</i>, Madrid, 1917, páginas -28-30.</p> - -<p>Es de advertir que se conserva un autógrafo de D. Juan Manuel; es -una carta al Rey, en la que se transparenta su alma noble y cauta a la -vez, publicada en facsímil por el Sr. Jiménez Soler, en la <i>Revue -Hispanique</i>, t. XIV, pág. 606.</p> - - -<div class="chapter pt6" id="Cap_02"> - <hr class="chap" /> - <p><span class="pagenum" id="Page_19">p. 19</span></p> - <h2 class="nobreak lh150 ws1">EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS</h2> - <p class="centra fs90 lh150 ">DEL</p> - <p class="centra fs150 lh150 ws1">CONDE LUCANOR</p> - <p class="centra fs90 lh150 ws2">ET DE</p> - <p class="centra fs150 lh150">PATRONIO</p> - <hr class="chap" /> -</div> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_03"> - <p><span class="pagenum" id="Page_21">p. 21</span></p> - <h2 class="nobreak ws1">EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS DEL CONDE LUCANOR - ET DE PATRONIO</h2> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">E</span><span -class="smcap">ste</span> libro fizo don Johan, fijo del muy noble -infante don Manuel, deseando que los homes ficiesen en este mundo -tales obras, que les fuesen aprovechosas de las honras, et de las -faciendas, et de sus estados; et fuesen más allegados a la carrera -por que pudiesen salvar las almas. Et puso en él los enxiemplos más -aprovechosos que él sopo de las cosas que acaescieron, por que los -homes puedan facer esto que dicho es. Et seria maravilla, si de -cualquier cosa que acaezca a cualquier homne, non fallare en este libro -su semejanza que acaesció a otro.</p> - -<p>Et porque don Johan vió et sabe, que en los libros contescen muchos -yerros en los trasladar—cuidando por la una letra que es la otra, en -escribiéndolo, múdase toda la razón, et por aventura confóndese—et -los que despues fallan aquello escripto, ponen la culpa al que fizo -el libro; et porque don Johan se receló desto, ruega a los que -leyeren cualquier libro que fuere trasladado del que él compuso, o de -los libros que él fizo, que si fallaren alguna palabra mal puesta, -que non<span class="pagenum" id="Page_22">p. 22</span> pongan la -culpa a él, fasta que vean el libro mismo que don Johan fizo, que es -emendado, en muchos lugares, de su letra. Et los libros que él fizo, -son estos que él ha fecho fasta aqui: <em class="gesperrt">La Cronica -abreviada, El Libro de los Sabios, El Libro de la Caballeria, El -Libro del Infante, El Libro del Caballero et del Escudero, El Libro -del Conde, El Libro de la Caza, El Libro de los Engeños, El Libro de -los Cantares</em>. E estos <em class="gesperrt">Libros</em> estan en -el monesterio de los Fraires Predicadores que él fizo en Peñafiel. -Pero, desque vieren los libros que él fizo, por las menguas que en -ellos fallaren, non pongan la culpa a la su entención, mas pónganla -a la mengua del su entendimiento, porque se atrevió a se entremeter -a fablar en tales cosas. Pero, Dios sabe, que lo fizo por entención -que se aprovechasen de lo que él diría las gentes que non fuesen muy -letrados, nin muy sabidores. Et por ende, fizo todos los sus libros en -romance, et esto es señal cierto que los fizo para los legos et de non -muy grand saber como lo él es. Et de aqui adelante, comienza el prologo -del <em class="gesperrt">Libro de los Enxiemplos del Conde Lucanor et -de Patronio</em>.</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="section pt3" id="Cap_04"> - <p><span class="pagenum" id="Page_23">p. 23</span></p> - <h3 title="Prólogo"> </h3> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">E</span><span class="smcap">n -el</span> nombre de Dios: amen. Entre muchas cosas extrañas et -maravillosas que Nuestro Señor Dios fizo, tovo por bien de facer una -muy maravillosa; esta es, que de cuantos homes en el mundo son, non ha -uno que del todo semeje a otro en la cara; ca como quier que todos los -homes han estas mismas cosas en la cara, los unos que los otros, pero -las caras en si mesmas non semejan las unas a las otras. Et pues en las -caras que son tan pequeñas cosas ha en ellas tan grant departimiento, -menos maravilla es que haya departimiento en las voluntades et en -las entenciones de los homes. Et asi fallaredes, que ningun home non -se semeja del todo en la voluntad nin en la entención con otro. Et -facervos he algunos enxiemplos porque lo entendades mejor:</p> - -<p>Todos los que quieren et desean servir a Dios, todos quieren una -cosa, pero non lo sirven todos en una manera, que unos le sirven en una -manera et otros en otra. E otrosí, todos los que sirven a los señores, -todos los sirven, mas non los sirven todos en una manera. Et los que -labran et crian, et trabajan, et cazan, et facen todas las otras cosas, -todos las facen, mas non las entienden nin las facen todos en una -manera.<span class="pagenum" id="Page_24">p. 24</span> Et asi, por -este enxiemplo, et por otros que seríen muy luengos de decir, podedes -entender, que, como quier que los homes todos sean homes, et todos -hayan voluntades et entenciones, que tan poco como se semejan en las -caras, tan poco se semejan en las entenciones et en las voluntades; -pero todos se semejan, en tanto que, todos usan, et quieren, et -aprenden mejor aquellas cosas de que se más pagan que las otras. Et por -que cada homne aprende mejor aquello de que se más paga, por ende el -que alguna cosa quiere mostrar a otro, débegelo mostrar en la manera -que entendiese que será más pagado el que lo ha de aprender. Et porque -a muchos homes las cosas sotiles non les caben en los entendimientos -porque non las entienden bien, non toman placer en leer aquellos libros -nin aprenden lo que es escripto en ellos. Et porque non toman placer en -ello, non lo pueden aprender nin saber asi como a ellos cumpliría.</p> - -<p>Por ende, yo Don Johan, fijo del Infante Don Manuel, Adelantado -Mayor de la frontera et del regno de Murcia, fiz este libro, compuesto -de las más apuestas palabras que yo pude, et entre las palabras -entremetí algunos enxiemplos de que se podrían aprovechar los que los -oyeren. Et esto fiz segun la manera que facen los físicos, que cuando -quieren facer alguna melicina que aproveche al fígado, por razón que -naturalmente el fígado se paga de las cosas dulces, mezclan con aquella -melecina que quiere melecinar el fígado, azucar o miel o alguna cosa -dulce; et por el pagamiento<span class="pagenum" id="Page_25">p. -25</span> que el fígado ha de la cosa dulce, en tirándole para si, -lleva con ella la melecina quel ha de aprovechar. Et eso mismo facen -a cualquier miembro que haya mester alguna melecina, que siempre la -dan con alguna cosa que naturalmente aquel miembro la haya de tirar a -si. Et a esta semejanza, con la merced de Dios, será fecho este libro, -et los que lo leyeren, si por su voluntad tomaren placer de las cosas -provechosas, que y fallaren, serles ha bien, et aun los que tan bien -non entendieren, non podrán escusar que en leyendo el libro, por las -palabras falagueras et apuestas que en él fallarán, que non hayan a -leer las cosas aprovechosas que son y mezcladas, et aunque ellos non -lo deseen, aprovecharse han dellas, asi como el fígado et los otros -miembros dichos se aprovechan de las melecinas que son mezcladas con -las cosas de que ellos se pagan. Et Dios, que es complido et complidor -de todos los buenos fechos, por la su merced et por la su piedad, -quiera que los que este libro leyeren, que se aprovechen dél a servicio -de Dios et para salvamiento de sus almas et aprovechamiento de sus -cuerpos, asi como El sabe, que yo, Don Johan, lo digo a esa entención. -Et lo que y fallaren que non es tan bien dicho, non pongan la culpa a -la mi entención, mas pónganla a la mengua del mio entendimiento. Et si -alguna cosa fallaren bien dicha o aprovechosa, agradéscanlo a Dios, ca -El es aquel por quien todos los buenos dichos et fechos se dicen et se -facen.</p> - -<p>Et pues el prólogo es acabado, de aquí adelante<span -class="pagenum" id="Page_26">p. 26</span> comenzará la materia del -libro, en manera de un grand Señor que fablaba con un su consejero. Et -dicían al Señor, Conde Lucanor, et al consejero, Patronio.</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_1"> - <h3 class="g0">ENXEMPLO I</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un Rey con un su privado.</p> -</div> - -<p>Acaesció una vez, que el conde Lucanor estaba fablando en su poridad -con Patronio, su consejero, et dijol:</p> - -<p>—Patronio, a mi acaesció que un muy grande homne et mucho honrado, -et muy poderoso, et que da a entender que es cuanto mio amigo, que me -dijo pocos días ha en muy grant poridad, que por algunas cosas quel -acaescieran, que era su voluntad de se partir desta tierra et non -tornar a ella en ninguna manera, et que, por el amor et grant fianza -que en mi había, que me quería dejar toda su tierra, lo uno vendido, -et lo al encomendado. Et pues esto quiere, seméjame muy grand honra et -grand aprovechamiento para mi; et vos decitme et consejadme, lo que vos -paresce en este fecho.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor, dijo Patronio, bien entiendo que el mio -consejo non vos face grant mengua, pero pues vuestra voluntad es que -vos diga lo que en esto entiendo, et vos conseje sobre ello, facerlo -he luego. E primeramente, vos digo, que esto que<span class="pagenum" -id="Page_27">p. 27</span> aquel que cuidades que es vuestro amigo vos -dijo, non lo fizo sinón por vos probar. Et paresce que vos conteció con -él, commo conteció a un Rey con un su privado.</p> - -<p>E el conde Lucanor le rogó, quél dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor, dijo Patronio, un rey era que había un privado en que fiaba -mucho. Et por que non puede seer que los homes que alguna buena andanza -han, que algunos otros non hayan envidia dellos; por la privanza et -bien andanza que aquel su privado había, otros privados daquel rey -habían dél muy grant envidia et trabajábanse del buscar mal con el rey, -su señor. Et como quier que muchas razones le dijieron, nunca pudieron -guisar con el rey quel ficiese ningun mal, nin aun que tomase sospecha -nin dubda dél, nin de su servicio. Et de que vieron que por otra manera -non pudieron acabar lo que querian, ficieron entender al rey, que aquel -su privado, que se trabajaba de guisar porque él muriese, et que un -fijo pequeño que el rey habia, que fincase en su poder, et de que él -fuese apoderado de la tierra, que faría commo muriese el mozo e que -fincaría él señor de la tierra. Et commo que fasta entonce non pudieran -poner en ninguna dubda al rey contra aquel su privado, de que esto le -dijieron, non lo pudo sofrir el corazón que non tomase dél recelo; ca -en las cosas en que tan grant mal ha, que se non pueden cobrar si se -facen, ningun homne cuerdo non debe esperar ende la prueba. Et<span -class="pagenum" id="Page_28">p. 28</span> por ende desque el rey fué -caido en esta dubda et sospecha, estaba con grant recelo, pero non se -quiso mover en ninguna cosa contra aquel su privado, fasta que desto -sopiese alguna verdad.</p> - -<p>Et aquellos otros que buscaban mal a aquel su privado, dijiéronle -una manera muy engañosa, en commo podría probar que era verdat aquello -que ellos dicían, et enformaron bien al rey en una manera engañosa, -segund adelante oiredes, como fablase con aquel su privado. Et el rey -puso en su corazón de lo facer, et fízolo.</p> - -<p>Et estando a cabo de algunos dias, el rey fablando con aquel su -privado, entre otras razones muchas que fablaron comenzol un poco a -dar a entender que se despagaba mucho de la vida deste mundo et quel -parescia que todo era vanidad. Et entonce non le dijo más. Et despues a -cabo de algunos dias fablando otra vez con aquel su privado, dandol a -entender que sobre otra razón comenzaba aquella fabla, tornol a decir -que cada dia se pagaba menos de la vida deste mundo et de las maneras -que en él veía. Et esta razón le dijo tantos días et tantas vegadas, -fasta que el privado entendió que el rey non tomaba ningún placer en -las honras deste mundo, nin en las riquezas, nin en ninguna cosa de -los bienes, nin de los placeres que en este mundo habíe. Et desque el -rey entendió que aquel su privado era bien caido en aquella entención, -dijol un día: que había pensado de dejar el mundo et irse desterrar a -tierra do non fuese conoscido,<span class="pagenum" id="Page_29">p. -29</span> et catar algún lugar extraño et muy apartado en que ficiese -penitencia de sus pecados, et que por quella manera, pensaba que le -habría Dios merced et podría haber la su gracia por que ganase la -gloria del paraiso.</p> - -<p>E cuando el privado del rey esto le oyó dicir, estrañógelo mucho -diciendol muchas maneras por que lo non debía facer. Et entre las -otras dijol: que si esto ficiese, que faría muy grant deservicio a -Dios en dejar tantas gentes como había en el su reino que tenía él -bien mantenidas en paz et en justicia, et que era cierto que luego que -él dende se partiese, que habría entrellos muy grant bollicio et muy -grandes contiendas, de que tomaría Dios muy grant deservicio et la -tierra muy grant dapno, et cuando por todo esto non lo dejase, que lo -debía dejar por la reina, su mujer, et por un fijo muy pequeñuelo que -dejaba, que era cierto que serían en muy gran aventura también de los -cuerpos, como de las faciendas.</p> - -<p>Et a esto respondió el rey que: ante que él pusiese en toda guisa -en su voluntad de se partir de aquella tierra, pensó en la manera en -como dejaría recabdo en su tierra por que su mujer et su fijo fuesen -servidos et toda su tierra guardada, et que la manera era esta: que -bien sabía él que el rey le había criado et le había fecho mucho -bien et quel fallara siempre muy leal et, quel serviera muy bien et -muy derechamente, et quel por estas razones, fiara en él más que en -homne del mundo, et que tenía por bien del dejar la mujer et el<span -class="pagenum" id="Page_30">p. 30</span> fijo en su poder, et -entregarle et apoderarle en todas las fortalezas et logares del regno, -porque ninguno non pudiese facer ninguna cosa que fuese deservicio -de su fijo; et si el rey tornase en algún tiempo, que era cierto que -fallaría muy buen recabdo en todo lo que dejase en su poder; et si por -aventura muriese, que era cierto, que serviria muy bien a la reina, -su mujer, et que criaria muy bien a su fijo, et quel ternía muy bien -guardado el su regno fasta que fuese de tiempo que lo pudiese muy bien -gobernar; et asi, por esta manera, tenia que dejaba recabdo en toda su -facienda.</p> - -<p>E cuando el privado oyó decir al rey que quería dejar en su poder el -reino et el fijo, como quier que lo non dijo entender, plogol mucho en -su corazón, entendiendo que pues todo fincaba en su poder, que podría -obrar en ello como quisiese.</p> - -<p>E este privado había en su casa un su cativo que era muy sabio homne -et muy grant filósofo. Et todas las cosas que aquel privado del rey -había de facer, et los consejos quel había de dar, todo lo facía por -consejo de aquel su cativo que tenía en casa.</p> - -<p>Et luego que el privado se partió del rey, fuese para aquel su -cativo, et contol todo lo quel conteciera con el rey, dandol a entender -con muy grant placer et muy grand alegría cuanto de buena ventura era, -pues el rey le quería dejar todo el reino et su fijo en su poder.</p> - -<p>E cuando el filósofo que estaba cativo oyó decir a su señor todo lo -que le había pasado con el rey, et como el rey entendiera que quería -él tomar en poder<span class="pagenum" id="Page_31">p. 31</span> a su -fijo et al regno, entendió que era caido en grant yerro, e comenzolo -a maltraer muy fieramente, et dijol: que fuese cierto que era en muy -grant peligro del cuerpo et de toda su facienda; ca todo aquello quel -rey le dijiera, non fuera porque el rey hobiese voluntad de lo facer, -sinón que algunos quel querian mal, habían puesto al rey quel dijiese -aquellas razones por le probar, et pues entendiera el rey quel placía, -que fuese cierto que tenía el cuerpo et su facienda en muy grant -peligro.</p> - -<p>E cuando el privado del rey oyó aquellas razones, fué en muy grant -cuita, ca entendió verdaderamente que todo era asi como aquel su cativo -lo había dicho. Et desque aquel sabio que tenía en su casa le vió en -tan grant cuita, consejol que tomase una manera como podríe escusar -aquel peligro en que estaba.</p> - -<p>Et la manera fué esta: luego, aquella noche, fuese a raer la cabeza -et la barba, et cató una vestidura muy mala et toda apedazada, tal -cual suelen traer estos homes que andan pidiendo las limosnas andando -en sus romerías, et un bordón, et unos zapatos rotos et bien ferrados, -et metió entre las costuras de aquellos pedazos de su vestidura una -grant cuantía de doblas. Et ante que amaniciese fuese para la puerta -del rey, et dijo a un portero que y falló, que dijiese al rey que se -levantase porque se pudiese ir ante que la gente despertase, ca él allí -estaba esperando, et mandol que lo dijese al rey en grant poridat. -Et el portero fué muy maravillado cuandol vió venir en tal manera, -et entró<span class="pagenum" id="Page_32">p. 32</span> al rey et -díjogelo así como aquel su privado le mandara. E desto se maravilló -mucho el rey, et mandó quel dejase entrar.</p> - -<p>E desque lo vió como vinía, preguntol porqué ficiera aquello. E -el privado le dijo que bien sabía como le dijiera que se quería ir -desterrar, et pues él así lo quería facer, que nunca quisiese Dios que -él desconosciese cuanto bien le feciera; et que así como de la honra et -del bien que el rey hobiera, tomara muy grant parte; que así era muy -grant razón que de la laceria et del desterramiento que el rey quería -tomar, que él otrosí tomase ende su parte; et, pues el rey non se dolía -de su mujer et de su fijo, et del regno et de lo que acá dejaba, que -non era razón que se doliese él de lo suyo, et que iría con él, et -le serviría en manera que ningún home non gelo pudiese entender, et -que aún él llevaba tanto haber metido en aquella su vestidura que les -abondaría asaz en toda su vida, et que, pues que a irse habían, que se -fuesen ante que pudiesen ser conoscidos. E cuando el rey entendió todas -aquellas cosas que aquel su privado le dicía, tovo que se lo dicía -todo con lealtad, et gradesciógelo mucho, et contol toda la manera en -como hobiera a seer engañado et que todo aquello le ficiera el rey -por le probar. Et así, hobiera a seer aquel privado engañado por mala -cobdicia, et quisol Dios guardar, et fué guardado por consejo del sabio -que tenía cativo en su casa.</p> - -<p>Et vos, Señor Conde Lucanor, ha menester que vos guardedes que non -seades engañado deste que tenedes<span class="pagenum" id="Page_33">p. -33</span> por amigo; ca cierto sed, que esto que vos dijo, que non lo -fizo sinón por probar que es lo que tiene en vos. Et conviene que en -tal manera fabledes con él, que entienda que queredes toda su pro et -su honra, et que non habedes cobdicia de ninguna cosa de lo suyo, ca -si homne estas dos cosas non guarda a su amigo, non puede durar entre -ellos el amor luengamente.</p> - -<p>Et el conde se falló por bien aconsejado del consejo de Patronio, su -consejero, et fízolo commo le consejara, et fallose ende bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan, que este enjemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos en que se pone la -sentencia del enjemplo. Et los viesos dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non vos engañedes, nin creades que en donado</div> - <div class="verse indent0">Face ningún homne por otro su daño de grado.</div> - </div> -</div> -</div> - -<p>Et los otros dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por la piedat de Dios et por buen consejo</div> - <div class="verse indent0">Sale homne de coita, et cumple su deseo<a id="FNanchor_7" href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_7" href="#FNanchor_7" class="label">[7]</a> Según -Knust, relaciónase con una parábola del cap. IV del <i>Barlaam y -Josafat</i>, famosa novela mística atribuída a San Juan Damasceno, que -tiene sus orígenes en la leyenda budista del Lalita-Vistara. Acerca de -la influencia de este libro en la literatura española, hay un notable -estudio de F. Haam, vol. X de las <i>Modern Language Notes</i>, de -Baltimore, páginas 22-34. Llegó a D. Juan Manuel por una versión -oriental árabe seguramente, también de ella hubo de tomar el asunto -central de su Libro de los Estados. A la Leyenda Áurea pasó también el -<i>Barlaam</i>, capítulo CLXXX.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_2"> - <p><span class="pagenum" id="Page_34">p. 34</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO II</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne bueno con su fijo.</p> -</div> - -<p>Otra vez acaesció que el conde Lucanor fablaba con Patronio, su -consejero, et dijol: como estaba en grant coidado et en grant queja de -un fecho que quería facer; ca, si por aventura lo ficiese, sabía que -muchas gentes le trabarían en ello, et otrosí, si non lo ficiese, que -él mismo entendíe, quel podrían trabar en ello con razón. Et díjole -cuál era el fecho, et rogol quel consejase lo que entendía que debía -facer sobre ello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—bien sé yo que vos fallaredes -muchos que vos podrían consejar mejor que yo, et a vos dió Dios muy -buen entendimiento, que sé, que mi consejo vos face muy pequeña mengua, -mas pues lo queredes, decirvos he lo que ende entiendo. Señor conde -Lucanor—dijo Patronio—mucho me placería que parásedes mientes a un -ejiemplo de una cosa que acaesció una vegada a un homne bueno con su -fijo.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese, que como fuera aquello.</p> - -<p>Et Patronio dijo:</p> - -<p>—Señor, así contesció, que un homne bueno había un fijo; e -como quier que era mozo segund sus días,<span class="pagenum" -id="Page_35">p. 35</span> era asaz de sotil entendimiento. Et cada que -el padre alguna cosa quería facer, porque pocas son las cosas en que -algún contrallo non puede acaescer, dicial el fijo: que en aquello que -él quería facer, que veía él, que podría acaescer el contrario. Et por -esta manera le partía de algunas cosas quel cumplían para su facienda. -Et bien cred que cuanto los mozos son más sotiles de entendimiento, -tanto son más aparejados para facer grandes yerros para sus faciendas; -ca han entendimiento para comenzar la cosa, mas non saben la manera -como se puede acabar, et por esto caen en grandes yerros, si non han -quien los guarde dellos. Et asi, aquel mozo por la sotileza que había -del entendimiento et quel menguaba la manera de saber facer la obra -complidamente, embargaba a su padre en muchas cosas que habie de facer. -Et de que el padre pasó grant tiempo esta vida con su fijo, lo uno por -el daño que se le seguía de las cosas que se le embargaban de facer, et -lo al, por el enojo que tomaba de aquellas cosas que su fijo le dicía, -et señaladamente lo más, por castigar su fijo et darle ejiemplo como -ficiese en las cosas quel acaesciesen adelante, tomó esta manera segunt -aquí oiredes:</p> - -<p>El homne bueno et su fijo eran labradores et moraban cerca de una -villa. Et un día que facían y mercado dijo a su fijo: que fuesen -amos allá para comprar algunas cosas que habían mester: et acordaron -de llevar una bestia en que lo trajiesen: et yendo amos a mercado -llevaban la bestia sin ninguna carga et iban<span class="pagenum" -id="Page_36">p. 36</span> amos de pié et encontraron unos homes que -vinían daquella villa do ellos iban. Et de que fablaron en uno et -se partieron los unos de los otros, aquellos homes que encontraron, -comenzaron a departir ellos entre sí et dicían que no les parescían de -buen recabdo aquel homne et su fijo, pues llevaban la bestia descargada -et ir entre amos de pie. E el homne bueno, después que aquello oyó, -preguntó a su fijo que quel parescía daquello que dicían. Et el fijo -dijo, que decían verdat, que pues la bestia iba descargada que non era -buen seso ir entre amos de pié: et entonce mandó el omne bueno a su -fijo que subiese en la bestia.</p> - -<p>Et yendo asi, por el camino fallaron otros homnes: et de que se -partieron dellos, comenzaron a decir que lo errara mucho aquel homne -bueno, porque iba él de pié que era viejo et cansado, et el mozo que -podría sofrir laceria iba en la bestia. Preguntó entonce el omne bueno -a su fijo que quel parescía de lo que aquellos dicían; et él dijol quel -parescía que dicían razón. E estonce mandó a su fijo, que descendiese -de la bestia et subió él en ella.</p> - -<p>Et a poca pieza toparon con otros, et dijieron que facía muy -desaguisado de dejar el mozo que era tierno et non podría sofrir -laceria, ir de pié et ir el homne bueno que era usado de pararse a -las lacerias, en la bestia. E estonce preguntó el homne bueno a su -fijo que quel parescíe desto que estos dicían. Et el mozo dijol que -segund él cuidaba, que dicían verdat. E estonce<span class="pagenum" -id="Page_37">p. 37</span> mandó el homne bueno a su fijo que subiese en -la bestia porque non fuese ninguno dellos de pié.</p> - -<p>Et yendo así, encontraron otros homes et comenzaron a decir que -aquella bestia en que iban era tan flaca que a ves podría andar bien -por el camino, et pues asi era, que facian muy grant yerro en ir -entramos en la bestia. Et el homne bueno preguntó a su fijo, que quel -semejaba daquello que aquellos homes buenos dicían: et el mozo dijo a -su padre, quel semejaba verdat aquello. E estonce el padre respondió a -su fijo en esta manera:</p> - -<p>—Fijo, bien sabes que, cuando saliemos de nuestra casa que amos -veniamos de pié et traíamos la bestia sin carga ninguna: et tu dicías, -que te semejaba que era bien. Et despues fallamos homes en el camino -que nos dijieron que non era bien, et mandete yo sobir en la bestia et -finqué de pié; et tu dijiste, que era bien. Et despues fallamos otros -homes que dijieron que non era bien, et por ende descendiste tu et subí -yo en la bestia, et tu dixiste que era aquello lo mejor. Et porque -los otros que fallamos dijieron que non era bien, mandete subir en la -bestia comigo; et tu dijiste que era mejor que non fincar tu de pié -et ir yo en la bestia. Et agora estos que fallamos, dicen que facemos -yerro en ir entre amos en la bestia; et tu tienes que dicen verdat. -Et pues que así es, ruégote que me digas que es lo que podemos facer -en que las gentes non puedan trabar; ca ya fuemos entramos de pié, et -dijieron que non faciamos bien; et fuí yo de pié et tu en la bestia, et -dijieron<span class="pagenum" id="Page_38">p. 38</span> que errábamos; -et fu yo en la bestia et tu de pié, et dijieron que era yerro; et agora -imos amos en la bestia, et dicen que facemos mal. Pues en ninguna -guisa non puede ser que alguna destas cosas non fagamos e ya todas las -ficiemos, et todas dicen que son yerros. Et esto fiz yo porque tomases -ejiemplo de las cosas que te acaesciesen en tu facienda; ca cierto sey -que nunca faras cosa de que todos digan bien; ca si fuere buena la -cosa, los malos et aquellos a que se non sigue pro de aquella cosa, -dirán mal della; et si fuera la cosa mala, los buenos que se pagan del -bien non podrían decir que es bien el mal que tu feciste. Et por ende, -si tu quieres facer lo mejor et más a tu pro, cata que fagas lo mejor -et lo que entendieres que te cumple más, et sol que non sea mal, non -dejes de lo facer por recelo del dicho de las gentes, ca cierto es que -las gentes a lo demás siempre fablan en las cosas a su voluntad, et non -catan lo que es más a su pro.</p> - -<p>Et vos, señor Conde Lucanor, en esto que me decides que queredes -facer et que recelades que vos trabarán las gentes en ello, et si non -lo facedes que eso mismo farán, pues me mandades que vos conseje en -ello, el mi consejo es este: que ante que comencedes el fecho, que -cuidedes toda la pro e el dapno que se vos puede ende seguir, et que -non vos fiedes en vuestro seso, et que vos guardedes que non vos engañe -la voluntad, et que vos consejedes con los que entendiéredes que son de -buen entendimiento, et leales et de buena poridat. Et si tal consejero -non falláredes,<span class="pagenum" id="Page_39">p. 39</span> guardat -que vos non arrebatedes a lo que hobiéredes a facer, a lo menos fasta -que pase un dia et una noche, si fuere cosa que se non pierda por -tiempo. Et de que estas cosas guardáredes en lo que hobiéredes de -facer, et lo falláredes que es bien et vuestra pro, conséjavos yo que -nunca lo dejedes de facer por recelo de lo que las gentes podrían dello -decir.</p> - -<p>E el conde tovo por buen consejo lo que Patronio le consejaba. Et -fízolo así, et fallose ende bien.</p> - -<p>Et cuando Don Johan falló este ejiemplo, mandolo escribir en -este libro, et fizo estos viesos en que está abreviadamente toda la -sentencia deste ejiemplo. Et los viesos dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por dicho de las gentes, sol que non sea mal,</div> - <div class="verse indent0">Al pro tenet las mientes, et non fagades al<a id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_8" href="#FNanchor_8" class="label">[8]</a> De los -muchos textos que Knust cita por sus relaciones con este apólogo, -basta la mención del VI capítulo del libro de Gobin <i>Les coupes -ravissantes</i>: procede de una fábula esópica. La Fontaine tiene -una con el mismo asunto. En España recuerdo el bello apólogo <i>As -Opiniós</i> del poeta gallego J. Pérez Ballesteros, publicado en su -libro <i>Foguetes</i>. Coruña, 1888, p. 151.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_3"> - <h3 class="g0">EJEMPLO III</h3> - <p class="subh3c">Del salto que fizo el rey Richalte de Inglaterra en - la mar contra los moros.</p> -</div> - -<p>Un día se apartó el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dijol así:</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_40">p. 40</span>—Patronio, yo -fío mucho en el vuestro entendimiento, et sé que lo que vos non -entendiéredes o a lo que vos non pudiéredes dar consejo, que non ha -ningún otro homne que lo pudiese acertar; e por ende, vos ruego que -me consejedes lo mejor que vos entendierdes en lo que agora vos diré: -Vos sabedes muy bien, que yo non so ya muy mancebo, et acaesciome así, -que desde que fuy nascido fasta agora, que siempre me crié et visque -en muy grandes guerras, a veces con cristianos et a veces con moros, -et lo demás siempre lo hobe con reys, mis señores et mis vecinos. Et -cuando lo hobe con cristianos, siempre me guardé que non se levantase -ninguna guerra a mi culpa, pero non se podía escusar de tomar grant -daño muchos que lo non merescieron. Et lo uno por esto, et por otros -yerros que yo fiz contra nuestro Señor Dios, et otrosí, porque veo que -por homne del mundo, nin por ninguna manera, non puedo un día solo ser -seguro de la muerte, et so cierto que naturalmente segund la mi edat -non puedo vevir muy luengamente, et sé que he de ir ante Dios que es -tal juez de que non me puedo escusar por palabras, nin por otra manera, -nin puedo ser juzgado sinón por las buenas obras o malas que hobiere -fecho; et sé, que si por mi desaventura fuere fallado en cosa por que -Dios con derecho haya de ser contra mí, so cierto, que en ninguna -manera non pudíe escusar de ir a las penas del infierno en que sin fin -habré a fincar, et cosa del mundo non me podría tener pro; et si Dios -me ficiere tanta merced<span class="pagenum" id="Page_41">p. 41</span> -por que él falle en mi tal merescimiento, por que me deba escoger para -ser compañero de los sus siervos et ganar el paraíso; sé cierto, que a -este bien, et a este placer, et a esta gloria, non se puede comparar -ningún otro placer del mundo. Et pues este bien et este mal tan grande -non se cobra sinón por las obras, ruégovos que segund el estado que yo -tengo, que cuidedes et me consejedes la manera mejor que entendiéredes -que pueda facer enmienda a Dios de los yerros que contra El fiz, et -pueda haber la su gracia.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—mucho me place de todas estas -razones que habedes dicho, et señaladamente, porque me dijiestes que -en todo esto vos consejase segund el estado que vos tenedes, ca si de -otra guisa me lo dijiéredes por me probar segund la prueba que el rey -fizo a su priuado, que vos conté el otro día en el ejemplo que vos -dije; mas pláceme mucho porque decides que queredes facer emienda a -Dios de los yerros que ficiestes, guardando vuestro estado et vuestra -honra; ca ciertamente, señor conde Lucanor, si vos quisiéredes dejar -vuestro estado et tomar vida de orden o de otro apartamiento, non -podríades escusar que vos non acaesciesen dos cosas: la primera, que -seríades muy mal judgado de todas las gentes, ca todos dirían que lo -facíades con mengua de corazón et vos despagábades de vevir entre los -buenos; et la otra es, que sería muy grant maravilla, si pudiésedes -sofrir las asperezas de la orden, et si después la hobiésedes a dejar -o vevir<span class="pagenum" id="Page_42">p. 42</span> en ella non la -guardando como debíades, seervos hía muy grant daño paral alma et grant -vergüenza et grant denuesto paral cuerpo et para la fama. Mas pues -esto, bien queredes facer, placerme hía que sopiésedes lo que mostró -Dios a un ermitaño muy sancto de lo que había de contecer a él et al -rey Richalte de Englaterra.</p> - -<p>E el conde Lucanor le rogó quel dijiese que como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—un ermitaño era homne de muy -buena vida, et facía mucho bien, et sufría grandes trabajos por ganar -la gracia de Dios. Et por ende, fizol Dios tanta merced quel prometió -et le aseguró que habría la gloria de paraíso: e el ermitaño gradesció -esto mucho a Dios; et seyendo ya desto seguro, pidió a Dios por merced -quel mostrase quien había de seer su compañero en paraíso. Et como -quier que el Nuestro Señor le enviase decir algunas veces con el ángel -que non facía bien en le demandar tal cosa, pero tanto se afincó en su -petición, que tovo por bien Nuestro Señor Dios del responder et enviole -decir con su angel que el rey Richalte de Inglaterra et él serian -compañeros en paraiso.</p> - -<p>E desta razón non plogo mucho al ermitaño, ca él conoscía muy bien -al rey et sabía que era homne muy guerrero et que había muertos, et -robados, et desheredados muchas gentes, et siempre le viera facer -vida muy contralla de la suya et aún, que parescía muy alongado de -la carrera de salvación: et por esto estaba el ermitaño de muy mal -talante.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_43">p. 43</span>Et desque Nuestro -Señor Dios lo vió asi estar, enviol decir con el su angel; que non se -quejase nin se maravillase de lo quel dijiera, ca cierto fuese que más -servicio ficiera a Dios et más meresciera el rey Richalte en un salto -que saltara, que el ermitaño en cuantas buenas obras ficiera en su -vida.</p> - -<p>E el ermitaño se maravilló ende mucho, et preguntol como podia esto -seer.</p> - -<p>Et el angel le dijo: que sopiese que el rey de Francia, et el rey -de Inglaterra et el rey de Navarra pasaron a Ultramar. Et el día que -llegaron al puerto, yendo todos armados para tomar tierra, vieron en la -ribera tanta muchedumbre de moros que tomaron dubda si podrían salir a -tierra. E estonce el rey de Francia envió decir al rey de Inglaterra -que viniese a aquella nave a do él estaba et que acordarían como habían -de hacer. Et el rey de Inglaterra que estaba en su caballo cuando esto -oyó, dijo al mandadero del rey de Francia, quel dijiese de su parte, -que bien sabía que él había fecho a Dios muchos enojos et muchos -pesares en este mundo et que siempre le pidiera merced quel trajiese a -tiempo quel ficiese emienda por el su cuerpo, et que, loado a Dios, que -veía el día que él deseaba mucho; ca si allí muriese, pues había fecho -la emienda que pidiera ante que de su tierra se partiese, et estaba en -verdadera penitencia, que era cierto quel habría Dios merced al alma, -et que, si los moros fuesen vencidos, que tomaría Dios mucho servicio, -et serían todos muy de buena ventura.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_44">p. 44</span>Et de que esta razón -hobo dicha, acomendó el cuerpo et el alma a Dios et pidiol merced quel -acorriese, et signose del signo de la santa cruz et mandó a los suyos -quel ayudasen. Et luego dió de las espuelas al caballo et saltó en la -mar contra la ribera do estaban los moros. Et como quiera que estaban -cerca del puerto, non era la mar tan baja que el rey et el caballo non -se metiesen todos so el agua, en guisa que non paresció dellos ninguna -cosa; pero Dios, así como Señor tan piadoso et de tan grant poder, et -acordándose de lo que dijo en el Evangelio; que non quiere la muerte -del pecador sinón que se convierta et viva, acorrió entonce al rey de -Inglaterra et librol de muerte para este mundo et diol vida perdurable -para siempre et escapol de aquel peligro del agua. Et enderezó a los -moros.</p> - -<p>Et cuando los ingleses vieron facer esto a su Señor, saltaron todos -en la mar en pos dél et enderezaron todos a los moros. E cuando los -franceses vieron esto, tovieron que les era mengua grande, lo que -ellos nunca solían sofrir, et saltaron luego todos en la mar contra -los moros. Et desque los vieron venir contra sí, et vieron que non -dubdaban la muerte, et que vinían contra ellos tan buenamente, non los -osaron asperar et dejáronles el puerto de la mar et comenzaron a fuir. -Et desque los cristianos llegaron al puerto mataron muchos de los que -pudieron alcanzar et fueron muy bien andantes, et ficieron dese camino -mucho servicio a Dios. Et todo esto bien vino por aquel salto que fizo -el rey Richalte de Inglaterra.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_45">p. 45</span>Et cuando el ermitaño -esto oyó, plogol ende mucho et entendió quel facía Dios muy grant -merced en querer que fuese él compañón en paraíso de homne que tal -servicio ficiera a Dios, et tanto ensalzamiento en la fe católica.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, si queredes servir a Dios et facerle -emienda de los enojos quel habedes fecho, guisat que ante que partades -de vuestra tierra, emendedes lo que habedes fecho a aquellos que -entendedes que feciestes algun daño. Et faced penitencia de vuestros -pecados et non paredes mientes al ufana del mundo sin pro, et que es -toda vanidat nin creades a muchos que vos dirán que fagades mucho -por la valía, e esta valía dicen ellos por mantener muchas gentes et -non catan si han de que lo pueden complir, et non paran mientes como -acabaron o cuantos fincaron de los que non cataron sinón por esta que -ellos llaman grant valía o como son poblados los sus solares. Et vos, -señor conde Lucanor, pues decides que queredes servir a Dios et facerle -emienda de los enojos quel feciestes non querades seguir esta carrera -que es de ufana et llena de vanidat. Mas, pues Dios vos pobló en tierra -quel podades servir contra los moros tan bien en mar como por tierra, -facet vuestro poder por que seades seguro de lo que dejades en vuestra -tierra. Et esto fincando seguro, et habiendo fecho emienda a Dios de -los yerros que ficiestes, por que estedes en verdadera penitencia, por -que de los bienes que fecierdes hayades de todos merescimiento, et -faciendo<span class="pagenum" id="Page_46">p. 46</span> esto podedes -dejar todo lo al, et estar siempre en servicio de Dios et acabar así -vuestra vida. Et faciendo esto, tengo, que ésta es la mejor manera -que vos podedes tomar para salvar el alma guardando vuestro estado et -vuestra honra. Et debedes crer que por estar en servicio de Dios non -morredes ante, nin vivredes más por estar en vuestra tierra. Et si -muriéredes en servicio de Dios, viviendo en la manera que vos yo he -dicho, seredes martir et muy bien aventurado, et aunque non murades por -armas, la buena voluntat et las buenas obras vos farán martir, et aun -los que mal quisieren decir, non podrían; ca ya todos veien que non -dejades nada de lo que debedes facer de Caballería, mas que queredes -seer caballero de Dios et dejades de ser caballero del diablo et de la -ufana del mundo que es fallescedera. E agora, señor conde, vos he dicho -el mio consejo segund me lo pidiestes, de lo que entiendo como podedes -mejor salvar el alma segund el estado que tenedes. Et semejaredes a lo -que fizo el rey Richalte de Inglaterra en el salto e buen fecho que -fizo.</p> - -<p>E al conde Lucanor, plogo mucho del consejo que Patronio le dió, et -rogó a Dios quel guisase que lo pudiese facer como él dicía et como el -conde lo tenía en corazon.</p> - -<p>Et veyendo don Johan, que este ejemplo era bueno, mandolo poner en -este libro, et fizo estos viesos en que se entiende abreviadamente todo -el enjiemplo. Et estos viesos dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent0"><span class="pagenum" id="Page_47">p. 47</span>Qui por caballero se toviere,</div> - <div class="verse indent0">Mas debe desear este salto,</div> - <div class="verse indent0">Que non si en la orden se metiere,</div> - <div class="verse indent0">O se encerrase tras muro alto<a id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_9" href="#FNanchor_9" class="label">[9]</a> El modo -de iniciarse el cuento, y lo que constituye su fondo ideal, es muy -semejante al tema que Tirso de Molina desarrolló en su <i>Condenado -por desconfiado</i>. (Vid. sobre los orígenes de esta obra capital del -Teatro español, el discurso de recepción en la Real Academia Española -de don Ramón Menéndez Pidal, 1902); según Menéndez y Pelayo, «Don Juan -Manuel trató el tema a lo caballeresco, Tirso a lo teológico». Las -raíces del cuento están en Egipto, y una de las versiones más antiguas -y completas es la leyenda de S. Pafnucio, uno de los padres del -yermo.</p> - -<p class="ti1">La cruzada en que sucede este hecho que cuenta Patronio -fué la tercera; constó de dos expediciones, una por tierra, de Federico -I <i>Barbarroja</i>, emperador de Alemania, en 1189; marítima otra, en -1190, mandada por Felipe Augusto de Francia y por Ricardo Corazón de -León, de Inglaterra. Nárrase por extenso esta cruzada en los capítulos -CXCIV y ss. del Libro IV de <i>La gran Conquista de Ultramar</i> (tomo -XLIV de la Bb. de AA. EE.), obra seguramente muy leída por Don Juan -Manuel; pero en ella no encuentro referencia del <i>salto</i> del Rey -de Inglaterra.</p> - -<p class="ti1">El núcleo del cuento, tomado de una antigua narración, -<i>De saltu Templarii</i>. Según Knust.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_4"> - <h3 class="g0">EXEMPLO IV</h3> - <p class="subh3c">De lo que dijo un genovés a su alma, cuando se hobo de morir.</p> -</div> - -<p>Un dia fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -contabal su facienda en esta manera:</p> - -<p>—Patronio, loado a Dios, yo tengo mi facienda asaz en buen estado et -en paz, et he todo lo que me cumple segund mis vecinos et mis eguales, -et por aventura<span class="pagenum" id="Page_48">p. 48</span> más. Et -algunos consénjanme que comience un fecho de muy grant aventura, et yo -he grant voluntat de facer aquello que me consejan; pero por la fianza -que en vos he, non lo quise comenzar fasta que fablase con vusco, et -vos rogase que me consejásedes lo que ficiese en ello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos fagades en este -fecho lo que vos más cumple, placerme hía que sopiésedes lo que -conteció a un genués.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>E Patronio le dijo:</p> - -<p>—Señor conde Lucanor: un genués era muy rico et muy bien andante -segund sus vecinos. Et aquel genués adolesció muy mal, et de que -entendió que non podía escapar de la muerte, fizo llamar a sus -parientes et a sus amigos; et desque todos fueron con él, envió por -su mujer et por sus fijos: et asentose en un palacio muy bueno donde -parescía la mar et la tierra; et fizo traer ante si todo su tesoro et -todas sus joyas, et de que todo lo tovo ante si, comenzó en manera de -trebejo a fablar con su alma en esta guisa:</p> - -<p>—Alma, yo veo que tu te quieres partir de mí, et non sé por que lo -faces; ca si tu quieres mujer et fijos, bien los vees aquí delante -tales de que te debes tener por pagada; et si quisieres parientes -et amigos ves aquí muchos et muy buenos et mucho honrados; et si -quieres muy grant tesoro de oro, et de plata, et de piedras preciosas, -et de joyas, et de paños, et de mercandías,<span class="pagenum" -id="Page_49">p. 49</span> tu tienes aquí tanto dello que non te face -mengua haber más; et si tu quieres naves, et galeas que te ganen et te -traigan muy grant haber et muy grant honra, veslas aquí, o están en -la mar que parece deste mi palacio; et si quieres muchas heredades, -et huertas muy fermosas et muy delectosas, veslas do parescen destas -finiestras; et si quieres caballos, et mulas, et aves, et canes para -cazar et tomar placer, et joglares para te facer alegría et solaz, et -muy buena posada mucho apostada de camas, et de estrados, et de todas -las otras cosas que son y mester; de todas estas cosas a ti non te -mengua nada, et pues tu has tanto bien et non te tienes ende por pagada -nin puedes sofrir el bien que tienes, e pues con todo esto non quieres -fincar et quieres buscar lo que non sabes; de aquí adelante, ve con la -ira de Dios, et será muy nescio qui de ti se doliere por mal que te -venga.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, pues, loado a Dios, estades en paz et -con bien et con honra, tengo que non faredes buen recabdo en aventurar -esto et comenzar lo que decides que vos consejan, ca por aventura estos -vuestros consejeros vos lo dicen et por que saben que desque en tal -fecho vos hobieren metido, que por fuerza habredes a facer lo que ellos -quisieren et que habredes a seguir su voluntad des que fuéredes en el -grant mester, así como siguen ellos la vuestra agora que estades en -paz. Et por aventura cuidan que por el vuestro pleito enderezarán ellos -sus faciendas, lo que se les non guisa en cuanto vos vivierdes en<span -class="pagenum" id="Page_50">p. 50</span> asosiego, et contescervos hía -lo que decía el genués a la su alma; mas, por el mi consejo, en cuanto -pudierdes haber paz et asosiego a vuestra honra, et sin vuestra mengua, -non vos metades en cosa que lo hayades todo a aventurar.</p> - -<p>E al conde plogo mucho del consejo que Patronio le daba. Et fízolo -asi et fallose ende bien.</p> - -<p>Et cuando don Johan falló este exiemplo, tóvolo por bueno et non -quiso facer viesos de nuevo, sinón que puso y una palabra que dicen las -viejas en Castiella: Et la palabra dice así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent0">Quien bien se siede non se lieve<a id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_10" href="#FNanchor_10" class="label">[10]</a> El -mismo asunto en Bromyard «Summa Praedicatorum». Y en Gobin cap. X de -los Loups raviss.</p> - -<p class="ti1">Es en este exemplo, quizá donde por primera vez aparece -un genovés en la literatura española, y es de notar que ya se le -representa rico, comerciante, amigo de vivir bien y materialista en -exceso, caracteres con los cuales ha de figurarse a todo lo largo de la -producción dramática del siglo de oro. Olvida este interesante apólogo -el erudito hispanófilo E. Mele en su magistral estudio <i>I genovesi -descritti dagli spagnoli</i> (Fanfulla della Domenica, Roma, 6 de mayo -de 1915.)</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_5"> - <h3 class="g0">ENXEMPLO V</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un raposo con un cuervo que - tenía un pedazo de queso en el pico.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dijol así:</p> - -<p>—Patronio, un homme, que da a entender que es<span class="pagenum" -id="Page_51">p. 51</span> mi amigo, me comenzó a loar mucho, dándome a -entender que había en mi muchos complimientos de honra et de poder e -de muchas bondades. Et de que con estas razones me falagó cuanto pudo, -moviome un pleito, que en la primera vista, segund lo que yo puedo -entender, que paresce que es mi pro.</p> - -<p>Et contó el conde a Patronio cual era el pleito quel’ movía; et como -quier que parescía el pleito aprovechoso, Patronio entendió el engaño -que yacía ascondido so las palabras fremosas. Et por ende dijo al -conde:</p> - -<p>—Señor conde Lucanor, sabet que este homme vos quiere engañar, -dándovos a entender que el vuestro poder et el vuestro estado es mayor -de cuanto es la verdat. Et para que vos podades guardar deste engaño -que vos quiere facer, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a un -cuervo con un raposo.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, el cuervo falló una vegada -un grant pedazo de queso et subió en un arbol porque pudiese comer -el queso más a su guisa et sin recelo et sin embargo de ninguno. Et -en cuanto el cuervo así estaba, pasó el raposo por el pié del arbol, -et desque vió el queso que el cuervo tenía, comenzó a cuidar en cual -manera lo podría llevar dél. Et por ende comenzó a fablar con él en -esta guisa:</p> - -<p>—Don Cuervo, muy grant tiempo ha que oí fablar de vos et de la -vuestra nobleza, et de la vuestra apostura.<span class="pagenum" -id="Page_52">p. 52</span> Et como quiera que vos mucho busqué, non fué -la voluntad de Dios nin la mi ventura, que vos pudiese fallar hasta -agora, et agora que vos veo, entiendo que ha mucho más bien en vos de -cuanto me dicían. Et porque veades que non vos lo digo por lesonja, -tan bien como vos diré las aposturas que en vos entiendo, tan bien vos -diré las cosas en que las gentes tienen que non sodes tan apuesto. -Todas las gentes tienen que la color de las vuestras péñolas et de -los ojos et del pico, et de los pies, et de las uñas, que todo es -prieto, et porque la cosa prieta non es tan apuesta como la de otro -color, et vos sodes todo prieto, tienen las gentes que es mengua de -vuestra apostura, et non entienden como yerran en ello mucho; ca como -quier que las vuestras péñolas son prietas, tan prieta et tan lucia -es aquella pretura, que torna en india commo péñolas de pavón, que -es la más fremosa ave del mundo; et como quier que los vuestros ojos -son prietos, cuanto para ojos, mucho son más fremosas que otros ojos -ningunos, ca la propiedat del ojo non es sinón ver, et porque toda cosa -prieta conorta el viso para los ojos, los prietos son los mejores, et -por ende son más loados los ojos de la gancela, que son más prietos que -de ninguna otra animalia. Otrosí, el vuestro pico et las vuestras manos -et uñas son fuertes más que ninguna ave tamaña como vos. Otrosí, en el -vuestro vuelo habedes tan grant ligereza, que vos non embarga el viento -de ir contra él por recio que sea, lo que otra ave non puede<span -class="pagenum" id="Page_53">p. 53</span> facer tan ligeramente como -vos. Et bien tengo que, pues Dios todas las cosas face con razón, que -non consintiría que, pues en todo sodes tan complido, que hobiese en -vos mengua de non cantar mejor que ninguna otra ave. Et pues Dios me -fizo tanta merced que vos veo, et sé que ha en vos más bien de cuanto -nunca de vos oí, si yo pudiese oir de vos el vuestro canto, para -siempre me ternía por de buena ventura.</p> - -<p>Et, señor conde Lucanor, parat mientes, que maguer que la entención -del raposo era para engañar al cuervo, que siempre las sus razones -fueron con verdat. Et set cierto que los engaños et daños mortales -siempre son los que se dicen con verdat engañosa.</p> - -<p>Et des que el cuervo vió en cuantas maneras el raposo le alababa, -et como le dicía verdat, creyó que asíl dicía verdat en todo lo al, et -tovo que era su amigo, et non sospechó que lo facía por llevar dél el -queso que tenía en el pico, et por las muchas buenas razones quel había -oido, et por los falagos et ruegos quel ficiera porque cantase, abrió -el pico para cantar. Et des que el pico fué abierto para cantar, cayó -el queso en tierra, et tomolo el raposo et fuese con él, et así fincó -engañado el cuervo del raposo, creyendo que había en sí más apostura et -más complimiento de cuanto era la verdad.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, como quier que Dios vos fizo asaz -mercet en todo, pues veedes que aquel homne vos quiere facer entender -que habedes mayor poder et mayor honra e más bondades de cuanto<span -class="pagenum" id="Page_54">p. 54</span> vos sabedes que es la verdat, -entendet que lo face por vos engañar, et guardat vos dél et faredes -como homne de buen recabdo.</p> - -<p>E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo, et fízolo así. Et -con su consejo fué él guardado de yerro.</p> - -<p>Et porque entendió don Johán que este exiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos, en que se entiende -abreviadamente la entención de todo este exiemplo. Et los viesos dicen -así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Qui te alaba con lo que non es en tí</div> - <div class="verse indent0">Sabe, que quiere llevar lo que has, de tí<a id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_11" href="#FNanchor_11" class="label">[11]</a> De -origen oriental: está entre las fábulas de Fedro; asunto divulgadísimo. -<i>Azorín</i> lo amplificó bellamente en <i>Los valores literarios</i>, -pág. 150.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_6"> - <h3 class="g0">EXEMPLO VI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a la golondrina con las otras - aves cuando vió sembrar el lino.</p> -</div> - -<p>Un dia fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dijol:</p> - -<p>—Patronio, a mi dicen que unos mis vecinos, que son más poderosos -que yo, se andan ayuntando et faciendo muchas maestrías et artes en que -me puedan<span class="pagenum" id="Page_55">p. 55</span> engañar et -facer mucho dapno; et yo non lo creo, nin me recelo ende; pero, por el -buen entendimiento que vos habedes, quiérovos preguntar que me digades, -si entendedes que deba facer alguna cosa sobresto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, para que en esto fagades lo que -yo entiendo que vos cumple facer, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a la golondrina con las otras aves.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, la golondrina vido que un homne -sembraba lino, et entendió por el su buen entendimiento que, si aquel -lino nasciese, podrían los homnes facer redes et lazos para tomar las -aves. Et luego fuese para las aves et fízolas ayuntar, et díjoles en -como el homne sembraba aquel lino et que fuesen ciertas que, si aquel -lino nasciese, que se les seguiría ende muy grant dapno et que les -consejaba que ante que el lino nasciese, que fuesen allá et que lo -arrancasen; ca las cosas son ligeras de se desfacer en el comienzo -et después son muy graves de se desfacer. Et las aves tovieron esto -en poco et non lo quisieron facer. Et la golondrina les afincó desto -muchas veces, fasta que vió que las aves non se sintían desto, nin -daban por ello nada; et el lino era ya tan crescido que las aves non lo -podían arrancar con las manos nin con los picos. Et desque esto vieron -las aves que el lino era crescido et que non podían poner consejo al -daño que se les ende seguiría, arripintiéronse ende mucho porque ante -non<span class="pagenum" id="Page_56">p. 56</span> habían y puesto -consejo. Pero el repintimiento fué a tiempo que non podía tener ya -pro.</p> - -<p>Et ante desto, cuando la golondrina vió que non querían poner -recabdo las aves en aquel daño que les vinía, fuese paral homne et -metiose en su poder et ganó dél seguranza para si et para su linaje. Et -despues acá viven las golondrinas en poder de los homnes et son seguras -dellos. Et las otras aves que se non quisieron guardar, tómanlas cada -día con redes et con lazos.</p> - -<p>—Et vos, señor conde Lucanor, si queredes ser guardado deste dapno -que decides que vos puede venir, apercibitvos et ponet y recabdo, -ante que el daño vos puede acaescer, ca non es cuerdo el que vee la -cosa desque es acaescida, mas es cuerdo el que por una señaleja o por -un movimiento cualquier entiende el daño quel puede venir et pone y -consejo porque nol acaezca.</p> - -<p>Et al conde plogo esto mucho, et fízolo segund Patronio le consejó -et fallose ende bien.</p> - -<p>Et porque entendió don Johán, que este enxiemplo era muy bueno, -fízolo poner en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">En el comienzo debe homne partir</div> - <div class="verse indent0">El daño que non le pueda venir<a id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_12" href="#FNanchor_12" class="label">[12]</a> -En Esopo figura ya esta fábula; ha sido aprovechado el asunto en -casi todas las literaturas. Es muy bella la versión de La Fontaine, -<i>L’Hirondelle et les petits oiseaux</i>, fábula VIII del Libro I: La -golondrina no se somete al hombre, sino que, como más fuerte que los -pajarillos, emigra.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_7"> - <p><span class="pagenum" id="Page_57">p. 57</span></p> - <h3 class="g0">ENXEMPLO VII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a una mujer quel dician doña Truhana.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, un homne me dijo una razón et amostrome la manera como -podría seer. Et bien vos digo que tantas maneras de aprovechamiento ha -en ella que, si Dios quiere que se faga así como me lo dijo, que sería -mucho mi pro; ca tantas cosas son que nascen las unas de las otras, que -al cabo es muy grant fecho además.</p> - -<p>Et contó a Patronio la manera como podría seer. Et desque Patronio -entendió aquellas razones, respondió al conde en esta manera:</p> - -<p>—Señor conde Lucanor, siempre oí decir que era buen seso atenerse -homne a las cosas ciertas et non a las vanas fiuzas, ca muchas veces a -los que se atienen a las fiuzas, contésceles lo que contesció a doña -Truhana.</p> - -<p>Et el conde preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, una mujer fué que había nombre doña -Truhana et era asaz más pobre que rica; et un dia iba al mercado et -llevaba una olla de miel en la cabeza. Et yendo por el camino, comenzó -a cuidar que vendería aquella olla de miel et que<span class="pagenum" -id="Page_58">p. 58</span> compraría una partida de huevos, et de -aquellos huevos nascirían gallinas et depués de aquellos dineros que -valdrían compraría ovejas, et así fué comprando de las ganancias que -faría, que fallose por más rica que ninguna de sus vecinas.</p> - -<p>Et con aquella riqueza que ella cuidaba que había, asmó como casaría -sus fijos et sus fijas, et como iría guardada por la calle con yernos -et con nueras et commo dirían por ella como fuera de buena ventura en -llegar a tan grant riqueza, seyendo tan pobre commo solía seer.</p> - -<p>Et pensando en esto comenzó a reir con grand placer que había de la -su buena andanza, et riendo dió con la mano en su frente, et entonce -cayol la olla de miel en tierra et quebrose. E cuando vió la olla -quebrada, comenzó a facer muy grant duelo, teniendo que había perdido -todo lo que cuidaba que habría si la olla non la quebrara. Et porque -puso todo su pensamiento por fiuza vana, non se fizo al cabo nada de lo -que ella cuidaba.</p> - -<p>Et vos, señor conde, si queredes que lo que vos dijieren et lo que -vos cuidardes sea todo cosa cierta, cred et cuydat siempre todas cosas -tales que sean aguisadas et non fiuzas dubdosas et vanas. Et si las -quisierdes probar, guardatvos que non aventuredes nin pongades de lo -vuestro cosa de que vos sintades por fiuza de la pro de lo que non -sodes cierto.</p> - -<p>E al conde plogo de lo que Patronio le dijo, et fízolo así et -fallose ende bien.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_59">p. 59</span>Et porque don Johán -se pagó deste ejiemplo, fízolo poner en este libro et fizo estos -viesos:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">A las cosas ciertas vos encomendat,</div> - <div class="verse indent0">Et de las fiuzas vanas vos dexat<a id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_13" href="#FNanchor_13" class="label">[13]</a> -El viejo cuento oriental tiene en la literatura española amplio -eco: antes que en el Libro de Patronio se refiere en el Calila -y Dimna (<i>El religioso que vertió la miel y la manteca sobre -su cabeza</i>, pág. 194, de la ed. Calleja), en el siglo <span -class="allsmcap">XVIII</span> Samaniego cambia a doña Truhana en -<i>lechera</i>, fábula II del Libro II, siguiendo a La Fontaine (fábula -X del Libro VII). Hay como un recuerdo del asunto en el donosísimo paso -de Lope de Rueda <i>Las aceitunas</i> (Biblioteca de Rivadeneyra, tomo -II en los <i>Orígenes del Teatro español</i>, de Moratín), espantable -disputa acerca del precio a que se habían de vender las aceitunas de un -olivo aún no sembrado.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_8"> - <h3 class="g0">ENXEMPLO VIII</h3> - <p class="subh3c">De lo quel contesció a un homne que habían de - alimpiar el fígado.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, sabet que, como quier que Dios me fizo mucha merced en -muchas cosas, que estó agora mucho afincado de mengua de dineros. Et -como quiera que me es tan grave de lo facer como la muerte, tengo que -habré a vender una de las heredades del mundo de que he más duelo, -o facer otra cosa que me será tan grand daño como esto. E haberlo -he<span class="pagenum" id="Page_60">p. 60</span> de facer por salir -agora desta laceria et desta cuita en que estó. Et faciendo yo esto que -es tan grant mio daño, vienen a mi muchos homnes que sé que lo pueden -muy bien escusar, et demándanme que les dé estos dineros que cuestan -tan caros. Et por el buen entendimiento que Dios en vos puso, ruégovos -que me digades lo que vos paresce que debo facer en esto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, paresce a mi que vos contesce -con estos homnes como contesció a un homne que era muy mal doliente.</p> - -<p>Et el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, un homne era muy mal doliente, así, -quel dijieron los físicos, que en ninguna guisa non podía guarescer si -non le feciesen una abertura por el costado, et quel sacasen el fígado -por ella, et que lo lavasen con unas melecinas que había mester, et -quel alimpiasen de aquellas cosas porque el fígado estaba maltrecho. E -estando él sufriendo este dolor et teniendo el físico el fígado en la -mano, otro homne que estaba y cerca dél, comenzó de rogarle quel diese -de aquel fígado para un su gato.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, si queredes facer muy grand vuestro -daño por haber dineros et darlos do se deben escusar, dígovos, que lo -podedes facer por vuestra voluntad, mas nunca lo faredes por el mi -consejo.</p> - -<p>Et al conde plogo de aquello que Patronio le dijo, et guardose ende -dallí adelante, et fallose ende bien.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_61">p. 61</span>Et porque entendió -don Johán, que este ejiemplo era bueno, mandolo escribir en este libro -et fizo estos viesos, que dicen asi:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si non sabedes que debedes dar,</div> - <div class="verse indent0">A grand daño se vos podría tornar<a id="FNanchor_14" href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_14" href="#FNanchor_14" class="label">[14]</a> -Procede del <i>Gesta Romanorum</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_9"> - <h3 class="g0">ENXEMPLO IX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a los dos caballeros con el león.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, grant tiempo ha que yo he un enemigo de que me vino -mucho mal, et eso mismo a él de mi en guisa que por las obras et las -voluntades estamos muy mal en uno. Et agora acaesció así; que otro -homne muy más poderoso que nos entramos, va comenzando algunas cosas de -que cada uno de nos recela quel puede venir muy grand daño. Et agora -aquel mio enemigo enviome decir que nos aviniésemos en uno, para nos -defender daquel otro que quiere ser contra nos, ca si amos fuéremos -ayuntados, es cierto que nos podremos defender, et si el uno de nos se -desvaría del otro, es cierto que cualquier de nos que quiera estroir -aquel de que nos recelamos, que lo puede facer ligeramente. Et de que -el uno de nos fuere<span class="pagenum" id="Page_62">p. 62</span> -estroido, cualquier de nos que fincare sería muy ligero de estroir. Et -yo agora estó en muy grand duda de este fecho, ca de una parte me temo -mucho que aquel mi enemigo me querría engañar et si él una vez en su -poder me toviese, non sería yo bien seguro de la vida, et si grant amor -pusiéremos en uno no se puede escusar de fiar yo en él et él en mi. Et -esto me face estar en grant recelo. E de otra parte, entiendo que si -non fuéremos amigos asi como me lo envía rogar, que nos puede venir -muy grand daño por la manera que ya vos dije. Et por la grant fianza -que yo he en vos et en el vuestro buen entendimiento, ruégovos que me -consejedes lo que faga en este fecho.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, este fecho es muy grande et muy -peligroso, et para que mejor entendades lo que vos cumple de facer, -placerme hía que sopiésedes lo que contesció en Tunez a dos caballeros -que vivían con el infante don Enrique.</p> - -<p>Et el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, dos caballeros que vivían con el -infante don Enrique en Tunez, eran entramos muy amigos et posaban -siempre en una misma posada. Et estos dos caballeros non tenían más de -sendos caballos, et así como los caballeros se querían muy grant bien, -así los caballos se querían muy grand mal. Et los caballeros non eran -tan ricos que pudiesen mantener dos posadas, et por la malquerencia -de los caballos non podían posar en una posada, et por esto habían de -vevir vida muy enojosa.<span class="pagenum" id="Page_63">p. 63</span> -Et de que esto les duró un tiempo et vieron que non lo podían más -sofrir, contaron su facienda a don Enrique et pediéronle por merced que -echase aquellos caballos a un león que el rey de Tunez tenía.</p> - -<p>Et don Enrique les gradesció lo que decían muy mucho e fabló con -el rey de Tunez. Et fueron los caballos muy bien pechados a los -caballeros. Et metiéronlos en un corral do estaba el león. E cuando los -caballos se vieron en el corral, ante que el león saliese de la casa -do yacía encerrado, comenzáronse a matar lo más buenamente del mundo. -Et estando ellos en su pelea, abrieron la puerta de la casa en que -estaba el león, et de que salió al corral et los caballos lo vieron, -comenzaron a tremer muy fieramente et poco a poco fuéronse llegando el -uno al otro. Et desque fueron entramos juntados en uno, estovieron así -una pieza, et enderezaron entramos al león et paráronlo tal a muesos et -a coces que por fuerza se hobo de encerrar en la casa donde saliera. Et -fincaron los caballos sanos, que les non fizo ningún mal el león. Et -despues fueron aquellos caballos tan bien avenidos en uno, que comían -muy de grado en un pesebre et estaban en uno en casa muy pequeña. Et -esta avenencia hobieron entre sí por el grant recelo que hobieron del -león.</p> - -<p>—Et vos, señor conde Lucanor, si entendedes que aquel vuestro -enemigo ha tan grand recelo de aquel otro de que se recela, et ha tan -grant mester a vos porque forzadamente haya de olvidar cuanto mal -pasó<span class="pagenum" id="Page_64">p. 64</span> entre vos et él, -et entiende que sin vos non se puede bien defender; tengo, que así como -los caballos se fueron poco a poco ayuntando en uno fasta que perdieron -el recelo et fueron bien seguros el uno del otro, que así debedes vos -poco a poco tomar fianza et afacimiento con aquel vuestro enemigo. Et -si fallardes en él siempre buena obra et leal en tal manera que seades -bien cierto que en ningún tiempo por bien quel vaya, que nunca vos -verná dél daño, estonce faredes bien et será vuestra pro de vos ayudar -porque otro homne extraño non vos conquiera nin vos estruya, ca mucho -deben los homnes facer et sofrir a sus parientes et a sus vecinos -porque non sean mal traidos de los otros estraños. Pero, si vierdes que -aquel vuestro enemigo es tal o de tal manera, que desque lo hobiésedes -ayudado en guisa que saliese por vos de aquel peligro, que después que -lo suyo fuese en salvo, que sería contra vos et non podríades dél ser -seguro; si él tal fuer, fariades mal seso en le ayudar, ante tengo quel -debedes estrañar cuanto pudierdes, ca pues viestes que, seyendo él en -tan grand queja, non quiso olvidar el mal talante que vos había, et -entendiestes que vos lo tenía guardado para cuando viese su tiempo que -vos lo podría facer, bien entendedes vos que non vos deja logar para -facer ninguna cosa porque salga por vos de aquel grand peliglo en que -está.</p> - -<p>E al conde plogo mucho desto que Patronio le dijo, et tovo quel daba -muy buen consejo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_65">p. 65</span>Et porque entendió -don Johan que este exiemplo era bueno mandolo escribir en este libro et -fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Guardatvos de ser conquerido del estraño</div> - <div class="verse indent0">Seyendo del vuestro bien guardado de daño<a id="FNanchor_15" href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_15" href="#FNanchor_15" class="label">[15]</a> -Knust señala raras analogias entre este cuento y un hecho histórico -«cuando el Rey don Alonso (X) quiso prender al Infante don Henrique». -Biblioteca de Rivadeneyra, tomo LXVI, Crónica de Alfonso X, pág. 7. Es -extrañísima la relación: Perseguido don Enrique por su hermano el Rey -Sabio, se refugia en Túnez, sirve al Rey con valentía, tal prestigio -logra entre los moros, que obligan al Rey a que lo eche del Reino; el -Rey de Túnez prefiere matarlo, invítalo a una entrevista en un corral; -hallándose solo don Enrique aparecen dos leones, de los que logra -librarse con la espada y salir indemne.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_10"> - <h3 class="g0">EJEMPLO X</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne que por pobreza et - mengua de otra vianda, comía atramuces.</p> -</div> - -<p>Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta manera:</p> - -<p>—Patronio, bien conosco a Dios que me ha fecho muchas mercedes, más -quel yo podría servir, et en todas las otras cosas entiendo que está -la mi facienda asaz con bien et con honra; pero algunas vegadas me -contesce de estar tan afincado de pobreza que me paresce que querría -tanto la muerte como la vida. Et ruégovos que algún conorte me dedes -para esto.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_66">p. 66</span>—Señor conde -Lucanor—dijo Patronio—, para que vos conortedes, cuando tal cosa vos -acaesciere, sería muy bien que sopiésedes lo que acaesció a dos homnes -que fueron muy ricos.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, de estos dos homnes el uno -dellos llegó a tan grand pobreza quel non fincó en el mundo cosa que -pudiese comer. Et desque fizo mucho por buscar alguna cosa que comiese, -non pudo haber cosa del mundo sinón una escudiella de atramices. Et -acordándose de cuan rico solía ser e que agora con fambre era et con -mengua había de comer los atramices que son tan amargos et de tan mal -sabor, comenzó de llorar muy fieramente, pero con la grant fambre -comenzó de comer de los atramices et en comiéndolos estaba llorando et -echaba las cortezas de los atramices en pos de si. Et él estando en -este pesar et en esta coita, sintió que estaba otro homne en pos dél -et volvió la cabeza et vió un homne cabo dél, que estaba comiendo las -cortezas de los atramices que él echaba en pos de si, et era aquel de -que vos fablé de suso.</p> - -<p>Et cuando aquello vió el que comía los atramices preguntó a aquel -que comía las cortezas que porque facía aquello. Et él dixo que sopiese -que fuera muy más rico que él, et que agora había llegado a tan grand -pobreza et en tan grand fambre quel placía mucho cuando fallaba -aquellas cortezas que él dejaba. Et cuando esto vió el que comía los -atramices, conortose,<span class="pagenum" id="Page_67">p. 67</span> -pues entendió que otro había más pobre que él, et que había menos razón -porque lo debía seer. Et con este conorte esforzose, et ayudol Dios, et -cató manera en como saliese de aquella pobreza, et salió della et fué -muy bien andante.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, debedes saber que el mundo es tal, et -aun que Nuestro Señor Dios lo tiene por bien, que ningún homne non haya -complidamente todas las cosas. Mas, pues en todo lo al vos face Dios -merced et estades con bien et con honra, si alguna vez vos menguaren -dineros o estudierdes en afincamiento non desmayedes por ello et -cred por cierto que otros más honrados et más ricos que vos, estarán -afincados, et que se ternían por pagados si pudiesen dar a sus gentes -et les diesen aun muy menos de cuanto vos les dades a las vuestras.</p> - -<p>Et al conde plogo mucho desto que Patronio le dijo, et conortose et -ayudose él, et ayudol Dios, et salió muy bien de aquella queja en que -estaba.</p> - -<p>Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por pobreza nunca desmayedes,</div> - <div class="verse indent0">Pues otros más pobres que vos veedes<a id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_16" href="#FNanchor_16" class="label">[16]</a> -Recuérdese la décima de Calderón en <i>La vida es sueño</i>: «Cuentan -de un sabio que un día—tan pobre y mísero estaba—que sólo se -sustentaba—de unas hierbas que cogía».—Jornada I, escena II, que es una -ajustada adaptación de este consejo.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_11"> - <p><span class="pagenum" id="Page_68">p. 68</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un Deán de Sanctiago con D. - Yllán, el grand maestro de Toledo.</p> -</div> - -<p>Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -contabal su facienda en esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, un homne vino a me rogar quel ayudase en un fecho que -había mester mi ayuda, et prometiome que faría por mi todas las cosas -que fuesen mi pro et mi honra. Et yo comencel a ayudar cuanto pude en -aquel fecho. Et ante que el pleito fuese acabado, teniendo él que ya el -su pleito era librado, acaesció una cosa en que cumplía que la ficiese -por mi, et roguel que la ficiese et él púsome escusa. Et después -acaesció otra cosa que pudiera facer por mi, et púsome escusa como a -la otra; et esto me fizo en todo lo quel rogué quél ficiese por mi. -Et aquel fecho porque él me rogó, non es aun librado, nin se librará -si yo non quisiere. Et por la fiuza que yo he en vos et en el vuestro -entendimiento, ruégovos que me consejedes lo que faga en esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, para que vos fagades en esto lo que vos -debedes, mucho querría que sopiésedes lo que contesció a un Deán de -Sanctiago con don Yllán, el gran maestro que moraba en Toledo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_69">p. 69</span>Et el conde le -preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, en Sanctiago había un Deán que había -muy grant talante de saber el arte de la nigromancia, et oyó decir -que don Yllán de Toledo sabía ende más que ninguno que fuese en -aquella sazón; et por ende vínose para Toledo para aprender de aquella -sciencia. Et el día que llegó a Toledo aderezó luego a casa de don -Yllán et fallolo que estaba leyendo en una cámara muy apartada; et -luego que llegó a él, recibiólo muy bien et dijol que non quería quel -dijiese ninguna cosa de lo porqué venía fasta que hobiese comido. Et -pensó muy bien dél et fizol dar muy buenas posadas, et todo lo que hobo -mester, et diol a entender quel placía mucho con su venida.</p> - -<p>Et después que hobieron comido, apartose con él, et contol la razón -porque allí viniera, et rogol muy afincadamente quel mostrase aquella -sciencia e que él había muy grant talante de la aprender. Et don Yllán -dijol, que él era Deán et homne de grand guisa et que podía llegar a -grand estado—et los homnes que grand estado tienen, de que todo lo suyo -han librado a su voluntad, olvidan mucho aína lo que otrie ha fecho -por ellos—et que él, que se recelaba que, de que hobiese aprendido dél -aquello que él quería saber, que non le faría tanto bien como él le -prometía. Et el deán le prometió et le aseguró que de cualquier bien -que él hobiese, que nunca faría sinón lo que él mandase.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_70">p. 70</span>Et en estas fablas -estudieron desque hobieron yantado fasta que fué hora de cena. E de que -su pleito fué bien asosegado entre ellos, dijo don Yllán al Deán que -aquella sciencia non se podía aprender sinón en lugar mucho apartado -et que luego esa noche le quería amostrar do habían de estar fasta que -hobiese aprendido aquello que él quería saber. Et tomol por la mano et -llevol a una cámara. Et en apartándose de la otra gente, llamó a una -manceba de su casa et dijol que toviese perdices para que cenasen esa -noche, mas que non las pusiesen a asar fasta que él se lo mandase.</p> - -<p>Et desque esto hobo dicho, llamó al deán: et entraron entramos por -una escalera de piedra muy bien labrada et fueron descendiendo por -ella muy grand pieza, en guisa que parescía que estaban tan bajos que -pasaba el río de Tajo por cima dellos: Et desque fueron en cabo del -escalera, fallaron una posada muy buena, et una cámara mucho apuesta -que y había, do estaban los libros et el estudio en que habían de leer. -E de que se asentaron, estaban parando mientes en cuales libros habían -de comenzar. Et estando ellos en esto, entraron dos homes por la puerta -et diéronle una carta quel enviaba el Arzobispo, su tio, en quel facía -saber que estaba muy mal doliente et quel enviaba rogar que sil quería -veer vivo, que se fuese luego para él. E al Deán pesó mucho con estas -nuevas; lo uno por la dolencia de su tío, et lo al porque receló que -había de dejar su estudio que había comenzado.<span class="pagenum" -id="Page_71">p. 71</span> Pero puso en su corazón de non dejar aquel -estudio tan aína, et fizo sus cartas de repuesta et enviolas al -Arzobispo su tío.</p> - -<p>Et dende a tres o cuatro días, llegaron otros homes a pié que traían -otras cartas al deán en quel facían saber que el Arzobispo era finado, -et que estaban todos los de la eglesia en su esleccion et que fiaban -por la merced de Dios que esleerían a él, et por esta razón que non -se quejase de ir a la eglesia, ca mejor era para él en quel esleyesen -seyendo en otra parte que non estando en la eglesia.</p> - -<p>Et dende a cabo de siete o de ocho días, vinieron dos escuderos -muy bien vestidos et muy bien aparejados, et cuando llegaron a él, -besáronle la mano et mostráronle las cartas en como le habían esleido -por Arzobispo. Et cuando don Yllán esto oyó, fué al electo et dijol, -como gradescía mucho a Dios porque estas buenas nuevas le llegaran a -su casa, et pues Dios tanto bien le ficiera quel pedía por merced que -el deanadgo que fincaba vagado que lo diese a un su fijo. E el electo, -dijol: quel rogaba quél quisiese consentir que aquel deanadgo, que -lo hobiese un su hermano, mas que él le faría bien en la iglesia en -guisa que él fuese pagado, et que le rogaba que se fuese con él para -Sanctiago et que llevase con él aquel su fijo. E don Yllán dijo que lo -faría.</p> - -<p>E fuéronse para Sanctiago: e cuando y llegaron, fueron muy bien -recebidos et mucho honradamente. Et desque moraron y un tiempo, un día -llegaron al<span class="pagenum" id="Page_72">p. 72</span> Arzobispo -mandaderos del Papa con sus cartas en comol daba el Obispado de Tolosa, -et quel daba gracia que pudiese dar el Arzobispado a qui quisiese. E -cuando don Yllán oyó esto, retrayéndol mucho afincadamente lo que con -él había pasado, pidiol merced quel diese a su fijo: et el Arzobispo -le rogó que consentiese que lo hobiese un su tio, hermano de su padre: -et don Yllán, dijo que bien entendíe quel facía grand tuerto, pero -que esto que lo consintía en tal que fuese seguro que se lo emendaría -adelante. Et el Arzobispo le prometió en toda guisa que lo faría así, -et rogol que fuese con él a Tolosa et que llevase su fijo.</p> - -<p>Et desque llegaron a Tolosa, fueron muy bien recebidos de condes et -cuantos homes buenos había en la tierra. E desque hobieron y morado -fasta dos años, llegáronle mandaderos del Papa con sus cartas en como -le facía el Papa Cardenal et quel facía gracia que diese el Obispado -de Tolosa a qui quisiese. E entonce fué a él don Yllán et dijol que, -pues tantas veces le había fallescido de lo que con él pusiera, que ya -aquí non había logar del poner escusa ninguna que non diese alguna de -aquellas dignidades a su fijo. Et el Cardenal rogol quel consentiese -que hobiese aquel Obispado un su tio, hermano de su madre, que era -homne bueno anciano; mas, que pues él Cardenal era, que se fuese con -él para la Corte, que asaz había en que le facer bien. Et don Yllán -quejose ende mucho, pero consintió en lo que el Cardenal quiso e fuese -con él para la Corte.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_73">p. 73</span>Et desque y llegaron, -fueron muy bien recebidos de los cardenales et de cuantos en la Corte -eran et moraban y muy grand tiempo. Et don Yllán afincando cada día -al Cardenal quel ficiese alguna gracia a su fijo et él poníal sus -escusas.</p> - -<p>Et estando así en la Corte finó el Papa: et todos los cardenales -esleyeron aquel Cardenal por Papa. E estonce fué a él don Yllán et -dijol que ya non podía poner escusa de non complir lo quel había -prometido. E el Papa le dijo que non lo afincase tanto, que siempre -habría lugar en quel ficiese merced segund fuese razón. Et don Yllán -se comenzó a quejar mucho, retrayéndol cuantas cosas le prometiera et -que nunca le había complido ninguna, et diciendol que aquello recelara -él la primera vegada que con él fablara, et pues a aquel estado era -llegado et nol cumplía lo quel prometiera que ya non le fincaba logar -en que atendiese dél bien ninguno. E deste aquejamiento se quejó mucho -el Papa et comenzol a maltraer diciendol: que si más le afincase quel -faría echar en una carcel, que era hereje et encantador, e que bien -sabía él que non había otra vida nin otro oficio en Toledo, do él -moraba, sinon vivir por aquella arte de nigromancia.</p> - -<p>Et desque don Yllán vió cuanto mal le gualardonaba el Papa lo que -por él había fecho despedióse dél: et solamente nol quiso dar el Papa -que comiese por el camino. E estonce don Yllán dijo al Papa que pues -al non tenía de comer, que se habría de tornar a las perdices<span -class="pagenum" id="Page_74">p. 74</span> que mandara asar aquella -noche, et llamó a la mujer et dijol que asase las perdices.</p> - -<p>E cuando esto dijo don Yllán, fallose el Papa en Toledo, deán de -Sanctiago, como lo era cuando y vino, et tan grand fué la vergüenza que -hobo que non sopo quel decir. Et don Yllán dijol que fuese en buena -ventura et que asaz había probado lo que tenía en él et que ternía por -muy mal empleado si comiese su parte de las perdices.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, pues veedes que tanto facedes por aquel -home que vos demanda ayuda et non vos da ende mejores gracias, tengo -que non habedes porque trabajar nin aventurarvos mucho por llegarlo a -logar que vos dé tal gualardón como el Deán dió a don Yllán.</p> - -<p>E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo así, et fallose -ende bien.</p> - -<p>Et porque entendió don Johan, que era este muy buen ejiemplo, fízolo -poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Al que mucho ayudares et non te lo conosciere</div> - <div class="verse indent0">Menos ayuda habrás, desque en grand honra subiere<a id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_17" href="#FNanchor_17" class="label">[17]</a> -Figura en el libro árabe <i>Las cuarenta mañanas y las cuarenta -noches</i>; de la versión admirable de don Juan Manuel se derivan las -comedias de Alarcón <i>La prueba de las promesas</i>, la de Cañizares -<i>Don Juan de Espina en Milán</i>, un cuento del Abate Blanchel <i>Le -Doyen de Badajoz</i>, puesto más tarde en verso por Andrieux; recuerda -algo su asunto el de la comedia del Duque de Rivas <i>El desengaño en -un sueño</i>. Infinitas son las relaciones de este tema.</p> - -<p class="ti1">La derivación más importante es la de la bella comedia -de Alarcón (léase en la Biblioteca de Rivadeneyra, t. XX, páginas 433 a -55); consérvase el nombre de don Illán, el Deán compostelano truécase -en el galán D. Juan, los cargos clericales son aquí titulos de Marqués -de Tarifa, etc.; la ingratitud hacia el maestro mágico, la misma; es -una de las más ordenadas comedias del Teatro español. D. Alberto Lista -la consideraba digna de Terencio.</p> - -<p class="ti1"><i>Azorín</i> ha hecho una deliciosa adaptación y -comentario de este apólogo en <i>Los valores literarios</i>, pág. -153.</p> - -<p class="ti1">La localización de la casa de don Illán en la antigua -cueva de Hércules, propuesta por Knust, tal vez es inexacta; de ser más -antiguas, se identificaría con las cuevas, tenidas por construcciones -de Samuel Leví (siglo <span class="allsmcap">XIV</span>), y después -llamadas <i>casas del Marqués de Villena</i>, por tradición de -magia—hoy la entrada por los jardines de la Casa del Greco—, parecen -convenir mejor con las descritas por D. Juan Manuel como próximas al -Tajo.</p> - -<p class="ti1">Estos Illanes, que quedaron en proverbios por su -discreción, sabiduría y ciencia mágica, figuraron en Toledo desde -comienzos del <span class="allsmcap">XII</span>; descendían, al -parecer, de un D. Pedro Paleologo, Conde griego, y fueron progenitores -del linaje de los Duques de Alba. (Vid. <i>Discurso de recepción</i> -del Duque de Berwick y de Alba en la Real Academia de la Historia, 18 -de Mayo de 1919, pág. 17.) Amador de los Ríos explica por la agudeza de -esta familia el significado de la palabra <i>perillán</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_12"> - <p><span class="pagenum" id="Page_75">p. 75</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un raposo con un gallo.</p> -</div> - -<p>El conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero, una vez en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, vos sabedes que, loado sea Dios, la mi tierra es muy -grande et non es toda ayuntada en uno. Et como quier que yo hé muchos -lugares que son muy fuertes, he algunos que lo non son tanto, et -otrosí<span class="pagenum" id="Page_76">p. 76</span> otros lugares -que son ya cuanto apartados de la mi tierra en que yo he mayor poder. -Et cuando he contienda con mios señores et con mios vecinos que han -mayor poder que yo, muchos homnes que se me dan por amigos et otros -que se me facen consejeros, métenme grandes miedos et grandes espantos -et consejanme que en ninguna guisa non esté en aquellos lugares mios -apartados, sinón que me acoja et esté en los lugares más fuertes et que -son bien dentro en mi poder: et porque yo sé que vos sodes muy leal et -sabedes mucho de tales cosas como estas, ruégovos que me consejedes lo -que vos semeja que me cumple de facer en esto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, en los grandes fechos et muy -dubdosos son muy periglosos los consejos, ca en los más de los consejos -non puede homne fablar ciertamente, ca non es homne seguro a que -pueden recodir las cosas, ca muchas veces veemos que cuida homne una -cosa et recude despues otra, ca lo que cuida homne que es mal recude -a las vegadas a bien, et lo que cuida homne que es bien recude a las -vegadas a mal et por ende el que ha a dar consejo, si es homne leal -et de buena entención, es en muy grant queja cuando ha de consejar, -ca si el consejo que dá recude a bien non ha otras gracias sinón que -dicen que fizo su debdo en dar buen consejo; et si el consejo a bien -non recude, siempre finca el consejero con daño et con vergüenza. Et -por ende este consejo en que hay muchas dubdas et muchos periglos -placerme<span class="pagenum" id="Page_77">p. 77</span> hía de corazón -si pudiese escusar de non lo dar, mas pues queredes que vos conseje, et -non lo puedo escusar, dígovos que querría muy mucho que sopiésedes cómo -contesció a un gallo con un raposo.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, un homne bueno había una casa en la -montaña, et entre las otras cosas que criaba en su casa criaba siempre -muchas gallinas et muchos gallos. Et acaesció que uno de aquellos -gallos andaba un día alongado de la casa por un campo et andando él -muy sin recelo, viólo el raposo et vino muy ascondidamente cuidándolo -tomar. Et el gallo sintiolo et subió en un arbol que estaba ya cuanto -alongado de los otros. Et cuando el raposo entendió que el gallo -estaba ya en salvo, pesol mucho porque nol pudiera tomar et pensó en -cual manera podría guisar quel tomase. Et entonce enderezó al arbol -et comenzol a rogar et a falagar et asegurar que descendiese a andar -por el campo como solía; et el gallo non lo quiso facer. Et desque el -raposo entendió que por ningún falago non le podía engañar, comenzol -a menazar diciendol que pues del non fiaba que él guisaría como se -fallase ende mal. Et el gallo entendiendo que estaba en salvo non daba -nada por sus amenazas nin por sus seguranzas.</p> - -<p>Et des que el raposo entendió que por todas estas maneras non le -podía engañar, enderezó al arbol et comenzó a roer en él con los -dientes et dar en él muy grandes colpes con la cola. Et el cativo del -gallo tomó<span class="pagenum" id="Page_78">p. 78</span> miedo sin -razón, non parando mientes en como aquel miedo que el raposo le ponía -non le podía empecer, et espantose de valde et quiso foir a los otros -árboles en que coidaba estar más seguro, que non pudo llegar al monte, -mas llegó a otro arbol. Et de que el raposo entendió que tomaba miedo -sin razón, fué en pos él et así lo llevó de arbol en arbol fasta que lo -sacó et lo tomó, et lo comió.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, ha menester que pues tan grandes fechos -habedes a pasar et vos habedes de parar a ello, que nunca tomedes miedo -sin razón, nin vos espantedes de valde por amenazas, nin por dichos de -ningunos, nin fiedes en cosa de que vos pueda venir grant daño, nin -grand periglo, et pugnad siempre en defender et en amparar los lugares -más postrimeros de la vuestra tierra et non creades que tal homne como -vos teniendo gentes et vianda, que por non seer el lugar muy fuerte, -podriedes tomar peligro ninguno. Et si con miedo o con recelo valdío -dejardes los lugares de cabo de vuestra tierra, seguro sed que así vos -irán llevando de logar en logar fasta que vos saquen de todo; ca cuanto -vos et los vuestros mayor miedo et mayor desmayo mostrásedes en dejando -los vuestros logares, tanto más se esforzarán vuestros contrarios para -vos tomar lo vuestro. Et cuanto vos et los vuestros viéredes a los -vuestros contrarios más esforzados, tanto desmayaredes más, et asi irá -yendo el pleito fasta que non vos finque cosa en el mundo; mas, si bien -porfiáredes sobre lo<span class="pagenum" id="Page_79">p. 79</span> -primero, sodes seguro, como fuera el gallo si estudiera en el primero -arbol, et aun tengo que cumpliría a todos los que tienen fortalezas, -si sopiesen este ejiemplo ca non se espantarían sin razón, cuando les -metiesen miedo con engaños, o con cavas, o con castiellos de madera, o -con otras tales cosas que nunca las farían sinón para espantar a los -cercados. Et mayor cosa vos diré porque veades que vos digo verdat. -Nunca logar se puede tomar sinón subiendo por el muro con escaleras o -cavando el muro: pero si el muro es alto non podrán llegar allá las -escaleras. Et para cavarlo bien cred que han mester grand vagar los que -lo han de cavar. Et asi todos los lugares que se toman o es con miedo -o por alguna mengua que han los cercados, et lo demás es por miedo sin -razón. Et ciertamente, señor conde, los tales como vos et aún los otros -que non son de tan grand estado como vos ante que comencedes la cosa, -la debedes catar et ir a ella con grand acuerdo, et non lo pudiendo -nin debiendo escusar. Mas, desque en el pleito fuéredes, non ha mester -que por cosa del mundo tomedes espanto nin miedo sin razón; siquier -debédeslo facer, porque es cierto que de los que son en los periglos, -que muchos más escapan de los que se defienden, que non de los que -fuyen. Siquier parat mientes, que si un periello quel quiera matar un -grand alano, está quedo et regaña los dientes, que muchas veces escapa, -et por grant perro que sea si fuye, luego es tomado et muerto.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_80">p. 80</span>E al conde, plogo -mucho de todo esto que Patronio le dijo, et fízolo así, et fallose -dello muy bien.</p> - -<p>Et porque don Johan tovo este por buen ejiemplo, fízolo poner en -este libro, et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non te espantes por cosa sin razón</div> - <div class="verse indent0">Mas defiéndete bien como varón<a id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_18" href="#FNanchor_18" class="label">[18]</a> Está -la misma fábula en La Fontaine, fábula XVIII del Libro XII.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_13"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne que tomaba perdices.</p> -</div> - -<p>Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dijole:</p> - -<p>—Patronio, algunos homes de grand guisa et otros que lo non son -tanto me facen a las vegadas enojos et daños en mi facienda et en mis -gentes, et cuando son ante mi, dan a entender que les pesa mucho porque -lo hobieron a facer, et que lo non ficieron sinón con muy grand mester -et con muy grant cuita et non lo pudiendo escusar. Et porque yo querría -saber lo que debo facer cuando tales cosas me ficieren, ruégovos que me -digades lo que entendedes en ello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, esto que vos decides, que a vos -contesce, sobre que me demandades<span class="pagenum" id="Page_81">p. -81</span> consejo, paresce mucho a lo que contesció a un homne que -tomaba perdices.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, un homne paró sus redes a las perdices; -et desque las perdices fueron caidas en la red, aquel que las cazaba -llegó a la ret en que yacían las perdices: et, así como las iba -tomando, matábalas et sacábalas de la red; et en matando las perdices, -dabal viento en los ojos tan recio quel facía llorar. Et una de las -perdices que estaba viva en la red comenzó a decir a las otras:</p> - -<p>—Vet, amigas, lo que face este homne! como quiera que nos mata, -sabet que ha grand duelo de nos, et por ende está llorando!</p> - -<p>Et otra perdiz que estaba y, más sabidora que ella, et que con su -sabiduría se guardara de caer en la red, respondiol así:</p> - -<p>—Amiga, mucho gradesco a Dios porque me guardó, et ruego a Dios que -guarde a mi et a todas mis amigas del que me quiere matar et facer mal, -et me da a entender quel pesa del mio daño.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, siempre vos guardat del que vierdes que -vos face enojo et da a entender quel pesa por ello porque lo face; pero -si alguno vos ficier enojo, non por vos facer daño nin deshonra, et el -enojo non fuere cosa que vos mucho empesca, et el homne fuer tal de que -hayades tomado servicio o ayuda, et lo ficiere con queja o con mester, -en tales logares, conséjovos yo que cerredes el ojo en ello,<span -class="pagenum" id="Page_82">p. 82</span> pero en guisa que lo non faga -tantas veces, dende se vos siga daño nin vergüenza; mas, si de otra -manera lo ficiese contra vos, estrañadle en tal manera porque vuestra -facienda et vuestra honra siempre finque guardada.</p> - -<p>E el conde tovo por buen consejo este que Patronio le daba et fízolo -así et fallose ende bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, mandolo -poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Quien te mal faz mostrando grand pesar,</div> - <div class="verse indent0">Guisa como te puedas dél guardar<a id="FNanchor_19" href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_19" href="#FNanchor_19" class="label">[19]</a> -Figura en el <i>Libro de los Gatos</i>, Rivadeneyra, tomo LI, pág. 544; -dice la moraleja, de los prelados y señores que con dolor hipócrita -tiranizan a sus súbditos. Origen oriental.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_14"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XIV</h3> - <p class="subh3c">Del miraglo que fizo Sancto Domingo cuando predicó - sobre el logrero.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con su consejero Patronio, en su -facienda, et díjole:</p> - -<p>—Patronio, algunos homnes me consejan que ayunte el mayor tesoro que -pudiere et que esto me cumple más que otra cosa para que quier que me -contesca. Et ruégovos que me digades lo que vos paresce en ello.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_83">p. 83</span>—Señor conde—dijo -Patronio—, como quier que a los grandes señores vos cumple de haber -algún tesoro para muchas cosas et señaladamente porque non dejedes por -mengua de haber, de facer lo que vos cumplier; pero non entendades que -este tesoro debedes ayuntar en guisa que pongades tanto el talante en -ayuntar grant tesoro por que dejedes de facer lo que debedes a vuestras -gentes et para guarda de vuestra honra, et de vuestro estado, ca si -lo ficiésedes podervos hía acaescer lo que contesció a un lombardo en -Bolonia.</p> - -<p>E el conde le preguntó cómo fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, en Bolonia había un lombardo que ayuntó -muy grand tesoro et non cataba si era de buena parte o non, sinón -ayuntarlo en cualquier manera que pudiese. E el lombardo adoleció de -dolencia mortal, et un su amigo que había, desque lo vió en la muerte, -consejol que se confesase con Sancto Domingo, que era estonce en -Bolonia. Et el lombardo quísolo facer.</p> - -<p>Et cuando fueron por Sancto Domingo, entendió Sancto Domingo que -non era voluntad de Dios que aquel mal homne non sufriese la pena por -el mal que había fecho, et non quiso ir allá, mas mandó a un fraire -que fuese allá. E cuando los fijos del lombardo sopieron que había -enviado por Sancto Domingo, pesoles ende mucho, teniendo que Sancto -Domingo faría a su padre que diese lo que había por su alma, et que -non fincaría nada a ellos. Et cuando el fraire<span class="pagenum" -id="Page_84">p. 84</span> vino, dijiéronle que sudaba su padre, mas -cuando cumpliese, que ellos enviarían por él.</p> - -<p>E a poco rato perdió el lombardo la fabla, et murió en guisa que non -fizo nada de lo que había mester para su alma. E otro día, cuando lo -llevaron a enterrar, rogaron a Sancto Domingo que predigase sobre aquel -lombardo. Et Sancto Domingo fízolo. Et cuando en la predigación hobo de -fablar daquel homne, dijo una palabra que dise el Evangelio, que dise -así: <i>Ubi est tesaurus tuus ibi est cor tuum.</i> Que quier decir: -<i>Do es el tu tesoro, y es el tu corazón.</i> Et cuando esto dijo, -tornose a las gentes et díjoles:</p> - -<p>—Amigos, porque veades que la palabra del Evangelio es verdadera, -facet catar el corazón a este homne et yo vos digo que non lo fallarán -en el cuerpo suyo et fallarlo han en el arca que tenía el su tesoro.</p> - -<p>E estonce fueron catar el corazón en el cuerpo et non lo fallaron -y, et falláronlo en el arca como Sancto Domingo dijo. Et estaba lleno -de gusanos et olía peor que ninguna cosa por mala nin por podrida que -fuese.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, como quier que el tesoro, como desuso -es dicho, es bueno, guardad dos cosas: la una, es que el tesoro que -ayuntáredes, que sea de buena parte; la otra, que non pongades tanto el -corazón en el tesoro, porque non fagades ninguna cosa que vos non caiga -de facer, nin dejedes nada de vuestra honra, nin de lo que debedes -facer, por ayuntar grand tesoro de buenas obras, por que hayades la -gracia de Dios et buena fama de las gentes.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_85">p. 85</span>E al conde plogo -mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así, et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et teniendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Gana el tesoro verdadero</div> - <div class="verse indent0">Et guárdate del fallecedero<a id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_20" href="#FNanchor_20" class="label">[20]</a> -Tomado quizá del <i>Libro de los Milagros</i>, de San Gregorio de -Tours. Oído, tal vez, por Don Juan Manuel a uno de <i>sus fraires -predicadores</i> de Peñafiel; generalmente se cuenta sin que en -él intervenga Santo Domingo, por ejemplo, en el cap. VII de los -<i>Castigos o documentos del Rey Don Sancho</i>, Riv., LI, pág. 99, con -muchas variantes.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_15"> - <h3 class="g0">ENJEMPLO XV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a don Lorenzo Suarez sobre la - cerca de Sevilla.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, a mi acaesció que hobe un rey muy poderoso por enemigo: -et desque mucho duró la contienda entre nos, fallamos entramos por -nuestra pro de nos avenir. Et como quiera que agora estamos por -avenidos et non hayamos guerra, siempre estamos a sospecha el uno del -otro. Et algunos también de los suyos como de los míos métenme muchos -miedos, et dícenme que quiere buscar achaque para ser contra<span -class="pagenum" id="Page_86">p. 86</span> mí; et por el buen -entendimiento que habedes, ruégovos que me consejedes lo que faga en -esta razón.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, este es muy grave consejo de -dar por muchas razones; lo primero, que todo homne que vos quiera -meter en contienda ha menester muy grant aparejamiento para lo facer, -ca dando a entender que quiere vuestro servicio et vos desengaña, et -vos apercibe, et se duele de vuestro daño, vos dirá siempre cosas -para vos meter en sospecha; et por la sospecha habredes a facer tales -apercibimientos que serán comienzo de contienda, et homne del mundo non -podrá decir contra ellos; ca el que dijiere que non guardedes vuestro -cuerpo, davos a entender que non quiere vuestra vida, et el que dijiere -que non labredes, et guardedes, et bastescades vuestras fortalezas, da -a entender, que non quiere guardar vuestra heredat, et el que dijiere -que non hayades muchos amigos et vasallos et les dedes mucho por los -haber et los guardar, da a entender, que non quiere vuestra honra, nin -vuestro defendimiento: et todas estas cosas non se faciendo, seríades -en grand periglo, et puédese facer en guisa que sería comienzo de -roido; pero pues queredes que vos conseje lo que entiendo en esto, -dígovos, que querría que sopiésedes lo que contesció a un buen -caballero.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, el sancto et bienaventurado rey don -Ferrando tenía cercada a Sevilla;<span class="pagenum" id="Page_87">p. -87</span> et entre muchos buenos que eran y con él, había y tres -caballeros que tenían por los mejores tres caballeros d’armas que -entonce había en el mundo: et decían al uno don Lorenzo Suarez -Gallinato, et al otro don García Periz de Vargas, et del otro non me -acuerdo del nombre. Et estos tres caballeros hobieron un día porfía -entre sí cual era el mejor caballero d’armas. Et porque non se pudieron -avenir en otra manera acordaron todos tres que se armasen muy bien, et -que llegasen fasta las puertas de Sevilla, en guisa que diesen con las -lanzas a la puerta.</p> - -<p>Et otro día de mañana, armáronse todos tres et enderezaron a la -villa; et los moros que estaban por el muro et por las torres, desque -vieron que non eran más de tres caballeros cuidaron que vinían por -mandaderos, et non salió ninguno a ellos, et los tres caballeros -pasaron la cava, et la barbacana, e llegaron a la puerta de la villa, -et dieron de los cuentos de las lanzas en ella; et desque hobieron -fecho esto volvieron las riendas a los caballos et tornáronse para la -hueste.</p> - -<p>Et desque los moros vieron que non les dicían ninguna cosa, -toviéronse por escarnidos et comenzaron a ir en pos dellos; et cuando -ellos hobieron abierto la puerta de la villa, los tres caballeros que -se tornaban su paso, eran ya cuanto alongados; et salieron en pos -dellos más de mil et quinientos homes a caballo, et más de veinte mil -a pié. Et desque los tres caballeros vieron que vinían cerca dellos, -volvieron las<span class="pagenum" id="Page_88">p. 88</span> riendas -de los caballos contra ellos et asperáronlos. Et cuando los moros -fueron cerca dellos, aquel caballero de que olvidé el nombre, enderezó -a ellos et fuelos a ferir. Et don Lorenzo Suarez et don García Periz -estudieron quedos; et desque los moros fueron más cerca don García -Periz de Vargas fuelos ferir; et don Lorenzo Suarez estudo quedo, -et nunca fué a ellos fasta que los moros le fueron ferir; et desque -lo comenzaron a ferir, metiose entrellos et comenzó a facer cosas -maravillosas d’armas.</p> - -<p>Et cuando los del real vieron aquellos caballeros entre los moros, -fuéronles acorrer. Et como quier que ellos estaban en muy grand priesa -et ellos fueron feridos, fué la merced de Dios que non murió ninguno -dellos. Et la pelea fué tan grande entre los cristianos et los moros, -que hobo de llegar y el rey don Ferrando: et fueron los cristianos ese -día muy bien andantes. Et desque el rey se fué para su tienda, mandolos -prender diciendo que merescían muerte, pues que se aventuraran a facer -tan grant locura, lo uno en meter la hueste en rebato sin mandado del -rey, et lo al, en facer perder tan buenos tres caballeros. Et desque -los grandes homnes de la hueste pidieron merced al rey por ellos, -mandolos soltar.</p> - -<p>Et desque el rey sopo que por la contienda que entrellos hobiera -fueron a facer aquel fecho, mandó llamar cuantos buenos homnes eran -con él, para judgar cual dellos lo ficiera mejor. Et desque fueron -ayuntados, hobo entrellos grand contienda, ca los unos dicían<span -class="pagenum" id="Page_89">p. 89</span> que fisiera mayor esfuerzo el -que primero los fuera ferir, et los otros que el segundo, e los otros -que el tercero. Et cada uno desía tantas buenas razones que parescía -que desía razón derecha: et en verdad tan bueno era el fecho en sí, que -cualquier podría haber muchas buenas razones para lo alabar; pero, a -la fin del pleito el acuerdo fué este: que, si los moros que vinían a -ellos fueran tantos que se pudiesen vencer por esfuerzo o por bondad -que en aquellos caballeros hobiese, que el primero que los fuese a -ferir, era el mejor caballero, pues comenzaba cosa que se podía acabar; -mas, pues los moros eran tantos que por ninguna guisa non los podrían -vencer, que el que iba a ellos non lo facía por vencerlos, mas la -vergüenza le facía que non fuyese; et pues non había de foir, la queja -del corazón, porque non podía sofrir el miedo, le fizo que les fuese -ferir. Et el segundo que les fué ferir et esperó más que el primero, -tovieron por mejor, porque pudo sofrir más el miedo. Mas, don Lorenzo -Suarez que sufrió todo el miedo et que esperó fasta que los moros le -ferieron, aquel judgaron que fuera mejor caballero.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, pues veedes que estos son miedos et -espantos, et es contienda que aunque la comencedes non la podedes -acabar, cuanto más sufriéredes estos miedos et estos espantos -tanto seredes más esforzado, et demás, faredes mejor seso; ca pues -vos tenedes recabdo en lo vuestro et non vos pueden facer cosa -arrebatadamente de que grand<span class="pagenum" id="Page_90">p. -90</span> daño vos venga, conséjovos yo que non vos fuerce la queja -del corazón. Et pues grand colpe non podedes recebir, esperat ante que -vos fieran, et por aventura veredes, que estos miedos et espantos que -vos ponen, que no son con verdat, sinón lo que estos vos dicen que lo -facen porque cumple a ellos, ca non han bien sinón en el mal. Et bien -cred, que estos tales tambien de vuestra parte como de la otra, que -non querrían grand guerra nin grand paz, ca non son para se parar a la -guerra, nin querrían paz complida; mas, lo que ellos querrían, sería -un alborozo con que pudiesen ellos tomar et facer mal en la tierra et -tener a vos et a la vuestra parte en premia para llevar de vos lo que -habedes et non habedes, et non haber recelo que los castigáredes por -cosa que fagan: et por ende, aunque alguna cosa fagan contra vos pues -non vos pueden mucho empecer en sofrir que se mueva del otro la culpa, -venirvos ha ende mucho bien: lo uno, que habredes a Dios por vos, que -es una ayuda que cumple mucho para tales cosas; et lo al, que todas las -gentes ternán que facedes derecho en lo que ficierdes. Et por aventura, -que si non vos movierdes a facer lo que non debedes, non se movrá el -otro contra vos, et habredes paz et faredes servicio a Dios, et pro -de los buenos, et non faredes vuestro daño por facer placer a los que -querrían guarescer faciendo mal et se sintirían poco del daño que vos -viniese por esta razón.</p> - -<p>E al conde plogo deste consejo que Patronio le daba, et fízolo así, -et fallose ende bien.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_91">p. 91</span>Et porque don Johán -tovo este ejiemplo, que era muy bueno, mandolo escribir en este libro -et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por queja non vos agan ferir,</div> - <div class="verse indent0">Ca siempre vence quien sabe sofrir<a id="FNanchor_21" href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_21" href="#FNanchor_21" class="label">[21]</a> -Mención de este hecho en la <i>Crónica del santo Rey Don Fernando</i>, -cap. LX. Fernán Pérez de Guzmán afirma que el caballero de quien don -Juan Manuel no recordaba el nombre, era Payo de Correa, Adelantado de -Cazorla, y Lope García de Salazar cree fué Alonso Tello, criado de Rey. -(Cf. Puibusque.)</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_16"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XVI</h3> - <p class="subh3c">De la repuesta que dió el Conde Ferrant Gonsales a - Nuño Laynes, su pariente.</p> -</div> - -<p>El conde Lucanor fablaba un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, bien entendedes que non so yo ya muy mancebo, et sabedes -que pasé muchos trabajos fasta aquí. Et bien vos digo, que querría de -aquí adelante folgar, et cazar, et escusar los trabajos et afanes; -et porque sé que siempre me consejastes lo mejor, ruégovos que me -consejedes lo que vierdes que me cae más de facer.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, como quier que vos decides bien et -razón, pero placerme hía que sopiésedes lo que dijo una vez el conde -Ferrant Gonsales a Nuño Laynes.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_92">p. 92</span>E el conde Lucanor le -rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, el conde Ferrant Gonsales era en Burgos -et había pasados muchos trabajos por defender su tierra. Et una vez que -estaba ya como más en asosiego et en paz, díjole Nuño Laynes: que sería -bien que dallí adelante, que non se metiese en tantos roidos et que -folgase él, et que dejase folgar a sus gentes.</p> - -<p>Et el conde respondiol que a homne del mundo non plazdría más que a -él folgar et estar vicioso si pudiese; más, que bien sabía, que había -grand guerra con los moros et con los leoneses et con los navarros, -et si quisiesen mucho folgar, que los sus contrarios que luego serían -contra ellos: et si quisiesen andar a caza con buenas aves por Arlanzón -arriba et ayuso et en buenas mulas gordas, et dejar de defender la -tierra, que bien lo podrían facer, mas que les contescería como decía -el vierbo antiguo: «Murió el hombre et murió el su nombre»: mas, si -quisiéremos olvidar los vicios et facer mucho por nos defender et -llevar nuestra honra adelante, dirán por nos depués que muriésemos: -«Murió el homne, mas non murió el su nombre». Et pues viciosos et -lazdrados, todos habemos a morir, non me semeja que sería bueno si -por vicio nin por la folgura dejáremos de facer en guisa que después -que nos muriéremos, que nunca muera la buena fama de los nuestros -fechos.</p> - -<p>Et vos, señor conde, pues sabedes que habedes a<span -class="pagenum" id="Page_93">p. 93</span> morir, por el mi consejo -nunca por vicio nin por folgura dejaredes de facer tales cosas, -porque, aun desque vos murierdes, siempre viva la fama de los vuestros -fechos.</p> - -<p>E al conde plogo mucho desto que Patronio le consejó, et fízolo así, -et fallose dello muy bien.</p> - -<p>Et porque don Johán, tovo este ejiemplo por muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos,</div> - <div class="verse indent0">La vida muy poco dura; denostados quedaremos<a id="FNanchor_22" href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_22" href="#FNanchor_22" class="label">[22]</a> -Se refiere de modo muy semejante en la Crónica General, 3.ª parte, -cap. XVIII, y con muy semejantes palabras en el <i>Poema de Fernán -González</i>, por ejemplo, estrofa 347 (ed. Riv. LVII, pág. 400), «El -vicioso e el lacerado amor han de morir...»</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_17"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XVII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne que había muy grant - fambre, quel convidaron otros muy flojamente a comer.</p> -</div> - -<p>Otra vez, fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, un homne vino a mí et díjome que faría por mí una cosa -que me cumplía a mí mucho: et como quier que me lo dijo, entendí en -él que me lo decía tan flojamente quel plazdríe mucho si yo escusase -de tomar dél aquella ayuda. Et yo de una parte<span class="pagenum" -id="Page_94">p. 94</span> entiendo que me cumpliría mucho de facer -aquello que me él ruega, et de otra parte, he muy grand embargo de -tomar de aquel ayuda, pues veo que me lo dice tan flojamente. Et por el -buen entendimiento que vos habedes, ruégovos que me digades lo que vos -paresce que debo facer en esta razón.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, porque vos fagades en esto lo -que me semeja que es vuestra pro, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a un homne con otro quel convidó a comer.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un homne bueno era que había -seido muy rico et era llegado a muy grand pobreza, et fasíasele muy -grand vergüenza de demandar nin envergoñarse a ninguno por lo que había -de comer; et por esta razón, sufría muchas veces muy grand fambre et -muy grand laseria. Et un día, yendo él muy cuitado, porque non podía -haber ninguna cosa que comiese, pasó por una casa de un su conosciente -que estaba comiendo: et cuando le vió pasar por la puerta preguntol -muy flojamente si quería comer; et él, por el grant mester que había, -comenzó a lavar las manos et dijol:</p> - -<p>—En buena te, don Fulano, pues tanto me conjuraste et me afincastes -que comiese convusco, non me paresce que faría aguisado en contradecir -tanto vuestra voluntad nin facervos quebrantar vuestra jura.</p> - -<p>Et asentóse a comer, et perdió aquella fambre et aquella queja -en que estaba. En dende adelante, acorriol<span class="pagenum" -id="Page_95">p. 95</span> Dios, et diol manera como salió de aquella -laceria tan grande.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, pues entendedes que aquello que aquel -homne vos ruega es grand vuestra pro, dalde a entender que lo facedes -por complir su ruego, et non paredes mientes a cuanto flojamente vos -lo él ruega et non esperedes a que vos afinque más por ello, sinón por -aventura non vos fablará en ello más, et servos hía más vergüenza si -vos lo hobiésedes a rogar lo que él ruega a vos.</p> - -<p>E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo así, et fallose -ende bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">En lo que tu pro pudieres fallar,</div> - <div class="verse indent0">Nunca te fagas mucho por rogar<a id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_23" href="#FNanchor_23" class="label">[23]</a> No -aduce Knust dato alguno acerca del origen de este <i>práctico</i> -consejo, dictado por la experiencia a don Juan Manuel.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_18"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XVIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a don Pero Melendez de Valdés - cuando se le quebró la pierna.</p> -</div> - -<p>Fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, un día, et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, vos sabedes que yo he contienda con<span class="pagenum" -id="Page_96">p. 96</span> un mi vecino que es homne muy poderoso et muy -honrado; et habemos entramos postura de ir a una villa, et cualquier de -nos que allá vaya primero, cobraría la villa, et perderla ha el otro; -et vos sabedes cómo tengo ya toda mi gente ayuntada; et bien fío por la -merced de Dios, que si yo fuese, que fincaría ende con grand honra et -con grand pro. Et agora estó embargado, que lo non puedo facer por esta -ocasión que me contesció, que non estó bien sano: et como quier que me -es grand pérdida en lo de la villa, bien vos digo, que me tengo por más -ocasionado por la mengua que tomo et por la honra que a él ende viene, -que aun por la pérdida. Et por la fianza que yo en vos he, ruégovos que -me digades lo que entendierdes que en esto se puede facer.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, como quier que vos facedes -razón de vos quejar, para que en tales cosas como estas ficiésedes lo -mejor siempre, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a don Pero -Melendez de Valdés.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, don Pero Melendez de Valdés era -un caballero mucho honrado del reino de León, et había por costumbre -que cada quel acaescíe algun embargo, siempre dicía: «Bendicho sea -Dios, ca pues él lo face, esto es lo mejor.»</p> - -<p>Et este don Pero Melendez, era consejero et muy privado del rey -de León: et otros sus contrarios, por grand envidia quel hobieron, -asacáronle muy grand<span class="pagenum" id="Page_97">p. 97</span> -falsedat et buscáronle tanto mal con el rey, que acordó de lo mandar -matar.</p> - -<p>Et seyendo don Pero Melendez en su casa, llegol mandado del rey que -enviaba por él. Et los que le habían a matar estábanle esperando a -media legua de aquella su casa. Et queriendo cabalgar don Pero Melendez -para se ir para el rey, cayó de una escalera et quebrol la pierna. -Et cuando sus gentes que habían a ir con él, vieron esta ocasión -que le acaesciera, pesoles ende mucho, et comenzáronle a maltraer -diciendol:</p> - -<p>—Ea, don Pero Melendez, vos que decides siempre, que lo que Dios -face, esto es lo mejor, tenedvos agora este bien que Dios vos ha -fecho.</p> - -<p>Et él díjoles que ciertos fuesen que, como quier que ellos tomaban -grand pesar desta ocasión quel conteciera, que ellos verían que pues -Dios lo ficiera, que aquello era lo mejor. Et por cosa que ficieron -nunca desta entención le pudieron sacar.</p> - -<p>Et los quel estaban esperando por le matar por mandado del rey, -desque vieron que non venía, et sopieron lo quel había acaescido, -tornáronse paral rey et contáronle la razón porque non pudieran complir -su mandado.</p> - -<p>Et don Pero Melendez estovo grand tiempo que non pudo cabalgar: -et en cuanto él así estaba maltrecho, sopo el rey que aquello que -habían asacado a don Pero Melendez, que fuera muy grant falsedat, et -prendió a aquellos que se lo habían dicho. Et fué<span class="pagenum" -id="Page_98">p. 98</span> ver a don Pero Melendez, et contol la -falsedat que dél le dijieron, et como le mandara él matar, et pidiol -perdón por el yerro que contra él hobiera de facer et fízole mucho bien -et mucha honra por le facer emienda. Et mandó luego facer muy grand -justicia antél daquellos que aquella falsedat le asacaron.</p> - -<p>Et así libró Dios a don Pero Melendez, porque era sin culpa et fué -verdadera la palabra que él siempre solía decir «que todo lo que Dios -face, que aquello es lo mejor».</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, por este embargo que vos agora vino non -vos quejedes, et tenet por cierto en vuestro corazón, que todo lo que -Dios face, que aquello es lo mejor; et si lo así pensáredes, él vos lo -sacará todo a bien; pero debedes entender, que las cosas que acaescen -son en dos maneras: la una es, que viene a homne algún embargo en que -se puede poner algún consejo; la otra es, que viene algún embargo en -que se non puede poner ningún consejo. Et en los embargos en que se -puede poner algún consejo, debe facer homne cuanto pudiere por lo -poner, y et non lo debe dejar por atender, que por voluntad de Dios o -por aventura se enderezará, ca esto sería tentar a Dios; mas, pues el -homne ha entendimiento et razón, todas las cosas que facer pudiere por -poner consejo en las cosas quel acaescieren débelo facer; mas en las -cosas en que se non puede poner y ningún consejo, aquellas debe homne -tener, que pues se facen por voluntad de Dios, que aquello es lo mejor. -Et<span class="pagenum" id="Page_99">p. 99</span> pues esto que vos -acaesció es de las cosas que vienen por voluntad de Dios, et en que se -non puede poner consejo, poned en vuestro talante que, pues Dios lo -face, que es lo mejor; et Dios lo guisará que se faga así como lo vos -tenedes en corazón.</p> - -<p>E el conde tovo que Patronio le decía la verdat et le daba buen -consejo, et fízolo así et fallose ende bien.</p> - -<p>Et porque don Johán, tovo este por buen enjiemplo, fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non te quejes por lo que Dios ficiere,</div> - <div class="verse indent0">Ca por tu bien sería cuando El quisiere<a id="FNanchor_24" href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_24" href="#FNanchor_24" class="label">[24]</a> -Desconocido para Knust el origen de esta narración, anota el proverbio -que el hecho de don Pero Melendez confirma: «Quebreme el pie quizá por -bien.»</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_19"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XIX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a los cuervos con los buhos.</p> -</div> - -<p>Fablaba un día el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, yo he contienda con un homne muy poderoso: et aquel -mio enemigo había en su casa un su pariente et su criado, et homne a -quien había fecho<span class="pagenum" id="Page_100">p. 100</span> -mucho bien. Et un día por cosas que acaescieron entre ellos, aquel mío -enemigo fízole mucho mal et muchas deshonras, e aquel homne con quien -había tantos debdos veyendo el mal que había recebido e queriendo -catar manera como se vengase, vínose para mi, et yo tengo que es muy -grand mi pro, ca este me puede desengañar et apercebir en como pueda -más lijeramente facer daño a aquel mio enemigo. Pero, por la grand -fianza que yo he en vos et en el vuestro entendimiento, ruégovos que me -consejedes lo que faga en este fecho.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, lo primero vos digo que este -homne non vino a vos sinón por vos engañar: et para que sepades la -manera del su engaño, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a -los buhos et a los cuervos.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, los cuervos et los buhos, -habían entre si grand contienda, pero los cuervos eran en mayor queja. -Et los buhos, porque es su costumbre de andar de noche, et de día estar -escondidos en cuevas muy malas de fallar, vinían de noche a los árboles -do los cuervos albergaban et mataban muchos dellos, et facíanles mucho -mal. Et pasando los cuervos tanto daño, un cuervo que había entre ellos -muy sabidor, que se dolía mucho del mal que habían recebido de los -buhos, sus enemigos, fabló con los cuervos sus parientes, et cató esta -manera para se poder vengar.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_101">p. 101</span>Et la manera fué -esta: que los cuervos le mesaron todo salvo ende un poco de las alas -con que volaba muy mal et muy poco. Et desque fué así maltrecho, -fuese para los buhos et contoles el mal et el daño que los cuervos -le ficieran, señaladamente porque les dicía que non quisiesen seer -contra ellos; mas, pues tan mal lo habían fecho contra él, que si ellos -quisiesen, que él los mostraría muchas maneras como se podrían vengar -de los cuervos et facerles mucho daño.</p> - -<p>Et cuando los buhos esto oyeron, plógoles mucho, et tovieron que -por este cuervo que era con ellos era todo su fecho enderezado, et -comenzaron a facer mucho bien al cuervo et fiar en él todas sus -faciendas et poridades.</p> - -<p>E entre los otros buhos, había y uno que era muy viejo et había -pasado por muchas cosas, et desque vió este fecho del cuervo, entendió -el engaño con que el cuervo andaba, et fuese paral mayoral de los -buhos et dijol: quél fuese cierto que aquel cuervo non viniera a ellos -sinón para su daño et por saber sus faciendas, et que lo echasen de su -compaña. Mas este buho non fué creido de los otros buhos: et desque vió -que lo non querían creer, partiose dellos et fué buscar tierra do los -cuervos non lo pudiesen fallar.</p> - -<p>Et los otros buhos pensaron bien del cuervo. Et desque las péñolas -le fueron egualadas, dijo a los buhos que, pues podía volar, que iría -saber do estaban<span class="pagenum" id="Page_102">p. 102</span> los -cuervos et que vernía desírselo porque pudiesen ayuntarse et ir a los -estroir todos. E a los buhos plogo mucho desto.</p> - -<p>Et desque el cuervo fué con los otros cuervos, ayuntáronse muchos -dellos, et sabiendo toda la facienda de los buhos fueron a ellos de día -cuando ellos non vuelan et estaban segurados et sin recelo, et mataron -et destruyeron dellos tantos por que fincaron vencedores los cuervos de -toda su guerra.</p> - -<p>Et todo este mal vino a los buhos, porque fiaron en el cuervo que -naturalmente era su enemigo.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, pues sabedes que este homne que a vos -vino es muy adebdado con aquel vuestro enemigo et naturalmente él et -todo su linaje son vuestros enemigos, conséjovos yo que en ninguna -manera non lo trayades en vuestra compaña, ca cierto sed que non vino -a vos, sinón por vos engañar et por vos facer algún daño. Pero si él -vos quisiere servir seyendo alongado de vos, de guisa que vos non pueda -empescer, nin saber nada de vuestra facienda, et de fecho ficiere tanto -mal et tales mancellamientos a aquel vuestro enemigo con quien él ha -algunos debdos, que veades vos que non le finca logar para se poder -nunca avenir con él, estonce podredes vos fiar en él, pero siempre fiat -en él tanto de que vos non pueda venir daño.</p> - -<p>E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo asi et fallose -dello muy bien.</p> - -<p>Et porque don Johán entendió que este ejiemplo<span class="pagenum" -id="Page_103">p. 103</span> era muy bueno, fízolo escribir en este -libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Al que tu enemigo suel seer</div> - <div class="verse indent0">Nunca quieras en él mucho creer<a id="FNanchor_25" href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_25" href="#FNanchor_25" class="label">[25]</a> Está -este cuento en el <i>Pantchatantra</i> y en el <i>Calila</i>, pág. 154, -muy amplificado. Ve en él Knust alusión a sucesos del tiempo, de los -que fué actor D. Juan Manuel.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_20"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un Rey con un homne quel dijo - que faría alquimia.</p> -</div> - -<p>Un día, fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera:</p> - -<p>—Patronio, un homne vino a mi et díjome que me faría cobrar muy -grand pro et grand honra, et para esto que había mester que catase -alguna cosa de lo mío con que se comenzase aquel fecho, ca desque fuese -acabado por un dinero habría diez. Et por el buen entendimiento que -Dios en vos puso, ruégovos que me digades lo que vierdes que me cumple -de facer en ello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, para que fagades en esto lo que -fuere más vuestra pro, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a -un rey con un homne quel dicía que sabía facer alquimia.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_104">p. 104</span>E el conde le -preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un homne era muy grand golfín -et había muy grand sabor de enrequescer et de salir de aquella mala -vida que pasaba. Et aquel homne sopo que un rey que non era de muy buen -recabdo se trabajaba de facer alquimia.</p> - -<p>Et aquel golfín tomó cient doblas et limolas et de aquellas -limaduras fizo con otras cosas que puso con ellas cient pellas, et -cada una de aquellas pellas pesaba una dobla, et demás las otras cosas -que él mezcló con las limaduras de las doblas. Et fuese para una villa -do era el rey, et vistiose de paños muy asosegados et llevó aquellas -pellas et vendiolas a un especiero. Et el especiero preguntó que para -que eran aquellas pellas, et el golfín dijol que para muchas cosas, -et señaladamente, que sin aquella cosa, que se non podía facer el -alquimia, et vendiol todas las cien pellas por cuantía de dos o tres -doblas. Et el especiero preguntol como habían nombre aquellas pellas, -et el golfín dijol que habían nombre tarbardíe.</p> - -<p>Et aquel golfín moró algún tiempo en aquella villa en manera de -homne muy asosegado et fué diciendo a unos et a otros en manera de -poridat que sabía facer alquimia.</p> - -<p>Et estas nuevas llegaron al rey: et el rey envió por él, et -preguntol si sabía facer alquimia. Et el golfín, como quier quel fizo -muestra que se quería encobrir et que lo non sabía, al cabo diol a -entender que lo sabía, pero dijo al rey: quel consejaba que deste -fecho<span class="pagenum" id="Page_105">p. 105</span> non fiase de -homne del mundo nin aventurase mucho de su haber, pero si quisiese que -probaría antél un poco et quel amostraría lo que ende sabía. Et esto le -gradesció el rey mucho et paresciol que segund estas palabras, que non -podía haber y ningún engaño. E estonce fizo traer las cosas que quiso, -et eran cosas que se podían fallar, et entre las otras mandó traer una -pella de tabardíe. Et todas las cosas que mandó traer non costaban más -de dos o tres dineros. Et desque las trajieron et las fundieron antel -rey salió peso de una dobla de oro fino. Et desque el rey vió de cosa -que costaba dos o tres dineros, salía una dobla, fué muy alegre et -tóvose por el más bien andante caballero del mundo, et dijo al golfín -que esto facía, que cuidaba el rey que era muy buen homne et que -fisiese más.</p> - -<p>Et el golfín respondiol como si non sopiese nada de aquello:</p> - -<p>—Señor, cuanto yo desto sabía, todo vos lo he mostrado, et de allí -adelante vos lo faredes tan bien como yo; pero, conviene que sepades -una cosa, que qualquier destas cosas que mengüe non se podría facer -esto oro.</p> - -<p>Et desque esto hobo dicho despediose del rey et fuese para su -casa.</p> - -<p>E el rey probó sin aquel maestro de facer él oro, et dobló la -recepta, et salió peso de dos doblas de oro. E otra vez dobló la -recepta, et salió peso de cuatro doblas; et así como fué cresciendo la -recepta, así salió<span class="pagenum" id="Page_106">p. 106</span> -peso de doblas. E desque el rey vió que él podía facer cuanto oro -quisiese, mandó traer tanto daquellas cosas para que pudiese facer -mil doblas. Et fallaron todas las otras cosas, mas non fallaron el -tabardíe: e desque el rey vió que pues menguaba el tabardíe, que se non -podía facer el oro, envió por aquel que se lo mostrara facer, et dijol -que non podía facer el oro como solía. Et él preguntol si tenía todas -las cosas que él le diera por escripto. Et el rey dijol que sí, mas -quel menguaba el tabardíe.</p> - -<p>E estonce le dijo el golfín: que por cualquier cosa que menguase que -non se podía facer el oro, et así lo había él dicho el primero día.</p> - -<p>E estonce preguntó el rey si sabía él do había este tabardíe; e el -golfín le dijo que sí.</p> - -<p>E entonce le mandó el rey que, pues él sabía do era, que fuese -él por ello et trojiese tanto porque pudiese facer tanto cuanto oro -quisiese.</p> - -<p>E el golfín le dijo que como quier que esto podría facer otro tan -bien o mejor que él, si el rey lo fallase por su servicio que iría por -ello que en su tierra fallaría ende asaz: e estonce contó al rey lo que -podría costar la compra e la despensa, et montó muy grand haber.</p> - -<p>Et desque el golfín lo tovo en su poder, fuese su carrera et nunca -tornó al rey. Et así fincó el rey engañado por su mal recabdo. Et -desque vió que tardaba más de cuanto debía, envió el rey a su casa -por saber si sabían dél algunas nuevas. Et non fallaron en su casa -cosa del mundo, sinón un arca cerrada: et desque<span class="pagenum" -id="Page_107">p. 107</span> la abrieron, fallaron y un escripto que -dicía así:</p> - -<p>«Bien creed que non ha en el mundo tabardíe; más, sabet que vos he -engañado, et cuando yo vos dicía que vos faría rico, debiérades decir -que lo ficiese primero a mi et que me creeríedes.»</p> - -<p>E a cabo de algunos días, unos homnes estaban riendo et trebejando -et escribían todos los homnes que ellos conoscían, cada uno de cual -manera era, et dicían: los ardidos son fulano et fulano, et los ricos -fulano et fulano, et los cuerdos fulano et fulano, et así de todas las -otras cosas buenas o contrarias.</p> - -<p>Et cuando hobieron a escribir los homnes de mal recabdo escribieron -y el rey. Et cuando el rey lo sopo, envió por ellos et aseguroles que -les non faría ningún mal por ello, et díjoles que porquel escribieron -por homne de mal recabdo. Et ellos dijiéronle: que por razón que -diera tan grand haber a homne estraño et de quien non tenía ningun -recabdo.</p> - -<p>Et el rey les dijo que habían errado, et que si viniese aquel que -había levado el haber que non fincaría él por homne de mal recabdo. Et -ellos le dijieron que ellos non perdían nada de su cuenta, ca si el -otro viniese, que sacarían al rey del escripto et que pornían a él.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, si queredes que non vos tengan por -homne de mal recabdo, non aventuredes por cosa que non sea cierta, -tanto de lo vuestro que vos arrepintades, si lo perdierdes por fiuza de -haber grand pro seyendo en dubda.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_108">p. 108</span>E al conde plogo -deste consejo, et fízolo así et fallose dello bien.</p> - -<p>Et veyendo don Johán que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir en -este libro, et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non aventures mucho la tu riqueza,</div> - <div class="verse indent0">Por consejo del que ha grand pobreza<a id="FNanchor_26" href="#Footnote_26" class="fnanchor">[26]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_26" href="#FNanchor_26" class="label">[26]</a> Era -antes en los críticos idea corriente que en este ejemplo había querido -D. Juan Manuel satirizar las aficiones de alquimista de su tío el Rey -Sabio; negada con buenas razones la atribución a Alfonso X del <i>Libro -del Tesoro</i>, caen los más firmes asideros de esta suposición.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_21"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un rey mozo con un muy grant - filósofo a qui lo encomendara su padre.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, así acaesció que yo había un pariente a qui amaba mucho, -et aquel mi pariente finó et dejó un fijo muy pequeñuelo, et este mozo -criélo yo. Et por el grand debdo et grand amor que había a su padre: -et otrosí, por la grand ayuda que yo atiendo dél desque sea en tiempo -para me la facer, criélo muy bien e sabe Dios quel amo como si fuese -mi fijo. Et como quier quel mozo ha buen entendimiento et fío por -Dios que será muy buen homne, pero porque la<span class="pagenum" -id="Page_109">p. 109</span> mocedat engaña muchas veces a los mozos et -non les deja facer todo lo que más les cumplía, placerme hía, si la -mocedat non engañase tanto a este mozo. Et por el buen entendimiento -que vos habedes, ruégovos que me digades en que manera podría yo guisar -que este mozo ficiese lo que le fuese más aprovechoso para el cuerpo et -para la su facienda.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, para que vos fisiésedes en -fasienda deste mozo lo que al mío cuidar sería mejor, mucho querría que -sopiésedes lo que contesció a un muy grand filósofo con un rey mozo, su -criado.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un rey había un fijo et diolo -a criar a un filósofo en que fiaba mucho: et cuando el rey finó, fincó -el rey su fijo mozo pequeño. E criolo aquel filósofo hasta que pasó -por XV años. Mas, luego que entró en la mancebía, comenzó a despreciar -el consejo daquel que lo criara et allegose a otros consejeros de -los mancebos et de los que non habían tan grand debdo con él porque -mucho ficiesen por lo guardar de daño. Et trayendo su facienda en esta -guisa, ante de poco tiempo llegó su fecho a logar que también las -maneras et costumbres del su cuerpo como la su facienda era todo muy -empeorado. Et fablaban todas las gentes muy mal de como perdía aquel -rey mozo el cuerpo et la facienda. E yendo aquel pleito tan a mal, -el filósofo que criara el rey se sentía et pesábale ende mucho, non -sabía<span class="pagenum" id="Page_110">p. 110</span> que facer, ca -ya muchas veces probara de lo castigar con ruego et con falago et aun -maltrayéndolo, et nunca pudo facer y nada, ca la mocedat lo estorbaba -todo. Et desque el filósofo vió que por otra manera non podía dar -consejo en aquel fecho, pensó esta manera que agora oiredes.</p> - -<p>El filósofo comenzó poco a poco a decir en casa del rey que él era -el mayor agorero del mundo. Et tantos homnes oyeron esto que lo hobo -de saber el rey mozo; et desque lo sopo, preguntó el rey al filósofo, -si era verdat que sabía catar agüero tan bien como lo dicían. Et el -filósofo, comoquier quel dió a entender que lo quería negar, pero al -cabo dijol que era verdat, mas que era mester que homne del mundo non -lo sopiese. Et como los mozos son quejosos para saber et para facer -todas las cosas, el rey que era mozo quejábase mucho por veer como -cataba los agüeros el filósofo: et cuanto el filósofo más lo alongaba, -tanto había el rey mozo mayor queja de lo saber, et tanto afincó al -filósofo que puso con él de ir un día de grand mañana con él a los -catar en manera que non lo sopiese ninguno.</p> - -<p>Et madurgaron mucho; et el filósofo enderezó por un valle en que -había pieza de aldeas yermas: et desque pasaron por muchas vieron una -corneja que estaba dando voces en un arbol. Et el rey mostrola al -filósofo, et el fizo contenente que la entendía.</p> - -<p>Et otra corneja comenzó a dar voces en otro arbol, et amas -las cornejas estudieron así dando voces a<span class="pagenum" -id="Page_111">p. 111</span> veces la una et a veces la otra. Et desque -el filósofo escuchó esto una pieza, comenzó a llorar muy fieramente et -rompió sus paños, et facía el mayor duelo del mundo.</p> - -<p>E cuando el rey mozo esto vió, fué muy espantado et preguntó al -filósofo: que porque facía aquello. Et el filósofo diol a entender que -se lo quería negar. Et desque lo afincó mucho dijol: que más quería -seer muerto que vivo, ca non tan solamente los homnes, mas, que aun las -aves, entendían ya como por su mal recabdo era perdida toda su tierra -et su facienda et su cuerpo despreciado. Et el rey mozo preguntol cómo -era aquello.</p> - -<p>Et él dijol: que aquellas dos cornejas, habían puesto de casar el -fijo de la una con la fija de la otra; et que aquella corneja que -comenzara a fablar primero, que decía a la otra, que pues tanto había -que era puesto aquel casamiento, que era bien que los casasen. Et la -otra corneja dijol, que verdat era que fuera puesto, mas que agora -ella era más rica que la otra, et que loado a Dios, que después que -este rey regnara, que eran yermas todas las aldeas de aquel valle, et -que fallaba ella en las casas yermas muchas culuebras et lagartos, et -sapos et otras tales cosas que se crían en los lugares yermos, porque -había muy mejor de comer que solía, et por ende que non era estonce el -casamiento egual. Et cuando la otra corneja esto oyó, comenzó a reir -et respondiol: que dicía poco seso si por esta razón quería alongar -el casamiento,<span class="pagenum" id="Page_112">p. 112</span> que -sol que Dios diese vida a este rey, que muy aina sería ella más rica -que ella, ca muy aina sería yermo aquel otro valle do ella moraba en -que había diez tantas aldeas que en el suyo, et que por esto non había -porque alongar el casamiento et por esto otorgaron amas las cornejas de -ayuntar luego el casamiento.</p> - -<p>E cuando el rey mozo esto oyó, pesol ende mucho, et comenzó a cuidar -como era su mengua en yermar así lo suyo. Et desque el filósofo vió el -pesar et el cuidar que el rey mozo tomaba, et que había sabor de cuidar -en su facienda, diol muchos buenos consejos en guisa que en poco tiempo -fué su facienda toda enderezada, tan bien de su cuerpo, como de su -regno.</p> - -<p>Et vos, señor conde, pues criades este mozo, et querríades que se -enderezase su facienda, catad alguna manera que por ejiemplos o por -palabras maestradas et falagueras le fagades entender su facienda, mas -por cosa del mundo non derrangedes con él castigandol nin maltrayendol -cuidandol enderezar; ca la manera de los más de los mozos es tal, que -luego aborrecen al que los castiga, et mayormente si es homne de grand -guisa, ca liévanlo a manera de menosprecio, non entendiendo cuanto lo -yerran; ca non ha tan buen amigo en el mundo como el que castiga el -mozo porque non faga su daño, mas ellos non lo toman así, sinón por la -peor manera. Et por aventura caería tal desamor entre vos e él, que -ternía daño a entramos para adelante.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_113">p. 113</span>E al conde plogo -mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et porque don Johán se pagó mucho deste ejiemplo fízolo poner en -este libro, et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non castigues al mozo maltrayendo,</div> - <div class="verse indent0">Mas dile comol vaya placiendo<a id="FNanchor_27" href="#Footnote_27" class="fnanchor">[27]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_27" href="#FNanchor_27" class="label">[27]</a> Esto -de interpretar el lenguaje de las aves para corrección del desgobierno -procede del <i>Pantchatantra</i>, según Knust. En <i>Gil Blas de -Santillana</i>, lib. VIII, cap. VI, cuenta Gil Blas al Duque de Lerma -una fábula análoga, en la que hablan cuervos; dice la leyó en «Pilpai o -en otro autor fabulista».</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_22"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al león et al toro.</p> -</div> - -<p>Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dijole así:</p> - -<p>—Patronio, yo he un amigo muy poderoso et muy honrado, et comoquier -que fasta aquí nunca fallé en él sinón buenas obras, agora dícenme -que me non ama tan derechamente como solía, et aunque anda buscando -maneras porque sea contra mí. Et yo estó agora en grandes dos cuidados: -el uno es, porque me he recelo, que si él entiende que yo tomo dél -esta sospecha et que me vo guardando dél, que él otrosí, que fará eso -mismo, et que así irá cresciendo la sospecha<span class="pagenum" -id="Page_114">p. 114</span> et el desamor poco a poco fasta que nos -hayamos a desavenir. Et por la grant fianza que yo en vos he ruégovos -que me consejedes lo que vierdes que más me cumple de facer en esto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, para que desto vos podades -guardar, placerme hía mucho que sopiésedes lo que contesció al león et -al toro.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, el león et el toro eran mucho -amigos, et porque ellos son dos animalias muy fuertes et muy recias, -apoderábanse et enseñoreaban todas las otras animalias, ca el león con -el ayuda del toro apremiaba todas las animalias que comen carne; et -el toro con el ayuda del león apremiaba todas las animalias que pacen -la hierba. Et desque todas las animalias entendieron que el león et -el toro les apremiaban por el ayuda que se facían el uno al otro, et -vieron que por esto les vinía grand premia et grant daño, fablaron -todas entre sí qué manera podrían catar para salir desta premia.</p> - -<p>Et entendieron; que si ficiesen desavenir al león et al toro, que -serían ellos fuera de la premia de que los traían apremiados el león -et el toro. Et porque el raposo et el carnero eran más allegados a la -privanza del león et del toro que las otras animalias, que trabajasen -cuanto pudiesen para meter desavenencia entre ellos. E el raposo e el -carnero dijieron que se trabajarían cuanto pudiesen por facer esto que -las animalias querían.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_115">p. 115</span>Et el raposo que -era consejero del león, dijo al oso, que es el más esforzado et más -fuerte de todas las bestias que comen carne en pos el león, quel -dijiese, que se recelaba que el toro andaba catando manera para le -traer cuanto daño pudiese, et que dias habíe que ge lo habían dicho -esto, et como quier que por aventura esto non era verdat, pero que -parase mientes en ello.</p> - -<p>Et eso mismo dijo el carnero, que era consejero del toro, al caballo -que es el más fuerte animal que ha en esta tierra de las bestias que -pacen hierba.</p> - -<p>E el oso et el caballo, cada uno de ellos dijo esta razón al león -et al toro. Et como quier que el león et el toro non creyeron esto -del todo, aun tomaron alguna sospecha que aquellos que eran los más -honrados del su linaje et de su compaña, que ge lo dician por meter mal -entrellos, pero con todo eso cayeron en alguna sospecha. Et cada uno -dellos fablaron con el raposo et con el carnero, sus privados.</p> - -<p>Et ellos dijiéronles: que como quier que por aventura el oso et el -caballo les dicían esto por alguna maestría engañosa, que con todo eso, -que era bien que fuesen parando mientes en los dichos et en las obras -que farían dallí adelante el león et el toro, et segund que viesen, que -así podrían facer.</p> - -<p>Et ya con esto cayó mayor sospecha entre el león et el toro. Et -desque las animalias entendieron que el león et el toro tomaran -sospecha el uno del otro, comenzáronles a dar a entender más -descubiertamente<span class="pagenum" id="Page_116">p. 116</span> que -cada uno dellos se recelaba del otro, et que esto non podría ser sinón -por las malas voluntades que tenían escondidas en los corazones.</p> - -<p>Et el raposo et el carnero, como falsos consejeros catando su pro -et olvidando la lealtad que habían de tener a sus señores en logar de -los desengañar, engañáronlos, et tanto ficieron, fasta que el amor -que solía seer entre el león et el toro tornó en muy grand desamor; -et desque las animalias esto vieron, comenzaron a esforzar a aquellos -sus mayorales fasta que los ficieron comenzar la contienda, et dando a -entender cada uno dellos a su mayoral quel guardaba, guardábanse los -unos a los otros et facían tornar todo el daño sobre el león et sobre -el toro.</p> - -<p>E el fin del pleito vino a esto; que como quier que el león fizo más -daño et más mal al toro et abajó mucho el su poder et la su honra, pero -siempre el león fincó tan desapoderado dallí adelante que nunca pudo -enseñorar las otras bestias nin apoderarse dellas como solía, tambien -de las de su linaje como de las otras. Et así porque el león et el toro -non entendieron que por el amor et por el ayuda que el uno tomaba del -otro, eran ellos honrados e apoderados de todas las otras animalias, -et non guardaron el amor aprovechoso que habían entre sí, et non se -sopieron guardar de los malos consejos que les dieron para salir de -su premia et apremiar a ellos, fincaron el león et el toro tan mal de -aquel pleito, que así como ellos eran ante apoderados de todos, ansi -fueron despues todos apoderados dellos.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_117">p. 117</span>Et vos, señor conde -Lucanor, guardatvos que estos que en esta sospecha vos ponen contra -aquel vuestro amigo, que vos lo non fagan por vos traer a aquello que -trojieron las animalias al león et al toro. Et por ende, conséjovos yo, -que si aquel vuestro amigo es homne leal et fallastes en él siempre -buenas obras et leales et fiades en él como homne debe fiar del buen -fijo o del buen hermano, que non creades cosa que vos digan contra él, -ante vos consejo, quel digades lo que vos dijieren dél, et él luego vos -dirá otrosí lo que dijieren a él de vos. Et faced grant escarmiento en -los que esta falsedat cuidaren ordir porque nunca otros se atrevan a -lo comenzar otra vegada. Pero si el amigo non fuere desta manera que -es dicha, et fuere de los amigos que se aman por el tiempo, o por la -ventura, o por el mester, a tal amigo como este, siempre guardat que -nunca digades nin fagades cosa por que él pueda entender que de vos se -mueve mala sospecha nin mala obra contra él, et dat pasada a algunos de -sus yerros; ca por ninguna manera non puede seer que tan grant daño vos -venga a deshora de que ante vos veades alguna señal cierta, como sería -el daño que vos verníe si vos desaveniésedes por tal engaño et maestría -como desuso es dicho; pero, al tal amigo, siempre le dat a entender en -buena manera que, así como cumple a vos la su ayuda, que así cumple -a él la vuestra; et lo uno faciendol buenas obras et mostrandol buen -talante et non tomando sospecha dél sin razón, nin creyendo dicho de -malos homnes et dando<span class="pagenum" id="Page_118">p. 118</span> -alguna pasada a sus yerros; et lo al, mostrandol que así cumple a vos -la su ayuda que así cumple a él la vuestra. Por estas maneras durará -el amor entre vos, et seredes guardados de non caer en el yerro en que -cayeron el león et el toro.</p> - -<p>E al conde plogo mucho deste consejo, que Patronio le dió, et fízolo -et fallose ende bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por falso dicho de homne mintroso</div> - <div class="verse indent0">Non pierdas amigo aprovechoso<a id="FNanchor_28" href="#Footnote_28" class="fnanchor">[28]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_28" href="#FNanchor_28" class="label">[28]</a> -Figura ya en el <i>Pantchatantra</i> y en el <i>Hitopadeza, o -provechosa enseñanza</i>. (Vid. su edición en la Biblioteca Clásica, -traducción de J. Alemany.)</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_23"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que facen las formigas para se mantener.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta manera:</p> - -<p>—Patronio, loado a Dios, yo so asaz rico, et algunos conséjanme -que, pues lo puedo facer que non tome otro cuidado, sinón tomar placer -et comer, et beber, et folgar, que asaz he para mi vida, et aunque -deje a mios fijos bien heredados. Et por el buen entendimiento<span -class="pagenum" id="Page_119">p. 119</span> que vos habedes, ruégovos -que me consejedes lo que vos paresce que debo facer.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, como quier que el folgar et -tomar placer es bueno, para que vos fagades en esto lo que es más -aprovechoso, placerme hía que sopiésedes lo que fase la formiga para -mantenimiento de su vida.</p> - -<p>Et el conde le preguntó cómo era aquello: et Patronio le dijo:</p> - -<p>—Señor conde Lucanor, ya vos veedes cuanto pequeña cosa es la -formiga, et segund razón non debía haber muy grand apercibimiento, pero -fallaredes que cada año al tiempo que los homnes cogen el pan, salen -ellas de sus formigueros et van a las eras et traen cuanto pan pueden -para su mantenimiento et métenlo en sus casas. Et a la primera agua -que viene, sácanlo fuera; et las gentes dicen que lo sacan a enjugar, -et non saben lo que dicen, ca non es asi la verdat, ca bien sabedes -vos que, cuando las formigas sacan la primera vez el pan fuera de sus -formigueros, que estonce es la primera agua et comienza el invierno, -et pues si ellas cada que lloviese, hobiesen de sacar el pan para lo -enjugar, luenga labor ternían, et demás que non podrían haber sol -para lo enjugar, ca en el invierno non face tantas vegadas sol que lo -pudiesen enjugar.</p> - -<p>Mas la verdat porque ellas lo sacan la primera vez que llueve, es -esta: ellas meten cuanto pan pueden haber en sus casas una vez, et non -catan por al, sinón<span class="pagenum" id="Page_120">p. 120</span> -por traer cuanto pueden. Et desque lo tienen ya en salvo, cuidan que -tienen ya recabdo para su vida ese año. Et cuando viene la lluvia et se -moja el pan comienza de nacer: et ellas veen que si el pan nace en los -formigueros, que en logar de se gobernar dello, que su pan mismo las -mataría, et serían ellas ocasión de su daño. Et entonce sácanlo fuera -et comen aquel corazón que ha en cada grano de que sale la semiente et -dejan todo el grano entero. Et después por lluvia que faga non puede -nacer, et gobiérnanse dél todo el año.</p> - -<p>Et aun fallaredes, que maguer que tengan cuanto pan les cumple, -que cada que buen tiempo face, non dejan de acarrear cualesquier -herbízuelas que fallan. E esto facen recelando que les non cumplirá -aquello que tienen, et mientra han tiempo non quieren estar de valde -nin perder el tiempo que Dios les da, pues se pueden aprovechar dél.</p> - -<p>Et vos, señor conde, pues la formiga que es tan mesquina cosa, ha -tal entendimiento et face tanto por se mantener, bien debedes cuidar -que non es buena razón para ningún homne et mayormente para los que -han de mantener grand estado et gobernar a muchos, en querer siempre -comer de lo ganado; ca cierto sed, que por grant haber que sea donde -sacan cada día et non ponen y nada, que non puede durar mucho, et demás -paresce muy grant amortiguamiento et grand mengua de corazón. Mas el -mío consejo es este: que si queredes comer et folgar, que lo fagades -siempre<span class="pagenum" id="Page_121">p. 121</span> manteniendo -vuestro estado et guardando vuestra honra, et catando, et habiendo -cuidado como habredes de que lo cumplades, ca si mucho hobierdes et -bueno quisierdes seer, asaz habredes logares en que lo despendades a -vuestra honra.</p> - -<p>E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo -así et fallose ende bien.</p> - -<p>Et porque don Johán, se pagó deste ejiemplo, fízolo poner en este -libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Non comas siempre lo que has ganado,</div> - <div class="verse indent0">Vive tal vida que mueras honrado<a id="FNanchor_29" href="#Footnote_29" class="fnanchor">[29]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_29" href="#FNanchor_29" class="label">[29]</a> -Moralidad sacada de la vida de las hormigas, tal como la cuenta Plinio -<i>Historia natural</i>, libro XI, cap. 30.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_24"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXIV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un rey que quería probar a - tres sus fijos.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor, con Patronio, su -consejero, et díjole así:</p> - -<p>—Patronio, en la mi casa se crían muchos mozos de los homnes de -grand guisa et de los que non lo son tanto, et veo en ellos muchas -maneras et muy estrañas. Et por el grand entendimiento que vos habedes, -ruégovos que me digades cuanto vos entendedes<span class="pagenum" -id="Page_122">p. 122</span> en qué manera puedo yo conoscer cual mozo -recudirá a seer mejor homne.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, esto que me vos decides es muy fuerte -cosa de voslo decir ciertamente, ca non se puede saber ciertamente -ninguna cosa de lo que es de venir, et por ende non se puede saber et -esta cosa que me vos preguntades es por venir ciertamente; mas lo que -desto se puede saber, es por señales que parescen en los mozos también -de dentro como de fuera; et las que parescen de fuera, son las figuras -de la cara, et el donaire, et la color, et el talle del cuerpo, et de -los miembros, ca por estas cosas paresce la señal de la complisión -de los miembros principales que son el corazón, et el meollo, et el -fígado; e como quier que estas son señales non se puede saber lo -cierto; ca pocas veces se acuerdan todas las señales a una cosa, ca si -las unas señales muestran lo uno, muestran las otras el contrario; pero -a lo más, segund son estas señales, asi recuden las obras.</p> - -<p>Et las más ciertas señales, son las de la cara, et señaladamente las -de los ojos, et otrosí el donaire, ca muy pocas veces fallescen estas. -Et non tengades que el donaire se dice por seer homne fermoso en la -cara, nin feo, ca muchos homnes son pintados et fermosos, et non han -donaire de homne, et otros parescen feos, que han buen donario para -seer homnes apuestos.</p> - -<p>Et el talle del cuerpo et de los miembros, muestra señal de -la complisión et paresce si debe seer valiente o lijero; et las -tales cosas muestra el talle del cuerpo<span class="pagenum" -id="Page_123">p. 123</span> et de los miembros, non muestra ciertamente -cuales deben seer las obras, et con todo esto estas son señales, et -pues digo señales, digo cosa non cierta, ca la señal siempre es cosa -que paresce por ella lo que debe seer, mas non es cosa forzada que sea -asi en toda guisa. Et estas son las señales de fuera que siempre son -muy dudosas para conoscer lo que vos me preguntades. Mas para conoscer -los mozos por las señales de dentro que son ya cuanto más ciertas, -placerme hía que sopiésedes como probó una vez un rey moro a tres fijos -que había, por saber cual dellos sería mejor homne.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un rey moro había tres fijos: -et porque el padre puede facer que regne cual fijo de los suyos él -quisiere, después que el rey llegó a la vejez, los homnes buenos de su -tierra pidiéronle por merced que les señalase cual daquellos sus fijos -quería que regnase en pos él. Et el rey díjoles que dende a un mes gelo -diría.</p> - -<p>Et cuando vino a ocho o a dies días, una tarde dijo al fijo mayor, -que otro día de grand mañana quería cabalgar et que fuese con él. -E otro día, vino el infante mayor al rey, pero non tan mañana como -el rey, su padre, dijiera. Et desque llegó, dijol el rey, que se -quería vestir et quel ficiese traer los paños. E el infante dijo al -camarero que trojiese los paños, e el camarero preguntó, que cuales -paños quería. E el infante tornó al rey et preguntó, que cuales paños -quería.<span class="pagenum" id="Page_124">p. 124</span> E el rey -díjole que el aljuba, et él tornó al camarero et díjole que el aljuba -quería el rey. Et el camarero le preguntó que cual almexía quería, -et el infante tornó al rey a gelo preguntar. Et asi fizo por cada -vestidura que siempre iba et vinía por cada pregunta fasta que el rey -tovo todos los paños. Et vino el camarero, et lo vistió et lo calzó.</p> - -<p>Et desque fué vestido et calzado, mandó el rey al infante que -ficiese traer el caballo, et él dijo al que guardaba los caballos del -rey quel trojiese el caballo, et el que los guardaba, díjole: que cual -caballo traería: et el infante tornó con esto al rey, et así fizo por -la siella, et por el freno, et por la espada, et por las espuelas; et -por todo lo que había mester para cabalgar, por cada cosa fué preguntar -al rey.</p> - -<p>E desque todo fué guisado, dijo el rey al infante: que non podía -cabalgar, et que fuese él andar por la villa et que parase mientes a -las cosas que vería porque lo sopiese retraer al rey.</p> - -<p>E el infante cabalgó, et fueron con él todos los honrados homnes -del rey et del regno, et iban y muchas trompas et atabales et otros -estrumentos. E el infante andido una pieza por la villa, et desque -tornó al rey, preguntol quel parescía de lo que viera. Et el infante -díjole: que bien le parescía sinón quel facían muy grant roido aquellos -estrumentos.</p> - -<p>Et a cabo de otros días mandó el rey al fijo mediano que veniese -a él otro día de mañana: et el infante fízolo así. Et el rey fizo -todas las pruebas que ficiera<span class="pagenum" id="Page_125">p. -125</span> al infante mayor, su hermano, et el infante fízolo, et dijo -bien como el hermano mayor.</p> - -<p>Et a cabo de otros días, mandó al infante menor, su fijo, que -fuese con él de grand mañana. Et el infante madurgó ante que el rey -despertase, et esperó fasta que despertó el rey: et luego que fuese -despierto entró el infante et homillósele con la reverencia que debía. -Et el rey mandol que ficiese traer de vestir. Et el infante preguntol -que paños quería, et en una vez le preguntó por todo lo que había de -vestir et de calzar, et fué por ello et trájogelo todo. Et non quiso -que otro camarero lo vestiese nin lo calzase sinón él, dando a entender -que se ternía por de buena ventura si el rey, su padre, tomase placer o -servicio de lo que él pudiese facer, et pues su padre era, que razón et -aguisado era de le facer cuantos servicios et homildades pudiese.</p> - -<p>Et desque el rey fué vestido et calzado, mandó al infante quel -ficiese traer el caballo. Et el preguntole cual caballo quería, et con -cual siella, et con cual freno, et con cual espada, et por todas las -cosas que eran menester paral cabalgar, et quien quería que cabalgase -con él, et así por todo cuanto cumplía. Et desque todo lo fizo, non -preguntó por ello más de una vez, et trájolo et aguisolo como el rey lo -había mandado.</p> - -<p>Et desque todo fué fecho, dijo el rey, que non quería cabalgar, mas -que cabalgase él et quel contase lo que viese. Et el infante cabalgó et -fueron con él todos<span class="pagenum" id="Page_126">p. 126</span> -como ficieron con los otros sus hermanos; mas él ni ninguno de sus -hermanos, nin homne del mundo, non sabíe nada de la razón porque el rey -facía esto.</p> - -<p>Et desque el infante cabalgó, mandó quel mostrasen toda la villa -de dentro, et las calles et do tenía el rey sus tesoros, et cuantas -podían seer las mezquitas, et toda la nobleza do la villa de dentro et -las gentes que y moraban. Et despues salió fuera et mandó que saliesen -allá todos los homnes de armas, de caballo et de pie, et mandoles que -trebejasen et le mostrasen todos los juegos de armas et de trebejos, et -vió los muros, et las torres, et las fortalezas de la villa. Et desque -lo hobo visto, tornose paral rey, su padre.</p> - -<p>Et cuando tornó era ya muy tarde. Et el rey le preguntó de las cosas -que había visto. Et el infante le dijo: que si a él non pesase, que él -diría lo quel parescía de lo que había visto. Et el le mandó so pena de -la su bendición, quel dijiese lo quel parescía. Et el infante le dijo: -que como quier que él era muy buen rey, quel parescía que non era tan -bueno como debía, ca si lo fuese, pues había tan buena gente et tanta, -et tan grand poder et tan grand haber, que si por él non fincase, que -todo el mundo debía ser suyo.</p> - -<p>E al rey plogo mucho deste denuesto que el infante le dijo.</p> - -<p>Et cuando vino el plazo a que había de dar repuesta a los de la -tierra, díjoles que aquel fijo les daba por rey.</p> - -<p>Et esto fizo por las señales que vió en los otros et<span -class="pagenum" id="Page_127">p. 127</span> las que vió en este. Et -como quier que más quisiera cualquier de los otros para rey, non tovo -por aguisado de lo facer por lo que vió en los unos et en el otro.</p> - -<p>Et vos, señor conde, si queredes saber cual mozo será mejor, parat -mientes a estas tales cosas, et así podredes entender algo et por -aventura lo más de lo que ha de ser a los mozos.</p> - -<p>E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo.</p> - -<p>Et porque don Johán tovo este por buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos, que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por obras et maneras podrás conoscer</div> - <div class="verse indent0">A los mozos cuales deben lo más seer.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_25"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al conde de Provencia, cómo fué - librado de la prisión por el consejo que le dio Saladín.</p> -</div> - -<p>El conde Lucanor fablaba una vez con Patronio, su consejero, en esta -manera:</p> - -<p>—Patronio, un mío vasallo, me dijo el otro día que quería casar una -su parienta, et que así como él era tenudo de me consejar lo mejor -que él pudiese, que me pidía por merced quel consejase en esto lo que -entendía que era más su pro, et díjome todos los casamientos<span -class="pagenum" id="Page_128">p. 128</span> quel traían. Et porque este -es homne que yo querría que lo acertase muy bien, et yo sé que vos -sabedes mucho de tales cosas, ruégovos que me digades lo que entendedes -en esto porquel yo pueda dar tal consejo que se falle él bien dello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, para que podades bien consejar -a todo homne que haya de casar su parienta, placerme hía mucho que -sopiésedes lo que contesció al conde de Provencia con Saladín que era -soldán de Babilonia.</p> - -<p>E el conde Lucanor le rogó quel dijiese cómo fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un conde hobo en Provencia que -fué muy buen homne et deseaba mucho facer en guisa porquel hobiese Dios -merced al alma et ganase la gloria del Paraiso, faciendo tales obras -que fuesen a grand su honra et del su estado. Et para que esto pudiese -complir, tomó muy grant gente consigo, et muy bien aguisada, et fuese -para la Tierra Sancta de Ultramar, poniendo en su corazón que, por -que quier que le pudiese acaescer, que siempre sería homne de buena -ventura, pues le vinía estando él derechamente en servicio de Dios. Et -porque los juicios de Dios son muy maravillosos et muy ascondidos, et -Nuestro Señor, tiene por bien de tentar muchas veces a los sus amigos, -pero si aquella temptación saben sofrir, siempre Nuestro Señor guisa -que torne el pleito a honra et a pro de aquel a quien tienta; et por -esta razón tovo Nuestro Señor<span class="pagenum" id="Page_129">p. -129</span> por bien de temptar al conde de Provencia et consentió que -fuese preso en poder del Soldán.</p> - -<p>Et como quier que estaba preso, sabiendo Saladín la su grant bondat -del conde, facíale mucho bien et mucha honra, et todos los grandes -fechos que había de facer, todos los facía por su consejo. Et tan bien -le consejaba el conde et tanto fiaba dél el Soldán que, como quier que -estaba preso, que tan grand logar et tan grand poder había, et tanto -facían por él en toda la tierra de Saladin, como farían en la suya -misma.</p> - -<p>E cuando el conde se partió de su tierra, dejó una fija muy -pequeñuela. Et el conde estudo tan grand tiempo en la prisión que -era ya su fija en tiempo para casar: et la condesa su mujer et sus -parientes enviaron decir al conde, cuantos fijos de reis et otros -grandes homnes la demandaban por casamiento.</p> - -<p>Et un día cuando Saladin vino a fablar con el conde, desque hobieron -acordado aquello porque Saladín alli viniera, fabló con él el conde en -esta manera:</p> - -<p>—Señor, vos me facedes a mi tanta merced et tanta honra et fiades -tanto de mi que me ternía por muy buena ventura si vos lo podiese -servir. Et pues vos señor, tenedes por bien que vos conseje yo en todas -las cosas que vos acaescen, atreviéndome a la vuestra merced et fiando -del vuestro entendimiento, pidovos por merced que consejedes en una -cosa que me acaesció.</p> - -<p>E el Soldán gradescio esto mucho al conde, et dijol quel -consejaría muy de grado, et aún quel ayudaría<span class="pagenum" -id="Page_130">p. 130</span> muy de buena mente en quequiera quel -cumpliese.</p> - -<p>E entonce le dijo el conde de los casamientos quel movían para -aquella su fija et pidiol por merced quel consejase con quien la -casaría.</p> - -<p>Et Saladin respondió así:</p> - -<p>—Conde, yo sé que tal es el vuestro entendimiento, que en pocas -palabras que vos homne diga entendredes todo el fecho. Et por ende -vos quiero consejar en este pleito segund lo que yo entiendo. Yo non -conosco todos estos que demandan vuestra fija, qué linaje o qué poder -han, o cuáles son en los sus cuerpos o cuánta vecindat han con vusco, -o qué mejoría han los unos de los otros, et por ende non vos puedo en -esto consejar ciertamente; mas, el mio consejo es este: que casedes -vuestra fija con homne.</p> - -<p>E el conde ge lo tovo en merced et entendió muy bien lo que aquello -quería decir. Et envió el conde decir a la condesa su mujer, et a sus -parientes el consejo que el Soldán le diera, et que sopiesen de cuantos -homnes fijosdalgo había en todas sus comarcas, de que maneras et de que -costumbres, et cuales eran en los sus cuerpos, et que non catasen por -su riqueza nin por su poder, mas, quel enviasen por escripto decir qué -tales eran en si los fijos de los reyes et de los grandes señores que -la demandaban et que tales eran los otros homnes fijosdalgo que eran en -las comarcas.</p> - -<p>Et la condesa et los parientes del conde se maravillaron desto -mucho, pero ficieron lo quel conde les<span class="pagenum" -id="Page_131">p. 131</span> envió mandar, et posieron por escrito todas -las maneras et costumbres buenas et contrarias que habían todos los que -demandaban la fija del conde et todas las otras condiciones que eran -en ellos. Et otrosí, escribieron cuales eran en si los otros homnes -fijosdalgo que eran en las comarcas, et enviáronlo todo contar al -conde.</p> - -<p>Et desque el conde vió este escrito, mostrolo al Soldán: et desque -Saladin lo vió, como quier que todos eran muy buenos, falló en todos -los fijos de los reyes et de los grandes señores, en cada uno algunas -tachas en seer mal acostumbrados en comer o en beber, o en seer -sañudos, o apartadizos, o de mal recebimiento a las gentes et pagarse -de malas compañas, o embargados de su palabra, o alguna otra tacha de -muchas que los homnes pueden haber. Et falló que un fijo de un rico -homne que non era de muy grand poder, que segund lo que parescía dél -en aquel escripto, que era el mejor homne et el más complido, et más -sin ninguna mala tacha de que él nunca oyera fablar. Et desque esto -oyó el Soldán consejó al conde que casase su fija con aquel homne, ca -entendió, que, comoquier que aquellos otros eran más honrados et más -fijosdalgo, que mejor casamiento era aquel et mejor casaba el conde su -fija con aquel que con ninguno de los otros en que hobiese una mala -tacha, cuanto más si hobiese muchas, et tovo, que más de preciar era él -homne por las sus obras que non por su riqueza, nin por nobleza de su -linaje.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_132">p. 132</span>E el conde envió -mandar a la condesa et a sus parientes que casasen su fija con aquel -que Saladin le mandara. Et como quier que se maravillaron mucho ende, -enviaron por aquel fijo de aquel rico homne et dijiéronle lo quel conde -les envió mandar. Et el respondió: que bien entendía que el conde era -más fijodalgo, et más rico, et más honrado que él, pero que si él tan -grand poder hobiese que bien tenía que toda mujer sería bien casada con -él, et que esto que fablaban con él, si lo dicían por non lo facer, que -tenía que le facían muy grand tuerto et quel querían perder de balde. -Et ellos dijieron, que lo querian facer en toda guisa, et contáronle -la razón en como el Soldán consejara al conde, quel diese su fija -ante que a ninguno de los fijos de los reyes nin de los otros grandes -señores, señaladamente porquel escogiera por homne. E desque él esto -oyó entendió que fablaban verdaderamente en el casamiento et tovo que, -pues Saladín lo escogiera por homne, et le ficiera allegar a tan grand -honra, que non sería él homne, si non ficiese en este fecho lo que -pertenescía.</p> - -<p>E dijo luego a la condesa et a los parientes del conde, que si ellos -querían que creyese él que ge lo dicían verdaderamente, quel apoderasen -luego de todo el condado et de todas las rentas, pero non los dijo -ninguna cosa de lo que él habia pensado de facer. E a ellos plugo de -lo que él les dicía et apoderáronle luego de todo. E él tomó muy grand -haber, et en grant poridat armó pieza de galeas et tovo muy grand -haber<span class="pagenum" id="Page_133">p. 133</span> guardado. Et -desque esto fué fecho mandó guisar sus bodas para un día señalado.</p> - -<p>Et desque las bodas fueron fechas muy ricas et muy honradas, en la -noche, cuando se hobo de ir para su casa do estava su mujer, ante que -se echasen en la cama, llamó a la condesa et a sus parientes et díjoles -en grant poridat, que bien sabien que el conde le escogiera entre otros -muy mejores que él, et que lo ficiera porque el Soldán le consejara, -que casase su fija con homne, et pues el Soldán et el conde tanta honra -le ficieran e lo escogieran por homne, que tenía él que non era homne, -si non ficiese en esto lo que pertenescía; et que se quería ir et que -les dejaba aquella doncella con qui él había de casar, et el condado, -que él fiaba por Dios, que él le enderecería por que entendiesen las -gentes que facía fecho de homne.</p> - -<p>Et luego que esto hobo dicho cabalgó et fuese en buena ventura. Et -enderezó al regno de Armenia, et moró y tanto tiempo fasta que sopo -muy bien el lenguaje en todas las maneras de la tierra. Et sopo como -Saladín era muy cazador.</p> - -<p>Et él tomó muchas buenas aves, et muchos buenos canes et fuese para -Saladín, et partió aquellas sus galeas et puso una en cada puerto, et -mandoles que nunca se partiesen dende fasta quél gelo mandase.</p> - -<p>Et desque él llegó al Soldán, fué muy bien recebido, pero non le -besó la mano nin le fizo ninguna reverencia de las que homne debe -facer a su señor. Et Saladín mandol dar todo lo que hobo mester, et -él gradesciógelo<span class="pagenum" id="Page_134">p. 134</span> -mucho, mas non quiso tomar dél ninguna cosa et díjole que non viniera -tomar nada dél; mas, por cuanto bien oyera decir dél, que si él por -bien toviese, que queria vevir algun tiempo en la su casa por aprender -alguna cosa de cuanto bien había en él et en las sus gentes; et por -que sabía que el Soldán era muy cazador que le traía muchas aves et -muy buenas, et muchos canes, et si la su merced fuese que tomase ende -lo que quisiese, et con lo quel fincaria a él, que mandaría con él a -caza, et le faría cuanto servicio pudiese en aquello et en al. E esto -le gradescio mucho Saladín, et tomó lo que tovo por bien de lo que él -traía, mas por ninguna guisa nunca pudo guisar que el otro tomase dél -ninguna cosa, nin le dijiese ninguna cosa de su facienda, nin hobiese -entrellos cosa porque él tomase ninguna carga de Saladín porque fuese -tenido de lo guardar. Et así andido en su casa un grand tiempo.</p> - -<p>Et como Dios acarrea cuando su voluntad es las cosas que El quiere, -guisó que alcanzaron los falcones a unas gruas. Et fueron matar la una -de las gruas a un puerto de la mar do estaba la una de las galeas que -el yerno del conde y pusiera. Et el Soldán que iba en muy buen caballo -et él en otro alongáronse tanto de las gentes que ninguno dellos non -vió por do iban. Et cuando Saladín llegó do los falcones estaban con la -grua, descendió mucho aina por los acorrer. Et el yerno del conde que -vinía con él de quel vió en tierra llamó a los de la galea.</p> - -<p>Et el Soldán que non paraba mientes sinón por<span class="pagenum" -id="Page_135">p. 135</span> cebar sus falcones, cuando vió la gente de -la galea en derredor de sí, fué muy espantado. E el yerno del conde -metió mano a la espada et dió a entender quel quería ferir con ella. -Et cuando Saladín esto vió, comenzose a quejar mucho diciendo, que -esto era muy grand traición. Et el yerno del conde le dijo: que non -lo mandase Dios, que bien sabía él que nunca le tomara por señor, nin -quisiera tomar nada de lo suyo, nin tomar dél ningún encargo porque -hobiese razón de lo guardar, mas que sopiese, que Saladín había fecho -todo aquello.</p> - -<p>Et desque esto hobo dicho, tomolo et metiolo en la galea, et de que -lo tovo dentro, contol como él era el yerno del conde, et que era aquel -que él escogiera, entre otros mejores que él por homne et pues él por -homne lo escogiera que bien entendía que non fuera él homne si esto -non ficiera; et quel pidía por merced, quel diese su suegro por que -entendiese que él consejo que él le diera, que era bueno et verdadero, -et que se fallaba bien dél.</p> - -<p>E cuando Saladín esto oyó, gradesció mucho a Dios, et plogol más -porque acertó en el su consejo, que sil hobiera acaescido otra pro o -otra honra por grande que fuese. Et dijo al yerno del conde que ge lo -daría muy de buena mente.</p> - -<p>Et el yerno del conde fió en el Soldán, et sacolo de la galea et -fuese con él. Et mandó a los de la galea que se alongasen del puerto -tanto que non los pudiesen veer ningunos que y llegasen.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_136">p. 136</span>Et el Soldán et el -yerno del conde cebaron muy bien sus falcones. Et cuando las gentes y -llegaron, fallaron a Saladín mucho alegre. Et nunca dijo a homne del -mundo nada de cuanto le había contescido.</p> - -<p>Et desque llegaron a la villa, fué luego descender a la casa do -estaba el conde preso et levó consigo al yerno del conde. Et desque vió -al conde, comenzol a decir con muy grand alegría:</p> - -<p>—Conde, mucho gradesco a Dios por la merced que me fizo en acertar -tan bien como acerté en el consejo que vos dí en el casamiento de -vuestra fija. Evad aquí vuestro yerno que vos ha sacado de prisión.</p> - -<p>E entonce le contó todo lo que su yerno había fecho, e la lealtad et -el grand esfuerzo que ficiera en lo prender et en fiar luego en él.</p> - -<p>Et el Soldán et el conde et cuantos esto sopieron, loaron mucho el -entendimiento et el esfuerzo et la lealdad del yerno del conde, et -gradescieron mucho a Dios porque quiso guisar de lo traer a tan buen -acabamiento.</p> - -<p>E entonce dió el Soldán muchos dones et muy ricos al conde et a su -yerno; et por el enojo que el conde tomara en la prisión diol dobladas -todas las rentas que el conde pudiera levar de su tierra en cuanto -estudo en la prisión et enviol muy rico et muy bien andante para su -tierra.</p> - -<p>Et todo este bien vino al conde por el buen consejo que el Soldán le -dió, que casase su fija con homne.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, pues habedes a consejar<span -class="pagenum" id="Page_137">p. 137</span> aquel vuestro vasallo -en razón del casamiento de aquella su parienta, consejalde; que la -principal cosa que cate en el casamiento, que sea aquel con quien la -hobiere de casar buen homne en sí; ca si esto non fuere, por honra, nin -por riqueza, nin por fidalguía que haya, nunca puede ser bien casada. -Et debedes saber, que el homne con bondad acrecenta la honra, et alza -su linaje, et acrecenta las riquezas. Et por seer muy fidalgo e muy -rico, si bueno non fuere, todo sería mucho aina perdido. Et desto, -vos podría dar muchas fazañas de muchos homnes de grand guisa que les -dejaron sus padres muy ricos et mucho honrados et pues, non fueron tan -buenos como debían, fué en ellos perdido el linaje et la riqueza, et -otros de grand guisa et de pequeña que por la grant bondad que hovieron -en si, acrescentaron mucho en sus honras et en sus faciendas en guisa -que fueron muy más loados et más preciados por lo que ellos ficieron -et por lo que ganaron, que aun por todo su linaje. E asi entendet que -todo el pro et todo el daño nasce et viene de cual el homne es en si, -de cualquier estado que sea. Et por ende la primera cosa que se debe -catar en el casamiento es, cuales maneras, et cuales costumbres, et -cual entendimiento, et cuales obras ha en si el homne o la mujer que ha -de casar, et esto seyendo primero catado, dende en adelante, cuanto el -linaje es más alto, et la riqueza mayor, et la apostura más complida -et la vecindat más acerca et más aprovechosa, tanto es el casamiento -mejor.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_138">p. 138</span>E al conde plogo -mucho destas razones que Patronio le dijo, et tovo que era verdat todo -así como él le decía.</p> - -<p>Et veyendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno fízolo escribir -en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Qui homne es, faz todos los provechos:</div> - <div class="verse indent0">Qui non lo es, mengua todos los fechos<a id="FNanchor_30" href="#Footnote_30" class="fnanchor">[30]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_30" href="#FNanchor_30" class="label">[30]</a> -Este apólogo fué dramatizado por Lope y después por Calderón en <i>La -pobreza estimada</i>. Knust no anota cosa alguna de este cuento.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_26"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXVI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al arbol de la Mentira.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero et díjole -así:</p> - -<p>—Patronio, sabet que estó en muy grand queja et en grand roido con -unos homes que me non aman mucho: et estos homes son tan revoltosos -et tan mintrosos que nunca otra cosa facen, sinón mentir a mi et a -todos los otros con quien han de facer o de librar alguna cosa. Et las -mentiras que dicen, sábenlas tan bien apostar et aprovéchanse tanto -dellas, que me traen a muy grand daño, et ellos apodéranse mucho et han -las gentes muy fieramente contra mi; et aun creed que, si yo quisiese -obrar por aquella manera,<span class="pagenum" id="Page_139">p. -139</span> que por aventura lo sabría facer tan bien como ellos, mas -porque yo sé que la mentira es de mala manera, nunca me pagué della. -Et agora, por el buen entendimiento que vos habedes, ruégovos que me -consejedes que manera tome con estos homnes.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos fagades en esto lo -mejor et más a vuestra pro, placerme hia mucho que sopiésedes lo que -contesció a la Verdat e a la Mentira.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese cómo fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—la Mentira et la Verdat ficieron -su compañía en uno, et de que hobieron estado así un tiempo, la Mentira -que es acuciosa, dijo a la Verdat, que sería bien que pusiesen un arbol -de que hobiesen fructa et pudiesen estar a la su sombra cuando ficiese -calentura. Et la Verdat, como es cosa llana et de buen talante, dijo -quel placía.</p> - -<p>Et de que el arbol fué puesto et comenzó a nacer, dijo la Mentira -a la Verdat que tomase cada una dellas su parte de aquel arbol. Et a -la Verdat plogol con esto. Et la Mentira dandol a entender con razones -coloradas et apuestas que la raiz del arbol es la cosa que da la vida -et la mantenencia al arbol, et que es mejor cosa et más aprovechosa, -consejó la Mentira a la Verdat que tomase las raices del arbol que -están so tierra et ella que se aventuraría a tomar aquellas ramiellas -que habían de salir et estan sobre tierra, comoquier que era muy grand -peligro porque estaba a ventura de tajarlo o follarlo los homnes o -roerlo las bestias o<span class="pagenum" id="Page_140">p. 140</span> -tajarlo las aves con las manos et con los picos o secarle la grant -calentura o quemarle el grant hielo, et que de todos estos periglos non -había a sufrir ningunos la raiz.</p> - -<p>Et cuando la Verdat oyó todas estas razones, porque non hay en ella -muchas maestrías et es cosa de grant fianza et de grand creencia, fiose -en la Mentira su compañera, et creó que era verdat lo quel dicía et -tovo que la Mentira le consejaba que tomase muy buena parte, et tomó -la raiz del arbol et fué con aquella parte muy pagada. Et cuando la -Mentira esto hobo acabado, fué mucho alegre por el engaño que había -fecho a su compañera diciendol mentiras fermosas et apostadas.</p> - -<p>E la Verdat metiose so tierra para vevir do estaban las raíces, que -eran la su parte, et la mentira fincó sobre tierra do viven los homnes -et andan las gentes et todas las otras cosas. Et como es ella muy -falaguera en poco tiempo fueron todos muy pagados della. Et el su arbol -comenzó a crecer et a echar muy grandes ramos et muy anchas fojas que -facían muy fermosa sombra et parescieron en él muy apuestas flores de -muy fermosas colores et muy pagaderas a parescencia.</p> - -<p>Et desque las gentes vieron aquel arbol tan fermoso, ayuntávanse muy -de buena mente a estar cabo dél, et pagábanse mucho de la su sombra -et de las sus flores tan bien coloradas, et estaban y siempre las -más de las gentes, et aún los que se fallaban por los otros logares -dicían los unos a los otros que, si querían estar<span class="pagenum" -id="Page_141">p. 141</span> viciosos et alegres, que fuesen estar a la -sombra del arbol de la Mentira.</p> - -<p>Et cuando las gentes eran ayuntadas so aquel arbol, como la Mentira -es muy falaguera et de grand sabiduría, facía muchos placeres a las -gentes et amostrábales de su sabiduría: et las gentes pagábanse de -aprender de aquella su arte mucho. Et por esta manera tiró a sí todas -las más gentes del mundo, ca mostraba a los unos mentiras senciellas, -et a los otros más sotiles mentiras dobladas, et a otros muy más sabios -mentiras trebles.</p> - -<p>Et debedes saber que la mentira senciella es cuando un homne dice a -otro: «don Fulano, yo faré tal cosa por vos» et él miente de aquello -quel dice. Et la mentira doble, es cuando face juras et homenajes et -rehenes et da otros por si que fagan todos aquellos pleitos, et en -faciendo estos seguramientos, ha él ya pensado et sabe manera como -todo esto tornará en mentira et en engaño. Mas, la mentira treble que -es mortalmente engañosa, es la quel miente et le engaña diciendol -verdat.</p> - -<p>Et desta sabiduría tal, había tanta en la Mentira et sabíala tan -bien mostrar a los que se pagaban de estar a la sombra del su arbol, -que les facía acabar por aquella sabiduría lo más de las cosas que -ellos querían, et non fallaban ningún homne que aquella arte non -sopiese, que ellos non le trojiesen a facer toda su voluntad, lo uno -por la fermosura del arbol et lo al con la gran arte que de la Mentira -aprendían. E deseaban<span class="pagenum" id="Page_142">p. 142</span> -mucho las gentes estar a aquella sombra et aprender lo que la Mentira -les amostraba.</p> - -<p>E la Mentira estaba mucho honrada, et muy preciada et mucho -acompañada de las gentes et el que menos se llegaba a ella et menos -sabía de la su arte, menos le preciaban todos et aún él mismo se -preciaba menos.</p> - -<p>Et estando la Mentira tan bien andante, la lazdrada et despreciada -de la Verdat estaba ascondida so tierra, et homne del mundo non sabía -della parte, nin se pagaba della, nin la quería buscar. Et ella veyendo -que non le había fincado cosa en que se pudiese mantener sinón aquellas -raices del arbol que eran su parte, la cual le consejara tomar la -Mentira con mengua de otra vianda, hóbose a tornar a roer et a tajar -et a gobernarse de las raices del arbol de la Mentira. Et como quier -que el arbol tenía muy buenas ramas et muy anchas fojas que facían muy -grand sombra et muchas flores de muy apuestas colores ante que pudiesen -levar fructo, fueron tajadas todas sus raices, ca las hobo a comer la -Verdat, pues non había al de que se gobernar.</p> - -<p>Et desque las raices del arbol de la Mentira fueron todas tajadas -et estando la Mentira a la sombra del su arbol con todas las gentes -que aprendían de la su arte, vino un viento et dió en el arbol, et -porque las sus raices eran todas tajadas fué muy ligero de derribar et -cayó sobre la Mentira et quebrantola de muy mala manera, et todos los -que estaban aprendiendo de la<span class="pagenum" id="Page_143">p. -143</span> su arte fueron todos muertos et muy mal feridos, et fincaron -muy mal andantes.</p> - -<p>Et por el lugar do estaba el tronco del arbol salió la Verdat -que estaba escondida, et cuando fué sobre la tierra, falló que la -Mentira et todos los que a ella se allegaron eran muy mal andantes -et se fallaron muy mal de cuanto aprendieron et usaron del arte que -aprendieron de la Mentira.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, parat mientes que la mentira ha muy -grandes ramos, et las sus flores que son los sus dichos et los sus -pensamientos et los sus falagos son muy placenteros, et páganse mucho -dellos las gentes, pero todo es sombra et nunca llega a buen fructo. E -por ende si aquellos vuestros contrarios usan de las sabidurías et de -los engaños de la mentira, guardatvos dellos cuanto pudierdes et non -querades seer su compaño en aquella arte nin hayades envidia de la su -buena andanza que han por usar del arte de la mentira, ca cierto seed -que poco les durará, et non pueden haber buena fin, et cuando cuidaren -seer más bien andantes estonce les fallecerá así como fallesció el -arbol de la Mentira a los que cuydaban estar muy bien andantes a su -sombra; mas, aunque la verdat sea menospreciada abrazatvos bien con -ella et preciadla mucho, ca cierto seed que por ella seredes bien -andante et habredes buen acabamiento et ganaredes la gracia de Dios -porque vos dé en este mundo bien et mucha honra paral cuerpo et -salvamiento paral alma en el otro.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_144">p. 144</span>E al conde plogo -mucho deste consejo que Patronio le dió et fízolo así et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Seguid verdat por la mentira foir,</div> - <div class="verse indent0">ca su mal cresce quien usa de mentir.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_27"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXVII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un Emperador et a don - Alvarhañez Minaya con sus mujeres.</p> -</div> - -<p>Fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, un día et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, dos hermanos que yo he son casados entramos et viven cada -uno dellos muy desvariadamente el uno del otro, ca el uno ama tanto -aquella dueña con qui es casado, que avés podemos guisar con él que se -parta un día del lugar onde ella es, et non faz cosa del mundo sinón lo -que ella quiere et si ante non gelo pregunta. Et el otro, en ninguna -guisa non podemos con él que un día la quiera veer de los ojos, nin -entrar en casa do ella sea. Et porque yo he grand pesar desto, ruégovos -que me digades alguna manera por que podamos y poner consejo.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—segund esto que vos decides, -entramos vuestros hermanos<span class="pagenum" id="Page_145">p. -145</span> andan muy errados en sus faciendas; ca el uno, nin el otro -non debían mostrar tan grand amor nin tan grand desamor como muestran -a aquellas dueñas con qui ellos son casados; mas, comoquier que ellos -yerran, por aventura es por las maneras que han aquellas sus mujeres: -et por ende querría que sopiésedes lo que contesció al Emperador -Fradrique et a don Alvarfañez Minaya con sus mujeres.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, porque estos ejiemplos son dos -et non vos los podría entramos decir en uno, contarvoshe primero lo -que contesció al Emperador Fradrique, et después contarvoshe lo que -contesció a don Alvarhanez.</p> - -<p>—Señor conde, el Emperador Fradrique, casó con una doncella de muy -alta sangre segund le pertenescía; mas de tanto, non le acaesció bien, -que non sopo ante que casase con aquella las maneras que había.</p> - -<p>Et después que fueron casados, comoquier que ella era muy buena -dueña et muy guardada en el su cuerpo, comenzó a seer la más brava, -et la más fuerte, et la más revesada cosa del mundo; así que, si -el Emperador quería comer, ella dicía que quería ayunar, et si el -Emperador quería dormir, queriese ella levantar, et si el Emperador -querie bien a alguno, luego ella lo desamaba. ¿Que vos diré más? Todas -las cosas del mundo en que el Emperador tomaba placer, en todas daba -ella a entender que tomaba pesar, et de todo lo que el Emperador facía, -de todo facía ella el contrario siempre.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_146">p. 146</span>Et desque el -Emperador sufrió esto un tiempo, et vió que por ninguna guisa non la -podía sacar desta entención por cosa que él nin otros le dijiesen, nin -por ruegos, nin por amenazas, nin por buen talante, nin por malo quel -mostrase, et vió que el pesar et la vida enojosa que había de sofrir -quel era tan grand daño para la su facienda et para las sus gentes que -non podía y poner consejo; et de que esto vió, fuese paral Papa et -contol la su facienda, también de la vida que pasaba, como del grand -daño que vinía a él et a toda la tierra por las maneras que había la -Emperadriz; et quisiera muy de grado, si podría seer, que los partiese -el Papa. Mas, vió que segund la ley de los cristianos non se podían -partir, et otrosí que en ninguna manera non podían vevir en uno por las -malas maneras que la Emperadriz había, et sabía el Papa que esto era -así.</p> - -<p>Et desque otro cobro no podieron fallar, dijo el Papa al Emperador: -que este fecho, que lo acomendaba él al entendimiento et a la sotileza -del Emperador, ca él non podía dar penitencia ante que el pecado fuese -fecho.</p> - -<p>Et el Emperador partiose del Papa et fuese para su casa, et trabajó -por cuantas maneras pudo, por falagos, et por amenazas, et por -consejos, et por desengaños, et por cuantas maneras él et todos los que -con él vivian pudieron asmar para la sacar de aquella mala entención, -mas todo esto non tovo y pro, que cuanto más le dicían que se partiese -de aquella manera, tanto más facía ella cada día todo lo revesado.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_147">p. 147</span>Et de que el -Emperador vió que por ninguna guisa esto non se podía enderezar, dijol -un día: que él quería ir a la caza de los ciervos et que llevaría una -partida de aquella hierba que ponen en las saetas con que matan los -ciervos, et que dejaria lo al para otra vegada, cuando quisiese ir a -caza, et que se guardase que por cosa del mundo non pusiere de aquella -hierba en sarna, nin en postiella, nin en lugar donde saliese sangre; -ca aquella hierba era tan fuerte que non había en el mundo cosa viva -que non matase. Et tomó de otro ungüento muy bueno et muy aprovechoso -para cualquier llaga et el Emperador untose con él antella en algunos -lugares que non estaban sanos. Et ella et cuantos y estaban vieron -que guarescia luego con ello. Et díjole que, si le fuese mester, que -de aquel pusiese en cualquier llaga que hobiese. Et esto le dijo ante -pieza de homes et de mujeres. Et de que esto hobo dicho, tomó aquella -hierba que había menester para matar los ciervos et fuese a su caza así -como había dicho.</p> - -<p>Et luego que el Emperador fué ido, comenzó ella a ensañarse et a -embravecer et comenzó a decir:</p> - -<p>—¡Veed el falso del Emperador, lo que me fué decir! Porque él sabe -que la sarna que yo he, non es de tal manera como la suya, díjome que -me untase con aquel ungüento que se él untó, por que sabe que non -podría guarescer con él, mas de aquel otro ungüento bueno con que él -sabe que guarescería, dijo, que non tomase dél en guisa ninguna; mas -por le facer pesar<span class="pagenum" id="Page_148">p. 148</span> yo -me untaré con él et cuando él viniere fallarme ha sana. Et so cierto -que en ninguna cosa non le podría facer mayor pesar, et por esto lo -faré.</p> - -<p>E los caballeros et las dueñas que con ella estaban, trabaron -mucho con ella que lo non ficiese, et comenzáronle a pedir merced muy -fieramente llorando que se guardase de lo facer, ca cierta fuese, si lo -ficiese, que luego sería muerta.</p> - -<p>Et por todo esto non lo quiso dejar: Et tomó la hierba et untó -con ella las llagas. Et a poco rato comenzol a tomar la rabia de la -muerte, et ella repintiérase si pudiera, mas ya non era tiempo en que -se pudiese facer. Et murió por la manera que había porfiosa et a su -daño.</p> - - -<p class="mt2">Mas, a don Alvarhanez contesció al contrario desto, et -porque lo sepades todo como fué, contarvos he como acaesció:</p> - -<p>Don Alvarhanez era muy buen homne et muy honrado et pobló a Yxcar et -moraba y. Et, el conde don Pero Ansurez pobló a Cuellar et moraba en -ella. Et el conde don Pero Ansurez había tres fijas.</p> - -<p>Et un día estando sin sospecha ninguna entró don Alvarhanez por la -puerta: et al conde don Pero Ansurez plogo mucho con él. Et desque -hobieron comido preguntol, que porque vinía tan sin sospecha. Et don -Alvarhanez dijol: que vinía por demandar una de sus fijas para con que -casase, mas que quería que gelas mostrase todas tres et quel dejase -fablar con<span class="pagenum" id="Page_149">p. 149</span> cada una -dellas et despues que escogeria cual quisiese. Et el conde veyendo quel -facía Dios mucho bien en ello, dijo: quel placía mucho de facer cuanto -don Alvarhanez le dicía.</p> - -<p>Et don Alvarhanez apartose con la fija mayor et dijol que: si a -ella ploguiese, que quería casar con ella, pero ante que fablase más -en el pleito, quel quería contar algo de su facienda, e que sopiese -lo primero que él non era muy mancebo et que por las muchas heridas -que hobiera en las lides en que se acertara, quel enflaqueciera tanto -la cabeza que por poco vino que bibiese, quel facie perder luego el -entendimiento; et de que estaba fuera de su seso que se asañaba tan -fuerte que non cataba lo que dicía; et que a las vegadas firía a los -homes en tal guisa que se repentía mucho después que tomaba a su -entendimiento; et aun, cuando se echaba a dormir, desque yacía en la -cama, que facía y muchas cosas, que non empecería nin migaja si más -limpias fuesen. Et destas cosas le dijo tantas que toda mujer quel -entendimiento non hobiese muy maduro, se podría tener dél por non muy -bien casada.</p> - -<p>Et de que esto lo hobo dicho, respondiol la fija del conde: que este -casamiento non estaba en ella sinón en su padre et en su madre.</p> - -<p>Et con tanto, partiose de don Alvarhanez et fuese para su padre.</p> - -<p>Et de que el padre et la madre le preguntaron qué era su voluntad de -facer; e porque ella non fué de<span class="pagenum" id="Page_150">p. -150</span> muy buen entendimiento como lo era mester, dijo a su padre -et a su madre: que tales cosas le dijiera don Alvarhanez que ante -quería seer muerta que casar con él.</p> - -<p>Et el conde non le quiso decir esto a don Alvarhanez, mas dijol que -su fija, que non había entonce voluntad de casar.</p> - -<p>E fabló don Alvarhanez con la fija mediana: et pasaron entre él et -ella las rasones bien así como con el hermana mayor.</p> - -<p>Et despues fabló con el hermana menor et dijol todas aquellas cosas -que dijiera a las otras sus hermanas.</p> - -<p>Et ella respondiol: que gradescía mucho a Dios que don Alvarhanez -quería casar con ella, et en lo quel dicía quel facía mal el vino, que -si por aventura le cumpliese por alguna cosa de estar apartado de las -gentes por aquello quel dicía o por al, que ella lo encubriría mejor -que ninguna otra persona del mundo; et a lo que dicía que él era viejo, -que cuanto por esto non partiría ella el casamiento, que cumplíale a -ella del casamiento el bien et la honra que había de ser casada con don -Alvarhanez; et de lo que dicía que era muy sañudo et que firía a las -gentes, que cuanto por esto, non facía fuerza, ca nunca ella le faría -porque la firiese, et si lo ficiese que lo sabría muy bien sofrir.</p> - -<p>Et a todas las cosas que don Alvarhanez le dijo, a todas le sopo tan -bien responder que don Alvarhanez fué muy pagado, et gradesció mucho a -Dios porque fallara mujer de tan buen entendimiento.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_151">p. 151</span>Et dijo al conde -don Pero Ansurez que con aquella quería casar: e al conde plogo mucho -ende. Et ficieron ende sus bodas luego. E fuese con su mujer luego en -buena ventura. E esta dueña había nombre doña Vascuñana.</p> - -<p>Et despues que don Alvarhanez llevó a su mujer a su casa, fué -ella tan buena dueña et tan cuerda que don Alvarhanez se tovo por -bien casado della et tenía por razón que se ficiese todo lo que ella -queríe.</p> - -<p>Et esto facía él por dos razones: la primera, porque fizo Dios a -ella tanto bien, que tanto amaba a don Alvarhanez et tanto presciaba -el su entendimiento, que todo lo que don Alvarhanez dicía et facía, -que todo tenía ella verdaderamente que era lo mejor; et placíale mucho -de cuanto dicía et de cuanto facía, et nunca en toda su vida contralló -cosa que entendiese que a él placía. Et non entendades que facía esto -por le lisonjar, nin por le falagar, mas facíalo porque verdaderamente -creía et era su entención que todo lo que don Alvarhanez quería, et -dicía, et facía, que en ninguna guisa non podría ser yerro, nin lo -podría otro ninguno mejorar. Et lo uno por esto, que era el mayor bien -que podría seer, et lo al porque ella era de tan buen entendimiento -et de tan buenas obras que siempre acertaba en lo mejor; et por estas -cosas amábala et preciábala tanto don Alvarhanez que tenía por razón de -facer todo lo que ella querie, ca siempre ella quería et le consejaba -lo que era su pro et su honra. Et nunca tovo mientes por talante, nin -por voluntad,<span class="pagenum" id="Page_152">p. 152</span> que -hobiese de ninguna cosa, que ficiese don Alvarhanez sinón lo que a él -más le pertenescía, et que era más su honra et su pro.</p> - -<p>Et acaesció, que una vez seyendo don Alvarhanez en su casa, que vino -a él un su sobrino que vivía en casa del rey, et plogol mucho a don -Alvarhanez con él. Et desque hobo morado con don Alvarhanez algunos -días, dijol un día: que era muy buen homne et muy complido et que non -podía poner en él ninguna tacha sinón una. Et don Alvarhanez preguntol, -que cual era. Et el sobrino dijol que non fallaba tacha quel poner -sinón que facía mucho por su mujer et la apoderaba mucho en toda su -facienda. Et don Alvarhanez respondiol: que a esto, que dende a pocos -días, le daría ende la respuesta.</p> - -<p>Et ante que don Alvarhanez viese a doña Vascuñana, cabalgó e fuese -a otro lugar et andudo allá algunos días et llevó allá aquel su -sobrino consigo. Et despues envió por doña Vascuñana, et guisó así -don Alvarhanez que se encontraron en el camino, pero que non fablaron -ningunas razones entre si, nin hobo tiempo que lo quisiesen facer.</p> - -<p>Et don Alvarhanez fuese adelante et iba con él su sobrino. Et doña -Vascuñana vinía en pos dellos. Et desque hobieron andado así una pieza, -don Alvarhanez et su sobrino fallaron una grand pieza de vacas. Et don -Alvarhanez comenzó a decir:</p> - -<p>—¿Viestes, sobrino, que fermosas yeguas ha en nuestra tierra?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_153">p. 153</span>E cuando su sobrino -esto oyó, maravillose ende mucho, et cuidó que gelo dicía por trebejo, -et dijol que cómo dicía tal cosa, que non eran sinón vacas.</p> - -<p>Et don Alvarhanez se comenzó mucho de maravillar et decíale: que -recelaba que había perdido el seso, ca bien veíe que aquellas, yeguas -eran.</p> - -<p>Et desque el sobrino vió que don Alvarhanez porfiaba tanto sobre -esto, et que lo dicía a todo su seso, fincó mucho espantado et cuidó -que don Alvarhanez había perdido el entendimiento.</p> - -<p>Et don Alvarhanez estido tanto adrede en aquella porfía, fasta que -asomó doña Vascuñana que vinía por el camino. Et de que don Alvarhanez -la vió, dijo a su sobrino:</p> - -<p>—Ea, don sobrino, he aqui doña Vascuñana que nos partirá nuestra -contienda.</p> - -<p>Al sobrino plogo desto mucho: et desque doña Vascuñana llegó dijol -su cuñado:</p> - -<p>—Señora, don Alvarhanez et yo estamos en contienda, ca él dice -por estas vacas, que son yeguas; et yo digo, que son vacas; et tanto -habemos porfiado que él me tiene por loco, et yo tengo que él non está -bien en su seso. Et vos, señora, departidnos agora esta contienda.</p> - -<p>Et cuando doña Vascuñana esto vió, como quier que ella tenía -que aquellas eran vacas, pero pues su cuñado le dijo que dicía -don Alvarhanez que eran yeguas, tovo verdaderamente ella con todo -su entendimiento que ellos erraban, que las non conoscían,<span -class="pagenum" id="Page_154">p. 154</span> mas que don Alvarhanez -non erraría en ninguna manera en las conoscer, et pues dicía que eran -yeguas, que en toda guisa del mundo que yeguas eran et non vacas.</p> - -<p>Et comenzó a decir al cuñado et a cuantos y estaban:</p> - -<p>—Por Dios, cuñado, pésame mucho desto que decides, et sabe Dios, -que quisiera que con mayor seso et con mayor pro vos viniésedes agora -de casa del rey do tanto habedes morado; ca bien veedes vos que muy -grand mengua de entendimiento et de vista es tener que las yeguas, son -vacas.</p> - -<p>Et comenzol a mostrar tan bien por las colores, como por las -faciones, como por otras cosas muchas, que eran yeguas, et non vacas, -et que era verdat lo que don Alvarhanez dicía, e que en ninguna manera -el entendimiento et la palabra de don Alvarhanez que nunca podría -errar. Et tanto le afirmó esto, que ya el cuñado et todos los otros -comenzaron a dubdar que ellos erraban, et que don Alvarhanez dicía -verdat, que las que ellos tenían por vacas, que eran yeguas. Et de -que esto fué fecho, fuéronse don Alvarhanez et su sobrino adelante et -fallaron una grand pieza de yeguas.</p> - -<p>Et don Alvarhanez, dijo a su sobrino:</p> - -<p>—¡Aha, sobrino! Estas son las vacas, que non las que nos dicíades -ante, que dicía yo que eran yeguas.</p> - -<p>E cuando el sobrino esto oyó dijo a su tío:</p> - -<p>—Por Dios, don Alvarhanez, si vos verdat decides el diablo me -trajo a mi a esta tierra; ca ciertamente, si<span class="pagenum" -id="Page_155">p. 155</span> estas son vacas perdido he yo el -entendimiento, ca en toda guisa del mundo estas son yeguas et non -vacas.</p> - -<p>E don Alvarhanez comenzó a porfiar muy fieramente que eran vacas. Et -tanto duró esta porfía fasta que llegó doña Vascuñana. Et desque ella -llegó et le contaron lo que dicía don Alvarhanez et dicía su sobrino; -maguer a ella parescía que el sobrino dicía verdat, non pudo creer -por ninguna guisa que don Alvarhanez pudiese errar, nin que pudiese -seer verdat al sinón lo que él dicía. Et comenzó a catar razones para -probar que era verdat lo que dicía don Alvarhanez, et tantas razones et -tan buenas dijo, que su cuñado et todos los otros, tuvieron que el su -entendimiento et la su vista erraba; mas lo que don Alvarhanez dicía, -que era verdat. Et aquesto fincó así.</p> - -<p>Et fuéronse don Alvarhanez et su sobrino adelante et andudieron -tanto, fasta que llegaron a un río en que había pieza de molinos. Et -dando del agua a las bestias en el río, comenzó a decir don Alvarhanez -que aquel río, que corría contra la parte onde nascía, et aquellos -molinos, que del otra parte les vinía el agua.</p> - -<p>Et el sobrino de don Alvarhanez se tovo por perdido cuando esto le -oyó; ca tovo, que así como errara en el conoscimiento de las vacas et -de las yeguas, que así erraba agora en cuidar que aquel río vinía al -revés de como dicía don Alvarhanez. Pero porfiaron tanto sobresto fasta -que doña Vascuñana llegó.</p> - -<p>Et desquel dijieron esta porfía en que estaba don Alvarhanez -et su sobrino, pero aun que a ella parescía<span class="pagenum" -id="Page_156">p. 156</span> que el sobrino dicía verdat, non creó al su -entendimiento et tovo que era verdat lo que don Alvarhanez dicía. Et -por tantas maneras sopo ayudar a la su razón, que su cuñado et cuantos -lo oyeron, creyeron todos que aquella era la verdat.</p> - -<p>Et daquel día acá, fincó por fazaña, que si el marido dice que corre -el río contra arriba, que la buena mujer lo debe creer et debe decir -que es verdat.</p> - -<p>Et desque el sobrino de don Alvarhanez vió que por todas estas -razones que doña Vascuñana dicía, se probaba que era verdat lo que -dicía don Alvarhanez, et que erraba él en no conoscer las cosas así -como eran, tóvose por muy maltrecho, cuidando que había perdido el -entendimiento.</p> - -<p>Et de que andudieron así una grand pieza por el camino, et don -Alvarhanez vió que su sobrino iba muy triste et en grant cuidado, -díjole así:</p> - -<p>—Sobrino, agora vos he dado la respuesta a lo que en el otro día me -dijiestes que me daban las gentes por grand tacha porque tanto facía -por doña Vascuñana, mi mujer; ca bien creed, que todo esto que vos et -yo habemos pasado hoy, todo lo fice porque entendiésedes quien es ella, -et que lo que yo por ella fago, que lo fago con razón; ca bien creed, -que entendía yo, que las primeras vacas que nos fallamos et que dicía -yo que eran yeguas, que vacas eran así como vos dicíades. Et desque -doña Vascuñana llegó et vos oyó que yo dicía que eran yeguas, bien -cierto so, que entendía que vos diciádes verdat: mas, porque fiaba -ella<span class="pagenum" id="Page_157">p. 157</span> tanto en el mío -entendimiento, que tien que por cosa del mundo non podría errar, tovo -que vos et ella errábades en non lo conoscer como era. Et por ende dijo -tantas razones et tan buenas, que fizo entender a vos et a cuantos allí -estaban, que lo que yo dicía era verdat; et eso mismo fizo despues en -lo de las yeguas et del río. Et bien vos digo en verdat que del día -que comigo casó, que nunca un día le vi facer nin decir cosa en que yo -pudiese entender que quería nin tomaba placer, sinón en aquello que yo -quis; nin le vi tomar enojo de ninguna cosa que yo ficiese. Et siempre -tiene verdaderamente en su talante, que cualquier cosa que yo faga, -que aquello es lo mejor; et lo que ella ha de facer de suyo o le yo -acomiendo que faga, sábelo muy bien facer, et siempre lo face guardando -toda mi honra et mi pro et queriendo que entiendan las gentes que yo so -el señor, et que la mi voluntad et la mi honra se cumpla; et non quiere -para si otra pro, nin otra fama de todo el fecho, sinón que sepan que -es mi pro, et tome yo placer en ello. Et tengo que, si un moro de -allende el mar esto ficiese, quel debía yo mucho amar et presciar et -facer mucho por él su consejo, et demás seyendo yo casado con ella et -seyendo ella tal et de tal linaje de que me tengo por muy bien casado. -Et agora, sobrino, vos he dado respuesta a la tacha que el otro día me -dijiestes que había.</p> - -<p>E cuando el sobrino de don Alvarhanez oyó estas razones, plogol -ende mucho, et entendió, que pues doña Vascuñana tal era et había tal -entendimiento et<span class="pagenum" id="Page_158">p. 158</span> -tal entención, que facía muy grand derecho don Alvarhanez de la amar -et fiar en ella et facer por ella cuanto facía et aun muy más, si más -ficiese.</p> - -<p>Et asi fueron muy contrarios, la mujer del Emperador et la mujer de -don Alvarhanez.</p> - -<p>Et señor conde Lucanor, si vuestros hermanos son tan desvariados, -que el uno face todo cuanto su mujer quiere et el otro todo lo -contrario, por aventura; esto es, que sus mujeres facen tal vida con -ellos como facía la Emperatriz et doña Vascuñana. Et si ellas tales -son, non debedes maravillaros nin poner culpa a vuestros hermanos; mas -si ellas non son tan buenas nin tan revesadas como estas dos de que vos -he fablado, sin dubda, vuestros hermanos non podrían seer sin grand -culpa; ca como quier que aquel vuestro hermano que face mucho por su -mujer, face bien, entendet, que este bien, que se debe facer con razón -et non más; ca si el homne por haber grand amor a su mujer quiere estar -con ella tanto porque deje de ir a los lugares o a los fechos en que -puede facer su pro et su honra, face muy grand yerro; nin si por le -facer placer nin complir su talante deja nada de lo que pertenesce a -su estado, nin a su honra, face muy desaguisado; mas guardando estas -cosas, todo buen talante et toda fianza que el marido pueda mostrar a -su mujer, todo le es facedero et todo lo debe facer et le pertenece muy -bien que lo faga. Et otrosí, debe mucho guardar que por lo que a él -mucho non cumple, nin le face grand mengua, que non le faga pesar nin -enojo e señaladamente en ninguna<span class="pagenum" id="Page_159">p. -159</span> cosa en que haya pecado, ca desto vienen muchos daños: lo -uno el pecado e la maldad que homne fase, et lo al, que por faserle -enmienda o faserle plaser porque pierda aquel enojo habrá de faser -cosas que tornaran en daño de la facienda e de la fama. Pero el que por -su fuerte ventura tal mujer toviere como la del Emperador, pues que al -principio non sopo o non quiso poner en ello consejo, non hay al sinón -pasar por su ventura como Dios gelo quisiere endereszar; pero sabed, -que para lo uno et para lo al cumple mucho que al primero día que el -homne casare dé a entender a su mujer que él es el señor, e le faga -entender la vida que han de pasar en uno.</p> - -<p>E vos, señor conde, al mi cuidar parando mientes en estas tales -cosas, podredes bien aconsejar a vuestros hermanos en cual manera han -de pasar con sus mujeres.</p> - -<p>E al conde plogo mucho destas cosas que Patronio le dijo, et tovo -que le desía verdat e muy buen seso.</p> - -<p>Et porque entendió don Johán que estos dos enjemplos, que eran muy -buenos, mandolos escrebir en este libro e fizo estos versos que disen -ansí:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">En el comienzo debe el homne mostrar</div> - <div class="verse indent0">A su mujer, cómo tiene de pasar<a id="FNanchor_31" href="#Footnote_31" class="fnanchor">[31]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_31" href="#FNanchor_31" class="label">[31]</a> Sobre -Alvarfañez Minaya puede verse lo que dice Menéndez y Pelayo, <i>Tratado -de los Romances viejos</i>; <i>Antología de líricos castellanos</i>, -tomo XII, en que se habla de un cantar de gesta perdido que cantaba las -hazañas de este compañero del Cid. Acerca del conde Pero Ansurez (el -Peranzulas de nuestro <i>folk-lore</i>), la bibliografía abunda.</p> - -<p class="ti1">En el desarrollo de esta deliciosa historieta se -presenta un elemento análogo, en ciertos respectos, al argumento de -<i>The Taming of the Shrew</i>, de Shakespeare.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_28"> - <p><span class="pagenum" id="Page_160">p. 160</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXVIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que acontesció en Granada a don Lorenzo Suarez Gallinato.</p> -</div> - -<p>El conde Lucanor fablaba un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, un homne vino a mi por guarecer comigo, e como quier que -yo sé que es buen homne, pero algunos dísenme que ha fechas algunas -cosas desaguisadas. Et por el buen entendimiento que vos habedes, -ruégovos que me consejedes lo que faga en esta razón.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos fagades en esto lo -que yo cuido que vos más cumple, plaserme hía que sopiésedes lo que -acaesció a don Lorenzo Suarez Gallinato.</p> - -<p>Et el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—don Lorenzo Suarez Gallinato -vivía con el rey de Granada; et vivió con él allá en su reino grant -tiempo.</p> - -<p>Et despues que plogo a Dios que vino a la merced del Rey don -Fernando, preguntole el rey un día que, pues él tanto deservicio había -fecho a Dios con los moros ayudándolos contra los cristianos, si -cuidaba que le habría Dios merced porque non perdiese el alma.</p> - -<p>E don Lorenzo Suares le respondió: que nunca fisiera cosa porque -cuidaba que le habría Dios merced sinón que matara una ves un clérigo -de misa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_161">p. 161</span></p> - -<p>E esto tovo el Rey don Fernando por mucho extraño. E el rey le -preguntó: cómo podía ser esto.</p> - -<p>E él le respondió: que viviendo él con el rey de Granada, que aquel -rey que fiaba mucho dél, e que era guarda mayor del su cuerpo. E yendo -un día con el rey cabalgando por la villa, oyó ruido de homnes que -daban voces, e porque él era guarda del rey dió de las espuelas al -caballo e llegó a donde fasían el ruido e falló un clérigo que estaba -revestido.</p> - -<p>E debedes saber que este mal clérigo fuera cristiano e tornárase -moro:</p> - -<p>E acaesció un día, que por facer placer a los moros, díjoles: que -si ellos quisiesen, que él les daría aquel Dios en que los cristianos -creían, e fiaban, e tenían por Dios. E los moros le rogaron que -gelo diese. E entonces el clérigo traidor e malo, fizo facer unas -vestimentas, e mandó facer un altar, e dijo la misa, e consagró -una hostia. E desque fué consagrada diola a los moros. E andábanla -arrastrando por el lodo e faciendo della muchos escarnios.</p> - -<p>E cuando don Lorenzo Suares esto vido, comoquier que él vivía con -los moros, membrándose como él era cristiano e creyendo verdaderamente -que aquel era el cuerpo de Dios e pues que Jesu-Cristo muriera por -redemir los pecadores que sería él de muy buena ventura si muriese por -le vengar et por le sacar de aquella deshonra, que aquella falsa gente -le facía. E desque esto hobo pensado, con el grant dolor e pesar que -hobo, enderezó contra el traidor clérigo renegado<span class="pagenum" -id="Page_162">p. 162</span> que aquella tan grant traición ficiera e -cortole la cabeza.</p> - -<p>E descendió del caballo e fincó los hinojos en tierra e adoró el -cuerpo de Dios que los moros traían por el lodo arrastrando. E luego -que fincó los hinojos, la hostia que estaba dél alongada, dió un salto -del lodo e saltó en la falda de don Lorenzo Suares Gallinato.</p> - -<p>E cuando los moros esto vieron, hobieron ende muy grant pesar, -e metieron mano a las espadas; et con espadas, et con palos, e con -piedras vinieron todos contra don Lorenzo Suarez para lo matar. E él -metió mano a su espada con que descabezara el mal clérigo, e comenzose -a defender.</p> - -<p>E cuando el rey moro oyó esto ruido, e vió que querían matar a -don Lorenzo Suarez, mandó que ninguno non le ficiese ningunt mal, e -preguntó por que cosa fuera aquello. E los moros que estaban con grant -queja e braveza, dijeron al rey cómo pasara aquel fecho.</p> - -<p>E el rey se quejó e le pesó mucho desto, e preguntó muy sañudamente -a don Lorenzo Suares, que porqué ficiera aquello sin su mandado. E don -Lorenzo Suarez le dijo: que bien sabía que él, que non era de su ley, e -que era cristiano; e que, maguer que él esto conoscía, que sabía bien -que fiaba dél el su cuerpo pensando que era leal e que por miedo de la -muerte non dejaría de lo guardar, e pues si él por tan leal le tenía, -que cuidaba que faría esto por él que era moro, que parase mientes, si -él leal era, qué debía facer, pues que era cristiano, por guardar el -cuerpo de Dios que es<span class="pagenum" id="Page_163">p. 163</span> -rey de los reyes e señor de los señores, e que si por esto lo mandase -matar, que nunca él vería mejor día.</p> - -<p>E cuando el rey lo oyó, plógole mucho de lo que don Lorenzo Suares -ficiera, e amole e preciole mucho más de aquella hora en adelante.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, si sabedes que aquel homne que con -vusco quiere guarecer es buen homne en si e podedes dél bién fiar, -cuanto por lo que vos dicen que fizo algunas cosas sin razón, non lo -debedes por eso partir de vuestra compañía; ca por aventura aquello -que los homnes cuidan que fué sin razón non lo vieron nin fué ansí, -como cuidó el rey don Fernando de lo de don Lorenzo Suarez Gallinato -que ficiera desaguisado en matar un clérigo fasta que supo la razón -dello. E asi podemos decir que don Lorenzo Suares fizo el mejor fecho -del mundo. Mas si vos sopiésedes que lo que él fizo es tan mal fecho, -faredes bien de lo non querer en vuestra compañía.</p> - -<p>E al conde plogo mucho de lo que Patronio le dijo e fízolo ansí et -fallose ende bien.</p> - -<p>E entendió don Juan que este enjemplo, que era muy bueno e fízolo -escribir en este libro e fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Muchas cosas parescen sin razón,</div> - <div class="verse indent0">Et qui las sabe, en si buenas son<a id="FNanchor_32" href="#Footnote_32" class="fnanchor">[32]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_32" href="#FNanchor_32" class="label">[32]</a> -Falta de este apólogo una hoja en el códice S-34; algún escrupuloso no -quiso se conservase memoria del sacrílego clérigo de Granada muerto -por don Lorenzo Suárez Gallinato. (Vid. <i>Revista Española de Ambos -Mundos</i>, 1854, t. II, pág. 402, por P. Gayangos.)</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_29"> - <p><span class="pagenum" id="Page_164">p. 164</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXIX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un raposo que se echó en la - calle et se fizo muerto.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio su consejero et -díjole así:</p> - -<p>—Patronio, un mio pariente vive en una tierra do non ha tanto poder -que pueda estrañar cuantas escatimas le facen, et los que han poder -en la tierra querrían muy de grado que ficiese él alguna cosa por que -hobiesen achaque para seer contra él. Et aquel mio pariente tiene -que le es muy grave cosa de sofrir aquellas terrerías quel facen, et -querría aventurarlo todo ante que sofrir tanto pesar de cada día. Et -porque yo querie que él acertase en lo mejor, ruégovos que me digades -en que manera le conseje por que pase lo mejor que pudiere en aquella -tierra.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio, para que vos le podades consejar -en esto, placerme hía que sopiésedes lo que contesció una vez a un -raposo que se fizo muerto.</p> - -<p>El conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un raposo entró una noche en un corral -do había gallinas; et andando en ruido con las gallinas, cuando él -cuidó que se podría ir, era ya de día et las gentes andaban ya todos -por las calles. E desque él vió que non se podía asconder,<span -class="pagenum" id="Page_165">p. 165</span> salió escondidamente a la -calle, et tendiose así como si fuese muerto.</p> - -<p>E cuando las gentes lo vieron, cuidaron que era muerto, et non cató -ninguno por él.</p> - -<p>E a cabo de una pieza pasó por y un homne, e dijo: que los cabellos -de la fruente del raposo, que eran buenos para poner en la fruente de -los mozos pequeños por que non les aojen. Et trasquiló con unas tijeras -los cabellos de la fruente del raposo.</p> - -<p>E después vino otro, et dijo eso mismo de los cabellos del lomo; e -otro, de las hijadas. Et tantos dijeron esto fasta que lo trasquilaron -todo. Et por todo, nunca se movió el raposo porque entendía que -aquellos cabellos non le facían daño en los perder.</p> - -<p>E después vino otro et dijo: que la uña del pulgar del raposo era -buena para guarescer de los panarizos; et sacógela. Et el raposo non se -movió.</p> - -<p>E después vino otro que dijo: que el diente del raposo era bueno -para el dolor de los dientes; et sacógelo. Et el raposo non se -movió.</p> - -<p>E después a cabo de otra pieza, vino otro que dijo: que el corazón -del raposo era bueno paral dolor del corazón, et metió mano a un -cochiello para sacarle el corazón. Et el raposo vió quel querían sacar -el corazón et que si gelo sacasen, non era cosa que se pudiese cobrar, -et que la vida era perdida, et tovo que era mejor de se aventurar a -quequier quel pudiese venir que sofrir cosa porque se perdiese todo. Et -aventurose et puñó en guarescer et escapó muy bien.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_166">p. 166</span>Et vos, señor -conde, consejad a aquel vuestro pariente que si Dios le echó en -tierra do non pueda estrañar lo quel facen como él querría o como le -cumpliría; que en cuanto las cosas quel ficiere, fueren atales que se -puedan sofrir sin grand daño et sin grand mengua, que dé a entender -que se non siente dello et que les dé pasada; ca en cuanto dá homne a -entender que se non tiene por maltrecho de lo que contra él han fecho, -non está tan envergonzado, mas desque da a entender que se tiene por -maltrecho de lo que ha recebido, si dende adelante non face todo lo que -debe por non fincar menguado, non está tan bien como ante. Et por ende -a las cosas pasaderas, pues non se puede estrañar como deben, es mejor -de les dar pasada, mas, si llegare el fecho a alguna cosa que sea gran -daño o gran mengua, estonce se aventure e non lo sufra, ca mejor es -la pérdida o la muerte, defendiendo homne su derecho e su honra et su -estado, que vevir pasando en estas cosas mal e deshonradamente.</p> - -<p>El conde tovo esto por buen consejo.</p> - -<p>Et don Johan, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que -dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Sufre las cosas en cuanto debieres,</div> - <div class="verse indent0">Estraña las otras en cuanto pudieres<a id="FNanchor_33" href="#Footnote_33" class="fnanchor">[33]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_33" href="#FNanchor_33" class="label">[33]</a> -El ejemplo del raposo que se hizo el muerto lo cuenta el Arcipreste -de Hita: <i>Exiemplo de la raposa que come las gallinas en la -aldea</i>.</p> - -<p class="ti1">Hizo de él una bella adaptación glosada <i>Azorín</i>, -en <i>Los valores literarios</i>, pág. 159: <i>La raposa -mortecina</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_30"> - <p><span class="pagenum" id="Page_167">p. 167</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al Rey Abenabet de Sevilla con - Ramaiquía su mujer.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -manera.</p> - -<p>—Patronio, a mi contesce con un homne así: que muchas veces me -ruega et me pide quel ayude et le dé algo de lo mio. Et comoquier que -cuando fago aquello que él me ruega, da a entender que me lo gradesce, -luego que otra vez me pide alguna cosa, si lo non fago así como él -quiere, luego se ensaña et da a entender que me lo non gradesce et -que ha olvidado todo lo que fiz por él. Et por el buen entendimiento -que habedes, ruégovos que me consejedes en que manera pase con este -homne.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—a mi paresce que vos contesce con -este homne segund contesció al rey Abenabet de Sevilla con Ramaiquía, -su mujer.</p> - -<p>El conde preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde, dijo Patronio—el rey Abenabet era casado con Ramaiquía -et amábala más que cosa del mundo. Et ella era muy buena mujer et los -moros han della muchos buenos ejiemplos; pero había una manera que non -era muy buena, esto era que a las veces tomara algunos antojos a su -voluntad.</p> - -<p>Et acaesció, que un día, estando en Córdoba en el<span -class="pagenum" id="Page_168">p. 168</span> mes de febrero cayó una -nieve. Et cuando Ramaiquía la vió, comenzó a llorar. Et preguntole -el rey por que lloraba. Et ella dijol: que porque nunca le dejaba en -tierra que viese nieve.</p> - -<p>Et el rey por le facer placer, fizo poner almendrales por toda la -sierra de Córdoba; porque pues Córdoba es tierra caliente et non nieva -y cada año, que en febrero paresciesen los almendrales floridos, que -semejan nieve, por le facer perder el deseo de la nieve.</p> - -<p>E otra vez estando Ramayquía en una cámara sobre el río, vió una -mujer descalza volviendo lodo cerca el río para facer adobes: et cuando -Ramayquía lo vió, comenzó a llorar; et el rey preguntol, por qué -lloraba. Et ella dijol: porque nunca podía estar a su guisa, siquier -faciendo lo que facía aquella mujer.</p> - -<p>E entonce, por le facer placer, mandó el rey fenchir de agua rosada -aquella grand albuhera de Córdoba en logar de agua, et en lugar de -lodo fízola fenchir de azucar, et de canela, et de espie, et clavos, -et musgo, et ambra, et algalina, et de todas buenas especies, et -buenos olores que pudían seer: et en lugar de paja fizo poner cañas -de azucar. Et desque destas cosas fué llena el albuhera de tal lodo -cual entendedes que podría seer, dijo el rey a Ramayquía que se -descalzase et que follase aquel lodo et que ficiese adobes dél cuantos -quisiese.</p> - -<p>E otro día, por otra cosa que se le antojó, comenzó a llorar. Et el -rey preguntol por que lo facía.</p> - -<p>Et ella dijol: que cómo non lloraría, que nunca ficiera el rey -cosa por le facer placer. Et el rey veyendo<span class="pagenum" -id="Page_169">p. 169</span> que, pues tanto había fecho por le facer -placer et complir su talante, que ya non sabía que pudiese facer más, -dijol una palabra que se dice en el algarabía desta guisa «Vâ la mahar -el-tin» que quiere decir: «et non el día del lodo» como diciendo que -pues las otras cosas olvidaba, que non debía olvidar el lodo que -ficiera por le facer placer.</p> - -<p>Et vos señor conde, si veedes que por cosa que por aquel homne -fagades, que si non le facedes todo lo al que vos dice, que luego -olvida e desgradesce todo lo que por él habedes fecho, conséjovos que -non fagades por él, tanto que se vos torne en grand daño de vuestra -facienda. Et a vos otrosí conséjovos que, si alguno ficiese por vos -alguna cosa que vos cumpla et después non ficiere todo lo que vos -querríades, que por eso nunca le desconozcades el bien que vos vino de -lo que por vos fizo. E el conde tovo este por buen consejo et fizolo -así et fallose ende bien.</p> - -<p>Et teniendo don Johán este por buen ejiemplo, fizolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Qui te desconosce tu bien fecho,</div> - <div class="verse indent0">Non dejes por él tu grand provecho<a id="FNanchor_34" href="#Footnote_34" class="fnanchor">[34]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_34" href="#FNanchor_34" class="label">[34]</a> El -Abenabet de Sevilla no es otro que el rey poeta Motamid, y Romaiquía, -aquella muchacha que una mañana en el Guadalquivir respondió en -verso una improvisación suya; pertenecía Motamid a la dinastía de -los Beni-Abbad; de aquí el nombre que le da D. Juan Manuel. Relátase -la poética anécdota en <i>Abbad</i>, t. II, pág. 153; Dozy, en su -<i>Historia de los musulmanes españoles</i>, t. IV, páginas 169 y 55 -(edición castellana, Sevilla, 1877).</p> - -<p class="ti1">Contado también por <i>Azorín</i>, <i>Los valores -literarios</i>, pág. 147.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_31"> - <p><span class="pagenum" id="Page_170">p. 170</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXI</h3> - <p class="subh3c">Del juicio que dió un cardenal entre los clérigos - de París et los fraires menores.</p> -</div> - -<p>Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, un mio amigo et yo querríamos facer una cosa que es pro -et honra de amos: et yo podría facer aquella cosa et no me atrevo a la -facer fasta que él llegue. Et por el buen entendimiento que Dios vos -dió, ruégovos que me consejedes en esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—para que fagades en esto, lo que me -paresce más a vuestra pro, placerme hía que sopiésedes lo que contesció -a los de la eglesia catedral et a los fraires menores de París.</p> - -<p>El conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—los de la eglesia dician que, pues ellos -eran cabeza de la eglesia que ellos debian tañer primero a las horas; -et los fraires dicían que ellos habían de estudiar et de levantarse a -matines et a las horas en guisa que non perdiesen su estudio, et demás -eran exentos et que non habían por que esperar a ninguno.</p> - -<p>Et sobresto, fué muy grande la contienda et costó muy grand haber a -los abogados en el pleito a entramas las partes.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_171">p. 171</span>E a cabo de muy -grant tiempo, un Papa que vino acomendó este fecho a un Cardenal et -mandó que lo librase de una guisa o de otra.</p> - -<p>E el Cardenal fizo traer ante si el proceso, et era tan grande que -todo homne se espantaría solamente de la vista. Et desque el Cardenal -tovo todos los escriptos ante si, púsoles plazo para que viniesen otro -día a oir sentencia.</p> - -<p>Et cuando fueron antél, fizo quemar todos los procesos et díjoles -así:</p> - -<p>—Amigos, este pleito ha mucho durado, et habedes todos tomado grand -costa et grand daño, et yo non vos quiero traer en pleito, mas dovos -por sentencia: que el que ante despertare, ante tanga.</p> - -<p>Et vos señor conde, si el pleito es provechoso para vos amos et vos -lo podedes facer, conséjovos yo que lo fagades et non le dedes vagar, -ca muchas veces se pierden las cosas que se podrian acabar por les dar -vagar et después cuando homne querría, o se pueden facer o non.</p> - -<p>E el conde se tovo desto por bien aconsejado et fizolo así et -fallose en ello muy bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si muy grand tu pro puedes facer,</div> - <div class="verse indent0">Nol des vagar que se pueda perder<a id="FNanchor_35" href="#Footnote_35" class="fnanchor">[35]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_35" href="#FNanchor_35" class="label">[35]</a> No -anota Knust referencia alguna de esta graciosa anécdota.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_32"> - <p><span class="pagenum" id="Page_172">p. 172</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un Rey con los burladores - que ficieron el paño.</p> -</div> - -<p>Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -dicíale:</p> - -<p>—Patronio, un homne vino a mi et díjome un muy grand fecho et dame a -entender que sería muy grand mi pro, pero díceme que lo non sepa homne -del mundo por mucho que yo en él fie, et tanto me encaresce que guarde -esta poridat fasta que dice que, si a homne del mundo lo digo, que toda -mi facienda et aun la mi vida es en grand periglo. Et porque yo sé, que -homne non vos podría decir cosa que vos non entendades, si se dice por -bien o por algún engaño, ruégovos que que me digades lo que vos paresce -en esto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio para que vos entendades, al -mío cuidar, lo que vos más cumple de facer en esto, placerme hía que -sopiésedes lo que contesció a un Rey con tres homnes burladores que -vinieron a él.</p> - -<p>El conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—tres homnes burladores vinieron a un -rey et dijiéronle que eran muy buenos maestros de facer paños, et -señaladamente que facían un paño que todo homne que fuese fijo de<span -class="pagenum" id="Page_173">p. 173</span> aquel padre que todos -dicían que vería el paño, mas el que non fuese fijo de aquel padre que -él tenía et que las gentes dicían, que non podría ver el paño.</p> - -<p>E al Rey plogo desto mucho, teniendo que por aquel paño podría -saber cuales homnes de su regno eran fijos de aquellos que debían seer -sus padres o cuales non, et que por esta manera podría acrescentar -mucho lo suyo; ca los moros non heredan cosa de su padre sin non son -verdaderamente sus fijos. Et para esto mandoles dar un Palacio en que -ficiesen aquel paño.</p> - -<p>Et ellos dijiéronle, que porque viese que non lo querían engañar, -que los mandase encerrar en aquel Palacio fasta que el paño fuese -fecho. E desto plogo mucho al Rey. Et desque hobieron tomado para facer -el paño mucho oro, et plata, et seda, et muy grand haber, para que lo -ficiesen, entraron en aquel Palacio et encerráronlos y.</p> - -<p>Et ellos pusieron sus talleres et daban a entender que todo el día -tejían en el paño. E a cabo de algunos días fué el uno dellos decir al -Rey que el paño era comenzado et que era la más fermosa cosa del mundo; -et dijol a que figuras et a que labores lo comenzaban de facer et que, -si fuese la su mercet, que lo fuese ver et que non entrase con él homne -del mundo. E desto plogo al Rey mucho.</p> - -<p>Et el Rey queriendo probar aquello ante en otro, envió un su -camarero que lo viese, pero non le apercivió quel desengañase.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_174">p. 174</span>Et desque el -camarero vió los maestros et lo que dicían, non se atrevió a decir -que non lo viera. E cuando tornó al Rey, dijo, que viera el paño. Et -después envió otro et dijol eso mismo. Et desque todos los que el Rey -envió, le dijieron que vieran el paño fué el rey a lo ver.</p> - -<p>Et cuando entró en el Palacio vió a los maestros que estaban -tejiendo et dicían: «Esto es tal labor, et esto es tal historia, et -esto es tal figura, et esto es tal color.» Et concertaban todos en una -cosa et ellos non tejían ninguna cosa. E cuando el Rey vió que ellos -non tejían et dicían de que manera era el paño, et él que non lo veía -et que lo habían visto los otros, tóvose por muerto, ca tovo que porque -non era fijo del rey que él tenía por su padre que por eso non podía -ver el paño, et receló que si dijiese que lo non veía que perdería el -regno. Et por ende comenzó a loar mucho el paño et aprendió muy bien la -manera como dicían aquellos maestros que el paño era fecho.</p> - -<p>Et desque fué en su casa con las gentes comenzó a decir maravillas -de cuanto bueno et cuanto maravilloso era aquel paño, et dicia las -figuras et las cosas que había en el paño, pero et estaba con muy mala -sospecha.</p> - -<p>Ea cabo de dos o tres días, mandó a su alguacil que fuese veer aquel -paño. Et el Rey contol las maravillas et estrañezas que viera en aquel -paño. E el alguacil fué allá.</p> - -<p>Et desque entró et vió los maestros que tejían et<span -class="pagenum" id="Page_175">p. 175</span> dicían las figuras et las -cosas que había en el paño et oyó al Rey como lo había visto, et que él -non lo veía, tovo que porque no era fijo daquel padre que él cuidaba, -que por esto non lo veía, et tovo que, si gelo sopiesen que perdería -toda su honra. Et por ende comenzó a loar el paño tanto como el Rey o -más.</p> - -<p>Et desque tornó al Rey et le dijo que viera el paño et que era la -más noble et la más apuesta cosa del mundo, tóvose el rey aun más por -mal andante pensando que, pues el alguacil viera el paño et él non -lo viera, que ya non había dubda que él non era fijo del Rey que él -cuidaba. Et por ende, comenzó más de loar et de afirmar más la bondat -et la nobleza del paño et de los maestros que tal cosa sabían facer.</p> - -<p>Et otro día, envió el Rey otro su privado et conteciól como al Rey -et a los otros. ¿Que vos diré más? Desta guisa et por este recelo -fueron engañados el Rey et cuantos fueron en su tierra, ca ninguno non -osaba decir que non veíe el paño.</p> - -<p>Et asi pasó este pleito fasta que vino una grand fiesta. Et dijieron -todos al Rey que vistiese aquellos paños para la fiesta.</p> - -<p>Et los maestros trajiéronlos envueltos en muy buenas sábanas, et -dieron a entender que desvolvían el paño et preguntaron al Rey que -quería que tajasen de aquel paño. Et el Rey dijo cuales vestiduras -quería. Et ellos daban a entender que tajaban et que medían el talle -que habían de haber las vestiduras, et después que las coserían.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_176">p. 176</span>E cuando vino el -día de la fiesta vinieron los maestros al Rey, con sus paños tajados -et cosidos et ficieronle entender quel vistian et quel allanaban los -paños. Et asi lo ficieron fasta que et Rey tovo que era vestido, ca el -non se atrevía a decir que él non veía el paño.</p> - -<p>Et desque fué vestido tan bien como habedes oido cabalgó para andar -por la villa, mas de tanto le avino bien que era verano.</p> - -<p>Et desque las gentes lo vieron así venir et sabían que el que non -veía aquel paño que non era fijo de aquel padre que cuidaba, cuidaba -cada uno que los otros lo veían et él non lo veía, que si lo dijiese -sería perdido et deshonrado. Et por esto fincó aquella poridat -guardada, que non se atrevíe ninguno a lo descubrir fasta que un negro -que guardaba el caballo de Rey et que non había que pudiese perder -llegó al Rey et dijol:</p> - -<p>—Señor, a mí non me empece que me tengades por fijo de aquel padre -que yo digo, nin de otro, et por ende dígovos: que yo so ciego, o vos -desnudo ides.</p> - -<p>E el Rey le comenzó a maltraer diciendo que, porque non era fijo de -aquel padre que él cuidaba, que por eso non veía los sus paños.</p> - -<p>E desque el negro esto dijo, otro que lo oyó, dijo eso mismo, -et así lo fueron diciendo fasta que el Rey et todos los otros -perdieron el recelo de conoscer la verdat et entendieron el engaño -que los burladores habían fecho. E cuando los fueron buscar non los -fallaron,<span class="pagenum" id="Page_177">p. 177</span> ca se -fueran con lo que habían llevado del Rey por el engaño que habedes -oido.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, pues aquel homne vos dice que non sepa -ninguno de los en que vos fiades nada de lo que él vos dice, cierto -seed, que vos cuida engañar, ca bien debedes entender que non ha él -razón de querer más vuestra pro, que non ha con vusco tanto debdo como -todos los que con vusco viven que han muchos debdos et bien fechos de -vos porque deben querer vuestra pro et vuestro servicio.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et veyendo don Johan, que este era buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Quien te conseja encobrir de tus amigos,</div> - <div class="verse indent0">Sabe, que más te quiere engañar que dos figos<a id="FNanchor_36" href="#Footnote_36" class="fnanchor">[36]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_36" href="#FNanchor_36" class="label">[36]</a> -Cervantes, en <i>El retablo de las maravillas</i>, recordó este ejemplo -de Patronio, según indica Menéndez y Pelayo. Es asunto además de un -cuento de Andersen. El tema no es oriental.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_33"> - <p><span class="pagenum" id="Page_178">p. 178</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un falcón sacre del Infante - don Manuel con una águila et una garza.</p> -</div> - -<p>Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio su consejero en esta -manera:</p> - -<p>—Patronio, a mi contesció de haber muchas veces contiendas con -muchos homes et después que la contienda es pasada, algunos conséjanme -que huelgue et esté en paz, et algunos conséjanme que comience guerra -et contienda con los moros. Et por que yo sé que ninguno otro non me -podría consejar mejor que vos, por ende vos ruego que me consejedes lo -que faga en estas cosas.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos en esto acertedes en -lo mejor, sería bien que sopiésedes lo que contesció a los muy buenos -falcones garceros, et señaladamente lo que contesció a un falcón sacre -que era del infante don Manuel.</p> - -<p>El conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—el infante don Manuel andaba un día -de caza cerca de Escalona, et lanzó un falcón sacre a una garza, et -montando el falcón con la garza vino al falcón una águila. E el falcón, -con miedo del águila dejó la garza et comenzó a foir: et el águila -desque vió que non podía tomar el falcón fuese.<span class="pagenum" -id="Page_179">p. 179</span> Et desque el falcón vió ida el águila tornó -a la garza et comenzó a andar muy bien con ella por la matar.</p> - -<p>Et andando el falcón con la garza, tornó otra vez el águila al -falcón, et el falcón comenzó a foir como el otra vez; et el águila -fuese, et tornó el falcón a la garza: et esto fué asi bien tres o -cuatro veces que cada que el águila se iba, luego el falcón tornaba -a la garza; et cada que el falcón tornaba a la garza, luego vinía el -águila por le matar.</p> - -<p>E desque el falcón vió que el águila non le quería dejar matar la -garza, dejola et montó sobre el águila et vino a ella tantas veces -feriéndola fasta que la fizo desterrar daquella tierra. Et desque la -hobo desterrado tornó a la garza, et andando con ella muy alto vino el -águila otra vez por lo matar. E desque el falcón vió que non le valía -cosa que feciese, subió otra vez sobre el águila et dejose venir a -ella et diol tan grand colpe quel quebrantó el ala. Et desque él la -vió caer, el ala quebrantada, tornó el falcón a la garza et matola. Et -esto fizo, porque tenía que la su caza non la debía dejar, luego que se -fuese desembargado de aquella águila que gelo embargaba.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, pues sabedes que la vuestra caza et -la vuestra honra et todo vuestro bien paral cuerpo et paral alma es -que fagades servicio a Dios, et sabedes que en cosa del mundo, segund -el vuestro estado que vos tenedes, non le podedes tanto servir como -en haber guerra con los moros para ensalzar la sancta et verdadera -fe católica, conséjovos yo<span class="pagenum" id="Page_180">p. -180</span> que luego que podades seer seguro de las otras partes, -que hayades guerra con los moros. Et en esto faredes muchos bienes; -lo primero faredes servicio de Dios; e lo al, faredes vuestra honra -et viv[i]redes en vuestro oficio et vuestro mester et non estaredes -comiendo el pan de valde que es una cosa que non paresce bien a ningund -grand señor; ca los señores cuando estades sin ningund mester, non -preciades las gentes tanto como debedes, nin facedes por ellos todo -lo que debríades facer, et echádevos a otras cosas que serían a las -veces muy bien de las escusar. Et pues a los señores vos es bueno et -aprovechoso haber algund mester, cierto es que de los mesteres non -podedes haber ninguno tan bueno et tan honrado et tan a pro del alma et -del cuerpo, e tan sin daño como la guerra de los moros. Et si quier, -parat mientes al enjiemplo tercero que vos dije en este libro, del -salto que fizo el Rey Ricalte de Inglaterra, et cuanto ganó por él; et -pensat en vuestro corazón que habedes a morir et que habedes fecho en -vuestra vida muchos pesares a Dios, et que Dios es derechurero et de -grand justicia que non podedes salir sin pena de los males que habedes -fecho; pero veed si sodes de buena ventura en fallar carrera para que -vos en un punto podades haber perdón de todos vuestros pecados, ca si -en la guerra de los moros morierdes estando en verdadera penitencia -sodes martir et muy bienaventurado, e aunque por armas non murades, las -buenas obras et la buena entención vos salvará.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_181">p. 181</span>E el conde tovo -este por buen enjiemplo et puso en su corazón de lo facer, et rogó a -Dios que gelo guisase como él sabe que lo él desea.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si Dios te guisare de haber seguranza,</div> - <div class="verse indent0">Puña de ganar la complida bien andanza<a id="FNanchor_37" href="#Footnote_37" class="fnanchor">[37]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_37" href="#FNanchor_37" class="label">[37]</a> -Cuenta aquí Don Juan Manuel un sucedido de su casa, pues no se ignora -que el Infante Don Manuel, hijo de San Fernando, era su padre.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_34"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXIV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un ciego que adestraba a otro.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, un mio pariente e amigo de que yo fio mucho et so cierto -que me ama verdaderamente, me conseja que vaya a un logar de que me -recelo yo mucho. Et él dice que me non haya recelo, que ante tomaría él -la muerte que yo tome ningund daño. Et agora ruégovos que me consejedes -en esto.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para este consejo mucho querría -que sopiésedes lo que contesció a un ciego con otro.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un homne moraba en una villa, et -perdió la vista de los ojos et fué ciego.<span class="pagenum" -id="Page_182">p. 182</span> Et estando así ciego et pobre, vino a él -otro ciego que moraba en aquella villa, et díjole: que fuesen amos a -otra villa cerca daquella et que pidirian por Dios et que habrían de -que se mantener et gobernar.</p> - -<p>Et aquel ciego le dijo: que él sabía aquel camino de aquella villa, -que había y pozos et barrancos et muy fuertes pasadas; et que se -recelaba mucho daquella ida.</p> - -<p>Et el otro ciego le dijo que non hobiese recelo, ca él se iría con -él et le pornía en salvo. Et tanto le aseguró et tantas proes le mostró -en la ida, que el ciego creyó al otro ciego: Et fuéronse.</p> - -<p>Et desque llegaron a los lugares fuertes et peligrosos cayó el ciego -que guiaba al otro, et non dejó por eso de caer el ciego que recelaba -el camino.</p> - -<p>Et vos señor conde, si recelo habedes con razón et el fecho es -peligroso, non vos metades en peligro por lo que vuestro pariente -et amigo vos dice que ante morrá que vos tomedes daño; ca muy poco -vos aprovecharía a vos que él muriese et vos tomásedes daño et -muriésedes.</p> - -<p>El conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -muy bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Nunca te metas do puedes haber mal andanza,</div> - <div class="verse indent0">Aunque el tu amigo te faga seguranza<a id="FNanchor_38" href="#Footnote_38" class="fnanchor">[38]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_38" href="#FNanchor_38" class="label">[38]</a> -Derívase de la parábola evangélica (San Lucas, cap. VI, vers. 39): -está en todas las literaturas. Pintó este ejemplo Brueghel <i>el -Viejo</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_35"> - <p><span class="pagenum" id="Page_183">p. 183</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un mancebo que casó con una - mujer muy fuerte et muy brava.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con su consejero Patronio, et -díjole:</p> - -<p>—Patronio, un mio criado me dijo quel tratan casamiento con una -mujer muy rica et aun que es más honrrada que él, et que es el -casamiento muy bueno para él sinón por un embargo que y ha, et el -embargo es este: díjome quel dijeran, que aquella mujer, que era la más -fuerte et más brava cosa del mundo. Et agora ruégovos que me consejedes -si le mandaré que case con aquella mujer, pues sabe de cual manera es o -sil mandaré que lo non faga.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—si él fuer tal como fue un fijo de un -homne bueno que era moro, consejalde que case con ella, mas si non -fuere tal, non gelo consejedes.</p> - -<p>E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.</p> - -<p>Patronio le dijo que en una villa había un homne bueno que había un -fijo el mejor mancebo que podía ser, mas non era tan rico que pudiese -complir tantos fechos et tan grandes como el su corazón le daba a -entender que debía complir. Et por esto era él en grand cuidado, ca -había la buena voluntad et non había el poder.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_184">p. 184</span>E en aquella villa -misma, había otro homne muy más honrrado et más rico que su padre, et -había una fija e non más, et era muy contraria de aquel mancebo, ca -cuanto aquel mancebo había de buenas maneras, tanto las había aquella -fija del homne bueno malas et revesadas: et por ende homne del mundo -non quería casar con aquel diablo.</p> - -<p>E aquel tan buen mancebo, vino un día a su padre et díjole: que bien -sabía que él non era tan rico que pudiese darle con que él pudiese -vevir a su honra, et que, pues le convenía a facer vida menguada et -lazdrada o irse daquella tierra, que, si él por bien toviese, quel -parescía mejor seso de catar algun casamiento con que pudiese haber -alguna pasada. Et el padre le dijo quel placía ende mucho si pudiese -fallar para él casamiento quel cumpliese.</p> - -<p>E entonce le dijo el fijo que, si él quisiese, que podría guisar -que aquel homne bueno que había aquella fija, que gela diese para él. -E cuando el padre esto oyó, fué muy maravillado et dijol: que cómo -cuidaba en tal cosa, que non había homne que la conosciese que por -pobre que fuese quisiese casar con ella. E el fijo le dijo; quel pidía -por merced quel guisase aquel casamiento. Et tanto lo afincó que, como -quier que el padre lo tovo por extraño, que gelo otorgó.</p> - -<p>Et él fuese luego para aquel homne bueno, et amos eran mucho amigos, -et dijol todo lo que pasaba con su fijo et rogol que, pues su fijo se -atrevía a casar con su fija, quel ploguiese et que gela diese para él. -E cuando<span class="pagenum" id="Page_185">p. 185</span> el homne -bueno esto oyó decir a aquel su amigo díjole:</p> - -<p>—Por Dios, amigo, si yo tal cosa ficiese seervos hía muy falso -amigo, ca vos habedes muy buen fijo, et ternía que facía muy grant -maldad si yo consintiese su mal nin su muerte; et so cierto que, si -con mi fija casase, que o sería muerto o le valdría más la muerte que -la vida: et non entendades que vos digo esto por non complir vuestro -talante, ca si la quisierdes, a mi mucho me place de la dar a vuestro -fijo o quienquier que me la saque de casa.</p> - -<p>Et aquel su amigo le dijo: quel gradescía mucho cuanto le dicía, -et que, pues su fijo quería aquel casamiento, quel rogaba quel -ploguiese.</p> - -<p>E el casamiento se fizo, et llevaron la novia a casa de su marido. -Et los moros han por costumbre que adoban de cenar a los novios et -pónenles la mesa et déjanlos en su casa fasta otro día.</p> - -<p>Et ficiéronlo aquellos así: pero, estaban los padres et las madres -et los parientes del novio et de la novia con gran recelo, cuidando que -otro día fallarían el novio muerto o muy maltrecho.</p> - -<p>E luego que ellos fincaron solos en casa, asentáronse a la mesa, et -ante que ella hubiese a decir cosa, cató el novio en derredor de la -mesa, et vió un perro et dijol ya cuanto bravamente:</p> - -<p>—¡Perro, danos agua a las manos!</p> - -<p>E el perro non lo fizo. Et él comenzose a ensañar et dijol más -bravamente que les diese agua a las manos.<span class="pagenum" -id="Page_186">p. 186</span> Et el perro non lo fizo. Et desque vió que -lo non facía, levantose muy sañudo de la mesa et metió mano a la espada -et enderezó al perro. E cuando el perro lo vió venir contra sí comenzó -a foir et él en pos él, saltando amos por la ropa et, por la mesa, -et por el fuego, et tanto andido en pos dél fasta que lo alcanzó, et -cortole la cabeza et las piernas, et los brazos et fízolo todo pedazos -et ensangrentó toda la casa et toda la mesa et la ropa.</p> - -<p>Et así muy sañudo et todo ensangrentado tornose a sentar a la mesa -et cató enderredor, et vió un gato et dijol quel diese agua a las -manos: et porque non lo fizo díjole:</p> - -<p>—¿Cómo don falso traidor, non vistes lo que fiz al perro porque non -quiso facer lo quel mandé yo? Prometo que, si poco nin más conmigo -porfías, que esto mismo faré a ti que al perro.</p> - -<p>El gato non lo fizo, ca tampoco es su costumbre de dar agua a manos, -como del perro. Et porque non lo fizo, levantose et tomol por las -piernas et dió con él a la pared et fizo dél más de cien pedazos et -mostrandol muy mayor saña que contra el perro.</p> - -<p>Et así bravo et sañudo et faciendo muy malos contenentes tornose a -la mesa et cató a todas partes: e la mujer quel vió esto facer, tovo -que estaba loco o fuera de seso et non dicía nada.</p> - -<p>Et desque hobo catado a cada parte, vió un su caballo que estaba -en casa, et él non había más de aquel et dijol muy bravamente que -les diese agua a las manos:<span class="pagenum" id="Page_187">p. -187</span> e el caballo non lo fizo: e desque vió que non lo fizo -dijol:</p> - -<p>—¿Cómo, don caballo, cuidades que porque non he otro caballo, que -por eso vos dejaré si non ficierdes lo que yo vos mandare? Desa vos -guardat, que si por vuestra mala ventura, non ficierdes lo que yo vos -mandare, yo juro a Dios, que tan mala muerte vos dé como a los otros: -et non ha cosa viva en el mundo que non faga lo que yo mandare, que eso -mismo non le faga.</p> - -<p>E el caballo estudo quedo. Et desque vió que non facía su mandado, -fué a él et cortol la cabeza con la mayor saña que podía mostrar e -despedazolo todo.</p> - -<p>E cuando la mujer vió que mataba el caballo non habiendo otro et que -dicía que esto faría a quiquier que su mandado non cumpliese, tovo que -esto ya non se facía por juego, et hobo tan grand miedo que non sabía -si era muerta o viva.</p> - -<p>Et él así bravo et sañudo et ensangrentado tornose a la mesa, -jurando que si mil caballos et homnes et mujeres hobiese en casa quel -saliesen de mandado, que todos serían muertos. E asentose et cató a -cada parte teniendo la espada sangrienta en el regazo: et desque cató -a una parte et a otra et non vió cosa viva, volvió los ojos contra su -mujer muy bravamente et dijol con grand saña teniendo la espada en la -mano:</p> - -<p>—Levantavos et datme agua a las manos.</p> - -<p>E la mujer que non esperaba otra cosa sinón que<span -class="pagenum" id="Page_188">p. 188</span> la despedazaría toda, -levantose muy apriesa et diol agua a las manos. Et dijola él:</p> - -<p>—¡Ah! ¡cómo gradesco a Dios, por que ficiestes lo que vos mandé, -ca de otra guisa, por el pesar que estos locos me ficieron eso mesmo -hobiera fecho a vos que a ellos!</p> - -<p>E después mandol quel diese de comer: et ella fízolo.</p> - -<p>Et cada quel dicía alguna cosa, tan bravamente gelo dicía et con tal -son, que ella cuidaba que la cabeza era ida del polvo.</p> - -<p>E así pasó el fecho entrellos aquella noche, que nunca ella fabló, -mas facía lo quel mandaba. E acostáronse a dormir, e desque hobieron -dormido una pieza dijol él:</p> - -<p>—Con esta saña que hobe esta noche non pude bien dormir. Catad que -non me despierte cras ninguno e tenedme bien adobado de comer.</p> - -<p>E cuando fué gran mañana los padres et las madres et los parientes -llegaron a la puerta, et porque non fablaba ninguno, cuidaron que el -novio estaba muerto o ferido. Et desque vieron por entre las puertas a -la novia et non al novio cuidáronlo más.</p> - -<p>E cuando ella los vió a la puerta llegó muy paso et con grand miedo -et comenzoles a decir:</p> - -<p>—Locos traidores ¿qué facedes? ¿cómo osades llegar a la puerta -nin fablar? ¡callad! sinón todos, tambien vos como yo, todos somos -muertos.</p> - -<p>E cuando todo esto oyeron, fueron mucho maravillados et desque -sopieron como pasaron en uno,<span class="pagenum" id="Page_189">p. -189</span> presciaron mucho el mancebo porque así sopiera facer lo quel -cumplia et castigar tan bien su casa.</p> - -<p>Et daquel día adelante, fué aquella su mujer muy bien mandada et -hobieron muy buena vida.</p> - -<p>Et dende a pocos dias su suegro quiso facer asi como ficiera su -yerno, et por aquella manera mató un gallo: et díjole su mujer:</p> - -<p>—A la fe, don fulano, tarde vos acordastes, ca ya non vos valdría -nada si matásedes cient caballos, que ante lo hobiérades a comenzar, ca -ya bien nos conoscemos.</p> - -<p>Et vos señor conde, si aquel vuestro criado quiere casar con -tal mujer, si fuere él tal como aquel mancebo consejalde que case -seguramente, ca él sabrá como ha de pasar en su casa, mas si non fuere -tal que entienda lo que debe facer et lo quel cumple dejadle que pase -por su ventura. Et aun consejo a vos, que con todos los homnes que -hobierdes a facer, que siempre les dedes a entender en cual manera han -de pasar con vusco.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo, et fízolo así et fallose -dello bien.</p> - -<p>Et porque don Johan lo tovo por buen enjiemplo, fízolo escribir en -este libro, et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si al comienzo non muestras qui eres,</div> - <div class="verse indent0">Nunca podrás despues cuando quisieres<a id="FNanchor_39" href="#Footnote_39" class="fnanchor">[39]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_39" href="#FNanchor_39" class="label">[39]</a> El -mismo asunto, dramatizado por Shakespeare en su deliciosa comedia -<i>Taming of the Shrew</i>, varias veces traducida al castellano, y -recientemente, con gran fortuna, por D. Gregorio Martínez Sierra, con -el título <i>Domando la tarasca</i>. Titúlase otra versión castellana -menos fiel y de menor valor literario, <i>La fierecilla domada</i>.</p> - -<p class="ti1">También en la literatura francesa arraigó el asunto. -Puibusque cita una comedia titulada <i>La jeune femme colère</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_36"> - <p><span class="pagenum" id="Page_190">p. 190</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXVI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un mercadero cuando falló su - mujer et su fijo durmiendo en uno.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, estando -muy sañudo por una cosa quel dijieron, que tenía él que era muy grand -su deshonra, et díjole que quería facer sobrello tan grand cosa et tan -grand movimiento que para siempre fincase por fazaña.</p> - -<p>Et cuando Patronio lo vió así sañudo tan arrebatamente díjole:</p> - -<p>—Señor conde, mucho querría que sopiésedes lo que contesció a un -mercadero que fué un día comprar sesos.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—, en una villa moraba un grand maestro -que non había otro oficio nin otro mester sinón vender sesos. Et aquel -mercadero de que ya vos fablé, por esto que oyó un día fue veer aquel -maestro que vendía sesos et dijol quel vendiese uno daquellos sesos. -Et el maestro dijol que de cuale prescio lo quería, ca segund quisiese -el seso, que asi había de<span class="pagenum" id="Page_191">p. -191</span> dar el prescio por él. Et díjole el mercadero que quería -seso de un maravedí. Et el maestro tomó el maravedí et dijol:</p> - -<p>—Amigo, cuando alguno vos convidare, si non sopiérades los -manjares que hobiérades a comer, fartadvos bien del primero que vos -trojieren.</p> - -<p>E el mercadero le dijo que non le había dicho muy grand seso. Et el -maestro le dijo que non le diera prescio por que le debiese dar grand -seso. E el mercadero le dijo quel diese seso que valiese una dobla, et -diógela.</p> - -<p>E el maestro le dijo: que, cuando fuese muy sañudo et quisiese facer -alguna cosa arrebatadamente, que se non quejase nin se arrebatase fasta -que sopiese toda la verdat.</p> - -<p>E el mercadero tovo que aprendiendo tales fabliellas podría perder -cuantas doblas traía et non quiso comprar más sesos, pero tovo este -seso en el corazón.</p> - -<p>Et acaesció que el mercadero fué sobre mar a una tierra muy lueñe, -et cuando se fué, dejó a su mujer en cinta. E el mercadero moró -andando en su mercadería tanto tiempo fasta que el fijo, que nasciera -de que fincara su mujer en cinta, había más de veinte años. Et la -madre por que non había otro fijo et tenía que su marido non era vivo, -conhortabase con aquel fijo et amábalo como a fijo, et por el grand -amor que había a su padre llamábalo marido. Et comía siempre con ella -et durmía con ella como cuando había un año o dos, et así pasaba su -vida como muy buena mujer et con muy grand cuita porque non sabía -nuevas de su marido.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_192">p. 192</span>Et acaesció que el -mercadero libró todo su mercadería et tornó muy bien andante. Et el -día que llegó al puerto de aquella villa do moraba, non dijo nada a -ninguno e fuese desconocidamente para su casa et escondiose en un lugar -encubierto por veer lo que se facía en su casa.</p> - -<p>E cuando fué contra la tarde llegó el fijo de la buena mujer, et la -madre preguntol:</p> - -<p>—¿Di, marido, onde vienes?</p> - -<p>E el mercadero que oyó a su mujer llamar marido a aquel mancebo -pesol mucho, ca bien tenía que era homne con quien facía mal o a lo -mejor que era casada con él, et tovo más que facía maldat que non que -fuese casada porque el homne era tan mozo: et quisiéralos matar luego, -pero acordándose del seso que costara una dobla non se arrebató.</p> - -<p>Et desque llegó la tarde asentáronse a comer. E desque el mercadero -los vió así estar, fué aun más movido por los matar, pero por el seso -que comprara non se arrebató.</p> - -<p>Mas, cuando vino la noche et los vió echar en la cama, fízosele muy -grave de sofrir et enderezó a ellos por los matar. Et yendo así muy -sañudo, acordándose del seso que comprara, estido quedo.</p> - -<p>Et ante que matasen la candela comenzó la madre a decir al fijo -llorando muy fuerte.</p> - -<p>—¡Ay, marido et fijo! ¡Señor! dijiéronme que agora llegara una nave -al puerto et dicían que vinía daquella tierra do fué vuestro padre, e -por amor de Dios id<span class="pagenum" id="Page_193">p. 193</span> -allá cras de grand mañana, et por ventura querrá Dios que sabredes -algunas nuevas dél.</p> - -<p>E cuando el mercadero aquello oyó et se acordó como dejara en cinta -a su mujer entendió que aquel era su fijo. Et si hobo grand placer non -vos maravilledes. Et otrosí, gradesció mucho a Dios porque le quiso -guardar que los non mató como lo quisiera facer donde fincara muy mal -andante por tal ocasión et tovo por bien empleada la dobla que dió por -aquel seso, de que se guardó et que se non arrebató por saña.</p> - -<p>Et vos, señor conde, como quier que cuidades que vos es mengua de -sufrir esto que decides, esto sería verdat de que fuésedes cierto de la -cosa, mas fasta que ende seades cierto, conséjovos yo que por saña nin -por rebato que vos non rebatedes a facer ninguna cosa, ca pues esto non -es cosa que se pierda por tiempo en vos sofrir fasta que sepades toda -la verdat, non perdedes nada, et del rebatamiento podervos híades muy -aina repentir.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et teniéndolo don Johan por buen enjiemplo, fizol escribir en este -libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si con rebato grant cosa ficieres,</div> - <div class="verse indent0">Ten que es derecho si te arrepentieres<a id="FNanchor_40" href="#Footnote_40" class="fnanchor">[40]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_40" href="#FNanchor_40" class="label">[40]</a> Knust -escribe acerca de este cuento una larguísima disquisición, analizando -procedencia y ramificaciones de cada uno de los elementos que lo -integran.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_37"> - <p><span class="pagenum" id="Page_194">p. 194</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXVII</h3> - <p class="subh3c">De la respuesta que dió el conde Ferrant Gonsales a - sus gentes después que hobo vencido la batalla de Facinas.</p> -</div> - -<p>Una vegada vinia el conde de una hueste muy cansado et muy lazdrado -et muy pobre, et ante que hubiese folgar nin descansar, llegol mandado -muy presurado de otro fecho que se movía de nuevo: et los más de su -gente consejáronle que folgase algún tiempo et después que faría lo que -se le guisase. Et el conde preguntó a Patronio lo que faría en aquel -fecho. Et Patronio díjole:</p> - -<p>—Señor, por que vos escojades en esto lo mejor mucho querría que -sopiésedes la respuesta que dió una vez el conde Ferrant Gonsales a sus -vasallos.</p> - -<p>E el conde preguntó a Patronio como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—cuando el conde Ferrant Gonsales venció -al Rey Almanzor en Facinas, murieron y muchos de los suyos: et él et -todos los más que fincaron vivos fueron muy mal feridos: et ante que -hubiasen guarescer sopo quel entraba el rey de Navarra por la tierra, -et mandó a los suyos que enderezasen a lidiar con los navarros.</p> - -<p>Et todos los suyos dijiéronle que tenían muy cansados los caballos -et aun los cuerpos, et aunque por esto non lo dejase que lo debía dejar -porque él et todos<span class="pagenum" id="Page_195">p. 195</span> -los suyos estaban muy mal feridos, et que esperase fasta que fuesen -guaridos él et ellos.</p> - -<p>E cuando el conde vió que todos querían partir de aquel camino, -sintiendose más de la honra que del cuerpo, díjoles:</p> - -<p>—Amigos, por las feridas non lo dejemos, ca estas feridas nuevas que -agora nos darán, nos farán que olvidemos las que nos dieron en la otra -batalla.</p> - -<p>E desque los suyos vieron que se non dolía del su cuerpo por -defender su tierra et su honra fueron con él. Et venció la lid et fué -muy bien andante.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si queredes facer lo que debierdes -cuanto viéredes que cumple para defendimiento de lo vuestro, et de los -vuestros, et de vuestra honra, nunca vos sintades por laceria nin por -trabajo, nin por peligro et facet en guisa que el peligro et la laceria -nueva vos faga olvidar lo pasado.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo et fizolo así et fallose dello -muy bien.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este era muy buen ejemplo, fizolo poner -en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Aquesto tenet cierto, que es verdat probada,</div> - <div class="verse indent0">Que honra et grand vicio non han una morada<a id="FNanchor_41" href="#Footnote_41" class="fnanchor">[41]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_41" href="#FNanchor_41" class="label">[41]</a> Está -más por extenso contado en <i>La crónica del noble caballero al conde -Fernán González</i>, cap. VII, Burgos, 1516 (Knust).</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_38"> - <p><span class="pagenum" id="Page_196">p. 196</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXVIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne que iba cargado de - piedras preciosas et se afogó en el rio.</p> -</div> - -<p>Un día dijo el conde a Patronio, que había muy grand voluntad de -estar en una tierra porquel habían de dar y una partida de dineros, et -cuidaba facer y mucho de su pro, pero que había muy grand recelo que, -si allí se detoviese quel podría venir muy grand periglo del cuerpo, et -quel rogaba quel consejase que faría en ello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—para que vos fagades en esto al mio -cuidar lo que vos más cumple, sería muy bien que sopiésedes lo que -contesció a un homne que llevaba una cosa muy presciada en el cuello et -pasaba un rio.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un homne levaba muy grand pieza de -piedras preciosas a cuestas, et tantas eran que se le facían muy -pesadas de levar: et acaesció que hobo de pasar un grand rio; et como -él levaba grand carga, zafondaba más que si aquella carga non levase: -et cuando fué en hondo del río comenzó a zafondar mucho.</p> - -<p>Et un homne que estaba a la orilla del rio comenzol a dar voces et -decir que, si non echase aquella<span class="pagenum" id="Page_197">p. -197</span> carga, que sería muerto. Et el mesquino loco non entendió -que, si muriese en el rio, que perdería el cuerpo et la carga que -levaba, et si la echase que, aunque perdiese la carga que non perdería -el cuerpo. Et por la grand cobdicia de lo que valían las piedras -preciosas que levaba, non las quiso echar et murió en el rio et perdió -el cuerpo et perdió la carga que levaba.</p> - -<p>Et vos, señor conde Lucanor, comoquier que de los dineros et de -lo al que podríedes facer vuestra pro sería bien que lo ficiésedes, -conséjovos yo que si peligro de vuestro cuerpo fallades en la fincada, -que non finquedes y por cobdicia de dineros nin de su semejante. Et aun -vos consejo que nunca aventuredes el vuestro cuerpo si non fuere por -cosa que sea vuestra honra o vos sería mengua si lo non ficiésedes, -ca el que poco se prescia et por cobdicia o por devaneo aventura su -cuerpo, bien creed que non tiene mientes de facer mucho con el su -cuerpo, ca el que mucho prescia el su cuerpo ha menester que faga en -guisa por que lo precien mucho las gentes, et non es el homne preciado -por preciarse él mucho, mas es muy preciado por que faga tales obras -quel precien mucho las gentes. Et si él tal fuere, cierto seed que -preciará mucho el su cuerpo et non lo aventurará por cobdicia nin por -cosa en que non haya grand honra, mas en lo que se deberíe aventurar, -seguro sed que non ha homne en el mundo que tan aína nin tan de -buena mente aventure su cuerpo, como el que vale mucho et se precia -mucho.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_198">p. 198</span>E el conde tovo -este por buen ejemplo, et fízolo así et fallose dello muy bien.</p> - -<p>Et por que don Johan entendió que este era muy buen enjiemplo, -fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Quien por grand cobdicia de haber se aventura,</div> - <div class="verse indent0">Será maravilla que el bien muchol dura.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_39"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XXXIX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne con la golondrina et - con el pardal.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa:</p> - -<p>—Patronio, yo non puedo escusar en ninguna guisa de haber contienda -con uno de dos vecinos que yo he, et contesce así que el más mio vecino -non es tan poderoso, et el que es más poderoso non es tanto mio vecino. -Et agora ruégovos que me consejedes lo que faga en esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—para que sepades para esto lo que vos más -cumple, sería bien que sopiésedes lo que contesció a un homne con un -pardal et con una golondrina.</p> - -<p>E el conde le preguntó que como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un homne era flaco et tomaba grand enojo -con el roido de las voces de<span class="pagenum" id="Page_199">p. -199</span> las aves et rogó a un su amigo quel diese algún consejo, -que non podía dormir por el roido quel facian los pardales et las -golondrinas.</p> - -<p>Et aquel su amigo le dijo: que de todos modos non le podía -desembargar, mas que él sabía un escanto con que lo desembargaría del -uno dello: o del pardal, o de la golondrina.</p> - -<p>Et aquel que estaba flaco respondiol que comoquier que la golondrina -da mayores voces, pero porque la golondrina va et viene et el pardal -mora siempre en casa que antes se querría parar al roido de la -golondrina maguer que es mayor porque va et viene, que al del pardal -que está siempre en casa.</p> - -<p>Et vos señor conde, comoquier que aquel que mora más lejos es más -poderoso, conséjovos yo que hayades ante contienda con aquel que vos -está más acerca aunque non sea tan poderoso.</p> - -<p>E el conde tovo esto por buen consejo et fízolo así et fallose ende -bien.</p> - -<p>Et porque don Johán se pagó deste enjiemplo, fizolo poner en este -libro, et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si en toda guisa contienda hobieres de haber,</div> - <div class="verse indent0">Toma la más lejos, aunque haya más poder.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_40"> - <p><span class="pagenum" id="Page_200">p. 200</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XL</h3> - <p class="subh3c">De las razones por que perdió el alma un Siniscal - de Carcasona.</p> -</div> - -<p>Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole:</p> - -<p>—Patronio, porque yo sé que la muerte non se puede escusar -querría facer en guisa que después de mi muerte, que dejase alguna -cosa señalada, que fincase por mi alma et que fincase para siempre, -porque todos sopiesen que yo feciera aquella obra. Et ruégovos que me -consejedes en que manera lo podría facer mejor.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—comoquier que el bien facer en cualquier -guisa o por cualquier entención que se faga siempre el bien facer es -bien, pero para que vos sopiésedes como se debe facer lo que homne face -por su alma et a cual entención, placerme hía mucho que sopiésedes lo -que contesció a un Senescal de Carcaxona.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un Senescal de Carcasona adolesció. -Et desque entendió que non podía escapar, envió por el prior de los -fraires predicadores, et por el guardián de los fraires menores et -ordenó con ellos facienda de su alma. Et mandó que luego que él fuese -muerto que ellos cumpliesen todo aquello que él mandaba.</p> - -<p>Et ellos ficiéronlo así. Et él había mandado mucho<span -class="pagenum" id="Page_201">p. 201</span> por su alma. Et porque fué -tan bien complido et tan aina, estaban los fraires muy pagados et en -buena entención et buena esperanza de la su salvación.</p> - -<p>E acaesció que dende a pocos días que fué una mujer demoniada en -la villa, et dicía muchas cosas maravillosas, porque el diablo, que -fablaba en ella, sabía todas las cosas fechas et aun las dichas.</p> - -<p>E cuando los fraires en que dejara el Senescal fecho de su alma, -sopieron las cosas que aquella mujer dicía, tovieron que era bien de -irla ver por preguntarle si sabía alguna cosa del alma de Senescal.</p> - -<p>Et ficiéronlo así. Et luego que entraron por la casa do estaba la -mujer demoniada, ante que ellos le preguntasen ninguna cosa: díjoles -ella que bien sabía porque vinían, et que sopiesen que aquella alma por -que ellos querían preguntar, que muy poco había que se partiera della -et la dejara en el Infierno.</p> - -<p>E cuando los fraires esto oyeron, dijiéronle que mentía, ca cierto -era, que él fuera muy bien confesado et recibiera los sacramentos de -Sancta Eglesia, et pues la fe de los cristianos era verdadera, que non -podía seer que fuese verdat lo que ella dicía.</p> - -<p>Et ella dijoles: que sin dubda la fe et la ley de los cristianos -toda era verdadera, et si él muriera et ficiera lo que debe facer el -que es verdadero cristiano, que salva fuera la su alma; mas él non lo -fizo como verdadero nin bueno cristiano, ca como quier que mucho mandó -facer por su alma, non lo fizo como debía nin hobo buena entención, -ca él mandó complir<span class="pagenum" id="Page_202">p. 202</span> -aquello después que fuese muerto, et su entención era que si muriese -que lo cumpliesen, mas si visquiese, que non ficiese nada dello, et -mandolo complir después que muriese cuando non lo podía tener nin levar -consigo, et otrosí dejábalo porque fincase dél fama para siempre de -lo que ficiera porque hobiese fama de las gentes et del mundo. Et por -ende como quier que él fizo buena obra non lo fizo bien, ca Dios non -gualardona solamente las buenas obras, mas gualardona las que se facen -bien. Et este bien facer es en la entención, et porque la entención del -Senescal non fué buena, ca fué cuando non debía seer fecha, por ende -non hobo della buen gualardón.</p> - -<p>Et vos señor conde, pues me pedides consejo, digovos, que al mio -grado, que el bien que quisiéredes facer, que lo faredes en vuestra -vida: et para que hayades dello buen gualardón, conviene, que lo -primero, que desfagades los tuertos que habedes fecho, ca poco valdría -robar el carnero et dar los pies por amor de Dios. Et a vos poco vos -valdría tener mucho robado et furtado a tuerto et facer limosnas de lo -ajeno. Et más, para que la limosna sea buena conviene que haya en ella -estas cinco cosas: la una que se faga de lo que un homne hobiere de -buena parte; et la otra, que la faga estando en verdadera penitencia et -la otra que sea tanta que sienta homne alguna mengua por lo que da, et -que sea cosa de que se duela homne; e la otra, que la faga en su vida, -e la otra que la faga homne simplemente por Dios et non por vanagloria -nin<span class="pagenum" id="Page_203">p. 203</span> ufana del mundo. -Et, señor, faciéndose estas cinco cosas, serian todas las buenas -obras et limosnas bien complidas, et habría homne de todas muy grand -gualardón, pero vos nin otro ninguno que tan complidamente non las -pudiese facer, non debe por eso dejar de facer buenas obras, teniendo -que pues non las face en las cinco maneras que son dichas que non le -tiene pro de las facer, ca esta sería muy mala razón et sería como -desesperamiento, ca cierto es que en cualquier manera que homne faga -bien, que siempre es bien, ca las buenas obras prestan al homne a salir -de pecado et venir a penitencia et a la salud del cuerpo, et a que sea -rico et honrado, et que haya buena fama de las gentes et para todos -los bienes temporales. Et asi todo bien que homne faga a cualquier -entención siempre es bueno, mas sería muy mejor para salvamiento et -aprovechamiento del alma guardando las cinco cosas dichas.</p> - -<p>E el conde tovo que era verdat lo que Patronio le dicía et puso en -su corazón de lo facer asi et rogó a Dios quel guisase que lo pudiese -facer en la manera que Patronio le dicía.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Faz bien et a buena entención en toda vida</div> - <div class="verse indent0">Si quieres ganar la gloria complida<a id="FNanchor_42" href="#Footnote_42" class="fnanchor">[42]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_42" href="#FNanchor_42" class="label">[42]</a> -Relaciona Knust este cuento con el refrán catellano viejo: El abad de -Bamba, lo que no puede comer lo da por su alma.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_41"> - <p><span class="pagenum" id="Page_204">p. 204</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un rey de Córdoba quel dicían - Alhaquen.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, vos sabedes que yo so muy gran cazador et he fecho muchas -cazas nuevas que nunca fizo otro homne. Et aun he fecho et añadido en -las pihuelas et en los capiellos algunas cosas muy aprovechosas que -nunca fueron fechas. Et agora los que quieren decir mal de mi fablan en -manera de escarnio et cuando loan al Cid Roy Diaz o al conde Ferrant -Gonzales de cuantas lides vencieron o al sancto et bienaventurado Rey -don Fernando de cuantas buenas conquistas fizo, loan a mi diciendo que -fiz muy buen fecho porque añadí aquello en los capiellos et en las -pihuelas. Et porque yo entiendo que este alabamiento más se me torna en -denuesto que en alabamiento, ruégovos que me consejedes en que manera -faré porque me non escarnezcan por la buena obra que fiz.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos sepades lo que vos -más cumpliría de facer en esto, placerme hía que sopiésedes lo que -contesció a un moro que fué Rey de Córdoba.</p> - -<p>Et el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—en Córdoba hobo un Rey que había -nombre Alhaquen. E como quier<span class="pagenum" id="Page_205">p. -205</span> que mantenía bien su regno, non se trabajaba de facer otra -cosa honrada nin de grand fama de las que suelen et deben facer los -buenos reys, ca non tan solamente son los reys tenidos de guardar sus -regnos, mas los que buenos quieren seer, conviene que tales obras fagan -porque con derecho acrecienten su regno et fagan en guisa que en su -vida sean muy loados de las gentes, et despues de su muerte finquen -buenas fazañas de las buenas obras que ellos hobieren fechas. Et este -Rey non se trabajaba desto sinón de comer et folgar et estar en su casa -vicioso.</p> - -<p>Et acaesció que estando un día folgando, que tañían antél un -estrumento de que se pagaban mucho los moros que han nombre albogón. -Et el rey paró mientes et entendió que non facía tan buen son como era -menester, et tomó el albogón et añadió en él un forado en la parte de -yuso en derecho de los otros forados, et dende adelante face el albogón -muy mejor son que fasta entonces facía.</p> - -<p>Et como quier que aquello era bien fecho para en aquella cosa, -porque non era tan grand fecho como convinía de facer a Rey, las gentes -en manera de escarnio, comenzaron aquel fecho a loar et dician cuando -loaban a alguno: «Vá hede ziat Alhaquim», que quiere decir: «Este es el -añadimiento del Rey Alhaquen».</p> - -<p>Et esta palabra fué sonada tanto por la tierra fasta que le hobo -de oir el rey, et preguntó porque decían las gentes esta palabra. Et -como quier que ge lo quisieran<span class="pagenum" id="Page_206">p. -206</span> encobrir, tanto los afincó que ge lo hobieron a decir.</p> - -<p>Et desque él esto oyó, tomó ende grant pesar, pero como era muy buen -Rey, non quiso facer mal en los que dicían esta palabra, mas puso en su -corazón de facer otro añadimiento de que por fuerza hobiesen las gentes -a loar el su fecho.</p> - -<p>E entonce porque la mezquita de Córdoba non era acabada, añadió en -ella aquel Rey toda la labor que y menguaba et acabola.</p> - -<p>E esta es la mayor et más complida et más noble mezquita que los -moros habían en España et, loado a Dios, es agora eglesia et llamánla -Sancta María de Córdoba, et ofreciola el Sancto Rey don Fernando a -Sancta María, cuando ganó a Córdoba de los moros.</p> - -<p>Et desque aquel rey hobo acabada la mezquita et fecho aquel tan buen -añadimiento dijo que: pues fasta entonce lo loaban escarniciéndole del -añadimiento que ficiera en el albogón, que tenía que de allí adelante -lo habían a loar con razón del añadimiento que ficiera a la mezquita de -Córdoba.</p> - -<p>Et fué depués muy loado. Et el loamiento que fasta entonce le -facían escarniciéndolo fincó depués por loor; et hoy en día dicen los -moros cuando quieren loar algun buen fecho: «este es el añadimiento de -Alhaquen».</p> - -<p>Et vos señor conde, si tomades pesar o cuidades que vos loan por vos -escarnecer del añadimiento que ficiestes en los capiellos et en las -pihuelas et en las<span class="pagenum" id="Page_207">p. 207</span> -otras cosas de caza que vos ficiestes, guisad de facer algunos fechos -grandes et buenos et nobles cuales pertenescen de facer a los grandes -homnes. Et por fuerza las gentes habrán de loar los vuestros buenos -fechos así como loan agora por escarnio el añadimiento que ficiestes en -las cosas de la caza.</p> - -<p>Et el conde touo este por buen consejo, et fízolo así et fallose -ende muy bien.</p> - -<p>Et porque don Johan entendió que este era buen enjiemplo, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Si algún bien ficieres que muy grande non fuere,</div> - <div class="verse indent0">Faz grandes si pudieres que el bien nunca muere<a id="FNanchor_43" href="#Footnote_43" class="fnanchor">[43]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_43" href="#FNanchor_43" class="label">[43]</a> -Es esta anécdota un hecho de la vida del califa Hakem el-Mostemcir, -comúnmente llamado Al-Háhem II. Exacto es lo que D. Juan Manuel observa -de lo poco amigo que era este califa de hacer grandes cosas; pero no -lo es tanto atribuirlo a que no hacía más que «comer y folgar et estar -en su casa vicioso». Reunió una estupenda biblioteca, era un lector -infatigable y llegó a saberse de memoria millares de volúmenes, según -cuentan. Lo del albogón o alboguén, creo que sólo por D. Juan Manuel -se sabe. El aumento de la Mezquita de Córdoba fué ideal suyo desde -los primeros años: añadiose once naves; mandó a Oriente por artistas -musivarios que cubrieran de oro y colores la cúpula maravillosa del -mihrab; hízose la obra hacia los años de Cristo de 965. Murió Al-Hahem -II el 1.º de Octubre de 976. Cf. <i>Histoire de l’Afrique et de -l’Espagne intitulée Al-Bayano’l-Mogrib</i>; trad. de Fagnan; Alger, -1904; t. II páginas 384 a 418.</p> - -<p class="ti1">«Albogón, instrumento de música, como flauta grande»; -definición del Diccionario de Autoridades, que trae únicamente este -pasaje.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_42"> - <p><span class="pagenum" id="Page_208">p. 208</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a una falsa beguina.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta guisa.</p> - -<p>—Patronio yo et otras muchas gentes estabamos fablando et -preguntábamos que cual era la manera que un homne malo podría haber -para facer a las otras gentes cosa porque más mal les veniese. Et los -unos dicían que por ser homne reboltoso, et los otros dicían que por -seer homne muy peleador, et los otros dicían, que por seer muy mal -fechor en la tierra, et los otros dicían que la cosa porque el homne -malo podría facer más mal a todas las otras gentes que era por seer de -mala lengua et asacador. Et por el buen entendimiento que vos habedes, -ruégovos que me digades de cual mal destos podría venir más mal a todas -las gentes.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos sepades esto, mucho -querría que sopiésedes lo que contesció al diablo con una mujer destas -que se facen beguinas.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—en una villa había un muy buen -mancebo et era casado con una mujer et facían buena vida en uno, así -que nunca entre ellos había desavenencia.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_209">p. 209</span>Et porque el diablo -se despagó siempre de las buenas cosas, hobo desto muy grand pesar et -maguer que andido muy grand tiempo por meter mal entre ellos, nunca lo -pudo guisar.</p> - -<p>Et un día viniendo el diablo de aquel logar do facían vida aquel -homne et aquella mujer, muy triste por que non podía poner y ningún -mal, topó con una beguina. Et desque se conoscieron preguntol por que -venía triste. Et él dijole que vinía de aquella villa do facían vida -aquel homne et aquella mujer et que había muy grand tiempo que andaba -por poner mal entrellos et que nunca pudiera, et desque lo sopiera su -mayoral quel dijiera que: pues tan grand tiempo había que andaba en -aquello et pues non lo facía, que sopiese que era perdido con él, et -que por esta razón vinía triste.</p> - -<p>Et ella dijol que se maravillaba, pues tanto sabía, cómo non lo -podía facer, mas que si ficiese lo que ella quería, que ella le pornía -recabdo en esto.</p> - -<p>Et el diablo le dijo, que faría lo que ella quisiese en tal guisa -que guisase como pusiese mal entre aquel homne et aquella mujer.</p> - -<p>Et de que el diablo et aquella beguina fueron a esto avenidos, fuese -la beguina para aquel logar do vivian aquel homne et aquella mujer, et -tanto fizo de día en día, fasta que se fizo conoscer con aquella mujer -de aquel mancebo et fizol entender que era criada de su madre et por -este debdo que había con ella, que era muy tenuda de la servir et que -la serviría cuanto pudiese.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_210">p. 210</span>Et la buena mujer -fiando en esto tóvola en su casa et fiaba della toda su facienda, et -eso mismo facía su marido.</p> - -<p>Et desque ella hobo morado muy grand tiempo en su casa et era -privada de entramos, vino un día muy triste et dijo a la mujer que -fiaba en ella:</p> - -<p>—Fija, mucho me pesa desto que agora oí, que vuestro marido que se -paga más de otra mujer que non de vos, et ruégovos quel fagades mucha -honra et mucho placer porque él non se pague más de otra mujer que de -vos, ca desto vos podría venir más mal que de otra cosa ninguna.</p> - -<p>E cuando la buena mujer esto oyó, comoquier que non lo creía, tovo -desto muy grand pesar et entristeció muy fieramente. Et desque la mala -beguina la vió estar triste, fuese para el logar por do su marido había -de venir. Et desque se encontró con él dijol quel pesaba mucho de lo -que facía en tener tan buena mujer como tenía et amar más a otra que -non a ella et que esto, que ella lo sabía ya, et que tomara grand pesar -et quel dijiera que, pues él esto facía, faciendol ella tanto servicio, -que cataría otro que la amase a ella tanto como él o más, e que por -Dios, que guardase que esto non lo sopiese su mujer, sinón que sería -muerta.</p> - -<p>E cuando el marido esto oyó, comoquier que lo non creyó, tomó ende -grand pesar et fincó muy triste.</p> - -<p>Et desque la falsa beguina le dejó así, fuese adelante a su muger et -dijol amostrando muy gran pesar:</p> - -<p>—Fija, non sé que desaventura es esta, que vuestro<span -class="pagenum" id="Page_211">p. 211</span> marido es muy despagado de -vos: et porque entendades que es verdad esto que yo vos digo, agora -veredes como viene muy triste et muy sañudo, lo que él non solía -facer.</p> - -<p>Et desque la dejó con este cuidado, fuese para su marido et dijol -eso mismo. Et desque el marido llegó a su casa et falló a su mujer -triste, et de los placeres que solian en uno haber que non había -ninguno, estaba cada uno con muy grand cuidado.</p> - -<p>Et de que el marido fué a otra parte, dijo la mala beguina a la -buena mujer: que si ella quisiese, que buscaría algun home muy sabidor -quel ficiese alguna cosa con que su marido perdiese aquel mal talante -que había contra ella.</p> - -<p>Et la muger queriendo haber muy buena vida con su marido, dijol, -quel placía et que gelo gradescería mucho.</p> - -<p>Et a cabo de algunos días tornó a ella et dijol que había fallado -un homne muy sabidor et quel dijiera: que si hobiese unos pocos de -cabellos de la barba de su marido de los que están en la garganta, que -faría con ellos una maestría que perdiese el marido toda la saña que -había della, et que vivirían en buena vida como solían o por aventura -mejor, et que a la hora que viniese, que guisase que se echase a dormir -en su regazo. Et diole una navaja con que cortase los cabellos.</p> - -<p>Et la buena mujer, por el grand amor que había a su marido, -pesándole mucho de la estrañeza que<span class="pagenum" -id="Page_212">p. 212</span> entrellos había caido et cudiciando más que -cosa del mundo tornar a la buena vida que en uno solian haber, dijol: -quel placía et que lo faría así. Et tomó la navaja que la mala beguina -trajo para lo facer.</p> - -<p>Et la beguina falsa tornó al marido, et dijole: que había muy grand -duelo de la su muerte, et por ende que gelo non podía encobrir, que -sopiese que su mujer le quería matar et irse con su amigo, et por que -entendiese quel dicía verdat, que su mujer et aquel su amigo habían -acordado que lo matasen en esta manera: que luego que viniese, que -guisaría que él que se adormiese en su regazo della, et desque fuese -adormido, quel degollase con una navaja que tenía paral degollar.</p> - -<p>Et cuando el marido esto oyó, fué mucho espantado, et como quier que -ante estaba con mal cuidado por las falsas palabras que la mala beguina -le había dicho, por esto que agora dijo fué muy cuitado et puso en su -corazón de se guardar et de lo probar, et fuese para su casa.</p> - -<p>Et luego que su mujer lo vió, recibiolo mejor que los otros días de -ante, et dijol que siempre andaba trabajando et non quería folgar nin -descansar, mas que se echase allí cerca della et que pusiese la cabeza -en su regazo et ella quel espulgaría.</p> - -<p>Et cuando el marido esto oyó, tovo por cierto lo quel dijiera la -falsa beguina et por probar lo que su muger faría echose a dormir -en su regazo et comenzó de dar a entender que durmía. Et de que su -muger<span class="pagenum" id="Page_213">p. 213</span> tovo que era -adormido bien, sacó la navaja para le cortar los cabellos, segund la -falsa beguina lo había dicho. E cuando el marido le vió la navaja en -la mano cerca de la su garganta, teniendo que era verdat lo que la -falsa beguina le dijiera, sacol la navaja de las manos et degollola con -ella.</p> - -<p>Et al roido que se fizo cuando la degollaba, recudieron el padre et -los hermanos de la mujer. Et cuando vieron que la mujer era degollada -et que nunca fasta aquel día oyeron al su marido nin a otro homne -ninguna cosa mala en ella, por el grand pesar que hobieron, enderezaron -todos al marido et matáronlo.</p> - -<p>Et a este roido recudieron los parientes del marido et mataron a -aquellos que mataron a su pariente. Et en tal guisa se revolvió el -pleito, que se mataron aquel día la mayor parte de cuantos eran en -aquella villa.</p> - -<p>Et todo esto vino por las falsas palabras que sopo decir aquella -falsa beguina. Pero, porque Dios nunca quiere que el que mal fecho -face, que finque sin pena nin aun que el mal fecho sea encubierto, -guisó que fuese sabido que todo aquel mal viniera por aquella falsa -beguina e ficieron della muchas malas justicias, et diéronle muy mala -muerte et muy cruel.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si queredes saber cual es el peor -homne del mundo et de que más mal puede venir a las gentes, sabet que -es el que se muestra por buen cristiano et por homne bueno et leal -et la su entención es falsa, et anda asacando falsedades et<span -class="pagenum" id="Page_214">p. 214</span> mentiras por meter mal -entre las gentes. Et conséjovos yo que siempre vos guardedes de los -que vierdes que se facen gatos religiosos, que los más dellos siempre -andan con mal et con engaño, et para que los podades conoscer, tomad -el consejo del Evangelio que dice: «A fructibus eorum cognoscetis eos» -que quiere decir: «que por las sus obras los cognosceredes», ca cierto -sed que non ha homne en el mundo que muy luengamente pueda encubrir las -obras que tiene en la voluntad ca bien las puede encubrir algún tiempo, -mas non luengamente.</p> - -<p>Et el conde tovo que era verdad esto que Patronio le dijo et puso en -su corazón de lo facer así e rogó a Dios quel guardase a él e a todos -sus amigos de tal homne.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era muy bueno, fizolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Para mientes a las obras et non a la semejanza,</div> - <div class="verse indent0">Si cobdiciares ser guardado de haber mala andanza<a id="FNanchor_44" href="#Footnote_44" class="fnanchor">[44]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_44" href="#FNanchor_44" class="label">[44]</a> En -la edición de Argote y en el códice de Puñonrostro no se encuentra -la palabra <i>beguina</i>, que después de todo es un galicismo: A -esta infame mujer, mil veces peor que Celestina, según comparación -de <i>Azorín</i>, le dan el bello nombre de «pelegrina». Figura en -ejemplarios para sermones y hay de este cuento recuerdo en gran número -de obras.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_43"> - <p><span class="pagenum" id="Page_215">p. 215</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al Bien et al Mal, et al cuerdo - con el loco.</p> -</div> - -<p>El conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero en esta -manera:</p> - -<p>—Patronio, a mi contesce que he dos vecinos, el uno es homne a que -yo amo mucho, et ha muchos buenos debdos entre mi et él porquel debo -amar; et non sé que pecado o que ocasión es que muchas veces me face -algunos yerros et algunas escatimas de que tomo muy grand enojo: et el -otro non es homne con quien haya grandes debdos, nin grand amor, nin -hay entre nos grand razón porquel deba mucho amar; et este, otrosí a -las veces fáceme algunas cosas de que yo non me pago. Et por el buen -entendimiento que vos habedes, ruégovos que me consejedes en que manera -pase con aquellos dos homnes.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—esto que vos decides, non es una -cosa, ante son dos, et muy revesadas la una de la otra. Et para que vos -podades en esto obrar como vos cumple, placeme hía que sopiésedes dos -cosas que acaescieron; la una, lo que contesció al Bien et al Mal; et -la otra, lo que contesció a un homne bueno con un loco.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello:</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—porque estas son dos cosas non vos las -podría decir en uno: decirvos he<span class="pagenum" id="Page_216">p. -216</span> primero de lo que contesció al Bien et al Mal, et decirvos -he después, lo que contesció al homne bueno con el loco.</p> - -<p>Señor conde, el Bien et el Mal acordaron de facer su compañía en -uno. Et el Mal que es más acucioso et siempre anda con revuelta et non -puede folgar sinón revolver algún engaño et algún mal, dijo al Bien: -que sería buen recabdo que hobiesen algún ganado con que se pudiesen -mantener. Et al Bien plogó desto. Et acordaron de haber ovejas.</p> - -<p>Et luego que las ovejas fueron paridas, dijo el Mal al Bien que -escogiese en el esquilmo daquellas ovejas. Et el Bien como es bueno et -mesurado non quiso escoger, et el Bien dijo al Mal que escogiese él. Et -el Mal porque es malo et derranchado, plogol ende, et dijo; que tomase -el Bien los corderuelos así como nascían, et él, que tomaría la leche -et la lana de las ovejas. Et el Bien dió a entender que se pagaba desta -partición.</p> - -<p>Et el Mal, dijo; que era bien que hobiesen puercos: et al Bien plogo -desto. Et desque parieron dijo el Mal: que, pues el Bien tomara los -fijos de las ovejas et él la leche et la lana, que tomase agora la -leche et la lana de las puercas, et que tomaría él los fijos. Et el -Bien tomó aquella parte.</p> - -<p>Et después dijo el Mal: que pusiesen alguna hortaliza: et pusieron -nabos. Et desque nacieron, dijo el Mal al Bien: que non sabía que cosa -era lo que non veía, mas, porque el Bien viese lo que tomaba que tomase -las fojas de los nabos que parescían et estaban<span class="pagenum" -id="Page_217">p. 217</span> sobre tierra, et que tomaría él lo que -estaba so tierra; et el Bien tomó aquella parte.</p> - -<p>E después, pusieron coles: et desque nascieron, dijo el Mal que, -pues el Bien tomara la otra vez de los nabos lo que estaba sobre -tierra, que tomase agora de las coles lo que estaba so tierra: et el -Bien tomó aquella parte.</p> - -<p>E despues dijo el Mal al Bien; que sería buen recabdo que hobiesen -una mujer que los serviese. Et al Bien plogo desto. Et desque la -hobieron, dijo el Mal que tomase el Bien de la cinta contra la cabeza, -et que él tomaría de la cinta contra los pies: et el Bien tomó aquella -parte. Et así fué que la parte del Bien facía lo que cumplía en casa, -et la parte del Mal era casada con él et había de dormir con su -marido.</p> - -<p>E la mujer fue en cinta et encaesció de un fijo. Et desque nasció, -quiso la madre dar al fijo de mamar; et cuando el Bien esto vió, dijo -que non lo ficiese, ca la leche de la su parte era, et que non lo -consintiría en ninguna manera. E cuando el Mal vino alegre por veer -el su fijo quel nasciera, falló que estaba llorando, et preguntó a su -madre que por qué lloraba. E la madre le dijo que porque non mamaba. Et -dijol el Mal quel diese a mamar. Et la mujer le dijo que el Bien gelo -defendiera diciendo que la leche era de su parte.</p> - -<p>E cuando el Mal esto oyó, fué al Bien et dijol riendo et burlando -que ficiese dar la leche a su fijo. Et el Bien dijo que la leche era -de su parte et que non lo faría. E cuando el Mal esto oyó comenzol de -afincar<span class="pagenum" id="Page_218">p. 218</span> ende. Et -desque el Bien vió la priesa en que estaba el Mal dijol:</p> - -<p>—Amigo, non cuides que yo tampoco sabía que non entendía cuales -partes escogistes vos siempre et cuales diestes a mi; pero nunca vos -demandé yo nada de las vuestras partes, et pasé muy lazdramente con -las partes que me vos dábades, e vos nunca vos doliestes nin hobiestes -mensura contra mi, e pues si agora Dios vos trajo a lugar que habedes -mester algo de lo mío, non vos maravilledes si vos lo non quiero dar, -et acordatvos de lo que me feciestes et sofrid esto por lo al.</p> - -<p>E cuando el Mal entendió que el Bien dicía verdat et que su fijo -sería muerto por esta manera, fué muy mal cuitado et comenzó a rogar -et pedir merced al Bien que por amor de Dios hobiese piedat da quella -criatura, et que non parase mientes a las sus maldades, et que dallí -adelante siempre faría cuanto mandase.</p> - -<p>E desque el Bien esto vió, tovo quel ficiera Dios mucho bien en -traerlo a lugar que viese el Mal que non podía guarescer sinón por la -bondat del Bien, et tovo que esto le era muy grand enmienda et dijo al -Mal, que, si quería que consintiese que diese la mujer leche a su fijo, -que tomase el mozo a cuestas et andudiese por la villa pregonando en -guisa que lo oyesen todos, et que dijiese:</p> - -<p>—«Amigos, sabet que con bien vence el Bien al Mal»: et faciendo esto -que consintiría quel diese la leche. E desto plogo mucho al Mal, et -tovo que había<span class="pagenum" id="Page_219">p. 219</span> de muy -buen mercado la vida de su fijo, et el Bien tovo que había muy buena -enmienda. Et fízose así. Et sopieron todos, que siempre el Bien vence -con bien.</p> - - -<p class="mt2">Mas al homne bueno contesció de otra guisa con el loco -et fué así:</p> - -<p>Un homne bono había un baño, et el loco vinía al baño cuando las -gentes se bañaban et dábales tantos golpes con los cubos, et con -piedras, et con palos, et con cuanto fallaba, que ya homne del mundo -non osaba ir al baño de aquel homne bueno. Et perdió su renta.</p> - -<p>Et cuando el homne bueno vió que aquel loco le facía perder la -renta del baño, madrugó un día et metiose en el baño ante que el loco -viniese. Et desnuyose et tomó un cubo de agua bien caliente, et una -grand maza de madero. Et cuando el loco que solía venir al baño para -ferir los que se bañasen llegó, enderezó al baño como solía. Et cuando -el homne bueno que estaba atendiendo desnuyo le vió entrar, dejose ir -a él muy bravo et muy sañudo, et diol con el cubo del agua caliente -por cima de la cabeza, et metió mano a la maza et diol tantos et tales -colpes con ella por la cabeza et por el cuerpo, que el loco cuidó ser -muerto, et cuidó que aquel homne bueno, que era loco. Et salió dando -muy grandes voces et topó con un homne et preguntol cómo vinía así -dando voces et quejándose tanto: et el loco dijo:</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_220">p. 220</span>—Amigo, guardatvos, -que sabet que otro loco ha en el baño.</p> - -<p>—Et vos señor conde Lucanor, con estos vuestros vecinos pasat así: -con el que habedes tales debdos que en toda guisa creed que siempre -seades amigos, facedle siempre buenas obras, et aunque vos faga algunos -enojos, datle posada et acorredle siempre al su mester, pero siempre -lo faced dandol a entender que lo facedes por los debdos et por el -amor quel habedes, mas non por vencimiento: mas al otro con quien -non habedes tales debdos en ninguna guisa non le sufrades cosa del -mundo, mas dadle bien a entender que por quequier que vos faga todo se -aventurará sobrello; ca bien cred que los malos amigos, que más guardan -el amor por barata et por recelo, que por otra buena voluntad.</p> - -<p>E el conde tovo este por muy buen consejo et fízolo así, et fallose -ende muy bien.</p> - -<p>Et porque don Johan tovo estos por buenos enjiemplos, fizolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Siempre el Bien vence con bien al Mal,</div> - <div class="verse indent0">Sofrir al homne malo poco val.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_44"> - <p><span class="pagenum" id="Page_221">p. 221</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLIV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a don Pero Núñez el Leal et - a don Roy Gomez Zavallos et a don Gutier Roiz de Blaquiello con - el conde don Rodrigo el Franco.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole:</p> - -<p>—Patronio, a mi acaesció de haber muy grandes guerras en tal guisa -que estaba la mi facienda en muy grand peligro. Et cuando yo estaba en -el mayor mester, algunos de aquellos que yo crié et a quien ficiera -mucho bien, dejáronme et aun señaláronse mucho a me facer mucho -deservicio. Et tales cosas ficieron ante mi aquellos que bien vos digo, -que me ficieron haber muy peor esperanza de las gentes de cuanto había, -ante que aquellos que así errasen contra mi. Et por el buen seso que -Dios vos dió, ruégovos que me consejedes lo que vos paresce que debo -facer en esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—si los que así erraron contra vos fueran -tales como fueron don Pedro Nuñez de Fuente Almexir et don Roy Gonsáles -de Zavallos et don Gutier Roiz de Blaquiello et sopieran lo que les -contesció, non ficieran lo que ficieron.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—el conde don Rodrigo el Franco fué -casado con una dueña fija de don Gil García de Zagra et fué muy buena -dueña, et el<span class="pagenum" id="Page_222">p. 222</span> conde, -su marido, asacol falso testimonio. Et ella quejándose desto, fizo su -oración a Dios que si ella era culpada que Dios mostrase su miraglo en -ella; et si el marido le asacara falso testimonio, que lo mostrase en -él.</p> - -<p>E luego que la oración fué acabada por el miraglo de Dios, engafeció -el conde su marido, et ella partiose dél. Et luego que fueron partidos -envió el Rey de Navarra sus mandaderos a la dueña, et casó con ella, et -fué reina de Navarra.</p> - -<p>E el conde seyendo gafo, et veyendo que non podía guarescer, fuese -para la Tierra Sancta en romería para morir allá. Et como quier que -él era muy honrado et había muchos buenos vasallos, non fueron con él -sinón estos tres caballeros dichos, et moraron allá tanto tiempo que -les cumplió lo que levaron de su tierra et hobieron de venir a tan gran -pobreza, que non habían cosa que dar al conde, su señor, para comer; et -por la grand mengua alquilábanse cada día los dos en la plaza et el uno -fincaba con el conde et de lo que ganaban de su alquile gobernaban a su -señor et a si mismos. Et cada noche bañaban al conde et alimpiábanle -las llagas de aquella gafedat.</p> - -<p>Et acaesció, que en lavándole una noche los pies et las piernas, -que por aventura hobieron mester de escopir et escupieron. E cuando el -conde vió que todos escupieron cuidando que todos lo facían por asco -que dél tomaban, comenzó a llorar et a quejarse del grant pesar et -quebranto que daquello hobiera.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_223">p. 223</span>Et porque el conde -entendiese que non habían asco de la su dolencia, tomaron con las manos -daquella agua que estaba llena de podre et de aquellas pustuellas que -salían de las llagas de la gafedat que el conde había, et bebieron -della muy grand pieza. Et pasando con el conde su señor tal vida, -fincaron con él fasta que el conde murió.</p> - -<p>Et porque ellos tovieron que les sería mengua de tornar a Castilla -sin su señor, vivo o muerto, non quisieron venir sin él. Et como quier -que les dicían quel ficiesen cocer e que levasen los sus huesos, -dijieron ellos que tampoco consintirian que ninguno pusiese la mano en -su señor seyendo muerto como si fuese vivo. Et non consintieron quel -cociesen, mas enterráronlo et esperaron tanto tiempo fasta que fué toda -la carne desfecha. Et metieron los huesos en una arquita, et traíenlos -a veces a cuestas.</p> - -<p>Et así vinían pidiendo las raciones e trayendo a su señor a cuestas, -pero traían testimonio de todo esto que les había contescido. Et -viniendo ellos tan pobres, pero tan bien andantes, llegaron a tierra -de Tolosa et entrando por una villa toparon con muy grand gente que -levaban a quemar una dueña muy honrada porque la acusaba un hermano -de su marido. Et dicían que si algún caballero non la salvase, que -cumpliesen en ella aquella justicia, et non fallaban caballero que la -salvase.</p> - -<p>E cuando don Pero Nuñez el Leal et de buena ventura, entendió que -por mengua de caballero facían<span class="pagenum" id="Page_224">p. -224</span> aquella justicia de aquella dueña, dijo a sus compañeros: -que si él sopiese que la dueña era sin culpa, que él la salvaría.</p> - -<p>Et fuese luego para la dueña et preguntol la verdat de aquel fecho. -Et ella dijol, que ciertamente ella nunca ficiera aquel yerro de que la -acusaban, mas, que fuera su talante de lo facer.</p> - -<p>Et como quier que don Pero Núñez entendió que, pues ella de su -talante quisiera facer lo que non debía, que non podía seer que algun -mal non le contesciese a él que la quería salvar, pero pues lo había -comenzado et sabía que non ficiera todo el yerro de que la acusaban, -dijo, que él la salvaría.</p> - -<p>Et como quier que los acusadores lo cuidaron desechar diciendo -que non era caballero, desque mostró el testimonio que traía non lo -pudieron desechar. Et los parientes de la dueña diéronle caballo et -armas, et ante que entrase en el campo dijo a sus parientes que con la -merced de Dios, que él fincaría con honra et salvaría la dueña, mas que -non podía seer que a él non le viniese alguna ocasión por lo que la -dueña quisiera facer.</p> - -<p>Et desque entraron en el campo, ayudó Dios a don Pero Nuñez, et -venció la lid et salvó la dueña, pero perdió y don Pero Nuñez el ojo, -et así se cumplió todo lo que don Pero Nuñez dijiera ante que entrase -en el campo.</p> - -<p>E la dueña et los parientes dieron tanto haber a don Pero -Nuñez con que pudieron traer los huesos del<span class="pagenum" -id="Page_225">p. 225</span> conde su señor, ya cuanto más sin laceria -que ante.</p> - -<p>E cuando las nuevas llegaron al Rey de Castilla de como aquellos -bien andantes caballeros vinían et traían los huesos del conde, su -señor, et como vinían tan bien andantes plógole mucho ende et gradesció -mucho a Dios porque eran del su regno homnes que tal cosa ficieran. Et -envioles mandar que viniesen de pié así mal vestidos como vinían. E -el día que hobieron de entrar en el su regno de Castilla, saliolos a -recibir el rey de pié bien cinco leguas ante que llegasen al su regno, -et fízoles tanto bien que hoy en día son heredados los que vienen de -sus linajes de lo que el Rey les dió.</p> - -<p>Et el Rey, et todos cuantos eran con él, por facer honra al conde et -señaladamente por la facer a los caballeros, fueron con los huesos del -conde fasta Osma do lo enterraron. Et desque fué enterrado fuéronse los -caballeros para sus casas.</p> - -<p>Et el día que Roy Gonzalez llegó a su casa cuando se asentó a la -mesa con su mujer, desque la buena dueña vió la vianda ante sí, alzó -las manos contra Dios et dijo:</p> - -<p>—¡Señor!, ¡bendito seas tu que me dejaste veer este día, ca tu sabes -que despues que don Roy Gonzalez se partió desta tierra, que esta es la -primera carne que yo comí, et el primero vino que yo bebí!</p> - -<p>A don Roy Gonzalez pesó por esto, et preguntol porqué lo ficiera. Et -ella dijol que bien sabía él que, cuando se fuera con el conde, quel -dijiera que él nunca<span class="pagenum" id="Page_226">p. 226</span> -tornaría sin el conde et ella que visquiese como buena dueña, que nunca -le menguaría pan et agua en su casa, et pues él esto le dijiera, que -non era razón quel saliese ella de mandado et por esto nunca comiera -nin bebiera sinón pan et agua.</p> - -<p>E otrosí, desque don Pero Nuñez llegó a su casa, desque fincaron -él et su mujer et sus parientes sin otra compaña, la buena dueña et -sus parientes con el grand placer que habían, comenzaron a reir. Et -cuidando don Pero Nuñez que facían escarnio dél porque perdiera el -ojo, cubrió el manto por la cabeza et echose muy triste en la cama. Et -cuando la buena dueña lo vió así ser triste hobo ende muy grand pesar -et tanto le afincó fasta quel hobo a decir que se sintía mucho porquel -facían escarnio por el ojo que perdiera.</p> - -<p>E cuando la buena dueña esto oyó, diose con una aguja en el su -ojo, et quebrolo, et dijo a don Pero Nuñez, que aquello ficiera ella -porque si alguna vez riese, que nunca él cuidase que reía por le facer -escarnio.</p> - -<p>Et así fizo Dios bien en todos aquellos buenos caballeros por el -bien que ficieron.</p> - -<p>Et tengo que, si los que tan bien non lo acertaron en vuestro -servicio, fueron tales como estos, et sopieran cuanto bien les vino -por esto que ficieron, non lo erraran como erraron; pero vos, señor -conde, por vos facer algun yerro algunos que lo non debían facer nunca -vos por eso dejedes de facer bien, ca los que vos yerran, más yerran a -si mismos que a vos. Et parad<span class="pagenum" id="Page_227">p. -227</span> mientes que, si algunos vos erraron, que muchos otros vos -servieron; et más vos cumplió el servicio que aquellos vos ficieron, -que vos empeció, nin vos tovo mengua los que vos erraron. Et non -creades que de todos los que vos facedes bien, que de todos tomaredes -servicio, mas un tal acaescimiento vos podrá acaescer: que uno vos fará -tal servicio que ternedes por bien empleado cuanto bien facedes a los -otros.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo et por verdadero.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Maguer que algunos te hayan errado,</div> - <div class="verse indent0">Nunca dejes de facer aguisado<a id="FNanchor_45" href="#Footnote_45" class="fnanchor">[45]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_45" href="#FNanchor_45" class="label">[45]</a> -Acerca de los sucesos narrados en esta singular relación escribe el -puntual historiador Don Luis de Salazar y Castro en su <i>Casa de -Lara</i> t.º III pág. 257, rectificando nombres y genealogías.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_45"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLV</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un homne que se fizo amigo et - vasallo del Diablo.</p> -</div> - -<p>Fablaba una vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, un homne me dice que sabe muchas<span class="pagenum" -id="Page_228">p. 228</span> maneras también de agüeros como de otras -cosas, en como podré saber las cosas que son por venir et como podré -facer muchas arterías con que podré aprovechar mucho mi facienda, pero -en aquellas cosas tengo que non se puede escusar de haber y pecado. Et -por la fianza que de vos he, ruégovos que me consejedes lo que faga en -esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—para que vos fagades en esto lo que vos -más cumple, placerme hía que sepades lo que contesció a un homne con el -Diablo.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—un homne fuera muy rico et llegó a tan -grand pobreza que non había cosa de que se mantener. Et porque non ha -en el mundo tan grand desventura como seer muy mal andante el que suele -seer bien andante, por ende aquel homne que fuera muy bien andante e -era llegado a tan gran mengua, se sintía dello mucho. Et un día, iba en -su cabo, solo, por un monte muy triste et cuidando muy fieramente, et -yendo así tan coitado encontrose con el Diablo.</p> - -<p>Et como el Diablo sabe todas las cosas pasadas, sabía el coidado -en que vinía aquel homne, et preguntol porque vinía tan triste. Et el -homne díjole: que para qué gelo diría, ca él non le podría dar consejo -en la tristeza que él había.</p> - -<p>Et el Diablo díjole; que, si él quisiese facer lo que él le diría, -que él le daría cobro paral cuidado que había et porque entendiese que -lo podía facer, quel<span class="pagenum" id="Page_229">p. 229</span> -diría en lo que vinía cuidando et la razón porque estaba tan triste. E -estonce le contó toda su facienda et la razón de su tristeza como aquel -que la sabía muy bien. Et díjol que, si quisiese facer lo que él le -diría, que él le sacaria de toda laceria et lo faría más rico que nunca -fuera él nin homne de su linaje, ca el era el Diablo et había poder de -lo facer.</p> - -<p>E cuando el homne oyó decir que era el Diablo tomó ende muy grand -recelo, pero por la grant cuita et grant mengua en que estaba, dijo -al Diablo que si él le diese manera como pudiese seer rico, que faría -cuanto él quisiese.</p> - -<p>Et bien cred que el Diablo siempre cata tiempo para engañar a los -homnes; e cuando vee que están en alguna queja, o de mengua, o de -miedo, o de querer complir su talante, estonce libra él con ellos todo -lo que quiere, et así cató manera para engañar a aquel homne en el -tiempo que estaba en aquella coita.</p> - -<p>E estonce ficieron sus posturas en uno, et el homne fué su vasallo. -E desque las avenencias fueron fechas, dijo el Diablo al homne; que -dallí adelante, que fuese a furtar, ca nunca fallaría puerta nin casa, -por bien cerrada que fuese, que él non gela abriese luego, et si por -aventura en alguna priesa se viese o fuese preso, que luego que lo -llamase et le dijiese: «Acorredme, don Martín», que luego fuese con él -et lo libraría de aquel periglo en que estudiese.</p> - -<p>E las posturas fechas entre ellos, partiéronse.</p> - -<p>Et el homne enderezó a casa de un mercadero de<span class="pagenum" -id="Page_230">p. 230</span> noche oscura; ca los que mal quieren facer -siempre aborrecen la lumbre: et luego que llegó a la puerta el diablo -abriógela, et eso mismo fizo a las arcas en guisa que luego hobo ende -muy grant haber.</p> - -<p>E otro día fizo otro furto muy grande, et despues otro, fasta que -fué tan rico que se non acordaba de la pobreza que había pasado. Et el -mal andante non se teniendo por pagado de como era fuera de laceria, -comenzó a furtar aún más; et tanto lo usó, fasta que fué preso.</p> - -<p>Et luego que lo prendieron llamó a don Martín que lo acorriese; et -don Martín llegó muy aprisa et librolo de la prisión. Et desque el -homne vió que don Martín le fuera tan verdadero, comenzó a furtar como -de cabo, et fizo muchos furtos en guisa que fué más rico et fuera de -laceria.</p> - -<p>Et usando a furtar, fué otra vez preso, et llamó a don Martín, mas -don Martín non vino tan aina como él quisiera, et los alcaldes del -lugar do fuera el furto comenzaron a facer pesquisa sobre aquel furto. -E estando así el pleito llegó don Martín: et el homne díjol:</p> - -<p>—¡Ah, don Martín! ¡Que grand miedo me pusiestes! ¿Porqué tanto -tardábades?</p> - -<p>Et don Martín le dijo: que estaba en otras grandes priesas et que -por eso tardaba: et sacole luego de la prisión.</p> - -<p>Et el homne se tornó a furtar et sobre muchos furtos fué preso, et -fecha la pesquisa dieron sentencia contra él. Et la sentencia dada, -llegó don Martín et sacolo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_231">p. 231</span>Et él tornó a -furtar porque veía que siempre le acorría don Martín. E otra vez fué -preso, et llamó a don Martín, et non vino, et tardó tanto fasta que fué -judgado a muerte, et seyendo judgado llegó don Martín et tomó alzada -para casa del Rey et librolo de la prisión, et fué quito.</p> - -<p>E después tornó a furtar et fué preso, et llamó a don Martín et non -vino fasta que judgaron quel enforcasen. Et seyendo al pié de la forca -llegó don Martín; et el homne le dijo:</p> - -<p>—¡Ah don Martín, sabet que esto non era juego, que bien vos digo que -grand miedo he pasado!</p> - -<p>Et don Martín le dijo: que él le traía quinientos maravedís en una -limosnera et que los diese al alcalde et que luego sería libre, e el -homne fizolo ansí. E el alcalde había mandado ya que lo enforcasen, et -non fallaron soga para lo enforcar. E en cuanto buscaban la soga, llamó -el homne al alcalde et diole la limosnera con los dineros. E cuando el -alcalde cuidó quel daba los quinientos maravedís dijo a las gentes que -y estaban:</p> - -<p>—Amigos, ¡quien vió nunca que menguase soga para enforcar homne! -Ciertamente este homne non es culpado, et Dios non quiere que muera -et por eso nos mengua la soga; mas tengámoslo fasta cras, et veremos -más en este fecho; ca si culpado es y se finca para complir cras la -justicia.</p> - -<p>Et esto facía el alcalde por lo librar por los quinientos maravedis -que cuidaba quel había dado: Et<span class="pagenum" id="Page_232">p. -232</span> habiendo esto así acordado, apartose el alcalde et abrió la -limosnera et cuidando fallar los quinientos maravedís non falló los -dineros; mas falló una soga en la limosnera. Et luego que esto vió -mandol enforcar.</p> - -<p>Et poniéndolo en la forca vino don Martín et el homne le dijo que le -acorriese. Et don Martín le dijo: que siempre él acorría a todos sus -amigos fasta que los llegaba a tal lugar.</p> - -<p>Et así perdió aquel homne el cuerpo et el alma creyendo al Diablo -et fiando dél. Et cierto sed que nunca homne dél creyó nin fió que -non llegase a haber mala postremería; sinón, parad mientes a todos -los agoreros, o sorteros, o adevinos, o otros que facen cercos o -encantamientos et destas cosas cualesquier, et veredes, que siempre -hobieron malos acabamientos. Et si non me credes, acordat vos de -Alvar Nuñez et de Garcilaso que fueron los homnes del mundo que más -fiaron en agüeros et en estas tales cosas, e veredes cual acabamiento -hobieron.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si bien queredes facer vuestra facienda -paral cuerpo et paral alma, fiat derechamente en Dios et ponet en -él toda vuestra esperanza et vos ayudatvos cuanto pudierdes et Dios -ayudarvos ha. Et non creades nin fiédes en agüeros, nin en otro -devanes, ca cierto sed, que de los pecados del mundo con que a Dios más -pesa et que homne mayor tuerto et mayor desconosimiento face a Dios, es -en catar agüeros et estas tales cosas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_233">p. 233</span>E el conde tovo -este por buen consejo et fízolo et fallose muy bien dello.</p> - -<p>Et porque don Johán, tovo este por buen ejiemplo, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">El que en Dios non pone su esperanza,</div> - <div class="verse indent0">Morrá mala muerte, habrá mala andanza<a id="FNanchor_46" href="#Footnote_46" class="fnanchor">[46]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_46" href="#FNanchor_46" class="label">[46]</a> -En el Arcipreste de Hita, «el ladrón que fizo carta al Diablo de su -ánima»; imposible resumir en pocas palabras la historia de este cuento, -basada en el vulgar pacto diabólico; recuérdese en la literatura -española el <i>Mágico prodigioso</i>, de Calderón, y en la universal el -<i>Fausto</i>, bien entendido que no se señalan por imitaciones de D. -Juan Manuel—la distancia en los asuntos es inmensa—sino por dar idea de -la universalidad e infinita variedad del tema.</p> - -<p class="ti1">Nótese la mención de su rival Garcilaso; en la -<i>Crónica</i> también se señala este su «catar mucho en agüeros»: lo -mataron en el monasterio de Francisco de Soria, oyendo misa cuando se -dirigía contra las tierras de D. Juan Manuel.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_46"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLVI</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un filósofo que por ocasión - entró en una calle do moraban malas mujeres.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta manera:</p> - -<p>—Patronio, vos sabedes que una de las cosas del mundo por que -homne más debe trabajar es por haber buena fama et por se guardar que -ninguno non le pueda trabar en ella. Et porque yo sé que en esto<span -class="pagenum" id="Page_234">p. 234</span> nin en al, ninguno non -me podría consejar mejor que vos, ruégovos que me consejedes en cual -manera podré mejor encrescentar et levar adelante et guardar la mi -fama.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—mucho me place desto que decides, -et para que vos mejor lo podades facer, placerme hía que sopiésedes lo -que contesció a un muy grand filósofo et mucho anciano.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—un muy grand filósofo moraba -en una villa del reino de Marruecos. Et aquel filósofo había una -enfermedad que cuandol era mester de se desembargar de las cosas -sobejanas que fincaban de la vianda que había recebido, non lo podía -facer sinón con muy grant dolor et con muy grant pena, et tardaba muy -grand tiempo ante que pudiese seer desembargado.</p> - -<p>Et por esta enfermedat que tenía mandábanle los físicos que cada -quel tomase talante de se desembargar de aquellas cosas sobejanas, que -lo probase luego, et non lo tardase; porque cuanto aquella materia más -se quemase, más se desecaríe et más enduresceríe, en guisa, quel sería -grand pena et grand daño para la salud del cuerpo. Et porque esto le -mandaban los físicos facíelo et fallábase ende bien.</p> - -<p>E acaesció, que un día yendo por una calle de aquella villa do -moraba et do tenie muchos discípulos que aprendían dél, quel tomó -talante de se desembargar como es dicho. Et por facer lo que los -físicos le consejaban<span class="pagenum" id="Page_235">p. 235</span> -et era su pro, entró en una calleja para facer aquello que non pudíe -escusar.</p> - -<p>Et atal fué su ventura, que en aquella calleja do él entró, que -moraban y las mujeres que publicamente viven en las villas faciendo -daño de sus almas et deshonra de sus cuerpos. Et desto non sabía nada -el filósofo que tales mujeres moraban en aquel lugar. Et por la manera -de la enfermedat que él había, et por el grant tiempo que se detuvo en -aquel lugar et por las semejanzas que en él parescieron cuando salió -de aquel lugar do aquellas mujeres moraban, comoquier que él non sabía -que tal compañía allí moraba, con todo eso cuando ende salió, todas -las gentes cuidaron que entrara en aquel logar por otro fecho que -era muy desvariado de la vida que él solía et debía facer. Et porque -paresce muy peor et fablan muy más et muy peor las gentes dello cuando -algún homne de grand guisa face alguna cosa quel non pertenesce et le -está peor por pequeña que sea, que a otro que saben las gentes que es -acostumbrado de non se guardar de facer muchas cosas peores, por ende, -fué muy fablado et muy tenido a mal, porque aquel filósofo tan honrado -et tan anciano entraba en aquel lugar quel era tan dañoso paral alma, -et paral cuerpo, et para la fama.</p> - -<p>Et cuando fué en su casa, vinieron a él sus discípulos et con -muy grand dolor de sus corazones et con grand pesar, comenzaron a -decir: qué desventura o qué pecado fuera aquel por que en tal manera -confondiera a sí mismo et a ellos, et perdiera toda su fama<span -class="pagenum" id="Page_236">p. 236</span> que fasta entonces guardara -mejor que homne del mundo.</p> - -<p>Et cuando el filósofo esto oyó, fue tanto espantado et preguntoles -que porque dicían esto o que mal era este que él ficiera o cuando o en -que lugar. E ellos le dijieron: que porqué fablaba así en ello, que -ya por su desaventura dél et dellos, que non había homne en la villa -que non fablase de lo que él ficiera cuando entrara en aquel lugar do -aquellas tales mujeres moraban.</p> - -<p>E cuando el filósofo esto oyó, hobo muy grand pesar, pero díjoles: -que les rogaba que se non quejasen mucho desto, et que dende a ocho -días les daría ende repuesta.</p> - -<p>Et metiose luego en su estudio, et compuso un librete pequeño et muy -bueno et muy aprovechoso. Et entre muchas cosas buenas que en él se -contienen, fabla y de la buena ventura et de la desaventura et, como, -en manera de departimiento que departe con sus discípulos dice así:</p> - -<p>—Fijos, en la buena ventura et en la desaventura contesce así: a las -vegadas es fallada et buscada, et algunas vegadas es fallada et non -buscada. La fallada et buscada es cuando algund homne face bien, et por -aquel buen fecho que face, le viene alguna buena ventura; et eso mismo -cuando por algún fecho malo que face le viene alguna mala ventura; esto -tal, es ventura, buena o mala, fallada et buscada, que él busca et faz -porque venga aquel bien o aquel mal.</p> - -<p>Otrosí, fallada et non buscada, es cuando un homne<span -class="pagenum" id="Page_237">p. 237</span> non faciendo nada por ello -le viene alguna pro o algún bien: así como, si homne fuese por algún -lugar et fallase muy grand haber o otra cosa muy aprovechosa porque -él non hobiese nada fecho; et eso mismo, cuando un homne non faciendo -nada por ello le viene algún mal o algún daño, así como, si homne fuese -por una calle et lanzase otro una piedra a un pájaro et descalabrase -a él en la cabeza: esta es desaventura fallada et non buscada, ca él -nunca fizo nin buscó cosa porque le debiese venir aquella desaventura. -Et fijos, debedes saber, que en la buena ventura e desaventura fallada -et buscada hay menester dos cosas: la una que se ayude homne faciendo -bien para haber bien o faciendo mal para haber mal, et la otra que le -gualardone Dios segund las obras buenas et malas que el homne hobiere -fecho. Otrosí, en la buena ventura o mala, fablada et non buscada ay -menester otras dos cosas: la una, que se guarde homne cuanto pudiere -de non facer mal nin meterse en sospechas nin en semejanza porque -él deba venir a alguna desaventura nin mala fama; la otra, es pedir -merced e rogar a Dios que, pues él se guarda cuanto puede porque nol -venga desaventura nin mala fama, quel guarde que non le venga ninguna -desaventura como vino a mi el otro día que entré en una calleja -por facer lo que non podía escusar para la salud del mi cuerpo et -que era sin pecado et sin ninguna mala fama et por mi desaventura -moraban y tales compañas, porqué maguer yo era sin culpa, finqué mal -enfamado.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_238">p. 238</span>Et vos, señor -conde Lucanor, si queredes acrescentar et levar adelante vuestra -buena fama, conviene que fagades tres cosas: la primera que fagades -muy buenas obras a placer de Dios et esto guardado, después en lo -que pudierdes a placer de las gentes et guardando vuestra honra et -vuestro estado et que non cuidedes que por buena fama que hayades, que -la non perderedes si dejardes de facer buenas obras et ficierdes las -contrarias, ca muchos homnes ficieron bien un tiempo et porque después -non lo levaron adelante, perdieron el bien que habían fecho et fincaron -con mala fama postrimera; la otra es, que roguedes a Dios que vos -enderece que fagades tales cosas porque la vuestra acresciente et vaya -siempre adelante et que vos guarde de facer nin de decir cosa porque -la perdades: la tercera cosa es, que por fecho nin, por dicho, nin por -semejanza, nunca fagades cosa por que las gentes puedan tomar sospecha, -porque la vuestra fama vos sea guardada como debe, ca muchas veces -face homne buenas obras et por algunas malas semejanzas que face, las -gentes toman tal sospecha que empeece poco menos paral mundo et paral -dicho de las gentes como si ficiese la mala obra. Et debedes saber que -en las cosas que tañen a la fama, que tanto aprovecha o empece lo que -las gentes tienen et dicen como lo que es verdat en si; mas cuanto para -Dios et para el alma, non aprovecha nin empece, sinón las obras que el -homne face et a cual entención son fechas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_239">p. 239</span>Et el conde tovo -este por buen ejiemplo et rogó a Dios quel dejase facer tales obras -cuales entendía que cumplen para salvamiento de su alma et para guarda -de su fama et de su honra et de su estado.</p> - -<p>Et porque don Johan, tovo este por muy buen enjiemplo, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Faz siempre bien et guárdate de sospecha,</div> - <div class="verse indent0">Et siempre será la tu fama derecha.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_47"> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLVII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a un moro con una su hermana - que daba a entender que era muy medrosa.</p> -</div> - -<p>Un día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, sabet que yo he un hermano que es mayor que yo, et somos -fijos de un padre et de una madre, et porque es mayor que yo, tengo -que lo he de tener en logar de padre et seerle a mandado. Et él ha -fama que es muy buen cristiano et muy cuerdo, pero guisolo Dios así; -que yo so más rico et más poderoso que él, et comoquier que él non lo -da a entender, so cierto que ha ende envidia, et cada que yo he mester -su ayuda et que faga por mi alguna cosa, dame a entender que lo deja -de facer porque sería pecado et estráñamelo tanto fasta que lo parte -por esta<span class="pagenum" id="Page_240">p. 240</span> manera. Et -algunas veces que ha mester mi ayuda dame a entender que aunque todo el -mundo se perdiese que non debo dejar de aventurar el cuerpo et cuanto -he porque se faga lo que a él cumple. Et porque yo paso con él en esta -guisa, ruégovos que me consejedes lo que viéredes que debo en esto -facer et lo que más me cumple.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—a mi paresce que la manera que este -vuestro hermano trae con vusco, semeja mucho a lo que dijo un moro a -una su hermana.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—un moro había una hermana que era -tan regalada que de quequier que veíe o la facién, que de todo daba a -entender que tomaba recelo et se espantaba. Et tanto había esta manera, -que, cuando bebía del agua en unas tarrazuelas con que la suelen beber -los moros, que suena el agua cuando beben, cuando aquella mora oyó -aquel sueno que facía el agua en aquella tarrazuela, daba a entender -que tan grant miedo había daquel sueno que se quería amortecer.</p> - -<p>Et aquel su hermano era muy buen mancebo, mas era muy pobre et -porque la grant pobreza faz a homne facer lo que non querría, non podía -escusar aquel mancebo de buscar la vida muy vergonzosamente. Et facíalo -así, que cada que moría algún homne iba de noche et tomábale la mortaja -et lo que enterraban con él, et desto mantenía a si et a su hermana et -a su compaña. E su hermana sabía esto.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_241">p. 241</span>Et acaesció que -murió un homne muy rico, et enterraron con él muy ricos paños et otras -cosas que valían mucho. E cuando la hermana esto sopo, dijo a su -hermano que ella quería ir con él aquella noche para traer aquello con -que aquel homne habían enterrado.</p> - -<p>E desque la noche vino, fueron el mancebo et su hermana a la fuesa -del muerto, et abriéronla, et cuando le cuidaron tirar aquellos paños -muy preciados que tenía vestidos non pudieron sinón rompiendo los paños -et crebando las cervices del muerto.</p> - -<p>E cuando la hermana vió que si non quebrantasen el pescuezo del -muerto, que habrían de romper los paños et que perderían mucho de lo -que valían, fué tomar con las manos muy sin duelo, et sin piedat la -cabeza del muerto et desconjuntolo todo, et sacó los paños que tenía -vestidos, et tomaron cuanto y estaba, et fuéronse con ello.</p> - -<p>Et luego, otro día, cuando se asentaron a comer, desque comenzaron -a beber, cuando la tarrazuela comenzó a sonar dió a entender que se -quería amortecer de miedo de aquel sueno que facía la tarrazuela. E -cuando el hermano aquello vió, et se acordó cuanto sin miedo et sin -duelo desconjuntara la cabeza del muerto, dijol en algaravía:</p> - -<p>—Aha yâ uchti, tafza min bakki, vala tafza min fatr onkí.</p> - -<p>Et esto quiere decir: «Aha, hermana despantádesvos del sueno -de la tarrazuela que face boc, boc, et non vos espantades del -desconjuntamiento del pescuezo.»</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_242">p. 242</span>Et este proverbio -es agora muy retraido entre los moros.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si aquel vuestro hermano mayor veedes -que en lo que a vos cumple se escusa por la manera que habedes dicha, -dando a entender que tiene por grand pecado lo que vos querríades -que ficiese por vos, non seyendo tanto como él dice, et tiene que es -guisado, et dice que fagades vos lo que a él cumple aunque sea mayor -pecado et muy grand vuestro daño; entendet, que es de la manera de la -mora que se espantaba del sueno de la tarrazuela et non se espantaba de -desconjuntar la cabeza del muerto. Et pues él quiere que fagades vos -por él lo que él face a vos: desilde buenas palabras, et mostradle muy -buen talante et en lo que vos non empeesciere, faced por él todo lo -que cumpliere, mas en lo que fuer vuestro daño partitlo siempre con la -más apuesta manera que pudiéredes et en cabo por una guisa o por otra -guardatvos de facer vuestro daño.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende -muy bien.</p> - -<p>Et teniendo don Johán este ejiemplo por bueno, fízolo escribir en -este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Porque non quiere lo que te cumple facer,</div> - <div class="verse indent0">Et tu non quieras lo tuyo por él perder<a id="FNanchor_47" href="#Footnote_47" class="fnanchor">[47]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_47" href="#FNanchor_47" class="label">[47]</a> Según -Gayangos (Rivadeneyra, t. LI, pág. XXI), «está conocidamente tomado de -un libro arábigo, o cuando menos Don Juan lo oyó de boca de algún moro -granadino.» Puibusque anota una versión francesa en los <i>Fabliaux et -Contes</i>; París, 1866.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_48"> - <p><span class="pagenum" id="Page_243">p. 243</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLVIII</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a uno que probaba sus amigos.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en -esta manera:</p> - -<p>—Patronio, segunt el mío cuidar yo he muchos amigos que me dan a -entender que por miedo de perder los cuerpos nin lo que han, que non -dejarían de facer lo que me cumpliese, e que por cosa del mundo que -pudiese acaescer non se partirían de mi. Et por el buen entendimiento -que vos habedes, ruégovos que me digades en que manera podré saber si -estos mis amigos farían por mi tanto como dicen.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor, dijo Patronio—los buenos amigos son la mejor -cosa del mundo, et bién cred que cuando viene grand mester et la grand -queja que falla homne muy menos de cuantos cuyda, et otrosí quando el -mester non es grande es grave de probar cual sería amigo verdadero -cuando la priesa veniese; pero para que vos podades saber cual es el -amigo verdadero, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a un -homne bueno con un su fijo que dicía que había muchos amigos.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—un homne bueno había un -fijo et entre las otras cosas quel mandaba<span class="pagenum" -id="Page_244">p. 244</span> et le consejaba, dicial siempre que punase -en haber muchos amigos et buenos. E el fijo fízolo así, et comenzó a -acompañarse et a partir de lo que había con muchos homnes por tal de -los haber por amigos. Et todos aquellos dicían que eran sus amigos et -que farían por él todo cuantol cumpliese, et que aventurarían por él -los cuerpos et cuanto en el mundo hobiesen cuandol fuese mester.</p> - -<p>E un día, estando aquel mancebo con su padre, preguntol si había -fecho lo quel mandara, et si había ganado muchos amigos. E el fijo -díjole que si, que había muchos amigos, mas que señaladamente entre -todos los otros había fasta diez de que era cierto que por miedo de -muerte nin por ningun recelo, que nunca lo erraríen por queja, nin por -mengua, nin por ocasión quel acaesciese.</p> - -<p>E cuando el padre esto oyó, dijol: que se maravillaba ende mucho -porque en tan poco tiempo pudiera haber tantos amigos et tales, ca él -que era mucho anciano, nunca en toda su vida pudiera haber más de un -amigo et medio.</p> - -<p>E el fijo comenzó a porfiar diciendo que era verdat lo que él dicía -de sus amigos. E desque el padre vió que tanto porfiaba el fijo, díjole -que los probase en esta guisa:</p> - -<p>Que matase un puerco et que lo metiese en un saco et que se fuese -a casa de cada uno daquellos sus amigos et que les dijiese que aquel -era un homne que él había muerto et, que era cierto, si aquello fuese -sabido<span class="pagenum" id="Page_245">p. 245</span> que non había -en el mundo cosa quel pudiese escapar de la muerte a él et a cuantos -sopiesen que sabían daquel fecho; et que les rogase, que pues sus -amigos eran, quel encubriesen aquel homne et, si menester le fuese, que -se pasasen con él a lo defender.</p> - -<p>E el mancebo fízolo e fué probar sus amigos según su padre le -mandara. Et desque llegó a casa de sus amigos et les dijo aquel fecho -perigloso quel acaesciera, todos le dijieron, que en otras cosas le -ayudaríen; mas que en esto, porque podrían perder los cuerpos et lo que -habían, que non se atreverían a lo ayudar et que, por amor de Dios, que -guardase que non sopiese ninguno que había ido a sus casas. Pero destos -amigos algunos le dijieron que non se atrevían a facerle otra ayuda, -mas que irían rogar por él: et otros le dijieron que cuando lo levasen -a la muerte, que non le desampararían fasta que hobiesen complido en él -la justicia, et quel farían honra al su enterramiento.</p> - -<p>E desque el mancebo hobo probado así todos sus amigos et non -falló cobro en ninguno, tornose para su padre et díjol todo lo quel -acaesciera. E cuando el padre así lo vió venir, díjol, que bien podía -ver ya que más saben los que mucho han visto et probado, que los que -nunca pasaron por las cosas. E estonce le dijo que él non había más de -un amigo et medio et que los fuese probar.</p> - -<p>E el mancebo fué probar al que su padre tenía por medio amigo: et -llegó a su casa de noche e levaba el puerco muerto a cuestas, et llamó -a la puerta daquel<span class="pagenum" id="Page_246">p. 246</span> -medio amigo de su padre et contol aquella desaventura quel había -contescido et lo que fallara en todos sus amigos, et rogol que por el -amor que había con su padre que le acorriese en aquella cuita.</p> - -<p>E cuando el medio amigo de su padre aquello vió, díjol: que con él -non había amor nin afacimiento porque se debiese tanto aventurar, mas -que por el amor que había con su padre, que gelo encubriría.</p> - -<p>E entonce tomó el saco con el puerco a cuestas, cuidando que era -homne, et levolo a una su huerta et enterrolo en un surco de coles; et -puso las coles en el surco así como antes estaban et envió el mancebo a -buena ventura.</p> - -<p>Et desque fué con su padre, contol todo lo quel contesciera -con aquel su medio amigo. E el padre le mandó que otro día cuando -estudiesen en consejo, que sobre cualquier razón que departiesen que -comenzase a porfiar con aquel su medio amigo, et sobre la porfia quel -diese una puñada en el rostro, la mayor que pudiese.</p> - -<p>E el mancebo fizo lo quel mandó su padre et cuando gela dió, catol -el homne bueno et díjol:</p> - -<p>—A buena fe, fijo, mal feciste, mas dígote que por esto nin por otro -mayor tuerto, non descubriré las coles del huerto.</p> - -<p>Et desque el mancebo esto contó a su padre mandol que fuese probar -aquel que era su amigo cumplido. Et el fijo fízolo.</p> - -<p>Et desque llegó a casa del amigo de su padre et le<span -class="pagenum" id="Page_247">p. 247</span> contó todo lo que le -había contescido, díjole el homne bueno, amigo de su padre, que él le -guardaría de muerte et de daño.</p> - -<p>E acaesció por aventura, que en aquel tiempo habían muerto un homne -en aquella villa, et non podían saber quien lo matara. Et porque -algunos vieron que aquel mancebo había ido con aquel saco a cuestas -muchas veces de noche, tovieron que él lo había muerto.</p> - -<p>E ¿qué vos iré alongando? El mancebo fué judgado que lo matasen. -Et el amigo de su padre había fecho cuanto pudiera por lo escapar. -E desque vió que en ninguna manera non lo pudiera librar de muerte, -dijo a los alcaldes que non quería levar pecado de aquel mancebo, que -sopiesen que aquel mancebo non matara el homne, mas que lo matara un su -fijo solo que el había. Et fizo al fijo que lo cognosciese; et el fijo -otorgolo. Et matáronlo. Et escapó de la muerte el fijo del homne bueno -que era amigo de su padre.</p> - -<p>E agora, señor conde Lucanor, vos he contado cómo se prueban los -amigos, et tengo que este ejiemplo es bueno para saber hombre en este -mundo cuales son los amigos, et que los debe probar ante que se meta -en grant periglo por su fiuza, et que sepa a cuanto se pararen por él -sil fuese mester, ca cierto seed, que algunos son buenos amigos, mas -muchos, et por aventura los más, son buenos amigos de la ventura que -así como la ventura corre así son ellos amigos. E otrosí, este ejiemplo -se puede entender spiritualmente<span class="pagenum" id="Page_248">p. -248</span> en esta manera: todos los homnes en este mundo tienen que -han amigos, et cuando viene la muerte, hanlos de probar en aquella -queja, et van a los seglares et dícenlos que asaz han que facer en si, -e van a los religiosos et dícenlos que rogarán a Dios por ellos, e -van a la mujer et a los fijos et dícenles que irán con ellos fasta la -fuesa et que les farán honra a su enterramiento, et así prueban a todos -aquellos que ellos cuidaban que eran sus amigos. Et desque non fallan -en ellos ningún cobro para escapar de la muerte, así como tornó el -fijo del buen homne,—despues que non falló cobro en ninguno daquellos -que cuidaba que eran sus amigos,—a su padre, tórnanse a Dios que es su -padre, et Dios díceles que prueben a los sanctos que son medios amigos. -Et ellos fácenlo. Et tan grand es la bondat de los sanctos et sobre -todos de sancta María, que non dejan de rogar a Dios por los pecadores: -et sancta María muéstrale cómo fué su madre et cuanto trabajo tomó en -lo tener et en lo criar, et los sanctos muéstranle las lacerias et las -penas et los tormentos et las pasiones que recebieron por él, et todo -esto facen por encobrir los yerros de los pecadores. Et aunque hayan -recebido muchos enojos dellos, non lo descubren, así como non descubrió -el medio amigo la puñada quel dió el fijo de su amigo. Et desque el -pecador vee spiritualmente que por todas estas cosas non puede escapar -de la muerte del alma, tórnase a Dios así como tornó el fijo al padre -después que non falló quien lo<span class="pagenum" id="Page_249">p. -249</span> pudiese escapar de la muerte. Et nuestro señor Dios así como -padre et amigo verdadero, acordándose del amor que ha al homne que es -su criatura fizo como el buen amigo, ca envió al su fijo Jesu-Cristo -que moriese, non habiendo ninguna culpa et seyendo sin pecado, por -desfacer las culpas et los pecados que los homnes merescían. Et -Jesu-Cristo como buen fijo, fué obediente a su padre et seyendo -verdadero Dios et verdadero homne quiso recebir et recebió muerte et -redimió a los pecadores por la su sangre.</p> - -<p>E agora, señor conde, parat mientes cuales destos amigos son mejores -et más verdaderos, o por cuales debía homne facer más por los ganar por -amigos.</p> - -<p>E al conde plogo mucho con todas estas razones, et tovo que eran -buenas.</p> - -<p>Et entendiendo don Johán, que este enjiemplo era muy bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Nunca homne podría tan buen amigo fallar,</div> - <div class="verse indent0">Como Dios, que lo quiso por su sangre comprar<a id="FNanchor_48" href="#Footnote_48" class="fnanchor">[48]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_48" href="#FNanchor_48" class="label">[48]</a> Fué -la amistad sentimiento que siempre preocupó a D. Juan Manuel, dedicó -a ella un delicioso tratado: «De las maneras del Amor» donde dice a -su hijo «dígovos que fasta aquí, maguer que he pasado cincuenta años, -avés podré decir que fallé de tales amigos mas de uno, et non lo quiero -nombrar por non me perder con los otros». Abundan las fuentes de este -cuento.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_49"> - <p><span class="pagenum" id="Page_250">p. 250</span></p> - <h3 class="g0">EJEMPLO XLIX</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció al que echaron en la isla - desnuyo cuandol tomaron el señorío que tenía.</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et -díjole:</p> - -<p>—Patronio, muchos me dicen que, pues yo so tan honrado et tan -poderoso, que faga cuanto pudiere por haber grand riqueza et grant -poder et grant honra, ca esto, es lo que me más cumple et más me -pertenesce. Et porque yo sé que siempre me consejades lo mejor et -que lo faredes así daqui adelante, ruégovos que me consejedes lo que -vierdes que más me cumple en esto.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—este consejo que me vos demandades es -grave de dar por dos razones: lo primero, que en este consejo que me -vos demandades, habré a decir contra vuestro talante; et lo otro, -porque es muy grave de decir contra el consejo que es dado a pro del -señor. Et porque en este consejo ha estas dos cosas, esme muy grave -de decir contra él, pero, porque todo consejero, si leal es, non debe -catar sinón para dar el mejor consejo et non catar su pro, nin su -daño, nin si le place al señor, nin si le pesa, sinón decirle lo mejor -que homne viere; por ende, yo no dejaré de vos decir en este consejo -lo que entiendo que es más vuestra pro et vos cumple más. Et por -ende, vos digo, que los que esto vos dicen que<span class="pagenum" -id="Page_251">p. 251</span> en parte vos consejan bien, pero non es el -consejo complido nin bueno para vos; mas para seer del todo complido -et bueno, sería muy bien et placerme hía mucho que sopiésedes lo que -acaesció a un homne quel ficieron señor de una grand tierra.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor,—dijo Patronio—en una tierra habían por -costumbre que cada año facían un señor. Et en cuanto duraba aquel año -facían todas las cosas que él mandaba. Et luego que el año era acabado, -tomábanle cuanto había et desnudábanle et echábanle en una isla solo, -que non fincaba con él homne del mundo.</p> - -<p>Et acaesció que hobo una vez aquel señorio un homne que fué de -mejor entendimiento et más apercebido que los que lo fueron ante. Et -porque sabía que desque el año pasase, quel habían de facer lo que a -los otros, ante que se acabase el año del su señorio, mandó en grand -poridat facer en aquella isla, do sabía que lo habían de echar, una -morada muy buena et muy complida en que puso todas las cosas que eran -mester para toda su vida. Et fizo la morada en lugar tan encubierto que -nunca gelo pudieron entender los de aquella tierra quel dieron aquel -señorío.</p> - -<p>Et dejó algunos amigos en aquella tierra así adebdados et castigados -que, si por aventura algunas cosas hobiese mester de las que él non se -acordara de enviar adelante, que gelas enviasen ellos en guisa quel non -menguase ninguna cosa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_252">p. 252</span>E cuando el año -fué complido et los de la tierra le tomaron el señorío et le echaron -desnudo en la isla así como a los otros ficieron que fueron ante que -él; por que él fuera apercebido et había fecho tal morada en que podía -vevir muy vicioso et muy a placer de sí, fuese para ella, et viscó en -ella muy bien andante.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si queredes seer bien consejado, -parad mientes que en este tiempo que habedes de vevir en este mundo, -pues sodes cierto quel habedes a dejar et que vos habedes a partir -desnudo dél et non habedes a levar del mundo, sinón las obras que -ficierdes, guisat que las fagades tales, porque, cuando deste mundo -salierdes, que tengades fecha tal morada en el otro, que cuando vos -echaren deste mundo desnudo, que fallades buena morada para toda -vuestra vida. Et sabet que la vida del alma non se cuenta por años, -mas dura para siempre sin fin; ca el alma es cosa spiritual et non se -puede corromper, ante dura et finca para siempre. Et sabet que las -obras buenas o malas que el homne en este mundo face, todas las tiene -Dios guardadas para dar dellas gualardón en el otro mundo segund sus -merecimientos. Et por todas estas razones, conséjovos yo, que fagades -tales obras en este mundo por que cuando dél hobierdes de salir, -falledes buena posada en aquel do habedes a durar para siempre, et que -por los estados et honras deste mundo que son vanas et fallecederas, -que non querades perder aquello que es cierto que ha de durar para -siempre sin fin. Et estas<span class="pagenum" id="Page_253">p. -253</span> buenas obras facetlas sin ufana et sin vanagloria que aunque -las vuestras buenas obras sean sabidas, siempre serán encubiertas, pues -non las facedes por ufana, nin por vanagloria. E otrosí, dejat acá -tales amigos que lo que vos non pudierdes complir en vuestra vida, que -lo cumplan ellos a pro de la vuestra alma. Pero seyendo estas cosas -guardadas, todo lo que pudierdes facer por levar vuestra honra et -vuestro estado adelante, tengo que lo debedes facer, et es bien que lo -fagades.</p> - -<p>E el conde tovo este por buen enjiemplo et por buen consejo et rogó -a Dios quel guisase que lo pudiese así facer como Patronio dicía.</p> - -<p>Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era bueno, fízolo -escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Por este mundo fallecedero,</div> - <div class="verse indent0">Non pierdas el que es duradero.</div> - </div> -</div> -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_50"> - <h3 class="g0">EJEMPLO L</h3> - <p class="subh3c">De lo que contesció a Saladin con una dueña mujer - de un su vasallo.</p> -</div> - -<p>Fablaba el conde Lucanor un día con Patronio, su consejero, en esta -guisa:</p> - -<p>—Patronio, bien sé yo ciertamente que vos habedes tal entendimiento -que homne de los que son agora en esta tierra non podría dar tan buen -recabdo a<span class="pagenum" id="Page_254">p. 254</span> ninguna -cosa quel preguntasen como vos. Et por ende, vos ruego, que me digades -cual es la mejor cosa que homne puede haber en si. Et esto vos pregunto -porque bien entiendo, que muchas cosas ha mester el homne para saber -acertar en lo mejor et facerlo, ca por entender homne la cosa et non -obrar della bien, non tengo que mejora mucho en su facienda. Et porque -las cosas son tantas, querría saber a lo menos una porque siempre me -acordase della para la guardar.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—vos por vuestra merced me loades -mucho et señaladamente decides que yo he muy grant entendimiento. Et -señor conde, yo recelo que vos engañades en esto. Et bien cred, que -non ha cosa en el mundo en que homne tanto nin tan de lijero se engañe -como enconoscer los homnes cuales son en si et cual entendimiento han. -Et estas son dos cosas: la una, cual es el homne en si: e la otra, qué -entendimiento ha. Et para saber cual es en si, hase de mostrar en las -obras que face a Dios e al mundo, ca muchos parescen que facen buenas -obras, et non son buenas que todo el su bien es para este mundo. Et -creet que esta bondat, que les costará muy cara, ca por este bien que -dura un día, sufrirán mucho mal sin fin. Et otros facen buenas obras -para servicio de Dios et non cuidan en lo del mundo, et como quier -que estos escogen la mejor parte et la que nunca les será tirada nin -la perderán; pero los unos nin los otros non guardan entreamas las -carreras que son lo de Dios et del mundo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_255">p. 255</span>Et para las guardar -amas, ha mester muy buenas obras et muy grant entendimiento, que tan -grave cosa es de facer esto como meter la mano en el fuego et non -sentir la su calentura; pero, ayudándole Dios, et ayudándose el homne -todo se puede facer; ca ya fueron muchos buenos reis et otros homnes -sanctos, pues estos buenos fueron a Dios et al mundo. Et otrosí, para -saber cual ha buen entendimiento ha mester muchas cosas, ca muchos -dicen muy buenas palabras et grandes sesos et non facen sus faciendas -tan bien como les cumple; e otros traen muy bien sus faciendas et non -saben o non quieren o non pueden decir tres palabras a derechas; e -otros fablan muy bien et facen muy bien sus faciendas, mas son de malas -entenciones, et como quier que obran bien para si, obran malas obras -para las gentes. Et destos tales, dice la Scriptura, que son tales como -el loco que tiene la espada en la mano, e como el mal príncipe que ha -grant poder.</p> - -<p>Mas, para que vos et todos los homnes podades cognoscer cual es -bueno a Dios, et al mundo, et cual es de buen entendimiento, et cual -es de buena palabra, et cual es de buena entención, e para lo escoger -verdaderamente conviene que non judguedes a ninguno sinón por las obras -que ficiere luengamente, et non poco tiempo, et por como viéredes que -mejora o que peora su facienda, ca en estas dos cosas se paresce todo -lo que desuso es dicho.</p> - -<p>Et todas estas razones vos dije agora, porque vos loades mucho a mi -et al mio entendimiento, et so<span class="pagenum" id="Page_256">p. -256</span> cierto que, desque a todas estas cosas catásedes, que me non -loaredes tanto. Et a lo que me preguntastes que vos dijiese cual era -la mejor cosa que homne podía haber en si, para saber desto la verdat, -quería mucho que sopiésedes lo que contesció a Saladín con una muy -buena dueña, mujer de un caballero su vasallo.</p> - -<p>E el conde le preguntó como fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—Saladín era soldán de Babilonia -et traía consigo siempre muy grant gente; et un día porque todos non -podían posar con él, fué posar a casa de un caballero.</p> - -<p>Et cuando el caballero vió a su señor que era tan honrado en su -casa, fízole cuanto servicio et cuanto placer pudo, et él et su mujer -et sus fijos et sus fijas servíanle cuanto podían. Et el Diablo que -siempre se trabaja por que faga el homne lo más desaguisado puso en el -talante de Saladín que olvidase todo lo que debía guardar et que amase -aquella dueña non como debía.</p> - -<p>Et el amor fué tan grande, quel hobo de traer a consejarse con un -su mal consejero, en qué manera podría complir lo que él quería. Et -debedes saber que todos debían rogar a Dios que guardase a su señor de -querer facer mal fecho, ca si el señor lo quiere, cierto seed que nunca -menguará quien gelo conseje et quien le ayude a lo complir.</p> - -<p>Et así contesció a Saladín, que luego falló quien le consejó como -pudiese complir aquello que quería. Et aquel mal consejero, consejol, -que enviase por su marido et quel ficiese mucho bien et quel diese -muy<span class="pagenum" id="Page_257">p. 257</span> grant gente de -que fuese mayoral; et a cabo de algunos días quel enviase a alguna -tierra lueñe en su servicio, et en cuanto el caballero estudiese allá, -que podría él complir toda su voluntad.</p> - -<p>E esto plogo a Saladín, et fízolo así. E desque el caballero fué -ido en su servicio, cuidando que iba muy bien andante et muy amigo de -su señor, fuese Saladín para su casa. E desque la buena dueña sopo que -Saladín vinía, porque tanta merced había fecho a su marido, recibiolo -muy bien et fízole mucho servicio et cuanto placer pudo ella et toda -su compaña. E desque la mesa fué alzada et Saladín entró en su cámara, -envió por la dueña. Et ella teniendo que enviaba por al fué a él. -Et Saladín le dijo, que la amaba mucho. Et luego que ella esto oyó, -entendiolo muy bien, pero dió a entender que non entendía aquella razón -et dijol quel diese Dios buena vida et que gelo gradescía; ca bien -sabíe Dios, que ella mucho deseaba la su vida, et que siempre rogaría a -Dios por él como lo debía facer por que era su señor et, señaladamente, -por cuanta merced facía a su marido et a ella.</p> - -<p>E Saladín le dijo: que sin todas aquellas razones, la amaba más que -a mujer del mundo. Et ella teniagelo en merced non dando a entender -que entendía otra razón. ¿Que vos iré más alongando? Saladín le hobo a -decir cómo la amaba. E como la buena dueña aquello oyó, como era muy -buena et de muy buen entendimiento, respondió así a Saladín:</p> - -<p>—Señor, como quier que yo so asaz mujer de pequeña<span -class="pagenum" id="Page_258">p. 258</span> guisa, pero bien sé que el -amor non es en poder del homne, ante es el homne en poder del amor. -Et bien sé yo que, si vos tan grand amor me habedes como decides, que -podría ser verdad esto que me vos decides, pero asi como esto sé bien, -así sé otra cosa: que cuando los homnes, et señaladamente los señores, -vos pagades de alguna mujer, dades a entender que faredes cuanto ella -quisiere: Et desque ella finca mal andante et escarnida preciádesla -poco como es derecho e finca del todo mal. Et yo, Señor, recelo que me -contescerá así a mí.</p> - -<p>E Saladín se lo comenzó a desfacer prometiéndole quél faría cuanto -ella quisiese porque fincase muy bien andante. E desque Saladín esto -le dijo, respondiol la buena dueña que, si él le prometiese complir -lo que ella pidría ante que ficiese fuerza nin escarnio, que ella le -prometía que, luego que gelo hobiese complido, faría ella todo lo que -él mandase.</p> - -<p>E Saladín le dijo, que recelaba quel pidiría que non le fablase más -en aquel fecho. Et ella dijol que non le demandaría eso nin cosa que él -muy bien non pudiese facer. E Saladín gelo prometió. E la buena dueña -le besó la mano et el pié et díjole, que lo que dél quería, era quel -dijiese cual era la mejor cosa que homne podía haber en si et que era -madre et cabeza de todas las bondades.</p> - -<p>E cuando Saladín esto oyó, comenzó muy fuertemente a cuidar, et -non pudo fallar qué respondiese a la buena dueña. Et por que él había -prometido que<span class="pagenum" id="Page_259">p. 259</span> non le -faría fuerza nin escarnio fasta quel cumpliese lo que había prometido, -díjole que quería acordar sobresto. Et ella díjole, que prometía que en -cualquier tiempo que desto le diese recado, que ella cumpliría todo lo -que él mandase.</p> - -<p>E así fincó pleito puesto entrellos. Et Saladín fuese para sus -gentes, et, como por otra razón, preguntó a todos sus sabios por esto. -Et unos dician que la mejor cosa que homne podía haber era ser homne -de buena alma. Et otros dicían que era verdat para el otro mundo, mas -que por ser solamente de buena alma, que non sería muy bueno para este -mundo. E otros dicían que lo mejor era seer homne muy leal. E otros -dicían que, como quier que seer leal es muy buena cosa, que podría seer -leal et ser muy cobarde, o muy escaso, o muy torpe, o mal acostumbrado -et así que al había mester aunque fuese muy leal. Et desta guisa -fablaban en todas las cosas et non podían acertar en lo que Saladín -preguntaba.</p> - -<p>E desque Saladín non falló qui le diese recabdo a su pregunta en -toda su tierra, trajo consigo dos jubglares e esto fizo por que mejor -pudiese con estos andar por el mundo. Et desconocidamente pasó la -mar, et fué a la corte del Papa, do se ayuntan todos los cristianos. -Et preguntando por aquella razón nunca falló quien le diese recabdo. -E dende, fué a casa del Rey de Francia et a todos los reyes et nunca -falló recabdo. Et en esto moró tanto tiempo que era ya repentido de lo -que había comenzado.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_260">p. 260</span>Et ya por la dueña -non ficiera tanto, mas, porque él era tan buen homne, tenía quel era -mengua si dejase de saber aquello que había comenzado; ca sin dubda -el grant homne grant mengua face si deja lo que una vez comienza, -solamente que el fecho non sea malo o pecado, mas, si por miedo o por -trabajo lo deja, non se podría de mengua escusar. Et por ende Saladín -non quería dejar de saber aquello porque saliera de su tierra.</p> - -<p>Et acaesció, que un día andando por su camino con sus jubglares, -toparon con un escudero que venía de correr monte et había muerto un -ciervo. Et el escudero casara poco tiempo había, et había un padre muy -viejo que fuera el mejor caballero que hobiera en toda aquella tierra. -Et por la grant vejez non veía et non podía salir de su casa, pero -había el entendimiento tan bueno et tan complido que non le menguaba -ninguna cosa por la vejez. E el escudero que venía de su caza muy -alegre preguntó [a] aquellos homnes que dónde vinían, et qué homnes -eran. E ellos dijieron que eran joglares.</p> - -<p>E cuando él esto oyó, plogol ende mucho, et díjoles quél vinía muy -alegre de su caza et para complir el alegría que pues eran ellos muy -buenos joglares, que fuesen con él esa noche. Et ellos le dijieron que -iban a muy grant priesa, que muy grant tiempo había que se partieran de -su tierra por saber una cosa et que non pudieron fallar della recabdo -et que se querian tornar et que por eso non podían ir con él esa -noche.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_261">p. 261</span>E el escudero les -preguntó tanto, fasta quel hobieron a decir qué cosa era aquello que -querían saber. E cuando el escudero esto oyó, díjoles, que si su padre -non les diese consejo a esto, que non gelo daría homne del mundo, et -contoles que homne era su padre.</p> - -<p>E cuando Saladín, a que el escudero tenía por joglar oyó esto, -plogol ende mucho. Et fuéronse con él.</p> - -<p>Et desque llegaron a casa de su padre, el escudero le contó como -vinía mucho alegre porque cazara muy bien et aun que había mayor -alegría porque traía consigo aquellos juglares: Et dijo a su padre -lo que andaban preguntando, et pidiol por merced que les dijiese lo -que desto entendía él, ca él les había dicho que, pues non fallaban -quien les diese desto recabdo, que si su padre non gelo diese, que non -fallarían homne que les diese recabdo.</p> - -<p>E cuando el caballero anciano esto oyó, entendió que aquel que esta -pregunta facía, que non era juglar; et dijo a su fijo que, después que -hobiesen comido, que él les daría recabdo a esto que preguntaban.</p> - -<p>E el escudero dijo esto a Saladín, que él tenia por joglar, de que -fué Saladín mucho alegre, et alongábasele ya mucho porque había de -atender fasta que hobiese comido.</p> - -<p>E desque los manteles fueron levantados et los juglares hobieron -fecho su mester, díjoles el caballero anciano quel dijiera su fijo -que ellos andaban faciendo una pregunta et que non fallaban homne que -les<span class="pagenum" id="Page_262">p. 262</span> diese recabdo -et quel dijiesen qué pregunta era aquella, et él que les diría lo que -entendía.</p> - -<p>E entonces Saladín que andaba por joglar, dijol que la pregunta era -esta:—que cual era la mejor cosa que homne podía haber en sí, et que -era madre et cabeza de todas las bondades.</p> - -<p>E cuando el caballero anciano oyó esta razón entendiola muy bien; et -otrosí, conosció en la palabra que aquel era Saladín, ca él visquiera -muy grant tiempo con él en su casa et recibiera dél mucho bien, et -mucha merced: et díjole:</p> - -<p>—Amigo, la primera cosa que vos respondo, dígovos: que cierto so -que fasta el día de hoy, que nunca tales juglares entraron en mi casa. -Et sabet que, si yo derecho ficiere, que vos debo cognoscer por cuanto -bien de vos tomé, pero desto non vos diré agora nada fasta que fable -con vusco en poridat porque non sepa ninguno nada de vuestra facienda. -Pero, cuanto a la pregunta que facedes vos digo: que la mejor cosa -que homne puede haber en sí, et que es madre et cabeza de todas las -bondades—dígovos—que esta es la vergüenza; ca por vergüenza sufre homne -la muerte que es la más grave cosa que puede ser, et por vergüenza -deja homne de facer todas las cosas que non le parescen bien por grand -voluntat que haya de las facer. Et así, en la vergüenza han comienzo et -cabo todas las bondades, et la desvergüenza es partimiento de todos los -malos fechos.</p> - -<p>Et cuando Saladín esta razón oyó, entendió verdaderamente<span -class="pagenum" id="Page_263">p. 263</span> que era así como el -caballero le dicía. Et pues entendió que había fallado recabdo de -la pregunta que facía, hobo ende muy grant placer et despidiose del -caballero et del escudero cuyos huéspedes habían sido. Mas ante que se -partiesen de su casa, fabló con él el caballero anciano, et le dijo -como lo conoscía e que era Saladín, et contol cuanto bien dél había -recibido. Et él et su fijo ficiéronle cuanto servicio pudieron, pero en -guisa que non fuese descubierto.</p> - -<p>E desque estas cosas fueron pasadas, enderezó Saladín para irse para -su tierra cuanto más aina pudo. Et desque llegó a su tierra hobieron -las gentes con él muy grant placer et ficieron muy grant alegría por la -su venida.</p> - -<p>Et después que aquellas alegrías fueron pasadas, fuese Saladín para -casa de aquella buena dueña quel ficiera aquella pregunta. Et desque -ella sopo que Saladín venía a su casa, recibiol muy bien, et fizol -cuanto servicio pudo.</p> - -<p>Et después que Saladín hobo comido et entró en su cámara envió por -la buena dueña. Et ella vino a él. Et Saladín le dijo: cuánto había -trabajado por fallar respuesta cierta de la pregunta quel ficiera -et que la había fallado, et pues le podía dar repuesta complida así -comol había prometido, que ella otrosí cumpliese lo quel prometiera. -Et ella le dijo quel pidía por merced, quel guardase lo quel había -prometido et quel dijiese la repuesta a la pregunta quel había fecho, -et que si fuese tal que él mismo entendiese que<span class="pagenum" -id="Page_264">p. 264</span> la repuesta era complida, que ella muy de -grado compliría todo lo quel había prometido.</p> - -<p>E estonces le dijo Saladín, quel placía desto que ella le dicía, et -dijol que la repuesta de la pregunta que ella ficiera, que era esta; -que ella le preguntaba:—cual era la mejor cosa que homne podía haber en -si et que era madre et cabeza de todas las bondades: que esta es, la -vergüenza.</p> - -<p>E cuando la buena dueña esta respuesta oyó, fué muy alegre et -dijol:</p> - -<p>—Señor, agora conosco que decides verdat, et que me habedes complido -cuanto me prometistes. Et pídovos por merced que me digades así como -rey debe decir verdad: si cuidades que ha en el mundo mejor homne que -vos.</p> - -<p>Et Saladín le dijo, que, como quier que se le facía vergüenza de lo -decir, pero pues le había a decir verdat como rey, quel dicía que más -cuidaba que era él mejor que los otros, que non que había otro mejor -que él.</p> - -<p>E cuando la buena dueña esto oyó, dejose caer en tierra ante los sus -piés et dijol así llorando muy fieramente:</p> - -<p>—Señor, vos habedes aquí dicho, muy grandes dos verdades: la una, -que sodes vos el mejor homne del mundo; la otra, que la vergüenza es -la mejor cosa que el homne puede haber en si. Et señor, pues vos esto -conoscedes, et sodes el mejor homne del mundo, pídovos por merced que -querades haber en vos la mejor<span class="pagenum" id="Page_265">p. -265</span> cosa del mundo, que es la vergüenza et que hayados vergüenza -de lo que me decides.</p> - -<p>Et cuando Saladín todas estas buenas razones oyó et entendió cómo -aquella buena dueña con la su bondat et con el su buen entendimiento -sopiera aguisar que fuese él guardado de tan grand yerro, gradesciolo -mucho a Dios. Et comoquier que la él amaba ante de otro amor, amola muy -más dallí adelante de amor leal et verdadero, cual debe haber el buen -señor et leal a todas sus gentes. Et señaladamente por la su bondat -della, envió por su marido et fízoles tanta honra et tanta mercet por -que ellos et todos los que dellos vinieron fueron muy bien andantes -entre todos sus vecinos.</p> - -<p>Et todo este bien acaesció por la bondat daquella buena dueña, et -porque ella guisó que fuese sabido que la vergüenza es la mejor cosa -que homne puede haber en sí, et que es madre et cabeza de todas las -bondades.</p> - -<p>Et pues vos, señor conde Lucanor, me preguntades cual es la mejor -cosa que homne puede haber en si, dígovos que es la vergüenza; ca la -vergüenza face a homne ser esforzado, et franco, et leal, et de buenas -costumbres, et de buenas maneras, et facer todos los bienes que face, -ca bien creed que todas estas cosas face homne más con vergüenza -que con talante que hay de lo facer; et otrosí, por vergüenza deja -homne de facer todas las cosas desaguisadas que da la voluntad al -homne de facer. Et por ende, cuán buena cosa<span class="pagenum" -id="Page_266">p. 266</span> es haber el homne vergüenza de facer lo que -non debe et dejar de facer lo que debe, tan mala et tan dañosa et tan -fea cosa es el que pierde la vergüenza. Et debedes saber que yerra muy -fieramente el que face algunt fecho vergonzoso et cuida que, pues que -lo face encubiertamente, que non debe haber ende vergüenza. Et cierto -sed, que non ha cosa, por encubierta que sea, que tarde o aina non -sea sabida. Et aunque luego que la cosa vergonzosa se faga, non haya -ende vergüenza, debríe homne cuidar que vergüenza sería cuando fuere -sabido. Et aunque desto non tomase vergüenza, débela tomar de si mismo -que entiende el pleito vergonzoso que face. Et cuando en todo esto non -cuidase, debe entender cuánto sin ventura es, pues sabe que, si un mozo -viese lo que él face, que lo dejaría por su vergüenza, et non lo dejar -nin haber vergüenza nin miedo de Dios que lo vee et lo sabe todo, et es -cierto quel dará por ello la pena que meresciere.</p> - -<p>E agora, señor conde Lucanor, vos he respondido a esta pregunta -que me feciestes et con esta repuesta vos he respondido a cincuenta -preguntas que me habedes fecho. Et habedes estado en ella tanto tiempo, -que so cierto que son ende enojadas muchas de vuestras compañas, -et señaladamente se enojan ende los que non han muy mal talante de -oir nin de aprender las cosas que se pueden mucho aprovechar. Et -contésceles como a las bestias que van cargadas de oro que sienten el -peso que lievan a cuestas et non se aprovechan<span class="pagenum" -id="Page_267">p. 267</span> de la pro que ha en ello. Et ellos sienten -el enojo de lo que oyen et non se aprovechan de las cosas buenas et -aprovechosas que oyen. Et por ende vos digo, que lo uno por esto, et lo -al por el trabajo que he tomado en las otras repuestas que vos di, que -vos non quiero más responder a otras preguntas que vos fagades, que en -este enjiemplo et en otro que se sigue adelante deste vos quiero facer -fin a este libro.</p> - -<p>E el conde tovo este por muy buen enjiemplo. Et cuanto de lo que -Patronio dijo que non quería quel ficiese más preguntas dijo que esto -fincase en como se pudiese facer.</p> - -<p>Et porque don Johan tovo este enjiemplo por muy bueno, fízolo -escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen asi:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">La vergüenza todos los males parte,</div> - <div class="verse indent0">Por vergüenza face homne bien sin arte<a id="FNanchor_49" href="#Footnote_49" class="fnanchor">[49]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_49" href="#FNanchor_49" class="label">[49]</a> Ya en -el libro del <i>Caballero et del Escudero</i> había enunciado don Juan -Manuel el principio que «la madre et cabeza de todas las bondades es la -vergüenza».</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="CapI_51"> - <h3 class="g0">EJEMPLO LI</h3> - <p class="subh3c">[=Lo que contesció a un Rey cristiano que era muy - poderoso et muy soberbio=]</p> -</div> - -<p>Otra vez fablaba el Conde Lucanor con Patronio, -su consejero, e díjole asi:</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_268">p. 268</span>—Patronio muchos -homnes me dicen que una de las cosas por que el homne se puede ganar -con Dios es por seer homildoso, otros me dicen que los homildosos -son menospreciados de las otras gentes e que son tenidos por homnes -de poco esfuerzo et de pequeño corazón, et que el grand señor, quel -cumple et le aprovecha ser sobervio. Et porque yo sé que ningun homne -non entiende mejor que vos lo que debe facer el grand señor, ruégovos -que me consejedes cual destas dos cosas me es mejor o que yo debo más -facer.</p> - -<p>—Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos entendades qué es -en esto lo mejor et vos más cumple de facer, mucho me placería que -sopiésedes lo que conteció a un rey christiano que era muy poderoso et -muy soberbioso.</p> - -<p>El conde le rogó quel dijiese cómo fuera aquello.</p> - -<p>—Señor conde—dijo Patronio—en una tierra de que me non acuerdo el -nombre, había un rey muy mancebo et muy rico et muy poderoso et era -muy soberbio a grand maravilla, et a tanto llegó la su soberbia que -una vez oyendo aquel cántico de Sancta María que dice: «Magnificat -anima mea dominum» oyó en él un vieso que dice: «Deposuit potentes -de sede et exaltavit humiles» que quiere decir: «Nuestro Señor Dios -tiró et abajó los poderosos soberbios del su poderío et ensalzó los -homildosos». Cuando esto oyó, pesol mucho et mandó por todo su regno -que rayasen este vieso de los libros, et que pusiesen en aquel lugar: -«Et exaltavit potentes in sede et humilis posuit<span class="pagenum" -id="Page_269">p. 269</span> in terra» que quiere decir: «Dios ensalzó -las sillas de los soberbios poderosos et derribó los homildosos.»</p> - -<p>E esto pesó mucho a Dios, et fué muy contrario de lo que dijo Sancta -María en este cántico mismo; ca desque vió que era madre del fijo de -Dios que ella concibió et parió, seyendo et fincando siempre virgen -et sin ningun corrompimiento, et veyendo que era señora de los cielos -et de la tierra dijo de si misma alabando la humildat sobre todas las -virtudes: «Quia respexit humilitatem ancillae suae, ecce enim ex hoc -benedictam me dicent omnes generationes» que quiere decir: «Porque cató -el mi Señor Dios la homildat de mi que so su sierva, por esta razón -me llamarán todas las gentes bien aventurada.» Et asi fué, que nunca -ante nin después, pudo seer ninguna mujer bien aventurada, ca por las -bondades, et señaladamente por la su gran homildat meresció seer madre -de Dios et reina de los cielos et de la tierra et seer Señora puesta -sobre todos los choros de los ángeles.</p> - -<p>Mas al rey soberbioso conteció muy contrario desto: ca un dia hobo -talante de ir al baño et fué allá muy orgullosamente con su compaña. -Et porque entró en el baño hóbose a desnuyar et dejó todos su paños -fuera del baño. Et estando él bañándose envió nuestro señor Dios un -ángel al baño, el cual por la virtud et por la voluntad de Dios tomó -la semejanza del Rey et salió del baño et vistiose los paños del -rey et fuéronse todos con él paral Alcazar. Et dejó a la puerta del -baño unos pañizuelos muy viles et muy rotos<span class="pagenum" -id="Page_270">p. 270</span> como destos pobrezuelos que piden a las -puertas.</p> - -<p>El rey que fincaba en el baño non sabiendo desto ninguna cosa, -cuando entendió que era tiempo para salir del baño, llamó a aquellos -camareros et aquellos que estaban con él. Et por mucho que los llamó, -non respondió ninguno dellos que eran idos todos, cuidando que iban con -el rey. Desque vió que non le respondió ninguno tomol tan grand saña -que fué muy grand maravilla, et comenzó a jurar que los faría matar a -todos de muy crueles muertes. Et teniéndose por muy escarnido salió del -baño desnuyo cuidando que fallaría algunos de sus homnes quel diesen -de vestir. Et desque llegó do él cuidó fallar alguno de los suyos, non -falló ninguno; comenzó a catar del un cabo et del otro del baño, et non -falló a homne del mundo a qui decir una palabra.</p> - -<p>Et andando así muy coitado, et non sabiendo que se facer, vió -aquellos pañizuelos viles et rotos que estaban a un rincón et pensó de -los vestir et que iría encubiertamente a su casa et que se vengaría -muy cruelmente de todos los que tan grand escarnio le habían fecho. Et -vistiose los paños et fuese muy encubiertamente al Alcazar, et cuando -y llegó, vió estar a la puerta uno de los sus porteros que conoscía -muy bien que era su portero, et uno de los que fueron con él al baño, -et llamol muy paso et díjol quel abriese la puerta et le metiese en -su casa muy encubiertamente porque non entendiese ninguno que tan -envergonzadamente vinía.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_271">p. 271</span>El portero tenía -muy buena espada al cuello et muy buena maza en la mano et preguntol: -qué homne era que tales palabras dicía. Et el rey le dijo:</p> - -<p>—¡Ah traidor! ¿Non te cumple el escarnio que me feciste tu et los -otros en me dejar solo en el baño et venir tan envergonzado como vengo? -¿Non eres tu fulano, et non me conosces como yo so el rey, vuestro -señor, que dejastes en el baño? Abreme la puerta ante que venga alguno -que me pueda conoscer, et sinón, seguro sei que yo te faré morir mala -muerte et muy cruel.</p> - -<p>Et el portero le dijo:</p> - -<p>—Homne loco, mesquino, ¿que estás diciendo? Ve a buena ventura et -non digas más estas locuras, sinón, yo te castigaré bien como a loco, -ca el rey pieza ha que vino del baño, et viniemos todos con él, et ha -comido et es echado a dormir, et guárdate que non fagas aquí roido por -quel despiertes.</p> - -<p>Cuando el rey esto oyó, cuidando que gelo dicía faciendol escarnio, -comenzó a rabiar de saña et de malenconía et arremetiose a él cuidandol -tomar por los cabellos. Et de que el portero esto vió, non le quiso -ferir con la maza, mas diol muy grand colpe con el mango en guisa quel -fizo salir sangre por muchos lugares. De que el rey se sintió ferido et -vió que el portero tenía buena espada et buena maza et que él non tenía -ninguna cosa con quel pudiese facer mal, nin aún para se defender, -cuidando que el portero era enloquecido, et que si más le dijiese, quel -mataría por<span class="pagenum" id="Page_272">p. 272</span> aventura, -pensó de ir a casa del su mayordomo et de encobrirse y fasta que fuese -guarido, et después que tomaría venganza de todos aquellos traidores -que tan grand escarnio le habían traido.</p> - -<p>Et desque llegó a casa de su mayordomo, si mal le contesciera en su -casa con el portero, muy peor le acaesció en casa de su mayordomo.</p> - -<p>Et dende, fuese lo más encubiertamente que pudo para casa de la -reina, su mujer, teniendo ciertamente que todo este mal quel vinía -porque aquellas gentes non le conoscían; et tenía sin duda, que cuando -todo el mundo le desconociese, que non lo desconocería la reina, su -mujer. Et desque llegó ante ella et le dijo cuanto mal le habian fecho -et como él era el rey, la reina recelando que si el rey que ella -cuidaba que estaba en casa sopiese que ella oíe tal cosa quel pesaría -ende, mandol dar muchas palancadas, diciendol quel echasen de casa -aquel loco quel dicía aquellas locuras.</p> - -<p>El Rey desaventurado, de que se vió tan mal andante, non sopo qué -facer et fuese echar en un hospital muy mal ferido et muy quebrantado, -et estudo allí muchos días. Et cuando lo aquejaba la fambre iba -demandando por las puertas et dicianle las gentes, et facianle -escarnio, que cómo andaba tan lazdrado siendo rey de aquella tierra. Et -tantos homnes le dijieron esto et tantas veces et en tantos logares, -que ya él mismo cuidaba que era loco et que con locura pensaba que era -rey de aquella tierra. Et desta guisa andudo muy grand tiempo, teniendo -todos los quel conoscían<span class="pagenum" id="Page_273">p. -273</span> que era loco de una locura que contesció a muchos; que -cuidan por si mismos que son otra cosa o que son en otro estado.</p> - -<p>Et estando aquel homne en tan mal estado, la bondat et la piedat de -Dios que siempre quiere la pro de los pecadores et los acarrea a la -manera como se pueden salvar, si por grand culpa non fuere, obraron en -tal guisa, que el cativo del rey que por su soberbia era caido en tan -grant perdimiento et a tan grand abajamiento, comenzó a cuidar que este -mal quel viniera, que fuera por su pecado et por la grant soberbia que -en él había, et, señaladamente, tovo que era por el vieso que mandara -del cántico de Sancta María que de suso es dicho, que mudara con grant -soberbia et por grant locura. Et desque esto fué entendiendo comenzó -a haber atan grant dolor et tan grant repentimiento en su corazón, -que homne del mundo non lo podría decir por la boca; et era en tal -guisa que mayor dolor et mayor pesar había de los yerros que ficiera -contra Nuestro Señor que del regno que había perdido, et vió cuanto mal -andante el su cuerpo estaba, et por ende, nunca al facía sinón llorar -et matarse et pedir merced a Nuestro Señor Dios quel perdonase sus -pecados, que solamente nunca se acordó nin puso en su talante de pedir -merced a Nuestro Señor Dios quel tornase en su regno nin en su honra; -ca todo esto preciaba él en nada, et non cobdiciaba otra cosa sinón -haber perdón de sus pecados et poder salvar el alma.</p> - -<p>Et bien creed, señor conde, que cuantos facen romerías<span -class="pagenum" id="Page_274">p. 274</span> et ayunos et limosnas et -oraciones o otros bienes cualesquier por que Dios les dé o los guarde -o los acresciente en la salud de los cuerpos o en la honra o en los -bienes temporales, yo non digo que facen mal, mas digo, que si todas -estas cosas ficiesen por haber perdón de todos sus pecados o por -haber la gracia de Dios la cual se gana por buenas obras et buenas -entenciones sin hipocrisía et sin infinta, que seríe muy mejor, et sin -dubda habríen perdón de sus pecados et habríen la gracia de Dios la -cual se gana por buenas obras et buenas entenciones; ca la cosa que -Dios más quiere del pecador es el corazón quebrantado et homillado et -la entención buena et derecha.</p> - -<p>Et por ende, luego que por la merced de Dios el rey se arrepintió -de su pecado et Dios vió el su grand repentimiento et la su buena -entención, perdonol luego. Et porque la voluntad de Dios es tamaña que -non se puede medir, non tan solamente perdonó todos sus pecados al rey -tan pecador, mas ante le tornó su regno et su honra más complidamente -que nunca lo hobiera, et fízolo por esta manera:</p> - -<p>El angel que estaba en logar de aquel rey et tenía la su figura -llamó un su portero et díjol:</p> - -<p>—Dícenme que anda aquí un homne loco que dice que fué rey de aquesta -tierra, et dice otras muchas buenas locuras; que te vala Dios ¿qué omne -es o qué cosas dice?</p> - -<p>Et acaesció así por aventura que el portero era aquel que firiera -al rey el día que se desnudó cuando salió<span class="pagenum" -id="Page_275">p. 275</span> del baño. Et pues el angel, quel cuidaba -ser el rey, gelo preguntaba todo lo quel contesciera con aquel loco, -et contol como andaban las gentes riendo et trebejando con él, oyendo -las locuras que dicíe. Et desque esto dijo el portero al rey, mandol -que fuese llamar et gelo trojiese. Et desque el rey que andaba por -loco vino ante el angel que estaba en lugar de rey apartose con él et -díjol:</p> - -<p>—Amigo, a mi dicen: que vos que decides que sodes rey desta tierra, -et que la perdiestes, non sé por cual mala ventura et por qué ocasión. -Ruégovos por la fe que debedes a Dios que me digades todo como cuidades -que es, et que non me encubrades ninguna cosa, et yo vos prometo a -buena fe que nunca desto vos venga daño.</p> - -<p>Cuando el coitado del rey que andaba por loco et tan mal andante -oyó decir aquellas cosas a aquel que cuidaba que era rey, non sopo -que responder, ca de una parte hobo miedo que gelo preguntaba por lo -sosacar, et si le dijiese que era rey quel mataría et le faría más mal -andante de cuanto era, et por ende comenzó a llorar muy fieramente et -díjole como homne que estaba muy coitado:</p> - -<p>—Señor, yo non sé lo que vos responder a esto que me decides, pero -porque entiendo que me sería ya tan buena la muerte como la vida,—et -sabe Dios que non tengo mientes por cosa de bien nin de honra en este -mundo,—non vos quiero encobrir ninguna cosa de como lo cuido en mi -corazón. Dígovos, señor, que yo<span class="pagenum" id="Page_276">p. -276</span> veo que so loco, et todas las gentes me tienen por tal, et -tales obras me facen que yo por tal manera ando grand tiempo ha en esta -tierra. Et como quier que alguno errase, non podría seer si yo loco -non fuese, que todas las gentes, buenos et malos, grandes et pequeños, -et de grand entendimiento et de pequeño, todos me toviesen por loco; -pero, como quier que yo esto veo et entiendo que es asi, ciertamente la -mi entención et la mi creencia es, que yo fuí rey desta tierra et que -perdí el regno et la gracia de Dios con grand derecho por mis pecados, -et, señaladamente, por la grand soberbia et grand orgullo que en mi -había.</p> - -<p>Et entonce contó con muy grand cuita et con muchas lágrimas todo -quel contesciera, tan bien del vieso que ficiera mudar, como los otros -pecados. Et pues el angel, que Dios enviara tomar la su figura et -estaba por rey, entendió que se dolía más de los yerros en que cayera -que del regno et de la honra que había perdido, díjol por mandado de -Dios:</p> - -<p>—Amigo, dígovos que decides en todo muy grand verdat, que vos -fuestes rey desta tierra. Et Nuestro Señor Dios tiróvoslo por estas -razones mismas que vos decides, et envió a mi que so su angel que -tomase vuestra figura et estudiese en vuestro lugar. Et porque la -piadat de Dios es tan complida, et non quiere del pecador sinón que -se arrepienta verdaderamente, este prodigio verdaderamente amostró -dos cosas para seer el repentimiento verdadero: la una es, que se -arrepienta para nunca tornar a aquel pecado;<span class="pagenum" -id="Page_277">p. 277</span> et la otra, que sea el repentimiento sin -infinta. Et porque el Nuestro Señor Dios entendió que el vuestro -repentimiento es tal, havos perdonado et mandó a mi que vos tornase en -vuestra figura et vos dejase vuestro regno. Et ruégovos, et conséjovos -yo que entre todos los pecados vos guardedes del pecado de la soberbia, -ca sabet que de los pecados en que segund natura los homes caen que es -el que Dios más aborrece, ca es verdaderamente contra Dios et contra el -su poder, et siempre es muy aparejado para facer perder el alma. Seed -cierto que nunca fué tierra, nin linaje, nin estado, nin persona en que -este pecado regnase, que non fuese desfecho o muy mal derribado.</p> - -<p>Cuando el rey que andaba por loco oyó decir estas palabras al angel, -dejose caer ante él llorando muy fieramente et creyó todo lo quel dicía -et adorol por reverencia de Dios cuyo angel mensajero era, et pidiol -merced que se non partiese ende fasta que todas las gentes se ayuntasen -porque publicase este tan grant miraglo que Nuestro Señor Dios ficiera. -Et el angel fízolo así. Et desque todos fueron ayuntados, el rey -predicó et contó todo el pleito como pasara. Et el angel, por voluntad -de Dios, paresció a todos manifiestamente et contóles eso mismo.</p> - -<p>Entonce el rey fizo cuantas enmiendas pudo a Nuestro Señor Dios; -et entre las otras cosas, mandó que por remembranza desto, que en -todo su regno para siempre fuese escripto aquel vieso que él revesara -con letras de oro. Et oí decir que hoy en día así se guarda<span -class="pagenum" id="Page_278">p. 278</span> en aquel regno. Et esto -acabado fuese el angel para Nuestro Señor Dios quel enviara, et fincó -el rey con sus gentes muy alegres et muy bien andantes. Et dallí -adelante fué el rey muy bueno para servicio de Dios et pro del pueblo -et fizo muchos buenos fechos por que hobo buena fama en este mundo et -meresció la gloria del paraiso, la cual él nos quiera dar por la su -merced.</p> - -<p>Et vos señor conde Lucanor, si queredes haber la gracia de Dios et -buena fama del mundo facet buenas obras, et entre todas las cosas del -mundo vos guardat de soberbia et set homildoso sin beguenería et sin -hipocresía; pero la humildat, sea siempre guardando vuestro estado -en guisa que seades homildoso, mas non homillado. Et los poderosos -soberbios nunca fallan en vos humildat con mengua, nin con vencimiento, -mas todos los que se vos homillasen fallen en vos siempre homildat de -vida, et de buenas obras complida.</p> - -<p>Al conde plogo mucho con este consejo, et rogó a Dios quel -enderezase por quel pudiese todo esto cumplir et guardar.</p> - -<p>Et porque don Johan se pagó mucho además deste enjiemplo, fízolo -poner en este libro et fizo estos viesos que dicen así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> - <div class="stanza"> - <div class="verse indent2">Los derechos homildosos Dios mucho los ensalza,</div> - <div class="verse indent0">A los que son soberbios fiérelos peor que maza<a id="FNanchor_50" href="#Footnote_50" class="fnanchor">[50]</a>.</div> - </div> -</div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_50" href="#FNanchor_50" class="label">[50]</a> Según -Menéndez Pelayo, este cuento no es de D. Juan Manuel; es innegable -su importancia, sin embargo; procede del <i>Gesta romanorum</i> esta -leyenda del <i>Emperador soberbio</i>; dió argumento al <i>Auto del -Emperador Juvencio</i>, de nuestro teatro primitivo, y a la comedia de -D. Rodrigo de Herrera <i>Del cielo viene el buen Rey</i>.</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_II"> - <p><span class="pagenum" id="Page_279">p. 279</span></p> - <h2 class="nobreak ws1">SEGUNDA PARTE DEL LIBRO<br />DEL CONDE LUCANOR ET - DE PATRONIO</h2> - <p class="subh3c mt1">Razonamiento que face don Juan por amor de don - Jaime, Señor de Xérica.</p> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">D</span><span -class="smcap">espués</span> que yo, don Johan fijo del muy noble -Infante don Manuel, Adelantado mayor de la frontera et del regno de -Murcia, hobe acabado este libro del conde Lucanor et de Patronio que -fabla de enjiemplos, et de la manera que habedes oido, segund paresce -por el libro et por el prólogo fizlo en la manera que entendí más -ligero de entender. Et esto fiz, porque yo non so muy letrado, et -queriendo que non dejasen de se aprovechar dél los que non fuesen -muy letrados, así como yo, por mengua de lo seer, fiz las razones et -enjiemplos que en el libro se contienen asaz llanas et declaradas.</p> - -<p>Et porque don Jaime, Señor de Xérica, que es uno de los homnes del -mundo que yo más amo et por ventura non amo a otro tanto como a él, -me dijo que quería que los mis libros fablasen más oscuro, et me rogó -que si algund libro feciese, que non fuese tan declarado. Et so cierto -que esto me dijo porque es tan sotil et tan de buen entendimiento -que tiene por mengua de sabiduría fablar en las cosas muy llana et -declaradamente.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_280">p. 280</span>Et lo que yo fiz -fasta agora, fizlo por las razones que desuso he dicho, et agora que yo -so tenudo de complir en esto et en al cuanto yo pudiese su voluntad, -fablaré en este libro en las cosas que yo entiendo que los homnes se -pueden aprovechar para salvamiento de las almas, et aprovechamiento de -sus cuerpos, et mantenimiento de sus honras, et de sus estados. Et como -quier que estas cosas non son muy sotiles en sí, así como si yo fablase -de la sciencia de theología, o metafísica, o filosofía natural, o aun -moral, o otras sciencias muy sotiles, tengo que me cae más et es más -aprovechoso segund el mío estado fablar desta materia que de otra arte -o sciencia. Et porque estas cosas de que yo cuido fablar non son en si -muy sotiles, diré yo con la merced de Dios, lo que dijiere por palabras -tales que los que fueren de tan buen entendimiento como don Jaime, que -las entiendan muy bien et los que non las entendieren non ponga la -culpa a mi, ca yo non lo quería facer sinón como fiz los otros libros, -mas pónganla a don Jaime que me lo fizo así facer, et a ellos porque lo -non pueden o non quieren entender.</p> - -<p>Et pues el prólogo es acabado en que se entiende la razón por que -este libro cuido componer en esta guisa, daquí adelante comenzaré la -materia del libro; et Dios por la su merced et piedat quiera que sea -a su servicio et a pro de los que lo leyeren o oyeren et guarde a mi -de decir cosa de que sea reprehendido. Et bien cuido que el que leyere -este libro et los otros que yo fiz, que pocas cosas puedan acaescer -para las<span class="pagenum" id="Page_281">p. 281</span> vidas et las -faciendas de los homes, que non fallen algo en ellos, ca yo non quis -poner en este libro nada de lo que es puesto en los otros, mas, qui de -todos ficiere un libro, fallarlo ha y más complido.</p> - -<p>Et la manera del libro es que Patronio fabla con el Conde Lucanor -segund adelante veredes.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—yo vos fablé fasta agora lo más -declaradamente que yo pude, et porque sé que lo queredes, fablarvos he -daquí adelante esa misma materia, mas non por esa manera, que en el -otro libro ante deste.</p> - -<p>Et pues el otro es acabado, este libro comienza así:</p> - - -<p class="mt2">—En las cosas que ha muchas sentencias non se puede dar -regla general—</p> - -<p>—El más complido de los homes es el que cognosce la verdat et la -guarda—</p> - -<p>—De mal seso es el que deja et pierde lo que dura et non ha precio, -por lo que non puede haber término a la su poca durada—</p> - -<p>—Non es de buen seso el que cuida entender por su entendimiento, lo -que es sobre todo entendimiento—</p> - -<p>—De mal seso es, el que cuida que contescerá a él lo que non -contesció a otri; de peor seso es si esto cuida por que non se -guarde—</p> - -<p>—¡Oh Dios, señor criador et complido! ¡cómo me maravillo por que -pusiestes vuestra semejanza en homne nescio!, ca cuando fabla yerra, -cuando calla muestra<span class="pagenum" id="Page_282">p. 282</span> -su mengua, cuando es rico es orgulloso, cuando es pobre non le precian -nada, si obra non fará obra de recabdo, si está de vagar pierde lo que -ha, es soberbio sobre el que ha poder, et véncese por el que más puede, -es lijero de forzar et malo de rogar, convídase de grado, convida -mal et tarde, demanda quier et con porfía, da tarde et amidos et con -facerio, non se vergüenza por sus yerros, et aborrece quil castiga, -el su falago es enojoso, la su saña es con denuesto. Es sospechoso et -de mala poridat, espántase sin razón, toma esfuerzo et non debe, do -cuida facer placer face pesar, es flaco en los bienes et recio en los -males, non se castiga por cosa quel digan contra su voluntad. En grave -día nasció quien oyó el su castigo, si lo acompañan non lo gradesce -et fácelos lazdrar, nunca concierta en dicho nin en fecho nin yerra -en lo quel non cumple, lo quél dice non se entiende, nin entiende lo -quel dicen, siempre anda desavenido de su compaña, non se mesura en sus -placeres, nin cata su mantenencia, non quiere perdonar et quiere quel -perdonen, es escarnidor e él es el escarnido, querría engañar si lo -sopiese facer, de todo lo que se pagaría tiene que es lo mejor aunque -lo non sea, querría folgar et que lazdrasen los otros. ¿Qué diré más? -En los fechos et en los dichos, en todo yerra, en lo demás, en su vista -paresce que es nescio, et muchos son nescios que non lo parescen, mas -el que lo paresce nunca yerra de lo seer—</p> - -<p>—Todas las cosas han fin et duran poco et se mantienen<span -class="pagenum" id="Page_283">p. 283</span> con grand trabajo et se -dejan con grand dolor et non finca otra cosa para siempre, sinón lo que -se face solamente por amor de Dios—</p> - -<p>—Non es cuerdo el que solamente sabe ganar el haber, mas eslo el que -se sabe servir et honrar él dél como debe—</p> - -<p>—Non es de buen seso el que se tiene por pagado de dar o decir -buenos sesos, mas eslo el que los dice et los face—</p> - -<p>—En las cosas de poca fuerza cumplen las apuestas palabras, en las -cosas de grand fuerza cumplen los apuestos et aprovechosos fechos—</p> - -<p>—Más val al homne andar desnuyo que cubierto de malas obras—</p> - -<p>—Quién ha fijo de malas maneras et desvergonzado et non recibidor de -buen castigo, mucho le sería mejor nunca haber fijo—</p> - -<p>—Mejor sería andar solo que mal acompañado—</p> - -<p>—Más valdría seer homne soltero, que casar con mujer porfiosa—</p> - -<p>—Non se ayunta el haber de torticería, et si se ayunta non dura—</p> - -<p>—Non es de creer en facienda ajena, el que en la suya pone mal -recabdo—</p> - -<p>—Unas cosas pueden seer a cerca et otras a lueñe, pues débese homne -atener a lo cierto—</p> - -<p>—Por rebato et por pereza yerra homne muchas cosas, pues de grand -seso es el que se sabe guardar de amas—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_284">p. 284</span>—Sabio es el que -sabe sofrir et guardar su estado en el tiempo que es turbio—</p> - -<p>—En grant cuita et periglo vive qui recela que sus consejeros -querrían más su pro que la suya—</p> - -<p>—Quien siembra sin tiempo non se maraville de non seer buena la -cogida—</p> - -<p>—Todas las cosas parescen bien et son buenas, et parescen mal et -son malas, et parescen bien et son malas, et parescen malas et son -buenas—</p> - -<p>—En mejor esperanza está el que va por la carrera derecha et non -falla lo que demanda, que el que va por la tuerta et se le face lo que -quiere—</p> - -<p>—Más val alongarse homne del Señor torticiero que seer mucho su -privado—</p> - -<p>—Quien desengaña con verdadero amor, ama; quien lesonja, -aborrece—</p> - -<p>—El que más sigue la voluntat que la razón, trae el alma et el -cuerpo en grand periglo—</p> - -<p>—Usar más de razón el deleite de la carne, mata el alma et destruye -la fama et enflaquece el cuerpo et mengua el seso et las buenas -maneras—</p> - -<p>—Todas las cosas yacen so la mesura; et la manera es el peso—</p> - -<p>—Quien non ha amigos sinón por lo que les da, poco le durarán—</p> - -<p>—Aborrecida cosa es qui quiere estar solo, e más quien quiere estar -con malas compañas—</p> - -<p>—El que quiere señorear los suyos por premia et non por buenas -obras, los corazones de los suyos demandan<span class="pagenum" -id="Page_285">p. 285</span> quien los señoree. Como quier que contesce, -grave cosa es seer desemejante a su linaje—</p> - -<p>—Cual homne es, con tales se acompaña—</p> - -<p>—Más vale seso, que ventura, que riqueza, nin linaje—</p> - -<p>—Cuidan que el seso et el esfuerzo que son desemejantes, et ellos -son una cosa—</p> - -<p>—Mejor es perder faciendo derecho, que ganar por facer tuerto, ca el -derecho ayuda al derecho—</p> - -<p>—Non debe homne fiar en la ventura, ca múdanse los tiempos et -cámbianse las venturas—</p> - -<p>—Por riqueza, nin pobreza, nin buena andanza, nin contraria, non -debe homne partirse del amor de Dios—</p> - -<p>—Más daño recibe homne del estorbador, que provecho del quel -ayuda—</p> - -<p>—Non es sabio quien se puede desembargar de su enemigo et lo -aluenga—</p> - -<p>—Qui a si mismo non endereza, non podría enderezar a otri—</p> - -<p>—El señor muy falaguero es despreciado; el bravo aborrecido, el -cuerdo guárdalo con la regla—</p> - -<p>—Quien por poco aprovechamiento aventura grand cosa, non es de muy -buen seso—</p> - -<p>—¡Cómo es aventurado qui sabe sofrir los espantos et non se queja -para facer su daño!—</p> - -<p>—Si puede homne decir o facer su pro, fágalo, et sinón, guárdese de -decir o facer su daño—</p> - -<p>—Homildat con razón es alabada—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_286">p. 286</span>—Cuanto es mayor el -subimiento, tanto es peor la caida—</p> - -<p>—Paresce la bondat del señor en cuales obras face e cuales leyes -pone—</p> - -<p>—Por dejar el señor al pueblo lo que debe haber dellos, les tomará -lo que non debe—</p> - -<p>—Qui non face buenas obras a los que las han mester, non le ayudarán -cuando los hobier mester—</p> - -<p>—Más vale sofrir fambre que tragar bocado dañoso—</p> - -<p>—De los viles se sirve homne por premia, e de los buenos e honrados -con amor et buenas obras—</p> - -<p>—Hay verdat buena, hay verdat mala—</p> - -<p>—Tanto empece a vegadas la mala palabra como la mala obra—</p> - -<p>—Non se escusa de ser menguado qui por otri face su mengua—</p> - -<p>—Qui ama más de cuanto debe, por amor será desamado—</p> - -<p>—La mayor desconoscencia es quien non conosce a si, pues ¿cómo -conoscerá a otri?—</p> - -<p>—El que es sabio, sabe ganar perdiendo, et sabe perder ganando—</p> - -<p>—El que sabe cuida que non sabe, el que non sabe cuida que sabe—</p> - -<p>—La escalera del gualardón es el pensamiento, et los escalones son -las obras—</p> - -<p>—Quien non cata los fines fará los comienzos errados—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_287">p. 287</span>—Qui quiere acabar -lo que desea, desee lo que puede acabar—</p> - -<p>—Cuando se non puede facer lo que homne quiere, quiera lo que se -pueda facer—</p> - -<p>—El cuerdo sufre al loco, et non sufre el loco al cuerdo, ante le -faz premia—</p> - -<p>—El rey rey, reina; el rey non rey, non reina, mas es reinado—</p> - -<p>—Muchos nombran a Dios et fablan en él, et pocos andan por las sus -carreras—</p> - -<p>—Espantosa cosa es enseñar el mudo, guiar el ciego, saltar el -contrecho, más lo es, decir buenas palabras et facer malas obras—</p> - -<p>—El que usa parar lazos en que cayan los homnes, páralos a otri et -él caerá en ellos—</p> - -<p>—Despreciado debe seer el castigamiento del que non vive vida -alabada—</p> - -<p>—¡Cuántos nombran la verdat et non andan por sus carreras!—</p> - -<p>—Venturado et de buen seso es el que fizo caer a su contrario en el -foyo que ficiera para que en él cayese—</p> - -<p>—Quien quiere que su casa esté firme, guarde los cimientos et los -pilares et el techo—</p> - -<p>—Usar la verdat, seer fiel, et non fablar en lo que non aprovecha, -faz llegar a homne a grand estado—</p> - -<p>—El mejor pedazo que ha en el homne es el corazón, e ese mismo es el -peor—</p> - -<p>—Qui non enseña et castiga sus fijos ante del tiempo<span -class="pagenum" id="Page_288">p. 288</span> de la desobediencia, para -siempre ha dellos pecado—</p> - -<p>—La mejor cosa que puede homne escoger para este mundo es la paz sin -mengua et sin vergüenza—</p> - -<p>—Del fablar viene mucho bien; ¡del fablar viene mucho mal!—</p> - -<p>—Del callar viene mucho bien; ¡del callar viene mune mucho mal!—</p> - -<p>—El seso et la mesura et la razón departen et judgan las cosas—</p> - -<p>—¡Cómo sería cuerdo qui sabe que ha de andar grand camino et pasar -fuerte puerto si aliviase la carga et amuchiguase la vianda!—</p> - -<p>—Cuando el rey es de buen seso et de buen consejo et sabio sin -malicia, es bien del pueblo; et el contrario—</p> - -<p>—Qui por cobdicia de haber deja los non fíeles en desobediencia de -Dios, non es tuerto de seer su despagado—</p> - -<p>—Al que Dios da vencimiento de su enemigo, guárdese de lo porque fué -vencido—</p> - -<p>—Si el fecho faz grand fecho et buen fecho et bien fecho non es -grand fecho. El fecho es fecho quando el fecho face el fecho, es grand -fecho et bien fecho, si el non fecho face grand fecho et bien fecho—</p> - -<p>—Por naturales et batalla campal se destruyen et se conquieren los -grandes regnos—</p> - -<p>—Guiamiento de la nave, vencimiento de lid, melecinamiento -de enfermo, sembramiento de cualquier<span class="pagenum" -id="Page_289">p. 289</span> semiente, ayuntamiento de novios, non -se pueden facer sin seso de homne et voluntat et gracia especial de -Dios—</p> - -<p>—Non será homne alabado de complida fialdat, fasta que todos sus -enemigos fien dél sus cuerpos et sus fechos; pues cate homne por cuál -es tenido si sus enemigos non osan fiar dél—</p> - -<p>—Qui escoge morada en tierra do non es el señor derechurero, et -fiel, et apremiador, et físico, e sabidor, et complimiento de agua mete -a si et a su compaña en grand aventura—</p> - -<p>—Todo homne es bueno, mas non para todas las cosas—</p> - -<p>—Dios guarde a homne de facer fecho malo, ca por lo encobrir habrá -de facer otros muchos malos fechos—</p> - -<p>—Qui face jurar al que vee que quiere mentir, ha parte en el -pecado—</p> - -<p>—El que face buenas obras a los buenos et a los malos, recibe bien -de los buenos et es guardado de los malos—</p> - -<p>—Por homillarse al rey, et obedecer a los príncipes, et honrar a los -mayores, et facer bien a los menores, et consejarse con los leales, -será homne seguro et non arrepentirá—</p> - -<p>—Qui escarnece de la lisión o mal que viene por obra de Dios, non es -seguro de acaescer a él—</p> - -<p>—Non debe homne alongar el bien, pues lo piensa porque non le -estorbe la voluntat—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_290">p. 290</span></p> - -<p>—Feo es ayunar con la boca sola et pecar con todo el cuerpo—</p> - -<p>—Ante se deben escoger los amigos, que homne mucho fíe nin se -aventure por ellos—</p> - -<p>—Del que te alaba más de cuanto es verdad, non te asegures de te -denostar más de cuanto es verdat—</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_III"> - <p><span class="pagenum" id="Page_291">p. 291</span></p> - <h2 class="nobreak ws1">TERCERA PARTE DEL LIBRO<br />DEL CONDE - LUCANOR ET DE PATRONIO</h2> - <p class="subh3c mt1">Excusación de Patronio al Conde Lucanor.<a - id="FNanchor_51" href="#Footnote_51" class="fnanchor">[51]</a></p> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_51" href="#FNanchor_51" class="label">[51]</a> -Por primera vez se hace aquí separación de las partes segunda y -tercera, siguiendo la indicación exactísima de D.ª María Goyri en la -<i>Romania</i>, t. XXIX, 1896, pág. 601; hasta ahora se consideró -siempre dividido el <span class="smcap">Conde Lucanor</span> en cuatro -partes.</p> - -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">S</span><span -class="smcap">eñor</span> conde Lucanor—dijo Patronio—después que el -otro libro fué acabado, porque entendí que lo queríades vos, comencé -a fablar en este libro más abreviado et más oscuro que en el otro. -Et como quier que en esto que vos he dicho en este libro hay menos -palabras que en el otro, sabet que non es menos el aprovechamiento et -el entendimiento deste que del otro, ante es muy mayor para quien lo -estudiare et lo entendiere; ca en el otro hay tantos enjiemplos que -tengo que debedes tener por asaz, paréceme que faríades mesura si me -dejásedes folgar daqui adelante.</p> - -<p>—Patronio, dijo el conde Lucanor, vos sabedes que naturalmente -de tres cosas nunca los homes se pueden tener por pagados et -siempre querrían más dellas: la una es saber, la otra es honra et -preciamiento, la otra es abastamiento para en su vida. Et porque<span -class="pagenum" id="Page_292">p. 292</span> el saber es tan buena cosa, -tengo que non me debedes culpar por querer ende haber yo la mayor parte -que pudiere, et porque sé que de ninguno non lo puedo mejor saber que -de vos, creed que en cuanto viva, nunca dejaré de vos afincar que me -amostredes lo más que yo pudiere aprender de lo que vos sabedes.</p> - -<p>—Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—pues veo que tan buena razón -et tan buena entención vos mueve a esto, dígovos que tengo por razón -de trabajar aún más, et decirvos he lo que entendiere de lo que aun -fasta aquí non vos dije, que aquel que lo ha de oir es tan boto que lo -non puede entender sin lo oir muchas veces e paresce que ha sabor de -fenchir el libro non sabiendo qué poner en él. Et lo que daquí adelante -vos he a decir, comienza así:</p> - - -<p class="mt2">—Lo caro es caro, cuesta caro, guárdase caro, acábalo -caro: lo rehez es rehez, cuesta rehez, acábalo rehez, gánase rehez: lo -caro es rehez, lo rehez es caro—</p> - -<p>—Grant maravilla será si bien se falla, el que fía su fecho et face -mucho bien al que erró et se partió sin grand razón del con qui había -mayor debdo—</p> - -<p>—Non debe homne creer que non se atreva a él por esfuerzo de otri, -el que se atreve a otri por esfuerzo dél—</p> - -<p>—El que quiere empecer a otri, non debe cuidar que el otrie non -empecerá a él—</p> - -<p>—Por seso se mantiene el seso—</p> - -<p>—El seso dá seso al que non ha seso—</p> - -<p>—Sin seso non se guarda el seso—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_293">p. 293</span>—Tal es Dios et los -sus fechos, que señal es que poco lo conoscen los que mucho fablan en -él—</p> - -<p>—De buen seso es el que non puede facer al otro su amigo, de non lo -facer su enemigo—</p> - -<p>—Qui cuida aprender de los homnes todo lo que saben, yerra; qui -aprende lo aprovechoso, acierta—</p> - -<p>—El consejo si es grand consejo es buen consejo: faz buen consejo, -da buen consejo; parase al consejo qui de mal consejo faz buen consejo: -el mal consejo de buen consejo faz mal consejo—</p> - -<p>—A grand consejo ha mester grand consejo—</p> - -<p>—Grand bien es del qui ha et quiere et cree buen consejo—</p> - -<p>—El mayor dolor faz olvidar al que non es tan grande—</p> - -<p>—Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas, es como el que -desvuelve grand oviello que ha muchos cabos—</p> - -<p>—Todas las cosas nacen pequeñas et crecen, el pesar nasce grand et -cada día mengua—</p> - -<p>—Por honra, recibe honra qui faz honra—</p> - -<p>—La honra debe se facer honra, guardándola—</p> - -<p>—El cuerdo, de la víbora faz triaca; et el de mal seso, de las -gallinas faz vegambre—</p> - -<p>—Qui se desapodera non es seguro de tornar a su poder cuando -quisiere—</p> - -<p>—Non es de buen seso qui mengua su honra por acrescer la ajena—</p> - -<p>—Qui faz bien por recebir bien non faz bien, porque<span -class="pagenum" id="Page_294">p. 294</span> el bien es carrera del -complido bien e debe facer el bien—</p> - -<p>—Aquello es bien que se faz bien—</p> - -<p>—Por facer bien se ha el complido bien—</p> - -<p>—Usar malas viandas et malas mujeres es carrera de traer el cuerpo -et la facienda et la fama en peligro—</p> - -<p>—Qui se duele mucho de la cosa perdida que se non puede cobrar, et -desmaya por la ocasión de que non puede foir, non face buen seso—</p> - -<p>—Muy caro cuesta recebir don del escaso, cuanto más pedir al -avariento—</p> - -<p>—La razón es razón de razón—</p> - -<p>—Por razón es el homne cosa de razón—</p> - -<p>—La razón da razón—</p> - -<p>—La razón faz al homne ser homne, asi por razón es el homne menos; -pues el homne sin razón non es homne, mas es de las cosas en que non ha -razón—</p> - -<p>—El sofrido sufre cuanto debe et después cóbrase con bien et con -placer—</p> - -<p>—Razón es de vevir mal a los que son dobles de corazón et sueltos -para complir los desaguisados deseos—</p> - -<p>—Los que non creen verdaderamente en Dios, razón es que non sean por -él defendidos—</p> - -<p>—Si el homne es homne, cuanto es más homne es mejor homne—</p> - -<p>—Si el grand homne es bien homne, es buen homne et grand homne; -cuanto el grand homne es menos homne es peor homne; non es grand homne -sinón el<span class="pagenum" id="Page_295">p. 295</span> buen homne; -si el grand homne non es buen homne, nin es grand homne nin buen homne, -mejor le sería nunca ser homne—</p> - -<p>—Largueza en mengua, abstinencia en abondamiento, castidat -en mancebía, homildat en grand honra, facen al homne martir sin -esparcimiento de sangre—</p> - -<p>—Qui demanda las cosas más altas que si, et escodriña las más -fuertes, non face buen recabdo—</p> - -<p>—Razón es que reciba home de sus fijos lo que su padre recibió -dél—</p> - -<p>—Lo mucho es para mucho; mucho sabi, qui en lo mucho faz mucho; -face mucho por lo mucho; lo poco déjalo por lo mucho—Por mengua non -pierde—</p> - -<p>—Lo poco endereza lo mucho—</p> - -<p>—Siempre ten el corazón en lo mucho—</p> - -<p>—Quanto es el homne mayor si es verdadero e homildoso, tanto fallará -más gracia ante Dios—</p> - -<p>—Lo que Dios quiso esconder non es aprovechoso de lo veer home con -sus ojos—</p> - -<p>—Por la bendición del padre se mantienen las cosas de los fijos; por -la maldición de la madre se derriban los cimientos de raíz—</p> - -<p>—Si el poder es grand poder, el grand poder ha grand saber—</p> - -<p>—Con grand saber et grand querer, teniendo que de Dios es todo el -poder, et de su gracia haber poder, debe crecer su grand poder—</p> - -<p>—Qui quier honrar a sí et a su estado guise que<span -class="pagenum" id="Page_296">p. 296</span> sean seguros dél los buenos -e que se recelen dél los malos—</p> - -<p>—La dubda et la pregunta facen llegar al homne a la verdat—</p> - -<p>—Non debe homne aborrecer todos los homes por alguna tacha, ca non -puede seer ninguno guardado de todas las tachas—</p> - -<p>—El yerro es yerro, del yerro nasce yerro, del pequeño yerro nasce -grande yerro, por un yerro viene otro yerro, si bien viene del yerro -siempre torna en yerro, nunca del yerro puede venir sinón yerro—</p> - -<p>—Qui contiende con el que se paga del derecho et de la verdat et lo -usa, non es de buen seso—</p> - -<p>—Los caballeros et el haber, son ligeros de nombrar et de perder et -graves de ayuntar et más de mantener—</p> - -<p>—El cuerdo tiene los contrarios et el su poder por más de cuanto es, -et los ayudadores et el su poder por menos de cuanto es—</p> - -<p>—Fuerza non fuerza a fuerza; fuerza se desfaz con fuerza, a veces -mejor sin fuerza; non se dice bien, fuerza a veces presta la fuerza; do -se puede escusar non es de probar fuerza—</p> - -<p>—Cuerdo es quien se guía por lo que contesció a los que pasaron—</p> - -<p>—Como cresce el estado así cresce el pensamiento; si mengua el -estado cresce el cuidado—</p> - -<p>—Con dolor non guaresce la grand dolencia, mas con melecina -sabrosa—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_297">p. 297</span>—Amor cresce amor; -si amor es buen amor es amor; amor más de amor non es amor; amor de -grand amor faz desamor—</p> - -<p>—Ha cuidados que ensanchan, et cuidados que encogen—</p> - -<p>—Mientre se puede facer, mejor es la manera que la fuerza—</p> - -<p>—Los leales dicen lo que es, los arteros lo que quieren—</p> - -<p>—Vida buena, vida es; vida buena vida da—</p> - -<p>—Qui non ha vida non da vida; qui es vida da vida—</p> - -<p>—Non es vida la mala vida—</p> - -<p>—Vida sin vida, non es vida—</p> - -<p>—Qui non puede haber vida, cate que haya complida vida—</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_IV"> - <p><span class="pagenum" id="Page_298">p. 298</span></p> - <h2 class="nobreak ws1">CUARTA PARTE DEL LIBRO<br /> DEL CONDE - LUCANOR ET DE PATRONIO</h2> - <p class="subh3c mt1">Razonamiento de Patronio al Conde Lucanor.</p> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">S</span><span -class="smcap">eñor</span> Conde Lucanor—dijo Patronio—porque entendí -que era vuestra voluntad, et por el afincamiento que me ficiestes, et -porque entendí que vos movíades por buena entención, trabajé de vos -decir algunas cosas más de las que vos había dicho en los enjiemplos -que vos dije en la primera parte deste libro en que ha cincuenta -enjiemplos que son muy llanos et muy declarados, et pues en la segunda -parte ha cient proverbios et algunos fueron ya cuanto oscuros et los -más asaz declarados en esta tercera parte puse cincuenta proverbios, et -son más oscuros que los primeros cincuenta enjiemplos, nin los cient -proverbios. Et así con los ejiemplos et con los proverbios hevos puesto -en este libro CC entre proverbios et ejiemplos, et más: ca en los L -ejiemplos primeros encontrando el ejiemplo fallaredes en muchos lugares -algunos proverbios tan buenos et tan provechosos como en las otras -partes deste libro en que son todos proverbios. Et bien vos digo, que -cualquier homne que todos estos<span class="pagenum" id="Page_299">p. -299</span> proverbios et enjiemplos sopiese, et los guardase et se -aprovechase dellos, quel cumplirían asaz para salvar el alma et guardar -su facienda et su fama et su honra et su estado. Et pues tengo que -en lo que vos he puesto en este libro ha tanto que cumple para estas -cosas, tengo, que si aguisado quisiéredes catar, que me debedes ya -dejar folgar.</p> - -<p>—Patronio—dijo el conde—ya vos he dicho que por tan buena cosa -tengo el saber, et tanto querría dél haber lo más que pudiese, que -por ninguna guisa nunca he de partir mano de facer todo mio poder por -saber ende lo que más yo pudiere. Et porque yo sé que non podría fallar -otro de quien más pueda saber que de vos, dígovos, que en toda mi vida -nunca dejaré de vos preguntar et afincar por saber de vos lo que más yo -pudiere.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—pues así es et así lo queredes, -yo decirvos he algo segund lo entendiere de lo que fasta aquí non vos -dije, mas pues veo que lo que vos he dicho se vos face muy ligero de -entender, daquí adelante decirvos he algunas más oscuras que fasta aquí -et algunas asaz llanas. Et si más me afincásedes, habervos he a fablar -en tal manera que vos converná de aguzar el entendimiento para las -entender.</p> - -<p>—Patronio—dijo el conde—bien entiendo que esto me decides con saña -et con enojo por el afincamiento que vos fago; pero como quier que -segund el mio flaco saber querría más que me hablásedes claro que<span -class="pagenum" id="Page_300">p. 300</span> oscuro; pero tanto tengo, -que me cumple lo que vos decides, que querría ante que me fablásedes -cuanto oscuro vos quisierdes, que non dejar de me mostrar algo de -cuanto vos sabedes.</p> - -<p>—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—pues así lo queredes daquí -adelante parad bien mientes a lo que vos diré.</p> - - -<p>—En el presente muchas cosas grandes son un tiempo grandes et non -parescen et homne nada en el pasado las tiene—<a id="FNanchor_52" -href="#Footnote_52" class="fnanchor">[52]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_52" href="#FNanchor_52" class="label">[52]</a> -Dicho queda en los preliminares que D. Juan Manuel adoptó el infantil -expediente de <i>hablar escuro</i>, trocando el orden de las palabras, -a veces en términos inverosímiles. Dona María Goyri interpretó -acertadamente alguna frase; en las notas siguientes se ensaya la -<i>ordenación</i> de las restantes ininteligibles.</p> - -</div> - -<p>—Todos los homnes se engañan en sus fijos en su apostura, et en sus -bondades, et en su canto—Do mengua seso es muy grande por los ajenos -grandes tener los yerros pequeños por los suyos—<a id="FNanchor_53" -href="#Footnote_53" class="fnanchor">[53]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_53" href="#FNanchor_53" class="label">[53]</a> -Interprétese: «Muy grande mengua de seso es tener los ajenos yerros por -grandes [et los] suyos por pequeños.»</p> - -</div> - -<p>—Del grand afacimiento nasce menosprecio—En el medrosas debe -señor idas primero et las apresuradas ser sin el que saliere -lugar, empero fata grand periglo que sea<a id="FNanchor_54" -href="#Footnote_54" class="fnanchor">[54]</a>—Non debe homne fablar -ante otro muy sueltamente fasta que entienda qué comparación ha entre -el su saber et el del otro—El mal por que<span class="pagenum" -id="Page_301">p. 301</span> toviere lo otro en que vee guardar en el -que se non debe querer caya—<a id="FNanchor_55" href="#Footnote_55" -class="fnanchor">[55]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_54" href="#FNanchor_54" class="label">[54]</a> Tal -vez querrá decir: «Empero, el Señor debe ser [el] primero que saliere -en las medrosas e apresuradas idas, fasta que sea el lugar sin grand -peligro.»</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_55" href="#FNanchor_55" class="label">[55]</a> -Pudiera ordenarse: «El que vee el mal que otro toviere lo debe querer -guardar por que en [él] non se caya.»</p> - -</div> - -<p>—Non se debe homne tener por sabio nin encobrir su saber más de -razón—Non la salut siente nin el su bien, el siente su contrario—<a -id="FNanchor_56" href="#Footnote_56" class="fnanchor">[56]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_56" href="#FNanchor_56" class="label">[56]</a> «El -non siente la salud nin el su bien; siente [los de] su contrario.»</p> - -</div> - -<p>—Non face buen seso el señor que se quiere servir o se paga -del homne que es malicioso, nin mintroso—Con más mansedumbre -sabios soberbia, con que cosas falago con bravesa los acaba—<a -id="FNanchor_57" href="#Footnote_57" class="fnanchor">[57]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_57" href="#FNanchor_57" class="label">[57]</a> «Los -sabios acaba[n] las cosas con más mansedumbre [et] falago, que con -braveza [et] soberbia.»</p> - -</div> - -<p>—De buen seso es qui se guarda de se desavenir con aquel sobre -qui ha poder, cuanto más con el que lo ha mayor que él—Aponen -que todo homne debe alongar de si el sabio, ca los face con el -mal los malos homnes—<a id="FNanchor_58" href="#Footnote_58" -class="fnanchor">[58]</a></p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_58" href="#FNanchor_58" class="label">[58]</a> No -doy con el verdadero sentido; quizá sea: «El sabio debe alongar de si -los homnes, ca los malos aponen que todo homne face mal con él.»</p> - -</div> - -<p>—Quien toma contienda con el que más puede, métese en grand periglo, -qui la toma con su egual métese en aventura, qui la toma con el que -menos puede, métese en menosprecio; pues lo mejor es qui puede haber -paz a su pro et a su honra—</p> - -<p>—El que se guía por su seso non es alabado, et el que non fía mucho -de su seso descubre su poridat al que es flaco—</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_302">p. 302</span>—Más aprovechoso -es a muchos homnes haber algún recelo que muy grand paz sin ninguna -contienda—Grand bien es al señor que non haya el corazon esforzado -et si hobiere de seer de todo corazón fuerte, cumplel cuerpo asaz lo -esforzado—El más complido et alabado para consejero es el que guarda -bien la poridat et es de muertas cobdicias et de vivo entendimiento—Más -tiempos aprovecha paral continuado deleite, que a la facienda -pensamiento e alegría—Por fuertes ánimos, por mengua de haber, por usar -mucho mujeres, et vino, et malos placeres, por ser torticiero et cruel, -por haber muchos contrarios et pocos amigos se pierden los señorios e -la vida—Errar para perdonar de ligero da atrevimiento a los homnes—El -placer face sin saber las viandas que lo non son: el pesar face -sabrosas las viandas—Grand venganza para menester luengo tiempo para -encobrir la madureza seso es<a id="FNanchor_59" href="#Footnote_59" -class="fnanchor">[59]</a>—Asi es locura si el de muy grand seso se -quiere mostrar por non lo seer, como es de poco seso si el cuerdo se -muestra cuerdo algunas veces—Por fuerte voluntat que sea contender -con su enemigo luengo tiempo más fuerte cosa es con su homne<a -id="FNanchor_60" href="#Footnote_60" class="fnanchor">[60]</a>—Dicen -por mal uso complir mester por su talante verdat de cuanto menos -por fablar lo de los homnes es o por más saber<a id="FNanchor_61" -href="#Footnote_61" class="fnanchor">[61]</a>—De buen seso es qui -non quiere<span class="pagenum" id="Page_303">p. 303</span> facer -grand obra, non teniendo aparejado lo que ha mester para la acabar<a -id="FNanchor_62" href="#Footnote_62" class="fnanchor">[62]</a>—Más -fechos debe homne acomendar a un homne de a cuantos non puede poner -recabdo—Luengos tiempos ha homne obrado dallí adelante que creer en -cual manera obrar deben asi—</p> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_59" href="#FNanchor_59" class="label">[59]</a> -«Grand madureza [de] seso es mester para encobrir luengo tiempo la -venganza.»</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_60" href="#FNanchor_60" class="label">[60]</a> «Por -fuerte que sea contender luengo tiempo con su enemigo, más fuerte cosa -es [contender] homne con su voluntad.»</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_61" href="#FNanchor_61" class="label">[61]</a> No -encuentro explicación a este párrafo, como no quiera decir: «Es mal -uso de verdat cuanto los homnes dicen, por complir su talante, por lo -mester, por fablar de más, o por menos saber».</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a id="Footnote_62" href="#FNanchor_62" class="label">[62]</a> Es -acertada interpretación de D.ª María Goyri; el códice dice: «De buen -seso es qui non quiere facer para grand obra lo que la ha, non teniendo -acabar mester aparejado».</p> - -</div> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Cap_V"> - <p><span class="pagenum" id="Page_304">p. 304</span></p> - <h2 class="nobreak ws1">QUINTA PARTE DEL LIBRO<br />DEL CONDE LUCANOR ET - DE PATRONIO</h2> -</div> - -<p class="ti0"><span class="capitular">S</span><span -class="smcap">eñor</span> Conde Lucanor—dijo Patronio—ya desuso vos -dije muchas veces que tantos enjiemplos et proverbios, dellos muy -declarados, et dellos ya cuanto más oscuros, vos había puesto en este -libro que tenía que vos cumplían asaz, et por el afincamiento que me -feciestes hobe de poner en este postrimero treinta proverbios algunos -tan oscuramente que será maravilla si bien los pudierdes entender si -yo o alguno de aquellos a qui los yo mostré non vos los declararen, -pero seet bien cierto, que aquellos que parescen más oscuros o más sin -razón que desque los entendiéredes, que fallaredes que non son menos -aprovechosos que cualesquier de los otros que son ligeros de entender. -Et pues tantas cosas son escriptas en este libro sotiles, et oscuras, -et abreviadas, por talante que don Johan hobo de complir talante de don -Jaime, dígovos, que non quiero fablar ya en este libro de enjiemplos, -nin de proverbios, mas, fablaré un poco en otra cosa que es muy más -aprovechosa.</p> - -<p>Vos, señor conde, sabedes que cuanto las cosas espirituales son -mejores et más nobles que las corporales, señaladamente porque las -espirituales son duraderas<span class="pagenum" id="Page_305">p. -305</span> et las corporales se han de corromper, tanto es mejor cosa -et más noble el alma que el cuerpo, ca el cuerpo es cosa corrumptible -et el alma cosa duradera; pues si el alma es más noble et mejor cosa -que el cuerpo, et la cosa mejor debe ser más preciada et más guardada, -por esta manera, non puede ninguno negar que el alma non debe seer más -preciada et más guardada que el cuerpo—</p> - -<p>Et para seer las almas guardadas ha mester muchas cosas, et -entender, que en decir guardar las almas, non quiere al decir, sinón -facer tales obras por que se salven las almas; ca por decir guardar las -almas, non se entiende que las meten en un castillo, nin en un arca -en que estén guardadas, mas quiere decir, que por facer homne malas -obras van las almas al Infierno. Pues para las guardar que non cayan -al infierno, conviene que se guarde las malas obras que son carrera -para ir al infierno, et guardándose destas malas obras se guarde del -infierno.</p> - -<p>Pero, debedes saber, que para ganar la gloria del Paraiso, que ha -guardarse homne de malas obras, que mester es de facer buenas obras, et -estas buenas obras para guardar las almas et guisar que vayan a Paraiso -ha mester y cuatro cosas: la primera, que haya homne fee et viva en ley -de salvación; la segunda, que desque es en tiempo para lo entender, -que crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguna -cosa dellos; la tercera, que faga buenas obras et a buena entención por -que gane el Paraiso: la cuarta,<span class="pagenum" id="Page_306">p. -306</span> que se guarde facer malas obras por que sea guardada la su -alma de ir al Infierno—</p> - -<p>A la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación: a -esta vos digo, que segund verdad la ley de salvación es la sancta fe -católica segund la tiene et la cree la sancta Madre Eclesia de Roma. Et -bien creed, que en aquella manera que lo tiene la vejezuela que está -filando a su puerta al Sol, que asi es verdaderamente; ca ella cree que -Dios es Padre et fijo et Spiritu Sancto, que son tres personas et un -Dios; et cree que Jesu-Cristo es verdadero Dios et verdadero homne; et -que fué fijo de Dios et que fué engendrado por el Spiritu Sancto en el -vientre de la bien aventurada Virgo Sancta María; et que nasció della -Dios et homne verdadero, et que fincó ella virgen cuando concibió, et -virgen seyendo preñada, et virgen después que pario; et que Jesu-Cristo -se crió et cresció como otro mozo; et después, que predicó, et que -fué preso, et tormentado, et después puesto en la cruz, et que tomó y -muerte por redemir los pecadores, et que descendió a los infiernos, -et que sacó ende los Padres Sanctos que sabían que había de venir et -esperaban la su venida, et que resucitó al tercer día; et aparesció a -muchos, et que subió a los cielos en cuerpo et en alma, et que envió -a los apóstoles el Spiritu Sancto que los confirmó et los fizo saber -las Escripturas et los lenguajes, et los envió por el mundo a predigar -en su Sancto Evangelio. Et cree, que El ordenó los sacramentos de -Sancta Iglesia et que lo son verdaderamente así como El ordenó,<span -class="pagenum" id="Page_307">p. 307</span> et que ha de venir a nos -judgar, et nos dará lo que cada uno meresció, et que resucitaremos, et -que en cuerpo et en alma habremos después gloria o pena segund nuestros -merescimientos. Et ciertamente cualquier vejezuela cree esto, et eso -mismo cree cualquier cristiano.</p> - -<p>Et, señor Conde Lucanor, bien cred por cierto que todas estas -cosas bien así como los cristianos las creen, que bien así son, mas -los cristianos que non son muy sabios, nin muy letrados, créenlas -simplemente como las cree la Sancta Madre Eglesia et en esta fe et en -esta creencia se salvan; mas, si lo quisiéredes saber cómo es et cómo -puede ser et cómo debia seer, fallarlo hedes más declarado que por -dicho et por seso de homne se puede decir et entender en el libro que -don Johán fizo a que llaman <i>De los Estados</i>, et tracta de cómo -se prueba por razón, que ningun cristiano nin pagano, nin hereje, nin -judío, nin moro, nin homne del mundo, non pueda decir con razón que el -mundo non sea criatura de Dios, et que, de necesidat, conviene que sea -Dios facedor, et criador, et obrador de todos, et en todas cosas: et -que ninguna non obra en El. Et otrosí, tracta cómo puede ser et cómo -et por cuales razones puede seer et debe seer que Jesu Cristo fuese -et es verdadero Dios et verdadero homne; et cómo puede ser que los -sacramentos de Sancta Eclesia hayan aquella virtud que Sancta Eglesia -dice et cree. Et otrosí, tracta de cómo se prueba por razón que el -homne es compuesto de alma et de cuerpo, et<span class="pagenum" -id="Page_308">p. 308</span> que las almas ante de la resurrección -habrán gloria o pena por las obras buenas o malas que hobieron fechas -seyendo ayuntadas con los cuerpos, segund sus merescimientos, et -despues de la resurrección que la haberán ayuntadamente el alma et el -cuerpo; et que asi como ayuntadamente ficieron el bien o el mal, que -así ayuntadamente hayan el gualardón o la pena.</p> - -<p>Et, señor conde Lucanor, en esto que vos he dicho que fallaredes -en aquel libro, vos digo asaz de las dos cosas primeras que convienen -para salvamiento de las almas, que son: la primera, que haya homne -et viva en ley de salvación; et la segunda, que crea toda su ley et -todos sus articlos et que non dubde en ninguno dellos. Et porque las -otras dos, que son: cómo puede homne et debe facer buenas obras para -salvar el alma et guardarse de facer las malas por escusar las penas -del infierno, comoquier que en aquel mismo libro tracta desto asaz -complidamente, pero, porque esto es tan mester de saber et complir -tanto, et porque por aventura algunos leerán este libro et non leerán -el otro, quiero yo aqui fablar desto; pero, so cierto, que non podría -decir complidamente todo lo que para esto sería mester; pero, diré ende -segund el mío poco saber lo que Dios me enderece a decir, et quiera El -por la su piedat que diga lo que fuere su servicio et provechamiento de -los que lo leyeren et lo oyeren.</p> - -<p>Pero ante que fable en estas dos maneras—cómo se puede et debe homne -guardar de facer malas obras, para escusar las penas del Infierno, et -facer las buenas<span class="pagenum" id="Page_309">p. 309</span> -para ganar la gloria del Paraiso—diré un poco cómo es et cómo puede -seer que los Sacramentos sean verdaderamente asi como lo tiene la -Sancta Eglesia de Roma. Et esto diré aquí, porque non fabla en ello tan -declaradamente, el dicho libro, que don Johan fizo.</p> - -<p>Et fablaré primero en el sacramento del cuerpo de Dios; que es el -sacramento de la hostia, que se consagra en el altar; et comienzo en -este, porque es el más grave de lo creer que todos los sacramentos: -et probándose este por buena et por derecha razón todos los otros se -prueban. Et con la merced de Dios, desque este hobiere probado, yo -probaré tanto de los otros con buena razón, que todo homne aunque non -sea cristiano, et haya en si razón et buen entendimiento, entendrá que -se prueba con razón—que para los cristianos non cumple de catar razon, -ca tenudos son de lo creer pues es verdat et lo cree Sancta Eglesia -et como quier que esto les cumple asaz, pero non les empesce saber -estas razones, que ya desuso en aquel libro se prueba por razón, que -forzadamente habemos a saber et creer que Dios es criador et facedor de -todas las cosas et ninguna non obra en El.</p> - -<p>Et otrosí, es probado que Dios crió el homne et que non fué criado -solamente por su naturaleza, mas que lo crió Dios de su propia -voluntat; et otrosí que lo crió compuesto de alma et de cuerpo que es -cosa corporal et cosa espiritual, et que es compuesto de cosa duradera -et cosa que se ha de corromper, si estas son el alma et el cuerpo, -et que para estas haber amas<span class="pagenum" id="Page_310">p. -310</span> gloria o pena, convinía que Dios fuese Dios et homne; et -todo esto se muestra muy complidamente en aquel libro que dicho es.</p> - -<p>Et pues es probado que Jesu-Cristo fué et es verdaderamente Dios, et -Dios es todo poder complido, non puede ninguno negar que el sacramento -que El ordenó que lo non sea, et que non haya aquella virtud que El -en el sacramento puso: pero que si alguno dijiere que esto tañe en fe -et que él non quiere haber fe sinón en cuanto se mostrare por razón, -digo yo, que demás de muchas razones que los Sanctos et los Doctores de -sancta eglesia ponen, que digo yo esta razón:</p> - -<p>Cierto es que Nuestro Señor Jesu-Cristo verdadero Dios et verdadero -homne, seyendo el jueves de la cena a la mesa con sus Apóstoles, -sabiendo que otro día debia seer fecho sacrificio del su cuerpo, et -sabiendo que los homnes non podian seer salvos del poder del Diablo,—en -cuyo poder eran caidos por el pecado del primer homne, nin podian seer -redemidos sinón por el sacrificio que del se había de facer—, quiso por -la su grant bondat sofrir tan grant pena como sufrió en la su pasion, -et por aquel sacrificio que fué fecho del su cuerpo, fueron redemidos -todos los sanctos que eran en el Limbo, ca nunca ellos pudieran ir al -Paraiso sinón por el sacrificio que se fizo del cuerpo de Jesu-Cristo; -et asín tienen los Sanctos et los Doctores de Sancta Eglesia, et -es verdat, que tan grande es el bien et la gloria del Paraiso que -nunca lo podría homne haber, nin alcanzar, sinón por la pasión de -Jesu-Cristo,<span class="pagenum" id="Page_311">p. 311</span> e por -los merescimientos de Sancta María et de los otros Sanctos. Et por -aquella sancta et aprovechosa pasión fueron salvos et redemidos todos -los que fasta entonce eran en el Limbo et serán redemidos todos los que -murieren et acabaren derechamente en la sancta fe católica. Et porque -Jesu-Cristo segund homne había de morir, et non podía fincar en el -mundo et El era el verdadero cuerpo por que los homnes habían a seer -salvos, quísonos dejar el su cuerpo verdadero asi complido como lo El -era en que se salvasen todos los derechos et verdaderos cristianos; -et por esta razón, tomó el pan et bendíjolo et partiolo et diolo a -sus disciplos et dijo: «Tomat et comet, ca este es el mio cuerpo» et -después tomó el caliz et dió gracias a Dios et dijo: «Bebet todos -este, ca esta es la mi sangre»: et allí ordenó el sacramento del su -cuerpo. Et debedes saber, que la razón porque dicen que tomó el pan -et bendíjolo et partiolo es esta: cada que Jesu-Cristo bendicía el -pan luego el pan era partido tan egual como si lo partiese con el más -agudo cochiello que pudiese seer. Et por esto dice el Evangelio, quel -conoscieron los apóstoles después que resucitó en el partir del pan—, -ca por partir el pan en otra manera que como todos lo parten, non había -la Sancta Escriptura por que facer mención del partir del pan, mas -fácelo porque Jesu-Cristo partia siempre el pan mostrando como lo podia -hacer tan maravillosamente.</p> - -<p>Et otrosí, dejó este sancto sacramento porque fincase en su -remembranza. Et pues asi se prueba que<span class="pagenum" -id="Page_312">p. 312</span> Jesu-Cristo es verdadero Dios et asi como -Dios pudo facer todas las cosas, et es cierto que fizo et ordenó este -sacramento, non puede decir ninguno con razón que non lo debía ordenar -así como lo fizo; et que non ha complidamente aquella virtud que Jesú, -verdadero Dios, en él puso.</p> - -<p>Et el baptismo, otrosí, todo homne que buen entendimiento haya, por -razón debe entender que este sacramento se debió facer et era muy grand -mester, ca bien entendedes vos que como quier que el casamiento sea -fecho por mandado de Dios et sea uno de los sacramentos; pero, porque -en la manera de la engendración non se puede escusar algun deleite, -por ventura non tan ordenado como sería mester, por ende todos los que -nascieron et nascerán por engendramiento de homne et de mujer nunca -fué nin será ninguno escusado de no nascer en el pecado deste deleite. -Et a este pecado llamó la escritura pecado original, que quiere decir -segund nuestro lenguaje, pecado del nascimiento; et porque ningund -homne que esté en pecado non puede ir a paraiso, por ende, fué la -merced de Dios de dar manera como se alimpiase este pecado; et para lo -alimpiar ordenó nuestro Señor Dios en la primera ley la circuncisión; -et como quier que en cuanto duró aquella ley cumplían aquel sacramento, -porque entendades que todo lo que en aquella ley fué ordenado, que -todo fué por figura de esta sancta ley que agora habemos, debédeslo -entender señaladamente en este sacramento del baptismo, ca entonce -circuncidaban<span class="pagenum" id="Page_313">p. 313</span> los -homnes et ya en esto paresce que esa figura que de otra guisa habia -de seer, ca vos entendedes que el sacramento complido egualmente se -debe facer pues el circuncidar non se puede facer sinón a los varones; -pues si non se puede ninguno salvar del pecado original sinón por la -circuncisión, cierto es que las mujeres que non pueden este sacramento -haber, non pueden seer alimpiadas del pecado original. Et asi, entendet -que la circuncisión, que fué figura del alimpiamiento que se había de -ordenar en la sancta fe católica que nuestro señor Jesu-Cristo ordenó -así como Dios. Et cuando El ordenó este sancto sacramento quísolo -ordenar habiendo recebido en sí el sacramento de la circuncisión, et -dijo que non viniera él por menguar, nin por desfacer la ley, sinón -por la complir, et cumplió la primera ley en la circuncisión, et la -segunda, que él ordenó, recibiendo el baptismo de otri, como lo recebió -de Sant Johan Baptista.</p> - -<p>Et porque entendades que el sacramento que él ordenó del baptismo es -derechamente ordenado para alimpiar el pecado original, parad en ello -bien mientes et entenderedes cuanto con razón es ordenado:</p> - -<p>Ya desuso es dicho que en la manera del engendramiento non se puede -escusar algun deleite, contra este deleite, do conviene de haber alguna -cosa non muy limpia, es puesto uno de los elementos que es el más -limpio, et señaladamente para alimpiar, ca las más de las cosas non -limpias, todas se alimpian con el agua; otrosí en bapteando la criatura -dicen: «Yo te<span class="pagenum" id="Page_314">p. 314</span> bateo -en el nombre del Padre, et del Fijo et del Spiritu Sancto» et métenlo -en el agua. Pues veet si es este sacramento fecho con razón, ca en -diciendo «yo te bateo en el nombre del Padre del Fijo et del Spiritu -Sancto» y mismo dice et nombra toda la Trinidat et muestra el poder del -Padre et el saber del Fijo et la bondat del Spiritu Sancto; et dice que -por estas tres cosas, que son Dios et en Dios, sea alimpiada aquella -criatura de aquel pecado original en que nasció; et la palabra llega al -agua que es elemento et facese sacramento. Et este ordenamiento deste -sancto sacramento que Jesu-Cristo ordenó es egual et complido, ca tan -bien lo pueden recebir, et lo reciben, las mujeres como los homnes. -Et así pues este sancto sacramento es tan mester, et fué ordenado tan -con razón, et lo ordenó Jesu-Cristo, que lo podía ordenar así como -verdadero Dios, non puede con razón decir homne del mundo que este -sancto sacramento non sea tal et tan complido como lo tiene la madre -sancta eglesia de Roma.</p> - -<p>Et cuanto de los otros cinco sacramentos que son: penitencia, -confirmación, casamiento, orden, postrimera unción bien vos diría -tantas et tan buenas razones en cada uno dellos que vos entendríades -que eran asaz; mas déjolo por dos cosas: la una, por non alongar mucho -el libro; et lo al, porque sé que vos et quien quier que esto oya, -entendrá que tan con razón se prueba lo al como esto.</p> - -<p>Et pues esta razon es acabada asi como la yo pude<span -class="pagenum" id="Page_315">p. 315</span> acabar, tórnase a fablar de -las dos maneras en como se puede homne et debe guardar de facer malas -obras para se guardar de ir a las penas del infierno, et podrá facer et -fará buenas obras para la gloria del Paraiso.</p> - -<p>Señor Conde Lucanor, segund desuso es dicho, sería muy grave cosa -de se poner por escripto todas las cosas que homne debía facer para -se guardar de ir a las penas del infierno et para ganar la gloria -del Paraiso, pero, quien lo quisiese decir abreviadamente podría -decir que para esto non ha mester al sinón facer bien et non facer -mal. Et esto sería verdat, mas porque esto sería como algunos dicen -grant verdad et poco seso, por ende, conviene que—pues me atreví -a tan grand atrevimiento de fablar en fechos que cuido que me non -pertenescía segund la mengua del mio saber—que declare más como se -pueden facer estas dos cosas; por ende, digo asi: que las obras que -homne ha de facer para que haya por ellas la gloria del paraiso, lo -primero, conviene que las faga estando en estado de salvación. Et -debedes saber, que el estado de salvación es cuando el homne está -en verdadera penitencia, ca todos los bienes que el homne face non -estando en verdadera penitencia, non gana homne por ellas la gloria del -paraiso, et razón et derecho es, ca el Paraiso que es veer a Dios et -es la mayor gloria que seer puede, non es razón et derecho que la gane -homne estando en pecado mortal, mas lo que homne gana por ellas es que -aquellas buenas obras lo traen<span class="pagenum" id="Page_316">p. -316</span> más aina a verdadera penitencia et esto es muy grand bien. -Otrosí, le ayudan a los bienes deste mundo para haber salud et honra -et riqueza et las otras bienandanzas del mundo. Et estando en este -bienaventurado estado, las obras que homne ha de facer para haber la -gloria del Paraiso, son así como limosna, et ayuno, et oración, et -romería, et todas obras de misericordia, pero todas estas buenas obras -para que homne por ellas haya la gloria del Paraiso ha mester que se -fagan en tres maneras: lo primero que faga homne buena obra, lo segundo -que la faga bien, lo tercero que la faga por escogimiento. Et, señor -Conde Lucanor, como quier que esto se puede asaz bien entender, pero -por que sea más ligero aun, decirvos lo he más declarado.</p> - -<p>Facer homne buena obra es toda cosa que homne face por Dios, mas es -mester que se faga bien, et esto es, que se faga a buena entención, -non por vanagloria, nin por hipocresía, nin por otra entención, sinón -solamente por servicio de Dios: otrosí que lo faga por escogimiento, -esto es, que cuando hobiere de facer alguna obra, que escoja en su -talante, si es aquella buena obra o non, et desque viere que es -buena obra, que escoja aquella porque es buena et deje la otra que -él entiende et escoge que es mala. Et faciendo homne estas buenas -obras, et en esta manera, fará las obras que homne debe facer para -haber la gloria de Paraiso; mas por facer homne buena obra si la faz -por vanagloria o por hipocresía o por haber la fama del mundo,<span -class="pagenum" id="Page_317">p. 317</span> maguer que faz buena obra, -non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su entendimiento -bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha et verdadera -entención. Et a este tal contescerá lo que contesció al senescal de -Carcasona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, porque non -las fizo a buena nin a derecha entención, non le prestaron para ir a -Paraiso et fuese para el Infierno. Et si quisiéredes saber cómo fué -esto deste senescal fallarlo hedes en este libro en el capítulo XL.</p> - -<p>Otrosí, para se guardar homne de las obras que homne puede facer -para ir al Infierno, ha mester de se guardar y de tres cosas: lo -primero que non faga homne mala obra, lo segundo que la non faga -mal, lo tercero que la non faga por escogimiento; ca non puede homne -facer cosa que de todo en todo sea mal sinón faciéndose asi: que -sea mala obra, et que se faga mal, et que se faga escogiendo en su -entendimiento homne que es mala, et entendiendo que es tal facerla a -sabiendas, ca non seyendo y estas tres cosas, non sería la obra del -todo mala; ca puesto que la obra fuese en si mala, si non fuese mal -fecha, non faciéndola escogiendo que era mala, non seríe del todo -mala; ca bien así como non sería la obra buena por seer buena en sí, -si non fuese bien fecha et por escogimiento, bien asi, aunque la obra -fuese en sí mala, mala non lo sería del todo si non fuese mal fecha et -por escogimiento. Et asi como vos digo por enjiemplo de senescal de -Carcasona que fizo buena obra, pero porque la<span class="pagenum" -id="Page_318">p. 318</span> non fizo bien non meresció haber nin hobo -por ello gualardón, asi vos daré otro enjemplo de un caballero que -fué ocasionado et mató a su señor et a su padre; como quier que fizo -mala obra, porque la non fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal -nin meresció haber por ello pena, nin la hobo. Et porque en este libro -non está escripto este enjiemplo, contarvos lo he aquí, et non escribo -aquí el enjiemplo del Senescal porque está escripto, como desuso es -dicho:</p> - - -<p class="mt2">—Asi acaesció: que un caballero había un fijo que era -asaz buen escudero. Et porque aquél señor con quien su padre vivía, -non se guisó de facer contra el escudero en guisa porque pudiese -fincar con él, hobo el escudero entre tanto de catar otro señor con -quien visquiese. Et por las bondades que en el escudero había et por -cuanto bien le servió, ante de poco tiempo fizol caballero. Et llegó a -muy buen estado. Et porque las maneras et los fechos del mundo duran -poco en un estado, acaesció así: que hobo desavenencia entre aquellos -dos señores con quien vivía el padre et el fijo, et fué en guisa que -hobieron de lidiar en uno.</p> - -<p>Et el padre et el fijo cada uno dellos estaba con su señor, et como -las aventuras acaescen en las lides, acaesció así, que el caballero, -padre del otro topó en lit con aquel señor con quien el su señor -lidiaba et con quien vivía su fijo, et por servir a su señor, et porque -entendió que si aquel fuese muerto o preso que su señor sería muy -bien andante et mucho honrado<span class="pagenum" id="Page_319">p. -319</span> fué trabar dél tan recio que cayeron entramos en tierra. -Et estando sobre él por prenderle o por matarle su fijo que andaba -guardando a su señor et serviendol cuanto podía, desque vió a su señor -en tierra, conosció que aquel quel tenía era su padre.</p> - -<p>Si hobo ende grand pesar, non lo debedes poner en dubda, pero -doliéndose del mal de su señor comenzó a dar muy grandes voces a su -padre et a decirle, llamandol por su nombre: que dejase a su señor, ca -como quier que él era su fijo que era otrosí vasallo de aquel señor que -él tenía de aquella guisa, que si non lo dejase, que fuese cierto quel -mataría.</p> - -<p>Et el padre porque non lo oyó, o non lo guisó facer, non lo dejó. -Et desquel fijo vió a su señor en tal periglo et que su padre non lo -quería dejar, membrándose de la lealtad que había de facer, olvidó -et echó tras las cuestas el debdo et la naturaleza de su padre, et -entendió que si descendiese del caballo, que con la priesa de los -caballos que y estaban que por aventura ante que él pudiese acorrer, -que su señor que sería muerto: et llegó así de caballo como estaba, -todavía dando voces a su padre que dejase a su señor, et nombrando a su -padre et a si mismo. Et desque vió que en ninguna guisa non le quería -dejar, tan grand fué la cuita, et el pesar, et la saña que hobo, que -como vió que estaba su señor, que dió tan grand ferida a su padre por -las espaldas que pasó todas las armaduras et todo el cuerpo. Et aun tan -grand fué aquel desaventurado golpe que pasó a su señor el cuerpo et -las armás<span class="pagenum" id="Page_320">p. 320</span> así como a -su padre, et murieron entramos de aquel golpe.</p> - -<p>Otrosí, otro caballero de parte de aquel señor que era muerto, ante -que sopiese de la muerte de su señor, había muerto el señor de la otra -parte. Et así fué aquella lit de todas partes mala et ocasionada.</p> - -<p>Et desque la lit fué pasada et el caballero sopo la desaventura -quel acaesciera por matar en aquella ocasión a su señor et a su padre, -enderezó a casa de todos los reyes et grandes señores que había en -aquellas comarcas et trahendo las manos atadas et una soga a la -garganta, dicía a los reyes et señores que iba: que si ningún homne -merescía muerte de traidor por matar su señor et su padre, que la -merescía él; et que les pidía él por merced que cumpliesen en él lo -que fallasen quél merescía, pero si alguno dijiera que los matara por -talante de facer traición, que él se salvaría ende como ellos fallasen -que lo debía facer.</p> - -<p>Et desque los reyes et los señores sopieron cómo acaesciera el -fecho, todos tovieron que comoquier que él fuera muy mal ocasionado, -que non ficiera cosa porque meresciera haber ninguna pena, ante le -preciaron mucho et le fecieron mucho bien por la grand lealtad que -ficiera en ferir a su padre por escapar a su señor. Et todo esto fué -porque, comoquier que él fizo mala obra, non la fizo mal, nin por -escogimiento de facer mal.</p> - - -<p class="mt2">Et asi, señor Conde Lucanor, debedes entender por<span -class="pagenum" id="Page_321">p. 321</span> estos enjiemplos la razón -porque las obras para que el homne vaya a Paraiso es mester que sean -buenas, et bien fechas, et por escogimiento. Et las por quel homne -ha de ir al Infierno conviene que sean malas, et mal fechas, et por -escogimiento; et esto que dice que sean bien fechas, o mal, et por -escogimiento es en la entención; ca si quier dijo el poeta: «Quicquid -agant hómines Intencio judicat omnes», que quiere decir: quequier -que los homnes fagan todos serán juzgados por la entención a que lo -ficieren.</p> - -<p>Agora, señor conde Lucanor, vos he dicho las maneras porque yo -entiendo que el homne puede guisar que vaya a la gloria del Paraiso et -sea guardado de ir a las penas del Infierno. Et aún porque entendades -cuanto engañado es el homne en fiar del mundo, nin tomar lozanía, nin -soberbia, nin poner grand esperanza en su honra, nin en su linaje, -nin en su riqueza, nin en su mancebía, nin en ninguna buena andanza -que en el mundo pueda haber, fablarvos he un poco en dos cosas porque -entendades que todo homne que buen entendimiento hobiese debía facer -esto que yo digo.</p> - -<p>La primera, qué cosa es el homne en si: et quien en esto cuidare -entendrá que non se debe el homne mucho presciar: la otra, qué cosa es -el mundo et cómo pasan los homnes en él, et qué gualardón les da de lo -que por él facen; quien de esto cuidare si de buen entendimiento fuere, -entendrá que non debría facer por él cosa porque perdiese el otro que -dura sin fin.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_322">p. 322</span>La primera, qué -cosa es el homne en sí; ciertamente esto tengo que sería muy grave -de decir todo, pero, con la merced de Dios, decirvos he yo tanto que -cumpla asaz para que entendades lo que yo vos quiero dar a entender.</p> - -<p>Bien cred, señor conde, que entre todas las animalias que Dios crió -en el mundo, nin aun de las corporales, non crió ninguna tan complida, -nin tan menguada como el homne. Et el complimiento que Dios en él puso -non es por al sinón porquel dió entendimiento, et razón, et libre -albedrío, porque quiso que fuese compuesto de alma et de cuerpo; mas, -desta razón non vos fablaré más, que es ya puesto en otros logares asaz -complidamente en otros libros que don Johan fizo; mas, fablarvos he -en las menguas et vilezas que el homne ha en si, en cosas, tanto como -otras animalias; et en cosas, más que otra animalia ninguna.</p> - -<p>Sin dubda, la primera vileza que el homne ha en si, es la manera de -que se engendra, también de parte del padre como de parte de la madre, -et otrosí la manera cómo se engendra. Et porque este libro es fecho en -romance—que lo podrían leer muchas personas tambien homnes como mujeres -que tomarían vergüenza en leerlo, et aún non ternian por muy guardado -de torpedat al que lo mandó escribir,—por ende non fablaré en ello tan -declaradamente como podría, pero el que lo leyere, si muy menguado non -fuere de entendimiento, asaz entendrá lo que a esto cumple.</p> - -<p>Otrosí, después que es engendrado en el vientre de<span -class="pagenum" id="Page_323">p. 323</span> su madre non es el su -gobierno sinón de cosas tan sobejanas que naturalmente non pueden -fincar en el cuerpo de la mujer sinón en cuanto está preñada. Et -esto, quiso Dios que naturalmente hobiesen las mujeres aquellos -humores sobejanos en los cuerpos, de que se gobernasen las criaturas: -otrosí, el logar en que están, es tan cercado de malas humidades et -corrompidas, que sinón por una teliella muy delgada que crió Dios que -está entre el cuerpo de la criatura et aquellas humidades, que non -podría vevir en ninguna manera.</p> - -<p>Otrosí, conviene que sufra muchos trabajos et muchas cuitas en -cuanto está en el vientre de su madre. Otrosí, porque a cabo de los -siete meses es todo el homne complido et non le cumple el gobierno de -aquellos humores sobejanos de que se gobernaba en cuanto non había -mester tanto dél, por la mengua que siente del gobierno, quéjase; et si -es tan recio que pueda quebrantar aquellas telas de que está cercado, -non finca más en el vientre de su madre. Et estos tales son los que -nascen a siete meses et pueden tan bien vevir como si nasciesen a nueve -meses, pero si entonce non pueden quebrantar aquellas telas de que está -cercado, finca cansado et como doliente del grant trabajo que levó, et -finca todo el ochavo mes flaco et menguado de gobierno. Et si en aquel -ochavo mes nasce, en ninguna guisa non puede vevir. Mas, de que entra -en el noveno mes, porque ha estado un mes complido es ya descansado et -cobrado en su fuerza,<span class="pagenum" id="Page_324">p. 324</span> -et [en] cualquier tiempo que nasca en el noveno mes cuanto por las -razones dichas non debe morir; pero cuanto más tomare del noveno mes, -tanto es más sano et más seguro de su vida; et aun dicen que puede -tomar del deceno mes fasta diez días, et los que a este tiempo llegan -son muy más recios et más sanos, como quier que sean más periglosos -para sus madres. Et asi bien podedes entender, que por cualquier destas -maneras, por fuerza ha de sufrir muchas lacerias et muchos enojos et -muchos periglos.</p> - -<p>Otrosí, el periglo et la cuita que pasa en su nascimiento, en esto -non he porque fablar, ca non ha homne que non sepa que es muy grande -a maravilla. Otrosí, como quier que cuando la criatura nasce non ha -entendimiento porque lo sepa ese facer por si mismo, pero Nuestro Señor -Dios quiso que naturalmente todas las criaturas fagan tres cosas: la -una es llorar: la otra es que tremen: la otra es que tienen las manos -cerradas. Por el llorar se entiende, que vienen a morada en que ha de -vevir siempre con pesar et con dolor et que lo ha de dejar aún con -mayor pesar et con mayor dolor. Por el tremer se entiende, que viene a -morada muy espantosa, en que siempre ha de vivir con grandes espantos -et con grandes recelos, de que es cierto que ha de salir aún con mayor -espanto. Por el cerrar de las manos se entiende, que viene a morada en -que ha de vivir siempre cobdiciando más de lo que puede haber, et que -nunca puede en ella haber ningund complimiento acabado.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_325">p. 325</span>Otrosí, luego que -el homne es nascido, ha por fuerza de sofrir muchos enojos et mucha -laceria, ca aquellos paños con que los han de cobrir por los guardar -del frío, et de la calentura, et del aire a comparación del cuero del -su cuerpo, non ha paño, nin cosa que a él llegue por blanda que sea, -que non le paresca tan áspero como si fuese todo de espinas. Otrosí, -porque ellos non han entendimiento, nin los sus miembros non son en -estado, nin han complisión porque puedan facer sus obras como deben, -non pueden decir nin aun dar a entender lo que sienten. Et los que los -guardan et los crian, cuidan que lloran por una cosa, et por aventura -ellos lloran por otra, et todo esto les es muy grant enojo et muy grant -queja. Otrosí, de que comienzan a querer fablar, pasan muy fuerte -vida, ca non pueden decir nada de cuanto quieren nin les dejan complir -ninguna cosa de su voluntad, asi que en todas las cosas han de pasar a -fuerza de si et contra su talante.</p> - -<p>Otrosí de que van entendiendo, porque el su entendimiento non es aun -complido, cobdician et quieren siempre lo que les non aprovecha, o por -aventura que les es dañoso. Et los que los tienen en poder non gelo -consienten, et fácenles facer lo contrario de lo que ellos querían, -porque de los enojos non hay ninguno mayor que el de la voluntad; por -ende pasan ellos muy grand enojo et grand pesar.</p> - -<p>Otrosí, de que son homes, et en su entendimiento complido, lo -uno por las enfermedades, lo al por ocasiones<span class="pagenum" -id="Page_326">p. 326</span> et por pesares et por daños que les vienen, -pasan siempre grandes recelos et grandes enojos. Et ponga cada uno la -mano en su corazón, si verdat quisiere decir, bien fallará, que nunca -pasó día que non hobiese más enojos et pesares que placeres.</p> - -<p>Otrosí, de que va entrando la vejedat, ya esto non es de decir, ca -también del su cuerpo mismo como de todas las cosas que vee de todas -toma enojo, et por aventura todos los quel veen toman enojo dél. Et -cuanto más dura la vejez tanto más dura et cresce esto, et en cabo de -todo viene la muerte que se non puede escusar, et ella lo face partir -de si mismo et de todas las cosas que bien quiere, con grand pesar et -con grand quebranto.</p> - -<p>Et desto non se puede ninguno escusar et nunca se puede fallar buen -tiempo para la muerte; ca si muere el homne mozo, o mancebo, o viejo, -en cualquier tiempo le es la muerte muy cruel et muy fuerte para si -mismo et para los quel quieren bien. Et si muere pobre o lazdrado, de -amigos et de contrarios es despreciado; et si muere rico et honrado, -toman sus amigos grand quebranto, et sus contrarios grand placer, que -es tan mal como el quebranto de sus amigos. Et demás al rico contesce -como dijo el poeta: «Dives divitias» etc. que quiere decir: «Que el -rico ayunta las riquezas con grand trabajo, et poséelas con grand -temor, et déjalas con grand dolor.»</p> - -<p>Et asi podedes entender, que por todas estas razones, todo -homne de buen entendimiento que bien parase<span class="pagenum" -id="Page_327">p. 327</span> mientes en todas sus condiciones debía -entender que non son tales de que se debiese mucho presciar.</p> - -<p>Demas desto, segund es dicho desuso, el homne es más menguado que -ninguna otra animalia, ca el homne no ha ninguna cosa de suyo con que -pueda vevir, et las animalias todas son vestidas o de cueros, o de -cabellos, o de conchas, o de péñolas, con que se pueden defender del -frío et de la calentura et de los contrarios, mas el homne desto non ha -ninguna cosa, nin podría vevir si de cosas ajenas non fuese cubierto et -vestido.</p> - -<p>Otrosí, todas las animalias ellas se gobiernan que non han mester -que ninguno gelo apareje, mas los homnes non se pueden gobernar sin -ayuda de otri, nin pueden saber cómo pueden vevir si otri non gelo -muestra. Et aun en la vida que facen, non saben en ella guardar tan -complidamente como las animalias lo que les cumple para pro et para -salut de sus cuerpos.</p> - -<p>Et asi, señor Conde Lucanor, pues veedes manifiestamente que -el homne ha en sí todas estas menguas, parad mientes si face muy -desaguisado en tomar en si soberbia, nin lozanía desaguisada.</p> - -<p>La otra: que fabla del mundo, se parte en tres partes: la primera, -qué cosa es el mundo; la segunda cómo pasan los homnes en él; la -tercera qué gualardón les da de lo que por él facen.</p> - -<p>—Ciertamente, señor conde, quien quisiese fablar en estas tres -maneras complidamente, habría manera asaz para facer un libro, mas -porque he tanto fablado<span class="pagenum" id="Page_328">p. -328</span> tomo recelo que vos et los que este libro leyeren me -ternedes por muy fablador o tomaredes dello enojo, por ende non vos -fablaré sinón lo menos que yo pudiere en esto, et facervos he fin a -este libro, et ruégovos que non me afinquedes más, ca en ninguna manera -non vos respondería más a ello, nin vos diría otra razón más de las que -vos he dicho. Et lo que agora vos quiero decir es esto: que la primera -de las tres cosas; qué cosa es el mundo: ciertamente esto seríe grand -cosa de decir, mas yo decirvos he lo que entiendo lo más brevemente que -pudiere.</p> - -<p>Este nombre del mundo, tómase de movimiento et de mudamiento, -porque el mundo siempre se mueve et siempre se muda, et nunca está en -un estado, nin él, nin las cosas que están en él son, et por esto ha -este nombre. Et todas las cosas que son criadas son mundo, mas él es -criatura de Dios et El lo crió cuando El tovo por bien et durará cuanto -El toviere por bien. Et Dios solo es el que sabe cuando se ha de acabar -et qué será despues que se acabare.</p> - -<p>La segunda, cómo pasan en él los homnes, otrosí sin dubda sería -muy grave de se decir complidamente. Et los homnes todos pasan en el -mundo en tres maneras: la una es, que algunos ponen todo su talante -et su entendimiento en las cosas del mundo, como en riquezas, et en -honras, et en deleites, et en complir sus voluntades en cualquier -manera que pueden non catando al sinón a esto, asi que dicen que en -este mundo pasasen ellos bien, ca del otro nunca<span class="pagenum" -id="Page_329">p. 329</span> vieron ninguno que les dijiese cómo pasaban -los que allá eran. La otra manera es, que otros pasan en el mundo -cobdiciando facer tales obras por que hobiesen la gloria del Paraiso, -pero non pueden partirse del todo de facer lo que les cumple para -guardar sus faciendas et sus estados, et facen por ello cuanto pueden -et, otrosí, guardan sus almas cuanto pueden. La tercera manera es, que -otros pasan en este mundo teniendose en él por estraños et entendiendo -que la principal razón para que el homne fué criado, es para salvar -el alma et pues nascen en el mundo para esto, que non deben facer al, -sinón aquellas cosas por que mejor et más seguramente pueden salvar las -almas.</p> - -<p>La primera manera, de los que ponen todo su talante et su -entendimiento en las cosas del mundo, ciertamente son estos tan -engeñados [engañados] et facen en ello tan sin razón et tan grand -su daño et tan grand poco seso; que non ha homne en el mundo que -complidamente lo pudiese decir; ca vos sabedes que non ha homne del -mundo que diese por una cosa que valiese diez marcos ciento, que todos -non toviesen que era asaz de mal recabdo; pues el que da el alma que es -tan noble criatura de Dios, al Diablo que es enemigo de Dios, et dal -el alma por un placer o por una honra que por aventura non le durará -dos días—et por mucho quel dure en comparación de la pena del Infierno -en que siempre ha de durar non es tanto como un día,—demás, que aun en -este mundo aquel placer o aquella honra o aquel deleite por que todo -esto quiere<span class="pagenum" id="Page_330">p. 330</span> perder, -es cierto quel durará muy poco, ca non ha deleite por grande que sea, -que de que es pasado, que non tome enojo dél, nin ha placer por grande -que sea que mucho pueda durar et que se non haya a partir tarde o aina -con grand pesar; nin honra por grande que sea, que non cueste muy cara -si homne quisiere parar mientes a los cuidados et trabajos et enojos -que homne ha de sofrir por la acrescentar et por la mantener. Et cate -cada uno et acuérdese lo quel contesció en cada una destas cosas; si -quisiere decir verdat, fallará que todo es asi como yo digo.</p> - -<p>Otrosí, los que pasan en el mundo cobdiciando facer porque salven -las almas, pero non se pueden partir de guardar sus honras et sus -estados: estos tales pueden errar et pueden acertar en lo mejor; ca -si guardaren todas estas cosas que ellos quieren guardar, guardando -todo lo que cumple para salvamiento de las almas aciertan en lo mejor -et puédenlo muy bien facer; ca cierto es, que muchos reis et grandes -homnes et otros de muchos estados guardaron sus honras et mantenieron -sus estados et faciéndolo todo, supieron obrar en guisa que salvaron -las almas et aun fueron sanctos, et tales como estos non pudo engañar -el mundo, nin les hobo a dar el gualardón que el mundo suele dar a los -que non ponen su esperanza en al sinón en él, et estos guardan las dos -vidas que dicen activa et contemplativa.</p> - -<p>Otrosí, los que pasan en este mundo teniéndose en él por estraños -et no ponen su talante en al sinón en<span class="pagenum" -id="Page_331">p. 331</span> las cosas por que mejor puedan salvar las -almas, sin dubda estas escogen la mejor carrera, et digo et atrévome -a decir que cierto estos escogen la mejor carrera porque desta vida -se dice en el Evangelio: que María escogió la mejor parte porque la -cual nuncal sería tirada. Et si todas las gentes pudiesen mantener -esta carrera, sin dubda esta sería la más segura et la más aprovechosa -para aquellos que lo guardasen; mas, porque si todos lo ficiesen sería -desfacimiento del mundo, et Nuestro Señor non quiere del todo que el -mundo sea de los homnes desamparado, por ende non se puede escusar que -muchos homnes non pasan en el mundo por estas tres maneras dichas.</p> - -<p>Mas, Dios por la su merced quiera que pasemos non por la segunda -o por la tercera destas tres maneras, et que vos guarde de pasar por -la primera; ca cierto es que nunca homne por ella quiso pasar que non -hobiese mal acabamiento. Et dígovos que desde los reis fasta los homes -de menores estados, que nunca vi homne que por esta manera quisiese -pasar que non hobiese mal acabamiento paral su cuerpo et que non fuese -en sospecha de ir la su alma a mal logar. Et siempre el Diablo que -trabaja cuanto puede en guisar que los homnes dejen la carrera de Dios -por las cosas del mundo, guisa de les dar tal gualardón—como cuenta en -este libro el capítulo tal—que dió el Diablo a don Martín que era mucho -su amigo.</p> - -<p>Agora, señor Conde Lucanor, demás de los enjiemplos et -proverbios que son en este libro vos he dicho<span class="pagenum" -id="Page_332">p. 332</span> asaz a mi cuidar para poder guardar el -alma, et aun el cuerpo, et la honra, et la facienda, et el estado, et, -loado sea Dios, segund el mio flaco entendimiento tengo que vos he -complido et acabado todo lo que vos dije.</p> - - -<p class="mt2">Et asi pues, en esto fago fin a este libro: et acabolo -don Johan en Salmerón, lunes XII dias de junio, Era de mil et CCC et -LXX et tres años.</p> - - -<p class="centra mt3">FIN</p> - - -<p class="fs90 centra mt6">NOTA FINAL</p> - -<p class="fs90 mt1">En la edición de Knust figuran, además: 1.º, un -apólogo breve sobre los verdaderos amigos; 2.º, otro largo que se -titula <i>Capítulo LIII</i>: «De la imaginación que puede sacar a -homne de entendimiento, e non se puede tornar de ligero sinon como -aqui dise»; y 3.º, <i>Capítulo LIV</i>: «De como la honra deste mundo -no es sinon como sueño que pasa», del que no se conserva el final. -No se conocen estos dos últimos más que por el códice del Conde de -Puñonrostro, y su mismo editor D. Eugenio Krapf (Vigo, 1902) no los -consideró obras seguras de D. Juan Manuel.</p> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="Voc"> - <p><span class="pagenum" id="Page_333">p. 333</span></p> - <h2 class="nobreak g2">VOCABULARIO</h2> -</div> - - -<ul class="lista"> - -<li>Acucia: diligencia, prisa.</li> -<li>Afincar: instar, apretar.</li> -<li>Aguisado: razonable, bien dispuesto.</li> -<li>Aína: presto.</li> -<li>Al: otra cosa.</li> -<li>Albuhera: estanque, alberca.</li> -<li>Alimania: alimaña.</li> -<li>Almejía: manto corto de tela basta.</li> -<li>Alongado: alejado.</li> -<li>Amos: ambos.</li> -<li>Andido: pretérito de andar.</li> -<li>Aponer: atribuir.</li> -<li>Aportar: adornar, componer.</li> -<li>Asañar: ensañarse.</li> -<li>Asmar: pensar.</li> -<li>Atan: tan.</li> -<li>Atramuces, atramices: altramuces.</li> -<li>Avés: apenas.</li> -<li>Ayuso: abajo.</li> - -<li class="mt1">Barbacana: barrera en una fortaleza.</li> -<li>Beguina: beata, gazmoña.</li> - -<li class="mt1">Ca: pues, porque.</li> -<li>Capiello: capillo, red para cazar conejos.</li> -<li>Catar: mirar, buscar.</li> -<li>Cativo: cautivo, ruin.</li> -<li>Cava: hoyo, foso.</li> -<li>Cobro: medio para conseguir un fin.</li> -<li>Complisión: complexión, disposición.</li> -<li>Conhortar: animar, reforzar.</li> -<li>Conquerir: conquistar.</li> -<li>Contrallar, contrallo: contrariar, contradición.</li> -<li>Connusco: con nosotros.</li> -<li>Convusco: con vos.</li> -<li>Cras: mañana.</li> -<li>Cuidar: pensar.</li> - -<li class="mt1">Dende: desde.</li> -<li>Derranchado: descompuesto, desmandado.</li> -<li>Despender: gastar.</li> -<li>Donado: regalo.</li> -<li>Donario: donaire.</li> - -<li class="mt1">Engeño: ingenio.</li> -<li>Escarnir: escarnecer.</li> -<li>Escatima: falta, defecto, agravio.</li> -<li>Esleer o esleir: elegir.</li> -<li>Estroir: destruir.</li> -<li>Estudo, estudieron: estuvo, estuvieron.</li> - -<li class="mt1">Falaguero: halagüeño, halagador.</li> -<li>Fincar: quedar.</li> -<li><span class="pagenum" id="Page_334">p. 334</span>Finiestra: ventana.</li> -<li>Fiuza: confianza.</li> -<li>Forado: agujero.</li> - -<li class="mt1">Gafedat, gafo: especie de lepra, leproso.</li> -<li>Gelo-a: se lo-a.</li> -<li>Golfin: ladrón en cuadrilla.</li> -<li>Gruas: grullas.</li> -<li>Guarescer: curar.</li> -<li>Guisar: gobernar, componer.</li> - -<li class="mt1">Hía: pretérito imperfecto de haber.</li> -<li>Home, homne: hombre.</li> - -<li class="mt1">Ijadas: cavidades entre las costillas falsas y los huesos de las caderas.</li> -<li>Indio: color azul.</li> -<li>Infinta: fingimiento.</li> - -<li class="mt1">Laceria: desdicha.</li> -<li>Lazdrado: desdichado.</li> -<li>Ledo: alegre, contento.</li> -<li>Lieve (se): se levante.</li> -<li>Logrero: acaparador.</li> -<li>Lueñe: lejano.</li> - -<li class="mt1">Maguer: aunque.</li> -<li>Maltraer: maltratar, reprochar.</li> -<li>Melicina: medicina.</li> - -<li class="mt1">Palancada: golpe dado con palanca.</li> -<li>Pavón: pavo real.</li> -<li>Penas: plumas.</li> -<li>Péñolas: ídem.</li> -<li>Periello: peligro.</li> -<li>Pieza: porción, pedazo.</li> -<li>Pihuela: correas con que se aseguran las patas de los halcones.</li> -<li>Poridat: secreto.</li> -<li>Porné: futuro de poner.</li> -<li>Premia: apremio, fuerza.</li> -<li>Prieto: negro.</li> -<li>Puñar: pugnar.</li> - -<li class="mt1">Quequier: cualquiera.</li> -<li>Qui: quien.</li> - -<li class="mt1">Raer: pelar, rasurar.</li> -<li>Rafez o rahez: vil, barato.</li> -<li>Recabdo: razón.</li> -<li>Recudir: acudir, responder.</li> -<li>Retraer: recordar.</li> - -<li class="mt1">Sacre: ave de rapiña semejante al jerifalte.</li> -<li>Sedie: se sentaba.</li> -<li>Seso: consejo, parecer.</li> -<li>Siede: se sienta.</li> -<li>Sobejano: excesivo, sobrante.</li> -<li>Sortero: brujo.</li> - -<li class="mt1">Tanga: subj. de tocar.</li> -<li>Terné, ternía: tendré, tendría.</li> -<li>Terrería: astucia.</li> -<li>Trebejar, trebejo: jugar, juego, burla.</li> -<li>Tuerto: desaguisado.</li> - -<li class="mt1">Ufana: ufanía, vanagloria.</li> - -<li class="mt1">Vegada: vez.</li> -<li>Vegambre: veneno.</li> -<li>Viso: apariencia, vista.</li> -<li>Visquiese: viviese.</li> - -<li class="mt1">Y: allí, en esto.</li> - -</ul> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<div class="chapter pt3" id="ToC"> - <p><span class="pagenum" id="Page_335">p. 335</span></p> - <h2 class="nobreak g3">ÍNDICE</h2> -</div> - -<table class="toc" summary="Índice de contenidos"> - <tr> - <td> </td> - <td> </td> - <td class="tdrb bb">Págs.</td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh smcap pt05"><a href="#Cap_00">Prólogo</a></td> - <td class="tdrb pt05"><a href="#Page_7">7</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh smcap"><a href="#Cap_01">Bibliografía</a></td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_17">17</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1 pt05"><small><a href="#Cap_02">EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS</a></small></td> - <td class="tdrb pt05"><a href="#Page_19">19</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh smcap"><a href="#Cap_04">Prólogo</a></td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_23">23</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1 pt05"><span class="smcap">Primera Parte.</span>—Exemplos:</td> - <td class="tdrb pt05"> </td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_1">I</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un Rey con un su privado</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_26">26</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_2">II</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne bueno con su fijo</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_34">34</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_3">III</a>.—</td> - <td class="tdlh">Del salto que fizo el rey Richalte de Englaterra en - la mar contra los moros</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_39">39</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_4">IV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que dijo un genovés a su alma cuando se hobo - de morir</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_47">47</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_5">V</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un raposo con un cuervo que - tenía un pedazo de queso en el pico</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_50">50</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_6">VI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a la golondrina con las otras - aves cuando vió sembrar el lino</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_54">54</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_7">VII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a una mujer quel dicían doña - Truhana</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_57">57</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_8">VIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que habían de - alimpiar el fígado</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_59">59</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_9">IX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a los dos caballeros con el - león</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_61">61</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_10">X</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que por pobreza et - mengua de otra vianda, comía atramuces</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_65">65</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_11">XI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un Deán de Sanctiago con D. - Yllán, el grand maestro de Toledo</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_68">68</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_12">XII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un raposo con un gallo</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_75">75</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><span class="pagenum" id="Page_336">p. 336</span><a - href="#CapI_13">XIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que tomaba perdices</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_80">80</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_14">XIV</a>.—</td> - <td class="tdlh">Del miraglo que fizo Sancto Domingo cuando predicó - sobre el logrero</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_82">82</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_15">XV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a don Lorenzo Suarez sobre la - cerca de Sevilla</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_85">85</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_16">XVI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De la repuesta que dió el conde Ferrant Gonzales a - Nuño Laynes su pariente</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_91">91</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_17">XVII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que había muy grant - fambre, quel convidaron otros muy flojamente a comer</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_93">93</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_18">XVIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a don Pedro Melendez de Valdés - cuando se le quebró la pierna</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_95">95</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_19">XIX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a los cuervos con los buhos</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_99">99</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_20">XX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un Rey con un homne quel dijo - que faría alquimia</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_103">103</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_21">XXI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un rey mozo con un muy grant - filósofo a qui lo encomendara su padre</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_108">108</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_22">XXII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al león et al toro</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_113">113</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_23">XXIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que facen las formigas para se mantener</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_118">118</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_24">XXIV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un rey que quería probar a - tres sus fijos</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_121">121</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_25">XXV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al conde de Provencia, cómo fue - librado de la prisión por el consejo que le dió Saladín</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_127">127</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_26">XXVI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al arbol de la Mentira</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_138">138</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_27">XXVII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un Emperador et a don - Alvarhañez Minaya con sus mujeres</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_144">144</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_28">XXVIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció en Granada a don Lorenzo Suarez - Gallinato</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_160">160</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_29">XXIX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un raposo que se echó en la - calle et se fizo muerto</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_164">164</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><span class="pagenum" id="Page_337">p. 337</span><a - href="#CapI_30">XXX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al Rey Abenabet de Sevilla con - Ramaiquía su mujer</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_167">167</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_31">XXXI</a>.—</td> - <td class="tdlh">Del juicio que dió un cardenal entre los clérigos de - París et los fraires menores</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_170">170</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_32">XXXII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un rey con los burladores que - ficieron el paño</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_172">172</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_33">XXXIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un falcón sacre del infante - don Manuel con una águila et una garza</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_178">178</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_34">XXXIV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un ciego que adestraba a - otro</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_181">181</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_35">XXXV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un mancebo que casó con una - mujer muy fuerte et muy brava</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_183">183</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_36">XXXVI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un mercadero cuando falló su - mujer et su fijo durmiendo en uno</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_190">190</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_37">XXXVII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De la respuesta que dió el conde Ferrant Gonsales a - sus gentes despues que hobo vencido la batalla de Facinas</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_194">194</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_38">XXXVIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que iba cargado de - piedras preciosas et se afogó en el rio</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_196">196</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_39">XXXIX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne con la golondrina et - con el pardal</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_198">198</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_40">XL</a>.—</td> - <td class="tdlh">De las razones por que perdió el alma un Siniscal de - Carcasona</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_200">200</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_41">XLI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un rey de Córdoba quel dicían - Alhaquen</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_204">204</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_42">XLII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a una falsa beguina</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_208">208</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_43">XLIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al Bien et al Mal, et al cuerdo - con el loco</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_215">215</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_44">XLIV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a don Pero Núñez el Leal et a - don Roy Gomez Zavallos et a don Gutier Roiz de Blaquiello con el - conde don Rodrigo el Franco</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_221">221</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><span class="pagenum" id="Page_338">p. 338</span><a - href="#CapI_45">XLV</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un homne que se fizo amigo et - vasallo del Diablo</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_227">227</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_46">XLVI</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un filósofo que por ocasión - entró en una calle do moraban malas mujeres</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_233">233</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_47">XLVII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a un moro con una su hermana que - daba a entender que era muy medrosa</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_239">239</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_48">XLVIII</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a uno que probaba sus amigos</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_243">243</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_49">XLIX</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció al que echaron en la isla - desnuyo cuandol tomaron el señorío que tenía</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_250">250</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_50">L</a>.—</td> - <td class="tdlh">De lo que contesció a Saladín con una dueña mujer de - un su vasallo</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_253">253</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdru"><a href="#CapI_51">LI</a>.—</td> - <td class="tdlh">Lo que contesció a un Rey cristiano que era muy - poderoso et muy soberbio</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_267">267</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1 pt05"><a href="#Cap_II"><span - class="smcap">Segunda Parte</span></a>.</td> - <td class="tdrb pt05"><a href="#Page_279">279</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1"><a href="#Cap_III"><span - class="smcap">Tercera Parte</span></a>.</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_291">291</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1"><a href="#Cap_IV"><span - class="smcap">Cuarta Parte</span></a>.</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_298">298</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1"><a href="#Cap_V"><span - class="smcap">Quinta Parte</span></a>.</td> - <td class="tdrb"><a href="#Page_304">304</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdlh ws1 pt05"><a href="#Voc"><span - class="smcap">Vocabulario</span></a>.</td> - <td class="tdrb pt05"><a href="#Page_333">333</a></td> - </tr> -</table> - -<hr class="chap x-ebookmaker-drop" /> - - -<hr class="full" /> - -<div style='display:block; margin-top:4em'>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK EL CONDE LUCANOR ***</div> -<div style='text-align:left'> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Updated editions will replace the previous one—the old editions will -be renamed. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. 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Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. -</div> - -<div style='margin:0.83em 0; font-size:1.1em; text-align:center'>START: FULL LICENSE<br /> -<span style='font-size:smaller'>THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE<br /> -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK</span> -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -To protect the Project Gutenberg™ mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase “Project -Gutenberg”), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg™ License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg™ electronic works -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.A. 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Information about the Mission of Project Gutenberg™ -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg™’s -goals and ensuring that the Project Gutenberg™ collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg™ and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at www.gutenberg.org. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation’s EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state’s laws. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation’s business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation’s website -and official page at www.gutenberg.org/contact -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ depends upon and cannot survive without widespread -public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular state -visit <a href="https://www.gutenberg.org/donate/">www.gutenberg.org/donate</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. 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Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Most people start at our website which has the main PG search -facility: <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -This website includes information about Project Gutenberg™, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. -</div> - -</div> - -</body> -</html> diff --git a/old/65738-h/images/cover.jpg b/old/65738-h/images/cover.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 916fd5d..0000000 --- a/old/65738-h/images/cover.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/65738-h/images/logo.jpg b/old/65738-h/images/logo.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 8662368..0000000 --- a/old/65738-h/images/logo.jpg +++ /dev/null |
